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                    <text>CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
DE

LA

NÚMERO

UNIVERSIDAD

1

AUTÓNOMA

DE

NUEVO

OCTUBRE·DICIEMBRE DE

LEÓN

1974.

SUMARIO

Adolfo Sánchez Vázquez
Hugo Padilla
sum / 23.
Gloria Collado

D

La pintura como lenguaje / 3.

D Consideraciones
D Poemas

Juan José García Gómez
ca / 39.

sobre la proposición cogito, ergo

/ 33.

D

Un asomo a Baudelaire en García Lor-

María Guadalupe Martínez D Ramón López Velarde, precursor de
la poesía de vanguardia en México / SO.
Dionisio Hernández Escobar

1

Dalia Martha Guerra Garza

D
D

Francisco Aya.la, narrador / 62.
Memorias de Leticia Valle de Rosa

Chacel / 67.
Alfonso Reyes Martínez D De Alax Aub, de La gallina ciega y del
encuentro con "Una canción" / 75.

•

Miguel Covarrubias
Raúl Rangel Frías

D Ramón
O

Puertas al duelo / 88.

Osear Rodríguez Arredondo
Colaboradores / 110.

Sender, novelista / 79 .

D

Libros / 91.

�Rector / doctor Luis E.
Todd; Secretario general / licenciado Jesús Lozano Díaz. FACULTAD
DE FILOSOFÍA Y LETRAS: Director / licenciado Tomás González de
Luna; Secretaria / doctora María Guadalupe Martínez.

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN:

Director / Miguel Covarrubias; Codirector / Alfonso Reyes Martínez; Consejo editorial: Francisco Valdés Treviño, Juan José

CATHEDRA:

García Gómez, Máximo de León Garza, Juan José Saldaña.

t

_____
--- .
-----------D'.111za macabra en la imprenta. Grabado en madera
e impreso en Lyon Francia en el año 1499. .

Cada autor es responsable de su texto. No se devuelven originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a:
Departamento Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Ciudad Universitaria, Monterrey, Nuevo León, México.
Portada: El Infierno. Concepción de Johann Zeiner de Augsburgo
que data del año 1486.
Diseño: Armando López y Alfonso Reyes Martínez.
Impresa en: Editorial "Alfonso Reyes", Adolfo Prieto 2407 oriente, colonia "Obrera", Monterrey, Nuevo León, México.

�LA PINTURA COMO LENGUAJE
ADOLFO SÁNCHEZ VÁZQUEZ

¿PUEDE HABLARSE de la pintura como lenguaje, es decir, como un
medio de expresión y comunicación de significados?

En la pintura encontramos diversos elementos: líneas, colores,
sombras, etc. En cierto tipo de pintura estos elementos se articulan
para constituir unidades o totalidades (figuras) que se hallan en una
relación mimética o representativa con los objetos reales. A través
de la figura podemos reconocer la presencia de lo real. Pero la realidad que la pintura nos ofrece es una realidad figurada, o más exactamente creada; es la manifestación del modo como el hombre se apro·
pia un fragmento de lo real. La figura pintada es el objeto real
apropiado por el hombre; testimonia, por tanto, cierto estado de las
relaciones del hombre con lo real. En este sentido, la figura apunta a los dos términos de esta relación, y opera como un signo que
cumple una doble función: a) por un lado remite al objeto real,
reproduciéndolo, representándolo; b) por otro remite al hombre que
se halla en relación con él, y manifiesta en el modo de reproducirlo o representarlo una actitud humana hacia la realidad misma.
Este doble poder significativo de la figura podemos encontrar•
lo en toda la pintura que se caracteriza por su relación representativa con lo real. En un cuadro de Giotto, por ejemp_lo, encontramos
una realidad figurada, compuesta de figuras que representan hombres, cosas o fragmentos de la naturaleza. Las figuras son signos
CATHEDRA

[3]

�icónicos o representativos de estos elementos reales, y, en este sentido, apuntan a ellos. Pero las cosas, los hombres y la naturaleza
representados por el pintor expresan, a su vez,. cierta relación del hombre con lo real; podemos decir que se trata de una relación o visión
religiosa. Las cosas, los hombres y la naturaleza son representados
prer,isamente del modo adecuado para acentuar esa visión. A Giotto
se le considera como el fundador del realismo occidental; pero con ello,
no se quiere afirmar en modo alguno que sus figuras se ha1len en
una relación puramente representativa con lo real; en su realismo
-como en toda la pintura figurativa- la figura cumple siempre
la doble función significativa que antes hemos señalado. Pero una
función se halla íntimamente vinculada a la otra: el modo como la
figura reproduce lo real se halla determinado por la relación humana con lo real que esa figuración manifiesta; a su vez, la manifestación de esa actitud del hombre hacia lo real sólo puede cinuplirse mediante cierto modo de repre1entar lo real.

'

)1

Volvamos al ejemplo de Giotto; este pintor que se encuentra cas:
a horcajadas en las postrimerías de la Edad Media y en el alha del
Renacimiento representa a los hombres y a los objetos con cierta desproporción. Pinta, por ejemplo, a los hombres desproporcionadamente grandes con respecto a las ovejas. Con ello quiere subrayar el valor del elemento humano frente a la pura naturaleza. La figuració11
responde aquí a cierta actitud hacia lo real que anuncia ya al humanismo renacentista. Y cuando pinta el rostro de Cristo, lo que representa en verdad, es el rostro de un hombre común cuyo sufrimiento
inspira compasión. El modo como el pintor representa un rostro humano responde aquí a una visión de lo divino demasiado humana. La figura no es sólo signo de un rostro real, sino también de una visión
religiosa -prehumanista- del mundo y de los hombres. La línea,
el color contribuyen a que la figura adquiera este poder significativo. La pintura de Giotto se convierte así en un medio para expri-sar y comunicar una nueva relación del hombre con las cosas. qur,
se queda expresada en el modo de figurar o representar al Cristo y
que difiere ya notablemente del Cristo medieval. Con Giotto, con su
pintura, con su modo de figuración, se anuncia ya la humanización
de todo, incluido lo divino, que habrá de proclamar abiertamente el
Renacimiento.
CATHEDRA [ 4]

Pero ¿cómo logra el pintor expresar y comunicar esta visión

humanista o humanizante de las cosas? Poniendo un pie en lo real.
pues el rostro de Cri~to que Giotto nos presenta es algo que puede ser puesto en relación con una forma real; es decir, con un rostro humano. Pero, e~ el cuadro, esta figura real, objetiva, aparece
tra_nsformada o transfigurada de modo que la realidad figurada adqmera un nuevo significado. ¿ Qué es lo que ha ocurrido? El pintor ha partido del mundo real -de un rostro humano del rostro de
un hombre común- y ha creado un rostro --el de Cristo- a partir
&lt;le él. Es decir, no ha tomado la forma real, como una forma acabada, con una significación objetiva inmutable. El objeto real se le
ofrece ciertamente con una significación objetiva --es, en verdad,
un rostro humano y no otra cosa-, pero, a la vez, se le ofrece
como un objeto real que, al ser transfigurado, puede albergar nuevas e insospechadas significaciones. El objeto real tiene, pues, una
significación objetiva, ya dada, pero, a la vez, al ser reproducid'o o
representado, está abierto a nuevas posibilidades significativas. Mediante la ordenación adecu·ada de los signos plásticos -líneas, colores, textura, etc.- el pintor convierte esa posibilidad en realidad.
En este sentido, las figuras reales se presentan al pintor como
algo dado que puede ser transformado, de manera análoga a como
se le ofrecen las palabras dadas al poeta: con un significado objetivo
ya dado, independientemente de que en la palabra éste último sea
convencional, y la figura real, no. De modo análogo también, como en el caso de las palabras en la poesía, en el lenguaje pictórico
f!gurativo no hay unidades significativas privilegiadas, aunque hay
ciertamente unidades más adecuadas -formas reales- para recibir, mediante el acto creador correspondiente, una nueva significación. Giotto ha escogido como forma real el rostro de un hombre
común para expresar y comunicar una humanización de lo divino•
Vel~zquez toma un rostro y un cuerpo deformes ( el del enano fa'.
vonto del rey, El Primo), y lo representa -lo transfigura- sobre
un fondo montañoso de nubes para expresar y comunicar el doloroso aislamiento espiritual de los bufones de la corte. Pero Velázquez
llega aún más lejos en esa transfiguración: ese rostro del enano, tristemente contenido, expresa a su vez la superioridad espiritual de este
CATHEDRA

[5]

�hombre deforme y sencillo sobre el mundo aparentemente tan alto
v tan bello que lo rodea. Pero no sólo la figura humana ofrece estas
posibilidades de ser transfigurada. Cualquier objeto real puede cumplir esa función: una silla vacía o los zapatos abandonados de un
campesino pueden servir --eomo le sirven a Van Gogh- para expresar y comunicar una relación del hombre con el mundo que trasdende la significación objetiva de la forma real.
En todos estos casos, el pintor e~ha mano de las figuras reales de la misma manera que el poeta se vale de las palabras d?tadas -como ellas- de una significación propia. Y de modo analogo a como el poeta parte de la significación dada, sin pode~ n:n_un•
ciar a ella, a la vez que la trasciende creando una nueva s1gmf1~ación, el pintor parte de la figura real no para quedarse. en ella, smo
para transformarla y dotarla --eomo fig~ra ~ea! transfigurada- de
una significación que de por sí --es decir, sm el acto creador- no
podía tener.
Como acontece en ]a poesía, esta nueva significación no ~rocede de la relación -arbitraria en el lenguaje verbal o n~ce~~na. ~n
el lenguaje figurativo- con un objeto re~l. L~ nueva s1gmf1ca~10n
no es inherente al objeto real, sino al obiet? figu~ª?º ~ue trasc'.ende -sin suprimirla- la significación objetiva ongm~na. La figura se nos presenta como una totalidad en la que se vinculan de nn
modo formal los signos pictóricos últimos: líneas y colores. Estos
signos, a la manera de los signos distintivos -letras, fone1?as_-_ del
lenguaje verbal carecen de significado, o, al menos, de un sigmf,c~do_
estable relativamente fijo como el de las palabras, ~er? se arhcu
lan y organizan en la totalidad figurativa. para con~t1tmr la nu~~~
significación. Es justamente el modo peculiar de articularse u 01g«nizarse en la totalidad figurativa estos signos -~ín~a.s, c?; 0 res- lo
que permite al pintor figurativo trascender la ~•~i~1ca~i~n del
jeto real y cargar el objeto figurado con una s1gn1Íicac10n qu~,. sm
dejar de' ser tributaria de la significación de la cosa real percibida,
es original o creada.

º?-

El lengua je figurativo desca~sa, como ve~os, sobre estas . unidades si rrnificativas que son las figuras y entranan, a su vez, cierta
articulación de signos en sí mismo no significativos, pero capaces de

significar como elementos de ese complejo unitario que es la figura. El ler,guaje figurativo tiene por base asimismo ciertas significaciones objetivas vinculadas al objeto real que, son conservadas y trascendidas, en el objeto figurado. Como el lenguaje poético, la
pintura figurativa parte de algo dado para instaurar un nuevo
orden de significaciones adscrito a figuras que se hallan en una
relación de correspondencia con los objetos reales. Pero la pintura es lenguaje, vehículo de expresión y comunicación, no porque
comunica las significaciones objetivas de los objetos rP,presentados.
sino porque mediante cierta estructuración de los signos -líneas,
colores, etc.-, puede transmitir significaciones que derivan no sólo
de la referencia a lo real, sino de un modo peculiar de presentar esta
referencia. La figura del cuadro no es, por ello, mera duplicación
o reproducción del objeto real, sino una representación de éste mediante ciertos procedimientos de formación o construcción. Pero es
evidente que este lenguaje pictórico sólo es posible porque el pintor
dispone de un mundo de significaciones dadas -las inherentes a
objetos reales- de las cuales parte al representarlos; pero es evidente también que sólo hay propiamente lenguaje figurativo --es
decir, un lenguaje creado- cuando se supera o trasciende las significaciones objetivas de las formas reales.

El lenguaje figurativo presenta, como hemos visto, cierta analogía con el lenguaje poético, en virtud de que tanto la palabra como
la figura pueden ser consideradas como unidades significativas básicas. Podríamos extender también esta analogía al hecho de que
unas y otras unidades son, en verdad, complejos significativos formados por la articulación de otros signos que no significan nada pero
que contribuyen a la significación de ese complejo unitario: los fo.
nemas, en un caso, y las líneas y los colores, en otro. Dos aspectos
vienen a reafirmar la analogía entre la poesía y la pintura figurativa como lenguajes: una y otra instauran nuevas significaciones a
partir de las unidades significativas dadas, sin destruirlas; es decir,
partiendo de ellas y conservándolas, sin quedarse por otro lado en
ella
Hasta aquí las analogías. Un lenguaje no es sólo un conglomerado de signos- significativos o no-, sino también cierto modo

CATHEDRA (6)
CATHEDRA

[7]

�de operar con ellos, de articularlos u organizarlos. En el lenguaje
verbal todo esto se halla establecido con cierta fijeza: las palabms
con sus significados y las reglas de articulación o combinación. El
lenguaje poético no existe al margen del lenguaje ordinario y sólo
existe sobre la base de éste; de él toma las unidades significativas
o palabras, y las reglas combinatorias. Lo poético reside justamente en cierto uso nuevo y creador de ese lenguaje. Por ello la poesía
es lenguaje ordinario usado o puesto en un estado peculiar que llamamos estético.
Si el lenguaje poético es cierto uso de un sistema de signos convencional o institucionalizado, y lo que se usa como tal sistema es el
lenguaje ordinario, es legítimo que consideremos éste como base, condición o material del lenguaje poético.

11

'
1111

Ahora bien, la analogía entre lenguaje poético y lenguaje figurativo no puede llevarse a este terreno, ya que el último no tiene por
base un lengua je ya existente. Ciertamente, hemos hablado de las
formas reales, dotadas de una significación objetiva, que sirven de
µunto de partida -al ser representadas- en la creación de nuevas
siunificaciones. Pero no podríamos hablar de un lenguaje de las
fo~mas reales a menos que con esta expresión quisiéramos designar
nuestro modo de ver o percibir los objetos reales. Ahora bien, a
nncsiro juicio, emplear el término "lenguaje" en ese sentido es llevarlo demasiado lejos, sobre todo si se hace a partir rlel concepto
de lengua je verbal.
Cierto es que el pintor figurativo parte de los objetos reales tales como son dados en la percepción ordinaria, y los toma con su significado habitual, originario. En su punto de partida, responde, pues,
11. las exigencias naturales de la percepción. Pintar figurativamente es,
en verdad apartarse, transformar la percepción ordinaria. El obj&lt;"!to
figurado ya no es la reproducción exacta del objeto percibido; las
líneas y los colores ya no se articulan en la figura como en el objeto real. Y, sin embargo, el objeto real no desaparece por completo; podemos reconocerlo tras las transformaciones a que ha sido sometida nuestra percepción de él. Desde el momento en que la figuración no se limita a transcribir el orden de relaciones de la perCATHEDRA

cepción ordinaria se hace necesario establecer nuevos órdenes de relaciones: entre los signos -líneas y colores- que contribuyen a crear
la unidad significativa que es la palabra, y, a su vez entre estas
unidades significativas. Las figuras alargadas de El Gr~co O la utilizaci_ón del an_iarill~ por Van Gogh pertenecen al primer orden de
relac10~es _(a~11_cul~c1ón de los signos distintivos para constituir un
compl~JO _s1gn1f1cat1v~: un cuerpo humano o un campo); la perspectiva umtana_ renacenllsta, la desproporción o asimetría entre las figuras en la pmtura barroca, pertenecen al segundo orden de relaciones.
Uno _Y otro orden se presuponen mutuamente y, en definitiva, no
son smo modos de articular u organizar los signos, o modos de construcción merced a los cuales el pintor figurativo puede trascender las
significaciones habituales del mundo percibido.
Como en el caso del poeta que usa creadoramente las palabras
Y las reglas combinatorias del lenguaje ordinario, el pintor figurativo usa creadoramente lo que la percepción ordinaria le ofrece: los
oh jetos reales y las relaciones reales entre ellos; la organización cle
las líneas y colores en ellos, y sus relaciones en el espacio real. Pero
este uso creador no es absoluto o incondicionado; sus modos de usar .
la percepción ordinaria se hallan condicionados no sólo por las aspiraciones, necesiclades, exigencias del mundo humano concreto del
que él forma parte, sino también por un modo de crear o producir
que responde tanto a esas necesidades sociales como a las exigencias
del propio desarrollo artístico. Los objetos reales con sus significaciones objetivas se hallan disponibles induso de una época a otra,
de una sociedad a otra; pero las nuevas significaciones que se pretende imprimirles exigen nuevos órdenes de relaciones entre lqs signos.
Ahora bien, si estas relaciones fueran absolutamente arbitrarias, o
si se tratara de creaciones absolutas; es decir, si no dispusiéramos
de una clave o código para comprenderlas, la pintura figurativa así
creada no podría funcionar como lenguaje.
Puesto que el objeto figurado no se identifica con el objeto real,
no basta establecer una relación de correspondencia entre uno y otro
para comprender el nuevo significado que alberga. Es preciso poner la obra de arte dentro del sistema de producción o creación que
entraña un nuevo orden de relaciones entre los signos.

(8]
CA THEDRA [ 9]

,_
1

�Desde el momento en que no basta quedarse al nivel de la percepción ordinaria para poder captar los nuevos significados de la figuración, o también: desde el momento en que el nuevo significado
no se da al nivel de esa percepción sino de un uso creador de ella,
necesitamos conocer el sistema de producción, o de articulación de
los signos, para poder comprender lo que se expresa y comunica en
el lenguaje: figurativo. Es decir, necesitamos captar los signo¡; como
formando parte de un sistema. Y este darse los signos con esta articulación u organización sistemática, es justamente lo que constituye
el estilo. En cuanto que el estilo establece convencionalmente el tratamiento de los signos (las figuras) y el modo de articularlas o componerlas en una especie de sintaxis figurativa, el estilo viene a ser
la lengua (en el sentido de Saussure) de este lenguaje. El estilo
funciona como una lengua en cuanto que constituye cierto sistema u
orden combinatorio de los signos. En este sentido puede hablarse de
· ", "got1co
,. . " , " renacentista
. " , "b arroco " , " rococo,.,,, " roestl·1 os " cI"as1co
mántico", "impresionista", etc.

Todos ellos son modos históricos de darse el lenguaje figurativo, pues en todos encontramos como unidades fundamentales esos
complejos significativos que son las figuras. Pero en todos esos eir
tilos encontramos también diversos modos de relacionar o componer
tanto los signos figurativos como los signos más elementales -líneas
o colores- que permiten constituir un todo coherente.
Baste comparar el tratamiento de la figura en dos representantes de estilos distintos como Leonardo y Rubens ( renacentista y barroco respectivamente) para que comprendamos hasta qué punto se
trata en ambos casos de dos lenguas distintas dentro del mismo lenguaje figurativo. Ciertamente, uno y otro operan figurativamente,
partiendo de cierta referencia a lo real, y transforman lo dado para
crear nuevas significaciones. Pero la función que cumplen la línea
y el color en uno y otro, el modo de articularse es distinto, y lo mismo cabe decir del modo como llevan a cabo la sintaxis figurativa; es
decir, el modo de situar las figuras y de relacionarlas en el espacio. La
figura femenina, en Leonardo, rC6ponde a las convenciones de una
lengua distinta de la Rubens. Y si cabe decir esto de dos pintores
que figuran conforme a dos lenguas o estilos separa1os apenas por
CATHEDRA

[10]

una distancia de dos siglos, qué decir por ejemplo' de la Gioconda
de Leonardo comparada con un retrato de mujer de un pintor de
nuestros días como Dubuffet, o del desnudo femenino de Goya ("La
Maja desnuda") con un desnudo de Buffet. Fácil · es advertir que
el figurativismo renacentista de Leonardo y este neofigurativismo de
nuestros días se apoyan, en un caso y en otro, en signos figurativos,
pero el modo como las líneas y colores se han integrado para constituir esos signos, el modo como las figuran han sido puestas en el
esnar,ío y, finalmente, el modo como se han articulado en él, res"Onden a convenciones o fórmulas distintas y, por tanto, a lenguas o
P.Stilos diversos que, por otra parte, responden a diversos mundos hu-naHos. La lengua o estilo es un modo histórico de existir el lengua•t figurativo. Sólo existe, ciertamente como un sistema que surge
y desaparece en el tiempo; surge frente a modos de creación ya caducos abriendo nuevas posibilidades de creación o de realización. Cada obra de arte es la realización de posibilidades inscritas en el estilo. Lo cual quiere decir que la creación figurativa, como obra de
arte, sólo se da a partir de un estilo y mediante los procedimientos
de transformación, construcción y relación de las figuras propias de
él. Ciertamente, de la misma manera que no puede considerarse la
creación figurativa con un carácter absoluto al margen del marco
estilístico en que se sitúa, tampoco puede darse un valor absoluto
a este marco. El estilo no es la gramática o la sintaxis del lenguaje ordinario; es decir, un sistema de convenciones y formadas de
figu:a?ión que los ª;listas hayan de utilizar de un modo general y
mecamco. De ser as1, como acontece en el academicismo, no habría
pro?_iamente arte. El arte no se reduce a la lengua ni a una aplicac1on de ella; es su uso creador, y, en alto grado, un uso imprevisible de lo ya conocido o convenido.

La aparición de un estilo nuevo implica un desplazamie~to de las
perspectivas de la creación, justamente porque estas perspectivas tienden a agotarse o cerrarse en un estilo anterior. Pero sólo el uso creador de un estilo cuya existencia histórica responde a una necesidad
vital pe1mite transformar las posibilidades creadoras que abre en realidad.
Gracias a esta aparición y desaparición del estilo como lengua
CATHEDRA

[11]

�figurativa, la pintura figurativa en cuanto lenguaje artístico es propiamente un medio de expresión y comunicación, es decir, un lenguaje aceptado y, a la vez, constantemente original y renovado.
La existencia del estilo como lengua, por consiguiente, no sólo
exp! ica las variaciones de la creación figurativa de una época a otra,
o de un individuo a otro, sino también la comprensión de los diferentes tipos de lenguaje figurativo. Se tiende a creer que lo que garantiza la comprensión del arte figurativo y, por tanto, la existencia
como lenguaje -como medio de expresión comunicación- es precisamenle el carácter de sus signos (las figuras) referidos a objetos
exteriores y dotados de significación. Pero con ello, se olvida que
estos signos sólo se vuelven estéticos en virtud de la transformación
a que somete el pintor su referencia a lo real y en virtud también del
modo como son puestos en relación. En pocas palabras, como el sig•
no estético (figurativo) sólo existe en un sistema o lengua, este signo
solamente puede ser significativo y, por tanto, ser comprendido por
y a través de la lengua correspondiente. Si nos empeñamos en ver
el signo al margen de ella, o pretendemos captar su significado, o el
de la obra entera como totalidad significativa compleja a partir de
una lengua que no es la que ha presidido su proceso de creación, el
signo o la obra carecerá de significado. Y de ahí a negarse incluso
su condición artística no hay más que un paso. Es lo que le sucedía a Winckelman al calificar de bárbaro o monstruoso el arte barroco; no podía comprenderlo ni aceptarlo sencillamente porque estaba
considerándolo con la lengua o estilo del arte clásico. Su rechazo
provenía de su incomprensión del modo de construir las figuras y de
componer éstas en el espacio, característico del barroco. El lenguaje figurativo de esta pintura no era para él propiamente tal porque,
en verdad, solamente aceptaba como lenguaje artístico el que usaba
la lengua clásica. Cuando Rubens pinta las figuras con un movimimlo frenético al que no escapan los objetos inanimados, está tratando las formas reales, así como las líneas y colores que las integran, no sólo rompiendo con la organización habitual de la percepción -lo cual es común a todo arte figurativo-- sino con el modo
de organizar la visión -es decir, con el modo de figurar- propio
del arte clásico renacentista. Winckelman rechaza como no propia-

y

1

¡1tU

¡l., 11

CATHEDRA

mente estético el uso de este estilo o lengua pictórica, pero con ello
se cierra inevitablemente el camino de su comprensión, y ello pese
a que el barroco, como todo arte figurativo, parte de cierta referencia a lo real, es decir, de un mundo de significaciones dadas. Vemos,
pues, que no basta reconocer la existencia de signos figurativos para
entender un arte figurativo -como el barroco- y lo mismo cabría
decir del neofigurativismo de nuestros días si no ·se apela a la lengua o estilo correspondiente.
Ahora bien, ¿qué sucede cuando desaparece el signo figurativo. es decir, la referencia a lo real, y se hace -como en nuestra
época- un arte sin objetos, no figurativo? Si la figura desaparece )', por otra parte, la figura -como hemos tenido ocasión de
ver- es la unidad significativa gracia11 a la cual podía habiarse de
una lengua como sistema de signos significativos. y de la obra de
arte como un complejo de significados, esta desaparición no arrastra
también la desaparición del arte (no figurativo) como lenguaje?

?-:o son pocos los que así piensan. Destruida la fioura O rota
. a lo real, desaparecería el terreno
"
en e1 cuadro Ia referencia
común
a partir del cual podría darse la comprensión. El no ele la no-fiouración no sólo constitu_iría una ruptura de los nexos con lo real, sino
tamLién la ruptura de los nexos del creador con el contemplador, ya
que t'[ primero -falto del soporte de lo real- no podría crear propiamente nuevas significaciones y, sobre todo, éstas -de existirno podrían ser transmitidas. Teniendo presente, en este sentido, la
analogía entre palabra y figura y, en consecuencia, entre lenguaje
poético )' lenguaje figurativo, toda la posibilidad de significación y
comunicación se hace depender de la existencia de unidades significativas primarias (como en el caso de la poesía) y. además, de unidades cuya significación es inseparable ele su semejanza con lo real
( como sucede en la pintura figurativa).
Se carga, en cierto modo, el acento sobre el signo aislado, olvidando que -como hemos señalado- incluso cuando se parte de signos dados (palabras o figuras que designan objetos reales), estos signos referenciales sólo significan estéticamente cuando se integran en
una totalidad. Por otra parte, esta integración se efectúa conforme

[12]

CATIIEDRA [ 13]

'

'

�a cierto orden combinatorio ( estilo o lengua) que, al ser usado creadoramente, provoca una transformación del significado originario del
signo.

La desaparición de la figura representa, ciertamente, la desaparición de un complejo sígnico que -es a la vez- unidad significativa.
Pero ésto ne quiere decir que desaparezcan con ella todo signo pictórico. El pintor cuenta todavía con los mismos signos -líneas, coloresque forman parte de la figura como signo complejo. Ciertamente, aquí
figura como complejos significativos. Si aquella se compone de
signos más elementales ( fonemas o sílabas) que de por sí no significan, ésta última se compone de signos primarios (líneas o colores)
que carecen de una significación estable.
Es cierto que los colores y las líneas se presentan como signos
de ciertos estados afectivos y que, en este sentido, se ofrecen con una
significación expresiva. Esta significación tiene tanto una fuente natural como cultural y social. Pero por muy lejos que se lleve esta
semántica de líneas y colores nadie puede pretender que tengan un
significado literal y estable como el de las palabras en el diccionario.
No han faltado intentos en esta dirección, y uno de los más categóricos y más arbitrarios --que supera incluso a la semántica de
Kandinsky- es el del pintor contemporáneo Auguste Herbin al asignar a los colores determinadas significaciones y tratar de fundar cierto paralelismo entre el color, por un lado, y la letra, la sílaba o la
palabra por otro.
Este empeño responde, en el fondo, a la misma concepción de
los que se niegan a aceptar que el arte no fignrativo sea un lenguaje por la sencilla razón de que en él ha desaparecido la figura como
unidad significativa. La unidad se busca entonces en la línea o el
color. Pero lo que define un lenguaje es su capacidad de ser un
medio de expresión y comunicación (es decir, de transmitir significaciones), independientemente de que la obra de arte, como totalidad significativa, se alcance con signos que tienen una significación
fija y estable o no.
CATHEDRA

[14]

Pero, en rigor, como hemos visto anteriormente, no hay signos
aislados o literales a un nivel propiamente estético. Todo signo presupone un orden de relaciones o un sistema, incluso en el lenguaje
figurativo. La figura que se limita a reproducir un objeto real puede tener un significado literal, puramente referencial. Pero esta figura solamente se convierte en signo estético cuando se integra en una
totalidad conforme a un orden de relaciones.
Desaparecida la figura, quedan los signos elementales -líneas
o colores-. Pero estos signos elementales no cumplen propiamente
una función estética considerados aisladamente como no la tiene el
círculo o la recta que encontramos en un tratado de geometría. Es
preciso que se integren en una totalidad; pero, ciertamente, este signo no podría cumplir una función significativa contribuyendo a orear
nuevas significaciones, si él mismo no estuviera abierto o dispuesto
a esa integración. Lo decisivo aquí no es el significado originario
que, con mayor o menor fijeza, pu('.!da adscribirse en un contexto cultural determinado a estos signos, adscripción que -por otra parte- nunca puede tener la fijeza o estabilidad de las palabras en el
diccionario. Lo decisivo es la disponibilidad o maleabilidad del eigno en virtud de la cual w1 color -el amarillo por ejemplo- puede servir para expresar gozo o, como quería Van Gogh, las más terribles pasiones humanas.

Lo que un color o línea significan -o más exactamente contribuyen a significar- no podemos saberlo "a priori" justamente porque estos signos aisladamente no tienen un significado propio, literal. Lo que significan en un cuadro -figurativo o abstracto- sólo
podemos saberlo "a posteriori", es decir, cuando lo encontramos constituyendo una unidad significativa ( forma figurativa o abstracta) que
por ser el producto de un acto de creación no podía ser prevista.
Cuando la figura desaparece, el artista deja de contar con un
vocabulario básico (el de las formas reales) a partir del cual pueda
crear y transmitir nuevas significaciones. Justamente por la transformación que sufren las formas reales surge una forma figurativa propiamente estética, que no deja de estar en relación con las formas
reales, pero cuya significación no se reduce a lo que reproduce de
ellas. La clave del arte figurativo como lenguaje hay que buscarla,
CATHEDRA

[15]

�pues, en cierta organización formal. Para que haya lenguaje, el pintor tiene que elaborar formas figurativas. El hecho de que en el arte
figurativo la elaboración de estas formas pase necesariamente por la
representación de lo real, no invalida el hecho fundamental ele que
sólo hay lenguaje, allí donde hay forma. F.s en ella donde se realiza la unidad indisoluble del significante y del significado.

1

,,,

11111

Si el arte no figurativo es lenguaje, pese a la desaparición de
figura, es porque en él los signos pictóricos -'-líneas, coloresintegran en formas que, si bien no representan, pueden significar;
decir, hacen presente y comunican cierta relación del hombre con
mundo, o cierto modo de asumirlo, vivirlo o experimentarlo.

la
se

es
el

Mediante un nuevo tratamiento de la línea y del color, los pintores no figurativ06 alcanzan nuevos modos de expresión. Piénsese
en los efectos dinámicos de una obra como El Sol (1912) de Delanoy alcanzados mediante un juego complejo de colores en los que
se quiebran las reglas clásicas de la armonía. O véase La rnanena
roja (1914) de Kandinsky en la que combinación de colores y lineas se halla sujeta a un ritmo que produce una gozosa animaoión.
Mediante un simple juego de líneas oscuras sobre un fondo claro,
un pintor no figurativo como Hans Hartung (Plancha Vll, 1955)
puede plasmar un estado de trágica tensión. Piénsese, en general,
en las posibilidades de expresión alcanzadas en nuestros días al aliar
la no figuración con un uso particular de la materia pictórica (Tapies).
Ante estos ejemplos, y tantos otros que pudieran aportarse, cabe
decir : sí, se ha perdido la figura, pero no se ha perdido la significación. Y no se ha perdido porque la obra no figurativa incluso
cu aquellas que se presentan --con el informalismo con una preten,ión de destruir la forma- es siempre el resultado de un trabajo
formativo, de creación de formas con las que el artista puede sigui ficar y comunicar.
Decimos que puede significar y comunicar, con lo cual quere:nos advertir que no basta ordenar los colores, líneas y superficies
en cierta forma para que la obra sea significante. El artista puede
no encontrar la forma adecuada, es decir, la articulación de los sigCATHEDRA

(16)

nos requ~rid~,. y entonces_ no se pro_ducirá la unidád del significant~ Y del s1gn'.f1c~~o. La p'.ntura no figurativa --como la figurativasolo. pue~e s1gn1_f1car mediante la creación de la forma en la que se
rea_hz~, dicha umdad. _Pero, P?r tratarse de una creación, sólo "a post~r'.on puede determmarse s1 la forma creada es capaz o no de sigmf1car. La
podrá ser significativa; es decir, signo de algo que
no es ella misma ( de una época, de una sociedad) ; pero no será
significante, en el sentido de expresar y comunicar algo que es ella
misma, que está en ella y que es inseparable de su forma.

º?ra

Sólo podemos hablar del arte no figurativo como un lenguaje
en cuant_o que es creación de formas dotadas de significación. Ya
hemos visto que, en principio, la abolición de la figura no entraña
la abolición de la si~ificación .. Pero, a su vez, una vez abolida aquélla, no basta cualqmer ordenación de los signos pictóricos para que
la forma se halle dotada de significación. Puede acontecer -y éste
e~ un ~eproche que suele hacerse a la pintura no figurativa-, que
s'.n deiar de ser forma no logre significar y se limite a producir
cierto goce o d&lt;;lect~_ción. ~ este caso, tenemos una superficie pintada, una cornbmac10n de !meas y colores en cierto orden es decir
. ernh argo, el cuadro no es significante,' sino de-,
como f orma, y, sm
corativo.
Hay que reconocer que el reproche es grave, porque ciertamenle ~uchos cuadros no figurativos si bien logran pasar la barrera de
la figura no logran alcanzar la significación, y se quedan en el campo de la d~corac_ión. Para ~e la obra no figurativa signifique no
basta _la .e~1st':~crn de _dete~mmadas formas, dotadas incluso ya de
una s1gnif1cac1on propia, smo que es preciso que dichas formas se
articulen en la obra como elementos de un todo orgánico, de tal manera que esos elementos, pese a su heterogeneidad, sólo existen en
Y por ese todo. La diversidad del cuadro se halla subordinada en
definitiva, a una unidad que preside la distribución y organiza~ión
de los elementos. En el decorado, los elementos diversos conservan
su autonomía; son como elementos de un agregado en el seno del
cual se yuxtaponen o multiplican; la diversidad no se halla presidida por una unidad propia.
Para que haya significación, es preciso que los elementos forCATHEDRA

[17)

�males se integren en un todo. La obra entera, entonces, habla -gra·
cías a la unidad que preside su diversidad- por todos ellos, y todos significan, no por sí mismos, sino en cuanto que se integran en
un todo. Ahora bien, cuando los elementos conservan su autonomía,
y dejan de estar sometidos a nna unidad propia, de tal manera que
los elementos, lejos de integrarse en ellas, se destacan con su valor
propio, la significación deja paso a la decoración.

"'

En pocas palabras, es el modo de articular los signos pictóricos
( como elementos de un todo orgánico o de un agregado) lo que determina que la no figuración sea significante o meramente decorativa.
Así, pues, cuando hablamos de la pintura no figurativa como
de un lenguaje estamos refiriéndonos a un tipo de pintnra cuyas
formas -pese a no ser representativas- están dotadas de significación en el sentido de ser no sólo significativas (también lo deco·
rativo como todo producto humano lo es), sino también significantes (lo que no sucede con la decoración).
Este lenguaje no figurativo se justifica en cuanto que significa
y comunica lo que no podría serlo por otros lenguajes, no ya por
los de otras artes, sino incluso -en el plano de la pintura- por el
lenguaje figurativo. Carecería de sentido tratar de significar y comunicar lo que puede ser significado y comunicado --o, al menos,
más adecuadamente------- con el lenguaje figurativo. Lo que Velázquez
significa y comunica en La rendición de Breda no podría serlo en el
lenguaje no figurativo. Los signos utilizados y el orden de relaciones manejados por el pintor son consustanciales con lo que se comunica, y, en este sentido, no podría concebirse la misma comunica•
ción con un lengua je diferente (no figurativo). • A su vez, lo que
transmite y comunica un cuadro de Delanoy, Kandinsky o Hartung
no podría serlo con la figuración. En el primer caso, la figura abre
un horizonte a la significación; en el segundo, habría constituido un
verdadero límite.
Aquí, como en general en el arte, un lenguaje no traduce ni sustituye a otro. Son irreductibles. Cada lenguaje tiene sus posibilidades y límites de creación. Y esto se olvida, a veces, en la pintura

no figurativa. Si se trata de hacer presente una realidad, de mostrarla, aunque sea ciertamente desde determinada perspectiva humana, la no figuración sólo servirá para cerrarnos el camino a ella.
Ahora bien, si el acento se pone sobre todo en la expresión de cierta
actitud o relación ante la realidad, y no en la presentación -o representación- de la realidad misma, la no figuración puede abrir
posibilidades creadoras de otro género.
Piénsese por ejemplo en la realidad infernal que vive el minero, trabajando en condiciones insoportables y expuesto siempre a
una trágica catástrofe.
La pintura figurativa, en más de una ocasión, nos ha hecho
presente el horror del trabajo y la vida del minero. La pintura sirve aquí para elevar nuestra conciencia de esta terrible condición de
la existencia _humana. Pero, un pintor no figurativo ¿tendría aquí
algo que decir? Nada, a nuestro juicio, si pretendiera rivalizar en
este terreno con el pintor figurativo, realista. Y, sin embargo, en
nuestros días, un pintor abstracto, Lapoujade, con los medios y recursos propios de la pintura no figurativa, ha pintado un cuadro
al que ha titulado El infierno y la mina.
. ~i el pintor h~hiera pretendido representar en su singularidad
el mÍierno de la vida del minero, habría hecho bien en recurrir a
los signos figurativos. Pero de lo que se trata es de evocar en nosotros, con todo su horror, la vida del minero, y con ello el horror
Y la mis~ria d: un mundo inhuman~. No hay signos figurativos que
nos remitan d1rectamente a la realidad; es decir, no hay realidad
representada o figurada. Pero sí hay un puente tendido hacia ella
)' a partir del cual podemos poner pie en la significación inscrit¡
en las formas abstractas, en cierta ordenación de las líneas y colores.
Este puente es el título. El título en este cuadro abstracto no es ,
por tanto, un elemento superfluo ni una concesión a la pintura fi.
gurativa. Es un elemento necesario, aunque no suficiente, para que
la significación del cuadro --que estriba no en su poder representativo, sino ele evocación, no en su "hacer ver" un mundo, sino en
"hacer vivir o sentir" un mundo--.
Si el pintor figurativo representa para significar, el pintor absCATHEDRA

CATHEDRA

[18]

[19]

�tracto (La~oujade, e~ este caso) significa sin necesidad de representar, Y el lltulo en cierto modo hace innecesaria la representación.
Per~, c_o~ es_t~ diferencia fundamental: si en la pintura figurativa,
la s1gmf1cac10n surge de un modo peculiar de representar -y de
o_rdenar )os. c?lor~! y líneas c?n este fin-, en la pintura no figurativa la s1gn1f1cac10n no se amda en el título, sino en cierta ordenación de líneas y colores cuya significación contribuye él a trasparentar.

.

Lo decisivo aquí es que la pintura no figurativa sirve de me-

d10 de expresión y comunicación mediante la creación de formas que
no reproducen las formas reales. La significación es inherente aquí
a estas formas creadas, gracias a las cuales se organiza el campo
perceptivo sin pasar por una referencia directa, figurativa, a lo real.
Pero, como en el caso de _la pintura figurativa, nos hallamos con signos que se integran en formas y con relaciones entre ellas. Tanto las
formas como las relaciones son creaciones del artista, pero ni más
ni menos que las formas y relaciones de la pintura figurativa. Es
decir, la no referencia a la realidad, no es índice de una superioridad creadora con respecto a la pintura que se vale de signos figurativos; es sencillamente, índice de otro modo de crear.
Algunos artistas han podido imaginarse que esta ruptura con
la figura permitía una creación absoluta, al abrir un campo de posibilidades creadoras ilimitadas. Al liberarse el pintor de significaciones dadas, de las referencias a lo real, la libertad de creación sería también absoluta.
Pero ya hemos visto por un lado que el título se encarga de
que no desaparezca por completo dicha referencia; por otro, represente o no, lo decisivo es que el arte no figurativo expresa y significa a la vez que aspira a que su expresión y significación sean compartidas (y, por tanto comunicadas). Lo decisivo es, por tanto, que
se trata de un lenguaje y que, como tal, ha de ser fiel a ciertas convenciones (o modos convencionales de articular los signos) que hagan posible la comprensión y la comunicación.

Es un lenguaje irreductible a otro, e incluso a otro lenguaje
CATHEDRA [ 20]

pictórico como el figurativo. Y, como otros lenguajes, tiene su lengua o modo peculiar de articular los signos y las formas, que varía
históricamente. El constructivismo, el abstrll.ctismo geométrico, el expresionismo abstracto, el informalismo, etc. son en este sentido lenguas o estilos que, fijan en cierto modo, el tipo de relaciones entre
los signos (líneas y colores) o entre las formas mismas.
lln estilo o lengua no es una creación individual; a veces requiere el esfuerzo creador sucesivo de muchos creadores o incluso
de varias generaciones, aunque ciertamente el peso decisivo de la
creación de esta lengua recaiga sobre unos pocos. Las obras de arte
que se inscriben en este proceso de fundación de una nueva lengua
artística no siempre son reconocidas y apreciadas, mientras no lo
ha sido la lengua o el estilo que están contribuyendo a instaurar.
Otra cosa sucede cuando la lengua· o el estilo ya es reconocido y apreciado; la obra de arte es reconocida y comprendida en cuanto usa esa lengua. Pero, ciertamente, no basta su inscripción en un estilo dado, o la fidelidad a sus convenciones O reglas para que la obra sea reconocida y apreciada como una verdadera obra de a1te. El arte es, ante todo, creación, y el producto artístico concreto que habla determinada lengua, ha de hablarlo
creadoramente. La obra de arte es, en definitiva, un uso creador de
cierta lengua artística, y la lengua es un modo histórico de articular
los diferentes signos artísticos. Tanto las lenguas como el uso crea•
dor de ellas constituyen los lenguajes artísticos en cada etapa determinada.
Con el ejemplo de la pintura, y dentro de ésta de la pintura
figurativa y no figurativa, hemos podido percatarnos de las peculiaridades del arte como lenguaje. El lenguaje poético tiene por base
un lenguaje ya hecho, con una lengua ya establecida ( con su vocabulario básico y sus reglas de articulación de los signos). El lenguaje poético, maneja, a su vez, signos que tienen ya un significado establecido. La pintura, a diferencia de la poesía, no tiene por base
un lenguaje ya establecido, pero de modo análogo a ella opera con
signos (figuras) que tienen ya una significación dada. Pero, como
no puede hablarse aquí de un sistema de articulación de los si "nos
w1iversal y forzoso, como sucede con el lenguaje ordinario, no ;ueCATIIEDRA

(21]

�de hablarse de lengua en el sentido que da Saussure a este término
con respecto al lenguaje verbal. La lengua sería aquí el sistema de
convenciones o modos históricos de articular los signos que conoce•
mos como estilos. En el caso del lenguaje no figurativo, fos signos,
carentes de un significado estable, se integrarían en formas sin re•
!ación con las formas reales, pero no obstante se trataría de formas
significantes. La lengua estaría constituida como en los casos an•
teriores por los diferentes estilos o modos convencionales distintos
de articularlos.

•

CONSIDERACIONES SOBRE LA
PROPOSICION "COGITO, ERGO SUM"

lffGO PADILL \
CENTRO DE INVFlSTIGACIONES DE
F'ILOSOFIA DE LA CIENCIA Y DEL
LENGUAJE.

FACULTAD DE FILOBOFIA Y LETRAS
UNAM.

l.

1

1

CONDICIONES DEL PROBLEMA.

En el cuerpo de doctrina cartesiano debe reconocerse una in•
decisión básica. Parece haber fundamentos suficientes tanto para in•
terpretar la proposición "cogito, ergo sum" como un razonamiento',
o como parte de un razonamiento -vale decir, como una inferencia,
o como parte de una inferencia- como también para ver a esta pro•
posición fuera de todo contexto inferencial2 • En el primer caso, ge•
neralmente se alude a un argumento o a un proceso silogístico; en
el segundo, a un conocimiento de la verdad de la proposición por la
vía de "una intuición simple de la mente", según expresión del propio Descartes".

I'

i..1111. 1

1

CATIIEDRA

[22]

Aparte de la indecisión antes señalada, la propos1c10n cartesiana introduce otros elementos de complicación por la aparición, en
ella, de los siguientes dos términos: el término "yo"' ( pronombre
personal, pero no nombre en sentido estricto) y el término "soy" o
CATHEDRA

[231

�"existo" ( en general, "existencia", que una larga controversia dispu
ta como no predicativo).

2.

¿ PROCESO

SILOGÍSTICO O ARGUMENTO SILOGÍSTICO?

La distinción elemental entre argumento y proceso se funda en
la diferencia misma, que daremos por sentada, entre la lógica y la
psicología.

•

1

la
un
en
to

Evidentemente, Descartes mismo liquida la posibilidad de que
proposición "cogito, ergo sum" forme parte, en su doctrina, de
proceso silogístico. La reputa como una proposición "primera",
un sentido que no excluye que antes de acceder a su conocimienpueda, o sea menester incluso, conocer algunas otras cosas.

Pero, justamente, por ~er "primera", impide que en un proceso
pueda tomársele por "segunda", es decir, por conclusión. "Y cuando di je -asienta Descartes- que la proposición pienso, luego existo
es la primera y más cierta que se presenta a quien quiera que filosofe con método, no negu~ con ello que antes de la misma es menester conocer qué es el pensamiento, qué la existencia, qué la certidumbre, y también que no puede ocurrir que aquello que piensa
no exista, y otras tales. Mas estas son nociones simplícimas y las
únicas que no dan noticia de una cosa existente"'.
Puede haber, pues, otras proposiciones anteriores a la proposición que nos ocupa. Pero ésta no se desprende de aquellas en
el proceso del filosofar. No asume, dentro de ese proceso, el papel
de una conclusión. Por el contrario, parece evidente que la proposición "cogito, ergo sum" es sentada como primera por su peculiar
característica de "dar noticia de una cosa existente". Cosa que, parece, el resto de proposiciones no podría hacer.
Todo lo anterior, por su parte, no impide el análisis lógico de
dicha proposición dentro de un contexto argumental. Es decir, el que
no pueda ser vista dentro de un proceso, no suprime la posibilidad
de su análisis dentro de un argumento, comúnmente asumido como
silogístico.

CATHEDRA

[24]

El Oficio del impresor. Impreso en el año de 1550,

�3.

EL ARGUMENTO SILOGÍSTICO.

Suele pensarse, y también por el propio Descartes', como forma del eventual argumento silogístico, la siguiente7 :
Todo el que piensa existe.
Yo pienso.
Yo existo.
La primera crítica que hay que adelantar a este tipo de ejemplos, consiste en refutarlos como representantes genuinos de un argumento silogístico.

La forma silogística de argumentación concierne, en general, a
relaciones que se establecen entre clases. Dicho de otra manera:
sólo puede incluír en su estructura proposiciones categóricas. Mientras que en el ejemplo, tanto en la segunda premisa como en la conclusión aparecen proposiciones que; por ahora, calificaremos de proposiciones aparentemente singulares. El que no se las califique de
definitivamente singulares, llene por hase la aparición, en ellas, del
término "yo", que no alcanza el rango de nombre propio, a la manera de "Sócrates" o "Renato" en las proposiciones estrictamente singulares "Sócrates piensa" o "Renato piensa".
La crítica anterior, empero, no está referida solamente a un
proh lema de precisión conceptual po,r lo que toque a determinar,
en rigor, que sea una forma de inferencia silogística.
Al propio tiempo revela el hecho de que la lógica clásica carecía de los recursos suficientes para realizar un análisi!i certero
de este tipo de argumentos. De ahí que se los haya confundido -y
a veces aún se les siga confundiendo- con argumentos silogísticos.
No obstante, aun cuando no pueda incluírseles en la clase de
los silogismos, los ejemplos del tipo aludido, al menos aparentemente, tienen la forma de una inferencia válida.
Como mera observación de pa:so, hacemos notar también que
lo que la inferencia establecería resultaría ser, simplemente, la proposición "yo existo", pero no el todo del complejo "yo pienso, lueCATHEDRA

(25]

�go yo existo". Esta proposición, si la referimos a la inferencia, c?n·
tiene parte de premisa y parte de conclusión. Luego, lo establecido
110 sería "yo pienso, luego yo existo", sino, expresamente, la parte
final de esta proposición compleja.

4.

LA INFERENCIA CON FUNCIONES PROPOSICIONALES Y CUANTIFICA·
DORES.

El argumento:

Todo el qne pzensa existe.
Yo pienso.
Lnego, yo existo,
en el caso de que la existencia pudiera tomarse por predicado, po-·
dría expresarse, en símbolos, como:
(x) (Px &gt; Ex)

Pa

= a).

Primeramente, porque siendo lógicamente correctas, la primera
formulación destruye la utilidad &lt;le la premisa mayor en el argumento, al implicar la existencia misma en la formulación del cogito;
la segunda, porque en el antecedente del condicional, en el complejo simbólico "Pa", si el símbolo "a" no ha de ser un símbolo vacío,
entonces debe designar un individuo particular, con lo cual también
se implica la existencia. En segundo lugar, porque hay razones para dudar, por lo menos, de que el término "yo" de la proposición "yo pienso" o del
complejo proporcional "yo pienso, luego yo existo" pueda hacerse
equivalente al término "a" de las formulaciones.
a la relación entre nombres y pronombres, formularemos las siguien-

Si el predicado E no estuviera por "existo", este modo de in•
ferencia sería perfectamente válido. Pero aceptemos, sin conceder,
que "existo" es predicado. Aún así habría que obse1;~~ que el ~omplejo simbólico "Pa" estaría en lugar de una propos~c1on,, por e}e~plo, como "Sócrates piensa", en do~de Sócrates des1gn~_na al md1viduo particular Sócrates. En camb10, en la formulac10n antes señalada, según su expresión cartesiana, "Pa" estaría en lugar de la
proposición "yo pienso", en donde ')o", si. nos ate~e~os excl~~ivamente al argumento, esto es, si no mtroduc1mos en el mformac1on
externa funciona estrictamente como pronombre personal, pero no
'
· Pero entonces resu1ta que "P"
como nombre
prop10.
a no pue de estar en luuar de "yo pienso", en virtud de que, como mero pronombre, el té~mino "yo" no designaría individuo particular alguno.
El anterior aserto sólo será sostenible si podemos mostrar que
la función lógica de los nombres es fundamentalmente distinta a la
de los pronombres.
Otras formulaciones simbólicas son igualmente rechazables. Por
caso, la formulación que se ofrece para la segunda premisa, del tipo':

CATIIEDRA

Pa &gt; (Ex) (x

Para aclarar el camino de la problemática planteada en torno

Luego, Ea.

(Ex) (Px) • (x

o la formulación que se ofrece para todo el argumento, del tipo':

= a),

tes tres cuestiones;
I.

¿Por qué en la lógica moderna se insiste en que los
símbolos del tipo "a", "b", "e_:._ designen individuos
particulares?

II.

¿ Qué significa que en la definición gramatical de
pronombre se diga que es aquello que está en lugar
del nombre?

III.

¿El término "yo", o en general los pronombres, son
verdaderos sujetos lógicos?

Las consideraciones que ofreceremos en seguida tienen un carácter esquemático y, en buena medida, provisional. Han de considerarse, por tanto, como un simple adelanto de asuntos que sólo una
reflexión más .meditada eventualmente podría fundamentar.

I. Si los símbolos del tipo "P", "Q", "R". etc., han
de ser interpretados como símbolos de predicados,
entonces expresiones del tipo "P( )", en donde"( )"
indica simplemente el lugar a ocupar por otro compo-

[26]
CATHEDRA

[27]

�nente, sólo pueden admitir en el lugar de "( ) " o
símbolos del tipo "x", "y", "z", etc., o símbolos del
tipo "a", "b", "e", etc. En el caso de expresiones
como "P:i", "Py", "Pz", etc., resultantes de sustituír en " ( ) " símbolos del primer tipo, obtenemos
expresiones acerca de las cuales nos vemos imposibilitados para decidir sobre su verdad o su falsedad'º. Por el contrario, si deseamos construir expresiones acerca de las cuales quepa decidir su verdad
o su falsedad, esto es, si deseamos construir proposiciones, entonces los símbolos a introducir en el lugar de " ( ) ", deberán ser del segundo tipo. Pero
como no se trata de una distinción meramente formal entre los dos tipos de símbolos, entonces habrá
que coincidir en que los del segundo tipo deben designar individuos particulares, pues sólo con base en
ellos podrá decidirse la conveniencia o inconveniencia de la predicación, es decir, la verdad o falsedad
de la proposición.

"

alcance de la afirmación gramatical anterior. Al menos, ha jo las siguientes circunstancias:

r

a)

El término "yo" no funciona como nom-•
bre fuera de contextos. El contexto puede aportar nombres o descripciones que
permitan establecer la equivalencia entre el término "yo" y tales nombres o
descripciones. Si tal contexto falta, el
término "yo" no designa persona determinada alguna. Luego, no funciona como nombre propio.

b)

Si el término "yo" no designa persona
determinada alguna, sino que funciona como equivalente de expi·~siones como "el que en cada caso . .. ", entonces tampoco funciona como nombre propio en virtud de que tampoco expre•
siones como "el que en cada caso ... "
determinan con univocidad la designación de un individuo particular, sino
que designan con i n d e terminación
"aquel ... que en cada caso".

c)

Si en Descartes, expresiones como "yo
pienso" fueran equivalente a expresiones como "he ahí el pensamiento"", no
se habría resuelto, con ello, el problema del término "yo" ni el problema
de la determinación, pues en la expresión "he ahí el pensamiento" aparece
igualmente un pronombre, sólo que de
carácter demostrativo. Correspondientemente a la pregunta "¿quién es 'yo'?",
que demanda determinación de tal pronombre, y que problematiza la relación entre nombres y pronombres, apa-

De esta manera, si una expresión del tipo "Pa",
es reputada como proposición, ha de concederse quP
el símbolo "a" debe designar el individuo particular cuyo nombre es a.

II. Se podría pensar que el término "yo" puede asumir

¡11:,llilil

el papel de los términos del tipo "Sócrates" o "Descartes"; en el fondo, de los símbolos del tipo "a",
"b" , ""
e , etc. Es d.
ecir, e1 papeIde no mb re.

1

Justamente esto es lo que parece que se quiere
decir cuando se asienta, desde el punto de vista gramatical, que el pronombre es aquello que está en lugar del nombre.
Pero sucede que no siempre y no en todas las
circunstancias el pronombre puede estar o está en lugar de un nombre. Así, es necesario restringir el
CATHEDRA [28]

CATHEDRA [29)

�nos "variable", "pronombre" y "cuantificación".
Pero como no es posible introducir en el argumento
cartesiano la cuantificación existencial en la segunda premisa -por adelantar aquello que se trata de
probar y por destruir la utilidad de la premisa mayor del argumento-, entonces la única posibilidad
de simbolización para "yo pienso", es:

rece ahora la pregunta "¿pónde es
' a111,, , " , que pro bl ema1·iza 1a aparen te
solución que pudiera ofrecer la expresión "he ahí el pensamiento".
Parece posible rechazar, pues, la
idea de que, en la situación estricta del
argumento cartesiano, el término "yo"
esté, como declara la gramática, "en
lugar de un nombre".
III.

De esta manera, la representación simbólica de
tal proposición, más que estar dada por el complejo
simbólico "Pa", estaría dada por el compleja simbólico "Px". Es decir, el término "yo" no asumiría
el papel de constante lógica, sino de variable lógica libre en una función proposicional.
¿Pero es que hay relación entre los pronombres
y las variables argumentales? En efecto, no sólo así
parece, sino que de serlo, ello explicaría -aunque no
solucionaría- la confusión que por lo que toca a la
interpretación del término "yo" surge en un análisis del argumento cartesiano.
"Las variables permanecen meros pronombres
para una referencia cruzada con los cuantificadores"
12
afirma Quine • Vemos, así, relacionados los térmi-

[301

Pero Px no es una proposición.

Ahora, ¿por qué es importante, desde el punto de
vista lógico, que el término "yo" juegue, en el argumento cartesiano, el papel de nombre?
La respuesta es sencilla: porque, de otra suerte, la proposición "yo pienso" no sería una proposición singular, como parece requerirlo el argumento,
sino que sería, solamente, una pseudo-proposición
singular. En otras palabras, al no ser, en rigor, pro•
posición, jamás cabría la posibilidad de determinar
su verdad o su falsedad.

CATHEDRA

Px

La diferencia lógica, pues, entre nombres y pronombres es la de las distintas funciones que cumplen
las constantes argumentales y las variables argumentales. Cuando no se introducen cuantificadores en las
funciones proporcionales, los pronombres no rinden
proposiciones. Por otra parte, las constantes argumentales no pueden ser pronombres, en caso de que
el pronombre no pueda tomar el valor de un nombre.

5.

¿QUÉ SUCEDE CON LA EXPRESIÓN "PIENSO, LUEGO EXISTO"?

Si aceptáramos, por ejemplo, las razones aducidas por Hintikka y por Villoro", que aunque distintas, ambas concluyen en la imposibilidad de hacer la sustitución del término "ro" por el nombre
propio '·Descartes" en la proposición "yo pienso, Juego yo existo",
entonces, pensamos, prevalecería la situación ana ]izada anteriormente, y la proposición "yo pienso" no sería tal, sino que sería, simplemente, una función proposicional con variable libre, es decir, en
el fondo no sería realmente una proposición.
¿En qué estriba, entonces, la necesidad que vio Desearles en la
e"presión básica de su filosofía? Concordamos con Hintikb en qt1~
esa aparente necesidad surge de lo que él llama la "inconsistencia
existencial"ª. Pero ello· entraña, conjuntamente, la ejecución de un
acto y la manifestación de una expresión, y la inclusión en esta expresión del verbo que mencione al acto. Esto podría aclararse con el
siguiente ejemplo del propio Hintikka: "nadie podría hacer c,·cpr n
CATHEDRA

[31)

�quien lo escucha de que realmente él no existe diciéndole precisamente esto"". Dicho de otra manera, hay un cierto tipo de inconsistencia al ejecutar un acto de pensamiento cuyo contenido sea que
no se ostá ejecutando ese acto de pensamiento. Pero la inconsistencia -y por contrapartida la necesidad aparente que surge de su
negación- no se produce en un nivel estrictamente lógico, sino que
implica la ejecución o realización de actos.
Del mismo tipo serían situaciones como las siguient~s: ejecutar
el acto de hablar expresando la proposición "yo no estoy hablando",
o el acto de escribir trazando la expresión "yo no estoy escribiendo".
Posiblemente la aparente mayor necesidad que surge respecto a la
proposición "yo pienso", es que en vigilia, más permanentemente se
ejecuta ese acto mencionado por esa proposición que cualquier otro
acto mencionado por cualquier otra proposición.
NOTAS.
l. Carta de 1640 (sobre San Agustín), p. ej. Cfr. M. Willisms, The Certanty of
the Cogito", en W. Doney (ed.), Descartes, Macmillan. London, 1968, P. 89.

2. II Res.p., AT., VH, 140, 18), p. ej. Cfr. Luis Villero, La idea y el ente en la
filosofia tle Des::artes, F. C. E., Méx., 1965, p. 70.
3. A. J. Ayer, "I think, therefore I am", en W. Doney, op. dt., p. 84 .
4. Cfr. p. ej., I. M. COpi, Introduction to Logic., Macnüllan, New York, 1955,
pp. 6 SS.
5.

Princ. Fil. X.

6. 11 Resp.

7. V!lloro, op, cit., p. 69.
8. lbid., p, 72.

9. Cfr. Jaakko Hintikka, "Cogito. ergo sum" inference o performance, en W.
Doney, op. cit., p. 111.
10. Nos referimos a los símbolos del tipo "Px", "Py", etc., sin introducir cuantificaciones.
11. Villoro, op, cit., p. 87.

12. W. v. O. Quine, The Methods of Logie, Henry Holt &amp; Co .. New York. 1960,
p. 128.
13.

Cfr. Hintikka y Cfr. Villoro, obras citadas. pp. 116 ss y 80 ss, respz.ctivamente.

14.

Hintik.k.a, op. cit., 116. ss.

15. lbid., 117.

CATHEDRA [32]

La cosedora de libros. Grabado del año 1825.

�SILENCIO ROTO
GLORIA COLLADO

Para qué un poema
para qué la rosa
para qué el objeto
para qué la tarde luminosa
imaginada y ardiente
para qué la calma
y el estupor
y la batalla agreste
y la palabra ensangrentada
de tu boca
que no dice
que se ausenta
que desconoce mi boca
para qué el aire y la lluvia y la distancia
Ya lo dije otras veces
Ya cumplí las promesas
Ya pisé las hojas
caminando en tu huerto
escalando tus rocas
Ya giré en tu hondura
y logré vestirme con tus plumas
Ya me impuse a tus manOIS
CATHEDRA [33]

�Y mi terror
fue doblado en tu pañuelo

Doblaré las manos
estiraré el cuello
y lograré verte a través
de tu grieta
Vendrán las horas gruesas
y los minutos contados en silencio
derrocharé mi ocio
y se me dará un fugaz pudrimiento
en mis entrañas
Y desearé romperte
astrujar tus añicos
y amontonarte
en el rincón más oscuro de m1 cuerpo

1

1

Se caerán las palabras una a una
de mi árbol
Te diré lo mío lo que es más allá
lo que pudo quitarme el aliento
lo que nunca pudo alimentarme
Lo que encuentro
cuando alargo las pisadas
y no llego
a esa parte
a esa precisa parte de mí.

No en vano pasa el tiempo
días atrapados
presa fácil del amor
No en vano
recorrimos juntos un cammo
rompiendo brechas
CATIIE DRA

[341

y acumulando arena en los zapatos

pasamos
Y todo sucede tan de prisa

Se conoce el verano
la sal la marea
el mediodía agreste
la luna de otoño
se conoce el árbol
y el perfil rabioso de los montes
Y se conoce el invierno
en las sábanas frías
que cada noche aguardan
un rapto nuevo
en tu presencia

Sobre las mismas paredes
sobre rocas lunáticas
y caminos misteriosos
resbalas con insistencia
con un terco afán
de entenderlo todo
de saturar tus glándulas
de vertir tus principios
de alcanzar tus extremos
de anular tus historias
No precipites el fin
raciona en pequeñas dosis
tu lluvia de destino

Rompamos este silencio
esta complicidad hecha de jirones
Rompamos este universo desbocado
y dejemos a un lado
CATHEDRA

[35]

�el deseo de sentir
y esta posesiva inquietud
que nos trastorna

Puede repetirse
sin temor a la denuncia
puede divulgarse la idea
sin que peligre la decencia
traducida en generaciones
Se puede hablar . sin timidez
haciendo declaraciones de odio y amor
por las cosas cotidianas
y las caricias domésticas
por el sentido de propiedad manifiesto
por la obligación
y el estruendo de familias de tiernas costumbres
y amantes deberes
por todas las obsesiones inverosímiles
que te agobian
ah encantadora burguesía
que tienes todo a tu alcance
sin libertad

Como fruta verde
en la rama del árbol
el tiempo te dilata
te insinúa .sobre toda circunstaf\Cia
y te declara
propiedad del aire
No hay equilibrio
que sostenga tu impotencia
no hay frontera que te condipione
Sólo está al acecho
tu joven savia
capaz de madurar
CATHEDRA [36]

Pero no hasta tan sólo
una declaración de amor y odio
a las costumbres
Tú estás roto por dentro
y la afición a las cosas doradas
te asfixia
Corre despacio
tranquila tu carrera
No hay espacio sin límite
y tú lo sabes

Conviene destrozar en añicos las palabras
que devienen en ideas
que devienen en palabras
que devienen en poemas
inútiles poemas renacidos
en un estruendo hermano
&lt;le lo fortuito
Nada puede usarse en contra mía
ni siquiera un papel
esa hoja en blanco que me apunta
Sólo eso: estoy aquí
y no es hora aún
de hurtar el camino silencioso
Pasa la tempestad y el estruendo
se consume el ciclo indefinido
se nos cierran las puertas
ante otras puertas abiertas
se satisface el hambre pervertida
y una nueva dosis nos reclama
Habitamos solemnes y anticipados
habitamos agrestes y domados
como esa flor que debió de brotar roja
CATHEDRA [37]

�o como nube incierta que carece de destino
lo que tocarnos
,
es parte ya de nuestras manos
lo que dejarnos
es parte ya de nuestra historia
lo que deja de ser y lo que es
lo que se alcanza o se retira
lo que invade lo que rompe lo que nulifica
viene a ser también nuestro silencio
un silencio roto hecho pedazos
inútiles partes de este cuerpo ajeno

Ui\' ASOMO A BAUDELAIRE El~ GARCIA LORCA.
DR. JUAN JOSÉ GARCÍA GÓMEZ
:MAFSI'RO HUEBPED DE LA UANL.
.FACULTAD DE FIL060F'IA Y LETRAS

Cubismo y surrealismo son términos que se discuten en cuanto atañan a obras literarias vanguardistas (?) de carácter universal. E Incluso se adjudican, más o menos gratuitamente, a multitud
de autores españoles cuya producción oscile en torno del primer cuarto del siglo XX.

1'

11

1

¡,

En el específico caso de Federico García Lorca, se suelen citar acoplándolos a determinadas de sus producciones, ( Cfr. Carlos
Ramos-Gil, Jean-Louis Schoenberg, Ildefonso Manuel Gil et al.).
Nunca, sin embargo, con demasiado éxito: los sustratos clásico y
neopopularista del poeta andaluz son tan fuertes, que o¡iacan cualquier otro matiz ísmico que pudiera tener.
Pero, a pesar de integraciones parciales, siempre es interesante observar cómo el escritor pudo asimilar ------1'!11 una producción tirante a lo romántico tardío-, influencias que como las enunciada&gt;
¡,uedan deberse a un barniz de su amistad con Salvador Dalí y que
&lt;listinguen su obra de menor tono local, ("Teatro Breve", "Poeta en
Nueva York", "Así que Pasen Cinco Años", "El Público", etc.), en
11n intento perdurador catártico.

11 ¡, 1 11 11 1

Haciendo a un lado las citadas obras, ( no por más estudiada,
menos interesantes), para el presente asomo se han tomado cuatro
poemas: Remansos, Remansillo, Variación y Remanso, canción final ,
CATIIEDRA

l38 J

CATHEDRA

[391

�-los cuatro iniciales de "Primeras Canciones", versos de juventud
cuya génesis podría situarse hacia 1922 al decir de Manuel Altolaguirre en el prólogo a la primera edición de 1935-.
Buscando no una "factura cuhi:sta" tipo Schoenberg, serán estudiados en función principal de las "correspondences" baudelerianas por considerar que allí está su origen y no en pasos vanguardistas más avanzados.
Una última observación: a pesar de que el poeta no hace ninguna indicación específica que lleve a poder agrupar los cuatro poemas, por la anterior circunstancia y aprovechando su común temática, formato, técnica y colocación dentro de la obra, se agruparán
como si cada uno de ellos fuera una parte evolucionante a totalizar
en lo que, en el mejor de los casos, no sería sino el inicio de un discutible camino cubista, siempre regido por el primero de los Poetas
Malditos.
Remansos:

Cuatro estrofas biversales formadas, cada una, por un pnmer
verso desnudo en su enunciación y cuya glosa -a manera de estribillo mutante en la circunstancia e inmutable en la esencia- , forma el segundo verso.

'I

La métrica es la siguiente:

111,, lil

11,

1

la.
2a.
3a.
4a.

estrofa:
estrofa:
estrofa:
estrofa:

3-5
2-6
2-5
4-6.

Oscilan, en moderada anarquía métrica, entre el mm,mo español bisílabo y el popular exasílabo, sin obedecer a ninguna reglamentación preceptivista. En este sentido y de entre los cuatro poemas,
éste es el más libre como si se tratara de la plasmación de un abierto universo que, poco a poco, se irá cerrando al tomar de él conciencia el poeta.
En cuanto a la rima, no existen consonancia ni asonancia externas. Versos blancos. No puede, por la distancia, tomarse como
CATHEDRA

[

40]

Grabado alemán del año 1545, que un siglo después
sirvió para ilustrar la Biblia Griega.

�nma la asonancia habida entre los 4 y 8. Pero insinúa la del romance.
El ritmo es marcado por el siguiente esquema:
la.
2a.
3a.
4a.

estrofa:
estrofa:
estrofa:
estrofa:

2
1
l
3

/
/
/
/

1-4
1-5
1-4
1-5.

En los versos nones no hay sino arbitrariedad rítmica, con la
única salvedad de ese cargo en "l" en los de las estrofas medias:
como una nota musical de un tema que se anuncia. Pero en los
pares se entrecruzan dos juegos rítmicos a manera de juego servenLésico. Ello confiere al texto una suerte de unidad rítmica apegada
a elementos externos de ascendencia clásica ligeramente modificada
por una libertad moderada.
Ya se ha hablado de la existencia de una relación de circunstancia a esencia. Ampliando la aseveración, entre el primero y el
segundo versos, ("Cipreses. / ( Agua estancada)"), hay una relación primaria, una correspondence simplísima pero efectiva. Los
mismos juicios pueden hacerse con respecto a la estrofa segunda,
("Chopo. / (Agua cristalina)") y tercera, ("Mimbre. / (Agua profunda)"). Pero estas corresponden.ces se convierten en dobles ínter•
relaciones cuando se meditan las naturalezas vegetales de los ver•
sos nones, las directamente llamadas "agua" ele los pares y la asociación esencial que las procrea. Ello se va acumulando durante el
desarrollo del poema en un acopio de imágenes que, inductivamenLe, son utilizadas para llevar al fin.

En las dichas elitrofas, la realidad es campirana. Los elementos nones se unen a los pares en correspondence debida a la observación de la naturaleza. "Cipreses" lleva a "agua estancada" con
la misma sencillez con que "chopo" a "agua cristalina" y "mimbre"
a "agua profunda". Inicia, pues, el ciclo con materiales de su realidad de provinciano circundado. Y las tres estrofas generan, tambit'n, el universo romántico provocador y provocado del lírico "yo"
de donde sale el poeta hacia su meta: la cuarta y última estrofa.
CATHEDRA

[411

�"Corazón. / (Agua de pupila)". Los elementos vegetales súbitamente se interrumpen. Es "corazón" quien ocupa el lugar vacante. La acuífera esencia quien lo porta. La técnica de Baudelaire Sº
funde en "largos ecos" con los siglos de oro españoles, como paso
próximo. Y aún más atrás, como remoto: con los mismos renacimien·
tos y manierismo 1talianos. Dante, Petrarca, Boraccio. Lopc, Quevedo, Góngora, la secuencia mexicana de Sor Juana Tnés de la Cruz,
están presentes en esta húmeda manifestación reflejada en la imagen de corazón, confiriéndole un nuevo advenimiento nwtafó rico ,h,
adolorida y coloquial tristeza: "Agua de pupila".
El estatismo de la imagen es abrumador. La total carencia de
formas verbales y el único empleo de color frío (verde) resaltado
sinecdóticamente sobre la transparencia de la linfa, lo exacerbar..
Ninguna anécdota muralla el pnmer paso. De nuevo Raudclaire.
Y los Malditos.

:1

'

,1,

11

I'

Mediante el citado juego, se cierra 1rna estructura circular lírica con un manejo de imprevistos contrarios basados en la esperanza y en la desesperanza. El agua básica comienza a ser pesimistamente estancada. Luego se optimiza y convierte en cristalina. A continuación, regresa a la negativa zona de la primera imagen. Para,
finalmente, convertirse totalizadoramente en la nueva esencia rev1v1ficadora de la tradicional y gastada lágrima.

Remansillo:
Segundo de los poemas. Tres estrofas biversales y separadas
también por un estribillo igualmente mutante en la circunstancia.
La métrica es la siguiente:
la. estrofa: 6-6
ler. estribillo: 5
2a. estrofa: 6-6
2o. estribillo: 5
3a. estrofa: 6-6
3er. estribillo: 5
En tono menor, construido mediante estricta reglamentación métrica clásica. Ningún rompimiento a la tradicionalidad. Unica concesión: el exasílabo de las estrofas se convierte en pentasílabo en los
CATIIEDRA [

42]

estribillos, fenómeno que redundará en beneficio del ritmo y, por
ende, de la musicalidad.

Rima:
Verso 1:
Verso 2:
Verso 3:
Verso 4:
Verso 5:
Verso 6:
Verso 7:
Verso 8:
Verso 9:

A
b
b
A
c
c

A
d
d.

, . En concordancia _con el fenómeno métrico, hay reglJlaridad rimalica. ~os versos primero, cuarto y séptimo riman consonantemente produ_c1endo un efecto reiterativo al emplear, antiacadémicament':, la m1s~a palabra-rima: "ojos". Además, tres juegos de asonancias: el primero, para los versos segundo y tercero; el segundo, para
l~s ~mnto y sexto; y el tercero, para los octavo y noveno. No hay
nrngun verso blanco, como en contrapunto con "Remansos". La mezcla de ~on~onancia y asonancia en un mismo poema, puede tomarse
como d1smrnuyente del ritmo consonántico. Valiosa es la mezcla neopopularista en la rima asonante, tomando el último verso de las
estrofas y su correspondiente estribillo.
Ritmo:
la. estrofa: 3-5 / 2-5
ler. estribillo: 2-4
2a. estrofa: 3-5 / 2-5
2o. estribillo 2-4
3a. estrofa: 3-5 / 3-5
3er. estribillo: 2-4.
. El. esquema ritmático obedece a formato menos evolucionado,
hber~anamente, que el del poema anterior; pero trabajado con sello
de Vll'tuoso en su transparente sencillez. Las dos primeras estrofas
Y sus correspond!entes estr!billos,. funcionan en 3-5 / 2-5 ellas y
2-4 ellos. Es decir, monorntmo bifurcado. Sin embargo, al comenCATIIEDRA

r43 1

�zar la tercera estrofa el ritmo esperado se altera y en su repetición
lleva con aumento de velocidad a su final: el segundo de los versos
calca el del primero, retomando para el estribillo la cadencia que
para éstos funciona durante todo el poema.

por el filtro integrador de ese "yo" al poeta que asocia. i\Ioderado
dinamismo.

Las correspondences se establecen sobre la misma logicidad de
relación primaria encadenada que en "Remansos". En la imagen
despertada por la primera estrofa, ("Me miré en tus ojos / pensando en tu alma"), sobresale la idea de la espiritualidad que irá, automáticamente, unida a la coloración de la andaluza flor del primer
estribillo: "Adelfa blanca". En la segunda, ("Me miré en tus ojos /
pensando en tu boca"), la clásica asociación colorística guiará hacia el segundo estribillo: "Adelfa roja". En la tercera, ("Me miré
en tus ojos. / ¡Pero estabas muerta!"), de igual manera al tercero y último de los estribillos: "Adelfa negra". Las adelfas coronan, en su evoh1ción colorística ordenada por los segundos versos
estróficos, la triste Jogicidad del universo del poema.

Seis versos dados en tres de las consabidas estrofas biversales,
cuya métrica es:

Existen, además, otras revivencias de "Remansos": la presencia de lo vegetal en afirmación de lo humano; y la utiliza~ión del
primer verso de cada una de las estrofas para funcionar como estribillo interno. "Me miré en tus ojos" opera como el ritorrn·l lo obsesivo que da paso, como heraldo, y complementa, como apoyo, al
estribillo real externo: estribillo mutable en la circunstancia motivada, (color: blanco, rojo, negro), e inmutable en la esencia, ( adel-

fa).
Aceptando la relación entre el poema anterior y el presente,
es notoria en éste la estructura deductiva. En el primero, el universo poético parte de lo general y lleva a lo particular en una se·
rie de, llamados por el poeta, remansos. En el segundo, el proceso
se invierte. Ya situado en lo particular, lo utiliza para desde allí
proyectarse a general de su lírico cosmos. Y el llanto, final del primero, justifica e integra la "Adelfa negra" de la muerte.
Las formas verbales abundan en número, si bien reducidas a
tres clases: tres reflexivos de primera persona, ("me miré"); dos
gerundios de acción interna, ("pensando"); y un último circunstan•
· 1 en segun da persona, ("estah as") . Del " yo" a1 " tu, " pasando
c1a
CATHEDRA

[44]

En la parte media de este conjunto, aparece Variación.

la. estrofa: 7-8
2a. estrofa: 7-8
3a. estrofa: 8-8.
Tendencia al octosilábico, -perfecta medida neopopularista-,
sólo rota en los versos primero y tercero, antes de la usual aceleración lorquiana. Ambos heptasílabos darían pie para considerarlos
versos cojos. Sin embargo, los cuatro poemas en cuestión ofrecen
rasgos que imposibilitan tal idea: entre ellos, el del elemento musical como valor primario. Y el del título particular del poema.
Y el de la repetición como recurso musical. Y. . . Sabida es la inIlu~ncia que la música tiene en Baudelaire y en el granadino. Verdadera t1ariación musical es el tratamiento que da a los pies quebrados de los dichos 1 y 3 versos. Más adelante seguirá hablándose de
este concepto por la importancia que tiene para los efcctos del pre$t'nte.

:\hora, la rima:
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso

1:
2: a
3:
4: a
5:
6: a.

. Asonancia en los pares dejando libres los impares. Rima propia del romance que tan insistentemente se ha venido insinuando.
Unido a lo anterior, una variante no inusual del romance popular. con
las dos siguientes pecularidades: primera, métrica quebrada en los
versos primero y tercero; segunda, distribución biversal a manera
de minúsculas estancias. Rompimiento moderado a la tradicional
CATHEDRA

[451

�forma estrófica en aras de la musicalidad general, (intrgraci6n de
métricas quebradas en áreas de homogeneidad total).
El ritmo funciona:
la. estrofa: 3-6 / 4-7
2a. estrofa: 3-6 / 3-7
3a. estrofa: 3-7 / 4-7.

1

111 -~

• .,

A pesar de la brevedad &lt;lel texto, un ritmo musical hábilmente variante, complemento de la métrica. En la primera estrofa, dos:
3-6 y 4-7. Elementos para el juego. En la segunda, conserva la
posición non del primero e introduce un tercero: 3-7. Para, en la
última, arrastrarlo y finalizar con el 4-7 que había quedado suel~o.
( La integración rítmica de Ja música en el poema, es una de las. ~nfluencias baudelerianas mejor asimiladas por el poeta en cuestwn.
Respecto a su empleo, Cfr., entre otros: Leticia Pérez Gutiérrez, "Influencia musical en la Poesía de Federico García Lon~a". Tlumanilas '\o. 13, UA~L, Monterrey 1972.)
.\parentemcnte en "Variación" no existe el estribillo. Ello puede asegurarse en cuanto a su forma obvia. Mas_ ya quPdaron acl_arados al hablar de los dos poemas anteriores, Ciertos usos del mismo ~ue aquí serán totalizados parcialmente. Porque el estribillo
existe en forma dual e interna; no suelto, sino integrado a los propios versos entretejiéndose a las correspondences. En los nones, "el
remanso" noción inicial de todos. En los pares, "bajo", ocupante
de idénti~a posición sintáctica. Esta trama de estribillos intern~s integrados va acorde con el propio fondo del poema en una sene de
imágene; constructoras que, a manera de "Remansos", van de lo ge•
neral no humano a lo particular emotivo humano. "El remanso del
aire" se coloca junto a la multiplicidad imprecisa de "bajo la rama
del eco". "F.J remanso del agua" desemboca en la también multi•
)licidad pero mucho más precisa, de "bajo fronda de luceros". Y
T
'
· espesura de besos" •
"el remanso
de tu boca" lleva, sensualmente, "b ªJº
Hay otra novedad en "Variación". En cierta manera, remanente de lo dicho respecto al multicitado "Remanso": la unión d~ elementos vegetales y humanos. Pero aquí ]o vegetal pasa por ciertos
senderos tendientes al infinito fenomenológico antes de llegar a la
CATHEDRA

[46]

meta en la que el poeta pone su sensorialidad. La correspondence
del primer verso se basa en la idea móvil de corriente, &lt;le moYimiento. Se establece así, por juego de contrarios, el primer estribillo integrado: '·el remanso del aire". Luego, lo vegetal: ''bajo la
rama" que, en una imagen sinestésica, pasa a "rama del eco" en la
vegetalización de un fenómeno físico que conlleva la idea del moúmiento. Sucede lo mismo en la segunda estrofa. Mientras que en
la tercera y última, pasa a una imagen particular: "el remanso de
tu boca" para producir una general "bajo espesura de besos". Tanto en el primero como en este tercer poema, algo más: el reempleo
de la total carencia de verbos que confiere a los versos, en aprovechada correspondence a la repetida imagen de "remanso", un estatisrr.o atemporal de validez constante, dentro del cual se ha integrado en forma alterna la accionalidad del segundo poema y habrá de
hacerlo la del último.
En cuarto lugar, el último de los poemas: el titulado Remanso,

Canción Final:
En línea ascendente, Federico García Lorca culmina esta obra
de compleja estructura con la que remata e integra la serie. Catorci''
versos divididos en cuatro obvios estribillos externos y cuatro estrofas. Estas, tres biversales y una última aparentemente tetraversa1.
Su métrica es:
ler. estribillo: 6
la. estrofa: 8-8
2o. estribillo: 6
2a. estrofa: 8-8
3er. estribillo: 6
3a. estrofa: 8-8
4o. estribillo: 6
4a. estrofa: 8-8-4-8.
Predominio del octosílabo, en número de nueve, en las estrofas:
más un tetrasílabo, verso 13, de pie quebrado. Uso repetido del
exasílabo para el estribillo externo. Es, de la serie, el poema realizado con mayor apego a la unidad métrica. las variantes, juegos,
CATIIEDRA

[47]

�ya han sido usadas en los anteriores; en éste se totalizan definiendo
la meta a la que aquéllos apuntaban.
Rima:

' ~ r.;¡

1'

l ,1 lil ili

Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso
Verso

1: A

2:
3: b
4: A
5:
6: h
7: ;J
8: 9: b
10: A
11:
12: (b) B
13:
14: (b) B.

Dos juegos de consonancias. Los estribillos externos ofrecen el
primero, monocorde, a base de una palabra-rima: "noche". Pero todo el estribillo es una rima. Gigantescamente monocorde: "Y a viene la noche". La última estrofa da el segundo, que sigue la pauta
del primero: "bajo los álamos grandes". Otro juego de asonancia¡,
en los versos pares de las estrofas ( 3,6 y 9 del poema), que se integra con el segundo juego consonante interfuncionando asonantemente. Es ya el romance popular estanciado a modo de endechas y cortadas éstas por el estribillo. La evolución estrófica da su razón df"
ser.
Ritmo:
ler. estribillo (v. 1) : 2-5
la. estrofa (v. 2): 4-7. (v. 3): 3-7
2o. estribillo: 2-5
2a. estrofa (v. 5): 4.. 7, (v. 6): 3-7
3er. estribillo: 2-5
3a. estrofa (v. 8): 4-7. (v. 9): 4-7
CATJ·IEDRA [ 48

l

4o. estribillo: 2-5
4a. estrofa (v. 11): 4-7. (v. 12): 4-7. (v. 13): 3.
(v. 14): 4-7.

Fácil de advertir es la función musical del ritmo en "Remanso, canción final". Una serie, (2-5) en los estribillos que cambia al
juego (4-7, 3-7) de las dos primeras estrofas para luego homogeneizarse en el 4-7 perfectivo del octosilábico pop ular que, en el penúltimo verso, se quiebra en (3) para dar el acorde final que se ha
sostenido reforzándolo por ritmos contrastivos.
Las correspondences .se rigen por el e~tribillo y se unen a las
habidas en los tres poemas anteriores. "Ya viene la noche". La primera imagen, en la primera estrofa, es una de las más logradas
por el valor plástico que acarrea: "Golpean rayos de luna / sobre el
yunque de la tarde": la culminación de lo que Rubén Darío iniciara muchos años antes en su "En Chile". La segunda, marcha al elemento musical cenestésico: "Un árbol grande se abriga / con palabras de cantares". La tercera, introduce afectivamente el elemento
humano envuelto en el su tan querido aire. Y la cuarta, -perfecto
ejemplo del neopopularismo, casi una copla anda! uza-, se reintegra a los "Remansos", "Remansillo" y "Variación", cerrando el ciclo y totalizando, adoloridamente, el fenómeno poético.
Charles P. Baudelaire termina el soneto "CorrespondenCPs" que
sirve de epígrafe al' presente:
"II est des µarfums frais comme· des chairs d'enfants,
Doux comme les hautbois, verts comme les prairies.
Et d'autres, corrompus, riches et triomphants,
ayant l'expansion des choses infinies,
comme l'ambre, le muse, le benjoin et l'encens,
qui chanten! les transports de l'esprit et des sens."
Y sirve también, perfectamente, de corolario a este Federico García Lorca, bebedor en la fuente de los Malditos para quien "el ámbar, el musgo, el benjuí r el incienso" "cantan los transportes del
espíritu y de los sentidos".
San Rafael, Colima. Marzo de 1974
CATHEDRA [ 491

�cretaría de Gobernación bajo la presidencia de Don Venustiano Carranza.

RAMON LOPEZ VELARDE, PRECURSOR DE
LA POESIA DE VANGUARDIA EN MEXICO*

Para entonces bahía comenzado su carrera literaria, publicando algunos poemas, ensayos y crónicas en diversos periódicos: en
El Regional de Gnadalajara, en 1909; en La Nación, de México, en
1912; en El Eco, de San Luis Potosí, en 1913; en Revista de Revistas, de México, -1915-1917-; en Vida Modema, de México
-1916- y en Pegaso, de México, siendo co-director de esta última
revista con Enrique González Martínez y Efrén Rebolledo -1917-.

En 1916 publicó su primer libro de poemas: La sangre devota,
.rnnque sus Primeros poemas, datan de 1905.

DRA. MARÍA GUADALUPE MARTÍNEZ

l.

DATOS BIOGRÁFICOS DE RAMÓN LÓPEZ VELARDE.

nació el 15 de junio de 1888, a la una
de la mañana, en Jerez, Zacatecas, año en que Rubén Darío publicó su libro Azul, en que D. Porfirio Díaz se reeligió para su tercer
período de gobierno. Fue el primogénito de sus padres el Lic. Jos{
Guadalupe López Velarde y Dña. Ma. Trinidad Rerumen, quienes se
casaron el 19 de agosto de 1887.

RAMÓN LÓPEZ VELARDE

Además de Ramón, nacieron de este matrimonio ocho hijos
más: Jesús, Trinidad, Ma. Guadalupe, Pascual, Guillermo, Leopoldo, Aurora y Esperanza, gemelas.

''

A los doce años fue enviado a estudiar al Seminario Conciliar
de Za ca tecas, 1uego al de Aguascalientes.
' 11

En 1906 hizo sus estudios preparatorios y dos años después in•
gresó como estudiante de Jurisprudencia en la facultad de San Luis
Potosí, S. L. P.
En 1910 se unió a la causa maderista. Quizás colaboró en el Plan
de San Luis Potosí, pero continuó su carrera, recibiendo su título de
abogado el 31 de octubre de 1911. Fue Juez de Venado, S. L. P.
y hacia 1914 se trasladó a la ciudad de México y trabajó en la Se* Contcrenci&amp; sustentada el día. 23 de abrll del presente afio. en el Auditorio de la Pw.~
cultad de Fllosofl&amp; y Letras de la Univenit!ad Autónoma. de Nuevo 1.eón.
CATHEDRA

[50]

En 1919, publicó su libro Zozobra que marca sus "flores de
pecado".
Posteriormente fueron publicados:

El son del corazón.
El minutero.
El Don de febrero y otras prosas.
Crítica literaria.
Dos cuentos.
Periodismo político.
Cartas.
A los 31 años, Ramón López Velarde continuaba de soltero y
amando a varias mujeres sin amar a ninguna en especial. y el 19
de junio de 1921 muere de pulmonía en su apartamento de la Avenida Alvaro Obregón. Una gitana le había vaticinado que moriría
asfixiado y así fue. La suave patria, su último poema, fue publicado en la revista El Maestro, en el mismo mes de junio de 1921.
A la muerte de este insigne poeta, siendo Presidente de la República Don Alvaro Obregón y Secretario de Educación Pública Don
José Vasconcelos, se dispusieron sus honras fúnebres por cuenta del
Gobierno. Su féretro fue conducido al Paraninfo de la Universidad
y la Cámara de Diputados estuvo de luto por tres días. Su cuerpo
fue sepultado en el Panteón Francés.
CATIIEDRA

[51]

�La Revista Mrxico Moderno que dirigía entonces el poeta Enrique González Martínez le dedicó sus números 11 y 12, '.1tño I, incluyendo artícnlos y poemas, y en el número correspondiente a la
fecha de su muerte Año I, No. 10, se insntó un volante expresando
el duelo que decía: "Ramón López Velarde, el poeta mexicano por
antonomasia, que aumentó con originalísimo talento el ritmo insospechado de nuestra vida provinciana, llevando a una poesía '!ueva
y universal por sus secretos de selección y sus purezas estéticas los
latidos de su raza, ha muerto. El 19 de junio de 1921 es un día
de luto para la poesía castellana".'

Sus lecturas preferidas fueron la! obras de Herrera y Reissing,
Leopoldo Lugones, Ruhén Darío, Laforgue, Baudelaire, Francis Jam•
mes, entre otras.

Así pues, Ramón López Velarde vivió la época revolucionaria
y perteneció al Ateneo de la Juventud, mas vive aún entre nosotros
~orno un gran poeta y ensayista.
'.~.

ESPIRITUALIDAD DE SUS VERSOS.

Ramón López Velarde en una de sus compos1c10nes líricas de

El Minutero decía:

En 1926, en el Cerro de la Bufa, se descubrió una placa que
dice: "Zacatecas,
do Gobernador el
en la casa donde
acudieron diversos

al poeta jerezano Ramón López Velardc", sienSr. Femando Rodarle y otra, se colocó en Jerez,
nació Ramón López Velarde, actos a los cuales
periodistas, poetas, artistas e historiadores.

Cervantes, acerca de su obra.

,ersos que nos orientan a captar su espiritualidad va que tul'o una
lucha constante entre el alma y el cuerpo; de aquí su rlrnma íntimo
con su adoración a su musa Fuensanta y sus experiencias vividas en
s11 madurez que refleja en sus poemas de Zozobra.

En 1944, Don Francisco Monterde publicó una plaquette de
·La suave patria, con una nota crítica y en ese mismo año aparecen

Sin embargo, siempre buscaba -la presencia femenina a11nque
luviese después la reflexión y la angustia.

En 1924, José Gorostiza dio , una conferencia en la Biblioteca

sus obras completas en la Editorial Nueva España.

1

1

,,

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1111

:11~¡

"Yo, en realidad, me con!idero
un sacristán fallido",

En 1946, a los 25 años de su muerte se recordó su memoria y
su obra sigue siendo tema de interrogantes y de fascinació!J de los
lectores y literatos.
En 1963, por orden-decreto del Presidente Don Adolfo López
Mateos, sus restos fueron trasladados a la Rotonda de los Hombres
Ilustres, del Panteón Civil de Dolores, en cuya ocasión el también
poeta José Gorostiza pronunció una honra fúnebre acerca del Perfil
humano y esencias literarias de Ramón López Velarde.
Su producción poética con diversas tendencias estéticas como
son el colonialismo, el folklore, el apego al lenguaje plástico mexicano de lema provinciano, el surrealismo, el modernismo, enfocan
al poeta precursor ele la poesía de vanguardia. Y sus ensayos muestran una preocupación nac.ionalista y patriótica que desemboca en !U
poema La suave patri,a.
CATHEDRA

[52]

El aspecto erótico que captamos en Zozobra y en El son del corazón, tienen. quizás una influencia de Baudelaire, pues recordemos
que a principios del Siglo XX, México tiene aún esa influencia francesa, pues así como Ramón López Velarde, Enrique González Martíncz. su contemporáneo, otro exquisito poeta modernista, bebe también las fuentes francesas, con esa finura de la forma v esa musicalidad de sus versos que encontramos tanto en el uno co~o en el otro.
Sin embargo, nuestro poeta estudiado trasciende como Enrique González Marlínez, en sus últimos poemas, a ese modernismo plástico,
cuyo poema Tuércele el cuello al cisne, marca el final del Moder•
nismo en México y enfoca y perfila el renacer de otras corrientes
como lo haremos notar en el transcurso de nuestro comentario de 1a
obra de Ramón López Velarde, que hemos catalogado como precursor de la poesía de vanguardia en México. Veamos que aunque
López Velarde muere en 1921, en plena época modernista, los "ismos" literarios varían en cuanto a épocas determinadas. pues cas.i
CATHEDRA [ 53

I

�... 1915. . . (2)
siempre las diversas corrientes se entremezclan y difícilmente se tic.ne un "ismo" puro. Es por ello, que el poeta trasciende en el cam
po literario a su época. Pudo haber vivido en nuestros días como
vive su poesía y expone esa angustia vital de nuestro Siglo XX.

3.

RAMÓN LÓPEZ VELARDE, PRECURSOR DE LA POESfA DE VANGUARDIA

En el siguiente poema, expone la mezcla de sus sentimientos puros Y eróticos como se simbolizan con el uso del color "berme¡· o" y
"grana d"
·
a , notas mo dermstas;
y ese tono angustioso, esa incertidumbre y la soledad, características surrealistas:
ANIMA ADORATRIZ,

EN MÉXICO.

La frustración como elemento de la temática vanguardista, la
angustia existencial, la soledad, la reflexión filosófica, el tema del
amor y de la muerte y la búsqueda del "más allá", como notas del
hombre de nuestro tiempo, nos indican al poeta de vanguardia, por
"jemplo en la siguiente poesía, en la que tenemos la angustia y la
frustración amorosa del poeta:
A UN IMPOSIBLE,
"Me arrancaré, mujer, el imposible
amor de melancólica plegaria,
y aunque se quede el alma solitaria
huirá la fe de mi pasión risible.
Iré muy lejos de tu vista grata
y morirás sin mi cariño tierno,
como en las noches del helado invierno
.
1a 11orosa serenata. " 2
se extmgue
De Primeras poesías. (19()1;) .

Asimismo en la siguiente:
EN LAS TINIEBLAS HUMEDAS,
"Toda tú te deshaces sobre mí como una
escarcha, y el traslúcido meteoro prolóngase
fuera del tiempo; y sueñan tus palabras remotas
dentro de mí, con esa intensidad quimérica
de un reloj descompuesto que da horas y horas
3
en una cámara destartalada ... "
De Sangre Devota. (19Hn

CATHEDRA

[54]

"Mi ángel guardián y mi demonio estrafalario
desgrana_n?~ granadas fieles, siguen mi pista
'
en las v1c1s1tudes de la bermeja lista
que marca, en tierra firme y en mar, mi itinerario.
... ¿_En ~'.té com~lgatorio secreto hay que llorar?
¿Que bruJula se mmanta de mi sino? ¿Qué par
~e !~enzas destr~nadas .se me ofrecen por hijas?
t Que lecho esqmmal pide tibieza en tramento?
Anima adoratriz: a la hora que elijas
para ensalzar tus fieles granadas, estoy pronto.,,.
De Zozobra. (1919).

~ _"El sueño _de los guantes negros", usa el "dístico francés",
la tematJca sur~eahsta y fantasmagórica y la espiritualidad religiosa de un Franc1s Jammes:
" ... De súbito me sales al encuentro
resucitada y con tus guantes negros"
" ... Para volar a ti, le dio su vuelo
el Espíritu Santo a mi esqueleto" ...
i Oh prisionera del Valle de Méjico! " 5
De El son del coruón.

Y en algunos otros poemas seguimos captando las notas de la
poesía de vanguardia como en:
CATHEDRA (55)

�EL SUEÑO DE LA INOCENCIA,
'-'Soñe que comulgaba, que brumas espectrales
envolYían mi pueblo, y que :\uestra Señora
me miraba llorar y anegar su Santuario.
"Tanto lloré, que al fin mi llanto rodó afuna
e hizo crecer las calles como en un temporal;
y los niños echaban sus barcos papeleros,
y mis paisanas, con la falda hasta el huesito,
según se dice en la moda de la provincia.
cruzaban por mi llanto con vuelos insensibles,
y yo era ante la Virgen. cabisbaja y benévola,
8
el lago de las lágrimas y el río del respeto ... "
De El $0n del corai6n . (1'9W·19Zl)

En la siguiente poesía captamos la reflexión filosófica ante la
muerte. Veamos:

GAVOTA,
"Señor, Dios mío: Ko vayas
a querer desfig11rar
mi pobre cuerpo, pasajero
más que la espuma de la mar.
. . . );o me hieras ningún costado,
no castigues a mi cuerpo
por haber vivido endiosado
ante la Naturaleza
y frente a los vertebrales
espejos de la belle:ta.

Como el prime~ poste~ _se puede considerar la efigie
de Carlomagno 1mpres1on del año 1546.

No tengo miedo de morir,
porque probé de todo un poco,
y el frenesí del pensamiento
todavía no me vuelve loco ... "'
De El son del ooraxón.
CATHEDRA [ 56 j

�Continuamos con el tema de la "muerte" y del "amor", temas
antitéticos, de plenitud existencial el uno, de añoranza vital el otro,
ante la frustración de su propia vida en
HORMIGAS
"Antes de que deserten mis hormigas, Amada,
déjalas caminar camino de tu boca
a que apuren los viáticos del sanguinario fruto
que desde sarracenos oasis me provoca ...
Antes de que tus labios mueran para mi luto,
dámelos en el crítico umbral del cementerio
como perfume y pan y tósigo y cauterio."'
De Zozobra. (1919).

Y este otro poema con la temática de la "mnerte"
SI SOLTERA AGONIZAS
"Si soltera agonizas,
irán a visitarte mis cenizas." (póstumo, 1921) .•
t&gt;e l!I son clel ...-u6n.

Entre sus poemas ricos en audacias verbales, del uso del "ver•
so libre" y que se nos antoja absurdo, tenemos Tierra Mojada, poe•
ma en el cual el empleo de las contraposiciones, del adjetivo, de
las asociaciones y de las metáforas es palpable, técnica ésta de los
surrealistas y escritores de "lo absurdo", como Pablo Neruda, Eugenio lonesco, Beckett, etcétera, con esa angustia existencial, ese "desamparo ontológico", esa soledad y ese meditar en sí mismo. Veamos:
TIERRA MOJADA
"Tierra mojada de las tardes líquidas
en que la lluvia cuchichea
y en que se reblandecen las señoritas, bajo
el redoble del agua en la azotea ...
Tardes como una alcoba submarina
con su lecho y su tina;
CATHEDRA

(57]

�1

quietudes, de angustia existencial, y, por tanto, precursor de la poesía de vanguardia.

tardes en que envejece una doncella
entre el brasero exhausto de su casa,
esperando a un galán que le lleve una brasa;
tardes en que descienden
los ángeles, a arar surcos derechos
en edificantes barbechos;
tardes de rogativa y de cirio pascuol;
tardes en que el chubasco
me induce a enardecer a cada una
de las doncellas frígidas
con la brasa oportuna;
tardes en que, oxidada
la voluntad, me siento
acólito del alcanfor,
un poco pez espada
nlO
y un poco San Isidro Lab ra dor . . .

'1l'l"

Ya el ilustre crítico Don José Luis Martínez dice de su poesía:
"Cuando avanzaba tan valientemente a lo desconocido en' experiencias com0 éstas (tan coincidentes con la imaginación surrealista)
no podían seguirlo aquellos críticos que lo llamaron extraviado en
las extravagancias, ni pueden seguirlo quienes ayer y hoy lo quieren
sólo cantor nostálgico de su pueblo."11

IDe Zozobra.

Y, por último, en "Te honro ~n _el espanto",. encontra.~os 1~
técnica modernista con el uso del adJellvo, esa dualidad de amor
y "muerte", la angustia y la soledad exi~tencial, y la técnica surrealista todo ello que corrobora nuestra tesis de catalogar al poeta Ramón' López Velarde como precursor de la poesía de vanguardia.

Y él mismo expone: "Nuestra emoción es una linterna sorda
que horada la cúbica negrura de los aposentos, a deshora. Instante
novelesco, de novela centrípeta. Los ojos del gato estallan, a la altura de un sillón. Se decanta la glosa del grillo. Los duendes andan en cabildeos. Hemos perdido la inteligencia del lenguaje usual
y el Diccionario susurra. Accedemos al lecho de la conciencia, y
sobre una fuente de aguas fundamentales, un surtidor deprime y encumbra su asta y se encariña con las fluctuaciones de su bandera
gaseosa. " 13

4.

EL MENSAJE POÉTICO DE RAMÓN LÓPEZ VELARDE.

El mensaje poético de Ramón López Velarde lo encontramos en

El Minutero, donde se nos presenta como un gran prosista; y en su
poema patriótico La suave patria. que a· pesar de ser un poema de
tema grave, utiliza todavía el "versolibrismo" y el lirismo de su
obra poética en general.

Veamos:
"Y porque eres, Amada, la armoniosa elegida
de mi sangre, sintiendo que la convulsa vida
es un puente de abismo en que vamos tú y yo
mis besos te recorren en devotas hileras
encima de un sacrílego manto de calaveras
• · f"1cha de dommo.
. ' " 11
como sobre una erollca
Se le ha llamado a Ramón López Velarde "el cantor por antonomasia de la provincia", "el poeta de su propio mundo" y nosotros
lo catalogamos como "el poeta de la ensoñación" o "el poeta me•
xicano surrealista", pues, realmente, su obra poética nos lleva a conocer un mundo de añoranzas, de ensoñaciones, de amarguras, de in-

La esencia del poema estriba en el mensaje de su retorno a la
provincia, a los orígenes, por la frustración de la vida citadina y
1a nostalgia de una vida sencilla y pura de la niñez y juventud primera.
La magia del lenguaje poético de Ramón López Velarde nos
envuelve y nos transporta a otros mundos, mundos íntimos y personales y vivencias, añoranzas y frustración vital que quisiera cambiar por una nueva vuelta a su amor idealizado, a Fuensanta, la musa poética, la mujer amada, el romanticismo poético y "el eterno femenino" ...
CATHEDRA

CATHEDRA

[58]

[59]

�Como decíamos, Ramón López Velarde, se encuentra, poéticamente hablando, dentro del Simbolismo, ·del Modernismo, del Realismo, del Surrealismo, ya que utiliza de la "imaginación y la expresión", la metáfora, el rebuscamiento de la palabra y del verbo,
la espiritualidad de sus versos, las "asociaciones imprevistas", !~res
y caprichosas, pues nuestro poeta comentado se adelanta a su llempo con una libertad expresiva, el uso de los "claroscuros", "la sensualidad", el uso del color, los métodos descriptivos, técnicas éstas
que se encuentran en los diversos "ismos" anteriormente aludidos.
A.sí pues, en todos estos poemas analizados o comentados hemos
captado esa angustia del amor vedado, esa duda de su verdadero
amor, esa zozobra del alma en pena, esa búsqueda de un no se qué,
esa frustración de la esencia vital, ese sueño de lo inconsciente, ese
trascender de la vida, esa frustración del hombre actual. E1s por
ello, que, repetimos, Ramón López Velarde, con las tendencias surrealistas, la influencia baudelaireana y de la poesía de la Pléyade,
del Simbolismo francés y del Modernismo hispanoamericano, es un
producto de su época, de la influencia francesa exquisita que encontramos en los hombres del primer tercio del Siglo XX, de los grupos intelectuales refinados de un "Ateneo de la Juventud"; como Enrique González Martínez, Amado Nervo, -poetas-; o José Vasc~ncelos, Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán o tantos otros eseniores que militaron en las filas revolucionarias y entrevieron la problemática de la evolución social mexicana.

5.

EVOLUCIÓN ESPIRITUAL DE RAMÓN LÓPEZ VELARDE Y COMENTARIO
PERSONAL.

madurez y póstumos con la añoranza del más allá y el "contrapunto" de la temática del amor y de la muerte.

Hoy, veintitrés de abril de 1974 a los 52 años, 10 meses y 4
días de la muerte de Ramón López Velarde, Nuevo León, a través
de la Facultad de Filosofía y Letras de la U. A. N. L., rinde merecido homenaje a uno de sus preclaros hombres de letras, el poeta
surrealista y cosmopolita, precursor de' la poesía de vanguardia en
México.

l. López Velarde, Ramón. Obras Completas, F. C. E. la. ed. 19'H. p. 50.

2. López Velarcte. Ramón. Obras Completas, Cit. p, 61.
3. lbid, pp. 94-95.

4. L6pez Velarde, Ramón. Obras COmpletas. Opus. Clt. p. 166.
5. Ibid, p. 205.

6. López Velarde, Ramón. Obras C,'Ompletas. Opus Cit. p. 207.

7. López Velarde, Ramón, Obras Completas. Opus Cit. p. 195.
8. lbld, p. 160.
9. Ibid, p. 200.
10. López Velarde, Ramón. Obras COmpletas, Opus Cit. p, 151.

11. López Velarde, Ramón. Opus Cit. p. 178.

Ramón López Velarde, a través de sus obras va evolucionando
espiritualmente corM lo hemos podido señalar en nuestro estudio de
algunas: Primeras Poesías, La Sangre Devota, Zozobra y el Son del

12. Martlnez. José Luis. En pro!. a Obras Completas de R . L. V.

Corazón.

B 1I BLIOGJtAPIA

En sus primeros poemas, esa poesía pura dedicada a su musa
Fuensanta y sus temas provincianos, . luego, las poesías de tono erótico con la influencia de Charles Baudelaire y, después vuelve a esa
angustia primera, a eas desilusión y desesperanza en sus poemas de

López Velarde, Ramón. Obras Completas. F

CATHEDRA

[60]

13. López Velarcte, Ramón. Opus Cit. p. 36.

e E. la. ed .. México, um.

GáJvez de Tovar, Concepelón. Ramón López Vetarde en tres tiempos, F.&lt;litori.a.1 Porrúa, S. A . la. ed. México, 1971.

CATIIEDRA

[61]

�ciones, creando un mundo en donde los sentimientos, los actos, son
oscuros, confusos, llevados al absurdo, creando una confusión y un
desorden artificial en sus escritos donde " ... se entreveran los datos,
se alterar! las fechas, se vuelve sobre lo andado, se mezcla lo visto
con lo oído, lo remoto con lo presente, el acontecimiento con el juicio, y la opinión propia con la ajena.'"
MUERTES DE PERRO Y EL FONDO DEL VASO (DÍPTICO)

FRANCISCO AYALA, NARRADOR
DIONISIO HERNÁNDEZ ESCOBAR

LOS USURPADORES
1

pretende en este libro de relatos hallar una explicación al problema de E:5~aña, al desamp~o del ho~~e es:
pañol, al "desigual e imprev1S1ble curso de la vida humana , que
en el autor se vuelve una constante de toda su obra, en la que pesa
un sino trágico sobre los personajes, quienes se conducen a sí mismos hacia la destrucción. Así sea en el primero de sus cuentos a San
Juan de Dios, como en el último: El abrazo, deviene la lucha movida por los celos, la envidia, la venganza, el ansia de pod~r, q~e
determinan el sino trágico del hombre, que consume su existencia
en busca del logro de sus vanos afanes terrenales.
FRANCISCO AYALA

•

Es "El hechizado", de los cuentos que integran el libro, el más
logrado, de más calidad, relato del desgano, del " ... cansancio de
interminables tramitaciones."' El autor describe el itinerario cH Tndio González lobo desde las cumbres andinas al centro de las cortes de Madrid" a través de un dédalo de pasillos y antesalas, donde la esperanza' se pierde y se le ven las vueltas al tiem~o'.'\ "el fin
del viaje es oscuro, un enigma que contrasta con el des1stmuento _de
las pretensiones del personaje al llegar ante el. :r:ey.. El cuento P":
tende simbolizar el imprevisible curso de la vida humana, moralizando sobre " ... la vanidad de todos los afanes en que se consume
la existencia."'
Ayala emplea un lenguaje erudito, sobrio, que sirve a sus inten-

En 1958, Ayala publica Muertes de perro, primera parte de
un díptico en el que se pretende enfrentar la realidad latinoamericana por medio de la crónica de una dictadura: la de Antón Bocanegra. Crónica que, más que intentar analizarla (la dictadura), es
el pretexto que sirve a Ayala para enmarcar a sus personajes, que
servirán al autor para encontrar el último sentido de existencia, sentido que nos preguntamos si se plantea de acuerdo al contexto latinoamericano. Aquí, en Muertes de perro, como en Los usurpadores y
en El fondo del vaso, los actos de los personajes desembocan en su
destrucción.

La obra narra el ascenso, caída y muerte tanto del dictador como
de otros personajes: Tadeo Requena, Francisco Cortina y otros que
pueblan la obra. Es de claras tendencias o influencias esperpénticas,
subrayando las situaciones absurdas, deformando la realidad, buscando con ello encontrar el sentido trágico de la vida. Pero esta técnica
que pretende así impactar al lector no lo consigue; son situaciones
superadas, desvirtuadas por el afán del efecto, se cae en el melodrama, los personajes se vuelven evidentes así como sus acciones, que
permiten adelantarse a los acontecimientos.

La deformación de la realidad, la exaltación de lo absurdo, se
aprecia en diversos pasajes como el del "Niño raptado", el del perro
que ladraba el himno, o el de la muerte de la perrita Fann}·, que
casi provoca un duelo nacional, se convierte en noticia de prensa y
radio y merecedora de una elegía del poeta Zapata, provocando inclusive manifestaciones del cuerpo diplomático; se pretende hacer ver
la atmósfera de adulación que puede provocar un hecho tan doméstico como el relatado, el autor se desboca, pues en realidad este pa sa je, así como los ya mencionados y los que no, más bien parecen
trazos de brocha gorda.

CATHEDRA [ 62]
CATHEDRA

[63}

�Ayala crea una vez más el desorden artificial, la confusión que
no lo es, el relato minucioso y descriptivo que había empleado en
sus cuentos; esta vez con menos fortuna, convirtiendo la lectura en
can~~da y farragosa, a pesar de estar bien escrita - ·cosa que no se
puede negar. El relato se adecua a las circunstancias, al desarrollo
de las acciones.
Quizá los mejores momentos son los encuentros de Tadeo Requena con la hija de Rosales: María Elena, en el velorio de su
padre. "Acábaba de descubrir en un rincón a María Elena, despei•nada y ojerosa, desmadejada sobre una butaca, y después de pen•
sarlo un instante me acerqué a ella, ... " " ... Comencé a pasarle la
mano por la cabeza, (qué iba a hacer), y ella, entonces, clavándome
los dedos en el brazo, escondió la cara contra mi pecho. Estaba agotada, no había dormido, le olía el aliento, y tenía hinchados sus
ojos preciosos. La llevé hasta el diván, y seguí acariciándola. No
se resistía a nada, a pesar del calor, le castañeaban los dientes. En
realidad, estaba medio desnuda, con sólo una bata sobre la carne. Me
miraba con estupor, pero no se resistió a nada."1

,,

El cuarto del Artista, Grabado en maderas por
Comenius.en eJ; año 1654.

Los personajes de Ayala sucumben ante su destino trágico, víctimas de las intrigas y luchas interiores. Tadeo Requena, quien asciende al poder por capricho del azar más que caprichoso, se convierte en el hombre de confianza de Antón Bocanegra, sólo para verse preso de los hechos que son más fuertes que él, víctima de la intriga de la es¡iosa del dictador, da muerte a éste arrastrando en su
acto a los demás personájes de la obra, acepta el final con resignación consciente de su sino.
En 1962 se. publica El fondo del vaso, segunda parte del díptico formado con Muútes dé perro. Tiene desde su creación un parto forzado, pues Ayala, siguiendo su sistema de convertir a sus personajes en escritores improvisados, esta vez confía la tarea a José
Lirio Ruiz, comerciante de ascendencia española que había desaparecido ya en la obra anterior. Lino se toma por desfacedor de entuertos lanzándose a defender la memoria de Antón Bocanegra, ayudado para este fin por Luis R. Rodríguez, periodista de El Comer•
cio, un diario de la capital, a quien también resucita Ayala. La
obra es un retorno, un volver a plasmar las ideas y formas de escribir
CATHEDRA [ 64

l.

l

�del autor, quien no logra despojarse del afán de hacer historia novelada, insistir sobre una presencia del sentido trágico de la vida,
que en esta obra se identifica un poco más con los personajes que
en la anterior, pues son en general de ascendencia española.
La novela narra las peripecias de José Lino, desde su desaparición --que no lo es- en compañía de su secretaria. Desde un
principio José Lino se lanza imprudentemente en las garras del destino que ya el autor le tiene designado, actuando de la manera más
inopinada y con una ceguera total de la realidad. Así, cuando el
hijo Luis R. Rodríguez pone sus ojos en Candy, la secretaria de Lino,
éste reaccionará complicando las cosas, de tal manera que cuando
el Junior R. es muerto en circunstancias poco claras --que por lo
demás no se modificarán- Lino se ve arrastrado por los hechos,
cooperando en todo lo posible para ello, perdiendo gracias a esto
todos sus bienes y prestigio al ir a dar con su humanidad a la cárcel.
Por lo demás, la lectura de esta novela es más amena que la ante•
rior, al menos en primera y segunda partes, en las cuales el autor
hace una descripción de la sociedad, de su corrupción, del drama de
los celos, el adulterio y los intereses creados. Todo esto en la tónica del esperpentismo. En la tercera, Ayala se vuelve farragoso y
cansado, haciendo a su personaje José Lino, repasar los hechos de
su vida, hacer un recuento de sus torpezas y recapitular, inútilmente.

NOTAS

l. Francisco Ayala na.ció en Granada en 1906. Licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid obtuvo en 1931 el doctorado, tras estudiar becado en Alemania Filosofía política y Sociología general. Después de ser profesor auxiliar, obtuvo por oposición una cátedra universitaria de Derecho polltioo. Establecido en Argentina desde 1939 a 1950. Ayala enseñó Sociología y tradujo
y publicó diversas obras. Pasó posteriormente a Puerto Rico y en el último
decenio, trabajó en diversas universidades norteamericanas. al tiempo que consolidaba su obra de narrador.
En 1925 siendo aún estudiante, publica su primera nove18., Tragicomedia de
un hombre sin espíritu. Por esas mismas fechas produce Cazador en el alba.
Ambas bajo el influjo de las teorías del arte "deshumanizado".

Después de la guerra civil y ya en el destierro, publica Los usm,padores
0949) colección de cuentos de tema histórico. El mismo año publica La. cabeza 'del cordero. Posteriormente publicará Historia de ma.ca.cos (1962),
Muertes de perro (1958), El fondo del vaso (1962), El as de bastos (1963),

CATHEDRA

[65]

�De raiptos viola,eiones y otras inconvenienci~ (1966), Obras narrativas completas (1969), y El jardín de las deiicias (1971).
Ayala es además ensayista de renombre al parecer.
2. Ayala, Francisco, Los. usurpadores, la. ed., Editorial Seix Barral, S. A., (Biblioteca Breve de Bolsillo), Barcelona, 1971, p. 116.
3. lbid., p. 115.
4. Ibid., p. 117.

5. lbid., p. 116.
6. Ibid., p. 116.
7. - - - - - Muertes de perro, la. ed., Alianza Editorial, S. A. (El libro de
bolsillo), Madrid, 1968. pp. 153-154.
8. - - - - , El fond&amp; del vaso, la. ed., Alianza Editorial, S. A. (El libro de

bolsillo), Madrid, 1970

MEMORIAS DE LETICIA VALLE DE ROSA CHACEL
DALIA MARTHA GUERRA GARZA

ESTA;\,IOS EN LOS AÑOS posteriores a la guerra civil española, Rosa
Chace!, una escritora a la cual se le ha declarado importante en algunas ocasiones, escribe Memorias de Letkia Valle, una obra en la
cual la calidad literaria es tan sólo un atisbo de lo que puede ser
ia novela, diremos mejor la novelística española. Tomamos estos
términos, novela y novelística, según el manejo que de ellos hace
..\.lejo Carpentier; porque sabemos indudablemente que no existe un
estilo definido, sino estilos de varios escritores que eso sí, tienen en
común ser de ]a posguerra y estar conectados de una manera u otra
con las injusticias de un régimen dictatorial; las cuales son atacadas
de forma varia.

Al hablar de calidad literaria pensamos en la técnica narrativa con la cual se ha escrito tal obra. E.s una técnica en la cual está
presente el fluir de una vida y por lo tanto, forma un todo sin falsas
divisiones, tan sólo aquel1as que son necesarias en la vida de Letic1a Valle.
¿Hasta qué punto podemos concretarnos al hablar de tema a la
serie de pasajes que forman la infancia de la "pequeña" protagonista?
Así como existe una búsqueda en la expresión en lo que se refiere al aspecto significativo de contenido, también existe una búsqueda de un elemento necesario en la vida de nuestra "pequeña" LeCATHEDRA

[66]

CATHEDRA

[67]

�ticia; nos referimos a las imágenes materna y paterna de la niña,
que vamos a encontrar en sus actos inconscientes; por lo tanto vamos
a seguir sus pasos en el campo psicológico.
Antes, sin embargo vamos a tratar de ubicar la obra en el con-·
texto literario español. La novela fue escrita en 1946, por lo tanto
se encuentra situada en los años en que F.spaña se encontraba aún
padeciendo de los dolores de la guerra civil y la obra habrá de reflejar tal época.
Cuando se tiene y se vive una realidad no grata, incómoda, que
inquieta las fibras más hondas del espíritu humano; tratándose en
nuestro caso de un poeta, de un escritor, el compromiso con esa sociedad hace que ese estado de ánimo se transmute en una obra poética o novelesca plena de concepciones acerca de la vida, escalas de
valores, que tras cada uno de los personajes se nos van dando; y ya
como un todo, representan la subjetividad de la escritora.
Ahora bien, siguiendo con la ubicación, habría que agregar la
mención a través de una vivencia de Leticia Valle sobre el pasado
de su padre: "Cuatro o cinco años me pasé oyendo, sin comprender,
que mi padre había ido a Africa a hacerse matar por los moros."',
de tales palabras podemos deducir dos posibilidades: o bien, el coronel Valle estuvo en el levantamiento de Marruecos durante el período de la dictadura del General Primo de Rivera, (1923-1930),
sabiendo que tal rebelión fue resuelta en el año posterior a la caída de dicho dictador; o bien, otra posibilidad existente, puede ser
durante el levantamiento nacional que se originó en los cuarteles
de Marruecos y que dirigió el boy general Francisco Franco en 1936.
Al tener frente a nosotros a Rosa Chace! no estamos frente a
.un testigo asombrado de las condiciones pacíficas y reprimidas de
la España posterior a la guerra; estamos frente a una mujer que
no ya de una manera latente sino explícita lleva dentro de sí la
idea de su persona como complemento del hombre, pero complemen•
to en un mismo plano, a un mismo nivel. La desesperación despren•
dida de esa situación, en la que predomina inevitablemente la fuerza del hombre y la represión, consiguiente del "objeto" femenino apto
sólo para primorosas labores de punto, bordados y otras tantas que
sólo ocupan la destreza manual femenina, dejando el campo del es•
CATHEDRA

[68]

tudio, la investigación, el reflexionar científico, etc., 'llomo labor
exclusiva del hombre que entre comillas ha obtenido una libertad
relativa. Eso precisamente es lo que lleva a nuestra escritora a una
~ituación ev_asiva no sólo psíquica sino objetiva de la realidad espanola postenor a la guerra, que predominará hasta las últimas líneas de su relato.
Con un tiempo literario circular, -pues al narrar un hechoLet_icia Valle se encuentra ya con la familia del tío Alberto y des'.
pues de hacer una remembranza de la que fue su vida, termina sus
memorias situándose nuevamente en la circunstancia referida aña•
diendo algunos datos más, la autora nos sitúa en un determinado lugar, Simancas, pueblo situado en la provincia de Valladolid. famoso por su archivo fundado por Carlos V; se habla de ValÍadolid,
aun_que poco, y se hace mención de Africa, donde España posee co•
lomas; De Barcelona, lugar de origen de Luisa, y de los parajes cu•
biertos de nieve en Suiza.
Partimos de un hecho histórico determinante, la Guerra Civil,
para comprender no una realidad sectorial, en nuestro caso los acontecimientos superficiales de la vida de un pequeño pueblo: Simancas,
cuyo medio ambiente, aquella porción del mundo que supuesta y casualmente se halla en la proximidad de nuestra escritora y en cons~?uencia influirá en ella; sino detenemos nuestra mirada en la por•
c10n de mundo a la que ella se aproxima porque posee receptibilidad para ella y a la cual trata de dar la forma adecuada a su propia naturaleza esencial.
¿Qué es lo que tiene que hacer la mujer, cualquier mujer y en
nuestro caso una pequeña mujer, Leticia, para ser reconocida su persona por ella misma, por ser y no por hacer? ¿Qué porción de su
personalidad, de su sensibilidad nos da Rosa Chace! a través de ella?

En el primer ambiente que nos la presenta, -,:¡ue es el último--, invade su ánimo un sentimiento de irrealidad conducido tal
vez no por el rápido viraje de los acontecimientos, sino por las frecu_entes_ r~acciones negativas ante el medio que la rodea, insípido, abu.
rndo, mlióspito. Es una auténtica personificación de la conformidad, . después del cúmulo de experiencias igualmente negativas que
han ido llenando su vida desde los primeros años de la misma.
CATHEDRA [69]

�Retrocedamos junto con ella a aquella sensación primaria: "M,·
parecía sentir precisamente un no sentir en algún sitio, un tener una
parte mía como perdida, como ciega. Era como si estuviese pegada
a algo que, aunque era igual que yo misma, era inmenso, era algo
sin fin, algo tan grande, que sabía que no podría recorrerlo nunca
entero, y entonces, aunque aquella sensación era deliciosa, sentía un
deseo enorme de hacerla cambiar de sitio, de salir de ella, y me agarraba, tiraba de mí misma desde no sé dónde y me despegaba al fin.
Recuerdo el ruido ligerísimo que hacía mi piel al despegarse de la
de ella, como el rasgar de un papel de seda sumamente fino. Recuerdo cómo me quedaba un poco en el aire al incorporarme, y seguramente entonces la miraba y ella me miraría. Sí, sé que me miraba, me sonreiría, me diría algo; de eslo ya no me acuerdo.

1.

Es raro: si recuerdo lo que sentía, ¿por qur no recuerdo lo que
veía?"", repito, esta sensación primaria, que no da cabida a figi+ra
alguna v que va a marcar precisamente el comienzo de la interminable búsqueda materna que anteriormente señalamos e igualmente
va a aparecer con distintas caras en todas las manifestaciones conductuales de Leticia Valle.
Antes de continuar surge otra pregunta ¿ Qué funciones dr,empeña el pa_dre en la vida de n11estra protagonista? Recordemos primeramente los comentarios de devaluación acerca de la actividad del
Coronel Valle lejos de Espaíía; Leticia., niña o púber, nunca tuvo
para su conciencia una justificación, si sólo hubiese escuchado aque
!lo de que cuando alguien emprende una labor semejante (guer-ra)
indiscutiblemente lo hace porque de algún modo cree que puede vencer, hubiera tenido aunque sólo por un tiempo una figura paterna
vencedora, llena de gloria. La realidad esluvo condicionada desd&lt;'
sus primeras impresiones -a través de los comentarios- a recibí,
a un guiñapo humano; la llegada del coronel reafirmó la figura distorsionada que ya había empezado a formarse en la mente de Leticia y que el tiempo fue contribuyendo para agudizar rasgos negativos, -alcoholismo, inadaptación, etc.
Tomando como base que el primer objeto que todo ser humano posee es la madre; la pérdida de ella; el recuerdo de un sentimiento; el olvido de una figura; la sustitución de dicha figura sin
CATIIEDRA

~] sentimie'.llo en el personaje de la tía ..\urelia, oscuro, inhóspito,
mcomprens1ble; el grave desengaño causado por el padre en la épo
ca de la pubertad y que como mujer, la respuesta esperada es res•
ponder en strs deseos edíp!cos con un~ identificación con él, después
de la cu~l adopta una ac_titud masculma hacia las mujeres que ¡rnc&lt;len !~nc10nar como sustitutos de la madre perdida. Todo ello va
cond1c10nando su actitud de rebeldía que es la base de una conducta encaminada hacia la afirmación personal.
Los ~ambi~: en el estado de ánimo, de los cuales predomina
el_ d~pre:1vo deJandose _tr_anslucir inmediatamente en las periódicas
dismmuc10n~s de la activ1dad, que en ella tiene la característica de
~cr ~oluntana, en gran parte vienen acompañadas de intranquilidad
I~tenor, -que va a llegar a ser su estado normal- falta de conf'.anza en sí mis~ia, ansiedad y por último pérdida del placer por la
vida; un buen ejemplo de esta última característica lo constituye la
esc~r;a de l?s ¡,err!tos que son lanzados al río, Leticia ve su dcsesperac10n, su mconsc1ente lucha por vivir: "parece imposible pero nad_aban, ~onseguían flotar, braceando con sus ademanes de ;ecién nacidos, s1?, que el agua helada consiguiese apagar la fuerza de su drsesperacwn. "'
. El sentimie~to que se apoderó de ella fue el trasplante de la
vida de los perritos a la suya propia: "No sentí más el frío· mi
c~erpo estaba mucho más frío que el ambiente. Me parecía i:ripos'.~le llegar ~ casa de doña Luisa. Tenía que poner toda mi atenc~on en re~p1rar,. '( cada vez que lo hacía me parecía que era la úlllma. 1;,a Impreswn pasa?ª se bahía borrado de mi imaginación; ya
no podia pensar nada mas que en que tenía que respirar otra vez
todavía otra vez."'
'
'

. L1 evasión de Leticia Valle de ese mundo que la lanzó al torbc!hno_ de una_ vida incomprensible es el reflejo auténtico del propio
e" msahsfactono
mundo de Rosa Ornee!·, la evasión constante de ]a
_,,
pequen~, en ese mundo que cae sobre ella es como antes apunté,
una e:a~1on no solamente presentada psíquicamente, sino comprobada. ob1et1:a~ente, de una conci~ncia que no puede soportar la tranqt'.ila_ pas1VIdad de la Espa_ña de postguerra; esa historia que ha contnbmdo -no podemos afirmar-, en mayor O menor grado, en la

[70]
CATHEDRA

[71]

�formación del conflicto interno del cual sólo conocemos o l legamo::
a conocer los síntomas.
Los impulsos autodestructores en nuestra "pequeña" protagonista son demasiado frecuentes en la obra: carreras a~ocadas, l~rgas
caminatas, comidas excesivas, imposiciones de estudio de:m1ed1das,
etc.

?e

Tal vez hemos dejado demasiado lejos la húsque~~ matern~
Leticia al no encontrarla en el reducido círculo familiar, tradic10nalme;te español y en el que predomina la represión_ de sentimientos,
Leticia rebelándose ante las normas establecidas asi~te a la escuela
del pueblo; en relación con este apartado tra~aremos u~a característica que va a ser repetitiva para diferentes. circunstancias; las relaciones duales de cierto número de personaJes dentro de la novela.

La maestra del pueblo va a representar a la inactiva mujer e~pañola que aun habiendo tenido u~a instrucción, srguramente. deficiente, dedica la mayor parte del tiempo de clase en el trahaJo de
habilidad manual.
La "pequeña" Leticia la coloca a su nivel haciendo valorar su
trabajo, pero precisamente este puesto, y el ~andono de la es:u~la
por las enseñanzas de do?a Luí~~ y don Dame]. son el cara~tenst1co
tasgo sobresaliente de devaluacion de las func10nes femenmas que
la autora deja explícita a través de toda la novela.
Las frecuentes comparaciones con la maestra de Yalladol_id,
aquella Margarita Velayos, cuya. simple_ figura. netamente m~sculma
infundía el miedo propio de la msegundad, cierran la dualidad de
figuras femeninas relacionadas con la enseñanza.
El atractivo que ejerce Luisa sobre nuestra prota~onista_no está
relacionado con lo científico, aquí volvemos a la busqueda materna y recordando aquella atracción que ejercía su madre sobre ell~,. la
situaremos como fijaciones bastante tempra°:a~ que al ~hoqu,e decisivo
causado por el desengaño paterno son rev1vid~s y s1multaneamcnte
tienden a procurar satisfacción sexual y segundad; ahora, sa_hcmo:;
que la masculinidad en la m~jer no tiene q~e estar ne~esanam~~te vinculada a la homoi-exuahdad, pero precisamente existe la cucunstancia de la fuerte fijación temprana a la madre de la cual
C"TIIEDRA

[72]

depende que los rasgos masculinos en Lcticia Valle sean el indicio, y hablamos de indicio por sus posiblemente salvadores doce años,
de una combinación con homosexualidad. Después de Luisa vendrá
Adriana cuyos encantos parecen haber desminuído con el cambio
completo de situación, pero que en los comienzos de la relación alcanzaron alturas exageradas.
La presencia de Don Daniel, con su sabiduría y sus deseos de
enseñanza atraen irremediablemente a Leticia que empieza a huir de
las labores propiamente femeninas que tiene que desempeñar Luisa;
nosotros vemos en ella un gran esfuerzo en aparecer ante su nuevo
maestro como se imagina que él desea que fuese: "un hombrecito":
" ... 11e parece que si tú fueras un cahallerito tendrías el arte de
hacer regalos a las damas, y me parece también que a ti te gustaría
mucho algunas veces ser un cabaUerito." 5 Don Daniel, al igual que
Leticia, sabe sus gustos, la ha visto moverse durante los primeros días
de visitas a Luisa y trata de agradar y de despertar la admiración
de la pequeña." Esa labor de simulación y disimulación con la cual
se trata de presentar ante otro no la natural realidad individual, sino
una imagen artificial de ésta, adornada con todas las cualidades posibles y libre en su totalidad de defectos, es una verdadera doble ficción que si bien aumenta inicialmente la atracción recíproca viene
preparando desde el momento de su concepción, sin fijarse determinado plazo, el inevitable y recíproco desencanto. Ahora bien, ¿qué
e:; lo que lleva a Leticia a desechar a Don Daniel como posible figura masculina que ofrecería en cualquier aspecto seguridad a su
persona? Si introducimos el punto de vista de Rosa Chacel al trazar
su figura, vemos al hombre conforme, pasivo, orgulloso de la cultura, del tradicionalismo y ante todo, el autómata que sale p~~ ·las
mañanas a la mism·a hora y regresa por las tardes igualmente a 13
misma hora. Para la "pequeña" Leticia la devaluación radica en
las extrañas conversaciones que Don Daniel sostiene con el médico
y que para ella son incomprensibles en su aspecto conceptual y como relación o conversacion misma. De ahí parte la distorsión de la
imponente figura del maestro-archivero. Este insignificante detalle,
claro aparentemente insignificante, lleva a Leticia no a una devaluación en el sentido estricto de la palabra, no a una devaluación
del tipo coronel Valle, sino a una transferencia situacional de lo huCATHEDRA

[73]

�mano a lo divino, prefiere divinizar la figura masculina que tiene
ante ella que aceptarla como padre o posiblemente y en un plano
totalmente inconsciente (tomando nuevamente como base sus doce
años) como hombre.
Este tipo de novela que aparentemente trata de la "España del
acontecimiento superficial", representa para su autora el desencadenamiento de percepciones, sentimientos, esfuerzos, etc., que al terminar la más sangrienta contienda civil de la historia española, afect1S
su sensibilidad y desparramose en una serie de libros, de los cuales sólo éste hemos logrado tener ante nosotros, pero cuyo trasfondo nos ha enseñado a conocer el espíritu femenino libre de la fapaña de los años cuarenta.
Teniendo como experiencia un único libro de Rosa Chacel, y
suponiendo que no es de los más significativos, es difícil situarla como
parte de un todo sin incurrir indiscutiblemente en errores.
El desconocimiento de nuevas corrientes literarias margina a e5tc
tipo de literatura escrita en la oscuridad y que irrumpió entre la españolidad avasalladoramente, con metas y fines establecidos pero qu&lt;'
se han ido disolviendo, por el silencio que representan para la gran
masa pasiva, que teme el reflexionar a fondo sobre cuestiones que
en lo más íntimo afectarían, condicionando inevitablemente a una violenta decisión. Mas este silencio, esta pasividad extrema, fácilmente pueden constituir un terrible testimonio.

DEL ENCUENTRO CON "UNA CANCION''
ALFONSO REYES MARTÍNEZ

LA GALLINA CIEGA, diario español de Max Aub, es un libro de
encuentros, de reconstrucción: junta de sombras perdidas en el olvido. Pero es también un libro de reflexiones, de búsqueda, ¡inútilmente!, de voces nuevas:
"Hablan y hacen la revolución en los pasillos de la Univeri:idad o en los bares. ¿Le han preguntado algo acerca
de los estudiantes de México? No, ni hablar. Hacen su
revolución cantando y bailando y oyendo discos de protesta que les transportan; beben sus whiskis, fuman, hacen el amor. Se venden muchas píldoras, aun aquí en Valencia. Y ríase del Che. Ellos lo dejan chiquito."1
E.s, sí, el encuentro con una juventud deformada, confusa, que
no ha logrado marcar objetivos c1aros ni encabezar su lucha.

NOTAI
1.-Rosa / Ohacel, Memorias de Leticia. Va.lle, Lumen. Barcelona, 19'71, p. 11.
2.-I b id., p. 10-1.

3.-Ibid . , p. TI.
4.- I b id . , 75.

5.-lbid., 74.

CATHEDRA

DE MAX AUB, DE LA GALLINA CIEGA Y

l74j

.
Aub configura, detecta en 10 semanas por España un mundo
mesperado, desconocido como él mismo en su tierra.
Escrito grabadora en mano, La gallina ciega penetra en los dif~r~ntes estratos sociales para recoger la entrevista, el testimonio de
vieJos ~epublicanos y nuevos adictos al régimen, de amigos, de curas y libreros, de profesores y estudiantes. Crónica vivida a la manera del asombrado visitante que ahonda tan fácil en la anécdota
_co~o en la discusión de posiciones políticas; que a veces explota
-impotente-- ante la ignorancia:
CATHEDRA

[75]

�"Reventé cuando al nombrar a Rafael Alberti el de
más nombre hizo un gesto de claro desprecio como diciendo: ¡ ya salió aquello! Salté. Salté de verdad: me
puse de pie. Me apoyé en la mesa, mirándole:
-¿Qué ha leído de él? ¿Marinero en tierra, claro? No
estaba seguro. Cité diez títulos, algún soneto, otras obras
recientes.
Nada.
-Antologías.
-¿Qué más?
-¡ De la pintura! -fanfarronea en su derrota.

tales del aeropuerto de Barcelona? "El mural fue efectivamente destruido. Dudé. Pregunté. Así fue. Ni modo, como decimos allá.
Sí lo había; nadie lo duda. No se oyó una voz. Debió haberla. Mas
¿ Quién oye en el desierto ?"5
¿Qué más decir? ;.Que La gallina ciega es un paseo por los
lugares más importantes de España? ¿Que consigna en sus páginas
lo único que le dejaron al español: la glotonería? ¿ Que hay una
ciuclad, Madrid, recreada por Aub en multitud de apreciaciones? Sí,
Madrid, apología nocturna, luces y sombras de edificios qu~ lo vie•
ron todo !Ay, si hablaran!, ciudad perdida -¿para siempre?-, vuelta a sí misma, sin esperanza. Seres, construcciones nuevas, olvidos,
evocaciones, como que aquí todo se junta, todo está presente, amontonado en 1as habitaciones de una realidad desesperante, aletargada,
trágica.

-¿ Sabe de qué fecha es?
-No.

-Lo que sucede es que es usted un pobre tonto.
Y la máquina grabando.

Lo so1té y me arrepentí inmediatamente.
-¡Ese libro sobre Roma! --se defendió desesperadamente.
-¡ Qué más qms1era que haber escrito uno solo de sus
2
sonetos! "
Hay también el encuentro dramático con los antiguos amigos que
se niegan ya a vivir: seres derrotados por ]os años de soledad y
desesperanza, cadáveres de otra España. , Y el bello homenaje a Vicente, poeta, Aleixandre: 71 años, " . .. siempre sonriente porque
todo fue malo . .. ",3 puertas abiertas, abismado en su propio sueño, " ... el único ser con quien jamás se me ocurriría hablar de
4
política por la sencilla razón de que no hace falta hacerlo . . . " Y
el saludo a Américo Castro, el maestro, 84 años, siempre de buen
comer y beber, con el mismo empuje de entonces, perdido en Madrid. ¿ Y el mural que alguna vez hizo Joan Miró sobre los cris•
CATIIEDRA

[76]

De prosa galana., de fácil acomodo, Max Aub oficia en el lenguaje. Su obra vasta, vastísima, se nutre de la Guerra de España:
relato, novela, teatro, poesía, ensayo. Comprometido hasta el final
de su vida al lado de quienes lucharon, luchan, por un mundo nuevo. Combatiente. ¿Que cómo vio a España al retomar a ·ella? Cada
ocasión que le fue preguntado esto montó en cólera; "No me parece
nada, no me puede parecer nada; porque llevo aquí un mes o un
mes y medio viendo amigos, librerías, bibliotecas, papeles y menos
cuadros de los que quisiera, y para de contar."8
Luis Cernuda, el poeta, dijo alguna vez que España había muerto. Max Aub que había que inventarla. Voces dispares de un mismo sentimiento, de una misma universalidad. No bulle en ellas el
anhelo del final retomo: son, serán, junto a García Lorca, Garfias,
Guillén, Alberti, j tántos otros desconocidos!, hijos pródigos que no
recibirán el abrazo de su patria, tan sometida, tan enclau'Strada, tan
distinta y distante desde la guerra.
Cernuda hasta su muerte vive lejos: nada sabe ni quiere: "Soy
español sin ganas/ Que vive como puede bien lejos de su tierra/
Sin pesar ni nostalgia. He aprendido/ El oficio de hombre duramente, / Por eso en él puse mi fe, si una tiene, dejó de ser la mía."'
CATHEDRA

[771

�Aub toma, casi al final de su vida, el camino hacia un pueblo de fantasmas: "5oy un turista al revés; vengo a ver lo que ya
no existe."8

~====-~-s=:.-- - -

DEL ENCUENTRO CON "UNA CANCIÓN".

La hoja del olivo cae, lenta, como señalando el instante, clavándolo para siempre: y un compañero muerto, a unos metros de distancia. E.s el frente, es la guerra. El silencio a veces roto por el
fuego: el hombre, lleno en su final herida de moscas, ya más de él
que de ellas; y la canción. lejana, perceptible, fresca, de sierra; y la
naturaleza que sigue ininterrumpida, cumpliendo horarios misteriosof.. Mediodía, sol a plomo. 1\o hay recuerdos. ¿Y si atacaran?
Sólo la canción, lejana, insistente, y aquel hombre muerto y alguien
que lo observa, que lo observa todo; es l\lax Aub, es Una canción,
un mento, último, de la Guerra de España.

MOTAS
l. Aub, Max, La gallina ciega, la. ed.. Editorial Joaquín Mortiz, S. A., México,
19'71, p. 168.

2. Ibid, pp. 142-143.
3. lbid, p. 189.
4. lbidem.

5. Aub inserta en el libro un bello texto en defensa al pintor Miró, de Louis
Aragon, publicado en Les Lettres Francaises .1 raíz de la destrucción del
mural que éste realizara.
6.

En

infinidad de ocasiones, Max Aub fue asaltado con la pregunta ¿qué le parece España?, reflejando de esta manera cómo el español no tiene nada que
preguntar, porque lo han confinado, reducido, aislado.

7. Cernuda, Luis, Desolación de h quimera, la. ed.. Editorial Joaquín Mortiz,
s. A., (col. las dos orillas). México, 1962, p. 26.
8. Aub, Max, La gallina ciega, la. ed., Editorial Joaquín Mortiz, S. A .. Méxioo,
1971, p. 11.6.

CATHEDRA

[78]

Juan Gutemberg, el Inventor de la Imprenta, según
u~ --rabado en cobre del año 1584.

�--- ---·----··.

-:.;-.J.;..'--

------------------- --- ---.:------------

--=,,;.;....__ • . - , : &amp; : _ _
,-:._._

----

RAMON SENDER, NOVELISTA
MIGUEL COVARRUBIAS

SENOER: NOVELISTA SOCIAL
"uN ESCRITOR no puede evitar la circunstancia social. Para mantenerse insensible a los problemas sociales de nuestro tiempo hay
que ser un pillo o un imbécil". 1 Por supuesto que Ramón Sender
( Chalamera, Huesca, 1902) no es, afortunadamente, ni lo uno
ni lo otro. Trátase de un escritor que . en las torpes pero inevitables
clasificaciones, ha de verse etiqttetado como un novelista social o
de lo social. El rubro exacto, obviamente, no es cuestión ahora para
largas disputas." En cambio sí vale la pena aclarar que para cuando se desató en España la Guerra Civil (1938-1939), Sender había
producido ya una considerable obra novelística,' la que la inevitable expatriación no desvió de lo que era su médula: la realidad
social ingrata pero propia, y por ende, digna, dignísima de ser asumida por el escritor sensible y honrado.
LO SOCIAL Y LO POLÍTICO

Se justifica en el caso de Sender -como en el de Unamnno o
el de Baroja- el que tracemos una línea divisoria entre lo social y
lo político. Y se justifica por la sencilla razón de que este tipo de
escritor, de artista, se acerca a ambos campos con una carga de individualismo sencillamente conmovedor. Por eso logran calar hondo
en la realidad, en cuanto se trata de sentirla y transmitirla. Pero al
llegar la hora de la acción personal, se niegan a triunfar a causa de
que su vista se nubla por la incapacidad para superar el resultado
CATHEDRA

[79]

�del choque entre la idea y la realidad. Así es como Sender prefiere
contradecirse, al poner en boca de un anarco-sindicalista en Siete domingos roios las siguientes palabras: "Un burgués no es una persona. i\i un animal. Es menos que todo. No es nada"; y más adelante declara que "si el triunfo de la revolución depende de ese
plan a base de política, poder y decretos, no quiere la revolución"'
Esta ingenuidad, esta torpeza palmaria flS ofrecida por el novelista
como clave del fracaso del proletariado español. Sin embargo, no
tiene cuidado alguno en decirnos: "Los anarquistas son los que individualmente parecen más cerca de mí. . . Me encanta lo primario
de espaldas a lo social convenido, sea ornamento vano o provecho
brillante".º Bueno: brillantes ejemplos de ceguera política o de confusionismo ideológico los tenemos, sobre todo, en los países hispánicos. No es el caso de Sender, pues, ni nuevo ni sorprendente. Simplemente hemos querido dejar bien aclarada su situación en cuanto
que si bien es un escritor comprometido con su cir~unstancia social,
él mismo se descarta políticamente.' Insistimos: es la "insularidad"
de que se jactan tantos españoles, disfrazada de ecumenismo bioló
gico,' la que ha dado al traste con la lucha rcivindicadora de las
mayorías allí, en ese rincón del mundo.
TIPOS DE NOVELA

Alborg se ha encontrado con que en El verdugo afable, Sender
ha conjuntado "su realismo vigoroso y crudo y su gusto por la alegoría conceptista y la irrealidad trascendente e intelectualizante".•
Sí, apego y desapego a la realidad, pero también memoria: Crónica del alba.'º Pero sea que el autor merezca más -según el casoel título de cronista o el de novelista, no abandona mayormente el
mundo social. Esto lo podremos ver en cuanto entremos al análisis
.
y cru do" .11
de dos obras, una en l a que campea ese " rea¡·1smo vigoroso
y otra con ribetes de "irrealidad trascendente e intelectualizante'·. 12
Siendo, pues,' la novela de Sender, en términos generales, social. no nos queda otro camino que aceptar algunas mínimas características de lo que podemos entender por este tipo o clase de obra:
"l) Trata del estado de la sociedad o de ciertas desigualdades e in•
justieias que existen en ella. 2) Estas se refieren a todo un sector
o grupo, a varios, o a la totalidad de la sociedad, pero en cualquier
CATHEDRA

[80]

caso carecen de sentido individual. 3) El estado de cosas se hace
patente por medio de un testimonio. 4) El testimonio sirve de base
a una denuncia o crítica. 5) Tiende hacia el realismo selectivo, apartándose de todo lo que perjudique la veracidad del testimonio. 6)
Para mostrar la situación se analiza la sociedad y se crea un héroe
múltiple o un personaje-clase"."
RÉQUIEM POR UN CAMPESINO ESPAÑOL

"Ahí va Paco el del Molino
que ya ha sido sentenciado
y que llora por su vida
camino del camposanto.

.............................
... y al llegar frente a las tapias

el centurión echa el alto.

.............................

... ya los llevan, ya los llevan
atados brazo con brazo.
Las luces iban po'l monte
y las sombrae por el saso . ..
... lo buscaban en los montes
pero no lo han encontrado;
a su casa iban con perros
pa que tomen el olfato;
ya ventean, ya ventean
las ropas viejas de Paco.
... en la Pardina del monte
allí encontraron a Paco;
date, date a la justicia,
o aquí mismo te matamos.
-Ya lo llevan cuesta arriba
camino del camposanto ...

CATHEDRA

[81)

�aquel que .lo bautizara,
Mosén Millán el . nombrado,
en confesión desde. el coche
le escuchaba los pecados.

....... .. ....................
el cura le dijo al ama
que se acostara a los pies.
Entre cuatro lo llevaban
adentro del camposanto,
madres, las que tenéis hijos,
Dios os los conserva sanos
y el Santo Angel de la Guarda ...
En las zarzas del camino
el pañuelo se ha dejado,
las aves pasan de prisa,
las nubes pasan despacio ...

........... . .................
... las coto vías se paran
en la cruz del camposanto.

.............................
... y rindió el postrer suspiro
al Señor de lo creado. - Amén".
Estos fragmentos del romance que un monaguillo recuerda o
repite en una iglesia van intercalados a lo largo de Réquiem por un
earnpesino español (1953), novela corta que originalmente se tituló
Mosén Millán, nombre del cura que bautizó, dio la comunión, cásó
v otorgó la extremaunción a Paco el del Molino. Aquí se cumplen
Ías exigencias marcadas para toda obra literaria social: en un cierto
:ugar -una aldea española- las cosas no marchan bien, ya que
los restos de una moribunda clase social -la aristocracia- se opone cada vez con más ferocidad a los cambios económicos, sociales y
políticos que propugna Paco, convertido, merced a una elección, en
concejal. Este se opone al Duque, riquísimo y ausente terrateniente,
el que es apoyado por los principales del pueblo -don Valeriano
y don Gumersindo. Las causas de esa lucha ~oincidentes con la
huida del rey de España- no son por supuesto personales. La su-

'

CATIIEDRA

[82]

pres10n de los "bienes de señorío" desata una cauda de negociaciones, decretos, gestos altivos, rencores, represalias encubiertas, hasta
que finalmente una banda de "señoritos" citadinos inicia los asesinatos nocturnos y las masacres. A Paco lo persiguen, lo cercan. Y
cuando el sacerdote consigue que le prometan que no lo matarán,
que será juzgado imparcialmente, se acerca al escondite de Paco,
el mismo que él, Mosén Millán, había revelado en un gesto de banal
suficiencia. Paco decide no vender ya má~ cara su vida. Se entrega sólo para que sin dilaciones se le condene a ser fusilado. Termina
patéticamente sus días a los ojos del sacerdote. Mosén Millán recuerda todo esto mientras espera que lleguen Ios feligreses para iniciar la misa de réquiem que don Gumersindo, don Valeriano y don
Cástulo -los que lo llevaron a la muerte, los enemigos de Pacopretende pagar.
En verdad que este relato es una pequeña obra maestra. Con
resabio5 de tragedia clásica, guardan absoluto equilibrio en ella los
rasgo.; psicológicos del cura," las entretelas económicas y políticas
del conflicto, la innata generosidad de Paco, la camaleónica habilidad de los notables del pueblo, los personajes humildes e inocentes."
Sumaremos, por último, a los méritos de Sender, el que esos
personajes-clase -denominados así por el prurito de delimitarlo
todo- no se petrifican en la novela, sino que por el contrario trascienden y no niegan esa categoría.
En síntesis, Réquiem es una obra social que se explica socialmente, pero que victoriosamente retiene las características de una
obra literaria. La temporalidad y la intemporalidad se funden en
serena y clásica armonía.
EPlTALAi\110 DEL PRJETO TRlNlDAD

Y a en América, y antes de marchar definitivamente a los Es-

tados Unidos, en 1942, el novelistas Sender da a conocer Epitalamio del prieto Trinidad. Aquí el autor demuestra que le es perfertamente posible adaptarse al ambiente americano, el que le permite
desarrollar esa otra vertiente de su obra, la opuesta a la plasmada
en Réquiem.
CATHEDRA [ 83]

�Prieto Trinidad es el comandante de una isla-prisión cercana
a las costas de México. Va a contraer matrimonio a tierra firme,
siendo él un hombre maduro, con una joven de dieciocho años, con
la Niña Lucha. Regresa a la isla y es recibido por los convictos
con, a sus ojos de celoso marido, desagradables muestras de bienvenida." Sin poder contener su ira, dispara sobre la chusma y mata
a dos presos. Esa misma noche el prieto Trinidad muere asesinado,
antes de que se hubiera consumado la boda. A partir de ese crimen,
!a sublevación crece hasta el grado de que el Cuate, el Seisdedos y el
Zurdo se disputan con las armas el sitial del jefe muerto y la mano
-y todo lo demás- de su joven, bella y virgen viuda. Esta tiene
que ser ocultada por el maestro Darío, único hombre no delincuente en la isla. En la cabeza de la Niña se entremezclan los confusos
sentimientos hacia la memoria de Trinidad y hacia el maestro. Mientras, todos los criminales sueñan con poseer a la viuda. Un alemán,
el Careto, asesina al Cinturita para robarle algunos miles de pesos,
con los cuales inicia su labor de dominación "espiritual", ganindos:1
al Zurdo para su causa, y pretendiendo que éste consiga que, en
cuanto sea capturada la presa, veinte o treinta desalmados m1l,Jlci1len
a la Niña. Quiere el Careto que termine el embobamiento con la
virginidad y la pureza. La niña es una prostituta -les dice. Y la
comprobación vendrá a posteriori. Entre tanto la viuda de Trinidad
es protegida por unos indios, los que ven en ella lo mismo que los
forajidos, sólo que lo que ellos quieren de ella es que purifique con
sus sentidos y con su cuerpo inmaculado los frutos de la tierra y el
mar. Cuando la capturan para el Seisdedos, ella logra evadir el
asedio del nuevo y momentáneo jefe, ya que el Zurdo y sus secuaces
lo hieren y sobreviene el tácito mando superior en la persona ele
Darío. Con el maestro sale -entre esperanzada y conformista- en
una pequeña embarcación hacia el continente. Estando ya en camino,
Darío decide regresar y la Niña acepta. Han visto un cañonero que,
según el motorista de la lancha, va "a darles una rociada de metralla. ( ... ) Toda la leperada está en el puerto y eso les olerá
mal a los oficiales. Quizá comiencen a echar bala ahorita mismo". 17
El maestro pretende ayudar a los maleantes. A los que dos veces
estuvieron a punto de matarlo, a los que en masa quisieron envilecer a la Niña Lucha, a los que en su despedida se desprendieron del
CATHEDRA

[84]

bot~ ~~ncado al Careto para regalárselo a ellos: a los que no eran
pres1d1anos, al maestro y la virgen. La novela termina con una pre-

gunta de la Niña.ª

. Si ~équiem es el anver~o de la medalla novelística de Sender,
Epit~w es e_l reverso. Mientras en la primera obra todo es concrecwn ~, sevenclad, .e?, la segu?da figura adelante la disquisición,
la reflex10n, la repellc1011 -y cierto relujo y barroquismo. Indudable'.°ente 11que Epitalamio es una novela trascendente aunque algo
des1gual
· ·
" no se aprecia como un' tour de f or. ·· Su " amencan1smo
c_e smo co~o el ?ª'.°Pº propicio para que la imaginación y la auténhca crea~1on a~1~t1ca se_ re~elen. Sus personajes se palpan auténticos Pº; 1mprev1~1bles: md1stintamente soeces y tiernos. Su estilo
transm!le la tropical geografía física y la tortuosa geografía psíquica de todos los r;e5os: los sentenciados y los que por otros caminos
se uncen a lo. mismo, a lo de siempre: a la cárcel que el hombre
transporta -libremente y a veces con júbilo- a todas sus moradas.

lf0T48

1

f1~~ºEii'l'~r:7r~r~~n~.Zilei~ ~."W; españc,la cOntemporánea, 2a. ed,

2 tro~~13¿1;~~. ~riamos calificarlo de ''realista critico" o de "novelista c:om-

3 ~ n (1930), O. P. (1931 ), Siete dOnúngos roJ"" (1932), Viaje a la aldea del
• men (1933), La noche ae lu cien ca~1S (1934) Míster Wltt en el Cant4n
&lt;!~36 . Esta obra le valió un año ant.es obtener ei Premio Nacional de Liter-ura). Datos tomados de Nora, E. G. de, op. elt., p. 478,
4 Iblil., p. 471.
5 lbld., p. 469.

6

Citado por Bernadete, Mair José, "Ramón SJ,nder cronista y soñador de
una España nueva", en Ramón 8ender lléqldem por un campesln ...,._¡¡..o
4a.. ed., Editorial Proyección, Buenos Aires, 1969, p. 95.
"
..,

7 "(. .. J creo que no puedo ver ni sentir pollticamente , ... )". Citado por De

Nora, op, elt., p. 46'1.

8 "Lo que hay que hacer es actuar enteramente
fg~~ de los intereses de clase están los de

r._ no

fraccionariamente
Por
especie . . . ", exprese. ºSender.

9 Alborg, Juan Luis, Hc,ra a,ctual de la novela eopañols, t. II,
1962, p. 38.

TaW11S,

Madrid,

10 El volumen inicial. con el mismo titulo de la serle compuesta de nueve libros
ap&amp;recló en 1912. En esta obra el autor se eocuda en ~ Oartés (nomm'
CATHEDRA

[8.5)

�compuesto con su segundo nombre y su segundo apellido) para recordar y
objellvbar su vida total.

Eof!, Shemian H., El pensamiento moderno 1 la DOYela -6ela, trad de Rosario Berdagué, Seix Barral, Barcelona, 1965.
·

11 Ramón Sender, Béqulom por un campesino español.

Gil casado, Pablo, La novel, aocial española, Selx Barral, Barcelona, 11188.

12 Ramón Sender, Eplhtamlo del prielo Trinidad, Salvat, Botella, 1972.

N o ~ ~ - det La novela espailob eontemporin,., 2t.. ed., t. 11, OTedco,

13 Oll Caaado, Pablo, La nonla 10Clal espafiol&amp;, Selx Barral, Barcelona, 1968,
p. XVI.

Sender, Ramón J., Epitalamio del prieto Trinidad, Balvat, J!lBtella, lJ72.

H "Mooén MJllán ( ... J una figura do párroco trazad&amp; con amor, con gran respeto, con Intensa profundidad y bWll&amp;llldad". A!borg, op. cit., p. 52.

' Requfom por

nos Alres. 1969.

UD

camt,eili,o e,,pafiol, "'· ed., l'royeccfóñ,

Bue-

15' "Todo en este relato es sobrio, preciso, enérgico; ejemplo de un realismo espatlol de la más auténtica solera. Enmartando el hecho esencial se descri-

ben en sugerentes traros los hombres y las costumbres de la aldea que es ea..
cenarlo de la acción, y el lector se siente transportado al centro mismo de
aquel hervidero humano que nos está mostrando el novelista. Los personajes
quildan definidos, en unas lineas apenas, con rasgos de aguafuerte. El autor
quizá no se sienta en J&gt;Brte a.lgw;~ tan dueño. de sus recursos como . en las
páginas de Mosén M'illan, tan ascetico y esencial en su prosa. tan eficaz en
sus palabras para lograr el clima humano apetecido. Todo un mundo de pa..
stones el hondo drama de una sociedad en una coyuntura dada -feroz estallidO fraternal de incomprensiones ancestral~ ha sido captado a la perfección en ochenta páginas apenas". Ibid., p. 53. (Sólo habría. que oponerla
a este certero Juicio nuestro reparo por la evasiva. de las ºincomprensiones
ancestrales., como causa del "feroz estall1do fraternal". La Guerra Civil espatlola no se debió a tan fantasmagóricas Incomprensiones. H1tler lo sabia. Y
Franco, entre otros.)
16 "Un tlpo raqultlco, apenas cubierto de harapos, se acercaba bailando:
Soy el lépero Gómez.
mi Jefe Trinidad,
ooy el lépero Gómez,
que les viene a rumbiar,
que les viene a rwnbiar ...

ii ·iá ·¡,;,.;,..... ·1o ciééiá, .. ·
desátame el corsé,
desátame el corsé
desé.tame el corsé."
Sender, Epitalamio,

pp. 25-6.

17 Ibld., p. 211.

18 "-¿Qué es esto?" lbld., p. 212. La Niña ha visto una especie de máscara con
pelo y cejas: la piel de la cabesa de su eSj)OSO'.
19 "El libro se Inicia (. .. ) con tres capitulos (casi un tercio de la novela) de
excepción. (. .. ) un mundo de auténtica excepción, original y trepidante. hu-

mano y violento tremendo de tinieblas y color, chorreante de realismo y lleno de q_ulmeras. ' ( ... J Después de esta primera parte, el libro. se apelmaza _un
tanto. Qwze. porque era dllicll mantener oon la misma eflcacu, la descripción
de tan exeepclonales peripecias, de gentes tan plet.órlcas de pasión. (. .. ) si
el autor se hubiera limitado a un relato de mucho menores proporciones, habria logrado un cuadro dlficllmente superable. Pero la misma fuerm del
tema le debió tentar y le arrebató a la domasia". A!borg, «.&gt;, elt. pp. 57-a

BIBLl001'APlA

Al!Jorg, Juan Luis, Hora achal de la novela española, t.

CATHEDRA

[86]

n.

Taurua, Madrid, 1962.

CATHEDRA

[87]

�TESTIMONIOS

PUERTAS AL DUELO
RAÚL RANGEL FRÍAS

crespón negro en lo alto de este pórtico por la muerte de
José Alvarado, amigo único, escritor ilustre, periodista intachable,
valeroso combatiente al servicio de los desposeídos, partícipe en las
causas sociales por la libertad, la verdad y la dicha -dijo: "por
una más justa distribución de la luz de la luna"-; universitario
culto y veraz; maestro y amigo de los jóvenes; espíritu de ingeniosas oraciones y bellas páginas literarias confluentes al ensayo poljtico, la nota histórica, la viñeta de las pasiones y las veleidades humanas; intérprete dé fina ironía en sus bocetos de la ciudad; y conocedor profundo del alma de los hombres y recónditas señales de
los tiempos.
PONGO UN

Más allá de la pena que hoy nos embarga quedará para nosotros la obligación de reunir las páginas dispersas de esa múltiple
y fecunda obra literaria; y algo más hondo y definitivo, el cuidado
porque la comprensión de la conciencia receptora no se extravíe en
los primores del estilo, sino cale hondo en su creación -poética,
digámoslo con toda propiedad- y se interiorice de la vida del joven regiomontano, de las luchas y zozobras del periodista y el pro•
fesor universitario. Un estudio a lo largo de cincuenta años, desde la primera página a la última.
Y la trama entretejida de las palabras y la vida -poesía y
CATHEDRA

[88]

El escritor, grabado en madera. Siglo XVI.

�verdad, las marcas del tiempo y los aconteceres más salientes de
una época mexicana, esta epilogante cifra, empeños y descendencia
de nuestra Revolución.
Y si volver atrás la mirada, en esta suma de postrera vicisitud
al encuentro de sus excelencias y virtudes nos complace, por para•
dójica que sea -es una breve aunque mustia compensación al fu.
nesto aoontecimiento. Vale, sobre todo, para atajar toda vehemencia y retórica de nuestro suelo, ya que tuvimos siempre con el regalo de su amistad la incomparable gracia de su conversación, la
abundancia y exactitud de sus memorias, sus evocaciones ·tiernas y
melancólicas a veces y en otras centelleantes de ingenio y burlas;
aquellas representaciones de la vida estudiantil, impresiones de viajes remotos y rondeo callejero en resumen y examen de callejuelas
y sitios propicios a la sabiduría de los hombres, los discretos placeres y el honesto vivir.
Las piezas de su alma no estarían completas del todo en estas
rápidas y dolientes alusiones, si no es que en ellas figurase una doblada templanza -que en veces pareció desdoblarse por la fuerza
de una cólera justa o la respuesta de vigor recargado con ira para
volverse contra un adversario oculto o pérfido- en el amor y la
alegría de. vivir. Su emoción por los amigos no rindió jamás el rumbo de sus juicios, pero la inteligencia de sus afectos nunca fue dividida por diferencias en criterios, niveles sociales o gramáticas políticas; y lo mismo en los encomios que en las diatribas quiso ser
justo y logró en todo caso establecer la limpieza de su actitud.
Entendiose por lo que hizo que' siempre concibió el combate
por la verdad a modo y cosa de varón, susceptible al yerro, a la
derrota incluso, mas nunca a la amargura. Vivió trabajosamente con
alma y cuerpo, que una y otro tienen enemigos, a los que miró de
frente y sin rubor; las pasiones del otro fueron, apenas, con las
flaquezas que ellas inspiran, la onerosa contraprestación, el premio
negro de esta suerte de vida.
Yo me precio de la gracia, el afecto y la compañía que nos hicimos desde la primera juventud, al rumbo del impulso que nos
llevó juntos en la emoción del movimiento vasconcelista y la autonomía universitaria del 29, la admiración y el respeto a los valoCATHEDRA [89]

�res de la cátedra mexicana -a la par Caso y Alfonso Reyes que Gómez Morín y Lombardo; a la fraterna solidaridad en asambleas deliberativas y ejecutivas de los estudiantes; a la afición y simpatía
de lecturas compartidas, amigos juveniles y temas del espíritu y de
la historia.
Por solidaridad a todo ello no debo ahora, a su muerte, derramar una sola lágrima; -Y más quisiera, en fidelidad a la esperanza -del bien, los jóvenes y la verdad-, nuestro patrimonio común, alzar estas palabras y dejarlas caer sobre el recuerdo de su
vida, como la generosa tierra a sus restos, con una sonrisa y un leve gesto. Es mi envío ante la vida nueva que lo espera.

LIBROS
OSCAR RODRÍGUEZ ARREDONDO

OCTAVJO PAZ.

13;

La búsqueda del comienzo. LOS CUADERNOS PRÁCTICOS,
@ 1974. 102 PP.

MADRID: EDITORIAL FUNDA.:\IENTOS,

En su ·reciente libro, La búsqueda del comienzo, Octavio Paz
conjunta ocho ensayos y un poema, cuyo engarce es el surrealismo.
Este movimiento, que, según Paz, no aspira a crear un arte nuevo,
sino un hombre nuevo, nació oficialmente -a decir de Adolfo Sánchez Vázquez- en 1924, con la publicación del "Primer manifiesto
del surrealismo", con la fundación de la "Oficina de investigaciones
surreal islas" y con la aparición de La revolución surrealista, órgano
del movimiento. Tratar de dar aquí una sucinta definición del surrealismo es una empresa muy arriesgada; por ello preferimos remitir al lector a los Manifiestos del surrealismo de André Breton y
a la ya clásica obra de Guillermo de Torre Historia de las literatu•
ras de vanguardia.

En "El surrealismo", texto que abre su breve libro y que es el
de una conferencia pronunciada en 1954, nos dice Paz que este movimiento pone en entredicho lo que la sociedad ha creído inmutable
e intenta desesperadamente hallar la salida, en pos de la "verdadera vida". A diferencia de otros "ismos" contemporáneos, como el
futurismo, el dadaísmo, el imaginismo, etc., el surrealismo tiene vigencia aún y no puede considerársele cosa muerta. El hombre imagina porque desea y puede transformar el universo de acuerdo con
su deseo. El hombre es imagen y ésta encarna en él. El surrealismo
no es una escuela, ni una poética, ni una religión, ni un partido poCATHEDRA

[90]

CATHEDRA

[91]

�lítico, sino que constituye una actitud del espíritu humano. Hablar
de la libertad es hablar simultáneamente de la poesía y del amor.
El surrealismo intenta destruir los valores de la civilización raciona•
lista y cristiana; quiere, también, transformar la realidad. El surrealismo es el ejercicio de la libertad. Conocer poéticamente la realidad es transformarla a la vez. E1 surrealismo se niega a considerar
los objetos o entes que pueblan el mundo como cosas buenas o malas;
es, pues, anticristiano. Es, además, anticapitalista ya que se opone
a ver a dichos entes u objetos desde la perspectiva utilitaria. El objeto se subjetiviza, nace del deseo: los montes son gigantes que cenan. Las imágenes del sueño, la locura y el ensueño de vigilia subvierten la realidad. De otro procedimiento se vale el surrealismo
para conseguir la aparición de lo insólito: del que consiste en sacar
a un objeto corriente de su mundo normal. Mediante el humor, al
absurdo del objeto corresponde el del sujeto. Estos métodos intentan
abolír la realidad "única" que nos ha sido impuesta por una civilización tambaleante. El surrealismo intenta mostrar la verdadera
naturaleza de la realidad. A la subjetivización del objeto correspon·
de una disgregación del yo, subversión esta última más peligrosa y
radical. El yo es una ilusión; un conjunto de sensaciones, pensamientos y d~seos. La objetivización del sujeto se realiza con la escritura
automática, mediante la cual el pensamiento se libera de las prohibiciones de la moral, la razón o el gusto artístico. Es imposible realizar plenamente la escritura automática, que no es ni un método,
ni una experiencia, sino un estado de inocencia. La escritura automática es equiparable a los ejercicios espirituales de los místicos y
a las prácticas del budismo Zen. El poeta se convierte en todos los
hombres, pero su yo se destruye. E1 surrealismo intenta abolir la
oposición entre el yo y el mundo al crear objetos que son, a un tiempo, interiores y exteriores. La poesía es una creación colectiva. El
surrealismo no desea crear un nuevo arte, sino un hombre nuevo.
Empero, a la liberación del espíritu humano debe preceder la de
la condición social del hombre. El surrealismo se pone, entonces,
al servicio de la revolución socialista. Sin embargo, el libérrimo espíritu de los surrealistas, la rigidez del comunismo estalinista y la
represión soviética fueron factores que contribuyeron a la separación
de surrealistas y comunistas. Otro factor de distanciamiento: el surrealismo no puede participar de una manera directa en la lucha social. La liberación del hombre debe ser total. En una sociedad
CATHEDRA

[92]

exenta de amos se dará una poesía colectiva. Respecto al azar objetivo nos dice Paz: "es una forma paradójica de la necesidad, la forma por excelencia del amor: conjunción de la doble soberanía de
libertad y destino. E1 amor nos revela la forma más alta de la libertad: libre elección de la necesidad." (p. 21). El verdadero
amor es monógamo y sólo podrá realizarse cuando se reconquiste la
inocencia. La poesía es como el amor; una de las varias caracterís•
ticas que comparten es su inagotabilidad. Mediante la poesía vislumbramos la analogía cósmica. El surrealismo, que ha contribuido a la formación de la sensibilidad actual, "busca un nuevo sagrado extrarreligioso, fundado en el triple eje de la libertad, el amor
y la poesía." (p. 26). El surrealismo, en el futuro, seguirá invitándonos al redescubrimiento del hombre, de su condición.
El segundo texto de La búsqueda del comienzo está consagrado al "arte mágico". El arte de todos los tiempos es mágico. En toda obra de arte hay ciertos elementos capaces de convertirla en instrumento de acción mágica. La poesía descubre correspondencias que
la magia no desconoce y produce un hechizo verbal. Tanto para el
poeta c~mo para el lector, el poema es un talismán. El "arte mágico" primitivo aspira sobre todo a ser eficaz. Todo hombre desea
ser otro, por ello busca en la obra de arte el poder de metamorfosis,
que caracteriza al acto mágico. El hombre se considera parte de un
todo viviente. Hasta la época renacentista la inspiración es un mis•
terio. Luego, la inspiración se convierte en problema psicológico. La
inspiración, en la edad moderna, niega los fundamentos de esta úl.
tima: nace de pronto en el yo y destruye la identidad de la concien•
cia. Para que el problema de la inspiración se plantee cabalmente
es necesario que la edad moderna entre en crisis. En la historia de
la poesía, ese momento es el surrealismo. Para éste, la inspiración
se confunde con el ser del hombre. La magia es, también, uno de
los constituyentes de la conciencia humana. Ante el "arte mágico"
el hombre tiene la sensación de encontrarse frente a "lo otro". La
obra de "arte mágico" posee poderes de fascinación. Toda obra de
arte "es una permanente posibilidad dé metamorfosis, abierta a lo•
dos los hombres." (p. 38) . .
La búsqueda de Breton, dice Paz en el tercer ensayo de su obra
-denominado "André Breton o la búsqueda del comienzo"-, fue
la reconquista de la palabra primigenia, del hombre no contamina•
CATHEDRA

[93]

�do de civilización. Al atacar Breton la idea cristiana del pecado está
convencido de la inocencia original del hombre. Es, pues, heredero
de Rousseau y Eckhart. Para él la idea del pecado es una mácula
que ofende a la dignidad humana. Nunca consideró. que pecar Y
naoer fuesen términos sinónimos. El hombre es maravilloso porque,
a veces, "habla". La pal abra nos pone en contacto con el reino perdido. Por boca del inspirado habla el lenguaje. La poesía disuelve
al poeta en el habla. La "escritura automática" es equiparable a la
meditación budista; es una crítica de la conciencia mediante la cual
surge el lenguaje primordial. Hablar es pensar: tal es el basamen•
to de la "escritura automática". La poesía era, para Breton, una
fuerza que podía transformar la realidad. Como el lenguaje es un
doble de la naturaleza, recuperar el lenguaje natural equivale a re•
tornar a esta última. "Decir es la actividad más alta: revelar lo es·
condido, despertar la palabra enterrada, suscitar la aparició~ de nues•
tro doble , crear a ese otro que somos y al que nunca deiamos ser
.
del todo." (p. 45). Las exposiciones surrealistas siempre estuv1e·
ron presididas por dos parejas de contrarios: escándalo y secreto.
consagración y profanación. Entre revelación y rebelión puede ponerse un signo de igualdad. El hombre crea maravillas; como es un
ente inocente, es poeta. Tres características comparten las mujeres,
los niños, los inspirados, los enamorados y los locos: su irresponsa•
bilidad, su inocencia y su carácter maravilloso. La pareja es tiem
po reconquistado. La mujer reconcilia el mundo nat~ral y el huma•
no; es una revelación. El surrealismo pretende abolir las fronteras
entre el arte y la vida e intenta regresar al momento en que hablar
y crear son una misma cosa. Un presente inocente: eso es el tiempo
para Breton. El tiempo futuro estará regido por el deseo, según él.
Breton concilia los opuestos. Se debe elegir y ser fiel a esa elección, tanto en arte como en política, en la amistad como en el amor.
Mediante éste Breton se propone consagrar el erotismo. Entre Sade
y Rousseau opta por el último. "El amor no es una ilusión: es la
mediación entre el hombre y la naturaleza, el sitio en que se cruzan
el magnetismo terrestre y el del espíritu." (p. 54). Las fronteras
entre sueño y vigilia, vida y muerte, tiempo y presente eterno son
débiles.
En "La inspiración" Paz repite algunos conceptos. Y casi con
las mismas palabras, que ya había manejado en los ensayos anterio•
CATHEDRA

[94]

res. Esto se explica por el hecho de que La búsqueda del comienzo
es una conjunción de ensayos dispersos, cuyo engarce, repetimos, es
el surrealismo. La inspiración niega los fundamentos de la edad
moderna: en el yo surge de improviso y destruye la identidad de la
conciencia. Para que el problema de la inspiración se plantee por
entero es necesario que se dé la crisis de la edad moderna. En la
historia de la poesía, dicho momento es el surrealismo. El surrealis•
mo pretende abolir la oposición entre sujeto y objeto. El acto poé,
tico es involuntario y niega al sujeto. El surrealismo empuña la ins•
piración como si fuese un arma. El surrealismo es una poética y,
aún más , es una cosmovisión. La inspiración nos acomete cuando
.
nuestra conciencia no está alerta y nos hace dudar de la umdad o
identidad de esta última. Se propone el surrealismo fundar una so•
ciedad cuyo centro sea la inspiración. "Así, la verdadera origina•
lidad del surrealismo consiste no solamente en haber hecho de la
inspiración una idea sino, más radicalmente, una 'idea del mundo'."
(p. 60). La inspiración se confunde con el ser del hombre. No
todas las obras humanas son producto de la voluntad; frecuentemente, por el contrario, los grandes descubrimientos se realizan gracias
al azar. Breton intenta "desentrañar el misterioso mecanismo de lo
que llama 'azar objetivo', sitio de encuentro entre el hombre y lo
'otro', campo de elección de la 'otredad'." (p. 61). Toda crea•
ción es inconsciente, involuntaria y colectiva. Lo poético revela el
inconsciente, pero mediante un acto de voluntad. La pre-meditación
hace posible el acto creador; sin ella no puede darse la inspiración,
sea consciente o inconsciente. Breton estaba convencido de que el psicoanálisis no puede explicarse la inspiración. Lo positivo de Breton
fue "el haber hecho de la inspiración una idea del mundo.". (p. 65).
El &amp;iguiente ensayo de Paz se titula "El verbo desencarnado".
Entre poesía moderna y religión se da una ruptura. La poesía moderna es misterio nocturno y rito clandestino. El culto de la poesía es conspiración y ceremonia subterránea. Lo que define al poc•
ta moderno es la soledad. El poeta, en la sociedad capitalista, es
un desterrado; no tiene "status" social ya que sus creaciones no son
mercancías. Su supuesta evasión de la realidad no es tal; sólo que
nos habla de una plenitud que nosotros no comprendemos por e~tar
mutilados. El arte moderno es una búsqueda del hombre perdido.
Pasa Paz a confrontar el surrealismo con el romanticismo a fin de
CATHEDRA

[95]

�extraer sus afinidades y diferencias. Ambos mov1m1entos intentan
hacer poética la vida y la sociedad. La "ironía" romántica y el "humor" surrealista son equivalentes. El amor y la mujer adquieren
una importancia capital tanto en el surrealismo como en el romanticismo. Mientras que, entre la reacción bonapartista y la Santa
Alianza, Schlegcl opta por la última y otros románticos buscan re•
fugio en el catolicismo, Aragón y Éluard prefieren la reacción estalinista al mundo burgués y Breton y Péret siguen buscando la con•
ciliación de poesía y revolución. La mirada metafísica de los románticos es más profunda y amplia que la de los surrealistas. Éstos,
por su parte, poseen una conciencia histórica más clara y aguda que
la de los románticos. Ambos movimientos constituyen una protesta
contra el árido racionalismo, son coetáneos de revoluciones que de•
generan en dictaduras e intentan fundar un nuevo sagrado. Al igual
que los románticos, los surrealistas embisten contra las nociones de
objeto y sujeto. Al afirmar los surrealistas que la inspiración es una
manifestación del inconsciente y al intentar crear poemas colectivos
se muestran partidarios de una socialización de la creación poética.
Todos somos poetas. Al igual que el sujeto el objeto se destruye.
Si todos somos capaces de hacer poemas, si todos podemos ser poemas, las creaci'ones poemáticas son superfluas. Para abolir la antinomia poeta y poesía, poéma y lector, tú y yo, se vale el surrealismo de un procedimiento radical: la escritura automática, que es "el
primer paso para restaurar la edad de oro, en la que pensamiento y
palabras, fruto y labios, deseo y acto son sinónimos." (p. 76). Varias dificultades entorpecen la práctica de la escritura automática.
La pasividad que requiere el automatismo poético, verbigracia, implica una voluntad: la de no intervenir. La práctica efectiva de la
escritura automática es imposible pues supone la identidad entre el
hombre individual y la palabra, que es social. A partir de la rup·
tura entre surrealistas y comunistas, el surrealismo se convierte en
una sociedad semi-secreta. El surrealismo sigue vivo pues no es una
idea, sino una dirección del espíritu humano.
Paz confronta ahora el surrealismo con el pop-art, en su bre•
vísimo ensayo "Figura y presencia". El cubismo fue una crítica
de la apariencia. El surrealismo fue una transfiguración. Este proceso se repite en la actualidad: la pintura abstracta niega toda realidad; el pop-art es el regreso brutal de la figuración. Surrealismo
CATHEDRA

[96]

y pop-art constituyen reacciones "de la visión espontánea y concreta
frente al absolutismo de la especulación pictórica." (p. 81). Ambos oscilan entre lo general y lo singular, la reflexión y la intuición.
El pop-art no es un movimiento de subversión sistemáticamente como el surrealismo, sino que constituye una respuesta a la realidad.
El pop-art se integra al mundo de cosas en que vivimos. Sus produc•
tos son objetos de consumo. Lo que tiene de positivo es su regreso
a la visión instantánea de la realidad.
"Los nuevos acólitos" es otro brevísimo ensayo. Tanto en la
antigua vanguardia europea como en la contemporánea de los an•
gloamericanos, la poesía anticipa y prepara el advenimiento de la
nueva visión pictórica. La vanguardia europea influye en la angloamericana. En pintura, el pop-art es deudor de Dadá, los sv.rrealis•
tas y Marcel Duchamp. En poesía, el surrealismo lega además de
la escritura automática la concepción de la poesía como actividad
subversiva. Las influencias de los angloamericanos no merman, em•
pero, su autenticidad. Cosa que no se puede decir de sus imitadores hispanoamericanos en el campo de la poesía {"los nuevos acólitos"), quienes ignoras u olvidan a Huidobro, Pellicer, Neruda, Le!
zama Lima, etc. Toda negación es una relación polémica con lo que
se niega. Al olvidarse de su tradición, los acólitos se mutilan.
, "El cine filosófico de Buñuel" es el último ensayo de La bú,
queda del comienzo. Nazarín de Buñuel es una crítica de la reali•
dad social y de la religión cristiana. La figura de Cristo se desvanece en la conciencia de Nazarín, creyente sincero y puro, para dar
paso a la aparición de la imagen del hombre. Nazarín es típica dff
la dualidad que rige en la obra de Buñuel. Por una parte, ferocidad
y lirismo; por la otra, un estilo de sobriedad exasperada. Cada una
de las películas de Buñuel se desarrolla como una "demostración".
Para él, el surrealismo fue una escuela de razón. El estilo de Buñuel es el de la exposición. Sus películas son el equivalente contero•
poráneo de la novela filosófica de Sade. Empero, a diferencia de
éste, Buñuel es más artista que filósofo. Sade intentó mostrar cómo
serían las relaciones humanas en una sociedad atea. Sade destruye
a Dios pero no respeta tampoco al hombre. El surrealismo confía
con Rousseau en los poderes naturales del hombre. Buñuel no se inclina ni por la postura de Sade, ni por la de Rousseau y no nos dice
nada del carácter de las relaciones humanas en una sociedad sin Dios.
CATHEDRA [97)

�El breve libro de Paz se cierra con un "Poema circulatorio".
Transcribamos algunos de sus versos:
convergencia de insurgencias
allá
en las salas
la sal AS SOL a solasolas
allá
las alas abren las salas
El demérito fundamental de La búsqueda del comienzo estriba
en que Paz en ocasiones se repite y, a veces, casi con las mismas pa•
labras. Este defecto proviene del hecho de que esta obra reune en•
sayos dispersos no concebidos como capítulos de un solo libro, sino
como unidades independientes, salvo contadísimas excepciones. Bien
está, por otra parte, que Paz nos hable del carácter cosmovisionario
del surrealismo, pero es, a nuestro juicio, negativo el que se olvide
de referirse a las realizaciones artísticas del surrealismo, no escasas,
por cierto. En poesía, verbigracia, es innegable que el surrealismo
enriqueció notablemente el lenguaje poético. Dígalo si no el siguiente poema de Paul Éluard {la traducción es de César Fernández Moreno):
MARINA
Te miro y el sol se agranda
Pronto cubrirá nuestro día
Despierta con todo tu corazón
Con todos tus colores
Para disipar las desdichas nocturnas
Te miro todg está desnudo
Fu era las barcas tienen poca agua
Hay que decir todo en pocas palabras
El mar está frío sin amor
Es el comienzo del mundo
Las olas van a mecer eJ cielo
Tú te meces en tus sábanas
Atraes el sueño hacia ti
CATIIEDRA

[98]

Despierta que yo sigo tus huellas
Mi cuerpo es de esperarte de seguirte
Desde el nacer del alba hasta el de la sombra
Un cuerpo de pasar mi vida amándote
Un corazón para soñar
Afuera de tu sueño.
Por otro lado, es muy difícil coincidir en todo con Paz. Nosotros nos mostramos escépticos, por ejemplo, ante su afirmación en
el sentido de que mediante la escritura automática surge el lenguaje primordial. La prosa de Paz es, a veces, diáfana y brillante; a
ratos, sin embargo, se torna poética y oscura.

JEAl\ COHEN,

Estructura del lenguaje poético.

~IARTÍN BLACO ALVAREZ.

VERSIÓN ESPAÑOLA DE

PRIMERA REIMPRESIÓN.

NICA IIISPÁl,ICA (ESTUDIOS Y ENSAYOS,
DOS, @ 1974. 228 PP.

140);

BIBLIOTECA ROMÁ•

MADRID: EDITORIAL GRE·

La editorial Gredos de Madrid reimprime, dentro de su rica
Biblioteca Hispánica, el libro de Jean Cohen Estructura del lengua•
je poético, obra que constituye una magnífica muestra de lo mucho
que puede decirnos la Estilística estructural sobre el fenómeno poético y un no menos admirable ejemplo de cómo pueden fundirse la
objetividad más escrupulosa y la sensibilidad más fina en el aná•
lisis de la poesía. El libro consta de una introducción, donde habla
el autor del objeto y método de su estudio, y siete capítulos, que son:
Capítulo I, "El problema poético"; Capítulo II, "Nivel fónico: la
versificación"; Capítulo III, "Nivel semántico: la predicación"; Capítulo Ir, "Nivel semántico: la determinación"; Capítulo V, "Nivel
semántico: la coordinación"; Capítulo VI, "El orden de las palabras" y Capítulo VII, "La función poética". Una "Bibliografía de
las referencias" cierra el libro.
En la introducción de su obra nos dice Cohen que, aunque el
fenómeno poético no es exclusivo de la literatura-concepción que a
medias compartimos, por razones metodológicas se abocará sólo al
análisis de las formas poéticas del lenguaje. El lenguaje se analiza
a dos niveles: el fónico y el semántico. El objeto de estudio de Cohen
CATHEDRA

[99]

�será el poema en verso de lengua francesa, atendiendo a ambos niveles._ ~. este su ensayo de poética, que aspira, según el autor, a
ser_ c1ent1f1co, procederá Cohen a confrontar la prosa, que se caract~nza p~r su carencia de estilo, con el poema a fin de establecer sus
d1ferenc1as. La prosa, que es el lengua je corriente, constituye la norma de la que el poema se desvía. Sagazmente observa Cohen que
el _concepto de desviación, empleado para definir negativamente el
eslllo, es de fronteras muy amplias y debe especificarse, aclarando porqué no todas las desviaciones constituyen hechos de estilo.
Efectivamente, cuando digo -el ejemplo es nuestro- "Soy un
ho1;1~res" efe?túo_ una desviación lingüística que, sin embargo, es
e_stel!ca,~ente mef1c_az. La poética es la ciencia que se ocupa del estilo poet1co, entendido éste no como desviación individual, sino como
u;1a manera com~n de desviarse con respecto a una norma. La poesia es una especie de lenguaje; la poética, una estilística de esta espec!e. _c?_hen, para corro~orar o desechar sus hipótesis, nacidas de
1a mtmc10n y el razonamiento, se valdrá de la estadística. Ya no
hablará ~implemente de una desviación sino de una desviación cuya
frecuencia sea estadísticamente significativa. Vemos, pues, hasta qué
punto llega el afán de objetividad del autor. Nueve serán los poetas estudiados: Corneille, Racine, Moliére {ciásicos}; Lamartine Hugo, Vigny (románticos) y Rimbaud, Verlaine, Mallarmé (simbolistas). Este "corpus" hará posible, además, la observación del desarrollo de la poesía. Una conclusión posterior será, según Cohen, la
de que los caracteres propios del lenguaje poético aumentan de una
manera regular si se compara un período con el que le sucede. La
época clásica reprime las desviaciones estéticas: es antipoética. La lib_e~tad en el arte: fértil en desv_iaciones, es inau,gurada por el romanl!c1sn:o: La poesia, que es esenia, se comparara con prosa escrita, y,
~spec1f1camente, con la de los sabios, la desviación de cuyo Ien~aJe no es nula, mas sí mínima. La poesía y la prosa novelística no se
diferencian cualitativa, sino cuantitativamente: en la prosa novelíetica la desviación es menos frecuente que en la poesía. Recordemos,
de paso, que René Wellek y Austin Warren sostienen un punto de
v!sta parecido cuando dicen, en su "Teoría literaria", que la diferencia entre novela y poesía es cuantitativa, ya que en esta última el es·
trato fonético adquiere mayor importancia -y, por ende, es más
explotado- que en la novela. Cohen representa el estilo. con una
línea recta cuyos polos equivalen al polo prosaico, carente por enCATHEDRA [100]

tero de desviación, y al polo poético, poseedor de una desviación máxima. El lenguaje poético es el que se aproxima más a este último
polo. El lenguaje de los sabios se acerca al polo prosaico.
En el capítulo primero de su obra específica Cohen aún más
s~ objeto de estudio. El lenguaje está constituido por dos sustancias, llamadas por Saussure "significante y significado" y, por Hjelms•
lev, "expresión y contenido". Tanto la expresión como el contenido poseen, según Hjelmslev, una "forma" y una "sustancia". El contenido tiene, pues, una forma y una sustancia. La sustancia es la
realidad, sea mental, sea ontológica; la forma es la estructuración
de esta misma realidad por la expresión. El lector perspicaz advertirá en el pensamiento de Cohen la influencia de los formalistas rusos. Sin embargo, Cohen supera a éstos, y un ejemplo de ello lo
constituye su condena del letrismo. Cohen reprueba este movimien•
to "literario" que, con la convicción de que los sonidos articulados
del poema tienen un valor estético de por sí, creó una esnecie de
música verbal, desentendiéndose por entero del significado. Un poema que carezca de significado no es para Cohen poema va que no
es lenguaje. Los formalistas rusos, junto con los poetas futuristas,
creían, por el contrario, en la eficacia estética y en la naturaleza lingüística de un lenguaje poético "transracional", constituido por sig•
nificantes desprovistos de todo contenido significativo. Mientras que
el lenguaje poético sólo la sustancia del contenido es susceptible de
ser traducida; la forma, no. Cohen da, pues, una explicación lin•
giiística al fenómeno de la intraductibilidad poética. La diferencia
prosa-poesía no depende de la sustancia del contenido, ni del factor fónico, sino de la forma del contenido. La forma es, pues, la
que porta la poesía. Con precisos y preciosos conceptos Cohen ata•
ca el contenidismo. El poeta, dice, no crea ideas, sino palabras¡
su genio estriba en la invención verbal. Hay dos clases de figuras:
Las "figuras de invención" y las "figuras de uso". La forma de
toda figura es la relación que une sus términos; la sustancia, los
propios términos. Al crear, por ejemplo, el poeta una metáfora,
no inventa la relación, sino los términos. Las "figuras de uso" reiteran relación, sino los términos. Las "figuras de uso" reiteran re•
lación y términos. Las figuras no son adornos externos de los que
se puede prescindir, sino que constituyen la esencia del arte poético. En su estudio, Cohen tratará de descubrir la estructura común
CATHEDRA [101]

�a las diversas figuras.
Al nivel fónico consagra Coben el capítulo segundo de· su obra.
El autor refuta la errónea opinión de que el verso constituye una
traba para la poesía, al afirmar que es un procedimiento de poeti•
zación, que se diferencia de los demás por ser una estructura fonosemántica. Hasta ahora se ha dado poca importancia a las pausas
o blancos, signos gráficos que indican silencio. La duración de la
pausa es proporcional a la independencia de las unidades que componen el discurso. En el lenguaje versificado se da una ruptura
del paralelismo fono-semántico que caracteriza a la prosa. Estos
dos versos de Verlaine, por ejemplo,
Souvenir, Souvenir, que me veUJC•tu? L'automne
Faisait voler la grive á travers l'air atone.
(Recuerdo, recuerdo, ¿qué quieres de mí? El otoño
Hacía volar a un zorzal a través del aire inmóvil.)
deben declamarse (si quiere hacerse justicia al metro) i¡¡;norando el
punto que separa la oración interrogativa del sujeto "L'automne" y
haciendo una pausa entre este último y el verso siguiente. Por tanto, el sujeto mencionado se liga a las palabras que le preceden, coi,
las que no se relaciona sintácticamente y es separado de las palabras que le siguen, con las que guarda una estrechísima relación sin
táctica. La versificación invierte las re¡¡;las del discurso ordinario; eP
el ejemplo anterior, se da una pausa donde el sentido no la admite
y donde la exige, se omite. Los clásicos redujeron al mínimo el con·
flicto entre sonido y sentido. El agramaticalismo crece del clasicis•
mo al simbolismo, pasando, desde luego, por el romanticismo. Con
muy convincentes ejemplos Cohen corrobora esta última afirmación
suva
sin olvidarse, claro está, de echar mano de la estadística para
"
cuantificar este fenómeno. Considerados los nueve poetas estudiados
como representantes del clasicismo, romanticismo y simbolismo, sometidos a la estadística cien versos suyos tomados al azar, Cohen
extrae esta conclusión, que no puede ser más objetiva: la versificación no ha dejado de acrecentar el conflicto entre metro v sintaxis,
encaminándose al agramaticalismo. El verso, más que gramatical, es
antigramatical. Constituye una desviación respecto a las redas del
paralelismo fono-semántico que imperan en la prosa. El verso es
CATHEDRA

[102]

la antifrase. La frase es aquello que presenta un sentido completo; es, también, lo que está comprendido entre dos pausas. Esta do·
ble definición de la frase vale para la prosa, caracterizada por su
respeto al paralelismo fono-semántico, mas no para el verso. En éste,
la frase, entendida como lo que ofrece un sentido completo, no queda comprendida entre dos pausas. El verso, que es lo comprendido
entre dos pausas, no posee un sentido completo. Se opera, pues,
una desestructuración del mensaje poético. Para demostrar que el
no paralelismo ofrece un rendimiento poético, Cohen toma una frase de un periódico y rompe su paralelismo. Según él mediante este
solo procedimiento, la frase ya no es sólo prosa y, aunque no es poesía, se acerca a ésta. La presente afirmación del autor es sumamente discutible, por subjetiva, y no menos desconcertante, ya que se
inserta en un contexto rigurosamente objetivo. Refutémosla aquí re•
cordando el caso de un cronista deportivo de la localidad que es•
cribía hasta hace poco sus prosaicos artículos en una especie de ver•
so libre, que no les confería, empero, ninguna cualidad poética.
La terminación del verso regular indica la rima, que para ser
advertida debe ir seguida de pausa. Significantes diferentes tendrán significados diferentes; significantes iguales total o parcialmente tendrán significados total o parcialmente iguales. Con sólo unos cuarenta fonemas las lenguas expresan infinitas significaciones, lo que las conduce a la homofonía, que, sin embargo,
disimulan. Con la ubicación de la rima, colocada al final del
verso antes de la pausa, la homofonía llama nuestra atención.
Se da, entonces, semejanza de sonidos allí donde no hay se•
mejanza de sentidos. La rima rompe el paralelismo fono-semántico.
Las rimas no categoriales son las que se dan entre palabras que no
pertenecen a la misma categoría morfoló¡¡;ica. Su empleo romoe, por
supuesto, el paralelismo fono-semántico. La estadística que realiza
Cohen en esta ocasión le da como resultado que los románticos emplean mucho más las rimas no cate¡¡;oriales que los clásicos. mientras que los simbolistas las emplean sólo un poco más que los románticos. Esto último lo explica Cohen aludiendo a la dificultad
de la rima francesa. Mallarmé, sin embargo, en su soneto del "Cyg•
ne" emplea diestra y ricamente rimas no categoriales. El lenguaje
corriente o prosa trata de establecer siempre un máximo de diferen&lt;:iación entre sus elementos; el versificado, por el- contrario, una in•
CATJIEDRA [103]

�diferenciación. Para que el verso sea métrico debe ser homométrico. Por medio de frases fónicas semejantes expresa el verso frases
semánticas diferentes. El ritmo francés se realiza gracias al número igual de acentos en el verso y a su distribución regular. La homometría y la homorritmia son factores que constituyen el "ver
sus" o retorno. Por naturaleza, el verso es monótono. En él, la homometría y la homorritmia no van acompañadas de una homosemia, con lo que el verso rompe el paralelismo fono-semántico de la
prosa. La declamación tiene dos polos: el expresivo y el inexpre,
sivo. La declamación expresiva varía la entonación de cada verso de
acuerdo con su sentido. Para Cohen, la verdadera declamación debe
ser inexpresiva, debe tender a la uniformidad. Según él, ésta es la
declamación que se apega a la naturaleza del verso, que es "versus"
retorno, identidad (la prosa es, por el contrario, lineal). En el verso los fonemas no son utilizados como unidades distintivas; los acentos no subrayan las palabras o sílabas en las que recaen, dado que
se distribuyen uniformemente; las pausas reúnen fonéticamente lo que
separa el sentido. Estas tres figuras poseen una misma función: la
de dificultar el mensaje, pero sin llegar jamás a destruirlo.
Cohen aborda el nivel semántico al estudiar la predicación. lo
que se exige de todo mensaje es que sea inteligible. Tu las frases
predicativas, el predicado debe ser pertinente en relación con el sujeto. En una frase, cada uno de sus términos debe ser semánticamente capaz de desempeñar su función. A las frases correctas de acuerdo
con el sentido las llamará Cohen "pertinentes". Comprender el sentido de una pal abra es tener conocimiento de las frases que pueden
construirse a partir de ella. Comprender un lenguaje, por tanto, es
comprender las combinaciones que se permiten entre sus términos. El
autor se fiara en este capítulo de su sentimiento lingüístico para determinar qué es en el poema correcto o incorrecto. Mediante la predicación un carácter es atribuido como propio a un sujeto. Para estudiar la predicación, se valdrá Cohen del epíteto, ideal por dos razones:
abunda en la poesía y posee un impar efecto poético. " .. .la función
del epíteto -dice Cohen- se halla sil(Ilificada por notas eramaticales a partir de las cuales puede el adjetivo constituirse en predicado
del nombre. Falta que el significado lexical concuerde con esta func1on. Los que no lo hagan así los consideraremos como impertinentes." (pp. 118-19). Añade Cohen que la oposición pertinente-imperCATHEDRA

[104]

tinente se sitúa a nivel formal. Pasa el autor a la estadística y en•
cuentra, en un mismo estado de lengua (siglo XIX), que la prosa
científica carece de impertinencia, ya que no emplea más que el lenguaje común: una prueba objetiva de que el lenguaje científico evita en lo posible el hecho de estilo. La desviación del lenguaje novelesco -,epresentado por Hugo, Balzac y Maupassant- es muy inferior a la del lenguaje poético de los tres románticos estudiados (Lamartine, Hugo, Vigny). Un caso interesante lo constituye el de Hugo: los epítetos imJ?ertinentes del Hugo novelista alcanzan un seis
por ciento; los del Hugo poeta, un diecinueve por ciento. La estadística diacrónica le permite a Cohen concluir que la impertinencia crece del clasicismo al simbolismo. El significante, en toda figura, remite a un primer significado anormal que nos lleva, a su vez, a un
segundo significado que reduce la desviación. Se puede medir la des·
viación teniendo en cuenta la resistencia que opone a su reducción. Se
da la metáfora o cambio de sentido si el significado uno y el significado dos tienen algo de común. En "hacer cola", el sentido propio
(cola) y el figurado (fila) comparten una característica: su forma
longuilínea. Es posible realizar, al menos en ciertos términos "con•
cretos", un análisis del sentido en unidades semánticas menores, lo
que permitirá cuantificar la impertinencia. El predicado de la fórmula de Vigny "hierba de esmeralda" se puede analizar así: esmeralda = piedra
verde. La impertinencia recae sólo sobre una de
1as dos unidades de significación, suprimida la cual la pertinencia
reaparece. Ésta es una desviación de primer grado. En la fórmula
de Mallarmé "azules ángelus" el predicado es indescomponible, ya
que el color es inanalizable. Sólo el efecto subjetivo que produce
el color es capaz de reducir la impertinencia. Ésta es una imper
tinencia de segundo grado, limitándose a los epítetos de color. Lo~
clásicos no figuran en este caso en la estadística dado que en ellos
escasean aquellos. Sin embargo, su desviación es casi nula. Aunque
la · desviación de segundo grado aparece con los románticos, con los
simbolistas se intensifica.

+

Cohen habla de la determinación en el segundo capítulo que
consagra al nivel semántico. Determinar es distinguir un objeto en
un conjunto; es añadir al término común --que designa una clase-uno o varios términos más llamados "determinantes". Una categoría especial de palabras se encarga de esta función. Sin embargo,
CATHEDRA

[105]

�Il;ediante el epíteto también se puede determinar y Cohen se ocupara nuevamente de él. El epíteto debe aplicarse sólo a una parte del
nombre. El epíteto redundante (que no puede llenar su función determinativa por convenir a todos los objetos de la clase a que se añade) caracteriza al lenguaje poético, según corroborará el análisis estadístico. El epíteto es, por lo general, determinativo. El epíteto no
determinativo constituye una desviación o figura. Al efecuar la estadística de los epítetos redundantes encuentra Cohen, en un mismo
estado de lengua (siglo XIX); que en el lenguaje científico la re
dundancia escasea grandemente; en el literario, menudea y en el
poético, abunda. Hace, luego, Cohen la estadística de los epíteto~
redundantes en el clasicismo, romanticismo y simbolismo, represen•
lados como siempre por los nueve poetas manejados, y encuentra que
sus diferencias progresivas no son muy notables. Incluso los clásicos manejan con frecuencia la redundancia; sin embargo, su redundancia pertenece al grado inferior de la figura, cuya desviación es
fácilmente reductible. A los epítetos redundantes añade Cohen los
impertinentes y efectúa, entonces, la estadística de los epítetos anormales sobre cien en los nueve poetas. Las diferencias entre los tre~
"ismos" son marcadas y progresivas. Existe un primer grado de reducción de la redundancia, que consiste en transformar el epíteto en
aposición. Las redundancias de la prosa literaria y de los poetas clásicos se prestan a este tipo de reducción. En el segundo grado de la
figura, para reducir la desviación se cambia el sentido del epíteto. A
este segundo grado pertenecen las redundancias de los románticos y,
en mayor medida, las de los simbolistas. Cohen cierra este capítulo
con el estudio de una figura ( que según él no conoció la retórica),
c~:acterizada por la carencia de un elemento que, por lo general, se
s1tna fuera de la frase, ya sea en el contexto o en la situación. En el
poema, verbigracia, los pronombres personales no reemplazan al nombre, ya que no se menciona éste en el contexto. El nombre, a su vez.
no nombra a nadie, por carecer el poema de descripciones de las per:
sonas nominadas.
Vuelve a situarse Cohen en el nivel semántico cuando habla de
la coordinación, procedimiento no exclusivamente literario. La yuxtaposición es la forma corriente de la coordinación; por tanto, la "disyunción" de la retórica antigua no constituye una figura. Los términos coordinados deben ser homogéneos morfológica y funcionalmente;
CATHEDRA

[106]

deben tener, además, una cierta unidad de sentido. Todo discurso es
un predicado, cuyo sujeto está implícito o va expresado por un título.
Éste, por lo regular, es el sujetp o tema general cuyos predicados son
las ideas del discurso. El autor llama "inconsecuencia" a la desvia•
ción que consiste en coordinar dos ideas que no guardan relación lógica entre sí. A partir del romanticismo se explota la inconsecuencia.
Los clásicos, esclavos de la Razón, no emplearon jamás esta desviación. Un elemento del mensaje es inconsecuente cuando puede su•
primirse o cambiarse de lugar sin que se destruya la unidad del men•
saje. La conjunción "pero" expresa oposición. La desviación de las
coordinaciones realizadas con esta conjunción no estribará sólo en la
heterogeneidad de los términos coordinados, sino, además, en el hecho de que no se opongan. Para reducir la desviación coordinativa
se debe cambiar el sentido de uno de los términos coordinados. En
la inconsecuencia puede establecerse una distinción de grados. En el
grado inferior de la inconsecuencia se rompe el hilo del discurso,
pero se retoma. Este es el grado que explotan los románticos y posrománticos. En el grado superior de la figura -manejado por Rimbaud- el hilo del discurso no se reanuda. En el presente capítulo, Cohen no ha echado mano de la estadística v ninguna explicación nos ha dado al respecto. Hemos tenido, pues, que conformarnos con sus afirmaciones en el sentido de que los clásicos no manejaron la inconsecuencia, mientras que los románticos, sí, aunque moderadamente y de que fue Rimbaud, en sus "iluminaciones", quien
la explotó al máximo.
En el capítulo penúltimo de su obra Cohen estudia la inversión
del epíteto. En francés, las relaciones entre los términos se indican
por su posición. El orden de las palabras es el siguiente: la oalabra
determinatla precede a la determinante; el sujeto va antes del verbo; el complemento sucede al verbo, etc. La desviación con respecto a esta regla se denomina inversión, y Cohen la estudia con el epíteto. El francés tiende a la posposición del epíteto. La anteposición
de éste constituye, entonces, un hecho de estilo. La estadística qu~
realiza Cohen de los epítetos invertidos le arroja como resultado que,
en el lenguaje científico, de cien epítetos, sólo dos van antepuestos,
mientras que, en el poético, la explotación de este recurso es muy
superior. Empero, de los clásicos a los simbolistas disminuye la frecuencia de esta desviación. Para explicarse esto hay que considerar,
CATHEDRA

[107]

�según Cohen, que en el siglo XVII la anteposición era frecuente en
el francés y que la anteposición normal afecta a los epítetos que tienen un sentido cualitativo o cuantitativo. Cohen efectúa, entonces, la
estadística de los epítetos no evaluativos invertidos -o sea, los epítetos antepuestos que carecen de tal sentido cualitativo o cuantitativo-y encuentra que, en el lenguaje científico, el uso de esta anteposición
es nulo, mientras que, en el poético, es frecuente; y halla también
que la frecuencia de esta inversión crece de los clásicos a los modernos. La inversión de los clásicos es, en la mayoría de los casos, normal. En más de la mitad de sus inversiones, los modernos, por el
contrario, anteponen epítetos no evaluativos. Ahora bien, entre los
románticos y los simbolistas no se da una diferencia progresiva. Esto
se explica, según Cohen, por el hecho de que la sumisión a la rima
y al metro restringe .]a libertad del poeta de manejar a su antojo las
palabras. Esta inversión de epítetos no evaluativos disocia dos factores de estructuración que la prosa asocia. El nombre y el adjetivo
difieren en que el adjetivo está subordinado al nombre, en tanto que
éste requiere de determinantes, de los -cuales el principal es el artícu•
lo. En la expresión "los rubios cabellos", el adjetivo está subordina•
do al nombre, ya que concuerda con él, pero, al estar colocado an~
tes que él y después del artículo, se halla sustantivado. La diferencia entre nombre y adjetivo se ha debilitado. Se propende, pues, a
una indiferenciación de ambos. La inversión de epítetos no evaluativos debilita la estructura determinado-determinante y disminuye la
inteligibilidad de la frase; al igual que la aliteración o la rima, tien•
de a realizar una indiferenciación de las unidades que constituyen la ·
frase. Antepuesto el epíteto no evaluativo al nombre, determina, no a
una especie del género, sino al género mismo. Se da, entonces, una
oposición entre los dos valores -específico y genérico- dados simultáneamente al adjetivo; oposición que se soluciona al cambiar el
sentido del adjetivo.
La tesis que Cohen sustenta muy convincente y brillantemente en
el capítulo último de su obra podemos resumirla, a grosso modo, así:
el mecanismo de la poesía se compone de dos tiempos: en el primero. se plantea la desviación; en el segundo, se reduce. El término "sentido" designa el referente u objeto real al que se remite el significante
y la referencia u aprehensión subjetiva del objeto. Las expresiones
"el satélite de la tierra" y "esa hoz de oro" tienen el mismo sentido
CATHEDRA

[108]

en cuanto al referente, ya que designan ambas la luna; pero, en cuanto a la referencia difieren, pues el sentido de una es "prosaico", mientras que el de la otra es "poético". La expresión primera ("el salé•
lite de la tierra") provoca, en quien la lee o escucha, una respuesta o reacción cognitiva o intelectual, que Cohen designa con el término "denotación". La respuesta ante la segunda expresión es afectiva
y Cohen la denomina "connotación". La prosa es denotativa; la poesía, connotativa. La expresión "azules ángelus" es impertinente desde el punto de vista del código denotativo; encuentra su pertinencia,
sin embargo, en el código connotativo. Las desviaciones todas son
reductibles si se tiene en cuenta ambos códigos. En la desviación gra•
matical "los rubios cabellos", el adjetivo se aplica al nombre en toda
su extensión. Si se conserva el sentido denotativo de "rubios", la expresión es falsa, ya que indica que toda cabellera es rubia: mas si se
le da a dicho adjetivo la connotación de belleza tersa y frágil, expresiva de la esencia de la femineidad, que simboliza la cabellera, la
expresión recobra su sentido. En la rima a una semejanza de sonidos no corresponde una semejanza de sentidos. Esta violación al
paralelismo fono-semántico es tal sólo en el plano denotativo. En el
connotativo dicho paralelismo es respetado. Estos dos versos de Baudelaire, verbigracia,
Mon enfant, ma soeur
Songe á la douceur,
riman pal abras no afines desde el punto de vista denotativo. nero semejantes en el plano connotativo ( característica fundamental de una
hermana es la dulzura).
Dos peligrosos extremos acechan a los estudios literarios: el
formalismo y el contenidismo. Cohen evita ambos v se sitúa en un
mesurado término medio, digno de toda alabanza, en esta su valiosísima obra, que no dudamos en recomendar ampliamente a los es•
tudiosos de la literatura española por aplicarse la mayor parte de
sus resultados y conclusiones también a la poesía hispana.

CATIIEDRA

[109]

�COLABORADORES:

Doctor en Filosofía, profesor de tiempo
completo en la Facultad de Filosofía y Letras de · la Universidad
Nacional Autónoma de México; autor de Las ideas estéticas de Marx
y Filosofía de la praxis, entre otros libros.
ADOLFO SÁNCJIEZ VÁZQUEZ.

Secretario general de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Hl' GO PADILLA.

GLORIA COLLADO.

Poeta y pintora; ha publicado Juego de dos y Fal-

sano, poemas.
Doctor en Letras, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, en su División de Estudios Superiores.
JUAN JOSÉ GARCÍA GÓMEZ.

Secretaria de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León y profesora de
tiempo completo de la misma.

EN PROXIMOS NUMEROS DE CATHEDRA, TRABAJOS DE:

DIONISIO HERNÁNDEZ ESCOBAR. Actualmente estudia la Maestría en
Letras Españolas, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

JAIME LABASTIDA

MARÍA GUADALUPE MARTÍNEZ.

Profesora de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

DALlA MARTIIA GUERRA GARZA.

HENNING GRAF

SILVIA MIJARES
JUAN JOSE GARCIA GOMFZ
JOSE LUIS BALCARCEL

Poeta, autor de Presencia en el tiempo,
Péndulos rotos, Litoral de sombra, poemas; profesor de la Facultad

.JOAQUIN MEDELLIN

de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

JUAN ANGEL SANCHEZ

Poeta y ensayista, autor de Minusculario, El
poeta, Papelería; Jefe de la División de Estudios Superiores de la
F acuitad de Filosofía y Letras, y profesor de tiempo completo de
la misma.

ALFONSO REYES MARTINFZ

ALFONSO REYES MARTÍNEZ.

MIGUEL COVARRUBTAS.

CATHEDRA

[110]

BAUDELIO GARZA

���</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>T
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

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REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETR
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓ
NÚMERO

2

ENERO·MARZO DE

197

SUMARIO

Juan José García Gómez
Alfonso Range1 Guerra

O La novela gótica /

O Epica y

.3

novela / 21.

Baudelio Garza G. O Análisis de tres aspectos de una obra narrativa de Pablo de Ola1Jide / 39.
¡

O Olavide o Sade / 57.

Miguel Covarrubias

1. .

'

1

~

Jaime Lahastida

O Las aportaciones de Humboldt a la in1Jestiga-

ción científica / 75.

Fernando Salmerón

..

•

O La ontología 'de /osé Caos / 103.

Carlos Pereyra B. l] Marxísmo e hi.storia / 121.

O Sobre arte de vanguardia y arte decadente o
arte revolucionario y arte reaccionario / 127.

José Luis Balcárcel
Rugo Padilla
sa
/ 131.

O La filosofía de la ciencia como filosofía riguro-

Abraham Nuncio
Libros / 164.

O El proceso
- -

per!!@-o / 137.

·

�doctor Luis E.
Díaz. FACULTAD
Todd. Secretario general / ~icencia /o t ·
. do Tomás González de
'
,
. Director
icencia
M'
DE FILOSOFIA Y LET~.',
studios Superiores / licenciado I·
Luna; Jefe de la D~vis1on ~e E
/ doctora María Guadalupe Marguel Covarrubias Ort1z; Subdirecto~ad J
José Saldaña González.
tínez ; Secretario general / licencia o uan
,
NUEVO LEÓN: Rector /
UNIVERSIDAD AUTONO:\lA DE .
. d Jesús Lozano

CATHEDRA:

R
Martínez· Consejo editorial: Juan
Director / Al!o?so :ye~ón Gar;a, Juan José Saldaña,

José García Gómez, Max1mo e .
Abraham Nuncio, Miguel Covarrub1as.

LA l\'"OVELA GOTICA
JUAN JOSÉ GARCÍA GÓMEZ

Después de haber, aparentemente, superado la etapa básica realista; atravesado los caminos de la fantasía feérica; incursionado por
las difíciles huellas de lo fantástico; adentrado las fronteras del barroco realismo mágico; hecho valiosas incursiones por el deshumanizado "nouveau roman" y llegado hasta la cumbre del objetivismo con
la narrativa-documento, se advierte en la novela contemporánea una
regresión hacia el romanticismo en su modalidad de novela gótica.
Ello sucede, sobre todo, en la literatura sajona.

Toda correspondencia debe dirigirse a:
d l
. . d la Facultad de Filosofía y Letras e a
Departamento EdJtonal e N
. 'dad Autónoma de. uevo Le,on, Ciudad Universitaria, Monumvers1
terrey, Nuevo León, México.

Este "gótico", en la narrativa, implica una especial acepción.
No se trata de un volver a los moldes de aquellas manifestaciones teocéntricas cuya espiritualidad estilizada conviviera con la épica caba1leresca y heroica. Solamente. rescata el término en lo que tenga
de misterioso, (no por sí mismo, sino por peyoración añejada en el
transcurso de los siglos; por una especie de escalofriante añoranza
terrorífica), en una neta motivación romántica.

Diseño: Alfonso Reyes Martínez.

Rastreando los orígenes de la novela gótica en la historia de
la literatura, deben destacarse tres etapas iniciales y una tardía.
Aquéllas serán:

Cada autor es responsabl e de su texto. No se devuelven originales.

" Adolfo Prieto 2407 orien·
Impresa en: Editorial "Alfonso RNeyes ' L , México.
. "Obrera", Monterrey, uevo eon,
te, co1oma

Pre-novela gótica,
i\ovela gótica inicial y,
Novela gótica "clásica".
CATHEDRA

[3]

�Y la última:
Novela gótica tardía.
Pre-novela gótica.- Lo que viablemente haya s~do sudplri~et
manifestación concreta, ocurre _en. Francia y a1 mediados
~ d 1741e sig
con0
XVIII En plena época ilustrac1omsta. Es en e ano e
.Y ,,
la obr~ de Cazotte titulada "La Pata del GCito, ~uent1 i:::~n~eÍ
Nueve años antes del "Discurso sobre las encias y :s la intelecll' der romántico Jean-Jacques Rousseau. y cuando ent ~ d d
·
tualidad gala se configurab a e1 ra~1ona
is_mo que .habna e erra. , de la Enciclopedia a partir de 1751.
marse con 1a publ.icac10n

z· .

r

., -sm
. mas
, va1or que el de abrir
la puerta
La citada narrac1on
. l'dad
críti•
al sentimiento del romanti~is~o escapa::e:o!:s
Aunque,
ca neoclásica-, es pro~tdo imitada, p~r 'to de público que mérit'o lihonestamente, lo haya s1 o con mas ex1

r=~~~::/

terario.

d ,
.
En una panorámica no exh aust1va,
esta primera época que ana
constituida, en Francia, por:

1741 Cazotte
1746 Baculard d'Arnaud
1752 Chevalier Bastide
1763 Cazotte

"La Pata del Gato, Cuento Zin. . '' .
c1miano
.
,,
"Los espososAm
desgraciados
•
,,
"Cartas de
or .
"Ollivier".
,

. . .
b.,
la misma época, en el genero.
Inglaterra se rn1c1a ta~ ~en, P?r lmente enmarcan el momen·
Neoclasicismo y pre-romantI(c1i5mo, I1~os críticos asocian a la verto. Tobias George Smo!leflt a _qu~ ªRené Lesage) y Thomas Leland,
tiente picaresca con su m uenc1~ e
son las figuras más representativas:

1753 T. G. Smo11et
1762 T. Leland

"Aventuras
F h " de Fernando, Conde
·at om .
.
"Longsword, Conde de Sahsbury".

. ra etapa serían algunas por las
Características de eSta pnme •
' entonces embrionario ro,
•
t de caracterizarse e1
.
que habna prec_1s~men e . d'bl " " medida del universo; el sent1manticismo: ese imprescmf I ed yi°
.ón. el sentimentalismo, base
miento y la importante de ensa e a pas1 '
CATHEDRA [ 4]

del personaje y de la ambientación; y, por supuesto, el escapismo
temporal hisitórico. Sin contar con uno de los elementos más interesantes, también presente: el del tratamiento del medio ambiente convertido en paisaje y que funciona exclusivamente como upa prolongación multidimensional del "yo" y de sus diferentes estados de
ánimo.
La segunda etapa, es la de la novela gótica inicial. A pesar de
haber sido Francia quien la anticipa, es Inglaterra quien la convierte en arquetipo. El autor, Horace Walpole. La novela, "El Castillo
de Otranto". El año, 1764.
Realmente hoy está fuera de toda duda que lo gótico es creación
de Walpole, quien nunca imaginó su oficio de padre y padrino cuan"
do en una muy reducida edición, a pesar de la época, de 500 ejemplares, publica "El Castillo de Otranto", cuyo subtítulo es por demás ilustrativo: "Historia gótica, traducida por William Marshall,
gentil hombre, según el original italiano de Onufrio Muralto, canónigo de la Iglesia de San Nicolás de Otranto".
Un año más tarde, el 9 de marzo de 1765 y en carta dirigida
por el propio Walpole a William Colle, explica el epíteto de gótico
que habría de nombrar, en lo sucesivo, a esta clase especial de narración: "¿Quereis que os diga cuál ha sido el origen de esa novela?
Una mañana, a principios del pasado mes de junio, desperté de un
sueño, y todo lo que pude recordar es que me había encontrado en
un viejo castillo ( sueño muy natural en un espíritu repleto de fantasías góticas), y que en la balaustrada de una enorme escalera, vi
una mano gigantesca en una annadura. A la tarde, me senté y comencé a escribir." (Cfr. Guillermo Camero, introducción a "Vathek,
Cuento Arabe" de William Beckford of Fonthill, Ed. Seix Barral.)
El viaje que Horace Walpole realizara entre 1739 y 1741 por
Francia e Italia, ( después de haber abandonado sus estudios en la
Universidad de Cambridge, dejándose llevar por su inestabilidad),
acompañado por su condiscípulo Thomas Gray, hubo de haber servido como asunto remoto para las anteriores palabras. E, igualmente,
dos de las obras de Gray, "Elegía Escrita en un Cementerio de Pueblo" y "El Bardo", dado que en ellas es fácilmente rastreable el mismo origen.

CATHEDRA

[51

�Pero hay algo que, a pesar de lo anecdótico, amplía fundamentalmente el asunto que se pretende ilustrar: Strawberry Hill. Se trataba de una construcción campestre que fuera convertida, en 1749 y
años subsiguientes, en un monumento escenográfico gótico por Walpole, un tanto a imitación de los que había admirado con Gray por
el Continente. La anécdota es ampliamente narrada por E. F. Bleiler en la introducción a la versión española de "El Castillo de Otranto" realizada por Tusquets Editor en 1972. De allí son las citas que
se utilizan en el siguiente párrafo.
La primitiva granja sufrió numerosaa transformaciones "góticas". Fue repleta de muebles, falsas escaleras, paredes modificadas
con técnicas precursoras del papier maché, vitrales religiosos, colecciones de arte, almenas de cartón, "nichos ahítos de trofeos de viejos
sacos de correspondencia, escudos indios hechos en cuero de rinocc·
rontc, espadones, aljabas, arcos, todo supuestamente conquistado por
Sir Terry Robsart ( un ancestro apócrifo inventado con humor) en
]as Guerras Santas". "Una monstruosidad de diseño, pero aparentemente una monstruosidad con encanto ya que representaba los intereses, entusiasmos y logros de un hombre inteligente y delicado".
Con Strawberry Hill como base, inserta Walpole un elemento
necesario para la novela gótica: la casa, verdadero personaje, ente
maléfico, extraño, avasallador, que opera en lugar del paisaje pero
con un:i corporeidad, personalidad, vida, que éste no tiene. Y, al mis•
mo tiempo, conservando la faceta condicionadora del romántico, en
toda la amplitud influencial.
Así pues, gótico no es sino un telón de fondo, rico, sugeridor y
opulento, una muestra de] escapismo medievaloide, un refugio de pa•
sado glorioso y mitificado en donde el escritor puede refugiar su
rechazo a la problemática vivencial.
Los personajes de Horace Walpole se enfrentan, -con un an·
sia notoria por abandonar la diaria mediocridad de la rutina-, a
situaciones inexplicables que rompen su cotidianeidad y recorren la
escala curiosidad-duda-miedo-terror en el desarrollo de la ficción ar·
gumental.
Puede hablarse de un principio sadista-masoquista en la rela·
ción establecida entre el autor y el lector. El personaje mezcla, a ve-

ces en no prudentes dosis, desencanto
fantasmagoría, destino
yh
. !d~speranza, crimen, crueldad
· · ·,
ace mc1 1r
1 l
·
·
so e1 correspondiente al de la b 1·
. en e p ano de su univert' t'
.
o ra 1terana en
h .
as I~o~ pero sm alcanzar plenamente la
un pas? ac1a lo fanprop1c1ar 1a explicación de l .
1 zona del vac10 angustia} al
. .
os musua es fen,
superstición.
omenos por medio de la
Ocho constantes románticas se da
"
Más una extra distintiva d l ,
n en El Castillo de Otranto"
'
e genero. Ellas son:
.

l.- Individualismo, centro motor genes1co.
, .

2Sub'Jetiv1smo,
· ·
.
expresado en d
A) "Y ,,
os vectores:

.º

..
? medida del universo.
B) .- Pa1sa1e' (r.as
. del " vo.
· ·ª ) , pro¡ongac1ón
"

3.- Sentimiento, en la realidad 1·

.

.

realidad del autor de la
•~tera1¿a .Y por reflejo en 1a
•
,
pas1on ( mi"
· , ) Co
me1udihles secuelas h· b'd
d ' .
pas1on •
n sus
1
. .
• ª as el smo:
A)·· Sentimentalismo
B).- Melancolía y p~simismo.

4.
. ~xotismo,
con una doble
.,
A) La . 'd
evas10n:

B) ··
h~I ad pasional geográfica.
·· Medioevo temporal.

5.- La mujer, convertida en ide h'f l
tamente sublimizada.
a I oca y antagónica, perfecA) ·· lnsoportabl? -án~el de bondad.
B) .- lnaprehens1ble demonio de maldad
Y el hombre com
·
menino.
'
o un constante perseguidor
del ideal fe.

6. - Re1·igiosi
· 'd ad latente aun
efectiva.
'
que

ª veces

sea más nominal que

7.- Contraste dosificado para producir emociones.
8.- Lenguaje condicionado a l
.,
la emoción. Por d
. a expres~on del sentimiento y de
táctico moderado en e, ritmo emoc10nal. Rompimiento sinImágenes evocad~ras de estados anímicos.
CATTIEDRA

CATIIEDfü\

[6]

[7]

�. . . d 1 'nero se finca, como ya se dijo.' ~n
La constante d1stmt1va e _ge
dentro de los trad1c10., d
personaJe que no cae
d 1
la estructurac1on e. un
e habrá de repetirse en to a a
nales hombre o mu1er: la c~sad,. qu able· y que incluso se cQ_I1ser, . h ta hacerse m ispens
'
,
novela gotica as
d .
narrativas contemporaneas que,
,
h d las pro ucc1ones
(V G
vara
en
mue
as
e
l
.f.
d·
como
góticas
puras.
· ·,
. mbargo no pueden ser e as1 ica as
sm e
'
.. u·
)
"La Casa", Manuel Mu11ca mez.
.
.
l' .camente un tanto imprecisa y su
La tercera etapa es, crono .og1 't c1-'as productivas que tiene.
.
1 por las mtenm en
duración muy amp ª
las-ti O que toman a la arquetipo.
Está formada por aquellas nove . p eta a y más por ilustrar que
Siguiendo los lineamie_?to~ d~ 1~ pr:~;ªlas !ovelas iniciale~ de Franpor significar, se resenaran umlcamti'do notorio que tiene, se hará un
.
Luego por e sen
L ·.
1
cia e Ing aterra.
'
·1 " d 1 . glés Matthew Gregory ew1s.
breve comentario a "El Fra1 e e m

r

Francia:
1772 Cazotte
1773 Baculard d'Arnaud
1790 Monvel
1791 Marsollier
1797 Maugenet
1799

íl

l

Mme. Mérard de
Saint-Just

Inglaterra:
1777 Clara Reeve
1794 Ann Radcliffe
1795 M. G. Lewis
lB47 Charlotte Bronte
1847 Emily Bronte

"El Diablo enamorad?" ·.

,,

"Las pruebas del sent1m1ent?, •
"Las víctimas enclaustradas .
, "•
"Camila O El Subterraneo
"Delfina, 0 El Fantasma Ena•
morado".

"El Castillo Negro o Los. S~fr¡.
mientos de la joven Ofeha •
. d"
"El campeón de 1a v1rtu
".
"Los misterios de Udolfo ·
"El Fra1·1e" .
"Jane Eyre" •
.
"Cumbres
Borrascosas" •

..
ha avanzado en Inglaterra,
Concebida cuando el romant1c1smo .
"El Fraile" es la
, uh .
dictámenes puntanos,
.
pero cuando aun s s1sten .
Lewis cuenta apenas vemte an~s
piedra de escándalo de s~ tiempo.
. veintidós cuando la reed1·
cuando la publica por primer~ vez
la edición príncipe por la
ta, modificand? las escena~ mas(cf :~iemo británic~ se incauta de
virulenta acogida que tuviera, e g urgar lo que pudiera ofender
la primera, obligando a su autor a exp

acal~

CATHEDRA

[81

al pudor y a

las

buenas costumbres.)

Así como Francia e Italia impresionan a Walpole, Alemania lo
hace con Lewis. No en cuanto a lo escenográfico, sino a algo más
profundo. "Muy joven estudió en Alemania", dice Néstor Luján en
el estudio que precede a la edición Taber, "y en los círculos uni•
versitarios de las viejas ciudades renanas ~taha muy de moda el demonio, sus ritos y sus sectas. De Alemania trajo posiblemente su no
escasa erudición de demoniolog(a", (sic.). En cuanto a asuntos literarios, deben señalarse dos. Uno relativo a lo argumental. Otro a
lo amhientacional.
Para el primero, Joseph Addison con un "ensayo-literario" -género de transición inglés muy cercano a la novela, con finalidades didáctico-estéticas y moralizantes-, que narra la vida de un santo
fakir que se entrega a Satán por haber sucumbido a la tentación seduciendo a una hermosa joven. Aunque, también es cierto, pudiera
haber sustratos influenciales del "Ros sanctorum" despojados de su
religioso final feliz.
Para el segundo, el ambientacional, el libro del ex sacerdote español Antonio Gavín, -abjurante de su religión católica y anglicano converso--, titulado "Una llave maestra del papismo". El escrito de Gavín tuvo amplísima difusión durante la juventud de Lewis,
posiblemente por ser "una requisitoria truculenta contra la Iglesia
española" en una "abracadabrante mezcla de invenciones lúbricas,
sacrílegas y sangrientas", (Néstor Luján, Op. Cit.).

La acción lleva, sin ambiguos tapujos de latinidad pasional, a
Madrid. Allí sitúa Lewis su historia, extraordinario elemento romántico: todas las constantes de ese ismo encuentran aplicación en el desarrollo del argumento, donde el fakir de Addison se convierte en
fraile capuchino y la hermosa joven en monja clarisa.
No hay recurso efectista al que el inglés no recurra para al◄
canzar el cometido. La truculencia, el sadismo, la crudeza, son inherentes a los düerentes episodios que desembocan argumentalmente,
(después de pasar por infamias, violaciones, raptos, emparedamientos, despojos, asesinatos, fratricidios y otras delicadezas semejantes).
en cultos satánicos.
Y ésta es la aportación de "El Fraile" a la novela gótica. Por
CATHEDRA

[9]

�, . d ti o naturalista. Por otro, el saun lado, la truculenta temat1ca. e p divinidad absoluta, creado•
tanismo. El ángel caído se
valores que tanto llamaron
ra y consciente, ple_na d~ esosf po
de finales del XIX e hiciero1.
la atención de los su~ibohstde í:::~:s comentadas y discutidas en la
de la novela de Lew1s una
Mall
,
.
Rimbaud
y
arme.
l
Francia de Ver ame,
.
. 1·
•
conlleva
una
mtenc1ona
d. ento neoclásico,
b . l·
El epifonema, ru im .
La historia del fraile Am ros10,
dad heterodoxamente morahzante;ores ejemplos del romántico ma~e~uya muerte es un~ d~ los meJ t de producir en el lector nmjo del multicitado paisaJe--, ~o Jre ?n plo Por el contrario, acepgun a coacción que pueda semr e e1em .
·
metas·
tación e indulgencia son sus
.
,
haza'1"s a la frágil
h b'º 1 'd •por que rec
"Vosotros que esto a e1s eh o,
Acaso sus errores emponcreatura que a vosotros se ega.u ~olo aliento puede empañar
zoñan los aires? ¿O es que con s
vuestra pureza?
, 1 Q
1 conducta de los demas. i uc
"(
) ¡Sed indulgentes con a
· · ésta menor VIºrtud
ser severos para con la vuestra!".
no · es

enged::;

*.

que

bles hipótesis contrarias a ]a r~aJugando con una de elsas ,ª?1ª hubiera desaparecido de la htelización histórica, la nove_~ gotica .
ratura al no haberse ramificado en.
-Novela de terror,.
.
e
misterio
O
detectivesca
Y
- N
- ove1a d
. 'fº
-Xovela de Ficción C1entí ica.
.
.
.
• d mente estas tres mamfestac10Aunque por lo general, y d_esgr_acia a erci~l existen notables espe·
nes no posean valor l!terano ::i::inclui~las, sin género de ducímenes de lo contrario que p
.
de esas desviaciones, ( desda en la literatura. El agente t~ans~sor en el de variación), no es
,
t · d peyorativo smo
viaciones, no en sen .1 o Ed ar Aiian Poe (1809-184?). Es e,1 autor·
otro que el norteamencan~ . g l' .
la novela gótica tardia, conpuente entre la novela gotica,t _asica y tado las tres ramificacione!
siderando, en este enarto y u timo apar
,
arriba citadas.
. •,
1 historia de la comumcac1011
Absurdo sería el negar que ensu: orígenes, relatos que deban
abundado, de$de
escnºta no havan
.
CATIIEDRA

[JOl

acercarse a la narrativa del terror. El hombre primitivo, -aquél
inicial investigador que vuelve a su clan después de haber presenciado aconteceres inusules y de haber intentado explicarlos inventando agentes causales qu,e sobrepasen sus propias limitaciones humanas-, fue también el primer narrador de lo inusual. Y de algo que
podría clasificarse como narrativa del miedo. Pero el miedo es demasiado formal, demasiado serio como género. Transforma al hombre en un ser meditabundo. De su experiencia, el humano extrae
siempre una norma o un ejemplo. El miedo se deja sentir como demasiado importante como para permitir que se juegue con él. (Y la
Literatura es, desde sus orígenes y a pesar de teóricos que pretendan autojustificar una trascendencia de interés creado, un juego.)
En cambio, Ja narrativa del terror explota la susceptibilidad del
lector para estremecerse, para dejarse estremecer por el autor, con
una procurada finalidad que lleva al "ludus" y se aparta del "iocus"
aumentando su intrínseca trascendencia. Así, la narrativa del terror
exige de quien la crea y de quien la recrea una reglamentación )ú.
dica a la que ambas partes deben ajustarse para alcanzar el fin propuesto. Y exige también del autor una fantasía exuberante apareada
con un preciso mecanismo lógico analítico. He aquí el origen del
éxito y el punto de partida para la trascendencia de Poe.
Quede entendido que en ningún momento se supone incomunicación entre Ja narrativa del miedo y la del terror. La primera presupone a la segunda en su éxodo, de la misma manera que ésta no
podría darse sin la conciencia de aquélla. Porque, haciendo propias
las líneas de Rafael Llopis, (Prólogo a "Cuentos de Terror", Taurus, 1963):
"Quien no haya tenido miedos, ni sombras, ni fantasmas, no
podrá cocer el guiso. Y esto se puede aplicar tanto a un hombre en particular como a un pueblo en general. Es decir, sólo
el que haya tenido miedo de verdad (sea por haber vivido en
un ambiente brumoso y legendario de paganismo soterrado, sea
simplemente porque sí) y lo haya superado, podrá gozar del
cuento terrorífico. Para gozar del terror es preciso haberlo superado sin haberlo matado del todo. Es un espectáculo emocionante que se debe contemplar desde la segura barrera de un
cierto escepticismo. Hay que haberlo superado."
C.\THEDR..\

f111

�En Allan Poe, el hombre y su enfrentamiento a lo inusual desconocido son, igualmente, agentes básicos. Pero la coadyuvancia entre su analítica y frí,:ida reflexión y su desbordante riqueza terrorífica, hace que la escala curiosidad-duda-miedo-terror se incremente
por el planteamiento, siempre, de conscientes situaciones metafísicas
que trauman y modifican la trayectoria del plano de la realidad,
desembocando en la angustia.

Lo metafísico, (no en su acepción filosófica sino literaria), es
una de las áureas contribuciones de Poe a la novela gótica. El personaje, -hombre, mujer u objeto personüicado-, fenecen ante lo
metafísico que trabaja como símbolo implacable del sino, transfigu•
rándose en rito.
Elabora, de igual modo, un reto al lector invitándole a dejar la
primitiva y gastada pose de pasividad para adquirir !a de actividad.
Dándole los necesarios datos para resolver un enigma básico, lo desafía a solucionar el misterio que en éstos se implica proporcionándole argumentos que parezcan no tener solución v consuhstanciando,
en misión sinfrónica retroalimentada, al escritor y al lector. Tal, por
ejemplo, el enigma planteado en su ya clásico cuento "Los crímenes de la Calle Morgue", de donde es la siguiente pauta:

1

,.,1

"Las características mentales calificadas como analíticas son, en
sí mismas, muy poco susceptibles de análisis. Las apreciamos
solamente por sus efectos. Entre otras cosas sabemos de ella~
que, para su poseedor son ( ... ) una fuente de supremo gozo.
Así como el hombre fuerte se regocija con su capacidad física
realizando ejercicios que hacen entrar en acción a sus múscu•
los, así disfruta el analista con todas aquellas actividades mo•
rales que 'desenredan' o 'desenmarañan'. Se complace, incluso.
en las más triviales ocupaciones siempre que pueda poner en
juego su talento. Le agradan los enigmas, las adivinanzas, los
jeroglíficos; y en cada una de sus soluciones pone de manifiesto cierto grado de perspicacia que se presenta ante el vulgo como preternatural. ( ... ) La facultad de resolución posiblemente recibe gran vigor a través del estudio matemático v
especialmente mediante su más alta rama que, injusta y sim·
plemente, a causa de sus operaciones previas, se llama 'par ex•
cellence' análisis. Pero calcular no es lo mismo que analizar.
CATHEDRA

f121

( ·. · · ) Privado de fuentes ordinari
.
mismo en el espíritu de
as, el analista se arroja a si
puede ver así, de una sol:uo -:::~te, ~. iden~ca con él, y
veces absurdamente sencillos) J
os umcos metodo ( algunas
o en su obligada pieza de antólo o ,;ue e_ pu~den arrastrar al error";
no decir "El Escaraba1·0 de O ~' El Misterio de María Roget" por
"f.a'1da de Ia Casa de Usher"ro con su criptograma, o su conocida
'
donde el paisaje protege su c t ... , ie~pre. con un tratamiento en
.
a egona pnmana.

i

s·

Dispone, pues, las reglas ue h b ,

la de misterio o detectivesca ~
a ran de corresponder a la novela Policial", Paidós 1968)' IDlBml.las que Francois Fosca, {"La Nove'
, egis a:
"l.- El caso que constituye la écd
rentemente inexplicable.

an

ota es un misterio apa-

2.- Un personaje -o varios en l
. I,
es considerado erróneament
1 orma s1mu tanea o sucesivaperficiales parecen delat 1e cu pahle porque los indicios suar o.

3.-, ,Una observación minuciosa de I h ch
.
colog1cos, a la que sigue la d.
. , ods e os materiales y psi•
.
iscus1on e 1os testim .
.
omos, y' ante
todo, un riguroso método de r
teorías apresuradas. El analist:ZOnam~~n!o, triunfan sobre las
observa.
no ª mna nunca. Razona y
4.- La solución, que concuerda rf
es totalmente imprevista.
pe ectamente con los hechos,
5.- Cuanto más extraord'mano
• parece el caso ma's f' ·¡
d
reso1ver.
,
ac1 es e
6.- Una vez eliminadas t d 1
ih' .
es la solución justa aunqu; as as p~s ihdades, lo que queda
creíble."
'
en un primer momento parezca inSin mayores comentarios las seis
l d F
norteamericano serán la h ' .
reg as e osca, nacidas en el
do
'
erenc1a menor que éste d ·
res y perpertuadores en la evoluci, d
, . eJe a sus seguimente el empleo de lo lírico b, . on e lo gotlco. D~safortunadaescuela en este género.
' as1co en Poe, se ha perdido sin dejar
De algunos
. años a ]a parte:!, como ya se dijo, la narrativa ha exCATHEDRA [ 13]

�la evitaron
. . y . aunque él era amahle con e11
l
. d'
?s, os m igenas
( . . . ) m s1qmera se atrevían a tocar ,
entrara en la calla. Cu d
.
un ladrillo o piedra que
·
d
an
mi antepasad0 JI '
meJor, escubrió la razón d t d
ego a conocerlos
que debajo del acantilado ~ , o o aquello. Los indios creían
devoraba todo lo que se
una gran serpiente alada que
ton, "El CastilJo de D me ia ken sus dominios." (Anya s·e
ragonwyc ".)
·

hibido una tendencia a utilizar el viejo canon de la novela gótica.
Tardía en cuanto a su fecha, sigue ostentando las usuales premisas
que la estructuran. Aunque, en afán de validez, suplementándolas con
medios que explotan la acogida de los modernos lectores al dibujar
con trazos suplementarios algunos detalles ornamentales primarios y
actualizando, en ocasiones, el argumento con asuntos de cotidianeidad.

°

Vl;ia

Ha surgido esta novela tardía de una manera paralela a la cri•
sis de la detectivesca y al apogeo de la de ficción científica. Y mu•
tuamente se han inyectado fuerza revigorizando decaídos modelos y
]legando a producir, quizá, un nuevo género que por su cercanía es
imposible valorar en su justa dimensión ni aventurarle juicios de hibridez o fecundidad.
La conocida "casa" no ha variado básicamente. Sólo es rodea·
da hoy con matices más descriptivos inclinados a lo anacrónico, a lo
inusual o a lo cotidiano aprovechando los descubrimientos de nues•
tro tiempo. Tiene siempre ésta, en modo extremo, un halo extraño o
misterioso, creador de estados anímicos o de acciones argumentales,
independientemente de su fealdad o belleza externas, -si bien con
un alto porcentaje de Jo primero. Sirvan, a manera de ejemplos
escogidos de entre muchos:
"La sección central de la casa era cuadrada. . . en forma cruel.
( ... ) Las tejas eran grises, con manchas y rastros de musgo
en los huecos. ( ... ) Lo más destacable era ]a estéril muestra
de tres filas de ventanas, parecidas a las fauces de una enorme
bestia agazapada con tres hileras de dientes. ( ... )
"Los muros exteriores eran grises, tal como puede imaginarse una
persona a la carne en descomposición. ( ... ) Las dos alas de
1a casa me parecieron exactamente unas orejas. ( . .. ) Una
monstruosidad." (G. St. John, "Extraños en la noche".)
"Cuando mi anlepa'-ado directo Cornelins van Ryn, el primer
patrono, adquirió aquí nuestras tierras. navegó desde New Amsterdam para inspeccionarlas y elegir el lugar para construir Ma•
nor House. Y decidió hacerlo en un acantilado, sobre el río. Pero
había un grupo de indios mohicanos acompados en las cerca•
nías y pronto se dio cuenta de que temían a este acantilado don·
de él había comenzado a construir la casa. Los indios siempre
CATllf.DRA

Í 14l

"~uando regresó a su nueva residencia Ell
. ., .
m1gueo en Ja espina Hab'
I
'
ery smtio cierto hor.
ia a go en el mb.
d
.
a iente e la casa:
( . . . ) un algo, como vacío c
cio infinito, y Ellery estu ' orno mcompleto, como el espabra 'inhumano"'. (E Q vo ~'Lapunlo de pronunciar la pala"
.,. ueen,
Casa Maldita".)
~urante toda mi infancia me hab'
.
bien atemorizada por el o
. ia ~ntido acosada, v lam.
•
'
scuro misterio
d ah
c10 estilo Renacimiento fran ,
.d que ro e a al pala( ... ) Ejercía una fascinacrs, conohCl o como castillo Kendall.
•,
on mor osa (
) M· , 1 .
C
. on aprens10n. Parecía que. se re
· ··· .
ire e cielo
mtroducción profética al
t ·11 pirase una tormenta. Era una
Castillo de Kendall".)
cas I o endall." (S. Richard, "El

"La casa aparecía achaparrada en la
me araña gris arrinconada por 1
lenumbra, como una enorpensó ella: más bien como un
co.ma~ que la rodeaban. No,
centro, de tres pisos ílaq d greJ~ gigante, con la parte del
uno de sus lados com'o hruea ª1.Pºr os alas saliendo de cada
azos 1stos para
mortal lo i-uficit=&gt;ntemc:ntc valer
ªP:esar y ahogar al
co. ( ... ) La fila de ocho col~:npara aproximarse a su pórticerca las unas de las otras
_as que s?portaban el pórtico,
casi ocultaban el oscuro pa; ~:r~:1•:suna hilera de dientes que
ser como su boca bestial D
1 J de la puerta que venía a
sobresalían rte su tejado .el o~ a tas v~ntanas en forma de ojos
estrcmrcimir.nto cuando e ' rizarra gris oscuro, y Lori tuvo un
ño. ( . .. ) La" ventanascree) o que una de ellas le hacía un gui~
,
e ,
n su mayor
t
b'
cuadas cortinas verd
,
par e cu iertas por anti.
es, parecian no . f1 ·
tu~1eran cristales. Eran como .
I; eJar na da, como si no
saJe absorbiendo todo lo
s1 be abrieran para tragarse el pai"El Secreto de la Mansiinuedeslta aKa su. alcance." ( G. St. John
En
.
e os ens1gton.")
'
ese ambiente fascinador, el drama enconado de los persona-

c::

J

CATHEDRA

[15]

�.
nte se desgarran para tomar posesión de
jes humanos, que ma_tenalme
lan a la doble polaridad de las del
la mansión. Las muJeres
acf primeras, inefablemente bellas ...
romanticismo. Buena y m; ~- as Son las heroínas cuyo logro des•
e inefablemente pobres.al ;e~as. protagonistas masculinos, ( de gacansa en la fuerza y v or el
agilidad mental.) Las segundas,
lanura física acorde con fu va c1 d con argucias que ponen una y
humanos ejemplares de a ma la ' rimeras
pero que siempre re•
.
de muerte a as P
··• . d
mil veces en tran~. . d
f' al feliz y moraliza or.
'd t1pü1can o un m
sultan venc1 as
.
. de relato. Pero sin
esencial en este tipo
, .
lá
La relación amorosa es la 't;"a inicial y la novela gótica e .
· 'fic~ lad nove
· cenla pasión que 1ust1
sfil go
or..,los sótanos, bohard'll
I , as, casi
sica. Amores y amonos e an p cos tejados y demas de las_ an·
tenas de habitacion~s, terra::~,n~;:~v:l e;tado meteorológico del tiemcestrales casas en disputa. 11e.
'
mhradas
re
aciones.
1
po apoya as no
l d misterio o detectivesca tan
La trama sigue a la de la n?~e a eno es posible deslindar las
h
t
l 't d de ocasiones,
de cerca que, en mu t1 u . . .
1 favor que el lector aya o o~áreas. Factiblemente esto 1usti!~t!aenovela gótica, de la que en ~agado hoy en día a la con:~tografía representativa en la narrallva
rrafo aparte se da una I
sajona:
"Sombras Amenazadoras"
Daoma Winston
"El Espectro Errante",,
Susan Claudia
"Abismos del Pasa~o
"
Dclphine C. Lyons
"El Secreto de Canf1eld House
Florence Hurd
"La Mansión Siniestra"
Prisci1la Dalton
"C1'rculo de Muerte"
He1en Amoven
"Extraños en ]a Noche"en. , de
Genevieve St. John
"El Secreto de la Mans1on
Genevieve St. John
]os Kensigton"
,,
Susan Richard
"El
Castillo
de
Kendall
"
Anya Seton
"El Castillo de Dragonwyck •

1

º\

f

11
1

,
.
Pero con las dadas baste para
Muchas más podnan listarse. t carece de respuesta. ¿Es que
0
,
, de1 "melan·
hacer una pregunt a que' de
l momeo
'tica tardía
será, ademas
una aportación d; la nove.a go escritoras, en un género que no va
" el ser propia de mu3eres • ?
~;e~isamente destinado a la mu1er.

Pero en este horizonte femenino sobresale un hombre como silueta de primera dimensión, muy superior a aquéllas: el belga-piel
roja Jean Ray. Ex marino, ex contrabandista en armas, cui miembro de la mafia durante lt. prohibición norteamericana, ha publicado en dos idiomas las versiones originales de sus obras: en flamenco, bajo el pseudónimo de John F1anders; y en francés, bajo su verdadero nombre. De él se tomará, para ilustrar esta cuarta etapa, su
única novela: "Ma1pertius". F.s el digno remate, hasta hoy, de una
larga cadena de narradores iniciada en Francia en 1741.
"Malpertius" es la gótica historia de una casa "impuesta como
punto final de tantos destinos humanos, por voluntades terribles entre
todas", en donde un grupo de personajes son obligados a permanecer en cumplimiento de la cláusula habida en el testamento del
jefe de la familia: "Cuando Quentin-Moretus Cassave haya muerto,
todos los aquí presentes vivirán y continuarán viviendo bajo este techo, so pena de verse excluidbs inmediatamente de la herencia y de
perder todas las venlajas futuras"; y a la que sigue, en refuerzo del
tema: "La casa Malpertius no experimentará ningún cambio y toda
la. fortuna
pasará a manos del último de los herederos que quede
"

VIVO.

Malpertius ... , "la casa del mal o, más bien, de la malicia:.
( ... ) La malicia (que) es, por excelencia, patrimonio del Espíritu de las Tinieblas. Por extensión, del postulado así expuesto ( ... )
la casa del Maligno o del Diablo". Malpertius ... , aquélla en cuyos
"dinteles de ]as ventanas de la fachada se encuentran algunas figuras ( ... ) Pulpos, serpientes, herizos. . . ( ... ) Y entre ellas las
cabezas de zorros. Las ménsulas de piedra que sostienen los halcones
están formadas por las mi1-mas esculturas. ( ... ) (Y) la cara del
zorro pertenece, de derecho, a la demonología". Malpertius ... , la
antigua mansión de los monjes "harhusquinos" bernardos, que aprisiona a sus habitantes apartándolos de la ciudad.

La descripción de la casa hace honor al género superando, en
ambientación, a las antes citadas:
"Está allí, con sus enormes halcones, sus escalinatas flanqueadas de masivas balaustradas de piedra, sus torrecillas crucíferas,
sus ventanas duplicadas con travesaños, sus esculturas gesticulantes de serpientes fantásticas y de tarascas, sus puertas cla,
CATHEDRA

CATIIEDRA

[16]

[17j

�veteadas ...
"Rezuma el hedor de ]os grandes que la habitan y el terror de
los que se rozan con ella.

superst·1c10nes
.
ddemonolouías
•
o· '
e d
b:randal l mito. P?rque "Ma1;:::~s?!11tos, costumb~s atávicas, que
co e a narrativa góti
f
es eso, el mito co f
lo sobrenatural y Jo 1· . - ca, ormado por la uni, d ¡"s Ituyente
Creador y de la Creare igioso dentro de las constan on e o .natural,
tura.
tes angustiales del

"Su fachada es una máscara seria, donde se busca en vano alguna serenidad. Es un rostro retorcido de fiebre, de angustia,
de ira, que no logra ocultar lo que hay de abominable tras él.
Los hombres que duermen en sus inmensos dormitorios se ofrecen a la pesadilla; los que pasan allí sus días deben habituarse a ]a compañía de las sombras atroces de los atormentados, de
los desgarrados vivos, de los emparedados, qué sé yo. . . ( ... )
Es un misterio a cada paso, y rodeará cada paso de una cárcel movediza de sombras.

lean Ray queda
puntal equivalente a

ea::tt1e,a Wtraylectoria
de la novela ,
a pole, Lewis y Poe. gotica, como

" ( ... ) Los árboles montan una guardia hostil a la luz y se
muestran complacientes a las vidas larvarias y a la riqueza Jí.
vida de los criptogramas. Pero la vida, tal como se sueña entre
los árboles, está exiliada. Es en vano que se espíe el paseo descarado de los mirlos, la fuga de las palomas torcaces, la cólera de los grajos ...
"( ... ) (un) estanque~ de considerable tamaño, aparece bruscamente tras una barrera de nogales y robles, que se dan codo
con codo y entrecruzan sus cortos y nudosos ramajes.

¡i

"El negro tinta de las aguas oculta una enorme profundidad.
Están heladas, hasta el punto de producir a la mano que se
introduce en el1as la impresión de una mordedura.
" ( ... ) Pasado este telón sumido en sombras, erizado de puntas,
se encuentra uno ante un edificio de inverosímil fealdad, de piedras negras, podridas de lepra, de ventanas rotas y de tejado
destrozado: las ruinas del antiguo convento de los barbusquinos.
Hacia la única puerta, blindada en hierro, conduce una escalinata gigantesca de quince altos peldaños, encerrados entre balaustradas enmuralladas."
Allí serán "condenados" a vivir los personajes y a morir.
Soberbia es la figura femenina encamada en Euryale, monstruosamente soberbia en su inaccesibilidad romántica. Pero más so·
berbia es la mezcla de elementos provenientes de diversas mitologías,

(1)

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CATHEORA

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(181
CATHEDRA

[19]

��EPICA Y NOVELA
ALFONSO RANGEL GUERRA

Desde los inicios de la época moderna la novela mantiene un
lugar predominante entre las grandes formas literarias, no tanto por
el considerable número de obras escritas desde entonces, sino sobre
todo por su inagotable capacidad para ocuparse de los más variados asuntos y temas, y por las posibilidades implícitas en su propia
naturaleza para asumir diversas y cambiantes manifestaciones que
constantemente la renuevan. No es que frente a lo lírico o lo dramático, lo novelesco posea una condición superior como expresión literaria; se trata sólo de destacar la potencial proyección de la novela
sobre todo lo humano, ya se entienda como acción, representación o
interpretación de la vida colectiva o individual, pretérita o futura,
interna y personal o meramente externa según los actos o hechos que
se realizan en un tiempo y un lugar determinados, o ya se considere como intento de revelación del sentido social, individual, histórico o trascendente del hacer del hombre sobre la tierra; pues como
veremos más adelante, la novela puede convertirse en mirador de la
vida humana desde cualquier nivel, posición, supuesto o hipótesis,
para lo cual participa de lo lírico y lo dramático en la medida en
que despliega su capacidad de exposición para ocuparse del hombre
y su contorno.

11,11

/

Esta condición proteica convierte a la novela en una de las expresiones más ricas y complejas de la literatura universal. Por esto
mismo, quizá, es difícil recoger en una definición los elementos que
le otorgan la condición genérica que la identifica como novela, soCATHEDRA

[21]

�bre las variables peculiaridades de tendencias, escuelas o corrientes,
a través de tiempos y lugares. Realista, costumbrista, naturalista, o
bien histórica, epistolar, psicológica, social, de ciencia ficción, policial, poética, filosófica; todo esto y mucho más pued~ ser la. nov~la.
Ser incluso anti-novela. Puede narrarse desde un mirador mterior,
en ~rimera persona, o bien desde fuera, de manera indirecta; en ella
se puede hacer hablar a los personajes o bien mostramos su flujo
mental, o solamente retratarlos en sus acciones personales. Sus posibilidades, en última instancia, no tienen otros límites que los de
la imaginación creadora. Así, una teoría de la novela debe poder
abarcar todo este inmenso y rico territorio, para intentar determinar
su naturaleza y sus límites.
El problema de una teoría de la novela presupone otro, más
general: el de las fun~iones. normales . de la liter~tura ( relacionado
en cierta forma .con el concepto de género) y que atañe fundamentalmente a la teoría literaria. En ésta, a su vez, nos enfrentamos propiamente al fenómeno de la literatura como creación y como forma,
frente a las otras actividades del espíritu. La determinación y conocimiento de lo literario se pueden intentar a partir del estudio de
las funciones formales y de los géneros, pues aquí es necesario manejar los aspectos fundamentales del fenómeno en cuestión, es decir:
la intencionalidad del acto creador; la forma que asume; el lenguaje en que se estructura; la visión del hombre y el mundo que en todo
esto se nos ofrece. La investigación y el análisis de tales problemas
se identifican con las tareas esenciales de la teoría literaria.
El concepto de género es huidizo. Su historia es la de muchas
y diferentes maneras de entenderlo y definirlo; se origina en los planteamientos griegos y transcurre a través de las diferentes. épocas de la
cultura para culminar en las teorías contemporáneas. La preceptiva
neoclásica, eminentemente normativa, se .caracterizó por su afán de
describir, regular y establecer modos en que era. posible realizar la
creación literaria: esta preceptiva nos legó la idea de género como
adjetivo que califica la obra literaria en lírica, épica y dramática, según se acomode en cada uno de estos apartados. Thpecie de entidades formales, los géneros así concebidos se convertían en modelos
que el escritor debía respetar, produciéndose así la singular circunstancia de que el género antecedía al acto creativo, pero después la
obra escrita quedaba también sometida en su clasificación al depó-'
CATHEDRA

[22]

sito de los géneros.

A lo largo de todo el siglo XIX, y en cierta medida hasta nuestros días, ha prevalecido esta concepción que puede considerarse externa ~l proble?1~ _literario en sí, y previa a la creación en tanto propone tipos y div1S1ones conforme a los cuales deben distribuirse las
obras literarias. Aunque de todo esto no se desprende la afirmación
categórica de que cada obra pertenece por entero a cada uno de los
géneros literarios, en el fondo no puede ser otra la conclusión. Tal
concepto ha caído en desuso; por una parte, se considera que una
obra n? corresponde ne~sariamente y en forma íntegra a un género
determmado, lo que en cierto modo supone una modificación radical
de la, i_dea de género: _Así puede hablarse, por ejemplo, de novela
dramatica, o drama lírico. Pero también, y esto es mucho más importante, ha Jlegado a distinguirse este tipo de clasificaciones meramente descriptivas y normativas ( es decir, los géneros concebidos a
la manera tradicional), del problema fundamental de la creación literaria, o sea, cuál~s son las vías que un autor tiene ante sí para dar
forma a sus conte~idos mentales que se convertirán en literatura. Ya
Alfonso _Reyes afi~~ó hace ~~es décadas1 que la dramática, la épica
o narrativa y la lmca, son las principales formas de ataque de la
mente sobre sus entes u objetos propuestos", las cuales -dice- "no
han de confundirse con los géneros a ellas circunscritos que son
meras estra~i~i~aciones d_e la costumbre en cada época"2.' En esta
b~eve ex~os1ci?n se con!1ene la respuesta al viejo problema de los
generos hter~nos, despejándose la confusión que ha prevalecido durante tanto tiempo y consistente en identificar o confundir dos cosas
compl~ta?Iente disti~tas: por una parte las actitudes, y por la otra
los ad1e~1v?s p_rove~1entes de una intención clasificadora, preocupada en d1stmgmr "tipos" de obras.
Emi~ Staiger ha estudiado ampliamente este problema y llega
a. conclus10nes que permiten ver con claridad la distinción entre los
generos tal Y como los concibe la preceptiva tradicional y las actitudes lírica, épica y dramática como formas, visión y 'lenguaje en
~ ~ue se estructura la_ obra literaria. Partiendo de las ideas de
ssirer ~~bre el l~ngua1e y aceptando su distinción entre las fases
de ~xpresio~ sen~orial, de expresión intuitiva y de expresión del pen~:mie~~o d1s~ursivo," que corresponderían a lo lírico, lo épico y lo
amatico, afuma: Desde hace ya mucho tiempo se nos ha revelado
CATIIEDRA

í23l

�la literatura. Ahora
éneros no pertene~n a arar. Los conce~tos
con claridad que los donde hemos v?~1do a ptérminos de la cienvemos claro el plunt,o .co y de lo dramauco ~:~-dades fundamentales
de lo lírico, de o epi entar con ellos pos1 1 i l1'r1·ca una épica y
.
ra repres
l
hay una
,
.· y
cia literaria pa h
en genera , Y
. al de lo intmt1vo
.
c'1a umana
d l emoc1on '
l
. mo
de la ex1s!e.n
e las esferas e. o .
del hombre, o mis .
una dramatica po~qu
a la esencia misma
n reflejadas en la
de lo lógico consti!:y:: ?ucesión, tal como ~p~s~~idades fundamenen su unidad que
la madurez". &amp;tas .P
son manera de ser
infancia, la ju~entu? yh ana" que dice Sta1gei undo Y lo circuntales de la ex1stenc1a o 'formas de enfrentarse de 7nterpretarlo y ex•
o de actuar' posturas . a maneras o formas
t sobre sus entes u
consecuenci '
de la roen e
d d la po·
dante, y eSn l s. ''formas de ataque • Alfonso Reyes, es el
t'
presarlo. on a
uestos"' que decia
el estudio de a ac iobjetos mentales p~:Rliteraria entendid~. comLo lírico, lo épico y llo
. . , de una teon
. del espintu. visiones del mundo y . , a
sicion
t to agencia
tud creadora en ª:nsecuencia particu1_ares con ella una inte~c1?n
dramático son en e , 'mplicita una actitud, y
tienen ante si, m·
vida, en las q~,e es~e \os diversos objeto~ que eseservirá para la ex(y una seleccion ~ ,
el propio len~~Je qu o afirma Staiger, s;
cluyéndose entre es.tos s Así en lo líneo, coroalahras sino su um·
l&gt;resión de tales act:;uod1a' signüicación de las 1:ros ele:Uentos, la re·
· ego 'd
no dsoihasta alcanzar J·unto
pone en JU.
, con
.
internos, que a ,su vez
dad y musicali. a .' . 'n de estados arumicos, ofunda armoma que

!

°

~::es

velación° .f¡enor¡:,=:ente sólo si eXisn
del alma. Dfl h~
serán_ perci ;e:: ~ecepci6n de ~tas m: ~rico tan sólo puede ore
permita la p .
este autor, ~ ~"
cho como afi~a
vida sohtana •

1

cer 'en el silencio de a

l

ditorio, los escuchas qu~ r:·

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ambio, supone e au
La novela, pertenecien e
Lo epico, ~? cd 1Os hechos human~s. . . lectores, transfor·
.
1 narrac1on e
auditorio, smo
dan
c1hen a d I épico, no supone ~• . 1 en las estructuras ~.j 1
1
1

al campo e. o lica todo un cambio socia o veremos en segui ª'. a
mación qu~ i~p a lo novelesco, pues com to original de lo épico,
vida a lo epico yde estrictamente al conc? .ca antigua; aunque, en
novela no respon
lla en la literatura c asi
ue en esta carac•
tal y como se desarro na obra épica. Agregu?mtos ¿orno presentación
'd
odemo es u
pio carac er
.
con
senti . o m 1 ~ovela radica su p~o
u estrechas relaciones
terística de a
'tuación que uene m y
del tiempo moderno, si
CATIIEDRA

la historicidad de la técnica y la forma literaria, lo cual explica
por otra parte esa capacidad de transformación, propia de lo novelesco.

Lo épico, a diferencia de lo lírico y lo dramático, implica una
actitud memorizadora frente al pasado, para rescatar la visión del
hombre y sus acciones en el marco cerrado que identifica el todo del
cual forman parte. Lo épico no es originalmente búsqueda y pregunta, sino exposición totalizadora en la que caracteres, situaciones
y desenlace sólo revelan la imagen de un hacer y un actuar en cierto
modo preestablecidos, en cuanto situaciones concluidas, pretéritas. Esta
significación supone algo más: el mundo épico no admite en su constitución sino aquello que, sobre lo individual y singular, representa
Jo que es propio de una colectividad. Así la epopeya nos ofrece el
cuadro fijo e inmodificable de lo que posee semejantes condiciones
y cualidades. En lo épico no cabe la aventura como enigma, o como
avance hacia lo desconocido, como misterio o acción en el sentido
moderno que adquieren en la narración novelesca, como expectativas
que plantean incertidumbre ante lo futuro, porque en su naturaleza
está precisamente el concebir al hombre como actor de un destino
que si bien se cumple en y a través de sus propios actos, adquiere
sentido más allá de Jo particular y único, en el contexto general del
que forman parte. El fundamento de lo épico, dice Staiger, "es el
pasado, el cual, como algo cerrado en sí mismo, está ahí inmóvil, y
no puede ser modificado"\ El juego del tiempo, típico de la nove•
la, no es posible en lo épico, porque aquí todo se desenvuelve hacia
una culminación que totaliza, imponiendo a cada uno de sus elementos este sentido.
Para George Lukacs lo épico es expresión de "civilizaciones ce!'radas", esto es, de mundos donde todo significa aventura, pero en
los que sin embargo todo es familiar; donde el "yo" está integrado
a la totalidad y cuyo lenguaje -la epopeya- revela la condición
del alma ignorante de su posible perdición. En la edad de 1a epopeya, "ser y destino,
aventura y término, existencia y esencia son
5
nociones idénticas" • Por esto la epopeya griega -la homéricaes la única posible, pues en las edades posteriores se ha perdido definitivamente tal condición, ya que ''no hay totalidad posible del
ser sino ahí donde todo es, ya, homogéneo, antes de ser investido
por las formas, donde las formas no son apremiantes, sino simple

[241
CATHEDRA

[25]

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v1duos, como
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rea un todo
de pueblos. En este se;o qu'e define el universo ep1co ~, en posihivalores acabad~ ! cer:a e en él un solo ~l~mento ess!ficiente al•
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~o su vigor, de erigirse con
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Para que tal cosa suce a . e . to a la forma hterana conoc1
1 darán nac1m1en
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tóricas-- \ªs ~:;oessentido radica precisa1?ente d:s la problemática
coro n~~e ªJe la individualidad, como dª::ya naturaleza no nece•
ndi 1etª:e y de su presencia ~n un dmude ose siente extraño o ajeno,
e o
por lo mismo, on
.
uesta En gran
sariam~nte conoce
incógnitas y preguntas sm resh, ;das de lo
es decir, rodeado e
1 héroes novelescos son usqu
la vi•
medida, !as acc,i°¡°es g~:nd~s figuras de la novela no:r~;r:naquello
desconocido; as1 as
d 1 hombre por pene
. 1 En
sión de los intentos supremo¡ eual tiende por neces~dad vita .
.
1 ertenece, pero a o e
los convierte en expre
que no ~ p u dimensión imperecedera, 40:e , n e. emplo mejor que
esto consiste s 1 .
. etudes humanas. Ni~gu J l "valor vica·
sión válida de as mqu1
ocer en la literatura e
l s para recon
las grandes nove a
. , Alfonso Reyes.
.d " que le asigno
, .
ri.b de la VI a '
d·f
tes en su más mt1°!a
1 eren
•
x1s·
Así épica y novela se nos r evelan
la expresión de situaciones ~ .
to una y otra son
.,
el ya menciona
naturaleza, en .t,an distintas. esto tiene relac1on con e nos ocuparetenciales tambd1enl histori~idad de las for°!als, del Jrferencia funda•
d problema e ª
·amos so o una
'11 se

e::

:n

J

,:o, más adel'!"!•· Por aht••.:;e:~to fonnas literarias: •~ h~ámental entre ep1ca, y nove a, presenta solamente en prosa.
escribió en verso; esta se nos
CATHEDRA f26 ]

metro, como medida constante de la epopeya homérica, es el lenguaje propio de lo permanente. "La igualdad de medida -afirma Staiger- significa la imperturbabilidad del poeta, el cual permanece
ajeno a Jos vaivenes del estado de ánimo. Homero surge de la corriente de la existencia y aparece ahí anclado, inmóvil frente a las
cosas. Las ve desde un punto de vista, desde una determinada pers,
pectiva. La perspectiva está asentada en la rítmica del verso y le
asegura su identidad, la permanencia dentro de la fugacidad de los
fenómenos"'. El verso épico no es, pues, sino el vehículo expresivo
del contenido del poema. Esta identificación revela toda la natu•
raleza de lo épico, representación perfecta del mundo que le da
vida. Es la forma asumida por una peculiar concepción de la existencia, una peculiar manera de vivir la vida conforme al marco que
la define e ilumina. "En el verso épico se ordena la totalidad de
la vida en tanto que existencia feliz, según una armonía preestahlecida"9. Esta afirmación de Lukacs define con precisión la condición
formal de la épica, y abre la posibilidad de establecer lo propio de
la novela, cuya construcción en prosa responde a otra perspectiva,
otra sensibilidad; otro recinto, en fin, habitado por el hombre.
De todo esto se desprende una consecuencia muy importante: la
epopeya, en el sentido puro que adopta en el mundo homérico, estrictamente no puede darse en el mundo cristiano, donde la vida
del hombre ya no posee las características del original mundo épico, pues precisamente toda su existencia es tender hacia la totalidad
de la que no forma parte. El hombre cristiano dará a su vida el
más alto valor y el supremo signüicado si la aplica a conquistar y
merecer la otra, ubicada más allá de las meras realidades tangibles
y en la que tratará de alcanzar el supremo bien10• En tales circunstancias no puede concebirse una epopeya como la griega fuera de su
propio contorno, pero sí puede pensarse en otra, justamente aquélla
que es producto de esta nueva forma de vida. La historia de la literatura univers!11 nos muestra numerosas obras cuyo contenido es
testimonio de toda una época en la historia de los pueblos europeos,
obras semejantes a la epopeya griega en cuanto ofrecen historias colectivas y por eJlo pueden considerarse en cierto modo similares, pero
en las que se presenta, como un resultado directo de esa diferencia
radical ya apuntada. un nuevo elemento: empiezan a sobresalir perfiles individuales, precisamente los que dan nombre a estas expreCATHEDRA

[27J

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•- n:

'.

�siones nacionales: Mío Cid o Rolando, por ejemplo, para no citar
sino los más conocidos. Estas epopeyas no podrían de ninguna manera, responder a las características propias de un cierto pueblo {el
griego) en el que se conjugaron determinadas circunstancias, pero
sí son testimonio y expresión del hombre histórico que las produce.
Tales obras hablan de pueblo y comunidad, pues ahí tienen sus orígenes, a través de procesos típicos de toda literatura en sus albores.
Los héroes representan el espíritu y el carácter del pueblo cantor de
estas epopeyas, y asumen, sobre su condición individual, otra colectiva y de grupo, identificada a una nacionalidad en proceso de formación, capaz de descubrir en estos tipos humanos las virtudes y el
carácter que le son propios. Estas expresiones medievales son manifestación de una épica distinta de la homérica, y permiten afirmar
el surgimiento, como producto histórico-cultural, de una nueva épica correspondiente a otra realidad y otra circunstancia y en ella se
habla de otro tipo de hombre.

En el fondo, se trata de una transformación de lo épico en cuanto a expresión de la vida humana, es decir, el surgimiento de una
diferente concepción del hombre y su circunstancia. El fenómeno se
explica si identificamos Jo épico, no como un género o tipo literario
tal como 1o concilie la preceptiva tradicional, sino como la expresión
de una "posibilidad fundamental de la existencia", según la expresión de Staiger. Al cambiar la situación vital del hombre, cambia
también su propia imagen en la literatura. No puede entonces afirmarse que lo épico desaparece con el mundo homérico, pues como
forma expresÍYa fundamental de la existencia se mantiene viva, pero
sujeta a las transformaciones impuestas por la circunstancia huma·
na. Un ejemplo nos permitirá ver directamente esta diferencia en
una y otra manifestación épica. Tomemos en primer término un pa•
saje de la /líada, en e] momento en que Héctor y Andrómaca se des•
piden11 • Andrómaca increpa al esposo su arrojo, llamándose a sí
misma viuda y a su hijo huérfano, y Héctor responde que no puede
actuar de otra manera, pues siempre ha luchado con valor, aunque
-dice- "El corazón lo sabe, y ya en el alma mía no hay sombra
de esperanza ni asomo de ilusión". La escena termina con estas pa·
labras de Héctor, y la imagen, ya presente, del futuro ineludible:
Compadecido Héctor, exclama:
CATHEDRA [ 281

-al par
I
.
-¡Dulce esposa!
. que a sosiega con mano ca ••
.
rmosaNo deJes qu l
No h d
a pena nnda tu corazón.
.
a e evarme Hades sin d d 1
que es de cuantos nacieron el or ten 1 e d~stino,
y bravos ni cobardes alcanzan na ~r~. cammo,
Vuelve a tu casa
renusion.
d .
l
y ruega, tus esclavas y
Y eJa a os troyanos y H,
aperos,
Las cosas de la guerr~ ª1 ector el primero,
y e resguardo de Ilión.

1t

Así IIdice y• recobra el crmado
.
y
morrión
_e a, mientras se aleja, la cahez
. ,
banado el rostro en lá im
a ~olvia,
Devuelta ya al palacio ~e
que copiosas vertía.
de hombres, las esclavas llo::or, matador
j Llora su casa a H, t
. en su redor ...
,
•
ec or, que vive tod •
mas nadd1e espera verlo salir de la po:f';ª,
que to os los a
ia,
queos 1o acosan con furor!

i{

, Comp.~remos este trozo con otro ah
, .
a~m tambi~n asistimos a la des edid dora de la epica castellana;
circunstancias son diferentes- ~l
e ~s ~sposos -aunque las
mena. Ambos van a la iglesia ·v eH
se espide de su esposa Xitar. A continuación dice:
.,
a ruega por su esposo ante el al-

Ckl

t~i;~~it f:cha, 1~ missa ~cabada la an,
El Cid a doña ei~esia, y~ qmeren cabalgar.
•
imena ivala abracar·
do na imena al C'd l
'
llorando de Jo • i . a manol va besar,
,
s 0 Jos, que rion sabe
•
f
E e1 a las niñas torn 'I
que se ar.
" D'
o as a catar·
": or:s vos ac~miendo e al Pad;e Spirital.
g
nos partimos, Dios sabe el ajuntar"i2

x·

La actitud de los persona.
f
tos f~os pasajes. En la llíada
~s u~~~medntalmente distinta en esc?dn irmación de lo inevitable' El edspet' I ad e los esposos es sólo la
c1 o ·
,.
es mo
H•
La m para él, ni para Andrómaca
•
e ector no es desconoescena es la culminación de
' m para todos los de su casa.
un momento en la existencia de los

1r:

CATHEDRA

[29)

�seres, inmersos en la situación que convierte en invariable no sólo lo
sucedido sino también el porvenir. "&amp; el tiempo "fijado" por lo épi•
co. En cambio, en la epopeya castellana otra es la situación: la es·
posa se encomienda a la Divinidad, esperando que proteja al ausen·
te, lo cual implica fe en el futuro pero también la incertidumbre de
lo venidero. El Cid, por su parte, deja en sus palabras la expresión
de la gran incógnita que para ellos significa el mañana: "Agora nos
partimos, Dios sabe el ajuntar", No saben lo que les ocurrirá, no
conocen su destino; sólo Dios lo sabe. Pero hay algo más; mientras
Héctor parte al cumplimiento de su deber y no ignora el irremedia·
ble fin de su existencia, realizando así su destino, el Cid a partir
del momento de la despedida comienza a ser él mismo, es decir, em·
pieza a conformarse el personaje que se va a identificar por sus ac•
dones; se convierte en el hombre hacedor de su propia vida, y el
regreso a la casa con su esposa e hijas, el rescate del honor y el res·
tablecimiento de su posición original, sólo serán posibles porque el

personaje lo logra con sus actos. "Dios sabe el ajuntar" es la decla·
ración de la ignorancia del futuro, pero al mismo tiempo es el es·
tablecimiento de la posibilidad de la actuación individual: cada quien
podrá encaminar sus pasos a la creación o la obtención de las situa•
ciones deseadas. "&amp;to es pr~isamente la acción del Cid, y la narración de sus hazañas es en gran parte el contenido del poema.
Puede ftntonces afirmarse que en esta concepción del hombre
como individualidad en proceso de realización, está el germen de
la novela. Desde este punto de vista, la expresión "Dios sabe el

ajuntar", en el Poema del Cid, significa la apertura de las posibill·
dades humanas hacia el futuro. El hombre, en definitiva, se nos muestra sin más posesión esencial que la expectativa del porvenir y del
ejercicio de sus propios actos. Así, la novela es un intento de representación de la acción y el vivir humanos, y de su sentido o signifiél·
do en el marco general de la existencia. La narración de aventurált
de situaciones humanas, de conflictos internos, en una palabra la
narración novelesca en general, ofrece la imagen del hombre reall•
zándose a sí mismo en sus acciones y pensamientos. Entre él Y t1
mundo el único punto de contacto es su estricta individualidad. Ntl
relación es el objeto de la novela. Frente al mundo cerrado y conl•
pleto de la antigüedad griega, uno nuevo -el nuestro-, viene a ca·
racterizarse por esa exhuberancia de posibilidades que implican unt
CATREDRA

(30]

existencia human
p1es caminos antea síen permanente hechura de sí .
Y. esta riqueza de pos~~de~ tránsito de la vida. ~~ma, ulco_n !11_últih1ante tema de la
l a es se traducen en 1 .
m tiphc1dad
En
nove a.
e magotable y c
tre la épica gnega
.
amy 1 , •
so1utamente histórica.
ª epica moderna la ·
•
como expresión
La epopeya medieval
distancia es ahescasas manü pe:manentemente válida
no podría mantenerse

una fonna p=~ones en los siglos d/::: ~:d~ue¡os tiempos. Las

t(

conquista o de 1
aunque no semejante) 1 ica as a recoger en
presiones fallida: uc:a contra los infieles re:~1:ctos heróicos de la
verso, pues su
y . e ellas sólo prevale~ 1 aron a la larga ex•
dad. Es el casocon:md_o no logró representa~ pulcro ejercicio del
Herrera o Fran '. p r ¡1emplo, de la poesía h ,.en su esencial vercrónicas de la :lSCO . e Terrazas. Frente a :~01c~ de Fernando de
presentativas Co n~1sta son más auténticas s ~ tipo de obras, las
la Nueva Es;aña ;p;ese la Historia verdad,e m1 v?daderas y repoemas her,.
e emal Díaz del Castill ra e a conquista de
para. .&amp;to:1poecos y podrá verse la fundamen;a,lcod~~ cual~iera de esos
mas no pert
uerenc1a
l
na, pero la crónica d B enecen propiamente a l , . que os senovela.
e emal Díaz apunta ya 1a ªatmosfera
e~ica caste11ade la

La novela alcanzará
.
to entre. las grand
en· el siglo
. . estahl · •
· es expres
. XX su def.IIlltivo
convertirá en ]a
, .
10nes 11terarias del
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ecim1ensu condición m·tea~tentica expresión épica al mtrun o moderno. Se
•
nor y t •
re atar al h mh
Janza. Por ello el
ex_enor, exactamente a su .
o . re en
el siglo XX
gran aliento que toma 1
imagen y semela como espej. ~':;'~l_e en el marco de la re~i~:J•tiva n?velesca en
realista porque
~glo es el retrato fiel del •'_es
la nove1 ohmhr~ que en ella se moungma : la novela es
concebidos por oots
so'l'd
I o de la vid ros h omh res, Ios autores uh. even
d son personajes
que imponen
a es~a lecida, de las insti·tu' . ica os en el mundo
1a sociedad
.
su
. .
Dessenado
rih. a 1os md1viduos
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f . y. las estructuras
propia dim~ns1· , c Ir y retratar esto ~olo aml1has, las clases y
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es modelo de1~:e~demejantes un individuoª~~: ª?tu~r como actuara-, tal es 1a r a -puesto que así es ésta rmma o y real, que
está destinado p eocupación del realismo 1't' y _no de otra manea captar la imagen del hornh I erario, cuyo lenguaje
re y de la vida a 1a lu~

/«Ir,

CATHEDRA

[31 J

�..

de sus creaciones cotidianas. Sin embargo, el primer gran desarrollo alcanzado por la novela presenta muy diferentes características:
los libros de caballerías en los siglos XV y XVI se alimentaron de
temas fantásticos alejados completamente de la realidad. Se ha pretendido identificar estas noyelas de lo maravilloso con algunas expresiones literarias modernas, como la ciencia ficción, o bien se ha
dicho que éstas son la expresión actual de los antiguos libros donde
se desplegaba la imaginaación fantástica. Pero lo que en verdad nos
ofrecen las novelas de caballerías es la imagen del hombre ficción
(y aquí la palabra ficción alcanzaría el sentido de aquello que está
al extremo más distante de la realidad), es dedr, del superhombre.
Estas novelas gustaron en su tiempo; fueron leídas por hombres y
mujeres de todas las clases sociales y la más ciiversa formación cultural, según los testimonios de la época, y al parecer satisficieron con
estas aventuras increíbles de monstruos y endriagos derrotados por
los caballeros, ciertos anhelos de la época, identificados en las acciones sorprendentes que destruían el mal. Es interesante recoger
entre esos testimonios que nos hablan del éxito alcanzado por estos
libros de caballerías, uno del siglo XVII donde se cuenta la anécdota de la familia atribulada por la muerte de Amadís, como si
fuera un hombre real conocido p,)r el ama y la doncella. El hecho
nos revelaría no sólo la gran aceptación que tuvieron estas novelas,
sino la capacidad de los lector~s de la época para asimilar a su realid ad lo propuesto en estas histrrias. Sin embargo, en el siglo anterior Juan de Valdés había escrito sobre los libros de caballerías.
calificándolos de "mentirosísimos"; en el fondo era una demanda
porque la literatura se apegara lo más posible a la realidad. A la
larga, esta demanda de mayor realismo en los relatos novelescos impone su exigencia. Por lo pronto, el Quijote no sólo liquida los libros de caballerías, sino entrega a sus lectores la imagen "real" del
hombre, en un sentido más profundo, y quizá inesperado, del señalado por Juan de Valdés. La novela de Cervantes cala en lo individual y nos ofrece su verdadera, su más íntima realidad, en un
mundo que en cierta forma ya no pertenece del todo al hombre. La
locura de Don Quijote se convierte así en una de las más intensas
aventuras humanas por alcanzar la plena identificación.
La novela moderna, del siglo XIX a nuestros días, ha sufrido
grandes transformaciones. En este período es sometida a una evo-

lución incesante hasta 11egar a la prod . ,
yas características y elaborada
ucc~'!° de los últimos años cutes P~~guntas en tomo a la natu:i:trucc100 h~cen surgir impo~la~1~1s de la novela y sus posibil.d ~ y I caracter de lo novelesco
tu . nsmo del siglo pastldo son 11 a es uturas, El realismo y cos:
tanc1a histórica refle1"ada
I
a natural expresión de la circun
za
I ,
en a novela L
.
S•
~• es e mas claro testimonio d
• .ª comedia humana de Bal
peJo de! siglo. La épica mod . e esta l_1teratura narrativa ~om
de la nda y muestra I . em~ se alimenta así de los
o esco para expresar los a mismo tiempo la capacidad de caracteres
cultura en transform!=sºs· m?d_ificaciones de una soci;~a~ovelesuna porci_ón de ese mund~ p~r;ec~~1ca en
orígenes sólo
esenCia. y existencia, y cuya forJa :;ilibrado donde se ide11tifiya con?c1?º. y su manifestación m, . o era_ la representación de
cer u? prrnc1p10 y un fin de los hechas directa, srn necesidad de ofreuna d1magen parcial de todo lo q os narr~dos puesto que sólo erán
una e sus p · • ]
ue contema e 1 , •
visión de det nnc~pades c~racterísticas consisti;á pn ~ ep1ca moderna
térm.
ermma as cucunstancias d d
rec1samente en esta
mo, aunque al fin J •
• ' es e su nacimient h
res desarrollos. Por esªto }sigan abl1ertas posibilidades paraº pastta _su
, ·
.
a nove a n
os eno. nenco e 1mperson 1 .
.
o es una narraci, d
,
ge
sJLuaciones particula:e; :1:d1~~~s~me~te lo contrario:
h~s:~:c:r
;" su -~ropio sentido en tanto es
cua~s sin embargo adquie~
r~ens1on humana, es decir I
e tras adarlas a una general
umversal. v no a 1 .
a novela parte de lo . J· 'd
o sea la ~id
a mversa. La narración de .
. m 1v1 ual a lo
allá de tal a de los personajes novelescos tiens1tuac1~n~s. personales,
novela s· es persona1es, en la vida mism;
e.su s1gmf1cación más
singular ly sun~ ~ontelnido tiene esa capacidad ydme as auténtica será una
1co, o prop·
,
mostrar en
La novela se identifica 10 y caract~nstico de la condi~i , hun caso
nadas acciones hu
como una busqueda del sent'd on umana.
o para decirlo
manas en particulares circunstan . I o d? determitrata de descub ?ºn lad_~agnífica definición de L c~as o ~!tuaciones,
nr y e 1f1car la totalidad
u aes: la novela
De la
l
secreta de la vida ,,13
nove a cabe hacer d h.
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.
:e:u~:ropias transformaciones e~sel I~~;ias. diferentes: una relativa
1a form!ºs contemporáneos de cada uno ~o' otra, ~obre las reaccioMientras :; rquf. han fadmitido o rechazadoe 1::t:s tipos de novela y
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CATIIEDRA

[321

CATHEDRA

[33]

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ambas historias marcan el mismo ritmo, es decir, escritores y lectores participan por igual del mundo que cobra vida en la ficción novelesca. Este equilibrio e~pieza a quebrarse al surgir el naturalismo, pero el distanciamiento o separación entre autor y lector sólo
es provocado por diferencias de "gusto" (una palabra que en la historia de la literatura empieza signüicando poco y acabará por identificar todo un fenómeno sociológico), es decir, apreciaciones sobre
lo que la novela debería o no debería contener, como asuntos desagradables, crudos o impropios para ser tratados con lenguaje literario. El rompimiento entre autor y lector se hará más pronunciado
en las primeras décadas del siglo XX, porque la modificación de la
novela implica ya 1ma nueva y diferente manera de ver la vida y el
hombre; esto no se traduce en el trato de determinados asuntos, sino
sobre todo en la aparición de una forma y una construcción nuevas
para tratarlos. La novela de Proust, Joyce, Virginia Woolf y William Faulkner, entre otros, cambiará radicalmente la postura del
narrador creando con esto un tipo de obra narrativa totalmente dis•
tinto al tradicional. En nuestro tiempo sorprenden los nuevos experimentos y las búsquedas de construcciones narrativas sin anteceden·
tes en la novelística anterior. Sin embargo, esta situación tiene ya
más de cuatro décadas de haberse iniciado. En todo caso, las vías
actuales son consecuencia directa de las renovaciones impuestas por
estos escritores de los primeros años del siglo, al abandonar las formas conocidas para incursionar otros caminos. En aquellos años sus
obras produjeron una serie de teorías sobre la deshumanización del
arte y particularmente sobre la crisis y decadencia de la novela. Esta
literatura, que provocó en su tiempo tantas reacciones adversas, es
ahora motivo de numerosos estudios y se publica en ediciones de
gran tiraje para consumo de mayorías, prueba suficiente de que la
obra artística requiere a veces el trabajo del tiempo para penetrar
la sensibilidad y la formación del público. Lo dijo Marcel Proust
en su momento, y no en un tratado o ensayo sobre el arte, sino eu
el cuerpo de su novela: " ... La gracia, lo atractivo, las formas de
la naturaleza no llegan al público más que a través de los lugares
comunes de un arte lentamente acumulado, lugares comunes que todo
1
artista original empieza por desechar" \
Pero esto corresponde a la otra historia de la novela, que nos
habla de las reacciones del lector frente a las nuevas formas y ma·
CATJIEDRA

(341

neras de novelar. El or •
es el verdadero as t p que de los cambios suf .d
fundamental~s del u~o de su historia, y tiene rel ". _os por la novela
más, de crisis de 1a e y lla cultura, es decir del he:
con problemas
0
las hús ued
ª nove a a partir de l
.
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que of~ce
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no presentan •
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' cuya existencia es cad
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a vez mas preca .
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tancia caracterizad
todo lo estahlecid a d~r la inestabilidad y que na en una circunsde todas las fuerzo, .eJando al individuo sin sos~mete a discusión
persona, la introm~s. !ntegrantes de la realidad Len frelnte al juego
t .
. 1s1on en su
d .
· a anu ación d l
aciones externas que
mun o mterior de múlt. l
~ a
sus. propias posib'l'd
dno
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mamfesi 1 a es par
l.
, a ractura en f d
mlten necesariament
l'
a rea izarse como ind' .d '
m e
les. Theodor Ad e a a novela como uno de
iv1 uo, se transorno apuntó
sus contenido
que está ocurriendo l
ya, en un ensayo ese 't
s actuatciolnes entre los ind~vidu::~: "La cosificación ~eº t:~a;~54, lo
as as cualidades hu
ice-, cosüicación u
. as re[uncionamiento de 1 man~s d~ éstos en lubrifican q e convierte toJenación, exige que :e~:q~mana, la universal enaje~:ció:ra el suave
1cada la nov 1
ame por su nomhr
Y autoenafi
ción se convi:; co1?o poc!ls formas artística:, y p;; el.lo está cali-

:S ¿:

esc~:t:::s~;n;:

t? más extraños :/~~J~::hla J°ºvhela en medi~ .a.rtísticom1s;a alienahvos, los unos a J
·º os omhres los ind' 'd . ues cuana los otros y l _os otros, tanto más enigm'át1' 1v1 uhos y los co]ec1
, e rntento de d 'f
cos se acen l
e verdadero im ul d
esci rar el enigma de l .
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a vida externa,
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1ua ap~rece por su parte sph
e~ el esfuerzo por
es, para Aden a extraneza sólita y cuhi¡rta recoge or~ y dohlemen1
10
verdad, y d:::• lo que ';"p_lica la situación
neS"
ª. Esto
1
las gr d
su apanc1on como 1
.
e a novela En
dad an les novelas nos han dado l engufl~Je expresivo del ho~h
que as crea En
e re eJo y el p I d
re,
las novelas
d.
este sentido podrían co 'd u so e la realireal cond' • _mo ernas como "realistas"
ns1 erarse muchas &lt;le
ic1on por la que atraviesa el ho: tanto nos hablan de
re contemporáneo. Entre

!::.~T'

1;

CATHEDRA

[35J

'

�este ?tundo enajenado y el mundo perfecto de la épica griega corre
toda la historia humana. Estamos, pues, en el extremo opuesto de la
epopeya, y en él la novela actual no hace sino testimoniar la circunstancia de nuestro tiempo. Evidentemente, en la novela podemos encontrar la significación de nuestro propio presente y lo que tiene de
oscuro y desconocido, pero en la epopeya griega· podemos alcanzar
también otra visión, estrechamente relacionada con nuestra más íntima condición humana, como podemos igúalmente descubrirla en
las creaciones literarias de todos los tiempos.
Cabe recordar, por último, la historicidad de la técnica y de
las formas literarias, sujetas necesariamente a la experiencia vivida.
Puesto que ésta es el origen · de toda literatura, los cambios y los
procesos en los que se va haciendo la vida, imponen al lenguaje y
a la construcción de las obras literarias las transformaciones que hacen posible, en ellas, la exteriorización y objetivación de la realidad
externa e interna del hombre. La novela recoge, así, la imagen de
la vida de los hombres, tal y co~o la. hacen, y como ellos la viven.
En 1887,' mucho antes de que se iniciara la renovación de la novela
y se hablara de. la crisis de esta forma literaria, Wilhelm Dilthey es·
cribió estas certeras palabras: "La novela del futuro tendrá que cap·
tar todo en devenir, en ascenso, camino de algo desconocido por la
sociedad misma. Existe un núcleo en el cual el significado de la
vida, tal y como lo quisiera representar e:l poeta, es el mismo para
todos los tiempos. Por eso todos los grandes poetas tienen algo eter·
no. Pero el hombre es, al mismo tiempo, un ,&amp;er histórico. Cua,ndo
el orden de la seciedad y el significado de la- vida han cambiado.
ya los poetas del tiempo pasado no nos conmueven como a sus con·
temporáneos. Así pasa ahora. Esperamos al poeta que nos18diga cómo
padecemos, cómo gozamos y cómo luchamos en la vida" •

l)

2'

Ideas Ja, ex n
antecedente
po e Alfonso Reyes en El •e111a•e
cla Uterarta e;19:) te:do de 1940, ''Ai&gt;olo o de la
.

Bita,

Út:;;.~:::;.~•o ne uldo
1944. Pero Uenen au
en La enerlea.
tº1

•..u.•e.

11
Prelesi,men•• a la teerfa lllerarla ob
tura Be
onómlca, M~:rtco, 11183. P, 30.
'
raa completas, t. XV, Pondo de CUI•

3)

Bmll stalaer, C.neeple1 taaümf'lltal

4)

~•• rld, 196&amp;, p. 213,
.., • PP, 108-107.

6)

Oeorce Lutacs, La lbeerle d ■
rls, 1H3, p, 21.
reman, mbllote&lt;;ue Nedlatlons • 4 ' EdltJons Oonthler, Pa-

., 1111..

J).

26.

7&gt; 1111•, P.

eo.

8)

8t&amp;lcer, •p. elt.,

t)

Lutac,,

10)

™··

a •e .-étlea, trad. de Jaime Ferrelro A., Ed RJ 1
'
a P.

JI. 1 02,

JI, 51.

EIDU 8tal1er, en la obra que h
JIJ'oblema. Cfr. l&gt;P. 147-152.
emos venido coment ando, se ocupa ampliamente de

este

11)

.._e con-ell&gt;On.de &amp; 1&amp; Rapsodia vr ,,
11:1 -···
~ - · Ut!Us11m011 aqul el traelado de la ::s4 adioses de Héctor Y AndNinaca", veraos
, P. 220).
a a, de Alfonso Reyes (Obr••
- completu6, t.

12)

Peema
llí• Cid• edición y notas d
..
La Lectura" , Jlladrld
e R . Men~ndet1 Pldal, cllislcos C&amp;stellanos, Ecl. de
' 1913• pp, 149-150.

13)

Lubcs,

H)

Marce! Proust, Ea lluaea •el ti
Qulro,a. PIA (Los clúlcoe d I emi,e JHrdlde, lraducclón de Pedro 8alln
e 11110 ll). Janés Editor B
aa Y Jos~ M&amp;rfa
TheOdor Adorno, Neta■ • litera
, arcelona, 1.952, t. J, P. 212.
Barcelona, 1982.
l■ra, trad. de Kanuel Sacrlatan. \colecct&amp;i Zetefn), Arlel,

11)

•e1

n ..,

p, k .

H) W. Dllt beJ, la lmulaaelóa • ¡
de aua Obr
e peela, en P■le•l~ía
MfzJco 2a a,~ versión, Próloeo '1 notas de EuceDlo
•
• e ., 1951, p. 129.

•
;mu.te.riaPondo
del eenoebalenlo, tomo VI
de CUitura Económica.
•

Nosotros, en el último tercio del siglo XX, ya no tenemos que
esperar ese momento. La literatura, la novela actual, nos ofrecen la
representación de nuestro tiempo y la realidad de nuestra condición.

..

.
1

CATIIEDRA

¡I

f36 l

'•

r

CATIIEDRA

[371

��1\

ANALISIS DE TRES ASPECTOS DE UNA OBRA
,NARRATIVA DE PABLO DE OLAVIDE

l

BAUDEI.1O GARZA G.

INTRODUCCION
El hombre como comunicante nato, no solamente ha sentido la
necesidad de narrar aquello que le sucede ( universo de la realidad),
sino que también ha transcrito de una manera objetiva esa realidad
( universo histórico). Cuando el contenido de la narración sólo se parece al plano de la realidad y notamos que ésta se distorsiona, el epos
ya no es objetivo sino subjetivo. Ha aparecido la ficción, elemento
indispensable del gfnero épico, el más antiguo de la manifestación
literaria.

1 '

Sabido es que el género épico enmarca toda obra literaria donde se cuente algo; desde la epopeya, plena de dioses o héroes, hasta
el cuento costumbrista; desde el sabroso romance español, hasta la
sorprendente novela moderna. Aún el teatro está considerado dentro de Ja épica en lo que tiene de narrativo, en lo que tiene de argumento.

1\

1

.1
,

.

... ..,,~,/·

11

1

11

1

11

·,

Por lo que se refiere a la literatura de Hispanoamérica algo
más hay que decir respecto a lo que aparece en las historias del epos
americano: el primer novelista en el tiempo es Pablo de OlavidP.
(1725-1802). El señor Estuardo Núñez, bajo los auspicios de la Biblioteca Nacional del Perú publicó en 1971 un volumen bajo el título Obras Narrativas Desconocidas de Pablo de Olavide. Contiene siete novelas del peruano que fueron editadas al parecer por primera

1\

\l

CATIIEDRA

[391

�lo.-

vez en 1828 en 1i1 "Editorial Lanuza, Mendia y C. Suponemos que
estas obras fueron escritas en fechas anteriores a 1802, año en que
muere Olavide, todo lo cual nos da hase para la afirmación de que
nuestro autor escribe sus obras narrativas antes que Joaquín Fernández de Lizardi publique su Periquillo Samiento en 1816.
Hemos de intentar un estudio de la primera obra que aparece en
el libro; su título es: El lru·ógnito o el fruto de la ambición, " ... novela ejemplar donde un anciano respetable llora refiriendo las amargas consecuencias de haberse dejado seducir por la ambición; y al
mismo tiempo pinta con un dulce e irresistible interés virtudes sublimes y sencillas, en donde se ve a la naturaleza humana en toda su
pureza." (El Incógnito, pág. 1).
El procedimiento que seguimos para el presente trabajo se reduce

VIaJe a París de Ma . .
c1a.
.
Llegada a Vizca a (~nci~ Y. Fahricio.
Encuentro de May .. escnpc1ó11 del paisa1'e)
.. .
unc10 con El I ,
.
I mc1ac1ón del relato r .
ncognito.
cógnito,
p op1amente novelístico en casa del fo.
·

2o.-

3o.-

a los siguientes pasos:
lo. Análisis de las dos estructuras en las que descansa la construcción de la novela; intento de visión del interior de la
obra.
2o. Breve comentario sobre el especial uso que se hace del
lenguaje y cómo éste complementa esa visión del inte3o.

4o.

rior de la novela y
Incompleto, a nl!estro juicio, quedaría el estudio si no aten•
diéramos a la situación de la obra en el tiempo en que
aparece ante el lector.
So.-

CAPITLTLO I: CONSTRUCCION DE LA NARRATIVA
A)

Estructura Interna
Si atendemos a la estructura tradicional de la narrativa cuyo

orden de elementos va desde la ambientación física hasta el desenla•
ce, pasando por la presentación de personajes, caracterización de los
mismos, planteamiento ,ie la problemática, nudo o conflicto de esa
problemática, tendremos que admitir que la obra El Incógnito o el
fruto de la ambición corresponde de manera general a ese esquema,
Anotaremos a continuación las partes de la estructura tradicional y
los elementos o escenas propios de la obra que constituyen cada una
de esas partes.
CATHEDRA

[401

Ambientación f'zszca
· ,.. me·
.
0
' del Conde de
· Palen
waczonal
· al argumento.
M.enci
. on
.
prevza

6o..

Presentación de er.

.

Amistad del In p _sona¡es:
·cogmto Y Baut·
Nmez y juventud d A
Ista.
Exaltación de la n ; llbano y Rufina.
a ura eza y de l ºd

earacterizaci6n de

.

ª VI

a del campo.

Senc1R·nefz! inocencia r~:::d: Alh
e
ano y Rufma (Relato de
Nac. u. ma sohre Ia mujer pobre)
1m1ento del amo
1
'
.
Beneplácito de los radresen os protagonistas.
Dolor por l a separación
P
d·e Albano y R f
·¡
u ma.
P. antPamiento d l
Asalto al Inc, ~ ª problemática:
v·IaJe. del Incógnito
ognito y su cur . ,
a .M d -~c1on en casa de Fermín
Rufina.
- a n . Intenciones de Fer ; h .
Convencimiento
mm ac1a
Fermm.
,
Y aceptación de R f'
u ma para I b0 d
Deslumbra ·
ª
a con
N
miento y ambición del Incógn.
udo o con/licto de l
ito.
Albano y R f
ª. problemática:
Dolor v dese~p1;~ s.~nm
dformados de la boda
I t .d
c1on e Alhan
Ruf
.
n ento e suicidio de Alb ' o y
ina.
treparativo_s para la hod an~.Y su restablecimiento.
is1ta de Rufina y Alha:Oy isculpas del Incógnito,
Muerte de AJbano d 1 .
Fermín St&gt; retira y ~ ? or te las dos familias.
Dolor de Rufina f es1ste e la boda.
.
,__
y uneral de Albano
. .
DescnK1Ce:
•
Visita•, del Incogn'1ºt0 a1 cementcr·
R
eum?n d~ las dos familias por10 lydsul arrepentimiento.
•
e Q or.
CATHEDRA

[4~J

•

J

�Dolor y desesperación de Rufina.
Muerte de Rufina.
Regreso a Mauricio quien escribe la historia antes relatada.

Se puede apreciar en el listado de escenas expuesto arriba que
el argumento de la obra está contenido en lo que podríamos llamar
un argumento pretexto: un joven escucha de labios de un anciano una
historia; posteriormente la escribe y la envía a su padre. El autor
saca una copia de este manucristo. Este argumento pretexto se constituye aquí en recipiente de la narración propiamente dicha y aunque
da la impresión de ser un mero accesorio, pensamoS que su valor
primordial está en que con su inclusión, las unidades de lugar, tiempo y acción quedan perfectamente realizadas. Con esto, todos los contenidos del argumento principal se justifican y adquieren validez ante
el lector. No hay más que recordar la estructura de Pepita ]iménez,
por ejemplo.
Por lo que toca a la narración del Incógnito que vendría a ser
el argumento principal, y aquí el objeto de nuestro estudio, tendremos
que atender, ahora sí, a los elementos de la estructutra interna para
iniciar nuestro análisis.
O&gt;mo se ha podido constatar, la acción en esta novela corres•
ponde a los hechos en relación a la niñez y juventud de Albano y
Rufina; su mutuo amor, su frustrado matrimonio y la muerte de am·
bos. Hay pues un solo plano accional: lo que el Incógnito recuerda
y que podemos encerrar en estos e,"ttremos:
"Desde mi primera edad yo tuve la felicidad de obtener un don
singular del cielo, un amigo,, •. " (p. 5) hasta: "Veo los lugares de mi felicidad pasada; pero todos me afligen, todos me
parecen terribles, y espantosos." (p. 83).
Fácilmente se puede advertir que la acción de esta novela en sU.P
rasgos generales es de carácter realista o sea que bien puede suceder
alguna vez. Aquí hay seres hY.manos que viven y mueren en medio
de felicidad y de tristeza como todos. Posteriormente veremos cómo
esa realidad quedará distorsionada debido al particular manejo de los
elemento$ de la e-Structura puente.
Por lo que toca al tiempo, otro de los elementos de la estructura
CATllEORA

(421

interna,d lo sucedidO en la novela

·
.. .
:~~e!º::. !:anscurre ~ finales del :;1:1e~~8tc1ón precisa. Supónese
vio en este tiempo
d'
Y esto porque el
el joven Ma . .
.
, nos ice que él c . , l
autor,
situar lo su:~~~ºo enVJf a _su padre. Por lo de= :adm;nuscrito que
se v f'.
en a epoca que se l
.
a ector podría
ea a ectada en sus verdaderos . • e antoJase sin que la acción
que ver con que quede situada
ob1e~vos, los cuales no tienen d
mente nos importa
'd
en una cierta época. A , l
na a
encontramos lograd~º::1 e~r:~ es que si bien la unidaf ~/
real
le en el argumento . .
'gtl,mento pretexto esta .d
po la
cuerda, abarca las ~~nc1paJ. Did10 está que Ío que
n~ existas hasta el momento derentes etapas de la vida de l
cogmto ~ee su temprana muert
os protagoms-

t:;
:•r:d,

To?ante al espacio o luo-ar en
e.
que decir que tampoco es ú~.
el que los hechos se realizan h
es la provincia de v·
T1co. El teatro principal d l
' ay
qu
..
izcaya. enemos tamh.,
e os sucesos
. e es VIs1tada por el Incógnit A
ien la ciudad de M d .d
c1onada localizaci, d
o.
nuestra manera d
~n

1
~::rl. f:idi:::~:i:~iÉ.~1: ~::':00~:L°::!c:;~:
0

:,,:
:.
amp1itu que la acción ocupa en el ti:i;:moda perfectament~ a la

•.....
ar

....

-

. , Para dar más claridad a los
.
acc1on, al tiempo y al espacio v conceptos anteriores respecto a l
' eamos este breve esquema:
a
a - z ( Acc_i?n plano del presente)
acc1on relato de un hom.
bre a otro
tiempo menos de 24 ho-

=
=
ras
espacio = cementeno
· y ca-

h

(
.,
sa del Incógnito
' p, y Ae&lt;:1?n plano del pasad0 )
acc10n -- nmez,
·- juventud y
muerte de los ió•
venes.
tlemp_o ¿15 a 20 años?
espacio == varios lugares d~
la provincia de

=

CATHEDRA

[43]

'

�Vizcaya Y Ma-

drid.
ra el estudio de la estruct~ra i_n·
Otro de los elementos claves pal d d un principio estan d1s•
a·e los cua es es e
tema es el de los person 1 s, nos antoia simrtrtica o parale1a:
puestos de una manera que se
1 felicidad de obtener un don
"Desde mi primera edad y~ tuve . ªse llamaba Baptista, y nuessingular del cie}o, un anngo -~ ·;uestra niñez. . . E~ caserío de
tra amistad hah1a empezado_ e l , Vivíamos 1unto, trabal , 'nmediato a mio.
d
Baptista era e . mas I
'bamos el uno al otro, y los os nos
jábamos juntos, nos ayu~a
,, ( S)
casamos casi al mismo tiempo.
p.
11' mo en el
•
t
,
para
e 1s
esta s1me na 0
P oco más delante se acentuará
·
que·
, f donde el Incógnito menciona
.
parra o
. ,
dos hermanos que se aman, y
"BaptJsta
·
, tiernas.
·
Todo era
Y yo
. v1V1amos como
l hermanas mas
nuestras dos esposas, ~orno a~ 6)
común entre nosotros. (pp. y
d , de la
,
.
itos notamos que a emas
. •
Ya en los parrafos transcr l 'd d ambas familias segmra
. d. • d que a v1 a e
dicha simetría hay m ic1os e
, a realizar en ellas, en un momen•
un desarrollo paralelo y se lleg~ra
Tanto el hijo de Baptista como
to dado, la perfección ideal dehl dogadr. perfecciones morales y físicas:
d 1 I , 'to son dec a O e
la hija e ncogm
1
(sus corazones) nada
·mos en os suyos
uh
d
"Por fortuna no ese n
l
éste se fue aumentan·
.
nos de consue o, Y
d .
11
que no debiera enar .
d
olviendo con la eda ' smo que
do a medida que ellos iban esenbv t y gracias adquirían con•
T d d su ro us ez
d .
su hermosura, su ag1 ~ ad' fuerza y esplendor que nos a mua·
tinuamente una e~pec1e" e( 7)
han a nosotros mismos.
p.
. . • d. fícilmente
.
. os desde el prmc1p10, I
Habiendo estable~1do estos ti~esviado de esta pauta en el trans•
encontramos que Olav1de se haya t da la primera parte de la novela,
curso de su argumrnto. Durante ?, enes no sufren deterioro alguno;
las cualidades morales deb. los dos Jyº\dquieren categoría ele ejempdlo.
· se ro ustecen1 lato que Ruf.ma hace a su pa re
antes al contrario
Particularmente interesanteAlebs e rye ella tienen con una mujer pobre;
· · da y posterespecto a1 encuentro ..qur h • ano
f
le reparan su v1vien
la ayudan con sus h11os uer anos,
CATHEDRA

[441

riormente, le regalan la cabra predilecta que tenían en el rebaño.
Oigamos al Incógnito exaltar la actitud caritativa de los jóvenes:
'·Rufina decía: Albano lo ha hecho todo, yo no hice más que
rroponerlo: ¡,ero él no sólo consintió, sino que la cargó a cuestas para JlevarJa. Albano decía: si Rufina no lo hubiera propuesto, yo no hubiera hecho nada. De modo que los corazones
de estas dos criaturas eran tan excelentes que cada cual se apropiaba la censura, y enviaba al otro la alabanza; pero esto no
es de estrañar en las almas nobles y modestas." (pp. 14 y 15)
LQs jóvenes también reaccionan con candor y sencillez ante el
amor. Son dos perfectos enamorados: se respetan como hermanos, se
admiran uno al otro y con la más tiem~ ingenuidad se dan pruebas
constantes de ese puro amor. Aun en los momentos difíciles no de.ian de dar muestras de la limnieza de sus sentimientos. Ante la inminente boda de Rufina con Fermín, Albano le llega a proponer a
la joven que desobedezca las órdenes de su padre. Ante la profunda negativa de Rufina, Albano no tiene más que recapacitar y pedirle perdón:

.....

,..

tll

"Idolatrada amiga (la dijo, levantándola), perdona el extravío
de mi razón. Yo soy el que debo echarme a tus pies, pues que
soy culpado. . . ¿ Cómo es posible perderte, y sufrir la vida?
pero manda, dispón de mí: yo soy tu esclavo. . . Por otra parte los consejos del Cura no se apartaban de su memoria. La
idea de obedecer a Dios la sostenía, y la daba valor para no
entregarse a los delirios de su muerte ... " (p. 49)
Más adelante hablará Rufina y su::i palabras reflejarán su madurez espiritual:
"Si me dieras la palabra de escucharme con calma, si me aseguraras que ~ada de lo que yo te diga te precipitará a una resolución temeraria, yo te lo contara todo, con la esperanza de
que viendo que nuestra separación es voluntad de Dios, te sometieras resignado, como es preciso que yo me someta, aunque
estoy segura de que este sacrificio me costará la vida." ( p. 50)
,
Por otra parte, ni atin el intento de suic,idio de Albano es juzgado con rigor. El joven tiene la fortuna (¿o la desgracia?) de no moC:ATHEDRA

f451

·'·

�rir sino poco tiempo después en brazos de Rufina. Ya no es, por
lo tanto, la imagen del suicida la que tenemos delante, sino la del
joven que muere apaciblemente con el consuelo de ver a su amada
junto a su lecho de muerte y con su alma en paz con Dios:
"Baptista, buen cristiano, y sometido a los decretos celestiales,
decía con tono humilde y religioso: Dios de misericordia, recibe
en tu seno a la mejor hechur~ de tus manos. Y tú hijo querido,
si puedes escuchar nuestros lamentos desde esa región venturosa a que espero te haya conducido tu virtud, implora por un padre que te amaba por ella." (pp. 65 y 66)
Siguiendo con el tema de los personajes podemos decir que no
encontramos en esta novela ninguno de ellos que tenga características
de antagonista. Hemos visto que los jóvenes y en especial Rufina,
aceptan su destino. Fermín, enamorado de Rufina con la mejor intención, no llega tampoco a la categoría de antagonista; sólo aparece para marcar un contraste entre el hombre de la ciudad y el hombre
sencillo del campo. No se vuelve a saber de él ya que desaparece al
darse cuenta de las desgracias que ha causado en las dos familias.
Fermín fue benefactor del Incógnito, lo recibió en su casa, lo atendió
durante su restablecimiento, lo invita luego a un viaje a Madrid. Por
lo tanto, la imagen que nos queda de él es la de un hombre bien intencionado aunque citadino y por ende pulido en sus maneras y correc-

il

to en sus actitudes.
Por lo que se refiere al Incógnito no tenemos más que ver lo que
se dice de él en el Prólogo y que ya hemos transcrito en la primera
página de nuestro trabajo. Un hombre condenado a llorar y a re·
criminarse por los resultados de su ambición. Este personaje conce•
bido con tales características, se mantien~ así hasta el final de la novela. Es otro tipo .roás a quien el autor utiliza para moralizar y que
de ninguna manera llega a tener categoria de antagonista. Nuestra
actitud ante él seria de lástima antes que de rechazo:
" ... yo solo miserable, fatigado de una vida que los remordimientos emponzoñan, yo vivo todavía a mi _pesar. La justicia del
cielo me castiga dejándome la vida; pero espero salir bien presto de un mundo tan odioso. El cielo tendrá piedad de mi arrepentimiento." (p. 8.3)
CATHEDRA [ 46]

t~

Muy poco habrá de decirse

.Y Baptista. No sabemos ni . re~pecto a las esposas del Incógni-

v1simas. referencias a e11as y ensiquiera
Se hacen hregene lsus nombres.
.
nera directa en la acci·,on. S'us senti• ra• no mtervienen de una maplano a
m1entos pasan a un
d
lhasta, tercer
.
veces y su pre
•
segun o y
;s umcos que exteriozan su intim.~e~c1a queda casi horrada ya que
arece ser que aparte de los
hI a son el Incógnito y su amia
de sentir felicidad, tristeza om~cm:~~?s,. ellos son los únicos capa~;~
~Stas mujeres que contrasta con Ja ac:~Irto.. Actitud pasiva 1a de
e sus esposos.
i u activa, física y espiritual

B)

Estructura media

_Se ha designado con el nombr d
medi~ al conjunto de elementos que ~ estn~tura puente o estructnra
tura mterna y la externa de ~a oh sirvS e ~nlace entre la estrucco~t~aremos en su Interpretación ra., . i. seguunos a W. Kaiser enedición revisada, Bihl. Románic: ~;.alz~zs. de la obra literaria (3a.
1961) que asunto es " lo
. ispamca, F.d. Credos Madrid
a la obra ¡·iterarla y va· ·a · iºnflque
vive
en una tra dºic1on
·, propia
'
.
n1'ena
mr en su co t •d " (O
' '
0 . sea que un asunto pertenece al
d dn em o
p. cit., p. 71).
v~r de inspiración. Segú~ esto mun o e la realidad y puede ser:
mto toca, su asunto es el
y por lo que a la novela del Incóghomhre. Asunto no mu ort~:sto resul!ado de la ambición de un
~?mo dice el mismo Kalc;er: ~,~l
ci~rto, ~~ro al fin y al cabo
i;ra d_e considerarse plagio casi no : : ,aptacion de un asunto hnes e crimen." ( Op. cit., . '73)
a na un solo poeta limpio de
este relato y que está ínlimame~te~:un~o de carácter realista el de
A nuestro modo .Je
1
iga o con la acción del mismo.
II
t
ver e tem
, 1
o quedará adaptado a las
e . 1 a 5?na a manera como el asun~' espacio y personajes que ~
~irc~ns~adncias de acción, tierno ras palabras, el tema es &lt;le
,
a e egi o para su novela. En
pura: la historia del amor ent::rrter. ~etamente imaginativo, ficción
"El
.
os Jovenes.
motwo es una situación ' •
to, de significado humano", se 'ntí!i1c:1 que s~ r~pite, llena, por tanp. 77). Los motivos d.
J gu.
imprescmilihJe Kaiser (O~ 't
fue
' ice e mismo aut
,
,,. c1 •
na matriz y siempre se pre5entarán ~~ estan imbuidos de una
manera c,increta en la

11
,...
EII

ri

f '

t::{

:s ::t:;

CATHEDRA [ 47}

'
¡¡

�obra literaria. Si no hemos entendido mal estos conceptos, pu,h~mos
reconocer como motivos principales, y sólo para mencionar ]os más
destacados, el sentimiento profundo de amistad entre dos hombres;
el amor inocente entre dos jóvenes sencillos de corazón; la obediencia
a los padres; la claudicación del hombre virtuoso; la sumisión de los
protagonistas al destino; el rechazo de la vida de la ciudad y la correspondiente exaltación por la vida en el campo, etc., etc. Como
vemos, todos estos motivos pertenecen al ámbito de lo humano.

El leitmotitJ o motivo dominante sería la repetida aparición de
un objeto determinado o de cualquier rasgo significativo. No dudamos en darle al arrepentimiento esta categoría en El Incógnito. Las
constantes reflexiones del narrador sobre las diversas escenas que
relata, van orientadas a proyectar este sentimiento. Diríamos que a
cada escena acciona], corresponde una reflexión. En esta obra, por lo
tanto, el leit motiv ]e da una intencionalidad evidente al relato; una
intenciona1idad hacia el terreno de lo espiritual que busca una clara
reacción emotiva por parte del lector.

CAPITULO II: BRF.VE COMENTARIO SOBRE EL LENGUAJE
Aspecto importante en toda obra ]iterarla es el lenguaje, por lo
que intentaremos un breve estudio del mismo en la novela objeto de
nuestro trabajo.
Considerando a la opra en su aspecto exterior, existen dos lenguajes: el del autor, sobre todo en la primera descripción del paisaje de
Vizcaya, es el propio de un hombre culto como en realidad lo era
Olavide. Nótese en el siguiente fragmento el contraste que logra con
el uso del adjetivo; contraste que por otra parte, nos quiere dar un
tono de entusiasmo hacia el paisaje del campo:
"Al principio se sentía an1mado y divertido con el grande es·
pectácu]o que 1e presentaban aquellas majestuosas y corpulentas
montañas. . . el corazón se le agrandaba con ]a vista de tantas
inmensas moles de piedra, de tantas masas gigantes y asombro·
sas. . .. Su imaginación vagaba como el águila sobre tan varios
y agrestes sitios, que unas veces le parecían agradables y otras
terriJ-&gt;les ... atravesa~a rápidos torrentes, que con su fuga p~

cipitada se cubrían d
descanso; sobre tod e espuma y tal vez se sent b
que con blando,
o c~ando veía un
para tomar
1
roca." (p. -?) y apacible rumor se desprend1a
y. del
1c1oso arrovo
seno de la

dulce h:it

. Veamos Jo anterior fr
saJe hechas por El Incógnit:ntq\: couna de tantas clescripciones d l .
"Es
'
mo ya sabe
e pa1una roca aislada
•
mos, es un campesino.
avanza sobre su
que separaudose de I .
.
la naturaJez~ ha pen i~dnte, y forma una esp~ cimda del monte se
nos
A
reum o en el1a t d
ana a. Parece
pir¡n· ;ma
~á lleno de
P:~osuras y
tes más que masa¡; ~ ~Ice y deliciosa. No se orescas, que ins~ rusticas y l .
ve por tod
suenos y agracbhl
b.
sa \&lt;eJes que ele
1 • as parsensihles.
es o Jetos que ~eleitan
van as ideas, o riy recrean a las l
DI
am~
e as concavidades d
se escapan muchos arr: la roca tapizada de verdur
al terreno •.. " (p• 20)yuelos bulliciosos que riegana Y
y refrescan
de flores
N

l

::/~,::rí

i:á:;:

al:~

b otamos que en esencia
.
am os fragmentos. El ca
.es Ja misma persona 1
eJ lcnguaie como
d mpesmo nos resulta
• a que habla en
to • l ·. ·
un aca émi
L .
aqm capaz d
.
s, e mismo ritmo '
. co.. a misma profusi.
.e _mane1ar
corrección. Estos
} musicalidad en el pe • d on de adJehvos cul, conceptos t h''
no o; en f l
.
con otro propósito hem
am i~n so11 aplicables aí m~ a misma
os transcrito o transe 'h'
m a parrafos que
emos
dicho
1·
rJ
Iremos
H
meas ar 'b
·
para moralizar Es re
n a que el autor utiliza
sentenciosas v c::.erm~ almente impresionante la
a. sus pe.rsonajes
. ·
ones que I I . .
cantidad d f
algunas aI azar:
e ncogmto interea1a en su d' e rasec::~
memos
"C
iscurso; touando d amor es u
empresas útiles y ~r;nJ~ ,~s {el esltímulo más poderoso p 1
"
·
p. 1)
ara as
: .. nuestros buenoc:: d
::::: ocasión de
_d_i~~•
se debe perder

J,J;,'~ h;°~

(:'."i;)

d
puP.de concentrar
os, ni formarse .d
en su corazón senti mi
costumbre de h h i ea_ ~e la intimidad, fuerz entos ta? profuna er VIVido solos y 1'unto
da y energ1a que la
s pro uce en Ios corazoCATHEDRA [ 49 J

•
-

\

r

.'
¡

¡
:

¡
¡

�nes .. ·." (~. ~9),
Hay momentos, pocos por cierto, en que la narración se agiliza
y adquiere un dinamismo casi cinematográfico. Véase el sip;uiente
ejemplo:
"Apenas empezó cuando Baptista y su mujer se ponen a temblar: le hacen señas para que calle; pero era corto de vista y
no las ve. Entonces la mujer de Baptista le toma por la mano,
y le saca a otra pieza; pero ya era ~arde: el mal estaba hecho.
y aquellas pocas palabras habían acabado de destrozar el corazón de Albano." {p. 6.3.)
Notemos cómo el empleo del presente histórico le da -el vigor
y el dinamismo que la esce_na requiere. Pocos son en verdad estos
aciertos expresivos que quedan desperdigados en el contexto ~cneral
de la narración, que por lo común es de tono reposado y reflexivo
debido al constante uso del pretérito y del copr~térito de indicativo.
" ... padre, pues yo no puedo ir allá, a lo meno~ hacedla decir,
que yo voy a llevar mi ganado a la roca empinada, y que ella
venga con el suyo: con esto podré verla, y ser menos infeliz ...
¿, porqué atorffi:entas a tu pobre hijo? ¡Ay padre! si pudiera5
comprender cómo mi corazón idolatra a Rufina ... " (p. 20)
Albáno es el que ha hablado y sin embargo fijémonos que el
joven campesino ha escogido su vocabulario y lo ha dispuesto en un
período gramaticalmente correcto. El impulso emocional del personaje no corresponde a la perfección de su lenguaie, aunque hayan
sido usados los signos de admiración para darle el tono.
En resumen, el tratamiento del lenguaje no sale de los térmi•
nos de lo pulido, de lo correcto; como corresponde a un hombre de
letras. Es por eso que se nos antoja postizo y artificioso en boca de
los personajes. Hubiéraselo propuesto o no el autor, a nuestra ma·
nera de ver el lenguaje ha sido aquí un poderoso elemento distorsionador de la realidad, un elemento más para acentuar la ficción
necesaria en una obra del género épico como la que hemos venido
analizando. No queremos discutir por el momento si el uso del lt&gt;n·
guaje como elemento de ficción es válido, ni si tiene ese propósito
específico en esta novela.
CATHEDRA

f50l

CAPITULO III: RASGOS NEOCL4.
LA NOVELA .. SICOS. y ROMANTICOS DE
Hemos querido com 1

.

/ruto de la amb. . ,
p etar nuestro añálisi d
.
novela hereda d zczon trat.ando de puntualízar s . e El Incógnito o el
pa a finales de¡°
li~r"?.. i¡Ue tu~~::5i:•sgos que la

,~;;oxv;;;es

A) R
.
asgos Neoclásicos.

y prmc1pios del

.

.

XIX

ga1 en Euro-

.

:

La novela como tal no
.
,
preceptos vigentes en I , persigue fines estéticos
práctico: moraliz;r E a ep2ca, la obra literaria
-que según los
jes como tipos hu~ano:to se logra, co~o hemos vist~
t;ner un fin
hemos que es el a t
1y en lo que dicen estos
'
. os personau or e que hahl
personaJes {Y
a por boca d l1 )
·
a saomo resultado de Jo
.
e e os .
nos presentan
T .
anterior, tenemos
mos decit, a u::1 :c1osos Y. un tanto sintéticos.q~ estos personajes se
res Se
. e apa racionalista de
rresponden, podríaRufin~ .,.rnzbahza aAt~avés del Incó;nito e~~uen:ias !ígidos y ejemplaano. un ~
•
,
mismo que
t •
tanto lo Yiciado para el e1:m1~, que representa lo citad· a raves de
mo y por lo
Son personajes m .d , criterio del autor nos d .
i;omo entes de f º.~1 os a voluntad del a~tor . eJa _una enseñanza.
1cc1on.
, sm ninguna libertad

dt~
I:n

e

La descripción del
. .
tan de
•
paisaJe correspond
•
Vizc 01 ras ~pocas, que casi no ha
. e a _canones tan rí idos
. ª.Yª descrito sobre tod
1 Y. diferencia entre el _g . y
pa1sa1t' del que nos hahJ
e~ a primera parte de 1 pa1saJe de
hacia el clasicismo. p . a . arcilaso en sus églogas E a. ?ºvela y el
. ..
. a1sa1e ya fabricado de
. vas1on temporal
S1 bien OJavid . .
antemano.
e e1ige 1a pro
•
sa, es solo para am li
• .
Y~10 porque pretenda el
phar su público 1
:varla a categoría estética Ló ~ ~r su publico
ti-nido moral d 1a ensenama ampliará su ámb ·t. d g1ca~ente al ame a novela 5&lt;'rá más er t·
I o e acc1on y el con
A
1ec 1vo.
·
unque en el argumento . .
~ observan las unidades d f prmc1pal o narración del /ne. .
irrenunciable
e iempo y de es a .
ognuo no
llega a realiz: por los preceptos neoclásicot 1:º, ~nsdideradas como
rse.
'
um a de acción sí

.f

◄

eº

'

'
.;
¡

El elemento mitolOgico
' •
pagano queda totalmente hech
o a un laCATHEDRA

[51]

1

11

l!11,
1

1

�· t'ana
1 ' nuev a modalidad ideológica
l 'lustrac1•6n cris
do; en su lugar ª ~
vez por Olavide.
representada por primera
lih rtad para expresar los senti•
T
do
con
e
El lenguaje no es uti ~
enseñar
recetas de mora1;hde tal
1
mociones smo para
.
lenguaje no ay 00•
mientos o as e 1 condición del personaJe y smbu d la ciudad hamanera que entre a
ino como el ho re e
. de un
rrespondencia. ~a~to el cama!:cal y la corrección expresiva
bl con el puhm1ento gr
an
académico.
.
lí
de este apartado h emos hecho
,
Ahora bien, en las primeras neas . oca. cabe aclarar aqm que
.•
los receptos vigentes en la ep tista Luzán publicada en
alus1on a
rido a la Poética del p~ecep
Sabido es que este
nos heI?~s re e 1737 V 1789 respectivamente..d fielmente por los
d_os ed1c;::es;eceptos ·que comprende
a set~ ºel libro guía de la

l

fu;

hb~t:res 1;.oetaa de entonces ilJ F.ap": ~onfa la Literatura al ser•
y

el.stcnatura del Neoc)acisismo; el.1 d;~dta en cuatro libros cuyo con·
1 er de la mora1. La obra esta 1v1
vicfo
.do es el siguiente:
•
tem
d 1 Poes1a
•
progresos e ª ,·
lo. Del ongen Y
d •t de la Poesía
De la utilidad y e1e1 ~
230. De los poemas dr~máttcos
O.

11

é}illCOS,

4o. De los poema~ .

.
h bla para nada de la
•
este
libro
no
ª menos da preceptos
Como se puede aprec1arl, , .
ni mucho
•d da parte ~e a ep1ca,
,
a Luzán el ran~o
novela bcons1 e_r~a Al parecer la prosa no tema b{avide toca, hemos
que de ,ª\r!;;so: Sin embargo, y por lo : ed: fondo de la Poética
que tema
ega a los precep
.
t ces que

~::::d;~;;.:;::::~;::•;.;,r
¿:=p~:•:.d;:m:~g:~.; par;
~
Olavide escnbe novel~s
1
,
ellas? Todo parece md1car o as1.

B)

Rasaos Románticos.

. el Romanticisd ir rasgos que anuncian
1 de
Más bien deberíamos ec .. , o de encrucijada, la nove a b
Como toda obra de trans1c1on
actitud que ya comenza a
mo.
d' sustraerse a esa nueva
I
Olavide no po ia
a a fines del siglo XVII .
a adoptarse en Europ
El Incógnito en lo que
Juan Jacobo Rousseau está presente en

esta novela tiene de exaltación de la naturaleza. El Emilio deja ver
sus hueJlas en todas esas reflexiones de cómo 1a tranquilidad del
campo enriquece el espíritu del hombre y de cómo el ambiente pervertido y viciado de 1a ciudad lo aniquila.

La actitud de rechazo ante la realidad por parte de Albano al
intentar suicidarse, nos recuerda, salvando las distancias debidas, nada menos que a Werther. Ya hemos visto que debido al propósito
moralizante este intento de suicidio pierde su dramatismo debido a
que Albano tiene suficiente tiempo de arrepentirse.

La expresión de Jos sentimientos aunque no es libre por parte de los personajes, apunta ya hacia un subjetivismo romántico. Tanto Rufina como Albano se demuestran su amor; amor reprimido por
prejuicios de tradición familiar o religiosa, pero amor al fin y al
r.abo; amor que Jleva al sacrificio o al autoaniquilamiento.
Particularmente en la segunda parte de la obra notamos que el
paisaje refleja el estado de ánimo de los peronajef3. Ya no :será rimeiio y colorido sino triste, melancólico y a veces lóbrego. Albano
intenta suicidarse al anochecer, " . .. Ya no había en el campo más
111e Ja luz opaca del crepúsculo de la tarde, esta luz incierta que se
disminuye cada instante, y que es tan favorable a la tristeza." (p.
57) El paisaje como prolongación del Yo a la manera romántica.

CONCLUSIONES

•....
tD

r.....

.

e::

'¡:,,
.,...
}

-

(1 :
i

n:

De ninguna manera consideramos haber dicho la última palabra sobre El Incógnito en materia de análisis. Podríamos decir que
esta novela es inventada y no vivida, lo que ciertamente le da un carácter más significativo como obra de ficcÍón; pero hay que recordar por un lado, que la novela como manifestación ]iteraría del género épico ni siquiera ha sido considerada en las preceptivas de la
~poca; por otro lado el nacimiento de la novela moderna con el Romanticismo, está to&lt;lavía lejos de llevarse a caho, ele tal manera crue
difícilmente un oscritor de narrativa en prosa podía loRrar nlenamPnte su obra si le faltaban los elementos necesarios para realizarla.

A pesar de todo lo anterior, El Incógnito es una novela en el
recto sentido de la palabra: estructurada con equilibrio tanto en su

1¡
CATHEDRA

[52]

CATHEDRA

(531

'l 1' '

'

1

1

1

�exterior como en su interior a base de un argumento como rec1p1en·
te del otro; realizada en lo esencial bajo cánones establecidos en la
época ( aunque para otros géneros literarios) y por lo tanto válidos
en aquellos tiempos aunque no del todo en los nuestros. Caso curioso, en fin, de una novela que se apega a preceptos que no fueron
promulgados para _ella.
El ámbito americano no está presente en El Incógnito y al parecer tampoco en el resto de las novelas de Olavide, por lo que sería discutible la inclusión del autor en la literatura de Hispanoamérica. Las influencias del Neoclasicismo y del Romanticismo que hemos apuntado, son las unas, provenientes de un movimiento europeo,
por no decir español, que ya empezaba a decaer; las otras son de
una nueva actitud ante la vida que de ninguna manera habían cuajado como manifestación literaria en Europa, mucho menos en España.

I¡
1

C\THEDR\

f54 \

BIBLIOGRAFIA
A)

Geaeral

Dlu PlaJa Guillermo.• ADtelería
b or, Madrid.
B)

]lf

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' -■iU,1,,..de
111
Ed, Oredos,
.....la
d, obra
....,,.
J9S1. eraria •
• llf.•

Biblioteca

lnter11ret

3a. edlcf....
uu revisada.• Blbl.

CATHEDRA í55]

��OLAVIDE O SADE
MlCUEr. COVARRUBI l5

.

!/
a, .

l. REPRESENTATIVOS Y VICTIMAS DE SU TIEMPO
He aquí dos nombres jamás reunidos, dos escritores que tendrán
que ser mencionados para que se contradigan, para que se rechacen
en estas páginas: Pablo de Olavide (1725-1803) y Donatien Alphonse Francois, ma!qués de Sade (1740-1814). El primero peruano,
oidor a los veinte años en Lima, protegido en España del conde de
:\randa, intendente en Andalucía, síndico y repoblador d(' "if•rra 1\fo.
rena, procesado y recluido por el Santo Oficio en un convento, interlocutor en París de Voltaire y Rousseau; reintegrado cuatro años
antes de su muerte a España, recobra sus bienes y muere en brazos
de la mejor ortodoxia· de su época. El otro, el "divin, Marqués",
l-ivió las amabiJida&lt;les de la primera juventud y casi mseguida las
ingratitudes de la vida licenciosa que desde los vein~trés años le
hiciera iniciar el duro calvario que como huésped de las prisione8
francesas durara veintisiete años. Uno y otro adopuron con vehemencia esta y aquella filosoña renovadora de su s.glo y por ello
radecieron la felonía del
negro tribunal español1 y l... hipocresía
2
del absolutismo francés. Las relaciones que entaharon estos autores fueron de índoJe indirecta: 1a Enciclopedia (Voltaire especialmente) y el deseo de hacerlo todo e.tplicable. Animaron y fueron
animados por su época. Sin embargo, los matiees, las particularidades deJ racionalismo tanto en España como ~ Francia. junto a
la adopción de una de las dos grandes vertiente.; de la filn,;ofía dir.C\TfIEDR'i.

f!i7J

,...

1,;
1

r

.

�'

ciochesca, nos colocan al muy hispano y poco americano Olavide en
el campo del idealismo y del catolicismo, y a Sade en el punto opues•
to, es decir, en el materialismo mecanicista sostenido, fundamental•
mente, por D'Holbach, La Mettrie, Helvetius.
Lo cierto es que podemos encontrar algunos puntos de contacto
entre el peruano-español y el francés. Ya lo hemos dicho: son hi•
jos de su época. El primero asimiló el más avanzado pensamiento
dentro de· la ortodoxia y el segundo, extremista, hizo suya la han·
dera del futuro: pasó, sin hipérbole, del Siglo de las Luces al siglo
XX, ya que el recatado XIX ignoró al incomparable filósofo del mal.
Ambos son novelistas. Escriben en uno de los géneros más pos·
tergados en el siglo del orden. Pero su finalidad se adapta al didactismo imperante. La virtud: la cara, la carísima virtud será ensal•
zada de unívoca manera por Olavide y de modo formalmente equí•
voco por Sade. La virtuosa virtud del hispanoamericano y la extremosa, ambigua, escarnecedora del aristócrata francés, armarán el objetivo central de este estudio.

2. LA POETICA NEOCLASICA EN ESPAAA
El siglo XVIII es el siglo francés. O por lo menos, de lo fran·
3
cés. La preceptiva, la poética, la academia, la ilustración, el racionalismo, airgen con fuerza en Francia y de allí pasan a otros paí·
ses. Afrarcesada desde el poder,4 España configura bajo las más
precisns n~mas qnr le son posibles, el neoclasicismo. Sus adali•
des: Feijoo, Jovellanos, Luzán. Sobre todo, Ignacio Luzán (1702·
1754). Aut&lt;:r del libro Poética o reglas de la poesía en general 'V
de sus principales especies (1737 y 1789), se nutrió previamente en
Voltaire, en l\acine, en Corneille, en Boileau. Tuvo influencias de
otras latitudes: la italiana de Muratori con su Tratado de la perfec•
ta poesía (1706) y la inevitable de Aristóteles. Hombre que amó la
pulcritud y el o~en, desempeñó a la perfección el cargo de secreta·
rio de la Embaj~a de España en París (1747-1750), fue miembro
de la Real Acadenia Española, de la Academia del Buen Gusto, de
la de Buenas Letra, de Barcelona y de la de San Fernando. Tuvo una
frágil salud y murñ dejando a María Francis~a Mincholet y Saúca.
CATHEDRA [ 58]

su analfabeta esposa a
c~atro hijos, uno de
cargo de su nada ere .
.
teica actividad lo 1l o~ cuales sería más tard ciclos .~1enes y de sus
español5 como
evo tanto a señalar
e su b1ografo. Su ro
neda de Sev1·11 a IaMeiaboración de un Proalgunos defectos del teaptr
.
a Y ad .d
1
yecto sob 1
o
tran1ero va en camin II ' a a defensa de lo
a Casa de Moclopedia: ". Q , h O de adelantar la ,1 h espanol cuando el .
t. ur a hecho E Cf' e re preo-un
d
ex-

i

r:

;omo a la presentación del p¡'pana por In cultura';¡ ~ e la Encies en que se habían d
an de una \cademi
e .u ropa?", así
Pero r;; por ~u p , . e refundir 1a Espan-Ol ª de Ciencias y r\r· oettca q h
a y la d H·
·

nos a Ia española)
ue a pac:ado a 1a h.
. e Istoria ...
r1clo _h1&lt;;ta el t.'íltirr:o yrt no por su compulsivo afá~stona ( por Jo mereal importancI·a
e los extremos. i; Est h
de perfección lle., (
en nuest
·d.
a o ra s ·
Sion Zaragoza 1737)
ro I wma, publicad ' m precedente de
dna
' considerari:-e
' com . hconocia
'
a en su
·
una anterior i't ] .
7 primera vero orrad d
,
a 1ana
1
,
or e 1a e~pañola L ' a a que po(.1789) es. póstuma· I~uzan
de
de',
.
· a segunda d. •,
. anotac10nes Y de a r
Jo un eJemp1ar de su
, .
e ICion
mo Llaguno ac~mod, ega~os en hojas sueltas
. Poetzca plagado
texto de Luzán, una/ o me~or que supo. Ante' m_1~mos que EugeIglesia de Segovia J M~morz~s escritas por el ce~1~ al modificado
f~mosa Pohica s; ;~~d gnacio de Luzán, hijo tecanomdgo de la Santa
s1dera a la poes'
IVI e en cuatro libros E rcelro el autor. Est:&gt;
ia como "
· n e
·
"
y como "entreteni .
art~ subordinada a l
primero ~e con"enseñar deleitand~1ent~ y _diversión", ya que ªs::~~al ! la política"
como nadie de H º. eleitar enseñando"ª A , mahdad es Ja de
ce et utile". En
cuando éste exp;esa q¿ml Luzán, está cerca
enseñarnos 1a
, I ro II, encontramos que
a poes1a es "dulmejor de los ~:es1a es "discreción, elocuenci
o menos que puedP

f

~fªt~'

filo~fía, ya

,.

t

que';:;. la ~~r~mos rivalizando ~:./~ancia",

y en

el

razon, en cuyo inter· se I:1ge al entendimiento ªJ2samente con la
mas filosóficas se ior- alcazar, introduciendo d.~ la poesía al coe~tratagema lo • ~ ensenorea de él como po . IS razadas las máxita. "9 Por otra que otras ciencias no pueden rl mterpresa, y logra con
rcnnidos ~lor lospahrte, la naturalidad y Jo fanºt~r~r con guerra 1bie1.J
1
uenos p t
p
astico no ·.
01•1en de ¡1riorI'd d l . oe as. ara ello hah , d . rmen s1 son
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17ª

CATHEDRA

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�que en ella están contenidas ]a tragedia y la comedia. Sin decirle,
expresamente, sostiene la idea catártica de la poesía, puesto que la
tragedia, báquica, es "una representación dramática de una gran
mudanza de fortuna, acaecida a reyes, µríncipes y personajes de gran
calidad y dignidad, cuyas caídas, muertes, desgracias y peligros exciten terror ) compasión en los ánimos del auditorio y los curen, y
purguen de estas y otras pasiones, sirviendo de ejemplo y escarmiento a todos, pero especialmente a los reyes y a las personas de mayor autoridad v podrr."11 Es superior -dice Luzán- lo verosímil
a lo veruu"'ero, y P,n toda obra literaria deben privar las tres unidades. Como moralista, acepta con condiciones duelos y amores y pide
que el poeta "no haga aparecer gloria lo que es pasión, ni virtud lo
12
que es vicio, ni prendas lo que son defectos." Se declara contrario al número exagerado de personas sobre el escenario, al "gracioso" (por bufonesco) de la comedia española, al cúmulo de desequilibrios en ésta ( ,1esacato a las tres unidades aristotélicas, a1?;udezas impropias de ciertos personajes, metáforas extravagantes, argu•
mentos mitológicos, intermedios musicales). Tampoco admite la
tragicomedia: la en('uentra monstruosa a causa de su extraña mezcla
de terror v gracia. En el Libro IV incurre Luzán en el entusiasmo
13
que luego ·provoc:irá el burlón comentario de· Menénclez y Pe1ayo a
su declartoria de que en la epopeya se deberá encontrar "una acción noble y grande, personas ilustres y esclarecidas, como reyes, héroes, etc., la instrurción moral a donde deben tirar y parar todas las
líneas de la enopc-ya. como a su blanco y fin principal, y finalmente
el modo verosímil. admirable y deleitoso, con que se debe hacer la
· · · , J e 1a acc10n.
· , "ª Va mas
' l e1os
. "F.l. Peregrmo
. " y expresa
imitac10n
que la epopeya "rlehe venir de instrucción especialmente a los re15
.
yes y capitanes
. . . y proponer 1a i'dea de un perf ecto h'croe mi·1·1tar."
Continúa en esta ~erción el autor disparando vi~orosamente contra
Lope de Vega y contra Góngora. Su valentía es indiscutible. Se atreve nada menos que contra dos "monstruos sagrados" de las letras es·
pañolas. Al primero opone su incomprensión y contra el se~nnrlo su
mejor preiuicio. No lo¡?:ra admitir el genio tumultuoso de Lone ni
la c:oberbia belleza oscura de Cóngora. Ambos burlan los diques
GUe Luzán quiere imponerle a la poesía. En cambio para G:ircila·
so de la Vega tiene siempre el calificativo de perfecto. En conclusión: Luzán, escritor escrupulosísimo e investigador metódico y apa·
sionado, traza las directrices para la poesía más precisas que un siCATIIEDRA [ 60

l

glo tan cientificista como l
es, c~mo P} mismo lo
e XVIII podría auspiciar S
, .
atrevLdo. En
,
expresara en su ohr
. . · u mayor ex1to
., 1a epor.a en q
a prmc1pa] 1a d h b
car 1o todo, {,} estndi~ . ~e. se aspira a estudiar} '
e a erse
genuas quizá el
yl clasifica la poesía S
o todo, a clasifi, ementa e" ~
· us normas , "d
.
d , .. on un punto de p art'd
' ng1 as, mb.re, su Poética
- · , que an pa
1 a Lu •
s1co español puedai
.r~ que las líneas que d
zan, su nomsus patronee: e I
vui1bles. y con ella I e Imitan al neoclá~- orno a de Pablo de 01 'd s, a n_ovela ajustada a
.av1 e, por eJemplo.

i· .

rr

;,· FtA ~IBERTAD ARTISTICA E:\J FRAKCIA
,n rancia se
I
un signo t 1 . contemp a el quehace
I
ota mente diverso al d E. ~ r y e devenir human b .
con menor seqned d
e spana. Impe l
, os a¡o
demolición que t' a que al otro lado de los p· r~ a razon, aunque
.
1enen que d
II
,
mneos La t
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esarro ar los "fiJ, f ,, ·
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:labor que"';l'e~=~:ñ•~n L:. eficacia indi:: ;;:le. 'y:::!!': ~n
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n con menguad
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1

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~13-1784);

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~?¡t;~:::~;?'e~:.
gr~poqueque en:.b::~~ti;1:
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. e e un solitario 18
ien e
su esfuerzo
sm excepción ni r, t · I .ªY que examinarlo tod
no puede
menzamos a
,01t rmp ac1ones; atreverse
o, removerlo todo
géneros de Jae~~~;r:~;:e~~~os de ello, que

1

:::r~ ~;;~;:1

o
1 ..
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otros ~o-

0

:i:~~ l: primera f~ndación ~:n la: ~~:f'a~ac~ón genera_! de Ia:ºky::
un azar smuularís"
es, que debieron s
•
ces a un impulso del b • uno, a una circunstancia
- u nac1meros inventores no
que quienes vinieron desp::t~naj a v~que realizaciones
on, en su mayoría más u
e os png:m1ente t
d que deberían mirarse co'
q e_ esclavos suyos;
arte a su oma as_ ,por _el último término mo un pnme~ grado, ciedem,
perfecc1on, sirvieron sólo
' en lugar de impulsar un
com:s" hod~hres a la condición servlt~ªe ~et~asdarlo, reduciendo a los
..e 10 un nomh
1m1ta ores• q
lar. era preciso
re ~ una composición de u ' ~e tan pronto
más que se h .. modelar rigurosamente sobre
nb caracter particubre de genio JCJt&gt;rdon: que si apareció de cua:J: es ozo todas las de.
osa o y 0 ..iuin l
en cuando un h
alrevió a sac d' ]
, ,., a que, cansado d l
omna obra a la u irse o, apartarse del camino com~ yugo recibido, se
Y las I
qne no fueron exactam
. n y dar a luz aluu.
tiempo ey·[/ prescritas, cayó en el olv:~: aphca,hlles el hombre d;do
. ay que derribar todas esas -· . y en e__permaneció mucho
. vieJas puerilidades dar 1 t
·
'
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f!:;10;

CATHEDRA

f611

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M

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-

'

�te con las barreras que no haya planteado la razón, otorgar a las
ciencias y a las artes una libertad que les es tan preciosa y decir
a los admiradores de la antigüedad: Llamad a El Mercader de Londres como os plazca, con tal que convengáis en que esta pieza brilla
con bellezas sublimes. Era preciso un tiempo razonador en que
no se buscaran ya las reglas en los autores, sino en la naturaleza, y
en que se advirtiera lo falso y lo verdadero de tantas J?Oéticas arbi, trarias; tomo el término poética en su acepción más general, como
un sistema de reglas según
. las cuales, en, .el género
,,n L que sea,
. se preten e que hay que trabaJar para tener ex1to.
o anterior corresd
ponde, precisamente. al artículo "Enciclopedia", redactado por Diderot. Siempre faltará energía en el señalamiento que hagamos del
aporte que "Aristos" ofrece con su insistencia en la importancia del
trabajo para la encruciiada en que nos colocan los rígidos preceptistas dieciochescos. A la puntualísima ordenanza no se la sustituirá
con la bárbara hechura. La teoría .Y la práctica deberán mutuamente apo; arse: "Todo se reduce a volver de los sentidos a la reflexión, y de nuevo de la reflexión a los sentidos: entrar en uno mismo y salir continuamente. El trabajo de la abeja. Todo inútil si no
se entra en la colmena cargado de cera. E inutilidad de 18la cera si
no se sabe formar arlecuadamente con ella las celdillas." ¿Anticipación asombrosa de la moderna noción de la praxis? Más bien deberemos reconocer un feliz intrnto de asimilación y desarrollo del
materialismo que en el siglo XVIII no pasaba de ser mecanicista y
que lle'!ó al extremo de plasmar en El hombre máquina (1748) de
Julien Offray de La Mettrie (1709-1751) la fabulosa imagen dt la
mecánir-c1. todopoderosa. Diderot: filósofo incisivo y artista relapso,
logró remover ]as ciénegas en que se pretendían apoyar las doctrinas unilaterales que marginaban las relaciones que él veía como auténticos sostenes de las ricas tareas humanas. Y para ello contó con
los enciclopedistas, verdaderos patricios del intelecto.

4. LAS NOVELAS EJEMPLARES
"Las 'Novelas ejemplares' se llaman así porque en ellas la inclinación hacia la obscenidad y a la carencia de frenos es desplaza·
da por una tendencia moralizante."19 Primero fue ia obscenidad, sí,
primero fue el trazo purclo. La novela no nació en pañales de seda:
nació plebeya. La venerable épica terminó transformándose en la
CATHEDRA

(62)

ruidosa
. en1 1
. , novedad
' es dec1r
· 20 La
festac1on
. , es "hechura del ' bla,,novella ita¡zana.
.
expres1on de Frances rfu~ o (con/ettion della l bn)ueva mamnovela no es arte. I. co om (1503-1547). En pe e ' según la
aristócrata cner o.,a novela es_ ~a excrecencia otras palabras, la
ma fluirá sin t ~ del Renac1m1ento La
que le ha brotado
ropiezos p 1
·
serena y 1' ·
ara ese tumult
or as venas del
e as1ca armoP .
o y esa f b
soneto y
empieza a confi'g
ie re, característicos d
por otras vías.
.
urarse --1 b
,
e una nue
1
margmada que . d d - a urguesia- será 1
va e ase que
desconoce. Sin a~:~b:-s e~a las buenas maner: novel~. &amp;_ta, como
la otra realidad ta 1cam1entos, el nuevo género . MeJ?r dicho, las
diados del sio-J o' XIV_JY como
narrativo
La acontece en la p·1caresca
es - expresará
l
0
os parias br1'b
.
otra realidad i'nco d
pano a a me1
'
one~ v n d · .. mo a po
propuesto manchar ~eÍ .'; .1guenos, molestos seres
rqu~ es la de
la verdadera realidad t1hco cuadro de Ja verdad que sol~ se han
soez. Por lo
. ,sa otra cara del mundo e~a . ~oc1edad, de
grosera. No h~;n'°-;: su expresión, la expresión ~efm11Ivamente, es
pendiente del in~t:~~o para la finura mientras une m~ndho ruin, es
pan o beber 1 ~ . e en que le será posibl
-mue ac uelo está
vil. Pero . e eqmvalente de un dedal d . ~ aranar una costra de
.
viva, verdade
I
e vmo. La Iu h
ciencias enmare d
ra, rea a despecho de
c a, pues, es
tante trabajo.
ª:sten aparatos digestivos abr~!:~las buenas eones ser sucio oh
e el pecado capital de 1
fs por el conshacer un
' d sceno. Para lavar el esf
a nove a: ser plebevo
La novela a~:e :.~ntriei~n; tiene que vo;;::~ :.;•¡'ela tiene q~e
rá a _la hija hastard:i~:Pl ar. Cerva~tes lo compren~e :,rr limpi~.
de E¡emplares V • b.
a madre literatura. "H 1 d . Red1m1pueda sacar aÍ 6ns1 . ien lo miras, no hav nirnrun! es ad? nombre
suryida en 1
. .eJemplo provechoso · ,,21
de qmen no se
ma)'or claridos mic1~s del siglo XVII, -t~~dr'
a novela ejemplar,
hast d l ad, la airosa salida del descoh .. a, _en los momentos de
a. e a complicidad
IJam1ento, de la ironía
cuencia ·
· 1 ,ervantes no
Y
dio . ' sil se concretara a fustigar "1 . . s mostrara sólo ]a delin' eJemp ar aun
1 .
·~ v1c10, su obra
,
.
también a
que ashmosamente. Pero el
. sena, sm remenos coloca -- seres que concretan ese vicio o desl?ntorMnos muestra
pensemos en R ·
e 1to.
ás t d ,
e11:necanismo social que f
inconete y Cortadillo (¿1601?)º- avia:
sa 1rla
J el
omenta con gra h ·
, ·
· - ante
sa de s~u\
~ f.ervantcs al dilema pl~t:p;cres1a el delinquir. I.a
remos pe;d:r:;';mo :" una salida ecléctica. a
O no_vela a eaua virulenta marca oiigin I
l g mas tarde vea en as novelas ejempla-

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CATHEDRA

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1'
1

�res de Sade, así como la bienintencionada idea de la salvación del
género en las de Olavide.

5.

..

LA VIRTUD RECOMPENSADA

"En cualquier situación que la suerte ponga al hombre, la virtud puede elevado hasta donde apénas se determinaría a levantar
los ojos. La heroina de esta novela llama la atención de lios gran•
des y poderosos desde el abismo de la mayor miseria: sus virtudes
brillan en la oscuridad de su estado aun mas que si se encontrara en
la mayor grande:rn. Toda su familia presenta el cuadro interesante
&lt;le la Jesgracia, no merecida, y soportada con heroicidad. El lector
puede en él aprender a sufrir las adversidades, y aun á amarlas, pues
22
pueden procurar1e goces tan puros e inocentes." Olavide nos traza
en el pró1ogo qul' hemos transcrito el cuadro general en que se de23
senvolverá Lucía o la aldeana virtuosa: Alberto es un hortelano que
se ha casado con Sinforosa y procreado con ella dos hijas: Marina
primero y después Lucía. Sus vidas son cristianamente maraviUosas. Se aman entrañab1emente entre sí y son apreciados como los
que más de todos los gue logran conocerlos. Pero. . . llega la des·
gracia: muere la madre y el padre i;e hiere seriamente. Esto pro•
voca en 1as hijas el deseo de resolver el gravísimo problema que se
les presenta: el sostén de la casa y la curación del padre. No hay
otro camino que el &lt;le que una de ellas salga a Madrid y se coloque
como sirviente en a1guna casa de postín. Lucía, acompañada por un
comerciante llamado Antonio, va a la capital y se coloca con la Con·
desa de Pastrana. Esta la acoge con simpatía cada vez más crecien·
te. Dos personajes terminan por no aceptarla: la criada Doña Elvira, por -ce1os profesionales, y un gentil-hombre, Fadrique, por des·
pecho. Los gratuitos enemigos de Lucía intentan enemistar a la
Condesa con su criada. Esta se encuentra con un montón de dinero
abandonado y ya a punto de quedarse con "nn doblón de á ocho"
se arrepiente y se arroja a los pies de su señora y del capellán Don
Francisco. Ambos confi~entes de la llorosa Lucía comprueban que
es una aut?ntica alma de Dios, incapaz de sostener pecaminosas relaciones con el ami!?:o de la familia, el comerciante Antonio. Ada·
radas las cosas, vuelta la confianza al seno de la comprensiva Con·
desa, ésta decide marchar a la casa de la joven, con todo el acoro·
CATHEDRA [ 64]

pañamient
0 que su rang
.
•
o exige. Ve a Alberto
.
d icta disposiciones
hre le hace !;:ah ,, para que sea atendido M· ' que sigue enfermo y
u
er que él
,
· ientras 1 n· .
'
a
de
salvar
el
honor
d
mato
en
legítimo
duelo
'
e
a
igido
homb
Palma, hombre pende ~ su esposa y el suyo p ' f ª que se tratale q_uedó -sigue con~;;~ro e insolente. Conver;:o, al Du_que de
med10 que acudir a ref ª?dole sus cuitas a la Co den asesmo, no
p_or _cerca de dieciocho u~1arse. con Nicolás, criado n esa- otro reh_naJe y de familia
a_nos, sm que se supier
su!º· Allí vivió
directamente a arres1pudientes. La Condesa sak que el era de alto
timiento. I o
lg ar con la familia del D
de ese lugar y va
· arreg a todo
uque de Pal
encuentra con el cu d d' pero al regresar a 1
ma el desismuchachas se las 11ª ro oloroso: ha muerto Alba casa de Lucía se
"
'
eva a su
erto R
personas distinguidas (
casa, 1es ,da trato de hi"~s ecoge a las
cienden hoy mt1ch , d 1· .. ) De estas dos 1·1
J ' las casa con
E
·
, a::; e as ,
ustres ald
~stamos en presencia d l ~as esclarecidas famil. d eanas desno e
d
e meJor d 1
ias e EspaN ,,2~
s una olorosa r l"d d . e os mundos po "bl
na.
da luegú resplandece;ª/ t ' fsmo un. estadio pasaj:i es: la pobreza
tuoc;os, o lo que e J - • nun ar la virtud Ot
ro para que pue,
- s o mis
d
· ra cosa• t d
por via de ejemplo al
to os somos virtuosos
o os son vird Duque de Palm ' Fgo . a a y obtenemos ento .
veces, y sólo
una debilidad por ~a ~dnque o Doña Elvira N:cJ8 la contraparte:
po en que resp1andec,u; yBotra por allá no r~d~ce a ;e ha ~erdido:
e a ondad. Etcétera
n e ampl10 cam-

,....
to

~

7~i

A

· ·
·
d Olavicl,,~, cnsliano
neocl, •
.
urables, eternos C '
as1co, idealista cree
1
hleza. y en
. ree en la superioridad 'd 1 . en Nos valores perno de los Ciecuanto a los plebeyos, para ee os senores, de la noa la rusticiJa~º ~
de homet:;tse, por 1¿mtn::dan {n%ar al Reitramos a un
.ld a po reza. En Lucía
. ' a a aturaleza
ser los

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1

1•-

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canos que son tan aldean~/:rllculannente, encon'.

colegir que no
en la ~ovela pastoril. De lo mo pastores pueden
nestidad, indiscutZI veracidad en la obra: hay ::per~l~addod podemos
re
e por otra p t , 1
, n i a
La h

ve~i:o a la respetabilidad del •;é~e oe autor, la hallarer:io, en

? en

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novela ejem lar·
r?, en cuanto Pste se h
tas, situaciones ed"f" p . valores imperecedero
1
a con1
d OI .
i icantes Tod
s, a mas i
e avicie ha sido l d .
. o es transparente: 1
m~o ua e ser vntuoso.
a mayor virtud

.

.,'

CATHEDRA

[65]

�6.

..

1..,

LA VIRTUD ESCARNECIDA

Sade asume el pecado original de la novela. Más aún: lo lleva
hasta sus últimas consecuencias. Nacida obscena, se pretendió luego
.
"decente" , que acatara, s1· no 1os 1mea•
·
que 1a nove]a se volviera
mientos clásicos propios de la poesía culta, por lo menos los corres•
pondientes a la conducta moral de los hombres. Aquí empieza el
problema. lo moral nos remite a la conciencia y a la comprensión
general o filosófica de la realidad. Sade, para decirlo pronto, acep•
ta el materialismo mecanicista francés de su siglo. Rechaza, por con•
siguiente, toda noción jdea1 ista: la existencia &lt;le UTl Dios, los valo·
res eternos, etc. ;,En qué cree entonces Sade? En la materia y en el
movimiento, en la naturaleza y en los sentidos. De aquí partirá ese
culto a la naturaleza 5abia y fría, prácticamente inmutable, soberana
absoluta: nada la altera. Hagamos lo que hagamos, ella permane•
cerá siempre íntegra. Semejante a un árbol, sólo nos está permitido
sacudirla y ver raer algunas hojas o la totalidad de las hoias ( algu•
nos hombres o la totalidad de los hombres) ,'J.6 La naturaleza está y
estará siempre de pie, enhiesta, indomeñable. ¿Y la moral, dónde
quedará? Sade nos contestará: la moral es la fidelidad, o mejor, la
amoralidad subraya que la naturaleza es fiel a la naturaleza. No
nos equivoquemos: el hombre es materia. Materia que es materia
conciente lle que es materia. Todo es uno y lo mismo y sólo 101
grados introducen las diferencias. Veamos, por ejemplo, el caso re
los sentidos. No sólo por ellos nos damos cuenta de la realidad, siro
que es el único acceso a esa realidad. Por eso hay que sentir, pcr11
eso hay que estar al tanto de todos, absolutamente todos los detalles.
Regresemos a la naturaleza que siempre permanece. ¿Permanece a
causa de su propio orden? ¿No será más bien que su imperturbabi•
1idad se deriva de esas mutilaciones o desórdenes que obran como
podas en el árbol? El "divino Marqués" acepta esta última posi•
bilidad. Concluye en que la materia no se crea ni se destruye. Por
eso el hombre es un accidente superfluo en el Universo.
Cuando sus
28
sentidos se apaguen, nada quedará de ese hombre. Quedará la ma•
teria. La forma que ésta adquiera a nadie deberá interesarle. La
materia no pregunta: se manifiesta.
El juez De f.orville llama a su amante, madame de Lorsange,
para que escuche en boca .de la acusada -que él ha de juzgar- la
narración &lt;le sus infortunios: "Una vez más relató Justina au histo-

ri_a, describiendo la for
pm, que la acus , f I ma en que, de niña
ella estaba en laº ~ sament~ de robo, si' ~~contró al usurero HarCorazón de Hierr:arcf; mas. adelante ~ar~u:~ prosperando mientras
~ompañía del pérfi~o ~-p.andFI1lla de ladrones saf~n~s de la Dubois,
erle salvado 1a vid
am~ orent quien ' . van ose de ellos en
pués fue víctima def' 1~ v10ló y la abando~;ra agradecerle el haP?rque se negara a co:ristocrático sodomita con~º los bosques; deseo con sus perros hast perar con él en el asesin e de Bressac, que.
tratamiento para la;. ha ~e por poco fallece. e::o de su tía, la ata:
rras del ciru1·ano l
en a~ sufridas de ese'
onces, buscando un
•
oco Rod
.
- modo c ,
p~d~r. el asesinat0 de ~u h .. m,. qmen, debido a qu'
en las gamIC1d10; luego, cuand . IJa, impuso en su ca
e e a quería imse convirtió en víctim o mtentaba buscar refu fe la marca del hodespués
envilecer / de l_os cuatro monstru!s: en un .monasterio.
obligaron a pr l
.u castidad de todos 1
s benedictinos que
es ar su c
os modo .
.
'
negra; ruando lo ,
uerpo como altar d
s zmagmables la
fue raptada por 1~º escapar de este abominahl una horrenda ~isa
tó de sacarle la s;mgs:ec~aces del odio:;o conde d: ~atro de perfidia,
mosna a una pobre f oota. a gota; dias des ué ernande, que traal tratar de soc
' ue privada de su últimpo ,s, hcuando ofrecía Ji.
dl
orrer a u h b
oc avo.
.
e ca~ino (el odioso Ro1a om re que encontró tendi , en segmda,
hacer girar una rueda d n~o)' fue hecha prisio
do a la orilla
q_ue a él Je ao-radab
e nona como un animal nera~ condenada a

1iº

,....

de

tu

r

o t - - -111.,_~
-1

r: •
(1 1

.......l

~:f'~;~r!¡"Finalmente fue d!te~~- colgada por•
ubo1s la lograra lih
~ so antes de que la
. a como falsa-

~• Y_llevad." al pi:

asesinato que se h b' erar, solo para ser falsa astucrn de madame
de padre An . a ia negado a cometer.
mente acusada de
tal forma qu!º:~n;,u~ quien. h~zo su últi~:,c::fuº• ;ololfón, el cob~~
cando así
. o reprimirse y abomin ,
?ion, a provocó en
eternidad 's/mpoa;1mentando el camino alº ~ef~I, llena de ira pe'
na antes d
m 1erno
'
rrada. . . y todo, todo .
~ que la pizarra moral
P.or toda la
pre de seguir la
d edllo sm faltar nada deb'd
pudiera ser bod
sen a e 1 • d
,
1 o a qu t , .
res, en París cas.
.
a v1rtu después de 1
e rato s1em1 qumce año
su h
'
ª
muerte d
_ermana mayor. ,,29
~ ~ntes, dejándola hu,
~ sus paJustma para ident'f: .
Aqu1 mterrumpe m d erfana Junto con
ta. Se abrazan ;~ ~carse: ella es la hermana a ame de Lorsange a
feliz, paradóji~ame~~cando así su reconciliación m/Yº:• ell_a es .Tulie.e, en casa de una de 1 . _ustma vivirá ahora
depravadas mu.
Jeres, en casa de su herma ~s mas desenfrenadas y
na, a que en todo el tiem-

1

4

J

..
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CATHEDRA

[66]

CATHEDRA

[67J

1

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1'
1

1

1

�po que duró la separación no ha cesado de enriquecerse a base de
fornicar y robar, fornicar y mentir, fornicar y asesinar, fornicar y
blasfemar, etc. P~ro a tanto sufrimiento no puede sucederlo una dicha prolongada. Se desata una tormenta y un rayo fulmina a la po•
bre Justina. Ante la terrible visión, Julieta decide abandonar su vida
pecaminosa, donar sus bienes a la iglesia y profesar con las carmelitas. De Corville, su amante, la secunda y se ordena sacerdote. La
ejemplar novela concluye: "Si te han conmovido hasta las lágrimas
los infortunios de la virtud, si tu corazón se ha sentido abrumado de
pena por las desdichas que acontecieron a nuestra hermosa heroína, entonces, pe1 donando los duros gol pes con que hemos juzgado
necesario describir la crueldad y el sufrimiento, podrás lograr merced a esta historia la misma inspiración que madame de Lorsange:
la verdadera felicidad no se puede hallar sino en la virtud; el bien
será recompensado, el mal, castigado, y nunca es tarde para arre•
pentirse." 3º Na&lt;la tenemos que reprocharle a Sade ... hasta este instante. Si bien nos ha narrado los infortunios de una virtuosa muchacha, limpia a pesar de tantas vejaciones, y sin escatimar crudezas
y procacidades, ha ~ido para presentar con mayor relieve y contraste al Bien y al Mal. Triunfa aquél al final. Una vez más, podremos
loar al Señor en santa paz. Só1 o que. . . sólo que esta historia tiene su
revés y se titula /ztlieta o el vicio ampliamente recompensado. Básicamente, sucede en ella lo mismo que en Justina. Lo que cambia es
el mirador. En la primera novela vemos las tribulaciones de una
víctima. En la segunda los mismos horrores nos presentan al vicio
encarnado en Julieta y sus secuaces y en toda su magnificencia. Directamente la heroína nos contará su vida: "Por supuesto, al igual
que en el libro de Justina, será necesario describir aquí escenas del
más horrendo libertinaje, desenfrenos carnales de lo más lascivo V
refinado. El bien, .::orno se ha dicho, sólo puede apreciarse plena·
mente cuando se examina frente al mal. Sin embargo, no he de pedir excusas por mi conducta; nunca he hecho nada de lo cual me
avergüence, y aun cuando tal vez mis acciones hayan sido malas
-por lo menos de acuerdo con vuestras normas, las cuales, como
pronto veréis, difieren considerablemente de las mías-, esas acciones me proporcionaron grandes placeres; pues bien, el placer es la
única recompensa que haya yo pretendido nunca, y por lo tanto, no
lamento nada."31 Sí, efectivamente, Julieta jamás se lamentará de
nada. Su vocación viciosa es tal que la llevará a la cúspide del li·
CATHEDRA

[68]

hertinaje. Convencida d
.
nará en pa
.
e la mvertida se ·d d
. z consigo
misma. "Sº d d ven a de su vida te .
.
m u a habréis 1 ,d
' rm1de Justma que des ,
arrepentí y enire' ~dpues ~e ver fulminada a la . fel1. o e? el libro
·
•
e monJa
J
m e 1z cnatu
imagmar después d h b
con as Carmelitas E t
ra, me
te, difundida c~n e a er leído mi historia e; s o, co'?o podéis
querido lector he ~n.dsolo propósito, el de d'esacunda. mentira paten.
,
v1v1 o co
1 h
re 1tarme Sáb 1
te sm temor ni ve ..
mo o e deseado. me f
.
e o,

mejores deseos d:::n:~;,: t:j:::•vi~:\~~"~!;;::, ~ ~::r;
0

1

. . Sade ha pasado del
.. .
e iz.
phc1dad de éste con los ,m!UJ~o malicioso de Cervantes de 1
que pudiera conc b.
rgmados, a la escatolo ,
~
a comlos hombres ha f et ;rs~d a la creación del sueño g1a tªs sub~~rsiva
vidable. Su art:r a Jc~ o hasta volverlo incompar~~f
repres1on de
tuoso De a
dpo ra aparecérsenos man1·q
e, acerante, inol.
cuer o p
ueo o mee' ·
d f
como un tajo sobre. ero a pesar de sus limitacione amco, . ~ .eccilla definitivament el rostro. Sade no entretiene no s, besl defm1t1vo
lid d d 1
e con sus monstr
'
em e esa: mana
e os espíritus que alguna v~;s Y. s_us desmesuras la tranquiqms1eron ser puros.

f

CATHEDRA

[69]

�7. BIBLIOGRAFIA

NOTAS

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Bloch, 111·an, Sade Y su Tiempo, Juan

Con esta condena., que fue rodeada de Impresionante aparato cortesano, no se buscaba

mis que relllJ:az un acto de eJemplazldad, es decir, que los pecadores de nito bordo se
mira.si en el espejo de Olavlde 1&gt;&amp;ra arrepentirse a tiempo".
Mara.lión Orerorlo, '•Vida y andanzas de don Pablo de Olavlde", en Sle!e temas peraanes,
introd. de Manuel Clsneros (Colección A1:stral, 1297). ESpasa-Calpe, Madrid, 1960, PP.
104-105.

notas de Anrel

Barcelona, 1961.
2 Sade torturó, mlnlmamente al P&amp;recer, a una limosnera viuda llamada Rose Keller Y fue
remitido J&gt;Or este delito a 103 tribunales de I.,yon. Esta pudiera ser la eXPllcact:ln de la
pena impuesta al M'azqués: "El Pueblo, enardecido. miraba cada vez con ml.s reprobación los abusos de la arl8tocracla. Sade era un aristócrata y Rosa Keller, una muJer
hUD1llde. Puo Sa.de no tenla el peso poUtlco de Charola.Is o del &amp;eiUDdo Rlchelleu y era,
l. . . &gt; un heterodoxo (filosófica :, POlitlcamente hablando), un hombre que no compartla
el eustra to Idealista del rér!men. ¿Por qué no iba a. ser un eJem1&gt;!0 de rectitud de la
'Justicia' del roblerno t-otalllarlo?

Lourb. trad. de
d PavlOf
la.. e .,
•

México, s/f.

..

¡,

de Sade, trad. de Estela canto, La Pléyade, Buenos
oorer, QeoffreY, Vida e Ideas del marqués
Aires, 1969.
Torrente Malvldo
El Sirio de las Laces, trad. de o.
drld 1969.
Goulemot, J. Marie y Mlchel Launay,
'
(PUnto omera, 94). ouadarrama, Ma
Buenos Airea,
d
de
oraclrla de Sola., sudamericana,
Klossowskl, Pierre, Sade mi prollnio, t ra .

1970.
Kra11,5s, werner.

"Don Pablo de Olavlde estl, fuera de duda que no fu~. ni mucho meaos, un hereje. Loa
vecad0s que se le achRcaron eran los de cuaJquJer hombre de su tlemPO, menores, desde
lueso, QUe los de casi todos los arandes POl!tlcos .., aristócratas de aquel reinado.
Pero la InquJslclón, ya debllltada, imPOtente Para. enfrenta.rse con los poderosos, como
lln sus tiempos de esplendor, escodó a. Olavlde temo vlct:ma. porque era, con todos su,
carros, sua riqueza.~ y vanidades, uu Infeliz, ad~•nrdlzo rn la corte, capaz de todas las
tantarronadaa, pero sin eflcarla deftnslva.

Sade fue desterrado definitivamente de Parls". Alvarez, Alfredo Juan, Sade y el sadismo,
la. ed. (Coleccwn 70, 118), GrUaJbo, ~éxlco, !972. P. 25.

3 En 1635 fue fundada lt. Acauemla Francesa.
En 171' Fellpe V crea la Real Academia Espafiola.

en Eco, Bo1otl, núm.
1
de .Ml¡uel d e Cervantes"•
"La• Sovclas EJemp.ares

-ab~ll. 1966, pp. 597-629.
72, tomo XII/ 6,
Planeta Barcelona, 1973.

. Y su poética,
'
2a. ed., Eudeba,
Laz:in
Makov.l~c k a, Qabrlela,
•
mácluina, trad. de Anªel
• J. Ca.ppellettl,
El hombre
Mettrle,
Jullen
Offrar,
Cts
La.
Air
es. 1962.
•
Buenos
t 1 • Siete temu peruanos, lntrod. de Manuel
Macho e • ·•
Madrid, 1960.
Menéndez Pida!, Ramón' Vlctorlo
t 1 1297), Espasa-Calpe,
Blbllote
{
Colección Aus r" ·
Estuardo Núflez,
•
neros
d
pról. y com1&gt;II. de
tlvas desconocl as,
1 de Obras narra
Olavlde Pab o
' . p rú Lima. 1971.
d Brúlull
C
a· Nacional dei e '
de David Urman, 2a. e ·
'
historl,tas .,
, fábulas, trad.
sade, Ma.rc¡ués de' Cuen t o,,
Buenos Aires, 1969.
de Joac¡uln Jordá, Ana.rrama, Barcelona, 197o.
- - , Ideas sobre la novela, trad.
de l'aul J. Glllette, ts. 1-II, la.
Obras completas, lntrod. de John Yankowskl, trad.
- ~ -. Edasa, Mhlco, 1969.

•

Un nieto de Luis XlV, Pell11e V, reJnar4 lazramente en Espalia: de 1701 a 1?46.

5

"No ser verosímil la fibula, no tener las tres unidades: de acción, de tlemPO Y de lu¡¡ar, ser las costumbres daliosas r.l 11udltorlo, o p!~:adas contra lo natural y lo veroslmll,
hacer hablar las personas con conceptos lmpropJos y con locución afectada, y otros semeJantes."
celona,
1973, Luz,n.,
p. 95. citado por Makowtecka, Gabrlela. Lazá11 F sa PoéUea, Planeta., Baz-

8

"Luzán no podla aoPOrtiu !&amp;Ita alruna. El mismo. cuando escrlb!a, tachaba. y borraba las
J&gt;alabrae hasta tal punto que a veces es dlflctl descifrar sus borradores, Pero una vez
terminada la carta, ésta se presentaba pulcra y de cna fluidez notable de estilo. Con el
mismo no.
afl.n60-61.
Que POnla en todo correrla las faltas de loa escribientes de la Embalada."
nw..

7 b1lonamlenll Hpra la Peeala, 1728.
1

"8ólo del tells marldaJe de la utilidad con el deleite nacen como hUos lerltlmos los ma•
ravlllosos efectos que en las costumbres ., en los ,ntmos produce la perfecta Poesla."
Luún, citado Por o. Makcwiecka, op. cit., p. 91.

1 ll,ld., PP. 91-92.
19 Con este nombre Ludo lnQTesó en 1750 a la .\cademia del Buen Gusto de Madrid.

11 Lw:in, citado por O. Matowlecka, Gp, cit.,
U

CATIIEDRA

11.

98.

...... P. 94.

[70]
CATHEDRA [71]

�26
" . de e.ste modo In epopeya vendrá II ser la poesla didáctica de los cuarteles y una
especie de supl•mento de la.s ordenanzas." Citr.do por Diaz-Plala, oulllermo, Antolocía
inaror de la literatura es11allola, t. IV, Labor, Barcelona, 1961. J&gt;. «.

13

14 Ludn, cltado por o. M&amp;kowtecka. op. cit., p. 96

15 Citado por G. Diaz-Plaia, lbldem.
18 "CUando llella a considerarse la inmensa materle de una Enclclopeclla, lo únlco c¡ue se
advierte claramente es que no puede ser obra de un solo hombre. ¿Cómo un solo hom•
bre, en el breve espacio de su vida, consuuld, conocer y desarrollar el ~tema unlver•
~al de la naturalez1t ! del arte. . ? Dlderot, nrnls y Jean le Rond D'Alembert, La
F.nclclopedla, ed. y Pról. de J. LoUKh, trad. JJ Jrrús Torbado (Punto Ome11a, 90), ouadarrama, :\ladrid, 1970, p. 7ll,
Jbld., pp. 90-91.
18 D!derot, citado p0r oou1ernot, J. ?darle y Mlchel t,a.unay, El Siclo de tas Luces, trad. de
o. Torrente Malvldo (Punt-0 Ome11a., 94), ouadarrama, Madrid, 1969, p. 176.

17

19 Krauss, wemer , •'Las Novelas Ejemplares de Ml¡uel de eervan•es" , en Eco, Bo11otá, núm.

20

..',•

"Saint Fond . . habió
-Amlcos mi
como slrue·
'
os -dilo
.
,ascivta de t-Od
orcullo~nmencepllca un
08 los tiempos: un r,'a , acabo de concebir la ha
ba,a tenJd:roruma de ln!t.ntlcldto" Unnl para rteSPClbl&amp;r a F'ranclazafiLaa mis monstru01&amp; de
i.u.t
a desdicha de
versal obllcat rl
·
Primera eCa
s
endo est" Politlca
ser concebido habr
o o, secún el cual t
P&amp; fm.
cu,vos habitantes será durante veinticinco &amp;11 ' de ser muerto en cuant ocio nltlo que
leclmlent-0 dl' &amp;U
n todos de edad ma.d
Pronto h&amp;bremos f
o nazca. Pro.
carse POr m
mcn10s, Y deJar cue
ura. Después bastar
ormado una nación

º'•

ª!::·ª

~~= !:1: d:

~::mente d~p!:i:::c~e
A.,I, en
e8 t,ambr/ e:: :~P::a~:ráel abu8. Yankowskl
humana," 8&amp;d
e amado Pals
J)rOJon150. !Esta cita co ' trad. de Paul J. Glllette, Marwés de, Obrt.1 ,:uelstro POdri eatar
rresponde a Jnll t
e, t. n la ed
mp eta,, lntrOd d
27 Es
eaoet 11O
'
·
•• Edaaa
• e
te atl.sbar culda.d
" e &amp;mDllamenle re
• Méldco, 1989, 1)
Sodoma. Los llbert;so en IOe detalles sobre i;od
compensado.)
.
ruros de cuanto
noa constantemente pre • o se puede notar
la Prictlca
se lea ID!orma. No
cun,an POr lo mis
e~ Lo1 UO días de
• las bondades de las
se declarr.rán satla!ech nimio. &lt;1uleren estar
28 Sade corrlce
experiencia., i,rtmera
08 hasta no comprob
sea Descartes: Sentlo,
mente referidas.
ar, en
29 Sa

erco sum.

de,

OP,

la Ylrtad,)

cit., t.

72, tomo XII/ 6, abril. 1966, p. 607.

30 Jbld.,

r,occaclo 1mp0ne, junto con El o ecamerón, c! término c¡uc corresponde al nuevo 1énero
El Marqués de Sade se pre11unta acerca del orl1en de la palabra c¡ue corresponde a no•
vela en francés, o ses, roman El mismo se n•pon Je en t ~tos términos: ''Como es sabido,
la len1ua romana ;¡ra una mezcla del Idioma céitlco Y latino, usada balo las dos primeras estirpe6 de nuestros reyes; es bastante razonable penaar c¡ue las obras del 1énero a
c¡ue nos referimos, compuestas en esta len11Ua, debieron llevar su nombre, Y se debió
decir una Romane para deslllnar la obra donde se trataba de aventuras amorosa!, como
se ha dicho una Romance para hablar de las endechas del mismo 1énero. Inútilmente
b11.5earlamos una etlmolo1la diferente a esta pa;abra ... " Efectivamente, el Dlctlonualre
étymolorlque de la lancue franci&lt;isr (1960) ~onflrma lo anterior: "Desl11na en prtmer
lUKar la Jeni:ua vu11ar por oposición a la Jen111a culta c¡ue era el latln; deSJ&gt;ués. a partir del s1110 Xll, ha desl1Dado cual&lt;1uler narración en leiniU&amp; vulcar J eepeclalmente en
el siclo XV, las novelas de caballerla len prosa) ." Ideas 5obre la novela, trad. de Jo&amp;·

31 Sade, op. cit., t.

1),

!, PP. 182-183.

(Esta cita corresponde a Jasllna

o las desnntara, de

186.

n,

I&gt;.

11.

32 lblcL, p. 167.

c¡uln Jordá, Ane.crama. Barcelona., 1970, p. 30.
21

cervnntes Saavedra, M).lluel de, •'Pl'ólo10 al lector" de las Novelu ejemplares, en Obr&amp;I
com11tetos, recop., est. pre\., próls Y notas dP An&amp;el Valnuena Prat, 12&amp;. ed., .\IUlll,T,
Madrid, 1962, J&gt;P, 769-770.

22 Olavlde, Pl\blo de, Obras narrativa~ desconocidas, pról. Y compU. de Estuardo NdAel.
B'lblloteca Nacional del Perú, Lima, 1971, p. 218. (Este volumen contiene: 1, El !no61•
nito o el fruto de la ambición; 2, Paulina o el amor desinteresado; 3, Ma.rcelo o IM
peUcro,¡ de la corte; 4 . Sabina o los crandes sin cllsfras1 5, Lucia o la aldeana 'Jirtan&amp;I
6, Laura o el sol de Sevilla.)
23

Ibld., J&gt;P. 218-243,

24 Ibld., p. 24325 " . . aqul nos contentamos con poco. Los frutos c¡ue nos da la tierra nos baatan, 7 111
necesitamos de tomar nada de otro. ( .. ) de las costumbres simples nacen las virtudes,
El c¡ue sabe contentarse con poco no puede delar de ser hOmbre de bien." Ibld., P, 22,
\Esta cita corresp0nde a El inc61n!to o el frnfo dt la :.mblcl6n.)

CATHEDRA (73]
CATHEDRA

[72}

��•

., t

•

-

LAS APORTACIONES DE HUMBOLDT
A LA INVR5TIGACION CIENTIFICA
J Ail\fE UBASTIDA

l.

El marco general de referencia histórica.

La ciencia constituye un lenguaje especial, un conjunto de signos por medio de los cuales se interroga a la naturaleza o a la sociedad con objeto de integrar métodos, sistemas, leyes. Tanto la interrogación como el modo por el cual ella es despejada y, obvio es decirlo, la respuesta, constituyen el edificio de la ciencia. Lo más importante de este edificio está construido no sólo por lo que pudiéramos llamar sus "ladrillos", es decir, los datos concretos empíricamente verificables, sino por su estructura, o sea, la capacidad que la propia ciencia posee de sistematizar estos datos concretos en un conjunto coherente, dentro de una teoría lógica, ordenada, que no se
oponga a los propios datos de la experiencia. En tanto que el objeto de investigación es temporal y espacialmente infinito -por ende,
imposible de agotar en sus determinaciones totales-, lo decisivo de
la ciencia es su capacidad para aportar un instrumento nuevo de investigación, un método por el que se maneje cabalmente el material
observable y, por lo tanto, la ampliación de la imagen del mundo
construida con todo este material empírico y racionalmente verificable.
. En el largo camino de 1~ investigación científica se ha visto cómo los datos concretos considerados en ocasiones como verdades

CATHEDRA

(75]

..

�t

"absolutas", puestos dentro de un orden n~:evo, más coherente y racional que el anterior, una vez que el campo de la experiencia se ha
ampliado merced a la incorporación de nuevo trabajo social en la
naturaleza, cambian de significado y pierden, en consecuencia, su
privilegio de verdades supuestamente "eternas". Por ello, cabría decir que todos los conocimientos científicos son históricos, tanto en
el sentido de que precisan de una historia para ser generados, o sea,
son el fruto de una determinada situación histórica, económica y social, como en el sentido de que su validez tiene también un límite,
espacial y temporal. Incluso las leyes más generales alcanzan un límite histórico determinado, fuera del cual, si se pretende su aplicación, se llegará a una situación de absurdo. Dicho de otra manera:
lo general de la ley científica se hace presente sólo en y por lo particular. Detengámonos en un ejemplo simple: que el agua se ponga
en ebullicié,n eterna, pero para que realmente se efectúe se precisa,
en primer término, af,arte de la propia existencia del agua, que no
en todos los cuerpos celestes se da, una determinada presión barométrica y, en el caso del planeta Tierra, incluso una determinada altura sobre el nivel del mar, pues, por lo contrario, a los siete mil metros de altura, el agua se pone en ebullición a los 77 grados centígrados. Esta historicidad del conocimiento científico obliga a que seamos cautos en la evaluación de lo que haya aportado un determinado
investigador al desarrollo de la ciencia; tal historicidad nos obliga a
manejar con extremo cuidado los juicios, enunciados y postulaciones
de cualquier autor, pues es conveniente, siempre, ver lo que hay en
él de nuevo, en comparación con la ciencia contemporánea y la anterior, antes que caer en el falso reproche de recriminarle por no haber encontrado lo que la ciencia posterior ofreció.
Lo que llamamos ciencia, o sea, esta capacidad para interrogar
por la vía instrumental, matemática, rigurosa, legisladora, objetiva,
racional, coherente, a la naturaleza, es un acontecimiento relativamente tardío. Alejandro de Humboldt señaló que en las ciencias física:, éramos, "como los sacerdotes de Sais lo decían de los helenos,
un pueblo joven. La invención casi simultánea de los órganos que
nos aproximan el mundo exterior, el telescopio, el termómetro, el ba·
róm ~tro, el péndulo, y ese otro instrumento, el más general y pode-1
roso de todos, el cálculo infinitesimal, apenas tienen treinta lustros".
En esos ciento cincuenta años, la ciencia conoció un desenvolvimien·
CATHEDRA

[76]

to que pasma, sobre todo si lo e
épocas anteriores.
amparamos con lo sucedido en las

°

. Es a partir del Renacimiento cua d
. .
p1amente hablancio 2 y la . .
n nace la c1enc1a clásica, proó .
·
c1enc1a nace como el f .. d
te neo redoblado por comprender lo u
~u~o. e un esfuerzo
de las fuerzas productivas
q e se ha mic:ado en el seno
·
, en e1 terreno de la té ·
.
nacen estrechamente "d
cmca. Ciencia y
técmca
.
um as. Bacon Y Des t
1
Y s1stematizadores del nuev
d
car es, os profetas
ciencia debía servir para a o or en de cosas, establecieron que la
l
umentar los re~ursos 1
o tanto, por su intermedio el ho b.
..., ,
rnmanos y que, por
su do'!1inio sobre la natur~leza.J mS~I: deben~: aur.;entar la escala de
el obvio peligro de que sus descub . . poco t,empo después, y ante
pósitos que no respondían a l
~1~111entos fueran utilizados en prohombres de ciencia elaboraroos ongmalmente científicos, fue que los
" · ·
n, a modo de defensa 1 t ,
c1enc1a pura", creyendo que 1 té .
' a eona de una
ja espuria de ésta que asum· ~ lernea no era otra cosa sino una hi.
,
ma a forma de e·
. "
ngor, las cosas sucedieron a la inv
. .
iencia aplicada". En
después la teoría· eñ primer té . ersa. pn'!1ero se dio la práctica y
vino a ser su cor~lario p d rmmo apareció la técnica Y la ciencia
. o emos comprobarlo e L
d
dos los "artistas técnicos" del R
. .
n eonar o Y en to.
.
enac1m1ento que fue
.
,
ron, en muchos
easos, mgemeros militares·4 Por e1emplo
d
la nece ·d d el
e un instrumento teórico
ét
'
si a
e disponer
de error (y, por lo tanto , e~n ~~ o~o, que redujera las pos:bilidades
aplicación de las matem;t. v1r ul os1s~o)_ del artillero, condujo a la
d
iéi icas a a bahstlca·
,
...
e la trayectoria de los proye t'1
· asi se m1c1ó el estudio
cer la ciencia de la dinámica/ i es y se llegó, por último, a estableEn la actualidad, la investi .ó
. ..
requiere de un caudal tan am l' gdac1 n c1ent1f1ca es de tal carácter
tale
1
P 10 e recursos (econó ·
·
'
s y mmanos, que la posibilidad d
. . micos, mstrumencamente imposible· ciencia y té . e una c1enc1a "pura" es práctimo
'
cmca son hoy com0 I0 f
mento que la ciencia clá ·
.,
'
ueron en el
D .
s1ca nac10, hermanas unidas en el tronco.
ec1mos que la ciencia clásic 1 . .
sentido estricto nació con G n a, a c1enc1a de la naturaleza en
~ez estableció 1~ necesidad
;net:r;orque fue él quien por primera
i?strumentalcs y matemático~ A t ogar a la naturaleza por medios
f1nne de la investigación cua:tita~· es de él, ¡~ física pisa e! terreno
contenido de los mitos deste
•~a. L?s griegos racionalizaron el
'
rraron os dioses al Olimpo, trataron de

d:

CATHEDRA

[77]

'

�analizar con o'.J~etivlcad los procesos exteriores, dejando de lado la
antropomorfización y la magia en los mismos.6 Los griegos establecen uno de los mejores instrumentos científicos hasta hoy conocidos:
el concepto.1 Pero cuando Galileo señala que el libro de la naturaleza está escrito en ie:?guajc rr.atemático y que sus caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas, se da un paso decisivo
para vencer la arbitrariedad del conocimiento individual, subjetivo.
que caracterizaba las épocas anteriores.8 Ahora, la matemática nos
proporcionará un instrumento general de análisis, orden y medida,
ante el que ha de inclinarse toda arbitrariedad personal, toda consideración subjetiva.
Por este camino, empero, en la época de Galileo y Descartes se
llegará a postular la irrealidad de lo cualitativo. Para estos pensadores, las cualidades son cosas "oscuras y confusas", de las que no saben decir si "existen" o no, mientras que, por otra parte, la res extensa, o sea, una sustancia rraterial que soporta todo lo dado, se concibe co:no la verdadera realidad.

9

Pero ¿qué es esa sustancia material, la res extensa? Un "verdadero cuerpo", indefinidamente extenso en altura, anchura y profundidad, susceptible de "movimiento local", pero desprovisto de toda posibilidad de transformación cualitativa, cambio y desarrollo. La sustancia material concebida por los mecanicistas -de Descartes en
adelante- es homogénea y se caracteriza por estar constituida de
"partes simples" (las más "simples" de tales "partes" son los "átomos", según Newton, por ejemplo). La sustancia tiene, además, la
propiedad de ser inmutable. Estas tesis son desarrolladas por Spinoza, quien establece que la sustancia es todo aquello que es en sí y
por sí, es decir, un todo homogéneo.
Hoy podemos discutir esa concepción y ver sus limitaciones; pe•
ro en el momento de surgir tuvo una importancia decisiva y contribu•
yó de modo directo a una nueva formulación científica. Esta concepción filosófica -la del materialismo mecanicista- permitió el hallazgo
de nuevas leyes de la naturaleza, al substituir -pese a que esto era
arbitrario- una imagen cualitativa del objeto -el cosmos- por una
imagen cuantitativa -la del universo-. Por ejemplo, lo que impi·
dió a Kepler cito a Koyré. "formular la ley de la gravitación universal fue que en él persistía una concepción cualitativa del universo.
CATHEORA

[78]

Inversamente, a f'm de que
. -y
formular, ha sido necesario
q antes que- esta 1ey se hay
d'
o t ra, de acuerdo co 1
ue esta concepció
a po ido
fecta y absoluta n a cual el ser material es n sea substituida por
aún mtis a los amt en~e homogé1~eo. . . Es a Gal 1_PIor dondequiera per.
'
om~sta" y
.
eo y a De
materialistas del sigl X
scartes y,
Boy1e, a quienes &lt;lebemos esta
concepción u . .º VII, Yassendi y
Cabe añadir ade á
mtaria del ser físico'' i ~
ta hoy no adver~id m s, que hay una diferenci f
.
totélica Y la sust a. por los investigadores- a undamental -hasrecibe la forma
cartesiana. La primera :mr~ la. sustanciQ ar:.:;cartes, Spinoza y le cual se_ ~redican accidente: e ~uJet~ pasivo que
espacio a la ve os mecamc1stas, la sustanc· ca.cgor,as. En Dcsz que cu
)
ia es· ext ·
entran en la "co
. _erpo , constituida po " ·
ensión (o sea
esas partes no se ~f;s1c1ó~" de todo fenóme~o ~~rtes simples'' qu~
los cuerpos no "r 'bren smo que persistan· por dcomplejo" aunque
,
ec1 E!n"
·
,
en e s · "
na, sus partes tiene
pasivamente la forma· e ' I componen"
ción pertinente"?) n que entrar en una "comb· o~o en una máqui• Y no en un congio
mac16n" (¿de "opo .
P
merado caótico
s1or este tiempo
.
·
dos los do · •
. se mtenta extender l
de la san :1:os_ científicos. William Ha:v;nétodo cuantitativo a tosegún los\ost~;:~and~ un método cuantitalv:e;cubre la circulación
de la experiencia s~: .e Galileo, se trataron de :n;nálisis. u Ahora,
matemát:ca· sólo
s1ble en un marco hipotéf
uadrar los datos
ble de s~r ~erific:~ postu~ará como verdad aqu~~o de comprobación
ción, descripción o me~1ante orden, peso, medí o que s~a susceptidistintos.12 Pue geométrica: postulados simpl da._ cantidad, ecuación de la sang:;, e;e ~~a_H~ad, no _se trata sól;\:~~den~es, cl~ros Y
pulsaciones· eso 1
• o1r los latidos del cora ó
ver la circuladad, lo mis~o queº /e1:n, oían y palpaban los m~d~• o de "tocar" las
cuadraban en otr os e la Edad Media; lo ue ico~ de la Antigüetiva, donde impe;a:arco de referencia, en :tra :uced1a es que lo en"virtud pulsífica" da~ los "humores", los "espíri~atomí~, la cualitatiempo en la
e as arterias· Harvey . t
us animales" y la
cuenta ele l
.
·
m roduc 1
.
cantidad de sa
os latidos del corazó
e a variable del
ngre que éste expulsa en d n Y en la medición de la
Este p
ca ª contracción 13
roceso, que so
.
y la medida llevó
. mete todo cuanto exist
unitaria de 1~
a ciertos pensadores a I b e a la cuantificación
naturaleza, que substituyó la ~s~óorar u_n~ concepción
n trad1c10nal que del
ú

/~et

CATHEDRA

[79]

�d h que son
del universo, e ~ inoza y
a imagen
cartes,
:::,p
•
Oes l s antiguas
. En esta tnuevGa1·1eo
e tenia.
1 • Bacon,.. tro
a
. d1sde
cosmos s
specialmen e,
sin dejar .as .bl s"H• la idea
responsables;,eotros, desapar?;en"cielos incorrupll o~ u ¿,be perfecNewton, ent,'mundo sublunar
centro de"'; cosmntos", jerárqmcatinciones de se encontraba en ~e los cuatro elc:\o hasta el fuego
que la t1en
i ~- el supuesto
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lilosolia trad1c:'1inal. Lo propio o~~tulados de la
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ton quien bu•::" Newton se o~:• por ·,azones de º:rtante es desmecánica rr11s i~res a él, a más . .osas; pero lo imp or las causas
canicistas ai1;;'.cto, por razones reh!co es desplazado,.~ "verdadero"
en sentido es~ios relojero peco a ~verso "homogé?,'º
ejemplo, la
tacar c:uc su wtOn dio, de su.~ "f. 1·e hipótesis , P . "absolu.
misma,~ que . Ne.. Newton tambien mmecámcas,
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en esta
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· tomo , • ·
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· que
del vacio, los absoluto, etcéteraB!te, por ahora, dw~ios del siglo
to", el tiempo ta problemállca. d. mos basta prmc1 de la mecá·
entremo, en~•Kant Y Laplace, 1:g:esis de que las : 1 : , que la ley
época
XIX -hasdopta, con Descardtesl,a naturaleza, se es que mecánico) y
. • nto (aun. de que e "es·
- , se a ismas que las e el movirme
1 la
nica son.~• universo es la ley /postulado aris\oté11co se destruye
que pres, e
consecuencia, e
eposo. Por ultimo, del universo
se abandona:, e~el cuerpo es el de :mplían las fronteras
"
tado natural . , del mundo y se . i,
. •
idea de ia f1mtud
éste es infm1to. .
·do a grandes ras
ta establecer que
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has
1 naturaleza, qu
Esta imagen de a

¡

ª. .

Le~;\;

¿,

~

;1

CATHEDRA

gos con la plena conciencia de haber sido en ciertos casos parciales, y
que es la imagen con que nace la ciencia clásica, tiene por contrapartida una imagen vitalista del universo. La etapa de mayor racionalismo en la historia de la humanidad es, quizá, al propio tiempo, la época de mayor insistencia en la magia y las explicaciones esotéricas.
Al lado de los grandes científicos de este período se dan grandes
embaucadores, que se apayan en aspectos parciales de la investigación científica y postulan, con aparentes criterios de validez, juicios
irracionales ligados directamente con el esoterismo oriental, la cábala y la brujería. Lo mismo que en nuestra época, en aquélla aparecen los charlatanes científicos.
Pero la ciencia de esta época contempla dos grandes y generosas
direcciones: una pone el acento en las leyes de la mecánica; otra en
el aspecto biológico y vital. Por este segundo sendero transitarán,
en lo fundamental, pensadores como Leibniz, Goethe y Kant.
20

De estas dos grandes tendencias, de sus luchas y superaciones,
estará lleno el período posterior. Después de las grandes síntesis de
los siglos XVII y XVIII, en Europa se contemplará la enconada pugna del materialismo y el empirismo contra el idealismo y el racionalismo; Kant hará la crítica de las limitaciones de ambas tendencias
(la "escéptica" y la "dogmática"), pero no podrá lograr, a mi juicio,
una síntesis superior, sino que continuamente oscilará entre una y
otra posición (la superación sólo aparece con Hegel). Por último, al
final del siglo XIX, se desarrollará el romanticismo alemán.
Se ha dicho que éste tiene como una de sus características esenciales el J&gt;athos de la infinitud. Y, en efecto, de la conciencia del macrocosmos infinito, se transita al microcosmos, infinito también: el
descubrimiento del microscopio abrió un amplio, fértil y sugerente terreno de investigación, que permitió el postulado de una conciencia
biológica o animista del universo: así Leibniz, por ejemplo se apoyó en
los descubrimientos de los microscopistas Leeuwenhoek, Swammerdan y Malpigbi, para sostener la conservación de las mónadas vivientes." Las dos tendencias se oponen, puede decirse, paimo a palmo.
Mientras una sostiene la vitalidad de todo cuando existe, la otra afirma
que lo que llamamos vida no es más que una forma especial de
la materia.
Como culminación de la posición materialista se nos presenta, en

[SO]
CATHEDRA.

[Bl]

r

�¡:leno siglo XVIII, la obra de Diderot, la única que intenta superar
las rígidas determinaciones del mecanicisrr.o; podría decirse, quizá,

que así como Descartes representó filosóficamente la etapa de la
manufactura heterogénea, Diderot rer,rescnta la fase de la manufactura orgánica (que en economía pol.tica f e;·.e su síntesis en Adam
Smith). Diderot establece como principios de la materia, otros, muy
distintos c!e los que encontrábamos en los rr.ecanicistas: la sustancia
ya no es "indiferente" al reposo o al movimiento, sino que no puede
encontrarse más que en movimiento; la materia ya no es concebida
como homogénea sino que es, por esencia, heterogénea (es decir, Diderot convierte en un principio materialista el principio de los indiscernibles de Leibniz); pero, además, el movimiento eterno de la materia, que se da por grados, produce seres que se encuentran en proceso: "¿Quién conoce las generaciones de an:males que nos han precedido? ¿Quién conoce las generaciones de animales que sucederán
a las nuestras? Todo cambia, todo pasa; solamente el todo permanece. El mundo comienza y acaba sin cesar; a cada instante se encuentra en su inicio y en su fin ... ".22 Sin embargo, Diderot no llega a establecer que la materia se mueva conforme a leyes dialécticas;
vuelve a planteamientos cualitativos, reconoce los cambios de cualidad operados en los objetos, pues está profundamente influido por
dos ciencias: la biología (Buffon) y la química (anterior a Lavoisier)
y, en suma, para diferenciarlo de los materialistas mecánicos a la
vez que de los dialécticos, podríamos quizá denominarlo materialista orgánico.
Por último, las ideas de Diderot influyen directamente sobre Hum·
boldt. Este participará en el amplio debate de ideas que acabamos
de resumir, siguiendo, en lo fundamental, la misma línea que el gran
enciclopedista; recogerá los más ricos postulados del racionalismo
alemán y el materialismo francés, llevará hasta sus últimas consecuencias el método instrumental y cuantitativo de análisis y, sobre
todo, desarrollará y ampliará el método comparativo en una escala
jamás antes utilizada por ningún otro pensador- ni siquiera Buffon.

2.

La concepción humboldtiana del mundo y el romanticismo,

Los románticos, y de ello son pruebas palpables el Fausto de
Goethe y los Himnos a la noche de Novalis, tienen el pathos de la

CATHEDRA

[821

infinitud· pathos
fronteras se ma '. ~n el sentido de
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JO la forma de u
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gran:: cósmica de fuerzatª /articular re-

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... e a dich
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y
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.

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mente cuando ra romántica logra

stante, son uno sol " ec1:, como

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mántica. . . E :: la considera com s verdadera signi/ .. Aun más:
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vidad . ro_ ~e esa totalid d
o orgánico".2J
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.
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xvuf•ñalábamos en el

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.
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e amorfosi "
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y superada
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. oethe, una
guiendo la '1~esembocará en el' la ~os1ción mecanun1·c·ª vanante de un
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que, en realid d e iderot se col
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can·icismo-vitalis
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na ista.
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[B3]

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.
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. _
g1a, e, m
También es impor an
científicos y su m
pologia, etcétera. turación de nuevo~ métodos ro hay que señ~lar,
ciones en la estruc dores de talla universal. Pe . agen del uruverfluencia sobre pe1~sa su aportación a una nue~a im romántica de la
aunado a lo ante~~~~re de las visiones me_c ámc; ~a concepción diaso imagen que i i 1 ntecedente inmediato e
'
naturaleza,
Y que es. e a

..

'

4

•

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. del conocimiento, que
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Hum
"
irismo razonado . p
, del conocimiento es
desarrolla. un emp , icas particulares, la fuente d en el nivel de la
investigaciones e_m~i~ero el cientifico que se que \ superado por el
la realidad exteri~~• t como dice en El Cosmos, e . o que se guía
observación inme i~ a, al que no obra por azar, si;e el enlace de
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.
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ramente es.~ecu
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el universo como sometidos a las operacio~es uede partir, conque se encuentran b. a" Aún más, de aqm se p
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• ' •
tanto se apoyan en .
.
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.
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.
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boldt, en abierta op
ó y que se acercan a .
2•
dados únicamente en ~a raz n;u estrechez, a las medievales.
cas semejantes, nos dice, en
'ón humboldtiana que aca.
e la concepci
1 · ntffiCO
Podría tal vez, decirse ~:cto de su madurez, y que e c1e
bamos de esbozar es un pro
CATHEDRA

[84]

alemán formuló tales juicios sólo hacia el final de su vida. Semejante idea no tiene en cuenta que el joven Humboldt posee, en términos
generales, una concepción muy semejante a la del viejo Humboldt:
ya el joven es un ateo que no admite en modo alguno la intervención
divina en la naturaleza. Pero no sólo eso: además, a lo largo de toda
su obra, difícilmente podrá encontrarse un pasaje en el que se pretenda dar una explicación mística, "vitalista", "oscura y confusa" de
los fenómenos (incluso los de la fisiología, la química, la vitalidad o
la electricidad animal y el galvanismo, de los que se ocupó con pasión el joven Humboldt).
Después de la época en la que Diderot había dejado en manuscritos, sin atreverse a publicarlos, sus, pensamientos materialistas y
ateos, las concepciones humboldtianas aparecen como su directo corolario, como su culminación. 25 Si bien es cierto que los cerebros más
adelantados de Alemania (Goethe y Hegel) fueron teóricamente partidarios de la Revolución francesa, y que incluso manejaron, especialmente el último, los temas de la Economía política inglesa, no es
menos cierto que permanecieron prisioneros de una contradicción: su
corazón y su cerebro estaban con la burguesía europea; sus pies y su
estómago en la sordidez de "las condiciones alemianas". 26 Hegel, sin
embargo, llega más lejos que Humboldt en cuanto a su concepción
del movimiento. Puede decirse, a este respecto, que la teoría de la
evolución es el directo corolario del mecanismo y que, lejos de significar un punto de vista opuesto, es su culminación: sin ruptura, la
evolución es a las ciencias de la vida lo que la mecánica a las ciencias de la naturaleza inorgánica. No me cabe la menor duda de que
el evolucionismo -que Humboldt, con Buffon, Diderot y Lamarck
comparte- desarrolla una idea mecanicista: que "la naturaleza no
da saltos" (Leibniz), como podemos comprobarlo con la lectura de
los autores mencionados, lo mismo que con la del propio Darwin. Este último, por ejemplo, se opone a los "cambios repentinos", pues
su idea central de adaptación de los individuos al medio, por el contrario, sostiene los cambios graduales, paulatinos y escalonados: "el
que crea -dice Darwin- que alguna forma antigua, mediante una
tendencia o fuerza interna se transformó de repente. . . estará casi
obligado a admitir, en oposición a toda analogía, que variaron simultáneamente muchos individuos. . . Estará forzado a admitir que estas grandes y bruscas transformaciones no han dejado huella alguCATHEDRA

[85)

r

�·r todo esto
es, a mi parecE:r'
. " 21
.
el embrión. Adm1 ir
r las de la ciencia .
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El joven Humbol~\PParís, al centro de los ª~s científicos más
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• mundia es,
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.
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Humboldt acus '. '
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una revolución en
parte ae
eña con
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t adicciones: su ongen
ceses y sus d1sc1pu . empero en amargas con r nducta Pero ello
•
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• de su co
·
Alemania, es
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incluso en sus
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no impide que se a
"No es sorprendente, ~ arecer un discítérminos más extremeopsciones Humboldt nos. Pl~etaa fprancés del siglo
dos y conc
' .
atena 1s
.
·
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. to racionalista Y m
. ma concepción umpulo del pensam1e:iclopedistas, comparte la m;~ del hombre, lo que
XVIII. Con_ los e~ la creencia en el orig~~ c~mu misma confianza en
taria del universo, d b·otógica
de principios, la
Y la evolución
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• d 1 progreso
implica una igla inteligencia com~ medio i:mas prevenciones con~a
la razé,n y en
rticas· en fm, las m
f . smo y en ocas10de las socie~~des po ~side;ado con mucho ~scep i:boldt como "una
el hecho reh?~~s~,, coAsí, pues, cabe con~ebir ;~~ que se adhiere a
nes con hostlh a ~anismo liberal del _siglo
r~ todos, como congran fig~r~ del h'~reivindicación de la libertad p~rente a la ley y las
los princ1p10~ de
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dición esencial del Pf egce la vida; instrucción amp tud·1os científicos
"d d s que o r
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.
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todas
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clases
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'de
la
humanidad;
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P
o
técnicos, para el. desarro hombres
y pueblos, , .30
~omipleta tolerancia entre
nada tiene que ver con
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poc_
o
o
d
. esta manera e P .
En esencia,
CATHEDRA

el romanticismo alemán, como no sea el anhelo de igualdad para todos y un deseo universal de justicia. Fuera de esto, entre las posiciones de Humboldt y las de los románticos no encontramos más que
divergencias. No en ,•ano a Schiller le repugnaba Humboldt, "esa
mentalidad analítica y tajante que impúdicarr.ente pretende mensurar la naturaleza, ese hombre carente de dulce melancolía y cesprovisto de todo interés sentimental, que impresiona a mucha gente
porque sabe hacerse valer por sus charlatanerías imper:osas". 31 Uno
de los que se "impresionaba" por Humboldt era nada menos que
Goethe. Pero la opinión de Schiller es una de las pruebas más palpables que puedan ofrecerse para demostrar que Humboldt no coincidía con los propósitos del romanticismo alemán; el afán humboldtiano de medir y cuantificar, de observar "analítica y tajantemente", con
aparatos, todo cuanto existe, de establecer correspondencias universales, comparaciones y leyes generalesf sin ningún misticismo, sin
ningún sentimiento "romántico" está en abierta oposición con la evasión romántica hacia la nostalgia, la muerte, la noche, lo indefinido,
el sueño, el sentimentalismo. Es cierto que Humboldt contempla con
alegría y emoción estética el paisaje, y que lo considera un todo; pero esta manera de análisis nada tiene que ver con la contemplación romántica de la naturaleza.32
El romántico quiere lo infinito, es decir, no tiene medida en su
deseo; su centro es carecer de centro, es un individuo desorbitado; el
anhelo fáustico tiende a la desmesura. Desde el punto de vista estético, ello implica una contradicción y, en efecto, en el romanticismo
se manifestan dos tendencias estéticas opuestas: Dionisos y Apolo; la
desmesura y la forma; lo infinito y lo imitado; lo barroco y lo clásico. Winckelmann y el clasicismo francés están en un polo; en el
otro, la búsqueda de la identidad de los contrarios: que coincidan Jo
infinito y la realidad particular. Humboldt se inclina definitivamente por lo clásico, por el orden, la proporción, la medida. El arte barroco le merecerá el calificativo de gótico, es decir, de godo, bárbaro.38
Empero, cabría señalar, y como un defecto, que esta falta de limitación y fronteras está presente en la obra de Humboldt, como un rasgo estilístico negativo. Humboldt fue siempre muy cuidadoso de sus
libros, y le enfermaba el problema de la forma. Así, daba a leer sus
originales a sus amigos (en especial a Karl August Varnhagen von
Ense), pero en rnultiutd de ocasiones sus libros carecían de esa be-

[86]
CATHEDRA

(871

r,
(

-

J

'

�n tanto afán. A propósito de su
amigo el físico Francois
Géographie du Nouveau &lt;:ontine~~'. s~b~~:n pues eÍ publicado era un
,
AragO, le di1·0 que no sabia escn ir
d
ue carecía de marco.
cua ro q
"
. " ue Gode-von Aesch registr_a en
El único aspecto romántico. q d una colaboración juvenil en
~l caso de Humboldt es a propósito et del mito "El genio de Roel periódico de Schiller, Horem. Se t~:1:siones a una fuerza "vital",
das" _34 En efecto, ~~mboldt ~a~~
Este mito, publicado por 1795,
enlazada con la qmm1ca y la f1s10 og .
, rechazada por Humboldt
•ó del mundo que sera
expresa una concepc1 n
d . tematiza sus ideas acerca de la
,.. tarde cuan o sis
.
t
apenas un poco mas
,
.
do ublica sus expenmen os
fibra muscular y nerviosa, es decir'. cuan p
sobre galvanismo y electricidad animal.35
, .
niverso se mantiene por s1 mismo, gra
Para Humboldt, pues, el u
. . paulatinamente descubre y
.
de leyes que la c1enc1a
. .
cias a un sistema
ue concebía el matena11smo
·t
t leyes no son 1as q
expresa. Pero es as
XVIII Para él en un ensayo escn o
mecánico de los siglos XVII y
de ·su viaje ~mericano, en "el gran
. 'n hecho puede ser consiPor 1805, apenas vuelto a Europa
.
d
sas y efectos, nmgu
.
encadenamiento e cau
.. .
eral que reina en medio de esas
derado aisladamente. El ~qu1hbno gen
el resultado de una infiniperturbaciones y disturbios aparent~s, ess qu1'micas que se equilibran
,.. ·cas y atracc1one
.
dad de fuerzas mecam
. de fenómenos debe ser exam1t . y si cada sene
las unas por las o ras,
ella una ley particular, el esa reconocer en
1
d
nada por separa o par
1
problema de la física genera •
tudio de la naturaleza, que es e g~a~ tos que tratan de las modifiexige la reunión de todos los conoc1m1en
• " 36
caciones de la matena
•
1 árrafo transcrito, dos aspectos.
Cabe que destaquemos, 1:n e ~ dea muy precisa de la materia,
Por un lado, hay en Humbol ~ duna ~e caracterizaba al materialismo
que no es, en modo alguno, ::
escapa Diderot). Por otro, hay
mecánico francés (y de la q
. t causal que supera la concep. 1 •d a del encadenam1en o
,
, .
una particu _ar , e .
r incidir en las transformaciones qmm1ción mecánica ant~nor, pa
t .a" Esto desemboca en una parcas, las "modificac1one~ ~e : m;:::ngámonos brevemente en el anáticular imagen del mov1m1en o.
. . de estos dos postulados.
l!SIS
.
na
El materialismo francés elaboró una idea de la materia como u

lla unidad de estilo que buscaba co

ªi~'

.1

:t1J

t

CATHEDRA

[881

substancia, literalmente como una cosa (res) que, un tanto al modo
de la substancia tradicional, subyacía inalterable en medlo de la multiplicidad de los cambios, como ya vimos. Para Descartes, por ejemplo, la res extensa es una idea simple, que puede captarse por medio
de la intuición, es c!ecir, que posee los atributos de la claridad y la
37
distinción. ¿Cómo se obtuvo este concepto de la materia? Locke
es suficienterr.iente claro al res; ecto: mediante un proceso progresivo
38
de abstracción. Pero, más en concreto, podemos advertir que tal
idea de materia es el resultado de una limpia paulatina y sistemática: si se han rechazado todas las cualidades, la materia no viene a
ser otra que un cuerpo "indefinidamente extenso" que posee medidas. Cuanto vemos, oler.1os, tocamos, oímos y gustamos son cosas
' oscuras y confusas", aparentes en última instancia, pero "producto"
c.!e una "verdadera realidad" que yace, inalterable, por debajo de ellas:
la substa:::cia material. Tal substancia material no está, pues, sujeta a cambio ninguno. En Galileo, Des_cartes y Spinoza, el concepto
de materia fue obtenido gracias a que ellos despojaron a los datos
de la experiencia sensible de toda característica cualitativa: los sentidos fueron tenidos por fuentes dudosas de conocimientos. He mostrado en otro lugar lo que esta concepción del mundo debe al nuevo
orden de cosas generado por las incipientes relaciones capitalistas
de producción, en especial, por el régimen manufacturero. 39 Pero
cabe decir que esta imagen conceptual se encuentra en estrecha relación con lo que Lewis Mumford llama la etapa "paleotécnica" y
más directamente, con el período minero: "La mina, de hecho, no
es otra cosa que el modelo concreto del mundo conceptual construido por los físicos del siglo XVII", escribe este historiador, y con razón.•0 La materia, en el sentido cartesiano, equivale a una pura nada, estática además, o con simples movimientos mecánicos, incapaz
de transformación cualitativa.
0

Esta concepción de materia fue, como dijimos, duramente atacada por Locke; pero más acerbamente aún por Berkeley; y, desde
el materialismo, por Diderot. Aunque Berkeley haya postulado un
idealismo ·subjetivo extremo, al menos en la primera parte de sus
razonamientos, la verdad es que su crítica al materialismo y al concepto de substancia es de una gran riqueza.41 Y, en rigor, Hume y
Kant no hicieron más que desarrollar las mismas ideas de Berkeley.
Pero es conveniente hacer notar que la crítica enderezada por el maCATHEDRA [89]

'

�-

terialismo dialéctico, siguiendo en algunos aspectos a Hegel, contra
la teoría kantiana de la incognoscible "cosa en sí" (Ding an sich),
debe abarcar también la crítica de la materia como una substancia.
En el materialismo dialéctico, la materia ya no es concebida como
algo que permanezca inalterable, co:110 substrato de los cambios o
soporte incognoscible de cuanto existe. Por el contrario, la materia es concebida como proceso; por lo tanto, como lo opuesto a una
substanc~a, homogénea además. Ya no se trata de una cosa inalterada que soporta las apariencias cualitativas, sino que ella misma
es la esencia y su apariencia; el todo y la parte; lo relativamente
equilibrado y la lucha; la interioridad y la exterioridad: es el conjunto de lo que existe, lo mismo de lo cualitativo, que de lo cuantitativo, de lo universal lo mismo que de lo particular (conceptos que,
en última instancia, no son más que productos de la razón humana). Ya no se trata, pues, de una especie de idea platónica, la "substancia" material inalterada, homogénea, de la que todo sea copia,
apariencia, cualidad "oscura y confusa", producto "compuesto" de
inalterables "partes simples", sino del proceso material mismo, su~
jeto a cambios y transformaciones; por lo tanto: en continua alteración, variante por esencia (salvo en la medida en que está sujeta
1

a leyes).
En Humboldt hay, implícitamente, un concepto de materia que
se aseme:a al del materialismo dialéctico, y que viene de Diderot,
con la diferencia de que, en él, la dialéctica (que existe) pone el
acento en el equilibrio (la unidad de los contrarios) y no en el pro'
ceso (la lucha de los contrarios). Diderot y Humboldt, en rigor, son
los eslabones entre el materialismo mecánico y el materialismo dialéctico.
Para Humboldt es más importante destacar el equilibrio que
reina en la naturaleza, que el proceso ininterrumpido de transformación y lucha. "La unidad (coincidencia, identidad, igualdad de acción) de los contrarios es condicional, temporaria, transitoria, relativa. La lucha de los contrarios mutuamente excluyentes es absoluta, como son absolutos el desarrollo y el movim4ento", escribe Lenin.42 En Humboldt esta relación aparece invertida; no que el científico alemán niegue la lucha y la contradicción, sino que, tal vez
condicionado por su propia situación ambigua desde el punto de
vista político, insiste más en lo permanente, la ley, la conservación,

3.

La ciencia a f ¡
Humboldt. .nes del siglo XVIII. Las preocupaciones de
"Las investigaciones de 1
objetos que_ no abar~=nb~:!:i~~: están d!rigidas generalmen-

~~/ª~~:i

especies ~~u~:~t~:s1 exclusiv_amente, del ~:;~;~~:tte de su cienracterísticas que la~ ~~~t~stud10 de su estructura exte:7~~
nuevas
clases y en familias" 43 nguen y de las analogías ue ' e las ca-

:e

:m,::::::~~;t~; 1ot~ ª!';:;c~~~•:~~::i~g~ue Jum!~d~",:~.~~
0

cipios del XIX

s e algunas ciencias a fines d ~• ~no de los aspee.
'
e siglo XVIII y prin-

Por más que ahora la
la botánica o la
, . taxonomía no sea má
ble, en la se u zool~g1a, s1 bien una parte im
s que una parte de
Naturaleza je ~~a mitad del siglo XVIII des:º;18;te e imprescindilos ejempl~res z~~~e~, se dio importanci~ sum~ 1el Sis_t~ma de la,
nos pueril il
. óg1cos Y botánicos Hoy t
a clas1f1cación de
, usono y rígid p
·
es e afán pued
una comprensión
o. ero en su momen
. , e parecerraleza. En .
mucho más ordenada, coh
to ab~10 la puerta a
des aportaci~~~:• ~; .clasificación, la taxono::nt:s y nea de la natuestructuras distinf mstrumento científico. Bus~a una de las granmental que ho ivas en plantas Y animales
~•. por analogía, las
Y apenas podemos sosopechar ~:q~mó de. un esfuerzo
.
ara evitar el caos

!

•

CATHEDRA

[90]

CATHEDRA

[91,

r

�se intentó, ¡;,.es, u::r. ::;istematizac:é,: ce la n:1turaleza orgánica en su
totalidad. Este esfuerzo implicaba pasar de lo aparente y externo a
lo esencial e interior, hasta llegar a la clasificación de "grupos"
más
45
o menos afines analógicamente: clases, familias, especies. La clasificación artificial de Linneo fue arbitrar:a, pero no caprichosa, pues
se apoyaba en la idea de que existía una secuencia, ininterrumpida
e inalterada, ele organismos morfológ:camente dist: ntos, desde la
Creación hasta nuestros días. Las "esencias·• de cada "reino" estaban perfecta, rígiéamente establecidas por Dios. Y Linneo concebía
que cada grupo poseía una función y una estructura.
Por rígida que hoy pueda parecernos esta concepción, es conveniente advertir que, sin ella, no habría sido posible trans;tar a la
posterior concepción evolutiva. Sin la idea de una especie, no hubiera podido formularse la hipótesis de su evolución: hubiéramos permanecido aún en la etapa del conocimiento individual o particular,
sin elevarnos a la categoría mús general de la especie. A pesar de
todo, "La concepción teleológica de la vida, la noción de una integridad funcional inalterable del organismo, y la idea de asignar varios
grados de importancia a las diferentes funciones orgánicas, fueron
los principios gracias a los cuales se pensó que la historia natural
podría adquirir su propia racionalidad y validez, y por consiguiente
46
entrar en el sagrado dominio de la ciencia newtoniana" .
Por lo tanto, en la clasificación botánica y zoológica no se intenté- anotar, tan sdo, las afinidades entre seres distintos, sino disponer de una idea (función, teleología) en la que estas diferencias y
semeJanzas se integraran. Cuvier estableció reglas anatómicas que
permitieron una clasificación más completa que la intentada por Linneo. Estas reglas expresaban la necesidad de usar una correlación
entre las partes, que destacaba la integridad funcional del organismo; por ende, la subordinación de unos órganos, o conjuntos de órganos, a otros, que aparecían como los más importantes en la economía animal: "El sistema nervioso, los órganos de locomoción y los
de la nutrición ocupaban una escala de importancia decreciente y,
de acuerdo con esta escala, Cuvier intentó erigir sus principios teó47
ricos en un sistema jerárquico de clasificación zoológica".
Reflexiónese, pues, en que de la anatomía y la botánica descrip·
tiva se hubo de pasar a los sistemas clasificatorios generales para,
CATHEDRA

[92]

inmediatamente de ahí, avanzar a 1
radas. Posteriormente Y este f a anatonua y la zoologia co:npaffon y Cuvier que en
b l;s uerzo es~á presente lo mismo en Bu(vegetales y animales). um o t, se transitó al análisis de los fósiles

H

De aquí, por la vía de la anat '
y el estudio profundo de la eol ~m1a comparaaa, la paleontología
ción de las especies no hab ' g áog1a, a la formulación de la evolu'
ia m s que un pa
p 1
mos decir que la labor de Humboldt f . .
so. or o tanto, podecía perfectamente lóoica
. . acihtó, en una línea de sccuen1a actividad de Lama . k C .
º
,
pensadores que a su vez f
re , uv1er y Lyell
de Darwin. Va~os a tr;ta~e~~n e1 antecedente i?mediato de la obr;
yor detenimiento.
moSt rar eSt as afirmaciones con maPese a la animadversión
,
.
boldt a colaborar en st1 re . qtueHpor él sentia, Sch1ller invitó a Humvis a orem co
- .
pudiéramos expresarnos así d
.' _mo umco representante, si
1
de aceptación, el joven Hum'bo~t as c1enc1as natu:ales. En su carta
enumeró sus principales preocu ' ~ue ap~na~ ~ema veinticinco años,
lar que las ciencias, inclu end:~:10nes c!ent1f1cas: después de señapro;:,onían sólo problemas yde l . ·t·bot~mca, hasta ese momento se
·
c as1 1cac1ón· después d
e~an superiores Aristóteles y Plinio el . '.
_e sostener que
vistas (Registratoren) de la t l
V1eJo a los miserables archiencontrar algo más elevado·n\~r::za, ~umboldt escribe que hay que
blema de si hubo o no un . f
moma general de la forma, el proa orma veget l · ·
en miles de gradaciones la d. t 'b . a ongmal que se manifiesta
perficie de la tierra las' d'v is n ~c1ón de estas formas por la suque el mundo vege;al pro~ ersas impresiones de alegría y tristeza
masa pétrea muerta inerte u_ce len_ el hombre, el contraste entre la
le
'
' me us1ve entre los tro
d
s que parecen inorgánicos
neos e los árbo1
cierto modo delicadamente
::into vegetal vivo, que recubre en
y la geografía de las plantas o lq eto .con carne suave; la historia
general de las hierbas por la 's a f~x~?s1ción histórica de la difusión
ést d I
uper 1c1e de la Tierra
t
a, e a historia universal; la bús ued
, par _e no tratada,
gua en sus monumentos fune . q a de la vegetación más antietc.); la condición gradualme:t:n~s ~los fósiles, la hulla, la turba,
las plantas, de las sociales Y las ;~;tabl~ del suelo; caracteres de
plantas han seguido a det
. d
adas, mapas acerca de cuáles
a · l
ermma os pueblos· h · t ·
gncu tura; comparación de 1
l
' is ona general de la
domésticos; origen de unas Y:~r~tntas cultivadas con los animales
. . . todo esto me parecen objetos

'ei :s

CATHEDRA (93]

r

�48

dignos C:e reflexión y que apenas han sido abordados".
Algunos de estos propósitos los cumplirá Humboldt en el primero de los libros escritos inmediatamente después de su regreso
a Europa: Essai !.t!r la Géographie des plantes. Otros los cumplirá a
lo largo de toda su labor científica. Aquí, cabe destacar que Humboldt intentaba una historia de las plantas, es decir, que no se conformaba ya con la mera clasificación de las mismas, sino que pretendía ver las especies botfrnicas en su desarrollo histórico, temporal
y espacialmente consideradas. Su Geografia de las plantas es, al propio tiempo, una historización de las mismas, que va desde las fósiles
hasta las actuales. "Para decidir acerca del gran problema de la migración de los vegetales, la geografía de las plantas desciende al interior del planeta y consulta ahí los antiguos monumentos que la naturaleza ha dejado en las petrificaciones, en los bosques fósiles y las
capas de carbones minerales que constituyen la tumba de la primitiva
vegetación c!el globo. Descubre los frutos petrificados de las Indias,
las palmeras, los helechos arborescentes, las escitamíneas y el bambú de los trópicos sepultados en las tierras heladas del Norte; considera si tales productos equinocciales, lo mismo que los huesos de
elefantes, tapires, cocodrilos y didelfos, recientemente encontrados
en Europa, han podido ser transportados a las zonas templadas por
la fuerza de las corrientes en un mundo inundado por las aguas, o si
estas mismas regiones produjeron antiguamente palmeras y tapires,
cocodrilos y bambús. Uno se inclina hacia esta última opinión, cuando se consideran las circunstancias locales que acompañan a estas
petrificaciones de las Indias" .4

\

9

Como puede advertirse con claridad, Humboldt pasa de la distribución geográfica de las plantas a la consideración histórica de las
mismas. Y este enfoque fue el directo antecedente que permitió re·
flexionar acerca de la distribución geográfica de las especies y de la
ley que preside su evolución.
En el mismo sentido cabe hablar de los estudios geológicos de
Humboldt, que prepararon la posterior sistematización evolutiva de
Charles Lyell. Pero, como ha sido señalado desde hace tiempo por
los investigadores de la historia de la geología, Humboldt fue el pri·
mero en establecer que la misma secuencia de capas sedimentarias
5
se daba tanto en el viejo como en el nuevo mundo. º Pero esto no
CATHEDRA

fue escrito por Humboldt or .
de 1805, en su Gé
_P pnmera ocasión en 182
.
tesis de que exist' ograph1e des plantes, el barón I 3, smo que, desficie del planeta I~ no sólo una identidad de ro a emán sostuvo la

~~~:';,~1~
tan sim

oIsupe;p: i~i¿~~~•.;: ;~ ~:~má/: i:~.t~: :~~i~~~:
~:~.,
0

a naturaleza actúa en toda ' a armoma, a su juicio, proples como universales".s1
s partes de acuerdo con leyes
0

Así, Humboldt será .
rnaciones geoló .
quien proporcione a Cuv· .
miento de la pafcas que permitirá al científic f1e1 el cuadro de foreontología.52
rancés el estableci-

°

. Por ello, al surg1·r "1a geo1og· ·
ia vmo a demostrar
.
t ian estratos sucesiv
rraban en ellos c os y superpuestos, sino que d que no sólo eX1s-

~tr;:~º;;;:~i ?1:: ~~n:: ~1:::•:~~'y~\:n'i;a~=•:~::P:;:i::;

conjunto sino ta qu~ reconocer la evidencia· no se conocían. No hutenían s~ h:sto .mb1én las plantas y los ani~al sólo la tierra en su
abrió paso ~uy na, desarrollada en el tiempo" s~s :ue en ella vivían
te legítima su a~:':º.; poco. Si bien para Humboldt ero esta idea se
ligioso imp11·c b 1s1 n, en personas corno C .
era perfectamen'
a a una e .
uv1er de 1
cristiana que se ex
, nrr.4enda demasiado severa' d c ~ro corte re16 la tesis del ca~ma _en el Génesis. Por tal mof e la id~a hebreotierra, que de a
trof1smo o de las revoluc·
ivo, Cuv1er formu'
cuerdo c E
10nes pe 'ód'
ro reaccionaria de hech on ngels, era revolucionaria dn icas de la
se admitía toda u
.º• pues "en vez de una
e nombre, pedo el milagro e na! sene de reiterados actos d gran ~reación divina
n pa anca esencial de la t
e creación, convirtienHumboldt d"•
.
na uraleza".54
·t
' IJ1rnos ' mfl uye en Darwin L
d1 erentes· pr·
naturalist~ in~~:r;, al tra~és de la imitaclón ::nasc~ de tres maneras
Hurr.boldt•Ss se
rnprend1ó de los viajes y au
ciente que el gran
después s~ pre!~1~!º•- gracias a que resolvió o ;¡~e~ ~tilo literario de
tercero, merced a I r!an a Darwin durante su vi ~ e problemas que
Herschell a t
a mfluencia indirecta q
a1e en el "Beagle"·S&amp;
, u ores q ue Darwin tomó
ue se ma m·t·iesta en Lyell •
Pero ob •
como modelos.s1
Y
qu
'
v1arnente, no fue H
e establecieron las c
. umboldt, sino L ell
.
radas, de la evolució oncepc1ones científicas si!éf Y Darwm, los
en geología y en botá~.
reamente elaboholdt permaneció en n,
el umbral de las .
rea Y zoología Hum
mismas. De nueva cuenta,
·
po--

[94]
CATHEDRA

[95]

r

11

�demos C:ecir que l:i concepción humboldtiana, en este terreno, fue el
e:,labln entre la concepción mecánica y la concepción evolucionista
de la naturaleza.
Así, específicamente en este terreno, parece que la contribución
más importante de Humboldt ha de localizarse en su método de comparaciones universales. No sólo en el campo de la anatomía y la
botánica hizo Humboldt comparaciones entre diferentes especies del
vie;o y e. nuevo continentes; no sólo destruyó los mitos que hasta
científicos como Buffon propalaban acerca del continente americano;
sino que, además, contribuyó decisivamente a hacer añicos la concepción estática de la naturaleza mediante el establecimiento de un
método comparativo general, por el que hizo aportaciones concretas,
incluso, de swna importancia. "La ciencia humboldtiana dio origen
a una herramienta característica -escribe Walter F. Cannon-. Cor:i.o Humboldt dijo: 'Las ob~ervaciones no son realmente interesantes, excepto cuando podemos disponer de sus resultados de manera
que nos conduzcan a ideas generales'. Registrar las observaciones
en tablas numéricas como a menudo lo hizo Humboldt, no fue siempre la mejor forma. Los datos geográficamente distribuidos se pueden disponer mejor en un mapa. Pero no cualquier clase ce mapa.
Humboldt lo hacía en lo que yo llamo el 'iso-mapa', o sea, un mapa que muestra las líneas de igualdad de cierta información: isotermas, isóteras, isobáricas, isodinámicas, isógonas o iso cualquier co-

t

se había elevado
actividad fue vist; una autosuficiencia dogmáf
como una anticuada reco il ic~, que este tipo de
Humboldt e
.
p ación de datos".ªº
nente le hemos rendid
s un científico de t alla universal E
~u~o de admiración p o, a lo largo de ciento cin~u n nu~stro contif1c1al Y nacionali t . ero es hora de que pas
enta anos, un tridor" de cada uni ~eque limita a Humboldt a :;os del e~amen super"co~ombiano", otro m~~e.~tros países (un Humb~l~~ ~;rc1a_l "c!escubritud10 y comprensión cabaieruano", uno más "venezo~ex1,&lt;;-1no", otro
cos del siglo XIX.
es, como uno de los más grandes
ano ); acientífisu es-

sa que se prefiera" .53
Así, Humboldt desarrolló la climatología y el magnetismo terrestre, poniendo en rr:archa un amplio plan de cooperación científi-

\

ca internacional.59
Quizá el juicio en donde quede valorado, hasta donde conozco,
mejor que en ningún otro, el mérito de Humboldt, sea en éste, del
propio Cannon: "el aspecto más nuevo e importante en la ciencia
europea de la primera mitad del siglo XIX fue la ciencia humboldtiana: el estudio de los fenómenos reales, amplios pero relacionados entre sí, a fin de encontrar una ley analítica y una causa dinámica.
Comparado con esto, el estudio c!e la naturaleza en el laboratorio, o
el per:eccionamiento de ecuaciones diferenciales era anticuado, era
una ciencia simple que tenía que ver con variables sencillas. . . No
es sino hacia fines del Siglo XIX, después de que la física moderna
CATHEDRA

[96]

'

CATHEDR.-!

[97]

�JO.

NOTAS

11·

12.

•"DllcUIO" de AleJandro de Humboldt a la Academia Imperial de ctenclu, de 8aA Pe•
'&amp;elburso, en la Seal61l Bltraordln.arla. de 11/29 de noviembre de la::19. Bl:l
..,_ laéilte adeaUtlc•• e&amp; llt&amp;éralre de A. Humboldt, recocida Y publlc&amp;da por K. de
la RoQuet.te, L. Guérln e&amp; cte. Btlteun. Parls, 1869, tomo I, p. 28?.

1.

Ce-·

13.

erP■-•• en ·~tal. loe .lforl,moe

LXXXI de la primera parte, Y IV,
Ademú, cabe recordar que la utopla que descrlbe en la N. .,.. Aüia•
Ud&amp; e&amp; el mis cl&amp;ro eJemplo de lo que pensaba acerca de una nueva IOCtedad buadl
en el dominio racional, técnlco y clentutco, :te la natur11leza. Por lo que toca a Delcartes, Téale 11u DL•t••ra de la méthode, Edición de •Adam y Tannen, J. Vrln, Parta,
llM-116?. VOL lV, pp. &amp;1-82.

.-..

En laa Memoria• de Benvenuto cemnt puede verst con claridad cómo la arUJleria, que
el orfebre ltal!ano practicaba, dependla en mucb) del lnsenlo, el vlrtuo.lsmo y la ba·

I"

••

Besún Wemcr Jae11er, la biatorla de la flloaofla 1rle1a constituye "el proceao de procreslva raclonalllaclón de 111 concepcl6n rellclosa del mundo tmpllcita ezi lo. mitoa"
(Paldela, trad. Joaquin Xirau y wescealao Roces, Pondo de Cultura Económica, )(jo

e.

slcO,

un,

D, 151&gt;.

a

'l.

Qulú ae deba a Sócratea la utllllad611, DOt" primera TN, de la conceptuae16cl de
modo slstemitlco en lucha conatante contra l&lt;'s aoflltaa.

l.

Galileo. D ...datere, 8;
ed. nu., tomo VI, p. 332. Citado por Juan Dltrld OU•
c1a Blcc&amp;, Blaterla fD"6tlea 4e la et••· tJNAl(, )(6xleo, 1H3, 1), 50, Dota &amp;. al
Teetetes de Pla141D. Protisoras eoaUene la Sncenldumbre del conoc1m1ellto aenalble: la
mlama asna puede parecemoa fria o caliente. La 1Dnnci6D del tenn6metro, inatrumeD•
to que cuantlftca loa ,radoa de c,Jor, rMUelYe ate proolema de •'oacurldad" y "-111·

º"re,

a16D".
t.

oallleo afirma: "No me creo obllaado a admitir que (la materia) aea blanca o rola.
amar,a u dulce, aonora o muda, que huele bien o mal . . . Loa aaborei,. olor11, ,olore1,
etc., respecto al suleto no 10n mis que nombres" (O,ra, eeatletaa, tomo IV, pp. 333•
33'; citado DOr D1nnlk, Jllaterla de la tu-fía, tomo I, Gr!Jalbo, Mblco, lNO, D, 31tl,
Delc&amp;rtel, a au Tes, aeftala que no puede dlscerulr al el trio y el calor, "tdeu tul
poco claru .,. d11Untaa", "cualldadea reales" o no; puea no aabe •'ai el trio ea
solaJDente Ull&amp; prlnd61l del calor o el calor una pr1nc'6n del trio (11.Hltatl•••• AdlD•
· Tanner1, tomo :a. p. 34).

CATHEDRA

[98)

teeledad •

1 . Sobre los cuatro "elementoia"
fntla¡, especJaJm•...
• ver Aristóteles Física
-.-e cap. I.
'
• Y A. Koné, Da monde clot A l'lllll
t'ers
17. Véase De
te
scar s. Le monde •• Tralté de la I lé
lllD re, Adam-Tanne
loe !&gt;rimeros e&amp;Dftuloa En el ca
P. m, Descartea deJa
ry, :n, Oll)eclaJinente
-.enaeJélt ..
molaleate.
establecido el 1&gt;rlnclplo de la

1950-1952.

bllldad peraonalea. Todavla Tartaalla SUPOnia que el proyectil ae,uia una linea prtmuo
recta y despues curva; fue Galileo el primero en describir tal trayectoria como parabólica ( véase Dliloco aeerca de des nuevas cle11tlas, tr.Mi, JOEé Romin Vlllasante, Edl·
tor1al Losada. Buenos Aires, 1945, Jornada Secunda PP. 186 y ss).

~~e::~•

Y

ª

4, Al rewecto, puede nrae la carta de Leonardo a Ll.dorlco Blorza, Duque de )(llán, cuando
Je ofrece sua servicios; Leonardo se presenta como un lnlenlero mllltar, caDU de hacer
puentee, zan¡aa y miquinas que fHclllten el sitio de una plaza (Códlee Atlintlco, follo
391 v). Hasta Galllec y Descartes fueron ln$enleros militares. Consfiltese Aldo M!lell,
l'anorama cenera! de 11.lstorla de la Ciencia, tomo, IV y V, &amp;pasa-Calpe, Buenos Aires.

5,

Todos estos conceptos son
cartesianos, como
Sobre toda
es obvio.
esta Problemáttc
de Deaeartes a Marx 81
a, PUede consultarse mi libro
"El 11n1UJ.sts o dlvls;ón"clo XXI Editores, México 1969 e Producción, ciencia

a ml.s de la lectura directa

u~ ...
Bacon, Nena
de la H111Dda.

newtenJennu Galllmard.
Véa••
Pan,, 1._,
"'"• P. 13.
= Wllllam Harve:v D 1
co 19..
• e movbnlento d
• ""· en es1&gt;eellll ...
ftltuJo
el
coruón
t
.....,
IX, PP. 159 Y u. • rad. J. J . IzquJerdo, O'NAM. l(hf.

~::\r1::/~:::~n:~!;~;b~: :: : : ; : :
:::::.c~!b;ªP;er:• :Pa:n,~o db~
~ Y sobre loe aspectos medJevai°temDoranea, Editorial Cien.
la pensée médlévale dans la ~ Harvey Y Descart.es. Etlenne ;l~s de la "virtud PUlsf!lca",
1'. Vé
.
ormatlon da sy,téme cartésien on, Etudes aur le role de
ase el excelente eatudto de Al
' J. Vr!n, Paria, 1951.
Un!versltatres de France Pa Isexandre Koyré, Du mondo
.alcas, el mundo "subtua'ar" r • . 1962., Dasslm. Sobre estt: ; l'IID.lvera inlhú, Presses
Pllnto, Bhtorla u.atura! ( en Y ,os e.lelos "Incorruptibles"
s ln~n entre las dos fl15 8
especial, Libro sesundo) v 'nanvétease CArlslk;te1es, Del efelo1
·
obre la tierra
' •
• onvlvlo.
l
como el "centro" del unJ
os autores citados en la nota
verso, es e
en especial cap vn
anterior m1 •-L
onvenlente consuJtar
·
a11a tad
'
.....,aJo PrOd u.
•
mi.a de
cerrado al
•
r oe a Y b, "El nuevo
ucc..,n, elenela ., aoele.. -~
unlverso
infinito".
mundo"
y
..
8
El espacio. Del .._
mundo

:a. 1.tamamos dúlca a tal ciencia rtcutendo e; erl\A&gt;rlo Impuesto por Alexandre Jtoyré, en
na St.._ llllll~. dude 1936. Ver la redente edición de Rermann, Pv11, lNt. pp.
3,

Aleundre EoYré, Etadea

la-• .

No podemos entrar f.ll
turaleza", de Lefbnü, ~ ; ' , .estoa Probl11111as. Co11vlene ver ••
Newton, los 'EtHea
&amp;aUI ludaaeata1a Loaad
Nuevo alatema de la
111. QuJá
aewtealeaiaet, cltadoe en la n~t11 10. a, Ba111os Airea, 1941, .,.
11.

ao:

quJen POr 1&gt;rlmera ,.811 d
·
en GPoelclón a Descarte, Bate !Jo que el unlverso era Infinito t
llamab11 al mundo "lnd;flllldo".
el CODcei,to de lnftllitolle~ J
Hmu.,. llore,
._ ,
·
ore le P&amp;recla etto 1lll
•
os, 111lentraa tue
'Delde Que exlate una bloJo,¡
nno lllbtertato.
dilema que es Para ella
como clellC!a, Ja fHOSOfla bur,u
loe medios intelectualea d:luble: o bien lnt,,nta recolver ~ ae tllCUentra ante llll
de la mecl.nfc
JIODS&amp;mlento metatútco
P•oblemu b1oldclcoa
de la Tida; o bien lnten: con lo que entra en contracu~-!_ dectr, lnteata reduc.lrloa a
to COIIUDt'"·'
que reblse..lacaptar mentalmente loe DUeTO.- fen¡ómcon los hechOII CIJ&gt;eclflco,
corla de la teleoloefa .,.
mec,~ca, con lo que troi&gt;11111 • eao. mediante un •D&amp;raverstsn ldeallata Este
SUCumbe I todaa · 1aa cor.tradlccJ ~ CClll Ja ..._
úce. Pnl.....,;_
:
aesundo e111111no 1111 e1 que IntentaGIies de eaa -•_,_ • au
...,,..en..
a tln
-.o,..
1"5, P. 29.) LutA
a estétlea marmta, trad
recorrer Jtant" &lt;Oeors
de lunr,
•lude, como ea obTlo, a la ~c!:inauel Sllorlatin, Or!Jalbo, M6xt'::,·

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de la fa~
· IIIDboldl pudo escapar
n slsuleron Lelbllls B ff
•
&amp;da, Bueno,
V
a la dicotomia.
• u on, Ooethe y •un Cu
21•

éase Letbnü

.,,..

•

elatetna d e la naturaleza", ~n
~
Trata•••· fnd ameatales, ep. elt.,
22.."LeB,f .
.
,· '
ve de D'Aleznbert"
. -~ . París, 111M
' en OE■nes •llll•se,lüa■-, edlélón de Paui
• l&gt;D. 2"-300.
1
Veml6re, OarD. "• •3 •·.
_

'

..ueyo

CATHEDRA (99]

11

�2:1.

Alexander Gode-von Aesch, El reaaatlcllJII• alemi• y la■ cleacla1 aat•nlH, trad. Die
Tereaa ll. de Bruscer, Egpaaa-Calpe, Buenos Aires, 1947. pp. 25, 21 J :11.

3'.

Bllmboldt. C..m••· Eaaal D'ue •eeerti,tl•• i,hral•ae d• mea•e. ''llltrodueci6n", trad.
de H. Pan y Ch. oaw1kl, L. ouérln J:dlteur, I'arfs, 1866-1117, tomo I, pp. 1-77.

lT, Deecartee, Dlleoura de la méthode, ed. cit., cap. IV.

•· "Muchos afios después de la pub11cacl6n de los Penaées pbllo1011bl••ts, Dlderot, enardecido por el bito que esta obra babi&amp; tenido entre los mcJores e1pfrltU1, )01 'Wlicoa jaecea que él reconocla, la continuó con una obra que cuardaba prudentemente en 111
cartera, ., que hubiera Infaliblemente comprom~tld&lt;' su reposo, su libertad, e Incluso 111
vida. el, en estoa tiempos warcaaos en nueetn historia con tantu atrocidades mtnls&amp;erialea, la hubiera entrecado a la lml&gt;reslón"' , Nal1eon, al pubUcu el kcaell i,lall••
de Dlderot, en 1798, con el titulo de Per.séea sar la relkl••&gt; .

Jobn Locke, Ali Enay on Human Understandlntr
slilteee también Jamta Olbson Lecke'a Tia
• ~n especial Llbro II, cap. XJ:m. ConCambrldce Untnrstty Pr
'
ffl'J' ef Knewled,e aad Ita Biderleal Kelatlena,
esa, l988, en especial el cap. v.

39.

Vtase Dll traba¡o mencionado en la nota 12.

40.

Lewls ){umford, Téealca ., clYlllaach rad
Jladrld, 1972.
' t
. cario■ llarla Roles, Allan&amp;a Universidad,

'1. Véaae Oeorce Berkeley, A Treatlle •• tbe Prlaeiple1 •f Human lülewledse.

..,1•••

21.

31.

ü. V. I. Lenln, Cuderaoa fllo,¡óflcH, Edlclone~ Esl'!ldlo, Buenos Aires, 1963, P. 352.

Véase Qeorc Lukics, El J.n• Beael y loa i,rebl~111•1 de la aoeledu eaplhl11ta, Trad.
llanuel Sacrl11tin, Grljalbo, U:blco. 1963. A propó~lto de ooethe, véanse las opiniones
de Kan J Eu1els Sebre la literatura y el arle !Editora Polltlca, La Habana, 1915,

G. Humboldt, Geecrai,ll.ie tes plantea .. . • ed. cit., P. l l.

•4.

Para una hlatorla de este ea(ueno de sus
I, "Lea procrea dans la connatuan
!ocres, limitaciones Y rracuoe, ,éaae el libro
eea •• la ,te . . ·• ,.. citado.
ce et la claalfl~atlon deii étres vlvants", de Lea aelea•

pp. 193 Y 111.).
27.

.-,

Carloa Darwln, El orlsea de las oi,eelet, trad. ALtonio de Zulueta, revisado por Juan
Comas, UNAM, lléxlco, 1959, tomo I , pp. 270. 271.

45.

Para relerccla.s de cu,ler, '1 sus anteeeden
leman, Geer,ea Cnter, Zeele,t.9' A
tea, especialmente Llnneo, véale Wl.lllam Co,ard UntveraltJ Pre11 1964· ad 'á d 8tady In the Hlator, of Evol•tl•a Tlaeo17, Bar
Nlalar que el Dr. ~ranci- e;er:~ excelente libro de EmllJ Ou1énot, oP. cit.
Plantas 'I anlm.alea en •u lllaaerla ut.:1 :roto-médico de Felipe II, al claeUlcar lu
ba.stoe deecle el punto de ,tata taxonómlco·e N•na E1pa6a, utlltxa criterio■ demulado
caracterea fntemoa ea clases
famll1u,
~ lae plantas no estin uruPadas por aus
O
1 1
pllalma división que no afiad~ nada
I
animales se ordenan conforme a esta amJ. repWea: 4 lnsectos · 5 •-•- l a a corriente en la epoc.i): 1. cuadrúJ&gt;edoe; t.l aves·
·
• · ...,,,a es acuittco■ &lt;Fr 1
•
•
tomos II 'I m, Zdtclón de la Universidad N 1 1 anc aco HemAndes, o•na eeai,letas.
1990).
ac 0111 Autt)noma de México, México, 195&amp; .,

:11.

Ver Buffon, "Hiatolre et théorle de la terre" , en Cor. ., Gélléral b i,llJl-••• fraaeallf'
tomo XLI, I , Presaee Unlnrsltalres de France, Parla, 1954, pp. 45 sa.: Dlderot •'Le rf•
n .. ", "Prlnc1pea pbl!010ph1ques 1ur la matlére e~ le ,nouvement", en OBurea i,1111pllJ••"• ei,, elt, 1 Juan Lamarck, FU010fía sooWslea, F. sempere Valencia. •· f. Para
un panorama cenera! -, exacto de estos problemt.s, Emlle Guyénot, Lea ntt•cet •e la 'fle
HX XVDe d XVIIIe 1lécle1, Albln Mlchel, Parla, 1957. Cabe aclarar que Buffon • mil
"tranaformlsta que evolucionista en &amp;e11tldo estrlc•.o. En tanto c¡ue parte de una tella
de Leibniz ( la de laa mónadas vlvlentea), B'uffon sup0ne que los orcantsmos ya 11tin
preformados y que simplemente we deaarrollan: la o!poea conoce la lucha entre "animal·
cultata1" '1 "ovtatas" \ver Ou1éaot a tite reapecto).

29.

Thomaa S. Kuhn, La eatr•ct1ra de IH renlucleats eleatifloaa, trad. Acust!n Contln, P.
c . E,, México, 1871, p. 1971, p. 26{. Aesch, ••· cit .. pp, 223 '1 .u.

JO.

Charlea lllncuet, Alua..re b Ba•lteldt, bl1\,nlta et cée,rapbe de l'Aaérl••e ee,as.
••I• (1799-1804), Mupero, P11rla, 1969, pp. 71-72 -, 88-89.

U . Citada por Hanno Beck, Aleirader

Citado por Otto Schnclder, en 1u "Introducciónº' a "OeéaH, atmósfera ., ceo■a,aeti­
(capltuloe 1tlecclonados del C-oa), Blpua-Calpe Buenoe Alrll, 1949, p. 5. Sobre 1u
relaciones entre Humboldt y Goethe, ver Ch. Mlnsuet, ep. eJ.t,, cap. I , 1. 1: A pro,6
alto de lu relaciones entre Humboldt ., Herder he hecho alcunos comentartoa en "Lu
ap0rtaclone&amp; de Humboldt a la antropolocla ,neldcana", próloco al libro de Humboldt.
Vlataa de la1 eerdWeru J meaa111t11&amp;e1 de lN i,•elllN bullseua h Amértea, secreta•
ria d• Hacienda y crédito Público, Kblco, 1974.

41.

Humboldt, Gée,raplaie

IO.

!

...

31,

cai,;

41. Coleman, ei,, ell. p, 23 _

•?.

Colemaa, ei,, el&amp;,, pp, 104_186_
1971, P. 77,

33. También Dtderot 11111ba eate callflcatlvo con la ailtma carca de deapreclo-.
3,. El mito puede .er consultado en su, detalle■ en Oode-voo ·Aesch, ••· elt,, pp. 313 , 111.

11. Blllllbcldt. Géesroble
31.

Veraaebe lller •1e serebte Jl•akd . . . Jfeneafucr, Berlln, 1791.

•ea

E11al a■r la Qeecruhle
11la■le■1 aeee■i,asné de H Talllea• i,ll71hlae •e• résl••• éUlaulalea, Lenault, Schoell et Cle., Parla, 1805, pp. 42-U-. Un fracmeato de eat• en •
ea-,o fue traducido por mi y publicado en el número monocráflco 11ue la &amp;evlo1ta .. la
lJalnraldad •• llédee cledlcó al Hblo alemán (Vol. XXVl, núm. 3, no'1embr1 de ltTll.

CATHEDRA

[100]

U.

i,la•tes . • . , (ed. cit., PP. 22-23.

prlnclJlloa del alelo XIX, "no se aabla 11 en trda
ncontrar una sola J ml&amp;a1&amp; calidad de rocas
la superficie del planeta se podla
con laa mlamaa ca.paa sedimentarias Pile d • '1 si éstt.s se preaentarlan de acuerdo
boldt obtuvo esta Idea de la eatruct~ra
urante su estancia en América que Humlld11ulslc'6a, Humboldt eecrlblíó IM&gt;I' 1""3 ceo!lóclca de América del SUr. A partir de tal
•
1v
et roelaea daaa lee •eu llémla e
lié trabaJo titulado EetaJ lffPNtlHe
le
la eetructura de la cortesa terrestre n ~é ::-· En esta obra, Humboldt demueetra que
111.ada, poco más o 11\Qoa, POr rocaa de 1/me;' en lo■ dos hembfertoa 'I que estl. forlaa llllamu capu udlmentarlas" (D L Ch l!Dla calidad que, en au conJunto, form111
l:atwlekluc der seoleslselaea -•- .
erbakov, Al. na B••Nldt'1 a.tle W _._
de ,.___
"'""•ebaft, trab,Jo pres tad
-•
~rafia, en PotSdam el 8 de
d
er, o a la Sociedad Ale-•"•
•
mayo e 1959).
-

~••&amp; •

3:1. Bn mi ensuo citado en la nota anterior me OCUPO de los problemt.a referentes a la ceacePCtl!n que del paisaje tenla Humboldt.

35.

•ea

na Bum,eldt, trad. Carlos Oerhard, FCE, lléxtco,

-

•ea

plante~ .. • ed, cit., D. 132.

Oeorsn CUTler, Dl~e•ar1 Hr lea roelatJo■1 de 1
Veu" Lecrand, Amaterdam,
ª Hrfaee •• • 1•H, H. Cousln, Parla 'I
octava edlcl.611, 1840.

13· l'edertco Encela, BI
• , P. ,.
alttllea llt la 11ataraleira, trad.
1
1

wence!lt.o

Roces, Grlja!bo, Méxlro,

CATEDRA

[101]

r

�/·

6i.

lbl4., pp. 9-10.

5$.

'El sucesor de Huroooldt en Inclaterra fue precl2amente el Joven que cilJo que estaba lnaPlrado en la Perseaal Nar.raUn de Humbcldt; el que enffló hacia SUdamfrlc&amp; J
cubrió la parte del contlnen~ que Humboldt babia omitido; el que l)Ubllctlo, lmitando a
Humboldt, au propia narra.c!ón per.sonal, 1 el que trató de producir una teorla diDimlca de extensión continental, respecto a las mont~fiaa y los estratos de Sudamúlca. Mereflero,, por supuesto, al Joven Charles Darwln". dice Walter F. cannon en su ensayo
Buibellli ar Bacon1anlsmf &amp; Detense •f &amp;mrrlun Science In the Flnt Balf ef ~
197h Century, Ponencia presentada al Departament of th, Hlstory of Sclence, en acoato
de 1969. lLa traducción de este ensuo ha siclo hecha por Jaime A. Shelle1 Y Jaime
Laba.stlda. 1 publicada en el número especlal de la Revl.ta de la Universidad de México que se menclona en la nota 36.) Frank N. Ecerton, por su parte, en UD exce.
lente trabaJo, "Humboldt, Darwln and PopulaUon" (Journal of the Bll&amp;or1 ot Blolon,
Vol. 3, Núm. 3, Qtofio de lfl'IO, Harvard), ha nstreado, con paciencia suma. las veces que Darwtn se refiere a Humboldt y la manera como lo hace.

56, E¡erton. en el trabalo mencionado en la nota anterior Eeñal11 que el concepto de poblaclm, tanto humana como animal, que Humboldt maneJó, abrió laa puertas a la
comprensión de Importantes problemas, por parte de Darwln. Ecerton muestra que,
mientras en el concepto de población humana, Darwln se limitó a secuir los pasos d~
Humboldt, en el c.&gt;ncepto de población animal enriqueció la visión que se tenla acer~
ca de la dlstrlbuclon 11eo11rMlca. espacial 1 teml)Oral, de las especles. ••una parte lm•
p0rtante de lo que Darwln aalmUó de Humboldt fue el uso del análisis de la J&gt;Obla·
ctm como UD Instrumento para c,·a1uar el estado de la~ sociedades 1 de las venta.tas
1 dlflcwlades que estas BOClcdadea pueden esperar del medio en que viven" (Op, elL,
p. 358). PUe Hwnboldt tambtin, al decir de Ererton, 111 que 1nn~ a DuwlD para
que emprendiera la lectun, de Maltb111: de aqui extraJo la teorla de la "lucha POr la
vida". previamente condlclonado por las i.18 bumbOldt;anas de la poblac* en CCICI.·

fllcio oon 1111 medio.

57, V6anae loa trabajos de Cannon

y E11erton, a eale respecto.

N. Walter P. Cannon, ••· elt,, p. 13 (ED paevi.ta •• la tllllverstdaa, p. 28),
69. A Humboldt ae deben loa conceptois de tsotermaa, isodlnimlcu. bocllnlcaa e 1161cm&amp;1, lo
mlsmo que

UD

!Diento de correlacllm clobal de todoe eatos datos ceoflal~ respedo

a la estructura y la c!lnámtca de la tierra \ V&amp;ae ll&amp;IUlel ltaldonado-ltoe:deU. "llllal•
boldt 7 las clenclu de la tierra", uuria u Gea1ratfa, l'ac. de l"llolofla 1 Letru. Allo
ll, Mblco 1989, p. 2'1 1 u.). OraclU a ,u empello p0r establecer estaca- meweollctcaa en todo el mundo, a BumbOldt &amp;e debe la cllmatol011la. Humboldt llltaba
elDl&gt;tflado en hacer observaciones aobre el mM11ellllno terrestre (Vfan&amp;e, en la o.nwJ18Ddance lnédlte rtc0pllada p0r De la RoQuette, que mencionamos en la nota 1, 11
Discurso de Humboldt ante la Academia Imper1al de C1enclaa, en San Pétenbur10. 1 la
carta, que env.S al Duque de susaex, Presidente de la son! Soclet1, de Londres, pro•
ponlindole el establecimiento de tales eataclont! tn todo, loa confines del Re!Do Unido:
1
De la Roquette, ep. cit., p, ~38).
·

eo. w.

F. Cannon, 011. ett., pp: 1'•15: En aeYlsta ele la Unlfthlda4, p. 29),

11

l.

'•

CATEDRA

(102]

\

•

l

�LA 01\'TOLOGIA DE JOSE GAOS
FERNANDO SALMERÓN

Primera Parte de De la filosofía
1

Jt

"..

Estas notas se ocupan de la primera parte de uno de los grandes libros filosóficos y sistemáticos de José Gaos: De la filosoffa. 1
Nuestro propósito es presentar sus grandes líneas temáticas y hacer
patentes sus ideas centrales, a partir de las cuales resultan más fácilmente comprensibles: el punto de partida, las conclusiones y la
~structura del conjunto.

De la filosofía es un curso, escrito para ser leído en la cátedra
durante los dos semestres académicos del afio de 1960 -y posteriormente publicado en forma de libro. Se divide, por tanto, en dos semestres, el primero de los cuales· ~iene 24 lecciones; el segundo 20.
A pesar de que la obra resume muchos afias de trabajo -utiliza el material de otros estudios publicados con anterioridad, y aprovecha las notas de muchos afias de docencia en Madrid y en México- es un esfuerzo por condensar en un solo libro los pensamien..
tos que el autor consideró más propios. De acuerdo con una declaración expresa, Gaos tenía como más suyas en materia de filosofía,
justamente las ideas que a ·10 largo de su vida se había hecho acerca
de la filosofía misma: lo que llamaba Filosofía de la Filosofía.2 EsCATEDRA

(103)

�. eparables de la idea de sis. " "Ín embargo, son ms
osición rigurosamentas mismas. ideal~~ ;odía ser menos que una exfalidad de los conceptema, y el ~1bro el sentido de presentar la to laces necesarios. De
te sistemática, en d entales exhibiendo sus en , teórica de la actos filosófico~~~~ ~: tarea consiste en llda~~=~:n un sistema.
acuerc!o con .
'
esta tarea es e a
•
tividad filosófica -pero
bastantes para dar cu~~
.
ncias podrían parecer
arte de los anahTales circunstda 'deas el detalle de la mayor P, n suficientes pa¿
·dad e 1
,
no sena
·
t::i de la ens1 "idad temática del libro, pero indispensable, además,
sis y la compleJ_ ular dificultad. Creo q~e es
ur encia. No solara explicar su smg
t de un libro escrito con g sus peculiares
consic.!e¡·ar que ~e !~:;al de un curso acadé~ic~acit reconoce en la
mente la ur~enc1a acio y tiempo, que el p_rop10 .es de esta lección
limitacior.e~ de d~Psegundo semestre. ~anos f:~~ertir, por ejemplo,
úlfma lección 1· 1·tac1·ones circunstanciales a b e la naturaleza hutales 1m
.
f ales so r
,
acuden a .
las cuatro lecciones m ,
la expresión al mide la supresión ded ·o·n de la fenomenologia de 1·
ación del estude la re ucc1
• de la e 1m
.
mana; o
en consecuencia,
.
orales y escritas
nimo indispensa~le mí~1ica, y del de las exp~e_s1one~a literaria Y la ardio de la exp;es~?l~sófica: la científica, la rehg1osa, or gravedad, a que
diferentes ~e a _1 3 Pero se trata de algo ~e may ue termina el litística no htera~ia. últimas líneas de la págmal ~~~:o de su vida coalude Gaos en as
bien puede ser e u i
al decir que este curso
b
ro,
.
·o
mo profesor en activo.
. er aviso de la afecc1 n
t O Gaos un pnm
d de ese
En octub~e de 1958, u:S\o llevó a la muerte. ~ecupe::n~e 1959,
cardiaca que tiemJe~:::f de disfrutar del año sa~á:~~~ !~e revela la
m·

t '

r:::rs::~~:~s regulares dfn!9~~.~~nE: ~:c~::a~ión se relaci:
i
:miento, de cómo se d:s~:;:na :: articulación lógica.j !u~:¡:¡:
:;u~:~f;a::~:~uf:::ee;;á en a:c:º;~;~~~c~~~c:i~:/;o,e:scrito :i:
·tada declaración de la_ pág
ropósito de los accidentes del P rci n otra de la lección primera, a
ideas y cómo el orden de su a

tos y rectificaciones, iu~.;~a~ de que tal proceso está llegand\uien
Cuando hay cierta pro a 111 b
de Gaos· "Unicamente, pues,
VI.
·
s
pa
a
ras
·
.
b'
16
·
ca
o
su
fin. He aquí las pro~1a .
. del final de su vida to g1
la•
siente o presiente ~a mm1~e~c1;undado, de ella, puede pensar que
da intelectual, o tiene sa e '
e \TF.on \

l10--1 J

articulación que a sus descubrimientos y ocurrencias haya dado hasta el momento de sentir, presentir o saber tal, sería la definitiva -para él, no para quienes puedan, sobreviviéndole intelectualmente, seguir rearticulando sus descubrimientos o ocurrencias con los propios- si tiene la suerte de que haya a quienes interese tal rearticulación. Y únicamente quien se halle en tal momento puede sentir o
pensar urgente fijar por escrito tal articulación con la mayor probabilidad definitiva de sus descubrimientos y ocurrencias, si le interesa la posibilidad de que alguien que le sobreviva siga rearticulándolas, o simplemente dejar constancia documental de 'haber •pasado la
vida esforzándose por descubrir, porque se le ocurriera, y por articular y rearticular aquello que, al hacer profesión, contrajo el deber
de esforzarse por descubrir, porque se le ocurriera y por articular y
rearticular".4
El párrafo es bastante explícito sobre los motivos de la urgencia

en la redacción del libro. Lo he citado completo, además, para traer
a primer plano un ejemplo del estilo literario de Gaos, aun en aquellos pasajes en que no está obligado a utilizar términos técnicos de
la filosofía. Y el ejemplo es bastante para ilustrar lo que alguno de
sus críticos y comentaristas ha señalado en relación con los rasgos
del estilo de Gaos que en este libro alcanzan formas extremas: "la
prosa es dura, ósea y acerada, de una hosquedad irritante a menudo. Al igual que la reflexión, la expresión se niega a hacer concesiones o a suavizar al lector dificultades. A la vez, un afán de precisión
y nitidez en el lenguaje, un temor excesivo a la ambigüedad terminoJógicai complican la frase y 1a vuelven barroca". 5 •
~n. verdad, _todo lo anteriqr ha contribuido en alguna me~ida a
hacer de De Já fiJ~sofía un libro de difícil lectura. Las caract~rísticas
literarias de la prosa; las condiciones habitua~~s _d~ un curso académico; rla•_ , .urgencia
de
dejar
testimonio
deJ• propio
esfuerzo
ante
la sos_
·
•
.
_.
•
-.' , , ... ,..
•
pecha ~e la mu~rte. pr~~ima; la decisión d.e r~W}j.r, ,,e,n;- ~!1 ~pto libro ~l
material de muchos
años de estudio; la idea de articularlo
todo en
·.
'
un sistema; y finalmente, la naturaleza de los problem~s .teóricos jmplic~dos en _la empresa. De donde la ventaja d~ no mezclar-aquí .otros
modos posibles de abordar el estudio del texto.,_de. no 9-esvia.z: ,la atención en investigación de fuentes, ni caer en la tentación de destacar
problemas aislados o discutir argumentos fuera de contexto. ·

CATEDR.\
·(

[105]

t

�2

De la filosofía, según quedó dicho, es un intento de dar razón de
la actividad filosófica como tarea humana, por la vía de exhibir los
verdaderos motivos personales de esta activiciad, en un enlace sistemático con la totalidad de las categorías f,José{icas. De otra manera: los conceptos fundamentales de esta forma de saber, según se
pueden registrar en las obras de los grandes clásicos, se muestran en
rigurosa conexión sistemática con las circunstancias históricas y personales de los filósofos en el sentido más radical.
r-

El libro se divide en dos grandes partes, que corresponden a los
dos semestres del año académico: la primera se titula De la expresión,
la segunda De la existencia. La primera parte arranca, de hecho, en
la lección 11, con la descripción de un ejemplo de expresión verbal,
el ejemplo más a mano en un aula universitaria: "esta sala". Este
ejemplo es el centro de un fenómeno total de expresión verbal, en el
que Gaos distingue una serie de notas que le permiten establecer los
términos técnicos que aconseja el método fenomenológico adoptado.
No pocemos detenernos en estos términos, algunos de los cuales son
bien peculiares del pensamiento de Gaos, ni vamos a discutir sus distinciones, pero es indispensable al menos, señalar los ingredientes de
lo que él llama el fenómeno total de una expresión verbal.6
A partir del ejemplo dado, Gaos distingue los siete ingredientes
que se enumeran a continuación. En primer lugar, el sujeto que profiere la expresión, y el destinatario que la percibe y comprende. Ciertos elementos de la expresión (signos, sonidos), constituyen lo notift•
cante y designante de ella: cumplen la operación de notificar un con•
cepto, que a su vez se interpone entre aquellos elementos y el objetó
así designado. Los signos y sonidos articulados tienen la función de
notificar y designar, pero frente a ellos distingue Gaos lo notificado,
es decir, el concepto, que por su parte realiza la tarea de objetivar el
objeto. Además registra otros dos ingredientes: el tono de la expresión articulada y los signos gráficos correspondientes son lo signifi·
cant(', es decir, cumplen la función de significar las actitudes y estados de ánimo del sujeto que, por eso mismo, constituyen lo signlficado en la expresión.
Hay todavía otros siete ingredientes que completan el inventario del fenómeno total de una expresión: el acto mismo de proferir
CATEDRA

la expresión; la relación entre lo
.
(la ;otifJcaclón); la relación ent s 1sonidos o signos Y el concepto
vación); la relación entre los s r~de con~epto y el objeto (la obJ'etidesio-n&lt;&gt;
'ó )
om os o signo~ Y el ObJeto
•
_ ... ci n ; la relación entre el t
mismo (la
tado_ de ánimo (la significación)· Jaono o su~ signos Y la actitud o esdestmatario; Y, finalmente la ~ percepCJón de la expresión por el
del concepto, del objeto /cte la mprt·ensión por parte de éste mismo
De
ac itud o estado de á .
•
e~tos últimos siete ingrediente
.
mmo.
de proferir la expresión po
s no mteresan a Gaos: el acto
ce
'b'
r
parte
del
. perCJ irla por parte del de t·
. suJ·eto,• ni· el correspondiente
la · 1
s matano· n· 1
sunp e suma de otras rela .
' 1 a guno más que resulta de
a
c1ones 1 E
b.
II
~ue os que encierran problemas :
~ cam io sí se detiene en
eJemplo en la notificación
f1losóf1cos de primer plano Por
problema de la relación e;tr~u: es ~n caso individual del ll¡mado
v~ción, que es igualrr.ente un ca::g~aJe y pensamiento; en la objetim1ento y los objetos; Y, finalmente e la ll~m~~a relación del pensasJón, por considerar que ést
' ~n la s1gmf1cación y la comprenm~s tradicionales, ya que pla:~e::n1tsepa~ables de aquellos problequ1co que se agrega al pensar los
cuestión de un ingrediente psítos. Pero el tratamiento de la si n~~nce~tos Y al objetivar los objeun carácter subordinado Y secun~ t ~cac1ón y la comprensión tienen
tad del libro. En rigor, los in redi ano, al. menos en la primera mia. ser solamente dos: la notJ:cac1::tes de mter:és f~ndamental vienen
de las relaciones entre el leng ~ lal objetivac.ión, o sea el estu~r~ Gaos es un hecho no cues . uaJe, os_ conceptos Y los objetos
d1ano conceptual que tiene
t1onable la interposición del interm .
~~~ógica. Podrá discutirse p~~;e;~::~;;r t~a descripción fenom::
. a otros hechos psíquicos c
e s1 . este hecho es reduci:~;¡t;s de otra naturaleza co;;º1~:si;:~sac1ones, o si tiene ingre_uera de cuestión: entre las ex
. a es, pero el hecho mismo
hay siempre un tercer término
presiones verbales Y los obje' os
que es el concepto
1.
. Por otra parte, el fenóm
.
su integridad, funciona como ~~o de la expresión verbal, tomando e
~e convivencia de los sujetos gano de constitución de una situac·. n
integra con la expresión mism que en él_ partici~an: situación ueton

r,

;10

~~~e?tos pensados, los objeto:,
nimo de los sujetos.

~;:i:~;~~~s

a~ticula~os o sign~s, 1~:
' Y as actitudes o estados

Analizado Y sintetizado de esta m
anera el ejemplo que sirvió a

[106]
CATEDRA.

[107]

r

I
'

11

l!

11

1'
1

1

1

�étodo fenomeno,, 6g1·co prescribe
o unto de partida, el m
resiones verbales. Tal
Ga::ra~~z:r 1~ dicho aplicándolo,ª _toda~¡ªsu:x~ermite verificar la ex~etento de generalización es la u?1ca vda ;e debe enfocar al hallazgo
mctitud del anáhs1s,
. . porque la busque le:os
'
.
1 ue se ha
e e rt:;vahdar o q
:e ejemplos contrarios, de ca~os.
lo i wafü:e::. Naturalmente, se-

¿~e

venido afirmando en lau:::c::rc1de~arroliada en su i~~egri:::~ ~f:re~
mejante empresa no .p
i uientes -de la III a 1~
Gaos destina las lecciones s g
de su punto de v1sta.
cer algunos resultados en apoyo

,,.._
3
.
.6 verbal muy simple ("esta
El análisis partió de una e~~~~1e:unciativo, pero lo dicho v~sala") pronunciada por Gaos ~n
resiones verbales desde los m1c1s
le par~ todos los términos debas exppartes de palabras, sino frases,
sólo pala ras o
r
elementales, no ya
h t el discurso más amp io.
oraciones, cláusulas, - as ª .
1 l
en general pueden
.
resiones veroa es
.
. 1 En lo significante de las ~x~ l s tonos interrogativo, exc ama
darse, a demás. clel tono enunciativo,
. .
que ono agot an, ni mucho menos, el

.,

tivo e imperativo. Distmc1ones. es verbales, como se ?~ede mossignificado de tod_as lasti~:ii~~:1o;e la literatura. Lo signg1casd:e~~:
trar con los estudios es
l estados de ánimo -para a~
n. arte no son solamente os
, . - como la ecuámme co
" el p
,
. . tos ps1qmcos , .
b'é se
~asos límite de lo~ rnov1m,en e! en el tono enunciativo: Ta~ 1 n_
templación del objeto que s~ a
psíquicos de sentido dml ~ico,
dan en el signíficado I_os ~enómen;;luntad o volición de_ u_~ ?bJeto:
la duda la admiración, la
como
•
,, t d s los sent·1m1·entos sin d1st,l!~1ón al
Gaos llama "emociones . a ºe ~'mociones" para aquellos_que. como~
y reserva el térmmo d
, !tima instancia de la m
gun~~pulsos y las voliciones_, responden en u
los .
lo síquico.
cionahdad toda de
P
lo significante Y lo
t sin embargo, que
.
d
íHay que tener en cuen a,
bos es aquello que tiene e m
significado, y la relación en:::u~t: qu~ la expresión verbal es la~::~
mico la expresión verba!· y
1 mímica es un fenómeno m
elusiva del hombre"' mientras bque ªa los demás seres vivientes.
más extendido, común al homt reción en primer término, en aque o
tere~a por tanto, centrar la a en

lit

CATEDRA

[108]

que es específico de la expresión verbal.
Los sujetos de todas las expresiones verbales son los seres humanos, sea en el acto de proferirla, sea en el de percibirla como destinatarios. Y lo específico de la expresión verbal es el notificar pensamiento que objet,van objetos -sólo en segundo término su aspeepecto significante. Porque la significación se da en la expresión verbal, pero con un rasgo propio: que lo psíquico significado por ella
tiene un carácter subordinado y es relativo al objeto del pensamiento notificado por la expresión.
En resumen, lo específico de la expresión -la exclusiva del hombre- es que lo notificado y lo objetivante son los conceptos, juicios,
raciocinios, discursos, universos del discurso en que se articula el
pensamiento humano entero. A esto hay que añadir que e: pensamiento humano entero, integrado en último término por las más variadas agrupaciones de juicios, se compone al fin de cuentas de núcleos más elementales que sor. los conceptos. Y entre estos conceptos se dan peculiares relaciones de subordinación de todos a unos
pocos, que son los fundamentales y a los cuales Gaos llama categorías. Por otra parte, lo característico de estas relaciones de subordinación, según observa_Gaos, es que se trata de articulaciones conceptuales que se presentan como objetivas. Ahora bien, las categorías y sus relaciones -que han sido a lo largo de ~a historia el te:
ma tradicional de la filosofía- son el tema central del tratado de
Gaos que ahor~ examinamos. Tratado cuya mayor aportación ciuizá
-según declara el propio autor en la lección III- será la de poner
de manifiesto hasta dónde llegaría lo supuesto por la significación
de las expresiones verbales que notifican aquellos conceptos principales llamados categorías.8 Dar razón de la filosofía es dar razón
de sus categorías, en otras palabras, exhibir aquello que estas categorías suponen.
Una teoría de la filosofía, como la que pretende Gaos, no podía
comenzar :::ino por el estudio de la expresión verbal, puesto que el
pensamiento filosófico sólo se ha dado a través de la historia en expresiones verbales. Y un estudio de la expresión Wrbal destinado a
dar cuenta de la filosofía, no podía menos que concentrarse en el
tratamiento de aquellos ingredientes que, de acuerdo con la descripción del fenómeno, son a su vez lo específico de la expresión verbal.
El contenido del tratado queda así establecido, lo mismo en sus priC.\TEDR \

[109]

r
r

r

�sarrollos posteriores. El desarrollo commeros pasos que en sus de
r
detallar los temas del penpleto del curso consistirá en ami ia; Y de las categorías filosóficas
samiento Y sus objetos en ge~era áY d:s sus significados añejos y, nay sus objetos en especial -a em s_ t filosóficos en sus situaciod
os partida es precisament e "lo
turalmente, e cons1'derar a los suJe
t de
nes correspondientes. Pero el pun o

•
11

1

\

dado".
1 den del ser del pensamiento,
Las categorías son lo primero .en efort . sto "lo dado". Porque
,
d
· to filoso an e JU
es decir, son para to o su1e
in contrasentido, nada buscapara Gaos "lo dado" no puede se~d: búsqueda: precisamente al ir
do sir.o lo encontrado antes de t b oluta evidencia, la evidencia
'
•·
a buscarlo
-pero encontrado con ª sb'
tales reqms1tos
so·1o se
de su darse, de su estar ahí. Aho.ra t i~: sí· esto es lo único dado
1 t de pensar consc1en e
·
.
h ho y
cumplen en e a~ o .
el ensar consciente de s1, de ec
con absoluta ev1denc1a. Mas
P
balmente -aun en el ca.
.1
da como expreso ver
e
por esencia, so o ~e .
son las razones para aceptar qu
so de la palabra mtenor. Est~t f comience precisamente con el
un tratado de Filosofía de la F1 oso ia
estudio de la expresión verbal.9 . .
de la filosofía contienen
•
1
resiones
privativas
Ahora bien, as exp
.
d toda expresión verbal, sólo
todos Y cada uno de los ingredientes te filosófico· lo designado son
tT ado es un concep o
'
. es
cue en ellas lo no i tc
.
f . lo significado son las moc1on
ios objetos propio~ .de la filo::~:i~as a estos objetos; el su~et~ que
y emociones espec1f1cament~
.
l destinatario es el d1sc1pulo,
.
resión es el f1lósofo, Y e
1
profiere a exp
'd d filosófica en genreal.
el público o la posten a
.
la de que por me.
. de los pensamientos es
p
La función pnmana
son pensamientos. ero
dio de ellos pensemos en ~~j~to; r!~~ex~~amente en los pensamie~también podemos pensar re e1a
d' de expresiones o por medio
tos mismos, objetivándolos por ~e ~ºe pensar de segunda potencia
de otros pensamientos. ~ste mo o b todo cuando se aplica rees el característico del filósofo
r~ conceptos que Gaos llama
flexivamente a aquellos pensam1_en otses del pensamiento humano.
· ·pales o domman
categorías, los prmci
or lo tanto las es'
f ·¡ óf s en sentido lato son, P
Expresiones i os ic~ . .
·1osóficas en general --esto. expecíficas de todas las_ d1sc1plm~5i¡~ que, aunque utilizan térmmos
cluye aquellas expresiones v~\ a ·a y sus contrarios), lo hacen en
categoriales (como finitud, ex1s enc1

.-t

C\TEDR.\ [ 110 J

contextos de la vida corriente. En un sentido más preciso, Gaos considera filosóficas solamente aquellas expresiones que utilizan las categorías en contextos estrictamente metafísicos. Pero el estudio de
ambos grupos da lugar todavía a una tercera clase de expresiones
filosóficas: las que constituyen, por ejemplo, una teoría de las categorías. . . o una com pieta y sistemática Filosofía de la Filosofía
-que son igualmente filosóficas pero de un rango diferente. 10

4

Antes de iniciar el estudio de las categorías filosóficas y sus objetos, Gaos destina todavía una parte de la lección VII a una consideración más general y en apariencia sólo de procedimiento. Sin poner en cuestión una cierta concepción tradicional del lenguaje, se
propone un inventario completo de los objetos del pensamiento. Supone que los universos de la expresión, del pensamiento y de los objetos, son universos cuyas respectivas articulaciones tienen entre sí de
terminadas correspondencias, que se ponen en evidencia con el análisis de sus elementos más simples. El rr.étodo a seguir, en consecuencia. tiene como punto de arranque la clasificación de todas las partes
de la oración, de sus accidentes y de sus construcciones, tal como se
encuentra en los manuales tradicionales de gramática. Punto de partida y procedimiento metódico no pueden ser más sencillos en su
planteamiento: los elementos del lenguaje notifican conceptos igualmente simrples, que a su vez designan objetos también elementales.
La fenomenología de la expresión debe descubrir tales paralelismos
y correspondencias, hasta establecer todas las clases de objeto dadas
por las clases de las expresiones verbales mismas. El desarrollo de
este programa fenomenológico -modelo de rigor y de precis;ón en
el análisis-, abarca el resto de las lecciones de la primera mitad del
tratado y una buena parte de las de la segunda. Lo que en términos
precisos hay que llamar la ontología de Gaos -si entendemos por
ontología el inventario exhaustivo de las entidades que pueblan el
universo y la descripción de sus rasgos fundamentales.
Aunque sería interesante ilustrar estos desarrollos y seguir más
de cerca los saltos de lo lingüístico a lo ontológico, resulta imposible
detenerse en el detalle de los análisis dentro de los límites de esta
exposición. Habrá que contentarse con señalar los logros últimos de
CATEDRA

(111]

�sentada la fid~lidad de los prot . mpo• de;ar
J previamente eleg1do·
la investigac1'ón Y, a un 1e . t·vo
1 ·todo descnp 1
ccdimientos a □e
d la oración viene a dar

c:~~::¡::~~•~::~t~is

La cl•::~!ó~~;:'g~:•
. como géneros sumos e .

en una ver

:~:!~t:l:s:!'.

de una diferenc1a

preci;\';;~"f.::':ón ontológica proviei;: ~;:r:"correspondencia de

-

..

tes. o
!ano lingüístico, pues
resiones se re~elen
observada en el p ue las diferencias de las ex? .ón es ante todo
ambos pl~-~osd haced~signado por ellas. La cl_a~~~~~~les. Sustancias
en lo n~t~nca o o tancias y modos, ambos m iv
or su parte se
una div1s1jr.. ~n sus totales y parcial~s; m?dos(qu:-~idades), relatioue se subd1v1den ~n .
(cualidades), activos ac 1
•
. . e·1 cual,tat1vos
d d )
subdi\'1c.en '
t·tativos (canti a es .
. s) y cuan 1
·t·
vos (relacione
. entre la clas1 1ca•
. .. . .
la corre1ac16n
El'' do el cr¡terio lmgu1st1~0,
fácil de establecer. 1

.ón ¿~~~:\alabras Y la ~e los ob1e:~sn:s ;1u:otilica nada, porque :s
c1. da la interjección, que n_o_ de t g se puede concluir que los pr mma
.
uramente sigmfican e,.
ombres comunes prel

una expresión :ales los nombres propios y los n siones designantes
nombres perso ron~mbre demostrativo, so~ ex~::, "esta mesa" de-

cedidos de _un ?d' iduales. Así, la expres1on t !· ero la expresión
de sustanciass:n~~a individual igualmente t.:~~lvidual que ya no
signa una su
" designa una sustanc1
"la pata de esta ~esa
d tienen otra tarea, por
d erbios de mo O
• d papel
Los calificativos y los a v "este blanco" de esta ~ºlª. e de esa
. plo , las expresiones
~orno un modo individual cuahtat1vo
e1em
do design:m
en que est~y _Ie:en 'ue esa esta hoja.
sustancia md1v1dual q
.
os actividades, es desustantivos des1gnam
h . . cualesquie~
Con los v_erbos no o "el amarillear" de ~sta tamºlªb\én un mQdO
.
d activos, com
ill ,, que es
.
cir, mo os
de "este amar ear '.
ede designar con
que &amp;~an las causast ~biéh un modo activo se P~
. t.e" en que
. 'd 1 Aunque a
.
. " sta hoJa exis '
ind1v1 ua :
.
mo en la expresión e
. ma manera que
verbos sustantivos,. co n ob1·eto concebido de la m_'ls·aad ' de la hoja
· fr designa u
. "· ná acbv1
el verb~ ex1s 1
resión "amarillea ' u
d'ferencia entre e
el desigrado P?r la e;pta Aquí' advierte Gaos la l . en que "esta1
o un mddo activo de s . . o filosófico del lenguaJe,
. . y el uso técnico
uso ordmano

es total sino parcial.

hoja existe" se dice como sinónimo de "esta hoja es". Pero en todo
caso, la cuestión categorial se decide por el uso del lenguaje ordinario.
Finalmente, otras partes de la oración como los adjetivos determinativos, los artículos determinados, los adverbios de lugar y tiempo, las preposiciones y las conjunciones, designan los modos relativos de las sustancias. Los adverbios de cantidad, los adjetivos y pronombres numerales designan los modos cuantitativos.
La distinción en sustancias y modos es el dualismo básico de la
ontología de Gaos. Hasta aquí se trata de categorías exhaustivas y
además excluyentes, en el sentido de que ninguna entidad se encuentra incluida simultáneamente en ambas. La tabla de categorías describe realmente la estructura interna del mundo en cuanto objeto de
conocimiento. En seguida veremos, sin embargo, que el carácter exhaustivo de estas categorías no es tan firme, porque también existen
entidades no individuales.
En el último párrafo de la lección VIII, Gaos resume su tesis
con expresiones que aquí se transcriben literalmente. "El mundo estaría integrado por sustancias con modos cualitativos y modos activos, o sustancias con cualidades, y en relaciones; y las sustancias y
las cualidades y actividades designadas por verbos no sustantivos podrían ser individuos; las actividades designadas por el verbo sustantivo, las relaciones y cantidades podrían no ser -individuos, sino a
lo más, especies participadas por individuos: pero, por Jo mismo, e)
mundo no estaría integrado solamente por sustancias y modos individuales o por individuos". 11
Los análisis de los capítulos siguientes muestran que, de hecho,
sustancias y modos pueden no ser individuales, sino especies participadas de individuos, es decir, conceptos. Pero tampoco hay sólo esl)edes de sustancias y modos, hay también géneros de especies y
trascendentales a las especies y los géneros. La lección IX inicia el
estudio de esta región especial de los existentes que es precisamente la de los conceptos, subdivididos a su vez en individuales, universales y trascendentales.

Conviene hacer algunas indicaciones, con ejemplos sencillos, sobre las peculiaridades de esta especial región de los existentes que
CATEDRA

[113]

r

�''
li

1

parece escapar al señalado dualismo de la ontología de Gaos. "Esta
mesa", "esta ho;a", designan con sus nombre sustantivos sendas entidades reales que hallamos frente a nosotros. Pero las expresiones
"la mesa es un mueble", "la hoja sirve para escribir", designan otros
objetos diferentes que no son sustancias, ni rnn individuales; "mesa"
es una espec:e de sustancias totales individuales; "hoja" designa la
especie de otras sustancias totales individuales, la especie de las hojas de papel individuales. Y lo mismo sucede con los modos: "este
gris de esta mesa" designa un modo cualitativo, único, individual, de
un objeto único en el universo que es esta mesa. Pero si decimos "el
gris es un color", designamos la especie de los grises, todos los innumerables grises individuales que hay en el universo. Y así como hay
especies de modos cualitativos, las hay de modos cuantitativos, activos y relativos -salvo que en los modos relativos se trata de especies sin individuos.
Mas, según quedó dicho, tampoco hay solamente especies de
sustancias y modos, hay también géneros de especies y trascendentales. Y entre especies y géneros - "la mesa" es la especie de "esta
mesa", pero "el mueble" es el género de "la mesa"-, hay una larga
escala que va desde lan especies ínfimas hasta los géneros sumos. Mejor todavía, la escala se integra a partir de los conceptos individuales
mismos: debajo de cada una de las especies ínfimas hay, precisamente, individuos -y más allá nada; por encima de las especies y de
los géneros todos, están los géneros sumos, las categorías últimas
en el sentido aristotélico, que son sustancias y modos- y más allá
de estos solamente los trascendentales.
Sin entrar a la discusión de cuántos y cuáles sean los trascendentales, se puede reconocer con Gaos al menos un concepto de esa
clase que está fuera de disputa: el de "ser'', en el sentido de "ente"
o de "lo existente", o de los plurales respectivos: "los entes" o "los
existentes". Tal es el sentido del término a esta altura de la investigación. ''Ser'' es un concepto, tan único como cualquier otro concepto; no es por tanto individuo; pero tampoco especie ni género,
ni sustancia ni modo. Es el concepto con mayor predicabilidad uni·
versal: es predicable de todos los individuos y de todos los conceptos; de todas las clases, géneros y especies; de sustancias y modos
-e incluso de sí mismo. Justo por esto es un trascendental.
CATEDRA

.Se ha d'icho del sentido d
;:::;;i~~ó;.;

ioº:~~e Gaos ~on~~n¿:s a~::~:~: ªdi:::c~tura de la iní

. Y~r detalle y com:i:j%:~ s:!u;:tes Y discutiendo cues~~:e~e d;~~r
mmar Ja lección IX presenta
e no hemos de detenernos. Al
antes el dualismo básico d una nueva versión de lo que 11
terlos ser
e su ontoJog·
amamos
ro
es, que no destruye la distinció 1~ una nueva clasificación de
pretende ofrecer un cuadro m~ e los géneros supremos pe1
lugar, : ~:·
clasificación dis:ín;:?~~; :r:pe;t.idades _fun1

da::::

~\:¡~:

~:: ~:• 1::•pectivas su~:~~~:n::; •~!d!:~~n:en1sustanci:s; !::i::'.

"
conceptos, que com r
. o . ugar, el sistema en~ale_s y los trascendentales 12 Ahp ende Jos md1viduales los un·
advierte G
·
ora b·e d
'
ivertancias, ni aos con i~~istencia, no se p~;de e Jo~ conceptos, según
dividuo
mod?s, m mdividuos. tJ No ob ta predicar que sean suss un conJunto
s nte, fonna
existente: "La 'd que es el conjunto de Jos .
n con Jos inarticulan en um ad de lo existente está dada existentes, de todo lo
dos sus conc:u seno todas Jas sustancias con t~or as relaciones que
to trascenden!t1os, ~odas las pluralidades inferio:eos sus modos Y toex1stente". H
s, Y por el concep-

5

El conjunto de 10 . .st
timoni d
.
exi ente parece se
·
o e la historia-, el ob ·et
r -s1 _nos atenemos al tessu tarea precisa, según G
J o por excelencia de la FiJos f
;ulan en su seno todas la::~s:n:~cJarecer Jas relaciones qie1:rt~
us conceptos.
•as con todos sus mod os Y todos
. . El principio lingüístico
hs1s gramatical , penn1t1ó
. . unque · tomó. como punto de partida
. el á
teg?rías en sentido estricto o p~mer mventario de entidades d an gac1ón, que ya n
.
g neros supremos Un
' e caun análi . d
o partió estrictamente del . .
ª. segunda indauna m sis e la expresión que destaca 1 ~1smo prmcipio sino de
de
anera peculiar, hizo posible un
a unción del concepto de
ta sapq:alelas que constituyen el sistem:e:~nldo catálogo con entidaapenas se han I
os conceptos p
Primera, la de la índole P a_nteado dos cuestiones f unda~e
haslas relaciones que articu::~~~=n~~:s conceptos; la segun~a~ ~:: ~:
' modos Y conceptos, en el

ti°

[114]
CATEDRA

[115]

r

i

.:

11

..1

11

!II

1
1

1

1

�seno de la totalidad de lo existente.

-

•

La primera cuestión no parece tener un tratamiento consistente en todas las partes del tratado. Ya hemos llamado la atención sobre algunos pasa~es que impiden que pocamos preC:icar de los conceptos el que sean sustancias o modos, pueslo que no pueden ser
considerados como individuos. Sin et:tbargo, la lección IV del segundo semestre vuelve sobre el asunto para ventilar la compatibilidad de dos concepciones de los conceptos: como una clase de los
existentes distinta de los individuos, o como modos psíquicos -por
tanto, individuales. Y aunque el punto viene a concluir en una antinomia, la verdad es que Gaos intenta esa compatibilidad de una manera que no lo satisface a él mismo, según declara en la lección final del curso. 15 Su resumen señala a los conceptos como modos psíquicos con una función peculiar, en rigor única: la de objetivar a todos los derr.i.1s existentes en posición directa -y a sí mismos en posición refleja. Pero con otro rasgo todavía, igualmente único, el de
objetivarse a sí mismos como modos no individuales sino como especies.16
La segunda cuestión es mucho más compleja, no solamente porque implica la respuesta de la primera, sino porque encierra una gran
variedad de problemas. En primer lugar, los problemas derivados de
las relaciones entre los distintos existentes individuales entre sí; después los derivados de las diferentes maneras de concebir estos existentes individuales. Finalmente, porque trata de la división de los
conceptos y de las relaciones entre las diversas subclases de conceptos y las de cada una de ellas con sus objetos.
Gaos dedica a examinar estos asuntos varias lecciones -de la
XV a la XXI del primer semestre-, pero no podemos detenernos en
sus exámenes. Baste decir, a manera de ejemplo, que a propósito de
tales asuntos se discuten algunas de las cuestiones clásicas de la filosofía de todos los tiempos: la de la existencia o inexistencia de los
universales como entes ideales en general, es decir, como distintos
de los actos psíquicos del pensar y de los objetos concebidos; la de
la existencia o inexistencia de los objetos plurales, como distintos del
conjunto de los objetos singulares, que serían los objetivados por
conceptos igualmente plurales; el problema de la individualidad o uni•
versalidad de los llamados conceptos individuales (ocasionales o parCATEDRA

ticulares egocéntricos)·
pio, o su mera función
rnente.

..
~¿m:l s:;!~1~ación
c~nceptual del nombre proe un ObJeto intuido no co
nceptual-

Otros problemas encuentran
.
~estantes de la primera mitad de~º:~c1ón en estos capítulos y en los
e nombrar, Gaos sostiene que
I ro, pero frente a los acabados
. Esto es, de disyuntivas entre tér~~ trata de verdaderas antinomias
º?tar por razones, porque las ra nos entr~ los cuales no se pued~
cientes para decidir la cuestión· ~ones propiamente tales son insufinales o, mejor dicho, por moti;os ay que optar por motivos irraciode la razón práctica•
personales --que son las 1azones
.
ue Mas el ~ema de las antinomias abre
.
q no conviene iniciar aquí. La
u~a cuestión fundamental
semestre cierran la "se
d
s tres lecciones finales del .
•
gun a vuelta" de I f
pnmer
pres10nes verbales -la .
a enomenología de 1
lec ·ó . .
primera fue la b . .
as ex. c1 n m1cial del curso. Los tema
rev1s1ma presentación de la
c16n de las situaciones, las rela . s de estas lecciones -la descri tos y la subjetividad-, encuent~~~n~s entre l?s objetos, los conce~la segunda mitad del libro y d b
n tratamiento más detallado e
de esta exposición Allí
e en esperar también a la parte r· nl
pre
. .
·
presentaremos la t .
ma
gunta m1cial sobre la naturaleza
s ~s1_s que responden a la
Gaos llama: el secreto de la filosof de la act1v1dad filosófica, lo que
ia, sus ocultas raíces.
Por otra parte lo d. h
rn t
'
ic o en estos ca ·t 1
es r_e, no modifica en nin ún
p_1 u os finales del primer seconstituyen en sentido estri:to 1:su:to el i?ventario de entidades que
aunque lo enriquecen con alguno a_tegonas de la ontología de Gaos
s e1emplos.

,

Toda la fenomenolo ía d
mestre entero- ha gravi~ado ~n~: expresión verbal -asunto del sede individuos y conceptos ue grame~t~ _sobre dos distinciones, la
tal ~e la totalidad de los ;bitases ~na d1v1s~ón ontológica fundamen:~~ mostrado una importan~i: s:c~::bJ~tos y sujetos, que hasta
!e os son o individuos (sustancias
ana. Después de todo, los
~~~~ cl~se~.. y los sujetos son siemp;e
o conceptos (de cualdos ;as i_nd1_v~duales, con modos también . ~~1 -~os, es decir, son susos md1v1duos pueden ser obJ·et d m iv1 uales. Pero como to
os e los canee t
.
·
La distinción de ob ·eto
.
P os pertinentes.
J s Y su1etos no es una d. . .ó
ivisi n de entida-

/ª

7::º~~

[116]
CATHEDRA [ll7J

�. .ón entre los objetos todos Y
des sino una mera relación _de opos1c:n tal relación se constituyen
un¡ parte de ellos, que pre~1sa¡ent;a relación es justo el tema con
como sujetos. Pero el estud1? e e~ se undo semestre, destinado en
que se inicia la primera lección !~ía d! lo significado por las exprconjunto a ofrecer u?a feno~e~~iscurso filosófico y una caractero osiones verbales dommantes e
gía del filósofo.

-

NOTAS
1

Jo.é
xico, Gaos:
1962. De la filosofía, Publicaciones de Dlánola, Fondo de Cultura Económlct,, Mé-

3

José
Gaos:p, Confesionts
11rofeslona1es, Col. Tezontle, Fondo de Cultura Económica, Méxl.
co, 1958,
10.

3

De la fll...fía, l&gt;P. 463 y 468.

4

011. cit.,

5

Luis Vllloro: •~ filosofía de José Gaos", publicado en Dlánola,, Anulll'lo de F'llosoffa, No.
10, Fondo de Cultura Económica., México, 1964, p. 307.

6

hra la int.e,!Jgencla de estt, eXJ&gt;oslclón no es lndls1&gt;ensable una aclaración mt,yor sobre
los términos técnicos de Ga.os. Baste advertir al lector Que no debe deJarse llevar Por
el parecido de aJrunos de ellos con otros empicados Por la fUosoffa contemporánetL, l&gt;Or
eJemplo Por E . Husserl en las Innstlracfenes lt\rlcas. Aunque Gaos sine de cerca los
anáU.sis de Husserl, usa sus propios términos y cambia. el srntldo de los huserllanos.
E'n eSDeclal, el térmJno "notlfic,icl.n" de Gaos ccrresl&gt;Olld~ a lo que en Huseerl se Puede traducir como "slrnlflcaolón". En cambio, el término "slrnlflca~" ee emplet,do
en el texto de GaQS para referirse a la relacloo que se da. entre las actitudes Y t11tados de Animo del suJeto y la eXDres!ón, que de aJl11n modo los hace presentes.

,.,

1

►

l&gt;I).

16-17.

7 Me refiero a la deslrnaclób que Gaos considera como la suma de la notificación Y la
Obletlvlldón. De la fUosofía, J&gt;. 24.

8 011. cit., p. 31.
9 011. cit., 1&gt;1&gt;. 15 y 28-29.
10 011. cit.. J&gt;. 54.

11 011. cit., P. 72.

JII 011. cit.,
13

Op. cit.,

D.
DI).

82.
72, 73, 77, 78, 80, 81.

14 OII. cit., 1&gt;. 103.
15

Op. cit., p. 469.

18 011. cit., p. 281. L,i lnsaatlfac~ de O.os frente a ,~ta doctrlnt, encuentra remedlo
en la lección XXII de su obra p()stuma. Del hombre, Publicaciones de Dlánola, Fondo de
Cultura Económica • UnJversldt,d Nacional Autónoma de Méxtco, México, 1970 La nueya
vuelta sobre el Problema hace P08lble la conslderarlón de los conceptos como Puroe objetos Ideales Y, l&gt;Or tanto, como substancias.

CATHEDRA

[1181

CATEDRA

[119]

��MARXISMO E HISTORIA
CARLOS PEREYRA B.

t

l

~

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\

Marx funda la ciencia de la historia, realizando para esta disciplina lo que Kant hubiera denominado una revolución copérnica.
Podemos describir esta revolución teórica de Marx en los mismo,
términos que empleó Kant para describir las revoluciones que hicieron posible que la matemática o la física encontraran el camino
de la ciencia. En efecto, Marx advirtió que no tenla que inquirir lo
que veía en la realidad y, por decirlo asf, aprender de ella sus propiedades, sino que tenía que producir el objeto mismo de la historiografía. Así pues, afirmar que Marx funda la ciencia de la historia,
colocando a ésta en el camino seguro de la ciencia, equivale a afirmar que Marx produjo, conatruyó el objeto teórico de la historiografía,
pc¡r primera vez, el conocimiento científico de la historiapenoitiendo,
de la humanidad.
Debemos tener Presente que fundar una ciencia, en manera alguna significa presentarla de manera acabada ni desarrollarla en

sus múltiples determinaciones. Por el contrario, como señala Lenin,
"nosotros no conaideramos, en absoluto, la teoría de Marx como algo
acabado e intangible: .estamos convencidos, por el contrario, de que
esta teoría no ha hecho sino colocar las piedras angulares de la cienCATEDRA [121J

r

�1
n todos los sent1·dos" . &lt; &gt; Este
cia que los socialistas debe~ !111C:i~ hea sido entorpecido por el dogimpulso de la teoría que ex1gia , .
A pesar de estos obstáculo: que
matismo y la imposición bu~ocrahca. ue~atismo y simplificac1_ones,
han conducido a unil~terahd~des, ti::q más preocupado por eludu los

.

1

producto de un pens•~::;~:::r:adicalmente, es inne~ahledo';.: :::
roblemas que por e .

~xigencia leninista ha ~ido
h

--

ida or decenas de contmua .

ª';;'

impulsado la teona de

~'Evidentemente el marx'.smo, co-

arx.

. , con Marx de la misma ma-

:: toda disciplina científica, no ter~f,o que la Íundó. Como t:da
nera que la físi;~ no se detu~o: : se\a desarrolla?º: . . nuevos es~
disciplina cientifica_, el ma.~1s
acias al descubnm1ento fundamen
cubrimientos han sido pos1 es gr
tal de Marx".
. d d la teoría marxista
,
nos contmua o e
, ca
Este desarrollo. mas o me d haber elaboradp una teona a .
está todavía lejos, sm e~~rgo\ .;to Sería paralizador suponer que
bada de la historia en sent1 o es n 1 ~arxismo está frente a una
d h a sido ya planteado y que e
lizador creer que nada ay
to o
5· , · almente para
d
éste
blemática resuelta. , ~na igu ista que deba ser incorpora o a . di~

tº·

,.....

fuera del campo teo~i_c°¡;a~usión científica como un pro~;tg~~ón

l

"Es preciso no conce 11:"
d
un procurador que, por o
..
cial en el cual hay un imputae ºaqyuél es culpable y digno ~e s~r bquu~. • d b demostrar qu
• · , ntre c1enc1a
de oficio,
e 1 . , " &lt; La equivocada opos1;1on e .. t posibilida·
d d la cucu ac1on ·
d
teona manas a
1

\

~es de desarroUo y es roen.ester ah llo signifique un oscurec1m1~nt_o de
vada práctica científic~, sm qude1•s:ingue la ciencia de la histobrlia i~t~1cu~
· temolóa1ca
. 'f.icos de la pro ema
la ruptura ep1s
º que
. . prec1enh
gurada p~r. Mªrx ele ]os maneJOS
historiografica.

,.,

~

t:e:a

~ ciencia proletaria ha res~ndo:a~a en beneficio de_ u?a reno·

II

.

asa en la historia, pero obv1_a·
El objeto de 1a crónica es. lmº1·e4:t:;no puede ser objeto de dla hu~s~
· , de acontec1
, •
preten e
0

::~~:,:~\:.•~'d~erencia '::!:o"~J~:i:, c:r:~:ufera un e::de~
explicación científica -~·~a ~e sucesos que constituyle' t~l p~~ctal¡s su·
miento de la masa cao I
1 resentación crono og1~a .
la
del cronista se agota _en . p
e no de conoc1m1ento, es
tarea
cesos. Su 0 b1' eto de descnpc10n, ya qu

,ª

realidad misma en cuanto tal. Si nos trasladamos del campo de la
crónica a la historiografía, ¿puede el objeto de conocimiento ser el
objeto real? ¿Es posible identificar el objeto de conocimiento con el
objeto real?
"Parece justo comenzar por lo real y concreto. . . sin embargo,
si se examina con mayor atención, esto se revela como falso". Esta
conocida afirmación que aparece en la Introducción general a la crítica de la economía política de 1875, texto que ha sido considerado el
"discurso del método" de Marx, atenta contra un planteamiento metodológico elemental del sentido común. En verdad, el procedimiento
de investigación efectivo parecería ser aquel que, partiendo de lo concreto-real, de la cosa misma, de la realidad en cuanto tal, se elevara
analíticamente a conceptos cada vez más simples, a abstracciones cada
vez más sutiles. Este camino no conduce al conocimiento de la realidad porque, dice Marx, "la representación plena es volatilizada en
una determinación abstracta". A este camino Marx expone el método inverso que, partiendo de las determinaciones más abstractas conduce "a la reproducción de lo concreto por el camino del pensamiento". "Este último es -dice Marx-, manüiestamente, el método científico correcto".
Si el objeto de conocimiento fuera el objeto real, estaríamos ante
un conjunto caótico; en el caso de la historia, ante una mesa indiscriminada de acontecimientos de carácter económico, político, ideológico, científico, filosófico, artístico, religioso, etc. Si la ciencia trabajara sobre la realidad "tendría una representación caótica del conjunto". El problema del conocimiento, pues, no es el de reflejar esta
caótica diversidad de acontecimientos, sino el de producir una representación unitaria de esa diversidad. Si denominamos seudo-concreto a ese objeto real en su caótica diversidad, advertiremos que la tarea de la ciencia es producir un objeto de conocimiento, un objeto
concreto düerente del objeto real. Por eso afirma Marx "lo concreto
es concreto porque es la síntesis de múltiples determinaciones, por lo
tanto, unidad de lo diverso. Aparece en eJ pensamiento como proceso
de síntesis, como resultado, no como pu_nto de partida".
Esta distinción entre objeto real y objeto de reconocimiento es
la que destaca Sartre cuando señala: "La originalidad de Marx es
establecer irrefutablemente. . . que el ser se mantiene irreductible al

CATHEDRA [122 ]
CATHEDRA

[123]

�-

r-

. . (Spinoza y Kantb'habían
M
saber".
En efecto, • arx p.one en
. adcrisis
del saber y de su o Jeto, 1a
avanzado en este sentido)_ la. identdidl ser es uno con el proceso dell
. , de que el movumento
e
pretension
.
fusión
entre el proceso de lo rea
saber o, lo que es Jo mis_mo, la {;_ºtesis de ]a especificidad d~l peny el proceso de pensamiento{ d mental para la teoría marxista de
samiento frente a Jo real es un : h. t .ografía como ciencia. Por
la historia, p~ra el desarroll~ ?,~la u~!oº~ecisivo de la tesis de M_arx
ello puede afumar Alt~us_se~. de di:tinción de lo real y el pensam1en¡
tieneUque ver con el pnnlcip10 diferentes aspectos. . . otra cosa es e
s lo rea y sus
,, e
to.
na cosadee lo real y sus diferentes aspectos .
pensamiento

111
n conducir
a equívocos,tra-y
Ciertas formulaciones de Marx puededen
a una prolongada
f 'l'd d or cuanto correspon
, . . la recon mayor aci i a ' p
umir en estos tenmnos.
.•
·
que
dición de empmsmo
que podemos
. . t res objeto real es la misma
!ación entre objeto de '.'°noc1m; :nocimiento científico P?,'
hay
t elentre esenCia y ~eno':11el)O. t nde efectivamente la exphcacion e
conocimiento hist6nco, p~ e
Ii'cación cuando meramente
º•
bte emos esta oxp
•d d .
proceso real. Perol no :W~taci6n fenoménica, de la reall1 ah.
damos cuenta de a 1!1
em irismo confunde~ e o Je o
diata. Las formas mas ~urdas. ?e . i:ediata de la realidad. En opo• •
J mamfestacion m
.
el
conocimiento con a
. . mo algunos sostienen que
sición a estas mod~li?ades del e:~:~:nd;r y reproducir 1~ aparienprohlema del conocimiento no es, pa de manera que sea pos?&gt;l~ apr~cia fenoménica, sino romper &lt;:°nde:it objeto real. Es necesario ms1st1.r
hender y reproducir 1~ esen~ia
conduce a otra forma de emp1en que este plan'.eam1~tº;¡°IºrobJ:ma del con"':imiento no s\ ~:;
rismo, aunqu~ mdasd suh basar la apariench, extenor para ap~e eln bce a Ja 'necesida e re
.
es menester producir e
0
q
·
·
nterior
smo
que
iuén sabe que esencia i
' 1 mismo los conceptos que permi• · to O, lo. que es1 o&amp;ta tarea
' no tiene
.
jeto de conoc1m1en
nada que ver
ten la explicación del ohJeto re~ . "Con~cer la Revolución Francesa
con Ja aprehensión de la ernc1aÍ
a su concepto (lo concreto pen·
( por ej~mplo) es pP ;ar de o rea ...

y

r• Ti

~¡

t

l

sado)":
¡• · a sea
desde
una
perspectiva
onto
og1c
Lo anterior no niega que

enteramente útil la distinción entre esencia y apariencia. Para repetir
una expresión de la astronomía empleada por Marx, es clara la necesidad de reducir el movimiento aparente al movimiento real. Pero
esta reducción no es todavía el conocimiento. De la misma manera es
indispensable analizar los mecanismos por los cuales la sociedad capitalista aparece necesariamente como otra cosa de lo que en realidad es. Sin enil&gt;argo, nuevamente, este análisis de tales mecanismos
no es todavía el conocimiento del modo de producción capitalista.
Cuando Marx escribe en El Capital: "Para analizar científicamente
el fenómeno de la concurrencia hace falta comprender la estructura
interna del capital ·, es elaro que no afirma que el conocimiento cientlfico de la concurrencia radique en la comprensión de esa estructura
interna, sino que esta comprensión es un momento de aquel conocimiento.
Podemos aceptar, pues, la recomendación metodológica de Marx:
hacer estallar en pedazos el carácter evidente de las apariencias inmediatas, pero no porque supongamos que de esta destrucción surgirá automáticamente el conocimiento de la realidad, sino porque el
proceso de conocimiento, la producción_ del objeto de conocimiento.
tiene que ser capaz de explicar no sólo la apariencia inmediata sino
también la estructura interna de la realidad. Pero, además hay que
explicitar la idea de que, en Marx, '1a distinción entre esencia y
apariencia es, con el mismo título que cualquier otra, una distinción
entre la totalidad y sus partes. Cada hecho o relación aislada es una
apariencia cuya significación (o realidad) no puede ser articulada
sino a condición de ser. integrada teóricamente en su totalidad estructurada". Se puede, pues, sostener la distinción entre apariencia y esencia, pero no porque arranquemos del supuesto de que el
objeto de conocimiento está inmerso en la realidad, oculto detrás de
la apariencia exterior y que, por tanto, no hay otra cosa que hacer
que desocultarlo, sino porque afinnamoS el carácter de simple apariencia de cualquier hecho o relación que no sea considerado en su
articulación dentro de la totalidad.

Se tiene un fodice de las dificultades que existen para que el pen.
samiento se libere del lastre de la tradición empirista, cuando se advierten residuos de ésta incluso en el teórico marxista que ha conducido la crítica más radical al empirismo. Cuando Altlmsser escri-

CATEDRA [124j
CATEDRA [125]

�-a

be: "No cabe duda alguna de que existe una relación entre el pen•
samiento-de-lo-real y este real, p_ero es una relación de conocimiento,
una relación de inadecuación de conoci~ientos" ', se escuchan todavía las resonancias de una epistemología empirista. Efectivamente, si
planteamos la adecuación, la conformidad o la correspondencia como
criterio para determinar la relación existente entre el conocimiento y
lo real, permaneceremos en el equívoco tradicional de suponer que
es posible comparar conocimiento y realidad. Si tal comparación fuera factible, ¿qué sentido tendría el esfuerzo teórico de producir un
objeto de conocimiento, sólo para ver si éste se adecúa con el objeto
real?
El sólo supuesto de que podemos realizar tal contraste es ya
una concesión al principio fundamental del empirismo: la identidad
entre objeto real y objeto de conocimiento, que se termina por olvidar que esta distinción es indispensable precisamente por plantear el
problema de la relación entre estos dos objetos y, como se sabe, plan·
tear un problema no es resolverlo". &gt; Podemos, pues, aceptar la
afirmación de Althusser: no cabe duda alguna de que existe una re·
lación entre el pensamiento de lo real y este real, pero en manera al•
guna se trata de una relación de adecuación o inadecuación. Se trata,
más bien, de una relación que tal vez podríamos denominar de per·
tinencia. En efecto, el problema del conocimiento radica en la dificultad de construir un objeto de conocimiento pertinente para la ex•
plicación del objeto real, capaz de dar cuenta de la serie de determi•
naciones de éste. En el caso de la teoría de la historia, la dificultad
estriba en producir un objeto de conocimiento capaz de explicar lo
que sucede en la historia, es decir, en una totalidad compleja estruc·
turada en la que se suceden acontecinuentos de muy diverso carácter
que se articulan entre sí d~ modo peculiar.

'•
1

SOBRE ARTE DE VANG
O ARTE REVOLUCIONAitiDYIA y ARTE DECADENTE
,
ARTE REACCION
JOSE LUIS BALCÁRCEI.
ARIO

Hasta nuestros días se
1
:e m¡nera dogmática la pola~:~a~n~a la posición estética que sostiene
eca_ ente o del arte revolucionarioe un arte de vanguardia y un arte
presiones que surgen mecánicam
y e! art~ reaccionario como exso y decadencia o revolucion . ente de sit?ac1ones sociales de pro
El
.
arias y reaccionarias.
gre.
planteamiento tiene su .
1a1alteqdue P!ejanov le atribuía a~r~~eten enA_el pr~tedndido equivalente so· 1ogista
• que termi · ., partir . e ah'I se f omentaría
d n enc1a socio
~ arte co~o tales para uedar nan~ po~ deJar de lado las obra
c~ones condicionantes del q rt se al mvel Interpretativo de la
l s
mea
,
,
a e, tomadas p
•
s re anant~ y aun mas, metafísica. Tal tende; . or c1e~~, de manera mecárod s con Zh_danov para quien el arte c1a ~dqu!~Io P?siciones domip ucto de sistemas sociales
. superior, mecanicamente"
temas sociales en decad . progresivos, correspondiéndole 1 ' _es
enc1a un arte por J •
a os sisEs
'
o mismo decadente
1
ta concepción, sostenida
.
fEeto divergente de lo quP. a e&lt;:.:n nombre del marxismo, es por comn cuanto al
~ respecto so&lt;:.tuvo M
arte, se sabe que períodos d
~rx, para quien:
e orec1m1ento determina-

fI .

CATHEDRA

[126]

CATHEDRA

[127]

J

�--

e:
.
')

••

1-

..

. , con el desarrollo general de
dos no están absolutamente e~ relac1oi~ base material, el esqueleto,
. dad, ni en consecuencia,
con
la soc1e
. . , ,,
d. mos de su orgamzac1on .
iga
'
,
M·trx hava so!ltenido algo en un
El p~oblema aqm no e5 9ue ;uchos ·teóricos digan lo contrasentido, Y en nombre del_ °:~rxismo ue la aseveración de Marx queda
io Lo importante y defmitivo es q
. 'n artística. &amp; decir, se tra:o~probada en la histori~ de la prortduccdei~a realida.d artística. En tan. , t , nea que pa e
ta de una abstraccion eo d' • por esa realidad.
da a iano,
to que la otra es nega '
d' • Della Volpe, Sánchez VázImportantes teóricos de nuestr~:s~;sias posiciones de la es~ética
con otros,
quez, Valeri:mo Bozal, M
han sornet'd
i o a crítica el sociolog1smo,
, d 1
marxista, rescata~~º a ar,
idad de penetrar a traves e • ~ cap·
llamando la atencion sobre ha n;~s factores sociales que condicionan
. , de l·11s obra::: ,!e arte acia
tac1on
su producción.
. . , d Marx coincide con
. t' la posic10n e
, de1
Lu,hes no obstante compar
ir
t u estética en la teona
· '
. ·
1 íundamen ar s
1
las corrientes sociologistas a 1 t que refleja verídicame~te ! ~a ifle] de tal manera que e ª~ e
el mie "distorsiona e rere ·0
'
dad
objetiva
es el gran arte' mientras que '1&gt;-

r

. 1 e históricamente con•, humana socia
.
t
d
El arte es una pro ucc10n . arte mantienen una relativa au od. ionada. Sin embargo las obras d_e . . y calidades del arte se han~~ía corno objetos. Las caractens:::n las relaciones sociales q~e
llan en las obra., concre:~s d~•::-nos en las caracterlsticas
condicionan su produrc10n.
ue dichas obras se elaboran. • •
res de tipo de socied3d enJ~\i~idad de sus creadores. L~ subJeU:
obras de arte expresan la s Je f r. a en el contexto de relaciones so
vidad del artista se elabolra: set'st~1clo es el objeto que expresa la _sulesb·
1 • y 1:í o ar i
· s socia
ciales comp e1as.
a~ '
lo artístico son las re1acione
. , de
jetividad, de ning~na m;ne~:do caso, lo artístico e~ la concresio:esa·
que generan al artista. -~
d en objetos artísticamente exp
lo subjetivo socialmente orma o
d
• vanguar·
os.
. 1 . tas de los térmmos
El manejo que hacen J_os so.cio
reaccionario en materia de
. decadencia, Jo revoluc1onano
d1a,

flejo es arte decadente.

peco:'.:;

yº1:

CAT EDRA

[12B]

arte es a tocias luces falso. Se trata de una traslación artificial, de
una analogía de c-on~eptos &lt;p:e .:;e ~eficren a relaciones sociales, a formas de producci~ humana de diferente índole. En algunos casos
se tiene como arte revolucionario todo. arte realista, por el mero hecho de· ser realista y como arte decadente al que no es realista, por·
no serlo. En otros casos v circunstaiiéias arte revolucionario resulta ser el que produ&lt;',en artistas identificados ideológicamente con la
revolución, o aquellas obras que se refieren ·en términos positivos a
los prohlemas de la revolución social; r arte reaccionario todo aquel
que e_láhor.a:ñ {os:·, ~;-tistas que está_J? supuestamente al .ma~gen de la
revol,µcióJJ ~qciaLo. w.ntra élla;:_o.. hien el aqe que no éxp,resa -prob~mas ··dt lá rey~luéión, soéial, ~' que l~s ·expr~sa, neg~ivamente,
PJr. Jo q1,1~. &amp;. ,Húkft.cs, f~,,.~fi~r!l ' ~l ,,tr.t~ co~id_e z:~: qe ;,vanguardia,
.9or }~¡,:.nq1·~ ~:de !!US f9rmas, .es. ~~ de~dente porquejnvierte. el
reflejo ~~_Ja realidád .social.-y expresa, geric!ralizándola, la ·dé&lt;:adenciá def ~u4d9, cápita1is~ .·~ ; . ·!'.: _ •
·•
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f. •

Sfn

•

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im"hargó,.en .,la

'

•

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tl~fera . del ·,aite. l~s cos~s re~~l~f!.
otra
manera. F;l !]létodo expresiyo que .utiliceµ los artista~ en n~ngún caso
es ·garantxi. .de 1~-«alioad ,anjstfoa del objeto que producen. Puede aleanzarse.Ja ·oálid4d attistica o-no tanto en el realismo como en cualqúiera otra ·lendcncia-'.:exprt&gt;siva. ;.~rtistas 'ideológica y · políticamentl'
revolucionarios producen obras de calidad o sin calidad artística.
Artistas que no comparten el desarrollo de 1a revolución social hacen arte o fracasan en su intento. Por 1o dt&gt;más! CTprl'sar la decadencia social no constituve un arte decadente si tal decadencia social está expresada con ~alidad artística.

En materia de arte 1o determinante no es 1o que expresa la
obra sino cómo lo exprt&gt;.sa. Fn ésto radica el problema de la caliclad, en
ésto radica 1o artístico propiamente. La significación artística está
en la obra. Esto es, en la manera concreta de resolver artísticamente los elementos que la constituyen, en la función de los elementos,
en la estructura que es la obra de arte. En este sentido, las intenciones, los propósitos del artista o el tema que seleccione no cuentan para nada fuera y al margen de la estructura expresiva que
constituye la obra.
Lo que har,e un arte de vanguardia o un arte revolucionario es
CATEDRA

(129]

�la concresión de objetos que manifiestan la creación real y efectiva
de nuevas formas expresivas, de nuevas significaciones artísticas. Por
el contrario, la reiteración de expresiones y significados, la falta de
creación o la creación frustradq,.. el trabajo que no se concreta artísticamente, sigJ!ificativamente, es arte decadente o reaccionario. Así
sea, en ambos caso~, que los realizadores sean social y políticamente revolucionarios o re.accionarios.

a

Por lo demás, el que podamos establecer lo que es artístico o
no consiste en connotaciones socialmente determinadas en relación
con esos objetos peculiares que constituyen socialmente la esfera del
arte. De tal manera, pues, que los decretos o pronunciamientos po•
líticos que dan lineamientos sobre cómo. debe ser el arte no son más
que cortapisas o mecanismo~ limitativos a la producción artlstica. Sl
no hay concresión artística ningún sentido tienen las palabras de
Shostakovich: "Nos esforzamos por asegurar que nuestra obra creativa traduzca los pensamientos y las aspiracio~es del pueblo y sirva
a su interés~'.

fl problema d~ la alternativa arte revolúcionario, arte reaccionario, arte de nnguardia, arte decadente puede establecerse, como
plantea Sartre, "con la sola condición de juzgarlo desde su propio
ángu] o artístico". ·

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I

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CAT EDRA . [130]

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. FÍLOSbFIA
. .. . . . . .DE
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FII.OSOFIA
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l. . La. ñlosoiía ~ como filosofía rigurosa.
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·:

1 al vez ningún filósofo, a lo largo de la historia de la filosofía,
haya pensado que su quehacer pudiera ser adjetivado con un calific~tivo, _ya no contrario, sino ajeno al de "riguroso".

-

~ · · La filosofía en su decUrso, de una u otra form:i, ha pretendido
ser una disciplina de principios, en un doble sentido: coino descubri-·
dora -¿inventora?- de a) razones primeras, y b) principios fundamentales. Esta idea es muy vieja- presocrática, si se quisieran apurar las cosas.

.••

..,

En esta búsqueda de principios, la filosofía ha pretendido proceder de una manera rigurosa y radical . Rigor y radicalidad designan
conceptos semejantes. El afán de rigor, como empeño que se dirige
a lo primero y a lo fundamental, hermana su propósito con el de la
radicalidad: la raíz cumple también la doble función de principio y
de base. Cada filósofo reinaugura con radicalidad la empresa clásica de fundamentacióh. "Empezamos de nuevo, pues, cada uno para
si y en si, con la resolución propia de unos filósofos que inician radicalmente (radikal) su actividad", 1 dice Husserl al iniciar el camino de sus meditaciones. El rigor o la radicalidad en y de las tareas
filosóficas, no han de confundirse con la perfectible precisión que
alcanza la ciencia en cada uno de los momentos de su desarrollo, sobre todo a partir de la modernidad. La precisión, el grado de exactiCATEDRA [131]

�tud de las c;cncias son ajenas a las nocio!les de rigor y radicalidad
como desiderata de la filosofía.

-a
a

r-

"El conocimiento matemático no es más riguroso que el histórico-filológico; posee, tan sólo, el carácter ele 'exactitud', que no es
equivalente al de rigor'',2 expresa Heidegber. La dirección de la ciencia no apunta a nada último ni a nada absoluto. Por el contrario, son
sus cararteristicas una fundada y sostenible provisionalidad y una
permanente apertura a la corrección con base en la disponibilidad de
nuevos conocimientos. El camino de la filosofía tradicional que intenta alcanzar los fundamentos y principiós, del mismo modo tiende
a lo absoluto y último. La ciencia, por lo contrario, está determinada por lo relativo y perfectible.
Se ha asentado antes que los afanes de fundamentación última

y absoluta, de rigor estricto, podrían rastrearse quizá hasta los arranques mismos del pensamiento filosófico tradicional. Tienen, pues,
alta alcurnia. La progenie, no obstante, no ha de confundirse con la
legitimidad. ¿Qué significa el rigor pretendidamente aplicable al quehacer filosófico? ¿Qué se quiere decir cuando se asienta que la filosofía es una disciplina rigurosa? Naturalmente, no se trata de proponer un problema de s~mántica histórica, de averiguar los cambios
de significado de un término, de investigar usos o abusos del lenguaje. Se propone, más bien, una tarea de demarcación de delimitación,
de ponderación de cierto quehacer -el de la filosofía- frente a
otros -el de la cicr.cia, la religión, el arte, por ejemplo.

2.

La filosof í~ y la ciencia.

Basten tres referencias para justificar, aunque en ca~a 'fino de
los tres casos por qistintas razones, que .la filosofía también pretende presentarse, además de con otras características, en algún tipo de
conexión con la' característica de· cientificidad. De paso, agregamos
la alusión kantiana a "einer jeden künftigen Metaphysik die als Wissenschaft auftretert kónnen" ,3 esto es, a toda metafísica futura que
quiera presentarse como ciencia, y la intención hegeliana de "mitzuarbeiten, dass die Phllosophie der Form der Wissenschaft náherkomme",'
es decir, de colaborar a que la filasófía se aproxime a la forma de
ciencia. Las tres referencias mencionadas son:

1)

~1 marxismo como filosofía científica·

2) a f~nomenología como ciencia rigur~sa•5
3) el Circulo ~e Viena y la Escuela de BerÍín 6
sus extensiones, agregados, influencias o ' e~
nor grado, coincidencias.
,
mayor o meNo se trata, ahora, de analizar

d
..
e cnticar. las tesis doctrina.
inmediato consiste sólo en d t ivo e estas comentes. El o0jetivo
en ellas se da no obstante es acar la conexión filosofía-ciencia aue
'
que eventual
t
·
ra revelarse como frustranea
b
men e, esta conexión pudieservaciones breves y gencr ,· a e, no obstante, hacer algunas oba es.

les o de ponderar el valor efect'

;

C

Marx, al invertir los términos d l .
.
le la vuelta, mejor dicho ponerla de e. ~. ~1aléctJ~a hegeliana, "al dar1
peculativa de la filosofía es d .
e • ~e al~Ja de la dir~cción estamente anticientífica
el máec1r, e la d1recc1ón manifiesta o táci1 d
'
s grave de los caso
· ,•
os e menor gravedad. El a I f
s, o ac1ent1f1ca, en
gan las consideraciones hisió ~ undamental que en su filosofía juetareas a la manera de la t neas, económicas Y sociales, concretiza
d
s areas concretas de la • .
e Ia fenomenología husserr
ciencia. En el caso
como "Mútter", tierra mate;::ªdque es vista ~or _el propio Husserl
dad, dudar de sus logros conse e to~as las c1enc1as, cabe, en ver•
tíficos. Acaso tendría alg~
:u~nc1as, enfoques o métodos cien.cuanto la fenomenología de qaule, ec1r en relación a la psicología por
1
gun modo se equip
para ela a una psicología pura en las M
. ara o se pone como
te, la fenomenología produ'o al un
editat1on~n. ~or esta vertiende dubitable valor.• Por la ~tra g r a .d~sc~nden~1a, s1 bien es cierto,
dicional, ajustadast a la noc·ó , ~ op1_c1ó fll?sof1as de viejo corte trarrientes especulativas conocí~~ ~ ~1gu~os1dad privativa de las codegger y Hartmann. Es ecial a· ~ es os casos, al ~enos, de Heila Escuela de Berlín o
filosoftnc16n_?1erece el Círculo de Viena,
la manera, amplia como 1 h aAanaht1ca, entendida esta última a
.
,
o ace yer 9 Si se des rt 1
. pac1ones que atienden la problemáf
c~ an as preocuya cientificidad también es d b't
e los lenguaJes naturales, cución filosófica a los problema~ ~ a I e, .se ~·escata una legítima atenmal -lógica y matemát'
e a c1enc1a, tanto de la ciencia ford .
teas- cuanto de las e·
·
ec1r, se revela un ámb·t d
. .
ienc1as de hechos. Es
cía, esto es, una filoso:f; d: fen~mo _mterés filosófico por la cienciencia ¿es, a su vez una filos ;. c1~nc1~.. Pero, esta filosofía de la
'
o ia c1ent1f1ca? ¿Cuáles son las carac-

ed

¡

1;

~t d

/

C.H[DflA

[132 j

CATEDRA

(133]

�terísticas ce una filosofía científica?
Soslayemos las anteriores cuestiones por ahora. Destaquemos,
sin embargo, algunas relaciones -entendiendo la falta de conexión
como un medo negativo de relación- entre filosofía y ciencia. Existen aportaciones filosóficas del tipo tradicional señalado en el primér punto, que, no obstante su pretendido rigor, radicalidad y afán
dlfundamentación última, resultan ajenas o contrarias al pedsamiento científico real, aun 'cuando pretendieran cubrirse o encubrirse bajo la noción de cientificidad. Tales las filosofías, por ejempl6, de Hegel, Husserl, Hartmann-, Heidegger, . Existen, . por otra parte, filosofía:s ·que, cualquiera que pudiera ser el juicio sobre ellas, se acercan
familiarmente al pensamiento da la_ ciencia. Tales, . las .de Russell,
C&amp;rnap, Popper, Hempel, por ejemplo. Entre otra~ cosas,__ por la ra-:
ZÓfl de ser, fundamentalmente y ~n ·los aspectos que -jpt~esan, filaso:
fías de la ciencia.
·
·
·
0

•
....

D;,

,,.,
-r·

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.,....
.

.c..

¡-

,,

1

'

Volvamos a plantear, con mayor pretensión, la pregunta anterior: ¿Cabe la posibilidad de formular ·o -llegar ·a formular ·- una fitosocientífica de ·1a ciencia?
· •: · •

fía

"

3.

•

...

...

La filosofía de la ciencia como filosofía rigurosa.

t •

~' '

t-

problemas científicos por much
..
técnicas. Pero esto ~o
o que d1f1eran los temas Y las
es más que un modO
b"
que no hay más que un m d
am 1guo de decir
conocimiento ya sea en 1 º. o ~e plantear los problemas de
.
'
a c1enc1a pura y
.
en_ 1a fllosofía: no se pueden
• ª en 1a aphcada, ya
1
miento sino científicamente / antear problemas de conocívale la pena intentarlo par~ sto. puede. ser dogmático, pero
filosofía.
ver si cambia la situación de Ja
. Afiadimos que para posibilitar
.
.
dique deberá manejar, al menos la : ~ mtenc1~n, quien a tal se denes, álgebra de clases teorías de I g _ca de pnmer y segundo órdetructuras algebráicas 'noc·
d re ~c10nes, teoría de funciones esd
•
iones e c1bernétic d
'
gos, e programación lineal y d t
a, e teoría de los juebrá que volver a decir, entonce/ de~rfa d~ _las decisiones. Mucho haffa.
, e os v1e1os problemas de la filoso-

,,

· '

Si la respuesta al interrogante último pudiera ser afirmativa, entonces el término "rigor" r aplicado normalmente a filosofías tradicionales ajenas al quehacer de la cienci~, debería -aplicarse ,soÍament~ a
una filosofía de la ciencia que, en cuanto filosofía, pa.rticipára de las
características determinantes de la ciencia misma. Por lo contrario
de lo que piensa Heidegger: en referencia a las ciencias de hechos,
no es la exactitud -porque las ciencias de hechos nunca pueden ser
totalmente exactas, sino sólo en grad9, ni alcanzan conocimientos
últimos y definitivos-, sino el rigor es lo que las determina. La noción de rigor, así estaría definida a partir del nivel científico. Seria
un préstamo de la ciencia a la propia filosofía de la ciencia. Con respecto a la filosofía en general, estamos de acuerdo con lo que asiente
Mario Bunge:10

'\

En conclusión: el correcto planteamiento de los problemas filosóficos -su elección y su tratamiento- no difiere, o no
debería diferir, demasiado del planteamiento correcto de los
CATEDnA

[134]
CATEDRA

[135]

�. .'

NOTAS
l.

,

E. Husserl. Carteal.'lDlllelu •etitallaDfll, .... 1• S.

2. M.Helde11er, Wu bt Meta11bnlk, Parte l .

Jtaat,

rn•-•

11111

3.

n · ··

1o,1e •ea Gei.te1,

• · Bese!, Plaaneaea•
5.
8.

¡ PbllaMpble a11
E'. Busaer ,
.

8.

9.
10.

r

•

e,,;: ■, :Jla·

WeUa■ffauaas.

Wleaer ][nla.
,
Der ornla' l'nl!I, 1951.'·
Cfr. el manlfles: w;:--:.::e ; ~ , Un!,. of Callf ' '
:

chenbach, n .e
7
·

I

EtnleltUDJ.
•
DHlaafL

te

.

treue WIIM
b
.

·

1a Sesunda Sd1rllln.

•.

,

· ,

.

. "'I CapUal, T. l . POÁfaclo a
.
.
. \ , IX cfr. J. ' B.', ·f&amp;lldell
e.Marx,
.
__¡
B"•-•Ut,na,
•
·
. . ., ¡
· .
PIJ'elaaJ-•,
,._
J J'tl. . ,
9
E
Husserl,
Plla~Dlfll•l~.
lt.
to
P17elalatr,,,
tbomu
rub.
,
•
,
1 •,¡
Cfr. .
eaelosleal A,,raae
.
'
Berll, Tlle Pbeaem .
: •
' ''
•.
l
r El . osltlYI-• ,1 6Slff, F . C. B:, /.&gt;. 9 •
A. J . An '
•
Arlel, p . U..
M. Bunse. La la,e.tlsaclóa Cleahflea,

EL PROCESO PERUANO
ABRAHAM: NUNCIO

"¿En qué momento se había
jodido Perú?"
l\1ARIO VARGAS LLOSA,

Conversación en la Catedral.

I. L\ TRODCCCIOX

-

El hecho de que los militares peruanos, desde 1968 en que tomaron e! ,1od\,r •:1n '::,, le un típico cua•·;rL1zo ha,:.an asumido una
conducta noliticn ·- , no rnenimentc di' fr •rza ~ de¡, "' J ci ·,: C0'1l')
es costumbre en América J,atina- produce asombro y confusión al
mismo tiempo. Este asombro y esta confusión han dado kgar a interpretaciones manipuladas e ingenuas, desde diversas posicione~ ideológicas, del proceso que vive el Perú. "El desconcierto fue sin duda
el principal resultado en el pensamiento, y las vacilaciones entre el
reformismo
oportunista y el sectarismo dogmático su secuela en la
1
acción".

\

l

CATEDRA [136]

Ciertos observadores (incJuyo lo arbitrario del término) y desde luc¡, , los rnceros representativos del actual régimen peruano identifican las medidas adoptadas por éste con una revolución. El lenguaje de sus exponentes representativos, obviamente informado por
CATHEORA

[l37J

i

J

i

�•

~

tQ

-

conceptos de la sociología moderna y dentro de corrientes ideológicas
avanzadas pareciera reflejar una realidad revolucionaria en marcha.
El presidente Juan Velasco Alvarado, en el mensaje a la Nación con
motivo del 1490. aniversario de la Independencia peruana afirmó:
"Existe revolución en un país cuando sus estructuras tradicionales se
transforman, cuando se alteran los regímenes de propiedad, cuando se
, transfiere el poder económico y, por ende político, de unos a otros
grupos sociales, cuando se modifican sustantivamente las seculares relaciones de subordinación y dependencia, cuando g~andes sectores emergen vigorosamente al escenario social y político con nuevos y sentidos
intereses económicos comunes, cuando el sistema tradicional de dominación está siendo liquidado y cuando, en fin, el pueblo empieza a
ser el gran protagonista de su historia y se gobierna para los más y
no para los menos. Y todo esto está ocurriendo en el Perú desde el
advenimiento del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada".ª
En el mismo mensaje se sostiene que los cambios promovidos tienen
un carácter radical cuyo objetivo no podría ser la simple modernización de las estructuras, lo cual conduciría a un modelo de sociedad
consumicionista e igualmente dependiente que la que se está transformando. "No se trata de modificar superficialmente el orden tradicional para que todo continúe siendo en esencia lo mismo en el
Perú. Por ser ésta revolución auténtica, ella no se propone simplemente modernizar las viejas estructuras de nuestra sociedad, sino reemplazarlas por otras cualitativamente diferentes que sean el fundamento de un nuevo y distinto ordenamiento socio-económico en nuestro
, " 3
pais
.
Las reformas introducidas por el régimen militar peruano son
evidentes y originales. La reforma agraria, su gran triunfo, es una
de las más eficaces en América Latina. Otras reformas, la educativa, la de la empresa, la financiera, la estatal, son también ejemplo de
una gran capacidad organizativa y política. Las expropiaciones realizadas y la orientación independentista de su estrategia internacional
han configurado un nacionalismo solidario de los países explotados por
el imperi;lismo norteamericano en el subcontinente. Sin embargo sería aventurado y peligroso tanto teórica como políticamente dar por
hecho que el de Perú es un proceso revolucionario. Y esto por que,
de un lado si bien se han efectuado reformas estructurales el modo de
producció~ permanece inc6lume y, por otro, aunque se ha propiciado
la participación de las masas populares ésta ha sido por la vía mediaCATHEDRA [138]

tizadora del corporativismo Los .; .
ruano (los trabajadores) en.ra , dsocmh10s pe&lt;!11eños" del capital pe, d
•
'
zon e a as circun t ·
,
aun e asumir el rol prota , . d
.
. s ancias estan lejos
protagónico sería el único gom_co , e la historia del Perú. Este rol
lución. El temor de un do ' y t?mgu~ otro,. ~ue verificaría una revos~dera:, con Penny Lerno:ª ::?,rresqm~1ab~e podría llevar a conc10nana, por lo menos en ei q t a experiencia peruana es revoluAllende representa (el gob' con ~,ctopperuano ... Con la muerte de
quierda que sobrevive en errn~. e erú) al único gobierno de iz.
nerales, no por civiles eso tº\i-~ente, y como está formado por ge1atinoamericano" 4 Rei t' . aml ien es r~volucionario en el contexto
,
.
a ivizar a revolución es m lb
to. •Mas coherente es sostene , t i
ª aratar su concep· r es e rente a una re l'd d
.
1
era e ementos diversos favorabl
~
ª i a que mvolu.
'
es uno., y otro~ al pr
l .
nano, para efectuar a su luz I d . d d
' . oceso revo ucw1
e es m e e los mismos.
No se minimiza al proceso peruan ,
. ,
volucionario. al contrario , l .•
o caractenzandolo de no re'
' :;e e eme a un marco te ' ·
,
•
que 1as voces oficia]es del régi
l
onco mas estricto,
cirlo- han tratado de eludi ' men actua -y esto es preciso delas mismas oscilaciones y ;o~~~~i~:;:s crs\antem~~te ase~iado por
cana en su lucha contra Ía
. J
e ~ pohtica latmoameriEstados Unidos.
creciente amenaza mtervencionista de los
1

Si no es una revolución la del Perú hab ,
.
conceptos que corresponda lo ue
_ra que n?mmar con los
desde 1968. Ello tendrá que ~eri~:r:t~Jais
!emdo sucediendo
que ha conocido el Perú d d
.
anahsis de los procesos
cado mundial capi~alista E;s r!acsuo mdgreso ~nl el siglo XIX al mer.
· mo o socia que tuvo lu
ces es un antecedente indudable de] u h
.
gar entonperuana determinado básicament q e ~y tx~enmenta la sociedad
nuevo ciclo de acum;zlación. . e, por e enomeno común de un

?~

II.

EL CRECIMIENTO DEPENDIENTE

,
rose
itre
rí d

En uno de sus ensayos de interpretación de la realid d
Carlos Mariátegui se refiere a la explotación del
a perulana,
como punto de partida y tambie'n
l l
guano y e sad
, .
'
como a e ausura de

;[,f d;:i~;ed:cr:º::f:.4:: r~::=n~:n:~:::i~n~=,~;: ~:~1n;i:~
~ ~:i
spana que es una metrópoli en decadencia, a depender de
CATHEDRA

[1391

''
1·'

�•

terra, metrópoli que ostenta la hegemonía mundial del capitalismo en
ese momento. Sigue así la muerte del resto de los países latinoamericanos, arrastrados desde la Conquista por la§. contingencias que registra el movimiento capitalista de occidente.

litares resulta distinta de la de t ~
· , h1stórica
·
·
c10n
Obedece a, . t an,, ano' mas· esto tiene
una explica!'it1ca
. del país· an&lt;lino
·
c1er as ·constantes" 0 b b bl
L
,
b
.
ser a es en la poha dado en llamar ''v~cíoª dmas sdo ~~saliente es el fenómeno que se
e po er .

Con la explotación de recursos naturales hasta entonces ociosos
se crean en el Pen'1 "los primeros elementos sólidos del capital comercial y bancario". Ciertamente 1a estructura cuasifeudaJ derivada de
la Colonia perdurará hasta el siglo XX, pero es a mitad del XIX cuando se sientan las bases del capitali::;rnu que actualmente tiende a consolidar el régimen militar peruano.

L~ clase clominante en el Perú ha .d
,
excepcionales, incapaz de regir l
, SI o, con algunos periodos
Y representantes. Para prev~lece: sf ~IS ~ través_ de sus mecanismos
cuentemente al ejército Est
ª VISlo obligada a recurrir frereseñables ha ido ma's. all 'e por ,su parte, en sus intervenciones más
'
a -as1 sea te t f
teamientos de la clase a la ue sirv . n a iv~mente- de los planarbitral tratando de propici q
es dec1r que se ha mostrado
(señaladamente a raíz de laar un ord enl7pluriclasista. En el pasado
guerra e 89 con Chil ) s
b
to do en el presente siglo los re í
..
e '. pero so re
conciliación de clases M
d g menes militares han mtentado la
,
·
arca o por est t d · 1
tual reconocería como un le.
a en encia e régimen aca_uto~- del cuartelazo que de;:;:;ó p:t~~~~:~ al fene:a] Sánchez Ce1:ro,
tztuczonal de las fuerzas arm d 5
1962 or egma, y al golpe msinmediato. Según lo ve J l' ªcª en
co:no su antecedente más
u 10 ot1er e1 parecido de ] 't ·,
sente con ese movimiento "es total':.
a SI uac1on pre-

Es importante señalar que fenómenos similares al boom guanosalitrero han signado el proceso capitalista del Perú en el sentido de
que todos ell os han sido produc:o de las demandas del mercado internacional y de la recomposición efectuada en los factores del imperialismo. De esta circunstancia no esca¡Ja el golpe que llevó a ]a Junta encabezada por Velasco Alvarado al poder. Existe una línea coherente entre los procesos causados por la exportación del guano y dei
salitre y los snhsiguientes que se fueron originando en torno a otras
exportaciones, siempre dentro de una economía de enclave, hasta los
que en el presente se desprenden del viraje que atenúa este orden
económico e inicia 1a transformación que requiere el esquema imperialista al cual le rernlta ya inútil el viejo control de las materias
primas y de] aparato que aseguraba su obtención en condiciones enormemente ventajosas.

II.

HEGEMONIA SOCIAL Y ARBITRAJE CASTRENSE

Más sorprendente ha sido la conducta de los militares peruanos
por cuanto se ha apartado de los patrones tradicionales de obsecuencia a los ¿csignios de la burguesía aristocrática en el poder que ha
obrado como "metástasis de las élites dirigentes de la sociedad metropolitana''. El conocimiento de los antecedentes del ejército peruano
hace no obstaTJ.te que todo elemento exaltante se desvanez(la. "Los militares han sido el factor decisivo de arbitraje en la mayoría de los
5
ciento cuarenticinco años que lleva el Perú de vida independiente".
En efecto, esto que señala Mario Monteforte Toledo ha sido característica dominañte de la vida peruana. Hoy la conducta de los miCATJIEDRA

[140]

J'

U

.

. na aristocracia decadente conduce al P . , d d
.
dencia de E ~ h
l
, .
ern es e su mdepenl' .
spana asta as ultimas décadas del siglo XIX L
it1ca peruana durante e l
d
. a pofacciones. La' aristocraci:e n:Pr, no pue, e ser sino una política de
para mantener sus posiciones isponel _mas qude del poder necesario
tema d f
.,
co~,ensa istas y ar continuidad al sisquista. eNoragl:~ntac1on y opres~o~ social introducida por la Cond .,
P . e por tanto dec1d1r un programa orgánico d
ucc1on y gobierno; pero tampoco h
f
e prouna alternativa Tendrá qu
. ay uerlzas que puedan ofrecer
for
1
.
e emerger otra c ase dominante y tran
cla:ª:e~~/;:~: ~t~:t:;i~~º::~~:d~~ra proyectar lo primero, y un:
La burg '
·
el Perú
u~sia emp1ez~ a configurarse como clase dominante en
riyai· a part1r de _la primera concentración capitalista ue se dea, como se ha vtsto. de la C"piotaci0n del o-uano y el sq J't
P

1::

2at:~r~ªr:\:ectotr ets desmedrado por el encl: ve que con: ti~i;~
es ruc ura peruana La penet · , d 1
.
.
que s · · · d d I ,
. ·
racion e cap1ta1 m()"lés
e micia es e a epoca mdependentista
J
• 0 '
en la industria textil hnci:i lº''O
lºdy con clar?s mtereses
u v ' se conso I a con e neo comolc,
CATHEDRA [141]

�. de Cerro de Paseo , tras la guerra. del Pa•
•
• 1 stnal
.
JO mmero-agro-mau
p ú Si antes la aristocracia
cífico de resultados tan onerosos palra elra. ausencia entre otras raner su contro por
'
··
d ·
criolla no pu o impo
r
(hay que recordar que la crisis
zones, de intereses metropo it;n~s1 XVIII convierte a Perú en una
internacional de la plat~ enahe sig o presencia genera iguales con.
" t ble' )
ora su
.
coloma . pocof l ren
' para
• al país y subsecuente
imd ª rsos
orgamzar
.
secuencias: a ta e r~cu
d
La
sibilidades de mcrementar
potencia para centralizar el po e~d sap~s empresarios extranjeros
el gasto fiscal se ven comprlome as , con Inglaterra). En poder
d
d • , d dada a econonua
(la guerra eJo _en ~u
la administracióQ de puertos y a uadel capitalismo mg1es qued an. . , y el recurso importante de los
nas, extensas tierras de co1omzacion

•

~

m

ferrocarriles.

, d 1 l'
.
, han tenido siempre, ademas e . ~ oLos camb10s
en· lel un
Peru
do caraºcter geopolítico. Condiciona•
.
,
marca
d 1
gica repercusion socia '
1
d
producto han da o ugar
· , preva ente e un
l
dos por la exp otac10n
no'micos localizados en una
.
ges de sectores eco
l
a desplazamientos Y au
· .d En el momento que la p ata
.,
te han compartI o. .
,
reg10n cuya suer
d .
·onal la economia peruana se
.
l
1 merca o mternaci
,
,
, b
pierde va or. en e . ro esta contracción es todavia mas ruscontrae sensiblemente' ~e
d d d ·e la extrae y para el sector
· ' d la sierra e on e :,
'
· 1
l
ca para la region. , e
des;rrollado ~ayormente la agncu tura .e
minero. No hab1endose , .
. 'dad productiva de importancia.
.
d
. . .
l
O la un1ca activ1
comerc10 que a com d
.. idades uno por su incipiencia y e otro
Los sectores de estas os actlv
'. do el minero de imponerse e
aces arruma
'
·1·
P
por naturaleza no son ca de' un royecto nacional. Los jefes _mi iimponer a su clase dentro .d f ~ando una fuerte casta, no tienen
tares insurgentes, que han 1 o
der· de hecho están llamados
dificultades para instalarse en e po '

º1

a ello.
" . T o" (o de la Repúblºica ar·i·stoLa época llamada del
tmburguesía peruana, de modo alcrática), que marca el a~~ensoel emittari!:,mo. "Sólo en el siglo XX
guno significa la exclus1on d
d 1968 ciento setenticuatro
Oledo- y antes e
f
T
'
ºd'
M
-escribe onte orte
•
. •
tivo
ocuparon carg0 de ministro: noventl os
,
militares en serv1c10 ac
h tidós otras carreras; en mayores ~ula cartera de la Defensa y o~ en rlamentarios y diplomáticos".
Sido 1:ubsecretanos, pa
meros han
~
,
'd
,
d
la
clase
dominante
en
el
Peru
ha
s1
o
esca
La hegemoma e

r.rl

CATHEDRA

[142)

moteada permanentemente por el hecho de la dependencia, por la
ingerencia de sectores y grupos de presión y -también- por las
características étnicas y geogr~icas del país. Sobre un territorio
profundamente accidentado tiene su asiento la existencia hierática de
masas indígenas que sufren Jas consecuencias del desquiciamiento sociocultural provor,ado por la Conquista primero y más tarde por
la modernización agrícola. Depauperadas en todos sentidos estas
masas verán pasar Jas modificaciones del país a la distancia, pero
siempre en detrimento de su modo de vida. Integran un ejército
laboral de reserva y su incorporación al mercado de trabajo es parcial y discontinua; por lo tanto su incorporación nacional es lenta
y difícil. Aunque pasivas, en razón ele estas circunstancias, han es•
capado a cualquier proyecto de control que haya tenido la burguesía peruana para nuclear su fuerza de trabajo.
A pesar de la reactivación que experimenta la economía peruana por virtud de las exportaciones, ésta no puede configurar una
producción industrial considerable. No es sino con motivo de la
Primera Guerra Mundial que tal producción se incrementa creando zonas urbanas en las que se consolida el sector moderno de la
burguesía. fu éste el que ha de disputarle a la tradicional oligarquía rural (harones del algodón, señores de la lana y el azúcar)
el poder de decidir. Pero el proceso de industrialización no ha sido
gratuito: a la par de un proletariado ha dado lugar al surgimiento
de una clase media que desde sus inicios muestra aptitudes políticas
y aspiraciones dirigentes~ así como ideólogos audaces y combativos.

En tanto el proceso de ~roletarización rural y urbano da lugar
a manifestaciones que cuestionan el orden establecido, bien que de
manera débil y controlable, la diferenciación de los sectores medios
introduce una movilización política que pronto encontrará sus expresiones propias, obvaimente distintas de las de la oligarquía peruana para la que es cada vez más difícil transitar hacia su meta hegemónica. Aunada a las pugnas internas entre los sectores de la desueta aristocracia civilista y los modernos que ha producido el auge
económico de postguerra se hallan las presiones populares y de la
pequeña burguesía organizada en un partido de atractivas banderas.
El conflicto entre estas fuer1.as representa en su momento más críti•
co una grave amenaza para la burguesía no preparada para luchar
1

CATHEDRA

(143]

�con enemigos novedosos y enconados, pero c:irentes a la postre del
suficiente poder para decidirlo en su favor. Se origina así un vacío de poder que 11eva a los militares a hacerse cargo de la situación
disponiendo al régimen de I.eguía en 1930. Su actuación es de pacto con ]a oligarquía.
Los elementos del anterior esquema, modificados desde luego,
se repiten en 1968. Los fat:tores externos y el contexto interno han
cambiado y otra es la característica del cuerpo castrense.

IV. L.\ DEPENDENCIA REFORMULADA

r-

Cien años después que Perú pasa de la •Jrbita metropolitana de
España a la de Inglaterra un nuevo desplazamiento dependiente se
opera: ahora de esta potencia a Estado.:. Unidos que ostenta la hegemonía clel capitalismo intC'rnacional. Las principales empresas del
paí~. controladas hasta entonces por el capital inglés, se norteamericanizan. Este proceso es fayorecido por la Segunda Guerra Mundial y sus preparativos. Reflejo de la nueva penetración económica es el cambio de actitud "hservado en el Apra, a principios de
los treinta furiosamente antimperialista y a fines de esta década "re·
ronciliado va con los Estados Unidos bajo el signo de la unidad antifascista ... •
Despur~ de la crisis general de fines de ]a década de los veinte y que ruhre casi el primer lustro de la siguiente el Perú, oomo
otros p:iíses de la región, inicia una etapa de recuperación económica. La demanda de productos generada por la guerra acelera el ere·
cimiento qur se ve rdorza~o por otra coyuntura internacional inmedia!a, la guerra de Coren.. El proceso de industrialización y sus
conromitancias ( ampliación Je la base proletaria, incremento urbano. drnsific1ción de las rapas mrdias) desembocan en una movilidad sin precedente. Los intereses de !a burguesía~ se han diversificado al calor de las exportaciones y la inversión (la harina de pes·
cado crea una súbita riqueza y ésta determina la emergencia de un
sector rle h clase clominante más apto para acomodarse a las ten·
dencias motlernizantes; lo mismo pue&lt;lc decirse del sector que ha
surgido del tráfico financiero). Por otra parte, las fuerzas proleta·
rias urbanas y campesinas han adquirido un potencial de lucha diCATIIEDRA

[144]

fícil de controlar mediante las
.
co se sitúa el putsch de O I , mamobra~ tradicionales F.n este
nó
d ]
e na, rn 1948 (
hº ·
marmeno e a crisis Je heg
,
que tam ién actualiza el f
ruana; ahora, como en J930em~ma característico de la política pela posibITIua
J d
de la s f uerzas sociales "te ,ede controlar , nmguna
1· .
cha es significativa pu
po_ Itlcamenle la situación") io v_t ~a
.
, es constituye u
d
· r..i:; a 1eque aconteció en 1968 pero . d • . n antece ente inequívoco de l
~~e_ la política del iU:periali:me:as u~porta por fijar el momento e:
m1c1a de lleno para :\ro, . L empieza a ser redefinida y q
cue t "l
. enea atina en l d, d
ue se
• n a. ~a expansión metro I.
.a e~a a de los años cinv~s del capital v el comercio PJe I~ana ~eo1m~:nalista -ahora a trac10n_a~- entró de nuevo en Ienoa coi P?rac1c_n monopolista internaAmenca Latina al oroceso d~l d empuJe, remcorporó totalmente a
novó su proceso de· suhdesarrollo~~-~frullo capitalista mundial, y re, ~urante la dictadura de Odrí
.
nopohca de Estados Unidos en el a ~e afianza la penetración motador asume la actitud d
IPeru. i\unque desde 1949 el d'
asum. h .
e reproc ie que l
·1·
IC·
ir ac1a /a burguesía ine t
os m1 Itares acostumbran
mente al p •
,.
P ª que no logra
d ·
. 1·
a1s, su politica e.s dúctil del l d
J con uc1r correctapen~ i,;~º· y "el egoísmo de los
o o l'l as exigencias del im?11~s1a qu_e se complace en fustia couservad?r~s y de la gran hurmtimo avenimiento con ellos.
oar no es ohice para gobernar en

1,

~!

e_jército en este lapso
guard1an de la oligarquía". cumple el rol tradicional de "perro

V. EL APRA y LA POLITICA PERUANA
. Sin considerar el papel ue el A
.
c10nana Americana) ha .
pra ( Alianza Popular Re 1

J
.
rú quedaría trunco el anJ~l~a. o enh la política contemporánea devopu

.
1os militares
•

·•

a IªIS so re e1 actua1 proceso diriuid
er,• o por
u

. genuina d 1
.Nace. como expresión
su smcretismo doctrinario
e . ~ pequena burguesía. De a ui
tradictorias Extranby sus pos1c10nes oscilantes y ha t q
·
a no o stante qu
.•
s a conmodelo de desarroJlo na . 1
e su concepc1on de lucha y
frid t
c10na tengan bov v·
.
su
o ~n~as contingencias: de artid
. r~e~~•a, cuando ha suen sus imcios, proscrito y ohliiad o l de pos1c1?~ radical que fue
o a a e ande!'.tm1dad, pasa a con-

f

CATHEDRA [ 145

J

i
:
,i

11

'

,

=

11
!1

1

'

1

1

i

1

�temporizar con s_us antiguos enemigos políticos; después a coaligarse
con los sectores más reaccionarios de la bur,.uesía y por último a
verse abandonado por muchos de sus cuadros (tue fueron a formar
otras agrupaciones de diferente signo ideológico y, con el resto de
los demás partidos políticos, prohibido de actuar por el régimen
de Velasco Alvara~o en el presente.
Su frustránea y paradoja! existencia representa, desde su fundación por su 1íder máximo Víctor Haya de Ja Torre y hasta el
momento del golpe de 1968, una fuerza de presión de cambios en
el cuadro político del país. Esta presión ha forzado en mayor o
menor medida a los diferentes regímenes que han gobernado al Perú desde 1930 a tomar en &lt;'~lenta así sea formal y manipuladamente
los intereses populares. Y ello a partil" de !os planteamientos del
Apra, que propugna un desarrollismo nacionaJista {de crecimiento
hacia dentro y participación política) bajo la fórmula de la colaboración de c1ases.
En México, rlonde Hay3 de la Torre fundó el Apra, los estudiant~ que concurrieron al mitin organizado al efecto escucharon
de labios del líder los principios en que se sostenía el naciente partido: lucha en contra de la diplomacia ciel dolJar y éle todos los im•
perialismos {"ni con Roma, ni con Berlín y tampoco con Moscú"
que hoy es traducido por la Junta militar a su seudodefinición ideológica, como "ni capitalismo ni comunismo"), nacionalización de
los medios de producción, solidaridad con las clases explotadas.13
Las fuerzas armada~ -el enemigo nato del Apra- recogen
hoy sin duda aquellos planteamientos. De una manera vicaria, el
aprismo que nunca pudo llegar al poder los ve practicados por
aquellos que se lo impidieron.
VI. EL CONTEXTO DEL GOLPE MILITAR

En las dos últimas décadas Perú conoce activos procesos so•
ciales que habrán de transformar las relaciones tradicionales de pro•
ducción y de poder. En síntesis se les puede enunciar de la siguien•
te manera:

l. El acento de la economía recae en la industria, en una reCATEDRA

[146]

novada minería ·Y en la activ1'dad f'manc1era.
.
2· Como consecuencia de lo
•
la burguesía peruana se im onen aanten?r. 1os _sectores modernos de
&amp;te predominio se expresa :n I d la v1e1i8 ohgarquía exportadora.
didato (Lavalle) apoyado por O~ , errota e ectoral que sufre su cante de aquellos sectores y sosten.dna a manos de Prado, representantegra al poder oficial. ( 1956). I o por el Apra que con ello se in-

.
l

I

'

. . 3. El crecimiento demográfic , 1
.,
, •
tiphcan el número de t ah . d o } b a expans1on econom1ca mul1950 y 1965 1a poblac~' ªJª o~es: o reros y campesinos. "Entre
millones a 3 miU
on econ~rmcamente activa aumentó de 2 5
ones; en ese mismo la
I h
·
de 904,800 ·a 1,382,100
los
l
.pso, _os o reros aumentaron
sonas y los llamados tr~bajad::~ ~a~o:, crde~1eron en 200,000 perm epen 1entes en 300,000".14
4. La movilidad de las masa~
condiciones de lucha que v .
nf~ crea, sobre todo en el campo
an a co ormar m . .
'
vos como el dirigido por Hug Bl
ov1m1entos reivindicati
rrillera en la que se destaca: el
! ~ desarrollar 1a acción gue:
cionaria con Luis de la Puente
I i?m1~nto de _Izquierda Revolucon Héctor Béjar. El exterminio ede 1:rc1to d~ Liberación Nacional
como fue, impactó seriamente la conc· s ~uern11as en 1966, brutal
res y de la pequeña burguesía así comie~c1~ dr los sectores populazados del propio ejército su ' . .
ª e os cuadros más avan'
pnncipa1 responsable.
5. En el nivel de la política se han
.J
•
tantes. Nuevos partidos reLorm· t
h pro,mc1do cambios impor· • Movimiento So .1,· l p1s as se. an const1'tUl'dO : Democracia
cnstiana,
. .
c1a rogres1sta así
. .
de 12qmerda:
el MIR el MJ N D
'
como orgamzac1ones
·,
,
, • enota esto un
·
~ion en los sectores y fracciones
. a cre~1ente politiza1deológicos.
emergentes de los diversos grupos

6

ª:º

°

. 6. Tanto para 1a izquierda como
.
PUJe varios hechos de repercusi , . t pa~a qmenes temen su emsignificación: el XX Con re~ ~nl ii en:a_c1onal han tenido especial
Soviética; 1a pugna entr/l ,,o , e d ar~1do Comunista de la Unión
Partido Comunista Chino. Jas vrnls . ~ este y las propuestas por el
1'b d
, a revo uc1on cubana y t
. .
I era ores en los países coloniales.
o ros mov1m1entos
7. Para cubrir la descapitalización que acarrea la

l't'
po 1 1ca neo-

CATEDRA

[147]

!1
. '

11

1

�imperialista y su aceptación por la burguesía local, ésta se entrega
a un pedigüeñismo desenfrenado y a la promoción de inversiones
extranjeras "en condiciones siempre ventajosas para el imperialismo y siempre onerosas para el Estado peruano". Las concesiones que
éste debe otorgar a los intereses empresariales reducen su capacidad
fiscal y lo tornan impotente para realizar las transformaciones estructurales que requiere el giro que ha tomado la economía y las
que en el plano sociopolítico demandan las masas populares.
El régimen de Fernando Beláunde Terry, debelado por el ejército antes de las elecciones de 1969 en que concluiría su mandato
legaJ, se inició bajo el signo eomún del populismo intentado previamente por los militares que desde Sáncllez Cerro en 1930 han regido al país ( Odría mismo, con representar las supervivencias de la
reacción civilista, en cierto momento vino a ser un pequeño y frustrado Perón) , y por el Apra, sustentador principal de esta fórmula.
El populismo, figura a la que desde sus foicios concitó el Apra,
debió adquirir un progresivo cartel as1_fuese formal en la medida
en que la "marea amenazadora" a que se refería Belaúnde, es decir los movimientos de masas en proce1,o de raclicalización, se sen•
tía más inminente. En la campaña para las elecciones de 1962 Odría,
el inacabable ex-dictador se postula como candidato del pueblo al
que trata de granjear vituperando en contra de los "plutócratas";
Haya de la Torre, el equívoco profeta de la revolución peruana, aunque inmerso en e_l aburguesamiento más nefando continúa agitando
las banderas de la reivindicación popular; y Belaúnde Terry, el tercero en discordia y quizá menos viciado de todos los candidatos, pa•
ralelamente a su contemporáneo Eduardo Freí esgrimía los argumentos que interiorm~nte emiten las burguesías liberales de los países
latinoamericanos y que coinciden con la manipulación ideológica del
neo-imperialismo concretada en programas de ios que ha sido modelo
la Alianza para el Progreso: o se in vierle para incorporar al desarro•
llo a los sectores marginados de éste o se corre el peligro de que ellos
tomen catastróficas iniciativas. El propósito mediatizador de esta po·
lítica era claro para Belaúnde, pero no lo fue para los odriístas Y
apristas representantes de los sectores más retrasados de la bur•
guesía peruana que desde posicionei:, en el Congreso opusieron feroz
resistencia al plan de desarrollo que aquél propuso y cuyos capíCATHEDRA

tulos fundamentales eran• "J
f
.
la reforma de la educac1'o;n 1ª rle orma agraria, la reforma fiscal
.
, e P an de alfab"t° · •
•
'
1 de viviendas
Pan
populares".1s
'" izac1on campesma, el
. , Belaúnde de hecho introduce var.
f
.
c10n de recursos hancarios y 1 I ias re ormas (la nacionalizamás importantes) cuyo inter, e p an de desarrollo rural entre las
momentos de gran movili;ac~~:e ;a ce1~trando en el campo que vive
rar: la oligarauía de la ~.
. ed-ro la reacción no se hace espe.
,
"1erra y to O su · t
d
rrupc1ón manifiesta su desc0ntento por J sis e;~ e con!roles y coque tendenciosamente hace a arecer
as me I as _adoptadas a las
movimientos radicales cam p .
cdomo contemponzadoras con los
· pesmos ca a vez más activos.
El populismo belaundista es bre
l
.
líder cede a las Presiones de 1 " ve ,Y no ?~ra,,evoluc10nar. Su
desmovilización dP, los c¡m _as cuar?1,ta familias y procede a la
acciones radicales , r-on eIJopes~n?s y mdas tarde a la represión de sus
· ,.,
ongma un
d" ·
pular su partido d 1
d
espren 1m1ento en Acción Po'
, e os cua ros reform· t
·
por otro lado un
'd •
.
is as mientras se realiza
man a3e entre aquel ,. el ap ·
E
en el que participa el " .
.
i
nsmo. ste nuevo giro
- &lt;
ripia reaviva los piar1t
·
.
pero ya el ejército
·
eam1entos popu11stas
1~ influencia de sus.e pre~ara padr_a. arrebatárselos a los civiles haj~
·
enemigo tra 1cwnal.
n. h La toma deJ poder por los militares fue acelerada por la m
~o ra con que se quiso dar solución al roble
h ,
amdo representando la t
d"f "d
. p:
que abia vetional Petroleum Compa:~ ~ ;n a ~at10nahzac1on de la Internado Pacto de Talara
:} . s a mam~ ra se expresó en el llamaIPC entre b 1 c~yos puntos esenciales eran los siguientes: "la
d
ga a a gobierno todos ·sus pozos en explotación a
b.
1 e q)e ~e anulara su ~~eudo a favor del Perú ( 690 millo~es c¡mdi,~
1:r::1~,a :;::, c?nces10n de un millón de kilómetros cuadrad:s e:

-~ª

:e;f

conservación d:mtaª
:er7:e~:s {~~!:lacio7es petroleras, .y de la-taha obligado a vender a
. f.
' a a cual el gobierno es""
devueltos. El escándalo 11 pr~c1~ 13¡° todo el petróleo de los pozos
publicar el cont
eg_o a ~o mo cuando al verse obligado a:
extraviado" l r~t~, e.111ob1erno mvo que confesar que "se había:
precios
pagma. ' en la cua_l constaban precisamente los
que e consorcio debía cubrir por el petróleo".1e

f

El descontento general que siguió no era sino la grieta por la

[148]
CATHEDRA

[149]

V

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~

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.c.., :r..

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\

Las fuerzas armadas derrocan al régimen presidido por Belaúnde Terry e inauguran una etapa de cambios efectivos en el Perú
(cambios que no son otros, hasta el momento, que los concebidos pero no llevados antes a la práctica por civiles y militares) .

VII. ANTECEDENTES Y POLITICA DE LA JUNTA MILITAR

ti" •

•

t

que se manifestaba una grave crisis estructural. Belaúnde había
favorecido una política de empréstito e inversiones extranjeras que
endeudaron enormemente al país y afectaron los niveles de ingreso
de los sec!ores populares a la par que concentraron la riqueza aún
más en manos de la oligarquía peruanél, OJigarquía que como se
ha visto resentía profundas divisiones en su 1::eno. Sus indecisiones
y posterior oposición a la -participación de la&lt;1 masas creó en éstas,
a pesar del exterminio de los movimientos radicales campesinos, un
enconamiento en sus reacciones, contra la opresión. Como subrayado
de tales contradicciones la economía se deprime con la crisis del algodón y de la harina de pescado tras la sequía de los primeros meses de
1968.17

La composición y tendencias de las modernas fuerzas armadas del
Perú responden tanto a las características generales del de$arrollo
peruano como a la peculiar dinámica experimentada en el propio
seno del cuerpo militar.

El CAEM (Centro de Altos Estudios Militares) es una de las
instituciones más populares en el Perú y ha empezado a serlo ya
a nivel latinoamericano. Por su matricula han pasado los jefes cas•
trenses que hoy integran la Junta en el poder (a excepción del presidente, general Juan Velascr, Alvarado y el general Rodríguez, jefe
de la unidad blindada) y de hecho ha graduado a los cuadros m~
calificados del ejército. Creado durante el régimen de Odría por
una iniciativa de carácter netamente militar, sus aportaciones al cambio de actitud de los militare!, han sido cic gran importancia.

mente en el control de Ias masas popula
s· . . .
gramas "de entrenamiento y as1· t .
res. e m1cian así los pro.
de América Latina" ta En
s en\!1a
naciones
p ,a las f uerzas mi·1·itares en las
los cincuenta, los mili•ar"'s "·1·
eihr~, hasta antes de la década de
0 ian rec 1r ent
·
Jero, prmc1palmente en Fran . A
. renam1ento
en el extranacuer~os bilaterales con los c~;adoti?! de esta década se firman
trateg1a de contención de 1 •
• mdos de manera que la esa msurgenc1a que
,
rada por estos v cumpli'da
d
ya se preve sea aseso,
,
como
se
emo
t
,
d
•
de con la aniquilación de la
·11
s rana iez anos más tar.
s guerr1 as campesmas,
·
armadas nac10nales.
por las fuerzas
•

•

•

'-

e;

~

El CAEM, a pesar de este
d. .
.
taciones de sus cursos en l con 1C1onam1ento, por el rigor y orienva creando una creciente poli:. qu~, se analizan problemas concretos
gradúa.
izac1on entre los cuadros militares que

El papel del CAEM debe enten
t~~al: Ha~ que considerar ue fu derse desde lue~o como coyunsion imperialista y que la es~rate -: pro~~ct~do y nutrido por la prete de la estrategia política v lo ~ t' aca em1ca que proponía era par1e~ Perú mediante la acción' delg;o~ª pa;~ asegu_rar la dependencia
UJo resultados distintos a los
e~ m1 llar. S1 su existencia pro•
proce~os so_ciales que acompaña:;:e~; os esto fue por motivo de los
al primer plano de la política naci:n~~censo de las fuerzas armada~
Las i~Itimas generaciones de militares ha
.
tores medios sobre todo de J ,
n procedido de los sec, . '
as areas rurales El ·, •
en 1as ultimas décadas una d l
.
eJerc1to representa
dad social en el Perú Tanto 1 e ?s. pdocahs posibilidades de movilit
•
, .
· •
a cns1s e egemo ,
..
a smtomaticamente con el uoJpe d Od ,
ma que se mamf1esr,
e
na en 1948
1 I .
res respuestas populares a la opresi,
f d' ' como as u tenomayor divorcio de las clases social on pr? un izada por el cada vez
que adquieren las fuerzas annadaes, &amp;~1mentan el carácter político
para entender la toma del poder s. . os 1Íasgos deben destacarse
la posición que vienen asumiend que estas cvan a cabo en 1968 y
línea reformista de gobierno.
o desde entonces expresada en su

La influencia del CAEM tiene por origen la política de "segu•
ridad continental" que Estados Unidos desarrolla con motivo de la
guerra fría. Esta µolítica en el fondo no es t,ino el soporte de la expansión imperialista norteamericana cuya eficacia reside considerableCATHEDRA
CATEDRA

[150]

[151]

�LAS REFORMAS BASICAS
La reforma agrarza.
, d haber tomado el poder ,el gobierApenas ocho meses desp1rs ed
ite el decreto-ley de reforma
no del general Juan Vela~c~ . vara_ o eI?,
. .
d1'a después m1cia su e3ecuc10n.
agraria } un
.
· · d'
. arte de premisas re1vm l·
Ideológicamente la reforma aglrana lupchas campesinas del país.
catorias que actua1'izarfan lac:.
.~ secu
1 ares ley agraria el genera1 Ve1asEn el discurso en que anunc1; \~uevaAmaru el insurgente descenco Alvarado eleva la frased e utpacl opre;ión española en 1780,
d 1 I
subleva o con ra a
1
.
diente e os neas
.f
nta la reforma en e campo.
1 t'tud
1
con que se en re
,, 19
a lema de a ac
· , tu pobreza .
"Campesino, el patrón ya no cornera mas
. • .
Operativamente responde esta ref orma a diversos criterios.

•

.......

m

r-

.,

. . , .Es aplicada, ."de acuerdo
,, 20 con
1 Criterio de regionahzac1on.
•
,
•
e
aronóm1cos
y
eco
og1cos.
.
.
. ,.
1
factores sociales, econom1co..,, ab
. d d Ad3'udica la tierra a pequenos pro2 Criterio de propie ª ·
- f
una cooperativa
. , . d
los producto1es que orman
'd d
J?ietarios priva os, a
a los trabajadores de una un1 a o a
én la empresa que la explota,
las comunidades rurales.
d "unidad
.
1 . , Se pa1 te del concepto e . . .
3. Criterio de exp otac1on.
la fragmentación el princ1p10
. , ,, d manera que no sea
. . •ón
de explotac1on e
. 'd d por un lado y la part1c1pac1
f
· la. product1v1 r a "Al plantear la sust1tuc1on
· ·, del
de la re orma smo
,.
en los frutos de la ~1err¡. por are~¡imular la difusión de la pequena
minifundio y del latifun 10 y tablece medidas que aseguran la no
Y mediana propiedad, la ley es . d d roo unidad de producción.
d 1 gran prop1e a co
1
to
fragmentación e a
. 1· ue la ley afecta, mas no e concep
. ,,
E 1 régimen de tenencia o q
s e 'd d de producc1on
. , agn,cola O pecuaria .21
.
d
e um a
. •
r motI·
.,
Las indemmzac1ones po
4. Crjterio de compen~ac1on¡erratenientes les son pagadas p~rvo de expropiación a los ª{t1guod
pital invertido en la industria.
te en efectivo y parte en ro~ e í~~imamente vinculada a la na?1·
"Otra tendencia central de ·dad°!' del país en su conjunto, e~ el
raleza de ]as mayores nleces1 . tación de los recursos de capital afasis que ella pone en a reorien

t

CATHEDRA

cia la industria, como parte del esíue1zo nacional destinado a colocar al Perú en condiciones ventajosas frente al reto que plantea el
esfuerzo de industrialización dentro del sistema de integración económica latínoame rica na· .~J

5. Criterios legales. Crea la ley de reforma agraria tribunales especiales para conocer de los casos por el1a previsitos en torno
al régimen de afectabiliclad, de tendencia, de indemnización, de localización, etc.
Política .miner~ y petrolera

- 1

\

Como antes se ha señalado, los miJitares peruanos toman el
poder a raii &lt;le! e~cándalo que suscita la maniobra del regimen de
Belaú'nde par{! ~cult~r el entreguismo con que se ha conducido al re-negociar 'Jos .intereses petroleros del país C()n la International PetroIeum Company. Una de las estrategias en que pondrá más éníasistlá'
Junta dirigente será pd'r tanto• la' que .se refier8 a la exp1otaci6n de}
subauelo. Procede en primer término a nacionalizar la IPC; a indemnizar la eippresa, pero al mismo tiempo hace valer la deuda que
ésta tiene con el 'fisco por una soLre-cxplotación del producto no
convenida. Eí!ta sobre-explotación era de hecho un .fraude que se
inicia con los primeros concesionarios &lt;le los yacimie~tos de La B.rea
y -Pariñas, 1a Lo!Jdon .and Pacific PetroJeum ·Co. · ~I ·:fraude consistió en2 una falsa medición de la superficie explotada·: en-vez de 1644
Kms. sólo Hparecían 40 Kms.2 en el plano de la explotáción:23
·
. ' Además ·de la polítiéa de nacionalizaciones, -eJ régimen militar
inicia un programa minero que comprende medidas organizativas y
jurídicas a fin de incrementar la producción y controlar su comercialización v transformación. Crea mecanismos estatales como la Empresa Mine;a del Perú para participar de lleno en las actividades mineras emite leyes que aseguran al Fstado la f:obnanía sobre "' subsuelo y la faculta,! de dictar las moda1idades pertinentes sobre su
explotación; promueve la exploración &lt;le nuevos yacimientos; establece las hases para el desarrollo de una pequeña , y mediana industria minera y las que harán posible otros proyectos de nacions lización.
La política minera ha registrado oscilacoines. J\penas iniciadas las vías de la nacionalización el rrgimen de , ·elasco .\lvara&lt;lo ce•

[152]
C\TIIED~.\

fl53J

�.

.

Jcbró un contrato con la Southern Peruvian. Este contrato constituyó
Un paso atrás en el rescate de los recursos naturales del país y una
corroboración de la dependencia. En cambio más tarde fue estatizada Ja Cerro de Paseo, el secular complejo agrominero y actualmente
se plantea hacer lo mismo con la Marcona Mining dl.; no se descarta incluso en un futuro próximo afectar el rico slStema ToquepalaCuajone-Quellaveco.

La re/orma empresarial

•

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.

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11

La organización de la producción a nivel industrial ha asumido
formas novedosas y dinámicas. E.stas formas se han sustentado en
una política de crecimiento hacia dentro en la que el Estado se pre•
senta como el promotor principal. Para eJ efecto de impulsar la eco•
nomía, y en particular la indu..stria, varias leyes son promulgadas: la
ley refetente a "la Pesqueria, a la Reforma Tributaria-, a lá Reforma

del Crédito 1 a la Rtlorma de la Empresa".•
Cada una Je estas reformas tiende a fortalecer la p~rticipación
estatal en el proceso económico, a reorientar sumas de capital poco
o nada rentable hacia la industria, a incorporar a las mayorías tra•
bajadotas de la población al apat·ato de consumo mediante el incre•
mento de su ingreso haciéndolas participar limitadamente de los beneficios de la emprm y a crear las condiciones para atraer la inver-

sión extranjera,
La refonna de )a empresa es concebida por el régimen de V~
lasco Alvarado como ·'un proceso gradual que no implica la dcsapa•
rición de la propiedad privada. Conforme a los criterios básicos, expresados en los· Lineamientos de la política económica y social del
Gobierno Revolucionario, ·esta reforma se efectuará en el mediano
plazo, y tendrá los siguientes alcances: la racional participación de
los servidores en las utilidades, de acuerdo a los niveles de produc•
ción y productividad del trabajo y del capital; la adecuada capacita•
ción de los trabajadores para su paulatina incorporación en la ges•
tión administrativa empresarial; y el fomento y protección a la for•
mación de nuevas empresas cooperativas. Conviene dejar plenamen·
te aclarado, que el Gobierno Revolucionario no cooperativizará la
empresa privada excepto, en los casos contemplados en la reciente
25
Ley de Reforma Agraria".
CATllEDllA

[154]

En la práctica • h ·d
·
sin que pued f
:,e a i o más allá del
.
talmente sup:ra~~~m1;s1a~~e dsu rasfondo des:~:~~ifs:ar~:;~ªst:n:o,
no monopólica- de 1
e a empresa privada , u
. odo
han ido des!rrollan~oe7!resa estat~l de c~ráct~e:c:t;:i:re
g:~llon, olcomunidades Jaborale:ººl!;é3tivfas r Jas emprésas de
g as en 970 y 1972 f
.
on orme a las I
dustrias transformado ' undona~ (las últimas) en la eye~ p~·om~l-

~~

aut::

s:m::;:~J:

~:;::ituta~ por sus a~t~~Jo:s~u:;~:/~:º\ se~tores.
·
estos se les conc d l
pi a1istas- y los tr b · .
la _administración y Jos ben\~ .e ~erecho de. part.ioipació_n pl a aJaqUJn~e años tendrán .clerec~ :i~s ~ la empresa, y d~ntro de e¡i:z en
!J}umdad,. con lo que padráñ ha mitad .de las ac¿ionés •de cada o
:~ fundamen tales de la. econo:;:,~e:/ropietarios &lt;lolectiv-~s de, : :
: Además 'd - l · ·f ·
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s. . h dad
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.
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· ·. . ,
· ,
. .: . o en ~llamar ~ área d .
~mpieza c°.nfigura;se· lo
eor 1a lef corres15on'dient '· ;: ' ', .f Propiedad S!)~av -Fu;e . . . que
se crean empresas i~t~·,;.)¡~ ~Y.º. ele 1974.: í,. p~rti -".'.z~~c1on~~~
administran l
graaas exclusivanforitl' · ~- · ~ S' :t-~i~~ton~
dem . . . a empre.sa, a través d
. por trauaJaaores que
ocrattcamente y se d'18trih
e ..conse1os. 'populares d=' d
· •, '·
uyen los be f .
"'igna os
La fmanc1ac1on
las
básica la hace el &amp;tad
ne ic10~ correspondientes
empresas sean auto-rentabl
pero se prevé que ,.,and 0.
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¡.- '• .t:. ·~
,, . y•·.t'"
ant d esti o, s1 así puede decirse d .·Í . ,r· • - .. .... , . ¡, ,:.. .• -1
. ece ente inevitable 1
• '., e a reiorma estataPf
.. .,
la ·austeridad, 1a disciplfuaorga?1zac1on y hábitos militare~ ~ co~
tos.
Y oerto esctúpu1ó del w:...: . .: e aqu1
•--e&amp;men en sus ac-

. .. De su posidón ideol' ic (" .
. .
.
;1:1tares han derivado fó°! ~ m cap~tahsmo ni comunismo") 1
ci~n bcko:::!ishmo by de 1a de~:~~~fza~:~~en~:f capartarse por igu~~
.
om res por t
'
orno ele la · 1
gohierno.
o ros, y 1as han aplicad
J
, e~p otao ª ª p-ractJca del
Dos organ·
AP) '
ismos, uno que obra dentr d
ra m~e;tt1~:
actúa J1a~ia 1ef exterior (S1~1~ª0;1mini~tr!ti6n (CO
o que es la reforma est t l .
' constituyen claEl COAP (Comit ' ,J A
a a.
i; 1.,1.C
sesoramiento de ] p .
a residencia) cal_)ta,

J:~

CATHEDRA [ 15~]

~

~

;
r

:

.
a

.
,j

11

! 11
1

:

�analiza, discute ) jerarquiza los problemas del país. Está integrado
por civiles y militares (de las tres armas) con predominancia de estos últimos. Son funciones del COAP "asesorar al presidente de la
república en todas las suyas, coordinar a los diversos sectores de la
administración; dictaminar sobre Lodos lo!- irn,lrumenlos legales a nivel de decreto-ley, decretos y resoluc:iuncs supremas que requieran
aprobación del Consejo de Ministros; hacer toda clase de proposiciones al gaLincle -iniciativa de ley-, recibir gestiones ) quejas
del sector privado y asesorarse de cualquiera persona para el mejor
conocimiento de la realidad nacional sobre la que actúa el gobierno".ª
El régimen militar ha declarado, como principio de su política,
buscar la instauración de una "democracia de participación plena".
La creación del SINAMOS (Sistema :\acional de Apoyo a la Movilización Social) se inscribe dentro de tal concepción. Tras ella, no
obstante, debe verse la necesidad de controlar la movilización de las
masas trabajadoras que tienden a sobrepasar los límites establecidos
por los militares. SINAMOS intenta además suplir la ausencia de
los· partidos políticos ah(llidos desde 1968. Ee:te organismo en concreto representa un fonómen? de democracia _di_rigid!1,1 quizá el más
abierto y dinámico de .\mérica Latina.
.

m
r

-o

e:
.

-i

...,

A pesar d~ su dinamismo y de tener como proyecto una vincu•
lación estrecha con "los sectores populares del país hacia cuya orga•
nización no manipulable· realmente democrática y libre",• quiere en·
caminarse, SINAMOS no deja de actuar dentro de la estructura ver•
tical de poder en un c:i~tema de dominación clasista como es la que
aún prevalece en el Pcn1. De aquí sú limitáción esencial.
·

-,

Además de estas reformas el régimen militar ha puesto en práctica la de la educación y la de la prensa.

~
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('

..,
¡,

\
1

. La reforma educativa comprende dos planos: a) el propiamente educatÍ\•o y b) el administrativo. Establece por una parte una se·
rie de objetivos tendientes a formar un individuo con una "persona•
lid ad crítica y creadora··, autodidacta, conscirnte de su realidad SO·
cial y dispu&lt;'~to a participar ~ actuar en ella, educado artística, fa.
miliar y sexualmcnte; 30 por la otra dispone una estructura administratirn que funciona a trarrs de una· red administrativa centralizada
que conecta a diversos niveles de ejecución (ministerio, dirección su•
perior, dirección regional, jofalu~a zonal, coordinación subzonal) de
CATilEDR:\

l156]

,

los_ que depende el Xúcleo Educath·o Comunal
umdad que presta los servicios cducatiros.
l~EC), es decir la

L~ modernización de la economía leruana , .· ,
educatn a con las caractcríslica- d , t \ .
. exigia u?a reforma
cación que su • • 1
::i. e es ª·
mmagmable sena una edulerna de form l1era_1ad da tendc¡~c~a tecnocrática apenas oculta bajo el
ar cm a anos , utiles a sí mismo ' 1
• d "
un con~cxto no revolucionario.
s ) a a socie ad ell
,

.

1

.

•

ª: .

de la llan1a.
·d " prensa lºb
.
do I El aerópago
T
1 re ' se estremeció cuanlorta~~tensudicllarles, peruanos d~cidieron expropiar los diarios más im,a1s a sus antiguos d ,&lt;l
ll
l
de los diversos grupos olí • .
u~ios, 10 os_ e os representantes
roo des l d
. g~rqmcos. n 1a medida en que estos fue1
p aza os y nac1onahzadas las empresas que los sustentab
a prensa que estaba a su servicio resultó
fl
D
an,
los latifundistas y de lo; exportadores d 1super/ª· e manos de
han, la Prensa pasó al control del CO; \~: l()~11~c~s q~~ exl\plo!a•
nal de Comunidades L b 1 ) , · r
e erac1on l ac10·11·a --1· , Q
d
a. ora es . El Comercio, propiedad de la fa.
mi,m' n uoh uesa a y ,·mcu 1a&lt;lo " con Ios importadores
•
te
y comercian~ es ~ 'do~a vdoccro de la Confederación 1\acional ,\graria la Cró
mea, peno ico e la familia Prado ' al servicio ¿'
f.'
ahora dia · f · · 1 • d
;
e sus manzas es
no o 1c1a asigna o al Sistema l\'acional de Dif . , E
preso y Extra s
, d·
.
us1011. x' u apen ice vespertmo, de manos de Manuel u·11
prescnlante de 1 • t
.
oa, reRockefc.l le . 1 os mdereses norteamericanos, en especial de los de
1 ' lan pasa O a manos de sus trabajadore
C
O·
su apfodice amarillista, defensores en un tiem1&gt;o de sl. _Qrtreo y ¡o,
generó 1 ·' b lt d
I
•
os m ereses que
d . a a u a a Y eesracionalizada industria de la ha · d
f:s. 0 (:Moucloa: 1975), han sido asignados a los sectore/;:fe:i::::
j

•

.. '

VIII. PERSPECTIVJS
mado~s reformas promo~idas por el régimen miliLar han transforn
~ una maner~ sensible el contexto peruano. Sin embar O ellas
o configuran todav1a un proceso revolucionario (lo cual
~ r
que no_!º 111:011,ic_ien) ni el ejército se ha convertido. por vir:d
exccpc1on lustonca de hecho imrrificable en la fuerza d l
.
te de un eamb''10 de ta 1 natura Ieza. En razón
' de• la políticae crmmancf
.
ta del régimen se han transformado los mecani,-mos
de pror dor~1,s~
ucc10n

1;t:~:

c.~Tin:on.A [157]

1

¡

�, (
l reforma agraria y empresarial se
Y acumulación en el pa1s
con a d h "do transferido de unos
.
d l · , · · 1 ). el 110 er a s1
ha reorienta o a mverswi '
fundamental tener32 (
d
clase a otra y esto es
grupos a otros no _e unda 'd
. 'modalidades a la propiedad
t ) . e han mtro uc1 o nuevas
d l
1
o presen e , s
. . d . bien las empresas en manos e os
( mas no se la ha soe1ahza o s1 E t d ,odríah ser el germen de un
trabajadores y controladoslpor_ el c,s ate ºd1'lst1·nto al régimen de ·propie~
, .
d
•. dad cua 1tallvamen
l
reg1men e propie ,
,
.
h
·d mantener) ; as tradd • d
con gran enfasis se a quen
tamb" h
a pnva a qu~
. ubo d' . , y dependencia. . ¡en ~
diciónales rclac1onr,s ,de s r lA~on
·
·
..
mh. l . pero no han desapareo1~0. •
ca 18:&lt; o,
• : ... • l · · so·
·. ,
, •
. ! 'erí~n en péd1t·~ara e proce
Por más que su_s teon?o~ se emp.
, dole "sui. generis",
ql.f6; vive el -Perú baJo el regunen. m1ht~ una .,Uldida (habl,a
,·
tible ,de sér·• compren
··
· • · 1 •. · •
partenogenellca~ n~ sus~e~d 1 SI~AMOS.) a partir de,,Jas :Perwecb·
~gado, alto funcio?~no e .
, ·d es· uemas conceptu&amp;~
vas de análisis trachCJ.onal, ~uJeto ªis;~~~o;:ame~te un fenpmeno .d«:
Por entero incapaces de explicar _sat
. d en el Perú" lo cierto
. . l"d d
el que esta ocurnen o
..
. '
alta ong1.na. I ·a· · ·co~o
:este
. . ' pa1s
, re rn'te
·· ·a· hechos récti~htes
"a
de
•
, .· y gel
es:gu~ a- .expe:1ep~1 . . .. , .. nl'f 'a sé· ha encargado de concépnei-al'izádos que I~• só~iologi~. c~~ 1. .~.c .
,· ·
. ·
'
.
•
,
•
tualizar 'oh1·etivamente. '
1

° .

Cap~

1

.
·
. ' .
. , Perú precisaba del :-reacomo.. Para poder expandir su eco~_mia, . Co
d
l tÁD'imen. q\lCl
•
t d los militares.
n to 0, e ~o-do que han mstru~en a o
1 contradicciones aportadas por la
integran no ha P?d1do escapa a a~mperialista. Para transformar la
nueva depen~enc1a d~l cap1t~~:::~~r altas tasas de gana~ia•"útñffl
base product1v~ hah~~ que Jitales nativos e imperialistas como pa•
para atraer la mvers1on de ca¡ , 1 , , c'umplir los ambiciosos pla·• ·t·
1 empresas estala es Y
•
·
ra cap1ta izar a as
, .
,, 33 Este ha tenido que avemtse, M
nes de d~sarr.ollo ..de.l_ re~1men . ·ue se roduc~ la nueva moda~id~d
sin confhcto, a }os term1~os en q e re!nta y el capital impenahs1
de asociación, entre el ~ P ::et~:
reformas implantadas sean lita. De aq.m que los a ca ve cem
#•d a au'n ma's JJOr el hecho de que
mitados:. ~t~ 1m1tac1&lt;_&gt;: se 'dO generadas horizontalmente sino que
las mod1f1cac1ones no an si .. .
.,
·
han sido producto
decisiones verticales.
: . re-

f.

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1
.,

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de

, aimen militar se ve presionado por los mte
Actualmente el reº
·
. .
exterior así como por las
·
, l l y del cap1ta11smo
,
,
ses de la hurguesia oca
,
. 1 Para 1974 se preveUl
mi~mas condiciones de la economia nac1ona .
.
.
1

CATHEDRA

[158]

1

•

'

•

't

, ....

,:

una desaceleración del crecmuento y una pujante inflación. "Esta
crítica situación, advierte Felipe Portocarrero, unida a la necesidad
de aumentar la tasa de inversión pal'.a consolidar la nueva modalidad
de acumulación, determinaría que sea cada vez más necesario para
el sistema descargar e] peso de la crisis sobre los sectores popularea,
Los trabajadores se enfrentarán a la ~isminución, o al estancamiento-ea
el mejor de los casos, de sus salarios reales por efecto de la inflar
ción, que torna ilusorias Jas conquistas reivindicativas. Al mismo
tiempo, el régimen _tenderá a limitar los reclamos salariales y a en~
durecer ~u actitud en las negodaciones colectivas•'.
Además de las presiones sefialadas el régimen debe enfrentarse
a las pugnas internas que se dan en las fuerzas armadas sólo en apa•
riencia monolíticas. En sus alas extremas se mueve una tendencia
}Jrogresista, incluso revolucionaria, y una tendencia francamente reaccionaria.

Es -evidente que para salvar sus actual~ contradicciones el régimen militar peruano sólo cuenta con la participación efectiva, politizada de las masas populares. Su disyuntiva no puede ser otra: o la
radicalización del proceso po1ítico o el golpismo de derecha que culmine, éomó en·'Bolivia, en la retroacción de Jos avances logrados y
en la represión fascista.

.

POSD.ATA

'

...

Los. acontecimientos del 5 de febrero de 1975 enfrentaron al
régimen' militar de Perú a su más grave crisis desde que asumió el
poder en 1968. A raíz de 'tm aparente conflicto laboral, la Guardia
Civil se insubordinó acarreando tras su movimiento graves disturbios
callejeros en Lima: turbas violentas recorrieron las caJles asaltando
comercios y otros ·establecimientos. El Ejecutivo ordenó, rompiendo
con su carácter pacífico, la represión de los vándalos. Se produjeron
86 víctimas, según informes oficiales, y fue implantado el toque de

queda.

De hecho la crisis tipificó el fenómeno de la así llamada "desestabilización de un régimen", es decir el conjunto de actos promovi®s por el Departamento de Estado de los Ütados Unidos y ejecútados por la Agencia Central de Inteligencia de este país, con la conniCATHEDRA

[159]

¡

1 :

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1i ¡i
1

1

1

1

�.....
vencia interna de las fuerzas de derecha, para derrocar a las autoridades establecidas ( como ocurrió en Chile). Oficialmente se señaló
que la sublevación de los policías y los actos de pillaje eran la combinación de distintas fuerzas para intentar derrocar al régimen. La
r~pónsah~IWacl·&lt;lc cslt intento·le fue atribuida a la .CIA y al Apra.

r arios· hechos
rrido el

5

drben- apuntarse para h explicación de lo ocu•
de febrero.

l. Las inversiones del capital imperi_alista se han .cel)trado
en Perú en el área· minero-petrólera. El r~gimen de este país provoca una relación conflictiva úon los Estados Unidos al bienacoger
la política antimperialista de los países exportadores de petróleo (en
breve s1.1 pro&lt;lncción lo convertirá en gran exportador de este P.TOducto) y al oponerse drásticame~te a las medidas discriminato~ias
de aquél país, manejadas como represalia, en contra de estos. (con•
cr~tamente a la Ley ele .. Cümercio Exle~io~).
2. A fines d~·- 1974 Tutádos Unido~ encara la peor crisis económica después ~el, período posbélico. La 1•uestión de los energéticos se · presen~a como un_ subrayado &lt;le tal ~risis.
',e:

3. La alianza antiirnperialista se produce en distintos frentes.
Por iniciativa de varios países latinoamericanos se propone la rein•
legración de Cuba al seno de la OEA. Estados Unidos presiona pa•
ra q1;1e en la reunión de Quito, celebrada al efecto, no se alcancen
tales propósitos. Como respuesta, Perú y Venezuela encabezan lii
oposición para que no se lleve a cabo la reunión de cancilleres citada en Buenos Aires a instancias del Secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger.

\

4. La posición del gohierno pen.:ano deviene cada vez más
hostil respecto de los Estadoi:; Unidos. Una ~emana antes del 5 de
febrero, el general Juan Ve]asco Alvarado anuncia en tono brusco
la inminente nacionalización de la Marcona Mining, Co., a , propósito de un incidente entre ]a compañía aérea Braniff International
y la Aero-Perú cuyas implicaciones eran ob\iamente políticas. Por
estas fechas el presidente peruano declaró que el diálogo entre los
países latinoamericanos debía. hacerse al margen de los Estados Un~~
dos cuya política denunció como atentoria de la existencia de América Latina.
CATHEDHA.

.5. &amp;tados Unidos desemho

rres1dente. Gerald Ford y el Secre~u :°lítica intervencionista. El
anzan senas amenazas de inte
. ? e &amp;tado, Henry Kissin
mada, en tomo a los países ex rvencd1on, que incluso puede ser ger,
porta ores de petro'I
arLa . . d
eo.
cr1s1s e febrero mos , 1
su _polí~ca exterior, crecienu;;m:~ende?cias _de! régimen militar
i_ ica mtenor, nacionalista
.
antimpenahsta, y en su o
g1m~ n? c?ntaba con el res~aidpuhstal. Se hizo evidente que el ~é:
gamzac1omsta. Pocos dí d o ~opu ar a pesar de su ap t
G d'
as espues d I
o oruar ia ivil se percihi, 1
. e conato de golpe ara
(tr 1
los militares se vieron f~ a dpresenc1a de las fuerzas de la M ~s )a
de d
·1 • •
rza os a enmend
úb.
arma '
. esmov1 !zac1ón anunciando la r . ~r ~, itamente su política
Primero vanas personalidades vincui3~1cal~ac1on de sus posiciones
r:ctores de los cliarios peruanos ;á:s.a gobierno, entre ellas di:
tlo ~ _los trabajadores a la constituc~po;antes, exhortaron al
I, . evo uc1on Peruana"; luego el ro . 10n. e un "Movimiento de
og1~as de su movimiento as ir ~ p10 gobierno dio las bases ideotan~1a p~pular que en verdad n: o con el!o a nutrirlo de la sus-:-d_1f~rente del capitalismo y ~ c~~unte~1do. El "participaeionisprmc1p10 rector.
ismo- es adoptado como

.

'

~

f.~.

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:º

.
!--8:s soluciones políticas formal
,
I~eologtcos es claro que no podr, es cdn ~us concesiones e híbrido
sis como la de febrero último : con u~1r al Perú más que a cri~
pa,ra las fuerzas que las pro:OJevenade;as pueden resultar exitosas
~as ~e. se le defQrme y obstaculice
nuevo e! socialismo, por
e stahmsmo como lo han hech 1 ~ unda deliberadamente
peru
.
o os ideó]
d l , .
con
, ano, se erige con toda valid
1 º?º~ e regimen militar
pa1ses de Amérira Latina para ezl como a un~ca opción real de los
a canzar su liberación.

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1

¡
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i

1

�NOTAS

26.

dOscOctar E. Palma, "La socialización
e
ubre de 1974, P. 5.
ar11dua1 del Pe?ú" en L.. Un1Yeraltarlos'•• No. U, 1&amp;

2'1.

Ibid.,

38.

M:arlo Monteforte 'l'oledo, op. cit., P. 50.
Juan Velasco Alv&amp;rado, OP. cit.,

Anlb&amp;l Qu!Jano, ••Perú a cuatros atios de un pro,eeto de reforma", en siempre (SUplemento CUitural) No. 1,011, Novierabre 8 de 1972. p. 111.

2 9,

2.

JUan Velasco Alvarado, La aevelaclón Pera•••• El'DEBA, Ar1ent1na, 1973, P. 97.

30.

3.

lbld., p. 93.

t.

PennJ' Lernoux,

6.

M:arto Monterorte Toledo, La Solución mUltar • la peraana, UNAM:. Mbico, 1973, p. 29.

6.

lbld., p. 30.

'l.

Julio Cotler, ·•crbls palltlca. y popularismo militar", Perú Hoy, s1110 XXI, M:é:i:lco,

1.

"Los senerales como revolucionarlos" en Piara\, No. 39, Diciembre

p,

5.

I

Informe General de la. Comi~lón
clal Y reforma educa.ti•
el~ Reforma Educativa Peruana
a, Ed. .Mov1miento, México 1974,
en Transformación

1
H•

31.

Francisco Moncloa, '•Poder
P. 12.
nlcal de EL DIA, No. °"9, Y9 dperens.r. en Perú" en El Gallo 11 t ...
""
febrero de 1975 .P. s.
ua r-•• suplemento domi-

32.

Jui.n Velasco Alva ad
r o, op. cit., l&gt;P. 97-98.

3l.

FeJIJ&gt;e Portocarrero, ''La economJa
Julio-Septiembre, 1974, p. 47.
reruana en 1973' en C■1derno1 politlco1, ERA, No. 1,

34·

lbld., P. 49.

1974, p. 38.

1

•

19'11, p. 11'1.
8.

Mario M:onteforte To1edo, op. cit., pp. 29-30.

9.

Tullo Halperin Donahl, Bbtor1a Contemporánea de América Latina, Alianza Editorial,
Espafia, 1972, p. 374.

e
•
&gt;
..
z•

10. Julio CoUer, OP, cit.. ll, 110.

o

11.

Andres Cunder Prank, Capitalismo y sabdesanollo en Amérlc1o Latina, Ed. de Clendas

12

M:arcel Nleder1anc, Les 20 Amérlaues Latines, E:ditions du Seull, Francia, 1969, p. 121,

Sociales, cuba, 1970, p. 354.

-t

... ¡

.. ,

13.

Ibld., p. 116.

U.

Héctor ~lar Rivera, Perú 1965, ldlt. Siclo XXI, Mé:i:lco, 1969, p. 23.

15.

Marcel Nledercanc, op, cit..

18.

Mario Monterorte Toledo, op. cit., p. 20.

p.

129.

l 'I.

Marce! Nledtrcanc, J&gt;, cit., p. 135.

18.

Octavio Iannl, Impenallllmo ,. callara de la l'lolenda en América Latina, Edlt. Siclo ID,
México, 19'11, p. 77.

1

19.

Juan Velasco Alvarado, oP. cit., p. 20.

20.

Karlo Monteforte Toledo, op. cit., p. 87.

21,

Juan Velasco Alvarado, oP. cit., p. 11.

22.

Ibld., p. 13.

23.

H. Jacuarlbe, Crisis ,. alternativas de América Latina: reforma o rel'olacl•, Bdll Pal·
dos, 1973, p. 141.

24.

Juan Velasco Alvarac'o, op. dt.

25.

!bid.

.1 .
11

CATHEDRA

[162]

CATHEDRA

1

[163)

' 11
1
1

1

1

1

�Jes, se tuvieron en ella artículos de José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis ...
;
Su quehacer literario lo ha llevado a incursionar en la poesía . ..

I
~

... siempre. Una sola vez intenté el cuento. Pero
hace mucho tfemPo y con una marcada, nefasta, influencia modernista.

En cuanto a publicaciones individuales, LITORAL DE SOMBRA
es su tercer libro ...

LIBROS

m

r

e.
.&gt;

1 :

. l de sombra1 la. ed. (cuadernos de
ALFONSO REYES MARTÍNEZ, Lito~a
I
UANL Monterrey, 1974.
poes1a,
,
, 1) , Facultad
de Filosof1a y ...etras,
'

•.....

iversidad Autónoma
-1 f'1ª y Letras de. laT Unás
González de Lu. 1 d. ción del Lic. om
b"
de Nuevo León, baJo a irec
.
1 Lic Miguel Covarru ias,
na Y en un esfuerzo al que no _es da1e;o t~s bajo el nombre de "Coinició la publicación de una sene 1ecc~:nado para iniciarla -alarde
lección de Poesía". . El volum~n s~I~ORAL DE SOMBRA de Alfonso
de cuidado tipográfico-, ha sido
"d des en Monterrey a través
,
f a unida a las humam a
Reyes Martmez, irm.
blicaciones periódicas. • •
de primariamente, diversas pu
La Facultad de F1 oso

-~o
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r ,. ~

dación de "Salamandra"' que
... entre ellas la fun
n la intención fun•
dirigí durante diez números, co
escriben aquf.
d
par a las gentes que
. ,,
damental e agru
.
la linea de "Apolodiorus
Y también la de co~tm°8:'a de "Catarsis". Ello con
que, a su vez, contmu~ t ado fundamentalmente
el apoyo de un gru~. m ~drés Huerta Y Jorge
por Miguel &lt;¿&gt;varru i;:;;ro uno de los más repreCantú -a qwen cons
de que ac.
egíomontanos a pesar
sentabvos poetasl r • e se haya desligado un poco
tualmente, por e cm '
de estas cuestiones.

'

~

..

""'I

~

\
1

Letras" de la que dirigí dos nú·
También " ~ s y
t~ ilustraciones ... ' todo
meros cambiando f~rmata Ádemás de valores loca•
el sentido de la Rev1s .
CATHEDRA

1

1 1

. . . y el último, hasta ahora. ·E,n 1964 publiqué "Presencia en el tiempo". Luego, en 1966, "Péndulos
rotos". Son tres libros diferentes entre sí. La Poesía, en el primero, es todo un resabio de mis prime-

I!¡! 1
1

ras lecturas: Martí, sobre todo (el primer poeta que
recuerdo haber leído en la biblioteca de mi padre).
En el segundo, hubo una variante significativa.
Abandoné la indecisión del primero y afiancé los
elementos que supongo me son característicos:
tiempo, muerte, mujer. Claro que en LITORAL DE
SOMBRA se repiten, pero de muy distinta manera. Por ejemplo, el amor a la criatura, a la mujer:
es más calmado, menos sacralizado. No puedo decir que menos entusiasta, sino más asentado.

Formalmente hay, en LITORAL DE SOMBRA, una marcada
tendencia al actual versoblanquismo. Sin embargo es notorio el manejo de elementos externos de la versificación clásica. Y esta integración aporta uno de los valores más significativos del libro. Aunque la rima sea prácticamente inexistente, aparecen frecuentes huellas asonantes. Pero cuando lo es consonante, funciona antipreceptivamente a base de una palabra-rima que da, en su repetición, una
redondez absoluta a la idea. Del lado clásico, la métrica y el ritmo
mayoritarios. Si hubiera que buscar algún antecedente formal a este respecto, habría que nombrar la estancia: tal es la incidencia de
endecasílabos y heptasílabos italianizantes (casi el 40% de los versos). Podría asegurarse un sustrato renacentista; pero tan hábilmente empleado, que no desentona con el libre corte contemporáneo
de los poemas ...

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1.1
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�... aunque, desde luego, no es consciente de mi parte. Cuando mi poema está listo, ha pasado por mucho tiempo de trabajo. Primeramente lo escribo sin
atender nunca ni a métrica, ritmo externo o rima.
Luego empiezo a corregirlo, a veces a rehacerlo en
forma completa atendiendo a la idea. Y así hasta
que en mi búsqueda voy encontrando la precisión
expresiva que necesito, despojando al verso de lo
superfluo hasta que cada uno de ellos me parece rotundo. Y si llego a esos elementos italianos es por
apoyo expresivo, no por forma intencionalmente

•.....

m

r-

buscada.
El empleo de los signos de puntuación es igualmente interesante. No tiende a la supresión, sino a la substitución; si bien no en todas las oportunidades. Generalmente, cuando los ignora, da recursos
tipográficos que los insinúa. Tal, por ejemplo, la mayúscula inicial
omitiendo el punto que debería precederla; o el doble espacio para
indicar alguna faltante coma; o el empleo de iniciales pronombres interrogativos para olvidar la apertura del signo de interrogación . . .
No el suprimir arbitrariamente, sino el substituir buscando una expresión escrita más funcional, menos repetitiva. Recuerda a Marinnetti. Pero más a los huidobristas (creacionistas o ultraístas) ...

. . .porque, independientemente de la precisión ex•
presiva de la que antes he hablado, hay lo relacionado con el diseño. La obra impresa es para mi
una pasión, la pasión más extraña del mundo. Me
desvivo por una letra perfecta, por los espacios, por
la composición tipográfica. . . Un libro es un qué y
un cómo, Los colores de la página, la textura del
papel, la fonna en que está encuadernado, son par·
tes esenciales del texto. A veces los signos de pun·
tuación lo afean porque, en la repetición de un mis·
mo efecto, siento que obscurecen, que obstruyen al

poema: entonces los ignoro. Otras, los veo necesarios: entonces los uso. Todo depende del poema y
de lo que en él quiera dar.
Pero no sólo en el recurso tipográfico conduce Reyes Martínez
a los grandes modificadores de la poesia contemporánea en español.
CATHEDRA

(166]

También
1 izando el verso
cir
i á lo hace utT
za lm genes prácticamente puras q para, fundamentalmente, produe poema llevando a un cosmos ~~ ~~ concatenen conforme avan.
v1 Y lleno de vitalidad

. . . S1. Busco siempre la .
. ..
de abrir tremendas posibil1!°agen, la única que puees para crear imágen
idades de ideas. El verso
es.
Habiendo unidad en L
dos
series
básicas de textosITORAL
DE SOMBRA
· embargo
la ri
agrupados
. hay, sm
mo~ivmaerta,d el yo vivencia! -que desd/1º r obv1~s circunstancias. E~
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amer·En muchas oc·as1ones,
sobre todo
.
i_cano, lo anecdótico ha sido co ~nd el actual panorama hispano
ns1 erado c
·
gatono a lo qu h .
nuncia social'/u a sido ~ado llamar "literatura d~mo un c~mino oblivolume
. na poes1a utilitaria El r
protesta ' o de "den comentado. No es éste ei casi.e. ~gro ha sido eludido en el

1

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•
ercero es 1
•
nalidad: mi hijo. Los tres
c.aro en su intenciota, esa anécdota en I
muy ligados a la anécdoza-.
a que se esfuma
, mi LITORAL DE SOMBRA.
-o comien-

(167]

1

. 1
• 1

•

· · · Y por eso están Juntos
·
al f al
cen a distintas razones em f m · Los tres obede·
re cubrir la vivencia .
o ivas. El primero quiecinerándose en vida. ":¡ctante de quien estuvo insólo al poeta sm
· o tamb'ésegundo, la admiración ne
-nero, al hombre El t 1nal IDlT•tante, al compa

CATHEDRA

1

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fías" y "P ara un retrato de Miguel Mon·t ero en la segunda - foroemas por 1
.
emayor" "D p
lo anecdót'
. e nacimiento de mi h"1
'
e edro Garico-emoc1onal
10 Alfonso"
en la estructura
se trenza con el verso puro -d, no._ Aquí
···
• pre ominando

.. .porque no creo que ha a
entre uno y otro em I d Y una asociación válida
P eo e la poes1·a ,i;-1
nace de una militanc1a
• comurusta,
.
· 'ali
4
poema no
chista. Claro que hay cosas que im soc1 sta o dere~o se tamizan y aparecen. Es pactan y que luetinto. Tiene en sf m'
completamente dis'd
•smo
su
pro
· valor, sin neces1 ad de recurrir a otra
p10
cosa. Yo no creo en la poe-

1

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otesta. Tampoco en la de "ese" tipo soque la poesfa se rebaja con ello. También. creo que el poeta debe ser militante, pero su
función como nülitante es otra.
de

:. c:-0

d hombre Todo poeta. Entrega su
Todo creador, entrega;, To o. " Define para entregar la esenobsesión, su constante, su demonio .
,
cía ...
.· ·

Y o trato de definir lo que es fundamenttal, esemon-

ta · terrogan es co
o el sue.
rt I vida, la luz la som ra, com
la mue e, a
'
los límites tnño, la opacidad, lo gris, lo obscuro,
preguntas
decisos del color; 1~ respue:s
actos más
ue en tantas ocasiones, se n
d 1
q '
simples
de la vida del hombre: las imágenes e o
definitivo.
cial en el hombre: pregun s, mb .

:ne:::

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.

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LITORAL DE SOMBRA . . .

enco:~

M

Fértil camino entre " mt." y "el"' del micro al macrocosmos
lírico, mientras
"Extrañamente llega
hasta un sueño de niebla
profanando silencios y vacfos.
Nada nos dice de su existir secreto
su litoral de sombra
Crece ahí sin detenerse
.
presidiendo la diaria ceremorua
el paso la palabra
y en la caída nos cubre
nos confunde
con su velo final
que nos hermana" 2

'

~

-----

JUAN JOSÉ GARCÍA GÓMEZ

NOTAS
l.

2.

1

La filosofía de Vasconcelos como filosofía latinoamericana, la. e&lt;l. (Cuadernos de Filosofía, 2), Facultad de Filosofía ~
Letras, UANL, Monterrey, 1974.
SILVlA MIJARES,

Un ensayo titulado "La filosofía de Vasconcelos como filosofía
latinoamericana", de la profesora Silvia Mijares, aparece bajo el signo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, Monterrey, 1974.
"Tanto Antonio Caso como José Vasconcelos -explica la autora- fueron filósofos surg_idos del Ateneo de la Juventud y juntos lucharon por destruir el positivismo decadente del siglo pasado. Los
dos siguieron la doctrina de Bergson. Caso desde que empezó su carrera filosófica hasta que terminó, fue fiel a su credo. En cambio
Vasconcelos fue más allá que su maestro, es decir, llevó hasta las últimas consecuencias la filosofía de Bergson".

CATHEDRA

f169]

1

1 '

LITOJL41, DE SOMBRA. Altonao Re1es Martl111•z. Portad1 y vllletas del pintor Armando López. ( Colecclór. de Poeslt., No. 1) Pacult~d d~ FIIOEofla y Letras. Universidad Au,
M.noma de Nuevo :.eón. Monterrey, 1974 Anrel, 1&gt;. 39.

Tras exponer en la Introducción el problema de la existencia de
una filosofía latinoamericana, Silvia Mijares sintetiza el desarrollo
histórico de las ideas en México, a partir del descubrimiento de América, habida cuenta de que entre los pueblos precolombinos no había integración social y cultural. Luego compendia una nota biográ-

1

¡¡ I'
-

Este comentarlo se realizó utlli1ando fraamentos de una entrevista con ARM. Durante
la misma, se le Plantearon ~un•~ de las ?bserraclonr.i aquf lnc!u!das. sus r es11ue.,.
tas son las 11ue &amp;:&gt;Mecen en las columnas de la derecha del presente.

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CATHEDRA [168]

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T nía varios títulos para el libro. Uno, por eJ~,mplo,
e
,, Otro "Las huellas del sueño • Pe"Tierra nueva •
' .
obvi
y luego al esro me parecieron demasiado
el definitivo.
tar repasando los poemas,
1 "litoral de
Pienso que fue un acierto. Porque es e
sombra" el libro. • •

-1

Libro sorpresa dentro de la lírica mexicana, en nada se parece
a los que han venido publicándose regionalmente. Con meditado trabajo, Alfonso Reyes Martínez utiliza viejos sillares poéticos dándoles una nueva funcionalidad. Y la imagen absoluta abre la puerta de
una poesía abierta enmarcada por las universales constantes del hombre. Todo complementado por una efectiva serie de ilustraciones de
Armando López.

A
f

.1 1
1

�- nacido en 1882, abogado en
fica de José Vasconcelos, oaxaqu_en~, t " representante de Madero
1908 director de "El antirreelecc10ms a '1 Presidente Eulalia Gutié,
. .
caballo con e
•
en Washington, ministro_ a
Ob ó candidato presidencia1 en
rrez, ministro de Educación con
reg n,

1929, exiliado Y filósofo.

1 s Plo.
fí de Vasconcclos (Empédoc e '
Los antecedentes de la filoso_ a dría la filosofía pitagórica, Kant,
tino, Orígenes, Clemente de _Ale1an en, este ensayo sin pretender reBergson y Nietzsche) son se~alad~s-d sino tan sólo para tener una
ducirlos a un conjunto doctrina~ ng1 o, L ego analiza las circunstan.
d u sistema. u
· ·
noción más precisa de to o s
. " donde Vasconcelos m1. d "La raza cósmica ,
. 1
cías Y la orientación e
el positivismo internac10na , que
cía su filosofar al lanzarse co~tra
to de explotación de los Ese un mstrumen
para él no es otra cosa qu .
s·1 ia Mijares resume textua1mentados Unidos de Norteaménca. 1 v

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. "
t la como necesan.0 un nuevo tipo de
"La raza cósmica pos u
.
e ese hombre deberá exf
a de vida en qu
ó
hombre, con una nueva orm_ .
a ue el sajón nunca se preocup
Presarse en términos del espmtu, y q c1·ón material biológica Y par. por una concep
·
el
por esos problemas, smo
.
l momento en' que se mega
cial Por otro lado, Vasconcelos ~ivee~iato se tenga una perspectiva
pas~do, y sin que para el futur~e::.ionar sobre el pasado, para no
clara. Considera que hay que el momento en que se puede proyeccometer los mismos errores. Es
1 raza cósmica? Además es la
.
. bl e y , &lt;.•por
tar todo lo imagma
• qué no
• "a
ortunidad de vivir una vida propia .
.
op
. del monismo estético. Pal ego al análº1s1s
Silvia Mijares entra u
. •ento son el intelecto, 1a
rtes del conoc1m1
ra Vasconcelos, las tres ~a 1 t es el método adecuado para e1 e~voluntad y el sen~ido. El mte ec ºara el estudio de la vida y el s~nt1_r
tudio de la matena, la volu_nta~ p Vasconcelos sostiene la supenonpara el estudio de la ~onc~~nci:;e el método científico. Piedra angudad del "método em?c10nal ..5º riori" estético o filosofía de la coorlar de su metodolog1a es el a P

dinación.
de Caso y Vasconcehace un para1e1o
d
Finalmente, la profesora
un futuro abierto a to as
los cuyas soluciones fil~s~ficasf_sonsu~:~a pone fin al ensayo.
'
. .. d
Una b1bhogra 1a
,
z
las pos1b1hda es.
PEDRO REYES VELAZQUE

CATHEDRA

[170]

.
Renovación en el silencio, la. ed., ( Col.
Tezontle), Fondo de Cultura Económica, México, 1974.

I

EDUARDO R. BLACKALLER,

~

Tradicionalmente la teoría del arte ha procedido con la mayor
arbitrariedad, y en especial la teoría de la música. La producción musical y sus autores han sido tratados casi siempre a través de concepciones ahistóricas y en pugna con las vías del conocimiento objetivo.
Pero si la teoría de la música ha asumido formas arbitrarias, el género de la biografía en torno a los músicos se ha destacado por la más
crasa banalización de los sujetos estudiados.
Por lo general las biografías de los grandes compositores han
cobrado la categoría de panegíricos (o diatribas) cifrados en la anécdota y el lugar común: la precocidad de Mozart, el casanovismo de
Liszt, la homosexualidad de Tchaikovski, la irrebasabilidad de Wagner. Su formación, estilo personal y obra se presentan desarticulados del contexto social que les confiere identidad y explicación fundamentales y se los convierte así en productos novelescos de consumo seudocultural. De aquí la importancia de contar con aportes que
reivindiquen el género biográfico en el campo particular de la música. Es este el caso de Renovación en el silencio, una biografía de
Beethoven escrita por E. R. Blackaller, recientemente entregada al
público por el Fondo de Cultura Económica.
La iconoclastia que caracterizó a los increíblemente lejanos años
sesenta no perdonó a Beethoven. Una de las canciones con que los
Beatles irrumpieron en el mundo musical de los jóvenes esgrimía el
lema "roll over Beethoven" para significar irreverencia frente a la
monumentalidad que parecía tener su música con el propósito final
de "enterrarla". A nombre de la renovación se cometía una injusticia postrera con quien fue uno de los más grandes renovadores de la
herencia musical de Occidente. Defender ahora su obra oponiéndola a la música contemporánea (popular o culta) sería desde luego inconsecuente; lo que si se impone es rescatar la personalidad creadora de Beethoven independientemente de las exploraciones a que aún
puede dar lugar su universo sonoro. "Cierto, señala Blackaller, todavía la asombrosa construcción arquitectónica del material sonoro
CATHEDRA

[171]

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�h ven uede ayudar en las búscomo la concebía y desarrollaba Beet o
pente es otra y está locaquedas musicales,.per~ su enseñanza p:::;tística" (pp. 262-263).
lizada en la esencia misma de la creac1

rd

des de la creación artística consLa génesis, proc~so Y genera ; ;lackaller ubica las características
tituyen el marco teónco en el cua
de la personalidad de Beethoven.
.

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de un "período rico en expenenLa obra beethovemana se nutr:ca histórica se hunde definitivacías fundamentales, cuando una ép
encías inevitables, una nueva
mente y adviene, con todas las cohnsecun asiste al cambio radical que
. 1., (p 19) Beet ove
organización socia
·
·
. los XVIII Y XIX del que la revo1use produce en Europa entre los s1g b d En su ánimo parecen reesión más aca a a.
1
1
ción francesa es a expr
ltuosos que alumbrarán os nueproducirse "innuce" los sucesos tum~ evolución a la que bienacoge
vos objetos Y sujetos sociales ~e es a r a desarrollar su obra. Bla'b f
a inspiradora par
y de la que rec1 e uerz .
. ·ma entre los diferentes aspectos y
ckaller establece la rela~1ón i~;stica de Beethoven, las condiciones
momentos de la produ~c1ón a desde luego su propia sordera como
personales de éste (senalando h
. tencial que libra entre sus tenelemento exacerbante de la luc a ~XI~ernalmente Y la inhibición que
dencias a convivir con los d::~sen~~e la necesidad de valerse al mále causa la enfermedad para
,
. más perfecto que en na.d
e debiera ser en mi
ximo del oído, "sentJ o qu
1 Testamento de Heiligenstadt-, y
die -dice el músico de Bonn ~n e
la mayor plenitud con una
q ue yo he poseído, en otro bemp?, en ·amás los mejores de mi ofiente no tuvieron J
d
·
perfección que s~~~ram
erlo· entre algún impromptu e .smcio", y la impos1b1hdad p~r~. hac ~e uir viviendo para "ser digno
cidio y la resolución defm1tivabde,, cgomo aparece en otra parte del
rt.
·
y
del dictado de a is ta y de hom
. re. ,
tante que las cond.1c10na
Testamento), Y el contexto h1stónco mu
motiva.
ducir al código musical una concepBeethoven se empena en. tra . del mundo Y del arte. Pero no
ción, para su tiempo revoluc1ona~10, aun ue sus tesis no tengan un
es sólo músico, también es teór~co'den ~on las de los filósofos más
gran rigor disciplinario. Ellas l c~mc:nte con las de Hegel, segú~ inavanzados de entonces, (seña : a~ .das una resulta sin duda v1ge~dica Blackaller), y entre las m s .~c1 en una frase espléndida: "La hte para nuestros días; está resum1 a
CATHEDRA

[172]

bertad y el progreso son el fin del arte, como de la vida toda". En la
Heroica encontraría esta tesis su despliegue artístico.
En el texto de Blackaller, enlazadas con el análisis biográfico
aparecen bajo un tratamiento teórico nuevo en este tipo de trabajos
cada una de las formas musicales desarrolladas por Beethoven. La
sonata, el concierto y la sinfonía reciben especial atención. En torno
a esta última se advierten puntos de vista verdaderamente aportativos. El lector (en este caso yo, y aventuro que los demás) se encuentra con enfoques ricos en proposiciones. El ejemplo mejor -me parece- es el de la Novena Sinfonía, en la interpretación que hace el
autor de la alegría, sentimiento exaltado por Beethoven en la famosa Oda homónima de Schiller a la que dio dimensión musical. Corrientemente la alegría, como el resto de los sentimientos, se ha asumido de manera arbitraria, subjetivista. En el planteamiento de Blackaller la alegría es una relación entre el sujeto y el objeto (entre el
hombre que la experimenta y la realidad, los otros hombres y /o la
naturaleza, que es su agente), así como un proceso. Pero además, derivado del texto de la Oda, propone a la realización social como la
más elevada de sus formas. Se deduce así que una sociedad opresiva
significa la más grande de las desdichas, mientras que las condiciones sociales que la nieguen representarán el advenimiento de la alegría a cuyo cobijo "todos los hombres se hacen hermanos" (coro de
la Oda).
Después de la Vida de Beethoven de Romain Rolland no sería
excesivo decir que Renovación en el silencio constituye si no la mejor biografía de Beethoven sí la más crítica. E. R. Blackaller, compositor y pianista de singular estatura parece aspirar con sus investigaciones y obra teórica (es autor también de La revolución musical de
Julián Canino, un estudio sobre la música microtonal trabajada por
este autor) a personificar el ideal de hombre que sólo por excepción
permite surgir la sociedad clasista: aquel en el cual se conjugan la
expresión artística, el ejercicio crítico del intelecto y la praxis social
(su actividad política en las filas de la izquierda mexicana no podría
ser desestimada en este lugar).
En cuanto a la significación de su biografiado, Blackaller es claro y concluyente: "Beethoven resume -y su obra es el receptáculolos ideales, los anhelos, las demandas y los objetivos de una .época.
CATHEORA [ 173]

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�R volución Francesa que fue su hontaFenómeno tardío, remontó la e . . to de su vida el estudio de
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d1. 1 El conoc1m1en
nar su fuente primor ª ·
,
·ca ayuda a corr.prender la
•
1 ál ·sis de su IDUS!
sus concepciones y e an i_ •d d d I arte y contra la mediocre vullucha irrenunciable por la d1gm a . ed hac:a la vida es actual. El ar. nal Su act1tu
'
.
1
garidad de lo convenc10 :
1
leidades del expenmento y a
á
t ar. su,eto a as ve
'h'I' t
te contempor neo,
e . delJ mercado Y Ias extravagancias m 1is as,
moda, a las deman as .
la actividad de Beethoven que en un
bien puede volve~ la mirada a
udo no sólo combatirlo, sino crear
medio social hostil y amaneradod p bl un instrumento para la foral mismo tiempo un legado per .~ra e,
mación y superación del hombre .
ABRAHAM NUNCIO

•....

ALFONSO RANGEL GUERRA. Licenciado en Ciencias Jurídicas, ex-rector
de la Universidad Autónoma de Nuevo león v ex-director de su Facultad de Filosofía y Letras, profesor dr. la ·universidad Autónoma
de México y Secretario Ejecutivo de la Asociación Nacional de Univresidades e Institutos de Enseñanza Superior.

Licenciado en Letras, alumno de la División de
Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León .

r_,.
o

Licenciado en Letras, Jefe de la División de
f,gtudios Superiores de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo J.eón y profesor de tiempo completo de la
misma.
MrGUEL COVARRUBrAS.

-t

-r

Doctor en Letras, profesor de la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
en sus divisiones Profesional y de Estudios Superiores.
JUAN JOSÉ GARCÍA cihrnz.

BAUDELIO GARZA G.

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.

COLABORADORES:

JAIME LABASTIDA, Profesor de la Universidad Autónoma de México,
en la Facultad de Filosofía y Letras, poeta y ensayista.

•"'""

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FERNANDO S.\LMERÓN. Doctor en Filosofía, profesor de la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México, exrector de la Universidad Veracruzana.

1

JOSÉ LUIS BALCÁRCEr. Maestro en Filosofía, Secretario del profesorado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México y profesor de tiempo completo de la misma.

Licenciado en Filosofía, profesor e investigador
de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma
de México.
CARLOS PEREYRA.

1

Huco PADII.LA, Licenciado en Filosofía, Secretario general de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México,
profesor de tiempo completo de la misma.

Licenciado en Derecho, profesor de la Facultad
de Filosofía y Letras y de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

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11

ABRAHAM NUNCIO.

CATHEDRA

[174]

11
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1

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS/ UANL

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DEPARTAMENTO EDITORIAL

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..:
.

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Revista Cathedra. (Trimestral). Director / Al•
fonso Reyes Martínez.

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COLECCIÓN DE POESÍA:

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.I 1

Litoral de Sombra / Alfonso Reyes Martínez
Matq.r ~l tiempo / Xavie! Rodríguez Araiza.

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PUBLICACIONES

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CUADERNOS DE FILOSOFÍA:
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'

La pintura como lenguaje / Adolfo Sánchez Váz·
,qnez.
,
.
[,a filosofía de Vasconcelos como filosofía latino•
americana / Silvia Mijares.

,
'

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.

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CUAOERNOS DE LETRAS:

. • ,. ' . ' prensa). .
•· •·' 1 ·F,pica x novela / Alfonso Rangel Guerra. (En
prensa):

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La novela gótica/ Juan José García Gómez. {En

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cpÍ.;ECCIÓN:

MATERIALES DE TRABAJO DE LA DI·

VISIÓN DE ESTUDIOS SUPERI0°RES:

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Crear.ionismo y ultraísmo: matices del huidobrismo / Juan J~sé. Gar.cía Gómez.

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REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1975, No 2, Enero-Marzo</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Obra narrativa de Pablo Olavide</name>
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                    <text>e
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REVISTA DE LA FACULTAD
DE FILOSOFIA Y LETRAS DE
LA UNIVERSIDADAUTÓNO-

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IIA D~ NUEVO LEÓN

�---

.. -

CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE l'IWSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
NÚMERO

3

DICIEMBRE DE

1975.

SUMARIO

Tomás González de Luna O En torno a la noción de la Cotidianidad ( 5
Eli de Gortari O El método como vínculo entre la Ciencia y la Filosoffa ( 13
Adolfo Sánchez Vázquez O El punto de vista de la práctica en la Filosoffa (23
Juan José Saldaña González O Lógica y Metodología Científica en Leibniz
(39

Máximo de León O Principales resultados del desarrollo y consolidación de
la sociedad moderna de Montemorelos y su región (61
Domenico Sindico O El mayorazgo en la Legislación Española durante el
periodo Colonial (73
John Saxe-Fernández O La Contrarreforma Hemisférica (89
· Ma. Guado.'upe Martfnez de Rodríguez O El Hispanismo de D. José Vasconcelos (113
Marlowe y Goethe O Datos y reflexiones a cerca de Fausto (125

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UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON: Rector/doctor Luis E.
Todd; Secretario General/licenciado Jesús Lozano Díaz. FACULTAD DE
FILOSOFIA Y LETRAS: Director/licenciado Tomás González de Luna;
Subdirector/licenciado Juan Angel Sánchez Palacios; Jefe de la División
de Estudios Superiores/licenciado Juan José Saldaña González; Secretario
g,neral/licenciado Herón Pérez Martínez.
CATHEDRA: Coordinador/Juan Jos~ García Gómez: Ayudante/Emilia López Portillo; Consejo editorial: Máximo de León Garza, Abraham Nuncio,
Rodolfo Martinez Cárdenas, Juan José Saldaña González, Ma. Guadalupe
Martmez de Rodríguez, Mario A. Aguilera Mejía.

Cada autor es responsable de su texto. No se devuelven originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a:
Coordinador del Departamento Editorial de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Apartado Postal 3024.
Ciudad Universitaria. Monterrey, Nuevo León. México.
Diseño: Coordinación del Departamento Editorial de la Fac. de F. y L.
Impresa en: Técnica Gráfica de Monterrey, S. A.

�EN TORNO A LA NOCION DE LA COTIDIANIDAD(••)

Tomás González de Luna

En este artículo nos proponemos abordar un tema importante para
la filosofía, el problema de la cotidianidad.
La importancia del estudio de esta noción se establece, desde el momento en que nos permite comprender la realidad, de tal manera que una
explicación de la cotidianidad nos llevará sin duda, a explicarnos qué es
la realidad. El misterio de la cotidianidad se revela en definitiva como el
misterio de la realidad social en general.
Por supuesto, la explicación de la vida cotidiana tiene que partir de
la consideración del carácter dialéctico inmanente a la cotidianidad. Esta
naturaleza dialéctica se exterioriza, en el hecho de que lo cotidiano revela
y a la vez oculta la realidad social, pues no debemos de olvidar que lo cotidiano es una mediación de la realidad, no la realidad inmediata misma.
LA VIDA COTIDIANA

La vida cotidiana -dice Kosik- es: "el mundo de la intimidad, de
lo familiar, de la experiencia inmediata, de la repetición, del cálculo y del
dominio individual". ( 1)

De la definición de Kosik se desprende que la vida cotidiana; es un mundo que afecta a todo modo de exi~tencia, a toda existencia humana, que
tiene una dimensión histórica.
5

�La cotidianidad es una situación en la que la realidad histórica ha
colocado al honbre. De aquí que explicaciones como la de Heidegger, quien
considera la cotidianidad como "el mundo de la impropiedad, de la caída,
del abandono de la propiedad o autenticidad" (2), con referencias metafísicas, como la describe Kosik. Es una concepción en la que se aborda la
vida cotidiana como la preocupación que el sujeto tiene del mundo, es ejemplo de las posiciones a-históricas,. que reducen su visión "esencial" a un
contraste metafísico entre un "mundo banal" y un "mundo auténtico",
a una acción humana dominada exclusivamente por las fuerzas de la alienación que deforman al hombre, a una práctica en la que el hombre está
implicado dentro de un sistema de cosas acabadas, del mundo de los aparatos ya dispuestos y de su manipulación, del mundo de la preocupación. (3)

consecuencia de un ramificado, múltiple y complicado sistema de mediaciones ... Pero, en la medida en que se trata de objetos de la vida cotidiana,
se encuentran dispuestos, y el sistema de mediaciones que los produce
aparece completamente agotado y borrado en su inmediato y desnudo ser
y ser-así. Piénsese en el fenómeno técnico-científic_o y sobre t?do, en ot~os
de naturaleza complicada, como el taxi, el autobus, el tranv1a, etc., p1ensese en su uso en la vida cotidiana, en el modo como figuran en ella, y se
verá claramente esa inmediatez". (5)

La vida cotidiana se da dentro de la historia. De tal manera que en la sociedad actual, como la nuestra, el capitalismo estructura, desarrolla y
fomenta su propia cotidianidad.

Por último, -la vida cotidiana- es el mundo del dominio individual,
del ser individual; que es al mismo tiempo ser particular y ser específico.
Particularidad, en cuanto es el yo puesto al servicio de la satisfacción de
las necesidades y fines del individuo. Especificidad, en cuanto el hombre es
producto y expresión de sus relaciones y situaciones sociales, heredero y
continuador del desarrollo humano.

Y no importa que tomemos en cuenta la división de la sociedad en
clases sociales. Pues si la vida de un burgués es distinta de la de un proletario, el tiempo impuesto por el ritmo y el desenvolvimiento de la vida de
ambos, tiene como fundamento único: la sociedad capitalista, la sociedad
que se rige por la ley de la plusvalía.

Esta cotidianidad, es el mundo de la espontaneidad, pues la asimilación del comportamiento consuetudinario, de las exigencias sociales y las
modas exige para su explicación la espontaneidad. Es imposible para el hombre llevar a cabo una labor fructífera, si es obligado a reflexionar sobre
cada una de las formas de su actividad.
Si bien éste es el aspecto positivo que la espontaneidad da a la vida
humana, por el lado negativo la convierte en el escenario de la ultrageneralización (de la generalización excesiva, sin tomar en cuenta las particularidades de la realidad); la mímesis, (de la imitación, sin sujeción a
ningún precepto); de los juicios provisionales, etc. (o sea el manejo grosero de lo "singular". Jamás examinamos lo singular, solo lo subsumimos
bajo la tarea planteada). (4)
La vida cotidiana o la espontaneidad es el mundo de la experiencia
inmediata. Lukács, dice: "suponer que los objetos de la actividad cotidiana
fueran objetivamente, en sí, de carácter inmediato ... No existen más que a
6

Esta caracterización que Lukács hace de la inmediatez, nos evita caer
en una apreciación errónea de la inmediatez como un simple contacto del
hombre con la realidad.

Lo heterogéneo -de la vida cotidiana-, es el receptáculo de todas
nuestras capacidades en varias direcciones, pero de ninguna capacidad con
particular intensidad, no absorbe ninguna posibilidad enteramente, es el
mundo de la dispersión, del despliegue liso del hombre sin ningún dominio,
en particular.
LA EXTRAÑACION

Después de analizar cada uno de los elementos constituyentes de la
vida cotidiana podemos decir que, cuando ellos se conciben de manera
absoluta se producirá la extrañación.
Siendo la extrañación siempre, extrañación respecto de algo, y precisamente respecto de las posibilidades concretas del desarrollo específico de
la humanidad, esto nos exige precisar, que si bien la estructura de la vida cotidiana constituye un terreno propicio para la extrañación no es
en modo alguno extrañada, necesariamente.
La extrañación se produce en relación a la estructura económica de
una sociedad dada, si la estructura económica de un- sociedad irradia una

7

�gran extrañación, tanto más se irradiará esa extrañación de la vida cotidiana sobre las demás esferas. (6)

un obstáculo al desarrollo de la sociedad, sino, como lo que es, e1 sue-lo nutricio de la actividad artística, científica y filosófica del hombre.

La vida cotidiana no es extrañada por necesidad a consecuencia de
su estructura, sino sólo en determinadas circunstancias histórico-sociales.

Tampoco puede hacerse, al nivel de una dualidad rígida e insuperable
como suele suponer una epistemología con tintes burgueses. Hemos de considerar esta relación -entre la ciencia y la cotidianidad, o, el arte y la
cotidianidad- como una interacción íntima de esas dos realidades.

Hablando del hombre, en toda época· ha habido personalidades representativas que -~an ~ivid_o_ en una cotidianidad no extrañada, y puesto
que la_ conformac1on c1ent1f1ca de la sociedad posibilita el fin de la extrañac1ón, esa posibilidad se encuentra abierta a todo ser humano.
Nuestra distin~ión entre la cotidianidad y la extrañación nos puede
llev~r a la conclus1on de que la estructuración científica de una sociedad
s1 b!en permite la aniquilación de la extrañación, esto no implica la aniqui'.
lac1on de la vida cotidiana.
LAS OBJETIVACIONES
. El hombre en la 1wolución de la sociedad cuenta con objetivaciones* primarias como el trabaJo Y el lenguaje. El trabajo puede ser definido como el
grado supremo de objetivación de la cotidianidad, como un acto teleológico,
como señala Marx. "Al final del proceso del trabajo se produce un resultado que ya existía al principio del mismo en la representación del trabajador, o sea, idealmente. El trabajador no obra solo una transformación formal de lo natural;. actúa además sus fines en lo natural, fin que él conoce,
que determina el tipo y el modo de su hacer, como una ley, y al que tiene
que someter su voluntad". (7)
.
El lenguaje, si_ bien presenta la peculiaridad de ser: "un complicado
sistema de med1ac1on, respecto del cual el sujeto que lo usa", (8) se comporta de un modo inmediato. Este comportamiento se refleja en la extraordinaria simplificación que introduce -el lenguaje- en las' relaciones
del hombre con el mundo.

No hay que olvidar que toda obra esencial, científica o artística, si
bien es cierto, es una superación de la cotidianidad, al final vuelve a la
cotidianidad y su efecto pervive en lo cotidiano.
EL REFLEJO ESTETICO
Refiriéndonos a una de esas dos objetivaciones mencionadas; el arte
y la ciencia, nos limitaremos a, anotar algunos rasgos del reflejo estético,
siguiendo la exposición de Lukács, que adopta una concepción dialéctico
materialista y que tiene que romper con la deducción apriorística de
las artes, que parten de una supuesta fuente originaria de la "esencia del
hombre", y considerar el reflejo estético como la reproducción artística
de la realidad, teniendo como base a la sociedad en su intercambio con la
naturaleza. Por inmediata que pueda aparecer la relación del arte con la
naturaleza, objetivamente, esta relación es mediada de manera intensa y
complicada. Cierto es que esa inmediatez, pero a pesar de todo no la mera
apariencia. Su inmediatez, es un elemento propio del reflejo estético, y se
presenta como la forma de la obra de arte.
La generalización estética es la elevación de la individualidad a lo
típico. La géneralización en el arte es así, de un tipo particular, pues si
bien se libera de la individualidad particular y con ello de la satisfacción
práctico-táctica de la necesidad del mundo, nunca pierde el carácter de vivencia individual e inmediata.

LA OBJETIVACION ARTISTICA Y LA OBJETIVACION CIENTIFICA

El arte no se limita a fijar simplemente un hecho en sí como lo hace
la ciencia, sino que eterniza un momento de la evolución histórica del género humano.

. Además de las dos objetivaciones mencionadas el hombre posee otro
tipo de obJet1vac1ones como son el arte y la ciencia. Gracias a ellas el
hombre logra superar la vida cotidiana. Es claro que la manera de abordar
esta superación, no puede hacerse, consi'ierando la vida cotidiana como

Hablando de la forma estética, ésta no es como la forma de la ciencia
que puede y tiene que abarcar de manera indiferenciada una multiplicidad
de contenido; sino que llega a ser tal por el hecho de aparecer siempre
como la forma específica de un determinado contenido.

8

9

�En suma: la vida cotidiana constituye el peldaño de la existencia humana
del cual el hombre no se puede abstraer, pero a la vez es un nivel que tiene
que superar, como manera de concurrir a estadios de obietivación cada
vez más complejos y profundos.
Tales estadios son, por ejemplo, el arte y la ciencia que aún con sus
particularidades, como lo hemos visto con el arte, constituyen siempre una
explicitación del mundo de la realidad.

BIBLIOGRAFIA

Heller, Agnes;

Historia y vida cotidiana, aportación a la sociología
socialista, traducción de Manuel Sacristán, (Col. Nue-

vo Norte), Ed. Grija/bo, Barcelona, 1972.
Marx, Carlos;

El Capital, Crítica de la Economía Política, T. l.
traducción de Wenceslao Roces, Fondo de Cultura
Económica, México, 1946.

Lukács, George;

Estética, T. l. La peculiaridad de lo estético, tra-•
ducción de Manuel Sacristán, Ed. Grija/bo, S. A.,
Barcelona-México, D. F., 1966.

Kosik, Kare/;

(1)

Karel Kosik, Dialéctica de lo Concreto, Ed. Grijalbo, p. 92.

(2)

Lukács, Estética 1, p. 71.

3)

K. Kosik, op. cit, p. 86.

Dialéctica de lo Concreto, Estudio sobre los problemas del hombre y el mundo, traducción de Adolfo Sánchez Vázquez, Ed. Grijalbo, S. A., México,

4)

A

D. F., 1967.

4)

A. Kelle

4)
5)

A. Heller, Historia y vida cotidiana, p. 55 y sig.

6)

A. Heller, op. cit., p. 67

Lefebure, Henri;

"Critique de la vie Ouotidienne", T. l. L'Arche
Editeur, a Paris, 1958.

Lukács, Estética 1, pp. 44 y 45.

* Entendemos por objetivación: la explicitación de una característica de la realidad.
7)
8)
(

Marx, El Capital, F. C. E., p. 131.
Lukács, op. cit., p. 59.

..

)

(Ponencia presentada por la Facultad de Filosofía y Letras de la U.A.N.L., en el
1er. Coloquio Nacional de Filosofía, realizado del 4 al 9 de agosto de 1975, en la
Cd. de Morelia, Mich., (México).

10

11

�EL METODO COMO VINCULO ENTRE LA
CIENCIA Y LA FILOSOFIA 11&gt;
Eli de Gortari

Las relaciones entre la ciencia y la filosofía son muy estrechas y así
lo han sido siempre. En realidad, el conocimiento científico de la naturaleza
y la reflexión filosófica sobre ese conocimiento, surgieron sincrónicamente
en la historia y tuvieron su primer exponente reconocido en Tales de Mileto, quien hizo la predicción de un eclipse de Sol, encontró la demostración de un teorema geométrico y estableció una concepción racional del
universo, considerando al agua como el elemento primordial de lo existente.
A partir de entonces, la filosofía y la ciencia se han desarrollado tanto paralelamente como en serie, aún cuando no siempre se muestren de manera
ostensible sus muchos vínculos mutuos; inclusive, en ciertos períodos de
sus respectivos desenvolvimientos, dichos nexos han carecido de armonía
y hasta han resultado antagónicos. Sin embargo, en las mejores épocas de
su historia, cuando la ciencia y la filosofía se desarrollan con mayor vigor,
entonces también se hacen más estrechas y numerosas sus relaciones, a
la vez que se vuelven más aparentes y que su necesidad recibe un reconocimiento general. Así ha sucedido durante la Antigüedad clásica griega, en el
Renacimiento, con el advenimiento de la Revolución Industrial y en el
transcurso de la revolución científica, tecnológica " social en cuyo umbral
nos encontramos actualmente.
13

�En su gran mayoría, las relaciones entre la ciencia y la filosofía son
recíprocas, aunque no siempre posean simetría; unas veces son relativamente simples y otras mucho más complicadas, algunas de ellas se muestran
perspicuamente, mientras que hay otras difíciles de desentrañar; a veces se
destacan con precisión y certidumbre, pero otras veces su determinación
se hace incierta y difusa; en fin, de esas relaciones unas son directas, en
tanto que otras son indirectas, es decir qll! operan a través de un medio que
funciona como relacionante. En lo que sigue vamos a ocuparnos particularmente de una relación de este último tipo, como lo es el método, que constituye un vínculo entre la ciencia y la filosofía. Como vamos a ver, se trata
de un vínculo denso, muy activo y que produce una multitud de efectos
recíprocos, tanto en la una como en la otra.
El hecho de que el método se encuentre entre la ciencia y la filosofía
tiene varias implicaciones. Desde luego, se trata de una propiedad que es
análoga a las propiedades topológicas de la geometría, incluyendo sus consecuencias. En efecto, como es sabido, cuando un punto A de una superficie se encuentra colocado entre otros dos puntos R y S, entonces tal
ubicación es invariante ante todas las transformaciones geométricas continuas que pueda sufrir la superficie en cuestión, de tal manera que el punto A seguirá estando entre los puntos R y S., independientemente de los
acortamientos, alargamientos, encorvamientos y otras deformaciones cualesquiera que puedan experimentar las líneas que unen a dichos puntos.
Análogamente, la ubicación del método entre la ciencia y la filosofía
es también una propiedad invariante ante todos los cambios que puedan padecer la filosofía, la ciencia y el propio método de su desarrollo
histórico, mientras no se produzca una ruptura -la cual sería una transformación discontinua de la ciencia con la filosofía o de alguna de ellas
con el método. En ciertos intervalos, el desarrollo de la filosofía lleva el mismo paso y se produce en la misma medida en que la ciencia
avanza. Pero, en algunos períodos, el quehacer filosófico se rezaga con respecto a la actividad científica; y, en otras épocas, la ciencia es
la que se retrasa en comparación con la filosofía. Tales situaciones protos estrechos entre la filosofía y la ciencia. Más todavía, hay veces en que
la actividad científica se conjuga enteramente con la filosofía para la ejecución de ciertas tareas concretas. Sin embargo, lo más frecuente es que
exista una interacción entre la ciencia y la filosofía , de tal modo que las
respectivas acciones se transfieran continuamente de la una a la otra, por
intermediación del método.
La ciencia produce explicaciones objetivas y racionales del universo.

14

Las explicaciones científicas determinan las diversas reformas en que se
manifiestan los procesos, distinguen las fases sucesivas y coexistentes observadas en su desarrollo, desentrañan sus enlaces internos y sus nexos
externos, ponen al descubierto las acciones recíprocas entre los procesos y
encuentran las condiciones y los medios necesarios para conseguir la intervención humana en el curso de los propios procesos. Dichas explicaciones
son obJet1vas porque representan a las formas de existencia de los procesos
y constituyen, en rigor, los reflejos mentales obtenidos de los procesos con_ocido_s Y explicados; y es debido a esta condición impuesta por la existencia obJet1va sobre nuestros conocimientos, que éstos pueden ser verificados
por_ cualquier ~ujeto en todo momento. Por su carácter racional, las explicaciones c1ent1f1cas encuentran las conexiones que son posibles entre todos
Y cada uno de los conocimientos adquiridos y, luego, cuando tales conexiones racionales son comprobadas experimentalmente, se convierten en conocimientos objetivos y representan entonces a los enlaces reales que existen entre los procesqs. El universo comprende a todos los procesos que
existen de manera independiente a cualquier sujeto en particular y al modo
como éste los conozca o se los imagine. Y en este conjunto universal de
todo lo que existe objetivamente, queda incluido el hombre como una de
sus partes integrantes. Dentro de esa caracterización común a todas las
disciplinas científicas, cada ciencia tiene un dominio particular. En cada
caso, los dominios particulares corresponden a un nivel de la existencia a
una, propiedad u_niversal, a una actividad humana, o bien, a un grup¿ especifico d~ propiedades dentro de un dominio más amplio. Cada nivel de
la_ ex1stenc1a se encuentra constituido por ciertos procesos que tienen propiedades pecu llares y cuyo comportamiento se encuentra gobernado por
determinadas_ leyes. Así, por ejemplo, la física de las partículas elementales
estudia el nivel de las interacciones que se producen entre los fotones
e17ctrones, _mesones, protones, neutrones e hiperones; mientras que la quimica mvest1Qa el nivel de las reacciones que se ejercen entre los átomos y
producen, como co_nsecuenc1a, las compos1c1ones y las desintegraciones moleculares. En cambio, la geometría estudia una propiedad que es común a
todos los procesos Y que se manifiesta en todos los niveles de la existencia
como I? és el espacio. Otras veces, el dominio de una disciplina se encuentr;
determ1~ado ~or alguna de las actividades humanas, como ocurre con la
econom1a pol1t1ca, que estudia el desarrollo de las relaciones sociales de
produ~ción. ~n fin, dentro de cada ciencia resulta pertinente establecer
t~mb1en subd1v1s10nes en su dominio, siempre de acuerdo con las caractensticas d7 los procesos estudiados, constituyéndose así las distintas ramas
de una c1enc1a, como son por ejemplo la anatomía, la fisiología, la his-

,

15

�tología y la embriología, con respecto a la biología.
Por su parte, la filosofía desentraña la generalidad de los descubrimientos logrados por las disciplinas científicas. Su dominio particular es el
conocimiento de lo general, es decir, de lo que es común a todos los procesos. Dentro de su actividad, la filosofía se ocupa de integrar y estructuturar la concepción del universo, de interpretar la vida humana y de formular sistemáticamente los medios de adquirir el conocimiento. Para
integrar la concepción del universo, la filosofía ordena los resultados científicos, hace una interpretación crítica y armoniosa de ellos y estructura,
luego, la síntesis que representa la imagen racional y objetiva que tenemos
del universo. Esa síntesis es un conocimiento nuevo, que supera y enriquece
los resultados y experiencias parciales tomados de las otras ciencias, porque
en el conjunto del universo se manifiestan otras propiedades que no existen
en sus partes y es justamente la filosofía la que realiza la tarea de encontrarlas y de ponerlas en claro. Por otra parte, la filosofía indaga y descubre las
distintas modalidades que el hombre impone a sus actividades, incluyendo
su trabajo, su conciencia y su reflexión. También investiga las conquistas
logradas por el hombre en su creciente dominio sobre la naturaleza y la
sociedad, estudia las divergencias entre sus anhelos y las condiciones reales
de su existencia, esclarece cuáles son las fuerzas que lo impulsan al progreso,
pone al descubierto los obstáculos por vencer, planea los medios necesarios
para superarlos y encuentra las maneras de llevarlos a la práctica. En ese
sentido, el hombre intenta alcanzar la universalidad, basada en la humanización de la naturaleza y la sociedad. En forma semejante, la filosofía
estudia las actividades teóricas y prácticas que el hombre realiza para ad·
quirir los conoci miertos científicos. Con fundamento en ese estudio, formula luego sistemáticamente los métodos de la investigación científica,
de una manera rigurosa y eficaz. Después, desarrolla y generaliza tales métodos, poniendo de manifiesto la riqueza de sus posibilidades y las formas
específicas de su aplicación. Y, una vez que los métodos quedan comprobados en la experiencia, los convierte en instrumentos eficaces para las investigaciones que se emprenden en todas las ciencias.
La investigación científica tiene como fundamento un marco filosófico en el cual se apoyan reiteradamente sus pasos alternados, teóricos y
experimentales. Al propio tiempo, en la actividad científica se hace una
aplicación constante de una disciplina filosófica, como es la lógica. Igualmente, las implicaciones que se desprenden de los nuevos conocimientos
científicos son de un carácter netamente filosófico. En fin, la concepción
del mundo y de la vida humana, estructurada con base en los elementos
16

aportados por_ las ciencias, es establecida por la filosofía. Y, luego, las mod1f1cac1ones, aJust~s Y reiinamientos que esa concepción va requiriendo con
los avances c1ent1f1cos, también son otras tantas tareas filosóficas. De esa
manera, el _co_ntenido filosófico de la ciencia es inherente a ésta y cons·
t1tuye su c1m1ento, la trama de su estructura, la orientación metódica de
sus avances Y_ la interpretación de conjunto de sus consecuencias. Por eso
se _puede decir que la ciencia tiene una textura filosófica, de la cual participan todos sus element_os. Esa textura filosófica de la ciencia se aprecia
meJor cuando se la_ examina en ~u actividad, aún cuando también se pone
claramen_te de manifiesto en el sistema formado acumulativamente por los
conoc1m1entos ya comprobados. Por otra parte, la filosofía analiza cada
u_no ~- los paso~ que se dan en el descubrimiento, la invención y la creación
c1ent1f1ca, lo mismo que en la formulación de las teorías explicativas en
sus corre_s~ondientes demostraciones y verificaciones experimentales, ; en
las expos1c1ones que se hacen de los resultados obtenidos para comunicarlos
a los otros investigadores. A este respecto, la filosofía viene a ser la concien·
cia de la ciencia. Pero, hay que tener cuidado de que no resulte ser una
falsa conciencia o, peor todavía, que no venga a parar en ser la conciencia
de una falsa ciencia.
. En su actividad, los investigadores científicos ejecutan muchas operaciones mentales y manuales, por medio de las cuales descubren la exist~ncia de_ nuevos 09{etos, conocen sus distintos aspectos, determinan sus
vinculos internos y'i!xternos, comprueban o mod1f1can las conclusiones previstas Y encuentran _las maneras de intervenir en el desarrollo de los procesos naturales Y sociales para cambiar, consecuentemente, sus efectos. Dichas operaciones son muy semejantes a las que se practican cotidianamente
P?r todos los hombres y sus diferencias más notables consisten en que se
e1ec~ta_n con mucho mayor rigor: en condiciones determinadas con gran
P!ec1~1?n Y que se encuentran baJo el control del investigador. El método
c1ent1f1co es una abstracción de las actividades que los investigadores reahza~, concentra~do la atención exc!usivamente en los procesos de adquis1c1on del conoc1m1ento, desentend1endose del contenido particular de los
resultados obtenidos, salvo por el hecho de que sean válidos.
, . La forr¡,ulación del método científico se consigue mediante: 1) el
analis_1s penetrante de la actividad científica, determinando con precisión
sus diversos elementos; 2) el estudio sistemático de las relaciones que vinculan a dichos elementos, tanto las comprobadas como las posibles; 3) la
17

�estructuración ordenada y armoniosa de esos elementos y sus relaciones,
para reconstituir las operaciones metódicas en un nivel más amplio y elevado; y, 4) la generalización de los procedimientos metódicos surgidos dentro de una disciplina, poniendo al descubierto las posibilidades de su aplicación en otros dominios.
Manteniendo su unidad general, el método científico se particulariza
en tantas ramas como disciplinas científicas existen y, dentro de ellas,
todavía se especializa hasta llegar a singularizarse. Al propio tiempo, dentro del método quedan incluídos todos los procedimientos que se aplican
en la obtención y la constitución del conocimiento: las secuelas generales
y sus caracterizaciones específicas, las operaciones indagadoras, las diversas
maneras de conjeturar, anticipar, inventar e imaginar, las ilaciones demostrativas, las técnicas de experimentación y las fonTias de exposición.
Por otra parte, el método comprende tres partes que son inseparables,
pero que se pueden distinguir: la investigación, la sistematización y la
exposición. Los procedimientos de investigación permiten descubrir nuevos
procesos y adquirir conocimientos nuevos sobre procesos ya conocidos de
otro modo. En esta fase se pueden discernir tres fases importantes: a) la
que desemboca en la anticipación r:le descubrimientos, en la invención o
en la creación por medio de la imaginación científica, que es el ars inveniendi;
b) la que conduce a la formulación de conjeturas y lleva a resolver los problemas siguiendo caminos abreviados o atajos, que es el ars conjecturandi;
y, c) la que consiste en la investigación propiamente dicha, que es el ars pervestigandi. La sistematización permite enlazar los nuevos conocimientos con
el conjunto de los conocimientos anteriores, o sea, su inserción en el
sistema científico, mediante el ars probandi. En fin, a través del método del
discurso científico o ars disserendi, el investigador expone aquello que ha
logrado descubrir, después de sistematizarlo e interpretarlo, para comunicarlo a los otros científicos y, a la vez, ofrecerlo a su crítica.
Podemos esbozar el proceso de la investigación científica, desplegándolo en las siguientes etapas principales: 1) el surgimiento de un problema
2) la revisión de los conocimientos anteriores que sean pertinentes y la
comprensión cabal de ellos; 3) el planteamiento claro y distinto del problema; 4) la búsqueda de su solución, incluyendo su explicación posible
como una hipótesis; 5) la predicción de las consecuencias de la hipótesis;
6) la planeación del experimento; 7) el diseño del experimento, incluyendo
el método adecuado; 8) la ejecucifo del experimento, aplicando rigurosamente el método: 9) la obtención de un resultado que sea comprobable o

18

demostrable, o bien, ambas cosas· lO) 1
.,
experimental del resultado· l 1) ' .
ª
der:1:ostrac1on o la verificación
minos de la teoría co
' d' 1ª mterpretacion del resultado en los tér1
sistema de los conoci~::~: ~~n~~~i~;~. : ;nser_ción del_ resultado en el
3
las consecuencias implicadas or ~I resu ' . la mdagac1on de algunas de
vos problemas En t d
P
ltado, Y, 14) el surg1m1ento de nue0 o caso, se trata de una
.
t' ·d d , •
de los resultados se desprenden
h' , ac_ 1v1_ a -~1cl1ca, tanto porque
ciclo, como porque cada una ;~eva; 1potes1s, m1c1andose así un nuevo
epicíclicas, en las cuales se repitenasl asefs puede dar lugar a indagaciones
as ases anteriores.
En la realización de cada una de 1
aparece la textura filosófica de
. a_s e~pas que acabamos de señalar,
1
1
tíficos surgen dentro del contexti ;~~: ª· n efecto, los prnblemas cienestablecida por la filosofía inclusi e
ado ~or la concepc1on del mundo
problema consiste en pon~r en cr~sise~_aque los caso~ extremos en que el
ciéndola o llevándola a un callejón s·
i-~ha pconcepcion, ya sea contraditos que son revisados cu a
in sa_1, a. or otra parte, los conocimientablecer un planteami:nto \1a~~mpr~ns1?n se profundiza, con vistas a esimpregnados del contenido filosófi¿o d~s~mto del P~~blema, se encuentran

ti

ej~~~;~

b~:~~~e;ad;el~u:~:~ci~~
~ce:ti~:n~:- la i~:~~~::i~t~a:~s:~
reglas metodológicas. La p;edicción ud:c1lon de la h1potes1s, se rigen por las
aplicación de la imaginación cread
a_s dconsecuenc1as constituye una
La planeación del experimento re~~ai~r~ui~ ªd ~or las r~~las de _la lógica.
condiciones en que se uede ro
a e ermmac1on previa de las
proceso en cuestión de ~os me~io:ocar el surg1m1ento o la prese~cia del
ciones y de los proc'ed' .
para mantener el control de esas condi1m1entos para observar y
d' 1
del proceso. El diseño del experiment
me ir e comportamiento
materiales, aparatos instrumentos
. o comprende la espec1f1cación de los
sonal científico y técnico que inte:Ve~dr~sit~o~ que se necesitarán, del perpartici ará L
.
., .
y e as maneras concretas en que
cumplimie~to a d~~~~c1~: ~~p~ca_ la realización de una predicción Y su
sultado es un~ consecuencia ~et'º_nes controladas. La _obtención del resolución y, conjuntamente de ha~~1ert~_due se haya tenido al imaginar la
llegar a ella, trazándolos diestrame~t!ª 1 rº mve~tar luego los caminos para
!-8~1e;~~;i~~~:~~o~ l~!s~~~~i~aciones ~xp:~;~~~~l~~º:e ~re:~:~r~o~:~~~:
1
resultados obtenidos es una t:!~s
logica. La ~terpretación de los
sean los científicos quienes la realicen I amente f1losof1ca, por más que
se insertan en el sistema de la d' . I'
· Los resultados va interpretados
1sc1p ma respectiva, mediante sus relaciones

cie~'.)~

19

�lógicas con los otros conocimientos ya sistematizados. Para la ind~gadón
de las consecuencias implicadas se recurre de nuevo a la concepc,on filosófica del mundo y se utilizan las reglas que sirven para el establecimiento
de hipótesis. En fin, el surgimiento de nuevos problemas vuelve a ser una
tarea impregnada por la filosofía.
El primer hilo de la vinculación entre la ciencia y la fi~osofía,a tra·
vés del método, es de índole genética y estriba en q_ue
metodo es elaborado originariamente al irse realizand_o la actM~ad c1ent1f1,:ª· Una vez que
se tiene definido el propósito de una invest1gac1on, se d1sena un plan para
alcanzarlo, que viene a ser el camino que llevará hasta esa meta. Naturalmente nadie emprende una investigación sin tener experiencias previas, va
sean adquiridas por cuenta propia o por cuenta ajena; y, por lo tanto, en
el diseño del plan figuran algunos métodos ya probados, aunque muchas
veces sea necesario introducir en ellos algunas mod1f1cac1ones. Desde luego,
al llevar el plan a su ejecución, se advierte que nunca se trata de un camino
recto, que la ruta trazada tampoco es inmutable y qu~ nunca s~ _encuentra
proyectado en todos sus detalles el camino parn una 1nvest1gac1on_ en particular. En cierto modo, el método es un camino que se va haciendo, o
completando al mPnos, cuando se recorre específicament? al reall~ar cada
investigación. En todo caso, al concluirse una invest1gac1on, ademas de recogerse el fruto de conquistar un nuevo· conocí miento, se obtiene una verificación concreta de la eficacia del método empleado. Y, en cuanto un
método O una nueva variante de un método, muestra su eficacia en una
actividad científica consumada, se convierte en materia de reflexión filosófica.

:1.

El examen crítico de la ciencia es realizado por la filosofía, ante todo
con respecto a los conocimientos científicos ya comprobados, esto es, en relación con los productos acabados resultantes de la investigación. Se trata,
por lo tanto, de los conocimientos seguros y de los p_roced1m1entos igualmente garantizados que han conducido a su obte_nc1on. Sm _duda, d_,c_ho
examen es necesario para fincar las bases de la interpretac1on ftlosof1ca
de tales conocimientos. Más todavía, como consecuencia de ese mismo examen se advierte cómo la parte más activa de cualquier conocimiento logrado viene a ser justamente el método utilizado, porqu: es la parte q_ue viene
a ser susceptible después de coadyuvar a la real 1zac1on. de nuevas investigaciones y, por ende, a la obtención de otros conoc1m1entos._ Entonces, se
destaca claramente la importancia que tiene para la f1losof1a practicar el
examen crítico de la actividad ciantífica en el proceso de su desarrollo, y no solamente en lo que se refiere a sus resultados. En cuanto a la
20

ciencia, dicho examen filosófico de su misma actividad es más importante
aún, porque viene a descubrir al científico algunos aspectos que no se le
muestran netamente al estar ejerciendo su actividad. Tal vez por eso es
que resulta muchas veces tediosa la filosofía de la ciencia para el investigador científico, puesto que trata principalmente de los problemas ya resueltos para éste, de los datos conocidos y de las teorías aceptadas. De lo que
se trata, en rigor, es de examinar la practica de la investigación científica pero no limitándola a una reflexión posterior a su ejecución, sino de hacerla justamente cuando esa actividad práctica se está realizando. En
esas condiciones es que se puede conseguir la relación óptima t1tre la
ciencia y la filosofía, a través del vínculo constituído por el método en ac:
tividad. Lo cual implica, necesariamente, que el científico asuma parcialmente la función del filósofo, al mismo tiempo que éste proceda, también
en parte, como científico.
El conocimiento cien:ífico comprobado o demostrado o bien, comprobado y demostrado, pero sin la correspondiente interpretación filosófica, es un conocimiento cierto y seguro, pero insatisfactorio y parcial.
El hombre, hacedor exclusivo de la ciencia, aspira a obtener un conocimiento general, tanto de lo comprobado como de aquello que sólo puede
considerarse como posible. Este tipo de conocimiento es el que suministra
la filosofía. Desde luego, el conocimiento filosófico implica ciertos riesgos, porque está constituido de generalizaciones y de conjeturas. Por eso,
la filosofía, cuando es científica está sometida a ajustes, al paso y medida
en que la ciencia avanza. Al propio tiempo, es indudable que las interpretaciones filosóficas precedentes sirven para encauzar las investigaciones
científicas ulteriores y para orientar después la interpretación de sus resultados.
En el dominio de la metodología, la actividad filosófica consiste en elaborar las teorías de los diversos métodos empleados en la investigación científica, comprendiendo su fundamentación, sus leyes generales, sus teoremas específicos, sus empiremas característicos, sus operaciones y sus reglas de cálculo. En cambio, la actividad científica consiste en dirigir sus indagaciones de acuerdo con los métodos elaborados
teóricamente por la filosofía. En todo caso, la actividad práctica de la
ciencia suministra nuevas experiencias que confirman o invalidan las teorías, por un lado, en tanto que, por otro lado, las amplían y profundizan.
Por otra parte, es difíci I establecer un Iímite preciso entre una teoría formulada conforme a las reglas rigurosas de la metodología y una hipótesis
establecida acerca de un procedimiento metódico sutil y, por ende, difícil

21

�de precisar. Un ejemplo del primer caso sería cualquier desarrollo del cálculo
funcional en la lógica simbólica; y, del segundo caso, algún intento de formalizar el razonamiento por analogía. Pero, no obstante sus grandes diferencias, ambas formulaciones teóricas resultan aplicables en la actividad científica. Lo importante no es tratar de limitar la imaginación filosófica, sino
de propagar en ella el rigor metodológico, para que las hipótesis tengan
siempre una justificación racional y se formulen correctamente, aun cuando
se les pueda dar, en todos los casos, una expresión enteramente precisa.
Lo que es tal vez más interesante de la metología, es que se tratade
un terreno en el cual incursionan por igual, tanto el científico como el filósofo. Con la peculiaridad de que las reflexiones metodológicas del científico tienden señaladamente a convertirse en filosóficas; mientras que las
reflexiones metodológicas del filósofo muestran una clara propensión hacia
el rigor científico. En este sentido, el investigador científico ensancha las
fronteras de su reilexión y abandona hasta cierto punto su carácter ana1ítico. En cambio, el investigador filosófico restringe sus reflexiones y
atenúa el carácter sintético de éstas. Los límites entre ambos tipos de reflexión se difuminan un tanto. La reflexión científica amolía su dominio
y se hace más libre, mientras que la reflexión filosófica gana en rigor y
eficacia. En fin, lo que sucede es que, en el campo de la metodología, la
reflexión tiene que cumplir las exigencias de precisión y estrictez de la
ciencia y, simultáneamente, tener la generalidad y la sutileza de la filosofía. El vínculo del método, entre la ciencia y la filosofía, es fuerte e impone sus condiciones.

( 1)

EL PUNTO DE VISTA DE LA PRACTICA
EN LA FILOSOFIA 11&gt;
Adolfo Sánchez Vázquez.

. Traten;ios, de delimitar, en primer lugar el objeto del presente trallaJo: la practica como concepto o categoría de la filosofía. Vamos a tratar
de esclarecer, lo que significa _situarse desde el punto de vista de la práctica
en 1~ f1losof1a. Ver la f1losof1a con los ojos de la práctica, equivale aquí a
considerar la práctica filosóficamente. Vamos pues, a hablar de la práctica
como concepto o categoría filosófica.

Ponencia presentada en el Primer Coloquio Nacional de Filosofía, 4-9 de agosto

de 1975, en Morelia, Mich. (Sección 1: La Filosofía y la Ciencia).

A. _diferenci_a de otras categorías filosóficas, ésta no parece ofrecer
gran d1:1cultad ~1 tenemos presente que el mundo de la práctica, del comporta~1ento practico es el '."undo en que nos desenvolvemos a cada momento. el mundo de cada d1a, el mundo cotidiano. Y, ciertamente la rá _
tica es una. reahdad que vivimos cada día. Nuestra vida es práctica' nu:Str~
~omportam1ento es práctico; nos desenvolvemos en nuestra rela~ión con
nos otros Y con el mundo, ~on la naturaleza y la sociedad, en una relación
c O ¡"mplemente contemplativa o pasiva, sino en una relación activa en la
.ua somos suJetos o agentes de ciertos actos que producen efectos u
ttienen resultados concretos, tangibles, que denominamos 1·ustamente •p~ce
ICOS.

-

Sin embargo, aquí conviene una distinción entre un uso cotidiano

22

23
/

�pero no filosófico del término, y un uso correcto, adecuado del término.
En el sentido cotidiano lo práctico es aquello que conviene a nuestros intereses, aunque éstos sean nuestros intereses personales más egoístas. La vida real, cotidiana, en la sociedad en que nos desenvolvemos, está
llena de hombres prácticos o de actos prácticos de este género. En suma,
la práctica, en este sentido, es ciertamente, una realidad; tipo de actividad,
o de relación, en las que .los hombres se mueven por sus intereses egoístas, personales. Es la actividad en una sociedad en la que el individuo,
para afirmar estos intereses, no duda en convertirse en lobo del hombre, y
en hacer de la sociedad un campo de batalla, pues sólo así él puede funcionar como elemento de un sistema en el que rige la ley del lucro, de la
ganancia. Pero esta forma de comportamiento humano, la del "hombre
económico" característico de la sociedad burguesa, es una forma histórica,
concreta, determinado por las características mismas del modo de producción en el que impera la apropiación privada de los medios de producción.
Cuando Marx dice que "la vida social es esencialmente práctica",
cuando Engels sostiene que en la relación con la naturaleza el conocimiento
-la ciencia- ha considerado hasta ahora la naturaleza en sí, y no la naturaleza transformada prácticamente, cuando Lenin afirma que el punto
de vista de la práctica es el primero y principal en la teoría del conocimiento, o cuancjo Mao Tse-tung sostiene que el conocimiento "surge de la
práctica de transformar la realidad", es evidente que el término práctica
no se emplea en el sentido estrecho, cotidiano, de lo que es conforme a
nuestros intereses egoístas, sino como un tipo de relación del hombre con
la realidad, con el mundo, en el que se opera una doble transformación
(del mundo, que es modificado; del hombre mismo, ya que se modifica su
conocimiento de él, y sus relaciones con otros hombres).
Al utilizar de ahí el concepto de práctica se está utilizando como un
concepto filosófico; es decir, como el concepto de una actividad que
al poner al hombre en relación con el mundo, define lo que es el hombre, lo que es el mundo para el hombre, lo que es propiamente el conocimiento del mundo, y lo que es la práctica como vía no sólo para la transformación del mundo, sine del hombre mismo, de sus relaciones e instituciones. En este sentido, práctica designa, en su sentido amplio, la actividad transformadora del mundo (entendido éste
como mundo natural y social; como naturaleza y sociedad). Dentro de este

24

concepto de práctica cabe tanto, la actividad transformadora de la naturaleza (el trabajo humano, la producción material) como la actividad humana revolucionaria destinada a transformar el mundo social, las relaciones sociales. El trabajo humano y la lucha de clases serían formas de esta
práctica humana.
El trabajo humano constituye una forma de actividad en la que encontramo_s, de un modo ejemplar los elementos de la práctica humana. Es
una relac1on entre el hombre y la naturaleza en la cual éste transforma la
materia que la naturaleza le ofrece con ayuda de instrumentos o medios ma!eriales p~ra hacer surgir así un objeto o producto que ya no es la materia dada, sino la materia producida o creada; es decir, inexistente por sí
misma, el acto de este proceso de trabajo. Pero esta actividad material
objetiva y estos instru~entos y condiciones materiales de su producción',
no bastan para caracterizar el trabajo como trabajo propiamente humano. El
producto material del trabajo es un producto querido, buscado, proyectado,_ lo que quiere _decir que su producción se hace conforme a un proyecto, fin. O, como dice _Marx, el producto material requiere la existencia previa de un producto, ideal, en la conciencia, y es justamente este carácter
consciente, adecuado a un fin, lo que da al trabajo su carácter propiamente humano y lo distingue de cualquier actividad animal que externamente
pudiera parecérsele (aunque implicara un acto material, como en el caso
de la construcción de un nido por un pájaro).
Ya en esta forma ejemplar de práctica, vemos que no se trata de una actividad' puramente material, que hay una intervención de la conciencia: que en ella encontramos, desde el comienzo del proceso mismo y a
lo largo de todo él: ideas, o proyectos ideales y cierto conocimiento del
fin ª. realizar, de la materia que se quiere transformar y de los medios que
se utilizan. Es decir, hay un elemento ideal, consciente o teórico (en sentido amplio) y, por tanto, el proceso práctico no puede reducirse a este
aspecto puramente material, objetivo, exterior.
De ahí que el concepto de práctica, como actividad humana transformadora del mundo, implique necesariamente el problema de su relación
con la teoría o con el conocimiento, ya que sin ésta no cabe hablar en rigor de práctica humana.
.Situarse, pues, en el punto de vista de la práctica, significa por tanto
considerar el mun?o no sólo como un objeto a contemplar, sino a trans-

25

�formar. Significa asimismo considerar al hombre como un ser que por su
actividad práctica al transformar al mundo, se transforma a sí mismo. trans·
forma el mundo social en que vive. Y significa, finalmente, considerar
que los problemas del conocimiento, tienen que verse necesariamente
en relación con esta actividad práctica de transformación.
El punto de vista de la práctica en la filosofía significa el reconocí·
miento de este papel de la práctica en la relación del hombre con el mundo
y en el conocimiento que el hombre tiene del mundo y de sí mismo a tra·
vés de esa relación prácti~a. Pero este punto de vista, al entrar en la filo·
sofía, produce a su vez un cambio radical, una verdadera revolución en la
filosofía misma. La expresión de este cambio, es la famosa Tesis XI de Marx
sobre Feuerbach que es la consagración de la entrada del punto de vista
de la práctica en la filosofía.
lOué dice esta tesis?
"Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos
modos; de lo que se trata es de transformarlo".
Esta tesis tantas veces citada ha sido también muchas veces mal in·
terpretada. Es evidente que en ella se establece un corte radical con 16 que
la filosofía ha hecho hasta entonces: interpretar el mundo. El acento se
pone ahora en la transformación. Algunos creen que el corte se establece
entre interpretar y transformar. Si en el pasado, no se ha hecho más que
interpretar; ahora se trataría de transformar. La interpretación saldría so·
brando. Pero este modo de ver la Tesis XI no corresponde en absoluto a su
verdadero sentido. La Tesis pone como relación fundamental la relación
de transformación del mundo, es decir, la práctica; o sea, el mundo como
objeto de transformación. Si ésta es la relación fundamental, la filosofía
no puede concebirse al margen de ella, sino en función de ella. O sea, no
puede reducirse a mera contemplación o interpretación. lPor qué? Por·
que la simple interpretación o contemplación del mundo, de por sí, deja
o más exactamente contribuye a dejar las cosas como están a conciliar el
pensamiento con la realidad existente. Esto lo ha hecho la filosofía en ·
el pasado; pero si de lo que se trata es de transformar el mundo, de no
dejarlo como está, de no conciliarse con él, el mundo como objeto a trans·
formar pasa al primer plano. Pero esto no significa que la interpretación
o conocimiento del mundo, sea superfluo. Por el contrario, sigue siendo
necesario. Ante todo, porque como hemos señalado anteriormente el ele·

26

mento teórico, consciente, interpretativo o cognosc1t1vo es fundamental
en la práctica. No hay práctica verdaderamente transformadora sin apo·
yarse en un conocimiento o interpretación de la realidad que se quiere trans·
formar. Justamente, el hombre ha dominado las fuerzas de la naturaleza,
ha puesto a éstas a su servicio, ha desarrollado impetuosamente la práctica
productiva, la producción material en la medida en que la ha basado en
una interpretación adecuada, es decir, científica de la realidad. De lo que
se trata es ciertamente de transformar la realidad; pero esta transformación
requiere a su vez, como un momento esencial, la interpretación del ob·
jeto (del mundo) que se quiere transformar. De lo que se trata, por tanto,
por lo que toca a la filosofía es:
a)

en primer lugar que deje de flotar en el vacío como mera especulación
o interpretación y que se vincule a la práctica, es decir, contribuye
a la transformación del mundo.

b)

que sea ciertamente interpretación, pero interpretación adecuada de la
realidad, ligada consciente, racionalmente a la práctica.

Transformar, sí, y en primer lugar, pero transformar sobre la base de
la interpretación, del conocimiento, de la teoría. Interpretar, conocer, .
teorizar, también, pero en relación con la práctica. De este modo, la teoría
cumple una función práctica, no de por sí, por sí sola -pues las ideas
por sí solas no cambian nada, no transforman el mundo-, sino en virtud
de su nexo con la práctica. Y esta función práctica de la teoría puede ser
tan importante que Lenin, el artífice de la más grande transformación
o revolución del mundo social, llega a decir que "sin teoría ¡revolucionaria,
no hay movimiento revolucionario posible". No hay, pues, ningún rechazo
del papel de la teoría, sino por el contrario reconocimiento de su elevado
papel cuando está al servicio de la transformación del mundo, y cuando en
esta transformación, en la práctica, encuentra su fundamento, su fin y su
criterio de verificación.
Es lo que dice Marx en la Tesis I sobre Feuerbach, cuando en el
problema del conocimiento somete a crítica tanto el materialismo anterior
como el idealismo.
El conocimiento se produce en un mundo que es objeto de una trans·
formación real, práctica, efectiva. Es decir, se produce no en un mundo de
objetos en sí, sino de objetos que se encuentran en relación con el hom·
bre, · con su actividad gracias a la práctica.
27

�El materialismo tradicional, al desconocer esta actividad, ve el conocimiento como conocimiento de objetos en sí, en una relación que se reduce, por la pasividad del sujeto, a una simple reproducción por la conciencia de lo que es exterior a ella. El idealismo ve los objetos no como objetos en sí sino como productos de una actividad; la relación entre sujeto y
objeto es una en la que el sujeto no es pasivo, sino activo; pero la actividad
es solo subjetiva, ideal, de la conciencia, del sujeto consciente o pensante.
Mientras que la actitud del sujeto para el materialismo es pasiva, para
el idealismo es activa, pero ideal'. Ambas posiciones tienen que ser supe,adas, sosteniéndose que el conocimiento se dá en una relación de actividad, pero práctica, tranformadora del mundo. Esta práctica funda el
conocimiento en cuanto que responde a exigencias de ella (así la asimilación teórica de la naturaleza responde a exigencias del desarrollo
de la producción material; la elaboración de una teoría científica de
la sociedad responde a la exigencia de transformar ésta). La práctica funda
el Conocimiento en cuanto que éste lo es de un mundo ya transformado, en
el que los objetos se inscriben en cierta relación con el hombre.
Finalmente, la práctica determina el conocimiento en cuanto que el desarrollo de éste no es un proceso puramente intrateórico, que se produce por
una exigencia puramente interna de la teoría, sino como solución a problemas
que la práctica social plantea. Ahora bien, si la práctica determina la naturaleza del conocimiento, si se conoce en un mundo transformado prácticamente y si se conoce para transformar, el problema de la verdad del conocimiento no se puede plantear al margen de la práctica ya que, como dice
Marx, en la Tesis II es en ella donde el pensamiento tiene que demostrar
su poder y su verdad, salir de sí mismo, vincularse a la práctica, hacerse
"terreno".

Vemos, pues, la importancia que el concepto de práctica adquiere
en la filosofía, y hasta qué punto con su introducción con las Tesis sobre
Feuerbach, cambia radicalmente la filosofía. A _partir de ella la filosofía
se relaciona con la práctica y tiene conciencia de esta relación. La filosofía
ya no es mera interpretación, sino interpretación que se sabe a sí misma
como parte del proceso de transformación , del mundo. No es -repetimosuna filosofía que ya no sea interpretación, sino transformación del mundo,
pues ninguna filosofía es por sí sola transformación, ya que la teoría de por sí no cambia o transforma. No transforma sino que contribuye a transformar, justamente como interpretación verdadera y vinculada a la práctica

28

Y asimismo por su vinculación consciente con ella, y no simplemente por
los efectos o consecuencias prácticas que pueda tener, como en general
-los tiene en mayor o menor grado toda filosofía, incluyendo la filosofía idealista, aunque sólo sea por el hecho de que contribuyen a conciliar
el pensamiento con la realidad, y, por tanto, a mantener la realidad existente.
Vemos, pues, que el punto de vista de la práctica al entrar en la filosofía produce un cambio o corte radical como es el paso de la filosofía
como interpretación a la filosofía como filosofía de la praxis, o de la transformación del mundo.
Sin embargo, puede sorprender que sólo recientemente (o, al menos,
en un período relativamente reciente, de hace menos de siglo y medio)
este punto de vista haya sido adoptado por la filosofía. Por un lado, tenemos que el hombre ha sido siempre un ser práctico, que la vida social ha
sido siempre práctica, que los hombres para vivir no han podido limitarse
a contemplar (ya sea en la forma ilusoria de la magia o de la religión, o
deformada de la ideología, o en la forma teórica del conocimiento), y, sin
embargo, durante siglos, la filosofía ha sido una filosofía de la interpretación
del mundo y no de su transformación; es decir, se ha instalado en el punto
de vista de la teoría y no de la práctica. Ahora bien, les que la conciencia
filosófica de la praxis podía ser adquirida al margen de la propia estructur&amp; social, y de los intereses de clase que estaban en juego? Veamos. En la
sociedad
esclavista griega, el trabajo físico era considerado como la ocu.
pación propia de los esclavos e indigna de los hombres libres. Por el con_trario, la actividad de los hombres libres que éstos podían desarrollar, en el
ocio, liberados del contacto material con las cosas, las actividades proP.lamente espirituales y la política, se tenían por propias de los hombres libres. En el terreno filosófico, esto se traduce en la elevación de la vida
teórica, de la contemplación, al plano de la vida humana auténtica. Tanto
Platón como Aristóteles tratan de fundamentar esta concepción. lnclui¡P el
interés por la poi ítica no hace sino reforzar esta concepción, pues en Platón
el Estado real es el Estado conforme a la idea, y en Aristóteles la política
es el arte de organizar la vida de la comunidad, de la polis para crear las
condiciones de una vida ·contemplativa, que es la auténticamente humana.
La exaltación de la vida teórica y el desprecio por la práctica productiva,
viene a reforzar la división social del trabajo y de clases en la sociedad esclavista, y corresponde por entero a los intereses de la clase dominante. En el
Renacimiento, aunque el trabajo humano no se rechaza como una activi►

29

�dad servil, y se exalta al hombre como ser activo, creador, la contemplación
sigue ocupando un lugar privilegiado, y la actividad práctica que se exalta
es /a que llevan a cabo individuos privilegiados, los artistas, que con ella
se equiparan a los grandes contempladores y escrutadores de la naturaleza.
En verdad, con Hegel se exalta la praxis, pero integrada como un momento
en el movimiento del Espíritu, cuya etapa más alta y final es el Autonoci-miento en la esfera que le es más propia, la esfera de la razón, del concepto.
Con la economía política inglesa, tenemos otra fase importante en la
toma de conciencia de la praxis, al ver en el trabajo humano la fuente de
todo valor. Pero la práctica es aquí ante todo productiva, económica Y no
es reivindicada como esfera esencial del hombre y del conocimiento. Con
el marxismo, la práctica pasa a ocupar el lugar central; la reivindicación
del papel de la práctica, y en particular, de la producción material corresponde plenamente a los intereses de la clase social que soporta fundamentalmente el proceso de producción y que, en las relaciones que contrae en
ella, se ve explotada. Corresponde a su vez a sus intereses como reivindicación de /a práctica en el plano social, como actividad práctica revolucionaria destinada a transformar el mundo social. Así, pues, responde a los
intereses de la clase que constituye el verdadero sujeto de la práctica material y que está interesada en una verdadera práctica transformadora de
la sociedad. La filosofía de Marx responde a estos intereses de clase y es
evidente que esta conciencia de la praxis, y de la filosofía desde el punto
de vista de /a práctica, no podía darse sin que los intereses de clase del
proletariado facilitaran el acceso a este saber, limpiándolo de los obstáculos de clase que se oponían a él. Sin embargo, la .entrada del punto de vista de la práctica en la filosofía no se puede explicar solamente por los cambios que se operan en los intereses de las clases dominantes. Es cierto que
sin tomarlos en cuenta no podríamos explicarnos el paso de la exaltación
de /a teoría, de /a contemplación, que en diversas formas perdura desde
la sociedad esclavista hasta que, en la sociedad burguesa, tiene lugar
-al constituirse y desarrollarse la clase que como fuerza productiva no
tiene precedente y que es, por su propia naturaleza, la clase revolucionaria
por excelencia- tiene lugar la reivindicación plena de la praxis como actividad transformadora del mundo (natural y social). Pero el proceso de
formación de la categoría de praxis no sólo puede explicarse en función
de /os cambios que se operan en la conciencia y el interés de clases, sino
que tiene un fundamento objetivo en la práctica misma. El pensamiento
y /a realidad tienen que marchar de acuerdo, no en cualquier momento el
pensamiento puede establecer el concepto de un objeto real; no en cualquier momento la realidad, el objeto puede abrirse al pensamiento, hacer

30

posible su captación.

Cuando hablamos de-este doble movimiento: del pensamiento a lo real,
de lo real al pensamiento, lo que está en ju~go en este doble movimiento es lo
esencial, ya sea dado en el objeto, como todo real, ya sea en el objeto, como objeto pensado u objeto del pensamiento. Se ·trata de reproducir en
el pensamiento bajo la forma de un concreto pensado lo concreto real, lo cual
significa reproducir la esencia del objeto no como una parte separable del todo sino como momento que se da necesariamente en todos los objetos concre:
tos, y e~ diferentes fases de su desarrollo. No sólo lo concreto se presenta bajó
una forma singular, sino que hay en él (en lo concreto real, y no sólo en
lo.concreto pensado), lo universal, lo esencial o necesario. Ahora bien,
cuando se trata de lo real en movimiento, sujeto a un proceso histórico y
desarrollo, lo esencial no está en lo real siempre en el mismo plano. Hay
grados o niveles, de acuerdo cori su desarrollo, y de ahí que no en cualquier momento del desarrollo pueda establecerse la teoría o el concepto
de una determinada realidad. Se requiere que ésta haya alcanzado en su
desarrollo, cierto nivel, justamente el nive_l en que muestra su esencialidad
y necesidad en su plenitud, para que podamos establecer el concepto o
la teoría correspondiente.
Sólo cuando el capitalismo alcanza cierto nivel es que Marx ha podido establecer su teoría. Si Marx se hubiera limitado a comparar diferentes sociedades capitalistas en cualquier momento de su desarrollo, o hubiera tomado una sociedad en su fase más baja no habría podido formular
su concepto.
Lo mismo sucede con el concepto de práctica. No sólo depende
de los cambios en la conciencia (conciencia de clase), sino fundamentalmente de los cambios en el objeto mismo: en la práctica. Si tomamos la historia de la .práctica réal, que es tanto como tomar · la historia real humana como proceso de transformación de la naturaleza
por el hombre y del hombre mismo en ilsa transformación, veremos
que la práctica no se ha dado siempre con el mismo grado de riqueza
extensión y universalidad. Baste comparar la situación desde el ínfimo nivel de desarrollo de la producción material -fundamento de toda
·actividad práctica- desde las sociedades prehistóricas y esclavistas hasta la
sociedad moderna, en que tiene lugar el impetuoso desarrollo de la producción, de la transformación de la naturaleza que constituye el mérito histórico ¡je la burQuesía. Y fijemos la atención en la práctica social, y par31

�ticularmente en la práctica revolucionaria, desde la época en que los hombres eran juguetes de la historia, desde la época en que hacían historia, pero
sin saberlo y sin participar conscientemente en ella, o hasta el período relativamente moderno en que un sector toma conciencia de ella, y participa con
cierto grado de conciencia en ella, como en la Revolución Francesa, hasta llegar a nuestros días en que grandes masas, apoyándose en una ciencia
de la historia (el mat. histórico), y en una teoría de organización y de la
revolución, participan conscientemente en las transformaciones históricas.
Sólo cuando la práctica productiva material y la práctica social revolucionaria alcanzan cierto nivel en la realidad misma, se dan las condiciones para que pueda captarse en toda su significación social y humana,
y en toda su universalidad, riqueza, esencialidad la práctica como actividad
transformadora del mundo. Sólo entonces puede elaborarse su concepto.
¿cómo podía formularse éste cuando la producción material alcanzaba un nivel ínfimo o insuficiente, o cuando la práctica transformadora de las relaciones sociales -como práctica revolucionaria de las masas, como lucha de clase organizada y consciente- era inexistente o débil. No
era casual que, en esas condiciones, el verdadero motor de las transformaciones de clase se buscara fuera de los hombres -Dios, EI espíritu- o en
abstracciones como la Libertad, al servicio del cual estaba la verdadera
práctica humana. La práctica revolucionaria sólo se da en un determinado
nivel de desarrollo de las relaciones de producción, de la sociedad dividida
en clases, de la agudización de contradicciones económicas y sociales fundamentales, y de constitución de la clase social, destinada objetiva e históricamente, a realizar la práctica revolucionaria más alta: la Revolución
Socialista.
No es casual, por tanto, la entrada del punto de vista de la práctica
en la filosofía. Sólo ha podido efectuarse cuando la práctica alcanza cierto
nivel: con el desarrollo de la producción material bajo el capitalismo y
con la irrupción del proletariado, con sus primeras batallas de clase, en el
escenario histórico. Pero, a su vez, sólo ha podido surgir con la elaboración
de la filosofía que respondía a los intereses del proletariado, con la filosofía del proletariado, lo cual obligaba a su vez· a revolucionar la filosofía
del proletariado, lo cual obligaba a su vez a revolucionar la filosofía misma, al vincularla a la práctica, El proletariado, como agente fundamental de la producción, como la principal fuerza productiva, y, a su vez, co-

32

mo agente histórico revolucionaria fundamental, encarna así en la sociedad
moderna las formas más altas alcanzadas por la práctica, como transformación de la naturaleza (práctica productiva material) y como transformación del hombre mismo, de la sociedad ( práctica revolucionaria). Por
ella, es en la filosofía vinculada con sus intereses y con su práctica revolucionaria, donde surge y se elabora -con Marx- el concepto de práctica,.
o donde la filosofía se concibe desde el pun_~o de vista de la práctica.
Vamos a dedicar la parte que nos resta de nuestra exposición a volver sobre el concepto de práctica saliendo al paso de algunas definiciones
que a nuestro juicio lo oscurecen o extienden excesivamente.
En el concepto de práctica deben entrar a nuestro juicio cuatro
aspectos fundamentales:
1) en primer lugar, se trata de un proceso
transformador; en el curso del cual como resultado de esta transformación surge un resultado nuevo, o producto; 2) en segundo lugar, se
la· transformación no es ciega, sino buscada, y que, por tanto, el resultado
o producto es anticipado en forma de proyecto, esquema o fin; 3) en tercer lugar, se trata de un proceso que tiene un carácter objetivo, material o
sensible, lo cual se pone de manifiesto: a) en el sujeto real, concreto que
actúa sobre la materia prima, b) en la serie de actos materiales necesarios
para su transformación, c) en el carácter material, objetivo, de los instrumentos de que se vale el agente y d) del producto en que desemboca el
proceso.
Como ya señalábamos anteriormente, el trabajo humano ejemplaría
perfectamente la práctica humana con estos diferentes aspectos: a) es un proceso en el que el hombre transforma una materia dada; b) se trata no de un proceso ciego sino adecuado a un fin; el producto del trabajo
es anticipado en la conciencia del obrero como proyecto o fin a realizar,
proyecto que -como dice Marx- rige todas las modalidades de su acción;
c) es un proceso objetivo material, sensible, carácter que se pone de manifiesto en la materia a trarsformar, en los actos que realiza con sus manos
o con los instrumentos que las prolongan y en los productos del trabajo.
Para que pueda hablarse propiamente de práctica se requiere la presencia en estrecha unidad de todos estos aspectos. Hay actividades por ello
que al faltarle, algunos de ellos, no pueden caracterizarse como práctica.
Por ejemplo, la actividad teórica. En ella, tenemos realmente un proceso
transformador, y una materia prima a transformar (percepciones, representaciones, ideas, etc.) y un producto (concepto o teoría) como resultado de
33

�ese proceso transformador. Hay también el carácter consciente de esta
actividad, como adecuada a un fin o proyecto. Y, sin embargo, no nos parece legítimo hablar, en este caso de práctica, aunque se reconozca que
en la práctica encuentra la actividad teórica, en última instancia, su fundamento y su fin.
No basta que estos elementos (materia prima, actos, producto) lo
sean de un proceso transformador, con indiferencia del carácter mismo de
esos elementos. No. Es indiferente en verdad, que la materia prima sea ideal
o material, que esté dentro o fuera de la conciencia, que los actos sean puramente subjetivos u objetivos, o que el producto sea un producto de la
conciencia, aunque ésta no se tome en un sentido empírico, singular, sino
objetivo, social, es decir, un producto que sólo se da en el plano del pensamiento, y subsistiendo no ya como objeto pensado sino objeto real, concreto. Si sólo se hace hincapié en el proceso transformador Y no importa
que la materia primera sea ideal (percepciones, representaciones, ideas, etc.)
se podrá hablar de una práctica que transforma, ciertamente, en el plano del
pensamiento, de la conciencia, o de las ideas, pero que en tanto. que no
salga de él deja intacto el mundo real (el mundo natural y social).
Ciertamente, al subrayar que la actividad teórica (el conocimiento)
es un proceso transformador, que desemboca en un producto_ ideal, se hace frente a la concepción materialista tradicional d_el conoc1m1ento como
simple reflejo, o de la conciencia como simple tabula ~sa. ~ero esto :-como dice Marx en su Tesis I sobre Feuerbach- ya lo hab1a senal_ado el ioea:
lismo. Pero se trataba de una actividad limitada a la conc1enc1a'. Y de ah,
que en esa misma Tesis para señalar el carácter idealista, o subJet1v? en sentido idealista de esa actividad, Marx subrayara como ras~o d1stmt1vo de la
práctica su carácter objetivo, sensorial, es decir, material.
Si la actividad teórica se presenta como práctica se borra la distinción
(que no excluye su unidad, su relación mutua) que Marx estable_ce_ justamente en esa Tesis I y el concepto de práctica pierde su rasgo d1stmt1vo
(su carácter material, sensible, objetivo) para poder incluir la actividad
teórica. La teoría no es una forma de práctica porque si bien es cierto que
es una actividad transformadora sobre la materia prima de las percepciones,
representaciones o conceptos, esta transformación se produce en el plano
de la conciencia o del pensamiento sin traducirse por sí misma en una transformación de la materia natural o social.
34

Si teoría y práctica se ven como dos especies del mismo género
(la actividad transformadora, con independencia del carácter ideal o material del proceso, de la materia y del producto). la unidad de una y otra
hay que verla en este denominador común que engloba a dos prácticas
distintas, o a dos formas de praxis, pero sin poder verse entonces su unidad esencial. Una vez que se establece este denominador común, la diferencia estaría en su especificidad y su relación no puede ser interna, necesaria, sino puramente exterior: entre dos prácticas distintas. La una no interviene en la otra; o si se habla de intervención, la prioridad correspondería a la teoría y no a la práctica en el sentido propio (transformación del
mundo natural y social). La formación de la teoría sería un proceso autónomo, intrateórico que no toleraría la intervención determinante de la
práctica (por ejemplo, la política). De este modo, la constitución de una
ciencia (como paso de la ideología a la verdad) podría concebirse como un
proceso en el que no interviene la práctica social. Esto se aplicaría incluso
a la ciencia de la historia, o materialismo histórico; su formación sería
un proceso de constitución de conceptos fundamentales a partir de una
ruptura radical con la ideología anterior (particularmente la filosofía
idealista de la historia). Esto por lo que toca a las relaciones de la teoría
con la práctica. Ahora bien, si se trata de las relaciones de la práctica (política, por ejemplo) con la teoría, la teoría constituirá un mundo autosuficiente que, al modo de la idea platónica, no necesitará prolongarse en la
acción. Ciertamente, la actividad práctica necesitaría de la teoría, pero se
limitará a ajustarse a ella, a aplicarla, sin intervenir en su formación.
Teoría y práctica no aparecen aquí en unidad sino en una relación
exterior, justamente porque se las ha concebido como dos prácticas distintas. Ahora bien, si la actividad teoría se ve no como una práctica en
sí misma, sino como una actividad vinculada a la práctica por autónoma que
parezca en cuanto que se funda en ella y si por otro lado toda práctica tiene
necesariamente, como elemento interno suyo, un ingrediente teórico, la
relación entre teoría y práctica es, en definitiva, una relación por la práctica y en la práctica. Y no sólo esto, sino que el paso de una teoría a otra,
la necesidad misma de modificar o pasar a una nueva teoría no se explica sin
salirse de sí misma, sin un fundamento y un fin que explique esa necesidad
del paso, fundamento y fin que sólo se encuentra en la práctica.
Al
relación
deja de
aspecto

considerar la teoría como una práctica que s61o puede entrar en
exterior con la práctica en sentido propio, no sólo esta última
proporcionar a aquélla su fundamento y fin, sino también otro
importante de su unidad: el criterio de verdad.

35

�No se puede invalidar este aspecto de la unidad de la teoría y la práctica _arguyendo que los hechos por sí mismos no trasparentan la verdad.
Este ·argumento será bueno contra un empirismo elemental, pero ya Marx
habla de la práctica y de la comprensión de la práctica. No toda verdad
puede ser comprobada en cualquier momento y por cualquiera en cualquier práctica; se requiere saber leer en la práctica misma y, además, no
se trata de un proceso individual sino social, y no absoluto sino relativo, y
no puede aplicarse por igual con respecto a todas las ciencias. Lo que sí puede afirmarse con Marx es que el problema de la verdad o falsedad de la
1110rra, al margen de la práctica -fl decir, buscando exclusivamente en la
teoría el título de verdad- es en un problema escolástico.

Y este problema, es a su vez, inseparable del problema del fundamento del conocimiento, que no debe confundirse con el del condicionamiento social (favorable o desfavorable) al desarrollo de digno conocimiento. Es fundamento en el sentido de principio o razón última de la necesidad y posibilidad de él. Y lo es en un triple sentido: a) porque su fin es
determinado por la práctica; bl porque la práctica determina el status del
objeto a conocer (o sea, el hombre conoce un mundo o en un mundo producido por él, por su actividad práctica) y el la práctica no exterior a la
teoría, una simple aplicación de ella, sino elemento formador de ella.

El problema del fundamento, en este último aspecto, pone a teoría
y práctica en una relación interna, no sólo porque una y otra responden a
intereses sociales, y no sólo porque la teoría hunde sus raíces en la práctica, sino porque la teoría sólo se enriquece y comprueba en la práctica.
La práctica, ciertamente, necesita de la teoría (recuérdese la expresión
de Lenin respecto a la práctica revolucionaria). pero a su vez la teoría
necesita de la práctica para poder sostenerse como teoría.

Podemos ver, por último, las consecuencias prácticas de una falsa
concepción de las relaciones ·de teoría y práctica, o de la desvinculación
de ellas.
Marx y Engels habían concebido el socialismo como la fusión de la
teoría y del movimiento obrero. El oportunismo y el revisionismo de la
social democracia, después de ellos, consistió precisamente en desunir lo
que ellos habían unido (el socialismo es una ciencia empírica o un ideal
ético sin relación con el movimiento obrero; éste, al margen de toda teoría
u organización poi ítica que dirija su acción, debe limitarse a esperar la ma-

36

~urez de las fuerzas µroductivas y el crecimiento cuantitativo del proletariado. ~o se trata, por. tanto, de revolución, sino de reformas. Ciertamente
la te_ori_a _no sirve aqu 1_para preparar una práctica revolucionaria pero est~
no_ s1?rnf1ca que no este en relación con la práctica: justifica y prepara una
practica reformista, de lucha pacífica, gradual por el socialismo.
0

_, Se puede poner el acento en la práctica, desdeñando toda intervenc1on de la teona, co'.110 saber acerca de la realidad que se quiere transformar, en ve~ de teona, tenemos sueños, utopías o buenos deseos. El resultado sera el utop1smo o el aventurismo.
Se puede igualme_~te hacer caso omiso de la teoría, como guía y
funda_mento_ de la, acc1on, como teoría científica, objetiva, y sustituirla
por simple 1deolog1a. La ideología funciona aquí como sustitutiva del saber_ para justific:ir una práctica (en la que la vida política y social se halla
l1m1tada por metodos burocráticos de dirección y gobierno, y en la que
el papel de la _cl_ase cede su lugar a la del Partido, y los objetivos en el
trabaJo product1v1stas reemplazan a los de la formación del hombre nuevo.
Es_ lo _que sucede co~ el stalinismo, en el que la teoría se convierte en just1f1cac1on de una practica burocratizada.

Finalmente, si la teoría se eleva al plano de lo absoluto si no se la ve
de_terminada por 1~ pr?ctica y ésta se concibe ante todo co~o una aplicacmn de ella, _se esta as1 ~n un nuevo teoricismo, aunque se justifique con la
t 7s1s de Lernn (sin teona, no hay movimiento revolucionario posible), olvidan?º _que esta_~es1s tiene a su vez su otro lado indispensable: sin prácti-ca (sin. intervenc1on de la práctica en la teoría). no hay tampoco teoría
revolucionaria.
Pero este teoricismo, al concebir la teoría como un saber aparte puede tener consecuencias prácticas muy peligrosas: la de una concepción elitista del saber (de un grupo o sector) de origen platónico con lo cual se
reproduce la división de la sociedad, entre los que saben y mandan de un
lado, Y los que, el no saber, sólo les toca dejarse gobernar por los depositarios de este saber.
,
Vemos, pue~, que la justa _concepción de la práctica, y de la unidad de
esta con la teor1a, es necesaria para una transformación del mundo. Por
tant_o, es~e problema -el problema del punto de vista de la práctica en
la f1losof1a- resulta un problema sumamente importante, vital, justamente
por no ser puramente teórico, sino también práctico.

37

�LOGICA Y METODOLOGIA CIENTIFICA EN LEIBNIZ
Juan José Saldaña González

INTRODUCCION
La Lógica de Leibniz es la parte más desconocida de su sistema tanto
por filósofos como por matemáticos y por lógicos., Acaso estos últimos
tengan noticia de que en él se encuentra un antecedente de los principios
que informan a la lógica matemática contemporánea, y más bien se le
conozca como al inventor del Cálculo Diferencial e Integral; sin tener en
consideración sus teorías sobre la función y el valor del método matemático, y del método de la ciencia en general, así como de su Arte de las
combinaciones, de la "Matemática" universal (homologación formal de la
lógica a las matemáticas), del Cálculo Lógico, del Cálculo Geométrico, del
proyecto de una Característica universal, etc., que constituyen la parte
medular de su pensamiento y su principal aportación -verdadera avanzada - a estas disciplinas.
Los filósofos, por su parte, desconocen casi absolutamente estas cuestiones, y se han empeñado en separar lo que en Leibniz constituía una
unidad: su pensamiento lógico-matemático-folosófico, sin haber comprendido, por tanto, los principios del sistema, la fuente de donde brotan a la
vez el Cálculo Infinitesimal y la Monadología.
En una carta a Fardella de 3/13 de septiembre de 1696, Leibniz escribía: "Acaso no sea inútil que en el prefacio de tu obra toques algo de
este nuestro análisis de lo infinito, derivado de la más íntima fuente de la
filosofía, que como la Mathesis misma sobrepasa a las nociones hasta ahora
tradicionales, esto es, va más allá de los imaginables, con los cuales hasta
39

�el momento casi solamente la Geometría y el Análisis se entrometían. Y
estos nuevos hallazgos mateméticos por una parte recibirán luz. de nuestros
fiÍosofémas, y por otra se revertinln sobre los mismos dándoles autoridad." 2
En Leibniz efectivamente hay unidad en su sistema filosófico matemático,
y es la lógica el lazo de sus especulaciones metafísicas y sus invenciones
matemáticas.

lismo adecuado para representar sus invenciones en álgebra y en el cálculo.
En lo que llamó la Ciencia general expuso su Lógica, mejor conocida
como el ;4-rte de inventar, ya que en conformidad con el principio rector,
el de razon, todo el desarrollo de la ciencia es la deducción de las verdades
primeras y la combinación de ellas para formar verdades más complejas.
La Lógica es también el método de la demostración y del análisis.
1

"Ma Metaphysique est toute mathematique" afirma en algún lugar3 o
aún más, "los matemáticos tienen tanta necesidad de ser filósofos, como . ·
los filósofos de ser matemáticos".• Esa división artificial operada en su
pensamiento, entre metafísica y matemáticas no encuentra ningún funda·
mento, y tal vez obedezca a la muy tardía aparición (principios del presente
siglo) de la mayor parte de su obra lógica y matemática.
En el sistema de Leibniz su metafísica y como veremos después, sus
matemáticas, se deducen del principio de razón, que se formula como sigue:
En toda proposición verdadera, universal o singular, necesaria o contingente, el predicado está contenido en el sujeto; en otros términos, toda verdad
es reductible a una proposición idéntica, y debe demostrarse a priori por el análisis de sus términos.• Esta noción servirá de fundamento a sus tesis
metafísicas y a los axiomas de las ciencias experimentales y de las meramente formales. El Método deductivo y los procedimientos de la demostración se fundamentan en el principio de razón, que es el principio de
los principios.
Leibniz concibió desde su juventud a todo el conocimiento como un
sistema en el que todas las verdades son deducibles de un pequeño número
de verdades simples, por el análisis de las nociones que lo integran, y a
su vez, todas las ideas pueden reducirse por descomposición a un pequeño
número de ideas primitivas o indefinibles. Así, basta con la enume[ación
completa de estas ideas simples, que son los elementos de todo pensamiento, y combinarlas para obtener progresivamente todas las ideas complejas
por un procedimiento infalible. Esto constituiría el Alfabeto de los pensamientos humanos.
Ya desde esta primera obra de Leibniz, me refiero a Ars Combinatoria,
se va delineando su pensamiento en cuanto a la Lógica y a lo que podríamos llamar la Metodología científica, que es el instrumento común, como
dijimos, en la especulación metafísica y en la investigación científica. Más
tarde concibió la Característica universal que le proporcionaría el simbo-

En este trabajo nos proponemos demostrar que en Leibniz la filosofía
y la ciencia obedecen a una fundamentación lógica y a un método que
son los mismos._Señalar cómo su lógica y su metodología fueron grandes
visiones de lo que la ciencia y la lógica han venido desarrollando desde
los fines del siglo pasado, y sobre todo por lo que toca a esta última discipli~a. Con esto se hará patente el propósito que le animaba a la publicac1on de su correspondencia con Arnauld: "Habrá una mezcla curiosa de
pensamientos filosóficos y matemáticos ... ".•

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En De Arte combinatoria, escrita cuando Leibniz tenía 18 años se
enunció el principio fundamental de todo su sistema aunque faltara t~da
la portada, y por ello llegó a hablar de su proyecto como "puerili quidem
gaudio". En la Lógica aristotélica las categorías sirven para clasificar los
tér_minos simples o conceptos según el orden en que dan lugar a las propos1c1ones. El se preguntaba por qué no se clasificaban de igual manera a los
términos co~pl~jos (i.e. las proposiciones) , según el orden en que dan
lugar ~ los sllog1smos, o generalmente a la deducción. Este es lo que hacen
los geometras cuando colocan sus teoremas según se deducen unos de los
otros. Este método matemático constituía su ideal lógico y fué su modelo
Y guía en la concepción de la Lógica como una "matemática universal".
Meditando sobre la clasificación de los juicios llegó a pensar que todas las -verdades pueden deducirse de un pequeño número de verdades simples por el análisis de ellas, y a su vez todas las ideas pueden reducirse por
descomposición a un pequeño número de ideas primitivas e indefinibles.
Esto constituiría como hemos dicho el Alfabeto de los pensamientos
humanos.
. En esta obra se pone de manifiesto que una de las principales aplicaciones del Arte de las combinaciones es a la Lógica, y más particularmente
a la Lógica de la invención. Esto muestra la utilidad de la ciencia de las

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�combinaciones para la Lógica, pues bastará con saber combinar todas
las_ nociones simples para poder encontrar todas las verdades que expresan
sus relaciones, y por consiguiente inventar nuevas. La importancia de esta
aplicación a la Lógica llevó a Leibniz, quien aún no era matemático, a
crear todas las partes de esta rama de las matemáticas: la Combinatoria.
De este primer intento quedaron algunas ideas que sirvieron de base
a sus investigaciones ulteriores: "Primero -dice Couturat-, todos los concep-

tos deben ser resolubles en conceptos simples, por un análisis análogo
a la descomposición de los números en factores primeros; éstos pueden, a
la inversa, ser obtenidos y compuestos por la combinación progresiva de
estos conceptos simples. En segundo lugar, los elementos simples o categorías, que son los elementos constitutivos de todos los otros, son en número muy reducido, lo que oo les impide engendrar la multitud innumerable
de los conceptos complejos, gracias a la maravillosa fecundidad del arte
de las combinaciones; ... "En fin la Lógica, y más precisamente el Arte de
inventar, dependen enteramente de la Combinatoria, que enseña a hallar
todas las combinaciones posibles de los conceptos simples (o de sus signos),
y a determinar precisamente sus relaciones de inclusión o de exclusión,
todas las verdades relativas a tal o cual concepto."' De aquí justo nace la
idea de una Característica universal, es decir, un Algebra Lógica, que reemplace los conceptos por combinaciones de signos, las proposiciones por
relaciones entre estos signos, y el razonamiento por una especie de cálculo,
lo que suministraría un método universal e infalible para demostrar las proposiciones o descubrir nuevas.
Así, el problema fundamental de la Lógica de la invención viene a
ser: "Estando dado un sujeto, hallar todos sus predicados posibles; estando
dado un predicado, hallar todos sus sujetos posibles". En otros términos,
hallar todas las proposiciones verdaderas en que un concepto figura, sea
como sujeto, sea como predicado. 8
La Característica universal es un instrumento de la razón. Es una
Característica real, esto es, un sistema de signos que no son arbitrarios
sino que constituyen una ideografía, un sistema de signos que representan
inmediatamente a las cosas (o más bien las ideas) y no las palabras, de manera que cada pueblo puede leerlos y traducirlos en su lenguaje. Llama caracteres a todos los signos escritos, pintados o esculpidos. Entre ellos hay
una diferencia importante: "Por lo demás tanto más útiles son los signos,
cuanto más expresan (exprimunt) la noción de la cosa significada, de tal

42

manera que puedan servir no sólo para la representación sino también para el razonamiento".•
Es decir, a los primeros, a los que representan ideas solamente, corresponden los jeroglíficos o los símbolos de los astrónomos o alquimistas,
en tanto que a los segundos, los que sirven al razonamiento, corresponden
las cifras aritméticas y los signos algebráicos. O mejor aún, la aritmética y
álgebra son muestras de sus Característicai. y así lo expresa en una carta a
Oldenburg, "Por lo que respecta a la Aritmética y al Algebra aporto las pruebas de lo establecido por mí, para que 1e des cuenta que también de eso ya
entonces se tenían ejemplos."' 0 En fin, la ventaja que encuentra en su
Característica sobre los otros sistemas de caracteres, es que permitirá efectuar los razonamientos y las demostraciones por un cálculo análogo a los
cálculos aritmético y algebráico.
Este sistema de símbolos o caracteres no s61o es útil sino indispensable al pensamiento deductivo. El progreso que Leibniz imprimió a las matemáticas, viene de haber utilizado los símbolos propios para representar
las cantidades y sus relaciones. "El instrumento general de la invención
humana posee caracteres adecuados (aptos), como lo patentiza el ejemplo
de la Aritmética, del Algebra y de la misma Geometría ... Ya desde ahora
declaro que sea lo que fuere lo añadido por mí a la invención matemática,
se origina sólo en un hecho, que he mejorado el uso de los símbolos que
representan cantidades". 11 La originalidad profunda del Cálculo infinitosimal, consiste en haber representado con los signos apropiados nociones
y operaciones que en sí no son aritméticas, para someterlas así a una algoritmia formal.' 2 Es esto lo que constituye el mérito esencial de la
invención de Leibniz, y su principal adelanto sobre el método de las
fluxiones de Newton.
Así, los caracteres 1deben ser "manejables", es decir, de una forma
abreviada y condensada que contenga gran sentido en pequeña extansión,
de tal modo que se puedan formar combinaciones variadas y abarcar de

una sola mirada fórmulas y relaciones complejas. Además deben responder
a las nociones por expresar, esto es, representar las ideas simples por signos
tan naturales como sea posible, y las ideas complejas por una combinación
de signos que correspondan a sus elementos de manera que figuren a
los ojós su composición lógica. La descripción de las características de este
sistema de notación, por otra parte de gran riqueza interior, la hace Leibniz
en un pasaje que es muy revelador: "Llamo carácter a la nota visible que
representa pensamientos. El Arte de los caracteres es el arte de formar y
43

�,

ordenar los caracteres de tal manera que representen pensamientos o que
ten_gan entre sí la relación que los pensamientos guardan entre sí. La proposición (expressio) es el agreqado de caracteres representantes del contenido
que se expresa. La Ley de las proposiciones es ésta: Que la idea del contenido por expresar se compone de las ideas de los elementos simples, la
expresión del contenido debe componerse de los caracteres de aquellos
contenidos:'' 1 3
Otra característica de un sistema de símbolos como el de la Caracte,
rística universal, es su concisión. Están destinados a abreviar el trabajo del
espíritu, condensado de alguna manera los pensamientos. Su forma y su
composición, además, deben permitir la deducción de tod¡¡s. las propiedades
de los conceptos que representan. Por esto la función de la Característica
no sólo es la de traducir los pensamientos a una forma exterior intuitiva,
sino que sirve también para guiarlo y ayudarlo, y para suplirlo o reemplazarlo. Las combinaciones de las ideas están figuradas por las combinaciones
de los signos correspondientes, y los razonamientos que se efectúan sobre
dichas ideas se expresan por las operaciones concretas y sensibles que se
efectúan con los símbolos. Las leyes de la Lógica se transforman así, en las
leyes de la manipulación de los signos, y las reglas del uso de los símbolos
se convierten en operaciones mecánicas.
"EL CALCULO RAZONADOR, o artificio para razonar fácil o infaliblemente, es hasta ahora un asunto desconocido.", 1 4 decía Leibniz con
anterioridad a 1708, aún cuando ya era objeto de su preocupación la Iínea
directriz de dicho Cálculo, pero para esta fecha se permite ya comunicar
en una carta a Riideken, que ha descubierto " ...cierta característica de la razón, por medio de la cual es válido arribar a las verdades de razón, a través de un cálculo, como en la Aritmética y en el Algebra, y esto para cualquier materia en cuanto que esté sometida al razonamiento.''' 5 La Característica viene a servir de fundamento a una Algebra lógica, al Calculus
ratiotinator aplicable a todos las órdenes del conocimiento donde el razonamiento pueda actuar. Esta Algebra lógica evitaría las divagaciones del
espíritu y las disputas innecesarias pues "hecha ésta", dice Leibniz en un pasaje que es muy famoso, "Cuando se originen controversias no será
la disputa entre dos filósofos más necesaria que entre dos calculistas. Pues
bastará con hacerse de las plumas, sentarse ante los ábacos, y seguidamente
decirse ambos(. .. ): iCalculemos! " 16
Pero la Característica no es sólo un instrumento de la razón, sino su
44

encarnación misma. No sólo ayuda al razonamiento sino que se substituye
a él. Con el sistemi! de símbolos descrito ya no es necesario trabajar con
el contenido real de· las ideas y de las proposiciones. Ni el calculista ni el
geómetra podrían avanzar en su pensamiento, si tuvieran que atender
constantemente al sentido de las palabras o de las cifras que emplean, y
substituir continuamente la definición por lo definido. La deducción es un
juego de símbolos y de fórmulas. Las operaciones del espíritu proceden
formalmente combinando signos cuya referencia queda desconocida o al
menos indeterminada; las consecuencias a las que llega, resultan solamente
de la forma de las relaciones lógicas, y no de su materia o de su contenido.
La rapidez de los procedimientos y la validez de los razonamientos y de los
cálculos, proviene de este mecanismo simbólico y formal .
Es muy significativa la tesis leibniziana, reiterada en múltiples textos,
que venimos comentando, pues ha sido el pensamiento formalizado, los
procesos deductivos y un simbolismo también formal, los que han edificado
a la lógica y a la ciencia contemporánea. Leibniz insistió continuamente en
que " ... los hombres en tanto que son empíricos, es decir en las tres cuartas partes de sus acciones, no actúan y no piensan más que como bestias... " 17
es decir, mecánicamente. Actúan como los Médicos Empíricos, afirma en
la Monadología, " ... que tienen una simple práctica sin teoría ... ", y son empíricos, por ejemplo, " ... cuando se espera que amanecerá un nuevo día, ... ,
porque esto ha ocurrido así hasta ahora. Sólo el astrónomo es el que lo
juzga por razón.'' 1 8 La Lógica de las ciencias que postula Leibniz, así
como su metodología, no son ni pueden ser inductivas o empíricas; son
por lo contrario altamente formales y deductivas.
Para realizar este proyecto de la Característica Leibniz hubo de intentar una Enciclopedia, en la que la "Verdadera filosofía" encontrara su
cabal cumplimiento.
11 La Ciencia General es un método aplicable a todas las ciencias. Esta ciencia es en suma su Lógica. La Analítica· de Aristóteles era fundamentalmente el arte de juzgar y de demostrar. Leibniz concibe la lógica en un
sentido más amplio, como el "Arte de pensar". No solamente el Arte de
juzgar y de demostrar, sino sobre todo el Arte de inventar.,•

L,a lógica se compone de dos partes esenciales: la primera, que llama
45

�como Descartes, el Méthode de la certitude o los Elementa veritatis acterna
sirve para demostrar las verdades ya descubiertas y para verificar las pro'.
posiciones dudosas o impugnables. La segunda, el Arte de inventar, sirve
para descubrir las verdades nuevas por un método seguro e infalible y en
un orden progresivo y sistemático. Hasta antes de él los descubrimientos en
la ciencia habían sido por tentaleos con un poco de fortuna y casi al azar.
La primera debe establecer verdades científicas de cualquier orden a
la manera de los teoremas de las matemáticas, con el mismo rigor y encadenamiento lógico. La segunda enseñará a resolver los problemas de
cualquier materia llevando su solución a proposiciones conocidas como en
la geometría. Una va de los principios a las consecuencias, de las causas (lógicas) a los efectos (lógicos); la otra se remonta de las consecuencias dadas
a los principios buscados, de los efectos conocidos a las causas desconocidas.
Una es progresiva y sintética, la otra regresiva y analítica.
En realidad Leibniz piensa que el Arte de inventar es tan sintético
como analítico. En la Consultatio de naturae cognitione afirma "la forma
o el orden" (Encyclopaedias) "consiste en la conjunción de las dos máximas artes del inventar, de la Analítica y de la Combinatoria." 2 º Es decir, el análisis y la síntesis son dos métodos de fa invención, y la distinción
de las dos partes de la Lógica pierde importancia en la medida en Leibniz
avanza con su Característica, e incluso llega a identificar la Ciencia General
con el Arte de inventar.
El análisis se aplica a la vez a las nociones y a las proposiciones; el
análisis de las ideas consiste en la definición, el análisis de las verdades consiste en la demostración. Leibniz critica las reglas de Descartes de Regulae
ad directionem ingenii, diciendo que son insuficientes e ineficaces, por consistir en conceptos casi psicológicos muy vagos y muy generales, que requieren de otro método para seguirlos con exactitud y seguridad. Este método
es el que Leibniz pretende suministrar. Así, propone en consecuencia reemplazar todas las reglas cartesianas por estas dos: No admitir ninguna palabra sin definición y ninguna proposición sin demostración.
El análisis lleva a una serie de elementos simples, a los conceptos primitivos que forman parte del Alfabeto de los pensamientos humanos. Para
Leibniz al inicio de la deducción están como elementos primeros las definiciones. La demostración es sólo un encadenamiento de definiciones. Toda
demostración se efectúa descomponiendo cada término en sus elementos es
'
46

decir, substituyéndolos por su definición. "Pues la demostración -escribía
Leibniz a Corning- no es otra cosa que una cadena de definiciones". Y la
"demostración no es sino una combinación de definiciones, como se demuestra en el Arte Combinatoria," 21 según el decir de Judicium de Comenianis
scriptis de 1671. El arte de demostrar, en fin, tiene dos vertientes: el arte de
d;finir, que es el análisis, y el arte de combinar las definiciones que es la
sintes1s.
Para Leibniz incluso los axiomas son demostrables, y no por vía de
la experiencia pues la inducción no podría justificar ninguna proposición
universal Y_ n~;esaria, sin_o porque reposan en el principio de identidad y
de contrad1cc1on. Los axiomas son proposiciones idénticas, y todas las verdades se resuelven, como se verá más adelante, en fin de cuentas en definiciones, en proposiciones idénticas y en proposiciones empíricas (~xperimenta). Los axiomas están sometidos al principio de contradicción. Lo necesario es aquello cuyo contrario implica contradicción, "lo cual es el único
y ve~dadero carácter de imposibilidad." 22 Así las únicas proposiciones necesarias son las proposiciones idénticas. Los axiomas, pues, pueden ser
demostrados por definiciones pero el fundamento de su verdad no son las
definiciones, sino el principio de identidad.
'
La definición expresa la descomposición real del concepto complejo
en conceptos simples. Las verdades demostradas no son sólo nominales
sino reales y objetivas, pues ellas se apoyan, no solamente en las definici~nes, sino en los axiomas idénticos que le dan un carácter de necesidad. Una
definición es nominal cuando indica algunos caracteres distintivos de la cosa
definida, de manera que permite discernirla de toda otra; pero una definición
no es real más que si manifiesta la posibilidad o la existencia de la cosa.
Esta última es la definición perfecta y adecuada,2s esto es, la definición
rea( es la que permite deducir con seguridad, porque se sabe que el objeto
definido es posible, es decir, no contradictorio. Por ello es perfecta y adecuada_. _Además la definición debe comprender las condiciones necesarias y
Y suf1c1entes para demostrar todas las propiedades del objeto definido.
Las definiciones en tanto que convienen a lo definido y s61o a lo
definido, expresan una "propiedad recíproca" o característica. Esto es, que
toda propiedad recíproca debe agotar la esencia del objeto.
Los principios de toda demostración son, no s61o las definiciones, sino
también los axiomas idénticos. Estos son los principios de todas las propo-

47

�siciones necesarias, conocidas a priori. Las verdades necesarias son idénticas,
unas explícitamente, y son las verdades primeras o axiomas, otras virtual·
mente o implícitamente, y son los teoremas demostrables. Demostrar estos
axiomas es llevarlos a verdades idénticas analizando sus términos, es decir,
definiéndolos. Toda demostración consiste en reemplazar un término (complejo) por un grupo de términos (más simples) que le es equivalente. Así,
el fundamento esencial de la deducción es el principio de la substitución
de los equivalentes. En las proposiciones simples, el predicado está contenido en el sujeto (desde el punto de vista de la comprehensión) y puede serlo
substitu ído, porque es idéntico a una parte del sujeto: en una proposición
recíproca o convertible, el sujeto y el predicado se contienen mutuamente,
son lógicamente equivalentes, pueden, pues, ser substituídos el uno por el
otro indiferentemente. "lnferre e-st propositionem ·ex alia facere per sljbstitutionem terminorum aequivalentium." 24
Hasta ahora sólo se ha hecho referencia a las verdades racionales y
necesarias, pero lo dicho anteriormente vale para todo tipo de verdad, pues
es la noción misma de la verdad en general, a saber: que en toda pro posición verdadera el predicado está contenido en el sujeto, por ello mismo
es verdadera, pues debe haber una conexión real e inteligible entre el sujeto y el predicado, es una relación de inclusión lógica que se puede descubrir por el análisis de los términos. En el Discurso de Metafísica esta
idea está claramente expuesta: " ... consta que toda predicación verdadera
tiene algún fundamento en la naturaleza de las cosas, y cuando una pro·
posición no es idéntica, es decir, cuando el predicado no está comprendido
expresamente en el sujeto, hace falta que esté allí contenido virtualmente,
y a esto le llaman los filósofos in esse, diciendo que el predicado está en
el sujeto. Así, es preciso que el término del sujeto encierre siempre el del
predicado, de suerte que el que entendiese perfectamente la noción del
sujeto, juzgaría también que el predicado le pertenece". 25
Todo esto es cierto también para las proposiciones cuyo sujeto es
un individuo, proposiciones singulares, como son las verdades de hecho Y
las verdades históricas. Leibniz sostiene que "la noción individual de cada ·
persona encierra de una vez por todas lo que ha de ocurrirle siempre",
en su famosísima correspondencoa con Arnauld; 26 y la razón de que pueda hacerlo a propósito de un sujeto individual, es que toda verdad está de·
terminada por la naturaleza lógica de sus términos, la que está inscrita en
ellos con anterioridad, y que sólo basta con analizar a fondo para descubrirla. En síntesis, toda verdad es formal o virtualmente idéntica, o en los
48

términos. de Kant, anal itica, pudiéndose demostrar, por tanto, a priori,
por medio de las definiciones y el principio de identidad.
Leibniz mantiene la distinción entre verdades de razón y verdades de
hecho, entre verdades necesarias y verdades contingentes, aún cuando todas
e_llas son igualmente analiticas. De las verdades contingentes y de hecho se
tiene un conocimiento imperfecto e inadecuado, como el que se tiene de
las cosas reales, es decir, incompletamente analizadas, y las cuales aún no
se descomponen en sus elementos simples. Esto es debido a que sólo se
conocen sus propiedades por experiencia. Pero un entendimiento divino
sí puede tener una idea adecuada de estas verdades y un conocimiento intuitivo de las mismas. No empero, con el cálculo de las probabilidades
se puede verificar una proposición de hecho, con una aproximación cada
vez mayor, en la medida en que se continúe el análisis. Esto no signifi .
ca que las v~rdades de hecho sean en el las mismas sólo probables, ya que son
probables solo para nosotros que no tenemos más que un conocimiento
incompleto y sólo aproximativo; pero ellas son absolutamente ciertas como lo son las verdades de razón, como ellas, son analíticas o virtual~ente
idénticas, evidentes a priori a lo menos para el entendimiento divino. Esto
dice Leibniz, es la nota importante del principio de razón, es decir: pode;
d_emostrar una_ proposic_ión por el s(mple análisis de sus términos. Así, por
e¡emplo, el pnnc1p10 bas1co de la logica de Leibniz: "en toda proposición
verda_dera la noción del_ predicado está comprendida en la del sujeto", nos
permite conocer, tamb1en a nosotros, a priori las verdades de hecho al igual
queDios.
'
El princi~i? de no contradicción es la regla de las posibilidades, pues
es necesario log1camente aquello cuyo contrario no implica contradicción·
es posible todo lo que no es contradictorio en si mismo. Pero todos lo;
posibles no pueden ser realizados a la vez, pues no son más que composibles,
es decir compatibles entre ellos. La elección de ellos depende de la inteligencia (leyes lógicas de la verdad eterna), de la voluntad (que no es contradictoria), y de la bondad (que quiere lo mejor), divinas.21
Las verdades necesarias reposan en el principio de contradicción, las
verdades contingentes están fundadas en el principio de razón O de lo
mejor. Cuando el principio de razón se aplica a las ciencias físicas, aparece
el principio de la conveniencia o de lo mejor, y que consiste en la finalidad
que el principio de razón hace reinar en la naturaleza. Otro corolario de
este principio de razón es el principio de la simetría, oue surge también
49

�cuando aquél se aplica a la física, y que funciona ahí donde halla simetría
o paridad de forma, como en el axioma d~I equilibrio de Arquímides. Este
principio tiene una gran afinidad con el famoso principio de los indiscernibles, que afirma que no pueden existir en la naturaleza dos cosas (con·cretas e individuales) absolutamente semejantes, y que no difieran más que
en posición, o como se dice, en número. Otro corolario es el Principio de la
simplicidad de las leyes de la naturaleza, o principio de economía, del cual
es ejemplo esta máxima: que la naturaleza actúa por las vías más cortas,
o al menos por las más determinadas; máxima ésta que da razón de casi
toda la Optica, Catóptrica, y Dióptrica.
El célebre principio de continuidad es también un corolario del principio de razón. Este principio juega un papel importante en la metafísica
de Leibniz y en su polémica contra los cartesianos, y su formulación es
como sigue: Cuando los casos (o lo que ha sido dado) se aproximan continuadamente y se pierden al fin el uno en el otro, es necesario que los siguientes casos (o lo que es requerido), lo hagan también. Esta armonía
y perfección que revelan los principios señalados, consiste esencialmente
en un orden inteligible que concilia la simplicidad de los principios con la
riqueza y variedad de las consecuencias.2 8
las verdades contingentes y de hecho, hemos dicho, es posible conocerlas de dos maneras. A priori, por la deducción fundada en el principio
de razón. Y a posteriori, por la percepción distinta de hechos. Para los
hombres la experiencia va marcando la pauta a su razón, en el análisis de
las verdades de hecho, pero entre ella y la razón existe un acuerdo perfecto,
una verdadera armonía preestablecida. Existe casi una Lógica inmanente
a los hechos, que los hace inteligibles a la razón. Es que la naturaleza está
penetrada de lógica, o mejor, es que es una lógica viviente; de modo que
no puede realizar nada que sea contradictorio o ininteligible. Así, pues, la
experiencia tiene un papel muy positivo en las ciencias experimentales.
las ciencias de la naturaleza deben constituirse sobre el mismo tipo
deductivo que las ciencias racionales, pues la diferencia es que las primeras
están fundadas sobre hipótesis generales no demostradas, denominadas
axiomas o postulados; ellas emplean también la experiencia, es decir, la
observación de los hechos en donde buscan las leyes. las verdades de hecho de una ley empírica se demuestran deduciéndolas de una ley hipotética más general, que puedan servir de principio a otras leyes empíricas,
y se continúa progresivamente de leyes en leyes cada vez más generales,
50

de_ tal mod_? qu~ se llegue a hacer depender todas las leyes empíricas del
mas pequeno numero posible de principios o de hipótesis. Así, tanto las
c1enc1as experimentales como las ciencias racionales son esencialmente
ded_uct_i~as, Y la diferencia entre ambas consiste en q~e una es progresiva
o smtet1ca, y la otra regresiva o anal ítica.2 •
~sí,. Leibniz, gracias a su Característica universal, su Arte de las
combinaciones, y su lógica inventiva, delínea esta Ciencia General, o
método para ~odas las ciencias, como una metodología científica para sistemas deductivos y form_ales. Esta Metodología es aplicable a cualquier
objeto posible de pensamiento, Leibniz mismo así lo reconoce, e intentó
llevar a cabo sus proyectos en Derecho, en Moral, en letras, en Historia, etc.
-111-

. En filosofía es ~atente la fundamentación lógica que recibieron sus
tesis, conforme a las ideas precedentes, y su sistema filosófico todo no es
más que el de~rrollo de las nociones más fundamentales de su Lóqica v de
su Met~dolog1a, a saber: el principio de razón y el principio de contrad1cc1on. LB monadología y el Discurso de Metafísica, son ejemplos alta'.'18_nte representativos ~e -~ta opini~. _La metafísica de Leibniz reposa
unicamente sobre los pnnc1p1os de su log1ca, y de ahí procede toda entera.
Una breve descripción de la noción de substancia confirmará lo afirmado más arriba. Leibniz en un libro dirigido contra J. Loe e, el Nuevo
T~tado sobre el _Entendimiento Humano (Lib. 11, cap. 23), rechaza la
tesis de la substancia como idea simple, para afirmar que lo que Locke,expresa con las palabras metafóricas de "sostén" o "substratum"ªº, es que concebimos muchos predicados de un mismo sujeto (TEO. &amp;1); pues Leibniz
se da cuenta que es en lo relativo al lazo de sujeto y predicado, donde está
lo fundamental, y no en la inferencia incierta de una existencia independiente. El ha expuesto expresamente, por tanto, su noción de la subst~ncia
bajo la depe_ndencia de esta relación lógica. Critica también la vaguédad
de esta -~oc1on en cuanto a su origen, presentando el argumento de que la
abstracc1on _no puede conducir a la noción de la substancia, siendo por el
contrario, dice, el concretum el que nos la proporciona.
. P?ra Leibniz la substancia se encuentra cuando varios predicados son
a~nb~1dos a u~ sujeto, y cuando éste no puede a su vez ser atribuído a
rnngun otro sujeto. A este sujeto Leibniz lo denomina "substancia individual".

51

�En la Monadología Leibniz caracteriza metafísicamente a esta subs•
tancia individual, aplicándole el nombre de Mónada. "La Mónada de que
hablaremos aquí, no es otra cosa que una substancia simple, que forma
parte de los compuestos; simple, es decir, sin partes." (Mon. &amp; 1)

hará Berkeley, niega la posibilidad que plantea Locke de construir concepto~ generales por medio de la inducción. Tales conceptos generales es
1mpos1ble que la mente los conciba. ¿cuál es el criterio para seleccionar las
llamadas 'caracter_ísticas comu~es' de los objetos? ¿corresponde el concep·
to general abstrn1do, a los objetos de los cuales fué extraído y a otros que
no habiendo sido sometidos al proceso de abstracción son de la misma
índole que aquéllos? A todas estas cuestiones Leibniz respondería ne9:1t1vamente; porque lo que llamamos "concepto general": nos lo proporciona un ~oncretum. La noci~n de substancia no es una 'idea general vaga
Y obscura , es, por el contrario, una substancia individual, concreta y determinada, pues no es otra cosa que un sujeto del cual concebimos muchos
predicados. Estos, también dirá Leibniz, están ya contenidos en la noción
de sujeto, aunque sea virtualmente. La substancia es una noción lógica.

Para Leibniz no basta con la noción lógica únicamente para caracte·
rizar a la substancia; hace falta su elemento esencial, a saber, la persistencia
en el cambio. El cambio implica alguna cosa que cambia, es decir, un su·
jeto que ha conservado su identidad en el cambio de cualidades (Mon. &amp; 12),.
Esta noción de sujeto de cambio no es, pues, independiente de la noción
de relación de sujeto y pFedicado, pero es lógicamente posterior; es la relación sujeto-predicado aplicada a lo que está en el tiempo.
En el Discurso de Metafísica Leibniz se ocupa de otra cuestión
central a este tema. Allí (&amp; 8), reconoce que cuando varios predicados se atribuyen a un mismo sujeto, y este sujeto no se atribuye a ningún otro, se le llama substancia individual. "... pero esto no es bastante --dice- y una tal explicación no es más que nominal. Es preciso, pues,
examinar qué es eso de ser atribuído verdaderamente a un cierto sujeto.
Ahora bien consta que toda predicación verdadera tiene algún fundamento
en la naturaleza de las cosas, y cuando una proposición no es idéntica, es
decir, cuando el predicado no está comprendido expresamente en el su·
jeto, hace falta que esté ali í contenido virtualmente, y a esto le llaman los
filósofos in esse, diciendo que el predicado está en el sujeto. Así es preciso
que el término del sujeto encierre siempre el del predicado, de suerte que
el que entendiese perfectamente la noción del sujeto, juzgaría también
que el predicado le pertenece. Sentado esto, podemos decir que la natura·
leza de una substancia individual o de un ser completo es tener una noción
tan completa que sea suficiente para comprender y hacer deducir de ella
todos los predicados del sujeto a quien esta noción se atribuye." De esta
noción de que el término del sujeto encierre siempre el del predicado,
Leibniz derivará cuestiones importantísimas para su metafísica. Por un lado
en virtud de esta determinación las substancias se diferencían no sólo
número. Que una substancia no podría comenzar más que por creación ni
perecer más que por aniquilación. Además toda substancia es como un
mundo completo y como un espejo de Dios· y de todo el universo, que cada
una de ellas expresa a su manera; y así otras más.

Por otra parte fué esta concepción lógica que venimos comentando
la que dió pábulo a la abundante y muy interesante correspondencia entr~
Leibniz Y un famoso teólogo de la época, Arnauld, acerca "c6mo la noción
individual de cada persona encierra de una vez por todas Jo que le sucederá"
que no es más que un corolario del principio arriba expuesto.
'
Es ª. prop?sito de esta correspondencia donde Leibniz explicita algunas cuestiones importantes que hemos encontrado vinculadas con otras de
Wittgenstein _(a quien refiero aquí por un cierto paralelismo con Leibniz
por haber dedu_cido nociones metafísicas, de otras puramente JógicasÍ:
Objeto,_ substancia. y forma. Con la intención de sólo apuntar el problema
transcribo como ejemplo una parte de las notas que hizo Leibniz a la carta d~ Arnauld _de 13 de mayo de 1686. Dice así: "En efecto, aunque no
se d1jese que Dios, considerando el Adán a quien toma la resolución de crear
~ en él todos sus acontecimientos, es suficiente demostrar siempre qu~
tiene que haber una noción completa de ese Adán que los contenga. Pues
todos los predicados de Adán o dependen de otros predicados del mismo
Adán, o no dependen de él absolutamente. Poniendo, pues, aparte los que
de_~nden de otros no se precisa más que reunir todos los predicados pri·
m1t1vos para formar la noción completa de Adán que baste para deducir
de ella todo lo que debe ocurrirle siempre, hasta donde sea necesario para
dar una explicación de él".31
.

Leibniz rechaza la noción de substancia como una noción general lo·
grada por !a abstracción. La substancia es individual nos dice. Tal como lo

52

Conocer un objeto -dice Wittgenstein- es conocer sus propiedades
internas (forma): "lf I know an object I also know ali its possible occurences
in states of affairs. (Every one these possibilities must be part of the nature
53

�of the object). A new possibility cannot be discovered later". (Tractatus
&amp; 2. 0123) "lf I am to know an object, theugh I need not know its externa! properties, 1 must to know all its interna! properties". (&amp; 2. 01231).

"lf all objects are given, then at the same time all possible states of affaire
are also given". (&amp; 2. 0124) . Y Leibniz, que no se precisa más que reunir
todos los predicados primitivos para formar la noción completa de la substancia individual. La similitud entre estos textos es notable, por más que
existan diferencias propias de cada filosofía, pero en ambos, esta noción es
lógica. En Leibniz como en Wittgenstein la substancia es el sujeto últimod~
predicación, y es simple. Asimismo en ambos la substancia se define -por sus predicados posibles, que en Wittgenstein son sus situaciones objetivas.
De esta manera el aparato lógico creado por Leibniz da razón tanto
de las ciencias como de la filosofía, pues la metodología que de ahí deriva
da el criterio para el uso correcto de la razón y el conocimiento verdadero
de la realidad. Leibniz mismo señala algunos antecedentes a su obra (Phil.,
VII, C, 156-157), en los trabajos de Raymond Lulle: Kaballe y Ars Magna
(1234-1315). También en el mismo sentido Cornelius Agrippa: Comentarium
in artem breven Lulli y Alsted: Architectura artis Lullianue; ellos iniciaron
la senda que Leibniz desarrolló tan magistralmente, y que la lógica moderna y la filosofía de nuestros días han realizado con toda amplitud.

INDICE DE NOTAS Y REFERENCIAS

attingas de nostra hac analysi infiniti, ex intimo philosophie fonte denvata,
qua mathesis ipsa 11ltra hactenus consuetas notiones, id est ultra imaginabilia,
esse attolit, quibus pene solis hactenus geometría et analysis immergebantur.
Et haec nova inventa mathemathica partim lucem accipient a nostris philosophematibus, partim rursus ipsis autoritatem dabunt" (Carta a Fárdella
de 3/13 de septiembre de 1696).
3.- Carta al Hospital, 27 de diciembre de 1694.
4.- Carta a Malebranche 13/ 23 marzo, 1699.

5.- "Semper igitur praedicatum seu consequens inest subjecto seu antece-denti, et in hoc ipso consistit matura veritatis in universum ... Hoc autem
verum est in omni veritate affirmativa, universali aut singulari, necesaria aut
contingente ... " (Phil.; VII 1, 6) "Videbam autem comune esse omni propositione verae affirmative, universali or singulari, necesariae vel contingenti,
ut praedicatum insit subjecto, seu ut praedicati notio in notione sujecti
alique ratione invovatur, idque esse principium infallibilitatis in omni
versitatum genere, apud aum qui omnia a priori cognoscit". (De libertate,
Foucher de Careil, B, 179).
6.- Carta a la Princesa Sofía, junio 12 de 1670.

7.- Couturat, Louis, La Logique de Leibniz, (D'apres des documents
inédits), Georg Olms Verlagsbuchandlurig, Hildesheim, 1961, pág. 49.
8.- De combinatoria, nos. 92-93.

1.- Leibniz ha sido juzgado por B. Russell como " ... one of the

supreme intellects of all time, but as a human being he was not admirable" ,
pues su mejor trabajo como pensador quedó en su escritorio sin publicarse
ante el temor de la impopularidad. Por esto hay en cierta forma dos sistemas filosóficos de Leibniz, uno optimista, ortodoxo y fantástico, elaborado para ganar la aprobación de príncipes y princesas, y que lo llevó a inventar la doctrina de que éste es el mejor de los mundos posibles. El otro,
que fué surgiendo lentamente de sus manuscritos editados hasta fines del
siglo XIX, que fué profundo, coherentes y lógico.
Cfr. A History of Western Philosophy, Book three, Chapter Xl.
2.- "Fortasse non inutile erit, ut non nihil in praefatione operis tui
54

9.- "Porro tanto utiliora sunt signa, quanto magis notionem re1s1gnatae
exprimunt, ita ut non tantum repraesentationi, sed et ratiocinationi inservire possint." (Phi.; VI 1, 204). En este sentido su noción de signo corresponde a la de 'transparencia' de los símbolos lógicos o conceptos tornfales.
10.-"At arithmeticam et Algebram inter ei instituti specimina receseo, ut
videas ejus quoque jam tum exempla haberi". (Carta a Oldenburg).
11.- "lnventorium mathematicum, Praefatio: instrumentum inventionis
humanae generale esse characteres aptos, quod satis Arithmeticae et Algebrae
et Geometriae ipsus exemplo patet... Et jam nunc profiteor, hoc quidc¡uid
est quod inventioni mathematicae adjeci, ex hoc uno natum esse, quod

55

�usum symbolorum quantitates repraesentantium reddidi meliorem". (Math.;VII, 17).
12. - Couturat, Louis, Opus cit., pág. 85.

13.- "Characterem voco notam visibilem cogiatationes representatem Ars
characteristica est ars ita formandi atque ordinandi characteres, ut referant
cogitationes, seu ut eam inter hebeant relationem, quam cogitationes inter
se habent. Expressio est agragatum characterum rem quae exprimitur
repaesentatium. Lex expressionum haec est: Ut ex quarum rerum ideis
componitur rei experimendae idea ex illarum rerum characteribus compona-tur rei expressio". (Phil V, 6, f. 16).

14.- "CALCULUS RATIOCINATOR, seu artificum facile et infallibiliter
liter ratiocinandi. Res hactenus ignorata". (Phil.; VII, B. 11, 8).

22.-_ "Qui est verus atque unicus character impossibilitatis". (Carta a
Cornmg, 1678).
23.- Cfr. Carta a Techirn-haus, fin de mayo de 1678.

24.- Monatsberichte der Akademie der Wissenschaften zu Berlín 1861 .
p. 209.
'
'
25.- Discurso de Metafísica, &amp; 8.
26.- Correspondencia con Arnauld, Editorial Losada, Buenos Aires.
27.- Véase Discurso de Metafísica, &amp; 13.
28.- Ibídem &amp; 6.

15.- "Characteristicem quandam rationis, cujus ope veritatis rationis
velut calculo quodam, ut in Arithmetica Algebraque, ita in omni alia materia quatenus ratiocinationi subjecta est, consequi licerit". (Carta a Rodeken,
1708).

16.- "Quo facto, quando orientar controversiae, non magis disputatione
opus erit ínter duos philosophos, quam ínter duos Computistas. Sufficient
enim calamos in manus sumere sedereque ad abacos, et sibi mutuo (... )
dicere: Calculemus! "(Phil.; VII, 200).

29.- Véase Nuevos Ensayos sobre el Entendimiento Humano, IV, XIII, &amp;10.
30.- John Locke, Ensayo sobre el Entendimiento Humano Libro 11,
Capítulo XXIII, &amp; 1 y 2.
'

31.- Correspondencia con Arnauld, Ed. cit., pág. 47.
FUENTES BIBLIOGRAFICAS

17.- Principios de la Naturaleza y de la Gracia, &amp; V.

- Lettres et Opuscules inédits de Leibniz, par Foucher de Careil, Paris, 1857.

18.- Monadología, &amp; 28, Cfr. Teodiceé &amp; 65; Cfr. carta a Toloneo, 6 de
enero de 1705.

- Oeuvres de Leibniz, (publiées pour la premiere fois d'apres -les manuscrits

19.- Cfr. carta a Wagner, 1696.

- Die Philosophischen Schiften von G.W. Leibniz, Ed. Gerhardt 7

20.- "Forma cive ordo" (Encyclopaediae) "consistet conjuctione duarum ·
maximarum inveniendi atium, Analiticae et Combinatoriae". (Foucher de
Careil, VII, 123).

- Correspondencia con Arnauld, Editorial Losada, Buenos Aires.

originaux) par Foucher de Careil, 7 vol., Paris, 1859-1875.
Berlín, 1875-1890.

'

1
vo ·•

21.- "Est enim Demostratio nil nisi catena definitiorum" (Carta a Corning);
"Nibil ... aliud demonstratio quam combinatio definitionum, ut in arte combinatoria ostendi". (Judicium de Comenianis scriptio).

56

57

��PRINCIPALES RESULTADOS DEL DESARROLLO Y CONSOLIDACION
DE LA SOCIEDAD MODERNA EN MONTEMORELOS Y SU REGION.111
Máximo de León.

-1

Quiero agradecer cumplidamente al C. Presidente Municipal y a los
organizadores de las Fiestas del 150 Aniversario de la Ciudad de Montemorelos, su amable invitación a participar en éstas con la charla que hoy
desarrollaré ante ustedes tratando de analizar muy brevemente el periodo
final en la vida de esta comunidad, durante el cual se consolidó lo que
llamaremos convencionalmente la Sociedad Moderna.
Para mi en lo personal y para el Colegio de Historia de la Facultad
de Filosofía de la U.A.N.L., esta participación no sólo constituye una honrosa distinción, sino también una responsabilidad que nos permitirá exponer ante ustedes el criterio con el cual queremos enfocar este tipo de investigaciones histórico-sociales, que consideramos muy útiles para esclarecer
no sólo los problemas del pasado, sino para plantearnos con honradez
científica las perspectivas más probables que nos ofrece el futuro.
Ciento cincuenta años es un plazo que medido en términos humanos
puede parecer muy lar~o, pero que resulta demasiado breve para la vida
de cualquier pueblo. Por ello, al celebrar un acontecimiento como el presente
tenemos una buena ocasión para deternernos y hacer un balance de I camino
recorrido hasta ahora, preguntándonos con seriedad cuál será el futuro que
nos espera. Podemos, mirando al pasado, inquerir si todo lo ocurrido hasta
hoy ha sido bueno y si es deseable que para el futuro continúe siendo así.
Por tanto, mi charla no será una mera colección de datos históricos más
o menos importantes ni de anécdotas más o menos interesantes, sino más
61

�bien un modesto intento de generalizar en dos o tres grandes tesis lo que ha sido fundamental en el desarrollo de la Sociedad Moderna en Montemorelos y su región.
Dado el criterio a que nos atenemos, nos veremos obligados a introducir
en nuestra charla no sólo instrumentos metodológicos puramente históricos, sino también sociológicos, económicos, filosóficos, etc., para hacer
posible un intento global de visualizar nuestro pasado de la manera más
integral y profunda posible.
Es bien claro que mucho de lo que aquí diremos no sólo es propio de
Montemorelos y su región, sino también de muchos otros sitios, dentro y
fuera del país, pero por ello mismo es más importante todavía precisar
con alguna exactitud las características peculiares de un caso como el que
hoy nos ocupa. Tampoco vamos a descubrir el agua tibia, pues muchas de
r,uestras afirmaciones serán tan obvias y conocidas que seguramente a nadie
sorprenderán, pero lo interesante será que intentaremos hacer un nuevo enfoque de las mismas, tratando de darles un nuevo y más racional sentido.
También tomamos en cuenta que al hacer un análisis de este tipo,
debemos pensar que de nuestra acción de hoy depende el futuro de nuestra
sociedad, pues así como ahora estamos analizando la vida social de nuestros antepasados, así llegará el momento en que generaciones futu~as criticarán lo que hoy nosotros hacemos, las más de las veces inconscientemente.
En resumen, en esta charla intentaremos hacer una crítica razonada
de nuestro pasado inmediato, para sobre ello tratar de prever a grandes
rasgos el futuro que sería más deseable legar a nuestros hijos.
Y con estas palabras queremos entrar en materia, analizando primero
las circunstancias más generales que condicionaron el desarrollo de la moderna sociedad en Montemorelos y su región.
- 11 -

LA SOCIEDAD MODERNA DE MONTEMORELOS, puede decirse que
nace de manera clara a fines del siglo pasado y se consolida en forma definitiva durante los primeros años del presente siqlo, al igual que lo ocurrido en el resto del país.
62

Sobre el. proceso general de nacimiento de esta sociedad influyó de
manera muy importante un conjunto de circunstancias de orden internacional, nacional y regional. Sin tenerlas a la vista no nos es posible explica!nos de manera cabal la problemática social de esta región; por ello
mismo deberemos pasar un rápido vistazo a este conjunto de factores externos.
_En _el orden internacional el hecho más importante que se da a fines
del siglo pasado es la entrada del capitalismo mundial a una nueva fase de
~ desarrollo conocido con el nombre de imperialismo. Durante algún
tiempo los autores que se ocuparon de estudiar los fenómenos sociales de
nuest~a época pretendieron ignorar este hecho fundamental, pero ahora
constituye un lugar común su análisis multilateral aún cuando en algunas
ocasiones se le pretenda bautizar con otros nombres.
lCuáles son las características básicas del imperialismo? Prácticamente es ya unánime la respuesta a esta pregunta y se consideran como
tales, en primer lugar, la aparición de las grandes empresas monopolistas
que a ~!vel internac!onal tienen bajo su control ramas completas de la
producc1on; el nac1m1ento del capital financiero, producto de la fusión de
los capitales invertidos en la industria y en la banca, lo que determina una
extraordinaria capacidad de concentrar recursos económicos en muy pocas
manos; otro rasgo sumamente importante es el hecho de que aparece como
ele~ento vital en las relaciones entre los países el flujo de capital de unos
hacia otros buscando siempre las ganancias más elevadas.
Estas características básicas y otras más que por razones de tiempo no
quere".:los detall?rlas aquí, han tenido como resultado que un grupo muy
pequeno de pa1ses se desarrollen en forma extraordinariamente rápida,
acumulando dentro de sus fronteras las más gigantescas fuerzas productivas
que el hombre ha sido capaz de crear, mientras que por el otro Íado la
inmensa mayoría de los países del mundo son mantenidos en calidad de
países proveedores de materias primas, de mano de obra barata y como
terreno virgen para la superexplotación en beneficio de los países imperialistas.
Vale la pena hacer notar que este desarrollo hacia el imperialismo tiene lugar en medio de un prodigioso crecimiento de la técnica, de la ciencia
Y en general de la acción del hombre sobre la naturaleza a la cual somete a
su dominio cada vez de manera más completa. Pero por desgracia, los re-

63

�sultados de estos avances prodigiosos no benefician a todo el mundo.sino
sólo a un puñado de países imperialistas.
En el marco de este cuadro general, a nuestro país, por un conjunto
de circunstancias históricas que apenas hasta ahora nuestros autores se
preocupan por investigar, le tocó en suerte quedar en calidad de país
sometido cuyo desarrollo natural fue distorsionado para beneficiar de manera muy concreta a un país imperialista que es nuestro vecino del norte.
No queremos aquí tampoco analizar las circunstancias políticas que
se dieron en nuestro país a fines del siglo pasado que facilitaron este proceso; bástenos señalar como ejemplo de lo que queremos decir que nuestro
país era a fines del siglo XVIII, al terminar el período colonial, el país
más importante del continente tanto por su población como por su capacidad de generar riqueza, y que este papel se perdió en el proceso de su conversión a país dependiente, en los marcos de un sistema capitalista mundial
desarrollado.
A fines del siglo XVIII nuestro país tenía la ciudad más grande del
continente, los puertos más activos en el Atlántico y el Pacífico, la minería
más desarrollada y un conjunto de ramas económicas que figuraban entre
las primeras del mundo, al grado tal que en aquellos años decir "Americano"
era referirse a los habitantes de la Nueva España. Bastaron menos de cien
años para que este cuadro cambiara por completo y ahora esos rasgos se
dan en los Estados Unidos de América y nuestro país ocupa un lugar muy
secundario en el conjunto de la economía mundial.
Es bien claro que no podemos culpar a nuestros antepasados de este
desenlace, pero sí podemos analizar las causas que explican ese proceso
para tomar ahora las medidas necesarias que eviten para el futuro que se
mantengan las mismas indeseables circunstancias.
Resumido muy brevemente, podemos decir que este proceso se dió
a fines del siglo pasado gracias, entre otras, a la siguiente causa:
A pesar de que después de la intervención francesa en nuestro país
se dieron condiciones muy favorables para un desarrollo económico autónomo, éste se frustró porque entonces se inició la penetración en gran escala del capital extranjero (principalmente Norte Americanos) que no sólo
se apropió de viejas ramas de la economía como eran la minería, la indus-

tria textil y otras, sino creó nuevas actividades como son la industria ferrocarril~ra, la minería del cobre y del hierro, la metalurgia, la banca, etc.
Result1:"1a muy largo hacer aquí la reseña de este proceso pero bástenos
con senalar que fue durante el Gobierno de Don Porfirio Díaz cuando este
fenómen~ ~dquirió 1? más amplia magnitud. Durante este período ciertamente Mex1co_ avanzo en su desarrollo, pero éste sólo se hizo para beneficiar a los cap1tahstas extranjeros, a sus socios nacionales y a una delgada
capa de terratenientes aburguesados que se asociaron con ellos. Es bien
conocido que nuestro pueblo no sólo no participó de los beneficios de este desarro_llo, sino que él mismo provocó una serie de inquietudes sociales
que culminaron con la gran Revolución de 1910-17. Por eso resulta muy
Justo -~ec1r que nuestro pueblo con su trabajo barato, superexplotado,
financio en gr.an parte ~l. prndigioso desarrollo que se dió en esos años
Y cuyos benef1c1?s tamb1en disfrutaron los escasos grupos sociales nacionales que fue~on complices de los imperialistas en esta superexplotación del
pueblo mexicano.

- 111 lCómo se reflejó en Nuevo León, y la región de Montemorelos en
particular, el. proceso arriba descrito?
Por una parte en Nuevo León se pudo presenciar el surgimiento de un
importante foco de desarrollo económico cuyas características condicionan
todos los procesos que a partir -.de entonces se dan en esta parte del país.
Gracias a un conjunto de circunstancias favorables tales como la no
existencia en nuestro Estado de relaciones de producción serviles, como
eran propias del centro del país, lo que posibilitó un cierto flujo de n,ano
de obra libre; a su vecindad con los Estados Unidos, lo que le permitió
resultar muy beneficiado durante la guerra civil Norte Americana en que casi
todo el comercio del sur de los Estados Unidos se hacía por Monterrey;
la no presencia en esta zona de fuertes choques armados durante las guerras
civiles que llenaron nuestra historia en el siglo pasado, lo que permitió la
conservación de muchos bienes, y en general, al hecho de que estas circunstancias posibilitaron el surgimiento de una serie de capitales originados
principalmente en el comercio y la agricultura, que pudieron ser invertidos
en nuevas ramas de la economía, dieron como resultado que en Monterrey
surgiera y se desarrollara con gran rapidez un fuerte núcleo industrial que

65
64

�mu')' pronto ocupó el primer sitio en el país.
Entre los hechos concretos que vale la pena recordar de este desarrollo
industrial podemos mencionar cómo en 1856 se fundó en la Fama, N. L.
la primera fábrica textil que merecía el nombre de tal la que fué muy pronto
seguida por otras en el Cercado y la Leóna, N. L.

laboral a sólo nueve horas y todavía esos años algunas empresas se van_aglonaban porque ayudaban a las familias de los obreros muertos en acc'.~ntes de trabaJo con cuatro pesos y cuatro velas para los funerales. Tamb1en est?s autores se olvidan de la influencia que el capital extranjero tuvo
~~a estimular este desarrollo que por cierto hizo que sus principales benef1c1os fueran a parar más allá de nuestras fronteras.

En 1890, con la inve~ión del capital comercial acumulado por la
Casa José Calderón, más la asesoría técnica de norte americanos, se inició

. El crecimiento acelerado de Monterrey y su región determinó que una
sene ~ zonas qu_e forman el resto del Estado sufrieran un proceso de estancamiento relativo o en el mejor de los casos de un desarrollo sumamente
l~nto. Aq~í nos en~ontramos de nueva cuenta con el fenómeno que ya
vimos a nivel mundial en que unos países se desarrollaban más que otros
pues el desarrollo de Monterrey provocó que el resto del Estado se queda'.
ra condenado a ser proveedor de materias primas y de mano de obra barata.
Concretan:ien_te en el caso de Montemorelos estos hechos dieron por
resultado las siguientes consecuencias:

la Cervecería Cuauhtémoc que muy pronto generó un verdadero imperio
industrial financiero.
En 1900, con la aportación de capitales norteamericanos, españoles, franceses y mexicanos, se fundó la Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey, empresa que en su tiempo fue la número uno en América la·
tina y que también muy pronto generó un importantísimo núcleo industrial y financiero.
El movimiento bancario en sus formas modernas empezó en 1890
con la fundación de una Sucursal del Banco Nacional de México y en los
siguientes años se fundaron el Banco de Nuevo León, el Mercantil, el de
Milmo y la Sucursal del Banco de Londres y México.
La construcción de Ferrocarriles se inició en 1882 y muy pronto Mon-

terrey quedó convertido en un importante centro de comunicaciones con
la Frontera Norte, el Centro del país y los Puertos del Golfo de México.
Este innegable desarrollo ha dado motivo a que más de una vez se
pretenda atribuir a las supuestas características de hombres excepcionales,
la razón de su nacimiento, cosa con la cual no podemos estar de acuerdo
porque los hombres que en aquel tiempo encabezaron estas inve~iones
no eran mejores ni peores que otros que se daban en las demás zonas del
país, pero lo que aquí ocurrió fue un conjunto de circunstancias felices
que hicieron que sus actividades económicas rindieran fruto en mayor
proporción. Quienes hacen esta apología de la "visión" de esos hombres
de empresa, siempre se olvidan que una de las causas principales que facilitaron este desarrollo fue la brutal explotación de que fue víctima la mano
de obra que entonces participaba en las industrias, pues los obreros se
veían obligados a trabajar jornadas de hasta 12 horas diarias, con salarios
que nunca rebasaban el peso diario y sin ninguna protección social o laboral. Fue sólo hasta 1907 que la Cervecería Cuauhtémoc redujo su jornada

1o.-EI crecimiento normal de la población se rezagó considerablemente

con respecto al de Monterrey, como podemos apreciarlo con las siguientes cifras:
En 1824, al iniciar México su vida independiente, Monterrey tenía
12,2_82 habitantes contr_a 8,638 de Montemorelos, lo que indica que no
hab1a una gran d1ferenc1a entre los dos Municipios y más aún si tomamos
en cuenta q~e. e_ntonces Monterrey tenía como parte también lo que ahora
son los Murnc1p1os de Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina, San Pedro
y otros.
. . Ahora, 1~ años después, Monterrey tiene una población cerq¡na al
m1llon de habitantes en sus límites geográficos y cerca de los dos millones
en su área. metropo_litana, mientras que Montemorelos apenas llega en toda
su extens1on geograf1ca a 37,265 habitantes, es decir, en una proporción
22 veces menor.
¿Quiere esto decir que los montemorelenses han dejado de crecer
raz_o~es naturales? Es bien claro que no. Los montemorelenses siguen
mult1phcandose ahora con el mismo fervor que antes lo hacían, sólo que una
gran parte de su población joven desde hace muchos años emigra hacia la
zona metropolitana de Monterrey en busca de mejores horizontes.
por

67
66

�2o.-'-- En 1824 Montemorelos tenía una producción ganadera y agrícola superior en su valor económico a la registrada en Linares y Cadereyta y casi
igual a la que entonces era propia de Monterrey. Incluso en algunas
ramas Montemorelos ocupaba el primer lugar en el Estado: Por ejemplo,
había en Montemorelos 727 yuntas de bueyes contra so1o 400 en Monterrey. Si tomamos en cuenta que tas yuntas de bueyes jugaban en aquel
tiempo el papel que ahora juegan las máquinas nos explicaremos el valor
de este dato.
Ahora 150 años después para cualquiera está claro que la economía
de Montemorelos y su región está cientos de veces por abajo de la economía de la zona metropolitana de Monterrey.
3o.-Un· hecho sumamente importante era que en aquellos años en que
Montemorelos iniciaba su vida como ciudad éramos una comunidad casi
autosuficiente, que producía los artículos agrícolas, ganaderos y artesanos
suficientes para las necesidades de la población, sin depender en mucho de lo
que en otra zona del país se producía.
Ahora está claro que una característica fundamental de la actual sociedad montemorelense es su marcada dependencia del exterior en una
gran cantidad de satisfactores que tienen que ser importados no sólo del
Estado o del país, sino incluso del extranjero.
La pérdida de esta autosuficiencia es un rasgo que no debemos lamentar pues ello forma parte de las características de la actual sociedad a
nivel mundial, pero sí podemos señalar como un gran defecto que esto
ha traído como consecuencia una excesiva deformación de nuestra economía, pues por un conjunto de circunstancias naturales Montemorelos ha
quedado reducido casi principalmente a la producción de un solv artículo:
Los cítricos, del cual dependemos casi totalmente de tal manera que cuando
en el mercado mundial los cítricos se cotizan a buen precio, nuestra economía va bien y cuando las cosas andan mal allá nosotros somos los que sufrimos las consecuencias.
El cultivo de los cítricos parece ser muy antiguo en esta región pues
se registran datos sobre su producción aún en la época de la Colonia, pero
su explotación moderna está ligada al desarrollo de la sociedad actual que
aquí hemos venido describiendo. Fue un personaje llamado Robertson,
llegado a la región cuando se constru ía el Ferrocarril del Golfo en los años
68

80 del s(glo pasado el que introdujo la explotación comercial a gran escala
de los c1tncos. En 1891 por ejemplo, se produjeron 55.6 toneladas las que
llegaro,·: a ~61 toneladas en 1906 y desde entonces su crecimiento ha sido
mmte11ump1do hasta llegar a una producción mayor de las 400 000 toneladas en los años que corren.
'
IV Una. de la~ consecuencias más importantes, y sobre la cual vale la
pena. m7~1tar mas, es la que se refiere a I hecho de que la sociedad moderna
ha s1grnf1cado para Montemorelos un proceso muy acentuado de desig_u?ldad soc~al. Ahora cómo nunca y de manera más visible que en otros
s1t1os es posible o~rv?r como el proceso de desarrollo ha determinado que
los neos se hagan mas neos y los pobres todavía más pobres.
En 1824 que ha s(d_o hasta el momento el punto de referencia al que
nos hemos querido remitir se observaba un proceso más o menos uniforme
de repartición de la riqueza al grado de que un historiador local tan serio
como lo es Isidro Vizcaya Canales hace notar "que la riqueza parece haber estado bastante repartida" pues de la población activa que entonces
existía aparecían 1224 individuos como sirvientes y jornaleros y 875 como
:mpleados del Gobierno, agricultores o ganade~os, amén de otros pequenos grupos de oficios diversos, como tres barberos "los que ahora abundan mucho" y cuatro "cirujanos de afición".
~ste cuadre más o menos satisfactorio lo vemos ahora radicalmente
cambiado. De los datos aportados por el censo de 1970 queremos mencionar ahora sdlo alguno de ellos: de la población económicamente activa de
Mont~morelos reportaron ingresos 9,201 personas, y de éstas sólo el 1.180/o
tuvo ingresos por arriba de cinco mil pesos. En cambio el 98.82% reportó
ingresos me_nores de cinco ,mil y de éstos el 89.35% menos de $1,499.00;
es decir la inmensa mayona de los jefes de familia en Montemorelos casi
el 90%, tiene ingresos que apenas llegan a un mínimo de $1,5ÓO.OO
mensuales. En el otro extremo de la escala social sólo el 0.32% reconoce
tener ingresos por arriba de los $10,000.00
_Aunque se trata de datos evidentemente defectuosos, de todas formas
son 1l_ustrat1vos del brutal contraste que se da entre un pequeño gr
que dispone de ingresos. suficientes y la inmensa mayoría con ingresosuin~
capaces de sostener la vida de una familia normal. Es bien claro que para
69

�tener un cuadro completo deberíamos también estudiar el origen de estos
ingresos, pues no es lo mismo el tener $10,000.00 de ingresos como producto de un trabajo especializado, por ejemplo un médico, que el caso de
quien recibe esa cifra o alquna mayor como producto de la explotación
que hace del trabajo de varios individuos. De todas formas lo que nos interesa es dejar registrado este brutal contraste que todos los datos disponibles tienden a confirmar y que está muy lejos de la situación más o menos
equilibrada que se vivió hace un siglo y medio.

-VDe todo lo que hemos dicho podemos sacar como conclusión general
que el proceso de desarrollo de la sociedad moderna en Montemorelos
ha traído como consecuencia el surgimiento de una sociedad con una
economía deformada, convertido en una base agraria del desarrollo industrial de otras zonas del Estado y del país, proveedora de mano de obra
barata que emigra fuera de esta región, con un marcado retraso respecto a
las zonas más adelantadas del país y del Estado y finalmente, en dónde se
dan brutales contrastes de tipo social que hacen prever la posibilidad de
inquietudes en el futuro.
Podemos tal vez consolarnos pensando que hay otras regiones del estado en peor situación, por ejemplo Mier y Noriega para citar un caso,
pero creemos que esto no sería ni justo ni correcto a la hora de hacer un
balance crítico de nuestra particular historia.
Podemos decir que al entrar Montemorelos a su año No. 151 como
ciudad, lo hace en condiciones socialmente preocupantes y que sería deseable que el conjunto de circunstancias que derivaron en la situación aquí
descrita, debería ser cambiada para garantizar a nuestros hijos una sociedad
más equilibrada, mejor desarrollada socialmente, más justa, en donde pueda
ser posible la felicidad para todos.
El modelo de desarrollo a que nos hemos visto sometidos en estos
150 años, podemos afirmar que no nos satisface y aunque no es justo que
culpemos a nadie en lo particular de esta situación, sí podemos afirmar
que para el futuro necesitamos una economía más sólida, diversificada y
que garantice resultados de justicia social para todos, sin los contrastes
brutales de riqueza y miseria que hoy encontramos.
lCómo oodemos encontrar esta nueva vía de desarrollo? Es claro
70

que no se trata de una tarea para nosotros solos, sino que tiene que ser
parte de la lucha de todo el pueblo mexicano por un futuro mejor, pero
en la cual debemos aportar nuestro grano de arena.
. Queremos terminar nuestra charla con un voto de optimismo pues si
bien nuestros antepasados pudieron tal vez hacer meJ·or las cosas no estuvo
en e,'I os escoger todas las reglas del ju~go, algunas de las cuales, les fueron
impuestas por fuerzas fuera de su control, pero sí creemos que nosotros
estamos en condiciones mejores para modelar ese futuro que todos deseamos para nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos.

(1)

Charla dictada en mayo de 1975 en la ciudad de Montemorelos en ocasión
de celebrarse el 150 Aniversario de su elevación a la categoría de ciudad. La
charla fué dictada en representación del Colegio de Historia de la Facultad de
Filosofía de la U.A.N.L. Se publica con ligeras modificaciones respecto a la forma
en que se expuso.

�EL MAYORAZGO EN LA LEGISLACION ESPAÑOLA
DURANTE EL PERIODO COLONIAL

DOMENICO SINDICO
El mayorazgo fue una institución jurídica española que tuvo una oran
importancia en el nuevo mundo. Es interesante, pues, analizar la evolución
que durante el período colonial presenta esta institución en la península
ibérica. En realidad la legislación peninsular española tuvo plena validez
(vigencia) en las colonias: éstas, según la bula de Alejandro Borgia, eran
propiedad personal de la Corona de España, o sea que desde un punto de
vista jurídico, la población de las colonias estaba sujeta a la casa de Castilla y a la legislación castellana. Parece cierto que de todos los sistemas
jurídicos españoles, sólo el castellano tuvo validez en las colonias. ( 1)

Se puede decir que la aplicación del derecho castellano en las Américas estuvo dificultada por problemas de adaptación y por algunas situaciones particulares resultantes de la conquista, como el poder de los conquistadores, la hostilidad de los indios y la situación de guerra continua
en que los españoles se encontraron en diferentes partes del territorio
conquistado.
Los peninsulares fueron, seguramente, conscientes de estos problemas, como se puede intuir por algunos textos contenidos en la Recopilación de 1680, donde se establece que ninguna ley podía tener validez en
las Indias sin autorización del Rey y del Consejo de las Indias. (2)
Desde un punto de vista general, podemos afirmar que la legislación
civil peninsular fue la vigente en América, y que algunos aspectos muy

73

�particulares, como la situación jurídi-ca de los indios, estuvieron regulados
por una legislación oarticular. llamada legislación colonial.
La legislación sobre la propiedad nunca escapó al control de la Co- .
rona española y consecuentemente toda la legislación sobre el mayorazgo
fue originada en las Cortes e;pañolas. Esto es fácilmente explicable. Dada
su importancia para la vida económica del imperio la estructura jurídica
de los títulos de propiedad no podía ser regulada por "ius singularis"; tenía
que estar montada sobre una legislación estable y una reglamentación
precisa, requisitos éstos que no podían ser satisfechos por la legislación
llamada colonial.
La definición clásica del mayorazgo se encuentra en el libro de Luis
de Molina "De origine primogenitura". El autor define esta institución
de la manera siguiente:
"El mayorazgo es un derecho que tiene el primogénito de suceder en
los bienes dejados con la condición de que se conserven íntegros perpetuamente en su familia". (3)
El autor añade que no debe abandonarse esta definición por el motivo de existir algunos mayorazgos en que no sucede el primogén_ito, y haber otros que no son perpetuos sino temporales, pues que semejante modo
de suceder, o no es mayorazgo, o, cuando más, lo es impropiamente. (4)
Esta definición no es generalmente aceptada, ya que se reconoce una
diferencia entre mayorazgos regulares e irregulares. Los primeros son los
definidos por Molina. Los segundos no observan ninguna ley de suce_sió_n,
sino que consisten en una vinculación de las propiedades, con la cond1c1on
de que éstas no pueden ser divididas. (5)
Los orígenes de esta institución son obscuros y los estudiosos reconocen varias posibilidades. Es probable que las raíces del mayorazgo se
puedan encontrar en el fideicomiso, una institución del derecho romano,
creada durante el período de Justiano. De muchas maneras, el mayorazgo
presenta una notable similitud con el feudo, debido a la prohibición de
en~jenar su propiedad y su posesión. Es generalmente considerado como
cierto que el feudo se origina del fideicomiso.
Otros autores consideran que el mayorazgo es una creac1on de la
escuela de derecho de la Universidad de Bolonia de principios de la época
feudal o bien el resultado de la vinculación de las propiedades de la iglesia
en el mismo período. (61
74

De todas maneras e independientemente de sus orígenes, es evidente
que la institución tenía como objetivo prevenir la dispersión de la riqueza
de las familias aristocráticas.
En una nación donde la Iglesia católica tuvo una influencia tan grande como en España, es interesante notar que el mayorazgo se justificara
aún por referencia a la Biblia, como puede apreciarse leyendo el texto
de las Siete Partidas cuando expresa:
"Mayoría es nacer primero, es muy gran señal de amor, que muestra
Dios a los hijos." (7)
El primer mayorazgo, del cual tenemos un testimonio histórico fue
institu ído por Enrique 11 en su testamento de 1374. Parece cierto todavía, que la vinculación de la propiedad familiar ya se practicaba anteriormente como lo indican algunos e¡emplos, cien años preceaentes al testamento de Enrique 11. (8)
.
Sin duda puede ser técnicamente erróneo hablar de mayorazgos en
epoca muy r~mota, per~ es cierto que estas vinculaciones eran muy comunes en los primeros periodos del feudalismo europeo. Eso fue el resultado
de un proceso muy favorable para la nobleza cuyo poder creció en todos
los países de Europa. Esta situación fue evidente en España, donde la nobleza c~stellana, por su rigor económico y su potencialidad militar, llegó
a su max1ma influencia durante el siglo XIV.
Legislación sobre la vinculación de bienes raíces ya existía en Inglaterra desde el final del siglo XI 11, cuando fue refrenada por el rey Eduardo l.
Pero mientras en Inglaterra Eduardo IV y Enrique VII abolieron las vinculaciones al final del siglo XVI, en España, en cambio, las llamadas "Manus morta" existieron hasta la primera mitad del siglo XIX . (9)
En los primeros tiempos la estructura del mayorazgo y de toda la
legislación concerniente a la propiedad era muy confusa. En realidad no
existía u~a legislación _definida sobre este asunto, y cada litigio era juzgado segun los pnnc1p1os de equidad, y no según leyes establecidas. Esta
situación fue la modificada parcialmente por las leyes de Toro de 1502.
Estas leyes eran un primer intento de regular algunos de los aspectos más
difíciles sobre sucesión y vinculación de bienes raíces; establecieron un
orden legal de sucesión y condicionaron la creación de "Manus Marta" a ,a
aprobación real. ( 1O)
75

�Dicha legislación tenía el propósito de ser temporaria y destinada a
ser sustituida por otra más estructurada que regulara detalladamente los
problemas de la vinculación de las propiedades. Fue por tal razón que alnos jurisconsultos participaron en la gestación de estas leyes, aún siendo
contrarios a cualquier clase de vinculación. 111)
En realidad fueron las únicas que trataron el asunto por casi dos siglos, y por su propio carácter temporario, aumentaron la confusión ya
existente en esta cuestión.
Tal situación fue muy importante en las colonias. La corona había
intentado con las leyes de Toro, imponer un control más estricto sobre la
propiedad sin obtener un resultado positivo. Entonces, aprovechando esta
debilidad, en el momento en que se formaron mayorazgos en las colonias
los propietarios se propusieron ponerlos fuera del control de la legislación
peninsular.
Las condiciones en las cuales se crearon las grandes propiedades vinculadas en América Latina, parecen típicas de un período de crisis. El
Prof. Vives atribuye este fenómeno a varios factores:
"La escasez de dinero, los bajos precios de la tierra, su pequeño rendimiento en contraste con su enorme valor potencial, la ignorancia e indetención de tantos pequeños propietarios indios o blancos, el atractivo de
las especulaciones sobre tierra, fueron otras tantas causas de la aparición
de la gran propiedad. Los ricos tendieron a acaparar tierras y a agrandar
sus fincas, más que por espíritu capitalista; por un instinto de su mentalidad
castellana, campesina y señorial, que ve en la posesión del suelo un signo de
poder personal y prestigio social". 112)
La importancia atribuida a la preservación de la riqueza familiar
mediante la vinculación de la propiedad fue otro factor de gran importancia. Como resultado de todos estos motivos, latifundios y mayorazgo,
aparecieron en gran número en América Latina en la segunda mitad del
siglo XVI.

tarde una real cédula del 21 de Abril de 1585 regulaba la creación de nuevos mayorazgos en América Latina. ( 14)
En este siglo la corona había querido controlar el poder de la nobleza, Y la legislación tuvo el objetivo de limitar su creciente riqueza.
La idea misma del derecho de vincular bienes raíces empezaba a ser cuestionada, pero los remedios propuestos para eliminar esta institución trataban problemas de detalle, olvidando cuál era la verdadera naturaleza
del asunto (el poder de la aristocracia). De todas maneras, algunas críticas
llegaron hasta la corona y ciertas modificaciones fueron impuestas. Ya
Carlos V en un decreto del 22 de Diciembre de 1534, había prohibido la
reunión de los mayorazgos en la misma familia si cualquiera de ellos tenía un valor mayor de dos millones de maravedís. 115) En realidad esta
disposición era de muy rara explicación, y si bien demostró el i~terés
de la corona por el asunto no modificó de ninguna manera el proceso de
acumulación de tierras.
La mayoría de las críticas se limitaba a objetar la influencia negativa
de las propiedades sobre el comercio o, más generalmente, sobre la circu -

lación
tición
dieran
razgos

de la riqueza. Un ejemplo de esta tendencia es ofrecido por la pedel Consejo de Valladolid que pidió autorización para que se puvender propiedades vinculadas para pagar las deudas de los mayoen el momento de abonar los impuestos de sucesión. 116)

Esta petición fue rehusada. Otra iniciativa acerca de la reglamentación
del derecho de herencia de las mujeres fue descartada para dejar !a decisión
a discreción del juez en cada caso particular. 117)
Un remedio temporal al problema originado por la posesión de las
propiedades vinculadas fue ofrecido por la ley 1O, Tít. 7, Lib. 5 de la Recopilación de 1560 en la cual se ordenaba que una disputa sobre posesión
Juzgada por el consejo podría ser apelada a la audiencia sólo si estaba en
juego la propiedad misma. Aún esta solución, que intentaba sin duda aliviar el trabajo de la audiencia se reveló de pequeña utilidad a largo plazo.
Las Cortes españolas trataron el problema de la vinculación en 1573
Y 1578, proponiendo una legislación acerca de las pruebas de posesión
de las propiedades vinculadas. En las dos ocasiones la corona rehusó legislar nuevamente, porque no pensó necesario volver sobre este asunto. 118)

La corona percibió de inmediato el intento de los colonos de evitar
la legislación peninsular sobre derecho de propiedad, y promulgó una_ legislación acerca de este asunto especialmente destinado a las colonias.
El primer acto legislativo acerca de los mayorazgos americanos fue la autorización dada por Felipe 11 en 1573 a los "padres fundadores" de cada
nueva ciudad, de crear un mayorazqo de sus nueva~ propiedade.s, 113) Más

La importancia dada en este período a la sistematización del d
h
de· ·propiedad
se
debía
a
que
España
se
encontraba
en
medio
de
erecdo
. .
.
una agu a
cns1s econom1ca y un cambio en stJ__estructura económica se consideraba

76

77

�necesario por evitar un desastre. En realidad al final del siglo XVI, el 950/o
de la tierra cultivable estaba en manos de la corona, la nobleza o el clero.
Esta situación era el resultado de la confusión económica provocada_ por
la gran cantídad de metales preciosos enviado a España dur~nte el pnmer
período de la conquista. Estos metales provoc~ron devaluac1on Y esp~culación sobre bienes raíces, destruyendo la pequena propiedad Y favoreciendo
la acumulación de tierras en manos de las personas que se encontraban_ ~n
posesión de un capital suficiente como para aprovecharse de la s1tuac1on
favorable.
La tierra fue adquirida por la burguesía enriquecida, que era la parte
más dinámica de la población española. Desafortunadamente para España,
este sector social, una vez adquirido un cierto 'status' por la propiedad
de bienes raíces se transformó en un estrato parasitario viviendo de la
renta de sus pro~iedades e interrumpiendo sus antiguas actividades que eran
esenciales para el buen funcionamiento de la economía española. La falta
de mano de obra especializada y de capital se hizo evidente en cada esfera·
y fue un elemento fundamental en la declinación de España. (19)
En 1610 y en 1619, \as Cortes intentaron afirmar el derecho de ex·
propiar los bienes vinculados en caso de deudas, particularmente cuando_ la
supervivencia de los acreedores dependía de esa dedsión. De ~u~vo el intento no dió resultado. (20) Sólo en 1695 la Aud1enc1a autorizo la venta
de las propiedades vinculadas para salvar a su dueño en caso de bancarrota. (21) Desafortunadamente ésta fué la única providencia acerca de este
asunto.
Hacia el final del siglo XV 11 se evidenciaba que una reforma era urgente en el interés mismo de los dueños de mayora_z_gos. En ~ealidad, d_u·
rante los siglos XVI y XVII, el proceso de acumulac1on, en el mtenor mismo de las clases privilegiadas, había sido ininterrumpido. Al final del siglo
XVII, un efecto secundario de este fenómeno se hizo evidente la creación de
nuevos mayorazgos se hizo práctica harto común, siendo el móvil principal el deseo de la pequeña burguesía de obtener una posición y un '.status'
comparable a la nobleza. Se consideró normal incorporar a las propiedades
vinculadas objetos de arte, joyas y cualquier cosa que el fundador del mayo•
razgo deseara fuese mantenida en posesión de la familia lo que limitó la
disponibilidad efectiva de gran número de personas.
El resultado de esta tendencia fue desastroso para la agricultura española durante el siglo XVI l. Se estima que la producción agrícola fue sólo
1/10 de la producción potencial. Los latifundios fueron señalados como
culpables porque la organización de sus cultivos había empobrecido la
78

tierra, reducido la población campesina y concentrado los remanentes en
unos pocos pueblos. Además esta situación provocó una baja de los salarios y una producción descontrolada y sin ninguna planeación. (22)
Los latifundios consideraron como propia la misión histórica de engrandecer sus propiedades hasta el límite de sus capacidades, creando una situación crítica de inestabilidad en el seño de la estructura social española.
Este problema no se evidenció de inmediato, pero tomó una gran importancia al principio del siglo XIX y fue uno de los elementos más significativos que contribuyeron a la desaparición del sistema de vinculaciones en
su totalidad.
Durante los reinados de Felipe V y Carlos 111, en el siglo XVI 11, la
legislación se hizo más sistemática y la necesidad de una reofrma fue sentida por varios jurisconsultos, entre ellos Floridablanca, Campomanes,
de Castro y Jovellanos.
En 1764, Don Francisco Carrasco, miembro del Consejo de Hacienda,
pidió urgentemente la limitación de las "manus morta" por razones fiscales. (23) Al año siguiente, Campomanes publicó un libro defendiendo
el derecho del monarca a legislar sobre las vinculaciones independientemente de la nobleza y del clero. (24) Se trataba de un claro primer paso
hacia la reforma, y en consecuencia, de un primer paso hacia el enfrentamiento de la corona con la nobleza y el clero. Los primeros resu Ita dos de
la nueva poi ítica de la Corona f~ ." ?n evidentes en 1770, cuando la desamortización de las rentas perpetuas fue facilitada por un decreto real
del 5 de Abril. (25)
Al final del siglo, la iglesia estaba en dificultades frente a la Corona;
en 1771 el acto 3, tít. 10, lib. 5 de la Recopilación -prohibición de hacer
regalos a la iglesia-, fue reafirmado y reforzado. (26) Enfrentadas con la
abierta hostilidad del gobierno sin recibir ayuda alguna de un pueblo, que
nunca había aceptado una iglesia rica y corrupta, y sin la solidaridad de
parte de la nobleza (que intentaba salvar sus propios bienes apoyando a la
corona contra la iglesia) muchas órdenes religiosas abandonaron sus propiedades a fines del siglo XVI 11. (27)
En este momento también las organizaciones profesionales se percataron de la necesidad de preparar una reforma. En 1783, la Sociedad Eco79

�nomica de Madrid ofreció un premio por un trabajo acere~ de los catastróficos efectos de las "manus marta" en la economía espanola; Una propuesta de solución y un análisis de los problemas creados, deb1an ser incluídos en el uniforme.
En 1787, Don Juan Francisco de Castro publicó una fuerte crítica
del mayorazgo y un análisis de los problemas que esta institución h,abía
creado a la Corona, la agricultura y al comercio. Este autor elaboro ~n
plan para resolver las cuestiones más urgentes: señaló prohibir la formacion
de nuevos mayorazgos y someter a los que existían desde menos de cuatro
generaciones a una nueva aprobación real. El origen de los títulos de mayorazgos debía ser atentamente examinado, abonendo todos los que ~abían sido creados sin autorización real. Las propiedades vinculadas deb1an
estar libremente disponibles para formar dote, y los bienes raíces vinculados asignados en enfiteusis no podían ser recuperados, si la asignac_ión había sido voluntaria. De Castro proponía también que todas las propiedades
que eran parte de mayorazgos ilegales debían ser e~propi_adas y que la re~nión de dos mayorazgos tenía que ser una vez mas estrictamente proh1b1da. Toda la legislación sobre propiedad debía ser interpretada de manera
restrictiva. Finalmente, para facilitar el comercio, las propiedades vinculadas podían ser expropiadas en caso de deudas. (28)
Las ideas de De Castro no fueron aceptadas de inmediato. Pero un
número siempre creciente de personas se convencían de la necesidad de
una reforma, entre ellas el mismo Floridablanca, consejero jurídico del rey.
Floridablanca era contrario a la existencia del mayorazgo en las clases
medias y bajas, y consideraba esta institución como responsable de la falta
de interés en el trabajo que, en su opinión, existía entre las clases bajas.
Los únicos mayorazgos que él justificaba, y los únicos que contribuían
a la estabilidad de la Corona, eran los de la nobleza.
El 14 de mayo de 1789 dos disposiciones acerca de las propiedades
vinculadas fueron aprobadas por el rey: la primera permitió en todo el imperio español, mejorar los edificios aún si éstos estaban vinculados; la otra
reafirmó la necesidad de obtener la aprobación real antes de formar un
nuevo mayorazgo. (29) Desde este momento, la institución estuvo limita-da a las propiedades que aseguraban una renta de un mínimo de 3,000
ducados. (30)
Estos remedios demuestran que la Corona no tenía intención alguna
de tratar este problema de manera radical hasta que el balance político en

el interior de España no estuviera modificado a su tavor. El rey rehusaba
enfrentamiento abierto con la nobleza y la rica burguesía, porque estos dos
sectores eran la base de su propio poder. Más tarde, una Real Cédula del
del 8 de Septiembre de 1796 estableció un impuesto del 150/o sobre el valor de todas las propiedades destinadas a ser vinculadas, aún si éstas
.-lebían simplemente ser añadidas a un mayorazgo ya existente. (31)
En este período otra vía para la reforma del mayorazgo fue formulada por Jovellanos, jurista que en 1820 participará en la elaboración
de la legislación que suprimió los mayorazgos. Jovellanos era un representante del liberalismo moderado, tendencia muy común en los intelectuales
europeos de la época. No era un revolucionario, y nunca fue favorable a
la completa transformación del derecho de propiedad español. Su mayor
interés era obtener un mayor provecho de la agricultura, por la utilización,
y no la expropiación, de las tierras vinculadas. Aún si podía una regla-mentación estricta sobre la fundación de nuevos mayorazgos, su espíritu
era fundamentalmente aristocrático. Siempre reconoció el derecho de la
nobleza a mantener sus privilegios, justificados por los servicios que se
suponía esta clase había dado a la Corona. De todas maneras Jovellanos
era favorable a la adquisición de bienes raíces por otras clases sociales, y
entonces pidió una liberalización de los bienes vinculados. Sugirió un plan
conservador, pero bastante realista, considerando la situación de España
a finales del siglo XVIII. Propuso permitir y fomentar la concesión de las
propiedades vinculadas en enfiteusis. Técnicamente no se iba a transmitir
la propiedad y en consecuencia el mayorazgo no sería destruido pero la
posesión de las tierras pasaría a personas interesadas en hacerlas productivas. (32) Esta reforma seguramente presentaba aspectos interesantes y
hubiera podido ser una solución a la crisis española. Desafortunadamente
nunca fue seriamente considerado por la Corona, y sólo nos sirve como
evidencia de la presencia de las ideas liberales en la corte española.
Algunas reformas empezaron al fin a ser elaboradas. Eri 1794 Carlos
IV autorizó la venta de los edificios vinculados si éstos ya no eran rentables. (33) En 1798, el rey se vió obligado a autorizar la venta de propiedades vinculadas, para permitir a la nobleza reunir bastante dinero para el
préstamo nacional destinado a sostener la guerra contra los ingleses, con
quienes España combatía en este período. (34) Un año más tarde, fueron
ofrecidos beneficios fiscales a los participantes de este préstamo. A su vez en
1800 la Corona seria obligada a vender parte de sus propios bienes vinculados. (35)

80
81

�Un último intento de revitalizar la institución fue consumado en
1803, cuando los dueños de propiedades alejadas de su residencia, fueron

autorizados para transmitir la vinculación a tierras más cercanas. También
les fue permitido vender sus propiedades, pero el dinero así recibido tenía
que ser invertido en la Real Caja de Extensión de Vales, donde percibían
un interés del 30/o anual (36).
Cuando Napoleón invadió España, pareció que el momento de la afirmación definitiva del liberalismo había llegado. Pero la resistencia contra
los franceses, la restauración de Fernando, su concepción reaccionaria y
la restauración del absolutismo no permitieron a los liberales llegar al poder
hasta 1820. En realidad el año 1820 fue extremadamente importante para
los liberales europeos: aún si sus movimientos fueron reprimidos en todo
el continente, ellos se afirmaron como una fuerza creciente. Cuando los
liberales españoles llegaron al poder mayorazgos y vinculaciones fueron
abolidos por una ley del 11 de Diciembre de 1820. (37)
La nobleza arruinada estuvo al fin libre de vender sus tierras, y un gran
movimiento en la economía nacional fue el resultado de esta legislación.
Generalmente la noblez.a que había mantenido su riqueza, no fue afectada
por esta decisión, ya no necesitaba vender sus propiedades, pero la pequeña
nobleza fue relevada por el permiso de vender las tierras que ya no podía
mantener.
Aunque los efectos de la desamortización eran fundamentalmente positivos, el problema de los derechos de vinculación era un problema principalmente político. Así fue como los conservadores cuando en 1823 volvieron al poder, no solamente abolieron la legislación de 1820, sino que
consideraron nulos todos sus efectos.
Esta situación creó una serie de intereses diferentes que se enfrentaron en una batalla legislativa. Los viejos y los nuevos dueños encontraban
argumentos legales por defender sus pleitos; el conflicto era muy importante para el futuro de la nación, ya que los interesados en su resolución eran ·
las personas que, por su riqueza, formaban la base de la economía española. Las Cortes en 1835 intentaron terminar con el problema, reafirrr.ando
el derecho de la aristocracia de conservar sus propiedades. Pero sólo un
año después de esta decisión, otra revolución sacudió a España. El cuerpo
legislativo se adaptó a la nueva situación, y propuso una nueva ley, muy
parecida a la de 1820. La Corona rehusó ratificarla. La batalla continuó

hasta 1841, cuando finalmente la monarquía y el derecho de vinculación
fue definitivamente abolido.
Evidentemente no era posible que un simple decreto legislativo transformara rápidamente la estructura de la propiedad raíz. En lo sucesivo
pocos cambios fueron evidentes. Al contrario el fenómeno de la concentración de las propiedades continuó y los latifundios crecieron en extensión
e importancia. (38)
Los autores de la reforma esperaban transformar la estructura económica y social del campo favoreciendo la pequeña propiedad. Esto no se
verificó y considerando la situación del período, y el contenido de la ideología liberal, no podía en realidad verificarse. Las tierras fueron acumuladas por la rica burguesía, que aprovechó la situación favorable para engrandecer más aún sus propiedades. En España como en toda ·Europa, el siglo
XI X fue el siglo de la burguesía.
La ideología necesaria para permitir la división de las propiedades rurales entre los campesinos, y las condiciones económicas para que ello
fuera realizable, no estaban dadas en el siglo XIX.
NOTAS

1. Esta es la opin1on de Ots Capdequi, Historia del derecho Español
en América y del derecho Indiano (Madrid: Ediciones Aguilar, 1969)
y de Hinojosa y Naveros, Historia general del derecho español (Madrid: Tipografía de los Huérfanos, 1887).
2. Ley 40, Tít. 1, Lib. 11. " Ninguna pragmática de las que se promulgaren en estos reinos, si por especial cédula nuestra, despachadas por
el Consejo de Indias, no se mandare guardar en aquellas provincias".
3. Luis de Molina, De origine Primogenitura citado in Domingo Amunátegui Solar, Mayorazgos y títulos de Castilla, 3 Vols. (Santiago de
Chile: Imprenta Barcelona, 1901 ).
4. lbid.

82

83

�5. Otra definición es la de Sánchez Román citada en Guillermo Fernández de Recas, Mayorazgos de la Nueva España (México: U.N.A.M.
Dirección general de Publicaciones, 1965) "Los mayorazgos son una
vinculación civil perpetua, por virtud de la cual se realiza una sucesión
en la posesión y disfrute de los bienes según las reglas especiales de la
voluntad del fundador o testador, y, er su defecto por las generales
establecidas para los regulares". Pág. XXIX.

16. Juan Sempere y Guarinos, op, cit. pág. 90.
17. lbid.
18. lbid, pág. 93.
19. J. Vicens Vives, op. cit., 111, pág. 35.

6. El origen romántico del mayorazgo es discutido por Guillermo Fernández de necas, op. cit. pag. XII; Juan Sempere y Gµannos, Historia de
los vínculos y mayorazgos (Madrid: Est. Tip. de D. Rodríguez de
Rivera, 1847), atribuye la creación de la institución a la Universidad
de Bolonia.

21. Ots Capdequi, op. cit., pág. 224-225.

7. Ley 10, Tít. 4, Lib. VI, en Las siete Partidas (Madrid: Imprenta Real,
1807).

23. Juan Sempere y Guarinos, op, cit.' pág. 102.

20. Juan Sempere y Guarinos, op. cit., pág. 93 ..

22. J. Vicens Vives, op. •cit. V, pág. 372.

24. lbid.
8. Juan Sempere y Guarinos, op. cit. pág. 85-86.
25. lbid, pág. 11 O.
9. Antonio Ramos-Oliveira, Historia de España, 3 Vals., (México: Compañ,a general de Ediciones, n.d.) pág. 13.
10. De los Mayorazgos, Tít. XVII, Ley 11, IV, V y XII, Ley 44 de Toro,
en Fernández de Recas, op. cit., apendix l.

26. lbid. pág. 107.
27. lbid. pág. 104.
28. lbid. pág. 11 O.

11. Entre ellos fue Palacios Rubios. Juan Sempere y Guarinos op. cit.
pág. 88. De opinión diferente J. Vicens Vives, Historia Social y Eco·
nómica de España y América (Barcelona: Editorial Teide, 1957); según este autor Palacios Rubios fue una excepción y " ... pese a la
crítica de algunos jurisconsultos, la gran mayoría de ellos fue favorable
a la difusión de los mayorazgos." 111, pág. 38.

31. Ots Capdequi, op, cit. pág. 225.

12. J. Vicens Vives, op. cit., pág. 506.

32. J. Vicens Vives, op, cit. pág. 34-36,

13. Ots Capdequi, op, cit., pág. 224.

33. lbid. pág. 36.

14. lbid.

34. Juan Sempere y Guarinos, op, cit., pág. 135.

15. J. Vicens Vives, op. cit. 111, pág. 38.

35. lbid. Pág. 136.

84

29. Ots Capdequi, op, cit., pág. 66.
30. Domingo Amunátegui Solar, op. cit. pág. XVI-XVII.

85

�36. lbid.
37. 1bid. Pág. 142.
38. J. Vicens Vives, op. cit. V, pág. 95. "Esa transferencia de bienes
raíces no benefició a los labradores, ni dió lugar a la aparición del
campesino propietario, meta de los reformistas desde mediados del
siglo XVI 11. Al contrario robusteció el latifundismo hasta extremos peligrosos para la economía y el bienestar social del país".

BG

�LA CONTRARREFORMA HEMISFERICA
John Saxe-Fernández.

1. LA CONTRARREFORMA DEFINIDA (Primera aproximación)
Campesinos y vietnamitas que resisten y posteriormente triunfan sobre
una cataclísmica fortaleza tecnológico-militar; lozanas adolescentes de clase
media neoyorquina (o bostoniana o anytown) que, como Ofelias descalzas,
solicitan el favor público para adquirir una toalla higiénica (accesorio indispensable de su rito menstrual); desplazamientos geopolíticos hacia el multilateralismo que sustancialmente aminoran su capacidad disuasiva (deterrence); "aberrantes" cotidianeidades sexuales y estilísticas que le hurtan de su
capacidad de puntualizar la normalidad -y la criminalidad- poniendo en entredicho generacional su hasta ahora indisputada prepotencia y dominio
psicosocial; intensas y escabrosas luchas internas en su aparato de seguridad
nacional que, coexistiendo con remanentes jeffersonianos a la Sam Ervin,
permiten la destapadura de sórdidas conspiraciones otrora invulnerables al
ojo público; incontrolables -y a veces incómodas- presiones financieras y
políticas por parte de otras naciones y entes "transnacionales" (v.gr. Corporaciones Globales) que ostentan una incrementada capacidad autónomanegociativa; sabotaje interno proveniente de lo mejor de su flota aérea y
marítima (recuérdense los incidentes en el Kitty Hawk, el Intrepid, y el
Constellation); resistencia tenaz de una población negra (blacks) que ha
visto y sufrido la persecusión y eliminación física de su liderato; tensión
en aumento entre las unidades económicas globales y su burocracia de seguridad nacional; "crónicos" impulsos de "liberación informativa" del
cuerpo tecnocrático, involucrando desde el simple subalterno hasta el alto
oficial de inteligencia, pasando por expertos de la Rand Corporation e

89

�impetuosos reporteros de prominentes diarios pr~gresistas; inesperado vigor autonomizante (en su acomodo a la contracc1on de la Pax Amenc,ma)
de aliados que anteriormente ajustaban con d1llgenc1a a las fronteras Norte
y Sur al estridente ronquido y retumbante meneo del elefante; en_ fin:
rápido -aunque furibundo- retiro de tropas y ach1cam1ento geo-poll\1co'.
desde las Salas de Moctezuma y los Himalayas, hasta las Playas de Tnpoli
y las ( lJusticialistas? ) aguas del Río la Plata.
Estos hechos verificables, cuya enumeración podría continuar agotadoramente, brillan demasiado para ser fácilmente descartados: su yuxtaposición frente al contexto histórico que les corresponde no hace sino sintomatizar un acelerado- debilitamiento de fuerzas y una esperanzadora (esperanzadora por "razonable" y revolucionaria) contradicción interna Y externa del centro capitalista de finales del siglo XX: los Estados Unidos de
Norteamérica.
En este punto es donde el reconocimiento de que estamos entrando
en un nuevo período histórico cobra su fuerza teórica y por ende, políticoinstrurnental. Parece que detrás de estas observaciones se esconde un asun to que es preciso explicitar desde ahora: si el sistema _capitalista _post-industrial como lo conocemos hoy, muestra tan claros 1nd1c1os de cns1s y transforr~ación a un nivel total (v.gr. indicios de una "mutuación" inminente),
y si el aparato contrarrevolucionario que ese sistema gestó para perpetuarse
más allá de su período de tolerancia histórica ha sido tan obviamente . incapaz de "contener" las fuerzas internas y externas de e_s; cambio, rno
es de esperarse que ahora, en estado de repliegue y frustrac1on extra-hemisférica trate de reunir energías y empiece preparativos para una contraofenslva todavía más intensa de coersión física e ideológica en el Hemisferio Occidental? Es nuestra convicción que esto es precisamente lo que
está ocurriendo. Ante la "angustia sistemática" que ocasiona el desplome
del Asia Suroriental, del sistema de Alianzas transatlánticas, y de su vital
ingerencia en el Cercano Oriente (primeros anuncios defini))vos Y estructurales de la revolución post-industrial) el "orden establecido de _segundad
nacional antepone ahora una violencia sistemática (terror) en la d_1plomacia
intra-hemisférica que empieza a destacarse como la metamorfosis que sufre la contrarrevolución cuando se re-importa (cuando se introyecta) en
el propio sistema post-industrial: la contrarre_forma ._ El Secretad~ de Defensa norteamericano, James Schlesinger logro perc1b1r la s1tuac1on antes
descrita en los siguientes términos:
90

"la O.T.A.N. y la Seguridad de la Europa Occidental continúan entre
los intereses y compromisos permanentes de los Estados Unidos...
Una dominación hostil de Europa Occidental y el control (hostil)
de sus vastos recursos acarrearía un peligro grave para la seguridad de
los Estados Unidos . la pérdida de considerables inversiones y oportunidades para el intercambio traería un gran daño económico, y la
pérdida de Europa Occidental causaría un encogimiento intolerable
del área de libertad (sic) en el mundo. Mientras que los Estados Unidos quizá podrían sobrevivir aislados en el Hemisferio Occidental,
sobrevivirían en una forma Que sería bastante turbadora para sus ciudadanos. (El subrayado es mío).
la aparente preocupación de Schlesinger sobre la tendencia neodespótica (contrarreformista) y neo-aislacionista de los Estados Unidos es
comprensible si se recuerda que ha sido en la faja continental nórdica del
Hemisferio Occidental, aquella ocupada jurídicamente por el estado-nación
norteamericano, donde hemos observado durante los últimos diez años a
jefes de Estado Mayor involucrados en actos de espionaje y de usurpación
contra los más altos jerarcas civiles de la seguridad nacional; directores interinos de la FBI que ocultan y posteriormente destruyen importantes documentos que ayudarían a establecer las responsabilidades de varios directorios políticos que, colocados a diversos niveles de influencia dentro de
la estructura corporativa y de la seguridad nacional, han podido avanzar
su poder en base tanto a la guerra poi ítica y psicológica como a la activación de operaciones clandestinas en el Hemisferio Occidental -incluyendo
su propio sistema político-, violentando los principios más elementales del
Derecho Penal, del Derecho Civil, del Derecho Comercial, del Derecho
Constitucional y del Derecho Internacional; policías vestidos de civil que
instigan a grupos estudiantiles hacia la violencia y el incendio de instalaciones universitarias; ejecutivos de gigantescos consorcios multinacionales
que, en estrecha vinculación con la comunidad de inteligencia, establecen
fondos secretos para financiar misiones de sabotaje político, dentro yfuera del territorio nacional (Hughes Tool Company); generales de la Fuerza
aérea que rehusan obedecer instrucciones presidenciales para detener el bombardeo saturado contra Vietnam del Norte; voraces contratistas militaresindustriales que, mientras diligentemente contribuyen en los esfuerzos hacia
la aniquilación de la especie humana, levantan (por decirlo así) miles de
millones de dólares del fisco en nombre de costs overruns; libros censurados
por consentimiento judicial y en nombre de la "seguridad nacional"; des-

91

�bocada corrupción política y predisposición de la "metafísica militar" hacia la finitud histórica, es decir, hacia la adopción de estrategias termonucleares ofensivas que incrementan las probabilidades de una conflagración
genenilizada; he ahí algunos de los incidentes que sacuden al sistema político
de la Norteamérica contrarreformista de nuestros días. Y he aquí que estos
incidentes también contorsionan seriamente el predicamento histórico para
finales del Siglo XX. Bajo tales condiciones, lno se justifica que el Primer
Secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética, Sr. Leonid Brejnev,
solicite la venia legislativa norteamericana para garantizar la "validez" de
un acuerdo estratégico de muy limitadas proyecciones? Porque, adicionalmente a lo ya narrado, el observador internacional (sobretodo el observador soviético) también se percata de la existencia de presidentes que, en
desmán desautorizante, expanden el privilegio ejecutivo hasta el despotismo
hemisférico, confiscando ilegalmente fondos destinados a las obras públicas, reteniendo y 'distorsionando Ja información, desfalcando al fisco y transfigurándose en traidores políticos ya que no dudan en subvertir la norma constitucional y de derecho internacional, infiltrando, manipulando con vándalos a sueldo, y públicamente declarando la continuación de las operaciones
clandestinas contra las estructuras ·de autoridad interna que comparten con
los Estados Unidos de Norteamérica el Hemisferio Occidental. Cuando se
celebraron las audiencias legislativas que establecieron sin lugar a duda la
participación activa de los Estados Unidos en la "desestabilización" del
gobierno de Salvador Allende, un reportero de Time preguntó al Presidente
Ford: "Bajo qué normas de derecho internacional nos arrogamos la facul tad de desestabilizar los gobiernos populares y legítimamente establecidos
de otras naciones?" A lo que contestó: "No voy a discutir si es permisible
o no desde el punto de vista del Derecho Internacional. Histórica y contemporáneamente estas operaciones se realizan en el mejor interés de las naciones involucradas"
2. ESTRUCTURA POLITICA DEL CONTRARREFORMISMO
Cuando el propio presidente de los Estados Unidos de norteamérica
deja de fungir como "presidente" para adoptar el papel de Comandante
en Jefe de las Operaciones Clandestinas (tanto las domésticas como las
Internacionales) es natural y lógico que vastos sectores de las comunidades poi íticas, militares y académicas de Latinoamérica empiecen por dudar
en la bondad de mantener el actual predominio de los Estados Unidos en
la formulación de la Estrategia Global del Hemisferio Occidental. Porque,
en verdad, lquién duda que el resultado de una desestabilización Hemis-

92

d humana generalizada similar a la sufrida
férica desemboqu_e en 7unLa trage a t ue de inmediato resalta es : lcuál es
por el pueblo chileno . a pregun ª q
•
d producir
la dinámica de la estructura sohcial . ~~n_tra~re~oi~~~aH~;r~n :n ana lista
tales niveles de despotismo lntra- em1s erice. . .
' . d la
Morton Halperin , un analista profesional y teorico, de la estrategia e
guerra limitada mantiene que,
d · ¡ · ma
" La aprobación de operaciones clandestinas,_ que_pue en me u1r n~
niobrar las elecciones en Chile o apoyar una inva;~º~e~~u~:· aºu:o~~aduci r una guerra secreta en Laos, muy a menu, .
. .
ción) de un comité cuya existenci~ ~unca hab1a sido ,publlcamente
anunciada por el gobierno: el Com1te de los Cuarenta
D
d on Halperin (y esto ha sido ratificado por otros _autores
~:r~~~tt~:
Marks) la membresía en el Comité incluía al As1stente mo
co
.
. 1
t I nte también el Secretario
:
..~0::~u~[~~:rd~M1:yr~e~c~au~:~~;:;
tario de _Esta_do para Adsunt_~s f ~ IP~oc~rador General de la República, al
de lnteligenc1a, Y cuan
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'd por un
1
Lic. John Mitchell. Halperin s_osdetiepen~di~~t;~~ªnt: ~; ~~p=~t!:~~t~ al cual
upo de personal que opera in
d • ,,
gr
.
. • d0 "Los operadores para los plots clan estinos ,dicho miembro esta asigna ·
.
n del Directorio de Planes de la
dice Halperin, "generalm_ente . prov1~ne a administración está localizada en
Agencia Central de lntehgencia,_ Y u~e mantiene miembros del personal
su base en Langley, V~;~:~·e ";;!;ª c~bierta diplomática". Halperin y la
en el :x:;;n/~;º~n~~~tas de la seguridad nacional coinciden en que todos
mayoria_ .
del Comité tienen un "security clearance" muy por enc1·
los part1c1pante_s .. TOP SECR ET Y cuya existencia en sí misma , es un
ma de la das1f1cac1on
ede ser discutido por los que tienen acceso al
asunto_cla~1f_1cado Y no pu ité de los Cuarenta se estableció para llevar a -Com1te. Originalmente el Com de Se uridad Nacional. Pero todo parecier~
cabo tareas para el ConseJ~ d.. 1 Casa Blanca al Proyecto Huston logro
indicar que el impulso que
t 1e i~iento clandestino de "planes", con capainstalar en e_l poder al eS a1~ ec rmitieron la toma en la gestación de ini ciac1dades manipulat1vas que
pe del secreto es muy intensa, los presupuestivas o propuestas. Como la nor~a an el escrutinio usual. Añade Halperin,
tos de esas operaciones nunca ogr

~t~~~d~~ 1~:c~~~:~o:r~s~1~i~~~
°

2

"Surgen muchas situaciones en las que los decididores con un alto status
de seguridad, se reúnen para discutir las opciones ab1er,tas a los Esta:
dos Unidos en un país dado . Lo~ operadores de los trucos sucios

93

�sin embargo, con niveles todavía más altos de seguridad, se reúnen
por separado para discutir el soectrum total de onciones, desconncido
a los otros miembros'.' ( Los subrayados son míos).
Las consecuencias de este estado de cosas ha sido muy vasto, y nos
permiten delinear las características del sistema contrarresformista de los
Estados Unidos al nivel institucional, constitucional y político-estratégico.
Halperin y Stone han mostrado ya algunas de importancia, como por ejemplo
la capacidad de los sectores clandestinos de manipular y aún de "desinformar" a otras ramas del propio gobierno norteamericano. Haciendo refeferencia a este punto, Halperin y Stone muestran por ejemplo, cómo ·
las estimaciones políticas tanto del Departamento de Estado, como del
Congreso, el Ejecutivo y el Público, y aún de las secciones de Análisis
de Inteligencia de la misma Agencia Central de Inteligencia, ya están distorsionadas porque no están al tanto de las operaciones clandestinas realizadas por los "grupos operadores".
"Después de una elección en algún país, el Departamento de Estado
puede decidir que cierta tendencia se estaba desarrollando y a raíz
de esa evaluación articula su política cuando en verdad, una operación clandestina había manipulado la elección".
Como hemos tenido oportunidad de apuntarlo anteriormente, la proyección intra-hemisférica de este sistema de seguridad nacional se traduce
en una poi ítica montada en un modelo orientado hacia una sistemática
subversión o desestabilización de otras naciones con el objeto explícito de
incrementar objetivamente las capacidades de manipulación externa de
los asuntos internos. Tal estrategia se basa en una premisa propuesta por
el actual Secretario de Estado y Jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Dr.
Henry Kissinger quien mantiene que,

naturales a toda sociedad. Los programas de adiestramiento militar y policíaco resaltan ,en esta estrategia, ya que han proporcionado medios adecuados para penetrar las estructuras de autoridad interna de los estados
latinoamericanos. Por lo que respecta a los programas de adiestramiento,
es necesario señalar que de 1950 a 1968 fueron adiestrados 54,000 oficiales de los ejércitos latinoamericanos en instalaciones norteamericanas.
Algunos en Fort Bragg, Carolina del Norte. Según los enunciados de Kissinger, estos programas de "adiestramiento" tienen líneas programáticas muy
particulares en el Hemisferio Occidental. Por ejemplo, de acuerdo con la
información presentada al subcomité del hemisferio occidental del Comité
de Asuntos Externos del Senado por el Departamento de Defensa, ·ios
tópicos que generalmente reciben atención en la preparación pedagógica
de la oficialidad latinoamericana incluyen:
"Censura, sistemas de control de transporte, operaciones químicas y
biológicas, análisis sobre la CIA, acción cívica y asuntos civiles, operaciones clandestinas, comunismo y democracia, operaciones de
cateo y cordón, disención en los Estados Unidos, operaciones contraguerrilleras, criptografía, desoliación, inteligencia electrónica, guerra electrónica y contramedidas, uso de espías, interrogatorio de
prisioneros y sospechosos (sic). control de muchedumbres y otras reuniones masivas, efectos de las armas nucleares, fotografía para la inteligencia, detector de mentiras, control del populacho y de los recursos, operaciones psicológicas, cateas y allanamientos, huelgas, guerra especial, vigilancia, terror y operaciones clandestinas".

"La era de la bomba de hidrógeno es la era de la subversión interna,
de la intervención con voluntarios, del dominio de la guerra psicológica y política; más aún, la tecnología nuclear hace posible por primera vez en la historia, cambiar la balanza del poder con sólo desarrollos dentro del territorio de otros estados soberanos".

Cuando el Presidente Ford declaró en la segunda semana de ~bril,
que se continuaría el programa de operaciones clandestinas fuera del
territorio nacional norteamericano, indiscutiblemente que está defendiendo instrumentales que actualmente la diplomacia norteamericana considera
esenciales en el hemisferio Occidental: se trata de mantener la capacidad de -crear conflictos internos utilizando actores internos, cuya lealtad es dirigida hacia la potencia hegemónica que ejerce la influencia y así, mantener
o acelerar la il\coherencia nacional para resistir el intervencionismo. Uno
de los analistas norteamericanos, Paul Blackstock define estas operaciones así:

Kissinger no hace referencia solamente a instrumentos militares, sino,
obviamente se refiere a mecanismos económicos, políticos, antropológicos,
de manipulación externa de los asuntos internos y de los conflictos

"Las operaciones son sólo parte de un spectrum más amplio de instrumentos de política exterior. Estos 1nstrumentos van desde las presiones políticas, económicas abiertas, la acción agresiva por medio de

94

95

�organismos internacionales, la utilización de partidos poi íticos y sindicatos y grupos similares como armas organizativas, hasta actividades como el asesinato poi ítico y el adiestramiento, armamento y disposición de espías y guerrillas para llevar adelante movimientos revolucionarios o 'contrarrevolucionarios' .
3.- LA CONTRARREFORMA (Segunda aproximación).
Que el fin de siecle de inicio con el fin de la Contrarrevolución Mundial y el comieroio de-la Contrarreforma Hemisférica es uno de los testimonios más precisos' y exactos sobre la naturaleza dialéctica del proceso
histórico: en una medida quizá insospechadamente extensa, la Contrarreforma anuncia, en lenguaje político-institucional (y aún psiquiátrico) el
continuo enflaquecimiento y cansancio del proyecto capitalista en una
escala global. Comparada con la situación contrarrevolucionaria que prevalecía hasta hace pocos años, la Contrarreforma significa una escalada inmensurablemente intensa de la acción represiva: la contrarrevolución no
sólo toleraba la "reforma" y las ideologías y programas liberales como la
Alianza para el Progreso, la Acción Cívica Militar, en el plano internacional,
o los presupuestos para construir una Gran Sociedad (siempre escasos de
recursos) en la propia metrópolis, sino que la incorporación de los mismos
formaban parte de la intención y estrategias contrarrevolucionarias: la
mediatización, la coopción.
El nuevo período contrarreformista entraña, como un elemento sobresaliente de su constitución, el rechazo de las ideologías liberales y proyectos reformistas ya que empiezan a resultarle intolerables, cuando no
disfuncionales al sistema. Es digno de llamar la atención que, aún cuando la contrarreforma signifique una intensificación desmesurada de la represión, su campo de acción se contrae junto con el repliegue políticomilitar de los Estados Unidos hacia las Costas del Hemisferio. Esta contracción de influencias demográficas y geográficas se relaciona directamente con la intensificación -igualmente brusca- de los índices de inelasticidad política, de into1erancia psico-social, de coerción intra-hemisféricas. He aquí la fuente de su contradicción, porque este predicamento
autoritario es a su vez indicativo del vigor revolucionario que la azota,
dentro y fuera de su delimitación territorial. Considérese, por otro lado
la desorientación psicológica que debe causar el retiro de las bases objetivas que sustentaron la altanería y soberbia imperial (The Arroganc~ of
Power) de los últimos diez años, producto, sin duda, de la dislocación

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geográfica de las Zonas Des-Militarizadas (DMZ): de los paralelos 20 en
Corea y 17 en Vietnam, a Detroit, Watts, Kent State y últimamente hasta la Zona Des-Militarizada de Wounded Knee, Surdakota.
Este período de crisis geopolítica y psicológica coincide, naturalmente, con desesperados esfuerzos por mantener la vigencia de un "nohecho-social" (v.gr. de formas no-auténticas de organización política,
de producción industrial, de expresión artístico-intelectual, de organiza ción familiar y de manifestación religiosa, de "satisfacción" sexual de "estar-en-el-mundo"): la Contrarreforma, perpetuación de -y en algunas instancias regresión a formas obsoletas de desenvolvimiento histórico-biográfico. la Contrarreforma, peculiar expresión del poder in extremis (terror)
necesario para apuntalar de alguna manera un proyecto histórico y humano no viable. la Contrarreforma, este tour de force ideol(&gt;gico de los
grupos que han alcanzado el poder en Norteamérica ("directorio poi ítico")
para desviar la atención pública lejoo de sus excesos y fracasos. la Conrreforma, grosera reversión del impensable crimen edípico: expresión
político-psiquiátrica de una sociedad que carece de padres que amen al hijo.
Considérense las políticas y los "análisis" que conllevaron y dieron
"orientación" al abrupto resquebrajamiento implícito en este "escenario".
lNo es la torpeza su común denominador? y lquiénes si no el directorio político, los funcionarios y consejeros involucrados en toda esta impericia geopolítica, en toda esta ineptitud analítica, en todo este aturdido
desacierto deberían ser objeto del rudo cuestionamiento, tanto en la
"bondad" de sus decisiones y pronunciamientos como en su misma competencia política, técnica y científica?
Pero, desde la más remota antigüedad la tradición poi ítica nos ha
transmitido claramente la noción de que cuando un sistema social desemboca en períodos de franca crisis, difícilmente reconocerá y rectificará
sus desaciertos. Al contrario, desde un poder que se despoja de legitimidad y prestigio para dar cabida a la rapacería política, a la malversación
de derechos individuales, y a la regresión psico-social, justificará lo injustificable, sancionará lo insancionable y afanosamente localizará, en las
clases menos poseedoras y en sus propios centros de educación, a los convenientes "blancos diversionarios" sobre quienes desahogar su pesada culpabilidad y anQustiosa frustración. En la eventualidad de que los desatinos
sean magnos, como ocurrió en Vietnam, y, consecuentemente, los n1vel~s
de frustración y culpabilidad intolerables, entonces se recurre a la magia

97

�de la rotulación psiquiátrica y penal, para así, mantener al menos una
seguridad: que la "substancialidad" del enemigo interno no va a esfumar•
se tan sumariamente como ocurrió con la amenaza del enemigo externo.
lDe cuáles manantiales se surte la conciencia de sus yerros, desli·
ces, imprudencias y frustraciones? Creo que esa conciencia emana de una sospecha, alentada en parte por el insusitado comportamiento "antisistema" o "contra-cultural" de sus propios hijos (comportamiento "rotulado" . como "esquizofrénico" por algunos sacerdotes de la intransigente ortodoxia psiquiátrica), en parte por los desastres financieros, psicosociales (burocracia, familia nuclear, descomposición urbana, etc.) ecológicos y radioactivos que han acompañado a la realización de su diseño
político y de su esquema económico: no deja de serles emocionalmente
fastidiosa (y racionalmente inaudita) la conjetura de que forman parte de
una generación obsoleta (lThe Carnal Knowledge Generation? ), pero en
posesión de una afluencia coercitiva sin precedentes en la historia humana. Se trata, sin duda alguna, de un momento importante (por no querer
usar el estereotipado calificativo de "trascendental") en el espacio temporal recorrido por el ser humano. Para poder apreciar este predicamento,
es necesario suspender constricciones académicas y resistencias psicológicas convencionales, y extender indefinidamente nuestra "imaginación
sociológica" al punto de concebir la desubstanciación de un "hecho social",
es decir, cuando un hecho social es tan falso, tan artificiosamente sostenido
en la escena histórica, que es un "nohecho-social". Y la substanciación
de un "no-hecho-social", es decir, la perpetuación de la "no razón" en el
proceso social demanda, en última instancia, una constante, intensificada
y metódica aplicación (o la "amenaza" de tal aplicación) de poderes en
toda su potestad, vi!l()r, legitimidad y (si fuera y usualme~te es el caso)
ilegitimidad: el poder in extremis, el terror hemisférico para-militar y
para-polidaco a lo Pinochet o á la AAA.

El desahogo y dilatación de la imaginación sociológica implica algo
más que una catarsis que permita el sano y conveniente alejamiento de
la praxis profesional que tipifica al burócrata obediente o al lector quien
más frecuentemente que no es o está en vías de transformarse en un ciudadano .ejemplar: ella demanda una suspensión subjetiva, que nos libere
por unos instantes al menos, del "no-hecho-social" que cotidianamente nos
asfixia con sus reificaciones en el mundo fisiológico (consumo) y en el
mundo ínter-personal (amores, celos, afectos, odios y fricciones, todos
ellos institucional e industrialmente administrados).

Este "derrame" constituye el foco dinámico desde el cual procederíamos a adentrarnos en la naturaleza, en la médula, en la "ontología"
social -si se desea que así sea dicho- de la expresión institucionalizada
y organizada que el sistema capitalista ha engendrado para mantener una
"substancialidad" ante la crisis histórica que lo azota: la Contrarrevolu·
ción y su más reciente modalidad, que también constituye una catego·
ría histórica agotada, la Contrarreforma Hemisférica.
4.- PROCESOS CONTRARREFORMISTAS EN LOS ESTADOS UNIDOS

Dos procesos tipifican el momento contrarreformista norteamericano.
Primero, la ya mencionada propensión de los grupos que timonean el
poder (observada en períodos de intensos desajustes), a culpar y luego
dirigir su agresividad militar, policíaco-penal o psiquiátrica, contra gru•
pos inocentes y políticamente inermes. No se infiera que esta "violenta"
situación no existe en períodos de calma relativa. Es simplemente que,
en momentos de peligro o angustia sistemática, ese comportamiento se
agudiza. Tanto en la Roma de Augusto, en la Contrarreforma Hispánica,
en la Alemania Nazi, como en el contrarreformismo retrospectivo de la
Norteamérica de nuestros días, la intensidad de ataque contra esos "blancos diversionarios" es muy alta. Esto se debe, al menos en parte, al hecho
de que cuando esta sociedad le hace frente a una situación "dimisionaria",
se tienden a establecer lazos más estrechos entre dominadores y vastos
sectores de dominados: extrañamente, sienten amenazas "en común"
aunque por motivaciones disímiles en magnitud considerable. Resuma·
mos este punto así: el vigor poco usual dirigido contra los "blancos diversionarios" (chivos expiatorios) es producto de la energía que exhuda
la relación simbiótica que tiende a establecerse en tiempos de crisis macrosocial entre el directorio político y amplios sectores (o, sectores significativo's) de la población. lSu común denominador?: la urgencia por en·
contrar una solución expedita a los problemas que afectan inmediatamen·
te su existencia poi ítica (en el caso del directorio o clerecía), o que ame·
nazan a la desbocada -aunque pedestre·cotidianeidad de consumo, en
el caso del ciudadano promedio. El ciudadano promedio que ya ha te·
nido que enfrentar incómodas situaciones, como los intentos "reformistas"
por la integ-ación racial '{ la justicia distributiva, o aterrorizantes fenó·
menos con la "amenaza" del comunismo internacional de hace algunos
años, junto con todo su folklore de ,personajes. y c?,m_Plots siniestros,
o su equivalente funcional de hoy: las olas de crimen , ¡unto con todos
los delincuentes, revolucionarios y enfermos mentales que las producen.

99
98

�John Doe(*) (y lquién dice que sólo John y no lvan, Jean , Giovanni ,
Johannes y Akira Doe?) se siente incómodo ante proyectos y programas
gubernamentales que ponen en entredicho enraizadas actitudes sociales
(principalmente de "status"). Y las "olas de crimen" también lo inoportunan visceralmente, porque le niegan una vez más su más preciada meta :
la seguridad. El que sea difícil alcanzar esa seguridad, no hace más que
añadir a su llamativo: como ocurre en sus juegos de amor, el ser amado
llega y es abrazado simbólica y efímeramente: i La evasiva seguridad!
La seguridad por la cual ha trocado su voluptuosidad, si alguna vez logró
abrigar alguna. La seguridad por la cual vende su tiempo. La seguridad
por la cual ajusta la dinámica e intimidad familiar a los imperativos de
la tecnocracia industrial o estatal. La seguridad por la cual muestra estreñimiento afectivo y contención de lealtad hacia sus hijos, mientras
trasmuta su erotismo y afectividad en compulsivas descargas intestinales,
como debe hacerlo todo ciudadano ejemplar y todo buen padre de familia. Y que el fruto de sus entrañas le sea exigido -y obedientemente
lo entregue-, a la corporación, al estado, a la iglesia, al establecimiento
militar, a los institutos de investigación, a las fábricas, a las universidades
burocratizadas, a los clubes de rotarios o de leones, a los partidos poi Í·
ticos, a las burocracias de la seguridad nacional, y a la miríada de otros
jefes que succionan sus civilizadas excreciones, no hace más que testificar la insubstancialidad (el "no-hecho-social") que ontológicamente constituye este trágico proyecto social a un nivel global. Se desgastan sistemas
nerviosos, redes sanguíneas, glándulas de secreción interna, higados, ojos,
y sistemáticamente se destruyen las mentes y las individualidades, las autonomias y las creatividades, todo esto en nombre de la seguridad nacional, la seguridad emocional, la seguridad empresarial, la seguridad fa miliar, la seguridad económica, la seguridad poi ítica. La seguridad que
siempre se le escapa de las manos, como brioso pez, y la pierde en aguas
desconocidas, a las cuales se le ha enseñado a temer, taimar y corregir,
sin apreciar y entender que bien le podrían otorgar una fresca vigencia
histórica. Las aguas de los enemigos externos, reales o imaginarios, no
importa. Las aguas de los aborrecibles adversarios internos. Algunos de
estos últimos ya estaban bien identificados, su color es aparente a la
luz del sol o de la luna. Otros, son de más recién manufactura: provienen
en general de la clase media y media alta, andan descalzos, con abun dantes cabelleras, rehusan bañarse y usar desodorante, no consumen
White Label o Chivas Regal sino que prefieren las hierbas naturales, y
parecen haberse sentado alguna vez en las propias mesas domésticas de
esos ciudadanos ejemplares.
(*)

100

Término utilizado para denorr¡inar al norteamericano promedio.

5.- LAS "OLAS DE CRIMEN"

Las características peculiares de las "olas de crimen" de hoy en día,
por otra parte, no van a contribuir en forma alguna a .entregar a esa población sometida un poco de la seguridad que tanto anhela, en forma simi lar como el Macartismo de los cincuenta -y sus prolongaciones en los
sesenta- lo único que logró fué alimentar -y alimentarse- de esa inseguridad. En rigor a la verdad, entre las más notorias distinciones de esas
"olas de crimen" habría que destacar la proclividad del aparato políticocorreccional y policíaco por hacer desaparecer las finas distinciones entre los aspectos puramente "criminales" y los "políticos". Un representante del Departamento de Policía de la ciudad de Los Angeles, California, expresó este asunto a un reportero de la agencia noticiosa U.P.1.
en el lenguaje que ahora caracteriza la cultura policíaca de Norteamérica:
"Tenemos oficiales policíacos posando como prostitutas, ladrones ...
criminales de todo tipo, incluyendo a los revolucionarios. Trabajajamos arduamente en recolectar información sobre conspiraciones.
Esta es una guerra contra el crimen y en todas las áreas de actividad
criminal".

Pero esta situación no se debe solamente a la habilidad manipulativa del directorio y sus instrumentos locales de imposición tiránica,
sino también a la misma contextura psico-social de la "oposición" al sistema de coerción post-industrial que prevalece en los Estados Unidos y
que se agudiza con la intensificación de la crisis.
En pocas palabras un poco diferentes: la consuetudinaria táctica por
"criminalizar" al enemigo• (alentada como "arma" para combatir a Rebeldes (R) por parte de dos lamentables "expertos" de la Rand Corporation), se ve coadyuvada, en este caso por el hecho de que, conforme
al sistema político pierde legitimidad y adquiere en su lugar arbitrariedad,
corrupción rampante e inelasticidad psico-social, las distinciones entre
los "problemas sociales y psiquiátricos" (crimen, delincuencia juvenil, enfermedad mental) y la "marginalidad" política son cada vez más difíciles
de establecer. Porque el efectivo bloqueo de expresiones institucionales
política, educacional, familiar y artísticamente auténticas, encausa (y
crea) una oposición que se expresa en formas estilísticas de cotidianeidad
idiosincrática, pero de una vivencia constantemente anti-sistemática o,
si se desea usar un término más popular, "contra-culturat''. Sin la existen101

�c,a de semejante medio represivo es posible que la interacción entre la
"contra-cultura" y el "stablishment" ya se hubiera manifestado en una
erosión todavía más profunda de la "sustancialidad" de este último.
Esta interpretación no repercute en menoscabo de la observación de que
la política de "contención" doméstica (como la política de "contención"
de los movimientos de liberación nacional en la esfera internacional) es
simplemente eso: contención. Quiere decir, simplemente que, a menos
que se desate un genocidio interno ---&lt;iue es una posibilidad real-, la acumulación de conflicto de clase y de energías contra-culturales ya le están
resultando incontenibles. Así, a pesar de la brutal represión que ha sufrido el movimiento negro, estudiantil y contra-cultural desde 1968, un
experto del gobierno, Herman Kahn, reconoce ahora que,
"Yo argumenté en 1969 y en 1970 que la así llamada contra-cultura
ya había llegado a su cresta. Ahora está en un estado de confusión.
Ya no es más un grupo agresivo y dinámico ... Pero decir que ha
llegado a la 'cresta' no significa decir que está en 'receso'".
Quien, por otra parte, desprecie los efectos de la "contención"
a corto plazo, no hace sino alejarse de la historia y, con sus consecuentes
fallidos teóricos, alienta una praxis inefectiva en el mejor de los casos,
desastrosa en el peor.
De aquí que sea importante observar con detenimiento l~s estrategias de "contención" contrarreformistas, sus instrumentos y las ideologías políticas y pseudo-médicas que las apoyan, para ajustar, crear
o promover cotidianeidades a todo nivel, que no sólo las neutralice, sino
que también las sobrepase.
Las "olas de crimen" y las campañas tendientes a promover el Estado
Terapéutico, constituyen dos estrategias de acción y justificación ideológicas netamente contrarreformistas. No sorpresivamente, estas olas de crimen
son fácilmente exageradas, empacadas, distribuidas y vendidas a esas am·
plias, temerosas e inseguras audiencias. No deja de ser notable que esta
promoción ocurra con el involucramiento, a veces oblicuo, a veces publicitariamente franco, de los mismos servicios de inteligencia, (civil o militar),
policíacos, "rehabilitatorios" o "neuroquirúrgicos" que, con tributos jurídicos o monetarios en aumento, se encargan de "controlarlas", y "amainarlas". Nadie con el neurocirujano Vernon H. Mark y el psiquiatra Frank
R. Ervin, han logrado resumir en pocas palabras este asunto, así como las
distinciones básicas entre las poi íticas de la contrarrevolución (con su
102

"solución" liberal), y la contrarreformista, con su "solución final". Para
estos dos expertos en la amputación cerebral, ni la política de "ley y
orden" (medios policíacos) ni la "liberal" (presentar un alivio socio-econórriico a la incrementada frustración de los desposeídos y marginados) son
adecuadas. Como, por otra parte, la Administración Nixon-Ford desmanteló
casi en su totalidad los pocos y mal financiados programas socio-económicos, es de suponer que sus alternativas para mantener la seguridad interna oscilarán entre el "law and arder" y el Estado Terapéutico. Este último
tiene la ventaja de que no es tan visible, ni proyecta imágenes reminiscentes
de "estados policíacos", que tanto disgustan a la "opinión" pública. Dicen Mark y Ervin:
''El aumento en violencia individual o de grupo en la esfera doméstica
ha producido dos tipos de respuestas de una sociedad afligida. Una
se concentra en una aplicación rígida de la 'ley y el orden'. Esta frase
es usualmente un eufemismo para la supresión de demostraciones
públicas y de protestas. Trae consigo el espectro de un estado policíaco autoritario. La otra respuesta para el control de la violencia
requiere la disolución de las barriadas pobres, la abolición de la pobreza, y la corrección de las injusticias sociales, todos ellos fines vitalmente necesarios. Hasta ahora ninguna de esas respuestas, en su ·
débil aplicación ha resultado en una reducción efectiva del comportamiento violento. Pero estas dos respuestas tienen algo en común: ignoran al individuo y su cerebro".
Estamos en presencia de una cruzada (nel, de una guerra .interna) encaminada a imponer la blandura de la población como un todo, alisando, igualando, puliendo y tranquilizando las incómodas asperezas "contra-culturales",
raciales, psico-sociales y de clase, contradicciones de la sociedad post-industrial mas avanzada del planeta. Como se presenta ahora, el "orden establecido" está recurriendo tanto a las terapias de "modificación de comportamiento", incluyendo la notoria pacificación emocional e intelectual que produce
la neurocirugía y la manipulación intracraneal por medio de electrodos, hasta
las compulsivas campañas policíacas que empezaron a cobrar intensidad
desde 1968. Como lo expresara Garry Willis al contemplar con sorpresa el
fervor policíaco que ~ evidenciaba desde entonces:
"Uno llegaría a pensar que la policía se está preparando para la guerra. O que ya la está peleando".

103

�SEGUNDA PARTE
6.- E PLURIBUS UNUM: ANTECEDENTES CONTRARREFORMISTAS

El grado tan alto en que la "metafísica militar y policíaca" ha impuesto su dinámica en los estilos y prácticas políticas internas a los Esta·
dos Unidos, recibe su más elocuente ejemplificación en el propio contexto
histórico, táctico y estratégico de Watergate. Con Milis argumentamos que
en tanto en cuanto la ascensión militar es una de las características estructurales de la elite del poder norteamericano, lo importante es determinar cuán decisivas sus prácticas y sus requerimientos táctico-estratégicos
han sido en la conformación de la dinámica poi ítica interna y externa.
En efecto, desde mediados de los sesenta, y cuando las tendencias
hacia la escalada en Indochina se manifestaban vigorosamente con el bom·
bardeo saturado contra Vietnam del Norte, el Departamento del Ejército,
la Marina y la Fuerza Aérea, decidieron incrementar sus actividades de
inteligencia dentro de los Estados Unidos. Al principio los blancos del espionaje, sabotaje e intimidación lo constituyeron los estudiantes anti-belicistas y los grupos étnicos, fundamentalmente aquellos políticamente orga·
nizados, como el Black Panther Party. Posando como "Reporteros","Pros·
titulas", "estudiantes" y "radicales", los agentes secretos del establecimiento militar commzaron a acumular enormes dossiers, articulados en un gigantesco complejo de computación electrónica localizado en Ft. Holabird.
De acuerdo con Sander Vanocur de la National Broadcasting Company
(N.B.C.),
"El Ejército tiene sus propios investigadores en cada una de las ciu dades principales, y en pequeñas aldeas en todos los estados de la
Unión. La inteligencia militar cuenta con un ramaje de comandos
centrales, regionales y oficinas de campo. La inteligencia militar opera
trescientas oficinas y tiene aproximadamente 1,000 agentes fuera de
uniforme operando en los Estados Unidos".
De acuerdo con la NBC, uno de los comandos de inteligencia militar
regionales más importantes está localizado en una oscura sección del área
Sur-Oeste de Washington, D. C., no lejos del Capitolio. Este comando regional cuenta con 100 agentes especiales, usan autos sin licencia oficial, algunos equipados con radios de recepción y transmisión. Estos agentes de in104

teligencia militar, que nunca usan el uniforme (Hova, they are "soldiers in
Muftí", aren't they? ), están localizados.
" ... en un segundo piso, con las ventanas selladas. El cuarto de guerra ha
sido activado varias veces durante los disturbios civiles en el Distrito
de Columbia. La Unidad 116 también ha sido utilizado para obtener
información sobre el Senador William Fulbright y otros disidentes ra·
dicales". (sic).
Como los asesinatos de Luther King y de Robert F. Kennedy lograron provocar serios disturbios en Washington, y profundos "reajustes en
las campañas electorales", los servicios de inteligencia militar tomaron la
oportunidad para expander todavía más sus actividades. Con mayores
erogaciones presupuestarias y de personal se logró establecer un inmenso
centro de computación electrónica militar capaz de catalogar virtualmente
a toda la población civil actual o potencialmente activa en ::iolítica, en sus
grados de "patriotismo", "peligrosidad", "percepción favorable o desfavorable de los militares", y "apoyo y oposición a las políticas de la Administración". Ya para finales de 1970 se hizo de conocimiento público, por
ejemplo, que el Grupo 113 de la Inteligencia Militar en Chicago, observaba
muy de cerca al recién nominado Senador Adlai E. Stevenson 111. Otros
blancos de la 113 incluían nombres prominentes del Estado como el Diputado Abner Mikva, y el Juez Otto Kemer. De acuerdo •con el Senador
San Ervin, los blancos del espionaje militar en lllinois incluía gran número
de oficiales estatales y locales, contribuyentes a las campañas políticas, re·
porteros de periódicos, abogados y líderes religiosos. Esta i~!º'.mación fue
presentada voluntariamente por un ex-agente secreto del E1erc1to, al Sub·
comité sobre los Derechos Constitucionales bajo la presidencia de Ervin.
Según este agente (John M.O'Brien), estos políticos fueron investigados
con todo tipo de equipo electrónico, con el objeto de "determinar cómo
actuarían en ciertas situaciones". Luego añadió:
"Mi esfuerzo como agente militar de inteligencia estaba dirigido hacia

la actualización de actividades ofensivas conducidas por el ejército
involucrado la recolección de información sobre individuos y organizaciones que habían sido decretadas como 'subversivas en su natu·
raleza' por el ejército".
Posteriormente el a¡¡ente identificó a James E. Groppi, un sacerdote
y al Reverendo Ralph David Abernathy de la Southern Christian Leaders·

105

,

�hip Confe(ence, como algunos de los incluidos en las listas negras del
ejército. Adicionalmente, el Coronel Joseph Walter Jr. Comandante de la
113 fue impugnado en su aseveración de que el espionaje había cesado desde junio de 1970 ya que, según O'Brien, la vigilancia contra Stevenson,
por ejemplo, ocurrió antes de las elecciones del 3 de noviembre. El poder
Legislativo y sus integrantes, a juzgar por las evidencias existentes, pareciera
alguna vez haber entrado en la lista negra de la comunidad de inteligencia
militar y civil como "una organización subversiva". En efecto, el Jefe de
la Fracción de Mayoría de la Cámara Baja, Hale Boggs, declaró en abril de
1971 que,
"tenía un grupo de abogados muy competentes trabajando sobre cierta evidencia que substanciará su acusación de que la FB I había instalado escuchas electrónicos en los teléfonos de miembros del Con-

greso".

En un pronunciamiento en el cual repitió su eitigencia de que John
Edgard Hoover renunciara, Boggs dijo que "varios miembros me han proporcionado una información detallada confirmando mi propia experiencia
que da sustancia a estos alegados, y tengo toda la intención de hacer un
uso apropiado de esa información en el futuro cercano". Desgraciadamente
el Hado deparó un accidente a Boogs, quien, junto con un grupo de miembros de la Cámara Baja, desaparecieron en las frías estepas de Alaska, sin
que hasta la fecha los Servicios de Inteligencia de la Fuerza Aérea hayan
podido localizar los restos. Oe acuerdo con Thomas J. Foley, de Los Angeles Times, el entonces procurador general de la República John N. Mitchel, exigió "respeto a la alta oficina que ocupa", por medio de una
excusa al Sr. Hoover. Mitchel dijo que el pronunciamiento de Boggs "confirma el hecho de que sus cargos contra J. Edgard Hoover no tienen base".
Desde una radioemisora el Diputado Boggs contestó que "Acuso categóricamente que la FBI me tenía bajo vigilancia, mi vida personal, yo lo sé
porque varios reportes (sobre Boggs) me han sido entregados". Luego añadió:
"El logro más grande de este país es la Carta de Derechos. Somos grandes, porque somos un país libre bajo la Carta de Derechos. De la
manera en que Mr. Hoover maneja la FBI, éste no es más un país
libre. Ouedé atónito al leer el periódico de esta manera donde el Sr.
Mitchel dice que él es un hombre de la 'ley y el orden'; yque consecuentemente, el Sr. Hoover, siendo un hombre de la ley y el orden,
no debe renunciar.

106

Si la 'ley y el orden' si!lf)ifica la infiltración en las universidades, la
intercepción de los teléfonos de los miembros del senado de los Estados Unidos, entonces yo digo: 'Dios mío, ayúdanos' "
Los pronunciamientos de Boggs fueron hechos públicos casi un mes
después de que un grupo de investigadores del senado revelaron que los
agentes de la inteligencia militar mantenían lis~s y_vigilancia _estrecha contra los estudiantes y los profesores de la Universidad de Minnesota, personeros del gobierno de la ciudad de St. Paul, al Partido Demócrata de la -localidad y a un líder negro de la comunidad que era candidato para la
Alcaldía.' De acuerdo con Malcolm Moss, Rector de la Universidad (e
íntimo colaborador durante la administración de Eisenhower de 19!38 . a
1961) los militares levantaban información e investigaban a Harry Dav1s,
Direct~r Ejecutivo de la Coalición Urbana de Minneapolis, el candidato a
la Alcaldía a Louis Erving, Presidente de la Comisión de Relaciones Humanas de St. 'Paul, Gordon Maxwell, profesor de Filosofía en la Unive_rsidad,
y a Sil Davis, Ex-director de un cento comunal en el Norte de Minnea -polis, entre otros.
Las declaraciones del Rector de la Universidad de Minnesota sobre
las actividades de agentes secretos 'de la comunidad de inteligencia contra
los profesores y estudiantes de la Universidad no es único. Su enumeración ser(a. muy agotadora. Bástenos recordar que fue aproximadamente
en 1970 cuando empezaron a "emerger" (Surfacing) los agentes clandestinos que operaban en virtualmente todo el sistema universitario norteamericano. Como muchos de ellos provocaron violencia en las premisas
universitarias, varios grupos en pro de la defensa de los derechos civiles
lograron recopilar una vasta masa documental . Por ejemplo, el Consejo para
los Derechos Civiles de los Estudiantes de Leyes declararon que "tales actividades clandestinas hacen surgir una serie de preguntas sobre aquellos que
dicen dedicarse a la justicia y a la promoción de la libertad". De acuerdo
con Jack Nelson, desde que "Tommy the Traveler" (un agente provocador) se dió a conocer en junio de 1970, se empezaron a recibir reportes
de otros provocadores de violencia en Alabama, en Carolina del Sur y en
Ohio. El Dr. Beverly D. Causey, rector de Hobart College, por ejemplo,
manifestó que Singkata Thomas Tongyai, de 26 años (y conocido como
"Tommy the Traveler"), había participado en actos de violencia en la universidad. Otro caso estudiado fue el de Charles R. Grimm, de San Diego,
acusado por dos abogados de la American Civil Liberties Union de cometer
actos de violencia que justificaron el arresto de más de ciento cincuenta personas en la Universidad de Alabama.
107

�Conforme se fue ampliando el sector político sobre el cual los servicios de inteligencia operaban, se fue evidenciando un intento claro de
"coordinación" de todas las unidades dentro de los requisitos informativos
de la inteligencia y la contra-inteligencia a todo nivel. El denominado Plan
Huston, puesto en operación por la Administración Nixon a mediados d_e
1970 se encaminó, precisamente, a lograr una mayor coherencia Y efectividad poi ítica. Aunque dicho "Plan" entró en un período de franca crisis
con Watergate, todavía no hay evidencia cierta de que haya sido desmantelado. Por el contrario, la discusión sobre el incidente Watergate,
tiende a mantener visible la parte no-militar de la operación aunque dicho
esfuerzo haya provenido precisamente, de la Casa Blanca y de su personal,
bajo la dirección del General Alexander Haigh. El descubrimiento de las
llamadas "listas negras" de la Casa Blanca, debe ser contemplado dentro
de la utilización hecha por el Ejecutivo, de todos los instrumentos informativos levantados bajo el plan de Huston. Efectivamente, uno de los deberes de cualquier tipo de contra-inteligencia, es mantener dichas listas.
Así, de acuerdo con el Manual de Campo del Ejército Norteamericano,
FM-3017, los

no, las tareas y requerimientos de la contra-inteligencia se subdividen de
la siguiente manera:
;'Persom,lidades"
1.

"blancos para la contrainteligencia incluyen a personalidades, instalaciones, organizaciones, grupos y documentos y material informativo
sobre esos blancos. La información sobre estos blancos, particularmente la relativa a personalidades, organizaciones, grupos y documentos, puede algunas veces ser obtenida por medio de unidades de as~ntos civiles o del personal de grupos dedicados a esto que son los principales usuarios de este tipo de inteligencia".
De aquí que, necesariamente, los requerimientos de la contra-inteligencia paulatinamente extendieron sus labores no sólo a los grupos desposeídos o débiles del sistema político norteamericano, sino también a "la
otra mitad", hecho, que, sin duda alguna, tuvo algo que ver con la debacle
política que resultó del asalto a las oficinas del Partido ~emócr?ta e~. sus
instalaciones de Watergate. Pero se trata de un tipo de operaciones especiales, y de "guerra política y psicológica", utilizada en los Estados Unidos con una intensidad sin precedentes durante la sene de conflictos internos y externos que, como las crisis raciales a raíz del asesinato de Luther
King, y la reacción interna provocada por los inauditos bombardeos contra Cambodia, tuvieron mucho que ver en la abdicación del Presidente
Lyndon Johnson. De acuerdo con el Establecimiento Militar Norteamenca-

108

2.

Listas Negras. Las listas negras se desarrollan o se compilan a todo
nivel de la estructura de mando y contienen las identidades y la localización de individuos cuyo arresto y detención quedan a cargo
de las unidades de contrainteligencia. La Lista Negra incluye:
a)
Individuos conocidos o sospechosos de espionaje, sabotaje, y
subversión hostil o enemiga;
b)

Líderes conocidos o sospechosos de grupos hostiles paramilitdres, o de guerrilla;

c)

Líderes políticos de conocida o sospechosa hostilidad hacia los
objetivos políticos y militares de los Estados Unidos;

d)

Oficiales conocidos o sospechosos de gobiernos enemigos cuya
presencia en el teatro de operaciones constituye una amenaza
para la seguridad de las fuerzas norteamericanas;

e)

Colaboradores y simpatizantes conocidos o sospechosos de colaborar con el enemigo y cuya presencia en el teatro de las operaciones constituye un riesgo para la seguridad de las fuerzas
norteamericanas;

f)

Personal civil o militar que se sabe ha estado ínvolucrado en
actividades como la inteligencia, la contrainteligencia, policía de
seguridad, endoctrinamiento político de las tropas y de los dviles;

g)

Otras personalidades a las cuales las G2 considera como de arresto automático. En esta categoría puede incluir a los alcaldes,
jefes de policía, y jefes de importantes agencias municipales o
nacionales.

Lista Gris. Las listas grises se elaboran a todos los niveles del mando
y contienen las identidades y la localización de aquellas personalidades cuya inclinación y actitudes hacia los objetivos políticos y mi109

�litares de los Estados Unidos no están claramente definidas. Sin considerar sus inclinaciones o actitudes poi íticas, las personalidades pueden enlistarse en gris cuando se sabe que poseen información o ciertas habilidades de interés para las fuerzas norteamericanas.
Puede tratarse de individuos cuyas actitudes políticas requieran un
escrutinio (o exploración) mayor antes de que puedan ser utilizados
efectivamente por las fuerzas norteamericanas. Algunos ejemplos de
los individuos que pueden incluirse en esta categoría:
a)

Detectores actuales o potenciales de una causa hostil;

b)

Individuos que han resistido -o se cree que han resistido- a
algún gobierno enemigo y que pueden tener la voluntad de cooperar con las fuerzas de los Estados Unidos;

c)

Científicos nucleares, físicos y técnicos que se sospecha tienen
alguna vinculación con proyectos de investigación del enemigo.

Lista Blanca. " ... Usualmente individuos de acuerdo o favorablemente
inclinados hacia las políticas de los Estados Unidos ... " Algunos ejemplos:
a)

Ex-líderes políticos de algún estado hostil;

b)

Agentes de Inteligencia norteamericanos o de los aliados;

c)

Civiles claves en áreas de interés científico lo que incluye miembros de la comunidad universitaria y personal de facilidades
industriales o de investigación.

d)

Otras personales que pueden material y significativamente ayudar
a los objetivos políticos, científicos y militares de los Estados
Unidos.
Allen Wheelis
"The End of the Modern Age".

''The Age is ending, the house is coming down-all the rafters, ali the towers, all the
clocks. lt was built of a dream. The dream closes."

110

�EL HISPANISMO DE D. JOSE VASCONCELOS
EN ULISES CRIOLLO
Ma. Guadalupe Martínez de Rodríguez

1.- JOSE VASCONCELOS -1882-1959-, POLIFACETICO.

D. Joié Vasconcelos, escritor polifacético -novelista , historiador, sociólogo, filósofo, ensayista, dramaturgo y poeta-, nació en Oax¡,ca, capital del estado del mismo nombre. Sus primeros estudios los hizo en su
ciudad natal , en Piedras Negras (Coah.) y en Eagle Pass (Texas, E.U.A.)
donde estudió desde muy niño el idioma inglés paralelamente al español.
Su padre, funcionario aduanal vivió una temporada en la frontera con
Estados Unidos de Norte América, mas por motivos de trabajo se trasladó
a Campeche, en donde el joven Vasconcelos estudió parte del Bachillerato
que terminó en México, capital, en la Escuela Nacional Preparatoria. Después siguió la carrera de la Abogacía recibiendo el título de abogado en
1906.
Hacia 1909, D. José Vasconcelos fundó el Ateneo de la Juventud,
junto con otros intelectuales, tales como D. Antonio Caso, Pedro Henríquez Ureña, D. Alfonso Reyes, D. Jesús T. Acevedo, Ricardo Gómez Rebelo, Julio Torri y otros.
Después de la "Decena Trágica" se incorporó a las filas revolucionarias, siendo agente confidencial en Inglaterra, New York, Washington, España y Francia. Al triunfo de Carranza, fue a vivir a New York, desterrándose voluntariamente. A la caída de D. Venustiano Carranza, siendo Gobernador provisional D. Adolfo de la Huerta fue nombrado Rector de la
Universidad Nacional Autónoma de México, en 1920 y Srio. de Educación
-de Octubre de 1921 al 2 de Julio de 1924-, cargo que le permitió resolver los problemas educacionales de entonces: Hizo una _gran campaña
113

�de alfabetización, creó Bibliotecas populares, impuso la pintura mural y
concatenó las relaciones amistosas con los países hispanoamericanos a través de sus viajes por Hispanoamérica.
Fue miembro del Colegio Nacional, de la Academia de la Lengua y
"doctor honoris causa" de algunas Universidades Hispanoamericanas, grado
que le otorgaron por su poi ítica de acercamiento ideológico hispano de
unidad cultural y fue en esa época cuando se acogió en la Universidad Autónoma de México el lema que lleva hasta ahora: "Por mi raza hablará el
espíritu", en el escudo de un mapa de la América Española, simbolizando
esa esencia de la hispanidad.
En el año 1929 fue candidato a la Presidencia de la República, mas
al ser derrotado por el candidato oficial salió del país de nuevo viviendo una
temporada en New York, Perú y Washington.
Fue D. José Vasconcelos uno de los protagonistas intelectuales de la
Revolución Mexicana dejando una estela en pro del mejoramiento social
y humano.
2.- SU OBRA
Entre la basta obra de D. José Vasconelos podemos citar: El gallo
giro, Es mejor fondearlos, El fusilado -relatos costumbristas-, en los que

se capta al narrador de primerísimo orden y gran intérprete del alma mexicana-hispana; sus Memorias, escritas en cuatro volúmenes: Ulises Criollo,
La tormenta, El desastre y El preconsulado, escritas apasionadamente,
apasionamiento que contagia a la lectura de las mismas, no queriendo dejar
la obra para seguir el relato, impregnado de simpatías y antipatías personales.
Nosotros, en este ensayo, vamos a hacer, solamente, un enfoque de
su novela autobiográfica: el Ulises Criollo, aparecida en España en 1935,
cuya importancia literaria es innegable. Este género literario tuvo su culminación hacia la década de 1930 al 40. Era la época de Ludwig, Stefan
Zweig, Hilaire Belloc, D. Artemio de Valle Arizpe, entre otros. La biografía novelada va de lo histórico a lo novelesco o a la inversa. En este tipo
de novelas, el escritor tiende a ahogarse por su personalidad imperativa.
En Ulises Criollo, D. José Vasconcelos ya tenía una visión mesiánica que
le hacía ver la realidad al servicio del hombre, por ello su mundo es dife•

rente del que se refleja en otros escritores de "la novela de la revolución".
3.- LA NOVELA DE LA REVOLUCION MEXICANA, NOVELA DE
TECNICA DE CONTRAPUNTO Y DE ACCION LINEAL.

Con el título de "novela de la Revolución Mexicana" se ha dado en
llamar a la novela que cultivaron ciertos escritores del primer tercio •
del Siglo XX, en México, tales como,D. Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, Gregario López y Fuentes, José Rubén Romero, Rafael F. Muñoz,
José Vasconoelos, Mauricio Magdaleno -dentro del primer período-, y
Mancisidor, Ferretis, José Revueltas, Xavier lcaza, entre otros, de menos
relieve literario -dentro del segundo período novelesco o post-revolucionario-.
Los primeros, sin renunciar del todo al contenido doctrinal, presentan la exposición de los hechos en torno a una acción, mientras que los se·
gundos se sitúan desde el principio en el terreno de la poi ítica y del pensamiento social, dando otra interpretación de la Revolución con un contenido que no tuvo. Estos escritÓres son inspirados por la temática revolu·
cionaria; su visión es parcial, fragmentaria, de tipo autobiográfico. El núcleo
fundamental de la denominada "novela de la Revolución Mexicana" está
formado por las obras que pretenden dar una visión realista histórica y
política del movimiento revolucionario de 1910 al 13.
Desde el punto de vista literario, este tipo de novela, rompe con la
estructura clásica de la misma: D sea, que es una superposición de cuadros
cuya unidad se obtiene a trav~ del narrador o escritor. las de tipo costumbrista reflejan plenamente la realidad de ciertos grupos sociales y algunos de los relatos se pueden considerar como cuentos, casi siempre de
tono amargo y pesimista.
El éxito de "las novelas de la Revolución Mexicana" fue tan decisivo,
que los tres primeros lustros del siglo, la novelística mexicana gira alrededor de estos cauoes. Como decíamos, los escritores de este género dan una
visión pesimista de la época, a veoes, una sátira histórica. La tesis de D.
Mariano Azuela, el primer novelista de este tipo de novela, estriba en asentar que fue un justo movimiento del pueblo mexicano contra una situación angustiosa que empobrecía el país; según D. Martín Luis Guzmán, la
división de partidos y caudillos desatendió la verdadera reforma social;
J. Rubén Romero señala que los egoísmos personales predominaroi:, ha-

114
115

�ciendo medra poi ítica, dándose el caso de que los caciques porfirianos fueron revolucionarios; Muñoz y López y Fuentes juzgan la Revolución
como una lucha fratricida y caótica pero necesaria para la reforma social;
D. Angel Valbuena Briones señala que "la visión del novelista D. Mariano
Azuela, ha sido fuente de inspiración de la pintura mural mexicana contemporánea. Diego de Rivera y José Clemente Orozco han diseñado pictóricamente muchos de los motivos que se encuentran literariamente tratados por Azuela. El tema de la estación de ferrocarril al que recurre Azuela
con frecuencia -esencial en el desarrollo de las Moscas-, por ejemplo,
Rivera lo utiliza en una acuarela de 1937. Las escenas de luchas y soldados
se repiten en óleos y frescos del famoso muralista. Lo mismo ocurre con
las pinturas de Orozco". (1)
La "novela de la Revolución Mexicana" ha sido considerada también
como una epopeya, ya que algunos de los héroes novelescos, por ejemplo
en la obra de D. Mariano Azuela: "Los de abajo", son héroes que mueren
oor su patria. Demetrio Macías, en esta novela, que representa a la clase
baja, a la clase necesitada, sin conocimiento exacto de los ideales revolucionarios, mas llevado por una urgente necesidad, muere al pie de la lucha, es un héroe que representa la valentía nacionalista. De la Revolución
Mexicana nació ese impulso de afirmación nacional como se comprueba
a través de estas novelas de tema revolucionario. A pesar de esa violencia y
redención que existió en la época, nos ha quedado una vida nueva y mejor, cuya conquista la hicieron esos hombres emprendedores e intelectuales
unos; víctimas o héroes, otros.
La técnica de contrapunto de este tipo de "novelas de la Revolución
Mexicana", con esa delicadeza de matices; con ese impresionismo y subjetivismo del escritor, le permite fijar ese cúmulo de hechos y circunstancias
vividas. "La fuerza de las impresiones nuevas ha ido imponiendo una técnica de vibrantes cuadros" (2) dice la Dra. Ma. del Carmen Millán. Esa
técnica narrativa parece ser que se ha visto impuesta por las circunstancias, pues cada vez que un pueblo sufre vicisitudes y problemas poi íticosociales, se da este tipo de visión parcial y subjetiva. Tal ocurre, asimismo,
con los hombres de "la generación del 98" en España.
D. Antonio Castro Leal señala que: "Las obras narrativas que ha inspirado la Revolución Mexicana forman una importante serie que, por la
_presentación viva de una realidad intensa_y, en ocasiones, por la-n'ovedad de

116

su técnica, es una de las más valiosas manifestaciones de la literatura moderna de lengua española". (3)
Como sabemos, a principios del XX y en España un poco antes,
por ejemplo con Azorín, tenemos esa visión subjetiva y esa técnica narrativa novelesca que rompe con la estructura clasicista. José Martínez
Ruiz usa la frase corta, la descripción del paisaje, el retrato, el narrador
como personaje principal, etc., características comunes con la denominada
"novela de la Revolución Mexicana".
Y Diez Echarri y Roca Franquesa exponen que: "Uno de los he-

chos más sobresalientes de las letras mexicanas en ló que va del siglo es la
llamada 'Novela de la Revolución' . Esta revolución no es otra que la provocada por la larga dictadura de Porfirio Díaz, quien por espacio de treinta
años gobernó al país casi como un auténtico señor feudal -1880-1910-.
Si en el aspecto poi ítico la protesta se dirigía contra un tipo de gobierno
determinado; en el social iba principalmente contra los terratenientes y la
Iglesia. Tanto por la cantidad como por la calidad de algunas producciones,
la literatura creada en torno a ese proceso histórico reclama la atención
del historiador". (4)
Así pues, "Por novela de la Revolución Mexicanú hay que entender
el conjunto de obras narrativas, de una extensión mayor que el simple
cuento largo, inspiradas en las acciones militares y populares, así como en los
cambios poi íticos y sociales que trajeron consigo los diversos movimientos
-pacíficos y violentos- de la Revolución, que principia con la rebelión
maderista el 20 de Noviembre de 191 O, y cuya etapa militar puede considerarse que termina con la caída y muerte de \/enustiano Carranza, el 21
de mayo de 1920". (5)
La acción de esta "novela de la Revolución Mexicana" es lineal ,
cuyos sucesos se van acumulando, siendo el¿gidos los más impresionistas.
Poco a poco se va modelando el argumento narrativo, cuyo dinamismo y
truculencia permite una visión panorámica de la Revolución Mexicana , cuyos protagonistas actúan con brutalidad y primitivismo, guiados por los
caudillos revolucionarios, ofreciéndonos una visión cruda y pintoresca.
4.- ULISES CRIOLLO.

Esta novela autobiográfica de las "andanzas v pasiones" del autor,

117

�comienza con los recuerdos de niño de D. José Vasconcelos, cuando vivían
sus padres hacia el Norte de México y termina con los acontecimientos
posteriores al asesinato de Madero, en 1913. Por su temática se enélava
dentro de las denominadas "novelas de la Revolución Mexicana". Con el
calificativo de "criollo" ha querido demostrar esa esencia de la hispanidad
que el mexicano lleva consigo en su sangre: esa religiosidad, esa hidalguía
y ese ímpetu de vigor y de honorabilidad del español. Trata de defender
la cultura de tipo hispánico rescatándola del maridaje del indigenismo
falsificado y del sajonismo. Escrita la novela en primera persona, supone
el autor que todo mexicano que participó en la Revolución Mexicana fue
un Ulisas que hizo una Odisea a través de su vida. Es una narración sincera en la que el autor se entrega al lector y a la posterioridad, con ciertos rasgos, a veces, de indiscreción.
La acción se sitúa en Sasabe, villorrio, puerto de Sonora, en la época
revolucionaria. Los principales personajes son: D. José Vasconcelos, expositor, un "comandante de resguardo", su padre; su madre -presentada
por sus alusiones y recuerdos-, muy religiosa; una niña, Laura, la primera
mujer que impresionó al autor al pedirle un caramelo a cambio de "un
beso" y cuyo recuerdo perdura a través del tiempo; la abuela viuda y
tíos capitalinos; Sofía, la hija del Rector de Campeche, a la que le daba
clases de inglés y de quien se enamora; una amiga a la que se ata amorosamente a la muerte de su madre, época en la que se le presenta a Vasconcelos la problemática religiosa; "una chica de café", con la que quiso casarse mas ella lo tomó a broma; la esposa -con la que no se llevaba bien-;
sus hijos, sus hermanas que vivían en México -de las que una fue religiosa-;
Adriana, la enfermera "amante de Madero" , según decían -mujer hermosa
"de hermosura triunfante como una rosa"- ; su hermano Carlos, enfermo
de tuberculosis.

El medio ambiente poi ítico en que se desarrolla la novela es el de la
caída de Don Porfirio Díaz y la "rebelión maderista" , movimiento de protesta.
Como decíamos, el autor nos relata los recuerdos de su infancia;
las enseñanzas de su madre quien lo aconsejaba: le decía que si un día
llegaran a faltar sus padres por los encuentros revolucionarios o que si se
rebelaban los "Apaches", que él debía aprender el idioma español y la
religión cristiana, que no lo olvidara y que si se queda solo, se dirigiera a
Oaxaca en donde vivían sus abuelos, que los buscase. Vasconcelos nos hace
un retrato de sus padres y familiares. Veamos:

"Mi padre, de levita negra, pechera blanca y puños flamantes. En el
vientre una leontina de oro; en el pecho, barbas rizosas. Mi madre luce
sombrero de plumas, aire melancólico, faja de seda esponjada, mitones de
punto y encajes negros al cuello. La abuela, sentada sonríe entre sus arrugas
y sus velos de estilo mantilla andaluza. Siguen tres niñas gorditas, risueñas, vestidas de corto y lazos de listón en el cabello y por fin , mi persona,
frente bombeada, pero aspecto insifnificante, metido en el cuello almidonado, redondo y ridículo, a pesar de la corbata del poeta. El primogénito
murió en Oaxaca, antes de que la familia emigrara. Yo, como segundo,
heredé el 'mayorazgo', y seguían Concha, Lola, Carmen e Ignacio. Nos
cayó este último no sé exactamente en cuál estación de la ruta, y nos dejó
a poco en otra, muriéndose pequeño. Cuando le preguntaban a mi madre
por su preferido respondía : -Son como los dedos de la mano: se les quiere
a todos por igual". (6)
En otro pasaje, el autor nos expone cómo su madre le enseñaba a
rezar, a espantar los demonios con "la cruz"; los recuerdos de la muerte
del abuelo y el vestido de luto de su madre.
Poco a poco, en la narración novelesca, Vasconcelos nos va llevando
a adentrarnos en su vida; la escuela en el Paso, Tex., la defensa de México
que hacía ante sus compañeros por una buena interpretación de· la Historia de México; su primer fracaso en el concurso de poesías; su estancia en
P. Negras, en Campeche, en México-capital, donde se graduó de Licenciado en Derecho con su tesis que intituló: " Concepto dinámico del Derecho". Recuerda, asimismo, el autor, sus trabajos en los Juzgados de México, como Pasante de Derecho; la formación del Ateneo de la Juventud
junto con otros intelectuales; la dirección del Semanario Político; su participación en "la rebelión maderista"; su estancia en "la ciudad de los
rascacielos" ; su opinión acerca de Madero como un hombre de educación
tipo universalista , etc. Al triunfo de Madero como Presidente de la República Mexicana, mientras que la esposa de D. José Vasconcelos, en Oaxaca
se divertía celebrando las "posadas" con sus amistades, éste se dirigía a
Tampico con una misión política, acompañado de Adriana . Poco después
recibe las noticias de la muerte del General Bernardo Reyes, a las puertas del
Palacio Nacional, la aprehensión de D. Francisco l. Madero y Pino Suárez en Cha'pultepec y la fuga de D. Félix Díaz, refugiándose en la Ciudadela. D. José Vasconcelos regresó a la capital y se dió cuenta de lo acontecido: D. Félix Díaz se había confabulado con D. Victoriano Huerta para
derrocar al Presidente Madero y posesionarse del poder. As í termina "Ulises Criollo".

�6.- CONCLUSION
Ahora bien, como decíamos, Ulises Criollo es una novela autobioblográfica, dentro de las denominadas "nove1as de la República Mexicana"
que narra con una técnica de contrapunto los datos persona 1es entremez~lados con la vida política de México hacia 1910.
Mas, nos preguntamos: lP91"qué asentamos nuestra tesis del hispanismo de D. José Vasconcelos en esta novela? Pues, precisamente porque
es una continuidad de esa personalidad hispana; por esa religiosidad here·
dada de su madre; por ese meditar en sí mismo y su futuro -problemática
filosófica-; por esa valentía al defender lo mexicano contra lo yanqui;
por esa nobleza de carácter y por ese heroísrro reflejado en todos y cada
de los defensores de su patria, tales como D. Bernardo Reyes, Aquiles Serdán, D. Francisco l. Madero, Pino Suárez -i!ntre otros- víctimas de los
vaivenes de la política.
El simbolismo de Ulises Criollo nos lo sugiere el autor, al querer
significar las aventuras y hazañas por las que pasó, en la época revolucionaria, l'lerencia o influencia de la Odisea de Homero, y lo Criollo, al situar esas
aventuras en el ambiente mexicano, de ascendencia hispana .
El realismo de la novela como narración épica estriba en la presen tación fiel de personajes y hechos históricos relativos al pueblo mexicano
que luchó por sus ideales patrióticos y sociales. Es por esto, que O. José
Vasconcelos es una de las principales figuras de la intelectualidad mexicana
contemporánea, representativa de un acendrado hispanismo
(1)

p. 345. V. Briones. Literatura

Hispanoamericana. Ed. G. Gili, S. A. Barcelona,

BIBLIOGRAFIA

1.- Diez Echarri y Roca Franquesa. Historia general de la Literatura Española e Hispanoamericana. Editorial Aguilar, Madrid, 1960.

2.- Millán, Ma. del Carmen. Literatura Mexicana. Editorial Esfinge. México, 1962.
3.- Ulises Criollo. La Novela de la Revolución Mexicana. Editorial Aguilar.
México, Ja. ed., 1962. Tomo l.

4.- Valbuena Briones. Literatura Hispanoamericano. (Tomo IV de la
Historia de la Literatura Española). Editorial Gustavo Gili, S. A., Barcelona, 1962.

5.- Basave Fornández del Valle, Agustín. José Vasconcelos. Estratto da
les granes courants de la Pensée mondiale contemporaine. Vol. VI
Marzo. Rati Editare. Milán.

1962.

''.

(2)

p. 27. Millán, Ma. del Carmen. Literatura Mexicana. Ed . Esfinge. Méx ico, 1962.

(3)

p. 18. La novela de la Revolución Mexicana. Ed. Aguilar, 3a. ed., 1962. Tomo l.

(4)

p. 1441 . Diez Echarri y Roca Franquesa. Historia general de la Literatura

Esllllfiola e Hispanoamericana. Ed . Aguilar. Madrid, 1960.
(5)

p. 17. La Novela de la Revolución Mexicana. Ed . Aguilar. Op. Cit.

(6)

p. 548. Ulises Criollo. La Novela de la Revolución Mexicana. Op. Cit.

120

121

��DATOS Y REFLEXIONES ACERCA DE "FAUSTO"
EN SUS FUENTES: MARLOWE Y GOETHE.
Irene Gartz

Fausto es un personaje cuya creación era posible sólo desde el espíritu renacentista. El YO del honbre se hace consciente y busca hallar y
defender su posición en un mundo cuyos valores de orden jerárquico caen
destrozados. Reconstruir de escombros y material nuevo, no experimentado, es la gran aventura de la vida del Dr. Fausto, cuya persona se evalúa
como oscilante entre el éxito más alto y el fracaso más profundo.

' .

En dos grandes obras literarias de rango universal -las de Christopher Marlowe y Johann Wolfgang von Goethe- (y otras de menor
trascendencia), se ha tratado de dar contorno humano al espíritu renacentista en el personaje del Fausto. Christopher Marlowe, 1564-1593, presenciaba la lucha entre las ideas medievales y renacentistas, ya que las últimas
llegaron a Inglaterra al fin del Siglo XV. Goethe, 1749-1832, ya vió esta
lucha en retrospectiva. La revolución de ideas se había apaciguado, muchas
de las nuevas estaban integradas en el 'sentido común', lo exagerado se
había olvidado. Se podría ver el encuentro de Marlowe con el personaje
del Fausto como un encuentro entre jóvenes; el de Goethe y Fausto, como
el de hombres maduros. El mismo personaje del hcmbre que se independiza del absolutismo divino es tratado desde el punto de vista de dos diferentes eras.

125

�FAUSTO EN LAS FUENTES

1.- Simon Magus, conocido por una leyenda cristiana del Siglo 11. Era
un mago pagano, adversario de San Pedro, y fue destruído por la
palabra del apóstol.

El personaje histórico en el cual se basan las obras de Marlowe y
Goethe es Georg Faust, llamado Faustus, y que vivió de 1480 a 1538.
Aparece en varios documentos contemporáneos a él. Algunos cronistas

2.- Cyprianus de Antiochia, de una leyenda del Siglo IV. Era un filó·
soto pagano que por amor a Justina se convirtió al cristianismo y
junto con ella murió como mártir.

lo denominan "fraudante", "bufón", "fanfarrón", "rábula", "aventurero"

("Betrunger, Gaukler, Prahler, Schwatzer, Abenteurer"). Otros lo llaman
"mago humanista", "conocedor de Platón y Aristóteles, de Plauto y Terencio". Se sabe que dictaba cátedras en Heidelberg (la universidad más
antigua de Alemania) sobre Homero, durante las cuales invocaba los espectros de personajes mitológicos. Lutero y Melanchton, los líderes del
Protestantismo alemán (Reforma, Siglo XVI), creían en su pacto con
el demonio. George Faustus mismo pretendía ser capaz de resucitar muertos, de hacer oro y de profetizar por medio de estrellas, aire, agua, fuego,
y la mano humana.
George Faustus sobrevive en la leyenda alemana. El sentimiento del
pueblo por justicia lo deja terminar condenado a pesar de su arrepentimiento en la hora de su muerte.
El tema de Fausto se ha buscado en varias manifestaciones de la
épica. (1) En 1587 se publicó DAS VOLKSBUCH (Libro Popular), editado
por Spies. En él se mezclan elementos paganos con cristianos. La tendencia
es: Advertencia y Escarmiento. El libro no trasmite la urgencia del impulso humano por trascender de sus propios límites; sino que enfatiza
la eQoísta soberbia pecadora del protagonista Johann Faustus. Hubo varias
reediciones de él: una de Widmann, en 1599, que aumenta el elemento
rudo, populachero; una de Plizer, en 1674, que es influída por el ambiente
de las persecuciones de brujas de aquella época y que condena al personaje
de Faustus como al diablo mismo; una en 1725, en la época del racionalismo (Aufklarung) que trata de explicar los milagros y brujerías del original con nuevos descubrimientos científicos ... Además, otras de menor
importancia. Todas muestran una evolución decadente tanto en el tema
como en la forma.
Interesante es el análisis de los tipos que se representan en el mito de
Fausto (2):

126

3.- Teophilus, de una leyenda del Siglo VI 11 o X. Era un obispo destituí do que para recuperar su poder y riqueza entregó su alma al Dia·
blo. Sin embargo, por su arrepentimiento y la intervención de la
Santa Virgen, fue salvado.

Estos tres tipos, el pagano que se opone a la palabra de Dios, el
pagano que acepta la doctrina cristiana y el cristiano que falla pero es rescatado por gracia celestial, se pueden encontrar en cada versión del Fausto
en mezclas de proporciones variables. En el VOLKSBUCH hay una variante en el tercer tipo, que no logra la salvación.
Hasta aquí coinciden las fuentes de Marlowe y Goethe. Marlowe se
inspiraba en una traducción del VOLKSBUCH: THE HISTORY OF THE
DAMNABLE LIFE ANO DESERVED DEATH OF DR. JOHN FAUSTUS,
1592. (3)
Goethe, aparte de esas fuentes, conocía el drama de Marlowe en el
que por primera vez el tema fue tratado por el teatro. Probablemente la
tragedia fue escrita en 1588 (41 y representada en el Teatro de Londres
en 1594. La primera impresión es del año 1604. (5) Con un grupo de acto·
res británicos llegó la tragedia a Alemania Y fue presentada por primera vez
en 1708. No existen ejemplares de la traducción al alemán. Esas presenta-.
ciones populares se alejaban mucho _de la forma maQistral de Marlowe.
Por ejemplo, se introdujo el RersonaJe de un payaso ( Hanwursü apa~te
del que aparece en Marlowe; no hubo unidad de tiempo, espacio ni acc1on;
etc.
Marlowe había logrado una espiritualización de la obra popular. El
brujo del VOLKSBUCH se convirtió en un mago sabi~ que _anhelaba _entrar en regiones espirituales, cerradas al hombre. Ademas hab1a ge'.manizado un tipo universal (desde el punto de vista de la culturn cnst1?~0-grecolatina). La germanización perduraba en el teatro; la esp1rituallzac1on, no.
127

�El poeta y profesor de la Universirl.id de Leip-ztg, Jonann Chirstoph
Gottsched (1700-1766), critico liter.1rio del movimiento de Aufklarung,
logró durante su batalla contra el Teatro Inglés (Shakespeare en especial)
que la tragedia del Dr. Faustus desapareciera del escenario alemán (1730).
Sin embargo, el mito no se dejaba matar. Se refugió en el Teatro de Títeres. El texto de esa obra es conocido por tradición y por manuscritos.
En su décimo libro de DICHTUNG UND WAHRHEIT (Poesía y Verdad),
su gran obra autobiog/afica, describe Goethe la impresión que él, niño aún,
tuvo al ver esa obra. Este mismo drama de títeres fue reconstruido y versificado por Karl Simrock en 1846.
Otra influencia indirecta sobre Goethe podría ser el fragmento de
Gotthold Ephraim Lessing. El manuscrito se había perdido. Pero la idea
temática y el esbozo del argumento perduraban en amigos de Lessing.
El poeta ve en Fausto al buscador de la verdad. Su pacto con el Diablo se
contrataba sólo en sueños. Por intervención de fuerzas celestiales se le
impedía a Fausto realizar el pacto.
Lessing (1729-1781), el más grande de la época de Aufklarung, transforma el mito de Fausto en la tesis de que la búsqueda de la verdad no puede llevar a la destrucción. Sin embargo no hay pruebas auténticas ni opiniones fundadas acerca de una relación directa entre Lessing y Goethe,
en cuanto al Fausto. (6)
Durante el movimiento de Sturm und Drang, hay varias creaciones
literarias en torno al mito del Fausto, independientes las unas de las otras;
ya que el tema renacentista (el hombre como medidor de valores críticos,
por un lado; y la unidad de medida, por el otro), es un tema central,
aunque modificado, el Sturm und Drang.
INFLUENCIA RENACENTISTA EN MARLOWE
En el Siglo XIV empezó en Italia el movimiento impetuoso del Renacimiento que iba a ser una revolución en pensamientos y conceptos de la
cultura occidental. La Edad Media había establecido una estructura jerárquica de la concepción del universo en el cual el hombre tenía su lugir
fijo en la Tierra. El reino celestial formaba la bóveda y, en la obscuridad,
bajo los pies del hombre, habría un dominio de espíritus negativos que
trataban de alejarlo de su destino: es decir, la elevación a la esfera superior después de la muert~, la vida eterna en la gloria de Dios. Una proyec-

128

ción de este concepto se hallaba en las estructuras piramidales paralelas
de las organizaciones ecléstica y política, La Santa Iglesia Católica Romana y el Santo Imperio Romano Germánico, también jarárquicos cada una.
Nuevos reconocimientos pusieron en duda la validez y seguridad del
sistema. La tierra ya no era plataforma del cielo, un astro errante en torno
del sol. Los hombres habían descubierto el secreto y su espíritu se lanzó
hacia esferas nuevas. La confianza en la habilidad del hombre, en el individuo y sus posibilidades, despertó y fue cambiando los principios y los
ejes del pensamiento. El interés por la Edad Clásica revivió y amplió el
horizonte del hombre.
Ideas renacentistas llegaron a Inglaterra al fin del Siglo XV. Las nuevas ideas se pudieron asentar durante un siglo y fueron acompañadas por
un cambio estructural de la sociedad, es decir, una creciente importancia
de la burguesía. Fue entonces cuando Marlowe dibujó en su tragedia las
tensiones entre las fuerzas medievales y renacentistas. Si el orgullo y el
afán de independencia eran pecados en el pasado, ahora cambiaba el concepto. Marlowe hace expresar el credo renacentista a Machiavelli como
prólogo en el JUDIO DE MALTA: "And hold there is no sin but ignorance." Su Dr. Faustus está obsesionado por el anhelo de saber.
En la primera escena, en su estudio, expresa Faustus (7) su aburrimiento por el estudio de la lógica tradicional:
Is to dispute well logic's chiefest end?
Affords this art no greater miracle? (36/37) (8)
No le satisface ya la medicina:
Wouldst thou make men to live eternally,
Or being dead, raise them to life again,
Then this profession were to be esteemed. (52-54)
Las leyes le parecen inútiles y sofisticadas:
His study fits a mercenary drudge,
Who aims at nothing but eternal trash. (61/62)
Su inquietud intelectual se quiere refugiar en la Teología pero le repugna
la idea de que:
129

�El poeta y profesor de la Universicfod de Leipzig, Joliann Chirstoph
Gottsched (1700-1766), critico literilrio del movimiento de Aufklarung,
logró durante su batalla contra el Te¡¡tro Inglés (Shakespeare en especial)
que la tragedia del Dr. Faustus desapareciera del escenario alemán (1730).
Sin embargo, el mito no se dejaba matar. Se refugió en el Teatro de Títeres. El texto de esa obra es conocido por tradición y por manuscritos.
En su décimo libro de DICHTUNG UNO WAHRHEIT (Poesía y Verdad),
su gran obra autobiografica, describe Goethe la impresión que él, niño aún,
tuvo al ver esa obra. Este mismo drama de títeres fue reconstruido y versificado por Karl Simrock en 1846.
Otra influencia indirecta sobre Goethe podría ser el fragmento de
Gotthold Ephraim Lessing. El manuscrito se había perdido. Pero la idea
temática y el esbozo del argumento perduraban en amigos de Lessing.
El poeta ve en Fausto al buscador de la verdad. Su pacto con el Diablo se
contrataba sólo en sueños. Por intervención de fuerzas celestiales se le
impedía a Fausto realizar el pacto.
Lessing (1729-1781), el más grande de la época de Aufklarung, transforma el mito de Fausto en la tesis de que la búsqueda de la verdad no puede llevar a la destrucción. Sin embargo no hay pruebas auténticas ni opiniones fundadas acerca de una relación directa entre Lessing y Goethe,
en cuanto al Fausto. (6)
Durante el movimiento de Sturm und Drang, hay varias creaciones
literarias en torno al mito del Fausto, independientes las unas de las otras;
ya que el tema renacentista (el hombre como medidor de valores críticos,
por un lado; y la unidad de medida, por el otro), es un tema central,
aunque modificado, el Sturm und Drang.
INFLUENCIA RENACENTISTA EN MARLOWE
En el Siglo XIV empezó en Italia el movimiento impetuoso del Renacimiento que iba a ser una revolución en pensamientos y conceptos de la
cultura occidental. La Edad Media había establecido una estructura jerárquica de la concepción del universo en el cual el hombre tenía su lugar
fijo en la Tierra. El reino celestial formaba la bóveda y, en la obscuridad,
bajo los pies del hombre, habría un dominio de espíritus negativos que
trataban de alejarlo de su destino: es decir, la elevación a la esfera superior después de la muert~, la vida eterna en la gloria de Dios. Una proyec-

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c1on de este concepto se hallaba en las estructuras piramidales paralelas
de las organizaciones ecléstica y política, La Santa Iglesia Católica Romana y el Santo Imperio Romano Germánico, también jarárquicos cada una.
Nuevos reconocimientos pusieron en duda la validez y seguridad del
sistema. La tierra ya no era plataforma del cielo, un astro errante en torno
del sol. Los hombres habían descubierto el secreto y su espíritu se lanzó
hacia esferas nuevas. La confianza en la habilidad del hombre, en el individuo y sus posibilidades, despertó y fue cambiando los principios y los
ejes del pensamiento. El interés por la Edad Clásica revivió y amplió el
horizonte del hombre.
Ideas renacentistas llegaron a Inglaterra al fin del Siglo XV. Las nuevas ideas se pudieron asentar durante un siglo y fueron acompañadas por
un cambio estructural de la sociedad, es decir, una creciente importancia
de la burguesía. Fue entonces cuando Marlowe dibujó en su tragedia las
tensiones entre las fuerzas medievales y renacentistas. Si el orgullo y el
afán de independencia eran pecados en el pasado, ahora cambiaba el concepto. Marlowe hace expresar el credo renacentista a Machiavelli como
prólogo en el JUDIO DE MALTA: "And hold there is no sin but ignorance." Su Dr. Faustus está obsesionado por el anhelo de saber.
En la primera escena, en su estudio, expresa Faustus (7) su aburrimiento por el estudio de la lógica tradicional:
Is to dispute well logic's chiefest end?
Affords this art no greater miracle? (36/ 37) (81
No le satisface ya la medicina:
Wouldst thou make men to live eternally,
Or being dead, raise them to life again,
Then this profession were to be esteemed. 152-54)
Las leyes le parecen inútiles y sofisticadas:
His study fits a mercenary drudge,
Who aims at nothing but eternal trash. (61/62)
Su inquietud intelectual se quiere refugiar en la Teología pero le repugna
la idea de que:
129

�The reward of sin is death. lhat's hard ...
lf we say we have no sin we deceive ourselves,
And there's no truth in us. When then, belike we
Must sin, and so consequently die. (67-71)
Ahora el Dr. Faustus se decide definitivamente a dejar esas disciplinas medievales escolares y ocuparse de la metafísica de magos clásicos y orientales:
Of, what a workd of profit and delight,
Of power, of honor, of honor, of omnipotence
Is promised to the studious artisanl (79-81)
El pragmatismo burgués, el goce epícureo y la ambición del poder,
honor y omnipotencia, -todos en contra de los ideales medievales (con
respecto a gente de innoble linaje, por supuesto)-, encuentran su expresión
clara en estas líneas. Pero más atrevido aún es el rechazo de los valores religiosos. Faustus reniega de Dios y de la Trinidad y se declara dispuesto a
adorar sólo al Príncipe del Infierno.
Los Angeles del Bien y del Mal son elementso alegóricos que personifican las fuerzas adversas tanto en el alma del mago como en las corrientes de su tiempo. El concepto tradicional es:
Contrition, prayer, repentance ... (460);
el argumento de la razón libre:
... illus1ons • fruits of lunacy,
Thar makes men foolish that do trust them most (463/4)
Sweet Faustus think of heaven and of heavenly things ...
No, Faustus, think of honor and of wealth (455-470)
El coro, que constituye un elemento del Teatro Griego por el cual se interesaba mucho el Renacimiento, anuncia en su entrada el tema ·central
claramente:
Till swollen with cunning of a self-conceit,
His waxen wings did mount above his reach,
And melting, heaven conspired his overthrow. (20-22)

La alusión al mito de lcaro, es otro elemento que muestra el conocimiento renacentista acerca del mundo grecolatino.
Como lcaro, Faustus renacentista no quiere aceptar las limitaciones a
las que el hombre es subordinado. En su alma oscila el péndulo de un extremo al otro, es decir, de la absoluta dependencia del hombre medieval
hacia el libertinaje de una actitud que no quiere reconocer, a un sistema de
valores dominantes.
El verdadero clímax que determina el desenlace trágico no es la primera decisión de Faustus. Aún le queda el refugio en el perdón divino.
Su auténtica falla es: reconocer su equivocación durante largos años de
éxito y, en frívola confianza en la misericordia de Dios, aún seguir el
camino:
Tush Christ did call the thief upon the cross:
Then rest thee, Faustus, quiet in conceit. ( 1209/1 O)
My faith, vile hell, shall triumph over thee ...
Hence, hell! for hence I fly unto my God. (1423 y 1426)
Calmando así la inquietud de su conciencia, Faustus deja pasar la
última oportunidad de tornar del camino ya empezado. Cuando lo quiso
hacer en los últimos minutos de su vida, las fuerzas infernales demasiado
fuertes y abundantes lo detuvieron.
Otro elemento trágico es la discrepancia en el manejo de espacio y
tiempo. El gran mago -con ayuda de su asistente Mephistophilis- puede
traspasar los límites y distancias del espacio que rige al hombre. Encontramos al Dr. Faustus en su estudio, en una cueva, en el cuarto privado del
Papa en Roma, en la corte del Emperador Carlos V, en la corte del Duque
Vanholt, y en otras partes menos determinadas en su ubicación, sin que
los viajes entre los puntos distanciados fueran de importancia. No obstante el triunfo sobre el espacio, Faustus queda dependiente del tiempo. La
condición de su contrato se va a cumplir al terminar 24 años. El reloj, en
la última escena, es el símbolo para el hecho de que el tiempo transcurrido
no se deja reponer. Las campanadas del reloj, más que pensamientos o argumentos de sus discípulos, del Angel o del Viejo (otro personaje alegórico), le hacen darse cuenta de la realidad. Antes había dicho:

130
131

�When Mephistophilis shal stand by me
What God can hurt thee? ... 1472/3)

Lessing había creado el Teatro Burgués, un género grande de la literatura alemana que hizo frente al exceso de Absolutismo. También introdujo el verso blanco de Shakespeare a la literatura alemana.

Ahora dice:
Let Faustus live in hell a thousand years
A houndres thousand, and -at last- be saved!
Oh, no end is limited to damned souls! 11530-32)

Otro autor influyente era Christoph Martín Wieland 11733-1813),
el más importante del ROKOKO, o sea la culminación del Barroco modificado alemán. Es considerado el padre de la prosa narrativa alemana, el
líder de AUFKLARUNG y el gran traductor de Shakespeare, Homero y
Cicerón.

Al fin reconoce Faustus que ni él, el hombre audaz, supera el tiempo,
sino que el tiempo de eternidades caerá sobre él.

Influencias extranieras recibe Goethe por Goldini, l 11) Corneille,
Rousseau y Shakespeare.

En contraste al VOLKSBUCH, Marlowe puede convencer al lector lo
espectador) de la magnitud del protagonista. No es el charlatán ya, sino
un hombre que tiene que seguir su destino. Un hombre que no puede actuar de otra manera que de la única pertinente a su autenticidad. La calidad trágica del héroe está en que el conflicto es impuesto sohre él y su
vida y en que desde el principio de la evolución -una vez caídos los dadosdebe llevar inevitablemente al desenlace trágico. Marlowe mismo lo enfatiza en el título de su drama: THE TRAGICAL HISTORY ... , y en el coro
final, donde la moraleja no queda sin rasgo de simpatía y comprensión:

Goethe, durante un tiempo corto en su juventud, es atraído por el
movimiento de STURM UND DRANG, precursos del Romarticismo.
Es la rebelión de los jóvenes poetas contra el predominio de la razón. Es:
te movimiento está en boga durante los años setenta del Siglo XVI 11.
En él se encuentra la relación con el Renacimiento: el afán de renovación,
de revivificación. Goethe va a experimentar su renacimiento personal
durante su primer viaje a Italia por el contacto con el mundo clásico. Entonces va a reconocer que su medio esencial es la medida, la forma elaborada, como recipiente del espíritu revolucionario, y no el derrame de
sentimientos desordenados.

Cut is the branch that might have frown fu 11 straight
And burned is Apollo's laurel trough.
LA INTERRELACION ENTRE LA CREACION OEL FAUSTO Y LA VIDA
DE GOETHE.
La literatura alemana se encontraba en una situación muy pobre
cuando Johann Wolfgang von Goethe, hijo de burgueses ricos, la estudiaba. Goethe la denominó frecuentemente como 'aguada' lwasserig) o 'llana'
(platte Ebene). Buscaba al hombre en su diversidad vital y encontró 'burgueses sobrios, miedosos, estancados' lnuchterne, angstliche, verzopfte
Philister). (9)
Goethe muestra y admite una influencia fuerte de Gotthold Ephraim
Lessing ( 1729-1781), perteneciente al movimiento de AUFKLARUNG.

EL FAUSTO figura entre las grandes obras de la Literatura Universal, como La llíada, La Divina Comedia, El Quijote. Lo común en esas
obras es su validez humana en general: el hombre reconoce su imagen.
Además cada una de ellas es el espejo de su cultura, para no decir, de su
mentalidad nacional. El Fausto, único entre ellos, tiene además la caracteristica de hacer reflexiones sobre los cambios y etapas de toda la vida
de su autor: ya que Goethe estuvo trabajando en él durante 60 años de
su vida, hasta que la dió por terminada. Sólo pudo escribir transformaciones de su propia experiencia. Sus obras casi equivalen a confesiones.
Hay tres fases en la creación de la primera parte de Fausto 1: l 12)

1.- EL URFAUST !Fausto remoto, original) - 1774. El manuscrito se
halló en el año de 1887.

110)
2.- EL FRAGMENT que se publicó en 1790 y
132

133

�3.- DER TRAGJDIE ERSTER TEil (L;, tragedia, primera parte) que se
imprimió por primera vez e11 1808.
Las tres versiones manifiestan uatos hioqráficos.
Temprano se notaba en G0ethe su dualidad, su bipolaridad, en muchos
aspectos, cuyas tensiones perjudicaban frecuentemente su estado de salud,
pero que a la vez fueron la base de su poder creador.
Su amor con Friederike Brion, que no duró, lo hizo ver con mucho
sufrimiento que la felicidad del amor correspondido no lo satisfacia; que
él no se podia valer de ello; que él, debido a su autenticidad, debia ser
culpable ante los que amaba; y que esa culpa no era maldad sino necesidad.
El reconoci1niento de este conflicto trágico es el germen de la tragedia de Margarita, cuyo argumento fue trazado y elaborado ya temprano.
El tema del Dr. Faustus lo conocia Goethe desde su niñez y su es
piritu nunca se pudo deshacer de él. Su URGAUST ya contiene el gran
monólogo del buscador, la conjuración del Espiritu (Erdgeist), la escena
de Mefistófeles con el estudiante, en el Bodeqón de Auerbach en Leipzig
y la Tragedia de Gretchen. Le faltaba aún la idea coordinadora, la estruc
tura temática.
Durante su viaje a Italia, Goethe fue completamente embelesado por
el mundo clásico. Experimentó entonces la irrupción de un rasgo del carácter alemán en si: el anhelo y amor del Sur, de sus paisajes y de su
modo de vivir que es tan diferente de la mentalidad nórdica. EL FAUSTO
le pareció entonces barbárico. Para deshacerse del tema, escribió las escenas Cocina de Bruja y Una Selva con una Cueva. La primera es lo máximo
en cuanto a lo absurdo y vulgar; la segunda, el agradecimiento del hom-bre a quien el espirito (la Naturaleza) ha concedido la visión de sus secretos. Pero a la vez se manifiesta la inquietud de no poder gozar, ni en
esta situación:
iAh!

Bien veo ahora que al hombre nada perfecto se le ofrece.

(p. 53) (13)

Las dos escenas aparecen por primera vez en FAUST - EIN FRAGMENT, 1790.

Una indicación tantn a la experiencia del poeta como al desarrollo
futuro de su obra, se encuentra en el contraste entre la barbarie de la
Cocina de Bruja y en el encanto que se apodera del protagonista al ver
en el espejo la imagen de Helena, el simbolo de la cultura helénica. A
partir de este momento, el bárbaro del Norte va a buscar la perfecta belleza del Sur, va a buscar a la mujer cuya belleza es rnteqrada al espiritu
de toda una cultura. El circulo no se va a cerrar hasta casi el final de la
segunda parte de la obra (que no es tratado aqu(), pero ya está trazado.
La tercera etapa en el trabajo del Fausto se ubica en el invierno del
año de 1797, por lo menos su inicio. Goethe está preparando su segundo
viaje a Italia pero tiene que posponer la fecha de este viaje debido a la enfermedad de su amigo que lo quiere acompañar. En una carta (14) a su
nuevo amigo Schiller ( 15) Goethe le confiesa que se quiere librar de este
monstruo (Tragelaph) y de toda la barbarie nórdica. En otra carta, dirigida a la señora de Schiller ( 16), se queja de que una cortina se ha cerrado ante el hermoso mundo homérico y de que figuras nórdicas (Fausto y
sus personajes) se han introducido furtivamente en su pensamiento.
Dos aspectos reconcilian a Goethe con su demonio Fausto: primero,
la fusión de los elementos nórdicos con los meridionales por medio del
amor que va a unir a Fausto con Helena (Fausto 11); y, segundo, la final
estructuración de los temas diversos del Fausto I por el desarrollo de la
escena de la conjura de Mefistófeles y el pacto. Ese logro radica en un
consejo de Schiller. En su Dedicatoria expone Goethe su relación con las
'vagas formas', es decir con los personajes que no lo dejaban en paz
hasta que al fin logró darles un contorno. (17)
Ya está el armazón en que cuadran las escenas aisladas. Goethe puede
dar su obra a publicar.
LA TEMATICA EN GOETHE
La idea básica en el Fausto es el impulso humano de trascender regiones más allá de los limites de las posibilidades ~umanas, el impulso de
elevar :a tuerza espiritual hasta que se_ supere a s1 m1s~a, el impulso de
hdcerse maesuo de la naturaleza, de vida y muerte, el impulso de romper las barreras de espacio y tiempo, rle conjurar el pasado y el fu_turo, de
escudriñar los secretos de la creación: el impulso, entonces, de igualarse
con Dios. ( 1B)

134
135

�Sin embargo, Goethe dice que él no da ideas abstractas. Que su peculiaridad es asimilar impresiones y cominicarlas por evocaciones de impresiones parecidas en el lector. (19)
Asi explica que cada tiempo y cada corriente encuentra una interpretación subjetiva del Fausto que apoya su especial punto de vista. Ejemplos contrastantes son, por ejemplo, la interpretación de los moralistas
que ven el Fausto como una justificación de su actitud. Para ellos es el
atrevido que no se deja regir por las normas y que por eso decae más y
más. La final salvación de Fausto no les parece integral a la idea básica de
la obra. En cambio, los partidarios de tendencias liberales, se sienten apoyados por el énfasis en la tesis que el buscador audaz no puede fallar sino
que tiene que triunfar. Los existencialistas, por su parte, tienen en Fausto
a un ser humano acarreado por tantas fuerzas incontroiables que se le
van perdiendo dirección y sentido de la vida.
La concepción generalmente aceptada a través de generaciones y corrientes, es la de la victoria del espfritu sobre la materia, la aceptación de
que el espiritu después de una larga caminata a través de equivocaciones se
eleva a la luz We Dios? We la eternidad? lDe la verdad? We un mundo espiritualizado?...
Se puede observar un paralelo entre las dos apuestas: la que hacen
el Señor y Mefistófeles en el PROLOGO EN EL CIELO y la otra del Diablo
con Fausto en su estudio.
En la primera, se manifiesta el saber de Dios acerca del triunfo y de
la salvación de Fausto. En la segunda, predomina el elemento autodestructivo e~ el sabio. Inconscientemente Fausto quiere perder para ser salvado
de su inquietud, de sus dudas. El protagonista es presentado como campo
de batalla del elemento divino con el mefistofélico, o sea, el de la destrucción, de la negación. Ya se define Mefisto en la escena del primer encuentro:
"Soy el espfritu que siempre niega, ... "
A la vez se puede entender el personaje de Mefistófeles como una justificación del aguijón que presenta el Mal en un mundo ordenado: Ideas que
se forman por contrastes. La existencia de lo bueno y la búsqueda de él
no preocuparian al hombre en tal grado si no hubiera una fuerza opuesta.
1

'

Es la fuerza que no permite que el hombre se estanque, la fuerza que lo
hace alzar la mirada en búsqueda de la Estrella del Norte.
Y como Goethe no quiere aceptar lo estático sino que le contrapone
el elemento negativo, considera al poeta TAT (acción, hecho creador, acto)
como principio del ser. En la escena de la traducción del Evangelio de San
Juan rechaza Goethe/ Fausto la interpretación común del primer concepto:
'lagos' no es 'palabra, vocablo, verbo' para él, sino 'Tat'.
En el episodio de la aparición del Espiritu (Erdgeist), durante la primera escena en la estancia gótica, se hace hincapié en el mismo punto.
El Espíritu, al cual Fausto se dirige más tarde en La Cueva de la Selva,
es caracterizado como el Espíritu de la Acción, de la Creación :
En el oleaje de la vida,
en el torbellino de la acción,
ondulo subiendo y bajando.
Me agito de un lado al otro.
Nacimiento y muerte,
un océano sin fin,
una actividad cambiante,
una vida febril:
así trabajo yo en el zumbador telar del Tiempo
tejiendo el viviente ropaje de la Divinidad. (F. p. 11)

EL AMOR EN EL FAUSTO DE GOETHE
El elemento amoroso se presenta en la obra de Goethe en cuatro diferentes planos.
El nivel más bajo muestra el placer carnal. Mefistófeles exhibe con
las brujas, en escenas obscenas, un comportamiento que puede chocar al
espectador. (Cocina de Bruja - Noche de Walpurgis).
En el segundo nivel, tenemos la pasión de Fausto y Margarita en la
primera parte de la tragedia . Es tanto una pasión erótica de parte de am-

137

�bos como sentimental. (Ya mencionamos la influencia prerromántica del
Stu;m und Drang en el joven Goethe y la época de su vida que reflejan
las escenas del romance). En Fausto trabajará la atracción por la antítesis
de su inquietud titánica espiritual con la vida pura, tranquila, sosegada
de la joven burguesa cuyo mundo es tradicional. Sin embargo este amor
toma otra dimensión en la última escena del calabozo, cuando Margarita
-a pesar de su amor y miseria- rechaza al amado amante y su ayuda que
la salvará en la tierra. Ella espera la salvación del alma para la eternidad.
Empieza a extenderse el arco que conducirá a la final salvación de Fausto.
El tercer plano, muestra un amor espiritualizado pero de índole intelectual, cultural, estética, con el cual la pasión física está inseparablemente ligada. Eso es el amor de Fausto con Helena que se anuncia en la
Cocina de Bruja y que se realiza en la segunda parte del drama.
El cuarto nivel del elemento amoroso, es el nivel divino del alma que
sólo puede ser entendido por el hombre que ha madurado con muchos
sufrimientos. Es el amor de Margarita que logra llegar al alma de Fausto
en la hora de su muerte y que le conduce hacia la gloria eterna.
LA COMPARACION DE LA ACTITUD DEL PROTAGONISTA EN MARLOWE Y GOETHE.
Marlowe crea el personaje del Dr. Faustus en una época en la que el
espíritu del renacimiento está vivo y todavía no generalmente aceptado,
sino en lucha con los valores que habian estado válidos durante un milenio. Doscientos años más tarde, Goethe hace revivir el tema. Mientras
en Marlowe el conflicto entre tradición y audacia vive aún y se expresa
en las palabras tanto del protagonista como de otros personajes, el conflicto en el Fausto de Goethe es más bien de indole interna, psicológica. Las
ideas renacentistas ya no son revolucionarias como lo eran antes.
1.- El hombre renacentista (Dr. Faustus) ve en el dominio del mundo
mágico un recurso para adquirir poder y riqueza:

Here, Faustus, try thy brains to gain jéithy. (79-891
1'11 have them fly to India far gold,
Ramsack the ocean far orient pearl,
And search ali corners of the new-found world
Fer pleasant fruits and princely delicates. ( 108-111)
1'11 levy soldiers with the. coin the bring,
And chase the Prince of Parma from our land,
And reign sale king of ali the provinces. (118-120)
El elemento predominante es la sed de la buena vida, de riqueza y
poder. El Dr. Faustus quiere gozar también de los placers del amor:
Valdés, el conjurador, le promete:
Sometimes like women or unwedded maids,
Shadowing more beauty in their airy brows
Than have the white breaste of the queen of leve. ( 153-155)
Fausto -y probablemente aquí se refleja el hecho de que Goethe nunca en su vida tuvo que enfrentar problemas económicos- muestra una
tendencia más espiritualizada:
Y a pesar de todo, es innato en cada hombre
que su alma se lance hacia arriba y adelante. (F., p. 19)
Fausto está ansioso por descubrir los enigmas del universo:
Y pueda ... conocer lo que en lo más intimo mantiene
unido al universo, contemplar toda fuerza activa y todo
germen, no viéndome así precisado a hacer más tráfico
de huecas palabras. (F., p. 9)
2.- Ambos personajes reniegan de Dios, de la religión.
El Dr. Faustus jura:

Oh wath a world of profit and elight,
01 power, of honor, of omnipotence,

And Faustus vows never to look to Heaven,
Never to name God, or to pray to him,
To burn his acriptures, slay his rninisters

Ali things ...
Shall be at my command ...

138

�And make my spmts pull his chrches down. (734-737)

que la norma aún esta arraigada en su interior y, segundo, por miedo
al castigo, aunque haya dicho que no cree. Fausto está insatisfecho y
busca su camino sin temer las consecuencias Sus remordimientos
nacen del sentido de culpa que le sobreviene:

A Fausto lo encontramos después de que ha perdido la fe:
Oigo bien el mensaje, pero fáltame la fe (F., p. 15)

Mef : (Quién la arro¡ó a la perdición7 ¿yo o tú)
Fausto: (lanza furiosas miradas en torno suyo) (21)

Más tarde Fausto declama:
iMaldita sea la esperanza!

1Maldita sea la fe ... !

Hablando de la vida postmortal dice :
Poco pueden inquietarme el más allá. Convierte primero en ruinas
este mundo y vaya después el otro en buena hora.
De esta tierra dimanen mis gozos ...
3.- Fausto tampoco se entrega a la vida del placer tan completamente como lo hace el Dr. Faustus. A las promesas de Mefistófeles replica
con cierto esceptismo:

Una exacta comparación en el desenlace en las dos obras no es
posible realizar ya que la perdición del Dr. Faustus tiene lugar al final de
la tragedia, mientras que la salvación del Fausto se postpone hasta el fin
de la segunda parte del drama cuyo estudio no está incluido en estas líneas. Basta con que Fausto sea salvado por la gracia divina y quede en
blanco la respuesta a la pregunta de hasta qué grado se debe este juicio a
la divina misericordia, a las oraciones del alma de la amante o a la inten~idad con la cual Fausto buscaba "sobrenadar en este piélago de errores".

NOTAS
lOué puedes darme, pobre diablo? El esp1ritu humano en sus

altas aspiraciones, lha sido acaso nunca comprendido por
tus semejantes7 Sí, tú tienes ... oro bermejo ... un juego ...
una joven ... la gloria ... Muéstrame el fruto que ...
se pudre antes de cogerlo, y árboles que diariamente se
cubren de nuevo verdor. (20)

4.- El Dr. Faustus, que ha renunciado a su fe por ganar riqueza, poder
y gozos carnales , se arrepiente de sus actitudes y actos, primero J)or-

1.-Strich, pp. 30-33
2.-Strich, pp. 23/ 24
3.-ENGLISH LITERATURE ... , p. 415
4.-ENGLISH LITERATURE ... , p. 414
5.-Strich, p. 33
6.-Strich, pp. 42/43
7.-Durante este estudio se usará "Fausíus" para el protagonista de Marlowe, "Fausto" para el de Goethe, sobre todo cuando se trata de un
punto comparativo.
8.- Los números entre paréntesis que siguen las citas tomadas de Marlowe indican las líneas (versos) del texto de ENGLISH LITERATURE ...
9.-Cf. Bielschowsky, p. 75
10.-AU F KLARU NG era la manifestación del racionalismo neoclásico en
Alemania, como lo era la ILUSTRACION francesa o el AGE OF REASON inglés en otras partes. Sus características: La razón supera tradición y superstición. Predominan las ciencias naturales y las ideas
protestantes. En la filosofía rige el racionalismo. La burguesía se im pone sobre la aristocracia . Es de índole moralizante.
El factor distintivo entre los movimientos _francés y alemán está en

140

141

tud:

Su entrega a la vida gozosa se debe a la insatisfacción, a la inquieNo haya miedo alguno de que rompa yo este pacto. Cabalmente
lo que prometo es la tendencia de todas mis energías.
Demasiado me envanecí: no pertenezco más que a tu condición.
El grande Espíritu me desdeñó y ante mí se cierra la Naturaleza ..
Apaguemos las ardientes pasiones en los abismos de la
sensualidad ... lancémonos en el bullicio del tiempo, en el
torbellino de los acontecimientos ... (F., p. 28) .

�la posición del hombre frente a la verdad. El 'illustré' francés (Voltaire) se cree en la posesión de la verdad absoluta. Trata de irradiarla
sobre las pobres almas que aún viven en la obscuridad de la iqnoran
cia. El espíritu alemán de AUFKLARUNG. gime al reconocer que
aún vive dentro de la oscuridad y ambiciona elevarse a la altura de
la luz.
11.-Goldini, 1707 1797 - Comedia Italiana.
12.-EI estudio trata esa primera parte y da poca referencia a la segunda.
13 Los números de páginas se refieren a FAUSTO Y WERTHER.
14. -6 de Diciembre de 1797.
15. - Johann Fnednch ven Schiller. 1759-1805.
16.-14 de Abril de 1798.
17.- La misma obsesión del autor por personajes aún no determinados
encontramos en el Teatro de Pirandello: "Seis personajes en busca de
un autor"
18.~ Strich, p. 21, libre interpretación.
19.- Cf. Strich, p. 71, et. Eckermann, 6 de Mayo de 1827.
20.- En el original alemán (FAUST, Reclam) la frase citada no es afirmativa
sino interrogativa con un matiz de condicional. Yo traduciría: "Pero
sI (acaso) tiene ... muéstrame ... )
21.-Original: Faust (blickt wild umher) se puede traducir como 'atormentado' en vez de 'furioso'.

Goethe, Johann Wolfgang, FAUST - DER TRAGODIE ERSTER TEil,
Reclam, 1941.
FAUST - GESAMTAUSGABE, lnselverlaq, Leipzig, s. f.
FAUSTO Y WETHER (Introducción de Franco. Montes de Oca), Porrúa,
México, 1963.
Gundolf, Friedrich, GOETHE, Verlag Bondi, Berlín, 1922.
Lalou, René, DIE ENGL/SCHE LITERATUR, (Sammlung des XX. Jahrhunderts, 14) Hoeppner Verlag, Hamburg, 1922.
Man, Otto, GESCHICHTE DES DEUTSCHEN DRAMAS, Alfred Krohner
Verlag, Alemania, 1960.
Muller, Gunther, GOETHE , Athenaum, Bonn, 1955.
Strich, Fritz, GOETHES FAUST, Francke Verlag, Bern und Munchen, 1964.

BIBLIOGRAFIA

B1elschowsky, Albert, GOETHE - SEIN LEBEN UNO SEINE WERLE,
Beck'sche Verlagsbuchhandlung, Munchen, 1904.
Bohm, Hans, GOETHE - GRUNDZUGE SEINES LEBENS UNO SEINES
WIRKENS,Gruyter &amp; Co., Berlín, 1950.
DOCTOR FAUSTUS de DIE DEUTSCHEN VOLKSBUCHER, ed. Gustav
Schwab, Leipzig, sin fecha.
ENGLISH LITERATURE ANO ITS BACKGROUND, Vol. 1, revised edition, Holt, Rinehart and Winston, USA, 1967.
Marlowe, Christopher, THE TRAGICAL HISTORY OF DOCTOR
FAUSTUS, pp. 416-435

142

143

�COLABORADORES:
IRENE GARTZ

Licenciada en Lengua Inglesa. Profesora de medio tiempo en esta Facultad.

TOMAS GONZALEZ DE LUNA

Licenciado en Filosofía y Licenciado
en Derecho. Profesor de tiempo completo en esta Facultad. Director de la
misma.

ELIDE GORTARI

Doctor en Filosofía. Investigador de
tiempo completo del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM.
Profesor y Coordinador de la Maestría en Metodología y en esta Facultad.

MAXIMO DE LEON GARZA

Médico. Profesor de Historia y Sociología en esta Facultad. Director de la
Preparatoria No. 3 de la UANL.

MA. GUADALUPE MARTINEZ
DE RODRIGUEZ

'
Licenciada en Derecho y Licenciada
en Letras. Investigadora del Instituto
de Investigaciones de esta Facultad.

JUAN JOSE SALDAÑA GONZALEZ Licenciado en Filosofía. Profesor de
tiempo completo en esta Facultad. Jefe de la División de Estudios Superiores de la misma.
ADOLFO SANCHEZ VAZQUEZ

Cfr. Cathedra No. 1.

JOHN SAXE-FERNANDEZ

Profesor e Investigador de la Facultad de Ciencias Poi íticas y Sociales
de la UNAM.

DOMENICO SINDICO

Doctor en Derecho v Maestro en Historia. Director del Seminario de Cambios Socioeconómicos en el Departamento de Investigaciones Históricas
del INAH. Maestro huésped de esta
Facultad.

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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1975, No 3, Diciembre</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>León Garza, Máximo de, 1931-2001, Consejo Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>CATBEDRA

�.......YIMITM!I

CATHEDRA

'

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFJA

Y LETRAS

DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
NÚMERO

4/5

JUNIO DE

1976.

t

l

SUMARIO

Arturo Delgado Moya O Interpretaciones de la Sociología y la Historia
según los Neopositivistas y los Marxistas. (7
./ Juan José Saldaila González O Alejandro Korn: la libertad creadora. (29
Carlos H. García Rivera O
análisis experimental. (45

La agresión como psicofenómeno social: un

Ricardo C. Villarreal Arrambide O Aspectos de la Reforma Agraria
en México y Chile. (71
Carlos Monsiváis O
Baudelio Garza G.

La cultura de los años recientes. (89
Valle Inclán y el Modernfsmo. (111

O

Herón Pérez Martínez O Semántica de un mito moderno. (125
Manuel Maples Arce

V

Julio Mitates Bacca

O

p

Memorial de Sangre. (137
Teleología Educativa. (151

Julieta Pisanty de Alducin O Nuevos enfoques sobre el arte y la cultura, según la teoria da la comunicación. (163
José Enrique Chavarrfa, Guadalupe de León Cuéllar, Ma. del Socorro González O Teoría Marxista de la Educación. (179
Teatro Pag. 191

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON: Rector/doctor
Luis E. Todd; Secretario General/lcenelado Jesús Lozano Díaz.
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS: Director/llcenclado Tomás González de Luna; Subdirector/llcenclado Juan Angel Sánchez
Palacios; Secretario/licenciado Herón Pérez Martinez; Jefe de la
División de Estudios Superiores/licenciado Abraham Nuncio Limón;
Coordinador del Instiuto de Investigaciones/dJCtor Juan José García Gómez.
CATHEDRA: Coordinador/Juan José García Gómez; Ayudnntc/Emilia López Portillo; Consejo F.ditorial/ Mario A. Aguilera Mejía, Máximo de León Garza, Rodolfo Martinez Cárdenas, Ma. Guadalupe
Martinez de Rodríguez, Abraham Nuncio Limón, Ricardo C. Villarreal Arratnbide.

Cada autor es responsable de su texto. No se devuelven originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a:
Coordinador del Deparcamento Editorial de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Apartado Postal 3024.
Ciudad Universitaria. Monterrey, Nuevo León . México.
Diseño : Coordinación del Departamento Editorial de la Fac. de F. y L.
Impresa en: Técnica Gráfica de Monterrey , S. A.

��INTERPRETACIONES DE LA SOCIOLOGIA Y LA WSTORIA
SEGUN LOS NEOPOSITIVISTAS Y LOS MARXISTAS•
Arturo Delgado Moya

AUGUSTO

COMTE Y SU EPOCA

Comte vivió en Francia de 1798 a 1857, época en que este pals
tenia un gobierno consolidado, producto de la revolución burguesa.
Durante la época de referencia, encontramos que el pensamiento social, politico y filosófico, emanado de la gran revolución francesa, tiende a explicar y justificar la existencia y el desarrollo de
la sociedad capitalista contemporánea.
La Intelectualidad francesa estaba muy desarrollada y unificada en torno a las tendencias filosóficas y politicas emanadas de la
Revolución. Se hablan registrado Importantes avances de las ciencias naturales, de las matemáticas y de las ciencias sociales. El nuevo orden social requería de una explicación "científica" que justificara al régimen capitalista que prevalecía en Europa y particular\

• El presente trabajo fue elaborado para el curso Fundamento de las Clenclaa
Sociales. Impartido por el Dr. Juan Brom, en la Maestrla de Metodologla de las
Ciencias Instituida en la Facultad de Fllosoffa y Letras. U.A.NL.

7

�mente en l''rancia.
CONCEPCION SOCIOLOOICA POSITIVISTA DE LA S&lt;XJEDAD
Augusto Comte, quien se destacó desde su juventud por el conocimiento y la comprensión de los problemas sociales, pronto ad•
quirió un prestigio en cuanto que se proporua dar una explicación
racional de desarrollo social. Trabajó junto con Saint-Simon, uno
de los prominentes socialistas utópicos, quienes consideraban que
los capitalistas debian ser persuadidos para repartir la riqueza entre los pobres. Una de las grandes preocupaciones de la burguesia,
era contrarrestar las ideas socialistas, primero utópicas y, después,
científicas.
Comte, con su "descubrimiento de 1822", proporciona una serie de ideas filosóficas que permiten interpretar el desarrollo socioeconómico del pais y del mundo contemporáneo, es decir, del mundo capitalista.
Tomando en cuenta la existencia de una teoría socialista con
base en la ciencia, después del manifiesto comunista de Marx y
Engels en 1848, una gran preocupación para la burguesia se va a

dejar sentir, cuando los estudiosos del fenómeno social predicen las
contradicciones y fin de la sociedad burguesa. Más que para com•
batir las concepciones escolásticas, herencia del feudalismo europeo,
la gran aportación de Comte está a favor de la burguesia, a la cual
él pertenecia.
Comte proporciona una explicación "cientifica" y racional acer•
ca del desarrollo de la humalÚdad, llegando a la conclusión de que
la sociedad capitalista era la sociedad perfecta. Dicho régimen prometia al hombre vivir en un ambiente de libertad, adquirir conocimientos apegados al desarrollo de la ciencia, siendo un régimen
sobre todo perfectible; esta era la gran justificación para la sociedad nueva, para la sociedad capitalista.
Augusto Comte refleja en su pensamiento social, la inquietud
de la intelectualidad burguesa de su época, por dar una explicación
acerca del nuevo orden social existente, al mismo tiempo que com•
batia a las ideas nacientes en favor del socialismo y, sobre todo,
las ideas pregonadas por Marx y Engels a parttlr de 1848.

Jógi La aportación de Augusto Comte, en relación a Ja teoría socioca, se va a caracterizar por lo siguiente:
de l~~dae; principio, la ley de las tres etapas del desarrollo
ricas para el estuaioede~~~~~ar, el orden de las ciencias te6Para Comte, las ciencias teóricas absq-actas
dei ~e Jerarqula, siend~ la base de todas ellas 1:ª::ui~~irrcaun
pu
a mecánica, la fls1ca, la quimica la biología
. • estodas ellas, 18: ~'!eva ciencia que prete~dla llamar r.ia~bi:cuna ~~
quedando def1rutivamente con el nombre de "socloo
I gfa ,.. social '

/r•

de la~U::rfa~óncu~io~ca de Comte, en relación al desarrollo

el metaflsico, el positi~o. ¿,=es er~~~~o ~ber ei teológi~,
0

enesdtres ~dosh, al igual . que el desarrollo de la vld/del~bdreai:I
d e su runez asta la vida adulta Ba · 1
•
ciol~a t~rica abstracta estudiari~ losl~e~ó~e~:it~ii que la soy ~!nt-Sunon realizaron su estudio en 1822, el cual co~mte
def1rur algunos elementos de la nueva ciencia.
en

tudi~•:t:~~df~;;:~~~:~~.la~~~fJ!~ad~: :~\r~ito e} ~que_ los '.15trono!Illcos, los fisicos, los químicos, 0 los fisioló ~ ntu
decir,. SUJetos a_ leyes naturales invariables, cuyo descub · ~ t ' es
el ob¡eto especial de la investigación".
run1en o es
f ó Conciben el surgimiento de esta ciencia para el estudio d 1
C:n r:ár:n°!n~: ~~ 8;:i~turalad,sujeta a leyes semejantes a las que

eza.

;igi~

.U:n estudio casi simultáneo al de ellos fue el de Quétel t Este
¡cn~1ó ?n e!IS!1Yº sobre fisica social, donde hace su apoJación a
as . ~e!}Cl!l5 sociales, con una gran influencia en el Si lo XIX
ta 1ruc1ativa de Quételet de hablar de una fisica soci!í, echó

ai!i~

8
9

�el proyecto de Augusto Comte de darle el nombre de "física social" a su nueva ciencia, optando por el nombre de "sociología",
ciencia que habría de servir para el desarrollo de una concepción
propia de la intelectualidad burgues¡i del siglo XIX.
La sociología como ciencia que estudia los fenómenos totales
de la sociedad, las acciones y la resultante de la actividad del hombre, trajo consigo que tal estudio condujera a un mayor entendimiento en las relaciones humanas. Para Comte, la sociología es la
ciencia que estudia los fenómenos sociales, culturales y antropológicos.

Comte no está al margen de la cuestión del método para la
investigación de los fenómenos sociales; considera a las matemáticas como la ciencia que exige rigidez para su conocimiento por
parte del hombre, razón por la cual la sociologia debería sujetarse
a métodos de conocimiento científico de la misma calidad.
Para Comte, el conocimiento positivo podía darse mediante la
observación, la experimentación, la comparación y el método histórico
El hombre puede adquirir conocimientos por medio de los sentidos, esto es, mediante la observación. La observación puede ser
introspectiva, según la situación del observador.
Más adelante, cuando Comte pone en práctica la experimentación como forma de conocimiento, la considera como una observación dirigida y, por último, el método histórico proporciona las leyes generales de "la constante variación de las opiniones humanas".
Esto refleja que lo predominante en los cambios va a _ser el
papel que juegan las ideas del hombre. Para Comte _es mur unportante que la sociedad sea ~nsiderad_a ~'?º un org!lll!5mo VIVO para
su estudio; para esto reqwere de d1sc1plmas espec1ahzadas como la
economía.

estática Y ~inámica, div\sión semejante que se daba en la biología
y que era unportante para la comprensión del fenómeno social. La
sociol~~a en cuanto dinámica y e_n cuanto estática. Según Comte,
1f! estatlca en cuai:it~ es una teon!1 del orden equivale a la armoma entre las cond1c1ones de la existencia en sociedad del hombre.
Por otra parte, la sociología dinámica, concibiendo a la sociedad en
su constante progreso, equivale a un desarrollo fundamental de la
soc!e~ad. ~ !1llí_ se de~pr~n_den los principios de orden y progreso,
estát~ca Y dmam1ca soc1ol~g.1ca que, según Comte, son factores que
permiten el desarrollo eqwllbrado de la soeiedad capitalista.
Para Comte, el orden social se establece de acuerdo con "las
leyes de la naturaleza", es decir, la vida del hombre su existencia
Y su_ desarr?ll.o1 son elementos indispensables para que se dé una
relativa fleX1b1hdad de las leyes sociales en relación a las leyes de
la natui:3:leza. El hecho fundamental del orden social se da en la
co~relac1on ent~e los. elementos que integran la sociedad. En todo
eXJSte una coeXJstencia, donde más se destaca es entre los hombres.

.~á:s. adel3:nte, Comte, estudiado por Timascheff, considera que
la d1V1s1on social del t~bajo refleja que la sociedad es un organismo don~e se desempena una función solidaria entre los elementos
que la mJegran. Poi: otra parte, Comte considera que la división
del . trab~Jo_ trae consigo la .~~ de la constante complejidad de la
soc1«;&lt;1ad, sm embargo, la d1V1s1ón del trabajo va a permitir la existencia, la cooperación y la solidaridad humanas.
Se~a, además, que la sociedad es estática en cuanto estruct~ra socia!, en la cua_J ~xíste el individuo, la familia y las combinacmnes soc18 les; lo maxi..-no de este plano, es la humanidad.

"En la sociedad se observa la constante y regular convergencia
de las actividades de innumerables individuos"' según Comte· cada
uno tiene su propia actividad pero, a su vez, eÍ punto de tod~ individualidad es la vida familiar, quien posee un grado particular de
unidad, una moralidad que la hace diferente de las demás. Considera que el orden político es algo artificial, en cuanto producto del
hombre, pero es algo necesario en las sociedades humanas contemporáne~s. Considera, además, que el orden politico es algo natural
en la vida del hombre, no se puede concebir un pueblo sin gobierno.

Por otra parte, Comte considera que la sociología se divide en
1.1

10

�Señala Comte que la sociología dinámica, en cu~to evolución
ro eso considera que la sociedad debe ser estudiada P?! una
~ie~cif, po~ la sociología, tomando en cue1;1ta qu~ la _evoluc!onalsocial es algo constante y que tiene su seme¡anza
remo anim •
El progreso puede ser de carácter fisico, moral, inte!ectual, politico, etc. Esto es, la sociedad es cambiante, en ese sentido, dentro
de un orden establecido.
Considera, asimismo, que el aumento de la pobl~~ión P!~ posibilidades de mayor especialización, llama~a tamb1en d1vis1ón .del
trabajo. Lo anterior trae como consecuencia un!!- may?r orgaruza•
ción de la sociedad. Considera que existe u!l~ _diferencia de ve\oc!dad de progreso; las razas humanas, la pos1b11!dad de la su~nor1dad de la raza blanca sobre otras razas, el pa~l q'!le desempenaban
las regiones climáticas del Mediterráneo para mpmr en el progreso
de los pueblos la acción política y el papel que Jugaban. los grandes
genios en el 'desenvolvimiento histórico, serian -segun C°!11te-factores detenninantes para el progreso. Esto nos hace C?nc1mr que
el positivismo surge como una concepción que va a !!XPl!car. los fenómenos del desarrollo social, toman~~ en cu~nta la implicación que
tienen los factores de carácter geográfico, racial, Y el papel que juegan los individuos en la historia.
Los aspectos más sobresalientes de la sociología Com!iai:ia_ para
la explicación de los fenómenos d~ \a socie~a.d, _son: los prm~1p1os d!
orden y progreso, el carácter estático_ y dmam1co de la sOC1edad, .e
1 ue juega la división del traba¡o en el desa~roll? de la SOC1eyq el papel que juegan los individuos, co1;1s1?erandol?s . C?mo
age~tes predeterminados, para impulsar aco~teclffi1en~os h1Stor1cos,
para dirigir determinados fenómenos de caracter social.

rar

FILOSOFIA NEOPOSITMSTA DE LA lilSTORIA
Uno de los máximos exponentes de la filosofla neo1¡&gt;0sitivísta de
la historia es Bertrand Russell. Para Russeb~ la h:r~n~n~:,:n
ciencia ya que la concibe como "un caos a 1garra o ,
.
donde \a vanidad y las rivalidades, asi como el poder, el ape~to ~~
el poder, los instintos, son los que acontecen Y mueren en a po
tica mundial.
·

12

Russell considera un papel determinante en lo que se conoce
como h1storia, al papel que juegan los grandes hombres. Condena la
historiografla contemporánea que dedica demasiada poca atención
al individuo y mucha atención a la masa. Para Russell si no hubiesen existido los grandes personajes, no hubiese sido posible hablar de la proyección de un desarrollo contemporáneo de la vida de
los pueblos, considera que las personalidades notables pueden acelerar o demorar la marcha del tiempo.
Russell destaca el gran papel de Enrique VID, Ana Bolena, el
Papa, el Emperador Carlos V, etc., que b•.n influido en hechos históricos importantes y que, además, los han determinado. Por otra
parte, considera que el valor de la historia consiste en que nos ofrece el conocimiento de "seres humanos que se encontraban en circunstancias sumamente distintas de las nuestras pero no nos dan
un conocimiento científico, analitico Y. severo, ni esa especie de conocimiento que cualquier aficionado a los perros tiene de su propio
perro".1
Dice Russell que la historia no es una eieuc1a, sino un arte, y
en el relato histórico cuentan mucho más la vivacidad y la amenidad que la objetividad y la exactitud. En consecuencia, para él
la historia es un arte y los individuos desarrollan un papel, desde
el punto de vista de la realización de esa obra de arte.
Un continuador y contemporáneo de Russell, Poper, considera
que no puede haber un método científico para las ciencias sociales,
sólo podrá haber para las ciencias de tipo experimental.
Otros neopositivistas como Carnap y Neuraths, consideran que
la universalidad de los principios, su aplicabilidad a cualquier rama
del saber y, en fin, todo conocimiento de los fenómenos sociales,
peca siempre de subjetivismo, es decir, el carácter, el contenido y el
significado de los acontecimientos depende del sujto. Ellos están en
contra del determinismo y del historicismo marxista. Los principios
del historicismo aceptan la existencia de leyes que rigen el desarrollo social y tratan de conocer " prever, eientifieamente, los acontecimientos. A esto Poper, neop.isitivísta, contrapone el voluntarismo
y el empirismo. Dice que el futuro · depende del hombre, pero el
hombre no depende, de ninguna manera, de una necesidad histórica.

13

�Poper, Carnap, y otros in~electuales,_ conside~ qu~ el histor!•
cismo es antinaturalista, es decir, contrar1~ a los prmc1p1os del po~1tivismo ya que el positivismo se caracter1ZB.ba por aceptar la ~x1s•
tencia de leyes naturales, pero el _h~toricism~ habla de leyes sociales
y leyes objetivas en el desenvolvumento social, a lo cual se oponen
los filósofos neopositivistas. Niegan las posibilidades de una nueva
teoría científica de la historia. Dice Poper: "La historia sólo pu~e
ser una descripción de hechos aislados, que nunca se elevan al mvel
de amplias generalizaciones teóricas".•

d_e. la na~eza y la sociedad. Por lo tanto, los filósofos neoposit!VJStas cons1der~ 9~e sol~ente es_ posible el conocimiento descriptivo del .hecho historico, mas no existe para ellos ninguna objetividad. Afirman que el hombre es dueño de su propio destino y que
solamente puede incluirse en él cuando sus objetivos rebasan los lnte~ Individual~ que determinan el carácter de la historia humana
ongmando cambios profundos en la vida del hombre.
'
Pope~ considera que la actividad consciente de los hombres es
más te~~nte q~e 1~. llamadas leyes objetivas de la historia, y
el conOCJm1ento ~1entíJ'.1co de _la misma. Al activista en la vida
hllJl!an~ le µaman mgemero social, quien se interesa en adaptar todas
11!5 1nst!tuc1ones Y ~sas a sus fines. Encontramos que el neopositi~ o tiene sus co~~uadores abundantes en el análisis de la historia
uruve~ Y de Me,aco. La descripción de los procesos sociales la
narraCJón ~e ~e_chos, los detall~, las particularidades, el papel que
juegan !_os md1V1duos en la real1ZB.ción del hecho histórico, sus ideas,
las ~alidades _dadas por un Ser Supremo, todo ello, en última instanCJa, determma los grandes acontecimientos.

Russell considera que todas las cienci~ ~enden a la descri_pción,
entre otras la biología la física y la quumca, las que se a¡ustan
a las leyes' naturales, donde existen descubrimien~os 't experimen•
tos. Estas características no se presentan en la historia, razf?n por
la cual el historiador no se interesa en las leyes generales smo en
los acontecimientos aislados.
"Desde nuestro punto de vista las leyes histórica~ no existen.
La generalización es sólo propia de otro campo de mte~ que
debe ser rigurosamente diferenciada ~el .i_nterés que despiertan l~s
acontecimientos específicos y su expbcac1on causal, los que constl·
tuyen el quehacer de la historia".'

SOCIOLOGIA NEOPOSITIVISTA.
Entre los más destacados sociólogos neopositivistas tenemos al
p~fesor Geo~ge A. L~dberg ~e la Universidad de Washington,
quien ha real1ZB.do estudios tendientes a explicar los fenómenos sociales desde su punto de vista.

Esto nos conduce a aceptar la existencia de leyes naturales, que
se ajustan propiamente a la naturaleza, pero ~o leyes que_ p~ten•
dan conocer objetivamente a la_ soci~ad. En. fm, el neopos1t1vismo,
como una interpretación de la historia, la e~phca. tomando en cue~ta
la actividad de los grandes hombres, donde mterv1enes factores, prin•
cipios e ideales religiosos, politicos o filosóficos.
Por último, ellos eonsideran -~oper, entre otros- que_ no
puede haber historia del pasado, sea ~te lo q~e ~ere, en re~1dad
sólo puede haber distintas in~~retac1ones histón~ d~l mismo,
aunque ninguna puede ser defm1tlva y cada generaCJon tiene derecho a hacer su propia interpretación. Esto es lo que llaman presentísmo.
cuando se refieren a la descripción, como función. importante
de la historia, ésta puede ser expresada E'.n fo~a precisa; ~lo_ los

filósofos de otras tendencias aceptan la existencia de leyes ob¡etivas

14

..

. L?s ~iólogos neo~itivistas consideran que los fenómenos son
ob¡etivos en la medida en que "se ajustan a los conceptos de
acuerdo, corroboración y predicción, adoptados como criterios".•

,

Se dice, más adelante, que las definiciones "a ,priori" de la naturaleza esencial, de sociedad, de cultura, etc., son procedentes desde
un punto de vista de lógica formal, pero sin ningún valor científico.
Dodd usa el modelo matemático para la explicación del fenó~eno social; esta concepción es pf?&lt;!ucto de
sociología norteamencana de Lundberg y de Dodd, qm~nes consideran que la aplicación
de las matemáticas en la ordenación de números en hileras y colum:

la

15

�nas, y la proyección que se le pueda dar al grupo social, es algo
muy importante.
En Norteamérica ,predominan ._los rasgos .t~rlcos de socióloitos
e investigadores con una concepe1ón neopos1tiV1Sta y pragmática.
Zipf considera que para, concer el problema social y sus mediciones,
se requiere de una penetración considerable "de los resortes de la
conducta humana considerados como un fenómeno puramente natural".' Este sociólogo es un asiduo continuador de las ideas del Comte,
en el sentido de que los fenómenos sociales se rigen por leyes natu•
rales al igual que los fenómenos . de la naturaleza.
Para Zipf, la sociedad humana es el campo donde influyen los
miembros individuales y éstos son influidos por la colectividad. El
sistema social es un movimiento que persigue, cooperativamente,
finalidades iguales, por medio de procedimientos iguales, en el supuesto de que todos rindan la misma cantidad de trabajo y reciban
la misma recompensa con un mínimo de trabajo.
Insiste en que Max Weber encuentra en el conocimiento y la
observación de los fenómenos sociales, que se requiere de cierto rigor,
al igual que en la estructura matemática. Encontramos, también,
que el neopositivismo contemporáneo tanto d.e Lundberg, como de
Dodd, de Zipf, como de Max Weber, tienen relación en una estructura social ligada a un criterio de las estructuras matemáticas contemporáneas. Hart niega el criterio único de explicar la conformipad
de las estructuras sociales con base en las matemáticas. Este sociólogo participa de la discusión, pero coincide con ellos en lo fundamental, en que la sociología neopositivista requiere de un modelo
matemático para la interpretación y prediccón de los fenómenos sociales.
Según los neopositivistas, el retraso cultural está en función del

retraso material de los pueblos; es imposible un avance superior de
la cultura si el desarrollo material es atrasado.
Otro aspecto importante es el siguiente: · la llamada definición
funcional no se presenta como solución final o absoluta, simplemente como un movimiento útil en dirección a la objetividad. Den·
tro del concepto de la problemática social resulta muy importante
el estudio y !a comprensión de los hechos sociales. Dentro de las
corrientes fundamentales de la sociología positivista contemporánea

16

tenemos la llamada de cuantificación la funcionalista. Para Lund•
~rg ~os los fen~menos pueden ser cuantificados. Pero el dehavlonsmo dice que existen fe'!ómenos mentales como fe, esperanza, temo~es, e~.• ~ _que el estudio resulta empírico pero que es un campo
de mvestigaCJon.
. Por otr~ parte, el ~sfudio de Timascheff en su Teoría Socioló~ca, se_re~1~re a Sorok1'!. Sorokin es un investigador que niega la
v~.lidez c1entif1~ de estudios de reacciones de lenguaje a conversaciones ':( ecuac_mn!!;S. usados co~o reactivos; casi siempre se refiere
a cuestiones hipoteticas y la hipótesis y la predicción en sociología
requieren. de_ una aplicación de modelos matemáticos, de acuerdo
co!I el cnter10. de s~ autores. .El análisis de tales interpretaciones
exige sus propms 1n:etodos; debe enfocarse al estudio de la actividad
e!l .grupo co'! los o¡~ de las. personas que participan. Los neopositivistas domman la influencra en estos individuos con un sentido
pragmático Y la sociología neopositivista se considera que ha aportado ciertas cuestiones metodológicas al estudio de la sociedad. Dice
que se puede comparar el neopositivismo con el positivismo original
donde se destaca la importancia de las relaciones de referencia.
'

FUNDAMENTOS DE LA FILOSOFIA MARXISTA
DE LA Hl'STORIA.

I

La filosofía marxista constituye un sistema integral y armónico
~mo concepci_ón del universo. El materialismo dialéctico es la cien~
cia que estu~•a. las leyes del desarrollo de la naturaleza, mientras
que el mater1~1Smo histórico es la ciencia que estudia las leyes del
desarrollo social.
La filosofía marxista estudia a la sociedad en constante cambio
Y a la historia como producto de las masas explotadas en lucha
constante por su liberación y mejores condiciones de vida.
La filosofía marxista se fundamenta en las ciencias de la natuf!lleza, cua~o da una interpretación del mundo. As1 mismo, las
Ciencias 5?Clales, cuando estudian e Interpretan el desarrollo social.
Es una filosofía que se ajusta profundamente a las aportaciones
cientlficas de todos los tiempos y de nuestra época en particular
para dar una interpretación del fenómeno histórico 'y social.
'

'

17

�Los elementos básicos en que se basa la filosofia marxista para
la interpretación de la Historia, según Gerardo Unzueta, son: "En
la producción social de su vida, los hombres contraen deterymnadas
relaciones necesarias independientes de su voluntad, relac10nes de
producción que corre'spondan a una determinada fase de d_esarrollo,
de sus fuerzas productivas materiales".' Una segunda tesJS es que
"el conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura
de la sociedad, la base real sobre la que se levanta l!l superestructura juridica y política a la que corresponden determmadas formas
de la conciencia social".' La tercera tesis establece que "el m~o
de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida
social, política y espiritual en gen~ral. No es la co~ciencia de \os
hombres la que determina su ser, smo por el contrario, el ser social
lo determina su conciencia"." La cuarta tesis establece que "ai
llegar a una determinada fase de desarrollo, las _-fuerzas producti~as
materiales de la sociedad chocan con las relac10nes de producción
existentes o, lo que no es más que una expresión jurídica de esto,
con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto". 11 Por último, establece que al cambiar la base económica
se revoluciona, lenta o rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella.
Gerardo Unzueta sintetim asi la concepción materialista d~ la
historia y la sociedad desarrollada por Marx y Engels en El cap1~.
la Ideología Alemana, la Economia Política, en la corresponde~c1a
de Marx y Engels, en el Manifiesto Comunista y el 18 Brumano.

ha convertido (o puede convertirse) en objeto de la ciencia de lll
historia". 12 Considera que dicho acontecimiento es uno de los tantos
que rigen la vida diaria del pueblo, pero que tiene trascendencia en
la medida en que cambia el rumbo de un acontecer social. El hecho
histórico no es una mera representación mental, no es una cosa
psicológica que se da en el historiador, es algo real y objetivo que
realizan los pueblos. Encontramos en la historia de un pais, un
número indeterminado de acontecimientos, pero no todos tienen la
calidad de un hecho histórico.
Por su parte, el historiador debe tomar en cuenta el contexto
histórico en que se da el acontecimi1mto, asi como el marco de referencia del aspecto que se está investigando. No todos los acontecimientos tienen la misma importancia dentro de uh hecho histórico;
si se trata de la historia politica de un pais, el marco de referencia
es la "política" y los acontecimientos en el arte y la ciencia, no serán
objeto de un estudio tan minucioso como los hechos políticos relacionados con el hecho histórico.

LA OBJETIVIDAD DE LA VERDAD HISTORICA.
El hecho histórico es producto de una actividad práctica que
el hombre desarrolla. La objetividad del hecho histórico es un
aspecto importante de estudio en el fenómeno social, ya que no podemos hablar de objetividad de la misma manera que en la ciencia
experimental. La objetividad del proceso histórico está determinada
por las condiciones de vida material de los pueblos, así como por la
vasta información que refleja las caracteristicas de la vida de los
mismos.

La tesis marxista de Unzueta, nos permite dar una explicación
concreta al estudio del fenómeno social y su _d~llo; .En resumen, la filosofia marxista establece com? prmc1p1os bás!&lt;;OS para
el estudio del hecho histórico, la producción Y reproducc10n de la
vida material, las condiciones de vida creadas ~r ~ste P~~o, las
relaciones emanadas de la producción y las múltiples ª&lt;:ti~dades
económicas que conlleva a la integración de la base econom1ca de
la sociedad.

El hecho histórico es una manifestación del desarrollo social,
que puede ser objeto de estudio independientemente de la conciencia del historiador.

EL HECHO lilSTORICO.

las condiciones económicas, políticas, sociales y culturales que se

La objetividad del hecho histórico se manifiesta en función de
dan en un pueblo, en un momento dado, de una época determinada.

El hecho histórico es definido por Adam Schaff como "el acontecimiento gue debido a su importancia para el proceso histórico se

18

El conocimiento de los hechos históricos y la verdad de dichos
conocimientos, radica en la !nterpretación de los acontecimientos

19

�que han ocurrido en el pasado, bajo los principios de la filosofia
materialista.
LAS LEYES DEL DESARROLLO SOCIAL.

Las Leyes que rigen el desarrollo de la sociedad son objeto de
fundamentación teórica por parte de la filosofia marxista. de la historia. El Materialismo Histórico proporciona las Leyes siguientes:
"1o. La primera ley establece la acción detenninante de la existencia social sobre la conciencia social.

2o. La ley de Ja acción detenninante del modo de producción
de los bienes materiales, sobre la estructura y desarrollo de la sociedad.
3o. La ley económica de la obligada correspondencia de las
relaciones de producción con el carácter y el grado de desarrollo de
las fuerzas productivas.
4o. La ley de la acción determinante de la base económica sobre la superestructura social.
5o. La ley de las revoluciones sociales es el pase de una formación social a otra"."

Las leyes generales proporcionadas por el materialismo histórico sirven de base para el estudio de la sociedad en un cons~te
cam'bio. Las leyes del desarrollo 5?Cial sirven ~e fundamentación
para el estudio de la historia, permiten al ~vestigador comprender
la transformación social y el avance de la vida de los pueblos.
El historiador marxista concibe la reaJ!dad social como producto
de las condiciones derivadas de la producción, ~ n porhechlacu~~
leyes del desarrollo social son aplicables al estudio del
o
rico. La conciencia social, en todas sus manifestaciones, es ~
resultante del proceso productivo y de las relaciones de producción.
La ley de la "obligada correspondencia de las. relaciones de pro-

ducción y el grado de desarrollo de las fuerzas productivas" 1a
encontramos en todo proceso histórico. Por ejemplo en el régimen
feudal, las relaciones de producción consisten en la' propiedad privada del señor feudal sobre los medios de producción y la propiedad
oarclal que ejerce sobre el siervo. Las fuerzas productivas feudales,
consisten en el tipo de instrumento de trabajo ...rtesanal, tanto de
labranza como hemurJentas, cuya propiedad privada sobre la tierra
-rnedi~ de producción ~~ominante- y sobre los instrumentos de
producción, hacen del_ regunen fe_udal una sociedad, con equilibrio
entre fuerzas productivas y relaciones de producción.
. El avan~ de las fuerzas porductlvas, es decir, el perfecclonanuento ~e los instrument~ de producción, trajo consigo más y mejor
produ~_1ón, que va a estimular al comercio, los medios de transporte y comunicación, motivando una necesidad histórico-social de
nu_evas relaciones en la p~ucción. El rompimiento del equilibrio
senalado en el párrafo antenor, trae una revolución en la producción y en las relaciones humanas, dándose origen a una nueva formación económico-social.

LA CONCEPCION SOCIOLOGICA MARXISTA DE LA SOCIEDAD.
La -~~ncepción sociológica marxista d.estaca. la importancia de
las condic1on~ ~~ vida material en que viven los pueblos, como base
para la explicac1on de los fenómenos sociales. Las condiciones materiales en que se desenvuelve el sector de la sociedad que posee los
medios de producción y se apropia de los productos son diferentes
del_ sector de la sociedad que carece de dichos recursos. La objetividad de las condiciones de vida material se da en función de la
situación económica y de la relación que guardan los hombres en
e~ proceso ~e la prod~cción, la forma en que se produce y condiciones objetivas de existencia de los sectores sociales, va a determinar las formas del pensamiento politlco, filosófico, social y religioso.

Históricamente se demuestra -como las condiciones sociales y
económicas, las condiciones de vida material, influyen determinantemente para que los pueblos piensen de tal o cual manera. Si analizamos las condiciones de la vida de los pueblos en la sociedad
esclavista, encontramos ciertas formas de producción y, como con-

20

21

��estado.
Cuando la clase obrera demanda mejoras económicas y pasa a
denunciar las formas y estructuras mentales que le ha formado la
burguesía la lucha económica se transforma en lucha política e ideológica. u,. lucha de clases es una de las manifestaciones del poder
económico de unos sobre otros, de la explotación de los poderosos
sobre los pobres. Como forma aguda de la lucha de clases, la revolución se expresa como medio de transformación social; por una
parte, la clase obrera que en la sociedad capitalista se organiza en
forma independiente y, por el otro, la burguesía que defiende, por
todos los medios a su alcance, sus privilegios.

. La _con?;pción sociológica ma~rialista se ajusta a la interpretación c1entif1ca del desarrollo social, la concepción marxista fundamentea Y desa~lla estos conceptos, con base en las leyes objetivas
que rigen la vida de la soicedad y del hecho histórico.
La. concepción . ma~ permite una comprensión científica,
pro~1sta, revoluc1onar1a, de la sociedad. El sociólogo marxista
concibe a la sociedad cambiante y participa en su transformación.

La revolución social se da cuando se pierde el equilibrio entre
fuerza productiva y relaciones de producción. El hombre participa
en la producción y le da carácter social, mientras que el producto
es propiedad privada, asi como los medios de producéión. Para los
sociólogos, la contradicción se da cuando el hombre participa en la
producción y ésta tiene un carácter social, mientras el producto ya
elaborado tiene un carácter privado. La revolución social es entonces la transformación total que se da en la organización social. Los
cambios se motivan en la economía, en la forma de producción y
en las formas de la conciencia social.

CONCLUSIONES.

He~os planteado. las principales cara~e~tlcas de la concepción
neoposlt1vista y marxJSta tanto para la histona como para la sociología.
La concepción sociológica expresada por los neopositivistas, encuentra su correspondiente en el estimulo que la sociedad ha proporcionado para que se conserven las ideas de justificación plena de
la desigualdad, origen de una concepción positivista planteada por
Augusto Comte. El carácter-no científiCQ de la interpretación neopositivista, trae consigo tomar en cuenta la -descripción de los personajes, las fechas, los acontecimientos, donde el estudiante tiene que
memorizar datos, dejando de un lado la reflexión, la critica, la interpretación del desarrollo social.

24

25

�NOTAS

BIBLIOGRAFIA

1 Comte Augusto y Salnt-Blmon. Políllea PoolllYa. pp. 149-150, citada por Timaschef e;, Lo, T-ia Sodolóclca- P.CE. México, 1974, pp. 36.
2 Timaacheff, Nlcolú. Lo, T-ia Soeiolép:a. P .CE. México, 1974, pp, 41.
3 Rusaell Bertrand citado por Kon, I. S. en l!I Idalbmo Fllooótleo 1 la Crúla del
Penamlento
Editorial Platina. Buenos Aires, 1962, PP, 172.

m.iórt.o.

4 Kon, l. s.. El ldalbmo nloo61lco 1 la CrllU del Pemamlento Blalórleo. l!dltorlal Platina. Bueno, Aires, 11162, pp. 175

7 nmaachefl op cit. pp 251
unzueta, Oerardo. Lo. Concepel6n MaMriallala de la Hlatorla, Fondo de Cu!tura Popular México 1972 pp. 57 .

9 Ibldem pp 5G.

10 Ibldem. pp. 62.
11 Ibldem. pp. 64.
12 Schaff, Aclam. Hbtoria 1 Vetdad. Editorial Orljalbo. México, 1971, pp. 250.
El Ma&amp;eriallamo llúlórlco.

El ldeallamo Flloaófloo y la Crisis en el Peasamient.o
Histórico. Editorial Platina. Buenos Aires, 1962.
RUSSELL, BERTRAND. La Hlst.orla como Arte. Escrito Básicos.
Editorial Aguilar. México, 1969.
MARX - ENGELS. Obru Escogidas.. Tomo 11. Editorial Progreso.
Moscú, 1955.
KON, l. S.

6 nmaschetl, op clt, pp. 246.

13 Konatantlnov.

1974.
UNZUETA, GERARDO. La Ooncepclón Materialista de la Hlat.orta.
Fondo de Cultura Popular. México, 1972.
KONSTANTINOV. El Materialismo Hlat.órlco. Editorial Grljalbo.

México, 1957.

5 Popen, citado por l S. Kon, op. clt, pp. 176

a

La Teorfa Sociológica. Fondo de Cultura Económica. México, 1974.
SCHAFF, ADAM. Hlst.oria y Verdad. Editorial Grijalbo. México,
TIMASCHEFF, NICOLAS.

Editorial Orljalbo. 1957, pp. 18.

�ALEJANDRO KORN: LA LIBERTAD CREADORA
Juan José Saldafla Oonzález

INTRODUCCION
El doctor Alejandro Korn, una cíe las personalidades más sobresalientes en el terreno de las ideas en Latinoamérica, fue también en su patria -Argentina- un pensador destacado en la historia de la cultura de esa nación. Médico distinguido con gran
inclinación por la psiquiatría, reveló también grandes aptitudes Ji.
terarias que se muestran en sus escritos filosóficos, en prosa elegante, cargada de sentencias elípticas que a menudo se acompañan
de sarcasmo.
Perteneció a la, generación del último tercio del siglo pasado y
al primero del actual. Conforme a ello y a su profesión, recibió
una educación cientificista y positivista que mucho habría de influir
en su labor filosófica. Durante muchos años ejerció su profesión.
Fue director de un hospital de alineados. Este interés por la psiquiatria le dio un conocimiento amplio de la psicología de su época, lo
que habria de llevarlo posteriormente a las aulas de 1a:· Facultad · de
Filosofia y Letras de Buenos Aires.
29

�En 1906 se convierte en profesor suplente de historia de la fi.
losofía en la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires. Allí
encontró la auténtica vocación que conformaría su vigorosa perso•·
nalidad intelectual. Era, por entonces, un hombre maduro.
Korn no podía desprenderse fácilmente del bagaje de su for•
mación positivista y naturalista, por lo demás deficiente. Sin em•
bargo, sobrevivió a las limitaciones de su época y de su formación,
para enfrentarse a los alientos filosóficos de las nuevas generado•
nes europeas, que pugnaban por el rechazo del positivismo.
Schopenhauer -nos cuentan sus biógrafos- despertó en él
preocupaciones metafísicas y religiosas que lo llevaron a las lectu•
ras de Plotino, Eckhart y la mística española. Sin embargo, quien
tuvo una influencia decisiva en su pensamiento fue Kant. La filosofía crítica habría de inspirarlo y formarlo definitivamente. En
Kant encontró el repudio a la metafísica, la que llegará a ser para
él sólo "poemas lógicos".
Es el Dr. Korn -«&gt;mo bien lo advierte Angel Vasallo- "el
primer idea.lista argentino"'. "No escribo para los que padecen aún
de realismo ingenuo ... "', advierte en el primer parágrafo de su en•
sayo La libertad creadora. Pues el realismo, según lo ve Korn, con•
siste en afirmar que fuera de la conciencia en que se da este "mundo" espacio-temporal, hay algo que es un original, del cual en la
conciencia sólo se tiene su copia. Y " ... este universo visible y tangible -dice Korn- que se extiende en el esp¡lcio y se desarrolla
en el tiempo, no lo conocemos sino como fenómeno mental".'
Para Korn, la única posición legitima es la que marcan los limites de la experiencia, y éstos coinciden con los de la conciencia.
Todo conocimiento procede de la experiencia y en ella se verifica.
Esto, como más adelante veremos, hace de Korn un positivista,
que no un empirista, pues esta posición supone para él "una simplicidad que no resiste al examen más somero y tiende a convertir
el acto del conocimiento en un hecho pasivo".'
Pero tampoco el idealismo de Korn hay que considerarlo absoluto, pues a éste se le opone un realismo extremo y entre los dos
extremos " ... es natural que quepan todos los matices intermedios",

30

dice; y él, sin duda, elegirá alguno.
. Formado__en la. fil?sofía positivista y naturalista, Korn desarroU_ara una a~10n energ1ca en contra de estas concepciones. Sus teor1as .se exphca~ Y adqu_ieren_ ~undamento en el rechazo al pasado
filosof1C? . mmed1ato. ~. quIZas sea conveniente delinear breve y
esquematicamente, las lineas d1rect1vas del positivismo y evoluciorusmo naturalista, para comprender aqueUas nociones más fundamentales y caras a Korn, como las de su libertad creadora.
·

I
I:Iacia el ~egund? tercio del siglo XIX se da
e!1t~1asmo. e mgenwdad, en el que los filósofos
c1enc1a ~.ab1a Uegado a un estado de consolidación
hl soluc1on d!; _los problemas de la humanidad era
t!em~, cuest10!1 de desarroUar lo que ya estaba
c1enc1as de la epoca.

un momento de
pensaron que Ja
definitiva, y que
sólo cuestión de
implícito en las

Las conceP&lt;:io~es positivistas y cientificistas en Europa aparecen tras el d~1m1ento _del ir-an auge de la filosofía de Hegel. La
naturphllosophie_ de los 1deali~~s alemanes no se límitaba con proyectarse como mt~nto metaf1s1co hacia la ciencia natural, quería
reemplazarla, substitwrse por ella. Por el contrario, el positivismo
que fl!lC~ con · Auguste Comte, pretende limitar el conocimiento al
co~~1m1ento científico. El cientificismo quiere desarrollarse en ·metaf1S1ca, pr~l?~gando las tesis fundamentales de la ciencia de la época. El pos1tlV1smo deudor de Hume, lanza la consigna de rechazo
absoluto de la metafísica.
. Só\o es con?ci~iento auténtiC!J el que tiene por base a la exper1enc1a. ~s c1enc1a~ buscan las leyes o relaciones constantes entre los _fenomenos, e _ignoran la naturaleza intima y las causas de
las real1dade~ o es_e!1cias;, Esto es afirmado .por Comte en su Co111'!1
de. phllosophi~ pos1tiv~: Tous les ~ns esprits reconaissent aujourd'
hw qui: nos etudes reell~s son~ strictement circonscrites a. l'analyse
des phe~omenes pour decouvrir .le':1rs lois effectives ... " ( Co111'!1,
m, 209, 39). ~. trata de sl!b.stitmr a las concepciones subjetivas
del estadio teolog¡co y m~taf1s1co; sobre las realidades productoras
de fe_nómenos, por concepcmnes puramente objetivas. O, en el símil
comtlano, se pretende transformar la mente humana en un espejo
exacto del orden exterior.

31

�A Korn Je molestaba especialmente el evo1uc10msmo naturausta
de inspiración positivista a la manera de Spencer, por ejemplo. Este concibió una fórmula de la evolución universal, donde no intervienen más que los desplazamientos materiales por las leyes de la
mecánica•. Juzgó que el principio de la evolución es el de la ley de
conservación de la fuerza. La concepción spenceriana es distinta
a las precedentes teorías evolucionistas: Heráclito, Plotino. Leibniz
o Hegel, p. ej., conciben lo dinámico como la realidad primera y
la mecánica es lo que se pretende explicar. Resuelven el problema
refiriendo a la mecánica una realidad de segundo nivel, o haciendo
de ésta una pura ilusión. Spencer, por el contrario, trata de meter
en una fórmula meramente mecánica, la evolución biológica, psicológica, moral y social.
La noción darwiniana esencial es la de la supervivencia del más
apto, y la que rige la evolución de las especies. Pues bien, esta
noción es enteramente adoptada por Spencer, y la aplica no sólo a
la biología, sino igualmente a la moral y a la política•. La superioridad mental y moral consiste en el óptimo acoplamiento de las reacciones de un animal a su medio. El bien, pues, es el acoplamiento
justo a las condiciones del medio. Así las leyes de la naturaleza
dirigen al sujeto espontáneamente a su bien. A esta moral absoluta - n que el hombre completamente evolucionado no tendría
más que escoger entre el bien y el mal- correspondería una sociedad perfecta, a la manera de las sociedades de los anímale~. En
este momento la conciencia misma que acompaña a la vacilación
ante una decisión, desaparecería. Esto es, la tesis mecanicista suprime la libertad, y con ello, al decir de Korn, la condición sine
qua non de toda ética.'

El positivismo italiano con Ardigo, pero más particularmente
con Ferri y Lombroso, aplica estas nociones a la ciencia jurídica y
sobre todo al derecho penal. Porque si los delitos están determinados por las condiciones físicas anormales, la concepción de la responsabllldad y de la pena deberían modificarse.• En fin, es en este
panorama en . el que Alejandro Korn se encuentra al inicio de su
labor filosófica, que es en principio de deslindamiento; como dice
Francisco Romero "Korn na sido entre nosotros quien más ha contribuido a una renovación filosófica fundamental. Su acción a este
efecto constituye uno de sus grandes aportes al pensamiento americano. La importancia, la profundidad, la eficacia del impulso innovador, dependen de las especiales circunstancias que en él concu-

rrían .. . " 9

Bergson Y ~ e -ntre otros- ejercen gran influen&lt;:ia en
I&lt;;orn, en su. reacc10n contra el positivismo. Reacción que, como
b!en lo ha visto Francisco Romero, 10 tiene dentro de las divergenc1_as de e~foqu~, al~nos puntos de coinciden ·ia; se impone un mimmo de fll~sof1a, ba¡o la forma de historia de la filosofía y teoría
d~I conoc1m1ento (que es una vutlta al Kant de la Critica de la razon pura). A esto se añade posteriormente un problema nuevo: el
~e los valores.
En ~orn . encontram~s es_tos elementos perfectamente delinead?s . . ~u m~eres por la _historia de la filosofía se manifiesta en el
·e¡erc1_c10 mismo. de la catedra. El problema del conocimiento y en
especial el kantlSIIlo, están presentes expresament,e en su obra es~rita, Bergson escribió en Contlngence des lois de la natnre
... pour rentrer au plus profond. de nous Iileme, et saisir, s'il se
peut, n?tre e~ d8.!15 sa source, nous trouv.ons que. la liberté
une pu~ce mfln1e. ~ous avons le sentiment de cette puissance
chaque_fo1s que no1;1s ag1ssons veritablement" (p.156). y ~te tema
de la h~:íB.d, capital en la obra del doctor Korn, concluc1rá a la
problematica de }os valores a la que este argentino notable dedicará
un ensayo muy importante (la Axiología). Qué decir de Croce entre otros europeos r_enovadores, c;1ando el títufo mismo de un~ de
sus obr~, La hlsf-?ria como hamoa de la libertad, enuncia• ya esta
tendencia que Ale¡andro Korn representará en nuestra América.

-est

La ciencia para Korn es " ... la lnt.erpretaclón cuantitativa de
~ realidad"." Es 'Cjecir, es la interpretación matemática de la rea-

lidad ext.erna al sujeto. La ciencia lo es sólo de lo extenso y de
esto sól? lo !"ens~rable le interesa, sin preocuparse por entidades
que estén mas alla de lo meramente experimentable.
No hay nada fu_era de la .~nciencia, nos dice, porque " ... a la
par_ del mundo corporeo ~bien la existencia del tiempo y del espacio 1:1º la conocem~ s!no como un hecho de conciencia"." y
l?s _limites de la &lt;;&lt;&gt;nc1enc1a, ya lo hemos dicho, coinciden con los
hm1t_!!s. de la experiencia. Y esto no significa que la realidad misma
sea umcamente un lluceso mental, lo que sucede es que es la forma
e~ que se nos presenta. "La existencia de este mundo hipotético,
situado fuera del horizonte .que abarca nuestro conocimiento no

'

J"

33

�tiene, en el sentido literal de la palabra, razón de ser. La afirmación de su realidad es tan sólo un acto de fe, residuo irracional del
realismo ingenuo". 13
Korn piensa que esta conciencia está integrada por dos partes:
el concepto del yo, que surge de la exploración del contenido de la
conciencia en la que se encuentra la unidad persistente y estable a
la cual referimos los momentos sucesivos del cambiante proceso
psíquico: estados afectivos, voliciones y juicios. Y por otra parte
las representaciones de Jo que concebimos como mundo, aunque esto
no significa más que " ... si este mundo está fuera del yo, no está
fuera de la conciencia"."
La filosofía se separa para Korn de la ciencia, en cuanto ésta
se refiere sólo a la realidad externa, (representaciones de lo que
concebimos como mundo) y la filosofía indaga lo relativo al sujeto
(el yo) . La crítica de Kom al positivismo es precisamente en este
sentido; el de querer reducir el problema humano a un problema
científico": Así la filosofía (con exclusión de la metafisica) estudia
lo subjetivo, o lo que será lo mismo, la filosofía es el estudio de la
personalidad, la libertad y el valor.
La razón trabaja relacionando nociones opuestas, duales, no
contradictorias. Existe una colncldentia, opposltorum entre los con-

ceptos, entre los que destacan el sujeto y el objeto. Esto no des•
truye, sin embargo, la unidad de la conciencia, que es ideal, y se
afirma para negar la existencia de dos sustancias distintas o la posibilidad de fraccionamiento efectivo. "Por unidad de la conciencia
hemos de entender que, tanto en sus manifestaciones objetivas como subjetivas, es acción consciente y nada más". "Estamos en nuestro perfecto derecho si, de acuerdo con la evidencia, consideramos
a la conciencia ya como una, ya como compleja y la interpretamos
como la unidad que se despliega o como la síntesis que surge". "La
conciencia, así, es una como múltiple; pero es única, pues no existe
nada fuera de ella"."

Al objeto se le conoce por la ciencia. Inquerir qué sea éste,
es preguntarse por lo que sea el conocimiento científico. En la ciencia los hechos se ubican en el espacio y transcurren en el tiempo,
y estas dos nociones no son entidades en sí, sino que se dan en una

~r•

conciencia
son elementos de nuestro co . .
pacio
Y el ,tie
cósmico, sólo
las dos magnitudes ei:ioc:11ento. "También el est~ncia real fuera~~~~ como elementos de Íase en&lt;;11ad~a el proceso
1:1dad de las cosas es no . ~ un hecho com conc1e~~1a, Y su exisestas siquiera pod es tamb1en algo meram probado . La exteriosible desalojar el emos ~uprimirlas In mente en~ supuesto, y " ... a
¡Cuántas tesis de ~~~ 10 Y el tiempo de n~:entras no nos es pon se encuentran implicadra
representación" · "
as aqul!
°:Jando el objeto ext
es decir, que se suced enso Y mensurable t
a la _relación de cau e entre un antes y un ~ e en_ el tiempo,
termin3:da con neces~a~ e~toh Por ello la esfeft;~b. ~tá som~tido
necesariamente a otro Y. otr~s hecechoh os.
está condicionadJey vcoanesd!ª.
deICJOna
El orden objetivo se im
den ser creados o ani . pone con necesidad Lo
cesarías de la causalid~~ad~ods. Estáf. n sometido~ a 1!sh';;h1aº~ no puea una causa A tod
·
o e ecto está t
.
c1ones necuantitativa,· matemá~-Jea.
este mundo la ciencia ªd!douna
ine~uctablemente
interpretación
El yo, la esfera bº •
ralidad.
Se ·muest ra como
su Jetlva,
.t
una
e o por la espacialid d p
Jambas esferas; exist/ ~tra ero¡
, a

también
está inmersa
·
·
en Ja t
serie sucesiva Y se d. ti
empono
sólo
es
ésta
la
ngue
del
obmás fundamental:
iferencia entre

t

el m1&amp;1 dmundo objetivo, hemos dicho
En estn o de la ciencia que obedece, se impone con necesidad Es
e mundo es 1m 'bl
a normas n
•
·
El mundo subjetivo pos1 e 9ue se dé el mínimo ~nas, ~ leyes.
:m~. mecánico, en' ef;~~•

a:~:: !~:ta

n esd~b~.deJ~r:!
· Es el yo autó-

tantoa el
te '!In"En
efecto
su orden
ca fisi,co se a~allza, encadena ·
posible. El sujeto en
tsin Prt?pos1to, sin finalidad mexorablem~nchas, afirma
.
an o se siente estrem 1.
, amoral e IDl·
O
lores y subordin1!:ega,
forma propósitos, forj~ ~
r dolores y disu conducta a los fines que J pel'Slgue"."
e ~• estatuye va-

ur•

if

35
34

�El orden objetivo es la necesidad misma; nada queda al acaso.
El sujeto, en cambio, puede no estar n_ecesitado -al menos en el
querer y tal vez en el hacer, pues la hbertad es fundamentalmen·
te de querer-, y al no estarlo encuentra su primera forma de li·
bertad.
La libertad se apoya en la resistencia que se le opone. "Esta
es la condición del esfuerzo subjetivo y la libertad no pretende aniquilarla; pretende, únicamente, sustraerse a la coerción para alcan·
zar sus propios fines". Y aquí éqcuentra el sujeto su primera forma
de libertad: la emancipación del orden subjetivo que suprime la
servidumbre material. Esta libertad se inició en su conquista por
" ... el primero que quebró con una piedra la recalcitrante nuez de
coco e inventó el martillo". Esta es la libertad económica, en el
sentido más amplio del término.
La ciencia es pragmática. Es el saber del orden objetivo necesario para preverlo y gobernarlo por medio -de su técnica. No es
una contemplación, es un conocimiento para la acción. El sujeto
para liberarse de la coerción fisica observa las leyes de la ciencia.
Esta coadyuva a la obtención de la libertad económica. En la medida en que el sujeto reconoce y utiliza las leyes necesarias del
mundo objetivo se convierte en un sujeto libre.

Pero el sujeto no sólo ha de liberarse del mundo objetivo, ha
menester del mundo subjetivo también, de dominarse a si mismo.
"Su acción -dice Korn- la perturban los impulsos, afectos y yerros. De ellos también quiere emanciparse ... Solamente la autar•
quia que encuadra la voluntad a una diseiplina fijada por ella mis•
ma da la libertad ética"."
Asi, la libertad económica y la libertad ética, son un dominio
que ejerce el sujeto. En el primer caso sobre el mundo objetivo,
pues al observar cumplidamente sus leyes lo domina. En el segundo sobre sí mismo, pues esta libertad: "Se simboliza en un concepto
de contenido y nombre variable, que por ahora llamaremos el concepto ético". Es decir, es libertad bajo la ley que el querer se da
a si mismo, y que en tanto la observa cumplidamente, se domina
el sujeto mismo. En la medida en que la coerción objetiva y subjetiva disminuyen -por la observancia de sus respectivas leyesse logra la libertad humana.
36

Las leyes éticas
se empeña -incluso--se 1as da la voluntad a si mlsm

~~:f1i

~:Elir.

;i¡eiv~:~J~:ºe?ai~~~b~i;ni ~ ; ~ t l é
slca? Esta
sopo~ difere_nc1a entre la ley moral cabe ahoz:i
una expresa un orden n ~ 1 : 1~ 0 rn-, aquélla la dl~t~~:: Éii,
~e aqw la consecuencia que de~ene~tra Imuestra libre V?luntad. y
·,;,·porque conservamos la capacidad ªmª seguntda, ¡la infringimos
ons ruosa de desobedecer1a .
Esta libertad humana --d · •
~ere si m\smo--, l~jos de lo qu~~~Jfe:bre el mundo objetivo Y so~ po~e contrano es concreta actual r,ensarse, no es trascendensa r Y poder". Imposible ..'....e1
· · ·en la medida de nuesnismo fenoménico con una "li·bertadam~ Korn- conciliar el determ1·
y m
~
noumenal" u
•
puedene~os aun lo noúmenal- no son objeto' d ·1· . pues ~I !)Oúmeno
. nvocarse para explicar nin .
e CO!JOCimlento, no
~:tenc1a en la conciencia sino a tit~ d~echo efectivo, no tienen
~ como algo intrínseco la .
concepto vacuo". El suJ
el su¡eto es libertad Creemo
libertad, le es inherente ser libre
culan~o advierte " ... personalid!dquye li:rtaoesd lo que expresa Korn
son dos nombres para
e mismo -hecho".'°
En la conquista por la libertad
.
~nci~ fav~rables de las adve
~u¡eto ~istingue las circunsmteres máxuno. A los hech rsas. .
aprecia Y juzga desde s
cl':'ll_S· A los actos propios
bbjetivos los califica de útiles o n&lt;~
juicio pragmático I
uel!~ 0 malos. Lo prime
nd
excepción posible' _.'.'._ segu o un JWcio ético. "Natura1m: es '!n
quiere .lo útil Y Io bueno,
porquey esto
nt~, sm
de ¡0fluye de . su ínf1ma condlc1óngeneral1zación y forja los dos co s ~os smgulares se eleva a la
~:=r:dnTt~e21 a su libertad ec~~~f:a.ªt':~~~~ uq:¡i·e afesl aquello
·
rma su

d:

rr°

Estos valores siendo fijados
cua;11do hallan cumplido su m. .
el sujeto, los niega o transmuta
decir, son transitorios· son m: n demoSt !1ido su ineficacia Es
'
os para realizar un fin.
·
Del determinismo f
• .
cuanto libertad econó ~nome~co quiere emanciparse el s .
pone el mundo fisico.
)!!- nece~idad. q~e%
11be':~r etlca
quiere hberarse del

~ c~~~~

~
37

�desd el mundo físico sobre si mísdetermlnlsmo que se proyecta
e En un caso sacudirse de la
mo en sus impulsos, afectos y yerros.las resiones que sus propias
causalidad inex~rable, en el ~tro d~rgo: p "No es la lucha por la
condiciones le lffiponen. ~ sm em.
la lucha por la libertad; a
exístencia el principio em1~e~te, smta La libertad deviene. Del
cada paso por ésta se sacrifica aque ~o un torso: libre la frente,
1
fondo de la conciencia emergfn!ni:
~resto"·"
libres los brazos, resuelto a

co::::: ~e
CE!

el alfa y el omega, el
e;,o exístente ... Es, desde
principio y el fm, la energ¡~.
"resto" no es ya Ja mera superaluego lo absoluto, lo eterno • .
n ue esto es posible, pues nunca
ción de la coerción (en la medida e hair efectivo de la libertad, es
se suprime por entero l, es un que
la acc1.6n consci'ente• que es creadora.
¿ Cuál rest~? "La acci?n

. t

resenta como el absoluto
Este quehacer., q':1~ para K~rnde~ci~ hacia una finalidad que
único es una asp1rac1on com~ _en como la superación de la duavaloriimos como la. suprema Y últlffit!, la lucha entre la libe1't9:d y la
lidad subjet0-0bjet~va. Su P ~ uista del dominio económico. sonecesidad, lucha sm trtodegua.. -~n2uco y sumisión de "la neces1dahd
bre la naturaleza Y au omim
llo de Ja personalidad: . e
a la libertad, alcanzar. el plen,?_ d = para sí un nuevo sentido
...visto
e Angel Vasa11o" -, la cultura.
ah1. la meta • · · " La libertad
b'
ha
que se llama' --como ien 1o
desde que nos desprendimos
Por nuestra libertad ~uch~m~
r ella continuamos en l!i
de la penumbra de la amm~:ª1in~ce la necesidad y la )¡.
demanda. Cuando la ~nqu1s
concie~cia descansará en paz
bertad se habrán conciliado. Lall á Entre tanto no; la filode si mísma, la i:iit!ma duda ca ar ~e la vida es acción, tarea
sofía no tiene la ultima pala~
eapo ha. La teoría marperpetua y no un teorer:;•· 1 hech~s Pero el principio que los
cha claudicante de~al!d;s llamém~le la libertad creadora."
mueve lo dejamos sen
· .dencla una relación estrecha con
El doctor Alejandro Korn evi posición de rechazo frente a él.
el positivismo, a la vez que u_na
Nos referimos a lo siguiente.

i;&gt;1J.

Te:

t • de Comte por ejemplo, coNo está muy lejos de al~~os
Courl de' ~pide poelmo en el pasaje que transen

38

Uve. Fue una tesís sostenida, pilar del positivismo, el recnazo 11
todo aquello que estuviese por detrás de la experiencia. Unicamente ésta es base firme del conocimiento auténtico (cientifico). Consecuentemente se rechaza todo género de metafísica, de ontología
o teoría de los objetos. La experiencia es el criterio último (o al
menos tal fue el deslcleratwn, pues, por ejrmplo, los conceotos
newtonianos de espacio y tiempo absolutos, tan importantes en la
física de aquella época, nunca fueron demostrados y se aceptaron
como hipótesis chocantes, pero, en fin, insalvables). El doctor Korn,
en mi opinión, mantiene estas tesis; por ejemplo, considera la experiencia como criterio válido de conocimiento, rechaza toda metafísica "como ciencia estricta", y como los positivistas mantiene su
fe en el estado positivo de las ciencias; acepta con agrado el predominio absorbente de la psicología experimental" que promete la
clave de lo subjetivo, si bien ya en las postrimerías del positivísmo.
En slntesís, que por esta vertiente recibió una influencia ostensible
del positivismo, que tan fuerte arraigó en las tierras de este lado
del Atlántico.

Empero, como él mismo reconoce " ... no es el Positivismo una
orientación simple hasta el punto de poder representar su evolución
por una sola linea. Disidencias insalvables se abrigan en su seno ... "" Contra lo que más claramente reacciona es contra la concepción mecanicista del universo. Y esto con las precisiones necesarias.
En sus nociones acerca de la ciencia mantiene, por ejemplo, la
tesis fundamental del positivismo, de tal modo que podemos hablar
de una concepción meramente mecánica de la ciencia. Sus nociones
de espacio y tiempo como representaciones en nuestra mente, provienen con algunas modificaciones -&lt;:orno suprimir la tesis de que
son formas puras de la sensibilidad, y otras-, de Kant. Pero estas
nociones no son bastantes -&lt;:orno no lo fueron con Kant para romper el esquema mecanicista newtoniano de la ciencia, cuyas tesis
más elaboradas encontramos en Laplace; pues la relatividad requiere de un espacio que si bien es relativo, así como el tiempo, a un
observador, no es más que una construcción cientlfica, y no formas
puras o elementos del conocimiento humano. Pues de otra forma
no se haria el espacio-tiempo curvo necesario para esta ciencia relativista. La noción de Einstein se logró acabando con el principio
de causa-efecto (concepto filosófico), y sustituyéndolo por otro cientiflco: el de función. Korn aunque pretende equiparar sus nociones
de espacio y de tiempo como elementos constantes de la conciencia

39

�a aquéllos de Einstein," no lo logra, pues son demasiado filosóficos
y requieren de conceptos como los de causa y efecto incompatibles
con la ciencia. Asi la noción lle Korn acerca de la ciencia no está
alejada de aquélla del positivismo.

Ley ética sucede lo que con la "máxima"
.
ye ª. partir de las acciones individ al aiwiti~, que se constru~r mducc1ón se saca la pretendid
es Estaeos sujetos libres" y
cida siempre, nada en ella compeleª
y.
Ley será desobede9ue el individuo no es más libre ª su cumplimiento. Y esto pormvención (una máxima kantiana porj
r una ley de su propia
versal del Valor (sea ésta la ' p. e· que por seguir la Ley Uni(en rel~ció_n a su libertad eco:!i;:./u,re) , como. no lo es un sujeto
~u propia mvención, en vez de fa ~Y ~r. segwr una ley fisica de
esta la que fuere).
ruversal de la Fisica (sea

'ie

segui)

Es nuestra opinión que incluso en la concepción mecanicista de
la moral y de la sociedad, el rechazo no es definitivo. Korn se opone en lo general a una concepción como la de Spencer, que suprime
absolutamente el arbitrio libre del hombre. Que es, como ya diji•
mos, para el autor que venimos comentando, la condición sine qua
non de toda ética. En lo general, repito, la oposición es gru~.
Hemos visto incluso, que todo el propósito de Korn es desterrar esta tesis y elaborar otra que se funde en la libertad y que permita
construir una axiología, y en concreto, una ética y una cultura.

Pero es que en la noción misma de libertad de Korn -entendida en su doble aspecto: libertad económica y libertad ética-, sometida a un análisis, se encuentran caracteres no muy lejanos a
los que Spencer imprimía a sus tesis sobre estos temas. Para
Spencer, Jo hemos visto, la superioridad moral y mental consiste en
el óptimo acoplamiento al medio circundante. Y el bien es el acoplamiento justo a las condiciones del medio. Ahora bien, para Kom
el sujeto se aparta del lllecanicismo determinista del mundo objetivo (fenoménico), por su dominio sobre las leyes cientificas de es•
te mundo y por su autodominio sobre " .. .los impulsos, afectos Y
yerros". ¿El óptimo acoplamiento al medio circundante -en la tesis de Spencer- no implica el sometimiento a, o 'dominio' sobre, 1118
leyes cientificas que gobiernan la naturaleza? ¿Qué el término 'dominio sobre las leyes del mundo objetivo' significa para el sujeto,
cuando lo ha logrado completamente, una emancipación a las leyes
de la naturaleza, de modo que no le afecten o pueda gobernarlas
a su antojo? Nos parece que quien observa las leyes científicas,
no sólo las de las ciencias naturales sino también las que rigen la
evolución, el desarrollo de las sociedades, etc., se está acoplando
en la mejor de las maneras al medio natural, social, politico, etc.,
que lo circunda. Parejo razonamiento pensamos que vale para el
autodominio ético. Lo que Spencer llama superioridad moral y mental es lo que en otros términos expresa Korn con sus nociones de
libertad económica y libertad ética.

La verdadera libertad d ¡

.

~ Ley Universal. y como ;a : : o ~nsiste en el dominio sobre
qfsta. al obedecerla cumplidamente· ~ o , Ja ley na.µn,al se conabedvertía Bacon. Asi también la libertad parealndo vlncitur, como
o ecer la Ley Moral Universal
. mor se conseguirla al
hwnana parendo vlncltur.
(sea ésta la que fuere): natara
Pues bien, vistas asl las tesis d K
nen todavía mucho de lo ue
_e orn, nos parecen que retledefine Korn como la reaccl~n dquenan rechazar. La valoración la
cho, Y el valor "el objeto de
e la voh_mtad humana ante un heconsistente con estas afirmaci':::"esv~':f:ción afirmativa". Pues bien,
Juntad pl~da a la observación de la t:JylararMOralque, estando la vo¡as valoraciones posibles estar! d
(no inductiva)
ca fundada en dicha Le . _an_ eterminadas conforme a una éti:
voluntad también estarl~
ias reacciones posibles de la
claro está, a su vez serla la
rmina ~ Previamente. Todo esto
al medio circundante Asi
co~enc1a del óptimo acoplamient¿
valoraciones afirmativas io~gu~te los valores --Objetos de
'[;-eY Moral Y no, como' afirma K"g
' serian estipuJad&lt;:&gt;5 por la
b!Dlº fluyendo d~ su intima condicftr~,, ~u!:°~metafóncamente,
ce ir os -como siendo algo subjetiv '
manera de conterminación por el sometimiento del o-suj ~ Implicarla ninguna deraJ, lo cual por todo ¡
"ba
e al medio fislco O mosiendo coherentes con ¡0 am_ . asentado, serla contradictorio Asf
(ya determinados) con:clr!~~ipios e~ciados, los valores ~bl~
~r, a los hombres a su consecuseirn A eampartirente, como dice Spens1ones spencerianas son todas válid!1i;.
de esto, las conclu-

=~º•

La "capacidad monstruosa" de que habla Korn para desobedecer la ley ética, nos parece que no es tan "monstruosa". Con esta

41
4ú

�NOTAS
1 Vasallo, Angel, "Preoentaclón de Alejandro Kom tuósofo", por Prancl!co Romero, Angel Va&amp;8&amp;llo Y Luis Amar, Alejandro Kom, Ed. Losada, B. A., Buenoe

Aires, IMO, p. 79.
2 Korn, Alejandro, La libertad ereacl- Ecl. Losada, B. A, Buenoa Aires, 1H{, p.
19.
3 Vasallo, Angel, op. dL. P. 20.
611114.,p.st,

5 Cfr. "Tbe syntbetlc Pbllosopby", Jullán Marias, La fll-'la en ll, ,egunda edición, Ecl. !.Albor, Maclrid, 1983, p 1063, 1-XVI.
0

ln:los tomo

•

8 Cfr. "Tbe study of soclolOIIY", Jullán Marias (traductor), op. olt., pp. 1'55--.

7 Korn, Alejandro, "Ínclplt v!la nova", op. dt., p. 11.
8 Carranci y TrUJlllO, Ralll, Derecho penal meslcano. tomo 1, aexta edición, Ed.

Robredo, M~co. 1118:1,

cap. IV, puolm.

9 Romero, Pranci!co, op. dt., p. Sl.
10 lbld, p. 39.
11 Korn. Alejandro, "BI concepto de la ciencia", op. eü., XVI, p. 91.
U Alejandro Korn. Dld., p. 21.

13 n,¡&amp;(' p. 25.
H Jl,14, p. M.

15 Véaae JDc,lpU Tila non, op. d'18 Jl,14, p. 52-53.

17 lbld, p. 21.
18 Jl,14, p. 38
19 Iltld, p. 37.

'°·

20 Iltld, p.
21 Dld, p. U.

22 J1lld, p. 38.
23 Vasallo, Angel, op. olt., p. 811.

u

Korn. Alejandro, op. dt., p.

25 11,ld, p. 23.
28 lbld, p. 13.

27 n,ld. p. 33.

42

a.

��.
.
es conocidQ el origen de esta
alto contenido de v1olenclll. T ~ de investigaciones extra1_1jedeclsión: si se apoya en los r
~~n de profesionistas cal;)ll~lta•
ras
o
si,
porh
¡~
men~J/~:~ef:ntenido
de las series proh1b1das.
dos para ello izo un
resultados de la investigaAtendiéndo.se exclusivamente a iJ~:ar la decisión de las autori.ó
rteamencana, se puede co~
p
por una parte, debe
ci n no •
s en principio atinada. ero,
h hecho al res: ! : d : : : ; e 'no es la úniai'.. i1_1v~iic~~ ~~:d! de inves~gapecto; y, por otra, que no es l~~(o dlcualquier rama de !as c1enciones en el campo de la ps1~~rsacultural económica y socialmente
cias sociales) hechas por pers ·etos de inv~tigación a personas que
diferentes, utilizando como seduJ.10 diferente. Adoptar dich?5 resultah. · pertenecen a un m
tam ien
. . tificamente tanto como t ratar. de medir la
loscapamisdos repugnar1a cien
.•
d lescentes mexicanos con
cidad intelectual de 1&lt;?5 mnos
oo adolescentes alemanes o angomos estándares obtemdos de mnos
leños.
·

~-ª

·

as muestran una gran varie-

Las investigaciones norteame~1can discrepancias. No obsta1_1te,

dad en sus resultados Y, en ocasi~ne::,t,,.. y observaciones re&amp;;Jizaconcuerdan en un punto:. 1¡os 1;xpe~ntada en la televisión esbmudas demuestran quf la Vl;:ie~to agresivo en los especta~0
la e incrementa e com
en forma transitoria. Eron e .. ,
Este efecto no parecetu:~ongitudineal el cual demuestra
(1972) reportan ~ es
analizando originalmente cuan
tentemente que dicho efecto, ••
prevalecía sobre el comportasujetos experimentales e~n :i:~tos 10 años después.
miento agresivo de los m1sm

1:f·

:»'i:

d ¡ violencia presentada por
e ~ utilizando otros medios
televisión. Se ha investigado su r:1a~:c1~ proyectadas dentro del
de comunicación como fITT:f.asBe~kowitz 1974; Alioto, 1972; e~.);
laboratorio (~eshbach, erciaÍes complet~s (Camino, 1974); o s(~
través de filmes com
. d
cenas violentas o armas
:1emente diapositivos con~menl o ~asos el resultado es el mism?:
Yens et AJ., 1974) • En t os in:emento en su agresividad despues
.
pectadores muestran un
Los
es
de haber
SI'do expuestos a la violenclll.
•

fica actual contradicen la clásica teoría aristotélica de la cátarsis.
Es decir, mientras que, según Aristóteles, el espectador griego se
liberaba de muchas de sus tensiones al presenciar los problemas que
se le presentaban en el escenario, nuestros espectadores actuales,
en lugar de liberar su problemática, la incrementan. Este hecho,
auna(!,¡ a la preocupación por el constante aumento y generalización u~ la violencia, justifica la investigación que se ha realizado
al
respecto e induce a continuar cuestionando sobre la etiología del
problema.
Sin embargo, una de las dificultades básicas en este tipo de investioaciones es la de llegar a establecer formas válidas y confiables _,ara medir el comportamiento agresivo en las personas. Si se
deseara saber, por ejemplo, el efecto que produce una escena violenta sobre el subsecuente comportamiento agresivo de quien la perciba, sería preciso tener un instrumento que indicara si dicho comportamiento había sufrido algún cambio, qué tanto había sido éste
y en qué sentido; poseer un método que permitiera, además, comparar los cambios presentados entre los sujetos expuestos a determinado estimulo, con aquél de los sujetos expuestos a un estímulo
diferente u opuesto en contenido.
Un dato interesante en la investigación norteamericana a que

se hace referencia al principio de este trabajo, es que no obstante

que en todos los reportes científicos aparecen- resultados estadísticamente válidos, cada investigador o grupo de investigadores utilizó
una técnica diferente para medir el comportamiento agresivo de los
sujetos investigados. Esta pluralidad de técnica y la falta de correlación entre los resultados obtenidos, llevaron a realizar un estudio
sobre los métodos más utilizados en la actualidad para la medición
del comportamiento agresivo /García Rivera, 1973).

Este resultado no es exclus1~0

De acuerdo con esto, los resultados de la investigación cienti-

46

En general podría decirse que existe una consistente relación
entre la teoría que sostiene un investigador sobre una variable y
las técnicas que dicho investigador utiliza para su medición. Así,
diferentes concepciones sobre la agresión traerían como consernencla diferencias en las técnicas utilizadas para su medición.
Desde el punto de vista teórico, los estudios sobre la agresión
han p~ntado innovaciones ,Jrogresivas. Considerando únicamente
la etiología del psicofenómeno, cuatro teorias parecen constituir la

47

�estudios y todas las invesbase sobre la que se soportan tod~~t!';l5 la Teorla Psicoanalitica de
tigacion~ que(Frese dhª1C:20i~&lt;1::~r1a .Ecológica de Lorellnz,rd (etl~f
los Instintos
u
·
'
·
iniciadas por Do ª
·•
las Teorlas del Impulso Agresivo,
) y representad~ actual·
1964
(1939)' continuad~ por tes~ba~i~nte Teorla del Aprendizaje Somente por Ber'kow1tz; Y a mas Walters (1963).
cial, propuesta por Bandura Y

et :

rsona existen dos instin1 ~oda
Freud (1920) consideraba que
su energia psiquica:
tos básicos que co11:5tituyen~/ue~tinti de muerte. o destrucción.
Eros, instinúl~tim-de0 ~~io Tde d:de surgen todos los impulsos agreEs de este
sivos en el ser humano.
ión está implicado un si5te'!1a insPara Lorenz, en la
e innato, que genera su propia ~~:
tinctual y por tanto, espec1
d 1 estimulos externos. -""'"'
gía agresiva, independiente~en~ns:rv:ión de la especie y con el
agresión tiene q~é ver con ª
equilibrio ecológico.

8:fi:

Se
pusieron en 1939 el
llard Doob, Miller, Mowrer
ars P:ierdo con estos aufam.: par~digma Fru~tación-A~~n~ de alguna fr?Stració~
tores, todo acto a~iv~ul~d;:i de interferir la trayectora
concebida ésta como e r
nsecución de una meta. En ª ª· ·pa1·
gue un individuo ~ra l~co (1974) esta teorla tiene su pnndict
dad según Tedesch1 et . ·•
n~ modificación en el para ~
representante en, Me':'koW!tz, co~n~ Frustración-Excitación-Oportuní·
básico, que podria s~tetlzarse
.
dad (dar pie) -Agresión.

r

~aa~:-

. .
al de Bandura sostiene que la
La Teoria del Aprendiza¡e Soci odelo de comportamiento que
agresión debe considerarse_ co~o1::~r1encia directa Y personal o
ha sido aprendido a ~i:3-v~e dcomportamiento ajenos. La extemfet.o-ali•
mediante la observac1on .
ede ser influida por tres a
Z!lción de dicho co~portamie~~o :es la retro-información t:!roP?r•
res principalllS: estim~/e1~ victima y la regulación e¡el'Clda
donada por las resptu O del agresor, (Bandura, 1973) •
por el control cogni iv
.
arco de referencia de
Estas dos últimas teorias constituyen e1 m

48

todos los estudios que se reallzan actualmente sobre la agresión, en
el campo de la Psicologia Social Experimental. Y es de esas teorías
de donde ha surgido un variado conjunto de concepciones sobre el
pslcofenómeno estudiado.
Una de las primeras definiciones fue la propuesta por Dollard

et Al., (1939), quienes definían la agresión como "Un acto cuyo
objetivo es causar daño a un organismo (o a un subrogado de dicho
organismo)". Otra definición considerada como clásica en el campo de la Psicología Social es la de Buss (1961), quien
la agresión como "Una respuesta que consiste en dirigir
nocivos a otra persona" (p. 1). Según esto, para Buss
puesta agresiva deberá compartir dos caracteristicas: el
estimulos nocivos o molestos y un contexto impersonal.

considera
estimulos
toda rei:envío de

l!:stas dos definiciones parecen operacionalmente similares; pero existen algunas divergencias, principalmente relacionadas con la
intencionalidad del acto. Mientras para Dollard et Al., el objetivo
del acto agresivo es producir un daño o molestia a un organismo,
Buss disminuye el énfasis de la intencionalidad del acto, limitándolo exclusivamente al envío de estímulos nocivos. Bandura y Walters, (1963), intentan completar ambas definiciones mnsiderando
que un acto, para considerarse agresivo, necesitaría ser sólo potenciahnente injurioso o daftino. Es decir, que dicho acto podrla ser
molesto si alcanzara a un objeto vulnerable. Para KaufmaM,
(1965), existe una ambigüedad en las definiciones propuestas 1&gt;&lt;&gt;r
Dollard et Al., y por Buss. Esta ambigüedad proviene de considerar agresión y comportamiento agresivo como una misma cosa.
Para este autor: "La mayor parte de la dificultad se refleja en el
intento de Buss y otros al asignar una definición conductual a Jo
que es, de hecho, una concepción hipotética. En esencia, ningún acto del comportamiento puede consistentemente ser llamado como
agresión, a menos de que se haga una inferencia acerca de la intención y a la expectación de sus consecuencias". (Kaufm&amp;M, 1965,
p. 353).

Kaufm&amp;M usa el término agresión para designar aquellos comportamientos que: a) .-son transitivos; esto es, van dirigidos contra algún objeto, y b) .-tienen una probabilidad subjetiva mayor
que cero, de la parte del atacante, de alcanzar dicho objeto, ya sea
eliminándolo de la trayectoria de quien ataca, o proporcionándole
un estúnulo nocivo, o ambas.

49

�En su concepción, Kaufmann introduce un nuevo criterio, el
de expectación, al considerar esa probabilidad subjetiva de parte
de la atacante. Este criterio de expectación sustituye el de intento.
En la concepción de Kaufmann se incluyen todas las respuestas
agresivas, hasta aquéllas infructuosas, siempre y cuando quien ata·
ca, considere inicialmente la posibilidad de lograr su objetivo.

~imental, ha comenzado a
.
!mdl?u!sividad en la agresión =•onr 1algu":os determinantes de la
m 1viduo sometido al pa · d • n e , as pruneras respuestas d
dad. Agrtes1!)n,
· · serían la exteriorizacio'
ra igma Frustdracmn-E:~citación-Oportuni··
e un
lo
con rario, los act
.
n e agres1on im l ·
como agresión ms· t rumental.
os agresivos subsecuentes pod nan
. pu s1va. Por
clasificarse

Ross introdujo en 1972 otros nuevos criterios para continuar

Este_ hecho de considerar im
. .
~~sia
a sul?Oner la existeneifu!t,:V:i~!d en al~os actos agresidel C~n~~iti!i:Sta(Es'atimsu ¡vez, contradice e}e;;i¡/gmªªagrfesivda actual
nida
d
u o-Respuesta)
un amental
sino, n;de!~~d~eefclusivament_e ~el estiliu~o q::es~~t!~spuesta obtesujeto.
as caracterJSticas genotiplcas Y paratip1cas
o º. mduc1do;
del

con el análisis de este problema. Según él: "En su contexto social,
la agresión tiene como uno ce sus criterios la naturaleza del objetivo al que va dirigido el acto agresivo. Mientras dicho objetivo
sea clasificado (socialmente) como apropiado, la sociedad puede
aceptar y aprobar la respuesta. Cuando el objetivo de la respuesta
cambia, la sociedad condena la acción. Disparar rifles a tarjetas
(en los campos de entrenamiento de tiro al blanco) y cazar anima•
les, son respuestas aceptables. Cuando el objetivo de los disparos
alcanza personas o propiedades personales, el acto de disparar se
convierte en un problema para la sociedad. Es este el tipo de dis·
tinción que establece la base para diferenciar la agresión prosocial
de la antisocial". (Ross, 1~72, p. 2).
Es asi. como Ross llega a diferenciar los actos agresivos de
acuerdo con Jo apropiado o inapropiado del objetivo hacia el cual
van dirigidos, estableciendo claramente la diferencia entre Jo que
denomina Agresión Normativa y Agresión Transgresiva. Así, cuan·
do un acto agresivo va dirigido hacia un objetivo considerado socialmente adecuado (patear una pelota de futhol, golpear con los
puños a un adversario en un encuentro de box, etc.) son considerados como Agresión Normativa. Sin embargo, cuando el acto
agresivo rompe las reglas implícitas o claramente establecidas, por
el contexto social, (tomar al hermano pequeño en calidad de pelota
y patearlo, pelear en la vía pública, etc.) será considerado como
Agresión Transgresiva. Sintetizando, para Ross, todo acto agresi•
vo podrá ser clasificado en 2 categorias: Agresión Normativa Y
Agresión Transgresiva. A la primera corresponderán aquellos actos
agresivos dirigidos a un objetivo apropiado; y a la segunda, la agresión dirigida a un objetivo considerado socialmente como inapropiado.
En uno de los últimos estudios reportados por Berkowitz (1973),
este autor, considerado como el principal representante actual de la
posición más conductista en el campo de la Psicolo¡¡ía Social Expe-

50

J•e

_Posiblemente estaría más
ductis~s (Estimulo-Organismo-::ª del paradigma de los neoconmento. mtermedio, organismo se copu~dta), s~ es que en este eleo activamente
•
ns1 eran mcluid
..
dmencionan.
En :::s cpaarlaacbterísticas genotípicas Y pa~tfp;~;ticipanpu ta ·
.
ras se puede
•
~= que se
fis:16 -:puls1va intervienen dos tipos d~:~trar_ que en una res:
.
g¡ , temperamental· y otros O • .
res. unos de origen
v1a acumulada por el sujeto: en lo qr~!mhados en ¡~ experiencia prea aprendido.
Megargee Y Hokanson (1970)
::~~s en el laboratorio e~ los qu~ ~:rta~ una se~ie de experi;,:eJ~; aca~!t~aj~~~~cª!x~:U:n~~:ii;n.~~!: ::~~~f;!:!

u:t~:ef:Ce:a~.

d_e
~~~ta~os ~ando es~t!n s::i:_~dot~::i;:nt?:
tlv? en la presión sistólica~:1~fchporods UJotun incremento signif1:8c!~
pues de este trat •
suJe os Inmed · tam
A los del prime~m•;nt~ l~s sujetos fueron dividido~ª en ;nte desmente, por medio, de h 10 ºP?rtunidad de contraagred· ~J?OS,
segundo, no se les dio ~oques elec~ricos, a su agresor ir 1 1S1catan los investí ado
ta oportunidad. Los .resultados·
os del
presentaron
dis~n~~::~nrásqti~e lods sujetos del pr~~~ rgruepormenos de un m· t
.
ca e la pres"ó
po
po al que no ~n~e ºpe:i~~~r~o, los s~jetos pert~n~~~~¡~fª en
nutos en recuperar su nivel nor:-~~~II'
~';iaron
más de 10 ~ :
pres1on
sanguinea.

u!

51

���.
tal el sujeto recibe la insEn algunas sitl:aciones exper1Inen es
(la victima)
trucción de evaluar las respuestash de su :im~e:SO el número
mediante el envio de uno O más c oqu~;rte en la unid~d de medíde choques que envía el agresor se co~Vl cantidad de agresión está
ción. En esta uni~ad se supone que a de choques enviados. Geen
directamente relacwnada con e~~ensión mide no sólo la ~greet Al., (1968)' co~1deran que
a esión que el sujeto Juzga
sividad sino tambien la can~t~cii~ ~cífica. Por lo tanto, esta
que es la adecu.~da en un~d ra altamente cargada de control cogdimensión tamb1en se cons1 e
nitivo.
ti d res han utilizado las dimenEn algunas ocasiones los inv~ ga asi r ejemplo, Hartmann
siones del choque 1;n
co~~~iªde la ttensidad por la durautilizó en un expenmen e P
•
te denominada por Berkoción. Esta combinación fue post~:1orm~n y O'Neal, (1969)' dejawitz, (1974), Volum~n de Agre;¡:;ionar la intensidad Y enviar con
ron en libertad al s1.4etochpara s Esta combinación fue denominada
botón uno o varios oques.
..
Berkowitz, (1974)' lndice Total de Agres1on.

fof"\
°

?

=

.
¡ ha hecho al procedimlento
La critica !f1ás cos~~:nWid~d que puede llegar a tener
de Buss, se re~ere a ~ en la forma indicada por B~. Tanncho-enel choque cuan se u "
nte propósito de enviar un
1
baum, (19?2), expresa: . ~ ! n ~información. Para evitar la apa•
que a la VJCo/1,18,, es propo
de los choques, se les
1 a dministración
rición de inh1b1?ones contracha
. e como un refuerm negativo
indica a los sUJetos _qu~ el en ~u~i=ción de aprendizaje. En tales
para ay&lt;1dar a la .'?ctima
..
choques como refuert&lt;&gt; negacondiciones, la ~ccion ~e ~=~cto de benevolencia más que de
tivo ~uede ser ~~rp~tación los choques más intensos pueden
agresión. Con
me
tas par'a ayudar más que respuestas paser emitidos como respues
'
ra molestar" (p. 317) ·

°

. estigaron experimentalmente si la
Baron Y Eggleton,. (19J2) A~ión tiene connotaciones motivaactuación en la Máquina e molestar a la victima. E:" sus resul·
cionales para
in=-:-rado una correlación positiva entre lasd
tados reportan a r
Má uina de Buss Y el deseo expreso e
medidas obtenidas con la
qctimas O al éxito del' experimento.
los sujetos de ayudar a 1as VI
'

ªh~

56

Otro de los problemas que se encuentran al estudiar el procedimiento de Buss es que, a pesar de su popularidad y su frecuente
utilización, muy pocos investigadores se han avocado a su validación
interna y externa. Podria hacerse referencia a una limitada serie
de investigaciones al respecto, reportadas por Leibowitz, (1968);
Geen et Al., (1968); Wolfe y Baron, (1971); Parke et Al., (1972).
Como conclusión general basada en el análisis de estos estudios, se
ha reportado que, aunque no existe una confirmación experimental
que relacione en forma consistente las düer 11tes dimensiones del
choque con alguna forma particular de la conducta agresiva, parece ser que las medidas obtenidas con la máquina y particularmente
la intensidild de los choques, puede ser consistentemente relacionada
con el comportamiento agresivo actual del sujeto, cuando éste es
observado en su totalidad en situaciones de la vida real, (García
Rivera, 1975) .

Una revisión de todo el material bibliográfico disponible llevó
a considerar que no exlstia una información precisa sobre qué es lo
que mide cada una de las dimensiones del choque. En una serie de
Investigaciones realizadas en el laboratorio de Pslcologla Social Experimental de la Universidad Lovaina, se encontraron sobre este
problema dos aspectos relevantes. Es de suponerse que para las personas que participan en un experimento en el que se utiliza el procedimiento de Buss, debe haber, al final de su trabajo experimental,
un criterio personal sobre la eficacia atribuida a los diferentes nJ.
veles de castigo que ellos emitieron. Se basa esta suposición en el
hecho de que los sujetos, en dicha situación, deben realmente creer
que ellos están enseñando o entrenando a la victima. En dicha Investigación esta condición fue plenamente satisfecha al excluir como
sujetos experimentales a aquéllos que no la cubrfan. Por otra parte,
si existe realmente el control cognitivo que se le atribuye a la Intensidad de los choques y si éstos son considerados por el sujeto
como instrumentales, deberla haber una relación entre la eficacia
atribuida a un nivel particular de intensidad y la utilización de este nivel de Intensidad para lograr el objetivo de enseñar a la victi-

ma.

En todas las situaciones experimentales que se realizaron, se
logró una confirmación plena de la hipótesis. Relaciolllll,do el nivel
de intensidad al que los sujetos atribulan la máxima eficacia para
el logro de su objetivo con el número del botón que más frecuentemente utilizaba cada sujeto, se encontraron indices de correlación

57

�que variabar de r=.66 a r=.91, todos ellos significativos al nivel
de p c:.01.
La variedad de situaciones experimentales a que fueron sometidas los sujetos y la gran diversidad en las caracterlsticas de los
utilizados en los experimentos, permite generalizar con un alto grado de confianza que: en las situaciones experimentales en donde se
u_tiliza el procedimiento de Buss para medir el comportamiento agresivo, el choque eléctrico, que constituye la unidad de medición, llega
a ser utilizado en forma plenamente mstrumental ¡ es decir, los sujetos que utilizan ese choque con una finalidad particular y precisa:
Conseguir el objetivo que se les marcó en la situación experimen•
tal. Y este objetivo, dada la forma en que fue diseñado el procedi·
miento, nunca puede ser agredir a la victima, No se pretende negar
con esto que en determinadas condiciones el choque puede poseer
un alto contenido agresivo. Pero si asegurar que ante cualquier situación en la que se utiliza el procedimiento de Buss, no es fácil diferenciar qué tanto hay de contenido agresivo y qué tanto de contenido instrumental en la respuesta. Este contenido mstrumental
puede tener los más diversos objetivos, como serla enseñar más
eficientemente a la victima, llegar más rápidamente a la meta asignada o cooperar con el propósito de la investigación que el experl·
mentador expresó al sujeto experimental al darle las instrucciones,
propósito que generalmente no es el verdaderamente buscado en la
investigación.
Otro acto relevante encontrado es la consistencia Interna en la
duración de los choques emitidos por cada uno de los sujetos. En
seis situaciones experimentales en las que los sujetos fueron expuestos a muy diversas manipulaciones, se llegó a confmnar que existe
una relación muy consistente entre la duración del primer choque
emitido y la duración total de toda la serle de choques que emite
un mismo sujeto. En cada una de las situaciones experimentales, la
duración fue manipulada de muy diversas maneras: en algunas de
aquéllas, al sujeto se le pedia manlpu1ar al mismo tiempo 2 botones, uno para la intensidad y otro para la duración¡ en otras, el
cronómetro era conectado directamente al botón de la intensidad¡
y en esta situación, en unos experimentos se le hacia saber al sujeto que la duración se estaba midiendo, mientras que este dato se
omitla en forma absoluta en otras condiciones experimentales.

~:a

de experimentos fue tamb..
.
hacian su servicio militar
muy v~nada: desde conscriptos
Los ~tados de estas htvesti ~ñontas estudiantes universitarte
rrel~CJón que varian de 67 a gaCJon~ muestran coeficientes de ~
al ruvel de 01 (Garcia R'
.86, siendo todos ellos si'gnif1'cativos
· •
1vera, 1975).
. Una posible interpretación d
~~nsujde\ choque ~ correspo!d:: =ultados es ~ue la durae º• 00• ~~entemente controlad
cara~rlstica personal
mente de un individuo a otro· pero
a, que vana considerableaclu3;ción de cada individuo part1 que perma_nece constante en la
~meJante .ª la_ descripción del Fa';;t1ar. ~ interpretación parece
CJón de la mtebgencia en la Teoria
Gen!!ral en la ronceptualizafuera el caso, la duración del ch ue actoi:uu de Spearman. Si ésta
es el Factor G en la int~gen~ 5:r _algo equivalente a
indi 'd Y co~te en todas las respuesbls
eo_r, seria un factor
• V1 uo, vanana considerablem t d
~~vas de un mismo
lizada en esta forma, la duració e~rle un md1viduo a otro. Ananada Tendencia Agresiva. Qued n
. a ser la medida de la desi
l~ción e!ltre esta Tendencia A a
investigar s! existe alguna
SIVas o instrumentales del acto~~v~. las manifestaciones impul-

JJ

~J8:;

Pf:

!

Hasta
aqui se han men_CJonado
·
temente
utilizad
sólo d')as técnicas mas
. f recuenas para medir en form
continuación se presentarán en f
~ .1ryrta el acto agresivo A
evaluación anotados anteriormen~~a sintética los otros métodos· de

If&gt;S métodos de observación
a~1vo con fines de investigaciórrapod~aluar el comportamiento
gwente forma:
•
an encuadrarse en la siDirectJI { ~uación realizada por el propio expenmentador o por su equipo.
Observación

Indirecta{ Evaluación reaiimda por 'Superiores'

Evaluación realizada
·
(Peer-Rating).
por compañeros

Las caracterlsticas de los sujetos que participaron en esta serle

58

59

�1~

•

....... -

la!eeat111t1J

��grupo de investigadores quienes idearon la máquina que llamaron
"Iowa Aggression Machine", a la que ya se hizo referencia en páginas anteriores.
Para contrastar, los investigadores utilizaron grupos experimentales de niños que sometieron a ambos procedimientos. Los resultados que reportan muestran que esta técnica es válida y confiable.
Por lo que se refiere a la agresión verbal, se considera analizar dos aspectos: la medida de la agresión verbal y las técnicas verbales para medir el acto agresivo.
La medida de la agresión verbal puede considerarse, de hecho,
como una variante de las técnicas de medición mediante la observación. Los investigadores han utilizado escalas elaboradas por ellos
mismos, cuyos limites no pueden definirse objetivamente y permiten
un manejo un tanto subjetivo de la evaluación. La consistencia de
estas evaluaciones se obtienen mediante la participación de dos o
más evaluadores manejando la misma escala.

Un ejemplo de estas escalas es la reportada por Patterson et
Al., (1967), quienes toml!.ron como una de las dimensiones del nivel
de actividad de sus sujetos, la cantidad e intensidad de su actividad
verbal. La escala fue establecida como sigue: (1) .-quieto, sin vocalizaciones; (2) .-vocalización inferior a la normal o con baja intensidad (secreteos); (3) .-vocalización normal, hablando a intensidad y ritmo de conversación; (4) .-vocalización más fuerte y más
rápida que lo normal; (2) .-vocalización más intensa, más rápida
y emotiva que lo normal.
Otra escala para la medición de la agresión verbal es reportada
por Mosher, (1968). Este autor propone una escala de 10 puntos
que van desde silencio, en el nivel más bajo; hasta la amenaza verbal, que podría considerarse anticipatoria a un ataque físico. En los
puntajes intermedios se consideran aspectos como criticismo, la utilización de expresiones despectivas estereotipad,i.s (eres un tonto) ;
expresiones severas de insulto (qué clase de imbécil eres), etc.
Las técnicas verbales para evaluar la agresividad consisten ge-

64

neralmente en cue t'
.
luado se autoestims JOnario~ 0 inventarios- en ¡
.
tario de Hostilidad~; Son eJemplos de estos cu:tique ~¡ suJeto evagunas de las
que propusieron B=
onarios el "Inven_de Minnessota:c1~tl. Inventario Multifacéfico~kf en 1957: Al}~~:~~;;:ºp=~~!spropu~~~r~~:: ~~r~~ª11s ªdepta~ni~:i~
.•
ven rio de PreGeneralmente se conside
pectos que están más en 1 ra qu~ estos inventarios
.
de sus acciones. De hecho a fantasia del sujeto que enreportan_
as1
1
!:l3~do la relaci~n en~
m:Jidr::88 investigaciones
que
las medidas directas del act:frta&lt;_las por una de estas
palabras, a:~n:s de_tevaluación miden as~vdoif, han demostrado
cho ,,
rep1 e la antigua aseverac. . d eren tes. En otras
···
JOn e "Del dicho al he-

~~~~~

ia':1

amfu

En el ya me·
tres tipos de • n~ionado estudio de Leibowi
"Role-Playing,,t~~~: la m~quina de B= ~ (l008), .se. utilizan
encontró nini:Jna e inve~!3rio de B= y Durk Proced~ento de
nidas con la
~rre1ac1on significativa
ee. Le1bowits no
esto llegó a
r,
aquéllas obtenidas e:~e 1~ medid~ obtecativa
tre I
no parece habe
.
inventario Por
infringire~ otr! ;a~tida~ de dolor que
:Jac~?n slgnifimismo en el inventarfoªd~ ie agresividad con que se d~ubeesto ~
Y Durkee" (p. 2J).
a SI
Sin embargo este .
.
ficativa entre la ~ed· •!nvestiga_dor encontró una
.. .
del inventario. Esto pod1c10!1 obteruda en el "Role-Pla~rr~\ac1on s1_gnide que las dos téc . 1ª ser interpretado como y¡ng Y aquellas
rucas son verbales.
una consecuencia

~~~::l:

.

j

=

~/=:

Como se puede consta
la investigación · tif'
tar a través del cue
d
rido la colabora~ti d!~ soire ~a medida de la~~ióe;:t~ trabajo,
Y es aún asunto n
u~ os investigadores duran
.ª requeble.~a. es sólo una ~e~~cl~ fºra bien, el estudi~ J!ri~ años;
analislS de los múltiples fact
e_las _que se puede partires e proefectos que puede od .
ores que intervienen al .
para el
vés de los medios :as _uc1r dla violencia, cuando es tra::Jte_stid. gar los
1vos e comunicación.
1 a a tra.
lista Por
de otra part
. e, 1a violencia
es sól
conterudos, que pueden ser com::n:d en una . interminable
os por dichos medíos.

65

�.
otros contenidos: en los
visado aquí la influencra de los ránea Lo que SI Jl.llede
No
ha re presenta la sociedad con~mf inv~gaciones, es que
~cuerdo. a losco~::~osno ehadisminuido el efecto que
la interferen~1a de. -0ichfre el espectador.
produce la v10lene1a so

~

BIBLIOGRAFIA

We~~. qJ:

.
rece haber permala investigación mexi~ pa
fundidad a que
En este campo,
bstante la proliferac1on Y pro
. cipalmennecido al margen. ~r;ción masiva en nuestro palS~r-;p: el mejor
ha Uegad_o la comu - nos hemos limita~o a recog tiempo de emte la radio Y la T.V. 1 hallazgos extran¡eros. Ya es estras propias
adoptar os
d establecer nu
de los ~dlar por nuestra cuenta, e 'cación masiva en nues?'°
pezar a niveles de influencia de la comurupropios parámetros y _de¡_ar
lineas Y
d
tablecer nuestros
. .
Es necesario mmedio; es tiempo e ~eros para tomar d~1ones~exicanos con esde utilizar los e ~ no es válido medir los
hecho que los
sistir en que, as! com~mpoco es válido dar por un idénticos a los
tánda~ extranJ.=~ a los mexicanos, aunq':1e S:fi!nuencia en ammensaies comuru
.
yan a tener la mi~
liminar unas
utillzad?5ede3 otr: ~ti~ue se cons.id:: ~:t:bl~c-:.ementado el
bas soc1 a es.. .
fuera porque es .
.
porque alguna
series de teleVJS16n, Y'.'- de los norteamencanos' o . tilico- ponrtamiento agregvo
be si en el campo cien .
co~dad competente -no se sa nocivos al pueblo meXJcano.
au
dichos programas eran
tlflcó que
or impulso a
estras universidades den may restar a una
Es ~ o que n~llos factores que se pueda~eaad. y que las
1~~~ 0 negativa- de .n~estrae:Clos resultados de
la investi~e16n
manipulae1ón -,,.,- tes apoyen sus dee1S1ones
autoridades &lt;;am¡:_,eten
dichas investigaciones.

ª

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68

69

��,

•• ..;os provenientes
· do
nes acasillad?s ) , arrenda=•
. cluso, un proletana
no de obra . (Josd ~dígenas despo¡adas e, mEsta situación es más
de las comuroda es m
•poca de cosechas. .
particular incluia
agricola ~m~ral
~ chileno:_ la comun~d:mo asentamien~os
o menos simildar entrabajadores residentes,. ~ores comunales e 1!1·
una hacien a con_ tarios campesinos, agr1 taba con un pequeno
de pequeños .prop1e de la hacienda. Esta con. lo era propietario y
uilinos de tierras . . El hacendado ':1º _so
liti y social de
1

~f

!~=~tgr ~:

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la ~~J~Wvo~/~~:erra =ia;~&amp;~r'!ev~irr~ns~~%~
::1e~ de las ganane13trJ: y social a trav¡
rurales más
mantener su status econpesl.nos sobre todo de as
un excedente de los cam
'

d~~

bajas.

nlleva es•
icas políticas Y sociales que
marginaLas relaciones económ ia ~nformaron un pr~estó en una
te tipo de estructura agr:~ explotadas, gue se ~ mismas.m Es
lidad creci~nte de :tas de participaci?~ social de i!trontación violenfalta -casi a~~lu
se da en MeXICO un~. co i ente y que .da•
en estas con_d1c1ones j~~car la estructu~~ pohti&lt;;;:mili~iones seme¡an•
ta que habna de m agraria Es tamb1en, e':1
violenta que se
.
•
la reforma
·
r una v1a n0 .
'
na pie a
ás recientemente Y po eforma agrana.
tes aunque ghile la necesidad de una r
plantea en
et rístiºcas prin. ar las cara e
Ch'
traba¡·o se pretenden exam!11.,,.. latinoamerican~: . 1rEn este
graria en dos ..--dío al mteno
cipales de la reform~~e entre una reforma que ~ realizó dentro
le Y 'Mé~re~?ucionario g\obal, fa::ie~~i~uWcialmente "t
de un P!lmites de la democracia ~ proporcionar un conoc1m1
de los
retendió rebasarlos, pu e
más tarde P. d sus elementos.
to más preciso e
ui lantea tres tipos
retende utilizar ª9. P inales, 2) las
La taxonomla. q~e
reformas agranas
estrucde reformas a~:~vencionales Y ~) las ref~pos de pro~lemas:
reformas3 ª=~pologia tiene relae1on co~cturales que imp1d_en el
tura1es.&lt; &gt;
• re a los obstáculos es
ueven la d~cci~n
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camocl1oó, de esos obstáculos, y
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Dentro de este Cl?n . • .
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la forma s1g111ente.
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P~~~ ~á~.

72

~iranas

J~~1J:

°

A) Reformas agrariu estructurales: Aquéllas que se dan al Interior de un proceso de cambio de la sociedad a nivel global y que
son impulsadas por sectores sociales que pretenden la erección de
un nuevo orden económico, polltico y social.
B) Reformas agra.rlu llllDvencionales: A pesar de que Intentan
modificar la estructura latifundista de h tenencia de la tierra y el
monopolio sobre los recursos técnicos y financieros, no pretenden
cambiar las normas institucionales de la sociedad tradicional. La
cuestión agraria se plantea como una problemática Independiente o
autónoma, desvinculada de los Procesos globales de cambio social.
C) Reformas agrariaa IDILl'gina)es: No pretenden la destrucción de
la estructura latifundista existente. Por el contrario, tienden más
bien a preservarla a través de pollticas de modernización tecnológica, programas de colonización de tierras baldías, etc. En general,
adoptan medidas que tienen por objeto el oscurecimiento de los conflictos sociales y el mantenimiento no sólo de la misma estructura
agraria, sino también el del "establecimiento", a nivel nacional.

Esta tipologia no implica, desde luego, la idea de que a cada
país corresponda un tipo particular de reforma agraria. La evolución histórica de las reformas agrarias latinoamericanas Indica, más
bien, una posible adecuación de los diferentes tipos mencionados a
periodos históricos concretos o a administraciones gubernamentales
especificas. Asi por ejemplo, -y adelantando un poco- podría
caracterizarse la evolución de la refol'lllll agraria chilena en tres periodos: El periodo de los gobiernos liberales antes de 1964, que ensayaron una reforma agraria marginal. Un segundo periodo en el
que se implementó, a partir de la administración democristiana, una
reforma agraria convencional y, finalmente, el periodo del gobierno
del Dr. Allende, que Intentó un tipo de reforma agraria estructural. Esto es, vinculada a un proceso general de cambio social.
LA REFORMA AGRARIA MEXICANA
&amp;; realmente dificil esclarecer, siqulera parcialmente, la problemática de la reforma agraria mexicana; aun estudios exhaustivos han quedado cortos. En el marco de · este trabajo sólo se pretende analizar, a grandes rasgos, sus características más importan.
tes para luego compararlas con las del caso chileno.

Son conocidas las características de la estructura social del por-

73

��1

.
·tu e el sistema de la hacienda ~:
reparto masivo de tierras ~ n Yconsonancia con un proceso
un s ~ a . ejidal coope~ ~icos de la economla.
nacionalización de secto

tndustria!ls·
.
cteristlca de la aperturapecíf"
camente
Una _reforma agrar1~ ~rra mundial Y, más es orie~ta a W:
ta a partir de la segun . 1 Alemán (1946)' que se
grandes
a raiz del go~ie~o de ~guegricultura Y a f_avorecer a :ra ejidal
desarroll~ cap1~1-~a: cin ella se perjudica la est:nuevan- de
propietai:1os mdiVlgesarr~llan nuev~ toi:mas ~undio tanto ejicooperativa Y se
. a· peonaje sm tierra,
marginalida~ campesm ·
da! como pnvado ...

ción total agropecuaria. Para 1935 se habían repartido un número
relativamente pequeño de hectáreas: 7.7 millones. La reforma agra.
ria estaba fracasando. No habla desanollado el sector agrlcola ni
provocado un cambio significativo• en la distribución del Ingreso ni
en los beneficios social~ para las masas campesinas,

C)

DE LA REVOLUCION A 1935

nsagró muchas deA pesar de que Jarecl~ció~tu¡if;
Japarecetierrae:;ºe1prz:
d populares, en
misma como a
tra
:%1óªia prop~c~o~~a~:esó\~ pro~bia :iu ;:::;,ªe:n~~
~culo
i~:f de los poli_ticos de ~~•semejante a la de las
ción.
"cultura de medianos prop1 d con ello debian desaparecer
una agn
•canas De acuer o
. •d "· 100 hectáreaS
"farmer" n~rteame~sistir ias "pequeñas prop1eda
~ para ciertos
los latffund1os Y su200 de temporal, hasta 300 h as necesarias para

t~~e~~I ~

g

dculeti~VOSego f:S!;°i:rtación y el númde~oi ! y ! ~ equivalente entegarla·
500 cabezas de gana
la legislación en ma
Ja crianza de
tas caracteristlcas de
, ido Introducido
nado _menor. Cd~ ~ hecho de que en 19l~~tutivo de la tierra

:~~
~~~o ~e laAlm~;1J::, il criterl~~=~ta~i
se vio distors1onadesdºe· entonces permanece- dóenu~cas Se procedió a

ti
-que
•
ás que econ
·
ti
la e~ .ó a razones politicas m
distribuir gente entre la evo, ortirb. ecitierra entre la gen~e, noecesana·o Más tarde, sin embargo,
repa
· · haya sido n
·
'ó
rra c10&gt;, Jo cual qwza 1 reparto y en la producc1 n.
causó problemas en e
.
.
.
1930 el mlnifundis·
nsecuencia de lo anteri~r, ya ~ se desarrollaba una
Como co
alarse al mismo t1emP? q ,. Para ese afio, el
mo _empezó ~!e~ial de "medianas propi~:u; nacional y el vaagr1cultm"I!- la sólo generaba el 15%. deuil p un 11 % en la producsector
agncod
lor
de la
pro UCCI.ón ejidal sólo contr1b a con

76

EL PERIODO CARDENJSTA
A partir de 1934, ya afianzado el poder del Partido Nacional
Revolucionarlo, se plantea una politica a nivel global que Intentaba
coruictar el proceso de la reforma agraria a los cambios en los planos
económico, polltico y social. La ideologla que sustentaba esta polltica puede sintentizarse en las siguientes palabras del general Cárdenas: "La revolución agraria ha pasado, no sólo de la etapa combativa, sino del simple reparto material de tierras. Ahora se encuentra ante el deber y la posibilidad de comprobar sus vent¡¡jas y
realizar en definitiva la transformación de la industria agrlcola al
ximDRñás de la renovación social y polltica". mi
Cárdenas crela en la viabilidad econónuca del ejido. Siempre

iue su convicción que, de hab ~rse llevado a cabo el cambio planificado del régimen de la propiedad hasta sus últimas consecuencias,
habrla contribuido a demostrar las ventajas del sistema ejidal colectivo, en relación con otra::- formas de explotación agrlcola.
De acuerdo con Gutelman, u2, la polltlca cardenista en materia
ejidal fue totalmente contraria a la dr sus predecesores: para Calles,
por ejemplo, la entrega de una parcela a los campesinos respondla
a una necesidad de Justicia social. Sin embargo, no creía que esto
oontrlbuyese a resolver el problema de la producción de alimentos
para una población, tanto urbana como rural, en constante expan.
lión. Para Cárdenas, el dar prioridad a la producción "eficiente y
ucrativa" sobre el sistema social y usufructo de la tierra, significaba
nvertir los términos de la reforma agraria; deformando y aplazando
a aplicación de la justicia en el campo y haciendo engañoso y prirativo, en favor de ciertos sectores, un desanollo económico que
.n antenla en la pobreza y en el subconsumo a gran parte de la
población campesina.

En Consonancia con esta preocupación, Cárdenas revoeó el de-

77
J

�.
am lió el sistema de crédito
recho de amparo en mafteria atargrarlala PYrodu~ón ejldal cooperutarrativade·
Esto retendia omen
. llegó a dlsf
ejidal.bstante PY a pesar de que el cam~os subsistió en la
~~icios sdciaies hasta entonces_ nm:,~e subvencló~ o de paliativo,
aplicación de los p~osenuncu::.r11as posibilidades
mAs que uno que om_
Cosa que ha provocado una
ducción de los camd~osciimpesinos al Estado.
tipo paternallsta, e os

reala:e:iire

nista la administración liabla
Para el final del mandato carde U: pequeña propiedad, que
repartido 17.~~roles ~ ~ : ,
habla dupli~esF;1 eri::
para
i::abla cambiado junto ron
1~cl::~. en su lugar
~ tradicional habla casi desapareC1do. itallstas y un sinnúmero
~~ban desarrollando explota~o)~ ejidales romo privadas.
d
ueñas parcelas (minifundios d
lotaclón se estaban gese peq nflictos y nuevas formas ~ expcard nista fue una polltica
Nuevos ro
rograma agrario
e
d por los
tando. Al parecer, e1. P
enuinos fueron distorsiona os toda
"polltica" CIIYOS objetivos más g dominantes que deseaban a
intereses de- los nuevos sectores
rosta mantener la paz social.

ie

~

~

bº estructural dU•
La 1deologla de la nacionalización~ ~ i = ~ baseS de apoyo
rante el periodo cardenista, n~ner:i~yuntura de la segunda gu=
al dei?ili~ ~ ~ r o de integración de ~e~!~ bur•
mundialvimiento obrero, clases m
la bur•
blo ( campesinado, m~
el úcleo dinámico del proceso a
guesia) Y al transferire ~ medias. &lt;ti&gt;
guesia Industrial Y a as

Nuevas clases sociales estaban en pleno desarrollo. En el campo,
además de una burguesía agraria ligada a los predios de riego con
una considerable capitalización, -en general productora para la exportación o ligada a Intereses extranjeros&lt;14&gt;-, se desarrollaba una
burguesia rural-comercial en pequeñas ciudades: romerciantes, funcionarios, transportistas y, en algunos casos, lideres campesinos que
derivan su importancia de las actividades del sector terciario y que
ejercen un profundo dominio sobre los pequeños productores&lt;m.

De acuerdo ron Leopoldo Solis, a partir de este periodo se evidencia más claramente el carácter dual de la agricultura mexicana:
por un lado, la agricultura romercial de los distritos de riego, ron
Productividad elevada y capacidad para asimilar cambios tecnológiros, que utiliza insumos modernos y eleva los rendimientos por
hectárea. Por el otro, la agricultura de subsistencia que carece de
la suficiente flexibilidad para adoptar nuevas técnicas y en la que
el crecimiento demográfiro presiona, cada vez más, los reC11rsos. En
este sentido, uno de los principales objetivos de la reforma agraria,
hacer más equitativa la distribución del ingreso, parece no haberse
cumplido. Por el rontrario, la reforma agraria desató una serie de
fenómenos de caráctl!r dlnámiro, creando un sector de alta productividad cuyo ingreso aumentó en forma ronsiderable haciéndose cada
vez más alto en relación a la agricultura de subsistencia. Aunque
el ingreso de los agricultores de subsistencia se incrementó, lo hizo
en forma mucho menor que el de la agricultura comercial, ron Jo
que el grado de desigualdad aumentó. Las pruebas estadisticas
muestran un cambio intportante en la estructura de la distribución.
De acuerdo ron el coeficiente de Gini, éste bajó de 12.1 en 1930 a
7.7 en 1960. Sin embargo, tomando en cuenta que en este tipo de
análisis el 1.0 es el coefir.iente de rompleta equidistribución, la situación muestra un amplio margen de desigualdad ns&gt;.

LA REFORMA AGRARIA A PARTIR DE 1940
ustrlll1ista a ra1z de la segunda
A partir de la apertura iniéxico las
de concentitracl~:
rra mundial, reaparecen en
nflguran los modernos pos
gue . sobre tierras de riego; se co bstaculiza el enorme sector de
capitalist!I Y e~ i~d~ifundios •Y peonaje.
comunidades FA1:asy
Cortines (1940-19:~~ caply ff;ºreceproi~de : : n en las explotaciones
tallsta, apoyados en
agrícolas remunerativas.

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:=tura

:¡8:1e:•!!fe!rlstas
78

iu1z

A"!i &lt;¡:

:e

Tanto López Mateas romo Dlaz Ordaz, (1958-1970), variaron sus
polltlcas agrarias en relación a las de sus antecesores. Juntas, ambas
administraciones repartieron más de 30 millones de hectáreas. Sin
embargo, el proceso capitalista estaba ya ronfigurado y las fuerzas
sociales dominantes afianzadas; de tal forma que los ronflictos se
agudizaron: prosiguió la proliferación del minifundio, el acapara.
miento de tierras por latifundistas en forma disfrazada, el abandono de tierras Pjidales (las rentan y trabajan para el arrendata1-io
capitalista) y la proJetarización del campesino. De esta manera, en
la actualidad se ha ronformado sólidamente una nueva estructura

79

�.
di f zados la burguesia rural•
de poder, en la que los ~en:at:~~es est~ame~te vinculados a. los
comercial y la ~urgues1a md
rollado nuevas formas de do~intereses extran¡eros, han d ~
más bajos del agro meXJcano.
ción y explotación sobre los s ores

LA REFORMA AGRARIA LIBERAL

.,
El planteamiento de
Esta es una situación ~e difícil
que esto es el_ r~al
os sociólogos y econon:nst~s, (que ue mientras no se ehmu~en
taFo del desarrollo del cap1tal1sro roJed~d privada de los medios
los mecani~'!los de mpodercaio h!ce~s~) descuida el hecho _de qu~ las
de producc1on, nada
r
.
'
corto y a mediano P azo,
perspectivas del desar:0llo. !'1eXI~~ ~anera que habria que idear
parecen no ir en esa d1reccwn.
rto plazo y aún dentro de la ecoo inventar pollticas concretas, ªpo~ibilidades de realización.
nornia capitalista, que tengan

Sobre este primer ,periodo no es necesario detenerse. Baste decir
que, en realidad, no · constituyó una verdadera reforma agraria.
Las propias clases domiJ,lantes implementaron una política de modernización agricola, de colonización de tierras estatales y de parcelación marginal de latifundios con el objeto de mantener la estructura tradicional latifundista. Esta concepción de la reforma combinó
dos tipos de unidades de tenencia de tierra, extraídas de la propia
estructura latifundista: la mediana propiedad y el minifundio. Lo
único que logró fue rep~ucir las formas tradicionales de inquilínaje, ya que ni la parcela de 40 ó 50 hectáreas podia explotarse
sin trabajo asalariado, ni el predio de una hectárea ·o menos podla
dar ocupación e ingreso a una familia campesina &lt;m.

LA REFORMA AGRARIA ClilLENA

LA REFORMA AGRARIA DE .1964 A 1970

fue adelantado en la intr?duc~ón, la reforma agraria
Como
ed
chilena pu e ser dividida en tres periodos.

La posibilidad de implementar en Chile una reforma agraria de
cierta envergadura, no se plantea sino hasta la década de los sesentas. Varios elementos permitieron abordarla&lt;l8), los cuales evidencian su carácter convencional:

so:;:~~

. marg¡n
. al ensayada por los gobiernos libe1 - Una reforma agraria
· rales antes de 1964.
.
·
nvenc1onal
llevada a cabo por la admi•
2.- Una re_forma aócgrarta1ª-cc;&gt;istiana de 1965 a 1970.
nistrac1ón dem ra
. estructural -dentro de un proyecto socia3.- Una reformte aldeo~furno de Salvador Allende.
lista- duran e g
.a chilena -a diferencia de la
En principio, la re!orma da~ del contexto del sistema plura•
mexicana- intentó realizarse en . Lo que trajo consigo grandes
lista de representación par!amenta;:ª·en gran medida, detuvieron el
obstáculos de tipo 1nst1tuc1on!l. q ~ reformista del presidente Frel,
proceso n~, sólo duran: :t:FoJe implantación del soclalismo del
sino tamb1en durante
régimen de la Unidad Popular.

1.- Para las elecciones presidenciales de 1964, los sectores más tradicionales y conservadores de la sociedad chilena aparecíart un
tanto desplazados. Las posibilidades políticr.s se inclinaban hacia
dos alternativas: la Democracia Cristiana y el FRAP (partido
que aglutinaba las fuerzas de izquierda). A los grupos tradicionales no les quedaba más que escoger la alternativa que
significara menos riesgos para sus intereses. La primera fue
la que apoyaron. Sin embargo, aún esta alternativa planteaba,
dentro de los proyectos generales reformistas, un programa relevante de reforma agraria.
2.- Un clima intelectual en los sectores Pl'Ogfesistas (clases medias
urbanas, funcionarios, profesionales, estudiantes, etc.) que creían
en la necesidad de una reforma agraria significativa.
3.- La actitud de las organizaciones continentales y mundiales
(OEA, ONU, ete.) y es}&gt;ecialmente de los Estados Unidos que

80

81

�particulares su ayuda financondicionaban, por razo~óes ~lU~iertas refo~as dentro de los
ciera a la implem_entac1 n e
países latino americanos.
chil
se hacia cada vez más
4 _ El deterioro de la ~gricultu~ et e~:ropecuarios en su comer. profundo: el superaVJt de pr u os b alrededor de 15 millones
cio exterior, que
1 ~~~: su relación en forma d
de dólares, para
b un déficit de alrededor de
proporcionada, ya queLapresertam! agraria se presentó entonces
millones de dólares.
re or_
como una posible vía de solución.

1~ J~
ª

100

.
líticos de ampliar su apoyo po5.- La necesidad de los partidosa~ aria dentro del programa _par•
pulai:: unera
proyecto
de ref~~bte~r los votos de los campesmos.
tidano,
una manera

~=

.
d b d a io anterior, para 1964 ya
6 _ Finalmente y precisamente e 1 0. os cierta conciencia de su
· existí~,. por parte de1 l~a
p~ionó y resaltó las necesituacion. Esto, en a gu
.
'
sidades de la reforma agraria.

1ª

obierno planteaba una reforma
Ahora ~ien, _el pro~io~:sf una intentaba princiJ?lilmente
agraria qu~. mclwla d~s dad moderna de los sectores margmllales de ó~
incorporac1on a a soc1e
roceso de desarro o econ
1
1
sociedad. La otra pretendia ace e~:al~ ptradicionales. Esto es: ~r
mico, basándose en los grupo¡ ~a agraria que implicara camb os
una parte, se buscaba una re ºro
a de reforma den_tf? de 1
os
profundos. Por la o~,
P ~ condiciones, la uruca altermoldes de la sociedad VJgen e.
ociación social de los sectores en
nativa posi~le era_ la de un~n;¡etendia dar propiedad a los campe;gna · al ffilSffiO tiempo que
d 1 agricultura un sector cap1:os 'se intentaba mantener
a dif!rencia de ;,léxico, el hecho
ta!isÚi privad~- , En e:i¿e r~iera que manejarse dentro de los marcos

m;

JJi~

~~d~n~J!c~;i~ac~ti~~e~::~~n alun~erej:!:
tral relativamente debil del eJ
d reforma agraria profunda.
tivo' iniciar e imponer un proceso e
agraria ---&lt;J.Ue exigía la exproMientras el proyecto de refcrma80 hectáreas de· riego básicopiación de los predios mayores ¡de latifundistas se apresuraban a
era discutido por el congreso, os

82

dividir sus predios entre los familiares. Posteriormente, ya aceptada la ley, los recursos legales a los que daba pie, permitieron una
serie de obstáculos. De tal forma que, en muchos casos, la posesión
efectiva de los predios no se hacía sino después de mucho tiempo
de realizada la expropiación.
Durante este régimen, la reforma prácticamente dejó intacta
la estructura agraria chilena, Para enero de l!Y-0, se hablan expropiado 1,140 propiedades. Sin embargo el total de predios mayores de
200 hectáreas -que en 1965 representaba el 5.3% de los predios
existentes y que constitulan el 87% de las tierras cultivables del
pals- pasó a representar, en 1970, el 5% de las propiedad existentes y el 75% de las tierras cultlvables&lt;m. Al mismo tiempo, el crédlteo agrícola siguió favoreciendo al sector de los grandes propietarios.

La experiencia de la reforma chilena durante este período, presenta los tropiezos y obstáculos que conlleva el respetar las instituciones que se basan en principios democráticos; donde se agrupan
y reagrupan coaliciones políticas y abundan toda clase de legalismos. A pesar ello, dio pie a una concientización politica del campesinado y, en alguna medida, desarrolló algunas formas de organiza.
ción del mismo.
LA REFORMA AGRARIA DE LA UNIDAD POPULAR

En relación con el régimen anterior, durante los dos primeros
años del gobierno de la unidad popular, se observa un avance significativo en el proceso expropiatorio&lt;20&gt;. Hacia fines de junio de
1972, se hablan expropiado 60% de las tierras afectadas entre 1965
y 1972 y 70% de la totalidad de los predios expropiados. No obstante, los terratenientes segulan manteniendo su poder sobre un recurso
básico: las aguas, Además el proceso parecja reforzar el capitalismo
en el campo, ya que aumentaron en forma considerable los Predios
de entre 40 y 80 hectáreas de riego básico. Esto, aunado a la posibilidad abierta por la ley, {de retirarse el hacendado expropiado
con el capital de explotación), provocó una sobrecapitalización en
esos predios.
En el área reformada, que corresponde a un 35.5% de super-

83

�En términos generales pod
.
del régimen de Allende -truncimos decir que la polltlca agraria
º.P0rtunidad de cumplir sus obj Jª ~r el golpe militar- no tuvo
f1có sustancialmente el sistem e vos un~arnentales. Si bien modilas ~laclones económicas en~
:;n~nc1a de la tierra, no cambió
no!IDª· Tampoco pudo maximiza
gncultura Y el resto de la ecochileno Y, al mismo tiempo al ~~umentar la producción del agro
portante la particlpaclón ~ .
r, no desarrolló en forma irn:~~baque no es posi_ble hacer j1:l~: J;~lti!:ceso5sob de cambio. Es
con dos anos solarne t De
re un Proceso que
tal vez a mediano plazo el n e.
n&lt;;&gt; ser po_r el golpe militar
resultados más positivos.
Proceso hubiera podido desembocar e~

ficle de la.~ hectáreas de riego básico, se procedió más bien a formar
grandes unidades productivas, conservando el tamafio de los anti•
guos latifundios e, incluso, aumentándolo. En realidad no se llevó
a cabo una distribución de los predios expropiados entre los asala·
riados, pequeños agricultores y minifundistas. Las únicas restituciones se refieren a tierras despojadas a los comuneros mapuches&lt;2ll,
Lo anterior provocó una descapitalización de los predios expropiados y un reforzamiento de la economía campesina al interior
de los mismos. Esto se debió a que los incentivos a la producción
funcionaron principalmente a nivel de la micro explotación, (goces
y talajes), en desmedro de la explotación colectiva. Lo cual se ma•
nlfestaba en el hecho de que el campesino utilizaba los recursos
colectivos proporcionados por el Estado para su provecho individual.
En este sentido, el agricultor del sector reformado se comportaba
como un agente subvenclona.;o, por un lado; y como un empresario,
por el otro. Por lo tanto, la microexplotación individual que en el
sistema ruso fue un elemento complementario de la unidad colectiva,
en Chile, pasó a constituir un elemento competitivo.
Por otro lado, no se llegó a establecer una política que permi·
tiera, cuando menos, la recuperación de los capitales invertidos por
el Estado. Al mismo tiempo, los canales de comercialización permanecieron en manos del sector privado (el 82 %) , lo que produjo una
falta de captación y socialización del excedente.
Asimismo las políticas de aumentos salariales que fueron lleva,
das a cabo, provocaron un aumento considerable en la demanda de
bienes agropecuarios, en contraste con un aumento precario en la
oferta de los mismos, (entre 1970 y 1972, mientras la demanda
aumentó en un 27.1 %, la oferta sólo se incrementó en un 6.7) c22&gt;.
Situación que reforzó el problema crónico del agro chileno.
El panorama del campo chileno, a finales de 1972, presentaba
un marcado desarrollo del capitalismo en la agricultura. Los sectores sociales marginados, en general, permanecieron en la misma
situación. Al mismo tiempo, eran explotados por una clase media
rural que se había venido desarrollando desde el régimen anterior:
esa clase social mercantil de comerciantes, funcionarios, transportistas, etc., que posee las mismas características de la burguesía
rural-mercantil mexicana.

84

'f:

CONSIDERACIONES FINALES
Es posible afirmar que la estructur
~bosrlstpaises, antes de la reforma a ~ la tenencia de la tierra
ra e 1cas; aunque quizá con un d
a, Presentaba similares
llsmo en las haciendas chilenas Estaesa~!!~ superior del capitadesde el impacto de la colonización espafi~tud, parece orevPnir
:

A pesar de la diferencia en cu to 1
~- que _promovieron la reforma a:Sn: asd formas Y tipos de fuerU!!ionalísta de la reforma chilena no
y . ~ que el carácter instipnrneros años un proceso rá id
permitió -sobre todo en los
al Interior de los sistemas d/ P~Y P1fundo- las características
iBD:tes, más aún si la comparacló u~ n ensayados PBrecen semeUrudad Popular: Un sistema de np~uª~ó durante _el gobierno de la
1
Precai:iarnente, competencia de las mi~ n colectivo que funciona
1
tern~ o subvencionistas en la aplica~&amp; o~clones; ~~ríos paayuda técnica a los campesinos, etc.
n e los créditos y la

. Podemos encontrar cierta
~ ~ O : ~ : ! ~ r el gobi;~eie~!n:~~1:~
carde~ enfrentaban a reslstin~4::~ón colectiv~,. al mismo tiemponq~!
XJCO, la coyuntura internacional
i:tgóru~. En el caso de Mé~ n de distorsionar el Proceso En el urguesias nacientes se ocu. ban bien identificadas y conso'Jld d85 caso chileno, las fuerzas estro del marco de un intento socl~ • El proyecto chileno -den- no podia con sólo el poder

n:8

85

�ejecutivo realizar cambios drásticos. Había que destruir todo el
aparato del estado anterior y esto no fue posible, como lo demos•
traron los acontecimientos de septiembre de 1973.
~ parece corroborar la idea de que para Latinoamérica -a
corto plazo- una orientación socialista no tiene posibilidades de realización. Dentro de esta perspectiva, no debe dejarse al tiempo la solución de los problemas, sino ensayar algún tipo de políticas cuya
viabilidad permita resolver un número creciente de problemas concretos e inmediatos.

NOTAS
de Poder en ana Comunlda4 Baral, santiago,
ICIRA, 1968.
( 2) Stavenhagen R.-Mar¡lnalldad Partlclpadón ,- EotnlCwn A¡rar1a en América L&amp;llna, En "SOClologla y Subdesarrollo", Ed. N. Tiempo, México, 19'14,

&lt;1 J Pascal Andrés.-Beladoneo

p. 91.

&lt;3) Oarcla Antonio.-Soclolocia de la Reforma A¡rarla en América Lallna, Ed.
Amorrotu, B. Aires, 1973.
( 4 ) SOUa Leopoldo.-La n:al1dad Económica Mul,a,Da: Belroflllón ,- Perpec•
(5)
( 8)
(7)
( 8)
( 9)

(10)
(11)

(12)
(13)
(H)

(U)
(18)
(17)
(18)
(l9)
(20)

(21)
(22)

86

U1'&amp;1, Ed. P.C.E., México, 19'10, p. 69.
Stravenhagen R.-AopeclGe Soolales ele la Reforma A¡rarla en Mé.ico, En
"Neol,tlfundlsmo y Explotación", N. Tiempo, México, 19n, p. 13.
Outelman Micbel.-Capitalimlo ,- Reform&amp; A¡nrla en Méxleo, ERA, México, 19'14 p. 40.
LópeZ O. Manuel.-E-• ,- PoliUca en la Blsloria. de Méxleo, Orljalbo,
Méxleo, 1967, p. 357.
Womack John.-Zap&amp;ta y la BeYoladón Mexicana, Siglo XXI, México, 1970.
Oarcla Antonio.-Op. Cit. p. 38.
Pernández Ramón.-PolíUca Apícola, P.C.E .. .México, 1989, p. 48.
Cárdena&amp; LázarO.-Ideulo Polítioo, P.C.E., México, 19'12, p. 121,
Outelman Mlcbel.-Op. Cit. p. 106.
oarcla Antonio.-Op. Cit. p. 140.
Sobre la vinculación de la burguesla agraria con los Intereses y empresas
extranjeros, ver el articulo de Leyva Emilio, "Burguesla Agraria y Dependencia", en "La Burguesla Mexicana", N. Tiempo, México 19'13, P. 101-139.
stavenhagen R.-Op. Cit. p. 53-M.
SOifa Leopoldo.-Op. Cit., p. 181.
Oarcla Antonio.-Op. Cit., p. 182.
Cbonchol Jacques.-Poder ,- Reforma Acraria en la Esperi-1&amp; Chll-. En
''Chile Hoy", Siglo XXI, México 19'12, p.p. 281-269.
TblesenhUBen W.-Refonn&amp; Asrada: Chile. En "La Reforma Agraria en
América Latina, Diana, Mé~~~9'14, p. 152.
·
Barraclough y Femández D
llco de la Reforma Asrari&amp; CblleDa, Siglo
XXI, Wxlco, 1974, p. 86.
Ibld., p. 86.
Ibld., p. 102.

�LA CULTURA DE LOS üOS RECIENTES
Carlos Monsiváis

"¿Cómo, en fin, darle palabras a
todo esto, palabras mías en un
medio donde el lenguaje popular
es la más cara defensiva de las
violencias sofocadas, un lenguaje
de emboscadas permanentes, que
quema la lengua, que exige su
amortiguador, su diminutivo, su
albur, para mantener un equilibrio
entre el mutismo verbal y la violencia física, y el lenguaje culto es
otra máscara, la de un medio tono, una elegancia pegada con saliva, un falso pudor y una expresión anémica que prPtende, una
vez más, disfrazar y ordenar la
muda violencia circundante?"
Carlos Fuentes, "Los narradores ante el público" (1965)

;

"De él (el escritor) podemos esperar que mediante el poder de la
palabra y la forma nos muestre la
vida en toda su elevación trágica,
convirtiéndola en destino; pero su
propio destino no se encuentra

89

�más que en esa voluntaria swnisión al poder de la forma Y la palabra".
Juan García Ponce, "L?sblº n~;
rradores a n t e el pu ico
(1965)

"No pretendo ningún liderato juvenil, ni trato de reclutar rebel~es
con que atacar al infecto bastión
de Bellas Artes . . . En caso de que
adie continúe en el futuro lo que
~o ahora he insinuado, también
quedaré satisfecho, aunque toda
mi generación se acomode Y prefiera por cobardía, perman~r
hundida en el lodazal. Me sat1S·
fará la idea de que, ~ '?~nos .ª!!te
mi conciencia, exter1or1ce m1 inconformidad con una sltuacl~n. putrefacta de las llamadas act1v1dadcs cultas".
José Luis Cuevas, "Cuevas por
Cuevas".

En la década drl los

tas casi sólo por reflejo actúa en
J1nt:~
d~masíada falta exacerbar hístecasa somos católicos y no aceptamos
0

México la Guerra F .~·
rías y letreros com~~ C~íenen mayor jactancia que amenazas

~:rfa~!:Sª
(~mg~ocídlo en Mt:;~ :n~:u~~fª~e': asetj~~:
contra los protestantes no con
dalos
r visas negadas para
0

Guerra Frí~ acelera cta-e)!tre ~~ent~ venta continuada de
Estados Unidos, ~etra cion~ mundial de Salvador Borrego Y
engendros pronazlS como De ResaAla, dirigida por Rodolfo Usiglipublicaciones. delatoras co~¡° munista entre las masas, temor írraun ya notorto P ~ an cotantemente nutren y auspician los mecional qu~ subdreptic1a Y_cacoc~n cuya influencia hegemónica se condios masivos e comum
·
1950
solida al iniciarse la televisión a fmes de
.

90

La intensa desnacionalización económica y social se corresponde, en forma obligada, con la progresiva debilidad del (romántico) nacionalismo cultural. El presidente Miguel Alemán (19461952) ve en la teoría y la práctica desarrollistas ("primero, la
acumulación de riquezas; quizás algún día, su reparto más conveniente") la manera de consolidar el capitalismo. Una ideología se
impone no sólo en la burguesía sino en la sociedad en su conjunto.
Bienvenidas las inversiones extranjeras: al término de la segunda
guerra mundial, este hamiltonismo oficial acepta complacido la
gigantesca afluencia de capitales extranjeros que van adueñándose
de la economia. La desnacionalización va inventado a la Unidad
Nacional y, en el terreno de la cultura, las actitudes ideológicas
específicas se arrinconan entre premios, homenajes y celebraciones
conjuntas del Poder y del Espíritu (en banquetes donde todos son
y están). De modo casi unánime, el movimiento intelectual es
gobiernista (la cultura se construye en la estabilidad) y, por ejemplo, los ensayos críticos de Jesús Silva Herzog y Daniel Cosío
Villegas sobre la agonía de la Revolución Mexirana (su aburguesamij!nto J suscit/ln el encono y la polémica contra los herejes. El
marxismo, vía las interpretaciones de la tendencia que encarna de
modo óptimo y casi único Lombardo Toledano, aparece como otro
método confirmativo de la operatividad y la legitimidad del Estado
fuerte.

Fuera de Jo conmemorativo, la cultura oficial debe carecer de
rasgos específicos y la cultura nacional debe expresarse como la
suma de personalidades que, en un país dado, se adecúan reverencialmente (con añadidos folclóricos, si acaso) al ritmo de la cultura occidental. La extrañeza oficial ante (o el rechazo de) la
lnrha de clases se difunde obligadamente y durante un periodo
prolongado impera entre los intelectuales un consenso social que
considera de mal gusto, sin prestigio o interés, las referencias a
los enfrentamientos de clase (salvo s1 esas referencias adoptan un
tono mítico o de épica de los vencidos). Las preguntas obligadas,
que van laguideciendo, conllevan un afán introspectivo, la decisión
de saberse vivos a través de un paroxismo declarativo: ¿existe el
orgullo nacional? ¿existe y cómo se manifiesta la idenüdad nacional? ¿existe y cómo peligra la tradición nacional?
Al irse perdiendo la fe en el múltiple proceso regenerador y
creador de la Revolución Mexicana en los terrenos de la cultura
y el arte, va emergiendo la complacencia burocrática: hay que seguir creyendo públicamente en ella porque no tenemos otra fuente
institucional de estímulos. Desde el sexenio de Ruiz Cortines, tal com91

�pulsión fldeista se vuelve nltlda y, por tanto, tiende II lo furtivo,
a lo que actúa sin jamás verballzarse: si el desafio nacionalista se
ha extinguido en una espesa demagogia, en cuyo movimiento revolvente se fragmentan y se neutralizan los hallazgos y las conquistas, lo cue tlllllvieae es Ignorar o atenuar o comercializar riesgo
de cualquier injusticia- los esfuerzos fundados en lo peculiar, Jo
lntrinseco, lo nacional. La mejor etape del nacionalismo cultural,
el murallamo, ha cifrado su propaganda en la excepdonalldad de la
empresa: ninguna otra nación dispone de tan Iluminadora pedagogla radical. Y sin embargo -nuevo consenso que cunde entre los
Intelectuales- el murallsmo ha devenido en auto-plagio y elogio
burocrático de los héroes, ilustración para un Infinito libro de texto
(recuérdese la frase de Ruflno Tamayo: "Los campesinos han triunfado en México solamente en los murales"). Lo especifico se apaga
en el mexican curious y al indlgena se le confina entre los temas
románticos de la cultura urbana. Es tiempo de probar la otra
técnica: no ser singulares sino iguales, no distinguirse sino asimilarse.
1

En los cincuentas, la batalla contra el nacionalismo cu tural
dispone de un contexto muy favorable: el auge de las clases medias y su terror ante la perspectiva de Identificarse con el folclore
y naufragar en esquemas mentales carentes de glamour o de prestigio. ¿A quién le conmoveria aceptar al charro o a la china poblana como slmbolos y. metas permanentes? Este desasimiento de
las clases medias (su rechazo del nacionalismo cultural) se configura en diversas Instancias: la norteamerlcanlzación arrasadora
del pais y de gran parte del mundo/ el agotamiento de los estimulos surgidos en el redescubrimiento nacional/ la dlfusión rápida
de las corrientes y los creadores más importantes en el ámbito
Internacional/ el desdén ante las preocupaciones polltlcas como garantla de prestigio social/ el deterioro de la utilización burocrática de los mitos de 1a Revolución Mexicana en el campo del arte
y la cultura.
Los cincuentas es la décl\da del pleito perdido. La clase media
se aburre del murallsmo, va desprendiéndose de sus mitologlas
cinematográficas, va desertando de sus costumbres con un dejo de
faJsa condescendencia, se empieza a avergonzar de sus gustos y prefalsa condescendenciva, se empieza a avergonzar de sus gustos y predilecciones más entrañables. Lo anterior resulta tan irreversible
como Inútil la pretensión de exorcirzarlo a nombre de una identidad jamás determinada o especificada. En el sexenio de Adolfo
Rulz Cortlnes (1952-1958) se masifica dicha pérdida y otra mPn-

92

talldad se va instalando
.
i~ea_s nacionales muy pr~f:di!:ndidamente colonial, aún ligada a
dim1_ento de las funciones diníwi pero carente ~I: cualquier entenpectlva selectiva y critica d I cas de la trad1ctón, de toda persentldad indefinible, deja de ~
"mexicano", la .
1~~r&amp;!·
0
1CO Lo
den de lo "sulgéneris" ra •
!11
Y muchos prescln1
"contemporáneo de fas d~m~nn~!i;: .. d(~J{ l~que significa
mana se vuelve el último reducto del México ld~al. moral por-

~~::0

f~

El desplazamiento de credulld d
•
entr~ una aparente y vasta tran~umd~ ef~lni 1:n los cincuentas
masivo de una práctica de lo "mexi ª ;,
eta un abandono
se babia promulgado como "mexicanra!)? (laY el abuso de lo que
:atallsmo)' da por resultado que
defln.1/urna
de fataµdades
observado en muchos sectores
. . 0 como esencial sea
nimo de comercial). En el sexe~:~e fft~coLó(ya entonces sinó1964) el proceso se institucionaliza
o o
pez Mateas (1958mod!ficaciones sustanciales de la noJ son profundas. Y claras las
porciones muy considerables de la bu~ q~e
1 ded !.léxico adquieren
guesia. Morosamente, las transformaciom: ª Y e la pequeña buratmósfera retórica del mundo oficial
ocurre~ ante la misma
existencia de qna sociedad diferente • que no qwere registrar la
tjpicos va en aumento. Desde los ~ªcuy~ sordera ante los slogans
nones básicas (una prédica naciona~n • una de las contradicrudo) se finca en el progresivo y ávid end un medio desnacionalldel _público preferencial y casi único del ºna l;5eO~ cosmopolitismo
algun momento, el realismo socialista
cion
. o cultural. En
para que la clase media tenga a la manO Y sus . denvados sirvieron
conciencia. Q una arrogante vlsió d un sa~actor de su buena
I
generales, el nacionalismo culturaln ese os v=dos. En términos
No existimos internacionalmente
un P. 0 de consolación.
najes. A partir de los cincuentas ~ro~/ed~camos. muchos homeeste tipo de espectáculos resarcido
o,
segwr patrocinando
namente solo en sus discursos exal~dose
descubrlen!f? paulatlcontextos se van evaporando.
res e una tradictón cuyos

Y

1/

1

LAS ATMOSFERAS CULTUR~
En los cincuentas aparece
.
José Rubén Romero-' la sublltera~fª~ª por ~bras como la de
denaa nos dio la tierra (1952 ) de Robe~e~~xito. Cuando Cárel paraiso (1956) de Luis Spota. Se aplican ya cotéc~orenod o Oul
rucas e publl-

93

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~

1

cidad moderna a los procesos culturales, derivadas en parte de las
halladas intuitivamente por algunos pintores (el muralismo como
noticia: la frase "Dios no existe" en el mural de Diego Rivera en
el Hotel del Prado que es borrada por un grupo derechista, vuelta
a instalar; la Virgen de Guadalupe en la gabardina de Mario Moreno Cantinflas en el mural de Rivera en el Teatro de los Insur•
~entes, imagen borrada para "no ofender los sentimientos religiosos
del pueblo mexicano").

miza con el nacionalismo
simllar a la enton
Y el realismo socialista. En polltlca algo
ni stalinismo.
ces Proclamada Tercera Posición: ni capltltlismo
:,

1

'

1

Se reconoce en forma reci
los ensayos
de Octa .
c ente -entre otras cosas, gracias a
la obra de artistas : 0 Paz Y la virulencia de José Luis Cuevasfino Tamayo {el
~ Escuela Mexicana de Pintura: Ruronel, Alfonso Michel.
'
os Mérida, Juan Soriano, Pedro Co-

PrinJ:TI

1

Las publicaciones suelen disponer de enorme influencia: Oaadel'IIOII Amerlcan111 dirigida por Jesús Silva Herzog a partir de 1942
para convertirse en vocero del nacionalismo latinoamericano. Las
revistas literarias como El hlJo pródigo y Tlel'l'II, Nueva son sustituidas por suplementos culturales: el primero, el del periódico El

Nacional, dirigido por Juan Rejano, al que sucede con enorme brillantez "México en la cultura" {1949-1961), suplemento cultural de
Novedades, dirigido por Fernando Benitez, Henrique y Pablo González Casanova, Jaime García Terrés, Gastón García Cantú, Miguel
Prieto y Vicente Rojo {quien representa por sí solo uno vuelco cualitativo en la concepción del diseño gráfico en México). En "México en la cultura" se registra, se impulsa y se difunde la necesidad de cambios y la legitimidad de las vanguardias, se reexamina
muy elog!osamente -en notas y entrevistas- la obra de los miembros de las generaciones del Ateneo de la Juventud y los Contemporáneos {confrontar 19 pro~onlstas de la. literatura mexicana
de Emanuel Carballo) , se orgaruza el periodismo cultural moderno.
Un acto de censura política de la dirección de Novedades obliga a
una renuncia masiva y el equipo de Fernando Benitez se traslada,
a partir de 1962, al suplemento "La cultura en México" de la revista Siempre! de José Pagés Llergo.

Eficaz guardiana de la tradición cultural: la editorial Porrúa.
Editorial indispensable: Fondo de Cultura Económica. Vehiculo de
consagración literaria: la serie del FCE, Letras Mexicanas {Alli se
publican Confabulario, El llauo eu llamas, Balún-Canán, Pedro Páramo, La reglón más transparente). Editorial de los nueve escritores: Los Presentes, a cargo de Juan José Arreola. Publicación
generacional: Revista Mexicana de Literatura {1955-1965) que, dirigida en la primera época por Carlos Fuentes y Emmanuel Carballo,
en la segunda por Tomás Segovia y Juan Garcia Ponce, acepta la
lección vocacional de Alfonso Reyes y la influencia primordial de
Octavio Paz. Se combate el insularismo introduciendo textos de
autores latinoamericanos como José Lezama Lima, Julio Cortázar
y Adolfo Bioy Casares, se insiste en la experimentación, se pole-

94

La tesis de Tamayo • en su polérruca,
.
crédito:
va gozando de amplio
ºEl .
enco~=r ~volucif°narlo es el que en Jo pictórloo trata de
México de
I o ~ de expresión y se da el caso en
de van'
.
os pintores, como hombres, pueden SEi
académrrosardia; en lo pictórico, son simples conformistas
ció efi
' poirque encontraron una receta que les pare,
caz Y a usan hasta el infinito".

:i:s

Amengua el control tirá ¡ d 1
•
la propaganda oficial -en
n co e murahsmo, ya concentrado en
ciones significativas: las : e l r ~acios de go.bierno. Revalua,
Gerzoo y Leonora Carr' 0
e ~ •. mura excepctonal de Gunthel
vas promociones de a~on. El ~pulso uni".'ersalista" de nlll'sectar!smo de Si uei
se sacraliza si mlSlllo al criticar el
del muralismo / al ~ind~r ~~~1¡~?1ucionarismo de los eplgoncs

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: ~ gi~~a:11a;~~~jda~ni~n~~d1aLi8iaboh~~
en ocasión de una escá dal
•.
o Coen. En 1966,
la última (y póstuma) 'liata~lº!nel p~m10 ~ de pintura se da
encuentros entre Sique!ros y Cue~~ f~~vos Y ~bst~ctos. Los
yoria de los artistas se obsesiona
n el ep1taf10. La ll1llNueva York, Parls y Londres y, tras~1:i_rvando lo q1;1e. sucede en
vo.r experimental y la devoción fetichista dos, Ise multiplican el fertna. como juego/ la descomposición co::- ~. ruptura: la ¡:eomel'PallSITlo.
'
pcion Y redención del
El tránsito hacia la hegemoní d I bst
.
mas semidictaton'ales Y, pese a la moda
e
asume ford raCCJonismo
"
bis)uterla, ~ instala 1;1n "terrorismo de la va~rd1~~rre(Martaalísmo" de
ba
. . 9ue recibe, colorual y dócil, las sucesi
ª
Tracinetico Y el arte conceptual. Una exce;Mnmodas del pop, el arte
gurantes: la obra de Francisco Toledo.
Y una apanción ful.

ª

ª

95

!

1

�LOS AIS!OS DE LA CONFIANZA

La Revolución cubana decide otra etapa latinoamericana. '€n
México, en 1959, sólo unos cuantos resienten la derrota, la brutal
represión y el encarcelamiento de los lideres ferrocarrileros en~
bezados por Demetrio Vallejo. Los más, se sumergen en el estallido
que puede ir de la entronización de los supermercados, la desa!)ll·
rición de lo "típico" y la solidificación de la TV a la consagración
avasalladora de una sensación difusa, sensación que se concreta en
los círculos culturales mexicanos no como la gana de revolución
sino como el redoblado anhelo de modernidad. Modernidad no politica sino social, cultural y sexual. Los sectores ilustrados esquivan,
en este período febril que va de 1959 a 1968 aproximadamente,
cualquier uso de la tradición y creen (sin llamarla de ese modo
o reconociéndola así sólo parcialmente) en la ruptura a la que entienden como su incorporación a lo más audaz del siglo.

Si la meta es la modernidad, el tono es el afán de brillantez.

!Dento- todo parece conf·
m~nsciente Y el psicoanál~~:Sn1 el terre~o de la simbología del
vis1?n _burguesa, a la religión :rfo=.parcia]mente, en la cosmosegun informan las peliculas e·
IIOl'pffllde11:t.e: resulta que
P:1~ las situaciones sociales
Y:~eamencanas en todas
ng¡ as, los conflictos acostumbrados Y el paf:pl~i:,cologías

~rn:s

La tecnología es el
•
místico silencio se practi~nsaJe; En el cine, en el centro de un
clal a la Cul~ la deificaci~1vamente el acercamlento reverenfe ~ idea y el _papel del intil'!ctu~ ~bef ~ la~utoediflcación
a
tura constituye una de los d
técnl
•
los sesentas,
alcanzar Y gozar la mode .d d
os
cas fundamentales para
y la eterna juventud el
d (la_ ~tra11:5 el mito de la vitalidad
1
los Beatles o los RoÍling Stones ~~~\ e ~ t e a ritmo de rock,
de los mass-media, las credulidad d I deolog¡a) . Con .la opulencia
peran, los orgII)los nacionales pa~ e consumo se extienden e imveces, se derrumban en plena paté~n con;;¡~óorfosis
Y, no pocas
esi n.

á~i

Es la eclosión de suplementos y revistas, happenings, conferen-

cias-show, entrevistas de intelectuales en televisión, publicidad ilimitada a las vanguardias extranjeras y nacionales, incluso fiestas, con
ánimo legendario, incluso la instauración de un cónclave comercial que anhela el status de símbolo espiritual, la Zona Rosa. Lo
"contemporáneo" contrarresta, elude, diluye esa fatigosa carga de
las limitaciones y prejuicios de un "país en vías de desarrollo".
Muchos son apasionadamente colonialistas porque no piensan al colonialismo como una derrota sino como un avance. Se quiere forzar
la llegada de la Nueva Sensibilidad con técnicas de último minuto,
con envíos y desafíos. Se deslizan y se apuntalan las modas: el
juego de lo in y lo out como criterio jubiloso de exclusión de lo
"antiguo"; el camp, como técnica divertida de inventarse una nostalgia y una ironía sofisticada y una conciencia pop.
El "provincianismo" cambia de signo y se vuelve el término
peyorativo por excelencia. La cultura es propiedad exclusiva de la
capital, la cultura es una orgía de reconocimientos, el afán de
disponer no de una tradición (entendida como un corpus creativo
e ideológico) sino de antecedentes prestigiosos. Avasalla el modo
de vida urbano y se nulifican parcialmente - e subsumen en lo
tocante a su función decorativa en los sectores ilustrados-- las categorías sentimentales de la provincia y el hogar, sin que sus jerarquías esenciales pierdan todo imperio y vigencia. (El respeto a la
familia queda intocado). El prefeudismo en que se había movido
la cultura mexicana se ve liquidado y desplazado y -por un mo-

96

LOS HECHOS Y LAS MITOLOGIAS

La Revolución cubana despli
a
.
Américas y sus concursos literari~ . ~ves de la Casa de las
yecto de politica cultural En México (IDlciados en 1960) un pro~e un nuevo. desarrolli~o. esta vez : i t ~creando la. atmósfera
~~s, tntus1asm_os, colonialismo e ingenuidad : ~ed10 ilde con.
c ases medias va declarando fuera d . •
or ustrado
lismo. La proclamación de la ri ueza
e epoca a todo naciona~nza un clímax extraordinario· ~l Mu del :u~do prehispánico alg1a (1962). En 1965 da comie~
seo . acional de Antropolocon actividades notorias como el ~~nito ~e fe culturalista,
ios happenings teatrales de Alexandro Jodo ekycinle experimental,
. rovs , a proclamación
de una star system cultural
1- •
o la responsabilidad del esii:. e(!casd_di~ersas sobre el realismo
Sartre propone el deshielo y la d ~ .iza. as. cuando Jean Paul
Nuevas editoriales: ERA (1960) Joa ui~tariza~ión de la cultura).
debut los grandes tirajes con icis . q
_Moi:m (1962). Hacen su
yaaqul (1960 FCE) de O. Wright ~~
:¡josempl~ de F.scucha
FCE) . el reportaje antropológico de Osca
~ Sánchez (1964,
c~oywstame!lte por la Sociedad Mexi
r
es denunciado
d!5tiC9::_ "demgra a México". Amold ~a e Geografia y Estad1reccion del Fondo de Cultura ~ (?rf~a Reynal renuncia a la
Siglo XXI (1966).
nomica Y funda la editorial

E!;

J.eWIS,

97

�.
xh
valores esta , arqueologla
En la década del sesenta se e uman
disfra7.8.da de relee•
conduce al homenaje Y a untea
del realismo, habida
tura. Lo que antes, dura_n e .
recuperado con amplltu •.
sido contemplada como disid~ia, ~
a un ronocimiento puLa generación. de Contempo_ e:~vistas y ediciones monll!11~nbllco por medio de hol
de la literatura comercial, la uro.ca
tales. A su vez, en e
. En el "juego de las generaciotécnica va siendo la mercadotecnia. . a su instante climático. La
nes" ' eldeEstablishment
lltera~·lo alarrlbavuelve a consumar en el campo
la
familia naCJon se
~~~ 1~
Armonla y entendimiento.

f:1~~~=

~wt:•

Las apariencias (que

:esa

- ,. ) indican que no

se reve~~n:ci~:Ssobre el desarrollo

hay [ijayor influencia de los : a s y represiones que la clase mecultural. Son la sucesión de
. . en el subdesarrollo. La
día entiende como el pa~o ~r ;robrevi~ un final efecto desmocorrupción deviene lazo lnSt itucmnal,
reglas del juego sólo auto1
ralizador: todos son eorruptos [''1:der las atrocidades y las esperlzan esa salida. ¿Se pueden esa
an
finalmente determinan
ranzas liquidables Y dlsu:eltas . que ~e El ~ntexto: Represión del
la confusión de 1~ ~~Í~n~presión del mo".lllllento fe"'°:
movimiento normalista.
. .·
riodista Filomeno Mata.
carrilera· 1959. Prisión de Sique::;; Y e1 ÍOOl Asesinato del llder
1960. fuvasión de ~ia de C ~~~: 1962.. Un intento ~ d o
agrario Rubén Jaramll!o
su f=~;nto de Liberación Nacional.
de oposici?n democráticod.
~volución cubana o en contra de rila
Manifestaciones a favo~ e
con granaderos. Movimiento rep_ •
guerra de Vie~. =l~vasión de la Universid~d de Morellnla:
mido. de
los médicos.
· en Acapulco·· 1967. Invasión de la U •
1966 Matanza de copreros
versidad de Sonora: 1967.

;;&gt;

!

f!

i ·ó de Ja investigación critica
Se fortalece vastamente la trad CI n Mi ¡ Othón de Mendi·
Enrlquez Y
gue
Mésko
que viene de Andrés Molina
I destacados: La democracia en
zábal. Algunos ejemp os
ova (n en 1922)' los excelentes
(1966) de Pablo
~uncia de Fernando Benltez
reportajes antropo históricos y políticos de Gastón Garcla

~1:1e;

~hl

}!~in ~Jr-r) ~~ mexl-. Política me,xleana.
LA REGION MAS TRANSPARENTE

¿A qué tradición se enfrentan, para desconocerla o reconocerla,

98

los escritores contemporáneos? Fecha signlffcatlva: 1958. Carlos
Fuentes (n. en 1928) publica L&amp; Ngi6n mú fnlllpan,nt,e y la critica y el público vocean con t.oda formalidad la inauguración de
la modernidad literaria, luego- de una etapa asumida o recordada
como gris y sombria. Si ·esta práctica novellstlca -en el sentido
de asimilación de los diversos sentidos narrativos de Proust, J oyce,
Virginia Woolf, Faulkner, E. M. Foster, Scott Fittgerald, el Hemingway anterior a su mito públieo-,... ya está presente en Al fUo MI
11111&amp; de Agustin Yáñez, Lol clfaa tet-1re ... de José , Revueltaa y
--&amp;&gt;bre todo- Pedro Páruno y ltl llano ea Damu de Juan Rulfo,
la modernidad como hecho que reúne a la vez la potencia social,
la decisión de reconocimiento cultural y la obra especifica, surge
con Carlos Fuentes. Fuentes no niega, afirma la tradición a través
de su impliclto-expllcito reconocimiento de las posibilidades del muralismo, de la novela como el campo de la unidad nacional donde
todo (aristócratas y vasallos, próceres de la banca y damas de sociedad en busca de la venta de su titulo) puede y debe confluir:
Fuentes afirma la tradición .desde su apasionada defensa y su barroco, Inventariado tratamiento de los temas de una mexlcanidad
desarroliista. Y la niega gracias al desinhibido y voluntarioso acoplo
de técnicas. Sin temor a la contaminación, usándola y exhibiéndola, Fuentes se rehusa a los tabúes im~bles del nacionalismo
literario para captar, aprehender la situación nacional. Su tema es
el alemanismo, la primera consagración de la burguesia que cree
en la acumulación original y en la · 811.Qtidad del patrimonio como
garantia de la familia. El alemanismo introduce en México la
noción de "adelanto histórico" como igualdad de habltat y de conducta en relación a la burguesia norteamericana. Fuentes utiliza
como punto de partida esta devoción colonialista y luego la somete,
en acto dual, a la critica y al registro mltico. Asl, en parte, continúa el proceso Ideológico que Paz, en estilo admirable, trazó en
El laberbit.o de I&amp; ......,NI, Si no se puede formular con eficaz y
devastadora coherencia la critica de la Revolución Mexicana (como
etapa armada y como fuena Institucional), Procede, para neutralizarla, para alejar esa omnlmoda presencia del E.,tado, su mltlflcaclón.
Paz advierte a la Revoluélón Mexicana como un enorme fenómeno verbal. La Revolución, la explosión, la fiesta de las balas,
Fuentes la entiende como un complicado mecanismo soclaJ que se
fundamenta, en forma simultánea, en la explotación y en la desmesura vital y verbal. L&amp; región mú &amp;rampannt,e introduce novedades: un Idioma elaborado en distintos niveles, una declaración
mural, el eoUa¡;e como infraestructura. La ciudad se Presenta no
como lo contrario del campo sino como el personaje de la novela,

99

•

�un microcosmos habitado por un cosmos; un idioma que se des•
dobla, se rechaza, se interrelaciona, se niega y se acepta; un fatalismo de •.'ivir más allá de la potencia, más acá del tacto. La frase
final es un conjuro y un grito de batalla: "¡Qué le vamos a hacer!
Si aqui nos tocó. En la región más transparente". La novela es
contradictoria y multitudinaria. Abriga o alberga o destruye nuevos aristócratas, nuevos ricos, prostíbulos eternos, filósofos en el
vaclo, toreros, homosexuales, bongoceros, peladitos, obreros, taxistas, periodistas. La ciudad mitificada construye y destruye, otorga
y clausura oportunidades, es el primer estimulo o el almácigo de la
más banal y aplastante uniformidad interior. La ciudad es omnimoda, triturante. La ciudad es anémica, incapaz de rigor. En 1~
polaridades se da el crecimiento, el boom, la colonia de la pequena
burguesia que se dobla en el barrio residencial, la colonia Roma
que adquiere de pronto el tono "internacional" del Pedregal.
La región más transpare11te es por fuerza una novela fundada
sobre la esquizofrenia. Dividida, tajada, rajada, la personalidad del
Distrito Federal se va haciendo y deshaciendo ante nuestros ojos.
¿Es Comala su DIIS8do y Nueva York ~ .P?rvenir? ¿O es Co!llala
'lU eterno presente y Nueva York su mutil modelo de grandezas
idas? La ciudad consiente el• palimpsesto, auspicia el incesto, autoriza la interpretación. Pedro Páramo bebe un whiskey en la casa
de Pimpinela de Ovando. Los extremos se tocan, porque la ciudad
carece de puntos medios. Lo que se describe y recrea es la ciudad
colonial la textura de las imitaciones, las calles que prolongan las
calles d~ otras ciudades, la certidumbre de que debuts y despedidas
carecen de beneficios. De nuevo, en ese espacio literario que sintetiza un espacio social donde la autonomia es nostalgia o premonición, Fuentes va trazando la historia d~ ~ desastre, el anhelo__de
un estilo propio, el hambre de reconocumento. Obra donde el macabamiento (es decir, la ciudad) es el personaje y el tema, recibe
de un lenguaje consumado las pe~vas del contraste.
LAS ENTIDADES TOTALIZADORAS

En el interés de la mayoria de los nuevos· novelistas la CUitura
(es decir, el Espíritu, es decir la Voluntad de Forma, es decir la
perfección de la página que ha obsesionado y vuelto obstinado a
un Juan José Arreola cuya obra, después de Varia mvención, languidecerá en el pastiche involuntario) sustituye, reemplaza a la
Historia. Si Fuentes ha incorporado a la narrativa la ciudad como
símbolo y realidad de la creciente complejidad social y psiquica del
100

mexicano, al erotismo mitificado y al mestizaje como tierra firme
del Ü.."Sarrolismo, también ha acatado, en La. reglón más traupare_nte ~ m'!-erle de ~ o Cruz, el culto omniabarcante de la
Histona, identidad y tierra de nadie de los latinoamericanos. El
ro5tn? secr~to, la máscara del laberinto, el ingreso a la plenitud de
la eX1stenc1a. Del relato a la culpa a la salvación a la conciencia
nacional a _la transgresión. Para evadir el fatum triturador hay
que denunciar exasperadamente esa realidad oculta que nos marci&gt;
Y devela, es explicar en forma candente y metafisica los dias eñ
mascarados de México.

r

Frente a la Historia, la mayoria de los novelistas opta por ott
s1;1prema totallza,dora entidad, la CUitura. La "indagación" social
p1e~e terren~ Y lo gana el individuo (problema sin historia introspección, asedio de la otredad, sensibilidad expuesta ávida y' timidamente al ll!undo) . La _personaliz_ación es la madurez, las vidas de
los personaJes son tan mtransfer1bles como las imágenes del sueño
Y la conciencia, la existenci11 angustiada se filtra a través de la
incomunicación amorosa. Si al cine se le deifica como escuela de
uso creativo del tiempo (Antonioni en la colonia Roma cuántas
horas requiere una caminata melancólica para volverse &lt;':onnotativa) ,. a la literatura se le recoi:ioce como vía. cie salvación y al len~Je,. m~cho antes de ~)quier dócil y colonial recepción de las
mvestigac1ones estructurahstas, se le considera instrumento precioso
Y venerado, no en . acci?n sfuo en reposo perfecto y escultural. El
comple~~1_1to y la smtes1s de. estas alternativas: la: cultura, vale decir
l~ sensibilidad qu~, al cohesionar, da a la persona ubicación y sentido o, al no eXJStir, provoca la desintegración.
La personalización no lo es tanto o suele darse de modo excepcional. Ya no están allí las alegrias consagradas (las Familias Dece~tes Avidas de ~nso, el Joven ~ue llegó para Trepar, la Revoluc!ón como Inmolación). Ahora .se ~nstalan otras, igualmente sim~II~ (el Ad~terio ':0!11º Conci~ncia Social, el Fluir de la Conc1enc1a como PS1coaná1Is1s, el Habitante de la Ciudad como Morosidad frente al Caos, el Sexo como Renovación del Espiritu).
El conjunto es variadísirno: Julieta Campos (n. en 1932) tiene los cabellos rojos y se llama Sabina, Los gatos); Sergio GaJindo
(n. en 1926, El bordo, Polvo de arroz, La justicia de enero La.
comparsa); Emilio Carballido (n. en 1924, El norte, Las vlsl~ones del diablo); Juan Gar?a Ponce (n. en 1932, La. noche, La casa
en la playa, Figura de p&amp;J&amp;, entre ·otros títulos de su prolífica tarea

101

�narrativa y ensayístlca); Ricardo Garibay (n. en 1923, Mtnm•~
Beber un cillz, Bellíllma babia); Salvador Elizondo · (n. en 1932,
Fanbeuf, El hipopo secreto, Nanta o el verano, El grafógrafo);
Vicente Leñero (n. en 1932, Los albañlles, FAtudlo Q., Redil de oveju); Juan Vicente Melo (n. en 1932, La obedlenda nocturna); Inés
Arredondo (n. en 1932, La señal); Sergio Pito! (n. en 1933, No ha.y
tal Iapr, Los cllrnN, El tañido de una flauta); José de la Colina
(n. en 1934 Ven mlJallo gris, La J:ooba ~ten.); Tomás
Mojan-o (n. 'en 1932, Bramadero, Cañón de .Judli
); Alberto Dallal (n. en 1936, (El festfn de la urraca), Lo l'!1
rio del .catá!ogo
-la injusticia de todo panorama- impide dar idea de la d1vemdad
estlllstlca y de la profesionalizaclón que, ya en definitiva, 1~ imponen estos autores a la narrativa.

Casi cualquier ejemplo es representativo de esta "búsqueda de
universalidad". Se puede acudir al tono tradicional o Insistir en la
experimentación (como Leñero en Los albaiilles) o insertarse en
algunas de las tendencias más respetadas de la literatura contemporánea (la novela como el heroismo del arte y la develaclón de las
fuenas metafisicas y atávicas de la vida cotidiana: G ~ Ponce;
la novela como marginalidad, heterodoxia, quebrantamiento de la
moral burguesa, asedio de las nociones esquemáticas y lineales de
la conciencia: Salvador Elizondo; la novela como el análisis de la
desintegración de la personalidad para integrarse en el mundo:
Juan Vicente Melo, Sergio Pito)).

como en Rayuela; se examinaron las socieaades nacionales a través
de La ciudad y los perros o La muerte de Artemio Cruz, se revisaron Y •refrendaron las certidumbres y los gozos sobre el mito y la
fantas1a en la obra de Borges o en Cien años. de soledad.
Como nunca, los lectores de habla hispánica se hallaron frente
a atmósferas, incentivos vitales, correspondencias intensas y complementarias entre literatura y realidad. En estos años de transición, anteriores a la amenaza y la presencia del fascismo· 1os lectores se aferraron a estos libros como manera de desligw no de
· una tradición cultural· sino de la opresión del subdesan-ollo. La ¡¡.
te~tura como compromiso y utopía. Y le tocó a un gJ,'llpo de escritore_&amp; la fortuna o ·la desgracia de ver asWílidas sus obras como
modelos de conducta, de ver conducida al plano de la dramatización su representación voluntariosa o intelectualizada de la situación
nacional y latinoamericana y de la condición humana.
Como fenómeno comercial y publicitario, el boom encontró su
sentido y su verdadero éxito en el momento en que deterininados
Jibros (!lo sólo de los citados, habri'.1 que agregar la poderosisuna
mfluenc1a de las obras de Lezama Luna, Alejo Carpentler Guillermo Cabrera Infante, Manuel Puig, Juan Carlos Oil.etti José Revueltas}, se volvieron, en el precario espacio de la clase :itedia pero
ahí de modo casi axiomático, estilo y ejercicio de la vitalidad y de
la conciencia latinoamericana. En México, este proceso inició su
disolución y su metamorfosis con los acontecimientos del 68.

LOS SENDEROS DEL "BOOM''
En la década de los sesentas, al abrigo de la enorme difusión
Internacional y latinoamericana de los fenómenos y los lideres revolucionarios como Fidel Castro y Che Guevara y de fenómenos
culturales como Jorge Luis Borges, aparece lo que se unifica como
"literatura del boom", mema de tradición y ruptura, de herejla y
consagración. Al descubrir la Revolución Cubanl!; · de un modo con•
tundente y l'.IIPidisimo, la unidad profunda de América Latina a par•
t1r de la dependencia y la explotación imperialista, estos narradores (Fuentes, Julio Cortá7.ar, Mario Vargas Llosa, Gabriel Garcla
Márquez) recibieron marcos de referencia,· intereses vitales. . . y
un público ávido. El boom existió (ya han circulado demasiadas
actas de deftlnción) como una reacción vital de los lectores lati
noamericanos· y españoles, como la identificación•, entre novela Y
modo de vida. En los sesentas se habló como en Bayuela y se viajo

102

ONDA Y COSTUMBRISMO
Vuelvo me cuenta que estuvieron
en Sanborns de Lafragua hasta
las tres de la mañana. Llegaron
a las diez de la noche y en todo
ese tiempo Fidel no se quitó los
lentes oscuros; Baimori no tenninó ·de tomarse el jugo de frutas
que pidió al llegar y Jacobo, por
su parte, no cesó de· mirar un va-

so vacío".

Gustavo Sáinz, "Gazapo" (1965)

103

�"-Oigan, ya pirenle, ¿no?
-Bueno, alilo, ¿quieres salvarte
de la madriza y de la rapada? En·
tonces suelta la lana -Propone
Bigotes.

El hilillo ardiente ya ha llegado
hasta mi calcetln. Estos desgraciados van a quitarme el dinero
de la colegiatura y Jo que me dio
Humberto.
-Pero si no tengo lana -lloriqueo.
-Cómo no. Si eres chamaqulto
rico, ¿no fumas ráleigh? -dice
Rodesio".
José Agustín. "De perfil" (1966)

El cambio de influencias culturales. De los Valores Culturales
-con mayúsculas heterodoxos, renovadores, consagrables o n~
narradores como Gustavo Sáinz (n. en 1940, ~ • Obaesivoa(
clrcolares, La princesa del 1)lllacio de hierro); Jose Agustin n. en
1945 La, tumba, De perfil, lnventando que sueño, Se está haciendo
tant~)· Parméndides García Saldaña (n. en 1945, Puto ve~e, El
rey crÍouo, En 1&amp; rata de I&amp; Onda), sólo trasladan ~ sus primeras
narraciones otras vivencias cultur!'-1es: los ~ . media, el lenguaje
juvenil, el rock y Ja idea (trasmmada y difuminada) de la Revd ~
lución Sexual. Se inicia lo que se conoce como literatura e
Onda, cuyo origen -punto de encuentro co_n el Ject_or- es el contacto/experimento/ culto con las drogas (áe1do, ~guana, hongos,
peyote) y Ja devoción idolátrica por las grand~ figurastia del rock.di
Las enseñanzas de Don Juan Helter Skelter.. Simpa. por e1 ablo A esta tendencia no se Je puede simplificar señalándola me~ente como importada y colonial. Los jóvenes de esta novellstica evitan o ignoran a la Cultura Universal, acept&amp;J! sin concedei::
el bienestar de la Sociedad de consumo, desean unificarse generacionalmente con sus correspondientes en el mundo entero; .:.nhelan
ser participantes activos y ritmicos de la v ~ más ~tegral.
sin necesidad de esperar el fin del subdesarrollo; inician sm pala-

104

bras, al amparo de las actitudes, Jo que otros (no precisamente
ellos) juzgarán como critica al --0 desistimiento del- Sistema.
Un acontecimiento cultural que termina mostrándose eflmero
y enriquecedor a la vez: el lenguaje "de la Onda", derivado del
idioma de las drogas, la cárcel y la frontera, idioma plástico y
arbitrario que, durante unos ailos y antes de su feroz comercialización, resulta saludable y renovador, la creación de los adolescentes como opositores a un modo de vida. A este idiolecto Jo
nutren la influencia de la cultura norteamericana, la experiencia
slcodélica, la mariguana como fuente de vinculación social y de
mistificación y credulidad espirituales, la mitomanla involuntaria
de quien cree estarse separando radicalmente de una sociedad, Sin
que tal convicción se llegue a formular de modo evidente, los de la
Onda tienen la certeza de que un habla es la liberación absoluta
(el lenguaje corno ruptura profunda y concientización), la certidumbre de que sin nuevas palabras una colectividad marginal no
se gana su derecho a existir. Para fundar una civili2ación se requiere un idioma sectario. El habla quiere declarar orgullosamente
las diferencias con la generación anterior porque -como apunta
Paloma Villegas- disminuye o vuelve psicológicamente utilitarios
los Bienes Máximos del consumo: automóvil (lámina) y casa (cueva); porque define bandos (los chavos/ la tira/ la chaviza/ la momiza); porque pregona como bien máximo la vida sin ambiciones
ni metas prefijadas (el aliviane, desafanarse, el role) y la pérdida
de temor a Jo nuevo o la i:arencia de Importancia de los hechos
(llegarle, no hay grito, no azotarse).

Este rechazo social no se consuma y pronto casi toda la provocación y los desaflos vitales, musicales y literarios culminan en
una asimilación indefensa y autocelebratoria o en una marginalidad
autodestruída. Revolución no lograda, confirmación del Sistema.
La jerga de la Onda no resiste mucho tiempo el saqueo de la publicidad comercial y su utilización fetichista en la decoración de un
nuevo status social. El slang termina elaborando su propia cárcel
y al centrarse el sentido de esta literatura en la vehemencia explosiva del habla juvenil, la petrificación del habla amenaza con
wlverse la sollficación de una tendencia orginalmente renovadora.
A PARTIR DE 1968 Y TLATELOLCO

Si la protesta estudiantil en 1968 se allega ese lmpetu, esa
rigidez de impregnación y diseminación, es gracias al efectivo ca-

105

�rácter de masas del movimiento, a su posibilidad instantánea de
darle voz, a través de la fuerza cuantiosa de asambleas y concentraciones y manifestaciones y brigadas de activistas, al hasta entonces no expresado ni evidenciado resentimiento de la clase media,
una clase sin acceso a las determinaciones primordiales que le concenúan. En términos generales, el movimiento estudiantil que se
inicia el 26 de julio es una afirmación democrática con una primera exigencia básica: la recuperación de la calle, es decir, la obten•
clón de una presencia pública para una clase ambiciosa y pospuesta.
Los 6 puntos del pliego petitorio (castigo a los responsables de la
represión, supresión del articulo 145 bis del Código Penal Federal
(disolución social) , destitución del jefe de la policía, libertad a los
presos politicos, indemnizaciones a los familiares de las victimas y
cese del cuerpo de granaderos) transmiten una voluntad: el principio del diálogo es el reconocimiento oficial de la inexistencia de
la democracia en México.
De modo tajante, el gobierno del presidente Gustavo Diaz Ordaz
liquida el movimiento con la matanza del 2 de octubre en la Plaza
de las Tres Culturas y el encarcelamiento de los principales lideres.
Casi en sentido estricto, el acto genocida de Tlatelolco es el epilogo
de la fiesta desarrollista, el deterioro de una imagen optimista y
milagrera del pais y el principio de una revisión critica de los presupuestos de sus formas de gobierno y su cultura, de los alcances
del pl'OCj!SO institucional y las limitaciones y requerimientos de las
distintas respuestas a 'ese proceso. El examen ha incluido también
la atención en torno a manifestaciones abrumadoras como el colonialismo cultural y los métodos de captación del Sistema, y ha
tenido como obstáculo básico la radicalización sentimental de algunos sectores que suele degenerar en la lucha de sectas. Frente a
un drama politlco el solo recuerdo sentimental es una forma de
olvido. Si el único ofrecimiento que pudieron hacer los jóve11es
sacrificados fue el de sus vidas, el martirio será el mensaje domi•
nante. Tal mitificación escamotea el sentí.do y el contenido de una
tragedia, Je modifica su densidad, la vuelve vicaria (Tlatelolco encarnó el sufrimiento de la juventud de una nación) y evapora las
causas y los responsables concretos. El mito se prolonga en un
cada vez más precario y desvanecido sentimiento de culpa de la
clase media, en su cancelación de la fe en el progreso, en su recelo
envidioso y sumiso ante los beneficios del capitalismo, en su irregular descubrimiento de la realidad nacional, .que lo mismo ha ido
a la argumentación especiosa de la "reforma desde dentro" que al
frustración autodestructiva cuya postrer etapa de liquidación y descomposición es· el gangsterismo terrorista. La disidencia como expiación.

106

Por otra parte, la revisión sistemática a que obliga 68 conduce .sobre todo a la intensificación áel estudio del marxismo' como
princ1~ a~a analítica,. es~udio que no ha podido eximir todavía
de las mev1tables vulganzac1ones dogmáticas.
LA NUEVA NARRATIVA
Que la sensiblería compasiva resulta ampliamente despolitiza.
dof!l, lo reaflffi!-an algunos resultados .iniciales de Tlatelolco en es~al .1!! ~ulidad ante la retórica cristianoestalinista, con 'su versif1~c1on cimb~ada, sus variaciones sobre una Indignación desprotegida, sus efusiones donde la buena fe se indaga sobre la crueldad
d~ los poderosos, su gusto masivo por la "canción de protesta".
,

¿Se puede hablar de una cultura antes o después de Tlatelolco?
em~onal que s~ usó _para desplegar el impacto (las reac-

E;! tono

C\On~ adqw!'1das), va nutolog¡a_ instan~e!i no pudo evjtar, -más
b1eni impulso- 1!15 lineas narrativas y poeticas tradicionales. Fuera
de libros ~xcepc1onales como el extraordinario multitestimonio de
Elena Pomatowska (La noche de Tlatelolco) la matanza de las
Tres. (?llturas y e! 68 no. han dispuesto de tratamientos perceptivos
Y cnticos Y lo mas comun ha sido desplegar la tragedia sobre un
f?ndo melodrru:náti_co, o --:a';!:itud ~bién en el mercado- convertirla en un ep1sod1O amarillista, grac1a5, a la presunción de que el
destino de los asesinatos es la nota roja (La plaza., de Luis Spota) . .
~ de las noyelas más. interesantes de los años posteriores
al· 68. Lapsus de Héctor ManJarrez (n. en 1945) Cadáver lleno de
mundo de Jorge Aguilar Mora (n. en 1946) y' Se está haciende
farde, (Final en la laguna) de José Agustín. La~ es un ejercicio del humor, el desdoblamiento de la personalidad y el elogio
de la ~uizof~nia como. posibilidades culturales y de resistencia
al_ medio am~1ente. ErotISmo, humor, hippies, rock, la guerra de
Vietnam, la literatura como escape de la beatería de la literatura
La novela debe negll!8e a si misma para rehacerse posible. Clldáve;
lleno de mundo es, mversamente, la consagración del lenguaje de
la totalidad indivisible del libro que es el encuentro/desencueiitro
con un cadáve: luminos? y siempre inalcanzable, el cadáver del
herynan? guerrillero asesmado en Guatemala y arrojado al mar en
el mtenor de un saco. Se está haciendo tarde experiencia simultánea de la degradación del viaje como descen~/ascenso a los infiernos Y dt;I .vigor metamórfico de la degradación (el viaje como
carga energetica en una realidad fantasmal), fracasa -1 infierno

107

�es algo más que el insulto como todo vinculo humano- pero fra•
casa de modo significativo.
Altibajos, flujos y reflujos de los procesos literarios. Una corriente pretende que bajo el efecto de la escritura, la reiuldad y la
irrealidad se fragmentan, cedan y muden de signo y de destinatario,
desembocando asi en el juego de los espejos confrontados: la mirada
y el deseo, el deseo y el amante; lo escrito con quien lo escribe, con
quien lo contempla, con quien contempla a quien contempla. Las
imágenes adquiridas de la circularidad, el Infinito, el eterno retor•
no. . . Las retóricas se entrecruzan y se disuelven: el tedio de la
enajenación o el establecimiento premat\U'O de la ortodoxia "de la
Onda" (que congela una vocación disidente) o la retórica del len•
guaje como única cosmovisión válida (el mito presuntuoso de la
"palabra enemiga"). La obsesión radical e intimidatoria por el len•
guaje como meta y praxis totalizadoras conduce a un enriquecimiento erltico (las aportaciones de la semiología o la semiótica, por
ejemplo) pero también es usada servilmente para enrarecer los lugares comunes de la erltica o para dar paso a "barroquismos" Inertes y divagaciones verborréicas.

LA POESIA
Cambian las modas. Desaparecen o se ven obliterados los imitadores de Neruda (con sus cuidadosas y melifluas rimas internas,
que azucaran la fuel7.ll poética y politica del autor de Besldenela
en la tierra y Canto General) y los malos alumnos de César Vallejo
(extenuados en lánguidos dlslocamientos gramaticales) . Para un
poeta de la llamada generación de la revista Tierra Nueva como
Ali Chumacero (n. en 1918: Páramo de sueños, 1944; Imágenes de1t.emubul (1948), Palabl'IIII en reposo (1956) . lá poesia es de algún
modo la consumación de la forma (lucidez, rigor, sonido) y lo mismo ocurre con escritores como Tomás Segovia (n. en 1927, Luz de
aqul, El sol y su eco, Anagnórisis, Terceto). Lo opuesto ocurre con
el desbordamiento verbal de Marco Antonio Montes de Oca (n. en
1932, Rolna de la Infame Babilonia, Delante de la lnz eanhm 101
pájaros, Pliego de testimonios, Fnndaclón clel entusiasmo, Vendlmla
del Juglar, etcét.era). Montes de Oca se rehusa a cualquier práctica
selectiva y consagrada de las "palabras poéticas", amplia enormemente el vocabulario y deifica, con mayor y menor fortuna, a la
metáfora, a la sucesión implacable de metáforas como razón de ser
1
del poema.
•
108

. Más Influencias se diversifican. Los poetas jóvenes van reconociendo la admirable violencia emotiva de Jaime Sabines, la radlcali·
dad de Efrain Huerta, el peso ya clásico de Pound, T.
Ellot o
Salnt.John Perse f, quizás ~e II!anera preeminente, la personalldad
seminal de OctaVIo Paz qwen indica caminos decide revaloraciones, su~raya la identidad entre estilo y moraÍ, encarna la exper1.
mentación en libros fundamentales (Blanco, Ladera este El mono
gramático).
'

s.

De Nervo. a Bonifaz la poesla se ha .rrumif.estado ~mo su tótem, construCC1ón venerable y magnifica, as!' los heterodoxos desa•
flan a su materia -prima, las palabras (el "chillen putas" de Octavlo
Paz) o valúen al cáncer como el "Señor Pendejo" (Muerte del mayor Sablnes). Esta actitud reverencial, que suele ver en la poesla
a}· lns~~nto de un cambio personal y social, va de las reflexiones dignlf1cadoras de González Martinez a -naturalmente- la
"poesía comprometida". Los sucesores del reálismo socialista al ver
e_n la poesía al ariete que derrumbará al imperialismo, sólo '.rnagnif1can y deforman la consigna- de Huldobro ("No cantes al pueblo
poeta, hazlo llegar al poder") no sin una agitada inmersión en
machismo estereofónico.

wi

Por diversos lados, se empieza a dudar sarcásticamente de la
"religión de la poesia". Confluyen la reducción del candor culturalista, la lectura de poetas anglosajones como W. H. Auden la in•
fluencia de prosaístas como Nicanor Parra y Ernesto Card~nal el
temor a los "desbordamientos liricos" automáticos, el afán de ,tan.
tisolemnidad". El tránsito de la reverencia a la íronla del estremecimiento a la malicia, va produciéndose con poetas como Eduardo
Llzalde (n. en 1929, El Ugre en la casa, Cada COia es Babel, La 1111rra enferma); Gabriel 7.aid (n. en 1934, Segubnlento Campo nudista. en contrapun~~ y en función de su magnifica labor de critica
cultural); José Emilio Pacheco (n. en 1939 y quien va de las construcciones admirables de Los elementos de la noche y El re(IOIIO del
fnego a la brevedad feroz y desolada de No me preguntes cómo pasa el tiempo e Irás y no volverás a la complejidad y la .rnaestrla
de su novela Morirás lejos); José Carlos Becerra (1936-1970 cuyo
trabajo breve y brillante está ..concentrado en El otoño reco~ las

Islas).
Las ~roposic1ones son concretas: que en la poesla aparezca la
'1da co~diana, q!1e se gane en cercanía lo que se pierda en elegancia cláSJca, que irrumpa (molesto y divertido y vulgar y efímero)

109

�~=

10 cotldlallo. Tal revolución no acaba de cofnsumarseactura
d~
~
.-~ • la
0 Inconexas las Ideas en torno a esta
~ origen a otra posición receptiva: que ¡los lectores a~~~rla
poesla no ~mo señala José Joaquin B aneo- para
nla"
en lo 'inefable o sucumbir de gozo ante ell "espejlassuºtil~ees ~ e n :
recuperar intujclones comunes; vo ver
,
=~nferlrle prestigio a la reflexión sobre lo inmediato,Ja s:

=cl:~~cia~:'1aº~cl~=~D~g i:lan)

es definitiva.

VALU: INCLAN Y EL MODERNISMO
Baudelto -Oarza

o.

INTRODUCCION

Es de sobra reconocido que la América de habla española es la
cuna del Modernismo y en particular Rubén Darlo su iniciador.
Por lo que toca a España, la liríca representada por N'úñez de
Arce y C&amp;mpoamor, agoniza ya en la última decena del siglo XIX.
Al apagarse la voz de aquellos poetas, que antes de 1880 lo habían
dad.o todo o casi todo, no se veia por ninguna parte substitutos.
A la Francia de Verlaine, de Rimbaud, de Baudelalre o de Mallarmé, España. no puede oponer sino media docena de lirícos de

segunda categoría. Estaba Bécquer; pero sus discípulos no sólo fueron incapaces de seguir la linea del maestro, sino que parecían más
bien empeñados en desprestigiarlo con sus acarameladas imitaciones.
Una vez más, los poetas españoles vuelven sus ojos al extranjero. Las nacientes escuelas prnulaua y simbolista, tan pujantes
en París desde dos decenios atrás y no del todo desconocidas para

110

111

�Núñez de Arce y Ferrari, ofrecen a los líricos españoles rumbos
nuevos. "Justo es reconocer que en este camino se nos habían adelantado los americanos. Por primera vez, la América hispana, liberándose de tutelas e inspiraciones peninsulares va directa a buscar
su inspiración en Francia. Y aunque no pueda decirse en términos
absolutos que el modemis¡no nos fue dado a conocer por los americanos justo es reconocer que ellos se nos anticiparon y que fue un
hispan~ericano, Rubén Darío, quien Jo hizo triunfar tanto aqui
como allá en forma definitiva".(!)
Es el propósito del presente trabajo, estudiar una obra de un
escritor español contemporáneo a Dario y los rasgos modernistas
que se muestran en ella. Hablamos de Ramón del Valle Inclán y su
"farsa sentimental y grotesca": La Marquesa Rosallncla.

LA MARQUESA ROSALINDA
La obra que nos ocupa, publicada en 1913, presenta algunas
peculiaridades en su estructura externa. Consta de un Preludio Y
tres Jornadas que son el equivalente a los tres actos de una obra
de teatro. cada jornada está precedida por varias estrofas que el
autor titula Decoración y que vendrian siendo las acotaciones que
nos sitúan en el escenario. En su totalidad la obra está escrita en
verso. Predomina el endecasílabo organizado en cuartetos de rima
consonante; también la combinación de heptasílabos y endecasilabos. Diseminados aquí y allá encontramos asimismo versos de arte
menor: tetrasllabos y pentasílabos, lo que Je da a la obra cierta
agilidad.
La aeeión de la farsa es lineal o sea que nos presenta a los personajes, nos da cuenta del nudo o problema y nos conduce hacia el
desenlace. Unidad de acción así como unidad de lugar. Todas las
escenas se llevan a cabo en el mismo jardín decorado a la manera
del siglo XVIII francés.

Hasta aqui vemos que la farsa ha cumplido con dos de las unidades requeridas para el teatro clásico; no asi con la unidad de tiempo. Entre la primera jornada y la segunda no está muy bien definido el tiempo que transcurre. Puede ser el mismo dia o puede ser

112

el ~ia siguiente; _sin embargo la tercera jornada se lleva a cabo
va!1~s dias despues, por lo tanto el tiempo fisico y el tiempo dra- ·
matico no guardan correspondencia entre si.
Al apuntnr lo anterior no hemos querido dar a entender que la
obra _falle en ~u calidad literaria por el hecho de que no conserva
la unidad de ~1empo. Ya d_esde el teatro romántico nos encontramos
con esa es~1e d~ re~ldia hacia los preceptos establecidos por el
buen gusto. h~rano de epocas como el siglo XVIII, por ejemplo. Es
nuestra Oplnlon que el ~o haber se~ido la preceptiva clásica en
este P!1nto ~e las tres urudades, no qmta un ápice al valor de esta
obra literaria como tal.
Otro de !~ aspectos de !ª estructura interna aparte de las unidades de acc10n, espacio y tiempo es el del tratamiento de los per~jes. Aunque de una manera incompleta el resumen de lineas
arriba por lo_ menos nos dice que dichos entes de ficción no están
calcados de runguna realidad ya próxima o lejana al autor. Son simple Y sencill_amentE eso, entes de ficción. No podemos, por lo tanto,
atender a ~ car_acterologia para estudiarlos. En términos generales P&lt;&gt;&lt;!namos d~ que son una caricatura, irónica por cierto,
de pe_rsonaJes ra conocidos de la farsa y el teatro guiñol de épocas
anteno~ al Siglo XIX. La intención del autor es muy clara desde
el Preludio:
"Soy el poeta que el tablado
puebla de trucos y babeles ..
Con el ritmo de las piruetas
yo rimo mi bella mentira". &lt;3J
" ... ¡Cantemos al fuerte
tejedor de bellas mentiras
sobre la angustia de la muerte!" (p. 13)
Es prec!-5&lt;&gt; recordar_ que si bien la comedia, de extensa y brillante trad~~n en Espana Y el drama, tienden a presentamos más
o m_enos fmg¡das escenas de la vida real, la farsa y en este caso
sentimen1a.1 Y grotesea, no tiene esa misión.

_Ninguno. de los personajes es aquí auténtico personaje. En Arleqwn, por eJemplo, se agrupan los más extravagantes contrastes.

113

�!:f!~~.
. Cp.81}

.

tei

�literaria. Como estas últimas, la estructura puente_ se &lt;;ompone de
ciertos elementos que intentaremos analizar a contmuac1ón.
El 11S1111to es lo que vive en una tradic!ón pi:opia, ajena a la
obra literaria y que va a influir en su conterud~; dicho de otra m~nera un asunto pertenece al mundo de la reahdad y puede servir
de Jispiración. En el caso de la obra objeto de nuestro estudio, el
asunto sería ra infidelidad de una mujer. Hay que recordar que el
asunto de una obra literaria no por ser poco original deja de tener
validez; es el tema el que sí requiere originalidad, ya q_ue ést~ es la
manera como el asunto quedará adaptado a las especiales Circunstancias de acción, espacio, tiempo y personajes que el au!Or ha elegido para su obra. En otras palabras, el tema es de caracter netamente imaginativo, ficción p~ra: en el ~o de q!le esta farsa de
Valle Inclán el tema viene siendo el especial confhcto que causa la
infidelidad de Rosalinda hacia su esposo; conflicto que hemos tratado de analizar párrafos atrás.
Otro de los elementos de la estructura puente es el motivo, que
según Wolfang Kayser, (4&gt; a quien hemos venido glosando en los
últimos pArrafos, es una situación típica q~e se repite Y q~e está
llena de significado humano. Los motivos, _dice el autor menc1~nado,
están imbuidos de una fuerza motriz y siempre se presentaran de
manera concreta en la obra literaria. Tenemos pues como motivos
en La Marquesa Rosa.linda, los celos de Colombina; el amor por_ interés en Arlequin · la frivolidad en Rosalinda; la falta de conterudos
morales en el ~rqués, Pierrot, la Dueña y la sátira irónica en
Polichinela. Nótese que estos motivos resultan adecuados extraordinariamente a los otros motivos que aparecen en las acotaciones
del autor a lo largo de la obra. Valle Inclán sitúa su acción en un
jardin poblado de cisnes y pavo reales; las fuentes cantarinas y las
estatuas de mármol aparecen por doquier; las flores y los arbustos
exquisitamente cuidados esparcen su perfume. Dicho de otro modo
el escenario es irreal, como irreales y falsos son los personajes y
sus sentimientos. Vemos pues cómo los motivos perfectamente equiEbrados y armónicos entre sí, están adecuados también armónicamente a los otros elementos de la misma estructura.
El Jeitmoth· o motivo dominante sería la repetida aparición de
un objeto determinado o de cualquier rasgo significativo. En la obra
que hemos venido analizando el leitmotiv es la constante aparición

de elementos decorativos y actitudes venidos de Francia:
"Rosalinda rompe por la fronda verde,
toda bella y lánguida, linda rosa Té". (p. 123)
"Arlequín hace la pirueta,
saludando al modo de Francia ... " (p. 126)
" ... la linda Marquesa que junta al empaque
del jardin de Francia el desgaire majo". (p. 62)
Las citas anteriores no han sido sacadas del diálogo, sino de las
acotaciones. Véase por lo tanto, cómo el leitmotiv le da una cierta
cohesión a los motivos. Esta cohesión armónica de elementos que
hemos destacado nos habla de una obra que ciertamente tiene auténticos valores literarios.
El hecho de si Valle Inclán ha influido en Darío o éste en Valle Inclán, ha provocado no pocas discusiones en el ámbito de la crítica literaria. Aparte de todo afán nacionalista o americanista, reconocemos que el Modernismo, como estilo literario y como escuela, se originó en Hispanoamérica. Mientras la América de habla
española cuenta con un buen número de poetas premodernistas de
indiscutible calid:1-d, el crítico Sáin~ de Robles en su antologia Veinte siglos de poes1a en lengua espanola de la Editorial Aguilar, quiere _defender el punto de que el Modernismo se ha originado en Espana porque un poeta, de cuyo nombre no es necesario acordarse
escribió quizá menos de media docena de poemas donde mencion~
cisnes y ninfas, algunos años antes de la aparición de "Azul . . . "
. Si _c~n. el libro "Azul . .. " de Darío, publicado en 1888, se considera 1ruc1ado el Modernismo, ya para 1913 fecha de publicación
de La Marquesa Rosalinda, habian pasado buenos veinte años de
p~ucción ~odernista ~ispanoamericana. Es cierto que Valle Inclan no menciona a Dano concretamente, pero sí lo hace con autores .franceses como Baudelaire, Verlaine Vauville fuentes en las
que Darío abrevó por lo menos cuatro l~tros antes. Sea del caso
lo que se quiera, el hecho es que si ya hemos intentado el estudio
de una obra aislándola un tanto de la historia, justo es atacar abo-

116
117

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�NOTAS
( 1 ¡ Dlel-:sdwrl B. 1 J. II.

ueaa 111--1&amp; de la Utenwn.
~ ~ Madrid, 111811. p. 111&amp;,

- . , 1 r .swa: la. Bd.
·
·
oameri( 2 l 1/a. laelel 'eih ""1lval. Tomo 15. Unión nposri11ca. Ed. m.p,.n
cana. MáloO, 1983. P. &amp;O.
uetral No
del La ...,.__ B-Ond&amp; la. Ed. (Col, A
·
(3) Valle lDclm. Ramón
·
,

1331) Madrid, 11161. P, 8
bra s6lo anotaremoa en el texto la página
11:n 1ae atsu1entea citas de eeta o ,
en 1a c¡ue !&amp; cita aperece.
u•-J- 3a Ed
Aailllla ... la Obra '
'
( t ¡ Kayaer, Wol!gang.
l Ed Oredoa. Madrid, 1961.
revla&amp;da. (Bib. Rom6nlca
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VALLE INCLAN, RAMON DEL. La Mu,i- U-,tnda la. F.d.
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122

123

��resultado de intuiciones privilegiadas que han descubierto conexiones
Insospechadas entre realidades transempiricas". De cualquier forma
el mito es un lenguaje y sus mitologemas son equiparables con los
fonemas y morfemas del lenguaje usual. Un estudio del mito requiere
de uria inmersión en las esferas más profundas de la conciencia.'
Todo mito parte de un objeto o campo de objetos: cultural, social natural ritual¡ parte de fenómenos a los que se pretende dar
un ~entido b'ansfenoménico, heróico, mágico, divino.'
La función del mito es básica e impulsora del vivir colectivo Y
personal. El mito siempre ha conservado esta función, ~ea cual _sea
su nombre y el campo de objetos de los que parte, e mdepend1entemente también del tiempo. Los mitos de hoy. conserv~n es~ f!,m·
ción aunaue se presenten bajo otras formas (pohtica, soc10mes1aruca,
espacial, económica, deportiva, o la forma de las muchas caras Y
los muchos años del liberador) . ·
La función impulsora del mito hace de él un resorte del vivir
colectivo e individual. De hecho los individu~s se sienten _tanb? más
potenciados cuanto mÍIII se asimilan al mito vigent.e. El mito VIgen!e
polariza todas las fuerzas disponibles, e,n un m~mento dado,. hacia
una empresa que trasciende y supera la vulgandad de la vida de
cada uno.

Todas las culturas de todas las épocas desarrollan sus propios
mitos que las alimenten. Estos mitos s~rven de medidor de 1~ eleya•
ción de las aspiraciones de una deternunada_ cultura. De alh la Im·
portancia de la semántica de tal o cual mito. Al de:iaparecer los
mitos colectivos o nacionales de_ una cultur~ determinada entran
en escena una muchedumbre de figuras y real1da~~s de ·~a m~cho
más modesta pero con el mismo ¡ioder de_ s~gest10n: ~rt1stas, pistoleros, detectives, pollticos, deportistas, rebg1osos, etc.
En el presente trabajo pretendemos poner de rel\eve la es~c-

Este trabajo no está ciertamente aislado de los estudios que sobre los personajes de las historietas ilustradas se hacen en distintas
partes, des_de hace_ tiem~. Umberto Eco, citado por el gran mitólogo
rumano ~ a ~hade, dice que la, popularidad de superman se debe
a su doble identidad: ~ pers!lnaJe venido de otro planeta, dotado
de S}l~rpode~es,. que vive baJo la modesta y opaca apariencia de
un tímido periodista. E:,ta aparie~~ia, humillante de un héroe cuyos
S';lperpode~es son prácticam~nte i11m1tados, repite un tema mítico
bien conocido: Su~rman satisface las nostalgias secretas del hombre
moderno que sab1endose frustrado y limitado sueña con ser algún
día un "personaje excepcional", un "héroe".
. Consideraciones análogas_ ~e pueden hacer sobre la novela poli~aca que encarna la lucha ~1tica entre el bien y el ma]. Esta lucha
tiene . muchas formas .en la hteratura del Antiguo Próximo Oriente.
Citaremos el poema épico acádico Enuma Elis, la lucha entre el orden
cósmico Y el caos es un drama fatal que se renueva cada año: Mard~ el campeón. del bien contra Tiamat representante del mal. O
bien el famoso Gilgamesh que pacta con su contricante inicial Enkidu
unir fuerzas para enfrentarse contra el Mal, representado por el gigante cornudo Chumbaba, habitante del pavoroso bosque de los cedros. En 1~ novela policiaca, el detective-policia, el dective abogado,
o el detective p,rlvado, representan al Bien en su lucha contra el
Mal encarnado en el criminal. Al lector no le interesa imparcialmente el resultado sino que se proyecta, se identifica y participa
inconscientemente en la acción que se convierte en paradigmática
para el lector.'
Los medios masivos de comunicación se encargan de la creación
de nuevos mitos para alimentar el sustrato popular transformándolos en imagen ejemplar. · Piénsese en las campañas políticas o simplemente en la publicidad.
El estudio que proponemos no tiene pues como finalidad el solaz
morboso de un desnudo sino el de' calar C!'!'. el termómetro del mito
por una parte el nivel cultural de ciertas ,.sferas y por otra ensayar
por medio de estructuras el análisis literario.

tura mítica de un personaje cuya fi~ra y comportam1e~to han sido

profusamente difundidos por esa subliteratu~ que los hbros de bolsillo llevan a las más variadas esferas sociales Y culturales. Se
trata del héroe en las novelas de vaqueros conocidas como "western":
el pistolero.'

126

EL PISTOLERO
Es un personaje paradigmático. Viene de un lu¡ar lejano. Nadie

127

�1 onoce habitualmente. Su apariencia contrasta con la ~ama. q1;1e
s~ ~a cre:uido por su rapidez al "sacar". Tiene ~i~rta. 11red1Spos1c10n
contra Ja injusticia o más bien contra cierta lnJ':1stic1a. El punto
neurálgico es Ja cobardía entendida como una especie ~e contrapunto
de un machismo según el cual un hombre ante el msulto de c~barde! debe reac~ionar matando al ultrajador, pues de lo contr!l".1º
és considerado efectivamente, un cobarde. Un cobarde no .~e~e ".1'.'11;;
Esta es Ja ley fundamental del pistolero y esta es la mJustic1a
que combate.
Galante con Jas mujeres, el pistolero es un person_aje sofitario.
La soledad da un halo de misterio a todo Jo qu1; ~ealiza. Siempre
hay una mujer excepcionalmente he_rmosa_ que está !Igada_tde 3:1_guna
torma a Ja situación que combatira el pistoler_~· Esta fl uacion
una situación de malestar, situación de ?prel\1?n, _es e campo e
acción del héroe. Su lucha contra esta s1~uac1on t1e~e d~ ~!d~e~:
de la lucha entre el Bien y el Mal. El pIStolero está .
ºunf
bien los opresores son los representantes del mal. El Bien tri a
sobr/e1 Mal y el pistolero se casa con la mujer hermosa que_ apare~
n lirio entre el fango, o como una flor . entre esp_mas.
;:~e~o es el típico "liberador". Es una especie ;e tQwJ::· es~
base de su triunfo es su rapidez en ·•sacar", el con asf e en d
· · su valor que combate toda orma e co~apfez Y; e~kr\~f;!tura la injusticia es ~bardia. Todos estos
efe~!t~s son de carácter mítiw, como es fácil de mostrar.

d

Pero además la _mi~a ~s~ct~r~ esFfJ¡f}~gN~mi~JJ1ó~:
~~~i. d~~li~~~o: ;n~~t~~~mos esta fórmula al caso del
pistolero.
El héroe comienza su av~n~a desde el mundo !~r:1t!s

!'!

dí hacia una región de prod1g10s so~rena~ales, se
h.
as
•
na una victoria dec1s1va; regresa eI eroe
fuerzas ~upei:iores Y ~- con la posibilidad de conceder dones a
,1

de su m1Ster10sa aven~":'."'
sus hermanos de cond1C1on.

En la mitología hay muchos ejrmp_:rs de (~}ue~d~!a;.

teo sube~ cie~o, ~~ ~ ~!~e:icfuiad'.'aesciende al reino de los
Istar, la diosa ªTi&lt;:R ica . e regreso"
"a la casa de Ja que no sale
muertos, "a la erra sm
···
1

128

quien entra, al camino que carece de retorno, a la casa en que Ios
que entran están sin luz, donde el polvo es su vianda y arcilla su
comida ... " La hazaña de Istar fue atravesir las siete puertas de la
"Tierra sin Regreso" o "Mundo inferior" en cada una de las cuales
pierde sus adornos hasta quedar desnuda para sufrir asi las sesenta
miserias "contra cada parte de ella contra todo su cuerpo". Por intervención del dios EA se le rocía con el agua de la vida y recibe
cada una de las prendas que perdió al pasar cada una de las siete
puertas del mundo ·inferior y regresa a la tierra de los vivos. Jasón,
Eneas, etc., por no considerar los mitos de carácter religoso.'
SEPARACION
Es el comienzo de la avenutra. Es una llamada que el héroe
acepta. La negativa al llamado es negativa a renunciar III propio
interés. El pistolero es un personaje atemporal y cosmopolita porque aparece en el lugar de los hechos como un forastero: sin familia, sin padre, sin madre, sin hijos, sin propiedades, Es el personaje
ideal para descargar en él la respuestas propia. El pistolero empieza
a tener la estatura de héroe al presentarse como un personaje sin
un propio interés; el destino ha llamado al héroe y ha transferido
su centro de gravedad espiritual del seno de su sociedad a una zona
desconocida. Esta fatal zona de tesoro y peligro es representada
por el mitologema de ,, una tierra lejana. La aventura puede empezar por muchos motivos, hasta por un mero accidente. El pistolero es impactado por la situación de malestar reinante en el lugar
de los hechos principalmente por la cobardia disfrazada de opresion. En realidad este primer punto del esquema es de suma importancia para la semántica del mito: el hombre de tamaños normales
no sale de la prosa ordinaria; tiene un propio interés; tiene arraigo.
Esta es la razón por la que busca un reemplazo en el héroe que
acepta el llamado a la aventura.
INICIACION O LA AVENTURA
Viene luego el camino de las pruebas. El héroe ya goza de la
ayuda sobrenatural que está representada por la rapidez en "sacar"
que contrasta con su apariencia torpe. Este esquema es muy común
en la mitología: un superhombre disfrazado de hombre. El héroe se
ha comprometido con la ave!ltura: ha cruzado el primer umbral me-

129

�diante el reto implícito del antagonista representante del Mal: a
veces es una ¡;rovocación respondida; otras es la salida en defensa
de un ultrajado por el antagonista opresor. De cualquier forma se
trata ya del cruce del primer umbral que es como la entrada a la
zona de la fuerza magnificada. En los otros mitologemas existen
guardlanes de esta zona que es. . la zona de la oscuridad, lo desconocido, el peligro. La persona , común nunca pasa este umbral y está
orgullosa además de quedarse dentro de los límites. La creencia
popular es la barrera que dificulta este primer paso. Pasada esta
barrera se sale ya de lo vulgar y se adentra en la zona del peligro:
el hombre se viste de héroe. .Con esta indumentaria debe pasar por
una serie de pruebas. Esta fase es lá. más importante eil el esquema.
Hemps mencionaqo el viaje de la diosa Istar a la tierra sin regreso.
En el fondo cada hombre tiene ímpotencias que son proyectadas en
sus sueños bajo la forma de camino de pruebas. U¡i tartamudo soñaba: "Tuve que subir a una montaña,••"Había toda clase de obstáculos en el camino, Tuve que brincar sobre una zanja, pasar
sobre una cerca, y finalmente me quedé quieto ,porque había perdido .
el aliento".'

·

Ante el 'pistolero se presenta un irduo .camino qué recorrer.
Este camino no es transitable para un mortal común. Pretender
adentrarse en él es una locura; este es el juicio emitido por los comunes mortales sobre la temeridad del héroe. Pero estos juicios sólo
servirán para adornar el cuadro en el momento del triunfo. En los
sueños y en los mitos el héroe descubre y .asímila su opuesto, su
propio ser Insospechado, ya sea tragándóselo, ya siendo tragado por
él. El héroe y su opuesto, el traumado y el sano no son especies
diferentes, sino una sola carne.

En base a estas consideraciones es
'bl •
del l(istolero sino Ja Inmersión del lect po~ e Juzg_!lr no la. hazaña
El pistolero emprende la aventu
or en as ~azanas del pistolero.
cien~e dificultad que hacen crecer: ;¡n hi::;a
rrie d~ h~_hos de creO
a! heroe y que conducen al héroe al
e adm1rac1on en tomo
característica de esta parte
. encuentro con la diosa, La nota
contrasta con el amedrenta!~~;:ciuema es el valor del pistolero que
drentamiento es catalogado y ¡·::Z ded los que lo rode!in. Este amepara con los demás
.
.
ga o .como cobardía. Su actitud
lector se debe precis:n:res~I~:• !omm!idºJª· La admi~ción del
cuales encuentra, proyectándose, en ef~~foie:O. estas cuahdades las

Desde el puntoimde vista
•
del imperialismo:
'tivo soc1ª¡• ~1 pistolero
~s un personaje tipo
~ente un conquístaC ante Yqj~mmfn~,deld pistolero. es esencialdimensiones de un · bl
n ~ Clu a ano comun toma las
deza del héroe: su
s!
:~Ion para _ha~r res.altar la grancapricho es lo ue im '·
n c1on_e;,, su mtehgenCJa Y hasta su
triaria. Sólo el iistolerf~~ali1;t!1ocyif~ de 1valodr-c~bardía es arbiPero cobarde, que es el
. os os .el!las. son cobardes.
".ivir o morir, es el mJ'fe:od~~~~ pa~. dec1d1r s1 a\guien debe
tierra o a su familia es el hombre
5!1car , e~ el arraigado a su
hombre que decide quién debe
~mun.. ~I p1stoler? ~s el supermás deben conformarse con lo m;;1~1 Y c¡wen puede VIVIr. Los detado~, de un !lefensor del bien
la lu~~:· c~~f~Je ~ liberadeffll!-S del ya m~n~ionad~ d~I héroe sin aparie~cia e ~t~~
fuerza. para lffiponer en ult!ffio térmmo su voluntad, su ley y su

°feC:º :1

:;?:1r:

EL REGRESO'
La aparición de -la mujer excepcionalmenete bella en las novelas
de p~toleros tiene paralelos en los otros mitos con el encuentro del
héroekon la diosa. La mujer, es un mitologema que representa todo
lo que puede conocerse. El héroe es el que llega 'a conocerlo. La mujer es la guía a la címa sublime de la aventura sensorial. El héroe
que puede tomarla como es, sin reacciones indebidas, con la seguridad y la bondad que ella requiere, es potencialmente el rey, el dios
encamado, en la creación del mundo de ella. El encuentro con la
diosa (encarnada en cada mujer) es la pJ.'.lleba final del talento del
héroe para obtener el regalo del amor. Este matrimonio representa
el dominio total de la vida por el héroe: la mujer es la vida, el héroe
es su conocedor y dueño. Las pruebas que debe pasar el héroe significan las crisis de realización por las que su conciencia se ain•
plifica.
11

130

ei

1

�liada URUK ba.ré comer la planta ..." l!:1 héroe debe regresar con
la dádiva re::ibida para que la comunidad, su comunidad se renueve.
Esta responsablidad no siempre es aceptada por el héroe. De
cualquier forma este tercer paso del ciclo tiene algunas variantes.
El héroe tiene que cruzar el umbral del regreso. En la literatura
que nos ocupa este regreso toma la forma de una instalación del
héroe mediante su matrimonio con una representante de la comu•
nidad rescatada.
El héroe que regresa es un mitologema muy com~ no sólo en
nuestra sociedad sino en las sociedades de todos los tiempos Y cul·
turas: en el fondo .se trata de una forma de chamanismo Y forma
parte de la estructura del éxtasis del chamán Cl;IYº ~piritu ~u.ede ·
abandonar impunemente su cuerpo para recorrer !ffipasible los 1tine•
rarios de las regiones extraterrestres retomando luego con el remedio deseado para el enfermo.

RADIOGRAFIA DE UN PISTOLERO
Hemos escogido arbitrariamente una novela de las ya mencionadas. Su título suena como los de toda esta "literatura": "Cacen
a Sundance Kid", núm. 107 de la Colección Halcón, Ed. Diana. La
nistoria es simple: "Historia explosiva de un hombre que se quitó
su insignia de alguacil, se ciñó el revólver de seis tiros y desafió
al territorio que llamaban 31,000 kilómetros cuadrados de infierno",
para decirlo con las mismas palabras de la contraportad11.
La narración está enmarcada dentro de la categoría mitica de
la lucha entre el bien y el mal, pero tiene el esquema desarrollado,
el esquema de los ritos de iniciación:

Partida: esta fase aparece implicita en la narración. El personaje protagonista es wi recién llegado: extranjero en la tier¡'ll donde
se desarrolla la acción. Es el mitologema de la tierra lejana que
sirve de estructurante de la narración. Aparece como ritornello la
frase: "Iba (primera persona) a Cllptnrar a Sundance Kid, o buscar
una forma de sacarlo de circulación. Una misión secreta, en pala•
bras del capitán Murphy ... Me informaron que el Coronel Yoe dijo una vez que yo era buenas· piernas para el cerebro de Murphy".
I

132

El cruce del primer umbral de todos los mitos de héroes es
p~esto en forn:i~ de entrada a una famosa banda de asaltantes, proscntos, de habibdad y maldad reconocidas.
t. ~ lnlclacló:ii: aventuras de lo más increíbles descritas con los
erm!nos más ~mtorescos como "uno tenia que gritar para oir sus
propios pensamientos y el humo era tan denso, que podia cortarse".
~I encuent';(? con la diosa, mitologema común en todos los mitos: tiene tam~1~n el sabor de esta literatura pero no por eso no
está a)li C?,n mbdez. Veamos algunos términos con que describe a
la mUJer: el cuerpo sorprendente de una mujer" . . . "joven y dulce
co!'1o una rosa de la pradera". . . "nunca vi hasta entonces una cara
m~ ,~d~rable o ext~ordinaria, en su frescura o en su encanto juvenil • Me preocupo pensar en una muchacha asi en ese medio"
Es una flor de fango o una rosa entre espinas.
·
El protagoni~U!, se encuentra innumerables veces en peligro para lograr so~rev1v1r. en todas ellas ayudado en muchas ocasiones
por el proscnto a qme!1 se suponia debla dar muerte. Lo que Je impulsa no es la fama smo una recompensa y un ascenso.
El cruce •del umbral d~ regreso es puesto en forma de un encuentro esperado en toda la narración entre el protagonista y un
famoso representante de la ley en donde el protagonista logra todo
lo que babi~ esperado y lo habla alentado en su lucha. Incluso se
prepara aqm el encuentro con la dama que sirve de elemento para
el regreso d~ héroe en forma de un matrimonio con la dama y pres~nta despue~ de "mucho, muchisimo tiempo" al protagonista viv:iendo una vida tranquila, con sus hijos ya hechos hombres y con
tI_erras, pensando en su antagonista muerto: "En esas ocasiones
pienso con frecuencia en Charlie y me pregunto si está en el cielo'
~~~~.~~ su armónica esas melodías que tocaba entonces con tan:

CONCLUSION
Los mitologemas son evidentes; el esquema es mltico. El héroe
es la contrapartida de una carencia de carácter social. Pero esta
carencia de carácter social reside en las esferas más profundas de
la conciencia del individuo. En el fondo la cuestión del mito es una

133

�.. •➔ir:·

......
.... ,..
r.l·º''

,:,

�MEMORIAL DE SANGRE(l)
Manuel Maplea Arce

ESP~A, 1936
Voici le temps des assassins.-Rimba1· J.
La mañana resuena atacada en lo alto de motores,
espejos sepulcrales rompen sus imágenes
y despedazan las risas de los niños,
mientras la sombra golpeada de los árboles
cae inerte al fondo de las fosas.

Yo siento la agonía de los suplicios
y los llantos agrietan mi memoria.
¡Oh España negra de sangre y de sollozos!
Voy a la multitud en que el dla me transforma;
tú estás aquí traspasada de hierro,

137

�pero no veo tu rostro.
Sólo el grito palpable de tus venas.
Estás toda cubierta de heridas,
surcada de an11gas corrosivas,
la primavera de tu cuerpo se mezcla a los m~tales
y un furor de potencias te amenaza con su aliento enemigo.
Desconozco los sitios alterados de pájaros.
Los perfumes paleares dudan en mi .~erdo,
y la carne gimiente de azucenas oprumdas,
implora, retorcida de ~gustia, en los crueles arrodillamientos.
Yo he visto volar los bwtres del escombro,
arrasar los hospitales y las maternidades,
marchitar la rosa escolar de las declinaciones
y aniquilar el pulso confiado de los hombres.
Los agentes del crimen excavan el silencio,
siembran agujeros de muerte y de humo en las ciudades,
introducen venenos amarillos en los párpados,
injurian con saliva de nitratos
el recuerdo de Goya y de Velázquez
y riegan de terrores el sueño de las muchedumbres.
•Sangre 0 sangre de libertad mancha tus imágenes
I
y el sudor de la muerte envenena tus piedras!
De pronto, marca un paso de acero tu evidencia,
la voz reminiscente de sirena,
la mirada de fuego de las fábulas,
transformada de ira en la matanza,
luchas contra la bestia africana que aúlla ensangrentada
tras un bosque colérico de armas.

Un viento de barrotes duramente esculpido
sopla contra los pechos ampliados de fronteras.
Tu instinto inextinguible no quiere que sucumbas.
Se oye un clamor potente de horizontes vengativos,
y te levantas, en el gran día que comienza,
palpitante, deslumbrada del mundo,
con un escalofrio de cementerios.

ESTE DIA DE PASION . ..

~TE dia de pasión a través de multitudes
de hierro tr-..spasadas las entrañas
'
la fiebre de ,las mártos ~eja escapar el grito
con que la libertad despide sus pájaros de octubre.
Este_ día de pasión en las plazas febriles
el corazon sacude sus sueños seculares
Y oye que se desplon11i una muralla
de voces. La infamia militar estalla
Y deja su marca lívid11 en las carnes del pueblo
Este día de pasión y de acontecimientos
abfil!donad el antro de los sueños,
'
dommad vuestra angustia de belleza
Y no temáis la ira que deslumbra vuestros huesos.
Este día en que un orden de mármol se derrumba,
los hom~~es a q~ienes la jornada imprime
su martmo de hierro
vienen desde la soled~d nocturna de Ja hulla
de los obsc1;1ros fondos del castigo,
'
de las calle¡uelas de la desgracia y del crimen
de las praderas antiguas de la noche
'
e~rantes, 001:osos por las deportacio~es
sm edad .y sm rostro '
'
por un tiempo cargado de huelgas
punzados por la miseria y por los clavo,.
. Este día de pasión y de lamentaciones
mien~ sangra. todo pecho, toda carne, todo overol humano
lo~ nmos. extraviados lloran en los quicios de Jas puertas
'
Y as mu¡_eres de luto siguen los entierros
ct1n los parpados enrojecidos por el olor de las farmacias.
Este día de eternidad y de derrumbes
un espasmo de orgullo agita a los tirands
Y llena de estragos y de angustias

139

138

�las ediciones sangrientas de la tarde.
· Qué significa el misterio del ho!11bre?
En ;.,te día de ejecuciones y sentencias
.
se forman torbellinos de basura en los barrios
y el pueblo se amotina en los mer~_ados,
y las madres preguntan por sus h1¡os
.
y una sombra ecleswástica ensombrece las cmdades.
En este día de holocaustos
pasa un soplo fúnebre anunciando
sequías de la belleza, rebeliones de hambre.
En un solo día ¡cuántos pájaros
abatidos por el odio!
. ,
¡Cuántos cuerpos mutilados por las represabas,
Se oyen lamentos de dolor en un huerto.
El ojo de la fuerza nos asedia
entre las zarzas devastadas.
.
Cae un cuerpo pesado entre las ho¡as.
y a el óxido de la guerra se extiende ~n las praderas
y el yodo del otoño mancha los cadaveres.
Con un solo pensamiento, en este día de violencia,
salimos al encuentro de la injuria:
a estrangular la garganta de los d1as ?bscuros
en las prisiones donde se pudre el olvido.

y marchas de pie, sangrante, por los barrios fatídicos!
Hay una razón de suprema esperanza:
hablemos con los puños de la ruolución extrema, ·
preparemos las armas nuevas en la fuerza del silencio.

FUNDACION DEL OLVIDO

DESDE el silencio azul del horizonte dicto
rumbos de soledad hacia lo incierto;
la memoria transcurre con tiempo favorable
y apenas si la brisa da señales de pájaros.
Resuena el mar con ecos forestales de espuma
-las olas desenrollan sus órdenes oralesde pie en los correderos de fábricas marítimas
os presiento criaturas de tejanos umbrales.
A veces por pulsantes caminos de latidos
atravieso los ríos torrenciales del odio;
me detengo en ci:.-dades de nostalgia y de estruendo
donde la fría imagen de la luna no llegr..
Llamamientos urgentes me vuelven multitudes
y el trino del motor las fuentes supl~ntando.

Este día de pasión en que 1~ explosiones
despiertan el furor de las arterias
y martillea la cólera, anónima en la sangre,
sudamos resplandores de acero
en un silencio angustiado de cabellos.

¿ Qué espanto de absoluto
brota de los anales de la piedra?
Potencias del silencio nos abisman
en el misterio de las metamorfosi.~.
Yo abro espacios de fuerza hacia la noche
donde se pierden las tribus del recuerdo
que persiguen los gritos famélicos del tiempo.

¡Oh, tú resucitado a imagen de mi .violencia,
memoria de lodo y sangre de las fu~dac1~nes
hasta donde mi planta posa el sufrim1~nto ..
•Oh tú a quien creen sin defensa, extmgu1do,
1
'
"
•
pero
que todaVJa
respiras

Con una voluntad de altiplanicies
que apaga la fiebre de los soles aborígenes
salto de las palabras a los puños del alba.
Las mañanas irrumpen con un grito de alas
entre las juventudes jubilosas del aire:

140

141

�hermosura inmortal que me tiende los brazos
más allá de los bosques, del deseo, de las rejas.
A través de fronteras que diseña la sangre
mis sentidos descubren silentes claridades:

esfinges, simetrias, ofrendas, signos,
entretejidas viñas a la más pura gloria.
Me estremecen las formas apacibles· del mármol
y vuelan de los párpados enil?lllas de las fábulas.

Mi corazón escucha, oh tardes laboriosas
de .suspensos rumores,
al hombre que se enjuga el sudor religioso
mientras sueñas las virgenes exultantes mensajes
y los altos otoños
en sus senos deshojan sus ramajes de oro.
Me acerco a la vida elemental de los sexos,
a la muerte de acero que irradia del trabajo;
mi rostro alucinado se pierde entre otros rostl'll!&lt;, extranjero, en un pueblo
que flagela la muerte.
Camino en las ciudades con una sed amarga
y me devora un fuego de blasfemias;
miro los esplendores del orden,
las estatuas ecuestres,
las cenizas votivas y los dientes
orificados de la fuerza.
Leyes de violencia dominan
las propiedades cómplices del dia
y un viento fúnebre de escorias
que prei;agia los males de la ciencia .
barre de estragos y dudas la memona.
Leo proclamas del sol que nos prometen
las herencias del sueño, los tiempos luminosos

(Jemagogias de abril) oh biblicas jóvenes

que os alejáis por los floridos viales.
Poblado el aire terso está de vuestro gozo.
Siento el hálito seductor de vuestros !apios,
la libertad como un soplo entre las frondas.
Crecer, cambiar como la vida de la tierra,
pasar un tiempo dé amor
y deslumbrantes trigos en silencio,
y despertar un día de I.i fluvial memoria
de los siglos, a la sombra
del árbol milenario,
-oh inefable delicia de los deltas-confiado en la cálida pubertad de las rosas.
¡Que el olvido descienda por las linfas del sueño!
Ya la creación imprime sus dedos en mi frente
y alzan su voz ardiente
de otras razas sonoras las sirenas,
y recitan mi vida, mi fábula, mi ausencia!

CANTICO DE LIBERACION
HACIA otras perdurables realidades despierto
buscando ardientemente tus promesas;
los frutos engañosos del sueño se corrompen
y en el fragoso corazón te siento:
brillante fuerza que doblegas selvas
y del alto silencio arrobamiento.
¿Quién eres tú que un palpitar dichoso
al evocar la juventud, trasciendes,
análoga de lirios en la sombra?
Tú mueres y renaces intacta de los éxtasis.
Por ti yergue la luz rolumnas de hermosura
y al blanco mármol
te confla desnuda,
pero tú no eres eso, ni tampoco la nube, ni ola, ni el árbol.

•
J.42

143

�El violento presagio que atormenta al poeta
rompe cárceles et~rnas d_e repente; . .
una llama sin lab1c¡s resiste en las t1meblas
y un 'segundo mortal agólpase en las ve~as .
tras el adiós agónico de los sexos superstites.

"1

1,

Yo quiero detener tu tránsito de siglos
de la antigua memoria de los bosques
a las limpias claridades que en la frente reposan,
y aprisionar con todos los sentidos
tu apariencia, insinuada en los latidos
(le! otoño que llega por el campo
persiguiendo las potencias frutales
o en la contemplación purpúrea que obscurece la cólera.
Y contra certidumbre de bárbar.os horrores,
vienes y enigmática, al instante, huye_s, .
dejándome un combate de atroces su¡ec10nes.
Y en las horas radiantes en que mayo
cribado de esplendores,
en el alma penetra
y se diluye,
.
a través del mirifico fulgor de los folla¡es,
empedernidos ruiseñores
desalteran su sed de impaciente belleza.
La muerte abre su surco y deposita su germen negro.
Y cuando las estrellas y los ríos de la fiebre
y el vientre de las· mujeres y el hacha de los verdugos
y el cielo y la existencia mutilada
despeñen mi silencio,
tú de futura vida,
estremecido, por la fuerza insonora . de mi canto,
proclamarás la dura voluntad de m1 estrofa, .
y al soplo irresistible que del e~erno mar te mvoca,
volverá a florecer quemante y vJVa
la voz que aquí dejaron mis labios calcinados.

Me desborda un deseo de ignotas maravillas.
.
el alma me satura de frescas pubescencias:
nostalgias de jardines esclarecen sus élitr?s,
y de la fiel semblanza superpuesta de petalos

La turbadora brisa

144

la obscuridad borra su ip¡agen
y entre mis manos
·queda sólo el tremor de un acto.
¿Eres tú 111 arcano latido de la sangre?
¿Un útil ,secreto que exalta y rios libera?
¿Sublime perfección . de arduos imposibles
o el progreso ardiente que se eleva
en el hombre?
..
Al curso inteligible
del ti_empo da nii no'rnbre
demúdada de áúsencias y estupores silábicos.
Razones son de ti el peso de las mat,irnida,des,
palidez, sueños,
ceniza, adiós, bosque, mirada,
·mar, viento, eternos elementos,
la irrupción de la música en la piedra,
la verdad misteriosa que eri sus ojos avanza.
Mi destino es vivir volcanes de belleza.
Del seno. impenetrable de la noche
nacerá la avidez incisiva de los pájaros.
· ¿Quién eres tú que a mí llegas
·
alcanzando,
por múltiples, transportes
de ala hasta mi frente
con un ruido d!! hierro,
como iln vértigo cruento
.
entre las sombras adversas de la época?
Oigp, oigo el furor astral de tu presencia,
tus labios persuasivos como un canto de bronce.

�.\ 1)-MAPLES ARCE, MANUEL. Memorial de Se.ugre. Talleres Gráficos de la Nación. México, 1947.

Se acepta que en el año de 1922 nace, en México, el movimien•
to artistico conocido como Estridentismo. La fecha se marca por
la aparición del primer libro del poeta veracruzano Mannel Maples
Arce: "Andamios Interiores".

Lo~ textos transcritos corresponden a: stl obra Memol'ial de Sangre, E;d•~da e_n 1947 Y ~yos ejemplares son hoy considerados rarezas b1bhográf1cas.. A treinta años de distancia su verso suena ron
la fuerza y necesidad de hoy.
'

J.J.G.

¿Qué es el estridentismo? Germán List Arzubide -su integrante y primer historiador- lo define básicamente como un contra-Modernismo. O, más justamente, como un ismo adverso a los
abusos y exageraciones de un modernismo agoIIÍ7.ll.nte, prolongado
artific:ialmente a través de moldes más allá de sus limites creativos y, por tanto, inoperante.
Pero independientemente de esa posición, es tambi~n la faceta
mexicana del huidobrismo que, en el primer cuarto del siglo XX.
generara creacionismos hispanoamericanos y ultraísmos españoles.
Al fenómeno meramente estético de los ismos mencionados, el estridenti,smo añade una-manifiesta preocupación por la problemática
social. Tanto, que debe ser considerado como nuestro antecedente
a las actuales literaturas de protesta y denuncia, sobre todo de
esta última. Ello con· otra constante significativa: la de unir ismicamente diversas expresiones artisticas, (poéticas, pictóricas, musicales .... ) , aunando lo social y lo estético a través de la siempre
activa "imagen"; pero con una independencia de las excesivamente
cerebrales teorias del simbolista francés René Ghil.

/

Arqueles Vela, Germán List Arzubide, Luis Felipe Mena, MigueLAguillón Guzmán, Salvador Gallardo, Ordaz Rocha ... son poetas cuya obra precisa una difusión en nuestro actual panorama literario. Tanto como lo .h an merecido la de los pintores -junto con
aquellos iniciadores del estridentismo-, Diego Rivera, José Clemente Orozco, David .Alfaro Siqueiros, Fermin Reweltas, Jean Charlot,
Leopoldo Méndez, Ramón Alva de la Canal. .. y, encabezando a
todos, Manuel Maples Arce, el lider que · hizo posible el primer momento consciente. artístico-social mexicano.

146

, 147

�BIBLIOGRAFIA TEMÁTICA MINIMA
LIST ARZUBIDE, GERMAN. El Movimi\!DW Eltrldenfilta. Eds.
Horizonte. Xalapa, Ver., 1927.

- - - - . E l Movimiento Estrldenttsta. (Cuadernos de Lectura
Popular. Serie: La Honda del F.spiritu s/n.).
cación Pública. México, 1967.

Srta. de Edu-

VELA, ARQUELES. La Señorita Eúléten. Eds. El Universal Ilustrado. México, 1922.

~ - - - . E l Café de Nadie. Eds. de la Revista Horizonte. Xalapa, Ver., 1926.
- - - - E l Arte y la Estética. Teoria General del Arte. S/É.
México, 1945.
----Teoria IJteraria del Modernismo. Su F1lotlQffa, su Estética, su Técnica. Ec1s. Botas. Mé~co, 1949.
----Análisis de la Expresión Uterarla. 1 Col. Studium
No. 51) Eds. de Anclrea. México, 1965.

�'

TELEOLOGIA EDUCATIVA
Julio M!tates Bocea
MARCO CONCEPl'UAL:
Teleolorf&amp; o flnallsmo: Sector de la Filosofía
qu&lt;&gt; trata y e,studla los fines. Doctrina que presupone la. existencia de causas finales a las que
obedecen los procesos del universo y que, en última instancia, lo explican.
Edueael6n: Proceso intencionado y sistemático
que pretende desarrollar todas las facultades,

potencialidades y posibilidades del ser humano,
óptima y armónicamente,
Teleolori&amp; Educativa: Refiexlón serta y sistemática sobre los fines que animan a la educación, que residen en todo su proceso y que fundamentan su existencia.

TELEOLOGIA O TEORIA DE LOS FINES
En la génesis de un hecho, objeto, fenómeno, manifestación,
proceso o cualesquier evidencia que muestra la realidad, existen dos
características fundamentales: el contenido y la forma. El contenido, como el conjunto cualitativo y esencial en que consiste ese he-

151

�cho· y Ja forma como la estructura u organización de ~ch&lt;? conte- '
nid¿ inherente i él El contenido, en razón de su esencia, solo puede dianifestarse, ha~rse presente, a través de la forma. 1:,as_ generalizaciones emíricas demuestran que, evidentemente, lo prmcipal ~s
el contenido de un objeto, mien~as que. 1!1 forma debe ser áeternui
nada en comoleta adecuación a el._ condicionan?º de esta manera e
contenido a la forma. Si el contenido desempena el papel pre~!1derante
determinante de un objeto, la fo~a dependef!Í del m a
que e~ destinado dicho objeto, ejempl~:. s1 lo det_ermmante IJ:lra
realizar un conocimiento es la aprehens1on del obJe~o C?gnosc\ble
r el sujeto cognocedor, la manera en que se f_orm~a, prec1Sa:ente ese propósito cognoscitivo será el lenguaJe propio _que, como
' ta , cubrirá el cuerpo
de la finalidad
de aprender por parte
vestimen
_
.
del sujeto.
,

Ya 300 años antes de nuestra era, Aristóteles, al hacer descender al ~undo de la realidad sensible las ideas, que Platón habla _
-hecho residir en un mundo ultrasensible, quiso que éstas tuvieran
fuerza genética y generadora y para ello les distinguió dos elementos: la materia, como aquello de que está hecho algo; Y 19: forma,
como aquello que hace int_roducirs~ a los elel!lentos !11ª.ter1ales en
un conjunto y que Je confieren urudad y sentido. Aristoteles estudia primero por medio de la geometría, la figura de los cuerpos
consideránd¿la como la terminación limite de la re~idad corpórea.
En el pensamiento aristotélico la forma de la matena, o. de al~a
cosa, es lo que a esa materia o cosa la dota de un s~ntld? o finalidad (el "telbs"), en otras palabras, 1!15 cosas están disp_l!estas,
conformadas, para la realizació~ de un fm. -En ,esta c_oncel;)C1on del
clásico griego reside el principio generador de la evidencia de. la
realidad de cada cosa, pues cada cosa es lo que es P?rque ·ha sido
su existencia y el propósito final para el 9ue fue animada.

y que constituyen su esencia. El estudio de los fines o teleologia
en la educación es el tema de nuestros días en que se cuestiona a
la educación en su planeación, organización, ejecución y cumplimiento, con la finalidad de enjuiciarla y valorar su contribución a
la creación de una vida buena, de una sociedad sana y de una constante elevación cualitativa del ser humano.
En la naturaleza dinámica de la educación intencionada se g~ta
la existencia de funciones educativas, las cuales tienen como misión
encauzar la energía de la naturaleza humana, por medio de la impregnación de valores, para modelarla como persona. En las finalidades educativas cabe una jerarquía de ellas para ir graduando el
adelanto del educando. Veamos en clase que la enseñanza de una
operación aritmética, la división supongamos, tiene como fin inmediato el proporcionar un conocimiento científico, conocer un procedimiento hecho por el hombre para domar a la naturaleza y que le
es útil inmediatamente, pero que dicho conocimiento ha de ligarse
al nivel superior inmediato de las finalidades concebidas en un sistema educativo para que el educando adquiera conciencia de la calidad de valores de que va dotando su personalidad y llegar al
punto de descubrir y acrecentar por él mismo sus capacidades de
autodeterminación, autorrealización y autointegración, vinculándose
en este proceso con la cultura.
No existe campo o actividad educativa que carezca de sentido
teleológico. El suceso mismo de la intencionalidad educativa implica
que esta tarea se emprende con un propósito, _con un "para qué".
Por tanto, el hecho educativo, que está dirigido al hombre, corresponde a fines siendo el supremo de estos: dignificar al ser humano
para que realice los valores que se consumarán en la cultura.
HOMBRE, SOCIEDAD Y CULTURA

TELEOLOGIA EN LA EDUCACION
En la empresa humana que denom~amos l;(luc!lció!l? necesariamente, en el sentido helenístico de fa~hdad o mevitabilidad ~e los
aconteceres en razón de causas determmad~, se haJ?- de .manifestar
los fines que Je dan fundamento a su sentid~ Y ~1rección. En _Ia
ejecución hasta la consumación de los propósitos 1~eados que dil;ron ánim~ a la actividad educativa, se deberá cumplir con la ~alización de fines, con la conclusión de las causas que le dieron ongen

La educación está formada para el hombre y la sociedad. Es
innecesario analizar la concepción del hombre aislado pues múltiples
razones le hacen obvia la necesidad de solidarizarse con sus congéneres. El hombre, en su actuación vital, se desenvuelve en una
complejidad de dimensiones sociales, políticas, religiosas, morales,
etc., que, como resultado, lo concretizan para ser objeto de estudio,
generando sistemas de reflexión antropocéntrica que lo ponen en comunicación consigo mismo y los demás seres.

153

152
.

.'

�1,

El hombre tiene conciencia de realización de afanes inmediatos,
como imperativo a cumplir para satisfacer sus necesidades vitales,
pero también tiene conciencia de su finitud, de su consumación en
la muerte, en la terminación de su vida, de tal manera que en la
realidad concreta y evidente, que es la vida misma, ha de encaminar sus esfuerzos en actividades fructiferas que den muestra de su
capacidad para realizar los fines que rigieron su existencia, los ideales aue fueron constancia de su devenir, Igs valores que concibió
en su tránsito mundano. ¿ Qué afán humano, preciso por antonomasia, ha de reflejar esa posibilidad sino la educación?
La sociedad necesita del concurso de todos y cada uno de sus .
miembros para realizar los· propósitos que den fe de su existir, independientemente de las diferencias individuales. Amalgamar todas
las diferencias individuales; combinar todas las diversas concepciones del mundo y de la vida; unir todas las características originales
que por razón de existir se dan en todos y cada uno de los hombres, en un haz homogéneo de razones teleológicas sociales, es una
tarea de la vida colectiva.
La sociedad sustenta principios que debe cumplir para servir
de marco propicio a la consecución del bienestar y del progreso de
sus miembros, siendo los principales de éstos la manera permanente
y continua de exigir a sus miembros la cooperación para el cumplimiento de los fines que los llevaron a sellar un pacto social; la coordinación organizada de sus instituciones para garantizar de una manera constante la satisfacción de las necesidades dimensionales de
sus miembros, ya que fueron dichas neoesidades y el emprendimiento de su satisfacción, el generador de esas instituciones. ¿ Qué em•
presa, eminentementé social, ha de ser la portadora de la bondad
de una sociedad sino la educación?

Cultura, en términos generales, es el producto o resultante de
que el hombre haya ejercitado y aplicado su entendimiento en la
ciencia y en el arte. En tentativa filosófica podemos considerar .que
la cultura la constituyen las realizaciones del espiritu humano, la
objetivación concreta de la complejidad de dimensiones que el hom•
bre y la sociedad encarnan. Referirse a la cultura es. referirs1; al
hombre ya que sólo en el plano de Jo humano es posible referirse
a la cuÍtura. La cultura nos dará el indicativo de Jo realizado por
el hombre, tanto en el campo de la transformación material como

154

e_n el campo de las creaciones artísticas sociales religiosas cientif1cas, morales: filosóficas, políticas, etc., 'como la 'totalidad de todas
sus consumac10nes.
La cultura, al decir de Max Scheler, es una categoría del ser.
Se h~brá _logrado cultura cuando el saber haya penetrado y se haya difundido a lo largo, ancho y profundo de la sociedad y el ser
humano; cuando haya absorbido la totalidad de las dimensiones
h~a1_1as Y haya transformado el saber en un modo de ser, el con~c1m1ento en. una forma de comportamiento. No en vano para
N1':tszche no tienen otra finalidad los afanes humanos que su imperativo: "hazte valor".
La cultura es la ~a para enjuiciar la realización de valores de
un pueblo,__de una. sociedad, .de l,l)la generación humana, a través
de la emoc10n Y c~J~d.ad 9!.le dichos valores desempeñaron en el afán
de e/~varse a la c1vil~ac10~ esos agrupamientos humanos. ¿Qué expres10n de cultura mas evidente, qué demostración más factible del
pr~greso humano y de los sentimientos comunes a que vibraron
umsonamente los pueblos que la realización de valores efectuada
por, y a través, de la educación?

TECNICA DE TELEOLOGIA EDUCATIVA

Los fines educ!lti.vos di_námi_c~mente se van gestando por el consec_uente desenvol".im1~nt? !deolog\C~ que acompaña antes, en y des•
pues !1 cada camb10 ~1stonco, politico o social, condicionando dichos
c'.1!11b10s la formulación de fines educativos vigentes a cada situac1on presentada. La cuestión de formular fines educativos implica
e~_tre muchos aspectos, .considerar que estos nacen de una delibera:
c10!! del hombre concebida por su facultad de elegir entre las alter•
nativ~s que se le_ ofre~':n, o que se ofrece a sí mismo, para la consec1;1c1ón de ~n fm el!g¡endo las que él ~ree adecuadas, mejores y
posibles, hac1endose responsable por consiguiente, de sus decisiones
y afirmando. así la consideración importante que en este nivel ejer•
ce la libertad humana, el poder de albedrío del hombre.
Ya en el ejercicio de la educación intencionada, en la que deben
existir todas las condiciones de un quehacer sistematizado, los fines
a que tienda se han de formular con todos los requisitos de una ac-

155

�tividad formal, seria y conducente a resultados. Luis Arturo Lemus
en su Pedagogía (Temas Fundamentales, editorial kapelusz, B. Aires, 1969, pp. 178-182) nos reseña los idearios que sobre este tema
han concebido diversos educadores, advirtiendo la constante en estos
autores de formular fines educativos en términos de naturaleza Y
esencia' genérica, más que de adecuación particular práctica:
Lorenzo Luzuriaga:
Fin político: históricamente la primera finalidad asignada a la
educación considerándola como la concepción más amplia de la
vida pública y del Estado.

Fin social: ofrecer al individuo lo que la naturaleza no le pudo dar: la habilitación al control social.

Francisco Larroyo:
Asegurar al educando la posesión de un organismo apto para
todas las tareas vitales que realiza: educación corporal para el
buen funcfonamiento del organismo biológico.
&lt;Jultorización y Socialización: realizar en el educando el tipo
social y cultural del medio donde se desarrollará su vida.

Fin Social: preparar al hombre para una eficiente convivencia
humana.

Profesionalización: poner al educando en situación tal que realice un trabajo productivr espec'.alizado en la comunidad social.

Fin cultural: introducir al ser juvenil en el mundo de la cultura y hacérselo asimilar en forma activa para que el educando
sea capaz de perfeccionar los bienes culturales.

Individuall:r.oolón: desenvo,. ér la individualidad del educando de
la mejor y más profunda manera a través de todos los fines
anteriores.

Fin individual: llevar al hombre a su máximo y pleno desarrollo como ser •humano, s'ln menoscabo de su peculiaridad distintiva como individuo, tratando de convertir a éste en persona
que es en si una virtud ética.

René Hubert:
Maduración específica.: asegurar al educando la posesión de un
organismo biológico adaptado a todas las tareas que de él se espe1-an.

Fin vital: comprender todas las dimensiones vitales.

Platón:
La formación del hombre virtuoso.
La formación del ciudadan~.
La preparación para· una profesión.
John Dewey:
Fin individual: capacitar al individuo pal'a el ,desarrollo continuo.

Sociali:r.ooión y Profesionalización: ayudar al ser humano a realizar en él el tipo social del medio al que está llamado a vivir,
por las técnicas de la acción y los hábitos, cumpliendo en la sociedad una tarea apropiada.
Civili:r.ooión: ayudar al individuo a descubrir los valores individuales incluidos todos los bienes culturales, de los cuales ya está posesionado.
IndividuaJización: ayudar al individuo a reconocerse como persona, por ·medio de todos los procesos anteriores postulados por
este autor.

�EspirilualimciOu: llegar a la realización de si mismo, sentir que
se Jlega al estadio de lo espiritual donde los más altos valores
se confunden, hacen comunión, con las leyes fundamentales del
espíritu mismo.

4)

qu~ sean idón~ con los medios para su consecución; que
e ~ adecuacion entre el camino o método y la meta
o fm;

5)

que sea~ consecuef!tes con la situación histórico-social que
1~ gesto; que. esten acordes a las circunstancias que les
dieron oportunidad de nacer;

6)

que sean concatenados con los fines de otras actividades
humanas para coadyuvar conjuntamente al ascenso cultural del hombre.

Resumiendo las proposiciones reseñadas por Lemus en estos autores, observamos la demanda de fines educativos y la formulación
de los mismos en esta jerarquía:
Para convivencia social sin sacrificio de la singularidad indivi·dual de la que precisamente se nutre la sociedad organizada.
Para realizar la cultura.
Para cumplir con una labor útil y productiva en la sociedad en
que se vive.
Para la conservación y enriquecimiento del organismo biológico sin el cual no es posible ninguna actividad humana.

. ~te ~a necesidad teleológica en la educación. Tienen que
eXJStir fmes, meluctablemente, en todo afán educativo en razón determinante_ de las causas qu~ les dieron origen, que son su sustento y que tienen como denommador común ser de naturaleza humana y para lo humano.
TELEOLOGIA EN LA EDUCACION MEXICANA VIGENTE Y
PROPOSICIONES A LA MISMA DE LOS AUTORES DE ESTE
TEMA

Para afirmar en el hombre lo valioso de la virtud.
Para el reinado de lo espiritual como la conclusión final de realización de valores.
Lo anterior nos da una idea en nuestro esfuerzo por fijar una
apreciación lógica y técnica de la teleología educativa. En nuestra
personal opinión consideramos que los fines educativos han de formularse a las siguientes · bases racionales:
1)

2)
3)

158

concepción clara y precisa en su formulación por los agentes ejecutores del hecho educativo intencionado; que no.
ofrezcan dubitación alguna en sus enunciados;
que exista bondad en el fin formulado; que tiendan a mejorar la realidad y ofrezcan una evidencia más fiel de ella;
que sean factibles de realización; que su consumación esté
dentro de los esfuerzos humanos:

En la Ley Federal de Educación promulgada el 29 de Noviembre de 1973 en el Diario Oficial de la Federación, en su articulo
5o., se especifican las finalidades que tendrá la educación intencionada ejercida en nuestro país, los cuales interpretamos en la siguiente forma:
Fracción
del Art. 50.

Para desarrollar armónicamente la personalidad
para el ejercicio pleno de las facultades humanas

1, 10.

Para valorar el nacionalismo

2, 5 y 13.

Para realizar la cultura

3, 4 y 6.

Para aprovechar racionalmente los recursos naturales

7

Para convivir socialmente en armonía

8, 9, 14,
15 y 16.

159

�Para crear condiciones de progreso en general

11 y 12.

Para acrecentar el avance científico
Para convivir internacionalmente en armonla

13.
2, 16.

permita. al edu~n~o enfrentar el futuro inmediato que se ofrece
con senas restr1~1on~ económicas, y en donde será necesario·
aceptar una co~v1venc1a económico-social con limitaciones en el
consumo _de sabsfactores a fin de que· exista reparto equitativo
de los mJSmos.

En la realidad mexicana se ofrecen todavía muchas evidencias
que indican desvinculación entre las finalidades que animaron a
nuestro movimiento social revolucionario de 1910, y el cumplimiento de éstos, por lo que hacemos los siguientes considerandos:
que las condiciones económicas presentes, Independientemente
de las causas que le antecedieron porque son una realidad amarga, se proyectarán en un futuro inmediato de necesaria racionalidad económica,
que el imperialismo y el neo-colonialismo, en la diversidad de
facetas que se presentan, aún continúa acosando a las naciones
en proceso de desarrollo en aras de su expansión y fortaleci•
miento,
que si bien aún no hemos llegado a un desarrollo industrial suficiente y a su consecuente sociedad de consumo, ya se presentan síntomas, imitados o no del extranjero, que denotan incii•
naciones suntuarias y consecuencias de alienamiento social,
y las siguientes proposiciones, que seria deseable, formarán parte
del cuadro teleológico de la educación mexicana:
Para crear conciencia antimperialista, concreta y definida. México ha sufrido en carne propia las consecuencias de la ambición imperial,
Para apreciar la autenticidad de cada ser humano de tal manera que se manifieste en sus actuaciones sin entrega plena
(enajenamiento) de su conciencia y facultad de albedrío a otros
sectores sociales,
Para crear en el educando, y futuro hombre, la adecuada esti·
mación de su patrón de consumo necesario para la satisfacción
de sus necesidades materiales, erradicando idolizaclón de los
bienes superfluos, innecesarios y accesorios para la realización
de la cultura, y
Para crear en la sociedad una conciencia de austeridad bien
comprendida (por lo menos las siguientes dos generaciones) que

160

161

�BIBLI0GRAFIA

DocumentQs sobre la Ley Federal de
F.du~ón. Secretaríil de Educación Pública: México, 1974.
BASAVE, AGUSTIN.
Fil~fía del Hombre. (Col. Austral No.
1336). Espasa Cálpe. México, 1963.
LEMUS, LUIS ARTURO. Pedagogía. Temas Funda.mentales. Ed.
Kapelusz. Buenos Aires, 1969,
RUSSELL, BERTRAND. Ensayos sobre F.AJucaclón. (Col. Austral
No. 1387). Espasa Calpe. Madrid, 1967.

ANONIMO.

NUEVOS ENFOQUES SOBRE EL ARTE Y LA CULTURA,
SEGUN LA TEORIA DE LA COMUNICACION
Julleta Plsanty de Alducin

INTRODUCCION
La Humanidarl afronta en los últimos cincuenta años los carnbios más rápidos y violentos de toda su historia.
Aparentemente, uno de los aspectos más interesantes de todo
ello, es el surgimiento, investigación y estudio de nuevas áreas, .entre las que cabe mencionar a nivel destacado, la Teoría de la Comunicación.

La Teoría de la Comunicación surge en la Historia de manera
por demás inesperada y como resultante de estudios totalmente ajenos a lo ,que en la actualidad es.
Claude Shannon trataba de optimizar el uso de los cables telefónicos. De ahí hasta abarcar elementos de sociología, psicología
y antropología, así como aspectos matemáticos, ha requerido realmente poco tiempo.
162

163

�Sin embargo, la cantidad de conceptos, teorias, ciencias y técnicas que ha impactado en una u otra forma es enorme.
Se estudia Teoría de la Comunicación en carreras como Ciencias de la Información, Sociologla o Pedagogla, pero podrla ser materia de estudio para cualquiera, ya que motiva e impulsa no sólo
el conocimiento de los elementos que intervienen en el proceso CO·
municativo, sino que permite la comprensión del proceso en si, d~e
los simples pasos físicos, hasta llegar a los factores de orden social,
económico y psicológico que determinan las características de un
momento romunicativo en particular.

Precisamente esto nos permite hacer hincapié en la distinción
que poca gente hace, y mucho menos entiende, entre lo que es
Comunicación, y lo que es Información.
Información es sólo una parte del fenómeno de la Comunicación, por medio de la cual se obtienen datos de diferentes ti~ Y
a través de distintos canales y códigos, pero entre los q~ existe
siempre un común denominador, es decir, la posibilidad de la medición, que permite limitar, desglosar y cuantificar lo que obtenemos a través de la Comunicación.

se dan cuenta. La propaganda, la publicidad, el cine, la radio, la
televísl~n, la educación en. sus diferentes nive· ,!S y áreas, la religión,
la polit1ca, etc., son preclSlllllente los comunicadores más activos,
pero no por ello se puede dejar de tomar en cuenta la moda la
pintura, la arquitectura, el tráfico, la configuración de cada sociedad y ciudad, y muchos más, a los que generalmente se elimina o
al menos se les considera como poco importantes siendo aún asi
los determinantes y los más influyentes, pues so~ parte, 'ya no d~
una determinada clase económico-social, sino que indirectamente y
por_ &lt;;aracterlsti~. sociales que en éste ~omento no pretendemos
d~f1n1r, 5?n defwtivamente parte de. la ~da cotidiana en cualquier
mvel social, ya que su trascendencia e influencia se da tanto en
nivel horizontal como vertical en la sociedad comunicante de que
se trate.
Si la Teorla de la Comunicación ha impactado diferentes nivesociales, si las concepciones técnicas, cientificas, filosóficas y soCiales han buscado nuevas bases en la Teorla de la Comunicación
ésta debe ser causa de un estudio más detenido, y precísamen~
el fomentar lo antei;ior y dar a conocer su relación e impacto en
las ideas cientificas, filosóficas y sociales, es la pretensión del presente trabajo.

11:5

COMUNICACION, ARTE Y CULTURA
La comunicación, empero, es un fenómeno compllcado, en el
que no sólo el mensaje emitido es la parte importante. La Comunicación no siempre es medible y las más de las veces los mísmos
elementos que intervienen en ella, la complican o degeneran, quizá
al grado de inhibir la información que originalmente se desprendla
de ella.

Los anteriores conceptos no pretenden ser una definición, pues
existen ya suficientes, y de autores múltiples, la mayorla de las
veces contradictorias, sino que pretenden marcar los limites precisos para el uso que hago de los conceptos Información y Comunicación, en el presente trabajo.'
Las sociedades contemporáneas más que las anteriores, reciben
"rMagas" de comunicación, y se puede decir que esto acontece las
veinticuatro horas de cada día, pero cosa curiosa, pocos son los que

Los nuevos conceptos que ha traído consigo el conocimiento de
la Teorla de la Comunicación, han evolucionado ellos mísmos y a
aquellos con los que alternan.
Unos de los más afectados son quizá el concepto de cultura y
el de arte, no en su concepción genérica sino en su aplicación.
El concepto del arte, por ejemplo, antes individualísta y creador de nuevos caminos, aún es creador de éstos, pero a través de
la masificación y despersonalización, ya que es algo netamente comercial, puesto al servicio no ya de la estética o de las virtudes de
cada artista, sino de las necesidades de un "vendedor", simple comerciante, que ramifica lo más posible sus negocios y productos
en un afán de sacar las más ganancias posibles.

16.5

164

�Si bien antes era "el arte por el arte mismo", ahora es "el ar•
te por tanto dinero", ya que se ha puesto al servicio del mejor
postor, y en consecuencia su mensaje ha dejado de tener validez.

junto de personas con caracterlstlcas más o menos homogéneas
ahora es e~ conjunto mayorita.rio de la sociedad, que por carecer d~
eler:nentos mterpretativos y de un minimo de educación escolar y
sOCial, n~ puede pretenderse que acepte formas muy controvertidas
y complicadas.

Consideremos cualquier pintura, trozo musical, escultura o poesia anterior a la época de la comunicación y notaremos, que a pesar de la divergencia de formas y mensajes, tenían siempre una
mira: que el artista expresara su interior, y a través de exteriorizarlo, manifestar su posición personal, ideología o filosofía de la
vida, frente a las de los demás.

Hay pues, q!le ~jar_ de nivel, _buscar códigos que sean inteligíbl~ a la mayona silenciosa, apática, pasiva y desprovista de interes.

Actualmente, el artista pierde de vista el compromiso consigo
mismo, o para con la sociedad, y a través de sus obras sólo presenta aquello que le pagan.
Convengo en el hecho de que los artistas también necesitan
vivir, pero definitivamente lo están haciendo a base de "vender su
alma al diablo".
Ya no manífestan concepciones de la vida, ya no represencan
una realidad cotidiana y cuando lo hacen es porque se les ha pagado sus "treinta moned¡¡s".
Han vendido el arte al mejor postor, y lo único que han encontrado para defenderse de posibles reproches o protestas, es el avance de los tiempos y las "necesidades de los demás".
Cuando no es este el caso, fa mayoria de las veces acontece el
fenómen_o del "snobismo", en donde lo único que importa es llamar
la atención y donde lo menos importante P.S lo que se. dice. o piensa,
sino que hay que decirlo o manifestarlo en la forma más- llamativa
o poco usual.
Todo esto conforma un nuevo panorama. El! mensaje ya no
importa; el emisor generalmente no es el artista y éste Jo único que
hace es manejar un código especifico· elll el q'CIC' posee habilidad.
Anteriormente preocupaba el receptor y que éste recibiera el
mensaje. Ahora el mensaje, generalinente es repetitivo por lo que
carece de importancia, y el receptor ya no es una persona o un con-

Las exigencias en cuanto a la habilidad del artista, son cada
vez menores. Basta que un individuo pinte, escriba o pretenda com•
poner un trozo musical, para que se le considere como un artista,
Y como ya hay tantos ya tampoco interesa ser el primero el principal o el único, simplemente interesa dar a la luz pública' "lo propio".
Un aspecto paralelo a todo lo anterior, es la divulgación de ese
"arte" en grandes proporciones. Las comunicaciones en épocas anteriores eran limitadas, pero en la actualidad están casi al alcance
de cualquiera, por tanto el arte ya no es tan elitista en cuanto a
los receptores. Ahora bien, esto puede plantear una paradqja. SI
ya no hay tantas exigencias para el artis-ta, para qué obra el artista; si los receptores son muchos más que en épocas anteriores,
esto debe bajar necesariamente el nivel de exigencia en cuanto al
arte, y por tanto no puede ser ya "tan" artistico.
Resultado final, el arte busca nuevas formas, si, pero oomer•
ciales. El pintor ahora es publicista; el músico, ahora es composi•
tor de la "onda pop"; el escritor, ahora es autor de telenovelas o
de argumentos cinematográficos.
. Estas son las salidas finales para el artis-ta al que se le ha exigido poco, y que poco se ha exigido a si mismo, donde no puede
exigirse, pues tiene toda una sociedad compradora a la que dar lo
que pide; y lo que pide es poco, ya que las necesidades artisticas
de la wciedad son poquiteras, puesto que no se ven desde el punto de 1.ista artistico, sino social, más bien de clases. El nivel social
;)S meJido por las facilidades de comprar comunicación (T.V., radio, cine, teatro, carro, vestidos, casa, muebles, etc., todos ellos co-

167
166

�municadores de las características sociales de cada individuo, ya
que muestran su gusto, in,terés y posición económica, sobre todo
ésta última ya que no interesa tanto el tener una u otra cosa, que
ya es de ~yo "importante", sino que lo que se tenga muestre su
precio y por tanto ostente el nivel social que se pretende Y no tanto el que se tiene en realidad) .
Triste época la actual para el arte y el arti~. Estos han per•
dido su conciencia, o mejor dicho, la han .vendido, X por tanto su
función original y de concepto se ha perdido tamb1en.
Hasta este momento hemos visto el funcionamiento del emisor,
mensaje y receptor en el arte. Quizá los que men?s teng_an:ios que
redefinir en cuanto a impacto, son. el canal y el código ~rtísticos, ya
que aún cuando hay nuevos y diversos canales y códigos, los receptores realmente no han puesto mucho su atención en ello, como
no sea por un tiempo ínfimo, momento en el que la novedad o la
moda los han resaltado, sin que por sí mismos lo hayan logrado
en ningún momento.
Pero el proceso comunicativo no se queda en esos elementos.
Contexto y referente han sido quizá los elementos de ese proceso,
que definitivamente han alterado las informaciones que se obtienen.

tiene una realidad a la que consciente o inconscientemente desconocemos, y al mismo tiempo una irrealidad a la que mostramos
orgullosamente como nuestra "realidad". ¿A cuál de las dos hacer
caso? A la primera no la reconocemos como tal, por tanto no se
puede hablar de ella; a la segunda no la conocemos, por tanto necesitamos conformar todo un mundo de fantasías que nos sostenga
y al que convertimos en nuestro, por tanto ya podemos hablar de
él. Frente a él somos omiscientes ya que somos sus creadores.
Ante este problema, el Ser Social, la persona, es ajena totalmente a la realidad misma y al carecer de ese conocimiento no
puede afrontarlo y mucho menos transformarlo.
Los nuevos medios de comunicación fomentan esto, a grado tal
que aparece el fenómeno de la enajenación, en el que estamos inmersos y carentes de voluntad, no poseemos libertad, no porque estemos tras las rejas, sino porque carecemos en definitiva de posibilidades de pensar por nosotros mismos, ya que los comunicadores
más activos piensan y dirigen todo por nosotros. No sólo nos eliminan el derecho de pensar sino el de estar en contra de otros pensamientos.

El referente para el arte ha varia~o en su f?rma Y ~ncepc1on
a tal grado, que la realidad, en part1&lt;;U1ar realidad social, se ha
disociado del mundo artístico. La realidad referente preferido en
otras épocas actualmente es distorsionada y vejada por. todos los
elementos s~iales, que haci~ndoseles P_OCO la burla cometida contra
la realidad, pretenden que esta no existe como tal.

Los mismos medios de comunicación sufren, como un efecto de
rebote, la enajenación, la privación o frustración de la libertad, pues
sus controles están al servicio de clases privilegiadas que lo único
que les interesa es el poder del dinero. Por tanto, los referentes
para las -manifestaciones artísticas son programadas de acuerdo con
intereses creados y a cuyo servicio están también la sicologla y
cualquier otra forma de la cultura de masas, que permiten eliminar
los ruidos y los ruidos semánticos que pueda creerse están en contra de esos intereses.

Quizá esta afirmación sea cierta, y ya nadie vi_va en la realidad. El hecho de vivir algo en una ~orma y despues creer que se
ha vivido en otra es una falta de realidad, pero s1 esa falta de realidad es general, entonces el caso es grave.

Es controlado pues el mensaje, pero además el referente y el
contexto.
·

La pérdida de la realidad en una_ ~leda~ ~pacta no sólo el
fenómeno artístico sino economía, pohbca, rehg¡on, EDUCACION,
etc.

No se puede comunicar lo que no se conoce,' sin embargo, se

168

Este últimQ por si sólo no tendr!a Importancia pero como completa el panorama, ubica y determina, pues hay que buscar entonces la manera de que, tomando base en la "realidad" lo podamos
distorsionar lo suficiente para que no presente problemas despertando la conciencia dormida de los receptores, pero no demasiado

169

�para que no despierté suspicacias por ser exageradamente opuesto
en sus raíces a esa "realidad".
La entropía' informativa que se deduce de t~a esta situación
es minima, pues siempre estamos ajenos a la ~!'-hdad, ~r tanto el
referente no nos sirve y el contexto 1,10 nos. s1tüa; el e~msor no es
el artista mismo sino que éste es s1mple mtermedlano. hábil en
cuanto al manejo de códigos y canales; en lo que se refiere al receptor este es menospreciado y por tanto no se necesita mucho es•
fuerzo' para darle algo que de antemano se considera exagerado para su nivel.
Resultante, el arte ya no es comunicativo, y lo poco Informativo que le queda es sólo una parte, que regalada como migajas,
carece de importancia si la vemos en relación con la que no se produce en realidad.
Hasta este momento hemos manejado sólo el concepto de arte,
y no el de cultura', ya que el arte se ha considerado siempre como
el índice cultural de un pueblo.
Si hemos demostrado la forma en que se ha alterado el a~
revisando su esencia de comunicador, y el arte a su vez es indice
de cultura, y si el arte masifica a ~ravés de su com~cación, podemos decir que la Cultura ha perdido sus caracteristicas más humanas.
Los valores mismos han alterado su esencia y la sociedad no
busca más que castillos en el aire, que al desvanecerse le provocan
frustraciones y dolor.

Pero definitivamente la frustración m~Yº! es la falta de li~tad, la enajenación, la masificación y la perdida de la personalidad
de los individuos que conforman esa cultura.
El nuevo concepto de cultura es Cultura de Masas, en donde
las formas se repiten, los canales se cierran y nunca se conocen los
verdaderos emisores o receptores.

El código es por demás simplificado, y en cuanto a las poslbi•
lidades de ruidos es poco usual que éste no aparezca, impidiendo,
aún más, la ya poca· interrelación de los individuos comunicantes.
La comunicación en este fenómeno carece de fidelidad y por
tanto una de sus caracteristicas predominantes es el rumor, degeneración clásica de cualquier información, cuando ésta se transmite
en una cadena de comunicantes, para los cuales no existe el Criterio de Fidelidad', tan importante en la verdadera comunicación.
La cultura de masas no es sólo un fenómeno social, sino económico y por ende trasciende fronteras entre paises y sociedades
por más remotas que éstas sean.
Consecuencias directas de esta situación vienen a ser la falta
de interés de la mayoría de los receptores, que cumplen su función
más por costumbre que por necesidad.
Las tradiciones van dejando campo a la imitación snoblsta de
caracteres y formas que se repiten en cine, radio, T.V. y prensa,
por mencionar sólo algunos.

Aspectos relacionados con tradiciones, como pueden ser reli•
gión y costumbres sociales se pierden por no ir a la par en esa
revolución masificante, ya que sus concepciones y formas pasan 11
ser obsoletas y hasta cierto punto inútiles.
En la Cultura de masas, los emisores reales son unos cuantos,
que utilizando emisores "sustitutos" y canales múltiples, tienen como primordial interés el consumo, logrado artificiosamente por la
publicidad y la propaganda, que a grandes carteles, música y ruido
a gran volumen, letreros que lingüísticamente hablando, no dicen
nada pero que importan sicológicamente ya que a base de repetirse
llegan a convertirse en música cerebral del inconsciente.

Las imágenes visuales de fotos o pinturas impactan más que
las pa]abrB.$ mismas. El lenguaje por tanto, va siendo dejado de
lado, y aún más, la T.V., el cine y la radio se encargan de profun-

171

170

�di7.ar el

olvido que el - hombre hace del lenguaje; pues las modas'
verbales que aparecen tipifican, mas carecen de un real as~
semántico, por lo que pronto son eliminadas, dejand_o un vado lingüístico casi siempre, ya que no se encuentran los signos sustitutos
con la rapidez que el caso requiere.
Ahora bien, todo esto Impacta al Hombre en general, pero si
observamos en particular a los infantes y a los jóvenes, ahi el problema adquiere proporciones dramáticas.
Seres Incomunicados realmente, ese es el resµltado de la Cultu•
ra de Masas.

CONCLUSIONES
Definitivamente la Teorla de la Comunicación se puede consi•
derar como promotora del cambio social.
No es Importante la Teoría de la
sino por la cantidad de elementos que
conceptos. En realidad, eso es lo más
la Teoría de la Comunicación es una
conceptos y teor!as.

Comunicación por si m~a,
altera y remodela según sus
Impactante: el hecho de que
especie de reconstructor de

Ningún concepto de la Teorla de la Comunicación es básicamente nuevo, ni nuevo es tampoco el hablar sobre ella, pero en la
actualidad llama la atención la forma en que se estudia Y se le dedican investigaciones en toda regla. Motivos: si bien ya se conoclan
los elementos integrantes del proceso comunicativo, nunca como
ahora se les había configurado y articulado en diferentes formas,
de manera que se alteran los patrones conocidos.
Es decir, la Teoría de la ,Comunicación despeja las posibilidades
de obstrucción en el estudio de cualquier área, ya que clarifica aquello que posee el poder de ser visible e invisible a la vez' como lo
es la Comunicación en si.

pues, el q~e proporciona conciencia y posibilidad de desenajenación,
ya que ..asun1s~o .~ued~ conducir, a través de sus elementos, a la
valorac1on Y enJwc1am1ento de cualquier fenómeno que se relacione
con el Hombre, permitiendo además la adaptación y el cambio de
l~s conceptos Y valor~ sociales a nuevas formas ya no tan tradiCJO~~les y ~bsoletas, sm que esto quiera decir que asi pasa en def1111t1va y siempre.
El revisar los C?nceptos y las definiciones de Arte y de Cultura
a. la luz de la :reona de la Comunicación, nos demuestra los cambios qu~ la Soc1~ad ha tenido para con ellos, no sólo desde el punto de ~sta artlst1co o cultural, sino como principales comunicadores SOCJales.
Ahora bien, el decir comunicador, es decir modificador en
cu_anto a .efectos que pueden resultar de la información que trasmite part1cul8:~en_te, pero como señalábamos en párrafos anterio~• esas modif1&lt;;ac1ones. pueden conducir a una reestructuración social, pero no qmere decir que esto haya ocurrido sino que está en
términos de probabilidad.
'
El cambio que si se ha producido es de forma más que de fondo, y se pone de manifiesto con las nuevas técnicas artlsticas por
ejemplo, en las que interesa más la forma que el contenido'.
Esto lo único q~e quiere decir es. que los comunicadores realmente no están funcionando como debieran o pudieran hacerlo a
que a través de ello, pretenden mantener sólidas las posiciones 'q~e
hasta el momento ostentan.
Si_n embargo, _las consecuencias son más graves de lo que estos
comuruca~ores, enaJenantes· podían haber previsto, ya que han despro~o de mteres a los receptores a tal grado, que éstos ya no necesitan, o al menos cada vez necesitan menos de esa comunicación, y ·
d~ntro de ella muy particularmente la comunicación artlstica y social, que conforma y pone de manifiesto la Cultura de un pueblo.
Eso no . ~s lo único. Los mensajes al carecer de importancia
pueden modificarse en cuanto a forma, hasta llegar a la más sim'.

Lo que ha Impactado más de la Teor!a de la Comunicación es

173
172

�ple, con Jo cual la obra de arte ya no es suficientemente artística,
o bien el caso contrario, hasta la fonná más estereotipada en la
que los códigos y canales quedan sólo para los escogidos, y por
1:!1nto la sociedad en general no puede recibir esa comunicación par•
tJcular.
.
Si a esto añadimos el hecho de que los medios de comunicación fomentan bajo el titulo de artístico ciertas formas y caracteres mientras que a otros no, y si además observamos la cada vez
mayor proliferación de comunicaciones visuales, podemos concluir
que la Comunicación pronto pasará a la Historia.

de vida social, y de interrelación, si es que ésta puede seguir exis•
tiendo, aún cuando creo más bien que también ese concepto tendrá
que modificarse.
Es en este sentido que podemos entender a la Teoria de la Comunicación como promotora de cambios, cambios que llevan a la
incomunicación y por tanto a la pérdida de la humanidad del Hom• ,
bre, que es su Ser Social y su intelecto.

No quiero decir con esto que la gente no hablará, aún cuando
ya es notoria la baja en la comunicación familiar por ejemplo, a
consecuencia del uso indiscriminado dé radio y televisión.
Cuando hablo de que la Comunicación pasará a la Historia,
me refiero a comunicación en cuanto de infonnativo tiene, por una
parte, y por otra al particular aspecto que posee la Comunicación
de observar como respuesta a un mensaje, la modificación de la
conducta del receptor o receptores.
Considerando que no hay modificación de la conducta y por
tanto tampoco de la realidad, y menos de la realidad social, ya
que la infonnación es poca o defonnada a través del proceso comunicativo, podriamos decir que la Comunicación en si, y en particular la comunicación artistica, carece de sentido.
Es absurdo pretender un mensaje en la pintura, en la música,
y aún en el cine, cuando éstos hace mucho que se olvidaron del
mensaje para tomar sólo elementos tipo o modelo, que en la mayor
parte de los casos resultan fuera de época, añejos, carentes del sen•
tido artístico que les debiera ser nato.
·
En Jo que al aspecto cultural se refiere, la incomunicación que
poco a poco penetra las sociedades, en particular las capitalistas
(ya que "poderoso caballero es Don Dinero", y sus fonnas típicas
son las sociedades de consumo, en donde importa más el "cuánto
tengo" que el valer personal), pondrá al descubierto nuevas fonnas

174

175

�BIBLIOGRAFIA

NOTAS
1 Ver Jorge Xlfra Heraa, "La Información. AnfJlsls de una libertad frustrada".
Edlt. HiBpano Europea, Barcelona, Espafla, 1972.

BENEYTO, JUAN.

2 Recordemoa las teorlaa de la Inferencia y empatla de Salomón Asch, o 1aa teorlas IIOCiológlcaa de Mead.

3 Entropla H cantidad de Información Intercambiada entre emisor y receptor,
cifrada en bits, medida determinada probablllstlcamente, basada en la lncertl•
dumbre potencial de que una Información aparezca o no. otra forma de definir la entropla menciona la relación entre la Información que se pretende
transmitir y la que el receptor cree recibir, euya diferencia resulta aer la In•
formación real.
,

Establecido por Claude Shannon en 19'9.

5 Lo que dice Chom8ty acerca del lenguaje, bien puede aplicarse en térmlnoa generales a la Comunicación. La villbilldad de la Comunicación, en particular de

IIU8 elementos Integrales, sólo puede aer notoria cuando se proyecta sobre otroa
objetoa. Es decir que un modelo del proceso comunicativo sólo es villble cuando lo acerco a la realidad, pero eae acercamlento produce a su vez la remodelación o reestructuración en la percepción de la realidad. cuando estoa lactorea no se conjugan y sólo eatamoa cerca de la Comunicación en cuanto que
la usamos y lievamoa a la práctica, esto noe conduce a la invillbilldad de la
comunicación, ya que no existe conciencia de la realidad.

Conocimiento de la lnformaeión. (Col. El
Libro de Bolsillo No. 480) Alianza Editorial. Madrid, 1973.

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\

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176

La. Psicología. del Arte. (Bib. del Hombre Contemporáneo No. 138) Ed. Paidós.
Buenos Aires, 1966.

177

�\

TEORIA MARXISTA DE LA EDUCACION
Ma. del Socorro Oonzález G.
José Enrique Chavarrla F.
Guadalupe De León Cuéllar.

INTRODUCCION
En determinados círculos, casi es un lugar común, cuando se
escucha la palabra marxismo, el identificarla con los términos comunismo, materialismo, socialismo y, más frecuentemente, con una
forma de propaganda, con una doctrina que pretende "imponerse"
al mundo para dominarlo.
En otros, donde se supone hay una mayor "politización" y se
pretende entenderlo, la continua utilización de palabras como revolución, burguesía, proletariado, etc., llega a convertirlas e:n clichés,
carentes, en realidad, de significado.
Sin embargo, al estudiar lo relacionado con este tema, nos.
hemos dado cuenta que, afortunadamente, hay personas que dedican;
dada la importancia que tiene esta filosofía, sus esfuerzos para poner
en claro -Y no porque haya oscuridad original- las _tesis de sus
fundadores.
De ahí que tratemos de presentar, aún cuando a grandes· ras-

gos y, lo reconocemos, no muy profundamente, esta filosofía y sus
derivaciones pedagógicas.

,,,

FILOSOFIA MARXISTA

En las obras de Marx y Engels, donde hacen

~ análisis y la

179

�1

_crítica de l'.1 ~ociedad capitalista, tanto en el aspecto füosófíco como
en el econom1co, donde también se anaiíza la lucha revolucionaria
de }a clase obrera _Para transformar y crear un orden social nuevo
est3:n, no solo su filosofía, sino también lo.s elementos de una peda:
gog1a que, en consecuencia, rebasa los marcos que se admiten hasta
el presente.

toria, consiste, una vez que se ha desenmascarado la forma de santidad de la autoenajenación humana, en d11senmascarar la autoenajenación en sus formas no sa.ntas. La critica del cielo se convierte
con ello en la critica de la tierra, la critica de la religión en la
crítica del derecho, la crítica de la teología en la crítica de la politica" .(2)

. _Se olvida, con suma frecuencia, que el problema de la emancipac10n del hombre es, para Marx, el problema principal Esto se
puede ver ya desde ~us, primeras obras, como en los M~nuscritos
de 1844, en do_nde ~enalo que la propiedad privada es la forma supre!'11!- de enaJ~nac1ón: "La propiedad privada nos ha hecho tan
estup1dos y umlaterales que un objeto sólo es nuestro cuando lo
!enem?s, cuando. existe para nosotros como capital o cuando es
mmed1a~amente poseído, comido, bebido, vestido, habitado, en resumen, ~~o por nosotJ:os .... En lugar de todos los sentidos físicos
Y es_p1r1tuales h1;t aparecido así la simple enajenación de todos estos
sentidos, el sentido del tener. El ser humano tenía que ser reducido
1!- es~a absoluta po~reza para que pudiera alumbrar su riqueza
mter~~r. La superación de la propiedad privada es por ello la emancipaAllon plena de todos los sentidos y cualidades humanos". m

Ahora bien, esta crítica, este papel crítico y transformador sólo
puede hacerlo la filosofía cuando ya se ha convertido en arma d~ la
clase obrera: "Es cierto que el arma de la crítica no puede sustituir a la crítica de las armas, que el poder material tiene que derrocarse por medio del poder material, pero también la teoría se con•
vierte en poder material tan pronto como se apodera de las masas". (3)
Y más adelante: "Así como la filosofía encuentr1,1 en el proletariado
sus armas mat.eriales, el proletariado encuentra en la filosofía sus
armas espiritnales. . . . La cabeza de esta emancipación es la filosofía., su corazón el proletariado. La filosofía no puede llegar a realizarse sin la abolición del proletariado, y el proletariado no puede
llegar a abolirse sin la realización de la filosofía" .(4)

.
Para Marx, ent_oneE;~, la tarea de la filosofía estriba, principalmente, en la emanc1pac1on del hombre en liberarle de las ilusiones
al mo~~rarle las raí~es sociales de ell~s y, además, en inclinarle
la acc10n para cambiar el mundo. En su "Crítica de la Filosofía del
derecho de. Hegel", donde encontramos la tan famosa -y muchas
veces mal mter¡&gt;retada- frase acerca de la religión dice:

a

. "La. r:eligión e_s _la teo~ía general de este mundo, su compendio
~nc1cloped1co, ~u log¡ca ba¡o forma popular, su pundonor espirituali~, su entusiasmo, su sanción moral, su ~olemne complemente su
r~on general de consolación y justificación . . . . La religión ~ el
opio del pueblo. La superación de -la religión como la dicha Ilusoria
del _pu~blo es la exigencia de su dicha reaJ. Exigir sobreponerse a
las ilus10nes acerca de un estado de cosas vale tanto como exigir que
se aband?~«: un estado de cosas que neclsita de ilusiones. La critica
de la rehg1on es, por tanto, en stermen, la crítica del valle ne Jái:,ri•
mas que la religión rodea de un halo de santidad . . . . La ·misión
de la historia consiste, pues, una vez que ha desaparecido el más
a.!Já ~e la ve~, en averiguar _la verdad del más acá. Y, en primer
térmmo, la misión de la. ftlosof1a., que se halla al servicio de la his·

180

En La Sagrada Familia, primera obra en común de Marx y
Engels, plantean la tesis del papel histórico de la clase oprera y la
relación que existe entre la conciencia del individuo con su situación histórica dentro de una clase social y las tareas a realizar:
"Puede y debe el proletariado liberarse a sí mismo. Pero no puede
liberarse a sí mismo sin abolir sus propias condiciones de vida. Y
no puede abolir sus propias condiciones de vida sin abolir todas las
inhumanas condiciones de vida de la sociedad actual, que se resumen
y compendian en su situación. No en vano el proletariado pasa por
la escuela, dura, pero forjadora de temple, del trabajo, No se trata
de lo que éste o aquél proletario, o incluso el proletariado en su
conjunto pueda representarse de vez en cuando como meta. Se
trata de' lo que el proletariado es y de lo que está obligado históricamente a hacer, con arreglo a ese ser suyo. Su meta y su acción
histórica se halla clara e inrrevocablemente predeterminadas por
su propia situación de vida y por toda la organización de la sociedad
burguesa actual". &lt;5&gt; Y, algo estrechamente relacionado con la educación con el medio ambiente: "Si el hombre forma todos sus conocimien'tos, sus sensaciones, etc., a base del mundo de los sentidos y
de la experiencia dentro de este mundo, de lo que se trata es, consiguientemente, de organizar el mundo impírico de tal modo que el
hombre experimente y se a~imile en él lo verdaderal!lente humano,
que se experimente a si mismo como hombre. . . . S1 el hombre es

181

�formado por las circunstancias, será necesario formar las circunstancias humanamente". (6)
Todavía, en el campo del marxismo, de los estudiosos de esta
filosofía, está en pié la polémica acerca de lo que algunos llaman
"los dos Marx", es decir, la contraposición entre el joven -humanista, filósofo- y el Marx de la madurez -limitado a las cuestiones económicas-. Respecto a esto, Suchodolski, profundo conocedor, de la obra de Marx, asegura: "Hay qué indicar la indiscutible
unidad de la acción práctico-revolucionaria de Marx . . . . En El Capital, Marx trata fundamentalmente los mismos problemas que en
los Manuscritos económico-filosóficos: la liberación de los hombres.
Nos podemos convencer de ello si profundizamos en las enseñanzas
económicas de Marx y mostramos por completo su carácter humanitario, moral y humano. La enséñanza económica de Marx, muestra precisamente cómo se forma necesariamente el carácter anticapitalismo desarrolla de un modo natural las fuerzas reales -técnihumanista de la economía en el periodo del capitalismo y rómo el
cas y de las clases- que son capaces de destruir este sistema. Tal
como Marx indica en el prólogo de la primera edición de El Capital,
descubrir las leyes de desarrollo económico de la sociedad moderna'
constituye la tarea principal de sus investigaciones; la caracteristica de sus investigaciones es la consideración de que la sociedad no
puede saltarse las etapas necesarias de su desarrollo, pero, mediante
el conocimiento de estas leyes, puede 'acortar y suavizar los dolores
del parto'. Por el conocimiento de estas leyes, la acción del proletariado puede organizar y utilizar racionalmente los medios adecuados". (7)

DERIVACIONES PEDAGOGICAS DE LA FILOSOFIA MARXISTA
Aún cuando Marx y Engels no escribieron un tratado especüico
con respecto a la educación, puede, con base en las muchas páginas
que le dedicaron, asegurarse que de sus escritos surge una teqria
pedagógica, como p¡µte de su concepción del hombre en el régimen
de la división del trabajo, pues señalan que los problemas educativos, hasta ellos sólo considerados desde el punto de vista de la
burguesía, pueden también ser analizados desde el punto de vista
de la clase obrera; tamb_ién señalan el camino para su emancipación.

Cuestiones como la enseñanza politécnica, la relación de la escuela con la socieda\l, la iglesia y el Estado, además del contenido
mismo de la enseñanza, son las principales ideas pedafógicas de
Marx.
En cuanto a lo primero, "su concepción de ia enseñanza tecnológica -teórico y práctica- expresan la exigencia de hacer adquirir
conocimientos de fondo, es decir, las bases cientificas y tecnológicas
de la producción, y la capacidad• de trabajar -según la naturalezacon el cerebro y con las manos, porque esto corresponde a un total
desarrollo humano. En resumidas cuentas, al criterio burgués de
la pluriprofesionalidad, Marx opone la idea de la omnilateralidad del
hombre completo, que trabaja no sólo con las manos, sino también
con el cerebro, y que, consciente del proceso que desarrolla, lo domina y no es dominado". ca&gt;
Por lo que se refiere a la relación de la escuela con la sociedad,
en el Consejo General de la Asociación Internacional de Trabajadores en 1869, Marx hace una observación que "Contiene una advertencia a no ronfiar demasiado sobre las posibilidades revolucionarias de un sistema escolar en sus confrontaciones con la sociedad
de la que es producto y parte, sino también, en general, a eliminar
todo aplazamiento pesimista que renunciaría a intervenir en este
sector únicamente u.na vez realizada la revolución, cuando las estructuras sociales hay,t- cambiado ya". &lt;B&gt;
Marx se pronuncia por la separación de la iglesia de la escuela;
y en relación con el Estado, "El punto de vista de Marx resulta claro
y actual todavía hoy día. A la co~cepción de quienes, ~r ~tolatría o estatofobia -la cosa poco unporta -no saben unagmar la
enseñanza estatal si no es como una enseñanza controlada por el
gobierno replica con la evidente, pero con frecuencia _olvidada obser•
vación de que Estado y gobierno son dos cosas diversas, Y que:
la ens~ñanza puede ser estatal sin estar bajo el control del gobierno. . . . la polémica del tipo liberal contra la _escuela _estatal en nombre de la libertad de enseñanza, o la de tipo clerical que adopta
las mismas palabras para defender una escuela ílibei:aJ, o la hipótesis
y la práctica de una escuela de~ Estado proletario como_ ~ela
ideológicamente cualificada, son e¡emplos todc_is ellos de pos1~ioi,i;es a
las que Marx ha respondido con aquella su evidente observac10n . ClOl

�No hay, en cuanto al contenido de la enseñanza, una formulación específica de Marx, pero en sus Manuscritos de 1844, maneja
ar~mentos que pueden servir como orientarión: "La misma historia es una parte real de la historia natural, de la humanización
de la naturaleza. La ciencia natural incluirá un día la ciencia del
hombre, como la ciencia del hombre incluirá un día la ciencia natural. No habrá más que una ciencia". Agrega Manacorda: "no existe,
pues, solución entre el hombre y la naturaleza. El hombre crece a
la vez con la naturaleza: en cuanto a su industria, su actividad productiva es una actividad que se dirige a la naturaleza de un modo
universal, de forma libre, consciente, voluntaria, para transformar
la naturaleza y en ella transformarse a sí mismo. En esta perspectiva, Marx postula la exigencia de una historia natural que sea
también historia humana, de una ciencia .natural, que sea también una ciencia del hombre, ya que no deberla existir más que
una ciencia". Y algo de suma importancia en nuestra enajenante
sociedad: "ya sabemos el lugar que reservaba Marx al tiempo libre
y a las actividades culturales extraescolares en la formación del
hombre; este reino de la libertad es el reino de las vocaciones individuales, de las actividades desinteresadas, no productivas inmediatamente, que son para Marx parte integrante de la figura humana
y, por tanto, de su formación o educación".&lt;lll

PEDAGOGIA MARXISTA FRENTE A LAS OTRAS PEDAGOGIAS

"
"

,,

La pedagogía marxista tiene, como señalaron con precisión Marx
y Engels, una diferencia cualitativa frente al punto de vista del socialismo utópico y del idealismo, es decir, con la pedagogía que se
deriva de ellos.
En lo que se refiere a la critica que hacen a los socialistas utópicos, señala Marx -en su tercera Tesis sobre Feuerbach- la interrelación que hay entere el futuro y el momento actual: "La teoría
materialista de que los hombres son producto de las circunstancias
y de la educación, y de que, por tanto, los hombres modificados
son producto de circunstancias distintas y de una educación distinta,
olvida que las circunstancias se hacen cambiar precisamente por los
hombres y que el propio educador necesita ser educado. Conduce.
pues, forzosamente, a la división de la sociedad en dos partes, una
de las cuales está por encima de la sociedad .(así, por ejemplo, en
Roberto Owen). La coincidencia de la modificación de las círcuns-

184

tancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente . como práctica revolucionarla". (12)
Además, lucharon contra las concepciones de los utópicos también en la práctica: en 1847, Cabet, autor del "Viaje a Icaria", desencadenó una gran discusión al presentar, en la Liga de la Enseñanza, un proyecto acerca de un desplazamiento de masas hacia
América para evitar las persecuciones de que eran objeto e!! Europa,
y, también, para fundar una comunidad comunsta. Despues de una
semana de discusión, concluyeron con una resolución en la cual se
rechazó el proyecto: en la resolución se argumentó, además de otras
cuestiones, acerca de las dificultades de una correcta educación de
los hombres en esas circunstancias, pues la misión de la enseñanza
no es el crear nuevos hombres en condiciones aisladas, artificiales,
sino cooperar en la organización para luchar contra la opresión.
En cuanto al idealismo, en su forma de análisis de la "esencia"
humana, preferimos dej~r la ~a~ra a Suchodols~i: "I-,a teorí~. marxista del proceso evolutivo h1Stor1co' del hombre Implica tamb1en un
rechazo fundamental de las concepción metafisicas idealistas del
hombre, que se patentizan espe~i:iJmente en el importante. te~no
para la pedagogía de la concepcmn de la cult!!l;D.· Hemos mc!ica~o
ya que la teoría idealista de la cultura se sitúa en contrad1~on
cada vez más abierta en la historia real, y fundamenta el metodo
ahistórico de la formación del hombre. Toda la actividad científica
y política de Marx constituyó una crítica de la teoría ide!!;lista de
la cultura· constituyó un fundamento de la justezii. de la teor1a materialista d~ la cultura. El eslabón principal de la cadena de esta
crítica fue la polémica contra Hegel. Marx afirma que .el proceso
histórico no es ningún reino en el que aparezca la esencia humana
como un algo acabado, en el que se realice!! ciertas transformaciones
internas de esta "esencia", sino que constituye un proces~. real que
no remite a nada que se halle fuera de su campo de aCCion Y que
pudiera tener un significado decisivo. En este proceso real se forma
y desarrolla el hombre, aqui crea y enriquece sus fuerza~. Adoptando la terminología idealista, diríamo~ _que crea su_ "esen~1a", pero
no que la patentiza o realiza. La act1v1dad ~uca!1va de¡a de ser
con ello un trabajo que se encare con las eX1genc1as que ~s_ultan
de la ''esencia" humana, y conduce a cooperar en 1~ obol!Cion de
las relaciones que limitan a los hombres en la creación de nuevas
condiciones sociales de existencia y con ello a nuevos hombres". &lt;13&gt;

185

��BIBLIOGRAFIA

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Man111CritA&gt;s: Economía y Filosofía. Alianza

Editorial, Madrid, 1968.

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Barcelona, 1969.

Marx, C. y F. Engels.

Obl'88 escogidas. 2 tomos, Ed. Lenguas Extranjeras, Moscú.

188

�En octt1bre de 1973. la Escuela de Teatro de la Facultad de
Filosofía y Letras inicia ·sus actividades como "Grupo Piloto" para
complementar la proyección social de áreas humanísticas afines a la
labor académica de la citada Facultad.

Al año siguiente se convierte en Escuela y se integra, en base
a sus alumnos y maestros, un Grupo de Repertorio.
Desde entonces ha venido escenificando ( en forma independiente o en colaboración con instituciones municipales) obras como: "La
Paz", de Aristófanes; "El Verano", de Romain Weingarten; "Las
Brujas de Salem", de Arthur Miller; "La Opera de los Tres Centavos",
de Bertolt Brecht; "El Arquitecto y el Emperador de Asiria", de
Fernando Arrabal .. : Actualmente -a punto de llegar a cien representaciones-- "Equus", de Peter Shaffer.
Prepara para la presente temporada: "Fulgor y Muerte de Joaquín Murieta", de Pablo Neruda; y la cantata popular chilena "Santa María de !quique".

191

1

i
1

�:.-1•'·-. - ·

Final del . primer acto de "Equus",
de Peter Shaffer.

�COLABORADORES:

JOSE ENRIQUE CHAVARRIA

Profesor Normalista. Alumno
de la Licenciatura en Pedagogía de la Facultad de Filosofía y Letras de la U.A.N.L.

ARTURO DELGADO MOYA.

Licenciado en Filosofía. Catedrático de la Facultad 'de Filosofía y Letra de la U.A.N.L.

CARLOS H. GARCIA RIVERA

Ingeniero Civil. Licenciado en
Letras. Doctor en Psicología
por la Universidad de Lovaina. Director de Asuntos Estudiantiles de la Universidad
de Monterrey.

BAUDELIO GARZA G.

Licenciado en Letras. Alumno de la División de Estudios
Superiores (Maestría en Letras) de la Facultad de Filosofía y Letras de la U.A.N.L.

MA DEL SOCORRO GONZALEZ

Profesora Normalista. Alumna de la Licenciatura en Pedagogía de la Facultad de Filosofía y Letras de la U.A.N.L.

GUADALUPE DE LEON CUELLAR. Profesor
no de la
dagogía
Filosofía
N.L.
JULIO MITATES BACCA

Normalista. AlumLicenciatura en Pede la Facultad de
y Letras de la U.A.

Contador Público Titulado.
Alumno de la División de Estudios Superiores (Maestría
en Enseñanza Superior) de la
Facultad de Filosofía y Letras
de la U.A.N.L.

�CARLOS MONSIVAIS

Novelista, crítico y ensayísta
contemporáneo. M a es t ro
Huésped de la División de Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía y Letras de
la U.A.N.L.

HERON PEREZ MARTINEZ

Licenciado en Lenguas y Litera turas del Antiguo Oriente.
Secretario de la Facultad de
Filosofía y Letras de la U.A.
N.L.

JULIETA PISANTY DE ALDUCIN

Licenciada en Letras. catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras de la U.A.N.L.

JUAN JOSE SALDAJ.ll"A G.

Licenciado en Filosofía.

RICARDO C. VILLARREAL.

Licenciado en Psicología.
Maestro en Sociología por el
Colegio de México. Coordinador del Colegio de Sociología
de la Facultad de Filosofía y
Letras de la U.A.N.L.

•

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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1976, No 4-5, Junio</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Agresión</name>
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                    <text>CATHEDRA
6

'{

REVlSTA Dl'l LA FACULTAD Dl'l FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO L&amp;ÓN
NÚJIERO

6

OCTUBRE DS

1976,

�,

CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
NÚMERO

6

DE ~UEVO

LEÓN

OCTUBRE DE

1976.

SUMARIO

Bernardo Flores Flores O El Colegio de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la U. A. N .L. (7
Lutz Brinrkmann O Cerro de la Estrella. Colhuacan, D. F. ( Un pleito
Típico entre Indígenas y Españoles durante la Colonia.) (11
-Mapa Indígena del Cerro de la Estrella. (13
-Mapa del Valle de México y sus Lagunas, durante la Conquista. (15
-Mapa Actu~I del Valle de México. (17
-Contradicción del Gobernador e Indígenas de
Colhuacan. (19
Roberto Dfaz Castillo O El "Caso Guatemala" (1954). Contribución para
una Bibliografía. (69
Mario Cerutti O La Etapa Colonial en los Estados Unidos. (95
Mario Pérez Delgado O Inmigración y Desarrollo Industrial.
Nuevo León (1895-1900). (121
Roberto C. Hernánrlez Elizondo O Comercio e Industria Textil en Nuevo
León. (1852-1890). Un Empresario; Valentin Hivero. (139
Ricardo Elizondo F.lizonrlo O Pseudomorfom Sefardita en el Folklore
del Noreste de México. (159
Margarita I. Cantú, Raúl Espino, Delia E. Flores, Juan H. Luna, Sergio
A. Marin, Bertha Medina, Arcenio Ortega O Clasificación y Codificación
de los Mapas del Archivo General del Estado de Nuevo León. (181

�Publicaciones de la Facultad de Filosofía y Letras de la U. A. N. L. (213

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON: Rector/ doctor
Luis E. Todd; Secretario General/licenciado Jesús Lozano Díaz.
FACULTAD DE· FILOSOFIA Y LETRAS: Director/ licenciado Tomás González de Luna; Subdirector/ licenciado Juan Angel Sánchez
Palacios; Secretario/licenciado Herón Pérez Martínez; Jefe de la
División de Estudios Supcriores/ licencia.io Abraham Nuncio Limón;
Coordinador del Instiuto de Investigaciones/ doctor Juan José García Gómez.
CATHEDRA: Coordinador/ Juan José García Gómez; Ayudanto/Emilia López Portillo; Consejo Editorial/ Mario A. Aguilera Mejía, Máximo de León Garza, Rodolfo Martínez Cárdenas, Ma. Guadalupe
Martínez de Rodríguez, Abraham Nuncio Limón, Ricardo C. Villarreal Arrambide.

Cada autor es responsable de su texto. No se devuelven originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a:
Coordinador del Depaname~to Editorial de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Umvers1dad Autonoma de Nuevo León. Apartado Postal 3024.
Ciudad Universitaria. Monterrey, Nuevo León. México.
Portada e Ilustraciones O Códice de Yanhuitlan, Ca; Siglo XVI

Diseño: Coord!nación d~I- Departamento Editorial de la Fac. de F. y L.
Impresa en: Tecnica Graf1ca de Monterrey, S. A.

�UNIVERSIDAD AUl'ONOMA DE NUEVO LEON:
Rector / doetA,r Luis E. Todd;
Secretario / Bcencwlo Jesús
Lozano Diaz. .
FACULTAD DE FILOSOFIA

y LETRAS:

..

Director / Hewteiado Tomás
Gol17.ález de Luna; Subdirector / Bcencwlo Juan Angel
Sá-nchez; Secretario General /
Bcencwlo Herón Pérez Martfnez; Jefe de la División de
Estudios Superiores / licenciado Abraham Nuncio Limón; Coordinador General del
Instituto de Investigaciones y
del Departamento Editorial /
doctor Juan José Garcia Gómez; AyYdante / profesora
Emilia López Portillo.
Diseño / Coordinación del
Departamento Editorial de la
Facultad de Filosofta y Le-

tras.

�EL COLEGIO DE HISTORIA EN LA FACULTAD DE
FILOSOFIA Y LETRAS DE LA U. A. N. L
Las actividades académicas del Colegio de Historia, en la Facultad de Filosofia y Letras de la U. A. N. L., se Iniciaron en el mes
de enero de 1974.

Su actual plan de estudios (aprobado por los maestros y los
estudiantes del Colegio y sancionado, posteriormente, por la Junta
Directiva de la Facultad y por el Consejo Universitario de la U. A. ·
N. L.) pretende superar las deficiencias del Inicial. Y, aunque es
prematuro emitir un juicio valorativo sobre sus resultados, en términos generales puede convenirse que ha · tenido buena acogida y
desempeño en el Colegio.
Rompe, en gran medida, con el modelo tradicional de planes
vigentes en Instituciones similares a la nuestra. Sus éaracteristicas
más importantes son:

1.- Desde el primer semestre y en un lapso de dos, ofrece al
estudiante un panorama general de los grandes problemas
económicos, políticos y sociales del mundo contemporáneo.
A través cle esta amplia visión, ubica· al estudiante de historia y lo me.Uva a rastrear en el pasado la génesis y desarrollo de los ,problemas sociales contemporáneos.

7

�2.- Mediante dos cursos de Teorla de la Historia, primero se

Introduce al estudiante .en el análisis y reflexión de los grandes problemas de la Historia: ¿ Qué es la Historia? ¿Existe en ella la objetividad y la verdad? ¿Por qué se reescribe
constantemente? ¿ Qué es el hecho histórico? Luego, se le
proporcionan instrumentos teóricos fundamentales, analizando las principales escuelas históricas a través de textos
representativos de cada Escuela, (Polaca, Francesa, Nor•
teamericana .. . ) .

3.- Desde el primero hasta el último de los semestres, se lm·

parten cursos de Técnica de la Investigación. ~ con el
propósito de que el estudiante, aún dentro de la evolución
de su Plan de Estudios, vaya siendo un investigador capaz
de manejar el material documental, analizarlo, sistemati•
zarlo, interpretarlo y ~nerlo. Estos cursos son de tipo
teórico-práctico y se imparten en los Archivos de la localidad. Ello hace posible que el alumno participe en lnvesti•
gaciones, en la medida en la que vaya dominando las técnicas.

4.- Se imparten cursos de Historia Universal de carácter general y particular, considerando a la sociedad como un proceso Ininterrumpido y relacionado de manera directa o Indirecta, pero siempre relacionado. Es decir, no de las historias particulares como procesos separados entre- si; sfuo
como aspectos, fases, momentos y elementos de la Historia
de la Humanidad, como un gran proceso de desarrollo.

5.- Al volver a tratar, en los últimos semestres, los grandes

d~ Historiadores Universitarios. Y, además, una Organización Regional de Demógrafos.
No es ajeno! PB:1'ª los .integrantes del Colegio, el gran retraso
que sufr~n las CienCJas Sociales en general y la Historia en particular. Se tiene conci~ncia del predominio de los enfoques tradicionales
d1;11tro de un am~1~nte d~ escasa organización entre los historiadores. Y una m'\IY deb~l participación en la discusión de los problemas
s~1ales: Pero es eVIdente, y muy saludable, el cuestionamiento que
se empieza a formular sobre el campo especifico del historiador·
pues al tratar cualquier problema social en su enfoque genético
de desarrollo, se llega al presente. Y esta situación de por si invita
reflexionar sob~e ~i el_ histoi:iado~ debe limitar s~ trabajo ~ estud_10 del J?IIS8.dO, s1 aun tiene Vigencia la actual división de las Ciencias SOCJales, si hay otra alternativa o se trata de un pseudo-problema .. .

y

ª·

. Por otra part~, ya se aprecia cierta diferenciación entre los
nuembros del Colegio y algunos historiadores tradicionales en cuanto a métodos, técnicas de investigación e instrumental teórico con
el que se aborda el hecho histórico.
. El p~nte número de la Revista CATHEDRA, órgano académ1~ of1?al de la Facul~d de Filosofía y Letras de la u. A. N. L.,
esta dedicado, monográf1camente, a su Colegio de Historia.

Bemanlo Flores Flores
Coordinador del Colegio de Historia

problemas del mundo contemporáneo, los estudiantes lo
hacen con una visión mucho más enriquecida, rebasando
los limites de cualquier esquema general y con posibilidades de participar, conscientemet¡te·, en el desarrollo de la
sociedad.
El Colegio de Historia ha logrado, no obstante su corla existencia de 3 años, avances importantes. Ha participado en varios
Congresos, reuniones y encuentros de historiadores (cada vez con
trabajos de investigación más elaborados y en consonancia, por supuesto, con un mejor dominio de las técnicas de investigación). Se
están realizando investigaciones en el campo de la Demografía y en
el de la Industria y 1!1 Comercio dé Monterrey durante el siglo XIX.
Se proyecta, a instancias de los estudiantes, un Congreso Nácional

8

9

�CERRO DE LA ~TBELLA. COLBUACAN, D. F.

(UN PLEITO TIPICO ENTRE INDIGENAS Y ESPil'OLES

DURANTE LA COLONIA)

11

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����CERRO DE LA aTBELLA. OOLHUACAN, D. F.

(UN PLEITO TIPICO ENTRE INDIGENAS Y ESPil'OLF.S
DURANTE LA COLONIA)

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E:ste pleito, habido por la posesión de algm1os terrenos en la
falda del Cerro de la Estrella -en Culhuacan, D. F.-, puede bien
servir como muestra tipica para ilustrar las relaciones entre indigenas y espaf\oles durante la primera mitad de la época colonial
mexicana. La situación de los terrenos en disputa, la posición legal
de las partes, la larga duración del proceso legal y la argumentación promulgada por ambos lados, reflejan una etapa de la historia
~nial en la cual .hubo un cierto equilibrio entre las noblems indf.
gena y espaiiola. Pero, .a la vez, ilustra también los procedimientos
legales e ilegales de ~ expansión de la hacienda espafiola a expensas de la agricultura de los nativos, hechos que tanto coadyuvaran
al estatus miserable y desamparado de las masas indigenas al final
de la colonia.
Los documentos conservados sobre el pleito, integran un tanto
de 116 páginas y van fechados de 1575 a 1715; pero el núcleo de
la d_ocumentación se data en los años 1613-1614.

25

�A pesar de que los papeles no llevan marginalias ni estampillas
para juzgar sobre su éxodo, se puede suponer, con cierta seguridad,
fueron encontrados como correspondientes a la Audiencia de México
en el Archivo General de la Nación. También se supone, conforme
a otras fuentes, pertenecieron por cierto tiempo a alguna colección
particular o pública en los Estados Unidos antes de que pasaran
-por actos tampoco muy bien documen~dos-, a manos del coleccionista mexicano-alemán Carlos Linga para formar parte de una
valiosisima colección de libros y documentos raros sobre la historia
, de México. Al trasladarse Carlos Linga -en los años sesentas ¡le
nuestro siglo-, a su ciudad natal de Hamburgo en la República Federal de Alemania, por disposición testamentaria la dicha colección
pasó a la Biblioteca de la Universidad ·de aquella ciudad (Staats und Universitatsbibliothek). Por consecuencia, los documentos que
aquí se analizan forman, hoy, parte de la colección Carlos Linga
(Linga Bibliothek) del citado centro de estudios.
Antes de seguir el tral)scurso del pleito por el orden cronológico de sus partes, se expondrán sintetizadamente los elementos
integrantes del pleito, argumentos y tácticas.

l. ELEMENTOS INTEGRANTES DEL PLEITO

1.1 Los terrenos
El famoso Cerro-de la Estrella se ve hoy como una colina seca
y baldia en el sureste del Zócalo de la ciudad de México, D. F. A
lo largo de su pie se extiende el modésto barrio de Culhuac¡m, perteneciente a la Delegación de Ixtapalapa e integrante de una de las
zonas más modestas del Distrito Federal.
·
Ambas poblaciones, a,ntes de la desaparición de los grandes lagos del Valle de México, se encontraban en las riber,as donde entroncaban los lagos de Xochimilco y de Texcoco, frente a la antigua capital insular de Tenochtitlan. Eran ciudades importantes,
afiliadas a la triple-alianza de Tenochtitlan-Texcoco-Tlacopan. Pero
Colhuacan derivó su .importancia en el mundo azteca, principalmente, por ser el centro de cultura y tradiciones de la antigua civilización tolteca, tradiciones que pasaban a través de l;is dinastías locales a la familia real del j.oven Imperio Azteca.
Hasta la llegada de los españoles, el Cerro de la Estrella era
una de las localidades más sagradas del Valle de México. En su

26

cima se celebraba, cada cincuenta y dos años la ceremonia importantísima de encender el primer fuego de la Nueva Era del calendario indígena~ fuego que de allí era transportado después a cada
pueblo y_ a caaa ~o~ar de lo_s del Val)e. Después de la conquista,
los espanoles advirtieron la 1mportanc1a religiosa del pueblo y su
Cerro y fundaron allí un convento agustino para fomentar la conversión de los indígenas, utilizando para ello sus tradicionales y
acostumbrados lugares de asamblea. El Cerro, que entonces debe
haber estado tan seco y baldío como hoy, inspiró preferentemente
valores espirituales y tradicionales como lugar sagrado de antepa-

sados.

Pero co~o esos valoi:ei,, de culto pagano, fueron despreciados
por las autondades coloniales, fervorosamente católicas e incluso
atacados; los indí¡¡-enas recurrieron sólo en su argumentación legal
al ~caso uso a_gncola de los pobres magueyes y nopales que allí
crec1a~ Y al peli~o, muy real, de la constante expansión de los terrateruentes espanoles en el suelo fértil de las playas del lago
donde aquéllos tenían sus milpas.
'
1.2 Partes e Intenciones

_ Se inícia ~l pleito cu~do el noble español D. Carlos de Luna y
Arellano, M~~cal de Castilla y dueño de la Hacienda de la Estrella
en el co~1ento de Colhuacan, presentó, en el año de 1613, una
Me:ced de Tierra que le oto~ª:ª treinta y ocho años antes el rey
Felipe 11. A~rovechando la vie¡a merced, el Mariscal trató de redondear las tierras de su Hacienda pidiendo algunos terrenos en la
falda del Cerro. Estos venían siendo utilizados por él ilegalmente
Y por muchos B:ños, como P!lstizales para su ganado r:ienor; ello a
pesar de las I"t;lte:adas que¡as por parte de sus vecinos naturales
del lugar. Los md1genas ~e los pueblos afectados de Iztapalapan y
Colhuacan, l~graron reunirse en .el rechazamiento de las pretensiones del espan~!• aunqu~ mantuvieron entre sí hondas divergencias
sobre la cuest1on ~~ cuales terrenos del Cerro pertencieran a tal o
cuál pueblo o familia.
. Conforme a "'.iejas divergencias -basadas en rivalidades antenores a la C?nq_msta-, la parte indígena se dividió primero en
tres ~pos nvalizantes, contradiciéndose frecuenteme~te en sus' dec_laracmnes. Entre ellos destaca, al principio y como grupo más activo, el del Gobernador e Indígenas de Colhuacan, en cuya parte del
Cerro se encontraban los terrenos reclamados por el Mariscal. Para
no enfrentarse solos al poderoso español, buscaron la ayuda del

'Zl

�Prior del convento agustino, también afincado en el Cerro; t la de
su viejo Encomendero D. Juan de Oñate, principalmente interesado
en el pago del tributo indígena. Los vecinos de Iztapalapan se permitieron el lujo de una cierta alegría en el mal ajeno declarando,
en la inspección ocular, que no les tocaba el asunto por pertenecer
las tierras en disputa a los de Colhuacan.
Pero poco después también ellos entraron en el pleito, al darse
cuenta de la situación desfavorable de sus vecinos por haber logrado el Mariscal ponerse de acuerdo ~n el Prior y el Encomendero.
La decisión de los de Iztapalapan está aparentemente basada en intenciones opuestas que se manifiestan a través de las declaraciones
de sus testigos:

A. Antiguas divergencias sobre terrenos y linderos entre los vecinos de ambos pueblos. Y
B. Divergencias, también antiguas, entre los indígenas de Iztapa•
lapan y la poderosa familia Axayaca, sus caciques.
Ambos grupos abrigaron, al principio, ciertas esperanzas de lograr sus intenciones particulares a expensas del otro, sobre tcdo de
los de Colhuacan.
Pero notando que el pleito tendía a desarrollarse desfavorablemente -debido al estrecho entendimiento entre el Mariscal y el
Juez Comisionado, Corregidor de la Mota-, llegaron a un acuerdo
interno y formaron un frente unido, encabezado por la influyente
familia Axayaca, para poder así mejor rechazar las pretensiones del
español que constituían una amenaza a sus intereses comunes.
La figura central de la ahora unida parte indigena, fue la cacica de Iztapalapan doña Petronilla Axayaca, descendiente en linea
directa de la familia real de Tenochtitlan por parte de su padre
don Alfonso Pimentel Axayaca, hijo de Cuitlahuac, penúltimo tlatoani de México. Y, por parte materna, unida a la casa real de
Texcoco, habiendo sido su madre doña Juana María, hija de don
Jorge de Alvarado Miyoyontzin, hijo de Netzahualpilli, último rey
importante de Texcoco. Siendo de manera similar como las familias
de la alta ,nobleza indígena del Valle de México trataron de conservar y concentrar sus bienes en forma de cacicazgos y enlazarse estrechamente por medio de matrimonios interfamiliares, se puede juzgar que doña Petronilla Axayaca -respecto a nobleza, fuentes de
ingreso e influencia politica-, estaba al nivel de su adversario el
Mariscal.

28

1.3 Tácticas

. ~ táctiC!I que e) Mariscal siguió durante el pleito estuvo, en
pnncip10, casi exclusivamente basada en sus relaciones estrechas
con el Juez C~m~iona~o y Corregidor de Colhuacan y Mexicaltzingo. El encu~nm1ento mdirecto, pero bien patente, de las intenciones del Mariscal por parte del Juez se muestra claramente en el
nombramiento de testigos parciales para la "probanza de oficio" y
en la redacción del Acuerdo, que favoreció exclusivamente a la
parte del Mariscal.
Conociendo bien a s1;1 &lt;::o~dor y sus peculiaridades, la parte
Indígena usó dl;Sde el pnnc1p10 una táctica totalmente distinta. En
cada momento _imporl':8-nte, sus ~radores aprovecharon el medio
legal de la pe~c!ón d1~ al Virrey, logrando así que se tomaran
im~rtantes juicios ~nter1ores en la Audiencia de México, que procedió d~ manera mas apegada a las disposiciones legales en favor
de los mdigenas conforme a lo contenido en las "Leyes de Indias"
Y que se mostró menos partidaria que el Corregidor. La postura
relativamente favorable respecto a las intenciones de la parte indígena de los Oidores de la Audiencia, se refleja en varias cartas de
queja enviadas por el Mariscal y su Procurador al Virrey y al Co-

rregidor.

Cuando los indigenas logran en la Audiencia la suspensión del
pleito, a su favor, el M9:ríscal se dirige directamente al Virrey aportando tltulos Y pretensiones y logra la revisión del proceso. Pero
esta. vez la . causa qued? ~etenida casi cíen años, quizá porque la
Audiencia diera más crédito a la argumentación y documentos indígenas, (d~ .especíal importancia son, en este respecto, los doctlmentos familiares de los Axayaca); o quizá porque el gobierno colonial no tuviera intención de ofender a grupos políticamente tán
poderosos, en. sus respectivos niveles, como lo fueron los Axayaca
o los del M9:riscal. Como muestra, el último documento del proceso
donde el P!e1to queda suspendido definitivamente sin llegar a juicio
alguno. Año, 1715.
1.4 Transcurrido esquemático del proceso

A ~vés de la documentación completa habida a mano, se llega
~n facilidad a un cuadro típico del transcurrir de un pleito sobre
tierras durante la primera mitad de la época colonial:
Puo lo.:

Información pública - n la Iglesia- a los indígenas

29

�sobre las pretensiones del Mariscal. Se pide a los asis•
tentes opinión.
Paso 2o.:

Los i 11digenas protestan de inmediato y buscan ayuda
para , u causa, (Prior y Encomendero).

Paso So.:

El Juez Corregidor manda que ambas partes se reunan
con él para una inspección ocular de los terrenos en
disputa. El resultado queda protocolizado.

Paso 4o.:

Los indígenas rechazan los ~esultados_ de la i~~pección
ocular, (visita) y se les exige una mformac10n para
exponer y verificar sus opiniones. Usando de este. recu:•
so legal, la parte interesada ~labora. un cuest1onar10
enfrentándolo a sus propios testigos. S1e~do las preguf!•
tas siempre muy sugerentes y perteneciendo lo~ testigos a la parte int~da, la~ respuestas son s1e~pre
uniformes fortaleciendo tan solo a los puntos de VJSta
de la parte que hace la información. De ~os, a veces
largos y repetidos protocolos, sólo resultan mteresant1:s
para el historiador los datos personales sobre los testigos nombrados: V. G., nombre, apellido, edad, sexo,
raza, profesión, posición social, etc.

Paso 5o.:

Paso 6o.:

Paso 7o.:

30

La parte opuesta - n este caso, el Mariscal-, protesta y se dedica a la redacción de una informac!ón, igualmente subjetiva, para fortalecer sus pretensiones.
Para llegar a datos más objetivos, el Juez procede a la
redacción de una "probanza de oficio". Esta vez la
redacción del cuestionario, el nombramiento de los testigos y su interrogatorio, quedan exclusivamente en
man&lt;&gt;s del juez. Intentando llegar asi al fondo del problema los resultados de la probanza forman la base
principal para la redacción del Acuerdo P:esentado por
el Juez Comisionado a las partes del pleito.
La parte de los indígenas se niega a aceptar el acuerdo
-que favorece abiertament~ .~ las inten~iones de su
contrincante--, y pide la rev1s10n por med10 de una petición al Virrey.

Paso So.:

La Audiencia responde favorablemente, suspendiendo
el proceso.

Puo 9o.:

El Mariscal, también por medio de petición al Virrey
protesta contra la suspensión y logra una revisión deÍ

caso.
Puo lOo.:

A pesar de la revisión concedida, el caso queda en vilo
sin decisión alguna.
'

1.5 Argumentación
. Los argumentos proliferados por ambas partes, son también típicos . de los _Pleitos de la época y sirven, además, para aclarar los
camb10s habidos en las relaciones económico-sociales entre indigenas y españoles a partir del siglo XVII.
La parte agresora del terrateniente español, está basada principalmente en dos argumentos:

l. Las tierras reclamadas le pertenecen por Merced Real y le deben ser entregadas, guardando los intereses legales de los indigenas.
Prueba: Real Cédula de 1575.
2. La Merced a él concedida no afecta a los intereses de los indígenas, porque los terrenos disputados ya habían venido siendo
usados .~r. ~l por largo tiempo, ilegítimamente pero sin encontrar opos1c10n alguna por parte de los indigenas.
Prueba: Declaraciones de los testigos en su Información y en
la Probanza de Oficio.
. El procedimiento .del Mariscal refleja los métodos y excusas
típicos de !os terrate1_11entes españoles para favorecer la expansión
de sus haciendas e~ areas densamente pobladas por indígenas. Así
como para ocupar Ilegalmente tierras que no podían o no querían
compr_ar, Jl:!Steando ~u _ganado. Para, habiendo transcurrido algunos . ~os sm contrad1cc10nes eficaces por parte de los afectados y
hab1endose formado un d~recho consuetudinal, tratar de legalizar
lo~ ~rref!?S ocupa~os presionados, muchas veces, por la propia adm1mstrac1on colonial.

31

�La parte opuesta -indígenas defensores de sus derechos y medios de producción-, fortaleció sus pretensiones con argumentos
tan típicos que muchos de ellos aparecen como estereotipos en la
mayoría de los pleitos coloniales:
l. Los terrenos disputados son propiedad suya desde tiempos inmemoriales, confundiéndose -muchas veces intencionalmente-,
propiedades particulares y propiedades comunales (Calpultin).
Pruebas Mapas, pinturas y códices, algunos fechados anteriormente a la conquista, que documentan los terrenos pertenecientes al pueblo. Entre ellos hay, a veces, falsificaciones bastante
antiguas. Por parte de los documentos de cacicazgos: Mercedes
Reales, historias y crónicas familiares y documentos de nobleza. También se aprovechan en sus informaciones las declaraciones de testigos, especialmente las de vecinos viejos, · conocedores de la ~marca.
'
2. Las quejas reiteradas de los daños que comete el ganado de las
haciendas españolas en los sembradíos de los indígenas.
Pruebas: Cartas de quejas y peticiones al Virrey y a la Audiencia. Declaraciones de testigos en Informaciones. A · través de
semejantes declaraciones, se expresa el continuo conflicto entre
la agricultura extensiva tipo español y la forma intensiva de
labrar la tierra usada por los indígenas en áreas densamente
pobladas de la parte central de México.
A pesar de la elaboradísima legislación colonial. tendiente a la
conservación de la base socio-económica de los indígenas como principal fuente del Real Tributo, la agresiva y extensiva agricultura española la hizo obsoleta casi por completo a partir de principios del
siglo XVII.

Este proceso, desarrollándose principalmente en los siglos XVII
y XVIII, contribuyó grandemente a las bajas drásticas que sufrió
la población indígena. Y llegó a extremos tales que, a finales del
XVIII, el abastecimiento de las poblaciones urbanas estuvo monopolizado, en manera incontrolable, por unas cuantas haciendas de
grano y ganado propiedad de un muy limitado número de ricos
agricultores legos y eclesiásticos. La consecuencia lógica fue la manipulación brutal en los precios de los alimentos básicos, trayendo
consigo las grandes hambrunas y epidemias que ázotaron a México
durante el último siglo de la dominación española. Lo anterior es
antecedente para culminación tardía del sí¡!'lo XIX, cuando ~e expropiaran a la fuerza, mediante pésimas compañias deslindaaoras,
el resto de las tierras indígenas.

32

2.

CUADRO CRONOLOGICO DEL PLEITO

2.1 Partes litigantes en el pleito
D. &lt;;arios de Luna y Arellano, Mariscal de Castilla, dueño de la
Hacienda de la Estrella. Su procurador, Andrés Gómez Ortiz.

Oontra:
A.-EI Gobernador y los Indlgenas de Colhuacan. Su Procurador, Leonardo de Salazar.
B.-;;-Doña Petron!lla Axayaca, junto con los "nietos y herederos de D. Alonso Axayaca, caciques de Iztapalapan. Su Procurador, Josefe de Celi.
C.-EI Gobernador y los indígenas de Iztapalapan y Colhua-

can. Su Procurador, Leonardo de Salazar.
Objeto de dlaputa:

Un "sitio de estancia de ganado menor" y "cuatro caballerias
de tierra" en la falda del Cerro de la Estrella, lado de Colhua-

can.

Valor del objeto en disputa:
Cien pesos de oro común.
Duración del pleito:

Septiembre 7 de 1613, a noviembre (?) 18 de 1715.
2.2 Orden cronológico del pleito:
1570, abril 6
El Mariscal de Castilla, D. Carlos de Luna y Arellano recibe
del Rey D. Felipe II -mediante una Real Cédula de ~ fe-.
fecha-, una Merced de un "sitio de estancia de ganado menor"
Y "cuatro cauallerias de tierra'' en_la Nueva España.

1818, septiembre 7
En ejecución de la Real Cédula a favor del Mariscal, el Virrey

�Lugarteniente D. Diego Femández de Córdova, Marqués de
Guadalcázar, comisiona al Corregidor de Colhuacan y Mexicalzingo, Dn. Antonio de la Mota, para la ejecución de la Real
Voluntad, guardando los intereses legales de los indigenas.

161S, octubre 26
El Mariscal presenta ante el Corregidor de la Mota la carta del
Virrey y selicita su ejecución.
161S, octubre 27
Lectura pública de la carta del Virrey en la iglesia del convento agustino de Colhuacan. Los indígenas de Colhuacan y Fray
Miguel López de Bergansso, prior del convento, se oponen. Nom•
bramiento de Alonso de Castro como "escribano bajo juramento" y de Juan de Curie! como intérprete también "bajo juramento".
161S, octubre 31
Invitación a los moradores de Colhuacan para participar en una
inspección ocular (visita) del terreno en disputa.
161S, no'riembre 1
Lectura pública de la carta del Virrey en la iglesia de Iztapalapan. El Gobernador, D. Juan Bautista Valeriano, y los indígenas se oponen enseguida a la ejecución de la Merced. Reciben, también, la invitación para participar en la inspección del
terreno.
161S, noviembre 2
El Corregidor y el Mariscal inspeccionan a pie el terreno en
disputa y les consta ser, por una parte, tierra baldía y, por
otra, lleno de magueyes y nopales. No hallan milpas ni trigales
en posesión de españoles ni de indígenas. Determinan que la
parte del Cerro reclamada por el Mariscal está formada, exclusivamente, por magueyales. Mas al rato aparecen algunos
Alcaldes y Regidores de Iztapalapan y declaran que la parte
escogida por el Mariscal pertenece a Colhuacan. Los dignatarios de Colhuacan, que llegan un poco más tarde, confirman
esta declaración y repiten su oposición.
En vista de estas declaraciones, el Corregidor da un plazo de
veinte días para que los indígenas aporten sus puntos de vista

mediante una "información".
El Mariscal, por su parte, pide al Corregidor un escrito que
afirme los terrenos en disputa son baldíos.
Ese mismo día, el Corregidor recibe una rarta del Prior del
convento de Colhuacan, diciendo que el terreno disputado pertenece al convento.
El Corregidor concede un plazo de siete días para que el Prior
presente la documentación necesaria para la confirmación de
sus pretensiones e informa al Mariscal.
Este contesta el mismo dia, declarando inválidas las pretensiones del Prior hasta que éste presente exhaustiva documentación, añadiendo que su ganado usó de este terreno por mucho
tiempo y sin reclamación alguna.
El Prior queda informado de la carta del Mariscal.
También, en ese mismo 2 de noviembfl! de 1613, los indígenas
de Colhuacan presentan su Oposición por escrito, exponiendo
que los ~rrenos pertenecen a sus antepasados desde tiempos
inmemoriales. Igualmente, que nunca dieron consentimiento al
pastl:O del ganaap del Mariscal y que ellos, por el contrario a
lo af1rmado por éste, se hablan quejado en varias ocasiones ante el Virrey, Conde de Monterrey, sobre los daños que el ganado del Mariscal causaba en sus sembradios.
El Corregidor repite, en su r'é!spuesta, el plazo de veinte dlas
para la presentación de 1a "información" e informa al Mariscal.
En esta fecha, éste rechaza las reclamaciones sobre los daños
no pagados que los indígenas pretenden haber sufrido y pide
confirmen sus declaraciones.

1602 Ca., Julio 7
!,os indígenas de Colhuacan muestran sus quejas sobre los da·
nos causados por el ganado del Mariscal. También, la determinación del Virrey.
1613, noviembre 13
En este día se trata, ante el Virrey, la petición de los de Col•
huacan para que se les conserven las tierras.
1618, noviembre 22
El Co~idor ~be la petición de los naturales y la respuesta
!1el. Virrey. ~ed1ante el intérprete Juan López de Ribero, los
mdígenas reciben la exhortación del Corregidor para cumplir,

35

34

\

�en el término de los veinte días, con su "información".
Comienza el interrogatorio de los testigos. Los siete nombrados por parte de los de Colhuacan, son todos naturales de ese
pueblo y tienen -con la única excepción del testigo No. 5, de
35 años de edad-, más de 50 años. Sus declaraciones uniformes reflejan el punto de vista de su parte. Declaran que los
terrenos disputados pertenecen al pueblo de Colhuacan y que
lo saben por su propio conocimiento y por las pinturas que en
aquél se guardan. Los magueyes y nopales mencionados en el
protocolo de la Inspección Ocular están -según sus declaraciones--, cultivados y aprovechados por los campesinos del pueblo; y el ganado del Mariscal causa, además, graves daños a
sus sembradios distantes menos de una. legua del terreno en
disputa. El testigo Julián Baltazar añade, también, que los magueyes y nopales sirven como alimento a los naturales.

1618, noviembre 2S

El Corregidor dispone mandar \Hl8. copia de esta Información
al Mariséal
Ese mismo d1a recibe carta de D. Juan de Ofiate, Encomendero de Colhuacan, pidiendo un plazo de treinta dias para formar
su oposición contra las pretensiones del Mariscal. Se accede a
la petición y el Mariscal queda informado pidiendo al Corregidor se le mantenga informado de los documentos de Ofiate,
para poder defender su posición.

1818, clldembre 2S

El Prior del convento de Colhuacan informa que los documentos referentes a las propiedades del Convento en el Cerro de la
Estrella, están ya en manos del ~bano Alonso de castro.
Ruega se respeten los derechos que él representa. El Mariscal
queda enterado.
El mismo dia, el Corregidor ejecuta una "probanza de oficio"
en el sitio disputado, interrogando a cinco testigos forasteros.
Tres de ellos son españoles, (uno, empleado del Mariscal); y
los otros dos, dignatarios indigenas de Xochimllco. Tienen todos entre 25 y 50 años. Asientan, en declaraciones uniformes,
que los terrenos están y han estado siempre de baldio y que
han sido usados siempre, tan sólo, como pastos para ganado
mayor. Además, que los magueyes y nopaleras son inú~es para la agricultura a causa de · sus muchas espinas. ~ a n el
valor real de los terrenos en disputa, en 100 pesos de oro comim como máximo. Por último, que los sembradíos más cer~ se encuentran a distancia mayor de una legua del sitio

36

en cuestión.
En la citada fecha, el Procurador Josefe de Celi presenta en
nombre de doña Petronilla Axayaca y los demás "nietos y' herederos" . de I?· . Alonso Axaya_ca, cacique de Iztapalapan, una
reclamaCión diCiendo que la eJecución de la Merced concedida
al Mariscal D. Carlos de Luna y Arellano, va en contra de los
derechos Y terrenos heredados del cacique D. Alonso.
El Corregidor les pide una Información para probar sus pretensiones.
~ ~po Axayaca empieza, el mismo dia, la redacción dél Cuestionano Y el interrogatorio de los testigos. El único interrogado en esa fecha es el español Juan Be-zerra, cuñado de Doña
Petronllla, (Cfr. Apéndice 2). Siguiendo el orden de las preguntas, _la ~orma~ión proporciona datos muy detallados sobre
la distribuCión de tierras en el Cerro de la Estrella basándose
para ello en una Real Ejecutoria del año 1569. ~ documento fue el resultado de un pleito entre el ahora difunto cacique
D. Alfonso Axayaca y algunos vecinos indigenas de Iztapalapan. Quedan, alli, minuciosamente documentados los limites de
las propiedades de tierra en el Cerro de la Em-ella. Conforme
a las d~ciones, los terrenos son trabajados por terrugueros, qwenes padecen graves daños por parte del ganado del
Mariscal.

Las declaraciones de Juan Be-zerra aportan, sin duda, las informaciones más veridicas. Y, por .su minuciosidad. más valiosas
de todo el proceso.

El Mariscal declara totalmente inválidas las pretensiones del
Prior de ~olhuacan, declarando que los documentos proporcionados atañ~n a terreqos . totalmente diferentes de los que él
pretende. Añade que no tiene propósito de violar los justos intereses legales de nadie.
Aclarados a.si los intereses del Convento esta parte se retira
de~ pleito. Lo mismo sucede con el En~mendero Ofiate con
qwen, aparentemente, se llegó a un acuerdo.
~lbconfrontación se reduce, entonces, a las partes de los de
. uaca.,n e Iztapalapan y a la del Mariscal. Alli mismo sollC!~ éste una Información propia para derrotar la argumentaCl n de ~ o~mentes. El Corregidor accede y le otorga un
plazo de diez días para redactarla. (Por la fecha de este documento, es de suponer el Mariscal ya la tenía escrita).

37

�Tras un interrogatorio bastante polémico de dos testigos españoles y tres indigenas -todos de Xochimilco-, la parte opuesta es descrita como un montón de individuos poco respetables
y frecuentemente borrachos. Los testigos del Mariscal tienen
entre 40 y 73 años de edad. Contestan de modo uniforme a las
preguntas, muy sugerentes, del interrogatorio. Informan que el
Cerro -según sus conocimientos-, ha estado siempre seco y
abandonado; que alli sólo han crecido magueyes silvestres, sin
provecho para fines agricolas; y que el ganado de la Hacienda
de la ~trella ha pacido siempre en ese lugar sin contradicción
alguna. En lo referente al comportamiento moral y cívico de
los testigos adversarios, los españoles contestan con un desprecio rotundo. Los indigenas prefieren callar; pero insinúan que
aquéllos son todos hombres de -colhuacan y, como tales, naturalmente poco objetivos.
También, el Corregidor afirma haber recibido una Petición de
los moradores de Colhuacan al Virrey, en la que se quejan de
la negligencia con que el Corregidor tratara la Información de
los Axayaca.
En el mismo dia, el Corregidor recibe una Petición dirigida al
Virrey por parte del Gobernador e indígenas de lztapalapan,
oponiéndose a la Información del Mariscal. Los naturales exponen, mediante su Procurador Josefe de Celi, que la mayor
parte de los terrenos en disputa pertenecen a lztapalapan, contradiciendo así sus propias declaraciones de la Inspección ocular. Enfatizan en que los predios han venido siendo usados para
cultivar magueyes y árboles frutales, los cuales padecen graves daños por parte del ganado del Mariscal. Piden, además,
se les conceda una Información propia para confirmar sus declaraciones. Esta se les concede con la aprobación ('.}el Virrey y
se informa al Mariscal. También ellos parecen tener ya preparada la Información, que lleva como fecha el mismo 23 de
diciembre. Sus testigos son cinco indigenas naturales de Iztapalapan, de entre 30 y 90 años de edad. Sus declaraciones son,
siguiendo las preguntas del interrogatorio, bastante unüormes.
Exponen que la mayor parte de las tierras reclamadas por el
Mariscal pertenecen a Iztapalapan y que los propietarios de
ellas viven de sus frutos y con ellos pagan el tributo. Teniendo
por seguro que el ganado del Mariscal seguirá produciéndoles
graves daños y no teniendo a mano otras tierras, preveen un
despoblamiento de la región.

1614, enero 2
Se continúa con la interrumpida Información de los . Axayaca,

interrogando en lz!apalapan a los testigos restantes (Cfr. Ap.
2). Estos, dos es~oles 1, dos indígenas, repiten en forma abreVIada las d~arac1ones de Juan Bezerra, siguiendo aparentemente la nusma muestra.
El Corregidor recibe una carta del Mariscal protestando contra la Pe~ci?n de l?s de Iztapalapan (Dic. 23), y exhibiendo
la ~tradicc1ón habida entre los datos de la petición y las declaraciones durante la Inspección ocular (visita). En una segunda carta,. rechaza la Información de los de Axayaca por no
haber &lt;;UlllPhdo con el otorgado plazo de veinte dias y por stis
prete~1ones no basadas en la realidad. Pide, además, que el
Corregidor no tome más en cuenta las Informaciones de la parte opuesta y prosigue con los resultados de la Probanza de
Oficio (en su favor).

1614, enero 6
~ trata en la Audiencia de México una carta del Mariscal pidiendo se prosiga el juicio ~n el mismo Juez. Al parecer, a
esta carta debe haber precedido una suspensión del proceso legal o una determinación del asunto a favor de los indígenas
Para fortalecer la solicitud, muestra la Real Cédula de 1575. ·
1614, febrero 18
Por consecuencia de lo anterior, la Audiencia pide informes sobre el estado del pleito. El Corre¡:,;idor de la Mota el 18 de febrero, redacta un resumen proponiendo como a~rdo se den
los te~nos al Mariscal, bajo la explicita condición de respetar
las legitimas posesiones de los indígenas. En respuesta inmediata de los ahora unidos de lztapalapan y Colhuacan, su Procu~dor Leonardc:, de Salazar manda una petición al Virrey pidiendo se admita como comprobante de sus pretensiones una
Real Ejecutoria concedida al cacique difunto D. Alonso Axayaca.
1614, marzo 20
Al Pl~en. de esta Petición se anotan las determinaciones de
la AudienCia en el sentido de:
-La PB-I:te de lo~ in~genas debe averiguar, por medio de una
Informac16n, la identidad de los terrenos mencionados en la
Real Ejecutoria. Y
-se concede el mismo recurso legal a la parte opuesta.
1614, mayo 20
En una segunda nota al margen .de la Petición se dice qUt' t'n
este dia el Mariscal concedió plenos poderes ~ su Procurad1.H

38

39

�Andrés Gómez Ortiz.

1814, mayo 20 / junio 9 / junio 20
La Audiencia concede una Visita al Procurador Gómez Ortiz,
para que pueda exponer personalmente su argumentación en
contra de las opiniones de los oponentes.
1814, junio 9
Se trata, ante el Virrey, la Petición de Leonardo de Sal~ en
nombre de los de Colhuacan e Iztapalapan, pidiendo que se les
conceda el original de ,la Real Ejecutoria para poder usarla como comprobante durante el pleito.
1814, jollo 9
El Mariscal se queja ante la Audiencia sobre el lentísimo progreso del pleito en cuestión, echando la culpa al Licenciado
Valdez porque, según él, da excesivo -crédito a las pretensiones
de los indigenas -en especial menciona la Carta Ejecutoria-,
pasando por alto los resultados a su f~vor de la Inspección ocular. Precede a esta queja una Solicitud del Procurador Gómez
Ortiz, suplicando al Virrey nombre un Juez y mande que los
indfgenas demuestren públicamente los limites entre los ~ueblos
de Colhuacan e Iztapalapan y los lúnites de los terrenos mencionados en la Real Ejecutoria. (Para el 20 de junio, dicha Solicitud fue tratada y aprobada ··en la Audiencia de México).
Además, pide el Procurador Gómez Ortiz se le conceda la Real
Ejecutoria durante tres dfas con el propósito de estudiarla a
fondo. Añade parecerle que los nombres de los terrenos mencionados en la Real Ejecutoria se refieren, exclusivamente, a limites de Iztapalapan y que no son los mismos que los que reclama
el Mariscal.
1814, a.gost.o 8
D. Carlos de Luna y Arellano paga 25 pesos de oro común a
la Caja Real como enganche del valor total de los terrenos en
disputa, que se habla fijado en 100 pesos de oro común.
1820, abril 18
El Mariscal D. Carlos de Luna y Arellano concede nuevamente
plenas potencias, para seguir con el pleito, a su procurador Andrés Gómez Ortiz.
En este estado del pleito, se rompe la cadena de documentos
para reempezar con el último documento del pleito, casi 100
años más tarde.
1715, noviembre Ca.., 18
Se trata en la Audiencia de México una Petición al Virrey,

40

redactada en papel sell~do de los años 1708/1709. Mediante esta
Petición, pide un D. Jazinto de Estrada, dueño de la hacienda
de la Estrella y sucesor en los derechos del Mariscal de Castilla, se le den por fin a conocer los Autos acordados en el pleito
de su predecesor contra los naturales de Colhuacan e Iztapalapan.
Aquf termina la documentación de este proceso.

41

�Chaues, Pedro de: Espaóol, 40, carnicero de Xochimllco, testigo en la "pro•
banza de oficio".

Cur!el, Juan de: Espafiol, Intérprete nahuatlato del pleito.
del Castro, Juan: Indio, 35, vezlno de Colhuacan, testigo en la Información
de Colhuacan, fols. 13 r/ v.
Descobar, Juan: Espaflol, testigo de la Potencia Plena para Andrés 0611111
Ortlz,
Erasso, Antonio de: Espaflol, Secretarlo de las Indias del rey Pellpe II

S.

APENDICE No. 1:

Estrada, D. Jazlnto de: Ellpaflol, dueflo de la hazlenda de la El!trella, 111cesor
del Mariscal.

LISTA ALFABETICA DE LAS PERSONAS MENCIONADAS
EN LOS DOCUMENTOS:

Fernandez de Cordoua,
Marquez de Ouadalcazar,
D. Diego: E.spaflol, Virrey Lugarteniente de la Nueva Espafta.

Agulrre, Qaapar de: Indio, 69, nat. de Colhuacan, testJgo

en la Información

de Colhuacan, !ol. 13 ff.
Agustln, Juan: Indio, regidor de Colhuacan, fols. 1 r/v, hasta fol. 5v, y fol.
9 r/v.
Altamlrano, Doctor: Espafiol, Oidor

&lt;?&gt;

en la Audiencia de México.

Franco, Francisco: Espaftol, en la Audiencia de México.
Gallego, Juan: Espaflol, en la Audiencia de México.
Oarcla, Andrés: Espafiol, 26.x.1613 en Colhuacan, el· 0lXI.1613 en Iztapalapan.
Oómez Ortlz, Andrés: Espaflol, Procurador del Mariscal.

Alvarado, D. Francisco de: Espafiol, morador de Iztapalapan.

Oonzalez, Torlblo: Espafiol, procurador de los Indios de Colhuacan en 160:I.

Andrés, Juan: Indio, 50, nat. de Colhuacan, testigo en la Información de
Colhuacan,. fol. 13 !f.

Oraulel / Gabriel Ch!.

Axayaca, D. Alonso: Indio, cazlque difunto de Iztapalapan, fol. 55r.

Juan: Indio, 50, cantor de la Iglesia de Colhuacan, testigo en la Información
de Colhuacan, f. 13 ff.
·

Axayaca, Da. Petronllla: India, cazlca de Iztapalapan, f. 55r.

Oraulel / Oabrlel,

Baltazar, D. Jullin: Indio, 62, Regidor Mayor de Colhuaoan, testigo en la
Información de Colhuacan, fols. 1 r / v, 9 r/v, 13 ff, 26r • 27v.

Pedro: Indio, Tequltato en Iztapalapan, testigo en la Información de Izta.
palapan, tols. 3'7r - 40v.

BA,.quez, D. Juan: Indio, Alcalde de Colhuacan, fols. 9 r /v,

Ouillén, Juan: Espafiol, 54, presbltero, testigo en la Información de los Axa·
yaca,

Benltez Camacho, Juan: Espafiol, en la Audiencia de México.
Berna!, Jusepe: Espaflol, 40, vezlno de Xochlmllco, testigo en la información
del Mariscal.

Hernández, D. Luis: Indio, Gobernador de Colhuacan, ff. 1 r/v 9 r/v 26r •
27v, 35 r/ v,
, ,,
;

Bezerra, Juan Bautista: Espallol, 68, viudo de Da. Bartola Axayaca, hermana
de Da. Petronllla. Testigo en la Información de los Axayaca.

Herrera, Francisco de: Espafiol, 40, vezlno de México vaquero testigo en la
"probanza de oficio".
'
•

Bltaces. Oll: Espafiol, testigo de la Potencia Plena para Andrés Gómez Or·
tlz, Procurador del Mariscal.

Jacobo, Pellpe: Indio, Regidor de Iztapalapan, participante en la Inspección
Ocular del terreno.

CaruaJal, Doctor: Espafiol, Oidor en la Audiencia de México.
Castro, Alonso de: Espafiol, escribano del corregidor de Colhuacan.
Cell, Josefe de: Espafiol, Procurador de Da. Petronllla Axayaca y de los Indios
de Iztapalapan.
Chavez, Licenciado: Espaflol, en la Audiencia de México.

42

Jacobo, Juan: Indio, 60, vezlno de Iztapalapan, testlgO en la Información de
los Axayaca, fol. 46 r.
Juan, Agustln: Indio, 60, vezlno de Colhuacan, testigo en la Información de
Colhuacan, fols. 13 ff.
Juan, Miguel: Indio, Alguacil Mayor de Colhuacan, participante en la Ins•
pección Ocular del terreno, fols. 4 r • 5 v.

43

�Jurado, Juan LAzaro: Indio, vezlno de Colhuacan, partlzipante en la Inspeccción Ocular del terreno, fols. 4r - 5v.

Rruiz, Pranclsco: Espaftol, 25, empleado de la hacienda de la Estrella, téstlgo en la "probanza de oficio".

La Cruz, Francisco de: Indio, '13, Regidor de Xoch1mllco - Tecpan, testigo
en la Información del Mariscal, fols. 29r - Mv.

Salazar, Leonardo de: E.9padol, Procurador de los indios de Colhuacan e rztapalapan,

La Cruz, D. Francisco de: Indio, Alcalde (tiscal) de Oolhuacan. fols. 9r/v,
26r/v.

Sanchez Moreno, ?: F.spatiol, en !~ 'udiencia de México.

La Cruz, Juan de: Espafiol, en la Audiencia de México.

Santa Maria, Francisco de: Indio, 60, vezino de Xoch1mllco - Tecpan. Tula,
testigo en la Información del Mariscal.

La Mota, D. Antonio de: Espafiol, Corregidor de Oolhuacan y Mexicalcingo,
Juez de Comisión en el pleito.

Sabta Maria, Miguel de: Indio, '5, regidor de Xoch1mllco • Tepetenchi,
tigo en la "probanza de oficio".

Leonardo, Alonso: Indio, 30, Regidor Mayor de Iztapalapan, testigo en la In•
formación de Iztapalapan, fols. 2 r/v, 37r - fOv.

Bant Benito, Gregorio de: Indio, 65, Principal y Regidor de Xoch1mllco • Te-

Leyba, Juan de: Espafiol, 60, •eztno de santa Marta, testigo en la Información de los Axayaca,
L(&gt;pez, Juan: Espaftol, 60, vezlno de Xocblmllco, test!go en la Información
del Mariscal.
L6pez de Bergansso, Pray Miguel: Espaftol, Prior del convento agustino de

tes-

petenchi, testigo en la "probanza de oficio".
B(X)imo(n&gt;, D. Gregorio: Indio, Regidor de Colhuacan, fols. lr/ v, 9r/ v.
Tepatoa, Antonio de: Indio, Principal de Colhuacan, fols. 26r • 27v.

Terrazas, Juan de: Espafiol, en Colhuacan en Octubre 26, 1613, én Iztapalapan el Nov. lo. 1613.

Colhuacan.

Valdez, Lle. Gaspar de: Espa.Aol, Asesor en la Audiencia de México.

L6pez de kibera, Juan: Espaftol, int.érprete · nahualtlato del pleito.

Valeriano, D. Juan B.: Indio, Gobernador de Iztapalapan, fols :a r /v.

Luna, ,Mtguel de: Indio, 90, Regidor- de Iztapalapan, test!go en la Informa-

Valladolid, Agustfn de: Iridio, 60, vezino de Xochimifoo • Tecpan • TechiDantitlan, testigo en la In!ormac16n del Mariscal, fola. 29r - Mv.

ción de Iztapalapan, fols. 2r / v, 37r - fOv.

Velaaco, Baltasar: Indio, Alcalde de Iztapalapan, fols. 2r/v. 37r • 40v.

,Luna y Arellano, D. C&amp;rloa de: Esp&amp;Aol, Mariscal de Caatma, duefio de la
hacienda de la Estrella.

Velasco, Diego de: Espafiol, en la Audiencia de Mélico.

Lula, Diego: Indio, 80, Regidor de Iztapalapan, testigo en la Información
de Iztapalapan, tola. 2r/v, 37r - fOv.

Vidal de Plgueroa, Diego: F.spafiol, testigo de la Potencia Plena concedlda
al Procurador Andréa Gómez Ortiz..

Martin, Esteuan: Indio, 72, Tequitato en Iztapalapan, test!go en la Información de Iztapalapan, tola. 37r - 40v.
Martinez, Lucas: Indio, Alcalde de Iztapalapan, testigo en la Información de
Iztapalapan, fols. 2 r/v, 4r - 5v 37r - 40 v.
Meneses, Juan de: Indio, .Piscal de Iztapalapan, testigo en la Información
de los AD.yaca, fols. 2 r/v, i7v.
Miguel, (Buena)bentura: Indio, Regidor de Iztapalapan, fols 2r/v, 4r - 5v.
Monterrey, Conde de: Espafiol, Virrey de la Nueva Espafta.
Montes, Esteuan: ~ o l , en •la Audiencia de México.
Mufioz, Juan: Espaftol, en la Audiencia de Mézlco.
Ofiate, Juan de: Espaftol, Encomendero de Oolhuacan.
Ortega, Juan: Espdol, Procurador de D. Juan de 06ate.

Pérez, Luis: Indio, 70, vezino de Oolhuacan. testigo en la Información de
Oolhuacan, fols. 13 !f.
Roxaa, D. Bartolomé de; Indio, Alcalde de Oolhuacan, fola. 2r/V, 9r/V.

44

45

�11. + Yten si saben q(ua) las tierras que llaman de tlalilco estan /
y corren desde los linderos de mexicalzingo y han subien /
do por el cerro arriba por la rraga y moxonera del pu(ebl)o /
de culhuacan.por que lindaq con la dicha moxonera. y /
y qui sienpre las tubo y poseyo don alonso axayaca pa /
APENDICE No. 2:

dre de la dicha dona petronila y agora las tiene pose

INFORMACION POR PARTE DE D~A. PETRONILLA AXA-

la dicha dona petronila sinbrandolas y cultibandolas /

YACA.

por ser tierras de su patrimonio y tiene en ellas mu /

(TraD11Cripción paleográfica del documento original).

chos arboles frutales.y estan todas o la mayor par /
te dellos senbradas de magueyales que se

benefician /

y sacan dellos la miel.y aprobechamientos con que se /
f. 42 r.

sustenta la dicha dona petronila.digan lo que saben./

+ Por las preguntas siguientes sean Examinados los tes /

111.+ yten si saben.que las tierras pegadas a las del dicho ba /

tigos que son o fueren presentados por parte de dona pe /

rrio de a tlalilco que se llaman tecuizcali donde /

tronilla axayaca cazica y principal del pueblo de /

estubo fundado una casa.En el dicho cerro son del dicho /

vztapalapa hija de don alonso axayaca cazique /

don al(ons)o y las tiene y posee la dicha dona petronilla /

y gobernador que fue deste dicho (pu(ebl)o En lo qie pide /

por ser tierras de su patrimonio digan lo que saben /

El mariscal de castilla don carios de luna y arellano /

1111.+ yten si saben que las tierras que se dizen mixtongo /

sobre que se le haga. merced de un sitio destancia y /

susesibas a las de tecuzcali son tierras questan /

quatro cauallerias de tierra en terminos del /

En el dicho cerro las quales se las adjudico la audien /

cerro de culhuacan y yztapalapa. /

¡ia raal por Executoria al dicho don alonso como pare //

+ Primeramente si conozen a la dicha dona petronilla axa /

f. 42 v.

yaca. y si conocieren a don alonso axayaca padre de la /

ze por la dicha Executoria a que se rremitan los testi /

dicha dona petronilla y si tienen noticia de las tierras /

gos y digan lo que saben./

donde pide don carios de luna.se le haga merced de un sitio /

V.+ yten si saben q(ue) las tierras que se dizen de xaltilulco /

dastancia y quatro cauallerias de tierra.digan lo que saben. /

46
I

47

�que corren desde la moxonera.de culhuacan.desde /

podellas senbrar ni cultibar digan lo que saben./

un calpuli questa por moxonera.En el.llano de yz /

VII.+ yten si sanen que todo lo suso dicho es publico y no /

tapalapa hazia el dicho pu(ebl)o de yztapalapa por En /

torio y publica boz y fama digan lo que saben./

cima del pu(ebl)o de san Ju(an) son tierras del dicho don al(ons)o /

dona petronilla

y que sienpre an estado senbrados y cultibados por /

axayaca (Rubrica)

la dicha dona petronila y por los terrasgueros deste /

dicho pu(ebl)o digan lo que saben. /

En el Pu(ebl)o de culhacan En v(ein)te y tres

VI.+ yten si saben q(ue) las demas tierras questan en este /
dicho cerro desde las mojoneras que corren (por) En /

enbre de mili y sseis cientos y treze a(ñ)os
de la mo /

sima del dicho ferro En(tre) las de tierras del dicho don /

ta correg(id)or en esta dicha jur(isdici)on Por su mag(esta)d

alonso.y por Encima del dicho f&amp;rrO son tierras /

pressento este ynterogato(ri)o /

de los naturales del dicho pu(ebl)o de yztapala donde /

la p(ar)te de dona petronila(cazica? )

tienen sus seminteras.y magueyales.de donde /

y auiendolo visto y siendola /

tienen sus aprobechamientos.y pagan sus tributos /
y asi saben los testigos que si se hiziese la dicha mer /

leydo lo
presentado En ques pertinente y
que los otros que pre /

ced al dicho don carios de luna y arellano se les siguiria /

tentan En esta caussa se Examinen por su tenor El scru(an)o /

muy gran daño y perjui(zi)o por que los ganados que se tuui /

don Ant(oni)o de la Mota

yeren an de correr En todo El dicho cerro.y no pueder, /

de diz /
don a(n)t(uni)o

natural de

ante mi

(Rubrica)

dexar de hazer muchos daños asi en las sementeras /

yztapalapa

Al(ons)o de castro
Scru(an)o
(Rubrica)

com En los magueyales y arboles frutales y asi /

f. 43 r.

mismo con el titulo que tendra el dicho mariscal de /

Ynformacion de contradicion por parte /

sitio destancia y quatro cauallerias de tierra En el /

de doña petronila axayacatzin./

dicho cerro .se apode.,.ra En todo el dicho cerro como han /

+ En el Pueblo de culhuacan En v(ein)te y tres /

y quedara la dicha dona petronila y los /
naturales deste dicho pu(ebl)o desposeydos de sus tierras.sin /

48

m(an)do

del mes de diziembre De mili y sseis cien /
tos

y treze a(ñ)os la dicha doña petronila axaya /

49

�cazin Para ynformacion de lo contenido /

ta y ocho a(ñ)os poco mas o menos y que no re/

en ssu contradicion.En Razon del sitio. /

tocan las generales mas de que este(? ) fue /

Destancia y cuatro cauallerias De tierra /

cassado con doña bartola axayaca germa /

que pide el mariscal De castilla don car

na de la dicha dona petronila y hija de don /

/

alonso axayaca y q(ue)

los de luna y arellano En el cerro de cul /
huacan e ystapalapa Por ante el

dicho corre /

gidor don antonio De la mota que lo es (de la dicha ? ) /

no dexara de /

dezir verdad y esto Responde./
11. + a la segunda pregunta

) dixo //
f. 43 v.

Jur(isdici)on Por su magestad Pressento por (testigo? ) /
a Juan bautista bezerra $,pañol v(e)z(in)o del pue(bl)o /

que desde el dicho tiempo de quarenta a(ñ)os q(ue)s /

De ystapalapa Del qual se rres~ibio Jura /

a que conosse las Dichas tierras y cerro ssa /

mento y el lo hizo por dios (nuestro) señor E por /

be que la p(ar)te que llaman de dalilco que co /

la señal. de la cruz

et1

forma De derecho(? l ~o(? ) /

rre desde los Linderos de mexicelGingo /

cargo del qual prometlo De dezir cerdad /

El cerro arriba asta las mojoneras que lin /

y siendo preguntado Por el tenor de la peti(ci)on /

dan con tierras del pu(ebl)o de culhuacan una /

y decreto de su Ex(celenci)a e ynterrogatorio por /

suerte de tierra es de la dicha doña petronila /

p(ar)te de la dicha doña petronila.Dixo lo sigui(en)te./

y herederos de el dicho don alonso axayacazin /

l.+

p(adr)e de la dicha doña petronila.de quien las /

a la primera pregunta (

) dixo que co /

nosce a las p(ar)tes y tiene noti~ia desta caussa /

heredo y

y sabe y conosi;e las tierras que pide el dicho/

las tuuo e posseyo Por ser tierras de ssu /

mariscal De castilla don carios de luna y a /

patrim(oni)o.En .las quales tienen mucho ar /

rellano y El cerro de culhuacan e yztapa /

boles frutales y la mayor p(ar)te

lapa Demas De ljual(? ) renta(? )

Da maguayalas que sse benefician y ssa /

a esta P(ar)te y /

que el dicho don alonso /

8SQ

poblada /

esto Responde./

can miel y aprouachamientos.cori ·i.Ja /

11.+ Preguntado por las preguntas gene /

• sustenta la dicha doña petronila.y por /

rales dela ley

50

Dixo ques de hedad de sesen /

La dicha poss (asi)on que del dicho tiempo a esta p(ar)te /

51

�• tlnido el dicho don alonso y a

tiene la dicha /

doíi1 petronila de hija y erederos IStl

I

que son suias las dichas tierras y esto /
RespondeJ

111.+ • la 11r(cer)a

,,._ntl ( ) dixo que

llama xaltilulco que corre desde la /

mojonen de culguacan de donde esta un /
dicho pu(ebl)o que son del dicho don alonsso por la /
Razon que tiene' dicha E por la dicha poaesion /

cus /

calo Donde 1uuo fundad'a una cma. En el dicho f
cerro donde el dicho don alonso y de la dicha Doiia /
petronila y 11r(m1n)os.Porque asimismo ,por la /
dicha Ruan.que a dicho de ■r de su patrim(oni)o y por /
la dicha pomsion sabe esto
ponde./

(hij■) y esto Res /

1111.+ a la quarta pregunta (

) dixo. que assi /

que dellas

I

tlnide y esto Responde ./

VI.+ a la

SIStl

Pl'ltllln11 (

) dixo que sabe por /

manifiesto que del de las mojoneras que· di /
uide las partas de los dos pu(ebl)os culguacan /
e ystapalapa la qual com desde el pina /
culo del cerro hasta el pu(ebl)o de mexical¡in

l'lllfl las

qua!■

tierns a uisto

m llaman de /

palapa an

dichas 11111 tierras ■nbnndo En ellas mais /

por alllllllas adjudicado El (sic! ) audi(enci)a a R(■)I /

y frizoles y otras legunbres De que • sus /

• el dicho don al(ons)o En Razon de

tintan e p•n sus tributos.y que ssi /

un pleyto q(ue) /

tuuo sobn ell• con los natunles DIStl //

■ le hizieae a el dicho mariscal de castilla la /

f. 44 r.

dicha m(erce)d • les causaria mucho daiio E per /

dicho pu(ebl)o de que tiene una Executoria /

jui(ci)o a la dicha doiia petronila y a los dens /

que •

r:nmite (al alcalde? )

Naturales.Por que los ganados con que poblam /

much■

vezas y esto Responso. /

la qual a uisto /

V.+ a la quinta pregunta ( ) dixo que assi /

/

que los dichos natunles del dicho pu(ebl)o de yzta /

mixtonco dondel dicho don al(ons)o y ssus ger(man)os /

52

/

go.E por la otra partB el pueblo de san lo /

mismo sabe que otra suerte de tierra q(ue) /
IStl linde de I• de tascali que

que •

capuli que esta por moionerLEn el llano del /
asi mismo /

•be que otras tierras questan pegad■ a las /
del dicho Pldaco de tlalilco queste 111111111

'

mismo cons,i y sabe otra parta de tierra /

la dicha 1111ncia les comen las /
dichas ■mentiras E no podían tlner apro /

las /

�uechamiento dellas

de lo qual que dicho /

guntado Por el ynterrogato(ri)o pressen /

tiene es la verdad E lo que ssabe E pa /

tado En esta caussa dixo lo siguiente./

ssa pu(bli)co E noto(ri)o Para el Juramento /

l.+ a la primera pregunta (

/

que fecho tiene. En que ssea

) dixo que conos /

¡e a las partes y tiene Noti¡¡ia de la caussa /

y Ratifico despues de escrito /

y conosce y ssabe

y leydo y como en el sse contiene //

E ystapaíapa demas de quatro a(ñ)os a esta /
f. 44 v.

de culhuacan /

P(ar)te y esto Responde. /
Marg.links : g(enera)I

lo dize y es la uerdad E lo firmo de su /

Preguntado por las preguntas generales /

corregidor. /

nombre con el

dicho

y dixo ques de_hedad de mas da Gin /
don Ant(oni)o de la mota

Jhoan bap(tis)ta bezerra y
pinelo

(Runbrica)

(Rubrica)

quenta y quatro a(ñ)os
de las generales
+ a la

ante mi Al(ons)o de Castro (Rubrica)
scriu(an)o
Marg.links :

le toca cossa /
y esto Responde /

segunda pregunta tercera quarta /

y quinta del dicho Yriterrogat(ori)o Oixo que(r) / (este?)
testigo del dicho tienpo a esta parte a (o)ydo dezir //
f. 45

t(testimoni)o

+ En el pueblo de yztapalapa.Eo dos

/

este testigo que los dichos peda¡os de tierra En /

del mes de henero de mill ysseis Gientos Y /

las didlas preguntas contenidas son del dicho /

catorze a(ñ)os la dicha doña petronila para /

don alonso axaca y de sus hijos y herederos /

la dicha ynformacion pressento por t(estigo)/

que las an tenido E posseydo lo qual a ssi /

a

do publico y sse rremite a los titulas

sse

el (L(icencia)do Juan Guillen presuitero del qual /
Juramento y lo hizo yn beruo /

alonso y esto Responda. /

cho En forma de derecho

VII.+ a la sesta .pregunta (

prometio de dezir uerdad y siendo pre /

54

q(ue) /

dellas tienen los herederos del dicho don /

ssacerdotal poniendo la mano en el pe /
cargo del qual /

r.

) dixo que ssabe que la /

dicha doña petronila hija del dicho· don alonsso /

55

�tiene de la dichas tierras aprouecham(ient)o

por /

+ En

que en ellas senbran mais y otras legun /

mes y año dichos.La dicha doña petronila apara /

bres y b•fitian los magueyales que en Ellas /
ay

La dicha ynforma¡ion pressento por T(estigo) /

y arboles frutales con lo qual sse susten /

a J(uan) De leyba español V(ezin)o del pu(ebl)o de Santa /

tan E pagan ssus tributos y lo mesmo /

marta del qual sse rres¡ibio Juramento /

los damas naturales desta dicho pu(ebl)o de yz (ta)/
palapa y que de

el dicho pu(ebl)o de ystapalapa En el ·dicho día /

y el lo hizo por dios N(ues)ro señor E por la sseñal /

la dicha /(erce)d /

que pido el dicho mariscal ssera en dan

de la cruz En forma de derecho sso cargo del /
qual prometio de dezir uerdad. Y ssiend o /

de la dicha petroriila axaca e damas na /

preguntado por el dicho ynterrogatorio dixo /

turales desde dicho pu(ebl)o por que con estos ga /

lo siguiente. /

nados con que se poblasse así mayores como /

l.+ a la primera pregunta (

nnores les Destruiran las dichas Semen /

a las p/ar)tes y tiene Notivia Desta caussa y ssa /

taras E penlenn al dicho aprouechami(en)to todo /

be y conos¡e el dicho 51rro de Culhuacan e ysta/

lo qual es la uerdad.E lo que ssabe p(ar)a el Juram(en)to /

palapL E la p(ar)te que pide el dicho mariscal /

que

para ¡if:io Distanfia y quatro cauallerias /

.En que ssa (a)firmo E flatifico des /

pues Descripto y leydo con el dicho coffeg(i)dor /

) dixo que conosce /

De tieffa Demas de quarenta a(ñ)os a esta /
parte y esto Responde /

don Ant(oni)o de la Mota

El B(achille)r juan
guillen (Rubrica)

(Rubrica)

Marg.links : g(enera)I /
,

preguntado por las .,nerales de las p(reguntas? )/
dixo qun de hadad.De sesenta a(ñ)os poco mas /

anta mi Al(onsto De castro (Rubrica)
Scriu(an)o

o menos y que no le toca otra cossa alguna de las /
generales de la ley

y esto Responde. /

11. + a la segunta pregunta ter¡era y quar /
f. 45 v.

Marg.linb : T(estimoni)o

56

ta del dicho Ynterrogato(ri)o dixo /
que lo ssabe es que las dichas partes de tierra /

57 .

�contenidas En las dichas preguntas que se /

De luna y anllanó del dicho ¡itio destan /

Nomeran atlalilco y tecuizcali miztongo /

¡ia y quatro cauallerias de tierra se les /

y zaltilulco que sson desde los linde /

seguira al (verb.a los) dicho mariscal (vwb. matura1ts· - naturales)

ros del pu(ebl)o de mexical¡ingo y desde cul /

daños E yncon /

huacan hazia este dicho pu(ebl)o de ystapalapa /

Venientes por que los dichos ganados con /

El sserro arriba sson y fueron del dicho don /

que poblasse lo ssuso dicho les haran mu /

alonsso por que las tenia E posseya por /

chos -taños En los dichas Semanteras y demas /

Suyas y de ssu patrim(oni)o sin contradicion /

magueyes y arboles frutales con lo qual /

de perssona alguna. Y agora sson de la dicha /

los dichos naturales no sse podran ssus /

doña petrpnilla hija del dicho don alonsso /

tentar ni pagar ssus tributos todo lo q(ua)I /

y de ssus nietos y herederos las quales /

que didlo tiene es la v(er)dad E lo que ssabe e /

Sienbran de Mays (y) frizoles y otras legunbres /

pasa por al (? ) Juram(en)to que fecho tiene /

y las tienen pobladas de magueyales //

En que ssea finno E Ratifico despues /
f. 46 r.

arboles frutales con lo qual ~-e sustentan /

DIKrito E no firmo Por que dixo que no ssa /
bia.firmolo el dicho Correg(id)or./

E pagan ssus tributos y esto Responde ./
VI.+ a la sesta pregunta (

) dixo que ssabe /

que en la parte del dicho ~erro ques de los /

don Ant(oni)o de .la Mota

anta mi Al(ons)o De castro (Rubca)

(Rubrica)

Scriu(an)o

naturales deste dicho pu(ebl)o los dichos natu /

Mllrg.links : t(estimoni)o /

rales .Senbran En el Sus legunbres y /

+. En el dicho pu(abl)o El. dicho dia mes y año dichos

benefi¡.ian ssus magueyes y arboles fru /

El (varb. la ) dicha do /

tales con los quales aprouechamientos /

1ia petronila para su ynfonn15ion pre /

se sustentan E pagan sus (magueyes - gestrichen) /

llnto Por t(lltigo)

tributos y que de hazer sse le da dicha m(e)r(de)d /

Lopes de Ribera Yntarp.rete Nomerado /

a el dicho mariscal de castilla don carios /

Dixo llamense Juan Jacobo y ques natural /

58

f. 46 v.

a un yndio que median11 Ju(an) /

59

�Oeste dicho pu(ebl)o Del qual sse irres¡ibio Jumn(ent)o /

dos En las dichas preguntas las quales /

y El lo hizo Por dios E la cruz En forma de

partes de tierra posseyen los erede /

/

Deredao so cargo del qual prometio de /

ros del dicho don alonso y la dicha doña pe /

dezir verdad.y ssiendo pr•ntado por /

tronila ssu hija y En ellas hazen ssus /

el tenor del dicho ynterrogato(ri)o dixo le ssi /

anenteras y benefi~ian sus magueyes /

guiente. /

y arboles frutales con que sse sust&amp;n /

+ a la primera pregunta (

) dixo que conos /

11n E ii,pn sus tributos y esto Res /

p a las p(ar)tes y tiene Notifia desta caum y /

ponde. //

y mbe y con8'8 el dicho prro de Culhuacan /

VI.+ a la sesta pr•nta dixo (

E.ystapalapa y la p(ar)te y lugar que pide / ,

las tierras que caen en la parte deste /

De m(e )r(e)d El dicho mariscal de castilla don /

dicho pu(ebl)o que son de los. :Naturales del /

carios de luna y arellano Damas de /

En ellas sienbran ssus

-nta a(ñ)os a esta p(ar)te y esto· Responde. /

les y chian y benefifjan ssus magueyes /

Marg.links :g(enera)I /

Y arboles frutalli con que sse sust&amp;n /

Preguntado por la prelJlntaS gene /

11n E pagan ssus tributos y que de /

ralas de la leydixo que no le tocan.las /

• les azar la dicha m(e)r(ce)d que pide el dicho /

generales de la ley y esto Responde y (por? ) de /

1111

tar¡er■

y quarta y quinta /

pregunta del. dicho Y1111rrogato(ri)o (

) dixo /

+frizo /

+ mayzes

riscal se les haran mui grandes /

IJl•ves Y arboles frutales

Por que los /

Dichos ganados con que sse poblara la dicha /
Estan;a les comeran los dichos frutos y ■

que del (desta? ) tienpo a esta parta /
que conos¡e las dichas tierras

) que En /

daños En las dichas ■mentaras y ma /

hadad de sesenta a(ñ)os. /

11.+ a la segunda

f. 47 r.

que /

don ilonsso axayacac por /

/

mentiras y los dichos natureles no sse /
podran SSUS11ntar y questo que /

que las tenia E pOSS81 y eran de ssu /

a dicho es la· uerdad E lo que ssabe E passa /

patrim(oni)o y astan los lin~eros contani /

para el Ju ram(en)to que ff(ech)o tiene En que /

oo:

'61

�ma finno E Ratific.o despues des /

ssa y cono~ y ssabe el dicho _¡erro E la p(ar)te E /

crito y dixo que no finna firmilo el dicho Corrag(ido)r. /

lugar.En que el dicho mariscal de Castilla /
pide la dicha m(e)r(ce)d de ~itio destanijia y qua /

don Ant(oni)o de la Mota

Ju(~) lopaz

(Rubrica)

de ribera

tro caualleria De tierra Demas de qua /
renta a(ñ)os a esta p(ar)te y esto Responde. /

(Rubrica)

Marg.links : g(enera)I /
anta mi

Al(ons)o De castro

(Rubrica)

nerales de la ley (

Scriu(an)o
Marg.li~ks :

+ En

+ Preguntado por las preguntas ge /
) dixo ques de hedad /

De mas de ~nquenta a(ñ)os y que lo le toca /

T(estimoni)o /

cossa alguna de las generales De la ley y esto

el dicho pu(ebl)o de ystapalapa En el dicho /

dia dos del dicho mes de henero de mill /

Responde. /

y sseis ¡_ientos y catorze a(ñ)os la dicha dona pe /

11.+ a la segunda t(ercer)a y

tronila para la dicha Ynforma¡ion /·

guntas del dicho Ynterrogato(ri)o (

pressento por t(estogo) ,a un yndio que me /

que del dicho tienpo a esta p(ar)te conosf las /

diante el dicho Yntarpreta Dixo //

p(ar)tes y ssuertes De tierra contenidas /
f. 47 v.

[!U arta

y quinta pre /
) dixo /

en las dichas preguntas y so los dichos lin /

Llamarsse Ju(an) ·de menesses y que las de /

deros las quales ssabe que con

Oeste dicho pu(abl)o.Del qual sse rres¡ibio Ju /

de don alonsso

nmento Por dios n(uest)ro señor E por la /

Oeste dicho pu(ebl)o por que las tuuo E posse /

señal de la -cruz y el lo hizo en forma de /

yo por ssuyas proprias y de ssu pa /

derecho E prometio De dezir uerdad /

trim(oni)o sin contradifion de perssona /

E siendo preguntado por el tenor del /

alguna y agora las posse(e)n ssus herede /

dicho Ynterrogato(ri)o dixo lo ssiguiante /

ros y la dicha doña petronila su hija en /

l.+ a la primera pregunta (

las quales hazen sus sementeras /

nOSJ'

62

1

) dixo que co /

las p(ar)tes y tiene Noli¡ia desta cau /

Y

fueron /

azayaca yndio prin~ipal /

benefi~ian los mágueyes y arboles /

I

�don Ant(oni)o de la Mota

frutales que en ellas ay con lo qual //
f. 48 r.

(Rúbrica)

Juan de meneses (Rubca)
attlS

Ju(an) lopez
de ribera

se sustentan E pagan sus tributos y /
asto Responde. /

anta mi Aí(ons)o De castro (Rubrica)

\ti;+ a la ssesta pregunta (

) Dixo que de /

Scriu(an)o

la p(ar)te Desde dicho pu(ebl)o Por en~ma del pma /

culo del dicho ·¡,rro son tierras de los na /
turales del y de la dicha doña petronila _y /
En ellas hazen sus sementeras De mais /
y frizol y otras legunbres y con los /
frutos dellos y benefi¡io de los

/ dichos ma /

guayas y arboles frutales los dichos / na /

turalessa sustentan E pagan sus /
tributos. . y que 5'i se le hiziessa a el dicho /
mariscal la dicha m(e)r(ca)d ~ue pide se les /
seguiran muchos Daños Por que los /
ganados con que se poblassen las /

Dichas cauallerias de tierra y fitio Destan /

fÍª se las COf!lerian

y destrurian y per /

deran los dichos yndios El dicho aproue /
chami(en)to

u;

qual que a dicho es la verdad /

E lo que ssabe y passa por el Juram(en)to q(ue)
ff(ech)o tiene En que ssea firmo e Ratifico /
despuas descrito y lo firma con el dicho /
correg(ido)r E Ynterprete. /

.64

,65

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11

�EL "CASO GUATEMALA" (1954). CONTRIBUCION
PARA UNA BIBUOGRAFIA
Roberto Dlu CutWo

A lo largo de veinte años, entre los cuales hay cuatro de exilio
chileno, he logrado reunir los datos que fonnan esta guía bibliografica. En sus páginas aparecen registrados numerosos libros, folletos, ensayos, artículos, discursos, entrevistas, declaraciones, noticias
de prensa, opiniones y aun simples referencias al "Caso Guatemala".

Dos décadas después de ocurrida la intervención norteamericana que derrocó al presidente ·Arbenz, me parece oportuno llevar a
la imprenta este trabajo con el propósito de orientar a los investigadores en el conocimiento de aquel suceso y en la detenninación
de· sus causas y consecuencias.
Comprendo las limitaciones de mi esfuerzo y lamento que por
ellas queden involuntariamente omitidas algunas fuentes importantes. No obstante, abrigo la esperanza de que puedan ser incorporadas más tarde.

69

�Sirvan estas líneas de reconocimiento a quienes me estimula•
ron con su colaboración y oportuno consejo.

Antología. Poesías revolucionaria, goa,tema,Jteea,. Introducción
y selección de Ma. Luisa ,.Rodriguez Monjón. la. edición; Madrid:
:lero, S. A., 1970, 192 pp.

Adams, Richard N. "La transformación social en Guatemala
y la politica norteamericana''. en Cambios sociales en América Latina de Richard N. Adams et. al. México: Libreros Mexicanos Uni•
dos, 1965, pp. 301-366.

Antología mundial. Poemas pa,m la, ba,f;a,J)a, de Goa,tema,Ia,.
Buenos Aires: Editorial Ancándara, 1954, 199 pp.

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Diputado por Santiago, en sesión celebrada el día miércoles 14 de
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Secretario General de la Universidad de Chile; Oiga Poblete, maestra, $ecretaria General del Movimiento Nacional de Partidarios de
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Alberto Moreira; Jorge Sanhuesa, critico; Sergio González, diputado
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Durán, José Zárate, Florencio Galleguillos, Manuel Magalhaes, Federico Buche!, Sergio Bustamante, Belarmlno Elgueta, Juan Aceveclo, Alfredo Hernández, José Cueto, Albino Barra, José Oyarce, Or- ,
!ando Sandoval, Julio Sepúlveda, _J11111 de Dios Carmona, Humberto
Martonez, Anibal Zúñlga, Ja\'.ler Lira, Qscar Naranjo, René Benavldes, Sergio Salinas, Juán Martlnez Camps, Baltasár Ca,stro, Hermes Ahumada; Personalidades: Clotarlo Blest, Presidente de la Central Unlca de Trabajadores de Chile; Miteya Lafuente, Presidenta
de la Alianza de Intelectuales de Chile; Olga · Poblete, Secretaria ·
General del Movimiento Nacional de Partidarios de la Paz; Pablo
Neruda; Germán Urzúa, Presidente de la Federación de Estudiantes de Chile; Julio Silva Solat, Presidente de la Juventud de Falange Nacional; Crjstián Casanova, Presidente ·de la Unión por la Pa,trla; Jaime Faivovich, Presidente del Frente de Juventudes Populares; Gabriel Bracho, pintor; Ismael Valdés Alfonso; Astolfo Tapia;
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G,,atemeia 1lbre. Publicación m~nsual argentina, Buenos Aires:
Director, Gaspar ·Mortlllaro; Secretaria, Anlslsa Miranda.

Gwta de Gu.ternala Informativo mensual de la Agrupación
de exiliados guatemaltecos en el Uruguay, Montevideo: Imprenta
Oriental.
Ouatanala TeVolud.onaria. Boletln Informativo de la Agrupación Revolucionarla de Unidad San José, Costa Rica: Impreso a mi•
meógrafo.

lnfol'llia1ho slndleel de Guatemala. Editado por trabajadores

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El Eatudlante. Semanario, Guatemala: Editoriel Chac.
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Correo de Guatemela . Publicación de los exiliados guatemalte-

'90

91

��1A ETAPA COLONIAL EN LOS F.STADOS UNIDOS
(Lu balM del desarrollo eapl1allsfa norteamericano)
Mario Ceruttl

Sobre l8S causas que llevaron a Estados Unidos a Implementar
1111 detennlnado nivel de desa,rrollo en el marco de un capitalismo
autónomo, y a convertirlo en potencia mundial, se han brindado
explicaciones de dudosa . consistencia. Aluden a la presunta superl(!ridad de la raza !lllglosajona, a las creencias religiosas que portaban los kunigrantes, al contexto Institucional ·y polltlco que exlstla en Inglaterra cuando se produce la colonización. También se
ha detallado que los británicos, en el siglo XVII, trajeron a América los gérmenes de una sociedad capitalista en gestación: por
ello, desenvolvieron en su nuevo escenario vital ese modo de producción, frente al feudalismo heredado en los territorios ibéricos.
A estas Interpretaciones es factible . plantear algunos lnterrolllntes: 1) ·por qué en otros territorios ocupados por los ingleses
(Antillas, la India, Australia, etc.) , no cristalizó un proceso similar
al estadounidense, que llevó al pals-a transformarse •en la más grande potencia económica de la historia; 2) por qué en el mismo Es-

95

�tados Unidos se confonnó en una de sus reglones -el S\11'- un
tipo de economla y de sociedad con fuertes semejanzas a las qllj!
espafioles y portugueses edificaron en diferentes áreas de Amérlc!a
Latina. Región que Inclusive -ya en el siglo XIX- pretendió
separarse del tronco nacional y fue menester una cruenta guerra
civil para resolver qué sociedad y cuál economla prevalecerlan definitivamente.

EL MARCO EUROPEO
I:.a conquista y colonlzación de los territorios 110rteamer:lcanos
se efectuaron en el marco de la expansión europea, que se Intensifica a partir del siglo XV. Esta expansión guardaba un objetivo
troncal: se constltula de empresas en procura de productos que
generasen un fuerte excedente para las compafllas y gobiernos que
las Impulsaban. Metales preciosos, especias, sedaa y una aerle de

productos tropicales de amplia absorción en el ya slgnlflc,.tivo mercado internacional movilizaban vastos recursos. El trifico de esclavos, mercancía humana, no escapará a esta fórmula.
Ello no significa que, en algunos casos, motivaciones anexas no
Incentivara a núcleos humanos para decidirlos a abandonar 11111
palses de origen. Las luchas religiosas y politices de la época y el
agudo estado de miseria en que vlvlan vastos conglomerados socia•
les resultó, en ocasiones, un acicate para dejar atria la vieja Europa.
Estados Unidos, precisamente, recibirá en 1111 leIIO a gente de este
tipo: vendrá a cólollÍ1.llr, no sólo a conquistar.
Ahora bien, en el lugar o área que los europeos detectaron condiciones para trabajar con alta rentabilidad, montaron aparatos de
producción, comercialización y admlnistrativos-flscalel (acompafiados
por el dispositivo militar necesario) que facilitaron y encauzaron la
extracción de esos productos generadores de fuertes ganancias. SI
en el érea conquistada se locall7.an grupos aborlgenes utilizables como mano de obra, se los someterá por dlveI'SOS métodos. Sino surge
esta posibilidad -en el caso de Estados Unidos- se Importará fuerza
de trabajo. El lndigena, alli, es expulsado o exterminado.
Cuanto mayor Interés tenga una metrópolis por un territorio
colonlal determinado, más férreamente Instaurará aobre éste la poll•
tlca mercantilista que apunta en las ideas económicas de entonces.

96

En slntesls, el mercantilismo propugnaba configurar en tomo a la
potencia metropolitana una especie de gran unidad económica, auto■iflctent9, en la que las wnas colonizadas jugaban el rol de proveedo1'1!1 de metales preciosos y de materias primas fundamentales, tanto
para comerciall:zar como para ser transformadas.

Subordinaban, pues, las colonias .al creclmlento económico metropolitano. Las hacian funcionar en su exclusivo beneficio (no podia
111!1' de otra Jlllll).era) 1 Instaurando sistemas de comercialización netamente monopólicos. El ejemplo más acabado fue el de Espafla.

F.sto llevará a que se conforme en el territorio ocupado una
estructura económica particular, Implementada estrictamente en fun.
ci6n del Interés europeo. Estructura que será una especie de embudo
orientado hacia el exterior, sumamente deformada. Su creclmlento,
en tmn1nos eaanfitat.lvoa, dependerá sustanclalmente de la avidez
metropolitana. En el caao de montarse explotaciones agrlcolas, tenderin a ser con frecuencia y rapidez de monocultivo: el azúcar en
el nordeste brasllefio y en las Antillas; el ta.beco y el arroz (anteCll!IIOres del algodón) en el sur estadounidense, son algunos ejemplos.
Sobre estas estructuras económicas orientadas hacia el exterior
grupos sociales determinados. Se articulará una clase
duefia, por lo general, del poder económico local y co-beneflciarla del
poder politico, que comparte con funcionarios designados por la corona. Este grupo social defenderá a ultranm esa estructura económica dependiente, base efectiva de su poder. Inclusive --&lt;X&gt;mo sucedió en no pocos casos- si la colonia llega a independimrse politiaunente, este núcleo procurará reacomodarse para continuar usufructuando los mercados internacionales y se ligará a nuevas potenclaa, si ello es menester.
111! confonnarán

Sólo la emergencia de otro sector social -dentro de la misma
clue dominante o con rasgos de clase autónoma- con suficiente poder económico, podrá derrotarlo, sustituirlo e Imponer nuevas formas
emnclmlcas y sociales. Y llegar asl a revertir el proceso de deformadón auspiciado por la allanm entre la antigua fracción de clase
Y loa Intereses económicos externos.

F.sta posibilidad, en general, no se dio a los ex-territorios coloniales. La llamada "burguesia nacional" -que más certeramente
del&gt;enamos denominar "burguesia-naclonal-industrlal"- sólo asumió

rol histórico progresista en un área nacida de la colonización
europea; F.stados Unidos.

111

�EL NUEVO E&amp;:ENARIO
El territorio que acogerá las distintas olas de Inmigración Inglesa, entre 1607 y la primera fracción de la centura siguiente, esti
comprendido en el área que hoy limitan los estados de Georgia Y
de Maine. Una región que se prolonga miles de kilómetros, con cla•.
ro¡; desniveles de temperatura y lluvias, con suelos diferentes y orientaciones diversas en la cadena montañosa que la recorre de noreste
a suroeste, los montes Apalaches.
En este territorio no. se encontrarán metales preciosos, ni e&amp;peci~. Tampoco residian .sociedad indígenas con capacidad cultural
sufiéiente para someterlas•a explotación. En la parte .Sur, empeto,
el clima y la conformación geográfica permitirá en pocos años m1111tar unidades de cultivos tropicales o semitropicales, dé sensible demanda en el mercado internacional. Alternativa inexistente en las
franjas central y norte.

El Sur (lo constituian en la etapa colonial Maryland, Virginia,
Carolina del Norte, Car.olina del Sur :y "Georgia) es dueño. de un clima cálido, con llanuras de superficie considerable, apropiadas para
explotaciones de gran tR!J!aiio. Su régimen de .lluvias fav_orece esta
pOsibilidad, a lo que se debe agregar la existencia de rlcis que, en
el siglo XVII, eran navegables y permitían penetrar hacia el interior. Los Apalaches, en este sector, se han alejado notoriamente de
la costa atlántica.

Los colonos observaron que alll se podía producir de manera
muy rentable un articulo de creciente demanda en Europa: el ta•
baco. Su cultivo se iniciará en Virgmia un lustro después de su fundación. El arroz y el índigo se sumarán posteriormente, en otras
provincias.
Hacia fines del siglo XVII comienzan a pcrnlarse en el Sur las
plantaciones, que serán la base de su economía. Esto se acentuari
por la utllizaci(m creciente de mano de obra esclava, a~atada debido a que Inglaterra -desde comienzos del siglo XVIII- hegemoniza la trata de negros. Las grandes plantaciones meridionales, COll
producción orientada hacia el exterior, se consolidarán en el siglo
XVIII, a despecho de quienes, por distintas razones, propiciab811
formas corporativas o de pequeños predios para la ~lotación de
la ·tierra. Tampoco. funcionarán esquemas abiertamente feudales.
como los que Jolin Locke intentó imponer en carolina.

98

Elte ·tipo de utlllzaclón de la tierra presentaba .dos Gll'IICb!l'llticU: 1) cuHivoll extensivos que agotaban los suelos y ólilJgaban a
wuaae permanentemente hacia el Oeste, con la consiguiente ~~ de loa pequeftos propietarios; 2) un nivel técnkQ sµniame!I•
te bajo, CCIIIIJlll'8.do con el que se observaba ya en la agricul~
de a)guno8 palles europeos.

Sin embargo, el lnilie(! de ptuductivldad era suficiente éomo pa•
ra brindar cuantiosos ingresos a los plantadores, rentabilidad cuyas
bues ·eran la fertilidad y escaso costo de las tierras -sin llmltes
visibles en la móvil frontera occidental- y la superexplotación de
la mano de obra Importada de Afrlca.
Los latlf)mcllstaa contaban con mercados asegurados en el cir•
culto comercial manejado por los Intereses metropolitanos, en el que
se provelan de esclavos y en el que reciblan créditos. Tabaco, arroz,
lndl&amp;o (y desde la etapa Independiente el "rey algodón") eran ar•
tlculoa para la exportación, al margen de las necesidades lnterñaa
que .podlan obligar a diverslflcar la producción y la economfa en BU
conjunto.

Lu bues de 'esta región desde el punto de vlata económico
pues, uwniendo estos matices: 1) monocultivo; 2) e&amp;tl'echos
1uoa con el mercado lntemacional, del que dependla totalmente pa.
ra el vigor de BU econotnla; 3) olvido total del mercado Interior,
que no lntereaaba a los exportadores y .q,e ae .vela cercenado por
la inexistencia de mano de obra asalariada y de caneen~
~

urbanas, y por la consolidación de latlfundlos; 3) uná estructura
de tenencja ~ la ~ qUé lmpedla, una polltléa de · lnmlgración y
expeDSión agraria baBllla en la pequefia y mediana propiedad, otro
de los posibles P\llltal~ de un i,iercado Interno; 4) economfa uniJa.
teral, ~ . defonn.ada, con el objetivo ' supremo del lnter•
cambio con el exteflor, .de donde se Importaba la mayorla de.lo que

se necesitaba. lnéluslve alimentos.

·

La CODllt!CUéncla social de esta situación fue la gestación de una
~ creclenten)ente ollgArqulca, que en el periodo Independiente se"' Ubre cambista en economla y ultraconservadora polltica y social·
lll$e. Ralllll8 que en el siglo XIX se acentuarán y flnalrnente lleYllln a este sector de la clalle dominante estadounidense a entren•
tar a quienes preteildlan convertir la naclón en un país caplWjsta
autónomo, fundamentado en oo desarrollo Industrial fincado '--4 ill
vez.- en el mercado Interno.

99

�llú IBá del 8ar

1r0Plcal, en gran escala, que podia provocar expectativas favorables
en 1os comerciantes y gobernantes quei impulsaban la colonlmción.

Pero exl$ten otras :amas en este territorio que ·colcinlzan los In,
gleses, en el siglo XVII. En la región al orlehte de los .Ápalacbet
hay una franja que cone desde el paralelo 39 huta el 45, en el
· llmlte con el actual CiioadA. Esta aecci6n puede dividirse . para un
me']or anAlisls: desde su parte meridional hasta el r1o Hudaon, •
•tntegró con las colonias Centrales (Nueva Jel'ley, Pensilvanla, NPt-.
va York, .Delaware}; desde el Hudson hacia el norte, por las que
conformarlan Nueva Inglaterra.

Existirán diferencia entre ambas subéreas. Pero tendrú). ~ ~
mÍHI un condicionamiento vertebral: en ninguna de ellas se PQd1'
producir. (de
lmpediata o durante la etapa colonial) .artfcu.
los de fuerte demanda en el mercado Internacional o en la metr6polls. No hay oro, ni plata, ni especias. Tampoco mano de
dlgena. Pero -y esto ' las separa del Sur- no será factible m
empresas agrlcolas que Interesen a Inglaterra. El. Norte Y el .éen,
tro no pueden ligarse estructuralmente a las apetenclaa extenlll
(de manera general, pues habrá excepcio~ no decisivas), ni coaformar economlas "hacia afuera". En conaeeuencla, no surglrén. en
la región grupos poderosos dentro de la clase dominante que resulten históricamente retardatarlos -1 estilo de . la ollgarqula surefta- cuando se defina la oecesldad de sostener una economla autónoma.

manera

ob~f:

NUEVA INGLATERRA
Las colonias que conformarlan Nueva Inglaterra (Rhode 11land Connecticut, Massachusetts y Nueva Hampshlre) son las que
jugarin el rol fundamental en este proceso. Ea una zona en la que
no exlstian posibilidades geográficas y climáticas para la produ0ci6n de articulos tropicales, que re59lvieran la situación de establlldad lograda en el Sur. Este no fue el único elemento condiclonan11
del desenvolvimiento de la. economla y sociedad locales, por supuelto, pero tuvo un peso Imposible de desdeflar.

Los Inviernos son prolongados, y breves los periodos para la labor
agrlcolA (por. lo que, desde ya, la presunta utilización de mano de
obra esclava -&lt;¡ue demandaba fuertes Inversiones-,.. se desperdiciarla la mayor parte del afio). En Nueva Hampshire, por ejemplo,
la media anual es de siete grados, y los frios se prolongan durante
seis meses. En Massachusetts, junto con las desigllaldades del territorio -&lt;¡Ue corresponde a lá llamada "región granltlca", Intermedia entre los Apalaches y el Atlántico- se tiene una media
anual de 10,3 grados.
Los rlos no eran aptos para la navegación, son tiunultuosos.
Facllltarán en cambio, la producción de energía hidráulica, de importancia vertebral en el futuro manufacturero de NI. Las costas
cuentan con puertos excelentes, que sumaban entonces sus bondades a los bosques aledafios, base de la Industria naviera a surgir
favorecida por las Leyes de Navegación Inglesas. Inclusive será dificultosa la producción de cereales, tan abundante en las colonias
Centrales. Se la practicaré en pequeña escala para el autoconsumo
familiar y local, aunque en algunas circunstancias se lntercamblarin restringidos excedentes.

COLONIZACION, TENENOIA DE LA TIERRA

Este panoraw.a ilr1glna una pregunta inmediata: ¿qué fue lo
que decidió a miles de Ingleses a quedarse en una zona de caracterlstlcas tan poco acogedoras?
La estabilidad alcanzada en Virginia se comprende a partir de
un punto fundamental: colonos y comerciantes encuentran un sus,
tltuto de metales preciosos y especias, que les permite una actividad
rentable y con perspectivas muy halagüeñas. Pero, qué podia atraer
en NI?

Desempefiará en esto un rol gravitante la situación polltica inglesa, muy tefiida de connotaciones religiosas. A ello debe agregarse

Puede slntetbarle detallando que los territorios de Nueva Inglaterra son de superficie agreste, . suelo pedregoso, con valles pe,
queños. Las montafias se han aproxltnado al mar en forma noto~
y no se dan llanuras amplias como en el Sur y en parte del Centrl);
El clima és Inhóspito y 11/lturalmente Impide la producción de tipo

100

las condiciones generadas por los despojos de tierra que se practicaban en Inglaterra (enclosures) , que dejaba en la miseria más
completa a campesinos y jornaleros rurales.
Asi, en NI no se constituirán grupos humanos dedicados a la

101

�explotación de uno o dos rubros determinados, sino colonias de~
sidentes que debe¡:'án __:_prioritariamente- procurar su autosu
tencia a cualquier precio.
Las luchas religiosas -ntre el anglicanismo oficial Y 1R!!. di·
. versas corrientes puritanas y reformistas-, los problemas politicos
planteados como consecuencia de la Intención de ~o~ Estuardo de
suprimir derechos que los Ingleses consideraban def1rutivos, Y la situación a la que se lanzaba .a los peque~os campes~os Y cottagen
debido a los cercamientos de tierras, hicieron que miles de pe~nas
marcharan hacia América. Lugar donde no s_ólo se podla local:
un pedazo de tierra, sino también -p~blemente- un
a
ideológico y polltico más elllstico que el que 1mponlan en. 19: metrópolis los absolutistas Estuardo. Entre 1630 y 1640, de casi 65,000
emigrados (Incluyendo las Antillas), casi la tercera parte se dirigió
a NI. Para 1640, al abrirse el' Parlamento Largo, unas 300 embarcaciones hablan conducido 21,200 personas a estas colonias. .Al caer
Carlos I -por la rebelión que llevarla a- Cromwell al poder- se
hablan fundado ya decenas de pequeñas poblacion~ Y el Norte había desarrollado los medios para asegurar su subsistencia,

ft!deros no favoreció la formación de grandes latifundios". Destaca más tarde: "Gran parte de las tierras eran poseídas en común
aunque se las cultivaba por separado. Este sistema fue transitorio'.
En CWH1to las poblaciones crecieron y se diversificaron los trabajó&amp;, los habitantes vendlan sus terrenos diseminados. Apareció entonces la granja, con sus edificios y tierras situados conjuntamente".&lt;U

La Instalación era familiar, y en ella nada habla de especializado como en · el Sur. Emergerían pequeñas granjas cori WJa va~ de cosechas, actividad que era complementada por otras,
wiprescindlbles para l!i sob~vencia, Se fue construyendo, asl, una
economia de autosubslstencia, basada en la Inexistencia de una producción agraria a través de la cual fuese factible obtener ganancias
suflc:lentes para comprar el resto de las cosas necesarias en el exterior. tn NI, el agricultor tomaba las caracterlstlcas que Mantoux&lt;2&gt;
asigna al Yl!!&gt;man inglés: terrazguero libre que posee el campo sobre el q~e Vive y al que explota personalmente; pequelio cultivador.
para qwen su campo no es un capital sino su sustento.
La cercanla de las montañas, los pequeños valles,

En NI como en el Sur se ·intentaron diversas formas de tenencia de ia tierra. Algún~ nobles privilegiados ~btuvieron. gran•
des extensiones, en concesión. Pero a. ~nálogas ~ c i a s . de
tipo juridico, en NI la propiedad de la tierra asunuó otra conf1gu•
ración.
Es que de manera distinta 'al área meridional, donde un tipo

de producción llevó a la conformación del latifundio, en el Norte la
estructura de la tenencia se consolidó so_bre la base de las_pequefia;s
y medianas explotaciones. Ello fue condicionado por el suelo, el clima y la imposibilidad consiguiente de ge1!e~ algo .&lt;J,Ue .se comercia·
!izara con rapidez y rentabilidad en el circUJto e&lt;;&gt;lne~al manejado
por Gran Bretaña. . A lo que debe sumarse-·los líne~ent~ democráticos que portaban -de acuerdo con sus critenos religiosos-los diversos núcleos que arribaron al sector.
Según Faulkner en NI "el caso habitual era el de colonizar
según el sistema de grupos, por el cual los futuros colonos obtenlan
una concesión de 36 millas cuadradaS'. Sobre esta área habla que
levantar el _pueblo, deslindar· terrenos para casas huertas Y m~
adelante dividir las tierras de labranza Y pastoreo . Luego a~unta.
"Este sistema, combinado con el 51!~!0 ~~º• el crudo c!imª Y
las leyes sobre tierras ..:.que permitían la diV1S1ón entre vanos he-

r,

102

los rlos que

no eran factibles de utilizar ,para penetrar hacia el Interior un

suelo pedregoso y avaro, un clinla i-napropiado y la presencia d~ In•·
dios muy beliC05?s -ligado a las Intenciones deniocratlzantes que
cargaban los puntanos- -llevaron a asumir una forma de distribu·c:lón de las tierras y una manera de avanzar hacia el Oeste que
determinarla en gran medida la historia posterior de Estados Uni-

dos.

La forma de tenencia dé la tierra descrita facllltaria la llegada

de Inmigrantes, •ya _en ~¡ s!glo ?{IX, A diferencia de lo que acaecia
en el Sur, ~l pequeno propietario no era 'despojado por el avance de

111s plantaciones, qué tragaban )as mejores tierras y condenaban a
aquéllos a marcharse hacia la frontera o hada áreas menos férti-

les. De alll que al Sur no llegaran casi europeos . mientras que
miles de éstos convergerían hacia el Noroeste dond~ no sólo locali: ~ tierras sino que podlan adueliarse de ' ellas . definitivamente.
""'¡""" pequeños y medianos propietarios .serán una base lnestimab e para el crecimiento del ~ercado interior.
El empleo del esclavo, en este tipo de economia, no podla ser
rentable. Por eso es que no se lo utilizó en el Norte, La razón no
ldeo!ógica ni deviene de . un presunto mayor humanitarismo en
os puntanos. Esta suposición queda desvlrt\lllda cuando se tiene en

l5

103

�cuenta que la mayor!a de los negros que se ·tralan al Sur eran
transportados desde Africa por la flota del Noreste, reglón puritana
por excelencia.

Dlvenlftcaclón económica
¿Hacia dónde se orientó esta economia? Hacia donde pudo,
hacia donde Jo demandaba la supervivencia de los pobladores que,
también, pretenderían lucrar en el momento que ello resultara factible.
Las granjas y explotaciones agrarias de NI se dedicaban básl·
camente a proveer el autoconsumo. Esto era complementado por ra•
zones de necesidad con una multitud de tareas domésticas (ya que,
al no existir un intenso comercio con la metrópolis, muchas cosas
no podian importarse) : elaboración de alimentos, producción de
Instrumentos rústicos .para la agricultura, tejidos de prendas para
vestir destinadas al núcleo familiar, manufactura de pieles y cueros, destilación de bebidas, producción de objetos de madera, instalación de pequeñas fundiciones de hierro. Es lo que Marx llamó
la "industria doméstico-rural" en "El Capital". Una propiedad ba·
sada "en el trabajo personal del productor", a diferencia de la propiedad privada generalizada en el Sur, que se fundaba en "la explota•
ción del trabajo ajeno".

La necesidad conduela hacia una limitada diverslflcacu'.m de la
economia y hacia una mayor democratl2ación de la propiedad.
Esta sociedad, que era económicamente atnsada (si se la com•
para con las más avanzadas de la época) pero no económicamente
deformada., sumaba a sus problemas cotidianos uno vertebral: la
obtención de rerursos para poder adquirir productos esenciales en
Inglaterra. En este sentido, el Sur no tenia inconvenientes. Sus ex•
portaciones -que crecen en el siglo XVIlI en forma notable- le
brindaban las libras esterlinas suficientes para lá importación de
manufacturas, vestimentas y viveres exóticos. Su tráfico presentaba
dos conductos troncales: uno, de sus puertos a Inglaterra; el otro,
desde Inglaterra a sus puertos. No hacia falta, ni resultaba renta•
ble para la clase dominante terrateniente; producir vestimentas,
transformar materias primas alimenticias o elaborar lnstrummtos
de trabajo, pues todo ello podia adquirirse en Inglaterra o en el circuito comercial U)lplementado por este pals, al cual estaba neta·
mente integrado el propio Sur.

104

El Norte, por el contrario, debió generar fuentes adicionales

pera captar _recursos exte~os en _metálico, destinado al intercambio
con el extenor.

~

que deb1a recurrir para lograr productos que el

atraso de la región no facilitaba.

La cuestión presentaba esta doble faz: 1) qué podla producir
NI desde el punto_de vista de_ la exportación; 2) con quién podla

trocar esa producción, en una epoca en que las metrópolis europeas
procUraban conformar un monopolio estricto en derredor de sus co-

lonias.
Rubros que aparecieron como fundamentales para NI desde sus
Inicios fueron: la pesca, la caza y manufactura de ballen¡¡s la producción de barcos y de artlculos navales, la produeclón de iirticuJos
de madera, las destiler!as, el tráfico de esclavos y la ganaderia. Posteriormente se a ~ a n las fundiciones de hierro (y su transformación), el comercio y la elaboración de pieles y cueros. A lo que
debe adicionarse -aunque no en función del comercio exteriorla producción de textil~ de baja calidad. Estas actividades, en su
mayorfa, no eran exclusivas de NI. En las colonias centrales tam•
~~eron. Y en algunos casos, como el del hierro, con mayor

=

De todas estas ramas -que , alcanzar!an para la Independencia
an volumen considerable- merece una cita aparte la naviera. Fa•
voreclda por las Leyes de Navegación que sancionó Cromwell y raCarlos II (en 1_660), los colonos pudieron lanzarse a la consón de embarcaciones y al montaje de una flota comercial que
arrojarla estas consecuencias al fm del período colonial: 1) confor~ón ~e grupos manufactureros que jugarán un rol gravitante en
postenor desarrollo industrial; 2) importante ingreso de capitales
que se acumularián y reinyertirian en la zona; 3) constitución de
una base manufacturera Vital para la infraestructura local en ramas como la pesca, la caza de ballenas y -sobre todo- el comer: mar!timo externo; 4) emergencia de un rasgo de autonomia en
que Inglaterra, precisamente, centraba su poderlo militar· el
mar. En la revolución de Independencia y en la segunda. gu~rra
condeflnitltra Inglaterra (1812-14), la autocapacidad estadounidense será
va para derrotar a la metrópolis.

EL COMERCIO EXTERIOR
Es este otro punto sustancial para el correcto conocimiento del

105

�mecanismo Interno de estas provincias Inglesas de ultramar, que
coadyuvó a conformar en el Noreste caracteristicas económicas .1
sociales . atlpicas para territorios coloniales.
Ya se ha mencionado que el Sur no soportaba probll!J!las para
colocar su producción. Sus cultivos básicos, el tabaco en pnmer término, contaba con mercados asegurados por las leyes comerclalel
btitánicas.

El Norte y el Centro (que seria en la etapa colonial un gran
productor de cereales, algo que no interesaba a Inglaterra} ofreclan
un panorama distinto. Impotentes para insertarse ad~adamente en
el circuito inglés, sus objetivos fueron: 1) tender al autoabasteclmlentó· 2) producir algún tipo · de articulo exportable para captar
metálido u otros recursos que facilitaran aqqulsiciones Imprescindibles en Inglaterra, pais que tenia el más alto !11vel de d~llo
industrial en el siglo XVIll; 3) como esa produCCJón1 en su inmensa
mayoría, no se podía colocar en los mercados mane¡ados _po~ Inglaterra, se debía procurar otros compradores. &amp;!to ll~var!a mevlta•
blemente al contrabando -tras desoir las normas bntámcas-- que
fue realmente uno de los motóres oomerciales Y de acumulacicla
de capltales e~ el Noreste; 4) transformarse en transportado~ de
mercancías propias y ajenas, para ganar con la lntermeqlaclon.
La flota que desarrolló NI fue vital para el Intercambio con
otras regiones del mundo. Pero en este caso, el comercio externO
se componía de una intrincada red, sustancialmente diferente al· Intercambio unilateralizado del Sur. NI y el ~en~ comerciaban COD
el propio Sur ( con frecuencia en co'!1petenCia ~ con los mercaderes metropolitanos} , con las Antillas (especialmente con l:i 1111
inglesas} , con Africa y con Europa del Sur. Para l_a Indepe encia, sus buques tocaban puertos de China Y el Pncif1co.

40,000. La diferencia se compensaba con estos célebres triángulos
oomercláles, en los cuales se jugaba un importante rol como intermediario pero en el que también intervenía la creciente capacidad
manufacturera de las colonias. Los juegas comerciales de estas colonias llegaban a tal punto que su capacidad de importación subió
notoriamente a mediados del siglo xvm. Pero .esta potencialidad
no lr!a a vulnerar ni deformar su economla, como ocurria en el
Sur. Los navegantes y .comerciantes ·del Noreste compraban en In•
glaterra y revendian gran parte de sus adquisiciones en otras colonias, como el Sur y las Antillas. Lo que ingresaba al Noreste servia cnn frecuencia para incrementar la capacidad productiva de
esta mna. No hacia marchar a sus residentes hacia el monocultivo,
ni otJstaculimba la producción de cereales, el funcionamiento de las
desti1erlas o la industria naval. Habría sido un contrasentido. Y
por esto, los granjeros de NI o los cada vez más numerosos fronterizos que se depositaban en el Centro no dejaron de _producir sus
ropas, muchos de sus alimentos, sus clavos y hachas.
Una de las grandes ·fuentes de recursos, · así, eran los fletes y

las comisiones obtenidas por la reexportación de mercancias. ·La

marina de NI, particularmente, era de gran eficiencia para la Independencia. Con una flota en permanente crecimiento, con limites
insalvables para imbricarse en gran parte del circuito comercial
metropolitano, con la necesidad imperiosa de moneda fuerte y con
una autonomla que no tuvieron otras colonias europeas, no resulta·
SOlpreudente que los marinos y comerciantes de NI · se dedicaran
ávidamente al contrabando. Massachusetts y Rhode ·Island eran
asiento de un intento comercio intérlope. En 1700, la mitad del trá•
fico de Boston se realizaba transgrediendo las normas fijadas.
tuando Jorge m, de59e 1768, pretenda imponer un rígido control
sobre las colonias, eo'l!enzará a desatarse el proceso que desembocará en la revolución, doce años después.

Dos ejemplos del circuito que usufructuaban estas colonias: 1)
adquirian melazas en las Antillas, la transformaban en ron en Eltados Unidos, se llevaba la bebida al Africa, se la troca~ por 1i:¡
~os y estos esclavos eran trasladados a · las mismas Antillas o
Sur ' Cada paso se practicaba con fuertes saldos; 2) se llevaba pea,
cad~ a Europa del Sur, se lo cambiaba por frutos Y vinos, produOtos que finalmente se trocaban en Inglaterra por manufacturas.

Todo esto configura un panorama realmente infrecuente en los
tarltorios coloniales de la época. Será dificil detectar en otros lu•
g&amp;res las caracter!sticas que ofrecla NI, especialmente en los dependleotes de España. Es factible, además, percibir la notoria diferencia existente entre las colonias norteñas y las del Sur, en cuanto a
la vinculación o autonomla económica respecto a la metrópolis.

Según declaró 13enjam!n Franklin ante la ~ru:a · de los o,.
munes en 1766, Pensilvania Importaba mercader!as mglesas por va•
lor de 500,000 libras anuales, pero sólo le exportaba por valor de

POBLACION, CIUDADES

106

Otra distinción que merece puntualizarse es que el sistema

107

�agricola latifundista basado en la mano de obra esclava obstaculb6
sensiblemente la formación de concentraciones urbanas en el Sur,
mientras que en el Noreste surgían sin dificultad. Dedicado c:11111
exclusivamente a la producción en plantaciones, sin sectores agra.
ríos medios ni desarrollo artesanal o manufacturero, con trasladoa
constante hacia el Oeste, sin afluencia inmigratoria, el Sur mostraba en 1760 una sola ciudad importante: Charleston, capital de Ca,
rolina del Sur, con 10 mil habitantes (la mitad de ellos negros).
Desde Nueva Jersey hacia el norte, en cambio, brotaron -numeroso1
centros urbanos. Sobre todo en NI, por la configuración que asumió la colonización a través de municipios. A lo que se sumó el tipo
de actividades que se desarrollaban en la región: astilleros, puertol
de gran movimiento comercial, i:eJativ~ desenvf!lvimiento ~~ tareas
profesionales independientes, articulacion de nucleos agl'll1'10S muy
dinámicos, establecimiento de múltiples talleres.
Hacia fines del _siglo xvn, en el territorio controlado por lo8
ingleses habla unas 250,000 personas. Para 1770 esta cifra se elew
a 2.500 'ooo. Fue un incremento que algunos autores han calificado
como "~ precedentes en la historia del mund~". La base ~e este
aumento fue la inmigración ocurrida. en los p~eros 50 an&lt;ll! del
siglo _XVIII, a lo que se agregó un fuerte crecmuento vegetativo.

LA AUTONOMIA

F.s menester indicar asimismo que Inglaterra nunca montó en
tomo a sus colonias continentales el control político rígido 't el sl&amp;tema monopólico estricto que estructuraron otras n1etrópolis -E&gt;
paña Francia- en derredor de las suyas. Se moVJeron con c1ar1
auto~omia hasta_1760, y ello fue más notorio en el Noreste, delvinculado económicamente ,de Inglaterra. El Sur no se sentla menas
autónomo políticamente, pero era visible que sus 1i1zos con la Gra11
Bretaña eran mucho más estrechos que los que se tendian hacia el
resto de las provincias.
La relativa mayor h'bertad de estos territorios ~nde, en
principio, a que nunca representaron para la metrópolis_ algo td
esencial como ciertas colonias resultaban para la econo!Dla ~
la, por ejemplo. Si Carlos V perdia el Potosi __ n el .Alto _Perufuente sustancial de sus recursos en metal precioso, su JD1peno talllbaleaba. En camblo, las colonias inglesas ~almente las norteamericanas, pues las Antillas _eran más preciadas- n? a ~
como vitales para el funcionanuento de la economía bntánica.

108

Otro de los orfgenes del sentido de , autonomia que se anogaron los futuros F.stados Unidos fue consecuencia de qúe durante la

época dé tormación de las provincias (siglo XVIl), :fuglaterra se
convirtió en escenario de prolongadas luchas civiles. F.stas contiendas tuvieron dos efectos: 1) hicieron descuidar el control en ultramar; 2) incentivaron un tipo de inmigración que guardaba como
objetivo fundar en, América sociedades más democráticas donde el
acceso a la tierra no estuviera vedado, donde la religló~ no fuese
motivo de pe¡-secuciones y donde las ya antiguas libertades inglesas
-causa justám~nte de las guerras civiles y de las persecuciones-tuvieran vigenCia.

Ese descuido y la circunstancia de que los colonos se sintieran
herederos de formas jurfdicas y políticas que funcionaban en la metrópolis, tuvieron su influencia. Por ejemplo, en materia de autoridades, los residentes en Amécica del Norte fueron proclives a autogobernarse por medio de legislaturas representativas que controlaban
a los gobernadores designados por el rey. En Massachusetts, durante
muchos alios, el gobernador fue nombrado por electores locales. F.ste sentido de au~nomia IJ?litica también se daba en el Sur, pese a
los lazos económicos que ligaban la reglón a la metrópolis La polltlca de relativo descuido se prolonga durante toda la
whlg,
es decir hasta que asume Jorge m (1760).

etapa

Entre 1600 y 1760, si bien funcionó el mercantilismo en Ingla-

terra, lo hizo marcadamente con respecto a las Antillas y -en for-

ma mAs atenuada- con el Sur. La vinculación de estas colonias
se fundamentaba en la mutua conveniencia económica, y de alll que
emergieran determinadas estructuras económicas sobre las que se
asentaron sociedades con caracterlsticas definidas.

Pero Inglaterra, es menester insistir, nunca montó un mecanis-

mo monopólico tan rigldo en el áspecto comercial como el de F.spa-

sus flotas y galeones, con su prohibición de comercio entre
colonias, sus puertos únicos, su complementaria severidad politica y
jurldlca.

lia, con

El grado de desarrollo más o menos diversificado de las colonias del Noreste se vio favorecido por este motivo, diversificación
que surge vertebralmente del no-interés de la corona por esta reglón.
Cuando lnglatem pretendió instaurar un sistema más cerrado
Y qunlasese cumplieran las normas que reglan desde tiempo atrás
co1O
se lanzaron abiertamente a la revolución.
'

Ju

109

�HACIA LA INDEPENDENCIA

:=:,1:

=

1
Con Jorge m se Intenta, en Ingla:~'&lt;::t
mo. En lo. externo esto se tradu&lt;;egurosaen Luego de la guerra de loa
tas mercantilistas de manera n
.
j
Francia como gran
Siete Afios -en la que Gran Bretafta desalo a a
tnstaura
potencia colonial, Y le despohja de lap~~ ~suseverdadero
lina polltica que procura acer cum
rol de subordinación a los intereses metropolitanos.
Para ello se sanciona una serie de normas, Y se

~~vi:

ás tlguas -que nunca fueron respetada.- .se
.
otras m
1
del Azúcar y del papel moneda (1764), la .de
Asi surgen ~ eyes
(1765) la Declaratoria (1766), la de recau:C?rn5d! ~~~e rentas' públicas (1767), la ley del Te (1773)
y las leyes sobre Tierras (1763-74).

8e..

~rbosiªd~cla,~:
gran~!1:S~en~:1~~i:nle~~:!iC:fo!
.
edida
afectara al contrabaildo, ve gra
Cualqwer m
que te grave Se entiende-pues que estas me~w!rta rebelión en las provincias ubicadas al
·norte de Maryland.

:~i:a:

=

Lo ue debe aclararse es el por qué de la adhesión de
parte deqlos planteadores a la revolución, sl~do quhai~
crecido a
abiertamente vinculado al comercio metropolitano y
su amparo.

Es notorio que -demás de la fuerte represión q u e ~ :
sobre los colonos- Jorgepodm debió
~en:JJ1fefos Iaúfundls. que hiriera la fuente del
er econ ado--+"' una nnllijca de 1ierrU
1'.,.,
.,!""" . ----'•
tas .· la tierra. y as! fue. El monarca
1
Iantadores con"",uar su '""""""que, en concreto,
W:e~ del Quebec (1774) confirmó que
~~r~b~cados ~ás allá de los A p a l a r ~ :
nejados por funcio~os
1: : d: las viejas colonial
bre apropiaclón)alyNo roesteen del Rio Ohio entre el Mlslslpi Y el caO
el área ubicada
'
nadá.
lnt
más flmda·
men~. Piro~~:sco~tlr~u=d~e ~cu1:S::Oplcales, slnO

:f

:n1&amp;:8 ta
f~ A:

110

:t

también porque muchos de ellos Integraban compafllas especulado-

ru dedicadas a la venta de

tierras. Jorge Washington, jefe de los

ejércitos revolucionarios, primer presidente de Estados Unidos, era

un poderoso terrateniente virginlano y un miembro conspicuo de las
citadas compañías.

Esto explica -junto con otros elementos superestructurales que
no deben descuidarse- la alianza provisional que se dio en Estados
Unldós para la Independencia, entre el Noreste y el Sur, alianza que
se romperá a mediados del siglo XIX cuando se precipite 1a Guerra
de Secesión. Como menciona Ross Robertson: "fue la polltlca agraria británica y no la polltlca mercantil lo que orientó las simpatlas
de este Importante grupo económico· hacia la clase mei,:antil del
Norte''. (J)
SE CIERRA EL PERIOOO COLONIAL
En el momento de desatarse la guerra de Independencia, F.stadol Unidos cuenta en sus áreas Central y Norte con intereses autó-

nomoa abiertamente opositores a · la metrópolis lo SUÍlcientemente
a6lldoa como para enfrentarla y derrotarla, en alianza con grupos
Influyentes del Sur y con la ayuda de Francia, España y Holanda.

Aquella estructura económica sensiblemente diversificada permitirá soportar las necesidades bélicas; y rubros coino la producción
de municiones y armas, prendas de vestir y artlculos 118r0pecuarios
se expandirán C011Siderablemente. Es dificil encontrar un caso análogo en el resto de los territorios coloniales.

La guerra de Independencia (lTIS-1783) Impondría _ljn proteccionismo de hecho sobre las manufacturas locales, y fortalecerla la
producción metalúrgica de manera Insospechada. Proceso que se
adiciona a la situación que hablan originado los diversos boicots
adoptados contra las Importaciones británicas, me4idas que se efectuaron como respuesta a las leyes de Jorge m, y que se prolongará
-y esto es muy Importante-- gracias a las guerras napoleónicas
Y a la segunda contienda con Inglaterra (1812-14).

Debe destacarse el hecho que las colonias estadounidenses hayan
t.enldo como metrópolis a Inglaterra. Al combatir a la potencia mallllfacturera de la época -que se hallaba .en los inicios de la revolución Industrial- a estas provincias no les quedó otra alternativa

111

�que producir mucho de lo que no podlan lmpo~l Am~re::
de las colonias espafiolas y portuguesas, cuyos nuc ~
ligados al contrabando y propulsores de la destrucción del mono¡¡ calan irremediablemente -para el abastec!J:nlento Interno~ ::ianos de la potencia lndustri~da (lo q'!e liquidba~ ~
6'tlidad de desarrollo de las artesaruas Y pequenos. esta
en....,
donde existian), los norteamericanos debieron estll!.1ular su propia
roducclón para salir adelante. En 1780, ni España, ni Holanda,
~ Francia estaban en condiciones de suplir a Inglaterra en numerosos rubros manufactureros. Situación que habrá de prolongarse
-con altibajos- hasta 1815, debido a las guerras europe~·J'S:
1816, los núcleos Industriales 1ocaies_ habrAn crecido lo
I en
para Imponer, entonces, leyes proteccionistas.
Por otro lado, todo esto fue factible por el tipo de eco?.?~
que habla germinado y desenwelto en el Noreste. Estim....._
además por el interesante mercado que se articulaba en las. ex colonias que en 1790 contaban ya con cuati:o mlllonesd de
Merca'.do que se ampliará drásticamente en las déca as
c es
siglo XIX· el alto crecimiento vegetativo y las formas que asuml6
la coloni~ción en el Noreste --que será Imitada en el N9roeste, •
los territorios aue desbordan el río Ohio- conformarán en poco
tiempo una población de no despreciable importancia para la época.

~ªt~tan:

Es perceptible también aue las características que guardó el
asentamiento colonial en los Estados Unidos no resultaron universales. Más que una conquista con reducción ~e grupos aborigena
para someterlos como mano de obra -al estilo espafiol-, o C111
control de las sociedades autóctonas para el manejo de su tierra '1
su producción -como los mismos Ingleses hicieron en la India-,
en Estados Unidos se dio una colonización en sentido estricto:
llegada de grupos humanos muy densos; .que se fueron amp
por las razones citadas. Con las claras diferencias existentes entre
Norte y Sur.

na:

Al perseguirse un objetivo que a veces escapaba a .la exclus191
ambición económica, muy impregnado de elementos _ldeol6gieOI
-religiosos, polltlcos- la zona de colonización se convirtió en UD
verdadero centro de atracción que Influyó paralelamente en o~
pa1ses europeos Y atrajo vastos conglomerados de personas.
geografia -en °el caso del Noreste- favoreció esta situaci~J!
Apalaches se transformaron en una barrera para los irunlr;uu¡;;
que debieron concentrarse durante un cierto tiempo para luego
zarse a atravesarlos con eficacia frente al permanente peligro indlO,

112

El tipo de propiedad agraria en el Norte y en el Centro faci¡litó simultáneamente el desenvolvimiento de lo que seria una clase
media agropecuaria, de vital significación para el desarrollo capitalista autónomo. Frente a la deformación económica del Sur, con
neta orientación hacia el exterior, sin Interés por el despegue industrial, los sectores agrarios del Noreste -y en el siglo XIX, los que
ocuparían el Noroeste- se preocuparon crecientemente por el abastecimiento de las ciudades, de su desarrollo como mercado y de la
absorción de su producción de articulos manufacturados. Esto será
vertebral. En el siglo XIX -frente al estancamiento latinoameri•
cano- Estados Unidos logrará por ooa parte los más altos niveles
de eficiencia· agricola en el mundo, gracias al Incentivo del mercado
de sus urbes Industriales; por otra parte, ese sector agrario será
un inagotable consumidor de la producción fabril. Esta es la fun.
ción formidable que cumplirá el mercado interior, derivado de maneras especificas de colonización, de la forma que adoptó la economia del Noreste en su etapa colonial, gracias a su autonomla y su
desligamiento de los mercados Internacionales.
En el momento de la Independencia, Estados Unidos era un pafs
fundamentalmente agrlcola desde el punto de vista de la cantidad
de gente que trabajaba y vivia de la tierra. Pero estudiando de
manera global su economla, la nueva nación presentaba un gran
movimiento comercial y un notable poder marítimo. La Industria
ofrecla un estado aún Incipiente, y a nivel doméstico no se babia
desligado del agro.

UNA ALIANZA PROVISIONAL
Al desatarse la revolución de Independencia, pues, ya estaban
configuradas las dos sociedades que se enfrentarian en la guerra de
Secesión,. 85 años más tarde.

Sus formas sociales y económicas hablan hecho emerger "dos

paú¡es". Con diferentes sistemas de producción, dístintos Intereses

económlcos (aunque, muchas veces, no incompatibles), diversa dJrec.
clón de sus econ~mlas y vinculos con el exterior, con relaciones so~ . y de propiedad que se Irán tornando antagónicas y con una
disimü concepción del mundo.
Para el Noreste, asl, cumplimentar el requisito impuesto por la
declaración de Independencia de que "todos los hombres · nacian

113

�Iguales" no era Inconcebible. Por Jo menos, desde el punto de vista
de que un hombre no es dueño de otro como si fuera una cosa,
un mero Instrumento de trabajo. Su acentuada proclividad hacia
una economla armónicamente capitalista, basada en derechos y deberes inherentes a una democracia burguesa, con mano de obra asalariada y una adecuada división de la propiedad agraria, respondla
a una sociedad en la que la esclavitud no tenla cabida.

Pe~ es evidente que el empleo del negro se habla convertido
para esta época en un elemento básico de la economla y sociedad
sureñas. Aún cuando esta institución no habla arraigado en la manera que Jo baria para mediados del siglo siguiente -con el auge
del algodón- su importancia para el funcionamiento y sosten de la
clase dominante meridional era vital. Además de· las cuantiosu
Inversiones que representaba, su supresión habrla obligado a implementar otras formas de producción, con la consiguiente capacitación
de un nuevo tipo de mano de obra y adecuadas técnicas complementarias.
Esto tiende a explicar por qué en el muy liberal Estados UnidOI
de fines de siglo xvm no se desterró la esclavitud. Las normas
dictadas por el congreso se cumplieron efectivamente en el Noreste
(y se prolongarla esta situación en el Oeste libre), pero funcionlirOn
escasamente en el Sur. Y desde 1793, cuando se inventa la despepltadora de algodón y este cultivo se torna de gran rentabilidad,
se desechari abiertamente cualquier posibilidad de suprimir el tra•
bajo esclavo. Para 1860 habrá en Estados Unidos cuatro millones
de negros, frente a los 700,000 que se contablllmban en 1790.

Desde el punto de vista socioeconómlco, la revolución destrlJYÓ
resabios feudales que existian en algunas Instituciones y formas de
propiedad y herencia de la etapa colonial. Se opouian al desarrollo
de las fuerzas productivas internas y a la formación de sectores
Intermedios agrarios, de gran pujama.
Pero la esclavitud emergia como un elemento indispensable para
la producción afincada en el Sur, reglón que ya tenia un ~ peso
económk:o y polltico (que crecerá notablemente en el siglo siguiente).
Y que, además, habla contribuido decididamente en la Independencia y estructuración del nuevo pals, especialmente la Virginia del
aristócrata Jorge Washington.

1776 obligará, pues, ~ µna alianza entre ambas reglones. Peto
este acuerdo será coyuntural, por mutua necesi¡:lad. Cuando· la es-

114

clavltud se ~?rme en freno real de la expansión nortefla
cuando se evidencie como fundamento troncal de una regió ' y

=n: :C.:~~-

nación (lo que provocará la guerra de ns:

NECESARIO, NO SUFICIENTE

~esln~sltuaclón económica y .sociaÍ del nuevo pa1s. Con
mento determinad~ ~~f ~~::_contradictorias en un mo~ Noreste, alejado de los condicionamientos que imponla el

tente po~~~~~ ,:::_i:_os metropolitanos. Impoeconómlcamente "atrasada" pe'ro
por 10 tanto una sociedad
lldades tendrá 1 base d '
que en su atraso Y en sus necea
e algo que el Sur nunca logrará.
pensión mu&gt;: clara. a la autonomla, que se alimenta adeniás~e
~:,eol6gic;5 ate~dibles . . Sociedad e~ la que se da un ti¡x;

P:~ tiiro~==;; =ci~~ei~n:

~ " : s e l ~r1~r:11d,
maneras e encarar la consecución de 1
tos
no se pueden importar por aquella "pobreza".
e emen
que
ameriDiferente en su contextura qe Jo que cr1sta11zó en otras áreas
canas -y en el propio Sur- el Noreste guardari
formación que bien puede caracte~
aU
una con=niales. Y de esa atipicidad emergerá cr:~rrnda:n
' en el siglo XIX- de transformar a Estados Unid
•
nación realmente autónoma con un slstem
os en una
en su propio mecanismo y •dinámi~ intern~.de producción basado

~~:r:

=

apo::¡n~ur,es Yfactible
todavla en 1790. Por eso aún se necesita el
se lo requiere inclusive como respald
óml
~rcado Y co~o fuente de materias primas. y ~~efio

r.:

boa paises'prlmera allanza1 que flf!aJmente se romperá cuando "amse 1aneen hacia objetivas antagónicos.

clón ~~cc:;'1bpretenslón de convertir a Estados Unidos en una na-

~~~t~cfrlmarlo~:
~~ri:-:=.r;:o
=~\! :is~: ~:
P
as a potencias industrializadas ta

tan bl

en conocemos los latinoamericanos.

'

rea que

115

�En el Noreste se ha construido una forma de producción prefabril y agraria que bien puede compararse a la de paises europeoe
en sus Instancias previas a la revolución Industrial. Allí, el productor es dueño de sus medios de producción y dueño de lo que elabora.
"Inglaterra no exportó directamente a F.stados Unidos sus formas
de producción más desarrolladas, sobre todo en el sector Industrial.
Norteamérica fue ante todo una colonia Inglesa. La base a partir
de la cual se desarrollBlÍlII, no sin enfrentamientos, la nación Y el
capitalismo norteamericanos es la pequeña producción mercantil,
esencialmente agrlcola y artesanal As!, en 1790, el 95 por ciento
de la población de Estados Unidos era agrlcola. Norteamérica debió
sacudir la tutela colonial de Inglaterra (guerras de 1775-83 Y de
1812-14) para que las trece colonias -pequeña fracción del futuro
territorio nacional- pudiesen declararse Independientes Y comenzar,
a partir de ,1a pequeña producción mercantil, una evcluclón ecooomica y social relativamente autónoma. Era el comienzo de una ·revolución nacional burguesa, que pennlte la Instauración del modo de
producción capitalista a escala de una sociedad determinada", define
Roger Dangeville &lt;•&gt;. Analls!3 que luego agrega: "En resum_en, la
pequeña producción mercantil que dominaba los Estados Umdos a
fines del siglo XVIII no era suficiente para asegurar el triunfo de
la revolución norteamericana, puesto que precisaba una nueva conmoción para que se desarrolle en vasta escala la producción capitalista, basada ante todo en el trabajo asalariado, y ya no en el
trabajo del productor-propietario, para el mercado".
Dangevllle se refiere seguramente al Noreste, pues el Sur no
guarda esas caracterlsticas. Y en cuanto a · la ''nueva conmoción",
ella se precipitaré con la guerra de Secesión, que junto con una
contienda civil y militar significó una profunda crisis económica,
madre de un vigoroso y ya lndetenlble desarrollo del capitalismo.

Las bases dadas en el Noreste no surgieron en otros territorial coloniales, por lo_general más parecidos al Sur con su especialidad de monoexportador ligado a potencias externas; que sustentaba a una clase social abiertamente anti-Industrial.
En aquella atlplcldad del Noreste estuvo el origen del posterior

delarrollo norteamericano, del que surgirá una burguesia-naclona,Jlndustrlal con capacidad suficiente para derrotar -por medio de una
cruenta guerra civil- a la retardatarla aristocracia meridional.
Burguesfa que -al fundamentar su crecimiento y consolidación en
el mercado lntern~ no podía tolerar la escisión de la nación auspiciada por los sureños. Y menos aún, los cada vez más peligrosos
Juos que los algodoneros mantenian · con Inglaterra, la ex metrópolis, a 1a· cual no molestaba que los plantadores edificaran una nación ''independiente", al mejor estilo de lo que hicieron en otras reglones de América ciertos grupos oligárquicos.

NoCal:
1-Plulkner, H&amp;rold tJnderwOQd, "Blstorl&amp; ll'col16mlca de loe Zatadoll Unldoe",
edtt. Nova, Buenoo Aires 1981, ptp. '12, 83, 84.
t-llanlouz, Ji'aul, "La Revolución Indllltrlal en el siglo XVIII", ecllt. Agullar,
Kadrld 19C.
1.-Robertaen, Roa, "Hlstorla de la Bconomfa Norteamericana", ecllt. Blbllogriflca
Omeba, Argentina 196'1 ,pég. lff.
f,-llangeville, Roger, en Introducción a ll(a.-,.,.Engels, "La guerra civil en loo Esta•
d0I Unldoo", ecjlclones La ROia Blindada, Buenoo Aires 1973, ~- VIII.
•- Un trabe.Jo 1114a amplio y detallado, que Incluye el aná1llls del periodo que
corre entre la Independencia Norteamericana y la guerra de Beceslón, llllede
111C0111larse en cerutu, Mario, ''La Etapa colonial en loo F.stadoo Unldoo. SU
lllfluencla ·decisiva en un caao de desarrollo capitalista autónomo en terrltorloo
eolonlales". edición mlmeogra!lada de la Pacultad de Pllooofla y Letras de la
'Dnlnnldad Autó110111&amp; de Nuevo León, Monterrey 1976.

· Lo que se ha pretendido sugerir en este trabajo, muy brevemente &lt;&amp;&gt;, es que la configuración social y económica del· .Noreste
resultó decisiva para el desarrollo que se plasmari en Estados Unidos .en el curso del siglo XIX. Pero se advierte que esta fue una
condición neeesarla pero no IIUficiente. SI Estados Unidos se hubiera
Insertado con esta estructura económica relativamente atrasada, muy
débil aún, en un mundo sin convulsiones, con Inglaterra dominando
los mares y con sus manufacturas Inundando todos los puertos,
serla dificil asegurar que el proceso hubiera coronado como lo hizo.
A la condición necesaria -por lo tanto, Insustituible- de la etapa
colonial debieron sumarse elementos que facilitaron que et proceso
fructifi~ más allá de este período.

116

117

��INHIGBACION Y Dl!'8ABBOLLO INDUSTRIAL
NUEVO Ll!lON (1895-1980)
Mario l'éres Delgado

Al presentar algunos resultados prellmlnares, que se despren-

den de la investigación "Anéllsls Demogri.flco del Siglo XIX (1820-

1910). Nuevo León", actualmente en curso, esperamos estimular
reflexiones sobre el tema del presente articulo.

A causa de la riqueza del material acumulado en la antes mencionada, hemos decidido tratar, primeramente, el tema de la lnmlgraclón desde otros estados de In República Mexicana hacia Nuevo
León. En el periodo Investigado hemos encontrado únicamente dos
censos que proporcionen estos datos: 1895 y 1900. Por lo escaso
-cuantitativamente- de las fuentes, optamos por trabajar aqul monogré.flcamente lo relacionado con la inmigración.

El material básico para el presente son las Memorias e Informes
de los gobernadores del Estado de Nuevo León, que se encuentran
en el Archivo General del Estado de Nuevo León y cubren el periodo 1828-1968 m.
Los datos sobre lnmlgraclón desde otros estados de la República

.Mexicana hacia

Nuevo León, únicamente se encuentran en dos cen-

121

�rorrespondlentes al periodo de gobierno del Genetra~jBer::'
La falta de mAs lnfonnación nos obliga a
ar
•
m~te· el final del Siglo XIX, periodo Importante porqueustriaquéalllad
directamente relacionada con el auge económlro e lnd
e
época.

808

Re es

es:

La lnml¡n-ación se dirige hacia ciertos polos de atracción en ~
Interior del Estado: sea hacia centros Industriales en desarro)lo,
sea hacia 1-0nas agricolas y ganaderas ya desarrolladas.
En el caso particular de la ciudad de Monterrey Y el municipio (
de Santa Catarlna, la población es atralda p~clpalmente por la
Industrialización y por la posición geográfica pnvlleglada.

La Inmigración hacia otros municipios (romo Linares, Galr"9
y Lampazos), obedece a otro tipo de estin1Ulo, reflejando un esarrollo diferente de tipo agrlcola y ganadero.
Las motivaciones socio-económicas que. están a la base de la
Inmigración hacia Nuevo León, reflejan Zaunatecascrlsls =ó~I~c1:
estados romo San Luis Potosi, Coahulla,
ca
•
.
es parecida a la observada por A. Moreno Toscano Y E. Florescino.
"al Inhibir o afectar la-circulación regional de productos, el ferrocarril desencadenado 'efectos depresivos' en la economla de los pequeños productores locales, quienes satisfaclan. mercados lnbtralcio 11¡.
te
·onales Estos efectos se observan también en las po a ones
~as y °medianas de El Balío, las cuales experimentaban un
~nso de habitantes entre 1877 y 1910. Depresiones semejantes
sufrieron los poblados situados a lo largo de las antiguas rutas
circulación que al ser abandonados o reducirse el trafico rome
en ellos af~ron la vida de las poblaciones que dependlan del ca•
mino y sobre todo los pequeños y medianos agricultores, artesanos.
fabrl~tes y rome~lantes provinciales quedaron en desventaja, puesto que el cambio y el mejoramiento de las rutas trajo consigo~
cambio en los mercados, el crédito y la ciréulaclón al que no esta
adaptados" &lt;2&gt;.

re/!j

En este trabajo utilizamos la rorrelaclón de rango, (usando la
fórmula de Spearman), para obtener Indicaciones precisas acerca de
la Importancia de la lnml_gración en todos los municipios del estado
y de la variación de ésta en el periodo 1895-1900. También p~ntaremos un mapeo de dicha Inmigración de !lcuerdo ron los os
1
censos estudiados. Esta metodoloipa nos permitirá sacarll
nes fundadas sobre la relación existente entre desarro o econ

con~:i:

y aumento de población.

Podemos observar, a finales de siglo pasado, 1890-1900, en el
F.stado de Nuevo León, un auge económiro y demográfiro romo
resultado del ~ento de las industrias textil, metalúrgica, cervecera Y otras, ronforme al censo estadlstiro de la Memoria de
1904 del General Bernardo Reyes. "El valor total de la producción
que se refiere esta noticia, es el de $ 28.475,225.00 cts., y el número
de operarios asciende a 12,468 hombres y 704 mujeres" &lt;3&gt;. Los
datos anteriores corresponden al total de los municipios del Estado.
Entre 1899 y 1904, según las Memorias del General Bernardo
Reyes, en las leyes de fomento se decretó que el estado favoreció
especialm.ente el desarrollo industrial "Las leyes que principalmente
han favorecido la Industria del E.ffildo, son las que fJlcultado al
eJec:utivo para hacer conceslo'1es sobre bases generales a empresas
diversas, exo11erándolas de contribuciones por un tiempo dado, según
el capital y ramo de industria a que se dedique, y con garantla que
BSegure el cumplimiento de sus contratos" m.
As1 el E.ffildo puso en movimiento este proceso industrial recurriendo a las necesidades de inversión de capitales ociosos precedentemente acumulados y empujando a grandes comerciantes hacia
el sector productivo. Frédéric Mauro informa que a los años comPl'l!lldldos entre el periodo 1890-1900 "Se les puede estudiar de dos
maneras: a) por el número de empresas. Entre 1891 y 1900 se
crearon en Nuevo León 101 empresas, lo que da un promedio de
10 por año. Entre 1951 y 1964 surgieron 1934 empresas; promedio: 193 por año. Y b) por el monto de Inversiones:

Periodo
1891-1900
1851-1960

Monto de Inversiones
deflaslonadas

Promedio
anual

$ 90,000.000

$ 9,000.000

"498,000.000

El segundo periodo muestra

1H1

"49,800.000

aumento de 5.5. veces sobre el

Primero. En 1900 el monto acumulado de las Inversiones deflaslona
das ascendía a 90 millones de pesos, en 1960 a 800 millones; el
~ciente de crecimiento es, pues, de 9. Estas cifras, al Igual que

dé las empresas, no toman en cuenta ni las empresas que exlsde 1891 ni las que desaparecieron en los años que me-·
~ entre 1891 y 1900" &lt;5&gt;.

~~ antes

122
123

�Profundizar sobre el desarrollo Industrial no es nuestro propósito sino analizar factores que influyeron en este proceso, en part!cuÍar el elemento demográfico. Con este propósito presentamos
los datos relativos a la población del Estado de Nuevo León Y de
su capital Monterrey; más adelante ahondaremos en los detalles de
la lrunlgración de otros Estados de la República Mexicana hacia
Nuevo León.

roENTE: Archivo General del Estado de Nuevo Leon Memorias del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.
'

m

CUADRO

l'OBIACION DEL ESTADO DE NUEVO LEON EXCLUYENDO

IIONDBBEY.

CUADRO I

POBLACION DEL ESTADO DE NUEVO LEON 1891-1900.

MtO
1891
1892
1893

POBLACION
287,280
290,673
295,382

294,709
307,856
327,957

1894

1895
1900

VARIACION
+ 3,393
+ 4,709
1,675
13,147
20,081

+
+

AUMENTO TOTAL

POBLACION

AA&lt;&gt;

DEL Em'AOO

1891
1900

287,280
327,937

POBLACION
MONTERREY

-

41,154
72,963

PARCIAL

246,126
254,974

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memorias del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.

40,657

Pasamos ahora al análisis de la irunlgración hacia Nuevo León.

CUADRO I

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memoria del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.

TOTAL DE INMIG&amp;\NTFA

Observemos en el cuadro I un rápido crecimiento de la población del Estado. El cuadro II nos presenta el mismo fenómeno en
la ciudad de Monterrey.

AA&lt;&gt;
1895
1900

INMIGRANTES
43,970
41,971

CUADRO II

FUENTE:
POBLACION EN LA CIUDAD DE MONTERREY 1891-1900.

.uto
1891
1892
1893
1894
1895
1900

124

POBLACION
41,154
41,051
40,836
40,367
55,893
72,963

VARIACION
103
215
469
15,526
17,0'lO

+
+

AUMENTO TOTAL
31,809

Archivo General del Estado de Nuevo León, Memorias del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.

Para anallmr el desglose de los contenidos de los dos censos
~las utill7.aremos 11! fónnula de Speannan, que nos permite calcu..n.... posibles variaCJones entre los dos censos. Stephen Shao des......, claramente las caracteristlcas de esta fónnula:
"Correlación por rango. La relación entre dos variables puede
: ª'r!mda
de acuerdo con ·los rangos de los v.alores de cada variavalores pueden ser ordenados sobre bases cualitativas,

125

�cuantitativas u otras esténdares establecidos por una persona. Lu
ventajas de usar los datos ordenados en el análisis de relación •
muchas, tales como:

l. El cálculo de la medida de la relación para los datos orde,,
nados, llamado coeficiente de correlación por rangos y denotado par
rk, es simple. EBte hecho es cierto, puesto que los datos ordenadal
son un conjunto de números simP,les ordenados.
2. Pueden evitarse limitaciones sobre muestras extraidas de
poblaciones, las cuales no están normalmente distribuidas o pueden
no tener distribuciones. No hay supuestos acerca de los parimet:ftll
d~ esos tipos de poblaciones. El método empleado en el ~áJisis de
correlación por rangos, frecuentemente llamado método no param6,
trico, proporciona, por lo tanto, manera de hacer inferencia estadfl.
tica.
3. Los datos ordenados pueden obtenerse de los elementos, loa
cuales son dificiles de expresar mediante· medidas exactas. Por
ejemplo, es más bien una tarea dificil medir exactamente la conducta de cada vendedor en un grupo. Sin embargo, pudiera ser un tra•
bajo simple para el gerente de ventas ordenar la conducta de cada
vendedor.Un coeficiente de correlación por rangos ampliamente usado •
el coeficente de Spearman. Se escrbe:
6
r~ = -1 -

:E d2

n(n2 - l.)

(6)

En los cuadros V y VI, se presentan los resultados de la apllcación de la fórmula mencionada a nuestros datos. Los cuadros que
estAn ordenados de la siguiente manera:
CUADRO V. En la primera columna, los municipios d e l ~
de Nuevo León. En la segunda y tercera, los inmigrantes de los Eatados de la República Mexicana (1895-1900). Cuarta, quinta, sexta
y séptima columna, aplicación de la fórmula de Spearman para
calcular el coeficiente de correlación por rango. EBte cálculo arroja
una casi perfecta correlación entre los dos censos comparados.
CUADRO VI. En la primera columna, _los Estados de la República Mexicana. Segunda y tercera, el total de inmigrantes en el

126

F.stado de Nuevo León. Cuarta, quinta y sexta columna, la aplicadón- de la fórmula de Spearman. Resulta también de este cálculo
una correlación casi perfecta entre los datos que nos dan los censos.
CUADRO V

TOTAL INMIGRAN'RS EN CADA MUNICIPIO DEL ESTADO
DE NUEVO LEON.
MUNICIPIO

1.-Abasolo
2.-Agualeguas
3.-Allende

4.-Apodaca
5.- Aramberri
6.~ Bustamante
7.- Cadereyta Jiménez
8.-Carmen
9.- Cerralvo
10.- Ciénega•de Flores
11.- Colombia

12.-China
13.-Dr. Arroyo
14.- Dr. Coss
15.- Dr. González
16.- Galeana
17.-Garcia
18.- Gana Garcia
19.- General Bravo
20.- General Escobedo
21.- General Terán
22.- General Treviño
23.- General Zuazua
24.- Guadalupe
25.- Higueras
26.- Hualahuises
27.- Iturbide
28.-Juárez

29.- Lampazos

30.- Linares
31.- Los Aldamas
32.- Los Herreras

1895

1900

1
79
87

64

~l
702
281
1436

598
50

295
325
4270
9
161
1825
718
473
196
127
432
129
183

304
81
160
244
111
-1507
2322
39
57

4
72
46

886
435
988

68
266
7
420
150
2924
15
76

1158
808

334
199
104
152
47
93
202
76
7
59
88
1562
1482
24
31

48
41
39
21
12
25
6
49
13
43
24
22
2
47
32
4
11
16
30
37
18

36
31
23
40
33
27

38
5
3
44
42

48
37
35
41
8
14
6

36

o

4
4
20
.4
11

o

o

16
16

400
16
121

o

13· 169
36
19
6
46.5 3.5 12.3
64
16
8
25
27
5
2
o o
4
45
2
2.3
33.5 1.5
1
5
1
1
10
1
18
2
4
24
6
36
29
64
8
26
8
64
40
4
16
30.5 0.5
0.3
23
o o
33.5 6.5 42.3
46.5 13.5 182.3
39
12 144
32
6
36
3
2
4
4
1
1
44
o o
43
1
1

127

�45
10

49
9

455
828
36.- Montemorelos
19225 23987
37.- Monterrey
93
238
38.-Paris
60
142
39.- Pesqueria Chica
166
145
40.- Rayones
606
569
41.- Sabinas Hidalgo
423
445
42.- Salinas Victoria
203
43.- San Nicolás de los G. 348
40
24
44.- San Nicolás Hidalgo
946
1138
45.- Santa catartna
228
231
46.- Santiago
144
259
47.- Vallecillo
530
~
48.- Vlllaldama
364
391
49.-1.aragoza

9
1
28

13
1
30.5
38

34.- Mier y Noriega

35.-Mina

r

11(1881.8)
'8(48-1)

11360.1

= '9(2401-1) =

723

1171

11360.I

=

48(2400)

1

20

35
34
14
17

20
46
8

29
26
15
19

11360.1

11'1Nt

=

25
11
15
22

42

7
21
28
12
17
O.Cl8

N.-MORELOS
LEON
0.-OAXACA
P.-PUEBLA
Q.- QUERETARO
R.- SAN LUIS POTOSI
S.- SINALOA
T.-SONORA
U.-TABASCO
V.-TAMAULIPAS
W.-TLAXCALA
X.- VERACRUZ
Y.-YUCATAN
Z.- ZACATECAS

16
1
169
16

4
1
13

3
817
249

33

33.-Marin

4

o

2.5
3
9
3

o

6.3
9
81
9

A
◄
16

2
2
4
1

1

8

64

3

g

2

4

= 1-0.Cl8

=

OJl

General Bernardo Reyes, 1895-1900.

1

16
7

6036
20

~

93

95
21600
21
28
3

5520
5

74

125

3
3440

6
3616
164

196
1

3

u

6

6(45)

270

30(302-1)

26970

21
1
18

-

0.01

o
o

21
1
19
16

15
13

1
1
2

23

15
2
22

2

18

25
4
22
16

~

5

2

20

2

o

4

26
14
25
5
12
28
22

29
5
12
30

26

-

o

4

2
4

o
o

2
4

0.99

6(45)
30(302-1)

TOTAL DE INMIGBANTES POR :rB'tADOS DE 1A BEPIJBLIOA

nJENTE·.

MEXICANA.

128

22

21
283481

1

CUADRO VI

A.-AGUASC~
B.- CAMPECHE
C.- COAHUILA
D.-COLIMA
E.- ClilAPAS
F.- CHIHUAHUA
G.-DURANGO
H.-GUANAJUATO
l.- GUERRERO
J.- HIDALGO
K.-JALISCO
L.-MEXICO
M.-MICHOACAN

34
102
149
22941

B'.-T. BAJA CALIFORNIA
C'.-TEPIC

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León. Memorias del

ESTADOS

260608

A'.-DISTRITO FEDERAL

4

2

20

:t&lt;t.- NUEVO

1895

1900

557

622

4

7364
28
4

284
754

o

6639
8
1

233
561

9

Zl
3
19

28
11
8

8

30

3
24

29
11
9
6

1156
23

6
24

20

940
407

57
939
382

133

158

7
10
14

10
13

1110
9
52

17

17

7

1

3

o
5
1

o
1
o

dtEstado
de Nuevo León. Memoria del
yes, 1895-1900.

Archi 'Be~
Gen
Gene;;;
o

Podemos comprobar por edi d
centra el proceso de inmigraci~n e~ e esta correl~ción cómo se conrrollo económico, agricola, ganadero~d=.pios, polos de desa-

Durante los años de 1895-1900 1 M .
emigrantes son los siguientes:
' os tm1cipios que atraen mis
CUADRO VIl

4

MUNICIPIOS QUE RECIBEN MAS DE 1,000 EMIGRANTEs

1

Monterrey

o
o
o

MUNICIPIOS

1895

1900

19,225

23,987

129

�Dr. Arroyo
Linares Galeana
Lampazos
Cadereyta Jiménez
Mina
Santa Catarlna

4,270
2,322

1,825
1,5&lt;Y1
1,436
1,171
1,138

2,924

1,482
1,158
1,562

988

249

de 1900. (Cfr. cuadro V) .
Observemos ahora cuáles son los principales Fstados de origen
de los Inmigrantes, en orden de importancia.

946

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memoria del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.

CUADRO IX
EMIGRACION DESDE OTROS ESTADOS HACIA NUEVO LEON.

Los Municipios del silr del Estado, -&lt;:Orno Galeana, Dr. Arroyo,
Linares, etc.-, son polos de atracción por su desarrollo agrlcola.
En el caso de Monterrey, la Inmigración es sumamente importante,
a causa de su desarrollo Industrial y comercial. El municipio de
Santa Catarina ·atrae población por las mismas razones que Monterrey, y por su collndancla con éste.

FB Interesante ver el aumento o disminución de la Inmigración,
en el valor absoluto, entre el censo de- 1895 y el de 1900. Hay una
disminución en los 49 Municipios. El número total de Inmigrantes
pasó de 43,970 en 18951 a 41,971 en 1900. Fato significa que el proceso de concentración de la población en un número siempre mú
reducido de centros urbanos, arrasó notablemente en los .últimos cinco años del siglo XIX. Particularmente importante el caso de Monterrey, como se nota en el cuadro VIII.

ESTADO

1895

1900

San Luis .Potosi

22,941

21,600
6,639
.5,520
3,616
1,156

Coahulla

Tamaillipas
7.acatecas
Guanajuato

7,364
6,036

!;440
1,110

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memoria del
Gral. Bernardo Reyes, 1895-1900.

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memoria del
Gral. 1;3ernardo Reyes, 1895-1900.

El impulso estatal a la industrialización y otras actividades empresariales, atraen inmigración desde los Estados más cercanos a
Nuevo León: San Luis Potosi, Coahuila, Tamaulipas, Zacatecas. Fste
fenómeno es también favorecido por la crisis de las economías mineras de esos Estados, que ponen a disposición mano de obra no
especializadas. "Para operar, las nacientes fábricas requerian de
energía humana, de lo que posteriormente ha venido a llamarse, fuerza de trabajo. Las caracteristicas de esta fuerza de trabajo eran
también distintas de las requeridas por el sistema artesanal existente. No se necesitaban capacidades específicas; simplemente fuerza, energía humana, para mover las máquinas, cargar carbón, etc.
Para ello, era preciso disponer de un creciente número de personas
carentes de todo, excepto precisamente de su energía, de su fuerza
física. La única población disponible para ello era precisamente la
que venia siendo desplazada del campo". m

Los Municipios Dr. Arroyo, Linares, Galeana, Lampazos, Cadereyta Jiménez y Mina, que tuvieron más de 1,000 inmigrantes en el
censo de 1895, pierden población en favor de Monterrey en el censo

Presentamos ahora dos mapas que corresponden a los censos
1895 y 1900 que permiten observar con más claridad cuales serian
las zonas de atracción de Inmigración.

CUADRO VIII
INMIGRACION HACIA LA CIUDAD DE MONTEBBEY
Alío

Inmigrantes

1895
1900

23,987

130

19,225

131

�BLANCO

RAYADO
CUADRICULADO

, '

~\.·~v
~·-'-t.

132

133

�CONCLUSION
En la historia de Nuevo León el final de Siglo XIX es uno de
los periodos de mayor Importancia, digno de ser ampliamente estudladcr y analizado muy detenidamente en tra~oa posteriores.

El cambio estructural económico y social a partir de finales de
Siglo 1,111511do, h ~ nuestros dlas, este fenómeno de movimiento de
población, la Inmigración de otros Estados de la República Mexicana
hacia Nuevo León, desempeña un papel importante.

El desarrollo económico, social y administrativo del Estado Y,
en especial del núcleo de atracción industrial de la ciudad de Monterrey y sus municipios colindantes, engranan tma transformación económica de importancia fundamental para explicar el auge actual ~
la región. "A finales de siglo, Monterrey habla experimentado una
completa transformación: En 1898, se registraron un valor de
$19,815,000. en establecimientos industriales; sin embargo, es necesario destacar que no sólo se debió el desarrollo económico de la
ciudad debido al gobierno de Reyes, sino que Intervinieron otros
factores de gran importancia como el Arancel Me. Kinly -ya men•
clonado-; la construcción de ferrocarriles; la afluencia del capital
exterior; la consolidación de Poder Central en la región; leyes proteccionistas a la industria; capitales fuertes que ya exlst!an en la
ciudad originados desde 1895, etc." &lt;B&gt;
Todos estos factores transformaron la economla de pastoreo Y
agricultura en Industrial, haciendo de la reglón un centro dlstrl·
buldor de gran Importancia por su situación geogréflca, sus ferrocarriles y comunicaciones hacia Estados Unidos y diferentes rumbos
del pals.
No podemos afirmar cuándo los imnbrrantes llegaron a Nuevo
León, solamente sabemos que habla 43,970 emigrantes en 1895, Y
41,971 emigrantes en 1900, nacidos en otros Estados de la Repú•
bllca Mexicana.
La Inmigración debe situarse, para ser adecuadamente com·
prendida con amplitud en el proceso de cambio -Industrializacióndonde hay acumulación de capital hay crecimiento demogréflco. De
tal forma se da este fenómeno que desempeña un papel importante
para el desarrollo del capitalismo: "con anterioridad, en especial en
las últimas décadas del siglo pasado y la primera del presente, tuvo
lugar cierto desarrollo industrial, especialmente en la ciudad de
Monterrey y en la capital, con el consecuente crecimiento de la población de las mismas debido en gran parte a movimientos migra·
torios." &lt;9&gt;

134

Notu:
l~Arcblvo General del Estado de Nuevo León. Zona 38 Memorlu e Informes
los Gobernadores del Estado de Nuevo León. "Loe datos se refieren a1 total
penonas nacldaa en otros Estados y residentes en Nuevo León en el allo del

:l:

-·

2 ~ o 'l'OSCANO, A. Y E. FLARESCANO. El Sector utemo 11&amp; - 1 ·
Deporjam_,¡.¡ 1 Becesenal ele México (1521-1910). Cuadreno de trabajo del
ento de Investigaciones Hlatórlcaa I.N .A.H., 2a. Ed., .México 19'14, p. eo.
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1.-BARKIN, DAVID, Loo Benelldarloo del »-rroUo Bep)aal.
No. 52. la. ed. México 19'12 p. 106.

Bep Betentoo

·

8--sHAO, BLEPHEN P . Estadlstl,a para flCOJlomlltaa admlDIIU'a.donl ele ..,,_
Herrera Hnos. 19'14 P. ~-

7,--BTERM, CLAUDIO, Las mlgraclonea rmal-urbaaa&amp; Cuaderno del centro de
eotudloa IOClológlcos No. 2. El Ooleglo México, 19'14. p. 5.
1.-MONTEMAYOR HERNANDEZ, ANDREB. lllatorla ele Monterre1, Ed. Allt&gt;~ón de Editores y libreros de Monterrey, A, c. la. Edición. Monterrey, 19'11
P. -7.

1.-BTBRN, CLAUDIO. op el&amp;. p. 18-18.

135

��COMERCIO E INDUSTRIA TEXTIL EN NUEVO LEON
( 1852-1890)
Un empnlSario: Valentín Rivero •

Roberto C. HernAndez Ellzondo
• Ponencia presentada en el "Simposio sobre formación
J desarrollo de la burguesla en México S!glo XIX".

ADVERTENCIA
El presente trabajo, COMERCIO E INDUSTRIA TEXTIL EN
NUEVO LEON (1852-1890). UN EMPRESARIO: VALENTIN RI-

VERo, está montado básicamente en dos tipos de documentación:
la correspondiente al archivo particular de don Valentín Rivero, en
posesión del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; y la obtenida a través de los "libros de notarios" regiomontanos del siglo XX, ubicados actualmente en el Archivo General del
Estado de Nuevo León. La primera fuente está formada por la correspondencia personal y comercial del empresario mencionado. La
segunda, por actas y protocolos de los citados libros.

139

�El archivo particular del señor Rivero consta de cente1;1ares de
cartas. Las más remotas datan de 1867, abarcando un periodo que
culmina en los primeros años del siglo XX. Actualmente, se ha trabajado sólo el material comprendido entre 1867-1890.
Los "libros de notarios" son la fuente que hizo posi~le ampliar
el horizonte cronológico de la información. Se ha trabaJad~ el período comprendido entre 1852-1876. Sin embarg~, es necesario aclarar que aún existen, sin analizar, tomos más recientes que los mencionados.
Esta fuente, sin negar su enorm~ valía, es, sin embargo,. cuantitativamente muy inferior de la prime'.8:· En ~tros trabaJos lasse
analizará el material faltante. Ello permitirá cubrir m1;1chas de
lagunas del presente proceso histórico estudiado y ampliar el esquema general del mismo.
La redacción de este trabajo no constituye, por _tant?, el ~ tado final de la investigación. Aún exist~ docum~ntac1ón sm analizar
(no sólo correspondiente a las fuentes citadas, smo a otras nuev~)
como las MEMORIAS de los Gobiernos estatales. ~gunas h~ s1 o
revisadas parcialmente. Su análisis total aportará Importante información.
La bibliografía vinculada con el tema es notoriamente escasa.
Se espera ampliarla, aunque someramente, con el ~resente trabajo
que se presentará en el "Simposio sobre la formación Y desarrollo
de la burguesía en México (Siglo XIX)", a ef_ectuarse ~n el Depar•
tamento de Investigaciones J:Iistóricas d~l _Instituto Nacional de Antropología e Historia de la cmdad de MeXIco.

VALENTIN RIVERO
No es posible conocer por ahora la fecha del a~bo a Mé_xlco
de don Valetín Rivero (español; originario de la. V:illa de Gijón,
provincia de Asturias; establecido en Monterre~, MeXICO, ~esde. mE;diados del siglo pasado· que se presume cumplió una func1~n s1gt11·
ficativa dentro del prore.m de la región), ni con cuánto_ cap1ta~ contara en el momento de hacerlo. Lo encontramos hacia ~l an? de
1852 residiendo en Monterrey y ocupando el cargo de V1ce-Consul
de España.
Sin embargo, el establecimiento del español en suelo regiomon-

140

tano data, al parecer, de una fecha más remota. Viscaya Canales

aellala m el año de 1843 como fecha de fundación de la casa "VaJentin Rivero e Hijos, Sucs.", tienda de ropa, ubicada en el centro
de la ciudad. Sólo a partir de los años cincuentas, de acuerdo con
nu~ fuentes, podemos referir algunas de sus actividades eco-

nómicas.

El caso que estudiamos es, pues, el de un comerciante que, desde
los primeros años de la segunda mitad del siglo, empezó a orientar
Inversiones hacia el campo manufacturero. Fundó, en compañía de

otros comerciantes, la que seria la primera fábrica en el Estado:
"La Fama de Nuevo León", en el año de 1854 (2) _
El local de la caS{l de comercio de Don Valentin es reclamado
en ese año por el empresario Patricio Milmo, quien se lo tiene arrendado &lt;3&gt;. La razón de ese hecho no la conocemos con exactitud.

No tenemos hasta hoy información de las propiedades rústicas
o urbanas que el señor Rivero pudo tener en esa época. Sólo sabemos que en el lapso de algunos años lograrla acumular una considerable fortuna.
Hasta entonces la economía de la región se babia basado exclusivamente en la agricultura, la ganaderia y el comerclo. La fundación de la primera fábrica constituye un hecho de importancia en
la historia económica del Estado. Es el salto de las áreas de la
especulación y la circulación a la de producción. Sin embargo, en
el siguiente decenio, el desarrollo económico regional se dará básicamente en el campo del comercio. Este conoce una gran prosperidad durante el gobierno de Santiago Vidaurri. Monterrey se convierte en un importante centro distribuidor de mercancía en el
noreste. Ello va a permitir el nacimiento de grandes capitales.

CONTEXTO
Las circunstancias que traen beneficios al comercio regional en
el periodo de 1855-1865, tienen características muy peculiares que
Jamás volverian a presentarse. La guerra de Secesión de los Estados
Unidos de Norteamérica, influye indirectamente en la economía neolo~esa. La estratégica ubicación geográfica de Monterrey, le permite ser vía de paso y distribuidora de las mercancías que los Estados del sur de Estados Unidos traen o envían a Europa. Esto a consecuencia de t¡ue los Estados norteños les tienen bloqueados sus puertos principales. Asi, por la linea Piedras Negras-Monterrey-Mata-

141

�moros, los Estados sureños sacan sus productos agrícolas (principalmente algodón) y reciben armas en cambio. "En 1865, al quedar
bloqueado el último puerto sudista (Charleston), circularon entre
Texas y Nuevo León tres mil carros dedicados a este comercio" m.

merciantes" logran apoderarse de muchos terrenos, casas y locales.

Sus capitales se consolidan; pero el comercio ya no seria el medio
propicio para acrecentarlos. En el futuro habrá que buscar nuevas
formas de inversión.

En actitud de desafío al gobierno del centro mexicano, el gobierno local logra la unión de Nuevo León y Coahuila en un solo
Estado. La aduana de Piedras Negras es una fuente muy importante de ingresos. "Por concepto de derechos en la introducción de
algodón, el jefe político del Estado recibía $50,000.00 mensuales" m.

El comercio, en general, padece aguda crisis hasta el año de
1885. Y dentro del período que partió de 1867, los capitales acumulados se orientan hacia nuevos campos: el préstamo, la minería, la
industria manufacturera, etc.

Además, Santiago, Vidaurri establece un arancel que permite la
introducción de mercancías a bajo costo. Instaura a Jo largo de la
frontera Tamaulipeca una "Zona Libre", en una franja de seis leguas
al sur del río Bravo. &lt;6&gt;.

en la fundación de la textil "El Porvenir". Sus inversiones son ya
y en mayor medida que antes, orientadas hacia la producción.

Estas circunstancias son favorables para el enriquecimiento de
los especuladores y de aquéllos dedicados a la distribución de mer•
cancías o productos agrícolas.
Sobre las actividades comerciales de Valentin Rivero en ese
período bonancible del comercio, tenemos poca información. Pensa•
mos que debe haber logrado en esa etapa un considerable desarrollo
y acumulación de capital. Esto se deduce partiendo no del análisis
de sus actividades en ese período (de las que muy poco sabemos),
sino de las realizadas justamente cuando el comercio entra en crisis.
DECADENCIA DEL COMERCIO REGIONAL
La caída del gobierno de Santiago Vidaurri y el fin de la guerra
civil de los Estados Unidos, traen consecuencias desastrosas al comercio de la región. Dejan de circular mercancías por el territorio
neolonés y la ciudad poco a poco va perdiendo su posición privilegiada como centro distribuidor. El comercio se debilita y muchas
casas van a la quiebra. Los pequeños locales entran en ruina económica. El comercio más fuerte resiste la crisis amparado en sus
grandes capitales y gracias a la dependencia que de él tiene el pequeño comercio. Al ir este último a la quiebra, el primero recurre
al juicio como medio para cobrar los adeudos. Estos se saldan con
efectivo o, en su defecto, con las existencias que aún quedasen en
el local. En ocasiones se otorgan plazos por los acreedores para que
el deudor cubra su pasivo. Para asegurarlo, tiene este último que
hipotecar sus bienes rústicos o urbanos. Es así que los "grandes co-

142

Valentin Rivero interviene en casi todos ellos. Participa en 1871

Los préstamos y las inversiones mineras, son sólo algunas más
de las actividades en que participa el señor Rivero. Hay períodos
criticas antes de 1885; pero después de este año se incrementan las
actividades de todo tipo en las que tiene participación. Las grandes
importaciones y transacciones con firmas extranjeras, la expansión
de su comercio en el ámbito nacional y el incremento en la producción textil, van a caracterizar sus actividades hacia el año de 1890.

COMERCIO
Valentín Rivero no abandonaría el comercio. Su participación
como acreedor en muchos juicios de quiebras, a partir de 1867, nos
permiten considerarlo dentro del grupo de "comerciantes fuertes"
que no son afectados negativamente por la recesión. (Entre est~s
se encuentran: Patricio Milmo, Luis G. Coindreau, "Salvador Tarr1e
y Cia.", "Degetau y Dose", "Zambrano Hnos. y Cía.", "Brach Shoenfeld y Cía.", "Madero y Cía.", etc.)
Entre los juicios de acreedores en que participa Valentín R:ivero,
podemos mencionar el llevado a cabo contra la casa comercial de
Andrés Calzado &lt;7&gt;. Los acreedores, en número de 18 (entre los
que se encuentran: "Zambrano Hnos. y Cía.", Francisco Garza F?J!·
seca, "Madero y Cía.", etc.) conceden al deudor la· espera de 3 anos
para realizar el pago. El crédito del señor Rivero es de $10,557.16,
de un total pasivo de $ 76,883.04. Para _a segurar el pago, el deu~or
hipoteca varios de sus bienes: un nego:;10 en ~l .~ercado, el mol!no
de la Purísima fincas urbanas como El retiro y otras en Villa
de García. Lo; hijos del deudor, Eusebio y Cutineo, se obligan en
mancomún y cada uno in-solidum en la hipoteca de una casa. Des-

143

�pués, 7 de los acreedores deciden adquirir los créditos de los demás.
Aquéllos se reparten entre sí los bienes hipotecados, cuar.do al final
el deudor realiza cesión a favor de ellos.

tlvo; cuyos títulos tenía depositados el señor Rivero en la dicha casa
quebrada. (9)

No conocemos la forma en la que a Valentin Rivero le fuera
satisfecho su crédito. Los señores "Madero y Cía.", se adjudican el
molino de la Purísima y, el señor Garza Fonseca, la casa conocida
como "El retiro". Respecto a los demás acreedores, ignoramos qué
bienes les correspondieran.

En 1876, "Milfans y Cía." le informa sobre el reparto de dividendos, a 11 %, a los acreedores "Alca in y Cia." y las acciones a
que procederán para cobrar sus reclamaciones en monto. Los
$14,000.00 fueron calculados al 18 %, o sean $ 18,608.00 incluyendo
los cupones no pagados. También logra el cobro de los 7,500.00 feos.,
otorgándose "Milfans y Cía." el 6% de comisión. Esa firma funge
también, desde entonces, como tutora de los dos niños arriba citados.

Otros casos en los que el señor Rivero interviene como acreedor
son, entre otros, los juicios contra Feliciano Morales y Lorenzo
Castro. Los procedimientos seguidos por los acreedores fueron seinejantes al del caso arriba citado.
En los años de 1870-1875, la actividad comercial de don Valentin
pasa por una etapa que podemos considerar crítica. De la información que nos proporciona su archivo particular, podemos pensar
lo anterior. Se observa en él un incremento muy bajo en las ventas
al mayoreo. Estas se realizan sólo en los poblados cercanos a Monterrey y recibe muchas negativas a sus promociones. Como ejemplo, podemos citar el rechazo a las propuestas sobre ventas de cajas
de petróleo que le infiere en 1873 la firma "Lavin y Deliz", de San
Luis Potosí. No tuvieron éxito, en ese año, las promociones de pieles
y comestibles.
Sin embargo, participa en esos años como acreedor en los juicios·
de quiebra de varias firmas europeas. Da poder, en 1873, a León
de Ortigosa para que cobre y exija judicial o extrajudicialmente de
los señores "F. de Lizardi y Cía.", de Londres, Inglaterra, la cantidad de .e 5,044 y 18 chelines que le adeudan &lt;SJ.
Da poder a "Milfans y Cía.", de París, Francia, para que cobre
y exija de "Alcaín y Cía.", de esa ciudad, la cantidad de 1,817.40
feos., que resulta a favor del señor Rivero según un extracto de
cuenta anteriormente recibido. Además, pide que exijan del mismo
concurso la suma de 7,500 feos., importe de una libranza girada a
mediados de 1874 por los señores Veistegui, de México, a cargo de
los señores Hottinguer, de París, a 60 d. v. y remitirlos para su ~
bro a "Al caín y Cía." Esta firma había corrido con la tutoría de
los dos hijos del señor Rivero, Manuel y Ramón, que estudiaban en
París. Además, en la misma carta-poder concede facultades para
que se pidan $ 14,000.00 nominales, en títulos de Deuda Exterior
Española Consolidada, o el pago del valor correspondiente en efec144

En cuanto al cobro en la quiebra de "Lizardi y Cía.", de Londres, concede poder a "Mtirrieta, C. y Cia.", de esa ciudad. Logran
cobrar el dividendo que reclama Rivero, de .e 5,027.56, descontando
la comisión de 2½%. "Murrieta y Cía." opera como tutor de otro
hijo de don Valentin, Juan, que estudia en Glasgow.
En el análisis de las actividades comerciales de la casa "Valetín'
Rivero e hijos, Sucs. ", se observa un incremento a partir del año
de 1876. En esa fecha se llevan a cabo las primeras importaciones
de que tenemos noticias: la casa "J. Prom y Co.", de Bordeaux,
Francia, envia a don Valentín grandes remesas de Cognac "Victoria", aceitunas y aceites italianos, pastas alimenticias, vino Didone,
conservas, sidra, etc. El transporte se efectúa, generalmente, por
via maritima hasta Nueva Orleans; y, en ocasiones especiales, hasta
Galveston. De estos puntos, por tierra, hasta Laredo. Finalmente,
de ese lugar y por carreta, a Monterrey.
Productos nacionales. muy comerciados por el señor Rivero, son
el café y el piloncillo. El café es comprado a la casa "Mijares y Victorero", de la ciudad de México. El piloncillo, en las zonas producton&gt;s cercanas a Monterrey: Montemorelos y Villa de Santiago.
La casa "Mijares y Victorero" informa continuamente de los
cambios en el precio del café. Este artículo mantenía una gran
elasticidad en su valor a consecuencia del acaparamiento que de él
se hacía en el mercado Neoyorquino. Casi toda la producción de
Veracruz y Tabasco, se exportaba a Nueva York e, incluso, a Europa. El precio del café, en 1876, tenía una oscilación durante el
año. de $ 16 a $ 22 el quintal. El señor Rivero vende este producto
en Nuevo León y Estados vecinos.
También informa a Don Valentín sobre los cambios de moneda
en el extranjero. Negocian, además, en la ciudad de México, las

145

�letras de cambio que aquél les envía como pago a las remesas de
café. Acreditan a su cliente el porcentaje favorable que obtienen
en cada transacción.
El piloncillo, producto regional de gran demanda, se acaparaba
en sus épocas de escasez, procedimiento muy usual en los comerciantes neoloneses de ese tiempo. Valentín Rivero no fue la excepción: sus bodegas mantenían el producto durante meses hasta lograr
venderlo a un elevado precio. Las ventas se haclan (en 1876) en la
región cercana a Monterrey.

Se realizan promociones de los artículos elaborados en la fábrica "El Porvenir". Estos adquieren pronto demanda en la región circundante a Monterrey y, un poco después, en lugares más lejanos.
Se realizan ventas en: Zacatecas, San Luis Potosí, Tampico, Ciudad
de México, la zona del Bajío, etc. Las promociones se llevan a cabo
deja-ndo en los nuevos mercados surtidos de muestras, para dar a
conocer los productos.
De ésos, los que más demanda tuvieron fueron: la tela "Monterrey" y la "Imperial Porvenir". Las condiciones que la firma Rivero ponía para su venta, en 1876, eran las siguientes:
Tela "Monterrey" 28
"
u
32
u
"
36
32
"Imperial" de

Pulgs. $ 4.1/4 Ctdo.
id.
4.3/4 "
id.
5.1/4 · "
id.
5.00
"

y $ 4.1/2 a 6
y 5.00 a 6
y 5.1/2 a 6
y 5.1/4 a 6

meses
meses
meses
meses

El análisis del archivo particular del señor Rivero, revela que
a partir de 1885 vuelven a incrementarse ·sus actividades comerciales. Podemos considerar que éstas, desde 1876 hasta ese año, tuvieron un desenvolvimiento sin variantes. Y que, incluso, descendieron al principiar la década de los ochentas.
Ahora, en 1885, las actividades llegan a un nivel muy alto Y
el área de Influencia de la empresa comprende gran parte de la
República.

La venta de productos derivados del trigo y los elaborados en
la industria textil, tiene en ese año una gran iplportancia. Don
Valentin adquiere el molino "El Hé~es", e'! donde se_ elabora
harina y almidón. Hace compras de trigo en diversas regiones del
pals, auxiliado por intermediarios que, además, Jo proveen de otros
productos.

146

Isidro López, comisionista de la ciudad de Saltillo, efectúa para
él compras de trigo y maíz en esa región. Recibe autorización de
don Valentín para realizarlas a los precios que convinieren, conform~ a s~ criterio. Era, así mismo, el distribuidor del piloncillo del
senor R1vero en lugares como San Pedro, Coahuila, Durango y Zacatecas.
En 1885, "C. A. Martínez y Cía.", de Veracruz, es intermediario del cacao procedente de Tabasco. Envía el producto en vapor
hasta Galveston, y de allí a Laredo en ferrocarril. En este Jugar
es recibido por la casa "Belden Hermanos", que lo envía finalmente
a Monterrey. Esta última firma hace de enlace de todas las importaciones y exportaciones de la empresa de Valentín Rivero.
J. Fuente, de la fábrica "La Unión", de Veracruz, es el intermediario del café. Este producto es enviado a Monterrey por la
"Linea Morgan", en vapor, a Galveston; siguiendo por tierra hasta
Laredo y Monterrey. El café llega a su mínimo precio (en 1885) durante los meses de Marzo y Abril. El café "Córdoba" cuesta, entonces, entre $15 o $16 durante esos meses y aumenta hasta $ 21
en noviembre y diciembre. El café de la "Sierra" oscila, durante
ese año, de 18 a $ 20 1/2 el quintal. Se mantiene al señor Rivero
constantemente informado de los cambios en los precios.
Productos textiles, como la "Tela Monterrey" y la "Imperial",
adquieren gran cotización en el país. Comerciantes de diversas ciudades ("M. Viadero y Cía.", de Zacatecas; Donato Volphe, de Saltillo; Ca-nuto Gamboa, de San Antonio, Coah., etc.), adquieren continuamente grandes remesas de lienzos y mantas.
Eugenio Rivero, hijo de don Valentin, realiza por el Bajío gran
promoción de los productos elaborados en "El Porvenir". Logra colocarlos en mercados como Aguascalientes, León, Guanajuato, Celaya, San Juan de los Lagos, etc. Las promociones se realizan obsequia-ndo muestras de los productos en los mercados donde aún no
se conocen.
Hacia 1888, los productos comerciados por la firma Rívero que
adquieren más relevancia son los importados de Norteamérica Y
Europa. Champaña francesa, cigarros y . li~~es norteamericano~,
frutas secas inglesas etc., tienen gran cot1zac10n en toda la Republica.

'

147

�"The Emery Candle", de Cincinnati, le hace envíos de velas y
otorga crédito de 60 días o 2% de descuento en compras al contado.
"Schmidth y Siegler", de Nueva Orleans, y Adolphe Collin, de
Chalons, Francia, le envían champaña. El último le ofrece marcas
de gran cotización en Europa: "La rosa de Oro" y "Champaña de
la Alianza".
Don Valentín exporta pieles a Nueva York. Grandes remesas
se envían a Laredo y de allí a esa ciudad. La casa "Belden Hnos."
funge como intermediaria.
En el año 1890, el incremento de las relaciones con las firmas
extranjeras es aún mayor: "J. C. Sommerville", de San Luis Misso~rl,
envía material fotográfico; "Baldwin y Co.", de New Orleans, articulas diversos; "Wile, Julius, Brother y Co.", de New York, efectos de
diversa índole. El señor Rivera adquiere maiz en San Antonio, Texas, auxiliado por Carlos Griesenbeck.
De Europa: "Eduards J acobs &amp; Sons", corredores de frutas del
"Covent Garden Market" de Londres, Inglaterra, ofrecen servicios
como intermediario de la firma Rivero con el mercado Británico,
en lo concerniente a la compra de frutas; "J. Prom", de Burdeos,
Francia, hace envíos de mercancías diversas; "Heaven Wedemayer
y Co.", de Manchester, lavatorios; "J. Prunier y Co.", de Cognac,
Francia, y "Calderón y Filis", de París, productos varios.
Estas son sólo algunas de las firmas extranjeras que frecuentemente realizan negocios con la firma Rivera. Los envíos se hacen
por vapor desde Europa hasta New Orleans o New York. De estas
ciudades, por ferrocarril,
hasta Laredo y Monterrey.
,
La firma "J. M. Ceballos &amp; Co.", de New York, informa con•
tinuamente de las cotizaciones de la plata en la bolsa de valores de
esa ciudad. Esta empresa ejecuta todas las órdenes de pago del señor Rivero a las compañías extranjeras importadoras (tanto europeas como norteamericanas) con las que éste mantiene relación.
INDUSTRIA TEXTIL
La fábrica textil "La Fama de Nuevo León", es establecida en
el municipio de Santa Catarina en el año de 1854. Su capital inicial
es de $75,000.00, divididos en 15 acciones de $5,000.00, en la forma

148

siguiente: Don Gregario Zambrano, dos acciones; Don M. M. del Llano, tres; Clausen y Cía.-, dos y media; Valentín Rivero, dos y media; José A. Benavídes, una; Mariano Hernández, una; Ezequiel
Steel, media.
En el acta constitutiva de la sociedad, queda estipulada la obli•
gación de exhibir $ 1,000.00 por lo respectivo a cada acción, tan
pronto como se diera principio a los trabajos de obra material. El
resto quedaría asegurado con libranzas aceptadas conforme las acciones que cada uno representara. La maquinaria sería comprada,
de contado o a plazo según conviniera, (no se menciona el lugar
donde se realizaría la compra); y si el capital inicial de $75,000.00
no alcanzara para iniciarla, el déficit sería distribuido a prorrata
entre todos los socios.
La fundación de esta fábrica (la primera en la historia del Estado) no se puede considerar como el inicio de un proceso continuo
de industrialización de la región. Pasarían aún 17 años para el establecimiento de la segunda fábrica.
La fábrica textil "La Fama de Nuevo León", consume algodón
que es traído de Coahuila y, a veces, de Texas. El consumo de ese
producto es, para el año 1889, de 1,400 quintales, siendo el valor de
la fábrica de aproximadamente $175,000.00. c10&gt;
La producción de ese año, es de 16,000 piezas de tela. La fábrica tiene 2,664 husos y el torno de su turbina, 35 caballos de fuer•
za. Los 30 operarios que trabajan en la empresa, reciben un salario
diario de .50 Cts. La manta "La Fama", elaborada en esa industria, goza entonces de regular demanda en la región.
En cuanto a la 2da. fábrica textil en el Estado. data de 1854.
Don Gregario Zambrano, Valentín Rivera y "Zambrano Hnos. Y
Cia." el 18 de marzo de ese año, celebran un contrato de Sociedad
con ~l fin de establecer una fábrica de tejidos blancos o trigueños
que se denominaría "El Porvenir" cm. Es ubicada en la Hacienda
del Cercado jurisdicción de Villa de Santiago, N. L., contando con
un capital 'inicial de $ 50,000.00 divididos en diez acciones de
$ 5,000.00 cada una, de la manera siguiente:
Sr. Gregario Zambrano
Sr. Valentín Rivera
Sres. "Zambrano Hnos. y Cía."

3 acciones
4 acciones
3 acciones

$15,000.00
20,000.00
15,000.00

149

�Al celebrar el contrato de Sociedad, sus firmantes tienen anticipado $ 17,000.00 en valor del edificio, rueda motriz, acueducto, terreno, fincas, etc.
Se estipula, como obligación para los socios, el situar en ;ngl~terra la parte que les corresponda para el pago de la maqumana
de fabricación y blanqueo, ya que ésta sería importada de aquel
país. Se calcula que para cada acción Je corresponderían E371,
aproximadamente. Queda obligado cada ~ocio, proJJ«:&gt;rcion~ente a
sus acciones, al pago de los fletes. Se estipula que s1 el capital presupuestado no alcanza para concluir la obra, se añadiría una acción
más, de $ 5,000.00. Y, al que la tomara, se Je cargaría el 1 % del
interés mensual como indemnización del adelanto hecho por la sociedad en beneficio de la cual quedarían los Intereses. Se estipula,
adem~, el derecho de tanteo para cada socio y la repartición de los
dividendos en proporción a cada acción.
"El Porvenir" llega a ser, con el paso de los años, la fábrica
más grande en el Estado. Su producción promedio semanal es, para
el año de 1875, de 126 piezas dobles. En ese año el movimiento de
la fábrica es muy lento ya que el agua continuamente escasea.
La materia prima, el algodón, se trae de la región de San Antonio Texas, entrando al pais por Piedras Negras. Carlos Giesenbeck 'es durante años, el intermediario en aquel lugar. También se
adquier~ ese producto en los Estados de Coahuila, Nuevo León Y
Tamaulipas. "C~rral y González", de San Pedro, Coah. y el (?~Francisco Naran¡o, de Lampazos, N. L., son algunos de sus prmc1pales proveedores.
En las MEMORIAS de los gobiernos del Estado de Nuevo León,
como la del año de 1889 (12), aparece Valentín Rivero como el único
propietario de la fábrica textil "El Porvenir". No tenemos información, hasta hoy, del momento en el que Gregorio Zambrano y "Zam·
brano Hnos. y Cía." se retiran de la sociedad.
La producción en "El Porvenir" llega a ser de 30 a 40,000 piezas dobles de 40 varas cada una. El valor de la fábrica se calcula
en $400,000.00. Consume anualmente de 2,500 a 3,0!)0 qq. Y trabaja
con una maquinaria movida por agua, cuya potencia es de 120 caballos. U3&gt;
Se producen en "El Porvenir": telas "Monterrey", "Imperial
1'.&gt;orvenir", "Madpolam", "Tela de familia", "Ludianas" e "Indiana".

150

Además de "El Porvenir" y "La Fama de Nuevo León", llegan
a fundarse en el Estado, antes del año de 1890, dos establecimientos textiles: "La Leona" y "La Fronteriza". En estas dos últimas
no hay intervención de la firma Rivero. De las cuatro, "El Porvenir" llega a ser la más grande. Sus productos, de gran calidad principalmente el "Imperial", obtienen gran demanda en casi todo el
pais.
Antes de la gran industrialización que partiría de 1890, existen
en el Estado, además de las fábricas textiles, industrias pequeñas
que elaboran cerillos, sombreros, hielo, pastas, almidón, etc. En la
década de los noventa aparecerían grandes centros fabriles que
transformarían radicalmente las. estructuras tradicionales. Grandes
capitales acumulados en el comercio y en la industria textil serían
invertidos en nuevas unidades productivas, aprovechando circunstancias favorables para el desarrollo de la industria.
MINERIA Y ACTIVIDADES DIVERSAS

Además del comercio y la industria textil, Valentin Rivero interviene en otros campos. La minería es uno de ellos. En esta actividad hay participación desde el año de 1854, fecha en que interviene, en compañía de Mariano Hemández, Juan Ma. Garza Martinez,
A. Vignan, señores Sota y Sotat, Don Ildefonso Armida, D. J. Liva,
José Moren, Coindreau y Licea, y L. Galván, en la explotación de
las minas "San Nicolás" o "Minas viejas" y en la del "Carmen".
Los propietarios de ambas, Pedro y Enrique Ampudia, Melchor y
Mariano de los Santos, habiendo unido por convenio, en una sola, a
las dos citadas, decidieron ceder el derecho a su explotación a los
señores arriba mencionados. Estipulan los señores otorgantes su
deseo de conservar el dominio, derecho y propiedad de 7 de las 24
barras aviadas que forman las 2 minas unidas. Los socios beneficiarios reconocen ese derecho a los cedentes y se obligan a explotar
las 7 barras en beneficio de estos últimos. &lt;14&gt;
En el año 1867, el señor Rivero realiza continuas compras de
plata pasta. Esta actividad coincide con la crisis que empieza a sufrir el comercio regional (de la que ya hemos hablado).

En ese mismo año, Lázaro Echeverría, de Catorce, S.L.P.,
le. escribe informándole de la no conveniencia de la explotación de
minas de manganeso ubicadas en aquella región.

151

�En el año de 1890, compra 5 acciones de la mina de "Cerro
Colorado", que la firma "M. Ibáñez y Cía.", de la ciudad de México, había tomado anteriormente para, según su propia versión,
"traspasarla a amigos de la casa". Cada acción tiene un valor de
$ 1,000.00, para un total de $ 5,000.00 invertidos por el señor Rivero.
El préstamo es otra de las actividades en las que interviene
don Valentin. Los procedimientos seguidos en cada operación son:
el cobro del interés acordado y el aseguramiento del pago con la
hipoteca de los bienes o cosechas que tenga el deudor.
Un ejemplo tipo de la mecánica usada en el préstamo, es el
realizado a Ramón Lafón y Gabino Sanmiguel, de la Hda. de Sn.
Lorenzo de la Laguna, Coahuila, por la cantidad de $ 5,900.00 en el
año de 1873. Quedan los deudores obligados a su pago en un lapso
de 6 meses. Aquél queda asegurado con la hipoteca de las cosechas
de algodón.
CONCLUSION
La manera en que evolucionaron algunos comerciantes regiomontanos del siglo XIX, se refleja en el análisis del caso elegido: el
de Valentín Rivero. Permite rescatar, a través de él, el comportamiento tipo de uno de los sectores sociales integrantes de la clase
dominante. Las diversas actividades de la empresa estudiada, revelan los mecanismos que posibilitan el acceso de un determinado
grupo, hacia papeles hegemónicos temporalmente estables.
El estudio del proceso en cuestión conduce al conocimiento de
la manera en que las circunstancias condicionan, en un determinado momento histórico, el ,accionar concreto de los hombres. ·El sec•
tor de comerciantes -entre los que se encuentra Valentín Riveroaprovecha la coyuntura que permiten ciertos factores internos Y
externos (la revolución norteamericana, el establecimiento de bajos
aranceles, la ubicación geográfica de Monterrey, etc.) el desarrollo
económico regional, para cimentar su ascenso.
El comercio, en general, de Monterrey, se ve entonces grandemente beneficiado; pero en su seno sólo aquéllos que están en una
posición de especuladores e intermediarios d_e mercanci~s .que provienen del exterior son los que logran consolidarse econom1camente.
El pequeño comer~io, el cual se desarrolla en dependencia de aq':1éllos va al debilitamiento o a la extinción cuando las circunstancias

'

152

ya no son favorables en general. Ahora bien, el caso de Valentin
Rivero es el de un comerciante que desde sus inicios orienta sus
capitales a proyectos tan riesgosos como las manufacturas. Esto
incluso desde antes de que el comercio lograra su gran desarrollo.
Don Valentín lleva estrechas vinculaciones con figuras relevantes
de los negocios, lo que seguramente le produce, en el camoo del
comercio, una posición ventajosa como intermediario y distribuidor
de mercancías.
Indudablemente que el señor Rivero logra grandes beneficios
durante la época del auge del comercio. No conocemos con certeza
los detalles de la acumulación operada en períodos anteriores a esa
etapa. Cuando el comercio entra en crisis, Valentín Rivero está sólidamente consolidado en el grupo de "comerciantes fuertes" que no
son derrotados por la recesión.
Ese grupo lo forman, en su mayoría, extranjeros emigrados
(Patricio Milmo, J. L. Coindreau, Degetau y Dose, etc.). Esa calidad les permite tener algunas ventajas sobre los nativos de la localidad: relaciones de diversa índole con el exterior; el recurrimiento
a los diplomáticos de sus respectivos países, en las horas dificiles;
el tener cargos consulares (como el caso de Valentín Rivero); y las
estrechas vinculaciones sociales y económicas entre individuos de un
mismo origen. Estos factores, aunados a las circunstancias que en
determinado momento favorecen el desarrollo económico regional,
contribuyen a hacer que los miembros de ese grupo se integren en
poco tiempo como clase dominante.
Al margen del pionero ejemplo de Valentín Rivero, en general
se observa que los capitales acumulados se orientan hacia diversos
campos cuando el comercio se eclipsa, buscando nuevas rutas empresariales que permitan prolongar la posición de estabilidad y hegemonía. Hay entonces inversiones en minería, industria textil, ganadería, préstamos, etc.
Sin embargo, es recién en 1888 cuando de nuevo hay un florecimiento económico general. Ya desde tres años antes, Valeritin Rivero empieza a incrementar grandemente todas sus actividades.
Los mecanismos y procedimientos utilizados por la firma Rivero, Y por otras similares, son en términos generales las siguientes:
el acaparamiento de algunos productos agrícolas (en sus épocas de
escasez); las ventas a crédito; la importación de mercancías; algunas exportaciones; préstamos; inversiones en minería y manufactu-

153

�ras; estructuración de todo un sistema de aprovisionamiento y distribución de los efectos que se comercian, etc.

tima poder afinar convenientemente el proceso de transición en el
que actualmente se encuentra el trabajo.

Ese accionar concreto de un sector de la sociedad regiomontana
Y su compleja trama de vinculaciones, contribuye y condiciona la
marcha del proceso histórico de la región, a la vez que depende
de él.
Valentín Rivero posee, para 1890, un considerable potencial económico. Además de su casa de comercio, cuya influencia en actividades comprende una vasta zona del país, de sus acciones en minas,
sus préstamos, etc., tiene en propiedad la fábrica "El Porvenir"
cuyo valor para ese año es de $ 400,000.00. Si consideramos que esta fábrica tenía un valor al fundarse, en 1871, de $ 50,000.00, logrados con la aportación de 3 socios, siendo la de don Valentín Rivero
por $ 20,000.00 podemos tener una idea del desarrollo logrado por
éste en los últimos 19 años investigados.
El señor Rivero es una figura relevante en la sociedad regiomontana de 1890. Hay datos que testimonian sus buenas relaciones
con el gobernador Gral. Bernardo Reyes. La posición social y económica de la familia Rivero es excelente, pues varios de sus integrantes realizan estudios en Europa.
En el último de los años investigados (1890), no se encontró
aún partición de bienes. Las propiedades rústicas o urbanas de Don
Valentin no las conocemos hasta hoy. Esperamos obtenerlas en el
futuro desarrollo de la investigación. Sus actividades se prolongan,
al parecer, hasta finales de siglo y serán continuadas por sus sucesores.

NOTAS:
1.-Viscaya Canales, Isidro, "Los orfgenes de la Industrialización de Monterrey
(1867 • 1920)" Llbrerfa Tecnológico. Segunda edición 1971. Pág. 30.
2.-Protocolo de Anastaslo Trevlfto, Julio de 1854, Fs. 198 • 200 v (Archivo General
del Estado de Nuevo León, AOENL).
3.-Protocolo de Bartolomé Oarcfa, Febrero de 1854, Fs. 39 • 40 (AOENL).
4.-Florescano, Enrique, Ma. del Rosario Lanzagorta, et al "La economfa mexicana en la época de Juárez", primera edición en Sep Setentas, México 1967
Pág. 85.
5.-Florescano, Enrique, Ma. del Rosario Lanzagorta, et al, op. cit. Pág. 85.

NOTA ACLARATORIA
El enfoque actual de la investigación en curso y el criterio for•
mal de la presentación de este escrito, es particularmente reciente
ya que la asesoría del Dr. Guillermo Beato, data de hace muy pocos meses. Ello implicó un cambio del tratamiel)to del caso, que
anteriormente estuvo dirigido por el Dr. Doménico Síndico. Por lo
tanto, no es éste un producto más o menos acabado en función del
reciente enfoque adoptado, sino una adecuación aún del todo imprecisa a la temática común del Seminario de formación de grupos Y
clases socia.les, del Departamento de Investigaciones Históricas. · En
tal sentido, con la disponibilidad de un tiempo más generoso, se es•

154

6.-Vlscaya Canales, Isidro, op. cit. Pág. 17.
7.-Protocolo de Tomás Creaenclo Pacheco, Junio de 1867, Fs. 185-191 (AOENLi.
8.-Protocolo de Tomás Cresencio Pacheco, Abril de 1873, Fs. 156. 157 (AOENL).
9.-Protocolo de Tomlls Cresenclo Pacheco, Dic. de 1874, Fs. 263 • 264 &lt;AOENL).
10.--0arza Ayala, Lázaro, MEMORIA 1889, Pág. 319 (AOENL).
11.-Protocolo de Tomás Creaencio Pacheco, Marzo de 1971, Fs. 42 • 44 fAGENL).
12.--0arza Ayala, Lázaro, MEMORIA 1889, Pág. 319 (AOENL).
•

13.-Ibldem, Pág. 319 (AOENL).
14.-Protocolo de Tomás Creaenclo Pacheco, Nov. 1854, Fs. 335 • 338 (AOENL,.
\

155

��PSEUOOMORFOSIS SEFARDITA EN EL FOLKLORE
DEL NORESTE DE MEXICO •
Ricardo Ellzondo Ellzondo
•

Trabofo de lngqso a la Sociedad NwvoleonHa et. Hl,torl~ 0.00,affa y Ettadl,tko.

PROLOGO
Spengler al crear el concepto de "pseudomorfosis" crea también la pauta a seguir para el estudio de dos o más culturas que
en alguna forma -por choque violento o por asimilación lentase han unido.
Básicamente pseudomorfosis significa formación cultural engafiosa. La idea es bastante simple, al estar en contacto dos culturas
se influyen recíprocamente, dá,ndose esta influencia en diferentes
planos. Puede ser que al encontrarse dos culturas, una de ellas sea
más poderosa y la otra más creativa, aparentemente la creativa se
sujetará a los moldes impuestos por la poderosa, vivirá e Inclusive
se desarrollará con la apariencia de las nuevas formas culturales,
pero nos engafiaríamos si se tomaran las cosas de esta forma. La
vieja realidad, ahora subyacente se manifestará en múltiples y variadas formas en la nueva superficie.

159

�Es por esto que hay que escudriñar, levantar el velo de la apariencia actual, y casi oler los eleme~tos subyacentes para encontrar
si es posible, las viejas fuentes nutnentes.
Para ejemplificar la idea de pseudomorfosis vasta recordar las
culturas americanas precolombinas. Nominal~e~te e~ culturas
tienen más de 400 años de ser occidentales y cr1st1anas; Sin embargo
en las regiones altas de Oaxaca en los villorios de la sie~a_ de Puebla y en otros lugares, el Cli!11;pesinado usa. l?~ templos cr!sbanos pa:
ra celebrar ritos con el espmtu de su rehg1on precortes1ana. Nues
tro medio artistico-plástico está integra?º por_ gente f?rmada en
la una escuela occidental y con una técmca occ1dent~l, s1n em~argo
los motivos los símbolos y la ideologia precolomb1nas se filtran
desde la p~fundidad del tiempo y llegan a nosotros cargados d~l
mensaje, que por ser mexicanos e imbuidos de esa pseudomorfos1s
entendemos claramente.
Claro es que en esta búsqueda los nivele~. de error son muy
altos las equivocaciones de juicio o de conclus1on aparecen a cada
paso.' En ocasiones las afirmaciones hec~as por nosot~os nos parecen demasiado arriesgadas, en otras la idea es tan Simple, tan de
todos los días, que casi es futil mencionarla.
En todo momento estamos pisando terreno al_ltropo_lógico la
posibilidad de verificación de nuestras endebles teonas, solo puede
darse por medio de la experiencia directa. Sabedor~ de este r1esg?,
lo corremos y nos unimos al pensamiento de Theilard de Chard1n
"sólo lo que se ha dicho puede ser refutado".

judaizante de los primeros pobladores del nuevo reino de león se
han. repetido. Este trabajo no pretende discutir la veracidad de esta
teoria, pretende encontrar parentesco o similitud entre nuestro folklore Y el sefardita. Entenderemos por folklore la definición de la
escuela finlandesa que dice que son supervivencias no funcionales
para la parte urbana de la población.
Arnold J. Toynbee maneja una teoría que en este caso define
P_erfectame_nte el asunto, él dice: "una deportación súbita y forzada
tiene el mismo efecto que un paso a través del mar. Sólo los elementos más fácilmente portátiles de la cultura de los inmigrados
pueden transportarse. Es menester dejar atrás la impedimenta, por
importante que _sea. y por penosa que resulte su pérdida. Los elementos que los 1nm1grados logran llevar consigo son sólo unos pocos elegi_dos. del. total ant~rior y esos elementos no son elegidos por
los propios mm1grados, smo que la elección les es impuesta por la
necesidad. Los e!ementos transportables de su cultura pueden ser
fragmentos fortwtos, pero por casuales que sean son preciosos porque representan un resto salvado del pasado cultural de los que
marchan al destierro. En consecuencia, se los trata con mayor veneración y solicitud que antes de que la catástrofe de la deportación
deshiciera la unidad integral de la cultura a que pertenecían originalmente estos elementos sobrevivientes".
Por lo que posteriormente explicaremos, pensamos que algo de
esto sucedió en el noreste de México.
Por claridad en la exposición es necesario aclarar primero el
término sefardita, localizar después de esto el término en América
y por último hablar del folklore que nos interesa.

GENERALIDADES

cos¡

La vida diaria de los pue~l~s del no~e de México, ?ene
tumbres que son extrañas al v1S1tante nacido en otras lat1t_udes de
mismo medio. Para nosotros crecidos entre ellas, la mayor1a pasan
desapercibidas no obstante es ahí donde podemos encontra~ conexiones insos~hadas o verificaciones a teoría sobre el ongen Y
población de estas regiones. Esto último es precisamente lo que nosotros pretendemos.
Desde que Vicente Riva Palacio. publicó en 1_870 su Libro !_tojo
incluyendo en él "La Familia Carva¡al", las teonas sobre el origen

¿QUE ES SEFARDITA?
a)

Cuando surge el judío sefardita.

En el año 586 A.C., Nabucodonosor toma Jerusalem capital de
Judá pais de los ju~os, destrure el templ? d~ Salomón se lleva a
muchos de sus habitantes cautivos a Babiloma dejando a Judá desolad~. Algunos. judíos lo~.n escapar de las _tr~pas babilónicas y se
refugian en Egipto, en Asma y en las colomas fenicias del mediterráneo. Entr~ estas colonias fenicias figuraba la costa mediterránea de Espana.

y

160
161

�De esta forma en el siglo VI A.C. los judios llegan a lo que
después se llamaria España y que ellos conocían por el término fenicio "Sefarad", que literalmente significa pals de los conejos.

b)

El por qué del término.

Al Sefardita se le conoce también como Spagnloli, spaniol, fr8;D•
conian, ladino, portugués, criptojudio, judaizante. De todos estos tér•
minos, el que mejor lo define, quizá por ser el primero, es el de Sefardita, inclusive ellos mismos se llaman de esta forma.
Como quedó claro en el punto anterior, los judios llegan a las
tierras llamadas Sefarad, forman comunidad y para el 516 A.C.
eran bastante prósperos ya que la Biblia en Isaias, hace alusión a
Sefarad al mencionar que de las minas de Tharsis cercanas a Huelva
se extrajo el metal con que se hizo el mar de bronce que apoyado
sobre doce bueyes estaba en el centro del segundo templo y esto corresponde en el tiempo a 510-516 A.C. Es de suponer que asi como
las comunidades judías en Asiria y Egipto contribuyeron con productos de sus tierras para esta construcción, también la comunidad
judia de Sefarad lo hiciese.
De esta forma de la palabra fenicia Sefarad se forma el genti•
licio hebreo Sefaradi y por adaptaciones fonéticas el romance Sefardi.

c)

Qué los distingue de los demás judíos.

El hecho de estar en España desde 600 años a la Diáspora del
70 D.C. de formar una comunidad próspera y rica, con tradición y
escuela 'rabina propia, crea en los Sefarditas un sentimiento de constituir un cuerpo selecto entr~ los hebreo~ esparcidos por el m~do.
Este sentimiento de superiondad se refleJó durante todo el medievo
en el porte y en la forma de vestir, en los usos y ~n la poli~&lt;:&amp; de
separación que practicaban con respecto a sus propios correbg1onarios.
Los Sefarditas tenian su propio ritual y procuraban no distin•
guirse de los demás europeos por signos exte~ores, como lo ~acian
los demás judíos, es decir nada de barbas ru ~alandJ:an~ ru todo
ese aspecto repulsivo y cochambroso que Voltalre atríbwa a todos
ellos.

162

Algunos autores (Isaac Pinto 1715-1787) describen al Sefardita como vanidoso, mujeriego, holgazán, lleno de gravedad y arro-

gancia, pródigos y dados al lujo más que a la usura y al atesoramiento. Después de leer versos, cancioncillas y cantares Sefarditas
se nota que mucho de cierto hay en esto.
Otra de las cosas que también los hizo distinguirse de los demás judíos, fue que ellos estaban en España desde antes de la muerte de Cristo y según el razonamiento netamente Sefardí, no son responsables de su muerte. Si nos situamos en el medievo y pensamos
en la culpa que el cristiano hallaba en el judio, esta diferencia reBUlta extraordinariamente importante.
Una cuestión que también los distingue es la práctica de la endogamia y los núcleos familiares sumamente cerrados.
d)

Cuándo salieron de España y por qué.

La expulsión de los judios de España es decretada por los Reyes Católicos el mismo año en que se toma Granada -acabando
con el imperio árabe-- y en que se descubre América, 1492. También en este año comienza con cierto vigor la vigilancia del Tribunal de la Santa Inquisición.
En el decreto de expulsión figuran judíos y moros en igualdad
de circunstancias, ambos podían permanecer en España, siempre y
cuando se convirtieran bautizá,ndose cristianos.. Muchos judíos y moros lo hicieron dándoseles un plazo de 100 años, al término del cual
sus descendientes deberían tener un perfecto dominio del cristianismo y el castellano, olvidándose de la antigua lengua y los viejos
ritos religiosos. Muchos otros abandonaron la península en el plazo
de tres meses, que se les dio sin pago de multa. De los primeros
surge el cripta-judío perseguido siempre por la inquisición. Los segundos forman las colonias judías sefarditas que viven aÚll en nuestros dias.
La respuesta al por qué son expulsado_s en España es b_as~nte
compleja. La expulsión de los árabes se entiende, moros y cnstianos
tenían un pleito de 800 años. En el caso de los judio~ 1:5 diferen~e,
es cierto que las cruzadas trajeron a Europa un sentnruento de .m•
tolerancia religiosa, pero las cruzadas en el ~?mento. de la expulsión
hacia 200 años que hablan terminado. Tamb1en es cierto que Inglaterra y Francia habían expulsado a los judíos, pero esto fu~ en el
año 1300 y 192 años es mucho tiempo como para pensar en mfluen-

163

�cla. Lo más seguro y en lo que coinciden los estudiosos de historia
económica, es que los Reyes católicos estrenaban reino y necesitaban dinero. Los judlos eran ricos -un banquero judío financió el
viaje de Colón- y religiosos. Si querían conservar su religión deberían cambiar de patria, confiscando la corona sus bienes. Si se
convertlan tenían que pagar derechos. Asi en cualquiera de los dos
casos el oro entró en las arcas reales.
e)

A dónde fueron.

Durante los tres meses que siguieron al decreto de expulsión
grandes cantidades de judíos abandonaron la penlnsula, pasando al
norte de Africa, Mayorca, Menorca, Las canarias, Sicllia, Córeega, Cerdeña, Salónlca, Constantinopla, a las Balcanes y sobre todo
Amsterdam donde se hacen inmensamente ricos, fundando las compañias de las Indias Orientales y Occidentales.
Todos estos judios que salen de España por conservar su religión, es lo que han hecho -aparte de dinero- desde la expulsión
hasta ahora, conservar su religión con los ritos, cantos y palabras
que se usaban en España en el siglo XV. Siendo estas colonias las
fuentes de estudio de las costumbres Sefarditas.

Los judios que se convirtieron, crean una situación especial,
por un lado son respetuosos del dogma cristiano pero continúan con
costumbres y tradiciones netamente judlas. De esta manera se pueden tener costumbres sefarditas sin ser judio por religión. Algo asl
sucedla con los pobladores del noreste de México.
SEFARDITAS EN EL N O ~ DE MEXICO
A don Eugenio del Hoyo -autoridad en esta materia- se le
debe la mayor parte si no toda la información contenida en este
capítulo.
El Profr. del Hoyo en articulo publicado en Humanitas 1971,
dice que de 259 personas que logra registrar como pobladores o estantes en el Nuevo Reino de León, en la época de Luis carvajal Y
de la Cueva, 177 eran de ascendencia judío portuguesa, es decir el
68.3 % de los primeros pobladores. Después de esto hace una acla·
ración importante, logra documentar el origen sefardi pero no necesariamente judaizante de los primeros pobladores.

164

En nuestro trabajo esta idea es esencial, porque lo que nos
importa son las costumbres Sefarditas que aún pueden detectarse,
no si los primeros pobladores fueron judaizantes o no.
Pensamos en este aspecto que las suposiciones que se han hecho respecto a una posible judería en Monterrey, no pasan de ser
suposiciones. No asi el origen Sefardita de muchas costumbres del
noreste, que como veremos más adelante los ejemplos son numerosos.
Sabemos que la población Sefardita no fue privativa del Nuevo
Reino de León. México, Zacatecas, Saltillo, Puebla, Pachuca, Tax•
co, Veracruz, etc., también la tuvieron, en una palabra, el judio Sefardita llegó a América acomodándose donde mejor le placia. Por
lo tanto, muchas de nuestras observaciones sobre el folklore norteño, quizá no sean privativas de esta región. Lo cie~ es que la
incidencia de estas costumbres es mayor que en cualquier otra parte.
Para mayor información sobre el particular, recomendamos el
libro de Eugenio del Hoyo .
SUPERVIVENCIAS FOLKLORICAS SEFARDITAS
EN EL NORESTE DE MEXICO
Al principio de este trabajo mencionamos que folklore son_ las
supervivencias no funcionales para la parte urbana de la poblac1ó~.
Esta definición encierra para nosotros dos aspectos que es necesano
precisar.
lo.-Supervivencias. Lo que sobrevive es una parte de algo que
ha muerto, y que por lo tanto vivió y m1.1:ió en el_ pasado, siendo
ignorada la mayoría de las veces el por que de la Vida o la muerte
de tal supervivencia.
2o.-No funcionales. Desde el momento en que se ignora el por
qué de la vida o la muerte de algo, la sobrevivencia de ese algo
poco importante puede ser. Más claro aún, a ese algo la muerte le
acaeció por haber dejado de funcionar, de vivir. P~r lo ~to 1~ supervivencia folklórica desde que surge aparece sm func1onalídad,
cuando menos aparente, a los ojos del mundo.

165

�4.-Entre los sacrificios para Yavé
tateuco, es muy común que el cabrito
Por permiso expreso de la misma ley,
todo inclusive vísceras y sangre ya que
todavia ~o es inmundo.

que se menciona en el pense utilice como holocausto.
del cabrito se puede comer
por no haber comido yerba

5.-El bocado de carne se saca entero no taraceado.
La gente de nuestros pueblos no entienden los nuevos cortes de
la carne y no saben para qué se hace, para ellos lo mejor es que
el car-nicero saque el bocado limpio sin cortes que lo estropeen.

Al investigar el folklore del noreste, lo que pretendimos encontrar en la supervivencia, es por qué vivió en el pasado. Al revisar
ese por qué, los caminos nos llevaron a pensar en sefardismo.
Conectamos nuestro folklore con el de comunidades sefarditas
-Mármara, Salónica, Marruecos, Tanger, Mallorca, Tetuán, Alcai:arquivir, Orán, Rodas- y encontramos muchos parecidos. A continuación aparecen nuestras pesquisas que para efectos de claridad
hemos dividido en:
a) Usos y costumbres
b) Vocabulario

Entre los judios, el rabino es el que autoriza al carnicero, ya
que el músculo del animal no debe ser roto ni cortado, debe sacarse
limpio y después cocinarse.
6.-La carne de puerco es muy mala. Consejo que se repite de
generación en generación, pese a que no se cumpla. No encontramos
una explicación verdaderamente sólida a esta aseveración, por más
que preguntamos. Resulta ocioso decir que esta frase es una famosa prohibición bíblica.
7.-En las fiestas principales de nuestros pueblos como son
bautizo, matrimonio y muerte, la costumbre es que se ofrezca pan
a los congregantes. El pan que se da en estos casos es pan sin levadura, se le llama pan fino. El pan diario para los familiares es con
levadura. Esta costumbre se remota a los tiempos del éxodo judío.
_

8.-Un dulce sefardita es el mazapán --amasijo de almendras
Y miel de caña o de abeja- en estas latitudes -no hay almendras

porque las condiciones climáticas no son apropiadas. ¿Cabria suponer que la almendra fue sustituida por pinole? Hemos buscado en
otras partes de México ,bolas de pinole -pinole con piloncillo o con
miel- y no las hemos encontrado.
El mazapán entre los Sefarditas es un fino obsequio y un regalo al visitante, la bola de pinole en el noreste se ofrecía a la vi•
sita y se daba en las fiestas.
9.-Una creencia Sefardita habla de djines, pequeños duendes
que salen horas después del amanecer y sienten debilidad por la cocina y las mujeres. Es tan fuerte esta creencia, que las mujeres judías sefarditas, procuran desocuparse de las labores culinarias poco

165

USOS Y COSTUMBRES
1.-Prohibición de comer carne acompañada de leche.
Enmascarado por un posible daño físico --enfermedad del estómago- esta costumbre está muy extendida, el daño no existe. La
verdadera causa es la prohibición del Talmud "no cocinarás la carne de hijo en la leche de la madre". Esta práctica es obligatoria
entre los judíos.
En nuestra región es muy común que las ancianas también
aconsejen esto.
2.-La gente de nuestros pueblos rechaza de manera insUntiva,
utilizando como alimento las viboras, ranas, zorrillos, tortugas, etc.,
pensando que al hacerlo es una barbaridad poco digna.
Los judíos no pueden comer, por prohibición expresa, animale.s
que se arrastren sin escama o con olor pestilente.
3.-En la cocina del norte de México,. se utiliza muy poco las
vísceras y la sangre de los animales sacrificados --excepción hecha del cabrito-. No tenemos longanizas, ni chorizo de panza ni de
riñón, ni pasta de hígado, tampoco sopa de sesos, a pesar de que
en el sur del país todo esto es muy socorrido.
Los judíos tampoco comen vísceras, en la Torá aparece "no
comerás víscera ni sangre, es inmundo".

167

�después de la caída del sol, esto las obliga como es lógico, a servir
la cena al pardear la tarde.
La mujer norteña acostumbra servir la cena antes de que caiga
el sol, recoger la cocina poco después y salir de ella antes de que
cierre la noche.
10.-La ley talmúdica dice que es una obligación para la viuda
aceptar ser esposa del hermano de su difunto marido. El hombre
puede negarse a contraer matrimonio con la viuda de su hermano,
pero ella no puede rehusarse.
Consultando al Profr. Israel Cavazos Garza, sobre la incidencia
del matrimonio de una viuda con su cuñado en la época de la colonia en esta región, nos aclara que los casos son numerosos. Nos
consta por experiencia directa y por pesquisas hechas en el registro
civil que hasta hace cincuenta años esta costumbre era todavia común.
11.-La ley judía establece que se es judío si se ha nacido de
vientre judío y desde luego padre judío también. Esto da por consecuencia un sentimiento familiar muy fuerte por el lado materno.
Es común en el norte que el origen se establezca en comunidad
con el de la madre, que la abuela materna tenga gran autoridad
en la familia y que el trato con la familia materna sea más constante que con la paterna.

12.-0tra ley de la Torá es la que obliga al hombre a cuidar Y
proteger a sus hermanas si éstas no fueron tomadas por varón.
Es muy común que las solteras, aun ancianas, de nuestros
pueblos tengan un hermano que "ve" por ellas.

13.-En el matrimonio religioso judío los contrayentes se si•
túan debajo de un baldaquín llamado kuppa, que se decora con flores y vegetación.
En algunos pueblos del noreste, particularmente en Los Ramones y Los Herreras, era costumbre hasta hace poco que los contra·
yentes se situasen debajo de un arco decorado con flores y vegeta·
ción en la ceremonia religiosa.

168

14.-Entre los sefarditas la barba sólo pueden utilizarla los an•
cianos, por ser simbolo de respeto.
. Los jóve"es norteños usan bigote, pero la barba sólo hasta que
peman canas, usarla antes sería "fantochería", exceso de soberbia.
15.-El sefardita y en general el judío, no acostumbra usar las
piedras preciosas por viejas supersticiones. Creen que atraen los
malos espíritus o que son fuente de magnetismo negativo.
La joyería norteña se caracteriza por la ausencia de pedrer!a.
El oro se trabaja, se decora con flores, con puntos y rayas, con pla•
cas brillantes, se mezclan dos, tres y hasta cuatro tonos de oro in•
clusive se decora con trenzas de cabello natural, con pedacito; de
hueso simulando marfil, pero nunca o casi nunca se montan piedras
preciosas.

16.-Entre las costumbres sefarditas de Marruecos es común
que se siembre junto a la puerta de la casa, una mata de resedad
y en otro sitio una planta de sábila o aloe. La primera para la buena suerte, la segunda para ahuyentar los males.
En casi todas las casas norteñas hay sábila sembrada y las flores de resedad perfuman las noches de nuestras gentes. Aqui tam•
bién se hace por la misma razón que en Marruecos. '
17.-0tra costumbre sefardita es que cada casa tenga una hi•
guera, un limón y un granado. La primera significa sabiduria, el segundo resignación y el tercero unidad familiar.
Recorriendo nuestros pueblos casi todas las casas tenian una hi•
guera, un limón y un granado.
18.-El judio es muy respetuoso del dictamen bíblico, "ganarás
el pan con el sudor de tu frente", esto trae como consecuencia el
considerar al descanso como algo impío -fuera claro está, del día
obligatorio de descanso-- y como consecuencia de esto, no utilizar
comunmente muebles que procuren descanso, por ejemplo la cama,
la cual no la utiliza el hombre más que en contadas ocasiones. Para nacer, morir o pasar alguna enfermedad.
En el norte de México, las camas son como el aparador donde
se luce la habilidad femenina en el uso de la aguja y el hilo. Col-

169

�chas bordadas y almidonadas cubren la cama, cojines recamados de
colores y tejidos la hacen más mullida. Pero nunca o casi nunca
duerme alguien en ella, por la noche se hacen tendidos en suelos
y corredores que por la mañana se levantan. Tan especial es la cama, que casi es un sacrilegio sentarse en ella.
19.-Las abuelas de nuestros pueblos sienten como una obligación regalar a cada nieto antes que cobijas o- ropa, una pequeña
almohadilla de lana cardada, esto lo hacen al segundo o tercer dla
de nacido. Nuestra pregunta al por qué, no tuvo una respuesta lógica o coherente.
Las abuelas sefarditas hacen lo mismo, salvo que ellas si saben el significado. La almohada es para vigilar el sueño del recién
nacido, por conexión mágica evita las influencias negativas y el mal
de ojo.
20.-Entre los sefarditas de la colonia, se daba un fenómeno
conocido por descristianización. Según Bénichou (Romances Judeoespañoles de Marruecos. "Revista de Filología Hispánica" VI, 1944),
consiste en eliminar lo que parece implicar una profunda adhesión
a las creencias o devociones cristianas, en especial al santoral.
Lo que más impresiona de algunos pueblos del noreste de México, es la poca imaginería religiosa. ¿No será -guardadas las proporciones-- un reflejo de la tesis anterior?

21.-A diferencia de la conducta asumida por la mujer en otras
latitudes, las primeras mujeres norteñas fueron verdaderas compañeras del hombre, valientes y trabajadoras, recuerdan con su acti•
tud los ejemplos bíblicos de Ruth, Esther, Sara, etc.
22.-Nuestro pueblo como el sefardita, rinde culto a la noche,
sentándose bajo las estrellas en silencio o platicando, en compañia
o en soledad.
23.-En esta región se cura con huevos o con alumbre enfermedades mágicas, pasando estos repetidamente por el cuerpo, siguiendo fórmulas estrictas. Igualmente lo hacen los judíos de Tetuam.

170

VOCABULARIO
Lo que mayormente unía al sefardita frente al mundo exterior
era una lengua común, ya estuvieran en los Balcanes en Salónica
o al norte de Africa, el mayor acercamiento entre elÍos mismos y
e! recuerdo d~ España se daba gracias a su lengua, que algunos designan como Judeo-español y otros como ladino (de latinus, latin).
~ta lengua -el ladino sefardí- no es más que el castellano
del siglo XV, al qi;e _en una remota é ~ se le incorporaron palabras del _hebreo b1bhco y del talmud, sm traducción precisa a otra
lengua, as1 como palabras hebreas españolizadas.
_El ladino ~e escríb~ con caracteres hebreos en la escritura denom~ada cursiva es~ola, pero en su impresión se emplean en
ocasiones caracteres latinos. El ladino a partir del siglo XV y hasta
el XIX, desarrolló una rica literatura.
Durante varios años hemos recogido del habla popular de nuestros pueblos, una serie de palabras que forman el cuerpo de este
apartado. No nos atrevemos .ª decir que son de origen sefardita,
pe&amp;e a qu~ muchas de ellas figuran entre el vocabulario empleado
e~ las copias, cantares y roscas del folklore de la diáspora sefardita. Algunas se nos antojan arcaismos del español ¿pero no es
acaso el ladino un arcaísmo también?
Ante los muchos dilemas q,ue estas palabras plantean y nuestro pobre conocimiento de linguistica y filología, simplemente las
recogemos esperando que sirvan para un estudio más completo sobre
este apasionante tema.
Monterrey tiene una serie de carreteras que cubren a manera
de abanico la parte norte del Estado, de los pueblos por donde
estas carreteras pasan, es de donde hemos tomado este vocabulario. Las carreteras son:
1.-Monterrey-Reynosa
2.- Monterrey-Cd. Mier
3.- Monterrey-Laredo
4.- Monterrey-Cd. Anáhuac
5.- Monterrey-Monclova

171

�Dividimos las palabras conforme al lugar en que las encontramos, formamos así, cinco listados cuya cabeza son cada una
de las carreteras anteriores.
1.- Carretera Monterrey-Re)'DOlla

Villa de Juárez, Cadereyta, San Juan, Los Ramones, China,

Gral. Bravo, Los Herreras.

acordar-dormir
ajay-hijo
aldabías-aldabillas
almolsar-almorzar
allegará-llegará
ansina-asl
apresta-sirve
asegún-según

membrio-membrillo
ca-pues
cade-casa de
cintellas-centellas, chispas
cuedra-cuerda
durmir-dormir
endicha-endecha

escura-oscura

faldiquera-bolsillo
galna-galllna

hacino-enfermo
buena-buena
huerza-fuerza
matióle-le puso
mueve-nueve
naide-nadie
perlaflor-adj. calificativo
pieses-pies
querencia-cariño
reñegue-reniegue
sentirla-despertarla
trayen-traen
válgarni-válgame
vencida-dormida
vidro-vidrio

2.- Carretera Monterrey-CAL Mler

Apodaca, Pesquería, Marin, Higueras, Dr. Gonzále-z, Cerralvo,
Treviño, Agualeguas, Parás, Ocarnpo.
aboracaba-agujereaba
ajar-lastimar
alaria-alarido
ansí-así
arsado-oculto

arrelumbre-brille
asemejar-parecido
asoñaba-soñaba
cá-acá

caporal-principal
claveyinas-claveles
cuerta-puerta
deredor-rededor
enrnayorarse-fingirse mayor
espensa-despensa
fierreros-herreros
gargantía-gargantilla
güelen-duelen
hueras-fueras
írná-marná
ma-pero
mientesmuevo-nuevo
pacencia-paciencia
preto-negro
quieria-cariño
rodias-rodillas
seme-cieme
sillada-sellada
tristuras-tristezas
valgas-vayas
veigo-veo
via-veía
jerica-molestia
3.- Carretera Monterrey-Lareclo

172
173

�Zuazua, Ciénega de Flores, Sabinas, Vallecillo.
acuestarse-acostarse
agora-ahora
airalo-airado
albó-albor, blancura
aljaibe-aljibe
Anés-lnés
aposada-se encontraba
arrodeó-dió la vuelta
asigún-conforme
asubió-subió
biétes-billetes
castío-castillo
cochiíto-cuchillito
cumadre-partera
derredor-rededor
ea-usted
espurgate-esoulizar
frenío-frenillo
gastí-gasté
güerco-muchacho
haiga-haya
incontrí•:fmcontré
maique-aunque
maravía-maravilla
mientres-mientras
muncho-mucho
onde-donde
pedrición-perdición
piedre-pierde
probes-pobres
ramada-enramada, cubierta
sentí-oí
seya-sea
sillos-sellos
troenos-truenos
vaite-vete
vía-villa
yevame-llevadme

4.- Carretera ·Monterrey-Colombia.
Escobedo, Salinas Victoria, Villaldama, Bustamante, Lampazos.

174

Anáhuac.
abujitas-agujitas
adientro-adentro
ahua-agua
albures-árboles, ramos
alcaidaba-ejercía la autoridad de alcalde
alimpia-limpia
aljabaca-albahaca
apare-ntar-iluminar, embellecer
aspera-espero
banda-linaje, familia
bolsío-bolsillo
cristalín-cristalino
chequito-pequeño
diji,era-dijera
emborujo-envolvió
enreinada-rellena
guadrar-guardar
guisandera-cocinera
huarda-guarda
ladríos-ladrillos
malogrado-muerto
mecatrej-acusador, calumniador
murir-morir
membrío-membrillo
oría-orilla
peje-pez
piedregosas-pedregosas
recordéis-despertad
sentía-oía
sia-silla
sonreíba-sonreía
traímela-traémela
trubias-turbias
vedre-verde
vías-vieras
yorás-lloráis

5.- Carretera Monterrey-MoncJova
Villa del Carmen, Abasolo, Hidalgo, Mina
alcabo-al final

�alcl-así
anío-anillo
apartearme-asistir en el parto
asperando-esperando
bañi-bañé
briantes-brillantes
cabdal-caudal
cayi-caí
chinela-zapato
donseas-doncellas
enantes-antes
és-eres, estás
fajadura-pañales
guay-¡ay!
ha-he
hueltas-vueltas
lehuas-leguas
mañanada-por la mañana temprano
melecina-medicina
meriodía-mediodía
mole-muele
oyistis-oisteis
pelisquito-pellisquito
piedro-pierdo
quen-quien
sentío-oído
sibdad-ciudad
tadre-tarde
trasa-afrenta
vedror-verdor
vide-vi

}pres que se combinan son siempre las mismas, cambiando sólo la
mezcla. HaciendQ el folklore, aunque aparentemente la diversidad
sea mucha, en el fondo son las mismas formas que se repiten.

La dificultad estriba en encontrar las formas primarias. Esa
fué la intención de este trabajo.

Haciendo eco a Don Eugenio del Hoyo, terminamos repitiendo
las preguntas hechas por él en su trabajo: "¿Sefarditas en el Nuevo
Reino de León?".
"¿Hay verdadera relación en?'e estos fe~ómenos folklóricos ~
se trata simplemente de una curiosa y fortuita semejanza?, ¿que
tan antiguo es el fenómeno folklórico registrado en el noreste de
México? ¿Es exclusivo de la región en estudio en nuestro país y,
por otra parte, pertenece realmente a un tradición típicamente
sefardí o es general a la zona mediterránea?".
Ojalá en el futuro estas preguntas puedan ser contestadas objetivamente.

CONCLUSIONES
Trabajar sobre terreno antropológico obliga a pensar y dudar
constantemente sobre la veracidad de las conclusiones.
El más pequeño detalle, una palabra, alguna anécdota un escrito que por casualidad cae en nuestras manos, puede ~ambiar
la estructura racional del juicio hecho ante el folklore. Ni más
ni menos que si se tratase de las imágenes de un caleidoscopio
en consta,nte cambio y sin repetirse jamás.
Pero así como en la imagen caleidoscópica, las formas y co-

176

177

��CLASIFICACION Y CODIFICACION DE LOS MAPAS IJEL
ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE NUEVO LEON. •

Margarita I. Cantú Flores
Raúl Espino Oonzlllez
Della E. Flores Guerra
Juan H. Luna Puente
Sergio A. Marln de la Vega
Bertha Medina Lozaya
Al'cenlo Ortega Lozano

• El presente trabajo fue realizado por loa autores
bajo la coordinación del Lic. Mario Pérez Del¡ado.

INTRODUCCION
La Antropología como estudio del hombre y sus obras, en espacio y tiempo, ha acumulado una serie de materiales que requieren
conclusiones substanciales sobre la naturaleza, procesos y funcionamientos de los grupos humanos y de sus modos de existencia, ha
adaptado una amplitud de visión en la cual juega importante papel
la investigación.
Se planeó un programa de investigación que reuniera las con-

181

�diciones propicias como facilidades, material y equipo, aunada a la
especifica contribución que puede aportar el análisis de la investigación en sus fases principales, como facilidades en la elección del
problema, planeación del trabajo, el acopio de información y la redacción del escrito. Se seleccionó el Archivo General del Estado para
este fin con el tema Clasificación y Codificación de los mapas del
Archivo General del Estado de Nuevo León. &lt;l&gt; Realizando una visita,
se nos mostró la ubicación, organización y distribución de las diferentes áreas y materiales del archivo.
Se comenzó por la separación del material, clasificándolo cronológicamente. Después, se formuló una ficha de resumen de documentación para cada mapa existente. Posteriormente, se distribuyó
entre los Integrantes del equipo los diferentes puntos a tratar para
integrar el informe del tema a desarrollar no habiendo agotado el
tema, sino dejándolo abierto para posteriores investigaciones, y en
especial para historiadores que se quieran especializar en geografia,
urbanismo, etc. &lt;2&gt;

EL ARCIDVO GENERAL DEL FSTADO DE NUEVO LEON
A)

HiltDria

Al ser creado el Estado en 1824, fue iniciado el archivo y se
llamó Archivo de la Secretaria del Gobierno de Nuevo León. Al
transcurrir los años, les fueron agregadas secciones de otras dependencias oficiales y, en los últimos años, los archivos del Tribunal
Superior de Justicia, Juzgados del Ramo de Letras Civil y otros.
Originalmente estuvo en la esquina noroefte ~e las calles de l\forelos y Escobedo. Hacia 1901, fue trasladado al Palacio de Gobierno
del Estado, construido por órdenes del Gral. Bernardo Reyes. Y en
1960, a su edificio actual.
·
Entre los directores que lo han impulsado, están: D. Alberto
Galván, D. Domingo Cantú y el Profr. e Historiador Israel Cavazos
Garza, magnifico investigador que ha estado al frente del Archivo
de 1955 a 1975. En este tiempo ha realizado una magnifica clasificación del material con que cuenta el archivo.
Pero éste es tan amplio que aún queda demasiado material sin
clasificar y mucho menos codificar.

182

B) Ublcaclón
El Archivo General del Estado de Nuevo León se localiza en
las calles de Dr. Coss y Washington, en la esquina norot.'Ste. Es un
edificio de dos pisos que se divide en: Planta baja: Secretarla coordinadora de juntas. Primer piso: Archivo del Registro Civil. Segundo Piso: Archivo Histórico.
e)

Archivo Hlat.órlco

Aqul se localiza toda la información del Gobierno del Estado,
desde su Iniciación hasta nuestros dlas: contratos, convenios, actas,
correspondencia, etc.

D) Secciones del Archivo
OO.- Milicia.
01.- Expedientes Concluidos.
02.- Expedientes Concluidos.
03.- Expedientes Concluidos.
04.- Expedientes Concluidos.
05.- Tribunal de Justicia, Jueces de Letras. •
06.- Correspondencia con los Estados y fundaciones de pueblos.
07.- Congreso del Estado. (1880-1925).
08.-Tribunal de Justicia.
09.- Registro Público.
10.- Correspondencia particular de Santiago Vidaurrl.
11.- Dependencias Locales.
12.- Dependencias Locales.
13.- Expedientes Concluidos.
14.- Expedientes Concluidos.
15.- Impresos del Estado de Nuevo León.
16.- Telegramas, Proveedurfa, Fiebre Amarilla, Tesoreria.
17.- Fierros, Asuntos Varios.
18.- Impuestos de Nuevo León; hacendarios, circulares.
19.- Temas varios de ~ siglo.
20.- Cartas, Minutas, Memorias.
21.- Cartas, Memorias, Minutas, Informes de gobernadores.
22.- Mi-nutas, Telegramas, Cartas de gobernadores.
23.- Telegramas, Cartas y Ministerios.
24.- Ministerios.

183

�I

25.- Correspondencia con Alcaldes Primeros. (1825-1836) .
26.- Hacendarios.
'l:7.- Impresos del Estado de Nuevo León.
28.-Mapas.
29.- Impresos del pais, Impresos exteriores.
30.- Ejidos, Monterrey, Hospital González, Secretaria de Salubridad
y Asistencia, Judiciales.
31.- Humanitas.
32.- Judiciales, Gobernación, Colegio Civil, Agua y Drenaje.
33.- Oficialia de partes, Educación, Agricultura y Ganadería, Municicipios varios.
34.- Humanitas.
35.- Humanitas.
36.- Santiago Vidaurri.
37.- Agua y Drenaje, Periódicos.
38.- Actas y Memorias de los Gobernadores del Estado de Nuevo
León.C2&gt;

proyectos de co_n~trucciones realizadas por el Gobierno del Estado
rropaganda poh~1ca Y. Ca~';ndarios. Fue en esta sección donde ren~
ral?os nuestra investigac1on. De entre todo este material sólo seleccmn~os
los Mapa~, dado que nuestro objetivo en el Ar~hivo fue
la secc1on correspondiente
a ellos.

LA EXPOSICION DEL MATERIAL CLASIFICADO EN CADA
SECCION DEL ARCHIVO
El material está ubicado en estantería de metal, de cinco entrepaños. La documentación clasificada se encuentra en cajas de madera en posición vertical, como si fueran volúmenes. Facilitando su
manejo, en el lomo tiene indicado el número de caja, asunto, años
que comprende y el nombre de la sección. Terminando una sección,
se inicia el número de caja nuevamente.
POSICION DEL MATERIAL NO CLASIFICADO
El material en las secciones en proceso de clasificación, se encuentra en bultos y en posición horizontal. Tiene, al frente de cada
bulto, únicamente una etiqueta provisional que marca el asunto.
SECCION MAPAS
Es importante hacer notar que entre este material de Mapas,
se encuentra otro importante que es el de los Planos. Entre éstos,
muchos de la ciudad de Monterrey y de otros municipios, en los
cuales se puede ver el .desarrollo urbano. Además, proyectos y ante-

184

185

�p·:·,·,.·.··15. _. _. ,... . ,hl Jl~.,_,
aa
13

:,.¡

/),¿i))pJ,; m~~
/J,.

1/ ;

,,

CODIFICACION DEL MATERIAL

.
Los signos para nuestra codificación son:

PIANO DE LA. SEOCION HISTOBICA DEL ABCBIVO GENERAL
DEL E.STADO DE NUEVO LEON. UBICACION DEL MATERIAL
SE DIVIDE EN S9 SECCIONES QUE VAN_DEL O AL S8

186

Abrev.
Abreviaciones.•
Agr.
Agricultura.Ag.
AgujaAJ.
Altura.C.A.
Carta Agronómica.Cen.
Censo.C.A.
Centro América.·
Clima.
Clima.Coah.
Coahuila.Coordenadas GeográC.G.
fica.Construcción de caCons. Cam.
minos.Com.
Comunicación.Cuba.
Cuba.F.C.
Ferrocarriles.Fl. Fa.
Flora y Fauna.•
G.
Galeana.Hgo.
Hidalgo.Hidrografía.Hid.
Historia.Hist.
Inf.
Información.•
Lab.
Labores.La.
Latitud.Limites.Li.
Decl.
Declinación.Dist.
Distancia.D.F.
Distrito Federal.-

187

�División Polltica.Doctor Arroyo.Educación.Elementos de perime-

O.P.
O.A.
Educ.

La anterior simbología, es susceptible a cambios de acuerdo con
las necesidades del Archivo General del Estado de Nuevo León.

tro.E.Per.
Epoca.E.P.
Era Terciaria.E. T.
Estudio Agronómico.E. Agr.
Explicación sobre la
superficie.Ex. Sup.
Extensión.Ext.
Población.Pob.
Presa Ayancual.P.Ayan.
Principales.Ptln.
Puebla.Pue.
Puertos.Ptos.
Quintana Roo.Q. Roo.
República Mexicana.R.M.
Rutas Aéreas.R.A.
Santiago.Secretaria de salubridad y asistencia.S.S.A.
Líneas Postales.L.P.
Litorales.Lit.
Longitud.Long.
Magnético.Mag.

s.

Mapa.-

MA.

México.Méx.
Minas.Mín.
Municipios.Mpos.
Nuevo León.N.L.
Orografía.o.
Período Mezosoico.Per. Mez.
Cenozoico.Cen.
Signos Convencionales.s.
c.
Sin Fecha.S.F.
Situación política.S.P.
Sonora.Son.
Superficie.Sup.
Tamaulipas.Tam.
Territorio.Terr.
Topografía.Top.
Vías de Comunicación.V.C.
Zona de Trabajo.Z.T.
Zonas efugivas e intrusas.Z. E. l.

189

�-MAPAS DEL ESTADO DE NUEVO LEON
Mapa del Estado de Nuevo León
Información: IJmJtes en Vaiaa
mdrogratfa
Orograffa
Fundador de San Francisco de Caftaa
MA. N. L. 1761

Inf. Li. md. O.
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L .
Información: Collndancias
Elementos de Perfmetro
Explicación sobre la Sup.

1889

MA. N. L. 1889,

Inf. Li. E. Per.
Ex. Sup.
1892
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Limites de Tamps., con Nuevo León y
Coahuila.
Signos Convencionales
Diagrama de Operaciones
MA. N. L. 1892

Inf. Li.

s. c.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Limites
Dlvis16n Politlc&amp;
Signos Convencionales

1897

MA. N. L. 1897

Inf. Li. D. P. S. C.
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Linea de Estación Guadalupe
Minas Viejas Villaldama, N. L.
MA. N. L. 1899
Inf. F. C. Min.

1899

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L. y Tamps.
Información: Ranchos de los Municipios.
Caminos
Signos Convencionales
MA. N. L. Tam. 1899
Inf. DP. V.C. S.C.

1899

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.

1900

191

�MA. N. L. 1900

Información: Poblaciones
Limites
Fracciones A y B

MA. China, N. L. 190f•IIIOf
rnr. Pob., e.o.
Hld.

In!. Pob. Ll.

Mapa., del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Orografla
Poblados de N. L. y Tampa.
Labores

1900

Mapas del Archivo Gr&amp;!, del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Polltica
Extensión y Población
Coordenadas Oeosrllical
Orogra!la

1908

Hldroera!fa

MA. N. L. 1900

In!. O. D.P. Lab.

Signos y Caracteres
Abreviaturas

Mapa., del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Limites
Población
Vlas de Comunicación
Linea., Postales
No. de Viajes al alio
Medio de Conducción
Tiempo para recorrer la linea
Kms. recorridos al afio
Explicación Postal

1901
MA. N. L . 1906

In!. Poli. D.P. e.o.
O . Hld. S.C. Abrev.
Clima Decl. Ag. Mag.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: PoUtica
Extensión y Población
Coordenadas Oeosrlllcu
Orcgra!la
Hldrogra!la
Signos Convencionales

MA. N. L. 1901

In!. Ll. Pob. V.O. L.P.
E.P. Dlst.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Población
Vlas de Comunicación
Hldrogra!ia
(Malas Condiciones)

MA. N. L. 1906
w . o.P. Ext. e.o.
O. Hld. S.C. Abrev.
Climas.

In!. Pob. V.O.
Hld.
1901

1903

Cllmatologla en Monterrey
Decllnaclón de la aruJa
magnética

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Mapa Dividido en 3 aecc.
Hldrogra!la
Orogra!la
MA. N. L. 1906

MA. N. L. 1903

In!. D.P. Hld. O.

In!. V.O. Ll. Edo.
Pob.

In!. D.P. Hld. O.

MA. N. L. 1908

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.

Mapa del Edo. de N. L.
Información : Población
Coordenadas cteográ!icas
Hldrogra!la

192

lflOe

Abreviaturas

1901

MA. N. L. 1901

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Vfas de Comunicación
Limites del Estado
Nombre de Pueblos y ranchos

Cllmatologla en Monterrey
Declinación de la aguja
magnética

1904
1906

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Poblaciones
Signos Convencionales

1918

MA. N. L. 1916

In!. Pob. S.C.

193

�Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L. (Región Sur)
Información: Poblaciones
Signos Convenclonale3

1916
Hid. Lim.
Sup.

MA. N. L. Sur 1916
lnf. Pob. S.C.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Territoriales
Hldrografia
Poblaciones
MA. N. L. 1925
In!. Terr. Bid. Pob.

19211

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N . L.
Información: Construcción de Caminos
Adjunto plan sexenal de
caminos en el Edo. de N. L .
MA. N. L. 1933
lnf. V.C.

1933

Mapaa del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Caminos

1933

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
S.P.
Mapa del Edo. de N. L.
Información : Limites en los Mpos. de Burgos,
S. Carloe, Villagrán e Hidalgo
Orografia
Signos Convencionales
MA. N. L . S.F.
In. Li. O. S.C.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
Mapa del Edo. de N. L .
Información: División de los Municipios
en sus COIDUllidades
Limites municipales

S.P.

MA. N . L . S.F.
lnf. DP. L1 ,Mpos.

MA. N. L. 1933

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N . L .
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Red de Caminos
MA. N . L . S.F.
lnf. V.C.

S.P.

lnf. V.C.
Mapaa del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Construcción de Caminos
Plan sexenal de caminos
en el Estado.
MA. N. L. 1940
lnf. Cons. Cam.

1940

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L .
Información: Vias de Comunicación
División Municipal
MA. N. L. 19M
In!. V.C. DP.

19M

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
Mapa del Edo. de N. L. (Do. José Vivanco)
Información: Población
Vias de Comunicación
Limites
Superficies
(Malas condiciones)
MA. N. L. 19M
Inf. Pob. V.C.

1954

194

195

�E.T. Pob. Hld.

s.c.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.

Mapa de !a Rep. Mex.

Información:

MA. R.M. 1890
Inf. Pob. Hld.
V.O. 8.C.

1890

(F.F.C.C.)

Población
Hldrograr!a
Vfas de Comunicación
Signos Convencionales
(Malas condiciones)

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: V!as de Comunicación
Población
Orogratfa
Hldrograt!a
Coordenadas Geográficas
MA. R.M. 1890
Inf. V.C. Pob. O.
Hld. C.G.

MAPAS DE LA REPUBLICA MEXICANA
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep_ Mex.
Información: Municipios
Vfas de Comunicación
Altitud
Latitud
Longitud
Orogra!fa
Hldrograffa
MA. R.M. 1884
In!. Mpos. V.C. Al.
La. Long. o.
Hld.

1884

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex. &lt;Geolog!a)
Información: Periodos Mezosolco y Cen.

1889

Era Terciaria

Población
Hidrografía
MA. R.M. 1889
Inr. Per. Mez. y Cen.

196

Signos Convencionales
(Malas condiciones)

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa. de la Rep_ Mex.
Información: Vfas de Comunicación
Hldrograr!a
Población
Orograr!a
Coordenadas Geogré!lcas
MA. R.M. 1891
In!. V.C. Hld. Pob.

1890

1891

o.e.o.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Población
V!as de comunicación
Hldrogratfa
Orograf!a
Coordenadas Geográficas
Topograf!a
MA. R.M. 1891
In!. Pob. V.e. Hld.
O. C.G. Top.
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Vias de Comunicación
Población
Hidrograf!a

1891

1891

197

�MA. R-.M. 1891
In!. V.O. Pob. Hld.

Orografia
Signos Convencionales
MA. R.M. 1901

s.c.

o. s.c.

In!. Pob. Hld,

Mapag del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Intormacl6n: V!as de Comunicación
Población
Hldrografia
Orogratla
Coordenadas Oeogrl!!cas
MA. R.M. 1892
In!. V.O. Pob.
Hld. O. C.G.

1892

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Vlas de Comunicación
Población
Orograrla
Hidrograrla
.
Coordenadas Oeogrl!lcas
MA. R.M. 1892
In!. V.e. Pob. o.
Hld. e.o.

1892

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex. (Comunicaciones Reglón Nte.)
Jn!ormaclón: Hidrografla

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Comunicaciones
V!as de comunicación
Ciudades
Signos Convencionales
MA. R.M. 1907
xnr. eom. v.c. Mpos.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Comunicaciones
V!as de comunicación
Ciudades
Signos Convencionales
MA. R.M. 1907
In!. V.O. Pob.

1907

1907

1907

s.c.

1186

comunicaciones
Población
Signos Convencionales
&lt;Buenas condiciones)

Mapa del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex. CTelégl'afos)
Información: Población
Hldrografla

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Población
V!as de Comunicación
Hldrografla
Slmbolos Convencionales
(Malas condiciones)
MA. R.M. 1907
In!. Pob. V.O.
Hld. S.C.

s.c.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Jntormaclón: Población
Orograrla
Hldrogra!la
Coordenadas Oeogrlflcas
MA. R.M. 1894
In!. Pob. O.
Hld. C.G.

MA. R.M. 1895
In!. Hld. Com.
Pob. S.C.

Signos Convencionalea
(Malas condiciones)

1901

Mapas del Archivo Gral. del Edo, de N. L.
Información : Limites Territoriales
División Polltlca
Red de camlnos Nacionales
Poblaciones Prlncipales
MA. R.M. 1928
In!. Lf. T. DP.
V.O. Pob.
Mapas del Archivo Gral. del Edo, de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Limites Territoriales
División Polltlca
Red de caminos Nacionales
Poblaciones Principales
MA. R.M. 1928

1928

1928

198

199

�.lnf. Lf. O.P. V.C
Pob. Prln . .
Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.

Mapa de la Rep. Mex.

MA. R.M. 1945
In!. Pob. V.e. md.
l!..A. e.e.

Información: Población
Vlas de Comunicación
IDdrografla
Rutas Aéreas
Signos convencionales
(Malas ~ndlclones&gt;

1

1945

(Malas condiciones)
V.O. S.C.

)

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Limites Territoriales
División Polltlca
Poblaciones
Vfas de comunicación

MA. R.M. S.F.
In!. Ll. T . O.P.
Pob. V.C. Ptos.
Lit. o. mc1.

1958

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Población

200

S.F.

Vias de comun1cación

Hidrogralla
Símbolos convencionales
Superficies
(Malas condiciones)

1960

MA. R.M. S.F.
Inf. Pob. V.e. Hid.
S.C. Sup.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L .
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Carta Agronómica

S.F.

MA. R.M. S.F.
In!. C.A.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Orografla

S.F.

M.A. R.M. S .F.
Inf. o.

S.P.

Mapas del Archivo Gral: del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep . .Mex.
Información:

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.

B.P.

Puertos
Litorales
Orogralla
Hidrografla

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
1958
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Carta de Aprovecllamlento de
aguas y suelos
Slmbolos y Signos convencionales
MA. R.M. 1958
lnf. IDd. O.
e.e.
Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: División Municipal
-Población del ))&amp;Is según
censo 1900 • 1960
MA. R.M. 1960
lnf. Ll. Pob.

Signos convencionales

MA. R.M. S.F.
Inf. Hld. Pob.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Llmltes
Dlvlslón Polltlca
Caminos vecinales
Poblaciones
Signos convencionales
MA. R.M. 1952
In!. Ll. O.P. V.C.
Pob. S. C.

Mapaa del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: carta de aprovecllamlento
Aguas y suelos
Blmbolos y Signos
convencionales
MA. R.M. 1958
lnf. Agr. B.O.

Mapa de la Rep. Mex. (Mlneria)
Información: Hldrografla
Población
Vlas de comunicación

S.P.

Limites Territoriales
División Polftica

Poblaciones

201

�-MA. R.M. S.P'.
In!. Li. T. D.P. Pob.
V.C. Lit. O.
Hid.

Vías de Comunicación
Puertos
Litorales
Orografía
Hldrografia

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Población
Vias de comunicación
Hidrograffa
Signos Convencionales
Situación Política
(Malas condiciones)
MA. R.M. Ep. P . Díaz
Inf. Pob. V.C. Hid.
S.C. S.P.

Epoca de

Porfirio Dfu

MAPAS VARIOS
Mapu del Archivo Gral. del Edo. de N. L.

Mapa del Edo. de Tamaulipas
In!ormac1ón: Poblaciones
Hidrograffa

1888

Lagunas

MA. Tamps. 1886
In!. Pob. Hid. C.

202

Comunicaciones

' Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del D.F. y sus alrededores
Información: Vías de Comunicación
Orograffa
Coordenadas GeogrA!lcaa
Hidrografía.
Poblaciones
MA. D.F. 1889
In!. V.C. O. C.G.
Hid. Pob.

1889

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de Puebla y sus alrededores
Información: Población
Vías de comunicación
Hldrograffa
Orografía
Coordenadas Oeogréflcaa
MA. Pue. 1889
In!. Pob. V.e. Hid.

18811

203

�o. e.o.

Mapas del Archivo Oral, del Edo. de N. L.
Mapa de CUIia

MapllJl del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de Mézlco
Información: Orogra!f&amp;
Vf&amp;s de comunicación
Poblaciones
CoordenadllJl Oeogri!icaa
MA. Méx. 1890
Int. O. V.C. Pob.

1880

Mapas del Archivo Oral, del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de Puebla
In!onnactón: Vf&amp;s de Comunicación
Orogra!la
Hldrogra!f&amp;
Población
Coordenadas Oeográ!iCllJl
MA. Pue. 1892
In!. V.O. O. Hld.
Pob. e.o.

18112

1897

Información: Situación OeogrA!ica
Orograt(&amp;

e.o.

Ma. CUba 189'1
In!. 8.0 . O. Clima PI.
Fa. Min. Pob. p .A. V.e.
Educ. Hlst, DP.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
Mapa del Edo. de Sonora
Información: Ltmttes del Edo,
Dlvtatón de Dtst. Postales
Municipios
Explicación Postal
MA. Son. 1892
In!. U. DP. Mpos,
Exp. V. Post.

18112

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
Mapa del Edo. de Puebla
Información : Vlas de comunicación
Orografla
Hldrogra!la
Poblaciones
Coordenas OeogrA!lcas
MA. Pue. 1894
In!. V.e . o. Hld,
Pob. e.o.

1894

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de Tamaullpas
Información: ColindanclllJl
División en Reglones
Puerto de Tamplco
Slgnos convencionales
Terreno cedido a N. L,
MA. Tamps. 1897
In!. U. DP. 8 .C.

189'1

Cllma
Plora y Fauna
Producciones Minerales
Poblactón
Producción Agrlcola
Vlas de Comunlcactón
Instrucción Pública
Dlv1atones AdmtnlstrattvllJl
Eatablectmtentos Diversos
Hlatoria
Planos de la Habana y Regla
Alrededores de la Hab&amp;na

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N, L.
Mapa del D.F. y sus Alrededores
In!onnactón: Poblactón
Vf&amp;s de comunicación
Pootctones 0eogrA!ICllJl
Hldn,gratia

1889

Orograt(&amp;

MA. D.F. 1899
In!. Pob. V.e. P.O.
Hld. O. Cen.

Censo
(Malas condiciones)

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de Linares e Iturblde N. L. Burgos y V1llagrán, Tamps,
Información: Orogratla
Poblados N, L. y Tamp.
Labores
MA. Mpos. N. L. Tamps. 1900
In!. O. Pob.
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mpa. Geolo. Centro-América
Información: Periodos Geológicos
Zonas E!ug!vas
e Intrusa,
Coordenadas y Ordenadas
M.A , C.A. 1906
In!. P .O. ZE.I.
Coor. y Or.

1900

1906

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de Sabinas Hgo. N. L.

204
205

�MA.

a.

Información: Hidrografía
Limites

Hgo. N.L. 1925

Inf. Hid. Li.
Mapaa del Archivo Gral. del Edo. de N . L.
Mapa de 8abinas Hgo., N. L.
Información: Limites Territoriales
Hidrografía
Poblaciones
MA. a. Hgo. N.L. 1925
Inf. Li. T. Hid. Pob.
Mapaa del Archivo Gral. del Edo. de N . L.
Mapa de la Presa Ayancual
Información: Estudio Agronómico
Orografía
Hidrogrr.fb
Clases de Tierra
MA. P. Ayan. 1934
Inf. Agr, o. Hid.
Mapaa del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de V. Santiago, N. L.
Información: Limites
Poblaciones
Hidrograffa
Vfas de Comunicación
MA. Sgo. N.L. 1934
Inf. Li. Pob.
Hid. V.O.

Mapaa del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de Q. Roo
Información: Limites
Vías de Comunicación
Poblaciones
Litorales
Relación de nombres cambiados
Signos Convencionales

1925

1934

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.

MA. Agr. 1940

Inf. Li. V.e. Pob,

206

Información: Limites
Vías de Comunicación
Pueblos
Ciudades

1951

Mapas del Archivo Oral del Edo. de N. L.
Mapa del Oral. Bravo y China, N. L.
Información: División de los Municipios
en sus comunidades
Limites Municipales
MA. B.Ch. N.L. 8.P.
In!. D.P . Li. Mpos.

S.P.

Mapas del Archivo Oral del Edo. de N, L.
Mapa del Edo. de Coahuila .
Información: Poblaciones
Limites Territorlales
Orografía
Hidrografía
Vhs de comunicación
Cuadro ExpllcaUvo
MA. Coah. 8.P.
In!. Pob. Li. T. O.
Hid. V.C. S.C.

S.P.

Mapas del Archivo Gral del Edo. de N. L.
Mapa Oral. del Edo. de Cae.huila
Información: Poblaciones
Limites Territorlales
Hidrografía
Vfas de comunicación
Cuadro ExpllcaUvo
MA. Coah. S.P.
In!. Pob. Li. T.
Hid. v.c. a.c.

S.P.

1

1934

1938

MA. Q. Roo 1936
Inf. Li. V.e . Pob.
Lit. a.c.

Mapa del Movimiento Agrario

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa Municipio de Oaleana, Dr. Arroyo
Información: Vías de Comunicación
Zona de Trabajo
Misión Cultural de Salubridad
y Asistencia
MA, O. D.A. N.L. 1951
In!. V.C. Z.T. 8.8.A.

1940

��DEPARTAMENTO EDITORIAL
DE LA
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA
U.A.N.L.

PUBLICACIONES PERIODICAS:

~vista CATDDRA. (Nos. 1 al 6)

CUADERNOS DE FILOSOFIA:

La pintura como lenguaie, Adolfo Sánchez
'
Vázquez. 2a. Edición.
La Filosofia de Vasconcelos como Filosofla
Latinoamericana, Silvia Mijares.
Filosofía d•I Derecho, María Guadalupe
Martínez de Rodríguez.
Tecnología y Filosofía, Mario Bunge.

CUADERNOS DE HISTORIA:

Asp.ectos Metodol6gicos B6sicos del Estudia .
de la Historia Medieval, Henning Graf.

�Tres Artículos sobre Historia y Sociedades,

Guillermo Beato.
Sobre la Historia Latinoamericana, Guiller-

mo Beato.

Desarrollo Demográfico, Económico e Industrial de Monterrey, l1860-1920I, Domenico

Sindico, Roberto Hernández, Víctor Hernánd&lt;•z y Mario Pérez Delgado.

CUADERNOS DE SOCIOLOGIA:
Desarrollo Urbano en América Latina, Do

CUADERNOS DE PEDAGOGIA:
Cuaderno Xo. 1 : Antecedentes Técnicos d•
la Programación pot Objetivos, Ma. Socorro Berra Santana; El Establecimiento de
los Objetivos de Aprendizaje, Clara l. Carpy
~avarro y l,ibertad Mentlndez Menéndez.
CUADERNOS DE LETRAS:
El Emperador de Chin.a, Georges Ribemont-

Dessaignes. Traducción y Nota Preliminar
de Iren e Vegas García; En torno al Dada,
Postcriptum y Bibliografía, de Juan ,Jos(,
García Gómez.

menil'o Sincfü·o.
El Mal como Personaje-Agente Romántico

Juan José García Gómez.
1

CUADERNOS DE METODOLOGIA:

210

Problemática Existencial en Unamuno .. Ca•mus, Sartre y Anouilh , María Guadalupe

Cuaderno No. 1: Acerca de la Noción de
Analogía, Tomás González de Luna; Las
Revoluciones Científicas y el Método, Juan
Angel Sánchez; Las Inferencias Deductivas
Aplicadas a la Física, I,aura E, Quirog'a.

Olavide o Sade, Miguel Covarrubias.

Método y Métodos, Metodología y Metodolatría, Mario Bnngr.

COLECC!ON: MATERIALES DE
TRABAJO DE LA DIVISlON DE

Martínez de Rodríguez.

211

�ESTUDIOS SUPERIORES:

Creacionismo y Ultralsmo: Matices del Hui•
dobrismo. (Antología.! , Juan José García
Gómez.
Fragmentos Filos6flcos de los Pre-socr6ticos.
(Antología). Compilación de Textos y Notas,
Juan Angel Sánchez

COT,ECCTON DE POESI.A:
Litoral de Sombra, Alfonso Rey~s Martínez.
Matar el Tiempo, Xavier Rodríguez Araiza.

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                  <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
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                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1976, No 6, Octubre</text>
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                <text>Covarrubias, Miguel, Director</text>
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                <text>Reyes Martínez, Alfonso, 1943-, Codirector</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�LICAOO

..

,,...... .

Rector * doctor Luis E. Todd
Secretario general * ingeniero Orel Dario García

fOfr«X) UNIVH!lfliltl).

Facultad de Filosofía y Letras
Director • licenciado Tomás González de Luna
Subdirector * licenciado Juan Angel Sánchez
Secretario general • licenciado Herón Pérez Martínez
COORDINADORES:
Colegio de Filosofía •
Colegio de Letras •
Colegio de Sociología •
Colegio de Historia *
Colegio de Pedagogía *
Colegio de Traducción •
División de Estudios Superiores *
Instituto de Investigaciones· *
Departamento de Editorial *

licenciado Enrique Galván
doctor Jorge Rangel Guem
licenciado Ricardo C. Villarreal
licenciado Arturo Delgado Moya
licenciado J,- Antonio Mejfa Ayala
profesan Carmen Tijerina
licenciado Bernardo Flores Flores
doctor Juan José García Gómez
profesor David Martell

1

llismo en el

ión~c-

, en México
de produe.

CONSEJO EDITORIAL: * licenciado Mario Cerutti
* licenciado Santiago Alfredo Salas
• profesor Pedro Reyes Velázquez
* licenciado Ricardo C. Villarreal
* licenciado Juan Angel Sánchez
* maestro José Luis Balcárcel
• doctor Juan José García Gómez

* profesor David Martell (coordinador)

iarrollo -

11ísticu del

Letras/139

�•

OUPLICAOO

1

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO-MARZO DE 1978.

NUMERO 7

SUMARIO
Mario Cerutti □ Monterrey y el desarrollo del capltalimlo en el
noreste de México/ 3
Gerardo Otero □ Economía campesina y articulación-destrucción de modos de producción/31
Ricardo Villarreal □ Libre cambio y proteccionismo en México
y Argentina durante el siglo xix/47
Luis María Gatti □ Las representaciones y el modo de producción/67
Arturo Delgado Moya
cial/97

□

Las matemáticas y el deaurollo so-

Luna □

Naturaleza y sociedad/105
Guillermo Ceniceros D Siqueiros ante las tendencias plúticu del
siglo xx/121
Pedro Reyes Velázquez D Reseña de libros/137

Tomás González de

Publicaciones editadas por la Facultad de Filosofía y Letras/139
Colaboradores/143.

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Revista trimestral.
Aparece los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre.
Cada autor es responsable de su texto.
No se regresan originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a: Departamento de Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Ciudad Universitaria, Apartado postal 3024, Monterrey, Nuevo León, México.
• Impresa en: Técnica Gráfica de Monterrey, S. A., Abasolo 870
Oriente, teléfono 40-43-32, Monterrey, N. L., México.
Diseño y cuidado de la edición: David Martell / Dibujos de Guillermo Ceniceros.

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I

I

I

I

�Nlario Cerutti

Monterrey
y el desarrollo del capitalismo en el
noreste de México
(Aspectos del período 1860-1910)*

EL PERIODO cuyo análisis se procura realizar en esta ponencia puede caracterizarse por cuatro aspectos básicos: 1) entre 1860 y 1910 se
da en Monterrey un importante crecimiento económico, que la convierte en centro de una vasta región del norte del país y que representa el
origen de la actual significación que mantiene esta ciudad en México e
inclusive a nivel latinoamericano; 2) al elevarse como núcleo de una
extensa zona, y al orientar cuantiosos capitales a la producción, Monterrey emerge como una base desde la cual se irradian y multiplican los
métodos capitalistas de generación de riqueza, cumpliendo así un rol
modemizante en la estructura económica de la nación en su conjunto;
3) Monterrey y la región sobre la cual empieza a dominar evidencian
asimismo en este lapso la readecuación global que México está sufrien•

Ponencia pre,entada en el Octavo Concreto de Historia de la Revolución Mezicana, reali•
zado en la ciudad de Cbihuahun en julio de 1977.

CATHEDRA [ 3]

�1 '

do como consecuencia de los nuevos requerimientos de la economía
internacional, en la que Estados Unidos comienza ya -desde fines del
siglo x.ix- a figurar como potencia significativa frente al capitalismo
europeo; 4) en todo este proceso, en el que intervienen elementos internos y externos, surge y se consolida un grupo empresarial que constituye para los momentos previos a la Revolución un sólido núcleo dirigente en la sociedad regiomontana, inclusive a nivel de su clase dominante. Se articula una burguesía que aunque tal vez no ha dejado tras
suyo resabios precapitalistas que todavía se detectan en México, aparece como muy interesada en el desarrollo de rubros como la minería,
la semielaboración de metales, la producción fabril, la explotación agropecuaria y la modernización financiera. Esta burguesía está compuesta
por un conjunto de familias que deben haber jugado un papel determinado en los acontecimientos revolucionarios, sin que ello indique que
todas lo hayan efectuado en un mismo sentido. Un ejemplo nítido de
participación política de miembros de este sector dominante con base
en Monterrey en la Revolución es el de la familia Madero, de la que
emerge el jefe de la primera etapa del movimiento antiporfirista.
Las fases del período

LA SINTESIS EXPUESTA, empero, no define de manera homogénea todo el período. En el medio siglo que transcurre a partir de
1860 puede practicarse una subdivisión, que responde a una evidente
diferenciación en las formas· que asumió el surgimiento y fortalecimiento del capitalismo en Monterrey y su zona de influencia.
La subdivisión que se plantea se realiza sobre la base de los conceptos que algunos estudiosos de la historia regiomontana han difundido
(1), pero especialmente teniendo en cuenta los datos logrados en más
de un año de investigación en fuentes no exploradas todavía, que se encuentran en el Archivo General del Estado de Nuevo León. De estas
fuentes, las más utilizadas son los libros de notarios que legalizaron trámites familiares y profesionales de los empresarios regiomontanos entre
1850 y 1910.
Es indispensable precisar, pues, que el desarrollo de Monten:e.y presenta dos etapas en esta media centuria que se está estudiando: una ca.
rre desde fines de la década de los años 50 hasta alrededor de 1890; la
segunda va desde principios de esta década hasta los años de la Revolución.
[ 4) CATHEDRA

~ la primera puede denominarse fase de transición. La segunda, con
~!andad, sienta las bases del poderío que hoy ofrece Monterrey en el
amb1to nacional.
De Vidauni a Bernardo Reyes

,

DE LOS MILES de datos recogidos en los libros de escribanos de la

epoca pue~en extractarse con cierta certeza algunos matices que rigen
la eco~omia regiomontana en los treinta años anteriores a 1890. Los
sunphf1caremos así:
_1) Es un lapso que bien puede llamarse de acumulación primaria de

capitales, que en los decenios posteriores van a trasladarse masivamente
a la producción.
2) Esta acumulación no se logra a través de un sólo conducto como
.
'
parecen sugenr otros autores al referirse al comercio legal e ilegal. Se
da por medio de diversos canales, en los cuales hay que contar el intercambio_ ~glamentado y el contrabando, pero también la explotación y
extracc1on ~e excedentes de vastas zonas rurales, la utilización del préstamo a partir del mane¡o de la especulación financiera y -de una manera incipiente aún- el desarrollo de una cierta producción manufacturera
que todavía no encuentra condiciones propicias para un crecimiento
vigoroso.
, 3 )_ Esta etapa de primera apropiación y concentración de riqueza
esta signada por una serie de marchas y contramarchas, de momentos
de apogeo ~ de crisis, que a veces responden a problemas que soporta
toda la nac1on, pero que en otros casos están determinados por fuerzas
regionales, en las que es dable percibir influencias de carácter internacional.
. Al perder México en 1848 una vasta zona, Monterrey pasa a convert,~s(' Pn u~a- ciudad casi fro,nteriza con Estados Unidos, con una posic1on ¡¡eograf1ca que la llevara a ser un paso inevitable para la circulación
de mPn·ancías.
. Un fenómeno ligado a esto y sobre el cual han puesto notable énfasis l?s historiadores regionales es el que se registra con la guerra de
Seces1on norteamencana. Aislado de los mercados europeos por el

CATHEDRA

[5]

�bloqueo impuesto por los barcos del Norte industrial, el Sur estadounidense buscará una salida a su algodón y un puente de ingreso para las
manufacturas y armas que requiere de Inglaterra y Francia en el noreste
de México. Porción de territorio que en ese momento está bajo el control de Santiago Vidaurri, y que se verá netamente beneficiada por las
necesidades de los esclavistas del Viejo Sur. Monterrey, se ha mencionado, será de toda la región noreste quien más obtenga de esta situación,
lo que -obviamente- no puede trasladarse a otros puntos de México.
La finalización del conflicto norteamericano y la caída de Vidaurri
parecen traer cierto estancamiento, a lo que seguramente contribuye
los problemas derivados de la intervención francesa. El comercio, elemento importante para el pequeño Monterrey de entonces, con el cual
obtenía vinculaciones no sólo regionales sino también internacionales,
tiende a decrecer.
Desde 1865 en adelante, muchos de los capitales logrados en el intercambio legal e ilegal de mercancías deben derivar hacia otros rubros.
4) Al no existir aún condiciones propicias para encauzarlos hacia la
producción, algunos de los empresarios que resisten la crisis parecen dirigir sus riquezas hacia aquellos ámbitos que aseguran su preservación,
antes que su ampliación. Entre 1865 y fines de la década del 80 se percibe una creciente tendencia a adquirir tierras, una forma siempre eficiente de protección con riesgos escasos. Asimismo, algunos de los grandes comerciantes de los años previos a 1870 se convierten en fuertes
prestamistas, con posturas de netos especuladores.
Tierras y préstamos representan una salida coyuntural que ofrecen
una característica común: no contribuyen, o lo hacen muy relativamente, a ampliar las formas capitalistas de producción. La generación masiva de mercancías no emerge, aparentemente, como un negocio seguro.
Las condiciones económicas y políticas que se registran hasta mediados de los años 80 no conforman un marco en el cual el empresario se
anime a lanzarse a proyectos que no sean absolutamente prudentes. A
lo que debe contribuir que la economía regional y nacional en ~u conjunto no ha terminado de adecuarse a las nuevas tendencias de la economía internacional, y en tanto el mercado interno -por el bajo desarrollo del capitalismo en México- aparece como escasamente motivador para inversiones en rubros tales como la producción fabril.
[ 6] CATIIEDRA

5) No debe extrañar que en una etapa de semejante precariedad
sean escasos los empresarios que crezcan, se consoliden y perduren.
En efecto, entre 1850 y 1885 pueden contarse con los dedos de una
mano los hombres de negocios realmente importantes en Monterrey.
Ellos sobreviven la crisis y hasta parecen salir fortalecidos con ella,
debido a que una gran cantidad de quiebras dejan en el camino a pequeños y medianos comerciantes.
No puede hablarse para entonces de un amplio núcleo burgués,
sino de los gérmenes de una clase que se plasmará a finales de siglo,
cuando se sumen a estos precursores otras familias.
De las investigaciones realizadas en el Archivo del Estado de Nuevo
León pueden destacarse cuatro familias en este primer período, que
además jugarán un rol importante en la etapa siguiente: ellas son la
de los hermanos Hernández, Gregario Zambrano y sus sucesores, y las
que dirigen Valentín Rivera· (2) y Patricio Milmo (3). Otros casos,
como el de Evaristo Madero, pueden situarse en un plano algo secundario, pero sin que ello implique eliminarlos del núcleo de negociantes
destacados de entonces.
6) Es esta una época en que los proyectos e inversiones tendrán,
justamente, a una familia o a un empresario como centro de realización. No ha llegado aún el momento de las grandes sociedades anónimas. Los negocios no rebasan, en general, el ámbito familiar, agrupando en algunas oportunidades a dos o tres empresarios sin que la captación de capitales por medio de la colocación de acciones funcione.
Ello muestra el escaso grado de desarrollo del capitalismo en Monterrey y en la región que comienza a nutrirla.
7) Tampoco debe asombrar, así, que ese detalle tan significativo
del desarrollo del capitalismo que constituyen los bancos aún no se
materialice en Monterrey. Los movimientos financieros se concentran
como anexos de casas comerciales importantes, como las que dirigen
Valentín Rivera y Patricio Milmo. O sea, es una familia o un negociante el que realiza la tarea de prestar y recibir dinero, y no una institución especializada respaldada por capitales logrados en distintas fuentes.
8) A nivel de relaciones internacionales es perceptible que todavía
no es Estados Unidos el área de mayor importancia externa para la ecoCATIIEDRA [ 7]

�nomía regional. La futura potencia norteña recién se encuentra en proceso de consolidación de su capitalismo, del cual la guerra de Secesión
no fue sino un hecho. Europa, y especialmente Inglaterra, representan
todavía el contacto estable más sobresaliente en materia de relaciones
económicas internacionales. Circunstancia que se verifica por el valor
estratégico que mantiene en esta época (hasta principios de la década
de los años 80) el puerto de Matamoros. Habrá que aguardar el notable desarrollo del noreste estadounidense y la instalación de los ferrocarriles para que estas relaciones internacionales queden alteradas.
De Reyes a la Revolución

LOS MATICES VERTEBRALES del subperíodo que corre desde
mediados de la década de los años 80 hasta 1910 serán:

1) Es perceptible que la fase primaria de acumulación es comple-

mentada y poco a poco reemplazada por una fuerte inversión en rubros
antes no intentados, y que lleva al capital a reproducirse y ampliarse
vigorosamente. La producción, sobre todo la minera y la industrial,
tenderán a convertirse ahora en negocios firmes, lucrativos. Minería y
fábricas ubicarán al comercio, al agro y las finanzas en el lugar que Je
corresponden en una economía cuyo objetivo motriz es la generación
de mercancías y la obtención de ganancias por medio de su realización en el mercado. Antiguos empresarios que hasta los años 90 preferían defender su riqueza con la especulación o la posesión de tierras,
la derivan hacia la producción.
2) Es lógico que el dinamismo de este nuevo ciclo necesite y admita más capitales y más empresarios: algunos de éstos pueden ubicarse
entre los de posición mediana de la etapa anterior; otros, son recién
llegados, interesados en intervenir en un proceso que abre buenas persperctivas (éste parece ser el caso de algunos inmigrantes italianos y españoles, y -por l\Upuesto- de muchos inversores norteamericanos).
La cantidad de grupos familiares que constituyen núcleos empresarios
se amplía.
3) Este empuje económico se da en el marco de la estabilidad política de la nación durante el porfiriato. Es notorio que la consolidación
de la paz interior y la protección que reciben las clases dominantes favorece el lanzamiento de proyectos que ahora se presentan como menos

riesgosos que en las décadas pasadas, como es el caso concreto de las
~ufacturas. Lo nacional se ve reforzado por la política regional, que
tiene en el general Bernardo Reyes un sólido sustento: sus medidas de
respaldo a la producción en general y a la industria en particular contribuyen a crear un clima propicio para los empresarios regiomontanos o
asentados en Monterrey.
. 4) La p~ ~orfiriana está vinculada a la estabilidad económica que al
fm logra Mexico tras readecuarse a los requerimientos de la economía
mundial, proceso difícil que se venía dilatando desde antes de la Independencia. En el caso de Monterrey y su zona de influencia, el reacomodo se practica con respecto a Estados Unidos de una manera neta. Hacia
allí marchan productos agropecuarios y especialmente derivados de la
minería. El gran mercado que representa la industria del noreste de
Estados Unidos y ciertas medidas restrictivas que el gobierno de ese país
~pone a la importación de minerales en bruto, por ejemplo, favorece~ en Mo~~rrey el surgimiento de establecimientos de fundición y sem1elaborac10n de metales, que a su vez requieren su materia prima de
una vasta área aledaña.
5) El contacto con Estados Unidos se hará en gran medida a través
del ferrocarril. Laredo, pues, reemplazará a Matamoros, simbolizando
el desvío de Europa hacia la potencia norteamericana. Importantes firmas regiomontanas que tenían casas de intercambio en el citado puerto
tamaulipeco del Golfo, instalarán ahora sucursales o se ligarán con firmas que funcionan en Laredo.
6) De Estados Unidos comenzarán a arribar asimismo cuantiosos
.
'
'
capitales. Ellos marcharán especialmente hacia el sector minero, que
demanda gruesas inversiones por la tecnología y los instrumentos de
producción utilizados. También se observan inversiones norteamericanas en la industria, los transportes y en el ámbito agropecuario.
7) Pero es menester aclarar lo siguiente: de las investigaciones efectuadas puede inferirse que si bien la llegada del capital externo es importante en el período, una base indiscutible del crecimiento económico de Monterrey es el capital local, en especial el acumulado en los
años anteriores a 1890. Las escrituras revisadas comprueban que muchas compañías mineras, destacadas firmas fabriles, importantes empresas dedicadas al agro, la ganadería y las finanzas son impulsadas por la

[81 CATHEDRA
CAfflEDRA [ 9]

�burguesía local. Sector de la clase dominante que ve ampliada sus posibilidades de inversión porque el mismo desarrollo del capitalismo expande de manera marcada el mercado interior al instaurar nuevas relaciones de producción (con mano de obra asalariada) y al convertir en
consumidores obligados a quienes antes producían para el autoconsumo.
8) En el subperíodo 1890-1910 se destacan, pues, nuevas familias
en el sector social aludido. Junto a los Milmo, los Hernández-Mendirichaga, los Zambrano y los sucesores de Rivero se encuentran ahora
otros grupos. Nosotros hemos confeccionado una lista de diez familias,
que consideramos las más sobresalientes de esta etapa. A las cuatro
ya citadas hay que agregar los Sada-Muguerza, los Armendaiz, los Belden, los Ferrara, la encabezada por Isaac Garza y los Madero.
9) Este parece ser el tronco de la clase dominante regiomontana,
burguesía que será el cimiento del futuro Monterrey. Nacida bajo condiciones muy peculiares, es un sector social cuyas particularidades parecen rebasar las fronteras nacionales y muestra una significación que
inclusive habría que llevarla a planos comparativos latinoamericanos,
por razones que ahora no es posible exponer pero que tienen relación
con la forma en que América Latina -en su conjunto- se integra a la
economía mundial desde 1880, en el marco de la división internacional
del trabajo.

la de la sociedad anónima corresponde a una fase de amplia expansión
capitalista", el capitalismo como modo de producción se ha asentado
ya en Monterrey.
11) A este marco corresponderán instituciones bancarias que irán
reemplazando a los viejos comerciantes-prestamistas. El Banco de Nuev? León (1892) y el Banco Mercantil de Monterrey (1899) simbolizaran esta nueva etapa, sumando sus actividades a las sucursales del Banco
Nacional y del Banco de Londres y México.
12) Finalmente, hay que puntualizar que Monterrey efectúa en este
subperíodo una verdadera tarea de integración regional. Estudiar el desarrollo del capitalismo en Monterrey es analizar ese desarrollo en una
gran región, que poco a poco se va transformando en afluente de excedentes que se concentran en la capital neolonesa. Desde aquí estos capital~~ revierten sobre la re~ón, pero para abrir nuevos centros de producc1on, surcursales bancanas, o para controlar industrias o haciendas
est~blecid~ desde antiguo pero que deben someterse al vigor del capitalISmo reg¡omontano.
. Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila, Sonma, son estados que figuran en las escrituras como receptores
de la act1V1dad que se articula en Monterrey.

Un ejemplo de la etapa 1860-1890: Patricio Milmo
1O) Esta burguesía regiomontana -en la que se destacan las diez
familias apuntadas- ya no es un minúsculo grupo de empresarios
aislados, que se desenvuelven de manera individual en la mayoría de
sus intentos. La cuantía de las inversiones que requieren las nuevas
empresas, la necesidad de ampliar permanentemente la capacidad de
producción debido al mismo desarrollo del capitalismo, los ingentes
capitales que demandan ahora los transportes y la tecnología a emplear, harán que dP. la gestión familiar se pase a la sociedad anónima.
La captación de capitales por vía de accionés será una fórmula común.
Las escrituras revisadas entre 1890 y 1910 señalan numerosas asociaciones en las ·que cuatro, seis u ocho de las familias nombradas (por
medio de algunos de sus integrantes) participan.
Y no solamente se unirán empresarios, sino empresas para la formación de nuevas compañías. Si, como dice Jacques Droz, "la fórmu-

[ 10) CA1llEDRA

PROCURANDO SINTETIZAR, expondremos ahora lo investigado
en torno a dos familias cuyo desenvolvimiento ratificaría lo expuesto
con respecto a cada uno de los subperíodos indicados. Para el lapso
1860-90 tomamos como base a Patricio Milmo; y para las dos décadas
posteriores, a la familia Madero.
He. señalado en otro trabajo (4): "De las indagaciones efectuadas
puede _mfenrse que para 1880 hay ya en Monterrey unidades productivas dignas de tener en cuenta. Hombres como Valentín Rivero los
sucesores de Gregario ~ambrano o los hermanos Hernández están 'proyectando partes de la nqueza acumulada en el comercio hacia la industn~ o las explotaciones mineras, es decir, hacia la producción. Pero tamb1en es notorio que la situación es aún lo suficientemente inestable y
poco segura como para que figuras relevantes de los negocios regiomon-

CATHIDRA [ 11]

�tanos escapen a esta alternativa. Actúan de una manera que los sigue
manteniendo en las áreas de la especulación y la circulación, sin aproxi·
marse de manera decidida a la producción. Prosiguen, en suma, los esquemas de numerosos grupos burgueses latin~eric~os: l~ados a la
importación y a la exportación, a los movimlentos fmanc1eros, para
asegurar sus riquezas preferirán invertir en tierras antes que denvar
sus capitales hacia proyectos tan riesgosos como !as. manufact~. En
todo caso lo harán cuando las condiciones econom1cas y poht1cas le
aseguren un lucro interesante en el ámbito de la producción, aunque es
muy probable que para entonces deban competir (o asociarse) con los
inversores extranjeros".
En este último caso se encuentra Patricio Milmo, irlandés de origen
que llegó a Monterrey en 1849, o sea un año después que Estados Unidos despojó a México de vastos territorios.
Uno de los elementos que seguramente favoreció el crecimiento
económico de Milmo fue el hecho que en 1857 contrajo enlace con
Pudenciana Vidauni, hija del ya hombre fuerte de los estados de Nuevo León y Coahuila. Esta unión facilitará a Milmo el transformarse en
poco menos de un lustro en un empresario de gran alcance, conectado
con el comercio regional e internacional.
Su salto está ligado a fenómenos como la guerra de Secesión, coyuntura en la que se convirtió en uno de los pilares del intercam~io del
Sur con el exterior posibilidad facilitada abiertamente porque V1daum
controlaba las adu~ terrestres del Noreste y -por medio de su influencia en Tamaulipas- los puertos de Matamoros y Tampico. Ronnye
Tyler dirá en un trabajo efectuado sobre este negociante (5): "Para
1864, Patricio Milmo había acumulado un tremendo imperio financiero
y se decía que poseía 'la casa de negocios más grande' del noreste d~
México. Con la ayuda y cooperación del gobernador Santiago V1daum,
había establecido una red de sucursales en Matamoros, Piedras Negras Y
otras ciudades importantes, manteniendo su base en Monterrey".
Al llegar los tiempos de crisis, Milmo desviará de manera ostensible
sus riquezas hacia dos rubros fundamentales: el préstamo y las tierras.
Los préstamos de Milmo rebasan con amplitud la geografía de Monterrey. En las fuentes indagadas se encuentran lazos con la región algo-

(12] CATHEDRA

donera de Coahuila-Durango, por ejemplo, en los que se ven indicaciones que hacen deducir que gracias a su posición de proveedor de mercancías y dinero el irlandés lograba controlar parte del tráfico de algodón y hasta condicionar su producción a los agricultores (6). Por esta
vía, asimismo, Milmo irá incorporando a su haber tierras hipotecadas
por propietarios que no pudieron cumplir sus compromisos.
Hacia el final de su carrera (muere en 1899), Milmo era visualizado
como banquero. Es que la casa "Patricio Milmo e Hijos" cumplía funciones financieras. Por otro lado, desde fines de la década de los 80,
se detecta que funciona en Laredo-Texas el "Milmo National Bank"
que señala la trascendencia que está asumiendo este paso fronterizo (7).'
Pero lo realmente destacable es la gran cantidad de tierras que en
este subperíodo obtiene Milmo, labor que inclusive desenvolvió hasta
su muerte (ver cuadro 1). El norte de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila lo contaban entre sus más grandes terratenientes. En el momento
de fallecer, el inventario de bienes efectuado contabiliza dos ranchos y
una hacienda en Nuevo León, tres haciendas, dos estancias y tres ranchos en Coahuila y una hacienda y seis estancias en Tamaulipas (8).

No será sino hasta la última década de su prolongada carrera cuando se detecten algunas inversiones en los sectores fabril y minero. Y
será para entonces cuando más nítidamente se observe su entrelazamiento con otros miembros de la burguesía local e incluso con extranjeros.
Milmo intervendrá en la fundación de la fábrica de aceite "La Esperanza, S. A.", ubicada en Durango desde 1887 (9). Estará en la puesta
en marcha de la "Compañía Minera de Fierro Mexicana", ese mismo
año, que luego se llamará "The Mexican Coal and Iron Company Limited", al asociarse a capitales ingleses (10).
Su participación será clave en la creación de la "Compañía Minera,
Fundidora y Afinadora de Monterrey, S. A.", en junio de 1890, que es
una de las primeras en su tipo (11). En 1892 se lo verá integrando la
"Compañía Industrial de Monterrey" (12).
De todos modos, con la excepción de estos últimos años y en grado

CATHEDRA [ 13)

�se inicia desde principios de la década del 90. La puesta en marcha del
Banco de Nuevo León, que se da en 1892, parece indicar que los Madero entienden que Monterrey es demasiado importante en la región
como para no asentar buena parte de sus negocios en esta ciudad. Justamente a eso parece referirse José Vasconcelos, biógrafo de Evaristo
Madero, cuando apunta lo siguiente: "Con intereses un tanto dispersos,
en Parras y Torreón, en Monclova y en Monterrey, poco después de su
regreso de Europa don Evaristo comprendió la necesidad de establecer
un centro directivo general de sus crecientes negocios y fomento de
sus empresas, y al efecto creó el Banco de Nuevo León" (13). Y agrega:
"era indirectamente (este Banco) el eje de los negocios de la familia
Madero" (14).

relativo la característica de Milmo fue trasladar sólo una parte de su
riqueza' a la producción fabril y minera, y 1~ hará luego d~ t~einta años
de ser comerciante, prestamista y terrateniente. En su últJIDa_ ~po_ca
deja de ser un empresario aislado y se asocia en grandes compan1as ~dustriales y mineras con otros prominentes miembros de la burgues1a
regiomontana, entre los que figuran los Belden, los Ferrara, los Zambrano y el general Gerónimo Treviño.
Sus herederos actuarán ya en el nuevo ámbito que va surgiendo
desde 1890. Se los verá ---verbigracia- entre los principales asociados
para la puesta en marcha de la "Compañía Fundidora de Fierro y Acero
de Monterrey, s. A.", en 1900, junto a Francisco y Ernesto Made~o,
los Ferrara, los Zambrano, un hijo de Valentín Rivero, los Armendaiz,
Isaac Garza, Francisco Belden, Enrique Sada Muguerza Y otros.

Desde mediados de la década del 90 es perceptible como esta familia se articula con la burguesía regiomontana a través de negocios
en común y amplía sus operaciones desde Monterrey.

Los Madero y los años previos a 1910

COMO EJEMPLO de esta segunda etapa bien puede ubicarse a la

Entre 1894 y 1907 los Madero participan en la formación y desarrollo de más de veinte compañías mineras, según se ha podido verificar en las escrituras de un solo notario de la época: Francisco Pérez
(15). La extensa participación de los Madero en el rubro de la minería y las necesidades de inversión que exigía, señalan la importancia
de los capitales que concentraba la familia (véase el cuadro 2, referido a Francisco Madero y esta actividad).

familia Madero, entre otros motivos porque resulta una prueba de cómo
la centralización económica que se está operando en torno a Monterrey
obliga a importantes empresarios de otro~ estados a si~uarse -por lo
menos desde el punto de vista de sus negoc10s- en esta ciudad.
Si bien la familia Madero en su conjunto no residía en Monterrey,
es notorio observar cómo dos de sus principales miembros -Ernesto Y
Francisco, hijos del director del grupo, Evaristo, Madero- permanecían
estable o provisoriamente en Monterrey. Pero mas ~ue ello es destac:3;ble
la cantidad de compañías que se fundan en esta ciudad (aunque su ambito estricto de producción esté en otro punto geográfico), en las que
aparecen los Madero como accionistas o como conductores.
Por ello es que bien puede considerarse a algunos de los más relevantes integrantes de esta familia como conspicuos componentes de la
clase dominante regiomontana y del grupo empresarial al cual ya se ha
aludido. Ello sin tener en cuenta que, en gran medida, la fortuna que
construyó Evaristo Madero se debió a su ~ctuación co~o comerciante
y transportista, en Monterrey, durante la decada de los anos 60.
La incorporación de los Madero a la nueva burguesía regiomon~a,
a esa que surge y se consolida con claridad en este segundo supenodo,
(14] CATHFJlRA

:

Por supuesto, también se desenvuelven en otros ámbitos: firmas
financieras (Francisco Madero -padre del revolucionario- es accionista del Banco Mercantil de Monterrey, que se funda en 1899; ver
nota 16); en la industria se los observa en la gestación de la Compañía
Fundidora de Fierro y Acero Monterrey, S. A., en 1900, representados por Ernesto y Francisco Madero (17); y están en empresas carboníferas, del vidrio, del cartón, productoras de vinos, molinos y ladrilleras, textiles y editoriales.
En muchos casos se integran no como accionistas individuales, sino
en nombre de toda una empresa, como sucede con la Fábrica de Vidrios
Y Cristales de Monterrey, S. A., en la gue se detecta como accíonista
a Ernesto Madero y Hermanos (18).
Este caso, en esta firma de la que surgió la actual Vidriera de Mon-

CATHEDRA

115]

�terrey, es muy significativo, porque allí encontramos reunidos -en
1904- a miembros de las diez familias más poderosas del empresariado
regiomontano, evidenciando la nueva forma que asume el desarrollo
del capitalismo en Monterrey y su región. Ya no es factible llevar adelante el esfuerzo individual o familiar, sino que se requiere la unión de
éstos y hasta de distintas firmas (ver cuadros 3, 4, 5, 6 y 7).

La actividad de los Madero, pues, es múltiple. O sea: diversificación económica, ramificación regional, articulación con otros grupos
familiares y empresas, explotación del campo y la ciudad, ingentes inversiones. Todos, índices de la forma que va adoptando el capitalismo
en la región, con centro en Monterrey, en la etapa que va desde 1890
a las vísperas de la Revolución.

En el cuadro 4 se señala la composición de la Compañía Carbonífera de Monterrey, fundada en 1902, en la que se distingue el proceso
de vinculación empresarial. En el caso de los Madero se encuentra a
Ernesto, en nombre de Molinos de Cilindro (19).

La ubicación concreta de la familia Madero en un ámbito económico Y social determinado puede contribuir a explicar con mayor certeza los objetivos reales que condujeron a algunos de sus miembros al
movimiento de 1910. Francisco L Madero es hijo de Francisco, uno
de los más importantes empresarios de una familia poderosísima. Nieto
de Evaristo Madero, a quién Vasconcelos califica en su biografía como
uno de los hombres más ricos del país. Integra una familia que evidentemente juega un papel modernizante en la economía mexicana, pero
que probablemente no pretenda transformar radicalmente esa estructura económica y las relaciones sociales que sobre ella se asientan.

Los Madero resultan arquetípicos en cuanto a la regionalización
que se efectúa en derredor de Monterrey. Al observar las veinticuatro
compañías mineras en que actúan entre 1894 y 1907 observamos que
sus intereses, desde la capital de Nuevo León, se extienden hacia Coahuila (Monclova, Romero Rubio, Ramos Arizpe y Villa de Hid!11go);
el mismo estado de Nuevo León (Colombia, Lampazos, Cerralvo y Monterrey); San Luis Potosí (Guadalcazar); Zacatecas (Veta Grande); Chihuahua (Hidalgo, Parral, Camargo y Benito Juárez); y Durango (Santiago Papasquiaro).
También conformarán, con centro en Monterrey, grandes empresas cuyo objeto es el área rural. En 1904 se funda la Compañía de Tierras de Sonora S. A., de la que es presidente Ernesto Madero y en la
que su hermanastro Francisco y su padre Evaristo son vocales. Esta
compañía tiene bajo su control 646,274 hectáreas ubicadas en los distritos de Ures, Altar y Hermosillo, en el estado de Sonora (20). Las tierrar fueron aportadas por Balbina Tapia de Olivares, viuda del general
Francisco Olivares, que recibió estos predios -más otros centenares de
miles de hectáreas- como pago del gobierno federal por tareas de deslinde realizada con terrenos baldíos en Sonora.
Otras dos distinguidas firmas agropecuarias en que figuran como
predominantes, miembros de la familia Madero -según lo detectado en
los notarios revisados- son la Compañía de Terrenos y Ganados de Coahuils, S. A., con asiento en Parras, y que en 1904 cuenta con 430,852
hectáreas en el distrito de Río Grande (21), y la Negociación Agrícola
y Ganadera de San Enrique, de la que es presidente Francisco Madero
y que usufructúa tierra en Coahuila y Nuevo León con un área total de
31,706 hectáreas (22).

[ 16) CATIIEDRA

Las limitaciones que Francisco L Madero presentó en cuestiones
como la reforma agraria probablemente puedan vincularse a un condicionamiento ideológico cuyo transfondo material es su pertenencia
a una familia que -entre otras cosas- era dueña de grandes extensiones de tierras.
En definitiva, la utilización de fuentes no trabajadas aún bien pueden iluminar aspectos fundamentales de períodos tan ricos como el
que nos preocupa.
Para concluir

W QUE SE HA SINTETIZADO en este trabajo no es sino un esbozo de un proceso que aún demanda más investigaciones. Tanto desde el
punto de vista de la documentación a revisar como desde el que incluye
los temas o subtemas a abordar.

En lo que a esto último atañt, es obvio que deben resolverse varios
interrogantes. Entre otros pueden citarse: a) cuál es la efectiva relación
entre lo invertido en las áreas urbanas y mineras y la extracción de excedentes de las zonas rurales; b) cuáles son las formas de producción
que prevalecen en las propiedades que esta burguesía tiene en el ámbito
CATHEDRA [ 17)

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CUADRO NUMERO 1

1

Tierras, usufructo y comercio (décadas de los años 60, 70, 80 y 90)
a) D,\cada de loa años 60

b) D,\cada de loo añoo 70

Nov. 67: compra solar

May. 72: venta de rancho "San Francisco" a
Juan P. de Alcalá, que
haata ese momento Jo
arrendaba.

en Matamoros, Tampa.

Dic. 67: ea desde tiempo atrás propietario de la
mitad de la hacienda ''Mesa de Ot.rtujanos", en Villa
de Candela, limítrofe entre
Coahuila y Nuevo León.
Ea arrendatario de la otra
mitad que pertenece al gobiemo de Coahuila. Subarrienda esta mitad.

i...

-.e

~

Sep. 69: recibe traspaso de rancho "San Francisco". en el pueblo San
Esteban de Saltillo, Coah.
Lo cede la firma "Martfnez Cárdenas Hnos. .,, por
deuda.

Ene. 76: Es propietario de hacienda USaD
Juan", en Villa de Padilla,
Tamps.

Nov. 78: adquiere nueve siti04 con 7 /8 en agoatadero Alamo de los Borregos, Villa de Juárez.
Coah.
Ene. 79: otorga poderes a vecino de Laredo
para que proteja las propiedades que le pertenecen en la frontera, en
Nuevo León, Coahuila y
Tamaulipas.

c) D,\cada de loo añoo 80

d) D6cada de loo años 90

adquiere la

1891: en Ju Memorias
del gobierno del Eatado de
Nuevo León figura como
propietario de los ranchos
"El Pescado", "El Jabalí",
"Santa María" y "Los Marranos", en juri&amp;dicci6n de
Lampazos, N. L.

Nov.

83:

cuarta parte de tierras e

instalaciones de los ranchoa "Agua Verde" y
''San Francisco"', distrito
de Río Grande, Coah.
Compra a JesCla Gonzá.lez
Treviño, por 16,000 pesos, a quien urienda esos
bienes hasta 1885. Incluyen cuatro mil cabezas de
ganado menor de lana.
Abr.
84:
compra
28,902 hectáreaa sobre la
margen izquierda del río
Sabinas, jurisdicción de los
distritos de Monclova y
Río Grande:
Abr. 84: ea propietario
de la finca uLa Calabaza",
al oriente de las tierras adquiridas en Monclova y
Río Grande, Coah.

5

Mar. 92: forma compañfa de ganado menor en
tierras de Coahuila y Nuevo León, con asiento en
Villa de Progreso, Coah.
Comienza con veinte a
veinticinco mil cabezas.
Jun..Jul 92: Pudenciana
Vidaurri de Milmo formaliza su propiedad sobre
13.410 hectáreas de la antigua merced de sucesores
de Alejandro Borrego. Son
tierras limítrofes entre estadoa de Coahuila y Ta-

-e

~

�""o

Abr. 87: su cuñado
lndalecio Vidaurri le cede,
por deudas, lo siguiente:
nueve días de agua con
su tierra en la hacienda
Labores Nuevas, Monterrey; seis horas de agua
con su tierra de labor en
el predio Tijerinas, Monterrey ; cien manzanas en
Tijerinas; terreno de la·
bor en el bosque de hacienda Santo Domingo, en

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~

~

&lt;
~

•

1

'

rnaulipas. Estas hectáreas
son cedidas en pago por
gestiones realizadas por
Pudenciana ante el gobier-

no federal, por otros reclamantes.
Jun. 95: Pudenciana
Vidaurri, al fallecer, deja
ºEl Nogalar", finca de

San Nicolás de loa Garza,
N. L., y propiedades r(laticas en Tamaulipas.

san Nícolás de los Garza,
N. L.

May 87: figura ya como
propietario de hacienda
"Loa Alamoa", sobre la
margen izquierda del río
Sabinas, cércan(as de Rosales, Coab.
Jun. 88: ídem hacienda
"Encinas", Villa de Juárez,
Coab.
la

'

'

Jun. 88: convenio con
Compañía Minera de

Fierro Mexicana para ex-

'
1

tracción de carbón en '"El
Alama''.

Jul. 95: propietario o
copropietario de la hacienda ºSanta Mónica", Villa
de Guerrero, Coahuila.
1895: en las Memorias
del Gobierno del Estado
de Nuevo León aparece
como propietario de los
ranchos
''El Pescado'',
"San Patricio", "El Garceño", en Lampazos; y del
rancho ''Espaldillas'', Colombia.
Nov. 96: arrienda al
norteamericano Prisciliano
Floyd terrenos de la hacienda ''Encinas". Floyd

---

Jun. 88: donación, a la
citada compañía, de dos
mil acres. Para el establecimiento de fundiciones y
fábricas de hierro u otros
metales. Lo donado se encuentra en hacienda "El
Afamo".

-

1
""....

~

Jun. 88: arrienda a la
Compañía Minera de Fierro Mexicana depósitos de
carbón ubicados en las haciendas "El Alamo" y
"Encinas". Contrato por
treinta años, y la firma
minera pagará veintisiete
centavos en moneda de
oro por tonelada de dos
mil libras.

Jun. 88: reserva espacio en estas haciendas a la
Compañía del ferrocarril
Mexicano, para que extraiga carbón durante veinticinco años y hasta cincuenta mil toneladas anuales.
Oct. 88: cede gratuitamente derechos de servidumbre al Ferrocarril In-

explotará el maguey e instalará un establecimiento
productor de bebidas.
Jun. 97 ; contrato con
norteamericano Frank. James, por arrendamiento de
terrenOB de labor y corrales en hacienda "Encinas".
Ene. 98: es propietario
hacienda "El Chamal ",
Tamps.
Feb. 98: asociación con
Luis Vázquez, de Lampazos. para formar la "Compañía de Ganados de Sabinas". Facilita terrenos de
haciendas "El Alama" · y
"Encinas". Capital de la
compañía: veinte mil pe·
sos.
Jul. 98: asociación con
Francisco Garza Rivas, de
Chralloa, Coah. Compañ fa
dedicada a aparcería de ganado vacuno. En predios
de la hacienda "Encinas".
Capital de la compañía:
veinte mil pesos.
Jul. 98: a10ciaci6n simi·

�CUADRO NUMERO 2

Nómina de empresas mineras en las que tiene participación
Francisco Madero, entre 1894 y 1907:

•

"Minera San Pablo, S. A.", 1894.

•

"Las Higueras, S. A.", 1896 .

•
•
•
•

"Anillo de Hierro, S. A." (presidente), 1900 .

•

"Restauradora de Guadal.cazar, S. A.", 1901.

•

"Compañía Carbonífera Nuevo León y Coabuila, S. A." (presidente), 1905 .

•

"Compañía Carbonífera de La Merced, S. A.", (presidente), 1906 .

•

"El Roble y Aneus, S. A." (vicepresidente), 1905.

•

"Ram6n Corona de Naica, S. A." (presidente y tesorero), 1906 .

"Montaña de Hierro, S. A." (presidente), 1900 .
"Dolores de Guadalcazar, S. A." (presidente), 1900.
"Compañía Minera del Norte, S. A.", 1900 .

'

1

1

NOTA:

[ 22) CATIIIDRA

Datos extraídos de un 9610 notarlo. Francbco P6nz, entre 101 aA01 1894 y 1910
(Archivo Genenl del Estado de N'.tevo León).

CATHEDRA [ 23]

�CUADRO NUMERO 4

CUADRO NUMERO 3

Lista de los principales accionistas que constituyeron la
Compañía Carbonífera de Monterrey, S. A. , 1902.

Nómina de los principales accionistas de la "Fábrica de Vidrios y Cristales
de Monterrey, S. A.", en 1904.
ERNESTO MADERO Y HNOS.

Francisco G. Sada

Francisco Belden

José Calderón

Francisco Armendaiz y Sucesores

Francisca M. de Calderón

Valentín Rivero y Sucesores

.

•

•
•
•

Adolfo Zambrano

Miguel Ferrara

Juan W. Weber

Sucesores de Herniindez Hermanos

Patricio V. Milmo

Vicente Ferrara

Onofre Zambrano

Isaac Garza

Ildefonso Zarnbrano

José A. Muguerza

Guido Moebiua

José A. González Treviño

Sigue la lista ...

Alberto Sacia

•

•
•

•

¡

Los nombre. mbrayado1 couesponden a los ¡rupoa familiares indicados en el trabajo como los
tú.a importantes de Monteaey.
FUENTE:

Protocolo de Fnncileo Púez, aepüembre de 1904, fs. 296-297v (Al:cbtvo del
Estado de Nuevo León).

[24] CATHEDRA

•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

•

Compañía Mexicana de Carbón de Piedra, S. A., 2500 acciones.

Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., 1890 (represen·
tada por Vicente Ferrara y Adolfo Zambrano ).
Compañía Minera, Fundidora y Afinadora de Monterrey, S. A., 890 (rep. por
V. Ferrara y A Zambrano).
Cervecería Cuauhtémoc, S. A., 1000 (rep. por Francisco G. Sada).
Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S. A., 230 (rep. Isaac Garza y
Guido Moebius).
Ladrillera Unión, S. A., 100 (rep. José A. Muguerza y José Calderón) .
Fábrica de Hilados "La Fama", 100 (rep. Pedro Seguí).
Molinos de Cilindro de Monterrey, S. A., 600 (rep. por ERNESTO MADERO) .
Fábrica de Mantas "La lndustrial", 230 (rep. Constantino de Tárnava) .
Vicente Ferrara, 650.
Valentfn Rivero y Gajá, 300 .
1

Adolfo Zambrano, 20.

Constantino de Tárnava, 20 .
Isaac Garza, 20 .
José Armendlliz, 200 .
Tomás Mendirichaga, 500 .
Manuel Cantú Treviño, 300 .
Francisco G. Sada, 100 .
Hay otros.

FUENTE,

Protocolo de Francitco Pérez, diciembre de 1902, fa. 191-213 (Archivo Gene•
ral del Esta.do de Nuevo León),

CATIIEDRA [25]

�CUADRO NUMERO 5

CUADRO NUMERO 6

Nómina de los principales accionistas que conformaron el
Banco Mercantil de Monterrey, en noviembre de 1899

Accionistas que pusieron en marcha la Compañía Ladrillera Uníón, S.A.,
con asiento en Monterrey, en junio de 1900

Sucesores de Hemández, Hnos., 6520 acciones

Eduardo Zambrano, 100 acciones

Evaristo Madero, 100 acciones

Vicente Fenara, 30 acciones

Enrique C. Creel, 2850

laaac Garza, 200

Francisco Madero, 50

Jo• Calderón, 100

Vicente Ferrara, 1000

Jooé A. Muguerza, 100

General Ger6nimo Treviño, 50

Vicente Garza y Hnoa, 20

Valentfn Rivero y Gajá, 1050

Manuel Cantú Treviño Hnoa, 600

Sucesores de Hemández Hnos. 60

Alberto Sada, 100

Antonio V. Hernández, 2160

Banco Central Mexicano, 250

Jo• González Treviño, 20

Guadalupe Z. de Treviño, 10

Tomás Mendirichaga, 600

Lorenzo González Treviño, 360

Valent!n Rivero Sucesores, 30

E. Sada Muguerza, 25

Carlos Brocho, 600

Jesús González Treviño, 300

MiaueJ Ferrara, 40

Mariano González Treviño, 15

General Jerónimo Treviño, 400

Roberto Law, 850

Jooé A. Muguerza, 100

Eduardo A. Zambrano, 140

Marcelino Garza, 840

Sigue la lista ...

Otto Degetan, 25

Patricio V. Milmo, 250

Francisco Belden, 1 O

Francisco G. Sada, 120

Luis Manero, 20

Francisco Madero 1 100

Andrés Martínez Cárdenas, 30

Los nombres aabrayados co:aespooden a 101 pupo, familiares indicados como 101 mú importante, de Monterrey.

FUENTE:

[ 26]

Protocolo de Franci1cO P,re&amp;, noviembre de 1899, fl. 206/214 (Archivo Geneal
del Estado de Nuevo León).

CA1llEDRA

Lo1 nombres a.ibnyadoa conespooden a 101 pupo, famWaru N6alado1 como 101 mú importantes de Monterrey.
FUENTE:

Protocolo de Fnndlco P6rez, junio de 1900, fL 2321242 (ArchiYo Genen.l
del Enado de Nuno León).

CA1llEDRA [ 27]

�NOTAS
CUADRO NUMERO 7
1) Entre otros, los siguientes: Mauro, Frederic, "El desarrollo industrial de Monterrey (1890-1960)", en Los beneficiarios del desarrollo regional, compilado

Parte de los accionistas que integraron la Compañía Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey, S. A., en mayo de 1900

Vicente Ferrara, 2,148 acciones

Antonio Ferrara, 1000 acciones

Antonio Basagoiti, 21,500

Miguel Ferrara, 1,500

por David Barkin, Sep Setentas, México 1972; Fuentes Marea, Jooé, Monterrey,
una ciudad creadora y sua capitanea, Edit. Jua, Mt!xico,1976; y sobre todo Vizcaya Canales, Isidro, Los orígenes de la industrialización de Monterrey (1867·
1920), Librería Tecnológico, S. A., Monterrey, 1971, autor en el que, en gran
medida, se basan los anteriores.
1

Francisco Armendáiz, 1000

Isaac Gana, 1200

León Signoret, 19,000

José Calderón, 400

Patricio Milmo e Hijos Suc., 10,0~0

Onofre Zambrano, 500

Eugenio Kelly, 13,344

Francisco G. Sada, 500

Tomás H. Kelly, 4,173

Alberto Sada, 100

Daniel Milmo, 1,000

Valentín Rivero, 1900

2) Sobre Rivero puede verae Hernández Elizondo, Roberto, "Comercio e industria textil en Nuevo León (1852-1890). Un empresario: Va!entín Rivero", po·
nencia presentada en el simposio sobre "Formación y desarrollo de la hurgue·
sía en Máxico en el siglo xix", organizado por el Instituto Nacional de Antro-

pología e Historia (INAH). Este trabajo ha sido publicado en la revista "Ca·
thedra", número 6, octubre de 1976, Facultad de Filosofía y Letras de la Uni·
versidad Autónoma de Nuevo León.
3) En lo que atañe a Milmo el autor elaboró el trabajo "Patricio Milmo, empresa·
rio regiomontano del siglo x.ix. En torno a la acumulación de capitales en Monterrey", ponencia presentada en el citado simposio del Instituto Nacional de
Antropología e Historia, realizado en noviembre de 1976.
4) Cerutti, Mario, trabajo citado.
5) Tyler, Ronnie C., "Las reclamaciones de Patricio Milmo", en Humanitu, n!l-

Patricio V. Milmo, 200

Francisco Belden, 1000

Eduardo Kelly, 673

Tomás Mendirichaga, 3,000

Ddefonso Zambrano, 500

Eduardo Zarnbrano e Hijo, 100

Eugenio Zambrano, 100

Enrique Sada Muguerza, 100

Enrique D. Sada, 100

Ernesto Madero y Hnos.,_7 00

Francisco Madero, 500

Adolfo Zambrano, 550

mero 10, Universidad de Nuevo León, Monterrey, 1969, pg. 561.
6) Hay un caso muy evidente con un productor de Durango llamado Eduardo
Avila, que debe a Milmo, en agosto de 1875, 35.968 pesos, de préstamos y
mercancías aportadas por el irlandés para el mejoramiento de la hacienda "El
Sacramento". Las sumas que adeuda Avila -que se acrecientan- deben ser
pagadas con algodón, el que no podrá ser vendido-'á. otros comerciantes, y mien·
tras tanto el agricultor deberá comprar mercancías únicamente a Milmo. Los

datos se localizan en protocolos de Pablo Borrego. de agosto de 1875 (fs. 183184), marzo de 1876 (fs. 132-133v) y julio de 1877 (fs. 95v·96v), del Archivo
General del Estado de Nuevo León (AGENL).
7) Protocolo de Anastasio Treviño, febrero de 1892, fs. 44-45 (AGENL).
8) Protocolo de Anastasio Treviño, mayo de 1900, fs. 484-611 (AGENL).

Los nombres tubnyados corresponden a ¡rupos familiares 1eialado1 como lofi mú importantes
de Monieney.

FUENTE:

Protocolo de Toná1 Crescencio Pacbeco. mayo de 1900, fL 392/414 (Archivo
Genen.l del Estado de Nuevo León).

(28) CAnlEDRA

9) Protocolo de Tomás C. Pacheco, junio de 1887, fs. 84v-86v (AGENL).
10) Protocolos de Tomás C. Pacheco, de julio de 1887 /fs. 92-94) y julio de 1888
(fs. 102-104v) (AGENL).

CAnlEDRA [

29]

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11) Protocolo de Tomás C. Pacbeco, junio de 1890, fa. 165v-168v (AGENL).

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13) Vuconceloa, José, Don Evaristo Madero. Biogzaf!a de un patricio, Impreaiones
Modemaa, S. A., México, 1958, pg. 211.

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15) Protocolos de Franciaco Pérez, años 1894-1910 (AGENL).
16) Protocolo de Francisco Pérez, noviembre de 1899, fa. 205-214 (AGENL).

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18) Protocolo de Francisco Pérez, septiembre de• 1904, fa. 296·297v (AGENL).

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17) Protocolo de Tomás C. Pacbeco, mayo de 1900, fa. 392-414 (AGENL).

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14) Ibídem. pg. 212.

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12) Anexo número 18, en Memoria del Gobierno de Nuevo León año 1895, pga.
1077-79 (AGENL).

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19) Protocolo de Franciaco Pérez, diciembre de 1902, fa. 191·213 (AGENL).

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20) Protocolo de Franciaco Pérez, septiembre de 1904, fa. 289-291 (AGENL).
21) Protocolo de Franciaco Pérez, diciembre de 1904, fa. 281·286 (AGENL).

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22) Protocolo de Franciaco Pérez, febrero de 1905, fs. 216-224 (AGENL).

'

[ 30] CA111EDRA

\

�Gerardo Otero

Economía
campesina y articulación-destrucción de
modos de producción1'
MIENTRAS QUE LA TEORIA de la dependencia puede sortear
muchos de los problemas involucrados en la comprensión de los países
dependientes dentro del sistema capitalista mundial, esta perspectiva no
tan útil al 'intentar una explicación de situaciones más concretas, al
nivel de formación social. Uno de los méritos que se debe reconocer al
enfoque dependentista, es el haber dejado claro que el fenómeno del
subdesarrollo no se puede comprender aisladamente, sino sólo como
parte del sistema capitalista mundial, cuyo desarrollo es la otra cara
de la moneda.

es

Autores marxistas han escrito sobre el imperialismo y han señalado
la unidad del capitalismo mundial. Sin embargo, ellos tienden a ser
eurocentristas, en el sentido de que se enfocan sobre los efectos del
desarrollo capitalista dentro del contexto europeo. Lo nuevo que
aporta la teoría de la dependencia es, como señala Philip O'brien, el
intento de partir de la estructura económica mundial para luego desarrollar las leyes del movimiento que afectan las econol)lÍas dependientes (1975:13).
CA'l11EDRA [31)

1

�Pero este punto de partida, que provee la teoría de la dependencia,
no es suficiente para analizar las especificidades de los países latinoamericanos. Las relaciones de dependencia respecto del imperialismo no
se materializan mecánicamente dentro de las relaciones de producción
de una formación social históricamente determinada. Al creer esto,
equivocadamente, se ha llegado a interpretaciones simplistas de las
clases sociales y del cambio social en América Latina. Esas tienden a
acentuar los factores externos como determinantes principales. Subestimar el papel que desempeñan los factores internos en la promoción
de cambios estructurales o en la contribución al mantenimiento de
las desigualdades y contradicciones entre las clases y se'ctores de la
economía o la sociedad 1'.
Se puede argumentar que los "dependentistas" no intentaron construir una teoría para analizar las estructuras internas de los países dependientes. Sólo trataron de proporcionar un marco general de análisis para poder ubicarlos dentro de la escena internacional. Pero al
llevar a cabo el estudio de formaciones sociales concretas con la teoría de la dependencia sola, llegaron inevitablemente a análisis inadecuados, puesto que no se puede pedir que una teoría resuelva problemas enmarcados en un nivel de abstracción distinto del que ésta pueda
manejar.
En este trabajo me propongo discutir el concepto de "modo de producción" y sus construcciones asociadas. Este tipo de análisis nos permite tratar las particularidades de una formación social, llenando el
vacío que deja la teoría de la dependencia ~'- Aquí se toma la perspectiva de analizar la estructura agraria mexicana como la articulación de
dos modos de producción, a saber: ·el modo de producción mercantil
simple y el modo de producción capitalista (en lo sucesivo MPMS Y
MPC, respectivamente). Así, el desarrollo capitalista se ve, entre otras
cosas, como un prc~eso de articulación-destrucción del MPMS. Es decir, que el mismo desarrollo capitalista global provoca la destrucción
del MPMS en unos lugares, mientras que en otros éste queda articulado
y subordinado al MPC ~'.

este concepto fue muy importante para Marx, él nunca lo definió explícitamente. Roger Bartra define el modo de producción como
la _unidad de lu f~erzas productivas y las relaciones de producción,
unidad que determina las características y la dinámica de la sociedad.
Un modo de producción no es simplemente un conjunto de fuerzas
produc!ivas y de r:Iaciones de producción concentradas; es un tipo

específico de relaciones de producci6n unidas y perfectamente con·
gruentes a ciertos niveles y peculiaridades de las fuerzas productivas
(1974:93).

D?s aspectos constituyen la unidad dialéctica de un modo de producc1on: 1) las fuerzas productivas, que incluyen la fuerza humana de
trabajo Y los ~edios de producción -objeto e instrumento de trabajo-,
Y 2) las relaciones de producción, él conjunto de relaciones que los
hombres contraen en el proceso de la producción social de su vida
que expresan la forma económica y social de las fuerzas productivas'.
Bartra continúa:
Estas relaciones ~. ~efieren_ fundamentalmente al conjunto complejo
de formas de la diV1s16n social del trabajo y a las condiciones y formas
de control Y apropiación de las nuevas fuerzas productivas y del pro-

ducto social (1973:123).

Bridget O'laughlin tiene una conceptualización similar a la de Bartra, en cuanto que no se basa sólo en la apropiación de los medios de
pro~u~?!ón p~a caracterizar las relaciones de producción; para ambos
la diV1s10n so~1al del trabajo y las formas de distribución de la riqueza
social producida son elementos igualmente importantes. O'laughlin
cita a Marx para apoyar su argumento:
La diferencia esencial entre las variadas formas económicas de la sociedad, entre, por ejemplo, una sociedad bassda en el trabajo esclavo, y
u~a _basada ~n el trabaJo asalariado, descansa sólo en el modo de aproPl8c1ón mecbante el cual se extrae el plustrabajo en cada caso del pro-

ductor real, del trabajador (1975:362).

MODO DE PRODUCCION Y FORMACION SOCIAL

. , Enton,ces, las contradicciones de clase están enraizadas en la producc1on y es este el contexto en que deben ser analizadas.

UN NUMERO CONSIDERABLE DE MARXISTAS ha tratado de
desarrollar el concepto de modo de producción, ya que a pesar de que

Louis Althusser enfatiza este punto cuando argumenta, parafraseando a Marx, qu~ no hay producción económica "pura", ni circulación

[ 32] CA111EDRA

CA111EDRA [ 33]

�"pura", ni distribución "pura". Todos estos fenómenos económicos se
dan dentro de relaciones sociales de producción, las cuales son en última instancia, es decir, bajo sus apariencias, relaciones de clase, relaciones antagónicas de clase, es decir, relaciones de lucha de clase (1974:
xüi).
El problema ahora es relacionar el concepto de modo de producción a la totalidad concreta de la formación social, concepto que generalmente se usa como sinónimo de sociedad concreta. La formación
social está constituída en parte por la estructura económica de la sociedad, "la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica
y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia
social" (Marx, 1971: 343). La base o estructura económica de la sociedad posee no sólo uno sino varios modos de producción: remanentes de
modos pasados, un modo fundamental y dominante y, tal vez, elementos del modo de producción futuro. Casi nunca se encuentra un modo
de producción puro en una sociedad concreta, con la posible excepción
de la comunidad primitiva. El modo de producción es una abstracción
necesaria para entender el desarrollo social (Bartra, 1973:106). Entonces, el "modo de producción" es tanto una abstracción como la síntesis concreta de determinaciones múltiples, la cual nos permite explicar a su vez las particularidades tanto como las generalidades de una
formación económica o estructura económica (Bartra, 197 5a: 7).

Virtualmente, éste no es el caso en el contexto latinoamericano actual. De ahí que la formulación de Bartra presente una conceptualización más adecuada del modo de producción, al concebir la estructura
económica de la formación social en México como la articulación de
un modo de producción dominante que impone también su propia superestructura, y un modo de producción subordinado ~1•
ARTICULACION-DESTRUCCION DE MODOS DE PRODUCCION

EN MEXICO, LA PRINCIPAL ARTICULACION existe entre el
MPC y el MPMS. Este último, un modo de producción no capitalista,
está representado por la economía campesina y por la producción artesanal; sus principales características son que el productor directo es
dueño de sus medios de producción, tiene control directo sobre su proceso de producción y vende una parte más o menos importante de su
producto.
Hay un doble carácter dentro de las economías campesina y artesanal que constituye su especificidad como modo de producción subordinando al capital;
este doble carácter se expresa en que el capitalista y el trabajador están fundidos en una persona: el productor directo. La dualidad viene
del hecho de que el campesino y el artesano son explotados por el capital ( a través del mercado), pero ellos mismos son loaagentea directos
de tal explotación en tanto que trabajan bajo condiciones no capita-

No existe un consenso general en la ,interpretación del modo de
producción. Seguidores de Althusser y Etienne Balibar, tales como
Marta Hamecker (1974) y Emmanuel Terrey (1971), ven tres instancias en el modo de producción: la estructura económica, la jurídicopolítica y la ideológica. Aunque la formación social también tiene estas
tres instancias, la diferencia para ellos está en el nivel de abstracción
de cada concepto. La formación se refiere a una totalidad social concreta históricamente determinada, compuesta de una combinación de fuerzas y relaciones de producción, mientras que el concepto_ de mo~o
de producción se refiere a un objeto abstracto, a una totalidad social
"ideal" o pura en la cual la instancia económica es determinante en
última instancia. Esta interpretación parece implicar que aún los modos
de producción subordinados, dentro de una formación social concreta,
tendrían sus propias instancias jurídico-políticas e ideológicas, diferentes a las del modo de producción dominante.
[ 34] CATIIEDRA

listas de producción (Bartra, 1975a: 15).

Bartra afirma que las relaciones de mercado articulan el MPMS al
MPC; este proceso se caracteriza por una relación de intercambio de no
equivalentes que transfiere al sector capitalista un plustrabajo generado
por el trabajo del campesino y del artesano. Al tratar de explicar la explotación del campesino, Bartra describe el doble carácter de su ingreso,
es aJ mismo tiempo "beneficio" y "salario autoatribuído". En la economía campesina no existe la separación entre capital variable y plusvalía; ambos toman la forma de ganancia o salario, sin que sea posible

separarlos como en el caso de una empresa capitalista (1975b:15).

Marx había mencionado las consecuencias para las economías campesinas de estar dominadas por el sistema capitalista; él decía que el
plusproducto de los campesinos vendido en un mercado dominado por

CA1llEDRA

(35]

�el capitalismo difícilmente ae podría realizar su valor, puesto que los
precios 10n fijados por los precios de costo y la cuota g~neral d~ g~cia que 10n determinados por las unidades de producción capitalistas.
Ea 'por este mecanismo de la formación de p~ios que "~- parte d~l
trabajo 10brante de los campesinos que traba,ian en condiciones m~
desfavorables ea regalado a la sociedad ... " (Marx, 1969, 1:746). Sm
embargo, lo que hay que hacer resaltar aquí ea ?~e la ~e~nc~ de
valor no va a parar a la sociedad como tal, o al sector ca1:'1taliata en
abstracto· esta transferencia ciertamente no va al proletariado rural o
al industrial. Bartra clarifica este punto dici~ndo que "es_ la ,?urgueaí~
rural y urbana la que ae apropia del pll18trab&amp;Jo d~ _cam~o (l 976~.
21 ). Esto puede suceder en tanto que la produccion de bienes salariales" de la economía campesina (v.g. aiµnentos) aea barata, de tal ~anera
que reduzca el tiempo de trabaj"o ?eceaario para _la re~robajd~cc1on del
proletariado, permitiendo al capitalista _pagar aalari~ mas
os Y, por
ende, extraer mayor cantidad de plusvaha de su trab&amp;Jador.

1

1

El capital comercial también ae 1&gt;1:neficia de la _existencia: de f~nnas
de producción no capit.aliataa; en real1d9:d, la contmu_ada existe?c~ Independiente del capital comercial perpetúa la prod~~•ón p~cap1talista.
"Loa comerciantes", como observa Geoffrey Kay, no obtienen sus ganancias revolucionando la producción sino controlando los mercados, Y
mientras mayor sea el control que puedan ejercer, mayor se~ su cuo~
de ganancia" (1976:96). Además, Kay afirma que la_diferencl8 específica del subdesarrollo está constituida por una paradoJa aparente que surge cuando el capital industrial ya es dominante en los países desarroll_ados: El capital comercial, en el mundo subdesarrollado, retu~o Y ~erdió
su independencia en el siglo xi.x. Es decir, mientras que continuó siendo
la única forma de capital presente en los países subdesarrollados, también se convirtió en un aspecto del capital industrial dentro de la economía mundial como un todo (Kay, 1976: 100).
Así la persistencia del capital comercial como forma independiente
evita el' desquebrajamiento de los modos de producción no capitalistas,
lo contrario de lo que parecería ser el resultado lógico de la penetración
de las relaciones capit.aliataa a través de la estructura económica. Precisamente por la presencia vigorosa del capital comercial, com? fo?113 in~ependiente en una formación social subdesarrollada, el capital mdustrial
ea incapaz de desarrollarse plenamente.
La paradoja aparent.e del desarrollo capitalista en México es que el

[ 36)

CA111EDILA

proceBO de articulación ,del MPMS al MPC sucede junto con la destrucción de remanentes precapitaliataa, cuando el capital trata de imponer
IU8 propias formas de explotación en toda la estructura económica. La
penetración de relaciones capitaliataa en la estructura agraria crea una
diferenciación interna profunda en la economía CBD1peaina. Los estratos
más bajos del campesinado tienden a la proletarización completa y a la
pauperización, mientras que los estratos altos toman tendencias burgue188 (Bartra, 1976b; Gutehnan, 1974).
Charles Bettelheim concibe esta tendencia a la disolución (o destrucción) de otros modos de producción y a la subsunción de sus agentes a la producción capitalista como la tendencia predominante; sin
embargo, dice,
... tendencia predominante oe combina con otra tendencia IOCWI•
daria, la de "co.......,lón-di.soluci6n". Eato 1ierufica que dentro de una
formación 10ciaJ capilalilta lu formu de producción DO capilaliltu,
utee de d-parecer, 10n "r..tructuradu" (parcialmente dioueliu) y
uí 111bordinadu a Ju relacionu capitaliatu predominantee (y de manera coDMrVadu) (citado por Woipe, 1976:248).

Esta declaración claramente se asemeja a la noción de articulacióndestrucción de modos no capitalistas con la penetración de relaciones
capitalistas de producción. Sin embargo, la "tendencia predominante"
de Bettelheim no puede generalizarse mecánicamente a todas las formaciones sociales en que predomina el MPC y donde persisten formas no
capitalistas. En Sudáfrica lo contrario está sucediendo.
Ea decir, la tendencia de la acumulación de capital a diaolver Ju relacionea milmu (con lu economíu DO capitallliu) Ju cualea hacen po·
aible - acumulación ... ·ea14 bloqueada por la tendencia contradictoria del capital a coDIOrVar la relación y con 6ota Ju econom!u no capi·
taliataa, aunque en forma reatringida ... (Wolpe, 1976:249).

Una de las tareas de la investigación sobre el México rural es analizar
cómo se dan estas diferentes tendencias en las distintas regiones del
país.
Hay un aspecto importante que Bartra no analiza suficientemente
en sus trabajos. Aunque él ofrece una discusión completa del intercambio desigual de mercancías (en sentido estricto) producidas en la economía campesina, él descuida el análisis más profundo de la produc-

•

CADIEDILA [ 37)

�ción campesina de fuerza humana de trabajo. El _MP~~ produce Y reproduce una fuerza de trabajo que cada vez es mas utilizada por el capital productivo ~'. una vez que aquella hace su aparición en el ?1ercado
capitalista de trabajo 21• Al tratar del ciclo del cap1tal:mercanc1as M~
considera que tanto la fuerza de trabajo como los medios de producción
constituyen el capital-mercancías:
En el acto de circulación

o-t.1(:i,,

li el aialema capilali,ta no proporciona adecuadamente pensiones por
ffjez, incapacidad por enfermedad y compenaacionea por d-mpléo,
Nle tiene que depender de otra organización IOcio-económica compren·
liva para llenar eataa necesidades vitales.

Esta organización socioeconómica está constituida en México por el
MPMS.

T y MP ae comportan id6ntica-

mente mientras son mercancfu en manos de 1ua vendedore1, en ma~
del obrero que ffnde 111 fuerza de trabajo y del poNedor de loa medioa
de producción, que vende HIOI medioa (Man, 1969, II:79),

Este acto inicial del ciclo del capital industrial involucra la co~pra
de fuerza de trabajo (T) y de medios de producción (W,.P) por el ca~1~.
Ambos elementos pueden ser producidos bajo co~dic~ones n~ cap1:311Stas sin cambiar en nada la cuestión, ya que el capital mdustríal esta ~ISpuesto a usarlos en su circulación en tanto que ellos sean mercanc1as:
No importa que la mercancía sea producto de un tipo de producción
baaado en la esclavitud o del trabajo de campesinos ... de un ~gun~n
comunal ..• o de la producción del Estado ... de pu~bloa aemiulv-ies
dedicados a la casa, elc6tera; cualquiera que sea 111 origen,• enfrentan
como mercancíu y dinero al dinero y a laa mercancíu que repreanlan
el capital indumial y entran ... en el ciclo ~e ~e . • , El caricler ~
roceao de producción de que procedan es indiferente ... Queda
sin embargo, la necesidad de la reproducción (d~ laa mercancfu
que entran al ciclo def capital induatrial como lt ~nciona arriba) para
poder reponerlaa, y, en este eentido, podemos decir ~ue el modo ca·
pitalilla de producción ee baila condicionado por loa tipos de producción que quedan al margen de 111 fue de 111 desarrollo (Man, 1969,
II:98·99;cilado por Wolpe, 1976:246).

:ie,

A pesar del hecho de que Marx sólo se refiere aquí a mercancías en
sentido estricto, sus observaciones se aplican, indu_~ablemen~, ~ ~ fuerza de trabajo producida en los modos de producc1on no c~p1talis.as. La
existencia de esta situación puede beneficiar al capital de d1v~~ maneras. En ese proceso de articulación-destrucción, la con~rvac1on
sector no capitalista permite a los capitalistas "~elegar" c1e~ funciones
que de otra manera ellos tendrían que cumplir, v.g. funciones en ~ reproducción de la fuerza de trabajo de asalaria~os, como las de segundad
social. Así, Claude Meillassoux (1972: 103) afirma que

de!

Por otro lado, cuando la economía campesina entra al proceso de
destrucción, varias cosas suceden. Se crea un ejército de reserva de fuerza de trabajo que reduce el salario social y, así, incrementa la tasa general de ganancia. Pero más importante aún, desde el punto de vista del
campesinado, el MPMS, al ser articulado al MPC, contribuye a la reproducción de los asalariados más directamente -además de asumir las
funciones de "seguridad social".
Cuando comienza la destrucción de la economía campesina en el
México rural los campesinos deben complementar su ingreso con trabajos temporales percibiendo un salario. Cuando el proceso se profundiza, el efecto que surge es que ahora el trabajador asalariado debe complementar su subsistencia mediante el cultivo de algunos alimentos en
su pequeña parcela. En el caso de trabajadores migratorios que toman
trabajos temporales, el MPMS también es muy "funcional" al capitalismo en cuanto que mantiene viva a la familia del trabajador, y, de esta
manera, el salario sólo tiene que reproducir al trabajador mismo y no a
toda au familia.

METODOLOGIA •

SIGUIENDO A BARTRA, hay tres pasos metodológicos que se deben tomar en un análisis de las clases y la lucha de clases en una formación social !' . En un primer nivel de análisis aparecen las características
de la dependencia, entre otras, en las condiciones típicas de la estructura económica de un país como un todo (concentración monopólica, capital extranjero, etcétera); sin embargo, este primer paso analítico, al nivel de la formación económica, aún no nos da las bases para
entender la estructura de clases, ya que el fenómeno de la dependencia
explica esencialmente las características de la acumulación de capital,
de crecimiento imbalanceado de las fuerzas productivas, los términos
de intercambio entre las naciones, etcétera. Pero la peculiar subordinación de una nación periférica al sistema capitalista mundial no se internaliza mecánicamente en las relaciones de producción.

13.8] CA111IDRA
CA111IDRA

139]

�Se necesita un aegundo paso metodológico: el estudio de las contradicciones que resultan de las relaciones entre modos de producción
distintos dentro de la estructura económica. En este nivel de análisis,
las dife~ncias cualitativas de las relaciones de producción tienen un
papel muy importante, y su estudio permite entender el carácter de las
diferentes formas de explotación, las trabas al desarrollo, etcétera. Aquí
se deben analizar las distintas tendencias que· se dan en la formación social en cuanto a la articulación del MPMS en unos lugares y a la destrucción en otros, ambas como parte del mismo proceso global de desarrollo
capitalista.

de una empresa capitalista o del Estado, tienen una posición objetiva
de trabajadores asalariados y, sin embargo, siguen haciendo demandas
propiamente campesinas. Este es el caso de muchos ejidos que producen cultivos comerciales y cuyas organizaciones son simples apéndices
de una empresa capitalista que industrializa sus productos; o el caso
de ejidos colectivos en que sus miembros son asalariados del Estado
con la mediación del banco oficial !'. Sería interesante comparar la
conciencia de clase que surge de este tipo de situaciones y la que está
surgiendo en el noroeste de México, donde prevalecen relaciones de
producción abiertamente capitalistas en la agricultura.

El tercer paso metodológico es necesario para descubrir las contradicciones dentro de cada modo de producción, para ubicar las contradicciones de clase en su receptáculo esencial. A este nivel se deben usar
los conceptos de la teoría del valor, la unidad de fuer..as y relaciones de
producción, etcétera. El estudio de las contradicciones dentro de un
modo de producción debe reffejar su articulación con otros modos de
producción y las características de la estructura económica como un
todo; pero, al mismo tiempo, este enfoque permite ubicar concretamente la lucha de clases en el contexto concreto de la producción.
Otros aspectos que habría que analizar de la estructura agraria me:ricana son, por ejemplo: a) las formas específicas en que el MPMS asume funciones de "seguridad social" para trabajadores asalariados
mantienen vínculos con este modo de producción, y b) los mecanismos de reproducción social tales como el parentesco, el compadrazgo,
el patronazgo, etcétera. Estos mecanillnos no pueden collliderarBI; si.n,plemente como factores superestructuraJes, sino que deben anal1Z8?8e
en términos de sus funciones en la reproducción de la estructura económica. Un aspecto también importante es el proceso de "movilidad"
ascendente dentro del campesinado. ¿En qué medida pueden algunos
estratos campeainos tomar tendencias burguesas, es decir, acumular capital? Lo que implica investigar cómo se da este proceso y si éste es P':
sible con base en la economía campesina misma, o a través de otras actividades económicas tales como el comercio o el transporte.

que

Otra dimensión de gran importancia es hasta qué punto el diafraz
(legal) de campesino impide que ºmuchos ejidatarios, obreros asalariados en realidad, tomen una conciencia de clase proletaria. Me refiero
a esos ejidatarios (campesinos por ley) que, al depender or¡¡ánicamente
[ 40) CA111EDIA

CA111IDRA [ 41)

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CATHEDRA

1441

CATHIDRA

1451

�1976, '"lbe Tbeory of Intemal Colonlaliml: The South Afrlean .,_.., en lvu
Onal, Tony Bamett y David Boot (eda), op. cit. pp. 229-262.
NOTA: Todu Ju - u - 1 de oltu - d u d e en IDll'8 10D mlu, G,0, La 6nlca
a:cepe:16n II la cita lup de Maa en la p6pDa 10, pan la eaa1 me bll6 a la ecUd6a del J'oado
deCodálnli-micL

(46] CAnlIDRA

�Ricardo Villarreal

Libre cambio
y proteccionismo en México y
Argentina durante el siglo x1x
l. LIBRE CAMBIO Y PROTECCIONISMO:

EL LIBERALISMO ECONOMICO, como ideología del naciente orden capitalista, surgió antes de la revolución industrial configurado en
un ataque a las restricciones que conformaban el sistema mercantilista
comercial y colonial. Como tal, contribuyó a la destrucción de los obstáculos que se oponían a la libertad económica que la ascendente burguesía europea cada vez con más insistencia demandaba.
Los iniciadores del liberalismo económico fueron un grupo de
escritores franceses de mediados del siglo xviii: los fisiócratas: sin
embargo, no fue sino un economista escocés, Adam Smith, quien en
su libro An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, publicado en 1776, incorporó y desarrolló en forma sistemática
esta doctrina, que se convirtió en una apología del capitalismo a través
de los conceptos del laissez-faire, y de una firme defensa del librecambio fundada en la división internacional del trabajo, basada a su vez en
la ley de los costos comparativos.
CATHEDRA

(47]

�La tesis del Jaissez-faire supone que los fenómenos sociales, políticos y económicos están regulados por las mismas leyes que n_gen el umverso material; por lo tanto, las instituciones humanas debenan funcionar mejor si se las deja adaptar libreme~te al orden natural. Cualquier
ingerencia O intervención sólo acarreara consecuencias funestas en la
vida de los hombres y las naciones (1).
Los defensores del Jaissez.faire abogaban por la minim~_ación de la
ingerencia estatal en los asuntos económicos y por la abohc10n absoluta
de todas las medidas restrictivas ,que, según ellos, eran causantes de la
miseria humana.
'"

En cuanto al librecambio, David Ricardo señala que "en sus observaciones sobre el comercio colonial, Adam Smith había demostrado a
satisfacción las ventajas del libre comercio, y la injusticia que sufren las
colonias al impedirles los países metropolitanos que vendan s~ _producción en el mejor mercado, y compren sus manuf~cturas Y ~rov1S1ones en
el más barato. Que permitiéndose a todos los pa1ses cambiar hbreme?te
la producción de sus industrias cuando y donde les plazca, s~ lograra la
mejor distribución del trabajo en el mund? y se asegurara la mayor
abundancia de los artículos de primera necesidad y de los disfrutes de la
vida humana" (2).
Históricamente, la lucha contra el proteccionismo -que ha sido
práctica común desde la época grecorromana- a favor de~ hbre comercio fue realizada en Inglaterra en relación con la campana contra. las
leyes de granos y dentro del contexto de la lucha de la clase cap1tal1sta
contra la aristocracia terrateniente ( 3).
Los argumentos mercantilistas en tomo a las medidas prote~cionistas se basaban en la preocupación de los ideólogos de esa doctrina por
la integridad de la riqueza y poder nacionales.
En términos generales, la defensa del proteccionism_o contiene dos
aspectos fundamentales: por un lado, el interés de los pa1ses en_ prote~e_r
su industria nacional y, por el otro, tener una bal~nza c~merc1al P?s1tJva ( 4). A los cuales habría que agregar _un mteres prop1a~ente fiscal,
esto es, medidas proteccionistas con el fm de aumentar los ingresos del
gobierno.
(481 CATHIDRA

Las ventajas y desventajas de ambas ideologías y políticas económicas fueron debatidas por sus respectivos defensores a todo lo largo del
siglo xix, tanto en Europa como en América, y conformaron una temática que aún perdura en nuestros días.

2. EL CASO ARGENTINO
DURANTE LOS AÑOS que van de la invasión napoleónica a España (1808) al levantamiento indepentista hispanoamericano (1810) la situación del imperio español ofrece a Inglaterra la oportunidad de intervenir en el comercio colonial -en el cual había participado, en considerable medida, por medio del contrabando- en una proporción mayor y,
lo que es más importante, en una forma aceptada y legalizada.
En enero de 1809, los británicos logran concertar con España un
convenio, según el cual una de sus cláusulas permitía franquicias comerciales recíprocas y temporales para ambos países. Con esta perspectiva
y con el nombramiento de Cisneros como virrey de Buenos Aires que,
bajo su responsabilidad y con el apoyo de los hacendados, deroga las
leyes que cerraban el puerto a las mercancías extranjeras ( 5), Inglaterra
empieza a consolidar su influencia económica sobre el Río de la Plata,
influencia que no se vería minada sino hasta la segunda década del siglo
xx, después de la primera guerra mundial.
La discusión sobre la apertura del puerto de Buenos Aires ejemplifica con claridad el debate entre proteccionistas y librecambistas: por un
lado, los intereses de la burocracia colonial y de los comerciantes monopolistas y, por el otro, los de las clases ricas de la ciudad y la campiña
de Buenos Aires (comerciantes criollos y aristocracia terrateniente) y
de Inglaterra. Los intereses de estos últimos convergían en un punto: la
liberalización del comercio (6). En cuanto a los primeros, sus argumentos en contra de la libertad de comercio se basaban en el supuesto de
una desventajosa competencia por parte de los extranjeros que, según
ellos, arruinaría las industrias y la agricultura del país, además de perjudicar las provincias interiores y minar la existencia de los metales preciosos de la región. No obstante señaladas estas consecuencias negativas
como posible corolario de una política de libre cambio, triunfaron los
argumentos -y los intereses- de "la representación de los hacendados"
y la libertad de comercio fue establecida.

CATHEDRA (491

�Un año más tarde , en junio de 1810, tal como lo anunciaron
los
,
.
impugnadores de tal medida, las barracas llenas de cuero segu1an sm
evacuarse. Como dice Irazusta, la contradicción entre la doctrina libre
cambista y la realidad inmediata posterior se hizo sentir: "no sólo se
arruinaron las provincias interiores y las industrias del país, sino que la
agricultura desapareció, obligándonos a importar la harina para elaborar el pan, situación que duró hasta 1836 en que el proteccionismo restauró la agricultura y nos permitió ser exportadores de cereal" (7).
En ese mismo mes, por un decreto de la junta, el 5 de junio de
1810, son rebajados los impuestos establecidos por Cisneros sobre la
extracción de los frutos del país. Esto, aunado a la libertad de exportar el oro y la plata en una plaza comercial dominada por una nación,
cuyo poderío naval en el comercio internacional no tenía parangón;
minó el metálico del país y arruinó el comercio local.
Diversas medidas son llevadas a cabo, todas de corte liberal. En
1812 es suprimido el monopolio oficial del tabaco y, en 1813, es
desechada la solicitud de imponer a los extranjeros la obligación de consignar las importaciones y exportaciones a comerciantes nacionales.
Sin embargo, en 1814 la discusión vuelve a surgir: un síndico del ~onsulado presentó un escrito firmado por medio centenar de comerciantes, que corroboraban las consecuencias negativas señaladas inicialmente
sobre la ruina de los artesanos, el paro de los nativos, la evasión. clandestina del metálico y el fraude fiscal realizado por los extran¡eros.
Para 1815 parecía conformarse algúri atisbo de conciencia nacional.
Las opiniones de algunos provincianos, del gremio d: los ~astres, de _la
Gazeta de Buenos Aires y de El censor, que propoma la IIllplantac10n
del sistema proteccionista, provocaron que el Consulado convocara una
junta general. El proyecto de la comisión redactora, que mtentaba articular jurídicamente las aspiraciones populares de mdependenc1a económica del país, proponía restringir la importación de artículos suntuarios, ropa hecha y de todo lo que se producía en el país; la protecc1on
de las industrias de Córdoba, Tucumán y Cochabamba; perm1t1r la
importación libre de derechos de maquinaria para la agricultura Y~ en
general, el restablecimiento del viejo sistema protecc10msta espanol,
sólo que ahora al servicio de la patria naciente (8). Sm embargo, _el administrador de la aduana consideró el proyecto inoportuno Y los mtentos por neutralizar la influencia extranjera quedaron frustrados; los
[50] CATHEDRA

intereses de la zona pampeana -y de Inglaterra- prevalecieron sobre
los de las provincias interiores; Buenos Aires triunfó sobre Tucumán
(9).

Entre 1810 y 1818, Inglaterra sacó de Argentina alrededor de diez
millones de dólares en metálico. En 1822 se creó el Banco de Buenos
Aires y, para los seis meses de fundado, los ingleses ya poseían treinta
y ocho de los setecientos dos votos de la institución; pero hacia las
vísperas de su refundición en lo que fue el Banco Nacional, los británicos controlaban quinientos ochenta y nueve del total de ochocientos
treinta y ocho votos. En pocas palabras, durante el período que va de
1810 a 1828, Inglaterra logró sustraer a la Argentina el dominio del
Río de La Plata: separada de Uruguay, Bolivia y Paraguay, la nación
argentina quedó con la mitad de su población inicial -que era de tres
millones aproximadamente- y con una gran parte de sus recursos saqueados; el proyecto nacional vislumbrado en 1810 -al parecer- se
había malogrado.
En 1816, a pesar de que las Provincias Unidas del Río de la Plata
declararon su independencia de España, la Argentina no poseía un gobierno nacional. Existía un determinado número de provincias que se
manejaban como estados independientes. Esta situación perduró en
la Argentina alrededor de cuarenta años después de declarada la independencia (10).
Los conflictos durante estos años se suscitaron, por un lado, entre
los centralistas que controlaban las Juntas de Buenos Aires y, por el
otro, los confederacionistas comandados por Artigas, de la Banda Oriental. Este, después de 1813, trató de organizar un conjunto de provincias que hubieran podido transformarse en confederación; pero, para
1820, después de haber perdido su propia provincia, fue desalojado de
la escena política.
El partido contralista, identificado con la provincia de Buenos
Aires, ejerció el poder la mayor parte del tiempo entre 1810 y 1827.
En este año, al fracasar el proyecto de Rivadavia de imponer una constitución unitaria, se vió que la influencia de estos gobiernos iba disminuyendo sobre las provincias del interior. La caída de Rivadavia hizo
pensar que acaso el federalismo triunfaría; pero la aparición de Juan
Manuel de Rosas, que tomó el poder en la provincia de Buenos Aires,
significó el fin de las esperanzas. Rosas, que fué el terrateniente y sala-

CATHEDRA [ 51]

�derista más poderoso de la época (11), realizó una alianza con los terratenientes de Buenos Aires y acuerdos más bien formales con los
caudillos de las provincias del interior, que, en el fondo, sólo pretendían detener el movimiento federal: no fueron los gauchos, sino más
bien la misma ciudad de Buenos Aires, quien sostuvo a Rosas, por
más que éste dijo que gobernaba para los gauchos. Rosas llegó al poder sostenido por las clases ricas de la ciudad y de la campiña de Bue•
nos Aires, herederos directos de la estructura económico-social de la
colonia. Comerciantes, hacendados y terratenientes vieron en Rosas
la mejor garantía para sus intereses. La aristocracia porteña deseaba
mantener el status colonial que, en efecto, significaba el cierre económico del interior del país, en el uso y goce exclusivos del puerto y
aduana de Buenos Aires y, como consecuencia lógica, en el aislamiento
paulatino de las provincias del interior (12).

~eterizar esta época y las ideologías políticas y económicas que habnan de prevalecer en la Argentina, es ilustrativo referirnos a los intentos de definición de un orden económico realizados por Sarmiento y
Alberdi, ambos exilados durante el gobierno de Rosas. Más este último
que aquél, en sus Bases y puntos de partida para la organización políti•
ca de la República Argentina, es inspirado por autores franceses como
Comte y Montesq~ey y considera como modelos de progreso a Inglate~ y Estados Umdos. Preconiza la inmigración europea y todas las
medidas de sus Bases están vinculadas con este propósito: tolerancia
religio~, educación práctica, libre navegación, ferrocarriles y libertad
comercial (16). En los debates sobre el desarrollo económico, la deuda
externa, etcétera, el criterio sustentado por Alberdi en sus Bases es el
de financiar el crecimiento del país con el endeudamiento naci~nal y
el capital extranjero, criterio que finalmente prevaleció.

Sin embargo, la dictadura de Rosas, en relación a los asuntos económicos, no siguió las políticas de sus antecesores. Durante sus años
de gobierno no solicitó ningún préstamo del exterior. Poco después de
iniciado su segundo período, dicta una ley de aduana proteccionista
y echa las bases para una política económica restrictiva para el extranjero. Disolvió el Banco Nacional, dominado por los ingleses, y realizó
un librecambismo mitigado que permitió proteger la agricultura y la
industria nacionales (13). A pesar de que las exportaciones de Inglaterra a La Plata pasaron de 340 mil libras en 1829 a 910 mil en 1856,
para 1846 las ventas de manufactura inglesa cayeron de 600 mil a 100
mil libras (14).

Sin embargo,_ el desarrollo posterior a Caseros se hizo, al parecer,
con recursos nacionales y no con capital extranjero. No fué sino hasta
1862 que el capital extranjero comenzó a afluír, en cantidades considerables, a la economía argentina.

La dictadura de Rosas, contra lo que se dice, contribuyó a la unidad nacional argentina y, de alguna manera, desarrolló la industria y
la agricultura de la nación. Como dice José María Rosa (antecedentes
de Caseros): "Hacia 1850, la protección a la industria y agricultura
criollas comenzaba a dar sus frutos; Tucumán contaba con trece ingenios azucareros, el vino del Cuyo abastecía casi la totalidad del mercado interno; el trigo del litoral acababa de exportarse por primera vez
a Inglaterra; en 1845 se había inaugurado el primer establecimiento de
vapor sudamericano y, la riqueza ganadera, que seguía siendo la base de
nuestra economía, adelantaba en forma considerable" (15).
En 1852, con la batalla de Monte Caseros y la caída repentina de
Rosas, se abren nuevas perspectivas a la dominación extranjera. Para

[52] CATHEDRA

. ~os gobiernos de Urquiza (1853), Mitre (1862) y Sarmiento (1868)
s¡gweron, en general, una política económica liberal que ayudó a consolidar la influencia extranjera. Con una disposición de esta índole, y
en ~ase a los principios que desde entonces sustentó la organización
n~c,onal, en 18'77 se inició un proceso de traspaso de compañías na~1~males a emp~esas extranjeras; tal fue el caso de la venta de la Compama de Consumidores de Gas de Buenos Aires a una empresa británica.
Entre el último cuarto de siglo del siglo xix y el primero del xx la
Argentina traspasó en forma similar el Ferrocarril Oeste el de E~tre
Ríos y el Andino a compañías inglesas. Paulatinamente, 1~ tendencia a
favorecer el interés extranjero se fue acentuando en la legislación.
Sin embargo, a pesar de lo señalado más arriba, la expansión de los
ferrocarriles a partir de 1870 fomentó la industria azucarera y, para
1883, durante la presidencia de Avellaneda, se protegía a esta industria:
los impuestos a la importación ascendían al 25.5 &lt;J&gt; ad valorem sobre la
azúcar refinada y al 43.5"' sobre la azúcar popular (17). Esto contribuyó, en cierta medida, a la conciliación de intereses, entre el capital
industrial azucarero y la economía pampeana.
CAfflEDRA (53] .

�Hacia 1890 la crisis impulsa el desarrollo industrial, Y las medidas
restrictivas a la 'importación aunadas a la devaluación del p~so _-que actúa de hecho como mecanismo protector- ayudaron a sustitwr algunas
importaciones. Sin embargo, en 1907, ~a ley :-fitre, q~e da derecho a
las compañías ferroviarias de importar bienes libres de un~uestos, tuvo
una repercusión negativa sobre la balanza de _pagos arge?tma (1~)- Entre 1900 y 1913, el volumen de las importaciones se qumtuplico. _Esto
se debió a que la política aduanera era con~olad~ por los _grupo~ ~culados a la producción agropecuaria y a un mteres puramen~ f1SCal1sta
-los derechos de importación conformaban el 50 &lt;J&gt; de los mgresos de
ta burocracia-, lo cual produjo una contracción del desarrollo.

ma relación con el desarrollo de la industria textil, que fue provocado

A pesar de las medidas tomadas por el gobierno de Alv~ar, que en

por el aislamiento a que fue sometida la Nueva España durante las guerras napoleónicas (22).

1923 aumentó los derechos de importación para muchos ~1cul~ de la
tarifa arancelaria, no se estimuló el desarrollo de algu~s mdus:nas_ que
quizá pudieron desarrollarse, tales com~ petróleo, ai;wulos electnco~,
vehículos etcétera. El capital internacional monopohco no lo permitió: aho~ le resultaba más rentable la inversión directa que la unportación de productos terminados (19).
En términos generales, las políticas económicas ensayadas_ durR?te
este lapso no estimularon el desarrollo de la ind~~tria argentma, smo
que afianzaron la penetración del capital mo~opolico. A _la conserv~ción del mercado tradicional para las exportaciones argentmas se sac~ficó el desarrollo nativo que, más tarde, con el tratado ?e Roca-R_u~c1man (20), vio restringidas sus posibilidades de_ autonom1~, al pr~h1birse
al capital argentino perseguir fines de lucro pnvado en la_ mdustna ~e la
ganadería y al prometer mayores facilidades para el capital extran¡ero.

3. EL CASO DE MEXICO
LA REAL CEDULA del 16 de octubre de 1765, que reglamentaba
el comercio libre para algunas de las colonias españolas entre sí, excluía
dos regiones de los beneficios del libre comercio: Caracas y la Nueva
España. Sólo hasta febrero de 1789 a ambas se les permitió tfa!icar legalmente, de acuerdo con las reglamentaciones que operaban para las
demás colonias españolas americanas.

Para principios del siglo xix, España apenas podía contener la participación de Francia, Inglaterra y Estados Unidos en el comercio de la
(54) CATHEDRA

Nueu España. En 1805, la participación de los extranjeros en el comercio de la Nueva España alcanzó un 14.4 &lt;J,; para 1807, éste había alcanzado un 60.5 &lt;J&gt; (21).

Por esos años, en general, existían partidarios del proteccionismo y
partidarios del libre comercio, siempre que se prohibiera o se reglamentara la entrada de artículos extranjeros que compitieran con aquellos
que eran producidos en la Nueva España.
El surgimiento de una ideología proteccionista en México tiene ínti-

Después de las luchas de independencia -que causaron prácticamente la ruina económica del país- el gobierno se abocó a la solución de los
innumerables problemas que se le presentaban. Implantada la vigencia
del comercio libre por el imperio de Iturbide, la Junta aprobó en diciembre de 1821 un impuesto de 25 &lt;J&gt; ad valorem sobre los productos
importados que entraran a México. Asimismo, dentro de la reglamentación aprobada por la Junta, se señalaban los artículos que estaban sujetos a prohibición (en general, productos de algodón) y aquellos artículos libres de importación, por su posible contribución al desarrollo minero, agrícola o industrial del país.

El arancel de 1821 intentaba proteger al gremio de artesanos de la
industria textil; sin embargo, a pesar de él, las telas importadas eran más
baratas y de mejor calidad que las producidas en el país. En realidad, el
establecimiento del arancel tenía fines fiscalistas dadas las necesidades
del erario público (23). Esto es muy probable, ya que en enero de 1822
se prohibió la importación de harinas y la extracción de oro y plata en
pasta y, unos días más tarde, se aumentaron en un 20 &lt;J&gt; los impuestos
sobre la importación de vinos extranjeros.
El 20 de mayo de 1824 se aprobó una ley que aumentaba el número
de prohibiciones a las importaciones. En diciembre del mismo año se
decretó la desaparición de los consulados y también se aprobó otro impuesto que imponía un 3 &lt;J&gt; sobre el consumo de artículos extranjeros
(24).

CATHEDRA (55)

�Para 1825, mientras el comercio de México con España estuvo interrumpido, aquél se surtía de mercancías de Inglaterra, Francia y Estados Unidos. En general, la riqueza minera que México ofrecía a cambio
de los productos importados era muy codiciada por aquéllos (26).
En 1826 fueron abiertos todos los puertos disponibles del Golfo y
del Pacífico, y fue permitida -con excepción del oro y la plata- la libre
exportación de todos los frutos y productos nacionales.
En noviembre de 1827 se aprueba un arancel que modificaba el de
1824, según el cual se aumentaba la lista de artículos prohibidos, pero
se rebajaba sobre todos aquellos artículos que sobrepasaban un 48 &lt;J:&gt; a
un 40 &lt;J:&gt; ad valorem sus derechos de importación. La idea del gobierno
con esta ley era implantar impuestos lo suficientemente altos para aumentar los fondos del erario y lo suficientemente bajos para evitar el
contrabando (26).
De acuerdo con Miguel Lerdo de Tejada, para 1828 México seguía
importando productos manufacturados y exportando ' oro y plata; sin
embargo, entre 1827 y 1828 las exportaciones en est.e rubro declinaron
de 3.4 a 1.4 millones de pesos.
En abril de 1829, Vicente Guerrero sube a la presidencia de la república respaldado por los artesanos, quienes se oponían a una excesiva libertad de comercio. Y esto con toda razón, ya que para 1829 la industria textil mexicana estaba casi en ruinas. Con tal situación se aprobó
una nueva ley arancelaria que tenía por objeto restringir aún más la importación, pues no sólo se prohibió la entrada del hilo, ya estipulada
anteriormente, sino la importación de tejidos de algodón, que seguían
siendo más baratos que los nacionales (27).
En general, el gobierno de Guerrero estaba preocupado por promover el desarrollo industrial del país, el cual se había especializado hasta
esa fecha en la exportación de metales preciosos. Pero para que se fortaleciera la industria nacional, para que se pudiera abastecer las necesidades del mercado interno y para competir con los productos extranjeros eran necesarias medidas protectoras. El proteccionismo ensayado
por Guerrero, aunque fundamentado en las necesidades del erario público-para 1830, la principal fuente de ingreso para el gobierno eran las
aduanas marítimas, en especial Veracruz y Tampico-, benefició a la industria nativa. Las medidas proteccionistas eran una parte de las prác-

[ 56] CA.THFJJRA

ticas ~e una administración progresista que pretendía intervenir y ayudar directamente en el desarrollo industrial de la nación.
En 1830, durante el gobierno de Bustamante, la fundación del Banco de_ Avío ~n México representó un alejamiento más de los principios
del Iaisaez.faire, que de alguna manera habían tratado de imponerse en
1825. con la administración de Guadalupe Victoria (28).
Durante este período, la lucha ideológica entre liberales y conservadores se fue exacerbando: por un lado, los liberales, en boca de Lorenzo de Zavala, acusaban al gobierno de que el Banco era un instrumento
~ para a~entar el poder del gobierno y distraer al pueblo de la pérdida de su libertad. Por el otro, los centros tradicionales de artesanía
acusaban al gobierno de subordinar la industria nacional al comercio exterior. Estos pedían la anulación de la ley del 16 de octubre de 1830
que fundaba el Banco y estipulaba ciertas medidas arancelarias, dentro
de las cuales la prohibición de importar tejidos quedaba abolida. En el
congreso que se reunió en 1831 los artesanos intentaron restaurar la vigencia de la prohibición de la importación de tejidos, pero todo fue en
vano Y tuvieron que resignarse. El conflicto entre los artesanos y el gobierno se debió, fundamentalmente, a que aquéllos pretendían continuar con su antiguo sistema de producción, y el propósito de la fundación del Banco de Avío, según don Lucas Alamán era desarrollar una
industria moderna, con técnicas y maquinaria adec~adas· de ahí las facilidades de crédito que se otorgaron para importar máqlrinas modernas.
La falta de inversionistas arriesgados fue un motivo importante de la
fundación del Banco de Avío. En general, las atractivas posibilidades de
inversión en bienes raíces y las lucrativas oportunidades de especular
con los fondos gubernamentales hacían fuerte competencia a las inversiones industriales ( 29).

La guerra civil iniciada en Veracruz a principios de 1832 tuvo efectos negativos sobre el programa de fomento industrial, lo mismo que sobre la obtención de ingresos provenientes de los derechos aduanales.
Sin embargo, el Banco prosiguió en su funcionamiento y para enerÓ de
1835 ya habían rendido sus frutos al inaugurarse en Puebla la fábrica
textil de Antuñano y Compañía, la primera industria textil moderna
movida por agua que había utilizado, además del capital de los propietarios, ciento sesenta y cuatro mil pesos provenientes de los fondos del
Banco.
CATHIDRA (57)

�En ese mismo año, los artesanos y agricultores, que ahora contaban
con el apoyo de los dueños de las fábricas de tejidos de algod6n a quienes había ayudado el Banco, insistieron nuevamente sobre la implantación de la prohibición de importar tejidos de algodón. El aceptar a esta
petición significaba para el gobierno una disminución considerable de
sus ingresos; sin embargo, en mayo de 1836, la cámara de diputados
votó en favor de la prohibición, la cual, para desgracia de los proteccionistas, al pasar a la cámara de senadores fue soslayada y dejada sin efecto.
La importancia política y económica de los industriales de textiles
de algodón es evidente si PYBminamos la política del Banco de Avío: entre 1830 y 1842 fueron fomentadas por medio de préstamos a las empresas de tejidos de algodón, a algunas fundiciones y talleres mecánicos,
a empresas agrícolas y a textiles de lana, principalmente. Del total de
préstamos concedidos, el 66.8 &lt;J:&gt; correspondía a las primeras, Y el
14.3 &lt;J:&gt;, el 9.6 &lt;J:&gt; y el 6.3 &lt;J:&gt; correspondía sucesivamente a los tres tipos
de empresas restantes (30).
Por otro lado, entre 1837 y 1846 se intensificaron las medidas proteccionistas; quedó prohibida la importación de todo tipo de hilados extranjeros y la de tejidos ordinarios de algodón. Tal medida, que al ser
aceptada por el gobierno, a pesar de la disminución que en sus ingresos
su aplicación traería, revela la creciente influencia de los industriales en
la dirección de los asuntos públicos.

malas cosechas Y el incremento del contrabando- toma el poder en septiembre del mismo año. Con este. gobierno, los. industriales lograron
una medida por la que clamaban hacía mucho tiempo: el 21 de octubre
de 1841, Santa Anna ordena que todos los artículos de algodón requisados por contrabando sean quemados en el momento de su confiscación.
Disuelto el Banco por Santa Anna, en septiembre de 1842 la protección de que disfrutaron los productores y transformadores de materias primas del algodón en este régimen quedó evidenciada cuando e~
diciembre de 1842 el presidente interino, Nicolás Bravo, decretó la creación de un gremio industrial que incorporó ambos grupos, cuyo órgano
ejecutivo fue la Dirección General de la Industria Nacional comandada
por don Lucas Alamán.
'
En septiembre de 1843 diversos grupos de industriales presionaron
para obtener la misma protección concedida a la industria textil; por'
ello, el 26 de septiembre se agregaron ciento ochenta artículos, principalmente de metal, a la lista ya existente de artículos prohibidos.
En general, a pesar de las diferencias políticas, los conservadores,
moderados y los federalistas estuvieron de acuerdo en el mantenimiento de las leyes prohibitorias y, por esa época, la ideología proteccionista había alcanzado su punto más alto desde la independencia (31).

No obstante, a pesar de estas medidas, pe111istió el contrabando de
aquellos artículos en perjuicio de los industriales y de la tesorería de la
nación: la ineficiencia y corrupción del servicio de aduanas no pudo
hacer cumplir efectivamente con dichas medidas.

Para 1846, la industria textil mexicana se encontraba distribuida de
la siguiente manera: del total de usos existenteS', el 86 &lt;J:&gt; se concentraba en cuatro ciudades: en Puebla, el 38 &lt;J:&gt;; en México, el 20 &lt;J:&gt;; en Veracruz, el 17 &lt;J:&gt; y el 10 &lt;J:&gt;, en Jalisco (32).

Otras medidas que durante este mismo período fueron dispuestáS
para proteger a los industriales fue la supresión de las alcabalas y algunas otras excensiones de impuestos sobre algunos productos de industrias del país, tales como textiles, papel, hierro, etcétera.

La política proteccionista prosiguió hasta 1846 cuando, durante el
gobierno de Paredes, se expidió un decreto permitiendo la entrada de algodón extranjero por las aduanas de México y San Bias, pagando un impuesto específico de diez pesos el quintal. A mi juicio, esta política
proteccionista que pretendía proteger a la industria algodonera también
tenía que tener efectos negativos, ya que para 1846 México sólo proporcionaba el 26 &lt;J:&gt; del algodón que necesitaban sus industrias ( 33). Esta realidad no fue aceptada por los industriales sino hasta después de
terminada la guerra con los Estados Unidos, cuando se hizo general la
idea de que el sistema proteccionista había durado más de la cuenta.

En 1841, Santa Anna aprovecha la violación de la ley aduana! cometida por Arista (ministro de guerra), al concertar contratos con comerciantes ingleses, mediante los cuales se permitía la importación de más
de dos millones de libras de hilados de algodón, Y con el apoyo de los
ind~triales -que habían pasado por un peóodo.de dificultades por las
(58] CA111EDRA

CATIIEDRA (59]

�LDII I
..

11 f$P;J i

Jt

lfll'1Li17 Y

IP\I iz&amp;

�Hasta mediados del siglo xix, mientras Argentina se caracterizó
-salvo algunas medidas de Rosar- por una apertura casi total, a partir
de 1809, México siguió el rumbo del proteccionismo.

NOTAS Y REFERENCIAS
BIBLIOGRAFICAS

Entre 1850 y 1880, los dos países siguieron políticas liberales, aunque más moderadas en el caso de México.

(1) Bornes, Harry, Historia de la economía del mundo occidental, Ed. Hilpanoamericana, México, 1955, p. 482,488.

Una gran coincidencia se dio en relación a la inversión extranjera directa, durante el período comprendido de 1880 a 1910, y casi en los
mismos rubros: ferrocarriles, petróleo, bancos y electricidad, minería
(en el caso de México), frigoríficos (en el argentino), ambas actividades
de exportación.

(2) Ricardo, David, Principioe de econonomía política y tributaci6n, Ed. F. C. E.,
Vol. I, México, 1959, p. 252.

En general, entre 1810 y 1930, no se desarrollaron grandemente las
industrias de los dos países. No fue sino hasta después de 1930-y en
el caso de México, más bien a partir de 1940--," que una política sistemática de sustitución de importaciones comenzó a configurar un desarrollo industrial más o menos sostenido.

(3) Emmanuel A., El intercambio deaipal, Ed. Siclo XXI, México, 1972, p. 13.
(4) Un intereante ""'1iaia técnico-econ6mico eobre eate punto ea realizado por:
Kindelberger Charlea, en Economía internacional, Ed. A¡ullar, Madrid, 1962,
p. 189-210.
(5) Street, John, Gran Bretaña y la independencia del Rfo de la Plata, Ed. Paid61,
Buenoe Airea, 1967, p. 155.
(6) Allub, Leopoldo, "Lu claae1 altu terrateniente■ y el deurrollo de la qricultu·
ra comercial en Argentina", Reví.ata Latinoamericana de Ciencia Política, Acoe·
to de 1972, III, p. 284.
(7) Irazuate, Julio, lntluencia económica britúica en el Rfo de la Plata, EUDEBA,
Buenoa Airea, 1963, p. 22.
(8) lbid., p. 31.

(9) Aquí me parece interesante aeiialar una diferencia entre el comportamiento de
loe terrateniente■ argentinoe y ■u1 contrapartes ingleeea: mientraa aqu&amp;oe fueron decidido■ apologi,tu de la libertad de comercio, ésto■ ■e oplllieron al libre
cambio, tenazmente. Esto ea explicable, puesto que loa arl■t6cratu incleeea
producían a precioa altoa y no para la e,cportaci6n; la liberalizaci6n del comer·
cio lignificaba para elloa una competencia perjudicial, pue■to que lngleterra podría importar alimentoe y materias prima■ m.ú baratos. Para loa terrateniente■
argentino■, el libre comercio lignificaba ingre101 altoa por la■ exportaciones e
importación de bienes ■untuarioa para ■u particular diafrute.
(10) Kroeber, Clifton, La nawgaci6n de 101 ríoe en la hiatoria argentina, Ed. Pai·
d6a, B. Aires, 1967. p.177.
(11) Allub, Leopoldo, ob. cit., p. 296.
(12) Martfnez Estrada, Ezequiel, "Sentido y miai6n del penaamiento en Hilpanoamérica", Cuadernos Americanoa, ene-feb., 1958, p. 153-154.
(13) Irazusta, Julio, ob. cit., p. 59-60.

{62] CATHFDRA

CADIEDRA (63)

�•
(14) En realidad, Inglaterra oiempre ae caracterizó por aer un país importador de
mercancías mú que u:portador: entre 1800 y 1900, el valor de las 8"portacio·
nea inglesas ae multiplic6 por ocho, mientras que 1111 importaciones Jo hicieron
por diez. En la d6cada anterior a 1914, loa ingleses tuvieron un exceao de im·
portaciones de 760 millones de dólares al año. Desde Juego, esto era comperua·
do por 1u 11emedu exportaciones "invisibles". Esto es, los servicios de navegación y de seguros y loa intereses de loa priotamoa.

(33) El apro~onamiento de al¡od6n aufieiente 1 buato no exilti6 en Mftico lino
huta el lliglo :u:.
(34) ~!o V-illegu, Daniel, "La cueati6n anacelarla • lll!xico" Hilloda de la JI
lítica Aduanal, México, 1932. p. 30.
'
o-

(36) Keremitaia, Dawn, La indUltrta t8"til mexleua en al
México, 1971, p. 30.

olclo lis

Se Setentu,
'

P

(16) Citado por Iraausta, Julio, op. cit., p. 67.
(16) Tomado de "S-a y puntoa de partida para la organización pol(tica de la Re·
p6bllca Araentina", Extracto, en, Evolución de la Civilización Contempormea,
vol XX, Monterrey, 1966, p. 192·214.

..

(17) Allub, Leopoldo, lnduatriallzación, burguesía dependiente y democracia en
Araentina", 1890-1930, (mimeo), El Colegio de México, 1973. p. 32.

(36) ~ n , Ro¡er D., La pol!tiea del cleouroDo mexicano Ed "''"'
· M
:uco, 1971, p. 30.
•
· ~,..o :u:,, 6-

ele,_.,

(37) Ceceña, lOÑ Luia, "La penetnei6n u:tnnJen, y 1• p,upoa
an Mft1.
co", en Revi.sta Latinoamericana de Economía No. 1 Maico 1 - pp ••
55.
'
'
' 1'Vll', • ~ ,

(18) lbid., p. 22.
(19) lbid., p. 58.
( 20) Panaia, M., Lesser, R., y Skupcb, P., Estudio sobre loa orígenes del peronismo
/2, Ed. Siglo XXI, B. Aires, 1973, p. 36.
(21) Florea, Romeo, "Del libre cambio al proteccionismo", en Historia Mexicana,
El Colegio de México, No. 76. p. 496.
(22) lbid., p. 494.
(23) Potaab, Robert A. El Banco de Avío en México, El fomento de la industria,
(1821-1846), Ed. F. C. E., México, 1969, p. 32, 33.
(24) Florea, Romeo, op. cit., p. 601.
(26) lbid., p. 602.
(26) lbid., p. 506.
(27) Potaah, Robert A, op. cit., p. 56.
(28) lbid., p. 83.
(29) lbid., P. 94.
(30) lbid., p. 182.
1
1

(31) lbid., p. 211.

1

(32) lbid., p. 222.

[ 64) CAffllllRA

CATIIEDRA [ 65)

��Luis María Gatti

Las
representaciones y el modo de
producción
(Notas para el marco t.eórico de una investigación de
campo sobre la escuela rural)

ADVERTENCIA
A PESAR DE haberme propuesto hacer un trabajo exclusivamente
teórico, no he podido evitar referencias a mis trabajos empíricos. Creo
que ello se debe a dos motivos, principalmente.
a) especialmente en la segunda parte del trabajo, sobre el
modo de producción, la teoría marxista "pura" (es decir. puramente teórica como es el Libro Primero de El capital) tiene escasas referencias teóricas a los problemas del campo y está centrado en las transformaciones industriales que jalonan
el nacimiento del modo de producción capitalista. Por ello
resulta difícil compatibilizar esa teoría "pura" con las formas
concretas en que el capitalismo (y sus formas transicionales)
se manifiesta en el campo.
CATHEDRA [67]

�••~••••.. ..-••n

---

(1

�siones· de Vessuri (1975), en Tucumán; de Gatti (1975), en Salta, Y todos ellos conducen a la necesidad de distinguir cuidadosamente entre
proletarios rurales, campesinos (peasants), colonos, chacareros (farm·
ers), empresarios capitalistas, etcétera.

y se deberá discriminar también respecto de las diferentes matrices
culturales que existen entre regiones "tradicio~ales" (NOA_J Y "modernas" (NEA, Patagonia)*, entre poblaci~nes autócton~ o cn~llas (NOA,
parte del NEA) y las de migración mas o menos rec~e_nte, mc\uyendo
los asentamientos nuevos de migrantes internos (Mmones, Formosa,
Chaco, Patagonia).
Aunque mi perspectiva es esencialmente _antrop~~óg!cª! ~ !~~ ejemplos que utilizaré se refieren sobre todo a sociedades prmut1vas , no_ se
descarta de ninguna manera (por el contrario, se integra)_ 1~ _perspecti~a
histórica: no podrían ignorarse en este campo de los análisis de los sistemas de representaciones los trabajos de Febvre sobre "el probl~ma ~e
la incredulidad en el siglo xvi" y de Fuste! de Coulanges sobre la cmdad antigua", etcétera.

1

1

El usar ejemplos de sociedades "primitivas" no implica que no haya
experiencia acumulada por la antropología social en el campo de las sociedades complejas. Los trabajos de Elizabeth Bott (1968) sobre la familia en las sociedades complejas y los de Richard Hoggart sobre los
"usos del alfabetismo" (literacy) en la clase obrera inglesa marcan sendas que inevitablemente habrá que transitar en investigaciones de este
tipo.

NO sólo interesará estudiar las categorías en sí mismas Y en su relación con las diversas prácticas sociales con que se vinculan: también
habrá que descubrir los contextos en que se ju~gan las formas en que
se utilizan. El contenido, los referentes y las s1tuac10nes en que se emplean las categorías de "nosotros" y "ellos" son esenciales para de~cubrir los valores en juego, especialmente en lo que hace a la educa~10n Y
no solamente en cuanto distinción de clase, identidad de clase o etruca,
sentido de pertenencia al grupo, etcétera. Por ejemplo, un tema_ recurrente en el folklore del NOA sostiene que "la ignorancia es prefenble al
saber". La función compensadora de este tema es inmediatemente en

r

• NOA

=Noroeste araentino; NEA= Noreste araentino.

[70] CATHEDRA

dente: las clases subalternas abandonadas a las condiciones de analfabetismo total, parcial o "funcional" consideran la cultura intelectual como algo hostil y ajeno (y así es en efecto, siendo cultura de las clases en
el poder y siendo disfrutada principalmente por esas clases) por lo cual
contraponen polémicamente a la "cultura" de los "otros" propia "ig-

norancia".

J;

Todos estos elementos deberán ser tenidos en cuenta en lo que hace
a la exploración de los aspectos no-sistemáticos de la educación y donde
el papel de la familia como institución generadora y conservadora de
s~m~olos y hábitos es fundamental: por ejemplo, en la enseñanza de las
técrucas corporales, manuales, "etnocientíficas", estéticas, etcétera
(Cfr. Mauss, 1972).
Pero tampoco deberá descuidarse el estudio de las categorías en la
educación sistemática, y en este sentido son fundamentales los aportes
de Bourdieu y su noción de capital cultural.
"Esta investigación nació de la intención de tratar la relación pedagógica como una simple relación de comunicación y de medir loa rendimientos; más precisamente, de determinar loa factorea aociales y eacolarea
del bito de la comunicación pedagógica por el 8Mliaia de laa variaciones del rendimiento de la comunicación en función de laa caracterfaticaa sociales Y eacolares de loa receptorea" (Bourdieu y Puaeron, 1970).

E~ efecto, se~ útil trabajar con la hipótesis de que el grado de product1V1dad espec1f1co de todo trabajo pedagógico (excepto el realizado
por la familia) es función de la distaµcia que separa el hábito que se pretende inculcar del hábito que fue inculcado por todas las formas anteriores de trabajo pedagógico (y en el extremo inicial se encuentra la familia). Por supuesto, en este punto aparecerán las contradicciones más
claras entre el sistema de representaciones "propio" del grupo analizado
Y el sistema de representaciones macrosocial que impone la matriz socio-cultural dominante (la de la clase dominante). Estudios complementarios deberán revelar la "distancia social" que aparece en los contenidos de los planes de estudio por el hecho de tratarse de planes "urbanos", "industriales" (porteños ?), aplicados sin mediaciones en receptores rurales que pueden estar en las antípodas de semejante universo.
El objeto de este trabajo, en resumen, es poner en claro el marco
teórico de una investigación empírica sobre el contexto de la escuela ru-

CA111EDRA [ 71]

�ral y de loa valorea que aobre la educación tienen los distintos sectores Y

clues en el campo.
Una aclaración fmal: aunque deslizaré sugerencias a lo largo del trabajo, el análiais de los sistemas de representaciones y ~e los modos. de
producción no están aquí relacionados. Apenas analizo el contemdo
teórico y las implicancias de cada concep~, tratando de mostrar el ~alor que tienen en una investigación de este tipo. Por o~ parte, ademas,
pienso que la relaci6n entre un sistema de represen~ci~nes Y un modo
de producción determinados no puede postularse a pnon, salvo en generalidades de poco valor instrumental como la que señala, correctame~te
y de acuerdo con Durkheim y Granet, que los sistemas de representaciones están determinados "en última instancia" por el modo de producción en sentido estricto (la base económica). Tal relación, por el contrario debe descubrirse en cada caso, tal como hizo Evans-Pritchard
(1968) al mostrar cómo las categorías de tiempo Y espa~o,_ claves d~ 1~
sociedad nuer del Sudán, se vinculaban con las caractensticas ecolog¡•
cas y económicas de dicha sociedad; o como hizo Leach (1964) al m~strar que gumaa y gumlao eran categorías centrales d~ la socied~d ~achin
en las mesetas birmanas y que se relacionaban con ciclos econom1cos alternados.

LAS REPRESENTACIONES Y EL MODO DE PRODUCCION

COMO MI OBJETIVO en este trabajo es discutir los presupuestos
teóricos de una investigación, trataré en primer Jugar de las representaciones -es decir, de un abordaje claramente antropológico-, y, en segundo lugar, intentare mostrar cómo el concepto de modo de producción permite articular el estudio de las representaciones para el conocimiento de un determinado sistema económico que fundamenta dichas
representaciones. En el análisis de los diversos autores no pretendo hacer un estudio exhaustivo de los mismos, dejando de lado muchos as•
pectos de sus teorías por ser ajenas a mi interés actual.
El método utilizado seguirá un procedimiento teórico que presupone los trabajos de Durkheim y Mauss, así como los de Lévi-Strauss. Paralelamente también será utilizado el concepto de modo de producción,
con el que procuraré rendir cuentas de las relaciones entre las representaciones y la práctica económica. El concepto de modo de producción,
además de suministrar esa posibilidad, nos da las condiciones de caracterizar una práctica económica ( modo de producción en sentido estricto).
Considero que puede aceptarse que la base económica es siempre explicitante de las condiciones que determinan, "en última instancia", el
contenido de esas representaciones. Para esto debe tenerse en cuenta
que la infraestructura económica no puede ser vista como un área de la
sociedad donde las relaciones sociales estén excluidas: por el contrario,
es a través de ella,.a través de las divenas prácticas económicas que la
forman, como las relaciones sociales más amplias se constituyen y se
explican.
La aproximación de dos visiones teóricas que generalmente (y a veces ingenuamente) son tenidas como excluyentes, podría parecer albergar cierto eclecticismo, pero pienso que no hay mayores problemas en
hacerlo en la medida en que:
a) la utilizaci6n de los abordajes teóricos de Durkheim,
Mauss y Lévi-Strauss no presupone un compromiso con la
teoría total de los autores;

NOTA· 11 ooacapio d• 1 t,temo de repraentociona • pddicamea&amp;e 146nüco al de c6di•
al de ldcolo1fa. aallqlle cada uno de ello• pertene&amp;ca • u.n.t,,en:,1
del diNunD ....__, Como no N&amp;oy ....._.,,o aq_u.t' •• nestl:
....antloudll poca moa•
_, 80 _ . de__...o dlarom y loa a&amp;Wsan como t6rmJD011 altemaU.Oa de lcm1 nlor.
ro ,.bnból~ 1 muy

[ 72]

CAnlF.DllA

•••at.

b) comparto con Bourdieu (1968) la idea de que, tanto
Marx como Durkheim, Mauss y'' Weber sostienen la misma

CA111EDRA (73]

�teoría del conocimiento sociológico, lo que hace a sus teorías
parciales mutuamente traducibles. La teoría del conocimiento sociológico, como sistema de reglas que rigen la producción de todos los discursos sociológicos posibles, es el principio generador de las diferentes teorías parciales del sistema
social (v.g. teoría de los intercambios matrimoniales, de la difusión y evolución cultural, de los sistemas de representaciones, del valor-trabajo, de la producción capitalista, etcétera, y
por ello es el principio unificador del discurso propiamente
sociológico, que no hay que confundir con una inexistente
teoría unitaria de lo social.
Mi objetivo es partir del nivel de las representaciones para llegar a
las relaciones entre ellas. Tales relaciones son detectadas a partir de las
representaciones sobre la práctica económica en la que se insertan los
agentes sociales que formulan esas representaciones; en realidad, se trataría de aprehender los lazos del nivel ideológico con el nivel económico
para desentrañar de allí la lógica de las representaciones atinentes a la
educación, la "cultura", la instrucción, etcétera.
Habría entonces que hacer una etnografía de las prácticas económicas específicas (según clases, regiones, variaciones culturales), a través
de las representaciones (o ideologías) de los agentes que en ellas se msertan para lograr develar:
a) de dónde parten las categorías que forman el sistema
de representaciones;
b) cuál es el determinante social que las explica.
Para esto los estudios realizados por la antropología en sociedades
"primitivas" son fundamentales; sin prejuicios etnocéntricos de profesión, la antropología fue obligada a buscar en el seno mismo de la sociedad que estudia las explicaciones para esa sociedad: esa meta sólo puede ser alcanzada a través de los datos formulados por los agentes sociales del contexto social estudiado.
En la medida en que utilice directamente la teoría marxista, me detendré en defmir los conceptos empleados en la segunda parte de este
trabajo.
[74) CATIIIDRA

LAS REPRESENTACIONES
DURKHEIM Y MAUSS, en el famoso trabajo De ciertas formas primitivas de clasificación, postulan, entre otras cosas, que en las "clasificaciones primitivas" las ideas están organizadas de acuerdo con un modelo proporcionado por la sociedad. Pero, dado que esta organización
de la mentalidad colectiva existe, ella es susceptible de reaccionar sobre su causa y contribuir a modificarla.
"Hemos visto cómo lu especies de cosas, claaificadaa en un clan le sir•
ven de tótems secundarios o de sub-tótems; es decir que, denÍro del
clan, este o aquel grupo particular de individuos -influidos por causss que ignoramos-- llegan a sentirse de manera más eapecial en relaciones con estas o aquellas cosas que son atribuidas dt! un modo general
Si ahora el clan, ya demasiado voluminoao,

al clan en su conjunto.

tiende a segmentarse, lo hará siguiendo las líneas marcadas por la clasificación .. Hay que tener mucho cuidado y no creer que, en efecto,

estas secesiones pueden ser el producto de movimientos revolucionarios Y tumultuosos. Parece que lo más corriente es que se produzcan
siguiendo un proceso perfectamente lógico. En numerosos casos, ya
las fratrfas se han constituido y distribuido en clanes, de acuerdo con
ese proceso. En diversas sociedades australianas, las fratrías se oponen
la una a la otra como dos términos de una antítesis, como el blanco sobre el negro, y, en las tribus del estrecho de Torres, como la tierra y el
agua; es más, los clanes que se han formado en el interior de cada una
de ellas soetienen los unos con los otros relaciones de parentesco lógico.
Por consiguiente, en Australia, es raro que el clan del cuervo pertenezca
a una fratría distinta que el del trueno, el de las nubes y el del agua. De
igual modo, en un clan, cuando se impone una segmentación, los indiviguos agrupados en torno a una de las cosas clasificadas dentro del clan
se separan del conjunto para formar un clan independiente, y el sub-tótem se transforma en un tótem. Una vez empezado, el movimiento
puede proseguirse y siempre según el mismo procedimiento. El subclan que se ha emancipado de esta manera, lleva consigo, efectivamente
en su dominio ideal, además de las cosas que le sirven de tótem, algu~
otras que se consideran como solidarias de la primera. En el clan nuevo,
esas cosas cumplen el papel de sub-tótems, y si es oportuno, pueden llegar a ser otros tantos centros alred.edor de los cuales habrán de producirse más tarde nuevas segmentaciones" (Durkheim y Mauss, 1971 ).

Lo que Durkheim y Mauss tratan de demostrar en este trabajo es
que existe un tipo de clasificación, la clasificación primitiva, que tiene
una !ógica diferente de la lógica de la ciencia y que su modelo es proP_oi:c1onado por la sociedad. Pero no por eso dejan de seguir una cierta
log¡ca:

CATHEDRA [75)

�"Por lo tanto, las cluificacionea primitivas no constituyen singularidades excepcionales, sin analogía con las que están en uso en los pueblos
mú cultivados; por el contrario, parecen remitirse sin solución de continuidad a las primeras clasificaciones científicas. Y es que, por muy
profundaa que sean las diferencias entre las primeras y eatas altimaa, en
ciertas relaciones, sin embargo, no dejan de tener todos los caracteres
esenciales. Ante todo, son sistemas de nociones jerarquizadaa, al ~
que las clasificaciones de los científicos. Aquí, las cosas no están d1&amp;puestaa, sin más, bajo la forma de grupos aiBlados unoa de otros'. sino
que estos grupos sostienen entre sf relaciones definidaa y III con¡un~
forma un todo unido e indisoluble. A mayor abundamiento, eatoa SIS·
temas, a la manera de la ciencia, tienen una finalidad totalmente especulativa. Su objeto no es facilitar la acción, sino hacer comprender, desentrañar las relaciones que existen entre loa serea. Teniendo en cuenta
ciertos conceptos considerados como fundamentales, la inteligencia ex·
perimenta la necesidad de ligar con ellos las nociones que se hace de ~
otras coaas. Ante todo, tales clasificaciones eatén destinadaa a relacionar las idees entre sf y a unificar el conocimiento; en este sentido, puede afirmarse sin peligro de error que son obra de la ciencia y constituyen una primera füosoffa de la natunleza" (Durkheim y Mauss, ibid).

Los autores están interesados en aprehender los orígenes de la actividad clasificatoria y por eso analizan los sistemas clasificatorios que
dan cuenta y explican la división de la sociedad en clanes, fratrías, Y la
segmentación que puede ocurrir a partir de la división original. Por otra
parte, estas divisiones están relacionadas con otras divisiones que algunos pueblos hacen del universo. Existe pues una totalización en estas
clasificaciones que no se restringen a una necesidad pragmática de explicar la práctica material de los individuos; por eso puede decirse que ellas
forman una especie de primera filosofía de la naturaleza.
Los autores precisan más su pensamiento acerca de las clasificaciones primitivas:
"Por este medio, se distinguen muy claramente de lo que podría llamar·
se las cluificacionea tecnológicas. Es probable que, siempre, haya clasificado con mayor o menor claridad las cosas con las que se alimenta siguiendo los procedimientos que empleaba para aprehenderlas: por
ejemplo, en animales que ffien en el agua, o en el aire, o bien sobre la
tierra. Pero, ante todo, los grupos as! constituidos no ,están ligados los
unoa con los otros ni tampoco sistematizados. Se trata de divisiones, de
distinciones de nociones, y no de cuadros de clasificación. Además, es
evidente que estas distinciones están estrechamente vinculadas con la
práctica de la que no son sino expresión en algunos de sua aspectos"
(Durkheim y Mauss, ibid).

[76] CA1llEDRA

Me parece que esta observación de Durkheim y Mauss no se integra
con lo que pretenden mostrar en su trabajo, esto es, que las clasificaciones primitivas se modelaron sobre la organización social más próxima y
más fundamental. La sociedad no fue un mero modelo de acuerdo con
el cual el pensamiento clasificatorio habría trabajado; fueron los propios marcos de la sociedad los que sirvieron de marcos al sistema. Las
primeras categorías lógicas fueron categorías sociales, las primeras clases de cosas fueron clases de hombres en las cuales las cosas fueron integradas.
"Fue porque los hombres estaban agrupados y se concebían a sf mismos bajo la forma de grupos que agruparon idealmente loa otroa seres,
Y las dos modalidades de agrupamiento comenzaron a confundirse al
punto de ser indistintas. Las fratrfas fueron los primeros géneroa; loa
cianea las primeras especies. Las cosas e~an vistas como haciendo parte
integrante de la sociedad y era su lugar en la sociedad lo que determinaba III lugar en la natunleza" (!bid.).

Existe en el trabajo una preocupación por mostrar que en las clasificaciones primitivas está presente una actitud científica, especulativa; es
preciso que las cosas que rodean al hombre sean explicadas en los moldes sociales en que vive. Sin embargo, también ahí existe un carácter
práctico, material: los hombres viven de determinada forma, se organizan dentro de un contexto histórico específico y todo el proceso científico estará orientado hacia sus necesidades concretas y materiales. Los
dos aspectos, práctico y teórico, no están desarticulados. Si los hombres clasifican también sus actividades tecnológicas, esas clasificaciones
estarán, a su vez, de alguna forma, articuladas con la clasificación mayor
de la sociedad, con las llamadas representaciones colectivas.
El carácter afectivo presente en las clasificaciones primitivas sería lo
que diferenciaría estos sistemas de representaciones de las clasificaciones científicas. La afectividad sería consecuencia del área sagrada de la
que forman parte las representaciones colectivas. Los lazos lógicos presentes:
11

• • • están representados bajo la forma de vínculos fa.miliares, como relaciones de subordinación ecOnómica o política; quiere decirse, pues,
que los mismos sentimientos que se hallan en la base de la organización
doméstica, social, etc., también han presidido esta repartición lógica de
las cosas. Estas se atraen o se oponen de la misma manera que los hombres están ligadoa por el parentesco u opuestos por la venganza. Las co-

CATHEDRA [77]

�saa ae confunden del miamu modo que los miembros de una familia se
confunden en un pensamiento com6.n. Lo que determina que loa unos

se subordinen a los otros es algo enteramente similar a lo que hace que
el objeto poaeído aparezca como inferior a. 111 propietario y el siervo a
111 dueño. Así, pues, loa estados de ánimo colectivo han dado vida a•·
tos agrupamientos y, además, tales estados de ánimo son claramente
afectivos. Existen afinidade1 sentimentales entre las cosaa, ilfUal que en·
tre los individuos, y las coaas se clasifican precisamente a travéa de ea·
tas afinidades" (ibid).

Se admite, pues, que se puede clasificar sin utilizar conceptos.
"Ya que para que determinadas nociones puedan disponerse sistemáticamente de esa manera por razones de sentimiento, es preciso que no se
trate de ideas puras, sino que ellas miamaa sean producto del sentimien·
to. Y, realmente, para los que llamamos primitivos, una especie de co888 no ea simplemente un objeto de conocimiento, sino que ante todo

corresponde a cierta actitud sentimental. ( ... ) Y precisamente este
valor emocional de las nociones representa el papel preponderante en la
manera de aproximarse o separarse las ideaá. Y este valor es el que sirve
de carácter dominante en la clasificación" (ibid).

El valor emocional a que se refieren Durkheim y Mauss como estando presente en las nociones que operan en las clasificaciones primitivas,
permite una analogía con los fenómenos de ideología. Lo que los dos
autores están considerando del dominio de las representaciones colectivas es lo que se puede llamar ideología. Ellos mismos dicen al final del
trabajo:
" ... la emoción a naturalmente rehactaria al análiaia o, al men01, ae

presta a él con dificultad, dado que es demasiado compleja. Sobre todo
cuando es de origen colectivo, desafía al examen crítico y razonado. La
presión que ejerce el grupo social sobre cada uno de 1111 miembros impide a loa individuos juzgat con libertad las nociones que la aociedad ha
elaborado y en los que ha impreso algo de su personalidad. Colllltruc·
cionea parecidaa son aagradaa para loa particulares. Por collligu.iente, la
historia de la clasificación científica es, en definitiva, la historia misma
de las etapaa en el curso de las cuales ha ido debilitándose progresivamente este elemento de afectividad social, dejando cada vez máa el cam·
po libre al penaamiento reflexivo de los individuos" ( ibid ).

El trabajo consigue demostrar, y ese es su mayor mérito, la existencia de una lógica social que está presente en los sistemas de clasificación
primitivos y muestra la importancia que las representaciones colectivas
presentes en esas clasificaciones dan a los agentes sociales, de manera
[ 781 CA111IDRA

que la actividad crítica de los que viven bajo el dominio de esas representaciones queda, por lo menos, enmarcada y determinada.
Lévi-Strauss critica a Durkheim a propósito de la "afectividad". Según él, Durkheim llega a un impasse en su explicación del totemismo en

la medida en que en ella los fenómenos sociales están derivados del sentimiento.
"Su teoría del totemismo parte de la necellidad y acaba en un recurso al
aentimiento. Como ya llamáramoo la atención,"la e,ciatencia de tótema
para 61 remita del reconocimiento de esf"m¡ea animales o vegetales, que
eran al principio sólo signos no figurativo• y arbitrarios. Pero, ¿por qu6
loa hombrea llegaron a simbolizar por signos 1111 af"lllacione1 clánicaa?
En Yirtud, dice Durkheim, de la "tendencia instintiva" que Una a "loa
hombres de cultura inferior ( . .. ) uociadoa en una vida coman ( ... )
a tomar o a grabar sobre su cuerpo las imágenes que recuerdan esta comunidad de existencia". Este "instinto" gráf"ico está en la base de un

mtema que encuentra au coronación en una teoría afectiva de lo agrado Y reposa, por lo tanto, sobre una petición de principio: no son las
emociones actuales, sentidas en lu ocuiooea de reuniones y de ceremoniu, las que crean o perpet&lt;ian loa ritos, sino la actividad ritual la que
IUlcita las emociones.
En ~ d , lu pulsionea y las emocione1 no explican nada; ellaa resultan 11ernpre, ya de la potencia del cuerpo, ya de la impotencia del espíritu. Conaecuencias en IOB dos C8108, ellas nunca son e&amp;U188" (Lévi-Stra·
uaa, 1968~

Para Lévi-Strauss, lo que en antropología se llamó "totemismo" forma parte de la razón y
"Lu exigenciu a lu cuales responde, la manera por la cual procura sa·
tiafacer, son principalmente de orden intelectual. En este aentido, no
hay nada de arcaico ni de lejano. Su imagen es proyectada y no recibida; ella no aca au substancia de afuera. Porque, si la ilusión recubre
una parte de verdad, ella no eat! fuera de noaotroa, sino en noaotroa"
(Lévi-Strauaa, ibid.)

Si en un sistema clasificatorio, como podemos considerar los diversos ejemplos de totemismo, tenemos por un lado una lógica que se desprende del contexto específico que produjo el mismo sistema tenemos
también, por otro lado, una forma de combinación que organlza las categorías que forman parte del corJunto. Esta manera de organizar las
categorías son formas presentes en toda actividad clasificatoria, es decir,

CATHIDRA [791

�se clasifica a través de definiciones y tales definiciones presuponen una
delimitación del objeto que está siendo clasificado. Cuando clasificamos, jerarquizamos y establecemos relaciones entre las cosas; cuando
una cosa es definida lo es en oposición a otra. Y las cosas que se asemejan a ella, a su vez, se oponen a las cosas que no son ella. En este sentido, toda actividad de conocimiento presupone una démarche semejante.
Sin embargo, insisto, el principio que explicaría cada clasificación existente depende del conocimiento del contexto específico que la produ-

matizadas. Puede decirse que las representaciones son los elementos
constituyentes de la "teoría social" que los agentes involucrados formulan.
En la medida en que las representaciones pueden presentarse como
formas de pensar determinada realidad social, la aproximación de las
mismas con la ideología es evidente:

ce.

"Basta aaber muy esquemáticamente que una ideología es un sistema
(q~e ~ 111 lógica y III rigor propios) de representaciones (imágenes,

Puede decirse que el "pensamiento salvaje", característico de los mitos, las creencias populares y de todo el campo de valores sociales, se
asemeja a la noción de clasificación primitiva de Durkheim y Mauss. Pero, en la medida en que Lévi-Strauss no limita tal pensamiento a las sociedades primitivas y lo extiende a toda y cualquier sociedad (considerando sólo el diverso grado de operacionalización que se presenta en
esas sociedades y en las llamadas "civilizadas"), evita un problema de
discontinuidad entre el pensamiento del civilizado y el del primitivo.

IDltos, ideas o conceptos según los casos), dotados de una ~:,:iatencis y

La forma encontrada por Lévi-Strauss para mostrar lo que exist.e de
común entre el pensamiento salvaje y el llamado pensamiento científico, es la de considerarlos como formando parte de la actividad pensant.e
de la humanidad, y como tal siguiendo las leyes del propio pensamiento. Se puede decir que los dos tipos de lógica existentes responden a
objetivos diversos:
"Esta exigencia de orden está en la b8Be del pensamiento que llamamos
primitivo, pero sólo a causa de que está en la base de todo pensamiento:
pues sólo bajo el ángulo de las propiedades comunes ea como accede·
moa más fácilmente a las formas de pensamiento que nos parecen muy
extrañas. ( ... ) Por lo tanto, en lugar de oponer magia y ciencia, será
mejor colocarlas en paralelo, como doa modos de conocimiento, desiguales en cuanto a 8118 resultados teóricos y prácticos (porque de este
punto de vista es verdad que la ciencia tiene más éxito que la magia, así
como la magia se anticipa a la ciencia en el sentido de que ella también
tiene éxito a veces), pero no por el gfnero de operaciones mentalea que
ambas suponen y que difieren menos en naturaleza que en función de
los tipos de fenómenos a los cuales se aplican" (Lévi-Strauas, 1962).

Por consiguiente, las representaciones que los agentes sociales formulan acerca de una det.erminada realidad, de una práctica social en la
que se encuentran envueltos, se presenta en formas orientadas y sist.e(80) CAfflEDRA

de un papel históricos en el seno de una 110Ciedad dada. Sin entrar en
el problema de las relaciones de una ciencia con III pasado (ideológico)
podemos decir que la ideología como sistema de representaciones se
distingue de la ciencia en que la función práctico-social es más importante que la función teórica (o de conocimiento)" (Althuaser, 1967).

En la ideología los hombres no representan de manera real sus relaciones con sus condiciones de existencia sino la manera como las viven:
"La ideologfs concierne entonces a la relación vivida de 101 hombres
con su mundo. ( ... ) En la ideología la relación reel está inevitable·
mente investida en la relación imaginaria: relación que •"Pre• más una
voluntad (conaervadora, conformista, reformista o revolucionaria), una
esperanza o una nostalgia, que la descripción de una realidad" (Althus·
ser, 1967).
"En eata medida, las ideologías fijan en un univerao relativamente coherente no _sólo una relación real sino tambiéfl una relación ima¡inaria,
una relación real de los hombres y sus condiciones de e:,:istencia investi·
da de una relación imaginaria. ( ... ) Su función social no es ofrecer a
los agentes un conocimiento verdadero de la estructura social sino sbnplemente inaertarloa de alguna forma dentro de 1111 actividades que soportan esta estructura" (Poulantzas, 1969).

A pesar de contener elementos de conocimiento, la ideología hace
que los agent.es t.engan una visión parcial de la realidad social porque su
función, como se mostró arriba, no es suministrar una visión "verdadera" de la realidad donde se ·mueven los agentes, sino proporcionar a los
mismos una "teoría" que justifique la posición que ocupan en la estructura social. De esta forma, la ideología procuraría escamotear las condiciones reales, haciéndolas aparecer en un plano imaginario como representaciones sistematizadas, de manera que las contradicciones no aparezcan como tales. Tal manera de proceder está presente en la estructuCATHEDRA [ 81]

�ra de los mitos, donde la realidad social aparece en un plano consciente
sin contradicciones, aunque tales contradicciones puedan ser aprehendidas a través de la estructura subyacente a los mismos. La ideología tendría, entonces, una función de cohesión social, y como tal estaría diluida en toda la estructura social, siendo una especie de cemento del edificio social.
"La ideología también comprende, como bien lo viera Gramaci, no solamente elementos dispersos de conocimiento, nociones, etc., sino tambien loa 11 guato1" 1 el "estiloº. la 11 moda" y el "modo de vida" en general" (Poulantzas, 1969 ).
·

Siguiendo a Poulantzas, se puede ver la articulación que el autor sugiere de la ideología con el modo de producción (en sentido amplio):
"En consecuencia, la ideología, en tanto instancia específica de un modo de producción y de una formación social, está conatituida en los límites ftjados por ese modo y por esa formación, por ello ofrece una coherencia imaginaria a la unidad que rige las contradiccionea realea del
conjunto de una formación. La estructura de lo ideológico depende de
lo que refleja la unidad de una formación oocial. De este punto de vista,
su papel eapecffico y real de unidad no es conltituir la unidad de una
formación, sino de refieju eats unidad reconatltuyéndola sobre un plano imaginario" (Poulantzas, 1969).

A partir de lo dicho, en este trabajo se considera a las representaciones (contenidas en los discursos de los agentes sociales que se constituyan en objeto de estudio), como parte de la visión ideológica que los
mismos agentes tienen de sus diversas prácticas. En la medida en que
estas prácticas están organizadas de man~ra de distribuir individuos en
posiciones diferenciales, los mismos individuos representarán tales prácticas condicionados por las posiciones que ocupan. La visión que presenten estará siempre condicionada por esas prácticas; ellas son el límite
de todo el marco de las representaciones.
A través de los discursos de esos agentes (proletarios rurales, campesinos, colonos, empresarios rurales) será aprehendida la estructura de
sus prácticas, especialmente de su práctica económica, en la medida en
que se admita que en el discurso ideológico la estructura real est.á oculta, falseada, pero nunca ausente. La manera por la cual el sistema de representaciones suministra las oposiciones y las relaciones entre los agentes que participan de determinadas prácticas, ayudará a detectar las contradicciones existentes en la estructura real.
[82) CATIIIDRA

EL MODO DE PRODUCCION
LA IMPORTANCIA que estoy dando en este trabajo al concepto de
modo de producción deriva del hecho de que habrá qué analizar indefectiblemente los distintos tipos de actividades económicas en el campo
para entender la viabilidad de proyectos alternativos de escuela rural,
especialmente si se tratara de una escuela "productiva".

Estas actividades económicas implican necesariamente una "manera
de producir" en un "proceso de trabajo" donde varios hombres (fuerza
de trabajo) están envueltos en una "forma de producción". La manera
por la cual están organizados en el proceso de trabajo y por cuáles
tipos de relación se encuentran socialmente organizados, son elementos importantes para llegar a tener una visión de la realidad en la que
los agentes sociales, insertos en ese modo de producción, formulan
sus expectativas en relación con su condición de vendedores de fuerza
de trabajo y /o de agentes sociales que tienen un papel específico en
el proceso de trabajo.
El procedimiento a ser utilizado en esta investigación será realizado a través de formas de trabajo antropológicas, es decir, a través de
la investigación de las representaciones de los propios agentes sociales
que pertenecen a cada tipo de práctica económica (proletario, campesino, colono, etcétera).
A través de monografías construídas por las representaciones de
los agentes sociales de la actividad económica se podrá alcanzar el conocimiento de las relaciones entre el modo de producción de esa actividad y las representaciones que de allí se desprenden. En la medida
en que se considera la infraestructura económica como parte de la estructura social (modo de producción en sentido amplio) y se refuerza
su determinación y/o dominación en esa estructura, no se puede dejar
de verla como fundamental para la explicación de los valores de los
agentes sociales que en ella se encuentran involucrados.
Hay que destacar inicialmente los dos sentidos ligados al concepto
de modo de producción. El concepto se duplica en dos acepciones, una
amplia y que equivaldría al concepto de estructura social, y otra restringida (estricta), que se sitúa en el nivel de la producción económica.
CATHEDRA [83)

�Se puede así hablar del "modo de producción material" (sentido estricto), y del "modo de producción" que es el formado por el modo de
producción material o infraestructura económica (base económica),
por las formas jurídicas y políticas, y por las formas de consciencia
social ( o ideología). El análisis del modo de producción (sentido amplio) puede realizarse a través del principio de articulación de las prácticas o instancias (Cfr. Balibar, 1969).
Como la base económica es vista como determinante, en última
instancia, de los otros niveles o instancias que forman el modo de producción en sentido amplio, ella será estudiada a través del principio de
periodización que trata de caracterizar las distintas fases históricas según el modo de producción de la vida material.
El modo de producción (sentido estricto) se relaciona con una forma de trabajo, es decir, una forma de apropiación de la naturaleza por
el hombre; existe allí como presupuesto una noción de proceso donde
entran en combinación los llamados invariantes de todo modo de pro•
ducción. De esa forma se puede decir que cualquier tipo de producción
dependerá siempre, en cada período histórico, de la relación entre los
instrumentos de trabajo (medios de trabajo) y las formas en que seorganizan los hombres en relación a la producción.
Los elementos de todo modo de producción serían, entonces, el
trabajador, los medios de producción ( medio y objeto de trabajo) y el
no-trabajador. La variación de combinación de los elementos depende
de conceptos tales como fuerza de trabajo (trabajador), medios de producción (objeto y medio de trabajo) y propiedad (trabajador/no-trabajador).
Para especificar el modo de producción material es necesario que
los invariantes se combinen según dos relaciones: de propiedad y de
apropiación real. La relación de propiedad se da a nivel del sistema de
las relaciones de producción, lo que correspondería, en el caso de considerarse el modo de producción en sentido amplio, a la división social
del trabajo, donde el mismo se divide entre las clases. Pero, enfocando
tal relación en el nivel del modo de producción en sentido estricto, aparecen las relaciones entre el trabajador y el no-trabajador. Las relaciones de apropiación real pertenecen al sistema de las fuerzas productivas,
relaciones del trabajador con el objeto y el medio de trabajo ( división

técni~ del trabajo). Es importante destacar el significado del término
propiedad, que no ~ define solamente por su denotación jurídica:
"Estas formas no entran en la combinación, ellas forman parte de la
~~ctura Y no_ de la bue de la que lioc OCUp&amp;IIIOI aquí. FAta diatmci6n es eoencial e mdispemable li queremoc poder pemar el desfasaje
event~ de la base y la 111perestructura, de la propiedad (refiriéndonos
exchwvamente a los medi01 de producción) y de las formas jurídicas
de la propiedad" (Marx, 1976).
'
"En el capítulo citado aobre la génelis de la renta Marx nota que ciertos historiador.. oe eopantan al constatar un d.,.;fo, una diacrepancia
1
entre et derecho y una 'tradici6n" que les parece como un aub~ereeho
o un derecho degradado. De hecho, era el desvío entre el derecho y una
relación económica lo que 101 eopantaba" (Balibar, 1969).

. Y,olviendo a considerar las dos relaciones, de propiedad y de aprop1ac1on real, se puede caracterizar a ambas por una separación dentro
del modo de producción (en sentido estricto) capitalista. El trabajador
es ~p~o de todos los medios de producción, que son propiedad del
c~p1~1sta, Y posee solamente su fuerza de trabajo; el capitalista es prop~etario de los medios de producción cubriendo así la relación de propieda~. ~n el caso de
apropiación real, ella también es ejercida por
el capitalista en la medida en que el trabajador es privado de su capacidad ~e poner en acto los instrumentos de trabajo por sí mismo en tanto
trabaJador. Y ello ocurre en la medida en que la habilidad existente en
el ~é~er artesanal no es más la característica del modo de producción
capitalista; c~mo lo era en el artesanado medieval, en la manufactura,
en el campesmado, en ciertos tipos de explotaciones agrícolas familia~ en transición, etcétera: el control del proceso de trabajo no está
mas ~ alcance del trabajador. En consecuencia, se puede decir que el
traba,Jador, en el modo de producción capitalista no es propietario de
los medios de producción y por lo tanto está sometido al capital, en la
medida en q~e es forzado a vender "libremente" su fuerza de trabajo;
Y está sometido realmente al no-trabajador al desarrollar con el mismo
en el nivel de las fuerzas productivas, una relación de apropiación real'.

!ª

Hemos visto un ejemplo de un modo de producción que caracteriza
un período histórico real. Es decir, el modo de producción capitalista
~ _un
de producción que puede ser visto dentro de la periodizac1on. histónca en la medida en que la historia está formada por períodos determinados por un modo de ºproducción de la vida material determinante en última instancia del período o períodos históricos.

~°?º

(84) CA111EDRA
CAfflEDRA (85)

�Sin embargo, a través del concepto de modo ~e producción, manera

de producir (sentido estricto), se pueden ~ctenzar modos de p~oducción que no existieron en forma indepen~te, que est.án dom~dos
por otros modos de producción (sentido amplio), ~ que no caractenzan
ni caract.erizaron ningún período histórico por si m1S1Dos.

11

Por Jo tanto, a través de la combinación de los elementos in_vari'.1_11tes de todo modo de producción, se puede realizar una caracterizac10n
del modo de producción en sentido estricto y con ello ve~1car las relaciones que se desarrollan en el nivel de las fuerzas prod~ctivas (trabajador, objeto y medio de trabajo), la relación de apro~1.ac1on real; como
así también verificar las relaciones que se dan en el mvel de las relaciones de propiedad (trabajador/no trabajador). Esos dos aspedos de m_odo de producción son vistos como dos sistemas ~u~ pueden ser estu~iados separadamente, pero que forman un todo umco en la caractenzación del modo de producción.

u • ••

Del punto de vista teórico, 1u "fuerzas productivas" 10~ tam?ién

una relación de cierto tipo en el interior del modo de produce1ón, dicho
de otra manera, ellas son también una relación de producción¡ pr~isamente esto es lo que intenté indicar al introducir entre las relaciones
constitutivas de la estructura de la 11 combinación", otra relación de
propiedad una relación segunda, de "apropiación real" entre 11los mis'
moa elementoa:
medioa de producción, productores d'irect01, no tra·
bajadorea", o aea, en el cuadro del modo de producción capitalista,

"no ualariadoa" (Balibar, 1969).

AJ analizar las formas de cooperación, de la organización del trabajo en los capítulos referentes al paso de la manufactura a la gran industria, Marx muestra como en ese paso ocurrió la subsunción real ~el
trabajo al capital (siendo la subsunción la forma tomada por la relac1on
de apropiación real). Esa transformación se da en la medida en que, 9.
través de la cooperación simple, es creada una fuerza de trabll)O colectiva que se vende al capital ( ocurre en esa primera etapa de la transformación Ja subsunción formal del trabajo al capital, que corresponde a
la relación de apropiación formal). En ese principio de la transformación, la utilización de la fuerza colectiva de trabajo en modelos de cooperación simple por las manufacturas primitivas, el proceso de trab1110
[86] CATIIFDRA

casi no se diferencia del proceso de trabajo del artesanado. En ese caso
el trabajador posee una habilidad obtenida a través de un largo aprendizaje, teniendo por esto un papel fundamental en el proceso de trabajo
en relación al objeto de trabajo que él transforma. Las manufacturas
primitivas no alteran ese carácter del proceso de trabajo del artesanado,
donde el trabajador forma una unidad con el medio de trabajo que a su
vez es secundario en relación al trabajador en ese proceso: la habilidad
obtenida a través de un largo período de aprendizaje y formación coloca a los medios de trabajo en entera dependencia de la capacidad especializada del trabajador, que sólo podrá movilizarlos por haber pasado por esa formación.
"El capital se apropia primero de las condiciones técnicas dadu por el
desarrollo histórico. El no modifica inmediatamente el modo de pro·
ducción. La producci6n de plusvalía, bajo la forma conaiderada anteriormente, por simple prolongación de la jornada, se presentó por lo

tanto independientemente de todo cambio en el modo de producir.
La producción de plusvalía relativa revoluciona poco a poco loa pro·
cedimientoa técnicoa del trabajo y lu formaa de agrupamiento social.
Ella supone, por lo tanto, un modo de producción específicamente
capitalista, con sus m~todos, sus medios y sus condiciones propias.
Este modo de producción no se forma naturalmente y no se perfecciona sino sobn, la bese de la subsunción formal del trabajo al capital.
La subsunci6n real del trabajo al capital sustituye, entonces, a la sub-

sunción formal" (Marx, 1975).

El capital originariamente reune varios trabajadores en un único
local de trabajo, donde éstos venden su fuerza de trabajo. En la medida
en que se desarrolla esa nueva relación de producción -compra y venta
de fuerza de trabajo- como forma social dominante de la utilización
de la fuerza de trabajo, se da una prolongación de la jornada de trabajo
como un mecanismo de extracción de plusvalía, como una forma de
crear valor y reproducir el capital. Esa misma modificación en el trabajo determina la introducción de una nueva forma de extracción de
plusvalía: es el de la plusvalía relativa que no prolonga la jornada de
trabajo (para crear más valor a través de la utilización de la fuerza de
trabajo del productor directo), sino que introduce nuevos medios de
trabajo que poco a poco se van haciendo prioritarios en el proceso de
trabajo en relación al trabajador.
Con la introducción de máquinas se forma entonces una nueva unidad típica: la gran industria, que es la unidad del medio y el objeto
CATIIEDRA (87]

�de trabajo, diferent.e de la anterior unidad entre trabajador y medio de
trabajo, típicas de la manufactura y el art.esanado. En la gran industria el trabajador pasa a tener un papel secundario en el proceso de trabajo; en ese sentido es que hay una subsunción real del trabajo al capital (el trabajador no controla los medios de trabajo a la vez que también vende su fuerza de trabajo). • ·
Esta diferenciación es important.e para situar a los distintos agent.es
sociales del campo argentino dentro de la práctica económica que ejercen. Se los puede pensar dentro de los dos sist.emas que forman el modo
de producción: el sist.ema de fuerzas productivas, lo que significa int.errogarse sobre la importancia del productor directo en el proceso de
trabajo, y el sist.ema de relaciones de producción, que consiste en la
caracterización de las relaciones entre el productor directo, el trabajador, y el no-trabajador.
Reconsiderando los elementos invariantes presentes en todo modo
de producción y sus relaciones tenemos:
A) trabajador
B) medios de producción (objeto y medio de trabajo)
C) no-trabajador
1) Relación de propiedad
2) Relación de apropiación real
Vimos que en la gran industria ocurre la subsunción real del trabajo
al capital. Lo que significa decir que las relaciones entre trabajador y
no-trabajador implican, además de las relaciones de compra y venta de
fuerza de trabajo en el nivel del sistema de producción, que el trabajador no ejerce más una relación de apropiación con respecto al objeto
de trabajo, ya que los medios de producción pert.enecen al capitalista
y el capital ejerce, en relación al trabajador, una relación de apropiación
formal. Con la introducción de la máquina, la unidad del trabajador con
el medio de trabajo queda transformada. Hay un cambio en la estructura del sistema de las fuerzas productivas y el capital pasa a dominar el
trabajo en forma de sub sunción real.
Pensando el cambio de estructura a partir del análisis que realiza
Balibar, tenemos que hay :
[88] CATHEDRA

·· Unidad del medio de trabajo y la fuerza de trabajo. Es el caso
de la manufa~tura y el art.esanado, del campesinado "típico", de ciertas "explotactones agrícolas familiares" (y lo que Chayanov llamó
"modo de producción campesino" y Sahlins "modo de producción
doméstico").

· · Unidad del medio de trabajo y el objeto de trabajo. Es el caso
de la gran industria, del empresario rural capitalista (no-trabajador)
Y el proletariado rural, de ciertas "explotaciones agrícolas familiares".
A partir de este esquema se puede pensar la estructura del modo
de producción existente, por ejemplo, en las haciendas del NOA (Cfr.
Gatti, 1975). Ese modo de producción se caracteriza en términos del
sist.ema de fuerzas productivas por la unidad del mediQ de trabajo y
de la fuerza de trabajo, que es la unidad tanto del art.esanado como de
la manufactura. Si uno se interroga, a partir de esto, sobre las diferencias entre manufactura y art.esanado (que existió en cuanto modo de
producción dependiente en el modo de producción feudal en Europa),
se puede decir que, en relación al sist.ema de fuerzas productivas:
"La manufactura sólo radicalizó al extremo el carácter distintivo del
mftier artesanal, que ea la unidad de trabajo (fuerza de trabajo) y del
medio de trabajo. Por un lado, el medio de trabajo (in.strwnento) debe
estar adaptado al organiamo humano; por otro lado un inatrumento
deja de aer tal en manos de quien no aabe utilizarlo: au uao efectivo
requiere del trabajador un conjunto de cualidades fíaicaa e intelectua·
lea, una suma de luibitoa culturales (el conocimiento empírico de loa
materiales, la habilidad manual que llega huta el secreto del mftl•"
(Balibar, 1969) (el subrayado me pertenece, LMG ).

Tanto la manufactura como el artesanado permit.en que el trabajador sea un elemento de importancia fundamental en el proceso de
trabajo. La manufactura establece, en el nivel del sist.ema de las relaciones de producción, una relación de propiedad diferente de la relación de propiedad del art.esanado. Tal relación se sitúa en el nivel de
las relaciones de producción y es la relación de propiedad de los medios de producción por el no-trabajador, condicionado de esa forma la
relación de producción existente entre el trabajador y el no-trabajador
en términos de compra y venta de fuerza de trabajo. Hay en la manufactura, por lo tanto, una no correspondencia entre el sist.ema de fuerzas productivas y el sist.ema de relaciones de producción. En la manuCATHEDRA [ 89]

�factura la fuerza de trabajo posee el métier y el control de los medios
de trabajo, en la medida en que éstos dependen fundamentalmente de
ella para ser accionados; pero al mismo tiempo el trabajador (fuerza de
trabajo) no es propietario de los medios de producción, no es propietario del producto de su trabajo, como sería en el caso del artesanado
donde habría una correspondencia entre los dos sistemas, ya que el
trabajador es al mismo tiempo propietario de los medios de producción y posee el control de dichos medios por su habilidad para utilizarlos.
Es necesario considerar las nociones de cooperación simple Y cooperación compleja, que me parecen fundamentales para pensar las relaciones entre la manufactura y el artesanado, entre el campesinado y los
distintos tipos de "explotaciones agrícolas familiares" y empresas capitalistas en el campo.
Las manufacturas inicialmente combinaron el trabajo asalariado
con el mismo procedimiento técnico del artesanado pre-existente, es
decir, a través de la reunión de varios trabajadores en un único lugar
de trabajo.
Se tuvo entonces, desde el punto de vista del procedimiento técnico, una reunión de varios artesanos produciendo separadamente, individualmente, realizando el proceso completo del producto auque estuviesen juntos en el mismo local, utilizacen medios de producción comunes y vendiesen su fuerza de trabajo. En el proceso histórico fue introducida la cooperación compleja y en esa forma de organización del
trabajo las tareas de los diversos trabajadores fueron parcelándose,
siendo necesarios varios trabajadores que se complementasen mutuamente para la obtención del producto. Es en este sentido que se dice
que la manufactura radicaliza la especialización del métier artesanal.
Cabe notar, sin embargo, que la cooperación compleja es ya una necesidad del propio modo de producción capitalista que se implantaba
poco a poco. En relación a las formas de organización del trabajo, cooperación simple y cooperación compleja, la manufactura presenta un
carácter de cooperación entre los trabajadores que sólo es posible por
la subsunción del trabajo al capital, como es también el caso de la
gran industria, constituyendo ambas al trabajador "colectivo". En
ese sentido, tanto la manufactura como la gran industria se oponen al
métier individual. Si desde el punto de vista de la unidad fuerza de tra-

190]

CATHEDRA

bajo y medios de trabajo la manufactura se aproxima al artesanado y
es sobre todo un desarrollo de este último más que una transformación, por otro lado la manufactura -con la introducción de la cooperación entre los trabajadores que trabajan colectivamente para obtener
los medios necesarios para su subsistencia y la de su familia-, se aproxima al modo de producción de la gran industria, ya que en ambos
casos las relaciones de producción se caracterizan por la no propiedad
de los medios de producción y del producto por parte del productor
directo, y por la compra y venta de fuer,:a de trabajo.
En relación al sistema de fuerzas productivas se puede ver la manufactura como un desdoblamiento dei artesanado, y en relación al
sistema de relaciones de producción como un modo de producción
ya marcado por las relaciones de producción capitalistas. Solamente
con la quiebra de la no correspondencia entre los dos sistemas (fuerzas
productivas y relaciones de producción), con la subsunción real del
trabajo al capital, es que aparece la gran industria, que es el modo de
producción típico del capitalismo. Se puede entonces ver a la manufactura como un modo de producción en transición: en ella no hay relaciones de producción que correspondan a las relaciones del trabajador
con los medios de trabajo, hay una relación de propiedad que no se
apropió totalmente del trabajo, que aún es dependiente del trabajador;
en resumen, existe compra de fuerza de trabajo pero los medios de trabajo están dependiendo de los conocimientos y habilidades de la fuerza
de trabajo, pudiendo decirse en este sentido que los controla y los
"posee".
"El nuevo sistema de fuerzas productivas, del cual la gran industria
mecánica capitalista es el primer ejemplo, ... supone una reorganiza·
ción del sistema entero de las fuer7J1S productivas, de la relación de
apropiación real de la naturaleza" (Balibar, 1969).

Volviendo al caso de las haciendas del NOA, vimos que en ese modo
de producción se encuentra la unidad entre la fuerza de trabajo y el
medio de trabajo, lo que l'quivale a decir que el trabajador tiene una importancia crucial en el proceso de trabajo. En el nivel de las fuerzas productiva.~ tendríamos una unidad semPjante a la del artesanado. Sin embargo, si se consideran las relaciones de producción, aparecen las relaciones de• rnmpra y venta de la fuena de trabajo en la medida en que
el trabajo es organizado colPctivamente en función de la propiedad de
CATHEDRA

191]

�los medios de producción por parte del no-trabajador. Tendríamos
entonces un caso de modo de producción que corresponde al modelo
del "modo de producción manufacturero" y, en ese sentido, se podría
hablar de un modo de producción en transición.

1:

No se trata de ver la transición en términos de evolución: el modo
de producción de las "artesanías" textiles en las haciendas del NO¡\ podrá continuar por mucho tiempo reproduciéndose dentro de la no correspondencia entre el sistema de fuerzas productivas y el sistema de
relaciones de producción, y un cálculo sobre el tiempo para una transformación del modo significa un riesgo, en el sentido de crear un falso
problema.
Varios aspectos dan especificidad al modo de producción considerado:
1) el ciclo de actividades económicas regulado por las estaciones, por las épocas de siembra y cosecha, por las relaciones con el entorno regional (la plantación azucarera) que
domina en parte la fuerza de trabajo, por las vinculaciones
con tradiciones y festividades religiosas;
2) una tradición local en relación a las artesanías textiles
que, combinada a la imposibilidad de la autosuficiencia total,
favorece la reproducción de la fuerza de trabajo con todas las
características necesarias a la especialización en el métier, sumándose a los bajos salarios percibidos en actividades alternativas, rurales o urbanas.
Esos aspectos determinan que el tipo de modo de producción se
mantenga y se reproduzca dentro de un tipo análogo al de las primeras
manufacturas, vale decir, con un trabajador ligado al aprendizaje, con
la "posesión" de los medios de trabajo obtenida a través de dicho aprendizaje, y con la división del trabajo realizada en modelos de cooperación
simple.
El problema que debe ser abordado es ver cómo el trabajador, a
través de su inserción en ese modo de producción, siente la contradicciones de esa no correspondencia, es decir, cómo se representa en tanto
poseedor del control de los medios de trabajo (Cfr. Gatti, 1975). El po-

192] CATIIIDRA

seer el control de los medios de trabajo lo coloca en una situación de no
correspondencia en la medida en que no es poseedor del producto que
fabrica aunque sea poseedor del control de los medios de trabajo; en la
medida en que, para poner en acto sus habilidades necesita vender su
fuerza de trabajo, que supone ese métier.
Las representaciones que formule acerca de la importancia (generalmente de gran autoestima) de sus habilidades nos lleva necesariamente a
los procesos de adquisición de las técnicas, donde la familia juega un papel fundamental y la escuela tradicional poco o nada tiene que ver.
Si bien el ejemplo que he explorado resulta clarificador acerca de las
representaciones y de la importancia de la educación no sistemática, no
cabe duda que en todo modo de producción existente en el campo argentino un modelo teórico que tome en cuenta estas dimensiones deberá dar cuenta de la lógica que articula estas prácticas y de los valores en
juego acerca de la educación.
•

l

Posadas, enero-febrero de 1976.

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,.

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CATHIDRA 193]

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194)

CATHF.DRA

CATHEDRA

195)

��Arturo Delgado Moya

Las
matemáticas y el desarrollo
social&lt;•&gt;
LA WSTORIA DEL HOMBRE est.á unida a la historia del trabajo.
La exist.encia del hombre est.á íntimament.e ligada a la exist.encia del

trabajo productivo y, en consecuencia, al mejoramiento constant.e
de los instrumentos que han permitido al hombre producir; este mejoramiento constant.e de los instrumentos de trabajo que el hombre
ha utilizado a través de su vida ha ido formando los elementos técnicos rudimentarios para la producción y la subsist.encia humana.
La transformación orgánica del hombre, los cambios habidos en
sus manos, el desarrollo de su int.eligencia, el uso de herramientas
cada vez más perfeccionadas, etcét.era, trajo consigo una transformación social que obligó al hombre a ir mejorando lentament.e las condiciones de su exist.encia.

(•) TnblJo PftlNntado por m autor en el Primer Coacnao lntemaelonal r Quinto Haeional
de la hoeied:6-. Nadoaal de Profe.... de llatemüeu, eeltbndo en Tola•, Kl&amp;ado de
Múico, del IO al 24 de febrero del Pft81D,te do.

CATIIEDRA [97)

�Junto a este desarrollo de la vida humana, el lenguaje jugó un papel importante como medio de comunicación de sus ideas, de las experiencias y de los requerimientos que cada vez se complicaban Y que
el hombre lograba transmitir a otros hombres, a otras generaciones Y,
posteriormente, a la humanidad.
La técnica, cuyo perfeccionamiento se da en el mejoramiento de los
instrumentos de producción, es decir, la evolución de las fuerzas productivas, todo esto es consecuencia del desarrollo social. Los avances
técnicos no podemos concebirlos independientes del progreso y la transformación sociales, en la medida que el hombre adapta a sus necesidades e intereses a la naturaleza.
En ese proceso de avances, la ciencia se contempla como una información, cuya acumulación de conocimientos son el factor decisivo para
el mantenimiento y desarrollo de la producción y como factor en la modelación de las creencias y actitudes hacia el universo y hacia el hombre.
La ciencia como institución es un cuerpo organizado y colectivo relativamente nuevo, cuyo factor de desarrollo ha sido el de la producción, en períodos donde el avance ha dependido de grandes esfuerzos
individuales.
Los científicos han creado su propio lenguaje, su propia estructura
de conocimientos, y han logrado formar todo un sistema de expresiones
y relaciones, que han ido quedando como un nuevo legado cultural a las
nuevas generaciones.
Para John D. Berna!, el gran científico inglés, la ciencia y su desarrollo están vinculados al progreso social, siendo la observación y la experimentación los métodos usados con mayor preeminencia, en la fase relativa a su período inicial.
Además de los métodos de observación y experimentación que el
científico ha puesto en práctica desde que se ha adentrado al estudio
de la naturaleza, ha creado los símbolos, fórmulas, leyes, principios,
hipótesis y teoría científica que le han motivado toda una actividad
para la investigación y el conocimiento de los procesos del universo.
La ciencia y la técnica deben estudiarse conjuntamente a través

[981 CATHEDRA

de la historia, para poder comprender los efectos, las implicaciones, las
interrelaciones en su progreso, dentro del contexto social e histórico y
dentro también de las formas del pensamiento que se dan y la influencia que han jugado para transformar el pensamiento humano.
El conocimiento científico es acumulativo. La ciencia como cuerpo de conocimientos en desarrollo se integra por las reflexiones y las
ideas; asimismo, por la experiencia y aportaciones de otros investigadores. El conocimiento científico es la síntesis, en un momento determinado, de un cúmulo de conocimientos anteriores.
La ciencia es como un edificio que nunca se deja de reparar.
La investigación científica constituye una cadena ininterrumpida.
Los grandes descubrimientos permiten el progreso de la ciencia, mientras que los científicos hacen el aporte de las condiciones de su existencia y la sociedad le permiten para lograr avances expectantes, en ocasiones con el apoyo predominante de sectores económicos y sociales que
comprenden la necesidad de progreso técnico y científico, y en ocasiones con la oposición de los núcleos que se resisten a todo cambio de
concepción científica y a todo aquel rasgo de progreso que tenga implicaciones en cambios futuros en el pensamiento del hombre.
La historia de los instrumentos de la producción está íntimamente
ligada a la historia de la técnica y la ciencia.
La historia del hombre se identifica con la historia de la ciencia y
la producción. En Grecia, el pensamiento. matemático constituyó una
síntesis de los conocimientos que los hindúes, árabes y otros pueblos
del Medio Oriente tenían acerca de las matemáticas. La sociedad esclavista en Grecia estimuló la actividad intelectual de su aristocracia hacia
la investigación científica y aplicaciones prácticas de los conocimientos,
cada vez mayores, del universo. El desarrollo del pensamiento abstracto
de los griegos, tanto para resolver problemas filosóficos como científicos, sentó las bases para una revolución científica, donde las matemáticas jugaron un papel importante en la aplicación de la capacidad cognoscitiva del hombre hacia los fenómenos de la naturaleza, con las implicaciones técnicas y productivas correspondientes. Esa capacidad de
abstracción desarrollada entre los griegos también sirvió para la elaboración de teorías que los alejó de la realidad, llegando al conocimiento
"de esencias internas e inmutables".
CATHEDRA [991

�Las ciencias naturales, por su parte, han adquirido un desarrollo
superior al de las ciencias de otro orden, justamente porque las capacidades del hombre, a través de su historia, se han centrado para mejorar la producción y los productos que la naturaleza les proporciona para
su alimentación, y para su existencia en general. En con~cuencia, las
ciencias naturales han ejercido una gran presión sobre las concepciones
del mundo y de la vida, han influído en el pensamiento filosófico que el
hombre ha tenido en épocas determinadas, situación que es diferente
en las ciencias de la sociedad, por ejemplo.
La segunda revolución de la ciencia y la técnica tiene su origen en
un conjunto de cambios profundos que se dan en la sociedad medieval
durante el período de máxima expresión de su crisis, que van desde el
siglo xii al siglo xv, período conocido como el Renacimiento de Europa
occidental.
Los problemas técnicos, relacionados con el mejoramiento de las
rutas comerciales, marítimas y terrestres, motivaron al surgimiento de
investigadores científicos, tanto para la navegación como para el mejoramiento de las formas de producción que la naciente burguesía demandaba. La presión de las necesidades sociales (históricamente) ha impulsado el desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad, cuyas imp!lcaciones en su propia transformación lo demuestran las revoluciones
burguesas posteriores al Renacimiento de Europa.
El progreso de la ciencia y su aplicación técnica trajo consigo un
perfeccionamiento en el modo de producción. En relación al proceso
antes mencionado, la tendencia hacia una estructuración matemática
de los conocimientos ha rebasado los simples procesos de la producción, llegando su aplicación a procesos sociales.
Los grandes descubrimientos e inventos del siglo xvi fueron decisivos para transformar los conceptos que sobre el universo se tenían,
acontecimientos como el descubrimiento de la inercia, la velocidad,
formas elípticas, etcétera. La observación y la experimentación constantes por parte de los científicos y el empeño por matematizar los
fenómenos de la naturaleza trajeron consigo toda una revolución en
la ciencia y en la técnica para dar origen a la fase final de la transición del feudalismo al capitalismo.
[l()()] CATHEDllA

El avance de la ciencia en los siglos xv, xvi y xvü radica en el impulso extraordi~ario dado por los grupos económicos, así como por
las nuevas necesidades de la sociedad.
La _e~perimentación en las ciencias naturales y la revolución en las
matemat1cas y
la física con Galileo, y posteriormente con Newton
v~ ~ ser_ la medula _de ~a revolu_ción científica. Junto al avance de
c1enc1a VIene su aphcac16n técmca la industria textil la p d · •
de hie
I d "dri
,
'
,
ro UCCIOn
rro, a e VI o, etcétera, que van a ser los factores productivos
que sufren avanc~s ex!raordinarios y que son inherentes al grado de
desarrollo Y de aphcac1on de la ciencia en la producción.

;º

1;

J?entro_ ~el proceso de formación de intelectuales, Copémico es una
m~ifestac1on de este avance cuando señala una nueva concepción del
universo, tanto para explicar el movimiento de los planetas como para
establecer una jerarquía y un orden de los planetas incl~yendo a la
Luna.
'
Copémico aporta las leyes del universo para el conocimiento de
nuestro planeta y su aplicación a otros orbes.
Tycho Brahe, junto a Galileo, Kepler y otros renacentistas conf?rman toda una concepción del mundo, donde los elementos ;ientíf1cos de f~e~a, aceleración, inercia, etcétera, constituyen un sistema
del conoc~1ento humano que conduce a una doctrina moderna, a
una filosof1a avanzada de la
. naturaleza .
Junto a todos ell?s, Galile? viene a proporcionar una concepción
~e la n~turaleza sencilla, accesible y digna de interpretación matemá·
t1ca, segun Arturo Azuela.
Duran~ _el siglo xvi se d~ procesos de integración de las ciencias,
las ma~~aticas, la astronom1a, la geometría, la medicina, la física,
la mecamc~ ~ _otras. Se van fundiendo para dar un resultado común:
ro~per def1mtivamente el monopolio del pensamiento de la iglesia y
abnrse p~o para dar cabida a las nuevas ideas planteadas por Francisco
Baco~, q?1en, con su método inductivo, va a dar un impulso importante
a la c1enc1a.
. , La i:evolución científica y técnica operada en los siglos xvi y xvii
dio cabida a los avances extraordinarios del desarrollo capitalista en
CATHEDllA [ 101]

�Europa, cuyo mayor impulso fué recibido en los Países Bajos como
Holanda y Bélgica, así como en Inglaterra y en algunas ciudades mediterráneas, países todos donde mayor desarrollo tuvo el capitalismo
durante los siglos xvi y xvü.
Los avances del desarrollo capitalista en Francia permitieron una
consolidación de los avances científicos y técnicos, dando cabida a toda
una estructura política en el orden socioeconómico, mientras que el
avance de la ciencia y la técnica se consolidaban para dar una nueva
concepción filosófica del mundo. Tales son las manifestaciones del naturalismo, del racionalismo, del empirismo y del materialismo.
Durante el siglo xix el avance extraordinario de la física trajo consigo nuevas concepciones del mundo, sentándose las bases para la física
moderna y el desarrollo de la revolución científica-técnica ciel siglo xx.
Descartes, Kant, Hegel, Marx, Engels, Comte y otros van a construir el marco del pensamiento europeo con las más variadas tendencias y contradicciones, obedeciendo a los diversos intereses económicos y políticos que las clases sociales existentes demandan.
La tercera y última revolución científico-técnica se ha registrado
en el siglo xx, juntamente con grandes revoluciones sociales que han
originado formaciones económico-sociales cuya predicción fue hecha
a mediados del siglo pasado. La ciencia y la técnica de nuestro siglo
son fuertemente impulsadas por el capitalismo y el socialismo, como
formaciones económico-sociales determinantes de nuestra época. En
el régimen de sociedad capitalista y en su fase superior, imperialista,
la ciencia y la técnica juegan un papel importante en la vida mercantil,
productiva, financiera, militar, etcétera.
La industria militar se ha destacado en la economía de las grandes
potencias imperialistas, y los científicos venden sus conocimientos para
que los políticos y los militares elaboren las estrategias más tenebrosas
encaminadas a la destrucción del hombre. En esta situación resulta ser
el científico un intelectual dentro de la sociedad, cuyos conocimientos
y aportaciones están encaminados a la destrucción del hombre. Tanto
la energía atómica como los elementos técnicos más extraordinarios de
precisión para la guerra nuclear se encuentran en los países donde el
científico vende sus conocimientos y sus aportaciones independiente-

[ 102]

CATHEDRA

mente del uso militar que el Estado dete .
.
coser apolítico y que debe estar fu
drml me. Le 1~clulcan al científiera e as luchas ideológicas Es
eso que, para la burguesía, el intelectual debe esta ·
· por
mas social d I
d
r a¡eno a 1os problees e . mun o, ya que su campo de investigación es la materia
sus transformac1ones etcétera R ltad d
,
fico de laboratorio h~ce grand~s d::~ubri:ie~~sd; ~llo q~e el cientíres y políticos le dan el uso más atroz e inhuman os e\ra gas mihtase puede imaginar. La ciencia está al
. .
o que ombre alguno
1
los P,ueblos ~, de ser necesario, destruir:7,
:::~~~~:t~p~ota .ª

e:

;~\1!

::c~:~~~o::::a!:_explotación de los recursos naturales en f:vo:~~
En sociedades como la nuestra se
· d
. ,.
tido social. En los propios Estad ' U r~qwere e un c1ent1f1co con senlia, Alemania etcétera hay un : dm ?s, Y en Iglaterra, Francia, Itacularmente 1ds físicos, 'químico~ y ~i~~;;~;i:e los científicos -partial conocimiento de la estructura at' .
ara que_sus aportac10nes
energía atómica solar etcéte
. om1ca, las pos1bihdades de crear
y de la naturale '
'
ra, no mva para la destrucción del hombre
za.
En los p~íses socialistas, el científico se considera parte activad 1
causa mundial de la paz el d
. . . .
e a
solidaridad d 1
'
esar~e_, 1a conv1venc1a mternacional y la
hombre conc:n: ~ue_blos. El c1entif1co, en un país socialista, no es el
o de in_~estigació:. ;:::~ªE~t=:~l~~~:~:~:~s ::~:n:~:\:es técnicas
obhglac1on del c_ientífico de conocer el contexto internacionJ~:;anqu~:
dan os acontec!Illientos las
ca al tad
'
nuevas aportaciones a la ciencia a la técni
.' ales
?que guardan los problemas sociales y los conflictos intemaC10n es mas destacados de 1 ,
L
.
·
científic,J en
. a epoca. a conciencia que se le forma al
servir ·
e~ Estado soc1al1sta es el de considerar que la ciencia debe
vida d~l:::ci:e~ o controlar las enfermedades que tienden a reducir la
El invest(gador toma conciencia del uso que el Estado socialista d
a sus aportac10nes científicas.
a
. , E~cie?tffico Pllf1:ic(pa d~ la_ lucha ideológica, participa de la concepc1on osof1c~ mate?31~~-d1alectica, se considera parte de una corriente _del pensarmento filosof1co, político y social, cuyo fin es una sociedad
mcoasnd~~anzadda qu~ ofre_zca al hombre más riqueza material y meJ· ores
1c10nes e existencia.

CAfflEDRA [ 103]

�El científico en el Estado socialista es un hombre ligado a los problemas mundiales, con clara conciencia del papel que juega la ciencia en
favor de la humanidad y no permite ni justifica que los avances de la
ciencia y la técnica sirvan para ejercer dominio o destrucción sobre los
pueblos. Se forma al científico con la convicción de que la técnica y la
ciencia, además de mejorar las condiciones de dominación del hombre
sobre la naturaleza, de prolongar su existencia, de resolver sus problemas alimenticios y de la producción, debe servir para impulsar el proceso de liberación de los pueblos y acabar con el dominio y explotación
del sistema capitalista y el colonialismo.
Por último, la actividad científica no se limita solamente a la obtención de nuevos conocimientos acerca de la naturaleza y de la sociedad,
sino que resulta de trascendencia histórica y social la divulgación de los
avances científicos y técnicos. Es aquí donde el maestro juega un papel
importante en la transmisión del conocimiento científico y las implicaciones sociales a que nos hemos referido.

[ 104]

CATHEDRA

-~-·

....

~

�Tomás González de Luna

Naturaleza
y sociedad&lt;*&gt;
LA INQUIETUD POR EL ESTUDIO de este tema nos surgió del
artículo de Lombardo Radice: "Sí, para suerte nuestra" ... , comentario a una carta de Louis Althusser y publicado por Rinascita, con el
título de "La filosofía, la política y la ciencia".
Radice divide su respuesta en dos afirmaciones fundamentales:
1) La distinción entre ciencia marxista de la historia y filosofía marxista; y 2) La relación entre materialismo dialéctico y ciencia marxista
de la historia.
Estas, considera Radice, surgieron de la orientación dada por
Gramsci al marxismo: como filosofía de la praxis y como ciencia de la
historia y de la revolución; es decir, de su explicación de la relación
entre filosofía y política.
La distinción entre ciencia marxista de la historia y filosofía marxista, dice Radice, permitió al marxismo italiano dar solución a la rela(*)

Ponencia pre,entada en el Secundo Coloquio Nacional de Filoaofía, celebrado ea Moa•
teirey, N. L., del 3 al 7 de octubre de 19'1'7, con la participaci6n muy activa de nueatra
Facultad de Filomfía y Lettu.

CATHEDRA [ 105)

�ción teoría revolucionaria y partido revolucionario. Reúne, por consiguiente, en torno suyo, a todos los revolucionarios guiados por la concepción de la historia como lucha de clases y a todos los defensores del
socialismo científico.
Una segunda aseveración, distinción entre materialismo dialéctico
y ciencia marxista de la historia, afirma el autor de Gli accusati ... ,
"posibilita una vinculación entre la filosofía, concebida como hipótesis general de trabajo, y las teorías científicas en el momento de su
fundación. Esto es, la laicidad de toda ciencia, la compatibilidad de la
ciencia con filosofías distintas de aquella que es determinante para su
formación".
Y vuelve Radice: "Esta distinción permite los grandes desarrollos
positivos de la filosofía política marxista en Italia: la libre confrontación de ideas, la posibilidad de valores fuera del marxismo, el pluralismo y la articulación del Estado socialista, no como concesiones al adversario de clase, sino como necesidades vitales de la propia batalla y
estrategia revolucionaria" (1).

MATERIALISMO DIALECTICO Y MATERIALISMO HISTORICO
A NOSOTROS, estas tesis de Radice nos llevan a hacer varias consideraciones.
Si bien es cierto que a Gramsci le interesó, sobre todo, el aspecto
humano (y, por lo tanto, también el ideológico, superestructura! e histórico), sus reflexiones a la difícil cohesión entre naturaleza e historicidad lo llevaban a suscribir la tesis engelsiana de la unidad real del mundo, demostrada por el largo y laborioso desarrollo de la filosofía y las
ciencias de la naturaleza.
Luporini, citando a Gramsci, dice: "Esta formulación contiene realmente el germen de la concepción justa, porque se recurre a la historia
y al hombre para demostrar la realidad objetiva" (2). Lo anterior es una
anotación historicista esencialmente gramsciana. Con todo eso, sólo
quien tuviera los ojos vendados por el dogmatismo y el escolasticismo
podría encontrar en ella cierto alejamiento de la posición de los clásicos.

[ 106] CATHEDRA

Cen:~ni, en términos parecidos, expresa: "En la base unitaria de la
obra
· . es d ec1r,
·
¡ · critica
ta • de Marx se halla una constante instancia un·t
1 aria,
a ms nc1_a ~ue tiende a aprehender en su plena totalidad la unidad del
mundo ob¡etivo (naturaleza y sociedad)" ( . . . ). "Esta·mstanc1a
· um·ta na
·
--~agr:ga- , a _la vez hipótesis y experimentación, o sea, construcción
c1ent1f1ca racional, se halla también en la base de la obra programática
de Marx, fundada en la necesidad histórica de unificar el conocimiento
humano en una ú_nica ciencia positiva, capaz de excluir todo apriorismo
Y toda deontolog1a para aferrarse a los criterios unívocos de la ciencia
ya no solamente en relación con la naturaleza, sino también en relació~
con la historia y con la sociedad humana" ( 3).
Pres!ipino'. textualmente afirma: "En su primer ensayo sobre Ja
econom1a poht1ca, Engels expresó que esa gran alteración de las cosas
a_cuyo encuentro se encamina el siglo, es la reconciliación de )a huma'.
mdad con la naturaleza y consigo misma. En este enunciado está contemdo, en germe~, una temática constante del materialismo histórico, que
en Marx tendr~ una formulación distinta y más rigurosa, significando
que
resoluc10n de las contradicciones que surgen en la esfera de las
rela?i?nes de producción (... ) es la resultante previsible, en el tiempo
h1stónco1 de un proceso que, por su génesis, tiende a conservar y desarrollar las 'fuerzas productivas' " (4).

!ª

E. Fiorani, en su estudio: F, Engels el materialismo dialéctico
~a1
sen a que el marxismo occidental, en aras' de un materialismo históri-'
co con un contenido sociológico contrapuesto a las ciencias naturales
esquema extraño al marxismo, tomado del historicismo alemán indu~
a atribuir una validez "transitoria" al mismo materialismo hlstórico
pues lo_ pr?pone como una simple expresión crítica y, a la vez, negativ~
del cap1.ahsmo. Luego, si el materialismo histórico, disociado y "liberado del materialismo dialéctico", se caracteriza por un contenido genéricamente "humanista", orientado hacia una naturaleza humana metafísica,
.
. una problemática de la "alienación humana" ' entonces las influenc1as idealistas se hacen totalmente patentes (5 ).
Luporini, refiriéndose al marxismo soviético sin mencionarlo, afirma que es una de aquellas formas de exposición del maz;i¡ismo ( . .. ) en
las cuale_s el materialismo histórico se presenta según una implícita lógica_ clasif1cado_ra y no dialéctica; o sea, como caso particular de aplicac1on a la sociedad de un más vasto " materialismo dialéctico"; y cuya
CATHEDRA [ 107]

�descripción de contenido parece no necesitar de la presencia del hombre en el mundo (6).
El mismo Prestipino, en comentario a la opinión de E. Fiorani, q~e
juzga un grueso error típico del 'diamat' soviético la ~plicación extn_nseca de la dialéctica a contenidos ya dados o ya formalizados por las dISciplinas científicas singulares, especialmente aquellas que tienen po_r objeto los fenómenos de la naturaleza, indica: "Si bien la observa~10n _es
fundada, resuelve el problema de un modo engañoso y contrad1ctono,
porque, por un lado, se exagera la conocida fórmula de Engels de la
total compenetración entre el método dialéctico y los contemdos de
las ciencias particulares, y, por el otro, se insiste en la ambigua expresión de 'concepción del mundo', o Weltans-chauung, para definir el materialismo dialéctico como tal, o como conocimiento general distinto
de los conocimientos científicos particulares" (7).
"El materialismo dialéctico -establece Lenin-, por oposición al
materialismo mecanicista ' tampoco depende de enunciaciones de. con.
tenido ligadas a un estudio históricamente determinado de la conc1enc1a
científica-natural, sino que sostiene, como Marx, que los hombres, cualquiera que sean las condiciones históricas en que vivan, se ven frente a
un mundo de cosas imposibles de suprimir, del cual deben apropiarse
para vivir" (8).
Marx, en La sagrada familia, comenta categórico: "El ser humano
crea, pone objetos, sólo porque es puesto por objetos, porque es, desde
su origen, naturaleza. En el· acto de poner no pasa, por lo tanto, d~ s~
'actividad pura' a una creación del objeto, sino que su producto ob¡etivo sólo confirma su actividad objetiva, su actividad como acción de un
ser natural objetivo" (9).
En El capital se expresa en los mismos términos: "El hombre mismo considerado como mera existencia y fuerza laboral, es un objeto de
la ~aturaleza, una cosa, aunque sea una cosa viva y autoconsciente, y el
trabajo mismo es expresión en las cosas de aquella fuerza" (10).
Badoloni, al respecto, concluye: "El efecto, en el concepto de dialéctica, se resumía, por un lado, en un proceso biológico e histórico
desarrollado hasta entonces en gran l&gt;arte en el nivel espontáneo Y, por
otra parte, se formulaba su solución racional y libre, bajo la forma de
una necesidad" ( 11).
1

1
1

11

[ 108)

CATHEDRA

Para Lukács -dice Prestipino-, ontología significa referencia al
estrato más elemental de la realidad material. Una "dialéctica de la naturaleza" no metafísica. Ahí donde Marx y Engels proclaman como
única ciencia a la historia, sostiene la hipótesis de que, si en el futuro
se llegara a descubrir la historia de la composición de la materia, habría
terminado entonces la forma eterna de la materia; o sea, su cognoscibilidad sólo en el cuadrado del postulado físico-matemático galileanonewtoniano, comenzando su cognoscibilidad también en el marco de
la dialéctica-histórico-materialista marxiana y engelsiana. Pareciera perfilarse, en esa sencilla previsión, una sustancial modificación en el significado de las fórmulas "materialismo dialéctico" y "materialismo
histórico", respecto a la versión estaliniana. El materialismo histórico
ya no sería más la extensión y la aplicación de los principios generales
del materialismo dialéctico (válido para cualquier tipo de realidad), al
terreno específico de los fenómenos sociales y a la historia del hombre (12).
Schmidt, en referencia a Lukács, señala: "Para Marx, la naturaleza
no es sólo una categoría social. De ninguna manera se puede disolver
sin residuo, según la forma, el contenido, el alcance y la objetividad,
en los procesos históricos de su apropiación. Si la naturaleza es una categoría social, también vale la proposición inversa de que la sociedad
representa una categoría natural" (13).
Engels -dice Schmidt- adopta una teoría de la naturaleza, desde
fines de la década de 1850, opuesta a Marx. Mientras Marx concretiza,
en el análisis histórico-económico de El capital, el programa de las
Tesis y, con ello también, el problema esencial para la Ideología alemana de la relación existente entre naturaleza y praxis social, Engels,
en cambio, con ayuda de categorías dialécticas, interpreta resultados
ya disponibles de la ciencia natural.
Para probar su aserto, Schmidt recurre a textos de Engels, extraídos
del AntiDühring y de su Dialéctica de la naturaleza, como el siguiente:
"La dialéctica es ( ... ) la ciencia de las leyes generales del movimiento
y desarrollo de la naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento" (14).
Schmidt observa que Engels ve la naturaleza y la historia como dos
dominios de aplicación distintos del método materialista-dialéctico.
Para Marx, son dos elementos inescindiblemente entretejidos.
CATIIEDRA [ 109]

�O bien este otro texto: "La unidad del mundo consiste en su materialidad".
De la misma manera, Schmidt señala: Es el real dominio, y no sólo
un "largo y complejo desarrollo de la filosofía y la ciencia natural",
como piensa Engels, por más que éste forme parte del proceso, lo que
lleva a su plena realización el concepto de unidad del mundo.
Por consiguiente, el discurso sobre la materialidad del mundo no
significa en absoluto nada de positivo. Sólo expresa ingenuamente el
carácter material total de lo naturalmente dado ( 15).
"El intento de Engels, de interpretar el dominio de la naturaleza
prehumana y extrahumana, en el sentido de una dialéctica puramente
objetiva, debe llevar de hecho a la incompatibilidad de la dialéctica y
materialismo ( ... ). Si la materia se concibe como dialécticamente estructurada en sí, deja de ser materia en el sentido de la ciencia exacta
natural, sobre la cual Engels y sus seguidores creen poder basar su posición" (16).
Así Jo ha dicho Marx en La sagrada familia: "La materia no la ha
creado el hombre. Lo que llega a crear es la capacidad total productiva
de la materia sólo bajo el presupuesto de ésta" (17).
En los Manuscritos parisinos escribe: "El hombre es un ser corpóreo todo hecho de fuerzas naturales, viviente, real, sensible, objetivo.
'
Significa
que tiene como objeto de su existencia, de su manifestación
vital, objetos reales, sensibles, o que sólo puede expresar su vida en objetos reales, sensibles.
"Un ser que no tiene su naturaleza fuera de sí no es un ser natural,
no forma parte del ser de la naturaleza".
Y en El capital: "No es la fertilidad absoluta del suelo, sino su diferenciación, es decir, la multiplicidad de sus productos naturales, lo
que constituye la base natural de la división social del trabajo y acicateó al hombre para la multiplicación de sus propias necesidades, capacidades, medios y modos de trabajo, a través del cambio de las circunstancias naturales, dentro de las cuales éste habita" (18).

[ llOJ

CATHEDRA

Schmidt observa: Para Marx, el intercambio orgánico entre el hombre y la naturaleza es un caso especial de la transformación de las cosas
naturales y se ubica bajo la categoría de intercambio, e inversamente.
Para caracterizar el proceso del intercambio, Marx recurre al concepto
de intercambio orgánico. En el proceso inmediato del trabajo, es decir,
en el intercambio orgánico entre hombre y naturaleza -reafirma--,
que el aspecto material se impone a sus determinaciones formales históricas.
Alfred Schmidt, reseña Prestipino, se esfuerza .en subrayar una incompatibilidad entre el pensamiento de Marx y Engels, en relación al
concepto de naturaleza. Esto es, al significado de las fórmulas materialismo dialéctico y materialismo histórico. Pero concluye con una
rígida fórmula de tipo kantiano, cuando hace decir a Marx que existe
una naturaleza independiente (... ). Pero nosotros conocemos que sólo
hay ciencia de la naturaleza socialmente mediada.
Polemizando con el Feuerbach de Engels, Schmidt escribe: "La
cuestión de la relación del ser con el pensamiento, del espíritu con la
naturaleza, pierde absolutamente importancia, ya que hoy es evidente
que conceptos como 'pensamiento' y 'ser', 'espíritu' y 'naturaleza',
Juntamente con los principios de explicación de las ciencias naturales,
son productos que surgen de la praxis, instrumentos con los cuales
los hopibres buscan resolver no problemas eternos, sino problemas
más históricamente condicionados" (19). "Tal afirmación es indiscutible cuando se refiere a los 'problemas', y a las exigencias de la praxis
humana, pero no lo es tanto cuando se refiere a los 'principios' de explicación de los fenómenos naturales. Puesto que, si incluso los principios de la ciencia sólo se reconocieran verdaderos en el ámbito de
determinadas condiciones históricas, Schmidt no podría enunciar como
'eterno' su principio mencionado de la universal instrumentalidad, determinación y relatividad histórica de los teoremas científicos. Debería
al mismo tiempo postular igual legitimidad de principio contrario, en
una determinación histórica diferente. Permanecemos, recalca Prestipino, todavía en el dualismo entre un 'saber' (el 'postulado' kantiano) y
'un conocer' (la 'determinación' kantiana)" (20).
Continuemos, dice Prestipino, con la tesis de Schmidt, según la
cual: "los enunciados relativos a la naturaleza pueden formularse y
aplicarse sólo con la ayuda de categorías sociales. Llevada a sus límiCATHEDRA [ 111)

11'

�tes, esta tesis significa identificar la ciencia con la actividad social en
cuanto tal. Si luego se borra o atenúa la dialéctica discriminatoria entre
fuerzas productivas y relaciones sociales de producción, entonces la
ciencia podría identificarse con el trabajo productivo, como lo hace
Schmidt, en el cual, según una irónica frase de Marx, retomada por
Schmidt, los hombres se comportan al mismo tiempo como materialistas sensualistas y como idealistas subjetivos" (21).

'.'Es e~dente q~~ la preocupación de circunscribir drásticamente
la nguros1dad _c1ent1f1ca del materialismo histórico al estudio del resente, ~e relaciona c~n la teoría l?gica_ Dellavolpiana de la abstrac!ón
determmada, Y constituye, por as1 deculo, su corolario más consecuen1';· .Pero q~eda abierto el problema de saber si esa teoría lógico-filosof1ca no tiene también ella sus remotos supuestos en algunos · ·
píos ontológico-filosóficos" (25).
pnnci-

"¿Pero es verdad que los enunciados relativos a la naturaleza pueden formularse y aplicarse sólo con la ayuda de categorías sociales?
Schmidt debe admitir, siguiendo a Marx: Mientras las categorías económicas pierden validez con la desaparición de las relaciones históricas que ellas expresan, las categorías lógicas, en cambio, aún estando
condicionadas por supuestos históricos humanos, gozan de ámbito
de validez más amplio y general. Son sedimentos históricos de la especie" (22). Agrega Prestipino: "Cuando se subraya el carácter históricamente determinado de algunos conceptos de la economía política se debe distinguir entre el ámbito limitado al cual pueden aplicarse y su validez epistemológica (que evidentemente no desaparece
ipso facto con la terminación de ese ciclo histórico determinado, aún
cuando no pueda aplicarse sino a él). Además, si la economía política
( o la 'crítica de la economía política') quiere constituirse como ciencia
debe someterse a la condición epistemológica propia de todas las ciencias, en virtud de la cual se puede discutir en torno a un ámbito dado
de objetos, solo mediante conceptos que, por definición, no trascienden. Y, por otra parte, ¿cuál es la fuerza de la moderna ciencia de la
naturaleza, sino la capacidad de universalizarse progresivamente, mediante teorías que incluyan otras anteriores unificándolas?" (23).

~a ~is~oria, para Gramsci -acota Roberto Cessi, en su estudio
El histo~~wno Y los problemas de la historia en la obra de Gramscise 1de~tif1ca con la vida del mundo, en la cual el actor no es la natura'.
leza, ~mo el hombre! pero n~ reducido a una simple expresión ideológica, m a una expres10n economica -el horno economicu- tam
t'
bt
·
,Y
poco
a u_n 1po a s racto, smo al hombre considerado como su¡·eto de 1
.
lac1ones.
as re

"Así -dice Prestipino-, el materialismo de Marx sería el conocimiento científico de las modernas relaciones sociales, en su génesis,
en su estructura y en sus leyes internas de movimiento. Korsch, en su
interpretación de Marx, lejos de buscar una serie de principios generales
siempre válidos de la ciencia social, circunscribe drásticamente la rigurosidad científica del materialismo histórico, como modelo de análisis
social, afirmado en la crítica de la economía política de la sociedad
burguesa moderna (... ). De aquí el mérito atribuído a Korsh por la
emancipación -dice Prestipino-, por la emancipación del marxismo
teórico de las aporías que todavía lo atenazan, y por la revalorización
de la instancia antifilosófica que en Marx precedería de consuno con
la otra, análoga, de la superación del Estado" (24).
[ 112) CATHEDRA

0

"La vida es el conjunto de las relaciones de las energías que actúan
e~ el _mundo, e~ el -~asado, en el presente, en el futuro, por lo cual la
histona es venf1cac1on del pasado, actuación del presente y previsión
del futuro, Y se realiza, no de acuerdo a una ley de regularidad conforme ,ª la ley de los hechos naturales, sino siguiendo un proceso de tesis y
anti tesis, de ~ternas contradicciones, de las cuales todas las filosofías
han sido manifestaciones y que cada uno supone reducido en un substrato sobre un esqueleto constituído por factores fundamentales
--estructuras-:-, Y por factores derivados, -superestructuras de elementos domman~s de hegemonías- y de elementos subyacentes
-.ubalternos-, suJetos a constante evolución por un proceso de perpetuo devenir" (26).
·
"La base de _la dinámica histórica está en dos movimientos y presuP_~ne dos cond1c1ones -agrega Cessi-: 1) Para el nacimiento y la realizacion _de las tareas que la humanidad se propone resolver, se presupone
la ex1~tenc1a real y efectiva en el proceso del devenir, de las condiciones
matenales aptas para su solución; 2) Una estructura social no desaparece antes de haber agotado las fuerzas productivas que es capaz de produci~, Y tampoco antes de que se construyan las nuevas y más activas
relaciones de producción, maduradas en el seno mismo de la vieja sociedad" (27).
Ahora bien, la filosofía, en su máxima síntesis, como ciencia de la
CATHEDRA [ 113)

�dialéctica gnoseológica, reduce a unidad orgánica los conceptos generales de la historia, la política y la economía, en las que se origina la teoría de la historia, y en las que se identifica la filosofía de la praxis.

de captarlo ( objetivo, científico), sino muy especialmente por el modo
de ejercerse esta filosofía: como teoría que se inserta en la praxis misma" (30).

"Filosofía de la praxis -como indica Adolfo Sánchez Vázquezconsiderada en una unidad indisoluble del proyecto de emancipación,
la crítica de Jo existente y el conocimiento de la realidad a transformar.
El gozne en que se articulan estos tres momentos es la praxis como actividad real orientada a un fin. Se trata de transformar el mundo (proyecto fin) con base en una crítica y en un conocimiento de la existencia. El problema teórico (filosófico) fundamental es, por tanto, el problema práctico de la transformación del mundo humano, social; o sea:
el de la autoproducción o cumplimiento del hombre, en un contexto
histórico-social dado, en y por la praxis" (28).

Como conclusión, por nuestra parte, sin tomar en cuenta las manifestaciones extremas, en la consideración de la relación existente entre
el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, creemos que la
afirmación de Marx, en carta a Kugelman, resume nuestra posición:
"Las leyes naturales no se pueden suprimir. Lo que se puede cambiar
en condiciones históricamente diversas es sólo la forma en que aquellas
leyes se imponen" (31).

"Así, pues, la 'filosofía de la praxis' supone una opción ideológica,
un punto de vista de clase. Y, de acuerdo con esta opción, tiene que dejar de limitarse a contemplar o interpretar el mundo y contribuir a su
transformación. La teoría (la filosofía) arranca de esta opción, de la
praxis misma y cumple una función práctica, y por esta inserción consciente, buscada, su práctica como filosofía cambia radicalmente" (29).

'1

"La transformación del mundo -continúa Sánchez Vázquez-,
de la realidad humana y social, se presenta, pues, como un fin u objetivo último al que han dejado de ajustarse tanto el pensamiento como
la acción. Este fin es, en definitiva, la expresión del interés de una
clase social -el proletariado- que sólo puede emanciparse -y con ella
toda la humanidad · transformando consecuentemente la realidad. Se
trata de un fin que nace de la praxis histórica misma y que sólo puede
realizarse con una acción práctica que requiere cierta teoría. La racionalidad de esta praxis no radica sólo en el conocimiento del objeto,
sino también en su ajuste a ese fin último, a través de su inserción en
la praxis que lo realiza. No cualquiera acción real (cualquier movimiento obrero) resulta racional; se requiere que se ajuste al interés de clase
fundamental que se expresa en ese fin último. Y para ello la praxis nenecesita de la teoría.
"Pero no de cualquier teoría, sino de aquella que implica una
transformación radical en la filosofía misma: no sólo por el objeto que
capta (la praxis, o el ser que se constituye en la praxis), o por el modo

[ 114]

CATHEDRA

LA LAICIDAD DE LA CIENCIA
VOLVIENDO A RADICE, cuando éste le reconoce a Althusser
la afirmación de que "Gramsci vió y pensó con fuerza una de las dos
determinaciones de toda filosofía: la relación entre filosofía y política, pero no vió con igual vigor ni aisló la otra determinación: la relación
entre filosofía y ciencia" ( 32), creemos que se separa de la noción
gramsciana.
El materialismo histórico sería el correcto conocimiento lústoriográfico de cualquier región de lo real (incluído, por Jo tanto, el virtual
conocimiento historiográfico de la naturaleza inorgánica), mientras que
se sustenta en un empleo apropiado de ciertas categorías analítico-&lt;iialécticas en su forma abstracta, pero siempre referidas a los momentos
centrales del desarrollo histórico concreto. Constituirían, entonces, el
materialismo dialéctico, o bien la filosofía marxista.
Esta posición de Radice permite aceptar el aserto de Berlinguer
reconociendo que algunos caracteres de una parte del marxismo italiano moderno deben atribuírse a las acentuaciones voluntaristas presentes en el historicismo gramsciano. Luporini, por su parte, escribe: "Puede ser que haya en Gramsci, de hecho, sobre todo por razones de polémica interna (contra las penetraciones de materialismo metafísico en
..el marxismo), cierto debilitamiento de la instancia, o componente naturalista, respecto a la instancia humanista" (33).
Estimamos, por nuestra parte, que Radice, al enfatizar la distinción
entre filosofía marxista y ciencia marxista de la historia, se adhiere a la
CAfflEDRA [ 115]

�tendencia de la desfilosofización del saber. Explicable su propósito
por reivindicar la herencia gramsciana, que ha llevado "al Partido Comunista Italiano a una concepción justa y correcta de la unidad ideal de sus
miembros".
Engels, al respecto, afirma: "De toda la anterior filosofía no subsiste al final con independencia más que la doctrina del pensamiento y de
sus leyes, la lógica formal y la dialéctica. Todo lo demás queda absorbido por la ciencia positiva de la naturaleza y de la historia" (34).
Este mismo autor, en su obra: "Feuerbach ... , admite el carácter
de la filosofía por el contenido, pero no puede evitar contraponerla a
las ciencias particulares más rigurosas, porque su método: que es analítico e hipotético-deductivo ( ... ) en las ciencias, en la filosofía es sintético o inductivo ( . .. ). Similar contraposición ( ... ) probaría ( .. . )
el carácter no científico de la filosofía, y, en consecuencia, la ilegitimidad de su pretendida función unificadora de las ciencias" (35).
Sería interesante -observa Prestipino- ver cuanto existe aún de
esta visión dualista (relativismo e irrespetibilidad de la historicidad) del
historicismo, en la fórmula gramsciana del "pesimismo de la inteligencia-optimismo de la voluntad". En tal caso, se reabriría el discurso sobre
los orígenes, conquista y límites del historicismo marxista en nuestro
país y sobre sus verdaderos pecados relativistas, iguales y contrarios a
los científico-absolutistas de las corrientes de los países socialistas. Un
intento de evitar los escollos del historicismo es la propuesta "sociológica" que no significa uria exclusión de la historia, sino que, sencillamente, .señala el hecho de que esto que es histórico no puede ser problematizado sino a partir del sistema de lo presente. La ciencia de la historia (y la teoría de esta ciencia) depende por tanto de la ciencia de la so·
ciedad (y de su teoría) (36).
En cuanto a la tesis de Radice, sobre la laicidad de toda ciencia,
Prestipino, coincidiendo, afirma: "La filosofía no sería la síntesis que
sobreviene después que cada una de las ciencias ha alcanzado ciertos resultados, sino la actividad misma constituyente de un marco científico,,
en general, en tanto preceda y funde idealmente la metodología de laf.
ciencias. La filosofía precedería de las ciencias históricamente, como
pensamiento que anticipa, preanuncia y prepara cada una de las disciplinas. Estas, si bien se desprenden de ella, provocarían la desfilosofiza[ 116] CA THEDRA

ción ~e otros tant_os sectores del saber, aunque sin ahogar del todo la
necesidad Y la exigencia del filósofo, como exigencia imperecedera.
, "Las de~cias fundadas por Galileo -dice Radice- tienen como hi-

i;te~~ filosof1ca general la del racionalismo matemático. Tal hipótesis

oso 1~a se ha ~emostrado unilateral e incompleta. Esto no quita que
la c1enc1a de Galileo sea hoy aceptada, en su ámbito específico de validez, por hombres que tienen distintas filosofías ( ... ). La misma relación -concluye Radice-;--_ e_~iste entre el materialismo dialéctico, la hipótesIS general que perm1tio a Marx altanzar su gran descubrimiento
científico y la ley del movimiento de la historia" (32).

Estimo que la noción de_Radice, de laicidad de la ciencia, no es
a~ertada. P?rqu_e precisamente los grandes desarrollos de la filosofía poI~t1ca ~arx1sta 1tal1ana son producto del conocimiento del "punto teónco mas delicado de toda la filosofía marxista": la cohesión indisoluble entre naturaleza e historicidad.
" .E! mismo sentir nuestro lo corrobora Prestipino cuando acota:
DIStmto es el problema de la relación entre las ciencias de lo diacrónico (historia Y filosofía globalmente consideradas) y las ciencias de lo
sincró?ic?, e~ las que, global~ente se incluyen las experimentalestaxonom~cas ( naturales ) y las log¡co-matemáticas ('exactas'). Se trata
de dos ruveles epistemológicos entre los cuales no subsiste coincidencia
m mterpenetración, ni inversión de acento, sino una relación analó'.
gica, debido al hecho de que las ciencias de lo diacrónico (por lo demás
mduso en el aspe~to ontológico, en la realidad objetiva, lo sincrónic~
repite, como ya senalamos, lo que por su origen y naturaleza es diacrónico). Por supuesto, sólo desde el punto de vista del filósofo de la ciencia se puede afirmar que las ciencias de lo sincrónico no coinciden ni se
interpenetran con las de lo diacrónico. En la práctica científica de una
personalidad individual y en la historia efectiva de una obra particular,
ciertamente los dos agrupamientos pueden coexistir de una manera
profi?ua y entrelazarse, como lo atestiguan El capital, en muchas de
sus paginas, y los Manuscritos matemáticos de Marx (38).
"Si se acepta considerar como una correspondencia analógica la
que_ media entre las ciencias de lo diacrónico y las de lo sincrónico, es
decrr, entre las categorías de la 'lógica histórica' y las de la lógica formal (que abarca a la lógica simbólica), se evita con más facilidad la
CATHEDRA [ 117]

1

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1

1

�aporía a que suelen dar lugar las disputas sobre el concepto de necesidad histórica, cuando éste es aceptado, no ya como análogo, sino como homólogo de las leyes generales (o de las uniformidades funcionales) propuestas en el nivel de la lógica formal (o de la lógica simbólica).
¿Cómo se puede pensar en una ley si su verificación está confiada a un
solo acontecimiento histórico, 'singular' en tanto irrepetible? ¿Cómo
puede pensarse en términos de semejante 'necesidad' histórica, por
ejemplo, la revolución francesa, si la única verificación de tal necesidad
('general', por presunción) es el mismo acontecimiento histórico ('específico') denominado revolución francesa?" (39)_.

NOTAS
1) Lombardo Radice, "Sí, para suerte nuestra", en Materialismo histórico y materialismo dialéctico, pp 87·92.

2) Cesare Luporini, La metodología del marxismo en Gramaci y el marxismo
p.51.
'
3) Umberto Cerroni, "Gramaci y la auperación de la aeparación entre aocied8 d
Estado", en Gramsci y el marxismo, p. 97.
Y
4) G. Preatipino, El penaarniento filooófico de En=la,
• la , p. 156.
.- trad. espano

Estas últimas observaciones implican, sin embargo, una sustancial
rectificación del concepto que atribuye al materialismo dialéctico el
objetivo de 'universalizar' o generalizar los resultados de cada una de
las ciencias físicas y naturales ( o mejor dicho, ciencias de lo sincrónicos) y de las generalizaciones propuestas por las mismas ciencias. Muy
distinta es la relación que se establece entre la filosofía dialéctico-materialista (como componente de un conocimiento histórico más vasto y
articulado) y las llamadas ciencias 'naturales' que no tienen más que
una clara delimitación de competencia epistemológica histórica, consistente en abstraer el modo de funcionar propio de aquellas ciencias,
tal como resulta del análisis histórico sistemático de su desarrollo y de
la comparación con el desarrollo de las mismas ciencias históricas o de
otras funciones cognoscitivas ( 40).

5) Citada por Preatipino, op. cit., p. 167.
6) Cesare Luporini, op. cit., p. 50.
7) G. Preatipino, op. cit., p. 224.
8) A. Schmidt, El concepto de naturaleza en Marx, trad. eapañola, p. 71.
9) Op. cit., p. 73.
10) Ibidem.
11) G. Preatipino, op. cit., p. 188.
12) Op. cit., p. 197.
13) A. Schmidt, op. cit., p. 78.
14) A. Schmidt, op. cit., p. 49.
15) A. Schmidt, op. cit., p. 54.
16) Ibidetn.
17) Op. cit., p. 72.
18) Op. cit., p. 98.
19) G. Prestipino, op. cit., p. 210.
20) Op. cit., pp. 219 y 220.
21) Ibidem.
22) Ibidem.

[ 118]

CATHEORA

CAfflEORA [ 119]

�23) Op. cit., p. 221.
24) lbidem.
25) lbidem.
26) Roberto Cessi, "El historicismo y los problemas de la historia en la obra de
Gramsci", en Gramsci y el marxismo, p. 77.
27) Op. cit., pp. Sí y 82.
28) Adolfo Sánchez Vázquez, La r,Josoffa de la praxis como nueva práctica de la
filoeofía, p. 2.
29) Op. cit., p. 9.
30) Op. cit., pp. 13 y 14.
31) A. Schmidt, op. cit., p. 112.
32) A. Lombardo, op. cit., p. 87.
33) C. Luporini, op. cit., p. 50.
34) G. Preotipino, op. cit., p. 243.
35) G. Prestipino, op. cit., p. 244.
36) Op. cit., p. 248.
37) L. Radice, op. cit., p. 43.

38) G. Prestipino, op. cit., p. 298.
39) Op. cit., p. 299.
40) Op. cit., pp. 300 y 301.

[ 120]

CATHEDRA

�Guillermo Ceniceros

Siqueiros
ante las tendencias plásticas
del siglo xx &lt;•&gt;

•

LA IUSTORIA DE LA PINTURA es la historia del desarrollo del
lenguaje plástico, de la gradual captación de sus recursos y posibilidades. El lenguaje plástico, t.estimonio de las luchas cotidianas del hombre y expresión de sus inquietudes y anhelos, fue en un principio un
medio para subyugar a la naturaleza; de ahí su carácter mágico y su sentido religioso. La pintura como rito fue un lenguaje •más expresivo y directo que la palabra. Los pintores de aquellos tiempos, los precursores
de Altamira, utilizaban la línea como lenguaje. El diseño gráfico fue su
punto de partida, diseño que después y de un modo muy rudimentario
era llenado con los colores que extraían de vegetales, minerales y de al·
gunos animales. Para esos hombres pintar era una necesidad vital .
Necesidad vital, puesto que, como el lenguaje hablado o la necesidad de emitir sonidos y palabras, la necesidad de dibujar símbolos, signos o esquemas, permitía expresar voces diversas. Es decir, esos signos
(•) VDSION SINTETIZADA d~ 1111a conferencia que ~ 1 6 m. autor en el entoacu
Taller de Artes P1úticu de la UANL, U. el Verano de 1974.

CATHEDRA

1121)

�podían ser sumamente expresivos, extraordinariamente poéticos, simplemente decorativos o puramente descriptivos: literarios, constatadores de hechos.
Lo verdaderamente interesante de todo esto es que entre esas voces
se encuentra, como en la poesía o la música, toda la escala de sonidos,
toda la diversidad de tonos. Diversidad que va desde los "primitivos"
poéticos, como los pintores de las cavernas, hasta los expresionistas del
siglo xx, pasando por los cerebrales perfeccionistas, maestros que nos
dejaron un arte lleno de misterio y que nos asombra por su enfoque tan
amplio, El Bosco, Brueghel ...
En el curso de la historia humana se han sucedido infinidad de movimientos plásticos, algunos de una tan gran trascendencia que determinaron el rumbo actual de la pintura. Analizar cada uno de esos movimientos sería imposible, por eso mencionaremos sólo aquellos que fueron un eslabón en la cadena que condujo a la pintura actual en general,
a la obra de Siqueiros, en particular.
Dos aspectos ha tenido como constante el lenguaje de la pintura.
Por una parte, la imitación o representación de la naturaleza, ya sea en
el campo de la magia, de la cacería o en el religioso. Este enfoque ha
cubierto gran parte de la historia del arte y es representado por extraordinarios pintores de la talla de Rembrandt o Velázquez o el expresionista Grunewal. Es, pues, el lenguaje para la representación de la realidad.
Por otra parte, encontramos valor expresivo de la propia pintura en forma de línea, símbolo, señal, textura o en forma de forma.
En ambos casos, el pintor pone en práctica constantemente su capacidad de selección.
Nunca un artista o una escuela contribuyeron simultáneamente en
todos los aspectos de la expresión pictórica. Así, los impresionistas, limitados a dar un nuevo tratamiento a la luz, menospreciaron los aportes
de otros pintores en diferentes campos como los que hemos mencionado. Ese largo camino preparó la aparición de Cézanne, el primer pintor
que se planteó el problema de la estructura del cuadro a partir de la estructura de los objetos dentro de él. El análisis geométrico y la preocupación por los espacios le permitió a Cézanne crear las premisas de la
pintura constructivista que surge después con el nombre de cubismo.

[ 122]

CATHEDRA

. A diferenc!a de Cézanne, Seurat y S~ac, cuya obra es más superfic~ Y se a~r?xnna mucho a la escenograf1a, manifestaron una preocupac10n cromat1ca por el espacio, que los llevó a un procedimiento casi artesanal. Al reducir la expresión original de la pintura, tanto la gráfica
como la composición marcharon hacia un puntillismo alejado de los
problemas característicos de la pintura: gráfica, composición, espacios,
etcétera.
Si Seurat y Signac buscaban la vibración, la intensidad expresiva, los
efectos ópticos interesantes y los contrastes cromáticos, Cézanne se empeñaba en estructurar sus obras a partir de la creación de un lenguaje;
no se detenía en aspectos de la realidad, sino que la escudriñaba para
derivar de ella el lenguaje específico de la pintura.
En cuanto a Van Gogh, el más intuitivo, el más impulsivo y quien
no buscaba adherirse a ninguna corriente ni crearla, es el pintor más turbulento y ·agudo de ese período, el que mejor logró imprimir ala pintura los rasgos de su personalidad, el que logró transmitir, por medio del
lenguaje plástico, la angustia, la desesperación y la muerte. Fue, sin duda, el que tuvo más seguidores. Su esfuerzo por desarrollar el lenguaje,
que fue más allá de los logros de los impresionistas, proporcionó un medio fácil de imitar.
Lamentablemente sus epígonos tomaron, más que su feroz y audaz
actitud hacia la vida, el mero impulso. Por ese camino se transformó la
p~tura en el campo más extraordinario de la libertad y del caos, ofreciendo este segundo con el pretexto del ejercicio de la primera.

I'
I'
1,

1

Quisiera imaginar un fantástico artefacto cuya función fuera la misma g_ue la_ de una criba, en el que se pudieran cernir todos los pintores
-me¡or dicho, su lengua¡e-. Esta máquina hipotética no haría, desde
luego, el papel de un simple seleccionador. Más bien dejaría pasar, si
t?mamos en cuenta el lenguaje de cada pintor, aquellos que por el caracter de la pincelada, por su tamaño y por su intención no lograron
permanecer en la rejilla del tamiz. Los primeros en salir serían los puntillistas. Otros, de pincelada más grande, quedarían atrapados en la trama de la cuadrícula.
A pesar de todo, la constante de todos estos maestros es la lucha
CATIIIDRA [ 123]

�por renovar el lenguaje plástico, renovación que manifiesta sus variantes
en el campo de la expresividad, entendiendo por esta última, en el campo de la pintura, 1~ utilización de un lenguaje que no permite la indiferencia del espectador ante la obra.
Aunque Van Gogh es el más expresivo, dada la propia naturaleza de
su lenguaje, Cézanne postuló la utilización de la pintura como lenguaje,
en oposición a la representación fiel, a la mera imitación de la realidad y
defendió el carácter autónomo de las artes plásticas. Por este camino levantó la preeminencia del lenguaje sobre la anécdota, rasgo qu" marcó
todo el arte del siglo xx.

'

Sin menoscabo del valor de Cézanne en cuanto a su aporte y sin menospreciar su carácter de visionario de la pintura, hay que mencionar
que su lado negativo más pobre y modesto fue su enfoque precario de
la temática. Porque debemos subrayar, sobre todo en nuestro tiempo,
que el carácter autónomo del lenguaje plástico, su autosuficiencia artística, no se contrapone, sino más bien se complementa con una gran temática. Temática que puede ir desde el erotismo y los problemas íntimos o subjetivos hasta los grandes conflictos sociales. Sólo así se puede
llegar a ese descubrimiento que nos revela cómo el gran tema de la pintura es la pintura misma, es decir, el agotamiento de sus posibilidades en
todos los niveles de la realidad. Me parece que esa enseñanza está ya
presente en Picasso.
Así como el científico, el artista está empeñado en penetrar hasta la
realidad última. No la realidad que capta pasivamente, sino aquella
oculta e invisible y que el lenguaje artístico revela. Penetrar, transformar, palpar, crear el mundo como expresión, es la misión del arte.
¿Acaso una ecuación algebraica, la fórmula de una reacción química, no
es parte del lenguaje del científico? ¿ Y acaso la movilidad del lenguaje
científico no es, en cierta medida, semejante a la movilidad del lenguaje
plástico? ¿Acaso en el aprendizaje de un artista no se repite en cierta
forma la movilidad propia de toda la historia de la pintura?
Es sabido que en la actualidad muchos de los cambios que generan
la movilidad del lenguaje plástico encuentran su razón de ser en el mercado, es decir, en la comercialización del arte y en la justificación de su
necesidad por medio de la publicidad. El estudio del mercado cobra vital importancia, ya que constituye en algunos casos casi el único proce-

[ 124] CATHEDRA

dimiento para determinar la autenticidad o .a inautenticidad de algunas
tendencias artísticas.
Estamos muy lejos de la época en que vivieron los pintores malditos, cuando Sou1 · ,,, :, Modigliani llevaron su existencia entre la miseria
y la carne putrefacta, cuando despreciaban cualquier reconocimiento y
masticaban el tiempo para entregar, el primero, las primicias del expresionismo abstracto, y, el segundo, un arte sin paralelo, lleno de drama,
de amargura, de poesía. La pintura solitaria de estos artistas conturbados contrasta bruscamente con la producción que vendría después.
Estamos muy lejos de la etapa de búsqueda de los impresionistas,
dispersos en el campo. Estamos muy lejos del tiempo de Van Gogh,
empeñado en comunicar su ansiedad, su drama y su alucinada alegría
demente, en pos de una extraña belleza.

.

Genio fecundo e inagotable, Picasso arrasó con todo. Picasso, más
que un artista creador, concentró su esfuerzo y su genio productor en
la exploración. Aparentemente, Picasso carecía de la capacidad de selección. Como todo genio pueril y regocijante se dedicó a probar todas
las golosinas. Nadie como él dedicó tanto tiempo a la pintura; nadie como él pintó en tan breve tiempo obras maestras.
En alguna ocasión, Picasso llegó a pintar un cuadro cada tres horas.
Es curioso cómo puede uno observar incansablemente la pintura de Picasso y cómo no se advierte ni avance, ni retroceso, ni grandes errores,
ni grandes aciertos. ¡Picasso, siempre genial! Es la actitud que casi religiosamente se asume ante la obra de Picasso, lo mismo ante los cirqueros de la etapa azul y rosa, que ante las mujeres de Avignón, lo mismo
ante sus obras cubistas que ante los retratos de sus mujeres, esposas,
amantes, siervas, modelos.
Picasso es el pintor que más caracteriza a los últimos setenta años.
Picasso significa pintura, genialidad, creación, individualidad poderosa,
comunicación, humanismo, comunión, paloma de la paz, movilidad
plástica ...
El arte de la pintura tiene pues, una constante de movilidad, de suma, de mu.Itiplicación infinita, de continuidad, de constante logarítmica
sin fin. Vistas las cosas desde otro lado, asombra también en la pintura
CA TIIEDRA [ 125]

�contemporánea la rápida acumulación de tendencias, la vertiginosa aceleración de los cambios que cada vez se producen en mayor cantidad y
en un tiempo menor. Para mencionar sólo algunas de estas tendencias
recuerdo aquí a la abstracción geométrica como designación del arte
concreto, seguida por la abstracción intuitiva con diferentes nombres y
con diferentes formas de iµanifestación exterior: abstracción lírica, informalismo, abstraccionismo abstracto. Viene luego el pop compartiendo terreno con la nueva abstracción; más recientemente aparece el op
art, que junto con el cinetismo, revela una tendencia abierta a dominarlo todo, incluyendo el diseño de estampados para telas, publicidad, accesorios de decoración y otros aspectos de la gráfica aplicada.
Es natural que nos preocupe esta sucesión acelerada, puesto que alguna o varias de las tendencias en cierta manera han repercutido en
nuestro medio como las ondas de una piedra arrojada en el agua. Estos
impactos plásticos originados en París o en Nueva York, naturalmente
han llegado a nosotros con menor inU!nsidad, retrasados en el tiempo,
sin autenticidad y las más de las veces como un eco mecánico. En la
conciencia del público -y lo que es peor todavía a veces también en la
conciencia del pintor- esa movilidad se presenta como un espectáculo
surrealista, como algo surgido de un sueño o de una pesadilla.
Este fenómeno de la movilidad plástica encuentra su más alta figura
en Estados Unidos, concretamente en Nueva York, donde la substitución de tendencias tiene casi el ritmo propio de la moda.
En el siglo xx, el lenguaje de la pintura tiene, pues, como rasgo distintivo, la movilidad, el cambio, independientemente de que su resultado no corresponda siempre a Jo que deseamos o a lo que esperamos.
El saldo positivo de la prolongada marcha emprendida por genios
anónimos, cavernícolas de trazo elemental en Altamira, "primitivos"
africanos, poéticos huicholes, constructivistas navajos, "primitivos"
australianos, místicos religiosos precortesianos . . . El saldo positivo
de esta marcha emprendida por los anónimos hacedores de signos, creadores verdaderos del lenguaje, sólo puede ser estudiada en función de
toda la evolución posterior de la pintura.
Paradójicamente, entre más anónimos son estos hacedores de lenguaje gráfico y plástico más auténticas son sus grandes creaciones pictóricas.

[ 126) CATHEDRA

Al mismo tiempo, la historia de esta larga ruta nos muestra el esf~_erzo del hombre por ~prender y ca~turar diferentes modos de expres10n. Es una ruta amplia, pero con diferentes caminos que condujeron
siempre a buscar los nexos profundos que unen al hombre con el hombre y a éste con la sociedad.

11

A PRINCIPIOS DE SIGLO, mientras en Europa los pintores que
buscaban renovar la expresión plástica se agrupaban en diferentes comentes que llenarían las primeras décadas de muy diversos "ismos"
en México se desarrollaba una escuela que intentaba tender un puen~
entre el mural1smo del Renacimiento y las posibilidades modernas de
la expresión pictórica.
Co~ocida más tarde como "muralismo", fue impulsada por fuerzas
muy ~-1stmtas_ a las que movían al arte auropeo. Es innegable que Ja revo)uc10n mexicana sacudió las concepciones de los artistas y puso en un
pnmer plan~ el c~cter público y social como exigencia de una pintura
de ~anguard1a. ~si,_ el mural de Siqueiros "Retrato de la burguesía",
realizado en el Sm~1cato de Electricistas, fue promovido, discutido y
a~robado por los miembros de esa organización. Esto sucedía en 1939,
anos ~e gran efervescencia política y social y de vertiginosos avances industriales. De esa manera, tanto la situación del país como los avances
tecnológicos contribuían a desarrollar un lenguaje radical caracterizado
por el anticolonialismo, la independencia de estilo, la inv~nción creadora Y 1~ tem~tica r~voluéionaria. La utilización audaz de herramientas y
mateniJes mdustnales, como la piroxilina aplicada con pistola de aire,
daban un aspecto singular a los hallazgos plásticos de este movimiento.
Al dotar los pintores mexicanos a su pintura de una temática revolucionaria, se creó la necesidad de crear un lenguaje revolucionario de
cambio radical. Un lenguaje orientado más que a transmitir un men~je,
a busc:ir la coi:n:spondencia íntima entre temática y lenguaje y entre
le~gu~Je Y temat1ca. En este sentido el principal teórico, el primordial
practico Y el cardinal irmovador que exploró en todas las direcciones
co!1 ~n entusiasmo inagotable fue Siqueiros. Dotado de un lenguaje
plastico Y de una gráfica que no tiene precedentes en toda la historia de
CATHEDRA [ 127)

�Ja pintura, Siqueiros quería, al mismo tiempo, inscribir s~ estil? dentro
de una forma superior de expresión. Era un poco como s1 considerara a
su lenguaje sólo como el engrane o como una pequeña pieza de un en•
granaje superior. Este engranaje superior naturalmente que es el.mura•
lismo buscado por Siqueiros unas veces entre las paredes de la caree! Y
otras' en los talleres creados por él, tanto en Estados Unidos como en
México, en Chile, Argentina, etcétera. Encarnación plástica de esta búsqueda son la mayoría de los murales de Siqueiros, muy p~cularmente
el del Hospital de la Raza, ejemplo portentoso de una pintura Y de un
lenguaje realizados en equipo y dirigidos a toda la sociedad.
Una ideología humanista, una temática revolucionaria Y en renovación y- un respeto continuo a la autosuficiencia de la pintura distin~e a
Siqueiros como pintor abierto, combativo y comprometido con su epoca.
En Siqueiros la dinámica con tiene a la gráfica como sistem~ es~ctural nervioso; a la composición, como distribución de los espacios Vita•
les, y al color, como piel. Es la suma de estos elementos la que pu~~
crear una unidad superior, el mural como síntesis total de la exp~1on
plástica. De ahí por qué la obra de Siqueiros no podía ser un veh1culo
pam los problemas personales, íntim~s, propi?5 _de los ilus~ado~s que
hacen de la pintura una autobiograf1a, un dla?lo de conf1denc1as. El
arte de Siqueiros, monumental y público, realizado para quienes no
asisten a galerías, se desarrolló como un arte sugestivo, multiplicador de
las posibilidades visuales.
La concepción mural de Siqueiros tiene como piedra an~ar a la
pollangularidad. Este fenómeno óptico establece una rela~1ón entre
el movimiento del espectador, sus distancias y sus ángulos _v1Suales Y l_a
composición del mural. El movimiento de las_formas ~ p ~ de lo e~~tico la multiplicación de posibilidades, es decu, el est1?aID1ento, tens1on
y ~ducción de espacios en la composición, inclusive, la movilidad de
expresión de una misma forma vista de diferente ~gulo, son algun_os
aspectos de la poliangularidad. Con mucha frecuencta, al pen~ en p~tura mural pensamos en las paredes que generalmente se destinan a p~tores que se vuelven muralistas por el solo hecho de trasladar a otras di·
mensiones un cuadro de caballete. Siqueiros no alcanzó a poner un
nombre adecuado a esta tarea difícil y atractiva que es pintar en el pla·
fón. ¿También es muralismo? Las posibilidades plásticas, ópticas, en
(128] CATHF.DRA

un plafón, se multiplican a un grado tal que las formas, siendo estáticas
adquieran más movimiento que en la pared o muro.
'
Sin embargo, no se puede hablar aisladamente de los problemas que
plantea un mural, ya que se busca alcanzar la unidad de ese cuerpo que
nos cobija o nos amenaza y que constituye la obra en su conjunto. y 0
destaco aquí problemas aislados sólo para subrayar la magnitud de las
dificultades a las que se enfrentó Siqueiros y que, de ninguna mauera, se
encuentran en la obra de caballete, independientemente de la magnitud
de su formato. Así, otra parte del mural, generalmente ignorada o destinada a las cosas secundarias, o simplemente no utilizada por los muralistas que trasladan sus cuadros a las paredes, es la esquina. El encuentro de los muros sirvió a Siqueiros para dar soluciones audaces y sin precedentes. Aquí, como en el plafón, interviene también la movilidad del
espectador. En sus soluciones, Siqueiros eliminaba los contrastes del
encuentro entre los muros y ofrecía una continuidad puramente visual,
resultado de la audaz composición. La fusión arquitectura/pintura mural conduce a una integración plástica en la que se borran los límites entre la arquitectura y la pintura.
Recuerdo ahora aquellas discusiones que se suscitaban en esta Escuela-Taller de Artes Plásticas en años pasados, con relación a Diego,
Orozco y Siqueiros. Se decía entonces que Diego era el maestro, Orozco, el pintor, y Siqueiros,el político. Sigo pensando igual, pero yo agregaría que Siqueiros es, además del político intransigente con sus principios, el visionario y precursor de la verdadera pintura mural. Diego y
Orozco agotaron en su obra las posibilidades de su lenguaje. Siqueiros
apenas alcanzó las primicias de su con~¡ición del mural. Claro que
Orozco y Siqueiros, como expresionistas que fueron, tienen rasgos en
común y su enfoque es opuesto al de Diego Rivera, quien con un canto
poético nos entregó fragmentos de la historia de México sugestivamente relatados. Y si Orozco, con un acento desgarrador e inconforme, nos
estruja y maldice, Siqueiros, que es también un grito fuerte, agitado, solidario y heroico, es, al mismo tiempo, un canto a la vida por la protesta
y la denuncia.
A pesar de lo que se diga y en contra de todas las opiniones manipuladas por las galerías, el muralismo mexicano no sólo no fue un arte colonizado, sino que, al mismo tiempo, representa el único aporte concreto y poderoso de una expresión plástica latinoamericana con valor uniCATHEDRA [ 129]

�versal. Poco más o menos lo que es hoy García Márquez en el campo de
la literatura, cuyo lenguaje literario tiene una verdadera concepción mural.
Es interesante advertir cómo en un taller de investigación plástica,
en un laboratorio de lenguaje plástico, como lo fue siempre un mural
de Siqueiros, no siempre se valora en toda su magnitud el papel como
formador de pintores (no me agrada la palabra "artistas"). Para el público de la calle es natural que sólo vea el resultado final. Pero, para
quien trabajó con Siqueiros en un mural, el resultado final es la culminación de un proceso, una verdadera historia y un verdadero desfile de
posibilidades plásticas. En efecto, una sucesión de geometrizaciones,
texturas, abstracciones, concreciones y fusiones, preceden la aparición
del esbozo del mural. Constantemente pienso en lo extraordinario que
pudo haber sido filmar todo el proceso de creación del Poliforum. Ese
conjunto se podría antojar más interesante que el propio mural. Revelaría el proceso de suma y resta tan característico de Siqueiros, el desprecio o rechazo de aspectos o fragmentos que fueron demasiado formalistas. En muchas ocasiones se llegó a sacrificar a todo un panel en
aras de lograr la unidad y la coherencia del lenguaje.

término, si~ndo que es la principal, para no decir la primera instancia
de la creación. Es por lo ~terior que la gran pintura mural arranca de
la ~ometrí~ real del espacio arquitectónico y a partir de una geometrizac1on_ creativa establece la estructura básica de la obra para emprender
despues_ lo _que -~uede ser la acumulación óe datos, las líneas direccionales, la distn_bu?1on de los espacios, la combinación y permutación de rit~?s Y moVIm1entos, las geometrizaciones cuya lógica nos dan una reacc1on en cadena: un lenguaje de propuestas gráficas.

.

.

)

Final

CORRESPONDE A NOSOTROS hacer un examen, revisar panorámica y exahustivamente en el ámbito nacional e internacional, en el enfoque con los pintores viejos y jóvenes, los pintores en proceso de formación o de deformación. Corresponde a nosotros hacer la crítica de las
enseñanzas de nuestros maestros del pasado inmediato y de los maestros
contemporáneos que hoy se encuentran en plena producción. Yo creo
que el pintor de hoy puede elegir tanto su camino como su conducta y
un lenguaje en relación con su carácter, a la medida de sus posibilidades
o de sus limitaciones. La necesidad de un lenguaje abierto y rico es hoy
más grande que antes. No cabe duda que el investigador de la plástica
es quien va a sustituir al pintor individualista con patente en el estilo o
con estilo patentado, y que la mente creativa abierta sustituirá a la
mente herméticamente cerrada.

Por otra parte, la relación de trabajo en equipo constantemente crea
problemas que generalmente desagradan al pintor ya hecho y formado.
Es decir, aquí las enseñanzas sólo tienen valor para quien está más despojado de las "genialidades" propias del pintor individualista. Y es que
la pintura mural requiere un gran equipo; no puede realizarse por una
sola persona. Basta pensar que lo primero y lo más importante es el trabajo geométrico, el trazo de la estructura, la delimitación de los espacios Y los ritmos de composición, cosa imposible para un solo pintor a
menos de que disponga un proyector y esté dispuesto a sacrificar una
enorme energía física. El trabajo en equipo es para la pintura mural totalmente indispensable, como lo es indispensable al cineasta o al arquitecto. El trabajo en equipo se basa, desde luego, en una correcta coordinación de la actividad y en una dirección que debe poner siempre en
primer plano la utilización adecuada del espacio arquitectónico. La correcta comprensión de este problema es el fundamento para la distribución de los espacios.

El pintor actual sabrá valorar debidamente las aportaciones verdaderas en el campo de la plástica.
·

Con mucha frecuencia, no sólo en la pintura mural, sino en la de caballete, la composición como lenguaje es delegada a un tercero o cuarto

Podrá, por medio de las práctica que da el trabajo, saber aquilatar
cu'ál de todos los caminos puede ofrecer una problemática más atracti-

[ 130]

CATHEDRA

CAfflEDRA [ 131]

�va, difícil, no repetitiva, diferente, no académica, renovadora. Problemática que englobe todos los aspectos del lenguaje y la temática y también la superficie en que va a pintar y que no es, necesariamente, una
tela.
Para todos hay, para el artista solitario o de la soledad, incomprendido, conforme en muchas ocasiones, amargado y con un lenguaje de
amargura, degradante, humillante, creador de criaturas deformadas, mutiladas, inofensivas. El artista solitario, símbolo de la conformidad, prefiere no identificarse con los demás hombres -que es una de las tareas
del arte plástico-. Con un lenguaje cerrado, limita la participación del
espectador por dos razones: primera, al reducir el lenguaje plástico a receptáculo de problemas íntimos. Segunda, al escoger un formato más
propio de historietas aue de los problemas dignos de la plástica.
Los pintores de las nuevas generaciones entenderán, sin duda, que la
meta a seguir no está ni en el artista solitario o de la soledad, ni en el individualista con estilo de patente, ni en el folclorista retratador de nuestras variadas frutas, ni tampoco en las efímeras modas de Nueva York o
París.
El pintor del futuro empleará un lenguaje múltiple y multiplicador,
un lenguaje eminentemente social, con participación entre espectador y
artista, un lenguaje que aunque no diga mensajes históricos, ni anécdotas políticas, ni narraciones literarias, exprese con sus propios recursos
-la gráfica, los eRpacios, el color, la composición, la línea- su adhesión
al hombre y su identificación con él, su capacidad de encontrar un lenguaje con significación propia en el combinatorio de trescientos sesenta
grados que es la plástica. Un arte con correspondencia e integración entre artista y sociedad. Un arte de provocación, enemigo del estancamiento y seguidismo, inconforme y anticolonialista, un arte que agregue y ~orte el arte latinoamericano con voces propias.
Vamos, pues, para decirlo con las palabras que en alguna ocasión me
dijera Pedro Garfias, a seguir afinando la puntería, vamos a seguir tirando flechas y flechas; algunas tendrán que dar en el blanco ...

[ 132) CA111EDRA

�reseña de libros

,

· Estados Unidos, una
excepción en América y probablemente
en todo el mundo colonial
• La etapa colonial en Eotadoo Unidoe: Su influencia decilift en un
cuo de deaarrollo capitaliata autónomo, por Mario Cerutti, Edicio1181
de la Facultad de Filoaofía y Letras de la UANL, Monterrey, 1977.

EL ESTUDIO TITULADO: La etapa colonial en Estados Unidos,
del investigador argentino Mario Cerutti, aparece bajo el signo de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, en la serie Cuadernos de historia.
Procura describir las condiciones económicas y sociales -sin dejar
aparte significativos aspectos ideológicos- que se fueron generando
durante la etapa colonial en los actuales Estados Unidos de Norteamerica. Es un trabajo que puede ser útil como peldaño de una futura investigación para profundizar en el contraste de lo que acaeció en los países
que hoy integran la América Latina.
Ambas regiones fueron producto de la expansión europea. Ambas
nacieron bajo el signo colonial. Pero los resultados fueron diametralCATIIIDRA [ 133)

�mente distintos: mientras Estados Unidos se convertiría con el correr
de los años en potencia hegemónica, las naciones de Latinoamérica irán
pasando de una a otra forma de dependencia y terminarán justamente
por insertarse en la órbita de quien, en un momento, fue su hermana
colonial.
(Nacido en Córdoba, Argentina, Mario Cerutti es licenciado en
Ciencias Históricas y licenciado en Periodismo por la Universidad de
Córdoba. Desde 1964 pertenece al Colegio de Historia de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL. Tiene en preparación una serie de
estudios sobre el desarrollo del capitalismo en Monterrey. El estudio
ahora reseñado lleva el siguiente subtítulo: "Su influencia decisiva en
un caso de desarrollo capitalista autónomo").
Una conclusión derivada del estudio que Mario Cerutti realiza sobre
la etapa colonial de los Estados Unidos estriba en que una región de su
territorio no interesó demasiado a la metrópoli. En consecuencia, no
se vió sometida a las presiones y medidas mercantilistas típicas de la
época. Esta circunstancia permitió el crecimiento de una sociedad y
una economía marginadas de Inglaterra, y por ello se consolidaron
intereses lo suficientemente fuertes como para enfrentar en un momento determinado las intenciones absorbentes de la metrópoli.
Esta situación -observa Cerutti- no se agotará en la etapa colonial
sino que persistirá en épocas posteriores y se verá favorecida por situa•
ciones emergentes en el conYU!sionado mundo de la primera mitad del
siglo xix. Esos intereses autónomos, o sea volcados sobre la propia sociedad en gestación, con escasa ligazón hacia el exterior, serán los que
propugnarán medidas concretas para la defensa de una economía nacional -burguesa- industrial. Criterios tales como el proteccionismo industrial, la defensa de la navegación nacional, el sostenimiento de la importancia de un mercado interno, no serán frutos de simples leyes o
ideas, sino que leyes e ideas serán consecuencia de la acción de grupos
sociales determinados, con el suficiente poder para imponerlas con encacia.
Otra conclusión de Cerutti es que Estados Unidos fue una excepción en América y probablemente en· todo el mundo colonial. Y la excepción anidaba en su seno la confirmación de la regla. Una de sus regiones -el sur- conformará a una sociedad, una economía y una eon,

[ 134)

CATIIEDRA

ce_pción del '.°undo muy parecida a la que asumirán dltlchos grupos dommantes latmoamericanos. Y esto coincidirá, precisamente, con el hecho de que el sur fue la única área que interesó a la metrópoli desde el
punto de vista económico.

(Una Bibliografía fundamental, con un medio centenar de fichas
sirve de apoyo al estudio del investigador argentino/PEDRO REYES
VELAZQUEZ.

De la Escuela
de Mileto a los atomistas, con
Demócrito
• Fragmentos filoaóficos, compilación de textos y notas de Juan Angel
Sánchez, Ediciones de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL,
Monterrey, 1966.

CON EL TITULO de Fragmentos filosóficos, compilación de textos y notas del catedrático Juan Angel Sánchez, aparece un volumen
dedicado a los pensadores presocráticos bajo el signo de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL, Monterrey, 1976.
Divide su contenido en cinco partes. Dedica la pnmera a la Escuela
de Mileto: Tales, Anaximandro, Anaxímenes. La segunda corresponde
a Heráclito de Efeso. En la tercera figuran cuatro pensadores de la Escuela eleática: Jenófanes, Parménides, Zenón y Melisso. Los Pluralistas
quedan representados por Anaxágoras y Empédocles, en la cuarta; para
finalizar, en la quinta parte, con Demócrito como representante de los
Atomistas. En cada texto se indica el origen de la versión castellana
CATHEDRA

[135)

�(el maestro español Juan David García Bacca, el italiano atgentinizado
Rodolfo Mondolfo, el francés Abe! Rey, etcétera).
Sobre el filósofo Jenófanes de Colofón (que vivió en el siglo vi ant.es
de Cristo y probablemente rebasó los cien años), se incluye en la compilación el llamado Poema de Jenófanes, donde claramente afirma el monoteísmo. Dice un fragmento:

Anaxágoras y Empédocles (los Pluralistas), y de una manera relativamente perfecta con Demócrito de Abdera (discípulo de Leucipo ).
"Los hombres --dijo- se han forjado un fantasma con el Azar, para
embellecer su propia ignorancia". Pero ig11álmente advirtió: "Quien
obra injustamente es más desdichado que quien padece injustamente".
"No es varonil solamente el que vence a sus enemigos, sino también
el que es señor de sus placeres"/PEDRO REYES VELAZQUEZ.

"Entre los Dioses -hay un Dios máximo; -y es máximo también
entre los hombres. -No es por su traza ni su pensamiento -a los mortales semejante. Todo El ve; todo El piensa; todo El oye. -Con su mente, -del pensamiento sin trabajo alguno, -todas las cosas mueve. -En
lo mismo permanece siempre -sin en nada moverse, -sin trasladarse
nunca -En los diversos tiempos a las diversas partes" (V~rsión de
García Bacca).
La crítica, libre y amplia -explica el alemán Augusto Messer, segeún la traducción de Javier Zubiri-, que hizo Jonófanes de las concepciones religiosas y morales del pueblo contribuyó a que, a causa de
la conquista de Jonia por los persas ( 545), abandonase su patria, recorriendo hasta su vejez toda la Grecia como poeta ambulante. Le llenaba
de mal humor ver que gentes de espíritu tosco, vencedores en los torneos, en las carreras pedestres y en las de carros, fuesen objeto de la
más alta estimación. "Es injusto preferir la fuerza del cuerpo a la de la
buena sabiduría", decía.
Lo cierto es que el concepto del ser, uno e invariable, será el concepto fundamental de los filósofos eleáticos. El concepto del eterno
devenir, por el contrario, dominará en la filosofía de Heráclito. Supersonalidad es de una magnitud impresionante. No es un investigador frío
e intelectual, sino una naturaleza apasionada, artística y moral; con
genial mirada sabe captar Jo esencial, lo igual en la cambiante turbamulta de los fenómenos, y con fina perspicacia anticipa conceptos fundamentales de la moderna ciencia de la naturaleza. "Probablemente
-afirmó Nietszche-, jamás ha escrito un hombre más clara y transparentemente. Sin duda es breve, y solamente en este sentido es oscuro
para un lector ligero".
La reconciliación entre las concepciones fundamentales de los eleáticos y el gran Heráclito de Efeso se realizó incompletamente con

[ 136) CATIIEDRA

CATIIEDRA [ 137)

��Departamento de Editorial

Publicaciones
editadas por la Facultad de Filosofía y
Letras de la U ANL
* Revista Cathedra (trimestral). Coordinadores anteriores: Miguel
Covarrubias, Alfonso Reyes Martínez y Juan José García Gómez. Actual Coordinador: David Martell.

CUADERNOS DE FILOSOFIA
* La pintura como lenguaje/Adolfo Sánchez Vázquez, segunda
edición.
* Tecnología y filosofía/Mario Bunge.

* La filosofía de Vasconcelos como filosofía latinoamericana/
Silvia Mijares.

* Filosofía del derecho/María Guadalupe Martínez de Rodríguez.
CAnlEDRA [

139)

�EDICIONES ESPECIALES

* La metodología: una discusión/EH de Gortari.

CUADERNOS DE HISTORIA
* Aspectos metodológicos básicos del estudio de la historia medieval/Henning Graf.

CUADERNOS DE LETRAS
* Olavide o Sade/Miguel Covarrubias.
COLECCION: MATERIALES DE TRABAJO DE LA DIVISION DE
ESTUDIOS SUPERIORES

* Fragmentos filosóficos de los presocráticos. Antología/Compilación de textos y notas de Juan Angel Sánchez.

* TNs artículos sobre historia y sociedades/Guillermo Beato.
* Sobre la historia latinoamericana/Guillermo Beato.
* Desarrollo demográfico, económico e industrial de Monterrey
(1860-1920)/Domenico Sindico, Roberto Hernández, Víctor Hernán-

COLECCION DE POESIA

* Litoral de sombra/Alfonso Reyes Martínez.
* Matar el tiempo/Xavier Rodríguez Araiza.

dez y Mario Pérez Delgado.

* La etapa colonial en Estados Unidos. Su influencia decisiva en
un caso de desarrollo capitalista autónomo/Mario Cerutti.

CUADERNOS DE SOCIOLOGIA
* .IJesal'lailo urbano en Amilrica Latina/Domenico Sindico.

CUADERNOSDEMETODOLOGIA
* Cuaderno No. 1: "Acerca de la noción de analogía"/Tomás
González de Luna; "Las revoluciones científicas y el método" /Juan
Angel Sánchez; "Las inferencias deductivas aplicadas a la física"/
Laura E. Quiroga.

CUADERNOSDEPEDAGOGIA
* Cuaderno No. 1: "Antecedentes técnicos de la programación
por objetivos" /María Socorro Berra Santana; "El establecimiento de
)os objetivos de aprendizaje" /Clara l. Carpy Navarro y Libertad Menéndez Menéndez.
[140) CATIIEDRA

CATHEDRA [ 141)

��Colaboradores

MARIO CERUTl'I/Argentino. Licenciado en historia por la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Licenciado en periodismo. Maestro de tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL, tiene a su cargo las cátedras de Historia de América en los Colegios de Historia y de Sociología. Ha publicado La etapa colonial en
los Estados Unidos. Su influencia decisiva en un caso de desarrollo
capitalista autónomo, editado por la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL.

GERARDO OTERO/Mexicano. Licenciado en administración pública por el Instituto Tecnológico de Monterrey. Estudios de maestría
en economía y ciencia política en la Universidad de Texas. Actualmente cursa· el doctorado en sociología en la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos.

RICARDO VILLARREAL/Mexicano. Licenciado en psicología por
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Estudios de maestría en sociología en el Colegio de México. Coordinador y docente investigador
del Colegio de Sociología de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL.

CATHIDRA [ 143]

�CUADERNILLOS sooc~;?it~~T~~~ ~~L~igA~~ SOCIOLOGIA DE LA
FACULTAD DE FIL
LUIS MARIA GAm/Argentino. Maestro de antropología social
por la Universidad Federal de Río de Janeiro. Candidato a doctor en la
CISINAH. Profesor en la Universidad Nacional de Córdoba, Salta y Posadas, en Argentina, y de tiempo completo en la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

ARTURO DELGADO MOYA/Mexicano. Licenciado en filosofía
por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Egresado de la Escuela
Normal Superior de Nuevo León. Maestría de metodología de la ciencia
en la División de Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL. Subdirector de la Escuela de Graduados de la Escuela Normal Superior. Coordinador académico del Colegio de Historia
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Docente investigador
en la propia Facultad.

Coordinador: David Martell

Apartado postal, 30~4,
Facultad de Filosof1a y Letras,
Ciudad Universitaria,
, .
Monterrey, Nuevo León, Mex1co

NUMEROS PUBLICADOS:

TOMAS GONZALEZ DE LUNA/Mexicano. Licenciado en filosofía
y en derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Maestrías
de filosofía y de metodología de las ciencias. Ha dado cursos en universidades nacionales y europeas. Exsecretario general de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Director de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.

GUILLERMO CENICEROS/ Mexicano. Nauirniento en Durango y
formación profesional plástica en Monterrey (Universidad Autónoma de
Nuevo León), México y en breves viajes de estudio a diversas partes del
orbe. Exposiciones pictóricas en Monterrey, ciudad de México, GuadaIajara, Mineápolis, La Habana, Santiago de Chile, Cracovia, Rotherdam,
etcétera. Colaborador con David Alfaro Siqueiros, fue jefe de taller del
Poliforum y de otras obras siqueirianas.

.

. l) Definiciones sociológicas_ b~rgue-

,

* Número 1/ Soc1olog1a, II.

sas. Su en t1ca.

.

* Numero

2) C tegorías y leyes soc10logicas

ª

marxistas (agota_d?)- Laf
(del mercantilismo a la
21 ff15 toria de Amenca ma 1

cesión norteamericana).
, .
guerra de se , .
ial I · Aspectos econom1cos,
* Número 3/ His~oria econo~1ca¡;:udalismo.
1
poh tic os econom1ca
Y s°: ~s y soc1.al II.. Iniciación al curso.
* Número 4/ Historia
EN PREPARACION:
* Epistemología de las ciencias.
iales contemporáneos, por
* La universidad y los problemas soc
Emest Mande!.

.,

I

II

* Matemáticas para soc10log~s Y Y

*

Estadística I Y II.

Teoría sociológica I (Manrnm_o ). W be

* Teoría sociológica II (Durkheun, . ~

* Teoría sociológica III (Introducc1on

j· funcional-estructuralis-

* :::~~logía del desarrollo latinoamericano.

*
Sociología
* Histona
de rural_-.
Amenca Latina 11 (dos volúmenes).
* Sociología urbana.

[ 144] CATHEDRA

* Ciencia política.

D

r·lnlCIO
. . nes y teorías sociológicas
.

· 1 'a• e
* Segundo curso de socio
ogi · ,

ociológicas marxistas
burguesas. Su crítica.- Categonas y 1eyes s
(segunda edición corregida y aumentada) .

�REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LECN
NUMERO 7

ENERO-MARZO DE 1978,

DIBUJOS DE GUILLERMO CENICEROS

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                    <text>CATHEDRA
'

REVISTA DE LA FACULTAD DE FlLDSDFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ABRIL.JUNIO DE 1978

Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León
MONTERREY, NUEVO LEON, MEXICO

�Universidad Autónoma de Nu~vo León
Rector • doctor Luis E. Todd
Secretario general * ingeniero Ore! Darío García

¡'

Facultad de Filosofía y Letras

i

Director * licenciado Tomás González de Luna
Subdirector * licenciado Juan Angel Sánchez
Secretario general * licenciado Herón Pérez Martínez
COORDINADORES:
Colegio de Filosofía
Colegio de Letras
Colegio de Sociología
Colegio de Historia
Colegio de Pedagogía
Colegio de Traducción
División de Estudios Superiores
Instituto de Investigaciones
Departamento de Editorial

* licenciado Enrique Galván
* doctor Jorge Rangel Guerra
* fü:enciado Ricardo C. Villarreal
* licenciado Arturo Delgado Moya
* maestro José Antonio Mejía Ayala
* profesora Carmen Tijerina
* licenci1do Bernardo Flores Flores
* doctor Juan José García Gómez
* profesor David Martell

1'

C~A'I'HEDRA
CONSEJO DE EDITORIAL:

* rnaeSU'o José Luis Balcárcel
* licenciado Mario Cerutti
* doctor Juan José García Gómez
* licenciado Santiago Alfredo Salas
* licenciado Juan Angel Sánchez
* profesor Pedro Reyes Velázquez
* licenciado Ricardo C. Villarreal
* profesor David Martell (coordinador)

_o::-,,-,.......

-

J'ffj(;~~~

�CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
NUMERO 8

ABRilrJUNIO DE 1978.

SUMARIO
Pierre Vilar O La empresa, los empresarios y la burguesía/3
Mario Cerutti □ Los Madero en la economía de Monterrey (18901910)/29
Mario Bunge □ Método y métodos, metodología y metodolatría/95
L. Danon-Boileau □ Características del inglés científico escri-

to/115
Carlos Pereyra □ El individualismo metodológico: un caso de contrarrevolución teórica/137
Biblionotas/157
Federico Cantú: Las ilustraciones/163
Publicaciones de la Facultad de Filosofía y Letras/167
Colabm:adores en este número/171
Indice de ilustraciones/173

�•
•
•
•
•

Revista trimestral.
Aparece los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre.
Cada autor es responsable de su texto.
No se regresan originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a: Departamento de Editorial de la
Facultad de Filosofía y Letras, Unlvemdad Autónoma de Nuevo León, Ciudad Universitaria, Apanado postal 3024, Monterrey, Nuevo León, México.
• Impresa en: Técnica Gráfica de Monterrey, S. A., Abasolo, 870, Oriente,
teléfono 40-43-32, Monterrey, N. L., México.

Diseño y cuidado de la edición: David Martell

Ilustraciones de Federico Cantú

�Pierre Vilar

La
empresa, los empresarios y la
burguesía e•)
DOCTOR GUILLERMO BEATO: Voy a presentar a un hombre que
no necesita presentación: el maestro Pierre Vilar, profesor de la Escuela
Práctica de Altos Estudios de la Sorbona de París y discípulo de Marc
Bloch, de Labrousse y de Lucien Febvre.
El maestro Vilar es autor de numerosos trabajos fundamentales para
la historiografía de la historia social v económica, tales como su famoso
y monumental trabajo La Cataluña en la España moderna, su Creciouento y deaarrollo, su Oro y moneda en la historia, etcét~ra; hombre
comprometido políticamente; hombre que por su claridad y su ,posición
sufrió también la prisión en los campos de concentración nazi y, sobre
todo, un hombre de espléndida calidad humana y de infinita h11mildad ...
(•) Vem6n de la cllula . . . . . . por m aúor, pmf-,r baa.ped de la Diria6a de
ltláadloe 8apnlane de la hclal&amp;ad de fllodfa-, LefzM de la UAHL, el puado . . de-ye,,
deaao de i . acdridadee
de •11&amp;ra depeadencia . . . . . . . _ , Se 1ae1a.,.n.
lldmaú. lu imeffendonea de loe Jll'Olwl• Glllllamo Beato 'J Muto Ceratti -, Ju de . _

--dtll-

atneed..._

CATHEDRA [ 3]

�Queda con ustedes el maestro Pierre Vilar, que no va a disertar sobre un tema determinado, sino simplemente va a hacer una conversación con nosotros, una conversación entre amigos. El ha tenido la gentileza de venir a ver qué es lo que se hace en Monterrey, especialmente
alrededor del tema de la empresa.

DOCTOR PIERRE VILAR: Agradezco mucho al doctor Beato y al
señor director de la Facultad su acogimiento y las palabras demasiado
afectuosas y elogiosas que han tenido para conmigo. Le había avisado
al doctor Beato que yo no haría ninguna conferencia, sencillamente
porque sobre el tema que me ha indicado no tenía mis notas ni mis papeles. Pero cuando me dijo que en esta Facultad se hacían unas investigaciones acerca de la empresa, empresa comercial, empresa industrial,
etcétera, decidí venir. Como yo he pasado casi seis años dirigiendo trabajos con el mismo espíritu, es decir, qué es empresa, cuál es el espíritu
de la empresa, es decir, empresa en lo que verdaderamente significa la
palabra, y, naturalmente, también el análisis económico del fenómeno
empresarial. Así que entonces le he dicho: Bueno, intentaré charlar
alrededor de esta noción. Yo diré, pues, las reflexiones que me ha sugerido el tema, y también les preguntaré a ustedes cuáles son los resultados a que han podido llegar.
Cuando empecé este trabajo de investigación con mis alumnos de la
Sorbona tenía intención, no tanto de añadir más al inmenso número de
estudios de empresa que se han hecho en América, en Alemania, en Inglaterra, sino de intentar ver el problema, diríamos, al mismo tiempo,
teórico e ideológico, es decir, qué es empresa más ampliamente.
Es que la empresa, por ejemplo, caracteriza al sistema capitalista.
Porque se ve perfectamente que la idea de la empresa, y de la empresa
libre sobre todo, es una idea que la ideología del capitalismo pone siempre adelante, diciendo: la gran característica del capitalismo es la libertad empresarial y el espíritu de empresa. Y, entonces, la primera cosa
que he hecho son dos aspectos de estos estudios: de un lado, los estudios concretos, cuando he podido encontrar archivos de empresas, puesto que son muy difíciles de obtener. Naturalmente, hay algunas de las
grandes empresas (por casualidad, algunas de pocos millones de empresas). Para eso, entonces, se hacen monografías. Supongo que es lo que
ustedes han hecho, según me ha dicho el doctor Beato. Me ha dicho
que cuarenta monografías o algo así. Estudios concretos y monográficos. Eso, para estudiar cómo funciona la empresa.

En este punto creo que también puedo recordar una _idea que muchas veces he sostenido, que es que un sistema, como el sIStema capitalista (pero se podría decir igual del sistema_ feudal o de cualqwera o~ro),
se debe estudiar a dos niveles. El primer mvel es el mvel m1croecononuco o de la microobservación. Es decir, estudiar una empresa para sabe¡
lo que es empresa. Y la empresa, en realidad, dibuja todo 1~ que es el
capitalismo. Es decir, es una cosa donde se empieza con un _cierto mvel
de medios de producción o de dinero para construulos Y, si hace _falta,
hay empréstitos para organizar eso. Después hay una contratacion de
asalariados y después . . . Bueno, al final del año, hay una diferencia
entre el producto obtenido y su valor realizado en el mercado. Y finalmente viene lo que se ha pagado a la gente trabajando en la empresa, es
·decir, que la empresa es ya un dibujo perfecto del mecanismo capitalista.
. Después viene el segundo nivel global o nivel macroeconómico.
Ver, en un°a nación o en cualquier ll!arco escogido, el resultado global
de las empresas con todos sus movimientos de baja y alza. Pero eso es
otra cosa. No es naturalmente la coyuntura que a mí me interesaba,
sino precisamente el micromecanismo.
También me interesaba lo que llamaría yo la ideología de la empresa. Y, por eso, empecé por estudiar a Schumpeter, porque Schumpeter,
· ell un tiempo ya lejano (que fue en 1911 o en 1913 si recuerdo bien),
fue quien puso la empresa en el centro de sus análisis. Pero al empresario él lo definía de una manera muy suya, es decir, que no es practicamente lo que se dice corrientemente. Para Schumpe~_r. el ~m~resa_no es
únicamente el que innova, pero ya no una mnovacion técmca, un!ca,
sino una innovación comercial, una innovación en métodos bancarios,
cosas así, pero innovación al fin.
Pero Schumpeter estaría casi preparado para decir que el empresario
es un señor que sencillamente hereda, por ejemplo, una empresa Y que
sigue así con éxito, bastando sencillamente con hacer girar el mecanismo.
Eso no es un empresario a los ojos de Schumpeter. Y puedo decir
que Schumpeter, en cierto sentido (dejando al lado el siste~a de la empresa), llamaba la atención hacia el empre~o; es decir, de¡ar un poco
la teoría y pasar al hombre. Y en una formula bastante cunosa, el

[ 4] CATHEDRA
CATHEDRA [5]

�profesor Fran.,ois Perroux, el francés que tradujo la obra fundamental
de Schumpeter, dijo que este análisis abstracto de la empresa era al
mismo tiempo la epopeya humana de la creación o una cosa de este
tipo. Es decir que, en el fondo, la teoría de la empresa se volvía el elogio del empresario.
Pero yo constataba, en ese momento particularmente, los trabajos
sobre los beneficios, los provechos, de un hombre como Ollman, en
Francia (eso, cuando empecé estos trabajos, es decir, hace unos cinco
años). Entonces decía lo contrario sobre la visión del empresario (que
ahora aebemos deshacer por completo): que el empresario no nos importa y que tal vez moralmente, dice él mismo, la idea de los beneficios
del empresario pueden ser discutidos como forma moral. Porque es,
hasta cierto punto, una explotación para él. ·
Pero, al contrario, él decía que la teoría de la empresa, es decir,
el concepto de empresa, la cosa completamente abstracta, es la única
cosa que hace andar la economía que conocemos. Y a mí me gusta
bastante la comparación esta, que en un momento se toma atención
po~ el empresario y en otro momento sobre la empresa abstracta, la
enipresa que no tiene naturalmente abstracción. No se puede juzgar,
ni moral, ni políticamente, ni de cualquier modo, una empresa abstracta.
Y, bueno, reflexionando sobre eso, yo he hecho también unos trabaj~ de equipo sobre historia del pensamiento, y he querido volver al
momento donde aparece en la literatura económica e histórica la idea
de empresa. Y lo que me pareció más típico en este sentido fue Cantillón. Cantillón, en el primer tercio del siglo xviii, porque su obra salió
solamente en el 50-60, pero estaba escrita en 1733 ... Y es una cosa
bastante curiosa porque Cantillón divide (y es verdaderamente el principio del capitalismo) la vida económica en dos tipos: Unos, dice, son
"pensionados" (no dice asalariados, porque la palabra todavía no aparecía). Dice: son "pensionados" ... Bueno, dice: un general que cobra
un sueldo, un hombre de la corte que recibe una "pensión", un criado
que tiene un gage, un sueldo de criado. Todos esos son a sueldo fijo,
a renta fija. Siempre saben lo que van a cobrar. Y después hay todos
· los demás, que son empresarios. Es decir, que saliendo de una base que
puede ser su trabajo (porque es una cosa curiosa cuando señala que hay
empresarios de su propio trabajo) emplea estas palabras, y toma por

(6) CATIIEDRA

ejemplo (que, naturalmente, es un ejemplo muy simple) al porteador de
aguas que, entonces, en· las ciudades del siglo xvii y xviü, tenía un gran
papel. Dice: este porteador de aguas tiene bienes (y sería la primera
vez, me parece, que se ha estudiado la idea de empresa con capital de
un lado y trabajo del otro, pero, naturalmente, con una simplificación
monumental). Bueno, tiene bienes (no pronuncia la palabra "capital").
Tiene como bienes sus recipientes y va a buscar agua, y después todo lo
demás de su trabajo. Y entonces hay que ver ... Y hasta llega a decir
que los ladrones son unos empresarios. Bueno, no dice lo contrario ...
Dice que hasta los ladrones son empresarios. Son gente que salen y no
saben cuánto van a ganar, sea en la noche del mismo día, sea al final del
mes, sea al final del año.
Entonces, es evidente que esto es interesante, porque eso se notaba
en el siglo xviii. Eso, de un lado de la gente que va a ser asalariada, y,
del otro, la gente que va a ser empresaria, de todos modos, pero empresaria también. En esas épocas empresa significaba algo más preciso, que
es algo de lo que significa todavía ahora. Por ejemplo, el empresario de
un artista, es decir, el que organiza la vida del artista como medio de
ganancia, podrá ser el empresario de unos grandes t~abajos públicos. Y
es interesante, porque precisamente en otros textos que he encontrado
había una alusión a los grandes trabajos de tipo canal del Mediodía en
Francia, grandes empresas, pero más o menos organizadas, si no por el
Estado, por lo menos por algunas organizaciones públicas.
También me interesó ver el cambio de sentido de las palabras en
el siglo xviii, entre un hombre como Cantillón, por ejemplo, y un hombre como Jordan, que ya han eliminado esta idea de empresa del propio
trabajo, para decir que la empresa es (y lo dice,.tanto para la agricultura
como para la industria, lo -que es bastante importante) ... que la emi,resa son gentes que tienen grandes caudales y que a partir de estos grandes
caudales están organizando una producción (producción agrícola o producción industrial).
Pero todavía en Jordan la palabra y el concepto de "empreaa" es
bastante, digamos, discutible, porque dice, por ejemplo, para los que no
tienen más que sus manos (que ya es una definición, digamos, del proletario, como la da Marx, pues éste, su salario,es su único provecho) ...
Es decir, todavía todo el vocabulario está por hacer. Pero se ve, entre
1733 y 1770 ó 76, un cambio completo de visión, que ya es interesante
e importante.
CATIIEDRA (7)

�•

Y después . . . Bueno, eso lo hice un poco, digamos, filosóficamente, pero es bastante interesante. Yo me hice preguntas y dí el trabajo a
una joven filósofa que me lo trató muy bien. •Es que la empresa es verdaderamente una característica del capitalismo. Es que no había la
idea de empresa antes. No existía con anterioridad. Y entonces esa
filósofa me estudió la palabra "empresa" en el vocabulario de la Edad
Moderna, y resultó muy interesante, porque la palabra empresa existía,
pero precisamente casi únicamente en el siglo xvii, por estos grandes trabajos públicos. Pero, también, por una cuestión que se decía, que la
empresa era una cosa coMl.ictiva y hasta judicialmente condenable.
Eso, bueno, una cosa que se podía uno imaginar, pero no la conocía.
Existía un delito de empresa, delito de empresa que significaba que,
cuando había la organización corporativa de la actividad económica, un
señor que emprendía algo fuera de las reglas de la corporación, a éste
lo sacaban mediante los tribunales por el delito de empresa.

Es bastante bonito esto, porque es evidente que se compara y se
oponen a la idea de que la empresa es un delito o a la idea de. que la.
empresa, al contrario, es la gran cosa de la sociedad futurv,. Y, entonces, en la organización feudal hay cosas muy bonitas, porque hay la
empresa, y hay todo un vocabulario feudal sobre los juegos de empresa.
Por ejemplo, sobre los torneos, sobre la idea de empresa. Y encontramos también la condenación dt! la empresa en la literatura moral de finales del siglo xv, por ejemplo. Esta literatura dice que el empresario
tipo (no sé si se imaginan quién puede ser) es lucífero. Dice que el empres¡nio es lucífero, porque ha emprendido cosas contra Dios. Pero la
palabra empresa entonces sí que coge cierto sentido, digamos, de confianza . . . Bueno, todo eso es naturalmente del lado de la moral. Yo
creo que si no se ha reflexionado sobre toda esta visión -al mismo
tiempo conceptual e ideológica- de la empresa, no se trabajará con una
base suficiente de altura, digamos.
Después vienen las monografías. Y en eso voy a conversar más con
ustedes. Es que con las monografías no llegamos a hacer muchas cosas
de gran importancia. Con la más grande empresa que hemos tenido a
mano, con archivos (porque los ha depositado en la Biblioteca Nacional), hemos hecho la teoría de los battignoles, con los talleres de los
battignoles, que parece una cosa muy pequeña. Y efectivamente eso
empezó como una cosa muy pequeña de reparaciones de utilaje en el
norte de París. Y después se volvió la más grande empresa de trabajos
públicos coloniales del siglo xix y del siglo xx.
[8] CATHEDRA

'

Y tenemos todos los papeles, pero pocos, por desgracia (e imagino
que así es en la mayoría de las grandes empresas). Y tenemos la correspondencia, extraordinaria,desde el punto de vista psicológico. Es inte. resantísimo, pero las cuentas son dificilísimas de reconstituir, porque
se han hecho muchas filiales en todos lados. Unas han dado sus papeles. Otras, los han destruido. Y, finalmente, el conjunto, digamos, de la
acumulación, que es lo que nos interesaría, no lo tenemos. La única
cosa que tenemos (casi la única), es que hay dos empresas que he estudiado, que fue la empresa de los hermanos Montgolfier, céÍebres porque
son ellos los que han hecho el primer balón que ha subido en el aire.
Y la del padre Montgolfier, en los años 1870-1875. Yo digo que ha
inventado el salario, que es más importante que la empresa de los Móntgolfier.

Quiero décir que se ve perfectamente que después de una organización de fábricas de papel, que desde el siglo xvi y xvii eran fábricas de
tipo familiar, sería perfectamente observable, por ejemplo, que todos
los que estaban empleados (desde los obreros hasta los administrativos,
si se puede decir en tan pequeña empresa) eran de la misma familia o,
por lo menos, con parentesco más o menos estrecho,y todos de filiación
protestante. Y en el siglo xviü, de un lado la conversión al catolicismo,
que parece tener cierta significación, y una.renovación completa de tipo
técnico. Y, con ocasión de esta renovación, un cambio total en la concepción misma de la empresa. Es decir, que se van a buscar obreros en
el campo, obreros que no se conocen y que, por consiguiente, tienen
acerca del dueño de la empresa una relación de obrero a patrón y no de
artesano a maestro artesano.
Eso es interesantísimo, porque es realmente la transformación de un
tipo de empresa como la del tipo ... (es que hay cosas, por ejemplo,
que parecen un poco extrañas en el siglo xviü), del tipo del cronometraje. El cronometrador es el hombre que piensa ya en cronometrar la actividad de sus obreros, en prohibirles ir a pasear, ir a perder tiempo. Esto es ya una concepción completamente de la empresa industrial de
los años de 1776 a 1780.
También tenemos los papeles y la correspondencia de otra empresa.
Y, naturalmente, es una experiencia muy interesante. Después tuvimos
de otra. Entonces vemos cosas al contrario, completamente,digamos.
De los siglos xix y xx, es una de las empresas que fabrican especies de

CATHEDRA [ 9]

�ladrillos y de t.ejas (brique1, tulles, se dice en francés). Y fue una cosa
formidable, por casualidad, ya que el chico que yo había encargado de
estudiarla, mejor dicho, que me propuso eso, ha t.enido los papeles integrales de la empresa que nació en 1860, y que dura todavía. Y se ve
perfectamente que en 1860, por ejemplo, y hasta 1914, había unos doscientos o trescientos obreros para producir, digamos, unos centenares
de tejas por día. Y ahora, con menos obreros, se fabrican centenares de
millares de toneladas de tejas. Es decir, que se ha podido medir perfectamente el crecimiento de la productividad, de la productividad por
obrero y por hora de trabajo. Y se ha podido ver también cómo se
obt.enía este crecimiento, que es lo primero que se ve cada vez que hay
un progreso t.écnico posible con los hornos eléctricos y otras cosas.
Se ha visto cómo se ha adaptado inmediatamente la empresa.
Y también ha aprovechado lo que llamaría yo la coyuntura, pero no
la coyuntura en el sentido económico sino político de la palabra. Es
decir, las dos guerras, las dos guerras mundiales. Porque esta gente ha
previsto que después de la guerra del 14, así como después de la guerra
del 40, la reconstrucción sería una ocasión fantástica para obtener mayores ganancias. Y se ve a esta gente que está invirtiendo ·dinero para
tener nueva tecnología, durante los años de las guerras, es decir, en el
momento que parece más desfavorable. Pero invertir en el momento
más desfavorable con la convicción de que llegarán los tiempos más
favorables, es la cosa más inteligente que se puede ver.

Se puede decir por cierto que estos empresarios
han tenido
una visión muy clara del progreso, y del progreso tecnológico. Pero también lo que se puede medir es la acumulación capitalista. Porque tenemos todas las cuentas, es decir, podemos saber al final cuánto capital
se manejaba. Es decir, que hay que convertir el dinero a medida que
se está devaluando el franco. Esto es que cada vez (pero eso se ve también en la contabilidad) que vemos eso que se llama la "revaluación de
balances" veremos aspectos monetarios, o sea, que con la revaluación
de balances medimos la importancia del hecho monetario. Y entonces
vemos que la acumulación capitalista es fantástica, al mismo tiempo,
en la realización monetaria y en las contabilidades, lo que tienen los
accionistas y lo que tienen los propietarios de la fábrica. Pero también
se ve el valor de los medios de producción. Primero son cosas muy
pequeñas y después son cosas bastante monumeritales.
[ 10] CA111EDRA

Ahora bien, lo interesante en este caso es que ahora (y no sé si es
igual aquí, y entonces sería formidable verlo, porque es una ayuda)
existen unas oficinas de cálculo económico. Porque con la rapidez
del perfeccionamiento del cálculo económico muchos empresarios de
distintos niveles ya no sé si ellos estén capacitados para hacer estos cálculos. Y estas oficinas de cálculos, por ejemplo,_ se hacen por sector, y
el sector de la briaueterie, es decir, el sector especializado de esta industria de tejas, tiene un despacho central. Y el despacho central puede
comparar el estado de productividad, la acumulación de productividad
por obrero, por hora de salarios, etcétera, entre las distintas empresas.
Y resulta que, comparándolas, la empresa que hemos estudiado no
era la primera sino la segunda en productividad. La primera en productividad era una pequeña y la peor era la más grande. Es decir, la que
tenía más obreros. Eso significa al mismo tiempo que el capitalismo no
se ha dado automáticamente con el progreso de la tecnología. Es decir,
el caso que hemos visto, que es el caso más típico ( diríamos, el más
elogioso que se puede dar no es el típico), porque hay otros que, al
contrario, han guardado la posibilidad de hacer acumulación sin llegar
a este tipo de adaptación tecnológica. Pero también lo interesante es
ver cuál fae, digamos, la parte de los obreros en este progreso. Es decir,
cuando se ha hecho una acumulación capitalista monumental.
El obrero de esta empresa está ganando, si recuerdo bien, cinco
francos y veinte céntimos, o algo así. Es decir, que están contentos
porque en este sector son bien pagados. Pero bien pagados significa
casi nada en relación con la enorme acumulación capitalista que se ha
hecho. Es decir, que la distinción entre la acumulación capitalista de
un lado y la participación del :ibrero a dicho progreso, por el otro, es
perfectamente demostrable. Y, también, la comparación entre salarios
y productividad. Porque la productividad hace bajar los precios, naturalmente, en conjunto, sobre el mercado. Pero lo que pasa es que la
masa del producto se va naturalmente a los más progresistas de los
dueños. Pero apenas si eso repercute en el salario de los obreros.
También, hablando psicológicamente, la correspondencia de esta
empresa nos ha dado cosas utilísimas. Cómo los dueños se han adaptado, por ejemplo, a la crisis social de 1936. En esa época, con la
existencia del Frente Popular, han admitido ciertas discusiones, han permitido que circule un periódico de obreros. etcétera. Y han hecho
CATHEDRA [11)

�igual en 1968, en la época del movimiento bien conocido que tiene
ahora diez años de edad. Es decir, pienso que no se debe hacer tampoco únicamente un estudio económico de las empresas. También debe
nacerse un estudio psicológico de los obreros, al lado de los dueños.
Naturalmente, ahora lo que me interesa saber es que el doctor Beato
nos dé el resultado de sus trabajos de aquí y los que entre vosotros
habéis participado. A todos, que nos digan sus reflexiones ...

DOCTOR · BEATO: El propósito nuestro no era precisamente ése,
sino escuchar su opinión alrededor del tema ...
Bueno, aquí hay un maestro que tiene una responsabilidad directa
en los trabajos que se están realizando en Monterrey: el maestro Cerut. ti. El está realizando y ya ha terminado algunas investigaciones.
Las investigaciones concretas no son tan numerosas, pero sí tienden
a observar un espectro de empresarios grandes, aunque los estudios en
detalle, minuciosos, no alcancen a todo el conjunto empresarial. Pero sí
se apunta a que ese análisis de tipo singular esté a la vez reflejando, si no
una situación que es común a un grupo grande, si no a todos, por lo
menos amplios sectores del empresariado.
·
Yo creo que, en todo caso, podría haber una referencia a la experiencia realizada en la Sección de Investigaciones Históricas y dejar co:
mo dueño de casa a Cerutti. Que éste haga una exposición sobre lo que
se está haciendo en Monterrey. Y también a-la gente del Colegio de
Sociología, que está incursionando alrededor de una temáti-ca que al fin
de cuentas es la que nos preocupa a todos, que es la formación y desarrollo del capitalismo en México, Se apuntó a registrar, aplicando determinada metodología, que se. vio que podía ser eficaz. Además, la ubicación del material correspondiente a un buen número de empresarios. Y
después las pesquisas individuales, en el sentido a que hacía referencia
hace un momento. Se puede apreciar al respecto que en el siglo décimonono ...
Pero aquí me estoy repitiendo un poco con lo que dije en Puebla.

DOCTOR VILAR: Hace dos días estuve en Puebla, donde empezaron a hablar, no de los estudios, sino de las fuentes que se pueden tener

[12] CATHEDRA

en un sector dado, sobre las empresas. Es una cosa fundamental y supongo que aquí, en Monterrey, ni reflexión había ...
DOCTOR BEATO: Aquí se va hacer referencia a que se observa,
después del análisis en profundidad de los comporta¡nientos empresariales, que hay grosso modo tres momentos o tres formas generales de
c?mportamiento. Algunas se complementan con otras y abarcan, aproximadamente, para el caso de México, para el estado de México y también para distintas partes del país, lo cual no quiere decir que no existan de fasajes regionales. Aquí se aprecian distintas características del
empresariado.
Después de haber hecho ese estudio en profundidad, llegamos a una
conclusión que puede ser muy elemental. Es la de que precisamente los
empresarios actúan en función del momento histórico que se está viviendo. Las diferencias apreciables abarcan, por ejemplo, en el primer
tercio del siglo pasado, de un empresariado que tiene mucho del empresariado de tipo colonial. Y el origen concreto de muchos de ellos es
exactamente eso: una acumulación de capitales a través de la venta de
mercancías, compra y venta de mercancías, y en el tráfico de larga
distancia. Y se observa que, en algunos casos, descendientes o bien
substitutos de estos empresarios cambian su faz para entrar a participar
en ~a vigorosa "actividad industrial" fabril en el campo textil, que es
msolita para el caso latinoamericano, y que se da en México a partir de
1834, y va cobrando fuerzas. Se aprecia que en el decenio que va de
1845 a 1854 hay un número muy apreciable de empresarios ligados a
la industria textil, _pero que a la vez son de ese origen comerciante
como &lt;1;&gt;imismo de o~igen usurario y de especulación con la deuda públi'.
ca, etcetera. Esa misma gente, a la vez, está al frente de explotaciones
mineras organizadas en forma moderna, con base en sociedades por
acciones, con maquinaria importada (algunas máquinas a vapor, especialmente para el desagote de los yacimientos).
En el tercer tercio del siglo es apreciable observar la existel)cia (y
esto tiene mucho que ver con la capacidad de la acumulación de capital
lograda en cada caso), la existencia, decía, de distintos tipos de empresarios. Algunos, que logran manejar sus empresas en forma independiente, digamos, bastante autónoma, en cuanto al capital extranjero.
Otras veces, en formas asociadas, y otras, en forma totalmente dependiente. Mucho tiene que ver eso con la capacidad que se haya logrado

CATHEDRA [ 13]

�obtener. En este caso, tenemos un ejemplo que se repite muy a menudo. El caso que señalaba usted, es decir, del empresario, entendiendo
aquel tipo de profesional que se especializa en poner en marcha empresas para servicio público, para explotación de concesiones de distinto
tipo, como ser ferrocarril, petróleo, deslinde de tierras, etcétera, etcétera, aunque ellos mismos no sean los responsables directos de llevar adelante bajo su dirección ese cometido, sí son los engarces en donde podemos observar cómo se insertan las empresas extra'ljeras a través de
t1Stos empresarios, así, profesionalizados. Eso sería una rápida síntesis,
para no caer en detalle ...

(AQUI SE HACE UNA PREGUNTA DE UNA PERSONA DEL
PUBLICO): Yo quisiera preguntar si de esos empresarios de que se
habla se refiere a empresarios como personas o como empresarios inversores de capital ...

DOCTOR VILAR: Bueno, me parece que eso e~ lo que he querido
decir un poco antes. Es decir, que la em¡:,resa, como definición del
capital, la definición, digamos, conceptual, de la empresa que ahora se
está reivindicando, diciendo que basta ser empresario. Por otro lado,
no sé, digamos, es el antipático, por ciertos aspectos de su actuación; y
en ciertos aspectos podemos decir que el empresario es el capitalista.

Pero el capitalismo, es decir, la empresa como concepto, eso es una
cosa que se considera imprescindible. Es eso que se explicaba en la
·obra de Ollman, la última. Es decir, pasar de la visión humana y personal de la empresa a su visión conceptual y teórica.
Ya les había dicho antes que en Schumpeter era lo contrario, en un
momento en que el capitalismo como tipo de explotación tenía bastante mala fama en los principios del siglo xx. Entonces, él decía, sí es
posible que la empresa sea una explotación. Pero también el empresario
es el que personalmente tiene el espíritu de progreso. Es decir, que en
un momento el empresario fue alabado y en otro fue alabada la empresa. Y eso es la variación interesante de ver si se podía entender y hacer.
Y lo había empezado a hacer también y es la misma historia ideológica, con le profit . . . (Bueno, es esta cosa que no he sabido nunca

exactamente como se dice en castellano, porque muchas veces se dice
"profit". En Francia, no hay dificultad: "le profit". Pero aquí se dice
creo, "provecho" o "beneficio". . . ¿Provecho? . ¿Beneficio?.. . Ya'.
Bueno. Es que precisamente no hay una palabra tan precisa como en
Francia. -~gunas veces se encuentra provecho y otras beneficio). Por-·
que tamb_1en hay unos momentos en que el beneficio está exaltado y en
otros está condenado, naturalmente, según los sectores de la .opinión.
Es todo un estudio ideológico que hay que hacer, pero en ese sentido
o sea, en el sentido también en que el doctor Beato ha evocado.
'
A mí lo que me ha interesado también (y siento no haberlo dicho
antes, pero como he improvisado, no podía decir todo) es que empresa
muchas veces significa dos cosas muy distintas. Puede ser la empresa lo
que emprende un señor en varios campos. Y puede ser también, y en
un' momento (al momento que yo diría de organización particularmente típica del capitalis~? del siglo xix, es decir, el capitalismo industrial),
la urudad de producc1on, como se dice, empresa ... Y o no sé si tendríamos seguramente muchos ejemplos aquí . . . La empresa siderúrgica
tal. Ent?nces la e~presa es la fábrica, con su director, con sus cosas,
con sus cálculc-s, etcetera. Y para muchos la empresa es éso.

Pero_ Schumpeter diría: No, no. La empresa no es éso . . La empresa
es el senor que va hacer los cálculos económicos, que va a elegir esta
empresa u otra. Y en ese sentido yo tengo una impresión -y que tal
vez lo voy a hacer en un libro- que es que la empresa del siglo xx se
parece más a la empresa del siglo xvi, y no a la empresa del siglo xix.
Parece un poco una paradoja, pero yo la veo en el Antiguo Régimen,
antes del capitalismo típico industrial.
_Yo he estUdiado muchas empresas, en Cataluña, por ejemplo, o en
el _siglo xV!,, o en el tipo bancario, etcétera, donde el empresario es un
senor &lt;letras de su mesa, que hacía cálculos. Decía éste: voy a invertir,
voy a prestar tanto al emperador tal, voy a sacar tanto del empréstito al
rey ~• o voy a financiar la empresa de Cristóforo Colombo, o coaas de
ese ~po. Y en este momento también el gran empresario es un señor
&lt;letras de su despacho que está calculando en qué tipo de conjunto del
capital ~ternacional v! a poner su dinero, etcétera. Es decir, que el
empresano ahora es mu ql!,e en el aiglo xix. En el siglo pasado, cuando
se decía empresario, se imaginaba· uno un señor que tenía una indllltria
Y, que todos, los días venía a su fábrica, recorría los talleres y llllraOa
como se hac1an las cosas. Existe eso, naturalmente, todavía, pero no es
P.l gran empresario que hace este trabajo.

[14) CATIIEDRA
CATHEDRA (15]

�Y cuando se habla, por ejemplo, también, en los países socialistas,
de fa reforma de la empresa, entonces todo el mundo piensa que en el
centro de la reforma de la empresa está la reforma de la unidad de producción. Y en los países capitalistas ya la unidad de producción no es
la empresa.
Todo eso a mí me parece que se ha de pensar también. Lo que significa (en términos más teóricos, si quieren) es q~e _estamos e? un momento donde el capital financiero ha cogido mas 1mportanc1a que el
capital industrial, cuando era la etapa del capital industrial .• Y aho:a
estamos en una era del capital muchas veces comercial pero mas _tod~v1a
del capital financiero. Y saber precisamente si es una tendencia, d~amos, perfeccionista del capitalismo o no, porque puede ser,_ t~b1en,
dado, por ejemplo, el papel de toda la cosa monetana-bancana-f1duc1aria-de-dinero que corre por el mundo, con un valor co_mpletamente
distinto de la producción. Yo pienso que estamos en un sJStema que se
parece mucho más al precapitalismo financiero que al cap1tahsmo del
siglo xix. Poco hipot.ético, pero se puede pensar en eso ...
Pero ustedes me habían hablado de alguien que se ocupa directamente de esas investigaciones ...

MAESTRO MARIO CERUTTI: Trataré de sintetizarle lo que se ha
hecho aquí, en Monterrey. No se ha estudiado hasta ahora una empresa
en particular, como en el modelo que han trabajado ustedes. Entre
otras cosas porque antes de entrar en ese ~err~no es menester .:esolver
cómo surgieron en la región las formas cap1tahstas de producc1on. Usted sabe que, en América Latina, y en el caso mexicano en concre!º•. es
en el siglo xix cuando el capitalismo com1enza a torn~se hegemomco
0 dominante como modo de producción. En este sentido, entonces, la
tarea que se ha cumplido es la de ir observando ~ un grupo de empresarios, a un conjunto de empresarios que ~~ una cierta etapa -desde mediados del siglo pasado- no estaban bas1camente dedicados a la ~~oducción. Operaban en la intermediación, a través de la especulac1on,
de la venta de tierras o de su explotación. De esta fo~a fueron acumulando capitales que a partir de un momento determma?º• en ~na
coyuntura favorable, fueron invertidos en sectores productivos capitalistas. y esos sectores productivos muchas veces no parecen totalmente
integrados al conjunto económico de la nación, sino que destinan sus
productos a la exportación. Esto es parte de lo que sucede en el resto
[ 16] CAnlFDRA

de América Latina, pero con una diferencia importante: aquí lo exportado no es un producto primario, una mat.eria prima, sino un producto
semielaborado. Inclusive se trata de un tipo de producto de mucha significación, ya que se deviene de un tipo de industria como la metalúrgica, que es seguramente única en esos momentos (fines del siglo xix) en
América Latina.
· Esto es un resultado de la cercanía del Norest.e de México con Estados Unidos, muy especialmente una de las consecutmciai del notable
desarrollo industrial del Noreste norteamericano después de la guerra de
Secesión, que requiere por diversas razones, no sólo mat.erias primas
sino también productos semielaborados para su definitiva transformación.
A esta posibilidad y a una coyuntura económica más amplia hay
que agregar la estabilidad política y social que logra México durante
el Porfiriato. Y que en el orden regional se manifiesta también con la
estabilidad que ofrece un gobernador, el general Bernardo Reyes, que
adopta medidas de carácter progresista con respecto a las manufacturas.
De manera que hay capitales acumulados previamente (a través del
comercio, la especulación, la explotación_ de la tierra y por una muy
lenta inserción en la producción como la textil) y en una coyuntura favorable se tienen posibilidades de volcarlos masivamente al sector productivo, sobre todo en mi.Ílería y metalurgia.

Lo que se ha estudiado, pues, no se refiere al interior de una o varias
empresas, sino gue alude a un conjunto de empresarios (o las _familias de
estos empresarios), que luego de una fase de acumulación primaria
-que corre entre 1850 y 1890- se articulan entre sí y con otros nuevos, para dar paso a una segunda fase en la que ya se tiene al capitalismo
como modo de producción y no una simple acumulación de capitales.
Ese núcleo social burgués pasa a ser. burgués-productivo, se establece
como una clase que domin• en las relaciones de producción capitalista
y lanza gran parte del capital acumulado en la etapa anterior a la pro·
ducción.
Este momento -los años 9ü- coincide también en Monterrey con
una gran inversión externa; sobre todo norteamericana. Pero lo que se
detecta es que si bien la inversión extranjera es importante, la inversión

CATIIIDRA 117]

�de los capitalistas nacionales está bastante a la par de la anterior. Y
eso explica por qué en la fase previa a los años 90 se ha protagonizado
una acumulación por distintas vías y hay capitiµes disponibles.
Se está estudiando, en realidad, el surgimiento y desan-ollo del
capitalismo. Por las fuentes que hasta ahora se emplearon -libros de
notarios, memorias gubernamentales, periódicos y papeles oficialesno se tienen documentos de las mismas empresas, con alguna excepción. El proceso es observable, pues, desde un punto de vista general,
pero no se puede entrar aún a dilucidar con qué ritmo fue creciendo la
acumulación de una empresa o cómo fue variando su comP,Osición orgá¡tlca del capital. Las fuentes que tenemos a nuestra disposición nos
'permiten observar de manera general el desarrollo económico y además
-lo que creemos muy relevante- cómo se forma una burguesía que se
toma productora, netamente capitalista. Según nuestra hipótesis, esta
burguesía termina de consolidarse para la época de la revolución, en
191 O, y sería la base de la actual burguesía en Monterrey, cuya impor:
tancia económica, social y política es bien conocida en México. Cuando én ·1os años 30 el presidente Cárdenas pretende imponer algunas
medidas favorables a los sectores obreros, estos núcleos burgueses regiomontanos se opondrán de manera frontal. Pero no aparecen en esos
días, no surgen espo~táneamente. Tienen una historia anterior, que
para nosotros corre sobre todo entre 1860 y 1910, etapa en la que se
articula claramente esta clase.
En resumen: por un lado, se trata de ver con las fuentes disponibles
el surgimiento y consolidación del capitalismo; y por otro, la formación
de una clase o el sector social dentro de la clase dominante, que awovecha ese desarrollo y asume una importancia que todavía hoy presenta
en el país.

DOCTOR VILAR: Yo veo perfectamente las dos posibilidades que
había dibujado y que he intentado siempre ligar, pero sin poder siempre
hacerlas: Lo que es una microobservación y lo que es una macroobservación. Ustedes están en el estadio de la macroobservación.
La cosa interesante sería evidentemente tener algunas contabilidades precisas de unas empresas, sea en el sentido restrictivo de la palabra
(es decir, una unidad de producción), sea una empresa donde se pasaría
de la noción de capital comercial a la inversión de tipo industrial y final.
mente a la acumulación clásica del capital.

[ 18) CATHID&amp;A

También lo que me interesaría saber es si es posible ligar esta evolución del capitalismo de Monterrey con otras cosas (porque, usted lo ha
ligado, por ejemplo, a la guerra de Secesión y eso es igualmente muy importante) . . . Pero el problema coyuntural (porque yo tengo la impresión también, y en eso estoy haciendo otra vez unas hipótesis más que
una cosa perfectamente asentada) es que al final del siglo xviii, en la
gran revolución industrial, que es al mismo tiempo la revolución del
capitalismo, la llegada al capitalismo en ciertos países, es qye una baja
de la tasa de beneficio de las empresas comerciales o transportistas, etcétera, obli¡¡a o inspira a los empresarios una inversión que tenga más
capacidades. Es decir, yo pienso, por ejemplo, en Inglaterra, en Inglaterra, donde había grandes comerciantes, grandes armadores, grandes
gentes muy ricas de las Compañías de Indias, etcétera. Y en un momento todo está bajando (y se ve perfectamente en todo el siglo xviii),
porque precisamente por la rapidez cada vez más grande de los transportes marítimos, por la mayor seguridad, por también la baja de precios de los productos coloniales y otras cosas, la gente negociante, los
grandes comerciantes, ganaban menos. Se daban cuenta y entonces han
dicho: ¿Dónde podemos ganar más? Y entonces se ve que invierten
sobre todo en las inversiones textiles, y después en las inversiones metalúrgicas, las cuales les permiten bruscamente (porque son empresarios
que usan de la "bourgeoisie") ganar veinte veces más sobre el que no la
usa todavía. Entonces sí que dicen: aquí vamos a invertir.
Entonces yo pienso que tal vez un dibujo de esta manera se puede
hacer aquí. Pero, ¿sobre qué tipo de fuentes? Precisamente, porque
hay dos tipos de fuentes . Hay, digamos, la coyuntura general, los precios, los salarios, etcétera. Y hay el análisis concreto de las inversiones,
por ejemplo ...

MAESTRO CERUTTI: Es notorio que habrá que complementar lo
que se está haciendo con el análisis de cada empresa o de alguna empresa. Pero por ahora esto aparece difícil. La tarea es tan grande todavía
en el plano general que no tenemos posibilidades de entrar a lo particular. De todos modos, algunas fuentes traen a veces datos concretos de
ciertas empresas, sus inversiones, accionistas, cómo crecen parte de esas
inversiones, cómo aumentan sus capitales en períodos determinados.
Se puede practicar una aproximación, pero nunca un análisis en detalle,
como lo señalaba usted. Y eso también hay que ligarlo a que muchas

CATHEDRA [ 19)

�empresas que surgen en esta etapa aún perduran! y poseen sus papeles.
No es similar al caso citado por usted, de alguna firma que ya ha desaparecido ...

DOCTOR VILAR: ¿Sí? Bueno. La mejor fuente que yo he encontrado es muy conocida desde el siglo xvii hasta el xix. Lo que te~;mos
como cuentas de empresas seguidas es en general lo que llamam~s. ,fond
des fentes", que sería el fondo de las quiebra~, porque e~ ~casion de
una quiebra la empresa que quebraba estaba obhgada a summis~rar a l~s
tribunales todos sus papeles. Y cuando (porque hay mucha diferencia
entre los casos prácticos) ha pasado alguna vez que t~os los pap~les
de una empresa están a nuestra disposición (yo l? he visto por e!, siglo
xviu en Cataluña, pero también existe en Francia), entonces el f?n~
des fentes" es nuestra gran esperanza, y todavía hay muchos. La lastl·
ma, por ejemplo, en Francia, es que se quemó, en 178}-, lo esencial del
Tribunal del Comercio Francés. Y por eso, para Paris, tenemos muy
poca cosa. Pero en provincia tenemos muchas cosas.
Es evidente que es siempre difícil encontrar fuentes, porque una
empresa que quiebra no es siempre representativa. No podemos estudiar la estructura, que es tal vez más interesante . ..

DOCTOR BEATO: Yo coincido con usted en que la fuente de lo
que aquí llamaríamos los "concursos de acreedores", que s~elen estar
en todo archivo de tribunales, puede ser mu~ ric~, en la medida en que
encontramos en detalle los inventarios y la historia que se hacen de las
distintas empresas. Allá, en la ciudad de Méxic?, algunas cosas hemos
encontrado. Y hasta ahora, en el archivo de aqm, ~n ~onterre!, no P~demos encontrar nada, pero éste es uno de los obJetivos a revisar aqu1.
Eso, por una parte. Por la otra, volviendo a la opci?n que se ha~laba, de dónde invertir los capitales, yo c~eo que e~ parti~ularmen~ ~mportante tener en cuenta que para el per10do de fm de siglo es practicamente una invasión de firmas y empresas extranjeras las que llegan :11
país. y entonces esas opciones están muy condicionadas por _ese fenemeno. y en función, como decía al principio, de s~ ~~spectlvas fuerzas va a ser posible un tipo de inversión, o de asociac1on, o de depen.de~cia, en t.érminos absolutos. Hay una autonomía en casos com~ los

(20] CATHEDRA

de Monterrey, por ejemplo, o en un caso como el de Terrazas, Creel y
demás, que en otro tipo de empresarios que ven disminuida su posibilidad de acción por la inversión extranjera .. .

DOCTOR VILAR: Pero también se puede saber si la inversión extrat,1jera debe obedecer a ciertas coyunturas. No tiene .siempre las mismas posibilidades adentro de un territorio ...
INTERVENCION DE UNA PERSONA DEL PUBLICO: Hay un
factor que creo debe comentarse: En el siglo xix las importaciones mexicanas estaban más ligadas a los sectores inglés y francés. Y ellos también querían invertir . . . Por otro lado, en un momento dado, ya en el
presente siglo, se pretende industrializar más en la región .. .
DOCTOR VILAR: Es el fenómeno de la industrialización por substitución de importaciones. Eso, prácticamente, es el fenómeno de conjunto en Latinoamérica, por ejemplo, pero que se sitúa según los tiem~
pos en el siglo xix, la crisis de 1930, etcétera. Eso es importantísimo.
Y lo que me interesa es eso.
Pero lo que me interesa más es el campo del análisis de la burguesía,
no de la empresa. Es decir, la idea proteccionista, por ejemplo, que al
mismo tiempo está creando el nacionalismo; las relaciones entre proteccionismo y nacionalismo, que me han apasionado sobre todo por el caso
de España, porque la burguesía estaba completamente casi limitada a
Cataluña ( Cataluña es proteccionista, cuando el resto de España es librecambista, y entonces hay una pelea, que acaba por la famosa autonomía
catalana). Es decir, que es una burguesía que quiere su defensa y defenderse contra la invasión francesa, de la gente más bien situada en el mercado internacional. Pero el otro, un poco otra cosa, naturalmente está
ligado también con el problema de la empresa.
Pero es un poco distinto del problema mismo, a pesar de que yo
creo que ustedes han tenido razón, porque prácticamente lo que nos ha
dicho el señor Cerutti es un poco eso también. Nos ocupamos de la
burguesía más que de la empresa. Pero como la burguesía se defiende,
porque no hay la ideología capitalista; la ideología capitalista es ésta:_

CATHEDRA [ 21]

�la libre empresa y la empresa, y no se puede substituir ~a libertad d~ empresa o la más grande libertad de empresa en otros sistemas, etcetera.
Y también está el vocabulario. A mí me interesaría saber, por ejemplo, por periódicos, por periódicos especializados de economía, o por
periódicos corrientes, si aparece esta idea de empresa, esta defe~sa de
libre empresa, etcétera. Y también (porque muc~as _veces es as1) por
el vocabulario inconsciente, que traduce los movimientos del pensamiento ...

DOCTOR BEATO: Esto es un comentario en torno a que el origen
de todas estas preocupaciones fue el estudiar la formación de grupos, de
clases sociales en México. ¿Por dónde empezar, entonces? Por los archivos, archivos que tienen diversos tipos de cosas, por ejemp~~• archiv_o
de notarías, pero el archivo de notarías se supone una_ colecc1on eco~omica de los que tienen . . . Entopces, de ahí se fue derivando al estudiar
la clase dominante; y entre la clase dominante, la burguesía; Y dentro de
la burguesía, el empresariado, etcétera, etcétera. _No se ha e~focado
todavía el estudio de otros sectores de la clase dommante, por eJemplo,
conocer la burocracia, la burocracia militar y la burocracia administrativa-política, y el alto clero. Lo que no quiere decir que no s~ los
contemple como un problema directamente ligado a las clases ~ommantes. Porque tenemos una intuición estructural, en el bu€n sentido de la
palabra, y de la matemática ...
DOCTOR VILAR: ¿Sí? Bueno. Pero sería interesante oponer a
estas clases, como usted ha evocado -el alto clero, la alta burocracia,
etcétera-, en sus relaciones con la burguesía empresarial ...
DOCTOR BEATO: Eso es por lo menos para mí uno de los objetivos inmediatos. Ver a través de ellas las vinculaciones que no son siempre demasiado directas, demasiado explícitas . . . Ignoro si exis~en ~~­
dentemente un poco de lo que conversábamos alrededor del eJercic10
directo de poder político, apareciendo, por ejemplo, el empresario en
una función culminante de poder ... Entonces, no aparece eso, pero,
sin embargo, se observa claramente que cuando desea algo el Estado,
en el siglo xix, responde francamente a esos intereses. Hizo su acomo( 22) CATHEDRA

damiento a los distintos momentos políticos, pero por aquello de grupos liberales y grupos conservadores. Y resulta que los mismos empresarios se van acomodando a la nueva situación, porque no es un problema de fondo, de que los puede dividir al punto de que se va a decir:
bueno, si sacamos a los conservadores, que ahora son liberales, nos quedamos sin liberales ...

DOCTOR VILAR: Y en la ideología del Porfiriato, ¿la empresa tiene un papel importante?

MAESTRO CERUTTI: Respecto al Porfiriato y los empresarios,
hemos encontrado dentro de las familias que estamos investigando un
caso muy significativo. Una de las familias más importantes en Monterrey, no porque esté totalmente asentada en la ciudad sino porque actúa
económicamente desde Monterrey y parece usufructuar todos los mecanismos que se crean en la época, es la Madero. O sea la familia del jefe
de la Revolución que terminó con el Porfiriato. Y esto puede indicar
con cierta claridad la extracción de clase de Francisco Ignacio Madero
y sus límites ideológicos, para el momento de la E.evolución.
Asimismo, señalaría que el empresariado en su conjunto usufructú'a
las posibilidades que le brinda el Porfiriato, pero que dentro del empresariado tal vez surge un sector modernizante, que comienza a entrar en
antagonismo relativo con el ritmo de crecimiento del capitalismo en
México bajo Porfirio Díaz. Emergerían así fricciones que pueden llevar
a figuras como Madero, de extracción claramente burguesa, a lanzarse
a una tarea modernizante que desemboca con la Revolución. Hay un
momento de ruptura. Cuando Madero llega a Monterrey en plena campaña política es aplaudido por muchos empresarios. Y cuando ya es
presidente, se lo invita muy especialmente a una reunión de gala que se·
le ofrece en el Casino de la ciudad, institución de la más alta burguesía
local.

PARTICIPACION DE UN ALUMNO: Nosotros formamos parte de
un grupo de los talleres colectivos de investigación del Colegio de Sociología. Tratamos de investigar una empresa en particular de Monterrey,
la Fundidora, en un período determinado (1967-1977). Queremos
investigar algunas cosas: las formas de organización de esa empresa, la

CADIEDRA [ 23]

�fuerza de trabajo, el proceso productivo, la clase obrera, tecnología,
huelgas, etcétera . . . Hemos encontrado datos muy interesantes ...

DOCTOR VILAR: Bueno, los felicito, porque es exactamente el
programa que yo pensaba. Pero, precisamente, es que ustedes tienen las
fuentes precisas para tener por lo menos una idea, sea global, sea aproximada, de estos diferentes datos. Por ejemplo, la productividad. ¿Tienen algo sobre la compra y el tipo de material que se compra y que se
desarrolJa?
RESPUESTA: Tenemos la lista de las empresas filiales, en las que
se compra y se vende. í'ambién tenemos la de las empresas !inancieras.
Obran en nuestro poder algunos otros datos. Sabemos a donde se exporta la producción, a Asia y Sudamérica, pero otros muchos datos nos
faltan ...
DOCTOR VILAR: ¿Sí? Lo que quería decirles es que, por ejemplo... Se ha discutido antes de ayer, en Puebla, de la tecnolog~a. Una
€omparación entre las potencias avanzadas desde el punto de VIsta tecnológico y los países que, al contrario, están atrasados. Y yo recordaba,
por ejemplo (no lo he dicho, porque no venía tan preparado), que en
Eu:opa Central, aunque no nos lo ha dicho el señor Blanqui, en Europa
Central muchas veces no solamente eran atrasados, desde el punto de
vista te~nológico, sino que compraban máquinas usadas de Francia o ~e
Inglaterra. Es decir, que cuando una fábrica inglesa o francesa quena
renovar su maquinaria entonces, decía: Sí, compramos nueva, Y la
'
,
otra la vamos a vender a Polonia o a Rumanía. ¿Y no pasa algo as1
entre Estados Unidos y México? ¿No pasa algo semejante entre Estados
Unidos y México, donde aquéllos están vendiendo material envejecido?
DOCTOR BEATO: Yo creo que es muy significativo, muy importante precisar de qué momento hablamos, porque si no especificamos
que estamos haciendo referencia a un problema de principios del siglo
veinte, o si hacemos la misma pregunta para la década del 40 o del 50.

cio del siglo pasado la especulación con la deuda intena es fundamental
para la acumulación de capital ,d e la burguesía mexicma o de la burguesía en México. Hago esta aclaración, porque muchosde esos burgueses
son extranjeros, o bien súbditos de países extranjero:. Es decir, protegidos por una potencia extranjera. Y eso significa qte, por ejemplo, el
Estado, como no tiene recursos económicos aproP.iad,s, paga con vales,
paga con bonos, que terminan en manos de los correrciantes, y estos
comerciantes se quedan con papeles de la deuda inema. Porque el
hecho de ser protegidos por su condición de súbdito1extranjeros convierten la deuda interna en externa. Y presionan, a tnvés de los gobiernos de Francia, España e Inglaterra, las conversiones más importantes
del si?lo pasado. El hecho de estar en la Entente de itera para obligarlo, e mcluso con la intervención armada, para obligarb a pagar. Paralelamente, el Estado impone préstamos forzosos hasb el mismo clero.
Y creo que al no poder cumplir éste sus obligaciones cm dinero en efectivo se ve obligado a entregar bienes inmúebles depreáados en su valor,
que adquiere esa misma burguesía. Es decir, que hay Jna serie de combinaciones ~ue se hacen y que tenemos que precisar ptrfectamente para
saber de que momento estamos hablando, para ver lw posibilidades de
combinación ...

. , UN ALUMNO: Sí hemos tomado en cuenta la é¡oca de investigac10n, que es de 1967 a 1977. Pero también nos inter1samos en investig~ no sólo la empresa, sino otras cuestiones, como laclase obrera, por
eJemplo.. . Vemos que a cada acción de la empresahay·una reacción
de la clase obrera ...

DOC'f?R VILAR: Bueno. Tienen, por ejemplo, :ie todos modos,
para estudiar, la clase obrera y sus reacciones. Es útil ;aber la coyuntura misma de los salarios. Tienen lista de salarios, timen las horas de
trabajo, tienen hasta los reglamentos de talleres, y toco eso. Es decir,
la primera cosa que se ha de estudiar. Naturalmente,antes de estudiar
la reacción de la clase obrera es saber las condiciones ce vida de la clase
obrera, para saber precisamente hasta qué punto so1 las reaccione's
digamos, huelgas o movimientos, u otras cuestions, políticament~
hablando . . . O todas al mismo tiempo.

y también, respecto a lo mismo, que es válido para la relación con
el Estado ... Por ejemplo, en el segundo tercio y parte del primer terUN ALUMNO: Sí, sabemos eso, y tomamos en cuenta todo ...

[ 24] CA'lllEDRA

CATIIEDRA [ 25]

�DOCI'OR VILAR: Me interesa eso, porque en Cuernavaca, en este
coloquio que hemos celebrado, hemos tenido la expos!ción de un colega
mío, de un colega francés y amigo, que ha intentado hacer un trabajo
sobre la crisis del feudalismo en los siglos xiv, xv, etcétera. Y finalmen•
te ha intentado hacer una visión marxista del feudalismo -del final del
feudalismo, y ha utilizado el vocabulario marxista, transladando al feudalismo, por ejemplo-, estudiando lo que él llama "la baja tendencia!
de la tasa de exacción del señor sobre el campesino". Y como ha visto
que en los datos materiales que él tenía baja a largo plazo la tasa de
exacción feudal, dice, entonces, que hay una tendencia- como Marx
habla-, de la baja tendencia! de la tasa de provecho.
Pero mi colega fue preguntado: ¿"Cómo se hace eso"? Y él ha
contestado: "Es que, pues, como ha bajado tanto, a largo plazo, esta
renta del señor o esta tasa de renta del señor, entonces es que han lucha·
do los campesinos. Es decir, que toda esta baja, a largo plazo, es la obra
misma del campesino resistiendo a los señores". Y como se le había
reprochado de no haber hablado de luchas de clases, dice: "No tengo
tantas descripciones de luchas de clases, pero veo el resultado. Y a mí
me parece que no puede ser sino por la acción de los campesinos que
ha bajado la tasa de exacción feudal".
Es evidente que es una hipótesis interesante, pero a mí me parece
que sin descripción, sin una valoración exactamente factual, no se puede afirmar eso. De todos modos a mí me parece que en teoría marxista
la baja tendencia! de la tasa de beneficio es una ley, que dice: es evidente que en esta ley interviene, por ejemplo, la población, el comercio
exterior y la acción de los obreros. Pero decir que es únicamente la
acción de los obreros y la lucha de clase . . . No sé, a mi me parece que
por lo menos tendría que haber una demostración ...

UN ALUMNO: Nosotros no hablamos en forma mecánica ... Vemos otras cosas, las cosas internacionales, por ejemplo. Vemos todo
eso. Lo que nos falta es complementar las cosas ...
DOCTOR VILAR: Se puede hacer un estudio comparado de las
condiciones de producción de Estados Unidos y de aquí, para saber si
precisamente el caso de las inversiones americanas en México dependen
del grado de explotación obrera. Es decir, con la comparación (bueno,
[26] CATIIEDRA

si se pudiera hacer, naturalmente) de la tasa de plusvalía y de la tasa de
beneficios, etcétera. Es decir, si son las condiciones de la mano de
obra de aquí lo que atrae las inversiones capi~istas de Estados Unidos.
Esta investigación sería naturalmente interesantísima, porque se le ve
afirmar muchas veces también. Yo creo que eso es evidente en el mun•
do, desde que hay potencias subdesarrolladas y otras más desarrolladas.
Pero una demostración con cifras, eso, para mí, sería una cosa excelente.

UN ALUMNO: Vemos la oportunidad nosotros de poder aportar
algo, por ejemplo, sobre la lucha de clases ...

DOCTOR VILAR: ¿Sí? Bueno. Por ejemplo, la empresa de que
hablaba antes, la única donde hemos tenido realmente el conjunto posible de análisis. Yo les he cit\ldo los hechos de 1936 y los hechos de
1968. Y es evidente que en este caso no es la lucha de clases específica
de la empresa lo que se puede estudiar, naturalmente, en tal incidente,
en tal otro o en tal conquista salarial, etcétera. Es el conjunto de la
clase obrera francesa que entonces obliga a una cierta adaptación cuan•
do eran las cuarenta ·horas y todo eso ... Hay una cosa también en la
misma empresa de que hablaba, que es importantísimo, el relativo al
cambio estructural de la mano de obra, porque se trata de una industria
donde hay relativamente poca necesidad de alto personal y mucha de
peraonal no calificado. Ahora, en esta misma empresa, tenemos que el
ochenta por ciento de la clase obrera es argelina o marroquíe, y hay al·
gunos portugueses. Y, naturalmente, la situación de esta clase inmigra•
da no puede ser la misma que la de los obteros tradicionales que luchaban en los años 30, por ejemplo ...

DOCTOR BEATO: Yo creo que tiene mucho que ver con esto las
disposiciones últimas del gobierno militar argentino que, rompiendo
con todos los antecedentes, ha dispuesto que se entiende como inver•
sión de capital de una empresa extranjera la introducción de maquinaria
usada, de equipos completos usados. Y esto tiene mucho que ver en la
situación interna de Argentina con la radicalización y organización, hoy
existente. Ahora, ¿qué va a salir de esto? Estamos por verlo. Pero no
tiene parangón en todas las reglamentaciones la facilidad en ese sentido
CATIIEDRA [ 27]

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y que expresamente se indica de que los equipos usados se consideran al
mismo nivel ...

LICENCIADO TOMAS GONZALEZ DE LUNA: En nombre de la
Dirección de la Facultad de Filosofía y Letras, damos las gracias al
maestro Pierre Vilar por la charla sostenida con los maestros y estudiantes de nuestra institución, y con el público en general; y agradecemos
también, al mismo tiempo, a todos los presentes, su asistencia a este
evento.

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�i\1ario Cerutti

Los
Madero en la economía de Monterrey
{1890 -1910) (* l
ESTE TRABAJO es un capítulo de una labor más amplia, cuyos objetivos son contribuir a la descripción del surgimiento y desarrollo del
capitalismo en Monterrey y su zona de influencia. Y a la vez, procurar
discernir cómo se articuló en este proceso ~ue corre aproximadamente entre 1860 y 1910- una burguesía que fue asunríendo creciente
poder económico y social, poder que ha mantenido y ampliado en el
transcurso del siglo xx.
Esa burguesía se integró durante el período estudiado con una limitada cantidad de familias, de las cuales -en las investigaciones que
estamos efectuando en el Archívo General del Estado de Nuevo Leónhemos seleccionado diez.
(•) Una síntesis de este trabajo fue pre11entad.- como ponencia en el Noveno ConcrelO Nacional de Hiáoria de la Revolución Me:idcana, realizado en la ciudad de Chihuahua en
Julio del presente ailo. Ea parte de uno más completo que, con el título de La familia Madero y la economía de Monterrey (1890-1910), edltuá el lmtituto de lnveltlpcionet de
la Fac:ultad de Füo10fía y Letru de la UANL como Cuaderno n6mero 2, y como avance
del proyecto más ceneral de eltudio 10bre Monterrey y el desarrollo del capitalismo en el
Noreste de México (1860-1910).

CATHEDRA [ 29)

�En este trabajo aludiremos a una de esas diez familias consideradas como las más prominentes en Monterrey entre 1890 y 1910: la
dirigida por Evaristo Madero, fundador de un grupo parental y económico de enorme peso en el noreste del país, de cuyo tronco salió
quien sería el jefe del movimiento revolucionario de 1910, Francisco
Ignacio Madero.

y decisiones que el jefe del antiporfirismo asumió durante su vida pública. Nuestra tarea se reduce, en cambio, a sacar a luz una multitud de
datos extraídos de fuentes no exploradas en el Archivo citado.

Los Madero no estaban, en su totalidad, asentados en Monterrey
para fines de siglo. Pero a partir de un momento determinado parecen
elegir a la capital neoleonesa como la sede principal -o una de las principales, al menos- de sus operaciones económicas. Desde que se adopta
esa decisión --que probablemente coincida con la puesta en marcha del
Banco de Nuevo León, en 1892-, el entrelazamiento empresarial y
familiar de los Madero con el resto de la naciente burguesía regiomontana es claro, y bien pueden ser incluidos entre la decena de familias
que encabezan el proceso de consolidación del capitalismo en Monterrey y en una buena parte del norte de México.

I. EL ESCENARIO HISTORICO.

Debe agregarse que Evaristo Madero también integró el núcleo de
comerciantes destacados que desenvolvieron sus actividades en Monterrey en el subperíodo que corre entre 1860 y 1890. En su caso, su relación con Monterrey sufre un corte desde principios de la década de los
años 70, cuando se traslada a Parras, en Coahuila, lugar que será el pivote de sus labores empresariales hasta que -justamente- se resuelva el
retorno a Monterrey, en los años 90.
La importancia económica y social de los Madero para los momentos previos a la Revolución es conocida. No es nuestra intención demostrarlo. Lo que tal vez no esté tan difundido es lo que atañe a la estrecha relación que esta familia mantuvo con el desarrollo que se protagoniza en Monterrey y que convertirá a esta ciudad -ya para 1900- en
asiento de grandes inversiones, en vértice de una vasta región del país
y en matriz de una burguesía que desde entonces tuvo un enorme peso
1
en las cuestiones económicas, sociales y políticas de México.
Por otro lado será factible vislumbrar a través de la descripción de
los vínculos GUe unifican a los Madero con el desenvolvimiento del
capitalismo en Monterrey, la extracción de clase de Francisco I. Madero, nieto de Evaristo e hijo de uno de los empresarios más sobresalientes
de la familia. Y eso quizás sea útil ~ los historiadores de la Revolución
Mexicana para definir con mayor certeza las actitudes, limitaciones

[ 30] CATHEDRA

EN TRABAJOS ANTERIORES hemos indicado los subperíodos
que comprendería la etapa 1860-1910 desde el punto de vista del desarrollo del capitalismo en Monterrey (1). Para una más abundante información al respecto puede acudirse a esos escritos. Ahora -para brindar
un marco indispensable para el análisis del movimiento de los Maderoesbozaremos lo siguiente:
1) Entre 1860 y 1910 se da en Monterrey un importante crecimiento
económico que convierte a esta ciudad en centro de una vasta región
del norte de México.
2) Este proceso se imbrica en la readecuación global que el país está
sufriendo como consecuencia de las nuevas necesidades de la economía
a nivel internacional.
3) Estados Unidos comienza a jugar desde entonces, por lo menos para
el caso en estudio, un rol significativo.
4) En este proceso, en el que intervienen elementos internos y externos,
surge y se consolida en Monterrey un grupo empresarial que constituirá
un sólido núcleo para los años de la Revolución. Se articula una burguesía que por sus propios intereses se muestra sumamente inquieta por
favorecer el desarrollo capitalista y por la correspondiente modernización de la estructura productiva.
5) Esta burguesía se conforma por un conjunto reducido de familias.
En nuestras investigaciones, fueron seleccionadas las correspondientes
a Valentín Rivera, Patricio Milmo, los Zambrano, los Hernández, Isaac
Garza, los Sada-Muguerza. los Belden, los Ferrara, Francisco Armendaiz
y los Madero.
CA THEDRA [ 31]

�6) Este período de 1860 a 1910 puede fraccionarse en dos subetapas.
Una corre entre 1855 y 1890, aproximadamente, y se trata de un lapso
que bien podría denominarse de acumulación primaria de capitales,
que todavía no se encauzan de manera masiva hacia la producción de
mercancías. Esta acumulación primera se logra básicamente por medio
del comercio legal e ilegal, la explotación de la tierra, la especulación y
-en alguna medida- por una cierta producción manufacturera que todavía no encuentra condiciones propicias para un desenvolvimiento
vigoroso.
7) Los negocios, en estos años anteriores a 1890, no rebasan el ámbito
familiar. No se observa para entonces el surgimiento de sociedades
anónimas o el establecimiento de instituciones bancarias modernas.
Las inversiones son de relativo monto en el ámbito productivo, con
algunas excepciones no determinantes.
8) En estos años son escasos los empresarios realmente fuertes que se
detectan en Monterrey. En rluestras investigaciones hemos elegido
cuatro (Patricio Milmo, Gregorio Zambrano e hijos, los hermanos Hernández y Valentín Rivero). Un caso aparte es el de Evaristo Madero,
quien deja Monterrey después de 1870 y marcha a Parras para continuar
sus negocios, luego de haber tenido años de enorme prosperidad en la
capital neoleonesa. Por ello es que a Evaristo Madero y sus descendientes los incorporarnos a los grandes empresarios regiomontanos recién
desde la década del 90.
9) Hay que señalar que 1855-1890 es un subperíodo en el que aún es
escaso el grado de integración económica con Estados Unidos. Las
relaciones comerciales de la época, al menos hasta mediados de los
años 80, son más estrechas con Europa.

12) Este empuje económico se da en el marco de la estabilidad política
de la nación durante el porfiriato, cosa que se ve reforzada a nivel regional por la administración del general Bernardo Reyes. Y este orden
porfiriano está vinculado a que México logra readecuarse a los requerimientos de la economía internacional.
13) En el caso de Monterrey y su zona de influencia el reacomodo se da
de manera neta con respecto a Estados Unidos, muy particularmente .
con su región noreste, de gran desarrollo industrial. El surgimiento de
las fundidoras, por ejemplo, hay que ligarlo a este aspecto. El contacto
con Estados Unidos se afianzará por medio del tendido de ferrocarriles.
14) Si bien el capital externo que afluye para estos años es cuantioso,
el nacional no parece menos significativo. La respuesta a la oportunidad de invertir hay que encontrarla en la acumulación realizada en el
subperíodo anterior. La burguesía en consolidación proyecta sus excedentes hacia rubros tales como minería, industria fabril, agro y ganadería, finanzas y comercio.
15) Las diez familias que sobresalen en la burguesía regiomontana de
fines del siglo XIX serían el núcleo de la clase dominante local, que se
muestra muy articulada a dos niveles: parentalmente, por vía de matrimonios sucesivos; y empresarialmente, como consecuencia de la necesidad de centralizar el capital ante las nuevas y cada vez mayores inversiones que demanda el desarrollo del capitalismo. El establecimiento de
bancos locales es un vivo ejemplo de lo que acaece a partir de 1890.
Los empresarios ya no son individuos aislados, sino que se entremezclan permanentemente y el proceso lleva inclusive a la unión de empresas.

10) El segundo lapso corre entre 1890 y 1910. Es perceptible que la
fase primaria de acumulación es poco a poco superada por inversiones
en rubros antes no intentados, y que lleva al capital a reproducirse y
ampliarse vigorosamente. La producción, sobre todo la minera y la
industrial, tenderán a convertirse en negocios firmes, lucrativos.

16) Hay que puntualizar, finalmente, que Monterrey efectúa en este
subperíodo una verdadera tarea de integración regional. Estudiar el
desarrollo del capitalismo en Monterrey es analizar ese crecimiento en
una gran área, que poco a poco se va transformando en afluente de
excedentes que se concentran y multiplican en la capital neoleonesa.
Desde aquí esos capitales revierten sobre la región y continúan el ciclo.

11) Este dinamismo exige más capitales y más empresarios. Nuevas
familias se agregan a las indicadas, además de percibirse un creciente
peso de capitales extranjeros, especialmente norteamericanos. Los
Madero se insertan en este grupo aumentado de familias.

En este marco general -muy sintetizado, por supuesto- se desenvolverán los Madero, a partir de los intereses que va gestando y haciendo consolidar.el jefe familiar, Evaristo Madero.

[ 32] CA'lllEDRA

CAfflEDRA [ 33]

�Y como en el caso general, el de Evaristo Madero presenta también
subetapas, que se procurarán describir en los párrafos siguientes. Es en
la segunda, desde los años 90 en adelante, cuando los Madero se articulan decididamente con la burguesía regiomontana, y emergen como
miembros conspicuos de esta clase social. Cuando la Revolución de
1910 estalle, los encontrará en una posición socioeconómica que seguramente repercutió sobre sus actitudes frente a esa crisis. Esa posición
es la que se intenta reseñar en este trabajo.

II. EVARISTO MADERO Y MONTERREY

PARECE NOTORIO que eJ puder económico de este grupo familiar
se edificó en torno a la actividad que·desplegó Evaristo Madero, abuelo
del jefe revolucicinario. Y también emerge con bastante certeza el
hecho de que Evaristo Madero logró apuntalarse como empresario gr_~cias a lo que realizó en y desde· Monterrey, ciudad en la que res1d10
aproximadamente entre 1862-64 hasta los primeros años de la década
siguiente.
Durante este período -cuyas fechas precisas no hemos podido verificar- Madero se convierte en uno de los grandes comerciantes que en
Nuevo León logran efectuar una acumulación prima.-ia de capitales realmente significativa.

1

Nacido en 1829 contrae matrimonio en 1848 con Rafaela Hernán'
.
dez Benavides y en la década de los años 50 se lo encuentra mstalado
en Villa de Guerrero (o Río Grande), en el norte de Coahuila. Desde
entonces se lo tiene en cuenta como comerciante conectado especialmente con el transporte de mercancías desde y hacia Texas, y como
propietario de tierras y ganado.
Madero mantuvo excelentes relaciones con Santiago Vidaurri, caudillo que gobernó Nuevo León entre 1855 y 1864 y que unificó e~te
estado con el de Coahuila en 1856. Una muestra de esos buenos vmculos -al menos hasta cuando Vidaurri se subordinó al bando francésse detecta en 1857 cuando Madero integra como diputado la Legislatura provincial (de Nuevo León-Coahuila), evidencia de lazos amables
con el gobernador y de prominencia social y económica (2).

Su biógrafo José Vasconcelos deja entrever que Madero emigró a
Monterrey en los años 50. Pero esto no coincide con lo que hemos
encontrado en los libros de notarios del Archivo General de Nuevo
León. Vasconcelos apunta que Madero se establece en Monterrey
/"que estaba prosperando como centro comercial") porque "los nego-·
cios de Evaristo crecían y la Villa de Río Grande se había quedado un
tanto aislada; sólo su condición de puerto fronterizo Je otorgaba alguna
importancia, pero· la ruta del comercio internacional había cambiado,
dirigiéndose de Saltillo a Monterrey y Laredo. El desierto -que separa
a Río Grande de San Antonio por el lado americano le era desfavorable
para atraer el tráfico más intenso" (3).
Sin mencionar fecha precisa, agrega: "Y a con recursos propios,
Evaristo estableció en Monterrey su negocio general de transportes, en
el cual había prosperado. Contaba a la sazón con un buen equipo de
carros y bestias, y lo que era igualmente importante: muchas corresponsalías y contactos en los estados de Coahuila, Nuevo León y Texas"
(4). Destaca luego que el comerciante-transportista que era Madero
compró una amplia casa en Monterrey, ubicada en calle Bolívar, con
oficinas, bodegas y caballerizas.
Esta es, seguramente, la finca que adquirió Evaristo Madero en
enero de 1865 a Carlos Margain, segúri escritura del notario Tomás
Crescencio Pacheco, por doce mil pesos al contado ( 5). Es muy factible
que sea para entonces que el empresario se asiente en Monterrey, lo que
estaría conectado al auge mercantil que en esos momentos vive la ciudad neoleonesa, derivado de la guerra de Secesión estadounidense y del
estímulo que .a este tráfico brindaba Vidaurri. Tráfico que -por otra
parte- Madero parece conocer muy bien desde mucho tiempo atrás.
Otros datos ratificarían esta inferencia. Todavía en 1864 Madero es
registrado en escrituras asentadas en Monterrey como "vecino de
Guerrero", y en la compra de un t_érreno que efectúa en mayo de ese
año es representado por Jesús González Treviño (6). Además, el mismo
Vasconcelos reproduce correspondencia entre Madero y Vidaurri en la
que el primero escribe desde Río Grande en 1862, y da toda la impresión de continuar residiendo en este punto de la frontera.
Pero al margen de estos detalles menores, lo importante es que en
enero de 1865 Evaristo articula la firma mercantil Madero y Cia., con

[ 34] CATHEDRA
CADIIDRA [ 35]

�asiento en Monterrey, que será el eje sobre el cual girarán los negocios
familiares durante por lo menos veinticinco años.
En esa fecha se asocia con Lorenzo González Treviño. En la escritura pertinente (7) ambos aparecen como residentes en la capital de
Nuevo León. Madero es el socio principal, y aporta a la firma -cuya
duración se fija en diez años- una suma que oscila entre los ciento
cuarenta mil y ciento cincuenta mil pesos.
En la documentación revisada queda en claro lo siguiente: 1) Madero comerciaba para entonces, de manera destacada, con algodón;
2) todo parece indicar que la mayoría de esta fibra se exportaba a
Europa y particularment.e a Inglaterra, a través del puerto de Matamoros; 3) González Treviño, asimismo, traficaba con Europa (Vasconcelos
menciona que los artículos de lujo eran uno de sus rubros más firmes).

La consolidación

A PARTIR DE LA puesta en marcha de esta compañía, Evaristo
Madero consolidó su posición económica. En estos años que residió en
Monterrey (alrededor de una década) se convirtió en uno de sus hombres de negocios sobresalientes, y comenzó a amasar una fortuna que
poi;teriormente volcará hacia diferentes áreas.

Y por la ardiente defensa que, en su permanente lenguaje apologético, el autor citado hace de Madero en torno al problema del contrabando, es posible inferir que este poderoso transportista, muy vinculado
a casas del sur norteamericano, dedicó parte de sus esfuerzos al comercio intérlope. Una actividad que --según coinciden historiadores regionales- resultó una de las fuentes principales de ganancias de los grandes
mercaderes regiomontanos. En VP,rdad, Vasconcelos no niega que Madero haya contrabandeado. Lo que intenta afirmar es que ello no era
inmoral en un momento tan peculiar como el que se vivía-en esas épocas, signadas por la Guerra Civil estadounidense, la invasión francesa
y las necesidades locales de manufacturas que --obviamentese
producían en México (o se producían a costos más elevados que en el
exterior).

no

No es fácil encontrar detalles concretos sobre contraband~ en los
viejos documentos, obviamente. Su carácter clandestino e ilegal hizo
que se dejaran escasos rastros. Pero algunos papeles suelen aludir a
este tema, y en uno de ellos, de fines de la década de los años 50,
Evaristo Madero emerge en toda su dimensión. Por lo significativo de
este documento tanto en lo que hace a Madero como en lo que respecta a ratificar que el contrabando jugó un rol no despreciable en la
etapa de acumulación originaria de capitales en Monterrey, es que
vamos a darle amplia cabida.

Sus relaciones con Estados Unidos y con la región que rodea a Nuevo León se reiteran en los documentos investigados. Comercio (el algodón· continuará siendo uno de los más salientes, aunque desde fines de
la década de los años 60 será con fibra producida en el país, en la zona
de La Laguna), préstamos y una lenta pero firme proyección hacia sectores productivos matizarán su actividad, en la que no faltan tampoco
la adquisición de tierras, consecuencia en varios casos de la desamortización motorizada por las leyes de Reforma.

El 18 de mayo de 1859, personal adscripto al puesto fronterizo de
Piedras Ne~as detiene sobre el río Sabinas a Guillermo Stone, quien
conducía un carruaje y llevaba consigo tres mil cuatrocientos pesos
fuertes (plata acuñada, que trasladaba en cuatro bultos). Como Stone
no tenía documentos que legalizaran la posible salida de este dinero del
país, el carruaje y la plata le fueron incautados. Ello pese a que afirmó
que todo lo que transportaba pertenecía a Evaristo Madero, y que su ·
objetivo era entregar el dinero a la esposa de este comerciante, residente
en Villa de Guerrero.

De todo esto parece dar fe Vasconcelos: "En pocos anos, don
Evaristo se hizo lo que se llama un hombre rico" (8). Los negocios
de transporte arrojarán "enormes ganancias" en estos años. "Al extender sus actividades hacia el occidente de Coahuila y la frontera de
Chihuahua, sin desatender su clientela del Norte (se refiere a Estados
Unidos, MC), don Evaristo pronto alcanzó posición financiera dominante" (9).

Según los papeles revisados, Madero habría reiterado esa explicación
ante el mismo gobernador de Nuevo León y Coahuila, su amigo Santiago Vidaurri, pidiendo que se le devolvieran esos efectos. Sin embargo,
aunque en un primer momento el gobierno estatal accede a la solicitud
de Madero, la insistencia del personal de Piedras Negras hace dudar al
Ejecutivo.

[ 36]

CA1HEDRA

CATHEDRA [37)

�En un extenso y muy minucioso documento, elevado al 9 de junio,
el personal aduana! trata de explicar por qué no sería verídico lo que
manifiesta Madero, y además detalla antecedentes sobre este comerciante al cual directamente acusa de practicar el contrabando.
Veamos algunos párrafos. Luego de pedir que se suspenda la orden
del gobernador de devolver los tres mil cuatrocientos pesos y el carruaje, los firmantes se permiten dudar de la versión de Madero, que afirmó
que "el dinero lo consiguió para su esposa que reside en Villa de Guerrero sin intención de perpetrar ningún fraude; que el dinero procedía
de fletes de carretas que condujeron algodón hasta Parras, y que si bien
descuidó ( ... ) los documentos aduanales que pusieran a cubierto
dicho caudal, lo hizo caminar a la luz pública".
Y dicen después que "tampoco está justificado que el señor Madero

no haya tenido la intención de extraer ese caudal defraudando los
derechos correspondientes a la hacienda pública; por el contrario, hay
indicios muy vehementes para· creer que ha querido hacer la extracción
clandestina". Mencionan que "el señor Madero ha importado del mes
de diciembre último a marzo pasado algodón y otros efectos por valor
de más de veinte mil pesos, que no ha extraído efectos del país para el
pago del valor de aquellos y que tampoco ha presentado ninguna cantidad en numerario para exportarla; por lo mismo puede inferirse sin
forzar mucho el raciocinio que el dinero de que se trata iba a ser transportado a la otra banda del Río Bravo, y no sólo esa cantidad sino
también otra quizás mayor que juzgamos condujo el señor Madero y
que no pudimos aprehender por la mucha habilidad que usa como muy
versado en el negocio del contrabando".
Y en corroboración de esto último los aduanales citan dos hechos

"que son bien notorios. En los meses de mayo y junio de 1856 persiguió este resguardo al mismo señor Madero por haber pasado efectos
de contrabando por varios puntos del Río Bravo cerca de la Villa de
Guerrero: no se logró su aprehensión por el mucho influjo que ,ihí tiene
y por la protección decidida que le dispensaron las autoridades". El
segundo suceso alude a que Madero fue sorprendido por aduanales
cuando extraía del fondo del río Bravo bultos con dinero que se les
habían caído, y ante la demanda de que presentara esos paquetes en el
puerto fronterizo para su revisación, Madero -según el informe- desoyó totalmente a los funcionarios. Esta vez también se comunicó al
gobierno, pero nada se produjo.

[ 38) CATIIEDRA

"Por estos dos casos -agregan luego- y otros muchos que dejamos
de referir; y por la muy notable circunstancia de las grandes importaciones de efectos que el susodicho señor Madero ha hecho en los cuatro ú!timos años, las cuales nos parece pueden ascender a más de ochenta mil
pesos sin que haya exportado ningún numerario, se viene en conocimiento de que el señor Madero está haciendo extracción fraudulenta de
plata para el extranjero".
Finalmente se vuelve a solicitar que se revise la resolució)l-favorable
a Madero, decisión que el gobernador adopta finalmente disponiendo
que el problema pase al juzgado de Hacienda para su esclarecimiento,
ante el cual Madero acude en setiembre de 1859 (9a).
No sabemos cómo terminó el pleito, y tampoco se puede sostener
que todo lo que afirmaban los funcionarios de Piedras Negras era real,
pero bien vale reproducir este documento por cuanto permite vislumbrar que, efectivamente, Evaristo Madero -por su propia actividad de
comerciante y gran transportista- estaba fuertemente vinculado al
comercio no legal con Estados Unidos. Labor que sin duda pudo continuar en los años en que se estableció en Monterrey, al amparo de las
necesidades que creaba la guerra de Secesión norteamericana y de la
protección que Vidaurri daba al comercio con el Viejo Sur, en el que
curiosamente sobresalía un yerno del gobernador, el irlandés Patricio
Milmo (9b).
La finalización de la contienda del país vecino no pareció traer
crisis para Madero. A diferencia de lo que se ha indicado en otros
trabajos, las nuevas investigaciones tienden a apuntar que si bien el
cese del tráfico con el Sur norteamericano provocó una caída en el
movimiento mercantil desde 1866 en adelante, ese bajón no repercutió
de idéntica manera en todos los comerciantes. Es muy probable que
los más sólidos no sólo hayan sobrevivido, sino también crecido al
al amparo de la crisis dejando en el camino a competidores menos fuertes (10).
Esta apreciación quedaría confirmada por el desenvolvimiento
-firme, vigoroso- de Madero y Cia. El mismo Vasconcelos precisa con
claridad: "Los negocios prosperaron, particularmente a partir del año
1870, en beneficio de los más tenaces y más aptos para aprovechar las
oportunidades nuevas (Esto de "más tenaces y más aptos" puede sér
CATIIEDRA [ 39)

�sin6nimo de "más fuertes", MC). Durante los primeros años de la res•
tauración republicana, la casa Madero vio que su fortuna se acrecentaba
más allá de lo que pudieron imaginar originariamente sus fundadores"
(11).
.

Algodón e industria textil.

UN SIGNO DE ESTA prosperidad es el pasaje que del comercio a la
producción textil practicará Madero y Cia. a fines de la década de los
años 60. Traficantes en gran escala de algodón, Madero y González
Treviño formalizan en febrero de 1868 un contrato con Refugio Santos
de Aguirre por el que se éomprometen a respaldar el funcionamiento de
la fábrica de mantas "La Estrella", ubicada en Villa de Parras, Coahuila.
El convenio (12) especifica que habilitarán la empresa hasta diciem•
bre de 1870, haciendo "las exhibiciones necesarias para los sueldos
ma\yores y menores de dependientes y jornaleros que necesita dicho
establecimiento, con su actual dotación de 146 telares (más cuatro de
propiedad ajena, MC), lo mismo que el algodón que necesita la fábrica".
Es decir: "La Estrella" es un establecimiento con ciento cincuenta
telares, una cifra para tener en cuenta. Su capacidad de producción
puede superar las cuarenta mil piezas anuales, y Madero y Cia. se com•
promete a adelantar algodón por más de cien mil pesos.
Esta fábrica pasará posteriormente a manos de Madero y Cia.
Vasconcelos especifica que ello ocurre en 1870, cuando la firma regio•
montana adquiere también la hacienda "El Rosario", que desde los
primeros años de esta década se transformará en el centro de operacio·
nes de los Madero (13). En Parras se encuentra, asimismo, la hacienda
"San Lorenzo", conocida por su producción de vinos y aguardientes,
que Evaristo Madero compra casi simultánéamente con la anterior.
Comercio, tierras fértiles y bien regadas, industria textil y. vitivini·
cultura multiplicarán en forma vigorosa el poder económico de Evaristo
Madero, que hacia 1872 traspasa la sede de Madero y Cia. a Villa de
Parras. Una escritura de marzo de 1872 (14) es mostrativa de este
último paso: Madero y Cia. aparece paralelamente como acreedora de
un agricultor desde Monterrey (seguramente por cuentas antiguas) y
desde la hacienda "El Rosario".
[ 40) CA111EDRA

En 1875, la firma mencionada incorpora nuevos socios y determina
prolongar por cinco años más su existencia. Si bien el documento
correspondiente queda asentado en Monterrey (15) ya está bien claro
que Parras es el núcleo de sus labores. Desde el primero de enero se
integran como "socios industriales" Antonio V. Hernández -cuñado de
Evaristo- y Francisco Madero, su hijo mayor. Francisco Madero es pa·
dre del futuro revolucionario -que nació justamente en la hacienda
"El Rosario" el 30 de octubre de 1873- y a su cargo quedará, paulati·
na mente y entre otras cosas, buena parte del desenvolvimiento de "La
Estrella", según menciona Vasconcelos.
Este pasaje del comercio a la producción, en particular hacia la tex·
ti!, ha sido posibilitado por dos elementos: 1) Madero y Cia. tiene ya
la capacidad financiera suficiente como para lanzarse a un tipo de activi•
dad que por la importancia de sus inversiones y por los riesgos que
implica (debido a la inestabilidad de la economía nacional en esos mo·
mentos y su limitado mercado interno) no está al alcance de cualquier
empresario; 2) este acercamiento a la industria textil se ve obviamente
facilitado por la estrecha relación que con el tráfico de algodón y con
los productores de la zona algodonera mantienen Madero y sus socios.
Ese poder financiero y la posibilidad de aumentar ganancias intro·
&lt;luciéndose en la misma producción y comercialización de textiles llevó
al control de "La Estrella", y más tarde hará que algunos de los Madero
se dediquen de manera específica al cultivo del algodón en Coahuila
para autoabastecerse. Hacia principios del siglo xx, Evaristo Madero
nucleará en torno suyo inclusive a importantes firmas dedicadas a la
prociucción textil en un claro intento de carácter oligopólico a nivel re·
gional destinado a asegurar la colocación y buen precio de los géneros
fabricados (16).
Es menester poner énfasis en la importancia que asume para estos
años el tráfico de algodón: 1) porque esto señala a su vez la jerarquía
regional que logra progresivamente la región lagunera; 2) porque esta
zona está directamente vinculada a la producción de derivados del algo·
dón (textiles, aceites, jabón) y estos rubros son en muchos casos alen·
tados por capitalistas regiomontanos o fuertemente ligados a Monte·
rrey; 3) y porque en el caso de los Madero señala, además, la signifi·
cación que están alcanzando en el ámbito empresarial.
Dos ejemplos de la relación de los Madero con el tráfico de algodón
en la etapa de acumulación primaria son los siguientes:
CATHEDRA [ 41)

�l. En 1872 varias casas comerciales de Monterrey aparecen como acreedoras de un agricultor de Villa de Viezca -Jesús González Herreraque adeuda cerca de treinta mil pesos. Entre ¡¡quellas firmas se encuentran Zambrano Hnos. y Cia., Hernández Hermanos y Sucesores (ambas
vinculadas al tráfico de algodón y a la industria textil) y Madero y Cia.
Para pagar, González Herrera deberá remitir el algodón de la cosecha
pasada y de las próximas a la hacienda "El Rosario", de Madero. Los
cultivos, se consigna, se hacen en los ranchos "El Alamito" y "San Lorenzo de la Laguna", pero también se alude al rancho "La Barbada",
en el partido de Matamoros de La Laguna, Coahuila. Madero y Cia.,
en nombre del resto de acreedores, brindará efectivo y efectos al agricultor para sus labores de cultivo, recolección y despepite, y venderá
. asimismo sus algodones. De las ventas, Madero y Cia. se encargará
de extraer lo que se requiere para saldar las deudas de González Herrera
(17).

2. En agosto de 1875 (18) se as)enta en notarios datos sobre un contrato que Madero y Cia. rubrica en México con el empresario Cayetano
Rubio. Alude a que la firma de Coahuila debe entregar en seis meses
(diciembre de ese año a mayo de 1876) doce mil quintales de algodón
en San Luis Potosí. Por su lado la compañía de Evaristo Madr;ro conviene con Hernández Hermanos y Sucesores (de Monterrey, mencionada
arriba) para que se haga responsable de la entrega a Rubio de la tercera
parte de aquella cantidad de algodón.

Diversificar es crecer.
. LA CONVERGENCIA DE capitales acumulados hacia sectores productivos se percibe en otros casos, inclusive en años anteriores al de
"La Estrella".
Es de puntualizar, verbigracia, lo que presenta un documento de
fines de 1868 (19). Madero y Cia. es invitada a integrar una sociedad
minera que desarrollará sus actividades en el mineral de Charcas. Esta es_una época realmente de transición para la producción minera,
porque aún no se ha materializado la readecuación de la economía
mexicana a la internacional, y porque ese gran mercado que será el Noreste de Estados Unidos todavía no funciona con respecto a la región en
estudio. Las inversiones en minería, para los años previos a 1890,

[ 42]

CAfflEDRA

implican riesgos muy especiales y sólo están en condiciones de enfrentarlos empresarios realmente sólidos. Eso queda claro al observar
quiénes son integrados, por un doctor J. M. Prevost de Zacatecas, en la
llamada "Compañía Restauradora": junto a Madero y Cia. se reúnen
Zambrano Hnos. y Cia., Hemández Hermanos y Cia., Weber y Ulrich,
Ramón Lafón, Luis Coindreau, José Morell, Rodolfo Dresel y Máximo
Goldschmidt. Todos ellos, sin excepción, negociantes de peso en el
Monterrey de la época (la compañía incorpora también a accionistas de
menor cuantía).
En diciembre de 1869, Madero y Cia. se hace cargo del establecimiento conocido como "Máquina de aserrar madera y molino de trigo
anexo", ubicado en Monterrey. La firma es acreedora del empresario
Andrés Calzado -que a su vez había comprado la manufacturera a la
familia del Llano-, quien decide dejar su conducción. Todas las instalaciones pasan a manos de Madero y Cia., que arregla la liquidación
con los del Llano por doce mil pesos, monto que termina de abonar en
1874 (20).
Se han detectado detalles atinentes al funcionamiento de Evaristo
Madero como prestamista. Es algo que no debe sorprender: los comerciantes fuertes de entonces eran miembros del muy reducido
grupo que podía ofrecer dinero contante en cualquier momento. Y
ello se evidencia por sus créditos al gobierno, o por las exacciones que
sufren con frecuencia por parte de las mismas autoridades. Para octubre de 1869, por ejemplo, Madero y Cia. otorga poder a Ignacio Galindo para que insista en sus reclamaciones de créditos que tiene contra
el Gobierno General de la República y que vienen de los años que se
luchaba contra los franceses (21). En el ámbito de las relaciones privadas se ve a Madero y Cia. como acreedor repetido, aunque ello es consecuencia no pocas veces de operaciones comerciales.
En cuanto a tierras, lo más significativo del período en que Evaristo
está en Monterrey es su adquisición de las haciendas "El Rosario" y
"San Lorenzo", en Parras. Este parece ser un escalón fundamental para
el posterior desenvolvimiento de los Madero, no sólo como terratenientes sino porque implica avances hacia el sector manufacturero (textiles,
vinos). Sin embargo, hay otros indicios interesantes para remarcar.
Hacia fines de la década del 60, Evaristo Madero adquiere tierras
cercanas a Monterrey. Son logradas por la aplicación de las leyes de
CATHEDRA [ 43]

�desamortización, y un caso que se reitera es el de fracciones de la
Hacienda Los Tijerinas (22).
También es claro que, antes de asentarse en la capital de Nuevo
León, Madero ya contaba con interesantes posesiones. Su correspondencia con Vidaurri permite ver que -hacia 1861- es propietario de
respeto. Dirá entonces que sus predios son "bastante apenas para
pastar mis ganaditos compuestos de ocho mil cabezas de menor y mil
de mayor", y agrega que es su proyecto ampliarlos y mudar su estancia
porque las tierras que tiene comienzan a resultar pequeñas (22a). Y en
una escritura de junio de 1869 se acota que Madero ha dispuesto reclamar la posesión de unos terrenos de veinticinco leguas que se extienden en Texas, en las márgenes de los ríos Trinidad y Navasota.

oportunidad lógica de hacer harina. En un sitio muy fértil, próximo a
San Lorenzo, en la jurisdicción de Parras, se instaló el Molino de Bocas.
Era el primer molino de cilindros de todo el norte del país. Don Evaristo lo hacía todo conforme a los últimos adelantos técnicos" (23).
Para fines del siglo la familia Madero mostraba una vasta ramificación empresarial, cuyos ant.ecedentes directos se- deben buscar en los
años previos al período que comienza en 1890. En esa prolongación
multiplicada de negocios e inversiones del más diferente ~ipo, mucha
significación tuvo la fundación de una casa bancaria en Monterrey ( en
1892), paso que implicará una especie de regreso del núcleo de las actividades económicas de la familia hacia la capital de Nuevo León.
III. LOS AíilOS 1890-1910

En resumen: en estos casi diez años que Evaristo Madero se asienta
en Monterrey emerge como uno de los principales hombres de negocios
de la ciudad. De manera análoga a lo que acaece con personajes como
Gregario Zambrano, los hermanos Hernández y Valentín Rivera, Madero muestra una actividad que tiende a diversificarse pero cuyo basamento en tas etapas iniciales sería el comercio. Las crisis que el movimiento
mercantil soportaría en años como los que suceden a la guerra de Secesión, no lo afectan sino que parecen fortalecerlo ampliamente.
Pero no todo se agota en la circulación de mercancías: la adquisición .y explotación de tierras, los préstamos y una lenta pero muy firme
proyección hacia sectores productivos manufactureros se detectan en su
devénir empresarial. En este último sentido, la instalación de Madero y
Cia. en Parras es un paso decisivo. Desde ese momento los Madero (ya
podemos hablar de "los Madero" en forma estricta, ·porque Francisco
Madero se incorpora al proceso) encauzarán ·una parte importante de
sus capitales y esfuerzos hacia la producción agroindustrial y no agrícola, muy particularmente la textil (con el tiempo sumarán otros rubros
en alimentación y bebidas, minería y metalurgia).
"En sus comienzos -explica Vasconcelos-, don Evaristo producía
algodón (con mayor certeza, quizás, debió decir que comerciaba algodón, MC) y lo vendía en las fábricas; pronto compró la fábrica de "La
Estrella" con el fin de elaborar su propia fibra para venderla como tejido. Más tarde empezó a producir trigo procedente de las tierras de Rosario y San Lorenzo y otras de La Laguna, por lo que se vio con la

[44] CATHIDRA

El Banco de Ñuevo León.
LA FUNDACION OEL Banco de Nuevo León (constituido el 18 de
febrero e inaugurado el primero de octubre de 1892) tiene una gravitación que es imposible no señalar, tanto en la marcha de los negocios de
la familia Madero como en lo que atañe a los indicadores que evidencian la evolución económica de Monterrey.
Con respecto a los Madero bien vale reproducir lo que Vasconcelos
apunta en su trabajo: "Con intereses un tanto dispersos, en Parras y en
Torreón, en Monclova y en Monterrey, poco después de su regreso de
Europa (aproxipladamente en 1890, MC) don Evaristo comprendió .la
necesidad de establecer un centro directivo general de sus crecientes
negocios, un organismo que centralizase la dirección y fomento de sus
empresas, y al efecto creó el Banco de Nuevo León" (24). Y luego
menciona: "El Banco de Nuevo León era indirectamente el eje de los
negocios de la familia Madero" (25).
La preponderancia de Evaristo Madero en esta institución puede
inferirse de los datos siguientes:

l. De los 600.000 pesos de capital nominal con que se funda, 260.000
corresponden a Evaristo Madero (26).
2. Madero es miembro suplente primero del Consejo de Administración
CATIIEDRA [45]

�que inaugura el Banco.
3. El miembro propietario primero es el licenciado Viviano L. Villarreal, yerno de Evaristo Madero (27).
4. Viviano L. Villarreal -que reside en Monterrey- es nombrado Presidente del Consejo de Administración, cargo que no abandonará hasta

1911 (28).
5. El gerente inicial del Banco es Antonio V. Hernández Benavides,
cuñado y socio de Evaristo Madero.
6. Desde mediados de 1899 hasta julio de 1908, el cargo de gerente es
ocupado por Ernesto Madero, hijo mayor del segundo matrimonio de
Evaristo (29).
7. Desde 1908 hasta el comienzo del movimiento revolucionario (cuando el Banco tiene problemas con el gobierno central, debido a represalias que se adoptan por las actitudes políticas de Francisco l. Madero),
la gerencia es cubierta por Rodolfo J. García, también yerno de Evaristo (30).
Nuestra hipótesis --ya adelah~ada en otro trabajo (31)- es que los
Madero deciden instalar el Banco en Monterrey porque sería notoria,
va, la preponderancia de esta ciudad en una vasta región del norte de,
México. El reacercamiento económico de los Madero a Nuevo León,
cuyo paso vertebral sería el citado, indicaría que Monterrey emerge
con nitidez como un centro indispensable para el asentamiento de empresas que pretenden tener peso y poder desde San Luis Potosí hacia
el Norte y de Zacatecas y Chihuahua hacia el oriente.
Sin abandonar Parras, proyectando inversiones hacia otros puntos,
Evaristo Madero y sus descendientes ubicarán nuevamente a Monterrey
como uno de sus principales núcleos de operaciones, si no es el principal: desde 1892 en adelante --y sobre todo desde 1895- esa urbe será
escenario de la puesta en marcha de numerosas empresas, aunque muchas de ellas cuenten con su ámbito estricto de funcionamiento en otros
lugares del Noreste (algo muy visible, por ejemplo, en minería).
Desde Monterrey y -lo más importante-con socios de Monterrey,
los Madero se reproyectarán sobre el resto de la región multiplicando
su capacidad y preponderancia empresarial. Por ello es que nuestras
investigaciones nos llevaron a !a conclusión de que esta familia perteneció en el subperíodo 1890-1910 a la cada vez más sólida burguesía
regio montana.
(46] CAfflIDRA

'

Cosa que se reafirma a nivel de vida social concreta si se tiene en
cuenta que para estos años de la década del 90 varios miembros de la
familia residen en Monterrey. El mismo Evaristo estrena con "una cena
fastuosa" su nueva casa en esta ciudad, aproximadamente en 1895,
después de morir su segunda esposa Manuela Farías (32). Ernesto Madero, que será uno de los ejes de la economía familiar, se aposentará en
Monterrey en esta época. Y varias hijas de Evaristo (Pudenciana, Victoriana y Carolina), contraerán matrimonio con tres destacadas figuras de
los negocios y la sociedad regiomontana, por lo que se afincarán aquí.

Lazos familiares.

ANTES DE ENTRAR a mencionar los aspectos empresariales de la
etapa que comenzará para los Madero en el primer lustro de la década
final del siglo XIX, conviene puntualizar ciertos hechos acaecidos en el
lapso que transcurre a partir del momento en que Evaristo se asentó en
Parras.
Uno de ellos es que la trascendencia económica del jefe familiar se
vio acompañada de cierta importancia política. Evaristo Madero -que
había sido diputado en el antiguo estado de Nuevo León y Coahuila
en 1857- fue gobernador de Coahuila entre 1880 y 1884. Según Vasconcelos, "don Evaristo llegó al poder al principio de la administración
gonzalista. Desde hacía tiempo era el jefe natural del grupo de gente
acaudalada y los hombres de negocios de su estado de Coahuila y buena
parte de Nuevo León" (33). El autor afirma que Madero renunció a la
gubernatura por no estar muy de acuerdo con ciertas decisiones de
Porfirio Díaz, cuando este militar retoma a la presidencia. Justame11te
después de dimitir, Evaristo Madero marchó a Europa y al regresar es
cuando habría comenzado a planear, junto con otros proyectos, la
instalación del Banco de Nuevo León. "Dominando resistencias y estimulando la actividad de otros, don Evaristo dio comienzo a una serie
de negocios que en pocos años habrían de convertirlo en la potencia
financiera más destacada del norte del país", narra su biógrafo (34).
Otro elemento que es menester remarcar es que la familia Madero
termina de constituirse, en el doble sentido de que hijos de Evaristo
cuentan ya con la edad suficiente para participar en los negocios -en
el caso de algunos varones- y de conformar matrimonios con figuras
económicamente destacadas, en el caso de las mujeres.
CATHEDRA [47]

�l

2

Se observa que a través de dos de sus hijos Evaristo se une a la
familia- González Treviño, que en su mayoría reside en Monterrey.
El vástago mayor Francisco (padre de Francisco Ignacio), está casado
con Mercedes González Treviño . . Y Pudenciana es esposa de Lorenzo,
quien -se recordará- es socio de Evaristo Madero desde 1865,-cuando
se integró Madero y Cia.

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El cuadro uno muestra a los componentes de la familia de Evaristo
Madero y los enlaces que algunos de los descendientes de su primer
matrimonio realizaron.

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Hay que puntualizar que los González Treviño eran personajes conspicuos desde el punto de vista del comercio, la tenencia de tierras y la
participación en la industria y minería. En el cuadro dos se hace una
mención de los miembros de esta familia. Cinco de ellos están unidos
matrimonialmente a componentes de las diez familias evaluadas como
más destacadas en el período estudiado: Jesús (con una Zambrano);
José (con Concepción Sada Muguerza); Guadalupe (con otro Zambrano); y los ya citados Lorenzo y Mercedes, ligados a los Madero. Mariano, a su vez, es marido de María Lafón (de apellido significativo, tambien).
La hermana restante, Ana González Treviño, es esposa de Antonio
V. Hemández Benavides, 'éúñado y socio de Evaristo Madero desde
mucho tiempo atrás (se incorpora a Madero y Cia. en 1875). Es gerente
del Banco de Nuevo León desde 1892 y entre 1887 y 1894 montó
junto con Francisco Madero la firma agrícola "Madero y Hemández"
(35).
En el cuadro dos se agrega un listado de una parte de las empresas·
en las que se encontró a Lorenzo González Treviño y Antonio V. Hernández, ambos directamente vinculados y multiasociados con los Madero.
Volviendo a estos últimos, hay que añadir los casos de Carolina y
Victoriana, hijas del matrimonio de Evaristo con Rafaela Hemández.
Notoria es la unión de Carolina con el licenciado Viviano L. Villarreal,
cuya familia también es terrateniente en gran escala. Viviano L. Villarreal es un elemento sobresaliente de la sociedad regiomontana: lo ratifica el que haya sido gobernador de Nuevo León entre 1879 y 1881,
y que ocupara ese cargo otrá vez en 1911. Además, fue diputado en
1877 y magistrado en 1909 (36). Viviano fue apoderado de Evaristo

CATHEDRA (49)

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CUADRO NUMERO 2

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A) Los hermanos González Treviño y sus uniones matrimoniales, hacia f"mes de siglo

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Lorenzo, marido de Pudenciana .Madero (a)
Mercedes, esposa de Francisco Madero (padres de Francisco Ignacio Madero)
Jesús, casado con Rosa Zambrano
José, marido de Concepción Sada Muguerza
Guadalupe, esposa de Eduardo Zambrano
Ana, casada con Antonio V. Hernández (cuñado de Evariato Madero)
Mariano, marido de María Lafón

B) Algunas de las actividades empresariales de Lorenzo González Treviño y Antonio V. Hernández
Lorenzo González Treviño

Antonio V. Hernández
l. Madero y Cia.

l. Madero y Cia.

2. Dueño de doce sitios de ganado mayor en Guerrero,
Coahuila (1886) (b)
3. Dueño de sesenta sitios de ganado mayor en Zaragoza, Coahuila (1891)
4. Minera "San Nicolás" (1891)
5. Minera "San Pablo" (1894)
6. Minera "Carbonato, S. A." (1897)
7. Minera "Azteca, S . A." (1897)
8. Dueño de los ranchos "El Santo Niño" y "El Naranjo" en San Pedro, Coahuila (1897)
9. "Compañía de Baños de Monterrey, S. A." (1897)
10. "Compañía de Aguas de San Diego" (1897)
J 11. Banco Mercantil de Monterrey, S. A. (1899)

2. Minera "San Nicolás (1891)

3. Banco de Nuevo León (1892, gerente)
4. "Madero y Hernández" (1887-1894, sociedad agrícola)
6. Minera "San Pablo" (1894)
6. Minera "La Parreña" (1894)
7. Minera "Azteca, S. A." (1897)
8. Minera "Dolores, S. A" (1897)
9. "Compañía de Baños de Monterrey, S. A." (1897)
10. Ladrillera "Las Mitras" (1897)
11. Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S. A.
(1899) .
12. "Sanco Mercantil de Monterrey, S. A. (1899)

(a) Los nombres subrayados corresponden a miembro. de las diez familias aeleccionadaa
(b) Indica el año en que fue encontrada la vinculación con la actividad o empresa citada
FUENTES: Libros de notarlos del Archivo General del Estado de Nuevo León

CUADRO ~~ERO 2 (sigue)
Lorenzo González Treviño
12. Labores "Las Habas", "San Nicolás", "L. Casita",
"Las Barreras", "Los Fresnos", "La Tijera" y ranchos "Bella Vista" y "Providencia", en Hacienda
"El Rosario", Parras, Coahuila (1899)
13. Producción y comercialización de vinos y aguardientes (1899)
14. Ciento cuarenta sitios de ganado mayor en norte de
Coahuila (1901)
15. Hacienda "La Misión", Villa de Múzquiz, Coahuila
(1904)
16. Compañía de Terrenos y Ganado de Coahuila, S. A.
(1904)

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V: Hérnández

13. "Teatro Circo de Monterrey, S. A." (1900)
14. Compañía Industrial Tipográfica de Monterrey
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i6. Minera "Del Norte" (1900)
16.
1 7.
18.
19.

Fábrica de Cartón de Monterrey, S. A (1900)
Empresa Editorial de Monterrey, S. A · ·(1901)
Minera "lAls Higueras, S. A." (1902)
Compañía de Aserrar Maderas de Caballeros, S.' A.
(1902)
20. Sociedad Cooperativ11. de Ahorros e Inversiones de
Monterrey (1904)

�Madero en repetidas ocasiones, y ya se habló sobre su designa~ió~ como
presidente del Banco de Nuevo León. Se Jo ubica como acc1omsta en
numerosas firmas industriales y mineras hacia fines de siglo.
Victoriana Madero, en tanto, es esposa del doctor Melchor Villarreal, hermano de Viviano y de Felícitos Villarreal.
Vínculos empresariales
EN LA CONFORMACION de la burguesía regiomontana pueden
perfilarse dos aristas.

a Adolfo Zambrano y a Francisco Armendaiz (37). Analizaremos brevemente sus actividades, sin dejar de mencionar de paso que en el primer Consejo de Administración del Banco de Nuevo León están hombres significativos; como Rodolfo Berardi, Eutimio Calzado y Marcelino
Garza.
Zambrano y Armendaiz pertenecen a dos de las diez familias seleccionadas en nuestra investigación general sobre la formación de la burguesía region_iontana y es por ello que los señalamos expresamente.

Una referente a que muchos de los entrelazamientos entre las
familias' prominentes que van estructurando esta clase social se efectivizan por medio de matrimonios. Las uniones de tipo parental -ya ~
vio algo de esto en los párrafos anteriores- solían llevar con frecuencia
a uniones de tipo empresarial.

Puede decirse, aludiendo al primero, que los Zambrano componen
el núcleo .familiar más destacable de los negocios regiomontanos entre
1860 Y 189Q-. Si no continúa siéndolo de manera exclusiva desde
1890 a 191d/hay que incluirlo -ahora- entre los tres o cuatro más
prominentes.

Pero debe agregarse que en la medida que se requiere? n~evas asociaciones -porque así lo demanda el desarrollo de~ capitalismo. Y su
consiguiente tendencia a la centralización de los cap1tales-_las &amp;;íc~aciones se materializan también en el ámbito netamente econom1co.

El gestpr de esta poderosa familia fue Gregorio Zambrano, que dejó
a su muerl:e, en 1873 (38), una casa comercial en marcha con visibles
ram\ficacio?es en la industria (sobre todo textil), la minería y la explotac10n de tierras. Tuvo nueve hijos: entre ellos emergieron como sólidos empresarios Eduardo, Emilio, Onofre, Ildefonso y Adolfo, muchas
veces asociados entre sí y otras en forma individual.

Familias y empresas, pues, convergen desde estos dos ~os .. Mostrar este proceso es uno de los objetivos que pretenden cubm las mvestigaciones que realizamos en Monterrey.
Para los años 90 se presenta esta doble situación de manera clara.
y el caso de los Madero no es una excepción. En la primer gran compañía que constituyen desde (o en) Monterrey entre 1890 Y 1910 emerge
el ejemplo.
El Banco de Nuevo León exige una inversión importante para la
época. Y la centralización de capitales resulta imprescindible. Si se
estudian los principales miembros de esta sociedad bancaiia, encontramos casos que reflejan en qué medida los Madero se articulan con personas con intereses vastos y muy ramificados, componentes a su vez
de núcleos familiares de enorme peso.
Además de los citados Viviano y Felícitos Villarreal (que empresarialmente serían de carácter secundario) se visualizan entre los asociados

Para los años 90, Adolfo Zambrano es un importante miembro de
la burguesía de Monterrey. Que estuviera en el Banco de Nuevo León
es prueba de ello. En el cuadro tres se brinda una lista -que no es minuc10sa en absoluto- sobre su intervención en diferentes firmas mineras, manufactureras, comerciales, ganaderas y financie.fas, en muchas de
las cuales ?cupaba cargos de 1\ más alta dirección. En repetidas ocasiones, ademas, en esas empresas está asociado a los Madero.
Con respecto a Francisco Armendaiz, Jo antedicho podría reiterarse. Desde mediados de los años 80, este inmigrante español que antiguamente había residido en el puerto de Matamoros se convierte en
un empresario de gran peso. Al fallecer -en 1901 (39)- el inve¡¡tario
de sus bienes detalla que Armendaiz era accionista en más de veinte
compañías mineras, en varias asociaciones industriales (entre ellas, en
dos fundidoras), integraba el grupo directivo del Banco de Nuevo León,
era propietario de vastas extensiones de tierra y de numerosas fincas
urbanas, además de poseer gruesos contingentes ganaderos y ser un
accionista preponderante en firmas como la Compañía de Tranvías
de Lerdo a Torreón.

(52) CATHFDRA
CATHIDRA [ 53 J.

�Quiere decir que ya fuere por medio de entrelazamientos familiares
(no sólo directos, sino también indirectos: al unirse a los González
Treviño, los Madero pasan a estar vinculados en segundo grado con los
Zambrano, los Sada Muguerza, etcétera), por asociaciones de tipo
económico o por ambas cosas a la vez, desde su reinstalación en Monterrey, Evaristo Madero y sus descendientes pasan a articularse netamente con esta clase en proceso de consolidación que está beneficiándose con el desarrollo del capitalismo.
Ya puede, ahora, hablarse de los intereses que los Madero úesenvuelven desde su nueva sede de operaciones.

Minería, industria, finanzas
UNA FORMA DE verificar la importancia de la familia Madero
en el ámbito burgués regiomontano ·desde los años 90 en adelante
puede ser señalar las empresas que ponen en marcha desde Monterrey
hacia fines de siglo, las empresas en las que tienen participación, y
aquéllas que continúan manejando desde Parras u otro punto de la
región pero que evidencian la fortaleza económica global del grupo
parental.

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Es factible, con los datos extraídos en el Archivo General del
Estado de· Nuevo León, practicar un recuento por sectores de la producción o de actividad específica.
a) Minería,
Un sector productivo que emerge como muy destacable en el movimiento de los Madero, desde 1890, es la minería.
El auge de este rubro en el Norte de México es correspondiente a
las necesidades crecientes de la industria del Noreste de Estados Unidos,
y se enmarca claramente en la reorientación general de la economía del
país con respecto a la ascendente potencia septentrional.

-

l

Por otro lado, dentro del área minera, lo que en esta época tiende a
convertirse en materias primas muy requeridas son los minerales destinados a transformarse en metales industriales, ferrosos y no ferrosos,

CATHEDRA [55]

[54] CATHFDRA

�y aquéllos que como el carbón alimentan la marcha de un medio de
transporte y comunicación tan determinante como los ferrocarriles.
Esto diferencia la nueva minería de la que predominó durante la época
colonial e incluso hasta mediados del siglo xix, que apuntaba básicamente a los metales preciosos.

Las exigencias del Noreste estadounidense y ciertas medidas restrictivas que hacia 1890 se adoptan en Norteamércia con respecto a la importación de minerales en bruto, además, van a propiciar_,que en el Noreste de México no sólo se habiliten explotaciones mineras sino también
plantas semitransformadoras de estas materias primas. Ello explica el
surgimiento de las fundidoras (en Monterrey se fundan por lo menos
cinco entre 1890 y 1900), que encauzarán su producción troncalmente
hacia el sector externo pero que contribuirán al fortalecimiento· de un
mercado interior, que a su vez realimentará el desarrollo del capitalismo en la región.
Sobre este detalle pone énfasis un autor que ha estudiado las relaciones económicas entre México y Estados Unidos en el período 18701910 (40). Además de puntualizar cómo se modificaron esas vinculaciones en este lapso, en tanto que Norteamérica desaloja a Europa de
manera clara del mercado mexicano, apunta que "la expansión de la
minería suscitada por las inversiones extranjeras y la implantación del
arancel MacKinley en Estados Unidos condujeron al establecimiento de
grandes plantas metalúrgicas en el país. Se organizaron varias compañías norteamericanas para establecer fundiciones metalúrgicas que
complementaran la explotación minera. Las primeras fundiciones comenzaron a tratar el plomo, pero más tarde lo sustituyeron por el cobre. A estw. plantas metalúrgicas se debe el desarrollo que alcanzó la
producción de cobre en los últimos años del siglo xix ... ".
No del:e extrañar, así, que los Madero hayan volcado sus capitales
masivamente hacia la mineda y que hayan intervenido como accionistas en empresa• metalúrgicas que dieron fama a Monterrey.
La minería ·era un rubro que exigía altas inversiones por el ya
sofisticado gr!Í1io de tecnología que demandaba. Es por esto que en
América Latimi, en general, su dominio tiende a quedar en manos
extranjeras (el cobre chileno es ejemplo en este sentido). Con respecto
a México, ello ' es sustentado con vigor por analistas como José Luis
Ceceña, que afirma que "para principios del presente siglo la inver-

[56] CATHIDitA

sión privada mexicana en la actividad minera era prácticamente inexistente" (41).
Sin embargo -y sin que esto reste certeza a lo anterior en cuanto
apreciación global- en el caso de Monterrey se detecta una enorme
participación del capital nacional ·en la minería, incluyendo las plantas
semielaboradoras metalúrgicas. Esto se infiere de los datos recogidos
en los libros de notarios cuyas escrituras muestran que el capital externo -sobre todo norteamericano- penetra de manera notoria en el
sector desde 1890, pero también presentan que una larga lista de com-·
pañías constituidas para entonces contaban con accionistas locales.
Y la segurid_ad de que muchos de estos accionistas no eran simples
~restanombres ~e;&gt;iene del estudio que de ellos (o de las familias que
mtegran) se realizo a partir de 1850.
Entre las familias que con mayor decisión se vinculan a la producción minera está la que dirige Evaristo Madero. Los Madero están
en e~ momento en condiciones para invertir en esta actividad, aunque
ello mvolucre riesgos y signifique competir con los capitales norteamericanos.
En los libros de notarios revisados (suscriptos por tres de los escribaDOB más requeridos entonces) se detectó que entre 1890 y 1907 los
Maderos participan de una u otra forma en más de treinta compañías
mineras (cuadro cuatro). En algunos casos su predominio es total y a
~ s exclusivo. En otros se los encuentra asociados a los más poderosos empresarios regiomontanos. La exclusividad o no en una sociedad
probablemente haya dependido de la cuantía de capitales-que ella exigía en el momento de ser constituida.
Francisco Madero, padre del revolucionario, es quien sobresale
nítidamente en la familia como hombre dedicado a la minería, complementando así sus grandes intereses volcados en agricultura, comercio y textiles. Este Madero interviene en dieciocho de las treintidós
empresas y explotaciones que se indican en el cuadro cuatro. En varias
de ellas ocupa posici011es directivas de suma importancia.
Junto con Ernesto Madero (su hermanastro, que lo sigue) son
accionistas de las dos fundidoras con mavor canital reeional Que existen
para 1900 en Monterrey: la Compañia Minera, Fundidora y Afinadora ·
CATIIIDli [ 57]

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CUADRO NUMERO 4

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MINERIA (1890/1910) Indicador de la participación de miembros de la familia Madero en el sector
l. COMPAfi¡IA MINERA, FUNDIDORA Y AFINA-

5. COMPAfi¡IA MINERA DE SAN PABLO, S. A./1894
Francisco Madero
Gustavo Madero (en 1897, vocal 1)
1894-1897

DORA "MONTERREY, S. A."/1890 (a)
Ernesto Madero (b)
Evaristo Madero y Hernández
Francisco Madero
1900 (e)

........... . ........

6. COMPAfi¡IA MINERA CARBONATO, S. A./1896
Ernesto Madero
1897

....................

2. COMP Afi¡lA MINERA DE SAN NICOLAS, S. A.
/1891
Evaristo Madero
Evaristo Madero y Hernández
Francisco Madero
1891

....................

7. COMPAfi¡IA MINERA "LA FRATERNAL, S. A."
/1896
Ernesto Madero y Hnos.
Evaristo Madero
1902

............. . .... . .

. ...................

3. 8OMPAfi¡IA MINERA "LA PASTORA"/1891 (S.A.
en 1902)
Francisco Madero (comisario)
1902

8. COMPAfi¡IA MINERA LAS HIGUERAS, S. A.
/1896
Francisco Madero
Gustavo Madero
1902

.............. . .....

4. NEGOCIACION MINERA "JESUS MARIA"
Evaristo Madero (presidente)
representa a Madero y Cia.
1894

....................
1

(a) Indica el ai\o de fundación de la empresa
(b) Sei\ala los nú9mbroa de la familia Q1le parliclpaban en la empresa
(e) Registra el aíio o aftos en que quedó documentada e• participación
FUENTE: Libros de notarlos del Archivo General del Estado de Nuevo León

CUADRO NUMERO 4 (Sigue)
MINERIA (1890/1910)
9. COMP Afi¡IA MINERA '~AZTECA,
Ernesto Madero
1897

s.

A."/1897

16. COMPARIA MINERA "MONTAfi¡A DE HIERRO,
s. A./1900
Franciaco Madero (presidente)
190G

...................

...................

10. COMPAfi¡lA MINERA "DOLORES, S. A."/1897
Gustavo Madero
1897

16. COMPAfi¡lA MINERA "DOLORES DE GUADALCAZAR, S. A" /1900
Franciaco Madero (preoidente)
Ernesto Madero (tesorero)
Franciaco l. Madero (teaorero suplente)
1900

. .. ................

11. COMPAfi¡IA MINERA "EL CARMEN, S. A."
Francisco Madero
Francisco l. Madero
1898

...................

.. . ............ •-· ..

17. "COMPAfi¡IA MINERA DEL NORTE"/1900
Francisco Madero
1900

12. Explotación subsuelo rancboa "San Enrique" y
"út Merced"/1899
FrancUICo Madero
1899

.......... . .....

.. . ................

13. COMPAfi¡IA MINERA TUXTEPEC, S. A./1899
Gustavo Madero
1904

1
;

. .. ................

...................

-

-

-

19. COMPAfi¡lA METALURGICA
S. A./19C()
Ernesto Madero (preaidente)
Empre. con asiento en Torreón
1901/2/4

14. COMPAfi¡IA MINERA "ANILLO DE HIERRO
S. A." /1900
Franciaco Madero (preaidente)
1900

................ .

.

18. COMPAf'¡IA MINERA ZACATECAS' S. A./1900
Gustavo Madero
1901

-

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DE

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TORJlEON,

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CUADRO NUMERO 4 (sigue)

1

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MINEJUA (1890/1910)
20. COMPA!UA FUNDIDORA DE FIERRO Y ACERO
DE MONTERREY, S. A./1900
Francisco Madero
Ernesto Madero y Hnos. (representado por E. Madero. director propietario)
1900

............ . ......

21. COMPARIA MINERA "RESTAURADORA
GUADALCAZAR, S. A."/1901
Franciaco Madero
Ernesto Madero
1901

DE

'
. . ................
~

·22. COMPARIA MINERA "BOLIVAR, S. A."/1901
Salvador Madero ( vocal suplente)
1901

...................

23. COMPARIA CARBONIFERA DE NUEVO LEON,
S. A./1902
Gustavo Madero
1903

... . ...............

24, "COMPARIA CARBONIFERA DE MONTERREY, ·
S. A."/1902_
Molinos de Cilindros de Monterrey, S. A . (representado por Ernesto Madero)
1902

...................

-

26. NEGOCIACION MINERA SANTA MARIA DE LA
PAZ Y ANEXAS•
Francisco Madero
Ernesto Madero
1902

........ . .. . .......

26. COMPARIA MINERA "LA PALMILLA, S. A."
/1903
~varisto Madero y Hernández
1903

.... . ..............

27. COMPARIA "CARBONIFERA NUEVO LEON Y
COAHUILA, S. A."/1906
Francisco Madero (presidente)
Ernesto Madero (vicepresidente)
'
Evaristo Madero y Hemández (secretario)_
Manuel Madero (tesorero)
Salvador Madero
Evaristo Madero
José G. Madero
Alberto Madero
1906

....... . ....... . ...

28. COMPAAIA "CARBONIFERA DE LA MER~ED,
S. A"/1906
Frai,cisco Madero (presidente)
1906
... . ..............

.

CUADRO NUMERO 4 (sigue)

'

MINERIA (1890/1910)
29. COMPAAIA MINERA "EL ROBLE Y ANEXAS,
S. A."/1906
Francisco Madero (vicepresidente)
1906

31. COMPAAIA MINERA "RAMON CORONA DE
.
NAICA, S. A." /1906
Francisco Madero (presidente y tesorero)
1906

30. COMPARIA MINERA "SEGUNDA ZONA" EN
SIERRA MOJADA
Evaristo Madero y Hernández (vocal suplente 2o. en
1892)
1906

32. COMPAAIA MINERA MOCTEZUMA, S. A./1907
Guatavo Madero (presidente)
1907

...... . ........... .

....... . ...........

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. ............ . .....

....... . . . .........

.

�"Monterrey, S. A.", que opera desde 1890, y la Compañía Fundidora
de Fierro y Acero de Monterrey, S. A. En esta última -puesta en marcha en 1900 y que es la actual Fundidora de Monterrey- Francisco y
Ernesto son accionistas fundadores, aunque con peso secundario.
Ernesto es nombrado, al iniciarse la producción, director propietario,
junto con Adolfo Zambrano, Antonio Basagoiti, Leon Signoret, Eugenio Kelly, Tomás Braniff, Isaac Garza y Valentín Rivero (42).
En este caso, las inversiones que exige la instalación de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero (diez millones de pesos) parece obligar a que capitales de otros puntos del país y representantes del capital
extranjero se asocien a los empresarios regiomontanos. Sobre Tomás
Braniff, Leon Signoret y Leon Honorat ( que está como director supleate ), Dawn Keremitsis brinda un detallado informe en su trabajo referido
a la industria textil mexicana ( 42a). Tanto el norteamericano Braniff
como los franceses Signoret y Honorat no sólo tenían una enorme actividad económica sino que también eran muy buenos amigos de personajes eminentes del cientific1Smo. Entre otros, de los hermanos José y
Julio Liman tour, hijos de franceses.
El cuadro citado permite observar que Evaristo Madero prosigue en
plena labor para estos años, aunque en muchos casos parece ceder el
puesto principal a sus hijos. Además es perceptible que poco a poco
se incorporan otros vástagos de Evaristo e inclusive nietos suyos al
proceso de desarrollo empresarial familiar. En la década de los años 90
intervienen aparte de Francisco y Ernesto, Evaristo y los nietos Francisco Ignacio y Gustavo Adolfo. En la década siguiente se encuentran
otros descendientes del ya anciano hombre de negocios.
Entre los ejemplos de exclusividad familiar está el de la Compañía
Carbonífera de Nuevo León y Coahuila, S. A., fundada en 1905, en la
que hallamos al jefe Evaristo Madero con sus hijos Francisco, Ernesto,
Manuel, Evaristo, José, Salvador y Alberto. La presidencia de la compañía está en manos de Francisco Madero (punto 27 del cuadro cuatro).
Finalmente debe decirse que muchas de estas explotaciones mineras se dispersan por diversas zonas del Norte de México, pero el asiento
jurídico y económico de las firmas que las usufructuan es Monterrey.

[62] CATHIDRA

CATl;IEDRA [ 63]

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CUADRO NUMERO 5 (sigue)

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INDUSTRIA (1890/1910)
6. FABRICA DE CARTON DE MONTERREY, S. A.
/1900
Francisco Madero (vocal supler:..te primero)
1900
Con asiento en Monterrey

11. ASOCIACION INDUSTRIAL REINERA,
/1901
Gustavo A. :Madero
1901
Con asiento en Monterrey

7. COMPAÑIA LADRILLERA UNION, S. A./1900
Evaristo Madero
Francisco Madero
1900
Con asiento en Monterrey

12. COMPAÑIA INDUSTRIAL DE PARRAS, S. A.
Evaristo Madero
1902

...................

.

. . .................

8. COMPAÑIA METALURGICA DE TORREON, S.A.
/1900
Ernesto Madero (presidente)
Diversas referencias

. . . . . . . . . .. . . . . . . .

9. MADERO Y GARCIA GALAN/1901
Gustavo A. Madero
1901/03
Con asiento en Monterrey

s. A.

......... . ... . ....

...................

13. COMPAÑIA INDUSTRIAL DEL NORTE, S. A.
/1902
Evaristo Madero
1902

........... . .......

14. MOLINOS DE CILINDROS DE MONTERREY,
S. A .
Ernesto Madero
1902
Con asiento en Monterrey

...................

. . ................

10. EMPRESA EDITORIAL DE MONTERREY, S. A.
/1901
Ernesto Madero
Madero y García Galán
1901
Con asiento en Monterrey

-

15. FABRICA DE HILADOS Y TEJIDOS "LA CONFl.~NZA, S. A."
Banco de Nuevo León
1903
Q&gt;n asiento en Mapimí, Durango
.

.

. . .

.. .

. . . .

.. ..

.

.

.

CUADRO NUMERO 5 (sigue)
INDUSTRIA (1890/1910)
16. IMPRENTA y LITOGRAFIA "EL MODELO"
Gustavo A. Madero
1904
Con asiento en Monterrey

...................

17. IMPRENTA y LITOGRAFIA "EL MODELO",
Sucuraal Torreón/1904
Gustavo A. Madero
1904
O

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O

o

O

O

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O

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18. MOLIÑOS DE CILINDRO DE PARRAS, S. A.
/1905
Francioco Madero (presidente)
Gustavo A. Madero (tesorero)
1905

..... . .............

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g:

~

19. COMPAÑIA LITOGRAFICA y
"EL MODELO, S. A. "/1905
Gustavo A. Madero (presidente)
Alfonso Madero (secretario)
Francisco Madero (tesorero)
Emilio Madero ( vocal segundo)
1910
Con asiento en Monterrey

TIPOGRAFICA

................ .. .

20. SALVADOR MADERO Y CIA./1906
E,nesto Madero (gerente)
Salvador Madero
1907/8

............... . ...

�b) industria
EL CUADRO CINCO presenta un panorama de la actividad específicamente industrial de la familia Madero a partir de 1890.
Ya se ha comentado que el crecimiento económico de este núcleo
parental incluía desde tiempo atrás lo manufacturero. La firma Madero
y Cia. se hizo cargo a principios de los 70 de la fábrica de mantas "La
Estrella" en Parras y durante años el rubro textil surge como uno de
los más destacables' de los desenvueltos por los Madero. Esta fábrica
fue seguramente la ba$e de la Compañía Industrial de Parras, S. A.,
qu~ encontramos.en 1902 (punto doce _d~l cuadro cinco)~_Esta últ~
firma es la que se muestra como hegemomca en la Compan1a Industrial
del Norte, S. A. que en 1902 se constituye con asiento jurídico en
Gómez Palacio, Durango (punto trece, cuadro cinco), Esta empresa
unifica comercialmente a un total de cuatro fábricas textiles instaladas
en otras tantas ciudades del Noreste de México, bajo el liderazgo de
Evaristo Madero. Junto a la Industrial de Parras se articulan Prince,
Torres y Prince, propietarios de la fábrica "La Amistad", de Gómez
Palacio; la Compañía Industrial Saltillera, S. A., dueña de "La Bella
Unión", de Saltillo; y Valentín Rivero y Sucesores, que poseen la muy
conocida "El Porvenir", de Monterrey ( 43).
Más allá de los textiles, significativos por cierto, los Madero apuntan
sus capitales hacia el ramo metalúrgico y siderúrgico (las dos fundidoras citadas en Monterrey, y la Compañía Metalúrgica de Torreón, S. A.,
en la que Ernesto Madero es presidente), la producción de vi!)OS (Ernesto Madero y Hnos.), de cartón, de ladrillos, de vidrios y cristales (son
accionistas de la compañía que devino posteriormente la actual Vi~era
de Monterrey), las industrias de la alimentación, .de impresoras, p~ductoras de guayule, derivados del algodón (jabones) y transformac1on de
la madera (Asociación Industrial Reinera, S. A.).
O sea: diversificación no sólo económica en general, sino también
dentro del mismo sector industrial. En no pocos casos como accionistas; en otros, como propietarios directos. Cuando son accionistas, los
ejemplos de articulación con otros grandes empresarios de Monterrey se
multiplican: Compañía Fundidora y Afinadora "Monterrey, S., A_.",
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., Fabnca
de Vidrios y Cristales de Monterrey, S. A., Fábrica de Cartón de Monterrey, S. A., Compañía Ladrillera Unión, S. A.
[ 66) CATHEDllA

Sobre la significación que en el ámbito industrial tenía la familia
Madero en Monterrey y en el Noreste de México es útil la transcripción
de un párrafo de la ya frecuentemente citada obra de Vasconcelos:
"La lista de sus empresas (de Evaristo Madero, hacia finales de siglo,
MC) se puede dar en resumen como sigue: Compañía Industrial de Parras; Banco de Nuevo León; Compañía Carbonífera de Sabinas; Guayulera de Coahuila. Más tarde, Fundición de Metales de Torreón, junto
con empresas ganaderas y agrícolas; la vinícola de San Lorenzo y sus
casas comerciales de Saltillo y Monterrey; Molinos del Golfo; compañías mineras, etcétera" ( 44).
En algunos casos la actividad fabril se funde o integra a una casa de
características básicamente comerciales. Eso se observa en Madero y
Cia., en la primera etapa, y también desde 1896 con Ernesto Madero y
Hnos. Esta firma (punto dos del cuadro cinco) está compuesta por
numerosos miembros de la familia: todos los hijos aue tuvo en su segundo matrimonio Evaristo Madero, y por el mismo patriarca. Asentada
en Parras de la Fuente, Ernesto Madero y Hnos. intervendrá como
accionista en diversas compañías industriales, lo que de paso indica que
el grado de- desarrollo del capitalismo en Monterrey exige para estos
años no sólo centralización a nivel de capitales individuales Bino de las
mismas empresas. Y de manera unilateral, Ernesto Madero y Hnos. se
dedicará a la producción de vino, en 1899 (45).

La diversificación económica ya apuntada hace que se encuentren
a miembros del grupo Madero en actividades complementarias, pero
seguramente interesantes desde el punto de vista. de su rentabilidad.
Demostrativo de ello pueden ser los casos de la Compañía de Baños de
Mon~y, S. A., constituida en 1897, en la que es accionista Ernesto
Madero (46) y la Compañía "Teatro Circo de Monterrey, S. A.", que
se funda en 1900 y cuenta como socio a Francisco Ignacio Madero (47).
Los ramos financiero" y agropecuario completan este panorama,
y a ellos aludiremos específicamente en párrafos siguientes.
e) Finanzas

SE HABLO YA sobre el Banco de Nuevo León, fundado en 1892,
especialmente como indicador del retorno de los Madero a Monterrey
y de la gravitación que para sus negocios en general debió tener esta
institución.

CA111IDILA [ 67)

�Hay que añadir que, al parecer, su progreso resultó indiscutible
durante los años 90 y principios de este siglo. Hacia 1899 se resuelve
aumentar su capital de seiscientos mil pesos (que fue el inicial) a novecientos sesenta mil (48). Un año después se ·llevó a un millón doscientos mil pesos (49) y para 1902 pasó a dos millones (50). Desde 1899
es su gerente Ernesto Madero, quien emerge como el principal financista de la familia y reside en Monterrey. También integra la lista de
accionistas en ese momento Salvador Madero.

Pero hay otros datos que remarcar. Uno de ellos es que Antonio V.
Hernández es uno de los más significativos accionistas del Mercantil al
ser establecido. Cuñado de Evaristo Madero y socio suyo en numerosas empresas, Hernández había sido hasta 1899 gerente del Banco de
Nuevo León. En el Mercantil ocupará ese mismo cargo, y además fue
designado vocal suplente primero del Consejo de Administración ( 54 ),

Para 1896 tenía agencias en Saltillo, Piedras Negras (entonces Porfirio Díaz), Parras (a cargo de Ernesto Madero), Sierra Mojada y Monclova, en el estado de Coahuila. En Tamaulipas contaba con filiales en
Tampico, Ciudad Victoria, Laredo y Matamoros. Se anunciaba ya el
establecimiento de otra ~encia en Torreón / 51 ).

Entre los fundadores del Mercantil se ubica al general Gerónimo
Treviño, que a principios de siglo conforma el Consejo de Administración del Banco de Nuevo León. Este militar había sido el encargado de
vigilar a Evaristo Madero después que Porfirio Díaz le hizo abandonar
su cargo de gobernador de Coahuila en 1884 (55), pero esto no parece
haber representado obstáculo alguno para que ambos estuvieran entrelazados en no pocas empresas.

En 1904 el Banco de Nuevo León (51a) ofrece el siguiente cuadro
directivo:

Presidente: licenciado Viviano L. Villarreal.
Vocales: Evaristo Madero, Constantino de Tárnava, Marcelino Garza,
Ernesto Madero.
Vocales suplentes: doctor Melchor Villarreal, general Gerónimo Treviño, José Armendaiz, Evaristo Madero y Hernández, Praxedis García.
Comisario: licenciado Felícitos Villarreal.
Y es gerente, ya se dijo, Ernesto Madero.
En 1899, Viviano L. Villarreal, reJJresentando al Banco de Nuevo
León, suscribe sesenta mil pesos en acciones para la constitución del
Banco Central Mexicano que tiene lugar en la ciudad de México. O sea
que partícipa directamente en la conformación de esta institución bancaria de carácter nacional (51b).
El hecho de ser propietarios del primer banco que se fundó en
Monterrey no evitó que alguno de los Madero estuviera presente, asimismo, en el segundo: el Banco Mercantil de Monterrey, S. A., abierto
en 1899 (52).
Esta institución inició sus operaciones con un capital de dos millo•
nes quinientos mil pesos, y para 1904 tenía agencias en distintas localidades y ciudades de Nuev6· Leó1,, Coahuila, Tamaulipás y Durango
(53).
Francisco Madero aparece como -accionista en el momento de la
fundación del Banco Mercantil. Es designado comisario suplente y para
1904 está a cargo de la agencia San Pedro (en Coahuila).

En el Banco Mercantil se detecta también Lorenzo González Treviño, yerno de Evaristo Madero y su reiterado socio. Y en 1904 está en
el Consejo de Administración Marcelino Garza, que ese mismo año
compone el Consejo de Administración del Banco de Nuevo León.
Además Garza es un comerciante de Saltillo que controla la Compañía
Industrial Saltillera, asociada a la Industrial de Parras, de Evaristo Madero, en la ya mencionada Compañía Industrial del Norte, S. A.
Para terminar el cuadro de interrelaciones entre ambas instituciones
bancarias hay que destacar que el Banco· Central Mexicano -en .el que
tiene valores el de Nuevo León- es accionista en el Mercantil de Monterrey.
Algo más: entre los que ponen en marcha el Banco Mercantil de
Monterrey está Enrique C. Cree!, poderoso hombre de negocios de
Chihuahua, que fue ministro del exterior de Porfirio Díaz y miembro
del grupo llamado "científico" (56). Cree! tiene participación en citras
empresas formadas en Monterrey, y en varias de ellas se lo encuentra
representado por Antonio V. Hernández, el hermano político de Evaristo Madero. La concesión para la instalación del Mercantil le fue concedida por el gobierno central a Cree!, a Tomás Mendirichaga y Joaquín
Casasus.
La nómina de los principales accionistas del Mercantil de Monterret
muestra que en el momento de su fundación estaban presentes componentes de ocho de las· diez familias señaladas como las sobresalientes en
la burguesía local: los apellidos Madero, Ferrara, Rivero, Milmo, Hernández (familia que es la accionista de mayor peso, pero que no parece

[ 68] CATHEDRA
CAnlEDRA (69)

�tener vinculación con el citado Antonio V. Hernández), Sada-Muguerza,
Zambrano y Garza (Isaac) se detectan ·con rapidez .. Un cl~o ejem~lo
de articulación empresarial, de centralización del capital debido a la importancia de la inversión de arranque, de entrelaz~iento de la burguesía regiomontana tanto íntimamente como con ilustres burgueses de
otras latitudes del país.
Regionalización

SI EXISTE UNA PRUEBA notable de la importancia que entre
1890 y 1910 asume Monterrey en una vasta área del Norte de México,
la brinda la actividad de la familia Madero.
La hipótesis de que Monterrey extiende para entonces su influen. . Gia . en una muy amplia región, y que por medio de sus inversiones
extrae excedente de ella -lo que le permite, a su vez, aumentar su
ritmo de acumulación- bien puede quedar verificada estudiando las
empresas de los Madero.

Esta verificación ofrece dos aristas: 1) porque es desde Monterrey
que -'en· gran medida- trabaja este grupo parental, con centro probablemente en el Banco de Nuevo León; 2) y muy particularmente porque el mismo hecho. de que durante años los Madero no estuvieran
asentados en la capital neoleonesa y que a partir de los 90 decidieran
-retomar parte de sus cuadros empresarios a Monterrey, señalaría que
esta ciudad surgía como una base indispensable de operaciones a nivel
regional. La decisión de Evaristo Madero de_ regresar a su antigua
urbe, incluso de manera personal, parece muy ligada a la necesidad de
no descuidar una ciudad que se convierte lenta pero firmemente en el
vértice de una extensa región.
Esto se comprueba en diversas actividades de los ~~dero, pero especialmente en el rubro minero. Muchas de las comp3:mas fundadas en
M~nterrey funcionan desde el punto de vista productivo en zon3:5 que
deibordan largamente los límites de Nuevo León. Y esto se repite en
materia industrial, agropecuaria y comercial.
Regionalización y articulación con el resto de la burguesí~ regiomontana es casi un solo proceso que entn: 1890 y _1910 transitan_ los
Madero, sin que ello signifique qµe en anos antenores no sucediera
algo parecido aunque en escala menor.
(70] CATHEDRA

En estos veinte añ~s, E"l'.aristo Madero y sus sucesores d~pliegan
una labor que los lleva a tenei•intereses directos en los estados de Nuevo
León, Tamaulipas, Coahuila, DÚrango, Guanajuato, Chihuahua, San
Luis Potosí, Zacatecas y hasta Sonora,
Veamos el caso minero, descrito en el cuadro seis. Se observa que
Nuevo León y Coahuila eran los estados de mayor. actividad, y sobresale
la explotación carbonífera: algo que no debe extrañar, pues está vinculado al desarrollo de los ferrocarriles. Pero también se percibe que hay
explotaciones en Chihuahua y San Luis Potosí, y en menot Ínedida en
Tamaulipas, Guanajuato, Zacatecas y Durango;
En esta nómina de empresas no se incluyen las dos fundidoras
regiomontanas en las que los Madero tienen participación, y que contaban con una compleja red de propiedades o arrendamientos mineros en
diversos estados .
Rubro que indica el auge económico que viven ciertos grupos sociales en el México de fines de siglo, la minería obliga a desembolsar fuertes capitales en distintos puntos del territorio norteño. Los Madero los
aportan ostensiblemente, y en ello se sUnian a lo que realizan miembros
de las familias Zambrano, Armendaiz, Belden, Rivero, Ferrara.
Si se analiza el movimiento industrial, el ámbito de la actividad
de los Ma~-:ro se restringe a Nuevo León y·Coahuila. En el primer caso,
las compan1as que poseen o en las que participan se asientan con exclusividad en Monterrey: Fábrica de Vidrios y Cristales, Compañía Fundidora y Afinadora "Monterrey, S. A.", Compañía Fundidora de Fierro y
Acero, Fábrica de Cartón de Monterrey, Compañía Ladrillera Unión,
Madero y García Galán, Asociación Industrial Reinera Molinos de
Cilindros de Monterrey, Compañía Litográfica "El Modelo, S. A;".
En Coahuila, en cambio, las sedes de fábricas se distribuyen -en menor
medida que en Monterrey, es obvio- por Parras y Torreón.
En Parras se hallan asimismo las dos más importantes firmas comerciales de la familia: Madero y Cia. y Ernesto Madero y Hnos.

Tierras y agro

VASCONCELOS MENCIONA en su biogr~ía que "don Evaristo y
su familia se contaban entre los más grandes latifundistas del país" (57).
Keremitsis indica algo parecido en su obra (58). Esta aseveración -que
se encuentra en distintos autores- es confirmada por los datos localizados en el Archivo General del Estado de Nuevo León.
CA1llEDRA [71]

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CUADRO NUMERO 6

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Localización regional de explotaciones mineras en las que participan
miembros de la familia Madero (a) 1890-1910

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NUEVOLEON

NUEVOLEON
COMPAli!IA CARBONIFERA DE NUEVO LEON, S. A.
/1902
Villa de Santiago

COMPA&amp;IA MINERA AZTECA, S . A./1897 (b)
Monterrey (e)

............ . ......

COMPA&amp;IA
Monterrey

MINERA

CARBONATO,

s.

. ............ . .... .

A./1896

COMPA&amp;IA CARBONIFERA DE NUEVO LEON Y
COAHUILA, S. A./1905
Colombia

...................

COMPA&amp;IA MINERA ANILLO DE HIERRO, S. A.
/1900
l..atnpazos de Naranjo

............... . ...

COMPA&amp;IA METALURGICA DE TORREON, S. A.
/1900
Monterrey

... . ...............

COMPA&amp;IA MINERA DEL NORTE, S. A./19\J0
Sierra de Lampazos

.. . ...... . ........ .

... ... .............

COMPA&amp;IA MINERA BOLIVAR, S. A./1901
Cerralvo

COMPA&amp;IA CARBONIFERA DE LA MERCED, S. A .
/1905
Colombia y Lampazos

COMPA&amp;IA MINERA LA FRATERNAL, S. A ./1896
Lampazos

COMPA&amp;IA EL ROBLE Y ANEXAS. S. A./1906
Monterrey

.... .. ... ... ... ....

.

..................

COMPA&amp;IA
Monterrey

MINERA

LA PASTORA,

s.

...................

. . . ................

- -·

A./1891

&lt;

(a) Gran parte de las empre... fueron eonatituida• en Monterrey
(b) Indica el ailo de fundación de la empresa
(e) Señala el lusar donr•e funcionaba la explotación
FUENTES: libros de notarios del Archivo General del Estado de Nuevo León

CUADRO NUMERO 6 (sigue)
Localización regional de explotaciones mineras 1890-1910
COAHUILA_
COMPA1'!IA MINERA DOLORES, S. A./1897
Monclova

..... . .............

COMPA1'l"IA MINERA MONTA1'!A DE HIERRO, S. A.
/1900
Romero Rubio

.

.

....

. .

. .. ...

. .

. ..

COMPA&amp;IA CARBONIFERA DE MONTERREY, S. A.
/1902

...................

COMPA1'l"IA MINERA LAS HIGUERAS, S. A./1896
Ramos Arizpe

...................

COMPA1'!IA METALURGICA DE TORREON, S. A.
/1900
Ramos Arizpe

...................

~

!
-""
~

---1

COMPA&amp;IA CARBONIFERA NUEVO LEON Y COA·
HUILA, S. A./1905
Ranchos Hidalgo

-

GUANAJUATO
MINAS "CONSTANCIA" Y OTRAS/1898
Guanajuato

. . . ................

CHIHUAHUA
COMPA1'!IA METALURGICA DE TORREON, S. A.
/1900
Hidalgo

.

..................

COMPA1'!IA MINERA RAMON CORONA DE NAICA,
S. A./1906
Camargo

. . .............. . ..

-

MINA "LA REYNA"/1908
Benito Juárez

............... .. ..

COMPA&amp;IA MINERA
Panal

LA PALMILLA, S. A./1903

...................
'

�No es posible por razones de espacio señalar con minuciosidad todo
Jo atinent.e a est.e flanco de los ingent.es int.ereses de los Madero. Pero
podemos ofrecer la sínt.esis que sigue:

o

1

§o . .
a,

00

,-;

l. Ant.es de asentarse por primera vez en Mont.errey, Evaristo Madero
ya era poseedor id.e tierras en grado, por Jo menos, int.eresant.e. En sus
cartas a Santiago Viduarri desde Río Grande habla de sus predios "bastante apenas para pastar mis ganaditos compuestos de ocho mil cabezas
de menor y mil de mayor", y luego apunta que "probablemente t.enga
que mudar mi estancia a otra part.e, y por cuyo fin he elevado a la Superioridad hoy (28 de marzo de 1861, MC) una solicitud denunciando
diez sitios de tierras a lo más, dentro del área que demarco en mi pedido" (59).

2. Part.e de sus tierras en esta época parecen estar en Texas, de acuerdo
con datos encontrados en una escritura de 1869: habla de t.errenos de
veinticinco leguas en ese estado nort.eamericano, las cuales reclama.

'3. Evaristo Madero aparece como uno de los beneficiarios directos de la
aplicación de las leyes de Reforma en el área aledaña a Monterrey, hacia
fines de la década de los años 60. Se lo encuentra adquiriendo tierras
de labor en reit.eradas ocasiones, desamortizadas por el municipio regiomontano.
4. En los comienzos de la década de los 70, ya se acotó, Madero compra las haciendas "El Rosario" y "San Lorenzo", en Parras, de gran importancia en su desarrollo empresarial porque en ellas funcionarán fábricas de t.extiles y de vinos.
5. Hacia 1875 encontramos referencias a posesiones en tomo a Villa
de Guerrero, Coahuila, y alusiones a "ranchos de la frontera".
6. Pero es para mediados de los años 80 cuando parecen ampliarse
abruptament.e las propiedades rurales de los Madero, y aquí ya juega
un rol destacable el primogénito Francisco. Vasconcelos califica al
padre de quien será jefe de la revolución de 1910 como "latifundista
triguero" y dice que poseía grandes extensiones por La Laguna y las
cercanías de Parras (60). Según Keremítsis, la familia Madero t.enía
siete haciendas en Coahuila y tierras en Guerrero y Zacat.ecas.

[74) CA111IDII.A

CATHEDII.A [ 75)

�En 1887, por ejemplo, es fundada la sociedad agríc~la "Mad~ro Y
Hernández", en la que se alían Francisco Madero y su tlo Antomo V.
Hernández (61). Esta comp'añía es disuelta en 1894, y en ese momento
se le contabilizan las fincas que se detallan:
*

*
*
*
*
*
*

*
*

"El Porvenir" (en La Laguna, Coahuila)
"San José" (La Laguna)
, •
"Buenavista" (La Laguna)
t
"Sauceda" (La Laguna)
"Santa Anita" (La Laguna)
"Menfis" (La Laguna)
"Potrero Redondo" (Montemorelos, Nuevo León)
Terrenos de Alto Colorado, en las afueras de San Pedro, Coahuila
16 sitios de agostadero en Cuatro Ciénegas, Coahuila

En la zona lagunera, donde el algodón comienza a producirse en
escala hacia 1880, los Madero cuentan importantes posesiones.
7. Otras propiedades que se han detectado en libros de notarios desde
1890 en adelante son: a) Hacienda del Suncillo, en Villa de Guerrero
(Evaristo Madero); b) terrenos de Longoria y Agua Verde, ~n área de
Río Grande (2.500 hectáreas Evaristo Madero; 2,500 Francisco Madero); c) rancho "San José", en Ramos Arizpe, Coahuila (Francisco ~adero); hacienda "San Tiburcio", en Zacatecas (Salvador Madero Y Cia.).

8. Falta en este panorama puntualizar sobre las compañías agropecu~rias o agrícolas que controlaban los Madero, y que tal vez sea lo mas
significativo del sector.
1) Ernesto Madero y Hnos. (puesta en marcha en 1896) arrienda
en 1899 las bodegas y buena parte de las tierras de la hacienda "El
Rosario" (correspondientes a Lorenzo González Treviño ). El contrato
incluye las labores de "Las Habas' ' , "S an N'1colás" , "Las Barreras " ,
"Los Fresnos", "La Tijera" y "La Casita", además de los ranchos "La
Providencia" y "Bella Vista" (62).

11) Compañía de Terrenos y Ganados de Co~uila, S. A., fund~da
en 1899 con asiento jurídico en Parras. Son socios Lorenzo González
Treviño '(presidente de la firma), Evaristo Madero y sus descendientes
Ernesto (secretario), Francisco, Manuel, José G., Gustavo Adolfo, Y

[76] CAfllIDRA

Alberto Madero, William Richardson (yerno de González Treviño y
casado con una nieta de Evaristo Madero) y Juan Garza.
La compañía cuenta terrenos que alcanzan a 430.852 hectáreas, y

su capital total asciende a setecientos mil pesos, según un peritaje
efectuado en 1904 (63).

111) Negociación Agrícola y Ganadera de San Enrique, S. A.,
constituida en 1905, con asiento en Monterrey. Su presidente es Francisco Madero, aunque el principal accionista es Jesús González Treviño,
que ocupa el cargo de vicepresidente y es dueño de las tierras que se
explotarán. La escritura del convenio (64) menciona que la firma
hará producir la hacienda de San Enrique y sus anexos (tres ranchos y
demás terrenos) que González Treviño tiene en Villa de Hidalgo (Coahuila) y Colombia (Nuevo León). El capital social asciende a trescientos sesenta mil pesos y el total de hectáreas que manejará la negociación es de 31. 706. Máquinas movidas por vapor, trilladoras y despepitadoras de algodón se cuentan entre los bienes de la empresa, y se
hace mención explícita a toros de raza.
IV) Compañía de Tierras de Sonora, S. A., conformada en Monterrey en 1904. La integran Evaristo Madero, Francisco Madero, Ernesto
Madero (que es su presidente), Guillermo· Olivares, Marcelino Garza,
Carlos Treviño y Balbina Tapia viuda de Olivares (65). La sociedad
tiene por objeto vender, explotar o especular las tierras aportadas por
la viuda del general Francisco Olivares, ubicadas en los distritos de Ures,
Hermosil!o y Altar, en el estado de Sonora. El total alcanza a 646.27 4
hectáreas, y fueron recibidas por el fallecido marido de Balbina de Olivares como compensación que el gobierno federal le brindó por tareas
de deslinde de baldíos, huecos y demasías, según contratos de los años
1887 y 1889. El capital de la empresa es de ciento sesentidós mil pesos,
Y su duración convenida quince años.
Los datos localizados en el Archivo General del Estado de Nuevo
León muestran que es real la afirmación de que los Madero -en su
conjunto- era una familia con vastos intereses en materia rural, tanto
desde el punto de vista de la propiedad directa de tierras como del
control empresario que en este ámbito mantenía. Quizás esto ayude a
explicar posteriores diferencias que surgieron -en cuestión agrariaentre quien será el presidente Francisco Ignacio Madero y algunos de
CATHEDRA [77]

�los jefes regionales que en los momentos iniciales de la revolución le
apoyaron en su lucha antiporfirista. Es difícil concebir a un Madero
decididamente antilatifundista, aunque sí es factible pensar que propiciaba una política modernizante en materia· agraria, que es otra cosa (65a).
· 'La integración empresarial

EL ULTIMO "item" al que aludiremos brevemente atañe a la integración que a nivel empresarial presentan los Madero con otros miembros de la burguesía regiomontana. Sobre esto ya se apuntaron algunos
elf¡mentos, pero ahora se procurará ser más preciso.
Uno de los objetivos del estudio que estamos realizando en el Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y L&lt;!tras de la UANL es discernir cómo se fue conformando la burguesía en Monterrey, Y desde
cuándo está consolidada y ~uenta con peso_específico en el marco nacional capitalista mexicano.

,.i

l

r

Nuestra hipótesis es que entre 1850 y 1910,_y muy particularmente
en los veinte años finales de este lapso, esa burguesía surge y se establece de manera firme. Cuando para los años 30 de la presente centuria
-luego de la prolongada etapa de readaptación que exigieron la Revolución y la crisis mundial de 1929- aparezcan de pronto serias controversias entre el poder central y los em-resarios de Monterrey, quedará
en evidencia la solidez de esa burguesía regional que se opone por distintos conductos a la política,l!,nplementada por Lázaro Cár~enas. Per'?
-esto debe quedar claro- no es en 1930 cuando nace, sino que su constitución y estructuración hay que indagarla en décadas anteriores.
La acumulación primaria hunde sus raíces por mediados del_siglo

xix, y su posibilidad ele-reproducir las formas capitalistas de producción, y de expandirlas vigorosamente, se define hacia 1890. De _grupo
social en formación pasa a ser una clase social, porque se inserta du:ectamente -controlándolas- en las nuevas relaciones de producción que
determina el desarrollo del capitalismo.
Esta burguesía, ya se detalló, involuo,a a_ un número limitado de,
familias que se consolidan al aprovechar 1as condiciones que gesta la
readecuación de la economía mexicana a la iilterriacional, reorientación

178] CAfflIDRA

que es respaldada por la política de orden y estabilidad sustentada por
Porfirio Díaz a nivel nacional y por Bernardo Reyes en el ámbito regional.
Esas familias no actúan unilateralmente desde los años 90. Se entrelazan vía matrimonios y a través de la necesaria centralización del capital que demanda el desarrollo del capitalismo. Lo acumulado primariamente en la subetapa 1860-1890 se concatenará en el siguiente subperíodo, y ello llevará a una nítida articulación social entre estas familias. Proceso que -ya se mencionó también- incluyó en no pocos
casos el entroncamiento con empresarios de otros puntos del país y
con delegados de la burguesía de países avanzados.
Los Madero son componentes de esta alta burguesía regiomontana,
y actúan con las reglas de juego que el desenvolvimiento del capitalismo
supone e impone. Por ello es que se imbrincarán parental y empresarialmente con el resto de esa promir¡ente burguesía.
El cuadro siete presenta algunos ejemplos de la situación que genera
el avance del capitalismo en una buena parte del Norte del país. Allí
figuran dieciséis firmas, en total.
Hay dos casos en que los Madero están asociados con miembros
de por lo menos tres de las otras nueve familias que hemos seleccionado
en el Monterrey de fines del siglo pasado (clasificación que, hay que reiterarlo, no significa que no existieran más familias de análoga o parecida
relevancia).
En la segunda columna se escalonan seis firmas en las que Evaristo
Madero o alguno de sus sucesores están asociados a por lo menos cinco
integrantes de otras tantas familias. En la columna tercera esto se percibe en cinco ocasiones, pero con no menos de siete representantes de
los grupos parentales elegidos.
Finalmente, en la cuarta sección del cuadro siete presentamos tres
ejemplos en que se han ubicado a las diez familias asociadas, y ello se
explicarla en parte por el monto de las inversiones que demandan las
empresas consignadas.
En alguna de estas firmas las inversiones exigen asimismo la vincu-

CATIIEDRA

179]

�=::..:================:-c- .,;_ ;.i; ~.,.AU.·",:

~

o:,

2

CUADRO NUMERO 7

~

Los Madero y su asociación con miembros de las otras nueve familias
seleccionadas en Monterrey (1890-1905)

~

~

Por lo menos con tres

Por lo menos con cinco

Fábrica de Cartón de Monterrey, S. A.
1900 (a)

1894

..

Compañía Minera de San Pablo, S. A.

.................

Compañía Minera Azteca, S. A.

Asociación Industrial Reinera, S. A.
1901

.

1897

..................

.'

'

...................
. . . . .

. ...

.... .. .

. .

'

.

Compañía de Baños de Monterrey, S. A .

1897

-

'

.

'

•

. . .

.. .

. . .

..

. . . . .

.

.

Compañía Minera el Carmen, S. A.

•

1898

.. .. .. ..

'

.

.

.

. . . . .

. . .

Compañía Fundidora y Afinadora •:Monterrey, S. A."

1900

..

. .

.

. -

...

.

.

. . .

... ..

Compañía Minera La Palmilla, S. A.

1903

'

'

- ··--· - - .
(a) Indica el año en que fue encontrada la asociación
FUENTES: Libros de notarlos del Archivo General del Estado de Nuevo León (1890-1905)

'
'

CUADRO NUMERO 7 (sigue)
"
"

Los Madero y su asociación con miembros ·de las otras nueve familias
Por lo menos con siete

Todas las familias

'

Compañía ~linera Carbonato, S. A.

Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey,
S.A.

1897

...................

..

Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S. A.

1899

Banco Mercantil de Monterrey, S. A.

,,

1899

...................

1900

. . . .. . . . . . . . . . . . . . .

Empresa Editorial de Monterrey, S. A.

1901

~

1

~

o:,
,_

1900
.

.

.

... .

. . . .

..

. .

.

.

..

Compañía Carbonífera de Monterrey, S. A.

...................

Compafila Ladrillera Unión, S. A

1..:.

1

1902

'

. ..................

Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.1 A.

1904

'

.

...................
,.

:

'

�lación con hombres de negocios de otras zonas de México y con gente
que representa abiertamente al capital extranjero. Es el caso de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., que se pone en
marcha en 1900 con un capital de diez millones de pesos, suma que
requiere centralización de capitales dispersos más allá del ámbito regional. Por eso no extraña que entre los accionistas no sólo se detecten
apellidos como Madero, Armendaiz, Milmo-Kelly, Belden, Ferrara,
Zambrano, Garza, Sada-Muguerza, Hemández-Mendirichaga y Rivero
(nuestras diez familias), sino también a otros destacados apellidos de
Monterrey: Maiz, Calderón, Tárnava, González Treviño, Bortoni, Dresel
y Villarreal (los tres hermanos: Viviano L., Melchor y Felícitos). Y, asimismo, a los ya mencionados Tomás Braniff, Leon Signorat Y Leon
Honnorat, además de Antonio Basagoiti y José Negrete (viejo asociado de regiomontanos, pero residente en Saltillo ).
Otro caso notable es el de la Compañía Carbonífera de Monterrey,
S. A., constituida en 1902 (66). Aquí no sólo se articulan empresarios,
sino empresas. Entre los accionistas se anotan la Compañía Mexicana
de Carbón de Piedra, S. A. (uno de cuyos representantes es Enri&lt;i,ue C.
Creel, ya citado), la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., la Compañía Minera Fundidora y Afinadora ."Monterrey
S. A.", la Cervecería .Cuauhtémoc, S. A., la Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S. A., la Ladrillera Unión, S. A., la Fábrica de Hilados
"La Fama", Molinos de Cilindros de Monterrey, S. A. (propiedad de los
Madero) y la Fábrica de Mantas "La Industrial", junto con personajes
tan prominentes como Vicente Ferrara, Valentín Rivero y Gajá, Adolfo
Zambrano, Isaac Garza, José Armendaiz, Tomás Mendirichaga y Francisco G. Sada.
La Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S. A. (67), en 1904,
ofrece un panorama semejante, aunque aquí la presencia regiomontana
es total y exclusiva.
1:lay )Jlllchos otros casos en que los Madero están asociados con uno
0 dos integrantes de otras tantas familias seleccionadas, y son numerosos los ejemplos en los que los herederos de Evaristo Madero se desenvuelven con hegemonía completa. De lo primero es muestra el Banco
de Nuevo León; de lo segundo la Compañía Carbonífera Nuevo León Y
Coahuila (68).

[82] CA111IDRA

•

IV. FAMILIA Y PROCESO

ESTE RESUMEN de los muy numerosos da~s recopilados en el
Archivo Ge~eral de! ~stado de Nuevo León permite, pues, mostrar
la 1mportanc1a econoIDJca que la familia conducida por Evaristo Madero mantenía en Monterrey y en una densa región del país.
Asimismo, el caso de los Madero posibilita ratificar algunas hipótesis
adelantadas en trabajos anteriores, y que fueron sintetizadas áJ. comienzo de este artí~ulo, atinentes a las formas y mecanismos que dieron
base al surgimiento y consolidación del capitalismo en Monterrey.
~ sobresaliente de la familia del jefe de la Revolución puede ser
tamb1en detectado por medio de los detalles que ofrecen ciertos cronistas de la vida social que transitaba la alta burguesía l'.egiomontana a fines de siglo. Es útil en este sentido echar un breve 1!1Stazo a las actividades que protagonizaba entonces una institución obviamente representativa de este sector: el Casino de Monterrey. Allí se ubicará con rapidez a los Madero, imbricados en las más significativas reuniones de la
época e inclusive -como en el caso de Ernesto Madero- funcionando
como presidente de la institución. Y además compartiendo las más
espectaculares de estas noches aristocráticas con el propio Porfirio Díaz
y sus ministros.

Veamos lo que menciona un cronista del Casino, Carlos Pérez-Maldonado,. a1; alu~ al_ "gran baile en honor del general Porfirio Díaz" que
se orgamzo el vemtiuno de diciembre de 1898 (69). Díaz había llegado
a M?nterrey_en compañía de varios ministros, entre ellos el de hacien&lt;!a,
Jos~ Ives L1mantour, y el de gobernación, general Manuel González
Cos10.
Cuando, en la noche, el presidente arribó al Casino, los socios
"haciendo valla por el vestibulo hasta la gran escalera, lo recibieron
vitoreándolo".
La presentación de las familias de Monterrey -agrega el autorestuvo a cargo de nuestro conocido Adolfo Zambrano y de Francisco G.
Sada. Veamos quiénes compartían la cabecera, junto a Díaz. "A la una
de la mañana se sirvió la cena. Al centro de la mesa de honor tomó

'•, CATHEDRA [83]

�asiento don Porfirio, siguiendo a su derecha la esposa del señor gobernador doña Aurelia Ochoa de Reyes, don José !ves Limantour, doña
Car~lina Madero de Villarreal, el general Mariano Escobedo, doña Juana
Reyes de Madrigal, el general Manuel Go~ález Cosío, do~a Francisca
Muguerza de Calderón, el licenciado Joaqum Baranda y dona Ana Go~zález de Hemández,. A la izquierda del presidente se encontraban d_ona
Guadalupe Zambrano de Treviño, el general Reyes, doñ_'.1 Pu~enc~a
Madero de González, el general Francisco Z. Mena, dona Victoriana
Madero de Villarreal, el general Gerónimo Treviño, doña Sara Milmo de
Kelly, el general Francisco Naranjo, doña Julia Bremer de Reicheman Y
el gobernador de Coahuila, don Miguel Cárdenas" (70).
En la mesa de honor, pues, lo más destacado ~e la sociedad regiomontana, junto al presidente, el gobernador, algunos importantes militares de la región y parte del grupo de ministros federales. Entre ~llos,
tres hijas de Evaristo Madero y su concuñada, la esposa de Antomo V.
Hernández.
Al narrar el sarao, que "fue algo verdaderamente sun~uoso", PérezMaldonado recuerda que Pudenciana Madero de González estaba de
gró negro y "alhajas sorprendentes: gargantilla, prendedor, dormilonas
y broche del peinado, todo de gruesos brillantes" (71).
Ernesto Madero fue presidente del Casino en dos ocasiones. "Resultó electo presidente en 1910. Fue reelecto en 1911, pero en ~ayo se le
concédió licencia indefinida por haber sido nombrado mm1stro de
hacienda", según indica otra obra sobre la institución social apuntada

su campaña electoral y compartió con él las presiones que el régimen
de Porfirio Díaz imponía para impedir que desarrollase su tarea proselitista. Estrada narra en su libro La revolución y Francisco l. Madero
(74) de qué manera la familia del jefe revolucíortario operaba permanentemente para mitigar sus impulsos, en procura de soluciones concili_adoras con· Porfirio Díaz o con alguno de sus posibles sucesores. Vamos a transcribir en toda su extensión algunos párrafos de Estrada porque emergen dotados de una profundidad muy especial, sobre todo si
se tiene en cuenta que fueron escritos al calor de los mismos acontecimientos revolucionarios.

"En efecto, muchas veces medité: La familia Madero, una de 11!8
más acaudaladas -de la República, no podía ser revolucionaria Las principales industrias y empresas en nuestro país se encontraban en poder
del 'cientificismo' , en manos de aquéllos a quienes combatíamos como
factores de nuestro estado económico, social y político; y en ese concurso agrícola, industrial y financiero jugaban los intereses de aquella
misma acaudalada familia, regidos todos por leyes económicas y tendencias comunes. De-ahí que todo factor de beneficio o perjuicio para
el cientificismo tendría que ser benéfjco o perjudicial para los intereses
de la familia del candidato. Aun suponiendo que estos intereses gravitasen en órbita separada (supuesto hipotético), las leyes económicas
producirían efectos comunes; y como las revoluciones, las verdaderas
revoluciones no son exclusivamente políticas sino fundamentalmente
económicas, los efectos de la ya latente tendría que lesionar los intereses familiares".

(72).

1

Parece obvio que para esta época, una parte, por lo me~os de, la
burguesía regiomontana estaba girando y readecuandose a la s1tuac1on.
Además de tener a Ernesto Madero como titular en el Casmo, par: el
veinte de octubre de 1911 se organiza un "gran baile en honor del senor
Francisco I. Madero y su digna esposa". La reunión en homenaje al
flamante presidente de México fue "el acontecimiento del año" Y costeada por un grupo de socios (73).
Pero tal vez uno de quienes más agudamente hayan apreciado para
los años iniciales del siglo xx la significación económica Y social de los
Madero sea Roque Estrada. que acompañó a Francisco Ignacio en toda

Y agrega Estrada: "Mis consideraciones llegaban a una finali~d
más o menos realizable: el señor Madero en el poder. La natural mfluencia de la familia inspirada legítimapiente en sus propios intereses,
la también natural relación económica de estos intereses con los científicos los lazos de amistad y de sociedad, etcétera, etcétera, ¿no inspiraría~ o modificarían al menos la conducta del supu~~to presi~e~te
de la República? Indudablemente que sí; y esa inspirac1on o mod1f1cación se efectuaría de una manera inconsciente en la mayor parte de los
casos y en otros con la conciencia de obrar bien, porque tal es la fuerza
de convencimiento de todo aquello que nos agrada y aprovecha. Y en
este caso, de casi segura realización en la efecti-lidad de lo supuesto,
los intereses revolucionarios resultarían inexorablemente defraudados".

(84] CATIIEDRA
CA 111EDRA [ 85]

�"Estas consideraciones no carentes de lógica me obligaban y obligan
a concluir que las revoluciones solamente pueden cumplir sus compromisos realizables cuando son encabezadas por hombres pertenecientes a
la misma cl- social que las necesita o que hayan surgido de dicha
clase".
Estrada, empero, no restará por ello apoyo a quien el país requiere
como mandatario. Y por ello afirma de inmediato: "No era, pues, fácil
de solución el problema. Pero ya que en el extenso territorio del país
únicamente se perfilaba la figura del señor Madero como presunto y esperado salvador, no cabía más solución posible que la de ayudarle en la
empresa que como necesidad nacional se imponía. Y en esta solución
se mezclaba la esperanza én que factores nuevos e imprevistos.eliminasen aquel peligro" (75).
Al iniciar nuestro trabajo señalamos que no era su intención mostrar
la relevancia económico-social de los Madero pues ello es algo ya conocido. En cambio, sí nos interesaba presentar sus relaciones con el desarrollo del capitalismo en Monterrey y con la formación de la burguesía
regional que controlaba dicho proceso. Estrada denota qu!l ya hace más
de sesenta años se ubicaba a Francisco Ignacio Madero como integrante
de la más alta burguesía mexicana, de la cual apareció -obviamentecomo un representante del sector más modernizador.
Indiquemos, para finalizar, que el desenvolvimiento económico de
la familia Madero se integra plenamente a las marchas y contramarchas
que sufre la ecoqomía regional, y muy particularmente la regiomontana, entre 1855-60 y 1910. Evaristo Madero es un actor directo de este
proceso, y camina la mayoría de los pasos que otros miembros de esta
burguesía en crecimiento recorren en el período.
Se percibe que sus fases de desenvolvimiento empresarial no son
ajenas a las fases que hemos evaluado como indispensables de señalar en
esos cincuenta años.
Comerciante que cubre con sus oficios de fletero una vasta zona,
Madero parece estar inserto también -algo tan lógico como in~~tab!e,
al margen de los prejuicios que esto pueda ocasionar- en el tráfico mtérlope que usufructúan quienes se dedican a aquella actividad en los
años en que la frontera se aproxima a Monterrey, después de 1848.

[ 86) CAfflIDRA

Comerciante en gran escala, está conectado por ello al intercambio
de algodón: tanto en lo que atañe a las posibilidades que gesta la guerra
de Secesión, como cuando el cultivo de la fibra ·comienza a ser muy rentable en la zona lagunera.
De allí a la industria textil había un paso. La adquisición de tierras
nuevas y su utilización no sólo como forma de preservar riquezas, sino
en función de la producción fabril acompaña el proceso, y en esto último se observa con nitidez el estilo modemizante de los Madero.
El regreso a Monterrey coincide con la subetapa en la que, ya se
acotó, los capitales acumulados anteriormente de manera primaria se
encauzan masivamente hacia la producción. En esto, Madero contaba
con experiencia desde los años en que se instaló en Parras. Retorna a
la principal ciudad de Nuevo León daµdo un salto notable: la puesta en
marcha del primer banco que tuvo Monterrey, un índice del desarrollo
no sólo familiar sino del propio capitalismo regiomontano.
Désde esta base se ramificará empresarialmente en forma muy sólida, y se articul~ con el resto de la burguesía local, en un momento en
el que ya intervienen en estas tareas algunos de sus más destacados
hijos.
Y a partir de Monterrey, con la bifurcación de sus capitales hacia
una vasta región de la que se extraerán excedentes, ampliará su capacidad Y· contribuirá a reproducir en esa urbe los métodos capitalistas de
producción.
El estudio de la familia Madero, pues, tuvo ese significado. Se deja
para los historiadores de la Revolución Mexicana el incorporar a sus
análisis estos datos, para terminar de precisar o simplemente verificar
la extracción de clase de quien encabezó el movimiento antiporfirista.
Y de qué manera ello repercutió en su pensamiento y en su acción, en
su teoría y en su práctica.
Por nuestra parte, resulta visible que los Madero fueron miembros
prominentes -entre 1890 y 1910- de la más destacable burguesía
regional con centro en Monterrey, y que dentro de esta clase social
mantuvieron un ritmo de desarrollo empresarial que los perfila como un
núcleo modernizante.

CA'fflEDRA [87)

�NOTAS
12. Protocolo de Tomás C. Pachaco, febrero de 1869, fa. 36v·38 (AOENL).
l. Cerutti, Mario, "Monterrey y el desarrollo del capitalismo en el Noreate de
México (Aapectos del período 1860-1910)", pon~?cia p~sentada ~n el
Octavo Congreso Nacional de Historia de la Revoluc1on Me:ucana, realizado
en Chihuahua en julio de 1977; también Cerutti, Mario, "Monterrey, el
desarrollo del capitaliamo en el Noreste de México y el estudio del niovimien·
to obrero regiomontano", trabajo ofrecido en el Primer Coloquio de Estudi?•
Hiáóricos del Movimiento Obrero, organizado por el Centro de Estudios Históricoo sobre Movimiento Obrero Mexicano (CEHSMO), en Jalapa, setiembre
de 1977.

2. 134 aiioo de vida inltitucional, edición a cargo de Pedro R. Nava, Monterrey,
1968, pg. 110.

13. Vasconcelos, J., obra cit., pg. 111. Un documento encontrado cuando este
trabajo estaba ya en imprenta permitió ratificar la fecha en que Madero y
Cia. compra la Hacienda "El Roaario": diciembre de 1869. En febrero de
1870, la citada firma parece haber truladado ya una parte de aua actividades
a P■rraa, Sin embargo en el documento reviaado, en el que se solicita exen·
ción de impuestos al gobernador de Nuevo León, queda cl■ro que aún Madero y Cia. contin(ia trabajando a ritmo prácticamente normal en Monterrey.
Documento 19, Sección Conclui'dos, eaja 1870·71 (AGENL).
14. Proto--olo de Tomáa C. Pacheco, marzo de 1872, fa. 81v-84 (AGENL).
15. Protocolo de Pablo Borreco, junio de 1876, fs. 133·6 (AGENL).

3. Vaaconceloa, José, "Don Evaristo Madero. Biografía de un patricio", Impre-

aiones Modernas, S. A., México, 1958, pg. 97.

16. P!otocolo de Franci,co Pérez, noviembre de 1902, fa. 176·8 (AOENL).

4. lbfdem, pg. 99.

17. Protocolo de Tomás C. Pacheco, marzo de 1872, fa. 81v·84 (AOENL).

6. Protocolo de Tomás C. Pacheco, enero de 1865, fs. 30v-33 (Archivo General
del Eatado de Nuevo León, AGENL).

18. Protocolo de Pal-lo Borrego, agosto de 1876, fs. 186v-188 (AOENL).
19. Protocolo de Tomás C. Pacheco, noviembre de 1868, fs. 366-6 (AOENL).

6. Protocolo de Tomás C. Pacheco, mayo de 1864, fs. 163v-166v (AGENL).
7. Protocolo de Tomás C. Pacheco, enero de 1866, fs. 5v-7v (AGENL).

•

8. Vuconcel011, J., obra cit., pg. 100.
9. Ibídem, pp. 104-106.
9a. Documento sobre "Comiso de un dinero y un carruage de D. Evaristo Madero. 1869", ~■ría del Gobierno del Estado Libre y Soberano de Nuevo
León y Col!huila, Sección Conclui'd01, caja 48 (AGENL).
9b. Cerutti, Mario, "Patricio Milmo, empresario regiomontano del siglo nx ..En
tomo a la acumulación de capitales en Monterrey", ponencia lerda en el sunpollio sobre "Formación y desarrollo de la burguesía en México en el sig(o
xa", organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia
(INAH), en México, noviembre de 1976.
10. Ver Cerutti, M., trabajos citados. También, Hernández Elizondo, Robe~o,
"Comercio e induatria textil en Nuevo León (1862-1890). Un empresario:
Valentfn Rivero" ponencia presentada en el mencionado aimposio y publicada en el n ~ aeia de la revi1ta CATHEDRA, Facultad de Filosofía y
Letras de la Univeraidad Autónoma de Nuevo León, octubre de 1976.
11. Vaaconcel011, J., obra cit., pgs. 110 y 111.

20. ProtO&lt;'Olo de Tomáa C. Pacbeco, diciembre de 1869, fa. 267v-260 (AOENL).
21. Protocolo de Tomás C. Pacheco, junio de 1869, fs. 148-9 (AGENL) .
22. Protocolos de Tomás C. Pacheco, enero de 1868, fa. 30v-33; de Anaataaio
Treviño, abril de 1868, fs. 74•77v; de Anastaaio Treviño, abril de 1869, fa.
63·4; y de Francisco Oarcla del Corral, octubre de 1869, fs. 64v·66 (AGENL).
22a. Vasconcel011, J., obra cit., pg. 122.
23. Ibídem, pg. '1.87.
24. Ibídem, pg. 211.
26. Ibídem, pg. 212.
26. Ibídem, pg. 212.
27. Memoria del Gobernador del &amp;tado de Nuevo León, año 1896, Anexo 25,
pgs. 1100-2 (AGENL).
28. Ibídem, pgs. 1100-2 (AGENL) y Vasconcelos, J., obra cit., pg. 212.
29.

Vasconceloa, J., obra cit., pg. 212.

30. Ibídem, pg. 212.

1881

CATHF.DRA
CA'llfEDRA

1891

�31. Cerutti, M., "Monterrey y el deanollo del capitalismo en el Noreote de México (aspect08 del periodo 1860-191 O)", citado.

41. C~ceña, José Lu~s, "La p_e~etración extranjera y los grupos de poder económ~c~ en el México porfmsta 1 \ en Lecturas Universitarias N
Mex1co, 1975, pg. 193 .
o. 22, UNAM,

32. Vuconceloa, J., obra cit. PI•· 192-3.

42. Protocolo de Tomáa C. Pacheco, mayo de 1900, fs. 392-415 (AGENL).

33. Ibídem, pg. 166.

42a. K~r~mitsis, Dawn, La industria textil mexicana en el siglo

XJX

Mex,co, 1973, pgs. 128-135.

•

Sep Set

ta
en s,

34. Ibídem, PI• 187.
35. Protocolo de Francisco Pérez, enero de 1894, fa. 22v-31 (AGENL). Antonio
V. Hernández fue durante un breve lapso (entre 1882 y 1883) gobernador de
Coahuila.

36. 134 años de 'ricia institucional, PI•· 148, 155, 212 y 218.
37. Memoria cit., PI•· 1100-2 (AGENL).
38. Protocolo de Tomás C. Pacheco, marzo de 1874, fs. 23-47 (AGENL).
39. Protocolo de Tomás C. Pacheco, octubre de 1901, inventario incorporado a la
escritura 232, f. 874 (AGENL).
40. Espin088 de los Reyes, Jorge, Relacionea económicas entre México y Estad08
Unid08. 1870-1910, editado por Nacional Financiera, S. A., México 1951,
PI· 170. En su trabajo, Espinosa de 108 Reyes efect6a otru apreciaciones que
ratifican lo expuesto sobre el giro que la economía me:i:icana da hacia Estados
Unidos a fines del siglo puado. "Desde la época colonial hasta la primera mitad del siglo ,ax, la mayor proporción del comercio exterior de México se
efectuaba con países europe08. Pero con la e:i:panaión de laa comunicaciones
y el progreeo económico de Estad08 Unidoa, la dirección del comercio e:i:terior de México se des'ri6 de Europa hacia el mercado norteamericano" (pg.
15); "Para tener una justa apreciación de la importancia que tu'rieron laa inversiones norteamericanas en México en la última década del siglo ,a:,:, huta
mencionar qbe en 1897 Estados Unidos tenla invertido en nuestro pala el
29,3'11, del importe total de sus inversiones directas e indirectas en el e:i:terior.
En ningún otro pala tenla invertida una proporción mayor. En eae miamo
período, las inversiones nolteamericanas en México &amp;!? habían concentrado en
los ferrocarrilea y en la minería. llstas dos acti'ridadea económicaa abeorbfan
el 76'11, del valor total de las inversiones mencionadu" (PI- 18).

El autor menciona luego cüras sobre el comercio exterior mexicano, que comprueban el giro apuntado. En 1872-73, fluían hacia Estados Unidos el 36,1 %
de las exportaciones del país, mientru que hacia lnglaterra y Francia se en'riaba el 54,2'11,. En 1909-1910, en cambio, Estados Unidos recibía el 75,7%de
las e:,:portacionea de Mé:i:ico, en tanto que lnglaterra y Francia receptaban
aólo el 15,7% (Cuadro Vlll, pg. 53). Un panorama análogo presentaban las
importaciones de México, que para 1909-1910 estaban integradu por casi un
60% de product08 norteamericanos y de un 30% de manufacturu ingleaas,
francesu y alemanas ( Cuadro IX, PI• 54 ).

(90] CA111EDRA

43. Protocolo_ de_ Francisco Pérez, noviembre de 1902, fs. 175-8 (AGENL) La
e.scntura md1~ _que Jas cuatro fábricas producían géneros blancos O ¡~ eriaJes, Y ~l O~Jetivo era asegurar la venta de las piezas que cada una de a :ell~s canalizar1a ~ través de la nueva sociedad. El capital se elevaba a och:nta
~il pe~s, fraccionado en ochocientas acciones de cien pesos cada una La
;:d:i::;;1 de ~rras ~seía trescien13:s1 los SLñores Prince, doscientas set~nta;
era, ciento cincuenta; y Rivero Suce.:;ores, ochenta . Se menciona
·
asi ·
d ;~mo. que semanalmente cada establecimiento debería aportar esta can ti11
a
~ p1eza_s:
La Estrella", tres mil de cuarenta metros· "La Am · d"
d_os mil setecientas; "La Bella Unión", mil quinientas· y "El Porvenir" 1St:h :
cientas. Total: ocho mil piezas. El carácter oligo~lico y la tende~~ia ~l
control coordinado del mercado se infiere de la cláusula
. s1· ¡
mientras
t
el
que e 1pu a que
.
se_ IDB;? enga acuerdo (doa años, a partir del 1 de enero de 1903

los SJgn~rios no aumentarán la capacidad de sus fábricas en géneros blanco!
es que sobrepasen al máximo expresado".

o 1mper

44. Vasconcelos, J., obra cit., pg. 187.

45. Protocolo de Francisco Pérez, diciembre d e 1899 , fs. 258-61 (AGENL).
46. Protocolo de Francisco Pérez, setiembre de 1897, fs. 188-209 (AGENL).
47. Protocolo de Tomás C. Pacheco, abril de 1900, fs. 3~8-56 (AGENL).
48. Protocolo de Tomás C. Pacbeco, febrero de 1899, fs. 149-60 (AGENL).
49. Protocolo de Tomáa C. Pacheco, marzo de 1900, fs. 252-4 (AGENL).
50. Protocolo de Tomás C. Pacheco, julio de 1902, fs. 657-59v (AGENL).
51. :~dística Gráfica. Progreso de los Estados Unidos Mexicanos, 1896, pg.
51s. "Ruta panorámica descriptiva del Ferrocarril Nacional de México Alb
mercantil, industrial y pintoresco de la ciudad de Monterrey" Méxi~o 19 u0m4
pg. 18.

1

1

'

51b. Protocolo de Tomás C. Pacheco, enero de 1899, fs. 38-40 (AGENL).
52. Protocolo de Francisco Pérez, no'rieml;&gt;re de 1899, fs. 206-14 (AGENL).

CA'111EDRA [ 91]

�Reproducimos este párrafo porque aparece muy significativo, y creemos ra·
tífica lll interendas extraídas de nuestro trabajo en buena parte. La entrevista puede encontrarse en Cuadernillos de Información Histórica No. 2, Sociedad de Estudios Históricos de Tezcoco A.C., julio de 1978 pág. 1, bajo el tftu·
lo de "Puntoade vista de un revolucionario".

53. Ruta panorimica ... , pg. 6.
54. Protocolo de Tomás C. Pacheco, enero de 1899, fa. 38-40 (AGENL).
66. Ferrer de Mendiolea, Gabriel, Preaencia de don Franci8eo I. Madero, Colección Metropolitana, tomo I, México, 1r73, pg. 13,

66. Protocolo de Francisco Pérez, diciembre de 1902, fa. 191·213 (AGENL).
56. Ceceña, J. L., trabajo cit., pg. 194.
67. Protocolo de Francisco Pérez, setiembre de 1904, fs. 296-7v (AGENL).
57. Vaaconcelos, J., obra cit., pg. 258.
68. Protocolo de Franciaco Pérez, enero de 1906, fa. 2·6 (AGENL).
68. Keremitaia, D., obra cit., pg. 138.
59. Vasconcelos,·J., obra cit., pg. 122.

69. P~·Maldo~d!), Carlos, El casino de Monterrey. Bosquejo biatórico de la
SOC1edad reg,omontana, Monterrey, 1960.

60. Ibfdem, pg. 216

70.

61. Protocolo de Francisco Pérez, enero de 1894, fa. 22v-31 (AGENL).

71. Ibídem, pg. 64.

62. Protocolo de Franciaco Pérez, diciembre de 1899, fa. 258-61 (AGENL),

72. Cien años del Casino de Monterrey (lij66-1966), con datoe hiatóricos de Tomás Mendirichaga, México, 1967, apéndice.

63. Protocolo de Franciaco Pérez, diciembre de 1904, fs. 281-6 (AGENL)

Ibídem, pga. 62, 63 y 64. Los subrayados son nuestroa, MC.

73. Ibldem, sin número de página.

64. Protocolo de Franciaco Pérez, febrero de 1906, fs. 216-24 (AGENL).
66. Protocolo de Francisco Pérez, setiembre de 1904, fa. .282-91 (AGENL).
65a. En el Noveno Congreso Nacional de Historia de la Revolución Mexicana, realizado en la ciudad de Chihuahua en julio último, el profesor Alejandro Contia Carmona presentó una ponencia que se basaba en una entreviBta efectuada
al hijo de Andrés Molina Enríquez.
El entrevistado alude en una parte del diálogo, justamente, a las diferencias
que entre su padre y Francisco l. Madero existían en materia agraria, en lo
que atañe a las medidas que habría qué adoptar en el caso de llegarse al po·
der.
Recuerda que en un día de 1909, Francisco I. Madero y su padre paseaban

74. Estrada, Roque, · La revolución y Francisco I. Madero, Guadalajara, del 19
de octubre de 1911 al 9 de marzo de 1912.
76. Ibfdem, pgs. 262 y 263.

por la calle Liverpool, en México, y el tema afloró. Molina Enrfquez hizo no-

tar a Madero lo fundamental que era hacer figurar en el programa del partido
Antirreleccionista la cuestión agraria. Según el entrevistado, Madero replicó:
"no, no, no, no abogado, no hay qué tocar el régimen de la propiedad, esa
está bien; lo que debemos hacer es enseñar a estos hacendados de aé¡uf del
centro a emprender cultivos más remuneradores para que puedan retribuir
mejor al peón.( ... ) pero no vamos a tocar el régimen de la propiedad, daremos más fondos a la caja de préstamos para que ésta sea la que .. , y que
estos señores aprendan a cultivar lo que tenemos nOsotros ... nosotros allá
en el norte tenemos algodón, guayule, trigo ... remuner9.':1 más, y estos aeñores de aquf nada más se dedican al maíz y si acaso al frijol, no tienen ingresos bastantes para mejorar el salario' 1•

192]

CATHEDRA

CATHIDRA

193)

�[94] CATffIDRA

�Mario Bunge

Método
y métodos, metodología
y metodolatría
NADIE DUDA YA del éxito sensacional del metodo científico en
las ciencias naturales. Pero no todos concuerdan en lo que es el método
científico. Ni todos creen que el método científico pueda estirar su
brazo más allá de su cuna, la ciencia de la naturaleza.
Interesa pues examinar ambos problemas, tanto más por cuanto
están íntimamente relacionados. En efecto, si se concibe el método
científico en sentido estrecho, identificándolo con el método experimental, entonces su alcance queda limitado automática y radicalmente.
En cambio, si se lo concibe en sentido amplio, su dominio de aplicabilidad queda correspondientemente ampliado.
Conviene proceder periódicamente a exámenes de la naturaleza y el
alcance del método científico, ya que éste ha ido variando en el curso
de su brevísima historia de tres siglos y medio. El examen que se presenta a continuación no es el primero ni será el último: hay problemas
CATHEDRA

(95]

�que se replantean cada tamo y, cada vez que se lo hace, se resuelven de
manera algo distinta. Este es uno de ellos.

1. DE LOS ORIGENES A LA ACTUALIDAD

UN METODO ES UN procedimiento regular, explícito, repetible,
para lograr algo, sea material, sea conceptual. La idea de método es
antigua, la de método general -aplicable a un vasto c~n¡unto de operaciones- lo es menos. Parece surgir, como todas las ideas de ex_trema
generalidad, en el período clásico grieg?. Se re~uerda, en particular,
el método de Arquímides para calcular areas de hguras planas de frontera curva.
Pero el concepto general de método no se consolida Y populariza
hasta comienzos del siglo xvii, al nacer la ciencia moderna. Los pnmeros pensadores modernos de gran estatura e influencia que propugnan la adopción de métodos generales para lograr ¡¡vanees en el conocimiento son Bacon y Descartes.
Para Bacon el método científico es un conjunto de reglas para
observar fenómenos e inferir conclusiones a partir de dichas observaciones. El método de Bacor. es, pues, el inductivo. Las reglas de _B~con
eran sencillas a punto tal que cualquiera ,que no fuese un def1c1ente
inental podía aprenderlas y aplicárlas. Eran también infalibles: bastaba
aplicarlas para hacer avanzar a la ciencia.
Naturalmente, ni Bacon ni ningún otro logró jamás contribuir_ a la
ciencia usando los cánones inductivos -ni los de Bacon m los de Mili m
de ningún otro. Sin embargo, la idea de que existe tal -~étodo,_ Y que su
aplicación no requiere talento ni una larga preparac1on previa, es ta_n
atractiva que todavía hay quienes creen en su ef1cac1a. Esta creencia
acrítica suele ser tan acendrada que quienes la sustentan no _se preguntan si posee un soporte inductivo. La llamaremos metodolatna.
Descartes, que a diferencia de Bacon era un matemá~ico Y científico
de primera línea, no creía en la inducción sino en el análisis Y la deducción. Al par que Bacon exageraba la importancia de la expenenc1a e

CATHEDRA

[96]

'ignoraba la existencia de teorías, en particular de teorías matemáticas,
Descartes menospreciaba la experiencia. En efecto, para Descartes-sedebía poder partir de principios supremos, de naturaleza metafísica y
aun teológica, para obtener de ellos verdades 'matemáticas y verdades
acerca de la naturaleza y del hombre.
Leibniz, en las postrimerías del siglo xvi1, se quejaba de que el
método de Descartes servía tan sólo una vez que se habían hallado
las verdades primeras. Y pedía que, al método del análisis, se agregara
el método de la invención, o ars inveniendi, de esas verdades iniciales.
Por supuesto que ni Leibniz ni ningún otro fue capaz de inventar un
método de la invención, lo que no obsta para que, de vez en cuando,
aparezca algún filósofo inger.uo que habla acerca de las grandes virtudes
del arte de la invención. También ésta es una forma de metodolatría.
La ciencia natural moderna nació al margen de estas fantasías filosóficas. Su padre, Galileo, no se conformaba con la observación pura
(teóricamente neutra) ni con la conjetura arbitraria. Galileo propone
hipótesis y las pone a la prueba experimental. Funda así la dinámica
moderna, primera fase de la ciencia moderna. Galileo Sjl interesa vivamente por problemas metodológicos, gnoseológicos y ontológicos: es
un científico y un filósofo y, por añadidura, un ingeniero y un artista
del lenguaje. Pero no pierde su tiempo proponiendo cánones metodológicos. Galileo engendra el método científico moderno pero no enuncia sus pasos ni hace propaganda por él. Acaso porque sabe que el método de una investigación es parte de ésta, no algo que pueda desprenderse de ella.
Desde Galileo se han introducido varias modificaciones al método
científico. Una de ellas es el control es.adfstico de los datos. Ya no
se toman todos los datos por buenos: sabemos que, cuanto más preciso es un dato, tanto más afectado de errores accidentales puede estar.
Corregimos pues la experiencia, adoptando promedios o medianas y
eliminando los datos que parecen irrazonables (en particular los que se
desvían más de tres desviaciones cuadráticas medias).
Y, al par que nos hemos vuelto más intolerantes o exigentes para
con los datos empíricos, nos hemos vuelto más tolerantes para con las
teorías. Esto se debe a que las teorías se han tomado más refinadas y
por lo tanto más difíciles de contrastar empíricamente. Piénsese en
CA'l'HEDIµ [ 97)

�una teoría de campo, cuya confirmación precisa exigiría una infinidad
no numerable de mediciones. Pero este ya es tema de otro parágrafo.

2. CONTRASTABILIDAD

L

LA CIENCIA PURA Y LA APLICADA han llegado a un punto tal
que las teorías son tan complicadas que es difícil refutarlas, y las observaciones tan cargadas de teorías que no es fácil determinar qué confirman o refutan. Hace tres siglos, cuando las teorías y los experimentos
eran relativamente sencillos, rara vez se dudaba de si un dato empírico
confirmaba o refutaba una teoría. En la actualidad son cada vez más
numerosas las ocasiones en que no podemos estar seguros de un dato
experimental o, si lo estamos, no podemos estar seguros de si confirma
o refuta a una hipótesis.

ca ambiguos, Y que todas las teorías deben poder contrastarse directamente_ con datos empíricos. Estos esquemas metodológicos son, pues,
demasiado simples para ser verdaderos. Los al(ances de la ciencia nos
obhgan a descartarlas Y a revisar, en primer lugar, el concepto mismo
d_e contrastabi!idad \ testability ). En efecto, éste es el núcleo de la
cientificidad -:-per_m1 taseme 1;1 neologismo- ya que una idea puede
considerarse c1entif1ca s1 y solo si es objetivamente contrastable con
datos empíricos.
Ahora bien: hemos visto hace un rato que no toda hipótesis o teoría
científica puede contrastarse directamente con datos empíricos. (Por
ejemplo, todavía no hay manera de contrastar directamente la termodinámica relativista, y sin emba1go le tenemos confianza porque constituye una generalización que involucra dos teorías aceptables, la termodinámica clásica y la teoría especial de la relatividad). Debemos pues distinguir dos tipos de contrastabilidad: directa e indirecta. En rigor debemos empezar de más atrás, como lo sugiere el cuadro sinóptico siguiente:

En la literatura científica y tecnológica contemporánea se lee con
frecuencia creciente frases tales como:
"Si el dato e se confirmara. debilitaría la hipótesis h".

directamente
empíricament

"El dato e parece robustecer a la hipótesis h".
"El dato e no es cohcluyente respecto de la hipótesis h".
"Según la hipótesis h, el dato e no puede ser cierto".
Por ejemplo, según la teoría einsteiniana de la gravitación, debiera
haber ondas gravitatorias; pero éstas aún no han sido detectadas con
certeza. Y según la teoría de los quarks, las partículas llamadas elementales están compuestas de subpartículas; pero éstas no han sido
observadas todavía. En estos casos se recurre a las comprobaciones
indirectas, que nunca son concluyentes.
Ninguna de las epistemologías existentes hace frente a estas dificultades. Tanto los inductivistas (como Camap) como los deductivistas (como Popper) creen que los datos empíricos son inequívocos, nun-

[ 981 CATHEDRA

Hipot:sis
o teonas

teóricamente
incontrastables

Una hipótesis (o una teoría) se dirá empíricamente contrastable
cuando, junto con datos empíricos, implica proposiciones particulares
que pueden compararse con proposiciones sugeridas por experiencias
controladas. (A su vez, una experiencia controlada está diseñada con
ayuda de otras ideas científicas y puede ser examinada públicamente).
CATHEDRA [991

�Pero _las hipótesis y teorías empíricamente contrastables pueden
serlo directa o indirectamente, y ello según los medios de que se valga
el experimentador. Por ejemplo, una distancia podrá medirse, en algu- •·
nos casos, directamente, pero en los más será preciso usar fórmulas geométricas. En este segundo caso, que es hoy día el más frecuente, se
hablará .de contrastabilidad empírica indirecta o con ayuda de teorías.
En cambio, una hipótesis o teoría se dirá teóricamente contrastable cuando se la pueda comparar con hipótesis o teorías empíricamente
contrastables. Por ejemplo, la aceleración de la gravedad en un lugar
puede calcularse con ayuda de la teoría de la gravitación y de datos
acerca de la distribución de la materia en el cuerpo celeste de que se
trate. Y semejante resultado teórico puede contrastarse en forma indirecta midiendo la longitud y el período de oscilación de un péndulo
gracias a una fórmula de la teoría del péndulo. Esta segunda teoría sirve entonces üe puente entre la teoría de la gravitación y los datos empíricos.

{

Hasta _ahora hemos tratado las hipótesis y las teorías en un pie de
igualdad. En rigor, lo que vale para las primeras puede no valer para
las segundas, ya que éstas no son proposiciones sino conjuntos infinitos
de proposiciones. Mientras las hipótesis deben enriquecerse con datos
para poder ser contrastadas, las teorías deben ser enriquecidas con datos
y con hipótesis adicionales. Por ejemplo, para poner a prueba una teoría mecánica es preciso añadirle hipótesis sobre la composición del sistema di: interés, las fuerzas actuantes e:itre y sobre sus componentes,
etcétera. Al ser enriquecidas de esta m¡mera las teorías dejan de ser
completamente generales y en cambio aumenta su contrastabilidad,
porque se tornan capaces de formular predicciones precisas. La ley es,
pues: A mayor generalidad menor contrastabilidad y viceversa.

Desde luego, esto sucede solamente con las teorías científicas. Por
ejempla, por más datos que se tenga acerca de un sujeto, el psicoanálisis no le permitirá a uno predecir su conducta. Hay, pues, una diferencia radical entre las teoríl1,S que pueden y las que no pueden someterse
a comprobación empírica. Si una teoría no puede enriquecerse con
hipótesis subsidiarias y con datas, hasta convertirse en una teoría contrastable, entonces no es una teoría científica. En dos palabras; científica
t contrastable.
[ 100] CATIIEDRA

O sea, para que una idea_ sea considerada científica es necesaria que
sea contrastable. Es necesano pero no suficiente. En efecto, una idea
puede ser contrastable y sin embargo incompatible con el grueso del
conocimiento científico. En tal caso no la aceptaremos como científic~. ~s el caso de la astrología, de la homeopatía y algunas otras seudoc~enc~: es fácil refutarlas empíricamente, pero no las consideramoa
c1ent1flc~ porque son incompatibles con el conocimiento científico.
Esto sug¡ere la siguiente partición de las teorías que aún no han sido
contrastadas, sea empírica, sea teóricamente:

compatibles con
el grueso del conocimienta (científicas)
contrastables
Incontrastadas

incompatibles
no científicas
incontrastables

En resumen: científicaf+contrastable &amp; compatible con el grueso del conocimiento. La línea que divide a las hipótesis y teorías citJ}tíficas de las no científicas no es, pues, la contrastabilidad por sí sola,
sino la contrastabilidad unida a la compatibilidad con el grueso del conocimiento científico. Creo que éste es uno de los resultados más importantes de la metodología científica reciente. Tiene importancia no
sólo teórica sino también práctica porque, al permitirnos distinguir la
ciencia de la nociencia, nos da un_criterio para evaluar proyectas de investigación y, con ello, un criterio para saber si debemos o na apoyarlos. Lo que muestra una vez más que es indispensable que quienes diseñan e implementan políticas científicas sepan algo de epistemología.
CATHEDRA 1101]

�3.

FORMULACION ACTUALIZADA DEL METODO CIENTIFICO

TODA INVESTIGACION, de cualquier tipo que sea, se propone
resolver un conjunto de problemas. Si el investigador no tiene una idea
clara de sus problemas, o si no se mune de los conocimientos necesarios
para abordarlos, o si propone solucionés pero no las pone a prueba,
decimos que no emplea el método científico. Es el caso del fantasista
y del charlatán, que adoptan o propalan ciertas creencias sin· averiguar
si son contrastables y compatibles con el saber científico del día.
Decimos en cambio que una investigación (de un conjunto de problemas) procede con arreglo al método científico si cumple o al menos
se propone cumplir las siguientes etapas:
(1) Descubrimiento del problema o laguna en un conjunto de conocimientos. Si el problema no está enunciado con claridad, se pasa a la
etapa siguiente; si lo está, a la subsiguiente.
(2) Planteo preciso del problema, en lo posible eu términos matemáticos, aunque no necesariamente cuantitativos. O bien rephmt,.o de
un viejo problema a la luz de nuevos conocimientos (empíricos o teóricos, sustantivos o metodológicos).
( 3) Búsqueda de conocimientos o instrumentos relevantes al problema (por ejemplo, datos empíricos, teorías, aparatos de medición,
técnicas de cálculo o de medición). O sea, inspección de lo conocido
para ver si puede resolver el problema.

se trata de una teoría, búsqueda de predicciones que puedan hacerse
con su ayuda. Si se trata de nuevos datos, examen de las consecuencias
que puedan tener para las teorías re!evantes.
(8) Puesta a prueba (contrastación) de la solución: confrontación
de ésta con la totalidad de las teorías y de la información empírica rele·
vantes. Si el resultado es satisfactorio, la investigación se da por concluida hasta nuevo aviso. Si no, se pasa a la etapa siguiente.
(9) Corrección de las hipótesis, teorías, técnicas o datos empleados
en obtener la solución incorrecta. Este es, por supuesto, el comienzo
de un nuevo ciclo de investigación.
Obsérvese que ninguna de estas reglas es suficientemente precisa
para permitir, por sí sola, ejecutar el paso correspondiente en la investigación. Para llevar adelante una investigación hay que "entrar én materia", o sea, apropiarse de ciertos conocimientos. El método no suple a
estos conocimientos sino que ayuda a ordenarlos y enriquecerlos.
Un par de ejemplos ayudarán a comprender el esquema que se acaba
de presentar. Se tratad~ clases de problemas típicos, aunque de ningún
modo agotan la familia de tipos de problemas científicos o tecnológicos. Los ejemplos quedan consignados en el cuadro siguiente. Se invita
al lector a confeccionar sus propios cuadros sobre la base de su experiencia.

( 4) Tentativa de solución del problema con ayuda de los medios
identificados. Si este intento falla, pásese a la etapa siguiente; si no, alá
subsiguiente.
( 5) Invención de nuevas ideas (hipótesis, teorías o técnicas) o bús-

queda de nuevos datos empíricos que prometan resolver el problema.
(6) Obtención de una solución (exacta o aproximada) del problema
con ayuda del instrumental conceptual o empírico disponible.

(7) Investigación de las consecuencias de la solución obtenida. Si
[102] CATIIEDRA

CATIIEDRA [ 103]

�PASO PROBLEMA EMPIRICO TIPICO

PROBLEMA TEORICO TIPICO

1

1

¿Cuánto mide X?

¿Cómo se explica que X mida x?

2

¿Cuál es el valor medido de X
con valor menor que e?

¿De qué premisas se concluye
que X vale x?

3

¿Qué diapositivo(s) experimentsl
(es) Y permite(n) medir X con
error menor que e?

Qué teorfa(s) Y, hipótesis subsi·
diaria(s) h y dato(s) d implican
que X vale x?

4

¿Qué valor(es) de X arroja una
operación ,de medición efectusda
con ayuda de Y? Si Y no es ade·
cuado, dése el paso siguiente; en
C880 contrario, pásese a (6).

¿Cuánto vale X según Y, h y d?
Si el resultado no puede obte·
nerse o es inverosímil, dése ·el
paso siguiente; de lo contrario
pá.sese a ( 6 ).

6

¿ Qué nueva técnica Y' permite
medir X con error menor que e?

¿Qué nueva teoría Y', enriqu~
cida por hipót_esis h' y dato(s)
d ', puede implicar que X vale
x?

6

¿Qué resultado(s) arroja la apli·
cación de Y' a la medición de X?

¿ Cuánto vale X segtin Y', h' y
d'?

7

¿Qué implica este resultado?
¿Qué consecuencias tiene para
las teorías y los demás datos
relevantes?

¿ Qué implica este resultado? Lo
mismo que en el caso empírico.

8

¿Cómo se puede corroborar
independientemente este resultado?

¿Concuerda este resultado con
los datos empíricos relevantes?

9

Si el resultado es insatisfactorio,
qué hay que cambiar en Y'?

Si el resultado es insatisfactorio,
¿qué hay que cambiar .en Y'i h'
o d'?

4. APLICACION DEL METODO CIENTIFICO EN LAS CIENCIAS

SOCIALES
LOS PRIMEROS EN EMPLEAR el método científico en las ciencias sociales fueron los eéonomistas, hace de esto ya más de un' siglo.
[ 104] CATHEDRA

Los economistas científicos, tales como Marx, Cournot y Walrs, lejos de.
limitarse a juntar datós o a enunciar hipótesis especulativas, formularon
modelos precisos, recogieron datos relevantes a ¡!ichos modelos, y formularon predicciones que, a la larga, permitieron evaluar dichos modelos. El que dichos modelos hayan sido toscos no impide que hayan sido
concebidos 'y utilizados de manera científica. Tan lo fueron, que los
economistas posteriores pudieron utilizar esa experiencia para formular
y aplicar modelos mejores en algunos respectos aunque, desde Juego,
siempre imperfectos.
A fines de siglo empezaron a sumarse a las filas de la comunidad
científica los sociólogos, psicólogos sociales, politólogos, antropólogos,
geógrafos sociales, y otros. Más tarde se incorporaron los historiadores
económicos y sociales, así como los lingüistas. Hoy día no hay rama de
las ciencias sociales que no esté algo adentrada en el terreno científico,
ni ninguna quP. haya dejado de avanzar en esa dirección. En todas ellas
se formulan modelos teóricos, a menudo matemáticos, y se los discute a
la luz de datos empíricos, que a veces son resultados de experimentos
propiamente dichos. Es cierto que todavía hay mucha especulación
incontrolada por la investigación empírica, así como mucha recolección
ciega de datos, pero existe una conciencia cada vez más clara de que ni
una ni otra son actividades propiamente científicas, sino a lo sumo protocientíficas, y existe el afán de avanzar más allá de ambas.
Las ciencias sociales han sufrido, pues, una revolución en el curso
del último siglo. Esta revolución fue inspirada primero por la filosofía
positivista, luego por la marxista. Y fue resistida por los filósofos idealistas y kantianos, quienes afirmaban dogmáticamente que es imposible
estudiar al hombre al modo en que se estudia una roca o un animal.
Hoy día quedan filósofos enemigos del proceso de cientiñzación de las
ciencias sociales -en particular los positivistas enemigos de las teorías,
los marxistas dogmáticos enemigos de cuanto no esté escrito en los clásicos del siglo pasado, y naturalmente los fenomenólogos y existencialistas. Pero ya están a la defensiva y tienen cada vez menos partidarios
entre los científicos sociales.
No viene al caso enumerar los éxitos de las ciencias sociales, sobre
todo porque son más bien modestos, como lo fueron los primeros éxitos de la física científica durante el siglo xvii. Será más fructífero examinar un caso particular: el de la conversión de una hipótesis ideológi-

CATHEDRA (105]

�ca audaz pero infundada, en una hipótesis científica, modesta pero fund;da. Consideremos las_ hipótesis de las formas "La mayoría de los
votos de izquierda son obreros", "La mayoría de los votos de derecha
son burgueses", y "La mayoría de los votos de ·centro son de pequeños
burgueses".
Estas afirmaciones, que son premisas intocables para el ideólogo,
son problemáticas para el científico social. Ante todo ¿cómo se caracterizan las clases sociales mencionadas en las hipótesis en cuestión?
¿Por ocupación, por ingreso, por participación en la toma de decisiones? Y ¿cómo se caracterizan los conceptos de izquierda, derecha y
centro, .sobre todo en la actualidad, cuando hay izquierdas que usan métodos.- fascistas y derechas populistas? Supongamos que el sociólogo
logre' responder la primera pregunta (acerca de las clases sociales) Y que
el politólogo se las arregle con la segunda (acerca de las tendencias políticas). Acaso tengan que recurrir a nuevas categorías, reformulando las
hipótesis iniciales con ayuda de estas nuevas categorías. En todo caso
supongamos ya resuelto el problema conceptual previo de la reformulación precisa de las hipótesis iniciales. La forma general de éstas será
ahora:

El grupo social G de la comunidad S tiende a creer en C, donde G y
C son ahora coÜceptos bien claros. En cambio el término 'tiende' es

aún impreciso: no es un término técnico sino del lenguaje o;dinario.
Pero ·no es irremediablemente oscuro: podemos domesticarlo, y lo
lograremos en el proceso de explicitar nuestra hipótesis.
Supongamos pues elegido nuestro universo del discurso, que es la
comunidad S. Dividámoslo de dos maneras: por circunscripciones electorales ( o diócesis, o disJritos de otro tipo) y en grupos sociales, tales
como obreros industriales, obreros agrícolas, obreros de servicios, empleados, etc. Llamemos G al grupo social incluido en la sociedad S,
cuya creencia C nos interesa inv~stigar. El resto de la sociedad será el
complemento de G en S, o sea, G. Si el número de zonas (electorales o
de otro tipo) en que se ha divididJ el territorio que ocupa S es n, tendremos que S es la unión de las n poblaciones S; de dichos distritos.
Análogamente, G es la unión de los n subconjuntos G¡ de G que habitan
dichos distritos. En resumen, se tiene:

[ 106] CATHEDRA

n

n

s

u

u
=

i = 1 S;

G=

=lGi-

Supongamos ahora que tenemos manera de determinar si una persona cualquiera de la sociedad S sustenta la creencia C. O sea, supongamos resuelto el problema metodológico de encontrar uno o ll}ás indicadores fidedignos de creencias (políticas, religiosas o de otro tipo). En el
caso de creencias políticas en una sociedad democrática se recurrirá a
las elecciones para determinar la distribución de las convicciones políticas. En otros casos el problema será más difícil, aunque soluble aunque
sea en forma aproximada.
Llamemos Y¡ a la fracción de los individuos que habitan el i-ésimo
distrito y creen en C. (Por ejemplo, Y¡ es el número de personas que
habitan la zona S; y rinden culto al diablo). Según la hipótesis inicial,
este número Y¡ es tanto mayor cuanto más voluminosa es la fracción X¡
de los habitantes de la misma zona S¡ que pertenecen al grupo social G.
En otras palabras, al hipótesis ideológica a refinar y poner a prueba es
que existe una función f creciente tal que Y¡ = f (X¡) para todo i comprendido entre 1 y n. Puesto que hasta ahora no se ha caracterizado a
esta función f con precisión (sólo se ha dicho que es una función creciente), la hipótesis es tan sólo programática: es una invitación a una
investigación, no un resultado de ésta.
El paso siguiente debiera ser empírico: necesitamos datos relevantes
a nuestra hipótesis. Por ejemplo, datos electorales, o de censos, o e~lesiásticos, o datos aún inexistentes que será menester producir con ayuda
de indicadores fidedignos. Supongamos que el resultado de la investigación empírica sea una nube de puntos' en el plano x-y. Típicamente
esta nube exhibirá una dispersión considerable, pero aplicándole ciertas
técnicas estadísticas será posible descubrir la tendencia general o línea
de regresión en torno a la cual se agolpan los puntos empíricos.
La hipótesis más general, y por esto sospechosa, es que dicha línea
de regresión es una recta de pendiente a que corta al eje de las Y en el
punto b. O sea,

Hl

Y¡

= a Xi +

b

paratoda 1~ i

~

n.

CATHEDRA (107]

�Hay dos posibilidades: Hl concuerda satisfactoriamente con los
datos, o no se compagina con ellos. Supongamos lo primero, aunque
es improbable. No por ello daremos por terminada nuestra investiga·
ción. Por lo pronto tenemos el problema de que los coeficientes que
figuran en Hl son números sin ningún significado sociológico. Trate·
mos de dárselo.
Una posibilidad es ésta: atribuir a todos los individuos una propen·
sión a sostener la creencia C en cuestión. Más aún, podemos suponer
(en primera aproximación) que esta propensión no depende de la ,zona
y depende tan sólo del grupo social a que pertenezca. Si el individuo
pertenece al grupo social G de interés, le atribuimos la propensión p,
un número comprendido entre O y 1; y si pertenece a cualquier otro
grupo, o sea, si está en el complemento G, le atribuimos la propensión
q, un número también comprendido entre O y 1 pero, según la hipótesis, ideológica, menor que p. Más aún, suponemos que p y q son probabilidades (condicionales) esto es, números que satisfacen los axiomas
del cálculo de probabilidades. En resumen, postulamos
H2

y¡

=

px¡

+ q (1 - x;)

donde x; es la fracción de la población del distrito S; que pertenece al
grupo G, y 1-x; es la fracción de los que no pertenecen a G. Recordan·
do en~ontramos que la pendiente es a = p - q, mientras la ordenada
en el origen es b = q. Los números a y b han adquirido ahora una
clara interpretación psico-sociológica: a = p - q es la ventaja que
otorga a C la pertenencia en el grupo social G, y bes la tendencia a creer en C cuando no se pertenece a G.
La nueva hipótesis H2, más profunda que Hl, nos ayudará aun si
resulta refutada por los datos, o sea, si éstos muestran que la línea de
regresión no es una recta. En efecto, ahora podemos hacer hipótesis
sobre las propensiones p y q. Si la tendencia general no es 'lineal,
entonces podemos ensayar la hipótesis de que p y q, le!os de ser constantes, son a su vez funciones de alguna variable. Hay tres posibilidades: (a) p y q son funciones de la densidad de los G en cada distrito
(por ejemplo, cuantos más obreros hay en una zona tanto mayor es su
tendencia a votar por la izquierda); (b) p y q son funciones del número
de adeptos a C en cada distrito ( o sea, la tendencia a creer en C es tanto

mayor cuantos más creyentes hay en el distrito); ( c:) p y q son funciones _de una tercera variable por averiguar (por ejemplo, edad, sexo,
escolaridad, o alguna otra). Para simplificar consideremos solamente
los ~ s (a) y (b) y en ambos limitémonos al caso lineal, improbable
pero s1D1ple.
La conjetura de que las propensiones p y q son funciones lineales
de la densidad de los G en cada distrito se formula así:

Reemplazando l!n H2 queda

Reordenando obtenemos finalmente una relación parabólica:

Si esta curva resulta ajustarse bien a los datos, la damos por verdadera hasta nuevo aviso. De lo contrario ensayamos la alternativa (b ), o
sea, ponemos

q¡=a 2 y¡+b 2

de modo que

En definitiva queda la curva de regresión llamada homográfica:
CA111F.DRA [ 109]

[ 108] CATIIEDRA

�H4

y¡

(b1 -b2 )x¡

+ b2

= -+,-'----:,"",'-::'--r-..-'----=(a, a¡) X¡ + 1 a,

Si esta curva no se ajusta bien a los datos tendremos que ensayar
alguna de las hipótesis comprendidas en la alternativa \C), para lo cual
deberemos comenzar por formularlas explícita y exactamente. Este
proceso de invención y contrastación es, en principio, interminable.
De hecho sólo termina cuando se pierde interés por el problema. Esta
es una característica de la ciencia -sea social o natural, pura o aplicada- en contraste con la ideología no científica.
Lo que precede no pretende dar sino una vislumbre de las aplicaciones del método científico a la investigación de problemas que en el pasado estaban en manos, sea de filósofos, sea de ideólogos. El interesado
en averiguar cómo se hace ciencia social en la actualidad deberá recurrir
a la literatura original en la materia, y principalmente a las revistas
especializadas de circulación internacional. En este terreno, como en
los demás, las obras de divulgación sólo pueden dar una idea aproximada, y 1~.s obras sobre los métodos de investigación sólo logran dar una
idea aún más pálida que la anterior.
El método científico se aplica no sólo en sociología, politología,
psicología social, economía, antropología, y geografía humana, sino
también en historia, particularmente en historia social y económica.
En todas estas áreas se dispone ahora, no sólo de conjeturas especulativas, sino de teorías propiamente dichas y, más aún, teorías contrasta.bles y compatibles con el grueso de los conocimientos relevantes, que
'en este caso son de orden geográfico, biológico y psicológico. Más aún,
algunas de esas teorías -tales como las teorías de la movilidad social
y de las redes de mercados- son de forma matemática y por lo tanto
extremadamente sensibles a los datos empíricos, lo que a su vez exige
una mayor precisión a la investigación empírica.
En suma, el método científico no se rompió cuando se lo estiró
para que abarcara los problemas sociales. Tampoco se rompe si se lo
aplica a otras disciplinas, en particular las 'humanísticas. Ya mencionamos el caso de la lingüística, que es tanto una ciencia social como una
rama de las humanidades. Podemos agregar la filosofía: podemos
hablar, en efecto, de filosofía científica Desde luego que no se trata
[110] CATHEDRA

de instalar laboratorios de experimentación filosófica: la filosofía es
una disciplina teórica, tanto como lo es la cosmología física. En nin~º de los dos casos podemos emplear directamente el método experunental. Pero tampoco tenemos por qué prescindir de la experiencia
recogida en las ciencias experimentales. Al contrario, así como la cosmología física debe ser compatible con la física, así también la filosofía debiera ser compatible con la ciencia y, de esta manera quedar
sujeta indirectamente al imperio del método experimental.
'
Incluso la ontología (o metafísica o cosmología filosófica) puede
ser _empírica de este modo indirecto. No realizaremos, claro está, experimentos ontológicos; pero sí exigiremos que nuestras teorías ontológicas estén de acuerdo con nuestras teorías científicas. No se trata de la
fácil compatibilidad de teorías que no tienen nada que ver entre sí
como podría ser el caso de una teoría astrofísica y una teoría sociológi'.
ca. El acuerdo que exigimos exista entre la filosofía y la ciencia es más
exigente: pedimos que las teorías filosóficas sean contrastables o comprobables, así sea indirectamente.
Por ejemplo, para que una teoría filosófica (extremadamente general) acerca del cambio pueda ser considerada científica, no sólo deberá
ser de una claridad prístina, esto es, estar formulada en lenguaje matemático. También deberá ser una suerte de generalización de teorías
científicas particulares. Si en efecto lo es, entonces deberá implicar a
estas teorías cuando se la enriquezca con hipótesis generales. Para decirlo con máxima concisión: F &amp; H =&gt; C, donde 'F' designa una teoría
filosófica, 'H' una hipótesis subsidiaria, y 'C' una teoría científica. En
resumen, la filosofía científica es la que cumple con las condiciones
de compatibilidad y contrastabilidad que caracterizan a la ciencia. La
diferencia entre filosofía y ciencia, cuando la hay, es de generalidad o
de referencia: la filosofía es máximamente general y a veces se refiere a
la ciencia (en cuyo caso se llama epistemología).

5. CONCLUSIONES

EL HOMBRE HA INVENTADO multitud de procedimientos para
hacer de todo, desde naves espaciales hasta teorías sobre la psique y
aun teorías sobre teorías. Algunos de esos procedimientos son regula-

CATHEDRA [111)

�res y han sido formulados explícitamente como otros tantos conjunt~s
de reglas. En tal caso suele llamárselos métodos. Pero no toda actm:
dad racional ha sido reglamentada. En particular, nadie ha hallado, m
acasg-pueda hallar, métodos (o conjuntos de reglas) para inventar cosas
0 ideas. La creación original, a diferencia de las tareas rutinanas, no
parece ser reglamentable. En particular, no hay métodos (reglas) para
inventar reglas (métodos). Y recíprocamente, el trabajo reglado, o a re·
glamento, no se distingue por su creatividad. Quienes creen lo _contrario, o sea, que hay métodos para todo, y que para hacer cualqwer cosa
es necesario y suficiente aprenderse los_ metodos ~~rresl'?nd1en~s,
son metodólatras a quienes no se debe mnguna contnbuc1on ongmal
obtenida usando los métodos que preconizan.
La manera de proceder característica de la ciencia se ha dado en
llamar el método científico. El nombre es ambiguo. Por una parte es
merecido porque tal método existe y es eficaz. Por otro lado fa expresión 'método científico' es engañosa pues puede inducir a creer que
consiste en un conjunto de recetas exhaustivas e infalibles que cualquiera puede manejar para inventar ideas y ponerlas a prueba. En verdad no
hay tales recetas populares para investigar. Lo que sí _ha;: es una es~ategia de la investigación científica., ~ay también _un smn~l)ler~ de tacticas o métodos especiales caracter1st1cos de las d1stmtas c1enc1as Y tecnologías particulares. Ninguna de estas tácticas es exhaustiva e infali·
ble. No basta leerlas en un manual: hay que vivirlas para comprend_erlas. Ni dan resultado todas las veces. El que resulten depende no solo
de la táctica o método sino también de la elección del problema, de los
medio~ (conceptuales y empíricos) disponibles y, en no men~r medida,
del talento del investigador. El método no suple al talento smo que lo
ayuda. Es el genio quien crea nuevos métodos, no a la inversa,

tífico no "" ni más ni menos que la manera o forma de hacer ciencia,
natural o social, pura o aplicada, formal o fáctica. Y esta manera puede
adoptarse en campos que antes no eran científicos pero que se caracterizan, al igual que la ciencia, por la búsqueda de pautas generales.
Para ternúnar: puesto que el método científico es la manera de conducir investigaciones científicas, no puede aprenderse separadamente de
éstas. Se va dominando el método -y acaso también modificándolo- a
medida que se va haciendo investigación original. Lo que· sí puede
hacerse, una vez aprehendido- no simplemente aprendido en algún
texto- es analizarlo. Este análisis del método científico es una parte
importante pero poco volunúnosa de la filosofía de la ciencia o epistemología. Siendo así, serfa un error querer desgajar la metodología, o
estudio del método, de la epistemología. Afortunadamente este error
ya no suele cometerse.

La estrategia o método general de la ciencia nació hace tres siglo~ Y
medio se desarrolló y no tiene miras de estancarse en su evoluc1on.
Adem¡s de desarrollarse, se expandió y sigue expandiéndose. Ya donúna a las ciencias sociales y a la tecnología, y está comenzando a presidir
algunas zonas de la filosofía. El día que el método científico las domine a todas podremos hablar de filosofía científica, no ya como de un
embrión, sino como de un organismo maduro.

En resumen, el método científico no es tan núlagroso como·suelen
creerlo sus entusiastas que sólo lo conocen de oídas, ni de tan corto
alcance como quieren hacemos creer sus detractores. El método cien·

¡ 112 l
11

I•

1

CATJIEDRA

CAfflIDRA [ 113]

�[ 114) CATHEDRA

�L. Danon Boileau

Características
del inglés científico ·
•
escnto

r,

EL PRESENTE ARTICULO, fruto de las experiencias y de las reflexiones de
una colega francesa maestra de idiomas, ofrece en nuestra opinión varloa puntoa de
Interés gene~ y no únicamente especiales para loa maestros de Inglés. F.n efecto,
el trabajo de descripción y análisis desarrollado aquí, en lo que II Inglés clentíftoo
escrito concierne, podría aplicane con éxito a loa demÍI lenguajea escrltoa especiales, ya que éstos tienden a unlfonnizane en aras de la comunlcld6n de lnfonnadones a escila intemacionll.
Por otro lado, vemos crecer la demanda para una capacitación en la lectura de .
textoa de especialidad, tanto a nivel de facultad como de eseuelu preparatorias y
no cnemoa equivocamos ·11 afirmar que una estrategia de lectura inteligente, es
decir, riplda y eficaz, sea una necesidad apremiante, tanto para el IIIMAIO, doeumentándoee para una clue, como para el estudiante, a la bon de ndaela un trabajo o de preparar un examen, viéndoselas ~ una bibliografía no forzoaamente.
CA'OIDIRA ( 115)

�disponible en ~n ldjoma bien llominado (y añadiremos, con un dejo de amargura,
QIJe ¡no es raro el caso en que el mismo idioma materno no puede considerarse como "bien dominado"!).
Además de una descripcion de la retórica y la sintaxis propias del inglés científico escrito (la cual puede servir de modelo para un trabajo similar en otro lenguaje
o código), el trabajo de M. Danon-Boiteilu tiene un mérito que, a primera vista,
podría parecer más bien una falla: es incompleto y se afirma como tal; por lo tanto,
es abierto a todo tipo de reflexiones ulteriores y aportaciones personaJ.es del "usuario". El aspecto metodológico concreto (punto 3) es dado a título de ejemplo mu-.
cho más que dogmático (no es una "receta"), de modo que cada maestro quede
libre de ;doptar esta metodología a la problemática de su propio marco de enseñanza. Pensamos especialmente en maestros de preparatoria o secundaria, quienes en
brevísimas horas tienen que cumplir con la ardua -si no irrealizable- faena de capacitar· a grupos de cuarenta a sesenta estudiantes, con escasa motivación, para la comprensión de un_idioma extranjero.
A estos maestros, la metodología expuesta proporciona una solución posible,
re~zable, porque va enfocada hacia un autoadiestramiento del alumno dentro de
subgrupos tutoreados por el maestro, y porque el material pedagógico sugerido es
poco oneroso y fácil de conseguir / ANNIE BLASE. •

EXISTE EN NUESTROS DIAS gran número de métodos para el
ap;endizaje del inglés. . Es notable que la mayor parte de ellos buscan
desarrollar las facultades necesarias para la producción de enunciados
en ese lenguaje, sin tomar en cuenta los problemas específicos del reconocimiento de enunciados producidos (situación característica de la
lectura).
Es sin duda en el caso de los técnicos y los científicos que el problema se presenta con mayor ag~deza, ya que el ochenta por ciento de toda la información circula en forma de texto escrito en inglés. Las técnicas de "documentación automática" y "análisis lingüístico del discur-'
so" han suministrado elementos de respuesta, pero sin dar nacimiento
a una real pedagogía de la lectura de los textos científicos y técnicos ( 1 ).
(1) En i-161, al menoa. ya que D. Henu~ en colabondón con M. Coyaud, ba establecido
una eote:ftenze del ruao y del japon61 de nivel O (París VI); lin embuao, el acercamiento de ello•
dtflere del ·j quí upuetto.

[ 116] CA111EDRA

U:na carac_te~a_ción del lector posible, así como de una tipología
del discurso cient1f1co, nos ayudarán a ofrecer una aproximación metódica de los textos científicos redactados en lengua inglesa.

. 1:0. ¿C~ lector? Sin duda, los supuestos lectores de los textos
c1entJficos tienen todos en común preocupaciones que los distinguen de
los estetas. Pero, ¿es esto suficiente para hablar de un "lector científico"? Por_ nuestra parte, nos inclinamos a creer que existen al menos dos
~~des tipos de l~ctores, los que informan (transformando la informac10n) y los que se informan (consumiendo la información).
1.1.0. El primer tipo de lectores comprende al documentalista y al
tradu~tor; no son ello~ mismos los destinatarios de los mensajes que
practican. Ellos efectuan un trabajo sobre la información inicial sin
real(z~ el consumo último de esa información. Ellos indican, resw:ien,
clasifican, traducen; así, pues, leen por otros.
1.1.1. Esta sujeción ti~ne por efecto una especie de despolarización
de la lectura: todo interesa al lector, porque nada le interesa a él mismo.
Se trata pues de una lectura objetiva.
1.1.2. Lectura objetiva, mas no uniforme. Pues el documentalista
y el traductor deben poder apoderarse rápidamente de lo esencial de los
documentos, deben poder localizar las respuestas suministradas por el
texto, caracterizarlas, jerarquizarlas (encontrar, clasificar, ordenar).

r

Encontrar: es decir, saber dónde se encuentran las respuestas
a las preguntas tratadas.
Clasificar: es decir, reconocer el género semántico de todo
nuevo "item" ( ¿es esto una prueba, un ejemplo, una restricción, una hipótesis?) y el trato que la distingue del "ítem"
más próximo (la hipótesis A es diferente de la hipótesis B
por el rechazo de tal concepto y la ayuda de tal otro).
Ordenar: es decir, asignar un rango de importancia rel;itiva a
todo "ítem".

1.1.3. Subrayemos de paso que esos imperativos no son menos para
el traductor que para el documentalista. Toda traducción debe tomar
en cuenta, además del contenido explícito, los implícitos, los presupuestos, las referencias al texto inicial. El traductor debe, por lo tanto,

CATHEDRA [ 117]

�determinar los puntos claves de la información (encontrar), así como el
valor propio de cada proposición expuesta ( clasificar) y su importancia
relativa en el conjunto (ordenar).
1.2.0. El segundo tipo de lector lo constituyen principalmente los
especialistas, el .t exto considerado cayendo ó no dentro de su especiali'.
dad; la· diferencia con los _lectores deJ. primer tipo es que ellos mismos
son los destinatarios de la információn. Ellos leen para sí mismos.
1.2-.1. Esta característica determina Una polarización de la léctura.
1.2.2. Para el lector que opera en su especialidad, la polarización
consiste en privilegiar lo que, a su par¡¡cer, constituy(l la aportación
real de conocimientos nuevos, .seleccionando lo que el autor propone
como su contribución personal. Para el especialista que opera en territorio ajeno el problema es sensiblemente más delicado. Se deben encontrar en el texto en conjunto todas las informaciones relacionadas a
su propia materia. Pero estas informaciones pueden estar dispersas en el
cuerpo del texto, lo cual implica que el lector pueda prever la ubicación
de las secuencias que le interesen.
1.3. Es posible, por lo tanto, distinguir varlos tipos de lectura. Pero
esos distingos no deben ocultar la unidad del fenómeno, ni su especificidad en relación con otros modos de informac~ón. Esta especificidad
es inherente a la naturaleza del documento escrito que, a diferencia del
documento oral, autoriza el acceso directo a todo elemento de información situado en un punto cualquiera. Así, mientl'lis que en el mensaje
hablado el paso de una información situada en un tiempo T supone el
de la información situada en un tiem¡io T 1 , ninguna restricción de este
tipo se ejerce sobre el mensaje escrito. Pero para poder aprovechar plenamente las posibilidades que presenta e!' acceso directo, se neeesita
además poder distinguir la densidad relativa y el género semántico de
los varios elementos de información. Eso es lo que una caracterización
del estilo científico en inglés debería permitir hacer y enseñar a hacer.
2. O. La función del estilo en el inglés científico escrito es indicar la
repartición y la naturaleza de cada elemento de información. Esta indicación es practicada en dos niveles distintos: el nivel del conjunto del
texto y el nivel de la frase; de allí proceden una retórica y una sintaxis
propias del inglés científico.
(118] CATHEDRA

La retórica del inglés científico escrito (lo llamaremos "retórica" de
aquí en ad~lanteJ _se basa esencialmente sobre dos tipos de elementos:
elementos tipograf1cos y elementos lingüísticos .
2.~.1.1. Enum_eremos algunos de los elementos tipográficos que
participan en esos ¡uegos de escritura significativos:
índices, gráficas, fotografías.
- espacios en blanco (limitando los párrafos y las palabras).
- cambios de tipo, mayúsculas, pero también números,
letra gruesa, cursiva, etcétera ...
- signos de puntuación: paréntesis, comillas (simples y
d_~bles), guión, dos puntos, punto y coma, signo de interrogac1on, punto, coma ...
Todos aquellos signos indican la importancia y la naturaleza de las
informaciones propuestas.

. ~.Ll:2-

Recordamos, de p~o, algunos de los elementos lingüísticos
s1gn1f1cativos: algunos son exphcitos; por ejemplo:
- "It must be first said that ... "
- "As an exarnple" .. .
- "On the one hand ... on the other" ...
- adverbios del tipo: since, if, however, thus, then, else
... , cuyo papel puede ser determinado por el contenido
lexical.
Otras marcas lingüísticas, al contrario, necesitan una explicación;
por e¡emplo:
- el sistema de los tiempos y modos.
- los términos que se refieren al autor del artículo
("scriptor").
2.2.1.1. El uso de elementos tipográficos particulares obedece a intenciones precisas. Así, el cambio de tipo puede servir a dos fines: eri
el caso de secuencias importantes, marca, en general, un resumen o una
cita, explicitando el punto desarrollado en el párrafo en cuestión; en el
CA111EDRA [ 119]

�caso de que un solo término dé lugar a un cambio de tipo, éste marca la
introducción de un nuevo concepto.
El recurso de los índices y los grafos tiene una función evidente:
la de explicitar un punto teórico, un mecanismo (es decir, un juego d~
conceptos o de variables). Difiere en eso del recurso de las fotografías
que son más ilustraciones probantes que explicaciones figuradas. Los
signos de puntuación, en su mayoría, son explícitos; se encuentra generalmente una tesis resumida después de dos puntos; un signo- de interrogación centra la cuestión que se trata. ¿Pero la coma? No parece que
los teóricos ni las gramáticas generatistas hayan hecho un inventario de
sus funciones diacríticas (' ). Enumeremos, con la ayuda de ejemplos,
los más comunes. La coma puede indicar:
1) Una enumeración:

" ... A. B, e, and D"
" ... A. B, C, or D".
Esta función es conocida; sin embargo, conviene subrayar que la
presencia de un término coordinador (and, or) es necesaria a la derecha
de la coma y además, que A, B, C y D deben pertenecer a una misma
categoría gramatical.
2) El fin de una subordinada interpuesta que tiene efecto lógico
sobre la principal. Ejemplos:

-

condición necesaria (a) since ... , (than) ...
if ... '
when ... ,
restricción
(b) although ... ,

En estos casos, la función de la coma es de subrayar la conexión
lógica entre la subordinada antepuesta y la principal.
La subordinada es entonces condición para la verdad de la princil)III
o un refuerzo de la verdad de la principal aun si la subordinada es vel'
dadera (b).
(2) Cf. AndreeWlki, para lu funciones sinticticas puru.

[ 120]

CAIBEDRA

3) Un predicado metafrástico:

.. . '

admittedly, .. .
nevertheless, .. .

•••

J

admittedly' . . .
nevertheless, ...

o
hence, .. .
however, .. .

... , hence, .. .
. .. , bowever, .. .

En ( 3), el adverbio limitado por los dos signos de puntuación (al
menos uno de ellos es una coma), puede ser explicitado por una expresión del tipo:
lt is X that (sentence).

Ejemplo:
lt is admitted that . . .

= ... , admittedly , .

Esto significa que el adverbio traduce de hecho un juicio que el autor emite sobre el conjunto de la frase (y no, como en (2) una relación
subordinada-principal).
Aquí lo predicado viene de más allá de la frase (es metafrástica )_
4) Una relativa restrictiva:

, which
, who
,whom
, where
La gramática distingue entre las relativas restrictivas que restringen
la clase de objetos a la que se aplica el predicado al que rige el antecedente del relativo, y las relativas descriptivas que añaden elementos de
caracterización a la clase de objetos sin restringir su extensión. En los
textos científicos y técnicos, este tipo de reljtivo es usado a menudo
para dar una definición del antecedente del relativo. Este uso se parece
al de los paréntesis, de los ruiones o a veces también de la doble coma.
CAIBEDRA [ 12) J

�De hecho, estos usos de la coma parecen releyar de dos funciones
distintas: la de poner en relieve una parte del te:x:to ( enumeración) Y la
de caracterizar el ·alcance y el valor de la információn 'lue vu,.:ede o
sigue a-este signo de·puntuación.
·
.
. .
Queremos insistir, sin embargo, sobre el hecho .de que aquellas md1·
caciones no son nada e:x:haustivas.
2.2.1.2. Generálizando lo que acabarnos de decir, se puede afirmar
que el · uso de un signo tip~gráfico particular tiene la función ·de determin!Q' un lugar especial donde la información toma un valor o una naturaleza peéuliar.
.
. .,
Esto permite hacer hipótesis córoplementanas sobre la repartic1on
de la información-dentro de secuencias tipognülcas· de uso, .que.son lo·s
párrafos.
Los manuales de- composicíóii literaria enseñan que -todo párrafQ
debe comprender sólo una materia establecida de modo que la primera
frase enuncie el tema (información conocida por el leétor sobre este
punto) y la última frase resuma el propósito (in~orm~ciqn nueva)- . La
realidad es más compleja. Primero, tanto la primera co_m o .la últim,
frase pueden ser anuncios de un plan,_en el cual el tema y el propósito
son respectivamente desplazados de + 1 y -1 frase (desde el punto de
vista de la lectura de izquierda hacia derecha y de arriba hacia .abajo).
Por otro lado, puede presentarse el caso de que esas frases comporten
una .repetición anafórica (ejemplo: "este fénómeno", '.'aquel problema"
. . . ). Para que la información sea completa se Becesita entonces. regresar hasta el antecedente de la e:x:presión anafórica y sustituirlo a ésta.
Además el fin del párrafo lo puede constituir un ejemplo, en cuyo caso
el propbsito esJ;ará e:x:presado en la frase inmediatamente anterior al
ejemplo.
. .,
· En fin, puede darse el caso de que el manual de compos1c1on no _se
aplique de ninguna manera; la experiencia demuestra que entonces e:i:1ste muy frecuentemente un lugar privilegiado por una tipografía particular dentro del párrafo y que en este lugar preciso se concentra la información (cambio de tipo, citas, enumeraciones).

1

1

1

2.2.2.1. El empleo . de elementos gramaticales tales como los modos, tiempos, términos ·de referencia al que está escribiendo, responde
igualmente a intencionesí1efinidas en inglés científico.
Los modos tienen la función de expresar el punto de vista del autor
sobre la probabilidad de realización de lo que está tratando. Permiten

[122] CATHEDRA

efectuar una jerarquía de hipótesis. En este aspecto, el inglés científico
no difiere del inglés estándar.
Al contrario, el sistema de los tiempos (temes) demuestra cierto
deslizamiento en el uso de las oposiciones.
El presente posee dos valores distintos, según está utilizado con un
verbo · de identificación (ejemplo: to be, to conatitute, to forro) o con
un verbo de descripción (ejemplo: to maintain, to become ... ). En el
primer caso, sirve para introducir un principio reconocido o la constitu•
ción de un objeto inerte a partir del cual se van a establecer lás.demostraciones en el resto del texto. En el segundo, el presente sirve para describir un proceso, un mecanismo o un experimento; las "expanded
forros", (-ing) se encuentran allí con harta frecuencia (valor de actuali•
zación). La particularidad de las secuencias en presente de descripción
es que no pueden dar lugar a ningún resumen. Y de hecho, un ejemplo
o un experimento no es resumen, únicamente se resume el principio que
los fundamenta y éste, en general, está expresado antes o después del
ejemplo o experimento, no dentro del mismo,
La oposición de los valores del "present perfect" y del "past'' (valor
aspectual/valor cronológico) ha sido claramente definido por la lingüística. No obstante, el efecto semántico conseguido por esta oposición es
propio del inglés científico: se nota en efecto que el uso del "past;' está
reservado para las referencias históricas y los relatos de experimentos
mientras que el "present perfect" introduce un principio general descu•
bierto en un momento dado del desarrollo de la ciencia.
El "plusperfect" tiene a menudo un valor modal. Equivale de
hecho a expresar que una hipótesis considerada cierta hasta un.punto T
del pasado ha sido definitivamente desechado en un punto T+ 1 (del
pasado).
Por otra parte, también las referencias al "scriptor" (pronombres y
demostrativos de la primera persona, adverbios del tipo --here, now
... ) parecen disfrutar de un valor propio en los textos científicos y
técnicos: caracterizan una secuencia donde el autor propont unos
elementos de información como nuev-0s y personales ( 3 ). Presentan
pues propiedades notables, que se pueden aprovechar dentro del marco
de la lectura subjetiva.
NOTAS: Las indicaciones anteriores no son sino intuiciones
reforzadas por el examen cuidadoso de cierto nú- .
(3) Las referencias bibliogrti1ca1 • loa trabajos del m.bmo autor tienen valor dmilar.

CAfflEDRA [ 123]

¡

l

�1

mero de textos científicos. Con esta medida se debe apreciar su valor. Ciertas nociones todavía vagas
requieren ser esclarecidas . (verbos de identificación/verbos de descripción) sobre la base de principios sintácticos y /o semánticos. Además, el alcance de estas afirmaciones será seguramente restringido y su naturaleza modificada por el examen de
nuevos textos. Y se tendrá que proponer, en un
futuro próximo, una formalización del modelo sin
la cual todo esto seguirá siendo un simple análisis
de estilo.
2.3.0 La estructura de conjunto de los textos científicos parece for·
marse con regularidad según un pequeño número de modelos. Los elementos de carácter tipográfico y lingüístico que se acal¡an de estudiar
tienden todos a indicar el lugar de un elemento de información dentro
de estas estructuras. Sobre esas configuraciones es posible dar algunas
indicaciones, por desgracia, demasiado generales. El criterio esencial
es el número de temas tratados.
2.3.1. En el caso de artículos tratando sólo un tema, se encuentran
grosso modo dos tipos de modelos: los artículos de síntesis y los artículos de aportación, a su vez repartidos en artículos científicos y artícu-

sobre los parámetros básicos
,1
.
mación contenída en este tip: dso: ~ es~ opciones. Captar la infortellis posibles en su base y su coemb'!" ts e~wvale pues_ a captar las hipó.
.
ma ona. Por cons1aniente
d
~a !IDportancia el saber identificar este .
• -..- • ' es e sulizar la exposición de los conceptos
titP? de articulo, as1 como loca.
en ma nz.2.3.2.2. Los textos de aportac··
.
dentes el carácter de unidad del ~:~ ~U:i:~omparten_ con los preceuna manera netamente diferente· ello
. operan sm embargo de
secuencia privilegiada donde e tá.
s se articulan alrededor de una
10
como una contribución nueva s expr~sa~
que el_ autor considera
st
ser identificada primero para ~ i::rson ,'
a se~~enc1a es la que debe
La estructura de este tipoª ;en~ ~tomprer.s1on de la información.
e x O comprende suceaivamente:
Nivel 1) Un estado de los datos !actuales o te · .
dados_ en una noticia histórica).
oncos (a veces recorN1vel 2) Una exposición de la teaiaque se vava a im .
Nivel 3) Un hech (
•
,._
pugnar.
tesis impugnada.
o un expenmento, una dificuftad)' que debilita la
Nivel 4) La nueva teoría propuesta por el autor (su aportación).
Opcional:
~) Algunos pro_ble~s no resueltos por la teoría nueva.
) Una generalizac1on de las soluciones propuestas.

los técnícos.
Los artículos que tratan de varios temas, o de un mismo tema visto
bajo ángulos diferentes (sociológico, psicológico, económico, médico,
histórico ... ), pueden a su vez ser repartidos en artículos secuenciales
y artículos distributivos. Vamos ahora a explicitar estas distinciones.

Desde el punto de vista de la naturaleza de las informaciones resentadas pare.ce ser ~ue u~a división puede efectuarse entre artículo~ tknicosif y ~1culos c1entmcos. La tabla siguiente resume las principales
d erenc1as:

2.3.2.1. ~n el marco de los artículos con un solo tema, los artículos
de síntesis, al contrario de los de análisis, operan por desarrollo de una
retórica matricial. En general, la parte inmediatamente después de la
introducción (o la introducción misma) expone las combinatorias posibles de cierto número de hipótesis (o de conceptos), operando como
parámetros. En el transcurso d~ la exposición, cada parte da cuenta de
una tesis que consiste, ella misma, en un mecanismo fijando todos o
algunos de los parámetros básicos en· el marco de una combinatoria
dada. La particularidad de los artículos de síntesis es que cada una de
sus partes puede resumirse (y distinguirse de las demás) por las opciones
CA 11IEDRA [ 125]

[ 124] CATHEDRA

1
1

�NATURALEZA DEL ARTICUW
NIVEL
Técnico
Mecanismo impugnado

Teoría impugnada

(2)

Problema decisivo
( antagoniamo irreductible
de las variables)

Hecho decisivo
( el hecho desmiente (1))

(3)

Solución que reduce el an·

Teoría nueva
( cambio de concepto)

(4)

Mecanismo construido

--

Cient!fico

(1)

tagoniamo ( cambio de va·
riables)

'

-.

Explicación nueva

(explica (2) y Jo de que
(1) trataba)

2.3.3.1. Paradójicamente, la experiencia muestra que cuando un
artículo comporta varios temas (o centros de interés), se encuentra raras veces una real aportación por parte del autor. Este tipo de artículo
constituye a menudo un balance de conjunto. La distribución de la información obedece aquí a dos esquemas distintos:
- cada uno de los temas es tratado de un jalón, en una
secuencia única (artículo secuencial);
- al contrario, cada tema es desarrollado en varias secuencias dentro de las que un tema distinto puede ser tratado
(artículo distributivo).
2.3.3.2. En realidad, un artículo es siempre a la vez secuencial
y distributivo, si comporta varios temas. Así, si un artículo es secuencial en el tratamiento de distintas partes de su objeto -es decir, si cada
parte del tema es tratado en una sola secuencia- entonces los puntos de
vista (psicológico, histórico, económico) sobre cada elemento del tema
estarán en distribución. La recíproca es cierta ( en 2.3.3.1. "secuencial"
y "distributivo" estaban implícitamente relacionados con los centros de
interés). En una etapa posterior, se tendrán que establecer criterios que
permitan saber si, para un texto dado, la secuencialidad afecta al objeto
o a los puntos de vista.
También se necesitará saber determinar a partir de una secuencia S
tratando parcialmente el problema P, en qué secuencia (S1 , S 3 , ••• S0 )
se aportarán las informaciones complementarias sobre P.

[ 1261

2.3_.3.3. No~: Rebasado cierto umbral de tecnicidad, los elementos de mformac1on forman solamente una mera enumeración.
, . 2.4.0. El conjunto del presente artículo postula que el inglés cient~fico se ~sa en un s1Stem~ retórico y sintáctico regular. Después del
s1Stema retónco se a~rdara el s1Stema sintáctico, El lector reconocerá
la mfluencia de traba¡os de Culioli, Gardin y Pecheux, así como los de
H~, Gross Y ~dreewski ( orden en el cual estos trabajos llegaron a
nuestro conocumento) · Toda distorsióh , error O unprec1S1on
.
. .,
son, por
supuesto , d e nuestra responsabilidad.
. ~.4.1. La hipótesis de base es que toda frase de un texto científico
m~les presenta u~ elemento de información mínimo formado de un
su¡eto y -~ predicado; que este elemento está ligado por un lado a la
mformac1on contenida en el resto del texto y, por otro lado (pero facul•
tativamente) al autor mismo del texto (scriptor).
Así en la frase:
"Thus, it is possible to state that the nervous system of
the leech is complex".
- "The nervous system of the leech" constituye el sujeto.
- "is complex" constituye el predicado.
- "Thus" expresa la relación del elemento de información al resto del texto.
- "it is possible" expresa la relación del elemento al
"scriptor" (que enuncia una hipótesis no contradictoria).
Ahora conviene precisar cada uno de los elementos de esta clasificación.
. , 2.4._2·?· El conjunto de palabras del grupo sujeto forma una expreSion detctica de la que diremos (sin tratar de precisar) que se encuentra
en una relación de designación con la cosa o el concepto al que corresponde; esta expresión puede tomar dos formas distintas según la referencia a la cosa o el concepto es directa (nombre propio) o indirecta
(anafórica).
Dicho de otro modo, el nombre propio designa una cosa sin pasar
por ningún otro nombre propio del texto. Así, "Russell", "the BachCATHFJlRA [ 1271

CATHEORA

1

�Peters paradox", etcétera ... designan entidades sin referencia necesaria
a ningún otro nombre propio del texto; al contrario, expresiones anofóricas como "this philosopher", "this paradox" .. . designan una entidad sólo por intervención de un nombre propio generalmente mencionado antes de la expresión anafórica (aquí "Russell", "the Bach Peters
paradox" constituían los nombres propios de referencia necesaria o antecedentes).
Veremos más adelante que cada tipo de expresión posee una morfología propia, pero conviene primero recordar brevemente los rasgos
gramaticales comunes a los nombres propios y a los anafóricos.
2.4.2.1. Respecto a esto, daremos tan sólo indicaciones extrP.madamente sucintas que provienen de la idea (verosímil y corriente) de que
todo grupo o sujeto puede ser analizado como un sintagma nominal sujeto (en el sentido gramatical).
Así en:
1) "The nervous system of the leech is complex".
2) "The complexity of the nervous system of the leech

(is puzzling) ".
El conjunto "the nervous system of the leech" puede ser descrito
como el sintagma nominal sujeto de una proposi~ión normalizada (2) o
no (1).
Las características morfosintácticas del conjunte "sujeto" son entonces los del grupo nominal sujeto en el sentido de las gramáticas estructuralistas y transformacionales ¡posición en relación con el predicado; presencia de ~ morfema de cuantificación; artículo, marca de plural ... ).
Actualmente, no sabemos si los métodos de análisis conocidos
pueden ser aprovechados para cercar una secuencia sujeto incluida en
una proposición normalizada. Tampoco sabemos si las reglas de estos
sistemas son compatibles con la tripartición propuesta dentro de la frase (información, relación con el contexto, relación al "scriptor").
Para concluir, salvo para el uso de la puntuación, no hemos podido
determinar si la tipografía permite identificar al grupo sujeto; en el caso
de que así sea, quedaría todavía por efectuar la armonización entre los
procedimientos de origen gramatical y los de origen tipográfico.•.

~-~-2.2. Lleguemos a lo que distingue nombre propio y nombre
anafonco. Por lo menos tres características permiten identificar al
nombre propio; ésos son: la ausencia de un adjetivo demostrativo (nece~o ), la presencm d~ la mayúscula inicial en la cabeza del sintagma
(suf1c1ente), la presencia de un artículo indefinido al principio del sintagma (suficiente).
La primera condición expresa que en "this paradox", es "this" que
fundamenta el carác~r anafórico de la expresión y, por ende; la segrega
de l~~ nomb~~s ~~opios. ~ segun_da condici{m ha sido formulada para
qu;" Russell_ y The p~~ent Nixon" sean nombres propios, mas no
as1 the capital of France que no es nombre propio ya que ''capitaiK
no lleva mayúscula; por otro lado, "the capital of France" admite "París" como antecedente. La tercera condición permite considerar como
nombres propios expresiones del tipo "a hase", "a problem". Este tipo
de nombre propio ( •) es característico de frases donde el predicado tiene valor de definición y no de descripción del sujeto (ejemplo: "a hone
is a four legged animal").
De hecho, estos criterios formales dejan subsistir un gran número de
casos en que no se puede decidir. Así "the human brain" parece ser un
nombre propio, mientras "the new hypothesis" parece ser una anáfora
relaciona.da con una hipótesis anteriormente mencionada; sin embargo,
ningún criterio permite la decisión y así es para cualquier expresión del
tipo "artículo definido + nombre". El único criterio sería la presencia
o ausencia de un posible antecedente para la eventual expresión anafórica.
2.4.2.3. Salvo las estructuras del tipo "artículo definido + nombre,
las expresiones anafóricas se identifican fácilmente ya que consisten
esencialmente en pronombres y secuencias que contienen un demostrativo. El problema estriba más bien en identificar al antecedente. De
hecho, el aparejamiento/antecedente/anáfora se efectúa bastante bien
salvo para las anáforas "artículo + nombre" cuando la única indicación
es que el antecedente es más específico que la expresión anafórica.
2.4.3.0. La forma gramatical del predicado es esencialmente el grupo verbal (ejemplo: "destroy the cell" en "drugs destroy the cell") y el
predicado normalizado (ejemplo: "the destrúdfon of the cell" en "the
destruction of the ce1l by drugs).
( 4) Aquf nuulra cluiftcad6n rompe lazos con la de la 16&amp;ica oúordiana.

CAfflIDRA [ 129]

(128] CATHEDRA

�2.4.3.1. La primera tarea es de distinguir los predicados nominalizados de los sunples grupos nominales. Pero despues falta tratar de manera uniforme las expresiones "destroy the cell" y "the destruction of the
cell". Una solución lexical ha sido propuesta ( 5 ): tomar en cuenta sólo
la raíz (-str-), el afijo (de-) y los complementos ("the cell") del predicado.
Esto se basa sobre la hipótesis de que, én determinada lengua, raíces
y afijos predicativos son limitados en cuanto características y números;
es obvio el interés pedagógico de esta idea en lo que al aprendizaje de la
lectura se refiere. La identificación de los predicados ¡1odría efectuarse
por análisis sintáctico o por repertorio de raíces y afijos predicativos.
2.4.3.2. Desde el punto de vista de la captación de la información,
conviene operar una distinción entre predicados definitorios (que definen, aún parcialmente el sujeto) y predicados descriptivos. Sólo los primeros permiten determinar el valor de los términos del texto. Ciertos
criterios formales permiten identificarlos (posición en relativa restrictiva, aspecto ... ) , pero, que sepamos, una característica completa y
coherente queda todavía por establecer.
2.4.4.0. La unión del bloque "sujeto :+- predicado" al resto del texto se expresa en clases morfológicas variables. Algunos ejemplos:

-

-

Adverbios:
Nombre:

Verbos:

Hence
Nevertbeless
'!bus

As a conclusion

we may say tbat ...

As an example ,

we may say tbat ...

to conclude .. .
tosumup ... ,

we may say tbat ...

Sin embargo, parece que el comportamiento sintáctico de estos elementos sea irregular: se trata en efecto de expresiones con valor de "adverbio de frase" y colocados en principio de frase (o entre comas).
Su función semántica es indicar el rango y el valor relativo de la información que les sigue (sujeto + predicado).

. Esas indicacione~ _son fundamentales si uno desea constituir agrupamientos ~e mformac1on entre la frase y el conjunto del texto ( es evidente, por e¡emplo, que una expresión del tipo "to 8UD1 up" es la última y
no la primera de un agrupamiento).
Aquí, también, la caracterización no es completa.
. 2.4.5.0 Por fin, la relación de la información al scriptor toma las
diferentes expresiones de la modalidad. Su función y su sentido son
claros (apreciación de la información por el scriptor). El verdadero
proble~a es la localización de la secuencia sintáctica que determina la
modalidad de la información, así en las frases:
"lt is possible to state tbat the nervous system of the leech
is complex"
"No doubt, tbe nervous system of tbe leecb is complex"
.
'.?he system of tbe leecb may be regarded as complex",
la mformac10n y la modalidad son idénticas, pero la forma de esta última cambia. Las dificultades en este caso son las de una definición
gramatical rigurosa de la cateogría de la modalidad.
3.0. El método se dirige a estudiantes de ciencias ( ciencias exactas;
técnicas, ciencia~ hu~anas del tipo economía, sociología, psicología y
derecho). El mvel de entrada es el "mvel 3" (fin secundario, inglés
prunera lengua). La meta es ayudar en la selección de las informaciones esenciales contenidas en artículos científicos de diez a veinte páginas.
El esfuerzo es enfocado en prioridad contra el "prejuicio secuenci~ '.' que lleva a los estudiantes a leer y traducir línea por línea, en per¡u'.c10 de la b~ena comprensión del conjunto. Excepto por la exposic1on de un numero reducido de conocimientos esenciales, el método
consiste en una práctica progresiva de las dificultades tanto al nivel del
texto en su conjunto (estructura y distribución de la información
,
'
caracter de los diferentes elementos) como al nivel de cada elemento en
particular (dilucidación de las construcciones sintácticas difíciles).
Al cabo de una docena de sesiones de dos horas, los estudiantes son
capaces de extraer las informaciones esenciales de un artículo de unas
diez páginas (esquema incluido) en hora y cuarto. Pero los experimentos son todavía demasiado escasos para que estos resultados puedan ser
considerados como definitivos.
3.6. Los conocimientos enseñados no son "vocabulario" ni "gramática" en cuanto tales. Se trata más bien de una exposición simplificada de las características de la retórica y la síntesis científica. Por su

(5) D. Herault.

CA'DIEDRA [ 131]

(130] CATHEDRA

1

1

�frecuencia y su dificultad, se da un trato particular a las composiciones
nominales (nombres, adjetivos compuestos; formas en "-ing" y "--ed";
caso genitivo y construcciones con "of").
Cada vez el esfuerzo tiende a hacer resaltar una estructura del tipo
sujeto + predicado. Así:
es asimilado a
a disturbing fact
a disturbed experiment
the cell 's division

a fact disturbs X
X disturbs an experiment
X divides the cell

the cell divides X
the nutrition of the brain

X fee&lt;I• the brain

El valor activo, pasivo o ambiguo de la construcción es puesto en
relieve. Por otra parte, esperamos poder un día establecer la lista de las
principales raíces y afijos predicativos.
3.3.1. La práctica de la lectura se hace de dos maneras distintas.
En un primer tiempo, constituye una explicación direéta de los conocimiento3 retóricos y sintácticos adquiridos, a partir de "drills" de lectura. El material pedagógico usado para esto es doble: un conjunto de
"collages" , de segmentos análogos de artículos diferentes (series de
"abstracts", de introducciones, de partes de "aportación", de conclusiones, etcétera ... ) y una selección de frases que presentan dificultades sintácticas crecientes. Se le pide al estudiante que haga el inventario
de las características retóricas y sintácticas que le ayuden a comprender
la información, su naturaleza y su valor.
3.3.2.0. En un segundo tiempo, la lectura es practicada en situación
real, a partir de artículos de dificultad creciente, elegidos en función del
interés de los alumnos (y de ser posible en conexión con las otras materias de enseñanza).
Esta lectura comporta de hecho la sucesión de varias operaciones
que llevan a un resumen escrito u oral (prelectura, lectura propiamente
dicha, resumen).
3.3.2.1.0. La fase de prelectura (aproximadamente veinte minutos)
comprende:
3.3.2.1.1. Una lectura atenta y línea por línea dél abstract Y la

[ 1321

CAfflEDRA

introducción, se trata del reconocimiento de los datos de partida
(hechos y teorías), las conclusiones (hechos y teorías), el anuncio del
plan; si este último permite reportarse a ciertas partes del texto, el lugar
de estas partes es anotado al margen de la introducción y una señal de
referencia es anotada igualmente al margen de· esta parte (del tipo: cf.
introd. punto No. 1).
En la conclusión, los conceptos-claves son subrayados; en la fase de
sobrevuelo del texto, el lugar donde estén mencionados por primera vez
será marcado; las conclusiones (hechos y teorías) son entonces corroborados con la introducción.
3.3.2.1.2. Un sobrevuelo del texto (atención relajada):
- cada parte se lee según lo que ha sido dicho del
párrafo (leer la primera y la última frase, -salvo caso de
anáfora o de ejemplo-y únicamente estas frases);
- se subrayan, al principio de cada frase (sin leer la frase
completa)
• los términos de "disposition" (o "fint", "on the one
hand")
• !_os té•rminos de caracterización de la información
("asan examplé", "thus" . .. ¡.
·

'

'

·En el transcurso de esa fase, el propósito no es la comprensión del
texto. mismo, sino la pre-organización de una lectura más minuciosa).
3.3.2.1.3. Una segmentación del artículo.
Esta se fundamenta en la naturaleza del artículo (artículo con uno o
varios temas; artículo de síntesis o de aportación). No sabemos reglamentar la segmentación de un artículo con var;os temas.
Para los artículos de'Wfntesis, la búsqueda se realiu en
- el lugar de exposición del conjunto de los parámetros
- cada desarrollo particular (cada parte es comprendida
entre dos cambios de parámetro)
Para los artículos de aportación, la búsqueda se realiza en este orden:
· 1) el lugar de la aportación.
CATHEDRA [ 1331

1

�2) el experimento crucial (ubicado antes de 1 en el texto).
3) las teorías anteriores (ubicado antes del 2).
4) las ampliaciones del tema o problemas pendientes (después de
2).

,3.3.2.1.4. Intitular los grandes conjuntos y buscar dentro de éstos
las subdivisiones.
Lo prime,ro se efectúa en el margen por indicación del tema y
del valor 9lgumentativo de la información a partir de lo ya subrayado.
Lo segundo es una operación igual, pero en escala reducida, a la que
precede.
3.2.2.2. Lectura propiamente dicha (aproximadamente cuarenta
minutos).
l. Se propone primero una lectura profundizada del lugar estratégico del artículo ("aportación" o "exposición de los parámetros" según el
caso). Ya que cualquier incomprensión es debida sea a la sintaxis de
una frase, sea al desconocimiento de la definición de uno de los términos, se trata de identificar la causa, y se practica luego.

un análisis gramatical de la frase.
o - la búsqueda de la definición que hace falta, generalmente situada en los alrededores inmediatos de la primera
aparición del término no entendido.
2. Después, una lectura profundizada de los démás puntos fuertes
de infórmación, indicados.
- por una estructura tipográfica particular.
o - por las reglas que rigen la información en el párrafo
(punto clave en general: primera y última frase, salvo casos
peculiares ya explicados).

El control de la comprensión de detalle puede ser reemplazado por
traducciones parciales o por ejercicios de parafraseo.
4. En más de un aspecto, el presente artículo es un proyecto no
terminado. Muchas preguntas permanecen sin respuesta, entre las que
señalaremos "en bulto":
- ¿Cómo se reparte la información en los artículos con
"n" temas?
- Los valores retóricos y sintácticos ¿tienen un valor
constante en cualquier punto del texto?
- ¿Cómo saber si la repartición en párrafos efectuada
por el autor es de fiar?
- ¿Cómo apreciar el "nivel" de un artículo?
- ¿Cuál es la máxima distancia que separa una expresión anafórica de su antecedente? ¿Cuál sería la unidad de
conteo?
Sin embargo, pensamos que el punto de ·Jista elegido y las características propuestas pueden servir de base a la elaboración de una pedagogía real de la lectura y quizás al establecimiento de una teoría coherente del texto científico. (Traducción de Annie Blase)

3.2.2.3. Resumen: (quince minutos).
El resumen se hará sobre ciertas partes solamente (lector subjetivo)
o sobre cada parte (lector objetivo) según las necesidades propias del
lector. Se seleccionarán las estructuras de fuerte densidad que se hayan
identificado como tales; si éstas son demasiado largas, se apoyará uno
en la sintaxis para "podar" (pero aquí las reglas quedan por precisar).
3.4. El dispositivo pedagógico puede acompañarse de preguntas
sobre el texto.
(134] CATHEDRA

CATHFDRA [ 135)

�[ 136]

CA111EDRA

�Carlos Pereyra

El individualismo
metodológico: un caso de
contrarrevolución teórica (* l
l. LA UTILIZACION DE MEMBRETES, como es sabido, poco o
nada contribuye a la elaboración teórica. Si, además, los membretes se
emplean de manera vaga e indetermínada, como es el caso de Popper,
entonces la discusión filosófica tropieza con obstáculos adicionales gratuitos. Me refiero a sus obras (La miseria del historicismo y La soci~d
abierta y sus enemigos), donde el discurso ideológico panfletario .§Ubdrdina, con frecuencia, el rigor teórico y la precisión conceptual. "El trabajo de Popper es una lección directa del modo en que el uso de un
membrete puede confundir la discusión". 1 Consideraremos aquí una
serie de tesis y planteamientos conocidos con el nombre común de
"individualismo metodológico", cuya difusión a partir de los textos de
Popper ha servido para introducir mayores elementos de confusión en
la tarea de las ciencias sociales. Quienes argumentan en pro del individualismo metodológico se oponen, como es obvio, a lo que denominan
"holismo ", "organicismo", "colectivismo metodológico" o "socialismo
(•)Esta es una de la, ponencias presentadas en el Segundo Coloquio Nacional de Filoaofía,
celebrado en Monterrey, del tres al lii.ete de octubre del año puado, evento en el que tuvo una
actuación importante la Facultad de Filo90fía y Letras de la UANL.

CATHEDRA [ 137]

�metodológico", pero con frecuencia ·entremezcl'.111 de modo oscuro e
impreciso esta po1émica con otra, claramente d1ferenc1able, en _la que
el blanco de la crítica es el "historicismo". No atenderemos aqm a esta
segunda cuestión.

2. "DE ACUERDO CON EL principio del individualismo metodo·
lógico, los constituyentes últimos del mundo social son i~dividuos que
actúan más o menos apropiadamente a la luz de sus d1spos1c10nes Y
comprensión de su situación. Toda situación, institució_~ o aco~tec1·
miento social complejo es el resultado de una conf¡gurac1on particular
de individuos, de sus disposiciones, situaciones, creencias, recursos Y
medio ambiente físico. Puede haber explicaciones inacabadas o a medio desarrollar de los fenómenos sociales de gran escala (inflación, por
ejemplo) en términos de otros fenómenos de gran escala (pleno em·
pleo, po; ejemplo); pero no habremos llegado a explicaciones _prof~ndas
de tales fenómenos hasta que hayamos deducido una explicac1on de
ellos a partir de,enunciados _sobre las disposiciones, creencias, recursos
e interrelaciones de los individuos" .2
El individualismo metodológico compromete, como se advierte en
el pasaje anterior, con cierta solución de dos cuestio~e~ vinculadas pero.
distintas: a) el problema respecto al estatuto ontolog1co d~ las entida·
desso Ciales Y de los individuos·, b) la pregunta por el caracter
li .,de los
conceptos básicos y de las hipótesis integrantes de la exp cac1on en
ciencias sociales. , La primera cuestión tiene que ver con el tipo. de
realidad atribuible a los referente~ de conceptos amplia~ente utiliza·
dos en ciencia social y que designan grupos, fenómenos, mst1tu~1ones.
" •Tienen los grupos o instituciones propósitos P_ropios no ~efm1bles
e~ términos de los propósitos individuales? ¿Existe algo 1:-51 como el
Estado O una universidad además de sus individuos constituyentes Y
3
las relaciones entre éstos? ¿Tienen estas entidades atributos p~o?i_os?"
Con frecuencia los defensores del individualismo metodolog¡co dan
respuesta negativa a esas preguntas.

~?

La negativa se basa en la pretensión de que tales e_ntidades _no
"concretas" 0 "reales", sino "abstractas construcc10nes teoncas .
El individualismo metodológico rehuye hablar, por ejemplo, de clases

' sociales, grupos nacic,males, partidos políticos, etcétera, porque no se
trata de entidades que · se nos den en la experiencia en la cual sólo se ,
muestran individuos. Se concluye así que ~l individuo es un ente
concreto real y un partido político, por ejemplo, una abstracta construcción teórica. "La mayoría de los objetos de la ciencia social, si no
todos ellos, son objetos abstractos, son construcciones teóricas. Incluso
'la guerra' o 'el ejército' son conceptos abstractos, por muy extraño que
esto suene a algunos. Lo que es concreto es las muchas personas que
han muerto, o los hombres y mujeres de uniforme, etcétera". 4
Sólo a partir de un enfoque empirista estrecho puede determinarse
como concreto-real exclusivamente lo que es factible de ser señalado
con el dedo al punto que se dice: "helo aquí". Lo concreto-real no se
reduce a lo observable directa o indirectamente, a lo que de una u otra
manera se da a los sentidos. No es por apresuramiento que la mayoría
de las veces el sujeto gramatical empleado en el discurso de la ciencia
social refiere a grupos, fenómenos, instituciones y no a individuos espe·
cíficos. Es fácil imaginar en qué medida se empobrecería el aparato
conceptual y teórico de la ciencia social, si se adopta como criterio de
"existencia real" la noción de "experiencia" reducida a "captación sen•
sible". "Lo que 'ha existido realmente' no es la civilización, ni el sis•
tema o el supersistema, sino el ser humano cuya individualidad es el único organismo verdadero auténticamente dado en la experiencia". 5 De
acuerdo con este criterio, el sistema social -no observable en cuanto
tal como lo es el comportamiento de !_os individuos- no es real. "Sistema social" sería sólo un concepto útil para ordenar los datos de la expe·
riencia, pero sin referente real y sin capacidad explicativa.
Sin embargo, el problema de si las instituciones sociales son o no
tan concretas y reales como la existencia humana individual no es el
centro de los planteamientos ontológicos adoptados por el individualis·
mo metodológico. De hecho algunos discípulos dé Popper (Jarvie, por
ejemplo) admiten una respuesta afirmativa. Otros defensores del indivi•
dualismo son enfáticos al respecto: "Yo, por lo menos, no voy a volver
a la posición de negar la realidad de las instituciones sociales".•. Además, la cuestión se presenta muy .confusa en el propio Popper pues si
por un lado aparecen los "hombres y mujeres en uniforme" como los
únicos hechos concretos, por otra parte incluye a las instituciones entre
lo que debe analizarse al investigar·la "lógica de la situación". "Uno no
debe sorprenderse si otro de sus discípulos, Agassi, concluye a regaña·
dientes que es imposible determinar con exactitud lo que Popper quiere
decir". 7

[138] CATIIEDRA
CATIIEDRA [ 139]

�3. LA REALIDAD DE LAS instituciones sociales (cuyo funciona·
miento no puede ser pbservado como se observa la conducta de los individuos) no es necesariamente negada por el individualismo metodológico. El planteamiento ontológico central de éste no implica en todos los
casos negar la existencia real de las entidades sociales, pero sí en todos
los casos (incluso cuando se las concibe como algo más que meras construcciones teóricas) implica negar su carácter determinante, su eficacia
causal. "Lo que está en cuestión es el estatuto ontológico de las entidades referidas por los términos holísticos ... lo que es ullll· mera construcción no puede afectar causalmente a lo que 'realmente existe':
8
ésta es la sospecha del ir-1;vidualista".
Aun cuando se concede desde la perspectiva del individualismo
metodológico que la realidad social no está constituida sólo por individuos, sino también por instituciones, relaciones, fenómenos y un conjunto de entidades cuyo entrelazamiento forma un sistema, se insistirá
en que todo lo ocurrido en el interior de este sistema resulta de la
actividad humana. Los individuos son los únicos agentes o elementos
activos en el sistema. "El individualismo metodológico sostiene que los
9
hombres son los únicos ·agentes activos en la historia". Esta verdad
incontestable se formula no sólo para negar la intervención en la historia de entidades postuladas en la tradición. metafísica ( voluntad divina,
destino, providencia, mano invisible, etcétera), sino también para rechazar la tesis según la cual las entidades sociales·tienen una dinámica propia.

¿Cuál es el alcance real del postulado básico del individuansmo metodológico, es decir, de "la importante teoría de que todos los fenómenos sociales y, especialmente, el funcionamiento de t.odas las instituciones sociales, deben ser siempre considerados resultado de las decisiones,
acciones, actitudes, etcétera, de los individuos humanos"?'º. En primer
término, es claro, se constata una trivialidad: todos los grupos e instituciones sociales están constituidos por individuos y su acció¡i no es
otra cosa sino el resultado del comportamiento de los individuos integrantes de tales grupos e instituciones. Sin los individuos y su actividad
estas entidades no existen. De esa constatación trivial se pasa, sin embargo, a un planteamiento falso: nada hay en la propia institución que
determine en algún sentido la acción de los individuos. "Lo que objetará el individualista es la inferencia a partir de un concepto holístico,
de un modo u otro abstraído del comportamiento concreto de in_divi-

uuos concretos, habilitado para figurar como antecedente en una fase
causal. Se negará a admitir esto aun si concede la ineliminabilidad d 1
c?_ncepto ~olístico en la descripción. Ello le parece dotar a una abstra:c1on con Vida y poder". 11
El ciclo económico es el ejemplo favorito de los partidarios del
individualismo metodológico. Se empeñan en negar, contra la evidencia
empírica, una dinámica y un ritmo propios en el proceso de acumulación privada de capital porque de lo contrario se vuelve insostenible la
ingenua creencia en que todos los fenómenos sociales son simples
r~ltado de las acciones de los individuos humanos. "Algunos, impres10nados por la aparente regularidad de, por ejemplo, un ciclo de larga
duración en la vida económica, han supuésto que tal acontecimiento
po~ee una suerte de dinámica interna y observa sus propias leyes .. .
atribuyendo su ventura y desgracia a una entidad superior ajena a su
propia ~ctividad''.-". No se trata de discutir aquí si hay o no regularidad
en el ciclo econom1co y conexiones legales que expliquen los fenómenos ocurridos en el proceso de reproducción del capital en sociedades
dominadas por el modo de producción capitalista. Esa discusión tiene
que darse y de hecho está ampliamente desarrollada en el interior de
la teoría económica.
El problema de fondo es si las entidades sociales son o no determinantes de lo que ocurre en la historia, es decir, si los fenómenos sociales ~? ·resultado_, c~~o pretend~ el individualismo metodológico, de las
acciones de los mdiVIduos o mas bien, resultan de las relaciones existentes entre es:is entidades sociales. Es claro que éstas no intervienen
mas que_ a traves de las actividades de los individuos integrantes de ellas,
pero es 1!!°alm~nte obvio que no se trata de indi,viduos indeterminados
cualesq~1era, s~o precisamente de aquéllos constituidos por las relaciones social':5 ~x~tentes. El conocimiento de los fenómenos sociales y del
proceso h1Stónco resulta del análisis científico de las relaciones sociales
Y n~ de una pretendida "conducta individual". Las formas de indivi?uali?ad ~ construyen en virtud de las formas dadas de socialidad. El
10d1V1d~~o metodológico cree que el individuo es lo más concreto y
el acto md1V1dual el dato más apropiado para conocer el proceso social.
Por el contrario, el individuo es lo más abstracto y la atomización del
proceso s_ocial en infinidad de actos individuales la vía men• adecuada
para explicar ese proceso.
·

CAfflEDRA [

[ 140)

CATHEDRA

141)

1

�No tiene sentido plantear el problema en términos que conducen a
círculos viciosos: ¿preexisten los individuos a las instituciones o viceveraa? No existen individuos fuera de un sistema de relaciones sociales
y éste, por supuesto, se constituye por la actividad de los individuos que
lo integran. Pero, y esto es lo ~ecisivo, lás formas de esa actividad individual no dependen de quién sabe qué cualidades inherentes al individuo como tal, sino del lugar ocupado en el sistema de relaciones sociales. El individuo no existe como sujeto por sí mismo sino que es constituido como tal por ese sistema de relaciones. Para emplear la célebre
fqrmula kantiana, la subjetividad del sujeto no se encuentra, como cree
el individualismo metodológico, en el individuo, sino que, como lo
enuncia la sexta tesis de Marx sobre Feuerbach: "La esencia humana
no es abs1nctwn inherente al individuo singular. En su realidad, es el
conjunto de las relaciones sociales".
"Jamás se da un mero sujeto sin mundo. Ni por tanto a la-postre
tampoco se da inmediatamente un yo aislado de lÓs otros"." El individuo no es al margen del mundo, de la realidad social en cuyo interior
se constituye como sujeto. El error ontológico del individualismo metodológico radica en su noción de "individuo" a la que supone comprensible de suyo y válida porque concuerda con los datos inmediatos
de la experiencia sensible. La confianza pueril en lo dado, el "dato" de
la observación, se refuerza por el estrecho criterio empirista de "observabilidad". "La soci~ad es un sistema de inobservables relaciones
entre individuos cuya interacción
produce ciertos fenómenos sociológi,,
cos ménsurables. Estos, junto con la conducta individual observable,
son las únicas facetas manifiestas de un sistema social. Podemos aprehender un sistema social 'inobservable sólo reconstruyéndolo teóricame!lte a partir de lo que es conocido de las disposiciones, creencias y
relaciones individuales" . 14
Debiera ser obvio que lo observable para la ciencia no resulta de las
limitaciones de fa captación sensible inmediata, sino de lo que sus
conceptos, hipótesis y, en general, herramienta teórica, la permite incluir dentro de su campo de observación. "Es visible todo objeto o
problema que está situado sobre el terreno y en el horizonte, es decir,
en el campo estructurado definido por la problemática teórica de una
disciplina teórica dada". 15 Se podría elaborar una investigación de la
historia de la ciencia cuyo hilo conductor fuera la sucesión de alteraciones y desplazamientos habidos en lo que es "observable" para cada
[142] CA111EDRA

La visibilidad no depende de que algo se encuentre por sí
mismo "a la vista", sino de que se po8ell el aparato conceptual requerido para ex-ponerlo a la "mirada" teórica. Más allá del dato simple
-el yo individual- el individualismo metodológico carece de los elementos teóricos necesarios pan. "observar" el sistema social. De ahí el
~oloso fracaso teórico del individualismo, pues ¿cuál podría ser el
~ t o conceptual científico ~ d o en ese postulado metodológico?
S1 se parte del supuesto de que solo es lo observable y, además, se tiene
un criterio empirista estrecho de observabilidad, difícilmente se estará
en condiciones de avanzar en la construcción de la ciencia social.
ciencia.

4. EXAMINAREMOS AHORA los elementos ofrecidos por el
individualismo metodológico para determinar el carácter de los conceptos básicos y de las hipótesis fundamentales en ciencias sociales. ¿ Cómo se procede para explicar los fenómenos sociales? "Si el conocimiento de las características generales de una situación social es siempre un
conocimiento derivado, construido a partir de lo que es conocido de las
situaciones de los individuos, entonces no es posible para el análisis histórico avanzado desde las características del todo hacia las situaciones
de los individuos. Aquéllos derivan lógicamente de éstas" .' 6
Un planteo recurrente en los defensores del individualismo metodológi~o tiene que ver con la relación entre individuo y realidad social. El
motivo del debate se puede formular en los siguientes términos: · es la
1:alidad social un sistema o totalidad cuyo funcionamiento obed~ce a
vmculos Y mecanismos específicos o sea realidad no es sino la suma de
las acciones individuales y las relaciones entre ellas? En los textos donde se sostiene el individualismo metodológico casi siempre se menciona
para rechazarla, la tesis de que la totalidad es "mayor" que la suma d;
las partes. Enunciada de esta manera ("mayor que") carece de sentido
Y con facilidad puede refutarse con el argumento de que la totalidad
social sin los individuos y sus acciones es nada. Sin embargo, todos los
conceptos e hipótesis explicativas de las ciencias sociales son una demostración de que la totalidad social no es reductible a las acciones
individuales.
_ . "E! _real comportamiento recíproco de individuos específicos es
mmtehg1ble a menos que se considere su comportamiento en términos
CATIIFJ)llA [ 143 J

�de su status y de su rol, y los conceptos de status y rol carecen de signi•
ficado a menos que se les interprete en términos de la organización de-la
sociedad a la que pertenecen los individuos". 17 En rigor, el fundamento mismo del individualismo metodológico es erróneo: no existen los
individuos como tales, sino agentes sociales ocupantes de una determinada posición económica, política, ideológica, etcétera, cuyo compor·
tamiento se vuelve explicable sólo a partir del análisis de esos lugares
que ocupan los agentes. Los conceptos e hipótesis de las ciencias sociales refieren por ello a la organización de la sociedad y no a qwén sabe
qué consideraciones acerca de los "individus".
Los individuá!istas son renuentes a conceder que la realidad social
no está constituida por una suma de individuos, de una parte, y el
ambiente o contexto social como algo ajeno y separable. Su enfoque
teórico parte de un inaceptable dualismo según el cual el hombre existe
en su individualidad y es allí donde deben ubicarse las causas explicati•
vas de su conducta y, en consecuencia, de los fenómenos sociales y del
proceso histórico. Existe, además un ambiente o contexto social que
influye en el individuo pero que, en definitiva, les es exterior. "La
comprensión de una situación social compleja deriva .siempre del cono•
cimiento de· las disposiciones, creencias y relacione~. de los individuos.
Sus características manifiestas pueden establecerse emp1ricamente, pero
son explicadas sólo si se las muestra como resultado de las actividades
individuales". 1' Debiera ser obvio, en cambio, que los individuos son
inseparables de las relaciones sociales, se constituyen en éstas, y no son
las disposiciones y creencias individuales lo que. explica la situación
social, sino precisamente a la inversa porque es la situación social la que
establece esas creencias y no otras, la que posibilita tales dispo11ciones y
no otras. "El hombre es, en el sentido más literal, un zoon politikon,
no solamente un animal social, sino un animal que sólo puede individualizarse en la sociedad". 19

5. LA IDEA ANTES MENCIONADA de que los hombres son los
únicos agentes causales en la historia conduce al individualismo metodológico a la mayor esterilidad teórica. Se puede, si se quiere, afirmar que
son los hombres quienes "hacen" la historia. Todos los fenómenos
sociales son, directa o indirectamente, creaciones humanas. De esta
verdad incontestable infiere el principio metodológico que sostiene este
ensayo, a saber, que el científico social puede continuar buscando expli.

[ 144]

CATHEDRA

·cac1ones de un fenómeno social hasta que lo haya·reducido a términos
aicológicos". 2º La confusión entre agente activo y. principio de determinación conduce a este programa teórico reducciqoista. Que los hombres son los únicos agentes activos no significa .que la determinación
de su conducta se encuentra en ellos mismos. Esa confusión convierte
el discurso individualista -incapaz de cumplir su propósito de formular
una alternativa teórica frente a la ciencia de la historia desanollada en
la línea de Marx- en un simple proyecto sicologista.

"Las premisas últimas de la ciencia social son las disposiciones
humanas, es decir, algo familiar y comprensible. Son a tal punto el
ml!terial de nuestra experiencia cotidiana que sólo basta enunciarlas
para que sean reconocidas como obvias".'r En pocos contextos teóricos aparece tan insistentemente repetida la confianza pueril del individualismo metodológico en que la opinión común es ya el conocimiento
científico. Los ejemplos pueden multiplicarse: "Las proposiciones
fundamentales de la ciencia social parecen obvias hasta el hastío ... las
diferencias. más significativas entre la ciencia social y otra ciencia cualquiera es que sus principios no necesitan ser descubiertos sino, lo que
es mucho más difícil, simplemente reconocidos". 22 De ahí la esterilidad teórica del individualismo: presupone que no es preciso producir
conceptos, formular hipótesis y construir un complejo modelo teórico
para explicar la realidad social; basta con observar el comportamiento
de los individuos. Cobra así toda su validez la queja de Baqjle~d: "si
un filósofo habla del conocimiento, Jo quiere directo, inmedíllto, intuitivo. Se acaba convirtiendo a la ingenuidad en una virtud, en un 'métodou. 23

Popper intenta distinguir entre individualismo metodológico y
sicologismo. "Podemos ser individualistas -escribe en La miseria del
historiciamo- sin aceptar el sicologismo". En otro lugar establece la
diferencia: "La falla del sicologismo reside en su prejuicio de -que el
individualismo metodológico en el campo de la ciencia social supone
el programa de reducir todos los fenómenos sociales y todas las uniformidades sociales a fenómenos y leyes sicológicas . . . su carencia de
solidez nos la demuestra la necesidad de una teoría de las repercusiones
sociales involuntarias de nóestros actos y la necesidad de lo que hemos

C4THEDRA

[145]

�denominado la lógica de las situaciones sociales".24 No obstante, cuando se rech,-za el programa sko}ogista de reducir tod~s _los fenómenos ~
uniformidades sociales a fenomenos y leyes s1cologicos, no se está
aceptando la posibilidad de uniformidades y leyes sociológicas pues el
planteamiento metodológico central del individualismo "Consiste, precisamente, en negar que haya leyes sociológicas irreductibles, "no explicables como meras regularidades o tendencias resultantes de la conducta
de individuos interactuantes" .2'

ésta basta para invalidar el enfoque metodológico individualista que la
sustenta. Jamás se explicará nada del ciclo económico a partir de supuestos generales sobre las "disposiciones hw;nanas"; los conceptos e
hipótesis que se requieren para dar cuenta d_el ciclo de reproducción del
capital no tienen nada que ver con el "material sicológico familiar evidente de suyo". Hipótesis como las formuladas en el pasaje dedicado a
la tendencia decreciente de la cuota de ganancia en El capital tienen una
eficacia teórica incomparablemente superior a todo lo que pueda generarse a partir de la indigencia del individualismo,

La pretensión de ir más allá del programa sicologista si~ifi~a. solamente que se tíene en cuenta el hecho de que los actos de los mdlVld_uos
tienen repercusiones sociales no deseadas. Pero inclusive esta trivialidad
debe ser finalmente abandonada por e1 individualismo porque se plantean tres posibilidades: a) tales repercusiones sociales involuntarias son
inexplicables·y a lo sumo cabe describir cuáles fueron en cada situación,
renunciando así a su tratamiento científico; b) existe 1:111'8 regularidad
en los vínculos entre esas repercusiones y entonces debJ reconocerse
que hay leyes sociológicas, precis~entE: lo ,~e el inditjd~ismo me~dológico quiere negar; c) hay premisas s1cologicas que exphean también
esas repercusiones involuntarias. El individualismo se inclina por la tercera posibilidad, anulando su anhelo de escapar al iücologismo.

Otros intentos de escapar al s1cologismo, realizados por discípulos
de Popper, se basan en un expediente más simple: definir el sicologismo
en términos tan estrechos que, por fuerza, el individualismo aparece
como algo diferente. Así, por ejemplo, según Watkins, "el sicologismo
establece que todas las características sociales de gran escala son no
meramente el resultado voluntario o involuntario, sino el reflejo de
características individuales". 28 Frente a esta pobre concepción en t.érminos de "reflejo", escribe Watkins más adelante, "el individualista
metodológico intentará explicar el efecto de gran escala como el producto indirecto, involuntario, complejo, de factores individuales ninguna de los cuales, aisla~amente, tiene semejanza alguna con aquél". 29

El intento de ir más allá del sicologismo por la vía de un tratamiento teórico de las "repercusiones sociales involuntarias de nuestros actos" no permite ningún desarrolÍo de la ciencia soc!al. . "La cie~cia
social individualista, con su énfasis en las consecuencias mvoluntarias,
ha sido mayormente una elaboración sofisticada sobre el simple tema de
que en ciertas• situaciones, motivos privados egoístas pueden tener
buenas consecuencias sociales y buenas intenciones políticas traer malas
consecuencias sociales".2 6 Ejemplos de .indigencia teórica como éste
pueden multiplicarse: "Coil6ideraré ahora cómo deben ser explicadas
de acuerdo con el individualismo metodológico las regularidades en la
vida s·ocial tales como el ciclo económico. La explicación debe ser en
términos de los individuos y sus situaciones; y puesto que el proceso a
explicar es repetible, susceptible de volver a ocurro: en -~ari3;5 épocas Y
en varias partes del mundo, se sigue que en esta exphcac1on solo pueden
emplearse supuestos muy generales sobre las disposici~nes hum~as . ·, .
el científico social no introduce innovaciones atrevidas en s1colog1a
sino que confía en el material sicológico,, familiar,. cas) evi~ente di,,
suyo". 27 Sin duda alguna, una caracterizacion de la c1enc1a social como ,.

[1461

CATIIEDRA

Ese subterfugio no permite romper la camisa de fuerza del sicologisnio. Si se considera que los hombres son los únicos agentes activos
en la historia y que su acción se explica con base en los "fines, esperanzas y. pensamientos" de los individuos, si no se advierte que el problema
de la. e:ii:plicación histórica no radica en reconocer a la acción humana
como "causa" de los hechos sociales sino que todo se juega en la búsqueda de las determinaciones de la acción humana y si, finalmente,
tampoco se advierte que esas determinaciones resultan de la organización de la sociedad, de las contradicciones que existen en ella, de los
proyectos sociales vigentes, del saber y de las ideas socialmente difundidas, etcétera, entonces no se estará en condiciones de "ver" ninguna
regularidad y uniformidad en los fenómenos sociales. Se creerá que dar
cuenta de un fenómeno social en t.érminos de otro fenómeno social es
formular explicaciones "inacabadas" y que las explicaciones "profundas" aparecen sólo allí donde se apela a factores individuales.
"El sicologismo tiene razón, a mi juicio, sólo en la medida en que
insiste sobre lo que podría llamarse 'individualismo metodológico', en

CA111EDRA

[1471

�oposición al 'colectivismo metodológico'; así, insiste acertadamente en
que la 'conducta' y las 'acciones' de los colectivos, tales como los_estados o grupos sociales, deben reducirse a las conductas y a las acciones
de los individuos humanos, pero la creencia de que la elección de este
método individualista supone la elección de un método sicológico es
errónea" .3º El argumento de quienes no aceptan la identidad entre
sicologismo e individualismo es en el sentido de que éste es un enfoque
del cual aquél es una de las variantes posibles. _Podrían, ?n _efecto, aceptarse, por lo menos, dos variantes del mdiV1dualismo: s1cologis~o Y
humanismo, según que se pretendiera expli~ar
fenomenos sociales
a partir de premisas sicológicas o de caractenz~c1ones gen~r~es sobre la
"naturaleza" 0 " esencia" humana. En cualqwer caso, el un1co enfoque
individualista que se ha intentado desarrollar en las últim3:5 décadas,
entre los partidarios explícitos del individualismo metodológico, penmte asimilarlo al .sicologismo.

!os

La tesis de que la "conducta" de los colectivos debe reducirse a la
conducta de los individuos humanos, sólo puede significar: 1) no hay
más acciones que las realizadas por los individuos. Cuando se dice, po-r
ejemplo, "la burguesía extrae la plusvalía generada por el proletariado",
debe entenderse que los obreros x, y, z ... n venden su fuerza de trabajo y producen un valor superior al que les es retribuido bajo la forma
salario por los capitalistas a, b, c .. . n. Interpretada así la que P~p~r
denomina "importante teoría", se trata de una perogrullada cuyo uruco
interés metodológico podría radicar en llamar la atención sobre el riesgo
de utilizar categorías agregadas allí donde su desagregación resulta conveniente o indispensable. La única otra interpretación factible sería:
2) no hay más explicación de los fenómenos sociales que en términos
del comportamiento individual. Entendida así la tesis de Popper, la vía
al sicologismo queda expedita, pues ¿cuáles pueden ser los términos del
comportamiento individual capaces de servir como premisas para explicar los fenómenos sociales? Por ello nada tiene de extraño que el más
entusiasta defensor del individualismo metodológico, quien tampoco
cree moverse en el sicologismo, escriba: "Si estoy en lo correcto al
suponer que las teorías sociales derivan conclusiones sociológicas a par'
tir de premisas sicológicas, debemos esperar encontrar que los mayores
avances en ciencia social consisten en la observación de algún aspecto
típico previamente desatendido de nuestro modo de ser mental y en su
formulación de manera más deductivamente fértil válida para explicar
una clase más amplia de hechos que las generalizaciones sicológicas disponibles hasta el momento".31

(1481

. 6. EL DEBATE SUSCITADO por el individualismo metodológico
gira en torno a sus tres planteamientos centrales: "1) las entidades
sociales son causalmente dependientes del comportamiento de los individuos humanos y no al revés; 2) las explicaciones del funcionamiento
de las entidades sociales deben ser rechazadas como últimas a menos
que tales explicaciones estén formuladas exclusivamente en términos
del comportamiento de los individuos humanos; y 3) la explicación del
comportamiento de los individuos humanos nunca debe ser en términos
del funcionamiento de las entidades sociales". 32 Las definiciones en la
ontología implícita en el primer planteamiento conducen a las fallas en
la teoría de la ciencia social esbozada en el segundo planteamiento. En
efecto, el primer planteamiento supone: a) la preexistencia del individuo respecto a las relaciones sociales; b) el criterio dualista de que hay
entidades sociales, por un lado, e individuos humanos por otra parte.
Los individuos no se comportan como lo hacen, debiera ser obvio, en
virtud de quién sabe qué cualidades inherentes a su ser individual y ajenas_ al nudo de relaciones sociales (económicas, políticas, ideológicas,
etcetera), en el cual se estatuye esa individualidad. El proceso de sujetamiento o, lo que es igual, la conversión del individuo biológico en
.ujeto humano, depende del modo como las relaciones sociales constituyen esa subjetividad. Es por ello preciso invertir ese primer planteamiento y afirmar que el comportamiento de los individuos humanos
es.causalmente dependiente de las entidades sociales y no al revés. Esta
inversión permite, además, combatir el erróneo enfoque sicologista del
segundo planteamienío. No sólo son explicaciones " inacabadas'' las
que pretenden dar cuenta de los fenómenos sociales a partir del comportamiento de los individuos, sino que son seudoexplicaciones que deforman por completo la estructura de la explicación cientíhca en ciencia social. Por ello ocurre que desde la perspectiva del individualismo
se escribe una aberración como ésta: "la sociología es un corolario de
la sicología al menos en el sentido de que los fenómenos sociales· requieren proposiciones generales sicológicas para su in..erpretación". 33

El tercer planteamiento, sin embargo, no puede ser desechado por
completo. Reformulado en términos más rigurosos es de validez incuestionable: el comportamiento de los individuos no puede ser explicado
de manera suficiente a través del examen de las entidades sociales. Una
corriente sociologizante, representada también en versiones vulgares del
marxismo, cree factible dar cuenta inclusive de rasgos sicológicos personales a partir de las solas consideraciones sociológicas generales. "Valéry

CATHEDRA
CATHEDRA

[1491

�es un intelectual pequeño-burgués, no cabe la menor duda. Pero todo
intelectual pequeño-burgués no es Valéry. La insuficiente heurística
del marxismo contemporáneo entra en estas dos fases. Para poder captar el proceso que produce a la persona y su producto en el interior de
una clase y de una sociedad dada en un momento histórico dado, al
marxismo le falta una jerarquía de mediaciones". 34
El análisis del complejo social es condición necesaria pero no suficiente para dar cuenta de todas las peculiaridades de la conducta individual. Hay un campo específico de investigación para el examen científico de ésta. No obstante, ello no cancela el hecho de que las formas
de la individualidad están determinadas por la estructura social, pues
ésta es la materia en la que se realiza la existencia individual. Hablar
de individuos y de relaciones ínter-individuales al margen de las relaciones sociales no pasa de ser una mala abstracción. En verdad, no existen más individuos que los producidos en y por las relaciones sociales,
de las cuales, como lo señala la fórmula empleada en El capital, "el
individuo es socialmente la criatura, haga lo que haga para liberarse de
ellas". La ilusión especulativa del individualismo metodológico resulta
de creer que la sociedad se compone de individuos, que los agregados
sociales son meras abstracciones y que lo único concreto es el individuo.
Nos hay suficiente desarrollo en el marxismo de la teoría·de las.
mediaciones existentEis entre · el conjunto macrosocial y la conducta
individual. El .establecimiento de lo que podría denominarse "teoría
social de la significatividad" es también un problema teórico no resuelto, por lo que hay escaso desarrollo de la respuesta a preguntas tales
como ¿cuáles son las articulaciones entre las significaciones generadas
por el modo de funcionamiento del aparato productivo de la sociedad
y las significaciones discursivas producidas por la ciencia, el arte, la
ideología, etcétera, de esa sociedad? Si las formas verbalizadas (discursivas) de la significatividad social son sólo una parte de la potencialidad
significativa de ésta, ¿qué conexiones existen entre esas formas verbalizadas (discursivas) y el sistema global de producción de significaciones?
Debe reconocerse que en el marxismo ha prevalecido una tendencia
reduccionista según la cual el complejo significativo en el plano discursivo no hace sino "reflejar" las significaciones producidas fuera de este
terreno discursivo.
De cualquier manera es el propio marxismo quien ofrece el mejor
instrumental teórico para avanzar en el examen y explicación del pro-

ceso significativo y, particularmente, de su variante discursiva. En definitiva, una sociedad no produce cualquier conjunto indeterminado de
significaciones discursivas, sino precisamente aquéllas que son posibles
en las condiciones de la significatividad social existente. El individualismo _no ofrece un enfoque alternativo y se queda en la incomprensión
del planteamiento de Marx. "Una parte típica del programa de la sociología marxista y de otras sociologías historicistas es intentar explicar ~
la. formación de ideologías y otras características sociológicas en términos estrictamente sociológicos. Marx, por ejemplo, confesaba cre·er que
las ideas feudales y las ideas burguesas son generadas más o menos literalmente por el molino de agua y la máquina de vapor". 35
No existe, es obvio, ninguna relación causal directa entre el nivel
alcanzado por el desarrollo de las fuerzas productivas y las ideas prevalecientes en una sociedad. Nunca será suficiente la descripción, por más
amplia que sea, del aparato productivo de la sociedad para dar cuenta
de las vicisitudes ocurridas en el nivel discursivo de esa sociedad. Pero
no es necesario asumir los supuestos del individualismo para oponerse a
ese enfoque reduccionista. Ni se requiere tampoco concebir el nivel
discursivo como parte del campo sicológico. La ideología no es un
fenómeno sicológico; la formación, por ejemplo, de las ideas burguesas
no es un proceso que pueda ser explicado en los términos sicologistas
del iPldividualismo. Se trata, por el contrario, de un proceso ijOCial en el
que intervienen la organización de las clases en la producción, el sistema
político vigente, el saber previamente acumulado, la disolución de creencias hasta allí aceptadas con firmeza, etcétera. Se rPquiere de la sicología para explicar por qué una persona adopta determinadas ideas y
creencias de las numerosas que hay en el complejo y abigarrado acervo
de ellas existente en la sociedad. Pero el estudio del acervo cultural es
cuestión de la ciencia de la sociedad.
7. EL SUPUESTO ULTIMO del individualismo metodológico es la
irreductibilidad de la libre voluntad de la persona. Su combate contra
la noción de "totalidad" y, en definitiva, contra la dialéctica, calificada
por el individualismo como "metafísica", se realiza desde supuestos
metafísicos. Lo que, en rigor, le preocupa al individualismo es que una
teoría social construida con base en la noción dialéctica de "totalidad",
impide desarrollar una concepción de la historia como resultado de
una supuesta acción libre y voluntaria de los individuos. La antigua
noción metafísica de "libertad" ("libre albedrío") está en la base de un
CATHEDRA [15[)

[150) CAnIEDRA

�enfoqµe que se pretende renovador y contemporáneo. El individualismo lllÍ!todológico "siente que teorías del tipo de las que desea rechazar
implican que no sostenemos nuestro destino en. nuestras propias manos
como si fuéramos arrastrados por el desarrollo de las entidades sociales
de las
formamos parte y que tienen-vida propia".36 La creencia en
una in
ible voluntad libre, guía del comportamiento de los individuos, ~s el frágil sostén último del individualismo.

~!is

abstracta ,;le "libertad'.', donde se olvida que las decisiones de la voluntad no son ajenas· a la socia,lidad en la qu,e se constituye esa voluntad.
Esa nóción especulativa de '!libertad" es el complemento directo de un
planteamiento que suwne. individuos existentes con anterioridad a (y al
. margen de) las relaciones sociales y que, en consecuencia, reduce la
organización social a una suína de relaciones ínter-individuales.

"El supuesto central de la posición individualista -un supuesto
reconocimiento contrafáctico y metafísico- es que ninguna tendencia
social existe que no pudiera ser alterada si los individuos involucrados
quisieran alterarla y poseyeran la información apropiada ... ninguna
tendencia social es de algún modo inlpuesta a los hombres 'desde arriba'
(o 'desde abajo'); las tendencias sociales son el producto (usualmente
involuntario) de características, actividades y situaciones humanas, de la
ignorancia y pereza de la gente así ,como de su sabiduría y ambición", 37
Este supuesto metafísico es un pésinlo punto de arranque para la comprensión de la historia. Su función teórica es oponerse a la doctrina de
la "inevitabilidad histórica" pero enfrenta esa inaceptable concepción
fatalista desde posiciones iguales inaceptables.
·
Ninguna t.endencia social actúa al margen de la acción de los agentes
involucrados en esa situación histórica porque no existen tendencias
sociales por un lado y agentes históricos por otro; ninguna tendencia
social opera al margen de lo que "hacen" los hombres. De ello no se
deriva1 8Í,ll embargo, que la conceptualización y las hipótesis necesarias
explicar las tendencias sociales van a resultar de' consideración alguna sobre las "características humanas". ·La explicación proflll,lda de una
tendencia socíal nunca ·podrá ser formulada en términos de "ignoran,}ia", "pereza", "sabiduría", "ambición", etcétera, sino que se requerirá
de conce11~s sociológicos producidos en la investigación de la totalidad
social, cuyo referente sean entidades sociales, en cuya virtud sean explicables tale~ "ignorancia", "pereza", etcétera. La caracterización del
estado de; ánimo, de· las creencias, de los v¡tlores y actitudes de los agentes sociales nunca es el punto de partida de la investigación histórica
sino su punto de llegada.

para

La noción abstracta de "individuo", cuyos t_ítulos teóricos son tan
inexistentes como los de la indeterminada noción de "hombre", está
vinculada en el individualismo metodológico a una noción igualmente

(152) CA'lllEDRA

CA'lllEDRA

[153)

�NOTAS
(1) John Pasmore, "The poverty of historicism revisited" en History and theory,
p. 47.
(2) J.W.N. WatkillB, "Historical explanation in the social sciences" en P. Gardiner,
ed., Theories of history, p. 505.
(3) May Brodbeck, "Methodological individualism: definition and reduction" en
W.H. Dray, ed., Philosophical analysis and history, pp. 299/300.

(2ó) J.W.N. Watldna, lbld, p. 28.
( 21) lbid, p. 32.
(22) G.C. Homans, lbld, pp. 76/77.
(23) G. Bacbelard, Epiotemología, Ed. Anagrama, Barcelona, 1973, p. 19.
(24) K.R. Popps, La IIOCiedad abierta •.. T. II, p. 120.
(25) J.W.N. Watldna, "Historical explanation •.. ", p. 505.

(4) K.R. Popper, La miseria del historicismo, Ed. Taurus, Madrid, 1961, p. 165.

(26) J.W.N. Watldna, lbid, p. 512.

(5) H.I. Marrou, El conocimiento histórico, Ed. Labor, Barcelona, 1968.
(27) lbid, pp. 512/513.
(6) G.C. Homans, La naturaleza de la ciencia social, Ed. Eudeba, Buenos Aires,
1970, p. 65.

(28) lbid, p. 509.

(7) J. Passmore, Ibid, p. 41.

(29) lbid, p. 612.

(8) E. Gellner, "Holism versus individualism in history and sociology" en P. Gardiner, ed., Theories of history, p. 490.

(30) K.R. Poppa, lbid, T. II, p. 109.
(31) J.W.N. Watldna, "Ideal types ... "p. 34.

(9) J.W.N. Watkins, Ibid, p. 505.
(10) K.R. Popper, La sociedad abierta y sus enemigos, Ed. Paidós, Buenos Aires,
1967, T. 11, p.120.

(32) A.C. Danto, "The historical individual" en W.H. Dray, ed. Philosophical
analysia and hiatory, p, 277.
(33) G.C. Homans, lbid, p. 66.

(11) E. Gellner, Ibid, p. 497.

(12) J.W.N. Watkins, "Ideal types and historical explanation" en The British
Journal for the Philosophy of Science, Vol. III, May 52 to Feb 53, p. 28.
(13) M. Heidegger, El ser y el tiempo, FCE, México, 1962, p. 132.
(14) J.W.N. Watkins, "Ideal types ... "p. 42.

(34) J.P. Sartre, Crítica de la razón dialéctica, Ed. Loada, Buenos Aires, 1963, T.
I! p. 57.
(35) J.W.N. Watldna, "Historical explanation ... ", p. 509.

1 •.

(36) A.C. Danto, lbid, p. 294.

1

(37) J.W.N. Watldna, lbid, p. 506.
(15) L. Althusser, Para leer El Capital, Ed. Siglo XXI, México, 1972, p. 30.
(16) J.W.N. Watkins, Ibid, p. 27.
(17) M. Mandelbaum, "Societal facts" en P. Gardiner, ed., Theories of history, p.
479.

(18) J.W.N. Watkins, Ibid, p. 29.
(19) C. Marx, Introducción general a la crítica de la economía polftica/1857, Cua·
dernos de Pasado y Presente, Buenos Aires, 1971, p. 4.

(154) CATHEDRA

1

CATHEDRA [155]

�[15,6) CA11fEDRA

�Biblionotas

"Marx
era un idealista
incorregible"
• CuodernlUo, toelolótlco• del Col8po de SocdÓloda de la J'acal&amp;ad de
l'tloaofia 7 Let.ru de la UANL,'- No. 1, coordinador:) Duid lladeJL MonianJ,
N , L., octu~ de 1976.

CON EL TITULO de Cuadernillos sociológicos del Colegio de
Sociología de la Facultad de Fi:
losofí« y Letras / UANL, el catedrático David Martell ha seleccionado y' compilado resúmenes
de lecciones ~n forma esquemática y sencilla edición (Monterrey,
1976).

ellas". El Cuadenlillo número
uno corresponde . a la materia de
Sociología 11, a cargo del profesor Abraham Nuncio, y reparte
su contenido en tres unidades:
"La sociedad"· "Elementos de
la "organización' social" y "El
control social". Cada unidad
ordena las subdivisiones según
el sistema decimal.

"Los Cuadernillos sociológicos -explica en la Presentaciónpretenden llevar a lectores de
otros ámbitos, que no sean únicamente los de nuestra entidad universitaria, las lecciones magistrales que se explican en el aula y
los trabajos escolares anexos a

"El debate en el seno· de la
sociología -advierte Abraham
Nuncio- sobre las relaciones
sociales, sobre el Estado y sobre
las diversas formas que asume la
· ideología es, sin temor a incurrir
en excesos, el debate teórico fun-

-

CATHEDRA [157]

�'dament.al. de nuestros filas. El
llevar este debate al ámbito académico ha resultado, pues, de
una necesidad evidente ( ... ).
En el número uno de Cuadernillos sociológicos se abordan dos
cuestiones de la temática general:
las definiciones de los tópicos
clave y las categorías y leyes sociológicas ... ".
Por lo visto, cada cabeza es
un mundo, y la simple enumeración de las definiciones posibles
de "sociedad" o de "cultura"
ofrece un despliegue de posiciones que cada escuela o tendencia
somete o debate. El Cuademillo
sociológico las expone y sujeta a
revisión crítica, con base en la
doctrina del materialismo histórico, que a su vez ofrece blancos
muy amplios para dirigirle objeciones. ( Los lectores interesados
pueden buscar la obra titulada
La pensée de Karl Marx, de JeanYves Calvez, en la versión castellana que publicaron las ediciones
Taurus, de Madrid).
"Hay en la filosofía económica de Marx_ -objeta el ensayista
francés mencionado- dos planos
diferentes que no se recortan
completamente: una teoría general de las condiciones fundament.al.es de la vida económica del
hombre y una teoría particular
del devenir histórico de un sistema económico determinado. En

[1581

CA1l!EDRA

otros términos, que hay en Marx
dos tipos de dialéctica y; por ende, dos concepciones_de la historia, entre las cuales él no ha realizado ni podía realizar una verdadera conciliación. El primer tipo
de dialéctica, que se nos ha maní- _
festado como el fundamento universal de lo real, corresponde a
la objetivación del hombre; el segundo tipo ·( exclusivamente histórico, y que, al parecer, suele
estar más bien vinculado únicamente con la historia del capitalismo y de su supresión), corresponde a la categoría de alienación".

Naturalmente, la columna se
limita a reseñar los Cuademillos
sociológicos y JI 'justipreciar el
diseño económico de su edición,
debidamente apoyado su contenido con una bibliografía· final.
Las exposiciones quedan así
dispuestas a la fácil consulta, al
mismo tiempo qu~ los esquemas
permiten prolongar el debate en
cada punto que los lectores encuentran objetable. Toda ordenación de rigor académico ayuda
a contemplar con buena perspectiva los planteamientos intelectuales de cada disciplina del conocimiento, y hasta se vuelven
accesibles a los simples aficionados, como esta columna que
siempre· ha juzgado que Marx
era un idealista \DCorregible /
PEDRO REYES V'ELAZQUEZ.

Gau,.hos
y gringos en la
Argentina
*

Gaucho, 'Y trln,o, en la tierra ajena, por Carlos Carlino, Editorial

Pbu

Ultra, Bueno, Airea. 1978.

EL VOLUMEN titulado Gauchos y gringos en la tierra ajena,
de· poeta, dramaturgo y periodista argentino Carlos Carlino, publicado por la Editorial Plus Ultra, de Buenos Aires, confirma
un aforismo del poema nacional:
"La ley es como el cuchillo, -no
ofende al que la maneja".
El propio poema nacional de
la Argentina (Martin Fierro) ex·
plica el significado de la palabra
"gringo", que en México designa
al norteamericano mientras en
tierras pamperas se aplica más
bien al italiano, y únicamente
coinciden en su intención despectiva. Dice Martín Fierro:
"Era un gringo tan bozal,
--que nada seo Je entendía.
- ¡Quién sabe de ande sería!
-Tal vez no juera cristiano,
-pues lo único que decía ---es
que era "pa-politano".
,
(Una comedia dramática rural La gringa, del escritor uruguayo Florencio Sánchez, estrenada
en 1904, exaltó la unión del viejo
criollismo gaucho y el nuevo espíritu del inmigrante).
Lo cierto es que Carlos Carlino -hijo de la pampa l!J'ine:a.

como Pedroni, como Gerchunoff, como Gudiño Cramer-- ilustra su estudio de la demografía
argentina con profusión de textos literarios e históricos, deshace
muchos mitos y comprueba que
la oposición entre gauchos y gringos- fue el cruel resultado de un
provocado malentendido. Ambos fueron protagonistas de una
distinta pero concurrente explotación sobre la tierra ajena. Lo
expresó sin disimulos el criollo
Martín Fierro:
"Tiene uno que soportar -el
tratamiento más vil; --a palos en
lo civil, · --a saber en Jo militar.
Y es necesario aguantar ---el
rigor de su destino; ---el gaucho
no es argentino -sino pa hacerlo
matar".
La pampa fue hollada, caminada, ultrajada, amojonada y
quedó con las puertas abiertas.
Entraron los inmigrantes ---esos
invasores pacíficos-, dibujaron
senderos, abrieron picadas, trazaron caminos, tendieron rutas
hacia todas las direcciones de la
Rosa de los Vientos. En ese envión hacia los horizontes, hiriendo soledades, levantando marejaCATHEDRA

[1591

�das de pájaros agrestes, corriendo
y atrapando animales cerriles, enfrentando a hombres nada dóciles, secaron las fuentes de la leyenda. Demolieron los castillos
de humo de la fábula.
En ese final del siglo en que
la pampa ya ha dejado de ser lugar de tránsito y acecho; de fuga
o de encuentro sangriento, para
convertirse en sitio de permanencia y fatiga laboral, se comprueba que no hay ninguna Ciudad de los Césares, que Traplanada no existe, que el País del Rey
Blanco es una pura fantasía de
gente insolada.
En ese final del siglo xix lo
mítico da paso a la realidad (que
a veces parece una ficción) que
está ahí, palpable, sencilla y grandiosa; suave y dura a la vez, signüicada en los millones de hectá-

reas sembradas con trigo, lino y
maíz; en las estancias rodeadas
lle alambrados donde lo único •
violento es el viento moviendo
las aspas de los molinos; en los
pueblos y ciudades que se van
formando dentro del silencio verde, bajo el silencio azul.
Desde 1492 ---recuerda Carlos
Carlino-, América es una parte
entrañable de España e Italia. Venían a estas tierras en busca del
Vellocino de Oro, de las fuentes
de la Juventud, de la fábula . . .
"Desde los primeros tiempos de
la conquista del Nuevo Mundo
-escribe Enrique de Gandia, en
"Los italianos en el Río de la
Plata"- los vemos figurar mezclados con los demás conquistadores ... " / PEDRO REYES
VELAZQUEZ.

¿Cuadernillos? El,
diminutivo es engafioso. El riúmero dos
aguanta casi cua•roc1entas paginas
•

•

#

•

DESPUES DE tantísimos cuadernos aparecen ahora unos Cuadernillos sociológicos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El diminutivo es engañoso, ya que el segundo cuadernillo, Historia de América Latina I, aguanta casi cuatrocientas páginas y los nombres de Marx, Neruda, Emest Mendel, Halperin
(160) CA1llEDRA

Donghi, Prado junior, Crouzet, etcétera.

Se trata, de acuerdo con Mario Cerutti, de unos apuntes que sir
van como guía "a quienes crean tener como hilo conductor lo explicitado en la materia específica".
La \!dición. modesta y esauemática, se limita a mil ejemplares / .JAI,
ME GARCIA TERRES, "Litoral" de La Gaceta del Fondo de Cultura
Económica, Año VIII, México, mayo de 1978, No. 89, p. 13". ·

La polémica
entre el mexicano Elide Gortari
y el argentino Mario Bunge
• La metodolo1fa: Una dluu.tón, por Eli de-GCl!liad. &amp;dlclow •111•r'elet
de la Facultad de Pi1010fla J Letra. de la UANL, lmpnn&amp;a de laan hbloe. lHJdco, 1976.
·

ESTE PEQUE!itO GRAN LIBRITO de dos mil ejemplares contiene
la interesantísima polémica entre su autor, doctor Eli de Gortari; y" el
conocido tratadispi argentino de la ciencia doctor Mario Bunge, sobre la
maestría de metodología de las ciencias, maestría que se imparte en dos
universidades mexicanas: la Autónoma de Nuevo León y la Autónoma
de Puebla.
Dicha polémica se orientó en tomo al plan de estudios, al programa
de trabajo, la evaluación y otros aspectos de este posgrado que la División de Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía y Letras -enti;
•dad ésta dirigida por el maestro Tomás González de Luna- inició
por primera vez en nuestro país en agosto de 1975. Esta maestría,
después de los análisis correspondientes, contó con el apoyo de
CONACYT (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología), de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Nuevo León, del Consejo de Estudios Superiores de esta casa de estudios y del Consejo Técnico de
CATIIEDRA [l 6 l)

�Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El contenido de La metodología: Una djacuaión consta de las
cuatro partes siguientes: "El método de Bunge, mentir pan rebatir",
por Eli de Gortari (veintiún páginas); Apéndice A: "Maestría en metodología de la ciencia", por Eli de Gortari (de las páginas 22 a la 34);
Apéndice· B: "El método como vínculo entre la ciencia y la filosofía"
(de las páginas 35 a la 45); y Apéndice C: "Evaluación de la maestría
metodología" por Mario Bunge (de las páginas 56 a la 61).

en

De gran importancia p;ira aquellos estudiantes y profesores que se
preocupan por los avances científicos y académicos de México será la
lectura de este librito "gigante". En él se puede observar y deducir e[
lugar que le corresponde, en la esfera del conocimiento, tanto a De
Gortari como a Bunge. Asimismo, ahí encontrará el lector lo aue se
dice del último. Entri: otras cosas, que Bunge utiliza un "texto afeitado" (p. 12)¡ que asume una posición "extravagante" (p. 7); que "su
intervención ha sido iracunda y violenta, pero no irreflexiva" (p. 7);
que "después de alabar su engendro, lo declara utópico y, por ende,
inalcanzable" (p. 8); que tiene "gran confusión entre método y técnica"
(p. 8), etcétera, etcétera.
¿Dónde adquirir este pequeño gran librito? En la Librería "Las Le-

tras", en el primer piso de Filosofía y Letras; por correo, en el apartado p06tal 3024, y por teléfono, en los números 52-42-59 y 52-42-50 /

D.M., P;uente, Publicación sindical y académica de trabajadores de la
Escuela Preparatoria Ocho de la UANL, número 1, Monterrey, mayo de
1977.
.

1162]

CA1llEDRA

�Federico Cantú

Lu
ilustradonea
EN 1970, EL INS'l1TUTO Nacional de Bellm Artes presentó en 111 salas
1, 2, 3, 4 y 5 una gran exposición de

Federico Cantú que incluía trescientas
cincuenta y nueve ob111 entle pintu111, dibujos, grabados, relieves, vitrales,
escultu111 y proyecto, de murales, seleccionados de la producción creada
por el artista durante el período que va
de 1922 a 1970, es decir, casi medio
siglo de actividad pláatiCL La muestra
ohecló una imagen deslumbrante de la
evolución de un pintor libre y audaz,
dueño de sí, Inventor de formas, creador de técnicas, maestro de la composición de amplio despliegue, confl&amp;do
en su lengu* y en lucha continua por
dar un sentido de totalidad al significado de su obra y por encauzar dentro
de una sensibllldad refiexiva a RI cau-

Siete IÍiOI detpués, en una soledad fecunda, Federico Cantú ahonda su unlveno plástico,
una realidad artíitlca presidida por el
equilibrio entre la disciplina y la e&amp;pontaneldad, entle el rigor y la fretl.
dalOII producción.

cura.
Nacido en 1908 en Cadeieyta,
Nuevo León, Federico Cantú es uno
de 101 mía singulares pintores mexlca001 contemporáneos. Su pintura, detpojada de todo amaneramiento, constlwye una síntesis de las experleild11
que ba ido transfigurando artísticamente desde su Infancia, en las tierna
extranjeras a donde lo llevaron prolongados vl,Jes por el mundo, bajo una
concepción del arte y un enfoque de la
vida ablertOI a todOI 101 matices de
la cultura. A un lado de la gran

CATHEDRA (163)

�temática que consagra a su pintura
como un momento clásico del arte
mexicano del siglo xx y a muchos de
sus cuadros como obras maestras inseparables ya del contenido de nuestra
época, Federico Cantú rescata el significado de las cosas sencillas. Los
inquietantes símbolos de la vida íntima y cotidiana no intervienen en su
lenguaje plástico como elementos accesorios, sino como signos &lt;¡Ue revelan la
trama sutil que une. al hombre con el
mundo, fragmentos que la percepción
visual arranca a la realidad para manifestar el sentido social que pulsa en ios
objetos. Por eso, su raíz nacional, una
fina y delicada conquista de lo popular, no requiere ni la retórica trigarante
de los epígonos del muralismo ni los
agropecuarios logotipos plásticos que
utilizan otros artistas carentes de
imaginación creadora. En cambio,
Cantú, al asimilar la realidad, con esa
naturalidad que dignifica a las grandes
creaciones humanas, se apropia las
potencias que lo identifican con su
suelo sin forcéjeos, como muy temprano advirtió Antonio Acevedo Escobedo. Los mitos griegos, las cosmovisiones prehispánicas, la teología cristiana,
'
las inquietudes recurrentes
del hombre
no son medios para alcanzar un estéril
sentido universal desvinculado de su
tiempo. Al contrario: cuando entran
al mundo plástico de Federico Cantú
van contaminadas, preñadas por la realidad real con toda su gloria o su oprobio. Así, Moisés destruye las tablas en
San Angel, cerca de la Iglesia del Csrmen; las Bodas de Qmaán transcurren
en Tehuantepec; -Ceres glorifica a la
tiem con los frutos de ChicomecoatlXilonen; Francois Villon es un estudian te alucinado ...
[164] CATHEDRA

Lo primero que distingue a la
pintura de Cantú es la naturalidad
con que penetra en las capllS profundas
de la vida y de la cultura. Si para muchos artistas salvar ese obstáculo es
encontrar el sentido mismo de su actividaá creadora, para Federico Cantú es
tan sólo una premisa de la condición
humana. En su obra, el arte-sé encuentra más allá de la percepción oomprensiva del mundo y de la asimilación de
la culture. Nada más natural, por
cuanto el lenguaje artístico auténtico
presupone ambos elementos. Una
voluntad universal de creación sólo
puede apoyarse en los hábitos perceptivos y en la práctica artística precedentes, en el resultado de la evaluación artístico-social del mundo realizada por toda la comunidad. Quien los
menosprecia paga con la mutilación.
El arte actual está lleno de expresiones
aberrantes de ese tipo, desde la adoración de· la basura hasta la geometría
cojitranca.
En reiteradas ocasiones la crítica
se ha detenido en la producción religiosa de Federico Cantú. Entre otros,
Salvador Toscano, Margarita Nelken,
Manuel Calvillo, Arthur Miller, Luis
Islas García y Antonio Rodríguez,
quienes han advertido el carácter contradictorio, el sentido profano, la
naturaleza panteísta de estas obru.
Al mismo tiempo, subrayan que esta
actividad responde a una verdadera
necesidad espiritual y creadora. Nada
más cierto lo segundo. En cuanto a lo
otro, ya la crítica burguesa dijo lo
mismo de los muralistas del Renacimiento; y no dijo nada. No obstante,
el problema de la religión es más profundo de lo que parece.
Por una costumbre heredada al

siglo xix la oposición religión-revolución ha llegado a ser una unidad. Así,
Octavio Paz considera que toda revolución es la consagración de un sacrilegio, que se convierte en un nuevo
principio sagrado (*). El estigma del
reformador, dice, es el revelar a medias
verdades ocultas o verdades que se
consideraron profanas. Es una concepción cautiva por las redes que pretende romper. Todos los reformadores,
desde Buda hasta Lutero actuaron
cuando la religión había dejado ya de
ser un medio para mantener la unidad
espiritual de la sociedad y cuando el
orden humano y el orden del cosmos
estaban escindidos. Marx llama a este
período la prehistoria de la sociedad,
entre otras causas porque en él la
religión substituyó la pérdida de la
conexión entre las facultades perceptivas y las intelectuales con un sucedáneo -perfume espiritual de las cosas
carentes de ·espíritu-, separando y
contraponiendo al hombre y al cosmos; hombre y cosmos, cuyo carácter
isomórfico la ciencia actual redescubre. Así, el sentido de totalidad que se
ha manifestado en el arte religioso trasciende las limitadas aspiraciones de los
reformadores y las pobres teologías
ignorantes de su propio origen. La
reintegración de la unidad espiritual
del hombre queda fuera de las posibilidades de la religión. El arte sólo puede
prefigurarla. Creo que éste es el sentido del arte religioso de Federico Cantú, una aventura paralela a la música
de Messiaen.
Al escribir estas notas tengo a la
vista varios buriles. Me parece que en
(*)

El arco :Y la lira, F.C.E., Mbico, 1956,
p. 217.

pocos artistas el dibujo encarna tan
plenamente como en Federico Cantú.
Continuamente irrumpe en la obra
plástica, eÍI la escultura, en los relieves • . . En realidad toda su obra es
una serie de vasos comunicantes. No
hay parcelas separadas, menos expresiones antagónicas. El lazo que une y
separa a las formas que reviste el dibujo es el color: por lo regular, ausente
en los grabados y buriles; concentrado,
en los dibujos; violento, en las acuarelas; agresivo, en los óleos; heroico y
lírico, en los murales. El dibujo de
Federico Cantú es acaso el mejor y
más limpio, el más perfecto y puro,
entre los pintores equidistantes de los
muralistas y las promociones más recientes y más abiertas a los cambios
internacionales de la plástica. Si el
dibujo articula en un todo la obra de
Federico Cantú, el color -y yo afirmaría que más que el color la forma en
que deposita la materia sobre la tela-purifica su abundancia lineal. Sujeta
a una métrica, por así decirlo, el fiujo
rítmico inagotable del dibujo. El diseño lineal de Cantú se aproxima mucho
al tratamiento melódico de Rameau y
Couperin: Tiene la claridad y la concisión de los ritmos elementales de la
naturaleza. En cambio, el color recuerda la técniell del Organum y el
Fauxbourdon. Los pianos de luz, la
superposición del color y los contrases son un ensanchamiento armónico
del dibujo. Un procedimiento similar
dio origen a la música polifónica'. Este isomorfismo no parece ser accidental. Lo que en Federico Cantú hay de
anticlásico, de repulsión a lo decorativo y de ruptura con los modelos establecidos deriva de su audaz tratamiento del color. Este hecho se puso
CATHEDRA

[165]

�de relieve a partir de 1946, cuando el
pintor inició su turbador ciclo de buriles. No sé si la crítica lo haya advertido o no. Pero no es fácil que un
pintor conaa,mto se decida a iniciar la
asimllaclnn. de una técnica artesanal,
un Óftclo tan difícil como el buril. Federico Cantú lo hizo. Al desnudar su
plntun reveló el secreto de su lenguaje: la Interconexión de lo heroico y lo
lfrico. Todos sabemos que en la litentura la simbiosis entre la prosa y la
poesía es un esfuérzo por reintegrar el
sentido de totalidad, por aproximar el
orden IIOclal al orden humano y a partir de esa unidad recobnr el nexo
orgánico con el cosmos. Rescatar a la
vida como objeto general del arte está
en el fondo de esa preocupación. Restablecer el carácter público del arte y
la unidad de las facultades perceptivas
e Intelectuales, anuladas y destrozadas
por la dispersión enajenante del conocimiento moderno; IDII que una tendencia artística es una demanda popular. En este sentido, Federico Cantú es
actual. Mas actual, sin duda, que algunas de las pretendidas vanguardias. No
deja de ser extnño que la crítica pase
por alto estos problemas. Por .lo visto
su objetividad se 'parece a la de esos
desdichados fflósofos que se ofenden
cada vez que escuchan la palabn materia. Y la materia es el gnn tema de
Federico Cantú: en su sensualidad,
p-nte en obras profanas y rellglo-

(166 J

CAfflEDRA

sas, triunfa el esplendor de la vida,
los destellos 'lle la materia en tonstante
renovación y cambio. Por eso, el dibujo de Federico Cantú constituye, a su
vez, una encarnación de la tensión y
la conceptuación perceptivas. &amp;te
rasgo se manifiesta tanto en el relieve
monumental tallado en la roca viva en
Galeana, Nuevo León, como en los
gnbados angélicos -y tomo el término en el viejo sentido teológico- para
la letanía lauretana, tanto en sus munles como en las parejas eróticas, ~ntauro y Mujer. Estos últimos, dicho
sea de paso, son obns que no tienen
precedente en la historia de la pintura
erótica, occidental y oriental. Proba'
blemente la Leda y el ame de Miguel
Angel sea la única obn que pueda
equipararse a los inquietantes dibujos
de Cantú.
La producción reciente de Federico Cantú no agrega nuevos elementos a
su ámbito plútico, lo profundiza. No
busca cambios. Crece en amplitud. La
línea no se concentn sobre su propio
vu.elo. Se abre al mundo. Las últimas
acuarelas tienen la frescun de los dibujos de los años veinte; pero en la economía de elementos y en la libertad
del trazo fulgura una fantasía concentnda. &amp;te pintor de la pintura religiosa y profana lleva por penitencia y
castigo la maestría, esa perfección del
lenguaje que cuando roza al mundo
aletea la poesía/E. R. BLACKALLER.

�Departamento de Editorial

Publicaciones
de la Facultad de Filosofía y
letras de la U A NL
* Revista Cathedra (trimestral). Coordinadores anteriores: Miguel Covarrubias, Alfonso Reyes Martínez y Juan José García Gómrz. Actual coordinador:
David Martell.
CUADERNOS DE FILOSOFIA

* La pintura como lenguaje/ Adolfo Sánchez Vázquez, segunda edición.

* Tecnología y füosofía/Mario Bunge.
* La filosofía de Vasconcelos como füosofía latinoamericana/Silvia Mijares.

* Filosofía del deiecho /MMía Guadalupe Martínez de Rodríguez.
EDICIONES ESPECIALES
• La metodología: una discusión/Elide Gortari.

• Memorias de Valentfn Campa: Cincuenta años con el movimiento obtero y
revolucionario.

CATIIEDRA

[167]

�CUADERNOS DE HISTORIA

* Aspectos metodológicos básicos del estudio de la historia medieval/Henning

Graf.

COLECCION DE POESIA

* Litoral de sombra/ Alfonso Reyes Martínez.
* Matar el tiempo/Xavier Rodríguez Araiza.

• Tres artículos sobre historia y sociedades/ Guillermo Beato.

* Sobre la historia latinoamericana/ Guillermo Beato.

* La etapa colonial en F.stados Unidos. Su influencia decisiva en un caso de

CUADERNOS DEL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES

* Aspectos de la poética estructural/José Pascual Buxó.

desarrollo capitalista autónomo /Mario Cerutti.

CUADERNOS DE SOCIOLOGIA

* Desarrollo urbano en América Labna/Domenico Sindico.
CUADERNOS DE METODOLOGIA

* Cuaderno No. 1: "Acerca de la noción de analogía" /Tomás González de
Luna; "Las revoluciones cientlficas y el método"/ Juan Angel Sánchez; "Las inferencias deductivas aplicadas a la física" /Laura E. Quiroga.
CUADERNOS DE PEDAGOGIA

* Cuaderno No. 1: "Antecedentes técnicos de la programación por objetivoa" /
María Socorro Berra Santana; "El establecimiento de los objetivos de aprendizaje"/
Clara l. Carpy Navarro y Libertad Menéndez Menéndez.
CUADERNOS DE LETRAS

* Olavide o Sade /Miguel Covarrubias.
COLECCION: MATERIALES DE TRABAJO DE LA DIVISION DE ESTUDIOS
SUPERIORES
1

* Fragmentos filosóficos de los presocráticos. Antología/Compilación de

1

textos y notas de Juan Angel Sánchez.

[168] CATHEDRA

CATHEDRA (169]

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�Colaboradores en este número

..
:• PIERRE VILAR / Francés. Doctor en historia por la Universida!i de París, Francia. Profesor de la École Pratique des Hautes
11:tudes de la Universidad de París. Ha escrito, entre otras, las siguientes obras: Crecimiento y desarrollo, Cataluña en la España moderna,
Oro y moneda en la historia e Historia de España. Profesor huésped
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.

***
• MARIO CERU'ITI / Argentino. Licenciaturas de historia y de
petjodisrno por la Universidad de Córdoba, Argentina. Autor de La
etapa colonial e~ .Estados Unidos, Ediciones de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Está trabajando actualmente sobre el
desarrollo del capitalis!llo en Monterrey. Profesor de tiempo completo e investigador del Colegio de Historia de nuestra Facultad.

*

**

• MARIO BUNGE / Argentino. Doctor en filosofía. Miembro
titular de la Academia Internacional de Filosofía. Es autor, entre
otras, de las sigOientes obras: La causalidad, Etica y ciencia, La ciencia, su método y su filosofía, La investigación científica, Teoría y.
realidad, etcétera.

**

*
CATHEDRA [171]

�• L. DANON-BOILEAU / Francesa. Profesora de idiomas en las
escuelas francesas de segunda enseñanza. Presta actualmente sus servicios en el l. U. T. de Saint De nis, Francia.

***
• ANNIE BLASE / Belga. Licenciada en arqueología e historia
del arte (musicología) por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Profesora y coordinadora de la Escuela de Idiomas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Es además maestra de francés especializado (en las Facultades de Psicología, Biología, Medicina
y Farmacología), de 1974 a 1978.

***
• CARLOS PEREYRA / Mexicano. Licenciado en filosofía por
la Universidad Nacional Autónoma de México. Estudios de posgrado
en la República Federal Alemana. Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

***
• FEDERICO CANTU / Mexicano. Nace en Cadereyta, Nuevo
León. Estudios en la Escuela de Pintura al Aire Libre, de Coyoacán,
en el Taller de Escultura de José de Créeft y en el Taller de Grabado
de Carlos Alvarado Lang, en la ciudad de México. Viajes de estudios
al extranjero: Francia, España, Nueva York, etcétera. Maestro en la
Universidad de California, Estados Unidos. Ha expuesto su variadísima obra en algunas de las principales ciudades del Mundo. Es autor,
entre otras cosas, de pinturas y grabados en la iglesia de "La Purísima" de Monterrey, de los murales en roca viva de la montaña de la
carretera de Linares a Galeana: kilómetro 36.5 y de los murales en
piedra en las Facultades de Filosofía y Letras y de Ingeniería Civil
de nuestra Universidad Autónoma de Nuevo León.

[172] CATHEDRA

�Indice de ilustraciones
l

l

. 1. Fran~ois Villon. 1946. Buril. Portada.
2. Pastoral y Flora. 1962. Buril. Entre la segunda de forros y la p¡gina

1.
3. Templo de las inscripciones (Palenque). 1966-1967. Entre la segunda de forros y la pAgina 1.
4. Moisés. 1946. Buril. Entre las páginas 2 y 3.
5. Orfeo. Buril. Entre las pAginas 2 y 3.
6. Aurelia. Buril. Pqina 28.
7. Pánmo de sueños. 1959. Buril. Entre las páginas 23 y 29.
8. Señora Santa Anna. 1951. Ceres. 1951. Entre las páginas 28 y 29.
9. Relincho. Buril. Página 93.
10. Madona. 1929. Página 94.
11. Señora Santa Anna. 1946. Entre las páginas 94 y 95.
12. Ceres. Buril. Entre las pAginas 94 y 95.
13. Rapsodia troyana. BuriL Página 103.
14. Retomo de

mises.

Tempera sobre tela. Página 113.
CA111EDRA [173}

�15. Descanso. Buril. Página 114.

36. Diotima. Mural en la Facultad de Filosofía y letraa de la UANL.
Entre las péglnaa 172 y 173.

16. Diana. Piedra cblluca de Eehegaray. Entre las páginas 114 y 115.
37. Fr~cois Villon. Buril. Cuarta de forros.
17. Desnudo. Dibujo. 1927. Entre las páginas 114 y 115.
18. Minerva. Cuartón de Guarlajuato. Mw:al en la Facultad de Flloiofía
y Letras de la UANL. Página 136.

·.~
1
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:-•
1, ..
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.

~
\;¡
: '"
1·~
.

19. Desnudo. Dibujo. 1927. Página 136.
20. Huída a Egipto. Buril. .Entre las pé,inas 136 y 137.
21 . Tonnenta. 1966. Entre laa páginas 136 y 137.
22. Potros. Sanguínea. Página 153.
23. Estela a la gloria de Porfirio Barba Jacob. Página 156•
24. Autorretrato. 1934. Entre las páginas 166 y 167.

~

i ,,

"'ip

25. Maestra rural. 1967. Entre las páginaa 156 y 167 ..
26. letanía. Serie de diecinueve planchas grabadas a buril. Página 162.
27. Angel chelista. Bu,rll. Entre las páginas 162 y 163.
28. Madona. 1969. Buril. Entre laa péglnas 162 y 163.
29. Vírgenes prudentes. 1966. Entre las páginas 166 y 167.

•
30. Perfiles. Buril en acero. .Entre laa páginas 166 y 167.
31. Drunk. Página 169.
32. Unicornios. Dibujo a pluma. Página 170.
33. Renato y su monumento. Entre laa páginaa 170 y 171.
34. Desnudo. 1964. Entre las péglnaa 170 y 171.
36. Sócrates. Mural en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Entre laa páginas 172 y 173.

(174) CA11!EDRA

CATHEDRA (175)

�CUADERNILLOS SOCIOLOGICOS DEL COLEGIO DE SOCIOLOGIA OE LA
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE LA UANL
Los Cuadernillos sociológicos son ediciones sencillas, económicas y esquemáticas orientados a servir a los estudiantes como instrumentos conductores de lo explicitado en las cátedras específicas ...
Coordinador: David Martell

NUMERO$ PUBLICADOS:

* Número l / Sociología 11: 1) Definiciones sociológicas burguesas. Su crítica. 2) Categorías y leyes sociológicas marxistas (agotado).

* Número 2 / Historia de América Latina I: (del mercantilismo a la guerra de secesión
norteamericana).

* Número 3 / Historia económica y social I: Aspectos económicos, políticos y sociales
del feudalismo.

* Número 4 / Historia económica y social 11: Iniciación al curso.
EN PREPARACION:

*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*

Epistemología de las ciencias.
La universidad y los problemas sociales contemporáneos, por Ernest Mande!.
Matemáticas para sociólogos I y II y Estadística I y 11.
Teoría sociológica I (Marxismo).
Teoría sociológica II tDurkheim, Weber).
Teoría sociológica III (Introducción al funcional-estructuralismo ).
Sociología del desarrollo latinoamericano.
Sociología rural.
Historia de América Latina 11 (dos volúmenes).
Sociología urbana.
Ciencia política.
Segundo curso de sociología: Definiciones y teorías sociológicas burguesas. f,u crítica.Categorías y leyes sociológicas marxistas (segunda edición corregida y aumentada).

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Metodología y metodolatría</name>
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                    <text>CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILDSDFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTDNDMA DE NUEVO LEDN

Año IV

JULIO-SEPTIEMBRE DE 1978

No.ll

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~.,, Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León
MONTERREY, NUEVO LEON, MEXICO

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.....:: · i\lersidad Autónoma de Nuevo León
Rector * doctor Luis E. Todd
Secretario general * ingeniero Orel Darío García

F acuitad de Filosofía y Letras
Director * licenciado Tomás González de Luna
Subdileetor * licenciado Juan Angel Sánchez
Secretarlo general * licenciado Herón Pérez Martínez
COORDINADORES:
Colegio de Filosofía
Colegio de Letras
Colegio de Sociología
Colegio de Historia
Colegio de Pedagogía
Colegio de Traducción
División de Estudios Superiores
Instituto de Investigaciones
Departamento de Editorial

* licenciado Enrique Galv6n
* doctor Jorge Rangel Guerra
* licenciado Ricardo C. Villarreal
* licenciado Arturo Delgado Moya
* maestro José Antonio Mejía Ayala
* profesora Carmen Tijerina
* licenciado Bernardo Flores Flores
* doctor Juan José García Gómez
* profesor David Martell

CATHEDRA
CONSEJO DE EDITORIAL:

* maestro José Luis Balcárcel

* licenciado Mario Cerutti
* doctor Juan José García Gómez
licenciado Santiago Alfredo Salas
licenciado Juan Angel Sánchez
profesor Pedro Reyes Velázquez
licenciado Ricardo C. Villarreal

*
*
*
*

* profesor David Martell (coordinador)

IOMDO UltlV~ITMIO

�CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
NUMER09

JULIO-SEPTIEMBRE DE 1978

SUMARIO
Adolfo Sánchez Vázquez O La filosof1a de la praxis como una nueva
práctica de la filosofía/ 3
Mario Cerutti O Desarrollo capitalista y fuerza de trabajo en Monterrey
(1890-1910)/13
Graciela Hierro O La enseñanza de la filosofía en la universidad/47
José R. Mendirichaga O Discursos del Quijote/59
Juan Francisco Pérez Ontiveros O La sistematización de la enseñanza/
71

Taller de sociología rural ii / "Historia de vida" de un líder
campesino/85
Entrevista a Gerardo Cantú: Los pintores, los críticos y la
· pintura/119
Pizarrón/125
Biblionotas/141
Publicaciones de la Facultad de Filosofía y Letras/151
Colaboradores en este número/153
Ilustraciones/155

�CArfHEDRA
I

•
•
•
•
•

Revista trimestral.
Aparece los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre.
Cada autor es responsable de su texto.
No se regresan originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a: Departamento de Editorial de la
Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, Ciudad Universitaria, Apartado postal 3024, Monterrey, Nuevo León, México.
• Impresa en: Técnica Gráfica de Monterrey, S. A., Abasolo, 870, Oriente,
teléfono 40-43-32, Monterrey, N. L., México.

Diseño y cuidado de la edición: David Martell.

Ilustraciones de Gerardo Cantú

�Adolfo SIÍnchez Vázquez

La filosófía
de la praxis cotilo una nueva práctica
de la filosofía (*)

EL MARXISMO REPRESENTA una innovación radical en la filosofía. Su novedad estriba en ser una nueva práctica de la filosofía, pero
lo es justamente por ser una filosofía ile la praxis.
Tal es la tesis que queremos sostener.
Pero, para evitar ambigüedades y malentendidos► se requiere precisar previamente los conceptos fundamentales que hemos de utilizar, a
saber: "filosofía de la praxis", "praxis", "práctica", "teoría" y "unidad y distinción de teoría y praxis".
Veamos, pues, estos conceptos.

(•) Ponencia pr-tada en el Nonno Concn,o lnteramerlcano de Flloaofía realizado en C•
neu, Venauela, en jwúo de 19'77.

µ THEl)Jµ [ 3]

�Filosofía de la praxis: el marxismo, en cuanto hace de la praxis su
categoría central. Así entendido, rechaza las interpretaciones:
a) ontologizante (según la cual ei problema filosófico
fundamental es el de las relaciones entre el espíritu y la materia);
b) epistemológica·(según la cual el marxismo se reduce a
una nueva práctica teórica);
c) antropológico-humanista (según la cual el marxismo
como proyecto de emancipación se enraíza en un concepto
abstracto de hombre).
A diferencia de estas interpretaciones, la filosofía de la praxis considera en unidad indisoluble el proyecto de emancipación, la crítica de lo
existente y el conocimiento de la realidad a transformar. El gozne en
que se articulan estos tres momentos es la' praxis como actividad real
orientada a un fin. Se trata de transformar el mundo (proyecto o fin)
con base en una crítica y un conocimiento de lo existente. El problema
teórico (filosófico) fundamental es, por tanto, el problema práctico de
la transformación del mundo humano, social; o sea: el de la autoproducción o cumplimiento del hombre, en un contexto histórico-social
dado, en y por la praxis.

Praxis: en el sentido de la Tesis I sobre Feuerbach (de. Marx): "actividad humana como actividad objetiva", es decir, real; "actividad revolucionaria. . . crítico-práctica". Actividad, pues, orientada a la transformación de un objeto (naturaleza o sociedad), como fin, trazado por
la subjetividad consciente y actuante de los hombres y, por consiguiente, actividad -en unidad indisoluble- objetiva y subjetiva a la vez. Lo
determinante en este proceso práctico no es la transformación objetiva
(separada de la subjetividad) ni la actividad subjetiva (separada de la
objetividad) sino la unidad de ambos momentos. Este concepto de
praxis se da cumplidamente en la forma ejemplar de ella que es el trabajo humano, tal como lo define Marx en El capit.al, y no puede identificarse con el althusseriano de "práctica" que ve lo determinante en el
proceso de transformación mismo haciendo abstracción del momento
subjetivo.
[ 4) CATHEDRA

Práctica: si su significado se amplía, hasta incluir todo proceso de
transformación, cualquiera que sea el material, los instrumentos de
transformación y el producto, cabe hablar entonces de "práctica teórica" o también de "práctica onírica" o "alucinatoria", pero en este
caso el concepto de práctica desborda (o más bien falsifica) el sentido
originario de "praxis" (en la Tesis de Marx antes citada). La teoría
pierde su especificidad al convertirse en una forma de praxis y se borra
la distinción entre teoría y praxis.
En el presente trabajo, "práctica" tiene el sentido de actividad o
ejercicio y de acuerdo con él hablamos de "práctica filosófica" (como
forma de la "práctica teórica") con el significado de modo de hacer,
cultivar o ejercer la filosofía. Pero se trata de una práctica que de
por sí no es praxis.

Teoría: en su sentido originario y amplio es visión, contemplación o descubrimiento; teoría de un objeto que, en cuanto tal, lo deja
intacto. Incluso una teoría -como la de Marx- que permita descubrir en una realidad presente sus contradicciones y el sentido de sus
fuerzas potenciales contribuyendo así a transformar esa realidad, la
deja intacta. Cuando vemos, o teorizamos, no transformamos.
Jugando con los dos conceptos anteriores (de "práctica" como
ejercicio o actividad y "praxis" como transformación práctica, efectiva, r~al) cabe decir que "la pr~ctica de la teoría no es de por sí
práctica". Pero, sin dejar de ser contemplación, puede ser calificada
de práctica en el sentido de que contribuye a la transformación práctica, ef~ctiva, de la realidad.
En esta acepción, no es práctica por abolirse a sí misma, sino por el
modo específico de hacerse o ejercerse; en suma, de practicarse como
teoría.
Así, pues, de la tesis de que la teoría por sí misma no es acción
real, transformación efectiva q praxis, no se desprende que haya de ser
pura especulación; o sea, que esté desvinculada de la acción real.

Teoría y praxis: hay una distinción ontol6gica de teoría y praxis,
en el sentido de que la teoría de por sí no es práctica. Ahora bien,
esta distinción, o heterogeneidad ontológica, no significa que la teoría
CATHEDRA [ 5]

�,no tenga nada que ver con la praxis. Pero su relación dependerá tanto
del tipo de teoría como del tipo de praxis. Una teoría especulativa no
por· azar sino necesariamente se volverá de espaldas a la praxis (lo que
no quiere decir que no tenga consecuencias prácticas); una teoría revolucionaria, en cambio, sólo podrá serlo si se relaciona conscientemente
con la praxis. A su vez, una praxis reformista alimentará y requerirá
una teoría objetivista separada de la acción real, en tanto que la praxis
revolucionaria requerirá y nutrirá una teoría vinculada a la acción
real.
La distinción entre teoría y praxis no es nunca absoluta ni siquiera en las teorías especulativas que, por su propia naturaleza, se vuelven
de espaldas a la praxis. El hecho de que la teoría sea contemplación
y no la acción real misma, no significa que no mantenga cierta relación
con la praxis, aunque sólo sea por contribuir a que el mundo permanezca como está. Desde el otro lado, el de la praxis, el elemento teórico en
sentido amplio no deja de estar presente. Cierto es que en nuestro
hacer hay siempre un ver o prever lo que hacemos, el objeto de nuestra
transformación o el fin a que tiende nuestro hacer. Hacer implica por
tanto un "saber hacer". En consecuencia, la distinción de hacer y ver,
de teoría y praxis, no sólo no excluye sino que supone cierta relación
mutua en virtud de la cual la praxis funda a la teoría, la nutre e impulsa
a la vez que la teoría se integra como un momento necesario de ella.
Partiendo de estos conceptos previos podemos volver a nuestra
tesis: la filosofía de la praxis como nueva práctica de la filosofía.

filosofías que "se han limitado a interpretar el mundo -~e distintos
modos" (Tesis XI sobre Feuerbach) y su supuesta revoluc1on no pasaría de ser una revolución, por importante que fuere, en el campo de la
teoría (de la filosofía como interpretación del mundo).
Pero tal situación no puede darse en una verdadera filosofía de la
praxis que, por serlo, reclama necesariamente una nueva práctica de la
filosofía.

Así, pues, es justamente en la práctica (en el modo de hacerla) don-

si

de está el locus de la novedad (o revolución) en la filosofía. Pero se .
.considera esa práctica separada de la praxis misma, la filosofía .de la
praxis quedaría reducida a un cambio de objeto y se eliminaría di ella
lo que hay propiamente de nueva práctica de la filosofía. Y es precisamente lo que hace Althusser. · Ya instalado en este terreno no le quetla
otro camino que considerar ambas como excluyentes: "El marxismo
no es una (nueva) filosofía de la praxis, sino una práctica (nueva) de
la filosofía" (Lenin y la filosofía, Ed. Era, México, p. 78).
No hay por qué asumir esa exclµsión, pues si bien es cierto que el
destino del marxismo como filosofía se juega en el modo de hacerse,
en su práctica, ello no significa que haya que ignorar el nuevo objeto
de esta nueva filosofía. Pero reducida a un cambio de objeto, no sería
en rigor una nueva filosofía sino una variante más de la filosofía que
toma el mundo como objeto (aunque éste sea la praxis). Cambiaría
el objeto de la filosofía, pero su práctica continuaría siendo la misma
y la filosofía, sin alterar sustancialmente su práctica, seguiría confinado
en un terreno estrictamente teórico. O sea: su función fundamental (al
limitarse a interpretar) no dejaría de ser teórica y, por tanto, no obstante el cambio de objeto, quedaría del lado de acá, de la filosofía tradicional, de acuerdo con la división que establece Marx en la Tesis XI
sobre Feuerbach.

La filosofía de la praxis, hemos dicho, es aquélla que hace de la
praxis su categoría central; por tanto, su objeto no es el ser en sí sino
el ser constituido por la actividad humana real. Su objeto para ella
es la praxis como objeto. Hay, pues, ya una novedad radical al nivel
mismo de su objeto, de su problemática, del campo de su visión, ya
que se opera un desplazamiento de la realidad como objeto de la contemplación a la realidad como actividad humana, sensible, real (Tesis
I sobre Feuerbach, de Marx). Es la estructura misma del ser como
objeto de la contemplación (el ser ante nosotros) lo que deja atrás,
para captarlo como ser que se constituye en y por la praxis.

Y no es que el problema del cambio de objeto (de ser en sí a ser
constituido en la praxis) carezca de importancia. La tiene. Sólo que la
revolución teórica tiene que ir más allá para que la filosofía deje de
moverse exclusivamente en el terreno teórico y sea, bien entendida, lo
que no ha sido nunca: filosofía de la .praxis.

Ahora bien, si la filosofía de la praxis se redujera a un cambio de
objeto sin cambiar radicalmente su práctica, sería una más de las

¿Dónde encontrar, pues, el cambio radical, el punto en el que una
verdadera filosofía de 1-a praxis se separa de, y rompe con, toda la filoso-

[6] CATHEDRA

CATHEDRA [ 7]

�fía anterior? La Tesis XI, tantas veces citada y muchas otras mal asimilada, lo fija claramente al distinguir entre las filosof ía;s que hasta ahor~
se han limitado a interpretar el mundo y la filosofia que se ve a si
misma en una relación de transformación con él. Es ésta una filosofía
que ve el mundo (insistimos: como teoría sie~pre es un ver) no s?,lo
como objeto a contemplar o incluso como obJeto en trans!ormac~on
(lo cual no cambiaría la relación contemplativa con el obJeto ), smo
como objeto en cuya transformación se inserta -como un momento
necesario- la filosofía misma.
Todas las filosofías anteriores caen bajo la caracterización d~ la
primera parte de la Tesis XI, y ello independiente~ente de_ la conciencia que tengan de sí mismas: filosofías contemplativas, desmteresa~as,
0 filosofías interesadas en la transformación del mundo. Ahora bien,
como toda filosofía aunque se presente asépticamente como simple
interpretación del mundo, se halla ~bíén en ci~rta relación con la
praxis, aunque sólo sea porque contn~uye a deJar el I?undo como
está no basta remitirse a los efectos practicos de la teona para sostener 'que la práctica de la filosofía corresponde a lo que se dice en 1~
segunda parte de la Tesis XI: "de lo que se trata es de transformarlo
(el mundo).
El problema no estriba, en este punto, en los efectos. prácticos,
pues toda filosofía los tiene, en mayor o men~r grado; m _t~poco
en mantener una relación consciente con la prax1S al convertir esta e~
objeto de la filosofía, sino que radica ante todo en el modo de practicarla precisamente cuando de lo que se trata es de transformar_ el
mundo. El problema afecta esencialmente el modo de hacer la. filosofía y es ahí donde radica la novedad que introduce el marxismo
como "filosofía de la praxis".
Para comprender esta novedad hay que partir ~el ~econocimient,o
de que el motor de esa práctica o lo que lleva a ~Je~c1t~ la :~osofia
de un modo específico que rompe con toda la prac~1ca filo~o!1ca an•
terior está fuera de la teoría misma: en la praxis Y, mas espec1ficamente en la lucha de clases. La premisa fundamental de la verdadera filosofía de la praxis es verse a sí misma no sólo como una reflexión so_bre
la praxis sino como un momento de ella y, por tanto, ~on la conc!~ncia de que siendo teoría sólo existe por y para la praxis. O t~b1en:
con la conciencia de que su pleno cumplimiento como teona está
fuera (o más allá) de la teoría misma.

[8] CATHEDRA

Su especificidad no está, consecuentemente, en una nueva relación teórica determinada por un cambio de objeto (la praxis como
objeto suyo) sino en una relación con la praxis real ya no puramente
teórica sino práctica. No se trata, pues, simplemente de la conciencia
de la relación teoría-praxis por los efectos prácticos que produce, sino
de la inserción de la teoría misma en la transformación del mundo.
No puede negarse que el proponerse semejante práctica de la
filosofía representa una opción ideológica claramente expresada en la
segunda parte de la Tesis XI sobre Feuerbach. Se opta por la filosofía
de la praxis, como nueva práctica de la filosofía, justamente porque
"de lo que se trata es de transformarlo" (el mundo). Ahora bien, el
optar ideológicamente no es exclusivo de esa filosofía. Se han registrado y se registran otras opciones ideológicas que determinan otras
prácticas filosóficas cuando "de lo que se trata" es de conservar el
mundo, o de transformarlo limitadamente de acuerdo con los intereses
particulares de una clase social. Marx tenía presente una opción ideológica semejante al calificar la filosofía idealista alemana de teoría
de la Revolución Francesa. Pero la transformación a la que se vincula
la "filosofía de la praxis" es una transformación radical del mundo
social, humano, que responde a los intereses de una clase -del proletariado- interesada en una transformación total.

Así, pues, la "filosofía _de la praxis" supone una opción ideológica,
un punto de vista de clase. Y de acuerdo con esta opción, tiene que
dejar de limitarse a contemplar o interpretar el mundo y eontribuir a
su transformación. La teoría (la filosofía) arranca de esta opción, de
la praxis misma y cumple una función práctica, y por esta inserción
consciente, buscada, su práctica como filosofía cambia radicalmente.
En esta práctica se conjugan diversas funciones, a saber:
a) Función critica. La "filosofía de la praxis" es crítica
en un doble sentido: primero, como teoría de una realidad
negativa cuya explicación entraña su negación ("crítica y
revolucionaria por esencia, enfoca todas las formas actuales
en pleno movimiento, sin omitir, por tanto, lo que tiene de
perecedero y sin dejarse intimidar por nada", Marx, El capital, postfacio a la 2a. edición); y, segundo, como crítica de las
ideologías que tienden a conciliar el pensamiento con el
estado de cosas existente.
CATHEDRA [9]

�b) Función política (deriva de las limitaciones de la función crítica anterior). La filosofía de la praxis, como crítica
de la ideología dominante, es consciente de sus límites.
Como las ideas que se combaten tienen su raíz en condiciones
e intereses de clases reales, la filosofía de la praxis no puede
dejarse encerrar en un &amp;imple debate ideológico. Tiene ·que
cobrar conciencia de las raíces sociales, de clase, de esas ideas,
de las condiciones' reales que las engendran y de las soluciones
prácticas que permitirán dominarlas. De este modo, la filosofía de la praxis enlaza con la acción real, concreta (con la
lucha de clases). En esto consiste propiamente su función
polític~que no impli&lt;:a, por supuesto, la subordinación de la
filosofía a las exigencias inmediatas de la política.

Todas estas funciones se hallan determinadas por una fundamental:
la función práctica de la filosofía que, como teoría, se inserta necesariamente en la praxis. Esta función es determinante y en ella arraigan,
en definitiva, todas las demás. Justamente es la' 'necesidad de que la
filosofía de la praxis se integre en la praxis misma (o sea, cumpla la función práctica que le corresponde) la que determina el cumplimiento de
las funciones anteriores: como crítica de la realidad existente de las
ideologías; como compromiso con las fuerzas sociales que ejercen la
crítica real; como laboratorio de los conceptos y categorías indispensables para trazar y aplicar una línea de acción; como conciencia de sí
· misma para elevar la racionalidad de la praxis y finalmente como autocrítica que le impida alejarse de la acción real, paralizarse o arrojarse en
la utopía o la aventura;

c) Función gnoseológica. Función de ela?oració~, Y ~~s~­
rrollo de los conceptos y categorías que permiten los .analisis
concretos de situaciones concretas" (Lenin) indispensables
para trazar y aplicar una línea justa en la transformación
efectiva de la realidad política y social.

Quien no vea esta función práctica radical no podrá comprender la
ruptura radical del marxismo con la filosofía anterior. El marxismo es
la filosofía de la praxis no sólo porque ve todo en proceso de transformación, sino porque teoriza en función de la praxis, tratando de contribuir a la transformación del mundo.

d) Función de conciencia de la praxis. La filosofía de la
praxis no es filosofía sobre la praxis _(co~o si és~a fuera un
objeto exterior a ella), sino que es la ?ro_pia p~s tom~ndo
conciencia de sí misma. Pero la praxis solo existe en unidad
con la teoría; por tanto, dicha conciencia lo es de la unidad
de la teoría y la praxis (de la fusión del conocimiento de la
realidad y de la experiencia del movimiento obrero, de la
lucha de clases). Como conciencia de la praxis, así entendida,
contribuye así a integrar en un nivel más alto la unidad del
pensamiento y la acción, o sea: a elevar la racionalidad de la
praxis.
e) Función autocrítica. La conciencia de la praxis tiene
que desembocar en una crítica incesante de sí misma, de su
capacidad de captación de la praxis y de la inserción en ella.
Esta función autocrítica tiende a evitar su propia desnaturalización como sucede cuando se reduce a una teoría del objeto (teoricismo ), al dejar de ver la praxis como un proceso
abierto (dogmatismo) o al sustraerla (en sus fines y fundammento) a la racionalidad (idealismo o voluntarismo).

[ 10] CA111EDRA

La praxis es central en un doble plano, íntimamente relacionado.
Teóricamente: como objeto de la teoría, prácticamente: en cuanto que
determina a la teoría.

Pero la praxis no se limita a mostrarse a sí misma como objeto a la
teoría, sino que determina a ~sta hasta el punto de hacerla suya, de
incorporarla a ella. Pero esa superación de la propia filosofía como
teoría del objeto provoca un cambio radical de la filosofía: el paso
de la filosofía como simple teoría a la filosofía como elemento de la
praxis, es decir, a una filosofía que cumple la función práctica de contribuir a la transformación del mundo. Pero este cambio radical en la
naturaleza de la filosofía (superación de su función tradicional puramente teórica para cumplir una función práctica) se opera sin que la
filosofía deje de ser teoría, y por tanto sip que pueda cumplir por sí
sola dicha función práctica. No hay teoría -incluyendo la filosofía
de la praxis- que pueda saltar por sí sola de un pl_ano a otro. Lo que
Marx. dijo en La sagrada familia: que las ideas por sí solas no transforman nada, es perfectamente aplicable a ese conjunto de ideas que es la
filosofía.
CATHEDRA [ 11)'

�La filosofía de la praxis por sí sola no transforma nada; no es acción real, práctica, pero puede contribuir a la praxis. Ciertamente,
como hemos venido sosteniendo, no reducida a la versión teoricista
de ella: a simple filosofía acerca del objeto praxis, sino como elemento
de la praxis misma.

En suma, no hay que dejar que sea acorralada en el dilema en que
se pretende acorralarla: o bien es teoría y en este caso no transforma; o
es transformación, pero entonces queda fuera de la teoría.
Falso dilema, pues no se trata de tener que decidir entre interpretación y transformación, o entre teoría y praxis, sino de optar por la
teoría adecuada "cuando de lo que se trata es de transformar el mundo". En este caso: la que sirve a esta transformación.
La transformación del mundo, de la realidad humana y social, se
presenta, pues, como un fin u objetivo último al que han de ajustarse
tanto el pensamiento como la acción. Este fin es, en definitiva, la
expresión del interés de una clase social -el proletariado- que sólo
puede emanciparse --y con ella toda la humanidad-transformando
consecuentemente la realidad. Se trata de un fin que nace de la praxis
histórica misma y que sólo puede realizarse prácticamente, con una
acción práctica que requiere cierta teoría. La racionalidad de esta
praxis no radica sólo en el conocimiento del objeto sino también en su
ajuste a ese fin último a través de su inserción en la praxis que lo realiza. No cualquier acción real (cualquier movimiento obrero) resulta
racional; se requiere que se ajuste al interés de clase fundamental que
se expresa en ese fin Último. Y para ello la praxis necesita de la teoría.
Pero no de cualquier teoría, sino de aquélla que implica una transformación radical en la filosofía misma: no sólo por el objeto que capta (la praxis, o el ser que se constituye en la praxis), o por el modo de
captarlo (objetivo, científico) sino muy especialmente por el modo de
ejercerse esta filosofía: como teoría que se inserta en la praxis misma.
Reducir la filosofía de la praxis a una filosofía del objeto (sobre la
praxis), es seguir encerrándola en el marco de una filosofía de la interpretación del mundo. En ambos casos se olvida lo que define, en última instancia, su novedad como nueva práctica de la filosofía: su relación necesaria y racional con la praxis al insertarse en ella y cumplir
la función práctica que hace de la filosofía de la praxis la filosofía de la
revolución.
(12] CATHEDRA

�l\1ario Cerutti

Desarrollo
capitalista y fuerza de trabajo en
Monterrey ( 1890-1910)
ESTE TRABAJO NO PRETENDE resolver los muy variados interrogantes que plantea un tema como el que vincula el desarrollo del
capitalismo, en una región determinada, con la manera en que la fuerza
de trabajo se va incorporando al proceso que supone ese sistema de producción.
Simplemente su intención es aportar a este Encuentro* una serie
de datos que hemos ubicado en el curso de las investigaciones que desde
dos años atrás realizamos en el Archivo General del Estado de Nuevo
León, atinentes al surgimiento y consolidación del capitalismo en Monterrey y el noreste de México.
El material inspeccionado incluye múltiples referencias a aspectos
como migraciones, salarios urbanos y rurales. coerción del aparato
estatal sobre la fuerza de trabajo, crecimiento demográfico, precios de
artículos de subsistencia, reglamentos y leyes que debieron influir sobre
la situación de los trabajadores, entre otros.
• Se alade al Encuenuo de Hil$orla del Movimiento Obrero realizado en Puebla en 11101to
flltimo, oipntndo por el lmtituto de Clendu de la Uil, Nueatro trabajo fue pr-mado
como ponencia en - reunión.

CATHEDRA [ 13)

�Todo ello es útil para una acabada comprensión del período en es· tudio, que corre entre 1860. y 1910. De manera que sin abandonar
nuestro objetivo fundamental -que abarca también los mecanismos
a través de los cuale,s se conformó la burguesía regiomontana- se nos
ocurrió que podíamos asistir a esta reunión con la finalidad de dar a
conocer una información regional que quizás resulte interesante a-otros
investigadores, preocupados por temas o períodos parecidos.
Lo que haremos a continuación, pues, es resumir algunas conclusiones obtenidas a partir de los datos detectados, reiterando que no fue
nuestra intención cubrir las 'muy diversas incógnitas que sugiere el título
de la ponencia.

El contexto

EN TRABAJOS ANTERIORES hemos indicado los subperíodos
que comprendería la etapa 1860-1910, desde el punto de vista del desarrollo del capitalismo en Monterrey (1). Ahora únicamente esbozaremos lo siguiente, para brindar un marco indispensable a la cuestión de la
fuerza de trabajo:

que ~e asumiendo creciente poder económico y social en el transcurso
del siglo xx (la ).

5. Esta etapa 1860-1910 puede dividirse en dos fracciones. Una
corre entre 1855 Y 18~0, y se trataría de un lapso que puede denominarse de acumulación primaria de capitales que todavía no se encauzan
de ma~e~a masiva hacia la producción. Esta acumulación primera se
logra basic~~ente ~or el comer~io legal •y el contrabando, la adquisición
Y e~plotacion de. tI~rras, el prestamo y la especulación y -en alguna
medida- por una cierta producción manufacturera que todavía no encuentra condiciones propicias para un desenvolvimiento vigoroso.

6. En esos años son escasos los empresarios realmente fuertes que
se detectan en Monterrey. Los negocios no rebasan el ámbito familiar.
No se observa para entonces el surgimiento de sociedades anonimas
modernas o el establecimiento de institúciones bancarias.

7. Hay que señalar que 1855-i890 es un subperíodo en el que aún
es escaso el grado de integración económica con Estados Unidos. Las
relaciones comerciales de la época, al menos hasta mediados de los
años 80, son más estrechas con Europa.

l. Entre 1860 y 1910 se da en Monterrey un importante crecimiento económico, que convierte a esta ciudad en centro de una amplia región del norte de México.

8. El ~egundo _lapso va desde 1890 a 1910. Las riquezas acumuladas se denvan hacia rubros antes no intentados, que llevan al capital a
reproducirse y ampliarse eficazml:lnte. La producción sobre todo la
~dustrial y la minera, tenderá a convertirse en un nego~io firme, lucrativo.

2. Ello se imbrica en la readecuación global que el país está sufriendo como consecuencia de las nuevas necesidades de la economía internacional.

9. Este dinamismo exige más capitales y empresarios. Nuevas familias se a~egará~ a las de los treinta años anteriores, además de percibirse
un c~eciente peso de las inversiones extranjeras, especialmente norteamencanas.

3. En este proceso, en el que intervienen elementos internos y
externos, surge y se consolida en Monterrey un grupo empresarial, una
burguesía que se muestra sumamente inquieta por favorecer el desarrollo del capitalismo y su correspondiente modernización de la estructura
productiva.
4. Este sector de la clase dominante se conforma en su base por un
reducido número de familias. Para nuestras investigaciones hemos seleccionado un conjunto de diez grupos parentales, tronco de una burguesía

10. Este ~~puje ~con~~ico se da en el marco de la estabilidad qu~
ofre~e. el P~~mato, situacion que se ve reforzada a nivel regional por Iá
admimstracion del general Bernardo Reyes. El orden porfiriano, p0r
su parte, es fruto en gran medida del hecho que permite a México readecuarse a los requerimientos de la economía mund1al.
11. En el caso de Monterrey y su zona de influencia, el reacomodo

CATHEDRA

[14] CATIIEDRA

[15]

�se efectúa de manera neta con respecto a Estados Unidos, muy particularmente con su región Noreste, de gran desarrollo industrial. El surgimiento de establecimientos de fundición, por ejemplo, hay que ligarlo
a este aspecto. El contacto con Estados Unidos se afianzará por el
tendido de los ferrocarriles.
12. Las familiás que sobresalen en la burguesía regiomontana de
fines de siglo se encuentran con capacidad para responder -por los capitales acumulados en los años previos- a las posibilidades que ofrece la
coyuntura económica. Y lo hacen de una manera por lo menos tan significativa como la que opera el capital externo. Estas diez familias que
son objeto de nuestras investigaciones, y que serían el núcleo de la clase
dominante local, se encuentran a su vez articuladas a dos niveles: parentalmente, por vía de matrimonios sucesivos¡ y empresarialmente, como
consecuencia de la necesidad de centralizar capitales ante las nuevas Y
mayores inversiones que demanda el desarrollo del capitalismo.
13. Monterrey efectúa en este subperíodo anterior a la Revolución
una verdadera tarea de integración regional. Estudiar su crecimiento es
analizar lo que acaece en una gran área, que poco a poco se transforma
en afluente de excedentes que se concentran y multiplican en la ciudad
neoleonesa.
Desde los años 90, así, Monterrey es asiento de un nítido proceso
de desarrollo capitalista. La industria y la minería (fusionadas en buena
parte por la metalurgia) son su columna vertebral. Comercio y finanzas
deberan adecuarse a los nuevos tiempos, e inclusive el agro tendrá que
modificar en alguna medida su base productiva.

La preponderancia industrial

EL PREDOMINIO QUE MONTERREY y su producción fabril van
imponiendo en el conjunto de la economía de Nuevo León, entre 1890
y 1910, es rápidamente perceptible en las estadísticas.
Los datos recogidos, en ciertos casos, no son totalmente confiables.
Pero manifiestan una clara tendencia: el sector industrial afincado en
Monterrey comienza a emerger como el más relevante en el Estado.

[ 161 CATIIEDRA

Para mediados de los años 80, una actividad mayoritariamente artesanal no debió haber generado en Nuevo León valores superiores a los
400,000 pesos de la época, con cálculos optimistas. De ellos, seguramente la mitad se gestaron en Monterrey, según puede inferirse de
estadísticas muy incompletas (2). La agricultura, en cambio, produjo
en 1886 un valor superior a 1.300.000 pesos; cifra similar registró el
movimiento ganadero (3).
Pero ya para 1896 el vuelco es evidente. Las posibilidades de inversión en el área industrial se han asegurado desde 1890, gracias a las leyes
de promoción sancionadas sobre todo por Bernardo Reyes, que inclusive llega a declarar de utilidad pública este tipo de negocios ( 4).. Hay
estabilidad política y orden social, existen capitales acumulados en decenios anteriores, los ferro carriles conectan la ciudaa con una densa
región del país y con Estados Unidos, el Noreste de esta nación requiere
minerales semitransformados, comienza a llegar regularmente el capital
externo.
En 1896, entonces, la industria de Nuevo León sumó un valor cercano a los quince millones de peso~ de los cuales trece (o sea más del
85 por ciento) los aportó Monterrey. El agro -incluida la producción
maderera- brindó ese año 4.300.000 pesos, según puede observarse en
el cuadro l. La ganadería rondaba esa cifra. La minería, que debe agregarse a aquellos sectores que aceleraban el desarrollo capitalista, superó
en 1898 los 2.200.000 pesos (5).
Hacia 1906 los números demuestran cómo la industria, y sobre tod'o
el rubro metalúrgico, desbordaron netamente el antiguo esquema
económico nuevoleonés. Mientras que el agro -impulsado por el
cultivo de la naranja, fruto de exportación a Estados Unidos- produjo
6.700.000 pesos, la industria generó casi cuarenta millones. De ellos,
treinta y seis millones (el 90 por ciento) se crearon en Monterrey.
Las nueve fábricas más grandes de la ciudad (todas con más de cien
asalariados cada una) computaron 31,5 millones de pesos, casi el 87 por
ciento de lo que registro la urbe norteña. Y sobresalen en ese año, netamente, las metalúrgicas: entre la Compañía Minera, Fundidora y Afinadora "Monterrey, S. A.", y la American Smelting and Refining Company suman 25.300.000 pesos, el 70.5 por ciento del valor total de la
industria regiomontana.
CATIIEDRA [ 171

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[ 18] CATHEDRA

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En 1908 las distancias entre industria y agro han aumentado. El
cuadro 1 indica que la primera actividad genera casi diez veces más
valor que la segunda. Lo significativo es que mientras el sector rural
presenta un cierto tope en cuanto a su crecimiento, que se asemeja por
momentos al estancamiento, la industria y su aliada -la minería- progresan con ritmo sostenido. Pasan de una situación de notoria precariedad, en los años 80, a ser el eje del desarrollo económico para finales
del período.

Crecimiento demográfico

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LOS CAMBIOS ATINENTES a lo que se producía y a cómo se producía fueron alterando el panorama humano de Monterrey.
En primer lugar hay que puntualizar que Nuevo León presentaba
durante el lapso en estudio una escasa densidad de población. Frente
a los cincuenta a cien habitantes por kilómetro cuadrado que hacia
1907 mostraban los valles de Puebla y de Toluca, o los cien a trescientos del valle de México; frente a los treinta y dos habitantes por kilómetro cuadrado que ofrecía el estado de Puebla en 1910, o los 45,5 del
estado de México, Nuevo León registraba en 1883 un magro 3,63 de
densidad. Y en 1910 -pese a una importante afluencia migratoriallegaba a sólo 5,60 habitantes por kilómetro cuadrado (7).

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Si a estas dos metalúrgicas se agrega lo materializado por otra fundidora, la Compañía Fundidora de Fierro y Acero, S. A., orientada a la
siderurgia, se tiene un valor de 28.290.000 pesos, que equivale al 78,6
por ciento del total (6).

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De todos modos, la población del estado se incrementó de 1883 a
1910 en un 54,7 ~or ciento. Pero este crecimiento no se distribuyó de
manera pareja por·todo su territorio: fue Monterrey el punto geográfico que tendió a acaparar los beneficios del salto demográfico. Entre los
años citados su población subió en un ciento doce por ciento. Entre
1895 y 1910, Nuevo León tuvo un incremento poblacional del 18,7 por
ciento (por debajo del índice nacional, que fue del 20,1 por ciento),
pero Monterrey creció en esos quince años en un 56,82 por ciento.
CATHEDRA (19]

�Migración interestatal
El municipio de Monterrey, en cifras netas, pasó de 41.842 residentes en 1883 a 88.748 en 1910. Mientras en el primer año mencionado
agrupaba el 17,7 por ciento de la gente del estado, para 1910 nucleaba
el 24,3 por ciento.
Si esto último se compara con los municipios que le siguen en importancia en este rubroilos cambios resultan más significativos. Doctor
Arroyo, por ejemplo, tenía en 1883 el 8,27 por ciento de la población
de Nuevo León; hacia 1900 la cifra descendió al 6,8. Lo menos que
puede presumirse es que su población relativa se estancó. Linares, municipio de notorio crecimiento en ese lapso, no contaba en 1900 más
del seis por ciento de los habitantes del estado.
Otro dato para tener en cuenta es que en Monterrey -a diferencia
de lo que acaecía en el resto de los más importantes municipios- la
mayoría vivía en el ámbito urbano. En 1900, el 85,34 por ciento de
sus pobladores se habían establecido en la ciudad, y para 1910 menos
del nueve por ciento residía en su periferia rural.
Al practicar un repaso a los otros seis municipios que en 1900
aglutinaban más de diez mil habitantes, encontramos que la población
afincada en las respectivas cabeceras alcanza el siguiente porcentaje:
Linares:
Montemorelos:
Cadereyta:
Santiago:
Doctor Arroyo:
Galeana:

36,54 %,
25,84 %,
20,25 %,
14,8 %,
14,65 %,
7,62 %,

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Esta diferencia del porcentaje urbano entre Monterrey y los otros
distritos hay que ligarla seguramente al avance industrial de la capital
neoleonesa. Hay que agregar asimismo que Monterrey cuenta por momentos con una interesante población minera que, si bien no reside en
la cabecera, está nucleada en sus proximidades y forma contingentes de
asalariados de alguna relevancia. En 1903, las minas con más de doce
asalariados ocupaban 1421 personas, en tanto que Villaldama y Lampazos -puntos mineros de importancia- agrupaban 620 y 1085, respectivamente ( 8).

EL CRECIMIENTO DE LA POBLACION de Nuevo León, y de
Monterrey en particular, no se protagonizó únicamente por vía vegetativa. Al parecer, muy ostensibles resultaron las migraciones desde
estados vecinos y cercános. Esta afluencia tendió a solucionar la crónica escasez -de fuerza de trabajo que soportaba Nuevo León, y que se
agudizó en Monterrey y los distritos mineros a partir de 1890, con el
sostenido desarrollo capi't alista.
Ya para 1883 el gobernador Genaro Garza García se quejaba de la
falta de brazos (9). En 1885, Bernardo Reyes decía que la explotación
que para entonces tendía a iniciarse en el ámbito minero estaba desatando "la inmigración de proletarios que en masa han acudido del
centro de la República" (10).
El problema motivó comentarios entre los círculos distinguidos de
la ciudad. En su edición del 30 de marzo de 1889, "La Voz de Nuevo
León" -un periódico que nucleaba figuras que solían colaborar con el
gobernador- indicaba que la '(falta de sirvientes que piden las necesidades del día en el Estado, es la que hace que los unos patronos pretendan los sirvientes de los otros". Sugería una solución: traer gente
de los populosos estados del interior del país (11).
Hacia Nuevo León derivó un importante caudal humano desde otras ·
zonas de México. Y es visible que ~onterrey acaparó la mayoría de
estos migrantes, que seguramente arribaban a esta capital en procura de
mejores salarios.
En 1891, el 12,46 por ciento de la población asentada en Nuevo
Leon era originaria de otros estados; en Monu.rey esa cifra porcetituá11
con respecto a su población, llegaba a 29,3. Lo&amp;. ~ t e s que fluyeron
hacia esta ciudad representaban el 35,2 por cient.6 del total de llegados
al estado.
En 1900 se computan 42.505 mexicanos no neoleoneses en el estado: de ellos, 24.059 están en Monterrey, o sea ei 56,6 por ciento. Estos
inmigrados significan, por otra parte, el treinta y tres por ciento de los
habitantes de la capital.
CATHEDRA (21]

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940
22941
6038
3440

387
3881
406
729
688
8734
1394
2130

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Lampazos: 611
Mina: 105
Lampazos: 84
Cerralvo: 51
Arroyo: 3852
Linares: 1480 ( c)
Sta. Catarina: 241

69,48
52,70
53,86
66,67
62,55
38,07
22,6
61,92

1

%sigue (b)
3,77
8,3
13,92
7,66
5,42
16,8
24,62
7,0

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(a) No incluye extranjeros. Alude a nacidos en cada uno de los estados indicados
(b) Se refiere al municipio que más migrantes recibió después de Monterrey
( c) Es el único caso en que se supera a Monterrey

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1

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Fuentes: Memorias del gobernador del Estado de Nuevo León, períodos 1896-99 y 1899-1903 (AGENL)

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CUADRO Nó. 2 (sigue)
FLUJO MIGRATORIO HACIA NUEVO LEON. AROS 1895 y 1900

1900
Procedencia

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AGUASCALIENTES
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JALISCO
SAN LUIS POTOSI
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Nuevo León

Monterrey

622
6639
561
1166
939
21600
6620
3616

473
4166
439
760
663
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�Si tomamos como base el censo de 1900 (12) se observa esta distribución de los migrantes á Nuevo León entre los siete municipios con
más de 10.000 habitantes:
Monterrey:
Doctor Arroyo:
Cadereyta:
Linares:
Galeana:
Montemorelos:
Santiago:

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6,87 %,

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1,07 %,
0,53 %,

Al estudiar la procedencia de estos migrantes se descubre que básicamente vienen de Guanajuato, Coahuila, Jalisco, Tamaulipas, Zacatecas y sobre todo de San Luis Potosí.
Acudiendo a los censos de 1895, se confe,ccionó el cuadro ~- Se ubicaron allí aquellos estados de los cuales hab1an marchado hacia ~uevo
León más de 500 personas. Si bien el momento exacto del ambo de
estos contingentes no puede ser aclarado, las cifras manifiestan una tendencia que bien corresponde señalar en este trabajo.
Por ejemplo se percibe que en 1895 residían en ~uevo León 22_.941
personas oriundas de San Luis Potosí, 7.364 n~1d_as en Coahuila Y
6.036 provenientes de Tamaulipas, todos estad?s hm1trof~. Zacatecas
y Guanajuato seguían en emigrados a Nuevo Leon. Algo analogo ocurre
en 1900.
Al analizar la distribución de estos migrantes por estado de origen Y
por punto de llegada, se advierte lo siguiente: Monterrey, en la casi totalidad de los casos, absorbe una amplia mayoría.
En 1895, el 69,48 por ciento de los originarios d~ Aguascalientes
estaban en la capital; el 65,67 por ciento de los de Guanajuato; el
62,55 por ciento de los de Jalisco; el 61,92 por ciento de los nacidos
en Zacatecas. La excepción la brindan los tamaulipecos, de los cuales
el 22,6 por ciento se asienta en Monterrey, mientras_ que el 2~,5~ por
ciento va a Linares. Esto puede explicarse porque Lmares es hnntrofe
con Tamaulipas y porque cuenta no sólo con un sectnr agrícola bastante activo, sino que su cabecera es sede de algunas industrias significativas. De todos modos, para 1900 Monterrey ya revierte esta situación.

Al ~amparar los porcentajes por municipios, la diferencia es enorme
en favor de Monterrey. Linares, que en 1895 es el distrito que recibe
más personas oriundas de Aguascalientes después de la capital, acoge
sólo el 3,77 por ciento. Santa Catarina recepta el siete por ciento de
los llegados de Zacatecas, frente al ya citado 61,92 por ciento que se
queda en Monterrey.
Esta atracción se acentúa para 1900. Inclusive en el caso de Tamaulipas, como Y-ª se señaló, Monterrey supera a Linares en más de novecientos inmigrados. Hay casos como el de Durango, que descarga en la
principal ciudad de Nuevo León más del 78 por ciento· de sus emigrados, trente a un magro 4,1 que deriva hacia Bustamante.
La importante migración de otros estados fue una de las soluciones
básicas al problema planteado por la necesidad de brazos en Monterrey
y ciertos focos mineros. Aunque del;&gt;ió existir también un flujo interno
en Nuevo León -y en algunos casós de relevancia- documentos de la
época denotan que en parte de las áreas rurales del estado se dificultaba
la circulación de la fuerza de trabajo. El sistema de peonaje retenido
por deudas sé:-mantenía firme, seguramente como única forma de detener una mano- de obra que, de otra manera, hubiera marchado de inme1
diato hacia fuentes laborales más prometedoras.
"La Voz de Nuevo León", en un artículo difundido en febrero de
1889; analizó este problema. Comentó entonces que "todos los labradores y personas que tienen necesidad de emplear gente de servicio
convienen en que para asegurar brazos, hasta donde es posible, tienen
que recurrir al enganche anticipando sumas de dinero; así pueden contar con cierto número de sirvientes que aún cuando sea reducido es mayor que el que conseguirían ateniéndose a buscar jornaleros pagados por
el día". El periódico se permitía dudar en lo que atañe a la productividad de este sistema, y tomaba como una "verdad definitivamenr..e adquirida en economía política que es más productivo el trabajo libre que
el trabajo forzoso" (13).
Al revisar la .sección ''Concluídos" del Archivo General del Estado
de Nuevo León hemos encontrado casos que evidencian que en el ámbito rural persistía, a fines de siglo, el sistema de endeudamiento como
vía para retener a los trabajadores (14).

[24] CA1HEDRA
CAfflEDRA

(25)

�Una prueba de la fortaleza de este mecanismo sería la ley que el
propio gobernador Bernardo Reyes hizo sancionar en agosto de 1908,
y que apuntaba a atenuarlo. El biógrafo de Reyes, Víctor Niemeyer,
señala en su obra que -en opinión del mandatario- el nudo del problema fincaba en los ínfim95 salarios que recibían los peones. Reyes
-sigue Niemeyer- calificó esto como un círculo vicioso y una "fuente
de inmoralidad", puesto que los peones permanecían indefinidamente
en esa situación, incapaces de pagar las deudl!S exorbitantes con sus
"miserables salarios" (15).

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La Ley 40 del 11 de agosto de 1908 indicaba que "el salario de los
jornaleros no estará afecto al pago de anticipos que se hagan a éstos a

cuenta de trabajo, sino cuando sea de cincuenta centavos o más por
día. En este caso, y siempre que el jornal no exceda de un peso, el
pago del anticipo sólo será exigible hasta la tercera parte de la cantidad
que importe dicho jornal en un año" (16).
No sería improbable que en esta decisión de Reyes hayan influido
personajes importantes de la burguesía regiomontana, interesados en
lograr una mayor movilidad de la fuerza de trabajo en Nuevo León y en
aumentar la productividad en ciertas empresas agropecuarias. El 6 de
inayo de 1907, precisamente, quedó constituido en Monterrey el Centro Agrícola de Nuevo León, en cuya mesa directiva figuraban sobresalientes hombres de negocios de la capital. Entre los fines del Centro
-que designó a Reyes como su presidente honorario- estaban propagar
métodos modernos de cultivo en la agricultura, reglamentar sobre los
salarios de los trabajadores del campo y estudiar "la manera y forma
de adquirir mayor número de aquéllos, mejorando las condiciones respecto de las en que actualmente viven" (17).
La presión de los terratenientes menos modernizantes sobre la fuerza de trabajo, en Nuevo León, debió acentuarse por otras dos razones,
además de aquélla vinculada a las más auspiciosas condiciones que el
peón podía alcanzar en Monterrey y en los centros mineros.

Uno de esos factore$ debió ser el ferrocarril. En pocos años, Monterrey quedó bien conectada1con varios estados del centro y norte del
país y con Estados Unidos, por medio de vías que -además- atravesaban por distintas direcciones el territorio de Nuevo León. El ferrocarril debió estimular la huída de los peones. Medio de comunicación
CATIIEDRA [ 27]

[ 26]

CA 111EDRA

�rápido y relativamente barato, probablemente influyó sobre los_hacendados para acentuar los vínculos de retención sobre sus trabaJadores.
De paso bien puede señalarse, la impo.rtancia del ferrocar~ en ~os
ámbitos regional y nacional no solo para mtegrar un mercado_mtenor
desde el punto de vista de la venta de productos en g~ne~, smo t~bién en cuanto vehículo que permitió abaratar Y dmanuzar ~l fluJo
de la mercancía fuerza de trabajo. Monterrey, es evidente, se vio favorecida por esta situación.

y se daba otro fenómeno que seguramente avivó el espírit~, migratorio de los jornaleros rurales y además -es de suponer- debio. hacer
' acrecentar las presiones para detenerlos y ligarlos a los terrate~ientes:
era la ya amplia corriente que se encaminaba hacia Estados Urudos. en
busca de más altos niveles de vida (18).

Monterrey tuvo que competir para lograr atraer mano de ?bra para
su industria y su minería. Eso debió repercutir sobre los-salarios que_se
pagaban en ambos sectores. Y todo parece ap~t~ _qu~ una bueAa,.parte de este problema fue solucionado con la nugracion mterestatal, que
tendió a concentrarse en_la urbe norteña.

Salarios rurales y urbanos

LA AFLUENCIA DE HOMBRES y mujeres a Monterrey tuv? que
ver, sin duda, con los salarios. En el ámbito
d~ Nuevo _Leon ~os
jornaleros recibían hacia 1896 pagos que, como termino medio, oscilaban entre veinticinco y treinta y siete centavos. Habí~ casos extre~os
dé dieciocho centavos, aunque probablemente acompanados con raciones de maíz.

nir3!

En el cuadro 3 se mencionan cifras de veinticinco municipios, seleccionados según su importancia demográfica, relevancia económica, extensión geográfic~ ubicación limítrofe con, respecto a otros estados Y,
en algunos casos, por su cercanía de Monterrey.
Puede verse que en 1896 los municipios del sur mante~ían salarios
muy bajos: Doctor Arroyo, dieciocho centavos; Anu:ñbem Y Galean~,
menos de treinta. El mismo Montemorelos presenta como jornal mecho
128] CAfflEDRA

dieciocho centavos, y ello hace presumir que aún no condiciona el precio de la fuerza de trabajo la producción de naranjas, que aumentará
hacia fines de siglo utilizando -estimamos- relaciones netamente capitalistas.
Hay lugares donde el salario supera la media, y Monterrey es uno de
esos casos. Ello se prolonga a algunos municipios cercanos a la capital
-San Nicolás de los Garza y García- y a distritos mineros como Villaldama, Cerralvo y Lampazos.
En cambio, las fábricas de Monterrey con más de cien dependierites
pagaban salarios que iban de los ochenta-noventa centavos (como pro·medio mínimo) a $1.30-1,50 (como promedio máximo): las de veinticinco a cien personas ocupadas pagaban setenta y cinco centavos aproximadamente como promedio mínimo y alrededor de 1,25 como ptomedio máximo (19). En el cuadro 4 se indican los salarios correspondientes a compañías con más de cien empleados. Los niños ganaban de
treinta a sesenta centavos al día, y las mujeres promediaban unos sesenta y cinco centavos.
La diferencia entre Monterrey ( éuya situación hay que extender a
los distritos mineros) y las zonas no urbanas del estado es observable
inclusive con respecto a las industrias de tipo rural : producción de
piloncillo, vino mezcal o ixtle. Estas actividades, que con frecuencia
tenían lugar en el interior de haciendas y ranchos, mostraban salarios
bajos, que estaban más deprimidos aún en el sur. En Aramberri, los
peones que fabricaban piloncillos cobraban veinticinco centavos diarios,
y los que producían vino mezcal, treinta y siete; en los molinos de
harina se les pagaba veinticinco centavos.

El tipo de empresa seguramente determinaba en buena medida los
salarios en muchos de estos municipios. En Cerralvo, por ejemplo,
la fundición Benavidez -propiedad de_norteamericanos- pagaba, a sus
cincuenta operarios, setenta y cinco centavos (o sea a un nivel compatible con Monterrey); mientras que en los más primitivos establecimientos dedicados al piloncillo se retribuían treinta y siete centavos diarios.
Linares tenía para 1896 una importante fábrica de azúcar, propiedad
de una compañía con asiento en Chi~o: daba trabajo a sesenta y dos
personas que ganaban setenta y cinco centavos. Pero en las haciendas,
y a veces en las cercanías de la cabecera, los productores de piloncillo
obtenían treint~ y siete centavos (20).
CA111EDRA [29]

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A los trabajadores rurales se solía adicionar a su jornal raciones de

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maíz, lo que in~a formas más atrasadas en las relaciones de producción. En la noticia que a la Secretaría de Fomento envía el gobierno
de Nuevo León el 13 de abril de 1902 (21), se detecta esta situación .
Del total de veinticinco municipios seleccionados, en seis de ellos (Doctor Arroyo, General Terán, Linares, Mier y Noriega, Montemorelos y
Vallecillo) se agrega al salario de los peones agrícolas raciones de maíz.
En diez de los municipios (Aramberri, Doctor Arroyo, Galeana, Garza
García, Linares, Mier y Noriega, Montemorelos, Santa Catarina, Vallecilio y China) se hace lo mismo con vaqueros y /o pastores.

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Montemorelos parece indicar cómo el capitalismo comienza a penetrar en el campo de manera decidida, variando pautas en las relaciones
de producción. Tanto los vaqueros como los peones agrícolas que se
dedican al cultivo de maíz o de caña de azúcar reciben salario y ración;
en cambio los orientados a la producción de naranjas (que tenía gran
auge para 1902, debido al mercado que representaba Estados Unidos
y a la posibilidad de abordarlo gracias al ferrocarril) ganaban salarios
superiores en un ciento cincuenta por ciento y no recibían ración.

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Los datos encontrados brindan la impresión de que los salarios rurales en Nuevo León estuvieron muy por debajo de los pagados por la
industria regiomontana y por las compañías mineras durante todo el
período estudiado.
Hacia 191 O la situación relativa de los trabajadores del campo no
parece haberse modificado sensiblemente, aunque se notan incrementos
-y en algunos casos .de importancia- en sus jornales.
~ los veinticinco municipios seleccionados que se escalonan en el

cuadlo 3, en el año que se inicia la Revolución, trece ofrecían salarios

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de cincuenta centavos al día. El sur sigue sobresaliendo por sus bajos
estipendios. Pero Monterrey pagaba en su periferia rural setenta y cinco
centavos, y algo similar sucede en Cerralvo, Sabinas Hidalgo, Garza
García, San Nicolás de los Garza y Santa Catarina. Hay que destacar
que estos tres últimos son municipios limítrofes con Monterrey, que
Cerralvo tenía un destacable movimiento minero y que Sabinas mezclaba actividades mineras con una interesante producción agrícola y semiindustrial.

[30) CADIEDRA
CADIEDRA [31)

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En tanto, en la industria regiomontana -según referencias de
1902- encontramos lo siguiente:

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* Las más grandes empresas, como la American Smelting and Refining, informan que el jornal medio es de $1,25; de un peso en el caso
de la Compañía Minera, Fundidora y Afinadora "Monterrey, s.-A.";
de ochenta y un centavos en. el de la Cervecería Cuauhtémoc, S. A .

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* teniendo en cuenta estos datos, provenientes de las finµas de mayor capital y cantidad de personal, y observando los que para 1902 se
detectan en las áreas rurales, es posible afirmar que los salarios en Monterrey por lo menos triplican los pagados en el campo.

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Para 1906, tal vez por el auge que vivía la ciudad (22), los salarios
aparecen por arriba de los de cuatro años antes.

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* en las fábricas con cincuenta o más obreros, los promedios mínimo y máximo serían de ochenta centavos, en el primero caso, y entre
$1,25 y 1,50 en el segundo.

* se encuentra un caso en que se pagan cincuenta centavos, pero un
establecimiento -la Compañía de Fundición de fierro y Manufacturera de Monterre·y- asegura que su jornal medio es de tres pesos.

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Puede apuntarse que, en general, en 1910 el salario medio oscilaba
-en el campo- los cincuenta centavos.

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En los establecimientos con cien trabajadores o más se paga por lo
menos un peso como promedio hacia abajo, mientras que hacia arriba
las cifras oscilan en forma notoria. La Compañía Minera, Fundidora y
Afinadora "Monterrey, S. A." indica como pron;iedio $1,92; la American Smelting, $1,61; la Fundición "La Estrella" (o sea la citada Fundición de Fierro y Manufacturera) insiste en que abona· tres pesos, tal
vez porque los productos que generaba -maquinaria- demandaban
obreros muy especializados; la Cervecería Cuauhtémoc, un peso, término medio.

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Según nuestro criterio, que puede ser controvertible, estas fábricas
debieron pagar un promedio mínimo no menor de un peso, y el promedio máximo, para un obrero calificado, pudo oscilar entre $1,60 y

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CAfflEDRA [ 33]

�$1,80. En las empresas con veinticinco a cien dependientes se encuentran salarios similares en el mínimo, y algo menores en el máximo (23).
Estos datos -que quizás sea menester sistematizar con mayor rigurosidad en el futuro- posiblemente contribuyan a explicar por qué
Monterrrey creció demográficamente en los veinte años previos a la
Revolución, y por qué tendió a absorber la mayor cantidad de migrantes internos y de otros estados.
En el seno de la capital neoleonesa, algunas pocas compañías centralizaron la mayoría de los asalariados. En 1902, como indica el
cuadJo 5, los nueve establecimientos con más de cien personas ocupadas reunían 4.026, que equivale al ochenta por ciento de los que
laboraban en industrias con cinco o más obreros. Para 1906, las grandes firmas sumaban 5.030 asalariados. Había establecimientos con
fuerte número de ocupados: la American Smelting contaba en 1902
con 1.300 trabajadores, la Compañía Fundidora de Fierro y Acero
tenía, en 1906, 1.700.
El estado de Nuevo León en 1903 contabiliza 16.000 personas
dedicadas a las actividades industriales, aunque en una vasta proporción
-con la excepción de Monterrey- laboran en situación artesanal o en
tareas que desenvuelven en las mismas haciendas. Para 1909 esta cifra
global es de aproximadamente veinte mil.
En el ramo minero, asimismo, se detecta una notoria atracción de
fuerza de trabajo. En 1903, las minas con más de doce asalariados ocupaban más de cuatro mil obreros (24).

Referencias sobre el nivel de vida
DE TODOS MODOS NO DEBE pensarse que los más altos salarios
de Monterrey, respecto al resto de Nuevo León y a otras zonas del
país, implicaba niveles de vida promisorios para los obreros.
Para efectuar un análisis -muy periférico, por cierto- de este punto, hemos tomado como base un informe que el 20 de octubre de 1890
remitió al gobernador Reyes el director del Hospital Civil de Monterrey.
En él se incluía un cuadro con la "cantidad de alimento indispensable

[ 34] CATHEDRA

para el sostenimiento de la nutrición, según Moleschott y otros higienistas". De acuerdo con ello se agregaba una tabla de valores nutritivos
que co1:;spondería a una correcta alimentación: figuran, en distinta
proporc10n, carne, leche, pan, maíz, frijoles secos, grasa y café.
El funcionario, preocupado por ser exacto en lo atinente al presupuesto del Hospital, adiciona el importe que cada uno de estos componentes Qe la dieta ideal supone en el Monterrey de 1890. Su suma indica que para nutrirse en forma adecuada se requerían 16 25 centavos por
día (25).
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~ comparar los precios de 1890 con los de 1900, en Monterrey, se
percibe una marcada diferencia en algunos productos de la dieta. El
pan, que en 1890 costaba 12,4 centavos el kilogramo en 1900 se comprab~ a veinticinco centavos. En municipios aledaiíos, como Garza
Garc1a Y G~adalu~e, estaba a un precio similar; pero en Cadereita y
Santa Catanna val1a cuarenta y cuatro y cuarenta y cinco centavos el
kilo.

Tra~ajando e~clusi~amente, con Monterrey, se infiere que el pan
aumentó en esos diez anos en mas de un cien por ciento (26).
En cuanto a la carne, la tabla médica dice que en 1890 valía doce
centavos el kilogramo. Una década después la carne de res en Monterrey se expendía a treinta centavos, o sea que se había incrementado en
un ciento cincuenta por ciento (27).
El maíz aparece en 1890 a 3,75 centavos el kilogramo. En 1902 en
las haciendas de Monterrey valía cuatro centavos. Suponiendo un discreto aumento del veinte por ciento entre la hacienda y el consumidor
su precio debió subir a 4,8 centavos, lo que implicaría un increment~
del veintiocho por ciento con respecto a 1890 (28).
Con relación a otros alimentos no se tienen datos seguros. y aunque la c~e hay~ aumentado en un ciento cincuenta por ciento y el pan
e~ un cien por c1~nt~, calcularemos con sobriedad que el grupo total de
alimentos de la dieta ideal haya aumentado -en conjunto- sólo un cuarenta durante la década 1890-1900.
·
De ser así, la dieta sugerida por el Hospital Civil habría costado en
1900 6,50 centavos más, o sea 22,75 centavos al día por persona.
CATIIEDRA [35]

�Redondeando cifras y calculando que la familia de un obrero constara de cinco personas, puede inferirse que el gasto diario de alimentación se acercaba a $1,15. Este obrero, aun con el excelente salario de
$1,25, habría insumido más del noventa por ciento de sus ingresos
únicamente en alimentación.

* Montemorelos: costo de producción del maíz, 50 centa-

Como ello aparece imposible, las soluciones tuvieron que apuntar
seguramente hacia una dieta menos compleja y me.nos completa que
la tomada como base. El obrero debíó habitar en casas de menguadas
comodidades y vestir con sobriedad proletaria. Educación y diversiones quedaron como actividades marginales. Finalmente, mujeres y
niños debieron marchar a trabajar en fábricas y minas, algo que es verificable revisando la composición del personal de estos lugares a principios de siglo, por supuesto con salarios inferiores a los de un hombre.

* Allende:

La imposibilidad de que los jornales resultaran suficientes estuvo
ligada probablemente a un hecho que queremos mencionar; la producción rural de bienes de subsistencia no parece haber recorrido en Nuevo
León el mismo ritmo de modernización protagonizado por el sector
fabril. La oferta de insumos como maíz, frijol o trigo no sólo quedó
rezagada por momentos con relación a la demanda (lo que obligaba a
importarlos en ciertas ocasiones) sino que,además, los precios que imponían los hacendados saltaban, con frecuencia, tres o cuatro veces por
encima de los costos reales de producción.

Algunos ejemplos, en 1902, son:

* Apodaca:

* Apodaca:

* Cerralvo:

* Cerralvo:

el costo deproducción de los frijoles era
de $2,50 los ciento treinta y ocho kilogramos; su precio de venta se estimaba en siete pesos.
el costo de producción de los garbanzos se
computaba en tres pesos los ciento treinta
y ocho kilogramos; el precio de venta era
de diez pesos.
costo de producción del maíz, 84 centavos el hectólitro; precio de venta, tres pesos.
costo de producción de frijoles, $1,20 el
hectólitro; precio de venta, seis pesos.

* Linares:

* Allende:

vos el hectólitro; precio de venta, cuatro
pesos.
costo de producción del maíz, $2,50 los
ciento treinta y ocho kilogramos; precio
de venta, seis pesos.
costo de producción de los frijoles, $3,50
el hectóiitro; precio de venta: $8,50.
costo de producción de los garbamos,
$4,00 el hectólitro; precio de venta , diez
pesos.

En muchos casos el precio se duplica con toda facilidad con rc:specto a los costos de producción (29).
Esta situación sin duda se conectaba con la calidad de proveedores
casi monopólicos, en circuitos aún regionales de comercialización, que
presentaban los terratenientes. Lo que de paso evidencia que todavía
no se había integrado de manera completa el mercado interior.
Los salarios obreros, así, no rendían lo suficiente. La mayor productividad de la industria no llegaba al campo, y los bienes-salario no
podían disminuir sus precios en una proporción satisfactoria. Esto
debió accionar simultáneamente sobre los precios de las materias primas
utilizádas por la industria, y en forma negativa.

Paz y disciplina

FINALMENTE HAY QUE especificar que el orden social y pc,lítico
del porfiriato tuvo en el general Bernardo Reyes un hábil y eficiente ejecutor. La paz porfiriana y la paz reyista se identificaron ampliaiaente,
y a ello hay que atribuir en buena medida las débiles posibilidacle:; de
lucha y de sindicalización por parte de los obreros regiomon tanos.
La burguesía regional en ascenso aprovechó este marco, fructí::ero
para sus intereses de clase. Su satisfacción se manifestaba no súlo en
sus crecientes inversiones, en su diversificación empresarial, en st, marcha estrictamente económica, sino también en apreciaciones pí.blicaCATIIEDRA [ :37]

[ 36] CA111EDRA

,

�mente favorables al mandatario del Estado. Bernardo Reyes sabía que
podía contar para cada reeleéción con sus amigos, los empresarios, a
quienes no pocas veces inclusive tuvo de colaboradores: ya fuere en
comisiones especiales, en el parlamento o en la alcaidía regiomontana.

"viénd_ose crie las f':1erzas rurales no bastaban para el objeto propuesto,
con .m1 caracter de Jefe de la Zona organicé con la autorización necesaria tropas auxiliares que, unidas a las de la federación, dieron cuenta
con los malhechores en el t.érmino de tres meses" (31).

Fue una época poco propicia, pues, para demandar aumentos de
salarios más allá de lo que los empresarios estimaban imprescindible
para atraer la fuerza de trabajo a Monterrey y a las áreas mineras. La
organización sindical, dentro de lo que hemos podido entrever, era
pobre; por lo general, el predominio es de las sociedades mutuales, que
en muchos casos se conforman con adictos al gobernador, por lo menos
a nivel de dirigentes. Habrá que esperar el período revolucionario para
detectar en Monterrey huelgas significativas.

"

Hay que sumar al orden reyista la habilidad del gobernador, que
solía emerger como un hombre liberal frente a otros colegas de la época. La ley de accidentes de trabajo, sancionada en 1906, es una prueba
de ello.
La paz regional contribuyó a disciplinar la fuerza de trabajo. Hubo
una aplicación rigurosa de las leyes contra bandidos, que junto a la persecución de la vagancia constituyen dos matices indicativos de la política de Reyes durante sus primeros años de gobierno, a mediados de la
década de los 80.
Las leyes federales del 17 de mayo y del 31 de mayo de 1886 daban amplias facultades para erradicar el bandolerismo, incluyendo la
pena de muerte y la posibilidad de que "todos los habitantes de la
República prestaran auxilio a las autoridades políticas de los Estados
para preservar la seguridad pública en caminos y en zonas aledañas".
El artículo segundo d~ la ley del 31 de mayo de 1886 permitía entera
libertad para portar armas dedicadas a combatir el bandidaje. Se autorizaba a formar expediciones privadas "con las mismas facultades que
corresponden a la fuerza pública", y en el caso de que se sospechara
que hubiera bandidos en fincas privadas, los dueños o encargados podían actuar directamente (30).
Bernardo Reyes cumplió minuciosamente estas instrucciones. En su
discurso del 16 de septiembre de 1887 ante la Legislatura de Nuevo
León señalaba que el bandolerismo había sido suprimido. Explicó que
habiéndose generalizado en el estado el levantamiento de gavillas,
[ 38) CA111EDRA

Había ~ora, pues, "seguridad completa en el estado" y se abrían
nuevos honzontes a los hombres laboriosos".

Niemeyer menciona que el gobernador dedicó desde el principio
mucha atención "a tierminar con el desorden y el bandidaje que infestaba la frontera del noreste". "Apoyado en la ley y con las fuerzas militares a su clisposición, que en junio de 1886 sumaban unos 2343 oficiales Y soldados, Reyes emprendió una enérgica acción para acabar con el
bandidaje". ?estaca que "el sistema adoptado trabajó a la perfección.
Aunq~e la clásica ley fuga se aplicaba también en este tiempo, Reyes no
la llevo al extremo. ~a desobediencia de la ley fue eliminada deijnitivamente Y se establec10 permanentemente la seguridad de la vida y la
propiedad" (32).
, Los llamados "vagos" tampoco eran muy apreciados en Nuevo
Leon, p~ra estos años. De manera análoga a lo ocurrido en otros países
del continente, cuando el capitalismo comenzó a penetrar en las relaciones de producción exigió el sometimiento de una mano de obra todavía
remisa a la disciplina que imponía esta forma de organización del trabajo.
En Nuevo León al vago se lo persiguió por medio de las instituciones armadas, y fue obligado, de una u otra forma, a incorporarse al
proceso productivo. El artículo 806 del código penal del estado destacab~ que e!a vago "el q?~ careciendo de bienes y rentas, no ejerce algu?ª m~ustna, arte u of1c10 honesto para subsistir, sin tener para ello
1mped1mento alguno".

8?!

El ~ículo
indicaba las penas:_ "El vago que, amonestado por
la aut_ondad pohtica para que se dedique a una ocupación honesta y
lucrativa, no lo hiciere así dentro de diez días o no acreditare tener
imJ?edim~nto invenc~blé para ello; si fuere men¿r de diez y ocho años
sera destinado por tiempo de uno a tres años a aprender algún oficio
en un establecimiento de educación correccional; y mientras en el Estado no lo haya, en algún taller, fábrica de hilados .o tejidos, hacienda de
CAfflEDRA

(39]

�campo o de beneficiar metales, en que se le reciba con obligación de
cuidar de que no se fugue. Si fuere mayor de diez y ocho años y tuviere las condiciones requeridas por ~-leyes respectivas, será d1:9tinad_? al
servicio de las armas en la Federac1on o en el Estado, por cmco anos.
( . . . ) El vago que no esté destinado al servicio de las armas, quedará en
libertad en cualquier tiempo en que acredite haber aprehendido (sic)
algún oficio, si no lo tenía antes y su falta era la causa de la vagancia¡ o
en que dé fianza de $100,00 a 300,00, de que en lo sucesivo vivirá de
un trabajo honesto'' (33).
La leva al ejército se solucionaba con gente que no trabajaba, o que

se podía acusar de no tener un "trabajo honesto". En octubre di! 1893,
el congreso del estado decretó que el contingente de hombres que corresponde "para cubrir las bajas del ejército federal, se cubrirán en primer término con los individuos que sin tener ocupación alguna carezcan de rentas para vivir" ( 34).
Por una vía o por o por otra, el no trabajador era eliminado o incor-

porado al proceso productivo, aunque más no fuese para abrir caminos
necesarios para extraer los frutos del trabajo de otros.
De esta manera, Reyes consumaba una tarea que en su fase anterior
se había orientado contra el indio. Para los primeros años de la década
de los 80, el aborigen que residía eri el noreste -incapaz de insertarse
por su condición cultural en sistemas de producción que le eran ajenoshabía sido desalojado y /o exterminado.
Su supresión permitió el usufructo de tierras ganaderas, aseguró los
caminos que transitaban los comerciantes y brindó orden a los futuros
distritos mineros. Indios, bandidos y vagos no resultaban incorporables
al proceso de desarrollo capitalista (35).

Conclusión
EN RESUMEN, EL DESARROLLO DEL capitalismo en Monterrey
y la región que fue subordinando exigió, para los veinte años previos a
la Revolución, un traslado masivo de fuerza de trabajo. Este desplazamiento, en buena medida, debió ser motivado por los mejores salarios
que prometían las industrias de la capital de Nuevo León, que entre
1890 y 1910 presentó un sensible crecimiento económico.

Los jornales que pagaban las fábricas y las compañías mineras
estaban por encima de los que se ofrecían en las zonas rurales del estado, Y algo similar seguramente ocurría con relación a los estados vecinos
y cercanos.
. La escasez de mano de obra y los más altos salarios, empero, no
brmd~ron a los trabajadores asentados en Monterrey niveles de vida
envidiables. La posibilidad de alterar esta situación por parte de Ja clase
obrera en gestación, a su vez, se vio truncada por el orden reyista.

Los _io~nales ~o p;uecen haber superado los límites que la propia
burguesia 1mpoma, limites que en Monterrey tendían a ser elásticos
debido a la necesidad -de atraer hombres y mujeres de otros lugares de
Nuevo León y del país.
·
El c~ntrol_ de la fuerza de trabajo, en este sentido, apareció como
un eslabon ~ en la tarea que desde tiempo atrás cumplía el aparato
estatal. Sus instrumentos de persuasión y represión se habían manifestado eficientes en el combate contra el bandolerismo y la persecución
de los denominados vagos.
O sea de aqu_ella parte de la población que --al igual que Ja indígena:- no mostro demasiado entusiasmo por incorporarse al proceso
que implicaba el desarrollo del capitalismo en la región.

NOTAS
l. Véase Cerutti, Mario, "Monterrey y el desarrollo del capitalismo en el Noreste
de México (aspectos del período 1860-1910)", ponencia presentada en el Octavo C.ongreso Nacional de Historia de la Revolución Mexicana realizado en la
ciudad de Chihuahua en julio de 1977, publicado en Revista CATHEDRA
númtro 7, ~•culta?. de Filosofía y Letra,; de la UANL, Monterrey, 1978. Tam'.
b1én, Cerutt1, M., Monterrey, el desarrollo del capitalismo en el Noreste de
Mexico Y ~l estudio del movimient? obrero regiomontano (1860-1910)", traba¡o ofrecido en el Primer Coloauio de Estudios Históricos del Movimiento
Obrero, organizado por CEHSMO en Jalapa, .i.tiembre de 1977. Asimismo
&lt;?&gt;rult~ M., "Los Mad_ero en la economía de Monterrey (1890-1910)", en R.'.
vista CATHEDRA, numer" 8, Facultad de Filosofía y Letras de la UANL,
Monterrey, 1978¡ una síntesis de este trabajo fue presentada como ponencia
en el Noveno Congreso Nacional de Historia de la Revolución Mexicana efectuado en la ciudad de Chihuahua en julio de 1978.
'

CATHEDRA [ 41]

[ 40] CA111EDllA

�'x.as diez familias aeleccionadaa corresponden a los apellidos Zam~rano, Herla. nindez-Mendirichaga, Rivero, Garza, Belden, Milmo, ArmendaIZ, Ferrara,
Sada-Mugtterza y Madero. En los_ trabajos cita~os en nota 1 se alude a _estos
grupos parentales y a aus ramificaCJones econónucas, sobre todo en el dedicado
a la familia Madero.
2. Memorias del gobernador del estado de Nuevo León, período 1885-87, p. 270
(Archivo General del Estado de Nuevo León, AGENL).
3. lbfd., pp. 288 y 293 (AGENL).
4 El 22 de noviembre de 1889 Reyes decretó la exención de contribucio~s por
· períodos de hasta veinte años para las obru de "utilida~ p~bli~'.'• medida que
fue prorrogada numerosas veces, posteriormente. El cnteno utilizado fue con·
liderar de utilidad pública a las industrias que se establecían ~n Nuevo ~~• a
las cuales el gobernador otorgaba las concesiones correspondientes. Penódico
Oficial del Gobierno de Nuevo León, n6mero 36, 22 de noviembre de 1889,
p. 3 (AGENL).
5. Memorias del gobernador del estado de Nuevo León, período 1895-99, 1, pp.
XLV y XLVI; 11, pp. 752-3 (AGENL).
6. Memorias del gobernador del estado de Nuevo León, período 1903·07, 11, pp.
806-14 (AGENL).
7 Los datos demográficos han sido extraídos de divel'8118 memorias de gobernado·
· res del estado de Nuevo León, de los censos nacio~es de 1895, 1900 Y _1910
(incorporados a las memorias estatales respectivas) y de la correapo_ndencia del
gobierno de Nuevo León con la Secretaría de Fomento. ~ deDSldades ~ferentes a los valles de Puebla, Toluca y México '?ene~ ~ncionadas ~n Hísto·
ria moderna de México. El porfiriato, Vida social, dirigid~ p~r Daruel Cosí?
Villegas, volumen a cargo de Moisés González Navarro, Editorial Herrn-:s, Me.
1973, p . 19• Las densidades de Nuevo León están .basadas en'dcalculos
neo,
la
del autor, teniendo en cuenta las magnitudes de superficie reconoci u en
actualidad.
8. Correspondencia del gobierno de Nuevo León con Secretaría de Fomento,
año 1903, expediente n6mero 239, caja 1903/2 (AGENL).
9. Memorias del gobernador del estado de Nuevo León, período 1881-83, p. 11
(AGENL).
10. Memorias del gobernador del estado de Nuevo León, período 1885-87, p. 19
(ÁGENL).
11. "La Voz de Nuevo León", 30 de marzo de 1889, Editorial.
12. Memorias del gobernador del Estado de Nuevo León, período 1899-903, 1,
pp. 248-257 (AGENL).

[ 42]

CAfflEDRA

13. "La Voz de Nuevo León", 23 de febrero de 1889, artículo titulado
vicio rural en Nuevo León".

"El ser-

14. A principios de 1895, María Sixta Mata se quejaba ante el gobernador que
dos de sus hijos eran retenidos por Antonio Leal, vecino de China, a cuyo servicio había trabajado como mediero Nemesio Ortega, esposo de la denunciante. Ortega, que laboraba en la hacienda "El Javancillo", debía a su patrón
"cierta cantidad de dinero". "Mas por circunstancias que yo ignoro -narraba
la mujer:- no conviniéndole ya a mi citado esposo seguir trabajando con el señor Leal, se separó del servicio abandonindome a mí y a mis tres hijos". El
resultado fue que Leal debió afrontar la imputación de tomar los niños para aaegurarse la vuelta al servicio de Ortega o, en su defecto, para que pagara la cantidad que adeudaba. "Concluídos", expediente 111, 1895, caja 4
(AGENL). En enero de ese mismo año se registra el caao de Marcos Blanco,
que emigró de Salinas Victoria para trabajar en el ferrocarril al Golfo con
el propósito de ahorrar "para pagar una deuda que su madre debe, ·por la
cual se encuentra sirviendo en la casa del señor José D. Cárdenas". "Concluídos", expediente 236, 1895, caja 6. En marzo de 1900, Eugenio lnocencio acusa al hacendado de Mina, Luciano Galindo, de retener a su familia
contra su voluntad. lnocencio aclara en su denuncia al gobernador que reside
en Monterrey "por cuestión de mejores salarios". "Concluídos", expediente
286, 1900, caja 1 (AGENL). Hay que señalar que el artículo 5 de la Constitución del Estado señalaba que "Nadie puede ser obligado a prestar trabajos personales sin la justa retribución y sin su pleno consentimiento, salvo el trabajo
impuesto como pena por la autoridad judicial", concepto que daba fundamentos a los trabajadores rurales en sus denuncias. Memoria del gobernador del
estado de Nuevo León, período 1895-99, 1, p. 389, donde figura el "Dictamen
presentado por las comisiones ·de puntos constitucionales y legislación y de
gobernación, del congreso del estado" (AGENL).
15. Niemeyer Jr.,' E. V., El general Bernardo Reyes, Gobierno del estado de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León,
Monterrey, 1966, p. 140.
16. Colección de leyes, decretos y circulares, edición oficial, Tipografía del Gobier·
no, Monterrey, 1911, p. 279 (AGENL).
17. Memorias del gobernador del estado de Nuevo León, período 1903·07, 11, p.
700-1 (AGENL).
18. En 1904, el cónsul de México en San Diego, California, manifestaba al núnisterio de Relaciones "cómo a virtud de falsas promesas de enganchadores de hombres de trabajo, han podido concurrir a Los Angeles, California, y sus alrededores, y principalmente al Paso, Texas, EE.UU., algunos diez mil mexicanos". Al
informarse de esto al gobe;nador de Nuevo León -por intermedio de la Secretaría de Gobernación- se solicita que se procure "evitar que por los enganchadores se abuse de la credulidad de los mexicanos llamados a emigrar a país
extranjero, y a donde arrastrados por el halago de sueldos ofrecidos en oro lle-

CATHEDRA [ 43]

�gan ... ". La recomendación del secretario de gobierno de Nuevo León a los
alcaldes, sobre este aspecto; menciona que ya en circulares de setiembre de
1897 "se dieron a conocer por esta secretaría noticias semejantes a las contenidas en la presente, con el objeto de evitar el mal que produce el engaño de que
han sido y pueden~ siendo victimas nuestros nacionales".
En febrero de 1906, el cónsul de México en Tucson, Arizona, daba cuenta que
de los estados fronterizos con Estados Unidos y de los de Zacatecu, Jalisco y
Guanajuato provenían los mayores contingentes de jornaleros, alentados por la
posibilidad de trabajar en los ferrocarriles. También denunciaba que eran víc·
timas de "abusos y tropelías". Ambos casos en Memorias del gobernador del
estado de Nuevo León, período 1903/7, I, p. 242-3 (AGENL).
Esto no era nuevo. El oóDSJtl de Galveston, en agosto de 1886, indicaba que
entre cinco y diez mil labradores mexicanos serían introducidos en Texas para
ayudar a "piscar la muy abundante cosecha de algodón que este año produce",
y mencionaba que la construcción de ferrocarriles alentaba también la llegada
de "un gran nCimero de gente de nuestro país". Periódico Oficial, número 1,
8 de setiembre de 1866, pp. 3 y 4 (AGENL).

19. Correspondencia del gobierno de Nuevo León con Secretaría de Fomento,
año 1896, exped. número 83, caja 1896/1 (AGENL).

28. ".~estionarios so~re agricultura, horticultura, silvicultura, caza y pesca, remi·
tldos a la Secretaria de Fomento. Expediente relativo a la Exposición Interna·
cional de Saint Louis Mo. ", 13 de abril de 1902, en Chrrespondencia con Secretaría de Fomento, caja 1902/4 (AGENL).

29. Ibídem.
30. Periódicos Oficiales números 72 y 77, 28 de mayo y 16 de junio de 1886
(AGENL).
31. Discurso pronunciado por el gobernador provisional general Bernardo Reyes
en la apertura de sesiones del XXIV Honorable Chngreso del Estado de Nuevo
León, Periódico Oficial, número 8, 16 de setiembre de 1887 pp 1 2 y 3
(AGENL).
'
. '

32. Niemeyer Jr., E. V., obra cit., p. 42.
33. Memoria del gobernador del estado de Nuevo León período 1885-87 'p 296
(AGENL).

,

, .

34. Periódico Oficial, nCimero 41, 10 de octubre de 1894, p. 3 (AGENL).
20. Ibídem.
21. Correspondencia del gobierno de Nuevo León con Secretaría de Fomento, año
1902, uped. número 163, caja 1902/4 (AGENL).

22. Niemeyer destaca que "se informó que el año 1906 fue un año muy próspero
para Monterrey y para toda el área circundante. Fundidoras, plantas de acero,
molinos y fábricas produjeron más que antes. Las antiguas plantas industriales
se ampliaron y numerosas fábricas pequeñas se fundaron. Hubo un aumento
significativo en la demanda de mano de obra acompañada por un aumento
en los salarios de casi todos los trabajadores. La ciudad 'nunca fue más prós·
pera'". Niemeyer Jr., E. V., obra cit., p. 133.

36. Sobre los grupos que habrían sido excluidos o marginados de los beneficios del
d~ollo económico que planteaba el capitalismo, Luis María Gatti efectCia un
anábs1S muy interesante en "Indios, bandidos, ejidatarios: las exclusiones del
desarroll? r~gional", ponencia presentada en el Annual Meeting, Tbe Society
for Applied Anthropology, realizado en Mérida, en abril de 1978.

23. Memorias del gobernador del estado de Nuevo León, período 1903/07, 11, pp.
806·14 (AGENL).
24. Correspondencia del gobierno de Nuevo León con Secretarla de Fomento, año
1903, uped. número 239, caja 1903/2 (AGENL).
26. Memoria del gobernador del estado de Nuevo León, período 1889-91, pp.
112,19 (AGENL).
26. Correspondencia del gobierno de Nuevo León con Secretaría de Fomento,
año 1901, exped. número 67, caja 1901/2 (AGENL).
27. Ibídem.

(44) CATHEDRA

CATHEDRA (45)

�[4,6) ~111IDRA

�Graciela Hierro

La
enseñanza de la filosofía en
la universidad ( •)

NUESTRA PONENCIA GIRA en tomo a las diversas implicaciones
que lleva consigo un sistema de libertad de cátedra. Esta libertad de
cátedra implica la necesidad de formación de investigadores capaces de
perpetuarse a través de la formación de alumnos que, a su vez, investiguen.

Lo anterior supone énfasis determinados en el plan de estudios, una
metodología particular en la enseñanza y la resolución de algunos problemas prácticos en la vida académica de profesores y alumnos. Estos
serán precisamente los temas que abordaremos en este diálogo.

(•)

Trabajo an-mado en el Secando Coloquio Nadonel de Filoaoffa lleftdo al cabo an eaa
etadad, an el puado mee de octubn de 19'7'1, en el caal nueana Facaltad ta~ una actuad6n muy deáacada en 111 orpnlzad6n J' deazrollo.

CATHIDRA (47)

�1. LA LIBERTAD DE CATEDRA

LA CONDICION INDISPENSABLE para el florecimiento de_ la universidad y para el cumplimiento de su misión cultural es la hbertad
académica· la manera de concebir la libertad académica determina, en
gran medida, la forma de enseñar filosofía en la universidad.
Si se entiende la libertad académica como. la expr~sión jurídi~a. de
la libre discusión, la enseñanza de la filosofia t~ndra como o~¡etivo
principal la formación de hombres y mujeres que discutan, es decir,_ que
filosofen. Este tipo de enseñanza es la que plantea K~t _cuan?º dice a
sus discípulos: "Ustedes no aprenderán filosofía de m1, smo CQmo filo:
sofar· no pensamientos qué repetir, sino cómo pensar. A pensar por s1
mism'os a sostenerse sobre sus propios pies." ( 1) Con lo cual queda
excluid~ toda filosofía oficial, dogma o credo obligatorio del ámbito
de la enseñanza de la filosofía en la universidad.
Por otra parte, si la libertad académica se concibe precisamente
como la libertad de imponer las propias ideas, en nombre d: un ~aber
que se ha adquirido y que se considera incues~ionable, ensenar fil?sofía consistirá en informar a los alumnos, a traves de un sistema d1dactlco, el propio pensamiento, o el ajeno, sin que los que escuchan tengan
necesidad o derecho de discutirlo.
En el primer caso el sistema de enseñanza puede llamarse dialógico,
puesto que hay una exigencia de diálogo, de controvema, de enfrentamiento de opiniones, de crítica y discusión entre formas de pensar
diferentes.
En el segundo, el sistema de enseñanza puede llamarse didáctico,
puesto que se tratará de enseñar una filosofía o intentar la labor de
convencimiento en favor de alguna doctrina.
Ahora bien, cada uno de estos dos planteamientos, él dialógico Y el
didáctico, persiguen dos finalidades distintas en cuant~ ª. la búsqueda
del conocimiento. El dialógico, el avance del conocw1ento, por el
conocimiento mismo, como un doble acto de fe: que el conocimiento
es posible y perfectible. El segundo, el didáctico, s~pone que_e~ úmco
conocimiento que vale la pena investigar y comunicar es el utll p:ira
sostener un determinado sistema de pensamiento que es deseable lffi·
poner porque se considera el verdadero.

1481

De acuerdo con la preeminencia de una de estas dos metas educativas . variarán los planes de estudio que se propongan para alcanzarlas.
En el planteamiento dialógico el plan de estudios tendrá que ser flexible, con un mínimo de materias obligatorias y un máximo de materias
optativas. Esto, porque la búsqueda del conocer por el conocer mismo
se emprende por todas las vías que se abren al interés de los investigadores, lo que .en un plan de estudios corrésponde a clases optativas.
Dado además que el sistema de aprender a filosofar se lleva a cabo a
través de la discusión, el sistema de los seminarios es el más apropiado
para este propósito. Esta realidad dialógica plantea la necesidad imperiosa de que, tanto maestro como alumno, estén en continua búsqueda
de una verdad que se les escapa en su plenitud. A su vez, este tipo de
verdad engendra un interés constante de búsqueda, ·ya que siempre es
una verdad inacabada. Dentro de esta situación de conocimiento el
maestro sólo es un guía, en la medida en que ha recorrido mayor camino, primero, porque lleva más tiempo que el alumno reflexionando
sobre un punto, y porque tiene una metodología de reflexión más consistente.
En el planteamiento didáctico, como se desea informar acerca de
un sistema filosófico, se impone la necesidad de un currículum fijo,
con un mayor número de materias obligatorias y menor de optativas;
con temarios predeterminados que satisfagan las necesidades del sistema
que se desea transmitir; y la enseñanza en forma de conferencia o de
clase magisterial sobre los temas pertinentes será la más adecuada.
En el sistema dialógico se requiere que los docentes sean investigadores. Por esto se entiende que no sólo estén al tanto de las últimas
innovaciones o descubrimientos en el campo de su propia especialidad,
sino que, ¡¡demás, posean una mentalidad crítica para enjuiciar ios desarrollos de la misma. Lo anterior conlleva, necesariamente, la aportación
de planteamientos personales creativos. En un sistema democrático
profesor-alumno, éstas serán las mismas exigencias mutatis mutandis
que transmitan a sus alumnos. La cátedra universitaria será el lugar del
diálogo donde el maestro discute, con sus compañeros más jóvenes, el
estado de su propia investigación. Donde juntos adquieren un saber en
crítica-constante que permite su superación y afirmación, precisamente
a través de la investigación personal y la discusión creativa.
Se ha dicho que los estudiantes no pueden criticar la enseñanza del
maestro porque, por definición, no saben nada aún. Sin embargo, siCATIIEDRA

CATHEDRA

1491

�guienáo el ejemplo de Sócrates y el esclavo, la experiencia nos muestra
que no hay sabios ni ignorantes absolutos. Más aún, recurrimos a la
experiencia de tollos ustedes, maestros, la necesidad de exponer las
ideas aclara la propia comprensión del asunto; la ingenuidad de las preguntas de los alumnos, muchas veces, exige desarrollos más rigurosos
por parte nuestra; y el planteamiento de situaciones 'frescas' genera
extensiones y actualizaciones de la problemática. Como bien dice
Sartre: la cultura no puede transmitirse si no se deja a la gente, en todo
momento, la posibilidad de discutirla. (2)
Resulta evidente que para la enseñanza dialógica de la filosofía es
imposible separar la docencia de la investigación. Un maestro que no
sea investigador no puede enseñar a filosofar, porque él mismo no está
filosofando. Se ve obligado a explicar lo· que perdió para él su interés
vital, y como lo perdió para el maestro, difícilmente podrá transmitirlo
a sus alumnos. Su instrucción será a través de ideas 'inertes', como !ali
llama Whitehead, es decir: "ideas que la mente se limita a recibir, pero
que no utiliza, verifica o transforma en nuevas combinaciones." ( 3)
Bajo esta perspectiva· se puede plantear como objetivo básico de la
enseñanza que llamamos dialógica la formación de investigadores.
En la enseñañza didáctica se supone una actitud radicalmente
opuesta a la posición dialógica en varios aspectos. Primero, en la consideración del maestro cuya función se entiende como la de proporcionar la información que se cansidera pertinente para la erudición del
alumno, en tal o cual materia. El maestro considera su labor cumplida
cuan!lo transmite el cúmulo de información sobre su tema. En ese
sentido, puede caer en el defecto que señala e1 conocido pedagogo brasileño Pablo Freire cuando habla de la "educación banearia." (4) Se
piensa que así se puede suplir la falta de preparación di! los alumnos
"llenándolos" de la infonñación.
En esta perspectiva didáctica no se requiere necesariamente que el
docente sea investigador. Basta con que sea "recopilador" de informaciones provistas por otros, ya que su tarea básica es la de "comunicador" de la información. recopilada. Una vez que posee la información
pertinente, el papel que se le asigna, y que es el verdaderamente importante para los objetivos que se persiguen, es el de didacta encargado de
descubrir las formas más eficaces de transmitir y fijar la información en
(50] CATIIEDRA

la mente de sus alumnos. Como sucede a través de un medio de comunicaciÓ)l masivo cualquiera. En este contexto resulta deseable que los
alu~os sean receptores mnémicos, activos y fieles de la información
rec1b1da.
Termi~os e~te apartado con otra cita de Kant que nos parece
resume la idea que mtentamos comunicar:
"Hru:ta ahora, no hay una filosofía que uno pueda aprender. Por~ue, ¿donde está? ¿-Quién la posee, y por medio de cuáles características puede ser reconocida? Uno, sólo puede aprender a filosofar." (5)

2. LOS PRINCIPIOS DE LA ENSEJilANZA DE LA FILOSOFIA (6)

A ~NTINUACIO1;f _INTENTAREMOS implementar, de manera
necesanamente esquemat1ca, la forma dialógica de la enseñanza de la
filosofía. En ese sentido, los principios de esa enseñanza podrían
resumirse en los siguientes:
a) La investigación de la experiencia vivida.

El punto de partida para la investigación y análisis filósofico es la
experiencia directa dentro del propio contexto histórico. Se tratará
de logr~ ~l esclareci~ento de problemas tales como, por ejemplo:
el conoc1m1ento pos1bvo, la forma de organizar la conducta, las dificul~des Y. r~sponsabili~ades de la vida en comunidad, la experiencia estética, rehgiosa, metaf1sica, etcétera.
b) La lectura de los clásicos.

Esta es la reflexión sobre el pensamiento de los grandes filósofos de
lo que ellos extrajeron de su propia realidad. Confrontando, en c:icta
caso, lo que ellos pensaron con la realidad actual.

a¡

Si~endo los p~to~_
y. b) la filosofía supera el mero análisis y
reflexion de la expenenclll md1V1dual y se convierte en lo que verdaderamente supone la reflexión filosófica: la búsqueda de principios universalmente aceptables para el conocimiento y para la acción.
CATHEDRA (51)

�4. METODOLOGIA DE LA ENSE8ANZA
c) La implementación de la enseñanza a la situación cotidiana conconcreta.
En el sentido de que la enseñanza filosófica se ~s~alice como _buscando la finalidad práctica de: enseñar y ~prender a VIVU usand? la mteligencia. Siguiendo la idea de la educacion que propone el filoso~o de
l¡i educación R. S. Peters (7), que supone la adqu!s!ción, por ~ed10 de
la enseñanza filosófica, de una perspectiva cognosc¡t1va que mc1d_a ~~o
en el pensamiento- como en la acción. Esto sugiere que en: el e¡erc1c10
del pensar se mantenga siempre rigor, seriedad_ y profundidad. En 1~
acción supone que ésta se verá modificada y onentada por los conocimientos que se van adquiriendo.

LAS CONSECUENCIAS PRACTICAS del planteamiento dialógico,
aunque inciden sobre el plan de estudios, se reflejan en forma bastante
más directa sobre la metodología de la enseñanza misma de la filosofía.
Para que el alumno adquiera la técnica de investigación se propone
la modalidad del seminario para impartir todos los cursos. Los seminarios son grupos de discusión de un profesor y sus alumnos, quienes, en
conjunto, proponen y estudian a fondo un problema. En un sistema de
trabajo en que el estudiante aprende a plantear preguntas y a pensar.
. Se propone la bibliografía y se exigen exposiciones, por parte ,de los
alumnos, de las distintas áreas del tema en cuestión.
Para la enseñanza dialógica esta metodología reviste los siguientes
puntos de apoyo:

3. EL PLAN DE ESTUDIOS
EL PROPOSITO FUNDAMENTAL de la enseñanza es el de formar
investigadores en las distintas áreas de la experiencia humana., Esto, a
·través del contacto con los grandes pensadores de todas las epocas Y
de los avances de la ciencia empírica y social.
Las materias sobre las que habrá que dialogar serán:

a) un mínimo de materias básicas: las discipl~as ~ilo_~ficas que
departamentalicen al alumno las regiones de la ex~n1;n~1a VIVl~a que es
el punto de partida de la investigación (ontolog1a, log¡ca, ep1stemología, füosofía de la ciencia, ética y estética).
b) El contacto con los pensadores clásicos ~ r_ealizará a través ~e la
historia de la filosofía en las divisiones cronolog¡cas. (Hasta aqu1 las
materias obligatorias). Las optativas serán:
c) Estudios interdisciplinarios de las materias no filosóficas qu~ se
imparten en la universidad. Esto P8:8 e~trar en cont~cto_ con la explicación científica o de otro tipo, del amb1to de expenenc1a que se desea
investigar con el instrumental filosófico.
d) Estudio de idiomas para conocer las investigaciones filosóficas Y
científicás en los países más desarrollados al respecto.

a) Propone temas de interés libremente escogidos.
b) Exige un acopio de información, tanto de material clásico, como innovador, filosófico y científico.
c) Implica una actividad personal del alumno, fuera de la clas_e.
d) Demanda la actitud crítica en torno

á la información recopilada.

e) Solicita creatividad personal en el tratamiento del tema.
f) Enseña a comunicarse.

Otra consideración práctica, inherente al sistema propuesto,
consiste en la formación d_e grupos de estudio y discusión de alumnos.
Primero, a un nivel disciplinario, alu¡µnos de filosofía que se reúnen
a discutir los diversos temas de sus investigaciones. Luego, a un nivel
interdisciplinario, discusiones de alumnos de diversas facultades en torno a un tema que requiera la integración de varias disciplinas. Esto
mismo podría institucionalizarse al nivel maestros, a través de los centros de investigación (que ya existen en nuestra Facultad).
- Finalmente, se propone, para la democratización de la enseñanza, un sistema de evalua.ción bilateral: los maestros evalúan la investiga-

CATHEDRA [53]

[ 52] CA111fflRA

�l alumnos evaluarán la aportación que llevan a cabo los alumnos, Y os .
.
ción de cada maestro en su formación como mvest¡gadores.
Esta técnica del seminario debe revestir diferentes énfasis a medida
que el alumno progrese en cuanto a investigador:

. ial
t el alumno participa en seminarios de metodología,
- Ime mene,
- t
talque
en los cuales es menos importante la _temática que e1 ms rumen
adquiere. El énfasi&amp;se coloca en el metodo.
.
. arios de temas diversos, en los cuales el énfas~
- Sigue con se~m
al
btiene la información filoso~tá col?ca:-~- en j;1;~:=n~;_r ~::st:8e~apa la actitud f_undame~tal a
f1ca y cien 1 ica
l d ng·or y seriedad para la seleccion de la mforcrear en el alumno es a e
mación.

En la medida en que el alumno _haya adq~d? _la metod:J~
y rigor en la información estará preparado para m1c1ar su ac
critica, que será el énfasis de esta etapa.
- Finalmente, en la última etapa en s~ formación, la calidad de~
alumno será evaluada por su capacidad creativa. En esta eta~~ el alum
no deberá ser capaz de aportar nuevos elementos a la temat1ca de su
elección.
Para que lo anterior se optimice operacionalmente, se r~quiere l_a
libertad tanto para el maestro como para el alumno, de ele~ la tema·
tica y de• permanecer con el ID1smo
maest ro, en sus seminanos , por varios períodos lectivos.

El trabajo anterior culmina en los últimos seminarios de la ~arre~a,
·nan·os de tesis El trabai· o final para obtener la hcenc1aque son 1os selDI
·
•
f
tura Sérá una investigación sobre el tema que se ha traba¡ado, en pro undidad a través de su carrera, junto con el profesor que comparte con _él
· 't
Este trabaJ"o deberá reunir los requisitos de metodologia,
sus m ereses.
t, d
rigor informativo, crítica y aportació_n per:ional que sea la garan 1a e
que el alumno se ha convertido en un mvest¡gador •
[54) CATHIDRA

6. CONSIDERACIONES PRACTICAS DE LA ENSE~ANZA DIALOGICA
SE PROPONE, POR ULTIMO, tomar en cuenta la naturaleza, función y posibilidades concretas de los maestros y los alumnos en esta
nueva dimensión de la enseñanza que proponemos.
Los maestros.
- Para que en realidad enseñen, deben contar con el tiempo suficiente para investigar sobre los temas de su interés. Esto no es posible
para alguien, que,por una parte, tiene sobredosis de trabajo, y,pór otra,
le fijan las materias• que debe impartir. El plan de estudios fÍexible
permite al maestro escoger las materias y los temas que desea investigar. El nombramiento de profesor de carrera le dará el tiempo suficiente para hacerlo. Las materias que imparte estarán en función de
sus propias investigaciones.
- Con este sistema se elimina la dicotomía entre la docencia y la
investigación. Se consideran ambas tareas como implicadas la una en la
otra. Dado que no puede concebirse a un maestro universitario que no
se dedique a la investigación. También por el hecho de que resulta
deseable que los investigadores discutan la materia de sus trabajos con
los compañeros más jóvenes en la ruta del conocimiento. Así, la docencia se apoya en todo momento en la investigación que se discute
en los seminarios. Es precisamente en el seminario donde se puede
crear la situación en la que filosofan juntos, maestro y alumnos.

Los alumnos.
- Un plan de estudios realista tendrá que tomar en cuenta las limitaciones de preparación de los alumnos y tratar de suplir sus deficien•
cias. Sin caer en el grave peligro que ya señalamos de intentar "llenar"
al alumno de la información que se considera pertinente. Si se supera
el tipo de instrucción ex-cathedra y se visualiza la enseñanza universitaria como el enseñar a trabajar personalmente, trabajando juntos, los que
ya saben con los que quieren llegar a saber, la relación maestro-alumno
adquiere una dimensión distinta. No se plantea como la relación entre
el sabio y el ignorante, como ya expresainos, sino como la relación dialógica del educando-educador que trabajan sobre un tema que a ambos
les interesa por igual. El educador no es más que un compañero más
CATHEDRA [55]

�adelantado. La definición de la enseñanza filosófica como investigación· hecha en común permite la consideración del alumno como compañero de trabajo; en ese sentido, la actividad en común puede presentar el carácter de un descubrimiento libre, perseguido en común, y no
de una transmisión de resultados. Así se evita Jo que Sartre nos advierte cuando describe al profesor universitario como "el señor que ha escrito una tesis y la recita el resto de su vida". (8)
Por último, -siguiendo a Bertrand Russel (9), pensamos que no se
debe exhonar a los estudiantes a que trabajen, como tampoco permi•
tírseles seguir en la universidad cuando se demuestre que pierden su
tiempo, sea por pereza o por falta de condiciones intelectuales.
Deseamos concluir este trabajo con un comentario breve acerca de
la ·idea de educación que · subyace en la concepción de la enseñanza dialógica de la filosofía que aquí proponemos.

. 4.. Freir~, ~·• La educación como pnlctica de la b'bertad y Pedagogía del opri•
1D1do, Siglo vemt,uno editores, México.
. 5. Kant, M., citado en: The teaching of Philosophy, "An international enqu1ty of UNESCO", France, 1963, pág. 17, Crítica de la ruón pura, Arquitectóni•
ca.

6. Salmerón, F., DIANOLA, "Sobre la enseñanza de la filosofía" ponencia
Mo!xico, 1961.
'
7.

Petera, R. S., Éthics &amp; Education, Unwin University Books,

8.

cfr. cita 2.

B.:

... 9. R ~ ,
E_nsayos sobre educación, Colección Austral No. 1387 O.p
xvm, Madrid-Mexico-Buenos Aires.
,
·

....... ... .......

Todo nuestro planteamiento supone la identificación entre 'educación' y 'enseñanza de la filosofía', entendida como el enseñar a filosofar. En este sentido, aprender a filosofar significa iniciarse en el camino
de la educación tal como lo plantea la tradición clásica griega cuando
identifica al filósofo con el hombre verdaderamente educado.
Aprender a filosofar se contempla, pues, como la iniciación en la
posibilidad de ir más allá de enseñar a otros, en forma profunda, las
disc;iplinas en el contexto del conocí.miento. Supone la transmisión
intencional de una perspectiva cognoscitiva capaz de intensificar el
sentido moral y despertar la conciencia social.

BIBLIOGRAFIA
l. Kant, N., citado por Toulmin, E.W.F., en: Los gnndes filósofos de Occidente, pág. 197.
2. Sartre, J. P., Instrucción ex-catbedra y difusión de la crisis del saber uni..,r·
sitario y el descontento infantil, Deslinde No. 1,_México.
3.

[ 56]

Whltehead, A. N., Los fines de la educación, Ed. Paidos, Buenos Aires.

CATHEDRA [ 57]
CAfflEDRA

�1

o

~
\

[ 58) CA'lBEDRA

I

#!

�José R. Menclirichaga Dalzell

Discursos
del Quijote (De la Edad de Oro y de las
Armas y las Letras (*)
INTRODUCCION
SI ALGUNA OBRA DE LA literatura española es digna de ser analizada una y otra vez, ésta es El ingenioso hidalgo don Quijote de la
Mancha, de Miguel de Cervantes; y ello, por la riqueza conceptual y
estilística que entraña, por su concepción antropológica, por su modernidad.

o
o

r

Ji

El Quijote es un libro del cual jamás se agota su contenido y del que
difícilmente se abarca su forma. Don Marcelino Menéndez· y Pelayo se
dio a la tarea de escribir su voluminosa obra Orígenes de la novela, y en
ella, la de Cervantes, "el primero en novelar en castellano", ocupa un
singular sitio.
(*)

Trabajo ~atado en la ctiecha del maMrO Ciar RodrílUez Cbicburo como conclúai6n
a m cuno "ADÜill.l lltenrio del Quljote", en la maellría de letras de la División de Estudios Superiores de la Facultad de FDo10ffa y Letru de la UANL.

I'
CATHEDRA [59)

�' de nuestro modesto trabajo:_ analizar su géPero este es el objetivo
nero subyacente o integrante del novelístico. Porque dentro de la novela del Quijote encontramos que están presentes -junto con cartas y
poesías- discursos que merecen un más detallado estudio.
'
Elegimos el análisis de estos últimos porque, al parecer, el gé¡¡ero
oratorio es poco abordado como tal, si bien de los discursos de la Edad
de Oro y de las Armas y las Letras existen numerosos comentarios de
varios críticos cervantistas, pero todos ellos englobados dentro de otros
estudios más amplios.
El análisis literario de los citados discursos, más que centraI11e en
una exhaustiva investigación estilística, pretende ir ligando lo conceptual y lo formal a manera de un todo, con el auxilio de las interpretaciones de reconocidas autoridades en la materia.
La finalidad es, pues, adi¡ertir cómo el género oratorio está presente
en el Quijote, cuál es la significación de los discursos en cuestión y qué
actualidad tienen.

Para facilidad del lector, las referencias al Quijote están basadas en
la décima octava edición de "Sepan Cuantos ... " de Porrúa, la que está
precedida de un magnífico prólogo de Américo Castro.
Con estos preliminares, pasamos a abordar el tema anunciado, no
sin antes situarnos en el entorno histórico y social de la época de Cervantes, hablando posteriormente de la oratoria y analizando por fin los
discursos más singulares de la imperecedera y roáxiroll creación literaria
del Manco de Lepanto.

I.

LA ESPANA DE CERVANTES

AUNQUE CERVANTES PUBLICA todas sus obras en el siglo xvii,
a excepción de La Galatea {1585), la verdad es que lo que le brinda una
retroalimentación es la experiencia y vivencias adquiridas en el siglo xvi.
Miguel de Cervantes se mueve en una España donde la idea de la
conquista de Granada aún está viva, donde el poderío temporal, .resulta-

[ 60] CAfflEDRA

do de 1~ _dominación en América, es visible y donde, al mismo tiempo,
~ manifiestan la radicalidad y la intransigencia de una nación que de-

fiende celosamente su integridad tan dolorosamente alcanzada.
Para Américo Castro -destacado crítico literario, autor de innumerables obras acerca de -Cervantes y una de nuestras fuentes más socorridas en la realización de este trabajo-~ es un error querer situar centralmente al autor del 9uijote en un ambi,e nte del Postrrenacimiento o de
la ~ontrarreforma; 'es, ~~ir, en una España q~e se~ "una porción de
O~c1dente, -Y n~&lt;fa tnas . Para Castro, la conV1venc1a con moros y judios ha p~oduc1do que el p~_eblo español presente una impronta, que
t~e, de Orie~te una concepc1on nueva en medio de un riguroso cristianismo·, encasillado por motivos de supervivencia y aislado del resto de
Europa1, declarando incluso que juzga incompleto e inválido lo expresado al res~cto en su ~bra Pensamiento de Cervantes y rectificando que
la t;oncepc1ón cervant1Sta sobre el mundo y sobre la vida, más que estar
regida por los ideales del Renacimiento, se debe a una textura cristianoislámica de los españoles. 2
La tesis parece contraponerse a la de Garciasol, quien habla de la
España de esa época, equiparándola al mundo; una España que finca su
perdurabilidad en. la trinidad histórica de política, religión y lingüística; una España culta, humana, ·profundamente religiosa y abierta en
rosa -según Garciasol- a todos los rumbos. 3

Parece más convincente la tesis de Castro {que es la de muchos histo~adores ~ue han estudiado el fenómeno español de los siglos xvi y
XVII). Espana se abre, pero precisamente gracias a hombres visionarios
como Cervantes, donde su sentido de orientación y su intuición ·los
ll~van a la bú¡¡queda de un ideal nuevo -que no es copia del Renacimiento, aunque tome de-él algunos elementos- y a la creación de una
literatura que refleja al autor y lo proyecta como desea ser y no como
otros quisieran que fuese.
. De cual&lt;¡uier forma, Cervantes lanza su mensaje; inventa a Don QuiJote, que es "esa rara ayis de la literatura: un personaje totalmente creado en cuerpo y alma"4 ; transforma con el ingenio la ficción en realidad
Y rectifica en España, como señala Thomas Mann, el verdadero sentido
del Evangelio. 5

CATIIEDRA (61)

�11. GENERO ORATORIO EN EL QUIJOTE
LA MODERNA LITERATURA ha puesto en segundo plano lo que
los antiguos llamaron Poética y, ya próxima a nosotros, tomó el nombre
de Retórica o Preceptiva. Lo cierto es que esta clasificación y reglamentación se encuentra 'incluida en los manuales de literatura o de estilística, pero no tiene la dimensión que en las épocas antigua, medieval Y
moderna tuvo dentro del contexto de las artes dicendi et scribendi.
La oratoria, como género, se encuentra descrita y codificada a lo
largo de muchos siglos: nacé con Aristóteles y su Poética; se cultiva en
Roma, con las Institutiones oratoriae, de Quintiliano, y el De oratore,
de Cicerón6 ; florece en la Edad Media, aunque con un sentido teológico, en los sermones de san Agustín y, en los linderos del Medioevo Y de
la Edad Moderna, con fray Luis de León y fray Luis de Granada; más
tarde, con Bossuet, y luego, casi bajo la única modalidad de orat_oria
política, tan socorrida en las revoluciones francesa y rusa, y durante la
Segunda Guerra Mundial. 7
Con todo, la oratoria está presente en los manuales de filosofía del
arte y de poética general, como puede advertirse en Dilthey, Lessing,
Steiger, Kayser, Bousoño, etcétera.
Podemos decir que hoy la oratoria se cultiva, especialmente, en los
foros políticos de los congresos legislativos, en las elocuciones d~ los
presidentes y ministros, y en las intervenciones de líderes obreros,
empresariales y de partidos políticos, etcétera, si bien incluida casi
siempre en el periodismo de diarios y revistas.
Cervantes introduce en la novela el discurso y le da un sentido particular, proporcionado y bello. Pero oratoria existe no sólo en la forma
clara y definida de los discursos, sino en cientos de elocuciones Y párrafos, como las palabras pronunciadas por Don Quijote -en su primera
salida a los campos de Montiel (I,2,22-23); como su arenga en la Sierra
Morena (I,25,134); como su defensa de los caballeros andantes ante
el cura y el barbero (II,1,322-323); o como su respuesta al eclesiástico
reprehensor (II,32,453-454).
Discursos propiamente tales, son los de Don Quijote al Escuadrón
tlel Rebuzno (II,27,436-437) y los famosos de la Edad de Oro (l,11,55-

[ 62]

CATHEDRA

56) y de las Armas y las Letras (l,38,226-227), estos dos últimos objeto
de nuestro análisis.

III. DE LA EDAD DORADA
ANTES DE INICIAR propiamente este capítulo, quizás convenga
situarnos en la literatura de la época y señalar con don Marcelino Menéndez y Pelayo que el estilo de los discursos sobre la Edad de Oro y
sobre las Armas y Letras nada tienen de particularmente cervantescos,
pues se encuentran en los escritos de fray Antonio de Guevara o del maestro Pérez de Oliva'; pero son "excelentes muestras de estilo oratorio",
según clasificación de Martín de Riquer.9
Para no perdernos, recordemos que el motivo fundamental del
Quijote es "defender a los oprimidos y ayudarlos; es el cumplimiento y
la interpretación del Evangelio"'º, sólo que desencasillándose de la caballería tradicional, a sabiendas de que "al cambiar el siglo, la antigua
caballerosidad española se había convertido en picardía ... " 11
La actitud de Cervantes va a ser revolucionaria: es no sólo la aventura física de un caballero andante, sino el "vagabundaje literario" 12 y el
reconocimiento al poder vivificador del artista. 13
Pero iniciemos el análisis del texto, pues que nada hay más valioso
que lo que el propio autor ha dicho.
Intercalado dentro de otro relato, el de la llegada de Don Quijote
y Sancho al anochecer a la majada de unos hospitalarios cabreros (recurso muy socorrido de Cervantes, el que gusta de ir mezclando unos y
otros acontecimientos), el discurso de la Edad de Oro es una bella pieza
oratoria, con reminiscencias del mundo antiguo y referencias al Renacimiento de la época.
Dice Cervantes: "Dichosa edad y siglos dichosos aquéllos a quien
los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro,
que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella
vivían ignoraban estas el.os palabras de tuyo y mío. Eran en aquella
CATHEDRA [ 63]

�santa edad todas las cosas comunes: a nadie le era necesario para al·
canzar su ordinario sustento tomar otro trabajo que alzar la mano ... "
Las casas eran " ... no más que para las inclemencias del cielo. To·
do era paz entonces, todo amistad, todo concordia: aún no se había
atrevido la pesada reja del corvo arado a abrir ni visitar las entrañas pia·
dosas de nuestra primera madre ... " "Entonces se decoraban los concetos amorosos del alma simple y sencillamente, del mesmo modo y manera que ella los concebía, sin buscar artificioso rodeo de palabras para
encarecerlos ... " "Las doncellas y la honestidad andaban, como tengo
dicho, por dondequiera, solas y señeras ...· y agora, en estos nuestros
detestables siglos, no está segura ninguna ... para cuya seguridad, andando más los tiempos y creciendo más la malicia, se instituyó la orden
de los caballeros andantes, para defender las doncellas, amparar las
·
' fanos y a 1os menest erosos" . 14
vmdas
y socorrer a 1os huer

Don Quijote logra el efecto primario de todo discurso, pues los
cabreros "sin respondelle palabra, embobados y suspensos, le estuvieron
escuchando". 15 Su temática ha sido el mit&lt;;&gt;, que -como señala Ortega
y Gasset- es "historia corrompida" y mundo irreal, pero compossibile;
adonde se refugia el artista porque "en el nuevo orden de cosas (Renaci.
) 1as avent uras son 1mpos1
.
'bles " . 16
miento

•
1

La evocación de la Edad de Oro, del estado natural que la humanidad vivía antes del pecado original (y que había abordado en el Persiles
y reaparecerá en El trato de Argel)1 7, recuerda la Egloga cuarta, de
Virgilio; la Metamorfosis, de Ovidio, y la similar concepción que poseen autores que seguramente leyó Cervantes, como Erasmo, Castiglione,
Petrarca, Alberti, Poliziano, Guevara y Mal Lara. 18

Américo Castro explica cómo el Renacimiento, curiosamente, busca
un mundo nuevo, considerando a la civilización como un mal, porque
vino a empañar el brillo prístino de los seres"; pero, al mismo tiempo,
"busca con no menor afán la cultura, que es razón, y que es lo contrario
de la espontaneidad natural". 19 Es lo propio de una época de búsqueda, de contradicción y de perplejidad.
Pero esta búsqueda no es romántica y utópica: pretende encamar en
la época en que se vive. Si se quedara en lo romántico -como advierte
Casalduero-, entonces correría el riesgo de encerrarse egoístamente

[ 64) CAfflFJ&gt;RA

en una peligrosa cont~mplación; pero va a la acción y cobra vida, que es
lo barroco, contrapomendo y logrando equilibrar la libertad pasada y la
libertad presente. 20

IV. DE LAS ARMAS Y LAS LETRAS

EL DISCURSO DE LAS Armas y las Letras no es menos elocuente
y es~ más relacionado con el asunto caballeresco; plantea toda la problematica de cuál oficio tenga prioridad y cómo pueda resolverse el tan

discutido tem11.
Entre capítulos que contienen otra muy distinta temática -el amor
de dos parejas y la libertad del cautivo y del oidor-, el discurso Ele las
Armas y las Letras va a ser pronunciado ante caballeros y letrados. Hay
aquí, igualmente, una actitud propia de la época: la indecisión interna
Y la duda. Son, como dice Casalduero, variaciones que "tienen un valor
formal y, al mismo tiempo, de significado". 21
¿Cuál es la razón de comparar armas y letras? Ver cuál de las dos
funciona mejor; son dos vocaciones, dos concepciones filosóficas frente
a frente.
Nuevamente, atendamos a lo que dice Miguel de Cervantes, para de

ahí apuntar más consideraciones. El tema se encuentra dividido en los
capítulos xxxvii y xxxviü de la parte primel'a.

Don Quijote muestra desde el principio su interés por las armas
(dirá después en autoconfesión del Persiles: " ... inclinóme mi estrella,
si bien en parte a las letras, mucho más a las armas ... ") 22 ; y "siendo
ansí que las armas requieren espíritu, como las letras, veamos ahora
cuál de los dos espíritus, el del letrado o el del guerrero, trabaja más".
Así, de acuerdo al fin que persiguen, las armas buscan la paz y las
letras la justicia.23
¿ Quién trabaja más y quién recibe menos? Responde Cervantes:
" ... aunque es mayor el trabajo del soldado, es mucho menor el premio". Y concluye nuestro autor: "Bien hayan aquellos benditos siglos
que carecieron de la espantable furia de aquestos endemoniados instru•

CATHFJ)RA [ 65)

�mentos de la artillería ... "; " ... en el alma me pesa de haber tomado
este ejercicio de caballero andante en edad tan detestable como es esta
en que ahora vivimos . . . " 24

. Detectamos la maestría del autor para combinar relatos disc
s~ ~engua de la unidad; las posibles influencias en su tema'yti . ursos,
plmma cult
af'
ca; su am,
ura Y su an por encontrar nuevos caminos en la literatura
d e 1aepoca.

No resuelve nada Cervantes; deja a que el lector tome partido, si
bien -como hemos ya advertido- él se inclina un tanto por las armas
o, al menos, trata de reivindicar la profesión militar.

t

Américo Castro explica que, en el Renacimiento, esta actitud española de lidiar contra los moros y este cultivo de las letras divinas, se va
a trocar en un autoenclaustramiento de la nobleza guerrera en las salas
de palacio y en un reconocimiento a la superioridad de la sabiduría y
contemplación filosóficas sobre la bondad de l¡¡s armas 25 ; razón por la
cual Cervantes pudo haberse inclinado por estas últimas, más por situación.que por convicción, pensamos nosotros.
Pero el propio Américo Castro aporta un elemento más, éste del
todo convincente: Cervantes no acierta a asegurar cuál de los dos oficios sea más arduo ni más noble. El mismo Cervantes, como señala
Castro, así lo expresará en el Persiles, al poner en boca de uno de sus
personajes las siguientes palabras: "Yo, señores, soy un hombre curioso; sobre la mitad de mi alma predomina Marte y sobre la otra mitad
Mercurio y Apelo; algunos años me he dado al ejercicio de la guerra;
y algunos otros y los más maduros en el de las letras", concluyendo el
crítico cervantista que "Aquiles y Homero no son pensables sino conjuntamente" y que aparece aquí nuevamente el debate renacentista "entre el clérigo y el caballero, el alma y el cuerpo o el agua y el vino".2 6
Y hoy subsiste aún esa dificultad y esa duda: ¿Es que hay algún
oficio o profesión superior a otro? ¿Pueden las actividades del espíritu
situarse por encima de los menesteres materiales? ¿No es preferible
buscar ese equilibrio que Cervantes en forma implícita señala?

CONCLUSION
EL ANALISIS DE LOS DISCURSOS de la Edad de Oro y de las
Armas y las Letras nos ha permitido confirmar la versatilidad de Cervantes para incluir en su novela un género más, sin alterar el objetivo primario de la obra.

[ 66]

CATHEDRA

O~ra clásf~a es aquélla que no pierde su valor; obra actual lo es no
O
an _so ~ue a que ha sido escrita con aproximación, sino que su va1
enc1a pers~te a pesar de la distancia temporal. y los discursos a ue
hemos aludido son actuales en esencia Y vivos en valor.
q
. Si, _como señal~, Menéndez Pida!, "Cervantes no intenta destruir el
ideal, smo que, hac1endonos simpático al caballero de las causas rd. 1
das, nos muestra que todavía cree él en Ja caballería" 21 medi· pet
tosd di
1
•
,
anees. os scursos, e Femx de los Ingenios -en actitud existencialreafirma toda su fe en un hombre libre y con una clara tarea por realizar en este mundo.
brillSus discursos resuenan en este siglo xx que concluye con la misma
.. antez Y c_'.msando el mismo azoro q4e en los alb~res del siglo
xvu, _cuando anoraba Do~ Quijote una edad de concordia Y comunidad
de bienes y una armoma entre menesteres materiales y espirituales.
Y. ~a voz del_ Caballero Andante traspasó las fronteras de España
recomo las naciones, en cumplimiento a una profecía de su auto{

NOTAS Y REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
l. Cfr. Pról~~ de Américo Castro a El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, Colecc1on "Sepan Cuant
" Nli 6 déc"
.11
rrúa M" .
os · · · 1
m, ,
una octava edición Editorial
o
, exJCo, 1977, pp. xix y xlvii.
'
2. Ibid., pp. xxxv, xxxviü, xlii y xliv.
3. Ramón de Garciasol, Claves de España: ·Cervantes y el "Quijote" Col "ó
AIIBtral Nom. 1481, Espasa-Qdpe, Madrid, 1969, pp. 15-19.
'
ecC1 n
4. ¡;.18'k Van Doren, La profesión de Don Quijote, Colección Popular Núm. 31
ondo de Cultura Económica, México, 1962, p. 15.
'

CAfflFDRA [ 67]

�5. Thomas Mann, Cervantes, Goethe y Freud, Biblioteca Contemporánea N&lt;im.
35, Editorial Losada, Buenos Aires, 1961, pp. 61-52.
6. Helmut Hatzfeld (El Quijote como obra de arte del lenguaje, Patronato del IV
Centenario del Nacimiento de Cervantes, Madrid, 1949, p. 60) advierte la clara
influencia retórica de Cicerón en Cervantes.
7. Luis Alberto Sanchez, Breve tratado de literatura general, décimasexta edición,
Ercilla, Santiago de Chile, 1965, pp. 200-207.

19. Castro, op. cit., p. 181.
20. Joaquín Casalduero Sentido y i
d Q ..
1949, pp. 74·76 168.
orma e1 WJOte, Ediciones Insula, Madrid,
21. lbid., p. 169.
22. Cita de Castro en op. cit., pp. 217.217 .
23. Cervantes, op. cit., pp. 224-225.

8. "Es el estilo general de los buenos prosistas del siglo xvi, con más brío, con más
arranque, con una elegancia más sostenida. Otros trozos del Quijote, retóricos
o afectad~ de propósito, o chistosamente arcaicos, se han celebrado hasta lo
sumo, por ignorarse que eran parodias del lenguaje culto y altisonante de los
libros de caballerías •.. " (Ramón Menéndez y Pelayo, "Cultura literaria de
Miguel de Cervantes y elaboración del Quijote", en San Isidoro, Cervantel y
otros estudios, Colección Austral, Vol. 251, cuarta edición, Espasa-Calpe, Ma·
drid, 1959, p. 104).
9. Martín de Riquer, Aproximación al Quijote, Editorial Teide, Madrid, 1970, p.

24. lbid., pp. 226-227.
26. Castro, op. cit., p. 214.
26. lbid., pp. 217-219.
27. Ramón ~enéndez . Pi~al, Cervantes y el ideal caballeresco, Ediciones del IV
Centenario del Nacumento de Cervantes, Madrid, 1948, p. 25.
.

196.
10. Hatzfeld, op. cit., 18-21 passim.

BIBLIOGRAFIA

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Sucs. de Juan Gili, Barcelona, 1933, pp. 322-324.

Casalduero, Joaquín, Sentido y forma del Quijote, Ediciones Insula, Madrid, 1949.

12. Castro, Cervantel y los casticismos españoles, Libro de Bolsillo, Vol. 494,
Alianza, Madrid, 1974, p. 267.
13. Leo Spitzer, Lingüística e historia literiaria, segunda edición, Gred9s, Madrid,

C'AlstrAliao,
. Américo, ~rvantes y los casticismos españoles, Libro de Bolsillo Vol 494
nza, Madrid, 197 4.
'
·
'
, El pensamiento de Cervantes, Revista de Filolna{a Espan-ola An · VI,
Madrid, 1926.
--&amp;
,
eJo

1958, p. 182.
14. Cervantes, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, Colección "Sepan
Cuantos . . . ", Núm. 6, décima octava edición, Editorial Porrúa, México,

"Se
, Prólogo a El,,ingenioso hidalga Don Quijote de la Mancha, Colección
~an Cuantos . . . , N&lt;im. 6, décima octava Edición Editorial p México, 1977.
•
orrua,

1977, pp. 55-56.
15. lbid., p. 66.
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1942, pp.120; 130; 131 y 133.
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18. Francisco Rodríguez Marfn, Prólogo al Quijote, Clásicos C'Alstellanos, Tomo I,
cuarta edición, Espasa-Calpe, Madrid, 1941, p. 249, n. 9; Castro, op. cit., pp.
179-187.

[66] CATHEDRA

Cervantes, El i'!enioso hidalgo Don Quijote de la Mancha prólogo de Am' · "-tro,
. ' octava edición enco
......,..
n
,Coleccion
M' . "Sepan Cuant os · · · " , N"·um. 6 , décima
Editorial
corrua, exico, 1977.
,
Garciasol, Ramón de, Claves de España: Cervantes y el "Quijote" Col -6 A
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de Cultura Económica, México, 1962.

\

i

-~.. .., 1

/
1-:., r )

[ 70) CATHEDRA

�Juan Francisco Pérez Ontiveros

La
sistematización de la
enseñanza (*)
"Lu I D ~ - demalou
dem.ueánn que enúe campoe

del conoclmiemo al pueeer tan
dilümoe como, por ejemplo, le
sramiüce y Ju ma&amp;emidcu,
e:dl&amp;e mucho en com&lt;m. 1 que
• poelble enam ma~Ucu
de tal forma que loa alumnoa
aprendan lueao con mayor fad·
lldad y rapldn le oamtdca, .,
vienena" /1- N. LandL

l. LA CIBERNETICA APLICADA A LA EDUCACION
LA CIBERNETICA ES UNA CIENCIA que ofrece enfoques y métodos que permiten racionalizar la actividad humana en diversos campos, es decir, que es la ciencia que permite hacer más eficaz la acción.
( *) Conferencia llláentada en el Primer Colll?MO lnternaclonal y Quimo Nacional de le
Aloclación Nacional de Profet0ret de Matemticu, celebrado• en Toluca, atado de IHzic:o,
del 20 al 2-&amp; de febrero de 1978.

CAfflFDRA

(71]

�.
, .
. . d 1 control. El control ~oordina todos
La c1bernetica es,la. c1enc\~ ~l sulta imposible el funcionamiento
los aspectos de la practica Y sm e re
de los sistemas organizados.
'd 1 1
generales del control Y estas
La cibernética ha establec1 o das eye,; tanto en la naturaleza como
leyes rigen las más diversas esferas e aque '
en la sociedad.
ral
universalmente conocida.
La trascende~cia d~ las leyes :ne e:s :: las leyes generales hacen
Esta trascendenc1a radica, sobre t o, . q
'dad de realizar experifactible prever determinado fenómeno sm neces1
mento alguno.
El esquema general del Control se ilustra en la gráfica siguiente:

PRIMER ESQUEMA

sistema controlado

objetivo

sistema controlador

mundo exterior

d
nden las condiciones o exiDe este esquema fundamental se es~:control para que pueda llegencias que debe satisfacer un pr?~eso
.
varse a cabo con éxito. Tales condlClones son.
1. Que exi~ta un objetivo ex~:~~~~ ~:~::ªiº~xactamente de2. Que exista un programa
terminado.
(retroalimentación), es decir,
.
3 _ Que haya una b uena retroacción
una adecuada información al sistema controlador.
[ 72) CAnlEDRA

Veamos cómo el proceso pedagógico representa un proceso de control. En el proceso de la enseñanza el sistema controlador es el maestro,
y el controlado, los alumnos. El maestro tiene un objetivo determinado
y lleva a cabo un control comunicando a los alumnos cierta información. La tarea consiste en provocar en los alumnos, al efectuar una
acción sobre ellos mediante esta información, una actividad y una conducta conducentes a formar en ellos cualidades que correspondan al
objetivo propuesto. La acción sobre los alumnos se lleva a cabo siguiendo un plan o programa determinado. Diferentes circunstancias externas (mundo exterior) ejercen, en forma incesante, su influencia tanto
sobre el maestro como sobre los alumnos. Para que el maestro pueda
controlar con éxito la formación en los alumnos de las cualidades requeridas, deberá obtener una información constante sobre los resultados de su acción (por ejemplo, cómo los alumnos han comprendido sus
explicaciones, si han asimilado el método de resolución de probleU1as}.
En otras palabras, debe producirse una continua retroacción (retroalimentación). Si se rompe cualquiera de los eslabones del proceso del
control, éste resultará imposible o se realizará de manera imperfecta.
Aquí cabe aclarar lo siguiente: en el proceSo de emeñanza el material
controlado (el alumno) es al mismo tiempo un sujeto poseedor de una
actividad propia, capacitado para la asimilación y elaboración de obje-

tivos por sí mismo. El alumno, pues, no sólo representa un sistema controlado, sino también un sistema autocontrolado con elevada capacidad
para la autoorganización. No obstante, la indicada característica no
anula las leyes generales del control formuladas por la cibernética, pues
la capacidad para el autocontrol es algo que también hay que formar,
que debe enseñarse, y cuya realización es preciso controlar.
La aplicación de la cibernética a la pedagogía no trata de considerar
obsoleta la pedagogía tradicional, sino de darle un nuevo enfoque desarrollándola mediante nuevos métodos, aplicando los adelantos de la
ciencia moderna (las matemáticas y la lógica) para convertirla en una
ciencia más rigurosa y exacta.

La característica fundamental de la cibernética es que resuelve los

problemas cuantitativamente apoyánd(?Se en las matemáticas y en la
lópca.
La cibernética, al igual que la pedagogía, se ocupa de siste1DBS complejos; de ahí que la cibernética elabore métodos para la resolución de
problemas por siste1DBS complejos.
CADIFJ&gt;RA ( 73]

�Los problemas pedagógicos constan de múltiples. factores. Para
elegir determinado procedimiento de enseñanza hay que tener en cuenta las particularidades de la materia escolar y del tema que se ha de estudiar, el nivel de conocimiento y desarrollo de los alumnos, su edad, interés, etcétera.
Actualmente, el problema de la elección de los mejores procedimientos de enseñanza sabemos resolverlo empíricamente, partiendo de
la experiencia, cuando no sobre la base del sentido común. Y esto es
inevitable porque hasta el momento no disponemos de métodos exactos
para descubrir medios y valorar los diversos factores, ni para determinar
los medios de cambiar dichos factores.
¿Sería posible crear dichos métodos? Hay razones fundadas para
pensar que puede hacerse. Gracias a la cibernética, métodos semejantes
han sido elaborados, verbigracia, en economía, en medicina y en algunas
otras ciencias. Si consideramos los problemas de la medicina veremos
que, al igual que los pedagógicos, son problemas de múltiples factores.
Igual que los pedagógicos, los problemas de la medicina estuvieron largo
tiempo resolviéndolos de forma poco rigurosa, sin exactitud, mediante
la intuición y la experiencia. En la actualidad se ha elaborado un método tan riguroso y exacto para la resolución de muchos de ellos que
incluso pueden ser resueltos por una máquina. Además, los diagnósticos que formula la máquina disgnosticadora suelen ser mejores que los
de un experimentado médico.
El problema de lograr un máximo control del proceso es ya muy
viejo en pedagogía. La particularidad de la nueva etapa que se abre al
desarrollo de la pedagogía consiste en que semejantes problemas deben
resolverse con métodos actuales basados en la utilización de las conquistas de la matemática "moderna", de la lógica matemática y de la cibernética.
La búsqueda de procedimientos para descubrir y medir los fenómenos pedagógicos constituyó una empresa extremadamente difícil.
Parece dudarse que en los próximos años puedan ser hallados todos los
procedimientos necesarios. Pero es indispensable iniciar tal búsqueda.
Esta labor es de una gran importancia y valor, y debe ser comprendida
plenamente. Así, pues, como primera causa de la insuficiente eficacia
de la enseñanza, señalaremos que el objetivo de tal enseñanza se formula, con frecuencia, de manera inconcreta, inexacta, sin que se indiquen
[74] CAfflIDRA

los parámetros cuyo conocimiento resulta indispensable para un buen
cont~l de los procesos psíquicos de cada alumno. La segunda causa
CODSISte en que .ª menudo el programa de coptrol es enunciado en
forma poco P ~ - Un programa de control bien enunciado expresa
en:ctamente no solo el objetivo de las acciones, sino también las cond1c1ones en que debe actuarse y, asimismo, el carácter de las acciones
en cada una de las condiciones.

La mala programación de las actividades docentes es uno de los mo-

tivos de que diferentes maestros enseñen en forma distinta un mimlo
tema, es decir, trabajen con distinto programa. Esta situación es anor•
mal. Si treinta maestros imparten una misma lección utilizando entre
todos unos veinticinco, medios diferentes, podemos afirmar, a priori,
que la aplastante mayona de estos medios no serán los óptimos.
. El pr~blema de valorar l?s distintos programas de control, y de ele~ ~ntre e~tos los que sean optimos, se presenta hoy en día en las dis-

c1phnas mas diversas. Este problema debe plantearse asimismo en la
pedagogía. En lugar de procurar que cada maestro descubra, mediante
un proce~. de creación individual, medios propios para dirigir el proceso pedagogico, deben hallarse programas de enseñanza óptimos, en el
~omento dado del desarrollo de la ciencia, y hacer que todos sigan
dichos programas. El espíritu creador debe apuntarse al hallazgo de
P~~ pedagógicos más eficaces que los que utiliza hoy en día la
c1en~l8, . pero nunca al descubrimiento independiente de aquélla que
la c1enc1a ya conoce. La tercera condición para una eficaz enseñanza
~, la existencia de una efectiva y continua retroalimentación (retroaccion). Esto es que el maestro no sólo debe comunicar conocimientos
a los alumnos, sino que ha de recibir una constante información de
retorno que lo tenga al corriente de cómo dichos alumnos los asimilen.

En la actual organización docente la retroalimentación está mal
~laneada:, En efecto, ¿de qué medios dispone el maestro para recibir
info~1on de retorno? Ante todo.los exámenes; luego,de diferentes
traba,JOS de control y comprobación.
.
Por lo que hace a los exámenes, resulta imposible interrogar a los
alumnos con cierta frecuencia. Por tanto, la información de retomo
~btenida durante los exámenes llega al maestro a grandes intervalos de
tiempo.

CATHEORA [75)

�puede alcanzar una elevada eficacia el proceso didáctico que incluya la
"nseñanza específica de métodos de raciocinio, esto es procedimientos
de trabajo mental. Pero no es posible enseñar a
en forma más
eficaz si no sabemos qué significa saber pensar, y solamente esto lo
podremos lograr cuando descifremos el mecanismo del pel)Ballliento y
sepamos entender perfectamente la naturaleza de las calidades del
raciocinio que queremos educar, describiéndolas con exactitud.

Respecto a los trabajos de control y de comprobación, _aunque ~rmiten recibir una información más frecuente, el valor de su mformac1on
es menor. ¿Por qué? Al revisar un trabajo de comprobación, el maestro toma contacto sólo con los resultados de la actividad mental del
alumno: sabe si ha resuelto o no el problema, si ha cometido errores o
no los ha cometido. Partiendo del error en sí, no obstante, la mayoría
de las veces no puede averiguar qué proceso mental lo ha provocado.
Y, sin embargo, lo importante en la enseñanza es e~ ~ontrol de los procesos, la acción sobre el resultado a través de la acc1on sobre los procesos. Mas he aquí que precisamente lo que el maestro no suele o~tener
a menudo es información de los procesos. Esta es una de las mas graves causas de que el control del proceso de la enseñanza se lleve a cabo
con eficacia insuficiente, pues al no recibir una información de retomo
"cura sin diagnóstico". Igualmente, la carencia de una retroacción no
permite al maestro consolidar las acciones de los alumnos según el
curso que siga la asimilación de conocimiento, habilidades y hábitos
que determinan el objetivo que se desea alcanzar.

pens:u,

r

Algunos de los defectos citados son conocidos desde hace tiempo,
otros sólo han sido comprendidos muy recientemente. La comprensión de estos aefeetos han impulsado la búsqueda de los caminos para
eliminarlos. En diferentes países del mundo ha empezado la investigación de métodos didácticos conducentes a tal fin.

II. ALGORITMOS PARA LA ENSE~ANZA Y EL APRENDIZAJE

GENERALMENTE LOS PROCESOS enseñanza-aprendizaje tradicionales no procuran introducir a los alumnos, o si lo hacen es de manera imperfecta, en la aplicación de métodos de raciocinio independiente,
de búsqueda creadora. Esto es, que al diseñar el proceso didáctico ~o
se programen de manera suficiente los proc:esos mentales necesanos
para el logro del objetivo deseado.
Este defecto adquiere gran relieve cuando se tratan de resolver los
problemas con respecto a elevar el nivel de efic~cia
los proc~os
didácticos. Pues, hoy en día, cada vez resulta mas eVIdente que solo

?e

El m~todo ~undamental utilizado actualmente por la psicología y
por la c1bemética para el estudio de la actividad intelectiva consiste
en desccnnponer los procesos mentales en determinados componentes
-los conocimientos- y en operaciones, representando cada proceso
mental como determinada composición de operaciones de análisis y
transformación de materiales del mundo exterior, así como de los conocimi~ntos_ que sobre ellos tene~os. La naturaleza de este método podemos nnagmarla con clandad s1 en lugar del análisis de la actividad intelectiva consideram~s el de la actividad práctica (física). Supongamos
que queremos ensenar a una persona a poner en marcha un allt6móvil.
Para poder lograr lo anterior, es necesario saber con exactitud qué
significa "poner en marcha un automóvil", o sea, saber de qué componentes. (operaciones) consta dicha actividad. Una vez que hayamos
descubierto estas operaciones y determinado su orden sucesorio, podremos describir con fidelidad el proceso de la "puesta en marcha" de un
automóvil Y presentarlo como determinada combinación de operaciones. Halladas ya estas operaciones y determinado el medio de su
composición, podremos pasar a la enseñanza.

La actividad que hemos citado es muy sencilla. Consta solamente
de algunas operaciones que se llevan a cabo en condiciones relativamente estables. Actualmente, la cibernética elabora medios para describir actividades constituidas por miles de operaciones y que discurr~n en condiciones complejas y cambiantes. Se han puesto a punto
metodos que permiten presentar toda esta actividad a través de una
fórmula anotada con símbolos a semejanza de las fórmulas matemáticas o químicas.
Como es sabido, en matemáticas se llama algoritmo a la directriz
~ efectu~, siguiendo un orden determinado, un sistema de operaciones suficientemente elementales destinadas a resolver todos los
problemas de una clase dada. Los algoritmos poseen un carácter deterCATIIEDRA [ 77)

[ 76) CATflEDRA

�minista; masivo Y resultativo.

La cualidad determ~a ~ignifica que
todas las indicaciones que fotman parte de la directnz remite~ a operaciones suficientemente elementales ~ue se~ uní~oc:;iente :!ec::~
r todos cuantos actúen según la directnz mene!ºº a, Y q _P
de iguales datos, todos los operadores llegaran, u~a ve~ eJecut:ada
la directriz, a un mismo resultado unívoco., ~a cualidad e m~ivos
expresa que los algoritmos no son aplicables unicamen~ a de~rmm~?
problema aislado, que no sólo p_ueden utodilizarse con ?ie:spr~~::;
.al
·
ue resultan extensibles a t a una serie
ci es, s~not q
clase dada La cualidad resultativa indica que,parpertenecien es a una
·
,
·
d
tiendo de los datos correspondientes, la aplicacion del ~odritmo ~~n u. , .
al resultado buscado o sea, a la resolucion e pro ema,
cira siempre
'
•
1
1 t b jo
si bien cabe la existencia de unos datos de partida con os qu:.e ra a
del algoritmo podrá desembocar en un final infructuoso o ien proseguir ilimitadamente sin llegar al resultado que se busca.

ro

Un modelo sencillo de algoritmo es, por ejemplo,_ 1~ :egla p~a la
división de dos cifras. Supongamos que necesitam~s d1V1drr d?s nume.
1O 243 .,_· 3) · Es muy conocido el algoritmo que
ros naturales ( por eJemp
prescribe cómo hay que h~cerlo.
1divisor

l. Sepárese la primera cifra del di"!~e~~o.

2_ Compruébese si dicha cifra es divisi e por e

+

Sí

. 'dase.
3. D ivi
4. Anótese el resultado, etcétera.

1

·

No

*ura · ·

3. Sepárese la e
sigwent e.
4. Compruébese si la cifra
resultante es divisible por el divisor y ... etcétera.

En Otro tiempo semejantes algoritmos eran ignorados y sólo la gente más inteligente de, su época era capaz de d'ivi'd'ir d os eifras de- mayor o
menor magnitud. Una vez descubierto, el algorit~o f~e ensenado a l~s
niños y actualmente los alumnos de la escuela p~ana son ~apac:an~
dividir dos cifras de las mayores. Esto nos da una idea ~e 1~ impo do
cia de los algoritmos en la enseñanza, y sobre todo nos mdi: ~l gra e
en que se hacen avanzar las cada día más dilatad:15 fronteras e a ens ñanza, elevando a mayor eficacia toda la pedagog1a en general.

[ 781

CATHWRA

Ya hemos observado cómo un método aplicable al análisis y descripción de una actividad práctica debe y puede ser aplicado también al
análisis y descripción de la actividad intelectiva. Es conveniente subrayar que, en el caso de las operaciones mentales -a diferencia de las
prácticas-, no se pueden observar directamente e incluso muchas de
ellas son difícilmente cognoscibles. Esto explica la circunstancia de
que a menudo no podamos describir cómo pensamos al resolver unos
problemas, ni qué operaciones realizamos en aquel momento. Muchos
procesos mentales complejos nos parecen con frecuencia simples (reflexioné, descubrí, comprendí, etcétera), cuando no pocas veces son
realmente complejos y constan de gran cantidad de operaciones. Sin
conocer estas operaciones, sin descubrirlas, resulta difícil formar con
eficacia el correspondiente proceso mental. Y al revés, una vez (¡ue se
ha descompuesto el proceso mental en operaciones y se ha descubi~o
su estructura, es posible formarlo de manera extremadamente rápida y
fácil.
Actualmente la tarea más importante de la psicología y de la pedagogía reside en descomponer los procesos de raciocinio en operaciones
elementales, en descubrir sus relaciones (estructuras) y formular la
exacta descripción de tal estructura. Cuando los procesos mentales
tienen carácter algorítmico, debe darse su descripción algorítmica.
Construyamos como ejemplo un algoritmo de enseñanza programando con exactitud la actividad del maestro (que determina la de los
alumnos) en el proceso docente.
Imaginemos que se precisa comunicar a los alumnos un concepto
nuevo (verbigracia, el significado de circunferencia). Puede hacerse
por distintos medios. Elijamos uno de los posibles. Este se puede expresar en forma de la siguiente dinit:t~ algorítmica.

SEGUNDO ESQUEMA
Para que los alumnos comprendan y asimilen lo que es una circunferencia es necesario:
'
l. Dar una definición del concepto y un dibujo ("se llama circunferencia a una línea cmva cerrada situada sobre un plano y en la que

CA111EDRA

[791

�de otro punto que recibe el nombre
todos los puntos son eqw"distantes
. ,,
de centro de la circunferencia ).

III. MODELO CIBERNETICO APLICADO A UN PROCESO CONCRE-

3. Proponer a los alumnos que designen las cualidades indicadas en
la definición Y que las nombren.

LA CONCEPCION DEL PROCESO enseñanza-aprendizaje como un
proceso de comunicación que presenta una continua modificación y
que sus componentes interaccionen, es decir, cada uno de ellos influye
sobre los demás, nos permite concebir-la noción del proceso enseñanzaaprendizaje como algo que se puede sistematizar o racionalizar.

Si el alumno deaign,a

Si el alumno no designa

das las cualidades

todas las cualidades
3. Proponer que
nombre la unión lógica
que relaciona estas cualidades.

3 Trazar una figura que posea las cualidad~• citadas .por el alumno, pero que no• corresponda ru a la
definición correcta ni a la imagen.

¡

4. Anotar todas las
cualidades junto con las
uniones lógicas. {Después de esto, el ~~ro
prescribirá
eJerc1ci~
donde los alumnos aplicarán los conceptos da·
dos y comprobará el
niv;l de asimilación. Sin
embargo, para ahorrar
espacio no incluirem?s
esta etapa en el algor1fmo ).

¡

Si el alumno ha
corregido su error

Si el alumno no ha
corregido su error

4. Proponer
al
alumno que indique la
unión lógica que relaciona las cualidades.
5. Anotar todas las
cualidades junto con las
uniones lógicu. {Después de esto, el ~~ro
prescribirá
eJe?ClClOS
donde los alumnos aplicarán los conceptos dados, y comprobará ~1
nivel de asirni1aci6n. Sm
embargo, para ahorrar
espacio, no incluirem?s
esta etapa en el algont-

4. Llamar a otro
alumno.
5. Proponerle que
corrija el error.
6. Proponerle que
indique la unión lógica
que relaciona a las cua·
lidades.
7. Anotar todas las
cualidades junto con las
uniones lógicas. {Des·
pués de esto, el ~4:81:ro
prescribirá
eJerc1c1~
donde los alumnos aplicarán los conceptos dados y comprobará el
ni~l de asimilación. Sin
embargo, para ahorrar
espacio, no incluiremos
esta etapa en el algoritmo).

rno ).

[80] CA'fflfflRA

1

TO DE ENSE~ANZA-APRENDIZAJE

Enseñar es el control de la ocurrencia del aprendizaje. Cuando el
maestro expo_ne o muestra un contenido posee poco control sobre los
proQ,esos del aprendizaje. Después de una conferencia lo más que puede
exigir ·es que' el alumno repita la misma información. En cambio,cuando conduce, fomenta, estimula y permite que el estudiante interactúe
con el conocimiento para que ejerza procesos intelectuales, el control
de la ocurrencia del aprendizaje es mayor y su enseñanza es más eficaz.
Una manera de lograr un verdadero control en la ocurrencia en el
aprendizaje es mec!iante la aplicación de modelos de procesos cibernéticos en el diseño de procesos enseñanza-aprendizaje.

CATHEDRA [81]

�......
C0
w
......

PROCESO CIBERNETICO
\JI Ciclo de repuo (retroalimentación)

~

;!

1

2

9

4

6

8

~
Emisor
socialmente
ubicado

Perceptor
individual

Menaje
específico•

NO

Accl6n o
conducta
conaecuente-

Deacodíftcaci6n
e interpretación

• Escolarizado o
no
3

6

Ruido o
perturbación.
Alienación

MenaaJe 1eneral
ldeolóllco

9

7

Intormacl6n

Fin

Criterio• de
validez detlnldo•

previa 110bre
el c6dl¡o

""iiiíc:io

ranao•

(Con
de
toleranciaal

(Individual o
colectiva que
altera el

(Detlniclón de
objetivo•)

SI

cambio o
vut.aclón

mensa.le)

11

Avance

en
PllOCNO

Otro ciclo del proceao educativo

APLICACION DEL MODELO A UN PROCESO CONCRETO DE ENSERANZA-APRENDIZA.JE
----

cualidad••

Truar una flswa que po- Ju
cltadu por el alu.mno, puo que no oo~
poada al concepto oou.cto.

Adecuacl6n 41•
obJeUvoa

,~
~

'.
1

•r
Mau&amp;zoyllbiro
del alumno

-~

1

2

'
H

afto de educectón
pdmuta

y

4,
3

Loll'U una coPralalón 111'8 IUDPlle
del mundo que no,
llOdea a
del
Nhadlo de NI nlaclonee con alaunoe
erl.nemoe 1eomftrlcoa. D-.nooo de
capaddadel y tor1 maolóD de habWd~
d.._

ua,...

.
=
c.r.i
.....

'

8

Bl alWDDO debe d ..
___.. Ju oualldadee
que compnnde el
concepto de chcuntennala e lndícar el
nombre de la unión
l61ica que relack&gt;a - . . cualldad...

H

1

Identi11can curvas
oenadu lllmplH que
repreaenten clrtunterencla.

·~

~,.

6

.

'

8

A1wnno de Cll&amp;ffO

Ooncepto d•
cucuntenncla

H

.

-

1

...

-~

9

tea.

H

OonocbnJ-to
DO adaptedc, •
la
maduna mental d•

--t

1Dfonnaal6n eobre
loe üpo1de
--d•

H

El alumno ldentltlce
a una circuoterencia
al anllzar cualldadadee coneapondlent...

.

eJerctcloe

•
1

7

10

Reaoluclón
l de

(

anterlOH8 lneftclen-

1

T

Detlclalte prepuaalón cienUtlca del
m...uo.
Oonocimlentoe ll90m6~

NO

SI

1

...!!!!..
IDiclo

)

.J.

-

DehnDinar la

lonaitud de una
circunferencia

J

11

�Las anteriores alternativas, como algunos elementos que surgen
del hecho de aplicar la cibernética a la pedagogía, constituyen factores

determinantes para lograr una sistematización de la enseñanza. Esto
es, que la sistematización de la enseñanza le ayudará al maestro a dominar los detalles, a conocer los recursos, principios y actividades que
el proceso de racionalización de una asignatura le reditúa para mejorar
su eficacia como maestro.
......_..

...

' '.i i.'
\

~

'

~
'

BIBLIOGRAFIA

ASHLY, W. ROSS., Introducción a la cibernftica.

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1

1

&gt;.

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1

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Editorial Trillas, México, 1977.

NOTA FINAL: Para la realización de este escrito se tomó en cuenta el curso
de cibernética aplicada a la educación que impartió el maestro arquitecto Alvaro
Sánchez dentro de la currícula de la maestría en enseñanza superior, de la Facul·
tad de Filosofía y Letras de la UANL.

[84) CATHEDRA

•,

-~✓·

�Taller de sociología rural ii

"Historia
de vida" de un líder
•
campesino
NOTA PREVIA / Dentro del curriculum académico del Colegio de

Sociología de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL existen varios
tallefeS colectivos de investigación sociológica (*), los cuales son dirigidos
cada uno por un maestro coordinador.
En estos talleres, los estudiantes de la
licenciatura de sociología, a partir
del cuarto semestre lectivo, realizan
una serie de estudios teóricos y prácticos, con una extensión de cinco períodos semestrales C!é&gt;n carácter de obligatorios, estudios que pretenden la
participación de los estudiantes dentro
de un proceso integral de Investigación
que les ayudará en gran medida para

su formación profeaional.
El siguiente escrito, "Historia de
uida" de un líder campesino, es producto del laboreo conjunto realizado
por dos alumnos del Taller de sociología rural H, Gustavo·Susaney y Javier
Bumes, y por el maestro coordinador
del mismo, Ricardo Villarreal, cuyo
contenido está formado por los cu•
tro apartados siguientes: Introducción,

y

La seleccii)n, El relato CoJMntarios
finales, qu~ en seguida se reproducen.

En entregas posteriores, CA THEDRA pu!:&gt;lican los trabajos que
los otros talle1e1 del Colegio de Socio. logia han venido preparando /DAVID

MARTELL.

(*) Entre ésto. hay lol lll¡uiemea: Taller de IOaiolo¡ía run1 i, Taller de aocloJoata nrJl
U. Taller de 10ciol&lt;&gt;1ta indultdal, Taller de 10ciol&lt;&gt;1la UlbaDa y Taller de IOCioloda de la educa-

ción.

CA111EDRA [ 85]

�INTRODUCCION

EL PRESENTE TRABAJO pudiera ser confundido con cualquier relato

novelesco si no fuera porque su tipo
es considerado por algunos científicos
sociales como un instrumentQ útil y
en ocasiones necesario porque forma
parte de la metodología de la investigación social.
Tradicionalmente, dentro tle los
diseños de investigación se ha incluido
un bloque inicial de estudios exploratorios que se llevan a cabo indagando
documentalmente todo lo relacionado
con el aspecto a tratar. También,
son comunes varios tipos de observación para la realización de dichos estudios, estudios que se adoptan de acuerdo a las circunstancias físicas y sociales
del objeto de estudio.
Es en esta etapa de la investigación social cuando las "historias de
vida" se utilizan y pueden catalogarse
como sumamente valiosas para los
fines de exploración. Si los estudios
exploratorios buscan como principio
el conocimiento teórico indispensable
para la elaboración de un conjunto de
hipótesis que serán sujetas a comprobación en etapas posteriores, las historias de vida son grandes generadoras
de dichas intenogativas y fortalecedoras, en ocasiones, de algunas antes
supuestas.
Las historias de vida, sin embargo,
ao pueden ser calificadas como decisivas. Sería un rotundo enor suponer
que el relato hablado de un individuo
sea el punto clave para la realización
de un estudio científico. La seriedad
y disciplina de las ciencias sociales,
por todo el rigor metodológico que

[86]

requieren, sobre todo la sociología, a
las historias de vida las han puesto ya
en el banquillo de los acusados y raramente el investigador hace uso de
ellas. Más bien es la antropología
social la que ha confiado un poco más
en su efectividad. Dicha ciencia las
emplea por la naturaleza de su enfoque
de estudio y porque el antropólogo se
remite más al estudio humano, frente
a frente, que al acervo estadístico,
desde luego que sin desdeño de ninguno de ambos.

Las historias de vida han sido empleadas por antropólogos y sociólogos,
siempre con la reserva aquí mencionada, como un instrumento auxiliar
en la recogida de datos. Así como el
investigador recurre al hombre más
viejo, o al más experimentado, o al
pánoco, para realizar una entrevista
cuyo fin sea el conocimiento general
de la sociedad en análisis, también
puede valerse de una grabadora y una
libreta taquigráfica para hacer preguntas a un individuo, hilvanados de tal
manera que reconstruyan su vida y
paralelamente la evolución de aquella
sociedad.
Los individuos viven la historia.
Por eso la vida de éstos es parte de la
historia de una sociedad. La historia
personal de un individuo de edad avanzada va apegada al desarrollo de las
estructurP.s económicas, políticas y
culturales en que ha vivido. Así, el
conocimiento de la vida de una persona puede permitir la reconstrucción
hipotética de algunos aspectos del desanollo de la sociedad.

Entre los estudiosos que han utilizado las historias de vida figura el
antropólogo Osear Lewis (1), quien
hizo la descripción de un día en la
vida de cinco familias mexicana, una
jornada diaria en cada familia. El

trabajo monográfico de estas familias
le sirvió para obtener un conocimien-

to general de las costumbres de la
clase pobre de la ciudad de México.
Su estudio fue dirigido específicamente a los aspectos de la cultura y creemos que obtuvo resultados satisfactorios para su finalidad. No intentó
con dicho trabajo llegar a conclusiones muy precisas, de ahí que hayan
quedado en meras hipótesis que val·
dría la pena someter a la prueba de
su aceptación o rechazo. Volvemos
aquí a insistir, pecando de redundantes, en que con la historia de vida no
se pretende, en ningún caso, llegar a
un conocimiento definitivo de algo
-en última instancia, ninguna ciencia
lo logra-, sino que sólo busca ser un
acicate para el planteamiento o replanteamiento de intenogativas.
Otros investigadores que han
hecho uso de la historia de vida son
Ricardo Pozas (2). Este investigador
ha denominado este método como "estudios de caso". El nombre anterior
sugiere que puede ser aplicado tanto a
un individuo como a una familia o
comunidad por la multiplicidad de
referencias que puede hacer la palabra
"caso". Entre este tipo de trabajos
anotamos a Miguel Barnet (3), que
hace historia de vida de un esclavo
cubano tratando de averiguar las influencias religiosas africana en la
isla de Cuba. Jorge Bustamante (4)

figura también entre los sociólogos
mexicanos que lo han empleado para
la descripción o exploración de una
problemáti&lt;!á detenninada.
Bustamante la ha llamado "autobiografía"
y puso a prueba su potencial como
instrumento indispensable en la recogida de datos entrevistando a un emigrante mexicano que había entrado
ilegalmente a los F.stados Unidos
hacía más de veinticinco años. La
nanación de su vida y experiencias en
ese país sirvió para derivar ~ •
hipótesis relacionadas con el proceso
de asimilación y aculturación de los
inmigrantes.
Deben ser tomados en cuenta
algunos aspectos metodológicos para
lograr una buena historia de vidL
Por ejemplo, la selección del caso
nunca puede hacerse arbitrariamente o
al azar. Debe buscarse entre varias
opciones aquélla que ofrezca la mejor
armonía y confiabilidad. En esta
última consideración, la que ·a veracidad se refiere, puede someterse al
individuo a pruebas estratégicas que
permitan evaluar el grado de confianza
que pueda ser depositado. F.s frecuente que dicha prueba se aplique de manera inversa, es decir, que el entrevistado busque el grado de confianza que
puede tener en el investigador. F.ste
es un problema táctico que puede
presentarse según el caso.
El conjunto de consideraciones
referidas en el pánafo anterior cons~ituyen' lo que se ha llamado "el rapport". F.s indispensable la consecución de un buen rapport para lograr
una auténtica historia de vidL

CADIEDRA (87]
CATHEDRA

�LA SELECCION
CABE HACER LA ACLARACION de que este trabajo, en sus principios, no pretendía ser precisamente
una historia de vida. El protagonista
es una autoridad pública de la región
en donde el Taller de sociología rural ü
realiza una investigación sobre desarrollo económico y modernización, la que
incluye el estudio de algunos aspectos
de la problemática rural.
Por ese motivo, un grupo de estu&lt;ijantes encabezados por el licenciado
Ricardo Villarreal Arrambide, coordinador del proyecto, realizamos una
primera entrevista con dicha autoridad con un doble propósito: En primer lugar, nos int.eresaba contar con el
apoyo suficiente que nos permitiera
desarrollar, sin incidentes negativos,
nuestros diferentes trabajos ya planeados para un ~rcano futuro. Lógicament.e convenía informar, aunque fuera parcialment.e, a los funcionarios
públicos de la localidad, de nuestro
plan a fin de evitar suspicaciag, muy
comunes en el medio rural. En segundo lugar, resultaba atractivo conversar
con un individuo de edad madura que
ha estado enrolado en la política agraria desde hace bastantes años y que es
además miembro de un ejido recién
colectivizado que llamaba nuestra
atención para efectuar-en él un estudio
económicosoeial.
En esa primera entrevista procuramos estratégicament.e que "don Faustino"(*) se desenvolviera lo más librement.e posible. Por fortuna, no fue

mucho el esfuerzo que invertimos pues
las condiciones para obt.ener un buen
rapport se lograron fácilmente. Desde
el inicio pudimos percibir que se trataba de una persona que le gustaba explayarse y ser escuchada. Incluso
hubieron ocasiones en que sin haber
t.erminado una pregunta alguno de no•
sotros, nos int.errumpía, adivinando el
objetivo de ella. Es una persona muy
acostumbrada a dirigirse a contingent.es numerosos. Aparentemente no
había superado aun el vocabulario
propio de la subcultura campesina.
Sin embargo, dudamos de que esto sea
efectivamente así porque, como a lo
hugo de la narración se apreciará -la
cual se transcribe textualment.e-, en
ocasiones pronunciaba palabras defectuosamente como "concencia", "ident.efique", etcétera, pero en otras ocasiones esas mismas palabras las decía
correctamente.
Durant.e la primera entrevista los
planteamientos se hicieron muy generales para no provocarle incomodidad
y permitirle la mayor libertad de lenguaje haciendo que se explayara a su
manera. En todo momento demostró
un gran desenvolvimiento oral, pues
siempre hallaba las palabras adecuadas
para cada part.e de su relato. Esto puede ser interpretado como una autovaloración a que él se sometía ya que su
status político así se lo "exigía".
La ausencia de una estrategia sistemática en su primera plática causó
un deshilVBDamiento cronológico de

(*) Aunque las referencias a penonas y lu¡ares específicos no se ha eliminado de esta
historia (por autorización expresa del prota¡onista), sí decidimos lnfentar conservar su anoni·
mato.

(88] CATHEDRA

loa acontecimientos de su "41 que han
sido respetados en la transcripción
JD11Detofónica, aunque algunu partes
fueron enriquecida en 11a entrevistas
J)Olteriores, NgÚn la Importancia que
considerllllOB tuvieran. Poco a poco
fueron preeentándoae condiciones f•
vorábles que permitían hacerle pregunta ·más concretas, tanto de hecho~
mo de opinión.
También se encontrarán a lo largo
del relato situaciones a las que se retorna. En ocasiones es necesario volver
a mencionar alguna persona o acontecimiento para explicar algo nuevo;
otras veces la historia es repetitiva.
No obstante, don Faustino hace mant.ener el interés.
Todu las pláticas con don Faustioo suman un total de siete horas grab•
das en cinta magnetofónica. Al hacer
la reproducción por escrito no se repi-·

ten las preguntas, y ,onazón de magnitud no 1e incluyen las partes cuyos
temas se relatan en otras.

Lu sesiones se desarrollaron
Biempze en III despacho, cómodo y con
bastante espacio. Solamente en la
primera sesión tuvimos la intermpclón
deJos teléfonos. En todJ OClsión don
Fauatino fue muy amable y se IDOltró
entusiasmado de que un grupo de estudiantes univenitários estuviéramos interesados en realizar un estudio IObre
la región.
Los objetivos -originales que en un
principio nos habían llevado con él
ya estaban resueltos. y el conocimiento de su vida, que a continuación se
presenta, consideramos ea un VlliOBO
instrumento para introducirnos y ubicarDOI' dentro de la problemática de
nuestra investigación.

NOTAS
1. Lewil, Olear, Antropolo1(a de la pobreza, Fondo de CUI.Nra Económica. lff:dco,
1972, . . . edición.

2. Pozu. Rlcudo, Juan Pire• Jolote, Fondo de Culiun Bcoa6mica, Oolecclón Popular.
Mbieo, 198&amp;.
8. Bunet, Mlauel. Blo6f'O#a de un cimarrón,

stalo

wtmiwlo edlione, N41:aico, 1967.

,. Bunamante, lorse, "Don Chano": Autobto6f'Of{o de un emt6f'Onte meztcano, Revlna
Me:aicana de Sociolotía, Volumen xuW. número 2, 1971.

ELRELATO

MIREN, DE ACUERDO al regit,
tro, yo nací el 30 de junio de 1929, en
la hacienda de "El Refu¡io". Mi padre
era un hombre dedicado a la agrlcul-

tura. ~ mucha la familia. Había
siete vivos y cinco habían fallecido
chicos.
Yo veía lo tanta 4',le ae trabajaba _

CATHEDRA

(89]

�en el campo, y me gustaba mucho y
me gusta todavía. Mi papá trabajó
unas tierras propiedad de un señor
José Garza Mónico, que era de la
hacienda de san Bartolo. A la edad
de cinco años a mí me mandaban a
cuidar de los cuervos y me ponían a
sembrar el sábado y el domingo que
no iba a la escuela.
El tiempo fue pasando cuando se
descubrió aquí el agrarismo. Ya ampliamente fue en 1937. Al señor dueño de la tierra que mi papá tenía alguien le dijo aquello de que se iba a
activar el agrarismo en Cadereyta.
Entonces él pensó y le dijo a mi papá:
'"Don Genaro, le voy a dar un año para
que me entregue la tierra. Y le dice mi
papá: "Yo sé por qué lo hace. La tierra es suya y puede hacer lo que guste.
Si quiere, ahorita, ahorita se la entrego. La tierra es suya, no mía. Nomás
déjeme recoger la cosecha y ahorita
se la entrego". Le dábamos un partido
a medias, la mitad de lo que se levantara. Mi papá ponía la yunta, aperos,
semilla, todo. La mitad de la cosecha
el dueño la recibía en su casa, dentro
de la bodega.
Andaba en eso yo como en siete
años cumplidos y entrado a los ocho.
Recuerdo que le dije a mi papá: "Si
le vas a entregar la tierra, papá, ¿quieres decir que ya no vamos a venir a
trabajar? (porque estaba retirado de
donde nosotros vivíamos a donde
estaba la tierra). Pos dígale que le deje
toda la cosecha, papá, al cabo ya se la
va a entregar" . . . "Ese no fue el trato, hijo -dijo-. El trato fue que yo
le iba a entregar la mitad de la cosecha
y se la voy a entregar". Bien, recogió
la cosecha, entregó la mitad, ·pero no
hubo quien no le ofreciera un pedazo

de tierra. Yo, sembrando; mis hermanos, manejando la yunta, abrimos la
tierra, y luego fuimos a sembrarla.
Cuando la cosecha estaba a un metro
de altura, bueno, la planta, mejor
dicho, le cayó la plaga del gusano medidor y en t.érmino de veinticuatro
horas acabó con una superficie de
más o menos cuatro hectáreas. Fue
tanta la plaga que despejó totalmente
la tierra. Recuerdo que llegó mi papá
a la casa y desde que lo vi comprendí
que venía muy disgustado, digamos
mortificado, pero había un respeto
tan grande que no podía uno preguntarle lo que pasaba. Miro y le dice
mi mamá: "Se acabó toda la esperanza. La cosecha se acabó" .. , "Pero, ¿cómo?" -dice mi mamá-. "Sí,
se la comió el gusano medidor y no
vamos a levantar nada," contestó mi

a

papá.

Bien, mi papá no quería entrar al
ejido porque era muy amigo de los señores Garza Nieto. Lo estimaban mucho y él creía que si entraba al ejido
los ofendía. Ya lo habían invitado
pero él no quería entrar.
Pasó el tiempo y un día el señor
dueño de la tierra que mi papá trabajaba le dice a mi papá, porque- tenía
necesidad de venderla: "Voy a vender
la tierra y usted no va alcanzar a levantar la cosecha, pero le voy a decir al
que se la venda a ver si se la deja". Y
le dice mi papá: ''.N9, señor. Usted
le entrega la milpa sin compromiso
ninguno. La tierra es suya, no mía".
Bien, pasó el tiempo y un día el
señor don Felipe Garza Nieto, de esos
mismos Garza Nieto que todavía quedan en Monterrey -el papá de ellos-,
fue a ver a mi papá a la casa y le dice:
"Vengo a platicar contigo para que

te vayas a incluir al ejido 'El Refugio'. Allí hay unas mesa de terreno
muy grandes. Tienes mucha familia.
Al cabo y que esto del agrarismo ya no
lo vamos a parar" . . . La familia Garza Nieto era propietaria desde la orilla
del río Ramos, en el municipio de
Allende, hasta acá, a la orilla del río
san Juan. Todo el terreno era de
ellos. Se dotaron varios ejidos de la
propiedad de ellos. Miles y miles de
hectáreas. Se dotaron los ejidos "El
Refugio", "San Lorenzo", "San Miguelito", "Trancas de Sabarado", "La
F.speranza", "Falmitos", "Casas Viejas",. "Unión", Barranquitos". Todos
los ejidos que están aquí eran propiedad de los Garza Nieto, y tenían también aquí a un lado de la cabecera de
Cadereyta, la faja que seguía de terreno . . . Aquí, por Los Guerra, a orillas
de la carretera a Atongo. El ejido de
"Santa Efigenia" también era de ellos.
Los Garza Nieto tenían mucho
interés en ayudar a mi papá y ahora
comprendo por qué mi papá se sentía
comprometido con ellos . . . Porque
ellos le prestaban los cuarenta o cincuenta pesos para que se dedicara a lo
de la carnicería. En ese tiempo si usted recibía algo de dinero de alguien,
ya se estaba comprometiendo con
aquella persona. O que le daban tierras a partido, de todo eso iba naciendo una umstad. Me acuerdo que
cuando lo iban a invitar al ejido pa'
que fllDlara, él decía: "Nomás que no
sea en las tieiras de los Garza Nieto.
Ellos siempre se han portado bien
conmigo. Cuando yo he tenido apuro
de dinero voy con ellos y siempre me
rentan los cuarenta, los cincuenta
pesos". Me acuerdo que era tanto lo
que mi papá les estaba agradecido que

cuando mataba la res siempre les mandaba la mejor carne, el diezmillo, regalada, aparte de que les pagaba los intereses.
Pero cuando empezaron a dotar
los ejidos él empezó a escuchar la voz
de nuestros propios hermanos, de mis
hermanos o de sus hijos mayores, quienes empezron a ver las tierras que
había y 'lntonces se lo manifestaron a
él. Y 10!' escuchó. Desde entonces fue
muy apasionado del ejido.
Aquí en Cadereyta cuando se
entregaron más ejidos fue dui)nte el
período del general Cárdenas. Mu que
en ningún otro gobierno. Cierto que
ya en 1929 se había dotado un ejido,
el ejido Tepehuaje, pero nunca como
cuando con don Lázaro.
Mi papá se viene al ejido. Me vengo yo a la edad de ocho años, el 18
de enero de 1938, principiando el
año. En ese tiempo los pequeños propietarios de las haciendas no podían
ver a los ejidatarios. No l&lt;&gt;s podían
ver porque decían que esos eran gente
del gobierno, que eran unos sinvergüenzas, unos ratas . • . En fin, escuchaba uno, pero mejor se quedaba callado. Y les decían que los iban a llevar a la revolución y otras cosas.
Era una lucha tan tremenda entre
los propietarios y los ejidatarios cuando empezaron a dotarse los ejidos que,
cuando empezó el servicio militar,
sacaron una campaña en la que decían
que a todos los ejidatarios eran a los
que se iban a llevar a la guerra, que por
ellO se 1es estaba dando tierra. Nunca
se supo . . . Como cuando (me voy a
salir del tema), como cuando sacaron
que aquí en Nuevo Le6n andaban
poniendo una vacuna para matar a todos los niños. Hará unos cuatro años.
CA111EDRA [91]

[90] CATHIDRA

�Nunca se supo quiénes iniciaron aquella campaña, pero de seguro que fueron los que tenían tienas y tenían
miedo de que se las afectaran. Indiscutiblemente que fueron ellos los que la
urdieron, los que sacaron aquella mentira para que las gentes no vieran por
seguir haciendo solicitudes de tierras.
Pero de nada les sirvió; porque siguieron hasta que todo se dQtó.
No hubo hechos de sangre. Sí
hubo amenaza,• sobre todo cuando
andaban dot&amp;Ddo al ejido La Esperanza y al ejido Palmitos. Trabajadores de los patrones los mandaban a que
mataran a los que andaban haciendo
las brechas y aquellas gentes eran de
los mismos que estaban pidiendo la
tierra. Había mucha servidumbre,
mucho compromiso con el patrón,
que hacía que se convirtieran en traidores de ellos mismos.
Recuerdo los comentarios porque
a mí no me tocó vivir eso. Pero al
finado Salomón Garza Leal le aventaron un lazo para arrastrarlo. Pero
como traiba el machete amarrado, porque andaba abriendo la brecha, se
sentó y se quitó el lazo. Mientras uno
le andaba haciendo preguntas e insultándolo, el otro le aventó el lazo por
detrás pa' arrastrarlo. El era uno de
los líderes y era el que andaba encabezando el deslinde junto con un ingeniero del Departamento Agrario. Pero
tocó suerte de que todo aquello quedó
en puras amenazas.
Donde sí hubo hechos de sangre
fue en el ejido La Florida. Cuando se
dotó ese ejido sí hubo un muerto y
un herido. Pusieron los patrones a pelear a los trabajadores con los solicitantes de tierra. Pero nada de balas,
puro machetazo. Entonces se usaba
(92) CATHFDRA

mucho el machete.
Sí, les tocó vivir muchos tragos
amargos al principio. Se iban al monte
y ahí, con una cobija, hacían una
fonna de cono y se metían adentro
a hacer los escritos de solicitud de
terrenos. En esa forma se empezaron
a hacer las primeras solicitudes. Andaban en todos los ranchos, más en donde había luz, nomás a ver si se reunían
las gentes. Entonces, viéndose amena•
zados, mejor se iban al monte, con dos
cobijas fonnaban un cono que era para
que la vislumbre de la lámpara no saliera pa' fuera porque si no también
los buscaban. Fue bastante la represión . . . Y decían que a todos los
hijos de ejidatarios eran a los que se
iban a llevar nomás pa' que dejaran las
tienas y ya no solicitaran.
En fin, mi papá era muy pobre.
La casa la techó con zacate "Johnson". El cerco era de madera. Mimamá hacía de comer abajo de un huizachito, mientras que yo, y mi papá, y
mis hermanos, cortamos el mentado
zacate pa' hacer una cocinita.
Entramos a desmontar; y digo
entramos, porque a la edad que yo
estaba, ellos iban cortando y yo iba
juntando. la rama pa' ir haciendo la
cerca. No podíamos comprar alambre
. . . ¿ ¡Con qué lo comprábamos!? Yo
era de los más chicos, aunque tenía un
hennano que venía de seis años. Y así,
como les digo (mis hennanos cortando
el monte, yo acarreando y mi papá
colgando la cerca, porque había mucho ganado suelto propiedad de los
Garza Nieto, y de otros latifundistas),
hicimos un cercado de un promedio de
unos dos mil quinientos metros alrededor. Comenzamos a sembrar y a
trabajar muy duro . . . Y los sábados

y los domingos, también. El domingo,
en lugar-de descansar, trabajábamos un
día por fuera. Le ayudábamos a una
penona, y a otra y a otra. Unas veces,
sembrando, otras, con la yunta • • • En
fin, trabajábamos por fuera y esos centavltos nos servían para comprar el
alimento de la semana. Así nos 111
pasamos por mucho tiempo. Mi papá
se iba y compraba una res o dos, fiadas, porque no tenía dinero pa' comprarla. Le daban aédito en un rancho,
y en otro, y en eJ otro: El mismo sábado la traía y el domingo· la mataba. El
vendía la carne y nosotrosjalando por
fuera • • • Y así nos fuimos. Después
consiguió una yunta rentada en ciento
veinticinco pesos al año.
Se vino el año esoolar del 39 y
entré a la escuela en la hacienda de
San Bartolo. Ya había entrado en la
hacienda El Refugio, en 37. Yo no
hice los seis dos de primariL No
terminé el tercer año. El primer año
estuve en El Refugio; el segundo, en
la hacienda de San Bartolo. El tercer
año recuerdo que estuve nada más
unos meses y después me enfenné.
Luego faltaban unos dos meses o tres
para terminar el año escolar y hubo
necesidad de ponerme a trabajar.
La misma necesidad económica nos
obligaba a esto. Pero me gustó también el campo y no tuvo problemas mi
papá para sacarme de la escuela y ponerme a trabajar en la labor, poi:que
inclusive los domingos eran los días
en que yo me ponía a trabajar en el
arado, poi:que en los días de la semana
lo andaban usando mis hennanos, y
como los domingos no lo usaban, era
cuando yo aprovechaba para enseñarme a usarlo.
Entonces, yo estuve ya, para ter-

minar la eteuela; por último, en la
escuela del ejido Santa Efigenia, pero
a mi papá lo obligaban a que ayudara
en la escuela del ejido San Bartolo
también. Mi papá me había puado
de ahí a la de Santa Efigenla, un ejido
vecino al nuestro. Ahí fue donde estuve nada más unos t!es meses o cuatro
y no terminé el afio, el tercero. Pero
sí recuerdo que inclusive alcancé a
participar en una fiesta. La maestra
se llamaba María de los Angeles Gu•
jardo. Era de Monterrey. Y ella
veía que trataba de hacer grupos de
muchachos y le decía que por qué no
organizábamos una fiesta. Y la hicimQS. Recuerdo que ella nos dirigió.
Presentamos el número del soldado
que se va a la guerra. A mí me gustaba
todo lo que pudiera decirse militar: el
tambor, el sonido que tiene, la cometa
. . . y todo eso me gusta todavía. Yo
escucho un tambor. y siento que entra
la mayor parte de la alegría del mundo
en mi pensamiento. Siento que más
rápido palpita mi corazón.
Esa vez recuerdo que yo escogí
a todas las gentes que participamos en
el acto y tuvimos buen éxito. En ese
entonces había defensas rurales en la
mayor parte de los ejidos. Yo salí
con dos carrilleras y un "mauser'' que
me había prestado don Julio Garza,
un ejidatario de ahí de Santa Efigenia,
que era comandante de ahí de la defensa rural.
Después participé en varias fiestas,
tanto en la escuela de Santa Efl¡enia
como en la de San Bartolo, inclusive
ya no estando yo en la escuela. Inclusive, ya casado, participé en una fiesta
... Yo me casé allá por el 49.
Y como les decía, a mí me gustaba, desde la escuela, hacer grupitos de
CATHEDRA (93)

�gente pa' ver qué hacíamos. Lo que
sí recuerdo ea que, en la hacienda, co-,
mo que aconsejaban a loa hijos de 108
señorea, y nos trataban de ver con cierta diferencia; como los blancos a 108
ne¡ros allí en Estados Unidos. Pero
yo me agachaba y no le daba importancia a todo desprecio, sino que bu•
caba ser aopgable con todas las gentes
de mi camada, mis compañeros.
Recuerdo que en 1940 se dotaron
cinco ejidos. A principios del 40 se
dota el ejido San Bartolo, el ejido San
Juan~de los Guza, el ejido San Rafael,
Cieneguita del Río y El Castillo, cinco
ejidos. Hicieron una reunión de campesinos a orillas del río San Juan, ahí
donde hay un nogal grande todavía.
Todo estaba lleno de gente. Habían
unas maestras que se apellidaban Murillo, de mucho corazón revolucionario.
Simpatizaban mucho con la lucha agraria. Yo venía en aquello como de diez
años. En dicho acto hicieron entrega
de títulos y resoluciones presidencia-:
lea. Recuerdo que sentía que me brincaba el corazón y me emocionaba solo.
Recuerdo que empecé a llorar y la
maestra me preguntó que por qué
lloraba y le dije que porque sentía
mucha emoción . . . Bien, estuvo muy
bonito ese acto. Cuando yo regresé a
mi casa me preguntó mi papá que qué
me había gustado más del acto. El
estaba enfermo y no había podido ir.
Yo le dije que me había gustado todo.
"Pero, ¿qué más?", me dice. Y le
contesté: "Que dijeran que la tierra es
de quien la trabaja" . . . "Pues. cuando
estés grande nunca dejes de trabajarla,
para que justifiques lo que dices. Ojalá nunca vayas a cambiar tu pensamiento", me dijo.

A mi papá, de plano, no le gustaba
la política. Nomís iba a votar y se re-

gresaba a la casa. El se amanecía y se
obscurecía en la labor. Tenía un gusto
muy grande por el trabajo. Hasta los
domingos trabajaba porque decía que
nadie había dicho que 108 domingos no
se trabajaran, que el domingo era como cualquier otro día. Y creo que a
nosotros n08 fortaleció mucho el tra-:
bajo. Hasta nos educó la escuela de
nuestra casa y el mucho trabajo.
Bien, yo seguía en la escuela;
y los sábados y los domingos, que no
había clase, trabajaba con la yunta,
una muy mansa que tenía mi papá. El
me la ensillaba, yo con mis pantaloncitos todavía, y me ponía a trabajar.
Y cada periódico que me encontraba,
y cada libro, yo los levantaba para leerlos. ¡Ah, pero que no hubiera algo
de Zapata, de Cárdenas, algo de la revolución, porque cómo me gustaba!
Había una junta de padres de fa•
milia en la noche y yo iba. Me paraba
por fuera para ver qué decían, porque
yo quería aprender. En lugar de irme
con los muchachos, a andar vacilando,
yo mejor hacía eso. Y yo pensaba que
todas las personas que iban a hacer
una reunión, eran personas que tenían
algo de -conocimientos y yo quería
aprenderles a ellos.
Y, como le digo, a mi papá no le
gustaba la política. El decía que la
política era para loa flojos que no que•
rían trabajar. Cuando yo tenía doce
años, recuerdo que hubo una campaña
de diputados y de senadores federales.
Hicieron un convivio a orillas del río
san Juan y me comprometí a hacer las
zanjas, 108 pozos, para hacer la barbacoa, traerles la leña y ayudarles, todo
gratis. Ahí andaba el profesor Mora•

les, que vive ahora en Monterrey.
En la campaña de presidente municipal de Alberto Gaiván (ya le voy a
hablar como del 48), ahí fue donde yo
le entré con más ganas a la política.
Todos los días de la campaña yo me
daba tiempo para Ir. Me acuerdo que
se enojatia mucho mi papí y me decía
que para qué iba si no me invitaban.
Pero no le hacía nada lo que él me dijera. Principalmente si era un acto de
noche, pa' no perder tiempo yo iba.
Todo eso fue en el 49-60. Yo
tenía como veintiún añoa. En la cam•
paña que le digo, recuerdo que yo to•
mé parte en la cullla que me correspondía en el ejido El Refu¡io. Lo ten•
¡o muy preaente, porque ahí tuvimos
problema con el profe10r de ahí, que
era don Ellleo Salazar. El prelklente
de la cullla era el finado Salomón Garza Leal. El profeaor no nos dejaba en•
trii a li eacuelL Lu votaciones se
hacían en lu eacuelu, y recuerdo que
11cam01 una me11 y en lu orillu del
camino llevamos a efecto esa votación.
Recuerdo que comenzó a hacer aire y
con una piedra • detenían 101 votos,
los papelea. Ahí todos éram01 del
PRI y apoy6bamo1 a Seto Oalvín.
Lo conocíamos butante bien y llbía•
moa que era bueno. Para 61 no había
dlferenclu entre lu ¡entes. Tanto al
rico como al pobre 61 101 veía l¡ual, y
eso era lo que a mí me gustaba de il,
y por eso estaba de su lado.
Creo que en esa campaña me identifiqué un poco más con las demás
gentes. Hutlo más concencia de t~
do. Pero uno no podía partiripar.

Había un monopolio entre los líderes
agrarios, que no dejaban pasar, ni a los
de mía edad que yo, mucho menos a
mí, que era un gijerco todavíL
Es cierto que había muy buenos
líderes que andaban metidos en la lucha agraria. Y cuando se dieron cuenta que había una ley que los ampara•
ba, un gobierno que los apoyaba, em•
pezaron a actuar. Había mucha ¡ente
muy Interesada y que habla sufrido
mucho al lado del patión . . • En ese
tiempo, el profesorado federal ayudó
mucho al campesinado. En nn,.en todos esos años hubo muchas victoria
para los campesinos.
Yo quería ser al¡ulen. Y me voy
a preaentar como voluntario al cuartel
y no me dejan. Cuando me toca el
10rteo (*), yo deseaba sinceramente
que me tocara, pero no me tocó. Mis
padres • quedaron con pendiente de
que no me tocara, porque al que lleta•
ba a tocarle se lo llevaban para Querétaro o para México.
Como no me toc6 el 10rteo pen•
lé en Irme a los Estados Unidos, y le
pido permllo a mi papi, pero con la
181\lrklad de que no me Iba a dejar Ir,
porque él no quería que lall6ramos de
la cua. La Canica manera en que me
podía Ir era provocándole un dlltwto
y lo hice. Mt retalló y me ptló, porque él era muy enérgico. Me tul ál
Otro Lado (**), y al mes le escribo
una carta, y me contesta que me regrese inmediatamente, y lo obedecí;
me vine. Luego me fui otra vez, por
Reynosa, ya con permiso de él. Me

(•) Sorteo para la conscripcion t!Pl servicio militar nacional. que se inició en 1942 para
todos los jóvenes de dieciocho años.
(U) Alusión a Estados Uni,los.

(94] CATHEDRA
CATHEDRA [ 95]

�dio dinero para que si no encontraba
trabajo me vinie?L No me gustó. Los
americanos nomás lo quieren a uno
mientras le pueden explotar el sudor.
Las dos veces me fui de mojado(***).
No me gustó y luego pensé en casarme.
El 13 de junio del 49 me casé.
La primera vez que fui al Otro
Lado fue en 1945. Yo tenía dieciséis
años. La segunda vez fue en el 49. Es·
ta vez ya me fui conqatado. En el 45
trabajé en el rancho El Colorado, de
Laredo, Texas. Estuve dos meses y
regresé el mero 16 de septiembre.
Llegamos a Anáhuac a las pizcas
de algodón, pero ya se habían terminado. Era pura repepena. Trabajamos
de sol a sol y alcanzamos a ganar tres
pesos ochenta, sin detenernos a comer
ni en mediodía. Lo que hacíamos de
comer era una gorda de harina y con
agua nos la pasábamos. Ahí estuvimos
ocho días en el ejido de Anáhuac, y
luego nos fuimos otra vez pa' Laredo.
Iba conmigo .un muchacho que había
estado trabajando en mi casa, que se
llamaba Abel González.
Y, como les digo, a mi papá no le
gustaba que me fuera. Pero cuando
llegamos allá, luego, luego, conseguí
trabajo. "¿Sabe usted trabajar con
bestias?", me dijo el patrón, que no
me acuerdo como se llamaba. Era un
viejito muy buena gente, lo tengo muy
presente. Y luego me dice: "Enguarnézcase a cada bestia" . . . Eran unos
machotes grandotes. Entré al corral
y tuve que lazarlo, y, recuerdo, amarrarlo a una de las esquinas del corral,
y subirme yo al corral pa' poderle poner el freno, porque el macho era muy
alto, y levantaba la caooza y no lo

alcanzaba. Nomás le puse el freno.
Cuando el señor me vio trabajar,
luego, luego, quería ponerme de mayordomo.
Fue cuando recibí la
carta de mis padres en donde me pedían que me viniera, y entonces ya no
me detuvieron todas las promesas del
señor. El manejaba doce ranchos en
es tiempo, y uno de ellos, el rancho
La Rosita, era en donde quería que
me fuera. Nosotros estábamos en el
rancho El Colorado.
El había pensado en ponerme de
mayordomo porque yo sabía hacerle a
todo. Cuando le dije que también
sabía regar, me puso a regar y vio que
le daba mejor resultado que otros.
Lo que otra persona se tardaba dos
días y medio o tres días en regar un
cuadro de tomate, yo se lo regaba en
un solo día. También cuando me vio
trabajando con la mentada bestia mular, muy buena bestia pa' trabajar, lo
que con ella otros se tardaban dos días
yo se lo hacía en un solo día. De todo
eso él veía la conveniencia de poner•
me de mayordomo. Aunque yo no
estaba de mayordomo, él me decía
que invitara a todas las demás gentes y
me las llevara a trabajar, o sea que me
daba ciertas facultades y me dejaba
solo, pero no con e( carácter de mayordomo. Tenía ahí trabajando gentes
desde hacía más de quince años, y yo
en muy poquito tiempo ya tenía más
confianza del señor que todos aquéllos. Había uno que ya tenía dieciocho años trabajando en el rancho.
Llegaba el señor y me llamaba a su
carro, me daba un cigarro y me hacía
preguntas, mientras que la otra gente
estaba trabajando. Pero cuando re-

cibí la carta ya las C0111 no fueron
iguales. Entonces mi mente se concentró en veninne acá con mis padres. Y
me vine.
Y como le dije, ya no volví hasta
que ya estaba casado, pero éOn penniso de ellos y contratado. Esta vez me
fue mejor porque el señor quería arreglarme los papeles. Yo no abía que
aquel señor tenía un aYioncito y como
me dejaba solo trabajando me decía:
"Yo a Tino(*) arreglar papeles. Tino,
muy bnena mano . . . Yo venir en mi
avión de Corpus y Tiño trabaje y trabaje . . • Tino muy buena mano. Yo
arreglar papeles •.. "
Ahí fue donde yo empecé a darme
cuenta que no estaba en el verdadero
campo en que yo deseaba, el verdadero
campo que yo buscaba. Porque estábamos los dos solos en un rancho, un
compadre mío y yo; no había en dónde actuar, dónde hacer otro servicio
aparte del trabajo. Entonces yo no
me sentí a gusto.
Recuerdo el primer día que trabajé en el rancho ese. En la tarde nos
fuimos ya cuando se llegó la hora.
Siempre dejábamos de trabajar como a
las cinco de la tarde. Yo andaba regando solo, y mi compadre, trabajando en
el tractor. Llegamos y me dice el patrón: 'llno, ¿cuántas melgas(**) regar?" • . . "Regué cuarenti.dós" ...
"No, míster London no creer que Tino
regar cuarentidós. Vamos a ver'' . ..
Yo no sabía por qué esa desconfianza.
Era porque había estado trabajando
con él un muchacho que nomás le regaba doce a trece melgas al día. Entonces, cuando él vio que en un solo

día yo regué cuuentldós, sin conocer
el terreno, se quedó sorprendido. (]a.
ro, nomás las primeras melgas yo la
regué despacio, para saber calcular la
distancia de cortar el IIU&amp; y que se
llenara sin que se tlnra nada de acua.
Cuando fuimos al lugar de los hechos
y vio que todo estaba regado y sin tinr
el agua, recuerdo que él me puso la
mano en el hombro y me dijo: ";Oh!
Tino, muy buena mano, muy buena.
Tino seguir regando". No, pos luego
se pasaba ocho días o diez y no venía
el. señor. Había guardado mucha confianza en mí. Nos daba un trabajo y
como era muy grande el rancho,. principalmente lo que había que regar, ya
no volvía.
En ese tiempo la gent.e se iba para
allá, porque aquí la situación estaba
muy raquítica, como todavía está en
algunas partes. La tierra se trabajaba, .
pos como todavía se traba,ja en muchas
partes también, con yunta de bueyes.
Se conseguían rentados. Aun siendo
ejidatarios, si no éramos dueños de
una yunta, la cosa era muy raquítica.
Sembraba usted cuatro hectárea Por
cada hectárea, el banco le prestaba sieté pesos. Así que le correspondían
veintiocho ·pesos. De los veintiocho
pesos ya debía sus seis o siete, en el
tend,Jo, pos había que comprar que
la camiseta, que el pantaloncito o
cualquier otra cosa que ya le hiciera
falta pa'l chamaco. Lo poquito que
le sobraba erapa' gastarlo en cualquier
otra cosita que ya le hiciera falta. Entonces la vida era de vivir en un ¡ay!
en un ¡ay! . • . Como decir: "No me
ahogo, pero noims me falta poquito.

(*) DlmiDuiivo de Fallltino.
(**) Melp o unelp: faja, uniforme• de Uern pua aembru con t,ualdrd.

(***) Bracero ile¡aJ.

CATIIEDR.A [ 97)

[96)

CATIIEDRA

�Siempre con el agua hasta el pescuezo". Por eso la gente se iba, y luego
que el dólar valía dos ochenta, y luego
tres veinte, y luego tres cuarenta . . .
Aquí trabajaba uno t.odo el día. Había
trabajos de desmontes, de veinte pasos
cuadrados o fuera un promedio de
veinte metros cuadrados, tumbando y
juntando la leña, todo pa' ganar un
promedio de setenticinco centavos.
En el Otro Lado pagaban dos pesos al
día. Allá con cuarenta centavos se
compraba un pantalón y una camisa y
veía que era de mejor clase que las de
aquí. Entonces la gente empezó a ver
que con un mes que la gente trabajaba
en el Otro Lado, ya manejaba los diecinueve o veinte dólares. En cambio,
aquí la gente agarraba nomás cincuenta o sesenta pesos de los treinticinco
que valía la tonelada.
Pero, como ya les dije, cuando mis
padres me escribieron y me decían
que si quería más a &amp;tados Unidos
que a ellos, entonces sí, allá me quedarL Pero no, me vengo. Luego yo pensaba también que era aquí, en mi tierra, en donde debería trabajar, en mi
país, y que para qué andaba enriquecJendo país ajeno.
Yo siempre estuve dedicado a la
labor, pero ya cuando me vine la segunda ffZ de Estados Unidos empecé
a participar más en las campañas, en
los mítines, en las casillas, en campañas de diputados, de presidente de la
república. Cuando se vino la campaña
de Morones, ya hacía mandados, por
decir así. Cuando se viene la de Livas,
también participé en las casillas. También en la de Rangel Frías, antes de
Llvu. Luego entré como tercer regidor en el 61. Luego en la de Eduardo
EUzondo. Luego se vino lJ campaña

[ 98) CATIIIDRA

de Jesús Cabrera García, en el 67.
En ella participé mucho. Visité todos
los ejidos, pidiéndole a la gente que lo
ayudara porque él era ejidatario, que
no le hacía nada que no fuera de Cadereyta. Luego en el 68 entré como se-.
cretario general del Comité Regional y
ahí sí ya me dediqué de diario.
En los tres años que estuve como
regidor me tocó enlazar lazos de amistad con más gente, hacerme la conciencia, identificanne más en la organización, con mis hermanos cam~nos.
Se vinieron otros cambios. Después de
los tres años en el 67 se viene la campaña de Jesús Cabrera. El no era de
aquí. Era un ejidatario de allá, de San
Isidro, en los Ramones, pero se viene
de candidato por Cadereyta. Y _yo,
como era ejidatario, le doy la espalda
al Comité Regional, que era Basilio
Sánchez, y me voy a apoyar a Jesús
Cabrera, ya que él sí era de mi sector,
era campesino. Decían que venía de
otro lado, y no sé que más decían. No
le hace. El es campesino. No le hace
que viniera de Zacatecas. Yo lo apoyo. Y le echamos duro, en Monterrey,
en la liga, en el partido, en el gobierno,
en las comunidades, en fin.
Cuando ya tomó posesión, yo le
dije: "Ai nos vimos", y me fui para la
casa. Se pasaron ocho días, diez, quin•
ce, y no iba a la casa. Nomás iba y dejaba la caja de mandado, y así. Pero
luego me manda llamar y me dice:
"¿Qué puesto quieres?". "Ninguno
-le difo-, si yo no te ayudé por un
puesto: Yo lo que quería era que tu
fueras presidente, porque tu eres eji•
datario, y para que hagas justicia con
las gentes, porque estoy de acuerdo en
que se castigue pero a los que cometen
delitos, no a los que no cometen, por-

que yo he sido testigo de muchas ~

sas. Algunos porque tienen dinero, pagan y vienen castigando a los que no

hicieron nada" . . . Recuerdo que él
sonrió y me dijo: "¿De veras no quieres nada? Bueno, ai platicamos de&amp;pués". Y me fui.
Se viene el cambio del Comité
Regional campesino y me manda Da•
mar y me dice: "Oye, quie10 que le
entres a la secretaria general''. Y le digo que no: "Mira,. yo tengo mucha
familia. Son puras mujei,s. Todas están muy chicas. Están en la escuela.
Mi situación económica no me permite
sostenerme. El comité regional es muy
duro". Y me dice: "No le hace. Vente, que quiero que tú seas. Mira que al
cabo los ejidos te apoyan. Cuentas
con todo el apoyo mío"'
Bueno, pos le entro .., le digo:
"Perfecto, pero hay esto: Yo no quiero que qaede en el c:omité ninguno de
los viejos agrarios. ~ yo voy a encabezar una directiva, que sea con pura
gente nueva". Dijo: "Pos ai sí que
está difícil". Aquí había un viejo líder
agrario, muy buen líder, viejo luchador, don Jesús O. Martínez, de principios de la organización, que tenía todo
monopolizado. El llegaba aquí con los
Sada y otras gentes y de aquí mandaba
traer a la gente que él quería. Tenía
muebles y todo. El era de Pueblo Nuevo, nomás que vivía en Monterrey. Se
fomentó con el nombre de la organiza·
ción agraria, simpatizó con la lucha
agraria, fue presidente del partido e&amp;tatal, fue uno de los fundadores de la
Confederación Nacional Campesina,
junto con Graciano Sáncbez, de Veracruz, y otros, gente que se identificó
a nivel nacional. En un tiempo yo
milité con él, pero yo veía algo en sus

hechos: El decía: "Primero yo, y después yo, y siempre yo". Y veía que
con él no iba a ninguna parte. Me
identifiqué con ellos un tiempo. Me
sirvió para conocerles mís IUI movimientos, donde también, ¿por qué
negarlo?, les aprendí bastante.
Cuando yo entré al Comité Regí&amp;
nal no quise a ninguno de ellos . Los
corté completamente. Luego me pedían que siquiera incluyera a uno de
sus amigos. Pero de plano no les hice
caso y saqué pura gente nueva.
Yo tenía otm fuertes razonespa'
no quere;r a los anti¡uos líderes. Era
que ellos tenían un círculo cerrado,
que nomás ellos y ellos. Siempre
estaban de parte del que les daba los
doscientos o trescientos pesos, y así
résultaba que el ejidatario nunca tenía
la razón. Cuando íbamos a alguna zeunión o a alguna comisión, yo les exJgía
que nos informaran de todo, y les decía que creía que a nosotros nomás
nos usaban como carne de cañón, que
nos dijeran qué es lo que llevaban en
aquel oficio, en aquel pliego petitorio.
No, pero nos cortaban y nos decían
que nosotros nomás íbamos acompañándoles.
Y luego hubo otros problemas de
los que vine a saber después. Por ejemplo, que en el ejido Cadezeyta hubo
una permuta de un terreno y que no
hubo trámite legal. Luego siendo X
persona comité regional, los otros,
siendo regidores, se prestaron para
hacer un movimiento y estafar al ejido
Cadereyta de unas cuantas hectúeas
de terreno que luego resultó que se
vendieron y resultaron escrituradas.
Luego, el delegado del Departamento
Agrario siempre bacía lo que ellos le
decían y venía a ponerse a sus órdenes.
CATHEDRA [99)

�Hubo muchas actitudes que a mí no
me gustaron. Ellos movían todo a su
antojo. Si ellos querían despojar a
alguien de sus derechos buscaban la
forma. Traían un delegado y lo corrían. Vi que eran muy injustos. Eran
para mí muy buenos defensores, pero
para partes muy convencionales. Eso
fue lo que me disgustó para no aceptarlos en el comité regional. Les dije:
"Mucho tengo que aprenderles a ustedes y les pido que me sigan dando su
consejo, pero tengan la seguridad de
que lo que no lo vea correcto, por un
oído me va a entrar y por otro me va
a salir. Pero lo que sí vea que es de
beneficio para las gentes mías, eso sí
se los voy a escuchar.
En ton ces se viene el día del Congreso y se había juntado un grupo de
ejidatarios y les dije: "Deben de formarse estas cosas. Debe de darse un
paso adelante. Pero para darse debe
existir un escalón y ese escalón somos
nosotros". Y triunfamos. Yo me fui
robando la confümza de todos, de la
mayoría de los ejidos, porque al momento de votar en el Congreso resulta•
mos con trelntiséis ejidos, por seis o
siete de ellos, algo así o quizá menos.
Listo era el finado Jesús, porque al
verme que yo encabezaba una de las
planillas, él me mete en la suya,
pero metiendo gente suya, y para que
la gente de nosotros votara por esa
planilla.
En rm, ya en el comité ·yo hice
una depuración de todos los viejos líderes y puse conmigo a puras gentes
más o menos de mi edad y otras un
poco más jóvenes. Debíamos de prepararnos, hacer una nueva cimentación para seguir afrontando las nuevas
situaciones con espíritu y pensamiento

[ 100) CATHEDRA

nuevo.
Todo esto fue en marzo del 68.
En abril del mismo año hay un cambio
en la Liga de Comunidades Agrarias en
el Estado. Fue en el cine Florida, allá
en Monterrey, y a mí me llaman para
que participe en el Congreso.
Yo nunca había hablado con micrófono, nomás el día en que tomé
posesión en el comité regional. Esa
vez dí saludos, pedí colaboración, en
fin, pero poco. El cine Florida estaba
lleno. Debe haber habido más de tres
mil gentes. No cabía la gente, ni parados. En ese tiempo estaba don Alfonso Martínez Domínguez como presidente del partido nacional; el licenciado Augusto Gomez Villanueva, como
secretario general de la C.N.C.; el
licenciado Díaz Ordaz, como Presidente de la República, y como gobernador estaba el licenciado Eduardo
Elizondo. Me habló a mí el delegado
nacional y me dice: "Lo mandé llamar
como a las tres de la mañana, al partido, para decirle que usted el día de
mañana va a participar en el Congreso.
Habla uno por el norte, otro por el
sur y otro por el centro. Y Cadereyta
es el centro, y Cadereyta es usted ... "
De momento le dije que no, que yo
apenas iba dejando las manceras del
arado y nunca lo había hecho, mucho
menos entre tanta gente. Dijo: "Yo
sé que lo va a hacer bien, y váyase a
ver si alcanza a descansar un rato, porque en la mañana tiene que llevar
gente". Llevamos nueve camiones de
gente. Yo ya era secretario del Comité
Regional.
Bueno, pues habló el del norte.
Era el ingeniero Tijerina, que trabaja
en la Secretaría de la Reforma Agraria
ahora. Y por el sur, el diputado Alfon- _

so Castillo, actual secretario de la Liga,
pero los dos traían por escrito todo lo
que dijeron. Yo, que fui el último, no
llevaba nada por escrito. No sabía lo
que iba a decir. Sólo pensé en cómo
echar abajo a aquellas· dos gentes que
habían hablado antes que yo. Me hago
frente a los micrófonos. Gu~o un
silencio, que hace a todos que guardaran otro igual. Parecía que no había
nadie en el auditorio. Alcancé a oír
que el licenciado Elizondo le 'dijo a
don Alfonso: "No va a hablar". Como todo estaba silencio, se alcanzó a
escuchar perfectamente bien. Entonce~ hablo yo y digo: "Soy fulano de
tál, y hace apenas unos cuantos días
que voy dejando las manceras del arado para venir a ponerme al frente de
los campesinos con mucho honor, pero
no me gusta y nunca me ha gustado
hablar lo que el otro me dice". Eso lo
dije para borrar a los otros dos que ya
habían hablado y ahí comencé. Gritos, banderazos y vivas. Y ¡arriba Cadereyta! Los fotógrafos no dejaban.
Recibí muchas felicitaciones cuando
terminé el discurso. Después me man•
daron felicitar de México, por escrito,
tanto del Partido como de la C.N.C.
Yo jugué para presidente municipal antes. Estaba el licenciado Eduardo Elizondo. No fui de sus simpatías,
o tenía compromiso el señor. No fue
el que él deseaba, ni yo tampoco. Se
vino Américo Garza Montemayor.
Jesús Cabrera no fue el primer alcalde de aquí, que fue lanzado o pro- ·
puesto por el sector campesino. Ya
había habido otros más. Había sido
ya Candelario Ríos, luego Salomón
Garza Leal, que ya se lo nombré antes.
Era pariente mío, de allá del ejido.

Luego fue Filomeno Arizpe, que primero estuvo aqu{ y luego fue presidente municipal en Ramones. ¡Ah!, y
luego el finado José O. Martínez también fue alcalde, pero nomás estuvo
unos días: Vino luego Manuel Mire'
les, un ejidatario de Santa Isabel y
Dolores, pero entonces yo todavía
no- participaba. En ese tiempo les
tocaban nomás dos años. Luego ya
no hubo alcaldes del sector campesino,
hasta que vino Jesús Cabrera García.
Jesús Cabrera tuvo muchos problemas. El sector popular no lo quería. Ya de por sí el sector popular
nunca estaba de acuerdo con el sector
campesino. Siempre había una cierta
diferencia entre los dos sectores! Tal
vez era también que son puestos muy
envidiados. Esa es la verdad de las
cosas. Que si todos lo hicieran con el
sentir que debe ser necesario, si nos
imagináramos todo el trabajo, tal vez
no hubiera tanta ambición. Porque
para eso debe haber una vocación, una
entrega total, y se debe uno de olvidar
casi de la familia, todo con tal de hacer
las cosas bien.
Como le digo, yo intenté ser presidente municipal ya desde cuando estaba el licenciado Elizondo de gobernador. Luego intenté la diputación local, donde la cabecera es Cadereyta.
En esa ocasión querían dársela al sector popular y me fui a hablar con el
presidente del Partido y con el secretario de la Confederación Campesina
Les dije que si porque se le arrebata al sector campesino una posición,
¿por qué no se le quita al sector popular o a la C.T.M.? Porque el sector popular nos arrebataba la posición única
que tenía el sector campesino. Les
digo: "A Cade rey ta entra un candida-

CATHEDRA [ 101]

�to a Ja dlpuUeión que aea campesino,
si no • • • No vento a hacer amenazas,
pero que sea un campesino". Así lo
manJf11té en México: que lucharía en
contra de él pero a Cadereyta no entraba. Aaí les dije esa vez a 101 dirigente&amp; nacionalea, al licenciado Vlllanueva: "Queremos un campesino para ir
a estirarle Ja chaqueta cada vez que
tengamos algún problema, y, además,
si 111 poaiciones son de sectores y nosotros aomoa un sector, ¿por qué se
noa arrebatan nuestras posiciones?".
Me aaeauraron que sería un cam•
pesino y ahí fue donde dijeron que yo
fuera candidato a Ja diputación. Y
hubo aente que me ptopone, pero lue•
go hubo otros intereses, porque uí se
me manifestó: Siendo yo en llatu candidato a la diputación por el noveno
distrito, entra en el uunto don Alfonso, don Eduardo Ellzondo y el hijo-de
don Lízuo Cárdenas, y proponen
elloa a FrucluOIÓ, de San Nicolás.
Entonces me llama .el deJeaado y me
informa que yo no soy ya el candidato. "Va a ser Fructuoeo Rodrípez,
de San Nlcolía, si quiere usted prote&amp;tar ... ". Y le digo: "No, Fructuoso
está bien. n también es un campesino
y tiene el derecho. Yo no fui a pelear
por mí. Yo fui a pelear porque fuenl'
un campesino y por e10 a Fructuoeo
yo lo acepto con 101 brazos abiertos.
Y no dllcuto ya nada porque lo
que yo quería ya -está cumplido".
"¿Acepta la suplencia?", me dicen
. . . "De acuerdo, sí, la acepto, ya buscaré Ja forma de que no se muera el
propletado", le digo yo en liroma al
delegado. En ftn, colaboré en III campaña. Anduvimos trabaJando duro por
todu partea, en todas 111 comunldadeL Pero para ese tiempo se vienen

loa cambioa para presidente municipal
aquí en Cadereyta y yo quiero entrar
como primer regidor en la adminiatración de Américo Garza Montemayor.
Termina Américo y ai¡o peleando Ja
presidencia, pero no pude. Eao fue
en el gobierno del licenciado Luis M.
Faríu. Y &amp;epí luchando, trabajando,
haciendo acto de presencia en conp
808, en México, en la Campesina, en
Monterrey, en el sur del Estado, en
Sabinas, en Linares, en donde quiera
que se me llamara, con aente, sin aente, en donde fuera yo andaba.
Cuando se viene el cambio de aobiemo, que ya va a salir el licenciado
Faríaa, se viene el doctor Pedro G.
Zorrilla al aobiemo actual y lucho por
la diputación y toca que el partido
ahora sí me toma en cuenta y me llama para que me aviente a la candidatura. Me dice el delegado: "Usted es el
candidato del Partido. Ahora aerá
diputado si obtiene mía votoL Son
once municipioa los que le corresponden al noveno distrito. Así es de que
trotéeloa, porque al no saca votos no
podrá ser diputado". Pos a trabajar,
viendo amitos, viendo pueblos, conociendo comunidades, viendo sua problemas, que me los planteaban, y así
toda Ja campaña • • • Y llepé a la diputación.
La diputación fue para mí un
honor muy grande, una gran investidura, ¿por qué no decirlo? Y tuve una
suerte de la que me siento muy satisfecho. En loa tres años anduve en muchaa actividades. El señor aobemador
me invitó a muchas reuniones; a varias,
a "Loa Plnos", COII que le agradezco
mucho. Fuimoa con el 1efior Presidente de Ja República, entonces el licenciado Lula Echeverría. Le hablaba yo

al Presidente de que en Cadereyta era
necesario abrir nuevas tierras al cultivo
y de que la inversión pública que tenía
el ¡obiemo de Nuevo León incluyera
al municipio de Cadereyta y al municipio de Villa de Santiago. El de Cadereyta, por ser municipio agrícola y ganadero. Que aquí era necesario abrir
nuevas tierras al cultivo, porque las
tierras, como él sabía, nunca habían
crecido, y nosotros, la población, sí
nos habíamos reproducido, y tanto
que era ya insuficiente la tierra. De
nada servía la ley de Refonna Agraria, en donde ya se nos da derecho de
veinte hectáreas, cuando la superficie
de tierra que nos habían dotado era
la misma y cuando la reproducción de
las gentes ha sido tan grande. Es necesario, además, el agua para regar las
tierras, para dejar de ser testigos de
tanta mujer sin marido, de tanto hijo
sin padre, por todos los que se iban a
Estados Unidos y las aguas del río no
les habían pennitido volver. Todo eso
le decía al licenciado Echeverría. Me
acuerdo que él no me quitaba la vista
de encima y tomando muy en cuenta
lo que yo le estaba diciendo.
El municipio de Villa de Santiago,
consideraba yo, era el más apropiado
para atraer el turismo por sus paisajes,
por sus tierras. Pero lo que más necesitábamos, tanto allí como acá, eran
créditos oportunos, que el campo se
había ignorado, le decía, y que consideraba que si se seguía actuando con el
campo abandonado, iríamos directamente al fracaso del país. No hablo
solamente de un municipio. Yo siempre he considerado, señor Presidente,
que el campo es el eje del sostén del
país, y estoy muy seguro de que no
estoy equivocado. Y le decía, que

por qué se nos abandonaba tanto.
"Eso, señor Presidente, queda en
sus manos. Porque es una responsabilidad suya y es una obligación nuestra esperar su respuesta, señor Presidente".
Al final de esa reunión en "Los
Pinos" me acuerdo que el licenciado
Echeverría se dirige al gobernador y le
dice: "Señor gobernador, los espero
a las ocho de la mañana en el Palacio
Nacional". Era como la una de la
madrugada y, cuando salimos, me dice
el señor gobernador: "Estuvo perfecto, diputado, y no me voy de aquí de
México, si no llevo resuelta la solicitud
que usted hizo, de que se abran nuevas
tierras de cultivo en Nuevo León, y
principiaremos por Cadereyta" ...
Qué tarde se me va hacer para el amanecer, señor gobernador", le digo yo.
Nos venimos en el vuelo de las siete de
la mañana, porque teníamos sesión en
el Congreso, pero a las doce del día
me estaba llamando, diciéndome: "Está resuelto, sefior diputado. Se abren
tierras al cultivo en nuestro Estado y
vamos a empezar por Cadereyta". Le
confieso que me dio tanto gusto que
me ful a uno de los departamentos y
ahí solté la lágrima al saber del acuerdo, porque veía que estábamos dando
un paso adelante, que ya habíamos
conseguido lo que por tantoa años
habíamos luchado.
Pensé que em,ezaríamos por mi
ejido, porque ahí había que romper
una estructura que no cabía, que
había existido por muchos años, pero
· que no funcionaba, y era necesario
cambiarlL Ya sabía lo dlfícll que iba
a ser acabar con esa vieja estructura.
Iba a ser muy canijo juntar a todas las
gentes Y hacerlas trabajar en común
porque estaban impuestas a hacer cada'
CAntIDRA [ 103]

[ 102)

CATIIEDRA

�quien lo que querían.
Ahora, con el nuevo plan,con la
nueva estrategia que habla, iba a ser
muy difícil que se dejaran ser manejados por una sola persona. Pero ya en
mi ejido empecé a trabajar y logré
despertar la ambición de todos, lamentablemente (y qué bueno que esto se
está grabando), porque no todos
sentimos igual.
En el ejido El Refugio no necesitarnos orientación agraria, ni d~I Banco (*) y estarnos muy bien organizados
trabajando. En donde se mete el Banco o la Reforma Agraria (**) hay un
problema en cada ejido. En mi ejido
nosotros nos organizarnos solos, para
cuando se abrieron las tierras. En El
Refugio ya teníamos un comité formado. Ya para cuando llegó la maquinaria, todos estábamos bien de acuerdo y organizados, nomás en espera del
momento de empezar a trabajar, y con
la sentencia de que al recibir el dinero
y al momento que se justificara que
nos robábamos un centavo seríamos
despedidos del ejido, con todo y familia, y así perderíamos nuestros derechos. Donde hay una tranquilidad,
donde hay una conformidad, y donde
se está trabajando honestamente, y
donde hemos tenido éxito gracias a la
suerte y a los fenómenos de la naturaleza (porque en ese ejido ya hubo un
reparto, como creo estén enterados,
de ochenta mil pesos, reparto de utilidades); donde se compró una máquina equipada con dinero de la producción, y donde pagarnos una letra que
se nos vence en agosto de este año y
está pagada desde el año pasado.
(•) El Ban~o Nacional de Crédito Rural
( . . ) La Secretaria de la Reforma Agraria.

[ 104] CATIIEDRA

El trabajo colectivo en los ejidos
es un paso al progreso. El que no lo
considere así no conoce de agricultura.
Recuerdo que una de las veces, siendo
diputado, ya para terminar de diputado, unos diputados de Estados Unidos
acusaban al Presidente Echeverría que
era un comunista, por el caso del colectivo. Para mí esos diputados, con
toda su preparación, están equivocados. El formar a trabajar colectivamente no quiere decir que es derecha
o es izquierda. Es vemos como lo
que somos y es trabajar con más responsabilidad, pero con más ayuda también. No podemos hacer que trabaje
una persona cuando económicamente
no puede hacerlo. ¿Qué gana u~ per•
sona con tener muchas ganas y poderlo
físicamente cuando no tiene con qué
trabajar la tierra para hacerla producir?
Nosotros vendimos medio millón
de pesos de cosecha. El ejido nunca lo
había vendido. Medio millón y la cosecha la dimos en pie. Sabemos que
dimos a ganar, pero era necesario
hacerlo así para irnos asegurando,
porque todavía no estarnos en posibilidades de ponernos a perder y el propósito es pagarle al Banco hasta el
último centavo. Estoy seguro de que
si las gentes empezarnos a sentir el
gran beneficio que es trabajar colectivamente, no nos faltará la producción,
aunque el tiempo sea malo. Con agua
no hay tierra mala. No es cierto que
haya tierras malas donde tenemos la
seguridad del agua. Trabajando unificadamente se va a llegar un día en que
al propio gobierno le exigiremos o nos
haremos sujetos de un crédito para

hacer pozos profundos y tener la seguridad de la producción, que es la base
más necesaria para que baya el abastecimiento en la economía del país. Sin
el campo, México no puede vivir y
creo que ningún país.
En los ejidos en los que no se ha
metido ni el Banco, ni la Reforma
Agraria, no ha habido problemas. En
el ejido San Miguelito existe un problema que lo conozco perfectamente
bien. Está hecho desde los principios
y por los propios empleados del Banco. Me hace pensar en ratos, en momentos, que hay ciertos intereses que
se encauzan en venir a dividir las gentes para que no haya progreso en el
campo. Hasta allá me hacen pensar.
Pensaré mal, muy probablemente, pero
hasta allá me hacen pensar. Porque en
cada reunión que tenemos en mi ejido
nos van a visitar esos empleados y
allí estoy yo y no los dejo entrar:
"Infórmense de lo que quieran, pero
saber cómo le vamos a hacer, mejor
que nosotros nadie". Mejor que nosotros nadie conoce. N0&amp;0tros sabemos quién se levanta más temprano,
quién es más responsable que otro.
Cómo se explica. Cómo lo podemos
convencer. Nosotros nos conocemos
perfectamente bien. El empleado del
Banco no tiene interés en la producción. El tiene un sueldo y aunque no
haga nada él va por el sueldo. Con venir a convocar a los ejidatarios y luego
no llegar, no venir, y luego decir: "Estaba en una reunión, estaba en una
junta". Al fin que los ejldatarios no
van a investigar. Y luego venir otro
día y decir otra cosa y. luego decir
otra. Sucede que los traen completamente desorientadoa.
En el ejido San Miguelito, que es

el que estamos tratando, ¿por qué
hicieron dos grupos? Si yo estuve en
una reunión y los convencí, estaban de
acuerdo en trabajar todos en un 1010
grupo. Nomú me vengo y van ellos
y hacen dos grupos. Y el Banco y la
Reforma Agraria lea dan oportunidad
para que dividan la tierra y la bagan
dos grupos cuando no tienen por qué
hacerlo. ¿Por qué? Yo entré a lo
colectivo hace dos años. Por suponer:
usted no había querido traba,jar en lo
colectivo, pero si hoy quiere traba,jar,
¿por qué le voy a cerrar la puerta?
¿Acaso DO tiene derecho? Y, ¿por qué
no tiene derecho? Al fin que desde
que comenzó a trabajar ea mando le
voy a empezar a pagar. Del día que
empezó a trabajar, desde ese día comienza a crear derechos de ieparto de
utilidades. ¿Por qué no lea admito'I
¿A qué ae debe? ¿Dónde está el interés del Banco en dividir dos grupos?
¿Y el de la Reforma Agraria? Debemos de actuar también con energía •••
Si le vamos a hacer un 1UJio a cada
peraona . . • Creo que no lo está
haciendo el propio Banco con sus
propios empleados. Aleo hay detrás
de todo esto. Oertos intenses para
que la gente del campo sip igual como
está de fregada.
Yo creo que la miseria, 11!, en
serio, creo que de L ~ para acá,
aquí en Nuevo León, no la tenemos.
En los municipios del Sur, lo voy a
aceptar. Pobieza, sí. Y mientras que
haya pobreza en el campo es ganancia
de mucha gentes, y más de los capita•
les fuertes. Y creo que DO han divisado algunas gentes el riesgo que
podemos correr (manifiésto lo que
siento y como diviso las cosas). ¿Por
CATIIEDRA [ 105)

�qué? Porque una revolución no la
pueden hacer más que dos cosas: la
mucha hambre y el mucho dinero. El
día en que baya una revolución por
hambre (y esa aospecba existe en el
campo), ese día no la va a parar el
gobierno, fil la paran los industriales, ni la banca privadL Porque no
somos como los de la C.T.M., o X
sindicato, que con dárles una hora más
de doble sueldo, otros con doble plaza, otros con vacaciones pagadas, y ya
se resolvió la huelgL El campo no es
de huelga. Cuando le vayan a dar lo
que quieran darle, ya va a ser tarde.
Por eso simpaticé yo con el gobierno
de Luis Echeverría, y simpatizo con el
de López Portillo, porque va por el
mismo camino, nomás que en otra
fonna más centrada, en una forma
más calmada, sin quitarle la vista al
campo. El campo, en el gobierno de
Echeverría, volvió a renacer esperan•
zas de hacer producir la tierra. La
banca privada, los industriales, pos
de acuerdo a los informes de T.V.,
de prensa, no concedhn, no estaban
de acuerdo. Hoy, creo, y estoy seguro
que sí, los Industriales van a cooperar.
ras industriales, creo que se han convencido y han comprobado que de
nada les sirve hacer una máquina, sea
tractor, sea una camioneta, si el campo
no la consume. ¿A quién se la van a
vender? Creo que si al campo se le
da la ayuda necesaria, que debe de dár·
sele, espero que sea más rico el rico,
porque el campesino sigue vendiéndole
como ellos quieren comprarle y ellos
le seguirán vendiendo al campesino
como ellos quieren venderle.
A veces hay gente que tiene mu•
cho, y que de tanto que tiene eso no
le deja ver las cosas reales. No divisan

[ 106) CATHEDRA

que en un momento dado se pierde
todo. Necesitamos estar viendo al
pueblo. No yo. Yo creo que yo soy
una parte del pueblo. Tengo famlliL
Pero primero debe ser el pueblo y
luego yo. Y viendo primero al pueblo,
resolviendo el problema del pueblo,
está resuelto el mío, porque yo soy
parte del pueblo. Cuando no haya
resuelto el problema del pueblo, ¿qué
gano con resolver el mío personal?
No es cierto que está resuelto, porque
si está resuelto por un sentido, por una
de las formas, por algunas de las par·
tes, ~r otras no está. Corre el riesgo
de perderse todo en un abrir y cerrar
de ojos.
Yo creo que Cadereyta es uno de
los municipios que en el ramo del
campo está trabajando mejor que los
demú, en lo colectivo . . . Con sus
problemas . . . Pos ¿qué sé yo? Por•
que hay veces que hasta con la propia
familia tiene uno problemas. Es lógico, y es necesario, que existan proble•
mas, para dialogar más, para aprender
más, para conocer más. Pero no quiere decir eso que van a desaparecer los
problemas. Tiene uno que seguir
adelante. Las gentes tienen que ir
viendo que es necesario, porque hay
otros factores que nos exigen también
(son varios y voy a citar algunos). Primero, porque la cantidad de cosecha
que se produzca, cincuenta, cien o
doscientas toneladas ... , podemos
buscar a dónde explotarla, buscarle
mejor precio. No es lo mismo que
vendamos una o dos toneladas cada
uno, y que cada quien la venda como
se le pague, a que las juntemos y vep·
damos y sean cuarenta toneladas.
Este es uno de los puntos, de los fac-

,.

torea, que por el hecho de ser una
cantidad fuerte, pos la exportamos a
otro estado o fuera del país y le 11quemos mejor precio. Esa misma cantidad de producción nos da ser más
sujetos de crédito.
Mire, sabemos que el problema de
campo ha sido y siempre será difícil.
En primer lugar, porque esü bajo la
explicación de tanto fenómeno de la
naturaleza. El segundo, que está a
dispolición del comerciante, que
cuando se da no respeta ni 101 pred01
oficiales; tenemos que tenderle a como
él quiere comprarno1, y tenemos que
comprar, tenemos que consumir, a como él nos quiere vender. Quiere decir que 101 pred01 los tiene el comer•
cio en la bolla, no por quien lo produ•
ce. Estoy IOll)edwldo (y ahora lo
dije, y ten,o un defecto muy grande,
que nunca oculto lo que aiento) ... ,
cuando mencionaba algo de 101 del
Banco, diviso yo a un campo muy
lejano: Cuaildo los ejidatarioa lleguen a proeresar, cuando lleguen a
formar 1111 tiendaa de conaumo, y
entonces tengan el poder económico
para financiarle ellos milmoa, y puedan decir. ."La cosecha DO se la llevamos; ahora vengan por ella, pero
ahora cuesta tanto". F.ee el peligro
que diviaa la banca y el comercio.
También hay ciertos lntemea de que
eao no llegue a ser. Yo lo bDllino y
creo no estar equivocado. Peto creo
que ai por esa causa lo han hecho, e&amp;tú equivocadol. El tener la eeguridad de la producción, el abaltecimien· ·
to a la economía, eu ea la tranquilidad
del país. Porque nada vale y perjudica
mucho que muy poquitos sean dueños
de todo y todos sean dueñ01 de muy
poquito . . . Eso nos encama por muy

mal camino.

WI lntennediari01 de la producción son un pioblema muy serio en el
país. ProlSlema que exige un gran
estudio de los hombrea preparados,
porque los hay. G intermediario se
gana máa que el productor. Ahí esta
uno de 101 fracuos.
Cadereyta . . . La industria que
tiene no .es más que la pura escobL
"Capital escobera con toda aatWacción", aí la llamamos. Y no vemos
ningÚn escobe10 humilde, nlnfÚD eecobeio pobre, mejor dicho. Y todos loa
que la han producido por mucb01 años
siguen siendo pobres. Quiere decir que
se gana más el induatrial que el produ~
tor. Y tenemos intermediari01 que en
muy poquito tiempo han hecho una
riquer.a, que no la ha hecho todo el
ejido junto.
Yo ful el que promoví la fábrica
de escobu del ejido Palmitos. La primera junta que hice del comité reclonal fue en el ejido Palmitos, porque vi
mucha juwntud . . . Y ai n010tloa
somos los que la hacemos, y tenemos
gente trabl,iando en Cadereyta que ya
lo saben hacer . . . ¡Jor qué no lo
podemos hacer en nuestro ejido? Si
Echeverría no hubiera actuado como
actuó, no hubiera 1u fábricas en los
ejidos, no hubiera ejidos colectivos.
En el gobierno del licenciado Díaz
Ordaz fue un fracao el eampo. Se
olvidó, se ignoró el campo. No sé que
fue lo que pasó. Alguien le falló al
Presidente. Hubo un gran de.:uldo.
Se abandonó tanto el campo que lnclu·
siw después de eeil años de otro gobierno y que se dedicÓ tanto al CIIDPQ
no se ha podido recuperar lo que •
perdió. Inclusive la confianza de la
gente muy poco ee ha recuperado,
CATHEDBA [107)

�muy poco.
El ser agricultor, el sostenene de
fa pura agricultura, es muy duro, muy
difícil. Sembrar sin seguridad de producir y de ganar nunca, porque de eso
sí estamos conscientes que nunca
se gana y aún as( se sigue abriendo la
tierra. Conscientes de que se ganan
más otros que ellos mismos. El comercio tiene un descontrol enorme.
Por eso creo c;ue el campo esté como
esté. Usted va a una tienda y un kilo
de manteca vale a un precio y va a otro
comercio y vale otro. Quiere decir
que son absolutos. Ellos venden como
ellos quieren vender y a nosotros nos
dicen que te lo compramos a tanto,
si no búscale. No nos detienen, nornás
que nos enfrenan, porque ... Lo dejo
a él, y me voy con él, y usted como
tiene la facilidad, no hizo más que me•
tene para adentro, agarrar "la hebra"
(*), decirle: "ai va, en un mueble asina, placas tal, modelo tal, la espiga está
así, yo le dí este precio ... Tú sabes".
Por teléfono comienzas a redondear, y
yo como una canica en una cacerola:
a la vuelta y vuelta, hasta que vengo
cayendo en medio . . . A dar como me
quieran pagar . . . Pero las cosas han
ido cambiando un poco.
Yo tengo el propósito (sólo muerto no lo he de lograr) que en el ejido
El Refugio tiene que formarse la tienda de consumo por los propios ejidatarios. Tenemos que hacerlo. Y buscar la forma de abrir fuentes de trabajo. Viene una creación muy grande
(**).
No podemos mandárselos a
Monterrey. Ya no caben ni ustedes.
(*) El teléfono.
(* •) Crecimiento de la población.

Hay mucha falta de empleo. Pero para
eso necesitamos también que la banca
privada comprenda el interés y el deseo de los gobiernos, que no intente
o trate de ganarse lo que antes había
ganado. La época en que vivimos nos
exige ganarnos menos y se va a Uegar
un día en que nos permita nada más
vivir, no presentar tantos lujos.
Si don Lázaro, así como pusó
tanto interés en repartir la tierra para
quien la trabaja, a quien la hace producir, lo hace colectivamente desde un
principio, cuando él tenía el sartén por
el mango, los campesinos fueran ricos
y a lo mejor hasta un servidor hubiera
llegado a la universidad para haberme
preparado mejor, y así muchos Jtijos
de los campesinos. No hay padre que
no quiera que su hijo se eduque. No
hay padre que no quiera que sus hijos
sean los menos.
Entre el pequeño propietario y el
ejidatario no hay diferencia. Hay diferencia con tanto latifundista desilumbrado (***). Sí que los hay. Tenemos
gente que no alcanza a dar la vuelta ni
a caballo en un solo día, y con tierra
que no la utilizan, mientras tenemos
mucha gente viviendo hasta en el plan
del río en una cueva, con un liacho de
criaturas y que con cáscaras de plátanos, y con lo que usted quiera, esas
criaturas se están manteniendo y están
creciendo, que al rato va a ser un mayor problema. ¿Qu~ .-isfacción puede ser la mía, tener mil hectáreas y
que quinientas utilizo y quinientas-no
utilizo, nomás pa' que se diga que soy
dueño de mil hectáreas? ¿No da un

upecto, a 111tedea que están más preparados, que dellde ese punto de vista
somos traidores a la propia patria?
¿No da una lma¡en así? Cuando estamos 111urpando algo que no lo hacemos ni producir, que no beneficiamos
a nadie, y que sí estamos haciendo a
muchos sufrir por la falta de tierra,
¿on 'tá el sentido de humanidad? No
se diYlaa. Así que hay una cierta amblci6n, ·que hay una lnae.tisfacclón en
la persona cuando divisa el dolor ajeno.
La revolución mexicana hizo justicia a algunos, y a otros no. Muchos
de ellos quedaron bajo tierra. No al·
canzaron a ver siquiera lo que dese•
ban. Muchos de ellos, por falta de
influencias, no se lea reconocieron sus
méritos. Pero en parte sí he créido
que hubo mucho cambio, que salió
mucha gente beneficiada. Prueba de
ello es que de esa revolución salió el
derecho de ser pequeño propietario.
Si anteriormente, y de acuerdo a la
historia y hechos, pos los gobiernos
eran los propietarios de todo. El gobierno era el hacendado y el hacendado era el gobierno. Era dueño de
todo. Recuerdo de aquellas ciento
cinco preguntas que le hicieron al
licenciado Gustavo D(az Ordaz, donde
le dicen: "¿Cree 111ted que fue un
triunfo o un l!delanto el que se baya
repartido la tierra· a los· ejidatarlos aun
aln estar preparados, sin tener conocimientos técnicos?" Y dijo: "Yo creo
que sí, porque anteriormente éramos
doce millones de habitantes y todos
comíamos. Hoy somOI más y todOI
seguimos comiendo bien. Para todos
hay tortillas. Quiere decir que sí,
porque los campesinos aí hacen trabajar la tierra. Yo creo que no estuvo

equivocado y efectivamente no se
equivocó el reparto de la tierra".
Cadereyta, en loe últimol años, ha
prop-eaado poco. En reparto de tierra
se lo debemos a loa &amp;0blemos federales
y estatales. En pavimento, pos Cadereyta tiene muy poquito. En senlclo
de aeua potable, pos también tiene
m11y poquito. La mayor parte de la
ciudad no tiene aeua potable. l!1 poco
progreso que ha tenido ha sido esfuerzo colectivo de comerolantes, de campesinos, de la banca. privada, que
hayan hecho una escuela los del aub
de Leones, que hayan cooperado para
la luz mercurial. Cadereyta liempre
había permanecido en cíl'Clllo muy
pequeño. Hoy tiene su desarrollo,
que ea una explosión la que ha hecho,
pero en habitantes nada mú, En servicios estamos b111C811do la forma ri&gt;- ·
mo se ejecuten, como al los tuviera,
principalmente qua potable, pavlmen•
to de algunos puentes, algunas callea,
que por el momento que pasamos va
a estar dlfícD realizar todo lo que deseam01.
No vamos a negar que entre loa
campesinos haya 1ente que no le guste trabajar, o que le g111te poco, como
en cualquier sector. Pero mata mucho
los 6nlmoe al campesino el poco precio
de sus productos. Entonces llega un
momento en que él solo 111fre las pérdidas por loa fenómenos de la nr.tura·Jeza: Porque no llovió a tiempo, porque llovió mucho, porque se vino una
helada, que se vino un ,ranlzo, una seca muy fuerte. En fin, todos esos factores. Pero luego lo poco que se da
tiene . un precio muy bajo, y entonces
se dice: "¡Pero, hombre, yo trabajé

(***) Diafrazado.

[ 108] CATHEDRA

CADIIDRA [ 109]

�de los trescientos sesenticinco días,
doscientos cincuenta, pero de esos
días, a cincuenta~. esto me hubiera ganado. Si trabajo por fuera me gano doscientos mil pesos. Aquí me gano trece mil!" El ve una diferencia
muy grande. ¿A qué se debe? Pos
que el producto fue muy barato. Es
mejor negocio ser una persona, un
obn!ro, que uno que siembra su tierra. Entonces esa situación que se
presenta hace pensar a la gente en
ratos diferentes, porque actualmente
tal como se presenta le da más garan•
tías al ser jornalero que ser produc•
tor. El salario mínimo aumenta ahorita anualmente y anteriormente aumentaba cada dos años. El aumento
anualmente viene a perjudicar a las
gentes humildes, (¿por qué?), y prin•
clpalmente al campo (Yo se lo dije
una vez al expresidente), Porque tenemos un ochenta por ciento de cam·
pesinos que no son asalariados, y por
el hecho de que el salario aumenta, el
comercio aumenta todo lo de él, lo
que el campo consume, lo que el campesino consume. Y el producto de él
sigUe abajo y no seguro y sus deudas
arribL Todos los perjuicios van a
ser pata la gente más humilde. Usted
puede decir: "Yo ganaba doscientos
pesos y hoy gano trescientos por semana", pero se sujeta a los tresclen•
tos pesos. Y el campesino, ¿a qué
se va a sujetar? El kilo de frijol valía
a cinco pesos, pero como hubo aumento de salarios ya ahora lo dan a seis
ochentL Y el campesino, ¿a qué se
está basando? A nadL Más y más y
más, y eso va a perjudicar a la gente
del campo.
&amp; necesario que al campesino
le aumenten más el crédito que como

está, que la asesoría técnica no falte
y que haya la seguridad del agua. Con
esas tres cosas, a los campesinos déjen·
nos solos. No queremos más. Nomás
que cuando le caiga una plaga no le
vayan a decir: "Este veneno es el que
necesita y anóteselo". Porque muchos
de ellos ni escribir saben. Que ellos
lo busquen, y le aseguro que hasta
ellos sabrán como aplicarlo. Con esas
tres cosas tienen, y que cuando se pierda la cosecha, la Aseguradora les ayude
a que no pierdan nomás los campesinos, porque no tienen posibilidades.
Si a los dueños de la Aseguradora se
les hace pesado pagar lo que en el cam•
po se pierde, que para tener una Aseguradora es porque algo tienen, ¿qué
tan pesado será para aquéllos que nada
tiene? El campesino ha sido criado de
mucba crítica: "No trabaja" . . . El
día que se emborracha: " ¡Míralo, por
eso no hace nada, porque vive borracho!" . . . Y que no lo vean en el
pueblo, porque . . . ¡Uh!
Pero en los hechos que hay, yo
creo que tienen la contestación. La
fábrica de escobas del ejido Palmitos
fue la primera que fue. Y pagó su documento un día o dos antes de vencer•
se. Y luego viene el ejido El Refugio,
que paga también con seis u ocho meses de anticipación, antes de vencerse.
Si acaso eso no fuera prueba de que el
campesino fuera sujeto de crédito, me
gustaría •.• .(No en ustedes, porque a
ustedes no los be escuchado. Pero en
muchos otros), Me gustaría que esto
les sirviera para que mandaran una
contestación. Y me gustaría mucho
que viniera mucha gente, pero al campo, a ver cómo anda trabajando la
gente. No es lo mismo estar dentro de
una oficina, con aire acondicionado,

con el refresco, y bien helado, a que se
vengan, en medio del campo, a trabajar, a veces de sol a sol y sin seguridad
de ganar nadL Porque en el campo no
es cierto que se es feliz. Se dice muy
bonito: "Vivir en el campo ¡Qiulísimo, cómo no; y no hay más allá!" Pero hacer producir la tierra es muy d~
fícil, tan difícil que sobre todo en entero conocimiento, ya cuando se da,
saber que tienes que darla a menos
precio de lo que vale.
Yo he creído que vamos por
buen camino. Con el tiempo que he
recorrido, en el término de cinco años
. . . perdón, ocho años, de los dos
expresidentes, y lo que .tenemos del
actual, creo que nos hemos encauzado
por buen camino. Nomás que se había
perdido tanto terreno, tanto tiempo,
que vamos a necesitar más tiempo para
restablecer esto. El golpe no fue tan
poco. La fiebre no fue fiebre de grlpa,
fue una fiebre tifo y con complicaciones. Y esa la tuvimos en el campo de&amp;pués de no haber producido. Nos tenía presos.
El campo mueve todo. ¿Qué
haríamos con el puro movimiento de
la ciudad, si no hubiera campo? ¿Qué
haríamos? Yo creo que el campo mueve todo. Yo estoy de acuerdo que los
industriales tengan su garantía. Si
ellos tienen un gran capital, tendrán
gran interés. Han puesto todo su entusiasmo. Han hecho que nuestro país
suene por todas partes. Que tengan
mucho sentimiento progresista, pero
que no lo tengan sólo para en lo personal. Que lo tengan pero para todos,
en general.
(•) Don Faustino

te

El obrero es diferente del campesino por el hecho de que el cultivo y la
producción (*) no son iguales. Habemos gentes é~ las ciudades que no ven
por los demás. Hay mucha desconfianza, mucha maldad. El campesino, en
cambio, ha sufrido tanto, que a veces
le da de más a muchos de ellos y no te
lo agarran todo. El obrero no ha sufrido iguql. El tiene su seguro social y
sus vacaciones pagadas. Ha sufrido
aquél que se friega en el campo. El
obrero tiene un sueldo seguro y está
trabajando perfectamente bien, allá.
El campesino, al terminar su trabajo,
en vez de irse a la cantina, se viene a
la casa. Todo el que está criado en la
ciudad se viene primero a la cantina y
luego se va a su C8SL El obrero come
con cerveZL El campesino, no. ¿Por
qué? Porque no está acostumbrado.
Nosotros no conocíamos de administración, y vea usted El Refugio.
Hasta la fecha, se recoge medio millón
de pesos. No nos dio por repartírnoslo
todo. No vamos a decir que no teníamos hambre de dinero. Vamos a compramos máquinas. Y vamos a dejar
un poco para cuando nos llegue a
faltar. Y de esto pagamos el documento que se nos vence a la welta del
año. Quizás no sea una forma de administrar buena ésa. El campesino e&amp;tá capacitado para administrarse solo,
pero hay algunos que desgraciadamente no le podemos dejar nada solos,
porque se acaban aquello y venden lo
demás. , Pero en cada ejido hay un grupito muy responsable y con mucho
interés al progreso, y que sin conocerle
de números saben administrarse. Ellos

refiere aquí a la producción lndustziai.

CAfflEDRA [ 111]

[ 110]

CATHEDRA

�contarán hasta con los dedos de los
pies, pero les aseguro que saben admi-

nistrarse.
Al Banco y a la Reforma Agraria
les hace falta hacer inv~stigación para
saber cuáles son las mejores gentes. Y
hay que decírselos, como yo lo hice en
mi propio ejido: "A tí no, compadre,
porque te da el Sol en la mañana y te
volteas para el otro lado. No te levantas. TÚ no puedes dirigir la gente porque, ¿a qué horas la vas a llevar. a trabajar?" . . . Hay que explicarle a la
gente que mejor que ellos no los conoce nadie; ellos saben quienes son los
mejores. Y en la reunión que tengan
ahí le voy a decir yo quién trabaja
mejor la labor y quién tiene tendajo.
Ahí es donde han fallado los del Banco
y los de la Reforma Agraria. Ni investigan, ni hacen análisis, ni se informan
para formar un comité. Y muchos de
ellos que vienen sabrán mucho de números, pero de experiencia, nada. Son
gentes que ocupan un puesto por recomendación de don fulano, y no saben
ni qué comisión andan desempeñando.
F.s otro de los fracasos. Y eso lo encuentra usted en la Aseguradora y lo
encuentra en el Banco y en la Reforma
Agraria. Aquí, en la Reforma Agraria,
tenemos uno que no sabe ni levantar
una acta. No sabe tampoco formar un
orden del día y es el encargado de la
Promotoría. Ahí es donde andamos
mal. Inclusive mucho joven que no
está preparado y actúa sin hacer ninguna investigación, porque, según él, es
licenciado, él sabe todo. Dice un d~
cho: "Pa' los toros del jaral, los caballos de allá mesmo" . . . Este dicho,
como todos, está lleno de realidad.
Si no usamos eso, andamos mal. Es
como si yo me meto a la universidad,

[ 112)

CATHEDRA

junto con ustedes, y voy y les trato
asuntos de la universidad diciendo que
que soy el as.
Cualquier cosa que tratemos de
hacer, la vamos a hacer, pero la vamos a hacer mal. Pero si yo invest~
go quiénes son los mejores. Y ya
para cuando llego allí ya llego con
argumentos en la mano, entonces
formo un comité que sirva. Y no
debe uno de actuar porque el fulano
le caiga bien. Debo asegurar que
aquello va a trabajar, que va a progresar. Y aquí en el Banco no hay eso.
Ya les decía, por qué empecé por
mi ejido, porque se trataba de romper
una vieja estructura que existía, de
hacer lo que yo quería. Ahora ya no
se puede hacer lo que uno quiera.
Ahora yo tengo que hacer lo que quiera que haga, al que nombraron como
jefe de campo. Ahora ya no puedo
decir: "Voy a coger el azadón". No,
Ahora me dicen: "Ahora vas a despajar . . . Ahora vas a hacer un pozo
aquí" . . . Entonces, ya no va a ser
igual, ya no me voy a mandar solo.
Así, como yo veo, es necesario cambiar esa mentalidad que existía. Que
se acostumbre la gente a trabajar
colectivamente.
Con el colectivo, creo que se está
coniendo un riesgo, como todo. Porque al ejido colectivo no se Je obliga
a entrar a nadie. Es por voluntad que
estén de acuerdo. Por eso a veces Je
entran veinte y otros no. Pero, con el
tiempo, los demás podrán constatar,
darse cuenta que los beneficios que
han tenido los que sí entraron, son
buenos. Pero ahora existe esto, y ya
nos ha pasado: Hay algunos que quieren entrar y el propio Banco interviene
y los mete a los que están con él para

que no los dejen que entnm. ¿Me explico? Ahf es donde no 111! que Interés
tiene. el Banco. Cuando el hecho ea
que se forme un ejido colectivo, y al
ejido se le ha coneedldo un crédito de
un millón de pesos . • . Trabajen veinte, treinta o loa que sean . . • &amp;a es
una cosa de ustedes •.• Aquí hay este
crédito y ustedes saben cuántos son.
Entonces, ¿cuál es el interés del Banco?
Yo les dije en mi ejido: "El que no
estll de acuerdo se quo,c!a en su casa ...
Como se va a comprar también un camión, 1■ redil■ de atrás se van a qu~
tar. Ea■ nunca se las vamos a poner
para que, en el momento que quieran
entrañe al colectivo, no hagan más que
subirse al camión". Porque el camión
junta la gente de los tres predios para
Irse a trabajar. Y está abierto. En el
ejido El Refugio, nomás un compañero
no quiso, nomás un compañero no estuvo de acuerdo. Tiene unos animalltoa. El es solo. "Pónganse a trabajar
--dijo-; yo no 101 estorbo; yo sigo trabajando mi paresia, y mi derecho ustedes apmnlo; pónganae a trabajar" ...
No n01 estorba. No tenemos ningún
problema. Tenemos que tod■ las gentes quieren Ir a trabajar a lo colectivo,
pero no tenemos tmbajo para todos.
La cosa es distinta porque ha nacido
amor por tmbajar colectivamente en el
ejido El Refugio. Ya ellos mismos juatlftcaron el progreso que trafamoa.
Hay un compañero que alcanza huta
trece mB y pico de pesos de reparto
de utilidades en el delo. A él se le paga todos los días su tmbajo. No falla
ni un dfa a su labor. Tuvimos gente
que les tocaron dieciocho pesos; a
otros, cincuenta; otros, doscientos;
otros, d01 mB, otrOI dos mB tresclen-

tos; en fin • • . De acuerdo con los
df■ tmbajados, así se repartió el dinero. Y ahora tod01 dicen: "¿Oye, no
hay chanza de ir a trabajar ah1'1" No,
pos a,bon uno, y luego el otro, y el
otro, y así. Para que haya una forma
rotativa de que todos alcancen.
&lt;zeo que la Intervención del Banco y de la Reforma Agraria no es una
forma justa, porque no tienen prep•
mción. No tienen preparación, no tienen experiencia, en primer lugar. El
once de septiembre del año puado
hicimos una asamblea, a la que Invité
al gobernador, en el ejido La Calzada.
Yo la hice con doble sentido. Quería
palpar el semblante de algunos emple•
dos, porque alguna gente está deseando de que el colectivo pueda fracasar;
otros también quieren verlo fracasar;
otros, inclusive los mismos ejldatarios,
quieren verlo como un negocio personal. Como diciendo: "Ora que hay
·•~•-•
,.,...,-o.1" . . . Necem·tamos estarlos
vigilando. Pero, ¿quién los puede vigilar? Los de ahf mismo. F.sos son los
mejores vigilantes. ¿Qué gana usted
con estarme vigilando si en las noches
no va a estar? Entonces, para que las
cuñas aprieten, siempre deben de ser
del mismo palo.
Hay gente bien intencionada en
cada sector. Hay un gnJJ/0 de gente
con buena uplración, con buenos deseos en todos los aspectos, pero tenemos otrOI que no. Hay gentes que les
han querido · meter a los campesinos
que no deberían de pagar las deud■ de
lo que les han prestado. ¿Y por qué
no tienen que pagar? F.s un préstamo
que les han hecho, y porque la Industria está hecha para que dé centavos.
Si pierde, es porque ae está administrando mal. Si el negocio está malo,

CAfflIDRA [ 113)

�tiene que justificarse que está malo.
Pero no que se lo roben los campesinos, porque no podemos llamarle de
otra forma. Las pocas gentes que sir-

ven, queriéndolas hacer malas, sembrando semillas que sólo traen perjuicio, porque les cierran las puertas del
crédito . • . (Hasta aquí el relato).

COMENTARIOS FINALES
SI BIEN LA AUTOBIOGRAFIA
de don Faustino no es demasiado profunda en los. aspectos personales de
sii vida, sí está relacionada con el proceso históricosocial del campo mexicano, desde la etapa Inmediatamente anterior al cardenismo hasta nuestros
días. As{, los acontecimientos de su
vida refiejan, aunque de manera Indirecta, algunos de los cambios estructurales de orden económico y social que
tienen efecto en dicho período.
Ligada a la evolución de su vida se
encuentra siempre presente una ideología particular del campesino mexicano,
de la cual don Faustlno es espejo. Se
trata de una concepción distinta de la
del Intelectual y a la del habitante urbano. En suma, se trata del "punto de
vista campesino", de la opinión de
quien ha sido protagonista en el proceso social del campo.
El desarrollo capitalista en el campo ha traído consigo una serie de
tranaformaciones profundas que han
afectado el modo de vida campesino.
SI bien la presente historia de vida no
es una penpectiva total de este fenómeno, sí Ilustra, parcialmente, cuáles
han sido algunos de sus efectos en el
campo mexicano. Y refteja también
quiénes han sido los actores excluidos
de los beneficios de dicho desarrollo.

Sin declarar que sea exhaustiva,
a continuación presentamos la relación de deducciones que hemos hecho
del relato. Considerando que desde el
instante mismo en que la historia de
vida se convierte en premisa que nos
infiere estas hipótesis, pensámos que
6sta ha cumplido con el objetivo para
el cual ha sido concebida. En la medi•
da en que dicho objetivo se realice, y
en la medida que sirva de estímulo
para el planteamiento de otras Interrogativas en otros estudios sociales,
podremos apreciir su potencial en las
investigaciones de orden social.
1) El período comprendido entre
1929 y 1936, de acuerdo al relato,
parece caracterizarse por relaciones
precapitalistas en el campo aunque en
concomitancia con relaciones propiamente capitalistas. Plantearíamos como hipóiesis que a nivel -local las primeras son las dominantes.
La situación social del campesino,
quien enriquece al latifundista a través
de la generación de renta absoluta,
amén de la comercialización de los
productos excedentes expropiados al
campesino, tiene como corolario la
condición de desventaja en que el trabajador se encontraba (sin posibilidades de mejoramiento económico y en
la .estricta subsistencia), y sumándose a

eno III desgracias fortullal de las que
el padre de don Faustlno fue víctima
(la plaga del l1JIIDCI "medidor" que
acabó con su coeeeha).
2) El período de auge en la constitución de ejldoa el cardeumo
(1934-1940), había adoptado esta m&amp;dlda (la cual estaba planteada por el
F.stado desde 1917), con el propÓllto
de estimular el desarrollo del capitalismo en el campo a través de la elevación de la productividad, el inmmento del mercado Interno y de la integración del campesino a una economía
de mercado. De pasada, la medida
pennltía aglutinar en tomo al Estado
a vastas masas campesinas desposeídas,
las cuales lo fortalecieron en su nueva
modalidad populista.
A pesar de que se trataba de abolir
a una antigua oligarquía tenateniente
y si bien los resultados en ténnlnoa
generales fueron satisfactorios, ésta
seguía ejerciendo algún control social
en la región, control que le permitió
convertlne en burguesía ganadera.
Aunque loa elementos disponibles no
son abundantes, nos atrevemoa a plantear· esta hipótesis: como la reforma
agraria se centro fundamentalmente en
el reparto de tlenas y aunque también
lo hizo en las extensiones dedicadas a
la ganadería, en esta última actividad
no fue demasiado drástica, como lo
Ilustra el relato: " • . . Y luego nos
fuimos a vivir al ejido; mis hermanoa
cortando el monte, yo acarreando Y
papá colgando la cerca, porque había
mucho ¡anado suelto de los Garza Ni&amp;to y otros latifundistas • . • ". Nuestro
planteamiento sostiene mínimamente
que el aerarlsmo no afectó radicalmente a loa ganaderos.

3) La parte del relato correspondiente al reparto de tierras permite
deducir que el Estado ha ejercido desde entonces una acción patemallsta
sobre·el campesinado, que estuvo apoyada en una aparente admisión o tal
vez resignación de loa latifundistas a la
nueva política agraria; apoyada también y fundamentalmente en la gran
voluntad de los núcleos campesinos
por el éxito de las transformaciones en
el campo, como lo demuestra la exi&amp;tencia de guardias rurales que se integraban principalmente por futuros
ejldatarios. Toda esta tendencia estaba
impregnada de una natural lucha de
elementos Ideológicos entre la parte
afectada y la beneficiada: los rumores
desatados para atemorizar a los solicitantes de tierra confirman la presencia
de una cabal lucha de clases.
Ligada a la acción paternal del
Estado aparece la del profesorado rural En esta época el magisterio ocupa
el lugar de clase intermedia por lo que,
por su naturaleza misma, pudo haber
apoyado a una de las dos clases en
pugna. Aunque el relato nos ofrece,
elementos definitivos para deducir
hacia cuál se inclina, _parece que es
más hacia la de los explotados.
4) En el relato, don Faustlno
repetidamente menciona la mala situación del campo. Noaotros deducimos
que se refiere particularmente a la época en que él emigra a loa Estados Unidos,en doa ocaslones,durante la década
de loa cuarenta. Esta circunstancia
está ligada a la obstaculización al reparto agrario, a partir del sucesor de
Cúdenas basta Rulz Cortines, quienes
diseñan una política cuya característica es dar prioridad a la industria, tanto
nacional como extranjera. Fortalecen
CAfflEDRA [ 115]

[U4] CATHEDRA

�también nuestra hipótesis de que la
mencionada década fue de relativo
avance del desarrollo capitalista en el
campo las informaciones extraídas de
los archivos de algunos ejidos, según
las cuales en dicha década un buen
número de parcelas son abandonadas
(*), no tan sólo parcialmente, como es
el caso de los trabajadores migratorios,
sino también por ejid~tarios que emigran a la ciudad e incluso a los Estados
Unidos en forma definitiva.
5) La actividad política ejercida
por don Faustino a partir de principios
de la década de los cincuenta, la cual
él relata muy detalladamente, nos permite suponer lo~ mecani$mos a través
de los cuales el partido dominante ha
ejercido un estricto control social y
político en el campo desde hace mucho tiempo.
En primer lugar, nos hace suponer
que este partido ha sido un valióso
instrumento de control cuya utilización ha producido excelentes dividendos: desde su participación en las casillas electorales, hasta el lugar ocupado en la Cámara de Diputados. Entre
todas las actividades intermedias desde
"sus inicios en política" basta la actualidad, sin duda, una de las más importantes ha sido la de "acarreador de
gente" a los actos y ceremonias públicas. Parece que se enorgullese de
haber colaborado muy eficientemente
en esta última actividad.
En segundo lugar, observamos que
la burocracia política, cuando menos a
nivel regional, controla el ingreso a los
puestos directivos e indudablemente

también a los puestos de elección, a
través de una separación de los dife-•
rentes sectores de la población (por un
lado, los campesinos; por otro, los
obreros; por otro, los prestadores de
servicios, etcétera). De esta manera,
el autor del relato, como "cabeza" de
sector, ha adquirido el "derecho" a
ciertas "posiciones", como él llama a
los distintos cargos que ha ocupado.
Consecuentemente, el partido en
el poder ha logrado que se constituyan
universos apartes entre los sectores,
inclusive recalcados por cierta competitividad entre sus líderes. Esta circunstancia ha impedido la unificación
en momentos importantes, por ejemplo: cuando una medida gubemamen•
tal afecta al sector de los ejidatarios,
los demás sectores se muestran indiferentes y hasta hostiles.
6) La identificación intersectorial
y la autodiferenciación de los demás
sectores tiene importantes implicaciones ideológicas desde el momento en
que don Faustino habla en términos
como "nosotros" los campesinos y
"ellos" los del sector popular. Esto
tiene relación directa con la explicación que hace Gatti (*) del concepto
de región. Según él, la definición de
región parte de la opinión que cada
grupo da de sí mismo en función de
sus intereses específicos.
Dicho mecanismo permite a los
individuos ubicarse en el plano social
en el que realmente se ven inscritos.
Respecto a lo anterior, del relato
podemos deducir que, al igual que
otra clase, fracción de clase, o estrato

~ • ) En el ejido Palmitos, de 1u setentiocho parcelas repartidaa, treiniwta fueron abando•
( •) Gatti, L . M., Indioa, bandldoa, eJidatarios; uu exclluione, del de,arrollo reiional
Ediciones de La Qua Ola~
En prenaa.
•

[ 1161

CA1HEDRA

social, el campesinado se autodefine
decididamente como clase. Y aunque
én don Faustino palpamos una notable dificultad de integm dos universos distintos (rural y ur~o), problema observado en el lenguaje, pensamos
que su identificación es muy superior
hacia el campesino y más concntamente hacia el ejldatario. _Apoyamos
esta idea en los siguientes hechos:
Don Faustino manifiesta que lo más
honroso que ha hecho en su vida es
servir a sus hermanos los campesinos:
ha sido uno de los hombres que más
impulsaron la política de colectiviz•
ción a través del estímulo personal en
algunos ejidos y a través de la gestión
ante las autoridades respectivas. A pesar de sus actividades políticas, nunca
ha abandonado formalmente su parcela.

7) La descripción que hace don
Faustino de las actividades internas de
su ejido y de la distribución de las tareas en el colectivo, sugiere que este
tipo de asociación es apreciada por la
mayoría de los campesinos de modo
trivial y que sólo se le concede importancia en la medida en que es un acicate compensador de las necesidades
de la familia. En la realidad, la actividad colectiva queda en un plano
muy relativo: ninguno de los miembros del ejido abandona sus actividades
originales las cuales son muy diversas
(plantar tres o cuatro hectáreas de espiga o de frijol, según la demanda; al·
gún oficio; comerciante muy en pequeño; o peón). Por otra parte, las acti-

vidades en el colectivo no ofrecen ocupación a todos, por lo que solamente
las tareas secundarias son desempeñ•
das rotativamente. En cambio,otrll
están permanentemente ocupadas por
personas •~democráticamente" (*) elegidas en las asambleas de ejidatarios.
8) Cuando don Faustino expresa
que " .•. el campo es el eje del IOltén
del País •.. "; o cuando se cuestiona
" . • • ¿qué haríamos con el puro movimiento de la ciudad si no hubiera campo .•. ? "creo que el campo lo.mueve
todo", parece que existe cierto grado
de conciencia en él de las transferencias de riqueza que históricamente ha
hecho el campo a la ciudad. Esta afir.
mación la apoyamos con palabras textuales del relato: " ... Creo qui si al
campo ae le da la ayuda necesaria, espero que será más rico el rico, porque
el campo seguirá vendiéndole a como
quieran comprarle y ellos seguirán
vendiéndole al campesino como ellos
quieran venderle ... "
9) Existe emparentamiento con la
teoría de la imagen del bien limitado
de Foster (**) en la idea de don Faustino de que " .• . mientras haya pobreza en el campo habrá ganancia de muchas gentes ... "
10) De las mismas opiniones de
don Faustino se desprende que la acción ejecutada por el Banco de Crédito
Rural y por la Secretaría de la Reforma Agraria en el interior de cada ejido
altera y perjudica la organización propia de éste. De acuerdo con don Faustino, dicha acción debiera limitarse al

(*) Irónicamente nos referimos a 101 mecanllmos de decillón que repre•ntan J.u aambleas en 1u que directa o indhectamente ejercen ln1luencia el Banco mencionado, la Sec:retarfa de
la Reforma Acruia Y cacique■ locales, lnclwive, del interior del ejido.
(U) Fo■ter, Geoise,

Tzlntzuntzán, F.C.E., M.i:rico, 1974.

CATIIEDRA [ 1171

�otorgamiento de créditos y asesoría
técnica pero sin inmiscuine en costumbm y tradiciones, ya que " ..• nadie
mejor que nosotros 001 conocemos:
quién se levanta más temprano, cómo
trabaja, cómo se expresa ... ,.
El convencimiento de que ellos
mismos pueden organizarse sin necesi·
dad de ingerencias externas está rel•
clonado con un principio de autogestión; más directamente con el núcleo
de "buen sentido" que señala Piotte
(*) cuando, interpretando a Gramsci
(**), habla de que entre las funciones
del intelectual orgánico debe estar la
de rescatar un núcleo de "buen sentido" de las masas populares si en reali·
dad quiere representarlas orgánicamen·
te. Dicho núcleo de "buen sentido"
también lo posee el campesinado y es
huto de un conocimiento objetivo de
su realidad, conocimiento que le per•
mite escoger aquellas alternativas que
más le convienen.
11) Toda la información sobre
los ejidos colectivos que se desprende

del relato y que puede ser digna de
-creerse por provenir de alguien que
forma parte de un ejido colectivizado,
permite suponer que dichos ejidos se
parecen en mucho a las cooperativas
de compra que describe Kaustky(***).
Dichas asociaciones sólo se forman pa•
ra adquirir los insumos necesarios en
la producción: determinados productos. i~ustriales (maquinaria agrícola,
fertibzantes, etcétera), o bien, responden a la necesidad de hacerse sujetos
de crédito. La asociación de ejidatarios permit.e de esta manera comprar
con algunas "ventajas" al mayoreo.
&amp;to está relacionado con las ventajas que el mismo Kaustky confiere a
la gran explotación agrícola sobre la
pequeña.
De primordial importancia es señalar que la colectivización sólo se
suscribe a los mencionados casos, sin
dar cabida a la comercialización de
los productos de cada grupo, que quedan sujetos al acaparamiento, al monopolio y a otras formas capitalistas
del mercado.

Jo..• &lt;*) 2,Plotte, Jean. Mue, El pemamlento polftico de Gram,cl, Editorial A. Redondo ~
- . 19 7 pp. 9&amp;-118.
'
&lt;**) Grau.d. Amonio, Antolo,w, Sillo veintiuno editora, M6:dco. 1970. pp. 809-812.
(***) Kaustk)', Karl, La cueatl6n a,,wla, Si&amp;lo veintiuno editores, M.ixico, cap. vi.

[ 118)

CATHEDRA

�Entrevista al pintor Gerardo Cantú

Los
críticos, los pintores y
la pintura (*)

-EL MEDIO AMBIENTE PICTORICO
QUISIERA HABLAR PRIMERO
del ambiente de los pintores, es decir,
de lo que nos corresponde a los artistas plásticos. Después, en particular,
de los pintores, de los críticos y de la
pintura. Quisiera tratar las cosas no
política, sino plásticaml!nte.
No quiero hablar de política por•
que no sé de política. Además, no
soy político, aunque no puedo negar
que vivimos dentro de la política y
que debemos actuar como entes políticos. Mis problemas no son los de la
política nacional. Pero no dejo de

participar en ella. Mis problemas más
directos son con la pintura. De la pintura, relacionada con la política.
Sin embargo, estoy atento a las
cosas políticas y sociales de México y
del mundo. Y, por ello, contemplo las
transformaciones de mi país y del universo. Y estoy de acuerdo en que si
hay alguien que niegue la política, éste
está adoptando una posición política.
Te decía que mi lucha es con la
pintura y su medio ambiente. Este
medio influye en lo que hacemos e intentamos hacer. Mi mécUo es el de la
pintura, el de los pintores y el de los
críticos. Pero vive uno con problemas

(*) Charla informal sostenida con David Martell, en el taller del pintor, en Miicoac•Mélli·
co, el 28 y el 30 de acoato de 1978.

CADIFJ&gt;RA ( 119)

�y en zozobra. Bueno, es general que
toda gente tenga angustias y dificultades para sobrevivir. Muchos artistas
han vivido atormentados, pero yo no
creo ser un atormentado. Sin embargo, los propósitos de hacer arte, la
lucha por hacerlo, no son ·nada fáciles.
Y de allí es de donde proviene la angustia. Y angustia también por nuestra
política nacional, por la política interna, por la paz, por los .diferentes sistemas, por el primero, el segundo y el
tercer mundos; por el smog, por los
hijos, por el fascismo, por las dictaduras, por los chilenos, por los argentinos, por los nicaragüenses, por los cubanos, por el Papa, etcétera, etcétera.
Te contaré, pues, de algunos
hechos de este ambiente de los pintores.
Mira: aparece de pronto una señora (Inna Serrano) y grita, copiando lo
que hizo otra de Monterrey (Irrna Salinas), que sí filme la voluntad de hacerlo. (No estoy considerando razones.
Sólo hechos de nuestro medio). Aquella mujer, con el afán de obtener "fa.
ma", asume actitudes como las de José
Luis Cuevas y otros pintores, quienes
explotan esas poses para vender más y
a mejor precio sus cuadros.
Y hay otros casos siniestros. ¿Por
qué siniestros? Imagínate, que le den
un premio a la señora Sofía Bassi, parece que el de la "Legión de Honor".
La verdad, como pintora, no considero
que se merezca nada Lo que no sé es
si tenga algún otro mérito. Yo me refiero a esto por mi México querido,
donde todavía no existen criterios para
regular el valor de las cosas y de los
hechos.
Mira: está, por ejemplo, el caso de
los reporteros de eventos pictóricos:

[ 120] CATHEDRA

Llega un joven con fotos de sus cuadros y su currículum vitae (ve tú asaber si será honrado o no con un currículum chueca o derecho) . Lo sacan en
los periódicos, a todo color. Le dan
un valor que no tiene, y todo porque
el reportero no posee un criterio para
saber si los valores que le señalan a
ese joven que se inicia en la pintura le
corresponden o no. Por eso, en los
periódicos debería haber un responsable de las cuestiones de las artes plásticas, de la cultura, del arte en general.
Y ¿qué sucede? Sucede que todo se lo
dejan al reportero y lo único que éste
puede hacer es llenar sus cuartillas, sin
conocimiento de causa.
Y es que no hay criterios en México para valorizar al productor de
arte. Criterios que vigile, por ejemplo,
el Instituto Nacional de Bellas Artes,
las universidades, la SEP, etcétera, para
que no sean los políticos o las autoridades públicas quienes, sólo por simpatía o recomendación, vayan a dar el
encargo de pintar un mural. Todo eso
debe pasar por un consenso superior.
Todo debe pasar por Bellas Artes, te
decía.
Estos ambientes existen, y por eso
hay gente "lista" que se vale de ellos.
Así, de la noche a la mañana -sin valer
tres cacahuates su obra, porque sus cosas son una mentira repetida basta
que el público cree que son buenas-,
surgen pintores que no lo son. Estas
cosas son mentiras repetidas, son verdades a fuerza de repetirlas. Son el
"veneno de la imprenta", de que nos
hablaba Pablo Neruda . . .
LOS CRITICOS
¿LOS CRITICOS DE ARTE?

Empecem01 por ver las circunstancias por Jaa que atraviesan los ttíticos de arte. Dejaremos a los pintores
para después. El criterio real de un
c:rítico debe emanar de lo que tiene
que hacer: ver los cuadros, analizarlos después y escribir una crónica.
Pero hay "críticos" que escriben
por necesidad. Han hecho un oficio de
su uítica, olvidando, algunas veces,
que sc¡n críticos porque existen los
pintores. Ellos tienen la pretensión
de ser críticos, aunque, a decir verdad,
no lo son, porque, como decía Diego
Rivera, si se forjan cuatro ttíticos en
un siglo son muchísimos.
Bien, pero no nos pongamos tan
exigentes. La verdad es ésta: esos
"críticos" toman su partido muy
huDllllalllente y tratan de ser intel~
. gentes. Pugnan por ser imparciales, o
sea, por quedar bien con Dios y con
el Diablo. Consideran que para ser un
bue11 crítico es necesaria la imparcialidad. De estas gentes hay un buen
porcentaje.
Esos "críticos" ya ni siquiera una
crónica-evento-artístico realizan, sino
que caen en lo "criticón". Entretienen
al lector y al espectador con una no~
cia que ellos consideran interesante.
Pero a toda costa quieren crearse un
prestigio de críticos de arte. Personalmente, siento que no se han ganado mi
respeto con relación a las artes plásti-

cas.
Así los hemos visto aquí, en la
ciudad de México, en las últimas exposiciones monumentales de este mes de
agosto. Tienen que andar inventando
no sé qué cosas, y todo por estar desubicados. Estiman que un verdadero

crítico debe dar aportaciones. Creen
ser renovadores y "futuristas", porque
esperan descubrir al futuro "genio",
cuando deberían andar buscando lo
más auténtico que debe existir en el

arte.
A esos "críticos" les fallan lascosas porque no realizan la entrega al
cuadro que contemplan. Les falta
además la sensíbilidad y sinceridad necesarias para meterse en el cuadro.
Tienen un pánico a quedar mal, a meter patas. Es que está su prestigio de
"grandes críticos" de por medio ...
LOS PINTORES
¿QUE HACEMOS LOS PINTORES? Todos los pintores buscamos
producir arte. Pero hay muchos caminos para no llegar. Pienso que hay
más que para llegar. Se le hace la lucha.
Yo aquí plantearé algunas cosas.
Mis experiencias de cómo está el arte
en el mundo se encuentran en relación
con mis visitas a Nueva York, a París
y otras capitales. Aquí está, por ejemplo, una de mis experiencias: Voy a
Londres. Me meto en las Galerías
del Soho. Veo el montón de gentes
que están exponiendo sus cuadros y
que pugnan por sobresalir. Se van
implantando a sí mismos modos y
modas para ver si aciertan, para ver
si "pegan". Entonces, lo único ,¡ue
siento es una enorme desilusión, por-que eso que exponen ·no se puede llamar arte.
En Nueva York podemos ver tachismos (1): Que si está de moda el

(1) Tachllmo : Variante del arle abstracto. Esta corriente plctódca. como Ju que en ,elUida se mencion&amp;14 en otma latitudes quizá tuvieron su razón de ser, pero en M!:lico reNttan

zidículu.

CA111EDRA [ 121)

�op-art (2), los pintores hacen op. Que
li esti de moda el pop-art (3), ellol
hacen pop. Y que li el science-art (4)
es 111 máximo, o que si el brutt-art (5),

o que si "Juan de l• cuerd•" ...
Total, lo que 1encillamente siento no
• más que enredo y ·vacío del arte
plístico de Nueva York.
Y entonces, francamente, a lo que
recuno, y cada vez con mía fuem, es
votter a nuestro México, a valorizar a
nuestros pintores, a nuestro arte popu•
lar y prehispánico, a lo que debe aer
uiiuuténtrco para nOIOtlOI.
Pero, por otro lado, aquí en México también tenemos lo "nuestro".
No sólo París y Nueva York andan en
esos trotes "tachistas". También en
nuestro país se cuecen habla, aunque
resulte un refrito de lo de Nueva Yolk
y lo de París . . .
También lo que nos debemos
plantear aquí con los límites o llndelOI
de lo que éfl la'pintura y lo que es lo
extnpidórico. En este C110 eltán los
fotógrafos, que andan desde hice tiem•
po invadiendo, no l• área de la pintu•
ra, sino los lugares de exposición, como son l■ pierias de los pintores.
Con todo respeto para los buenos fotógrafos -porque hay aJgunos que
hacen coas maravillosar-, ellos no tienen nada que hacer en este terreno.
Además, no tienen por qué metene en
el de la pintura, porque ellos tienen el
suyo propio. Si hacen eso, no es má
que subestimar su trabl;o.

Otra COII que también quiero
hacer notar es lo relltho a lo dil "apíritu" del pintor. lle refiero, al mencionar la palabra "etpírltu", a la YolUDtad de cnu. Nuestl'ol pró:idmol pa11dOI, lol mun!lltls, los mmel!'ilul

los nacionlHatas, etcétera, tenían u~
espíritu mucho mía fuerte para crear
que el que tenemo1 llOIOtrol actualmente. Señalo esto porque antes
emtfan m'8 alicientes de carácter
aímico y político y los pintores •
metían mís en la plOblemítiea plÍltica. Ahora, una de la cow que m
n01 perjudica es el mercantilismo.
&amp;tamos tan superbmdidos del mercantilllmo que, la wrdad, &amp;IM&gt;ra lo que
es el éxito y, para mumoa, lo que es la
buena pintura, los buenos cuadrol,
etcétera, lo ponen acorde con aqáello
que • Yende muebo.
&amp;ta prédica mercachifle perjudica muebo a los piDtorel, preferell•
mente a la ,ente jo1en. ¿Por qué?
Poique el mejor de su tiempo lo debí•
an dedicar a pintar y a mejom su ealidad, y no en andar busclndo pierias
nacioni1es y utnnjeraa. Enfáticlmente te c:Uao que • mereantllilmo es
uno de los problema m6I ID"I de
noeotrol, lol pintores •••

UNA ffNDENCIA PICTORICA
HA Y ACTUALMENTE UNA tendencia pldóriea en la pintun mundial.

(2) Op-art: Ane 6pt;ico, el que le mee Uriac a loe ojitoe del llll I atador.
(3) Pop-,arl: Que ~ del "ute popular", por tiJemplo, el q• aWba 1111 W.. "Campbell" como iema pjdódco.
(') S e ~ Buado • .panal
da dsMfflee qae , . . _ l o e ~ a
los plntores para ffDder mú J mejor a - cBatee.
(&amp;) Brute-art: Arle brmal. pllml&amp;ivo. _ , Undo de loe cabellaa, qae ,..._., - 6
el -,.dador,

[ 122]

CATID'.DaA

Viene desde hace rato. En esa tenden•
cia, los pintores 1e llaman a sí mismos
"oonguardistas" (*). Yo los Da.maría
"modistas". ¿Por qué? Porque éstos
siempre están al último grito de lo que
se hace en Nueva York y antes en Pa•
ría. Con esto quiero señalar que ya no
hay entre los pintores preocupación
por realizar un buen cuadro, sino simplemente una exposición. Lo que
quiero es hacer entender que lo que
les obsesiona es la exposición por la
exposición y no la calidad de 1U1 obras
. . . Esa exposición la premeditan muy
bien. La preparan de pe a pa. BUICID
volúmenes y dimensiones de sus cosas
y del local y nada más. En fin, hacen
estos eventos como quien prepara un
gran show. Y este show está lo más
lejos de lo que es verdaderamente la
realización de una buena pintura.
En la tendencia plástica menci~
nada, los pintores locales, desgraciad•
mente, consideran ser lo más creativos
cuando imitan a• aquellas capitales
(Nueva York y París). Y la verdad es
que los países de esas capitales están
podridos y lo que h~n aquí "nuestros" pintores no es mía que un refrito
de aquella pudrición . ..
Mi pintura, ¿qué proyección tiene?, me preauntaa. Bueno, yo podría
decirte lo siCUJente: AJeuna eente podría llamarme "anacrónico". Y creo
que bata "reaccionmo". Y todo por
tener las formas y loa procedimientos
tradicionales para la reali7.aclón de un
cuadro.
Pero, a fm de cuenta, con un po-

quito de coraje, si logro lo que deseo,
si obtengo lo que se llama una buena
pintura, un buen cuadro, todo lo que
me digan, expreaen, critiquen y todo
lo demás no vale nada. Preftero realizar mejor un dibujito bien heebo que
ew exposicionu-show que 1e las lleva
el Yiento. De esas exhibiciones no queda nada de ellas después. Por ello, lo
menos que puede uno pretender es
-que ya es mucho pedir-, como hacedor de arte, que la C0111 de uno perduren y valgan mía con lc,a años.
&amp;ta es, quizá, la idea tradicional,
romántica, etcétera, del pintor: tra,.
cender. No sé si se le puede llamar uf,
porque ahora andan con lo de "eff~ro" (**) y otras madres .••
Para finalizar, te diré una última
eo&amp;a sobre este montón de pintores.
Oaro que me refiero a los "modistas",
"6pticos", "arteclentíficos", etcétera
. . . Te diré que uno puede dudar de la
"trascendencia", de los esfuerzos, de
las tare-, de las luch-, etcétera, que
uno hace, pero de lo que no dudo, de
lo que estoy bien seguro, es de que e•
tos "tachistas", que de estos "r,anguardistas" y de~ yerbas no va a quedar
nada ...

EL MURAL EN EL OBISPADO DE
MONTERREY

POR CUANTO AL MURALISMO
mexicano de que me pre,untas, conlidero ,que se puede continuarlo siempre y cuando 1e tenga el gusto de re•

(•) Van,uardi.t111: Quienes• conad.u J u • ~ • del Gie por.._ copAamdo Jas
pudddo- neo,Ol:ldnu-, puillnu. S o n ~ emn commu.
(U) Bf{mero:

Como la pelabn lo dice, -

q111 • IMlbaD •

a momemo, ala aa.a-

denda Di valía.

CA'l1IIDRA [

123]

�Iizarlo. Ahora bien, si me preguntas
sobre el concepto ¿qué es un mural?,
eso no te lo contestaría. Que eso quede para loa críticos y para los fllósofos
del arte ...
¿Mi mural en el Obispado de Monterrey? Yo, en esa obra del Museo Regional del Obispado sentí el deseo de
pintar una montañota. Y sentí ese
deseo porque estaba destinado a la
"Sala de los orígenes" antropológicos
.de nuestros antepasados norteños.
Pienso que lo que siempre ha sido común para los habitantes de esa región
del norte mexicano son precisamente
sus montañas:

[124) CA1HEDRA

siempre constantes,
siempre presentes,
siempre nuestras ...

porque allí, en Monterrey, queramos o
no, somos parte de la montaña. No
hay regiomontano sin montaña ...
En ese mural traté de salvar plásticamente la obra. Pretendo que, cuando vaya a verlo, el espectador tenga un
regocijo con el color, con las masas,
las texturas, etcétera. Y que, al analizarlo, descubra la montaña que siempre hemos tenido ...

�Pizarrón

Simposio
nacional sobre estudios
fronterizos
EL COLEGIO DE MEXICO y la
Facultad de Filoeofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
organizan un "Simposio nacional sobre
estudios fronterizos" que deberá tener
lugar en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, del 24 al 27 de enero de
1979, de acuerdo con las blBes siguientes:
a) Objetivos. Los objetivos del
simposio son los siguientes: 1) Intercambiar Información con el propósito
de hacer un inventarlo de ncunoa
humanos e institucionales para la investigación de la problemitlca fronteriza en Mlxico; 2) Conoeer el estado
de avanee de la investigación sobre
dicha problemática con énfasis en la
identificación de proyectos conclui-

dos, en proceso o en estudio; 3) Conocer los criterios sobre prioridades en
la investigación de problemas fronterizos; 4) Conocer los enfoques coneeptuales de los que se derivan los proyectos de investigación; 6) Conocer los
resultados de investigaciones y&amp; realizadu sobre problemas fronterizos, y
6) F.stimular el intetés por el estudio
de los asuntos fronterizos.
b) Justificación del evento. El
estudio sistemático de la problemática
fronteriza es relativamente reciente en
México. No ha sido sino en los últimos diez años que han venido en aumento los estudios realizados por mexicanos en l!'sta ÍreL Sin embargo,
una buena parte de la producci6n de
los trabljos aobre la frontera norte de
CA'fflEDRA [ 125)

�\

México no ha correspondido a alguna
J&gt;!&gt;IÍtica nacional Í:le investigación -o a
alguna orientación expresa de prioridades nacionales en la Investigación
de estos temas.
. Una perspectiva nacional sobre la
problemática fronteriza es importante,
entre otras razones, porque la región
fronteriza tiene significados, si no
siempre opuestos, ciertamente diferentes, para México y para los Estados
Unidos.
Se han dado ya pasos importantes
para definir estas prioridades nacionales. El intento más significativo ha
sido el trabajo realizado por el Comité
Coordinador Mexicano del Programa
de Investieación de la Zona Fronteriza
Norte, en el cual participan diversas
instituciones académicas y varias secretarías de Estado, bajo la coordinación
de la Secretaría de Programación y
Presupuesto. La importancia de estos
trabajos está condicionado a la creación de una conciencia en la comunidad de jnvestigación de nuestro país,
respecto de las implicaciones económicas, sociales, culturales y políticas de
los fenómenos fronterizos y de la si&amp;tematización en la comunicación dentro de dicha comunidad.
El inicio más o menos reciente de
programas de investigación sobre la
problemática de la frontera norte en
las instituciones académicas del país
hace indispensable un esfuerzo a nivel
nacional de comunicación entre quienes están ya en ese trabajo y entre
quienes pudieran interesarse en el futuro. Este esfuerzo puede iniciarse,
previamente, con -un simposio como el
que se efectuará en Monterrey.
c) Invitados. Se pretende reunir,
como ponentes, comentaristas y parti-

clpantes a destacados investigadores
académicos que estén trabajando en el
área de la problemática del simposio;
a investigadores que eventualmente
pudieran interesarse en este campo de
estudio, aun cuando no estén en la
actualidad dedicados al tema; y a
funcionarios públicos federales y estatales, con el propósito de establecer
o. estimular un intercambio entre ellos
y los investigadores, sobre definiciones
e información relativas a los asuntos
fronterizos.
d) Temario. Ante la imposibilidad de abarcar en el simposio todos los
temas de interés sobre la frontera, se
ha limitado la agenda a sail p,mdes
temas que servirán de base a las discusiones. No obstante lo anterior, se
presentarán en el evento otros estudios, que no se ajustan estrictamente al
desglose del temario propuesto, los
cuales se reproducirán y harán circular
entre los asistentes al simposio como
documentos de referencia y se tendrán
en cuenta al momento de preparar la
publicación de la Memoria.
Los temas que se proponen para
el simposio son los siguientes:

TEMA 1. Historia de la región fronteriza norte de México. Se recomendará
a los ponentes y comentaristas que traten de analizar la evolución de la política del gobierno federal con relación a
la frontera, en el presente siglo, y los
efectos y consecuencias de tal política
en el área fronteriz11¡
TEMA 2, Culturo y educación en la
frontera. Se tratará de centrar la di&amp;cusión en la manera en que ha ocurrido, o podría ocurrir en el futuro, la
influencia o penetración cultural a Ira-

vés de la frontera. Intentos que se
han hecho para evaluar el fenómeno.
Lagunas de estudio en este campo.

TEMA 3. Problemas de integración de
la economía de la frontero a la economía nacional. Se sugerirá, a los participantes que traten de evaluar en qué
medida los ¡,rograrnas de desarrollo
económico en la frontera han sido una
respuesta adecuada ll los problemas
sociales que la aquejan.
TEMA 4, La soberon{a nacional y la
frontúa. Se recomendará a los ponentes y comentaristas de este tema que
traten de responder a las siguientes
cuestiones: ¿Cuál es el grado de dependencia, de interdependencia o de
independencia, que se ha desarrollado
en la frontera del lado mexicano respecto a los Estados Unidos y cuáles
son sus implicaciones para la soberanía
nacional?
TEMA 5. Crecimiento demográfico y
urbano en la frontero. Se procurará
centrar este tema en tomo de las siguientes cuestiones: ¿Cuáles son las
relaciones reales o deseables entre
crecimiento de población y disponibilidad de servicios públicos en las
ciudades fronterizas y cuáles son o
serían las implicaciones de tales relaciones?
TEMA 6, La interoi:ción social a través de la frontera. Se sugiere que los
participantes discutan sobre las características de los procesos o de las dimensiones de desigualdad social en la
región fronteriza.
e) Documentos de referencia. Se

[ 126]

ha solicitado a distintos especialistas
la preparación de los siguientes documentos de referencia, que se harán
circular oportunamente entre los participantes del simposio:
l. Una evaluación de los estudios sobre asuntos fronterizos,
realizados en México en los Últimos diez años.
2. Una bibliografía, ordenada
por temas, sobre estudios fronterizos y relaciones México-Estados
Unidos, que incluirá libros, folletos y artículos.
3. Una evaluación del acervo
de las bibliotecas de investigación del país, con relación a asuntos fronterizos y, si es posible, con
recomendaciones para mejorarlo.
4. Una evaluación de los archivos oficiales de México, sobre
historia de la frontera. Posibilidades de mejorarlos. Perspectivas
de enriquecerlos con copias de
materiales ubicados en archivos
norteamericanos.
5. Un estudio que describa
y analice la singularidad de la
zona septentrional en la historia
de México, con la sugerencia de
que incluya los siguientes puntos:
Caracterización del septentrión;
población indígena norteña; tardía penetración española; intentos
españoles de organización geo-política (siglo xviii); funcionamiento
de las tierras de frontera (17761848); Capitanía General de Provincias Internas; cambio de soberanía; perceptible herencia española-mexicana en el septentrión
de nuestros días; formación histórica de dependencias entre las zo-

CATHEDRA
CATHEDRA [

127]

�nas hispanoamericana y angloamericana.
6. Un estudio sobre la cultura de la frontera, con la sugerencia de que incluya los siguientes
puntos: Definición del área cultural fronteriza entre México y Estados Unidos¡ frontera política
frente a frontera cultural¡ cultura
nacional y cultura de la frontera¡
influencia de la cultura de los
Estados Unidos en los procesos
culturales de la frontera norte de
México¡ influencia de la cultura
mexicana en los procesos culturales del suroeste de los Estados
Unidos¡ diferencias y semejanzas
culturales entre chicanos y mexicanos del área fronteriza.
7. Se procurará también lograr para la fecha del simposio
otros estudios sobre: transacciones fronterizas (legales e ilegales)~
maquiladoras; programas gubernamentales de promoción de desa•
rrollo económico en la frontera;
medios de comunicación masiva
en la frontera¡ dinámica de los

asentamientos humanos¡ ecología
urbana en la frontera¡ estructura
familiar en la frontera; cooperación internacional en la frontera;
politización en la frontera¡ infraestructura de investigación científica en la frontera, etcétera. No
se ha logrado todavía que ninguno
de los participantes del simposio
acepte responsabilizarse por la
preparación de un trabajo que
cubra alguno o algunos de los
puntos anteriores, por lo que los
organizadores agnidecerían cualquier sugerencia a este respecto.

f) Difusión. Dado que el simposio tiene entre sus objetivos despertar
el interés por el estudio de los asuntos
fronterizos, se le dará la mayor difusión posible por los medios de comunicación masiva, y se publicará posteriormente una Memoria del evento.
g) Financiamiento. El Colegio de
México y la Universidad Autónoma de
Nuevo León, con la colaboración del
gobierno federal.

Dos nuevas
maestrías en la División de
Estudios Superiores ( *)
(*) Creada en 1973, la División de Estudios Superiores de la Facultad de Filoaofia y Le·

mis de la UANL cuenta actualmente con aeia maestríu: maestría en filosofía, maestría en letras e,pai!olas, maestría en eme6anza superior, maestría en metodología de la ciencia, maeatrta

en formación y capacitación de recunoe humanos y maeária en bibliotecolopa. Su alumnado
conata de ciento veinte alumnos resu]ares y trescientos sesenta alumnos uls&amp;eniea a 9UI di,,._
cunos. En el presente semestre lectivo ae planea la M!ptlma maeatría, la de historia, y la octava,
que aerá la maestría en 10ciolocfa. Asimismo, ya ae están diaeñando los programu de los doctorado, conespondiente■• para lo cual se contam con el diserto desempefto mact,terlal de profe10res europeos y nacionale■•

[128] CATHEDRA

MAESTRIA EN FORMACION Y
CAPACITACION DE RECURSOS
HUMANOS

Participantes: Podrán ingresar a
la maestría aquellas personas que tengan un título profesional en cualquier
rama de la ciencia equivalente a licenciatura en nivel superior.

INTRODUCCION
LA UNNERSIDAD AUTONOMA de Nuevo León, dentro de sus
actividades académicas de formación
de profesionales y de sus acciones de
investigación y de divulgación de la
cultura, considera como una cuestión prioritaria y relevante dentro
de la problemática social inmediata la
atención a los requerimientos educativos relacionados directamente con el
desarrollo económico y social del
país y de la región de su cobertura.
Consecuentemente, la creación de la
maestría en formación y capacitación
de recursos humanos es considerada
como una respuesta a esta problemática social en el ámbito regional y nacional, en cuanto pueda contribuir a
subsanar la carencia de personal para
el aprovecllamiento de los recursos
humanos en su sentido más amplio Y
del aspecto deficitario de formadores
en capacitación laboral, dentro de las
exigencias de desarrollo del país.
CARACTERISTICAS DE ESTA
MAESTRIA
Denominación: Maestría en formación y capacitación de recursos
humanos.
Organización: División de Estu•

dios Superiores de la Facultad de Fil?"
sofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Duración: Cuatro semestres académicos.
Lugar: .División de Estudios Superiores.
Preinscripción: Sede de la División de Estudios Superiores (calle de
Matamoros, 278, Poniente, con teléfonos: 42-53-00 y 40-40-65).
Requisitos de preinscripción: Llenar la solicitud de preinscripción y celebrar una entrevista personal con las
autoridades de la División y la maestría.
Nota: No podrá inscribirse ningún participante si no cubre previamente los requisitos de preinscripción.

Inscripción definitiva: División
de Estudios Superiores, con los siguientes requisitos:

* Título o pasantía en una licenciatura (si es egresado de la UANL)
* Pago de cuotas
* Cuatro -fotografías tamaño infantil
* Solicitud de inscripción
Si el participante proviene de
otras instituciones requiere además:

* Acta de nacimiento
* Certificado de secundaria
CAnlIDRA [ 129]

�* Certificado de preparatoria
* Certificado de carrera cursada

* ~ula

profesional· (si la tiene)

Costo: $405.00 por inscripción y
$2,500.00 por núcleo problemático
Personal docente: Especi~istas de
CREFIAL, OEA, UNESC0, UNAM y
UANL.
FUNDAMENTOS DEL PROGRAMA
DE LA MAESTRIA EN FORMACION
Y CAPACITACION DE RECURSOS
HUMANOS
. Las investigaciones más recientes
Jespecto al desarrollo social y econót,nico de México revelan la imposibilidad de soslayar la urgente necesidad
de eapacitar altos índices de población
dentro de una formación integral.
Aspectos vitales de la sociedad mexicana dependen de la atención a la formación. de personal para los diversos
sectores de la producción, a fin de
estar en condiciones de ir incorporan•
do cada vez más una mayor cantidad
de miembros al proceso productivo y
obtener en consecuencia la participa•
ción de los beneficios del trabajo para
un mayor número de personas. Pero
como se ha señalado en la introduc•
ción, esta capacitación debe ubicarse
dentro de la dimensión educativa, es
decir, bajo la perspectiva de una for•
mación integral que es proporcionada
por la educación de adultos, cuando
ésta opera dentro del marco conceptual de la educación permanente.
En consecuencia, la Universidad
Autónoma de Nuevo León pretende
contribuir a la solución del plantea•

[130) CATHEDRA

miento de tipo educativo del Plan Na•
cional del Desarrollo del país, creando
el programa de maestría en formación
y capacitación de recursos humanos,
dentro de la pluralidad ideológica
inherente al quehacer universitario, lo
cual le permite atender necesidades
reales y sentidas en la región y a nivel
nacional, sin comprometer o lesionar
su autonomía.
Este programa de la maestría
tiene una perspectiva nacional, po•
niendo especial énfasis en la atención
a la región comprendida dentro del
radio de acción de nuestra Universi•
dad. Asimismo, está en condiciones de
proyectar su acción al ámbito de América Latina, si se toma en cuenta que
los programas que se ofrecen actual•
mente en las universidades y otras instituciones de nivel superior en los paÍ•
ses latinoamericanos, en lo relativo a
la formación de recursos humanos con
referencia especial a la educación de
adultos, son muy pocos. En tal virtud,
el programa que ofrece la Universidad
de Nuevo León puede generar programas de efecto multiplicador o conver•
tirse en elemento de apoyo y referencia a sus similares de otros países.
En este sentido.el programa de la
maestría en formación y capacitación
de recursos humanos constituye una
respuesta a nivel nacional y regional,
a la situación concreta de insuficiencia
de personal para la fonnación de recur•
sos humanos y dentro de la educación
de adultos, relación que ha quedado
defmida.
·

FINALIDAD Y OBJETIVOS DEL
PROGRAMA DE LA MAESTRIA
Finalidad
Contribuir con los esfuerzos que

se realizan en el país, en especial ·con
aquéllos que realizan en la región com·
prendida en el radio de acción de la
universidad, en la tarea de fonnar, de
manera integral, maestros en forma·
ción y capacitación de recursos humanos de alto nivel profesional en áreas
específicas del trabajo directivo y téc·
nico.

Objetivos
Formar personal capaz de:
* Interpretar la problemática regional y nacional, en el marco de la
realidad latinoamericana, considerando
su pluralidad cultural y política.
* Desarrollar acciones de formación y capacitación de recursos huma•
nos con apoyo en los principios básicos y experiencias de la educación de
adultos dentro del marco de la educación permanente.

* Contribuir a la definición de
políticas y estrategias para la ejecución
de programas en el área de formación
y capacitación de recursos humanos.

* Diseñ'ar

y evaluar cunícula y
utilizar métodos y técnicas, materiales
de apoyo y auxiliares, para programas
de formación y capacitación de recur•
sos humanos, acordes con los princi•
píos de la educación de adultos.

* Diseñar y evaluar programas de
formación y capacitación de recursos
humanos, así como realizar invPstiga·
ciones en este campo.
* ·Generar un efecto multiplica·
dora través de la formación y /o capa·

citación de cuadros de personal a nivel intennedio y de base, dentro del
marco de las respectivas políticas y estrategias naciónales.

PERFIL GENERAL DEL MAESTRO
EN FORMACION Y CAPACITACION
DE RECURSOS HUMANOS
El egresado de la maestría en formación y capacitación de recursos
humanos, ofrecida por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, estará en
capacidad de:

* Analizar y proponer políticas y
estrategias para la formación y capacitación de recursos humanos, con apo·
yo en los principios básicos y práctica
de la educación de adultos y dentro de
·1os requerimientos del plan de desarrollo nacional y regional.
* Realizar investigaciones relacionadas con las diferentes fases de la pro•
gramación de acciones de formación y
capacitación de recursos humanos.
* Diseñar y evaluar programas de
formación y capacitación de recursos
humanos, articulando los r~querimien•
tos del plan de desarrollo con las necesidades, intereses y expectativas de los
sujetos de la educación en sus respecti•
vos contextos culturales.

* Diseñar y evaluar curricula, proponiendo métodos· y técnicas, materiales de apoyo y auxiliares, para programas y proyectos de fonpación y capacitación de recursos humanos, acordes
con los lineamientos de la educación
CA'lllEDRA [ 131)

�de adultos dentro del marco de la educación permanente.

* Facilitar el aprendizaje de los
sujetos de la educación, al realizar acciones educativas de multiplicación,
procurando que éstos se apropien de
su formación y/o capacitación.
* Intensificar su formación y /o
capacitación en un área determinada
de trabajo, con miras a su especialización en función de las necesidades concretas de su ejercicio profesional, en
atención a las demandas regionales y
nacionales del desarrollo económico y
social.
METODO DE TRABAJO

El método de trabajo queda dentro de los lineamientos establecidos para el funcionamiento de la Facultad de
Filosofía y Letras; sin embargo, en virtud de las características específicas de
esta nueva maestría, se incorporan algunos elementos innovadores, tanto en
el plano curricular como en el nivel
metodológico. Adquieren su justo sentido tales innovaciones si se tiene presente que:
a) El espíritu de este programa de la maestría posee la perspectiva de la formación de personal que, a su vez, en plan multiplicador, formará y capacitará a
otros grupos humanos que corresponden a la educación de adultos.
En consecuencia, la metodología
dentro del proceso de enseñanzaaprendizaje del participante del
programa de la maestría no puede

l 132 l

CATIIEDRA

desligarse de este hecho y tenderá
a ejercitar ta práctica de aquello
que habrá de utilizar en su actividad profesional de formación y
capacitación de recursos humanos.

aprendizaje, se entiende por enfoque
miento estructuralmente significativo
int.erdisclplinario el lnt.ento de análisis e lnt.erpretación de un núcleo prode diversas disclpllnaa en lnt.eracción
blemático común, a la luz del tratapermanente.
NUCLEOS PROBLEMATICOS
PRIMER SEMESTRE

b) La realización de un programa a nivel de postgrado implica
fundamentalmente un trabajo de
investigación. En el caso específico del programa de la maestría en
formación y capacitación de recursos humanos, éste se ubica dentro del campo de las ciencias so-

TERCER SEMESTRE

SEGUNDO SEMESTRE

ciales; en consecuencia, habrá que

incluir dentro de la metodología a
seguir una perspectiva que favorezca y promueva la actitud científica a través de la investigación
en su sentido estricto, que le permita al participante hacer de la
investigación una actividad permanente dentro de su trabajo profesional. En tal virtud y toda vez
que las acciones se realizarán dentro del campo de las ciencias sociales, se buscará la aplicación
de una metodología que incorpore .
la investigación participativa, como elemento imprescindible en el
proceso.

ESTRUCTURA CURRICULAR
Se intenta poner en práctica para
este programa de maestría un proéedimiento de organización curricular que
se basa en el concepto de interdisciplinariedad. El mismo ha sido puesto en
práctica en otras instituciones de nivel
superior, aunque con distintas acepciones y modalidades.
En relación con la estrategia del

En el primer semestre sé preve el
tratamiento de tres núcleos (dos principales y uno de instrumentación metodológica para la investigación). Estos son:

* -Problemática de la realidad socioeconómica.
* Problemática de la educación
de adultos, con especial Incidencia en
los aspectos de formación y .capacitación de recursos humanos.

* Instrumentación metodológica
para el aprendizaje y la investigación i.

En el segundo semestre se consideran otros dos núcleos básicos y uno
de instrumentación metodológica para
la Investigación.

* Análisis de las necesidades de
formación y capacitación de personal
como component.e de los planes de desarrollo.

* Análisis de la t.ecnología educativa aplicada a la educación de adultos.
•· Instrumentación metodológica
para el aprendizaje y la investigación ü.

En el tercer semestre se Incluye
un núcleo básico, uno de profundización y uno de instrumentación metodológica para la investigación.

* Administración y planeamiento
de programas de formación y capacitación de recursos humanos i.

* Area de profundización i.
8e' ofrecen en principio tres granCATIIEDRA [ 133]

�des áreas dentro de las cuales los participantes podrán optar por determinados aspectos de profundización:
• Formación profesional para los
sectores primario, secundario y terciario (orientadas a los sectores privados
de la producción).
• Administración general de programas de formación y capacitación de
recursos humanos ( con orientación a la
administración pública).

* Instrumentación metodológica
para el aprendizaje y la investigación
iv.

EVALUACION

Mecanismo:
De una manera general, podemos
decir que la evaluación en el curso de
maestría permitirá:

* Elaborar diagnósticos; identificar y analizar eventuales deficiencias y

• Tecnología educativa aplicada a
los programas de formación y capacitación de personal.

Estas áreas tienen como función
incentivar la especialización de los participantes para el ejercicio profesional.

* Precisar y reajustar objetivos es-

En el cuarto semestre, al igual que
en el semestre anterior, se incluye un
núcleo básico, uno de profundización
y uno de instrumentación.

[ 134] CATHEORA

* Para los efectos de acreditación,
la evaluación sumativa tendrá una
expresión numérica que corresponde a
los valores que otorga el reglamento
interno de la División de Estudios Su•
periores de la UANL.

Maestría

* Adecuar los medios (métodos,
recursos, instrumentos, etcétera) utilizados para el alcance de los objetivos

*

Determinar el nivel de logro de
los objetivos propuestos

participantes

Criterios de evaluación:

tinúa en este semestre, con miras a
proseguir su formación y que a la vez
los participantes apoyen su trabajo de
tesis especialmente en los aspectos de
fundamentación teórica.

* Las técnicas e instrumentos pa·
ra la evaluación sumativa se derivarán

* Formular y ajustar planes específicos de acción

* Area de profundización ii.
La temática iniciada en A.P.I. con-

* Los procedimientos y técnicas
para las evaluaciones diagnóstica y formativa, los procedimientos para el análisis de los resultados y medidas que de
éste se deriven serán establecidos conjuntamente por los participantes y el
personal de la institución.

directamente de los objetivos específicos operacionales de los programas que
integran el programa de la maestría y
serán elaborados por la institución. El
análisis y estimación de los resultados
se hará de acuerdo al reglamento correspondiente. El mismo reglamento
establecerá el derecho de los partici•
pantes a solicitar la reconsideración
de una evaluación, si ésta no se relaciona con los objetivos del programa
correspondiente.

pecíficos

* Posibilitar la promoción de los
* Administración y planeamiento
de programas de formación y capacitación de recursos humanos ü.

a) Evaluación diagnóstica
b) Evaluación formativa
c) Evaluación sumativa

Propósitos de la evaluación:

contribuir al señalamiento de medidas
correctivas para resolver situaciones
problemáticas concretas

* Instrumentación metodológica
para el aprendizaje y la investigación
üi.

utilizarán tres tipos de evaluación:

La evaluación en el curso será integral, continua y participativa

Tipos de evaluación:
En el programa de la maestría se

en bibliotecología
ANDECEDENTES
EL PAPEL PRIMORDIAL de toda biblioteca es de carácter educativo,
pues trata, de diversas formas, de desarrollar hábitos de lectura e investigación en sus usuarios. La biblioteca no
debe ser considerada como un simple
depósito de materiales bibliográficos y
audiovisuales, ni como una sala de
lectura, sino como una dinámica insti·
tución de información que satisface
tanto las necesidades de investigación
como las académicas y culturales del
hombre. De esta manera, la biblioteca
se constituye en un instrumento de

educación, en un método de enseñanza
que, paralelamente a las clases y a los
grupos de discusión tradicionales y
modernos; coadyuva al cumplimiento
del proceso enseñanza-aprendizaje. El
bibliotecario tiene en esta actividad
una función muy importante: la de
docente, ya que orienta al usuario en
lo que se refiere a la mejor utilización
de la biblioteca; a los métodos de
investigación, a las ~cnicas de lectura,
a la búsqueda de mejores fuentes de
información, etcétera, y la biblioteca,
obviamente, apoya la tarea del bibliotecario a través del cumplimiento de su
función básica: acopio e integración

CATHIDRA [1.35)

�del fondo bibliográfico que satisfaga
las necesidades de un grupo de usua-

con la función de organización de
la biblioteca y otros centros de in-

rios.

formación, y

Ahora bien, los obstáculos que
han impedido un buen desarrollo de
las bibliotecas en México son, básica-

d) comprender las necesidadades de información de los usuarios y satisfacerlos a través de las
fuentes apropiadas.

mente, las siguientes:
a) falta de bibliotecarios profesionales capacitados para asumir
funciones ciirectivas y de rersonal
subalterno competente;
b) falta de autoridad y reconocimiento al bibliotecario, afectando en la mayoría de las veces
su importante tarea;
c) falta de presupuesto para
compra de materiales y equipo, y
d) falta de lugares adecuados.

La Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, consciente de que el desarrollo
de los recursos humanos capacitados
constituye uno de los factores urgentes
de las bibliotecas, ha creado, a través
de su División de Estudios Superiores,
la maestría en bibliotecología contribuyendo así a la preparación de profesionistas capaces de:
a) fundamentar conceptualmente la actividad de la bibliotecología y las interrelaciones que se
dan con la ciencia de la información;
b) comprender la relación
que tiene la bibliotecología con
las ciencias administrativas y de
pugnar por la utilización de sus
principios teóricoprácticos en el
ejercicio bibliotecológico;
c) seleccionar y aplicar las soluciones apropiadas para cumplir

[ 136] CATHEDRA

OBJETIVOS DE LA MAESTRIA EN
BIBLIOTECOLOGIA
A. Proporcionar una base sólida
de conocimientos que permita al alumno entender lá problemática bibliotecaria;

B. Desarrollar en el alumno actitudes críticas que le permitan pañrcT-

par en el mejoramiento social haciendo
llegar la cultura a la comunidad, a
través de los materiales que la biblioteca posee;

DESCRIPCION DE LOS CURSOS
PRIMER SEMESTRE
B-501 Introducción I! la bibliote-

colog{a

SEGUNDO SEMESTRE

Se analizarán el campo, la metodología y actividades principales de
la bibliotecología, enfatizando sus
principios y conceptos esenciales. E&amp;to CPnstituirá la base sobre la que se
desarrollarán °los estudios de campo.

B-502 Fuentes y servicios de in-

formación
Se estudiarán las fuentes bibliográficas básicas generales y especializadas
en las cuales la biblioteca fundamenta
su servicio de referencia proporcionando información a sus usuarios.

B-503 Selección y adquisición de

materiales
C. Encontrar soluciones adecuadas . para el manejo de la información
de tal manera que el alumno se integre,
a través del correcto usufructo de ésta,
a los procesos de producción;
D. Crear conciencia de la importancia de las bibliotecas y otros centros de información para el desarrollo
económico, político· y social del país,
participando entonces en el mejoramiento de sus colocciones y servicios,

y
F. Crear conciencia en el alumno
de la necesidad de la actualización
permanente de la información para
adecuarla al momento académico.

la catalogación dCICriptiva, a los sistemas de clasificación Dewey y L. C.
(haciendo comparación) y lo referente
a la elaboración y mantenimiento de
regiatros bibliográficos.

Se establecerán los principios que
rigen la evaluación y selección de los
materiales bibliográficos y de otro tipo
que la biblioteca regularmente adquiere, haciendo énfasis en las necesidades
e Intereses de los usuarios. Se identificarán las fuentes bibliográficas apropiadas para el desarrollo de estas actividades.

B-504 Organización

bibliogro~

ca i
Se estudiarán las actividades básicas a desarrollar en la organización de
los materiales que la biblioteca posee.
El curso incluye una Introducción a

B-505 Introducción a la ciencia
de la información
En el curso se estudiarán el campo, la metodología y actividades principales de la ciencia de la lnfonnación,
haeiendo énfasis en los aspectos prácticos del almacenamiento y recuperación de la Información y las relaciones
que tiene la ciencia de la información
con la bibliotecología.

B-506 Fuentes y servicio de in-

formación en humanidades
y cie,icias sociales

Se analizará la literatura utilizada
en el servicio de referencias para los
campos de las humanidades y las ciencias sociales, señalando los aspectos
especiales de servicio en estas áreas.

B-507 Organización

bibliogro~

ca ii
Se discutirán los problemas. que
enfrenta la biblioteca para la organización de ciertos materiales especiales
y se harán comparaciones entre los
sistemas de clasificación Decimal universal y otros sistemas facetados.

B-508 Organización y administra•

ción de bibliotecas y centros de información
CATHEDRA [ 137]

�Se estudiarán los prop6sitos, funciones y ·organiqción de las instituciones señalada, haciendo evaluaciones cuantitativa de los servicios que
prestan a sus usuarios y de la manera
de medirlos y mejorarlos, y señalando
fundamentalmente los principios administrativos necesados para regir sus actividades.
TERCER SEMESTRE
B-509 Análilis y diseño de sistema, de información

Se estudiann los upectos y estrategias básicas dél IDÍlilil de sistema,
haciendo énfasis en los sistemas de
información_. Se analizarán los problemas de lu bibliotecas y centros de información para forjar soluciones a través del empleo de- los utemas de información, como otro iecuno administrativo, enfatizando el empleo de Oujogramas.
B-510 Fuentes y seroicios de información en ciencia y tecnología

Se analizarán las obras especializadas de información en los campos anotados con una introducción a los aspectos especiales del servicio de referencia en estas áreas.
B-511 Introducción a la investigación en biblioteco~(a y
la ciencia de la información

Se estudiarán los aspectos fundamentales de la investigación científi[138) CAfflEDRA

ca y algunos de los métodos y técnicas
empleadas en la bibliotecología y la
ciencia de la informaci6n.

B-512 Automatización en la biblioteca
Estudio, análisis y evaluación de la
utilización de las computadoras en las
funciones de la biblioteca. Se revisarán las experiencias al .respecto en
otros países y la posible utilización y
repercusión de tales, experiencias en
nuestro país.
CUARTO SEMESTRE
B-513 Sistemas de almacenamiento, recuperación y diseminación de la información

Se estudiarán el propósito, estructura y operaciones de los sistemas de
almacenamiento, . recuperación y diseminación de la infonnación, incluyendo, para el efecto, los elementos matemáticos básicos que coadyuven al diseño y evaluación de tales sistemas.
B-514 Bibliografía mexicana

Se analizarán lu bibliografíu y
otras fuentes de información sobre México, cubriendo particularmente lu
áreu de cienciu sociales y humanidades. Se estudiarán los aspectos fundamentales del servicio de referencia sobre México.
B-515 Educación para la bíbliotecología y la ciencia de información

Se estudiarán los objetivos ·y problemas actuales de la educación superior en las mas señaladas, aportando
soluciones que estén de acuerdo con
la realidad del país. Se destacarán
también los elementos básicos de la
importancia de la educación permanente en el campo.

..

TABLA DE COMPATlBILIDAD DE
LAS MATERIAS

diciones establecidas por la División
de F.studios Superiores de la Facultad.
En ningún caso el estudiante podrá
optar por el grado de-maestría antes
de haberse graduado en la licenciatu•
ra. La División de Estudios Superiores, de acuerdo con los antecedentes
de cada alumno, señalará en su caso
aquéllos que requieran tomar cursos
de prerequisito.
III. Requisitos paro la obtención

degrado:
Para inscribirse en
estas materias:
B-505
B-506
B-507
B-508
B-509
B-510
B-511
B-512
B-513
B-514
B-515

Es necesario
haber cursado:
B-501
·B-502 y B-503
B•504
B-505
B-508
B-502 y B-503
B-505
B-509
B-509
B-506
B-511

INFORMACION GENERAL
l. Grado que se otorga: Maestría en bibliotecología.

11. Requisitos de admisión:
Para ingresar a la maestría se requiere el certificado ímal de estudios
o la carta de pasante de la licenciatura
correspondiente. También podrán ingresar los pasantes o quienes hayan
obtenido una licenciatura otorgada y
reconocida por la Universidad Autónoma de Nuevo León en una disciplina distinta, previa autorización y con-

l. Es indispensable aprobar durante el desarrollo del programa general un examen de conocimiento sobre
alguna lengua extranjera, y
2. El alumno deberá completar
satisfactoriamente un mínimo de doce
cursos de los que ofrece el plan de estudios, además de la presentación de
un trabajo original de investigación en
el área de estudios.

IV. Inscirpciones:
Las inscripciones se efectuarán se•
mestralmente en los meses de enero y
agosto de cada año.
V. Cuotas:
Inscripción (por semestre) $ 405.00
Colegiatura (por materia) $2,500.00

PERSONAL DOCENTE
Las materias del plan de estudios
serán impartidas por maestros, tanto
de la región como de otras partes del
país, todos ellos trabajando en instituciones de enseñanza superior y con
el grado mínimo de maestría en bibliotecología.

CA111EDRA

(139)

�El personal docente para el primer semestre es el siguiente:

MAESTROS
Introducción a la bibliotecología,
Rogelio Hinojosa, licenciado en ciencias de la comunicación, I.T.E.S.M., y
maestro en bibliotecología, Universidad de Syracuse, E. U.

Fuentes y servicio de información,
Vicente Javier Sáenz Cirilos, licenciado
en ciencias jurídicas, U.N.L., y maestro en bibliotecología, Universidad de
Texas, E.U.

Selección y adquisición de materiales. Organización bibliográfica i,
Porfirio Tamez Solís, licenciado en fi.
losofía, U.A.N.L., y maestro en bibliotecología, Universidad de Case Western
Reserve, E.U.

1

[ 140)

CATHEDRA

�.....

~

"José
Alvarado -El joven de
Monterrey"
POR CORTES/A DEL BUEN
AMIGO Raúl Rangel Frías llega a esta
columna el volumen titulado Luces de
la ciudad., de José Alvarado, con Prólogo del propio Rangel y bajo el signo
de la Dirección General de Investiga' ciones Humanísticas de la UANL,
• Monterrey, 1978.
Compilr artículos periodísticos
del prosista lampacense publicados en
diversos 6rpnos de difusión que abrió
cauce a inquietudes de adolescente
hasta los grandes diarios y revistas donde maduró la agudeza del observador
y comentarista, servida por una 1llllplia
cultura literaria y uq equilibrado dominio del arte de la ~presión. José
Alvarado comentó Retum ticket, de
Salvador Novo, en 1928, y despidió

al poeta José Górostiza en el artículo
luctuoso "Vida sin fin", en 1973.
¡Cuarenta y cinco años de observar
con atención y oportunidad las letras
de México!
Las letras y la política. En el
Prólogo que pone a esta compilación
Raúl Rangel Frías, titulado acertadamente "José Alvarado - El joven
de Monterrey", recuerda la noche en
que escucharon por primera vez, en la
Plaza de Zaragoza, la oratoria vehemente del movimiento vasconcelista,
una sacudida de emoción para los estudiantes que entonces terminaban su
bachillerato. En diciembre de 1956, al
circular un libro de Mauricio Magdaleno, comenta José Alvarado en la revista "Siempre":

CATHEDRA [141]

�"Magdaleno llama a III libro Las
palablflS perdidas. Pero no fueron palabna perdidll las de Joaé VIICOnceloa, ni las de 101 jó-miee que lo acompiiiaron por México en 1929. Todas
- palabra quen todavía coa 'fi.
,encla y vlaor. Y no sólo, mucbas de
ellll han co~o perfecclonll' la
'fllalkled SI el México de hoy es mejor que el -de ayer, el&amp; 1929, ello es
obra, en buena parte, de la prédica
de Joaé Vaconcel01 y 1111 partidarios

"

Ademú del Próloeo de Rangel
Frías, el volumen Luces de 14 ciu·
dad Incluye una nota biogríftca del

escritor, por la doctora Cándida Pén,z Codés, au espo11, y varias evocaclones o semblanzas qué ponen llstos
en la dlltrlbución de las proa, con las
firmas de Manuel Moreno Síncbez, AJ.
fonao Ranpl Quena, Joaé Anee! Rendón, Aitwo Ouitú y Luis E. Todd.
El volumen fecha 111 _pie de impmnla
el 21 de aepttemhle de 19'18, porque
conmemora el primer lwilzo de la
muerte de Jo,é Alvarado, y 10I aet.enla
y alete aíios de au naaimiento, ya que
el escritor lampacenae vino a la luz y ae

fue al descanso euctamente en la
misma fecha.
"Fue preso -dice la noticia blnpáflc!lr- en la penlt.encluía de Ouad•
!ajara, hlilco, por def9llder la autonomía unlvealtw y la libertad de lnvestipción". En dicha ocasión conoció esta columna a Joaé Alvarado, entonees dlrlgent.e de la Confederación
Nacional de ~dlantes; porque su
qudea de observador no la conquistó
·en torre de marfil sino en los altibajos
de las luchas por lnteerar una patria,
en el contacto con la ,ent.e moza desde IÍ1S cátecha de éutellano y 1il010tía en la Elcuela Nacional .P'fllparato.
ria, en el trabajo cotidiano que le per•
mltló, en niTel modesto, preservar su
independencia de crlt.erlo. Naturalmente, la pMIII amullllsla no aoportó
- ft!tlcaliclad del luchador y quiso
infamado con gnnlz•d• de illlllltos.
Paro III nomhle ha quedado en el diccionario de escritores publicado en
1967 _por la Unlvenldad Nacional:
"Joaé .Alvarado es uno de los mejores escritores políticos de México,
perlodlsia de profesión .• • " / PEDRO

"Un
aporte valioso sobre un proceso
histórico nacional "
SOBRE EL LIBRO del maestro
Mario Cerutti La etapa colonilll en Estados Unidos. Su influencia deciaiva
en un caso de duarrollo capitaluta
autónomo, publicado por nuestro De-

partamento de F.clitorlal en 1977, se
han referido en forma elogiosa diversas
penonas, entre maestros, escritores y
perlodlatas.
Por ejemplo, el doctor Sei:gio Bagú, autor, entre otros, de Tiempo, rea-

lidad social y conocimiento , en una comunicación enviada al licenciado To111'8 Gonzáiez de Luna, ~ r de la
Facultad de FII010fía y Lettú_de la
UANL, señala que de - obra "be
reconldo det.enldament.e 1111 páglnal y
he podido observar que se trata de un
aporte valioao sobre un proceso histórico nacional, generalment.e poco
tratado por 101 autores latinoamericanos" . ..
., . .!!!!!!! __ ,1
L._

--

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1

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.REYES VELAZQUEZ.

"CATHEDRA
publica cuatro artículos
sobre economía"
LA COLUMNA "REVISTERO"

de "El Gallo Ilustrado", Suplemento
dominical del periódico capitalino "El
Día", en su número 846 del tres de

(142] CA111EDII.A

septiembre de 1978, pígina 17, acota
lo aiguient.e sobre nuestra publicación:
"CATHEDRA es la revista trimestral de la Facultad de Filolofía y LeCATllf.DRA [ 143 l

�tras de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. El número 7, año iv, correspondiente a enero-mano de 1978,
publica cuatro artículos sobre economía: 'Monterrey y el desarrollo del
capitalismo en el noroeste México',
trabajo que firma Mario Cerutti; 'Econom(a campesina y articulación-destrucción de modos de producción', por
Geranio Otero; 'Librecambio y proteccionismo en México y Argentina durante el siglo xix', fmnado por Ricardo
Villarreal, y 'Las representaciones y el
modo de producción', del que es autor
Luis ~ a Gatti. Dos artículos se pu-

ae

blican sobre tópicos sociales: bajo firma de Tomás González de Luna ('Naturaleza y sociedad') y de Arturo Delgado Moya ('Las matemáticas y el desarrollo sociar). Guillermo Ceniceros
contribuye al presente número con un
trabajo sobre ~eiros ante las tendencias plásticas del siglo xx'. Completan el ejemplar de 'CATHEDRA',
que alcanza la extensión de ciento
cuarenta y tres páginas, una sección
bibliográfica y una reseña de las publicaciones editadas por el Departamento
de Editorial" ...

La formación
V el desarrollo de la burguesía
en el siglo xix
SIGLO VEIN'ffiJNO EDITORES
en su colección de sociología y políti-'
ca, acaba de dar a la estampa el libro
Formación y desarrollo de la burguesfa en _México. Siglo xix (288 pági~!15), donde se incluyen dos monograf1as, de las ocho de su contenido, de
do, de nuestros investigadores docente, &amp; trata de los profesores Mario
Cenrtti y Roberto Hernández, quie-

vestigaciones Históricas del Instituto
Nacional de Antropología e Historia.
El conocido sociólogo y maestro
brasileño Ciro F. S. Cardoso en la
Presentación de este libro dice, entre
otros conceptos, lo que a continuación
podremos leer: "Las ponencias presentadas durante el simposio sobre la
formación y desarrollo de la burguesía
en México durante el siglo xix constituyen un conjunto bastante homogéneo en cuanto a los tipos de fuentes
empleados, y al hecho de constituir
investigaciones de primera mano, llevadas a cabo con enfoques bantante
comparables. La documentación principal utilizada en todos los trabajos
comprende fuentes de archivos notariales, complementadas con otras de
archivo judiciales o privados. Los autores llaman la atención sobre el hecho
de tratarse de investigaciones en curso,
de las cuales presentan apenas resultados parciales y provisionales. Se puede
constatar, también, que los diferentes
textos manifiestan grados diversos de

avance y cristalización del proceso
investigativo. En todos, sin embargo,
se pueden percibir elementos importantes, no sólo sobre su terútica específica -tipos de comportamiento
empresarial, sus adaptaciones a circunstancias cambianteir-, sino también
sobre las estructuras y coyunturas
globales de México en el siglo xix; e
incluso, en algunos casos, ciertas diferencias interesantes entre la coyuntura
económica observada desde la ciudad
de México y desde Monterrey" ...
(pp. 16-17).
Y en la cuarta de forros de la propia obra encontramos lo que sigue:
"Todo estudio ligado a la estructura
económica y social propia del espacio
físico temporal ahora comprendido
-aunque trate de enfoques parcializ•
dos como los aquí considerados- no
podrá prescindir de la consulta de este
libro, en la medida que aspire a lograr
una conceptualización totalizadora del
proceso posc&lt;&gt;lonial de Mexico antes
del porfiriato" / D. M.

!
..

CAJlltlM[N

.

11.CAAIIAS

nea redactar.on, respectivamente, "Patricio Milmo, empresario regiomontano del siglo xix" y "Comercio e industria textil en Nuevo León. 18521890", trabajos que fueron elaborados
originalmente para el simposio: "La
formación y desarrollo de la burguesía
en México en el siglo xix", celebrado
en México del 17 al 19 de noviembre
de 1977, en el Departamento de In-

Recepción
biblio y hemerográfica
de "CATHEDRA"
A LA MESA DE REDACCION
DE "CATHEDRA" han llegado las si-

guientes publicaciones:

• DE LA ESCRITORA y poetisa

[ 144] CATHEDRA
CATIIEDRA [145]

�1

1

1

Oiga Arias, quien fue también directora del Departamento de E:itensión
Universitaria de la Universidad Juárez
de Durango, desde esa hermosa ciudad
donde tiene su residencia, hemos recibido Mínimo cardumen. Se trata de
una h2rmosa plaquette de treinta y
siete conceptuosos poemínimas cuyo
mínimo ejemplo es el que sigue:

"Flecha mortal / La pregunta, / con el
instituto de la caza, / persigue, / encuentra y / al punto, hiere, / en pleno
corazón, / con la verdad del ser ... "
Mínimo cardumen consta de doscientos ejemplares y se imprimió en la
Imprenta "El Soplón" de Alicia y José M. Oxhohn, en Detroit, Michigan /

"La regenta"; Miguel Molina, Poemas;
Guillermo Villar, Poemas; Alvaro Mutis, El último rostro (fragmento); Miguel Leiris, La ópera: música en ac-

ción; Alfredo Hermenegildo, En tomo
a la burla de los linajes. También se
completa la edición con las secciones
Entre Libros y Colaboradores.
revb:t1
mexicana
de ciencia,
polldc:a y
soclalet
11

loo lnleloctu1lel

D.M

y la polllica

•
• LA EDITORIAL DE LA UNIVERSIDAD Veracruzana nos ha enviado los números 22 y 23 de la revista
trimestral "La palabra y el hombre"
correspondientes a los meses de
abril-junio y de julio-septiembre de
1977, respectivamente.
La entrega 22, dirigida por Mario
Muñoz e ilustrada por Marsha Michael,
está compuesta por los trabajos trimestrales del concurso de cuento de 1977
de esta magnífica publicación literaria.
El Sumario acota las siguientes colaboraciones: Mario Muñoz, A propósito;
Acta del Jurado; Guillermo Samperio,
Desnuda; Jorge Onetti, Gustavito G.;
René Avilés Fabila, Fíat lux!; Elvio
Gandolfo, Caminando alrededor- Luisa Valenzuela, Los censores; Milton
Fornaro, Escorzo; Luis Arturo Ramos,
Vuelta a casa; Madeleine Pardo, Metas;
Marco Aurelio Carballo, Después del
carnaval; Raúl Teixidó, El miedo de la
víspera; Eileen Zeitz, Tu momento
más glorioso; Raúl Dorra, El cantar de
(146] CATIIEDRA

Ismael; Alfonso Gamucio, Interior mina; Luis Angel Martínez Diez, Narración; Leopoldo Borrás, ¡Puta madre!
Completan el índice las secciones Entre libros y Colaboradores.
Por cuanto a la entrega 23, ésta
aparece dirigida por Juan Vicente Melo y con un dibujo en la portada de
Sophie Leportier. Los artículos constituyentes son: Jorge Lobillo, José
Revueltas: Las más remotas piedras
del hombre; José Revueltas, Dos poemas inéditos; TV y cultura en los juegos deportivos ~ la xix Olimp{ada;
Los sueños y grabados de José Guadalupe Posada; Pierre Klossoswki, Mesalina (15-48); Jorge Luis Borges, Mary
Read y Anne Bo¡nney (siglo xviii);
Paul Valéry, La amazona; Sergio Magaña, Anales de Tepeque, Michoacán
(Dos transgresiones): Sansón y Dalila /
Salomé; Juan Manuel Corrales, Entrevista con Sergio Magaña; -Lilvia Soto
Duggan, La degradación del mundo en

• LA ENTREGA NUMERO 85
(Año, xxii Nueva época, julio-septiembre de 1976) y la edición doble
(86-87), Año xxiii, octubre-diciembre
de 1976 y enero-marzo de 1977) de la
acreditada "Revista Mexicana de Ciencias PoUticas y Sociales", órgano de la
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, ha llegado a nuestras manos. A primera vista se da uno
cuenta de que se ·trata de dos números
monográficos sobre los temas de Los
intelectuales y la política (85) y Los
medios de comunicación (86-87), cuyos sumarios están desenvueltos de la
manera siguiente:
"LOS INTELECTUALES Y LA
POUTICA" (No. 85). Artículos:
Gabriel Careaga, Presentación; Alwin
W. Gouldner, Los intelectuales revolucionarios; Charles Hadushin, i Quiénes
son los intelectuales norteamericanos
de élite?; Enrique Suárez-Ifiíguez,
El futuro de las revolución mexicana:
Benítez, Flores Olea, Fuentes y Paz;
Patricia Salcido Ocaña y Cristina Bernal García, Los intelectuales _(hemerografía). Completan la entrega reseñas
bibliográficas sobre Jorge Lukács ("La
responsabilidad de los intelectuales"),

Marcos Kaplan (La ciencia en la sociedad y en la política), Joseph Dietzgen (La esencia del trabajo intelectual
y otros escritos), Maurice Joly (Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y
Montesquieu), y Antonio Gramsci (La .
formación de los intelectuales). Se
integra la publicación con un "Indice
acumulativo de la Revista (números 81
a 84)".
"LOS MEDIOS DE COMUNICACION", (No. 86-87). Artículos: Julio
del Río Reynaga, Presentación; Primera parte. Teoría, técnica e historia":
Gustavo Sáenz (La comunicaci6n especializada: ciencia y poesía), Armando Cassigoli (Aspectos ideológicos en
la teoría y ·los estudios de la información y la comunicación), Carlos Villagrán (Los prablemas de la ideolog(a y
la ciencia de la comunicación), Leopoldo Zea ( iLibertad contra igualdad?),
Jaime Goded (Cultura, poUtica y poder), Silvia Molina (El caso chileno
como prototipo de guerra psicológica
contrarrevolucionaria), Hemán Uribe
(Sobre el periodismo de opini611 y su
técnica redaccional), Máximo Simpson
(Reportaje, objetividad y critica social) y Jorge Calvimontes (Lenguaje
CAfflEDRA

[147)

�period(stico). Segunda parte."Los me•
dios de comunicación en México":
Emilio García Riera (Situación del
cine mexicano), Irene Hemer (Lacensura), Fátima Fernández (Los medios
de información masiva y la reforma administrativa de José López Portillo),
Ricardo Menasse, Susana Selene, Gonzalo Varela, Gabriel Vidart (Un estudio sobre la publicidad en la televisión
comercial mexicana), Leopoldo Borrás
(Los medios electrónicos de comunicación en México y los problemas del
significado del mensaje), Edna Ebarrondo, Oaudia B. Infante, Regina
Jiménez de Ottalengo (La formación
de los técnicos y cientificos de la comunicación social en la Facultad de
Ciencias Políticas y Sociales), Blanca

Aguilar P. (Aproximación al estudio
de la prensa diaria mexicana), Martha
L. Tapia (La transición del cine mudo
al cine sonoro en México) e Diana
de la Teja, María Guadalupe Fener
(Teoría de los medios de comunicación y de información en México.
Hemerografía). En la sección de Reseñas Bibliográficas se incluyen comentarios sobre libros de los autores: Irene Herner (Tarzán, el hombre mito),
Jean Bai°i"drillard (La economfa política del signo), Zbignien Brzezinski (La
era tecnotrónica), Ludovico Silva
(Marx y la alienación), Magnus Hans
Enzensberger (Contribución a la critica de la ecología política) y Brenda
Madox (Más a
.

EN LAS VENIDERAS entregas de
nuestra revista daremos noticias de las
publicaciones que se reciban en su
mesa de trabajo editorial. Por ello,
rogamos que nos envíen dos ejemplares de toda clase de publicaciones
para acotar su contenido y efectuar

comentarios sobre las mismas, a la
siguiente dirección: Departamento de
Editorial; Facultad de Filosofía y Letras; Universidad Autónoma de Nuevo
León; Ciudad Universitaria; Apartado
Postal, 3024; Monterrey, N. L., México / D.M.

revbta
mexicana
dedeoclu
polillcu y
1ocl1lot
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lot

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de comua.lcacl6n

--•

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......

EL PROFESOR MIGUEL AN
GEL Alegre Guerrero informa al li·
cenciado Tomás González de Luna,
director de nuestra Facultad, que próximamente aparecerá el primer número de la Revista "Episteme", que será
el órgano de la Academia de Filosofía
del Centro de Estudios Científicos y
Tecnológicos Número 2 "Miguel Bernard ", del Instituto Politécnico Nacional. Dicha revista contendrá, en su
número inicial, entre otras cosas, comentarios al Segundo Coloquio Nacional de Filosofía que fue efectuado del
3 al 7 de octubre del año próximo pasado en esta ciudad de Monterrey (Co-

,.

loquio que fue organizado tanto por
la Asociación Filosófica de México,
A. C., que preside el doctor Adolfo
Sánchez Vázquez, como por nuestra
Facultad de Filosofía y Letras); contendrá, además, una entrevista hecha
al propio doctor Sánchez Vázquez y
resúmenes de las ponencias presentadas en el congreso mencionado, en su
sección primera: :'La filosofía y las
revoluciones científicas". "CATHEDRA" felicita cordialmente a los organizadores y realizadores de "Episteme" y le desea a ésta una larga y
próspera existencia
/D.M.
CATHEDRA (149]

(148] CATHEDRA

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�Departamento de Editorial

Publicaciones
de la Facultad de Filosofía y
letras de la U A NL
* Revista- Cathedra (trimestral). Coordinadores anteriores: Miguel Covarrubias, Alfonso Reyes Martínez y Juan José García Gómez. Actual coordinador:
David Martell.
CUADERNOS DE FILOSOFIA

* La pintura como lenguaje / Adolfo Sánchez Vázquez, segunda edición.

* Tecnología y filosofía /Mario Bunge.
* La filosofía de Vasconcelos como filosofía latinoamericana/ Silvia Mijares.

* Filosofía del derecho /María Guadalupe Martínez de Rodríguez.
EDICIONES ESPECIALES

* La metodología: una discusión/EH de Gortari.

* Memorias de Valentín Campa: Cincuenta años con el movimiento obrero y
revolucionario.
CA'IllEDRA [151]

�CUADERNOS DE HISTORIA

* Aspectos metodológicos básicos del estudio de la historia medieval/Henning

Grat.

Colaboradores en este número

* Tres artículos sobre historia y sociedades/Guillermo Beato.
* Sobre la historia latinoamericana/Guillenno &amp;ato.

* La etapa colonial en Estados Unidos. Su influencia decisiva en un caso de
desarrollo capitalista autónomo /Mario Cerutti.
CUADERNOS DE SOCIOLOGIA

* Desarrollo urbano en América Latina/Domenico Sindico.
CUADERNOS DE METODOLOGIA

* Cuaderno No. 1: "Acerca de la noción de analogía" /Tomás González de
Luna; "Las revoluciones científicas y el método"/Juan Angel Sánchez; "Las inferencias deductivas aplicadas a la física" /Laura E. Quiroga.
CUADERNOS DE PEDAGOGIA

· * Cuaderno No. 1: "Antecedentes técnicos de la programación por objetivos"/
María Socorro Berra Santana; "El establecimiento de los objetivos de aprendizaje"/
Clara l. Carpy Navarro y Libertad Menéndez Menéndez.

• Adolfo Sánchez Vázquez / Mexicano. Doctor en filosofía por la UNAM.
Profesor e investigador de tiempo oompleto en la Facultad de Filosofía y Letras de
la UNAM. Presidente de la Asociación Filosófica de México, A. C., y de 13 Asociación lnteramericana de Filosofía. Profesor extraordinario de la División de Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Autor, entre
otras obras, de Estética y marxismo, Las ideas estéticas de Marx, Del socialismo
científico al socialismo utópico, Filosofía de la praxis, La pintura como lenguaje
(esta última editada por nuestra Facultad).

*
CUADERNOS DE LETRAS

* Olavide o Sade/Miguel Covarrubias.
COLECCION: MATERIALES DE TRABAJO DE LA DIVISION DE ESTUDIOS
SUPERIORES

* Fragmentos íllosóficos de los presocráticos. Antología/Compilación de
textos y notas de Juan Angel Sánchez.
COLECCION DE POESIA

* Litoral de sombra/ Alfonso Reyes Martínez.
* Matar el tiempo/Xavier Rodríguez Araiza.
CUADERNOS DEL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES

* Aspectos de la poética estructural/José Pascual Buxó.
[152] CA1'11EDRA

*

*

• Mario Cerutti / Argentino. Licenciaturas de historia y de periodismo por la
Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Docente investigador en la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL. Autot de La Etapa colonial en los Estados Unidos. Su influencia decisiva en un caso de desarrollo capitalista autónomo, editado
por nuestra Facultad

*

*

*

• Grociela Hierro J Mexicana. Maestra en filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Profesora e investigadora en la misma Facultad. Pertenece a la Asoclación Filosófica de México, A. C.

*

*

*

• José Roberto Mendirichaga / Mexicano. Licenciado en fdosofía por el ll}Stituto Superior Autónomo de Occidente, de Guadal&amp;Jara. Estudios de leti• en la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, en cuya'Divisi6n de Estudios Superiores
CA1llEDRA (153]

�cursa la maestría. Ex-maestro de la carrera de periodismo en la Facultad de Derecho de fa UANL y actualmente maestro en el Colegio de Filosofía de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL.

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• JUlln Francisco Pérez Ontiveros / Mexicano. Egresado de la Escuela Normal
Miguel F. Martínez, Normal Superior de Nuevo León y de la Facultad de Comercio
y Administración de la UANL. Terminó los estudios de la maestría de enseñanza
superior en la :facuitad de Filosofía y Letras de la UANL. Profesor del Colegio de
Pedagogía de la misma Facultad. Secretario de la Escuela de Graduados de la Normal Superior de N. L. Vicepresidente de la Asociación Nacional de Profesores de
Mateltláticas. Coautor de tres libros de matemáticas para educación media básica.
Ha sustentado conferencias en diversas ciudades de la_República Mexicana y ha presentado ponencias en varios congresos sobre cuestiones pedagógicas en función de
las matemáticas.

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Indice de ilustraciones

1) Autorretratos. Primera y cuarta de forros; entre la segunda de forros y pá·
gina 1: entre las páginas 124 y 125.

*
2) l'JJráfra8is con BruegeL Frente-a la página 2.

• Gerardo Cantú / Mexicano. Estudios en la antigua Escuela de Artes Plásticas

de la UANL., en la Escuela de La Esmeralda de la ciudad de México y en la Academia de Bellas Artes de Praga, Checoslovaquia. Otros estudios de un año cada uno
han sido realizados en Francia y en España. También ha recorrido, conociendo los
principales museos, Italia, Holanda, Unión Soviética, Grecia, Austria, Inglaterra,
etcétera. Ha presentado exposicionP.s en Monterrey, ciudad de México, Guadalajara, San Miguel de Allende, Jalapa, Oaxaca, etcétera. Y en el extranjero: en Praga
(Galería Manes), en París (Museo de Arte Moderno), Madrid (Galería Círculo Dos),
en varias ciudades de Estados Unidos, en Colombia, en Venezuela, en Cuba, etcétera.

3) Hombre con mujer trepada (reproducción en papel de arroz). Frente a las
páginas 3, 46 y 85.
4) La Dama de Praga (fragmento). Entre las páginas 12 y 13. Frente a la pá·
gina 84.
5) El niño de la manzana (no seriado). Frente a la página 4 7.
6) La mentira repetida. Entre las páginas 58 y 59; 140 y 141.
7) Críticos y pintores después de Cezanne. Entre las páginas 70 Y 71; 118 Y
119; 150 y 151.

[154] CATHEDRA

CATHEDRA [155]

�CUADERNILLOS SOCIOLOGICOS DEL COLEGIO DE SOCIOLOGIA DE LA
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE LA UANL
Los Cuadernillos sociológicos son ediciones sencillas, económicas y esquemáticas orientados a servir a los estudiantes como instrumentos conductores de lo explicitado en las cátedras específicas ...

Coordinador: David Martell

*

Número 1 / Sociología II: 1) Definiciones sociológicas burguesas. Su crítica. 2) Categorías y leyes sociológicas marxistas (agotado).
* Número 2 / Historia de América Latina I: (del mercantilismo a la guerra de secesión
norteamericana).
* Número 3 / Historia económica y social I: Aspectos económicos, políticos y sociales
del feudalismo.
* Número 4 / Historia económica y social II: Iniciación al curso.
EN PREPARACION:

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Epistemología de la ciencia.
La universidad y los problemas sociales contemporáneos, por Ernest Mandel.
Matemáticas para sociólogos I y II y Estadística I y II.
Teoría sociológica I (Marxismo).
Teoría sociológica Il \Durkheim, Weber).
Teoría sociológica III (Introducción al funcional-estructuralismo ).
Sociología del desarrollo latinoamericano.
Sociología rural.
Historia de América Latina 11 (dos volúmenes).
Sociología urbana.
Ciencia política.
·
Segundo cutso de sociología: Definiciones y teorías sociológicas burguesas. Su crítiea.Categorías y leyes sociológicas marxistas (segunda edición corregida Y aumentada).

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILDSDFIA Y LETRAS
DE LA
DMA DE NUEVO LEON

Año IV

No.10

porátura m xicana contemporá-

~~: Facultad e

'lo ofía y Letras

íl Universidad Autónoma de Nuevo León
MONTERREY, NUEVO LEON, MEXICO

�•.

,-"-'

(~Aí.~sidad Autónoma de Nuevo León
"·:~1.! t'y

• • ",
:oi•· .•1• •-&lt;:, :,.._.

Rector * doctor Luis E. TODD
Secretario general * ingeniero Oriel Darío GARCIA

Facultad de Filosof{a y Letras
Director * licenciado Tomás GONZALEZ DE LUNA
Subdirector * licenciado Juan Angel SANCHEZ PALACIOS
Secretario general * licenciado Herón PEREZ MARTINEZ
COORDINADORES:
Colegio de Filosofía
Colegio de Letras
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*

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Universitaria • Apartado postal, 3024 • Teléfonos 76-07-80 y 76-06-20 • Monterrey,
Nuevo León • REPUBLICA MEXICANA.

�CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
NUMERO 10

OCTUBRE - DICIEMBRE 1978

SUMARIO

Emest Mandel □ La universidad y las luchas sociales contemporáneas/3
Carlos Monsiváis □ El proceso de la cultura mexicana contemporánea/47
José Reséndiz y Mario Cerutti □ Amos y sirvientes de Nuevo León en
el siglo xix. Documentos de la década 1870-80/76
Domenico Sindico □ A propósito de los conceptos de modo de producción y formación económica de la sociedad/109
Javier Rojas □ Los sindicatos blancos en Monterrey: modelo patronal
de organización sindical/133
J. Grigulevich □ ¿Cuál es el futuro de la antropología social?/161
Pizarrón/173
Biblionotas/207
La obra de Fernando F. Sánchez/231
Colaboradores en este número/233

�CATHEDRA
•
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•
•
•

Revista trimestral.
Aparece los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre.
Cada autor es responsable de su texto.
No se regresan originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a: Departamento de Editorial de la
Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nue•
vo León, Ciudad Universitaria, Apartado postal 3024, Monterrey, Nuevo León, Méxlco.
• Impresa en: Técnica Gráfica de Monterrey, S. A., Abasolo, 870, Oriente,
teléfono 40-43-32, Monterrey, N. L., México.

Diseño y cuidado de la edición: David Martell.

Ilustraeiones de Femando F. Sáncbez

•

�Ernest Mandel

La

universidad y las luchas
sociales ( *)
TODAS LAS ESTRUCTURAS, todas las instituciones de la sociedad burguesa, cuando hay una situación más o menos estable de esa sociedad, una estabilidad relativa de esa sociedad, sirven el mismo papel,
juegan el mismo papel, atienden el mismo fin de reproducción de las
condiciones predominantes, es decir, el dominio de la clase dominante.
Esto no implica que hagan únicamente eso. Eso es su aspecto predominante y, en mi opinión, es utópico cambiar así la universidad.
Una universidad socialista vamos a tenerla solamente después del derrocamiento del capitalismo, no en el•interior del capitalismo. Tampoco
podemos tener fábricas socialistas o municipalidades socialistas en una
sociedad burguesa. Pero si eso es el marco general predominante de la
función de la universidad no implica que sea la integralidad de sus fun(*) VERSION DE LA conferencia sustentada en el Auditorio por el doctor Ernest Mande!,
en calidad de profesor huésped de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, el 12 de septiembre de 197 5, como parte de las actividades de difusión extraescolu de nuestra dependencia universitariL La uabadón proviene del Departamento Audiovisual de nuestra Facultad;
su copia mecano,ráfica, de la Sección de Escritos Ma¡netofónicos, y su corrección, del Departamento de Editorial Ea pertinente señalar que al1W101 de 101 ejemplos coyunturales que utiliza el profesor Mande! ya han licio superados por 101 acontecimiento• temporales, pues no debe
olvidarse que e.ta charla ae dio ·hace tre1 aiios, o sea, en 1975.

CAffli.DRA [ 3]

�ciones, la int.egra11dad de la operación de las actividades universitarias
que sí pueden resumirse de ese modo.
Hay otras posibilidades ilimitadas y muy útiles de la universidad, y
sobre eso podemos decir algunas palabras. Y esto es la justificación -no
una autojustificación moral- por la cual creo que personas de izquierda, marxistas, socialistas, comunistas, revolucionarias, no solamente
puedan, sino que deben tratar de actuar en el interior del ambiente
universitario.
En primer lugar, la universidad, hoy, en el período del capitalismo
perdido, de la última fase, la actual fase del imperialismo, es un fenómeno social ya masivo, e implica ya una parte importante de la sociedad. Tenemos . . . (bueno, para ustedes quizás sea un poco extraño
entender esa palabra: "tenemos"). Tenemos algunos países en el mundo en los cuales hay más estudiantes universitarios que campesinos,
en número absoluto, es decir, la comunidad universitaria es una parte
nada insignificante de la sociedad en su conjunto. Eso ya implica la
necesidad de una actuación revolucionaria, revolucionaria pero marxista, una actuación de socialista convencido, para no negar, para no dejar
de lado ese ambiente que cuenta con millones de personas. En los Estados Unidos creo que el total de la comunidad universitaria llega hoy
a unos seis millones de personas.1EnJapón, a un millón y medio de personas, entre estudiantes, profesores, asistentes, obreros, empleados,
etcétera, todo en conjunto. La comunidad universitaria de países como
Alemania occidental, Italia y Francia llega aproximadamente a un millón. Estas cüras son importantes en mi propio país [Bélgica]. En Inglaterra hay también muchos más estudiantes que campesinos, muchos
más: dos veces, tres veces más. Eso ya es un aspecto importante del
fenómeno.
En segundo lugar, la explosión universitaria ha llegado a la universidad a centenares de millares al nivel mundial. Millones de estudiantes
en los últimos diez años representan un fenómeno social irreversible
que corresponde a cambios t.écnicos, cambios en el mercado del trabajo, en la organización del trabajo, en la substitución del trabajo intelectual formado a nivel universitario, en el trabajo manual poco calificado etcétera, fenómeno que es irreversible mantenerse y extenderse.
'
.
Lo espero después del derrocamiento del capitalismo, de modo aún
mucho mas desarrollado que hoy, en el capitalismo perdido. Esto signüica que todos los problemas de organización universitaria, de orga-

[4]

CAflllDBA

nización de los estudios universitarios, del análisis del problema de
por qué es este aumento tan fuerte, y del problema de la demanda y
de la oferta de fuerza de trabajo intelectualmente formada, universitariamente formada, todo esto conforma una piegunta muy importante desde el punto de vista marxista.
En tercer lugar, la universidad, p'lr esta razón, está en crisis. La
universidad burguesa tradicional está en una crisis· profunda. La respuesta capitalista a esa crisis es una tentativa de reforma tecnocrática.
(Hoy, en un peri6dico, me hicieron decir que era una "reforma teocrática". Pero es evidente que dije ayer "tecnocrática" y no "teocrática".
No es la misma cosa). La respuesta capitalista a esa crisis es, repito:
la reforma tecnocrática de la universidad. Y contra esa reforma tecnocrática de la universidad hay formas de rebelión, de oposición, de contestación estudiantil e intelectual importantes, formas que reflejan sentimientos democráticos, sentimientos a favor de la autogestión, sentimientos también sobre el contenido contestatorio; sentimientos anticapitalistas, antiburgueses, anticonfonnistas, en los cuales los marxistas
deben involucrane. Hay un aspecto material en eso, es decir, en ese ambiente masivo del estudiantado: tiene reivindicaciones materiales que
son progresistas, que son defendibles. Y hay un aspecto intelectual, un
aspecto espiritual, centrado sobre el contenido de la enseñanza, que
también merece atención, preocupación, intervención, de parte de los
revolucionarios, de los socialistas, de los marxistas, de los comunistas,
etcétera. Todo eso es más o menos análogo, idéntico.
En cuarto lugar --y esto es posiblemente lo más importante, a más
largo plazo-: la crisis de la universidad burguesa es también la crisis
de la enseñanza burguesa y la crisis de la ideología burguesa. Y esta
crisis ctea la posibilidad de oponer -de un modo, digamos, puntual,
limitado, sin exageración, sin sut&gt;M.timar esa posibilidad- una enseñanza crítica, contestatoria, una enseñanza opuesta a la enseñanza conformista de reproducción simple o mistificadora de las estructuras
bwauesas del mundo actual.
Significa eso, implica eso también que cambios momentáneos, temporales, de relaciones de fuerza en el interior de la vida política de
algunos países capitalistas o en el interior de las universidades mismas,
creen la posibilidad de abrir, dwamos, sectores de enseñanza crítica,
sectores de enseñanza critica no solamente positivista, no sólo de algunos sectores fragmentarios de lu ciencias sociales o naturales, sino
CA'IREDIA [

5)

�sectores de enseñanza crítica globales, de crítica global de la sociedad
burguesa.
Creo que es el deber, evidente, de los marxistas, de aprovecharse de
estas oportunidades, de considerar que eso representa un verdadero proceso de progreso intelectual. La conquista del derecho de los marxistas
de enseñar en las universidades burguesas -aún siendo pequeñas minorías o grupos minoritarios entre los profesores- es una conquista democrática absolutamente fundamental. Y esta conquista debe ser consolidada, extendida y especialmente defendida cuando sea -como lo
es prácticamente en todos los países capitalistas- periódicamente atacada de nuevo por la burguesía en sus representantes académicos. Digo
que eso juega un doble papel. Esa enseñanza crítica global y esa posibilidad de aplicar el plÜralismo ideológico en la universidad burguesa es
todavía muy limitado, y no tengo mucha ilusión sobre su extensión
futura.
Vamos a defender esa enseñanza en todos esos lugares en donde ya
existe. Debemos defenderla y debemos prometernos hacerla. Esta es
una promesa que hice y que puedo hacerla personalmente. No hablo
a nombre de la historia ni del futuro de la humanidad, no. Puedo hablar a nombre personal, o a nombre de mis amigos políticos, o de mi
corriente política.
Ese pluralismo vamos a defenderlo en la sociedad socialista -después del derrocamiento del capitalismo- con mucha más energía aún
que actualmente. Porque es absolutamente imposible la extensión, la
defensa, la afirmación del marxismo -después del derrocamiento del
capitalismo- sin mantener y extender el pluralismo intelectual, cultural, ideológico, en la universidad.
Cada ideología que se transforma en una religión de Estado, impuesta con fuerza, con presión estatal, implica que es una ideología condenada a ser contestada para la mayoría de los jóvenes. Yo digo, con paradoja, que probablemente hoy, en Europa oriental y en la Unión Soviética, hay muchos menos marxistas convencidos que en los países
capitalistas. Muchos menos, precisamente, porque el marxismo es una
ideología impuesta por el Estado como una religión estatal, ideología
que no está contestada en la universidad. El caso de Soljenitsin es la
mejor confirmación de eso, ya que no hay ninguna universidad de Europa occidental en la cual ningún señor puede hablar sin encontrar cen-

[ 6 ] CA111EDRA

tenues y centenares de estudiantes en contra ( digo "señor" por no
decir "profesores" o "asistentes") que pueden contestarle a él, y convencer al público que tienen o que no tienen razón, ideológica y políticamente.
Y al mismo tiempo que esto ocurre en las universidades de Europa
occidental, en la Unión Soviética, en el segundo poder político y militar del mundo, el gobierno tiene miedo de ese "señor", y no tiene
confianza en su propio pueblo, en sus propios int.electuales, en sus
propios estudiantes, de poder contestarle a ese "señor". Y no tienen
esa confianza por razones muy claras, muy ideales. Porqu~ práctica•
ment.e no hay posibilidad en esas universidades de encontrar gente que
tengan capacidad de contestar. Y no porque estén locos o estén poco
desarrollados políticamente. Hay muchos, muchos millones de estudiantes, de asistentes, de profesores y de maestros muy inteligentes en
la Unión Soviética. Mas no tienen el arte de discutir. No conocen el
arte de la polémica. No tienen argumentos para polemizar; porque no
hay polémica en esa sociedad, porque no hay polémica en esa universidad. No hay posibilidad de polemizar, porque no hay pluralismo
ideológico y cultural.
En ese sentido, repito, estoy profundamente convencido que debemos defen~er el pluralismo ideológico,_ político y cultural, después
del derrocamiento del cap1talismo, c&lt;&gt;mo lo conquistamos y lo defendemos hoy en el interior de la universidad burguesa. Y no es hipocresía
nuestra cuando decimos que estamos en favor ~el pluralismo, que nos
comprometemos a seguir la misma línea después de la conquista del
poder por la clase obrera.
Puedo decir que hay ahora un método de anacronismo político e
histórico de transferir hacia el pasado cosas que ocurren hoy, que existen hoy en la Unión Soviética. Debo decir a ustedes -a ustedes que no
saben eso- que en el primer período después de la Revolución de Octubre, en los primeros años del régimen soviético, en esos años iniciales. había más de~ocra~ia soviética; y después_eso futt,y,a 1,UlJl verdad,
eso fue ya una realizac1on. ·eso no fue 10lamente una protbela, promesa que yo he hecho aquí ~e 'tin modo un poco irresponsa9le, porque·
nosotros no estamos todav1a en el poder, porque no estaínos todavía
realizando nuestro programa. Voy a expresar una referencia a cosas
que resumen lealtad en la Unión Soviética por muchos años. Esto es
solamente un ejemplo, ejemplo muy importante para mi especialidad.
CAfflEDRA [ 7 ]

�El primer ,instituto de investigación coyuntural -d~ la co~untura económica- en Europa y el segundo en el mundo, mmediatamente después de la Revolución (el primero fue creado en l~s Estados Uni~~s)
fue implementado en Moscú, en 1919, por _un senor _que fue ~i!1istro de Kerensky. Este señor fue un adversano del gobierno sovietico,
un adversario del marxismo, un adversario del comunismo, el señor
Kondratiev, que fue un gran economista, uno de los más grandes economistas de este siglo. Y el gobierno soviético lo dejó crear y dirigir ese
instituto de investigación de la coyuntura económica por diez años
(ocho años, cifra exacta). Fue después apresado y pro~ablemente fusilado durante el régimen de Stalin. Mas durante ocho anos, entre 1919
y 1927-28, él fue el director de ese instituto, instituto que ha j~g~do
un papel muy importante en el desarrollo del pensamiento economico
mundial y del cual ahora toda la ciencia económica, tanto occidental
como oriental, del análisis coyuntural, especialmente de la teoría de
las ondas largas de la coyuntura, se inspira.
Bueno, eso es un ejemplo·. Puedo dar otros. Uno de los más dest~cados historiadores soviéticos, el catedrático de historia y economia
del medievo y del período moderno Kulichev, fue catedrático en la
Universidad de Leningrado (antes Petrogrado) hacia los años veintiseis
y veintisiete, y fue un marxista (bueno, no fue marxista, pero tampoco
antimarxista) . . . Este catedrático fue uno de los fundadores Y uno
de los dirigentes más destacados de la escuela de historia económica
de la Rusia zarista, y permaneció como catedrático por muchos años
después de la Revolución de Octubre. Por eso decimos qu~ el ~~nolitismo ideológico, la destrucción del pluralismo cultural ideologi~,º•
no fue obra de la R.evolución de Octubre, no fue obra de la revolucion
socialista, fue obra de la contrarrevolución estalinista en lá Unión Soviética. Pero eso es otro asunto.
Volvamos ahora a la cuestión de la utilidad de ese pluralismo, de
esa tentativa de aprovechar el pluralismo ideológico que los burgueses
proclaman teórica e ideológicamente y que aplican muy poco.~ de un
modo muy limitado en sus universidades. Vamos a ver _la ut~idad d~
eso, de aprovechar eso, desde un punto de ~ta revo~ucionar10? precisamente desde la lucha de clases. Podemos decir que tiene esencialmente dos funciones. Y eso me permitirá hacer el puente para responder,
para desarrollar la segunda cuestión.
La primera función de la universidad, que es probablemente la más
[ 8]

CAfflEDRA

importante, es producir conocimientos, producir conciencia, producir
ciencia (conciencia, ciencia, conocimiento, todo eso es más o menos
lo mismo). Vamos a diferenciar de un modo demasiado bizantino, talmudist.a, todos esos conceptos. Esto, para algunos de ustedes, puede ser
una pequeña provocación. Lo digo deliberadamente. Un buen estudiante revolucionario debe ser un buen estudiante. Si no es un buen estudiante, no es un buen revolucionario. Es totalmente inútil ver a un estudiante revolucionario limitándose a divulgar, entre la clase obrera y
entre la clase campesina, lugares comunes. Esos lugares comunes ellos
conocen mucho mejor que ustedes. Es absolutamente inútil explicarles
a ellos que están explotados. Eso lo saben ellos mejor que ustedes. Y es
también absolutamente inútil explicarles a los obreros y campesinos que
es necesario luchar contra la explotación y conducir la lucha de clases.
Eso la conducen ellos, eso lo hacen cotidianamente. De eso no necesitan nada, de ninguna manera. Lo que necesitan son armas intelectuales.
Eso sí, ustedes pueden apartárselas a ellos. Armas intelectuales que signifiquen conocimientos, datos, datos empíricos, conocimientos empíricos, positivos, y datos globales y conocimientos dialécticos. Esas sí las
necesitan, porque esas armas no pueden producirlas ellos mismos en sus
lugares de trabajo. No tienen las condiciones privilegiadas, que ustedes
tienen, de acceso al conocimiento, de acceso y tiempo libre para acumular conocimientos. Y si no se utiliza el tiempo que se pasa en la universidad para acumular esos conocimientos y transmitirlos a la clase
obrera, al campesinado, en realidad se ha hecho un gasto inútil, por
esa permanencia en la universidad. Es mejor, en la hora actual, dejar
la universidad, e ir a trabajar a otro lugar, como trabajador manual.
Eso es más útil hacerlo que permanecer en la universidad sin hacer estudios serios.
Yo creo que la ciencia es una potencia revolucionaria. Yo creo
que la ciencia puede ser una conciencia y un instrumento revolucionario. Pero puede serlo si es puesta al servicio del pueblo, al servicio
de la clase obrera, al servicio de los campesinos, de un modo serio y
responsable, o seá, con conocimientos reales, sensatos, críticos, que
no se dejen manipular ni canalizar en sentido limitado, porque esto
es útil a la clase dominante. Eso es verdad para las ciencias sociales,
evidentemente, en primer lugar. Y es verdad también para las ciencias
naturales. Pero un ejemplo es un ejemplo y es muy importante para
ustedes. Y especialmente para ellos, y para ustedes, que están actualmente estudiando: futuros maestros, profesores de enseñanza. Hay,
en el desarrollo de la pedagogía, de la psicología y de la fisiología inCAfflEDRA

[

9]

�fantil. hoy. conocimientos que reoresentan una condena t.errible para
la sociedad basada en 1a aesigua1aaa social, por el momento, poftiUe
todos los conocimientos científicos siempre son provisori.01, J)Oliblemente en tránsito de cambiar. Estos conocimientos querrán caaalúr
los especialistas en cinco o en diez años. No io creo. No se sabe por
el momento.
Por el momento hay una unanimidad, cuasi unanimidad, entre, repito, los pedagogos, los psicólogos y los psiquiatras, entre las especialidades de la fisiología infantil, médicos y otros especialistas, para determinar que la estructura de la lengua -que determina de un modo tan
grande la estructura del pensamiento- ya tiene características fundamentales entre la edad de dos y de tres años. Lo que significa que niños
de ambiente pobre, niños de ambiente desfavorecido socialmente, entran a la enseñanza primera, a la escuela primaria, ya con una desventaja terrible, en el modo de pensar, en el modo de formular sus conceptos, con su lengua, que no le es totalmente irrevocable, insuperable,
pero que es muy difícil de superar. Esto significa, también, que hay
un aspecto utópico en la idea de que la escuela, el sistema de enseñanza, puede ser un arma de igualdad social. Puede serlo solamente en un
límite muy fuerte, porque las consecuencias de la desigualdad social
inicial del ambiente familiar -en el cual nacen los niños y se desarrollan en los primeros dos o tres años de su vida- crea consecuencias de
desigualdad, en el acceso al lenguaje, en la estructura del lenguaje y en
la estructura del pensamiento. Y son obstáculos muy grandes para disfrutar después la enseñanza que pueden recibir en la escuela y en la
universidad.
Este es un argumento formidable a favor de una sociedad socialista.
Es una argumentación gigantesca a favor de la igualdad social y económica que elimina esos obstáculos, que suprime lo que nosotros llamamos "el asesinato de millares y millares de promesas, de Molieres, de
Mozarts, de Shakespeares y de Einsteins potenciales", niños que están
siendo asesinados durante los primeros uno, dos y tres años de su vida,
por su negativo ambiente familiar, por su medio social desfavorecido,
en los cuales esas posibilidades, esas potencialidades, están siendo eliminadas definitivamente o cuasi definitivamente.
Hay otros ejemplos del mismo tipo. La medicina puede ser utilizada, la investigación médica puede ser utilizada como una arma de
lucha de clases, como una arma de defensa de· los derecnos -Eie ios
[ 10] CAfflEDRA

obreros, de los campesinos y de todas las capas explotadas y -pobres de
la sociedad de un mouo muy eficaz. Se puede demostrar cómo la organización industrial, cómo la organización del trabajo, cómo la organización de las ciudades monstruosas que el capitalismo ha creado con todo eso, crea amenazas a la salud del individuo, amenazas a la salud de
grupos sociales. Crea y ataca las raíces de la vida, el equilibrio fisiológico y psicológico del ser humano. Bueno, se puede añadir a eso innumerables ejemplos de las ciencias sociales, de la sociología, de la economía política, etcétera, etcétera.
Todo eso puede hacer el estudiante. El futuro intelectual debe
acumular conocimientos. Ser un buen estudiante y un buen científico. No debe considerar que en la universidad hay solamente ciencia
burguesa que se debe eliminar, suprimir o deiar de lado. En la universidad se puede acumular conocimientos positivos, concretos, prácticos,
datos empíricos, etcétera, sin los cuales no se puede desarrollar ninguna ciencia crítica global, de la cual el marxismo es hoy el ejemolo, ejemplo al que yo llamo el más destacado.
La segunda función positiva de ese pluralismo universitario, ideológico, político y cultural, con el derecho de la enseñanza aún minoritaria del marxismo y de la ciencia social crítica en general en la universidad, es la formación de cuadros revolucionarios. Yo creo que ustedes
son privilegiados. Los estudiantes, los asistentes y los maestros son privilegiados, en el sentido de que no solamente tienen tiempo libre para
acumular conocimientos, ya que los obreros manuales o los campesinos en• el campo no puedan acumularlos por falta de acceso a las fuentes. Pero, aaemás, ustedes tienen otro privilegio muy importante, pero
que se debe conquistar. Este privilegio no es un producto automático
de la enseñanza universitaria. E~ la capacidad de sintetizar datos positivos, empíricos, fragmentarios, que se enseñan en la universidad. Ese
privilegio es la capacidad de los estudiantes de liberarse de una visión
fragmentaria, de una visión parcializada de la realidad social. Esto es
mucho más grande que la capacidad de un obrero o de un campesino.
Un obrero y un campesino ven la realidad de su vida inmediata, su
ambiente inmediato, de un modo limitado, muy limitado. Además,
para un obrero, para un campesino, es muy difícil entender lo que
pasa en otros países, lo que pasa en otros continentes. Les es muy difícil tener una visión global de su propio país, por no decir una visión
global del mundo. Eso es muy difícil para ellos. Pero para ustedes es
mucho más fácil. Y es precisamente por el hecho de que ustedes pueCA111EDRA [ 11 ]

�den sobrepasar la fragmentac1on y la parcelización del conocimiento
de la soci~dad; y, por eso, la visión global del mundo es un arma de análisis crítico muy grande.

¿Cronometristas revolucionarios? Esto es muy düícil. Es muy difícil
tener en la dirección del estado mayor de un ejército a un pacifista
convencido.

Solamente si se ve la sociedad en su conjunto se puede tener una
visión realmente crítica de esa sociedad: un entendimiento, una conciencia de la estructura social fundamental, de la naturaleza de la sociedad burguesa, de la naturaleza de la lucha de clases y de todas esas
otras cosas sobre las cuales no deseo extenderme por el momento.

Hay una contradicción entre la convicción y la función, mas eso
es verdad solamente para una minoría. Pero las funciones intelectuales, para muchos, son posibles. Es p0sible hacer una práctica revolucionaria después de la terminación de los estudios universitarios, pero
es difícil -es posible, pero difícil-; es difícil porque la presión del
ambiente social es muy fuerte, porque las dificultades prácticas son
muy fuertes, porque la represión es muy fuerte, muy fuerte. En el país
europeo en el cual ha habido un mayor número de estudiantes revolucionarios, es la Alemania occidental, en la cual ha habido decenas de millares de estudiantes revolucionarios en los años 67, 70 y 72. Bueno,
la represión en esa sociedad alemana muy liberal, generalmente muy
liberal, se organizó de un modo muy amplio, porque la burguesía entendió muy fácilmente que es un peligro para ella que haya miles y miles de maestros revolucionarios, médicos revolucionarios, ingenieros
revolucionarios, arquitectos revolucionarios. Y la burguesía ha introducido lo que se llama hoy, en Alemania occidental, "prohibición de
profesiones", es decir, que en toda una serie de profesiones el hecho
de ser miembro de una organización revolucionaria implica una prohibición en toda la función pública, en toda la enseñanza: algunas funciones médicas, algunas funciones en la industria privada. Esa prohibición profesional se extiende ahora contra los revolucionarios, contra
toda una serie de miembros de organizaciones revolucionarias.

Bueno, eso significa que en la universidad se pueden, sí formar
cuadros revolucionarios, cuadros revolucionarios entre los estudiantes,
cuadros revolucioparios entre los maestros y entre los asistentes y los
profesores. ¿Es di~ícil eso? Bueno, es cierto, no es tan fácil.
En general, en toda la historia del movimiento revolucionario hemos visto que en algunos momentos de agitación masiva en las universidades hay mµchos revolucionarios, revolucionarios del lenguaje o revolucionarios de la emoción. Pero en muy poco tiempo se ve después,
en cinco años, lo que ocurrió con esos compañeros. Se ve que muchos han ·dejado las buenas resoluciones, las resoluciones firmes, momentáneamente firmes que tuvieron durante la agitación y que después se integraron a la sociedad burguesa, se integraron a la carrera.
No es falta suya. Eso es inevitable en la sociedad capitalista.
El destino de la mayoría de los estudiantes no es el de ser obreros
manuales. El destino de la mayoría de los estudiantes es el de ocupar
lugares en el proceso de producción. Si son ingenieros, técnicos, químicos o de la supraestructura, no son, por definición, los más favorables para el mantenimiento y el desarrollo de una conciencia de clase
proletaria. Pero eso sí es posible para una minoría, y para una minoría
que no debe ser muy limitada, que puede ser importante. Y digo que
esencialmente eso es posible con la condición de que se integre en una
organización revolucionaria, no limitada, al ambiente estudiantil, en
la cual la presión de los obreros, de los campesinos pobres, de las otras
estructuras sociales -representantes de otras capas explotadas de la población del pueblo- neutralizan la presión del ambiente social en el
cual van a vivir cuando han t.erminado sus estudios universitarios. Eso
también se aplica a lo que se llama "la práctica revolucionaria de los
intelectuales". Eso es posible en el ambiente productivo, pero no en
todas las funciones humanas. ¿Revolucionario un cronometrista?

[ 12 ]

CAfllEDRA

Debemos luchar contra eso. Bueno, creo que a largo plazo eso
depende de la capacidad del movimiento obrero organizado y de los
grandes sindicatos, y entender que eso es un atentado contra los derechos democráticos fundamentales, y que ellos deben dirigir esa lucha.
Por ello, conducir esa lucha con éxito no va a ser fácil, por esas represiones enérgicas. Pero creo que esa actividad -digamos, profesional,
revolucionaria, de un intelectual- es posible a condición de no hacerla sobre base individual. Se debe hacerla en el marco de una organización revolucionaria de preponderancia, de hegemonía proletaria, en
la cual la presencia de representantes de la clase obrera y de campesinos pobres neutraliza esa presión y esa represión del ambiente social
burgués y pequeño burgués ...

EL COORDINADOR DE LA CONFERENCIA/ Me parece suficiencATHEDRA [

13]

�temente expuesta la cuestión, profesor Mandel. Ahora demos lugar
a que el público haga sus preguntas. Está primero aquel compañero y
después el otro éompafiero ...

PREGUNTA/ Compañero Mandel: Me gustaría que, como usted
ha estudiado la crisis del siste~a mundial capitalista, en términos primero económicos y luego políticos, nos expusiera, más o menos al día,
algo sobre las contradicciones que minan actualmente este sistema;
igualmente, las características de la recesión que sufre actualmente el
capitalismo; asimismo, las consecuencias que en las sociedades capitalistas tiene esta recesión económica, y ligar naturalmente todo esto a la
dialéctica de la revolución mundial, que ha tenido su éxito más rotundo en la victoria de la revolución china, recientemente, y que ahora se
extiende no sólo a los pueblos del "Tercer Mundo", sino alcanza ya a
los pueblos europeos, encabezados por el pueblo portugués, español,
etcétera. Creemos que usted nos puede esclarecer esto de manera
muy general, porque naturalmente esto implica un panorama muy amplio. . . Su exposición ayudaría mucho plll'a la mejor comprensión de
los compañeros de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
PROFESOR ERNEST MANDEL/ Bueno, como usted lo dice,
áste es un asunto muy amplio. Y para no eliminar otras preguntas y
otras intervenciones me limitaré a hacer algunas consideraciones muy
generales. Primero, la recesión. Sobre la primera recesión generalizada
de la economía capitalista mundial que estamos viviendo hoy -ya
después de un año, pues ya dura un año-, puedo decir que lo pr;visto más o menos correctamente, en el momento en la cual estallo, es
el resultado, es la expresión, del final del largo período de expansión
económica, después de la segunda guerra mundial, de la economía capitalista internacional.
Las causas profundas de este final crítico son fácilmente de explicar en el marco de la teoría económica marxista. La crisis se da por la
baja general de la tasa media de ganancia, sobre la expresión de tres factores principales: primero, el aumento de )a composición orgánica del
capital, que es el resultado de la sem1automatización y la automatización; segundo, la imposibilidad de continuar la baja de los precios y
materias primas, que ha creado situaciones de desnivel, de desequilibrio, entre la oferta y la demanda -la desinversión relativa o absoluta en el caso del petróleo, de la energía, es el ejemplo más claro en

[ 14 ] CATHEDRA

eso-; y tercer punto, la imposibilidad, más o menos temporal, de aumentar la tasa de la plusvalía, es decir, la tasa de explotación de la
clase obrera, como consecuencia de la fuerza aumentada de la clase
obrera en los países imperialistas, después de un largo período de prosperidad relativa.

Esto es, se puede decir, la mala suerte del capitalismo, que en su
éxito mismo crea condiciones negativas para él. El capitalismo no puede' conocer largos períodos de expansión -expansión regular- sin eliminación del desempleo, sin reforzar numérica, cualitativa, organizativamente, la clase obrera, y sin crear, por esa misma razón, las condiciones que lo ponen en la imposibilidad de resolver sus dificultades
económicas inmediatas, a expensas de la clase obrera. Esa es la situación que conocemos hoy. Hay una baja general de la tasa de ganancia
en todos los grandes países imperialistas. Como consecuencia de esto,
hay una baja de la tasa de inversiones, hay una cierta terminación de la
tercera revolución tecnológica y hay todas las grandes ramas -digamos,
de sectores de puntas, del período de expansión- de la industria de automóviles, de la industria petroquímica, de la industria electrónica, de
la industria de máquinas eléctricas.
En todos esos sectores hay una capacidad excesiva a escala mundial. Es la indicación que ya se acabó esa tercera revolución industrial,
en el marco del capitalismo, pero no en las posibilidades objetivas, humanas, sino en las posibilidades del marco de la sociedad mercantil en
la cual vivimos, o sea, en el mundo capitalista. Y eso es un fenómeno
muy fundamental que, en mi opinión, no se puede resolver ni en un
año, ni en dos, ni en tres, ni en cinco, pues hemos entrado en un período, a largo plazo, de crecimiento, de tasa de crecimiento mucho
más baja, pero en el conjunto del mundo capitalista. Eso no implica
que no pueda haber excepciones. Posiblemente México vaya a ser una
excepción, si ustedes realmente encuentran esas milagrosas fuentes nuevas de petróleo. Bueno, vamos a ver lo que eso va a producir para su
país. Les deseo buena suerte.
Posiblemente haya uno u otro país dependiente en América Latina
o en Asia que puedan tener igual buena suerte del mismo tipo. Pero van
a ser excepciones. En su conjunto, la tasa de expansión, la tasa de crecimiento de la economía capitalista mundial va a ser en los años setentas
y en los años ochentas mucho más baja que en los años cincuentas y
sesentas. En mi opinión, menos de la mitad. Vamos a conocer una tasa
CATHEDRA [ 15]

�de crecimiento medio del tipo del dos por ciento. Dos y medio por
ciento y no cuatro, o cinco, o seis, como la hemos conocido durante
los años cincuentas y sesentas.
Bueno, eso va a dar lugar a consecuencias graves sobre el progreso
social; graves, sobre la tensión política y social; graves, sobre la lucha
de clases, con diferencia¡:_; entre los diversos países. La cuestión, la amplitud de esos fenómenos -que están subestimados en algunos ambientes de economistas- puede estar indicada por una cifra que es increíble: actualmente, en los Estados Unidos, la parte no utilizada de la capacidad de producción es del treinta y nueve por ciento. La industria
de los Estados Unidos está trabajando solamente con el sesenta y uno
por ciento de su capacidad de producción. Evidentemente, cuando hay
una situación de ese tipo de desarrollo de la inversión industrial no puede ser muy fuerte. Puede haber "inversiones de racionalización", como
se llaman. Hay industrias y fábricas de punta. Continúa la inversión.
Pero, en su conjunto, una sociedad que tiene una tasa tan baja de utilización del aparato productivo no puede conocer un boom de inversión
de industrias.
Y lo que es verdad para los Estados Unidos evidentemente es menos
verdad en países como Japón, Alemania occidental, Francia, Italia y
Gran Bretaña. Pero eso expresa una tendencia mundial más o menos
predominante. Eso es clásico. No es nada nuevo. Hemos conocido depresiones de ese tipo, cambios de coyuntura fundamental de ese tipo,
en muchos momentos de la historia del capitalismo, cinco o seis veces
o menos, en el pasado. El error de todos esos señores de la escuela
keynesiana, neokeynesiana y de todos los reformistas es que pensaron
que todo eso se acabó, de una vez por todas, que el capitalismo encontró la piedra filosofal para evitar en el futuro esas situaciones. Pero no
la ha encontrado. Y los marxistas que previeron que eso iba a ocurrir
de nuevo han tenido razón ahora. Y los señores de las facultades de
economía oficiales, facultades académicas, deben admitirlo y lo admiten. Lo admiten porque no solamente existe una crisis de la economía
capitalist~ internacional, sino que existe una crisis del pensamiento
económico burgués que es aún más profunda que la crisis de la economía, porque el neokeynesianismo falló al tratar de evitar a largo plazo
depresiones profundas. La falla del neokeynesianismo está ya empíricamente demostrada.
Bueno, todo eso no significa que uno pueda estar optimista sobre
L 16] CA111EDRA

las consecuencias, y eso en un sentido unilateral. Nosotros, en pnmer
lugar, no podemos decir que la crisis del capitalismo sea una magnífica
cosa porque es inhumana, porque tenemos diecisiete millones de desocupados en los países·ncos, sin hablar de los millones de desocupados
en los países depenaientes. Es inhumana, porque la desocupación -a
pesar de que los desocupados hoy reciben en los países ricos, digamos,
ayuda muy alta, algunas veces más alta que los salarios de 101 -obreros
que trabajan en países como México- da lugar a la degradación del
hombre; es inhumana, porque a pesar de esa ayuda -es evidente que esa
crisis es una miseria psicológica y social, incluida una miseria económica-. Ser desocupado, el hecho de haber hoy diecisiete millones de desocupados solamente en los países ricos, imperialistas, es una fuente de
desgracia humana. Y nosotros no vamos a estar muy felices con esa desventura como argumento contra el capitalismo. Es un argumento contra el capitalismo, evidentemente, mas esa no es razón para estar contentos, satisfechos.
En segundo lugar, hay un peligro, que hemos visto muy bien desde
los años treintas: el peligro de que en una situación de crisis económica
profunda, y de recesión económica generalizada, desaparezcan las posibilidades materiales
del reformismo. Y en esa situación hay un doble
....
fenómeno de radicalización política: hay la radicalización de la izquierda y hay la radicalización de la extrema derecha. Y la cuestión está
abierta. Por el momento, no está todavía resuelta para la historia.
¿ Quién va a aprovechar· eso? ¿Será la extrema izquierda o será la extrema derecha? En otras palabras, al finalizarse al período de expansión
acelerada de la economía capitalista internacional terminó también el
período del liberalismo político, del reformismo político, incluídos los
países más ricos del mundo. De aquí puede veni5 un período de agudización de las luchas ·políticas y sociales y de peligros de la extrema derecha, incluyendo los peligros del retomo de regímenes de tipo semifascista o fascista, que no deben ser idénticos a los de los años treintas
o cuarentas, pero que pueden ser muy graves, muy graves y muy peligrosos para el porvenir de las libertades y del progreso humanos.
Pero también puedo hacer un juicio a corto plazo. Digo que en el
primer período de la crisis es la extrema izquierda la que va a tener las
oportunidades más grandes. Y eso por una razón fundamental que distingue la situación actual muy profundamente de la situación de los
años treintas. Esa recesión económica generalizada del mundo capitalista ha estallarlo en un momento en el cual la fuerza de la clase obrera
CATHEDRA [ 17]

�internacional, el poder de todas las fuerzas sociales, el conjunto de
todas las fuerzas antiimperialistas mundiales, son mucho más grandes
que en los años 29, 30 o 31. Hay un cambio fundamental en las relaciones de fuerza, a escala mundial, que son absolutamente diferentes
cualitativamente diferentes, de lo que ha ocurrido en los años treintas.
La crisis económica del 29 al 32 estalló en un mundo en el cual la clase
obrera ya había sufrido derrotas muy graves. El fascismc;, ya había
triunfado en Italia. La clase obrera alemana ya había sido derrotada en
los años veintes, antes de la victoria del fascismo. La el~ obrera inglesa había sido descalabrada con el fracaso de la huelga general del 26.
La revolución china del 27 fue derrocada. Es decir que las fuerzas obreras antiimperialistas llegaban a la crisis económica con mucha debilidad
a escala mundial y con muy poca fuerza en algunos de los países claves
del mundo.
1
11

11
1

Ahora, la situación es totalmente diversa, íntegramente diferente,
en la gran mayoría de los países capitalistas. Se puede decir: en todos
los grandes países capitalistas, con la sola excepción de los Estados
Unid·os, las fuerzas de la clase obrera están hoy más P?derosas que
nunca, más potentes ahora que en el pasado. Y a eso se anade, a escala
mundial, como ha sucedido, un cambio én las relaciones de fuerza que
se expresa de un modo sint.ético por lo que _ocui:ió en Vietnam, donde
el imperialismo norteamericano, la potencia mas fuerte del mundo,
fue derrotada política y militarmente por un pequeño pueblo. Y esto
ha creado una crisis política de dirección del imperialismo mundial,
que es una crisis tremenda, hoy, én el mundo.
Por primera vez, después de la primera guerra mundial, por primera ocasión después de la victoria de la revolución rusa, hoy, en el mundo, el im~erialismo está incapacitado por todo un período histórico.
No digo por siempre, sino por todo un período histórico que va a durar
(no sé) cuatro, cinco, seis, tres años. Es imposible hacer profec~as sobr~
eso. Pero por todo un período histórico el imperialismo está mcapac1tado para las intervenciones militares en gran escala. La situación interior de los Estados Unidos -por no hablar de la situación interior del
Japón y de las principales potencias de Europa. occiden~~- es tal ~ue
hoy, por primera vez, es absolutamente imposible, pohtic~ente imposible, mandar decenas de millares de soldados norteamericanos, o
franceses, o i_ngleses, o japoneses, o italianos, o alemanes, para derrocar las revoluciones en otros países.
Es una situación absolutamente nueva que todas las revoluciones
[ 18] CAfflEDRA

que hemos conocido después de 1917 se hayan enfrentado. con esas
intervenciones extranjeras masivas. Hoy en día, por primera vez, eso
no es ya posible. Repito: no es por siempre. No debemos hacemos
ilusiones por eso. El imperialismo va a reorganizar sus- fuerzas políticas. Va a hacer todas las tentativas posibles para reorganizar una fuerza política de intervención, para restaurar un ambiente político, porque las fuerzas técnicas y militares las tiene. Tiene dificultades políticas y morales, pero no dificultades técnicas y físicas. Va a procurar
superar esa crisis de dirección política y moral. Pero le falta tiempo al
imperialismo. Y durante este tiempo no va a poder. Repito: no sé
cuanto tiempo: van a ser tres, cuatro, cinco o seis años. Es imposible
hacer previsiones precisas. Sobre eso tenemos una posibilidad enorme,
la primera posibilidad, después de la primera guerra mundial, de hacer
revoluciones socialistas sin intervenciones militares masivas extranjeras.
Pero inmediatamente debemos introducir algunas reservas en esa
opuuon. Cuando digo "sin intervenciones militares masivas extranjeras" no implica decir sin intervenciones militares en forma absoluta,
porque hay posibilidades de intervenir no masivamente de un modo
que puede ser eficaz. Se puede intervenir por intermedio de lo que
llamamos "medio indirecto", a través de sucursales, de ejércitos substitutos que han creado en algunos países dependientes y que son
ejércitos potentes. Pensamos en el ejército brasileño, en América del
Sur. En el ejército de Irán o de Israel, en el Medio Oriente. En el ejército del Zaire o de Africa del Sur, en el continente africano. Bueno,
aquí sí tiene el imperialismo una capacidad de intervención contrarrevolucionaria todavía real. No tan fuerte, evidentemente, que los ejércitos imperialistas mismos. Pero tienen una posibilidad, una capacidad
de intervención contrarrevolucionaria.
Hay una amenaza muy grande que se debe tomar en serio por la
utilización de armas nucleares, en algunos casos muy limitadas. La posibilidad de utilizar armas nucleares contra movimientos revolucionarios es muy difícil por razones políticas y morales de los países imperialistas. Más no digo que sea totalmente excluído. Hay algunos casos
-digo-, dos casos con&lt;:retos, hoy, a los cuales debemos tomarlos en
serio. El primero: el caso de Corea. Ya el ministro de la defensa de los
Estados Unidos, Schlensinger (*), amenazó al gobierno de Corea del
(*) Recordemos que esto fue expresado por Mandei en 1975. Y así en otros ejemploa que
mencionamn más adelante.

CATHEDRA [

1e

19]

�Norte de que si hay una guerra civil, de que si hay una intervención
en Corea del Sur, van a utilizar armas nucleares tácticas para impedir
que se repita la experiencia vietnamita. Y creo que no se debe tomar
de mode, irresponsable esa amenaza. Es una cosa posible, por todo el
pasado de la guerra de Corea en la conciencia del pueblo norteamericano, que pueden aceptar eso.
Un segundo caso, el cual no es totalmente excluído, es el caso del
Medio Oriente. Es un asunto en el cual pueden convencer a una parte
de la opinión pública de que hay una amenaza de desapru:i&lt;~ión inmediata del Estado sionista. No es imposible que puedan utihzar armas
nucleares tácticas contra algunas revoluciones de las masas árabes en
esa parte del mundo. Esos dos casos que por el mome;i~o son, creo, los
únicos en los cuales las condiciones ' morales y pohtlcas pueden ser
creadas en algunos países imperialistas para la utilización de armas nucleares tácticas contra movimientos revolucionarios. Bueno, eso es una
amenaza.
Hay también la posibilidad de utilizar pequ~ñas fuerzas contrarre~_olucionarias mercenarias. El general Spínola esta reclutando hoy un eJercito de mercenarios en España contra la revolución portuguesa, que no
puede ser completamente sin eficacia. Los mercenarios, que han hecho
ya la prueba en algunas guerras contrarrevolucionarias en el continente
africano, tienen capacidad de intervención más grande que la de Playa
Girón, donde no fueron muy eficaces. Han tenido algunos éxitos ~n
Zaire. Han tenido algunos triunfos en Nigeria. Han tenido algunas victorias en Rodesia. Son gente muy profesionalizada. Tienen algunas bases en el interior de Portugal mismo. Tienen algunas bases en el régimen
fascista de España, evidentemente. Bueno, puede ser una fuerza, no de
algunos centenares, sino de millares de personas, de cinco mil o di~z
mil apoyados por la CIA, y apoyados por muchas otras fuentes del m~smo tipo. Eso no es una cosa completamente negable. Pero no es la misma cosa que quinientos mil soldados norteamericanos, como los que
fueron mandados contra la revolución vietnamita, o quinientos mil soldados franceses, como los que fueron enviados a Argelia. Eso es otra
cosa, otra dimensión, mucho más pequeña. Y contrarrevoluciones socialistas en países europeos de poca eficacia.
En mi opinión, hay otro peligro, el más grande, que es el peligro
de la intervención económica-monetaria-financiera, intervención que
no provoca reacciones tan rápidas de los pueblos como las interven-

[ 20 ] CAfllEDRA

ciones militares brutales. Pues bien, ya hay un bloqueo en Portugal.
Existe ya, por muchos meses, sin que haya mucha reacción de los pueblos europeos, incluidos los pa1ses en los cuales hay movimiento obréro muy fuerte. Hay menor reacción en Francia,-en Italia, en Inglaterra,
en mi propio país [Bélgica], contra el bloqueo de Portugal, que contra
la guerra vietnamita. Y es lógico que cuando se utiliza el fusil contra
una revolución... bueno, la gente puede, de un modo apasionado, reaccionar. La presión económica-financiera-monetaria es mucho más oculta, mucho menos evidente. Provoca reacciones más tardías. Y en esa
medida es un peligro. Pero, repito, si hacemos el balance de todo eso
podemos decir que en esa crisis econórr.ka, junto con la crisis de dirección política del imperialismo mundial, veremos que tenemos condiciones favorables, excepcionalmente favorables.
Pero un avance de la revolución socialista en toda una serie de partes del mundo, por primera vez después de muchos años -incluidos algunos países imperialistas mismos-, en mi opinión, una crisis revolucionaria profunda está madurando en cuatro o cinco países europeos de
Europa&gt; occidental. No solamente en Portugal, sino en España, en Italia,
en Francia, y quizá también en. Inglaterra, aunque la cosa no es todavía
tan clara en esos países (bueno, esos no son tan grandes países, pero
tampoco son tan pequeños). Están prácticamente todos los países importantes de Europa, con la excepción de Alemania occidental. Y el
efecto conjunto de esta crisis, en los próximos meses y años, va a extenderse probablemente en la mayor parte de los países en Europa occidental.

Puede haber influencias muy profundas en otras partes del mundo
capitalista. En ese sentido, podemos decir que hay una verdadera dialéctica de la revolución mundial que está jugando hoy a favor de la revolución socialista en algunos de los países industrializados claves del mundo. Y el éxito o el fracaso de ese juego va a influenciar de un modo
absolutamente decisivo a la humanidad en los próximos diez o quince
años. Si tenemos éxito, y lo esperamos, y trabajamos por eso ... Si tenemos éxito en algunos países de Europa Occidental, va a cambiar la
situación mundial de un modo absolutamente decisivo. Veremos entonces un modelo democrático, de democracia proletaria, de democracia socialista, de planificación democrática, en países altamente industrializados. Va a cambiar -se puede decir que en veinticuatro horasla imagen del socialismo, a los ojos de los obreros americanos y de los
obreros sovieticos. Se va a liberar una gran parte de la humanidad del
CATHEDRA [ 21 ]

�dilema en el cual creo que está hoy: el dilema de poder elegir_entre socialismo y libertad, entre socialismo y democracia. Vamos a demostrar
-en el caso de que tengamos éxito con la revolución socialista en un
país altamente industrializado, desarrollado- que el socialismo no solamente es posible, sino que tiene mayor posibilidad en esos países con
mayor democracia y con mayor libertad, más aún que en el régimen de
democracia burguesa. Y eso -repito- va a canibíár prácticamente en
veinticuatro horas los ténninos del problema de la política mundial. Y
va a crear posibilidades de progreso y de victoria socialista en muchas
partes del mundo.
Lo opuesto también es verdad. Si vamos a fracasar, si la clase obrera en algunos de los países claves de Eurpa occidental va a conocer derrotas graves, fundamentales, en los próximos años, del mismo tipo de
las derrotas que ha sufrido en los años treintas, eso va a crear regímenes
de derecha y de extrema derecha en esos países, puesto que éstos van a
procurar resolver la crisis del sistema económico mundial capitalista
con métodos parecidos a los métodos de los años treintas y cuarentas,
es decir, con agresiones internacionales -incluídas guerras-, con destrucciones de libertades, con exterminios del movimiento obrero, con
barbaridades del tipo chileno ... Y en países en los cuales el peligro para un régimen sea más grande aún que en Chile pueden ser todavía más
bárbaros que en este país. Ustedes no deben olvidar que en España -lo
he dicho ya, ayer- los fascistas mataron a un millón de personas para
impedir la victoria de la revolución socialista espanola. Un millón de ·
personas ha fracasado históricamente.
Fue todo inútil. Fue una masa_,
ere totalmente inútil. ¿Por qué? Pórque hoy hay más socialistas, más
revolucionarios y más comunistas en España que antes de esa masacre.
Fue, pues, totalmente inútil esa hecatombe. Pero fue un precio muy
alto, muy alto, pagado por el pueblo español y por todos los pueblos
0

0

europeos.
Eso puede repetirse si tenemos derrotas en esta ocasión, fracasos en
estas oportunidades revolucionarias, oportunidades que están abriéndose hoy (!n algunos países claves de Europa occidental. En ese sentido
-estoy seguro de que no puede gustar a ustedes que diga eso con cier,
ta brutalidad-, estoy convencido de que, después de veinticinco años
en los cuales el centro de gravedad del proceso revolucionario mundial
estuvo en el "Tercer Mundo", hoy se está desplazando por cierto tiempo hacia los países industrializados. Esto es mejor para ustedes. Si uste-

[ 22]

CAfflEDRA

des tienen mañana el apoyo de una Europa socialista para su propia
lucha, ésta ser,\ mucho más fácil para derrocar al imperialismo y para
construir una sociedad socialista en los países de América Latina. La
lucha será entonces mucho más fácil que cuando se deba hacerla con las
fuerzas limitadas de sus propios países, todavía hoy dependientes y
subdesarrollados.
Pero to~~ esto q~e ~ecimos no es fatal. Todo esto no implica ninguna automatic1dad. Nmgun automatismo va a depender del desarrollo de
las luchas reales, luchas sociales, luchas políticas; luchas de clases, en
los próximos meses y años. Vamos a hace-: un balance c,le eso, después
de algunos años, para ver el progreso que hemos tenido, los éxitos que
hemos cónocido, los fracasos que hemos sufrido en algunas partes del
mundo.
Termino diciendo que lo que es fundamental en todo lo expuesto . . . (todo esto es un poco abstracto y, para algunos de ustedes, posiblemente contestatario; por ello, espero recibir alguna contestación
crítica). Lo que es fundamental -decía- en este proceso, en mi opinión, es que hay un fenómeno mundial de ascenso del proletariado
-en el sentido más estricto de la palabra-, es decir, de los asalariados
de la industria, del transporte, del campo, en el conjunto de las fuerzas
revolucionarias a escala mundial. Las derrotas del proletariado en los
años veintes, treintas y en el inicio de los años cuarentas han cambiado
temporalmente las relaciones de fuerza. Y los campesinos pobres -pensamos en primer lugar en China, pensamos en Vietnam, pensamos incluir a Cuba-, los campesinos pobres o el semiproletariado, por todo un
pe;íodo histórico: _treinta años o veinticinco años, han jugado un papel
mas destacado, mas de vanguardia, en el proceso revolucionario mun•
dial, que el proletariado industrial. Ahora las cosas cambian de nuevo.
Ahora, de nuevo, es el proletariado industrial el que ocupa el primer
lugar en el proceso revolucionario mundial, y lo digo incluyendo a los
países subdesarrollados.
Si ustedes hacen el balance de lo que ha ocurrido en América Latina, de las derrotas que hemos sufrido -que fueron derrotas para todo
el mo~iento obrero internacional- en Brasil, Bolivia, Uruguay, Chile,
hoy. la serie de las derrotas ·terminó. En el país en el cual existe el
proletariado indu1itrial más organizado y más combativo del continente: Argentina, s~ ~~ase obrera no ha podido ser derrotada. Ha podido
mantener su pos1c1on, pasar a la contraofensiva después de la guerra,
CATHEDRA [

23 ] ·

�de la huelga vía constitución. Y ahora, bueno, con la victoria de su
huelga general contra el señor López Rega, con todas las implicaciones
que eso tiene para el desequilibrio del sistema económico y político
capitalista ... En Argentina es un cambio, en mi opinión, de la situación (pero no solamente en Argentina). Es un cambio de la situación
en toda América del Sur porque hay toda una serie de consecuencias
positivas, incluídas las del proceso revolucionario en este continente.
Pero es muy típico que este cambio ocurra en el país en el cual existe
la clase obrera mejor organizada, con mas alta conciencia de clase y con
más alto desarrollo de militancia de clase de todo el continente. Y eso
es una indicación de que, incluídos los países dependientes, hay un cierto cambio de lugar del centro de gravedad del proceso revolucionario
mundial hacia el proletariado industrial y agrícola, o sea, proletariado
en el sentido propio de la palabra ...

EL COORDINADOR DE LA CONFERENCIA/ Aquel compañero
tiene la palabra . . . Y después esa compañera ...

PREGUNTA/ Yo quisiera preguntar acerca de unos aspectos de la
pluralidad ideológica que, entre paréntesis, un poco ya fueron vertidos
el día de hoy. Pero primero debemos entender el sentido de eso. Por
ejemplo, ya en la etapa histórica del triunfo del liberalismo se habían
juntado evidentemente ideologías tradicionales, feudales, escolásticas,
teológicas, etcétera. Y estas ideologías habrían de sufrir una derrota,
sobre todo en el momento del triunfo liberal, triunfo que impide realmente la pluralidad ideológica al destruir bastante contundentemente
esas ideologías tradicionales. Y de esta manera puede imperar precisamente la nueva ideología que corresponderá al nuevo modo, a las
nuevas relaciones de producción y al nuevo tipo de dominación social,
que es el de la burguesía. En este caso, por ejemplo, se destruyen las
viejas escuelas de carácter teológico-escolástico y se substituyen por las
nuevas instituciones liberales que benefician al país, digamos, a las nuevas formas sociales.
En este caso, el propio liberalismo ha demostrado, en cierto sentido,
por lo menos en esta etapa, que este proceso de libertad, de tolerancia
ideológica, puede ser bastante peligroso, porque puede llevarle al cauce
de la propia contrarrevolución, y que mientras las instituciones no estén adecuadas al nuevo tipo de poder esta pluralidad es peligrosa para
el liberalismo ... En este caso, yo quisiera una información más abundante ...

[ 24 ]

CAfflEDRA

OTRA PREGUNTA/ De la misma manera, yo preguntaría al profesor Mandel en relación a la situación revolucionaria de 1917 cuando
se trataba de consolidar la revolución sociallsta en la Unión Soviética
situación en la que Lenin súbitamente decreta leyes contra la libertad'
de prensa, contra la prensa polémica, a fin de acabar con uno de los
medios d~ difusión de la ideología burguesa. Esto no quiere decir que,
en el per10do de ascenso revolucionario, Lenin hubiera luchado contra
la libertad de expresión a través de.los periódicos de los trabajadores.
De la misma manera -también como otro ejemplo-, en Chile, dentro de la experiencia del gobierno de Salvador Allende, la falta de control de los medios masivos de comunicación permitió a la reacción instrumentar la campaña ideológica contrarrevolucionaria. En ese sentido,
preguntamos si es necesario destruir .el pluralismo dentro de ese campo,
y, también, bajo qué condiciones puede plantearse un sistema socialista
de pluralidad ideológica, de manera de no poner en peligro los logros de
la propia revolución proletaria ...

PROFESOR MANDEL/ Bueno, yo estoy contento con esta pregunta porque me permite aclarar toda una serie de conceptos ligados a todo
el asunto, que es un asunto muy esencial, muy fundamental, del problema del socialismo. Primero que todo, debemos hacer un balance histórico, que no sea un balance dogmático, no acrítico, no apologético,
sino un balance histórico, en primer lugar, correcto, y después crítico,
de lo que ocurrió realmente en la Unión Soviética, y obtener algunas
conclusiones de ese análisis.
En la Unión Soviética la paradoja es que precisamente en el período

-:-Oº ~ablo del período de antes de la revolución, sino de después de la
victoria de la revolución socialista- en el cual el peligro para la revolución fue_ ~l más grande: en el período de la guerra civil, había pluralidad poht1ca. Son poco conocidas hoy estas cosas, repito, estos hechos,
estos datos son poco conocidos: el gobierno que toma el poder en octubre de 1917 fue un gobierno de coalición. Fueron dos partidos políticos Y no un gobierno de un solo partido. Los bolcheviques proponían
la entrada en ese gobierno a otras tendencias, pero son éstas quienes lo
rechazan. No fue idea bolchevique, ni idea de Lenin, de identificar el
poder de los soviets con un régimen de partido único. No hay ningún
escrito de Lenin donde ustedes puedan encontrar una sola línea de esa
identificación. Eso es ideología estalinista, no ideología leninista. Ustedes lean en la primera Constitución Soviética. la Constitución de
CAfflEDRA [

25 ]

�1918, y ustedes no van a encontrar ni una sola palabra a favor de un
régimen de partido único. En el libro más fundamental de Lenin sobre
la dictadura del proletariado: El Estado y la revolución, no hay un solo
concepto en pro de un gobierno de una sola tendencia. Hay mucho que
añadir· a eso en los hechos. Partidos de oposición existían en la Unión
Soviética, hacia 1921. El Partido Menchevique fue un partido -digamos-- conciliador, oscilante entre la revolución y la contrarrevolución,
apoyando en algunos momentos la contrarrevolución, aliándose en
otros momentos con la revolución. Este partido fue legal durante todo
el tiempo de la Revolución de Octubre. En 1921 tenía representación
en los soviets. Tenía mayoría en algunos soviets de fábricas y ciudades.
Las e!ecciones para los soviets fueron elecciones en listas diversas, con
p~id~s ~olíticos div~rsos. Los anarquistas tenían preparadas organizaciones hbres. Habia una prensa de oposición en todo ese período.
El mismo problema de la prensa burguesa fue analizado por Lenin.
~ los partid?s bur~eses fueron analizados por Lenin de modo muy preciso en el hbro mas duro que escribió sobre ese argumento: el libro
contra Kaustky. En ese libro decía: "No es por casualidad que yo no
haya incluido en mi libro El Estado y la revolución la prohibición de
partidos burgueses, o la supresión de la libertad de prensa para los par·
tidos burgueses. Eso no es una cuestión de principio para nosotros.
Es una cuestión puramente táctica, de evaluación de relaciones de fuerza en un momento determinado". Y añadió (eso quizás sea muy extraño para ustedes, porque el texto es muy poco conocido)! "No somos nosotros los que hemos expulsado a los cadets (los cadet.s fueron
el mayor partido burgués de Rusia). No somos nosotros los que hemos
espantado a los cadets de los soviets. Ellos mismos se han salido''. Esto implica, o para mí implica, que si no hubieran salido los cadets la
cuestión habría sido abierta o menos abierta que si los hubieran tolerado o no los hubieran tolerado.
La actitud de Lenin cambió en 1921. Es muy interesante ver ese
momento. Eso no sucedió en el momento más peligroso de la Revolución Rusa. Eso fue después de la victoria de la guerra civil, después de
la victoria contra la intervención extranjera, después de la consolidación final, total, del poder estatal de la clase obrera. Lenin cambió
su actitud en el momento en el cual la Revolución Rusa fue obligada a
dar un paso atrás en terreno económico, en el momento de la introducción de la NEP, de la Nueva Política Económica, que él justificó. Fue
entonces cuando llegó la restricción de la democracia proletaria en ese
momento, con argumentos nuevos, no de principio, no de esencia, no

[ 26] _CA'fflEDRA

de teoría. Pero sí con argumentos puramente coyunturales, · didendo
que en el momento en el cual una clase obrera minoritaria, pequeña
minoría en la sociedad -no más de quince por ciento de la sociedad-,
deje la libertad de comercio y la libertad de desarrollo económico a una
clase de pequeños propietarios campesinos que representan la enorme
mayoría de la población -ochenta por ciento de la población- es muy
peligroso para la dictadura del proletariado dejar a esa mayoría la libertad económica, ya que va a ser un peso económico muy grande. Y no
sólo peso económico, sino también peso político y peso ideológico.
Y lo justifica Lenin con un argumento --repito-, que es un argumento
absolutamente coyuntural. Y justifica también con ese argumento las
restricciones de cJ.emocracia soviética que se habían introducido en
meses pasados, resti:jcciones que fueron 1a supresión de los partidos de
oposición, la interdicción del Partido Menchevique y la prohibición de
los anarquistas. Y, lo que fue peor, la supresión del derecho de huelga
y la supresión de la libertad de fracción en el interior del mismo Partig.ó
Bolchevique.
Bueno, podemos sustraer dos conclusiones de todo lo dicho. Una
conclusión, digamos, ya en el sentido de Lenin, y una segunda conclusión crítica. Primera conclusión: Es evidente que en todos los países
en los cuales -digamos- las premisas de la argumentación de Lenin no
se aplican (bs conclusiones también no se deben aplicar en países en
los cuales la clase obrera no representa el quince, sino el sesenta y cinco,
setenta u ochenta por ciento de la población), ¿por qué se debe eliminar la libertad de prensa, la libertad de organización política, por la
burguesía, que representa una muy pequeña minoría de la población?
Y en situaciones en las cuales no hay desarrollo de la pequena producci~n mercantil, y en la que va haber una preponderancia, una hegemoma, de la gran industria socialista absolutamente decidida, ¿por qué
se debe temer a la ideología burguesa: De esas premisas mismas de Lenin se puede sustraer la conclusión de que para la mayoría de los paises
desarro~l,ados, industrializados, no conviene, no sirve, aplicar esa argumentacion y es mucho mejor mantener el pluralismo político, mante~er el pluralismo ideológico y cultural, por razones que expondré al
fmal de mi contestación ...
Pero hagamos ahora un balance crítico del juicio de Lenin. Bueno,
yo creo -no tengo miedo decirlo, porque no es solamente opinión
mía-, creo que es opinión de mucha gente en el mundo incluidos los
partidos comunistas, comprendida la dirección de muchds partidos coCATHEDRA [ 27 ]

�munistas. Yo creo que Lenin cometió un error. Fue un error de juicio, no de principio. Fue un error de juicio, no de teoría. Se equivocó
sobre la naturaleza del peligro número uno que amenazaba a la dictadura del proletariado en 1921, cuando pensó que ese peligro número uno
estaba en la fuerza ideológica y política de la pequeña burguesía. Se
equivocó Lenin porque hemos visto después lo que ocurrió. Es verdad quEl había cierto desarrollo de la pequeña producción mercantil,
cierto desarrollo del peso del comercio privado, del peso del campesinado en la sociedad, que era muy pequeño, muy pequeño, y con resultados ideológicos y políticos muy limitados. Muy limitados por una
razón fundamental, y que es una razón que él entendió muy bien, en
1917. Y que olvidó por razones sobre las cuales no deseo entrar, porque es toda una historia que está muy ligada a la historia del marxismo
ruso, y que es la incapacidad de la clase campesina rusa de centralizar
política e ideológicamente sus fuerzas en un país tan grande, en condiciones de dispersión tan evidentes, como era Rusia.
Eso fue un error de juicio político. Había cierto peligro de presión
de la pequeña burguesía campesina sobre la dictadura del proletariado.
Eso fue un peligro limitado y de toda manera no inmediato, que solamente se verificó después, tres, cuatro, cinco años, en el 26, 27 y 28,
y fue el peligro mayor para la dictadura del proletariado, para la conciencia de clase de la clase obrera y para el gobierno obrero en la Unión
Soviética de 1921. No el peligro para el campesinado, sino el peligro
de la pasividad de la clase obrera, de la pérdida de actividad política
de la clase obrera, del retroceso del movimiento obrero y de la monopolización del poder político para una capa privilegiada, o sea, la capa
burocrática.
Este burocratismo no es invención trostkista. No es creación de
Trostky. Eso Lenin lo entendió muy bien. La última pelea de su vida
fue contra esa burocracia, a partir del año 1922. Eso es-podemos ya
decirlo- al final del año 21. Es el motivo principal -si no el motivo
obsecional- de todos sus escritos: el auge del peligro del burocratismo
y de la burocracia.
Es evidente que uno piense que el peligro principal era el peligro
de la burocracia y de la pasividad de la clase obrera. Porque el poder
de la burocracia no es el resultado de una conspiración. No hay una
serie de gente colocada alrededor de Stalin que ha hecho una conspiración para derrocar el poder de la clase obrera. Es un proceso histórico

[ 28 ]

mucho ~ás fundamental. Es el resultado de la pasividad que. se siente
por la falta de intervención directa de los obreros en el proceso de
dirección política y económica.
Bu~no, si uno pone la cuestión de ese modó es evidente que lo que
se debió haber hecho en 1921 fue exactamente lo opuesto de lo que se
hizo. El deber era la necesidad de desarrollar y no limitar la democracia soviética; desarrollar la problemática política, la contestación política, el pluralismo político y la libertad de prensa política, porque sin
esa pluralidad la actividad política de la clase obrera -la verdadera
actividad política, no las cosas mecánicas dictadas, mecanizadas, manipuladas- es imposible.
No sé si ustedes lo saben. Trotsky, con cierto retardo sobre Lenin,
un año de retardo, entendió el mismo problema, cuando se dio la oposición de izquierda; entonces Trotsky entendió el mismo problema. Estaban todavía los miembros de todos los órganos del gobierno soviético,
todos los órganos dirigentes del Partido Comunista, en el mes de octubre de 1923. Ellos proponían una resolución del comit,é central del
Partido Comunista de la Unión Soviética con -prácticamente- el mismo contenido de las últimas palabras que he dicho aquí: el peligro
principal es el peligro de la burocratización. Para combatir ese peligro
se debería iniciar un proceso de ensanchamiento, de ampliación, de la
democracia soviética, proceso de discusiones abiertas, de polémicas
abiertas, de participación obrera en la vida política. ¿Ustedes saben lo
que ocurrió? Esa resolución fue aceptada unánimemente por el comit.é
central del Partido Comunista de la Unión Soviética, inclusive por el
mismo Stalin. Tan evidente fue el razonamiento, la argumentación;
tan evidente fueron todas esas cosas. Bueno, fue aceptada unánimemente, pero nunca fue aplicada. Y eso es otra cuestión, ya que el nivel
de actividad de la clase obrera fue tan bajo, la abstención política de la
clase obrera fue tan fuerte, que el poder de la dictadura del proletariado
se identificó con el aparato burocrático, con el régimen de la burocracia. Pero lo que me parece ser evidente es que, en el año de 1921, la
dirección. del Partido Comunista Soviético, incluidos Lenin y Trotsky,
se equivocaba, y que el peligro burocrático fue mucho más grande que
el peligro pequeño burgués .. E, inclusive, para combatir el peligro pequeño burgués, la necesidad de reanimar la actividad política de la clase
obrera fue mucho más impotente que todas esas otras cosas.
Hay una lógica interna que ustedes deben entender. Es una lógica
CAfflEDRA

CAfflEDRA

l 29]

�diabólica, una lógica terrible, donde las consecuencias -ae las cuaies,
las consecuencias permanecen- hacen ahora de la Unión Soviética el
camino opuesto Hay peligros contrarrevolucionario, burgués y pequeño burgués y, al mismo tiempo, pasividad política de la clase obrera.
Ahora, las únicas vías de salida son la vía administrativa y la vía represiva. Si no hay actividad política de la clase obrera y amenaza de contrarrevolución, ahora las únicas medidas políticas que se pueden tomar
para oponerse a la contrarrevolución son medidas administrativas y medidas de tipo policíaco. Bueno, eso ocurrió en la Unión Soviética. En
ese sentido, todo el proceso histórico fue predeterminado en un largo.
camino Por la opción de 1921 a 1923. Y cuando había la amenaza de
la contrarrevolución en 27 y 28, cuando los campesinos ricos rehusaban
enviar grano a la ciudad, cuando comenzaban a organizar la huelga de
las semillas. cuando empezaban también a desorganizar la economía, y
cuando haoía la necesidad de combatir eso ¿qué hizo Stalin? Mandar
gente bCillada al campo, deportar a los polacos, destruir con la fuerza
física, con el terror, a millones de gentes, a organizar todo el sistema de
los Gulags que conocemos hoy.

país fueron destruidas por el terror, por la represión. Esos señores y
esas corrientes fueron eliminados políticamente. Eso es otra cosa. La
revolución elimina fuerzas políticas y sociales, pero no en las universidades. En Francia, durante todo el período de la revolución francesa, incluido el lapso del terror jacobino, la iglesia católica nunca fue
suprimida. Y siempre ha tenido ésta una influencia sobre una parte
no insignificante de la población francesa. En países como Estados
Unidos, Inglaterra, Alemania y mi propio país, países clásicos de revolución burguesa, es mucho más pronunciada aún. La revolución en
mi país fue hecha por una coalición política de burguesías liberales
y de burguesías católicas. Bueno, hubo al mismo tiempo la creación
de una nueva universidad liberal, anticlerical y la consolidación de una
universidad católica.

Eso es verdad, porque ahora esto ha sido atacado muy duramente
por el señor Soljenitsin. Yo soy absolutamente hostil a la ideología
de éste, pero la descripción de los hechos que hace corresponden en
gran parte a la verdad. Todas esas deportaciones masivas de millones
y millones de gentes fueron verdad. Lo digo: no fue la sola, la única,
la más eficaz posibilidad de construir el socialismo en un país como la
Unión Soviética. Construirlo, apoyándose en la actividad política
consciente de la clase obrera, era mucho mejor. Daría mejores resultados,desde todos los puntos de vista. En ese sentido, la opción es muy
fundamental. No es una pequeña cosa, una pequeña diferencia marginal, pero tiene consecuencias históricas absolutamente fundamentales.

La destrucción de instituciones es otra cosa. ¿La destrucción de
instituciones de enseñanza privada? Bueno, eso sí puedo aceptar como
inevitable en un proceso de revolución burguesa. Aún más, en un proceso de revolución socialista. Eso sí es destrucción de instituciones. Pero lo que debemos temer es la fuerza material, la fuerza represiva y la
fuerza económica de la clase burguesa. ¿Debemos temer la fuerza ideológica? Francamente, no lo creo. Creo que debemos tener nosotros la
misma conciencia que tuvo la burguesía liberal en los países más fuertes
de Europa y de América del Norte. La conciencia es nuestra superioridad ideológica. No debemos temer las cuestiones ideológicas. No debemos tener miedo a la confrontación con la ideología burguesa. Lo
que sí debemos temer es la violencia de la burguesía. Debemos temer
al ejército de la burguesía y a la riqueza de la burguesía. Eso sí se
debe combatir y suprimir. A la influencia ideológica podemos aplastarla con la misma lucha ideológica, no con la represión, no con la interdicción.

Para concluir, ¿por qué estoy en favor del pluralismo ideológico?
No es solamente por razones de principios, que los puedo explicar,
sino también por razones de eficacia política y eficiencia --digamosen la lucha por el socialismo. Hay una düerencia en esto. Primero,
porque todo lo que ha dicho el compañero sobre liberalismo no se
puede generalizar. Bueno,yo no conozco la historia de México. Posiblemente, eso es parcialmente verdad en México. Pero en Europa, en
los países clásicos de las revoluciones burguesas, no es verdad. Integralmente no, absolutamente no. La influencia de las corrientes --digamos- semifeudales, clericales, antiliberales y ant~burguesas en ningún

En ese sentido, yo no estoy de acuerdo, de ninguna manera, con esa
interpretación de lo que ocurrió en Chile. Lo que ocurrió en Chile no
fue causado por el hecho de que la burguesía tenía acceso a los medios
de difusión masiva. Esto fue una cosa muy pequeña, absoluta, marginal, hablando con exactitud. La contrarrevolución triunfó en Chile
porque la burguesía tenía las armas, porque la burguesía tenía el poder
político, que es el ejército. El Estado es -come dice Engels- un grupo
de hombres armados, no un grupo de profesores de universidad, no un
grupo de periodistas. Si la clase obrera chilena hubiera s1do armada, si
la burguesía hubiera sido desarmada. entonces eso sí es el triunfo de

[ 30 ]

CA1HEDRA

CATHEDRA [

31 ] '

�la revolución socialista. Ahora, el control que esos señores burgueses
mantenían sobre algunos periódicos Y· sobre algunas emisoras de televisión y de radio no hubiera tenido mayor influencia decisiva sobre el
desarrollo del proceso. Ustedes no deben olvidar que esa es la verdadera tragedia de Chile; no deben olvidar que una semana antes del
golpe de Estado,la más larga y masiva movilización de todo el período
de la Unidad Popular se realizó-en Santiago de Chile. Un millón de personas en la calle, un millón de hombres en la vía pública haciendo ¿ qué
cosa? El periodismo burgués y la radio-televisión burguesa no pudieron
impedir eso. Fueron los dirigentes de la Unidad Popular que han pedido que ese millón de personas hicieran algo, que cantaran canciones
populares una semana antes del golpe de Estado.
Aquí ya está la razón de la derrota de la revolución chilena: No por
el control de algunos periodistas burgueses sobre algunos órganos de
prensa, sobre algunos órganos de radio y de televisión. Pero hay un argumento más fundamental -y con esto termino mi opinión-, el cual
está implicado con todo ese problema del pluralismo; ese argumento es
el de la naturaleza misma de la revolución socialista. Si nosotros pensamos que la revolución socialista es la primera revolución en la historia
de la humanidad que debe hacerse de un modo consciente, planificado,
científico; que no puede hacerse de un modo espontáneo, que no es un
proceso como la revolución burguesa que se realiza a espaldas de la
gente; que debe ser un producto de la actividad consciente de las masas, uno llega inmediatamente a dos conclusiones, uno comprende
que hay solamente dos posibilidades.
Uno piensa que ya tenemos las respuestas sobre todas las cuestiones y que toda la cuestión de la construcción del socialismo es muy
fácil, porque hay algunos libros, tres, cuatro o cinco libros, las biblias
del socialismo, y que se debe leer e interpretar correctamente cada
regla. Aplicamos esas reglas y ya vamos a construir la sociedad ideal.
Bueno, si uno piensa eso -y eso fue el mito, el mito defendido por
Stalin-. Ahora, claro, hay muchos argumentos a favor del monolitismo ideológico. Pero hoy la verdad se debe defender. La verdad
contra la verdad. Hay solamente la mentira, que es lo opuesto a la verdad. Se debe defender la verdad contra la mentira. Mas, según entiendo 7!Sa es mi opinión, evidentemente desde un punto de vista científico y marxista-, sobre innumerables cuestiones de la construcción de la
sociedad socialista no hay respuestas definitivas, porque hay falta de
experiencia, falta de datos empíricos, y solamente la experiencia y la

[ 32 ]

CAffiEDRA

práctica van a enseñarnos. Re1:puestas definitivas, ya que no hay verdades eternas en ese terreno de la democracia socialista, de la democracia proletaria. Esto implica la pluralidad política y la pluralidad ideológica, que son unas precondiciones de eficacia económica, política y
social.
Si nosotros nos salimos del axioma de que vamos a cometer errores
de que es absolutamente inevitable cometer errores, de que no es el pro:
blema saber todo, de que debe tener razón el secretario general, de que
siempre tiene razón el comité central, de que el Partido tiene siempre
la razón . . . y después de veinte años, ahora, todos aceptan que no es
verdad, que se cometieron innumerables errores. Bueno, si uno acepta
eso, que todos vamos a cometer errores -yo hablo por mí mismo; también por mis compañeros; por mi corriente, también- eso es inevitable;
porque lo que vamos a hacer es la más grande tarea de la humanidad
Y la más audaz tarea que la humanidad nunca se había propuesto, tarea
que significa transformar a millones de pobres, a millones de trabajadores, a millones de gente explotada, en dirigentes del proceso económico
y político. Esta es la gran tarea, de una audaz e increible proyección.
Y si creemos que vamos a realizar todo eso sin cometer ningún error es
absolutamente utópico. Pero a partir del momento que entendamos
~ue va~os a cometer errores, muchos errores, debemos poner las cuestiones simples. ¿ Qué garantía tenemos para limitar las consecuencias
de los errores, para corregir los errores de un modo más rápido posible?
Esa e~ la v:rdadera cuestión. Uno debe entender que no existe gente
que tiene siempre la razón, uno debe comprender que el problema fundamental de las instituciones políticas para la construcción del socialismo_ es el problema de evitar que los errores permanezcan demasiado en
el tiempo Y que se apliquen demasiado en el espacio.
Y ahora, es claro, la democracia política y el pluralismo político
son una garantía absolutamente necesaria para la victoria del socialism? _sin demasiados errores. Tomemos un ejemplo, el ejemplo más
tragico: el error de Stalin en la política agrícola, cometido en 1928.
Este fue un error tremendo, error que ha influenciado el desarrollo
de la economía soviética y del pueblo soviético por un tercio de siglo.
Tras la m~erte de Stalin, se supo que la producción per capita de produ~tos animales en la URSS fue más baja que durante el zarismo, más
baJa después de veinticinco años de desarrollo de una economía socialista, planificada, en un sector esencial de la agricultura. Se dio ese
fracaso total, Y las consecuencias finales han sido muy graves. Y son
CAffiEDRA [

33 J

�muy graves también ahora. La productividad media del trabajo de la
agricultura soviética llegó a unos diez o quince por ciento de la productividad media de la agricultura de los países capitalistas desarrollados. Ahora, la productividad media en la industria soviética ya llega de
los sesenta a los setenta por ciento de la productividad media en los
países industriales. Por eso decimos que lo de Stalin fue un error total
y todos aceptan eso. Hoy yo no conozco ningún agrónomo o economista soviético que no acepten eso de que la política agrícola de Stalin
fue un fracaso total.
Bueno, yo propongo una cuestión muy simple: ¿Si hubiera habido
partidos de oposición en la Unión Soviética ustedes creen que hubiera
habido la posibilidad de mantener una política tan errónea por veinticinco años? Es evidente que no. Es evidente que cuando hubo las consecuencias visibles, reales, de esos errores para todo el pueblo, es decir,
después de dos, tres o cuatro años, hubiera venido un cambio, y hubiera
sido mucho mejor para el pueblo soviético. Hubiera habido muchas
consecuencias absolutamente inconmensurables en todos los terrenos
de la vida social de ese país. Bueno, eso es un ejemplo radical, si bien
acepto que no es más que un ejemplo, pero es un ejemplo que no es
pequeño. Sin embargo, podemos dar muchos, otros muchos ejemplos.
Sin pluralidad política no hay posibilidad de corregir errores rápidamente. No hay posibilidad de encontrar las opciones preferibles en
la construcción del socialismo. La necesidad de la democracia socialista, del pluralismo político o cultural, son una necesidad y la base de
la eficacia política. Como también es una necesidad la autoeducación
de la clase obrera. Sin debate político, sin polémica política, sin confrontación política, el marxismo degenera en una religión de Estado,
como lo he dicho antes. Y eso es una cosa terrible, terrible, amigos.
Puedo decir lo siguiente: cuando algunos amigos yugoslavos, amigos miembros del comité central de partidos comunistas de Europa occidental, filósofos, marxistas, o gentes que se dicen marxistas, visitan
la Unión Soviética, vuelven con historias de este tipo: hay en Moscú,
en la sola ciudad de Moscú, seis mil funcionarios sobre la filosofía marxista. Están en un enorme, inmenso laboreo y ¿qué hacen? Discuten
entre sí detalles de artículos anónimos y de libros anónimos que escriben y reescriben permanentemente, corrigiéndose diez veces al año,
veinte veces al año, treinta veces al año, en un anonimato total, porque
cada uno tiene miedo de defender una opinión personal diferente por-

que . . . (bueno, ahora no hay el peligro del tiempo de Stalin de que
vayan a perder la cabeza). Ahora van.ª perder solamente el _e~pleo.
Pero también eso es un peligro, es decir, que haya una cond1c1on tal
en la cual todos los empleos están distribuidos por el Estado. Todos o
el noventa y cinco por ciento de los empleos. ·Bueno, todo eso da una
impresión terrible. Terrible, porque no digo solamente por fal~a de
substancia, por falta de realidad, por falta de desarrollo del marx1Smo.
No se ha desarrollado, creo, nada, en la Unión Soviética en los últimos
veinticinco o treinta años. Todos los desarrollos del marxismo -que
son muy ricos en el último período- fueron hechos en el exterior de
la Unión Soviética. ¿Cómo pueden ustedes explicarse esa paradoja?
Porque es extraño que en el país socialista más ftlerte del mundo la
teoría marxista no ha conocido ningún desarrollo. Pero, lo que es mucho peor, todo eso es de una ineficacia total. No hay hoy en la Unión
Soviética, realmente, convicción marxista, no solamente en la clase
obrera, sino tampoco entre los intelectuales y entre los estudiantes.
Estos están obligados a aprender el marxismo en las escuelas,en las
universidades, pero lo aprenden del mismo modo que los estudiantes
en el medievo aprendían la escolástica o la teología. Solamente porque
es la precondición para poder hacer estudios universitarios. Pero se
hace sin convicción alguna. Lo hacen como una cosa absolutamente
mecánica. Eso indica la ineficacia total, allá.
Vamos a luchar mucho más eficazmente contra la influencia de la
ideología burguesa, permitiendo el pluralismo ideol?gico. , Vamos a
combatir la ideología burguesa. Vamos a derrocar la 1deologia burguesa tomando su propio terreno, haciendo lo mismo que hicieron Marx
y 'Lenin y que hicieron Trotsky y Rosa de Luxemburgo: Combati~ndo
a los científicos burgueses en su propio terreno, con argumentos mtelectuales, con argumentos de convicción. No con represión. No _se
destruye una ideología con métodos administrativos. Al contrario.
Hoy, en Italia y en España, la influencia de la iglesia católica sobre la
clase obrera es mínima. Casi es nula, a pesar del hecho de que el poder
económico, material y político de esos señores todavía es muy fuert~.
La influencia ideológica de la iglesia católica en Polonia y en Hungr1a
sobre la clase obrera es tremenda, a pesar del hecho de que esos señores (o no a pesar, sino en función del hecho) están perseguidos con métodos administrativos. La ideología burguesa no se puede derrocar con
métodos de policía, de interdicción, de represión. Se puede derrocar
solamente con argumentos intelectuales que vayan cambiando el ambiente social. Esa es la verdadera acción del marxismo sobre este
asunto . ..
CATHEDRA [

[ 34 ]

CA11JEDRA

35 ]

�EL COORDINADOR DE LA CONFERENCIA/ Bien. Aquel compañero puede hablar . . . Bien . . . Sí, desde luego, todos podrán preguntar . . . Bueno, escuchemos su pregunta ...
PREGUNTA/ Ese "pluralismo ideológico", como usted lo nombra,
está señalado como ejemplo más o menos para el caso burocrático de
Europa occidental. Pero resulta más difícil para nosotros, los extranjeros, ver lo que está ocurriendo en México con relación a los Estados
socialistas más pequeños. A nosotros nos interesa saber en qué medida
esta ideología está llegando a las masas populares, socialistas, o sea, la
ideología marxista ¡claro! con los fines revolucionarios mencionados,
pero hacia los obreros y hacia los campesinos ...
PROFESOR MANDEL/ Bueno, yo he hablado del pluralismo ideológico en la sociedad burguesa, a pesar de toda la hipocresía de las declaraciones oficiales. Pero, en realidad, en esta sociedad hay muy poco
pluralismo ideológico. Yo no conozco muchos profesores marxistas
en las universidades de Europa occidental. No conozco que- haya muchos en las universidades de América Latina, tampoco. Hay algunos,
desde luego, pero muy pocos, muy pocos. En Francia, la izquierda
tiene cuarenta y ocho por ciento de los votos. En Italia, la izquierda
tiene cuarenta y siete por ciento de los votos. En Inglaterra la izquierda tiene cincuenta y dos por ciento de los votos. En Alemania occidental, la izquierda tiene cuarenta y ocho por ciento de los votos. Y
yo no conozco cuarenta y ocho, cuarenta y siete ni cincuenta y dos
profesores marxistas o de izquierda en ninguno de esos países. Eso · ·
sería el verdadero pluralismo ideológico, un pluralismo ideológico
distributivo, digamos, basado sobre la justicia. No hay nada de eso,
absolutamente nada de eso. Y nosotros estaríamos muy contentos
si en países en los cuales la extrema izquierda o la izquierda tienen
cuarenta y siete por ciento de los votos tuviésemos cuatro por ciento
de profesores de izquierda. Estaríamos muy contentos si pasa eso,
consideraríamos eso ya como una gran conquista. Por eso podemos
decir que en los países burgueses el pluralismo ideológico es muy
· limitado.
Es por eso que digo, con mucha convicc_ión personal, que posiblemente la historia va a mostrar que no tengo razón. Vamos a ver eso
después, pero yo estoy seguro que vamos a permitirnos aumentar el
ambiente del pluralismo ideológico mucho más de lo que existe hoy en

[ 36 ]

CATIIEDRA

la souedad capitalista al construirse el socialismo, al menos ep los paises industrializados, desarrollados . . . Bueno, usted dice: ¿cómo se
puede hacer penetrar la ideología socialista, la teoría marxista, entre
los obreros y los campesinos? Claro que eso no se puede hacer especialmente dentro del ambiente universitario, porque en el ambiente universitario hay muy pocos obreros y campesinos. Se debe hacer con
otros instrumentos, con instrumentos de las organizaciones obreras,
con instrumentos de las organizaciones obreras revolucionarias y de las
organizaciones obreras de masas. Se puede llegar a hacerlo con instrumentos de enseñanza popular, de enseñanza -digamos- paralela a la
enseñanza oficial. En eso tenemos, en los µaíses industrializados, algunos avances, algunas experiencias más adelantadas que en muchos
países dependientes. Pero también hay experiencias en algunos países
dependientes, como en el caso de Chile o como en Cuba. Son algunas
experiencias muy exitosas. Sobre esa base es posible explicar el marxismo, explicar la teoría socialista, la teoría comunista, a los obreros y a
los campesinos, en escala muy extensa. Pero debe haber -digamosgente preparada, gente especializada en eso. Que posea la técnica pedagógica para esa enseñanza. Y eso no es tan fácil. Si se hace de un modo
esquemático, de un modo estéril, de un modo dogmático, en general,
el éxito es muy pequeño. Si· se hace de un modo vivo, utilizando técnicas pedagógicas adaptadas, adecuadas; utilizando experiencias pasadas, integrando esa enseñanza en la vida -la experiencia misma de los
obreros y de los campesinos- se puede tener mucho éxito.
Bueno, no deseo dar muchos ejemplos de lo que se ha hecho en algunos países. Por ejemplo, lo que se ha hecho en mi propio país, que
es un pequeño país con un movimiento obrero no tan fuerte, pero sí
con un alto grado de sindicalización. Tenemos un setenta por ciento
(sesenta y siete por ciento, exactamente) de obreros y empleados
sindicalizados. Pero políticamente no es un país con muy alto nivel
de conciencia sociaJ'sta, comunista, revolucionaria. Sin embargo,
hemos tenido algunas experiencias -en las cuales yo participo personalmente- muy fructuosas de desarrollo de -digamos- enseñanza
marxista o socialista elemental entre los obreros. Es una enseñanza
-en una rama del sindicato, rama del sur del país, en la parte baja del
país- en la cual el sindicalismo es más izquierdista que en la parte
norte del país. En los años de 1958 a 1961 se organizaban escuelas de
formación elemental sindical. Su base era marxista, con un sistema
piramidal. Es decir, se inició,_en una primera fase, una escuela de
cuadros de delegados sindicales a escala nacional con unos mil quiCA'DIEDRA [

37]

�nient.os delegados y con el objetivo de transformar cada uno de ellos
en instruct.ores de su propia fábrica o de su propio departamento.
Hemos calculado que, durante esos tres años, cuando menos unos
veinticinco mil obreros participaron en esas escuelas a escala nacional, regional y local, y tambien en las fábricas, y todo con mucho
éxito. Uno de los éxitos fue una huelga general en 60-61, en la cual participaron un millón de obreros, y originó que ~uchos dirigentes sindicales de derecha dijeran que ya no repitiéramos esa experiimcia de
enseñanza marxista, porque ya no podríamos provocar una segunda
huelga general. Y no les gustó a ellos, evidentemente, esos resultados.
Bueno, y en otros países, en Francia, en Italia, se hace lo mismo,
y con resultados muy buenos. Hay posibilidades de eso, incluido un
país tan moderno, con un movimiento obrero tan moderado, co~o
Alemania occidental. Aquí se ha hecho un -esfuerzo con algunos smdicat.os en algunas organizaciones de izquierda, de profundización de
la educación socialista, marxista, de obreros, que ha tenido éxito hasta
cierto punto.
Evidentemente, en un país como Cuba, en el cual una campaña de
este tipo puede estar organizada por el gobierno mismo y con la ayuda
de prácticamente t.oda la juventud, los resultados pueden ser mucho
más impresionantes que cuando hay solamente una minoría de militantes revolucionarios en los sindicat.os o en las otras organizaciones de
masa, que pueden organizar ese esfuerzo. Pero creo que si recogemos,
guardamos y usamos t.odas las experiencias que se han hecho a es~al~
internacional no hay razón de ser pesimista en este asunto. Hay pos1b1lidades de educación y de autoeducación de la clase obrera, que es más
alta de lo que piensan algunos.
Terminaré diciendo alguna cosa que posiblemente pueda ser un
poco revisionista, un poco extraña para algunos de los compañeros
presentes. La única forma de desarrollar el con~ci~iento de~ marxismo, la conciencia socialista, no es la forma doctrmana, es decir,
t.omar
,
la lección, el estudio de pequeños textos manuales y despues los textos
clásicos. Hay otras formas más directas, formas artísticas y semiartísticas. Puede haber influencias tremendas, absolutamente tremendas.
Experiencias de teatro popular, experiencias de cine popular, ex~riencias de televisión popular. Estas pueden hacer PE:netrar algunas 1de~.
No todas, pero sí algunas ideas marxistas entre m~ones de genU;s -literalmente-, entre millones de gentes. Hay tamb1en algunas pehculas.

Bueno, ustedes las conocen, como yo las conozco. Son tan universales
algunas películas revolucionarias que se han hecho, como para desarrollar, para desenvolver, la conciencia socialista en las masas del mundo
más aún que todos los escritos de Marx y de Lenin juntos, poitque tienen un impacto intelectual y sentimental conjunto muy fuerte. No solamente hay teatro y cine. Hay otros medios, y eso será fructífero si
se hace conscientemente, pero de manera revolucionaria. Bueno, señalemos cine. Ahí están las películas de Eisenstein o de Budodkin. Señalemos también el teatro de Brecht. Bueno, todo eso es evidente.
También hay películas no marxistas. 3on películas simplemente
artísticas, honestas, que conocen su asunto, su tema, pero que reproducen de modo eficaz y con mucha honradez los sentimientos y las
pasiones. Puede haber éxitos formidables en este tipo de films. Mencionemos dos ejemplos. Hay dos películas recientes, más o menos
recientes, que han tenido un efecto ameno en Europa, aunque no sé
si en México y América Latina. Un efecto formidable, asimismo. Una
de ellas es una película de Hollywood de ambiente conservador, capitalista. No sé si se difundió en México. Su proyección es larga. Es la
película Espartaco, sobre la rebelión de los esclavos, que termina con
algunas imágenes insoportables de millares y millares de esclavos caminando por toda la Vía Apia, en la Roma antigua. Yo no encontré
ninguna persona que vio esa película que no haya sido convencida
profundamente (a pesar de toda su influencia del ambiente burgués
o pequeño burgués) de que la causa de los esclavos fue una causa justa
y que la causa de los asesinos de los esclavos fue una causa injusta.
No. No he encontrado ninguna persona. Por esta película hemos tenido amplias discusiones entre millares de espectadores de todos los
ambientes sociales. Incluso con grandes burgueses. El impacto de esa
película es sobre un asunto pequeño, limitado. Claro que eso no implica todo el marxismo, pero el impacto de esa película sobre ese asunto
limitado es tremendo, absolutamente tremendo.
En otro ejemplo, hay una película más reciente, Sacco y Vanzetti,
que creo que también se vio en México. Yo no he conocido ninguna
persona que haya visto esa película que no esté convencido del carácter
de clase, del carácter corrupto de la justicia de los Estados Unidos en los
años veintes, después de haber visto esa película. Esto es de una potencia de convicción, de nuevo sobre un argumento limitado, muy limitado, claro, pero útil, muy útil. Es una película de convicción tremenda,
absolutamente tremenda. Bueno, hay muchos otros ejemplos del misCA'fflEDRA Í

[ 38 ]

CA111EDRA

39 ]

�mo tipo. Eso no debemos olvidarlo. No debemos creer que la conciencia de clase es una cosa puramente escolástica, dogmática, que se aprende así nomás en los libros. Hay otros instrumentos para desarrollar la
conciencia revolucionaria que son muy útiles, que no se deben olvidar
y que se deben utilizar del modo más extenso posible ...

EL COORDINADOR DE LA CONFERENCIA/ ¿ Usted quiere
hacer una pregunta? Bueno, para usted será la última pregunta, dado
que, primero que nada, debemos reconocer que el profesor Mandel tiene prácticamente todo el día de estar dando conferencias. Y ¡claro!,
por nuestra parte, debemos anunciarle al profesor Mandel, antes de que
esto concluya, que acaba de producir una más de sus obras teóricas. No
sé como le vamos hacer para organizar todos nuestros datos después de
la conferencia. Hay mucha información, desde luego, muy importante
... Pero ese compañero tiene la palabra. Además, el profesor Mande!
está en la mejor disposición de seguir contestando las cuestiones que se
le presenten.
PREGUNTA/ Bueno, esta cuestión quizá pudiera afectar muchísimo, sobre todo a los revolucionarios en México, debido a los efectos
que provocan las palabras en un país como el nuestro . . . Ahora, algunas de las frases que el profesor Mande! ha repetido desde ayer, y que
seguramente van a ser tomadas por las autoridades universitarias represivas o por el mismo gobierno, como han tomado otras frases de otros
revolucionarios destacados.

for ejemplo, en 1965, durante una huelga en la Facultad de Economía de la UNAM, el rector Chávez negó, en el discurso de apertura de
cursos, que Lenin hubiera dicho que para los estudiantes su papel fundamental era aprender, y comentó el rector que era lo menos que
hacían. También en Sonora, en 1973, durante un movimiento estudiantil, con frases de Allende (bueno, no fue todo por las frases de Allende,
porque no se puede aprender todo lo que Allende había dicho), se expresaron cosas en el sentido de que las revoluciones no pasaban por las
universidades.
Por eso, es muy probable que algunos días después de que el compañero Mande! regrese a su país se usen sus frases de que el estudiante revolucionario debe ser ~uen estudiante para saber golpear ideológicamente a la burguesía. En este sentido, yo quisiera plantear al compañero
Mandel que aclare -más bien, que matice-, la cuestión que ha dicho:

[ 40]

CA111EDRA

por qué en países como México, en que el Partido tiene un nivel que
todavía numéric~~ente es bajo . . . E_s claro que para muchos· el objetivo es que los militantes sean revolucionarios profesionales. Y en este
sentido, sobre todo en esta época, en que el Parti_do cree que en esto
apoya su fuerza, en que hay que dedicarle mucha fuerza a la acción del
Partido, y que es muy probable que en determinado momento para la
masa, para el conjunto del movimiento estudiantil, hay que, incluso,
impulsar eso que el compañero Mandel ha dicho y que yo estoy de
acuerdo ...
. S~~ embargo, para el revolucionario que est.á construyendo la orgamzac1on es muy probable que, en determinado momento, se haga una
contradicción porque, sobre todo el Partido, tenga la necesidad de acomodar sus fuerzas. Y eso puede significar que un buen médico no vaya
a trabajar como médico, sino a trabajar en otras funciones. Y que un
buen estudiante salga quizá a trabajar para fortalecer el Partido en otro
campo y no precisamente en el suyo ... Y en este sentido, yo quisiera
que el compañero Mandel matizara un poco más ...
PROFESOR MANDEL/ De acuerdo. Bueno, usted ha hablado de
un problema --digamos- social, de grupo, de grupo social, no de un
problema individual. Es evidente que un revolucionario que se dedica
a la revolución, que se dedica a la liberación de la clase obrera, a la autoemancipación de la clase obrera, a la construcción de una sociedad. sin
clase, una sociedad sin explotación, sin opresión, en toda su actividad,
en toda su vida, da la prioridad al interés de la revolución, a los intereses
del partido revolucionario, a los intereses de la lucha de clases. Eso me
parece muy evidente.
Bueno, posiblemente he cometido un error de no decirlo antes, pero
me parece una cosa elemental que para el que subordina claramente sus
acti~idad~s ~ro:esionales, sus posiciones profesionales, a esa tarea primana, pnontana, que es la sola motivación de todo lo que se deduce
después, no haya ninguna otra motivación, hoy, en el mundo, en el que
tenga taptas oportunidades y tantos peligros como es trabajar por la
humanidad. Pero no hay ningún motivo más humano, más moral, más
profundo, que el de preparar la liberación de la clase obrera, la emancipación de la clase obrera, el derrocamiento del capitalismo, la construcción del socialismo, es decir, la revolución socialista. Esto me parece, repito, elemental. Otra cosa es la siguiente: una vez que se ha
hecho esa opción, una vez que se ha aceptado esa motivación, debe ser
CA1llEDRA [ 41

]

�la consecuencia práctica en el ambiente estudiantil de todos los que
han opcionado en ese sentido, en mi opinión ...
Bueno, si usted dice "revolucionario profesional" es otra cosa, pues
revolue1orumo profesional no es un estudiante. Deja de estar en la universidad como. un revolucionario profesional, y también deja de estar en
la fábrica, de la misma manera. Pero un estudiante que todavía no es
un revolucionario profesional, que todavía continúa estudiando, que no
tiene interés mayor por la causa revolucionaria, incluida la causa de la
construcción del partido revolucionario, debe acumular conocimientos.
Esa es la mejor contribución que puede hacer como intelectual Si prefiriese trabajar en la fábrica es una opción que se puede justificar. Eso
es otra cosa. Entonces trabajará en la fábrica. Si prefiriese tener una
acti~dad en el campo, de nuevo es otra cuestión. O si la organización
decide qu~, debe trabajar en el campo, trabajará en el campo. Esto es
otra cuestion. Pero si sigue siendo estudiante debe aprovechar esa
oportunidad que tiene de acumular conocimientos científicos y conocimientos por hacer, que nosotros carecemos. Y cuando digo "nosotros" no digo solamente una organización revolucionaria, no digo solamente la van~ardia revolucionaria,- sino digo "toda la clase obrera'';
"todo el pueblo". Carecemos de conocimientos científicos, carecemos
de base teórica suficiente. No hemos utilizado de un modo suficiente
las inmensas posibilidades de la ciencia para transformarla en un instrumento de emancipación de la humanidad. Esa sí ·es m1 convicción
profunda. Esa es una parte de la actividad revolucionaria, absolutamente indispensable.
¿Qué parte de los estudiantes miembros de la organización revolucionaria deben dedicarse a esa posición y qué otra parte a otra tarea?
Esa es una cuestión diferente. Es una cuestión de división del trabajo.
La revolución no se hace únicamente -tampoco principalmente- con
conocimientos intelectuales. Evidentemente, hay otras tareas, hay
tareas de organización propia del movimiento revolucionario, hay
tareas de penetración en la clase obrera, hay tareas de divulgación, de
propaganda socialista revolucionaria entre los obreros y los campesinos.
Hemos hablado ya de muchos otros aspectos de la actividad revolucionaria en una organización disciplinada. Esa división del trabajo está
decidida colectivamente por la organización. No por cada individuo,
individualmente hablando. No es una opción individual. Bueno, en esa
división del trabajo es posible o inevitable que algunos estudiantes estén
proyectados para otras tareas. La única cosa -con hechos, y que creo

que es importante-, es que entre esas tareas está la de acumular conocimientos y acumular datos científicos empíricos. Ser buenos científicos es una de las tareas absolutamente vitales para una organización
revolucionaria y para la clase obrera. Pero nada más. La clase obrera en
su conjunto, que no tiene conciencia de la superioridad de su teoría, de
su conciencia y de su ideología sobre la de la clase dominante, está ya a
la mitad vencida antes que se inicie la pelea. Lo dije ya ayer. Lo repito
hoy. El obstáculo psicológico más profundo contra la posibilidad de la
credibilidad de la revolución socialista es esa idea muy profundamente
enraizada entre los obreros y los campesinos: "Nosotros somos demasiado ignorantes para poder dirigir la economía del Estado. La economía del Estado puede ser dirigida solamente por la gente que conoce
muchas cosas". Y esta idea burguesa, profundamente burguesa, divulgada por toda la tecnocracia, por todos los medios de difusión masiva
.
,
'
tiene raices muy profundas en la clase obrera. Y esta situación es un
obstáculo muy profundo contra la posibilidad y la credibilidad de una
revolución socialista.
Aportando conocimientos, educación y conciencia científica a la
clase obrera, a los campesinos, ese obstáculo se vence. Y en ese sentido
los ~telectuales revolucionarios, los estudiantes revolucionarios que estudian y acumulan conocimientos -no por razones egoístas para hacer
c_arrera en la vida. burguesa, para integrarse en la sociedad burguesa-,
smo para compartir esos conocimientos entre las masas obreras y campesinas, juegan un papel absolutamente vital. Y de eso estoy convencido. Eso es un aspecto absolutamente importante, vital, para la construcción de un partido revolucionario. Repito: eso no es lo único. Posiblemente no sea el más principal. Ciertamente no es el más principal.
La organización elemental de la masa obrera y campesina es más importante,
. . evidentemente, porque son ellos y no los estudiantes , los univers1tanos, los que van a ser el motor de la revolución social. Pero la otra
parte sí tiene un papel, un lugar, en el conjunto de las tareas de la construcción de una organización revolucionaria, en la división del trabajo
de una organización revolucionaria. Eso debe ocupar un lugar.
Yo he conocido en Europa -no conozco la situación en México
pero he entendido algo con parecido para México- dos· fases sucesiv~
en el movimiento estudiantil, caracterizadas por dos actividades fundamentalmente diferentes hacia esa cuestión. La primera fase, que va
del 65-66 al 70, fue una gran fase de auge, de ascenso, del movimiento
estudiantil contestatorio y revolucionario. Los estudiantes rebeldes
CAfflEDRA [

[ 42]

CAfflEDRA

43 ]

�fueron realmente los mejores estudiantes. Hemos visto escenas, espectáculos, que me llenaron de orgullo, al ver estudiantes -no profesoresde segundo o tercer año interviniendo en congresos nacionales e internacionales de sociología, y demostrar a los señores sociólogos burgueses que ellos conocen diez veces más la sociología, la misma sociología
burguesa, que los propios profesores. Eso fue un éxito formidable. Y
fue uno de los motores de la autoconciencia del movimiento estudiantil. En el Mayo Francés del 68 todos los cuadros del movimiento estudiantil, en cada una de las universidades, estuvieron profundamente
convencidos de que tenían más conocimientos y mayor nivel científico
que los profesores contra los que se rebelaron. Y eso fue un motivo de
autoconciencia, de füerza y de movilización formidables. Cuando
ellos decían a la masa de los estudiantes, y después a la masa de los
obreros, que se movilizaran contra una clase y una capa en bancarrota,
una clase con muchas fallas, no solamente fue-una convicción de bancarrota social y política, sino también de bancarrota intelectual y científica.
Después hubo una segunda ola falsa del movimiento estudiantil
(hablo siempre por Europa), fase que se inició en el 69 y en el 70-ya
en Alemania occidental en el 70-, que personalmente no me gustó.
Personalmente no me gustó e históricamente ya se comprobó su falsedad, se confirmó eso. Fue el inicio de la decadencia -digamo&amp;-, del
retroceso
.
' del movimiento estudiantil. En lugar de discutir con los pro.
fesores burgueses y de aplastarlos intelectualmente comenzaban a gntar
en las salas: " ¡Abajo los puercos!" " ¡Fuera de las universidades los
puercos!" Y lanzaban bombas asfixiantes, desorganizando completamente el aula de estudio. Bueno, la primera impresión que tuve fue que
eso no era prueba de superioridad intelectual ni de gran convicción de
gente que utiliza ese método. Indicab~ que esos estud~a!!tes no :e~ían
mucha conciencia de sus ideas. Despues eso se demostro en la practica,
porque fue una posición muy poco ética. Se puede justificar en el mejor de los casos de que fue por un mome_nto de _indignación muy ~r~funda recordando cuando hubo represion masiva, cuando la pohc1a
mató ~ estudiantes. Bueno, eso es natural cuando hay una explosión de
indignación. En una explosión de ese tipo se utilizan todos lo~ métodos
en condiciones no correctas, o sea, con represión violenta. Pero esa
violencia, cuando hay debate político, no sirve. Primero que todo expresa una falta de conciencia intelectual y una falta de base teórica.
Después esa actitud desorganiza el movimiento, porque refuerza las tendencias refonnistas. Y dicen: "Eso no sirve. Debemos no hacer eso

•

más. Debemos discutir y dialogar". Entonces divide a revolucionarios
y reformistas, violentos y no violentos, ocasionando muchas otras diferenciaciones inútiles, falsas y que no son nuestras verdaderas fronteras
de diferenciación política y social. Y termina aislando cada vez más a
la pequeña minoría de pseudorrevolucionarios. Los llamaré así: pseudorrevolucionarios", pseudorrevolucionarios del ambiente de la masa
estudiantil que de ese modo se están recuperando cada vez más para las
estructuras oficiales. Por esa razón creo también que para la masa que
no se integra a las organizaciones revolucionarias debe entender que la
rebelión estudiantil, la contestación estudiantil, no se hace negando la
utilidad de la acumulación de conocimientos. Esto es muy importante.
Bueno, eso no se debe exagerar. No se debe llegar al punto de someter
la actividad política, la actividad de contestación, la crítica de la universidad, a la asimilación, a la acumulación servil de todas las cosas: unas
correctas y otras falsas, que los señores profesores -incluido yo mismo- explican a los estudiantes. No es eso lo que implico cuando digo
que un estudiante debe estudiar, debe estudiar de modo crítico, incluyendo crítica de la enseñanza, crítica de lo que entiende,, c~ítlca de la
ciencia burguesa, crítica que puede ser o:iuy -~ura, muy polem1ca. P~~de
ser, puede inclusive llegar a ser la orgamzac1on de una contraeducac1on,
de una contraformación en el seno o al margen de la universidad. Pero
debe haber un nivel científico real, pues se debe entender que la lucha
por el conocimiento, la lucha por la ciencia, la lucha por la verdad, la
lucha por la crítica científica de la sociedad, es parte integrante de la
conquista de una conciencia revolucionaria. Y eso sí llega a la naturale-,
za misma del marxismo. El marxismo no es una religión. No es una
doctrina religiosa. No es una doctrina moral. El marxismo es una doctrina científica que necesita conocimientos científicos, que necesita
método crítico, que necesita utilización de crítica y de autocrítica permanente, porque es una ciencia abierta, no cerrada. Y todo eso se d_ebe
expresar también. Expresar también en el modo de actuar ~el est~d1ante revolucionario, de la masa de los estudiantes contestatonos, temendo
en cuenta todos los otros factores que indico, sin exagerar.
Bueno en el trato con los estudiantes -si puedo terminar con una
anécdota ~ersonal-, cuando nosotros no podemos suprimir todavía
completamente el sistema de los exámenes -que no me gustan, porque
en mi opinión son pedagógicamente falsos y no tienen sentido tampoco
como instrumentos de juicio sobre los conocimientos, aunque estamos
obligados administrativamente a aplicarlos-, yo digo a todos mis es~udiantes: si ustedes en un examen -repito mis propias palabra&amp;- obt1e-

[ 44] CADIEDf½
CAnlEDRA [

45 ]

�nen muy pocos puntos en su calificación yo voy a dar más puntos a los
que contesten mi enseñanza y expresen críticamente las cosas que entienden. Daré más puntos a esos estudiantes críticos que a la gente que
repite de modo mecánico lo que digo o lo que escribo en el curso.
Bueno, eso es, creo, el sentido de lo que he dicho cuando he hablado de acercarse críticamente a la ciencia, a la universidad. Nada más,
pero nada de servilismo. Nada de conformismo. Nada de aceptación
pasiva. Nada de subordinación a la actividad política y a la actividad
revolucionaria. Crítica, sí, de todas las ideas. Crítica revolucionaria
a la sociedad. Intervención en las luchas obreras y campesinas. Penetración en la vida política de la nación y participación en las movilizaciones de masa. Nada de subordinación de todo eso a una actividad
conformista, simplemente estudiantil, de estudiante conformista. burgués o pequeño burgués. Esto no. Pero sí conciencia del hecho de que
la presencia en la universidad debe ser aprovechada para acumular conocimientos, datos empíricos y actos hechos ciencia. No hay conciencia revolucionaria sin ciencia. Eso es lo que he intentado explicar ...

EL COORDINADOR DE LA CONFERENCIA/ Les agradecemos
mucho su presencia a este acto; de una manera muy especial, al profesor
Emest Mandel le reconocemos su alta valía y su generosidad por haber
estado con nosotros y por habernos brindado la posibilidad de entender
que, verdaderamente, para la construcción del socialismo hay una multiplicidad de vías que deben meditarse y que deberán ser motivo de discusiones múltiples entre nosotros. Gracias, nuevamente, a todos ...

[ 46 ] CATHEDRA

�Carlos Monsiváis

El
proceso de la cultura mexicana
contemporánea (*)
YO COMETI UN PECADO DE VANIDAD al fijar con el coordina•
dor de esta charla el título de estas notas que a continuación pienso
asestarles. Realmente, el título que conviene es muchísimo más modesto que el arrogante que está ahí en un pizarrón y en un cartel. Son
notas panorámicas de un proceso cultural de los últimos años, a partir
de la década del sesenta, y forman parte de las que pienso leer. Constituyen la última y quizá la más débil parte de un trabajo sobre el proceso cultural mexicano en el siglo xx que este año formará parte de un
incontenible rollo que el Colegio de México piensa distribuir en las
librerías.
Desde luego, advierto una limitación de entrada, que es la ausencia
de un criterio o entendimiento de lo que, por darle algún nombre, llamaré la "cultura popular". En estas notas me he atenido en lo muy
(•) VERSION MAGNETOFONICA de la pdmera de las doe convenacl- que C. M.
dio en el Auditado de la Faculted de Filot0fia y IMIU de la UANL, el H 'J el 2&amp; de mano de
1976, dentro de las acilvidadel de enem16n acad6mlea del Coleclo de Sodolc,cfa. Se IDcluyea.
1M PJ'ellUÚM 'J NIIPll..iu que ee formulalOD al fin.al de la espolici6n. Cabe dar la
lllfomaadón de que a1&amp;uDoe coneepwe de .-. chula ya fueron publicados en el llÍUDflO doble
~5 de "CATHBDRA".

---o.

CA111EDRA [47)

�estricto al proceso de lo que se ha dado en llamar "alta cultura", sin
demasiadas razones para ello, y no tomé muy en cuenta el proceso de
la cultura popular que, finalmente, si se quiere hablar de cultura en México, sería lo más central, ya que afecta a millones frente a lo que podría afectar la cultura elitista, etcétera.
No hago demasiados prolegómenos y ya entro en la lectura de estas
notas, esperando que si se procede después a una discusión final se puedan afinar por lo menos algunos de los conceptos que se manejan: En
la década de los cincuentas casi sólo por reflejo actúa en México la
guerra fría. No hace demasiado falta exacerbar histerias y letreros de
la índole de "En esta casa somos católicos y no aceptamos propaganda
comunista" que contienen más jactancia que amenazas verdaderas.
Pese a todo, la guerra fría acelera entre escándalos por visas negadas
para Estados Unidos, retractaciones subsecuentes, y ven continuada
de engendros pronazis como Denota mundial, de Salvador Borrego.
La guena fría acelera un ya notorio proceso anticomunista entre las
masas. Temor irracional que eleva y constantemente nutren y auspician los medios masivos de comunicación, cuya influencia hegemónica
u homogénica (como diría el cultivado ministro de educación Víctor
Bravo Ahuja) se consolida al iniciarse la televisión, a fines de 1950,
con un acontecimiento significativo: el primer acto televisado en
México es el cuarto informe presidencial del licenciado Miguel Alemán
Valdés.
La intensa desnacionalización económica y social se conesponde
en forma obligada con la progresiva debilidad del muy romántico nacionalismo cultural, nacionalismo cultural que tuvo su esplendor, su
brillo y su cohesión en la década de los veintes al amparo de todo el
programa cultural de Vasconcelos y que llega a la década de los cincuent¡as completamente debilitado y lánguido. El presidente Alemán ve en
fa teoría y la práctica desarrollistas, primero, la acumulación de riquezas, y quizás algún día su reparto más conveniente, la manera de consolidar el capitalismo. Una ideología se impone no sólo en la burguesía,
sino en la sociedad en su conjunto: "Bienvenidas las inversiones extranjeras". Al término de la segunda guerra mundial este hamiltonismo oficial acepta complacido la gigantesca afluencia de capitales extranjeros
que se adueñan de la economía.
La desnacionalización va inventando la "Unidad Nacional", que es
un término que lanza ya como sinónimo de cesación de la lucha de cla-

[ 48 ]

CATHEDRA

ses el gobierno de Avila Camacho, y que en este último sexenio se ha
recogido bajo los distintos seudónimos de "Alianza Popular Básica" y
"Tercermundismo". La desnacionalización inventa la Unidad Nacional, y en el terreno de la· cultura las actitudes ideológicas específicas se
arrinconan entre premios, homenajes y celebraciones conjuntas del
poder y del espíritu en banquetes donde todos son y est.án.
De modo casi unánime el movimiento intelectual es gobiemista.
Una cultura -se supone- se construye en la más plena y acendrada
estabilidad; y, por ejemplo, los ensayos críticos de Jesús Silv~ Herzog
y Daniel Cosío Villegas, ~obre la agonía de la revolución mexicana o
su aburguesamiento, suscitan el encono y la polémi~a contra los herejes.

. El marxismo, vía la interpretación de la tendencia que encarna de
modo óptimo Vicente Lombardo Toledano, aparece como otro método
confirmativo de la operatividad y la legitimidad del Estado fuerte. De
hecho, el marxismo, como instrumento crítico del Estado, sólo empieza
a darse de una manera profusa y clara a partir de 1968.
Fuera de lo conmemorativo, la cultu~ oficial debe carecer de rasgos específicos. Y lo que se llama "cultura nacional" debe expresarse
como la suma ·de personalidades que en un país dado se adecúan, genial
y reverencialmente, con añadidos folklóricos si acaso, al ritmo de la
cultura occidental. Cultur~ nacional sería entonces la suma de Alfonso
Reyes, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y
Mariano Azuela, en un momento dado.
La extrañeza oficial ante. o el rechazo de, la lucha de clases se di·
·funde obligadamente, y durante un período prolongado impera entre
los intelectuales -con excepciones, claro- un consenso social que considera de mal gusto, sin prestigio e interés, las referencias de los enfrentamientos de clase, salvo si esas referencias adoptan un tono mítico.

Las preguntas obligadas que van languideciendo conllevan todas un
afán introspectivo. La decisión de saberse vivos a través de un paroxismo declarativo. Existe el orgullo nacional. Existe, y como se manifiesta, la identidad nacional. Existe, y como peligra,la tradición nacional. Al irse perdiendo la fe en el múltiple proceso regenerador y creador de la revolución mexicana, en los terrenos de la cultura y el arte
va emergiendo la complacencia burocrática.
CA111EDRA [ 49

]

�Hay que seguir creyendo públicamente en la revolución mexicana
porque no tenemos otra fuente institucional de estímulos. Desde el
sexenio de Ruiz Cortines tal compulsión fideísta se vuelve nítida y, por
lo tanto, tiende a lo furtivo, a lo que se actúa sin j~ás verbalizarse. Si
el desafÍQ nacionalista se ha extinguido en una espesa demagogia, en
cuyo movimiento revolvente se fragmentan y se neutralizan los hallazgos y las conquistas, lo que conviene es ignorar, o atenuar, o comercializar -a riesgo de cualquier injusticia- lcis esfuerzos fundados en
lo peculiar, lo intrínseco y lo nacional.
La mejor etapa del nacionalismo cultural, el muralismo, ha cifrado
su propaganda en la excepcionalidad de la empresa. Ninguna otra nación dispone de tan iluminadora pedagogía radical. Esto se puede ver
en la reciente polémica que hubo cuando un historiador norteamericano afirmó que la mexicana no era la primera revolución del siglo xx,
sino la última del siglo xix -concepto por lo demás un tanto bizantino-, y la consiguiente reacción de los historiadores mexicanos que se
sintieron profundamente agraviados en el hecho definitivamente competitivo de establecer que la revolución mexicana sí había sido la
primera del siglo xx. Y, sin embargo -nuevo consenso que cunde entre
los intelectuales-, el muralismo ha devenido en autoplagio y elogio
burocrático de los héroes, ilustración para un infinito libro de texto.
Recuérdese la frase de Rufino Tamayo: "Los campesinos han triunfado _
en México solamente en los murales". Lo específico se apaga en el mexican curios y al indígena se le confina entre los temas románticos de la
cultura urbana. Es tiempo de probar la otra técnica: no ser singulares,
sino iguales; no distinguirse, sino asimilarse.
En los cincuentas, la batalla contra el nacionalismo cultural dispone
de un contexto muy favorable. El auge de las clases medias y su terror
ante la perspectiva de identificarse con el folklore, de naufragar en esquemas mentales carentes de glamour y de prestigio, a quien le conmovería aceptar ya al charro o a la china poblana como símbolos y metas
permanentes.
Este dehacimiento de las clases medias, su rechazo de lo que advierten como las formas preferidas del nacionalismo cultural, se configura
a través de diversas instancias: la primera y la más importante es la
norteamericanización, arrasadora del país y de gran parte del mundo;
o~~l agotamiento de los estímulos surgidos en el redescubrimiento

( 50 ]

CATHEDRA

nacional; la difusión rápida de las comentes y los creadores más impor-

tant.es en el ámbito internacional; el desdén ante las preocupaciones
políticas como ~tía de prestigio social; el deterioro de la utilización
burocrática de los mitos de la revolución mexicana en el campo del arte
y la cultura.
Los cincuentas es la década del pleito perdido. La clase media se
aburre del muralismo. Va desprendiéndose de sus mitologías cinematográficas. V.a desertando de sus costumbres, con un dejo de falsa condescendencia. Se empieza a avergonzar de sus gustos y predilecciones
más entrañables. Lo anterior resulta tan irreversible co:pio inútil la pretensión de exorcizarlo, a nombre de una identidad jamás determinada
o espetjficada. En el sexenio de Ruiz Cortines se masifica dicha pérdida
y otra mentalidad se va instalando, no rendidamente colonial, aún
ligada a ideas nacionales muy profundas, pero carente de cualquier
entendimiento de las funciones dinámicas de la tradición de toda perspectiva selectiva y crítica del pasado cultural.

"Lo mexicano", esa entidad indefinible que en los cincuentas todavía durante los primeros afKJs logra consotid~ a través del último
estallido del movimiento de indagación de-la ontología y del ser del mexicano; lo mexicano, la entidad indefinible, deja de ser el árbol totémico, y muchos prescinden de esta ambición de lo sui generis para ir armando su idea de lo que significa ser "contemporáneo de los demás
hombres", que es la frase, que corre con mucha fortuna, de Octavio
Paz, en El laberinto de la soledad, y que le significa a los lectores, a
los miembros de la élite, que en los años cincuentas siguen leyendo con
constancia y asiduidad El laberinto de la soledad, simplemente el hecho
de ser contemporáneos de los demás burgueses.
·
La moral porfiriana, por otra parte, se vuelve el último reducto del
México ideal El desplazamiento de credulidades se efectúa en los cincuentas entre una aparente y vasta tranquilidad. Se inicia un abandono
masivo de una práctica de lo mexicano. Y el abuso de aquello que se
había promulgado como " lo mexicano", suma de fatalidades y fatalismos, da por resultado que lo definido como .esencial sea observado
en muchos sectores como folklórico -ya entonces y mucho antes de
Amalia Hemández-, sinónimo de comercial.
En el sexenio de López Mateos el proceso se institucionaliza.
Todas las equivocaciones conen a cargo del sentido de la dicción del
CATHEDRA [ 51

]

�ingeniero Bravo Ahuja. El proceso ~ institucional~ Y son pro~n~as
y claras las modificaciones substanciales de la noc10,n que de Mex1~0
adquieren porciones muy considerables de la burgues1a y de la peq~ena
burguesía. Morosamente, las transformaciones ~ n 9:°~ la mis~a
atmósfera retórica del mundo oficial, que no quiere registrar la, ~XlS·
tencia de.una sociedad diferente, cuya sordera ante los slogans tip1cos
va en aumento.
Quizás una de las causas que determinan la explosión d_el 68 sea
el hecho de que el Estado no quiere darse cuenta que la sociedad a la
que se ha dirigido se ha transformado radicalmente, y no se l_e p~ede
seguir hablando con los mismos, viejos, gastados y corruptos terminos.
Todo el intento de la llamada "apertura democrática" es el intento
de adecuar el discurso del Estado frente a una sociedad cuya sordera
0 cuyo repudio habían llegado a extremos muy límites.
Desde los treintas una de las contradicciones básicas resulta el progresivo y ávido dese~ de cosmopolitismo de! público preferencial Y
casi único del nacionalismo cultural. En los cmcuentas aparece, presagiada por obras como la de José Rubén Romero, la sublite~tura de
éxito: Cuando Cárdenas nos dió la tierra, en 1952, del notono gangster gacetillero Roberto Blanco Moheno; o Casi el paraíso, en 1956, de
Luis Spota.
Se aplican ya técnicas de publicidad moderna a los procesos cul~rales derivadas en parte de las halladas intuitivamente por algunos pmtores. En este sentido, los moralistas fueron los creadores de todo un
proceso de publicidad aplicado a las cuestiones culturales y artísticas.
Acuérdense, como ejemplo, de la frase "Dios no existe" en ~l ~ural de
Diego Rivera en el Hotel del Prado, que dio origen a una pole_m1ca. -~n
grupo derechista la borró. Rivera, acompañado_ de una nutnda le~on
de artistas volvió a instalarla, y finalmente causo que durante un tiempo estuvie~ suprimida la visión del mural, para ?onten~~ento de los
por entonces todavía muy afectados, por cuestio~es religiosas, sectores sociales. O recuérdese también que, cuando Rivera, al hacer el mural del Teatro de los Insurgentes, se enfrascó en una polémica con los
periódicos, porque en la gabardina de Mario ~oreno Qmtinflas apare·
cía (en la primera concepción del mural) la Vugen de Guadalupe. Hay
un sector de la prensa y de los grupos de derecha que d~ce que es u~a
infamia para la Virgen de Guadalupe estar en la gabardma de Qmtmflas. Qmtinflas responde que su gabardina es tan sagrada como cual-

quier tilma, y que su mayor ambición es ser como Juan Diego ... Hay
una mesa redonda de sacerdotes sobre las relaciones entre Juan Diego y
Cantintlas . . . No. Pero esto no es ninguna broma . . . Esto sucede
del modo más estricto . . . Es una tristeza, pero no es una broma . . . Y
finalmente, Rivera, para no ofender las creencias religiosas del pueblo
mexicano, suprime a la Virgen de Guadalupe de la gabardina de Cantintlas . . . Y Cantintlas organiza una velada en la Basílica llevando a
Pedro Vargas y a Agustín Lara para testimoniar que él, en efecto, nunca
pensó ser irreverente con nuestra madre .. .
Las publicaciones suelen disponer de enorme influencia, como

"Cuadernos americanos", por ejempk&gt;, dirigida por Jesús Silva Herzog,
a partir de 1942. O lo q· e tiene mayor influencia y mayor penetración
son los suplementos cuLurales que había iniciado en la década de los
treintas Fernando Benítez, sobre todo con el suplemento "México en
la Cultura" del periódico "Novedades"~ de 1949 a 1961, consolidan y
amplían su radio de influencia. Es en los suplementos culturales en
donde se inicia efectivamente la divulgación de todo un proceso. Lo
mismo que ya, en materia de editoriales, el Fondo de Cultura Económica, creado por Cosío Villegas y convertido en una enorme y formidable institución editorial por Orfila Reynal, que son en ese sentido dos
de los grandes ingenieros culturales de que hemos dispuesto.
Por otra parte, el control del muralismo, que había sido tan estricto,
concluye, a\lnque todavía en todos los palacios municipales, y en todas las escuelas secundarias inauguradas por el gobernador, se sigue
apelando con enorme entusiasmo a los murales, lo que nos revela la
profunda unidad entre Hidalgo, el gobernador y el presidente en turno ...
A propósito de esto, n':&gt; puedo evitar mencionar una cosa que no
tiene nada que ver con la conferencia, pero que me parece absolutamente maravillosa: un artículo del licenciado Miguel Cobián Pérez, ideólogo del PRI, que dice lo siguiente: "El licenciado López Portillo, en reciente desayuno, criticó a quienes lo habían comparado con Morelos,
Zapata, Madero y Juárez, diciéndoles que por favor esperaran porque
todavía él no había concluidÓ su sexenio; es más, no lo había iniciado;
y que entonces tenían que darle esos seis años de esperanza y confianza
para que él probara si podía adherirse a tan larga, caudalosa y honrosa
lista de héroes. Esta actitud del licenciado López Portillo, al rechazar
la adulación, prueba su certero instinto político, y prueba una vez más
CATIIEDRA [ 53 ]

[ 52 ] CATHEDRA

�que estamos ya en el momento de rechazar todos estos procesos vanos !
lambiscones que nada contribuyen a la institucionalidad que necesitamos. Por supuesto, el licenciado López Portillo probó una vez más
que es un hombre capaz, inteligente, valiente, honrado, audaz, sensato,
extraordinario y grande, al rechazar la adulación. Y ese rechazo de la
adulación sólo lo habían tenido antes Madero, Juárez, Zapata Y Cárdenas" ...
La Revolución Cubana decide otra etapa latinoamericana. En México, en 1959, sólo unos cuantos resienten la derrota: la brutal represión y el encarcelamiento de los líderes ferrocarrileros encabezados por
Demetrio Vallejo. Los más se sumergen en el estallido que puede ir
de la entronización de los supermercados, la desaparición de lo típico Y
la solidificación de la TV a la consagración, de modo avasallador, de
una sensación difusa, sensación que se concreta en los círculos culturales mexicanos, no como la gana de revolución, sino como el redoblado
anhelo de modernidad, modernidad no política, sino social, cultural,
sexual.
Los sectores conservadores ilustrados esquivan, en este período febril, que va aproximadamente de 1959 a 1968, cualquier uso de lo que
entienden como tradición. Y creen, sin llamarla de ese modo o reconociéndola así, sólo parcialmente en la "ruptura", a la que entienden como su incorporación a lo más audaz del siglo: una ruptura de todo lo
que ha significado México, de Lizardi a Payno, a José Rubén Romero y
a Azuela, digamos, y una afiliación a todo lo que de moderno, de brillante y de renovador puede tener el movimiento mundial.
Si la meta es la modernidad, el tono es el afán de brillantez. Es la
eclosión de suplementos y revistas, happenings, conferencias-show, entrevistas de intelectuales en televisión, creacíón pública de la idea de intelectual, publicidad ilimitada a las vanguardias extranjeras y nacionales,
incluso fiestas con ánimo legendario. La idea de lo contemporáneo
contrarresta, elude y diluye esa fatigosa carga de las limitaciones y prejuicios de un país en vías de desarrollo.
Muchos son apasionadamente colonialistas, porque no piensan al
colonialismo como una derrota; sino como un avance. El provincianismo cambia de signo y el término se vuelve peyorativo por excelencia.
La cultura es propiedad exclusiva de la Capital. La cultura es una orgía
de reconocimientos. El afán de disponer, no de una tradición entendi-

l 54)

da como un corpus creativo e ideológico: sino de antecedentes prestigiosos. Avasalla y se impone el modo de vida urbano, y se· nulifican
parcialmente -se subsumen en lo tocante a su función decorativa en
los sectores ilustrados- las categorías sentimentales de la provincia y
el hogar, sin que sus jerarquías esenciales pierdan todo imperio y vigencia. Por ejemplo, lo básico, el respeto a la familia, al hogar como
unidad central, queda intocado.
El prefreudismo en que se había movido la cultura mexicana se
ve liquidado y desplazado, y por un momPnto, en los terrenos culturales, todo parece confinarse a la simbología de lo inconsciente, y el psicoanálisis desplaza parcialmente en la cosmovisión burguesa a la religión. Noticia sorprendente resulta que, según informan las películas
europeas y norteamericanas, las situaciones sociales distintas han transformado en todas partes las psicologías rígidas, los conflictos acostumbrados y el paisaje plástico.
Un ejemplo quizás muy anecdótico de esto es el hecho de que las
obras que a principios de los cincuentas habían funcionado como muy
demoledoras y muy críticas, obras en el estilo de Rosalba y los llaveros,
de 'Emilio Carballido, obra de teatro, o de Luisa Josefina Hernández, o
incluso Los signos del zodíaco, de Sergio Magaña, con su virulencia en
contra de la represión sexual, etcétera, una década después ya se ven
como obras completamente pasadas, trasvasadas, líquidadas, porque
todo el mensaje freudiano que dirigían en contra de una cultura prefreudiana ha sido asimilado rápidamente por enormes capas de la población, sobre todo por el surgimiento de la clase media. Y esa lucha
ya está ganada y de algún modo ya está perdida, subsecuentemente. La
tecnología es el mensaje. En el cine, en el centro de un místico silencio,
se practica masivamente el acercamiento reverencial a la cultura, la deificación, y sobre todo la autoedificación de la idea y el papel del intelectual y del artista.
En los ~sentas, la cultura constituye una de las dos técnicas fundamentales para alcanzar y gozar la modernidad. La otra es el mito de
la vitalidad y la eterna juventud, el ánimo de vivir el instante a ritmo de
rock, los Beatles o los Rolling Stones como ideología. Con la opulencia de los mass media, las credulidades del consumo se extienden e
imperan, y los orgullos nacionales padecen metamorfosis y no pocas
veces se derrumban en plena, patética confesión de impotencia

CA1HEDRA
CA'lllEDRA [ 55 )

�La Revolución Cubana despliega, a través de la Casa de las Américas
y de sus concursos literarios iniciados en 1960, un proyecto de política
cultural. En México se va creando la atmósfera de un nuevo desarrollismo, esta vez cultural, en medio de confianzas, entusiasmos, colonialismo e·ingenuidad. El sector ilustrado de las clases medias va declarando
fuera de época a todo nacionalismo. La proclamación de la riqueza del
mundo prehispánico, que es un concepto que nunca llega a configurarse como c1,1ltural y que siempre se queda en los términos de lo turístico,
alcanza un clímax extraordinario: el Museo Nacional de Antropología
se crea en 1962.

En 1965 da comienzo otro período de fe culturalista, con actividades notorias como el concurso de cine experimental, los happenings
teatrales, la proclamación de un star system cultural y polémicas diversas sobre el realismo o la responsabilidad del escritor ( agudizadas en momentos como, por ejemplo, cuando Jean Paul Sartre propone la desmilitarización de la cultura), lo que da origen en la revista crítica de ese
momento que es "Política", de Marcué Pardiñas, a una ámplia controversia. Surgen ~uevas editoriales. Aparecen los grandes tirajes. Significativamente la primera vez que un libr~ alcanza los cien mil ejemplares es en el caso de Escucha, yanqui, de C. Wright Milis, sobre la Revolución Cubana, en 1960.
Ya para empezar el sexenio del brillante y democrático presidente
Gustavo Díaz Ordaz, el primer affaire cultural es el intento de prohibir
Los hijos de Sánchez, de Osear Lewis, sobre la base de que es un reportaje que denigra a México, al exhibir su miseria. Si uno comprueba, si
uno observa el transcurso de diez años, y ve que de 1964, ya para 1974
la afición de todos los funcionarios públicos era denunciar los males
del país con muchísima más actitud acerva que la que pudo haber tenido Osear Lewis, se da cuenta también de todo un proceso de transformaciones, que en este caso provoca directamente el 68.
En la década del sesenta se exhuman valores y la arqueología conduce al homenaje y a una primera lectura disfrazada de relectura. En
este caso, como de costumbre, primero se difunde la idea de que la obra
es importante y mucho después se lee la obra. Creo que es muy típico
en el caso de los "Contemporáneos". Por ejemplo, Carlos Pellicer, deveras un gran, un extraordinario poeta, sigue esperando la lectura de su
obra, a pesar de que ya ha sido consagrado en todo el país como el
poeta que todos habíamos conocido. Y este es el momento en que

[ 56 ] CAfflEDRA

todavía la obra de Pellicer no se conoce, sigue sin difundirse.

Las apariencias que se revelarán engañosas indican que no hay ma•
yor influencia de los contextos nacionales en el desarrollo cultural.
Estos cqntextos son la sucesión de dramas y represiones que la clase
media entiende como el pago por sobrevivir en el subdesarrollo, que
es el éoncepto que entonces se maneja de un modo muy abrumador.
La corrupción deviene el lazo institucional con un final efecto des-moralizador: todos son corruptos, porque las reglas del juego sólo
autorizan esa salida. Esto también se transformará, quizás en los
últimos meses, y llegaremos al momento en que se dice que nadie
puede criticar a nadie, porque siendo todos corruptos todos carecemos
de autoridad moral para la crítica. Pero esta disolución de la posibilidad de la crítica, sobre la base de que nadie tiene derecho a emitirla, ea
realmente un fenómeno nuevo. Entonces, en la década de los sesentas,
la idea es que la corrupción es uno de los males. Después se comprobará que no, que es una de nuestras virtudes, como hemos visto recientemente en declaraciones oficiales, ya que impide la crítica, al unificarnos y al hermanarnos en la corrupción.
Es muy interesante ver que lo que empiezan en los cuarentas como
la base de la "Unidad Nacional", que es el hecho de que todos vamos
a construir a México, termina en el 76 con la corrupción como la halle
de la "Unidad Nacional", ·porque ya nadie puede criticar a nadie, po~
que todos somos iguales: unos roban menos, unos roban más, pero
todos robamos, todos somos corruptos, y eso ya es un principio de
"Unidad Nacional", finalmente mucho más entrañable que el falso que
lanzó Avila Camacho.
Se pueden desatender las atrocidades y las esperanzas liquidables
y disueltas que rodean y finalmente determinan la confusión de Jos
escritores jóvenes. El contexto: represión del movimiento normalista,
1958-1960; represión del movimiento ferrocarrilero, 1969; priaión de
Siqueiros y del periodista Filomeno Mata, 1960; invasión de Bahía de
Cochinos, 1961; asesinato del líder agrario Rubén Jaramillo y su
familia, 1962; intento frustrado de oposición democrática: el Movimiento de Liberación Nacional, 1961-1964; manifest.aciones a favor
de la Revolución Cubana o en contra de la guerra de Vietnam, dilueltu
con granaderos; movimiento reprimido de 101 médicos, 1965; ilivasión
de la Universidad de Morelis 19R6: matanza de copreros en Acapulco,
CAfflEDRA [ 57]

�1967; invasión de la Universidad de Sonora, 1967 .. ¿A qué tradició~
se enfrentan para desconocerla o reconocerla los escntores contemporaneos?
Fecha significativa: 1958. Carlos Fuentes publica La ~ n más
transparente. y la crítica y el público vocean con toda formalid_ad la
inauguración de la modernidad literaria, lu!g~ de una _et_apa aswmda?
recordada ·como gris y sombría. Si esta practica novehstlca, en el sentido de asimilación de los diversos tonos narrativos de Proust, Jo~ce,
Virginia Wolf, Faullmer, Scott, Fiztgerald, J~h~ Dos P~~• Hemmg:
way anterior a su mito público. Si esta practica novehstica ya est.á
pre~nte en Al filo del agua, de Agustín Yáñez; Los días terrenales, de
José Revueltas: y sobre tocio Pedro Páramo y ~ llanto en llamaa, ~e
Juan Rulfo, la modernidad, como hecho que reune a la vez la potencia
social, la decisión de reconocimiento cultural y la obra específica, surge
con Carlos Fuentes.
Fuentes no niega, a!irma la tradición a través de su implícito/explícito reconocimiento de las posibilidades del muralismo, en la novela,
como el campo de la "Unidad Nacional", donde todo, aristócratas y
vasallos, próceres de la banca y damas de sociedad en busca de la venta
de su título, puede y debe concluir. Fuentes afirma la tradición desde
su apaaionada defensa y su barroco, inventariado tratamiento de los
temas de una mexicanidad desarrollista; y la niega,gracias al desinhibido
y voluntarioso acopio de t.écnicas, sin temor a la contaminación, usándola y exhibiéndola, usando y exhibiendo sus influencias, mostrando
· con claridad en qué parte fue influido por Dos Passos y en qué parte
por Aldous Huxley. Fuentes se rehusa a los tabúes imposibles del nacionalismo literario para captar y aprehender la situación nacional. Su
tema es el alemanismo, la edad dorada de la burguesía mexicana, la
primera consagración de esa burguesí~ que cree en _la acumula~i~n
original y en la santidad del patrimonio como garantla de la famiha.
El alemanismo introduce en México la noción del "adelanto histórico"
como igualdad de habitat y de conducta, en relación a la burguesía
norteamericana. Fuentes utiliza como punto de partida esta devoción
colpnialista y luego la somete, en acto dual, a la crítica y al registro
mítico.
Así, en parte, continúa el proceso ideológico que Paz, con estilo
admirable, trazó en El laberinto de la soledad. La idea es muy simple
o muy l!E'ncilla. Si no se puede formular con eficaz Y devastadora cohe-

[ 58]

CATHEDRA

rencia la crítica de la revolución mexicana como etapa armada y como
fuerza institucional, procede, para neutralizarla, para alejar esa omnímoda presencia del Estado, a su mitificación. Paz advierte a la revolución mexicana como un enorme fenómeno verbal, la idea de que revolución es revelación del ser; la revolución es la explosión, la fiesta de
las balas. Fuentes la entiende como un complicado mecanismo social
que se fundamenta en forma simultánea en la explotación y en la desmesura vital y verbal.
En este sentido, yo creo que una de las tareas más interesantes de
una nueva generación crítica -que ya por fortuna se advierte en México- será la aproximación a un libro como El laberinto de la soledad,
que es un clásico, justamente un clásico por su enorme calidad literaria
y por la fuerza y la agudeza de sus intuiciones, y porque es también
uno de los libros ideológicamente más necesitados de revisión crítica,
para partir -y sobre todo en el aspecto fundador- en esta idea de mitificar a la revolución mexicana y no de aproximarse del modo más
analítico posible. Yo creo que la revisión exhaustiva del Laberinto de
la soledad y su verificación ideológica será una de las tareas más interesantes de esta nueva etapa.
La región más transparente introduce novedades: un idioma elaborado en distintos niveles, una declaración mural, el collage como infraestructura. La ciudad ~ presenta, no como lo contrario del campo,
que es lo que había sido siempre, sino como el personaje de la novela~
un microcosmos habitado por un cosmos, un idioma que se desdobla,
que se rechaza, se interrelaciona, se niega y se acepta. Un fatalismo de
vivir más allá de la potencia y más acá del tacto. La frase final es un
conjuro y un grito de batalla: "Qué le vamos hacer, si aquí nos tocó, en
la región más transparente".
La región más transparente es por fuerza una novela fundada sobre
la esquizofrenia. Dividida, tajada y rajada, la personalidad del Distrito
Federal se va haciendo y deshaciendo ante nuestros ojos. Es Comala su
presente y Nueva York su porvenir. O es Comala su eterno presente y
Nueva York su inútil modelo de grandezas idas. Los extremos se tocan,
porque la ciudad carece de puntos medios. Lo que se describe y se recrea es la ciudad colonial, la textura de las imitaciones, las calles que
prolongan las calles de otras ciudades, la certidumbre de que debuts
y despedidas carecen, ante la pobreza del medio, de beneficios. De nuevo, en ese espacio literario que sintetiza un espacio social, donde la auCATHEDRA [

59 ]

�tonomía es o nostalgia o premonición, Fuentes va trazando la histo~
de un desastre, el anhelo de un estilo propio, el hambre de reconocimiento. Obra donde el inacabamiento, es decir, la ciudad, es el ~ersonaje y es el tema, recibe, de un lenguaje consumado,las perspectivas del
contraste.
A continuación y al mismo tiempo en el interés de la mayoría de
los nuevos novelistas, la cultura, es decir, el espíritu, es decir, la voluntad de forma, es decir, la perfección de la página que obsesiona Y vuelve
obstinado al Juan José Arreola anterior a la televisión, substituye Y reemplaza la historia. Esta idea que vuelve ya, de~pués del Conf81;&gt;ulario,
totalmente inútil el proceso literario de Juan Jose Arreola; por eJemplo,
la idea de que la literatura es una obra perfecta, acabada, donde -~ada
uno de los párrafos se mide, se pesa y existe una suerte de venerac1on a
la vieja idea modernista de burilar la página y de evitar la historia. Esto
se da en dos formas: por un lado -en prosistas como Arreola-, en la
idea de la página perfecta, inmaculada, intocable, que puede llevar una
década en hacerla, en hacer dos o tres frases, pero que sean absolutamente perfectas. Y el resultado después es absolutamente deplorable,
no perfecto. Un libro como Palindroma, de Arreola, se vuelve. un~ _de
los libros más inútiles de la literatura mexicana, porque esa obstinac10?,
esa obsesión en lograrlo perfecto se traduce en algo muerto, estéril,
inútil.
Por otro lado, esa negación de la historia conduce a obras nove~ísticas muy abundantes, en lo que se refiere a espacio ocupado en el hbrero, pero muy exiguas en cuanto a los ofrecimi~nt~ al lector. Fuentes,
de alguna manera, en su intento de captar la histon?,y de _trasvasarla, Y
de verterla, a través de estos murales que son La region mas transparente y La muerte de Artemio Cruz, d~vora el espac~o li~rario de su
generación y los vuelve a ellos ~n su afán de negar 1~ h1stona'. de presentar un intento de personalizacion, los vuelve muy mnecesanos. Frente
a lo que Fuentes se ha propuesto, que es encamar todos los procesos
históricos del país y darles nombre, darle a la revolución mexicana, en
su proceso de corrupción institucional, el nombre de Artemio ?ruz,
hay todo un grupo de novelistas que deci~e que no, que lo c~nvemente
es creer en la historia concreta de Juan Perez, y en su angustia, Y en su
anomia, y en sus paseos antonionescos_ ~r la ciudad, etcéte_ra. Y_ lo ~ue
resulta, al final de cuentas, no en func1on de un programa hterano, smo
en función de la calidad misma de los textos, es que sobreviven Y se
imponen libros como La región más 1zansparente y La muerte de Arte-

[ 60 ]

CATHEDRA

mio Cruz. Y el resto de todas estas novelas de clase media, creadas sobre la idea de personalizar, y de evadir, y de huir de lo histórico, acaba
siendo lo muerto, y lo borroso, y lo fácil, y lo gloriosamente olvidable.
Frente a la historia, la mayoría de los novelistas opta por otra suprema, totalizadora entidad: la cultura. La indagación social pierde
terreno y lo gana el individuo: problemas sin historia, introspección,
asedio de la otredad, sensibilidad expuesta, ávida y tímidamente, al
mundo, para usar alguno de los clishes críticos que en esa etapa surgen
para justificar esta novelística. La literatura es vía de salvación, y el
lenguaje, mucho antes de cualquier dócil y colonial recepción de las
investigaciones estructuralistas, es el instrumento precioso y venerado,
no en acción, sino en reposo perfecto y estructural. El complemento
y la síntesis de estas alternativas, la cultura, vale decir, la sensibilidad,
si cohesiona, da a la persona ubicación y sentido. Y si no existe, provoca la desintegración.
Esto actualiza de algún modo las tesis de Sarmiento y de Vasconcelos. Todavía hasta 1920 se creía que la educación salvaría al país,
que la educación sería el fermento, el cultivo, la estructura que le daría
sentido y salvación a los países latinoamericanos. En los sesentas se
vuelve ya a retomar esta tesis y se le adecúa más específicamente: no
es Ja educación sino la culttu;a la que salvará a los individuos, que a su
vez haráñ posible, al sumarse, a una sociedad redimida o salva, o para ·
usar todos los términos ideológicos que durante mucho tiempo invaden
y dominan el panorama latinoamericano.
En la década de los sesentas, al abrigo de la enorme difusión internacional y latinoamericana de los fenómenos y de los líderes revolucionarios como Fidel Castro y Che Guevara, y de fenómenos culturales como
Jorge Luis Borges, aparece lo que se unifica con el título de "literatura
del boom", mezcla de tradición y ruptura, de herejía y de consagración.
Al descubrir la Revolución Cubana de un modo contundente y rapidísimo, la unidad profunda de América Latina, a partir de los hechos de
la dependencia y la explotación imperialista, estos narradores: Fuentes,
Cortazar, Vargas Llosa, García Márquez, etcétera, reciben marcos de
referencia, intereses vitales y un público ávido.El boom existió (ya han
circulado demasiadas actas de defunción) como una empresa editorial
en primer término¡ y también, de un modo muy importante, como una
reacción vital de los lectores latinoamericanos y españoles, como la
identificación entre novela y modo de vida que continuaba esta religión
CADIEDRA [

61 ]

�de la cultura o esta creencia en la cultura como entidad salvadora.
En los sesentas se habló como en Rayuela y se viaJó como en Rayuela. Se examinaron las sociedades nacionales a través de La ciudad y
los penol o La muerte de Artemio Cruz. Se refrendaron y revisaron
las certidumbres y los gozos sobre el mito y la fantasía en la obra de
Borges o en Cien años de soledad. Como nunca, los lectores de habla
hispánica ~ hallaron frente a atmósferas, incentivos vitales, correspondencias intensas y complementarias entre literatura y realidad.
En estos años de transición, los lectores se aferraron a los libros
como manera de desligarse no de una tradición cultural sino de la
opresión del subdesarrollo, la literatura como compromiso y utopía. Y
le tocó a un grupo de escritores la fortuna o la desgracia de ver asumidas
sus obras como modelos de conducta, de ver coJ?,ducida al plano de la
dramatización su representación voluntariosa o intelectualizada de las
situaciones nacionales y latinoamericanas y de la condición humana.
Como fenómeno comercial y publicitario, el boom encontró su sentido y su verdadero éxito en el momentp en que determinados libros,
no sólo de los citados (habría que agregar la poderosísima influencia de
las obras de Lezama Lima, Carpentier, Cabrera Infante, Puig, Juan Carlos Onetti, Revueltas) ... En que determinados libros se volvieron, en
el espacio de la clase media, pero ahí de modo casi axiomático, estilo y
ejercicio de la voluntad y la vitalidad y la conciencia latinoamericana.
En México, este proceso inició su disolución y su metamorfosis con
los acontecimientos del 68 . . . (Les ahorro un capítulo sobre "La honda", Gustavo Sáenz y José Agustín, y recibo su gratitud muda) ... Si
la protesta estudiantil en 68 se allega ese ímpetu, ese rigor de impregnación y de diseminación, es gracias al efectivo carácter de masas del
movimiento, a su posibilidad instant.ánea de darle voz a través de la
fuerza cuantiosa de asambleas, y concentraciones, y manifestaciones, y
brigadas de activistas, al hasta entonces no expresado ni evidenciado
resentimiento de la clase media. Una clase sin acceso a las determinaciones primordiMes que le concernían, en última instancia. O, en términos generales, el movimiento estudiantil es una afirmación democrática,
cuya p~mera exigencia básica: la recuperación de la calle. significa la
obtención de una presencia pública para una clase ambiciosa y pospuesta.

Los ~is puntos del pliego petitorio, de libertad a los presos políticos, castigo a los responsables, disolución o cese del cuerpo de granaderos,. etcétera, transmiten una voluntad. El principio del diálogo con el
gobierno es el reconocimiento oficial de la inexistencia de la democracia
en México. De modo tajante, el gobierno del presidente Díaz Ordaz
liquida el movimiento con la matanza del 2 de Octubre y el encarcela~iento de los líderes principales. Casi en sentido estricto -y lo que
digo es un lugar común, que también habría que revisar, como todos
los _lugares comu~es-, el ac~ genocida de Tlatelolco es el epílogo de
la f1es:a desarrollista, el detenoro de una imagen optimista y milagrera
del pais Y el principio de una revisión crítica de los presupuestos de sus
formas de gobierno y su cultura, de los alcances del proceso institucional Y las limitaciones y requerimientos de las distintas respuestas a ese
proceso.
El examen ha incluido, también, con diversos grados de sectarismo
en tomo, la atención a manifestaciones tan abrumadoras como la del
colonialismo cultural y los métodos de captación de sistema, y ha tenido com~ obst:áculo básico la radicalización sentimental, que al evaporarse su pnmer impulso se vuelve muchísimas veces la decisión de asimilarse al estado de cosas de que se había disentido sentimentalmente.
Frente a un drama político, el solo recuerdo sentimental es una forma de olvido . . . Bueno, me faltan como doscientas cuartillas para
leer, per~ las suspendemos . . . Ahora ustedes ya saben de mi capacidad
d~ orgamzar panoramas . . . Bien, yo creo francamente que lo más
piadoso es suspender la lectura y proceder al diálogo que, en todo caso,
me parece que en este momento tendría más sentido ... Lo demás
ya implicaría más el ámbito de la clase de este género extinto de l~
conferencias . . . Así que no sé qué hacer . . . Tú, coordinador más
bien, tú coordina . . .
'
EL COORDINADOR: Bueno... Te paras tú un poco abrupta~ente en los aco~~~cimientos de 1968, pero en este momento cabe ya,
diga~os, una revis10n de las consecuencias de ese movimiento que se
creyo en un momento portador de la revolución o de la nueva revolución en México. Las consecuencias, obviamente, de ese movimiento
han sido en todos los niveles. . . ¡_Cuál sería o cuáles serían las conse:
cuencias que ha tenido el panorama cultural de México en el movimient? ~el 68, ~ _la luz de una etapa que empieza a negar lo que en un principio parecio haber afirmado, es decir, la_'.'apertura democrática"? A

[ 62 ] CATHEDllA \
CA1HEDRA [ 63 J

�la luz de estos hechos creo que cabría ver qué es lo que en la cultura en
México generó 1968, creída.mente por una parte y realmente negada
por la otra ...

C. M.: Bueno, yo disiento contigo, en un sentido. Yo no creo que
en 1968 haya habido realmente la convicción de que se iba a un proceso
revolucionario. La suma de los hechos de 68 demuestra que había una
convicción general de que se iba en primer término a un proceso de democratización. Si tú examinas los seis puntos del pliego petitorio, evidentemente encontrarás que ahí no hay demandas revolucionarias.
Todas y cada una son demandas democráticas, en el sentido de crear
esa sociedad plural que después se pregonaría tanto. Ahora, yo creo
que, culturalmente, en lo que se refiere al terreno literario y artístico,
68 hasta ahora no ha producido nada de verdadero relieve o de verdadera importancia. Donde 1968 sí influyó de un modo cuantioso es en el
terreno de las ciencias sociales. Ahí sí es posible encontrar una huella,
sobre todo una activación muy poderosa. Hay una investigación económica antes y después. Hay una investigación histórica antes y después. Hay una investigación sociológica antes y después. La literatura,
de hecho, hasta donde uno puede advertirlo, no se ve muy afectada o
no se ve afectada en lo absoluto. Por supuesto, hay la creación de toda
esta versificación sentimental, pero es una versificación sentimental
que muere y se extingue en las canciones de protesta, en los cabarets,
y que realmente nunca llega a trascender ese impulso melancólico, lacrimoso. Realmente, ncfllega a trascender esta idea de telenovela que
determina mucho de lo ·que se supone poesía sobre el 68. En cambio,
en las ciencias sociales sí hay un desarrollo muy poderoso. Y, sobre
todo -lo que me parece un fenómeno muy importante-, el marxismo,
que era una tendencia académica, se volvió una tendencia crítica de
primer orden en las universidades a partir del 68. Y eso sí es un desarrollo cultural muy importante, que hay que señalar. Por lo demás,
yo creo que la novela, por ejemplo, no se ve mayormente afectada.
Hay una novela anterior, la de " la honda", que en su mejor instancia
fue representada por José Agustín, pero que en el 68 no está presente
o casi no implica nada que no sea los pasajes decorativos de manifestacion~s, mítines, concentraciones, etcétera, en algún momento de la
novela. Ahora, lo que me parece muy claro en ese sentido, es que al ·
ampliar las posibilidades democráticas de México, de cualquier manera,
una contracorriente y aun en contra de la decisión oficial, el 68, en lo
primero que incide es en el campo cultural, en donde las manifestaciones democráticas tienen mayor sentido, porque es el objeto directo del

[ 64 J CATHEDRA

estudio que es la ciencia social ...

~REGUNTA DE UN ALUMNO: Quería preguntarle si Carlos
Pelhcer es tan ?,uen poeta como museógrafo . . . Y, además, está el caso
d~ su postulac10n como senador por el Partido Revolucionario Institucional . . . ¿Es deveras un buen organizador de museos?
.C. ~: .Bueno, pero ese es un Carlos Pellicer que, en todo caso, tien~ mteres para los que vayan a visitar el museo de Tabasco. Y yo creo
que hay un Pe!licer extraordinario. O que hay un poeta, pero verdaderam~nte de pnmer orden, un poeta deslumbrante, que a principios de
la d~cada de los veintes modifica toda una concepción de la poesía
mexicana, Y que, frente a lo taciturno y doliente de González Martínez
Y de Nervo, opone una cantidad de posibilidades formales y de actitudes que son realmente sorprendentes, innovadoras, etcétera. Ahora,
que. a un poeta, a los setenta y siete años, el Pártido Revolucionario
~st1tucional decida utilizarlo para prestigiarse con él, pues puede ser
mcluso lamentable, pero no tiene nada que ver con una obra deveras
portentosa .. .

O!RA ~REGUN'.fA: ~o que yo quiero preguntarte es lo siguiente; ~-~n donde estriba la lIDportancia del marxismo y en qué parte?
Tú d~J1Ste que el marxismo no es importante, que si se te habla de
marx~mo, eso_ para tí no significa nada. ¿Consideras, entonces, que la
doctrina marx1Sta es una cosa banal, que _no expresa nada?
C. M.: No. Yo no dije que el que se hable de marxismo no me dice
nada, porque eso es, puede ser, únicamente, la difusión ele sectarismos
muy dilu_idos y q~e no tien~n realmente mayor novedad que modificar
el lengua.Je sec~o dogmatico de las asambleas, que es cosa que, cultural~ente, no significa nada. Lo que yo digo es que, al hablarse de
marxismo, ya hay gente que empieza a trabajar con actitud marxista
d_e un modo muy serio. No hay más que ver las revistas que están surgie1!do ahora, como "Historia y Sociedad". "Cuad_emos Políticos",
etcétera, que revelan _que ya hay un intento de asimilar y de utilizar
cultu?11 Y críticamen,te. -y políticamente, desde luego-, el método
m~ISta, Y que
s1 significa un cambio cultural. Ahora, no lo califico m estoy ,;anrJicando al marxismo como el momento en que la verdad llegó al mundo, Y a partir de eso todas las demás corrientes quedaron h~chas la mentira. Lo que digo es que sí es un cambio cultural
muy importante. Ahora, que se hable de marxismo puede haber sig-

r.

-~º

CA'fflEDRA [ 65 )

�nificado simplemente proveer de nuevos recursos verbales a las sectas,
a los ghetos universitarios. O puede ser también, ya, lo que sí es aquí
muy importante, intentar un nuevo punto de vista frente a la realidad
mexicana que, con todas sus desviaciones, simplificaciones y sectarismos, está siendo realmente muy definitivo en este momento ...

plan~arle dos cuestione~, con respecto a la literatura comprometida.
La pnmera: ¿No hay literatura comprometida en los países socialis~? Y la segunda: ¿Cuáles serían, para usted, los rumbos de una
::;tura en el mundo capitalista y, lo mismo, en una sociedad socia-

PREGUNTA: Señor Monsiváis: En una parte de su charla, usted
se refirió, reiteradamente, a la literatura, dentro del proceso contemporáneo de la cultura en México. Pero yo no estoy de acuerdo con eso,
expresado por usted, de que la literatura comprometida sea una manifestación utópica . . . ¿Podría usted explicar esto, en relación con el
compromiso que tuvo un José Revueltas, por ejemplo?

C. M. =. No sé si ~u~da ser tan simplificada mi visión de lo que será
en las soctedades social1Stas la literatura comprometida. En todo caso,
~e abstengo de gen~ralizar y, sobre todo, de formularle caminos a la
hte~tura en ??ª soc1ed~d capitalista o socialista. Más bien, corresponde~1_a a la_ critica lo existente, más que la prospectiva, así, tan programatica, asi, como a la que usted me aboca ...

C. M.: Yo creo que usted llegó un poco después. Yo no dije eso
. . . Voy a intentar responderle, pero como me atribuyó de entrada
una afirmación que yo no hice . . . Bueno, yo no dije que la literatura
comprometida fuera utópica. Es más, no recuerdo haber usado el
término "literatura comprometida". Ahora, no entiendo muy claramente qué significa eso de "literatura comprometida". "Comprometida", ¿con qué?. . . Yo creo que es lo más alejado literatura comprometida en el sentido clásico u ortodoxo del recurso del método ...
En todo caso, yo no creo haber dicho que la literatura comprometida
era utópica. Y como no creo haberlo dicho, ya todo el resto de la pregunta me desorganiza mucho . . . Lo que yo creo es que la literatura
comprometida que se ha hecho en México ha sido, con la excepción
de José Revueltas, pésima. Eso es lo que yo creo haber dicho: "utópica", en cuanto a literatura. Eso quizás no lo dije. Pero le podría decir
que lo utópico de esa literatura es creer que es literatura, cuando lo
que es es la misión y la configuración de lugares comunes. Ahora,
una novela tan drásticamente comprometida, con una posición política como Los días terrenales, de José Revueltas, es una novela admirable, pero es una novela muy compleja que plantea muchas posiciones
de ambigüedad y que matiza muchísimo la personalización y la visualización del militante. Lo que yo creo que, en un proceso cultural
que oscila tanto entre lo colonial y lo primitivo como el mexicano, la
mayor parte de la literatura comprometida que a sí misma se asume,
se llame, se describa como literatura comprometida, ha tenido un bajísimo nivel expresivo y eso ha redundado en su final inutilidad. Eso es
lo que pienso ...

PREGUNTA: Quisiera, señor Monsiváis, que se refiera a los variados aspectos de las siguientes preguntas: ¿Qué relaciones puede usted
sustraer entre la estructura económica y social de un país subdesarrollado como México y la élite intelectual que produce una alta cultura? Al poeta Octavio Paz, ¿dónde lo situaría usted? Y sobre los seguid~res de Paz, ¿qué nos dice usted? Finalmente, ¿qué hay de las
relaciones entre alta cultura y cultura popular?

PREGUNTA: Yo quiero referirme a dos cosas. Es decir, quisiera

[ 66 ]

CATHEDRA

C. M.: Bueno, me has planteado el reconocimiento de mis límites.
: o no puedo señalar mucho. Francamente, me siento absolutamente
mcapaz de hacer .ese análisis. Y creo que es muy difícil hacerlo, y que
hasta ahora los mtentos en ese sentido han terminado catastróficamente. Lo que yo siento en todo caso es que hay una cosa relacionada
con es~ .estructura socioeconómica a que tú aludes, y que es la posibilidad eht1Sta de una alta cultura. Esa posibilidad elitista de una alta
cul~ura tiene una configuración óptima en el caso de Octavio Paz. Oct~vio Paz es el ~esultado de una experiencia cultural muy variada, muy
nea ~ ~uy matizada. Ahora, los imitadores de Octavio Paz que vienen
de difusiones de esa alta cultura, de vulgarizaciones muy empobrecidas
?e. esa alta cult~ra, ?ºr la razón misma de las deficiencias del país, son
imitadores,_ e~ térmmos generales, pésimos, que acaban estrangulándose
en su prop:ta mcoherencia, en su propia incapacidad de solventar culturalmente los problemas que propone poéticamente Octavio Paz. Ellos
llegan ya al surrealismo convertido en una vulgarización que va de
luga_res co~unes de André Bretón a los horrores pseudoplásticos de
Sof1a Bass1. Lleg~ al surrealismo Pn un momento de agotamiento
c~tural del surrealismo y de una consumación histórica de ese movimiento. Y no pueden resolver lo que plantea esa defunción del suCA1HEDRA [ 67]

�rrealismo, como no pueden resolver tampoco lo que plantea el culto
por el lenguaje, por las palabras de Octavio ~az. Un poema co~o ~l
de Paz, en Libertad bajo palabra, cuando le dice a 1~ ~al~bras: Chillen putas", en ese momento tiene un gran sentido rei';Ildicar la obscenidad de incorporar elementos populares a la poesia, de tener una
relaci6n más directa con las palabras que aquélla tan amilbarada que nos
venía del ~odernismo, etcétera. En este momento ya no tiene ningún
sentido y está agotado como procedimiento. Es todo lo que pasa a propósito de la pobreza cultural del país, que se ~roduce en gran parte
por la extinción de esta alta cultura, que ya la infraestructura cultural
para esa alta cultura estaba dada desde, digamos, el siglo xix Y se agota
a principios de la década de _los cincuent~. Y ya la_ ~ta cultura en
México, esa suprema aspiracion de humamsmo y clas1c1smo de letr~,
está muerta. Lo que tenemos ahora imperando es una cultura media,
producto de vulgarizaciones y difusiones. Y esa cultura media no puede
sostener a los imitadores de Octavio Paz. Entonces, el resultado es la
pobreza, la pobreza de toda una serie de intentos poéticos ~u~a f~erza
inicial ya no existe, y que está sobreviviendo a base de im1tac1on~s
desvencijadas de un movimiento ya cadáver. Esa es la respuesta mas
general que se me ocurre. Ahora, ¿de ·qué modo _depen~e ~a poesía
de Octavio Paz de su momento sociocultural o soc10economico? Eso
me excede, francamente ...

PREGUNTA: Según lo señalado por usted, se puede inferir ~ue
Juan José Arr,eola no tiene entonces ningún valor en las letras mexicanas, porque su obra no sirve p~ na?ª; .Así, pues,_ el Confabul~o Y
los otros libros de Arreola son hbros mutiles de la hteratura mexicana
. . . ¿Cómo considera usted que fuera la obra, entonces, de Arreola?
C. M.: Yo suplicaría que hubiera preguntas más acordes con lo
que dije, que fueran un poco más text~men~ ,r~producid~. ,_Y o dije
que un libro como Palindroma era un hbro mutil. No diJe toda la
obra de Juan José Arreola". Dije que el Juan José Arreola posterior al
Confabulario y a Varia invención ~s un Arreota q~~ ya extenuó todo
lo que de posibilidad tenía: ese cwdado, esa obses10n por lo perfecto,
y que no puede ir más allá. Un libro como La feria, con ~od_o Y _es~
tan desarticulado, tan lleno de lugares comunes de la provincia nus~f1cada, etcétera, tiene incluso más vitalidad que textos co~,º los de Palíndroma, que nacen muertos, que responden a una obsesion formal que
ya no tiene ningún contexto, aquí s! social o cul_tural,que la respalde,
que la haga posible, que la haga creible. Es un mtento vano de crear

[ 68 ]

CA111EDRA

obras maestras en cada página ...

PREGUNTA: ¿No hay, entonces, nada valioso en la cultura mexicana, para usted?
C. M.: Yo no diría eso ...

PREGUNTA: ¿La obra de Octavio Paz es una obra cultural que
está tambaleante? ¿ Y las afirmaciones políticas de Paz también son
decadentes?
C. M.: Pero yo no hablé de tambalearse la obra de Octavio Paz.
No se está pasando su obra tampoco. Pero me han atribuido ya cuatro
veces cosas que yo no he dicho. De ninguna manera hablé de tambalearse la obra de Octavio Paz. Creo que la obra crítica de Octavio Paz
se resiente en partes y, sobre todo, la parte política, la interpretación
política de México. Eso sí yo lo veo muy tambaleante, pero de ninguna
manera hablé de una obra poética tambaleante ...

PREGUNTA: Si la poesía de Paz vale mucho, no son así sus juicios
políticos. ¿Eso es verdad? ¿Paz es un intelectual tambaleante?
C. M.: En todo caso, no me refería a ninguna parte tambaleante, y
la palabra no la usé entonces ...
PREGUNTA: Yo quisiera hacerle algunos cuestionamientos, que
se pueden sintetizar en lo que sigue: ¿No piensa usted que las obras
culturales mexicanas contemporáneas no han tenido ninguna trascendencia mundial? ¿Toda esta baja calidad de la producción cultural se
debe a la situación económica y política, típica, de los países subdesarrollados como México? ¿La lucha de clases sociales en México no
puede ser motor de un futuro desarrollo cultural? Y, por último: ¿La
crisis de la intelectualidad mexicana es una derivación de la crisis del
Estado, de la máxima institución política de nuestro país? ¿Qué nos
podría decir sobre esto, profesor Monsiváis?
C. M.: Bueno, tres posibles divisiones de mi respuesta: La primera,
de cualquier modo, casi todo lo que se está produciendo ahora va a
tener una importancia en el mejor de los casos meramente históricos.
Lo segundo, no subordino tan determinista, ni tan mecánicamente, la
producción cultural y, sobre todo, la producción literaria, al momento
CAfflEDRA [ 69

]

�político y social, aunque existan profundas correspondencias dialécticas. No he pretendido hacer esa subordinación tan mecánica. Y, lo
tercero, yo creo que existen puntos de referencia clarísimos, determinantes y enormes, más punto de referencia, en este momento, que la
lucha de clases, digamos, en México. Sobre la lucha de clases, no creo
que pueda haberlo. Es un punto de referencia y una construcción de
todas las posibilidades de entender una realidad. Ahora, de ahí no
derivo, desde luego, que la literatura, que la crisis de la literatura, sea
necesariamente la crisis política de nuestra sociedad ...

PREGUNTA: Yo también quiero hacerle varias preguntas: ¿Qué
es eso de "la vocación de servir"? ¿Cuáles son las limitaciones de esta
charla suya que usted afirma que existen? ¿Por qué se refiere usted más
a la "cultura de la élite" qu~- a la "cultura del pueblo"? ¿El más famoso intelectual mexicano contemporáneo será, entonces, Octavio Paz?
C. M.: ¿La vocación de servir que dijo el ingeniero Bravo Ahuja en
la tumba de don Daniel Cosío Villegas dos veces? Su vocación de
servir . . . Bueno, lo primero, sí, efectivamente, yo confesé que una
de las limitaciones básicas de las cuartillas a que iba dar lectura era no
haber tomado en cuenta la importancia vital de los medios masivos en
cuanto a la configuración de una cultura'. Pero esa no es una limitación
de todo mi trabajo. Son doscientas cincuenta cuartillas de cultura de
élite. Ahora, cuando uno llega a esa conclusión es cuando ha revisado
las pruebas de plana. Ya no hay nada que hacer, y es un desastre.
Pero creo que tienen una influencia definitiva . . . Ayer estuve en el
capierino de un cantante, viéndolo firmar autógrafos a niñas que iban
lldtando y~llozando, y lo veían y prorrumpían en lágrimas, etcétera.
Y eso es una fuerza brutal, impresionante. Yo no concibo a nadie
llorando por pedir un autógrafo a Octavio Paz, y ahí lo veía. No sé ...
Fueron tres horas, casi de alucinación, de ver la enorme fuerza de una
criatura absoluta de los medios sobre una masa. Pasaron cerca de
¿qué sé yo? ochenta muchachas, y le llevaban álbumes con recortes
suyos y le decían: "Oye, te estuvimos esperando toda una tarde y no
fuiste" (en no sé que exótico lugar de Coatzacoalcos) . . . Y: "te hemos
venido a ver desde Reynosa" ... Y todo eso era una fuerza vital, extraordinaria, como es extraordinario los millones de fotonovelas a la
semana, los millones de comics y la penetración de las telenovelas. Y
como es extraordinario, también, en este momento, un proceso de
ideologización de los medios que se refleja en el anticomunismo acervo
e histérico, que han lanzado programas antaño no respetables pero sí

[ 70 ]

CAffiEDRA

mediocres en ese sentido, como "24 Horas". La presencia de gentes
como Blanco Moheno y como Kawage en "24 Horas". O la conversión
de una estación radi~fónica _como la "W" en una radioemisora de lugares comunes del anticomum~~o de los cincuentas. Significa que hay
~ue. ~tender de u~ modo en tic~ y muy directo e inaplazable a lo que
significan_ los medios, que no solo es la idea de manipulación -en lo
que e~tari~ yo de ~cuerdo con Enzensberger, que es una idea defensiva
de la iz~merda-, smo con la proposición de alternativas culturales. En
ese se~tldo, cuando yo veo que en algunos barrios obreros de Cuemavaca se mtentan hacer de un modo mqy primitivo, pero ya muy serio,
fotonovelas con otro contenido, me parece que se está dando un paso
aunque las.~otono~elas sean muy débiles y haya que discutir y critica;
su confecc1on. Evidentemente, la mera crítica frente a los medios masivos es una fo~a ya aplastamiento. Lo qUL' corresponde, si se quiere,
del modo mas humilde y precario, la creación de alternativas. Ahora,
en lo ~ue res~ecta a lo de proceso educativo, yo creo que la reforma
educativa h~ ~ido sobre todo un intento de organizar, sobre una base
mu~ demagogi~a, la imposible respuesta del Estado ante la educación
masiv_a, Y que siguen comportándose ante ese proceso de educación con
las mismas ~mas ideoló~~as de los años veintes. Creo que, con todas
sus exageraciones, la critica de Ivan Ilich es una crítica formidable
en este sentido, al mito de la escolaridad en América Latina. . .
'

?e

PRE~UNTA: Sobre el caso de los presos políticos, ¿qué podría
usted _decir? Que haya' presos políticos en México, ¿eso no tiene consecuencias en el proceso cultural mexicano? Porque nosotros sí consideramos que la existencia de presos políticos en México tiene mucho que
~er con el mucho o poco desarrollo cultural, ¿no es así? ¿Hay posibil~da~~s de que estos presos políticos puedan liberarse pronto? •Qué
significa todo esto?
"
C. M.: Bueno, lo único que yo corregiría es una información de lo
que usted ha dicho, aunque usted dijo que el movimiento del 68 sí
tu~o consec~encias. Eso no lo negué. Lo afirmé ampliamente. Sobre
1~ mformacion respecto a los presos políticos: se les condenó a seis
~os, lo que significaría que tendrían que cumplir tres años y medio de
carc~l. Pero es sobre todo un proceso intimidatorio -por lo que se ha
po~i~o ver-, Y, ~na manera de decirles que es preferible que cesen sus
actlVld~des pohticas. Y me imagino que, sobre todo, al grupo de Heberto Castillo, que es_ el que más se activa. Y al grupo que hace la revista "Punto Crítico". Y es un p_roceso de amenaza directa, pero que se
CATHEDRA [

71 ]

�supone, 0 por lo menos es el punto de vista de ~os abogados defensores
y el punto de vista de los mismos ahora senten~iados, se supone q_ue ~o
va a tener efectos directos por ahora, que es sunplemente una técmca
de intimidación ...
PREGUNTA: ¿Qué nos puede decir del cine y el proceso cultural
mexicano~ ¿Cómo se refleja esto?

c. M.: ·Cómo se refleja el proceso cultural en el cine? Bueno, en
el cine se h: procedido a la casi y absoluta estatización de la industria.
Lo que me temo es que no significará sino una proliferación de lugares
comunes en tomo al "tercermundismo", por el momento. Me parece
que hay una película excepcional, que es "Canoa", y q~e el resto h~
sido despilfarros más o menos categóricos, películas que mtentan s~rgir
de la base de un populismo ya muy desmedrado y ya muy aventaJado,
· · 'to " , etce'tera•
como podría ser "Calzonzin, inspector" , o "El pnnc1p1
o películas que tienen una visión francamente pedestre de lo ~opul3:1"
como "Tívoli". Ahora también se va a llegar a grados de valentia musi:
tados en el medio. Tengo entendido que ahora Alberto Isaac está
dirigiendo una película muy valiente y muy viril contra Victo?~º
Huerta que, como se sabe, todavía goza de un gran poder pohtico.
y que, por lo mismo, es susceptible de reprimir tremendame~te ~ los
que hagan esta película. Me parece que ya enfrentarse a Victon~o
Huerta es una prueba de valor civil que mucho nos honra a los mexicanos . . . Ahora, yo creo que en esto, como en todo prob_lema. es la
decisión de usar una apertura y de tomarles la palabra. Julio Scherer,
en "Excelsior", decidió tomar. la pal~bra al ofr~c~iento la apertura
y ha creado efectivamente un espacio democratico y cntico. Ahora,
otras gentes, no lo hacen. En general, no se ha hecho esa cosa de_ tomar
la palabra. Así, el gobierno cree que es un acto de benevolencia Y de
caridad y de condescendencia paternalista la apertura. Tomarle 1~
palabra, en cierto sentido, es decir: "Bueno, esto no es un regalo, m
es un obsequio. Es un derecho y lo vamos a usar". Me parece que,
en la medida en que muy poca gente decidió usar y acceder a la a~er- ·
tura es en la medida en que la apertura se ha ido cerrando. Hubiera
sido' imposible para el gobierno clausurar dramática o drás~icame~t~ la
apertura. · Cómo es muy posible que eso pueda suceder, si much1S1ma
más gente ¿hubiera decidido usarla? ~n . ese senti'd o, creo que t'iene
mucha razón Gabriel Zaid, en su polem1ca c~n Carlos Fuentes. . El
problema no es ver las cosas como be~evolencia ~bemamen~'. ~mo
entender, por ejemplo, que para un escntor su espac10 es la credibilidad

?~

[ 72]

CATHEDRA

de sus lectores, y que en ese sentido usar la apertura es usarla críticamente .. .
PREGUNTA: ¿Qué puede usted decir sobre. la "universidad abierta? ¿Es un fiasco la universidad abierta? A nosotros nos preocupa esto
de la "educación abierta" porque ahora se habla mucho de ella. Si la
otra educación universitaria está por los suelos, ¿qué será entonces con
estas nuevas modalidades?
C. M.: Sí, a mí también me desconcierta, porque yo tampoco hablé
de eso. No tengo una información, así, al respecto. Entonces, yo lo
que he visto en México es una mera impresión, y es que la universidad
abierta está abierta a todas las posibilidades de la burocracia y que no
ha pasado otra cosa. Pero no tengo la menor idea de los demás. Realmente, usted me toca un tema en el que no he osado llegar a la impronta del conocimiento .. .
PREGUNTA: ¿Y no hay errores en la educación en esta Facultad?
C. M.: No. Ahí yo lo remitiría a una opinión del coordinador,
porque realmente yo no sé lo de aquí ...
PREGUNTA: ¿El contenido de esas cuatrocientas cuartillas que
usted ha mencionado serán publicadas algún día? ¿O ya no le interesa
continuar con los estudios para terminar ese ensayo? ¿Qué puede decirnos al respecto?
C. M.: No. Yo sí quiero continuar con este tipo de trabajos y con
este ensayo en concreto. Ahora, me encantaría tener la prosa de Octavio Paz, también, pero me parecería muy fastidioso tener esa actitud
fatalista, determinista, frente al mexicano, de Octavio Paz. Yo realmente no quise cosificar al mexicano como empresa. Y no creo ya siquiera
que sea útil o posible. Lo que yo pretendía era estudiar un comportamiento social del modo más concreto posible. Si llegué a una suprema
abstracción· es el fracaso total de mi trabajo y me deprimiría terriblemente. Ahora, por otro lado, si estuviera escrito como El laberinto de
la soledad, pues ya "la hice", francamente ...

EL COORDINADOR: Les agradecemos mucho su presencia en
este acto . . . Hay .un anuncio que quisiera yo hacerles, a pedido de la
Dirección de la Facultad de Trabajo Social. Ellos invitan para una di•
CA'nf.EDRA [

73 J

�cusión en tomo a los problemas del precarismo, en la que estarán presentes el rector de la Universidad, el doctor Amador Flores Aréchiga,
el licenciado Ricardo Canavati y los dirigentes de "Tierra y Libertad"
... Entonces, este acto va a tener lugar el día 26, o sea el viernes, a
partir de las trece horas. Para quienes quieran asistir, va a ser aquí,
en el auditorio de la Facultad de Comercio y Administración . . . Gracias, nuevamente ...

[ 74] CATHEDRA

�José Reséndiz y Mario Cerutti

Amos
y sirvientes de Nuevo León en el
siglo xix
Documentos de la década 1870-80
NO PARECEN SER muy abundantes las investigaciones realizadas
en tomo a aspectos socioeconómicos del ámbito rural de Nuevo León
en el siglo xix.
Toda tarea que se inicie en este sentido -basada en documentos
de la época- seguramente coadyuvará a ofrecer mayores precisiones
sobre temas que pueden incluir las formas de tenencia de la tierra, los
rubros fundamentales de la producción y los mercados que la absorbían, el grado de avance o retraso técnico de las explotaciones, las relaciones de producción existentes, el sistema de endeudamiento (que
habría sido uno de los pilares de esas relaciones), las vinculaciones entre
amos-sirvientes y las necesidades militares surgidas por los conflictos
civiles, el apoyo del aparato estatal a los dueños de la tierra, las formas
de control y represión de la fuerza de trabajo, entre otros.
Una labor de esta índole podrá ser útil, asimismo, para verificar o
corroborar hipótesis y planteamientos teóricos sobre el siglo xix mexicano, muchas veces no contrastados por medio de la investigación concreta sobre fuentes directas.
CATHEDRA [

75 ]

�Desde hace dos años y medio, en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL se está indagando sobre los mecanismos que permitieron
el surgimiento y consolidación del capitalismo en la región, a partir
de lo ocurrido en Monterrey a finales del siglo pasado.
Estos trabajos -de los cuales han sido publicados ya resultados parciales (1)- apuntan también a un análisis de la formación de la burguesía regiomontana, que usufructuó las transformaciones operadas en la
economía, las impulsó y cabalgó sobre ellas para convertirse progresivamente en parte deJa clase dominante.
El período en estudio corre entre 1860 y 1910, etapa en la que consideramos se dieron los pasos necesarios para el establecimiento de un
sólido, dinámico capitalismo en Monterrey, con apoyo en su industria,
especialmente en su sector metalúrgico. En esos cincuenta años, por
otro lado, Monterrey regionalizó sus inversiones, su capacidad de expansión, y se convirtió en pivote de una vasta área del norte de México.
El medio siglo indicado ha sido subdividido en dos fracciones. La
primera va desde 1855-60 hasta 1890, y es visualizada provisoriamente
como una fase de acumulación primaria de capitales, que se logra por
medio del comercio, la especul;lción financiera, una escasa pero significativa inversión en rubros manufactureros y -de manera visible- con la
adquisición y explotación de extensas propiedades rurales. En la subetapa siguiente, entre 1890 y 1910, estos capitales aprovechan una coyuntura favorable -que hay que conectarla a la estabilidad política
nacional y regional, a los estímulos que a la industria brinda el gobernador Bernardo Reyes, a las nuevas necesidades de la economía internacional, sobre todo las de Estados Unidos- para volcarse masivam,ente
a una producción de tipo capitalista, en la que se distinguen las areas
fabril y minera.
Durante todo el período se observa que quienes emergieron como
uno de los ejes del crecimiento económico -es decir, los empresarios
que actuaban en el proceso- mantenían una nítida vinculación con las
zonas rurales. Esto no era general, pero sí bastante frecuente.
Uno de los problemas que deben resolverse, pues, es el atinente a la
manera en que estos hombres de negocios se desenvolvían en el ámbito
no citadino. Cómo extraían•allí el excedente, mediante qué relaciones

[ 76 ]

d~, producci~n Y explotación. Es menester comprobar si la modernizac10n ~r~&gt;&lt;iu~?va que el notable desarrollo de Monterrey provoca vía industnalizac1on, d~sde 1890, se prolonga a las fincas no urbanas. Si $OS
burgueses e? la c1u~d ~burgueses productores, o sea, netamente insertos en relaciones capitalistas de producción, a las que controlan y reproducen con la ayuda ~el ~parat~ estatal), son también net.amente burgueses en el c~po! o s1 ~1 mantienen relaciones de producción no definidamente cap1tal1stas, mas atrasadas.
Simul~neamente d;be especificarse si el excedente se extraía de
manera _drrecta -a :raves de una relación de producción/explotaciónº por v1a de mecanIS~os como el comercio desigual. Que podría haberse dado en~re com~rc1antes urbanos y campesinos (en el caso de productores agrarios duenos de su pedazo de tierra), o con la intermediación
de hace~~ados, que c_on las ~ercancías producidas en forma capitalista,
Y adqwndas en la crrculac1on que iba imponiendo el capitalismo en
desarrollo? endeudaban a sus peones e inclusive les impedían que fueran
a vender libremente su fuerza de trabajo en fábricas y minas.
. E~ fin, son varias y v_ariadas las cuestiones a resolver -y poco lo
mvesbgado h:15ta hoy- s~ es que se pretende encajar adecuadamente
l? que acaec1a en el med10 rural con el proceso de desarrollo capitalista en Nuevo León y la región noreste del país.
Este tipo de int~rrogant~s ha llevado ya a que algunos estudiantes
avanzados de~ Colegio de Historia de nuestrci Facultad de Filosofía y
Letras se ded~que~ a bucear áreas o períodos de la historia rural del
esta~o, que bien puede resultar semejante a la del conjunto del noreste.
ReVISando documentos asentados en el Archivo General de Nuevo León
detectaron. pa~~les que ?rindan luz sobre algunos de los aspectos señalados al pnnc1p10; especialmente en la subetapa que marcha de 1860
189Q
a
De esps papeles hemos seleccionado diecisiete, que son los que se
escalonan :ras esta introducción. En general, ofrecen datos relativos
a las_ i:e1~c1ones que entre amos y sirvientes se registraban en distintos
mumc1p10s del estado en la década 1870-80, o sea a la mitad cronológica ?el subperíodo elegido. Fueron encontrados en la rica sección Concluidos del_ AGENL, reservorio de todo tipo de dictámenes y resoluciones del gobierno estatal.

CADIEDRA [

CAfflEDRA

77 ]

�Deudas y sueldos
UNA PRIMERA CONCLUSION que puede extraerse de estos expedientes es que el sistema de endeudamiento funcionaba plenamente en
Nuevo León para esos años.
Los peones aparecen con frecuencia fuertemente endrogados, en
una dimensión que superaba ampliamente su capacidad de pago (que
puede inferirse de los ingresos mensuales que receptaban).
Hay casos como el de Mateo Villarreal, de San Roque, que se queja
porque su. amo le presenta en 1874 una cuenta que suma algo más de
289 pesos. Su sueldo parece ser de cinco pesos (más ración). Si este
peón hubiera entregado puntualmente sus ingresos sin tomarse de ellos
un solo centavo, habría necesitado trabajar 58 meses (casi cinco años)
para quedar libre como individuo plenamente dueño de su fuerza de
trabajo (Doc.12).
La situación se repite: Longinos Flores, de General Terán, gana
cinco pesos por mes pero adeuda más de 193 (Doc.13); el pastor Andrés
Murillo, de Santa Catarina, debe 120 pesos (Doc.15); Eugenio Guzmán,
de Villa de García, que obtiene cuatro pesos al mes, debe 97 (Doc. 7); y
el ya anciano Gregorio Ramos adeuda, pese a "tantos años de buen servicio", la suma de 174 pesos, que le son legados por su ama al morir,
seguramente -como estima el propio peón- porque "ya estoy casi inútil" (Doc.6).
Este sistema de retención de la fuerza de trabajo vía deudas parece
haberse extendido hasta la Revolución. Documentación encontrada de
los años 1895 y 1900 señala de manera clara su funcionamiento (2),
aun cuando el artículo quinto de la Constitución estatal señalaba que
"Nadie puede ser obligado a prestar trabajos personales sin la justa
retribución y sin su pleno consentimiento, salvo el trabajo impuesto
como pena por la Autoridad Judicial" (3).
Una evidencia de la perdurable fortaleza de este mecanismo sería
la ley que el gobernador Bernardo Reyes -probablemente por las demandas de fuerza de trabajo libre que imponía el mismo desarrollo capitalista- hizo sancionar en agosto de 1908. La norma legal tendía a atenuar el endeudamiento, puntualizando que "el salario de los jornaleros
no estará afecto al pago de los anticipos que se hagan a éstos a cuenta

[ 78 ] CATIIEDRA

de trabajo, sino cuando sea de cincuenta centavos o más por día. En
este caso, y siempre que el jornal no exceda de un peso, el pago del
anticipo sólo será exigible hasta la tercera parte de la cantidad que importe dicho jornal en un año" ( 4).
Esto significa que durante todo el período en estudio (1860-1910)
se habría manifestado la situación que ofrecen los documentos de la
década de los años 70.

Deudas que se heredan
SE DESTACA ASIMISMO en ciertos expedientes de qué manera los
hacendados pretendían transferir esas deudas a los hijos de los peones
muert?s o fugados, aun cuando aquéllos fueran menores d~ edad. Altern~tiva que era expresamente prohibida por el decreto que regía las
relaciones entre amos y sirvientes promulgado el 31 de marzo de 1851
por el gobernador del estado, Agapito García (Doc.17).
Su artículo cuarto decía: "La muger y familia del peón ó criado
que muriese en el servicio de su amo, no podrá ser obligada á satisfacer
con_ su trabajo ~ers~nal, ó con bienes propios, la cantidad que resultara
debiendo el mando o padre, al amo á quien servía".
Pese a ello, los dueños de la tierra insistían en que los familiares del
muerto o fugado deudor estaban obligados a trabajarles hasta cubrir el
monto pertinente. Ejemplos en este sentido se observan en los casos
de Andrés, Rafael e Isabel Oliva -de 15, 13 y 11 años respectivamente-, en Guadalupe (Doc.5); en el de Higinio y María Antonia Morales
-de 14 Y 10 años-, en Santa Catarina (Doc.10)· y en el de Refugio
Velázquez, en Marín (Doc.11).
'
L~ excusa de los h~cendados se fundamentaba en no pocos casos en
el articulo sexto del citado decreto, que determinaba excepciones para
los casos en que los hijos hubiesen sido acomodados para " subvenir á
los gastos erogados en alguna enfermedad grave de sus padres" 0 cuando el acomodo se_ hizo "para pr?porcionar la subsistencia á s~s padres,
Y en su defecto, a sus abuelos, q padres adoptivos que hayan cumplido
con los deberes paternales".
Así, se brindaba una amplia posibilidad para continuar teniendo baCATHEDRA [

79]

�jo control de los amos a los hijos de antiguos peones. No debió resultar
difícil convencer a las autoridades de esas circunstancias, sobre todo
porque éstas emergían más complacientes con los hacendados que con
sus trabajadores. Revísese verbigracia el caso de los menores Oliva
(Doc.5), en el que los patrones Santos y Felipe Sepúlveda acuden al
artículo sexto para ret.enerlos, y véase el informe del alcalde primero de
Guadalupe.
Que las autoridades -sobre todo las municipales- solían escuchar
con mayor atención a los miembros de la clase dominante parece asegurarlo Longinos Flores, cuando recurre al gobernador porque los funcionarios de General Terán sólo le ofrecen cárcel cuando se queja. Su
conclusión es que en los juzgados de la villa "solo se le oye y atiende"
a los hacendados, mientras que "al pobre sirviente no se boye aunque
la razón le sobre" (Doc.13). De paso tómese nota de las acusaciones de
Flores contra Juan Quintanilla -propietario de la hacienda de Dolores-, atinentes a sus condiciones de trabajo y malos tratos.
Poco podían hacer los peones, por otro lado. No sabían escribir, y
cuando presentan al gobernador su ocurso piden disculpas porque utilizan los papeles menos onerosos desde el punto de vista de los impuestos, porque -dicen- son extremadamente pobres.
Según la versión de los sirvientes, el grado de explotación y sometimiento rebasaba límites considerados normales en la época. Al ya mencionado caso de Longinos Flores podemos agregar otros. El de Juan
de la Cruz parece ser extremo, pues prefiere la cárcel "antes que pasar
al servicio de su amo". Cuando el alcalde primero de San Nicolás lo
deja en libertad, se encuentra conque efe la Cruz retoma a la celda a las
pocas horas "aprobechandose de que se hayava abierta la puerta de la
carcel". Como representa una carga para las autoridades, el gobernador
decide que lo echen y que vaya a quejarse de sus problemas ante quien
corresponda ... (Doc.3).

Fuerza de trabajo y necesidades militares
A VECES, EL APARATO ESTATAL era urgido por necesidades
que no coincidían con las de los hacendados. Sus urgeqcias inmediatas
podían obligarle a entrar en contradicción con quienes, de manera regular, usufructuaban su respaldo a nivel superestructura!, político y de
'!ontrol social.

[ 80 ] CATHEDRA

~stos ~hoques solían protagonizarse cuando, por ejemplo, las guerras mtestmas del país o la región impelían a conformar ejércitos con
toda persorta ,ue se localizara en las áreas de conflicto bélico. Los primer:::s ~ue c~!an en la redada eran los llamados "vagos y malentretenidos_ (s1tuacion que no es exclusiva de Nuevo León ni de México· se
repi~ en estas décadas en otros países de América Latina, tanto' en
funcion de luchas civiles como de guerras contra el indio. La historia
de Mai:tín Fierro, el símbolo gaucho de las pampas argentinas, está
de_termmada por estas circunstancias).
En Nuevo León, a principios de la década de los 701 sucede con
frecuencia que los. ej~rcitos realicen levas de hombres, y en no pocos
casos arrastran a sirvientes. O sea, por motivos bélicos, se despoja de
fuerza de trabajo a los amos, que reclaman entonces para que se les
devuelva su dependiente o -al menos- para que el estado O el ejército
se hagan cargo de sus deudas.
Según l_os cas_os, la milicia accede a devolver al sirviente (que por
le~. no po~ia ser mcorporad~ a las tropas). Pero en otros, las urgencias
militares megan esa alternativa. Esto último es verificable en el Docum~nto 4._ Los amos J~an Delgado y Jesús Villarreal, de Cadereyta Jimenez, piden q~e se de la baja de sus peones Toribio Pérez y Antonio
Mena, por considerarlos exceptuados de este tipo de deberes. La respuesta del gobernador es que ello se practicará "tan luego como la
plaza de Saltillo sea ocupada por nuestras fuerzas".
, La frecuencia de estas levas es apuntada en documentos como el
numero nueve ("en una de las diversas ocasiones en que se tomó gente
de leva, Pº! orde°: del Gobierno de la Revolución"), en el que también
se puntualiza . co~o el hacendado se siente afectado por ello ("La
falta ~ue este md1V1duo me hace en mi trabajo, y las circunstancias
angustiosas en que me encuentro por las pérdidas que he tenido, que
no puedo soportar la de lo que me debe el citado mozo ... ").
. Los planteos ~ ejército se hacen en toda la regla, como el que practic~ el 22 de odl.lbre ~e 1874 Francisca Sánchez, de Santa Catarina, a
qmen, desde nueve dias atrás se le ha incorporado un trabajador al
~atallon ~4.. Con tono algo duro señala en su presentación: "El menc10n~do s~ente (Andrés Morillo, pastor, MC) me debe la cantidad
de ci~nto vemte pesos, habiendo pasado a mi poder del de otros amos
antenores de la misma villa ( ... ). La determinación, que no sé quien
CATIIEDRA [ 81

]

�baya podido tomarla, de destinar a Morillo al se~cio de las armas, no
sólo viola la garantía individual otorgada a Morillo en la la. parte del
art. 16 de la Constitución general, sino también la que á mí me conceden el mismo artículo y el 27 del propio Código, y por esto no dudo
que la justificación del Gobierno y Comandancia Militar, ~tend~endo
á la clara justicia que me asiste, tendrá á bie~ declarar ~ue ~~ indebida la
detención de mi sirviente, y que conforme a la Const1tuc1on y a las leyes debe ser puesto en libertad".
En algunos casos especiales, por razones que habría que terminar de
de corroborar pero que pueden derivar del tipo de t~e_as que_ en la producción cumplía la fuerza de trabajo, un gobierno militar bnndaba ~voconáuctos para que no se introdujese a la milicia -sin mayores escrupulos- a hombres con edad de marchar a la guerra (Doc.8). Esto no
debió ser muy frecuente, pues no abundan documentos de esta naturaleza.

bernantes a quitar trabajadores y arrastrarlos a la guerra, dejando de
lado la queja de los amos.
Es de esperar que una más abundante documentación haga factible
visualizar otros aspectos, de los cuales hicimos un breve sumario al
comienzo.
El Documento 17 es la reproducción total del ya mencionado decreto que regulaba las relaciones entre amos y sirvient.es en Nuevo León,
en el subperíodo en estudio.
Su artículo séptimo especifica abiertamente que "los sirvientes no
podrán dejar el servicio de sus amos contra la voluntad de éstos, mientras no cumplieren el tiempo de su compromiso", tiempo que seguramente se regulaba por la relación deuda-sueldo. Ya el artículo primero
señalaba que "los amos y sirvientes tienen obligaciones recíprocas",
apuntando que los contratos -que debían estipularse "libremente"debían constar en el libro de cuentas.

El decreto de 1851
EN RESUMEN, los papeles revisados permiten distinguir con cierta
claridad los mecanismos de sujeción que utilizaban los hacendados Y
dueños de tierra con cierto poder, en la segunda parte del siglo anterior.
El sistema de endeudamiento llevaba a los peones a situaciones imposibles de resolver, si se tiene en cuenta las proporciones entre lo que debían y los sueldos que recibían.
Se evidencia asimismo que el pago a la fuerza de trabajo no se realizaba sólo en dinero, sino que se reiteran ejemplos de compensaciones
adicionales con raciones, sobre todo. de maíz (Docs. 7,12 y 13), señal
de formas sensiblemente atrasadas en las relaciones de producción.

Es perceptible cómo las autoridades respaldaban con mayor asiduidad a los hacendados, aunque fuese haciendo sordos sus oídos a las
quejas de los sirvientes (lo cual no significa que no hubiera excepciones:
el caso del gobernador Fuero-Doc.13- es una de ellas).
.Finalmente, se manifiesta que -pese a lo anterior- no siempre era
mecánico el apoyo del aparate&gt; estatal a los do?1inadores,en las relaci&lt;:
nes de producción. Esas discrepancias en la cupula pod1an protagomzarse cuando motivos como Jos de carácter militar obligaban a los go-

[ 82 ]

CATHEDRA

Vinculado a ello estaba seguramente lo reglamentado en el artículo
segundo, en el que se detalla que los efectos que el amo suministrase
al criado a cuenta de trabajo debían darse a precios corrientes.
El artículo octavo norma una situación que podía suscitarse entre
hacendados: el amo, al acomodar a un sirvient.e, debía asegurarse que
otro propietario de tierras no ejerciera su derecho sobre el trabajador.
Ello parece apuntar que existían disputas por la fuerza de trabajo, consecuencia de una carencia relativa de brazos. Panorama que se prolonga
y acentúa para los años 90, seguramente agudizado por el desarrollo del
capitalismo, de la industria y la minería. De ello ofrece prueba un editorial del periódico La Voz de Nuevo León del 30 de marzo de 1889:
"la falta de sirvientes que piden las necesidades del día en el Estado
-acotaba- es la que hace que los unos patronos pretendan los sirvientes
de los otros" (5).
La documentación que se presenta a continuación está clas~cada
cronológicamente, y se han eliminado en algunos cas9s informes o notas
complementarias de menor significación que integraban los ocursos.
La selección se realizó luego de revisar unos trescientos expedientes, de
los cuales cerca de cuarenta aludían a los problemas mencionados.

CATHEDRA [ 83]

�1!· Caye.tano Elizon~ exigiendome que vaya á trabajar á su servicio,
Documento 1
Peón y soldado

"Espiridion Gonzalez vesino de San Francisco de Apodaca en la
hacienda de San Miguel, ante U. con el mas profundo respeto en la mas
bastante forma que haya lugar en derecho, salvas las protestas mas
oportunas y con el boleto de registro en la guardia nacional que debidamente acompaño, me presento y digo: que siendo sirviente por el año
de 1865 de D. Cayetano Elizondo, que vive en la hacienda de Güinala,
obtuve de mi amo el debido permiso para trabajar por mi cuenta, con
la obligación de pagarle toda la deuda con abonos de cuatro pesos cada
mes. En esta virtud alquilé un carreton de mi pariente y me salí á los
caminos á trabajar en negocios mios para llenar mi obligacion de abonos
y verme algun día libre de la condicion de sirviente á que me habian
reducido las circunstancias. En el primer viaje fui tomado para soldado
del cue,po de Caballeria que mandaba el C. Teniente Coronel Ruperto
Martinez, y sin demora mandé aviso á mi amo de lo que me pasaba.
Este se presentó al respectivo gefe, trayendo consigo el libro de cuentas
de sirvientes, donde se encontraba la mia, y expuso que yo no podia ser
soldado porque le debia la cantidad que mostraba la referida cuenta.
Entonces el expresado Gefe celebró con mi amo una convencion,
haciendo constar el primero en documento que tiene D. Cayetano que
el segundo, esto es mi amo sacarla cada mes de la caja del cue,po á que
pertenecia yo, la mitad de mi haber, 6 mas bien dicho, ocho pesos, que
me abonaron en mi cuenta todo el tiempo de la campaña, que dejé de
percibir con algunos alcances.
Por el certificado que respetuosamente acompaño firmado por el
C. Alcalde lo. de la Villa de Apodaca ( . . . ) se justifica suficientemente aquel contrato celebrado entre mi amo y el mencionado Gefe.
En virtud de esa convencion, segui prestando mis servicios en las
armas hasta que concluyo la campaña en Querétaro y vuelvo á esta
Capita~ se me estendió el pasaporte que tambien acompaño ( ... )
por referirse á mi baja.
Cuando yo me hallaba en el seno de mi numerosa familia, que tuve
abandonada desde que se me comprendió de soldado, sin contar con
ningun aucilio, aun hasta sin el de la Madre, que habia muerto antes,
cuando me hallaba tambien dedicado a trabajar constantemente para
cubrir las necesidades en que se hallaba mi espresada famüia, desnuda y
llena de miseria, que aun para ello me fui preciso contraer de nuevo
compromiso de acomodo con otro amo, se me presento el expresado

a desquitarle_ la cantidad que le debia, por que el mayor del Cue,po
nada le habia pagado, Y yo le manifesté: que no me acía obligado á
pagarse_la porque expontaneamente de una manera formal y expresa,
se habia conformado, convenido y aceptado la responsabilidad de
deuda en otra persona, ó mas claro en el erario del Estado y
su
lo mis
la bl' .
• que por
m~ o igacion en que me hallaba de responderle por dicha deud?- habia quedado estinguida enteramente, con aquel contrato. principalmente cu.~do yo cumpli por mi parte con det12mpeñar co~ lealtad en el servicio de las armas á que me destinó para ser pagado de su
deuda, hasta que concluyo la campaña.
No ~abe duda C. Gobernador que el Sr. Elizondo por aquella
co~~nciolan, de la manera mas perfecta se apartó de todo derecho para
exigirme responsabilidad de aquella deuda ( . . . ).
En tal virtud
.
A. U.C. . Gobernador ocurro respetuosamente suplicandole
se sirva declarar sm lugar el reclamo que me hace el Sr. Elizondo sobre
el pago de una deuda que ya tengo pagada ( ... )
Monterey, Enero 18 de 1870
Espiridión Gonzalez
No se firmar"
Respuesta
El ~obemador estima que no es de competencia del gobierno la
~soluc1on del problema, y sugiere se acuda a las autoridades correspondientes.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1876, Doc.25.

Solicitud de libertad ante prisión por deudas

"Anacleto Morales de esta vecindad ante V. con el debido res eto
me presento exponiendo: que desde el 21 de febrero último me kayo
preso en la carcel de esta Ciudad á pedido de mi amo, Don Teodosio
CA111EDRA [ 85

[ 84 ) CA111EDRA

)

�Gut"rrez y en esa misma fecha me sentenció el Juez 2~. locai a l ~ días
de obras públicasy al cumplirlos m! presentó el C. Alcaide_ ante mi Jue~
y dispu,o que siguiera en lo, traba]f&gt;o hasta arreglar con mi amo lo cual
no he logrado hacerlo por que no ha habido una persona que page el
dinero que le debo que son ciento y tantos pe'?~ y tampoc~ me ~suelvo a seguir er, su seroicio por motivos muy suficientes que a un tiempo
les hare presentes.
.
.
Por lo tanto A. V.C. Gobernador pido y suplico que en obsequio de
la humanidad ordenar se me arregle este negocio dandome en libertad
para trabajar de por si y abonarle á mi amo á segun lo que gane en lo
que resibire favor y gracia.
Monterey, Marzo 19 de 1870
No se firmar"
Informe del alcalde segundo de Monterrey

"El informe a que se refiere el auto anterior, es el siguiente. Anacleto Morales fué condenado por éste de mi cargo á quince d (as de
obras publicas por varias faltas cometidas á su amo Don Teo~ocio
Gutierres; extinguida la condena manifestó Morales no poder continuar
en el seroicio de aque~ y que lo que le debía se lo iría pagando en abono,, según pudiera, a lo cual no convino su amo; y entonses el Juzgado
hizo entender á Morales la obligación en que se hallaba de pagar la deuda ó volver al trabajo de su referido amo, mas como se negára á ésto
é insistiera solamente en dar abonos como lo pide en su escrito, de
nuevo dispuso el Juzgado que continuára en las obras publicas para que
no le fuese gravoso á la Ciudad hasta que hubiera quien pagára por él ó
se determinara á uolver al servicio de su amo.
Monterey, Marzo 23 de 1870
Mauricio de la Garza y Garza"
Respuesta

Document.o 3
Quejas por injuria y prisión

"Juan de la Cruz vecino de esta Villa, preso en la carcel de la misma,
con el debido respeto y en la vía y forma que mas haya lugar en derecho, ante ese Superior Gobierno comparezco esponiendo: que por
haberme ocupado de buscar un nuevo amo que pagara por mi lo que estoy debiendo a mi amo D. Juan Salinas, tuue que faltar por un dia en
el trabajo, lo que habiendo sabido el Sr. Salinas fué causa de que se
disgustara con el ocurrente no limitándm,2 á estrañar mi conducta, sino
que escediendo sus facultades de amo, me prodigó graves injurias en
público que han ofendido el honor de mi matrimonio echando por
tierra la reputación de mi esposa, y oida por mi semejante ofensa, protesté que iría a quejarme a un juez para que me probara la imputación
que había hecho, ó de lo contrario ser(a castigado como fal8o detractor
resi8tiéndome desde aquel momento á seguir en el quehacer de mi injuriador. Por esto ocurrió al C. Alcalde lo. y este funcionario sin haberme oido, por la sola petición del espresado Sr. Salinas, me ha puesto en
la caree/ pública donde me hallo sufriendo esta prisión en lugar de ser
oído en justicia por las grandes injurias que me ha inferido aquel abusando de su superioridad como amo.
No habiendo cometido el ocurrente delito ó falta que diese lugar a
imponer una pena corpora~ estay en la convicción de que el Sr. Alcalde lo. no ha debido proceder en mi contra, ni es justo ni legal la prisión
que he estado sufriendo; y siendo esto así, ocurro pidiendo a ese Superior Gobierno, que como guardian celoso de las garantías individuales
que otorga nuestra Constitución y leyes vigentes, se siroa acordar la providencia de un resorte que ponga término al atentado cometido en mi
persona, esperando ademas de su acreditada justificación que al disponer se me ponga en libertad, se sirva acordar que se me administre
pronta y cumplida justicia por el C. Juez local sobre las injurias de
que ( . . . ) tengo hecha mencion.
( . : . ) San Nicolás de los Garzas, Mayo 9 de 1871
No se firmar"

El gobernador declara sin lugar la solicitud de Morales. Firma Treviño.

Fuente: AGENL, sección Co~clufdos, caja 1876, Doc. 38.

[ 86 ]

CA111EDRA

CAnlEDRA [ 87]

�Informe del alcalde primero de San Nicolás de los Garza

"( ... ) Es el caso: que el día dos de este mes se presentó D. Juan
José Salinas al Juzgado que desempeño manifestando que su sirviente
Juan áe la Cruz fugándose de su servicio había faltado de sus quehaceres tres días, que en esos momentos se le había presentado y que reconviniéndole el expresado Señor Salinas la falta que había cometido
con separarse del servicio sin licencia y sin siquiera dar aviso de esto,
el moso le faltó al respeto injuriándolo con palabras descomedidas por
lo que pedía se le castigase esa falta y se le pusiera detenido mientras
que diera un fiador de que no se fugaría al darle el papel de cuentas
para que le buscara la suma de ciento cincuenta y tantos pesos que le
adeuda, pues temía que lo hiciera as(.
Llamé al sirviente como era natural para averiguar la verdad de los
hechos, y este manifestó que efectivamente se había separado del servicio sin su consentimiento por tres días; pero que lo había hecho para
buscar acomodo en otra parte y que al presentarse/e al referido Señor
Salinas, este lo había tratado con palabras duras al grado de tocarle el
honor de su familia, y que por lo mismo quería que su referido amo le
probara las injurias que le había hecho. En ese acto el Señor Salinas
explicó que si le había dicho palabras duras a Cruz era por haber recivido también de él injurias torpes. En vista de esto el Juzgado dispuso
que el sirviente quedara detenido hasta en la tarde para resolver con
mejor asierto lo conveniente.
En la tarde se le manifestó al espresado sirviente que pasara a los
trabajos de su amo, dejándole a salvo su derecho para que ante el Juez
competente lo demandara por las injurias que decía haber recivido,
si es que quería u.zar de ese derecho pero el se negó a esto manifestando
que prefería estar en la carcel antes que pasar al servicio de su amo.
Al siguiente día se le repitió lo mismo, se hizo más, se le manifestó
que quedaba libre de la detención y que se arreglara con su amo, yendo
á servirle ó pagandole su dinero. Al notificarle et,a resolución salió de
la carcel y á las dos ó tres horas volvio á entrar a la prisión voluntariamente apro'bechandose de que se hayava abierta la puerta de la carcel
y allí permanece actualmente porque el quiere, manifestando que asi
decea estar porque se le ha dicho que de este modo podra perjudicar
á su amo quejandose en su contra.
Esta es la verdad de las cosas y la prición de que se queja Juan
Cruz él se la impuzo por su voluntad y si permanese en ella es por su
gusto y capricho, de suerte que su escrito no es exacto y su queja no es
fundada. La superioridad en vista de este exacto informe y obrando

[ 88]

CAfflEDRA

con la j~sti~ca~ión y prudencia que le distinguen se servirá resolver lo
que tubzera a bien.
Villa de San Nicolas de los Garzas
Mayo 12 de 1871
Jesus Cantú Saens"
Respuesta
El goben;iador ordena al alcalde primero de San Nicolás "que eche
de la carcel a Juan de la Cruz, con prevención a éste de que use de su
derecho como y ante quien corresponda". Firma Treviño.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1871, Doc.8.

Documento4
Reclamo por sirviente llevado a la milicia

"Juan Delgado y Jesus Villarreal de esta vecindad ante V. respetuosamente comparecemos esponiendo: que á principios del corriente mes,
cuan_do por órden superior salieron de esta ciudad sesenta vecinos para
la Villa de Cerralvo, con el objeto de ayudará la justa causa que sostiene el Estado; por la urgencia del caso se echó mano de algunas personas
qu~ no podían serbir de_ 3?ldados por tener para ello esepciones ( ... ),
saliendo entre ellos Toribio Perez y Antonio Mena quienes tienen la(s)
eseP_ciones de ser sirb!entes nuestros segun consta del certificado que
deb~damente acampanamos y de sus respectivos registros de guardia
nacio~~l, en que aparecen ac~ptuados (sic) de dicho serbicio por la junta calrficadora por cuyo motivo y fundados en la justicia que nos asiste
para reclamar nuestros sirbientes ocurrimos á esa Superioridad suplicando se dignen concederles su baja para que vuelvan á nuestro serbicio_, lo cual no dudamos nos sera concedido por las circunstancias que
de¡amos espuestas. En tal virtud y fiado en la diligencia de esa Superioridad
A. V. C. Gobernador suplicamos se digne acceder á nuestra solicitud
en que recibiremos justicia y gracia.

CATHEDRA [ 89

�Cadereyta Jimenez. Nouiembre 24 de 1871
A ruego de D. Jesus Villarreal
J. Delgado
Crescencio Melo"
Respuesta
El gobernador apunta que teniéndose necesidad "de gente para
sostener la guerra que ha iniciado el Estado, notifíquese a los ocurrentes que tan luego como la plaza del Saltillo sea ocupada por nuestras
fuerzas se darán las bajas que solicitan". Firma Garza Garc1a.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1871, Doc. 27.

Documento 5
Solicitud de libertad de sirvientes menores

"María Clara Garcia, de esta vecindad ante V. con el debido respeto,
y en la forma que mas haya lugar en derecho comparezco y d~go: que
mi cuñado Agustin Oliua falleció el dia seis del presente mes, deJando en
una orfandad absoluta á mis sobrinos Andres, de quince años de edad,
Rafael, de trece años é Isabe~ de once años, y tr~tando _Yº ahora de
recogerlos para tener cuidado de ellos por ser la umca ~anenta consa~guinea que les queda, me encuentro que D. Santos S~pu~veda y D._ Felipe Sepúlveda, vecinos de la Villa de Guadalupe; le~ impiden_ ~l pnmero
á Rafae~ y el segundo á Andres que veng?" a mi compania, po~que
dicen que son sus siruientes á sueldo y racwn. Pero como yo este satisfecha de que mis pobres sobrinos no son responsables de las deudas
de su padre, ocurro A. V. suplicándole que se digne mandar que los
Sres. Sepúlvedas mencionados me entreguen á mis sobrinos, con_tra
quienes pueden hacer ualer cualesquiera derechos que hayan podido
contra el padre de estos. Protesto lo necesario.

"Para cumplir con lo dispuesto en el decreto anterior he hecho
comparecer á los ciudadanos Santos y Felipe Sepúlveda, quienes impuestos del escrito de la ocurrente, el primero manifestó tener sobrada
razón para oponerce á que salga de su servicio el jóuen Rafael Oliua,
en uirtud de que el padre de éste, antes de su fallecimiento, se lo ( .. . )
por la suma de cincuenta y seis pesos dos reales que en diferentes partidas le dió para alimentos y curación de su enfermedad, todo en cuenta
del trabajo de dicho jóven, habiendose calificado la convenie,icia del
acomoda de éste por los canales de que hace referencia el art. 6 de la
ley de 31 de Marzo de 1851, cuya constancia obra en mi poder con
fecha 8 del corriente mes: que fundado en esto en su deber está resistir
la entrega del jóven expresado hasta que le sea pagada la suma que le
adeuda procedente de un contrato legal. El segundo, ésto es, el C. Felipe Sepúlueda, dijo: que Andrés Oliua á quien tiene en su servicio
debiendo/e setenta y un pesos tres reales, aun que su contrato no está
legalizado conforme a las prescripciones de la ley respectiva, no está por
entregarlo por que además de ser dicho sirviente mayor de diesiciete
años, éste está por desquitar con su trabajo personal la expresada suma
por haber sido ésta en su mayor parte inuertida en alimentos y curación
de sus padres, reciuiendo la deuda desde el primer amo con quien su
padre contrató su trabajo hace algunos años, cuyas circunstancias probará si necesario fuere, así como que el acomodo fue hecho por las
canales del art. 60. de la ley del 31 de Marzo de 1851, aun cuando,
como deja dicho, ni habíase cumplido con lo dispuesto en el art. 1O
de la misma ley.
Lo que queda dicho por los Sres. Sepúlvedas es que a este Juzgado
tiene el honor de informar á esa Superioridad para lo que tuuiere á
bien resolver sobre la solicitud de la ocurrente, informándole además
que ésta ha faltado á la uerdad con decir en su escrito que Agustín Oliua
fallecio el dia seis del corriente, siendo que su fallecimiento tuuo lugar
el dia doce de este mismo mes, habiendo tambien faltado á la uerdad en
cuanto á asegurar que ella es la única pariente consanguínea de los jóvenes, pues éstos tienen una hermana camal casada que es la que los asiste
y bajo cuyo lado estan desde que les faltó el padre.
Villa de Guadalupe, Enero 24 de 1872
Victor Treuiño"

Monterey, Enero 19 de 1872
No se firmar"
Respuesta
Informe del alcalde primero de Guadalupe

-rg-o]

CAfflEDRA

CATIIEDRA [

91 ]

�El gobernador notifica que no es del resorte de su administración
resolver este problema.

le cobre el impuesto. Firma Garza Carcía.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1872-1, Doc. 33.

Fuente:· AGENL, sección Concluídos, caja 1872-1, Doc.24.

Documento 7

Documento6
Petición para ser exento de pagos fiscales
"Gregorio Ramos, de esta vecindad en la hacienda del Ancon, ante

V. con el respeto debido comparesco y digo: que siendo sirviente de Da.
Carmen Lozano de Bustamante, esta Sra, me hizo la gracia en su testamento de legarme la cantidad que le saliera debiendo, que es la cantidad
de ciento setenta y cuatro pesos, sesenta y cuatro centavos; disponiendo, que después de su muerte, por los buenos y leales servicios que presté á su casa durante muchos años, quedase enteramente libre: mas como
ahora he sabido, que segun la ley de hacienda del Estado, tengo que
pagar el veinte por ciento de herencia transversa~ con mas el veinticinco
adisional, que todo viene á ser el veinticinco por ciento de la cantidad
que debía; me veo precisado á ocurrir á la muy acreditada justificación
de V. suplicandole se digne dispensarme del pago referido, en consideración a mi avanzada edad y á que, de no ser as(, tendré que seguir
esclavo toda mi vida y de nada seruiria la donacion que se me ha hecho
en remuneración de tantos años de buen servicio que presté cuando
pude, pues ahora ya estoy casi inutil y esta fué quizá una de las consideraciones que tubo la testadora para perdonarme la deuda y disponer
que quedara libre.
Por todas estas razones A V.C. Gobernador, pido y suplico se digne
acseder á mi solisitud, en lo que resibiré gracia y justicia que, con la
protesta de la ley, imploro.
Montetey, Febrero 17 de 1872
No se firmar"

Noventa y siete pesos de deuda, cuatro pesos de sueldo

".fosé María Sepúlveda, Alcalde 3o. Constitucional de la villa d
~~
e
Certifico.: que D. Leo~rdo Rodríguez Garza ha presentado en este
J'!2gado el libro en que gira las cuentas de sus sirvientes, el cual doy
~e ~ halla en papel ~el sel!o correspondiente. Asimismo certifico que
a foJas 3 f:ente de dicho libro se registra una cuenta cuyo tenor literal
es como sigue:
"Hoy cinco de Junio de mil ochocientos setenta y uno. En esta
fec~a ~ ha pasado la cuenta de Eugenio Gusman del libro viejo á este
Y liq_uidada su cuenta en la misma de arriba me salió debiendo liquido ~
cant~ad de ~ove~ta ! siete pesos seis reales tres cuartillBSi despues de
reba]ar un ano resmtio ocho dias de trabajo y deducidas las fallas y me
gana de su sueldo cuatro pesos cada mes y racion cada ocho d · d08
almudes de mais ".
Ul8
Y p~ra los usos que á la parte interesada convengan libro el presente
en la villa de García á los 15 dias del mes de Marzo de 1872, doy fé
José María Sepúlveda"
Fuente: AGENL, sección Concluidos, caja 1873-1.

Documento 8
Salvoconducto a mineros

Respuesta
"Siendo un legado de liberación de deuda el de que se le cobra los
derechos por herencia transversal", el Gobernador dispone que no se

[ 92 ]

CAntEDRA

"Los C.?·• Maximo Valencia, Mauricio, Arcadio y Hermenegildo
Orozco, Jacinto Obre_gon, Perfecto Valencia, José Angel Mesa, Guillermo Y Marcos Valencia y Juan Martinez se hallan ocupados en la explo-

CATHEDRA [

93 ]

�tación de la mina del Rosario, en jurisdiccion de la Villa del Cármen; Y
tal virtud ha dispuesto el C. Gobernador y Comandante Militar del Estado, en acuerdo de esta fecha, se les expida el presente Salvoconducto,
previniendo á las autoridades pol(ticas y militares, dependientes .d~l
Gobierno, no tomen de soldados a los expresados C.C. por estar ex1m1dos de ese servicio conforme á la fracción 14a. del artículo 1Odel reglamento de guardia nacional de 22 de Agosto, de 1858.
Y a fin de que les sirva de resguardo se les expide el presente en
Monterey, á 20 de Octubre de 1872.
(Firma ilegible)"
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1872-2.

Documento 9
Levas y fuerza de trabajo

"Francisco Sepúlveda García, vecino de la villa de Guadalupe en
la hacienda de San Rafael, ante U., con el mayor respet~ y por el o~urso
más favorable, comparesco y digo: que en una de las diversas ocas~~es
en que se tomó gente de leva, pc&gt;r órden del Gobi~rno_de la revolucion,
fue traído de mi labor mi mozo Ramon de Leon, a quien no pude _conseguir su baja de un cuerpo del Gral Naran~o, ~ ~nde se le destino, no
obstante las agencias que hice y de haber Justificado que ese mozo me
debe una suma de consideracion, sin que volviera á saber de su paradero, hasta ahora que habiendose sometido á la obediencia del Supremo
Gobierno el Gral Dn. Gerónimo Treviño, supe que despues de haber
entregado las armas la fuerza que le obedecía, parte de ésta fue refundida en los Cuerpos del Ejército de la Federacion, tocando esta suerte
á mi mozo que fué refundido en el 1 de caballeria.
La falta que 1ste individuo me hace en mi trabajo, Y las circ~nstancias angustiosas en que me encuentro por las pérdidas que he tenido,
que no puedo soportar la de lo que me debe el ci~ado mozo me h~e
ocurrir á la bien acreditada justificacion de U., suplicando/e encarecidamente se digne concederme la baja de mi repetido '!'ºz~ _Ramon_de
Leon, si fuere del resorte del Gobierno y Comandancia m1l1tar, Y s1 no
que se sirva impetrar esta gracia del C. ~ral; en G~(e del Cuerpo de
Ejército del Norte, quien no dudo obsequiara la sol1c1tud de esa Supe-

[ 94 ]

CA111EDRA

rioridad, atenta la justicia con que se le dirige. ( ... )
Monte'f'ey, 11 de Setiembre de 1872
Francisco Sepúlveda Garc (a"
Fuenk: AGENL, sección Concluídos, caja 1872-2, Doc. 31.

Documento 10
Deudas de padres e hijos

"Crisostomo Sanchez en reprecentacion de Patricio Morales el cual
se haya preso en la carcel de Santa Catarina por dispocicion del Juez
2o. local ante V. respetuosamente espongo que mi reprecentado es
Padre de los jóvenes menores de edad Higinio Morales de catorce años y
Maria Antonia del mismo apellido de diez los cuales estavan acomodados por su Padre el primero á Pascual Colombo y la segunda á Doña
Senovia de Luna vecinos de aquella Villa como apa'f'ece de los dos
papeles de cuentas que respetuosamente acompaño en papel del sello
y vienio que corresponde los cuales habiendo venido á esta Ciudad a
buscar el dinero que adeudaban á sus respectivos amos y habiendoles
pasado el termino unos tres dias segun se prueba de la fecha de los
documentos ya referidos se precentaron al Juez mencionado pidiendo la pricion de mi reprecentado bajo el supuesto falso de que sus hijos
que se encuentran en esta Ciudad en busca del dinero que adeudan se
habian fugado cuyo hecho es falso segun es de berse por los documentos ya T'eferidos asi es que suplico á la superioridad que previo informe
de aquella Autoridad mande poner a mi reprecentado en absoluta libertad mandando igualmente que á sus dos menores hijos se les haga una
liquidacion judicial de sus cuentas pues (en) ningun caso son responsables los hijos con su trabajo personal de las deudas contraídas por sus
padres por las razones espuestas. ( ... )
Monterey, 1 de Diciembre de 1873
J. C.Sanchez"

Informe del alcalde primero de Santa Catarina
CATHIOltA [ 95]

�"En cumplimiento del Superior Decreto que antecede debo informar que Patricio Morales, padre de los jóvenes Higinio y María Antonia
no está preso como asegura el ocurrente porque sus hijos se encuentren
en esa ciudad en solicitud del dinero que adeuda á sus respectivos amos
y porque se haya pasado el plazo que les concedieron con tal objeto,
sino por repetidas faltas cometidas en el servicio de su amo C. FeliP_~
de Luna, á peticion de quien y por no poderselas ya tolerar procedio
el C. Juez 2o, según me lo ha informado, á corregirselas, imponiendo/e
ocho dias de obras publicas y esto con tanta mayor razon cuanto que
á dicho Juez tubo datos bastantes para sospechar que quería fugarse en
union de los hijos sirvientes, cuyo dinero no habia satisfecho aun, sin
embargo de haber transcurrido tres dias más el término concedido en
los papeles de cuenta. Los amos de dichos jovenes no han pedido prision para Morales; lo que han solicitado es que aquellos sean requeridos
al Juzgado 2o. de esa ciudad por deberse conciderar con el caracter de
fugitivos del servicio, fundando esta petición en lo que aquel les habia
manifestado al ser reconvenido por la satisfaccion de las deudas ó servicio persona~ de que sino querían ser pagados en abonos dieran el paso
que mejor les conviniera. Es de advertir que los espresados jovenes han
tenido varios amos, habiendo sido el ocurrente el anterior á D. Pascual
Co_lombo, pues que con papel de cuentas de aque~ pasó Higinio al sericio de este, y es extraño ciertamente que ahora asegure que los hijos en
ningun caso son responsables con su trabajo personal por las deudas
contraidas por sus padres. ( ... )
Santa Catarina, Diciembre 4 de 1873
Ramón B. Cantu"
Respuesta
El gobernador declara sin lugar la solicitud y remite al ocurrente
que gestione ante la autoridad correspondiente la liquidación de las
cuentas de los dos jóvenes sirvientes. Firma Treviño.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1873-2, Doc.8.

Se pide libertad para una sirviente
"Juan Velasquez, mayor de edad y vecino de esta capita~ ante V.,
con el respeto debido y como mejor en derecho proceda, me presento y
expongo: que en la Villa de Marín se encuentra acomodada mi sobrina
Mar(a del Refugio Velasquez hija de Catarino mi hermano, en la casa
de un Sr. Dn. Patricio Martinez, debiendo cerca de cincuenta pesos, que
según entiendo no deb(a ella sino su medio hermano Jes'Ú8 Velasquez,
quién se fugó del servicio de su amo y con este motivo se cargó la deuda
á mi sobrina.
Esta jóven sufre mueho en la condición de sirviente en que se le ha
colocado por su padre, o con anuencia de é~ que según estoy informado, ha vuelto á casarse y desatiende mucho a Refugio que es de su segunda familia.
No es justo, C. Gobernador, ni puede serlo, que una huérfana como
ésta sufra tanto por solo ser huérfa(na), ni menos cuando tiene parientes que hagan algo en su favor, como yo pretendo hacerlo, suplicando
á V. que en uso de su autoridad y en obsequio de la justicia se sirva
mandar que se levante una información en la Villa de Marin, sobre si
mi referida sobrina ha sido acomodada conforme a la ley de sirvientes,
ó no, para que en este último caso se sirva mandar que mi sobrina
salga de la triste condición de sirviente en que indebidamente se le ha
colocado, y venga á esta ciudad, ya sea al lado de mi familia, 6 ya sea
á elegir una casa honrada y decente á cuya sombra pueda pasarla mejor;
dejando al Sr. D. Patricio Martinez su derecho a salvo para que cobre
su dinero de quién corresponda.
As(, A V.C. Gobernador, encarecidamente pido y suplico se sirva
resolver de conformidad con mi solicitud. Protesto lo necesario.
Monterey, 1Ode Setiembre de 1874
Juan Belasques
Otro sí: pido se admita este ocurso en papel del sello quinto por ser
sumamente pobre.
Fecha Ut supra
Belasq ues"
Informe del alcalde primero de Marín

Documento 11

"Al dar cumplimiento al superior acuerdo que antecede, tengo el

[ 96]

CA111EDRA

CATHEDRA [

97 ]

�honor de informarle: que Catarino Velazquez, de estado viudo Y de
una abanzada edad, es vecino de esta Villa hace como diez años: Una
hija suya, María del Refugio, á quién ha tenido Y tiene sirviendo, hoy
se halla en una casa honrada, que es la de D. Anastasia Martinez. El
acomodo, hecho por el padre, fue calificado de conveniente por la primera autoridad de esta Villa, un regidor y un síndico procurador, Y
firmado por estos, por Velazquez y Martinez en 13 de Setiembre de
1873 confonne a la ley de 31 de Marzo de 1851. Ademas estoy infonnado que entre Velazquez y su hija y entre esa y sus amos reina
la mejor annonía; y aquel por las circunstancias en que se encuentra
recibe del producto del trabajo de su hija los recursos mas indispensables para la vida.
Marin Setiembre 16 de 1874
Priscilian'o Lozano"

Respuesta
El gobernador, teniendo en cuenta el informP. rendido por el alcalde pnmero de Marin, declara "sin lugar la solicitud de Juan Velazquez".
Firma Treviño.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1874-2, Doc. 11.

Documento 12

Queja por deuda excesiva
"Mateo Villarreal, vecino de Sn. Roque ante ese Superior Gobiemo
con la considemción debida me presento respetuosamente exponiendo:
que hesa Superioridad se a de seroir disponer el que ante un Juez de L~tras ae esta Ciudad se me aga nueba liquidación por mi amo D. Fmncisco Gonzalez presentando para esto el libro donde está mi cuenta por
no estar confonne con la que me hiso el mes pasado según se ve en el
papel de cuentas que con respeto acompaño, que le salí deviendo
$289, 7 1/2 ( . .. ) lo que me parese no rebajó 9 años d~ trabajo a razón
de 5 pesos y dos almudes de ración comó Dios manda sino á su arbitrio,
y en justicia creo yo el no deber esa suma de lo que el dice sino menos.
Por lo espuesto concluyo suplicando muy encarecidamente a V.C.

[ 98) CA111EDRA

Gobernador se sirva axeder á mi solicitud en lo que recibire gracia.
Protesto no proseder de malicia.
Monterey, Octubre 7 de 1874
No se finnar"

Respuesta
Se considera que el arreglo del problema es de "exclusiva jurisdicción de los Tribunales Ordinarios", y se notüica al interesado que "puede ocurrir ante ellos en demanda de sus derechos". Firma Treviño.

Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1874-2, Doc. 7.

Documento 13
Disconformidad con monto de deuda
''Longinos Flores de la Hacienda de Dolores de la jurisdición de
Gral Teran Estado de Nuevo Leon y actualmente residente en esta capital, como mas aya lugar ~n derecho, me presento á exponer que ya
hace algun tiempo me hayo sirbiendo al Sr. Don Juan Quintanilla, dueño de la referida hacienda, ganandole de sueldo cinco pesos y dos almudas de mais y viendome nececitado de zapatos ocurrí a mi amo a que
me los diera y lo que hizo mi amo conmigo fue asenne trabajar descalso
cuatro días en el arado y por que le reclamé segunda vez los mencionados zapatos me trajo para la villa y me entregó al Juez y se me sentenció
á dos meses de trabajo de obras publicas por que asi pidio en mi contra
mi amo y mas como en esos jusgados de esa referida villa solo se le oye
y atiende a los Señores asiendados (sic) por que lo que es al pobre sirviente no se hoye aunque la razón le sobre, y como haora por que no
trabajé el dia que llamamos domingo se ha incor'lfbdado conmigo maltratanne y sonrrojanne y mas danne en el acto el papel de cuentas sin
tener yo en ninguna parte seguridad de la cantidad de ciento noventa
y tres peBOS cincuenta y seis un cuarto centavos y como todo hombre
de bien y trabajos se me ocurrió presentanne a las autoridade• y utando satisfecho que al presentanne a la dicha autoridad en el acto se me
remitia preso y no saldria asta que a mi amo se le antojara y llo me conCATIIEDRA [ 99)

-,-

�biniera á trabajar por menos precio y desnudo como lo estoy por q~e
asi nos ha tenido mi amo como lo probaré cuantas veces sea nesesano
y combeniente y causa á eso que yá he ( ... ) en aquella jurisdición
me he pasado a presentarme ante el Ciudadano Gobernador para que
por medio de lo espuesto en el presente ocurso libre sus ordene~ para
que se me reconosca mi cuenta por medio de una persona de mi confianza y vea que los cargos tan crecidos que me ase son injustos Y no
estoy conforme a pagar lo que sea legal y verifica como nos lo previene
la ( .. . ).
A. V.C. Gobernador y Comandante Militar del Estado de Nuevo
Leo11 pido y suplico se sirva hoirme y adseder á esta mi solicitud como
la sblicito, protesto lo necesario
Monterey, Febrero 28 de 1875
Longinos Flores no sé firmar"
Respuesta
El gobernador ordena al alcalde segundo de T-erán "que administre
pronta y cumplida justicia al mismo quejoso", cuando éste ocurra ante
su Juzgado para pedir la liquidación de su deuda "y reduzca el resultado
de ella á lo que sea justo, especialmente en cuanto al precio de comestibles y demás efectos que aparezcan cargados en la cuenta". Firma
Fuero.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1875, Doc. l.

Documento 14

Se solicita liquidación de cuenta

"Félix Molina, vecino por la ocacion de la Villa de Apodaca, ante
V. respetuosamente y como mas haya lugar en derecho me presento Y
espongo: que en el mes de Octubre del año próximo pasado tuve una
gravísima enfermedad en poder de mi amo Don Antonio Días Arredondo, vecino de Cadereyta Jiménes; y habiendome gravado enteramente al
estado de demencia y de no poderle dar servicio á mi dicho amo, me
negó los auxilios para m~ alimentacion y de mi familia; y viendome en
[ 100 ] CATHEDRA

aquel estado fatal y si se quiere con pérdida de mi existencia ,i no me
medicinava y sin hallar recurso, ( .. . ) dejé á mi familia en ca,a de mi
amo sin mas auxilio que el de Dios, y con baBtante sacrificio me puae en
camino hasta la referida Villa de Apodaca buscando el auxilio de mi
hermano Narcizo Molina que allí se hallaba, en donde permanezco
hasta esta fecha, teniendo por supuesto que hacer algunos gasto, mi
dicho hermano para conseguir medianamente aunque no del todo mi
salud, por que desde el mes de Noviembre hasta el de Febrero de este
año estuve en casa de mi referido hermano y gravemente enfermo,
haciendo este Señor en todo ese tiempo numerables gastos. tanto de
alimentos como de Médico que me medicinápa, que hasta la fecha se le
deben á este Señor cincuenta pesos por la curación de mi enfermedad:'
Ademas C. Gobernador, despues de haberme negado los auxUios
mi referido amo Don Antonio Días y desa(te)ndidose enteramente
de mí por el triste estado en que me ví, tuvo que retirar de la hacienda
a mi referida familia por que hechava de ver quisá di8confiando de la
voluntad de Dios que la enfermedad de que yo adolecía me había de
causar la muerte y debía perder su dinero, y que si en algun tiempo
restablecía sujetarme a su servicio, poniendome quizá mi referido amo
en el mismo extremo de una bestia cuando por su mal estado la ,uelta
el dueño á los campos para que restablesca y vuelva á prestar servicio1,
cosa por cierto fuera de todo derecho. El decir esto C. Gobernador
es por que cuando yo me hallaba gravemente enfermo en casa de mi ,
hermano dispuse se noticiara á mi amo referido el estado que yo guardava, lo cual tuvo que ir en mi persona mi referido hermano hasta la
casa de mi amo á llevarle una carta, y la resolución de é~ fue decir,
que nada le importava que falleciera yo, que si en algun tiempo restablecía entonses se ver(a si había lugar a retraerme á su servicio; y hoy
que medianamente se halla restablecida mi salud, trata tenasmente mi
referido amo de retraerme á su servicio, sin querer pasar por los gastos
que tuve en mi enfermedad, sin atender que de mayor preferencia lo
es el pagar primero esos gastos en atencion a lo que se hicieron para
conseguir mi salud que es el mas digno ser que poseo.
De este relato comprenderá el C. Gobernador que mi amo referido
no tiene hoy ningun derecho á retraerme á su servicio hasta no desquitar ó pagar la deuda que causé para subvenir mi salud, por haber
desatendidose de la obligación que la ley de los amos y sirvientes le
impone en uno de sus art(culos, que dice: 'En caso de enfermedad
grave del sirviente, es obligación del amo auxiliarlo con su racion, y á
lo menos con una tercera parte de su sueldo, cargandole todo á su
cuenta', lo que desatendiéndose mi amo de esa superior disposición,
CA1HEDRA f

101 j

�no tan solo se desa(te)ndió de mí. sino que le negó los auxilios á mi familia y la corrió de la hacienda, poniendola ál duro caso de infelicidad,
y reduciendo/a á los mayores afanes, cosa por cierto fuera de derecho,
por lo que el Ciudadano Gobernador en vista de los poderoros fundamento, que dejo espuestos y de los informes que se servirá tomar de la
la. Autoridad de la Villa de Apodaca. de todo lo relacionado en este mi
escrito quedará plenamente satisfecho de lo espuesto y en serlo as(
se siroa dictar sus órdenes superiores á fin de que no se me moleste por
parte de mi amo hasta que no acabe de cubrir la cuenta que salga debiendo de mi enfermedad en gastos de Doctor y medicinas y los gastos
que sufrió mi referido hermano Narsizo Molina; y ademas no se me impida por mi amo traer mi familia á mi gremio para impedirme gastos,
y no pase tantos afanes como los ha pasado hasta es(ta) fecha á causa
de mi separacion. y despues que sea cubierta esta deuda. se haga la liquidación correspondiente por esa Superioridad ó por quien corresponda
de la cuenta de mi amo, haciendose comparecer asimismo con el libro
de cuentas respectivo porque no estoy conforme con la cuenta que me
ha girado, y liquidada que sea dicha cuenta pagarle lo que legalmente le
salga debiendo.
Por lo espuesto A. V. Ciudadano Gobernador pido y suplico se sirva
deferir á mi solicitud por lo que recibiré justicia y gracia con la protesta
de la ley.
Monterey, 10 de Mayo de 1875.
No se firmar"
Respuesta
El gobernador sugiere al ocurrente recurrir a la autoridad competente "á deducir sus derechos". Firma Treviño.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1875, Doc. 18.

Andres Murillo. á quien tengo destinado de pastor, vino a esta ciudad
con licencia mia á negocios propios y fue detenido en el cuartel del Batallon no. 24 para obligarlo á prestar el seroicio de las armas.
~l mencionado_ si'!'iente me debe la cantidad de ciento veinte peBOB,
habiendo pasado a mi poder del de otros amos anteriores de la misma
uüla, en donde vive cori su numerosa familia desde hace mas de diez
años. La determinacion, que no sé quién haya podido tomarla. de destinar á Morillo al servicio de las armas, no solo viola la garantía individual otorgada á Morillo en la la. parte del art. 16 de la Constitución
general, sino tambien la que á m( me concedeu el mismo artículo y el
27 del propio Código, y por esto no dudo que la justificación del Gobierno Y Comandancia Militar atendiendo á la clara justicia que me asiste, tendrá á bien declaror que es indebida la detencion de mi sirviente. y
que conforme á la Constitución y á las leyes debe ser puesto en libertad.
Por lo espuesto y ofreciendo probar con el informe de las autoridades de Santa Catarina lo que dejo espuesto sobre los antecedentes de
mi sirviente Morillo=
A. V.G. Gobernador y Comandante Militar pido se sirva resolver que
mi sirviente Andres Morillo sea puesto en libertad y me sea entregado
para que conforme á su contrato vuelva á los trabajos á que lo tengo
destinado, en lo que recibiré justicia y especial consideraci6n.
Monterey, 22 de Octubre de 1875
Francisca Sanchez"
Informe adjunto

"En esta fecha tengo el honor de informar a U. con respecto al individuo Andres Murillo (sic) que se encuentra en esta compañía de mi
mando; pues dicho individuo ha ciclo conocido por el sargento lo. Manuel Saavedra el cual dijo que era desertor de su cuerpo de carabineros
y luego que yo le interrogué á dicho sargento y al mensionado Murillo de que si era cierto habia sido roldado del cuerpo de carabineros, el
cual confesó que s(, por cuyo motivo se ha puesto al servicio de las armas como desertor aprehendido. ( ... )

Documento 15

Independencia y Libertad
Monterey, Octubre 22/875
I'ablo Yanes"

Un past.or en armas

"Francisca Sanchez, vecina de Santa Catarina, á la alta consideración de V. espongo que hace hoy nueve o diez días que mi sirviente
[ 102 ) CATHEDRA

Respuesta
CAfflEDRA [

103 l

�El gobernador y comandante militar dictamina no dar lugar a la solicitud, por cuanto el sirviente es soldado desertor. Finna Fuero.
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1875, Doc. 19.

Document.o 16
Deuda, cárcel, milicia

"Matiana Reyna de Tijerina, vecina de esta Ciudad, ante U. con el
mas profundo respeto me presento esponiendo: que habiendo sido mi
esposo, Antonio Tijerina, mozo sirviente del finado Dn. Margarito Barrera, vecino de esta Ciudad, y habiendo él fallecido, procedió la viuda
á liquidar las cuentas de los mozos, habiendo resultado mi esposo deudor de $170, ciento setenta pesos, cuya cantidad fué desconocida por él
porque estaba convencido de que era injusta; y viendo la Señora que no
estaba conforme con la cantidad espresada, entonces le rebajaron cincuenta pesos, quedando debiendo $120, ciento veinte; y habiendo rebajado dicha cantidad, nosotros que conocemos el carácter de la señora
quedamos convencidos de que era injusta, por que si justa hubiera sido,
no habría rebqjado ni un centavo; y viendo la injusticia con que proceden contra él, no ha querido continuar en el servicio, resolviéndose á
pagar la cantidad expresada en abonos arreglados á lo que pueda ganar
al mes, atendiendo primeramente á la familia que se compone de un
jovencito y cinco niñas siendo la mayor de nueve años de edad; y no
habiendo podido arreglar en lo particular con el amo, le dijo ella que se
presentara á donde quiciera; entonces se fue á presentar con el Alcalde
lo. de la Villa de Guadalupe, porque á esa juridicion pertenece la
hacienda donde lo ten(a su ama; presentado que fué, mando el juez á
avizar á la señora y citarla, queriendo que se presentara por sí ú por
persona de su confianza para que se arreglaran y no habiendo comparecido nadie en el término de mas de dos semanas, entonces se fué mi
marido para la hacienda, y estando allá, se presentó su ama al juzgado
de esta Ciudad pidiendo contra é~ imputándole que andaba huido del
servicio; mandando luego el C. Alcalde lo. á haprehenderlo, sentenciándolo á quince días de obras públicas por la falta falsa que le imputaron, sin procurar ver si merecía o no el castigo.
Habiendo cumplido su sentencia, lo mando el juez con un policía
á entregarlo á la ama, quien no quizo recibirlo; entonces le mando el
[ 104 ] CATHEDRA

juez que se fuera a trabajará donde lo ocuparan.
Pero él procurando siempre arreglar- su negocio, vio a Don Eulalia
Sanmiguel quien no pudo arreglar nada, viendo en seguida al Lic. Aloorado quien dió esperanzas, pero en esto se fué para el Saltillo y no ha
venido.
A loa pocos días de haber salido de la carcel, fueron dos policías
á aprehenderlo de orden superior llevándoselo luego a la cuadra en donde permaneció tres d(as, mandandolo de allí para el 24 de infantería en
donde actualmente se halla de soldado.
En virtud de todo lo espuesto y atendiendo á la triste situación
que guardo en compañia de mi familia, me dirijo hacia U. pidiendo
justicia y eligiéndolo mi protector, implorando al mismo tiempo iuestra
clemencia á fin de que se sirva poner en entera libertad a mi esposu,
tomando en consideracion todo lo espuesto y el mucho tiempo que mi
esposo ha servido en esa casa, pues tiene catorce años de BeTUicio.
( ... ) Monterey, Agosto 23 de 1877
Matiana Reyna de Tijerina
Otro sí: pido se me admita la presente por ser sumamente pobre".
Fuente: AGENL, sección Concluídos, caja 1879-1.

Documento 17
Decreto que regula la relación amos-sirvientes

AGAPITO GARCIA, Gobernador constitucional del Estado libre y
soberano de Nuevo Leon, á todos sus habitantes hago saber: que el
Hono~ble Congreso ha tenido á bien decretar lo que sigue.
- ,, NUM. 111.- El Congreso del Estado libre y soberano ae Nuevo
Leon, decreta lo siguiente.
Art. 1.º Los amos y los sirvientes tienen obligaciones recíprocas,
emanadas de· los contratos que libremente estipularen, haciéndose conatar aquellos en el libro de cuentas y ddndose un tanto igual de él al sirviente.
2. º Los efectos que el amo suministrase al criado á cuenta de su trabqjo, serán precisamente á precios corrientes de plaza.
3. º En caso de enfermedad grave del sirviente, es obligacion del
amo auxiliarlo con su racion, y á lo menos con una tercera parte de su
CA'IHEDRA [

105 ]_

�sueldo, car\.tndole todo á su cuenta.
4. r .-La muger y familia del peon ó criado que muriese en el servicio
de su amo, no podrá ser obligada á satisfacer con su trabajo pe,sonat,
ó con bienes propio,, la cantidad que re,ultare debiendo el marido ó
padre, al amo á quien servía.
5. º Tampoco se les podrá tomar en ningun caso, ni por ningun motivo ni pretesto, a la viuda y familia de los criados, el vestido diario de
éstos, su cama y demas cosas que les sirvan para el uso cuotidiano.
6. º El hijo no emancipado que fuese puesto en servicio por su padre, muerto éste, no está obligado á continuar sirviendo para satisfacer
la suma en que estuviere empeñado su trabajo, salvo en los casos siguientes: primero, cuando el acomodo se haga para subvenir á los gastos
erogados en alguna enfermedad grave de sus padres: segundo, cuando el
acomodo se haga para proporcionar la subsistencia á sus padres, y en su
defecto, á sus abuelos, 6 padres adoptivos que hayan cumplido con los
deberes paternales, con calidad de que todas estas personas á su vez,
estén física ó moralmente impedidas, y por otra parte carezcan absolutamente de recursos para subvenir á las precisas exigencia, de la vida.

7. º Los sirvientes no podrán dejar el servicio de sus amos contra la
voluntad de éstos, mientras no cumplieren el tiempo de su compromiso, y si no pactaron período determinado de tiempo, solo podrán
hacerlo en éstos términos: los domésticos y artesanos avisando con un
mes de anticipacion: los de campo, una vez en el año, durante cuarenta
días contados desdP. que hayan terminado las cosechas 6 herraderos de
sus respectivos amos; y los arrieros cuando no estén próximos á salir á
viage.
8. º El amo al acomoaar un sirviente tiene obligación de asegurarse
con papel del amo anterior para evitar reclamos de otro que tenga derecho al trabajo de éste. Al que siendo mayor de edad y sin tener empeñado su trabajo con anterioridad, se acomode, se le podrá adelantar
lo que venzo por sus sueldos en dos años.
9. º A ningun sirviente podrá darse en lo sucesivo en calidad de suministracion, mas de lo que venza por su sueldo en el año; á no ser en el
caso á que se refiere el art. 3. º
1 O.º En los casos á que se contrae el art. 6. º del presente decreto,
será calificada préviamente la conveniencia del acomodo y cantidad en
que se efectúe por el Alcalde 1. º, un Regidor y un Síndico procurador,
haciendolo constar en el encabezado de la cuenta que el amo forme, y
sin cobrar por eato derechos de ninguna clase.
11. ºLas faltas leves de los sirvientes que consistan en pereza, insu[ 106 ]

CATHEDRA

bordinoción ó viciblJ. serán castigadas paternalmente por los amos,
quienes cuidarán de la buena moral de aquellos y sus familias; pero
cuando el sirviente se siento agraviado por exceso en el castigo, podrá .
ocurrirá la autoridad para que le administre justicio.
12.º El juicio promovido por el sirviente contra su amo no lo auto
riza para separarse del servicio de éste, sino los días necesarios para ocurrir á las autoridades, ó cuando el juez lo resuelva así por ser conveniente.
13. º Cuando el amo por incorregibilidad del criado, ó faltas al trabajo se queje á un Alcalde, éste levantando una acta verbal, procederá
á compeler al criado, y á apremiarle con el grillete, ú otros medios y
penas correccionales en el servicio del amo hasta por cuatro meses al
cumplimiento de su obligacion, y á la fé y legalidad en el desempeño
de sus pactos y contratos, y á que satisfaga el dinero recibido con el
bueno y leal trabajo que prometió por él.
14. º La infraccion de esta ley, justificada que sea breve y sumariamente, hará incurrir al transgresor por primera vez en una multa igual á
la suma que se ha reclamado: por segunda el duplo, y así proporcionalmente.
15. º Las multas de que habla la presente ley, se consignan en su totalidad al fondo de instruccion primario.
16. º No se hace innovacion en los acomodos de menores de veinticinco años hechos con anterioridad á la publicacion del decreto núm.
46, aun cuando hayan pasado ó pasen al servicio de otros amos.
17. º Por la presente quedan derogadas las leyes anteriores dadas en
el Estado sobre amos, y peones que están en servicio diario.
Tendrálo entendido el Gobernador del Estado, mandándolo imprimir, pu_blicar y circular á quienes corresponda para su cumplimiento. Monterey á 31 de Marzo de 1851.- Rafael F. de la Garza, diputado
presidente.- Jesús Garza Gonzalez, diputado secretario.- Herculano
Cantú, diputado secretario. "
Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el deoido
cumplimiento.- Dado en Monterrey á 31 de Marzo ae 1851.
Agapito García.

Santiago Vidaurri,
secretario.

Fuente: AGENL, sección Congreso del Est.ado, caja año 1851, decreto
111.

CAfflEDRA [

107 ]

�NOTAS
l.

Cerutti, Mario, "Monterrey y el desarrollo del capitalismo en el noreste de Mé·
xico (aspectos del período 1860-1910)", en revista CATHEDRA, No. 7, Facul·
tad de Filosofía y Letras, Monterrey, enero-marzo de 1978; Cerutti M., "Mon·
terrey, el desarrollo del capitalismo en el nort!ste de México y el estudio del
movimiento obrero regiomontano (1860-1910)", en Memoria del Primer Coloquio Regional de Historia Obrera, CEHSMO, México 1977; Cerutti M., "Los
Mader&lt;,&gt; en la economía de Monterrey (1890-1910)", en revista CATHEDRA,
No. 8, Monterrey, abril-junio de 1978; Cerutti M., "Desarrollo capitalista y
fuerza de trabajo en Monterrey (1890-1910)", en revista CATHEDRA, No. 9,
Monterrey, julio-septiembre de 1978; como resultado de las primeras investigaciones que se efectuaron puede verse Hemández Elizondo, Roberto, "Co·
mercio e industria textil en Nuevo León (1852-1890). Un empresano: Valen·
tín Rivero", y Cerutti, M., "Patricio Milmo, empresario regiomontano del
siglo xix. En torno a la acumulación de capitales en Monterrey", ambos en
Formación y desarrollo de la burguesía en México. Siglo XIX, Siglo veintiuno
editores, México, 1978.

2.

F.sta documentación está incluida en Cerutti M., "Desarrollo capitalista y fuerza de trabajo en Monterrey (1890-1910)", citado.

3.

"Dictamen presentado por las Comisiones de Puntos Constitucionales y Legisla·
ción y de Gobernación, del Congreso del Estado", en Memoria del gobernador
del Estado de Nuevo León, período 1895-99, 1, p. 389 (Archivo General del
F.stado de Nuevo León, AGENL).

4.

Colección de Leyes, Decreto, y Circulares, Edición Oficial, Tipografía del
Gobiemo, Monterrey, 1911, p. 279 (AGENL).

5.

La foz de Nuevo León, 30 de,.marzo de 1899, Editorial.

[ 108]

CATHEDRA

�Domenico Sindico

A propósito
de los conceptos de modo de producción y
formación económica de la sociedad
L UNA DISCUSION SOBRE CONCEPTOS.

MUCHO SE HABLA EN estos años de la "especificidad" de la historia latinoamericana y de la imposibilidad o de las dificultades de insertar el desarrollo socioeconómico del subcontinente en esquemas de análisis pre-existentes. Nosotros consideramos, a la luz de la historiografía
actual, que, hasta el presente, no se ha realizado un esfuerzo suficiente
para aclarar los conceptos sobre los cuales se ha desarrollado la discusión, y que en mucho de lo que se ha expresado falta claridad y /o profundidad. Consideramos fundamental presentar las interpretaciones sobre los conceptos que se utilizarán a lo largo de este ensayo, antes de
empezar el análisis del material en sí.
En primera instancia, lo que parece bastante equívoco es el término
"especificidad", que se confunde con demasiada frecuencia con la idea
de "originalidad". Estos dos términos de ninguna manera se pueden entender como sinónimos; al contrario, se presentan como dos conceptos
distintos. Especificidad presupone generalidad. En otras palabras, el t.érCA111EDRA [

109 ]

�mino define un concepto que se entiende sólo como parte de otro mas
extenso; por el contrario, originalidad presupone la distinción entre dos
conceptos en el origen del concepto mismo. Por ejemplo, la originalidad
de moáo de producción en América Latina presupone la unicidad de
éste al interior de la categoría "modo de producción".
Esta distinción se hace necesaria en relación con la problemática
que vamos a tratar -modo de producción y formación económica de la
sociedad en América Latina- para no caer en simplificaciones comunes
(todo es diferente; entonces, todo es específico) o en declaraciones demagógicas (la especificidad nacional de cada pueblo).
Es, entonces, pertinente, a partir de las aclaraciones anteriores, considerar que la especificidad es un concepto apto para reconocer, dentro
de categoría dadas, algunos aspectos particulares. Sin embargo, el concepto de especificidad no puede crear, o servir de base para crear, categorías nuevas, porque no posee existencia autónoma fuera de una categoría a partir de la cual adquiere su esencia. Si se utiliza este supuesto
como base de análisis de una realidad histórica particular nos encontramos entonces frente a un concepto que permite, por un lado, analizar
las diferentes experiencias históricas en su particularidad, y, por otro,
insertar estas experiencias en un marco más vasto, sin privarlas, por ello,
de su autonomía. La importancia de este resultado es particularmente
evidente cuando se trata de confrontar modelos e interpretaciones generales con casos concretos, resultado de experiencias particulares. La relación que se establece entre especificidad y generalidad es entonces del
tipo lógico de género a especie.

mas eurocéntricos (a), criticando la idea, en cuanto que el análisis de
Marx tiene que considerarse limitado al mundo mediterráneo-europeo,
y que aplicar las mismas categorías de análisis y sucesión de etapas a
otros continentes sería eurocentrismo ... hoy día desenmascarado (i).
Cueva obseIVa que la especificidad de una sociedad, en un análisis marxista, no puede ser reducida a la dimensión weberiana de la contingencia histórica. Más profundamente, y en armonía con nuestra definición
del término, Cueva considera que, sin negar las especificidades y las características propias del desarrollo histórico latinoamericano, los elementos básicos que nos permiten analizar un proceso histórico, o sea,
según Marx, las relaciones sociales de producción, no pueden combinarse en un número infinito de posibilidades, y, por tanto, no pueden crear
relaciones de clases siempre inéditas según la historia peculiar de cada
pueblo, hacienda, aldea o región (i). Luego, de acuerdo también con la
posición de Lenin en su lucha contra los populistas, la especificidad se
puede entender sólo en relación con conceptos más generales; en este
caso, los de modo de producción y formación económica de la sociedad, conceptos que se aplican en cualquier parte del mundo, sin por ello
disminuir el significado de la particularidad histórica en los varios casos
particulares.
Plantear la necesidad de una nueva terminología, o proponer la
.consagración de nuevos modos de producción, parece un deus ex machina peligroso, en cuanto que nos aleja del problema fundamental, que
es analizar y fundamentar la especificidad del proceso latinoamericano
sobre la base de los conocimientos e instrumentos de análisis que podemos manejar en un momento determinado.

A partir de esta base, la discusión establecida sobre modos de producción en América Latina ofrece una posibilidad de aplicación concreta del concepto arriba mencionado. En este sentido, Ocampo es particularmente atinado, cuando dice que pretender que las circunstancias
en América Latina son únicas y sui generis es un vulgar empiricismo
(1). No cabe duda, en realidad, que las circunstancias serán siempre particulares en cualquier región que decidamos escoger; lo que importa destacar es que las "circunstancias" particulares no implican una conceptualización sui generis de las características inherentes a ellas.

No plantea, pues, dificultades teóricas, aceptar el hecho de que las
sociedades latinoamericanas hayan sido clasificadas por analogía a Europa; lo que es importante estudiar es hasta qué punto esta clasificación es
instrumentalmente útil, y de qué manera la especificidad latinoamericana está o no en contraste con estas definiciones. No creemos que este
contraste haya sido demostrado, y, por consiguiente, consideramos infundadas las .críticas expuestas en contra de tales clasificaciones. Mucho
más adecuado es el análisis de Dhoquois, quien plantea el problema de
las relaciones del modo de producción en casos concretos con términos
muy claros:

En este mismo sentido, es justificada la crítica que hace Cueva a algunas consecuencias derivadas de la conceptualización de Cardoso, con
referencia a una particular~dad de América Latina irreductible a esque-

"Una vez dado el tipo general, es posible especificarlo en la realidad
mostrando sus variedades históricas y geográficas, BUS variedades "regionales ". Toda encamación del modo de producción incluye especí-

[ 110] CATHEDRA

CATHEDRA [

111]

�ficidades estructurales y coyunturales que complican en grado sumo y
en ocasiones ocultan al tipo general, a la vez invisible y presente"(!!).

Bartra considera que la articulación de diferentes modos de producción en el interior de una misma sociedad produciría el carácter específico del modo de producción dominante en dicha sociedad (~).

1

l1
1

Sin embargo, la dificultad radica en la aplicación del concepto general al caso particular, tal como lo observa Chiaramonte t2 ): En América
Latina, en particular, según el mismo autor, las condiciones reales hacen difícil descubrir los mecanismos de interpretación que pudieran
ayudamos a cuadrar el círculo. El asunto no presenta una calidad intrínseca e inalterable -la "irreductibilidad" de Cardoso-, sino más
bien se complica por falta de conocimiento de los elementos fundamentales de funcionamilht&amp; de las sociedades' latinoamericanas en el
pasado, por una falta de trabajos que analicen casos concretos antes de
poder definir modelos interpretativos.
Otra aclaración acerca de la terminología que emplearemos a lo largo de este trabajo se hace necesaria. Se trata de definir y relacionar entre sí los términos de modo de producción económica de la sociedad.
De antemano, el término alemán Okonomische Gesellschaftformation
tendría que ser traducido a los idiomas latinos como "formación economica de la sociedad" y no "formación socioeconómica" y tampoco
"formación económica y social", como generalmente se traduce (l). El
problema no es puramente filológico, sino más bien de fondo y de notable importancia, ya que implica una interpretación distinta del significado y de la posibilidad de aplicación del término mismo. En realidad,
en el término alemán, el único adjetivo presente es Okonomische y caracteriza el segundo término Gesellschaftformation. Es, pues, incorrecto añadir un segundo adjetivo "social" que no aparece en el texto original. La importancia práctica de esta observación reside en el hecho de
que, si consideramos únicamente el término "económico" como el que
caracteriza el concepto, estamos definiendo también cuál es el elemento
básico que caracteriza el concepto mismo; por el contrario, añadiendo
el término "social" estamos disminuyendo la fuerza del primer término,
y además insertando una nueva variable en las características básicas
que definen el concepto. Ahora bien, si consideramos el término "formación económica de la sociedad" estamos definiendo una unidad
de análisis específica -aún si sujeta a definición-, la sociedad, determinada según un elemento preciso, el económico. Por otro lado, el térmi-

no "formación socioeconómica" no define de manera precisa la unidad
de análisis, y además contiene dos elementos, el social y el económico,
como determinant.e del concepto. Desde el punto de vista del análisis
la primera definición ofrece una utilidad mayor, además de estar basada
de manera más firme en la terminología original.
Aclarada esta terminología, queda la tarea de presentar la interrelación existente entre los conceptos de modos de producción y formación
económica de la sociedad. Una de las tesis más difundidas ve en la formación económica de la sociedad una aplicación concreta a una sociedad determinada, del concepto "abstracto" de modo de producción.
En este sentido se declaran, por ejemplo, Gallissot y Labica (i).
Esta conceptualización es también la que defiende Althusser, quien
considera, por una parte, el modo de producción como la interrelación
entre una base económica, con una instancia jurídico-política y una instancia ideológica; y, por otra, la formación económica de la sociedad,
que él llama "formación económica y social", como una estructu!".•.
". . . que resulta de la combinación de al menos dos modos de producción distin~os, de los cuales uno es el dominante y el otro el subordinado . . . Esta combinación de varios mod01 de producción ...
produce efectos específicos que explican la forma concreta que revisten
la superestructura jurfdico-política, y la superestructura ideológica"
(W).

Esta cita es importante, a la luz del hecho de que en muchos autores se encuentra la idea de la existencia en una misma sociedad de
varios modos de producción que coexisten con diferentes modalidades (!!). Ahora si, por un lado, la observación de la coexistencia de
varios modos de producción en una misma realidad es un hecho concreto, por otro no parece que el análisis de las relaciones de esta realidad con el concepto de formación económica de la sociedad haya
sido claramente definido por parte de la mayoría de los autores.
Con referencia a est.e problema es importante la observación de
Bartra, relativa a que los dos conceptos deben ser considerados a nivel
de la realidad concreta y no a nivel abstracto (ll). Concretamente,
Bartra define los dos conceptos y su relación de la siguient.e manera:
"Así, pues, el modo de producción es la síntesis concret.a de múltiples determmaciones, que permite explicar tanto las particularidades
oomo las generalidades de una fonnación económica. El concepto de
formación económica, si se le entiende como una combinación de varios

CA1HEDRA [

[ 112 ] CATHEDRA

113 ]

�modos y fol'ID88 de producción, no constituye un concepto que designa
una concreción mayor, pueato que dicha concreción se expresa en el
modo de producción dominante. El concepto de formación económica
de la 80ciedad expreaa una realidad global mediante una mayor disocia·
ción de loa Urminos de la síntesis particular-general; por esta razón, el
concepto permite reconocer 101 nexos hiatóricoe y lógicos de lu part•
de un todo, permite ubicar las particularidades determinadas, por el to·
do genenl, y lu condiciones de generalización de las particularidades de
1aa diferentes formas sociales" (!! ).

Esta formulación es particularmente feliz, y sólo interesa observar
que plantea la relación modo de producción-formación económica de la
sociedad como una relación de género a especie, enfatizando el aspecto
concreto que es propio de estos conceptos, y negando entonces que el
modo de producción sea una categoría abstracta cuya utilidad consiste
sólo en permitirnos el análisis de una formación económica (!!).
Sin entrar en la polémica en pro o en contra de las tesis de Gunder
Frank, que parecen ser el parámetro actual de la definición del modo de
producción, nos resulta indispensable precisar en un mínimo el concep•
to del término modo de producción. Fundamentalmente, nos inclina·
mos a !nterpretar la obra de Marx en general, y no un pasaje u otro, en
el sentido de que un modo de producción está determinado por las rela•
ciones existentes entre los elementos que componen la infraestructura
de una sociedad, o sea, por la dialéctica entre las relaciones de produc•
ción y las fuerzas productivas. En este sentido, nos parece erróneo con•
siderar la estructura del intercambio de mercancías como un elemento
determinante de un modo de producción. Esta objeción es válida, ora
para el período capitalista, presentándose entonces como una crítica al
circulacionismo de Gunder Frank, ora para el período feudal, que es
una crítica a la conceptualización del modo de producción feudal de
Carmagnani (ll):_
El modo de producción representa entonces el momento típico,
pero real y concreto, del desarrollo de las fuerzas productivas. En sin•
tonía con esta definición el análisis de Sereni del concepto de forma•
ción económica de la sociedad permite precisar aún más este término.
Este autor, después de un análisis filológico del término l&gt;konomische Gesellschaftformation presenta el concepto de formación económi•
ca de la sociedad como un concepto dinámico, en el cual se incluyen
elementos infra y superestructurales, unificados por la posición domi·

[ 114] CATHEDRA

nante de la determinante económica 1(1§). Esta determinante económica
es entendida por Sereni en el sentido leninista, o sea, no excluyendo,
sino al contrario, enriqueciéndose por la relación constante con elemen•
tos extraeconómicos que la completan y la realizan en su pleno significado. El autor insiste en la revalorización de esta categoría de análi·
sis, la formación económica dt la sociedad, y reafirma la importancia
de los elementos superestructrales, reafirmando las críticas de Labriola
contra el llamado "economicismo" característico de la segunda inter•
naciünal, y contra el cual mucho tuvo que luchar el mismo Lenin. Rea•
firmando la validez y esclareciendo la definición de este concepto, Se·
reni considera que, desde el punto de vista del materialismo histórico, la
formación económica de la sociedad es el punto de partida del análisis
histórico. Esto porque el aceptar que cualquier presupuesto teórico tie·
ne validez sólo en cuanto está fundamentado en la práctica, significa
poner como base de análisis una estructura concreta, en este caso una
sociedad particular, y estudiar su desarrollo. Es a partir de este funda·
mento que entendemos la importancia que pone el autor en la dinámica, en la potencialidad dialéctica del concepto. También evidente apa·
rece la insistencia en la necesidad de incorporar los elementos superestructurales en la definición misma del concepto. Si la razón de existencia del concepto es la de permitir el análisis histórico de la sociedad, entonces los elementos que aparecen en la unidad de análisis, en
este caso la sociedad, deben también estar presentes en el instrumento
teórico utilizado.
El mismo autor ve las relaciones entre formación económica de la
sociedad y modo de producción como una interdependencia de dos aspectos de una misma realidad, como dos conceptos reales y concretos
en sumo grado. La formación económica de la sociedad es un proceso
dinámico y continuo, nunca acabado, durante el cual la sociedad sufre
un continuo proceso de superación; el modo de producción representa
una etapa particular de este proceso, analizada en su forma típica. Concepto concreto del modo de producción, pero concepto esencial, representación en un estadio de desarrollo resumido a sus elementos distintivos. Los varios modos de producción son por Sereni " ... épocas
que señalan el progreso de la formación económica de la sociedad"
(11).

Las críticas presentadas a esta interpretación se refieren a la relación entre los dos conceptos. Gallissot considera la formación económica como la modalidad de existencia de un modo de producción parCA111EDllA [

115 )

�ticular, y añade que el único modo de producción que puede llegar a la
creación de una verdadera formación económica es el capitalista 1(ll).
Godelier considera fundamental en el concepto de formación económica la existencia de varios modos de producción jerárquicamente ordenados entre ellos, y Glucksmann ve una relación de dependencia inmediata entre un modo de producción particular y una formación económica (!l!).
En conclusión, analizando desde el punto de vista de la utilidad
práctica en la investigación, el concepto de Sereni parece instrumentalmente útil y bien fundado; aceptaremos, ento~ces, esta definición
como base del concepto de formación económica que utilizaremos
en este trabajo.
Sólo una observación importante es obligatoria antes de terminar
este análisis del concepto de Sereni. Falta, a lo largo del estudio de este
autor, una posición clara sobre el problema de la coexistencia de varios
modos de producción al interior de una formación económica. Es nuestra opinión que el texto de Bartra antes presentado puede ser incorporado en el análisis de Sereni, sin alterar el concepto de este autor, y
complementar su definición. Entendemos por esto que la representación de Sereni de un modo de producdón, como característica esencial de la formación económica, tiene un sentido limitado a la definición del modo de producción "puro" y no impide que existan y coexistan varios modos de producción en una formación económica articulados entre ellos de la manera descrita por Batra (~).
En conclusión, consideramos las categorías modo de producción y
formación económica como dos modelos que sirven de base para el análisis histórico a partir de los conceptos del materialismo histórico. Estos
modelos, como claramente observó Gramsci, no pueden ser considerados verdaderos o falsos, pues un modelo nunca podrá servir de base para
emitir tin juicio de valores del tipo verdadero/falso, y sólo tiene una capacidad explicativa en relación a un análisis real (ll). Sin duda, esta
formulación no quiere negar que un modelo,que sea una síntesis conceptual de una situación real tenga un cierto contenido epistemológico,
contenga una cierta " verdad" que lo hace más apto para servir de herramienta conceptual en un análisis concreto. Debemos pues, diferenciar
entre "modelo" y "realidad" para poder utilizar el primero en el análisis de la segunda. En consecuencia, su importancia para el análisis po-

[ 116] CATHEDRA

drá ser juzgada sólo en relación a su capacidad de hacernos entender
una situación concreta.
Para el investigador marxista esta relación entre análisis científico y
realidad concreta es el parámetro indispensable para medir el significado
de un trabajo. La elaboración de modelos tiene, entonces, el único significado de facilitar el análisis; nunca podrá ser un substituto de éste.
Con este objetivo hemos intentado aclarar algunos términos con los cuáles nos confrontamos diariamente en nuestra investigación. Consideramos este ejercicio como una primera fase de una investigación actualmente en curso, necesario para analizar n,1estras bases antes de llevar a
cabo un trabajo del cual esperamos sacar algunas evidencias sobre las
hipótesis de trabajo que nos hemos fijado.

II. UN ANALISIS DE LA HISTORIOGRAFIA RECIENTE.

LA BASE TERMINOLOGICA presentada en las páginas precedentes servirá de marco analítico para observar las contribuciones recientes
sobre el concepto de modo de producción en América Latina. Para el
período prehispánico se consideran sólo algunos aspect.os importantes
desde el punto de vista general; a causa de la falta de familiaridad con
esta época histórica no es conveniente adentrarnos en un análisis más
detallado.
Es interesante la aplicación del concepto de modo de producción
asiático, que va afirmándose entre los estudiosos del período prehispánico con referencia a las sociedades que llegaron a expander su poderío
sobre áreas geográficamente extensas, como los aztecas y los incas. Los
trabajos de Godelier, Bartra y otros contribuyen notablemente a la
comprensión del desarrollo de estas sociedades. Aún en este campo, desafortunadamente, se ha presentado, de manera no siempre bien planteada, la crítica al eurocentrismo, y se ha defendido la imposibilidad de
analizar América Latina sobre la base de categorías -como el modo de
producción asiático- que no sean especialmente creadas con esta función. Por ejemplo, Sanoja propone nuevas definiciones de modos de
producción que se basarían en la historia prehispánica de Venezuela
(~). Estos particulares modos de producción serían: 1) El modo de
CA111EDRA [

117 ]

�producción de los cazadores especializados; 2) El modo de producción
de los recolectores marinos; 3) El modo de producción tropical, y 4) El
modo de producción teocrático (!!). Es düícil entender qué utilidad
an~íti~ o teórica tendrían estos modos de producción "originales";
mas bien nos parece un esfuerzo weberiano de crear una terminología
particular, cuyo único resultado puede ser el de confundir el análisis,
pero que de ninguna manera ayuda a resolver el problema.
La aplicación del concepto de modo de producción asiático a América Latina, de otro lado, es un paso importante en la definición de la
especificidad de este continente. La observación de Pla, consideTando el
modo de producción asiático como originado de la sociedad primitiva
en alternativa a la esclavitud (lt), es importante. Esta consideración
permite entender las diferencias entre el desarrollo sucesivo de América
Latina, sin por esto ir buscando terminología y definiciones originales,
metodología ésta que puede resolver cualquier problema simplemente
defendiéndolo según su conveniencia.
Pla discute también la posibilidad de la existencia del Estado en una
sociedad sin clases, y de la discusión de este asunto con respecto a las
sociedades prehispánicas (IA) Bartra, Moreno y Caso ven la existencia
de clases en el interior de la sociedad azteca, así también Acosta \(.a!).
Estos autores tampoco ven problemas por la existencia del Estado en un
modo de producción asiático. Acosta también presenta el modo de producción asiático como etapa intermedia entre la sociedad primitiva y la
sociedad de clase plenamente desarrollada (ll).
En último término, es importante destacar la poca validez del argumento geográfico, según el cual el modo de producción asiático se aplica sólo a la sociedad asiática, y notar que los trabajos actuales van demostrando que los principios básicos de este concepto pueden ser aplicados a otras sociedades manteniendo todo su valor analítico. Ya hemos
mencionado que lo importante de un concepto es su capacidad explicativa y no su forma exterior. Por esto juzgamos de poca importancia la
polémica sobre la denominación del concepto -nacida por el intento de
algunos autores de proponer la redefinición del concepto para evitar la
crítica geográfica-, considerando que la categoría de análisis del modo
de producción asiático va contribuyendo de manera importante al conocimiento de las sociedades prehispánicas. En este sentido, el concepto
encuentra su justificación.

[ 118] CATHEDllA

La polémica más importante se plantea, de toda manera, para el período colonial, sobre la base de definición del modo de producción feudal o capitalista. Es una polémica que en muchos casos nace de las ideas
de André Gunder Frank, a quien sin duda debemos reconocer el mérito
de haber provocado una notable actividad intelectual a partir de su
interpretación del período colonial en América Latina.
Analizaremos en un primer momento los presupuestos básicos de la
interpretación de un modo de producción. Nos parece que actualmente
las posiciones principales puedan ser reducidas a dos: una, considera el
comercio como evidencia de un modo de producción; otra, considera
que sólo las relaciones de producción pueden !aracterizar un modo de
producción.
Considerando que la discusión sobre estos conceptos se entiende
sólo desde el punto de vista marxista, porque estas categorías de análisis no tienen ni siquiera significado fuera de la concepción del materialismo histórico,creemos fundamental basar la discusión en la terminología y metodología marxista. La única manera de defender la posición
circulacionista, o sea la de fundamentar la definición de un modo de
producción sobre un cierto tipo de comercio, es considerar que el nivel
de desarrollo del comercio refleja una estructura determinada de las
fuerzas productivas. Sólo de esta manera podemos entender la extrapolación necesaria para definir las estructuras internas de una sociedad, basándonos en un elemento muchas veces externo cQJDo es el comercio.
El problema, entonces, no es sólo hablar de comercio sino más
profundamente de ver de qué tipo de comercio se trata. Esto es fundamental si se qu.jere evitar la crítica, fácil pero fundada, que ya en la antigüedad había sociedades que tenían una estructura comercial muy desarrollada. Matt mismo plantea este problema de manera clara discutiendo el capital comercial. Para Marx, el desarrollo dependiente del
capital comercial es evidencia de la no sujeción de la producción al capital (~) y, en consecuencia, de la µo existencia de un modo de producción capitalista. El capitalismo se refleja al nivel comercial por el
intercambio de mercancías, pero sólo cuando la mercancía representa
un valor particular.según se desprende del siguiente pasaje:
"En un comienzo concebíamos autónomamente la mercancía lingul~ ·
como resultado y producto directo de determinado cuanto de trabajo.
Ahora cuando ella (•) resultado, producto del capital, el MUDto varía
formalmente (y más adelante realmente en loa precios de producción)

CAfflEDRA [

119 ]

�de esta suerte: la masa producida de valorea de uao representa un cuan·
to de trabajo = al valor del capital constant.e contenido y conawnido
en el producto (del cuanto del tlab~ ilJaterializado tranamitido por
aquél producto) + el cuanto de trabajo intercambiado por el capital
variable; una de laa partea de dicho cuanto sustituyó el valor del capital variable y la otra constituye la plusvalía" (.U).

Aparece claro entonces que para que exista comercio, como reflejo de
una estructura capitalista de la sociedad, lo importante no es la dimensión geográfica de las operaciones, sino lo fundamental reside en la cali·
dad intrínseca al producto que se intercambia: la mercancía, en la cual
se incorpora el trabajo productor de plusvalía.
Desde este punto de vista, el comercio no determina ningún modo
de producción, sino el modo de producción engendra un tipo de comer•
cio, proveyendo las mercancías objeto de intercambio de un carácter
particular. La determinación de un modo de producción debe entonces
estar basada en las relaciones de producción, y en particular, en el caso
de la transición del feudalismo al capitalismo, en el tipo de trabajo que
se desprende de éstas. Marx ·mismo planteó a menudo que para la existencia de un modo de producción capitalista es necesario el predominio
del trabajo asalariado, añadiendo que también es condición indispensable que este trabajo sea reclutado en el libre mercado de la fuerza-tra·
bajo (J2). El trabajo, entonces, en su relación con los medios de producción, es lo que caracteriza y distingue el feudalismo del capitalismo.
Sobre la base de esta interpretación ya varios autores han criticado
a fondo las interpretaciones de Gunder Frank; nosotros evitaremos esta
tarea que sería solo repetitiva y preferimos ir viendo como otros autores
recientemente han tratado este problema.
Un análisis del comercio como característico del sistema feudal en
América Latín&amp; es presentado por Carmagnani (J!). La base del esquema de este autor es representada por el intercambio no equivalente, que
sería característico del modo de producción feudal. Este intercambio
daría origen a varios fenómenos en el interior de la sociedad latinoamericana: los más importantes serían la imposibilidad de ampliación del
mercado y la c;oncentración de la riqueza en un número muy reducido
de familias que no invierten en actividades productivas, o sea, que no
utilizan para sus actividades trabajo productivo (.U J, perpetuando las
relaciones de producción existentes que se mantendrían de carácter feudal hasta la segunda guerra mundial. Las inversiones de esta clase se lo-

[ 120 ] CATHEDRA

calizan hasta entonces en la agricultura y en la minería porque estas actividades permit.en lograr la autosuficiencia de la inversión -input-, y
no introducen en el proceso productivo elementos que en un segundo
momento puedan crear tensiones internas y, en consecuencia, debili·
tar el sistema. Los mismos salaríos -el t.érmino nos parece poco correcto- no tienen efecto sobre la economía en general porque la falta
de un mercado que pueda absorber este dinero obliga al trabajador a
devolverlo al "patrón", gastándolo en las tiendas de raya, tanto en la
hacienda como en los centros mineros.
El sistema feudal latinoamericano se caracterizaría, entonces, según este autor, por dos mercados: uno, interior, restringido y sometido
al albedrío de la clase dominanté; el otro, el internacional, regido por
la ley de intercambio no equivalente. Este último tipo no se limita al
intercambio entre América Latina y Europa, sino se extiende al interior
de América, por la necesidad de canalizar los productos de toda la región hasta los centros de intercambio. La ley del intercambio no equivalente se aplicaría también a este comercio intermedio. El resultado
sería el enriquecimiento del comerciante a lo largo de toda la actividad provocado por dos mecanismos: 1) por la división en el tiempo
entre consignación y pago, y 2) por la diferencia de los valores de intercambio en las diferentes regiones. Una última razón, ésta no estructural, que permitiría el enriquecimiento del comerciante, sería la
coactividad de los mercados regionales en los que la demanda y la
oferta estarían regidas por el albedrío del funcionario local. De esta
manera se obtendría un fuerte control sobre la demanda y la oferta
que permitiría al comerciante acrecentar sus ganancias.
La objeción mayor a esta interpretación debe plantearse en la ha.se
misma de la hipótesis de trabajo: en otras palabras, en el hecho que el
comercio no define ni feudalismo ni capitalismo. Sólo se integra en un
modo de producción feudal o capitalista según el régimen de producción de las mercancías que son objeto de intercambio. Desde este punto de vista, Carmagnani está dibujando el sistema de acumulación primitiva de la burguesía latinoamericana durante el período colonial, pero
no está definiendo el modo de producción dominante de América Latina, porque las cualidades intrínsecas del comercio no pueden considerarse elementos definitivos de un modo de producción. Lo que nosotros podemos aceptar de su análisis es que América Latina, durante la
colonia, era fundamentalmente regida por un modo de producción feudal y que el comercio, a causa del tipo de mercancías que se intercamCA111EDRA [

121 ]

�biaban, reflejaba esta situación. Sin embargo. la cara~rística &lt;le 1a n?
equivalencia según la manera planteada por Carmagnam, nos parece tipica del comercio en general y no del comercio feudal en particular. En
otras palabras, la tasa de intercambio no es nada más que el compromiso al cual llegan los comerciantes con relación a sus propios intereses
cualquiera que sea el modo de producción dominante. Ningún comerciante aceptará el intercambio si no obtiene una ventaja de éste. Lo que
varía, según los modojj de producción, es la tasa de ganancia que se puede obtener del intercambio. Esta tasa está directamente ligada a las caracterfsticas del sistema productivo. El feudalismo de América Latina
no puede, desde el punto de vista del materialismo histórico, ser reducido a la conceptualización del sistema cerrado o sistema abierto, que es
más bien típica del análisis burgués: sino que tiene necesariamente
que ser relacionada con el sistema productivo. Durante el período co·
lonial en América Latina esta relación puede ser documentada en las
relaciones de producción, en las que se afirma como elemento básico
de la producción el trabajo colectivo. El mismo Carmagnani nos provee con evidencia del trabajo coactivo, pero considera éste como un
aspecto secundario del sistema, cuy¡:¡ hli.Se es, según la opinión de este
autor, el sistema comercial (!!).
De todas maneras, el mismo Carmagna.,i no puede hacer abstracción del trabajo y plantea el problema de la coactividad. La conquista, por ejemplo, redistribuye tierra y trabajo creando el sistema feudal (!!).. Esta observación es correcta. El autor está planteando exactamente la relación entre los medios de producción -la tierra- y el
trabajo: Esta relación es de tipo feudal porque es coactiva, de tipo
servil. No se trata ahora de ir buscando una identidad entre la servidumbre en Europa y la servidumbre en América. El aspecto esencial
es reconocer el carácter fundamentalmente servil del trabajo durante
la colonia. Las formas exteriores deben ser diferentes en América Latina y en Europa, pero la esencia de la institución es la misma, y por
esta razón tiene que ser clasificada bajo el mismo tipo "feudal", sin por
esto negar las diferencias que pueden presentarse en los diversos casos
particulares. En este sentido, el concepto de formación económica, si
tuviera mayor aplicación, podría contribuir a resolver parte del problema.

Debemos también considerar que las conclusiones a que llegó la
famosa polémica sobre la transición del feudalismo al capitalismo en
Inglaterra fueron, por parte de Dobb y Takahashi, que el fundamento

del modo de producción feudal es la relación de trabajo coactivo (~ ).
Los otros aspectos quedan subordinados o sin ser determinantes en el
cuadro general. Cabe entonces notar que Carmagnani reconoce el carácte~ _coactivo d~l trabajo en la encomienda(!!), en los casos en que se
utihce el trabaJo y no se pretenda un tribut.o, y en la explotación intensiva de la mano de obra agrícola y minera, una vez desaparecida la enco~ienda. ~l ~ismo autor considera que si el trabajo tuvo poca importanc_1a econom1ca fue de todas maneras necesario instituir el trabajo coactivo, para pod~r, apr_ovechar los recursos naturales (!!). Este aspecto es
confuso. ~~ h1potes1s de Carmagnani es que en un tipo de sociedad en
~ue se ut~1zan. grandes recursos naturales, el input trabajo tiene poca
1mportanc1a. Sm embargo, P,l mismo autor se contradice, afirmando
~ue en el modo de producción feudal se utiliza una explotación extens1~a. de _l,os ~ecurs?s naturales e intensiva de la mano de obra(!!). Uri:a
utillzac1on mtens1va de la mano de obra debe estar en relación con una
gran importancia del trabajo en el proceso de producción. Las dos cosas no pueden ser separadas. Además, es evidente que durante todo el
período colonial la corona española fue particularmente atenta a los
problemas de -~rabajo, sobre todo en relación al descenso demográfico. Esta atenc1on estaba basada en una evaluación bien ponderada de
la importancia de fuerza-trabajo en la economía colonial. Las críticas
a ~a interp~et~ción de Carmagnani del período colonial se pueden resumu de la s1gu1ente manera: 1) El autor parte de supuestos no definidos
por su análisis; 2) De la lectura del trabajo se desprende un análisis circulaci~nista ~~l modo de producción feudal y 3) El autor no presta
atenc1on su~ic1ente a las relaciones de producción, pese a que a lo largo del trabaJo se encuentra material para abordar este tema.
Esta crítica s;. l~mita al estudio del período colonial; menos feliz~os pare~e el anahs1s que se ofrece en el mismo trabajo del período
mdepend1ente. Para este segundo período ya no se encuentran claramente lo~ elemento~ de base del análisis. Ejemplos de confusión parecen
algunas mterpret~c1ones, sin duda originales: ver en la dependencia
de ln~ate~ un s1gn~ de feudalismo(~); considerar al proletariado in
dust~al, agr1c.o~a Y mmero ~o~o ind~rectamente producidos por la presencia del ca~1tal monopohstico al mterior del modo de producción
feu~3;I (Jg); af11:11ar que después de 1929 la "clase feudal" defiende su
pos1c16n mecamz~do 1~ p~oducción (J! ). En estos pasa.Je&amp;, nos parec_e que ~armagnan1 defm1tivamente va empujando su esquema demas1a~,º leJos. No se puede olvidar completamente que existe una cotrelac1on entre desarrollo de las fuerzas productivas y modo de produc-

[ 122 ) CA111EDRA
CA111EDRA [ 123 )

�ción, y por lo tanto no se puede hablar de una clase feudal que mecaniza la producción y coexiste con el capital monopolístico.
El término de clase feudal tampoco nos parece adecuado para definir la clase dominant.e. Si consideramos el asunto en términos marxistas y, por lo mismo, al desarrollo histórico como desarrollo de la
lucha de clases, parece legítimo preguntar qué significa clase feudal,
quién la compone, cómo se definen las otras clases sociales y qué clases se oponen en el desarrollo de la lucha de clases. En conclusión, consideramos posible aceptar las conclusiones del autor sobre el período
colonial, aún si criticamos la metodología empleada; sin embargo, a
partir del período nacional consideramos que el autor pierde considerablemente coherencia y claridad con lo cual el esquema que él propone
no llega a adquirir capacidad explicativa.
Nosotros hemos expuesto más arriba nuestra idea acerca de la importancia del comercio en la definición de un modo de producción. Sin
embargo, varios trabajos recientes continúan presentando el comercio
como un elemento o uno de los elementos determinantes de un modo
de producción (1!). En la mayor parte de los casos, el problema se ha
originado por una cierta confusión entre el concepto de modo de producción y el de formación económica de la sociedad, según las líneas
que hemos planteado en la primera parte de este trabajo. En este sentido interpretamos el trabajo de Steenland (~),. Se trata en estos casos
de multiplicar las variables que entran en la definición de un modo de
producción con el objetivo de poder utilizar el concepto con mayor
libertad de interpretación. Ahora, esta función es característica de la
categoría de formación económica de la sociedad y no de la de modo
de producción, la cual debe mantenerse en un nivel teórico más limitado, sin perder por esto su carácter concreto.
Más profunda es la crftica que se efectúa a otros trabajos, como el
artículo de Van Bath (~). El problema, en este caso, radica en una falta de manejo de la problemática en la cual se inserta el artículo. Si el
autor quiere analizar el modo de producción, es necesario que adecúe
su enfoque sobre este problema a la terminología y problemática marxistas. Por ejemplo, la definición del feudalismo como una forma de
relaciones jurídicas, aún si puede ser exacta en otro contexto, no tiene
mucho que ver con el problema del modo de producción; también se
nota el problema, ya señalado respecto al artículo de Steenland, de una
cierta confusión entre las categorías de análisis. Otros problemas, más

[ 124 ] CATHEDRA

graves, se ?re_sentan cuando el autor define las plantaciones como unidades capitalistas, en las cuales falta el. trabajo asalariado
·t 1
esclavitud (~). Estas ligerezas terminolóm
'd +~
Y exis e_ a
,
.
&amp;.cas evi eni,cmente reflejan
una mas grave falla al mve! de la inteligencia de los términos empleado~. De hech~, el autor define el capitalismo simplemente como caractenzado por hbertad de producción Y rnercantilización (46) Evid t
mente, cada uno puede definir cualquier cosa de cualquie~~era ;ne~~
tonces demostra_r ~o que ~uie1'.1, pero nosotros pensamos que si se aborda u~~ problem~tica que im?hca una cierta participación ideológica es
t.ambien
. 1ogicas
, .
,
·
d necesario aceptar ciertas premisas termmo
y metodologicas, e manera que podamos contribuir al debate Y no alejarnos
tan_~en~s co_m?letame~te ajenas a los problemas debatidos. Esta c~~~
fusion ideologica es evidente a veces en la redacción .
notan f
b ·
misma, en que se
rases que no ni1an precisamente por su claridad p
.
refiriéndose al período 1500-1800, podemos leer:
. or ejemplo,
·'En cualquier caso, no es correcto hablar de feudalismo y me
,
en el estri to
fd d ~
,
nos aun
.
c sen I o e1 1 eudalismo medieval. Tal vez puedan distingu~se algunos el~mentos capit~istas, pero aún no se trataba d
·.
tahsmo en el sentido estricto" (t:z).
e cap1

Esta formulación del problema puede decir cualquier cosa f d
.
tal
te
••
, Y un amen
men, se ongina por una falta de claridad en los conceptos los cuales están en la base de la discusión sobre el modo de producción.
Más· centrado sobre
·
rtan
. los problemas que consideramos de mayor im-

po
cia _e~ el trabajo de De la Peña sobre el desarrollo del capitalismo en Mexico (J!!_). Este autor hace un recorrido de la historia mexicana ~esde la conqmsta hasta la época contemporánea. A lo largo de este
~er10do plantea el problema de las relaciones de producción en las vanas etapas de} desarrollo mexicano. Evidentemente, un trabajo que
abar~a un per10do. tan extenso no puede especializarse en un pro blemá
p~ticular,_ pero lo importante es ver cómo el autor centra su argumentac1on Y cuales son las bases teóricas desde las cuales se lanza a la interpretación. De la Peña considera el trabajo en la hacienda(~), en las
minas(~) y en la industria (.§!), sin buscar una identidad con otras experiencias h~tóricas, que el modo de producción dominante durante la
col?nia fue _"f~udal-colonial", y que el siglo xix representa el pasaje
hacia. ~l capitalismo, el cual se afirma definitivamente después de la revoluc1on de 1910. Para entender este autor es necesario interpretar la
categoría de modo de producción feudal-colonial. En nuestra opinión
esta categoría es perfe~t~ente aceptable, dentro del esquema que he:
mos propuesto, a condicion de que se haga una clarificación en el senCA111EDRA [

125 ]

�tido propuesto por Kossok, de que en América Latina no se crea un
modo de producción colonial sino que se dan condiciones coloniales
para el desarrollo de varios modos de producción (I! ).
Esta observación nos parece fundamental y particularmente bien
expresada. No se trata de negar el proceso histórico singular, sino en·
tenderlo en una perspectiva más amplia, lo que es propio del marxismo, en oposición al individualismo burgués.

Kossok considera que la clave para entender la historia latinoamericana debe encontrarse en la situación de España y Portugal al momento de la conquista, y que todo el desarrollo posterior, que en la
opinión de este autor representa el pasaje del feudalismo al capitalismo, debe entenderse considerando las relaciones de dependencia que
se estructuran, no sólo en España y Portugal, smo también con Inglaterra y los Países Bajos (A!). La especificidad de la historia latinoamericana sería entonces debida a la dependencia frente a Europa, pero por
esta misma razón el desarrollo histórico se basa sobre categorías europeas adaptadas por la experiencia colonial. No se trata de una transferencia de iguales, sino de una transferencia de la substancia. Kossok
ve, durante la colonia, la existencia de diferentes estructuras económicas: la economía natural campesina, la producción mercantil simple,
la producción agraria feudal y hasta algunos núcleos de producción capitalista. El carácter dominantemente feudal es dado durante la colonia
por la predominancia de la economía agrícola, en la cual se realizan
condiciones típicamente feudales, entre las cuales estaría el papel desempeñado por la tierra como el medio de producción más importante, y el carácter específico de la relación de dependencia y de subordinación entre los señores y los campesinos (!!). Las condiciones internas para el desarrollo del capitalismo en América Latina no se presentan, según Kossok, hasta la independencia. Nos parece notable la
comprensión del análisis de este autor, cuyas observaciones están siempre basadas en la esencia de la materia.
Cardoso entiende la especificidad de América Latina como existencia de modos de oroducción que no tienen precedente en la historia del
mundo occidental. A partir de la observación de que Marx y Engels
estudiaron solo el mnndo mediterráneo, el autor deduce que no se puede negar la posibilidad de que existan en otras áreas, no estudiadas por
estos autores, otros medios de producción distintos de los que se dieron en Europa y secundariamente en Asia(!!). El ejemplo ofrecido por

[ 126) CATIIEDIA

et autor es el esclavismo amencano, en que se combina una forma de
relaciones de trabajo propia de la antigüedad con un desarrollo de las
fuerzas productivas incomparablemente más elevado que en la antigüedad.
La crítica más importante a la conceptualización de Cardoso consiste en que el autor i~terpreta no sólo lo que Marx planteó, sino sobre
todo lo que no planteó. Marx nunca habló de modos de producción co~oniales, y sin duda hubiera podido hacerlo a partir de la experiencia
inglesa en la India._ Al co~trario, en este caso particular, la idea de Marx
era ~~e en la India los mgleses estaban imponiendo su modo de produccion, destruyendo el preexistente. La tesis de Cardoso estaría más
fundada si se limitara al período prehispánico y pretendiera que hasta
el momento del contacto con el mundo europeo América iba desarrollando u~a hi~to?~ "i~ductible" a esquemas europeos. A partir de
la conquista hispamca, sm embargo, este planteamiento carece de fuerza. La influencia hispánica se expandió de manera inmediata a la infraestructu~ de la colonia, creando relaciones de trabajo e incorporando
tecnologia.
Sobre este problema, Beato señala que el concepto de desarrollo
de fuerzas productivas suele ser despojado de su connotación eminentemente hfstórica en Amé~~ª· Esto, porgue se crean fuerzas productivas desp_ues de_ la_ dest!'1ccion de las preexistentes, combinando fuerza .
de trabaJo de distinta mdole con medios de producción de variados niveles tecnológicos. Todo ello como producto de un factor exógeno
que gene~ endogenadamente un nuevo tipo de sociedad, con la finalidad esen~ial de, exportar excedentes económicos hacia la metrópolis.
~e com?~nan asi _toda suerte de relaciones sociales en una heterogénea
mte~aci~n de di~ersas fuerzas de trabajo, medios de producción y
propietarios de dichos medios. Así, el esclavo (asociado a veces a las
usinas a _vapor, prop~edad de absentistas pertenecientes a burguesías
metropolitanas), el nutayo -que es un asalariado forzado y vinculado a
las t.écnicas del amalgama-, etcétera. Se trata de nuevas formas de ·rel~c~ones su~~as singularmente como consecuencias de un proceso histónco especifico. Tal heterogeneidad constituye, pues, su homogeneidad {I!)..
~te est.e argumento, nosotros opinamos que se transplantan a la
formas de trabajo y tecnología que no surgen de la nada sino
mas 1en del desarrollo anterior de la metrópolis, si bien sufren ~ pro-

!

c0 0 ~~

CAfflEDRA [ 127 ]

�ceso de adaptación ante las nuevas condiciones en la colonia. Par~cularmente cierto aparece el caso de la esclavitud. No se debe subestimar
el hecho de que la esclavitud existió siempre en el mundo feudal. No
hablo aquí de la esclavitud
" ... resabio de la institución que perduró casi agonizante, incrustada
como un cuerpo extraño, como un tipo de relación no esencial, en un
modo de producción ajeno: el feudal" (!!).

Hablo de la esclavitud que se afirmó ya en el área mediterránea Y en las
Canarias durante el siglo xv· !orno elemento esencial de la producción
azucarera. Quiero decir que la esclavitud feudal en el momento en que
se confronta con un medio geográfico y demográfico particular, las
áreas de plantación, se desarrolla con las variantes de las plantaciones
americanas.
Tampoco es convincente el argumento de que la esclavitud colonial
creó relaciones de clases particulares en la colonia_y que, por lo t~nto,
1 8 zonas cuya base de producción es el esclavismo deben ser cons1deracomo formaciones autónomas. Áceptar esta obse~~ión sigJ?,ifi~aría considerar como dimensión del concepto de formacion economica
a la unidad productiva, y, en consecuencia, existiría un número enorme
de formaciones económicas en cada región de análisis.

:as

mulaciones concretas y corre el riesgo de esterilizarse en un debate de
escuela. Una excepción notable se encuentra en el trabajo de Chiaramonte, Y~ p~esenta~o en_ ~- introducción. El autor plantea la posibilidad, o mas bien la imposibihdad, de considerar América como una formación social. ¿Se puede considerar América Latina como una entidad
separada de la península ibérica durante el periodo colonial? Esta interrog~te nos presenta un problema mayor: ¿ Qué extensión geográfica,
o social, debemos dar al concepto de formación económica?
Si consi~eramos, como no~otros lo hacemos, al concepto de modo
de produccion como la esencia del concepto de formación económica
la respue~~ que demos a las interrogantes arriba mencionadas puede
ser tamb1en gran parte de la solución de los problemas planteados por
el concepto de modo de producción.
~~mos c?n~i~erar,
~atenalismo ~1stón~o la
~~a debe ser inmediata.
cion es necesario pasar

Una vez más, me parece que es esclarecer el comentario de Kossok
sobre la no existencia de modos de producción comerciales Y su afirmación sobre la existencia de condiciones coloniales para el desarrollo de
diversos modos de coproducción. El fondo del problema reside en definir la extensión geográfica del concepto de formación económica Y
explicitar con precisión la interrelación entre esta categoría Y el modo
de producción.

nuevamente, que desde el punto de vista del
relación entre la conceptualización y la prácEntonces, para analizar el modo de producpor el análisis de la formación económica.

NOTAS
l. Joaé F. Ocampo,"On what's new and what's old un the theory of imperialism ",
Latin American Perspectiuea, Spring, 1975, Vol. II, No. l.

111. CONCLUSION.

2. Agustín Cueva, El ruo del concepto de modo de producción en Am,rica Latina: alguno, problema, teórico1, México: C.E.L.A., Facultad de Ciencias Pollticu y Socialea, U.N.A.M., s.f.
3. /bid.

EN LA INTRODUCCION se había planteado la importancia que la
cate2 oría formación económica tendría que revestir en el análisis histórico. Sin embargo, podemos notar que, en toda problematica sobre modo de producción, dicha categoría está relegada a una posición secundaria. Puede ser esta la causa por la cual la discusión no desemboca en for-

[ 128]

CATHEDRA

4. /bid.
5. G. Dhoquoia, "La formación económico-social como combinación de modos de
producción", en Sereni, Gluckamann, Godelier y otros, La categoría de formación económica y 1ocial", México: Ed. Roca, 1973, p. 130.

CAfflEDRA · [

129 ]

�23. !bid, pp. 8-9.
6. Roger Bartra, "Sobre la articulación de modos de producción en América La·
tina", Historia y Sociedad, Primavera de 1975, No. 5 p. 8.
7. José Carlos Chiaramonte, "El problema del tipo histórico de sociedad: crítica
de sus supuestos", Húitoria y Sociedad, Primavera de 197 5, No. 5.

24. Albert~ J. Pla, El modo de producción asiático: algunas cuestiones especfficas,
ponencm presentada al XLI Congreso Internacional de Americanistas, México
1974, pp. 13 y 23.
'
25. Ibid, pp. 10-13, passim.

8. La base de esta discusión se encu~ntra en Emilio Sereni: "La categoría de formación económica y social", en Sereni, Glucksmann, Godelier y otros op. cit.
9. René Gallissot, "Contra el fetichismo", y Georges Labica, "Cuatro observaciones sobre los conceptos de modo de producción y formación económica y so·
cial", en Sereni, Gluksmann, Godelier y otros, op. cit.
10. Citado en Pierre Beaucage, "¿Modos de producción articulados o lucha de cla·
se?", Historia y Sociedad, Primavera de 1975, No. 5, p. 41.
11. Sergio de la Peña, El desarrollo del capitalismo en México, México, Siglo veintiuno editores, 1975. Enrique Semo, "La hacienda mexicana y la transición del
feudalismo al capitalismo", Historia y Sociedad, Primavera de 1975, No. 5.Ver
también los artículos de Godelier y Dhoquois, en Sereni, Glucksmann y otros,

26. Miguel Acosta Saignes, Los aztecas y el modo de producción asiático ponencia
presentada al XLI Congreso Internacional de Americanistas, Méxlco, 197 4.
27. /bid.
28. Karl Marx, El copita~ Vol. Ill, México: Fondo de Cultura Económica, 1964,
p. 318.
29. Karl Marx, El capita~ Libro I, Cap. VI, México: Siglo veintiuno editores 1971
p. 131.
'
'
30. Karl Marx Y Friederich Engels, Trabajo asalariado y capital Moscu·. Ed Pr
.
so,
'
. . ogre

op. cit.

31. Marcello Carmagnani, op. cit., p. 108.
1.2. Roger Bartra, "Sobre la articulación ... ", op. cit.
13. Jbid, p. 7.

32. Trabaj~ productivo es, según la definición de Marx, el trabajo que produce
plusvaha. Karl Marx, El capital, Libro 1, Cap. VI, op. cit.

14. lbid.

33. Marcello Carmagnani, op. cit., p. 108.

15. Marcello Carmagnani, L 'América Latina del 500 a ogg~ Milano: Feltrinelli,

34. /bid, pp. 20-21.

1975.
16. Emilio Sereni, "La categoría ... ", op. cit.

3 5, P.M_. S~eezy, M. °?bb, K. Takahashi y otros, La transición del feudalismo al
caprtal,smo, Medelhn, Ediciones Pepe, s.f.

17. /bid, p. 22.

36. Marcello Carmagnani, op. cit., p. 22

18. René Gallissot, "Contra ... ", op. cit., p. 117.

37. lbid, p. 35

19. Maurice Godelier, "¿Qué es definir una formación económica y social? El ejem·
plo de los incas", y Christine Gluckamann, "Modo de producció,n, formación
económica y social. Teoría de la transición", en Sereni, Glucksmann, Godelier
y otros, op. cit.

39. /bid, pp. 77-78

20. Ver nota 13.
21. Antonio Gramsci, /1 materialismo storico e la filosofía di Benedetto Croce, To·
rino: Einaudi, 1955.
22. Mario Sanoja, Evolución de los modos de producción en América Latina, po·
nencia al XLI Congreso Internacional de Americanistas, México, 1974.

40. /bid, p. 133.
41. /bid, p. 134.
42. El concepto es evidentemente presente en Van Bath Steenland y el m·
B
tra que b 1
d
.,
.
•
1Smo ar·
,
su e a pro ucc1on mercantil simple al nivel del modo d
d
·•
Roger Bartra, op. cit.
e pro ucc1on,
43. Kvle Steenland, "NotM on Feudálwn and Capitali,m in Ch1'le and Lat' A
· "
L ·
·
in merica , en atin American Perspectives, Spring, 1975, Vol. II, No. l.

CATHEDRA [

[ 130] CATHEDRA

131 ]

�44. B.H. Slicher Van Bath, "Feudalismo y capitalismo en América Latina", en Bo·
letín de Estudios Latinoamericanos y del Caribe, diciembre de 197 4, No. 17•
46. Ibid.
46. lbid.
47. ]bid.
48. Sergio de la Peña, op. cit.
49. Ibid, p. 39.

50. Ibid, p. 49.
61. lbid, pp. 106-107.
52. Manfred Kossok, "Feudalismo y capitalismo en la historia de América Latina",
en Los Libroa, aept.-oct. de 1974.
53. lbid, p. 14.
64. ]bid, p. 16.
66. Ciro F.S. Cardoso, "Los modos de producción coloniales: estado de la cuestión y perspectivas teóricas", en Historia y Sociedad, Primavera de 1976,
No. 6.
66. Guillermo Beato, Análisis sobre la historia latinoamericana, Monterrey, Fa·
"
cultad de Filoeofía y Lel:raa, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1976, y
Guillermo Beato, Tres artículos sobre historia y sociedades, Monterrey, Fa·
cultad de Filosofía y Letras, UANL, 1976.
67. Beato, "Análisis sobre . .. ", op. cit., p. 16.

[ 132 ) CA'fflEDRA

tt

�Javier Rojas

Los sindicatos
blancos en Monterrey: modelo patronal de
organización sindical (*)
EL PRESENTE TRABAJO es un avance del proyecto más general
de investigación que hemos iniciado sobre la historia del movimiento regional. En particular, se trata de estudiar las características específicas
del llamado "sindicalismo blanco" en Monterrey. Por esta razón, dado
su carácter preliminar, en el mismo no exponemos conclusiones definitivas y sólo nos concretamos a dar una información sintetizada, al mismo
tiempo que presentar algunas hipótesis iniciales, partiendo de los datos que hemos logrado recoger hasta el momento.
Las fuentes de que nos hemos valido para el estudio, como son los
contratos colectivos de trabajo, estatutos, revistas y otros materiales,
nos permiten presentar las expresiones más directas de la ideología y la
política de este sector del sindicalismo, el cual trasciende ya los límites regionales.
Adelantando una definición, podemos decir que cuando aquí hablamos de "sindicalismo blanco" nos referimos a los smdicatos que son
apéndices de la empresa, en donde no se permite la más mmima expre• Ponencia PN!Nntada en el Encuentro de Historia del Movimiento ObN!ro que tuvo lu&amp;u en
Puebla, en &amp;l()lto último, or¡anizado por la Universidad Autónoma de esa ciudad.

CAfflEDRA [

133 ]

�sión de lucha. Aquí ni siquiera tiene lugar la lucha espontánea, es decir,
economicista. Cualquier intento de luchá sindical independiente es sofocada por todos los medios. En estas condiciones, el sindicato pierde
su papel histórico de ser instrumento para la defensa de los intereses
más elementales de la clase obrera.
Monterrey y su área metropolitana es una entidad en donde el capitalismo presenta los más altos índices de concentración industrial,
con excepción, quizá, en algunos aspectos, del Distrito Federal. Este
desarrollo capitalista ha generado una marcada polarización de fuerzas sociales.
Datos oficiales, correspondientes a 1976 y publicados por un diario local, nos indican que la clase social dominante, es decir, los empleadores, no constituyen siquiera el dos por ciento de la población
económicamente activa (PEA), la cual está compuesta por 504,943
personas; en tanto que los que viven de un salario como obreros o
empleados, son 412,967, lo que representa más del ochenta por ciento
de la P.E.A. De este porcentaje, el 47.6 por ciento son obreros industriales, comprendiendo únicamente los obreros o&lt;'upados en las ramas
extractivas, de transformación, petroleras y de generación de energía

, El Grupo Monterrey, cuyos orígenes se
nas del siglo pasado con la fund . , d
remontan, a las postrimeno sólo ha construído un gran . ac10~ e la ~e~ecer1a Cuauhtémoc,
fuerza social basada en las or ~:~er1? econ?m~co, sino también una
que laboran en sus empresas g E i;:ci~nes. ~md1cales de los obreros
a la _política oficial para neg~ci s . s1tuac1on le pe~mite enfrentarse
condiciones, favorables siempre ar e lm~otenerle al gobierno sus propias
cos.
a sus m reses económicos Y políti. Para ilustrar lo anterior basta mencion
citada en la empresa Vidriera en 1936 ardel caso de la huelga susmontana utilizó los sindicat~ bl
' en onde la burguesía regiogobierno del General Lázaro C, dancos para oponerlos Y presionar al
obreros de dicha empresa.
ar enas por su actitud de apoyo a los
Este hecho, junt·o a otros que s
contenido del presente trabaj
e enc~entran desarrollados en el
0' nos permiten plantear las siguientes
hipótesis.

eléctrica.

l. Estos sindicatos constituyen un m 0d 1O
.
ganización sindical que la burgu ,
. e de alternativa de orde sindicalismo ligado al sector
1a{egio¡no~tana opone al modelo
rriente sindical democrática y de 1.
Y,_ un amentalmente, a la consurgenc1a.

Esta fuerza laboral se encuentra organizada fundamentalmente en
siete centrales sindicales, además de los sindicatos nacionales de industria, los sindicatos de trabajadores al servicio del Estado y otros de

2. Los sindicatos blancos de Monte
.
de instrumentos naturales de lu h
r y han perdido su carácter
elementales de los obreros.
c a para a defensa de los intereses más

:¿~~

menor significación.
Más del sesenta por ciento de los obreros agrupados en estas siete
centrales militan en las filas del sindicalismo blanco. Es decir, se trata
de una fuerza numérica que rebasa los doscientos cincuenta mil traba-

. 3. Desde el punto de vista ideoló ·co
,.
.
calismo rebasa la colabo ••
. gi Y pohhco, este tipo de sindioficial. En la práctica so~ª~~; c~as1sta bque. caracteriza al sindicalismo
política que les imprime la bu ica ~s su ordmados a la ideología y a la
rguesia.

jadores.
La relación de estos sindicatos con el llamado "Grupo Monterrey"
constituye otro hecho que es importante destacar.
Precisamente esto explica, en parte, las características específicas
o peculiares de esta corriente sindical y el papel que ha venido jugando en el panorama político y sindical, tanto regionalmente como a nivel nacional.

LOS SINDICATOS
CLASE
OBRERA COMO

oRGANIZACIONES

DE LUCHA DE LA

ANTES DE INTENTAR DEFINIR es
.
. .
ramos conveniente hacer una refe
. t~ c_omente s1nd1cal conside- .
renc1a eonca e histón·ca, al mismo
.
CATHEDRA [

[ 134]

CA111EDRA

135 ]

�tiempo, acerca· del papel que juegan los sindicatos en la sociedad capitalista y de manera particular su función en la lucha de clases.

Es importrutte subrayar este conjunt d h h
.
ellos constituyenlla explicación históri o b~ /c os, Justamente po:que
formación de las primeras org . . co-o ~e iva sobre el surgimiento y
como vemos, no inteIVienen ele:::::::r:o!~ clase obrera. En ello,

Históricamente, los sindicatos son el producto natural del capitalismo. Esta afirmación tiene su fundamento en el hecho de que la
clase obrera nace precisamente en el momento en que el desarrollo de
las fuerzas productivas capitalistas rompen el estrecho marco del sistema social estamentario.

Asimismo, las distintas fases de O a . . ,
rresponden a las diferentes etapas de ~ ~IZacd1on de 1~ el~ obrera coma e conc1enc1a como clase.

Sólo el capitalismo, con la implantación de la fábrica que agrupa
a cientos y miles de operarios de máquinas, puede crear las condiciones necesarias para el nacimiento y desarrollo de la clase obrera.

Cuando surgen los primeros sindicatos
mutua, ni tampoco de crear empresas sin
dn~ se trata d_e la ayuda
ta. Lo que se busca es la defens
. a an e ucro al estilo owenislos trabajadores mediante el uso~ ~e~1al o general de los intereses de

Junto a la cada vez mayor concentración de los obreros en los
centros de producción se da una división creciente entre éstos y los
propietarios de los medios e instrumentos de producción. Así, lejos va
quedando la época en que el artesano y sus ayudantes convivían bajo
el mismo techo y compartían las mismas condiciones de trabajo.
Esta contradicción se expresa en que, mientras el patrón se esfuerza por acumular el máximo de ganancia posible sobre la base de imponer prolongadas jornadas a sus trabajadores y ahorrar en los costos de
producción, el obrero, por su parte, lucha porque las consecuencias de
estos hechos no recaigan sobre su humanidad. Esta lucha reviste el
carácter de resistencia frente a la explotación capitalista.

Se crean así las bases económicas y sociales para que la clase obrera
empieze a tomar conciencia de sus intereses colectivos.
En sus primeras fases, esta conciencia se manifiesta en acciones de
destrucción de aquello que los obreros ven como su enemigo más directo~ las máquinas. Sin embargo, pronto se dan cuenta de lo estéril que
resulta esta reacción y más tarde pueden llegar a comprender lo que de
ellos mismos hay en la máquina: trabajo.
Las acciones ciegas, sin objetivos precisos, se prolongan hasta en
tanto no se afinan los instrumentos de lucha.

Las etapas unionista, cooperativista y mutual corresponden a lo que
podríamos llamar "un proceso espontáneo de autorganización" (1) de
la clase obrera.

[ 136 ] CA111EDI.A

/'ª

:ia:ee~:

concien?ia ~e que son ellos la piez:
l~u;~e~u~:i~:número Y la
tanto, s1 deJan de trabajar pueden obl'
1
. , Y que, por
mejores condiciones para l; venta de su ifgar a ods empr~sar1os a negociar
uerza e trabaJo.
En estas condiciones, los sindicatos ·u
nes de clase enfrentadas al sect
J eg~ el papel de organizaciosindicales tienen como fin la co:ru~:~:~al. Las primer~ acciones
l~char por la disminución de la jo~ada d: t::~~o a organizarse para
c1dentes de trabajo, por aumentos de salario etc _J , por leyes_ contra acmas de lucha son el paro Y la toma d l
t ,
etera .. Las pnmeras fore cen ro de traba.io.
Pero la lucha de los obreros no está sol
.. .
su patrón que los explota directam te amente dmgida en contra de
~ue también está orientada a enfren~:rse
su centro de trabajo, sino
intereses colectivos de los capitalista
ESt ado,_ que representa los
s como clase social.

e;

¿Cómo los obreros logran que s
. .
Y aceptadas legalmente tant
luEs orgamzac1ones sean reconocidas
.
,
o por e stado com
es, en primer lugar, consecuencia del
d
o por 1a patronal? Esto
0
contradicciones clasistas y en segu d gr~ de agudeza que cobran las
que se ve obligado ~ t~mar su na ºel ~~ar: d~ la respuesta del Estaintereses contrapuestos y llevar la 1p
al arbitro para armonizar los
es casual que la legislación estatal :itoª. p~an~ de la conciliación. No
tronales.
nce sindicatos de obreros y pa-

?º•

r

. Bajo estas consideraciones llegamos a l
.,
dicatos son la orgaruz· ·,
ª conclusion de que los sinac1on que agrupa l t b .
de una misma empresa o industria Y a ~~ : aJadores o empleados
sa de los intereses profesionales Y culyot· m ~damental es la defen. co ec ivos mas elementales de sus
CA1HEDJlA { 137 J

�agremiados frente al sector patronal.
No es nuestro propósito hacer aquí un desarrollo a fondo de las diferentes corrientes que se han presentado en la historia del movimiento
sindical. Sin embargo, podríamos apuntar que, en lo fundamental, dos
han sido las corrientes que mayor influencia han ejercido en el sindicalismo. Una es la que trata de circunscribir la acción de los sindicatos a
luchar por objetivos puramente económicos y la otra es la que plantea
la posibilidad de que éstos trasciendan dicho marco e influyan en los
asuntos políticos.
Aunque, estrictamente hablando, es difícil pretender establecer una
línea divisoria absoluta entre la acción sindical puramente económica y
la lucha política, pues en la práctica de la lucha de clases ambas formas
se entrecruzan.

Para lograr estos objetivos el sect
.
no solamente de su poder eco~ómico o~i patronal_ ~egiomontano se vale
de masas que ha creado a través de 1 ' no ~?,ien _de _una base social
ros. A este fenómeno se le ha llamad a ~rg::~cion sindical de los obretituye un modelo patronal de organ~ s~, ic ~s~o blanco, el cual constemativa al modelo de sindicatos
izat~n sm~c~ formado como alen tomo al Estado o de los que
q~e se agrupan
nan por una línea independiente del Est d 0
nte smdical que pugtronal.
ª Y• por supuesto, de la pa-

io;::: 1::~:~~onale~

Ahora bien ¿en qué consiste lo sui
.
nización sindical? ¿Cuáles son sus c
tege~~ de este modelo de orgaarac nsticas?
En primer lugar, y tomando como
to d
.
de lo que es un sindicato tal
lpun. . e referencia la definición
,
Y como o hicimos ante ·
mos afirmar que este tipo de sindicato h
.
no~mente, podenización para la defensa de los i t
a ~rdido su caracter de orgadores.
n ereses mas elementales de los trabaja-

RASGOS GENERALES DEL SINDICALISMO BLANCO
EN ESTE SENTIDO, conviene hacer mención, aunque breve, de las
líneas que caracterizan al sindicalismo mexicano. En principio, digamos
que, en la lucha por consolidar sus organizaciones de clase, también los
trabajadores de nuestro país se han visto en la necesidad de enfrentarse,
no sólo al sector patronal directamente, sino, al mismo tiempo, a la influencia constante del Estado, que pretende sujetar la acción de los sin- '
dicatos a los estrechos marcos de la legalidad. Lo cual se traduce, por
una parte, en limitar la lucha por objetivos puramente económicos, objetivos que además son determinados por el mismo Estado; y, por la
otra, inculcar entre la clase obrera la ideología burguesa.
Esto último tiene &amp;U más clara expresión en la política de colaboración clasista que caracteriza al conjunto del movimiento sindical oficial
de nuestro país.
Regionalmente, este esquema se repite y se reproduce en Nuevo
León, con la diferencia de que aquí se ha desarrollado una burguesía
que, por distintas circunstancias históricas, ha concentrado un poder
económico tal que le permite enfrentarse, desde posiciones de fuerza,
al sector burocrático estatal e imponerle sus propios criterios sobre
múltiples aspectos de la política nacional.

[ 1381 CATHEDI\A

Si hacemos una comparac·,
t 1
,.
dicatos oficiales, que como ytd~.:n re ª P?htica que_ practican los sinclasista, y los sindicatos blanc iJimo~ se orientan ha~ia la colaboración
0
orientación y pasan a ser
s=~?1º~ que estos rebasan esta
logía Y a la política de la burgu ~ suL
ma os totalmente a la ideo.
es1a. os marcos
de su ac . , . d.
se circunscriben a los aspectos "técnico- d . "
cion sm ical
ponden, en definitiva, a la lógica de la pro uctivos ' l?s cuales corresdad capitalista de tal
te
empresa, es decir, a la racionali,
suer que la autonom, · d
.
dicato respecto de la empresa qued
rf i~ e m ep~ndenc1a del sindicato-empresa se rige por los crite ~n ndu i ica os..A:qui la relación sin(2).
nos e productividad y la eficiencia

sindi;:~

¿ Cómo se resuelven los conflictos obrerosurgen, cosa que es muy difícil dad
. patronales? Cuando éstos
obreros "inquietos" ejerce la tr o el estncto control que sobre los
negociación "en privado" o b_pa onal, se resuelven sobre la vía de la
el despido. En general P'
ien por la terapia del "corte por lo sano"·
,
, ocos son los confl · t
b
·
racter colectivo, que se han dado a l
ic os, s? re_ todo los de cacatos que en las empresas clave de Mo l~o de la ~istona de estos sindidel grupo f~iliar conocido como ~~ rrey, casi todas ellas propiedad
nan los apelhdos Garza Y Sada.
po Monterrey, donde predomi-

CATHEDRA [

139]

�Es interesante citar las palabras de algunos de los dirigentes sindicales que expresan con suma nitidez su concepción acerca del papel que
le es asignado a sus organizaciones.
Habla un destacado miembro del Consejo Consultivo de la Unión
Cuauhtémoc y Famosa:
"En el ámbito de las relaciones laborales, sin desconocer la apertura y el espíritu de equidad que ha caracterizado a las empresas, la Unión
se ha mostrado siempre dispuesta a propiciar un clima de buenas relaciones humanas, que promueve la conciente participación de los trabajadores para que las empresas realicen, en forma óptima, sus fines, en la
confianza de que los beneficios que se generan sean compartidos entre
los que aportan su trabajo y sus recursos" (3).
Otro dirigente sindical, en este caso del Grupo ALFA, dice: " ... estamos aquí para seguir escribiendo la historia de nuestro sindicato, dispuestos a cumplir fielmente con nuestro ideario sindical, dispuestos a
defender el empleo y el salario con productividad, eficiencia y organización" (4).
Como vemos, no aparecen las ideas de la lucha sindical, del enfrentamiento al patrón; lo importante es mantener el clima de paz Y tranquilidad para una mejor y más eficiente producción.
Si confrontamos estas ideas con las tesis que sustentan los capitanes
de la industria regiomontana nos damos cuenta de la total identificación
entre sindicatos y empresas. Uno de ellos expone al respecto: " ... convencidos estamos que se contribuye más pródigamente al bienestar de la
empresa cuando las relaciones son de colaboración fraternal, en sustitución de las periclitadas y desgastadas posiciones de lucha" (5).
De lo que se trata, en definitiva, es de limar, y todavía aún más. de

negar el carácter de instrumento de lucha de clase que tiene el sindicato: el propósito es convertirlo en simple apéndice de la empresa.

ORIGENES DE LOS SlNDICATOS BLANCOS
EN SUS ORIGENES HISTORICOS, los sindicatos blancos son una
respuesta del sector patronal de Monterrey al auge de las luchas obreras

[ 140)

CAmEDRA

que se dan naci_onalmente como producto de los efectos de la gran crisis de 1929. Es precisamente en 1931 que se crea la Unión de Trabajadores Cu)mhtémoc y Famosa, coincidiendo con la promulgación de la
Ley Federal del Trabajo. Ya anteriormente, en 1918, se crea una de las
primeras y más importantes cooperativas, que habría de ser, con el
tiempo, el medio idóneo para instrumentar una serie de medidas consistentes en proporcionar al trabajador prestaciones suplementarias, tales como vivienda, becas educativas y recreación. Con esto se evitaba
que las mismas se convirtieran en posibles banderas de lucha de la clase obrera en las empresas del Grupo Cervecería. Es importante.señalar
que dicha cooperativa se creó a iniciativa de Luis G. Sada, uno de los
fundadores de la dinastía familiar, para lo cual él mismo presentó el
proyecto de los estatutos.
Clara muestra de cómo la patronal mantiene un control total sobre las organizaciones obreras es el condicionamiento para nombrar la
dirección de la cooperativa; en los estatutos de la misma se asienta que
es requisito indispensable, antes de formar una planilla, que se nombren
precandidatos y que éstos sean aprobados, previamente, por el grupo
industrial. Además de reservarse el derecho a designar, en exclusiva, los
tres vocales de la Junta Directiva.
1918 es justamente el año en que se funda la Junta Local de Conciliación y Arbitraje en Monterrey, como una medida que toma el gobierno del estado para conciliar las frecuentes y agudas luchas obrero-patronales. En este mismo año tiene lugar una importante huelga de los trabajadores de Cervecería Cuauhtémoc y Vidriera, en solidaridad con los
trabajadores mineros. No es casual, entonces, que el grupo empresarial
haya creado la Cooperativa Cuauhtémoc y Famosa. Esto más bien constituye una medida previsora ante el posible desbordamiento de las fu.
chas proletarias.
Precisamente este mismo espíritu anima al grupo empresarial cuando se funda la Unión Cuauhtémoc y Famosa. "La Unión surgió a la
existencia -nos dice uno de sus actuales dirigentes-- en una época turbulenta, de inestabilidad política y social, en plena crisis económica
mundial, que afectaba la situación de los trabajadores del campo y la
ciudad y generaba un clima de violencia y frustración ... Su misión sindical: ser instrumento para servir a los trabajadores y no para explotarlos; para propiciar su desarrollo, pero sin anular su per&amp;onalidad y para
buscar la solución de los problemas laborales, sin demagogia ni radicaCA'fflEDRA [

141 )

�lismo" (6).
En 1936, la Unión y ocho organizaciones sindicales más fundan la
Federación de Sindicatos Independientes, que en 1964 se convierte en
una central de índole nacional (FNSI). Como podemos observar, aquí
encontramos otra coincidencia -que no lo es- con lo que sucedía entonces en el contexto político nacional. Como se sabe, en febrero del
mismo año (justamente un mes antes de la fundación de la FNSI) tiene
lu~i:ir el acto de constitución de la CTM, que expresaba un esfuerzo su•
mamente trascendental en la lucha por la unificación del movimiento
obrero nacional.
Estas coincidencias obedecen, pues, a la instrumentación de toda
una política orientada a desarrollar un movimiento obrero de alternativa, fundado en la ideología empresarial, y cuya orientación es la de
no permitir que los obreros se contaminen de las ideas de la lucha de
clases, la explotación capitalista, la revolución, el socialismo, etcétera.
Es decir, evitar que los obreros tomen conciencia de su papel histórico.
Este sindicalismo está ligado al sector empresarial, cuya tradición
política es de las más conservadoras en la historia del país. Durante
la Revolución Mexicana apoyó a Porfirio Díaz y posteriormente a Victoriano Huerta, razón por la cual las fuerzas revolucionarias confiscaron algunas empresas del grupo Garza Sada, entre ellas la Cervecería
Cuauhtémoc, cuando fue ocupada militarmente la ciudad de Monte-

rrey:
En el período cardenista, este mismo grupo presentó la más cerrada
resistencia a las reformas sociales y políticas emprendidas por el gobierno. Ya es de sobra conocido el conflicto obrero de Vidriera, que
significó el más duro enfrentamiento de la patronal regiomontana hacia el régimen del General Cárdenas. Más tarde, en 1940, el Grupo no
oculta sus simpatías por Almazán. Asimismo, en 1962 se vuelve a repetir el enfrentamiento contra el gobierno con motivo de la implantación de los libros de texto gratuitos (7).
Dicha línea de conducta política resulta congruente con la concepción neoliberal que sustenta el grupo respecto del papel que debe jugar
el Estado. Considera que éste "debe ser el servidor, no el amo del pueblo, y no debe considerarse autorizado a disponer de los legítimos bienes de un ciudadano, aún cuando pretenda beneficiar a otro". Es fun-

[ 142]

CATHEDRA

ción del Estado, en todo caso, según dicen, "castigar a todos aquellos
que hacen daño a los demás" (8).
Como vemos, el laissez faire, laissez passer es el lema que profesa el
grupo Monterrey. Por una parte, se reserva el derecho exclusivo de manejar el orden económico y deja al Estado el papel de policía.
Sin embargo, en la medida en que las contradicciones económicas
del sistema se hacen cada vez más agudas, _poniendo en evidencia la
incapacidad de la burguesía para resolver los problemas furtdamentales
de la sociedad, esta clase, finalmente, acepta que el Estado maneje algunas empresas, "por razones históricas, y debido a que el sector empresarial no puede abarcar todas las áreas de la producción".
Argumento que sólo encubre el proceso de desarrollo monopolista
del capitalismo. Ya hace tiempo que los empresarios privados le hallaron las bondades al capitalismo "mixto", y ahora, en lugar de mantener una oposición permanente ante las empresas del sector público, prefieren aprovecharlas en beneficio de las propias, como es el caso de las
bajas tarifas y reducidos precios que les proporciona la industria eléctrica, ferrocarriles y Pemex.
Sin embargo, la burguesía regiomontana es muy consciente de sus
intereses de clase presentes y futurosr por ello no se arriesga a poner en
manos de las organizaciones oficiales la dirección de los sindicatos de
"sus" obreros. Y esto por una sencilla razón: en la medida en que estos
obreros agrupados hoy en los sindicatos blancos participen con independencia, aunque sea en forma limitada, en su lucha por sus reivindicaciones mínimas, tomarán un rumbo incontrolable.
De ahí la tenaz resistencia del Grupo Monterr~y a permitir a sus
obreros se contaminen de ideas "extrañas", aunque éstas sean de la
CTM.
Esto explica en cierta medida las frecuentes presiones que realiza
la patronal en contra de la Junta de Conciliación y Arbitraje por la
actitud parcial que ésta asume hacia la CTM, en relación a los conflictos que se suscitan entre esta central obrera y la Federación Nacional
de Sindicatos Independientes por el control de los contratos colectivos.
En este sentido, consideramos una falsa alternativa el poner a los
CATHEDRA [

143]

�obreros de la FNSI en la disyuntiva de escoger entre s~ central o ~a
CTM; desde el punto de vista de la lucha por su plena mdependenc1a
sindical está claro que no es ésta la mejor solución.

PRINCIPALES AGRUPACIONES DEL SINDICALISMO BLANCO
TRADICIONALMENTE SE HA PENSADO que la agrupación sindical representativa del sindicalismo blanco es la Federación Nacional
de Sindicatos Independientes. Sin embargo, esto no es así. Los sindicatos blancos están organizados en las siguientes agrupaciones:

Sindicatos afiliados: Sindicato Industrial de Trabajadores de
HYLSA de México y Fierro Esponja (Xoxtla, Puebla).
Sintlicato Industrial de TrabaJadores de HYLSA de Monterrey, integrado por los siguientes sindicatos: Hojalata y Lámina, Fierro y Esponja, Aceros de México, Aceros ALFA de Monterrey y Talleres Universales.
Sindicato de Trabajadores de Industria de Fibras Artificiales (Santa
Catarina, N. L.).
~indicato Nacional de Trabajadores de las Encinas (de Pihuamo, Jalisco, y Colima).

-UNION DE TRABAJADORES CUAUHTEMOC Y FAMOSA
Esta Central está integrada por los trabajadores de las siguientes empresas:
Cervecería Cuauhtémoc
Fábricas Monterrey
Malta
Grafo Regia
Técnica Industrial
Previsión Social, Grupo Industrial
Planta Eléctrica, Grupo Industrial

Sindicato Industrial de Trabajadores de Empaques de Cartón Titán
(de Monterrey, N. L.).
Sindicato de Trabajadores de Empaques de Cartón Titán (Planta
México).
Sindicato de Trabajadores de Empaques de Cartón Titán (de Culiacán, Sinaloa).
Sindicato de Trabajadores de Empaques de Cartón Titán (de Guadalajara, Jalisco).

-FEDERACION NACIONAL DE SINDICATOS INDEPENDIENTES.
Maneja mil quinientos contratos colectivos de sindicatos y grupos.
Tiene afiliados a cuatrocientos ochenta sindicatos únicos, un sindicato
industrial de trabajadores del transporte urbano del estado de Nuevo
León, un sindicato nacional de trabajadores de la radio, la televisión y
anexos y un sindicato gremial de trabajadores de la edificación.
-FEDERACION NACIONAL DE SINDICATOS DE TRABAJARES AUTONOMOS.
Agrupa a más de cien sindicatos, nacionalmente, de la Industria del
Vidrio y Fibras Químicas, entre otras, Celulosa y Derivados y todas sus
filiales, además de las empresas del Grupo Vidriera.

El criterio principal que hemos aplicado para agrupar estas organiza- •
ciones dentro de la corriente del sindicalismo blanco es su comuni- ~
dad de principios doctrinales, al mismo tiempo que su política sindical afín. Todos ellos sustentan la conciliación, la negociación, antes que
la lucha, para resolver sus conflictos con la empresa. Así, los estatutos
de la Unión Cuauhtémoc y Famosa y los de la Asociación Sindical
ALFA (ambos organismos tienen los mismos estatutos) señalan en el
capítulo I, :artículo 2; que se proponen "resolver los conflictos que se
susciten entre la Unión y las empresas contratantes mediante la conciliación, el arbitraje y los medios legales que sean necesarios". Por su
parte, la FNSI estatuye lo siguiente: "Nuestra experiencia sindical
ha demostrado que ha sido posible elevar el nivel de vida de la clase
trabajadora, sin acudir a métodos violentos, destructivos, y, en consecuencia, aspiramos a que la lucha por el imperio de la justicia social se

-ASOCIACION SINDICAL ALFA
CA111EDRA [

[ 144 ] CATHEDRA

145 ]

�realice por los procedimientos legales y racionalmente necesarios, que
garanticen y aumenten las conquistas obreras sin perjuicio del bienestar colectivo".
Por otra parte, los sindicatos de las centrales mencionadas sustentan
las mismas ideas políticas y filosóficas que predican los ideólogos del
Grupo Industrial de Monterrey. Esto es así porque las empresas que
agrupan a los sindicatos blancos son, pues, precisamente, del mismo
grupo industrial. No es casual, tampoco, que las divisiones que se han
venido operando en algunas centrales obreras corresponden a las mismas subdivisiones que ha sufrido el grupo Monterrey. Estos subgrupos
son los siguientes: Grupo ALFA, que controla principalmente la producción de acero; Grupo CYDSA, dedicado a la química y petroquímica; Grupo FIC (Fomento de Industria y Comercio), dedicado a la industria del vidrio, y Grupo Industrial CUAUHTEMOC, de la industria cervecera.

NUMERO DE AFILIADOS POR CENTRAL

CENTRAL

AFILIADOS

SINDICATOS

CTM

65,000

750

CROC

33,000

172

CGT
FNSI

9,600

75
1,500

FNSTA
UTCF

ASA
TOTAL

150,000
38,000

100

3,600

7

10,000

13

309,000

2,667

No afirmamos que cada organización sindical corresponda exactamente a cada subgrupo, pero, en su conjunto, su relación tanto política
como organizativa es evidente.

EL PESO NUMERICO DE LOS SINDICATOS BLANCOS EN EL PANORAMA SINDICAL REGIONAL.
DESDE EL PUNTO DE VISTA político, tres son las corrientes que
configuran el panorama sindical regional. Estas son: el sindicalismo oficial representado por las centrales CTM, CROC, CGT y los sindicatos de
industria nacionales; la segunda corriente está integrada por los sindicatos blancos, cuya central ya hemos mencionado; la tercera, está encabezada por las secciones mineras, por el Sindicato de la Universidad Autónoma de Nuevo León y lo que queda de la Tendencia Democrática del
SUTERM.
El siguiente cuadro nos permite observar la fuerza numérica de las
dos primeras corrientes:

Es importante hacer notar que, debido a la falta de registros oficiales sobre el número de afiliados que integran cada sindicato o central,
los datos del cuadro son poco confiables ... En su mayoría las cantidades han sido tomadas de declaraciones personales de los dirigentes. Como es de suponerse, éstos manejan los datos en función de circunstancias políticas. Pese a lo anterior, salta a la vista la fuerza numérica indiscu~ible del sindicalismo blanco, el cual en su conjunto agrupó al 65.2
por ciento de los trabajadores organizados en las siete centrales obretas
más importantes registradas en el estado de Nuevo León.
Por lo que se refiere a la corriente sindical democrática, a pesar de
no representar una gran fuerza, sin embargo su importancia no reside
tanto en su número como por el papel que juega de centro coordinador
del sindicalismo clasista. Las acciones emprendidas por esta corriente de
solidaridad con las luchas obreras y populares, y su enfrentamiento a la
política oficial de tope salarial y su lucha contra el "charrismo" confirman esta caracterización.
_En_cu~to a la corriente oficial, su fuerza es secundaria con respecto
al smd1calismo blanco, dado que la mayoría de los sindicat~s que agru-

[ 146]

CATHEDRA

CATHEDRA

[

147]

'

�de trabaliiéloree que no iifin eñc1aiádos él1 ta tndUStrla-tunttamental.
- J ,r.•

pe

1011

-ooN8WDAq.c&gt;NE8 nN:W!lSJllll()S QV&amp;BJl)O PRESENTAR este traba.jo inicial como dem~ 1
tración . . inttlés ciecient.e que ~ en la localidad por el estudi9 de
la c1ale obrera, la cual en Monteney tiene particular importancia dado
el alto delmolo capitalista que ha alcanzado la región. Además, por la
impaltancia que tiene el Grupo Monterrey nacionalment.e.

Nps quedan t.odavía muchos aspectos por investigar, entre ellos alllJDOS como le» aiguient.es: en qué momento 101 sindicatos blancos fueron aometidoa a la dincción ideológica J política del aectot patronal.
Y si este sometimiento se hizo con o sin resist.encia por parte de los
obreroL

l!MI

••nomm1ne•

3.

.hblicaci6n eapecia1 de la Unión Caa
1973, Monterrey, N. L.
~

4.

Rerida CONQUISTA. publicael6n de la
llfOllo de 1977, Moatar.,Ñ.L
.4.lociaci6P fli"'ieal ALPA. Ntm. 1.

6.

SADA ZAMBRANO RapUo. ,-.,,.·
ce, Múleo, 1976, p.
i,nto •mp,..,., N,d1111no•~ Id. AYID-

6.

~~S~n eapecial de la ~ a..,,M'moe y Famoa, del 6 de ncmembre de

7.

FUENTES MARES, Joeé Jfontmwy¡ tmo ciudad
F.ditolial Jua, Máico, 1976, p. 106. '
creacloftl , .........:

J,-.dlll

ioa.

8· Reviata "TRABAJO Y AHORRO" d la
27 21, de IIOlto !le 1977, lloataNJ, ~- L . ~

Cua~.,••...... Nlm.

¿Cuál es el papel que juep la religión en el control de los obreros de
esto&amp; sindicatos?

Hamr un estudio oomparativo de 108 niVeles de inpos de los obre.,iíle 108 llládleltos-blanet'II-COD mpecto de 108 otros sindicato&amp;. M
mismo, inveltipr los fndiees de próthlctividad y de explot.ación.
Otro aspecto e, el eatudio de tu esbuctUra interna, es decir, cómo 18

demr01la la Yida aindieal y cómo ae retlizan los procesos eleccionarios.
También 118 Jellciones de la empresa y la dbección sindical y 108
mecaowmos de eóntzol, dilección sindical y bue.

NOTAS
1.

LUC2YNSKY, J., Evolución tü la clate obrera, Bdicio- del Sur, 1977, p.
124.

2. MOMIGLIANO, Franco, Sindicato-. tiro,re., Ucnico, plani(icoci6n económico", Bclldoaea Penfnaula, 1969, p. 131.

[ 148 ) CAftllDli

¡'

l

CA'l1IIDllA [ 149]

�[ 150]

CATHEDRA

�J. Grigulevich

¿Cuál
es el futuro de la antropología
social?
La antropología sobreuiuirú en el mundo cambiante si está de acuerdo con
perecer, para renacer luego con un

nueuo roatro/Claude Uui-Straua.

LA CIENCIA ETNOGRAFICA no tuvo suerte con el nombre. A diferencia de las otras ciencias sociales la etnografía se llama de distinto
modo en diferentes países, al tiempo que su objeto y su materia dan
pie para vivas discusiones y juicios contradictorios entre los especialistas (1).
•

En los Estados Unidos arraigó el término de "antropología cultural"; en Inglaterra, el de "antropología social" (2). En los últimos años,
el segundo término va ganando más y más partidarios, tanto en los Estados Unidos ·como en los países de la Europa Occidental. Partiendo de
ello, también nosotros usaremos el término de "antropología social" para designar la ciencia etnográfica occidental.
Mientras los representantes de otras ciencias veían en el antropólogo (aquí y en adelante se tratará del antropólogo social), según la metáCAfflEDRA

[

151]

�fora del autor norteamericano C. Kluckhohn, al saq~eador de_sepulcros,
al coleccionista de flechas indias que vive entre can1bales suc10s ~3), los
propios antropólogos tienen más elevada,~~inió~ de sí ~is~os. Consideran que su ciencia es nada menos que filosofia supenor . llamada a
explicar por aué el mundo en que vivimos es tal como es.

lógos ~ociales en todos los confines del globo terrestre y coadyuvan
a publicarlas. Hoy, gozan de los servicios de los antropólógos el Pen- ,
tá~on?,
Departamento de Estado, la CIA y otros departamentos
e mst1tuc1ones del gobierno estadounidense. Recurren cada vez más a
sus servicios también los grandes monopolios que funcionan en los
países del llamado "tercer mundo".

e!

Claude Lévi-Strauss opina que en los países anglosajones la antropología aspira al conocimiento global del hombre Y, lo estudia en .to~a su
espacialidad geográfica e histórica; tie~de, ademas, a un conocimiento
que pueda ser aplicado al desarrollo universal del hombre, ~esd~ los
mínidos hasta los pueblos contemporáneos. La antropolog1a, dice LeviStrauss, permite hacer deducciones -sean positivas o negati~as-, que
corresponden a todas las sociedades humanas, desde la gran cmdad moderna hasta la tribu melanesia (5).

La antropología social ha rebasado hace mucho el marco de la
ciencia sobre lo~ pueblos carentes de escri!ura. La antropología social
mod~ma se dedica a la estructuras políticas y económicas, a las capas
marginales, al modo de vida campesino y urbano no sólo de los pueblos "atrasados", sino, asimismo, de las sociedades capitalistas altamente desarrolladas.

Como podrá persuadirse el lector, estas pretensiones de los antrop.ólogos a una propia intelección filosófica y visión del hom?r~ Y la sociedad resultaron muy exageradas, si bien contribuyeron al exito d~ la antropología ~ocial en los medios del establishment -clases dom~n~t:es
de los países capitalistas desarrollados-, los c~ales hallaron aphcaci~n
útil para sus fines tanto a la propia antropologia como al antropologismo filosófico.

Sin embargo, este crecimiento impetuoso, este éxito, tiene también
su_ reverso, sus sinsabores. En los últimos años, muchos antropólogos
afirman que su ciencia está en estado de crisis. Lo prueban los títulos
de informes y artículos. Por ejemplo, Lévi-Strauss publicó el artículo
".La _crisis _de la antropología moderna" (6); el antropólogo P. Warsley
titulo su mforme al VI Congreso de Sociólogos, celebrado en 1966
"El fin de la antropología"; G.D. Berreman publicó en 1968 en Cu~
rrent_ An:thropology un artículo titulado "¿Está viva la antropología?"
Podna citar muchos ejemplos similares.

?~-

Precisamente al apoyo del establishment obedece el que la antropología social se &lt;;onvirtiera, después de la Segunda Guerra Mundial, e?
una ciencia en rápido ascenso, "en boga" y "necesaria". Goza de particular popularidad en los Estados Unidos. En los .añ?,s de posgue1;a_ se
quintuplicó el núm;ro de miemb~~ de la Asociac1on ~~~pologica
Americana (que reune a los especialistas en antropolo~1a f1S1ca Y. social), hasta llegar a varios ~iles de personas. A:l~nos, mcluso, opman
que supera el total de cient1ficos en esta especialidad de todos los demás países del mundo.
En los años de posguerra, en muchas grandes universidades norteamericanas, se fundaron cátedras de antropología social; co~en_zaron
a aparecer decenas de revistas especializadas dedicadas a est~ ciencia, e_ntre ellas la prestigiosa revista Current .Anthropology, que, en esencia,
es el órgano internacional de los científicos en la materia.
Numerosas fundaciones privadas, tan abundantes en los Estados
Unidos, financian generosamente las investigaciones de los antropo-

[ 152]

CATHEDRA

No se trata de que en los Estados Unidos no haya demanda de
antropólogos sociales ni de que mengüe el interés por sus investigaciones. Por el contrario, en este sentido todo marcha más que satisfactoriamente. La crisis atañe a los aspectos ideológicos de la antropología
social. Se discute acaloradamente la actitud de los antropólogos hacia
el destino de los pueblos, que son "objeto" de sus estudios, su actitud
hacia el imperialismo, hacia el establishment y hacia los procesos revolucionarios. Los antropólogos se preguntan cada vez con mayor frecuencia qué intereses defienden: ¿los de los explotados o los de los
explotadores? ¿Con quién están: con las fuerzas del progreso social
Y la paz, o con los partidarios de la agresión, de la guerra fría, del anticomunismo y el neocolonialismo?
Estos problemas se debaten ampliamente en los últimos años en
congresos, simposios y revistas especializadas, en particular, en Cu-

rrent Anthropology.

CATHEDRA [

153 ]

�En estas discusiones ocupa un destacado lugar el problema de la actitud de los antropólogos hacia el colonialismo y la colaboración con
las autoridades que practican una política neocolonialista imperialista.
Aunque las publicaciones norteamericanas suelen presentar al antropólogo como a un personaje extravagante, inofensivo y estrafalario
(según S. Tax es algo intermedio entre Einstein, dedicado al estudio de
los secretos de la naturaleza, y un artista de circo (7)), en realidad es
un instrumento "útil" en la máquina de la opresión nacional y colonial.
K.luckhohn señala que los ,conocimientos de los antropólogos
acerca de los pueblos "primitivos" fueron aprovechados por los colonizadores de Inglaterra, Portugal, Holanda, Francia. Los funcionarios
coloniales que se destinaban a las Indias Orientales (Indonesia) recibían
en Holanda cursos especiales de ciencias antropológicas. En Francia se
enseñaba antropología en la Esc~¡la de Cienci~s Colo~!a~es. ~? I~glaterra, la antropología se convirtio casi en un sistema c1ent1f1co de
opresión colonial. Los antropólogos trabajaban tanto en el departail_le_nto para los asuntos de los aborígenes, en Londres, como en la admm1stración colonial, especialmente en las colonias africanas y en la India.
Los colonizadores ingleses usaban ampliamente para sus fines las enseñanzas de la escuela funcionalista en antropología, cuyo fundador fue
B. Malinovski (8).
Por su parte, Malinovski no estimaba que la misión del antropólogo fuera esclarecer la historia, el origen de unas u otras instituciones
''primitivas", sino demostrar la importancia de las mismas en la sociedad contemporánea con el objetivo de ayudar a las autoridades coloniales y a los empresarios europeos sobre cómo debían tratar a los pueblos subyugados, para lograr sus fines con más comodidad (9).
Algunos antropólogos ingleses se sentían muy orgullosos de participar en la opresión colonial. Por ejemplo, el bien conocido S.F. Nagel,
quien realizó indagaciones antropológicas en Nigeria y Sudán, por encargo del departamento colonial inglés, y ocupó durante la Segunda
Guerra Mundial el cargo de secretario para los Asuntos de los Aborígenes en la administración militar británica de Eritrea, escribía en uno de
sus trabajos de 1942:
Se asevera que la antropología 1J1oderna ha de prestar una gran ayuda a
las autoridades coloniales, proporcionándoles conocimientos sobre la

[ 154 )

estrucura social de l~ grupos aborígenes, sobre cuya bue debeni crearae una administración aborigen sana y armonioaa, tal como lo estipula
el sistema de la administración indirecta. Perm(taseme decir que me en·
cuentro entre quienes están firmemente perauadid01 de la poaibilidad de
tal colaboración entre los antropólo101 y 101 funcionari01 [coloniales]
(10).

Los antropólogos ingleses ocuparon puestos responsables en el Foreign Office, en el Almirantazgo, en el Servicio de Información, en el
Servicio para el Estudio de los Aspectos Sociales de la Guerra, así como
en los frentes de la guerra. Los antropólogos fueron empleados vastamente en el Medio Oriente. Era antropólogo el administrador del Sudán
Angloegipcio, quien respondía por el establecimiento de contactos con
los "aborígenes" de Kenya y Abisinia. La antropóloga W.G. Bawer cobró fama como la "Lawrence de la Segunda Guerra Mundial": llegó a
ganarse la confianza de la tribu zemi, que habita en el territorio situado
entre Asam y Birmania,_y a sublevarla contra los japoneses (11).
Con igual franqueza escribía J.S. Holden, antropólogo inglés, quien,
en un artículo publicado en 1956 por la revista Joumal of the Royal
Anthropological Institute, declaraba que la antropología cultural moderna es un producto derivado del colonialismo; que la constituyen
trabajos que pertenecen casi exclusivamente a personas de origen europero acerca de la conducta de los miembros de otros grupos culturales
sobre los cuales predominaron, debido, fundamentalmente, a la mayor
eficacia de sus armas (12).
Los medios gobernantes de los Estados Unidos también aprovecharon esta ciencia para sus fines. Los antropólogos trabajaban en el Buró
para los Asuntos de los Indios, adjunto al Departamento de Asuntos Interiores de los Estados Unidos, y en el Comité para el Estudio de las Demandas de los Indios. Los antropólogos participaron en la administración colonial de los denominados "territorios bajo tutela'' de los Estados Unidos en la zona del Pacífico, incluyéndose en sus obligaciones:
1) hacer recomendaciones a la administración en la realización de sus
iniciativas y en la solución de los problemas que surjan debido a ello;
2) evaluar el éxito y la eficacia de esas iniciativas; 3) determinar los problemas de estudio que representen interés teórico para los antropólogos
y tengan importancia práctica para la administración colonial (13).
Ya antes de la Primera Guerra Mundial se comenzó a enseñar antropología en la Escuela de Posgraduados para los Asuntos Administrati-

CAfflEDRA
CATHEDRA [

155 )

1

�vos, adjunta a la Universidad de Harvard. Se suponía que pertrec~aría a
los futuros capitanes de la industria con medios capaces de evitar los
conflictos clasistas y de organizar las "relaciones hum3:1~s" ent~e los
capitalista y los obreros. Con este fi~, en 19~4 se org~izo la S~ciedad
de Etnografía Aplicada, que comenzo a pubhcar la revista Applied An·
thropology.
Los antropólogos dan clases en el Instituto de Servi~ios Exte?~res
del Departamento de Estado y en otros ce~tros de estudio~ especializados que gradúan a especialistas para trabajar en el extranjero. Los .lazos entre los antropólogos y el establishment se estrecharon especialmente en los años de la Segunda Guerra Mundial.
En la primera página del voluminoso manual de . ~ :L. Beals -~ H.
Hoijer Introducción a la antropología (la primera edi~ion aparecio en
1953 y se reditó reiteradas veces), los autores comumcan con orgullo
que durante la Segunda Guerra Mundial casi° en todas las batallas _se
recurrió a los antropólogos y se usaron los datos que ellos prop_~rcionaban. Desde 1942, los antropólog9s participaron en la preparacion d~
las fuerzas navales de ocupación. Poco después, en los colleges de universidades norteamericanas los antropólogos que conocían las lenguas Y
las costumbres de Asia, Africa y el sur del Pacífico desemp~~aron un
papel rector en la capacitación especializ~da de ~~idades mll~tares especiales que participaron en las op,eraciones miht3:1"es en dif~r~ntes
fréntes. Al mismo tiempo, los antropologos que trabajaban en distm~_s
"lugares perdidos" de la Tierra hicieron un enorme aporte .ª _la actividad del Servicio de Información Mili~r, .ª la Oficina ~e _Servic~os E_stratégicos, al Consejo de la Guerra ~conomica, a los s~~ic1os de mtehgencia del Ejército y de la Marina, asi como a otros servicios gubernamenta.·
les (14).
En los Estados Unidos a los antropólogos se los empleó, además.
como consejeros sobre problemas tales como el estado moral del ejército norteamericano, las relaciones raciales en la industria, la guerra
sicológica, 11:!. propaganda política. Los antropólogos consejeros ~el
Pentágono, entre paréntesis, al terminar la Segunda Guei:ra M~dial
objetaron categóricamente contra
abolición _del goder imperial en
Japón; afirmaron que su conservacion y s~bordmacion ~ !as tropas de
ocupación permitirían a las últimas cumphr con mayor ex1to sus tareas
(15).

!~

[ 156 ] CATHEDRA

Ya hemos dicho que la "explosión antropológica de posguerra" en
los Estados Unidos obedece, principalmente, al creciente aprovechamiento de los antropólogos por los servicios gubernamentales, a saber:
el Pentágono, la CIA y el Departamento de Estado, que remuneran generosamente sus servicios profesionales, aparte de las fuertes sumas destinadas por las "fundaciones" Rockefeller, Ford y muchas otras para
financiar los estudios antropológicos en todos los rincones de la Tierra
sin exceptuar los propios Estados Unidos (16). Sin dicha financiación:
n? hubiera visto la lu~ la mayoría de las investigaciones antropológicas,
m tampoco aparecerian las revistas antropológicas, incluida Current
Anthropology, que se edita gracias a la generosidad de la fundación
Wenner Gren. Es dudoso suponer que estas fundaciones gasten su dinero con tanta largueza para las indagaciones antropológicas, si éstas no
reportan una utilidad determinada y altamente concreta a las clases gobernantes de los Estados Unidos.
Es notorio que los nazis alemanes y los facistas italianos también
utilizaran activamente a los antropólogos para fundamentar " científicamente" sus monstruosas invenciones racistas.
Ante estos hechos, el conocido ideólogo de la antropología norteamericana M.J. Herskovits se lamentaba: " ¡qué se le va a hacer; la antropología no es la única ciencia que han aprovechado las clases gobernan~s para oprimir a los pueblos!" Los antropólogos honrados, a su juicio,
siempre han protestado contra tal utilización de su ciencia (17). Mas est? ~o c~bia el hecho de que los datos concretos de la ciencia antropolog1ca, as1 como los servicios de muchos antropólogos, fueran usados
por los colonizadores y por los magnates capitalistas para sus intereses
de clase. Estos hechos, justamente, dieron lugar a la crisis actual de la
antropología occidental.
No por casualidad, a medida que surgían los Estados independientes
en el "tercer mundo" y se incrementaba el movimiento de liberación
nacional, crecía la autocrítica de los antropólogos.
En el ya mencionado artículo de Lévi-Strauss, publicado por El
Co~o de la Unes~? en 1961, ~l autor señalaba que la opinión pública
~el terce~ mundo adopta hacia los antropólogos occidentales una actitud hostil por motivos sicológicos y éticos (18).
Lévi-Strauss afirmaba que si la antropología deseaba sobrevivir en
CA'DIEDRA [

157]

1

�las condiciones de colisión con el "tercer mundo", "debía modificar su
propia esencia y reconocer que, por consideraciones lógicas y morales,
le es imposible enfocar las sociedades liberadas del coloniaje sólo como
objetos de estudio". "Hoy" -continúa el autor- "esas sociedades se
han convertido en sujetos colectivos, que exigen derechos para efectuar
los cambios sociales y políticos que son imprescindibles para su desarrollo" (19).
Las mismas cuestiones fueron abordadas con más detalles en el artículo del antropólogo belga J.J. Maquet, publicado por Current Anthropology en 1964.
Según Maquet, hasta la Primera Guerra Mundial, los etnólogos afirmaban que entre los "salvajes" había costumbres extrañas, por no decir
repelentes, pues vivían en el mundo prelógico de absurdas supervivencias; su absurda conducta, supeditada a los impulsos instintivos, la explicaban como supuesta inferioridad racial. La expansión colonial. requería una determinada idea acerca de los pueblos carentes de escntura, idea que fuera aceptable para la opinión pública occidental. La etnología sostenía las mismas ideas a un nivel más refinado (20).
En el período entre las dos guerras mundiales, los colonizadores,
que predominaban en Africa, procuraban fortalecer su poder apoyándose en las capas feudales y tribal-gentilicias locales. Para eso contaban
con los consejos de los antropólogos. En sus investigaciones sobre aculturación, los antropólogos demostraban el daño de la influencia occidental sobre la sociedad y la cultura de Africa. Al pronunciarse por la
conservación de las tradicionales instituciones aborígenes, los antropólogos apoyaban el colonialismo, pues, como señala Maquet, la fuerzª
conservadora de la tradición que defendían, implicaba un peligro menor para el dominio colonial que las fuerzas progresistas originadas por
el desarrollo industrial (21).
Maquet opina que, en el periodo colonial, la mayoría de las investigaciones antropológicas revestía -con frecuencia involuntaria e inconcientemente- un carácter "conservador".
Las formulaciones críticas de Maquet tuvieron gran resonancia entre los antropólogos. Lévi-Strauss, apóstol del estructuralismo, reconocía -en un artículo publicado por Current Anthropology en 1968- que
la antropología social se desarrollaba ligada al proceso histórico, una

[ 158] CATHEDRA

de c~yas particul:md~des era 1a subordinación de la mayoría de ta humarudad a su mmona, y durante el cual millonP.s de seres humanos
inocentes eran som~tidos al exterminio, el saquee, la esclavización y
las enfermedades, sm poder defende~, al tiempo que sus instituciones Y creencias eran aniquiladas. La antropología occidental es consecuencia de esta era de violencia (22).
La ant~opología, afirmaua c1 su vez Lévi-Strauss, es la ciencia de las
culturas, VIStas "desde fuera", y primera misión de los pueblos en los
cuale~ despie~ ~a concie?cia de su existencia independiente y su singulandad es ex1gp- para s1 el derecho de observar sus propias culturas
"desde dentro". Entonces la antropología perdería sus rasgos específicos Y se converth-ía en algo similar a la arqueología, la historia y la fi.
lología.
A los pueblos de los países en desarrollo, y en particular a su intelectualidad; a los pueblos que durante decenios figuraron en los registros de los antropólogos como "primitivos", "atrasados" "bárbaros"
no les agrada en lo más mínimo que se los estudie "desde fuera", tai
como el naturalista estudia los insectos. El científico boliviano c.
Alba habla con indignación del sentimiento de superioridad -propio
de sus colegas norteamericanos- frente a sus objetos de estudio. Propone que a tales científicos no se los llame etnógrafos, sino "entomógrafos" (23).

La antropóloga K. Gough, en el artículo "Nuevas proposiciones
para los antropólogos", publicado igualmente por Current Anthropology en 1968, declaraba enfáticamente que la antropología es hechura del
imperialis~o occidental. Sus. raíces, plantea, están en la concepción
hum~í!t1~a del _mu~do _que v_1ene de la época de la Ilustración, pero como d1Sc1phna universitaria y ciencia moderna con sus propias tareas s6lo
aparece a fines del siglo xix y comienzos del xx, cuando los países occidentales daban el último salto para someter al mundo no-occidental
preindustrial a su control político y económico (24).
~os colonizadores iban entonces acompañados de misioneros y antropologos. Tanto unos como otros gozaban del favor de los primeros.
Tanto ~nos como otros carecían de preocupaciones mientras las grandes
potencias conservaban sus posiciones en las colonias. Hoy, la situación
ha cambiado radicalmente, y los antropólogos comienzan a enfrentar dificultades, señala Gough. Por una parte, el "tercer mundo" está sublevaCATHEDRA [

159 ]

�do contra los Estados Unidos por ser la potencia occidental más fuerte
y más contrarrevolucionaria. La guerra de Vietnam agudizó al máximo,
sin duda alguna, el sentimiento de indignación contra los imperialistas.
Por otra parte, añade, los antropólogos están sometidos, cada vez en
mayor grado, tanto a las restricciones y al control político, como a las
diferentes tentaciones del gobierno norteamericano y de sus agencias.
Cabe preguntar, continúa la autora: ¿qué debe hacer el antropólogo
dependiente de un gobierno contrarrevolucionario en un mundo cada
vez más revolucionario? El problema se hizo más complicado aún cuan
do aparecieron en la arena los estudiantes -el cuarto sector y el más
vocinglero-, quienes en el pasado se "nutrían" pacíficamente de conocimientos, pero ahora al atravesar su propio estado de crisis, hacen
desagradables preguntas acerca de la ética, la coparticipación y los objetivos finales de la ciencia antropológica (25).
Gough indica que la mayoría de los estudios de posguerra pertenecientes a antropólogos norteamericanos arranca de orientaciones y
teorías erróneas o dudosas, y es acogida con creciente censura por los
estudiosos de los países en desarrollo. En esos trabajos se asevera,
entre otras cosas, que el atraso económico obedece al sistema de valores vigente entre la población aborigen y a sus peculiaridades sicológicas; que sería de desear que se evitasen los rápidos cambios "destructores"; que el antropólogo no puede adoptar una posición axiológica
contraria a la política oficial de su país; que la casualidad (de la miseria, del atraso, etcétera) siempre es multifacética, que la comunidad
local es la unidad conveniente para llevar adelante los programas de
desarrollo; que el proceso principal del desarrollo se opera a través de
la "difusión" desde el centro industrial; que la revolución no sería la
única práctica hacia el bienestar económico (26).
D J. Jones, antropólogo también norteamericano, destaca que, si
bien a su juicio la mayoría de los antropólogos no es enemiga del comunismo y sustenta criterios liberales, no puede menoscabarse el hecho
de que los resultados de sus indagaciones se aprovechen para oprimir
a determinados grupos sociales. A juzgar por todo, añade, en esto residía el papel tradicional del antropólogo (27).
Dos años y medio más tarde, estos problemas fueron nuevamente
objeto de discusión en el artículo de D. Lewis "Antropología y colonialismo" (28). Los síntomas de crisis en la ciencia antropológica, escribe
el autor, · se manifiestan tanto en el trabajo de campo como en el aula

universitaria. Crece la alienación entre los antropólogos y los pueblos no
blancos, a cuyo estudio se dedicaban por tradición. Al investigador de
c~po, _pongamos por caso, se les puede negar el permiso de entrada al
pais obJ~to de su estudio, o puede chocar con la actitud hostil de la intelectualidad de dicho país. Con frecuencia tropieza con la resistencia
de los grupos que se proponía estudiar. La actitud benévola que le dispensaron antes se troca en franca desconfianza y sospecha. y cuando
regresa a .~u país para escribir o dictar conferencias sobre el pueblo
que estu?io, los re~r~sentantes del mismo objetan cada vez con mayor
frecuencia la autenticidad de los resultados de su investigación.
El síndro~e tradicional del antropólogo, cristalizado en virtud de
~ue. d~se~penaba el papel de _colonizador, de observador outsider y
obJetivo , corresponde a una epoca que pasó a la historia escribe D
Lewis. El colonialismo occidental, basado en la "superiorid;d blan ,,·
táah
b'
ca,
es
ora ~Jo los golpes de las guerras liberadoras revolucionarias y
de la men~ahdad_ revolucion~ria. En las actuales condiciones, los pueblos de As!ª.' Afnca y la America Latina, así como las minorías étnicas
de la Amenca del Norte, ponen constantemente en tela de juicio la
~onrad~~ del antropólogo, lo obligan a evaluarse a sí mismo con sent~do critico ~ a rec~nsiderar las orientaciones que hasta no hace mucho
tiempo consideraba mmutables.
A las contrariedades que le vienen al antropólogo "desde afuera"
se suman "las de adentro". A partir de 1960, en los Estados Unidos~
subr~ya marc_adamente ~a ~n~ap~?idad de los antropólogos para justipreciar el caracter Y la sigmficacion de los cambios revolucionarios que
se o~eran e~ el "ter?er mundo", y extraer de ello las correspondientes
ensenanzas para su ciencia.
. _Esa "~iopía_" se debe,. dice D. Lewis, a que en el pasado el colomal1sm_o 1mpo01a las relaciones entre los antropólogos y los pueblos
no-occ1~~nt~es. Las investigaciones de campo eran uno de los mu•
chos pnvilegios de ~ue gozaban los antropólogos en concepto de miemb~os del grupo dommante. Realizaban el trabajo en interés de los colomzadores.
. D. _Lewis consider~ que aunque la mayoría de los antropólogos no
simpatizaban . con el sistema colonial, objetivamente le hacía el juego
co~ ~us ~rabaJ?~· En este caso, se manifiesta la estrechez ideológica, la
def1c1encia teonca Y la falla metodológica de sus orientaciones (29).
CADIEDRA [ 161 ]

[ 160]

CATHEDRA

�El defecto principal de sus trabajos, del cual derivan todos los demás, es la ausencia del enfoque clasista en el estudio de los fenómenos
sociales. lo cual les impidió comprender la verdader~ naturaleza del colonialismo y el imperialismo, así como que estan condenados por la
historia. De aquí el que sea inherente a los antropólogos el menosprecio del marxismo, cuyas orientaciones metodológicas les darían la clave
para desentrañar las fuerzas motrices del proceso histórico, y les permitirían comprender las regularidades de los fenómenos sociales.
Cuando el antropólogo ligaba la idealización de la cultura denominada "primitiva" con el concepto del determinismo cultural, señala D.
Lewis, adoptaba hacia el pueblo que estudiaba una actitud paternalista
e hipócrita. El antropólogo rechl:lZa para su propia cultura los rasgos
típicos de la vida primitiva, que él mismo romantiza y trata de eternizar en otros pueblos. Describe con entusiasmo la vida altamente integrada de los "primitivos", la ausencia de stress con una limitada libertad de elección, pero para sí mismo defiende el derecho a tomar
decisiones personales y a poder optar.
Los antropólogos, concluye el autor, crearon un concepto de la
"cultura" que, en su uso analítico y teórico, aparece como un peligroso reflejo del racismo colonial. Tanto el antropólogo como el colonizador encuentran en la "singularidad" cultural de los hombres una
justificación para perpetuar el estado de cosas vigentes. La significación que comunican los antropólogos al concepto de "cultura" quizá
ayude a comprender por qué aceptaban con tan poca crítica el sistema
colonial, dentro del cual actuaban.
Creemos que D. Lewis desplazó el acento al afirmar que el actual es•
tado de crisis de la antropología social es el efecto de sus vínculos anteriores con los colonizadores, y de la desconfianza -originada por esa
circunstancia- con que las autoridades y la opinión pública de los países en desarrollo acogen a los representantes de esta ciencia. O sea: los
antropólogos de hoy están pagando los viejos pecados. Por muchos pecados que hayan tenido en el pasado las escuelas tradicionales de antropología social, difícilmente la opinión pública de los países del "tercer
mundo" y los movimientos democráticos de los indios, negros, chicanos
y puertorriqueños en los Estados Unidos tendrían hacia ella una actitud
de tanta desconfianza, e incluso de hostilidad, si no fuera por sus actuales vínculos con los intereses del establishment y el imperialismo.

El antropólogo norteamericano J.G. Jorgensen dice al respecto que
aunque las instituciones gubernamentales, en particular el Departamento de Defensa de los Estados Umdos, eran escépticas en cuanto a 1a
importancia de las ciencias sociales, crecen constantemente sus pedidos de estudios sociales: exigen información con fines políticos para
resolver las complicaciones corrientes o prever el futuro y prepararse
con antelación. Los funcionarios norteamericanos en los países extranjeros, añade, a veces exigen que los antropólogos les procuren la información que ellos mismos no pueden obtener. El Departamento de
~usticia, el FBI, 1~ policía local y otros organismos de seguridad seme~antes P~~den exigir a los antropólogos sociales y a los etnólogos una
mformac1on que puede usarse con fines contrarios a los del investigador (30).
Los antropólogos deben estar preparados para que tal información
se les exija en creciente volumen. El autor previene que, para obtenerla,
el antro~ól?go deberá ampliar el uso de instrumentos especiales, tales
como m1crofonos escondidos o dirigidos, minigrabadoras, cámaras fotográficas infrarrojas, y otros dispositivos empleados con fines de espionaje, que los servicios gubernamentales suministrarán gratis o con grandes descuentos, y cuyo uso le planteará serios problemas de orden moral. Es más, el autor no descarta que en un futuro próximo el antropólogo usará espejos invisibles, aplicará la hipnosis, drogas que controlan la conducta del hombre, cuestionarios cifrados y otros medios delincuentes a fin de obtener información. Las computadoras también
pueden emplearse para objetivos delincuentes ( 31).
No todos los científicos, por supuesto, critican el colonialismo ni
exigen apoyar el movimiento liberador y romper el cordón umb1l1cal
que ata a los antropólogos con el establishment. El ya mencionado R.
L. Beals, en su trabajo La política de los estudios sociales: un examen
de la eficiencia y las responsabilidades de la ciencia social, por ejemplo,
se indigna de que entre los estudiosos norteamericanos naya un grupo
"pequeño, pero ruidoso", de adversarios de la política gubernamental, que pone en duda todas las motivaciones de las autoridades. Algunos incluso estiman que el gobierno es delincuente. Niegan la posibilidad de que el gobierno o su política puedan; en el futuro, gozar del
apoyo de la mayoría de la población o que sobre ellos pueda ejercer
influencia positiva la opinión pública. Algunos incluso dudan si deben
publicar los resultados de sus indagaciones, que tanto su propio gobierno como cualquier otro podría aprovechar con fines amorales. Esos
CATHEDRA [

[ 162 ] CATHEDRA

163]

�"nihilistas" están dispuestos a consumir una cantidad ilimitada de fondos gubernamentales para las investigaciones, pero se niegan a colaborar con el gobierno ( 32).
El argumento principal de Beals es el siguiente· la renuncia de los
científicos a colaborar con el gobierno hará venir a menos la ciencia
e impedirá, presuntamente, el logro del objetivo central de las investí:
gaciones científicas, es decir, la acumulación de conocimientos para su
útil empleo final.
¿Pero qué hay detrás de estas frases archisabidas? ¿Cuál es el quid
de la discusión entre los partidarios y los enemigos de la colaboración
con el establishment? Sería realmente absurdo exigir a los antropólogos en el siglo xx que se encierren en cierta "torre de marfil" y renuncien a colaborar con cualquier gobierno, a partir de la comprensión
anárquica o "nihilista" de su esencia como materialización del "mal absoluto". Entre un gobierno y otro hay diferencias. Nadie negará cuán
plausible e incluso necesaria es la colaboración de los antropólogos extranjeros y de los científicos de los países del "tercer mundo" con los
gobiernos de estos países, a excepción de los regímenes racistas o "gorilas" del tipo de Sudáfrica o del Chíle de Pinochet. En la mayoría de
los países del "tercer mundo" no surge el problema de la "incompatibilidad" de los objetivos y las tareas de los antropólogos que están situados, por supuesto, en las posiciones del anticolonialismo de los gobiernos locales. Este problema tampoco surge en la Unión Soviética ni
en otros países de la comunidad socialista, en los cuales la etnografía
aboga por el principio de la igualdad de derechos, la amistad y la ayuda
mutua de los pueblos, cualquiera que sea el número de su población
y el color de la piel.
Por otra parte, en los Estados Unidos surge con particular agudeza
el problema de la "compatibilidad" de intereses de los antropólogos
y la política del gobierno; pero para ello hay motivos absolutamente
concretos, que deben buscarse en la política interna y externa de los
medios gobernantes de este país. En cuanto a la política interna, basta
con mencionar la situación "explosiva" que reina entre grupos de la
población norteamericana (como negros, indios, chicanos y puertorriqueños), objeto tradicional de estudio de los antropólogos yanquis.
¿ Qué ha prooorcionado a estos grupos. hasta la fecha, la colaboración
de los antropólogos con el gobierno? En total, nada positivo. Si éstos
grupos tienen hoy algunos derechos más que en el pasado, no es méri-

[ 164]

CATHEDRA

1

to de los antropólogos, sino de los movimientos democráticos, progresistas y revolucionarios, que representan los intereses de estos grupos y
luchan por ellos. No debe sorprender que entre los antropólogos honrados estos hechos provoquen protesta y los lleven a la oposición activa
contra el establishment, al que -con todo fundamento- atribuyen la
responsabilidad por la penosa situación de sus tutelados. Pasemos a los
problemas de la política exterior. El hecho de que el Pentágono, la CIA
y el Departamento de Estado emplearan a los antropólogos en la prolongada guerra agresiva contra el pueblo vietnamita y con el fin de
aplastar los movimientos de liberación nacional en los países del "tercer
mundo", provocó la protesta y la indignación hnto en su propio medio
como en el de los países que fueron víctimas de las acciones agresivas
del imperialismo norteamericano. Son notorias las tentativas del Pentág~mo y de la CIA para aprovechar los conocimientos de los antropólogos y sociólogos en la lucha contra el movimiento guerrillero. Para acabar con un solo guerrillero hay que movilizar contra él a diez soldados,
afirmaban antes los expertos del Pentágono; al10ra consideran que los
antropólogos pueden salir más airosos que esta empresa que los soldados, pues los científicos sugerirán los medios "pacíficos", y por ello
más eficaces y baratos, para engañar a la masa campesina aborígen atrasada, en la cual cuentan con apoyarse los guerrilleros. Los antropólogos
norteamericanos fueron incorporados al cumplimiento del Proyecto
Agil, amplio examen antiguerrillero que se practicó activamente en Bolivia, Tailandia y otros países (33). Por encomienda del Pentágono y de
la CIA, participaron en la creación de los escandalosos proyectos "sociológicos" Camelot, Simpático y otros por el estilo, cuya finalidad era
elaborar medidas más eficientes para combatir el movimiento de liberación nacional. ¿Acaso no servían al mismo fin las enrevesadas teorías
antropológicas "ultra-nuevas", tales como la "cultura de la pobreza" de
Osear Lewis, que transfería la responsabilidad de la miseria de las bajas
capas sociales a ellas mismas, para eximir al poder de los magnates de
esa responsabilidad? Aquí, ni por asomo, hay ciencia objetiva; ni siquiera ciencia. El antropólogo que utiliza sus conocimientos para sojuzgar a
los pueblos, se asemeja al médico que participaba en los experimentos
criminales en los campos de concentración nazis, o que da consejos a
la policía secreta sobre cómo torturar "de un modo científico" a la víctima durante el interrogatorio.
Lo dicho confirma la tesis marxista acerca del carácter partidista de
las ciencias sociales, entre ellas, la antropología social. No existen ciencias sociales sin partido o suprapartidistas. Cualquier sistema social, teo-

CA111EDRA [

165]

�ría, esquema, modelo o fórmula, reviste _objetiv~ente carácter social,
sirve a determinados intereses de clase, independientemente del deseo
subjetivo de su autor o ejecutor. _Mient~s la antroI?ología era e~ hobby
de acaudalados gentlemen, y la distracc10n de unos pocos, podia parecer que estaba al servicio de la verdad científica, y sólo de ella. Mas a
medida que la antropología se convertía en una rama "reconocida" de
las ciencias sociales, su contenido social se manifestaba cada vez co,n
mayor precisión. En modo alguno considera~os que to_dos l~s ~ntropologos no marxistas sean reaccionarios o servidores del impenalis~o. Es
más, estimamos que estos últimos son la minoría entre los antropologos
norteamericanos. Lo testimonian, entre otras cosas, los artículos de
Current Antropology que comentamos. La mayoría de los miembros
de la Asociación Americana de Antropólogos censuró en su momento
la guerra vietnamita: muchos antropólogos condenaron los proyectos
del tipo Camelot y rechazaron la "cultura de la pobreza" de Osear
Lewis (34).
Pero, justamente, la existencia en la antropolo?ía de es~s tendencias y corrientés que se exluyen mutuamente, confirma la tesis sobre el
carácter clasista de esta ciencia.
D. Lewis opina que para convertir la antropología en una "ciencia
útil" es preciso modificar radicalmente sus orientaciones sociales, su
metodología y sus objetivos. Los antropólogos deben tomar en cons~deración la opinión y los intereses de los grupos y pueblos que estudian.
Deben aceptar la realidad en su pluralidad de planos. El concepto del saber únicamente justo y objetivo debe ceder lugar al saber "de perspectiva", que no pretenda conocer el todo y enfoque la realidad desde una
posición especial, "existencialista", adoptada por el observador. Nos parece que tanto ésta como otras formulacione~ del auto_r, referentes a fas
nuevas bases metodológicas de la antropologia, no estan del todo claras
y requieren una mayor elaboración y puntualización.
El autor formula su idea con más claridad al promover la creación
de una "antropología activista". D. Lewis declara que si la antropología
quiere corresponder a los intereses ~ las necesidad~s reales de los ~u~blos estudiados por ella, y no a los mtereses profesionales de esta disciplina y de sus representantes, debe convertirse, en un determinad~ nivel, en ciencia francamente activista y empeñada, que proporcione
científicos sociales, partidarios de los cambios radicales (35).
El autor ruega no confundir la antropología "activista" con la tra-

[ 166] CATHEDRA

dicional antropología aplicada, cuyos adeptos son conocidos en los
países del "tercer mundo" como los defensores más declarados de los
sistem...., ~olonial y neocolonial (36).
D. Lewis propone utilizar la experiencia positiva de los antropólogos europeos que trabajan con los materiales de sus propios países. y
la de los representantes de la antropología "aborigen" de los antropólogos de los países del "tercer mundo". Tanto unos como otros actúan
más "independientemente" de los intereses explotadores, y por eso
tienen mayor interés por aportar una utilidad real a sus pueblos.
Los razonamientos de D. Lewis recuerdan &lt;'l llamamiento lanzado
hac~ ~ás de. veinte años por S. Tax para crear la "antropología de la
acc1on (action anthropology), que no encontró mayor apoyo (37).
El artículo de D. Lewis se envió a cincuenta antropólogos, para solicitarles su opinión. Respondieron diecinueve científicos de nueve países, y sus contestaciones fueron publicadas en Current Anthropology.
Casi todos se solidarizaron con las tesis básicas del artículo en cuestión
hicieron sugerencias y añadidos. C. Alba (Bolivia), por ejemplo, compar~
te la idea de D. Lewis de que el antropólogo debe necesariamente ser
partidario de los cambios radicales. Pero esto implica que el investigador
debe poseer una determinada ideología. Si es partidario de los cambios,
debe explicar el contenido y carácter de los mismos. K. Bertnold (Canadá) considera, a su vez, que la antropología crítica debe basarse en la
teoría radical. K.J. Okoye (Nigeria) apoya casi cada frase del artículo de
D. Lewis. M. Ovusu (Estados Unidos) recuerda el vínculo simbiótico
existente entre el mundo científico occirlental y el dominio de Occidente sobre los pueblos no occidentales.
En el mismo número de Current Anthropology se insertó el artículo
de D. Wyllner, titulado "Antropología: ¿vocación o mercancía?" (38).
Al igual que a D. Lewis, a este autor le preocupa el estado de crisis en la
antropología social norteamericana, y propone dividir la antropología
en ciencia "por vocación", o sea independiente de los patronos, y en
ciencia-mercancía, por la cual pagan y está al servicio de los intereses
del establishment. Aunque creemos que esta división es difícil de lograr,
no podemos menos que aplaudir el sincero deseo de D. Wyllner de renunciar a que la antropología se someta a los intereses de las clases dominantes.
¿Cuáles son las conclusiones? ¿Qué testimonian las citadas opinioCATHEDRA [

167 ]

�nes de los antropólogos norteamericanos? En primer término, evidencían la bancarrota de las viéjas orientaciones ideológicas de esta ciencia,
que, por regla general convertían a sus representantes en servidores de
los intereses internos y externos de los grupos dominantes de las grandes potencias imperialistas.
Los representantes de la antropología oficial estadounidense no
escatiman declaraciones grandilocuentes acerca de la utilidad de esta
ciencia para la humanidad contemporánea. Kluckhohn, por ejemplo,
quien -dicho sea de paso- actúa también en el campo de la sovietología (fue director del Centro de Estudios Rusos adjuntos a la Universidad
de Harvard), escribía que la antropología da base científica para el estudio de un importante problema que se plantea ante el mundo contemporáneo: ¿de qué modo los pueblos disímiles, que hablan en lenguas
incomprensibles para unos y otros y que se atienen a diferentes modos
de vida, pueden vivir en paz? (39).
Pero la antropología social burguesa, en virtud de su vinculación
a los intereses de los grupos dominantes, no puede ofrecer a los hombres más de lo que dispone. Fue Kluckhohn quien confesó en las últimas páginas de su obra que la eficacia de tal antropología es muy limitada; que existe un abismo entre su programa y sus resultados; que la
fuerza principal de la antropología consiste más bien en formular correctamente algunas preguntas que en dar respuestas correctas a las
mismas (40).
No debe sorprender que tanto los medios progresistas en los Estados
Unidos, como los pueblos del "tercer mundo" que han emprendido el
camino de la independencia, rechacen las orientaciones ideológicas de
las escuelas antropológicas norteamericanas tradicionales, y estimen que
esas orientaciones no son válidas para las necesidades de los jóvenes Estados, liberados del colonialismo. A estas circunstancias se debe la actual crisis de la antropología social.
Es evidente, asimismo, que el estado de crisis derivó en una aguda
lucha ideológica en el medio de los antropólogos sociales, dividiéndolo,
de hecho, en dos campos: los servidores del establishment y los partidarios de la antropología "comprometida" (activista), que se pronuncian
por el reconocimiento de la realidad política del "tercer mundo" y tratan de limpiarse la vergonzosa mancha de ser cómplices del imperialismo. Si bien los partidarios de la antropología empeñada solo comien-

zan a e!aborar sus orientaciones ideológicas y metodológicas, y entre
ellos existen diferencias sustanciales en la apreciación de los problemas,
sustentan, en general, posiciones avanzadas. A nuestro juicio, a ellos
precisamente les pertenP-ce el futuro en la antropología social.
La antropología no ha muerto, asevera G.D. Berreman, antropólogo norteamericano. Lo que pasa es que sus sacerdotes tradicionales no
desean ser "empeñados". Si ellos tienen éxito, puede perecer. Su ciencia atañe al hombre, y aunque procuran evitar ser incorporados a la lucha. no lo pueden evitar. Ya están comprometidos, quiéranlo o no. No
se plantea: "¿estaré comprometido?", sino: "¿cómo puedo estar comprometido de modo que ello corresponda a mi humanismo?" ( 41).
En unos de sus artículos escritos en 1968, Lévi-Strauss declaraba
que la antropología sobrevivirá en el mundo cambiante si se permite perecer, para renacer con un nuevo rostro (42).
¿Córnn debe ser ese "nuevo rostro" de la antropología occidental?
¿Quizá comience a tratar con igual respeto a todas las culturas del
mundo y registre el último suspiro del último "primitivo", antes de que
lo absorba la civilización occidental, como considera Lévi-Strauss, o se
convertirá en una ciencia "comprometida", "activista", como propone
D. Lewis, que irá a salvar a ese "primitivo" o a otros "objetos" de su
investigación, basándose solo en sus propias fuerzas, "en sí misma"?
A nuestro juicio, el futuro de la antropología no solo reside en esto
sino también en la estrecha colaboración de sus representantes en ara~
del progreso social y científico, de la paz y la amistad de los pueblos,
desde las posiciones de categórico rechazo del imperialismo, el colonialismo tanto pasado como presente.

NOTAS
l.

~ historia de esta cuestión y el punto de vista de los científicos soviéticos están expuestos en el libro de Y.V. Brornlei: Etnos y etnografía, Moscú 1973
pp. 178-213 (en ruso).
'
'

2. Véase la crítica a la antropología cultural/social por los científicos soviéticos
en las recopilaciones La etnografía anglo-norteamericana al seroicio del impe-

CA111EDRA [

[ 168 ]

CAfflEDRA

169 ]

�rialismo, Moscú, 1951, y La etnografía norteamericana contemporánea. Orientaciones teóricas y tendencias, Moscú, 1963; y de Y.P. Avérkieva: "La etnografía y la antropología cultural/social en Occidente", Soviéskaia Etnogrofia,1971,
n. 5· "La etnografía de EE. UU. y el neocolonialismo", Nóvaia Y
NovéÍshaia istoria, 1972. n. 5; y "Sobre la actitud hacia el marxismo en la etnografía contemporánea de Occidente", Investigaciones etnológicas en el extranjero. Ensayos críticos, Moscú, 1973 (en ruso).

17. M.J. Herskovits: ob. cit., pp. 709-1 O.
18. Véase El Correo de la Unesco, 1961, n. 11.
19. lbidem.
20. J.J. Maquet : "Objetivity in Anthropology", Current Anthropology, 1964, vol.
5, n. 1, p. 50.

3. C. Kluckhohn: Antropolog(a, México, 1949, p. 20.
4. M.J. Herskovits: El hombre y sus obras, México, 1964, p. 9.
5. Véase de C. Lévi-Strauss: Antropología estructurat La Habana, 1970, p. 319.
6.

c.

Lévi-Strauss: "La crise de l'anthropologie moderne", El Correo de la Unesco, 1961, n. 11.

7. Véase de C. Kluckhohn: oh. cit., p. 20.
8. ldem, pp. 182-86.
9. Véase la recopilación La etnografía anglo-norteamericana al servicio del impe·
rialismo, cit., p. 53.

21. Idem, p. 49.
22. Véase de C. Lévi-Strauss: "Anthropology. Its archievements and future", Current Anthropology, 1968, vol. 9, n. 7, p. 126.
23. Current Anthropology, 1973, vol. 14, n. 5, p. 291.
24. K. Gough: "New proposal for anthropologists", Current Anthropology, 1968,
vol. 9, n. 5, p. 403.
25. ldem, p. 405.
26. ldem, p. 406.

10. Véase de J. Foris: "Pax Britanica and the Sudan: S.F. Nagel", Total Asad (ed).
Anthropology and the Colonial encounter, London, ~974, p. 15_5. E_n este ~i~ro
figuran otros hechos que testimonian que los colonizadores bntámcos utiliza·
han a los antropólogos y sus investigaciones para oprimir Y explotar a los pueblos aborígenes.

27. Véase de D.J. Jones: "Social responsability and the belief in basic research: an
example from Thailand", Current Anthropology, 1971, vol. 12, n. 3, p. 349.

11. C. Kluckhohn: oh. cit., p. 187.

29. ldem, p. 291.

12. Véase Current Anthropology, 1968, vol. 9, n. 5, p. 398.

30. Véase de J.G. Jorgensen: "On ethics and anthropology", Current Anthropology, 1971, vol. 12, n. 3, p. 326.

13. G. McGregor: "Anthropology in government: United States", Yearbook of
Anthropology, Nueva York, 1955, pp. 421-32.

31. ldem, p. 326-27.

14. Véase de R. L. Beals, H. Hoijer: Introducción a la antropología, México, 1960,

32. R.L. Beals: Politics of social research: an inquiry into the ef{ectivness and responsabilities of social science. Chicago, 1969, p. 151.

p. 3. Por cierto, los antropólogos fueron emplead~s ~ara_ el espio?aj,~ también
en la Primera Guerra Mundial (véase de F. Boas: Sc1enhsts as sp1es , The Nation, 1919, n. 109, p. 797).

15. C. Kluckhóhn: oh. cit., pp. 188-90.
16. Después de la Segunda Guerra Mundial, los grandes monopolios comenzaron a
emplear a los antropólogos para estudiar los conflictos sociales. La "antropolo·
gía industrial", resultado de ello, trata -según especifica Kluckhohn- de apli·
car a la sociedad capitalista el método y la metodología elaborados de las con·
diciones de campo en las colonias y aprovechados en el pasado por la adminis·
tración colonial (véases de C. Kluckhohn: oh. cit., pp. 205, 06)

[ 170 ] CATHEDRA

28. D. Lewis "Anthropology and colonialism", Current Anthropology, 1973, vol.
14, n. 5, pp. 571-91.

33. Véase Current Anthropology, 1968, vol. 5, n. 5, p. 427, idem, 1973, vol. 14,

n. 5, pp. 567-68.
34. Véase de J.L. Horovitz (ed.): The rise and fall of Project Camelot: studies in

relationship between social sciences and practical politics, Cambridge, 1967;
C. Valentine: Culture and poverty Critique and counter proposals, Chicago,
1968; E. Leacock (ed.), The "culture of poverty", Nueva York, 1971; "An·
thropology and world affairs as seen by USA associates". Current Anthropology, 1964, vol. 5, n. 5.

CATHEDRA [ 171 ]

�35. Current Anthropology, 1973, vol. 14, n. 6, p. 589.
36. Este punto de vista coincide con la opinión del antropólogo J. Moore, también
norteamericano, quien en 1971 propuso la idea de crear una antropolog(a "guerrillera" (J. Moore: "Perspective for a partisan anthropology", Liberation,
1971, n. 16, pp. 34-43).
37. Véase la opinión soviética sobre la intervención de S. Tax en: Y.P. Avérkieva:
"Significación funcional de la etnografía en EE. UU. ", Véstnik istorii mirouoi
kulturi, 1959, n. 4, pp. 72-3.
38. D. Wyllner: "Anthropology: vocation or commodity?", Current Antrhopology,
1973, vol. 14, n. 5, pp. 547-55.
39. Véase de C. Kluckhohn: ob. cit., p. 11.
40. ldem, p. 281.
41. Véase de G.D. Berreman: "Is anthropology alive? Social responsability in social
anthropology", Current Anthropology, 1968, vol. 9, n. 5, p. 395.
42. Current Anthropology, 1968, n. 7, p. 126.

1

\

\

[ 172]

CATIIEDRA

�Pizarrón

Lineamientos
para los cursos infantiles de la
Escuela de Idiomas
Blase, coordinadora de la
Escuela de Idiomas, un escrit~ donde se expresaran
los criterios, las sugerencias, los juicios, el funcionamiento, etcétera, pertinentes para la mejor marcha de los cursos infantiles de idiomas extranjeros.

NOTA LIMINAR: El
pasado 23 de octubre del
presente año fueron iniciadas las lecciones de los cursos de lenguas extranjeras
para niños, dentro de las
labores regulares de la Escuela de Idiomas dependiente de la Facultad de
Filosofía y Letras de la

Lo que en seguida se
leerá son, pues, los lineamientos que, para estas
actividades lectivas, presentó la mencionada profesora Annie Blase.

UANL.
Con este motivo, las
autoridades de nuestra entidad universitaria solicitaron a la licenciada Annie

**
DADO QUE YA existen en esta
ciudad un considerable número de ins-

*
tituciones dedicadas a la enseñanza
de idiomas extranjeros, nuestro criteCATIIEDRA

(173 ]

�,

río esencial es que se tiene que ofrecer al público un concepto nuevo:
una enseñanza más atractiva y, sobre
todo, más científica. Afortunadamente, en el caso de los idiomas se da la
coincidencia de que lo que es más
atractivo es también lo más eficaz, con
la condición de que la enseñanza impartida esté fundamentada con conocimientos lingüísticos, didácticos y psicopedagógicos, lo cual nos lleva a diseñar el perfil del maestro capacitado
para el desarrollo de una enSt!ñanza
tal.

MAESTROS
l. SEXO. Tradicionalmente, se
ha adiudicado más al sexo femenino
la tarea de entrenar y educar a los niños, lo cual me parece un grave prejuicio, ya que -la psicología lo ha demostrado- el papel del padre es importantísimo en la adquisición del
lenguaje y de la socialización. Por lo
tanto, se sugiere que, en la elección
t:le los maestros. no se tome en cuenta
este prejuicio sexista.

N. B : Es obvio también que en
nuestros cursos infantiles de idiomas
los grupos de niños serían mixtos.

2.

PREPARACION.

El perfecto conocimiento del idioma a enseñar es un requisito imprescindible mas
no el único. En mi opinión, el conocimiento de un idioma no es una garantía de capacitación para enseñarlo;
una imaginación libre y original, reforzada por una preparación en cuanto
a metodología, psicología tal niño y
del aprendizaje, así como sobre las
diversas técnicas que ayudan al apren-

[ 174] CATHEDRA

dizaje, es indispensable (ver en el apartado "Medios de enseñanza" lo referente a las mencionadas técnicas).
Un maestro seguro de su competencia
no tratará de "apantallar" a sus alumnos y, por lo tanto, les pennitirá cesenvolverse más.

3.
REPARTICION DE LOS
GRUPOS. En vez de la acostumbrada
repartición: cada grupo con su (único)
maestro, propongo que se considere la
posibilidad de que los maestros se encarguen del grupo según sus aptitudes
personales en cuanto a técnicas e, inclusive, que dos o varios maestros reúnan sus grupos, eventualmente, para
una actividad supervisada en equipo.
Este sistema tendría las ventajas siguientes:
a) Los niños no se aburrirán de
su maestro y ¡recíprocamente!
b) El maestro no fonnará un
complejo de "propietario" para con
"sus niños".
c) Si los maestros trabajan por pareja se evitaría que los niños formen
un criterio sexista de la enseñanza del
idioma y de las actividades que fomentan su aprendizaje.
d) Asimismo, los maestros aprenden a trabajar en equipo, a consecuencia de lo cual la enseñanza se torna
más crítica y más rica a la vez, amén
de que ayuda a la integración del grupo-clase ( ¡Nada más convincente que
el ejemplp! ).

4. IDI()MAS IMPARTIDOS. Se
sugiere que sean impartidas clases de
varios idiomas a fin de crear un ambiente pluralista en nuestra Escuela de
Idiomas y de que no se enfatice una

fijación sobre la lengua y la cultura
norteamericanas.
Enseñar un idioma es enseñar una
visión del mundo, una nueva manera
de relacionarse con los demás y con
el cosmos; de verse a uno mismo, de
pensar y actuar. Por lo tanto, se enfocará la enseñanza por medio de un
principio metodológico de base: aprender haciendo y relacionándose.
Este principio entrañ!J un rechazo
de los métodos tradicionales, tanto
los basados sobre una progresión gramatical bastante arbitraria, plasmada
en un libro (método) con diálogos y
ejercicios artificiales, como los llamados "métodos audiovisuales" o "audioorales", fundamentados en una concepción conductista del aprendizaje.
Estos métodos han sido ya desechados
por faltos de bases científicas y por
ser poco eficientes (merman mÚcho la
motivación).

tura, canciones, cuentos musicalizados,
cocina, teatro, marionetas, pantomima, gimnasia rítmica, etcétera, así co•
mo experimentos sencillos de ciencias
naturales, excursiones en la ciudad y
sus afueras, viajecitos de estudio, etcétera.
Con el mismo espíritu, se podría
buscar la manera de reunir nuestr~
alumnos con niños extranjeros residentes en la ciudad, sea en la propia
Escuela de Idiomas, sea en la familia
de aquellos niños.
De aquellos lineamientos en cuanto a la metodología y sus medios de
aplicación se pueden deducir algun&amp;
de las características requeridas del
medio donde se impartirían las clases.

LA ESCUELA
SE PARECERA lo menos posible
una escuela, es decir, deberá ser
flexible al máximo: disponer de un
patio amplio que pueda servir para
juegos de grupos y pequeñas representaciones, y disponer, asimismo, de una
cocina donde también se pueda consumir lo preparado en la clase.

a

Por el contrario, se hará uso de
toda clase de MEDIOS que refuercen
la motivación hacia el aprendizaje, propicien la integración del grupo clase
y hagan innecesarias las tediosas repeticiones del pattem drills.

MEDIOS DE ENSEÑANZA
POR SUPUESTO, aQuí entran los
medios audiovisuales tradicionales: películas documentales o de ficción y
programas grabados de TV. Pero se
debe tomar en cuenta que, como estos
medios no fomentan la actividad del
niño, su uso será reducido, prefiriendo,
en su lugar, unos medios más idóneos
para el desenvolvimiento del niño: pin-

El mobiliario, reducido al míni•
mo indispensable: alfombras, cubos
de "hielo seco" de varios tamaños,
que sirvan tanto para sentarse como
para crear espacios; mesitas modulares;
en las paredes, espacios previstos para
dibujar o colocar figurines y posters
(placas de fibracel donde se puedan
fijar hojas grandes de papel).
La decoración debe ser de buen
gusto (sencilla), para evitar la cursile-

CATIIEDRA [

175]

�ría, así corno los estereotipos ( ¡Personajes de Walt Disney!, por ejemplo).
ALGUNOS PUNTOS DIFICILES
l. ES INDISPENSABLE que la

enseñanza de un idioma comprenda
forzosamente la de su gramática, pero
¿de qué manera? y ¿a qué rango? Estas son preguntas muy delicadas de
resolver. Solamente puedo sugerir
que se enseñe la gramática de una
manera completamente INDUCTIVA:
A partir de ejemplos provistos por los
niños mismos, se les incita a reflexio•
nar sobre el idioma y a conceptualizar
sus reglas.
En este renglón es donde el maestro debe ser lo más imaginativo posi•
ble y, sobre todo, debe basarse en una
observación atenta de sus alumnos, a
fin de determinar las estrategias, los
modos de cognición y de memoriza•
ción propios de cada uno, olvidándose
de cualquier estandarización prefijada.
En cuanto al lugar que la gramá·
tica debe ocupar en el aprendizaje,
está claro que ésta debe quedar integrada a un aprendizaje global y que
nunca es tan importante como la ap·
titud de comunicar.
2. POR CONSIGUIENTE, las co•
rrecciones, tanto las de pronunciación
como las de estructuras, deben hacerse
en un momento adecuado, es decir,
fijado de común acuerdo por alumnos
y maestros, después y no en el
momento en que se realice la comuni•
cación, a menos que lo expresado esté
incomprensible; el maestro procurará

que la- corrección provenga del mismo
alumno o del grupo que hicieron el
error. Esto, con el objeto de no cohi•
bir al alumno.
3. LA EVALUACION. Debe in•
tegrarse al aprendizaje mismo¡ aquí
se trata de evitar un espíritu indivi·
dualista de competición cuya consecuencia es la agresividad y el resenti•
miento.

En conclusión, me parece de suma
importancia que el aprendizaje de un
idioma extranjero signifique para el
niño lo mismo que para sus maestros:
una fuente de alegría y de desarrollo

intelectual, emocional y social. Sólo
con esa condición nuestra labor será
de provecho para la comunidad / AN·
NIE BLASE, coordinadora de la Es•
cuela de Idiomas.

***

El progreso mismo del aprendiza-

je es una prueba en sí; las diversas ac•
tividades desempeñadas por los niños
pueden servir de diagnóstico, sin que
sean necesarias las temidas "pruebas"
elaboradas sin tomar en cuenta la crea•
tividad del niño (Se espera una sola
respuesta: entonces, se comprobará la
corrección gramatical únicamente).
4. EL LUGAR DE LA "ESCRI·
TURA" EN EL APRENDIZAJE. El
idioma supone la posesión de cuatro
habilidades: entender, hablar, leer y
escribir. En la enseñanza audiovisual
se le hacía muy poco lugar al idioma
escrito -tanto entendido como produ•
cido-, pero no se puede pasar por alto
que vivimos en un mundo donde la
palabra impresa tiene un papel muy
importante. Por lo tanto, se integrará
la adquisición de la habilidad de lectura al aprendizaje. Y en lo que se
refiere a la escritura, se cuidará de que
esté justificada por una situación, por
ejemplo: apuntar un mensaje, redactar un artículo o un diario de clases,
elaborar los diálogos de un sketch,
componer un poema, una carta o una
canción. Hay que subrayar también
que esta actividad, en un principio,
se realizuí únicamente a nivel de
grupo.

Cambio
reestructural en el Col~o

de Pedagogía

PORTICO / Tras cuatro años de haber sido fun·
dado, en 1974, el Colegio
de Pedagogía de la Facul•
tad de Filosofía y Letras
de la UANL arriba en
este año a una etapa de
consolidación de sus estructuras internas. Esta
consolidación -queda in•
mersa en la proyección general de superación de todas las dependencias de
nuestra Facultad. Partici·
pación muy activa en este
período de maduración del
Colegio ha tenido el maestro José Antonio Mejía
Ayala, su coordinador actual, quien es el autor del
presente escrito, cuyo con•
tenido tendrá el lector

oportunidad de apreciar en
seguida.
ANTECEDENTES Y TRAYECTORIA
DEL COLEGIO DE PEDAGOGIA
LA DECADA de los sesentas podría ser llamada con acierto la década
de la crisis del sistema educativo nacional, particularmente del superior.
Y por más que esta crisis sólo pueda
ser explicada como resultado de las
contradicciones que han caracterizado
la. dialéctica del desarrollo del propio
sistema social en que está Inmerso, es
indudable que es en este período en
el que se manifiesta toda una síntoma·
tología cada vez más evidente, en la
que se destaca, como es lógico, el pro·
blema docente y metodológico. Mu•
chas páginas se publicaron en todos
CAfflEDRA [

( 176 ]

CATHEDRA

177 ]

�los niveles, analizando algunos aspectos del fenómeno o aportando múl·
tiples soluciones y alternativas; dramáticos acontecimientos de carácter social y político se vincularon en los
análisis de esta crisis, y no tardaron
las instituciones educativas del país
de tomar cartas en el asunto (la
ANUIES surge precisamente en este
período, en un afán de coordinar los
esfuerzos que ya se manifestaban al

respecto).
La Universidad Autónoma de
Nuevo León vivió particularmente un
período de extraordinaria efervescen·
cia y participó igualmente en este tipo
de enfoque del problema, promoviendo la creación de departamentos
ad-hoc que investigaran la situación e
invitando expertos de otros países a
participar y a aportar posibles soluciones. Asimismo, se enviaron funcionarios al extranjero para capacitarse
al respecto; y se promovieron y se
participó en numerosos eventos, todo
Jo cual significó un considerable esfuerzo y asignación de recursos que,
aunque pennitió señalar algunas directrices, éstas tuvieron un carácter aislado, remedia) y transitorio, ya que se
careció de un esquema formal que diera coherencia a ese encomiable esfuerzo.

No es sino hasta la gestión recto•
ral del doctor Luis Eugenio Todd que
las autoridades de la UANL empiezan
a considerar la posibilidad de atacar el
problema educativo de una manera
sistemática (particularmente el relacionado con la docencia, al que en ese
tiempo se Je atribuía una gran priori•
dad), surgiendo así la .idea de promo·
ver estudios formales al respecto, a

[ 178]

CATHEDRA

nivel

de

licenciatura o

maestría.

La idea se gestó y permaneció en
estado latente hasta que en 1974 la Facultad de Filosofía y Letras promueve
unos cursos de formación de profesores orientados a preparar pedagógicamente a los catedráticos de la propia
Universidad. A esa promoción asistieron un total de veintisiete aspirantes, de los cuales sólo siete eran profesores universitarios y veinte eran
egresados de la Escuela Normal Superior del Estado, en franca búsqueda
de superación, a quienes se proporcionó la oportunidad de tomar los cursos.

A raíz de la visita de algunos expertos del Colegio de Pedagogía de la
UNAM, y de pláticas sostenidas entre
el director de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL con algunos profesores y participantes en esos cursos,
se empezó a señalar la posibilidad real
de crear el Colegio de Pedagogía, ela·
borándose para tal efecto un plan de
estudios provisional, e iniciándose el
primer semestre fonnal de la licenciatura en febrero de 1975, período en
que fue aprobada esa carrera por la
Junta Directiva de la Facultad.

Aunque con algunos contratiempos para su formalización a nivel del
Consejo Universitario, debido en gran
parte a problemas de interpretación
atinentes a los objetivos que el Colegio
persigue y a sus posibilidades con relación al campo de aplicación profesional de sus egresados (situación que actualmente ha quedado totalmente aclarada y resuelta), el Colegio de Pedagogía ha venido funcionando perfectamente, manifestando una extraordinaria dinámica a partir de su modesto

proyecto original, del que hemos
hecho referencia. Este proyecto, que
se inició con una población de veintisiete alumnos y diez profesores, tiene
actualmente (otoño de 1978) más de
cuatrocientos alumnos y treinta y cinco profesores.
Ha egresado ya la primera generación y los resultados son optimistas.
Algunos de los recipiendarios han pasado a formar parte del equipo de profesores del Colegio; otros llan sido llamados para desempeñar éátedras en
otros colegios de la propia Facultad o
en distintas facultades universitarias.
Diferentes departamentos, tanto de la
UANL como de otras instituciones relacionadas con investigación y planeación en enseñanza media superior,
están demandando los servicios de
nuestros egresados. Un buen número
ha iniciado ya estudios de postgrado.
Otros se han incorporado a empresas
de la localidad o han sido promovidos en sus empleos dentro del sistema educativo.

Creemos, con certeza, que esos
cuatro años no han sido un simple
transcurrir. Por el contrario, han representado un período durante el cual el
Colegio de Pedagogía de la UANL ha
madurado, y los problemas educativos, tanto en el ámbito universitario
como en el de la sociedad en general,
siguen a la orden del día, manifestando cada vez más el evidente y estrecho
entrelazamiento con factores de índole
económico, social y político. Asimismo, estos problemas han conformado
un marco de referencia que pennite
destacar la urgencia de estudiar formal
y sistemáticamente los fenómenos relacionados con la educación más allá del

modesto enfoque de la didáctica y de
la psicología, enfoque al que habían
quedado tradicionalmente circunscri-

tos.
No queda así duda del gran acierto académico que significó la creación
de una institución como es el Colegio
de Pedagogía, institución que permite
la preparación profesional de expertos
que se avoquen al análisis científico de
tan importantes problemas. Sin embargo, todo acierto relacionado con la
preparación universitaria implica una
gran responsabilidad y un gran reto.
Conscientes de esto, hemos iniciado un
diagnóstico de nuestra actual situación, con el afán de adaptar lo mejor
posible las condiciones del Colegio a
nuestra particularmente cambiante y
conflictiva realidad educativa. La tarea resulta relativamente sencilla cuando se apoya en una buena cimentación como la realizada por el licenciado Mario Aguilera Mejía, quien tuvo a
su cargo la iniciación del proyecto,
proyecto que, aunque vive por ahora
una adolescencia algo problemática,
podemos, con optimismo, preverle
prometedoras espectativas.
Por ahora sólo podemos especular
sobre algunos aspectos particularmente
interesantes de él, ya que sus posibilidades definitivas sólo podrán ser establecidas en la medida en que se efectúe
una revisión cuidadosa del curriculum.
Para ello, se requerirá la participación
de alumnos, egresados y maestros del
Colegio, ya que a la carrera le fue aprobado por el Consejo Universitario un
curriculum sumamente amplio y nexible en cuanto a sus alcances, estructura y aspectos operativos (sistemas de
créditos), el cual puede desperdiciarse
CA111EDRA [

179]

�si no se toma especial cuidado en garantizar su consistencia, tanto en sus
aspectos internos (a nivel de Facultad),
como en sus aspectos externos (la realidad educativa nacional).
Este estudio, debemos señalar, es
fundamental, y hacia él estamos actualmente canalizando nuestro principal esfuerzo. Hemos involucrado, como fue señalado anteriormente, a maestros, egresados y alumnos, pues el
análisis tiene que efectuarse desde
múltiples ángulos y requiere la búsqueda cuidadosa de abundante información. En esta dirección ya se han
dado los primeros pasos al implementarse un curso-laboratorio que tiene
como objetivo primordial realizar la
primera etapa, de donde se espera obtener un diagnóstico que permita
evaluar adecuadamente nuestro programa de estudios. Asimismo, formular,
con carácter definitivo, lo que por ahora se nos presenta a priori como interesantes posibilidades sobre las que
vale la pena meditar. Debemos apoyarnos provisionalmente, para ello, en
la interpretación que damos a los comentarios, observaciones y preferencias manifestadas espontáneamente
por algunos alumnos y maestros a
esta Coordinación. Y debemos apoyarnos, sobre todo, al potencial que,
de acuerdo a nuestra experiencia
profesional, sentimos ofrece el actual

programa de estudios/
Para esto, podemos señalar, entre
otras, las siguientes dos posibilidades:
1) Creación de especialidades certificadas previas a la obtención del grado
de licenciatura, con duración aproximada de dos años, y 2) incremento de
las alternativas curriculares bajo siste-

[ 180]

CATHEDRA

ma abierto de enseñanza.

l. CREACION DE ESPECIALIDADES CERTIFICADAS PREVIAS A
LA OBTENCION DEL GRADO DE
LICENCIATURA, CON DURACION
APROXIMADA DE DOS AÑOS.
EN BASE a los estudios prelimin11l'P~ que se han venido realizando
sobre el curriculum, se puede prever la
posibilidad de conformar, de una manera consistente, especialidades certificadas muy concretas que podrían obtener los alumnos del Colegio de Pedagogía sin tener que cubrir todos los
créditos de la licenciatura. De este tipo de especializaciones podemos mencionar los siguientes ejemplos: a) Especialidad en docencia media superior,
b) Especialidad en capacitación y desarrolio ele recursos humanos para la
docencia

plementaríá con algunos fundamentos
de tipo formativo como sería la filosofía de la educación y las ciencias sociales. En esta especialidad, la certificación haría mención explícita de la
capacitación, tanto para nivel medio
superior como superior.
b) Candidatos egresados de las
escuelas normales superiores cuyo interés es reforzar su preparación uocente e incursionar en la docencia a nivel
medio superior en áreas académicas
específicas. En esta especialidad también habrá una acentuac10n, aunque
menos intensa en el área de psicopedagogía y didáctica, y cursaría en
otros colegios de la Facultad de Filosofía y Letras o en otras facultades
ma~rias adecuadas al área de especialización deseada, en una cantidad y
calidad que le permitan un grado de
dominio académico suficiente para desempeñarse con eficiencia como docente en el nivel medio superior. En
este caso, la formación se complementaría con fundamentos en el área
filosófica y en la de ciencias sociales.

* Especialidad en docencia media

superior
Esta especialidad vendrá a responder a una necesidad urgente y muy manifiesta de preparar docentes a nivel
medio superior y superior, y se cumpliría con uno de los objetivos para los
que ~I Colegio fue creado. Para esta
especialidad existirían dos clases de
candidatos:
a) Candidatos egresados de cualquier carrera universitaria cuyo interés
sea la docencia a nivel medio superior
o superior. En este caso, la especialización se lograría concentrando los estudios del interesado en las áreas de
psicopedagogía y didáctica y se com-

* Especialidad en capacitación y

desarrollo de recursos humanos
para la docencia
Al igual que las anteriores, esta
especialidad llenaría una necesidad
prioritaria dentro de nuestro sistema
educativo en todos los niveles (una
prueba de lo anterior es la frecuencia
con gue le son solicitados al Colegio
de Pedagogía servicios de este tipo,
por diversas dependencias de la propia
UANL y por otras instituciones, y por
el hecho de que muchos de nuestros
egresados estén concentrando sus actividades en est.e campo). En est.e apartado, la formación de los candidatos

se acentuaría en las áreas de capacitación (dinámica de grupos i y u, microenseñanza y programas de capacit4,ción), se complementaría en forma
adecuada con el área de psicopedagogía y didáctica y se fundamentaría
con las áreas de filosofía y ciencias
sociales.

2. INCREMENTO DE LAS ALTERNATIVAS CURRICULARES BAJO S:STEMA ABIERTO DE ENSEÑANZA

TOMANDO EN cuenta la indiscutible y necesaria tendencia de la
educación a modificar sus esquemas
operacionales, y considerando que el
Colegio de Pedagogía cuenta con los
recursos técnicos y humanos necesarios para hacerlo, creemos que, en base
a los estudios que se realicen, deberá
considerarse la posibilidad de manejar
el mayor número de asignaturas bajo
la modalidad de sistema abierto. Esto,
no sólo por estar capacitado el Colegio
de Pedagogía para ello. sino porque las
condiciones y caraeterilticw dt quie- .
nes ingresan, así como las limitaciones
de espacio y recursos en general, han
conducido a su rápido crecimiento y
no parecen ofrecer otra alternativa a
corto y mediano plazo.
CONCLUSIO"fll
SUBRAYANDO nuevamente que
las alternativas que se han señalado en
este ensayo tienen on carácter preliminar, queremos enfatizar que lo que sí
es definitivo y nos infunde gran optimismo es el evidente proceso de consolidación del Colegio de Pedagogía de
la Facultad de Filosofía y Letras de
CAfflEDRA [

181 ]

�la UANL como un centro de altos
estudios en un campo de la problemática social de indiscutible prioridad.
Esto lo coloca en una trayectoria
de gran compromiso y proyección
dentro de nuestra Facultad y dentro
de nuestra máxima casa de estudios.
Los hechos nos dicen que el Colegio
ya no es un proyecto. sino una prome-

tedora tealidad, que abre una brecha
más en la lucha por convertir a nuestros jóvenes en auténticos agentes de
cambio que puedan contribuir científicamente a la solución de los graves
problemas que confronta actualmente
nuestra sociedad/ JOSE ANTONIO
MEJIA A YALA, coordinador del Colegio de Pedagogía.

Creación del
Centro de Extensi6n e Investigación
Pedagógica CEIP)
INTRODUCCION
LA FACULTAD de Filosofía y
Letras de la UANL ha creado en el
pasado mes de noviembre el Centro de
Extensión e Investigación Pedagógica
(CEIP) para servir de apoyo a la propia
entidad universitaria ~n las finalidades
de favorecer la investigación teórica y
aplicada de las ciencias de la educación, para contribuir así al desarrollo
y a la difusión de la información científica.

El método que guía al Centro de
Extensión e Investigación Pedagógica
en todo su trabajo es el método de la
investigación científica, entre otros, el

de la observación y la experimentación. La observación, para captar los
problemas educativos de más urgente
resolución, y la experimentación, para
comprobar los resultados de sus hipótesis y de sus elaboraciones.

FINAUDADES
LAS FINALIDADES que persigue
el CEIP en sus labores se pueden sintetizar de la siguiente manera:
l. Favorecer la investigación teórica y aplicada de las ciencias de la
educación.
2. Contribuir a la düusión de la
información científica.

3. Elaborar cursos de actualización para el personal docente y de investigación.
4. Dar servicios a otras instituciones similares (universitarias o privadas).

EL CEIP CONSTA DE CINCO
AREAS
PARA REAUZAR sus funciones,
el Centro de Extensión e Investigación Pedagógica está constituido por
las siguientes áreas:
l. Area de pedagogía.
2. Area de investigación teórica y
aplicada.
3. Area de estadística.
4. Area técnica.
5. Area de promoción y relaciones públicas.
•

AREA DE PEDAGOGIA

Sus funciones son las siguientes:
l. Desarrollar cursos de actualización docente.
2. Implementar el diseño curricular.
3. Establecer estrategias de enseñanza.
4. Realizar la estructuración y el
análisis de programas.
5. Fomentar los sistemas de evaluación.
6. Pugnar por la dinámica de grupos.
7. Optimizar el proceso enseñanza/aprendizaje mediante la preparación
docente del personal de la Facultad.
8. Impartir asesoramiento a organismos universitarios oficiales y privados.

•

AREA DE INVES11GACION
TEORICA Y APLICADA

Su actuación será la siguiente:
l. Ejercer la práctica de elaboracion de diseños de investigación.
2. Realizar instrumentos de investigación.
3. Utilizar la correcta metodología científica de la investigación.
4. Implementar proyectos sobre
investigaciones.
•

AREA DE ESTADISTICA

Su ejercicio es el siguiente:
l. Colaboración en la planeación

de las investigaciones y estudios que
se llevan al cabo, fijando el criterio estadístico a seguir.
2. Análisis estadístico de los datos recolectados en las investigaciones
realizadas.
3. Formulación de conclusiones
con criterio psicopedagógico.
4. Consultas a los maestros sobre
problemas de estadística.
•

AREA TECNICA

Esta área contará con el siguiente
personal:
* Secretarias.
* Bibliotecario.
* Conserjes.
•

AREA DE PROMOCION Y RELACIONES PUBLICAS

Sus actividades serán las siguientes:
l. Divulgación

Para desarrollar esta función, el
Centro distribuirá propaganda en todos los sectores interesados en su traCA'IHEDRA [ 183 ]

[ 182 ] CATHEDRA

�bajo en tomo a la organización y fmes
del mismo, sobre las investigaciones
que realiza, sobre los resultados de
dichas investigaciones y sobre los conocimientos científicos necesarios para
la mejor comprensión de sus labores.

2. Intercambio
El Centro de Extensión e Investigación Pedagógica establecerá relaciones con instituciones locales y nacionales similares, con organismos oficiales y particulares interesados en sus
investigaciones y con casas editoriales
del país que publiquen obras de interés para el trabajo e iniciar el canje
de publicaciones.
3. Archivo técnico

El CEIP reunirá y clasificará
los documentos que se refieren a sus
actividades técnicas, con el objeto de
integrar una fuente de información
completa y coherente donde se puedan
obtener los datos necesarios para el
conocimiento de su labor.
4. Impresiones

Para concretizar las labores de
este apartado, el CEIP realizará lo siguiente:
* Estudios técnicos sobre impresiones.
* Control de trámite de impresiones.
* Impresiones mimeográficas.
* Distribución de material impreso.

***

Treinta
cursos en la División de Estudios
Superiores
LA DMSION de Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía Y
Letras de ta UANL tiene programados
treinta cursos de posgrado para el presente semestre lectivo de agosto a
diciembre del presente año de 1978,
de los cuales algunos ya se han desarrollado y otros se están desenvolviendo

[ 184]

CATIIEDRA

dentro de las seis maestrías constituyentes de esta área académica de nuestra Facultad.
El itinerario de estos cursos a nivel de maestría es el siguiente:
l.

MAESTRIA EN METODOLOGIA

DE LA CIENCIA
l. "Fundamentos de la filoso{ía
de la ciencia", licenciado Tomás González de Luna, de la UANL.
2. "Fundamentos de las ciencias
naturales", doctor Juan Lauro Aguirre
Villafaña, de la UANL.
3. "Métodos de investigación",
ingeniero Carlos Bernardo Rivera Fernández, de la UANL.
4. "Metodología básica de las
ciencias sociales", maestros Ricardo
César Villarreal Arrambide y José
María Infante, de la UANL.

11. MAESTRIA EN LETRAS
ESPAÑOLAS

5. "Literatura de vanguardias"
(Los ismos), maestra Eiizabeth Kleen
de Hinojosa, del ITESM.
6. "Literatura española contemporánea" (La generación del 27, poesía de vanguardia y surrealista), doctora María Guadalupe Martínez de Rodríguez, de la UANL.
7. "Sociología de la literatura"
(Literatura y comunicación), maestro
pendiente.
8. "Literatura mexicana" (Relaciones con España: siglo xvii y con
Iberoamérica: siglo xx), doctor Sergio
Fernández, de la UNAM.
9. "Lingüística española e hispanoamérica ", maestro Antonio Alca1á
Alba, de la UNAM.
III. MAESTRIA EN FILOSOFIA

10. "Filosofía de la política" (La
política y el Estado en Lenin y Gramsci), licenciado Juan Angel Sánchez Palacios, de la UANL.
11. "Marxismo", maestro René

Zavaleta Mercado, de la FLACSO.
12. "Seminario de filosofía contemporánea", doctor Adolfo Sánchez
Vázquez, de la UNAM.
13. "Filosofía latinoamericana",
doctor Agustín Basave Femández del
Valle, de la UANL.
IV. MAESTRIA EN ENSEÑANZA
SUPERIOR
14. "Investigación
pedagógica",
doctor Enrique Moreno de los Arcos,
de la UNAM (cancelado).
15. "Diseños experimentales y cuasi-experimentales en educación", doctora Libertad Menéndez de Moreno,
de la UNAM (cancelado).
16. "Problemas universitarios" (Pedagogía universitaria), maestro Miguel
Talento, del I.P.N.
17. "Didáctica de la enseñanza superior", maestro José Antonio Mejíio
Ayala, de la UANL.
18. "Sistematización de la enseñanza", maestra Ofelia Escudero, de
la UNAM.
19. "Tecnología educativa", doctor José Huerta Ibarra, de la ANUIES.
20. "Sociología de la educación"
(Escuela y sociedad), maestra Adriana
Victoria Puiggrós, de la UNAM.
21. "Técnicas de investigación en
psicopedagogía", doctor Luis Lara
Tapia, de la UNAM.
22. "La educación no formal",
ingeniero Jorge Peart y otros, de la
UNAM.
23. "Sociología de la educación",
doctor Carlos Marquis S., de la UNAM.

V. MAESTRIA EN
BIBLIOTECOLOGIA
24. "Introducción a la bibliotecoCA111EDRA [

185]

�logía ", maestro Rogelio Hinojosa, de
la Universidad de Syracuse, E.U.A.
25. "Fuentes y seroicios de in·
formación", maestro Vicente Javier
Sáenz Cirios, de la Universidad de
Texas, E. U.A.
26. "Organización bibliográfica
J". maestro José Porfirio Tamez Solís,
de la Universidad de Case Western Reserve, E.U.A. (cancelado).
27. "Selección y adquisición de
materiales" (cancelado) .

VI. MAESTRIA EN FORMACION Y

CAPACITACION DE RECURSOS
HUMANOS*
28. "Problemática de la realidad

socioeconómica ''.
29. "Instrumentación metodológica para el aprendizaje y la investigación I".
30. "Problemática de la educa-

ción de adultos en sus aspectos de formación y capacitación de personal".
(*) Estos tres cursos serán atendidos por los siguientes maestros especialistas de CREFAL, UNESCO, OEA y
UANL: doctor Ada! berto A. Velázquez, doctor César Picón, maestro
Arturo Esperón, maestra María Elena Chapa de Santos, maestro Mario
Cerutti y maestro Ricardo C. Villarreal.

* **

l. La filosofía y su historia.
2. El significado de la füosofía de
Hegel.
3. La crítica de los neohegelianos.
4. El humanismo de Fuerbach.
5. La reacción irracionalista de
Schopenhauer y Kierkegaard.
6. Marx: de sus obras de juventud
a El capital. Materialismo dialeético
y materialismo histórico.

8. Fuerbach, La esencia del cristianismo, capítulos i y ii de la Introducción, Ed. Juan Pablos, México.
9. Shopenhauer, Sobre la volun·
tad de la naturaleza, número 230 de
El Libro de Bolsillo, Ed. Alianza Editorial, Madrid, páginas 41 a 49, 62 a
67 y 194 a 200.
10. Kierkegaard, El concepto de
la angustia, Colección Austral, No.
158, Introducción, páginas 13 a 26 y
152 a 159.

11. Marx, Elementos fundamentales paro la crftica de la economía
polftica, Siglo veintiuno editores, pri-

BIBLIOGRAFIA
l. Marx y Engels, La ideología
alemana, Ed. Pueblos Nuevos, páginas
37 a 52.
2. Ortega y Gasset, "Prólogo a la
historia de la filosoffa de Emile Bré·
hier", en Obras completas, tomo sexto.

3. Hegel, Fenomenología del espíritu, Fondo de Cultura Económica,

Seminario de
filosofía contemporánea, a cargo del
doctor Adolfo Sánchez Vázquez
LA DIVISION de Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL anuncia el próximo
desarrollo del curso "Seminario de fi.

losofía contemporánea", curso que estará a cargo del doctor Adolfo Sánchez
Vázquez, en calidad de profesor extra•
ordinario de esta entidad universitaria.
Las lecciones del doctor Sánchez

[ 186 ]

CATHEDRA

Vázquez se desenvolverán dentro de
las actividades académicas regulares de
la maestría en filosofía y, en su prime-

páginas 15 a 19.
4. Marx y Engels, La sagrada fa·
milia, Ed. Grijalbo, páginas 3 a 15,
144 a 152 y 256 a 258.
5. Marx y Engels, Escritos económicos varios, Ed. Grijalbo, páginas 111
a 123 y 62 a 72.
6. Marx, Tesis sobre Fuerbach.
7. Engels, Ludwig Fuerbach y el

fin de la filosofía clásica alemana.

mer tomo, páginas 20 a 29 y 84 a 90.
12. Marx, Prólogo a la contribu-

ción de la crítica de la economía po·
lítica, en Obras escogidas, tres tomos;
primer tomo, páginas 516 a 519.
13. Engels, Dialéctica de la naturaleza, Ed. Grijalbo, páginas 178 a
187.

NOTA: Oportunamente se dará
comunicación, por los medios de información locales, sobre las fechas y
horas de celebración de este seminario, el cual se efectuará en la propia
sede de la División de Estudios Superiores, sita en la calle de Matamoros,
número 278, al poniente, casi esquina
con la calle de Cuauhtémoc.

***

ra parte, constará de seis sesiones, con
sujeción al siguiente itinerario y bibliografía:

TEMARIO DE LA PRIMERA
SEMANA
CAnlEDRA [

187]

�Curso del doctor
Lara Tapia sobre técnicas de investigación
en la piscopedagogía
DENTRO DEL actual curriculum
semestral académico de la maestría
en enseñanza superior de la División
de Estudios Superiores de nuestra
Facultad, el doctor Luis Lara Tapia,
profesor titular de la Facultad de
Psicología de la UNA'· I y huésped de
la Facultad de Filosc fía y Letras de
la UANL, sustentará el curso de "Técnicas de investigación en psicopedagogía", de acuerdo con el programa
siguiente:
l. Visión general sobre la situación experimental.
2. El planteamiento de problemas.
3. Las definiciones operacionales.
4. El planteamiento de hipótesis.

5. El plan de investigaciones.
6. El control experimental.
7. Las variables independientes y
las variables dependientes. Variables
intercurrentes.
8. Diseños con grupos al azar.
9. Diseños con grupos aparejados.
10. Diseños con más de dos grupos.
11. Diseños factoriales.
12. La investigación de casos simples.
13. La extensión de los conceptos
científicos.

a) Educación, progreso y crisis;
b) La crisis como producto
del desarrollo;
c) La crisis educativa como
producto de la crisis ideológica;
d) La crisis orgánica;
e) Crisis educacional y cambio social.
5.

PROGRAMA

Alternativas
a) La alternativa desarrollis-

ta ·,

l. Definiciones y caracterización
de la problemática
a) Sociedad, cultura y educación;
b) El proceso de socialización y los agentes socializadores;
c) Socialización y modo de
producción.

b) La desescolarización;
c) La educación liberadora;
d) Las reformas educativas
populistas;
e) La educación en los países
socialistas.

BIBLIOGRAFIA
NOTA: Cada tema o lección tendrá una duración aproximada de una
hora.

***

Sociología
de la educación, curso de la
maestra Puiggrós
"SOCIOLOGIA DE la educación"
es el título del curso que sustentó

de la UNAM, dentro del cuadro de
materias básicas de la maestría en
enseñanza superior de la División de
Estudios Superiores de nuestra Facultad, en el segundo período semestral
lectivo del presente año.
El programa y la bibliografía
de estas lecciones de posgrado son los
que siguen:

la maestra Adriana V. Puiggrós, catedrática del Colegio de Pedagogía

2. La problemática educativa actual
a) Desarrollo, subdesarrollo y
dependencia;
b) La educación como factor
del desarrollo socioeconómico;
c) La educación como instrumento de la reproducción social,
d) La educación como medio
para la hegemonía.
3. Educación e instituciones: la
escuela
a) Desarrollo histórico de la
escuela;
b) Escuela, Estado e ideología;
c) Escuel11 y división del trabajo;
d) Escuela en el capitalismo
dependiente.
4.

La crisis de la educación

Esta bibliografía es para consulta.
En cada clase se indicarán las lecturas
de tipo obligatorio.
1. Aspectos sociales y económicos de la educación, Tomo 11, Ed.
UNESCO, París, 1963.
2. J. Medina Echeverría, Filososo fía, educación y desarrollo, Siglo
veintiuno editores, México, 1975.
3. J. Vayzey y otros, Aspectos económicos de la educación, Ed.
Hachette, Bs. As., 1968.
4. La educación en el medio
rural, Ed. UNESCO, París, 1974.
5. Lauwerys y otros, La educación en el mundo de la industria, Ed.
Estrada, 1971.
6. Marx-Engels, La ideología alemana, Ed. Progreso, México, 1974.
7. Louis Althusser, La filosofía
como arma de la revolución, Ed. Progreso, México, 1976.
CA111EDRA [ 189 )

[ 188 ) CATHEDRA

�8. Althusser y Balibar, Para leer
"El capital", Siglo veintiuno editores,
México, 1965.
9. Baudelot v &amp;tablet, La escuela
capitalista, Siglo veintiuno editores,
México, 1975.
10. Bourdieu y Passeron, La reproduction, F.d. Munuit, París, 1970.
11. Bourdieu y Passeron, Los estudian tes y la cultura, Ed. Labor, Barcelona, 1967.
12. Vania Bambirra, El capitalismo
dependiente latinoamericano, Siglo
veintiuno editores, México 1974.
13. Cardoso y Faletto, Dependen-

cia y desarrollo en América Latina,
Siglo veintiuno editores, México,
1973.
14. A. Gramsci, La formación de
los intelectuales, Ed. Grijalbo, México, 1967.
15. A. Brocooli, Antonio Gramsci
y la educación como hegemonía, Ed.

Nueva Imagen, Mex1co, 1977.
16. Portelli, Gramsci y el bloque
histórico, Siglo veintiuno editores, México, 1977.
17. A. Mattelart, Agresión desde el

espacio.
18. Revista "Comunicación y Cultura", varios artículos, números 1, 2,
3, 4 y 5, F.d. Galerna.
19. H. Camoy, La educación como
imperialismo cultural, Siglo veintiuno
editores, México, 1977.
20. lvan Ilich, En América Latina
ipara qué siroe la escuela?, Ed. Búsqueda, México, 1974.
21. E. Reimer, La escuela ha muerto, Ed. Barral, 1973.
22. P. Freire, La pedagogía del
oprimido, Siglo veintiuno editores,
México, 1976.
23. P. Freire, Cartas a GuineaBissau, Siglo veintiuno editores, México, 1977.

***
•

1)

1

1

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¡:-----;

Problemas
de educación superior, curso del
maestro Miguel Talento
EL MAESTRO Miguel Talento,
profesor del Instituto Politécnico Nacional, ha explicado, durante el pasado mes de noviembre, el curso "Probi'em~ de educación superior", como

[ 190 ]

CATHEDRA

una de las actividades académicas regulares de la maestría en enseñanza
superior de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL, en su semestre
escolar de agosto a diciembre del año

actual, 1978.
Como profesor huésped de nuestra Facultad, el maestro Talento presentó, para desarrollar su curso de posgrado, el siguiente programa y biblio•
grafía:

PROGRAMA
l.

Introducción
1.1 Algunos conceptos fundamentales: Reprod1Jcción, socialización, educación.
1.2.1. La totalidad orgánica
como principio metódico central.
Esencia y apariencia. Objetividad
y conciencia.
1.2.2. Caracterización del tipo de análisis a realizar. Unidades
de análisis.

2. Relación educación superior y estructura económica
2.1. Características del tipo
de estructura productiva mexicana. Su evolución histórica y tendencias.
2.2. El sistema educativo superior y la calificación de la fuerza de trabajo.
2. 3. Las necesidades de calificación de fuerza de trabajo y
las perspectivas para cuantificarlas.
2.4. Contradicciones
entre
volumen de matrícula y mercado
de empleo. Consecuencias.
3. Relación educación superior-superestructura
3.1. Caracterización de la sociedad civil y política mexicana.
3.2. Evolución histórica del
Estado mexicano. Periodización.

3.3. Relación universidad-Estado.
3.3.1. El espacio institucional: legalidad y autonomía relativa. Elementos que definen su
estructuración.
3.3.2. La política~ducativa a nivel superior. Concepciones e instrumentos.
3.3.3. La formación de
intelectuales.
4. Características del sistema de edu-

caci6n superior en México
4.1. Evolución histórica del
sistema por sector. Periodización.
4.1.1. Evolución de matrícula, número de instituciones y
profesores.
4.1.2. Crecimiento comparativo por rama.
4.1.3. Análisis histórico de la
eficacia del sistema.
- retención intracurricular
- atención a la demanda
- eficiencia terminal

5. Procesos de politización
5.1. Los intereses corporativos por sector.
5.2. Condiciones para la expresión política de cada sector.
5. 3. Las concepciones acerca
de la universidad. Distintas posiciones.
5.4. La lucha política en la
universidad. Su valor y consecuencias.
Distintas posiciones.

BIBUOGRAFIA
l. Introducción
CATHEDRA [

191 J

�*Louis Althusser, Ideología y aparatos ideológicos del Estado, Cuadernos de Pasado y Presente, Siglo veintiuno editi&gt;res, México.
*Berger y Luckman, La construcción social de la realidad; Ed. Amorrortu, Bs.As.
*Karel Kosik, Dialéctica de lo
concreto, Cap. iii; Ed. Grijalbo, Colección Teoría y Praxis, México.
*Georgy Lukács, Historia y conciencia de clase, Caps. i y ii; Ed. Grijalbo, México.
*Karl Marx, Introducción a la
crítica de la economía política, Cuadernos de Pasado y Presente, Siglo
veintiuno editores, México (Cap. ii).
2. Relación educación superior-estructura
*Ruy Mauro Marini, Dialéctica de
la dependencia, Ed. Era, México.
*Th. dos Santos, Imperialismo y
dependencia, Ed. Era, México, (Caps.
15, 16 y 17).
*Samir Amín, Su polémica sobre
el intercambio desigual, en Imperialismo y comercio internacional, Cuadernos de Pasado y Presente, Siglo
veintiuno editores. Sus posiciones
sobre el carácter del capitalismo periférico en La acumulación a escala
mundial, Siglo veintiuno editores,
México.
*Roger D. Hansen, La política
del desarrollo mexicano, Siglo veintiuno editores, México.
*Raúl González Soriano, "Auge
y crisis del capitalismo en México;
1950-1971 ", en Historia y Sociedad,
No. 3; y del mismo autor: "El Estado
mexicano y la crisis económica, en el
No. 6 de la misma revista.
*Martín Camoy, "Las consecuencias políticas de la formación de re-

[ 192]

CATIIEDRA

cursos humanos", en Comparative
Education Review, Vol. 19, No. 1,
1975.
*Carlos Muñoz Izquierdo y José
Lobo, "Expansión escolar, mercado de
empleo y distribución del Ingreso en
México", en El empleo en América Latina, Siglo veintiuno editores, México.
3. Relación educación superior-superestructura
*Julio Labastida Martín del Campo, "Proceso político y dependencia
en México: 1970-1976", en Revista
Mexicana de Sociología, 1977-1,
UNAM, México.
*En Perfil de México en 1980,
los artículos de: Julio Labastida Martín del Campo, Manuel Villa y Víctor
Flores Olea, Vol. No. 3, Siglo veintiuno editores, México.
*Juan Felipe Leal, La burguesía
y el Estado mexicano, Ed. El Caballito; y del mismo autor, México:
Estado, burocracia y sindicatos, Ed.
El Caballito, México.
*Pablo Latapi, "Reformas educativas en los cuatro últimos gobiernos
(1952-1975)", en Comercio Exterior,
diciembre de 1975.
4. Características del sistema de educación superior en México
*IX Censo General de Población
1970, Secretaría de Industria y Comercio. México. La educación superior
en México, ANUIES, 1970-1976, México.
*Revista del Centro de Estudios
Educativos, No. 3 de cada año (7-77).
*Estadística Básica del Sistema
Educativo Nacional, SEP (70-75).
*El desarrollo urbano en México, Luis Unikel y otros, El Colegio de
México, 1976.

5. Procesos de politización
*Angelo Broccoli, Gramsci y la
educación como hegemonía; Ed. Nueva Imagen, México.
*Rossana Rossanda, "Tesis sobre
la enseñanza", en El manifiesto, Ed.
Era, México.
*Armando Tecla, Universidad,
burguesía y proletariado, Ediciones de
Cultura Popular, México.
*Jean C. Passeron, Los problemas
y los falsos problemas de la demo-

cratización del sistema escolar, Revista
de Ciencias de la Educación, Argentina, 1975, Ed. Axis.

NOTA: La bibliografía arriba
mencionada es indicativa sobre los
problemas que se tratarán durante el
curso; en las sesiones de trabajQ se
señalarán las referencias específicas
para cada tópico, complementando e
interrelacionando la ya apuntada

* * *

Anteproyecto de
investigación sobre el concepto de sociedad
en los siglos xix y xx
Anteproyecto de investigación
que se presenta al Instituto de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
TEMA GENERAL: Teoría sociológica. Tema específico: "La evolución y desarrollo del concepto de sociedad en las diferentes corrientes y
teorías sociológicas durante los siglos
xix y xx".

INDICE

l. Objetivos generales del estudio.
11. Cuestiones metodológicas.
III. Fases de la investigación.

l.

Objetivos generales del estudio

EL PRESENTE PROYECTO de
investigación teórica en sociología pretende fundamentalmente llenar un
vacío, así como satisfacer las necesidades académicas de los primeros semestres de la carrera de sociología
en el estudio de la teoría sociológica.
CAnIEDRA [ 193]

�Estas necesidades académicas se
refieren a la carencia de materiales
suficientes que orienten, desde la perspectiva del marxismo, la ubicación
histórica, las condiciones económicas,
políticas e ideológicas que dieron como resultado el surgimiento y establecimiento de las diversas corrientes
sociológicas.
Dicho proyecto tendrá carácter de
introducción a la teoría sociológica,
en primer lugar porque las exposiciones, las monografías, etcétera, no
abordarán los problemas exhaustivamente sino que se limitarán a la exposición de algunos aspectos esenciales,
sobre todo en lo que se refiere al concepto de sociedad y al objeto de la
sociología. En segundo lugar, porque
dichos trabajos tampoco pretenderán
ser estudios originales y profundos,
sino que la presentación de algunas
de las tesis medulares de tal o cual
representante de las corrientes seleccionadas con el objeto de desplegar la
base conceptual de la teoría sociológica que nos pennita responder, en una
conclusión final, a las siguientes preguntas: ¿Cómo se sitúa el materia·
lismo histórico frente a las tesis erróneas y /o limitadas de los grandes teóricos de la sociología occidental y moderna?
Por cuanto al nivel de los trabajos, se pretende abordar el estudio de
las diversas corrientes sociológicas en
los dos siguientes niveles:
a) En primer lugar, realizando
monografías sobre un autor o corrientes que resulten relativamente accesibles. b) En segundo lugar, aquéllas en
las que el propósito de profundización y enriquecimiento sean necesa-

[ 194 ] CATIIEDRA

ríos ofrecerán alguna dificultad y re•
sultarán de lectura lenta y pesada, pero
de ninguna manera configurarán materiales impenetrables o inaccesibles.

El proyecto tiene un último, aunque no menos importante, objetivo:
tiende a la formación teórica de dos
estudiantes de los últimos semestres
que quedarían incluidos dentro de un
programa de formación de profesores
en la especialidad de teoría sociológica. Este hecho contribuiría a solucionar, en parte, las carencias, en el
norte de la república, de especialistas en este campo del conocimiento.
Se proponen estudiantes de los últimos semestres porque esto les pennitiría, con dicho estudio, ir recabando
información que les sirviera de base
para realizar su tesis profesional.
Se propone, asimismo, como cuestión importante, que los dos estudiantes sean becados por la Facultad para
garantizar seriedad en las investigaciones.

Las monografías tendrán que ir
siendo publicadas como materiales de
lectura de los estudiantes de primeros
semestres.

II. Cuestiones metodológicas.

PARTIREMOS del principio metodológico de Marx y Engels, quienes
concibieron los movimientos intelectuales como representativos de situaciones sociales. Por lo tanto, aquí lo
importante es examinar en detalle el
transfondo del pensamiento sociológi-

co, tanto en el pasado como en la
actualidad.
Afinnamos, por tanto, que las
grandes figuras de la teoría sociológica no fueron ni son simplemente individuos notables, sino representantes
a través de los cuales las fuerzas sociales realizan sus propósitos.

Para el análisis de las corrientes
y teorías se proponen los siguientes
aspectos:
- Condiciones históricas
- Condiciones económicas
- Condiciones políticas
- Condiciones sociales
- Condiciones ideológicas
- Tesis principales
- Concepción acerca de la sociedad
- Limitaciones de sus teorías.
Se han seleccionado las siguientes
escuelas o corrientes del pensamiento
sociológico y ciencia social:
- Positivismo sociológico
- Organicismo social
- Empirismo sociológico
- Fonnalismo sociológico
- Sociología comprensiva
- Psicologismo sociológico
- Estructural-funcionalismo
- Materialismo histórico.
Se delimitarán los objetivos específicos a alcanzar con las lecturas de
cada una de estas corrientes, como una
guía para lograr el mayor fruto de las

lecturas.
III. Fases de la investigación

A. SE PROCEDERA a realizar la
más completa investigación bibliográfica sobre las corrientes y autores. Duración: tres meses.
B. La segunda fase consistirá en
llevar a cabo las lecturas seleccionadas.
El tiempo Iímite para cada una variará según el material bibliográfico recabado, así como de la profundidad del
análisis.

Se considera que en un ténnino
de cuatro semestres o dos años estarían tenninadas la mayoría de las monografías. Se irían publicando paulatinamente desde el primer semestre.

Hay que considerar, aunque no
como fase, la discusión periódica de
todos los materiales recabados en fi.
chas de trabajo.

Recursos materiales:
- Máquina de escribir
- Fichas bibliográficas: 2000
- Fichas de trabajo: 5000
- Papel carta: 3000
- Compra de libros: se proporcionará la relación.
- Suscripciones a revistas n ~nales e internacionales/ JORGE ZEPEDA JUAREZ, sociólogo-investigador, octubre de 1978.

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,

CAfflEDRA [

195]

�Una nueva
maestría en la División de Estudios
Superiores (*)
Por cuanto al proyecto de crear otra maestría,
en este caso la maestría
en ciencias sociales, ésta
actualmente se encuentra
en proceso de ser materializada, y todo hace suponer que será implementada en el próximo año de
1979.

NOTA PRELIMINAR:
La División de Estudios
Superiores de la Facultad
de Filosofía y Letras de la
UANL ha venido desarrollando una serie de estudios tendientes a la creación de nuevas maestrías y
a la modificación curricular de las ya existentes.
Entre las nuevas creaciones se encuentra la maestría de especialización en
historia de la frontera mexicana, la cual empezará a
funcionar a partir de febrero de 1979. Y las que
van a sufrir una transformación futura son la maestría en enseñanza superior,
la de letras y la de metodología de la ciencia.

A continuación se reproducirán algunas de las
características de la nueva
y flamante maestría.

MAESTRIA DE ESPECIALIZACION
EN HISTORIA DE LA FONTERA
MEXICANA
DURACION:

Cuatro semestres

académicos.

Créditos:

Dieciséis materias de
cuatro horas lectivas a la semana cada

(*) La maestría de especialización en historia de la frontera ~exic~na fue aprobada ya
por la Junta Directiva de la Facultad de Filosofía y Letras, por la Dirección Gene~al de Estudios Superiores de la U~L y por el Consejo Universitario de la propia casa de estudios.

[ 196] CATHEDRA

una. Cada materia equivale a tres créditos. El seminario de tesis tiene un
valor de tres créditos. Total de créditos en materias: sesenta. El estudiante presentará una tesina cuyo valor es
de doce créditos. La maestría será
obtenida cuando el pasante obtenga
setenta y dos créditos. Para ser pasante, el estudiante reunirá un mínimo
de sesenta y cuatro créditos. La tesina
deberá ser presentada en un plazo no
mayor de doce meses, a partir de la
obtención de la carta de pasante. El
estudiant.e deberá aprobar todas las
materias en un plazo no mayor de
siete semestres académicos. Al no
cumplir con alguno de estos requisitos, el estudiante perderá veinticinco
por ciento de los créditos acumulados.

Requisitos para el ingreso
Poseer el título de licenciatura o
ser pasante en historia, filosofía, letras,
sociología, ciencias poHticas, economía, psicología o derecho.
Aprobar el examen de inglés básico.

tomar ocho materias a nivel de licenciatura. Los pasantes que ingresen a
la maestría no podrán inscribirse en
ninguna materia del tercer semestre
antes de obtener su título de licenciado.

PLAN DE ESTUDIOS

Primer semestre
.... Historia de las relaciones diplomáticas entre México y los Estados
Unidos I (1810-1939).
2. Historia de los Estados Unidos I (1614-1939).
3. Geografía física y humana del
Norte.
4. Inglés avanzado l.
5. Seminario de tesis I (Los estudiantes se reunirán cada semana con
el director de tesis, durante dos horas,
para organizar su trabajo de investigación).

Segundo semestre
l . Historia de las relaciones diplomáticas entre México y los Estados
Unidos 11 (de 1940 hasta nuestros días).
2. Historia de los Estados Unidos
11 (de 1940 hasta nuestros días).
3. Problemas económicos y sociales de la zona fronteriza en la actualidad.
4. Inglés avanzado 11.
5. Seminario de tesis 11.

Los estudiantes que no provienen
de la carrera de historia, deberán cursar, antes de iniciar el programa de la
maestría, un curso de teoría de la historia, un curso de historia general, un
curso de métodos de investigación
histórica y dos de historia de México
( cinco materias semestrales) a nivel
de licenciatura.

Tercer semestre
l. Historia de los indios de Nor-

Los estudiantes provenientes de
facultades de la rama de ciencias naturales o técnicas podrán también
cursar la maestría. Para ello, deberán

teamérica (En México y los EE.UU.)
2. Historia del Norte de la época
colonial.
3. Historia de las emigraciones
mexicanas a los Estados Unidos.
CA1HEDRA [

197 j

�4. El Norte en la historiografía
mexicana y norteamericana.
5. Seminario de tesis Ill.

Cuarto semestre
l. Historia del Norte (1840-1848).
2. Historia de las zonas anexadas
a los Estados Unidos (1848-1975).
3. Historia del Norte mexicano
(1848-1975).
4. Historia de los mexicanos en
los Estados Unidos desde 1910 hasta
la actualidad.
5. Seminario de tesis IV.
Debido a problemas de organización y financiamiento, en la primera
generación no habrá materias optativas. Una vez establecida la maestría,
éstas deberán ser agregadas.
FUNDAMENTACION
NO EXISTE en México ningún
centro dedicado al estudio de los problemas fronterizos. Los expertos en
este tema, así como en los problemas
de los mexicanos que habitan en los
Estados Unidos, son aún muy pocos.

1

1

Es superfluo insistir en la importancia de los problemas fronterizos.
Cerca de quince millones de mexicanos
viven en la así llamada Zona Fronteriza. En ella se enfrentan a problemas
económicos, sociales y políticos de un
carácter específico, frecuentemente
diferente al que conoce el resto del
país. El movimiento migratorio de
mexicanos hacia los Estados Unidos es
constante y afecta la vida de millones
de conciudadanos. Otros millones de
mexicanos, o bien de estadounidenses
de origen mexicano, están radicados en

[ 198 ]

CATHEDRA

el país vecino. Ellos están ligados por
muy diversos lazos con la nación mexicana. Estos lazos no se han debilitado, sino que, al contrario, a medida
que se desarrolla la conciencia de la
personalidad propia de los mexicanos
en los Estados Unidos, se fortalecen y
desarrollan, planteando, para México,
grandes posibilidades y también responsabilidades importantes.
El desarrollo económico y social
de esa región necesita técnicos y especialistas que conozcan estos problemas. La cultura de nuestro país exige
la presencia de personas interiorizadas
con la frontera norte.
Nuestra idea es que la maestría en
historia de la frontera mexicana puede,
con el tiempo, transformarse en un
centro de investigación y de formación
de especialistas de importancia nacional atrayendo el apoyo de diversas
instituciones oficiales, tales como
CONACYT.
Pero éste no es su único propósito. Consideramos que personas de
otras profesiones, que trabajan o están
ligadas con los problemas de esta parte
del país, pueden tener interés en adquirir una formación especializada. Se
trata, por lo tanto, de iniciar una nueva especialidad abierta a los egresados
de muchas otras carreras.
La Universidad Autónoma de
Nuevo León tiene una ubicación privilegiada para convertirse en uno de
los principales centros del estudio de
este tema en el país. Para ello es necesario actuar con visión de las grandes
posibilidades que ofrece este campo,
prácticamente virgen.

NECESIDADES
EL MINIMO de requerimientos
necesarios para poner en marcha la
maestría son los siguientes:
1) La infraestructura administrativa será proporcionada al principio por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, sin que sean necesarias erogaciones importantes.
2) El personal docente: Debe
haber dos profesores de tiempo completo con las calificaciones necesarias
para que dirijan, durante los dos años

de duración de la maestría, los seminarios de investigación. Los demás
profesores serán contratados para
impartir materias específicas.
3) Se hará una erogación inicial
importante para la formación de una
biblioteca (o sección de la Biblioteca
de la Facultad) especializada y una
cantidad anual fija para ese propósito.
4) Deberán organizarse por lo menos dos viajes de estudio prolongados
para que los estudiantes se familiaricen
con las zonas estudiadas.

***

Ofrece
sus servicios el Centro de
Traducción
NOTA INTRODUCTORIA/ Con fecha del 21
de noviembre del año en
curso ha quedado instituido el Centro de Traducción de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL, el cual está regido
por la coordinación del licenciado Herón Pérez Martínez, quien también es el
secretario general de nuestra Facultad.

El Centro de Traducción (CET) realizará traducciones precisas y de calidad. Elaborará traducción de textos en distintas
especialidades; igualmente,
traducción de obras literarias, documentos, correspondencia, instructivos de
manejo de maquinaria e interpretación
simultánea
para simposios y reunioneffe
internacionales, etcétera.
CA111EDRA [

199]

�A continuación, CA·
THEDRA reproduce el
Proyecto de creación del
Centro de Traducción de
la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL, cuyo autor es el propio coordinador del CET, licenciado Herón Pérez Martínez.

El CET ofrece traducir del alemán, inglés, francés, italiano, ruso, búlgaro
y portugués, pues cuenta
con personal especializado.
El CET se pone a disposición de la comunidad universitaria, instituciones del
estado de Nuevo León y
de todo el país.

CENTRO DE TRADUCCION DE LA FACULTAD DE
FILOSOFIA Y LETRAS DR LA UANL (CET)
Proyecto

markoviano, etcétera.

Exposición de motivos

La traducción es un contacto de
lenguas y de culturas.

LA NECESIDAD de traducir y la
traducción misma son tan viejos como
el lenguaje mismo. Desde los primeros
contactos sumero-acádicos en que
aparecieron las primeras obras de traducción de que tenemos noticia hasta
nuestros días, un ejército enorme de
traductores de todas las condiciones
ha pretendido entender la memoria y
el saber de la humanidad a ámbitos
espacio-temporales a que el individuo
creador sería de otra manera incapaz
de llegar.

La traducción implica compartir
la propia cosmovisión y las cosmovisiones de otros, toda vez que toda lengua
es una reticulación de la realidad amorfa.

Para resolver este problema se han
ideado quiméricas soluciones: se pensó en el esperanto o en el uolapuck y
ahora se sueña con la máquina de traducir que como moderno alquimista
transforme instantáneamente todo lo
que le alimente. Incluso con esta es·
peranza nació la gramática generativotransformacional chomskiana que se
midió con "máquinas de traducir"
como la "gramática de los estados
finitos" según el modelo matemático

Traducir es confrontar ideologías.
Traducir es dialogar, por eso la etnografía es una traducción.

[ 200]

CATHEDRA

La traducción contemporánea se
ha visto enriquecida en el presente
siglo con el auge lingüístico, especialmente de la ciencia del significado en
todas sus ramas actuales: semántica,
semiología, etcétera.

Traducir es ir en busca de esos
universales del lenguaje buscados como
eslabones que permitan llegar hasta
la estructura mental del hombre. La
traducción es un acto de integración
humana.
Por eso esta búsqueda es vieja co-

mo el lenguaje mismo y tan actual como las más actuales corrientes humanísticas.
Por ello no puede estar ausente
de un centro cultural como nuestra
universidad.
Sabedores de ello hemos hecho
germinar la idea de un Centro que
venga a llenar este vacío y satisfacer
esta necesidad, no sólo local, sino nacional y latinoamericana.
Fundamentamos nuestro aserto
anterior en la consideración de los siguientes hechos:

l. Las traducciones al español en
los campos más significativos del saber
llegan al medio rultural mencionado,
nuestro medio, con un atraso promedio de veinticinco años, cuando lle-

ras extranjeras que permita poder

acercar una bibliografía, a la masa
cultural, permanentemente actualizada.
5. La necesidad de un Centro que
auxilie en la dotación de películas
educativas, para los programas de
educación audiovisual, que hagan posible,; otras perspectivas y experiencias
mediante la traducción de video tapes
Y filmes educativos extranjeros.
6. La posibilidad de estar presentes en la labor editorial del país, de
brindar auxilio especializado tanto a
departamentos oficiales como particulares: traducción de programas de televisión, de películas, instructivos, material periodístico, etcétera.

II. ORGANIZACION DEL CET

gan.
2. Esta circunstancia implica un
obvio estancamiento en cualquier proceso de actualización cultural y académica, dado que para poder participar activamente en el desarrollo cultural contemporáneo se precisa de una
dotación bibliográfica permanentemente alimentada a tiempo.
3. Falta en nuestro ámbito un
Centro especializado en que recaiga
la tarea emanada de las consideraciones anteriores así como la importante
tarea de la traducción simultánea en
las, cada vez más numerosas y necesarias, convenciones internacionales y seminarios de estudio de alto nivel.
4. La necesidad de un contacto
bibliográfico permanente con las edito-

l. El Centro de Traducción será
una dependencia de la Facultad de
Filosofía y Letras. Sus siglas serán
CET.
2. El CET constará de un coordinador, un cuerpo de traductores y
de un consejo de editorial.
3. El coordinador será el responsable y representante legal del CET y
dependerá del director de la Facultad
de Filosofía y Letras.
4. El coordinador será nombrado
por el director de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, y durará
en su cargo todo el tiempo que dicha
dirección así lo crea conveniente.
5. El cuerpo de traductores será
CA1HEDRA [ 201

]

�reclutado primordialmente de entre los
profesores que trabajan ya en distintos departamentos de idiomas de la
propia Facultad. Podrán además ser
contratados otros traductores que no
pertenezcan al cuerpo docente de la
Facultad cuyo concurso se juzgue conveniente.

6. El CET se dedicará a la traducción de obras escritas y textos orales
de distinta índole procedentes de las
más variadas ramas del saber especializado. Inicialmente el CET proyecta traducciones del inglés, fran~s, alemán, italiano, ruso, portugués y búlgaro.
7. Los traductores del CET serán
contratados según el procedimiento vigente en la UANL, y sus categorías
serán: tiempo completo, medio tiempo
y por horas. El valor de estas categorías será evaluado de ac, ~rdo con reglamento de profesores vigente.
8. El Consejo de Editorial del
CET decidirá sobre las obras que deban ser traducidas.

1 1

1

9. El Consejo de Editorial del
CET estará integrado por el director,
subdirector y secretario general de la
Facultad; por el coordinador del CET,
el coordinador del Departamento de
Editorial de la Facultad y dos especialistas en el área a que pertenezca
la obra en cuestión, invitados en cada
circunstancia.

10. La sede del CET será la Facultad de Filosofía y Letras.
11. El CET dará preferencia a
obras que sean importantes en el ámbi-

[ 202 ] CATHEDRA

to educativo y cultural.

111. ACTIVIDADES DEL CET
l. Se desarrollará inicialmente
una vasta labor publicitaria anunciando la creación del CET.
2. Simultáneamente a la actividad
publicitaria, empezaremos con una encuesta extensa aplicada en todas las
facultades y departamentos de la
UANL, en las universidades e instituciones educativas locales y del país.
La encuesta obtendrá, junto con el
dato de las obras más urgentes a traducir, el posible público interesado en
dicha traducción. El CET, por tanto,
alimentará la actividad editorial de la
Facultad por una parte, negociando los
derechos de autor, y por otra ofrecerá sus servicios a los distintos departamentos oficiales y particulares, universitarios y editoriales o de otra índole, firmando contratos de traducción con ellos.
3. Por tanto, el CET establecerá
contactos con las casas editoriales del
país para ofrecer bajo contrato sus servicios de traducción.
4. El CET se pondrá en contacto
con cinetecas para la traducción de
films de distinta índole.
5. El CET firmará igualmente
contratos con los distintos centros
de difusión: estaciones televisoras,
periódicos, revistas, departamentos oficiales, etcétera,a fin de traducir documentales educativos extranjeros, videotapes, programas de televisión, etcétera.

6. El CET establecerá contactos
permanentes con las principales casas
editoriales europeas y norteamericanas
a fin de contar permanentemente con
material susceptible de ser traducido.

folletos, manuales de manejo, instructivos, etcétera.
8. El CET creará y ofrecerá el
servicio de traducción simultánea en
las distintas lenguas ya mencionadas/

7. Establecerá igualmente contactos con las empresas para traducir

HERON PEREZ -MARTINEZ, responsable del Centro de Traducción.

***

Nuestra
-Facuitad, sede del tercer coloquio de
didáctica de la lengua escrita
III COLOQUIO NACIONAL SOBRE
DIDACTICA UNIVERSITARIA DE
LA LENGUA ESCRITA
SEDE: Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, Ciudad Universitaria,
Monterrey, N. L., los días 5, 6, 7 y 8
de marzo de 1979.
ORGANIZADO POR: ANUIES,
Centro de Estudios Educativos y Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruz~a, Colegio de Letras Españolas de la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla, Universidad Iberoamericana, Universidad Autónoma Metro-

politana, Universidad Regiomontana,
Universidad Pedagógica y Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
CONVOCATORIA
RECOGIENDO la convicción
emanada de coloquios anteriores de
celebrar un tercer encuentro, considerando que las necesidades de los dos
eventos anteriores lejos de extinguirse
han venido a avivarse de una manera
acuciante a través de las ponencias y
teniendo en cuenta el creciente interés
suscitado con ocasión de los dos encuentros anteriores en todo el ámbito
universitario nacional, la comisión or-

--

-

CAfflEDRA

[

203 ]

�ganizadora del Tercer Coloquio Nacional sobre Didáctica Universitaria de la
Lengua Escrita convoca a todas las
personas e instituciones interesadas en
esta problemática a reunirse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
en Monterrey, Nuevo León, los días
5, 6, 7 y 8 de marzo de 1979.

drá competencia para seleccionar los
trabajos según su pertinencia y valor
académico. En el caso de no ser
seleccionado, será notificado telegráficamente.
4) El plazo de presentación de
trabajos vence el 20 de enero de
1979.
5) Las ponencias no deberán exceder el número de quince cuartillas.

OBJETIVOS
1) Analizar la problemática de la
enseñanza de la lengua escrita desde
un punto de vista lingüístico-didáctico
como tarea coordinada en toda práctica docente relacionada con la lectura
y la redacción.

2) Formular propuestas metodológicas que conduzcan a un nuevo
enfoque de la enseñanza de la lengua
escrita a nivel universitario.

BASES A QUE SE AJUSTARAN LAS
PONENCIAS:
1) Sólo se aceptarán los trabajos

que se apeguen estrictamente a los
objetivos del coloquio.
2) Podrán ser elaboradas individualmente o por grupos, en cuyo caso
deberá remitirse el nombre de la per·
sona que la presentará, como responsa·
ble de la ponencia.

3) La comisión organizadora ten-

INCRIPCIONES Y COSTOS
LOS GASTOS de hospedaje y ali·
mentación para los ponentes serán
cubiertos por el comité organizador.
En el caso de ponencias elaboradas
por grupos, se reconocerán los gastos
de un solo representante.

El costo de inscripción para los
asistentes es el siguiente: profesores
$200.00; estudiantes: $100.00.

La inscripción tendrá lugar en la
sede del coloquio, a partir de las nueve
de la mañana del día cinco de marzo
de 1979.
La sede será la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, ubicada en
la Ciudad Universitaria, en Monterrey,
N.L.
Para mayores infonnes puede
llamar a los teléfonos: 52-42-50,
67-07-80 y 76-06-20.

***

Cinco
lenguas extranjeras ofrece la Escuela
de Idiomas
FACULTAD DE FILOSOFIA Y
LETRAS DE LA UANL
ESCUELA DE IDIOMAS
CIUDAD UNIVERSITARIA

CONOCER IDIOMAS ES:

Cursos de inglés, francés, alemán,
italiano y ruso

* NOS BASAMOS en una enseñanza individualizada de acuerdo a sus
intereses personales.
* Utilizamos la metodología y la
didáctica más moderna y desarrollada.

CATIIEDRA

sante.
nica.
-

Un trabajo mejor y más intereComunicación internacional.
Información científica y técConciencia social y cultural.

* Aplicamos una enseñanza integral con apoyos audiovisuales, laboratorio, T.V. y video-tape.

PREINSCRIPCIONES: Del 7 al 13 de
diciembre, de 7:00 a 13:00 horas.

* Contamos con personal académico permanentemente capacitado en
teoría y práctica de la enseñanza de
lenguas extranjeras.

INFORMACION: Teléfonos: 76-07-80
y 52-42-50.

* Ofrecemos cursos personalizados en comprensión de inglés científico y técnico.

[ 204]

* Ofrecemos cursos intensivos de
inglés.

INICIACION: Los cursos de ruso, italiano, alemán, francés e inglés se iniciarán en enero de 1979 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Ciudad
Universitaria.
CA1HEDRA [ 205 ]

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1,
1

1

[ 206 J

CA111EDRA

�Biblionotas

La
historia en Alfonso
Reyes
• Zavala, Juan Roberto, La historia en Alfonso Reyes, ediciones de la Dirección General de Investigaciones Humanísticas,
Monterrey, 1978, 112 pp.
POR CORTESIA de su autor, el
licenciado Juan Roberto Zavala, llega
a esta columna el volumen ilustrado La
historia en Alfonso Reyes, con Prólogo
de Raúl Rangel Frías y bajo el signo de
la Dirección General de Investigaciones
Humanísticas de la UANL (Monterrey,
1978).

"Este ensayo -advierte el prologuista- obtuvo en 1969 el primer
lugar y primer premio en un concurso
que sobre la vida y obra de don
Alfonso Reyes convocaron la Capilla
Alfonsina, el Gobierno del Estado
de Nuevo León y la Escuela Normal
Superior del Estado, en ocasión
CA1HEDRA [ 207]

�de conmemorarse el LXXX Aniversario del natalicio de don Alfonso".
Juan Roberto Zavala comienza
por trazar una silueta intelectual
del famoso escritor, "humanista por
excelencia e historiador por necesidad y por afición", quien fundó en
México la cátedra de Historia de
la lengua y literatura españolas, y
desde 1914 se incorpora al Centro
de Estudioe Históricos, de Madrid,
donde recibe la superior orientación
de don Ramón Menéndez Pidal,
juntamente con Américo Castro, Dám.o Alonso, Tomás Navarro Tomás,
Angel del Río, Federico de Onís,
José Femández Mont.esinos, Amado
Alonso, Antonio G. Solalinde y
otros insignes maestros de la investiga•
ción.
Sucesivamente menciona Zavala
las aportaciones de Alfonso Reyes al
conocimiento del pasado y sus interpretaciones sobre la herencia cultural
de Grecia: la religión griega, la crítica
en la edad ateniense, libros y libreros
de la antigüedad, etcét.era. Luego destaca la ponderación alfonsina de nuestro pasado inmediato, la vida cultural
y política en las postrimerías del Porfiriato, las corrientes filosóficas y científicas que imperaban en la época, la
primera Facultad de Humanidades y
el itinerario intelectual de los pensadores mexicanos hasta 1920. Señala también un pequeño ensayo histórico
-poco conocido- de Reyes sobre la
revolución rusa.
Tras explicar el sentido que otorga
Alfonso Reyes a la palabra "historia"

(no tan sólo describir, narrar o analizar
circunstancias y hechos, sino con visión antropológica y aguda percepción
de la vida humana penetrar en el espíritu de pueblos y hombres), Juan Roberto Zavala menciona esos modelos
de síntesis histórica que el gran humanista tituló México en una nuez y El
Brasil en una castaña. Luego sigue la
huella magistral de Alfonso Reyes en
la biografía de personajes mexicanos:
fray Servando, Manuel José Othón,
Juan Ruiz de Alucón, Justo Sierra, ·
Genaro Estrada, etcétera. Del autor
de la "Doctrina Estrada" trazó don
Alfonso esta magnífica epopeya:
"El que comprende a unos y a
otros, y a todos puede conciliados;
el que trabaja por muchos y para
muchos sin que se le sienta esforzarse; el que da el consejo oportuno; el
que no se ofusca ante las inevitables..
desigualdades de los hombres, y les
ayuda, en cambio, aprovechar sus
virtudes; el fuerte sin violencia ni
cólera; el risueño sin complacencias
equívocas; el puntual sin exigencias
incómodas; el que estudia el pasado
con precisiones de técnico, vive en el
presente con agilidad y sin jactancias, y provoca la llegada del porvenir entre precavido y confiado; el
último que pierde la cabeza en el
naufragio, el primero en organizar el
salvamento. Tal era Genaro Estrada,
gran mexicano de nuestro tiempo a
quien todos podían atreverse a llamar
'El Gordo'".
Una Bibliografía de Alfonso Reyes remata el ensayo premiado/PE·
DRO REYES VELAZQUEZ.

----■ 1.1--

Coloquio
sobre didáctica universitaria de la
lengua escrita
Varios autores, Primer coloquio nacional sobre didáctica
universitaria de la lengua escrita, publicación de la División
del Area de Humanidades y del Centro de Estudios Educativos de la Universidad Veracruzana (sin lugar ni fecha de
edición), 148 pp.
ESTE UBRO recoge las ponencias
que fueron presentadas en el Primer
Coloquio Nacional sobre Didáctica
Universitaria de la Lengua Escrita,
evento que tuvo lugar los días del 8 al
11 de noviembre de 1976 en la ciudad
de Jalapa-Enríquez y organizado por
la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES), la Facultad de Letras
Españolas y Centro de Estudios Educativos de la Universidad Veracruzana,
la Comisión de Nuevos Métodos de la
UNAM, el Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM, la Facultad
de Filosofía ·y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla y nuestra
Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL.
Con una Presentación de Aureliano Hernández Palacios, secretario

de la comisión organizadora del cole&gt;
quio, el volumen está integrado por catorce trabajos, cuya nómina y autores
es la siguiente:

"Aplicación del esquema lingüístico al análisis estructural de la lengua
escrita", Xavier Gómez Robledo; "Significante, significado y el problema del
conocimiento", María Teresa Bautista·
"La libertad de invención en el lengua~
je escrito", Sergio Lira Coronado; "La
función repre,;iva de la lengua escrita",
Raúl Dorra; "Escribir es una forma de
hablar", Antonio Alcalá Alba; "Aspectos biográficos del estudiante universitario en cuanto al aprendizaje del lenguaje escrito", G. Roldán, D. Plaza, R.
Núñez, A. Ortera Benítez, J. Velázquez Portilla, E. Alucón Ortiz, R. Hernández Pérez y E. Reyes Córdoba,
"El marco históricosocial de la lengua
CAnfEDRA [

[ 208) CAfflEDRA

209 )

�escrita", Centro de Estudios Generales,
A.C.; "Teoría y práctica de la enseñanza de la lengua escrita como destreza
eficaz de comunicación", Centro de
Estudios Generales, A. C.¡ "Traducción y dependencia cultural", Martha Alcocer y Alicia Molina; "Experiencias con hablantes no nativos",
Evangelina Arana de Swadesh; "La-

tencia de la expresividad", José Acosta Lucero; "Semántica de la mujer en
la lengua escrita", L. Ramírez Campos, M. Cabrera Hemández, G. Triana

Cortina, M. Parra García, E. Ortiz Domínguez, G. Flores Grajales, S. Páez
Vivanco, R. Páez Vivanco y V. Pabello
Olmos; "Fundamentos para crear un

seminario metodológico del trabajo
escrito en la. universidad mexicana, E.
Eguinoa, V. Donati y A. Espejo, y

"Notas para una semiología del texto
literario", José Pascual Buxó.
Los objetivos de este coloquio sobre la didáctica de la lengua escrita vienen señalados por Hemández Palacios
en la Presentación, y van desde "plantear la enseñanza de la lectura y la redacción como producción del pensamiento y la comunicación, en el contexto nacional y latinoamericano" (objetivo 1), "determinar los procedimientos de codificación en la comunicación
escrita (encodificación y decodificación), para evitar la pérdida de significación a que están sometidos los mensajes orales y escritos en el proceso histórico" (objetivo 2), hasta "fundamentar la enseñanza de la lengua como una·
pertenencia colectiva en proceso, que

[ 210 ]

CATHEDRA

dialécticamente reune estadios normales e históricos" (objetivo 4) y "establecer las deficiencias lingüísticas provenientes de los niveles educativos anteriores al universitario, con el objeto
de encontrar una didáctica dinámica
que, al mismo tiempo que sirva para el
logro de nuevas adquisiciones lingüísticas, pueda corregir déficits anteriores" (objetivo 5), etcétera.
Difícil sería referirse a todos y
cada uno de los escritos sometidos a
discusión en este evento nacional, dadas las limitaciones espaciales de esta
nota. Baste enfatizar que los trabajos
leídos y cuestionados en la Universidad Veracruzana, en esa ocasión, constituyeron una respuesta colectiva a los
requerimientos acotados en las finalidades que dieron pauta a la celebración del Primer Coloquio Nacional
sobre Didáctica Universitaria de la
Lengua Escrita y que los frutos ya se
han empezado a materializar, pues
"la Universidad Veracruzana -dice finalmente Hernández Palacios- ya ini·
cia el estudio de un proyecto para el
establecimiento de un seminario de la
expresión oral y escrita, en el cual se
aplique una teoría pedagógica que sea
el plinto de la actividad inteligente y
a la vez permita profundizar en los caminos que conducen a la madurez de
la conciencia histórica". A mayor
abundamiento, es pertinente acqtar
que el Tercer Coloquio Nacional sobre Didáctica Universitaria de la Lengua Escrita será celebrado en Monterrey, los días del 5 al 8 de marzo del
venidero año/D.M.

La
evolución de las
lenguas
• HENRY G. SCHOGT, JACQUELINE MANESSYGUI'ITON, THOMAS PENCHOEN, La evolución de las lenguas, Vol. 5 de Tratado del lenguaje, Ediciones Nueva Visión,
Buenos Aires, 1977, 114 pp.

EL PRESENTE volumen integra
tres estudios diacrónico-sincrónicos:
Dinámica del lenguaje (pp. 7-43), Parentesco genealógico (pp. 45-90) y
Glotocronología (pp. 91-109); cada uno de los cuales contiene bibliografía que fundamenta y amplía lo
expuesto.
La obra --que carece de preámbulo y conclusiones, pero que incluye
al final un valioso índice analítico
preparado por los propios autores-abre directamente con el primer estudio.

I. La Dinámica del lenguaje. En
este primer estudio, Henry Schogt se
aboca a intentar de nueva cuenta fijar,
hasta donde es posible, la descripción
sincrónica y llega a lo que se ha denominado "ideolecto". El autor pretende demostrar, mediante ejemplos de
voces antiguas y modernas, que el

método que logra resultados satisfactorios es el que considera la estructura
de los elementos de la lengua antes y
después del cambio, debiendo tomarse
en cuenta presiones y atracciones, tanto sintagmáticas como paradigmáticas.
De acuerdo a Schogt, tanto Sapir
como Frei lograron ir más allá que los
neogramáticos, ya que donde éstos
veían sólo manifestaciones aisladas
los primeros lograron detectar anal;
gías sorprendentes, pudiendo llegar a
combinar cortes transversales de un
análisis sincrónico con cortes longitudinales del método diacrónico. La
pregunta es qué factores lingüísticos
desempeñan una clara función evolutiva en el lenguaje. Para esto, hay
necesidad de confrontar y unir unidades fónicas (segunda articulación) con
unidades de contenido (primera articu•
lación); inventario de fonemas que no
en todas las lenguas coincide en amCATHEDRA [

211]

�bos planos, por lo que la dinámica del
lenguaje tiende a eliminar, en una acción económica, las oposiciones de bajo rendimiento.

nes peligrosas, al confundir formas ultracorrectas con formas de uso corriente, tan sólo por el hecho de aparecer en lengua epistolar.

Estos campos fónicos -advierte
el autor- pueden darse como consecuencia de préstamos léxicos tomados
de una lengua extranjera; pueden implicar aportación de elementos nuevos,
o pueden introducir ciertos elementos
nuevos, conservando rasgos fónicos y
sintácticos caract.erfsticos de la lengua
primitiva (alianzas lingüísticas). A medida que los t.énninos se desgastan,
pierden una parte de su valor informativo y tienden a reducirse, sin olvidar
que, en muchas ocasiones, están presentes factores extralingüísticos, como
la moda Lo importante es atender a
las funciones, más que a las formas;
ver la connotación de los morfemas
en un análisis sintagmático-paradigmático.

Quizás lo más valioso del estudio
se localice al final; cuando se afirma
que "son los factores imprevisibles
(extralingüísticos) los que confieren a
la dinámica del lenguaje esa imprevisibilidad, que para muc•hos contribuye a
hacer tan atractivo el estudio del producto de la actividad lingüística del
hombre" (p. 43). Es decir, la manifiesta preocupación por considerar la
evolución lingüística en un sistema que
englobe los planos sincrónico y diacrónico; todo lo anterior apoyado en claros ejemplos que manifiestan esta indisoluble relación.

Aunque se parte de categorías
preestablecidas que permitan una construcción morfosintáctica, hay que considerar también lo que los fonemas
flexionales producen, creando incluso
nuevas categorías lógicas. En esto
-como apunta Schogt- las lenguas
de tipo flexiona! tienen mucha más
libertad de orden que las sintéticas,
que se rigen por declinaciones y conjugaciones.
Importante observación en el
estudio de la evolución de las lenguas
es el que Schogt introduce al distinguir dos campos de observación: la
lengua lit.eraria y la coloquial. Reconoce el valor de una obra como La
grammaire des fautes, de Freí, aunque
advierte cómo incurre en trasposicio-

[ 212] CATHEDRA

11. El parentesco genealógico. El
segundo estudio, de Jacqueline Manessy-Guitton, aborda el problema de las
relaciones lingüísticas, explicando que
"el término 'parentesco' no tiene nada en común con el que se emplea en
fisiología" (p. 45). Con todo, son la
similitud y la analogía, auxiliadas por
un concienzudo rastreo histórico, las
que nos permiten agrupar a las lenguas
en troncos y familias.
En una amplia exposición histórica, la lingüística parte desde los estudios históricos de la lengua griega
hasta llegar al siglo pasado, con los gramáticos Bopp, Rask, Grimm ... y los
"neogramáticos" de Leipzig, tales como Vemer, Brugmann, Osthoff y Delbruck. Es. un capítulo de lingüística
histórica en que se da una panorama
de los distintos intentos por establecer
métodos y variables que permitan reconocer un det.erminado "parentesco"

entre las lenguas objeto de análisis.
Se está en busca de relaciones, no de
conjeturas o elementos de azar, por
lo que habrá que tener sumo cuidado
al establecer dichas comparaciones.
Y, si se encuentran similitudes, habrá
qué probar que éstas se corresponden
de manera rigurosa y regular, de acuerdo a un método científico. Con todo,
el criterio inicial de análisis continuará siendo el de "comprobar, clasificar
e interpretar lo que en un principio
sólo aparece como 'semejanzas' " (p.
58).

La autora previene que existen
semejanzas que se pueden justificar
relacionándose a cualesquier otra habla
humana; en tanto que existen otras
que sólo pueden explicarse por factores históricos, v.gr.: bad (adjetivo que
tanto en inglés como en persa significa
"malo") acusa que hubo un evidente
préstamo, pues remontándose · hacia
atrás, sus raíces son distintas. Jacqueline Manessy-Guitton propone el método comparativo de las formas, hasta
llegar a las más antiguas, o mostrar
que alguno de los miembros de la pareja salió de una forma que no pudo
haber estado emparentada con la
otra, proponiendo incluso porcentajes
matemáticos de medición en base a
la porción analizada.
Habla de superestrato, adstratos y
sustratos, como factores que determinan la Ílliación o parentesco de las
lenguas, llegando a establecer que "si
dos palabras de dos lenguas diferentes
tienen e! mismo sentido y no obstante
parecen extrañas a los sistemas de las
dos lenguas de que forman parte, puede presumirse que esas lenguas las han
tomado independientemente de una

tercera" (p. 67). Pero hay que evaluar
la plausibilidad semántica de cada
comparación propuesta, para no sufrir
equivocaciones o espejismos. Tanto
las semejanzas gramaticales como las
léxicas, deben apoyarse en evidencias
fonéticas. Los casos de ratón, casa,
piojo, afuera y pardo (en inglés, holandés, alemán, danés y sueco) que la
autora cita, demuestran el parentesco
de dichac: lenguas, lo que puede reafirmarse mediante la aplicación de la
regla de convertibilidad.

La lingüística genética -advierte
Manessy-Guitton- está basada hasta
hoy día en este método comparativo,
que toma en cuenta arbitrariedad del
signo lingüístico, la continuidad de la
tradición, la constancia de los cambios
fonéticos y la preferencia por las estructuras gramaticales; de forma tal
que las restituciones son los signos
mediante los cuales se expresan las
correspondencias en fonna abreviaáa.
Pero aun teniendo una lengua restituida, el lingüista requiere del elemento histórico para llegar a su verdadera
clasificación.
Conociendo los rasgos de la estructura gramatical de un grupo de
lenguas emparentadas, el lingüista puede emplearlas para reconstruir el
sistema de la lengua original y para
medir la originalidad de las diversas
lenguas derivadas de aquélla. ManessyGuitton relata los estudios de Guthrie
en tomo a la familia lingüística bantú
y cita el método léxico-estadístico
propuesto por Morris Swadesh en
1950, mediant.e el cual éste pret.endía
det.erminar el momento en que lenguas
emparentadas se separaron de su tronco común antepasado, tomando como
CA111EDRA [ 213

]

�base la sustitución del quince por ciento de su vocabulario básico cada mil
años, acotando la autora el concepto
vigotskiano de que "cada palabra es
un microcosmos de la conciencia
humana", por lo que "las palabras no
se aplican a las cosas, sino a las nociones que los hombres tienen de ellas"
(p. 86).
En síntesis, se reconoce en este
estudio la posibilidad de determinar
el parentesco genealógico de las lenguas con el auxilio de la historia, aunque previene de las limitaciones de
los métodos y del difícil deslinde entre
préstamos, contagios y afinid.ades.
III. La glotocronología.
Finalmente, en el tercer trabajo, Thomas
Penchoen nos habla de la ciencia que
estudia el ritmo de cambio del vocabulario básico de las lenguas.
Mucho más modesto, y diríase
incompleto, el trabajo de Penchoen se
distingue por relatar sin aportar, situando a la glotocronología entre la
lingüística y la antropología, habiendo reconocido previamente que se trataba de una ciencia independiente.
Se limita el autor a transcribir la
lista de doscientas quince nociones
universales de partes del cuerpo, colores, ademanes, funciones antropológicas, etcétera, reunidas por Swadesh
y confrontadas en inglés, francés y
español (estas últimas agregadas por el
traductor), tratando de medir el cambio o porcentaje de cognatos de manera estadística, como ya fue expuesto
al reseñar el anterior estudio de Manessy-Guitton. Tal vez la aportación de

Penchoen consista en señalar que la
falla de dicho método estriba en "la
comparación de dos estados de una
misma lengua; mientras que respecto
de la aplicación, se trata la mayoría
de las veces de dos lenguas contemporáneas" (p. 99).
Refiere el autor cuáles fueron los
criterios en que Swadesh sustentó sus
investigaciones: las nociones debían
ser de uso corriente (vocabulario básico); universales (presentes en todas
las sociedades conocidas) e históricamente persistentes (resistentes al préstamo). Con justa razón advierte Penchoen que una de las deficiencias de
la lista -lo que le resta confiabilidades cómo Swadesh no evalúa que cada
categoría puede variar mucho según
cada civilización, de forma tal que no
mantiene el mismo nivel de expresión.
Y cita el caso de un estudio de tres
lenguas esquimales, donde un determinado tabú impidió llegar al mismo
significado de los términos.
Y en relación al llenado de las
listas, el autor del artículo "La glotocronologfa" establece que, para tal
efecto, se requieren conocimientos fi.
lológicos profundos, por lo que es
difícil que un solo lingüista realice el
trabajo. Salvada esta dificultad, habrá
que determinar si las palabras que figuran en la lista son cognatas, es decir, si tienen un parentesco directo
sin intervención del préstamo, concluyendo que -aun auxiliados por las
estructuras fonológica y morfológica
de las palabras por comparar-, se precisa del conocimiento histórico para
ver la identidad de dos términos/ JOSE

ROBERTO MENDIRICHAGA.

Elementos
de linguistica
,
matemat1ca

.

• SERRANO, Sebastián, Elementos de lingüística mate-•
mática, Ed. Anagrama, Barcelona, España, 1975, 301 pp.
SEBASTIAN SERRANO, en una
introducción y conclusión marcadamente didáctica, presenta su aparato
teórico sobre tres razones fundamentales de intención crítica:
l. Una perspectiva histórica que
juzga el paso de una etapa precientífica a otra científica.
2. Un señalamiento del objetivo
principal de la teorización que consiste
no en sumarizar detalladamente la experiencia, sino en comprenderla y explicarla.
3. Una familiarización con la naturaleza de la teoría factual, la cual posee un núcleo de modelo, esto es, una
representación conceptual más o menos esquemática de un sistema real
complejo.
El auge del enfoque matemático
que ha derivado hacia lo estadístico,
estructural, generativo, transformacional, etcétera, es lo que despierta un
gran interés en el título de "Lingüís-

-tica matemática".

[ 214] · CATHEDRA

Se sostiene una polémica sobre la
humanización y la deshumanización de
la lingüística. Serrano nos presenta la
lingüística matemática como una lingüística humanizada, al explicarla como una ciencia de intersección, producto de un nuevo planteamiento al
esquema clasificado de las ciencias que
exige una nueva estructuración de los
procesos de enseñanza y de planes de
estudio.

De esta ciencia de intersección
se encargan hombres de intersección,
es decir, investigadores interdisciplinarios, como es el caso de Chomsky, en
cuyos trabajos hay intersección de la
lingüística con la matemática, la psicología, la filosofía, la cibernética y
la lógica.
El proceso de constitución de una
disciplina .como ciencia está ligado
directamente al proceso de elaboración
de un lenguaje determinado con el que
describe la realidad concreta que forma su domlBiQ,;_ pe esta fonna, la
CA1HEDRA [

215 J

1

�historia de la ciencia pasa por el lenguaje. El camino de la lingüística pasa
doblemente por el lenguaje y se parte
del estudio de ese doblemente.
Objetivo totalizador de la lingüística es definirse a sí misma. Por
esto, si en principio la lingüística
estudia el lenguaje natural, el lenguaje
de la lingüística debe ser un metalen·
guaje que se refiera al lenguaje. Este
metalenguaje debe ser un lenguaje
formal, es decir, que sea consecuenteen el plano lógico y unívoco, y plena•
mente explícito en su descripción for•
mal.
La lingüística matemática surge

de la necesidad de elaborar métodos
precisos para la construcción de un
metalenguaje que permita la descrip·
ción y explicación de los fenómenos
lingüísticos.
El marco de la lingüística matemá·
tica es pues metodológico. Utiliza
el aparato lógico matemático que el
lingüista necesita. Los métodos mate•
máticos de modelación se basan en la
existencia de unas analogías estruc·
turales: homologías e isomorfismos.

Esquemas isomorfos, lógicos y mate•
máticos son utilizados para explicar
determinados fenómenos de lengua.
Así, la noción en lógica matemática
del sistema formal sirve a la gramática
generativa de modelo.
La lingüística utiliza /todo el apa•
rato lógico matemático que necesita
en un momento determinado en que
su ciencia se encuentra en un estado
avanzado de desarrollo. Este desarrollo es susceptible de interpretarse por
el nivel de formalización alcanzado en
el estudio y elaboración de conceptos
abstractos lingüísticos.

La lingüística matemática no es ni
lingüística ni es matemática. F.stá si•
tuada en un nivel diferente¡ sobre estos dos niveles: el metalingüístico.
En este nivel disfruta y participa de los
dos, pero incide con la lingüística y la
configura.
Tiene mucha relación
con la aparición de la cibernética. Ella
ha estudiado analogías entre diferentes
procesos de control, en especial entre
procesos que tienen lugar en el interior
de un ser vivo, por una parte, y en una
máquina, por la otra/ FRANCISCA

ARREOLA SALCE.

La
lengua y los
hablantes
, • RAUL AVILA, La lengua y los hablantes, Ed. Trillas,
Mexico, 1977, 135 pp.
ESTE AUTOR presenta una clara
exposición de los principales problemas del lenguaje, vistos a la luz de las
teorías más modernas en el campo de
la lingüísti~

(p. 27); y divide a este contexto en
semántico, situacional, físico y cultural.

libro: "el lenguaje es y sirve para comunicamos". Y así, en el primer
capítulo, "El signo y los signos",
Avila nos señala las relaciones y diferencias de los signos primarios y secundarios, así como la posición que
corresponde a la lingüística dentro de
la semiología.

Los dos primeros no se prestan a
ninguna confusión, pero en los dos
últimos es posible que se sientan al·
gunas imprecisiones: "Si advertimos el
letrero no fumar en algún lugar, no
lo interpretamos como una advertencia
para que todos los fumadores dejen de
fumar para siempre por los efectos
negativos que puede tener el tabaco,
sino como una orden de abstenerse de
fumar en el lugar preciso donde se
encuentra el letrero" (p. 35).

En el segundo capítulo se describe
con amenidad y soltura al signo lin·
güístico. Pero al pasar al apartado
"Significado y contexto" nos topa•
mos con algunos pequeños problemas.
Dice Raúl Avila: "En un sentido am·
plio, el contexto es el marco de referencia con respecto al cual los signos
adquieren un significado determinado"

¡Claro!, el ambiente en que nosotros captamos este mensaje es siempre físico; pero en cierta forma ¿no se
estará viendo muy unilateralmente un
fenómeno más, de cierto tipo de culturas?, sobre t.odo si pensamos compa•
rativamente en este tipo de mensajes
en pueblos distintos. De ahí que esta
distinción no quede muy clara, y

Hay una idea fundamental que
rige la importancia de los temas en el

CATHEDRA [

[ 216 ]

CA-nn;DRA

217]

�que parecería más una subordinación
de lo físico a lo cultural.
Una de las partes más interesantes
es el capítulo sexto: "La comunicación lingüística y sus funciones", en
donde Avila recuerda lm funciones
del lenguaje establecidas por Karl Büler: funciones sintomática, referencial
y apelativa, a las que agrega la fática
y metalingüística. Es de interés observar cómo inteligentemente reitera la
importancia y conserva el interés sobre otros temas, gracias a la función
sintomática.
En general, La lengua y los
hablantes presenta algunos de los problemas más complejos del lenguaje
(como la corrección, la gromaticali-

dad, o la norma) de una manera sim-

ple y clara.
El orden de los temas sacrifica su
logicidad científica para conservar la
sencillez. De ahí que sus dos últimos
capítulos ("Los fonemas" y "Enunciados y oraciones") sean los de mayor
complejidad de lectura para aquellos
que se inician en el conocimiento del
estudio del lenguaje.
Cada capítulo tiene, después de su
explicación, un cuestionario útil para
corroborar la comprensión de los datos; y al final de éste, se agrega una
pequeña pero fundamental bibliografía.
Resultado: un texto de sumo interés didáctico para introducimos en
el conocimiento del lenguaje/ LUIS

CARLOS ARREDONDO TREVIÑO.

La
linguística aplicada y el estudio
del estilo
• NILS ERICK ENKVIST, JOHN SPENCER Y MICHAEL GREGORY. Lingüística y estilo, Ed. Catedra, Madrid, 1976, 126 PP·
EN LA PRIMERA parte, "Ensayo
de lingüística aplicada", Enkvist expo-

[ 218 J CATHEDRA

ne diferentes significados de estilo,
casi todos expresados por J. Middlet@

Murry en las conferencias pronunciadas en Oxford, en 1921, con el propósito de extraer los elementos comunes
en cada una y así encontrar un concepto que permita facilitar al estudiante
el análisis literario completo, que
abarque tanto el aspecto lingüístico
como el ideológico.
El autor define el estilo como "un
conglomerado de las probabilidades
contextuales" (p. 46), concepto que
nos permite ir más lejos en el análisis
estilístico real. Enkvist entiende el
estilo no como una cualidad autónoma, independiente o absoluta, sino
como una cualidad intrínsecamente
relacionada con el contexto sociofísico en que se encuentra, ya que éste
es determinante en el habla de los individuos.
Spencer y Gregory se ocupan de
la segunda parte de este estudio titulada "Una aproximación al estudio del
estilo" y hablan del estilo como una
de las cualidades de la obra literaria,
fácil de reconocer pero difícil de aprehender por ser un concepto abstracto.
Pero siendo el estilo literario un uso
particular de la lengua, debe tenerse
en cuenta la relación entre éste y los
esquemas sociales y culturales, lo que
determina en última instancia a la literatura como un fenómeno cultural.
Ellos dicen~ "La tarea del crítico
literario es formular coherentemente la
reacción inicial que le estimuló a llevar
a cabo su investigación" (p. 79); y para
que la crítica sea mis objetiva, es necesario no pasar por alto las cuestiones
formales abarcadas por la lingüística,

por la semántica o por la gramática,
ya que est.e aspecto es el único asidero
material de la crítica literaria. Muy
importante, consideran los autores, es
la unidad entre lingüistas y críticos literarios; entre técnica e intuición. La
diferencia fundamental entre la explicación estilística y la lingüística, radica
en que la primera es necesariamente
comparativa y la segunda se basa en
las categorías descriptivas de la lengua.
Spencer y Gregory terminan diciendo que los factores principales
para una aproximación al estilo son:
" Las lecturas iniciales, la situación de
los textos, una descripción detallada
de su lengua, una posterior contextualización (intra y extratextual) y las
comparaciones con otros textos, examinados de igual modo" (p. 125).
Con esto resumen toda su exposición.

Aclaran los autores que no pretenden agotar los estudios sobre lingüística y estilo, sino únicamente aportar
una aproximación más a las que ha
venido haciendo la nueva crítica durante los últimos veinte años. Finalmente, incluyen una bibliografía bastante amplia (setenta libros). Las fechas de estos textos fluctúan entre
los años de 1916 a 1963.
Estamos seguros que en los últimos trece años se han hecho valiosas
aportaciones a la nueva crítica que intenta unir estos dos conceptos: lingüística y estilo, y marcar la estrecha
relación existente entre ellos y las demás ciencias humanísticas y económi-

cas/ HERLINDA DIAZ NUÑEZ.

CATIIEDRA [

219]

�es exponer los principios básicos de
esta nueva ciencia, por lo cual no hay
tendencia a la minuciosidad ni a la superabundancia de las tenninología.

Invitación
a la linguística. Sus
diversas ramas

Al final del libro se encuentran
los apéndices, que nos proporcionan
información respecto al alfabeto fonético internacional, a la clasificación
genética de las principales lenguas del
mundo, al cuadro sinóptico fonético-

fonémico de seis lenguas principales
y al examen geolingüístico de las naciones.
La bibliograf'ia está seleccionada
por el autor, de acuerdo al nivel e in-

terés de los lectores. En las obras elementales y en unas cuantas de las demás, se hallará una brevtl valoración
subjetiva del autor/ YOKO TAKA·
HASHI.

NOTA: La.a antedore1 dneo reNilu blbliopáficu funon reallzldu por loe aJumnoa de la
maestría en letru ell)llolu como parte del cuno de lincüíltica espa6ola e hispanoamericana
bajo la coordinación del maeltro Antonio Alcalá,

• MARIO PEI, Invitación a la lingüística. Fundamentos
de la ciencia del lenguaje, Ed. Diana, México, 288 pp.
ESTE LIBRO está destinado a los
principiantes de la lingüística, con el
objeto de que puedan entender con
mucha facilidad los fenómenos básicos
de este campo.

El primer capítulo (pp. 15-42)
trata de los fundamentos de la materia.
El autor hace una breve explicación
respecto a la definición etimológica
del lenguaje y a las características del
lenguaje oral. Asimismo, explica cua•
tro secciones del estudio de lenguaje:
fonología, morfología, sintaxis y vocabulario; al igual que la tendencia natural del lenguaje: centrífuga. Cuando
aparece una nueva tenninología, el au•
tor hace una definición explícita y,
a veces, pone ejemplos concretos, apli·
cándolos en inglés u otros idiomas.
Desde el segundo al séptimo capítulos (pp. 43-134), el autor dispone
más tiempo y espacio para la explica•
ción de la lingüística descriptiva, la
histórica y la geolingüfstica. Cada te-

ma trata desde los dos puntos de vista:
terminología básica y metodología.
La lingüística descriptiva es fundamentalmente estática e investiga sus fenómenos y . manifestaciones; mientras
que la lingüística histórica es dinámica
y estudia la formación y evolución del
idioma en el transcurso del tiempo.
La geolingüística, ciencia relativa•
mente nueva, es la descripción de la
división de las lenguas por las diversas
regiones de la Tierra, señalando su
importancia política, económica, sociológica, estratégica y cultural. Otra
función de la geolingüfstlca es la de estudiar los factores que rigen el crecimiento y decrecimiento de las len•
guas; y la de proyectar las situaciones
hacia el futuro.
El capítulo octavo (pp. 135-148)
nos presenta una breve historia de la
lingüística. Como se ha mencionado
anteriormente, el objeto de este libro

Recepción

biblio y hemerográfica de
"CATHEDRA''
LA MESA de redacción de "CA·
TlfEDRA" ha recibido las siguientes
publicaciones:

• "Acción Crítica", órgano semestral del Centro Latinoamericano de
Trabajo Social (CELATS) y de la Aso·
ciación Latinoamericana de Escuelas
de Trabajo Social (ALEATS) que se
edita en Lima, capital del país de los
hermanos peruanos.

El número cuatro (que llegó a
nosotros por conducto de la licenciada Carmen Jonás, coordinadora académica de la CELATS y egresada de
la vecina Facultad de Trabajo Social
de la UANL, aquí, en la Ciudad UnÍ"
versitaria de Monterrey) es el correspondiente al primer semestre de 1978,
está dividido en cinco secciones: Ensayos, Entrevistas, Eventos, Documen·
tos y Libros y su contenido es el siguiente:
CA111EDRA [ 221]

[ 220 ]

CAmEDRA

�'

!
1

Ensayos: "Problemática de la
cuestión indígena", por el antropólogo
venezolano Enrique Valencia; "Lamovilización indígena como un proceso
político de contestación", que finna
el antropólogo ecuatoriano Francisco
Rhon; ··E/ silfT!ificado del trabajo social en el capitnlismo", escrito por el
magíster peruano en sociología Jorge
Paro&lt;li; "Capacitación continuada ¿para qué?", por la trabajadora social
brasileña Leila Lima, y "Profesionalismo y perspectiva popular", redactado
por Ana Boggio, socióloga peruana.
Entrevistas: "La cuestión indígena
en Venezuela", interviú realizada al
doctor Esteban Emilio Mosonyi, especialista venezolano en problemas indígenas y quien forma, de consuno con
antropólogos mexicanos, colombianos,
brasileños y bolivianos, una •~orriente
de crítica y renovación profesional
comprometida con el movimiento indígena y popular".
Eventos: Esta sección se refiere
al "Seminario sobre problemática indígena" que fue celebrado hace algunos meses en la ciudad de Cusco, Perú,
con la participación de investigadores
latinoamericanos y peruanos vinculados a los problemas de la población
aborigen latinoamericana.

presenta el escrito "El movimiento
indígena en el Ecuador", el cual fue
propuesto al Quinto Congreso de la
Federación Nacional de Organizaciones Campesinas (FENOC), celebrado
en Quito, la capital ecuatoriana, entre el treinta de septiembre y el primero de octubre de 1977.
Dada la importancia de este documento, acotemos sus cuatro subtítulos
y su "Fina/e":
l. Quiénes somos shuaras, sionas,
tetetes, cofanes, quechuas del Napo y
del Coca, en el Oriente, quichuas de la
sierra, capayas y colorados en la costa).
2. La historia de nuestra lucha.
3. Nuestra actual situación.
4. La lucha indígena y la lucha de
todos los explotados del campo y la
ciudad.

El "Finak" de este documento es
de la siguiente guisa: "Pelear sólo como indígenas es no entender que, para
seguir siendo como somos, debemos

destruir el capitalismo, y ésta es una
pelea de todos los pobres.
" ¡Viva la unidad de todos los indígenas con los pobres del país!"
"¡Viva el socialismo!" (p. 71).

El resumen de este evento fue realizado por el antropólogo peruano Carlos Degregori y lo ha escindido en cuatro grandes temas: 1) Problema indígena y problema nacional, 2) Pensamiento sobre el problema indígena, 3) Acción indigenista y 4) Estado, clase y
etnia.

Documentos: En este apartado se

[ 222]

CATHEDRA

Libros: En la última sección de la
cuarta entrega de "Acción Crítica" se
reseñan, por la trabajadora social brasileña Marilda Villela Ianarnoto, las siguientes obras:
Sociología de una profesión, de
Juan Estruch y Antonio M. Guell,
Barcelona, 1976.

Sobre o modo capitalistn de pensar, de José de Souza Martins, HUCITEC-Editora de Humanismo, Ciencia
y Tecnología, Colección Ciencias Sociales, Serie Línea de Frente (s. ed. y
s. f.).
Para terminar esta reseña acotemos que "Acción Critica" es dirigida
por Leila Lima, quien también es directora del CELATS, editada por Manuel Manrique C., y su Consejo de Editorial está fonnado por Luis Araneda
Alfero, Seno Cornely, Juan Mojica

• "METAMORFOSIS", revista de
la Escuela de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Chihuahua,
número 9, tercera época, de septiembre-noviembre de 1978, Chihuahua,
Chihuahua.
Esta novena entrega de "Metamorfosis", publicación que dirigen los
licenciados Luis Nava Moreno y Enrique Pallares, está compuesta por el siguiente sumario: "De vu/gari elocuentia", por Dante Alighieri, tercera parte ("Tratado de la lengua vulgar"),
traducción del doctor Federico Ferro
Gay y del profesor Hildeberto Villegas; "Entrevista con el filósofo peruano doctor Francisco Miró Quezada",
por el licenciado Enrique Pallares;

y Beatriz de la Vega, mientras que su
Consejo de Redacción está integrado
por Boris Lima, Leila Lima, Manuel
Manrique C., Roberto Rodríguez y
Walter Tesch.
Su correo lo recibe en el apartado
número 4951 de Lima, ZC 18, Perú.

"CATHEDRA" saluda cordialmente a "Acción Crítica", esperando
que la sigan favoreciendo con sus envíos bibliográficos/ D. M.

"Revoluciones científicas y relatividad
conceptual", por el doctor Peter Robinson y traducido por el doctor Federico Ferro Gay; "Poemas", por Gaspar G. Orozco; "Para funciona/izar
la doma del unicornio", por Abraharn
Nuncio; "La concepción del movimiento en la física clásica y en la relativista ", por el licenciado Enrique
Pallares; "Entrevista a Carlos Monsiváis", por el licenciado Enrique Macín Rascón, y "El individuo y la evolución literaria", por Jan Mukarovsky,
traducción directa del checo por la
doctora Eva Lukavska.
De vulgari elocuentia trata de
unos juicios críticos de Dante sobre las
diversas len~ de la península italiaCATIIEDRA [ 223 l

�na: siciliano, dialecto de Apulia, toscano, florentino, romañolo, boloñés,
lombardo, etcétera.
De la "Entrevista con el filósofo
peruano doctor Francisco Miró Quezada" entresacamos el siguiente parecer
sobre las relaciones entre la filosofía y
la ciencia: " ... Yo no diría, pues, que
ahora la misión de la filosofía es únicamente haberse quedado fuera de la
ciencia, dar vueltas con lo que le quedó. ¡No! Primere estuvo produciendo
ciencia, de la cual sigue saliendo, y
luego entre ciencia y filosofía hay
una permanente base y contacto que
se refuena naturalmente¡ esa es la verdadera relación. Por último, diría que
hay una serie de fronteras entre las
cuales no se puede distinguir. Yo no
creo que se pueda hacer una diferencia
total entre ciencia y filosofía Hay aspectos de la ciencia que son filosóficos, y hay aspectos de la filosofía que
son científicos ..." (p. 8).

to en la física clásica y en la relativista", Enrique Pallares acota los nombres de Parménides, Zenón, Heráclito,
Newton, Galileo, Aristóteles, Einstein,
Kepler, Leibnitz, Huygens, Reichenbach, Minkowskl, Barnett, Mach, Phillipp Frank, Pascual Jordán, Sears,
Zemansky y Zubor.

Un poema de Gaspar G. Orozco
dice así: "Jardín./ El cielo moja/ en
el arco iris/ un colibrí . ../ pincel del
viento./ Jardín".

En la "Entrevista a Carlos Monsiváis", éste dice que hay cinco novelistas que integran en la actualidad la
novela latinoamericana . . . "Estos libros son en este momento la novela
hispanoamericana: Rayuela, de Cortazar; La muerte de Artemio Cruz, de
Carlos Fuentes; Tres tristes tigres, de
Guillermo Cabrera Infante; Cien años
de soledad, de Gabriel García Márquez. Esa es mi personal opinión. 'En
el nivel de esas novelas y de un modo
muy singular y muy poderoso, también hay que ubicar a Pedro Páramo,
de Juan Rulfo. Me parece que si he
elegido estas cinco novelas como las
que más me importan no lo hago por
un criterio nacionalista, que de cinco
incluya a dos mexicanos, sino porque
realmente creo que hay ahí poderío
verbal, una enorme capacidad imaginativa y la capacidad de construcción
de personajes, de mundos, de alusiones, de explicaciones, de signos, etcétera. Creo que es un momento de
enorme movimiento en la literatura
hispanoamericana; pero no siento que
sea un gran momento de la novela en
los últimos diez añ~ Se han producido fracasos tan considerables como
Terra nostra, de Car:os Fuentes, o El
libro de Manue~ de Julio Cortázar,
que son dos libros malos de dos excelentes escritores ... " (pp. 37-38).

En "La co,ncepción del movimien-

El problema de la personalidad en

En "Revoluciones científicas y relatividad conceptual" dice el doctor
Peter Robinson lo siguiente: "El concepto de revolución científica ha sido
parte de nuestra herencia cultural desde que Francis Bacon popularizó la
caída del aristotelismo y la reestructuración de la ciencia. Todos fuimos educados en la idea de que, por lo menos,
hubo una revolución en la ciencia, la
del Renacimiento . .." (p. 14).

[ 224 ] CATHEDRA

la literatura es la cuestión que trata
el escritor checo Jan Mukarovsky en
"El individuo y la evolución literaria".
Dice este autor: " . . . La personalidad psicofísica del artista es un conjunto de disposiciones, tanto naturales
como adquiridas (por la educación,
el ambiente, la situación social). Puesto que cada una de las disposiciones
puede ser a la vez tanto innata como
modificada por la influencia externa

es difícil distinguir con precisión las
dos capas ... " (p. 42).

• "A VANZADA ", revista de los
alumuos de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad de Guadalajal'a, julio-agosto de 1977, número 1,
volumen I, Guadalajara, Jalisoo.

nulfo E. Velasco; "Las reglas del juego", por Alejandro Morales Tovar;
"El epíteto en Garcilaso de la Vega",
por Rebeca Calderón; "El inspector",
por Raúl Aparicio; "Seis notas ¿Qué
notas?", por R. Oceguera; "José la mitad", por César Delgado; Humor:
¡Caray. Qué detalle!, y "Artefactos y
poemas", por Lorenzo Toussaint.

Este primer número de "Avanzada" tiene un rico y variado contenido:
Eilitorial; "Nabokov y Lolita ", por Arnulfo E. Velasco; "Artefactos y poemas", por Raúl Caballero; "El municipio libre: aspiración poUtica de la
revolución", por Juan Gil Flores; Poesías, de Raúl Bañuelos; "La educación
y el cambio social", por Luis Ricardo
Fernández López; "Estudio socio-critico de un poema mexicano", por Edmond Cross; Poesías, de R. Oceguera
Gómez, Avelino Núi'iez, Rebeca Calderón y Mariainés Camarena; "Razón
de ser del escritor y la literatura latinoamericana", por Carlos Fuentes;
"La iniciación del vampiro", por Ar-

El número 9 de "Metamorfosis"
viene ilustrado oon viñetas de José
Antonio García Pérez, siendo la portada y la contraportada de Aarón Piña
Mora. Igualmente, cabe mencionar a
Jesús Gallegos Guereca, quien es su
director artístico/ D. M.

En el Directorio de "Avanzada"
aparecen Ramiro Munguía Huato, presidente de la Sociedad de Alumnos;
Rodolfo Oceguera Gómez, director;
Oliverio Ramos Ramos, subdirector;
Andrés Núñez Castañeda, jefe de
Redacción; Francisco Campos, coordinador técnico; Antonio Vega, formato
y diseño; Luis Patiño, A Vargas y Enrique Macías, corrección; Lumiero, autor de la portada y de un poster de
obsequio y ganador del Concurso de
Cartel Político convocado por la FeCATHEDRA [ 225]

�deración de Estudiantes de Guadalajara (FEG).
Los miembros del Consejo de Editorial de "Avanzada" son los siguientes. Isabel Manuel, Patricia Zermeño,
Inés Camarena, Elizabeth Planter, J.
Enriquez Rodríguez Benítez, Lorenzo
Toussaint y Ricardo Femández.

CATHEDRA saluda fraternalmente a los realizadores, animadores y
colaboradores de "Avanzada" y espera
seguir recibiendo los siguientes números, porque "promover a todos los niveles la cultura es tarea de personas
inquietas, y de ahí el nombre de
'Avanzada"' . . . /D. M.

íHCLUSIO

• "INCLUSO", Revista de cuento, poesía, crítica y teatro, elaborada
por el grupo Incluso, No. 5/6, enero de
1978, Guadalajara, Jalisco.
El grupo Incluso está formado por
Raúl Bañuelos, José Brú, Dante Medina, Genaro Muñoz, Francisco Rojas,
Amulfo E. Velasco y Wolfgang Vogt
y tiene como colaboradores literarios
a Marina Magaña y Andrés Núñez.
El contenido de la entrega doble

5/6 de "Incluso" es el siguiente: "Bre·
ve exposición teórica del grupo 'Incluso' ", por el estudiante de letras Arnulfo E. Velasco; "Textos que reniegan de ser textos", por "la mezcla de
Bach místico, diablo constipado, cumbia arrabalera y gaznápira incorregible" Lulú Castañuela Relingo; Cuento,
por el tampiqueño estudiante de la
maestría en letras españolas e hispanoamericanas Genaro Muñoz; "La poesía catalana del siglo xx", por el fran-

[ 226 ] CATHEDRA

cés de ascendencia catalana nacionali·
zado mexicano José Brú; Poemas, por
el poeta y estudiante de la maestría
de letras Raúl Bañuelos; "El mueble
precolombino", por el doctor en arqueología Sergio Suárez; "La pesadi·
lla", obra teatral en un acto del conocido dramaturgo mexicano Emilio Carballido; "Malraux por Malraux ", entrevista al exministro de cultura degaullista, sin acotación del entrevistador pero
con mención de la traductora: Judith
Hipólito de Di Palo, profesora de
francés en la Alliance Franfaise de
Guadalajara; Poema, del pasante de
filosofía Eduardo Felipe Eguiarte;
"Muerte y resurrección", poema de
Octavio Novaro; Cuento, por el pasante de letras Felipe Quintero; "Marco Antonio Campos, poeta", por el
nicaragüense doctor en letras Ernesto
Mejía Sánchez, investigador del Colegio de México y profesor de la UNAM;
Poemas, de Francisco Rojas, estudian·
te de letras en la Universidad de Gua-

dalajara; "Incluso libros", reseñas bibliográficas del español Femando-Carlos Vevia Romero, del alemán WoJf.
gang Vogt, doctorado en la Universidad de Bonn, del ya mencionado
Amulfo Z. Velasco y de la estudiante
de sociología Berta Pantoja Arias, y
"Opus xxxvi", por el peruano Tomás
del Solar.
En "Breve exposición teórica del
grupo 'Incluso'", Arnulfo E. Velasco
dioo de ellos mismos lo siguiente:
. . . Debo admitir que si yo tratara
de definir en una sola frase el siguiente
aspecto de nuestras intenciones literarias terminaría rindiéndome sin llegar
a encontrar lo que b11SCO. Es un aspee. to de difícil expresión pero, a mi parecer, de fácil comprensión. Por suerte
fue uno de nuestros mismos compañeros (precisamente el maestro de ceremonias del grupo: el amigo poeta
Dante Medina) quien acuñó la definición solicitada en una larga noche de
pensamientos alambicados. Bijo: 'Lo
importante no es escandalizar a los
demás; lo importan te es escandalizarse
a sí mismo'. He ahí mi definición tan
penosamente rastreada ... " (p. 3).
¿Unas muestras de los "Textos
que reniegan de ser textos", de Lulú
Castañuela? Aquí van: "¿Que qué
hice yo cuando descubrí el robo,
señor juez? Le dije, por disimular:
déjate de surrealismos, Andrés, y devuélveme mi cabeza".- "Está bien que
seas romántico, pero ¿ya te informaste
de lo que cuesta suicidarse ahora?".·
"Cuando le dijo que le había hecho
mala sangre con el susto, el vampiro se
alejó a buscar alimento a otra parte"..
"Al separarse los amantes, mientras

las palabras: 'Te quiero, mi ángel',
'Eres terriblemente cálido' notaban en
el espacio, el demonio era regañado
por Satán, y el ángel pedía perdón a
Dios".. "Al notar el puritano que la
part.e más erótica de su cuerpo era la
lengua, se la arrancó. Ahora nadie
sabe la causa de la autoinmolación
lingual; él no ha podido explicar nada".. "Su programa sensacional, 'La
Voz de la Conciencia', informa que
ayer, el !dolo Aguerrido, el Rey de la
Cumbia, renegó de su conciencia de
clase: ante la estupefacción y las pro•
testas de su cumbiancheras admiradoras bailó un vals" (p. 6).
Por su parte, Sergio Suárez, en "El
mueble precolombino" dice, entre
otras cosas, sobre los "equipales", lo
siguiente: "Algunos códices que datan
del principio de la conquista, al re•
presentar gráficamente a los personajes en actitud sedente, muestran ese
asiento de larga supervivencia que
nombramos "equipal", corrupción de
la palabra nahua icpall~ que significa
asentadero. Algunos de estos "equipales" son tejidos de tule, tanto el asien•
to como el respaldo; otros están ela•
borados con pieles que conservan el
pelo del animal, y, finalmente, los que
están cubiertos de cuero adobado, éstos se fabrican hasta la fecha con las
mismas características: un cuero cilíndrico con asiento y respaldo de
varas con ataduras de cuero y pegadas
con chapopotl" (p. 32).
Y André Malraux dice (en "Malraux por Malraux') sobre sexo, pornografía, erotismo, etcétera, lo siguiente: "ENTREVISTADOR: En occidente se habla mucho -demasiado,
CA111EDRA [ 227]

I

�quizár de sexualidad, de pornografía, algunas veces de placer y de erotismo, a veces de amor. En Oriente,
mucho menos. ¿Cómo se explica
usted esto? ANDRE MALRAUX:
Se habla menos de esto en Oriente
porque nosotros hemos tenido a la
Virgen María. Occidente inventó la
valorización de la mujer en el moment.o del culto mariano. Si no hubiera
catedrales, es decir Santa María, no
habría habido poesía caballeresca. En
cierto momento, la cristianidad se
pone a valorizar a la muJer. Este fenómeno no tiene equivalente en ninguna otra parte. Buda es misógino.
La valorización de la mujer tiene lugar
a causa de las Cruzada5. Por primera
vez, jóvenes listos para ser caballeros,
pongamos a los quince años, se encontraron a la mesa de una mujer que
tenía, digamos, veintisiete años. Por
definición, no era un esperpento puesto que el soberano no tenía ninguna
razón para casarse con una mujer fea.
¡La cristianidad es algo bastante musulmano! ¿Qué veían esos mucha-

chos? Pastoras. Han de haber sido
bonitas. ¿Aparte de las pastoras?
Sus hermanas. ¿Entonces, los bailes,
en los cuales no se abrazaba? Bueno.
El soberano parte. La mesa del castillo es presidida por la castellana. Por
primera vez, un muchacho de quince
años vio una mujer de su clase que
tenía veintisiete años y que él podía
amar. El fenómeno no se había producido más ... " (p. 46).
Un poema de Francisco Rojas,
"Miguel,
¿te acuerdas?/ dos tres toques mi
camal/ y un buche de chela,/ las
Tortitas; ¡ande ese maese!,/ trínquese un refine./ Miguel, ¿te acuerdas?/
Qué irigotero sueño,/ sin broncas como un buen viaje,/ como una chava
libre,/ un buen tintillo sin queso/
sin nada sin fresas/ sin lana" (p. 53).

Parecía verdad, dice así:

cardo Elizondo Elizondo; "Correspondencia entre el estado de Nuevo León
y las demás dependencias federales";
"Asuntos eclesiásticos"; "La familia
Madero y la economía de Monterrey,
1890-1910", por Mario Cerutti.

Número 2: "Noticias"; "Archivo
de notarlas"; "Elecciones populares";
".Educación"; "La dispersión del archivo del comandante general Joaquín
de Arredondo (primero parte)", por
Adán Benavides.
Número 3: "Cuestión de archivos", por José P. Saldaña; "Congreso
del Estado"; "Informes de gobernado-

San Salvador, 220, Colonia Vista Hermosa, Monterrey, N. L. Direct.or,
Alfonso Reyes Aurrecoechea; jefe
de redacción, Salvador Martínez Cárdenas; jefe de circulación, Héct.or Domínguez Cueva.

blicación tetramestral. Responsable
de la edición: licenciado Ricardo Elizondo Elizondo. Archivo General del
Estado, Washington y Doctor Coss,
Monterrey, N. L., México.

[ 228 ] CATHEDRA

En el direct.orio de los dos últimos números de "Boletín" aparece
c01110 di~ctor el licenciado Ricardo
Elizondo Elizondo, como responsable de la edición María Eugenia R. E.
de Guajardo y como colaboradores
Agapito Renovato Zavala, María de
los Angeles Hernández y Olivia Arizpe
de Villaneal/ D. M.

El diseño de la portada de este
magnífico número doble de "Incluso" e_s de David Cornejo/ D.M.

• "EXAMEN", órga.ao del Círculo de Estudios Mexicanos, A. C.,

• BOLETIN del Archivo General
del Estado. Sección de Historia. Pu-

res"; "Correspondencia entre Benito
Juárez y Santiago Vidaurri"; "La dir
persión del archivo del comandante
genero/ Joaquín de Arredondo (segunda parte)", por Adán Benavides; "Noticias".

De este "Boletín ya han apare-

cido tres números, los correspondientes a enero, mayo y septiembre de
1978, y cuyo contenido es el siguiente:

Número 1: Presentación, por Ri-

Esta publicación cumple una función de orientación social y política
muy importante en nuestro medio,
generalmente mal informado, subinformado o francamente enajenado de la
realidad objetiva local, nacional e internacional. Es una publicación men-

sual, y tiene tres años de vida. Con el
número de septiembre de 1978 llega a
su entrega 24. Las dos últimas tienen
el siguiente contenido:

Número 23: "La reforma política, la izquierda y los trabajadores",
tomado de "Estrategia", No. 21, de
mayo-junio de 1978; "Problemas de
nuestro tiempo", por el doctor Salvador Martínez Cárdenas, y "Un aniver·
sario ", por el doctor Jesús Leal Villarreal.

Número 24: "La técnica del mercado de libros", por el profesor y liCA111EDRA [ 229]

�cenciado Enrique Garza Gutiérrez; "Es
necesaria la amnistía en el estado", por
el licenciado Gustavo Míreles Gonzá-

lez, y "Rangel Frias y Alfonso Reyes",
editorial de "El Diario de Monterrey"
de 30 de agosto de 1978/ D. M.

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1

1

• Haciendas mexicanas del siglo
xix. Notas paro una tipología, por
Guillermo Beat.o y Domenico Sindico.
El primero es investigador del Departamento de Investigaciones Históricas
del INAH y asesor- docente-investigador en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL; y el segundo: coordinador y profesor del Colegio de
Historia de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL (Edición mimeografiada).

***
• Apéndice gráfico del trabajo de
G. Beato y D. Sindico: Haciendas me·

xicanas del siglo xix. Notas para una
tipología (Mimeo).

***
• Curriculum universitario.

[ 230 ]

..

CATHEDRA

,.,
,,¡'

.....,.
--

llllll&amp;S

11

I!

•-

morias del Simposium Internacional
del 4 y 5 de mayo de 1978, Universidad de Monterrey, Monterrey, N. L.

OTRAS PUBUCACIONES
RECIBIDAS

,,

1

~

Me·

(Mimeo).

***
• Salto, Organo del Comité Estatal del Partido Comunista en Nuevo

León, Año 1/ Núm. 1/ Sept. 78, dirección colectiva: Abraham Nuncio,
Gustavo Hirales Morán y Carlos García Guerrero. Aparece quincenalmente. Registro en trámite. Impreso y
distribuido en Madero, 1475, Oriente. Teléfono 74-05-91.

***
• l. Estatutos y reglamentos actuales. II. Anteproyectos de reforma
11 los estatutos y reglamentos del Sindicato de Trabajadores de la Univer~idad de Nuevo León, Noviembre 23

de 1978, Monterrey, N. L.

�La obra de Femando F. Sánchez

Dos

breves juicios
, .

cnt1cos

EL DRAMA y su forma más aguda que es la tragedia sólo pueden plumuse
con elementol fonnales subjetivoe.
El "relllamo" académlCQ--de este orden de COIU no puede sobrepasar lo simple
o 10 slmpllata anecdótico, eÍ decir, el relato plÍlti~llterario.

Los méxlCIDOI pnhllp6n1COI en la esculto-uquiteetura. los renacentistas alemanes, ebecoa, eteéten, mucho deapués Goya en los "Caprichos" y mía tude Pi•
caao en la suma de eatudlos para ''Guemlca", dieron el mejor de los ejemplos:
pero tue sólo una excepción importante en el coñfunto de su obra.

Fue en México, con nuestro gru movimiento de pintura mural y particular·
mente en la obra de José Clemente Orozco, quienes retomamos. en lo primoldill,
al contenido de la tragedia.
Aunque por el contenido de nuestra obn, históf!camente simultánea, todos
hayamos usado el drama aoclal, conslclenmoa ne hecho como el mÍI importante
para la justa realización de nuestra obra monumental en la forma ~ alta de expresión que es el mural.
Femando F. Sáncbez, en el presente mismo, le da a su obra la misma dlncclón,
la del impullo trícico, U11Ddo en su IDllftÍftco esfueno flcunl lbllultíne• y con•
CAfflEDRA [

231 ]

�centradas que recuerdan en su estructura el mejor período, si no el del maestro
Picasso, sí de los más grandes discípulos de ese creador genial, aunque con aportes
evidentemente muy personales.
El método de las superposiciones activas que emplea Femando F. Sánchez
tiene soluciones que pudiéramos llamar "fílmicas" y, en tal sentido, son mucho
más dinámicas que las de los pintores europeos que, en su obra, emplean en términos generales ese procedimiento/ DAVID ALFARO SIQUEIROS.

***

••••

TANTO POR LA fecundidad inagotable de su obra, como por su lenguaje
diáfano y versátil, Fernando Sánchez -un joven maestro de la pintura contemporánea- manifiesta todos los rasgos del genio plástico, del creador de obras maestras.
Ya David Alfaro Siqueiros, en el texto redactado para la exposición que Fernando
Sánchez tituló "Cien impugnaciones al fascismo", llamaba la atención sobre el lenguaje audaz y renovador de este artista y comparaba su sentido del espacio con los
procedimientos de superposición dinámica utilizada en la imagen cinematográfica.

,.......
..,
~

a_.,,.~

Los ciclos de Fernando Sánchez, amplios y vigorosos, incisivos y punzantes,
constituyen series defintivas y cerradas, como los Caprichos de Goya o las colecciones y etapas de Picasso. A pesar de su juventud, Fernando Sánchez ha creado
una vasta plástica en el campo de la pintura, la escultura, el dibujo, el grabado, la
cerámica y el diseño. Artista de una extraña y poderosa perfección formal, ha ejecutado miniaturas que asombran por su factura y, paradójicamente, por su carácter monumental. En 1969 compartió con Guillermo Ceniceros el triunfo en los
concursos SEP-Concanaco. Su obra se encuentra en museos de México y del extranjero. Ha ilustrado libros para el Fondo de Cultura Económica y diversos
ensayos en la "Revista de la Universidad Nacional Autónoma de México".

· .-

' 1\
.•,

Fernando Sánchez ha participado en grupos de investigación plástica ínterdisciplinaria junto con músicos, diseñadores, coreógrafos y semiólogos. Gracias
a esta labor, recientemente la Galería Miró presentó una serie decisiva de exposiciones de pintura y dibujo . . . Dentro de su magnífica y variada obra, este joven
maestro tiene ejecuciones en acrílico sobre papel, donde la minuciosa perfección
del dibujo, el aura luminosa, el acierto de los collages y la sobria ambientación
hacen de estas piezas una verdadera joya/ E. R. BLACKALLER.

***

[ 232 J CATHEDRA

...

f

�Colaboradores en este número

• ERNEST MANDEL / Belga Uno de los más renombrados conocedores actuales de las obras marxistas. Profesor de las principales universidades europeas y
americanas. Es autor de: Tratado de economía marxista, Ensayo sobre el neocapitalismo, El dólar y la crisis del imperialismo, La teoría leninista de la organización,
Introducción a la teoría económica marxista, etcétera. Profesor huésped de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.

***
• CARLOS MONSIVAIS / Mexicano. Uno de los más incisivos ensayistas, articulistas y críticos mexicanos contemporáneos. Miembro del comité de redacción
de La cultura en México, suplemento semanal de la revista "Siempre!". Autor de
La poesía mexicana del siglo xx. Antología, Autobiografía: Carlos Monsiváis,
Esta noche nos honran con su presencia, Días de guardar, Amor perdido y de gran
número de ensayos, artículos, traducciones, etcétera. Profesor huésped de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.

***
• JOSE RESENDIZ / Mexicano. Pasante de la licenciatura de historia por el
Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Egresado de
la Escuela Normal Superior de Nuevo León, en la especialidad de matemáticas. Profesor adjunto de la cátedra de Historia de América Latina en los Colegios de Historia y de Sociología de nuestra Facultad.

***

CA111EDRA [ 233)

�• MARIO CER1.TITI / Argentino. Licenciatura en historia por la Universidad
de Córdoba, Argentina. Docente de tiempo completo e investigador en la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL. Autor de La etapa colonial en Estados Unidos,
Ediciones de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.

***
• DOMENICO SINDICO / Italiano. Doctor en derecho por la Universidad
de Ferrara, Italia. Diplomado en el Instituto Africano de Ginebra, Suiza. Maestría y estudios terminados de doctorado en historia de América Latina en la Universidad de Minnesota, Estados Unidos. Ha publicado: "Regional Development
in xix century: Nuevo Leon agricoltural aspects" y "Aziende Messicane del xix
secolo", en Acte du XLII Congrés Intemational des Americanistes, París, 1978;
"Ensayo sobre problemas agrícolas en Nuevo León, 1820-1906", en Cuadernos de
Trabajo del D.l.H., México, 1975; "El desarrollo del mayorazgo en la legislación
española", en CATHEDRA, No. 3, Monterrey, 1975; Desarrollo urbano en América Latina: Argentina y Colombia, Ediciones de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, Monterrey, 1975, y "New Left Theories on the Mode of Production",
en Marxism &amp; New Left Ideology, Universidad de Minnesota, Minneapolis, EE.UU.
Profesor de tiempo completo y coordinador del Colegio de Historia de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.

***
• JAVIER ROJAS / Mexicano. Pasante de la licenciatura de historia por el
Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y I.Altras de la UANL. Está preparando una investigación sobre la historia del sindicalismo nuevoleonés.
\

** *

• J. GRIGULEVICH / Soviético.

Doctor en ciencias históricas. Miembro
de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética. Vicepresidente de la revista
Ciencias Sociales, editada por la Academia de Ciencias de la URSS.

***
• JOSE ANTONIO MEJIA A Y ALA / Mexicano. Licenciado en economía por
la Facultad de Economía de la UANL. Grado de maestro en economía por la Uni·

versidad de Ceará, Brasil (proyecto conjunto con la Universidad de California, de
Los Angeles). Ha terminado el curso del doctorado en educación en la Universidad
de Massachusets. Profesor de la Facultad de Economía de la UANL y de la Universidad de Monterrey. Maestro y coordinador del Colegio de Pedagogía y de la Maestría en Enseñanza Superior de la Facultad de Filosofía y I.Altras de la UANL.

• ANNIE BLASE / Belga. Licenciada en arqueología e historia del arte
(musicología) por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Profesora en las
facultades de Psicología, de Biología, de Medicina y de Fannacología de la UANL.
Coordinadora Y profesora de la Escuela de Idiomas de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.

***
• HERON PEREZ MARTINEZ / Mexicano. Licenciado en letras orientall.'s
por el Instituto Bíblico y de Estudios Orientales de Roma. Estudió lengua alemana
en el Goethe lnstitute de Brandenburgo, República Democrática de Alemania, y
lengua francesa en el Instituto Católico de París; llevó al cabo estudios sobre el
an~isis estructural del filme en el Centro dello Spettacolo de Roma; estudió arqueologia romana en Roma y arqueología oriental en Tel Aviv, Israel. Frecuentó cursos
de lingüística, a niyet de posgrado, en la División de Estudios Superiores de nuestra
Facultad. ~a trabajado como traductor e intérprete de diversas lenguas europeas,
tanto _en Mexico como en Europa. Actualmente es maestro de tiempo completo,
coordinador del Centro de Traducción y secretario de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.

***
. • J_ORGE ~EPEDA ~UAREZ I M~xicano. Licenciado en sociología por la
Umvers1dad Nacional Autónoma de Mexico. Tiene diez años de ejercicio docente
en diversas unive~idade~ mexicanas. , Fue coordinador del Area de Sociología del
Centro de E~tud10s Sociales y Filosoficos de :J Universidad Juárez de Durango,
p~ofesor de tiempo completo en la Escuela de Ciencias Políticas y Administración
Publica de la Universidad Autónoma de Coahuila y coordinador del Departamento
de Desarrollo Social del INDECO en la ciudad de Durango. Actualmente es docente
investigador de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.

***
• FERNANDO F. SANCHEZ / Mexicano. Estudios en el antiguo Taller de
Artes Plásticas de la UANL (hoy Escuela de Artes Visuales) y en la Escuela Nacional
de Pintura y Escultura "La Esmeralda" del INBA de la ciudad de México. Estancia
d~- ocho añ~ en el Taller de David Alfaro Siqueiros como jefe de equipo. Participa•
c~on_ en conJuntos de estudio interdisciplinario de consuno a músicos, pintores,
d1senadores, coreógrafos y semiólogos. Ilustrador del Fondo de Cultura Económi~• ~e_Ia Revista de la Universidad de México y de otras publicaciones. Exposiciones
p1ctóncas en Monterrey, Saltillo, Brownsville, Morelia, ciudad de México, Los Angeles, Cuernavaca, Nueva York, Santiago de Chile, Budapest, La Habana, etcétera.
Premiado en el Salón de Noviembre de Arte, A. C., Taller de Artes Plásticas de la
UANL, Galería Chapultepec del INBA, SEP-Concanaco, etcétera. Actual profesor

***
[ 234 ) CATHEDRA

CA111EDRA [ 235 )

�de la Escuela de Artes Visuales de la UANL, "es un joven maestro de la pintura
contemporánea".

***

[ 236]

CA111EDRA

�,.,,,.,.
Crí~a

universidad autflnoma de puebla
Número l

PROBLEMATICA UNIVERSITARIA
Problemas actuales de la educación, ]van García Solís
Algunas 2proxim:lciones en torno al problema de laa relaciones entre
la educación superior y el sistema productivo, lsaías Grijclvo
Relaciones laborales en la UAP, Luis Ortega
Por el fortalecimiento de la autonomía y la democracia univenitaria

Ricardo Botello Moreno

'

Consideraciones acerca del proces:i de Refo1ma Univenitaria, Carlos

Contreras Cruz
La sucesión rectoral, las lecciones de la historia y las tareas actuales
del movimiento universitario democrático, Alfonso Vélez Pliego
El financiamiento de la educación superior y la polltica presupuestaria, José Grajales Porras
El movimiento de Reforma Universitaria de 1918, H/ctor Bruno

ANALISIS ECONOMICO Y POLITICO
La reforma política a nivel estatal, Armando Pinto Parada
CELAM: la Iglesia ante su encrucijada, Carlos Funes
Los empresarios poblanos y la III CELAM, Humberto Sotelo
El papel de la Iglesia en los procesos populares latinoamericanos,
José Alvarez ]caza
Estados Unidos y la Asamblea General de la OEA, Luis Maira

CULTURA Y POLITICA
Por una opción cultural democrática, Andrés Ruiz
Un nuevo ciclo histórico y la intelectualidad, Gill1"lo Ar1iuUo

Altúzar
NOTICIAS, COMENTARIOS Y RESEAAS
El marxismo y Hegel, R. H. Dramas
Introducción a la sociologia marxista, Enrique Cárp,na
Jobo Skiri111, JOlé Vuconcelos y la cruzada de 1929, Á114 Ma. H•nta
El PCM y lu memorias de Campa, Leticui Gllfflboa Oj,da
La dialéctica revolucionaria, Osear Corr.as

¿Q~ hacer? .. Osear del Barco
El proletariado agrlcola en Mwco, Samuel Mal,iea
DOCUMENTOS
Manüiesto de la Reforma de Córdoba de 1918
Interpretación marxista de la Reforma Universitaria de Có:-doba,

P. González
Documento de los obispos brasileños
Actas de Medellln (selección de conclUIÍones)
El Partido Comunista Italiano y la Iglesia Católica, Enrico Berlingue,

�)l(l

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veintiuno
editores

nuevos libros
EL PRESIDENCIALISMO MEXICANO
) orge Carpizo

NOVEDADES Y REIMPIIESIONES

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NOVEDADES
REIMPRESIONES
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CAPITALISMO

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MANUEL AGUILAR MORA • LA LECCION DEL PERU
HUGO BLANCO • BASES PARA LA CONSTITUCION DEL PEIIIJ
FRANCISCO LEAL • LA OPOSICION SINDICAL BRA8ILEAA
OPOSICAO SINDICAL • NUEVAS FORMAS DE OAGANIZACION 08AERA EN
BRASIL
JORGE PARDO • LA SITUACION DEL MOVIMIENTO 08RERO EN VENEZUELA
ENRIQUE SEMO • LA TEORIA DEL CAPtTAUSMO MONOPOUSTA DE ,ESTADO
Y LOS PAISES CAPITALISTAS INTERMEDIOS
ER~ST MANDEL • LA CRISIS MUNDIAL DEL CAPITALISMO
08CAII-RENE VARGAS • NICARAGUA: LA OP08ICION ~ FSLN

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Lu,11, ro,., l

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DAVID HUERTA
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DE CULTURA
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�dialéctica
REVISTA DE LA ESCUELA DE FIWSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE PUEBLA
Año 111

Octubre de 1978

No. 5

César Gálvez, Notas para una teoría marxista de la filosofía /113
Tendencias actuales de 1a ciencia hist6rica en Francia y América
atina. Entrevista con Pierre Vikzr /129
DOCUMENTOS

Pierre Vu, Historia social y filosoffa de la historia /147
Alfonso Véúz Plügo, Crooologia de la Universidad Aut6noma de
Puebla /165
ENTREVISTA

Comité de Dirección:
Juan Mora Rubio
Gabriel Vargas Lozano
Osear Walker
Secretario de Redacción:
Raúl Dorra
Consejo de Redacción:
Angelo Altieri Megale
Osear del Barco
Osear Correas
Hugo Duarte
Víctor M. Fernández
Roberto Hernández Oramas
Rafael Peña Aguirre
Alfonso Vélez Pliego

SUMARIO
Las grandes tareas del sindicalismo universitario /3
La III Conferencia del CELAM en Puebla /7
Benoit Joachim, Hacer la historia social de Latinoaméric.a /9
Osvaldo Ardiles, Herbert Marcuse y la problemática original de
la sociología del conocimiento /23
Raúl Dorra, El discurso del saber y el discurso del trabajo /43
Angelo Altieri M., La crisis del hegelianismo y su resoluci6n en el
materialismo hist6rico / 61
Pedro Pírez, Acerca de la funci6n del Estado en el proceso econ6mico /81
Carlos Contreras Cruz, Fuentes para el estudio de la historia de
Puebla en la época contemporánea /101

La situaci6n de la filosofía y de la Universidad en la España de
hoy. Entrevista con el Dr. Carlos París, de la Universidad
Aut6noma de Madrid /183
POLÉKJCA

PsiMSnálisis y marxismo, Albert., Sloáogna Ceiman, Crítica al
artículo "Apuntes polémicos sobre el psicoanálisis" /197
Enrique Ginsberg, Respuesta /211
Pablo Espaoo, ¿ Por qué el freudo-marxismo? /219
NOTAS

Enrique Marroqwn, Trasfondo político en la Reunión Episcopal
de Puebla /229
Luisa Ruiz Moreno, Ficha sobre Baltasar Gracián /235
NOTICIAS

La IV Reunión Nacional para la Enseñanza e Investigaci6n en

Psicología, por Hortensia Fernández /239; Conclusiones del
taller previo al Congreso del CNEIP /24-0; El tercer Coloquio
Nacional de Filosofía /242; El ciclo de conferencias: Marx
filótofo /243
NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

Osear del Barco, Comentario al capitulo VIII del libro de Lucio
Colleti: La dialéctica de la materia en Hegel y el materialismo
dialéctico /245

Osear Correas, El modo de producción asiático y ta filOIOfia
griega /263
Flauio Castañeda V., América Latina: historia de medio siglo /285
F. Humberto Sotelo, El marxismo y la crisis del Estado /289
Javier Sasw, Tres fundamentaciones del marxismo /297; Reseña
de Revistas /303
Colaborade&gt;res /309

�~O XXII, Nueva f:poca

revista
•
mexicana
de ciencias
políticas y
sociales
Julio-Septiembre, 1976
85

( los intelectuales y la política ]

REVISTA LATINOAIIBRICANA
DE PENSAIIIEHTO IIARXISTA

17

FUNDADA EN 1965

historia
s&amp;ciedad
SEGUNDA EPOCA

Número 17,

(5 1978.

INDICE
SUMARIO

Raúl Olmedo:
Louis Althusser:
Sergio de la Peña:

ARTICULOS
5
Gabriel Careaga. hesentación .......... ._. .. : .....................•.
7
Alvin W. Gouldiler. [.,ÍJs'inúlectUQles revolucwnanos . .................... .
Charles Hadushin.-¿(buines son los inlelectUQ/es nort~meric~os de élit~? ..... . 63
Enrique Suárez-Iñiguez. El faJ1110 de la revoluaon mexicana: Ben1tez, Flores
Olea, Fuentes) Paz ......................... : • .. • • • • • • • • • • • · · · 185
Patricia Salcido Ocaña, Cristina Bemal Garcla, Los intelectuales (hernerograflll) ...................................................... . 219

Desfilosofar el concepto de historia / 3
Carta de Louis Althusser a Raúl Olmedo / 14
El surgimiento del capitalismo monopolistci de
Estado en México / 17

Enrique Semo: Reflexiones sobre el capitalismo monopolista en
México/ 26

Raúl González Soriano: Crisis estructural y capitalismo monopolista de
Estado en México/ 33
Carlos Perzabal M.:
Américo Saldivar:

Características de Za crisis en México / 41
La actual dominación neo!iberal en México / 6I

RESE~AS BIBLIOGRAFICAS

LA POLEMICA / 74

Lukács, Jorge, "La Responsabilidad de los Intelectuales", por Miguel

Bautista .................................................. . 233
Kaplan, Marcos, [A ci'encia en la sociedad J en la política, por Jo~ Alberto

Ocampo Ledesma ................................... • • .. • • •
Dietzgen, Joseph, La esencia del trabajo intelectual J otros escritos, por J~
Alberto Ocampo Ledesma ................ _. ............. _. ... • .
Joly, Maurice, Diálogo en el i,ifimw entre MfJl/UUJvtlo J Montesqu1eu, por
Edmundo González Uaca ............................ • • . • • • • .
Gramsci, Antonio, !A formación de los intelectUQ/es, por Miguel Bautista .....

LAS ILUSTRACIONES / 82

238

NOVEDADES BIBLIOGRAFICAS / 84

242
246
251

Indice aivmiu'alivo dela Revista (números 81 a 84) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 255

REGISTRO BIBLIOGRAFICO / 89

�revista
•
mexicana
de ciencias
políticas y
sociales
A~O XXIII, Nueva Época

Gustavo Sainz. 1A comumcación tspmali~ada: cimcia_y p0tsía . . . .
.... .
7
Armando Cassigoli. Asptetos idtológicos m la ttoría y los tstudios dt la
i,ifurmtKi6n.J la comunicación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . : . . . . . . . . . . . . . . . 3 J
Canos Villagrán. !.As P,ohlnnas dt la 1drología_¡• la crmcra dt ú, comw11cación . . . 53
Leopoldo Ze:t. ¿librrtad contra ,gUJJldad? . . . . . . . . . . . . . . . . .
85
Jaime Goded. Cidt11ra, política_y podtr. . .. . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . 93
Silvia Molina. El caso cl,ilrno como prototipo dt guma ps,colóttua
conlrantDO!ucionaria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 99
Hemán Uribe. Sobrt ti periodismo dt opm1óny n, llcnica rtdaccional . . . . . . . . 131
Máximo Simpson. R,portajt, objtlividad y crítica social . . . . . .
. . . . . . .. _. 143
.JorJ!C Calvimontes. úng,llljt ptriodíslico·. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 153

Octubre-Diciembre, 1976
Enero-Marzo, 1977 86 - 87

Segunda parte. !.As mtdios dt comunicacrón tn Mlxico
Emilio Garcia Riera. SitUJJción dtl cmt mtxicano . . . . . . . .
.........
Irene Hem~r. La cmsura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
...
Fátima Fernández. Los medios dr mfonnación masiva y la reforma adm1111stra1iva
dtjosl Upa Portillo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ricardo Menasse, Susana &amp;lene, Gonzalo Varela, Gabriel Vidart. Un
tsludio sobrt la publicidad m la 1rlt1úión comtrcial mexicana . . . . . . . . . . . . . .
Leopoldo Borrás. Los medios tltelrónicos dt comunicaoón m A/frico y los
problnnas dtl significado dtl mmsajt . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..·. . .
Edna Ebarrondo, Claudia B. Infante, Regina Jiménez de Ottalengo. 1A
formacirin de los llcnicos _v cimtfficos dt la com1micac1ón soaal tn la Farol/ad
dt Cimcias Polílicas_y Socialts . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

UNIVERSIDAD NACIONAL AlJTÓNOMA DE MIDaco
FACULTAD DE CIENCIAS POLfTICAS Y SOCIALES

Director de la Facultad: Uc. Julio del lío leynqa
Secretario General: Uc. Manuel Márquez Fuentes
Departamento de Publicaciones: Prof. Manuel Barra1án Rola

199

213
249
263

Blanca Aguilar P. Aproximación al rs111dio dt la prtnsa diaria mwcana . . . . . . . . 271
Man ha L. Tapia. IA transición drl cin, mudo al wu sonoro tn Mixico. . . . . . . . . 301
lliana de la Teja, Maria Guadalupe Ferrer. Troría dt los mtdios dt
co11111111raoón 1• dr lr!fonnacrón tn Mixico (ht1ntro,11rafía ) . . . . . . . . . . . . . . . . . 311

f.oueio de Redacción:
Lic. Carlos Gallegos Elías
Prof. Eduardo Ruiz Contardo
Prof. Gastón García Cantú
Lic. Graciela Arroyo Pichardo
Prof. Gustavo Sainz R.
Lic. Henrique González Casanova
Lic. Juan Manuel Cañibe
Dr. Raúl Olmedo Carranza
Prof. Ricardo Pozas Arciniega

jlESEÑAS BIBLIOGRÁFICAS

( los medios de comunicación

J

SUMARIO
ARTÍCULOS
Julio del Rlo Reynaga. htsmhlcián. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Primera parte. T roría, ticnica t l,istoria

173
183

5

Heiner, Irene, ·rar~án. rl lwmbrr mito, por Federico Dávalos . . .. . . . . . . . . . .
Baudrillard,Jean, IA rconomía políti&lt;a d,I s(11no, por Rafael Vargas.. ... . ..
Brzczinski, Zbignien, /,a tra tmwtrómra, por Maribel Gu1iérrez Moreno .. .
Silva, Ludo"ico, Marx r la alrmaaón, por Rosalba Na mihira Guerrero . . . .
Enzensberger. Magnus Hans, Cm1trih11aón a la críhca dr la teología política.
por Francisco J. Olvarría P.
.. .. ..... .. ... ... .. ... .. .... .. .
Maddox. Brenda, .HáJ allá dt Babrl, Carolina Henríquez . . . . . . . . . . . .

325
329
332
334
339
341

�ESIRIIEIII

Enero - Febrero de 1978.

La Palabra y el Hombre

~

-

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111

m•un

Núm. 19

Sumario
La situación económica nacional
La política económica. Congruencia burguesa
Fernando Carmona /
Actualidad política en México
Crisis, reforma política y lucha de clases /
Problemas del capitalismo mexicano
Capitalismo, patrullas y fronterizas y
braceros /

0 . - : ,1,_ Vante llelo
C-ta,.U..W:

...... ._a....

M~

.............

. . . c.wlkli,

J-.,Matollmrlque

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MlalollllllllfD1Aall

.Dncw rtllldador: Sergio Galindo

La lucha ideológica
Del sindicalismo a la lucha por el poder
Arturo Garmendia /

-

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... _...., ... - - ......
Jo,,! Revueltu:

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6

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Pierre Klcmorwkl:

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Paul Val&amp;y:
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LOvla Soto Dllggan:

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Guillermo Vlllar:

38 □Alvaro
Mutis:

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Miguel Lelrla:

51 -□

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Alfredo Hmnenegl]do:

55 □ Ea-•lo-

. . . ...,.

Mujer, familia y sociedad
¿ Planificación natal o neomalthusianismo?
María Guerr.i
Margarita de Leonardo /
Panorama internacional
La paz como beligerancia /
Avanza la revolución etíope /
Cuba: la batana del desarrollo /
Rufino Perdomo /
A los lectores de ESTRATEGIA /
2a. de forros
Militarismo /
3a. de forros

Aprisa, por Agoetinho Neto /
4a. de forros

E!mmUIIIO)S:

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73 □ 0o-

ESTRATEGIA, Revista de análisis polltico. Publicación bimestral de PUBLICACIONES SOCIALES MEXICANAC, México,
Año IV, Vol. 4, No. 21, m,ayo-junio de 1978. Dr. Vértiz 1295,
despacho 202. Apdo. Postal 73-206. Tel. 559-37-76.
DIRECCION COLECTIVA: Alonso Aguilar M., Fernando
Carmona, Jorge Carrión, Ignacio Aguirre, llufino Perdomo. ADMINISTRACION: Victoria Hernández, DISTRIBUCION Y. PROMOCION: María Guerra, Margarita de Leonardo, Gastón Martlnez. DISERO: Carlos Guitérrez.
AUTORIZADA como correspondencia de 2a. clase. Dirección
de Correos Of. 2151. Exp. 091-70/1249. Fecha 26/VI/75. Número
de control: 1752.
SUSCRIPCIONES: En México, anual ordinaria, f 180.00;
Anual de apoyo, f 250.00. En el extranjero: $ 12 dólares E.U.A.
$ 35.00 ejemplar.

�CIAIIIII
PILIDCII

NUEVA EPOCA
Revista de la Facultad de Economía (UNAM)
Vol. XXXVI

Número 4
Octubre-diciembre de 1977
PAg.

ECONOMÍA POLÍTICA Y MOVlMIENTOS POPULARES EN EL RÉGIMEN DI!.
Luis Ecur.vERJÚA ALVAREZ (II)

Arturo Huerta, Caracteristicas y contradicciones de la industria de
transformación en México de 1970 a 1976.
Alma Chapoy, La inversión extranjera durante la administración
de Luis Echeverría.
Eliezer Morales Aragón, Objetivos y caracterización de la política
educativa de lrégirnen de Luis Echeverría Alvarez.
Pablo Serrano, Algunas implicaciones del crédito del FMI a México.
Magdalena Galindo, El movimiento obrero en el sexenio echeverrista.
}&gt;aOBLl!.MAS NACIONALES

Jeff Bortz, El salario obrero en el Distrito Federal, 1939-1975.

Lorenzo Martínez ► La· alternativa nuclear en
Mfxico &lt;9 ~u~a Femández ► La reforma política:
ongenes Yhnutaciones &lt;e Alejandro Alvarez ►
El m9vimiento obrero ante la crisis económica
t9 Francisco Javier Aguilar ► El sindicalismo del
sector automotriz 8} Lourdes Orozco ► Explotación y
fuerza de trabajo en México (f) Alberto Spagnolo y
Osear C~mondi ► Argentina: el proyecto económico
~ su caracter de clase (f} Carlos Toranzo ►
La lucha política en Bolivia (f) Esthela
Gutiérrez.Las clases sociales en el capitalismo

INVESTIGACIONES

Adolfo Gilly, La Revolución Mexicana; ruptura y continuid1d.
PARA EL ESTUDIO DE LA ECONOllllA

Bolívar Echeverrla, Comentarios: sobre el "Punto de partida" de
El capital.
Jorge Juanes, Sección primera, parágrafo primero a cuarto de El
capital: estructura de la mercancía.
Docul&gt;IENTOs

SPAUNAM, Una alternativa popular a la crisis nacional.
CONGRESOS Y CONFERENCIAS

Rosa Cusminskky, Séptima Conferencia General del IPRA.
Fernando T alavera Quinta Reunión de Historiadores Mexicanos y
Norteamericanos.
Sueeripeión annal: S1S0.00 (MN) y 8 dólaret (US) para el estran•
jero. Para e11udiantee y maestros de la Facultad de Economía:
S90.00 (MN). Núms. suelto,: $40.00. Para estudiantet y mae1tro1 de
la Faeultad $2S.OO (comprado en el Depto, de Difusión de la FE).

Precio del ejemplar: $ 30.00 M. N. U.S. Dls. 2.50. Suscripción
por cuatro números: México, correo ordinario: S 100.00 M. N.
(aéreo$ 170.00 M. N.). Centro y Sudamérica, E.U. y Canadá:
U.S. Dls. 13.00 (aéreo: U.S. Dls. 21.00). Europa: U.S. Dls. 14.00
(aéreo: U.S. Dls. 30.00). Correspondencia: Ediciom-s Era, S. .A.
Apartado postal 74-092. México 13, D. F.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUI'ONOMA DE NUEVO LmN

ENERO A JUNIO DE lffl

SUMARIO

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.
•,.

5

Preaet1taci6tt ..... . ......................

--

lli Vocacl6R l'iloa6fka, Dr. Jur. Dr. Phll A¡ultfn Basave Femánde'l del Valle . . . . . . . . . . • . . . • • . . . • •

/

9

TraZOt Poético, d6 Alfouo ReJ,e,, Juanlta Idalla

Ga.rza ~vazm . . . . . . • . . . . . . • • • . . . . • • . . • . • • • • • D
Poeafa, Jor¡e de la Montafta . . . . . . . . . . . . . . . . • • • . . . G

.Fl'IIIZ .BcJl.dll¡)I• ••......•..••.....••••••.•••

•

e

Aut6grafoe de kl Biblotem Nactattal .............. .

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~ / J,-t (;'' /

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---

--=-=-_.:.._-_-_--=-==--~ -

�■
1

DEL COLEGIO DE SOCIOLOGIA DE LA
FACULTAD DE FlLOSOFIA Y LETRAS / UANL
Apartado POltal 3024
Monterrey, N. L., Máico
Los Cuadernillos sociológico, son ediciones sencillas, económicas y esquemáticas orientadas
a servir a los estudiantes como instrumentos conductores de lo explicitado en las cátedras
especificas ...
Coordinador: Dqvid MarteU

NUMEROS PUBLICADOS:
• Número l / Sociología JI (l. Definiciones sociológicas burguesas. Su crítica. 2. Catego·
rfas y leyes sociológicas marxistas). Agotado.
• Número 2 / Historia de América Latina I (Del mercantilismo a la guerra de secesión norteamericana).
• Número 3 / Historia económica y social I (Aspectos económicos, políticos y sociales del
feudalismo).
• Número 4 / Historia económica y social JI (Iniciación al curso).

EN PREPARACION:
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

Episterry,log(a de la ciencia.
La uni6ersidad y las luchas social•• contemporáneas, por Ernest Mandel.
El proceao de la cultura mexicana contemporánea, por Carlos Monsiváis.
Matemáticas para sociólogos I y JI y Estadística I y JI.
Teor(a sociológica I (Marxismo).
Teor(a sociológica JI (Durkheim, Weber).
Teor(a sociológica III (Introducción al funcional·estructuralismo ).
Sociolog(a del desarrollo latinoamericano.
Sociolog(a del desarrollo agrario en México.
Sociolog(a rural
Historia de América Latina JI (Dos volúmenes).

* Sociolog(a urbana.
• Ciencia pol(tica.
• Sociología JI. Definiciones y teorías sociológicas burguessa. Su crítica. Categorías
y leyes sociológicas marxistas (Seguiida edición corregida y aumentada).

�ILU TRACI

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                </elementTextContainer>
              </element>
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                  <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
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                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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tq }-9., 5( 11- ~ 3) ~ r.r'E-SCllt.

��Universidad Autónoma de Nuevo León
Rector • doctor Luis E. TODD
Secretario geueral * doctor Amador FLORES ARECHIGA

'

Facultad de Filosofía y Letras
Director * licenciado Tomas GONZALEZ DE LUNA
Subdirector * licenciado Juan Angel SANCHEZ PALACIOS
Secretario general * licenciado Herón PEREZ MARTINEZ
COORDINADORES:
Colegio de Filosofía
Colegio de Letras
Colegio de Sociología
Colegio de Historia
Colegio de Pedagogía
Colegio de Traducción
Instituo de Investigaciones
Departamento de Editorial

* licenciado Enrique GALVAN
* licenciada Julieta PISANTY
* licenciado Ricardo C. VILLARREAL
* doctor Domenico SINDICO
* maestro José Antonio MEJIA AY ALA
* profesora Carmen TIJERINA
* doctor Juan José GARCIA GOMEZ
* profesor David MAR TELL

DIVISION DE ESTUDIOS SUPERIORES:
Jefe * licenciado Bernardo FLORES FLORES
Secretario * licenciado Rodolfo MARTINEZ CARDENAS

CATHEDRA
CONSEJO DE EDITORIAL:

*
*
*
*
*
*

licenciado Mario CERUTTI
doctor Juan José GARCIA GOMEZ
licenciado Santiago Alfredo SALAS
licenciado Juan Angel SANCHEZ PALACIOS
doctor Domenico SINDICO
licenciado Ricardo C. VILLARREAL

*

profesor David MARTELL (coordinador)

• DEPARTAMENTO DE EDITORIAL • Facultad de Filosofía y Letras • Universidad Autó·
noma de Nuevo León • Ciudad Universitaria • Apartado postal, 3024 • Teléfonos 76-07-80 Y
76-06-20 • Monterrey, Nuevo León • REPUBLICA MEXICANA •

�REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
NUMERO 11

ENERO . -MARZO 1979

SUMARIO
l. VARIA OPINION

Tomás González de Luna D El Estado debe responder a las exigencias que plantea
la comunidad l 5
Juan Angel Sánchez Palacios D Análisis y crítica,UANL, 1979: Elección democrática de rector democrático l 8
Declaración de Barbados D La liberación de los indígenas de América del Sur l 11
Nicolás Guillén D De dónde viene mi rebeldía contra lo norteamericano { 14
Paco Ignacio Taibo D Cine de dictadura: Cuarenta años de experiencia espallola / 15
Ho Chi Minh D El pueblo vietnamita está resuelto a luchar hasta la victoria total I 18

11. ARTICULOS DIVERSOS
Carlos Monsiváis D El proceso de la cultura mexicana contemporánea { 33
Santiago Ramírez D Revolución del método y método de la revolución {59
Arturo Esperón y Juan Rodríguez D La orientación del alumno y la evaluación de
su rendimiento en la radioaudiencia {99
Santiago A. Salas D Demostración matemática de la teoría marxista del valor-trabajo / 125
Luis María Gatti D Hacienda y plantación en el noroeste argentino/ 133

111. LA NUBE Y EL PAPEL
Horacio Salazar Ortiz D Ultimas poemas { 183
Nicolás Guillén D Pequeña oda a Viet Nam { 191

��Tomás González de Luna:
El Estado
debe responder a las exigencias que plantea
la comunidad (*)
• LA LIMITANTE descentralización de fondos para la investigación cientrfica
y la dilapidación de los mismos por falta de una correcta planeación universitaria
reflejan la urgencia de una renovación infraestructura! en la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Sólo de esta manera será posible cumplir los objetivos de sus quehaceres fundamentales y de responder a las exigencias actuales y constantes de la
sociedad.

***
• EL NIVEL ac¡-démico en la Universidad Autónoma de Nuevo León ha sufrido un grave deterioro, el cual se manifiesta por la incongruencia de la enseñanza y
por la falta de planeación para cumplir convenios de investigación científica, pero
también por la orientación dada a las realizaciones universitarias por el Estado mexi-

cano.

1

1,

***
• DEFINITIVAMENTE es el Estado quien debe responder a las exigencias
que plantea la comunidad y debe absorber, por lo mismo, el gasto que representa
la enseñanza, la formación profesional y la investigación científica, para que se
(*) SINTESIS de las declaraciones del licenciado Tomás González de Luna, director de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, aparecidas en el diario local "El Porvenir" del 25
del presente mes, sobre algunas de las cuestiones universitarias de los momentos presentes,
como son 111 del cambio rectoral en nuestra casa de estudios, las exigencias que la comunidad
universitaria Plantea al Estado, la falta de planeacl6n en las universidades, etcétera, etcátan.

111

'

CATHEDRA [

5]

�responda así a las alternativa¡ de nuestr&lt;&gt; sociedad.

** *
• LA UNIVERSIDAD Autónoma de Nuevo León, en su avance histórico,
había tenido, en algunos aspectos, un cierto desarrollo. De esta manera se fue instrumentando la orientación de nuestra casa de estudios, hasta la actual gestión rectoral del doctor Luis E. Todd. Pero ahora las cosas son diferentes. tloY son otras·
las circunstancias que se conciben y, por lo mismo, otras perspectivas las que deben
fijarse para que la institución universitaria cumpla fielmente sus funciones especí-

ficas y concretas.
• LA CRISIS económica del capitalismo en nuestro país, la devaluación del
peso mexicano y sus efectos en el sistema, además de otros factores, han hecho
estragos en el quehacer cotidiano de las universidades. Todas esas lacras han afectado el avance de la investigación, el quehacer de la ciencia y el desarrollo de las áreas
académicas de las humanidades. Pero es importante señalar que este fenómeno no
se ha dado a nivel mundial, porque hay otros sistemas que continúan progresando.

• ES PERTINENTE la integración de todo u . t
.
carácter nacional para la descentralizac·ó
t n SIS ema mfraestructural de
con el objeto de incrementar e impuls~r n1/i: u~a Y__continua.da de los recursos
su continuidad y consonancia en el aspecto ~e e:~1gac1on c'.ent1fica que garantice
ver que la universidad no podrá ser auto f .
planeac,on._ Pero eso nos hace
función social del Estado.
su ,ciente, ya que la investigación es una

* • *
• TAMBIEN ES muy importante la integración de
contemple la investigación científica d t
,
un proyecto general que
universidades mexicanas.
en ro del area de las humanidades en las

* * *
• POR CUANTO a la Asociación Nacional d u ·
.
Enseñanza Superior (ANUIES) e·st f .
e n,vers,dades e Institutos de
.
.
, a unc,ona con ciert I t· •d
un organismo Joven, Y es realmente hasta en la
a re a ,v, ad, pues constituye
propios para realizar la difusión general de I actualidad _que cuenta con recursos
mexicanas de provincia.
a cultura al nivel de las universidades

* * *
• LA CIENCIA, la investigación y las humanidades, pues, quedaron suspen-

didas y expuestas a esta circunstancia de deterioro, y, por ende, su repercusión refleja el atraso y la pérdida de recursos aportados y descentralizados para crear la
infraestructura necesaria. Además, no ha habido continuidad en los sistemas, ya
sean del gobierno y de la misma organización administrativa de la universidad
nuevoleonesa.

* **
• MAS QUE una renovación formalista o una nueva legislación universitaria,

procede una modificación fundamental en la UANL en torno a su organización
general, pues su estructura actual ya no responde a los planteamientos cuantitativos y cualitativos de la enseñanza y de la formación profesional.
* * *
• LA ANTERIOR premisa es aplicable tanto para los órganos de gobierno de
nuestra universidad como para el personal docente, pues más que el estatuto universitario debe regir una transformación que esté en consonancia con los planteamientos que refleja el Estado y la sociedad.

***
• ES MUY importante que nuestra casa de estudios cuente con un acervo de

información programada que le permita poseer diseños congruentes y en consonancia con el desarrollo científico a nivel mundial.
*

* *

• CON ESTA superación será posible la egr~sión de profesionales que respondan a la sociedad y al subdesarrollo. La experiencia y la observancia realista nos
revelan hoy que si no se cumple esta dualidad nos encontraremos con egresada,; profesionistas que iráfl directos al desempleo. Así, pues, el problema de la universidad
no sólo es un problema de recursos económicos sino también de recursos humanos.

***
• HOY POR HOY debemos reconocer
e
.
.
es obsoleto, as, como también la pa t' . . _qu el 515\ema magistral universitario
cencia Y el aprendizaje.
r ,c,pac,on humana en las actividades de la do-

* * *
0
HA HABLADO de crear ot
· ·
León. SE
Esto,
en realidad es un
dra udrnvers,dad
estatal en el estado de Nuevo
'
acuer o el ConseJ·o un·ve ·t .
ce1ebra da en años anteriores P
1 .
, rs, ano en una reunión
UANL , con cien mil estudiantes
. ero·m a .verdad es que si un a universidad
. .
como la
1
será cuando existan dos institucio~~s P ,_ca u_nt grave pro~lema por resolver, más lo
un1vers1 arias de caracter público.
* * *
0 EN RELACION con las declarac·
d Id
periódico local en las que se "dest , .,~nes e actor_ Roberto More ira, en un
UAN
'
apo como precand1dato a I R et ,
buen;/~!;::n~!~er~:
;:~ex¡ón: Sus opiniones signifi:n ~naº:;:u:~~~
ceras, reflejan la postura de un 'hamb~~ nd s, ;~s declarac,ones, por francas y sinconservadoras Y de derecha en el seno de'n~:' ,cad~ con las corrientes políticas
lastimoso que
. strfaueran
un1vers1dad.
. estas palabras del doctor M0 reira
conscie Pero
t
·me parecería
·
men e, un . instrumento del Estado mexicano
.
'
n
e
o
-es decir d
· ,nconsc,ente•
f .
t
gubernamentales de candidatos a 1
, .
' e vanos unc,onarios
lera-, que posibilite la intervenció~\~ª;~~~~ puestos de_ elecció_n, popular, etcéautónoma para desgastar a los sectores r
no en una mst1t_uc1on uryiversitaria
para establecer la manipulación tenden . P ogres,stas y a los universitarios, o bien
dad nuevoleonesa misma Por ello
_c,osa que repercuta en contra de la comunifrancas Y conscientes de ·un ha b ' ~u,et pensar que esas pa_labras son las palabras
quierdista,
m re e erecha que refleJan ·una pálida postura iz-

~~~ii~~:e

* * *

** *

[6]

CATHEDRA

CATHEDRA [ 7 ]

�ue el mtema gubernamental ha impuesto
• DEBE:.i~1v:, ,econocer, as1m1sm?1 q
N
León desde el rectorado del
.,
.dad Autonoma de u evo
. .
.
su orientac1on en la Univers1
d d I crisis universitaria en la admm1strac16n
doctor Lorenzo de Anda, y aun . es ~ ª1 y esta orientación oficialista perdura
rectoral del ingeniero Héctor UlisesL _eaE Todd Sin embargo esta situación ya
hasta el actual gobierno del doctor u1s .
.
•
se quedó estancada.

han emprendido fuertes y prolongadas luchas por conseguir la democratización de
sus órganos de gobierno, por dar a sus estudiantes, maestros y trabajadores participación en la toma de decisiones en todos aquellos respectos que determinan el
futuro de sus casas de estudio y, por supuesto, muchas de ellas han obtenido importantes conquistas. La lucha política desarrollada por amplios sectores de estudiantes y maestros (trabajadores) les ha permitido llegar a establecer instrumentos
cada vez más democráticos de autogoberno y autoadministración.

***
.
d os enfatizar que éste, lo quiera o no,
• SOBRE el rector Luis E. Todd
e~ernador Pedro Zorrilla Martínez. Por
lo acepte o no, es gente de confian:ant..ciZ~ de la UANL ya no es aplicable en la_s
consiguiente, su actuación en la_ ;1 se desarrolla nuestra institución. Nuestra Un1actuales circu~stanc1as en que v1:ó~ se debe transformar de acuerdo a un serv1c10
versidad Auton_o~a de NuevodL I
lases sociales más desposeídas y explotadas.
verdadero Y ef1c1ente en pro e as c

J~

***

.
ue debemos luchar constantemente
• TAMBIEN es de primer orden enfa!~¡"' q or ol ; cuestiones fundamentales
por la autonomía, por la independencia r d ~tser sólo como una advertencia para
de nuestra universidad. Pero esta_ luch_a noco~o un propósito permanente para que
las imposiciones extraunivers1tar1as,
que descansa el quehacer de la urnvers1desarrollen los factores fundamen a es en
.
:d como una institución al servicio de toda la sociedad.■

t,"º

Juan Angel Sánchez:
Análisis v crítica
UANL, 1979: elección democrática de
rector democrático (*l

1

,
d
a de universidades mexicanas
EN LOS últimos quince años, mas de una ocen

1 ;

.

(*)

. de ector en nuestra casa de estudios, el ficen•

CON OCAS ION del pr6x1mo cambio d ~ F cultad de Filosofía Y Letras, ha redac•

ciado Juan Angel Sánchez P~lacios, subdirect:: .. :er~ód~co STUANL"' órgano de difusiól! del
ó
d Nuevo León Aquí se plantea el
lado este escrito que tambien aparecerá en
.
e
;
.
ó n cu 1Sindlcato de TrabaJadores
de 1a u m·versidad
. Aut noma
. . réctoral
de la maxtma
lnst,tuci
contexto real, objetivo, en que se efectuara la e1ectaon
tural de Nuevo León.

[ 8 ] CATHEDRA

Sería iluso y totalmente erróneo suponer que el Estado y las clases dominantes
de México se han resignado a no tener injerencia e intervención en la vida de las universidades y que han renunciado a la tarea de controlar las poi íticas académicas de
los centros de educación superior en los términos de sus intereses. Por supuesto
que no lo han hecho. Para ilustrar el caso, baste señalar el trato diferenciado y
las soluciones diversas que han implementado respecto a los órganos de decisión y
de autoridad en algunas universidades. Existen algunas casas de estudios en algunos
estados de la República que se manejan a través de un consejo universitario pa,itario. En otras, hasta se ha permitido (o se ha conseguido) la participación de los trabajadores en el manejo de los destinos de la universidad, lo que es casi la autogestión.
Pero, por supuesto, existen universidades muy importantes por el número de
alumnos, por su antigüedad, por su injerencia en la vida social, etcétera, en las que
no ha desaparecido la famosa junta de gobierno como órgano supremo decisorio en
la vida de las universidades.
Aquí es donde el Estado mexicano y las clases dominantes intervienen para
diseñar el tipo de soluciones poi íticas que se dan a los planteamientos democratizadores de las casas de estudio. Las juntas de gobierno, con todo el corte de las
"juntas de notables" de la colonia, se constituyen como el instrumento a través del
cual el poder público "sugiere" o impone descaradamente a una persona como
rector o encargado de la administración central de una universidad. Por supuesto,
este mecanismo tiene como principal objetivo eliminar la participación de estudiantes, maestros y trabajadores en la designación o elección (selección) de sus autoridades e, inclusive, se da el caso en que, por medio de leyes orgánicas cuidadosamente preparadas, se permita una participación de las mayorías en la elección de
los cuadros medios e intermedios de gobierno, aunque, desde luego, no del cuadro
superior: el de rector. Esto sucede con rasgos más o menos vívidos en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Autónoma de Nuevo León.

11
LO ANTERIOR constituye parte del marco real de referencia en el que se
dará, en el último trimestre del presente año, la elección de un rector de la UANL
Para los próximos tres años. La otra parte del contexto la constituyen las agru,

paciones, tendencias o grupos predominantes en nuestra universidad¡ sus intereses,
compromisos Y la alternativa de universidad que se proponen crear y recrear para
todos los universitarios.
Sobre este punto es útil, para nuestro propósito, establecer ciertos criterios:

CATIIEDRA [ 9 ]

���formas de comunicación Interna, los
e) Es necesario conservar Y refor~~r ~as. formación entre los pueblos de dileidiomas propios, Y crear a la vez un mie io ie1;as culturales básicos especialmente
rente idioma, así como mantener o~ esq
relacionados con la educación del propio grupo.
f) Es necesario conside~ar y definir a nivel interno las formas de apoyo que
puedan darse a nivel internacional.

.
t s que pueden usarse para realizar las estrategias mencionadas
Los 1nstrumen o
son, entre otros, los siguientes:
a) Para la organización política puede pa_rtirse de las organizaciones tradicionales tanto como de nuevas organizaciones de llpo moderno.
b) La ideología debe formularse a partir del análisis histórico.
1 si dio de la historia para ubicar
c) El método de trabajo _inic(al puede ser e e u
y explicar la situación de dominación.
lt ra propia fundamentalmente
1
d) El elemento aglutinador deb~ ser a é~~ic~ y al pueblo indoamerlcano /
para crear conciencia de pertenecer a grupo
Barbados, 28 de julio de 1977:•

Nicolás Guillén:
De dónde
viene mi rebeldía contra lo
norteamericano 1*l ·
.
. beld (a contra lo norteamericano •
• • • DE ESTA época creo yo que vie;:::t~e que hay miles, y aun m111ones de
Digo rebeldía Y no odio, porqu~ no set~nen un espíritu generoso, y combaten en
hombres Y mujeres en aquel pa1s oue 1
morlas dtl laureado Polla cubano ,e'loluclon1(•) ESTE ESCRITO

forma parte

de 111 ;.•

rlo aparecidas con el título de up¡91nI1 vuelta ' en
x, de marzo de 1979, La Habana.

[14] CATHEDRA

la revista Cuba 1nternac1onal, No.112, Afto

sus propios compatriotas el salvajismo racial, las quemas dé negros, la vida misera•
ble de los ghettos, todo el dramático cuadro que ofrecen ciertas zonas (muy numerosas por desgracia) del pueblo en Estados Unidos. .
De nino, en mi casa, oí hablar de estas cosas, ya en boca de mi padre, ya en
la de las amistades políticas que visitaban el sitio en que yo nací. Tuve así una
opinión bastante equilibrada en que no figuraba el odio de modo Indiscriminado,
como digo, sino como una reacción simplemente humana contra la Inhumanidad
de un sistema social ciego y frío.
Por otra parte, tanto en mi ciudad natal como en el resto de la Isla, esas lacras
estaban vigentes: Y? siempre he dicho (y escrito) que el nacimiento del Estado
cubano y la presencia en él de los fenómenos a que acabo de referirme, estuvieron
condicionados por la cercanía histórica de la esclavitud -cuatro siglos casi de
funesto colonialismo español- y la proximidad geográfica de Estados Unidos, especialmente el sur de este país.
Lo curioso es que la convivencia legítima de negros y blancos en Cuba tenía
una raíz profunda, se manifestaba como un comportamiento económico destinado
a desaparecer tan pronto las condiciones que. lo hacían propicio desaparecieran a
su vez, como ha ocurrido en nuestro país, es decir, revolucionariamente, y así
ocurrirá sin duda en otros medios semejantes.■

Paco Ignacio Taibo:
Cine

de dictadura: cuarenta años de experiencia
española (• 1
EL 18 DE JULIO DE 1936 se produce el levantamiento franquista contra la
República espanola.
. El 21 de marzo de 1937 se crean los Gabinetes de Censura Cinematográfica
situados en Sevilla y La Coruña.
'
l*) ESTA SELECCION fue tomada del n(unero 2, di 19osto... pt11mbrt d• 1177 de 11
,.., 11ta "Arte Sociedad Ideología", Míxlco.
'

CATHEDRA [ 15]

��io Franco entiende que los aperturistas han ido demasiado lejos. El director gene~al de Cinematografía es destituido; la película prohibida, Y Buñuel retorna a Mé-

xico~ •. •

el más débil. Esta violencia se vuelve todavía más odiosa cuando se ejerce sobre las
mujeres y los niftos. Resulta amargamente irónico ver que la civilización -simbolizada en diversas formas, como libertad, justicia, etcétera, por la gentil figura de una
mujer y dirigida por una categoría de hombres conocidos como los campeones de la
galantería- inflige a su emblema vivo el trato más innoble y la lastima vergonzosamente en sus maneras, en su modestia y hasta en su vida.
El sadismo colonial es incre1bleme~te amplio y cruel, pero nos limitaremos
aquí a recordar algunos casos vistos y descritos por testigos insospechables de parcialidad, Estos hechos permitirán a nuestras hermanas occidentales darse cuenta
de la naturaleza de la "misión civilizadora" del capitalismo así como de los sufrimientos de sus hermanas en las colonias ..• (agosto de 1922).

El. CAPITALISMO Y LOS PUEBLOS COLONIALES

Ho Chi Minh:

EL CAPITALISMO es una sanguijuela, con una ventosa puesta sobre el proletariado de la metrópoli y otra sobre el proletariado de las colonias. Si se ha de matar al animal deben cortarse de golpes las dos ventosas. Si sólo se corta una, la otra
seguirá chupando la sangre del proletariado, el animal seguirá viviendo y la ventosa
cortada volverá a crecer ... (1924-30),

"El pueblo

vietnamita está resuelto a luchar hasta
la victoria total" (*)
EL CAMINO QUE ME LLEVO AL LENINISMO (**)
·
d" 1
né la vida en París como retocaOESPUES de la primera guerra mun ia ' mega tor de "antigüedades chinas"

v:;i:;

dor de fotogfrafías, u)na~
iis::~ª~rac~:~nf:; que denunciaban los crímenes
( ihechas en rancia.1 .
.
que cometían los colonialistas franceses en Vietnam.
.
poyé la Revolución de octubre sólo por instinto, sin comprender
En esa epoca a .
. . .
b
dmiraba a Lenin porque era un gran
todavía su importancia h1stonca. Ama ªt Y ~as· hasta entonces todavía no había
patriota que había liberado a sus compa no '
leído un solo libro de él , . •

LA MUJER ANAMITA Y LA DOMINACION FRANCESA

(***)

LA COLONIZACION es en sí misma un acto de violencia del más fuerte contra
1

(*) COMO
1

ur

,

aJ de CATHEDRA al valeroso y heroico pueblo vietnamita Y a su
homen e

-

el r6xlmo 19 de mayo cumpliría ochenta Y nueve

ejemplar representante Ho Chl Mlnh qu,~en d! lna,viaal:llo "Tlo H0". Estos se encuentran en
aflot-1 publicamos una Móle,clOEsn dlet es:e ~~ Chl MJnh Salecclón Y pr61ogo de Bernard B. Fall,
la obra: Sobre la revolucl n.

cr os

_ ,

Siglo veintiuno editores, Colección Mlnlma, 28, M6x1co, 1973,
(**) DE UN ARTICULO escrito en abril de 1960 para la revista sovi&amp;tlca Problemas de
oriente, con motivo del décimonoveno aniversario del nacimiento de Lenln.

LAS CONTRAOICCIONES IMPERIALISTAS Y LAS GUERRAS MUNDIALElt

.

LAS CONTRADICCIONES imperialistas fueron la causa de la guerra mundial
de 1914-1918. Después de esta horrible matanza el mundo quedó dividido en dos
campos: uno de ellos es el campo revolucionario, que incluye las colonias oprimidas
y la clase obrera explotada de todo el mundo. La fuerza de vanguardia de este
campo es la Unión Soviética. El otro es el campo contrarrevolucionario del capitalismo y del imperialismo internacional, cuyo estado mayor es la Liga de las Naciones.
Durante esta guerra mundial, varias naciones sufrieron pérdidas insospechadas
en propiedades y vidas humanas. Los imperialistas franceses fueron los más golpeados. Por ello, para restaurar las fuerzas capitalistas en Francia los imperialistas
franceses han recurrido a todos los sistemas a su alcance para intensificar su explotación capitalista en Indochina. Levantaron nuevas fábricas para explotar a los
obreros con bajos salarios. Despojaron a los campesinos de sus tierras para establecer plantaciones y llevarlos a la total pobreza. Exigieron muchos pesados impuestos. Impusieron préstamos públicos a nuestro pueblo. En resumen, nos redujeron a
la miseria. Incrementaron sus fuerzas militares, primero, para estrangular la revolución vietnamita; segundo, para prepararse para una nueva guerra imperialista en
el Pacífico con el propósito de capturar nuevas colonias; tercero, para reprimir la
revolución china, y cuarto, para atacar a la Unión Soviética porque esta última ayuda a la revolución de las naciones oprimidas y a la clase obrera explotada. Estallará
la segunda guerra mundial. Cuando estalle, los imperialistas franceses arrastrarán
sin duda a nuestro pueblo hacia una más terrible matanza. Si les dejamos las manos
libres para preparar esta guerra, reprimir la revolución china y atacar a la Unión
Soviética, si res dejamos las manos libres para sofocar la revolución vietnamita,

l*º) IMPRESO en Le Paria, 10. de agosto de 1922.

[ 18] CATHEDRA

CATHEDRA (19]

�. res ara exterminar a nuestra raza de la faz de
estaríamos dejándoles las man~s l1b el ~adflco ... (febrero de 1930).
la tierra y ahogar a nuestra nac1on en

~~~'ó"c':i~~~~ ~i

PENDENCIA DE LA REPUBLICA
1¡,~~:~!M (2 DE SEPTIEMBRE DE 1945)

• 1 •
creador los ha dotado de ciertos
TODOS LOS hombres son cread?s ig~; esj s~bertad Y la búsqueda de la felici·
derechos Inalienables: entre ellos esta la v1 a, a

dad.

!

.
.
'6 n la declaración de independencia de los
Se hizo · esta inmortal afirmac1 n e
t'd más amplio esto significa:
é . en 1776 En un sen ' o
'
d
Estaaos Unidos de Am '.'ca
. • les todos los hombres tienen el derecho e
todos los pueblos de la tierra nacen ,gua '
vivir, de ser felices y libres.
..
ncesa de 1791 acerca de los derechos del
La declaración de la Revoluc1on Ira • "Todos los hombres nacen libres Y con
hombre y del ciudadano también establece.. mpre libres y tener los mismos derelos mismos derechos y deben permanecer s1e

1

chos".

Han inventado numerosos impuestos injustificables y han reducido nuestro
pueblo, especialmente 3'{1Uestros campesinos, a un estado de suma pobreza.
Han Impedido que nuestra bu¡guesía nacional prospere; han explotado despiadadamente a nuestros obreros,._
En el otono de 1940, cuando los fascistas japoneses violaron el territorio de
Indochina para establecer nuevas bases en su lucha contra los aliados, los imperialistas franceses fueron derodillas a entregarles nuestro país.
Así, a partir de esa fecha nuestro pueblo fue sometido al doble yugo francés y
japonés, aumentando sus sufrimientos y miserias. A consecuencia de ello, más de
dos millones de nuestros ciudadanos murieron de hambre desde fines del ano pasado hasta principios de este ano, de la provincia de Quang Tri hasta el norte de
Vietnam. El nueve de marzo (1945), las tropas francesas fueron desarmadas por
los japoneses. Los colonialistas franceses se fugaron o se rindieron, mostrando así
que no sólo eran incapaces de "protegernos" sino que también vendieron dos veces
nuestro país a los japoneses en el curso de cinco anos.
En varias ocasiones, antes del 9 de marzo, la liga Vietminh pidió a los franceses
que se aliaran a ella contra los japoneses. En vez de aprobar esta proposición, los
colonialistas franceses intensificaron sus actividades terroristas en contra de los
miembros del Vietminh, asesinando a un gran número de nuestros presos políticos
encarcelados en Yen Bay y Cao Bang antes de huir.

Se trata de verdades indiscutibles.

1

I':

t nos los imperialistas franceses, abusando
Sin embargo, durante más de echen a; d han violado nuestra patria y oprimide la divisa Lib~rtad, Igualdad Y Frate~:• e~ ~entra de los ideales de la humanidad
do a nuestros ciudadanos. Han actua
y de la justicia.

No obstante, nuestros conciudadanos siempre manifestaron hacia los franceses
una actitud tolerante y humana. Aun después del putsch japonés de marzo de
1945, la liga Vietminh ayudó a muchos franceses a cruzar la frontera, rescató algunos de las cárceles japonesas y protegió las vidas y las propiedades francesas.

En materia poi ítica han privado a nuestro pueblo de toda libertad democrática.

A partir del otono de 1940, nuestro país cesó de hecho de ser una colonia
francesa para convertirse en una posesión japonesa.

.
s· han establecido tres regímenes polítiHan hecho prevalecer leyes inhumana '1 ur de Vietnam para destruir nuestra
cos distintos en el norte, en el centro y en e s
unidad nacional e impedir que nuestro pueblo se una.

Después de que los japoneses se rindieron a los aliados, todo nuestro pueblo
se levantó para recobrar su soberanía nacional y fundar la República Democrática
de Vietnam.

,
escuelas Han matado despiadadamente a
Han construido f!1áS caracehloeg\d~e nuestros · levantamientos erí ríos de sangre.
nuestros compatriotas: han

La verdad es que hemos logrado conquistar nuestra independencia de Japón,
pero no de los franceses.

• "n pública· han practicado el oscurantismo en contra
Han encadenado a 1a op1n1o
'
de nuestro pueblo.

1

han forzado a utilizar el opio y el alcohol.
Para debilitar nuestra raza, nos
.
. ·ca nos han extraído hasta el tuétano y han empobrecido
En materia econom1
.
a nuestro pueblo y devastado nuestra tierra.

' !

tras minas nuestros bosques y nuestras
Nos robaron nuestros arrozales, nues_ 'ón de bÚletes y el comercio de expormaterias primas; han monopolizado la em1s1
tación .

Los franceses huyeron, los japoneses capitularon, y el emperador Bao Dai
abdicó. Nuestro pueblo rompió las cadenas con las que estuvo atado por casi
un siglo y ganó la independencia para nuestra patria. Al mismo tiempo, nuestr~
pueblo derrocó el régimen monárquico que reinó por docenas de siglos.
En su lugar se estableció la presente República Democrática.
Por estas razones, nosotros, miembros del gobierno provisional que representa a todo el pueblo de Vietnam, declaramos que de hoy en ad•~ rompemos

CA.THEDRA [21]

[20] CA.THEDRA

��nistas de Estados Unidas. Los imperialistas de Estados Unidos fracasaron en China
[',

y fracasarán en Indochina.
Todavía estamos trabajando con grandes dificultades, pero la victoria será sin
duda nuestra.
LOS AGRESORES IMPERIALISTAS NUNCA PODRAN ESCLAVIZAR

AL HEROICO PUEBLO VIETNAMITA
El pueblo vietnamita vencerá

EN 1952, VIETNAM emprenderá un programa que incluye los siguientes pun•
tos: prepararse para el trabajo de producción y consolidar la economía nacional;
luchar y aniquilar las fuerzas enemigas; intensificar la guerra de guerrillas; desenmascarar por todos los medios la política del enemigo que consiste en "utilizar a los
vietnamitas para luchar contra los vietnamitas y alimentar la guerra con medios
bélicos"; vincular estrechamente el patriotismo al internacionalismo; combatir
enérgicamente la burocracia, la corrupción y el desperdicio.
1[

El patriotismo y el heroísmo del pueblo vietnamita nos permite tener una firme
confianza en la victoria final.
El futuro del pueblo vietnamita es tan brillante como el sol de primavera. Confortados por el brillo del sol de primavera, lucharemos por el espléndido futuro de
Vietnam, por el futuro de la democracia, de la paz mundial y del socialismo. Estamos triunfando actualmente y triunfaremos en el futuro, porque nuestro camino
está iluminado por la gran doctrina marxista-leninista (abril de 1952).

1

11

1

l

CARTA DE FELICITACION A LOS SOLDADOS, A LOS TRABAJADORES
DEL SERVICIO DE GUERRA, A LA JUVENTUD DE CHOQUE Y AL PUEBLO
DE LA ZONA NOROESTE QUE HAN GANADO UNA VICTORIA (8 DE MAYO
DE 1945)
NUESTRO EJERCITO ha liberado Dien Bien Phu. El gobierno y yo enviamos

11

nuestros cordiales saludos a los cuadros, combatientes, trabajadores del servicio de
guerra, juventud de choque y pueblo del lugar por haber cumplido gloriosamente
sus tareas.
Esta victoria es grande, pero sólo es el principio. No debemos ser autocomplacientes y subjetivos y subestimar al enemi90. Tenemos la determinación de luchar
por la independencia, la unidad nacional, la democracia y la paz. Antes de lograr
la victoria total, la lucha militar o diplomática tiene que ser larga y dura.
El gobierno y yo recompensaremos a los oficiales, soldados, trabajadores pa·
trióticÓs, juventud de choque y pueblo del lugar que han logrado brillantes haza-

DISCURSO DE APERTURA DE
NGUYEN Al QUOC (7 DE SEPT~:M~~:~~~:;~ DE LA ESCUELA DE
HOY SE ABRE la escuela teórica
del partido deseo que hagáis esfuerzos Y:~~~r:~~to. En nolnbre del comit4 central
x, o a la escuela
lPor qué debemos estudiar la teoría?

,

. Nuestro partido ha establecido
novel de su comprensión
la escuela teórica de cuad
.
ta;as revolucionarias y •d~a;: ;i~~!~idan !st~r a la altura de 1~:sn:!~d~~:!e;ar el
ca o meior su trabajo Y cumplan sus gr;n~::~~~~/ree tall m_odo ~u• puedan 11e!a~u;
U
va uc1onarras

Q E LOS IMPERIALISTAS

.

. ''

VIETNAM DEL SWR V SE R~~~~:~~=l~N~Eoi1:iTIREN SUS TROPAS DE

PREGUNTA· L
AMENTE LA PAZ(*)
· a gente qu ·
guerra que actualmente
.
e piensa en todo el mundo e •
.
presidente Ho Chi M" h existe en su país. Me siento m sta muy interesada en la
permitir que estas cá in ' por _permitirme venir y hacerle uy agradecido con usted,
partida por muchas º~aras registren nuestra conversación algunas preguntas, y por
ras personas en todos los lugare d I para que pueda ser coms e mundo
. E! presidente Johnson ha .
.
.
d1scus1ones incondicio
dicho repetidas veces ue
• .
lle~ar la guerra de Viei"n~es con u_sted en cualquier lug~r
dispuesto a iniciar
dna saber la razón?.
m a su fin. Se dice que usted noyacepta
cualquier
hora para
esta oferta.
iPo-

ª!~ª

. RESPUESTA: En esenci
cus1ones incondicion 1 " • ª•. la llamada oferta del
.
ci?nes de Estados u~:a s1gnof1ca que el pueblo vietn:~~~dente Johnson de "disV1etnam del Sur seg .• s. Estas son: el imperialismo
/•be a_ceptar las condición nacional en' V' tu,ra su poi ítica de agresión Y no r nor eamencano sé anexará
sores, que el puebl•;
del_ Sur. Estas son las condi~~i~:cerá el frente de liberatolerará . . •
nam1ta no aceptará nunca ' n,. 1a opinión
s_q~e Imponen
los agrepública mundial

~~~

PREGUNTA· El gob'
Norte para desal~ntar s rerno de Estados Unidos dice ue b
bombardeos cesarán in u ;yuda a las fuerzas revoluci¿nar' ombardea Vietnam del
que decir acerca de eso.~• ratamente si deja en paz a su vecino
,~s en
el
y que
los
· iQué
. sur,t·rene
usted
RESPUESTA· El
.
vajes sobre el territorio :~b1erno ~e Estados Unidos ha lanz
p~ndiente y soberano Al la Republica Democrática de Vie~do ataques aéreos salvrolado seriamente lo·
hacer eso, ha pisoteado burd
nam, un Estado indede la humanidad Y de acue_rdos de Ginebra de 1954 s•~ente la ley internacional
a Justrc1a.
o re Vietnam y burlándos~

!

ca~;: ~~

El imperialismo n rt
.
debe suspend
o eamerrcano es el a
--,,-1_; er sus acciones criminales

el 16 de d1~1:::!vci.5i:s:•1
periodista británico Felix
.

R~IP~~~ierno de Estados Unidos
G

rea Democrática de VietCourier,

reene, impreso en Vl'3t nam

ñas.

CAfflEDRA

[24] CAfflEDRA

[25]

�La simpatía, el apoyo y la asistencia de China a Vietnam son muy va 1·1osas y etectivas.
nam. Debe poner punto final a la guerra de agresión de Vietnam del Sur.
El argumento de que la parte sur de nuestra patria es un "país vecino", sepa•
rada del norte, es erróneo. Es como si se dijera que los estados del sur de Estados
Unidos constituyesen un pa is separado de los estados del norte ...
PREGUNTA: Estados Unidos empezó a bombardear a vuestro país el 5 de
agosto de 1964. De acuerdo con la agencia de prensa francesa, del 7 de febrero de
1965 a la primera mitad de noviembre de 1965 ha habido 17,400 incursiones de los
aviones norteamericanos sobre objetivos de Vietnam del Norte. Nos han dicha que
vuestras comunicaciones y vuestra capacidad productiva han sido seriamente danadas. Sin embargo, vuestro pueblo resiste enérgicamente; lcuánto tiempo podrá
vuestro país sostener esta intensidad de bombardeo sin verse obligado a buscar una

manera de finalizar el conflicto?
RESPUESTA: Como dice el drcho, "ver para creer". Usted ha visitado cierto
número de zonas en el norte que han sido atacadas salvajemente por los aviones
norteamericanos; ha visto usted mismo los hechos. Por lo tanto, puede usted mis·
mo sacar las conclusiones necesarias.
En una guerra debe haber desde luego pérdidas y sacrificios. Nuestro pueblo
tiene la determinación de perseverar en la lucha y soportar sacrificios por diez o
veinte anos o un tiempo aún mayor hasta la victoria final, porque no hay nada más
valioso que la independencia y la libertad. Tenemos la decisión de defender la liber•
tad y la independencia de nuestra patria. Al mismo tiempo, tenemos la decisión de
ayudar a impedir que los imperialistas norteamericanos arrojen la calamidad de la
agresión sobre otras naciones.
PREGUNTA: Como ya sabe usted, presidente Ho, el pueblo de Estados Unidos
ve al comunismo como una fuerza maligna a la cual debe resistir todo lo posible.
Una de las razones por la cual Estados Unidos está metido en Vietnam es porque
piensa que si retira sus fuerzas del sur de Vietnam el país se unificará inevitablemen•

te bajo un gobierno comunista.
Aún más, siente que la totalidad de Vietnam caer! bajo la influencia de China
y no será entonces capaz de desarrollarse como quisiera, sino sólo en una forma que
agudizará los propósitos expansionistas de China. Mi pregunta es, por lo tanto:
,Acaso no están ustedes recibiendo ya una gran cantidad de ayuda militar de Chi·
na? lEstaría usted dispuesto a sentarse en la mesa de negociaciones si no fuera por
presión de China? ¿y podría usted pensar fácilmente en la posibilidad de que todo
su país estuviera dominado por un país inmensamente más poderoso que él?
RESPUESTA: Los capitalistas odian el comunismo, lo cual es parte de su na·
turaleza de clase. En cuanto a los trabajadores, les gusta el comunismo porque está
dentro de sus intereses de clase. Sin duda, sabe usted muy bien que tergiversar el
comunismo para enganar a la gente es un método habitual de la política de agresión
de los imperialistas norteamericanos.

En cuanto a las relaciones entre el pueblo vietnamita y el pueblo chino, son re•
laclones fraternales, tan estrechas como las relaciones entre los labios y los dientes.

{26] CA'lllEDRA

China, como la Unión Soviética y otros 1•
. .1
la li~ea de lucha del gobierno de la Repúbli~ ~; socia! ~s, aprueban plenamente
de ltberación nacional de Vietnam d·el Sur A moc~at1ca de Vietnam y el frente
blo vietnamita contra los agresores imper' 'rst poyan smcer~mente la lucha _del pue•
tos norteamericanos por dividir Vietnam ia~/s norteam~ncanos. Todos los inten•
están predestinados a un fracaso ignomini~so. ma Y para d1v1dtr los países socialistas
La pregunta anterior nuestra que todavía h
no entiende que las estrechas relacione
t ªf ¡nuc~a gente en el Occidente que
en los principios del marxismo-leninismo'ye;e ~em,ernac1onallsmo
,os paises socialistas
están basadas
proletario.
. PREGUNTA: Presidente Ho, nuestro tie
. .
o1do hablar del movimiento de pr t st
mpo esta casi por terminar. Usted ha
dico, piensa que el alcance y la i~f~ueª e~ ~stados Unidos Y, a juzgar por su perló:ente aquí. La gran mayoría del pu;:,~~ d: :~e dmovim!ento se exagera ampliaohnson. No soy norteamericano pero he . 'ds a has Untdos apoya al presidente
norteamericanos son esencialmente un ue v1v'. o a ( muchos anos. Creo que los
usted.un mensaje que le gustaría enviar~! Pb~;bbl1edn
lntEenc1onad~ y humano. lTiene
0 e stados Unidos?
· RESPUESTA: Como acaba usted de de ·
c1almente bien intencionado. Por eso la r ctr, el p~eblo norteamericano es esenno puede ayudar la poi ítica de agresión delg an ~dayona del pueblo norteamericano
pres, ente Johnson.

Quisiera decir al pueblo norteamerican
ahora el gobierno de Estados Unido
V- o que la guerra agresiva que sostiene
derechos nacionales fundamentales ~e~n i~nam! no sólo burla groseramente los
cont~a las aspiraciones y los intereses ~e~e lo vietnamita, sino que también va
agresiva también ha manchado la b
pue~lo norteamericano. Esta guerra
de_ Wa~~ington y Lincoln. Deseo inf~~:a:eputac1ón de Estados Unidos, la patria
mmac1on de todo el pueblo vietnamita de ¡"I ~ueblo norteamericano sobre la deter•
nos hasta la victoria total. Pero en cu
uc ar contra los agresores norteamerica·
talecer nuestras relaciones de amistad c:~t~tl pueblo norteamericano deseamos forEI pueblo vietnam·tI es fuerte porque su causa
valentí
·
d a,. y porque goza adel
apoyo de todos I
es Justa,
por su unidaa y su
~~~a~ld~'f uyendo al pueblo norteamericano o~:up~los amantes de la paz en el
que muchos norte
.
.
r su amor a la Justicia
1
nar_es de miles de jóvenes estu~~::canos progresistas de todos los niveles, ~~t:.
:~~~~:s ~:~os Y trabajadores, han".i~o;~~:~l~n~~~!~icos, abogados, escritores
. os1raciones conV'a la polítl d
.
e sus voces y organizado
: ; e~~i~1:t;a;· t Por su parte, la Juven:d en~~::~,: la administración John•
,e nam como carne de canón de 1 •
• na rehusa resueltamente
os imperialistas de Estados Unidos.

:~:~~;Y·

pueblo valora a.ltamente esta lucha del puebio nort
st
mos Nuestro
profundamente
,combatientes de la P:n;~:d~~;man
r loMs orrlson
heroicosRoger
sacrificios
de
Et
a•
Laporte Y Celene Jankowso ros
'
CA111IDRA (27]

��En nombre del pueblo vietnamita, aprovecho esta oportunidad para expresar
mis agradecimientos más sinceros a los pueblos de los países socialistas y a los
pueblos progresistas del mundo, incluyendo al pueblo norteamericano, por su apoyo y asistencia ferviente. Frente a los nuevos planes criminales de los imperialistas
norteamericanos, tengo la firme convicción de que los pueblos y los gobiernos de
los países socialistas hermanos y los pueblos amantes de la paz y la justicia en el
mundo ayudarán y apoyarán aún con mayor vigor al pueblo vietnamita hasta la
victoria total en su lucha contra la agresión norteamericana, para la salvación nacional.
iEI pueblo vietnamita ganará!
iLos agresores norteamericanos serán inevitablemente derrotados!
'I

iViva un Vietnam pacífico, reunificado, independiente, democrático y próspe·

I,
ro!

Compatriotas y combatientes de todo el país, ¡marchad valientemente hacia
adelante!•
11

11. ARTICULOS DIVERSOS
Carlos Monsiváis • Santia~o Ram írez • Arturo Esperón y
Juan Rodríguez • Santiago Salas • Luis María Gatti

11

[ 30 ]

CATHEDRA

CATHEDRA [ 31]

�Carlos Monsiváis

El
proceso de la cultura mexicana ,
contemporánea ( *),
AGRADEZCO AMPLIAMENTE AL COORDINADOR de esta
conferencia su generosidad (demostrada en las palabras que acaba de
pronunciar) y declaro, en primer Jugar, que uno de los pagos que uno
debe hacer por mantener un espíritu disidente es emitir lugares comu-

11

nes ...
Yo Jo que pienso leer ahora es distinto de Jo que leí ayer. Pero, en
el fondo, es lo mismo, porque sólo manejo una sola idea. Así es que no
tengan demasiado problema a este respecto.

ll
I

1
1

La otra cosa es una confesión deplorada y una recomendación.
Cuando ustedes sufran el breve padecimiento de una entrevista no intenten hacer ironías, porque las irpnías más fallidas se las destacan y se
las ponen encabezando la entrevista, que es Jo que me pasó hoy. Donde
resulta que la idea más brillante que dije es "que se conoce más a Angélica María que a Octavio Paz" . . . Creo que éste es un chiste muy malo,
(•) ESTA ES NUESTRA VERSION, tomada de una cinta ma¡netofóaica, dE! la aeaunda
charla que, con este título, w.rtentó C. M. en el Auditorio de la Facultad. de FU010fía y Lema
de la UANL el 25 de muzo de 1976, como una de 1u labores utnacadimtcu del ColeOO de
Sociología. Como en la primen, publicada en el número anterior de "CATHEDBA ", ae dan
aquí también laa preguntas y lu reapueatu qile ,e emitieron en dicha reunión.

CATHEDRA [

33 ]

�que yo hice un poco para mitigar el intercambio, y lo han destacado
como mi contribución ideológica máxima, lo que no me ha de¡ado de
deprimir.
Bueno, ayer les asesté un panorama de un proceso cultural mexicano bastante elitista, y hoy pienso leer, simplemente, una cosa bast~te
más breve, dejando ¡0 fuerte, o sea la parte más extensa, a la d1scus1on.
Mi punto de partida es la situación _estrictamente act~al, de uno o
dos tres años atrás a la fecha. Lo primero que habna _que aclarar
O
es que a raíz del proyecto fallido de crear un Conse¡o Nacional de las
Artes por parte del Estado, proyecto que se inició con
tremenda
amenaza contenida en la posibilidad de que un horrend1s1mo pmtor
llamado Osvaldo Guayasamín construyese un Parque Na~10nal tan
deprimente como el Poliforum Siqueiros, pero mucho mas costoso.

!ª

1
1'

A raíz de este proyecto fallido, el presidente Echeverría decidió
que se tenía que crear el Consejo Nacional de las Artes para que promoviese, desde el punto de vista del Estado, la generos_idad, Y la fuese
repartiendo por medio de becas, estímulos a grupos, etcetera.
El proyecto encontró una resistencia, y el gobierno, que había
declarado que ya el Instituto de Bellas Artes era obsoleto Y que sus
estructuras estaban caducas, en lugar de proceder a reemplazar ese proyecto con otro, decidió postergarlo indefinidamente, en espera de que
mejores sexenios harán de nuestros hijos mejores mexicanos. Y ya-~º
hubo ninguna posibilidad de discutir absolutamente nada en relac10~
a Ja crisis cultural, crisis del proceso cultural mexicano que se_ declaro
entonces múltiplemente en artículos, entrevistas con func10narios,

1

etcétera.
11

Ahora, también, lo prime.ro es consign·ar que , desde un punto ~e
vista externo O acumulativo, los sesentas culturalmente no son_la c_atastrofe. ¿Cómo hablar de desastre en medio de este fervor de edito1;1ales,
crecimiento del público lector, conferencias atestadas, 1;ecitales, cmetecas y cineclubes; y conciertos, becas y premios; y galenas: revistas, secciones y suplementos culturales; y concursos, mtensificac_1?n de la se1;~dad en el trabajo de provincia, talleres hterar10s, explosion demogra~ica en universidades, cocteles a poetas y novelistas; Y autopromocwn
de literatos, pinacotecas adquiribles en el puesto de la esqwna Y revo_lución (le! LP; y multiplicación &lt;le grupos teatrales y aumento progresivo

del público &lt;le la &lt;lanza? Incluso antes de medir el valor cualitativo de
estos l:Sfuerzos y distinguir lo social y lo comercial de lo estrictamente
cultural, es innegable que no hay disminución, sino lo contrario, de las
posibilidades del medio en los estímulos reales y los potenciales.
No hay catástrofe. Lo que se da, y profundamente, es el fin de una
etapa de creencia absolutista en los ·dones metamórficos de la cultura.
Es la magia de ese espíritu jamás definido y siempre con mayúsculas
que, depositado en la cumbre, le infundía, por medio de la visión privilegiada de sus hijos mejores, impulso y continuidad a la raza. Lo que
se da ahora en diversas formas, sin verbalizarse, sin incluso llegar a creerse en medio de confusiones y programaciones; es el fin de los poderes
del sueño de Sarmiento y Rodó, de Justo Sierra y Vasconcelos, de Carlos Chávez y Gabriela Mistral.
El sueño no ha concluido. Sigue siendo actuado de modo multánime. Pero su aura de seducción se ha ido desvaneciendo. Sus grandes
figuras ya no se sienten encarnando el alma de los pueblos. Lo que
está en el fondo es la profusión y el triunfalismo que ahora rodean a los
restos de lo que fue en un momento dado un proceso cultural mexicano, que ha quedado confinado únicamente en esas entrevistas donde
el entrevistado declara cuánto ha contribuido a México y de qué manera
los lectores se iluminarán y se verán llevados a su exaltación gracias a
la lectura de la próxima novela del declarante, que, desde luego, abrirá
un campo nuevo y que significará una ruptura con todo lo existente
,
'
creara una corriente, tendencias, y estimulará el sentido critico el sentido vital, el sentido del humor y la posibilidad misma de vivh- de los
lectores. Es que este triunfalismo declarativo, que' es lo único que ha
quedado después de esta atmósfera de los sesentas, en que se llegó a
creer que efectivamente·la cultura iba a algún lado y que proporcionaba
no sólo goces indelebles sino estructuras vitales que sostendrían a quienes en ella creyeran. Lo que está en el fondo de este triunfalismo es la
disolución necesaria -a la vez interna y externa- de una fe salvadora de
la gama de credulidades que ha vivido devotamente la clase media frívolamente la burguesía y candorosamente, desde lejos, las clases p~pulares.
La cultura y el arte ni redimen ni liberan a los pueblos, así se difund_an en capas cada vez más amplias de la población. Esta desilusión
~~le~ta se trasmina y se deja expresar a través de la falta de comunicacion mtelectual, que es muy notoria en la ciudad de México, por lo
CATHEDRA [

[ 34]

CAfflEDRA

35 ]

�o recurso ornamental de la clase
J)lenos del uso franco de ~~ cultura co:m lazo de la crítica y de la _idea
media de la autopromoc1on como re .P. bimestral para los burocra·
'
ult
como un serv1cio
·
burocrática de la c ~a
f
ias en torno al Año Internac10tas (por ejemplo, los ciclos de con eren;te recursos burocráticos), de la
nal de la Mujer, que eran mu!i cla~amen televisión suministran verdades
languidez con que las ~esas r on. a~: y comercializar cualquier innoreveladas y de la rapidez para as1m
vación crítica.
.
.
urales se ha llegado al desSin aspavientos, sin declarac10nes tª1!a rev~lución cultural invercreimiento, que ~ h~ ,vuelto, ,ª s-':e~~~istrativo; de la confianza que
tida. De la ilummac1on ~ tramire de una vida decente. Gracias al apro·
mueve montañas ª, la_cert1dumb boom del conocimiento y del gusto
vechamiento academico de. este meollo pero al que no se le ha desartístico, al que s~ 1~. ha qm!ado e\otación comercial, la cultura, como
pojado de sus pos1bi!Jdades e exp, .
religión, se ha desprendido de su m1st1ca.
.

1,

1¡

11,

1

1

.
s extremos de todo un proye~to de vida
Ahora se arriba a uno de 1~, ico Independiente. Vida intelectual,
intelectual, afirmado d~sde el excomportamiento: el arte y .la cul~ura
fundada sobre una act~t~? y un e todos sean unos cuantos, a la mmo·
son para todos, a_c_ond1c10n_ ~e qua! ro osición es des(,ribirla y no anaría, siempre. Calificar de ehtJSta t. P t:s ara su exclusivo consumo, la
!izarla. Creación de las clases do.~man !a y afición bohemia, el goce
cultura ha sido a la v_ez decorac1on s;:~: las mayorías. El elitismo d?
minoritario que confrrm~ el maj gusbl' do Por un lado, se le desple_!!O
'd · vitable ~ o iga ·
,
·
las colonias. h~ si 0 me . la inferiorización de quienes no teman 11_1
como una vitnna para afinar
p
tro y desde dentro, se le conc1derecho ni acceso a sus hall~zgos._ or ~ra la barbarie, contra la oprebió como técnica de so brevivenc1a co~ .h y la tendencia prosigue; se
ión del medio ambiente. Se era, y alun. o 1·ones y vulgaridades de la
S
b. a las vu gar1zac
era elitista para no sucum JI t . de quienes habían nacido en el atra·
masa, como medida com~e?~ª o~a
so, en las márgenes de la c1vihzac1on.
•
. . instancia, el elitismo ha preserva_do y
Doble desempeno, en su m~¡or difundido conquistas primordiales.
acendrado valores. Ha defend1dlo y xJS·mo de las academias y en el en, comu· n , en e paro
, 'das Y em·
En su secuela mas
uesto versiones r1g1
sagradas ha prtopdo como vías institucionales a
golamiento de las vacas
t
y ha encon ra
ul
balsamadoras de la c . ur~,
encubrir otros intereses.
la erudición y a la cursilena, que sue1en

[ 36] CATHEDRA

ABí, un hecho, por ejemplo, muy significativo a este respecto: el
respeto por el buen decir, castizo. La insolencia éon que se descalifica
el uso popular de una lengua; el entusiasmo par la pureza del lenguaje
no han amurallada la nacionalidad contra los embates del exterior
-romo mucho tiempo dijeron los académicos-, sino que se han verificado untuosamente como la barrera de prejuicios pulidos y esplendentes que le van agregando conciencia de culpa a ¡¡lguna de las acciones
más espontáneas y vigorosas de una comunidad; que ratifican el miedo
y la incertidumbre populares en relación a las capacidades expresivas
de un pueblo que amedrentan y neutralizan el entusiasmo para emplear
creativamente habla e idioma; el español perfecto y sin mácula, como
una muralla clasista.
Si a esto agregamos todo lo que ha sido el proceso del sectarismo
y su incapacidad de visualizar la actitud o las tenc\encias culturales y
requcir todo a dogmas n¡uy elementales y wuy pueriles; si a esto agregamos el fracaso de la izquierda, que en todos estas años no ha podido
construir una verdadera alternativa cultural, por una como derivación
inuy clara de la incapacidad de construir organizaciones nacionales
encontraremos que, a pesar de la crisis en que se mueve el aristocratismo cultural, sigue disponiendo de un poderío intocado.
Y la cultura oficial transita de un mesianisma educativo (la etapa
de los veintes) a una exaltación populista, el cardenismo; a la concordia de la gran familia cultural, el avilacamachismo; a un doble patrocinio del arte nacionalista y el europeísmo, de Alemán a López Mateos;
al patrimonio indiscriminado de quien lo busque, sea abstracto o sea
comprometido, Díaz Ordaz; a esta suerte de búsqu~ retórica de un
lenguaje cultural que finalmente se ha confinado en las fórmulas más
banales de. algo que por darle un nombre podríamos designar como
''tercermundismo".
Carente de un programa ajeno a la alabanza en boca propia, esta
cultura oficial quedó inerme ante las proposiciones críticas que surgieron a partir del 68, y no ha podido todavía crear sus propias proposiciones, limitándose en todo caso a reaccionar de un· modo histérico cada
vez que se le emplaza en formas críticas.'
A lo que teníamos de establecimiento, de establilhment cultural, lo
10rprendió completamente el estallido del 68. En ese momento, este
eltablishment disponía de· todos los esplendores de los banquetes,
CA1l!EDRA [

37 J

�a los que asistían todos los representantes de las varias y distintas generaciones. Tenía un orden jerarquizado y cronométrico de reconocimientos, cuya cima era el premio nacional. Por un lado, el Colegio Na·
cional; por otro, la Academia de la Lengua, De todos los premios que
se han ido creando en este momento hay simplemente premios culturales. Entre premios y _becas debe haber cerca de cien al año.
El estallido del 68 creó fisuras, y finalmente provocó divisiones, no
sólo entre el Estado y un sector de int.electuales, sino entre ese mismo
sector de intelectuales, gente que pertenecía a la capa dirigente de este
establishment. Gente como Martín Luis Guzmán, o Salvador Novo, o
el versificador Jaime Torres Bodet, o Agustín Yáñez, etcétera, se vieron
de un lado y de otro. Se consolidó, a partir del apoyo al movimiento
estudiantil, un grupo, sobre todo de intelectuales jóvenes, 'al que se vino
a agregar después Octavio Paz, con su renuncia a la embajada de la In·
dia. Y Carlos Fuentes, con sus declaracioñes y movilización de prensa en
contra del gobiemo de Díaz Ordaz. Esta división debilitó y finalmente
extinguió la hegemonía del establishment y, de Pl!8º• sus presupuestos
fundadores: el uso convenenciero de las humanidades, que se ejempli·
ficaba, en una de sus etapas más banales -digamos-, en el programa de
la Facultad de Filosofía y Letras, que tradicionalmente había sido y
aún hoy se mueve dentro de esas perspectivas: la escuelita que recibía
muy cuidadosa y piadosamente todas las consignas del establishment.

1,

Y o no sé si aquí hay estudiantes de letras en esta reunión, pero
-:-desde luego-, si los hay y han tenido la desgracia de cursar alguno de
los textos de la doctora Maríá del Carmen Milán podrán entender lo
que es el nivel más pedestre concebible de una educación literaria y lo
que es la imposibilidad de entender generosamente la literatura, la cul·
tura, el idioma y, si se quiere, incluso, el oxígeno; toda esa morralla
cultural que durante mucho tiemJ?O pasó por las aulas de Filosofía y
Letras. Lo que es increíble (ya para insistir un poco en el asunto) es
que se sigue editando en cantidades profusas una Historia de la litera·
tura mexicana que concibió y redactó el venerable y bienaventurado
Carlos González Peña, que ¡impieza diciendo que la literatura mexicana
es una rama de la española. · Y a esta Historia tan triste, y a este catá:
logo tan amoroso de nombres, donde a cada nombre corresponde un
adjetivo piadoso y querendón: fulano de tal, prosista cuidadoso; men·
gano, poeta selectivo y ordenado, etcétera; donde a cada nombre co·
rresponde un adjetivo, lo que significa que cualquiera que en algún
momento haya pensado en publicar o haya publicado mereció el bien

de la !'ªtria. A esta idea de catálogos de "
González Peña la complementa la pobre ~ ~buck" que ordena
Epílogo, con una cantidad de sand
. senora Millán, en su tristísimo
tra que el nivel crítico es una de :~ mnenarrables, donde se demues1
hay ~una posibilidad en estos ord:nsas ~e las qu~ hay que huir. No
d_e un ruvel crítico. Entonces, esto d anuentos, ru en esos catálogos,
Vida de la Facultad de Filosofía y Le;ante mucho tiempo, ordenó la
g~, el reducto y un poco el sitio d
as, _q~ se ~uponía era el almáciJD1ento cultural.
e aproV1Sionanuento de un establecilgnoro por completo el pro
ad
.
cultad, pero supongo que en ~ e estudios de letras de esta Fatodas e~as recetitas decimonó= momento !uvieron que padecer
me toco estudiar filosofía eran abs lqute, por eJemplo, cuando a mí
otras cosas, Y aunque este
, sea
' el típico0 u amente
predo minan
· tes. Entre
uf
~ Tla~lolco empezar a poder rechazarU:n ructo sangriento, le debemos
mfantiles que se nos han querido P
dbloque todos estos procesos
procesos culturales.
asar urante mucho tiempo como
. Lo._importante es que en veinte
. ..
Filosof1a,
en
su
sección
d
1 tras o vemt1cmco años la Facultad d
tam
•
ee ,noprod'
,.
e
poco esCI1tores. Esta enoríne ca . UJO cnt1cos y no produjo
se debe ·a la concepción pueril ue pac1dad de decapi~ generaciones
expresada en esa Historia de la rite finalmen~ queda magníficamente
ver como un museo, pero que nunca
ratura
que, ustedes deben
ha mexicana
sido ni podra
ser la crítica
Ahora, el desmoronamiento d 1
.
un vacío de poder ue
. e establishment cultural tra· o c .
tampoco la izquierd~ se h:a~m:~te ha continuado siéndol~,
telolco, para trascender la 1 .. P parada, en la etapa posterior a TI
intelectual
es1on
emoci
aen . .
se vio trascendido
hacia
un:nal . De hecho, todo el sector
distmtos niveles el mo~miento estud.l&amp;nbtilu.ena
parte para que apoyase
•

P::~~

. y o creo que el intento d 1 • .
, ~tel~tuales, sobre todo co~o os últimos años de parte de un sector de
: : ~ sociales, ha sido estar :e1:::aba :yer ~el concernido por las
as ~ que notoriamente rebasó tod ura e la mterpretación de una
unCJones en que estaba b d
os l_os .presupuestos y tod 1
.
asa o el trabaJo intelectual anterior : 6~
l IDlto tan fl orec1do
· del intelectual
'
rru Eb.
m o. Todavía este mito lo propició yc~mo
conc~encia
crítica
se
deo propago el boom literari ,

o,

CAfflEDRA [ 39

[ 38 )

CATHEDRA

]

��mucho de agotarse. Y esta premisa lleva de inmediato a la conclusión
que fundó y ha sostenido a la "apertura". La "conciliación de las
clases" y la "economía mixta" pueden ciertamente prolongar la injusticia social, pero equilibran la vecindad del imperialismo y postergan
el advenimiento del fascismo. Esta premisa se transforma culturalmente en otra: "Si la revolución no es posible y si la democracia tampoco
es posible continuemos ilustrando y humanizando el autoritarismo"
Fernando Benítez, que para su,desgracia ha encontrado las fórmulas
más eficaces, publicitariamente, para sintetizar este proceso, primero
dijo: "Echeverría o el fascismo". Y acto seguido declaró entre nosotros: "No es posible la democracia". Las razones de Benítez para la
primera afirmación sigo sin verlas muy claramente. Para la segunda, sí
entiendo el proceso que lo llevó a ella. Para Benítez. en este momento,
concebir una posibilidad de democracia en América Latina es totalmente utópico, porque es un proceso que implicaría mucho más tiempo
histórico del que se tiene a la disposición para solucionar la crisis, que
significa la amenaza muy concreta y muy latente del fascismo -cosa
qu:e en Monterrey es un hecho del que no necesito abundar- Enton·
ces, Benítez cree que la democracia, siendo un hecho tan lejano, es una
perspectiva por la que no vale la pena luchar. Y que, en todo caso, lo
que conviene es apoyar a los gobiernos en turno para procurar hallar
en ellos cuáles son sus vetas y sus zonas de izquierda. Fortalecerlas,
ampliarlas, y de esta manera encontr,ar el punto de equilibrio entre un
aparato político muy bien organizado y muy hábil, con muchos años
de ejercicio, una derecha muy exigente y cuyas demandas crecientes
se sustentan en un poderlo económico intocado, y una izquierda sin
organización, sin organizaciones nacionales, que ha sobrevivido difícilmente al proceso de pugnas internas, y que se encuentra en este momento bajo la presión decapitadora, en algunos de sus sectores primordiales, como podría ser la "'l'endencía Democrática" del SUTERM.

• 1

1
1,
1

I'
11

1

'

1

Frente a eso, intelectuales como Carlos Fuentes y Fernando Benítez mantienen el punto de vista de que si no se amplía el sector de
izquierda del Estado, de que si no se intenta de alguna manera resucitar y vivificar la fórmula de Lombardo Toledano, en el sentido de una
alianza popular no ordenada o coordinada por el PRI, sino que incluya
a sectores de izquierda del PRI y del gobierno, a sindicatos y a grupos
independientes; de que si no se integra eso, el país, inevitablemente, derivará, en un plazo más o menos corto, en una situación fascista.

La otra
posición
-sustentada
• t e1ectuales q?e habían sido figuras muy
claras
del establishmen/ºr
ml
la que mantiene Gabriel Zaid p es a que m~t1ene Octavio Paz y
cio democrático independie~te : e~o~~a sol_uc1on es ampliar el espauna politización ni una ideolo&lt;ri• .• s d o, sm que eso signifique ni
mente
te
,,_ac1on e su punto de . ta S.
' man ner una perspectiva crítica
.
.vis . imple~omo _cultural, con el Estado .. No s· ifi y u_na d1Stanc1a, tanto física
litanCia y no significa tampoco unaignt_tcad nmguna perspectiva de miriali
.
ac 1 u impe ·alist •
sta, un dIStanciamiento crítico.
n
a smo antümpeUna "tercera posición" que
.
dad de México y que m~tendr:s :u~ P!edommante en la UniversiPablo González Casanova es la d ia ~ _gu_n modo muy visiblemente
~~ancia crítica con el E~tado e ~o msIStir, en esta etapa, tanto en la
dif1car el sentimiento antiimpe::~cano como en la necesidad de solina.
IS a y volverlo una militancia cotidiaLo que los sesentas ha de· do b
de fe en las potencialidades d: tri::~ r~ todo, ~s una atmósfera cargada
que se condensaría en la tesis de Ca¡~ mtelectual y artístico, atmósfera
mo la cre~ción de una "palabra e: o~ F~entes de la labor cultural coque, al nnsmo tiempo se vuelve ~ que se opone al régimen y
Esta tesis de la "palab~ enemiga" :o~c;encia_ soci~ y crítica del país.
to de deferencia, un lugar de privilegi~ al mISmo tiempo un tratamienEl momento en que ese tr t .
obtiene y el público se va me· a annento deferente y privilegiado no se
~us sectores de clase media_J~df en sus se~tores estudiantiles -no en
m~lectuales deciden lograr ese e a reve:e~cia ante la cultura, muchos
cunosamente y en ese moment:::º:f;~'.ento donde lo hay• que es
~ente de extrañarse al ver que su públic0o ierno. y no dejan ingenuac10nes.
no responde ya a sus exhortaEn todo esto hay que anotar d
,
reformismo del actual aparato .. d e \~e modo el intento de cambio de
chas veces involuntariaméntego .1~rno procreó --necesaria y muha cernido sobre las infortunad esp1:1tu _demagógico que es el que se
: l?s dos últimos años, y en U:e:;t~r~1as d: l~ctores de periódicos
: mcluso Luis Spota, ue e
n u . emagog1co en el que todo ca~e¡o (Un libelo abierto, Ílama~;u¡: ~e hbel_os que publicó contra Vae demostrar que Vallejo era un .
violentas, que es un intento
.
m1em ro de un comité de seguridad

U:

o:

CA THEDRA [ 43

[ 42. J

CATHEDRA

]

���·
ulturales se libran por sí solas en un ámbito abstracto Y autó·
e1ones c
• • cultural en M'ex1co
·
. • real para acabar con el coloma¡e
nomo. El embnon
.
.
se encuentra en las organizaciones populares independientes ...
OTRO ESTUDIANTE: Yo le quería preguntar en tomo a las normas, reglas y pautas en las que se deben basar los valores de la cultura
' C¿ áu les son es
' tos.
?
mexicana de hoy en d1a.

c. M.:

¿Cuáles son nuestras normas, ,cuáles son nuestras pautas Y
cuáles son nuestros valores culturales? Están en futuro • • •

EL MISMO ESTUDIANTE: Pero eso que dice usted signific~ no
contestar mis preguntas, pues todo lo deja usted a lo que vendra , • •

,1 1

c. M.: ¿Sí? Perdóneme. Y perdóneme otra vez si le contesto con
otra pregunta: ¿Es posible entonces vivir de acuerdo a un futuro que,
por lo núsmo, no se ha realizado?

11

1

,,

ESTUDIANTE: No, pero yo creo que sí puede estimularse el s~gimiento de fenómenos culturales ~ue estén separados de ~a ena¡e~
., ·1mp
· ortante , s1· vamos a ena•enamos
que no sea con la importa
nac1on
•
ción de una lógica . . .

c. M.: Mire, lo que usted está diciendo es 1~ transformación de la
frase de Víctor Manzanilla Schafer en el 68: Los mataron los tanques, pero eran tanques nuest ros " ...

¡,,
ESTUDIANTE: Está bien, eso está bien . . . Bueno, yo sí ~o~idero en las cuestiones culturales, que el país está fuera -esto es log¡co,
. d' d?- de su rumbo· pero por eso no debemos establecer una xeno¿Ver a .
'
. .
"d"
te
fobia en lo cultural. Claro que sí podemos delimitar -~en 1anamen
qué es lo que puede ser pernicioso para el modo de VIVlr de no_sotros.
y esto debe ser tratado por el país, por las instituciones del pa1s, -~ara
que así no podamos avenirnos a una imitación -como usted d1¡0-,
que puede ser extralógica . . .

[ 48] CATHEDRA

C. M.: Yo no dije "extralógica". Usted me ha atribuido lo que yo ,
no he querido decir. Yo jamás usé el término "extralógica" . . . No.
Lo que yo mencioné fue "imitación", pero de ninguna manera extralógica. ¡Ah! Eso es seguro. Extralógica es un término priísta que jamás
uso. No. Imitación, sí. Sí, eso sí, desde luego ... (Al coordinador:
Promueve la discusión con otras personas) ...
EL COORDINADOR: Vamos a ver ... Ahí está ese estudiante ...
Puede usted preguntar ...

OTRO ALUMNO: Es sobre un problema d~ la pregunta que se
estaba planteando, o sea, acerca de la demagogia cultural que se ha
expresado últimamente en la búsqueda de la base, de la lógica, pero que
en el fondo es una ideología, pues se está tratando de evadir el tiempo
presente; es decir, tratando de evadir la realidad. Todo eso se presenta
en un complejo que es ideológico, económico, político, etcétera. Ahora, yo creo que hay aquí una trampa (de tipo económico, pero muy
sutil) que se maneja incluso en todos los niveles, ¿verdad? Yo me
atrevería un poco a decir que, en .cierto sentido, no se ha tratado de
interpretar aquí, justamente, todo el proceso cultural mexicano ...
~ o ~o que cuando se habla de acabar con el coloniaje cultural

mexicano se habla francamente de rescatar los valores folklóricos, los
valores mexicanos, pero sólo como una abstracción, es decir, se está
hablando de un hombre mexicano en abstracto, cuando se debería
hablar en general . . . Es como hablar de la "cultura alemana", de la
"cultura tolteca", etcétera, y no de la cultura universal.. . Y establecer ~na seri~ de valores que;. en última instancia, están representando
una 1deolog1a, porque no se tiene un elemento crítico para poder abordar todo esto ...
C. M.: Esos valores no son una ideología. Son una tradición cultural~ ya no de élite, sino una tradición cultural francamente de la oligarquia. Yo pongo, por ejemplo, al charro mexicano. El charro es simple!llente el capataz de la hacienda, pero también el deseo de singularizarse
por P~ de los .criollos. Es una creación·criolla, para singularizarse de
los mestizos. Y crean un traje que sea tan típicamente distinto para
que haya una diferencia de clase que los ennoblezca y los disti~a. y
por ahí se puede seguir. Es decir, se supone que lo que tenemos que reCATHEDRA [ 49]

�����sobre el problema que ayer planteamos allá . . . Desde luego, agrade•
cernos a Carlos Monsiváis que haya estado aquí, con nosotros (para
poder desplazarlo de México fue todo un problema) ... Creo que este
tipo de discusiones son bastante fecundas. Y nosotros esperamos que
él se mantenga un poco más en contacto con nosotros para continuar·
\as. Gracias, Carlos, y gracias a ustedes ...
Acerca de ese problema de la reunión no sé si, nada más para abre•
viario, ustedes estarían de acuerdo en lo siguiente: que mañana se cite
conjuntamente a alumnos y maestros a una reunión que tuviera lugar
hacia las diez de la mañana, en la que se discutieran los problemas que
ayer se plantearon. ¿Más temprano? ¿Estarían de acuerdo en que fue·
ra, por ejemplo, a las nueve u ocho cuarenta? Bueno, yo quisiera, en
este caso, que ustedes, por su parte, citaran al resto de la gente de la
Facultad, a nivel de estudiantes. Por mi parte, yo lo haría a nivel de
maestros . . . Nos veremos mañana, entonces . . . Otra vez, gracias,
Carlos, y gracias a ustedes . . . •

[ 58 ]

CATHEDRA

BÁC VAN CUNG
CHÚNG CHÁU
HÁNH QUAN

�Santiago Ramírez

Revolución
del método y método
de la revolución ·
IIlSTORIA DEL METODO
Introducción

"
1

A. HACER UNA IIlSTORIA DEL METODO requiere, antes que
nada, de plantearse una pregunta. La pregunta por el método: ¿Qué
es el método?

I¡.

1

1

'1
1

\

Tal parece que, en su acepción más cercana, más cercana a nosotros,
el método es una vía. Una vía privilegiada cuya adopción habría de
garantizar que se llega a alguna parte. Este lugar al que se pretende
arribar es la verdad, lo verdadero, el saber, el conocimiento o la ciencia.
Así, el método, entendido del modo tradicional, es la vía que garantiza
el acceso a la verdad, acceso a la verdad sobre algo, acceso al conocimiento de algo, constitución de un saber. Así, la pregunta por el método debe proponerse, previamente, qué es la verdad, o qué es él conocimiento e, incluso, qué es el saber.

1

1

'

1

1

Ello no es posible. Ya en las largas y tediosas discusiones entre
racionalistas y empiristas se había presentado este problema. El método es susceptible de ser, asimismo, verdadero o faiso, el método es sus-

1

CATIIEDRA [ 59

1

]

���11

somete. Un segundo momento es el del momento d~l m~todo ~ubjetivo; en este período se privilegia al sujeto que subordmara el ?bJ_eto a
las determinaciones que requiera el conocumento en opos1c10n al
momento previo en que las determinaciones del método dependen de
consideraciones ontológicas.
El tercer momento de la historia del método podría llamarse m~mento del método conceptual (concibiendo al concepto como la unidad del sujeto y el objeto). Este período sería_ el _que marcan _-d~sde
distintos puntos de vista ontológicos pero comc1dentes en térmmos
de método- Hegel primero y Marx después.

ES DECIR CADA OBJETO impone su propio método. El método
depende del objeto, le es inherente (Metafísica, a).

11
11

"Los seres eternos requieren principios eternos; los corruptibles,
principios corruptibles" (Cielo, III, 7, 306 a).

1,

11

de proposiciones metodológicas: el método de la investigación de las
causas material, formal, en la Física; final, en sus tratados biológicos,
de las causas y principios primeros, en la Metafísica; de deducción
(de lo particular a partir de Jo general) y de inducción (enumeración de
todos los casos), en los analíticos; el método histórico en la Política, y
la observación, en Meteoros; el método crítico, el silogístico, el axiomático, el empírico, etcétera.
El método en Aristóteles, pues, no sólo es múltiple ·en la medida en
que el objeto es múltiple -y por ello la delimitación perfecta entre
las ciencias-, sino que, además, en cada disciplina el método se diversifica a partir de la diversidad de formas de interrogar al objeto, o de
abordar un problema.

l. ARISTOTELES
Tesis número 1: El método aristotélico es un método objetivo

il
1111

EN ARISTOTELES ENCONTRAMOS, así, una extensa variedad

Tesis número 3: Cuando Aristóteles refuta una metodología, lo hace
siempre en nombre del objeto a que se aplica

TAL ES EL CASO DE LA DIALECTICA heracliteana cuando ésta
se aplica al ser en cuanto tal; tal es el caso del método matemático,
cuando Platón lo aplica a las formas o ideas puras (apxai).

Esta idea del método confirma la idea aristotélica acerca de la relación entre sujeto y objeto.

1!
,,,
1
11

Para Aristóteles, como para todo el pensamiento grie_go_, ~l hombre
es en la medida en que percibe lo existente. No hay sub3et1V1smo posible en el pensamiento griego. No hay subjetivismo porque n_o hay
sujeto. El hombre no puede ser sujeto porque el ser es presencia Y la

11

.1 1:
111

"

11

verdad desocultamiento.

"11

1

1

1

w

En este mismo sentido, la filosofía griega se caracteriza por el
hecho de que epistemología se subordina a ontología.

,.1

li

Tesis número 2: El método puede decirse en tantos sentidos cuantos

1'1

[ 64 ] CA111EDRA

puedan afirmarse del objeto.

Tesis número 4: En Aristóteles, la variedad metodológica permite afirmar la ausencia de método
.

ESTA AFIRMACION NO ES NINGUNA NOVEDAD. Le Blond
en su trab~jo Lógica ~ método en Aristóteles, afirma; a la letra, qu;
ante tal vanedad de metodos, uno se encuentra tentado a decir que de
lo que se t~ta es, en. el fondo, de una ausencia de método. Pero, al
margen _de m~erpretac1ones más o menos discutibles, damos la palabra
al p~op10 Aristoteles. En el preámbulo del Tratado sobre el alma
confiesa, en primer lugar, la dificultad consistente en definir alma (Del
alma, 1, 1, 402 ~• 10); a co_ntinuación propone, explícitamente, el problema de _la_ unidad del metodo: ¿Habría que optar por el silogismo,
por la d1v1S1on o por algún otro procedimiento? La respuesta es negaCAfflEDRA [ 65

11

]

��,,,

,1

. .

.,

es decir el método que,
El método es el métod~ de obiet1~;10!'search r~búsqueda) es la
por medio de la inv~stiga~_¡on (rec ere , .das en ei sujeto, surgidas en
afirmación y la confrrmac10n de leyes ~ur~e antes de entrar en relación
el hombre como•aquello que se conoce es
con las cosas.

11

. , ero 7: El método experimental y el método matemático. son
TesIS num
. . "d d
expresión de este afán de obJet!Vl a

il

1~

ES AQUEL gue se constituye a
EL METODO EXPERIME_NTA~ ue tiene por objeto provocar al
tq
nf1'rmar o refutar una ley.
Partir del experimento, expenmen
ara demos rar, co
objeto, a la naturaleza, P , ·
.
tal está al servicio de un pro·
En este sentido, todo el metodo expenmen
yecto subjetivo.
t ¡ expresión de esta idea:
nuevamen e, a
d' del
El método matemático es,
,
t
d cir un acto por me 10
las matemáticas son una µ.a8r¡n ' e:he:de~ los µc,8r¡µ.arn. Así, la
cual se aprende. Se aprenden ~y e:~: diseñado para abrir al j¡ujeto al
µá8r¡nt es un pro~ecto, ~.~[ Jeseo impetuoso por los hechos de la
campo de los µ.a8 Tlf ªrn.
!ario necesario del salto por medio del

:!

i'

11

11
11
11

1,,

1111

11

:~~e~:n~~t:;á:~c:::~~~p~
1,

cosa?, p. 104, ed. francesa).

' 11

!,

1

~i~~s los hechos" (Heidegger, Qué es una

1,

' 11

h · · de los hechos antiEl método matemático es, pues, la apre ens1on 'f' de aprehender
,
·
tal es la manera espec1 1ca
cipados. El met~do e:pen~:~ el método experimental está al servicio
estos hechos anticipa os. . '
, todo experimental está al serví·
1
de un proyecto al que confirma; ~:~ógico El método experimental
cio en fin de un proyecto preme o
.
. .
es 1~ vía p~a hacer objetivo lo que es, desde antes, subJetJvo.

\

!

i/1

. N, ero 8· El método matemático intenta establecer, por un _lado,
Tes1s um
·
las dificultades de la mter,
un lenguaje universal; Y, por el otro, superar
subjetividad

;\1,

[ 68 ] CAIBEDRA

EL SUJETO RENACENTISTA y de la modernidad ya no está
como el sujeto griego, a la espera de los acontecimientos; el sujeto de
la modernidad, sujeto en sentido estricto por primera vez, es un provocador; con su experimento provoca la respuesta de la naturaleza. Sin
,embargo, el sujeto en cuestión debe poder comunicarse con la naturaleza, requiere de·uu lenguaje. De un lenguaje en el que sea posible hacer
las preguntas. De un lenguaje en el que la naturaleza responda. Se
requiere un código que permita descifrar el habla de la Naturaleza, que
otorgue sentido a las respuestas, que permita encontrar la significación
de los signos que este cuestionar provoca. Debe ser, además, un lenguaje independiente del sujeto que lo escucha, un lenguaje, en fin, universal y unívoco.
Galileo, quien consagra esta idea cuan~o afirma que el libro de la
naturaleza, abierto ante todos, está escrito en caracteres matemáticos.
La matemática es, pues, un lenguaje y un lenguaje no es un método.
Sin embargo, hay que apuntar que se trata de un lenguaje universal que supera los lenguajes individuales, particulares y nacionales. Con
ello, se evita el problema de la intersubjetividad. Sin embargo, queda
en pie la pregunta acerca de la validez de este lenguaje. Ello constituye
el tema de nuestra tesis número nueve.

Tesis número 9: La condición de posibilidad de un lenguaje universal
es Dios
ANTES DE EXPLICAR EL CONTENIDO de esta tesis hagamos
un rodeo para evitar una· confusión posible: cuando afirmamos que
Dios hace po~ible un lenguaje universal, que Dios hace posible la ciencia
moderna, que Dios hace posible esta concepción de sujeto, no queremos
afirmar que el sujeto, ahora, como en el medioevo, tenga por función
entender la creación divina. Decir que Dios es condición de posibilidad
es afirmar que el hombre crea el universo a partir de que Dios así lo
establece; veamos lo que Pico della Mirándola escribe: "El creador te
ha colocado en medio del mundo a fin que puedas pasear tus miradas
alrededor de tí y puedas ver mejor aquello que te contiene. Haciendo
de tí un ser que no es ni celeste ni terrestre, ni mortal ni inmortal, ha
querido que puedas descender casi al nivel de las bestias y que puedas
CA THEDRA [ 69

]

��EN HEGEL ENCONTRAMOS, ASI, una enorme variedad de formas
de determinación del concepto. Determinaciones cuantitativas, determinaciones cualitativas, determinaciones lógicas, históricas, ontológicas,
etcétera. Podría suponerse un método general en cuanto que el concepto que lo determinase fuera la totalidad. Sin embargo, es necesario
reiterar que sería la totalidad misma la que estableciese el carácter dill
método. El método, en Hegel, no puede ser anterior al concepto. No
puede ser al).~erior a la estructura del devenir del ser y de la nada (Cf.

1
11

EL CONOCIMIENTO NO ES

~~!~;t

!otalidad; no es tampoco el punt~
punto de partida frente a la
onarse ~uando el proceso con 1 .
e un _proceso que pueda ab ~el d~sp!1egue (fenomenología~ ~:ªiae~oct:~c1dmiento es la experien:7a
onoc1m1ento no se propone al
1 a simple. Por ello .
el &lt;;onocimiento no se propone canzar una verdad última Y definitiv: el
e~te~ abolidas, el conocimientounna:eta en la que todas las diferenci:~
:~~1~os ?e las categorías tradicional~su~de, entonces, establecerse en
a e mtelegibilidad, etcétera.
e verdadero y falso, de racio-

Introducción a la Fenomenología del espíritu).

11

"N Sobre lo verdadero y lo falso H

1

esp~ri~;r lo falso como no hay lo •m;~?, ~;r~ricularmente
explícito:
ogo, Fenomenología
del

¡I

Tesis número 13: Para Hegel, el método es la estructura de la totalidad

1!
"El método -dice Hegel- no es ( .... ) sino la estructura del todo ... ", desplazando el problema del método al de la estructura de la
totalidad. Estructura de la totalidad, en efecto, posterior a la totalidad
inestructurada que le antecede. El método, así, es posterior a la totalidad. ¿En qué consiste, entonces, esta estructura de la totalidad?

\11

11

ir

l. La totalidad como cosa, no se reduce a su fin, sino que se halla
en su desarrollo; no es el resultado, sino lo es en unión con su devenir.

11
¡[I

11'

2. Así, la verdad sólo existe en el sistema científico de ella misma.
Lo verdadero es el todo que, a su vez, sólo es la esencia que se completa

il'

mediante su desarrollo.

'l

3. La totalidad, así, es doble: es su fin y es su devenir. Es totalidad
caótica, unitaria, simple, es la primera manifestación, velada, del todo
De ahí se ejerce la actividad "más grande y maravillosa" que es la d
separar convirtiendo lo real en irreal, en determinabilidades siemp
referidas al otro del que se separó. Así, se pierde de vista el todo sim
ple que ha de emerger, nuevamente, desde el concepto, cumpliendo, así
con su devenir. Esta es la estructura de la totalidad pensada. Este

11'
¡1

,J,;''

11'

'1

11

1
1

entonces, el método.

1,
11

Tesis número 14: El método en Hegel no es previo al conocimie
sino que coincide con él; no es el camino que nos conduce inequív

1~1

mente a la verdad

¡:

1

¡11

------

Tesis número 15: En Hegel,en el sentido trad·1c1ona
. I' no hay método
:, EN EL SENTIDO QUE SE H
c10n hegeliana no h
,
A VENIDO mane·a d
·
sario. No ha un ar meto~o, en la medida en u~ n º•, en la concepcientificidad yL _metodo científico que pudier q_ el metodo es nece. a c1enc1a es su propio método. a ¡uzgar' desde fuera, la
Hegel describe el movimiento d e 1l! expenencia
.
como sigue:
a) El objeto apare~t
~:- apre?endido p~r ésta y~:::: ~nfrentado a 1,a conciencia,
difconc1enc1a. Con .ello nos e e unt ser-en-si' un ser-paraerente.
'
ncon ramos con un b. t
b) En I
o ¡e o
d1.f.ico,
. asimismo
e proceso
en
que
e
t
.
la e
. . s e ob¡eto se modific,
con
. ,
onc1encia: de h
o, se moginalu~i:~o~c1e~cia para la que el obj:~::onos encontramos
es d·-r t
ob¡eto nuevo. Su relac"'
es el ob¡eto oriCo~: ihn a, por tanto, de la que tení~o: con¡ el objeto nuevo
emos afirmado
on e ob¡eto ori ·
:z~c?::~:v:onstituyen,
~~t: ~:::::~:: e~e~::bin,a
.
'
ien,los
una;~~:~:
con·

°

siónc)de Este
f movimien t es necesario y as,
inic"al iguras (momentos del despli
)1 aparece una suce1 mente desconoce, pues , 1 egue que la conciencia
so o sabe del ob¡· eto Y de SI.
CATIIEDRA [ 73 ]

[ 72 ] CATHEDRA

�misma pero aún no capta el proceso. Fascinada por_ cada ~a
de las figuras, es incapaz de dar cuenta de_ un movuruento m~
vasto. La conciencia propone como metodo su experie~c1a
en el conocimiento de un objeto nuevo, propone como metodo infalible aquél que le ha permitido transitar del ob¡et_o
original al objeto nuevo. Por ello, toda propuesta ~e_tod~!ogica si examinamos la historia, es postenor a su utihzac1on,
y d'esde el momento que se formula, resulta inadecuada para
t;atar los problemas nuevos, derivados del hecho de qu: el
objeto nuevo es, para la conciencia nueva, como el ob¡et~
original era para la concien_c1_~ ongmal, y toda aparece, apa
rentemente, como una repet1c1on.
d) Sin embargo, esta necesidad que parece ~caecer,. por
así decirlo, a espaldas de la conciencia, es el cammo hacia la
ciencia, camino que es él mismo ciencia.

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1

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I,

1 ob~to

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••;m ]--•►

._c_o_nc_i~-º-cia
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4_ _ .__co_n_cn_ie_n_ci_a_,

ESQUEMA DE INOPERANCIA DEL METODO I
(DE CONSTRUCCION DEL OBJETO Y LA CONCIENCIA II)

IV. MARX
A. LA DIALECTICA
'I

H

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metoox
i.

objeto

1

conciencia
1

I

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1

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1

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método x' •

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objeto

111

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V

~-__:_--,

conciencia
N
I

l. 1837

EN 1837, MARX ESCRIBIA A S_U PADRE: "Es necesario sorprender al sujeto estudiado en su desarrollo, sin introducir divisiones arbitrarias; la razón misma de la cosa debe continuar desenvol\liéndose cm!
sus contradicciones y encontrar su unidad en ella misma ... ".
Queremos señalar los siguientes elementos:
a) Cuando Marx afirma que "es necesario sorprender al
sujeto estudiado en su desarrollo ... " nos refiere directamente a Hegel. Para éste, "el conocimiento científico exige
entregarse a la vida de la cosa o, lo que es lo mismo, tener
ante sí y expresar la necesidad interna de él" (Ph.G., p. 36).
Sobre esta misma cuestión, Adorno añade: "El pensamiento tiene en Hegel el fundamentum in re (el fundamento
en la cosa): su concepción de la verdad como una verdad que
se va haciendo" ("Cómo leer a Hegel el oscuro" en Filosofía
y superstición, p. 76).

ESPACIO DE LAS PROPUESTAS METODOLOGICAS PREHEGELIANAS
CATIIEDRA [ 75

[ 74]

CATHEDRA

]

�- de "sin introducir divisiones arbitrab) Cuando Marx ana
..
•
desde 1837 una preocupac1on que mas
rías" encontramos, ya .,
' l'd y la necesidad de
tarde será la preocupac1on por 1a va : :z ños más tarde eslas categorías abstractas. En 18_57, vem e a
. t m~ las
cribirá ",;a depend,,, y nos drra que es necesan? "o
,
ía política "cum grano sahs .
cate~:ri;:t;
Marx establecerá cu_áles abstracciones
(divisiones) son legítimas, es ~ecir, necesanas, estableciendo,

, li

1:a:i~~~

asimismo, el criterio de tal leg1tim1f adde Hegel: cuando Marx
c) Un reencuentro, nuevamen e,
.
.b ue "la razón misma de la cosa debe contmuar desenl•
escn e q
. .
,,
damos que Hege
volviéndose con sus contradicCiones , recor
mpleta
había escrito: "lo verdadero es la esencia que se co
con su desarrollo" (Ph.G., P· 161 ·
'd d en ella
d) Al roponer, en fin, "encontrar su um a

11 '
1'

.

,, nis hallamos ante la negativa de Marx a buscar_ la

mis:~ de las cosas fuera de las cosas mismas , ante la negativa
um a
.
.
.
t 1 unidad inherente a la cosa, o a
a introducir arbitranamen e ª
.d d ha de ser interior a la
1 d la cosa misma. 1 a um a
:::~a ªco:a es un todo cuya esencia se halla en su desarrollo.

¡1

11

2. 1844
' 1

'

111

,,

l

1

1

NOS HALLAMOS ANTE EL funcionamiento específico
EN 1844,
·t .
de esta dialéctica. Para Marx,en los Manuscn os.

1,

1

1

11 1'
1,1

,,
'i1

11"

il
1,

I[

3. Miseria de la filosofía
EL DESARROLLO DE ESTA IDEA DE LA dialéctica en Marx
culmina en 1847 con la Miseria de la filosofía, en donde se establece
la especificidad de la dialéctica de Marx, a saber, su carácter revolucionario.

La dialéctica de Proudhon, objeto de la crítica de Marx en este texto, puede caracterizarse como sigue: echando mano del "desarrollo
serial", las antinomias kantianas y una visión muy particular de la lógica
hegeliana, Proudhon encuj!'ntra en cada categoría económica (las cuales
en conjunto constituirán una "serie") una antinomia con su lado "bueno" y su lado "malo". Al encadenar las diversas categorías, Proudhon
va anulando los lados "malos"·.

la n~)ur;~~:ª·unidad inmediata deviene contradicción entr~

La dialéctica de Proudhon resulta, por lo tanto, una dialéctica que,
al apoyarse sobre las abstracciones "bueno" y "malo", se transforma
en una dialéctica ética, teleológica y al!istórica. La dialéctica de Proud•'hon se propone conservar ~l lado "buenó•• eliminando el "malo" con lo
cual, según Marx, habría de lograrse el reforzamiento del modo de producción capitalista para hacerlo moralmente aceptable. En oposición a
ello, Marx recurre a Ricardo:

ambos té:i:~:e Yse~:;i~:d~~~:~~ ~:d:;0~~c!en eio:o:r:'.
mismo.
t al humano y la natu. . , el hombre se descubre ser na ur
dicc1on,
.
t
alabras la naturaleza se
raleza se antropolog¡za; en o ras p d. . . , ue permite llecoloca como naturaleza real. La me iacion q
bre
a
transformación
de
la
naturaleza
(y
del
hom
b est
=acao
.
en tanto ser natural) es el trabajo; traba¡o que_ a su . d ,, y
pliega en dos aspectos, etcétera (cf . . "El trab~¡o _enai~::ó~cos
"Segundo manuscrito", en Manuscntos econom1co-

"Ricardo nos muestra el movimiento real de la producción burguesa, movimiento que constituye el valor. El señor
Proudhon 'se devana los sesos' para inventar nuevos procedí•
mientos a fin de regular el mundo según una fórmula pretendidamente nueva, que no es sino la expresión teórica del movimiento real existente y' tan bien expuesto por Ricardo.
Ricardo toma como punto de partida la sociedad actual, para
demostrarnos cómo co¡¡stituye ésta su valor . . . La teoría

a Todo conocimiento parte de lo sensible, "la sensibili)_
.
1 base de toda ciencia". Esta sens1bihdad
dad tie~e que ser a t de la unidad inmediata del hombre y
es el pnmer mamen o

=se-

1111.

Podemos concluir con Marx que: "Así como del concepto de trabajo enajenado hemos desprendido por análisis el concepto de la prd.piedad privada, podemos al!ora, con ayuda de estos dos factores, desa•rrollar todas las categorías de la economía política, y en cada una de
ellas, por ejemplo el cambio, la competencia, el capital, el dinero, descubriremos una determinada y desarrollada expresión de estos primeros
fundamentos" (Marx-Engels, Werke, Ergantzungs Band, Erster Teil, p.
521).

de 1844).

[ 76 ] CATIIEDRA

CATHEDRA [ 77 J

�de Ricardo es la interpretación científica de la vida ~conf. actu•l
mica
, a • • . Ricardo consigna la verdad •de •su formuJ¡a
haciéndola derivar de todas las relaciones econom1cas y exp cando por este medio todos los fenómenos, inclusive los que
a primera vista parecen contradecirla . _- . ~s_to ~s cabalmente
lo que hace de su doctrina un sistema c1ent1f1co .
1

11

B. LA HISTORIA
l. Disertación doctoral

LA DISERTACION DOCTORAL DE MARX, sobre las diferencias
entre Demócrito y Epicuro, muestra, corr_io elemento par!i;fr:_:;i::e

1

dt

1

interes~nte,. el hech~
r~ferirs;;: ciee;;~~~s~~~ang::~:. La elecció~
ni el ma~ brillante, m ed_ mastpr~opio Marx no está hecha en términos de
de esta epoca como ice e
'
·
· bien
1 comodidad que este estudio pudiere representar, s1~0, ma~
.,
ª
,
"l0
uede probar en pequeno es aun mas
porque,. segun Marx,
que se p
· s en dimensiones mafácil de demostrar cuando se toman las relac10ne
T ·1
268)
yores" (Marx-Engels, Werk~, Ergiint~:n!:e!:fbnE~::;or~'. •e~~ontra:
En los cuadernos p~epara _or:os a e habrá de culminar con la conocida
mos esta idea con mas prec1s1on qu
t . d1
afirmación de que la clave de la anatomía del mono es lJ. an~ o~ia :a
. h t t Marx nos propone la comprens10n e u
hombre.. En die. o edx o, urn·culum vi·tae llevado hasta las últimas
"fil f " examman o su e
oso ia . .
t
alabras "de la muerte de un héroe puede con·
consecuencias, en o ras P
,
cluirse la historia de su vida" (op. cit., P· 218 )-

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2. Los Anales franco-alemanes
ISMA IDEA REAPARECE en el texto Contribución a ~
ESTA M
1
d de Marx asegura.
crítica de la filosofía del derecho de Hege '. en on
. t de- san·
"Por el contrario, algunos bondadosos entusiastas, germa~IS ;: la liber·
e liberales por su reflexión, van a buscar nuestra h1ston~ .
:d ~ás allá de nuestra historia, en las selva~ vírge;: t~u~n:c:;~ ::;~
. en ué se distingue nuestra historia de la liberta ~ ª is.º
"do
f¡bert:d del jabalí, si sólo se halla en la selva? Ademas, es bien sab1

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1,

li

que cuanto más se interna uno en el bosque, más resuena la voz fuera
de éste. De modo que dejemos en paz la selva virgen teutónica." (Anales franco-alemanes, p.- 103-104).

3. 1844

EN LOS 'MANUSCRITOS DE 1844', comentando el método que
utiliza Adam Smith, leemos: "No nos traslademos, como el economista, cuando trata de dar una explicación, a un imaginario estado primitivo. Semejante estado primitivo no explica nada. No hace más que desplazar el problema a un remoto pasado oscuro y nebuloso. Da por supuesto, én forma de hecho, de acontecimiento, lo que precisamente
trata de deducir, a saber: la necesaria relación entre dos cosas, por ejemplo, entre la división del trabajo y el cambio. A la manerá como la
teología explica el origen del mal por el pecado original; es decir, dandopor supuesto un hecho en forma de historia, aquello que trata de explicar." (Manuscritos, p. 63). (De paso,hagamos notar: a) la negativa a
consideraciones teleológicas que encontraremos, como ya vimos en la
Miseria de la filosofía, y b) una caracterización de lo que pudiere ser
una forma de la ideología historicista; a saber, aquélla que procede dando por supuesto lo que trata de explicar).
Si la influencia de Vico es evidente, la de Aristóteles es explícita:
"no resulta difícil decir al individuo Jo que ya le había dicho Aristóteles: has sido engendrado por un padre y una madre, eres obra del einparejamiento de dos seres humanos y es, por tanto, la procreación entre
ellos lo que ha hecho nacer en tí un 'hombre. No debes, por tanto,
fijarte solamente en uno de los aspectos, el del progreso infinito, como
cuando preguntas: ¿quién engendró a mi padre, quién a mi abuelo,
etcétera? Debes fijarte, asimismo, en el movimiento cíclico que se manifiesta plásticamente en aquel proceso, según el cual el hombre se repite a sí mismo en la generación y ·el hombre, por tanto, permanece siempre como sujeto. Sin embargo, ante esta pregunta me contestarás:
concedido este movimiento cíclico, debes concederme tú a mí el progreso que sin cesar me impulsa, hasta preguntarse quién engendró al
primer hombre, y en general a la ·naturaleza. A lo que sólo puedo contestar que esa pregunta es por sí misma una ab,tracción." /MEW, erg.,
p.~.
.
Se trata, pues, de constatar, en primer lugar, la existencia de dos
CATHEDRA [ 79]

1

[ 78 ] CATHEDRA

�c) Sin embargo, debemos subrayar que aún estamos lejos
de una confesión materialista; estamos, más bien, frente al
rechazo del idealismo subjetivo y la adopción del idealismo
objetivo de Hegel. El ejemplo más claro de ello es la disertación doctoral, reconocida universalmente como el momento
idealista del pensamiento de Marx.

ordenes, el lógico y el histórico, y, en segundo lugar, es~ablec.er una ~elación entre ambos órdenes. Como es sabido, e~a relacion sera_ enunciada
de manera definitiva por Marx en los Grundrisse, cuando afirme ~ue el
orden de sucesión de las categorías económicas es exactamente el inver-

so del que parece ser su orden histórico.
Esta "inversión" del orden histórico aparecerá, por ejemplo,_ en los .
manuscritos que estamos examinando (op. cit.,p. 520), en "Salario, precio y ganancia" (Obras escogidas, en dos tomos, 'l'omo I'. ,P· 409-4_10),
donde Marx explica las formas precapitalistas de produccion a partir d~
la categoría de plusvalía, en los Grundrisse mismos en d~nde, al _exa~inar el problema de la tierra, concluye que "lo que necesita explicacion
es el resultado de un proceso histórico" (Grundrisse I, P· 449).

1

:,
C. EL MATERIALISMO
11

l. 1837
111¡

EN LA MISMA CARTA QUE HEMOS MENCION~~ se encuen11

tra, también, una primera toma de posición, si ~i~n provmo~al: frente
al antiguo antagonismo entre ideal,is~o y m~tenalismo. Escnbia Marx
entonces: "La oposición caracteristica del idealismo entre lo real Y l?,
que debe ser se revela aquí como extremadamente molesta ( , • , )

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11,

1

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i:

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1

11,

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1

a) Nos encontramos, en primer lugar: con ·el rech~zo a
una forma específica del idealismo (aquel de la escolastica
medieval de Kant o de la filosofía moral), que es nuevamente
un eco fiiosófico de Hegel (este rechazo simultáneo Y ~empr~no de Kant y Aristóteles nos posibilitará d_istmg~r? mas
adelante, entre la praxis, por un lado, y la razon practica de
Kant o la poeisis griega, por el otro).
b) Nos hallamos también frente al rechazo de toda teleología, así como con la negativa a utiliz~ las "causas f~~ale_s"
de Aristóteles. De lo que se trata, segun Marx, es de no m·
troducir divisiones arbitrarias" o causas exteriores a la ~~sa
misma. Esta posición será reiterada por Marx en la critica
a Proudhon que hemos mencionado.

11,1

EL "DISCURSO UNIVERSITARIO" DE MARX se ve, sin embargo, interrumpido por la irrupción de la realidad. En 1842-43 Marx se ve
obligado "por vez primera a dar (su) opinión sobre los llamados interes~s ma~riales" (M~rx, K., Contribución~ la crítica de la economía política, Prologo). Sm embargo, la posicion que Marx asume en aquella
época es todavía la posición de la izquierda hegeliana. Y así Marx escribe, en octubre de 1842: "La Gaceta del Rhin, que no puede conceder
a las ide~ comunistas, bajo su forma actual, una realidad teórica, y
menos aun, por consecuencia, desear o simplemente creer posible su
realización práctica, someterá estas ideas a una crítica más profunda ...
Para hacer la crítica de obras tales como las de Leroux, Considerant y,
sobre todo, de los trabajos tan penetrantes de Proudhon, no bastan algunas ideas superficiales y pasajeras, sino que se requiere, como preámbulo, el estudio profundo y prolongado . . . Nosotros tenemos la convicción absoluta de que aquello que constituye el verdadero peligro, no
es el ensayó práctico, sino la ejecución teórica de las ideas comunistas.
A los ensayos prácticos, aunque fueran masivos, siempre se puede res~onder a golpes de cañón en cuanto se vuelvan peligrosos; pero a las
1d~as que han vencido nuestra inteligencia y conquistado nuestro sentinuento, las ideas a las cuales la razón ha llevado a nuestra conciencia
son ca~enas de las que uno no se libera sin desgarrarse el corazón, so~
?emo?iº,~ que el hombre no puede dominar más que sometiéndose a su
impeno. (Marx, K., Oeuvres philosophiques, Ed. Molitor tomo V pp'
115:16).
'
' .
Se trata, pues,..de reivindicar el "estado de derecho" hegeliano; se

trata de la revolucion en las conciencias: "La humanidad, para hacerse
perdonm: sus culpas, no tiene más que declararlas como tales" (Marx,
K., op. c1t.,p. 69).
•

cia.1

¡1

11

2. La Gaceta del Rhin

[ 80] CATHEDRA

¡Qué lejos, todavía, de la idea de que la vida determina la concien.
CATHEORA [ 81]

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1

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•

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1
1
1

En segundo lugar, nos encontramos con un rompimiento
respecto de todo el materialismo anterior, en particular con
el materialismo de Feuerbach, a quien Marx atribuye una
concepción estrecha y unilateral de la objetividad. Para
Marx, el materialismo debe captar a la cosa, no sólo como
producto de la contemplación, sin9 también, y al mismo
tiempo, como resultado de una actividad humana material:
la praxis. De este modo, Marx recoge la vieja concepción
idealista del conocer como resultado de una actividad, la ide.a
de que la objetividad requiere de un sujeto activo.
Por ello, escribe: "De ahí que el lado activo fuese desarrollado por el idealismo en oposición al materialismo", y
añade: "Pero de un modo abstracto, el idealismo, naturalmente no conoce la actividad real, material, como tal ... ".
'
Es decir, Marx adopta un principio válido de la concepción idealista, rechazando, al mismo tiempo, la deformación e
hipóstasis que descuida, en la relación sujeto-objeto, al término objetivo y erige al sujeto como fundamento único de la
objetividad.
.
Estamos ante la disolución de los vínculos tradicionales
entre una ontología materialista y un realismo epistemológico·, con la disolución de los lazos de solidaridad entre idealis.,
mo y racionalismo. Marx establece una nueva concepc1on
mediante la cual puede reconciliar una ontología materialista
con una epistemología racionalista (Incluso podríamos afirmar que el concepto mismo de "racionalismo" no ocupa,
como concepto, lugar alguno en la teoría de Marx).
Marx consideró, pues, tanto al materialismo tradicional
como al idealismo clásico como dos formas alternativas solidarias de presentarse del mismo discurso: el discurso teórico
capitalista. Al hacerlo, Marx se encuentra en condiciones de
crear un nuevo discurso teórico, el discurso propiamente
proletario, el discurso comunista.
b) Esta crítica del idealismo/racionalismo abstracto
reaparece en el texto de la segunda tesis sobre Feuerbach:
"El problema de si puede atribuirse al pensamiento una verdad objetiva no es un problema teórico sino un problema
práctico. En la praxis es donde el hombre debe mostrar la
verdad, es decir, la realidad y el poder, la terrenalidad de su
. to . . . " .
pensam1en

[ 84 ] CATHEDRA

c) La crítica al materialismo/empirismo, por otra parte,
reaparece en las tesis V y IX: "Feuerbach no se da por satisfecho con el pensamiento abstracto y recurre a la contempla·
ción sensible (sinnliche Anschauung); pero no concibe lo
sensorial como actividad sensorial humana práctica". "Lo
más a que puede llegar el materialismo contemplativo, es
decir, el materialismo que no concibe lo sensorial como una
actividad práctica . . . ".
d) Con ello llegamos a la tercera tesis sobre Feuerbach,
en donde Marx establece su "concepción del concepto", al
tiempo que indica cuál es el concepto que jugará el papel
central: el concepto en torno al cual se organizarán las categorías del marxismo, aquél que funciona como hilo conductor de la revolución teórica de Marx, la praxis.
e) La praxis es el objeto teórico cuya construcción encontramos en las tesis sobre Feuerbach. En la primera tesis
se establece que la praxis es la "actividad humana concreta",
la actividad por medio de la cual el objeto II es transformado
en objeto I; o, en palabras de 1857, es la actividad por medio
de la cual lo concreto se re-produce. La praxis es, pues, a partir de la tesis I, la actividad revolucionaria, la actividad práctico-crítica. Esta misma práctica -ella misma una actividad
objetiva (tesis I)- es la que otorga al pensamiento humano
una verdad objetiva (tesis II).
La tesis número III determirla el carácter revolucionario
de la praxis: la praxis revolucionaria es, racionalmente, la
coincidencia entre el cambio de las circunstancias y la actividad humana, "el educador requiere ser educado".
El aspecto crítico de la praxis que Marx adelantara en la
primera tesis es desarrollado en la tesis IV, en la cual Marx
establece la necesidad de un momento crítico "previo" al
momento revolucionario .
En la tesis V establece el carácter concreto de la praxis,
cuando recrimina a Feuerbach el no considerar al mundo sensible "en tanto que actividad práctica concreta humana".
Las tesis VI, VII y VIII establecen, respectivamente, el
carácter histórico, social y consciente de la praxis.
Esta construcción culmina con la conocida e incomprendida tesis XI, en donde Marx propone la transformación del
mundo.
CA TIIEDRA [ 85

]

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[ 98] CATIIEDRA

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riencia global identificada como metodología participativa.
Otros aspectos que contribuyeron a la gestación y aplicación de la
metodología adoptada, además de la idea original presentada por Adalberto Velázquez, fue, por una parte, la organización y realización de un
Seminario de Evaluación y Proyección Futura del CREFAL (mayo de
1976) con la participación de veinte egresados latinoamericanos del propio Centro y ocho miembros de una comisión de la Universidad Nacional Autónoma de México que brindó su apoyo técnico. Por otra parte, la reflexión crítica por el equipo inicial de los documentos que contienen los informes finales de reuniones internacionales sobre educación
de adultos, en especial de la reunión de Tokio y de Nairobi.
Con relación al Seminario de Evaluación y Proyección Futura, considerado como una fuente que propició la decisión para la experiencia
global, entresacamos algunas partes. La visión que presentaron los egresados sobre la problemática de la educación de adultos en América Latina est.á reflejada en lo que ellos llamaron DECLARACION DE PATZCUARO (anexo del informe final editado por el Centro):

11
1

"Los egresados del CREF AL, participantes en el Seminario de Evaluación y Proyección Fut\1?11 del Centro, considerando:
Que la falta de una polftica de integración y desarrollo latinoameri·
cano acentúa la problemática social y económica compleja que mantiene marginados a la mayoría de sus habitantes entre lo que se destaca:
Diferencias marcadas entre el desarrollo urbano y rural.
Limitada participación del pueblo en la toma de decisiones.
Analfabetismo y bajos niveles de escolaridad.
Baja productividad y desempleo, especialmente en el sector ru-

11
11

ral.
Alta tasa de morbilidad y mortalidad';.

cuales entresacamos algunos puntos po
.
para este trabajo de fundament ac10n
., d'e la exp
r considerarlos
·
· imciada
• . importantes
enenc1a
en 1976.
"Objetivos
. El servicio de desarrollo inte
nea! una de cuyas dimensiones de:.al de los hombres de nuestra Amét1tu1tá
d d obligadamente eI marco mayser la educación pennan ente , conscultos y alfabetización funcional ~ ~ englobante de la educación
~ REFAL; y si bien es necesario .d o o esto se perfila como misión
c1ones puesto que aún están formula~sagreW'I: cada una de las afírmac'.mv~ pasa a ser la de las estrate . de ge?_éncamente, la cuestión deVIzara el objetivo de esa misión''
acc1on, o sea, cómo se operati~

/ i"

r:.8s).

"Metodología educativa

En cuanto al sujeto
La vinculación estrecha de las

.
en la fonnación de un nuevo tipo d fun.;'1ones de la institución deviene
car los mecanismos para que la inve;¡" ~cando: el CREFAL debe busp~~eso de formación de sus educ.!~ctón que realiza genere también
accione con las técnicas de la inves . ~ y la actividad docente se re·
llar. La labor de investigacióo -com t1gac16n que éstos puedan desarro·
para q~e el individuo genere métO&lt;irendde, en~ otr~, el fundamento
~uscepllbles de ser transferidos a tros e traba¡o onginales y eficaces

:¡

.:t=~~o(rcioln8ar)
p.
· realmente una

'i

•

1

11

1

El grupo de egresados y la comisión técnica de apoyo, con esta visión de conjunto sobre la educación de adultos en América Latina,
después de una evaluación crítica sobre los veinticinco años de vida de
la institución hasta ese momento, presentaron una serie de recomendaciones fundamentadas para la proyección académica del Centro, de las

•

'

1

I',i

[ 104 ] CATHEDRA

osaenenele¡mismo.
traba¡osentido:
comu•

En cuanto a ¡ II
.
realiz ada en Tokioª en Conferencia.d Mundial de Educación de Adulto
1972
frontación para la interpret~cci~:s1 erada también como fuente de co:'.
Centro que participó en la exper:~::d: por el equipo de trabajo del
gunos puntos del Proyecto del informe ~:ve importante presentar al"R ecomendación I
3.

Que la educación escolar debe .
los jóvenes de manera que sepano~::t:ir~l haci~ la preparación de
permanente.
grr e os mwnos su educación

4.

El contenido y el método de los
!os han de concebirse de forma ~:ogramas de educación de adul·
mtereses de cada educando y f q respondan a las necesidades e
dad en
avorezcan el bien st d
su conjunto haciendo hin .é
e ar e la comunic?_munidad mediante métodos n f cap1 en la participación de la
c'.on de grupos de educación m:uormales, especialmente la fonna·
c16n de adultos dentro de la situaci:~ : : : . de discusión y educa·

5.

~~s objetivos de la educación d
c1on activa y la intervención de: a:ultos deben incluir la participa·
e ucando en cada etapa de la pro·

En otra parte del documento declaran:
. , . "El CREF AL, en su afán de superación y actualización doctrinaris
y técnica, enfrenta una nueva etapa en la que apunta a una teoría latinoamericana de la educación de adultos funcional y humanista",

in~o=a~r:::::;;;

CATIIEDRA [ 105

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iculares con el ingenio, se me preal presentar la fmca relacwnes tan_ part
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delo simplifica, pero tambien clarif1Ca.

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sentido de que "Cette sorte d'experie~Cf

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n monde étranger et le déracme .,,.
( 22) SIGO AQUI A Bourdieu (19_12_) et?- el
• la familiansat1on auec u
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les sciences ""
see du monde social, a sauoir
. t'f de toute démarche scientifique. ans
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d'un monde familier .. . sont constitu 'sel observador como para el observado, pue
para
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Tradicionalmente, México ha negociado su comercio con los Estados Unidol
con relativo éxito, por el lado de las importaciones, aduciendo ser uno de sur
principales clientes y que, en consecuencia, para poder mantener su capacidad
de compra en el mercado norteamericano México necesita vender más a los
Estados Unidos, esgrimiendo como prueba el alto déficit acumulado.

~ 1

1

~

"{!I Calvin
181

-

111 Banco de México, Encuestas turismo receptiuo, Cuaderno 1976-1977, Subdirección de Investigación Económica y Bancaria, México, 1978, p. 6.
U.S. Department of Commerce, México: A Study of the International Travel
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~1

\l :

1

l!I

ción de Investigación Económica y Bancaria, México, 1978, p. 37.
!1_1

Banco de México, Encuestas turismo receptivo ... , Op. cit., p. 6.

~ 1

Banco de México, Encuestas turismo egresiuo ... , Op. cit., p. 19.

11

1

1,
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1
1
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'

1

m,1:

;¡

IH 1

,,.,1111·~:

lt"

111

1
1

l.!.i Ver ·declaraciones del diputado Gillis W. Long y del senador Lloyd Bentsen
durante las audiencias públicas que al respecto llevó a cabo el Subcomité de
relaciones económicas interamericanas del Congreso de los Estados Unidos,
U.S. Congress, Op. cit., pp. 85 y 87, respectivamente.

11

1

,1

¡I!

¡
1
'1

A decir verdad, D)Uchos de éstos cruzan en forma legal, pero ulteriormente
trabajan sin la autorización migratoria correspondiente. Ver: Jorge Bustaman·
te, "Commodity Migrants, Structural Analysis of Mexican Immigration to tlle
United States", en Stanley Ross (comp.) Views A cross the Border: The United
States and Mexico, Alburquerque, University of New Mexico Press, 1978.

11

1

l;i

Travel .. . Op. cit., p. 18.

,Y Calvin P. Blair, op. cit., Cuadro 3, p. 361.

l!I

1\

1:,

,11¡
1

[ 282 ]

CATHEDRA

P. Blair, op. cit., Cuadro 4, p. 361

•

•

Es importante hacer not
fecha reciente que la f ar que secretario mexicano
.
Ver Excélsior Mé . uga de capitales había sido
de Hacienda declaró en
,
x1co, 13 de diciembre de 1978. superada. Discurso en el PRI.

e!

Calvin P. Blair ' Op. c,t.,
•
Cuadro 4, p. 361.

11 /bid. Con anterioridad la

.•
ba contratada con orga~is prop~rc~on mayor de la deuda ,, .
co Mundial y el Banc In mos pubhcos internacional
~u~hca externa esta~
o teramericano de Desarr 11 es, pr10c1palmente el Ban,,_1 !bid.
o o.
341

- tación"
Para un recuento
de 1
,
os pormenores y c

' ver: 'Secuelas d
.
onsecuencias de la "O
... .
No. 11, Méxic
.
e la interceptación" Co
•
perac1on intercep!!I El .
o, noviembre de 1969, p. 864. ,
merc10 Exterior, Vol. XIX,
Ingreso global por con
a ochocientos
cepto de turismo se co
.
mente, respect: J:~o9cientos treinta y cinco :::~:!os año_s de 1975 y 1976
dos millones. Es difícil4, cuando alcanzó la cifra de od: d~lares, respectivaboycot judío, ya ue ' sin embargo, atribuir tal di ~ oc~~ntos cuarenta y
encarecido debidoq I para entonces los servicios tur, /minuc10n totalmente al
!!'
a a sobrevaluación del peso.
Is icos de México se habían
V_er Excélsior del 5 de ..
ano, respectivamente d1c1embre de 1975 y del 8 y 11 de dº .
l!I
.
ic1embre del mismo

lll Por ejemplo, .la distribución del gasto del turista mexicano medio en los Esta·
dos Unidos es como sigue: 31% en compra de regalos y souvenirs; 18% endi·
versiones; 29% en hospedaje y alimentos; y 13'% en transportación secundaria,
Ver U.S. Department of Commerce, Mexico: A Study of the Intematiolllll

·

osario Green ' "Lª d ependencia f
·
a1gu
•
nas consecuencias" ( .
manc1era de México fre t
ciembre de 1978 p 1
mimeografiado). México El ne~ Estados Unidos:
' · •
,
Colegio de M'exico,
.
,
di-.

!21 El saldo favorable significó quinientos siete millones de dólares en 1974, Ydesde entonces ha sido menor, no obstante la devaluación del peso. Sin embargo,
se espera que para 1978 se logre superar ~sa cifra, ya que, conforme a datos
provisionales, el saldo acumulado d~rante los primeros ocho meses del año era
de cuatrocientos un millones. Ver inserción oficial en p. 32, Proceso, No. 111,
México, 18 de diciembre de 1978.
~ 1

'

l!I Banco de México ¡ ,
' n,orme anual 1977 M" .
1!I R .
. ex1co, 197 8, p. 91

'2 1 Banco de México, Encuestas turismo egresiuo, Cuaderno 1970-1977, Subdirec-

1

/bid.

Moment, the Ne
.
w Magazine for A
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ta, septiembre
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sachuset
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-Enotrotb"
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ra a¡o he anal.
POiítica exterior de , I~ado esta importancia Ver■
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�11

1

::

\ ,1

' 1

!1\

l
1

[ 284 ] CATHEDRA

�Mario Cerutti

Frontera, burguesía
regional y desarrollo capitalista:
El caso Monterrey

1

IÍ'

Referencias sobre el período 1890-1910 (*)

LA INTENCION DE ESTE TRABAJO es verificar en qué medida
la ubicación de Monterrey en una zona de frontera repercutió en su
desarrollo económico, en un período que consideramos fundamental
para la historia del capitalismo en la región noreste de México.
De ninguna manera se pretende afirmar que la frontera determinó
el C?ecimiento -muy vigoroso, por cierto- que protagonizó Monterrey
entre 1860 y 1910. Pero resulta visible que -junto con otras causas-la cercanía de Estados Unidos coadyuvó a que en esta ciudad y su
área de influencia surgieran y se consolidaran las formas capitalistas de
P?oducción, se impulsara un interesante proceso de industrialización
Y emergiera -para los años previos a la Revolución- una burguesía
que
en el transcurso del siglo xx asumió un notable peso económico
Y
&amp;ocia!.
(') PONENCIA preaentada en el Primer limpoaio nacional sobre estudios front-os, or-

en de
Monterrey,
1'llllilado
IJ CoJeaio
México. en enero de 1979, por

la Facultad de Filosofía

y Letras de

la UANL

CATHEDRA [ 285

]

1,

���, li

1 de Evaristo Madero, ~ueden
Milmo. Otros casos, c~~~a~ente secundari?, pero _sm
situarse en un plano ~et del núcleo de negociantes s1gn ca.
eso implique ehmmar o

iiue

1

l

1

•
· nes
,
ue los proyectos e mvers10
8 ) Es ésta una epoca el\ q
ario justamente, como
tendrán a una fam,ilia o a:: l~=:~~s aún' el momento de las
t O
cen r de realizacmn. , No
·mas Jo que muestra el escaso,, grado
ue
andes sociedades anon'.
, Monterrey y en la reg1on q
gr
de desarrollo del capitalismo en
comienza a nutrirla.
,

III) los lazos comerciales del nuevo noreste con Estados Unidos;
IV) el aprovechamiento del tráfico comercial ilegal;
V) la lucha contra los núcleos indígenas regionales.

tivos.

i

1'

1,

I. Readecuación a la nueva línea divisoria. Superados los problemas creados por la imposición de una nueva línea de separación entre
México y Estados Unidos, en 1848, que aproximó abruptamente la
producción y el mercado norteamericanos a lo que hoy es el noreste,
Monterrey comenzó a cumplir funciones que respondían a la nueva
situación.

11

robrar que ese detalle tan mostrati•
. ul
9) Tampoco de be aso .
1 bancos aún no se unp .
' se concentran,
del desarrollo de¡ capital1smo,
. . t os
s financieros
:; en Monterrey. Los moVIm:~:s° como las que dirigen Patncomo anexos de c~as c~merc1 los' Hernández. O sea: es una
. M'lmo Valentm Rivero o
f t, la tarea de prestar y
c10 1 ,
.
¡ que e ec ua
aldada
familia o un negociante : t1·tución especializada resp
.
ynounams
t
recibir dmero, .
diferentes fuen es.
por capitales localizados en
tibie

1n,
,,

11

I'
'

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'

l¡•

i l.

.
. ternacionales es percep
10) A nivel de relac1one~:iodavía es tímido el grad~ de
1855-90 es un lapso en q d Unidos, Aunque está en
que
, ·c con Esta os
·
- 80 las
integración econom1 a t,
los lazos para los a_nos '~. , y se acen uan
mas estrec""'
consolidac1on,
.al de entonces parecen ser
ble desa·
relaciones comerc1 es
brá ue aguardar el nota
fey regulares con Europa. H~den! y la instalación de los n
rrollo del noreste estadoun¡·lazones internacionales se altere ,
rrocarn.1es para que estas 1g

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FRONTERA ENTRE 1855 y 1890
MONTERREY y LA
. ·t bles de seña·
AMOS como mev1 a
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LOS FENOMENOS QUE EV AL~o de vista de la importancia
l en este subperíodo, desde te! punompleJ· a e inestable fase de ac
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· paraesac
frontera pudo as~mrr serían:
., previa de capitales,
Jínes
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cto a la nueva
. , de funciones con respe
I) readecuac1on

!u1a-

fronteriza;
. , orteamericana;
II) la guerra de Seces1on n

1
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11

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11',

.

[ 290 ]

CATHEDRA

Esta readecuación se advierte con precisión durante los años que
gobernó Santiago Vidaurri, entre 1855 y 1864. Fue éste un decenio en
el que apareció como muy notoria la inestabilidad política nacional: se
tmnsitan las guerras de Reforma y de la Invasión Francesa, sin que
aún
hayan desaparecido las secuelas de la anterior incursión norteamericana.
No debe extrañar pues que en la alejada frontera del noreste emergiera un caudillo con firmes tendencias autonomistas, que si bien contribuyó con la causa liberal lo hizo con la condición de que, en su región, el poder central debía tolerarle ciertas prerrogativas.
1

Esto se percibe en el caso de los ingresos aduanales y en las medidas
que Vidaurri, sin consultar demasiado, implementó respecto a la casi
flamante frontera con Estados Unidos.
El gobernador dispuso que las recaudaciones de las aduanas de su
zona de influencia quedaran en Monterrey, y para construir un eficaz
sistema de recolección de ingresos habilitó seis puertos fronterizos en
los "Estados del Norte", como denominaba a Coahuiia, Nuevo León
YTamaulipas.
Por circulares de agosto y octubre de 1855 impulsó el funcionamiento regular de Piedras Negras, Laredo, Guerrero, Mier, Camargo y
Reynosa, que cubrían una amplia franja de la frontera con Texas (2).
Además, ordenó que "para el arreglo y marcha espedita de las referidas
oficinas se establece una Dirección General de Aduanas marítimas y
fronterizas, con residencia en la capital de Nuevo León ... ". ta alusión a las "aduanas marítil)las" significaba que Vidaurri pretendía conCATIIEDRA [ 291 J

1

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��������En resumen, el noreste, pese a las dificultades que debió afro
solucionó más rápidamente las dificultades que planteaba la prese
del indio. Ello debió tener mucha relevancia para la circulación
mercancías, el tendido de las comunicaciones, la puesta en produ ·•
de vastas tierras y la habilitación de múltiples centros mineros.
rr

La proximidad a una zona de frontera con gran población, como~
del sureste de Estados Unidos, seguramente contribuyó a este desenla,,

ill

ce.
Este aspecto hay que sumarlo, pues, a los que coadyuvan a cre&amp;1
el marco de estabilidad que la región comienza a gozar desde mediados
de la década del 80, cuando el porfirismo y Bernardo Reyes imponen
su paz.

1890-1910: EL AVANCE DE LA PRODUCCION CAPITALISTA

¡,

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111,, '

LOS VEINTE AÑOS PREVIOS A LA REVOLUCION presentaron
ciertas características que consideramos vertebrales para el desarrollo
del capitalismo en Monterrey, y para la consolidación de una burguesía regional que cabalgaba sobre los cambios que se operaban en la él-

i

tructura económica.
La síntesis siguiente permitirá visualizar esas características:

11

1) Es perceptible que la fase primaria de acumulación,
producto de una subetapa plena de flujos y reflujos, de mar·
cada inestabilidad, es complementada y poco a poco reempJa.
zada por inversiones en rubros antes no intentados. El capi•
tal, desde ahora, podrá reproducirse y ampliarse vigorosamente. Minería y fábricas ubicarán al comercio, al agro Y
las finanzas en el lugar que les corresponde en una economía
cuyo objetivo motriz es la generación de mercancías Yla
obtención de ganancias por medio de su realización en el
mercado. Antiguos empresarios que hasta los años 90 preferían defender su riqueza con la especulación o la posesión
de tierras, derivan ahora sus capitales hacia la producción
capitalista.

I

111
111

2) Es lógico que el dinamismo de este nuevo ciclo nece·

[ 306]

CATHEDRA

site
y adm1·tª mas
, capitales
,
,
estos podrán provenir de los _mas empresarios: algunos de
na en el subperíodo anterior· b~cados en una posición mediaresa~os en intervenir en un 'r~/os son recién llegados, interctivas (este parece ser el ~ e~o que abre excelentes pers1'.1°ºs y españoles, y -por s~º e algunos inmigrantes itarustas norteamericanos). La ue~to- de muchos inversioque constituyen núcle
antidad de grupos famili
os empresariales se am p1la.
,
ares

J

f

3) Este empu¡·
,
bTd
e economico d
11 ad política de la nació
se a en el marco de la estaq_ue la consolidación de la n d11;1ant~ el porfiriato. Es notorio
c1ben las clases dominante~~ mtenor y la protección que re~1;ctos que ahora se presentana:orece el lanzamiento de proecadas pasadas, como es el orno menos riesgosos que en
turas. Lo nacional se VJ·o f caso concreto de las manufac
ue t
re orzado p ¡
,.
·
q
uvo en el general Be ard
or a poht1ca regional
m_edidas de respaldo a la m do R~yes un sólido sustento: s~
tna en particular contriJ:;er~:c1on en general. y a la induspara los empresarios regiomontan a crear un chma propicio
rrey., La burguesía re ·o
os o asentados en Monte:ruct1fero para sus int:re~~ ~: arens~ apro~echó este marco
es~ba no sólo en sus crecien c ~- ~ satISfacción se maní'.
c_ac1on empresarial en
t~~ mvers1ones, en su diversif _
smo también en 'apre:~a~:~!~~10n_ es!rictamente económic~
mandatario del estado B
pubhcamente favorables
cont~ para cada reelec~ión ecr;::rdo Re!es sabía que podía
a quienes no pocas veces tu
sus amigos, los empresarios
e~ comisiones especiales e:ºetomo colaboradores: ya fuer~
g¡omontana•
'
congreso o en la aleai·d,1a re-

ai

4} ~a paz porfiriana estaba .
econom1ca que al fin lo
, . VJnculada a la estabilidad
cesidades de la economí~a Me~co tras readecuarse a las nelataba d~sde la Independei::d1al, proceso difícil que se dizona de mfluencia el reaco . En el caso de Monterrey y su
con respecto a Est~dos Unid:ºt s~ pra1;tica de manera neta
:opecuarios y especialment~ de~Ia :11 :archan productos
p 8;11 mercado que representa la ind:t os e la minería. El
l a1s y ciertas medidas restrict.
na del noreste de este
a importación de minerales e~v: que su gobierno impone a
ruto, por e¡emplo, favoreceCATHEDRA [ 307]

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��������Madero integraba compañías con explotaciones en Nuevo León y Coa-

huila (sobre todo), pero también en Chihuahua, San Luis Potosí, Tamaulipas, Guanajuato, Zacatecas y Durango (46).
11

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111

11
1.1

CUADRO 5 FICIADOS A¡;¡-os 1897' 1898 y 189&amp;(~

TOTAL DE VALORES DE LOS METALES BENE

.. '

ude a los diez estados que sumaron mayor produccmn
1

'

ESTADO

VALORES

IV. Nuevas formas del comercio. Todo este movimiento industrial
y de explotación minera que aflora desde 1890, al que hay que añadir
las transformaciones que se materializan en el agro, la extensión de los
transportes urbanos y la ramificación de la red ferroviaria, el montaje de
plantas eléctricas y la modernización financiera, además de la correspondiente expansión del consumo interior, hará que el comercio con
Estados Unidos se intensifique. Y, asimismo, que cambie de carácter
paulatinamente ( 4 7 ).

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11 ..
1

l. Nuevo León

1

2. Sonora

19.867 .106

3 _ San Luis Potosí

18.705.432

4. Durango

16.170.414

5 . Aguascalientes

15.665.009

6. Chihuahua

15.428.050

7. Hidalgo

15.225.951

8. Sinaloa

13.918.811

9. Zacatecas

13.682.567

l0. Baja California

Total nacional

,,,
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lli
1

$ 50.84 7.178

$216.007.952

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1

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.
estadístico de la República Mexicana,
Antonio Peñafiel, cuadro sm~pt~cod: Fomento, México, 1901, p. 57.
Oficina Tipográfica de la Secre ana

1¡,,

L

Este detalle es visible en los pedidos de exención de impuestos de
los inversionistas, que al describir la composición de sus futuras industrias invariablemente hablan de máquinas y repuestos que solicitan a
casas ubicadas desde Texas a Chicago.
El algodón, ahora, llegará especialmente de la zona lagunera; el carbón lo proveerá la cuenca entroncada entre Coahuila y Nuevo León;
Y desde comienzos de siglo gran cantidad de hierro y acero a utilizar
saldrá del mismo Monterrey .
V. Los inversionistas norteamericanos. Finalmente practicaremos
una muy escueta referencia a inversiones e inversores extranjeros que se
asentaron en Monterrey, entre 1890 y 1910.
Estimamos que el noreste de México fue una de las primeras regiones de América Latina y quizás del mundo hacia la que se proyectaron
capitales norteamericanos, que sobresalen claramente con respecto a los
de otras naciones avanzadas. A los estadounidenses se los encuentra frecuentemente en minería, pero también en metalurgia, servicios públicos, comunicaciones, industrias para el mercado interno y en la produc-

11

[ 322] CATHEDR.A

il

'tJ
~

12.424.899

- en pesos de la época.
(a) Los valores estan

Fuente:

Los textiles, el algodón, los escasos instrumentos de producción y
maquinaria, y los cereales (en épocas de sequía), que eran porcentaje
vertebral del tráfico hacia México en los años previos a 1890, van siendo complementados y desbordados por la introducción --en Monterrey- de todo tipo de maquinarias, instrumentos cada vez más complejos, insumos intermedios y materias primas que la región no producía o
que le resultaba más conveniente traer del país norteño.

CATHEDRA

[323]

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ti ~ 1¡
l, .

���sino que el noreste de México ofrece buenas oportunidades para
facer sus expectativas principales: materias primas para su de
industrial; mercados para sus diferentes tipos de manufacturas;
de ganancias óptimas.
Tanto a nivel nacional corno en el regional, México brindaba P!!
pectivas excelentes al capital externo. Bernardo Reyes no parece babf
discriminado en este sentido, y su legislación se abrió también, de 11\lt
nera plena, a los estadounidenses. Los inversores del norte, corno Ie!IQI.
ta lógico inferir, orientaron centralmente sus capitales hacia la minen@!
tendencia que en años posteriores se observará en otras regiones;
América Latina.

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1

La posición geográfica de Monterrey, sus comunicaciones con Est.ados Unidos, su cercanía a la frontera, su inserción en medio de UIII
amplia área minera, su mismo crecimiento económico y la adecuada
legislación que instrumentaron sus gobernadores, fueron factores que
alentaron la inversión norteamericana.

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En trabajos posteriores, con investigaciones más sistemáticas sobte
este rubro, esperarnos perfeccionar lo que ahora sólo presentamos
corno una visión muy general.

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EN RESUMEN

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ENTRE 1890 y 1910 MONTERREY protagonizó un fuerte ciecirniento económico, que en buena medida estuvo influído por su situación de ciudad sernifronteriza. Esa influencia presentó altibajos e in·
tensidades diferentes según los momentos, pero se mantuvo durante el
medio siglo en estudio.

En la subetapa de acumulación primaria de capitales, es visible que
el comercio (en sus formas legal e ilegal) con Estados Unidos entró en
el movimiento mercantil general que posibilit.ó la construcción de glllll·
des fortunas en Monterrey. Era un comercio lleno de dificultades por
las malas comunicaciones, por la inestabilidad política y las lucha&amp; civiles, por la presencia del indígena. Pero eso también hizo que IOI
grandes mercaderes obtuvieran ganancias extraordinarias, usando esquemas monopólicos en el intercambio, eliminando la competencia de Jos
menos fuertes.

[ 328]

CATHEDRA

La adquisición de tierras -qu t .
lapsos de crisis comerciales (cornoe I an l!Tip?rtante pareció ser en los
~esión), en años en que la indust:a qu; VIe_ne 1;1ego de la guerra de
t1as para el inversor- tendi'o' . t . ~ ª rnmena no ofrecían garan
·
a m ens1ficarse
t
.
·
temnnado o expulsado y la fronte
, en anto el mdio era exinterés.
ra ernergia como una zona de sumo
Desde 1890,
.
. modificadas las circunstancias
et b
la especulació
,
, s os urgueses dedicados al comercio,
1
· ,
n, e prestamo se 1
,
y a 1a mmena. Se transformarán en b
'
anzaran a la industria
el excedente, ahora mediant
. urgueses productores: extraerán
1
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ereac10nesdep
d .,
, . ro ucc1on capitalistas
que domman de manera direct y
'al
a. a no seran mter d' .
clases soc1 es, corno en el subpe , d
me 1anos entre otras
desarrollo del capitalismo en lasno bo anterior. Se convertirán con el
clases dommantes.
·
'
c e urguesa, y pasaran
• a integrar
'
las
Esta metamorfosis de burgueses
es ~arte de una coyuntura que brind:: r;;duc~ores en clase burguesa
tsmistas Y terratenientes (que usaban
f antiguos mercaderes, pres~mo medio de preservar riquezas I su ierra_ como objeto de renta,
tivos al impulsar actividades producl1·vasª opo~talu~1dad de negocios lucracap1 1stas.
No tiene nada de extrano
• que en Monte
ces ,u_na burguesía industrial sólida
rrey haya emergido enton~enc~ Latina ese fenórnen~ estab~ 1:-ode~mzante,_ en años que en
sco~c1erta, en este marco, que esa bu}os _e ocurrir. Tampoco nos
~llrgia (y a la siderurgia) y a la m.
, resia haya apuntado a la rneSlones lucrativas lo explica
, mena: a posibilidad de realizar inver
dispon 'bl
' asi como el hecho d
.
·
d . 1 . es de los años previos a 1890 L
e qu; tuVJera capitales
o Interior no fue sino la t
. a producc10n ligada al mercacompletó.
o ra cara de este proceso, al que estimuló y

M'as aun

que en la fase 1860-1890
...
: 1del siglo xix mostró notoriamente '1 que se 1mc1a en la década fia _frontera para Monterre Aun
a 1~portanc1a de la proximidad
:r s1 sola, no determinó el ~rocesoqu~ re_1t~amos que esa proximidad,
cia cond1c1ones generales que hemos
m uenc1a se sumó a una serie
1 . Porque, si no fuese así el e
ra ado de describir en esta poneno largo de la línea del Brav~. aso Monterrey se habría repetido a todo

fa

t

t

Fronwra d
, esarrollo del capitalismo en Monterrey y l
.,
a reg¡on, surCATHEDRA

[329]

���fueron personalmente administradas por uno de nuestros socios".

43. Memoria del gobern d
(AGENL).
a or del e,tado de Nuevo L eon,
, periodo
,
1883-85, p. 20

dez Mendirichaga, Notas sobre, , . ,.citado, pp. 5 y 9.
35. Periódico Oficial . .. , 4 de abril de 1890, p. 1 (AGENL).
36a. E. V. Niemeyer, Jr., El general Bernardo Reyes, Gobierno del Estado de Nut,
vo León, Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo IA611,

44. La estadística es de 1902
·
Po rfi nato.
·
, Y fue re cog:¡'d a por Fernando Rosen
Vida económica
.
mes, México 1974 PP 391' I, en su trabajo titulado "La Ind zw~¡g en El
· d' · .
• ·
·2· La b
ustr1a" H
:cico, ir¡g1da por Daniel Cosfo Villeg:,ra Integra la Historia Moderna de ;;.

Monterrey, 1966, p. 53.
36b. En diciembre de 1888, Lázaro Garza Ayala decretó que quedarían exenlol
de todo impuesto por siete a'iios "todo giro industrial que se establezca en ll
término de dos años, contados desde esta fecha, cuyo capital exceda dos mi
pesos"; la ley puede encontrarse en Periódico Oficial . .. , 4 de octubre dt
1892, p. 1 (AGENL). Por su lado, Bernardo Reyes amplió enormemente las
posibilidades de inversión con su ley de 22 de noviembre de 1889, cuyo
artículo 6nico decía: "Se autoriza al Ejecutivo del Estado, para que en loa
contratos que celebre en el presente período constitucional sobre obrss de
utilidad plÍblica, conceda exención de contribuciones, por un término que no
pase de veinte años ... ". Reyes dio suma elasticidad al término "utilidad
rública", y así consideró a todo ramo industrial de cierta importancisque
se estableciera en Monterrey y en el resto de Nuevo León. La ley se encuen·
tra en Periódico Oficial . .. , 22 de noviembre de 1889, p. 3. Ambas leyea

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1 \ ·' " '
:

1

1

11

fueron prorrogadas sucesivamente.

l

37. En su mensaje al congreso del Estado, en septiembre de 1889, Lázaro Gal7l

,í! ' ,.

Ayala hizo manüestaciones que parecían pronosticar esta situación: "Lain•
dustria minera no se desenvuelve en todo su desarrollo, á causa de la emac-

1,.,
1

ción de muchos metales en bruto, que priva al Estado del adelanto en 111
beneficio y la circulación de lo que en las haciendas se consumiera, redu·
ciéndose aquella á los rudos trabajos del laboreo y acarreo, operacionea que

r··\i"•

por solo su dirección científica, ~ rebaja á un arte mecánico; sin emb8110, en
algunos distritos mineros se han establecido haciendas de beneficio.

•I

\ ¡:

Mientras

nuestros mineros no se decidan a asociarse en grandes compañías, para explotar y beneficiar el hierro y el cobre, lo que imprimiría al Estado un carácter
de supremacía, su papel será siempre mediano en el ramo, por la pobreza de
los metales preciosos". Ver Memoria del gobernador del estado de Ni/800

León, período 1887·89, p. 23 (AGENL).
38. Memoria del gobernador del estado de Nuevo León, período 1889-91, PP·

45. Periódico Oficial

... '

8 de abril de 1892, p. 2 (AGENL)

46. Junto
con las dos granesco
d
·
·
-~
terrey SA
y Gra F
. -~panias (Minera, Fundido,
,
n undzcwn Nacional M, .
)
a Y Afinadora Mon•
. stalad
ex1cana estab ta .,
Presa
mas pequeña
de
nortea
.
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a en Cerralvo · la Fu . .,
a mb1en una ema
fundid mericanos. Empero esta füma . rt.;:dzczon Benavidez' propiedad
os, en comparación con las antes meªP~

a reducido valor en metales

nc1onadas.

47. Antonio PeñafieL Cuad

. ,

Oficina Tipográfica de 1:ºs:':r~f:~o: ~tadístico de la República Mexicana
la e omento, México, 1901, pp. 56 y 57'.

48 • Para una ma's amp1ia informa.,
•
:d"':? en la economía de Mo~;e::br~ el desenv?lvimiento de la familia
¡o

Los Madero en la economíay: JMnales de siglo, puede verse mi tra•
e onteney (1890·1910)" ·t d
49 Jo E •
, CI a o.
. rge spmosa de los Reyes señsla ue "
:::: el
económico de E~tado;º; l~dexp';.nsi~n de_ las comunicacio•
En ~o; _e Mex1co se desvió de Europa h ~ os,
d!l'ec~1ón del comercio

f'ºgr:8'.'

N . e acwnes Económicas entre Mé . acta el mercado norteamericano"
. ªd':1º~ Financiera S. A, México 19x5zlco Y Estados Unidos. 1870-1910.
•
, p. .15 . En otra parte de su obra'
m 1ca cifras sobre e1 comercio exterior
hacia
me

: ~P;:glª:ta~~idp":r ':f.:f:d¡e

~sd:;:,:~;";;.' ':1~:;~::::~::~

¿~e.1
c10nes mexicanas, mientras
b10, Estados Unidos recibía el
7a el 54,2 por ciento. En 1909-10 en ;:e
co, en tanto que In la
' por Ciento de las ex rta .
'
.
dro VIII
g terra y Francia receptaban sól
po c1ones de MéxiMéxi
' p. 53). Un panorama análogo
o el 15,7 por ciento (cua•
co, que para 1909-10 se integrab
presentaban las importaciones de
.
an por casi
.
ducto s nort eamer1canos
fran
y de un treinta
. un sesenta por ciento
de prome ce~ Y alemanas (cuadro IX P 54 por ciento de manufacturas inglesas
ras ciudades del país que inició e~e gto~:terrey debió ser una de las pri'.

.

n aterra y Francia se en . b

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457·61 (AGENL).

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1

1

39. Ibídem, pp. 468·71 (AGENL).

1•
1_,¡¡

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/!

(AGENL).
41. Ibídem, pp. 288 y 293 (AGENL).
42. Memoria del gobernador del estado de Nuevo !,eón, período 1903-07, II. PP·

1

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(334] CATHEDRA
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1

40. Memoria del gobernador del estado de Nuevo León, período 1885•87, p.270

806•14 (AGENL).

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CATHEDRA [ 33S]

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[336] CATHEDRA

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Efectos de la
actividad maquiladora fronteriza
en la sociedad mexicana ( *)

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111

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V~ CV

pNH V, ~U

EL DEBATE SOBRE LAS MAQUILADORAS seguirá siendo inconcluso e infinito sin un consenso general con respecto a un marco de referencia que puede servir para pasar juicios sumarios. Considerando que
la actividad maquilad ora es en primer lugar un fenómeno económico, en
eJt.a ponencia se discuten las posibilidades de su evaluación, sobre todo
en términos de un criterio que parece. constituir un amplio denominador común para varios ángulos de vista y que ha sido el foco principal
de la política económica en México, es decir, el producto y, por lo
tanto, el ingreso nacional. En la legislación inicial maquiladora se destacó sobre todo la intención de facilitar la creación de empleo. Como
veremos, en el caso de la actividad maquiladora esta meta es plenamente
compatible e interrelacionada con la del crecimiento del ingreso como
OCUrre también con el gol frecuentemente mencionado de aumentar,
lllediante las maquiladoras, el ingreso de divisas. Un cuidadoso análisis
&lt;le correspondientes efectos permite luego llevar la discusión más allá
del campo estrictamente económico.

1·

11
11

11

La controversia acerca de las maquiladoras resulta en buena parte
!!I h~ho de que están principalmente en manos de empresas extran&lt;•&gt; TRABAJO Pre.entado en el Simpoaio nacional aobre estudios fronterizo,,

CATHEDRA [ 337]

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[ 350]

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sor, promotor y que tenga una responsabilidad de coordinación.
do se habla de coordinar, alguien tiene que tomar iniciativa, alguielltft
ne que realizar la coordinación. No se puede dejar al azar. Tiene q1»1
haber un secretariado, un grupo de personas que trabajen a tiempo com,.
pleto, dedicadas a mantener el contacto y organizar programas de act¡.
vidades, coloquios, reuniones, seminarios, sesiones de trabajo de diver,
sas clases. También se requieren actividades de difusión, porque no basta encerrarse durante dos, tres, cuatro o cinco años a estudiar problemaa
sino que hay que ir dando a conocer al público lo que se está haciendo,
aunque sea relativamente modesto el esfuerzo inicial, para crear un
interés en la comunidad. No hay que tomar los estudios front.erlzos
como una más de las muchas actividades académicas que se quedan
perdidas y de las que casi nadie sabe por qué no se publica nada o pi)!
qué no se organizan actividades de difusión sobre la materia. •

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[364] CATHEDRA

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de actualización metodológica

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Cursos
en el CEP

~},

LA FACULTAD de Filosofía y
Letns, a través del Centro de Extensión Pedagógica (CEP), ofrece un servlclo educativo de apoyo metodológico y asesoría académica al personal
docente de las diversas facultades
de la UANL.
Est.e servicio podrá ser extensivo
a otras dependencias y organismos
llO-Ulllversitarios que lo demanden.
La finalidad del Centro consiste
en PfOPDreionar una asistencia pedalfÓ(ica que favorezca la adquisición
de técnicas de investigación que apo·yen la Práctica docente en el aspecto
metodológico, para la autoactualizalÍÓD del docente, poniendo a su dis)IOalción, además, un ambiente educativo Para que conozca y ejercite las
lécnieas didácticas más actualizadas y
los Bistemas de evaluación más idóneoa, de acuerdo a su área específica
de acción académica.

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A) CURSOS

EL CEP ofrece cursos de actuaJj.
zación metodológica para el personal
docente de las diversas facultades de
la Universidad Autónoma de Nuevo
León.

Finalidad: Contribuir con las instituciones de educación media superior
y superior interesadas en la utilización
de métodos y técnicas pedagógicas
actuales, en la conducción, asesoría y
ejecución de cursos de actualización
metodológica de su personal académico.
Estos cursos se realizarán en dos
formas:

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1
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1

1) Atendiendo los requerimientos
específicos de una institución, en el
período en que sea solicitado.
CATHEDRA [ 367]

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�2) En paquetes de cuatro o cinco
módulos académicos, en fechas fijas, a
través de la coordinación del Centro,
mediante convocatoria que se dará
a conocer oportunamente.

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B) ASESORIAS

1
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EL CENTRO ofrece su servicio
de asesoría académica para aquellas
instituciones que lo soliciten con relación a los temas siguientes:

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- Actualización metodológica
- Innovaciones en educación:
a) Modalidad abierta
b) Tecnología educativa (acep·
ción actual)
c) Educación a distancia
ch) Administración en educa·
ción (acepción actual)
- Planeación y programación
educativa
- Actualización en métodos Y
técnicas de la enseñanza supe•

mación y ejecución del curso.
titución que requiera dicho servl
cubrirá los gastos de informantes elai
ves y/o asesores. Para tal efecto,
presentará el presupuesto respectilo
previamente a la iniciación del mÍ81Do,
Los interesados podrán dirigine a:
calle de Padre Mier, 970, ponienll;
teléfono 42-15-22, con l~s licenciadoa
Arturo Esperón y Magaly Pompa del
Angel. Horario: de lunes a viernes, de
10:00 (A.M.) a 12:30 (P.M.) bona.

FUNDAMENTACION DE LA
CREACION DEL CEP

tan en la concepción de educacló

on UDIVersitaria"

6. i:i;II-'""""'
""----- de extensión universidad" para desarrollo de la oomuni7. te"Drlaliseño Y uso de medios Y ma-

es educativos
la
ción euperior"
para educas. "Evaluación de sistemas .
lares ed
cumcu" en ucación superior"
9 Ls. , P"""""~•
.. de conos en re
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laCJon a planes de estudi "
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' y la Problem.
os
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de la, Investigación elent I'fica ena reca
laci
on a la educación superior''/
ARTURO ESPERON VlLLAVI

RELACION DE CURSOS
DEACWALIZACION
llETODOLOGICA

,

ES UNA época en que la educa•
ción ha adquirido su mayor significación social como factor que contribuye a la optimización del reCUIIO
humano, la universidad no puede ea1a1
ajena a ofrecer soluciones efectivas e
inmediatas a las exigencias de delarrolfo social y económico de nuestro
país.
Una de las respuestas tendrá que
rior
ir necesariamente a la actualizaCIÓII Y
- Evaluación sobre la operativirenovación actitudinal de sus cuadlOB
dad de sistemas educativos
de personal académico, sin desatender
- Elaboración de materiales y
las otras áreas de formación de dOCll1·
uso de medios educativos
tes, profesionistas e investigadores que
la sociedad le tiene asignada. La ClllINFORMACIONES
ción del Centro de Extensión Peda&amp;Ógica, ; la vez que afronta la ne~
LOS CURSOS se llevarán a cabo
de actuaiización y apoyo metodolóen las instalaciones de las instituciones
gico a sus cuadros existentes, indlteCque lo soliciten, o bien en el lugar que
tamente enriquece sus otras act111d&amp;·
señale la coordinación del Centro de
des de formación de profesionistllll 8
Extensión Pedagógica.
investigadores.
La duración de los cursos estará
Se ofrece apoyo metodológico,
sujeta a una planeación coparticipativa
puesto
que la actualización de contey en relación a los recursos y posibili·
nidos,
por
la diversidad de áreas-~
dades de tiempo de la institución que
conocimiento, quedará como o~
solicita el curso.
resultante de estos cursos o asesor181o
El CEP ofrece, sin costo alguno,
Las actividades del CEP se &amp;U8leB'
el servicio de coordinación, progra•

4. "Fundamentos Yejecución de mo~ad abierta de educación"
ó, me~•
edu • •~ participativa en la

JIIIDWlenie que, mediante accion n
jlvplmM de ed
.•
es en
eilueacJó
ucacwn continua y de
n re~nte, pretende satisfa_. 1111 necesidades educativas
~tan del avance científico
que
lóalco Y de la dlnámica . Y tecnomente.
socia) canse.

1· "Programación de cursos por ob,;

,e-

tiv011"

2. : : : ; Y técnicas en educación
3. "Enluación del proceso e
za/aprendizaje"
nsefían-

·

CENCJO ■

y trayectoria de la Facultad d~nF~I
entes
, osofía
y

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Letras de la UANL (*)
ANTECEDENTES

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fa. F.:i:iRIMEROS antecedentes de
...._,d de Filo_sofía y Letras de
la U...,~... ad
Autónoma de Nuevo
lle

&lt;•&gt;

DATOS obtenld

lo Unlvenldad

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León los podemos encontrar prim
en el desenvolvimiento efl '
ero,
tuoso de las primeras cin icaz Y frucdes d
.
co anualidade la e la ~muera Escuela de Verano
propra casa de estudios, anui.:,.

del primer Prospecta G
León,

lllllael6n que Ma :::.':; de Nuevo

en pr:';.':a'c!enlaa%.':':Jaitad• Se
de Filosoffo yütra,
hace la pertinente

n no pretende an eomoleta.

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El siguiente P~ . t de los es1 tableCim1en o
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tudios espee1aliza en marcha, en marsofía fue la pueSta C s Preparato•
zo de 1951,. de losd uq: bajo la ini•
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d Humanida es
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d uestra universi·
ciativa del rect~r ea °ucenciado Raúl
dad en aquella epoc ' rd' ados efi• fueron coo ID
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tonces direc or
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de la Escuela de Veranrofesores de la
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Primeros P
os de Filosof'1a Y Letras fueron
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Facu
t Francisco M. e ·
el propio maes ~o. el curso de intro•
tuche, que expl:. del castellano; el
ducción al eStn •: tey que brindó
licenciado L~!S . :es de lengua grie•
las primer~ e~c:o Fernando Marty'
ga, y el licen_c13
urso de lengua
que desarrollo un c aestros Y disciA estos m
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francesa.
garon postenorplinas iniciales se
materias, tales
mente otro: Y l~teratura latinas, h~
como lengu Y • l'teratura meXI·
. de la filosofta, •
tona
cana etcétera.
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Human,'d ades tuvieron y fueron el
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de un seme~tre esc::iigado para el
paso prehmmar Y
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central umversitaríEstas actividades d~
paratoria Uno).
de extensión ~mdifusión cultural Y• afosas enseñan·
versitarla brind ar_on ;u; sirvieron de
zas Y experienc•~. de una escuela
base para la crea~1on s que coronase
de estudios sul'."noritearla de la mayor
.. umvers
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la educae1on
del norte de Meinstitución de cultura

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(370] CATHEDRA

_. • El desenvólvimleJI. Filosof1a Y Le~ Preparatorios lle
to de estos
llevó a efecto en i.
H anidades se
In"
~ aula "Carlos Roberto Darw
antigua
. C'vil
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del Colegio
Preparatoria Uno. taban planeando loa
Cuando se es
FI
ciente Facultad de •
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cursos de a na dos carreras inicialel
losofía Y Letras, . la maestría en le,
se pensaba ofretrce1·a\n filosofía, ambu
tras Y la maes
uali.. n de cuatro an
con una ~xtensi~on una equivalencia
d des lectivas Y
a~démica a la licenciatura.

FUNDACION FORMAL
MES de septiembre de
EN ELnd .
almente la Facul1951 se fu o. fo~tras. su plan de
tad de Fil~~~•a y roximadamente, los
estudios 51guio,
F cultad de Filo,
lineamientos ded a la ªuniversidad Nasofía y Letras e
M. .co. Sin
. al Autónoma de e1?. unlflc1on
tra concib10 la
embargo, la nue~ manidades con la&amp;
cación de las :ellos tiempos. Por
ciencias, desde-~ . • almente con el
tal motivo, nacio
de Filosofía,
nombre de Facul_ do autorizado el
Ciencias Y Letras, sien_ Universilallo
el Conse¡o
. ___,
rector por
entidad umv.....
esta nueva
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para que
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obiemo dae •
taria quedase baJo_ su g l Facultad
En sus comienzos,
con lis
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Letras
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de Filosof1a Y
univemtatr
carreras
siguientes cua o
maestro en ft.
rias: maestro en let~3;:ioria Y maestro
losofía, maestro en_
e ya tenían
. • estudios qu
•os
en c1encl8S,
t I'tulos universltalí
• ter de bachiller y equiVB·
el carac
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superiores al de_
que se ven1an
lentes a las licenc1at~as escuelas y
las diversas
.,.,,
otorgando en
t nces Unive!Sluau
facultades de la en o

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de Nuevo León. Sin embargo, las
unfeas carreras que perduraron fueron
lis de letras y de filosofía (Dieciséis
años después, aproximadamente, se
agregó la de psicología, y entonces
nue$1m institución se denominó Facul-

tad de Filosofía, Letras y Psicología).
En el año de 1951, ya establecida,
la Facultad de Filosofía y Letras comenzó a funcionar en una casa, que
hoy ya no existe, situada en la calle
de Washington, al oriente, entre las
de Escobedo y de Emilio Carranza.
Su primera planta de profesores fue
la siguiente: licenciado Raúl Rangel
Frías, maestro Francisco M. Zertuche,
doctor Enrique V. Santos, profesor
Salvador Villarreal, licenciado Alfonso
Cavazos Castaños, doctor Guillermo
Cenia y otros.

sidad Privada.
Lll cuarta sede de la Facultad de
Filosofía y Letras fue una amplia
casona de la calle de Zaragoza, la señalada con el número 244, norte, esquina con la calle de Espinosa, de 1955
a 1962 (lugar donde se asienta hoy en
día . una dependencia educativa del
gobierno estatal).
Desde 1961, la Facultad cuenta
con edificio propio, en la Ciudad Universitaria. Se puso en servicio desde
el mes de mayo de 1962, pero fue
inaugurado hasta septiembre de 1963
por el licenciado Adolfo López Mate.
os, entonces Presidente de la Repúbli-

ca.

A Partir de la gestión directiva y
administrativa del licenciado Tomás
González de Luna en 1973, la FacuJ.
tad
de Filosofía y Letras va a ampliarSEDES DIVERSAS
se en los aspectos cuantitativo y cualitativo.
De ese año Parten la formación
CINCO diversas sedes ha tenido
de
nuev115
carreras, las maestrías acanuestra Facultad en su desarrollo. Los
démicas,
mejoras
a su plantel, etcétera.
Curaos Preparatorios de Humanidades
Una
ampliación
del edificio data de
se desenvolvieron, como ya dijimos, en
abril
de
1975.
Y
otra, de 1978. La
el aula "Carlos Roberto Darwin" del
dotación
de
clima
artificial
a los cubíColegio Civil, hoy Escuela Preparatoculos
de
los
profesores
e
investigadores
ria Uno, en el año de 1951.
data del año pasado.
La siguiente sede de la Facultad
La División de Estudios Superiode Filosofía y Letras tuvo lugar en
res
fue
creada en 1974, que es la de1111a casa de la calle de Washington,
pendencia
que agrupa a las siete
illlreada con el número 426, oriente,
maestrías
que
hoy se imparten. Funentn las calles de Escobedo y de Emicionó
en
sus
inicios
en el plantel de
lio Ctiranza, de 1951 a 1952 (Actua1.
la
propia
Facultad.
Pero
desde el año
10en1e se encuentra ahí un establecide
1976
tiene
como
asiento
exclusivo
llliento comercial: una cafetería).
la
casa
marcada
con
el
número
278 de
Posterionnente, nuestra Facultad
la
calle
&lt;Íe
Matamoros,
al
poniente,
se lrasladó al local de la calle de 15
esquina con la de Cuauht.émoc,
de Mayo, número 419, poniente, entre
Por su parte, la Escuela de Teatro
las calles de Cuauhtémoc y de Pino
dependiente
de la Facultad de FilosoSuárez, de 1952 a 1955, precisamente
fía y Letras quedó instalada en un
en un loca] que hoy ocupa una univerlugar marcado con el número 518 de la
CATHEDRA [371]

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vas entidades en F rmación de Person la Unidad de de °investigación, el
sonal Docente Y . , la Unidad de
Centro de Traducc1on, 1 Centro de
Extensión Cultural ,Y. :
Los tres
Investigación Pedagog¡cp·lantel situab ·an en un
primeros tr~ a1 970 de la caUe de
do en el numero . te y la tercera,
. al pomen ,
Padre Mier'
. en una casa
también por Padre !Afer, 1320 po'
marcada con el numero
niente.
QUINCE DIRECTORES

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Preparatorios de
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Francisco M.
"dades· pro,esor
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Human1
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licenciado Raul R gposteriores: ingea 1954; directores ·~o González, de
rt Trevm
niero Ro be o
. do Roque Gon1954 a 1957; licenc~957· arquitecto
zález Salazar, en d l\J57 a 1960;
, A Mora, e
Joaqum · f
Rangel Guerra, de
.
. do Al onsocto Agustm
, Basave
hcencia
1960 a 1961; do ~ 1961 a 1964 Y
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67. licenciada Consue o
de 1964 a 19 '
t r Jorge Rangel
1967
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7 _;d~:~0: Bucio Palon;iGuerra, en 196 i968· licenciado Jesus
no, de 1967 a
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a 1969;
1968
Batarse Marcos, :1 Guerra, de 1969 a
doctor Jorge Rang , Guadalupe Mar1971; doctora Maria

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, z en 1971;
tínez de Roldr~gu~~nzález, del
Leonardo Jg es1as .
d de
1972; doctor R~o'n Estra
omása,Go
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1973 y licenc1ado T
ª Luna,' de 19 73 a 1976 y de 19?6\f¡
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NUEVA ESTRUCTURA
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y de Pedag?~ª- e Estudios Supelil,
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León.
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En seguida, se "dades jefes 1
directores, otr_as dauton
s de los 'coieglm,
diversos coordma ore

entos, secciones y maestrías
~ actualmente integran nuestra Fa-

iltad:

Actual jefe: licenciado Bernarao Flores Flores. Secretario: licenciado Rodolfo Martínez Cárdenas. Coordinadora de la Biblioteca: licenciada Cecilia Avilés Valdés.
Maestria en Filosofía: Primer coordinador: doctor Agustín Basave
Fernández del Valle.
Maestría en Letras Españolas:
maestro Fidel Chávez.
Maestría en Enseñanza Superior:
Anteriores coordinadores: licenciado
Pablo René Livas Villarreal, doctora
Clara Isabel Carpy, doctor Enrique
Moreno de los Arcos y licenciado Mario Aguilera Mejía. Actual coordinador: maestro José Antonio Mejía
Ayala.

Dirección: licenciado Tomás Gonde Luna.
Subdirección: licenciado Juan Angel Sánchez Palacios.
Secretaría General: licenciado
lletón Pérez Martínez.
Colegio de Fl1oso{ía: Primer coordlDallor: licenciado Juan Angel Sándlez; segundo: licenciado Rodolfo
llartínez Cárdenas. Actual: licenciado
&amp;uique Galván.
Colegio de Letras: Primer coordinadm: doctor Jorge Rangel Guerra.
Actual coordinadora: licenciada Julieta Pisanty.
Maestría en Metodología de las
Colegio de Sociología: Primeros
Ciencias;
Primeros coordinadores: docCOO!dlnadores: licenciado Francisco
tor Eli de Gortari, maestro Hugo PaValdés Treviño, licenciada Dalila Ortiz
dilla y maestro Wonfilio Treja. Actual
y licenciado Abraham Nuncio. Accoordinador: licenciado Santiago A.
lual: licenciado Ricardo C. Villarreal
Salas de León.
Arrambide.
Maestría en Formación y CapaciColegio de Historia: Anteriores
tación
de Recursos Humanos: liceneocirdinadores: licenciada Elvia Herciada
María
Elena Chapa.
nindez, licenciado Bernardo Flores
Maestria en Bibliotecología: Coory licenciado Arturo Delgado
dinador: maestro Porfirio Tamez Solís.
lloya, Actual coordinador: doctor
D11111en1co Sindico.
Maestría en Especialización en
Historia de la Frontera Mexicana: docColegio de Traducción: Primeros
tor Enrique Semo.
IXIOrdlnadores: licenciad o Herón Pérez
lwtínez y licenciado Jacques SprenEscuela de Idiomas: Primeros col!r, Actual coordinadora: profesoordinadores: licenciado Herón Pérez
llOannen Tijerina.
Martínez, licenciado Jacques Sprenger
Colegio de Pedagogía: Anterior
y profesora Julieta Esca!ante. Actual
lillOrdlnador: licenciado Mario Aguilecoordinadora: licenciada Annie Blase.
11. Actual: maestro José Antonio MeEscuela de Teatro y Cine-Club: ariíaAyaJa.
quitecto Sergio García.
Instituto de Investigaciones: docDivisión de Estudios Superiores:
tor Juan José García Gámez.
leÍ!s anteriores: licenciado Miguel CoDepartamento de Educación A ulllrubias Chacón, licenciado Juan José
diovisual y Magneto{onoteca: señor
Saldaña y licenciado Abraham Nuncio.
Carlos Olvera Sifuentes.

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CATHEDRA
CATHEDRA [ 373]

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meros coordmadore . ·tecto Alfonso
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guel Cov~btas, doctor Juan Jose
Reyes M~mez ~ctual coordinador:
García Gomez.

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profesor David

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M:Z,~rial

de "CA '!1fEConse¡o de
, Luis Balcarcel,
DRA ": maestr_o ~ose tti doctor Juan

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1,

Mireya Ortiz.

Biblioteca: senora Ed'torial: PriI
Departa~•nto de
s· licenciado M'1·

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licenciado_Mai:1° e7ce~ciado Santia, Gare1a Gomez, •
An•
Jose
licenciado Juan
go Alfredo Salas, t
Pedro Reyes
gel Sánche~, P~
c. Villa·
Velázquez, bcenc•avid Martell.
rreal y profesor D
., de Personal
Unidad de Forma! ~toc~ón· Sección
· Leal·,
Docente Y de Inves
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.¡ga
ra Martina
1
adminis~rativ~: .ng~ni~nciado SantiaSección academ1~a.
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Sal de Leon.
go A. as
., n Cultura 1•
Unidad de Extens':'.'
nzo Saldana.
licenciado Lore aducción: licenciado

a::~cardo

Centro de Tr;

, P'rez Martmez.
, . .
Heron e
., Pedagog¡ca.
Extens1on
Centro de
, v·,11avicen•
licenciado Arturo Esperon
cío.

, ..

Libreria Las_

Letras": Primeros

coordinadores: senor

César Rivera Y

t .,r
•·,,.,

señora Irma Olivo._ Carlos Delgado
Imprenta: senor

i1 '

Jaramillo.
• res Bonifacio Ri•
Prefecturas: seno
de la Garza.
. .
vera y Osear
Administrativo.

1111

,.

1

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"I

í'

Departamento

contador Gabriel Esqulnca M.

1
FINAL
síntesis descrlp•
ñalam1e
tiva, algunos se dentes y de la travos de los antece de nuestra Faculyectoria progre!iva Letras. Han sido
tad de Filos~fta y vida fecunda en
veintiocho anos de

TALES SON, en. ntos informati•

111

1

"

[374] CATHEDRA

docent.e, de invest·
su quehacer.,
tural. Pero es
y de extenston cu! de 1973 al J!i;;
·o subrayar que,
. ºlariahl
cesan
. stitución umversi "·
sent.e, esta m , más su desano.,._
visto aumentar aun
úlf os seis años, COlllír
En los
IDl F
ltad de FllOlllvist en la acu
hemos
o, han creado cuatro IIU8'
, .,~
f , Letras se
ia Y
son·
sociologia,...,..
.
. , Aslmi.
as carreras, que
v
, y traduccton.
ria, pedagog1a tr1'as· füosofía, letnl
·t maes
·
mo, s1e e
• za superior, melo- las ensenan
.,
espano ,
.encías formamon Y
dología de las et
' humanos, bl·
. . , de recursos
capac1tac1o~
ecialización en blibliotecologia Y esp
xicana. De
. d la frontera me
""'u
tona manera
e
trece nuevas ese.....,
,.,_
al
igu
' secciones; entre....,
departamentt:~ ~os de idiomas, de teahemos aco a
.,
de editorial,
tro de investigac1on, .. doeenle
cin~-club, librerí~e~~~::i::, tra11ue'.
audiovisual, .~ag ltural Y pedagógica,
. , extens1on cu
e1on,
't ra
, administrativo, etce e .
.
· mencionar
También es nece~0se han efee.
'lt·mo sexemo
que en el u I
d carácternac!IJtuado varios eventos e tre los cualtl
nal e intemacion~, en. Colegio Re·guientes.
.
anotamos 1os St , n 1974; S11111gional de Filosofia, e sociedad en
nario sobre el ES/ad: ~e:bre de 1976;
América Latina, e~ J:;cional de FiloSegundo Coloqutode 1977; Primer Sesofía, en oc~ubre de Educación Mil~
minarlo Nacional lo de 1978¡S1mpot/O
ta en mayo YJun d •os Fronter/lDI,

N~clonal sobr~ ~stu ~ercer Coloqu~
7
en enero de 1 n•: / tica Universitarla
Nacional sobré l a~ en marzo de
d l Lengua Escrita, . . mes de

e a
prox1mo
197 9 Asimismo, e1
•,ón de un
·
•
1 celebrac
d
abril tendra lug~ ª das con el tema e
ciclo de mesas re on. d d" el cual~
. d Y Soc1e a ,
"Univers1da

'llene. olga)lizando tanto por nuestra

FaeUltad como por' el Sindicato· de
'l'raheJadores de la UnivenJdad AutóllOIDa de

Nuevo León.

Las anterimes realizaciones han
sido posibles fll'8cias a la visión y al
empeño de sus actuales dirigentes y
· a la amplia y decidida colaboración de

su personal docente y administrativo.
Igualmente, su fértil desarrollo ha sido
facti~ gracias al clima de paz y de
tra~o que ha disfrutado la universidad nuevoleonesa en los últimos años
y, asimismo, por la comprensión y el
apoyo presta!los por las presentes autoridac!es universitarias de nuestra casa
de estudios / DAVID MARTELL ■

Plan de trabajo
del licenciado Juan Angel Sánchez como candidato
a director de nuestra Facultad (*)
UN ANAL/SIS que nos permita

conocer la situación objetiva actual de
lllle8lra Facultad, así como sus persde desarrollo académico, nos
exJae 8Slablecer que lo Ocurrido en
ella en los últimos seis años puede
lle? un Indicador Paradigmático de lo
que ha acontecido en la Universidad
Autónoma de Nuevo León en general;
11D JJeríodo de estabilidad que ha perlllltido un desarrouo académico importante -hay excepciones, por supuesfli- Y, Junto con éste, la creación de
lllecanismos administrativos, económicos Y JJOiíticos que juntos han contribuido a hacer prevalecer como prioritaria la función académica de la unipectiyas

llllidad.

Ha habido un esfuerzo importante

de alumnos, maestros, trabajadores y
·autoridades para reencauzar a la uni,
versidad por el camino del eum¡tJimiento de sus tareas esenciales, pero
resulta injusto y difícil señalar a algu.
no de esos sectores como el que ha
desempeñado el papel más importante
y por ende el más valiosa. Lo mismo
ha sucedido en nuestra Facultad y
resulta insoslayable el señalarlo.
Sin embargo, la estabilidad que ha
propiciado el avance académico y lo
que de él se deriva puede convertirse
en freno del desarrollo, acorde a los
requerimientos sociales. Esto, de ninguna manera, es deseable, y ya en los
últimos días se dan en la universidad
la inquietud y la efervescencia prenunciadoras de cambios eualitativos im-

(•) LAS ELECCIONES iatemu pua elel!r nueyo dnetor de la Facultad de Filoaofía y

Let.u...,.. el lrleno 1979-1982 se celebrarán el PrózJmo me, de mayo.

CATHEDRA

[375¡

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1. La revisión y modificación, en
su caso, de los curricula de cada una

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¡~1c..;~,

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1

portant.es en nuestra institución, la que
se prepara para una nueva etapa que
la lleve a consolidar logros y establecer nuevas metas en función del desa•
rrollo general de la sociedad.
Conscient.es de est.e marco es que
nos plant.eamos las tareas a realizar,
tomando en cuenta que si nuestra
Facultad desarrolla con completud,
consist.encia e independencia las funciones que le conesponden, consolida
lo hasta ahora obtenido y se plant.ea
metas nuevas y más ambiciosas, cum•
plirá entonces con sus fmes fundamentales y podrá participar en la búsqueda y consecución de las metas que
para la universidad en general se establezcan.
En función de lo anterior, estas
son las tareas que nos proponemos lle•
vara cabo:

11,i'

...

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+·
·,~ ''

'

¡

11
l!I

1

L
!:

de las licenciaturas. Es importante,
para ello, formar cuerpos colegiados
de especialistas tanto por lo que hace
al contenido de los programas de cada
materia, como a las metodologías y
técnicas para la elaboración de planes
y programas.
2. Apoyo incondicional al progra•
ma de formación de profesores ya ex\s·
tente y creación de otro programa para
la actualización académica y pedagógica del cuerpo docente de la Facultad.
3. Ampliar el programa del Ins•
tituto de Investigaciones y establecer
las condiciones para que los estudian·
tes puedan integrarse a él y cumplir
así requisitos académicos.
4. Establecer un programa perma·
nente de adquisiciones bibliográficas

periódicas, haciendo énfasis en Ju
cesidades de las licenciaturas
ment.e creadas.
5. Establecer y propiciar lis COIII
diciones para que los egresados de lt,
cenciatura puedan ingresar con Quldez
a los estudios de postgrado.
6. Establecimiento de los estudlal
de doctorado.
7. Creación de un programa lnlel'
no de año sabático que propicie a lol
docentes la posibilidad de efectuar
estudios de especialización o actnldades de investigación que incidan en
su actualización académica.
8. Creación de la Unidad de
Extensión Cultural de la Facultad, 11
través de la cual ofreceremos a la comunidad universitaria y extraunivenltarla una alternativa cultural diferen,
t.e a la tradicional y predominante,
9. La construcción de un nuevo
local para la biblioteca de la Faculled.
10. Promover la construcción de
nuevas aulas y espacios físicos en consonancia con el crecimiento matellaL
11. La obtención de un edificio
de la Facultad para la División de F.atudios de Postgrado y la Unidad de
Extensión Cultural.
12. Creación y puesta en funciones de órganos especializados que se
encarguen de la elaboración de un
nuevo Reglamento de la Facultad Y
de las disposiciones subordinadas necesarias.
13. Mantener y ampliar las ielaciones de intercambio académico con
instituciones nacionales y extranjerll,
para fortalecimiento de todas lis
áreas y niveles de trabajo en la Facul·
tad.
En los términos de lo señalado al.
principio, la realización de las ta!t8&amp;
que se han enumerado requiere de 11

= n consciente de estudiantes

este renglón
eomoEnnecesidad
•
se manifiesta

cla de una oira:::~le la existen.

la

.
cron estudiantil
que concebunos comO
.
a
mente diferente a las
cualrtativahlll nw,Iiferad
que hasta ahora
..-o, en cuan to
que superar los dos poi
que tendrá
....,__
os entre 1
......, las Inquietudes
. os que
el -•-~lhJI·
estudrantiles·
-~~
ISIIIO d'fu
.
minoría Y la abur18 ) ~ de una
las mayorías.
e mdrferencia de

Concebimos esa
.,
agrupación como
. ---cion estudiantil
mente, analítica
•.
que cons11111 estructura Y _en trcamente se d •
organica y
, e
un nucleo
de dirección auténti
latlvo Y sensible a 1
represen~ e inquietudes d I SJdades,, inque estas ....i-i •
e as mayonas·
.......crpen am r
'
toma de todas las d ~ _IJIIDente en la
ec1S1ones que les

una """'ft'•·

:r:;:te_

atañan Y puedan Plante
alternativas con viab.
ar soluciones
yuvar sm· reservas illdad real o coad•
1
las tareas que ant a realización de
redunden en bene: senaiarnos y que
dad de la Facultad. cio de la comunJ.
Resulta obvio el
como la nuestr
que una Facultad
Indiferente a I a no puede ni debe ser
todavía • a p~oblemática social
• mas obvio es
•Y
academico y el de
que el avance
tad en los úl'.,_ sarrono de la Facu1.
,uuos seis sobre concep .
. anos se funda
crones rdeO¡· .
hacen de lo teóri
ogicas que
un Instrumento :,: ~e lo académico
de la decisión co . mgerir, a Partir
nscrent.e d
.
CU
re enItan
. con él ,enla.___ ,e quienes
..
vo ucionaria de la
:-CUlll.lonnac10n
sentido el impulso d~edad. En este
seguido nos IJeu • e desarrollo con.
,ara a cont·muar consciente y críti
ruta / JUAN :ente por la misma
GEL SANCHEZ •

ª-

'

/¡
mesas redondas

Ciclo de
sobre el tema
mversidad y so CI.edad"

"U .

LA FACULTAD
de Filosofía Y
de•·u.
cato de,,,_ b.
." Diversidad A • ''ª a¡adores
León hacen u
utónoma de Nuevo
P!Oli!sores y :U!~nta invitación a
rantes de nuestra

Ltitraa Y el Sindi

casa de estudios y al • .
neraJ al ciclo d
publico en gee mesas d
con el tema de "U . re ondas que
dad"
,
r:irversidad y
. '
' se eiectuarán d
socieviernes 27 de a . el miércoles 25 al ,
bril, de acuerdo al

1

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1

(376] CATHEDRA

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CATHEDRA

f3?7]

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�.
siguiente itinerario:

PROGRAMA

.• les 25 . "Universidad Y camM1erco
·
t Manuel
.
'al"
Participan es:
•
b10 soc1 .
. el Escobar, Maria
Pérez Rocha, Migu Pu' •ss A las
de lbarrola Y Adriana igro . F ul19 horas, en el Au d1.torio de la ac
tad .

"
26· "Ideología Y cultura .

Jueves ·
M . 8l'"s Jorge
te . Carlos ons1v '
Participan s. .
Mario Oroz8 0
Castañeda, Ennq~e c:~o- A tas 18_
co Rivera Y Jorg_ . de la Facultad.
en el Aud1tono
•.
hl&gt;ras,
6· "Actividad polltica Y
Jueves 2 • . . tes· Amoldo
.d d" Participan ·
univers1 a •
Manuel Terrazas,
Martínez Verdugo,

Castillo Y Rafael
Heberto
!amantes. A las 19 horas, en •el'
Magna de la UANL.
. nes 27: "Cultura
V1er
.. Y,_
•al" Part1c1pan....
ma~ión ::el, .Arturo Azuela,.
L_ms Bal
Adolfo Sánchez V
tm Cueva Y
1 A la
A las 19 horas, en e u
ta UANL.

///1Ciofolía rural, que se llevará al cabo
ífunnte el período de verano del pró-xbllo año de 1980.
La primera información que CATllEDRA ha recibido sobre los tres
eventos es la siguiente:
ENCUENTRO NACIONAL DE
SOCIOLOGIA RURAL

lffl,
Monterrey, N.. L., abrU
• de
de ,.,f
• González U111!,
li~nciado Tom;acultad de FIIOIO#,i
director de la . dO Cástulo
tr • licencia
...,.
y Le as,
tario general del 1111&gt;
dez Gálvez, secr1; d s de la
dicato de Traba¡a ore
I.AIÓn. 1
sidad Autónoma de Nuevo

H•

u•

to:

VI

N

TIII
congresos sobre

11

l1
1.

1i
11
1:1
11

,,

'

- STRO país, México, _se
NUE
EN
sos (dos nac10desarrollarán tres ~n~onde se discunales y uno mundial)ral, de la sociolo'ti gene
tirá la tema ca
. . d son las si•
rural
Tales
activida es
g1a
•
guientes:

· ldeso1. El Encuentro naczona
[378] CATHEDRA

sociología rural
en M6xiol

•
l disciplinas afineS_:!
ciolog¡a ru~a Y al de mayo.,.se celebrara de1 2 6
..,.dr
mos en Oaxtepec ' Morelos.
. • IJllelll..,.
'2 El Primer seminariorural que
•
•
desarrollo
\
de sociolog,a Y
22 de ju1llo lt
se efectuara'dll8al
e.
México,
nideros, en Chapmgo,
mwi4ialdl
_
El
Quinto
congreso
3

EN VIAS de preparar el V Congrero Mundial de Sociología Rural que
,e celebrará en México en 1980, el
Colegio de Sociólogos de México está
. convocando al Encuentro Nacional de

Sociología Rural y Disciplinas Afines
que se realizará en Oaxtepec, Morelos,
del 2 al 6 de mayo del presente año.
Entre los objetivos de este Encuentro se destacan los de conocer
•riencias en el estudio y solución
de problemas rurales; determinar el papel de la t.eoría, metodología y técni1118 de las ciencias sociales en el apoyo
11 desarrollo rural; vincular a las profeilones relacionadas con la problemática rural, tratando de incidir en
ésta en fonna multidisciplinaria y seleccionar las ponencias más relevantes
par¡ presentarlas al congreso mundial
de 1980.
La temática general de este En-

cuentro será la siguiente:

• Las clases sociales agrarias en
y la organización campesina.
• Los resultados de la refonna
llllaria en México.
• Tecnología, producción agroJlecuaria y extensionismo rural en

México

México.

• La alianza para la producción
en el ámbito rural.

• El papel del profesionista de las
ciencias sociales frente a la problemática rural de México.
El período de registro de las ponencias será hasta el 31 de marzo de
1979. Más información para est.e
evento se proporcionará en eJ Colegio de Sociólogos de México, calle del
do~tor Río de la Loza, 115-104, en
México 7, D. F.

***
PRIMER SEMINARIO NACIONAL
DE SOCIOLOGIA
Y DESARROLLO RURAL
CONVOCA TO RIA
EN LOS pAISES subdesarrollados el sector agrario forma Parte de
un conjunto de relaciones que exist.en
entre países, entre regiones y entre
clases sociales, Esto da lugar a una
situación de explotación y dominio,
que se manifiesta en diferentes formas,
por ejemplo: en que la relación de intercambio comercial de nuestros países
es adversa; que dependemos t.ecnológica y económicamente de otros paí•
ses, de tal manera que se ha llegado,
incluso, a la fonnación de centros de
decisión en el exterior.
En México, int.ernamente, encontramos una situación semejante: un
desarrollo desigual entre la ciudad y
el campo, así como una pérdida creciente del poder de compra de la po.
blación rural en relación a los centros
industriales.
Uno de los signos contradictorios
que aparecen en el subdesarrollo de
CATHEDRA

f379J

�,
r un lado, la crisis
nuestro p&amp;1s, ~po política en el meeconómica, so r 0 ~ lado, los progradio rural Y• po tal
de desarrollo
mas gubemamen e,~s dentro del
rural, encuadrados_ como "reforma
plan general conofreci tar y resolver esta
. ,, araen n
.
agraria p
contradicción se mamcrlsis. Estala impos1"bil'idad práctica
fiesta en
d" chos programas en
de llevar a cabo ti ~agan las imperiosas
forma tal que sa scampesinado, dado
necesidades del ocasiones, corresponque, en muchas de desarrollo inadeden a esquemas alidad.
cuados a nuestra re
las universidaConsiderando_ q~: de educación
des, las instit~cion los centros de
agrícola supenor? cias sociales Y las
.
tigación en cien
, las y
mves
rvicios agnco
instituciones d~ se
n ajenas a la
agrarios del pais no so

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ru:1•

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O&amp;JETNOS GENERALES
b"ar
1 las experiencias
tudios en invesmed1ante es
,
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generadas,
as de accion.
tigaciones ~ programl
problemática del
2) Ana!IW a
1) Inter~

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t'

problemá~ca
que en 1980 se oeC?nsider~ ~• el V Congreso Mu~lebrara 11n ~eXIC, Rural, la Univers1dia1 de Sociologia
ingo y el Cole•
dad Autónoma de adChap de la SARH
.
P •~adu os
gio de os.,..
instituciones vm•
convocan a todas lasd'o rural Y a las
culadas con el me 1al Primer Semi-·
, y Desapersonas interesadas
.
de Sociologia
nario Nacional
ndrá los siguien•
rrollo Rural, que te
tes objetivos:

,11

1

1
1

\il

medio rural, .
las mejores ponen3) Seleccionar
articipación en
. para solicitar su P
CtaS
d'al
el evento mun 1 .

[380] CATHEDRA

El tema general de este Sem
ios y
, . "Los problemas ~ "
sera.
al de MeXICO , Y
desarrollo rur
presenten
•
· que se
"'M'"'""
ponencias
enmarcarse dentro del temario ..........
te:
l. El desarrollo del cap1'talismoen
.

en el campo. ch de clases en el metll!I
2 La lu ª
vlmieDló
rural y· su re!ación con el mo
obrero.

'tica y perspeclml

Análisis, cr!
de la reforma agrana. de
4. Los programas

a.

desattollo

lllil
1 universidad
México y,
la problemática agrandlas facultadel y
el e
en Particular ' . · sociales.

rural.

5. El papel de a ·a de

estudiantes de c1encU1S

PROGRAMA

· to·., Las actiVldades
Funcionamien
.,~,..,..,..

i,q;--

. , seran las
que se realizar~ . mesas de llabfjo¡
reuniones plenarias, tividades cullatrabajo de campo Y ac
rales.

. Estas sel. Reuniones plenarias.
rán de dos tipos:. d inauguración Y
a) Plenanas e
de clausura,
.
b) Plenarias de trabaJO, ....M
b · Habra,....
2. Mesas d~ tra ¡¡¡o~ndlendo et
mesas de trab~¡o, cor::mas indicadoS
da una a los cinco su
.
en el temario.
A1&amp;Un01de
discVII·
3 Trabajo de camP0 .,
•
a11zaran Y
los temas ~ue se an •das serán 1111,de
, en las areas escog¡ rctalizlClóD,
ran
,
'ºda! come
_...,_
organizacion e¡1 •
ícola, DIV"
desempleo y em_pleo agrrogramas de
. tos campesinos, P
DSUJIIO y
m1en
desarrollo , cooperativas de co

producción, etcétera.
,•
4. Actividades culturales. Bas1camente se presentarán grupos de músiea o teatro y se proyectarán películas
wya temática se refiera a los proble.mas del medio rural.

***
V CONGRESO MUNDIAL DE
SOCIOLOGIA RURAL
DURANTE el verano dé 1980
la ciudad de México será sede del V

Congreso Mundial de Sociología Rural.
F.ste eveni.o adquiere relevancia por ser
la primera vez que se efectúa en un
país latinoamericano.
La promoción de estos congre.
sos surge en la década de los años seaentss al crearse la Asociación Internacional de Sociología Rural (IRSA),
la que se encuentra constituida por
tres lnstituciones de apoyo: Sociedad
Europea de Sociología Rural (ESRS),
en Alemania Federal; Sociedad de
Sociología Rural (RSS), en los Estados
Unidos de América, y Asociación Lallnoamericana de Sociología Rural
(ALASRU), en Brasil.
Los cuatro congresos anteriores
han tenido como sede países industria-

les avanzados; Dijon, Francia (1964);
Ensheda, Holanda (1968); Baton Rouge, E.U.A. (1972); Torum, Polonia
(1976).
Al ser México sede del V Congre.

so Mundial de Sociología Rural alcanzará especial atención el análisis de los
problemas que afectan el desarrollo
del sector rural de los países atrasados.
De ahí la relevancia que adquiere tal
evento.
Dentro de esta dinámica se dan
dos elementos que apoyan su relevancia:

PRIMERO: que el evento que se
desarrollará en México se da dentro de
la región de influencia de la Asociación
Latinoamericana de Sociología Rural
(ALASRU), una de las tres instituciones miembro de IRSA, y la cual organiza, para mediados de 1979, una
reunión preVia al mundial de 1980,
en la que se analizarán los problemas
que afectan el desarrollo rural de1nuestra región.
SEGUNDO: que a nivel local se
organizan eventos preVios al mundial,
en los cuales se analizará y discutirá
la problemática a la que nos referimos, favoreciendo la participación de
personas que tienen interés en el análisis del desarrollo de nuestro país. ■

CATHEDRA [381]

�11,rda Márquez), maestra Elizabeth

JDeen de Hinojosa, ITESM.
il e,pañol en México, maestro
AD1mJo Alcalá Alba, UNAM.
Lectura de textos (Problemas de
adqllisldón del lengu;¡je ), maestra Cedila Rojas Nleto, UNAM.
· Teoría de los símbolos, mae.stra
1
.&amp;lelmlra Ramírez, UNAM.

,I

1

MAESTRIAEN
BIBLIOTECOLOGIA

Veinticinco
... , de Estudios Superiores.
cursos en la D1v1s1on .
semestre de 1979
en el primer

1'1,

1

N de Estudios SupeLA DNISIO ltad de Filosofía Y
riores de la ~:L a cuyo frente se
Letras de la
.' do Bernardo Floel JicenCia
tr
encuen a
. f de esta depenres Flores como Je : para el primer
dencia, ha pro~~c: ~e l979 veintisemestre aca~em1
de'micas (entre
. "plmas aca
•
d
cinco ,se, . . materias, etcetecursillos, semmar1ods, arrollarán de fe•
las cuales se es
ra),
d I esente ano.
brero a julio e. prd estas actividades
El itinerario e
lectivas es el siguiente:

11
1

,,

MAESTRIA EN ENSEÑANZA
SUPERIOR
• . maestra Adria·
Teoría pedagog,ca,

'

na V. Puiggrós: UN~tiva, licenciada
Tecnologia e u t
CREF AL.
rte
Sane os,
Themis O .ga .• de la enseñanza,
Sistematizacion
Hernán·
. da Ma · Elena Chapa
1icenc1a

11

1.

1

dez, UANL.
educación superior,
Historia de la
UNAM
·
maestro M·,guel Talento,

[382] CATHEDRA

,. maestra
Investigación Pedagog¡ca,
Ivonia CarbaJ"al ' UDEM.
MAESTRIA EN METODOLOGIA
DE LA CIENCIA
Historia del método científico,
doctor Santiago Ramírez y doctor

,Organización bibliográfica, maeslm lo,é Porfirio Tamez Solís, UANL.
Administración de bibliotecas,
llll8llro Ario Garza Mercado, El Co.Jealo de México.
Fuentes y servicios de información en humanidades y ciencias
10cfa/es, maestro Vicente J. Sáenz
Cirios, UDEM.
MA&amp;,9ffiIA EN FILOSOFIA

Seminario de filosofía contempo.

Osear Falcón, UN~tacionales, ingeMétodos com .
Femández,
nié¡'.o Carlos B. Rivera

ránea, doctor Adolfo Sánchez . Váz.
quez, UNAM.
Seminario de teorla del conocimiento, licenciado Tomás González
de Luna, UANL.
Seminario de taosofía de la política, licenciado Juan An¡el Sánchez
Palacios, UANL.
Curso de lógica dialéctica, licenciado Tomás González de Luna,

UANL.

MAESTRIA EN FORMACION
Y CAPACITACION DE
RECURSOS HUMANOS
Problemas de la realidad SOCioeconómica, maestro .Mario ltalo Cerutti P., UANL.
.
Problemas de la educación de
adultos, maestro Arturo Esperón VIIJavlcenci¡), UANL.
Metodología de lo investigación,
licenciada Ma. Elena Chapa Hemández, UANL. ■

UPlNL.
d las matemátiÍ:as,
Fundamentos e irre VillafBna,
doctor Juan 1 · Agu ·
UANL,
1 licenciado
Metodología genera'. UANL.
Salas de Leon,
Santiago A•
• . de las cien·
Metodología basica ·cardo Villa·
. ricen ciado
cias sociales,
J •R1M Infantil,
rreal y licenciado ose .
UANL.

MAESTRIAEN
LETRAS ESPANOLAS
Literatura comparada (Faulkner Y

En mayo,
el ciclo de conferencias sobre "Jornadas del periodismo
ORGANIZADO en forma conjun11 PGr la FacuJtad de Filosofía y Le-

en México"
tras y el Sindicato de Trabajadores de
la Universidad Autónoma de Nuevo
CAfflEDRA [ 383]

1

�León, del 16 al 26 del próximo mes de
mayo se celebrará un ciclo de confe•
renclas sobre el tema general de "Jor•
nadas del periodismo en México",
el cual se desarrollará en el Auditorio
de la propia Facultad.
Lo&amp; conferenciantes son de los
más renombrados periodistas de la clu·
dad de México, de Saltillo y de Monte·
rrey. El Itinerario de este ciclo es el
siguiente:

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Mayo 16: Alejandro Iñlgo, jefe
de información de "Excélsior" (título
pendiente).
Mayo 17: José Manuel Nava, re·
portero de "Excélsior'', "Un reportero
mexicano en Vietnam".
Mayo 18: Javier Romero, sub&lt;!!-

rector de "El Día", "Los orí
periodismo moderno".
Mayo 21 : Manuel Buendía,
rialista de los principales ·d
la república, "El columnlsmo
México actual".
Mayo 22: Pablo Marentes,
nal 11 de T.V. capitalina, "La sión de Estado en México".
Mayo 23: Verónica Rascón, dil
Canal 13 de México, "La informlllliíil
noticiosa en los medios eatataltt.
Mayo 24: Jorge Villegas, d~
de "El diario de Monterrey", "El de,
recho a la información".
·
Mayo 25: Armando Fuentes Aaul·
rre, editorialista de los mejores pedó,
dicos de provincia, "El periodismo 111
México en la época actual", ■

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VI. BIBLIONOTAS

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Pedro Rayes Valáz

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[384] CATHEDRA

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Biblionotas

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Teoría
y práctica de la lingüística
moderna

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POR CORTESJA de don Alfredo
Gracia llega a esta columna el volumen
lilulado Teoría y práctica de la fin/JÜÍltica moderna, de Manuel Ortuño
Mutínez, publicado bajo el signo de
l!ditorlal Trillas, México, 1979.
Dedica los dos primeros capítulos a explicar conceptos relacionados
con el fenómeno lingüístico en gene111, a fin de que el lector tome-conlacto con la teoría lingüística. Luego
P?el&amp;nta todos los elementos y la infonnaclón necesaria para comprender
Y dominar el llamado "análisis Iingli{l!lco", con diferenciación de los
cuatro criterios básicos: análisis sinláeuco, análisis morfológico, análisis
fonológico y análisis semántico. Finallllente, ofrece un modelo didáctico de
"IIIÍllsls lihgüístico global".
En los últimos treinta años -exPUca el aragonés José Manuel Blecua,
catedrático y crítico literato de la
Ulllve!Bidad de Barcelona-- la !in-

güística se ha puesto de moda; sus
planteamientos teóricos y su metodologia han llegado a convertirse en
modélicos para las restantes ciencias
humanas, la investigación antropológica o la crítica literaria, y algunos términos, como "diacronía" o "estructura", han pasado a formar parte de
un vocabulario general de la cultura
contemporánea.
Muchas personas piensan que es
una ciencia muy joven, lo que no es
verdad, y suponen también que la
revolución teórica procede del pensamiento del siglo xx, lo cual es bastante
inexacto. Lamentablemente, el interés
por las materias lingüísticas no ha ido
acompañado por el conocimiento científico de la evolución del pensar teórico. Los grandes lingüistas del siglo
xx son presentados como paladines
de escuelas nacionales o continentales
que luchan en el difícil campo de la
investigación y usan sus libros o artí-

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CATHEDRA [ 387]

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mo, JIO superado, legible a partir de
fa lareas revolucionarias de la clase
oim'a; la larga lista de los que comp,end/eron el marxismo lo atestigua.

11

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&amp;l efecto, hablar de Lenin, de Gramse!, de Mao Tse Tung, de Ho Chi Minh,
de Fklel, del Che, no equivale, sabemos todos, a citar nombres propios
aqados de una sustancia teórica pri!lllva que los constituye en buenos
ltelores, sino nombres que encarnan o
él)eamaron una peculiar manera de en-

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"El capha~'.
. " ' nueva colecci6n
•
de "Textos VIVOS
••
primer numero
de Editorial Gr1)8lbo

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or el doctor
COORDINAD1 p la Editorial
,
cbez
Vazquez,
Adolfo San
, blica en agos•
Grijalbo lanzó a la luz pnuueva :xi1ección
,,
1 - 0 pasado una
to de an
· • !ad "Textos vivos ,
bibliográfi~ rotu adªa con El capital,
la cual es maugurtal de Carlos Marx
la obra fundamen Sánchez Vázquez
(El propio maeStro
,•• las tres
¡¡
de obsequtuvo la gent eza de esta colección a
primeras entregas
ión de su Última
CATHEDRA, con ocas en el pasado
. en Monterrey,
estancia
donde vino para con•
mes de enero, a
. an·o sobre
. do su semm
tinuar explican
, a" en la
,
temporane
"La filosof1a con . S riores de
División de Estudios upe
nuestra Facultad). ,
de "Textos
rimer numero
.
El p ,
uesto por los d1ver•
vivos" _esta com: ílogos escritos por
sos prologos Y "P t los cuales des•
Marx Y Eng~ls,
el prólogo de
taca por su unpnda edición alemana".
Marx a la segu . , en este volumen
Se incluye tarnbien
al" ue da un
una "Introducción gener ·tq I dividi·
.
orama de El capi ª •
,
amplio
pan
.
I)
El
capital;
la
en•
do en tres partes.

o:~~a

1

fundamento del di&amp;ellllo
tica co_mo .0 II) El capital en ,11
revoluc1onan ,
de la exposicion,
conjunto; el ord;nde El capital: plan
Y lll) El ton:i:1emas fundamentales,
general Y pr
redactada por
introducción que• fue de la Facullid
pro,esor
Jorge Juane_s, d la Universidad Nadode Econ?m1a ed México en el "Se·
nal Autónoma e
!eta elle
minarlo de El capital. . ,c?,m%e la Co, mero la "Presentac10n
""nu . , "Textos v·ivos" y una \,tU'
leccion
. r•
nología de El cap1t~ , rtancia de El
¿Cuál es la unpo? Eso lo eslacapital, de Carlos _M3::¡ de la "Inlnlblece, en los c~~1en e Juanes, con 1aB
ducción general ' Jorti_'El movimie11IO
palabras siguient:s_: tras día; su eODcomunista crece ia afirma a ojos
cepción del mund~ ~a práctica ¡¡oda)
vistos en el marco e t histórico, de
Y Política del presen e principalel
manera que pre sentartesus
todo El cap!·.
textos doctrinales, an , ·te previo de
. d ¡ tram1
tal, no requiere e. d Por el con·
. tificar su actual1da .
mscuno
JUS
trario, nos hal!amos ante un

(390] CATHEDRA

1

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1

"Breves escritos económicos"

demás e, inclusive, que fue éste quien
inlrodujo a Carlos Marx en las áreas
de la economía política desde una
llJlmovlsión proletaria. En el núlllelo dos de los "Textos vivos" de
Editorial Grijafbo, Breves escritos económkos, de Federico Engels,. se va
1 demostrar la verdad de nuestro aserto Y, llhnismo, de que el coautor del
MOllifiesto comunista trató cuestiones
tundamentafes de la economía política
deade su juventud, y con anterioridad

1¡

1.
1

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CATHEDRA

[391]

L,:

11!

Engels, protoeconomista
proletario: El número dos de "Textos vivos" contiene sus
a Marx, pues éste, entonces, todavía
andaba enfrentándose a la cuestión
judía y a la filosofía del derecho hegeliano,
¿En cuáles escritos enguelsianos se
va a demostrar, en primer término, el
Engels protoeconomis.ta revolucionario? En primer lugar, en unos textos
que éste escribió en 1844 (cuatro años
antes de la redacción del Manifiesto
Comunista, o sea, cuando Engels contaba 24 años de edad), textos que
fueron intitulados "Esbozo de critica de la economía política". Estos
escritos fueron publicados en el nú-

.

1

2

LA FACETA de Federico Engels
oomo el Primer economista revoludolll!lo es menos conocida que las

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MARTELL ■

11
1

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carar la lucha de clases y, por tanto,
una peculiar y coextensiva manera de
enfocar el marxismo. Así, pues, podemos sostener como primera tesis:
El marxismo, y El capital con ello,
en cuanto cuerpo que contiene los
principios centrales de la revolución
comunista, sólo se puede COMPRENDER desde la lucha de clases, y sólo
puede COMPRENDERLO el que aspire a la creación de un mundo mejor:
el militante revolucionario" /DAVID

�����materialistas,,• al decir de estos mismos.

PRIMER NUMERO

Et
grama

PRIMER número de "Cali·

es de diciembre-enero d~
1977-1978 Y su conteru•do es el SI·

guiente:la ómna dos además del "Su• afes de.
.En
.., sep.,.....
incluyen 'tres eptgr
mano ,
Gramsci. El pnLe · A!tbusser Y
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fiere a la existencia de so o
::;id:o:;as_: la idial~lota,gía •t~:ie:
la ideolog¡a soc 15
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.dad no ha elabo.rado mngunt,
human1
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,, El de A!tbus'tercera' ideologia_. · • :
1 teoría
ta la imphcanc1a, en a
ser a~ de "posturas teóricas" "!
manasta,
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líticas e histó"tomas de posic1on po .
t· ente
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" El de Grarnsc1 es a ID
neas • · • •
, 'tica interna
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sidad de una
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sin convencionalJSsevera y ngurosa,
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"
· medidas trunca as · · · ·
mos Y_ SID _
el "materialismo
Tambien senala que
·e de
. • . destruye toda una sen
hJStónco
. al' os de
. . .
de convencton JSm • ,
pre1u1c1osbey
de obligaciones hipo•
falsos de res,
. tifi la
no por ello 1us tea
critas; pero
ti .
y el cinismo
caída en el escep CJSID0

=

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tación de esta revista,
En la presen •
ta la orienta"AI crítico lector , se aco ad adi•
'd'd ente de avanz a r
ción dec1 t am
alabras· "La re•
cal con las siguientes P
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• • . ma' declara desde es
vista
Cal¡gra
. artts• tica y cien•
su tendencia
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numero • . marxista''; porque la
tífico-ideologica
. . , del 'pluideología del 'eclectic~0 y
óái.
. ,
tendrá espacio en sus P;-e:
ralJSmo
dadonoque toda producción art1sti•
: •científica e ideológica
.amente en una 1u
necesan •
re rcusiones directas
en la teo.n~ con
Más adelante se
en la practica • · • ·

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[400] CATHEDRA

"si en la sociedad cap!
afllD18 ~ue
redomina la 1
ta meXJcana P
I tenden
burguesa que ge~e~ ~dealistaa, Ja¡
artísticas e ideologicas
ser t!I
. ta 'Ca/igrama' se propone :.....
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~VIS o cultural de combate art......,
organ
volucionario -fuaio,
e intelectual reardia del movimienlO
nado a la vangu
d habrem01 de
desde don e
,
obrero-,
ducciones arttstl!:11
enfrentar las pro
la clase burgneque sirven Y apoyan 1

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sa... .
__.,, de
Uno de los "Cinco poerr.,.
. t'tula
"Seo• G Belmonte se ID
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Mana •
• "•-~O
"""""'"
torcito=grupi·t " • y dice as1:d ad'to
de
cito de inversiones/ Red?n
~dar/
bardas/ Tan alejado e~ d: inlffll/
de los obreros/ Se~tor/ct~Culdadlto!/
capital extraniero 1 •
I
y
-dicen/
que no se gn'te hacta• fueraLos obreros ya tienen/ los otd~s:
dos/ • . El munnullo de la ue loza
- ros' / es anti-cuerpo de exp
compane •
d I mll!O/
tación!' / Ya n~ grite~ ~uer: triple'/
'No daremos SID recib~ Y amigOI,/
-Descansemos tranquilos, burguér--/
d
nos resguar 8 eI gran muro ¡ Explota• ·
Sectorcito siempre en vue1o

/1

1:

dor

~~ :~r=:~lo "El es~ritor: ~ Ull•

el partidismo ideo/ogu:o ,Y
rotura Y
• G Belmonte, espolítico", de ~latur. como forma
ta analiza "la litera a
d a 111

el: :alres: e:

ideológica-artística que
parexigencias de ~a
y objelivl
ticular, al ser la unag, . de lamende las tende ncias 1!~~ndo de lo
donada clase • • • ·
mÍI adeanterior -11.ice esta 111~ ~ mo
lante-, tenefn06 el partid . teórieD
rio que desarro~ ~n ~ campo
(ideología) Y práctico
". C(NDO
de la lucha de cwes . ·:deol,..,,,, Y
1
..,...
ejemplo del P~'dismo
esta autan
~
político del escntor,

,f

díltlll un fragmento poético del escn.
Paz, en el cual queda de
llllllifiesto la posición ideológica de
éste. ¿Como se cataloga a Paz en este
artíeuJo? Se dice que el poema de
Paz escogido es un "trabalenguas esquizobénico"; Octavio Paz "niega en
111 l)l'Íctica literaria los cambios o las
!!ansfonnaciones radicales de la sociedad"; "contribuye a dar paliativos espirituales y enajenantes por medio de
111 poesía"; se hace "sordo a las nece .
lfdades de innovación exigida en este
momento histórico-social"; Octavio
Paz "lis ejemplo de un partidismo burllllés que apoya la 'literatura apolítim' ... •, etcétera, etcétera.
, Roge!io Flores de la Luz, en
''AJll'OXimaciones a una teoría y prác-

wr Oetavlo

artística revolucionaria", af'mna
que en este artículo "de lo que se trata
es de aportar nuestros planteamientos
Pl1'a la elaboración de una alternativa
t/QI

CODCl&amp;ta, practicable, que responda a
los Intereses, en este caso, culturales
Y artísticos, de la clase obrera, del
mol'fmlento obrero ... ". Una atinada observación de Rogelio Flores es
la lqlliente: "Una de las aportaciones
del 1118rxismo a la literatura y el arte
es el análisis objetivo de las relaciones
de la obra artística con el sistema capitalista de producción, o sea, el análisis
IOCioeeonómlco de la obra de arte
como mercancía y de la práctica artíslrea como trabajo enajenado ... ".
De los "Cuatro poemas• de Rogelio Flores reproducimos el primero:
"La Palabra vive temerosamente/ Lejos
de agitar el espacio/ Lo enmudece/
En el silencio culpable/ De los poetas
que Viven/ En 'santa' paz"/ Marzo- 77.
Dos colaboraciones de Xavier Rodiíruez Araiza animan asimismo este
Plilner número de "Caligrama": "Al-

go parecido sucedió en Santiago. Un
ensayo-crítico teatral con técnicas de
distanciamiento", que es un "Episodio teatral en un fragmento de acto",
y "Crítica teatraf', constituido por
una "Breve introducción para ejercer
la crítica teatral"; "l. La sonata a
Kreutzer, teatro clásico puesto en escena por la Escuela de Teatro del
Instituto de Artes de la U.A.N.L. (Có.
mo la Universidad difunde 'cultura'
a través de su aparato artístico-ideo.
lógico burgués)"; "Il. Marat-Sade, de
Peter Weiss (Una 'espectacular re-puesta en escena')" y "IIT. La puesta en
conferencia de dos dramaturgos mexi-

canos".

La introducción de "Critica teatraf' termina con la siguiente defmición de los críticos de teatro de Monterrey: "De los críticos regiomontanos hay poco que decir, SÓio se ocupan
de menudencias. Entre una· crónica
de exhibición de modas, las columnas
'de sociales' -donde se informa de la
vida cotidiana (té-canastas, cumpleaños, nacimientos de 'bebés', reuniones pro.jardinería, viajes, etcétera) de
la alta y pequeña burguesía-- y el 'es•
tilo' con el que ellos hacen la crítica
teatral no hay mucha diferencia ..• "
Completa esta primera entrega
de "Caligrama" la "Denuncia del gru.

po 'Caligrama• a una organización policíaca de la cultura" que, en este
caso, se trata de la Escuela Municipal
de Verano. Dice esta Denuncia, en
alguna de sus Partes, lo siguiente:
"En Primer lugar, denunciamos la actividad policíaca ejercida por los organizadores [de la institución aludida]
en contra de algunos Participantes
en las conferencias, al no ceder la
palabra, pretextando la mayor Participación de los oyentes y del confe.
CATHEDRA [ 40 l]

11

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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1979, Año 5, No 11, Enero-Marzo</text>
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                <text>Reyes Martínez, Alfonso, 1943-, Codirector</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>Martell, David, Coordinador del Departamento Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

1

AllD V ABRIL-JUNIO Y JULIO-SEPTIEMBRE DE 1979 NUMEROS 12 Y 13

$70.00

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Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León
MDNTERREV, NUEVO LEON, MEXICO

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El criterioearáeter!
de
6 treinta anos.
S. A., a la que se ?torg
uchas inversiones de.
Acero de Mo?t~rer,'
obviamente aphcado a mla promoción industrial.
de utilidad pubhca era postura con respecto a
bril, lo cual indica toda una

1

1'

Artículo único.- Se autoriza al Ejecutivo del Estado, para que en los contra•
li1I que celebre en el presente período constitucional sobre obras de utilidad públi-

111,conceda exención de contribuciones, por un término que no pase de veinte años,

dando cuenta al H. Congreso del Estado, del uso que haga de esta autorización.

Ambas leyes fueron sucesivamente pronogadas.

• Giros industriales

Lo tendrá entendido el C. Gobernador, mandándolo imprimir, publicar y circu•
lar aquienes corresponda.

Es dado en el Salón de sesiones del H. Congreso del Estado, en Monterrey, á
quince de noviembre de mil ochocientos ochenta y nueve.- Platón Treviño, Diputado presidente.- T. Roel, Diputado secretario.- Víctor de la Garza. Diputado secretario.

representando al pueblo de

Num. 76.- El XX IV Congreso Constitucional,
Nuevo-León, decreta:

.

ños·

. uesto por siete a .
...••
n exentos de todo imp
. o de dos años, oont..,..
Articulo 1o. Queda . 1 que se establezca en el térm10
á de esta franquicia
1- Todo giro industria
ed de mil pesos. No gozar
·
pital exc a
··
as
desde esta fecha, cuyo ~ 1 b ción de bebidas esp1ntuos .
destine a la e a ora
.
el capital que se
.
n el cultivo espec~I
· · rta dentro del mismo término
E e do
11.- El capital que se ,nv1e
lmente se cultivan en el sta .
.
es á las que actua
de plantas d1ferent
'odo en terrenos no cul·
f
me
dentro
de
igual
peri
111. · Toda hacienda que se or
f'ere el artículo anterior,
• a que se re 1
, rii:ola
Articulo 2o. El término de si~:aª:~sexplotación el giro industria1Oa!I
1día en que se po
se contará desde e
. . . publicar y circude que se trata.
.
1C Gobernador, mandándolo imprimir,
· Lo tendrá entendido e ·
y á los caton:e
lar á quienes correspo nda .
en
Monterre
'
. nes del H. Congreso,
p Benítez
y Lea,1
15 Ión de sesio
y ocho.- •
.
dado en e_ . a
de mil ochocientos ochenta . - Aurelio Lartigue, 01p11·
d . Es
. F Diputado secretario.
1as del mes de d1c1embre
J aquin ox,
,
Diputado presidente.- o
dé I debido cump1•
1
.
. ~ y se le
e
tado secretario.
. . a publique, c1rcu
Por tanto, mando se ,mpnm '
S Roel secretario,
•
miento.
b
de 1888.- Lázaro Garz a Ayala ·· ·
Monterrey' diciem re 21

Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.
Monterrey, noviembre 22 de 1889.- B. Reyes.- Ramón G. Chávarri, secretario.
En el período er1- estudio se promulgaron, además, otras leyes que tendían a
eitimular determinados ámbitos de la actividad económica y social.
Ejemplos de ello son las del 21 de diciembre de 1888, 8 de octubre de 1895, 2

de octubre abajo.
de 1900, 19 de noviembre de 1901 y 27 de noviembre de 1903, que se
reproducen

tivados.

1

• Finen urbanas

Num. 77.- El XXIV Congreso Constitucional del Estado, representando al
~o de Nuevo-León, decreta:
Articulo 1o. Las fincas urbanas que se edifiquen dentro de dos años, contados

dllde esta fecha, y cuyo valor no baje de dos mil pesos, quedan exentas de todo imPtresto al Estado por el término de cinco años, computados desde el día de su' conctusión.
Artículo 2o. Las personas que hicieren alguna nueva finca de las condiciones
dichas, darán aviso a la Recaudación de Rentas respectiva, del d(a en que se comienla obra, así como en el que se concluya, a fin de que se haga la anotación corresPQndiente.

~

• Obras de utilidad pública

Núm. 8.- El XXV Congreso Constitucional del Estado, represe
blo de Nuevo- Leo· n, decreta:

1

[ 68]

1

CATHEDRA

ntando al put

Lo tendrá entendido el C. Gobernador, mandándolo imprimir, publicar y cirMar I Quienes corresponda.
Es dado en el Salón de sesiones del H. Congreso, en Monterrey, a catorce de
dliernbre de mil ochocientos ochenta y ocho.- _P. Benítez y Leal, Diputado presi-

CATIIEDRA [ 69

]

�-

dente.- Joaquín Fox, Diputado secretario.- Aurelio Lartigue, Diputado
Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido

1
1i

11

¡I,

1

miento.
Monterrey, diciembre 21 de 1888,- Lázaro Garza Avala.- S. Roel iiiiCIMlll

1

1

• Casas cuyo valor no baje de ocho mil pesos

en el Salón de Ses·
del mes de septiembre d::~s del H.' Congreso, en Monte
• · Rafael Garza Cantú D' novecientos.• Manuel G R' rrey, a los veintiseis
IIGl8tllrio".
' iputado secretario.- Rafael Givero'. Diputado presiPor tanto, mando se . .
. Fernandez, Diputad
miento.
'
imprima, publique 'cueyse~~
cir I
o
M
.
onterrey, octubre 2 de 1900
e( debido cumpliRamón G. Chávarri.
·· P. Benítez Lea.1• E1Secretario de Gob'1erno,
,Dado

Núm. 4.- El XXVIII Congreso Constitucional del Estadó, represeniando al

'·t·

1i-..
··
1·

""'
1

1

1

1

pueblo de Nuevo León, decreta:

' Ampliación de calles

Artículo 1o. Se exenciona por cinco años de contribuciones al Estado, alos
capitales que en el término de dos años, se inviertan en construir casas, cuyo valllr
no baje de ocho mil pesos, en una zona de tres manzanas a ambos lados de laseal·
zadas Unión y Progreso y en las primera que circundan la Alameda Porfirio Díaz,

Número 6.- El XXXI
pi¡eblo de Nuevo León, decr:i:~greso Constitucional del Estad o, representando al

de esta ciudad,
Artículo 2o. El tiempo de la exención a que se refiere el artículo anterior prin,
cipiará a correr desde el día en que quede terminada la finca, dando aviso de ello al
Gobierno para los efectos de este decreto.
·Lo tendrá entendido el C. Gobernador, m.;,dándolo imprimir, publicar, Ydi'·
cular• a quienés corresponda.
Dado en el Salón de sesiones del H. Congreso del Estado, en MonterreY, alol
dos días del mes de octubre de mil ochocientos noventa y cinco.
C. Beiardi, Diputado presidente.- F. Garza Flores, Diputado secretario,
Luis Ellzondo, Diputado secretario.
Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido dlmplf
miento.
Monterrey, octLbre' 8 de 1895.- B. Reyes.: Ramón G. Chávarri, Sao'IIII~·

10• Se concede exen · ·
do' Artículo
1
.
cion de los impuest
1 os propietarios de
rio para ampliar lás calles :dios urbanos que cedan al: q~e. ~ causen en el Esta' n arreglo a las siguientes b unic1p10 el terreno nece
1 El
ases
sa,• terreno que
·
de la longltud que el cedante
se ceda
será de do s metros de latitud, por 1
designe.
reg a general y

11.- La exención durará cinco años d
•
111• esde la fecha en que
-~- . • La exención tendr, f
se haga la sesión

••11no• con frente igual a laaeecto
·
Ion . so bre la parte del predio
g1tud del terreno cedido
que se reserve el procaso determinará el E'Jecut1vo.
.
Y con fondo hasta de cin.

lllellta metros que en cada

. Art ículo 2o L
.
litad
de que . a c.es1ón se hará

decreto,

Artícu
• Construc:ci6n de estanques o depélsitos de agua
Núm: 49.- El XXX Congreso Constitucional del Estado, representando al pt

.,.i

blo de Nuevo-León, decreta:
"Unica.- Se autoriza al Ejecutivo para q,ue durante el presente período comlitucional, conceda exención de contribuciones del Estado y Municipios hts11·P'
quince ª"os, al capital que se invierta en la construcción de estanques ó dep\lilll
de agua en el Estado, para aprovechamientos industriales."
Lo tendrá entendido el C. Gobernador, mandándolo imprimir, publicar Yt:11111

se trate, quien dará cue::dc:;,~ttEael
Alcalde
..
a Jecut1vo
paralo.I de la Munic1pa•
os efectos de este

. lo 3o Para e1objeto del artícul
, 1111 de terre ·
O 1
fflÍln1o
nos de mayor
º·• el Ejecutiv
artículo Y variar roO m~nor latitud, que la ex re o podrá aceptar cesio-

7.~:~::~nte

:e

•a~~~rá entendid:el
el términ~ ,:::e~:i:a frac_ción 'i, del ·
Dado s corresponda.
or, mandándolo im ri . n de impuestos.
... d' en el Salón de ses·
P m,r, publicar Ycircu...
••
del
iones
del
H
e
leo . mes de noviemb
. ongreso del Est
do.:s~ente.-· Ramón E. T~::e mil_ novecientos u~tJ .•
en Mont~rrey, a los
ar10.
o, Diputado secret ano..·. Andrés
o C. NMartinez
Dip U·
·
oriega,
O' iputa-

;!;

lar a quienes corresponda.

[ 70 ]

CAfflEDRA

CAfflEDRA [ 7l J

��������. . . d debe comprobarse m
posibihda adecuad as que incluyan
dismo cultural ,, , pe ro, esta
.
dialectales
.
con
tecmcas
estudios senos,

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ciento cincuenta voces
tos que la o ra _c1 a . no Elegí, de esta o ra,
n licismos del espa•
léxica del esp~nol te¡a ~ueden clasificarse c~m_o a ~el español de Tede origen ingles que n~ formaciones caractenst1cas cionarse como peño! general,_ sin; ~omvoces seleccionadas s~e~en m{: lista contiene, por
jas(lll. Varms, e
frontera norte de Mextco~ralmente, puededane
culiares tamb1en tmero de palabras, aunque,
de México se dan,~
tanto, un buen n I español de la frontera no
tenidos en esta lisia,
el caso de que ~n. e
de origen chicano no con
es año! de otm
más, otros anghc1s~;n otro lexicón se~ejanteJ~:o~~iai, me reduje a
Como no con~zco (Nuevo México, Anzona,
e interesaba conocer
regiones americanas I nómina de vocablo~. !"1 exicano de la fron·
éste para establecer a
enetrado al temtono m diversos puntos
cuántas de estas vocesu~:~ informantes o~undos e~:econocían como
tera, Y para e!lo preg s ciento cincuenta. Y_ siete voc de ellas, pero con la
fronterizos cuale~-~e lª aunque ellos no h1c1eran usodicaran en ese lugar,
usadas en su loca I a ' .
oído a sujetos que ra
las hubieran
.
voca·
certeza de que
,
r ité a seleccionar -1••
h mogenea, me im
- olas de I"""
Para que la lista re::1::~s: como adaptacione:
en la~blos que pudieran mt P_ de que su fonética se ~ tación morfológi·
bras inglesas, pues,_ ad:::: observa tambiénduna ªrbª!s por ejemplo, se
Y
or parte de las mis~
cuando se trata e ve
'
- la . Es decir que,
ca espano

de la frontera.

1

,,,

~

1

'

'

.
br.e el español de la~
1. "observaciones so
do alguno m,
He tituladoM:!i~~~e;~ ; 0 r tanto, no p:te~~e:~;;s ello requien
tera no~~s~:toriamente el problem~:;lem~nte intento, sobre todo,
solver sa r das investigaciones. 1 . decuadamente el tema para
largas y de ~c:cesidad de que se estudie aatuitas, y mostrar, a manera
exponer la .
tan frecuentes como
. ción que pude llevar
evitar. afirmac10nes
lt
do
de
una
sencilla
mvest1gal
español de este lado
0
de e¡emp¡ , el resu a •, de voces chicanas en e
acaoso
b
bre la penetrac1on

ticas fidedignas.

1

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1.
'
!

u::~::;;a:f :~:

,t

:e

:~a

i:!

~

:re:da,

i

'fica su terminación y se les conjuga a la manera de los verbos es~oles (to shine=chainar); en muchos casos, los sustantivos ingleses,
~Uf normalmente tienen fonemas finales no habituales en español, se
modifican o se adicionan de manera tal que terminen en -o, -a y, más
fremientement&lt;!, en -e (depot=dipo, watch=guacha, market=marqueta,
fllock=bloque, dump=dompe, station=esteche); es frecuente, asimismo,
aJladir a la voz inglesa primitiva un morfema derivativo español (shoesbine boy=chainero, grocery store=grocería, high-toned= jaitón, type
ll'riter=taipiador); 1•n algunos casos se observan modificaciones morfológico-semánticas más complejas (to get someone drunk on wine=enlUIYll&amp;I').

. 1

1,

1

Hice el cuestionario a nueve personas oriundas o que residieron varios años en algunas ciudades fronterizas de los estados de Baja Caiifomia, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas, Incluí también
las ciudades, no fronterizas propiamente, de Hermosillo y Monterrey,
como puntos inferiores de posible influencia inglesa. No pretendo collOCér el grado de penetración de anglicismos en cada punto en particular, )Jara lo que se hubiera requerido mayor número de encuestas. Pretendo solamente formar con las ciento cincuenta y siete voces cuatro
il1pos que muestren el diverso grado de vitalidad de las mismas&lt;I2J.
1) Voces prácticamente desconocidas, que o no se documentaron

en ningún informante, o sólo en uno de los nueve (setenta y seis voces,
48,4'11 del total); autobusero (busdriver, chofer de autobús); blóaut
(blo1rou1, reventón de llanta); bompear (to bump, chocar); buquear (to
bucl, reservar); caite (kite, papalote); capable (capable, capaz); clapiar
(lo appJaud, aplaudir); cleimíar (to claim, reclamar); clipas (clippers,
li,ierasJ; combiar (to comb, peinar); correctar (to correct, corregir);
lllea (wise crack, broma); craquear (to crack, quebrar); cuquear (to
COol, cocinar); cute (coat, saco); chalice (chalice, cáliz); championato
(diainpionabip, campeonato); charchar (to charge purchases on a charge
~.cargara la cuenta); chérbet (sherbert, barquillo); choflear (to
lbllftle, revolver); dailear (to dial, marcar el teléfono); dipa (dipper,
CUcharón); dípo (depot, depósito); dostear (to dust, desempolvar); drail'!ar (lo dríve, manejar, conducir); drapear (to drop, tumbar); electar
(to eleet, elegir); enguaynar (to get someone drunk on wine, emborrachar); escrachar (to scratch, arañar); escrepín (scrape, shoe with thick
zapato con suelas gruesas); esquipear (to skip, escaparse, echarse
Pinta); flipear (to flip, golpear); flout (float, carro alegórico); freimiar
(lo frante, incriminar); friscar (to frisk, esculcar); fuliar (to fool, enga-

~

''

[ 84 ]

CAfflEDRA
CA fflEDRA [

85 ]

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l 'JU ) CA'ff!EDRA

'

�Nelson Osorio T.

.
Luchas del Pueblo\
Vida yMercado Abelardo Tu

Las ideologías
y los estudios de la literatura
hispanoamericana
-VACION PRELIMINAR

LAs NOTAS QUE A CONTINUACION se exponen, tienen el carácir de tesis en proceso de elaboración, y como tales se ofrecen a la disllllión colectiva. La mayor parte de estas ideas tiene su origen en el
liab,,jo y las discusiones de un grupo de miembros del Departamento
de Literatura de la Universidad de Chile (Va!paraíso), y formaban parte
del liabajo en tomo a una investigación sobre los problemas de la tearia Y la crítica literarias. El golpe de Estado de septiembre de 1973
diiienó a los integrantes de este equipo, y prácticamente todo el mai.r/al, tanto libros como archivos, fichas, notas, fueron sometidos a
Jlllrilicac¡ón por el fuen,, Esta es la razón por la que, al reconstruir una
Jlllte de esas tesis, no he podido contar con el apoyo de la mayor parte
de bi lllateriales que entonces se manejaron. Por otra parte, habría
4l1e lener en cuenta que estas proposiciones estaban integradas dentro
~traducción general a un planteamiento de conjunto sobre la
~•""Pdón y la crítica literarias.

~

In CUalquier caso, he creído útil ofrecer estas ideas a 1A discusión,
CATIIEDRA [ 91]

�estableciendo su origen y asumiendo la responsabilidad de la f
que ahora se presentan.

~siones, pero no nos perrnit· ,
poco la realidad en que se ma_ c_ornprender el fenómeno actual
• • que remitirse a la real1'd d ong¡na. Para aclarar la confus1·, , '
11'
a que el térrn ·
on
or; y es a I donde debe centrarse in. . 1
mo pretende conceptuali
11! • usos_ evidentemente il~gítimos l~~a mente la atención. Porque jun~
~IDl;'rens1bles, puesto que se trata' má~ ii!os perfectamente válidos y
térlllino en planos o niveles diferentes d 1 / del empleo de un mismo
cuales puede ser formalmente el .
e iscurso, en cada uno de 1
.... t'd
.
mismo pero s
t·
os
,..,en I o proviene del distint
' . u sen ido cambia y
111.
o contexto discursivo en
' a que
que se encuen-

EN TORNO AL CONCEPTO DE "IDEOLOGIA"
1.1. UNO DE LOS PROBLEMAS QUE DIFICULTA a menudo el
diálogo y el intercambio productivo de experiencias en el campo toda,
vía imprecisamente acotado de las ciencias que estudian la producción
humana, es el de la vaporosa imprecisión que suelen tener muchosde
los términos que se emplean. Este es un problema antiguo, y no aftcla
sólo a estas disciplinas, sino, en general, a casi todas las ciencias, aunque sea aquí donde tenga manifestación más visible. Ya lo obsemba
el mismo Marx cuando escribe que "el empleo de los mismos térmillet
técnicos con sentidos diferentes es deplorable, pero imposible de emar
en absoluto. No hay más que comparar, por ejemplo, las matemáticas
superiores y las elementales"'.

'11

i!'.:
"¡:t
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~'

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,.

,!-

pi

1

El problema se plantea con singular agudeza en disciplinas que est.án
en etapa de formación, corno es el caso de una perspectiva científica
para el estudio de la producción artística en general y de la literaria en
particular. La utilización, históricamente explicable y justificada, de un
sinnúmero de términos provenientes de otros "campos disciplinarios",
términos trasladados a menudo sin precisar mayormente, a veces en uso
y valor analógicos sin un rigor que permita naturalizarlos en prowclio
de la nueva ciencia, es, por desgracia, fuente estable de ambigüedadiJS,
confusiones y equívocos. Y es esto justamente lo que se puede obseM!
en el caso de un término corno el de "ideología", cuya aclaración tielle
singular importancia para proyectarla a los estudios de los fenómenos
de la vida social, en particular de la literatura.

El objeto de las notas que sim,

ma y prop

1
.., wen es tratar de
•
., oner a a discusión algunas
.
examinar este probleaun _diá!ogo -que a mi juicio se hace tesis ~on ~l objeto de cpntribuir
~ J)l'o_blema de las ideologías y s I ca~a d1a mas necesario- en torn
lireraria.
u re ac1on con los estudios de la obr~

.2;,1. ~ PARECER, HAY CONCEN

1¡¡18, ae mcorpora a la vida intelectual a SO _EN que el término "ideo~ tito y sobre su evolución hasta M Partrr de Destutt de Tracy. So~ jle~dores contemporáneos
o:rx,. como t_ambién su uso en vaEn la actualidad, el {e!rot~~~re~a el, -~ªY abundante biilo ad _e_n torno a la obra de Marx
a 1scus1on se sitúa princilida q_uinendo cada vez mayor im~ ªJartrr de la cual el término ha
0
1oc1al.
ancia para los estudios de la

:::a ·

2.2. NO PARECE CABER DUDA

;:uit de Tracy3.

, de que Marx conoció la obra de

~ una d1Sc1~lina filosófico-científ~I, despue_s de haber designado

~
1.2. A POCO QUE CUALQUIERA se empiece a preocupar del
problema, podrá darse cuenta de que el término "ideología" no sólo
se suele emplear con sentidos diferentes, sino que en muchos casos estos
sentidos son absolutamente contradictorios entre sí. Ante este panora·
rna, el camino fácil podría ser el de descartar varios usos como "ilegítimos" y estabilizar un sentido corno el único "legal" en el territorio~
la comunicación intelectual. Esto -en la medida en que pudiera UDI·
versalizarse tal proposición- podría ser útil para el desarrollo futuro de

Además "con

~nº de la palabra ideología,, según :~1: muy bien_ el cambio de signifion peyorativa"•. Lo que

ica, se hab1a convertido en una

~'t/Jayorrnente de dar una de~;:e es q~e ~arx nunca se preocu~Poco pretendía convertir en ~el termmo al que, después de
on de una teoría científica de I c~ncepto fundamental en su
a sociedad s.

En lt ideología al
,
lllo en fu .,
emana el término est •
IJntJapo nc1on de englobar el con. t a, en g_eneral, instrumentali~obra~rlo con el punto de vist/:oº de la filosofía anterior Para
por Marx, y que en
sentido, impregnado de conn ~1e~c1a real y positiva". Pero
o ac10nes peyorativ.as, aparece

~to a esteenomma "ciencia positiva" o .f~gna_do

1

t
11

[ 92 J

CATHEDRA
CATffEDRA [ 93]

1

1

. 1,il

�������������tiempo, en .una actividad profundamente elitista, esotérica y
da a los estrictamente elegidos. Platón y Aristóteles defendieron
sigentemente la esclavitud y, al parejo, profesaban un profundocio por la masa; es decir; por los hombres comunes y corrientes e ~
dos de realizar los trabajos manuales. Tales actitudes, que son_.
expresiones de la lucha política entre clases antagónicas, han pesado11egativamente en el desarrollo de la ciencia y sobre su extensión y lilinll•
!ación. La ciencia y los científicos continúan siendo hasta hoy ""1118li!adamente en la sociedad capitalista- conquista del trabajo social, pilo
arrancados del dominio del trabajo y puestos al servicio de la prod111ción, que significa, a su vez, estar al servicio de la clase que dominuocialmente el proceso productivo.

11
1

Por otro lado, la herramienta interpretativa que nos permite Ulla
comprensión global y certera de los procesos que hemos enuncwdo,el
materialismo histórico, se conformó también como resultante de luéliái
políticas entre clases antagónicas sólo hasta el siglo pasado, y, pmdit
mente, debido a sostener que la historia humana es la historia de Ialu•
cha de clases es excluido casi siempre de la enseñanza oficial eneln!lllldo capitalista; o, por las mismas razones, no ha sido lo suficientement.e
desarrollado para extender su eficacia teórica al conjunto de los feaómenos sociales. La formación profesional que los historiadores tiel!lll
mal se aviene con las exigencias de la investigación histórica que requiere el reconocimiento de la mencionada lucha de clases. En todai las
épocas, las clases dominantes siempre han inventado los más increiblel
justificantes para su posición explotadora, justificantes que, pese álo
grosero con que son elaborados y difundidos, llegan a constitwrseen
verdades asumidas por los historiadores.
La historia de México, aparte del destacado esfuerzo del maeilro
Chávez Orozco y con seguridad de unos pocos más, es un buen ~eJII·
plo de la truculencia y la marrullería convertidas en historia. NU!lllll\8
existido en México la lucha de clases; las revoluciones habidas, lieChlll
todas por el pueblo pero todas perdidas por el pueblo, se expllcanpol
obra de los grandes hombres, lo cual es una forma de decir que
combatiente o trabajadora bien poco tuvo que ver en tales aconleCI·
mientos.

1a-,

las:-

La ciencia es parte de esa historia, y sus momentos de ascenso yde
decadencia han estado condicionados por los conflictos entre
La ciencia es, en forma mediata o inmediata, una fuerza produ ·

li!)límites históricos para su des
· .
arro 11 o Y empleo
d
t~-contrad1cc1ones que determin
. no pue en ser ajenos
1 .
liltlninado modo de producción ~ ª vigen~ia Y caducidad de un dei!jcciones del respectivo modo de ~:~to m~s se ~gudizan las contradesarrollo de la ciencia canali"z dp , uccwn, mas repercuten en el
•
anoestah · f'
irracionales, lo cual se traduce en
. . acia mes profundamente
un e¡erc1ci · t ·r·
l.alg(I
· proceso que conduJ·o a la
f
. ,º cien 1 ico degenerado. El
con ormac1on del
·t .
tema de ¡11'oducción fue acompañ d 0
cap1 a11smo como sisciencia.
ª por verdaderas revoluciones en la

Desde Ja antigüedad clásica pasando
Renacimiento y el tremendo em'pu·e me por la, de_cadencia feudal, el
~Ita de Florencia y Venecia a los
rcantil, tecmco Y científico que
t~mina con la revolución burguesaª~:sF~:~:s, de ahí a Inglaterra y que
triz.se impone a los seres humanos·
ia en 1789, una sola direc.
· ensanchar s1 1• ·t
camb10. Comprar y vender es Ja m t· . ,
n 1m1 es el proceso de
.., · ·
o 1vac1on fund
al
c_w,nm1entos, las aventuras marítimas 1
. ament para los desnos. Culmina el proceso con la inst Y conqmsta de nuevos territocomo se sabe, se basa en la gener ¡· aur~cIOn plena del capitalismo que
·
.
a 1zac1on total d ¡
.,
'
canlil, 1nclu1da la fuerza de trabajo de los h
e a produccwn merda vez se ve de mejor manera 1 . . . ombres. Desde entonces caopor fuerza, a los fines de 1a' p:i~::c1_~ liga su destino, voluntariam;nte
ya el esfuerzo de los mejores cie t T cwn capitalista, sin que esto exclulQ!por la forma capitalista de pr nd1 ico~ por rebasar las barreras impuesrrollo de la sociedad de I
o uc_cwn. En todas las épocas del desahnM.
cases conviven los 1
,
.~,..nos. con los elementos netamente
. e ementos autenticamente
ücui;p,mente en cuenta la fo
.,
clasistas; aunque tomamos par""" .
rmacwn en genera]
.
.
•.,011a de científicos en los a,
. . reaccwnana de la gran
~ ~; su raíz última está enpl;ses cap:tahstas. La historia de esto
Pl!ac10.n entre el trabajo intelect l quelsenalamos anteriormente: la seua Y e traba¡ o manual.

J,

ª,

De entre estos destacados h

b

.

~h~ d~dicado a la producció:~ re~ de ciencia han surgido los que
~nologica. Me atrevería a de . e germenes para una posible guerra
:debe demostrar a los científi c1r
una correcta formación polítieosas que hacen o se ven ~~s e contenido de clase de muchas de
~nden sólo a los fines egoístas°de1~ado~ a hace:, Y que, por tanto, res~!/,a su desaparición como clase do:• ur;ue~a que cada vez se acerca
PiQfi¡:n ser los mismos de aquéllos queman e. os fmes de la ciencia no
1,1 ~ra, deben acumular inmens , para mantenerse como clase exaIUist&gt;ria IJrutal de eno
as fortunas provocando el aumento
rmes masas de seres humanos.

(ue

[ 116 J CATHEDRA
CATIIEDRA [

U 7]

�1

Lo que algunos han dado en llamar la tercera revoJución ind
en los países capitalistas, ha surgido como una manifestación de!Ja
sición entre el trabajo y el capital; más precisamente, como
ción entre el volumen de salarios y el correspondiente a los m ~
nicos empleados en la producción. Así la ciencia, lejos de. contlíldi
a la realización humana, contribuye a su desrealización. La impoltalteia
política de esto es indiscutible: la burguesía puede manejar sin turbaeio,
nes sus negocios y extender por más tiempo su dominio de clase.

una•

1'

Sin embargo, la tercera revolución industrial ha metido al capitali&amp;mo en callejones sin salida. El agotamiento de los recursos natumJes,
las fuentes de energía y el galope incesante por descubrir nuevas líneu
de producción que suplan a las agotadas en un mercado reciamente
competido, procesos todos a los que ha contribuido de maners decisila
la ciencia, y pese también a que aquellos impulsos llegaron a sugerir que
el capitalismo habría superado sus contradicciones, hoy revelan lóa fúm.
tes insuperables de la producción fundada en el capital. Los elelllellli»
naturales, cuando la ciencia puede regenerarlos, tardan años, peroen
gran cantidad de casos lo consumido en el proceso productivo esineclJ.
perable. Aparecen entonces necesidades impuestas por la producción
y al conjunto todo de la vida social. Dicho con una ilustración: mudioi
de los recursos, hoy ágotados, pudieron haberse utilizado en formapla·
nificada y racional, a lo que hubiese contribuido la ciencia, y evitarsu
desaparición prematura, lo que exige la búsqueda, a costos sociales cada
vez más elevados, de sustitutos, y en lo que se emplea energía y t,aleitó
que de otra suerte hubiesen sido canalizados hacia un auténtico .d •
trollo científico. Y lo más trágico para la ciencia y la humanidad en
general. es que aquellos esfuerzos sólo son alivios temporales para la
producción capitalista. Más adelante se aparece de nuevo el faDiallDI
de su agotamiento histórico.
La historia de la ciencia sólo es una parte de la historia de la lucha
de clases en la sociedad humana. Hacer notar esto es importante en un
proceso largo de toma de conciencia política de parte del trabajo, que
equivale a defender y preservar lo mejor del conocimiento cie~í~~
La burguesía se ha servido de mil artimañas para ocultar el propóiitO
político de todas las decisiones que interesan a la vida colectiWI
sociedad. Las fuerzas sociales partidarias del progreso deben afml:!
análisis político del que forma parte la historia, y detectar o elucidar
la lucha entre el capital y el trabajo dondequiera que aquélla se presen·
te.•

de:

[ 118] CATHEDRA

��������������������i

11

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.1· . 1'I'1
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[ 154 ]

CATHEDRA

��'1,,

observaciones, intuiciones y sugerencias muy dignas d~ tenerse en Cllell·
ta.
Su discípulo en otro tiempo, y ahora colega y amigo, Tzvetan Todorov, en su reciente visita a México dijo de él estas palabras:
Lo que considero más importante de Roland Barthes no es el conleaido
de sus enunciados, sino los efectos que produce al enunciarlos. Cno
que Barthes es como los escribanos de la plaza de Santo Domin,o ele
México, en el sentido de que pr..ta su voz para discursos diferentes,
y por eso irrita y disgusta mucho a sus discípulos y seguidores;lolll!lla
mucho contradecirse, pero, de hecho, no hay contradicción, porq,. lo
que cuenta para él es nada más prestar su voz, pero no identilicme
con lo que dice.

Teniendo, pues, en cuenta estas características de Roland Bartbes,
quisiera exponer lo que es el método de estudio o lectura de la lengua
escrita, llamado por él,en sus últimos escritos, el análisis textual.

1

fl~ ,
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1

1

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1

1

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11

Este modelo de análisis aparece en tres estudios sucesivos suyos:
uno publicado en 1970 y cuyo título es S/Z, sobre una novela corta de
treinta páginas de Balzac, titulada Sarrasine, en la que se narran los
amores trágicos de ·un escultor hacia una supuesta mujer por nombre
Zambinella que actuaba en los teatr9s de Roma. Otro, publicado en
1971, sobre el episodio de Pedro y el Centurión Cornelio según se narra
en el capítulo 10 de los Hechos de los apóstoles. Y el tercero, publica·
do en 1973, sobre una de las Historias extraordinarias, de Edgar Allan
Poe, de doce páginas, titulada "La verdad en el caso del señor Valde·
mar", en donde se cuenta cómo un hipnotizador, con sus artes mágicas,
detuvo la muerte por siete meses en un enfermo que ya se encontraba
in articulo mortis.
De los tres estudios procuraré sacar la fundamentación teórica del
modelo, y el modo práctico como se puede aplicar.

1

'

1

Menos aún trata de encontrar el sentido único del texto.
Roland Barthes piensa que la crítica literaria va a ir de

.
saparec1endo.

F.ste análisis se esfuerza por 11
.
lo plural del texto, la apertura d e~ar ~ _conc?bu-, a imaginar y a vivir
e su Signif1canc1a.

El análisis textual no es tamp
" del texto a la
manera de las escuelas trad • • al oco una exPlicaeion
,
1c1on es en que
st d' b
lll8B8B retóricas del texto y se p d, b
se e u la an las grandes
truir un plan del texto.
o Ia uscar una temática, tras de consPero sí es explicación del texto
.
.
, .
bra explicar viene del verbo latín en ~ sentido etimologi.co. La pala.
are, plegar. Desplegamos por ; e:-p clo, desplegar, de ex-y-plico-as'

an o, e texto al paso de la lectura.

El análisis textual no es
.
,
reacciona contra algunos est!::~mente análisis estructural. Más bien
auna sola estructura todos 1
1 t1stas del relato que creyeron reducir
Roland Barthes- a algunos b~d~~ a os del mundo. "Se parecían -dice
llegan a ver todo un pai •
as que ª fuerza de ejercicios ascéticos
sa¡e en un frijol".

, El método inductivo-deductivo
·
cientos de relatos de lo
, d.
que consiste en estudiar verbi-gratia
luego un modelo una s ma~t· iversos países del mundo para construir
otro8 la
'
grama 1ca del relato y Ji
re tos particulares ha d , d d
' ap car ese modelo a los
lactario. Porque, en efe~to, ;Jira~:~arecer~e a Roland Barthes satis~cturas llegan estos estudiosos
reducU" a un esquema todas las
lllllqueza, que está en la plural"d ~ hacer perder al texto su diferencia
texto frase por frase que I I a . En cambio, el método de leer
mo un espacio cotn~ un es o contrario de un corpus, ver el texto comente más rent~ble.
proceso de significaciones, le parece infinita-

W:

1

!

ola crítica psicoanalítica de tipo h
,
to conforme a la verdad que cree ste_rmahe~eutico, para interpretar el texe a 1 escondida.

LO QUE NO ES Y LO QUE ES EL ANALISIS TEXTUAL

A ,

'I

1:

!

EL ANALISIS TEXTUAL NO ES LA CRITICA literaria que se
esfuerza por encontrar· ·un sentido al texto según la crítica marxiSla

1

11

1

"·· qui podemos recordar al
.
""8, como que "tod I
guunos dichos muy gratos a Roland Bar
el infinito" ·"el textª engua es plural", "todo texto está abierto hacia·.
deibord '
o es .como una gal • d . . .
ar laa estructuras".
l!laa e significantes que hacen

[ 156 ) CATHEDRA
CATHEDRA [ 157]

��análisis t.extual. Así hay que imaginar al texto como un tejido, COlllO
un trenzado de correlatos.
Ilustra Roland Barthes sus definiciones de código con algunas com.
paraciones.
1

,fl

El código -dice- no es aquí una lista, un paradigma que haya qUe
reconstruir a cada paso. El código es una perspectiva de citas, un espejismo de estructuras. No se conocen de él más que las salidas y 1011 regresos. Las unidades que salen de ahí (las que se van inventariando)
son ellas mismas siempre; las salidas del texto; son la marca; el jalón
de una disgresión virtual hacia el resto de un catálogo.

1

Son como resplandores de alguna cosa que ya se vio, que ya se leyó.
Cada código es una de las fuerzas que pueden apoderarse del t.ext.o
(si consideramos el texto como una red).

i

; 11

1
1

:1

Cada código es una de las voces de las que está tejido el t.exto.
Del concurso de estas voces, de estos códigos, se va formando la escritur¡i del texto.

que, en efecto, si se quiere est
ienunciar a estructurar el text 0ar atento a lo plural del texto hay que
. · c¡as1ca
· • en la antim,
en i:rrandes bloques, a ¡a manera de la
retonca
... -a escuela.
Aquí. !ambién acude Roland Barthes

rar la noc1on de lexía.

. .

ª algunas 1magenes para acla-

Así como el augur romano -d·
ta del bastón un rectángulo fi ti . ice- ~ecortaba en el cielo con la

el vuel d J
•
c CJO Para mterrog
,
Punlo lis o e os pajaros, así nosotros trazara
ar¡ segun sus principios,
. o y ~rofundo, zonas de lectura
os en e texto, que es un ciesentidos, como los códigos se pone d, Para_~bservar cómo emigran los
n e manifiesto al pasar.
Hay que estrellar el texto com .
~o los trozos significativos en
fuera un espejo, y luego ir sepave1a en la superficie lisa.
que se podrá ver Jo que no se

º1:~

Las lexías son como unos cedazos mu .
cremamos los sentidos del texto I
y ~os gracias a los cuales des' as connotaciones.
Son las lexías al O ,
operatorio.
g as1 como lo que se llamaría en cirugía un campo

Son como las avenidas de los sentidos del t.exto.

1
11

' :
1

'
'

1

LASLEXIAS

LALECTuRA LENTA

1

LA LEXIA, EN EL ANALISIS TEXTUAL, es el instrumento de
trabajo, es una unidad de lectura. La palabra lexía la toma de un verbo
griego: lego-lexo, recoger-decir; lexis, disclll'SO-frase.
Se divide el texto en segmentos muy cortos, que son las Iexías, Y
se enumeran para facilitar el trabajo. Unas veces serán unas cuantas
palabras, o algunas frases, lo que sea más cómodo; basta que sea el
mejor espa_cio posible en donde se puedan observar los sentidos.
Es una división empírica y arbitraria. Su dimensión dependerá de
la densidad de las connotaciones, lo cual es muy variable. Pero que no
haya en cada lexía más de tres o cuatro sentidos que enumerar. Por•

EL ANALisrs TEXTUAL RE
lenta.
QUIERE, como condición necesaria,

IQJa lectura

:a~

En efecto, leyendo el texto des

.
.,
pueden encontrar los senti~~~10,;~lviendolo a leer y releer, es
ilill' Ia o~ contraria a los hábitos de n~ eer ~ releer el texto es una
1otra :o~eta o la novela una vez co;s~~~c1e:ad,que recomienda
lolerar¡ ona, comprar otro libro E
i_ a, evorada, Para Pasar
1los a entre ciertas categorías de ·1 /to -dice Roland Barthes- se
•nn!:~".80re~, quienes a fuerza de ~~~r~s, c~mo los niños, los viejos
lstona.
e pnsa, leen en todas Partes
No Olvide

mos que este método del anáJis· t
IS

[ 160]

extual es un constante

CATIIEDllA

CATHEDRA [ 161

]

l
if
1

11.

�������������������. El nuevo Luciano o des~rtadot
• d Santa Cruz Y Espe¡o,
d Teresa de Mier, Me.
Javier E~ge~1: !:bar periodística); Fra~ !::~a;i;ón Bolívar, Escritós;
de ingemos d s, Bello Estudios grarnahc d"d del pensador mexicano,
morías; An resL. d¡' Testamento y despe I a
Fernández de izar '
a escrita y el carnb'10 de servidumbre

1

2. La engu
_
dre de la lengua oral Y
ZADO EL SIGLO XIX, ESP A~A, ma_, n de sus colonias en
AVAN
b la disgregacw
]' •
.
la con pesadum re .
r la literatura neoc as1ca
escrita, contem~
El orden precomzado po d'!r mo La radicaliza.
núcleo~
~:·ntrario a la anarquía ~:~h:ª; ~ ;~ poder y la rique~
era,
so
r
'
en su cuyo 0si·gno es responder mas
'ón de las nuevas y viejas fuerzas
l'beralismo
~~frenta al absolutismo cotn
una Euro~a convulsionada.
1 'deas1mperan es
y mejor a as i
.
mericana se hizo
l·t tura hispanoa
I bert que la 1 era
sión no fue sen•
Dice Ande~son mi e ·emplo de Europa. La conver del maestro Beromántica siguiendo_;en~ia del academicismo del t1p°zaban 'la libertad
cilla porque la pers1
frente a quienes precom
llo se resistía.ª ce~erJter~e~:ía Heredia, el cubano.
, t· . verb1-gratra, os
)
art1s ica,
. francesas (Hugo ,
d de las influencias
. 11 fa
Profundizar el ~:; s::g{e~: ~Byron) e italiana (~:º!ª~~~ lae~:r.
española (Espronce_ -~ dilatado por la servidumbre! xpresión persoa contemplar un_paisa~nte al limitar su ministerio_a a e ue la concien·
tad respira prermosam creadora pero sin proyec~1on, ~:Al bordearnal de autores de garra
ha tr~cado en lírica anstocra 1 . mos al pue•
cia de la épica popular se
ealistas tradicionales, detecta la visión
·.
d I s autores r
d ·empre en
se la escnt~ra e o nota folklórica , encuad:a s1 templación (gra•
blo, pero solo _como
urna a la imaginac1on a con
esteticista romantlca que t
tuita) del mundo:

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· · facultad de dla fanta·
ivma
. los hombres supiesen usar, de
. esta dnerlo
por encima e todas•
¡Oh,
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liberar
el
espmtu
y
po
l e1 a'mbito del hom
,
única
que
pue
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.
.
,
y
sin
la
cua
sia, lim1tac10nes
. .
las
y de toda constncc1on,
. "
bre es tan estrecho y angustioso
, .

~.,

Mediante la cala averiguaríamos cómo se planteaban las soluciones
a los problemas. En algunos casos se recurrió a métodos modernos, como
fue la adopción
liberalismo, el utilitarismo, el saintsimonismo,
el positivismo
y otras de]
escuelas.

[ 192]

1'

1,

1,'

11,
ji
:1,'

11
1

Indagaría el análisis cómo se concibió la lengua escrita como una
forma de servicio público. De aquí, pues, la difusión de la cultura al
alcance de una burguesía ambiciosa, polilingüe.
¿Cómo se manifestaba la preocupación social? ¿Cómo ejercían,
ªParte del contenido, la lengua escrita tanto los liberales como los conservadores? Los primeros, susceptibles siempre a aceptar los cambios,
robustecen el español americano; mientras los segundos se atienen dogmáticamente a las reglas dictadas por autoridades de ultramar, que
Prescriben el casticismo, el régimen directo, como normas que evitan
la anarquía del espíritu y sobre todo los "horribles" neologísmos.

Esteban Echeverría, Prosa literaria ("Clasicismo y romanticismo");
Domingo Faustino Sarmiento, Facundo; José Eusebio Caro, Antología;
verso Y prosa; José Hernández, El gaucho. Martín Fierro; Juan Montalvo, El espectador; Eugenio María de Hostos, Moral social; Ricardo Palrios,
llla, Tradiciones peruanas; José Victorino Lastarria, Recuerdos litera-

CATHEDRA
C~THEDRA [

193]

1'

1

' .¡

"

'b Guillermo
Escne
. .Schleiermacher' posesionado de su Pa Pel ideolog¡.co,
evasionista romanhco.

111

Una pregunta, ¿en qué medida los pensadores del romanticismo
desearon conocer las raíces de los males y fracasos nacionales, a fin de
· consolidar la independencia política, las instituciones republicanas de
gobierno y poner en marcha verdaderos programas de redención social?

A reserva de ser mejorados, los instrumentos ad-hoc podrían ser los
siguientes:

' 11

,,,

Otro autor dice que el romanticismo fue entre nosotros movimiento
lleno de vitalidad, expresivo de su idiosincracia y del estado social en
una época de mucha importancia en el proceso formativo. Introdujo la
naturaleza americana en las obras; utilizó al indio y al mestizo como
personajes literarios; empleó la historia local como argumentos; incorporó a las obras el vocabulario regional de cada país y de lugares particulares. Pero todo fue, indudablemente, después de marginar problemas
reales
como son la miseria, la enfermedad, ·el hambre endémicos en
nuestros
pueblos.

1

���������'

Un espíritu alerta, el de Edgardo Enríquez, en la Primera,Confe
cia Latinoamericana de Planeamiento Educativo, dice que "no in"8Íl,
gar es aceptar y repetir lo dicho por otros; en cierto modo, es contem,
porizar con el dogmatismo" (12). Tal vez por eso hemos querido alejar.
nos conscientemente de todo recetario didáctico, para hacer de estas
páginas una invitación a la reflexión educática, centrada en el alumno,
personalizada, y, sin embargo, inscrita en el núcleo dinámico de la et•
periencia grupal.

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1
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I.

1

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1

Al niño disléxico se le adiestra para obtener, no el más alto ni1el
de lecto-escritura, sino su más alto nivel en relación con sus capacidades; en la enseñanza superior se va más lento. Eso no importa, po¡que
en el mundo de la formación cultural la inversión es a largo p)uo, a
diferencia del universo tecnológico donde los desplazamientos de productos crean remolinos de basura en buen estado, que desechan los
"constructores de ruinas". "Lo que Newton descubrió no fue la gravedad -dice McLuhan- sino la levedad (tracción hacia,afuera)" (13),y
el lector de esta ponencia encontrará, tal vez, mucha levedad en el propósito de sacar de sitio -descentrar, aludir más que resolver- un problema tradicional y preocupante, para examinarlo con luz distinta. Elte ensayo no es, pues, "para sonámbulos con motivo" (14), sino para
desvelados que han empezado a ver -en la noche cerrada- las visiones
del cambio.

5. J. Middleton Murry El e t'I ¡·

'1

.

1

si o zterarzo, México FCE 1956
'
,
, pp, 7-26

'

6. Marshall McLuban La e lt
·
'
u ura es nuestr
•
~
19 75 , pp, 5-6.
o negocio, Mexico, Editorial Diana
7. Jean-Paul Sartre Bosqu,,;0 d
Ed' ·
'
,
e una teoría d la
.
,torial, 1973 (El Libro de Bolsillo, No. 298~. s emociones, Madrid, Alianza

'

8. luri Tinianov El proble
d
.
,
ma e 1a 1engu
t'
ed1tores, 1975 ,p. 54 .
ª poe zca, Buenos Aires , s,·glo vemmno
• t'
1

9. Jean-Paul Sartre . Q ,
70-71
' ' ue es 1a literatura? Buenos Ai
·

'

res,

Ed

· Losada, 1976, pp,

10, Jean-Paul Sartre lbi'd

•

em, p. 72.

11. Roland Barthes El

1973.

. '

I

pacer del texto, Buenos Aires, Siglo veintiun ed't
o

i

ores,

l2. Edgardo Enríquez "Pr·

Ed

,

imera Conferencia L t,

ucativo", en Udua/, No. 1 (México 1970) a moamericana de Planeamiento
,

, p, 23.

13 •Y14. Marshall McLuhan Ob C ·t
,
, l.,p, 6. ■

1 ',

NOTAS BIBLIOGRAFICAS

l. Jean-Paul Sartre, ''El universo singular'', intervención en el coloquio organizado
por la Unesco en París, del 21 al 23 de abril de 1964, recogida en Kierklf/datd
vivo, Madrid, Alianza Editorial, 1970 (El Libro de Bolsillo, No. 131), pp. 17·

49.
2. Car! R. Rogers, Psicoterapia centradá en el cliente, Argentina, Editorial Paidós,

1961.
3. Jacob Lévi Moreno, Psicomúsica y sociodrama, cinematografía y TV
tica, Buenos Aires, Editorial Paidós, 1965 (Ed. Hormé, vol. 20).

terapéu·

4. Edward Sapir, El lenguaje, México, FCE, 1971 , p. 256 (C9J. Breviarios, No,

96~

1
1

[ 208]

.

CATHEDRA

CAIBEDRA [ 209

]

1

1

�����¡1

1'

i

1.

Es que yo tenía afición, y aún la tengo, a pesar de que las fuerzas, del funda.
mentum inconssusum veritatis me han abandonado; tenía afición a los muértosde
determinada edad, contextura física y sexo. Como es lógico teni'a aversión a los de
las antípodas, ientendéis'

1

1

l.

Lo que sucede es que algunos antes de aceptar como un hecho el que "deben
entregar su alma al señor", sienten nostalgia de no haber realizado ciertos actos,
ciertas manipulaciones, y otrapulaciones, y yo, pues, en mi afán de solucionar un '
conflicto que puede prolongar una agonía más de la cuenta, cómo decirlo, les proporciono el punto de apoyo que necesitan para atravesar el río tumultuoso de sus
deseos y llegar a donde quieren: hago salir a los familiares de la habitación y procedo como me dicte la conciencia.

•

1

Eso es todo. Mamá decía que hay cosas que jamás deben contarse, pero yaa
mis años he descubierto que ella a veces carecía de razón/ Enero 1-74 ■

1

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[ 218) CATHEDRA

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1

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1

����certamen sobre la erosión solar, y cuyos sustentantes no quedaron muy conformes
con el veredicto dado al Profesor Heliovit. Veamos los siguientes:
Xeno nOS-dice que el sol es un banco de hormigas coloradas que irritan y enro°'
jecen la piel; y las manchas, no son otra cosa que grandes hormigueros.
Trito dice que se debe a la gran impertinencia humana de querer tapar el sol
con el pulgar, y que las manchas eran de conciencia, y que era deber de todo ciudadano sacudirse del ... Aquí fue reprimido su discurso. Esta tesis hubiera ganado por aclamación popular, pero fueron sofocados los ánimos por los numerosos
guardias que cuidaban el orden.

(!efescópicamente la mirada de 1
de esos s \
os astros Iogrand
o es errantes y determinados". '
o poco a poco sustraer el misterio
· Otros días después fue
.
de curar Ie las graves quem dcomprobada la modest,a
perversa del
f' .
a uras que sufr'
mozo, y después
1mp1ar eterna_mente la estatua del Profeso/era _en _dicha empresa fue condenado a
\os observatorios personal de limpieza "ri Hel,ov,t. En seguida se exigía en todo
gurosamente capacitad o,
"
s
.. A petición de su esposa, el epitafio
,
c,on, mientras se considere algo digno de ::~:~~e~;;;,_ :odo es digno de considera-

Otra tesis, aunque de menor importancia, era que el sol chocaba todos los
días con el tren, que venía en dirección contraria, y mientras la compañía ferroviaria no hiciera algo por remediarlo se temería de un momento a otro quedar a
oscuras. Esta tesis fue rechazada, aunque la gente que esperaba dicho tren nunca
llegó; y sí, el sol, efectivamente,se estaba llenando de abolladuras. La compañía,
más tarde, afirmó: "Que no iba a cambiar de itinerario para satisfacer a un chifla•
do, que en todo caso lo hiciera el sol y que de todas maneras no aumentaba su pa·
saje".

1

j
¡,

Todos estos sabios tenían frecuentes sesiones con el Profesor Heliovit, que los
recibía amistosamente. Además, tenían proyectos de trabajar en conjunto, y que
a fin de cuentas se impusieran los métodos y registros más exactos.

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1

1

Un día que estaban reunidos entró el mozo del observatorio atropelladamente
y le anuncia el Profesor la triste noticia de que el telescopio estaba sucio y tenía
manchas, lo que, en consecuencia, moteaba los astros. Se despidió una gran acla·
mación que salió del observatorio y fue a reconstruir la esfinge de las ilusione~
mientras sus gozosas risas roían los dedos que como celosía tapaban la boca. El
Profesor Heliovit encarcelaba su cara entre las manos. El mozo salió inmediatamen·
te, junto con su estúpida curiosidad. Los invitados del Profesor trataron de disolver
el incidente, así como de verificar tan reedificante noticia. Pero todo era en vano,
Heliovit les rogó que se marchasen. Días más tarde, después del funeral del Profe.
sor He\iovit, la esposa recriminaba públicamente al mozo: "Una simple imperti·
nencia de un ente infinitamente particular, que acostumbra quitar las manchas Yla
serenidad de los lugares más insospechados, y dada su embriaguez de limpieza; trtpóse ligeramente en una mística elevación, y con un plumero inocente le vació\¡¡.
cataratas al sol, y luego de una forma por demás osada, terminar por anunciar modestamente, que sólo había limpiado el telescopio, y así romper de un tajo de su
plumero con la sabia y digna profesión de un hombre, de un sabio que supo enfocar

[ 224] CATHEDRA
CATHEDRA [ 225 ]

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1

¡¡que os ombres se levantó Er d I

Alguien me vino a buscar un d (a en un automóvil y entré a él sin saber ex~tl·
mente a dónde ni a qué iba. Llevaba en el bolsillo un ejemplar de mi libro Espafta
en el corazón. Dentro del auto me explicaron que estaba invitado a dar una confe•
rencia en el sindicato de cargadores de la Vega.

_Quiero agradecerle en nombre de todo
..
ademas, que nunca nada nos h .
.
s -d1¡0 en alta voz-. Quiero dec1·r1e
a impresionado tanto.
'

Cuando entré a aquella sala destartalada sentí el frío del Nocturno de José
Asunción Silva, no sólo por lo avanzado del invierno, si~o por el ambiente que me
dejaba atónito. Sentados en cajones o en improvisados bancos de madera, unos cln•
cuenta hombres me esperaban. Algunos llevaban a la cintura un saco amarrado a
manera de delantal, otros se ct¡brían con viejas camisetas parchadas, y otros desafiaban el frío me\ de julio chileno con el torso desnudo. Yo me senté detrás de una
mesita que me, separaba de aquel extraño público. Todos me miraban con los ojos
carbónicos y estáticos del pueblo de mi país.
Me acordé del viejo Laferte. A esos espectadores imperturbables,.9ue no mue•
ven un músculo de la cara y miran en forma sostenida, Laferte los designaba con un
nombre que a m/ me hacía reír. Una vez en la pampa salitrera me decía: «Mira,
allá en el fondo de la sala, apoyados en la columna, nos están mirando dos musul·
manes. Sólo les falta el albornoz para parecerse a los impávidos creyentes del desierto)).
·Qué hacer con este público? De qué podía hablarles? Qué cosas de mi vida
lograrían interesarles? Sin acertar a decidir nada y ocultando las ganas de salircorriendo, tomé el libro que llevaba conmigo y les dije:
-Hace poco tiempo estuve en España. Allí había mucha lucha y muchos tiros.
Oigan lo que escribí sobre aquello.

1

Debo explicar que mi libro España en el corazón nunca me ha parecido un libro
de fácil comprensión. Tiene una aspiración a la claridad pero está empapado por el
torbellino de aquellos grandes, múltiples dolores.

,1.
1

11,
!

1
'

11

La lectura duró más de
h
11 h
una ora. Cuando

mal pagado y a menudo descalzo- pululan por los cafetines, asilos nocturnos y fonduchos de los barrios inmediatos a la Vega.

Lo cierto es que peQsé leer unas pocas estrofas, agregar unas cuantas palabras,
y despedirme. Pero las cosas no sucedieron así. Al leer poema tras poema, al sentir
el silencio como de agua profunda en que caían mis palabras, al ver cómo aquellos
ojos y cejas oscuras seguían intensamente mi poesía, comprendí que mi libro estaba
llegando a su destino. Seguí leyendo, conmovido yo mismo por el sonido de mi
poesía, sacudido por la magnética relación entre mis versos y aquellas almas abandonadas ..

la cintura.

.

d"
,
me 1spon1a a retirarme uno d
a e os que llevaban el saco anudado alrededor

d:

Al terminar estas palabras estall,
Salí a la calle entre miradas húmeda o endun sollozo. Otros varios también lloraron
s Y ru os apretones de mano.
.
Puede un poeta ser el mismo después de h .
aoer pasado por estas pruebas de frío

yfuego?

,!
1

1

LAPOESIA
1

· · · CUANTA OBRA DE ARTE
_
garlas fuera de las hab't .
···Ya no caben en el mundo
H
1ac,ones .. , Cuánto l'b
,
· · · ay que colI
capaz de leerlos?· · • · s,· fu eran comestible
ro· · • Cuanto librito
Q .,
h' ..
• · · u,en es
5.
teramos ensalada, los picáramos los
en una ola de gran apetito los
os_ tienen hasta las coronillas ... Se aho amaramos ... Ya no se puede más ...
dec1a: ((Avisé al correo que no me los ga el mundo en la marea ... Reverdy me
Trepaban los muros, tem( una catástr:andara. No pod(a abrirlos. No tenía sitio.
Todos conocen a Eiiot ... Ant d
~• se desplomarían sobre mi cabezal''
IIO
••
es e ser pintor de d' . .
' ...
~s criticas, leía mis versos y 0
'
ingir teatros, de escribir lum·,_
me1o
· · · me sent/a hal d
r ... Hasta que un día comenzó a le
aga o ... Nadie los comprendía
protes~ando: ((No me los lea, no me los
los suyos y
ego(sticamente, corrí
¡ traves de la puerta, me los le1'a
M ea . : . Me encerre en el baño, pero E/iot
· · · e sent1 muy t ·
•
Escoc·
estaba presente ... Me incre ó·
, riste . .. El poeta Frazer, de
fl0nd1: «No quiero perder mi lector pl. h((Por q~e tratas así a Eliot?)) ... Le resg¡s de mi
,
.
· 0 e cultivado H
·d
e
poes,a ... Tiene tanto talento
p d h . a conoc1 o hasta las arru;sayo~·- .. Pero quiero guardar este lect~;. coue e a~er cuadros ... Puede escribir
": ~ me comprendes Frazer))
p ' nservar o, regarlo como planta exóti~t1caran sólo para otros 'poetas . darque la verdad' si esto sigue, los poetas
e._olsiflo del otro ... su poema . . . a a ~n~ sacará su plaquette y la meterá en
:.un día bajo la servilleta de ~~
lo de1ara e_n e/ _Plato de/ otro ... Quevedo
en una plaza .. . O que los libros ·s~ eso s1 va/1a la pena ... O a pleno sol, la
esgasten, se despedacen en los dedos de

i:; . ,

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Y?,

1,

.'ª•

'ª

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lo

d

[ 230 ] CATHEORA
CATHEDRA [ 231

J

/1;

�la humana multitud ... Pero esta publicación de poeta no me tienta, no me provoca, no me incita sino a emboscarme en la naturaleza, frente a una roca y a una,ola,
lejos de las editoriales, del papel impreso . . . La poesía ha perdido su vínculo Cól)
el lejano lector ... Tiene que recobrarlo ... Tiene que caminar en la oscuridad y
encontrarse con el corazón del hombre, con los ojos de la mujer, con los desconocí•
dos de las calles, de los que a cierta hora crepuscular, o en plena noche estrellada,
necesitan aunque sea no más que un solo verso . . . Esa visita a lo imprevisto vale
todo lo anda,do, todo lo leído, todo lo aprendido . . . Hay que perderse entre los
que no conocemos para que de pronto recojan lo nuestro de la calle, de la arena, de
las hojas caídas mil años en el mismo bosque ... y tomen tiernamente ese objeto
que hicimos nosotros ... Sólo entonces seremos verdaderamente poetas ... En ese
objeto vivirá la poesía .. .

VIVIENDO CON EL IDIOMA

YO NACI EN 1904. En 1921 se publicó un folleto con uno de mis poema~
En el año 1923 fue edita,do mi primer libro, Crepusculario. Estoy escribiendo estos
recuerdos en 1973. Han pasado ya 50 años desde aquel momento emocionante en
que un poeta siente los primeros vagidos de la criatura impresa, viva, agitada y deseosa de llamar la atención como cualquier otro recién nacido.
'
No se puede vivir toda una vida con un idioma, moviéndolo longitudinalmente,
explorándolo, hurgándole el pelo y la barriga, sin que esta intimidad forme parte
del organismo. Así me sucedió con la lengua española. La lengua hablada tiene
otras dimensiones; la lengua escrita adquiere una longitud imprevista. El uso del
idioma como vestido o como la piel en el cuerpo; con sus mangas, sus parches, sus
transpiraciones y sus manchas de sangre o sudor, revela al escritor. Esto es el estilo.
Yo encontré mi época trastornada por las revoluciones de la cultura francesa. Siem·
pre me atrajeron, pero de alguna manera no le iban a mi cuerpo como traje. Huidobro, poeta chileno, se hizo cargo de las modas francesas que él adaptó a su manera
de existir y expresarse, en forma admirable. A veces me pareció que superaba a sus
modelos. Algo así pasó, en escala mayor, con la irrupción de Rubén Darío en la
poesía hispánica. Pero Rubén Darío fue un gran elefante sonoro que rompió todos
los cristales de una época del idioma español para que entrara en su ámbito el aire
del mundo. Y entró.

[ 232 ]

Entre ~mericanos y españoles ef idioma
'
l:Odo es fa ideología del idioma la q
nos separa algunas veces. Pero sob
G6ngora no
·
ue se parte en dos L b I
re
.
. conviene a nuestras latitudes
. a e feza congelada de
r~c,ente, sm el resabio, sin fa opulencia ' y ~o hay Poesía española, ni la más
p~~~ :lvorienta, d~ lava triturada, de g:r:i~;':· Nuestra capa americana es de
~•s . uestros_ preciosistas suenan ·a hue
U n sangre, No sabemos tallar el
o de la miel turbia de Gabriela Mis/t n~ sola gota de vino de Martín
. el salan como jarrones con flores de otra par~. los de¡a en su sitio: muy paraditos en

.""?

El idioma ~~pañol se hizo dorado después d
.
oor;~~a, pe'.~'º la fuerza salvaje que traía de ~ Ce~antes, adquirió una elegancia
pel\ '~ a pas,on genital que aún ardía en Q
odnza o de Berceo, del Arcipreste
Francia en ftafia L d
ueve o Iguaf p ,
f
'
. ' .,
. a esmesura de Chaucer d
. .
aso en ngfaterra, en
trarqu1zac1on preciosista hizo brillar 1
' e Rabela1s, fueron castradas· la pe
de la grandeza comenzó a extinguirse. as esmeraldas, los diamantes, pero fa 'fuent~
Este manantial anterior tenía u
su abundancia y su desborde.
q e ver con ef hombre entero, con su anchura

'
Por los menos ése f
.
t' .
'
ue m, problema aun
ermmos. Si mi poesía tiene algún signific d que yo no me lo planteara en tales
que no se satisface en una habita ., M' a o, es ~sa tendencia espacial ilimitad
mo·
1
cion. 1 fronter t ,
'
a,
'~o me a había trazado en el bastidor d
a en1a que sobrepasarla yo misY? mismo, esforzándome por extenderme e una cultura distante. Yo tenía que ser
nacer. Otro poeta de este mismo co /orno las propias tierras en donde me to1ero a Walt Whitman, mi compañero de Mn mhente me ayudó en este camino. Me rean attan. ■

ri

CATHEDRA
CA TIIEDRA [ 233 ]

���,.
ropont'an en documentos, mitines y
económicas, académicas Y poi it1cas q~~ :etconsenso de las may.ort'as su cong,pto
someter a la aprobac,
. -, v1a
. ble y coherente ' que representara
man ·testaciones·
1
•
perspectiva
de
la
universidad,
dentro
de
una
e
la
universidad
burguesa confrontaba Y consoluciones reales a los problemas qu

fronta en nuestro tiempo.
Cuan

í
1

¡

'ón de coerc1on
t
.. y consenso no pretendemos abdo hablamos de la al ernac1
·gnorar los graves problemas por
t ndemos tampoco i
,
P
solutizar • este último. N_o pre e
orno las de Sinaloa, Oaxaca, Guerrer~ Y ueatravesado un1vers1dades
c queeneas
11 habr1·a seguido prevaleciendo
ta
lasque
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en ·han
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onde
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simple
vista,
parece
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Puebla
Y
Sinaloa,
por
e¡emplo,
a, ,
•
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Esto no es a ·
d td
coerción,
más que la persuas,on. . démico-politico-ideotógico e_n_~on e e esat
un importante trabaJo
aca _
man ·enen
I
h detenido
lo que, en nuestra opm1on,
. demuestra
, L
rrollo democratizador no se a
to ~lt'tico que permiten la coex1stenc1a, a_s
ue se han encontrado formas de_ Ira . pmente adecuadas, no pueden ser c?~batt•
;,,luciones Y alternativas, al serohtst~;;~a no .es sino la expresión eje! prevalectm1ento
das Y desvirtuadas por el Estad 'y f mas de trato polt'tico-ideolog,co.
de la persuasión Y el con~enso como ar

tas, nadie permaneció seis anos en la rectoría- se debe a su completa y total asimilación a la pott'tica gubernamental, El "estilo personal de gobernar" llegó claramente hasta el octavo piso de la torre rectoral. La "apertura democrática" instaurada en la UANL llevó a los integrantes del "grupo médico" a abandonar transitoria
y superficialmente su ideología y sus convicciones de franca derecha, como estrategia ad hoc para mantenerse en el poder. Asimismo, a tolerar, a convivir con tendencias políticas opuestas, nunca más allá del límite de _la ruptura, como una forma de
aplicar la política del consenso. Su principal interés era mantenerse en et poder y,
desde este punto de vista, su polt'tica fue adecuada, a pesar de que los problemas
reates, estructurales, persistan y que las soluciones sólo hayan sido panaceas,

Ast', sus acciones, su lenguaje, su poi ítica, en momentos evidentemente populistas, tuvieron éxito por estar apoyadas, calcadas, hábilmente extrapoladas del
pat's
a la UANL Nada mejor que contar de este modo con el apoyo del presidente
en
furrio.

:! -

11
.
im ortante porque, después del intento fraEN NUESTRA universidad esto e_s. P . al Estado en los años 71 y 72, e
·
ierda, .oficial
,, ha pa sadoa
casado de irr&gt;plantar una 12qu
d sumisa
tiva también la persuas,on
pol,ttea e uoa
•
imponer as1, en la UANL una
.
r el lugar de la coerción.

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-~

- - ·" ex i e la reconstrucción de la unive I•
Claro. El fracaso del proyecto ul1s1Sta a g~upos partidarios de ta vuelta a la
.
ndar
errores,
apoyar
. po l I'I'ICas ' perm1trr
dad. Era necesarm e~~e
. . . . nto de las divergencias
institucionalidad, civ1f12ar el ~.•rim1;~:.. y grupúsculos polt'ticos, en tanto con:.
autonomt'a relativa a grupos, . grup
abilidad que era el camino para que ta_ u
hacer no quebrantaran y mmp_1er~n ~: e:~mplir sus funciones centrales, esenciales.
versidad recuperara la pos1b1l1da
,

Pero los tiempos cambian: Y la política de turno se transforma en el manto
condenatorio de los "emisarios del pasado", y se les "sataniza". Por lo tanto, llega
la hora de cambiar. El mantenerse en et poder, a pesar de que un integrante del
grupo
debadel
abandonarlo
porque to prescribe la legalidad, exige ser congruente con
la política
actual régimen.

111

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1,

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.
f erzas polt'ticas de diferente signo,
El prevalecimiento del equili~rto entr~ la~A~L de enero de 1973 a jun!o d:
que ha hecho duradera la estabtltdad e~ ;odd no es producto de la inmov11idao

1979, a lo largo del recto~ado id:eLl~•~nadecuación del progra_".'ª polttcod~~~:~os
politica, ni de la _corrupc1 n, ~a manifestación de la eq~iparacton en e po
más grupos; es, simplemente, , de uno sobre los demas,
. 'de ta hegemon1a
grupos, que tmpt
, de la UANL
T oddena nuestra
la recto na
, d' en
Así en octubre de 1973, la llega da deld doctor
del poder
univers1da
•
1 t ·guo grupo desplaza o
N
E te grupo liega a
no significa que e •~-•do ahora en el grupo hegemónico.
º· . vés del cual el
1969, se ~aya c~nve ~e ue constituye el mejor instr.~mento a .::rced a un acto
ta Rectorta en _virtud
ql 'tica de consenso y persuas,on, pero
las del juego:
Estado puede
su po ~emás la única forma de no romper las regdo de Nuevo
de plena impos1c1on. El, a de Pedro Zorrilia, gobernador del Esta
estabilidad Y paz por parte

¡'

i

1

e!e'.~er

1¡

EN ESTE SENTIDO, no hay ya dudas. La política económica, la orientación
definitiva del actual régimen presidencial, es de clara tendencia hacia la derecha,
El debilitamiento del Estado, su casi definitiva capitulación ante la iracundia y los
Intereses de la oligarquía nacional y trasnacionat, tienen al país en un franco camino
hacia la derecha, Y ese es el marco de las nuevas reglas del juego: hacia la derecha,
hacia el anticomunismo, hacia ta intolerancia y hacia ta coerci6n-represión.
De esta manera, si en 1979 renace ta política, y las actitudes, y las prácticas,
Y las personalidades que en 1969 tuvieron que abandonar ignominiosamente la
UANL, se debe a que ast' lo exige la política echada a andar por el Estado mexicano,
Y porque quienes nunca fueron en realidad ni populistas, ni pro-comunistas, ni t(.
mldamente "rosados", encuentran en este marco la ocasión de dar salida a sus verdaderas y auténticas posiciones ideológicas y políticas, reprimidas por un sexenio
Y, además, en plena ofensiva por mantenerse en el poder,
De aht' su interés en condenar unilateralmente la participación del PC, no de
lodos los partidos, en ta UANL Esto explica sus denuncias anti-comunistas; su
desenfado a aceptar públicamente el militar en "la derecha"; actitudes que son, no
la manifestación de que han conseguido la fuerza política suficiente para ser grupo
hegemónico en la universidad, sino porque la derechizaclón del país, et apoyo del
P0der pllbtico a esas tendencias y la atomización de la izquierda se los permiten,

1

:¡

León.
en los cincuen·
Joaqut'n A. Mora,
Su desusada permanencia en el poder -desde
.

lHan avanzado o retrocedido ta izquierda y los sectores democráticos a pesar

[ 238 ] CATIIEDRA
CATIIEDRA [ 239

]

1

•

�������¡'

'l

. ·ca y a varias naciones del Africa. ,Qué opinión le merece a usted esto!

1
1

amen
.
ue las revoluciones no se puedan exportar,
RESPUESTA:
Yo lamento mucho q
. mos nuestros problemas de divl·
porque si se pudieran exportar, nosotros resolvena
sas.

1,

de exportación de revolución. Ni la revolución se puede exportar ni la contrarrevolución se puede exportar, porque únicamente los pueblos de cada país Pueden hacer
las revoluciones. iAlguien exportó la revolución a México en el año de 1911-1912?
!Alguien exportó la revolución a Cuba? iAlguien exportó la revolución en el imperio de los zares? No la exportó nadie. Todas las verdaderas y auténticas revoluciones sólo las pueden hacer los pueblos, no las puede exportar nadie.

SOMOZA, PRODUCTO NETO DE LA INTERVENCION
Yo creo que eso es una cosa vieja. Ya a mí me paree/a que ni se hablaba de

de la CBS: Doctor Castro: Hay mu,
PREGUNTA del senor ~eorge Nata:sc;;n;ntroamt!rlca, en Nicaragua, en E! Sal,
cho movimiento de resistencia popular ªza or ejemplo, lo acusa a ust~ de ,_nter,
d Honduras y Guatemala, y Somo ' P . amo El Salvador también. ,Qu4
activa en los asuntos de Nsti~6•!~~•in~:•.:ención y, además, del movimiento
.
r"mero de la cue •
"ó ,
nos
puede
P , popular
'
de opreso n.
popular de decir,
resistencia
en los gobiernos
,

::n~;ón

R
. ue nos echen la culpa de lo que está tam,
ESPUESTA: Nos falta nada mas q
d y en Nicaragua. Somoza acusa a
· ·ca ' en El Salval'dordel único que recuerd a Ia vía de. la
b'. pasando en Centroameri
t~~: el mundo de intervención. Pero en :reau~ ~omoza es hijo de la _interve~c•~n
intervención en Nicaragua es Somoz~~ Pro~ucto neto de la intervencoon. La un,ca
norteamericana ba
en de
Nicaragua.
El etsdo
que ha ex,s
1 i~tervención en Centroamérica es Somoza.

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1

verdadera prue
1
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!

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. l ¡ ;11
1

1

1
1

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.
gente con argu1a
e
podnan
engañar
a
Yo creo que los tiempos aquellos en q°. es que el pueblo de Nicaragua se_ ha
mentos simplistas han pasado. Etl pro~:~. Somoza Y eso es lo que ocurre ah, en
sopor
ª yaocurriendo en El saIva dor .
hastiado ya de som oza. .' no'mi
lar está
Nicaragua . Una sotuacoon so
.
'endo en El Salvador
b de lo que esta ocum
11

1

y en ~i~:~~g¿u~u~

~~I~~ ~~ei:\~ee~e; ~~~ta;nªc~~~: ::::i~:t~;;;~;~:d~..n~:¿~~

asuntos? Los únicos que han interveni

,,

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0

~:
1

eso. Pero todavía se está hablando de exportación de Revolución y de acusaciones
de intervención y de todo eso. No nos asustan. Qué nos importa a nosotros que
Somoza nos acuse. 'Pero si en definitiva Somoza organizó la invasión de Girón,
ahí, de acuerdo con la CIA, y de Puerto Cabezas salieron los aviones que bombardearon nuestras ciudades, y de Puerto Cabezas salió la flota que llevó la expedición
mercenaria. El que ha intervenido ahi es Somoza. Somoza sí ha intervenido en
Cuba. Lo 'Que si es cierto es que les dimos una soberana paliza a todos los mercenarios aquellos. Los liquidamos en setenta y dos horas. Y Somoza no puede liquidar a nadie en ningún tiempo ni en setenta y· dos años, porque Somoza está
perdido ya y no ti~ne manera más que a base de matar, y mientras más mata, más
rebeldía, y mientra5 más represión, más Revolución. Esa es la situación que tiene
Somoza, ahí, en Nicaragua. iPor qué nosotros no tenemos esos problemas? iCuánto duraron los mercenarios ahi en la costa de Cuba? Sesenta y ocho horas aproximadamente, y estaban apoyados por la escuadra Yanqui, la CIA, los Estados Unidos y todo, y duraron setenta y dos horas. iPor qué? Porque era el pueblo defendiéndose. Y en el caso de Nicaragua, la Guardia Nacional está reprimiendo al pueblo. Pero nosotros sabemos, y la historia ha demostrado, que no se puede aplastar
al pueblo. Nadie puede aplastar al pueblo. De modo que creo que más tarde o más
latemprano,
historia. y tal vez más temprano que tarde, a Somoza lo enviarán al basurero de

Estados Unidos, no nosotros.

VISITA DE CARACTER BILATERAL

. . t °s de solidaridadestán
con
.
· ~•Perimentamos
sentimien
Nosotros sentimos sompatoa,
Chile etcétera.
Pero los hechos que rene
los pueblos de Nicarag~a, El Salva ~r Jo de 1~ opresión y del genoc1d10 que o

PREGUNTA del seno, William Long, del "Miami Herald": Yo creo que desde
h1te ocho años que usted no habla visitado un pais latinoamericano. iUsted considera esta visita en el contexto solamente bilateral o podr/a ser parte de un reacercamlento entre Cuba y el resto de América Latina?

ocurriendo en esos pa1ses son resu a

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lugar.
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entes que se pueda estar
a moles creen
de g que' se pu ed e estar sa·?
iUsted cree que se pueda est ar matando
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los pueblos pue en
gua? ,Es que

1
.
pueblos
1os ..
'ó :Obierno.
de la opresoón
Yque muchosomo.
Ese· es el resultado lógico_ de la expl~tac~;
y me alegro
.d
están dec1d1dos a cam oar
se han hastoa o y
, patizo plenamente.
Y con eso, desde luego, som
Una revolución no se puede expor t ar.

!

.
.
h bló de revolución y
Aquo ahorita se a

RESPUESTA: Yo pienso que esta visita tiene un carácter bilateral, ya que tiene que ver con las relaciones entre México y Cuba. Nosotros también recientemente visitamos Jamaica. Claro, no se puede decir que netamente sea ..un pais l_atinoamericano, pero es del Caribe. Anteriormente hablamos visitado Guyana, otro
país del Caribe, pero también un pais sudamericano. Hicimos una escala en Trinidad y Tobago. Todo eso fue después de la visita a Chile.
Ciertamente, no tengo mucho tiempo para viajar y por eso mis viajes no son
muy
frecuentes.
enCuba
respuesta
a su pregunta, esta visita tiene que ver con las relitiones
bilateralesPero
entre
y México .

1

[ 252 ]

CATIIEDRA
CATHED.RA [ 253

)

li
'I

1,

�"ADMIRO LA POLITICA PETROLERA DE JLP"

servar la salud, y el corazón
.
_
,-s del d ia de h
me sigue funcionando a
habido muertos. o~~ioes ;:do Que ha habido muchas~~':c:~:s fortisimas ~mocio-

PREGUNTA de la seftorita Marht Aolis, de la revista "Siempre!" Comandante,

o rev1v1do a las emociones de ho

iCómo ha sido el ambiente de las conversaciones? iPodría adelantarnos cuáles son
los resultados objetivos y emocionales de este encuentro con el presidente López

s P~ro todav1a no ha

Y,

Portillo?

que digo muy en se no.
.

PREGUNTA HISTORICA

RESPUESTA: Yo pienso que el ambiente ha sido magnífico. Estoy realmente
muy satisfecho, realmente muy feliz del encuentro con México y del encuentro con
el presidente. Emociones ha habido durante todo el día: Desde la llegada hasta
hoy.

:1
1

Los resultados a mí me parecen excelentes, porque no es lo mismo leer y escuchar que tratar directamente a los hombres, a los dirigentes, y yo personalmente he
recibido una impresión extraordinaria con relación al presidente de México. Lo cenocla por sus discursos, por sus libros, sus escritos. Teni'a un gran concepto de ·,1.
Admiro muchas de sus concepciones, muchas de sus posiciones. Particularment,
admiro en este momento, que es un momento histórico de México, su po.lítica pe
trolera, su decisión de subordinar la política petrolera a los intereses del desarrollo
de México y no a ningún otro interés; su idea de utilizar esos recursos para el desarrollo de México, para resolver los problemas del desempleo en México, para mejorar el standard de vida del pueblo, para mejorar los sectores más humildes del pueblo de México. En dos palabras: para desarrollar a México.
Creo que México tiene una oportunidad histórica. Creo que México puede
convertirse en un país industrializado importante en el mundo. Tiene todos los recursos para eso, tiene el pueblo capaz de eso, tiene los cuadros y tiene necesidad
de hacerlo. Además, es una gran oportunidad para México. Y me parece que esas
concepciones del presidente sobre la forma en que deben usarse los recursos petroleros '1' otros -porque él señala que no debe ser sólo el petróleo el instrumento del
desarrollo, sino el petróleo y otros recursos naturales-, son prudentes, sabias, lnte1igentes y patrióticas.
Lo he dicho públicamente. Además, ha mantenido una posición de mucha
dignidad, acorde con las tradiciones de México, en este problema.
En fin, todo lo que yo conocía por escrito sobre el presidente lo he confirmado
y lo he palpado en el trato personal con él. Ha sido un trato muy tranco, muy
abierto, muy sincero y muy fraternal, y personalmente me ha hecho una gran lm•
presión.
De modo que creo que eso ayuda a los propósitos de nuestra visita, que es el
desarrollo de las relaciones de colaboración entre Cuba y México, a nuestro deseo
de expresar la simpatía y la solidaridad con el pueblo de México.
Esos son los resultados que tú llamas emotivos. Bueno, no emotivos: los resultados objetivos de la visita.
En cuanto a los resultados emotivos, afortunadamente todavía he podido pre-

[ 254 J

RESPUESTA•

Me et· h .

· ¡·
·
s as aciendo un
cia rs 1a de la historia de M. a pregunta histórica y
yo no puedo decir e
ex,co. He leído, me he interesados' yo no soy un espeRevo/ución que corres~ºo:d~~que re~Jmente pienso que

en Mé l~mpre mucho, pero

clal. pr_ofunda. y a veces u o ~.su.epoca y a su tiempo, pero fu~1co ha habi~? una

e~=~ ~;,~e~:s

.
n e1erc1to cae, pero las id
. una revoluc1on soxicana no
c_~e, p:o las ideas no caen. ve::s~~:a~"d:11rc~to defi~~de no
los cam e .
. ' e-as e los soldados de Z
.
a evofuc,on Mer
blo hac: 5~~;; ,:e~~:;~:~;, a~ las i_deas del pueb~~:·x~~:~oqu~e;an ':s ideas de
ha-sta la victoria y M. . uc,onanas, esas ideas no cesan de .· . uan o un pueción, primero qu.e Cubae;,:. realmente alcanzó a conocer los
a los pueblos
as que cualquier otro pai's de A . .
e una Revo/umenca Latina.
La Constitución de 19 l 7
.
Agraria mexicana fue una de laesra la/ mas progresista del Conlinente La Ret
t6
re armas más
f
·
arma
r: _leo por L,Jzaro Ciirdenas fue uno d
pro undas. La nacionalización de/
tnanos de Jquellos tie
e los hechos más vaHe t
.
rr~lación de fuerzas e ~pos. Hay que pensar y recordarse lo q n es Y mas extraor/létró/eo. y en
ne mundo en 1938, cuando Láz
. ue era 1938, y la cotendido-- que aqu.el momento ustedes produc{an uno a~o Ca~denas nacionalizó el
,
no e1 a mucho ·
s cien m11 barriles -te ngoen,caen. A ve

é';i~~;:

111,

r

,,

Pero, qué agradecidos tenemos
:•:~a.;;:i org~nización, /a tecno/og(~_".,•::::~~: ~:rd enas que creó /as bases -/a inmo e sus recursos natura/es y de su petró~~o pueda hoy de verdad hacer

\

1

·I

'

Ahora que han
.
tllindo
- aparecido importantes ca t'd
"'llzació~ ::,edpete 61reciar e~ toda su magnitud :/v:!~syd~ petróleo para México es
r eo mexicano en 1938.
a tmportanc,a de la nacio-

!

CI '¡

¡,

iAlguien me d •
.
~¡go d
po na decir que esa no e
! este proceso, se han tomad
s una medida revolucionaria' Y .
~~~i:~~rias. ~e modo que yo c~.:uqc~sn:i~idas progresistas, muchas ~~di~!~
ón Mexicana. Seria una falsedad históri!~eda cuestionar la existencia de

!11

11'

1 11

No es revolu Jó
dos ,ir
- c n como la cubana. Se han
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cunstanc,as distintas: Pero la Revo/uci:,,r~duc1do en dos &lt;!pocas distintas, en
ex1cana fue una revolución social

,"/11

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1
11

CATHEDRA
CATIIEDRA [ 255

11

J

,,

11

��-esa prédica famosa- con esta política de bloqueo contra Cuba?

.

Nosotros aceptaríamos con
que si en Brasil se prod
gusto cualquier slntoma de
.
siva, hacia una situac1·0· n ,ucen algunos Progresos hac·1a
c~mb10 en Brasil¡ es del ·
mas deme · ·
una situac'ó
na mas progresista; si Sras·, t
. crat1ca; si Brasil adopta
J. ~ menos reprepu~blo surafricano contra ~I er~11na apoyando, aunque
pos1c16n internaciorac1ón de Simbaue· .
racismo Y el fascismo. .
e palabra, la lucha del
mos mucho. Si s;:;i~~~Ya los movimientos de lib~r:~~¿:ya el movimiento de libed~rme del imperio yanqu~:dona sus a~piraciones, que tu;o Ento~ces, nos a!egrarlav1dar que en un tiempo Sra -~ !Sudamérica, nos alegrari'amo un tiempo a ser el gens, ue todo eso.
_s mucho. No hay que ol•
~,r,

Pero, a pesar de todo -a pesar de todo-, bloquearon a Cuba. No bloquearon
a Somoza, ni a Pinochet, ni a Stroessner I ni a ninguno de esa fauna. Bloquearon a

Cuba.
Sin embargo, lcuántos niños mueren en Nicaragua, por cada mil que nacen, cada año? lCuántos niños mueren en Cl:lile? ¿cuántos ninos mueren en Paraguay y
otros lugares? En Haití, lcuántos mueren? Creo que se ha perdido la cuenta ya y
no sé si son ciento cincuenta o doscientos por cada mil, el primer año, allá en la tierra del "papá Doc". Sin embargo, lcuántos se mueren en Cuba, a pesar del bloqueo
y a pesar de que los yanquis prohiben la venta de medicinas a Cuba? En el pasado
año ya había reducido la cifra, que era de 60 antes de la Revolución,a veinte y dos,
punto tres,lij más baja de toda la América Latina. Y el promedio de vida, que era de
cincuenta y ocho años, las expectativas de vida que eran de cincuenta y ocho años
antes de la Revolución, actualmente son de sesenta y dos años. lQué te parece? Ya
estamos al nivel de Canadá y Estados Unidos, en expectativa de vida. Y en mortali•
dad-infantil estamos a nivel de los países desarrollados, a pesar del bloqueo y a pesar
de la prohibición de venta de Estados Unidos.
¿y por qué Estados Unidos hace esto? lEs que acaso quiere que la gente viva
menos años en Cuba? lEs que acaso quieren que mueran más niños todos los años?
lQué es lo que quieren con eso? lQué es lo que quieren?

Ellos no bloquearon a Sudáfrica, digamos. No bloquean a Rhodesia, gobiernos
racistas, fascistas, que oprimen a. millones de africanos. Bloquean a Cuba.

1
1

1

¿y para qué ha servido todo eso? lCómo está la revolución? lQué país tiene
hoy mejores indices de educación que Cuba en este hemisferio? ¿y qué país tiene
mejores indices de salud, de deporte, de cultura, a pesar de todo? Para que ustedes
vean que una Revolución bien vale la pena.
TAMBIEN CUANDO CUBA QUIERA
HABRA RELACIONES CON BRASIL

se/;ª

Ahora se observan al u
.
tros nos alegramos no g ~os sintomas positivos en la
..
sear es que Brasil
satisface ver esos slntomas Y tol1t1ca de Brasil, Y nosota e, inclL:.,u por un c . por un camino progresista .po o menos que podemos de.
'
amino des 1·d ,
• r un cami
•.
c1r, Que si oc..,.,ren algunas d o I andad con los movimient
n~ ant1-1mperia/isalegrar Y los vamos
1
~ esas cosas no nos vamos
os de liberación; es demiento de relacione: ap audir. y si un di'a se crearan c: p~~er tristes, nos vamos a
existan relaciones.
y los dos nos ponemos de acuerd nd1c1ones para el estab/ecio, entonces podrá ser que

a:anc:

Pero nosotros no estarna
tros hemos vivido dur
s desesperados por tener re/ .
honrados y muy feli ante mucho.s aiios sin relaciones ac1ones .con Brasil. Nosoahi desembocado bu~:~d~ue nadie se imagine Que Cub~º;s Brasil, _Y estamos muy
Sil son los Estados Unidos desesperadamente relaciones. M _un pa,s que anda por
estamos bien saludabl
y hemos estado veinte años bl as importante que Bra,
es y rozagantes como el primer di'a. oqueados sin relaciones y

1'

'

_Cuando cumplimos el v .
.
hab,amos cumplido e
. e1nte aniversario de nuestr
siasmo del primer di/e ;~1versa~io con la experiencia
:~volución, decimos que
mos experiencia y co~
ora s, Que somos peligrosos no mte aiios y con el entutud de la Revolución servamos el vigor de los primeros ª~otros, porque ahora tenevale.
• Y esa mezcla de juventud
~s, conservamos la juvenw
con experrencia no se sabe lo que

d:

1

A DENUNCIAR CRIMENES

PREGUNTA del señor Wladin Dupont, de la revista "Veja", de Brasil: Presl·
dente, en las últimas semanas se ha hablado con mucha insistencia en la prensa bra·
sileña en la posibilidad de reanudación de relaciones de nuestro peis con Cuba, por
ciertas informaciones filtradas desde Brasilia. Usted, lcómo ve esa perspectiva!

1
1

RESPUESTA: A mi me hace mucha gracia todo eso, que la gente no quiere te·
ner relaciones con Cuba y no las tiene. Y un día dice: "queremos tenerlas", Y pare•
ceria que para tener relaciones basta con que uno las quiera. Yo creo que para que

haya relaciones falta que los dos lo quieran. Cuba no es una novia que anda buscando amantes por ahí; es decir, en primer lugar, para que haya relaciones debemos estarde acuerdo ambas partes. Las relaciones no se establecerán sólo cuando Brasil
quiera, sino cuando Cuba también quiera, en primer lugar.

PREGUNTA del señor J
blado mucho de Nicar
orge Meléndez, de Radio Ed
.
sólo en Nicaragua sinoagua. Yo le quisiera preguntar ·cóucac1ón: Aqu( se ha ha.
P0driamos hacer l~s pue:~ C~ntroamérica, El Salvador; en~º •; usted la lucha no
os atinoamericanos Para ap
os emás pai'ses, y qué
RESPUEST .
oyar esa lucha?

P~~:

es una tarea de A.d Yo creo
q
.
ue, en esencia, la lu h
.
mostrado, en
pueblo, del pueblo de cada pa~s
la lib~ración de cada país
cha. Han ganado mr l~gar, durante muchos años u·n
los nicaragüenses han de•Somoza en crisis. uc o terreno. Se han fortalec/do .;;me ~-l•n~z espíritu de luraor marramente, Y tienen
Los salvadoreños también d
• urante mucho

[ 258 ]

aior

¡-""

;,
s a os, vienen luchando , han ganado

1

1

CATHEDRA
CA TIIEDRA [ 259 J

1

��El Sha de Irán, por ejemplo, tenía su manera de luchar por un nuevo orden eco.
nómico internacional; pero, bueno, ya el Sha de Irán ya no está. Ahora hay un régf.
men que se propone una política de justicia social en el país. No basta sólo con luchar para que cese el intercambio desigual. No basta eso. Yo tengo mis ideas, lógf.
camente.

Grenada es gente muy b
es 1 · f
uena, muy hone t

a rn ormación que nosotr
s a, muy patriótica
.
so echar la culpa a nosot os tenemos, También en el
y muy progresista. Esa
h · d
ros. Por ah·
caso de Gren d
acoen o la revolución
, no faltó quién d"
a a se nos quidirigentes en el pasado esa. Nosotros hab,amos tenido •J~ra _que hab{a cubanos ah{

tecimientos en Grenad;

pe;o no tuvimos absoJutame t re ac,ones políticas con esos

tó t
. -se fue un a
t .
n e nada Que
e ono, ya que nadie tu
con ec1miento abso/ t
ver con los acon~
di era un elemento extrañ:o ~~e
nada con eso, sino el :u::e~e espontáneo, aua ' apoyado por Pinochet.
o e Grenada. Guei-

ver

Yo creo que hay que luchar porque cese la injusticia dentro de cada país y para que cese la explotación dentro de cada país. Que el imperialismo no explote a
los pueblos subdesarrollados, y que en el seno de los pueblos subdesarrollados no se
explote a los humildes y a los desposeídos. Son dos cosas.

Nos parece que ha

lidaridad pofftica Y eco:- que prestarle solidaridad a la R
Cuando nosotros protestamos de la explotación imperialista, tenemos una posición moral muy fuerte, porque nosotros también hemos luchado dentro de nuestro
país contra las injusticias. Hay que luchar contra las injusticias internacionales y
contra las injusticias en el seno de cada sociedad nacional. Pero habría que preguntar a algunas de esas gentes que yo mencioné cómo verían el problema. El Sha de
Irán reclamaba buenos precios para el petróleo, etcétera, lpero a qué dedicaba todo
ese dinero? A organizar un inmenso ejército, a comprar decenas de miles de millones de dólares en armas para reprimir al pueblo. Es decir, que no basta con reclamar un comercio justo, sino que hay que tomar en cuenta también el destino de
estos recursos dentro de cada país. Hay países que despilfarran los recursos dentro
de cada país: lo dedican a armas,

1

'
!,

11

El caso de Belice es d'f

.

rq G
i erente porqu B po
. ue uatemala lo amen
' .
e eloce no es inde
.
11 le Quiere dar la indepe
con invadirlo. Es un caso c ~-endiente, sencillamente

/'ª

sea agredido.

n encoa al pa,s Y no se la puede ~.;oso en q_ue la metrópopara evitar Que el pa{s

.

Yo creo que es legitima 1
•
olos no son guatemaltecos
ª. asporacoón de Belice a la inde
nidad nacional muy dile,; ~o tienen nada de guatemaltecos· pendencia. los belicedeterminación y a la ind n e a la de Guatemala Tienen t ,;onst,tuyen una comuellos nuestra solidaridad ependencia Y yo creoq~e debem o o el derecho a la auto.
os expresar también h .
•
ac~

Yo pongo un buen ejemplo: Pienso que la posición de México es muy sólida.
Creo que de todos los países productores de petróleo, uno de los que tiene una DO·
sición mas clara sobre el empleo de esos recursos es México. Emplearlos para el de•
sarrollo, emplearlos para liquidar el desempleo, emplearlos para elevar los nlvelesde
vida del pueblo. Desgraciadamente no todos los que poseen esos recursos actúan de
la misma forma.

La situación del Caribe es
.
la de Sudamérica P
complicada, como es com 1·
Y, por lo pronto en ~el er~ hay manifestaciones de prog;.;~ada la de Centroamérisiempre una po;ic·, ac1_ n a Cuba, esos par'ses com G, en esa región también

De modo que hay problemas importantes: Que cesen las injusticias en el mundo, que_cese el despilfarro y que cesen las injusticias dentro de cada país.

paoses latinoamericanos N
' as independiente de Estado •U . aoca, uvieron
mos con ellos en la medÍd ¡sotros tenemos buenas relaciones s nidos que otros
a e nuestras posibilidades.
con ellos y colabora-

Esa es nuestra posición.

MOVIMIENTO ESPONTANEO EN GRENADA

1

1 .•
omoca, y a brindarles la col b
evo uc,on de Grenada Soa oración posible
.
Esa es nuestra posición
.,
·
con relac,on a Grenada

PREGUNTA del señor Sergio Pineda, de "Prensa Latina": Frente a las amena·
zas rle desestabolizacibn que existen contra Jamaica v la !oven República de Grenada
y las amena••• ae onvasoon ae Guatemala para impedir la independencia de Belice,
,cu~, º' "' aoreciacioín sobre la situación del Caribe y la necesidad de solidaridad de
los demás pueblos y países de América L.t;na con respecta a estas jÓvonH repúbll·
cas, en particular sobre Grenada, que es la más joven de todas?
RESPUESTA: En Grenada ha habido una revolución. Yo diría que tuvo lu•
gar una revo1uci0n grande en un pa1s cniquito, ya que toene alrededor oe ciento
quince a ciento veinte mil habitantes. Nosotros tenemos información de que el gru·
po del partido llamado de la Nueva Joya que dirigió ese proceso y tomó el poder en

[ 262 J

ca,

.

ion amistosa

m· -

•

o

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uyana Jam ·

1,,

"LA OEA NO ES UNA COSA SERIA"
.

PR

1

.

EGUNTA de la señor N' ·

cuales son las cuestiones

a

id1a Marín, de "El Universal"·

"I

..

Cuba y que se h
. que frenan una mejor relaci.
• Yo quos,era saber
lllel seno de la ;:~realidad el levantamiento de sane~: en~e los Estados Unidos y
.
nes ecretada en Costa Rica

RESPUESTA· y 0 .
mental del
· · .
pienso que precisament 1
dan mejora,::~r:e:'e_nto de las relaciones
ciones mientras exista el bloqueo.

11
11

entr: ~u:~o:~~

~s el obstáculo fundas a os Unidos. No pue111

'I,

ca? ~so de la OEA Y de Costa Rica no
.
.
stados Unidos. lQuién dio las ór~::ce s~no. ,Quién decidió lo de Costa R·Lo de la OEA n
es a os cancilleres ah{? Estados Unido;,
nunca lo t
o es una cosa seria No
orno muy en serio. La OEA .casi
~oma_r ~n serio. En realidad
. o no oogo hablar de la OEA

I"

n:e~~~:e

CATHEDRA
CAfflEDRA [

263 J

ji

"

11

���materia de limitación de armas estratégicas, SALT 11. Manifestaron su esperanza de
que este éxito contribuya al logro de otros instrurnentos internacionales destinados
a poner fin a la carrera armamentista. Destacaron la responsabilidad que conclwne
a todos los pa ises de pronunciarse sobre las decisiones que "' adopten sobre estos
a_suntos, en virtud de la trascendencia que tiene para la paz mundial.
Los presidentes pusieron énfasis en la urgente necesidad de que las Naciones
Unidas refuercen su acción y ejerzan toda su autoridad para la eliminación del colonialismo y sus vestigios, reiterando su voluntad política de continuar en la b~squeda
de fórmulas que permitan la autodeterminación e independencia de los pueblos de
Zimbabwe y Namibia y de cualquier otro pueblo sujeto a un régimen colonlal,ac•
tuando conforme a las decisiones de la propia organización.
Ambos presidentes reiteraron la importancia de que,conforme a la resolución
respectiva de las Naciones Unidas, se eliminen las bases militares extranjeras mantenidas contra la voluntad del país en que se ubiquen.
Los presidentes puntualizaron que los graves problemas económicos ponen de
manifiesto la necesidad de avanzar hacia la cabal implantación del nuevo orden
mundial, conforme a los principios y objetivos de la Declaración y Programa de Acción sobre el Nuevo Orden Económico Internacional, la Carta d~ Derechos y Deberes Económicos de los Estados y las resoluciones de la Asamblea General sobre Cooperación y Desarrollo Económico lnternácional, median!~ la participación_detodos
los paises, para evitar que sólo algunos de ellos se benef1c1en del actual s,~ma de
relaciones interna&lt;;ionales, buscando la justicia distributiva: trato igual a los iguales
y desigual a los desiguales.
Asimismo, destacaron la conveniencia de movilizar y enriquecer la _cooperación
entre países en desarrollo y las amplias posibilid_ades que airee~ de _acc16n conJ_unta
en favor de sus aspiraeiones y necesidades, mediante la reva)onzac16n de susrlque-

zas

')L

recursos naturales.

En el ámbito regional manifestaron su decisión de trabajar en favor del ctesarro•
110 y la cooperación en América Latina y el Caribe y destacaron la necesidad de for•
talecer la acción del SELA como instrumento de cooperación regional Y a otros In,
trumentos regionales., en particular NAMUCAR Y GEPLACEA
Los jefes de Estado destacaron la crisis económica internacional que afecta a
toda la humanidad e incide en particular en los países en desarrollo. Reconoci9f~n
que los problemas de escasez de energéticos y alimentos agravan los problemas de a
crisis general y exigen una racionalización de la economía a nivel mundial, constttu•
• de las Naciones
.
•
· propIcI
· ·0 para el examen Y
yendo la Organizacion
Unidas
e1¡ oro mas
la solución de estos problemas.

¡¡cceso de todos los países a la tecnología y al financiamiento en condición lavole para desarrollar las fuentes alternas de energía. Los dos jefes de Estado recoleron la conveniencia de promover la cooperación en favor de otros países en deolio y asegurar que los recursos energéticos sirvan para instrumentar cabalmente
objetivos y principios del Nuevo Orden Económico Internacional.
Los jefes de Estado destacaron la importancia vital de las materias primas para
en desarrollo y la urgencia de medidas internacionales orientadas a corre!t las enormes fluctuaciones de precios que han caracterizado los mercados de las
materias primas y asegurar, en todo caso, precios remuneradores. Enfatizaron el_pa111 clave que debe jugar el Programa Integrado de Productos Básicos y cada uno de
115 diversos elementos, en particular el Fondo Común de Materias Primas, para eviÍll las fluctuaciones y mejorar los ingresos de los países en desarrollo por concepto
"exportaciones de materias primas.

'5. países

,1,

Al m1sn1u ~,~111po, hicieron referencia al excestvo proteccionismo que caracteri-

¡,

a los mercados de_ ·Ios países altamente industrializados y la necesidad de asegurar
iacceso de las exportaciones de los pa/ses en desarrollo a los mercados de esos paÍIS. Agregaron que las presionés inflacionarias y la inestabilidad en los tipos de
minbio, originados en los países desarrollados, tienen un efe.cto particularmente neptlvo en los países en desarrollo y han agravado sus problemas de endeudamiento,
Omftado su capacidad de desarrollo.
Ambas partes destacáron la creciente importancia del Movimiento de Países No
Nlntados en la tarea de promover la paz internacional y la cooperación para el de•
,rtollo sobre bases justas y equitativas y la significación de que la VI Conferencia
•Jefes de Estado y de Gobierno -a celebrarse en La Habana, Cuba-, tenga lugar
1!31' primera vez en América Latina. El Presidente López Portillo y el Presidente
castro Ruz manifestaron su determinación de coopera• •n el buen éxito de estos
lrabajos.

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'

1

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1

1
1

11:

1

1

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,,

Ambos jefes de Estado manifestaron su firme apoyo a la lucha del pueblo y go~no panameño para recuperar la plena soberanía sobre su Canal.

1
1

1

¡

Los dos Presidentes convinieron en que los lazos históricos, geográficos y cultural,s que unen a los paises de la cuenca del Caribe, son la base natural por un mayor
~nacimiento de sus intereses comunes y del mejor aprovechamiento de las amplias
ill'lPectivas de colaboración.

!!.'

~lnalmente, el presidente Fidel Castro Ruz expresó su reconocimiento al pueli!'Y al gobierno mexicano por la hospitalidad de que fueron objeto tanto él como
IJsmiembros de su comitiva, durante su estancia en territorio mexicano.

i

Cancún, Quintana Roo, a 18 de mayo de 1979 ("El Oía"). ■

1

1

1

1 ;1

El Presidente Fidel Castro subrayó la trascendencia de que el presidente Ldópeh~
1
• pro ductor
Portillo, teniendo en cuenta la importancia de México como paIs
.• ener··
515
drocarburos hubiera anunciado que México considera el problema de la cri ~a su
gética "com~ una responsabilidad común de toda la humanidad"· Agregó qu~urar
pleno apoyo a la propuesta mexicana. Coincidió en se~alar la necesidad de a

[ 268 ] CATHEDRA

1:

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CATIIEDRA [ 269 J

1

1

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1

���El movimiento universitario de México se plantea una reforma social que ia,.
plica:
a) La modificación en la estructura de gobierno de la universidad¡
b) Cambios en los contenidos, en la orientación y en los métodos
de la enseñanza;
c) Mayor compromiso de la universidad, como institución, en el
diagnóstico y contrlbución a la solución de los problemas sociales del
pús,y
d) Democratización de la universidad mediante el acceso de estudiantes de las clases sociales más oprimidas a la enseñanza superior.

la Dbección de la Facultad de Filosofía Le
., .
tato de Trabajadores de la Universidad tó tras y del Com1te ~Jecutivo del Sindidebate Y aclaración de los Problemas fun::amno: de Nuevo Leon de contribuir al
venidad Yel pús en general.
en es en los que se encuentra la uni-

J

Agradecemos al grupo de intelectuales mexi
d
que hayan aceptado trasladarse a esta ciudad canos~ _el resto de Latinoamérica
démicos. Sin duda, su preparación y pre
P~a Participar en estos eventos acade Latinoamérica constituyen una gran º~Jacio~, por los problemas de México y
miento revolucionario de MéXico Y de Aco, . oracio~ a la organización del moviLUNA ■
menea 1 atma / TOMAS GONZALEZ DE

La quiebra de las normas jurídico-políticas que regulan las relaciones entre el
Estado y la universidad ha llevado al Presidente López Portillo a plantear la necesldad de establecer una legislación universitaria nacional que defina las caracterísllCII
de la autonomía del gobierno universitario, la política de financiamiento de las UDlversidades y la reglamentación de las relaciones laborales.

,_.,_1[
'

En estos tres apartados se resume la actual problemática nacional en que viven
las universidades del país. Su solución, como siempre, es una encrucijada. Uno de
estos caminos puede ser la promulgación de una legislación universitaria que reduz.
ca la autonomía del gobierno universitario y la sitúe a un mero reme&lt;l_o, en el que
se exima al Estado de su obligaciÓI\ de financiar la educación superior mexicana y,
por último, el que se dé una reglamentación de las relaciones laborales en la cual 1111
limiten los derechos de los trabajadores en las instituciones de educación superior.

1

.1

1

'1
1

Otro camino es el que los sectores democráticos de las universidades y el pueblo en general propugnan por parte del Estado: el reconocimiento de una verdaden
autonomía del gobierno universitario, la estipulación clara y precisa de la obligación
del Estado de financiar la educación superior y, por último, una reglamentación de
las relaciones laborales en la cual se reconozcan plenamente los derechos de todos
los trabajadores de las universidades de México.
Este ciclo de mesas redondas, cuyos títulos son: "Universidad y cambio &amp;O·
cial", "Actividad política y unr¡ersidad" y "Cultura y transformación social",per•
siguen como objetivo principal el de formar coµclencia en los universitarios Yen el
pueblo en general de la necesidad de que el moVimiento umversitario mexicano tenga claridad de que hoy se debate el destino de los proyectos nacionales pare resol·
ver la crisis que padece nuestro país. La reforma universitaria no se propone una
simple modernización de la universidad y su educación, para que ésta cumpla con
mayor exigencia las tareas que debe cumplir como institución de la superestructura
del capital,ismo de Estado mexicano. Sus objetivos son más amplios y profundos.
Repetimos: la celebración de este ciclo deja constancia de la preocupación de

[ 274] CATHEDRA

-

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1

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Militancia
política estudiantil en París y en

México en 1968 (*)

1
11

~! ~r:1í!~

!JE 1968, cu_ando en México se hacían los preparativos para la celeque no habría ~~::i~;lfmp1~, tuvo !ugar un enfrentamient~ e_ntre estudiantes,
dleha ciudad d.
, gran mportancia, a no ser porque la pol1C1a antimotines de
IDana slgu.
isperso a ~n grupo ~e ellos con gran lujo de fuerza. Dulllllte la se"'•'fl
iente, un considerable numero de estudiantes organizó manW st .
,... cas de protesta que fueron at d
e aC10nes
Pl8cipitando luch caU .
, aca as con mayor violencia por los granaderos,
de la ciud 10 as e¡e~, as1 como el levantamiento de barricadas en el centro
le los
ad, _ ~ue provoco la intervención del ejército y arrestos en masa Duran
meses siguientes (agosto y sept'1e b ) tod
•
•
llperior de la ciud d d M' .
m re •
as las Instituciones de educación
blerno nacional Alªgun: l~XJco se de~araron en huelga de protesta contra el gos I eres estud1&amp;ntiles º!'Banizaron un Consejo Nacional de

~
~

•

1

.

TOMADO de "Perfiles educativo," r9"W
·
•.1-~.. s Educattvo1 de la UNAM N 4tr_ime&amp;:ral del Centro de Inveltj¡acione,,.
-.enez Azcona, La iw:lueci6n 01
Z -mar~ de 197~, Mbioo. Director, J'orp
....-.n amora Bnonea y'º• LUU Rjva, v,iez.

blil •
de;:..._~•

CATHEDRA [ 275

]

�Huelga y pusieron en actividad a numerosas "brigadas" para activar la participación
de los estudiantes en la lucha contra el gobierno. Este mismo Consejo hizo Uepr
a las autoridades un pliego de demandas. Posteriormente, tuvieron lugar varias IDt·
nifestaciones gigantescas que no fueron hostilizadas por la policía, en las cuales ae
denunció con gran vehemencia al Presidente de la República y a algunos miembros
de su gabinete. El 18 y 24 de septiembre, el ejército invadió· el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México y las instalaciones del Instituto Politécnico
Nacional 1. Un encuentro con los estudiantes culminó con arrestos masivos. El 2
de· octubre, el ejército disparó contra una gran masa de estudiantes y trabajadores
que realizaban un mitin pacífico en la Plaza de las Tres Culturas, dando muerte por
lo menos a varias docenas de participantes e hiriendo a gran número de ellos. En esta acción, fueron arrestados también varios miles de personas. Esta fue la última
reunión organizada por los estudiántes. Una semana después, los miembros del
Consejo Nacional de Huelga convinieron en negociar con el gobierno y en no causar
disturbios durante los juegos olímpicos (12-28 de octubre).

'i!

1

iJ

Al dedicar este artículo a tales acontecimientos, lo hacemos con el propósito
de evaluar solamente el potencial revolucionario del Movimiento Estudiantil Mexicano de 1968. Muchas variables situacionales intervienen para crear un movimiento
social, revolucionario en potencia o en acto; variables tales como la personalidad de
los dirigentes gubernamentales o la de los líderes revolucionarios; la estrategia de
las fuerzas armadas y la de los grupos revolucionarios, así como las contingen~
sociales y económicas. Nuestra intención consiste esencialmente en presentar las
características estructurales del movimiento estudiantil mismo y de las fuerzas piedominantes a las que se enfrentó.

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)1

1

1,

Hasta el día 2 de enero de 1969, fecha en que los estudiantes retornaron acla·
ses, ninguna de las demandas que presentó el Consejo Nacional de Huelga había sido
satisfecha y no ocurrió ningún incidente nuevo. Este hecho marca propiamente el
fin de la huelga.

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Stinchcombe (1965: 169, 180) define una "situación revolucionaria" como
aquélla en la cual los recursos de lucha política tienden a volverse ilimitados, por
parte del gobierno o de la oposicjón. En el caso de 1968, en México, en respUllla
a la dura represión policíaca inicial, los estudiantes empezaron a protestar emplean·
do el canal rutinario de la demostración pública, que en breve se transformó en una
resistencia violenta e ilegal, que llegó hasta las barricadas, aunque pronto éstos vol·
vieron a los medios rutinarios de la.huelga y la demostración de masas.

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111,'

1'

.¡
!

Por parte del gobierno, el empleo de la violencia y de otros medios que rompíe;
ron con las prescripciones legales y con normas generalmente aceptadas, plldplló
una situación que podría ser considerada como revolucionaria en el sentido en que
la define Stinchcombe.
Este autor menciona algunos indicadores q',I• revelan el nivel de intensidad del

conflicto político. La situación mexicana de 19
.
,
cadores, parece ofrecernos un caso ejem lar d 68'. an!hzada a la lu- de estos indidicadores son los siguientes· un alt . p
e s1tuac1on revolucionaria. Tales in"
·
o numero de preso
·.
bien elevado de muertos en enfrent .
. s po1tltcos; un número tamlttares; la irresponsable acusación dam,entos (motines); la presencia de fuerzas mi.
..
e sus oponentes po art d
mtervencmn
por parte de éste en Iosme1osdeco
d"
' · r p• e el gobierno y la
.
nentes. Además, el grado de control en I r .~umcac1on de los propios opose usa el ejército y los elementos par ª-1~p 1cac1on de la fuerza es menor cuando
. . preventiva.
am, 1tares (como ocu mo
.. en M'eXJco),
.
~ando se usa 1a pol1c1a
que
1

'

Una serie de tradiciones en la lucha nr
.
autoridades políticas toman en cue ta 1ª imotmes revela lo much(! o poco que las
fl' t
1. .
n as normas establee. d
.
·•
,e os po 1t1cos a los medios no violent
E
. . 1 as, para hmitar los condar oportunidad para la obediencia an;:· d sas trad1c1ones son las siguientes: 1)
2) apelar a los medios de dispersión 'de s e qhue se apliquen medios coercitivos·
Ias mue edumbres s" h •
'
armas pesad:15 solamente cuando ha fallado el em
• m em1as; 3) emplear
mete a los hderes o a los miembros m. . 1 pleo de las hgeras; 4) arrestar solaconocer las quejas legítimas de los mi~v~o en!°sl de la muchedumbre hostil; 5) reconducta tenga que ser reprimida E
tros e a muchedumbre, aun cuando su
ob
· n con ras te con estas t d· •
servaron las siguientes situaciones· 1) 1
.
ra tcmnes, en México se
fueron atacadas con brutalidad .. d as reu_mones pacíficas de julio y de octubre
.
Ysm a vertenc,a alguna· 2) 1
..
reumones sufrieron ataques a tiro
I ta
' os par1IClpantes en estas
. ..
s, cu a zos macanazos
b
crunogeno, en grado excesivo· a¡
.
'
Y con ombas de gas lapor los tanques en el mismo c~ntr v:1~s gru:os de ¿studiantes fueron perseguidos
sido confrontados primero con las ºru:rzª cm ad_y en sus mismos campus, sin haber
por el ejército y por los granaderos t as po_hciacas; 4) el control de los motines
5) el movimiento
. .
estudiantil fue den' ermmo
. d ordmariamente
.
_ en arrest os masivos;'
una conspiración de extranjeros o com uncia o por func1onanos del gobierno como
o un complot comunista.

'

[ 276 J

1

1,

M' .Finalmente • a las ya ¡·1m1·tadas condiciones d l'bertad • .
ex1co, se agregaron nuevas restri .
e I
pubhca prevalecientes en
político: se les impidió hacer u cdc,ones a lo~ estudiantes en su acceso al proceso
radi
so e sus medios de comuni . ,
o, Yse suprimió para ellos la libertad de r .. , b
cac,on, como prensa Y
eumon pu lica.

Ante esta evidencia uno pod · • r
no de 1968 tuvo un p;tencial re~~~ me marse a concluir que el conflicto mexicalllo~imientos estudiantiles de París Y~:1:é~;:":iuy eleva_do. S~ comparamos a los
1~ md1cadores de Stinchcombe M. .
' e ese mismo ano, con referencia a
C!Onaria mucho más alta que París ;~c:~~ec,e al~zar una potencialidad revoluencarcelados y no hubo ningún ar· t
. ultima cmdad, pocos estudiantes fueron
ra,de _1968, no hubo un solo mue;~~e::r,v~Í Dur:inte t?da la crisis de la primave·lfló ninguna arma pesada contra 1 ' h e¡c1 o no m~rvmo en los motines Y no se
fue considerada por algunos aut a mue e umbre. Sm embargo, la crisis francesa
rev0¡UCJonaria
·
como
la primera situacion
" verdaderamente
en la vida polít" dores
.
1
lile•la crisis de 1968 11 , 1lea e pa)s, desde la Comuna de París, en 1871 porevo a a econom1a francesa casi a la quiebra. En cont~te

CATHEDRA
CA THEDRA [

277 ]

I

1

I'
!
11
11

1'

��������En 1968, por primera vez la universidad se vio envuelta en un conflicto quei
opuso a las autoridades políticas; pero este conflicto ~eció de programa y de idea,
logía. Fue verdaderamente sorprendente la gran facilidad con que las distintas escuelas y facultades de la Universidad Nacional y el Instituto Politécnico Nacionál
se lanzaron a una huelga por solidaridad con los estudiantes de la vocacional y de
los planteles de la Escuela Nacional Preparatoria que fueron atacados por la policía
y el ejército. Pero se hizo difícil mantener la unidad de acción, en la huelga, de Wll
masa tan grande de estudiantes (más de ciento cincuenta mil) que se encontraban
dispersos en tan gran número de planteles (ciento veintiocho). El papel de éllte
del universitario 6 fue defendido por los líderes del movimiento, quienes proclamaron la responsabilidad de los estudiantes para encabezar a los otros sectores de la
población en la lucha por una transformación radical del sistema político y por la
erradicación de la injusticia social. Las siguientes declaraciones hechas por un líder
estudiantil ilustran la cuestión:

!

1

"Contamos actualmente con las semillas de una organización, pero ... no con
una línea política. Esto puede advertirse en la actividad que desarrolla el CoJ1Bejo
Nacional de Huelga: una actividad práctica exclusivamente para el momento. Nuestra organización tiene un carácter defensivo y su compromiso responde a la acción
del gobierno. Cuando se resuelva esta situación, la organización con que contamos
debe convertirse en una organización ofensiva, lo cual quiere decir: una organJ,.a.
ción que desarrolle una orientación política de gran alcance .. . (La Unión Nacional
de Estudiantes) debe convertirse en lo que Lenin un día llamó el 'catalizador dela
1t,""'""'11': un núcleo o una chispa que desencadenará el incendio. Las agrupaclo•
nes estudiantn- euentan con las características fundamentales que las convierten
en el sector más indicao~ "•ra hacer frente a la situación social ... Lo que se otee•
sita es que se muevan para ... "-nlir su papel para mostrar que el régimen polí'
tico mexicano no es invulnerable ... " (l,Ar,LA,'1968:22).
Los estudiantes franceses aspiraban también a la tnkf!la meta; su crítica inicial
del sistema universitario los llevó a una crítica radical de la sooiedad entera, y SJ
otorgaron a sí mismos el papel de campeones de la revolución. Es paradójiooque,
cuando recibieron el apoyo de los trabajadores, los estudiantes hayan descuble!IO
que no se encontraban en posición de ejercer el liderazgo de la revolución prolela·
ria. Los trabajadores franceses no declararon sus huelgas por la realización de IIQ
sociedad revolucionaria, como los de China y Cuba, sino por un mejoramiento de
sus condiciones de vida, en tanto que los estudiantes dirigían sus críticas a la "socle·
dad consumista". Esta fue la razón por la cual los principales sindicatos france$8S
no siguieron a los estudiantes en su aventura revolucionaria.
En una situación semejante se encontraban los estudiantes mexicanos. Tan
pronto como se inició el conflicto, varias agrupaciones obreras hicieron declaracio·
nes públicas de apoyo al Presidente de la República y de reprobación a la activld-4
de los estudiantes. Algunas organizaciones de trabajadores fueron la excepción; en•

lre ellas, los sindicatos de trab . d
¡
.
a¡a ores electricist
d
e~s que teman una larga tradición de alianz as Y e l?s trabajadores ferrocarn.
qu1erda. Inmediatamente, los estudiantes de a ~on los lideres estudiantiles de iz!º obrero Y de las organizaciones campesinasnunc1~on la corrupción del movimienaron que los trabajadores obreros Y
~ue 0rrnaban parte del PR! Deman
nacionales "burocralizadas" Y I
campesmos repudiaran a sus org~iza . .
direct
as reemplazaran por "
..
c10nes
amen Ie por los traba¡"adores Tamb"'
.
comités de lucha" elemdos
1
•
1en aqu1 pre al ••
•·
mo: os estudiantes propusieron su propio "C
. v ec10 el ideal de espontaneísmodelo para una "federación revolucion . ;nse¡o Nacional de Huelga" como un
Confederación de Trabajadores de Mé . ar1da' e traba¡adores" en sustitución de 1
x1co, a icta al sector oficial.
a

Cuando los estudiantes franceses se
el es~íritu revolucionario entre los traba ~~:ataron de su falla al tratar de propagar
~s. smd1catos de ser los responsables dei con:s, com~nzaron por acusar a los gran.
cid1eron, no obstante, emplear un nuev
rvadur1smo de los trabajadores Deesto los llevó a definir el nuevo papel de~ enfoque_en relación con los trabajad~res y
a universidad dentro de la sociedad.
Los estudiantes se dieron cuenta d
~os líderes de las agrupaciones de trab:j~~~~:an objet~ de desprecio por parte de
_escariaban las concepciones de aquellos com '~~&lt;moc1das oficialmente, quienes
tienen participación en el mund
• . o vmones de intelectuales" q
tacto . d'
o econom1co Enton d ..
ue no
s mas Irectos con los sectores
1 •
ces ec1d1eron establecer con
can las "dames patronnesses" (damaspopu
ares no muy d"f
t
·
.
d 1 '.
I eren es de los que practi•
en busca d 1 "
e a caridad) cuando "
.
e mundo real del trabajo" E i
se acercan al pueblo"
abngaba~ la esperanza de redescubrir al r~I p stemon, 1968_:34), Los estudiantes
~ con_oc1an a.través de los libros De
etanado revoluc1onario al que solamenaislam1ento, sino clarificar sus co~ce cion:s conta;t~s esperaban no sólo romper su
caba este nuevo enfoque hacia los sec~
s ideologicas. Mothe (1968:885) explires populares del siguiente modo:
"Lo
. . s estudiantes no miran al proletariado com
smo que buscan una significación paras
o~ ~a masa a la que ellos deben
as por los trabajadores Por P .
u propia vida en las demandas formu
vez los estudi t ¡
·
i4e1111 •que p1'den instrucciones· a los rimera
trab . d '
. an es, as futuras élites son
estos".
a¡a ores Y quienes desean recibir las órdenes

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Estos contactos directos tendrán lugar en las fábricas d

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Del mismo modo en M• · 1
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eXJco, os estudiantes organizaron pequeños grupos de
ISias, las bngadas polfticas", que trataron de entablar un contacto direc1
Faculta/~ t~~a¡ad?res en las fabricas. Un miembro del "comité de lucha" de la
decía:
e I osof1a y Letras, al explicar la orientación del movimiento estudiantil,

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=::sd~~::~::dno:u:nvolantes e inician discusiones polític:is,º0n:~~~~:
tes durante la rebelión del::;:ona Y en otros edificios ocupados por los estudian-

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[ 292 ]

CATHEDRA [ 293 ]

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CATHEDRA

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11

��influencia del carácter antQtrar,
rab "ado- y las tácticas de su 1ucha expresan ~miento
de mayo. Gombin
t 111 '"º
.
.
et alista del moVI
d (1971:
' de
quico antiautoritario, antiestru ur fl" ctos laborales que tuvieron lugar espues
33) c:incluye sus análisis de los con 1
1968 en estos términos:

. .

.
, de los grupos antiautontarios Y la ac" • • . la identificación entre.'ª.
ideolhogidaado ocasión a una vía de pensamiento
. , espontánea
de las masas anonlDJas ,,a
c1on
., que C8SI. n0 tiene precedentes .
de aCCJon
,
Y
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quedo
de
. , 1 pontane1Smo
en 1968
' pero no
.
dnada
México descubrio, tamb1en
e es las d
das
del Consejo
Nac1onal
e Huel.
1
, al término del conflicto. Ninguna de
em:anizó ningún movimiento para lu-

:a fue satisfecha (has!a junio de 1969) ~ non: ~e dichas demandas.

~o tuv?_lugar
char por la satisfaccion, al ~enos, de gu ., n de una nueva universidad mib~te.
. guna reforma universitaria Y la co~~p~mgun' cambio significativo en las relaciomn
- t ampo_co ocumoomo
nm una consecuencia del movlIIIJe
. . nto de
quedó como un sueno;
nes entre estudiantes Y traba¡adores, c
1968.
.
d r la conseeuen,
, . del movimiento pu O se
,
El fracaso de los objetivos ~cadem1~0: los estudiantes y !~autoridades ~Clldecia de que no existió enfrentam1~,n; : rel rector Barros Sierra (quien pim:c1a:
•ca¡¡ Desde el comienzo del con ic ! .d designado al término de la crisis •
:iar· del favor del PRI, pu~sto que babi:: %testa, con todo el Co~sejo Unive~•
de 1966)
-~ ~olo_coadal'
. Cuando
el e¡erCJto
mv 10~::re~nto!universitarios, Barros Sierra renunció.
tversitaria
ut ·dadel
.
ntamiento entre estudiantes Y a on
En Francia, por lo contrario,_ el enfre
ar una crítica de su sistema de eduea•
universitarias permitió a los estud1ant_e~ fo~~ de las universidades. Al menos en
.
ción superior
y del s1·stema de admm1strac1on
1
on algunos resultados tangibles.
este aspecto, los estudiantes franceses ograr
cesift
ano.

.
pudoque
-deberse
a la ex
El fracaso de los objetivos políticos,
en México
político
adoptaron
los eslu·
desarticulación de la o~ani~~ió°r!ed:~!==~ago para qu~ pudie~
d"antes Su programa ideologtco
·as para la accion pohtica uni

':~.;::,,:::':'.'.~==::.;.-::

atrae~:

==

qg·an;•~ción
fue demasiado
fluida para que PI contmurdad ae los objetivos político&amp;
• • •t º• y mantener a
contra
la policía Y el e1ere•

***

1

1

• · tos de 1968 numerosas Publicaciones
MéDIEZ AivOS después de los acobntecl1D1ienov·1D11·entos e~tudiantiles de
Parísreciey
re os mextraer de. una serie de artículos mlan
n·
han revelado nue!as perspectivas.soteresante
xico del mismo ano. Nos parece J~ "
eso" algunas opiniones que concu ,~
temente
publicados
el art1c
se°!~anopo~:cque
;oncieme a los acontecimientos o
con las expuestas
enen
este
o,

[ 296 ]

aquel año tuvieron lugar en MéXico. Estas opiniones se refieren en particular a

euatro dimensiones del movimiento estudiantil mexicano descritas en nuestro estudio: 1) la importancia que tuvo el movimiento de Mayo en Francia, para las autoridáiles meXicanas; 2) la ausencia de estructura ideológica y organizacionat del movimltnto estudiantil meXicano; 3) su aislamiento, y 4) su fracaso final.
1) Poco tiempo después de haberse iniciado el conflicto, un editorial de
''E:i:célsior", escrito por Daniel Cosío Villegas (1978), establecía una comparación
entre los acontecimientos de París y México. Este análisis subrayaba por una parte
la ausencia de objetivos propiamente universitarios en el movimiento estudiantil
mexicano, en contraste con el movimiento estudiantil francés y, por otra, la violenta y despiadada represión desencadenada por las fuerzas públicas mexicanas (grana..
deros y ejército), que contrasta con la ausencia de violencia homicida en el caso
francés. Aquel editorial tuvo suficiente influencia para incitar al presidente Díaz
Onlaz a contestar personalmente a Cosío Villegas en una carta que sólo hasta en fedla reciente fue publicada por la revista "Proceso" (No. 105,6 Nov. 1978, 10-11).
En esta carta, el Presidente muestra hasta qué punto le impresionó el caso francés, y
Juslilica la intervención directa del ejército mexicano en el conflicto (en Francia, el
eJército no intervino; los generales sólo prometieron su eventual apoyo al presidente
De Gaulle), aduciendo la necesidad de evitar la quiebra económica de México y, en
el peor de los casos, la guerra civiJ.

Estos dos documentos confirman la interpretación de la actitud de las autorid~des mexicanas frente a la crisis de 1968, presentada en nuestro análisis, y del contraste entre los usos de la violencia en París y en México.
Desde esta misma perspectiva, el general divisionario Mazón Pineda, comandan" lllilitar del Distrito Federal durante los acontecimientos de 1968, expresa su con-

llcción de que el movimiento estudiantil mexicano fue influidó por un "afán imitallvo de los sucesos de esta índole registrados en otros países" (1978: 11).
2) La ausencia de estructura ideológica y organizacional del movimiento de
IS68 ha sido reconocida por Heberto Castillo (1978: 31), así como por Elena Po,
nlalowsta (1978: 19), AguiJar Mora (1978: 20) y, hasta cierto punto, por Guevara
Niebla (1978: 19). Aguilar Mora, quien fue miembro del Comité de Lucha de FilolO!fa y Letras, en 1968, concuerda con nuestro análisis cuando liga la ausencia de
lllnrctura y el espontaneísmo con la rigidez de las Instituciones políticas: "¿Qué
IIItó centralmente a nivel histórico al movimiento en 1968? Un proyecto político
ilobal, coherente y consecuente . . . El espontaneísmo era en cierta forma ineVitable Yfatalmente impuesto por la institucionalización del movimiento obrero charrilllllo por oc,ca ae treinta años" (1978:20).

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11

3) Guevam Niebla (véase Páoll, 1978:33) y Aguilar Mora (1978:20) atribuyen
lmrrbién gran importancia (como en nuestro análisis) al aislamiento en que se manliiloeJ movimiento estudiantil respecto de las fuerzas populares. Marcelino PereUó,

1
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CATHEDRA
CATHEDRA [ 297]

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�quien fue miembro del CNH, lo indica explícitamente: "El movimiento murió por
asfixia, por aislamiento, por su incapacidad para involucrar a otros sectores de la
población ... " (1978:6).

4) Finalmente, numerosos comentaristas, entre ellos Castillo (1978:31), Martínez Verdugo (1978:23), Perelló (1978:11), admiten el fracaso del movimiento
mientras que Roberto Escudero y Gilberto Guevara Niebla (1978:20) ven en
la fuente de una movilización popular y aun, Escudero (1978: 14), advierte el inicio de un movimiento sindical independiente. En la ausencia de he.chos concretoa
en qué apoyar la relación que ellos ven entre el movimiento estudiantil de 1968 y
acontecimientos ulteriores, no podemos juzgar si su optimismo está justificado.

éÍ

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8810n, ovember, 21-23.
tal p
" '
e Student Rebellio . M .
ress 'Vol. 6 ' No · 37 , Novemberns
and France" , "Int ercontinen41 In
949 _éx1co
958 _

"

CATHEDRA

CA THEDRA [

299 ]
11

����������2) Formar profesores e investigado
.
de la ciencia de ta historia, con el rm de : me¡or pe~dos en el conocimiento
lula media v superior.
mayor coheslon a 1~ educación universi-

bres propios, etcelera.
5) CUando se estudie un período determinado, comspondlenle a un ínallla,
bleclda (edad moderna en Europa; América, 1930-1975, Asia y Afrlca, 1780-194&amp;),
conviene apuntar fenómenos comunes a regiones varias del área, o bien a PIOellOI
comunes en los cuales se hayan inscrito dl'/1111118 reglones, aunque jupndo lal qz
papeles diferentes. Así, para estudiar al período moderno, es más correcto COllllderar la formación del capitalismo antes que yuxtaponer las historias singulw dnumerosísimos países.

3) Capacitar a un nuevo tipo de universitari

t.lm del presente hi•t,,,.;r.0 en funci, d 1
°". que posea una coomovisión más
'
on e conocimiento del pasado.

6) Otro tanto sucede con el caso de América Latina contemporánea: ante la
imposible tarea de revisar las múltiples historias nacionales, conviene ver qué pmbl•
mas y fenómenos comunes afectan al conjunto.
7) Es factible hacer una clasificación temática distinguiendo: a) lemas generales, b) lemas especiales, c) temas específicos.
8) Se entiende que la estructura del plan de estudios tiende a coUSólldar fOlmas de análisis, si no comunes, al menos af"mes, a través de la considéraCÍÓQ de 118
sociedades o momentos de. ellas. El criterio unificador está vertebrado, en buena
parte, por la índole de los problemas más álgidos que afectan nuestra realidad mnlcana y latinoamericana (tenencia de la tierra, formación de sectores y clases IOllJa.
les, etcétera).

1'

4) Comprensión más profunaa
da
particularidades históricas que corre: ;uata ' para !os alumnos de historia, de las
n&gt; estrechamente ligada ·de la conce~i~:ei:o~i::OCledades d~ nu~stro tiempo, pe.
dora de la ciencia de Ja historia.
6) Entender que dentro de ests
.,
prioridad a la historia mexicana Y ,a::~n to~dora de la historia se dará
procesos contemporáneos.
ncana, e, mternamente a éstas, a los

1

6) Que el egresado del Colegio d His •
clones de Africa YAsia con lll de Latine _tona comprenda la af"midad de las situaoamerica.
·

7) 9ue comprehda, asimismo, que la histo ·
.
lransitono de la formación feudal a la i0
. , na ~odenui "" m1c1&amp; con el proceso
rmac10n cap1tslists, etcétera.

Nuevos coordinadores Y crecimiento del Colegio
, I,'

9) Se reemplazará, así, un falso enciclopedismo que sólo conduce a únamm
ma dispersión sobre la base de innumerables asignaturas que giran, eeenclullenle,
alrededor de sus respectivos ejes autónomos.
·

10) Convendré destinar al desarrollo de las clases teóricas tres jomadu 1111111nales de una duración de una hora y veinte minutos cada una de ellas, deallnía&amp;.
los últimos veinte minutos a promover la discusión, preguntas aclaratoriu, eteíla,
motivadas por la exposición del profesor.

11) Por cuanto a las clases prácticas,-una buena proporción es el témúno, íemanalmente, de dos jornadas continuadas de una hora y veinte minulol cada 11111,
con un intervalo de algunos minutos.

Nuevos objetivos
A PARTIR de su reforma de 1976, el Colegio de H!Jtoria de la Facullad de Fi·
losofía y Letras posee, entre otros, los siguientes objetivos:

EL PRIMER coordinador del Colegio de His .
llormente, la licenciada ElviA Hemández - . t;ona fue, como ya se acotó anteBenwdo Flores Flores. Pero como es~ Coni:uo en este desempeño el licenciado
lllll de la División de F.studios Superi m;es O tuvo que ha&lt;!l!rse cargo de la jefa.
eenclado Arturo Delgado Moya, en 19~r;8 ; la Fa~ultad, fue promovido por el tidoctor Doménico Síndico. Todos estos.
Partir ~e 1978 su coordinador es el
lbcuulento de este Colegio.
cambios se dieron en consonancia con el

ª.

oi
,1

Ordenamiento académico Y administrativo.
/ 11

u:

EN LA actualidad la tru tu
, .
lolia está sustentada e¿
coo~~~demica Ya~ini_s~tiva del Colegio de Hislllldos, en junio de .1978, de la siguien't: y un c~nse¡o téc_ruco, los cuales están for.
Si'ndico. Consejo Técnico doctor Guill manera. Coordmador, doctor Domenico
llllleiado Mario Ce tti . • .
ermo Beato, doctor Lutz Brinckmann li
Florea, profesor R:.~•;nc~d~ 0 Pé~z Delgado; licenciado Bernardo FJ~~
lo Gerudo de Le, T
e~an ~z, licenc1~do Femando Raúl Murriets, arquiteceo Sindico.
on orres, licenc1&amp;do Tomas González de Luna Ydoctor Doméni-

I.,'
1

j

Mat!

I'
1,11

1,

1) Preparar científicamente a los alumnos para que puedan ejercer la pn,feliÍ)D

de licenciados en blstoria.

[ 318]

CATHEDRA

A estos maestros se agrega el ·
,
IDIBIDo numero de alumnos, por lo que el Consejo

1

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111 ,,
1

CATHEDRA [ 319]

,1

1
1:

'

�. . queda Integrado por veinte pe-.
Ticmco del Colello de Historia

-•'"'los

Obleroac/ones generales

'dltos académicos y a los •.,......
a los ere
ESTAS observaciones son atinentes
. d Historia,
como sigue:
pm Ingresar y egresar del Colegio e

1) En el área maglsterial,
2) En el área de la investigación,
3) En el área de las empresas del sector público y
4) En el área de las empresas privadas.
En el campo maglsterial, el licenciado en historia puede empleme como profesor en las instituciones de enseñanza media (básica y superior), tecnológica y universitaria.

Crwitos

anlzación académica por ~ -

1) En el Cole'!o de Hlsto:ni::!e ~ tot de treinta (30) créditos académlLa ,,.,...ra de licenciado en bis , tlcas.
O

..,,...
teóricas Yprac
cos;,entre ~turas
terlas que se cunen en
.
podrá
acreditar
algunas
ma.
, d I coordinador
2) El Colegio de Hlstonad
· de la Facultad, e acuerdo con la previa autorizacion e
otros colegios . d I director de la Facultad.
de dicho Colegio Y e
,
menos de dos ni mú de
3) El alumno del Colegio de Hlsú?:c:º~ai:;~o esta irregularidad escocuatro acordará
materias antelatlvtmente
en el mismo ciclocon
acad;
e coordinador del Colegio y con el dlrec1ol:
lar se
..
de la l'acultao.

En el campo de la investigación, el egresado de los estudios universitarios de
hlatoria puede laborar en toda clase de centros, institutos, organismos, empresas,
et.cétera, que necesiten de este nuevo tipo de profesional capacitado en la elaboración, análisis, estudio, dirección de investigaciones históricas y de ciencias sociales.
En la esfera de las empresas del sector público, que es muy amplia, el licenciado en historia puede trabajar tanto en las secretarías del Estado mexicano como en
las empresas paraestatales y descentralizadas e, incluso, en algunas oficinas, direcelones y otras entidades de los gobiernos de los estados federativos de la nación.
Por cuanto al área de los negocios privados, el licenciado en historia puede em1

plearse en aquellas Instituciones que realizan estudios e investigaciones históricas,

tales como negocios bancarios, financieros, industriales, mercantiles, etcétera. ·
•.
.
r al Colegio de Historia
Requisitos paro ingresa

. . tura en historia req1llel8
cursardelapasante
licenciade n?rmal básica suptEI ingreso al Colegio de Hlstoria
carta
0
del certificado
bachillerattl;
rlor,J&gt;
el títwo de
o carta
de pasan:fe otra carrera profesional umversltarla.

·tufuo

n de aplllud

Requisitos paro terminar los estudios

. ria deberá presentar un exame
IIIU1) El alumno del Colegio ?era~~dema antes de dar por termlnadouua
ara traducir una lengua e;i:~¡e
tos de la licenciatura en hJStona.
. .
coiecU'fllDtlll
, haber participado mdlvld'!l1.Y
2) De la ~ mane!Bti:~: taller de investigación histórica.
en las labores teoncas Yprac
be • elaborar Y Pffllll"
ligación
de
1 egresado del taller de inves
.
tlca ra
blst.órlca de nueslllll
3)
AsiJD!m1º•
e
b
algún
tema
de
la_problema
tar un traba¡o ae tesis so re
días.

Estero de trabajo del licenciado en historia

,

•
PARA EL licenciado en historia
exlsten cuatro grandes areas
sional:

[320]

de tnbljo pide-

Actividades extraesco/ares del Colegio de Historia
NO OBSTANTE su corta vida física, el Colegio de Historia tiene ya un amplio
CUITiculum de labores extraescolares. S11s alumnos y profesores han participado en
1111a extensa gama de congresos, simposios, jornadas y conferencias de historia. Pol!&amp;Dcias, informes, investigaciones, debates, etcétera, son los trabajos altamente callticados que ellos han realizado. Conocida la excelencia de algunos de sus escritos,
ll¡unos han sido editados por Siglo veintiuno editores y próximamente por los edilorea de la Secretaría de Educación Pública, en la Colección Sepsetentas.
A continuación, acotmemos la nómina de reuniones en que han Participado
IIU8llros univenitarios. Asimismo, los documentos que han presentado en ellas.
1) Segundo encuentro de historiadores de provincia, celebrado en San Luis
~ , S. L. P., en octubre de 1974. Delegados invitados: Héctor Jaime TreViño,
ao.n,a Sáncbez, Mazgarita Alvarez, Rosario Vivanco y María Elena Padilla.

2) Reunión sobre aspectos de arqueología e historia del noreste, celebrado en
lfoateney, N. L., en abril de 1976. Ponencia presentada: "Informe sobre la situadón de los archivos municipales y Parroquiales del estado de Nuevo León".. Ponenlf,¡ JUier Rojas, Hermi!o Clsneros, José Luis Martínez, Arturo Valdés, Juan Anto•
1111.
ido Vízquez, Magdalena Martínez, Margarita E. Alvarez y Rosalba Sánchez Ledez-

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VI. BIBLIONOTAS

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• David Martell • Tomás González de luna • Santiago A. Salas •
• Pedro Reyes Velázquez • Bernardo Lima

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[ 324] CATHEDRA

CATHEDRA

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�Biblionotas

La mayoría de edad
de las tareas editoriales de la Facultad de
Filosofía V Letras de la UANL·
QUIENES se han ocupado de los
to de la edición de libros.
objetivos generales de las universidades señalan cuatro funciones fundaNuestra FacuJtad de Filosofía y
mentales para toda institución de eduLetras lambién
edita libros. Tiene
1
cación superior: i) la enseñanza proseis años de hacerlos. Fue una de las
fesional; ii) la investigación científica;
metas que se echó a cuestas la actual
gestión directiva, la del licenciado Toiii) la extensión universitaria o difu.
sión cultural, y iv) la función crítica.
más GonzáJez de Luna y del licenciado
La Facultad de Filosofía y Letras de
Juan Angel Sáncbez. Los tiene divididos, incluso, en diversos repertorios.
la Universidad Autónoma de Nuevo
Son
veintitrés ediciones, en once coLeón, en la medida de sus posibilidalecciones, además de diez números de
des, cumple puntualmente con estas
CATHEDRA, su periódica revista tricuatro funciones universitarias básicas.
mestral. Todo esto hasta diciembre
Precisamente por el cumplimiento
del año Pasado, 1978.
de uno de los aspectos de la extensión
universitaria o difusión cultural es por
Pero hacer libros no es tarea fácil.
Esto es arcbiconocido pars los que salo que estamos aquí reunidos, gozanben de los achaques editoriales. La
do de las finezas exquisitas de nuestro
edición de libros -como lambién es el
anfitrión, el señor Alfonso Castillo (*).
caso de la investigación científica- reSe trata, en este caso, como ya es saquiere
de una fuerte inversión de rebido por todos los presentes, del asuncursos humanos altamente capacitados

1

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1

(') PALABRAS expuestas en el aoto de presentación de los libros La dialictica como ,i,.
temo, de &gt;".aid M. Orudzbev, y Metodología del conocimiento c/entffico, de P. N. Fedoseev et.
al.,
oCboacto
y media
Que n..
de la
celebrado
ht&gt;•Jt.e. en la Librería Caslillo, el vteznes 11 de maro del presente año, a Jaa

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CATHEDRA (327]
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�y, desde luego, de la abundancia en el
renglón pecuniario. Pero a veces sucede que hay instituciones que tienen el
potencial dinerario suficiente pero no
disponen del elemento humano y fallan: ¡Cuántas tristes y magras publi•
caciones andan rodando en algunas dependencias universitarias!
Para 1979, la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL pretende llegar a su mayoría de edad bibliográfica.
Se quiere aunar la cantidad a la cali·
dad. Se planea editar un libro mensual, o más, si es posible (todo dependerá de las imprentas). Y, asimismo,
mejorar, edición a edición, nuestra revista CATHEDRA; Es por eso que hemos inaugurado el nuevo repertorio bibliogmfico conocido como "Colección
de Filosofía y Ciencias Sociales", con
materiales científicos y metodológicos
de la mejor calidad académica y tipográfica, y escritos por las más grandes
personalidades en la esfera de las ciencias filosóficas y sociales.
Los títulos que ya han visto la luz
pública; dentro de esta colección, son,
como se anunciaba en la invitación a
este acto, los siguientes: La dialéctica
como sistema, del profesor soviético
Zaid M. Orudzhev, y Metodología del
conocimiento científico, realizado por
un equipo de varios académicos y científicos soviéticos y cubanos. De estos
dos volúmenes se referirán, respectivamente, en seguida, los señores licenciado Tomás González de Luna y licenciado Santiago Alfredo Salas de
León, en su orden, director y coordi•
nador de la maestría de metodología
de la ciencia de nuestra Facultad.
Dentro de este mismo repertorio
se encuentran en prensa las obras siguientes: Estrucrura lógica del concepto de capital en Marx, del profesor

[ 328] CATHEDRA

alemán Helmut Reichelt, y La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en
"El capital" de Marx, del conocido
académico soviético Evald V. Dienkov.
Para ·la edición de estos dos libros y
otros venideros contamos con la colaboración muy eficaz del Centro de
Traducción de la Facultad, que dirige
entusiasta y atingentemente nuestro
buen amigo el licenciado Herón Pérez
Martínez ; • . Ojalá pudiéramos reunirnos próximamente y brindar nuevamente todos nosotros cuando aparez.
can estos textos en los meses venideros.
También la creación literaria y la
historia est.án presentes en nuesttos
planes editeriales. En efecto, un libro
de poemas, A Vuelta de roeda, delconocido y excelente poeta regiomonta•
no Horacio Salazar Ortíz, está también
en prensa, así como otro de documentos históricos, que han preparado algu·
nos elementos de nuestro Colegio de
Historia, entre los cuales está nuestro
gran amigo el licenciado Mario Ceruttl,
colaborador conspicuo de CATHEDRA y profesor de la Facultad. Tam·
bién participaron en esta obra el licenciado Ricardo Elizondo Elizondo, dl·
rector del Archivo General del Estado
de Nuevo León, y otros investigadores
noveles.
Además de los anteriores libros,
ya se est.án preparando los materiales
del segundo tomo de la MetodologÍa
del conocimiento científico y cuatro
entregas de los Cuadernillos socio/ÓIÍcos, esas ediciones instrumentales que
son un apoyo didáctico para los esto·
diantes de las carreras de ciencias sociales, y. cuyos títulos son los sigui_e~
tes: Definiciones y teorías ,uciolóf"
cas burguesas: Su crlt/ca. Categonas
y leyes =ciológícas marxistas (segun·

daedi··¡
cmn _; Introducción al funcionalestrucrurallsmo:
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mismo, dentro de nuestras ta.
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s , con materiales escrito
por lo más destacado de su profesora~

do. Próximam
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ente daremos a conocer
os.
Todos estos y los de ,
la Facultad de Fil f' mas afanes de
UANL ll
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una verdadera F
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vos de todaQ:alcumpl! con los obieti.
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c1a universítari ob. .
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Das Palabras: ''Traba~guten~ sencimás, para se .
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LA OBRA • titul
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como sistema fue publicada en . ca
~ en _ruso, por la Editori~ p:i::r
oscu, en 197 3 En
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.IDlno, traducida al ~spañ tgundo tér0 por la EditoliaJ de Ci .
, F' enCI_as Sociales, en su "Coleccion ilosof1a" e La
ba, en 1978 y, n Habana, Culllarzo d
.
en tercer lugar en
lad de F~=f~ es e~tada por la F;cul18 Y tras de la Univer•• &lt;*) DISJS.RTACION del u

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Una
pos1c1on sistemática de la dialéctica

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materialista (• ¡

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&amp;dad Autonoma de Nuevo Le,
una :!impresión de la versión c;~~n~
maestro Zaid M o
la Universidad Estatal
rudzhev, de
el autor d
monosov, es
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e esta obra que constituye 1
res tado de parte d
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nes dadas
e sus mvestigacio197
a conocer en los años de
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al1smo d1alectico, en Moscú. Se

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'"º atstema1 de Zaid M. O?Udzbev,
eenctado Tomás González de
dada en la Librería Cast111 LU: sobre el libro La dialéctica
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11 de mayo pasado.

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CATHEDRA [329]

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������víctima se sustituye por el "p~acio
presidencial" de la víctima polttl~.
mas
El "golpe" es un acto e..,,,....;VO
-r••técm·co pero en nueve C8B08 de
que
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tecido
diez obtiene el resultado ape
•
No se debería suponer que la magia Y
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fun.
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la hechicería nunca Clonan.
La comunicación humana se ll;all·
medio de acciones .expremvaa
zauepor
funcionan como "señales"' .•"sig•
qnos" y "s1m
• bolos"• La mayona de
.
tlÍl8 no distinguimos en absoluto
noso
con precisión estas tres palabras comunes e Incluso quienes lo hacen pue' ........ de manera muy diferente.
den .........
da bre este
(La literatura especlallza sovarios sitema es muy amplia Y ~~ frécuen.,
Las "autoridades mas
,..os.
p.
SaUBSllle
temente citadas con eirce,
•

Caslrer Hjelmslev, Morris, Jakobec/n.
Barth~. Estos autores recogen 111
combinaciones posibles de los lé?mi,
nos "signo", ''símbolo", ''Indicador",
"señal" ''Icono", con muy poeo
deben relaacuerd~ en tomo a cómo
•
1IDI
clonane estas categonaa, pero con
complejidad argumental slemJ)le cnclente).
. llamar
Edmund Leách se pemute
a cualquier unidad de comunicación
"suceso comunicativo". Tal BUCetlO ea
diádico (de dos caras) en por lo llllllOB
dos sentidos porque siempre debe ~
ber dos sujetos: x, el "emisor'', el 011gen de la acción expresiva, e Y, el "nceptor", el Intérprete de} resultado dB
la acción expresiva, etcétera/ PEDRO
REYES VEI,AZQUEZ ■

,,
"Para nacer ha nacido '

au~•e::~a!:::'.:

un complemento del
el premio no
EL VOLUMEN titulado Para nacer he nacido, del poeta chileno Pablo
N da Premio Nobel en 1971,. que
e:ce' bajo el signo de Seix Barral,
iarcelona 1978, viene a ser un complemento ' del auto. i:re trato trazado en
Confieso qúe he vivido.
te
Distribuye su contenido en ~e
partes o cuadernos. Fonnan el pnme-

ro "Es muy temprano", doce~en prosa publicados origlnalmeJldleolo1922, cuando el escritor tenía "ÍIÍÍÍcho años. El segundo cuademode, dugen viajera"' •••e
.,. esllmpll
Djlbull, Codades lejanas: Port-Sald,
• ,_
.Madres
Sallón,•
lombo, Singapur,
dadll alnP
rulnaa de mlsterlOS118 clu
·
lesaa:
Anuradbapura, PolODllffl,

Mlhlntale, Sigiriya, Dambulla. El cuaobras y autores diversos. Recuerda
derno tercero, "Fuego de amistad",
erratas
y erratones intercalados en sus
noca ~ humanas: García Lorca,
libros,
como
el cambio que sufrió su
Cém Vallejo, Albert! y María Teresa
León, el novelista Carlos Levi, Malepoema titulado "FareweU": donde el
poeta escribió "Amo el amor que se
koukl, Paul Eluard, Migue! Otero Silva, etcétera.
reparte" -en besos, lecho y pan", la
imprenta enmendó y puso "en besos,
Las prosas de "Navegar en el huleche y pan", de manera que en una
mo", cuaderno cuarto de la serle,
traducción inglesa caiga el poema una
lllaban en las teorías Hterariu, poten"milk" que hacía derramar lágrimas a
dlll el Influjo de Ju tierras de América
Neruda,
o dibujan siluetas de creadores que
fueron testimonio. La dedicada a Ra"Lucha por la .iustlcla", título del
cuaderno sexto, compila escritos de camón López Velarde expresa textualmente:
rácter político, en tanto el cuaderno
"No hay poesía más alquitarada
final, ''Pablo Neruda habla", reprodu·ce varios discursos memorables, en in&amp;que su poesía. He ido de alambique
tltuciones y academias que otorgaron
en alamblque destilando la gota justa
galardones al poeta. Su discurso en la
dB alcohol de azahar, se ha reposado
ceremonia de entrega del Premio Noen diminutas. .redomas hasta llegar a
bel de Literatura recuerda en un trag.
• la perfécción de la fragancia. Es
mento:
111 111 independencia que se queda ahí
dormida, como en un frasco azul de
"Hace hoy cien años exactos, un
pobre y espléndido poeta, el más atroz
Oltmacla, envuelta en BU tranqullidad
de los. desesperados, escribió esta proy en III olvido. Pero al menor contacfecía:
"A l'aurore, armés d 'une ardento 18Dtlmos que continúa intacta, a
te
patience,
nous entrerons aux splenlllfÍ8 de los años, esta energía voltaldides Vil/es" (al amanecer, armados de
._ Y sentimos que nos atravesó el
una ardiente paciencia, entraremos a
llaneo del corazón la inefable puntelas espléndidas ciudades).
.da de una flecha que traía en BU vuelo
Yo creo en esa profecía de Rim. 11 IIOllla de los Jazmines que también
baud, el vidente. Yo vengo de una
obscura Provincia, de un país separado
El ·quinto cuaderno, "Reflexiones
de todos los otros por la tajante geo4-de lila Negra••, comienza por re11PGllder a una encuesta: ¿Qué pasará
grafía. Fuí el más abandonado de los
poetas y mi poesía fue regional, dololllll la PDesía en el año 2000? F.s prorosa y lluviosa. Pero tuve siempre conilllle --dice Neruda- que en el año
aJoo el poeta más novedoso_. a la
fianza en el hombre. No perdí Jamás
la esperanza. Por eso tal vez he ile!IIBo
l!adá, en todas partes, sea un poeta
-., que &amp;hora nadie lee y que se
hasta aquí con mi poesía, y tambiéa
limó Homero. Coineni., Además,
con mi bandera .. ."/PEDRO REYES'
VELA,zQUEZ ■

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[340) CATHEDRA

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�de fechas. La rutina de preguntas y
respuestas obliga a su víctima a simular que es Heine o Wilde o Bemard
Shaw, empresa que suele acometer
con escasa fortuna. El Interrogador
descarga preguntas que sugieren y casi
imponen respuestas detelllllna,das. Le
duele, además, ser el que interroga y
no el que dictamina e intercala sus propias aversiones y preferencias, generalmente superfiuas".

El estudio 1'1nal sobre el nuevo

periodismo muestra la capacidad de
análisis de Carlos Monsiváis (el hijo
malcriado que no tuvo Salvador Novo)
y se detiene en James Agee, Trumao
Capote, Nonnan Mailer, Tom Wolfe.
Al último de_ los nombrados lo distingue la incorporación obsesiva de elemento&amp; de la vida contemporánea, el
uso casi histérico de la analogía, la
reducción humorística de los elementos centrales de la cultura a problemas
de moda, etcétera/ PEDRO REYES
VELAZQUEZ ■

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Un libro

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donde se mu estra la capacidad de análisis· á"de
Carlos Monsiv IS
EL LIBRO titulado An_t?logía_ de
la crónica en México, selecc~º?.' prolo-

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1

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goyno tas de Carlos Mons1va1s,
• · · dlleva
e
en la portada un carton ~om1c~
Abel Quezada Y aparece ba¡o el s•~~o
de la Dirección General de Difus1on
Cultural de la UNAM, 1979. .
La antología o florilegio tiene dedicatoria de Hugo Gutiérrez Vega para
los estudiantes de periodismo Yselec. a •n
c1on
, primer. lugar cinco modelos
G ill r
de ·periodistas del siglo pasado: ~ e •
mo Prieto, Francisco Zarco, Jose Tomás de Cuéllar, Ignacio Manuel :"-]ta•
mirano y Manuel Gutiérre~ Na!•~•
quienes armonizaron el interes co!1d1B•
np de sus escrito&amp; con la calidad litera-

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ria. Idéntica característica doble ostentan los modelos que represe?tan al
·g1 xx John Reed (norteamencano),
s1 o .
. d Va
Martín Luis Guzmán, Artem10 e .
lle Arlzpe, Renato, Leduc, Mari? Gill~
Salvador Novo, Jose Alvarado, R1c~•
Cortés Tamayo, Arturo Sotoll!.8Y •
•
Itas Ricardo 11••111•Y' GaJose Revue : . ) Julio Scherer
brlel Vargas {rl,husdllte '

García, Elena Poniatowska, Vicente '
Leñero, Héctor Aguilar Camín ~ Jooé
Joaquín Blanco. Añade un Apend1ce
("Alabemos ahora a los homb~ fa.
mosos") sobre el nuevo peri~?
norteamericano; una bibliografia bási·
ca y otra bibliografía básica de nuevo
periodismo.
Carlos Monsiváis rec~erda 1~. distinción que ya señaló Gutierrez Na¡en,
en 1893, "entre el cronista, maestro
'ticadel arte de comentar literarl~ Y«;I1 ,
mente la actualidad, Y el • reporter''
mucho más amigo del sensaclonallamo
que de la sintaxis". Naturalme.~te,:
cuerda también una expliC1C1on
Jorge Luis Borges:
,
"El reportaje es uno de los generos más reprochables Y populares de
que adolecen nuestras letras. _Fing!:.!
una conve rsacl,0,n, pero se 1den~
· ·Jorio
r grasamente con •l inrerrop ,
con .i catecismo y con 1~ ~..:, de ciertos profesores inbíbUes
n
me ••
al alumno
que en vez de dejar hablar
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con
lo •Interrumpen descortésmen
nimiedades blbllográficaa Y exigen

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POR CORTES/A de su autor, el
enssyista y crítico norteamericano
Jobo L. Brown, bajo la hospitalidad
de Lala y Vlc Nlemeyer, la columna
IIClbe de nuevo Diálogos trosatlántico., obra publicada originalmente en
llallano como "JI Gigantesco Teatro".
El doctor Brown fue conferendante huésped de la Escuela Munici(lal de Verano "Profesor Francisco M.
1.ertuche", durante la alcaldía del inlltnlero César Lazo Hinofósa. Abara
~ invitado por el Museo de Mon:
leney, donde dictó una conferencia el
Pltves titulada "Exuberancia mexicana

1

11

Libro y
conferencia del ensayista y crítico
John L. Brown

1

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norteamericana: Intercambios artísticos y literarios, 1920,1940". (l!;n tales
décadas fue tan espontáneo, abundante y valioso el intercambio cultural
entre México y los Estados Unidos,
que cabe sospechar si se debió a que
no existían oficinas burocráticas para
el intercambio cultural).
Titular de literatura comparativa
en la Universidad Católica de América (Washington, D. C.) y catedrático,
conferenciante o agregado cultural del
servicio diplomático en París, Bruseias,
Roma, México, Toronto, etcétera,
Jobn L. Brown .. -.11utor de una Pa-

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En el número dos
de "Caligrama": cinco autores Y nueve .
colaboraciones de primara
CINVO autores y nueve ~bora-

clones de primera contiene el numero
dos de "Cal;""'ma"
..,,w
• la revista blmes•
traI de literatura, crítica Y teoria que
edita en·Monterrey el grupo del mismo nombre (febrero-lll8lZO de 19,7 8&gt;·
Aquí nos referiremos a los dos pnme•
ros autores .. •
tá'
En I escrito "Si la palabra es
abierta, e¿dónde quedo• la poie'mica.'"•
Xavier Rodríguez Aralza se refiere a
la controvenla suscitada entre ~os
Monsiváls Y Octavio Paz en las paginas
de h\ revista "Proceso". . .
RQdríguez ,Aralza señala q~e, en
alldád fue un conato de polemi~,
re
' cuanto a fundamentacion
pobre.· en
teórica, que pudo haberse dado no entre los anteriores contendientes .sino
tre las revistas "Plurar• Y "Vuelta",
:ro que "Vuelta" se. dio la vuelta
abandonando el campo de batalla y' de
paso a su más serio retador.
Reproduce las palabras de "Plural" por cuanto al ataque recibido de
"Vuelta": "Queremos plantear confrontación de ideas. &amp;peramos que
por parte de "Vuelta" se formule si·

[ 348]

quiera alguna, aunque esto le cueste
trabajo Descartamos de antemano
cualqul~r intercambio logofrénlco de
insultos".
Finaliza Rodríguez Aralza su &amp;r!'·
culo aseverando el porvenir de esta última revista: "El espacio del escenario literario mexicano está bien _ .
do. La 'actuación' de "Vuelta" 8llí
por terminar y son otros los penonqs
de la presente escena ("Plural'',
"Nexos" y otras revistas)" · · ·
••
En "La 'visita de los cinco mosofos! Una nueva y bien d!fundlda embestida", comenta Rodr1guez Arllza
''la espectacular llegada de los cinco 11·
lósofos franceses a México, auspicladDI
por organismos de clara tendendJ
reaccionaria"' en "el momento de CII• .
sis por el que atraviesan los ~
jurídico-político e ideológicos d~ &amp;lado capitalista mexicano", momea:
en que "es bastante propicio ~
show-ideológico de los uedettu-mo,o.
i franceses en el que se destaca su
~a antimarxlsta, metafísica Y~
capitalista".
;
En este mismo artículo, Rodn

guez Araiza acota las últimas modas
ría de Man: ya dada- de las ideologías
ideológicas del capitalismo, que son,
en que viven los sujetos las relaciones
entre otras, el hippismo, el rock, las
de producción que le permiten estrucdrogas, el orientalismo, el cristoadlcllsmo, el cine-aitastrófico ..•
turar su texto literario. F.s en el proceso del mecanismo de producción de
F'lnalmente; señala la compatibiliefectos estético-ideológicos del lengua. ·
dad entre los cinco franceses y los coje donde 8SUmlrá su posición de clase
laboradores de "Vuelta", con las parevolucionarla
.•."
labras slguientes: "Es necesario eviTermina el codirector de "Caligra.
denciar la coincidencia ¿teórica?entre
ma" con la atlrmación slguiente: "La
la prédica de los cinco fran(leses y el
práctica literaria asume ineludibles poquehacer literario, ideológico y polítisiciones de clase, O reproduce la Ideoco de los escritores e Intelectuales melogía dominante burguesa, o bien la
Xlcanos que nacen la revista 'Vuelta'.
mina,
la desenmascara, conaolldando la
El mismo Glucksmann, en una entreideología revolucionarla. La práctica
vista concedida en Monterrey a la~
literaria materialista debe nutrirse de
vista 'Crónica 7', cuando el entrevista,
la
ciencia de la historia, y no de las fj.
dor le preguntó si habían tenido eco
losofías
del arte y las estéticas más o
entre los intelectuales mexicanos, sin
menos
'marxlstizadas•
con las que
vacilar contestó: 'con Octavio Paz• ".
combate
la
ideología
idealista
en la
En el eDJayo "La práctica literapráctica
de
los
escritores
que
sirven
a
ria y su autonomía relativa", Iwdrísu productora, a la clase burguesa".
guez Araiza retJexiona sobre la serie de
conceptos ideológicos que pretenden
Por su parte, el doctor en filosofía
fundamentar la producción literaria y
Cesáreo Morales (Sorbona), en el eDJa.
su especificidad artística.
yo "La emergenciade-una teoría", se
plantea
· el problema filosófico de la
Hace atlrmaciones sobN la estéti- ·
concepción del P?Ogreao del conociCII idealista, ,¡eñalando que ''las teorías
miento científico, polemizando con
que, CóDciben al escritor COIJIO l'eCÍ·
_JjÍente y transmisor' del espíritu poéTbomas S. Kuhn, el autor de "La estructura de las revoluciones científicas
tko, como sr,ieto absoluto de su 'esen(Breviario 213 del FCE), y con Karl L.
cia humana• o como depositario y úniPopper, el escritor de La lógica de !IJ
co cancerbero de la conciencia última
investigación científica (Ed.Tecnos,
de la historia, son el núcleo de las
Madrid).
estéticas l~!!aJistas".
De T. S. Kuhn y.de Popper se afir.
Por cuanto a la cuestión del crea.
ma, entre otras cosas, lo slguiente:
dor llllalsta, Rodríguez Araiza expre• lo sigufente: "El escritor materialls1) Kuhn oscila entre el sicologlamo y el soclologiamo.
.la no es')'a el espejo de !IJ realidad re2) Ante las preguntas ¿cómo se
~ ,en su obra, no es el buscador
,~dela realidad (el m~o
da la construcción de una nueva teoeíifllemplógico idealista sujeto-objeto)
ría?, ¿cómo la "anomalía" se convierte en teoría?, ¿cómo proceden los
Clllllt ~ partiera del cero. El escritor
científicos cuando son conscientes de
~lata es el lndlgador -a través
_de la ciencia de la historia, de la teoque algo es fundamentalmente erróneo
y, sin embargo, aparentemente, nada

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~~ib~ma se situara en un nivel p:a ~I
ue no está teóricamente prepm:i os.'
:\:uhn declara que lo que se requiere es
la competencia del sicólogo y no pro•
píamente la del historiador de las cien·
cias.
3) La posición de Kuhn, lejos de
situar el problema en el camino.
una respuesta posible, es la negac1on
de toda respuesta, un retroceso al trra•
cionalismo_,
.
, . pun to en el .que Kuhn
4) El unico
t tura mtcrocomu•
insiste es en la es me eforzando así el
nitaria de la ciencia, r
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sociologismo presente ya en
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flcuolulwns Y q
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algo ingunos c~nsideraban ya como
concebible.
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5) ti socio1og1sm .
d de los
h .ene a mrnar os
mo de. .Ku basteas
~ v1 de sil' ,an ál' isis y que
princ1p1os _
't'damente
,
.. ·almente, so 1
parecian, m1c1
no acumulativo
fundados: el progres~ t'r·
al que
. • nto cien t te 0
del conoc1m1e . . . de incompati·
- el prmc1p10
1
acampana
, y la crítica de
bilidad entre teortas
inductivismo . . .
1 mismo
6) A pesar de que e .
.
de ninguna imporPopper no conce
. d1·.
,
.
1
tancia me todo og1ca a la certeza., mde
1 ión con la elecc1on
vidual en, re ~eparece estar totalmente
una teon a, n0
do afirma
· ¡ºr·
a;.mo cuan 1 n una'
exento de s1cp
Jo ij,111' si algo va ma e
por ?jemp . identificar qué enunciateorta, pan.
ál han de madi·
dos.son inocuos_ y cu e~
uede acuficarse, el investigado\
o cuando
dir a su "instinto cien 1 ic
. rto
. . de aceptar un cte
da la impr&lt;•s,on
d .
conocimiento .mnat o, lo que es to avta
más problemático.

?e

~~1:.~

7) Para Popper, una_ ~oría de lo
.al es el más puro empmsmo del s~~octot · la conciencia del individuo es on•
Je
· inexpltcada,
.
del
1ugar a partir
ginaria,
,
ual se dan relaciones espontáneas con
:tras sujetos, relaciones que en su ~ul•
tiplicidad forman lo que ~ llama sociedad" Y las'diversas inst1tuc1ones de
la misma.
•a1
S) Ante esta teoría d~. 10 s?Ct
hay que decir que el "ind1v1dual1smo
metodológico"que la orden~ ~parece
como uno de los puntos mas mcohe.
rentes del pensamiento de Pop~r, m. que necesariamente ,viene
coherencia
d a
repercutir en su entera filosofta e 1a
ciencia.
• ¡ ai,
9) Ni el sociotogismo o stco_o"'."d Kuhn ni la "epistemolog1a sm
'
. t e" de Popper
permiten avanzarM
su¡e o
. d na teoel análisis de la emergencia e u
.
(Hasta aquí ¡0 relativo a Kuhn
,·
·
Morales).
yrta ·Popper
por Cesar~o
En el Sumario del numero dos de
"Cah'grama", además, aparecen lascolaboraciones siguientes:
1 L z·
De Rogelio Flores de . a ~ ,'
"Producción literaria y lucha_ (t~eolog¡) d lases"; "La gran polem1ca YSU
ca ec, .
, . ,,
Poemas.
repercusion tdeolog1ca Y_
Bo,
Del argentino Jorge Ale¡an~.
canegra (Premio Casa d~ las Amen~
1976 y-Premio Nacional de Poe
;:ven d~ México, en 1976): Poemas.
De María G. Belmonte:
" 'Ca/igrama • en el homena¡e m .
Y.
B ht"
nacional a Bertold rec .
boletín
Completan el volumen un
de prensa: "Surge el 'Frente Me~
d Grupos Trabajadores de la ,
no e" Y la seccion
, "L'b
tura'
t ros y revutas
D
enviadas a "Caligrama" / DA Vl
MARTELL ■

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111

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1~

I'

J..

"La teona social", el libro de
José Luis Orozco, es una síntesis cronológica de las tendencias
más sobresalientes del pensamiento societario
LA TEORIA SOCIAL, un libro de
senta corrientes en estesvolumen editadoscientas doce páginas del licenciado
do
por el Patronato del Instituto Tecy maestro chihuahuense José Luis
nológico
Regional de Ciudad Juárez,
Orozco, expone una síntesis cronoló•
Chihuahua,
gica de las tendencias sistemáticas más
¿Cuáles son los aspectos que es•
sobresalientes del pensamiento social,
ludia el maestro Orozco en las más de
desde los precursores de la teoría
sesenta tendencias societarias de que
societaria hasta nuestros días, es deconsta el libro? Ellos son los referencir, desde la antigüedad esclavista clátes a la relación individuo/sociedad; a
sica (precursores de la teoría sociológi.
la
epistemología y metodología; a la
ca: los sofistas, Sócrates, Platón, Aris•
estructura,
proceso y funciones socialóteles, Polibio, etcétera) hasta la SO·
les;
a
la
casualidad
social, conciencia
eiología del conocimiento (Scheler,
socia)
y
la
estratificación;
igualmente,
Mannheim, Warner Stark, Horowitz,
los
atinentes
a
los
conflictos
y dese.
Hans Speier, Ralph Da!trendorf, Ar·
quilibrios sociales, ya que estos aspee.
mand Cuvillier, Raymond Aron, Mautos "ocupan lugares obligados en toda
riee Duverger, etcétera) e, inclusive,
obra sociológica introductoria y gene· hasta. la "sociología ideológica" de
ral".
Georg Lukács.
Para redactar este volumen, el au· Con un ordenamiento en el que
tor
de
La teoría social se vio en la ne.
predomina el método histórico exposi•
cesidad
indiscutible de establecer una
tivo, el profesor Orozco (autor tam.
vinculación
constante entre los sisteblén de La teoría hegeliana del Estado
mas
de
la
teoría
sociológica consigna.
moderno y de'Introducción histórica a
dos y las corrientes füosóficas que les
la filosofía, esta última en colaborasirven de base, ¿Por qué asume esta
ción con Federico Ferro Gay) analiza
posición el maestro Orozco? Porque
Dtás de trece "escuelas:' y cerca de se•
"ciertos presupuestos resultan inaccesi•

(350] CATHEDRA
CATHEDRA [351]

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111
11

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bles al mugen del filosofar .•.", aflr•
ma; y agrega: (Por eso) "no vemos
fundamento para dejarlos de lado sin
u~ referencia a las modalidades del
pensu".
El texto ~sfi i:ompuesto de dos
partes. La primeri, subdividida en
seis capítulos, donde se •xaminan:
I) Los precursores dé la teoría sociológica; Il) La fundación de la teoría
sociológica; III) La ·sóelt&gt;logía biologiciata, IV) La sociol.,gía ll&amp;icologiata
i; V) La socio1&lt;1gía psicologista ü, y
Vl) La iOCiología mecaniciata. Además, al final de cada capítulo se enlistan dos bibliografías, la ,irincipal y la
complementaria.
Por cuan'k&gt; a la segunda porción,
ésta se encuentra integrada por otros
seis capítulos, cuyos títulos soiv.
VII) La sociología füosófica i;
VIII) La sociología tllqsófica li:
IX) La sociología de Emile Durkheim;
X) La sociología de Max Weber;
XI) La ·sociología pragmática, y
XII) La sociología del conocimiento.
Completan el apartado una BibliQgra·
fía general, donde se enlistan catorce
libros más, y un Indice de nombres,
que consigna ciento veinte autores,
desde Aquino, Aquiles, Agustín y
otros, pasando por Darwin, Engel&amp;,
Gobineau, Marx, Morgan, etcétera,
hasta llegar a Weber, Wundt y F.
Znaniecki.
Pero esta nota quedaría incompleta si no mencionarnos los varios rumbos sociológicos que analiza el profe•
sor Orozco y que debe conocer todo
estudioso de la sociología.
En una rápida ojeada entre los
antecesores de la teoría sociológica se
acotan, en la antigüedad esclavista
griega y romana, a los sofistas, el eticicismo-indiuidl4/ltta de Sócrates, el

idealismo aristocratizante de Platón, el
dualismo racionalista de Aristóteles,
la historiografía de Herodoto, Tucídides y Polibio y el eclecticismo de Cicerón (pp. 13-15).
En la época de la filosofía social
del medievo se suman el cristianismo,
la patrística, el historicismo de Agustín de Hipona y el escolasticismo de
Aquino (pp. 15;16).
En el Renacimiento observaremos
la sistematización de las ciencias de
Francia Bacon, el laicismo de Man(.
lio de Padua, el realismo sociológico de
Maqulavelo y el utopismo de Moro,
Bacon y Campanella (pp. 16-17).
En la fase de la filosofía social
moderna se estudiarán el racionalismo
indiuidualista de Cartesio, el atomismo
social de Hobbes y el panteísmo de
Spinoza (p. 17).
En el período de las ciencias especiales de la ilustración europea, el profesor Orozco se refiere a la filosofía
política democrática (Voltaire, Rou•
sseau), la filosofía de la historia (Vico,
Turgot), la filosofía del derecho (Grocio, Montesquieu), la economía política liberal (Quesnay, fisiócrata, y Adam
Smith), la estadística (Petty y Quéle·
Jet) y la demografía de Malthus (pp.
17-22).
Por cuanto al período de los antecedentes inmediatos de la sociología,
se acotan el idealismo alemán (Herder,
Fichte y Hegel) y el pensamiento social francés (Saint-Simon y Proudhon)
(pp. 22-27).
Ya entre los fundadores de la teoría sociológica se anotan el positiuismo
de Comte, el materialismo histórico de
Marx y Engel.s y el euolucionismo social de Spencer. También se anotan
otras corrientes como el sociopolitieiBmo de Tocqueville, el estadisticismo de

Le Play• el evolucionismo tecnológico
_de Morgan, el monismo geográfico de
Buckle, el racismo biológico de Gob .•
neau, el objetismo positivista de Cos~
Y la ociosidad de clase de Veblen (p
29-47).
p.

Dentro de la sociología biologicista se incluyen el o11anicismo social
(L~enfeld, Sharffle, Novicow, Foullee, Worms), el darwinismo social (Bagehot, GumploWicz, Ratzenhofer, Graham. S~er, Vaccaro, Small) y el
func10nalismo sociológico (Emill
Waxweiler) (pp. 49-63).
e
. In~luidos en la sociología psicologista 1; realismo sociológico, el autor ·
de este volumen acota el evolucionismo psicológico (Ward, Giddings) la escuela de psicología de los puebl;s (La~ • 9teinthal), la escuela criminológica positivista (Ferri) Y el psicologismo de muchedumbres (Le Bon) (pp

65-77).
•
. ~ dentro de la sociología psicologista ü: 111}minalismo sociológico, quedan incluidas la teoría de la imitación
~e) uoluntarismo (Toennies) y el
lnStintiuismo (Mac Dougall) (
77-87).
pp.

r

Tam_blén se enlista el sociologismo mec~mco de Pareto, con sus cua~ teor1as sociológicas, las de las acCIO~s ?umanas, de los residuos, de las
de(prwaciones Y del equilibrio social
p. 89-106).

!'

. En ~~da Parte se analiza la
soc1olog¡a filosofica y dentro de ésta
4?edan incluidos la corriente diltheYISta nominalista subjetiva (Dilthey)
el neokantismo alemán (Windelband'
Cassirer), la filosofía 'de ¡~
na (Oppenheimer, Spengier
Freyer, Alfred Weber) y la sociologíd
e,p/ritualista, con sus tres subdivisl
Dell: a) la sociología uniuersalis:

=~•

1

(~p_aan), b) la sociología fenomeno~a (Vierkand) y c) la noosociolog¡a (Sombart).
. !~bién dentro de la sociología
(llo~o(ic~ queda acotado el formalismo
s?c101óg¡co (Simmel) con sus subdivts10~es sociología del conflicto y sociolog¡a del poder.

Las otraa corrientes sociológicas
que quedan comprendidas dentro de
es~ volumen se encuentran la sociologia de Durkheim,, y la de Weber ,
como la soci?logía Pragmática. ~ ' .
888 en esta ultima se locallzan
, ··
"tiº •
e1 neoposi vismo sociológico (Lundberg, Qg.
b~, ~l Popper), el funcionalismo
soc~l (~mton, Parsons, Merton), la
soc10log¡a analítica (Sorokin, Morrison
Mac Iver: .Znaniecki, Wright Milis).
. Fina11Z8 la dilatada nómina de comentes sociológicas con la sociología
del conocimiento (Scheler, Mannheim
Y con la llamada "sociolnma id ¡·
...,.
ea ista " de Georg Lukács.
¿Cuáles son los propósitos que
animaron al profesor Orozco a redactar
esta obra? El mismo lo señala en la
Introducción; "Alienta, la redacción
de lo~ ren~ones que siguen, en consecuenc1~•-mas un buen propósito qu~ la
pi:etens1on de lograr a través de
pliegue ~ontribuciones fundamen es
en el
sistemático e histórico de
la soc1olog1a. En ellos lo que s1' .ar
de
añim'
'
•
•
. .un
profundo por hacer con~vir al lector con los tropiezos y los
vislumbres sembrados ante una empresa secular cuya redacción dista aún de
alcanzar configuraciones decisivas Es
~sa la razón por la cual nuestra ~a,
llllllodesta sin duda en la intención
~odesta en sus realizaciones, está de'.
dicada a todos aquellos que, des¡le
ahora, en las aulas Y en todos los coni
fines de la preocupación inteler.tual

i

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CATHEDRA

[353]

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[ 352] CAfflEDRA

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~áJis!s

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1

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�sobre el destino h~o. proyectan
811B pasos y su conciencia hacia el resplandor Incierto de mañana".,
La teoría social, de ,José Luis
Orozco, es una obn que ningún alum•
no y profesor de sociología y, más
aún, los de ciencias sociales y ffiosófi•
cas, debe desconocer, si desea entender los orígenes y el desarrollo de la

ciencia social y enterane "de los mi
importantes sociólogos y pelllldOllli
sociales de muchos países y de mudl•
épocas", como señala atinad amente et
doct.or Clan: S. ,Knowlt.on, jefe del
Departament.o de Sociología de la Uní,
venidad de Texas en El Paso y piolo,
guista de este excelente volumen/ DAVID MARTELL ■

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[354] CAfflEDRA

�Colaboradores en este nú.tnero

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•EVALD V. lLIENKOV /Soviético. Hijo de un escritor, nació en 1924, en
Smolensk. Graduado en filosofía en 1950. Tesis recepcional: Sobre la filoso/fa de
Karl Rahner. Profesor de filosofía desde 1953. Miembro de la Academia de Ciencias de la URSS. Aut.or de Lógica dialéctica, La dialéctica de lo abstracto y lo
cancreto en 'El capital' de Carlos Marx, etcétera.

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'1

• MA/IIO CERUTTI / Argentino. Licenciado en historia por la UniveJSidad de
Córdoba, Argentina. Investigador y profesor de tiempo complet.o en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UniveJSidad Autónoma de Nuevo León, en el Colegio de
Historia, Colegio de Sociología y División de Estudios Superiores. Aut.or de varios
estudios sobre los orígenes del capitalismo en Monterrey y del libro La etapa colonia/ en Estados Unidos, ediciones de nuestra Facultad. Es miembro del Consejo
de Editorial de CA THEDRA.

1

11

,,

• *•

1,

•JOSE G. MORÉNO DE ALBA/ Mexicano. Doctor en Letras por la Universi•
dad Nacional Autónoma de México. Autor de varios estudios lingüísticos Ylitera•

ríos entre ellos el magno Atlas linBüistico de México que editará el COLMEX Yque
· coo;dina José Manuel Lope Blanch. 'Es profesor e investigador de la UNAM y de
El Colegio de México.

•**
•NELSON OSORIO T. /Chileno. Profesor y crítico literario en algunas uni-

VeJSidades de Chile hasta antes del golpe de Estado de los militares fascistas. Ex-

CATIIEDRA f355]

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�����frtrtrtrtrtf.¿.,..t-,.&amp;&amp;itrt:.rl'rlrl~~~~**
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D _La zona de occident~
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8 O Investigación do ~rte en S
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coloniales poco eonocldas an LlllS Potosi y obras
Manuel Felguérez ·
17 O Escultura 0 · xJ
Adolfo Col b
,e. cana contemporánea
om res:
24 O Aproximación
a t
ló
popular
n ropo glca a la cultura y el relato
Ricardo D. Aguilar·
32 0 La dualidad ~n ¡ b
Carlos Castl)'.)·
a o ra de Efrain Huerta
43 0
.
.1 Es posible una ciencia de la llt t
Roberto Fernández Retamar·
era ura?
52 O Gallo con flor
·
Juan Cervera:
53 O Dos poemas
~osé Antonio Alvarado:
O La noche del labrador
Jorge Brash:
55 O Ascenso
Sergio Galindo·
56 O Inocenie,;

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· Ivette Jiménez de Báez·
T1 □ Morirás lejos
·
~ra Luz Páez Vivanco·
/ :, "" O Loo --.Vos de ~tillstl d
Renato Prada Oropeza.
ca e Mlchael Rlffaterre
82 O P - en el regazo de la muerte

O Portada: Miguel Angel Acosta
O lmpre,o .,._. "La ,____ • ~--"

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Matemáticas para sociólogos l y II y Estadística l y II.
Teor(a sociológica l (Marxismo).
Teor(a sociológica II (Durkheim, Weber).
Teorfa sociológica lll (Introducción al funcional-estructuralismo ).
Sociolog(a del desarrollo latinoamericano.
Sociolog(a del desarrollo agrario en México.
Sociolog(a ruraL
Historia de América Latina [[ (Dos volúmenes).
Sociolog(a urbana.
Ciencia poUtica.
Sociología II. Definiciones y teorías sociológicas burguesas. Su crítica. Categorías
y leyes sociológicas marxistas (Segunda edición conegida y aumentada).

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                    <text>�HUMAIIDADfS Y ClflCIAS SDCIAlfS

Rnisll ,e la fmlu, ,e filmllay letras ,e la Ulimsi4d Allhm ,e hm lill

FONoo

UHIVERSJTARIO

�HUIIAIIDAD[S

Y

Cl!ICIAS SOCIAi[$

Rnista de la fmltad h filmfla y 111111 de la U1imsi41d htiam de hm lhn
-&lt;

FONoo
UNIVERSITARIO

�HUMANIOAOfS Y ClfNCIAS SOCIAlfS
Revista de la facultad de filos olía y letras de la Universidad Autónoma de Nuevo léon

UANL
San Nicolás de los Garza, N. L., México

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

Sumario

Luis Galán Wong
Rector
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
Nicolás Duarte Ortega
Director

Editorial

CATHIDRA
HUMAIIOU[! T Cl[ICIAS SOCIAl[S
Héctor Franco Sáenz
Director

J. G. Martínez
Edttor

Las Memorias Improvisadas de Juan Manuel. 31
Arturo Cantú
El desarrollo de la identidad y la orientación vocacional en la adolescencia. 37
Christina E. Hirdina de Krause
Carta a Juan José García Gómez. 55
Rosa Ma. Gutiérrez

Consejo Editorial
Lidice Ramos Ruiz
Ludivina Cantú Ortiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfigfio
Gabriela Elizondo Regalado
Joel Llanas Mendoza
Agustín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Trevii\o

Financiamiento para el desarrollo, la esquizofrenia global institucionalizada... 63
Laura Frade
Dos cartas inéditas de Alfonso Reyes
Argentina: ¿Más inversión en educación superior? Razones,
condiciones, implicaciones. 97
Eduardo Sánchez Martínez

Diseño
Mauro Machuca

Ilustraciones
Jorge Rangel Guerra

La fuga como arte escritura!: El grafocentrismo en las memorias de
Fray Servando Teresa de Mier. 9
Victor Barrera Enderle

.

Cathedra, en su nueva época, le rinde un homena1e
por sus trabajos (pinturas y dibujos) que ilustran
revistas como •Kálharsis" y "Armas y Letras'
de donde fueron tomadas las ilustraciones para este número.

Captura y Formación
Catalina Hemández
Julián García Pérez
No se devuelven originales. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.

Dirección: Facultad die Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax: (01) 83 52 42 59 y (01) 83 52 42 50
Correo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: S40.00
Suscripción Anual: S100.00

Poemas. 121
Óscar Rodríguez Arredondo
El desmoronamiento del Derecho patriarcal. 125
Manuel Contreras Ramos
Las mujeres méxico-americanas en el sur de Texas a principios del
siglo XX. 145
Ángela Moyano Pahissa
Participación electoral en México. 155
José María Infante
Reseñas y documentos
In memoriam
Aplicación de algunos conceptos de la sociocrítica literaria a una
novela mexicana. 175
Socorro lmelda Balderas Puente

�Universidad Aulónoma de Nuevo león/ l

Homenaje a Alfonso Reyes. 192
Enrique Puente Sánchez
La biblioteca del Profr. Humberto Ramos Lozano. 193
Nicolás Cuarte Ortega
Un nuevo periodo al frente de Filosofía y Letras. 197
Nicolás Cuarte Ortega

CATHEDRA nu~va época

Una exposición memorable. 201
José Carlos Méndez

L

as revistas culturales constituyen el reflejo de las inquietudes que se vivieron y se viven en todas las universidades. Al analizarlas, nos brindan indicadores oportunos
sobre los cambios ideológicos, el desarrollo científico, y el
avance en las investigaciones sobre el origen de nuestras ciudades y de sus principales protagonistas. Las revistas editadas
por la Facultad de Filosofía y Letras son un espejo que nos
refleja de cuerpo entero.
Como un signo de cambio, tomamos de nuevo para nuestra
revista el nombre de Cathedra, que en forma tan honorable
llevó de 1974 a 1982. Esta revista contó con dos antecedentes
ilustres, el primero en la revista Cátedra, publicada en el año de
1943 en el Colegio Civil, donde apareció el ensayo de don Raúl
Rangel Frías titulado: "La filosofía positiva de A. Comte"; el
segundo en 1969, con la publicación de la revista estudiantil
Cathedra, dirigida por Miguel Covarrubias y diseñada por
Alfonso Reyes Martínez. En el año de 1982 la revista Cathedra
cambia su nombre por Deslinde, nombre con el que se publicó
de 1982 al año 2000.
Cathedra, en su nueva época, pretende ser un reflejo fiel de
todas las inquietudes filosóficas, científicas y literarias que
mueven a nuestra Facultad, buscará colocarse a la altura de las
principales revistas culturales universitarias. Con este propósito, las páginas de Cathedra quedan a disposición de investigadores, maestros y alumnos de nuestra institución, comprometidos todos en ampliar y difundir el conocimiento.

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La fuga como arte escritura!:
El grafocentrismo en las
memorias de Fray Servando
Teresa de Mier

Víctor Barrera Enderle
1. El corpus

S

urgidas y detonadas como justificaciones discursivas
sobre la elaboración de ciertos textos, que intentaban
confrontar algunos cánones religiosos, las Memorias de
Fray Servando Teresa de Mier (Monterrey, 1763- México, 1827)
representan , más que el testimonio de un hombre en acción
(que sin duda lo son), la interpretación y la legitimación de una
escritu ra, o, más bien, de una escrituralidad, es decir, de un universo donde toda referencia es textual y por lo tanto, simbólica.
Sin embargo, desde sus biógrafos más connotados: José
Eleuterio González (Gonzalitos) y Artemio de Valle-Arizpe,
hasta sus coterráneos Alfonso Reyes y Rafael Garza Cantú, la
construcción de sujeto se ha centrado, principalmente, en las
acciones y repercusiones del Dr. Mier pues "...los grandes hombres son un timbre de gloria y un bello adorno de las naciones
que los produjeron: sus biografías vienen á ser la parte más
amena, útil é instructiva de la historia ... " Así, la elaboración del
personaje del Padre Mier pronto levantó revuelo por sus haza-

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10 / facullad de filosolía yletras

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...¡:
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CII

ñas y maniobras escapistas. O, en el caso contrar_io, se
describía al Padre Mier como un "chiflado" con tendencia a la
2
fantasía, a quien habría que leer "risueñamente" . Fue. el
propio Gonzalitos quien "estructuró" el corpus de las Memorias
(aunque en 1856, Manuel Payno había publ~cado algunas
partes en su Vida de Fray Servando Teresa de M1er) 1 al r~strear
y organizar los papeles del Padre Mier y los configuro de la
forma (cronológicamente) como han llegado hasta nuestros
días, incorporando algunas cartas que el !raile re~iomontano
escribió al cronista de indias Juan Bautista ~uno~, desd~
Burgos en 1797 (y que ya antes, en 1875, hab1an sido publicadas en México por la Imprenta El Porvenir, y en 1879 po_r J. E
Dávalos), es decir antes de la redacción de sus Me~onas, Y
que el doctor González publicó once -ª~?s despues de s~
Biografía, en 1887. Este material fue deflrnt1vame~te el que utilizó Alfonso Reyes (de hecho, los ejemplares ex~~tentes. en la
Capilla Alfonsina, que pertenecían a su co~ecc1on part~cular,
poseen todavía las anotaciones y correcciones marginales
hechas probablemente por don Alfonso) para la edición de las
Memorias realizada por la Biblioteca Ayacucho de la Casa
Editorial América, en Madrid, en 1917. También son la f~en_te
primaria de la edición de Antonio Castro Leal para la ed1tonal
Porrúa, en 19463 •
1

Fue a partir de la lectura de su famoso sermón_del 12
de diciembre de 1794 (también conocido como "El sermon de la
colegiata"), en la Basílica de Gua~alup~ ante el arz~bispo Y el
virrey, cuando la situación del fraile reg1omontano dio un vuelco impresionante; su fama de gran orador y su prosa docta. I?
habían llevado del espacio privado (el convento de los dominicos) al público, de la reflexión a la articulación. T_r~s la lectura Y
difusión del sermón (el cual fue inicialmente rec1b1do con halago), vino la censura desde las altas esferas ~clesiásticas, ocupadas, obviamente, por peninsulares, espec1,!1camen~e.: por el
arzobispo Haro. Esta es la detonación de la Apolog1a , documento inicial de las Memorias, cuyos complementos son: la
"Relación de lo que sucedió en Europa al Doct~r Don Servando
Teresa de Mier después que fue trasladado alla por resultas de
1. González. José Eleuteroo. 1876. B,ografia del beneméroto mexicano D. Servando Teresa de M,er y
Nor1ega y Guerra, Imprenta de José Sáenz. Monterrey.
..
2 _Como es el caso del escr1Ior procatóhco Alfonso Junco en El ,ncre,ble Fray Servando.
3. Esta será la ed1c1ón sobre la cual Iraba¡aré.

lo actuado contra él en México, desde julio de 1795 hasta
octubre de 1805", el "Manifiesto apologético" (que cubre hasta
1820) y la "Exposición de la persecución que ha padecido
desde el 14 de junio de 1817 hasta el presente de 1822 el doctor... "
2. Un milagro "subersivo"

La acusación inicial recae en la negación de la tradición
guadalupana al dar por falso el origen instantáneo de la pintura
de la virgen, y en especular un origen más antiguo y más
polémico: la presencia de Santo Tomás en el nuevo mundo
años antes de la conquista, lo cual daba al traste con la misión
evangelizadora que justificaba la empresa de la conquista. Fray
Servando había preparado su sermón, ayudado por un diletante, aficionado a las "antiguallas" · mexicanas y devoto
guadalupano, el licenciado Borunda. Su fin consistía en decir
algo nuevo sobre el tema. El mito guadalupano, recordemos,
tomó mayor fuerza en el siglo XVIII, con los cuadros de Miguel
Cabrera, los estudios de Bartolache y el reconocimiento eclesiástico; apenas un siglo antes, en 1648, se habían llevado a
cabo las investigaciones pertinentes para dar fe del milagro del
Tepeyac. Fray Servando indaga en las fuentes y no encuentra
documento que de fe del milagro, por lo que aventura otra
hipótesis que pretende hacer de la manta guadalupana un
jeroglífico, un texto prehispánico, de origen cuasi-bíblico: la
capa de Santo Tomás. El asunto resultó en un "disparate
teológico", a decir de Alfonso Reyes; sin embargo, cabría preguntarse qué otras cosas hay detrás del famoso sermón, sobre
todo en su argumentación. Como sabemos el sermón no fue
impreso sino hasta 1879 por J. E. Hernández y Dávalos en su
Colección de documentos para la historia de la guerra de independencia de México. Su fama, empero, cundió prontamente en
todas las esferas públicas de la capital de la Nueva España. La
acusación de negar la tradición guadalupana se tomaba, en
México, como antinatural, es decir, como contraria al ideal criollo de patria. A pesar de la negación de tal hecho por parte de
Fray Servando, lo cierto es que se inició una disputa política
que involucraba, o al menos así lo interpretó el fraile regiomontano, un asunto de identidad, o mejor dicho," una lucha identitaria: la inteligencia americana vs. la imposición peninsular, re-

�1U facullaó ~e filosolía v letras

Universióaó Autónoma óe Nuevo león/ 13
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presentadas respectivamente por el Dr. Mier y el arzobispo
Haro. Este es el primer desplazamiento o fuga escritura! que
hace Fray Servando, de hecho inicia su Apología remitiéndose
a la situación del poder en las "Sagradas Escrituras":
"Poderosos y pecadores son sinónimos en el lenguaje de la
Escritura"4• De esta forma, coloca su situación en el terreno textual, es una especie de deslinde que empieza a configurar dos
mundos por donde nuestro autor se moverá, diferenciándolos
por su conocimiento de uno e inocencia del otro, a saber: en el
mundo de la escritura será un experto y se sentirá respaldado
por la tradición gráfica; en el mundo de lo oral, que abarca las
relaciones cotidianas, se describirá como inocente y fatuo. Esta
dualidad será la constante en la escritura de las Memorias, creando un discurso doble, muchas veces contradictorio y en
pugna.
La apología del sermón consta de dos proposiciones:
en la primera se intenta demostrar que el evangelio ha sido
predicado en América por Santo Tomás muchos años antes de
la conquista, y, en la segunda, que fue la madre de dios, conocida por los indios gracias a Santo Tomás o Santo Tomé, la que
se veneraba en el cerro del Tepeyac en tiempos precortesianos.
La primera proposición implica una audacia contra la hegemonía peninsular en el clero novohispano, pues, además de
invalidar la justificación moral de la conquista, usurpaba a los
españoles el derecho a predicar el evangelio; la última proposición hacía equivalentes a la Tonantzin nahúalt con la virgen
María y a Santo Tomás con Quetzalcóalt; para probar esto último, el Padre Mier recurre a la etimología, pero utilizada e interpretada a su manera, haciendo un análisis fonético-etimológico
insospechado que lo lleva a afirmar que México significa "el
lugar donde es adorado Cristo". Ahora bien, ante la acusación
arzobispal, Fray Servando recurre a una estrategia discursiva
consistente, cabría decir, en una vuelta de tuerca, pues, al manifestar que Santo Tomás había estado en América y había dejado, como prueba, un lienzo con la Virgen impresa, no hacía sino
profetizar la Conquista. De esta forma, decreta el conocimiento
del evangelio por parte de los indígenas y justifica el nombre de
Nueva España, ya que en su lectura del encuentro de estas dos

culturas basada principalmente en textos dominicos 5, los
españoles notaron, en la expedición de Grijalva a Yucatán, que
los indígenas veneraban cruces. Lo que hizo a Cortés hacer la
petición al rey de la nominación de "Nueva España" a esta
nueva tierra.
Al "arrancarle" la patente de la conquista espiritual a la
corona española, Fray Servando incurría en una heterodoxia en
el discurso religioso peninsular. Si bien, la Apología pretende
justificar, aunque para lograrlo tenga que caer en la contradicción, las dos tesis, tanto la propuesta por él, es decir, la de la
presencia de Santo Tomás en América, como el mérito evangelizador de la conquista. Al justificar su teoría, el Padre Mier daba
más "importancia" a la empresa conquistadora, pues la coloca
en el grado de "profecía cumplida", en pocas palabras, la "incorpora" a la Escritura y, al hacerla texto, la valida tácitamente
(aunque luego, cuando su situación es irreversible y después de
la lectura de Bartolomé de las Casas, la condena como un acto
incivilizado).
Es el paso de la acción a la historia gráfica. De allí que
deJique gran cantidad de páginas en negar la participación de
Juan Zumárraga en el milagro del Tepeyac, pues éste no dejó
testimonio escrito de dicho evento, incluso lo culpa de la
destrucción de buena parte de la escritura indígena, convirtiéndolo en promotor de la actual ignorancia del pasado precortesiano. En pocas palabras, critica la política peninsular de borrar
la presencia indígena (negándole la "historia"): " ¿Hasta cuándo cesarán estas operaciones verdaderanente escandalosas
para destruir nuestros monumentos, privarnos de los sudores
de nuestros sabios e impedirnos el :::onocimiento de nuestras
antigüedades pretextando la religión? 6
Su defensa se centra, entre otras cosas, en la doble
moral del discurso religioso, que, por un lado, intentaba destruir los rastros de la religión prehispánica y, por otro, permitía la
utilización de ceremonias, ritos, escrituras sagradas y demás
simbología en la difusión del evangelio, como el caso de la
tradición guadalupana. "En una palabra: yo haré ver que la historia de Guadalupe incluye y contiene la historia de la antigua
5. Pr,nc,palmente en las obras de Fray Gregorio García, de Fray Anton,o Calancha y. posterior y fundamentalmente. en Fray Banolome de las Casas
6 Ob. c,1. P 53 El subrayado es m,o

4 Memor1as 1946 Vol I P3

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Tonantzin, con su pelo y lana, lo que no se ha advertido por
estar su historia dispersa en los escritores de las antigüedades
mexicanas. Y así, una de dos: o lo que yo prediqué es verdad o
la historia de Guadalupe es una comedia del indio Valeriano [... ]
Más diré: si lo que prediqué no es verdad, la imagen de
Guadalupe sería una de las prohibidas en el decreto del
Segundo Concilio Mexicano, por haberse mezclado en su pintura rasgos mitológicos de los aztecas... "7
Acto continuo, rastrea las fuentes primarias: Sahagún,
Díaz del Castillo, Torquemada, Zumárraga, los cronistas indígenas, el informe del virrey Martín Enríquez, sin encontrar mención alguna sobre el suceso. En este punto promueve otra tesis:
la traspolación de un texto de ficción a la tradición religiosa. Su
hipótesis alimenta la posibilidad de que la leyenda de la aparición del Tepeyac provenga de una comedia escrita por el indio
Valeriano en la segunda mitad del siglo XVII, más de treinta
años después del supuesto milagro de 1531. La obra de
Valeriano se inscribiría dentro de las estrategias evangelizadoras. Así, la Apología, sin proponérselo, vuelve a atacar la autoridad y la veracidad del clero peninsular al denunciar la falsedad
de una fe atribuida originalmente al pueblo indígena, y cuyo germen sería una comedia.
La corroboración de esta hipótesis se basa en la fecha
en que se hizo pública la leyenda guadalupana:1648, y donde
interviene el bachiller Miguel Sánchez, capellán de Nuestra
Señora de los Remedios y el licenciado Lazo, quien la hizo
imprimir en "mexicano", aunado al apoyo de Fernán Alba, cronista indio, quien "justificó" gráficamente la aparición. Al
referirse a la tradición oral indígena, la otra "fuente" de la
leyenda guadalupana, Fray Servando la desacredita, pues la
palabra (no la escritura) era tomada por falsedad y constitutiva
del mito del "indio falseador". Esta denuncia es fuerte: culpa a
la Iglesia, si ésta no acepta que su sermón fortificaba la tradición guadalupana, de trasladar una ficción literaria (como lo es
la comedia de Valeriano, que hacía una analogía de la libertad
de los judíos a través de Moisés y la aparición de dios y sus
leyes, con la relación entre Juan Diego y la virgen) al seno de
sus creencias. De esta forma, denuncia la construcción de la
leyenda, a través de las incoherencias y anacronías que
7. lb1d. Pp. 43-44

padece, verbigracia: los antecedentes son tomados de la
supuesta aparición de la virgen a un niño pastor en 1550; el
anacronismo de la fecha del milagro: 12 de diciembre de 1531,
cuando el propio Zumárraga, testigo primordial, se encontraba
en España; y, sobre todo, el nombre de Guadalupe, de origen
árabe y cuyos sonidos ("g" y "d") eran impronunciables en la
lengua mexicana (de nuevo el análisis fonético).
3. Las pasiones versus la inocencia
Después de articular su defensa, el Padre Mier deja establecido otra oposición importante: las pasiones vs. La inocencia. En
ella, el fraile pasa de la sapiencia a la inocencia, es decir, deja
el plano textual para incorporarse al oral; al trato social-cotidiano.
La estrategia se invierte: el arzobispo ordena su encierro y le
prohíbe la escritura, atacándolo con un edicto, que le despoja
de su grado de doctor en teología (grado más importante que
cualquier título nobiliario), además, lo condena a diez años de
destierro y prisión en el convento de las Caldas, en España. Al
convertirse en la Inocencia, el fraile regiomontano describe con
rigor el despotismo peninsular: denuncia su desprecio para todo
lo americano, incluyendo la propia tradición guadalupana, su
rencor hacia la inteligencia americana; asimismo, comienza lo
que yo llamo el "desencanto de Occidente", que se hará más
patente durante su larga estancia en Europa. Es en este espacio de la inocencia, cuando recurre a la única referencia que le
podía servir: Bartolomé de las Casas. Aqu í el asunto pasa de
una polémica personal al de conciencia insurgente. El discurso
de Las Casas (especialmente el de la Brevísima relación de las
destrucción de las Indias) fue el primero en contradecir la misión de la conquista, además de ser el principal promotor de las
Leyes de Indias, texto fundamental en la escritura servandina.
Otro texto importante es el del Concilio de Trento, sobre todo en
lo referente a las limitaciones de los obispos y arzobispos, que
le sirve para denunciar el poder de Núñez de Haro.
La Apología termina dejando en claro las dos lecturas
en pugna sobre el sermón, mientras que para el Padre Mier, su
texto se refería a una historia particular, sobre la cual era su
deseo aportar algo más, en pocas palabras, profundizar más en
los estudios sobre asuntos mexicanos, el alto clero novohispano, en su perspectiva, lo tacha de negar un asunto de

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teología sagrada para poder acusarlo de herejía y desacredit_~rlo. La cuestión se lleva hasta el escándalo. La argumentac1on
sobre la inocencia, tanto del autor como del sermón, no descuida un sólo detalle y, se podría decir, lo que se inició como una
reafirmación de la tradición guadalupana terminó en su casi
total negación, si se confirmba que era una imposición más de
"conquista espiritual". La investigación docume~tal s_obre e~
milagro del Tepeyac lo lleva casi a afirmar su inex1stenc1a, y _as,
lo manifiesta en sus Cartas al cronista de Indias, Juan Bautista
Muñoz, quien por esas fechas (1794) había preparado un_ ~studio sobre la aparición de Guadalupe, aunque este dialogo
académico no se efectúa sino hasta 1797, cuando Fray
Sevando estaba preso en las Caldas.
De esta forma, la defensa hecha en la Apología es plenamente textual, y no se sale del campo de la grafía, del documento. Creo que si bien lo expuesto en el sermón sí era un "disparate teológico", la argumentación apologética es de suyo
elocuente, y sus estrategias discursivas empiezan a coloc?r su
escritura del lado de la luz racional del siglo XVIII, pero baJO un
modo discursivo propio, cuya enunciación responde a la
situación particular de un mundo en formación. Es aquí donde
la idea y el concepto de nación empiezan a cam?iª~· ~a di_f~rencia entre el español y el criollo aumenta con la d1scnm1nac1on
cultural, que el Padre Mier padece en carne propia. No sólo su
escrito es denigrado, sino su grado académico, desvalonzando
el peso epistémico de su palabra. Por ello, es interesante
encontrar denominaciones en su escritura como "nuestra
América", que apunta ya, tanto a la separación peninsular,
como a la de la América sajona. Y el término es utilizado muchos años antes que Francisco Bilbao y muchos más que José
Martí. Utilizar el nombre de América es en sí subversivo porque
para la Corona Española y la Iglesia estos territorios seguían
siendo las Indias Occidentales, apoyando férreamente el error
colombino, que Vespucio puso en evidencia con sus viajes.
Entonces, lo que comienza como defensa del honor
( "Forzado por la necesidad de defender mi honor, voy_? escribir
estos argumentos... "ª), se convierte en la demarcac,on de un
espacio otro, nuestra América, donde el despotismo ya no
8 lb1d P 54

cabía, principalmente por la toma de conciencia de la intelectualidad criolla, y que llegaría a su estado mayor con el grafocentrismo, categoría semiótica-cultural de la que me ocuparé
más adelante. La estructura paternalista chocaba ahora con
una madurez americana que reclamaba, es decir que hablaba
(escribía) ya, describiendo su espacio en el diálogo con
Occidente. Fray Servando reclama un lugar para su escritura. En
este sentido, su discurso es liberal, pero no anticlerical. Su liberalismo es moderado en cuanto pretende cierta libertad, pero
exige ciertas dependencias, mismas que legitiman su pertenencia a Occidente. Su postura es denominada por Lorenzo Zavala
como "rutinero constitucional", es decir "aquel que hubiera deseado que todos los bienes que recibieran las Américas, proviniesen
de las Cortes"9 . Todavía en 1813, durante la redacción de la
Historia de la revolución de la Nueva España, defiende al rey y a
las cortes; claro que esto cambió después de la consumación de
la independencia, cuando rechaza absolutamente toda forma
monárquica, representada entonces en la figura de Agustín de
lturbide; sin embargo, nunca llegó al federalismo completo, sino
a un centralismo moderado. Lo que se ve aquí es el germen de
un ideal político que intenta conciliar las doctrinas del viejo derecho español, de procedencia tomista, con las ideas liberales
esparcidas por la ilustración y la revolución francesas.
En este punto es muy interesante el rastreo de las
fuentes que realiza Jesús Reyes Heroles en la ideología servandina: Blanco White (redactor de El Español, periódico londinense
al que Fray Servando - "un americano"- envía sus Cartas en
1811 ), Jovellanos (a quien recurre para tratar de conseguir audiencia ante el rey), Martínez Marina, Puffendori, Heineccio,
Almies y Joaquín María y Mendoza; quienes, de una u otra forma,
siguen la corriente jusnaturalista racional, o el derecho natural de
las gentes. Pues para Fray Servando, el origen del imperio
español es contractual, y el n.:-y ocupa su cargo por convención
social; de allí la importancia de las Cortes como principio regulativo. Esta es, básicamente, la postura ideológica del Padre Mier
durante sus primeros años en España, en este momento, el de la
"Relación", su escritura presenta otra perspectiva.

9 Reyes Heroles. Jesús 1985 El t,berahsmo mex,cano. SEP Me,xico P 37

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4. La crónica inversa o un americano se decepciona de
Occidente

Su llegada al "viejo mundo" lo coloca en una situación especial:
la de extran¡ero, y más precisamente: la del viajero proveniente
del mundo nuevo, del espacio que en un principio significó la
ampliación utópica del universo, en cuanto a lo disímil o incompatible con la visión judea-cristiana, y que en ese momento representaba un "estadio primitivo", donde reinaba la exhuberancia y no la sabiduría.
El destierro respondía, podríamos decir, a un debate
teológico, a una discusión intelectual, lo cual propició que varias
instancias se cerraran ante él, pero, al mismo tiempo, "elevó" su
categoría de interlocutor, siendo esto poco común en los americanos que visitaban Europa.
De esta manera, el "Manifiesto apologético" describe
inicialmente todas las artimañas "arzobispales" para impedir la
defensa del fraile regiomontano. El destierro era el silencio.
Prohibidos la cátedra, los sermones y la escritura, el futuro del
Padre Mier era más bien oscuro, a pesar de sus pretensiones
de llegar a la máxima instancia: el rey. Esta pretensión obedecía
a la visión criolla del imperio español, creada a distancia y en
ausencia, a base de discursos y de leyes. El rey era el gran
ausente en la América Española, su lugar no lo ocupaba el virrey, ni la audiencia, sino la ley escrita, de allí la importancia del
grafocentrismo en la estructuración político-social-cultural de
nuestros países. El andamiaje político, así como la organización
social y cultural se articulaban en torno a los círculos letrados,
que eran las instancias inmediatas a los órganos de poder,'º y
así es posible reconocer los grandes relatos existentes en la formación de los países latinoamericanos: el catolicismo, la oligarquía, el ejército y el liberalismo decimonónico. En todos ellos, el
intelectual ha jugado un papel importante y constitutivo; de
hecho, ha mantenido siempre su puesto, pese a las constantes
crisis políticas.
Fray Servando, llega a España con una lectura previa,
donde, supuestamente, era el lugar de enunciación de todos los
valores culturales importantes. Su estancia en la Península
tO Para amphar mas en esta cuesttOn se puede rev,sar el e,celen1e hbro de Angel Rama La ciudad letra·
da

coincide con los momentos más importantes de la Revolución
Francesa: :ºn la _
er~ del terror, y con la caída de los jacobinos.
Y en Espana, en ¡ulio de 1795, Godoy (quien realmente llevaba
~I mando del imperio español, bajo la sombra de Carlos IV)
firmaba _la paz con Francia en Basilea, dando inicio a un periodo de cierta calma, pero bajo la tácita influencia de los gobiernos franceses, sobre todo desde la asunción como emperador
de Napoleón.
. En la Pe~ínsula, el papel de enemigo de la persona y la
escritura se~and1na recae en León, un covachuela y representante d~I odio d~I arzobispo Haro. León es la pieza necesaria
en el discurso binari~ servandino, donde el Padre Mier representa, como hemos dicho, la Inocencia en la esfera oral.
Aquí comienza lo que yo llamo la crónica inversa o la
descripción (decepción) de un americano español e~ las
metrópolis. Da i~ici?, asimismo, la lucha de Fray Servando por
llegar a una auditoria con el rey, para salvar su honor intelectual
Yhac_er escuchar su voz en la máxima instancia de la monarquía
e~panola. E~ el convento de las Caldas realiza su primera fuga,
dandole razon al arzobispo Haro, quien había advertido a los
peninsulares: "Decía, pues, el arzobispo, lo primero, que yo era
propenso .ª. la fuga." 11 Tras las fugas están las recapturas y las
nuevas prisiones, de esta manera pasa a San Pablo de Burgos,
donde descolla _por sus habilidades intelectuales y vive, aunque
pres?, de sus misas. Su fama la justifica gracias a sus estudios litera~1os; la educación humanística, tan olvidada en España, era,
~egu~. su per~~~ctiva, la única vía para el " bien escribir" y la
sana expos1c1on de los juicios. Su habilidad intelectual sorP:ende P?r provenir del hábito de los dominicos, tan menospreciados y tildados de ignorantes en el "viejo mundo". Su pretensión
era ?ontactar a Jovellanos, pero León, el enemigo en esta crónica, intercepta su correspondencia y lo "despoja de sus título~ y
documentos, dejándolo indefenso en la esfera de la oralidad".
La crónica inversa (otra fuga escritura!) principia con su
!ucha contra la burocracia real, dominada por la intriga y los
int:reses de los covachuelos, que ponía en evidencia la "ausen~1ª del rey (pres~ncia meramen~e simbólica). De cualquier
orma, el f ra1le reg1omontano consigue que un consejo de tres
11 0b

e~ P 210

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�Universi~a~ Autónoma ~e Nuevo león / ll

líl / fatulta~ ~e filosolía ~ letras

teólogos le den la razón en la defensa de su sermón: principal
motivo de sus tribulaciones. Esto es un supremo logro en el
nivel textual, pues confirmaba la fuerza y el peso de su escrituralidad. Sin embargo, poco le sirve en la esfera de lo oral, pues
la férrea oposición de León continúa . Ante tal dificultad, Fra~
Servando, asume que su única salida es la fuga: "Entonces v1
que no había otro remedio contra mi persecución, que lo que
Jesucristo aconsejó a sus discípulos: &lt;cum persecuti fuerint vos
in hac civilitate, fugite in aliam&gt;." 12
Su nuevo fin era llegar a Roma (el lugar de enunciación
del discurso religioso), pasando por Francia, para conseguir la
secularización por parte del Papa. Su entrada a Francia representaba el choque con el anticlericalismo ilustrado-liberal, al
cual enfrenta con inteligencia y razonamiento. Su primera "victoria" intelectual y teológica la logra al liegar cerca de la front~ra
y "derrotar'' a un rabino. En París, entra en contacto con dos 1~telectuales hispanoamericanos: Francisco Zea Y S1mon
Rodríguez; esta clase de encuentro propiciaba el ensanchamiento de la propia visión de los hispanoamericanos sobre
su territorio, pues la comunicación entre las colonias era casi
nula. Rodríguez era quizá el más importante pedagogo de la
América española, y gran difusor de la educación popular; se
encontraba en Francia desterrado por sus ideales políticos, Y
junto al padre Mier abrieron una escuela para la enseñanza del
castellano. De estas empresas y uniones resultó una traducción, hoy perdida, del Atala, de Chateaubriand, donde todavía
se manifiesta una visión desvirtuada del nuevo mundo. En la
capital francesa, también conoce a Humboldt, quien ac~~aba
de regresar de su famoso e intenso viaje por las Amenc~s.
Estos encuentros (aunados a los posteriores con Blanco Wh1te)
dan forma a la visión panamericana del Padre Mier. En mi
opinión, es Rodríguez quien lo pone al tanto de la eferves~encia insurgente en Venezuela, misma que defenderá con ahtnco
años después en sus "Cartas de un americano" (1811 ); puesto
que antes de Rodríguez estaban la actividad difusora de
Francisco Miranda y los empeños insurgentes de Manuel Gual
y José María España, y el español Juan Bautista Picornell, par-

12 lbtd P 230

ticipantes en la conspiración que estalló en la Guarira en julio de
1797, la cual pretendía la separación total del estado español,
iniciando con la negación de la autoridad del rey Carlos IV. La
posición de americano en Europa, convierte a Fray Servando
en un defensor del nuevo mundo, se reconoce mexicano, y la
denominación "Nueva España", le parece ahora una imposición; entonces, abraza, con cierta medida, una forma de
"neoaztequismo", común por esos días y que implicaba la
negación de la presencia española en la formación cultural y
política de los nuevos estados. Reconoce, así, la otredad indígena y la '·acepta" como parte constitutiva de su ser (llega incluso a afirmar ser descendiente directo de Cuahtémoc); sin
embargo, no es, según mi perspectiva, más que otra fuga escritura!, una estrategia discursiva para valorar su lugar de enunciación. El concepto de nación se amplía, aunque la estructura
y visión de mundo sigan siendo eminentemente occidentales.
A estas alturas, su escritura refleja ya un convencimiento del deterioro y degradación del imperio español y
su carácter parasitario respecto a las colonias. Evidentemente
hay un análisis político y un conocimiento de los errores y las
faltas que la monarquía, en su despotismo ilustrado, ha incurrido al "regalar" parte de Santo Domingo y Luisiana a los franceses, faltando así a las cédulas reales. Tampoco pasa
desapercibida la naciente ambición yanqui en la escritura servandina: "Lo cierto es que los angloamericanos se han apoderado hasta la Florida Oriental, cuya capital es San Agustín, y han
puesto su fuerte en Clayborne, a sesenta leguas de nuestras
poblaciones de Tejas. No tardarán mucho en hacerse dueños
de las Provincias Internas de Oriente y llegar hasta México, por
razón natural". 13 A esta afirmación llega, obviamente, después
de haber pasado por EE. UU. durante su excursión insurgente
de 1817, que culminó con su captura en Soto la Marina, donde
también cayó el caudillo español Francisco Javier Mina, "discípulo" de Mier, a manos de Joaquín Arredondo.
Otro aspecto importante de la escritura servandina es la
religión, entendida como estructuración de mundo, más que
como representación de una realidad metafísica. Francia le
muestra un espacio clerical decadente, "arrasado" por el tor13 lbtd T 11. P 26

�n! facuitad ce filoso1ía vletras

Universioad Autónoma oe Nuevo león/ lJ

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bellino de la Revolución, y en Roma se desilusiona ante una
burocracia antiquísima, colmada de intrigas palaciegas. La
Iglesia era la otra gran institución y, como sucedía con el imperio español, la corrupción y el deterioro hacían más difícil la
concreción· de su nuevo propósito: la secularización, sin embargo, esta ocasión sí logra su cometido. Ahora bien, este "recorrido por Occidente", le da la oportunidad de hacer un inventario
de usos y costumbres de estos pueblos "civilizados": desde el
vestuario, hasta la conducta de las mujeres, del clero y del bajo
pueblo, llegando a la conclusión de la existencia de una diversidad cultural que daba al traste con el supuesto homogéneo
occidental, descrito en América a través de la escritura.
En Roma estaban los jesuitas americanos expulsados
de las colonias por Carlos 111 y sus reformas borbónicas. Ellos
fueron los primeros en "construir'' ese otro espacio de enunciación, que recrearon desde su destierro. Fray Servando, sin
embargo, tenía ciertas desavenencias para con los jesuitas (le
disgustaba su tendencia a la organización político-social); pero
les reconocía el mérito de cultivar los estudios humanísticos y
la escritura. Es interesante su lectura de La historia antigua de
México, de Clavijero, ya que hace una crítica de la descripción
de De las Casas, hecha por el autor para "lisonjear a los
españoles". Aunque reconoce la fama de Lacunza.
Al regresar a España, su oposición es ya patente: le
disgusta sobremanera la ignorancia del pueblo peninsular y la
explotación de América. En un acto desafiante invierte los valores: acusa de barbarie al pueblo español (crónica inversa):
"¿No tiene razón el arzobispo de Malinas cuando dice que
14
España se cuenta en Europa por un error de geografía?" Una
nueva prisión, sin embargo, le esperaba: los Toribios de Sevilla,
de que escapa el día de San Juan de 1804 y presencia la
Batalla de Trafalgar en la que Nelson derrota a la maltrecha
marina española. Son esos los peores años de la monarquía
española, la sombra de Napoleón pesa cada vez más sobre las
Cortes y más precisamente sobre Godoy, su desprestigio alienta la esperanza de libertad de los intelectuales americanos. Es
muy probable, que en este punto la idea de la emancipación
fuera un proyecto en ciernes en la escritura servandina. Sin
14 lb1dem. P. 213

embargo, esto no le impidió colaborar, como capellán· o cura
castrense del Batallón de voluntarios de Valencia, durante la
invasión francesa que dejó por un tiempo acéfalo al imperio
español. Cuando Fernando VII vuelve a su corte, Fray
Servando intenta visitarlo sin éxito, pero, en cambio, recibe en
Francia "el supremo honor literario de Europa", al ser miembro
del Instituto Nacional de Francia, siendo el primer americano en
ocupar ese puesto.

5. La insurgencia letrada
Sigue luego un hueco que "esconde" los años en Portugal y en
Londres, oquedad en la que se pierden impresiones de momentos fundamentales en su escritura (como un posible encuentro
con Andrés Bello). Creo que este silencio escritura! responde al
tiempo de la enunciación: recordemos que las Memorias fueron
escritas, en su mayor parte en 1817, es decir, cuatro años antes
de la consumación de la independencia y mientras él estaba
preso en las cárceles de la Inquisición, e inmediatamente
después del fracaso de la expedición a Soto la Marina.
En Londres redacta su Historia de la revolución de
Nueva España, cuyo fin según nos cuenta, consistía en una
defensa de la posición de México (Anáhuac) ante los sucesos
de 1808, además de una defensa a favor del rey. Pero, en mi
opinión, la redacción de la Historia ... era la legitimación intelectual del movimiento armado, encumbrándolo con la elaboración
de la Constitución de Apatzingán (documento al cual se remite
en su Memoria político-intructiva, de 1821 ), texto que consolida
los ideales insurgentes (Morelos-Ouintana Roo), y al que
equipara con la Constitución de las Cortes de Cádiz. Asimismo,
en la capital británica, entra en contacto con Javier Mina, cuyo
objetivo era, según nos cuenta el propio Padre Mier, "... establecer, si podía, el sistema liberal de la Constitución en México, o
darle la libertad que una vez establecida en algún punto de los
dominios españoles tan principales como México, correrá todo
su horizonte. En América, decía, se ha de libertar a Europa."15
Como la escritura de las Memorias (en especial la del
"Manifiesto apologético") se escribe, como ya mencionamos,
entre 1817 y 1821, desde la cárcel y sin la certidumbre de un
15 lb,dem. Pp 2353-254

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�24 / facuitad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 2~

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triunfo seguro, Fray Servando es muy cuidadoso de no dar
muchas noticias sobre su relación con Mina, ni de su expedición
a Soto la Marina, sobre la cual, de hecho, manifiesta su
desaprobación. El arribo a Soto la Marina era absurdo, por lo
despoblado y lejano de la capital, pero advierte la terquedad de
Mina en este respecto. Antes de partir a su expedición, en
Galveston, conoce al caraqueño Mariano Mantilla, activista
insurgente, completando de esta forma su visión de la insurgencia venezolana al mando de Simón Bolívar, discípulo tanto
de Andrés Bello como de Simón Rodríguez.
La capitulación en Soto la Marina lo somete a los
designios de su coterráneo Joaquín Arredondo, quien lo lleva,
en un tortuoso camino (que le causa una fractura en el brazo
derecho) hasta la ciudad de México. Es durante los siguientes
tres años (1817-1820), que se dedica de lleno a la escritura. Y
nuevamente se repiten los actores ·de su escrituralidad: una
nueva acusación por parte de los círculos Je poder (las
"Pasiones"), esto es, la usurpación del cargo de obispo durante
su excursión en Soto la Marina. Naturalmente, una nueva fuga
escritura! articula su defensa: la documentación de los
reglamentos episcopales sobre los hábitos de los obispos, es tal
su elaboración y exposición que concluye arguyendo su derecho a ser obispo. Y nuevamente acude a un documento: la
Constitución de Cádiz para exigir su fuero e impedir que el virrey ejecutara cualquier acción en su contra: "Protesto, pues,
contra esa autoridad reunida, desconocida y reprobada en la
Constitución: pido conforme a ella mi fuero, y mi fuero solo; y en
todo caso ser oído, tintero, papel, procurador y abogado para
defenderme."16
La negación y descrédito de poder del virrey Apodaca
viene a ser el siguiente paso en el rechazo a la concentración
del poder en una sola persona . Su lucha contra el despotismo
se agudiza después de la consumación de la independencia, al
concretarse el imperio de Agustín de lturbide.
Finalmente, las Memorias terminan con la "Exposición
de la persecución desde el 14 de junio de 1817, hasta el presente de 1822", donde también se narra la persecución postindependencia, suscitada por sus fuertes críticas a la figura de
16 10,d P. 287

Agustín de lturbide, que representaba el regreso a un sistema
patriarcal y despótico, contrario al orden de la letra. Las últimas
líneas, al igual que las iniciales, presentan al protaaonista desgastado por las pasiones del poder. Él no se sale d;I campo de
la palabra, de la grafía. La fortísima subversión de su discurso
lo convierte en un catalizador de las nuevas perspectivas políticas, pus~, r-1or una parte, articula las nociones clásicas del derecho romano, ~e la escritura de los Padres de la Iglesia, y del
derecho espanol, y, por otra, el modo ejemplar discursivo de la
modernidad ilustrada, que coloca en el centro a la razón ordenadora, núcleo regidor de los futuros proyectos de nación, y
cuya :structura se verifica en la nueva organización política que
tendna como órgano principal a la Constitución: documento
máximo de la representatividad de un pueblo. El discurso servandino que promueve y defiende siempre la ley impresa, no
concuerda, en cambio, con la teoría de la democracia popular
pues ésta se inclina más por la eliminación de la élite ilustrada'
?ando prioridad a la "voz" del pueblo en lugar de la palabr~
impresa.
6. El grafocentrismo en la consolidación de la semiosis
insurgente

Cabría situar la escritura de Fray Servando en una fase posterior al proceso alfabetizador de la cultura colonial denominado
por Walter Mignolo como "semiosis colonial" 11, y que yo "amplío"
con el término "grafocentrismo", que sería el resultado inmediato de este proceso de alfabetización cultural creando un orden
letrado (descrito por Ángel Rama en su Ciudad letrada ) jerarqu1zador, guiado por la "razón ordenadora". El grafocentrismo
es una condición socio-cultural en cuanto constituye una "élite"
constante en los círculos de poder; es signo de distinción cultural, que si bien es propio de casi todas las culturas (sobre todo
las de Occidente), en nuestra América (y en México, en especial) adquiere dimensiones propias, las cuales van más allá de
las distinciones de tipo racial (y aquí Benito Juárez e Ignacio
Altam1rano son dos ejemplos claros) y se constituyen en factores simbólicos trascendentes del ser social (licenciado, doctor, arquitecto, etc.), de allí el afán servandino por mantener su
17 CM,gnolo. Walter "Alfabeuzac,on y literatura los Huehuellatolh como e¡emplo de la sem,os,s colon,a1·
en onqu,sta y coniraconqu,sta 1994 Pp 21 -29.
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Universioao Autónoma oe Nuevo león / 21

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grado doctoral, al que equipara con su condición de hidalgo: El
grado académico da peso epistémico a la palabra, a la ~scntura. La memoria, un genero discursivo visto por el canon literario
como "menor", cobra relevancia por provenir de un letrado Y ~or
surgir de la polémica causada por un texto, _como ?I _sermon,
que no es más que un ensayo o interpretacion teolog1ca, Y_ se
traslada del ámbito privado al público. Desde esta pers~~ct1va,
las Memorias pasan a ser texto canónico en la formac1?n c~ltural latinoamericana, y así se la recepciona en la agenc!a critica hispanoamericana, sobre todo a partir de los feste1os ?_el
Centenario de la Independencia, cuando una nueva generac1on
de críticos (Henríquez Ureña, Reyes, González Pe~a. et~.) se
abocan a la labor de "fundar" nuestra tradición literaria, deJ~ndo
como prueba de ella obras como la Antología del Centena:'º· la
Historia de la literatura mexicana y, en el caso reg1ona!,
Algunos apuntes para la cultura en ~uevo León, donde_ la escritura servandina es vista como const1tut1va de nuestra independencia cultural.
7. Las memorias y el canon

Pero · cuáles son las incorporaciones de un texto como las
Me~o~as en la literatura (escritura) latinoamericana? Prir:i_e_ra,
reafirmar la tendencia alfabetizadora en el proceso sem1ot1~0
insurgente, donde, a pesar de la ruptura, primero de 1? Espana
acéfala invadida por Napoleón, luego de la monarqu1a restaurada, se perseguía la consolidación de las dos tendencia~
ideológicas que estuvieron en pugna durante todo el siglo XIX.
el liberalismo a la mexicana y el intento por preservar los relatos
hispánicos: el catolicismo y la división soc_ial jer?rqui_zada: ~as
Memorias son parte inicial de la renovac1on pol1t1co-1deolog1ca
desde el ámbito religioso por parte de los criollos novoh1spanos
(Hidalgo -quien hizo una lectura parecida del manto gua?alupano durante su lucha insurgente-:-, _Mor_~los, Ramos_ Anzpe)
que, en cierta medida, busca la el1m1na~1on y negac~on de la
parte político-militar, representada por el 1mpeno esp~nol, pero,
al mismo tiempo, manteniendo el "lazo" con la Iglesia, la cual,
siguiendo a Enrique Dussel 18 , sería una ideología su~~aestructural y, por lo tanto, un problema eminentemente pol1t1co, pero

18 Dussel, En11que Rehg,ón, 1977

como supraestructura ofrecería, igualmente, una imago mundi
como proyección de un orden mataf ísico superior. De esta
forma, el sermón servandino no niega (explícitamente) ese
orden metafísico defendido y articulado por la Iglesia católica,
pero sí rechaza implícitamente la ideología supraestructural que
la sustenta: la explotación colonial hecha por la monarquía
española.
Desde esta lectura, las Memorias son, también, la
defensa de una interpretación teológica hecha desde el nuevo
mundo, lo cual representa una apropiación de ciertos modos
discursivos ejemplares de Occidente (el discurso judea-cristiano con la incorporación de los grandes relatos del mundo
grecolatino y el discurso jurídico-moral del mundo hispánico) y
de ciertas nociones del mundo simbólico precortesiano, trasmitidos a través de los huehuetlatolli (recogidos, interpretados y
trasmitidos por Sahagún y otros) que fueron "alfabetizados" en
el proceso de semiosis colonial referido por Mignolo, creando
un discurso otro, cuyo lugar de enunciación es un espacio germinal, nuevo, heterogéneo y en plena transformación. El grafocentrismo, como grado extremo de la alfabetización busca la
homogeneidad, la unidad identitaria y cultural. Es el estigma de
la letra. Y en ese sentido, Fray Servando es un poseído por la
letra, es su única defensa y su mejor arma.
Ahora bien, la construcción de las Memorias obedece a
la persecución de ciertos objetivos: demostrar la validez de su
sermón; conseguir ser escuchado por el rey; ir a Roma y lograr
la secularización; volver a México en campaña, etc.; y si bien la
mayor parte de los objetivos se centra en la acción, en el
desplazamiento físico, el fin último es hacer valer su palabra,
incluso recuperarla. En este sentido, el texto servandino podría
leerse como la legitimación de la palabra americana, verdadera
protagonista de la obra. Es legitimación en cuanto apela a nuestro
derecho a ser interlocutores en la cultura occidental. Así, las
Memorias responden a dos falsas lecturas sobre América, a
saber: la exhuberancia y la barbarie. El Padre Mier se convierte,
a los ojos de Europa, en el "salvaje ilustrado", en un desacreditador de los mitos americanos, y representante de la nueva realidad: la inteligencia americana. La imago mundi creada
aquende el Atlántico y, por lo mismo, cargada de una fuerte
dosis de subversividad al promover la autonomía intelectual,

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�Universidad Autonoma de Nuevo lean / 1~

18 / facultad de filosolía v letras

que, en definitiva, intenta terminar con el discurso paternalista,
tanto de la Iglesia como de la monarquía.
De esta manera, lo que originalmente se escribe como
una defensa a una argumentación textual, se convierte, al mismo
tiempo, en un campe de cultivo de una buena parte de las ideas
que habrían de regi d, ante la formación política decimonónica
hispanoamericana: la construcción de una identidad forzosamente
distinta a la española, en la cual cabría la incorporación de la
interpretación (vía alfabetización) del orden simbólico prehispánico, como estrategia para construir un carácter eminentemente
antiespañol. Igualmente, la apropiación de ciertas nociones más
"cercanas" a la idea de modernidad: la razón como centro, incluso
del discurso teológico. Si bien, el liberalismo implícito en la escritura servandina no es radical, sí terminó por rechazar la concentración de poder en una sola persona (sea el Rey, o el Papa, incluso), haciendo de su escritura un texto revolucionario y constitutivo
del canon de la literatura de Independencia.
8. Las memorias como género discursivo
Ahora, una lectura "literaria" de las Memorias podría buscar
otros elementos igualmente importantes. Si bien, en principio se
trata de un texto no fictivo, sus estrategias narrativas dan cuenta de una construcción que bien podríamos llamar literaria en el
sentido de la elaboración y descripción de situaciones y
acciones (y creaciones) de personajes. Visto así, las Memorias
serían un aporte a la germinación de una auténtica expresión
americana. Y aquí retomo la pregunta formulada anteriormente:
¿cuáles serían los aportes de este texto a la literatura latinoamericana? Antes que nada, el uso de la primera persona:
función característica de la novela, y siendo este género eminentemente moderno, la aparición del "yo" en nuestra letras es
de suyo significativo. Recordemos que la censura colonial prohibía la publicación y difusión de novelas; la irrupción de este
género fue tardía en nuestra América: 1816, con la publicación
de la primera parte de El periquillo sarniento. Es interesante, por
otro lado, ver que ambos textos (El periquillo y las Memorias)
fueron escritos en momentos muy cercanos y bajo el yugo de
las postrimerías del virreinato. La enunciación del "yo" implica
un punto de hablada: una cronotopía precisa. Las Memorias
son de suyo elocuentes en el planteamiento de la trama: en un

momento específico, el 12 de diciembre de 1794 la lectura de
un sermón, escrito por un criollo ilustre, provoc~ la ira de los
representantes de la imposición. Se inicia la lucha contra la
adversidad'. contr~ el despotismo ignorante. Inteligencia vs.
poder . A d1!erenc1a de la novela picaresca, aquí el protagonista
no ~s un p1caro o un antihéroe, es un intelectual: un escritor.
A~u1 el prota~onista podría ser la representación del grafocentnsmo o la busqueda del intelectual americano por ocupar un
lugar en la elaboración de los nuevos estados 19 •
También podría leerse como una novela de educación
o_"Bildungsroman", en el sentido en que el carácter del protagonista no permanece estático, sino presenta una evolución (int~lectual, en este caso): la toma de conciencia de la pertenencia a un estado por crearse. Este proceso de desarrollo pres~nta una "unidad dinámica"2º de la imagen del protagonista.
S1~ embargo: el_proceso en este caso es singular, pues parte de
la 1n_toleranc1a intelectual y "obliga" al protagonista a ir descubriendo (_y denunciando) el trasfondo de la cultura impuesta:
la 1gnoranc1a y la corrupción. Su choque con el mundo "civilizado" es _decepcionante, no existe correspondencia con lo leído.
El camino va desde el idealismo juvenil hasta la madurez sólo
q_ue a~~í, a diferencia de la "Bildengsroman", al final no h~y res1gnac1on o renuncia a los ideales, sino proposición y defensa.
9. A guisa de conclusión
L~ cue~tión ahom recae sobre la necesidad de crear categorías
d1scurs1vas propias, que den cuenta de nuestra producción. En
general, esta búsqueda ha sido una preocupación básica para
la 1nde~_endencia cultural hispanoamericana. A pesar de ello, la
re~epc1on de textos como las Memorias se ha hecho ya sea
ba10 la luz del positivismo ( como el caso de Rafael Garza
C?ntú),_donde se lee a la figura de Fray Servando como un
he:o_e inmaculado, cuya constante fue la emancipación de
M_
ex1co; o bien con la incorporación al canon literario como
genero menor (González Peña: Historia de la literatura mexi~: ~or ~ieno. durante el siglo XIX. y más precIsamen1e. durante el desarrollo de las naciones 1ndepen
~il;a~s. e~ co;'dicion gralocénlr!ca fue una cons1an1e Bello. Sarmiento. Mitre. Ramirez. Allamirano. Sierra:
V
· c gualmente lo lue en la consohdac1on de los gobiernos Ia11noamencanos del siglo xx
~sconcelos. Hennquez Ureña. Maná1egu1, Marunez Estrada etc
2 Ba¡1in, M M 1997 Es1e11ca de la creación verbal. S~lo XXI. Mexico P 212

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cana); salvo el caso excepcional de Edmundo O'gorman (prólogo a Fray Servando Teresa de Mier. Antología), quien hizo
una inteligente lectura de los textos servandinos y supo ubicarlos en la discusión cultural de la historiografía mexicana decimonónica.
La tarea pendiente es, pues, la relectura de nuestro
canon, la exigencia de la incorporación de nuevas voces, de
nuevos géneros, que den cuenta cabal de nuestra "urgente
ansia de expresión" (parafraseando a Henríquez Ureña). La
escritura latinoamericana es una fuga constante que se
desplaza (huye) entre los modelos impuestos por Occidente y
las voces que la conquista y la alfabetización no lograron callar
del todo, en una especie de transculturación escritura!, articulada dasde un locus de enunciación doble: el espacio americano
y la apropiación de los modos discursivos ejemplares de
Occidente. La fuga escritura! es un búsqueda por la independencia cultural y la legitimación epistémica de la inteligencia
americana. Y, en este aspecto, Fray Servando Teresa de Mier
se constituye como un prócer de nuestras letras, en un
perseguidor de una expresión propia, pero no aislada del resto
del mundo. Su escritura es, asimismo, testimonio de la consolidación de un proceso semió-tico-cultural: el grafocentrismo, que
será el sustento ideológico de esta búsqueda en pos de nuestra expresión crítico-teórica. De allí que los desplazamientos
(fugas) de la escritura servandina continúen siendo tan productivos en la actualidad.

Las Memorias Improvisadas
de Juan Manuel 1

Arturo Cantú

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oda vida humana es conversión. "Mutación de una cosa
en otra", dice una de las acepciones del diccionario. De
una conversión se pasa a otra, y así se construye la vida.
Para que no nos llamemos a engaño Juan Manuel ha calificado
estas memorias como "Memorias improvisadas", seguramente
porque de inmediato serán dejadas atrás para emprender otras
tareas, otras conversiones. El tomo que ahora comentamos
tiene por subtítulo "Mi Universidad ", y comprende hasta sus
veinticinco años de edad. Son, naturalmente, los años de formación, en los que se leen los primeros libros y se inician las
primeras amistades. José Alvarado y Raúl Rangel Frías descubren, junto con Juan Manuel Elizondo las primeras lecturas.
En la librería de don Antonio Moreno, por la calle Morelos,
encuentran un día El hombre y la técnica, de Spengler, y El
estado y la revolución, de Lenin, suficientes para entretener
cualquier cerebro juvenil, por despejado y audaz que lo imaginemos, y como seguramente eran los de Alvarado, Rangel y
Elizondo.
La amistad se entrelaza así con las vocaciones personales y con el proyecto de vida de todos. Desde la capital
Manuel Moreno Sánchez, Enrique Ramírez y Ramírez, y
Rodolfo Dorantes, formarán con ellos un núcleo más amplio,
con talentos diferentes y complementarios, y con propósitos
compartidos. La Revolución , todavía en movimiento, permeaba
Palabras pronunciadas por el autor en la presentación del I,bro ·Mamor,as tmprov,sadas. M,

Un,vers,dacr, de Juan Manuel El1zondo. el 15 de rnarzo de 2001

�31 I facultaa ae filosolía yletras

Universiaaa Autónoma ae Nuevo león / 33

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entonces todos los ámbitos de la vida. La escuela, el trabajo, las
amistades, la familia, todo se relacionaba directamente con ella.
La vida pública se vivía como un hervor de posibilidades,
respaldadas todavía por la fuerza imprecisa de las armas. Las
vidas particulares eran un semillero de destinos que buscaban
inscribirse en una realidad cuyos perfiles aún estaban indeterminados. Había un país por construir, o por inventar, y los
jóvenes no rehuían su responsabilidad, o por lo menos los
jóvenes que aparecen en estas memorias.
Lo que estaba en juego era nada menos que el destino
de México, a muy pocos años de la promulgación del texto
constitucional de 1917. Hasta Cárdenas, los gobiernos revolucionarios habían dudado en transformar al país aplicando los lineamientos de la Constitución, o habían decidido no hacerlo. La
fuerza liberadora de la Revolución no encontraba cauces para
crecer y reproducirse, ni en el país ni en las entidades federativas. Y todo estaba entonces por hacerse: desde la Universidad
de Nuevo León, que vendría a multiplicar los esfuerzos y tareas
del Colegio Civil, y en cuya fundación y rumbo inicial tuvieron
parte señalada los tres regiomontanos, hasta la lucha por la
industrialización nacionalista del país y por la defensa de sus
recursos naturales, en la que participará destacadamente, en
los años sucesivos, Juan Manuel Elizondo.
Desde el mirador privilegiado de su experiencia, Juan
Manuel dibuja de nuevo el contenido de su vida durante sus
primeros años. Por la línea que viene de su padre, el niño de las
memorias se familiariza con las armas, y el joven del Colegio
Civil se adiestra en los ejercicios militares. Pero muy pronto los
libros, El estado y la revolución antes que otros, lo adentran en
una violencia diferente, la de la sociedad humana. Una violencia casi siempre encubierta con el manto de la legalidad y las
buenas maneras. Unos hombres sacan partido de la debilidad
de otros y disimulan sus acciones con el orden civil del liberalismo, supuestamente igualitario; del mismo modo que en otras
épocas las justifican con las jerarquías teológicas de la organización medieval. Si hay que luchar resulta más noble hacerlo
dentro del seno de la propia comunidad política, aunque los
peligros puedan ser tal vez mayores, a favor de la liberación de
las clases y grupos oprimidos, y para propiciar el surgimiento de

fuerzas sociales nuevas. Los libros abren un ámbito distinto al
joven combatiente y lo conducen desde la banda de guerra al
sindicato, y desde los atisbos y primeros escarceos en la calle
de Jesús Terán hasta las salas no menos agitadas e intensas
de las bibliotecas.
Sin sentirlo, quizá, el joven tambor del Colegio Civil se
convierte en un intelectual al servicio de los trabajadores, y el
aire de aventura que toda juventud trae consigo se quema en
los viajes por ferrocarril, cuando el ferrocarril todavía era asaltado por guerrilleros; en el mitin inesperado en contra de los
poderes establecidos, que ocasionará a veces la expulsión del
Estado; en los pequeños combates con los porros estudiantes
de entonces, que saldrán arrepentidos de su intento; y en la
participación activa en las agrupaciones de izquierda, que lo
asimilan rápidamente a sus tareas. Hay un momento en que
todo parece posible y todo merece el concurso del ánimo revolucionario.
De las luchas en Nuevo León, Elizondo pasa rápidamente a la militancia en la Federación de Estudiantes
Revolucionarios en México, al Partido Comunista, y al Sindicato
Nacional de Artes Gráficas. Desde la Sala de Actos de este
Sindicato Juan Manuel sostuvo la tesis de que era necesario
desenmascarar las maniobras de Calles para debilitar al gobierno federal y buscar alianzas razonables con el cardenismo. Ese
día, después de la conferencia, José Alvarado le dijo: "Estamos
en el umbral de una nueva revolución". Los acontecimientos
posteriores les dieron sobradamente la razón.
Toda vida humana es más que una vida individual. "Las
Memorias improvisadas" son más que una biografía, entendida
como los sucesos de una vida narrados desde la primera persona. Lo que el lector encontrará en el texto de Elizondo es el
desarrollo político del país en esos años, desde el escobarismo
hasta el ascenso de Cárdenas, y la construcción inicial, paso a
paso, del ideario de la Revolución Mexicana. La lógica de los
acontecimientos, y hasta podríamos decir la necesidad de los
acontecimientos, envuelve en su desarrollo las vidas de los protagonistas y los hace avanzar de la condición de espectadores
Y críticos de la realidad social a la de actores en el escenario
nacional. No fue por casualidad que años después, Ramírez y

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Universidad Autónoma de Nuevo león / J5
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Ramírez junto con Dorantes, transformaran con "El Día" el periodismo nacional, obligando a la prensa anquilosada del
momento a razonar su información internacional y a otorgar una
atención más inteligente e informada a los sucesos nacionales.
Con el tiempo, José Alvarado llegaría a ser el mejor columnista
del país, un lugar que aun ahora, decenios después de su
muerte, nadie le disputa. El licenciado Raúl Rangel ocuparía a
su turno la gubernatura de Nuevo León, luego de un rectorado
que dio rumbo y esencia a la Universidad neolonesa. Y el propio Juan Manuel Elizondo llegaría a ser, por derecho propio,
Senador de la República, un líder indiscutido del movimiento
obrero nacional, y uno de los dirigentes más perceptivos y con
mayor autoridad moral del movimiento revolucionario del país.
Los acontecimientos los envuelven en su lógica implacable,
pero ellos también empujan con lo suyo.
En el caso de Alvarado, Rangel y Elizondo, Nuevo León
los expulsa de una manera u otra, en tanto no dispone de aulas,
libros y maestros para su formación, o en tanto no tolera la crítica abierta y la acción política independiente. Quizá aún ahora
no los acepta del todo, a pesar de que sus universidades, tanto
la pública como las privadas, sean producto directo o indirecto
de su esfuerzo y sus cuidados, y aun cuando su mismo desarrollo industrial tanto deba a la defensa de la soberanía y de los
recursos nacionales. La disidencia en cuanto a los métodos y
contenidos de la enseñanza del Colegio Civil floreció en la fundación de la Universidad de Nuevo León, que abrió el camino
para otras universidades privadas; y la defensa de los derechos
obreros y de la industrialización nacionalista finalmente trajo
consigo protección para el crecimiento de la industria local y
bases más sólidas para el desarrollo social y económico de la
entidad.
Sin recalcarlo, las Memorias de Juan Manuel obedecen
a una consideración general del desarrollo de las cosas
humanas, donde los destinos individuales se entretejen con las
condiciones materiales de la sociedad y a la vez las determinan
y son determinadas por ellas. A pesar de que, como Memorias,
relatan un envión de recuerdos desde un punto de vista individual, con frecuencia el actor, mas que una persona o un grupo
de personas, parece ser la sociedad misma cuyas fuerzas se

oponen y reconstituyen inesperadamente en círculos de mayor
alcance y generalidad. Cuando uno recorre el entramado de
sucesos de este libro, las vidas individuales parecen modeladas
por fuerzas que las sobrepasan pero que requieren al mismo
tiempo del concurso de sus voluntades. Los temperamentos se
conforman y desarrollan en la generación, la generación en el
Estado, y el Estado en el país. Todo es necesario y al mismo
tiempo todo depende del talento y de la decisión individuales. Y
talento y decisión sobran en la historia de esta generación, de
este Estado y de este país.
Juan Manuel Elizondo domina muchos de los talentos
del escritor profesional. Sabe, sobre todo, aparecer y desaparecer en su relato, como si el centro fluctuante de su narración fuesen los acontecimientos mismos y no la primera persona del singular. A veces el libro tiene el aire de una crónica de
sucesos y costumbres, como el dibujo de la primera infancia en
la ciudad de León; la descripción de la calle de Jesús Terán en
el Monterrey de 1930; o los sucesos del asalto armado al tren
en el que regresaba con su abuela desde la ciudad de México.
Otras veces el texto discurre por las vidas de los jóvenes de
entonces, por sus inquietudes y sus decisiones, en el entramado más general de las ideas, los sucesos y las luchas
nacionales. Entre aventuras y descubrimientos dialécticos, la
autobiografía avanza hacia el corazón de las cosas, cumpliendo siempre con la condición mayor de toda literatura: atrapar la
atención del lector. La pluma que sirvió a Juan Manuel para sus
incisivos artículos periodísticos, o para los guiones detallados
de sus discursos de tesis, encuentra ahora una manera distinta, llana, directa y eficaz, para narrar los incidentes de su vida y
la lógica de las vidas de su tiempo.
Es de agradecerse que la Universidad edite este libro,
con el que se ilumina a sí misma sobre sus orígenes, y en el que
los estudiantes encontrarán otra tesitura y otro estilo para
realizar el deber y la libertad de toda juventud, que no son otros
que llevar a buen término lo mejor de ella misma, lo mejor de su
generación, de su Estado y de su país.

•

�Universidad Aulónoma de Nuevo león /37

El desarrollo de la identidad
y la orientación vocacional
en la adolescencia

Christina E. Hirdina de Krause
1. Tareas de desarrollo en la adolescencia

H

avighurst y sus colaboradores ya hab(an desarrollado el
concepto de "tareas de desarrollo". Estas se entienden
como expectativas y exigencias sociales culturalmente
predeterminadas, que funcionan para cada individuo como sistema de referencia, dentro del cual, la identidad personal y
social debe construirse. (Havighurst, 1953).

Se clasifican las siguientes tarea de desarrollo para la
adolescencia:
* Desarrollo

•

de la competencia social e intelectual para poder
iniciar una profesión, así como un empleo y hacerse materialmente independiente.
* Desarrollo del rol sexual propio y de la habilidad para una
relación de pareja heterosexual, así como una base familiar.
• Desarrollo de un valor propio, un sistema de normas y una
conciencia étnica y política, de modo que haga posible la
actuación responsable.
* Desarrollo de patrones de actuación para el uso correcto del
mercado de bienes de consumo y de la oferta de tiempo libre.

�3~ / facuitan oe filosolía v lelras

Universioao Autónoma oe Nuevo león/ 3~

"

....¡=;
::D

La preparación para la actividad laboral, matrimonio y familia,
actuación independiente y responsable, son en realidad en la
mayoría de las culturas (tanto en Europa como en Latinoamérica) tareas de desarrollo que caracterizan la base de la adolescencia. Además hay diferencias en los modos de su realización y hay varias en las medidas con las que la sociedad
apoya a los jóvenes en esta etapa.
El paso cualrtativo en la adolescencia es el análisis consciente del individuo acerca de los valores y las normas predeterminados socialmente. Las habilidades cognitivas y las competencias sociales se desarrollan tanto que es posible una
reflexión sobre sí mismo y sus condiciones de desarrollo a
través de la adolescencia. Esto significa que los adolescentes
pueden reflexionar acerca del éxito, así como del fracaso de sus
"actividades de desarrollo". Diariamente ellos viven la resonancia de esto en el comportamiento y en las reacciones de su
ambiente.
Las condiciones de vida de un alemán adolescente, son
sin duda, diferentes a las de los mexicanos adolescentes. Sin
embargo, ¿se diferencian también las tareas de desarrollo que
ellos llevan a cabo? ¿Cómo viven las exigencias que se oponen
al desarrollo, a la madurez? ¿Qué elecciones existen y cómo
luce la igualdad de oportunidades de los chicos y las chicas?
¿Cómo se ven a sí mismos los chicos y las chicas al tomar decisiones?
Deseo tratar de contestar algunas preguntas con la
ayuda de investigaciones presentadas, éstas son en su mayor
parte el resultado de investigaciones propias, que llevé a cabo
durante muchos años, sobre el desarrollo de la auto imagen en
la infancia y la adolescencia. Además se mostrará que no todas
las preguntas se pueden contestar y que son necesarias más
investigaciones.
2. La búsqueda y el encuentro de la identidad

Los adolescentes se hacen preguntas que involucran el sentido
y la ruta de su vida, sus decisiones y problemas. Algún día en
la adolescencia, en algunos más tarde y en otros más temprano, surgen preguntas como: ¿quién soy? ¿qué quiero? ¿para

qué estoy en este mundo? ¿qué piensan los otros de mí?
Esas son preguntas sobre la propia identidad. ¿Qué es
entonces identidad? Muchos investigadores identifican el desarrollo de la identidad con el desarrollo de la personalidad.
Waterman (1985), uno de los investigadores más importantes
en esta materia, la define así: La identidad se refiere a auto
definiciones descritas claramente, que contienen aquellos objetivos, valores y convicciones, que una persona individualmente
considera importantes y con los que se siente comprometida.
Erikson (1968), el padre de las teorías de la identidad,
formuló como se conoce, las únicas fases del desarrollo de la
identidad. Para la juventud nombró como problema central que
los adolescentes deben adquirir una posición, ellos se forman
opiniones, valores y metas, que les permiten orientarse en el
mundo. Waterman, por su parte, piensa que no se debe investigar la identidad de manera global, sino siempre en un área de
actuación específica. Tales áreas importantes de actuación
según su opinión son: la carrera profesional, el rol sexual propio, la anticipación del matrimonio y convivencia, la formación
de una ideología moral, así como el comienzo de una ideología
política.
Blasi (1988), a su vez entiende identidad como la organización interna global de la persona y nombra los siguientes
componentes que pueden corresponder a la definición:
a). La identidad es la respuesta a la pregunta: ¿quién soy?
b). La respuesta a esta pregunta proporciona la experiencia de
continuidad y uniformidad.
c). El desarrollo de la identidad se fomentará a través de una
auto reflexión y la formación de un concepto propio.
d). En la adolescencia se efectúan la indagación crítica del propio pasado, cultura e ideología, y se refleja en forma crítica
en el futuro profesional, en las relaciones de pareja, así
como en los puntos de vista religiosos y políticos.
e). Este análisis conduce a obligaciones individuales y posibilita -por superación productiva y exitosa- la integración a la
sociedad.
f). El éxito de este proceso transmite el sentimiento de bienestar, de auto estima y confianza en sí mismo.
g). La fase sensible para el desarrollo de la identidad es la

�40/ faculta~ ~e filosolía yletras

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Universi~a~ Autónoma ~e Nuevo león / 41

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adolescencia (Blasi, 1988, Pág. 226).
En los últimos años hubo un "boom" de trabajos sobre
la identidad y su desarrollo. Algunos investigadores e investigadoras están de acuerdo en que el "diseño del proyecto de
vida", es el tema central del desarrollo de la identidad. Este proceso seguramente dura toda la vida, sin embargo, empieza a
hacerse consciente en la adolescencia. Si el diseño de un concepto de vida no tiene éxito, entonces eso no se explica un!lateralmente con carencias individuales en el desarrollo de la identidad. Debemos considerar que pueden ser muy diferentes las
posibilidades para la estructura de vida, dependiendo de la
sociedad en la que se vive, dependiendo de la clase social Yde
los refuerzos religiosos e ideológicos. Aún cuando el encuentro
profesional es una tarea de los mismos adolescentes, .y los
chicos y chicas tienen muchas posibilidades para elegir, los
recursos para su realización no están· repartidos de igual forma.
El mundo está dividido en, por ejemplo: ganadores y perdedores, ricos y pobres, hombres y mujeres. Lo que eso significa
para el desarrollo individual de la identidad sería un tema largo.
A continuación deseo remitirme a la identidad profesional e investigar problemas de su desarrollo. Por supuesto,
deseamos discutir también posibilidades de cómo se puede
ayudar al adolescente a elegir su decisión.

El encuentro y desarrollo de uno mismo en el área profesional exige muchos esfuerzos y decisiones por parte del adolescente, ya que trata de:
• Hallar lo que se desea y lo que es posible, y
• Equilibrarlo con lo que en verdad sea posible y necesario en el
mercado de trabajo.
El desarrollo de la identidad profesional por lo tanto
también es para muchos una fase dolorosa, ya que se viven
muchos conflictos. Ellos sufren con frecuencia una discrepancia
entre lo que desean y lo que en verdad es posible.
En este punto se necesitan algunas observaciones
breves sobre el sistema escolar en Alemania.
Después de la primaria de cuatro años, en esencia hay
tres tipos de estudios:

•La secundaria (Hauptschule): Finaliza en el noveno año
escolar, los alumnos y las alumnas tienen entonces en
promedio 15 años de edad.
•La secundaria moderna (Realschule): Termina en el décimo
año escolar. La mayoría de los alumno y alumnas tienen 16
años de edad.
•La preparatoria (Gymnasium): Termina en el año duodécimo,
así como en el décimo tercer año escolar. Los alumnos y
alumnas tienen por lo general 18-19 años.
El camino al Gymnasium varía. En algunos estados de
Alemania, se le puede ver ya a partir del quinto año escolar. En
otras hasta el séptimo año escolar. El Gymnasium se puede
comparar con la preparatoria, sólo que los estlfdiantes pasan
más tiempo ahí. Los Gymnasium no pertenecen a la
Universidad. Los graduados de la secundaria y la secundaria
moderna, normalmente aprenden una profesión, es decir que
tienen que saber relativamente temprano lo que desean ser. En
el presente, la búsqueda de plazas para hacer una formación
profesional es muy problemática, ya que simplemente no hay
suficientes plazas para formación profesional y muchos egresados se quedan entonces sin una formación, por lo tanto están
en realidad sin ocupación y lo viven como problemática extraordinaria. Así que se reportan, por ejemplo, 40% de los alumnos
con dificultades en la búsqueda de plazas para formación profesional (Fend, 1991, Pág. 80).
Durante la adolescencia, pertenecen a los mayores
riesgos: no graduarse de la escuela, no poder terminar una carrera profesional calificada.
El tema de vida central en esta fase es: establecer una
sincronización entre el deseo y la realidad. Cuando no se tiene
éxito, esto se asocia con gran estrés y se realizan estrategias
de superación, que con frecuencia muestran, la gran pena del
adolescente de forma llamativa (problemas de ultraderecha,
alcohol, acción criminal, etc.)
Las preguntas de: cómo conciernen al individuo la
decisión y el encuentro profesional, cuáles caminos diferentes
hay, qué tan a menudo son exitosos esos caminos y cómo se
pueden apoyar, son de especial importancia.

�42 / facultad de filosofía vlelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 43

A continuación, algunos comentarios sobre la diferente ruta de
los encuentros profesionales.

3. Diferentes caminos para la formación y la identidad profesional
Watermann (1985) y Fend (1991) encontraron cuatro tipos de
identidad profesional. La división coincide en esencia, con las
formas de desarrollo de la identidad que encontró Marcia
(1980).
Tab. 1: Desarrollo de la identidad según Marcia
Obligación interna
Sin obligación interna

Con crisis
Los decididos
(ldentity-achievement)

Sin crisis
Los definidos
(Foreclosure)

En busca
(Moratorium)

Los difusos
(ldentity diffusion)

En relación a la identidad se ven:
Tab. 2: Cuatro tipos de perspectivas profesionales de los
graduados (según Fend, 1991, Pág. 86)

Seguridad sobre el futuro profesional
Actividades para el
encuentro profesional

Seguro

No seguro

muchas

Los decididos
(ldentity-achievement)

En busca
(Moratorium)

pocas

Los definidos
(Foreclosure)

Los difusos
(ldentity diffusion)

Los definidos (Foreclosure): Ésos son aquellos que
saben relativamente temprano lo que desean ser alguna vez. La
mayoría de las veces, tenemos que ver aquí una identidad que
es muy estable. Por ejemplo, en una familia de doctores, de
hecho no se adquiere casi ninguna diferente perspectiva de trabajo, a la expectativa del padre o los padres. El hijo desea ser
doctor como su padre. Este grupo se caracteriza por una alta
seguridad, en realidad sólo se trata de llevar a cabo la realización del deseo profesional ya mencionado, que ocurre con

poca actividad, ya que el camino está claro. Se aceptan también tiempos de espera.
Los decididos (Jdentity-achievement): Tienen también
mucha seguridad en lo referente al deseo profesional. Se diferencian de los definidos, ya que han trabajado para encontrar el
camino a la profesión, lo que puede causar muchas crisis. Sin
em~arg?. se decidieron, y ahora conducen con gran actividad, la
reailzac1on de su deseo profesional.
Los difusos (Jdentity diffusion): Esos son aquellos que
no s~ben lo que desean, o que también hacen poco para descubrir. lo que pueden ser con base a su capacidad. Ellos
ademas muestran poca atención en consultar, qué posibilidades ofrece el mercado de trabajo.
En busca (Moratorium): Éstos todavía no están
seguros, no se h?n decidido finalmente, sin embargo son muy
ª:t1vos en la busqueda. Al mismo tiempo que viven esta
busqueda intensiva, se encuentran en cierto modo en una crisis
de identidad.
En una investigación de Fend (1991 ), se dividen de
forma muy _difer~nte estos cuatro tipos, en relación con un lugar
de formac1on existente o no existente (tabla 3).
.
. Tab. 3: Perspectivas profesionales para diferentes tipos de
identidad {datos en por ciento), alumnos y alumnas del décimo año
escolar (según Fend 1991, Pág. 88).
Si, ya tiene
contralo
de empleo

Si, promesa
sólida

Más
posibilidades

No, todavía
busca

Inactivo

Decidido

73

23

2

2

o

Definido

69

25

1

1

3

En Busca

15

11

19

56

o

Difuso

21

50

15

7

7

Se observa a aquellos adolescentes que pertenecen al grupo
de los difusos y al grupo de los que buscan, y entonces llama la

�Universiaaa Autónoma ae Nuevo león / 45

44 / facultan ae filosolía yletm

atención que sean adolescentes relativamente cargados. Están
inseguros, tienen un sentimiento de auto estima bajo y miran su
futuro más bien sombrío. Al grupo de los difusos, pertenecen
sobre todo alumnos y alumnas con dificultades de aprendizaje
y rendimiento, su plan de vida no toma lugar racionalmente, "se
dejan llevar" y construyen de cierta manera un grupo de problemas (Fend, 1991, Pág. 91 ).

ducciones libres, nos permitió determinar aquellos contenidos
de la auto imagen y sus cambios, que eran relevantes en la fase
de la vida, para la auto imagen de estos adolescentes.

A continuación, deseamos observar más detenidamente, las reflexiones de los adolescentes en relación con su
orientación vocacional. Para ello, primero se hacen algunas
explicaciones sobre la investigación longitudinal, en la que se
investigó la génesis de la auto imagen del niño y del adolescente.

La "auto imagen en relación con la escuela y el aprendizaje", domina tanto a los chicos como a las chicas, en todos
los años escolares, aunque es más fuerte en los chicos.
Además es muy importante, ya que también se hace claro que
los alumnos y alumnas saben muy bien qué tan importante es
el rendimiento escolar, para su plan de vida y orientación vocacional. El éxito, así como el fracaso en la escuela, definen la
carrera futura y con ello toda la organización de vida futura, y
esto sucede aparentemente con mayor fuerza en los chicos que
en las chicas.

4. Investigación longitudinal sobre el desarrollo de la auto
imagen
En 1980 iniciamos una investigación longitudinal en 22 grupos
de cuarto año, que debían contestar algunas preguntas, acerca
del desarrollo y de la transformación de la auto imagen del niño
y del adolescente. Al principio de la investigación, se incluyeron
a 542 alumnos y alumnas, siete años más tarde, en el décimo
año escolar, eran todavía 423 de los que hicieron la prueba.
Con la ayuda de diferentes métodos, se trataron de
resumir, en todos los años, los cambios en contenido y estruc·
tura de la auto imagen. Los siguientes métodos se implemen·
taron repetidas veces, una vez por año escolar:

La parte que contribuye a las áreas de la vida individual
en las reflexiones propias (las llamadas "subestructuras"), permiten manifestaciones sobre la estructura y cambios en la
estructura de la auto imagen.

La auto imagen psicológica aumentó continuamente, en
especial en las chicas. Las chicas reflexionaron sobre su posición social, sobre normas y valores, sobre deficiencias y deseos
acerca de las relaciones sociales, más temprano y con más frecuencia que los chicos. (Figura 1)
%
40,-----------,

30

• Auto descripción libre sobre el tema: "Cómo soy"
• Cuestionario sobre auto valoración sobre la actitud de
aprendizaje

20

• Consideración del nivel de exigencia con dos trabajos de
control (un dictado y una prueba de matemáticas)

10

• Sociograma para el censo de la posición social en el grupo
(escolar)
El método de la auto descripción sobre ·el tema: "Cómo
soy" ha demostrado ser especialmente efectivo. De 265 estu·
diantes (hubo algunos que escribieron juntos el ensayo), se presentan siete ensayos sobre este tema. El análisis de estas pro-

''

· ·- - . - -

.. - .. - .. - ..
O

4

5

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6

7

8

9

•···• Tiempo L10re
.......... PS1Cológ1CO

......... Social
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• - • • Soc&gt;Odad

-

10

Escuela

F1g 1 Camb&gt;os en la frecuencia de las at1rmac1ones sobre dimensiones ,nd1v1duales de la auto imagen,
(escuela auto imagen en relación con la escuela y el aprendiza¡e. Fam1ha auto ,magen familiar
Psicológica au10 imagen psicológica. Social: au10 imagen social. Tiempo libre. au10 imagen de 11empo hbre
e 1n1ereses Sociedad. auto imagen de la sociedad y la pol1tica )

�4o / facultad de filosolía vletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 41

e
m:

...=

a:

=
~

La planeación de metas en la vida del joven, incluye
carácter serio, y exige por parte de los jóvenes, una serie de
decisiones que también se relacionan con las actividades adecuadas. En las auto descripciones, a partir de la clase 8, aparecen en aumento las reflexiones sobre el trabajo futuro, como
muestra el siguiente fragmento de una transcripción del tema:
"Cómo soy".
En el séptimo año escolar el estudiante M, menciona
por primera vez la idea de profesión: "Más tarde deseo
quedarme en la costa y conseguir un empleo con naturaleza y
tecnología".

expectativas que en los ensayos reflexionaron sobre estas
actividades de desarrollo propias.
Tab. 4: Parte porcentual de los ensayos que contienen perspectivas a futuro.

nsayos que contienen
declaraciones sobre el futuro
De ellos, los que contienen
perspectivas sobre
una nrofesión

Clase 8

Clase 10

Clase 11

34

66

54

31

96

72

Un año más tarde escribe {párrafo más largo):
Tengo 14 años y estudio en la octava clase desde hace
tres meses. Tuve un muy buen inicio, ya que desde el
principio me esforcé mucho para alcanzar buenas calificaciones.
... Mi tiempo libre, lo paso con amigos o juego futbol,
voy a pescar y leo libros. Mi autor favorito es Julio
Veme. En el futbol, cambié de equipo. En el futuro
deseo ser ingeniero en piscicultura. En casa tengo que
hacer muchas tareas ... mi hermano y mis padres me
parecen bien, aunque a veces mis padres exageran. En
las últimas dos semanas he observado que me he vuelto más maduro. A nuestra edad es importante una
novia. Cerca de ella me siento mejor. Podemos hablar
de todo y discutir también problemas juntos... Después
me quiero casar y tener dos niños. Mi esposa debe
tener preferentemente buenas calificaciones, ser
deportista, bien parecida, y tener buen carácter.
Además debe ser fiel ... En la clase no me adapto bien,
entiendo problemas rápido y trato de solucionarlos, lo
que casi siempre pasa. No me gusta mucho hablar
frente a la clase. Confío en mis amigos ...
La tabla muestra otra vez, que ya en la octava clase (a los 14
así como a los 15 años), el 34% de las declaraciones en los
ensayos tratan del futuro personal y un tercio se refieren a la
perspectiva y la expectativa profesional. Dos años más tarde,
en la clase 1O, se registraron todavía mas adolescentes, con

5. Problemas específicos de sexo en la elección y encuentro de la profesión

?e

E_I proceso
decisión que pasa durante el encuentro profesional, podna verse de la forma siguiente:
Primero, la persona desarrolla suposiciones de lo que
desea convertirse algún día. Como ya se ha dicho, para
algunos ya está claro, relativamente temprano, sin embargo
muchos tratan de tomar una decisión entre diferentes posibilidades. Esta decisión se refiere primero, a la ocupación en sí
m1s~a Y luego, a la posibilidad de realización. Por ejemplo,
alguien tiene la idea de convertirse en doctor, luego prueba qué
oportunidades existen para poder trazar este camino. Para
comprobar esto es importante:
• La estimación de los recursos propios, es decir, tiene que probar sus requerimientos intelectuales (calificaciones escolares),
sus recursos financieros (capacidad financiera de los padres) y
sus motivos.
• La estimación de las oportunidades para obtener un empleo
de la profesión deseada.
Si alguien determinó que no llena los requisitos personales necesarios, entonces existe la posibilidad de que pueda
alcanzar estos requisitos, por ejemplo estudiar mejor, para
obtener mejores calificaciones. Cuando esto no sucede,
entonces se debe encontrar otra profesión y comienza de nuevo
el proceso de decisión, con la comprobación de la posibilidad
para la realización.

�Universioao Aulónoma oe Nuevo león / 4~

4~ / farnltao oe filosolíayletras
e
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...==

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c.:i

En realidad no es así de fácil. Muchos no logran evaluar sus propias habilidades y posibilidades, o encontrar alternativas, cuando no pudieron tener éxito con alguna de las profesiones deseadas, por las razones arriba mencionadas. En
algunos lugares se ayuda con pruebas y luego se da a los adolescentes un consejo. También eso es muy problemático.
Ninguna prueba puede abarcar la individualidad de una
persona y en realidad menos las posibilidades de desarrollo.
Ahora , no sabemos con qué requerimientos deberá contar un
ingeniero en 20 años. Las profesiones cambian. Y aún más:
para que una prueba pueda incluir la aptitud profesional, se
debe de desarrollar una prueba para el país, tal vez incluso para
la región. Una prueba desarrollada en los Estados Unidos, no
puede evaluar la habilidad de un estudiante alemán o mexicano.

..

Creo que la escuela, al lado de los padres, es la compañera más importante para apoyar el proceso de decisión.
Además, pueden ser útiles los siguientes caminos:
• Desarrollo y promoción de la auto reflexión
• Fortalecimiento de la auto estima
• Instrucción a la búsqueda de información
• Transmisión de conocimientos sobre el mercado de trabajo
• Estímulo a la flexibilidad
• Introducción a la realidad de la profesión (por ejemplo: a
través de prácticas, visitas para evaluaciones, etc.)
Nuestras investigaciones mostraron que las chicas
tienen más problemas que los chicos en la elección de una pro·
lesión. Sus deseos profesionales se concentran en las típicas
"profesiones de mujeres" (maestra, doctora, enfermera, secretaria, educadora, psicóloga). Por lo tanto, muchas se concen·
tran en pocas profesiones, por lo que los panoramas de una
profesión son estrechos. Además existe de cualquier manera, el
problema de tener que combinar trabajo profesional y familia.
Sin embargo, el 80% de las chicas desean estar empleadas,
reflexionan relativamente temprano sobre los problemas de
combinar ambas cosas , desean un compañero que las apoye Y
con el cual puedan compartir el trabajo familiar.
En la realidad, todavía se encuentran los clásicos

clichés de los roles. Los chicos y chicas se enredan en estos
clichés y luego viven de acuerdo a ellos. Esto se muestra, por
ejemplo, como sigue: Las chicas se interesan más en lo social
(lo que se ve muy claro en los deseos profesionales) y son más
competentes en ese ámbito; son más orien-tadas al hogar. Las
chicas se especializan más en lo "sentimental" y los chicos se
orientan más hacia fuera. Las chicas tienen menos confianza en
sí mismas que los chicos, aunque ellas pueden mostrar mejores
calificaciones que los últimos.
La figura 2 muestra el desarrollo de las calificaciones de
chicos y chicas.

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4

5

~ K.-··•...

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6

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2,3

2,4

2,5

........ chicos (n=210)

F,g 2 Desarrollo de rendimiento escolar (el promedio de las cal1f1cac,ones) del cuarto al décimo año esco•
far en los chicos y las chicas (La me¡or cal1hcac1on es ·uno·. la peor cal1hcac,on es "se,s').

�5~ / facultad de filosolía y lelras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 51

Aunque las chicas siempre obtienen un mejor desempeño académico, su auto valoración solamente hasta el quinto
año escolar, se encuentra por arriba de la observada en los
chicos (Figura 3).

después de eso, son más las chicas. (Figura 4 y 5). Eso se asocia especialmente con las auto reflexiones reforzadas de las
chicas, lo que se apoya también a través del aumento más temprano y más fuerte de enunciados auto psicológicos.

A partir del sexto año escolar, las diferencias en el desarrollo de
la auto valoración no presenta diferencias significativas.
po,centa¡e

....

50

media

40

25
30

2
1.5

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1

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10

o
4

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..... chicos

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!--chicas

2.1

1.75
1.92

7

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9

10

1.67

1.52

1.5

1,48

1.31

1,68

1.52

1.51

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1.4

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32
42. 1

5

6

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30.7

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34.6

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34.8

39.5

36.3

22.8

25.9

26.5

37.2

9

1O

F,g 4 Desarrollo de la sa11slacc,ón en la escuela del cuarto al décimo año escolar

F,g. 3: Desarrollo de la auto valoración de la ac1itud de aprend1zaIe del cuar10 al décimo año escolar.

En el sexto año escolar, las chicas igualaron la auto
estimación de los chicos. Aunque ellas tuvieron las mejores calificaciones -se incluyó la evolución de las notas- se transformó
algo fundamental en las chicas durante la pubertad. Ellas
pueden utilizar las mejores calificaciones, menos para su auto
estima, y se orientan en aumento a las expectativas apropiadas
del rol. Los deseos y fuerzas esperadas, antes y después, radican en el ámbito social. Lo reconocen entonces cuando se
destacan en el ámbito interpersonal, por ejemplo cuando presentan habilidad de empatía. Esto además contribuye a que no
se desarrollen habilidades importantes, que por ejemplo, son
necesarias para la personalidad y tenacidad, así como para
tratar con los clichés de roles con seguridad.
En relación con eso se encuentra el desarrollo de la satisfacción de los estudiantes. También aquí hay diferencias de
desarrollo claras. Durante, y hasta el décimo segundo año
escolar, están más insatisfechos los chicos que las chicas,

porceniaIe
25
20
15
10

10
..... ch,co,

21.1

13.2

10.6

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11

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12.3

..... chicas

15.4

11.1

10.1

12.1

14.6

16.8

13.3

F,g 5: Desarrollo de la insatisfacción en la escuela del cuarto al décimo año escolar

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 5J

52 / facultad de filosolía vletras

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1

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6. Resumen

En resumen se concluye, que a pesar de que la coeducación
trata de igualar las oportunidades para los chicos y chicas, ellas
todavía siguen de hecho la imagen del rol sexual tradicional.
Esto tiene como consecuencia, que las chicas hasta ahora, no
puedan realizar las posibilidades a las cuales tienen acceso.
Ellas tienen una auto estima más baja, una imagen del cuerpo
más negativa, un control de acción más bajo que los chicos,
mayor temor a la evaluación del rendimiento y mayor fragilidad
emocional que ellos.
La discrepancia, entre la expectativa futura de emancipación de las chicas y mujeres, y los estereotipos sexuales existentes, trae una cantidad de material de conflicto. Además, no
es sorprendente que en Alemania, cada tercio de los matrimonios fracasen, que muchas parejas en la actualidad vivan en
unión libre y que cada vez hay más matrimonios sin hijos. Todo
esto trae mucha insatisfacción, sufrimiento y enfermedad; eso
es válido para la mayoría de los países en Europa. Cuanta más
preparación académica se apropian las chicas y mujeres, más
se hacen conscientes de las estructuras patriarcales en la
sociedad, tanto más conflictivos se vuelven los compañeros y
las relaciones familiares. Por eso es muy necesario que se pre·
pare a los jóvenes para este problema.
Actualmente, desarrollamos un modelo (y probamos)
que desea justificar debidamente esta exigencia, en la que
tratamos, (ya relativamente temprano, a la edad de primaria) de
desarrollar y promover aquellos lite ski/Is (habilidades de la
vida), que puedan ayudar a los chicos y chicas a superar con
éxito los riesgos de la vida y el estrés diario.
Con un programa sobre la promoción de la salud, se
trata de reforzar el sentimiento de valoración del niño, sobre la
base del concepto genético de la salud (el Modelo Salutogénico
de Aarón Antonovsky, 1987).

Los temas centrales en este programa son:
Tema

Meta

Lema

Desarrollo y promoción
de la autorreflexión

Reconocer y utilizar
las fuerzas propias

' Yo soy yo, como
soy estoy bien'

Comunicación promotora de la salud

Desarrollo de la
habilidad comunicativa y práctica de las
posibilidades para la
solución de conflictos

'Cada uno es di·
ferente. Te acepto como eres·

Desarrollo y promoción
de experiencia y conciencia del cuerpo

Desarrollo del orgullo
del cuerpo propio,
percepción de las
señales propias del
cuerpo y apreciación
de las de los otros

"Mi cuerpo es mi
hogar y ahí me
siento bien"

Organización del tiempo
libre para promover la
salud

Percepción y práctica
de las alternativas
contra el comportamiento
que daña la salud, prevención del desarrollo de la
búsqueda, leer en lugar
de ver la televisión, jugar
con amigos en lugar
de jugar con una computadora, entre otros.

"Puedo hacer mucho para sentirme
bien y permanecer saludable"

Alimentación saludable.

Desarrollo de una reflexión consciente acerca
del propio comportamiento
alimenticio, calificación
para decidir por si mismo.

"Yo decido por mi
mismo lo que como y cuánto como
para permanecer
saludable"

La novedad de este programa, es que está enfocado en
los factores de la salud y que se aplica continuamente, por más
años, con todos los niños de más clases.
Bibliografía
Antonovsky, A. (1987). Unraveting the mystery of health. How people
manage stress and stay we/1. San Francisco: Jossey-Bass.

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 55

54 / facultad de filosolia yletras

¡....

-=...

5....

Carta a Juan José García Gómez =
1111

Blasi, A. (1988). /dentity and the development of the self. In K._D.
Lapsley &amp; F.C. Power (Eds.), Self, ego and identity. lntegrat,ve
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Fend, H. (1991 ). /dentitatsentwicklung in der Adoleszens. Bern,
Stuttgart: Huber.
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York. McKay.
Marcia, J. E. (1980). ldentity in adolescence. In J. Adelson (Ed.),
Handbook of adolescent psychology (p. 159-187). New York:
Wiley.
Waterman, A.S. (Ed.). (1985). ldentity in adolescence. Processes and
contents. San Francisco: Jossey-Bass.

Rosa Ma. Gutiérrez
Querido doctor:

Estamos reunidos en la Capilla Alfonsina para hacer la presentación de una "Antología poética", con la cual la Facultad de
Filosofía y Letras, rinde homenaje a Usted, al maestro y al
escritor. Tal vez parezca modesto el reconocimiento que la
Facultad hace a uno de los mejores maestros que han impartido
cátedra en ella, pero lo hacemos con mucho respeto y amor
hacia Usted.
"Doc", voy a repasar su producción literaria: Hoy no hay
nubes en el cielo {1953), En los trece misterios de la muerte
(1954), Los ángeles en el arte popular mexicano (1955),
Cuentos de la obscuridad (1956), Décimas de tu presencia
(1957), El hijo del rey (1959), Viento de cumbre (1959) y
Ezequiel suicida (1970) de los cuales Nicolás Duarte Ortega
hace una selección de cuatro de sus libros: En los trece misterios de la muerte, Décimas de tu presencia, El hijo del rey, y el
de Ezequiel suicida, para hacer esta antología, y... y me toca a
mí ser una de las presentadoras. Empecemos por el texto En
los trece misterios de la muerte, que está formado por trece
poemas de corte religioso, con la cadencia que se puede dar en
una oración, como por ejemplo:

�56 / facultao de filosolía ~ letras

-=

Universioao Autónoma de Nuevo león/ 51

i

1,1

en el nombre ...
En el nombre del Padre
y del Hijo
y del Santo
que en Espíritu mora,
comencemos ahora
estos trece misterios
como cuentas caídas del rosario de hueso
con que rezan los vivos
y se azotan los muertos...
En el nombre
del Hombre
estos trece
Misterios...

Asimismo, percibo que tienen el Fitmo que pode_mos_ sentir en
una letanía, como sucede en el décimo primer misterio:
Dormir el alma y repicar la vida...
(Las campanas nos llaman.
¿Hacia dónde... ?)
Besar tus labios, recibir tu imagen ...
(Las .campanas palpitan en los brazos.)
Poder sentir de tu presencia el rezo ...
(Las campanas, tan sólo las campanas.)
Desvariar en el polvo de tu carne...
(Las campanas florecen al olfato.)
Querer buscar dos cuerpos en un cuerpo ...
(Las campanas se agotan en sus torres.)
Decir tu nombre cuando sea otro nombre...
(Las campanas se mueren al esfuerzo.)
Saber amar aunque comprendo acaso
(Las campanas añoran el reposo.)
lo inútil de la espera tras tu abrazo ...
Las campanas se duermen en silencio.)

También puedo notar, Juan José, que a partir de un título, Usted
le da al poema la conformación de la plegaría, como aparece en
el cuarto misterio:
Señor: si Tú lo quieres, que yo marche
mientras nazca la aurora.
Señor: si Tú lo mandas, que me duerma

mientras cante una alondra en mi ventana.
Señor si ésa es tu santa
voluntad, que yo parta
cuando. la nube se deshace en arcos
y las gotas se van por los espacios.
Señor: si Tú lo ordenas, que yo calle
mientras mi sangre es joven.
Señor: si en tus designios lo has querido,
que yo me apague sin gustar la calma.
Señor: si así lo quieres,
si así mandas,
si ésa es tu voluntad
y en tus designios escribiste acaso,
que yo me seque sin dejar simiente
que repita mi nombre en tu memoria.
Pero ...
¡Déjame amar, Señor eterno!
¡Amar sólo un instante

y
después...
¡Manda/

Maestro, advierto que desde el epígrafe, Usted me indica el
tema en esta serie de poemas:
... Pronunciaba Muerte como se pronuncia
el nombre de alguien a quien se conoce desde
Siempre.

En estos trece misterios, más que el ritmo, más que las figuras
retóricas, en su lenguaje poético, claro, sencillo y directo, quiero
encontrar lo que me habla de Usted. Yo que fui su alumna y
amiga, quiero nombrarle aquellos versos que me evocan su
voz, su imagen, y Usted enfático me dice:
Considera, hermano, que morir tenemos:
¡Sólo las estrellas mueren hacia abajo!
Nosotros morimos arriba, en lo alto
de alguna morada,
de alguna centella,
de alguna cadencia,
de alguna palabra.
Considera, hermano: no temas la muerte

Sí, "no tema a la muerte, Miss Ros", me dijo, "no tema a la
muerte".

�..
....-

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 59

58 / facultad de filosolía yletras

n

=

=

Recuerda, "Doc", aquellos domingos en los que
desayunamos juntos, en que muchas veces reflexionamos
sobre el amor. Una vez me reprendió porque, según Usted, yo
no me atrevía a amar. Y en alguna ocasión que conversamos
de amores, me confesó de su necesidad de amar, de su miedo
a amar... y en este momento retumba en mi memoria esa súplica desgarradora:
¡Déjame amar, Señor eterno!
¡Amar sólo un instante!

Y ya que estamos entrados en los asuntos del amor, ¿sabe
qué?, en décimas de tu presencia escucho su voz fría y seca
para cubrir su dolor -como si fuera posible- sentenciando:
"Parece que el amor será mi cruz". Usted, para protegerse de
él, levanta murallas, y pretende olvidar, diciendo que no ha
amado; sin embargo, la pasión le devora, y termina murmurándome desconsoladamente:
Por buscarte, inútilmente
tiendo los ojos al viento
y el angustioso lamento
de la soledad demente
torna y envuelve la mente
recortando el infinito.
La razón se vuelve rito
y encadenando su norma
busca en vano el darte forma
por la fuerza de mi grito.

Creo, Maestro, que el amor marcó su vida; fue su anhelo, su
búsqueda, casi una obsesión y, viera que en el hijo del rey
(Diálogo para cinco voces), lo reconozco en el joven que ama,
porque al igual que él, Sus ojos son como/ dos uvas maduras Y
dulces./ Sus manos como dos/ corazones abiertos y tendidos.
... Pero sobretodo, su imagen, Juan José, se me hace
más nítida, en el personaje del joven que amó, -bueno, al
menos en el tiempo en que nuestras vidas coincidieron, en el
que compartimos experiencias- cuando el joveA que amó le
dice al joven que ama:
-Mientes con la fuerza de tu amor, que es infinita. Mientes,
y al mentir hace tu obra incompleta: El amor, como t~ lo
entiendes, no existe porque tú lo consideras perfecto, único,

y no es más que una cadena cada uno de cuyos eslabones
se llama amor. Yo también he amado con toda la fuerza de
mi potencia, con todo el estallido de mis pasiones. Pero, una
noche me di cuenta de que ya no amaba, de que el corazón
volvía a su sitio y sus palabras volaban muy lejos como si
fueran ...

... Usted guarda silencio mientras bebe un sorbo de su
café... y nos sentimos solos en el Vip's. Le miro fijamente,
esperando que concluya. Pero Usted continúa con la mirada
baja, anclada en su taza de café; entonces veo sorprendida a
sus espaldas, la sombra del joven que amó; nos observa tristemente: Sus labios tiemblan !... I Y, en sus mejillas, ! Se ha
eternizado una lágrima.
... Después de esta pausa ... negra, levanta su mirada
azul-soledad, la sostiene directamente en mis ojos, y entonces
tratamos de llenar el silencio con nuestros pensamientos, con
nuestros recuerdos... luego, reconociéndose en Ezequiel suicida, pausadamente apunta:
Es que somos así,
inmensamente fuertes en teoría,
débiles en el acto.
Somos como palomos empollando el secreto
y haciéndonos la ronda ante el espejo.
Como palomos, sí, como palomos:

En lo personal, se me dificulta abordar Ezequiel suicida, porque
me remonta a las últimas entrevistas que tuvimos. Usted, ya
había cruzado la línea. Con dolor veo acercarse el final y Usted
sentenciosamente determina con la:
Frase común: el polvo vuelve al polvo.
Frase propia: No hay polvo ya. La espera ha terminado.

Todo esto es lo que yo revivo al tratar de sentir su voz en esta
Antología, los sentimientos resurgen, y tiene Usted mucha
razón, el:
Recuerdo no es bastante.
Sobra.
Basta.

Pero humildemente reconozco, Juan José, que hice lo que
pude, pues ...

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 61

6~ / facultad de filosolía y letm

"

i

Por la ventana, el árbol es verde en el paisaje.
Así lo canto.
Y otro
lo describe privado de color, el no tiene
mi ventana hacia el árbol.

Indudablemente, yo no tengo su ventana; sólo intenté asomarme a su ventana; vi lo que Usted me permitió ver.
Esta es mi sensación de su soledad; es mi percepción
de su rabia ante la ausencia del amor anhelado, y al mismo
tiempo su renuencia a dejarse amar, por miedo al dolor que a
veces produce el amar:
Nos estamos quedando tan aparte de todo,
tan al margen del mundo que acomete y que vence,
tan envueltos en niebla -no somos la cumbre-,
tan absortos, tan quietos -y no somos la puerta-,
con los ojos abiertos a la luz que dibuja
la muralla y el foso, encerrados en una
soledad y una angustia de guiñol y de farsa.
Nos estamos negando sin espacio y sin agua
por la risa que cubre la semilla del llanto,
refugiados en este retraimiento y hastío,
poco a poco, sin darnos cuenta de nada.
Nos estamos muriendo sin haber existido,
sin dejar una letra que florezca en el nombre
de los que hemos amado.
Nos estamos fundiendo porque sí, porque somos
incapaces de alzarnos
en la huelga del hombre contra nosotros mismos
Nos estamos durmiendo con las manos vacías
por entregar la llave que custodia los sueños.
Incapaces de vernos, de aceptarnos, nos vamos
diluyendo en la nada.
Pero acaso nos salve
La pregunta.

Tanto amor inexpresado, tanta dulzura contenida, le amargaron
la existencia; se molesta ante la propia incapacidad de amar Y
ante la imposibilidad de que alguien reciba su caudal de amor.
Yo no sé para qué digo estas cosas

si nadie ha de entenderme.
Si yo mismo
a fuerza de escribir "Azul y bello, atardecer y amor"
no sé qué significan las palabras
'
ni si hay utilidad en las causas inútiles.

~a desesp~ranza lo aniquila, y con pena reafirma que el amor
1de~I no existe, no... no existe. La soledad lo envuelve y decide
partir...
(Y se ha muerto el Poeta de las Almas
Desnudas...

Ya se ha muerto el Poeta...
Ya se ha muerto...
El Poeta... )

PO: Juan José,
Dentro de un tiempo, cuando tú mueras
si yo me quedo veré tu imagen
'
como esta noche, cuando tú vives,

E

�Universiaaa Autónoma ae Nuevo león/ ~3

Financiamiento
para el desarrollo,
la esquizofrenia global
institucionalizada ...

Laura Frade
Introducción

El presente documento pretende ser un informe analítico sobre
la próxima conferencia de Naciones Unidas llamada: "La Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo". El
objetivo principal de este reporte es dar a conocer el proceso,
pero también estudiarlo desde una perspectiva política en el
contexto de la economía global, para que desde el movimiento
feminista y otros movimientos sociales podamos incidir, y así
darle una dimensión estratégica de género o en su caso social,
al documento resultante del proceso. Es decir, el análisis está
centrado en los actores de la dinámica, desde el punto de vista
de su reposicionamiento en la toma de decisiones de la
economía mundial.
Pero, ¿qué quiere decir darle una dimensión estratégica de género o social, al documento? Que, dado que como dijo
el FMI: " ... el evento de Financiamiento para el Desarrollo no
pretende modificar el paradigma de desarrollo vigente, si no dar

�Univmioao Autónoma oe Nuevo león / %

64 / facultao oe filosolía ~ letras

"
=
....=
=

:::a

pasos incrementales en el mismo"1; es necesario introducir una
serie de elementos de índole macro, meso y micro económicos
que desde el punto de vista del avance de la agenda de las
mujeres en el desarrollo, eviten los impactos negativos y conduzcan gradualmente a una mejoría en el status de la mujer.
Más aún, ··que conlleven a romper el círculo vicioso ya establecido por el modelo que consiste en: Ajuste, deuda, comercio,
crisis, ajuste ..."2, ciclo que se retoma en el documento como
base del financiamiento y que es posible empezar a disolver
mediante la realización de ciertas medidas estratégicas que se
incluyan en sus compromisos.
Lo anterior implica, obviamente, que tanto en los
movimientos sociales como en el movimiento feminista tendríamos entonces dos objetivos, uno a largo plazo que es el de
construir o seguir construyendo, las alternativas económicas al
modelo de desarrollo vigente, y que tendría que ser alcanzado
mediante una serie de acciones que deberían involucrar a los
movimientos sociales emergentes; y un segundo, que es el de
incidir estratégicamente en el documento emanado de la
Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo,
en adelante FO, que tendría que integrar un equipo de trabajo.
Tanto desde las diversas redes que hemos trabajado el tema
como lo son la campaña: las Multilaterales en la Mira de las
Mujeres, la Red de Mujeres Transformando la Economía, la
REPEM, la Red de Género y Comercio, y las interesadas, como
desde la Articulación Regional de Seguimiento a Beijing, en sus
diversas manifestaciones nacionales y sub regionales, como lo
sería Milenio Feminista, la Iniciativa Centroamericana, la
Coalición Andina y CAFRA, en cuánto a que han adoptado un
nuevo mandato de monitoreo a la PAM pero ahora en el nuevo
contexto de la coyuntura económica, política y social global.
Esto implicaría definir estrategias en varios niveles: nacional,
sub regional, regional e internacional, para que mediante la
realización de estrategias de presión, cabildeo y negociación, la
1. Fondo Mone1ario Internacional, 1nst1tuc1on que forma pane del sistema de Naciones Unidas aunQIII
tiene 1ra1ados diferentes que las demas 1nst1tuc1ones. fue fundada en 1944 en Bretton Woods. NeW
Hampshire. Estados Unidos. ¡unto con el Banco Mundial. con el ob¡euvo de supervisar el sistema monetano 1mernac1onal en1re los pa1ses rniembros. ayudando a los mismos cuando 11enen problemas en su baJanza de pagos mediante el otorgamiento de prestamos Esto se encuentra en IOs Tratados de Naciones
Unidas en el No 16 de las senes llamado The agreemenl between the UN and the IMF. pagina 358. 1
tamb1en en los materiales legales de 1946 y 1947. En la actualidad 180 países pertenecen al FMI. loQUI
,mplica que es una ,ns11tuc1on publica
2 Frase mencionada por Robeno Braunnmg Rodríguez. representante IOrmat del FMI durante la PRECOU
de febrero del 2001

problemática de género sea abordada mediante políticas
financieras adecuadas.
De ahí que, con el objetivo de lograr el segundo y
preparar el camino para alcanzar el primero, este reporte se inicie con una breve descripción de los antecedentes históricos
del proceso, continuando con una descripción analítica del documento que está sirviendo de base en la negociación 3, para
luego seguir con un análisis de los puntos medulares de conflicto entre los gobiernos; finalizando con la definición de cuáles
son las tendencias y cómo podemos insertarnos desde el
movimiento feminista en este proceso. Las notas al calce pretenden dar información sobre qué es el concepto del cual se
habla, esto último con el objetivo de que las personas que no
estén relacionadas con el tema, lo puedan hacer con facilidad.
Dada la complejidad del proceso y la cantidad de actores involucrados, el presente es un documento largo pero substancioso.
Antecedentes históricos

El antecedente histórico más cercano a este evento es la crisis
financiera del 97, en la que por primera vez en la historia, el FMI
recibe la carga de la culpa de las pérdidas ocasionadas, de tal
forma que durante las reuniones anuales del FMI-BM 4 en
noviembre del mismo año, se acuerda diseñar una nueva arquitectura internacional, pero también reformar las instituciones
financieras multilaterales con el objetivo de responder a la
nueva economía globalizada.
Como respuesta a este evento el Congreso de Estados
Unidos ordenó una revisión de las instituciones de Bretón
Woods, cuyo resultado fue el Informe Meltzer. Dicho documento fue elaborado tanto por republicanos como por demócratas,
Y entre las múltiples recomendaciones con las que cuenta,
señala la necesidad de que el sector privado otorgue más
recursos de prestamos a los países de mediano ingreso, dejando a los más pobres en manos del FMI y del BM, además le da
3 El documento es. Reporte del Secretano General para la Com1s1ón Preparatona del Evento
Internacional lntergubernamental sobre Fmanc1am1ento para el Desarrollo de Enero del 2001. que esta en
la pagina http://wwwun.org/esa/ffd
~ Banco Mundial, la otra 1ns11tuc1on establecida en Breton Woods. New Hampshlfe, Estados Unidos en
944 - cuyo ob1et1vo 1nic1al lue la reconstrucción de la Europa de la Post-Guerra. postenormente adqu1nó
et mandato de 11npulsar et crecimiento económico para la reducción de la pobreza Cabe señalar que tanto
el BM como el FMI nacieron antes que la ONU. Esta última 1nlormac1ón obten,da de los m,smos tratados
Oe Naciones Unidas en el No 16 de las series Al BM pertenecen los mismos países que al FMI. por tanto
tambien es una mslltuc,ón pública

�~~ I facultao oe filosolía v letrai

.......

Univmioao Autónoma oe Nuevo león/ ~l

un mayor juego a los bancos regionales, señalando un aumento de la inversión de estos en las regiones. Si bien este reporte
ha sido muy criticado, también lo es que tuvo mucho impacto en
la comunidad internacional, sobre todo por el cuestionamiento
que hace al rol que debe jugar el FMI y el BM, con relación a la
disminución de su intervención .tanto en la supervisión
financiera como desde el punto de vista de otorgamiento de
créditos a los países que pueden acreditarse frente a la banca
internacional privada.
Aunado a este hecho se encuentra Seattle, lugar en el
cual se da un quiebre en las negociaciones comerciales cuando algunos gobiernos del Caribe y otros de Asia, se sostienen
en su posición de no hacer una nueva ronda de comercio hasta
que la Unión Europea (UE) libere el comercio, básicamente en
la agricultura. Cabe señalar que existe la creencia de que
fueron los movimientos sociales los que pararon el avance en la
negociación, pero la realidad es que fueron los mismos gobiernos los que lo hicieron, aunque efectivamente se sintieron fortalecidos por el apoyo de la sociedad civil.
El origen de la Conferencia Internacional de Financiamiento para el Desarrollo en Naciones Unidas se encuentra
en la decisión adoptada en la sesión número 50 de la Asamblea
General de Naciones Unidas en 1997, cuyo objetivo es el de:
abordar los asuntos sistémicos en el nivel nacional e internacional, relacionados al financiamiento para el desarrollo de
una manera holística, en el contexto de la globalización y la
interdependencia. Al hacerlo, el evento también abordará el
desarrollo desde una perspectiva financiera. En este contexto,
el evento debería de abordar la movilización de los recursos
para la plena aplicación de los resultados de las conferencias
mayores y cumbres organizadas en los 90's por Naciones
Unidas en la Agenda para el Desarrollo, en particular la erradi·
cación de la pobreza.
11

...

511

El objetivo anterior implica que el evento estará centrado en los aspectos financieros del desarrollo, más que en definir
una agenda en este sentido, ya que se considera que ésta ha
sido ya diseñada durante las Conferencias y Cumbres de los
90's.
5 Tomado de la pag,na WEB de F1nanc1am,enI0 para el Desarrollo
hllpl,www un.orglesaittdilegalback htm

Durante la sesión 54 de la Asamblea General en 1999
también se decide que el Secretario General invite a participar
al Banco Mundial (BM), al Fondo Monetario (FMI) y la
Organización Mundial de Comercio (OMC) 6 en este evento.
Además de que sea de alto nivel, lo que implica que los participantes deberán ser al menos los ministros involucrados en el
tema del financiamiento para el desarrollo. Así mismo, se considera que se den otras modalidades de participación, lo que
incluye el sector privado y la sociedad civil, tanto en el proceso
preparatorio como en la conferencia final. Obviamente que también se asegura que las diferentes instituciones de Naciones
Unidas, particularmente el UNCTAD (Conferencia de Naciones
Unidas sobre Comercio y Desarrollo) 1 sean involucradas.
En marzo de 1999, durante la primera PRECOMª del
proceso se define la agenda, y también que México será el facilitador del proceso. Los puntos a tratar estarán centrados en la
movilización de los recursos nacionales y extranjeros, la deuda,
el comercio y los asuntos sistémicos de índole global que permitirán la coherencia en las políticas de financiamiento, o sea
qué actor financiará qué acción.
En la PRECOM de noviembre del 2000 se llevaron a
cabo dos audiencias, la del sector privado y la de la sociedad
civil, en donde ambos sectores expresaron lo que pensaban
debería de ser incluido en el documento base.
En enero del 2001 apareció la primera versión del documento a negociar, mismo que fue presentado por parte del
Secretario General y que tuvo insumos del BM, FMI, OMC,
Sociedad Civil, y Sector Privado. Este es el documento base de
trabajo de la siguiente PRECOMª que se llevó a cabo en febrero
de este año.
6 La Organizac,on Mundial de Comercio fue instalada en 1995 con el obIe11vo de supervisar el comercio
1111emac1onaI y lue establecida en lugar del Acuerdo General de Aranceles y Comercio que había s,do
negociado y renegocIado desde 1947 en el seno de la ONU. a d,lerenc,a del FMI y de BM. no es parte de
~ ONU, pero si es una Ins1I1ucIon pública dado que sus miembros electivos son los gobiernos. a la lecha
135. (Tomado de su pagina Web www wto org¡ Sin embargo, las corporaciones 1n1ernac1onales ¡uegan un
papel crucial dado su rol de InversIonisIas en los países mas pobres
7
UNCTAD nació en 1964 con el obIeI1vo de acelerar el desarrollo comercial y economIco en los países
menos desarrollados Desde entonces se han celebrado 9 conferencias, y opera con una ¡unta de comer•
c10 Y desarrollo en la que parucIpan 188 países Tomado de ABC de Naciones Unidas. Naciones Unidas,
N Y., 1998 Calle señalar que la UNCTAO nació baIo el liderazgo de los paIses del Sur, y que siempre se
le ha considerado un espacio mas controlado por los países en desarrollo
8 PRECOM se le llama a las comisiones de Iraba¡o preparaIonas a una conferencia. En estos eventos el
personal de relaciones ex1enores de los gobiernos miembros acuerda el lengua¡e del documento que será
Pr0duc10 de una Conlerenc1a olic1al de Naciones Unidas

�68/ facultad de filosolía yletras

..-....

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 6~
n

=
=

Cabe señalar que este proceso resulta único en su
género, ya que ha sido elaborado mediante un procedimiento
diferente en el cual primero se ha consultado a los actores participantes y luego se ha hecho el documento, mismo que vuelve
a ser consultado, para terminar haciendo propuestas de lenguaje hasta la penúltima PRECOM que será en mayo de este año
con una subsiguiente en noviembre.
Además de esto, otro aspecto que resulta interesante
es la formación de un panel que está formado por personalidades destacadas de la política y la economía, cuyo objetivo
será hacer propuestas substantivas y alcanzables de financiamiento para el desarrollo al Secretario General9 • El panel
está formado por: Ernesto Zedillo, ex-presidente de México y
coordinador del mismo, Abdulatif AI-Hammad, presidente del
Fondo para el Desarrollo Económico de Kuwait, David Bryer,
Director de Oxfam de Gran Bretaña, Mary Chinery Hess,
Directora General de la Organización Internacional del Trabajo,
Jacques Delors, ex-ministro de finanzas de Francia Y
Presidente de la Comisión Europea, Rebeca Gryspan, exvicepresidenta de Costa Rica, Majid Osama, ex-ministro de
finanzas de Mozambique, Robert Rubin, ex-secretario del
Tesoro de Estados Unidos y Manmohan Singh, ex-ministro de
Finanzas de la India.
Durante la PRECOM de febrero del 2001 se revisó el
documento de tal forma que tanto los representantes de los
actores, como los gobiernos dieron su punto de vista sobre los
seis temas, lo mismo hizo la sociedad civil y el sector privado
participante. Así mismo se decidió que el evento final de FO se
llevaría a cabo en México en enero del 2002.
Análisis del documento base.

Como se mencionó la agenda definida está centrada en seis
puntos principales:
1. Movilización de recursos financieros para el desarrollo.
2. Movilización de recursos internacionales para el desarrollo:
Inversiones extranjeras directas y otras corrientes privadas.
3. Mejoramiento de la cooperación financiera internacional para
9 Tomado de la pág,na Web de F,nanc1am1ento para el Desarrollo: http://wwwun.org/esa/ttd

el desarrollo mediante, entre otras cosas, la asistencia oficial
para el desarrollo.
4. Deuda.
5. Comercio.
6. Análisis de las cuestiones sistemáticas: Aumento de la
coherencia y compatibilidad de los sistemas monetarios,
financieros, comerciales e internacionales en apoyo al desarrollo.
Como se observa, el documento cuenta con tres asuntos cruciales que cruzan los seis temas anteriormente mencionados y
en los cuales debemos de centrar nuestra atención: 1) El modelo de desarrollo, 2) la buena gobernabilidad, 3) el rol que
jugaran las multilaterales: ONU, FMI, BM, OMC, Bancos
Regionales, y otros cuerpos importantes.
1. Modelo de Desarrollo: Los seis temas elegidos se
encuentran insertos en el mismo marco teórico y conceptual
neoliberal. Es a partir de este marco desde donde se abordan
todos los puntos, estableciendo en resumen que: con el objetivo de que se movilicen recursos para el desarrollo, tanto
nacionales como extranjeros, así como que se incremente la
inversión extranjera directa, la asistencia oficial para el desarrollo y el comercio, que es piedra angular del desarrollo; se
tiene que habilitar un medio ambiente propicio, lo que implica la
realización de las llamadas políticas macroeconómicas
racionales. En general, éstas consisten en el establecimiento de
objetivos a mediano plazo, ya que prestar atención al corto
plazo implicaría verse afectado por los vaivenes del entorno
político. Por lo tanto hay que centrarse en 1º: el crecimiento
económico sostenido, el crecimiento del empleo, y la reducción
de la pobreza, teniendo como medios, el mantenimiento de la
baja en la inflación y el equilibrio fiscal, así como la consoli10 El aIuste estructural es el proceso mediante el cual. el EstMo se adecua a su capacidad económica,
esto quiere decir. Tanto ,ngresa, tanto puedes gastar para pagar la deuda. y básicamente ,ncluye: Las
medidas de estab1l1zación, o sea la devaluación. el recorte del lluI0 monetario. etc.. y además reducción
del Es1ado, la pnvat,zac,ón de las empresas públicas, la liberalizac,on comercial y la reforma Ir,butana (o
sea de impuestos). Las reformas de segunda generación consisten en la ser,e de medidas que se uenen
que llevar a cabo para adecuar al estado al nuevo modelo de desarrollo en el que se busca una min,ma
11
tervenc1ón del estado en la economía. de¡ando casi todo en manes del libre mercado. lo que ,mpl1ca la
reforma de las Inst11ucIones, 1nclu,das las const,tuc,ones y las leyes. y cualquier tipo de organizac,on gubernamental En general están dir,g,das a los servIcIos como la educación, la salud. ta segur,dad soc,al, las
pens,ones, servicios llnanc1eros de cred1to y ahorro. el linanc1am1ento de las llnanzas públicas a través de
la relorma llscal y su me¡oramIento en la adm1nistrac1ón, el sector 1ud1c1al. etc ( Esta última parte menc,onada entre otros por Burk, Javed, La larga marcha, una agenda de reformas para Amenca Latma y eJ
Car,be para fa proxima decar:Ja, Banco Mundial, Washington, D C 1997).

=

�Universidad Aulónoma de Nuevoleón/ 71
70/ faculiadde filosoliaytetras

dación de las finanzas públicas (una nueva reforma tributaria
que incluye al sector informal), mecanismos eficaces para la
distribución del gasto público, y el suficiente margen para la
acción de la iniciativa privada. Estas medidas implican obviamente la aplicación del ajuste estructural y las reformas de
segunda generación, aunque no lo mencionan explícitamente,
pero es evidente que el equilibro fiscal y la baja inflación
requieren de menos gastos para generar más ingresos por
parte del estado.
Sin embargo, la instalación del clima propicio no es suficiente para movilizar los recursos internacionales, es necesaria
además de la liberalización comercial, la instalación de la
infraestructura necesaria (agua, luz, drenaje, etc.), y la desregulación nacional en el tema de la inversión en los países
menos desarrollados, a la par de la instalación de mecanismos
que impulsen la comente de inversiones en los más desarrollados, como fuentes de información sobre las necesidades de los
países y lo que pueden ganar a las empresas. Con el objetivo
de disminuir los posibles impactos negativos de la inversión
extranjera directa, se requiere también la realización de pactos
y acuerdos cuya meta sea la de impulsar buenas prácticas y el
desarrollo del sector privado local. Asimismo, los organismos de
calificación crediticia deben de ser transparentes y objetivos
para que su contribución a la promoción de la inversión y a la
11
reducción del costo de las calificaciones •
Para que este modelo de desarrollo funcione es necesario entonces el libre comercio12 , lo que implica que una vez
establecido el clima propicio mediante el a1uste, es necesario
también asegurar el acceso de los productos de los países más
11 Los organ,smos oe cahlocac,on creo,1,c,a como Moooy·s o S1an1ey &amp; Poor son amp11amen1e crit,.:JOos
porQue establecen un ra11ong cuyo ob¡et,vo es cal,f,car el r,esgo de 1as ,nvers,ones en tos pa,ses Esta ca·
lif,caciOn 111fluye oe1erm111an1emen1e en tos procesos tanto de owers1ón extran,era o,recta \maQud3s y
caoenas comerc,a1esi como ino,recta ,ias bOlsas oe va10res1. En !a PRECOM de FO un representaNe de
Mooctts reconoclO Que 1a cahf.cac,on esta basaoa en tos .nd.caoores po"1.cos
12 El hbre comercio. o 1a hbera11zac,on comercial es un proceso med,ante el cual los pa1ses reducen al
m,n,mo. o desaparecen las barreras que antes tenían para proteger su producc,on y ventas Este proce·
so ,nctuye ta eilminación de tos arance es e 1111p¡.es1os a· comercio o sea ias cuotas c.it&gt;radas po, anpo&lt;·
tar y expo~ar productos. as." como la reformulac,on de las leyes comerc,a•es en este m,smo sentido No al
pr01ecc,on,smo de tos proouctos nac,ona,es si a la t,bre imponacion y exponacion lmphca la inversión
extran¡era d,recta para ,ns1a1ar maqu,1ad0&lt;as 10 que trae como consecuenc,a la ruptura en las cadenas
productivas nac,onales. esto qu,ere decir Que ya no se produce una cosa en un soto lugar s,no en vanos
El tomi·IIO en r-.,caragua. ta tuerca en e1 Sarvaoor y el prooucto t,nal se eflsambla en Mex.co. 10 que trae
como consecuenc,a a meo.ano plazo 1a ,ntegrac,ón econom.ca reg,ona1. esto no sólo se produce en una
caoena internac,c,nal s1 no que se construye la 1nlraestruc1ura necesa11a para integrar un pa1s con otro ca·
rreteras presas. h,0roe1ec111cas etc

--"

pobres, q~iénes se han visto afectados al no haber diversificado Ya~pl1ado su capacidad productiva, pero sobre todo porque
lo~ paIses desarrollados no han liberalizado el comercio de la
mIsm~ manera en que lo han hecho los países en desarrollo.
De ah1 que sea necesario impulsar la liberalización comercial de
TODOS los países, incluidos los del norte y los del sur en todos
los se~~ores: agrícola, de bienes, de servicios y textiles, la construccIon ?e la capacidad técnica, la diversificación productiva
de lo_s paIses _menos desarrollados y la financiación compensatoria de los riesgos relacionados con la fluctuación de los precios.
.
~on el objeto de mejorar la cooperación financiera
1nternac1onal es necesario convenir que la Asistencia Oficial
para el Desarrollo, en adelante AOD'3, tiene una función fundamental para asegurar que los beneficios de la globalización
alcance~ a todos_, sobre _todo a los más pobres. De ahí que sea
neces?rio c~mpllr ~I obJetivo del .7% de AOD, pero que éste
ade~as este sup~d1t~do a las necesidades establecidas por los
gobiernos del pa1s, sin embargo estos objetivos deben de ser
coh~rentes con las políticas que conlleven a la creación de un
amb1e~t~ favorable, incluidos los programas de reforma sectorial. Ad_1c1on~lm~nte a esto debe de incluirse dentro de la agenda d~ f1nanc1~m_1ento de la AOD las cuestiones relacionados con
los bienes publlcos globales, que si bien antes eran de índole
nacional, hoy como consecuencia de la globalización son internacionales, como lo sería el medio ambiente, el agua, etc.
. Finalmente, la deuda como mecanismo de finan~IamIento para _movilizar recursos para la inversión pública y priada externa t1en~ como resultado tres tipos de países; 1)los
¿~e ~l~varon su nivel de inversión y con esto un aumento en el
. ecimIento, 2)1os que se endeudaron por razones políticas militares •.de ~onf¡·icto o mal maneJo
• macroeconómico, cuya conse'
cu
adenc~a final es que no .pueden pagar sus obligaciones y
. emas reducen su capacidad de sostener políticas de reducción de la pobreza; y 3)1os que siendo de ingresos medianos 14
13 As,s1enc,a
OOnat,vo
a los 01,c,al
a
para e1 0 esarrolto. son los recursos entregaclos desae tos paises poderosos como
CIOOes
P ,ses menos oesarrollaoos cuyo ob¡e11vo es promover el desarrollo son meramente dona14 PO&lt;
susmeca
s,g1as H1ghlY IndebteO pOOI Country IM.at,ve, ln,c,at,va para los pa,ses aitamente endeuda
00s
es un
paga, daoa la ca~:o°: r:"a~,on
deuda de aque110s pa1ses que de todas maneras no van a
Que PLieOe pa ar
r u
, n
cancela una pane de la deuda de tal manera en que se de¡a lo
a cabo un tue~e : o cas, no ,e da al oeuclor nuevos recursos para invert11. Y además se llene que llevar
cabo P&lt;l&lt; el BM Y e~WMª1ma
E de a¡ludste estructural como cond,c,on para cahl,car. Esta ,n,c,at1va es llevada a
n rea , ao es solO un as,ento contable

~

pode;

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león 113

72 / facultad de filoso!ía yletras

tienen unos niveles de deuda impagables, pero que en un
ambiente económico favorable podrían hacerlo. Para el se~undo grupo está la iniciativa HIPIC, cuyo objetivo es red~c1r la
deuda de los países más endeudados a un nivel .sostenible.' ?
sea que la puedan pagar. Para el tercer gr~~o e~~ste la pos1b1lidad de renegociar la deuda mediante la ut1hzac1on de ~ue~os
mecanismos, incluidos uno de mediación en el que part1c1panan
acreedores, tendedores, el Club de París _Y otr?.s acreedores
multilaterales y bilaterales cuyo objetivo sena f~c1l1tar un paquete financiero comprensivo que disminuya los riesgos Y los costos del proceso, o sea que paguen con "facilidades".
Aunado a HIPIC, y a PRGF15 se encuentra PRSP
(Poverty Reduction Strategy Paper) que es un do~ument? .en.el
cual los donantes, junto con los gobiernos y la sociedad c1v1I diseñan las estrategias de reducción de la pobreza, Y dond~ la
estrategia principal tiene que ser 1~ aprop!a?ión de los gobiernos receptores así como de su sociedad c1v1I.
Como se puede observar, el modelo económico negociado en este documento presenta un círculo vicioso en el cual
la aplicación de las políticas macro~conó~icas racionales ll~van
a más deuda, ya que éstas se realizan baJo esquemas de financiamiento propuestos por el Banco Mundial y los Bancos
Regionales, esto quiere decir bajo prestam.os. E.sta .~euda genera entonces el entorno necesario para la l1berahzac1on comercial y el ambiente favorable a la inversió~ extra~j~ra, acciones
que a su vez traen como consecuencia la 1mpos1b1hdad de pagar
los compromisos contraídos en la balanza de ~agos dadas las
condiciones de desventaja sistémica de los pa1ses en desarr?·
110, hecho que a su vez trae nuevas crisis, lo que lleva ª. mas
ajuste, y otra vez a más deuda. El resultado de es~e c1r?ulo
vicioso ha sido el incremento de la pobreza, de la inequ1dad
social incluida la de género (cada vez hay menos ricos que concentran toda la riqueza y más pobres sin acceso a nada, de los
cuales su mayoría son mujeres), el deterioro del medio ambiente
cuya reparación en la actualidad ya es dudosa p~r lo q.ue resu~
ta irreversible, y finalmente el aumento de la v1olenc1a, sobr
todo la dirigida hacia las mujeres, los niños y las niñas.
15 PGRF Poverly Reduc11on Growth Fac1hIy. es una facilidad cuyo ob¡e11vo es lograr el crec\/Tl~
econom1c~ Yuna me¡oria en la balanza de pagos de los países. es un préstamo, que incluye ob~:;°~1(111
reducción de la pobreza Y desarrollo social por lo que va acompariado tle un documento Pov_erty i;t 01g
Strategy Paper que busca la reducción de la pobreza. (Tomado de pagina Web del FMI. htlp.//www ·

Poli11cas macroeconómicas
racionales. A¡uste estructural, reformas de 2a. Generación.

\

Más pobreza, más inquietud, más deterioro
ambiental, más violencia.
Más muieres pobres.

Inversión extran¡era y comercio

2. La buena gobernabilidad. Para que el modelo de
desarrollo funcione es indispensable garantizar la trasparencia,
la rendición de cuentas y la participación en cada uno de los
seis temas tratados. Esto quiere decir que con el objeto de
alcanzar el crecimiento económico sostenido, tanto los gobiernos, como los actores involucrados (BM, FMI, OMC), el sector
privado y las instituciones financieras internacionales, tienen
que garantizar la trasparencia y la rendición de cuentas desde
el punto de vista que pueda predecir el futuro de las inversiones, los riesgos probables, la vulnerabilidad y volatilidad en
el marco de la prevención de las crisis financieras. La participación, en este contexto, es también un proceso que busca el
consenso en torno a las acciones implementadas y su objetivo
es funcional al modelo: a menor descontento político menor
riesgo financiero y con esto mayor garantía en la obtención de
las ganancias. Aunado a esto, y en el mismo marco, se encuentra el tema de la participación de los países más pobres en la
toma de decisiones económicas dado el poco acceso que
tienen, por lo que es necesario impulsarla mediante cambios
que se están discutiendo en la reforma de las Instituciones
Financieras Internacionales, como el BM y el FMI.

3. El rol que las instituciones financieras multilaterales y
el sector privado jugarán en el financiamiento para el desarrollo
en el futuro. Como ya se ha mencionado el objetivo central del
documento es incidir en las fuentes, modalidades y mecanismos de financiamiento para el desarrollo, de ahí que, en el contexto de la reforma de las instituciones financieras internacionales (IFIS), se busque influir en la definición sobre el rol que
jugaran las multilaterales en un futuro. Esto implica además, la
creación de un consenso entre los gobiernos en torno a cuáles
son las mejores políticas macroeconómicas a implementar. Si

�Universiaaa Aulónoma ae Nuevo león/ 7~

14 I facullaa ae filosolía vle1ras

bien es cierto que es un acuerdo explícito de este foro, el que
Naciones Unidas no es un espacio en el cual se pueda modificar el mandato de las multilaterales, también lo es que el documento señala lo que deberían de financiar tanto el Banco
Mundial, como el FMI, los Bancos Regionales y el Sector Privado, así como cual es el rol que debería de jugar la OMC con
relación al tema del comercio principalmente. Esto quiere decir
que en algunos casos se menciona someramente que las instituciones deberían de financiar una política concreta como por
ejemplo la reforma del sector financiero, pero en otros se da por
sentado. Sin embargo, el objetivo más importante del documento se define en torno al rol que jugarán las Naciones Unidas
en sí mismas, ya que desean tomar un rol más preponderante
en la toma de decisiones de índole económica, dándole un papel más decisivo al Consejo Económico y Social, y teniendo una
relación de cooperación más estrecha con la OMC, que no es
parte del sistema de ONU. Esta nueva relación también la
busca con el FMI y el BM, que aunque son parte de ONU, han
actuado en total libertad desde su fundación, dado que la inversión de los recursos se lleva a cabo de manera directa (sin la
ONU de por medio como lo serían los demás cuerpos PNUD,
UNIFEM, UNICEF) y diferenciada, desde el punto de vista de
que la toma de decisiones en ambas instituciones se lleva a
cabo de acuerdo al monto de inversiones realizadas por el
país. 16 Este nuevo reposicionamiento político también se observa con los múltiples actores que hoy tienen poder en la economía global, como lo sería el Comité de Desarrollo del FMI-BM17,
y el Foro de Estabilidad Mundial18, el Grupo de los 20, 19etc.
16 Tanto en el BM como en el FMI, a diferencia de ONU, la votación se da de acuerdo al monto de recur•
sos 1nvert1dos Esto quiere decir que sólo 5 países uenen voto directo en el Directoflo E¡ecuuvo de ambas
InsmucIones. mientras que los demas actúan en bloque Por e¡emplo, Estados Unid,s cuenta con el 18',
de los votos, mientras que México. toda Centro Aménca, Espa1\a y Venezuela ¡untos. cuentan con el
4.08', aprox., de acuerdo al úlumo informe del BM y del FMI. El total de países del FMI y BM que es 183.
se reduce a un cuerpo de 24 dlfectores que representan asi a bloques de países
17 Conocido como el Com1te Con¡unto de los Directores E¡ecuuvos del FMI y del BM para la transferencia
real de recursos a los países en desarrollo. fue establecido en Octubre de 1974 con el ob¡euvo de acon·
se¡ar a ambos grupos de Directores E¡ecut1vos en asuntos críticos al desarrollo y a la transferencia de
recursos reque11da para impulsar el crecimiento económico de los países más pobres. El comllé cuenla
con 24 miembros que representan los mismos bloques que el Directono E¡ecut1vo de cada ins11tuc1ón
18 El Foro de Estabilidad F1nanc1era, lue 1nsllluido por el G·7 en febrero de 1999. su propósito es promove&lt;
la estabilidad financiera y el meforamIento del funcionamiento de los mercados f1nanc1eros Esta coordina·
do por el Director General del BIS. El FEF se ¡unJa con representantes del FMI. BM. OECD. el Comité óe
Superv1s1on Bancafla de Bas1lea. la Organización de Comisiones y Segufldad y la Asociación lnternac1vn1I
de Supervisores de Seguros) asi como las auto11dades de los cenJros internacionales financieros más
importantes: Australia, Francia. Alemania. Honk Kong. Italia. Holanda. Singapur. Inglaterra y Estados
Unidos).
19 Fue formado en Septiembre de 1999 con el obIetIvo de ser un foro permanente de consulta sobre el
sistema f1nanc1ero 1nternac1onal. y está consllluido por· el G-7. más 11 de las más Imponantes economías
emergentes: ArgentJna. Australia, Brasil. China, India. México. Rusia. Saud1 Arabia. Sud Afnca. Corea. Y
Turquía)

La forma en que _están abordados los temas impide que
se toquen ~t~os asun_tos igualmente importantes como lo serían
la problemat1ca _de genero, la ambiental y los asuntos laborales
ya que se cons1de~an de micro nivel, pero además ya tratado;
en otras conferencias, por lo que se evita tocarlos. Sin embargo, ~I problem~ en realidad_ es que el propio marco conceptual
neol1-beral no tiene alternativas sobre como tratarlos.
~I analiza_r el documento con detenimiento se observa
que Nac1o~es Unidas no sólo acepta el modelo de desarrollo
como tal, s1 no que además defiende a sus entidades como el
FMI_Y el BM, p~m también aspira a participar en la toma de
dec1s1ones econo~rncas, mismas que hasta ahora se habían llevado a cabo _casi fuera de su jurisdicción dado el papel del
~~OSO_C, _quien al no disponer de recursos propios de invers1on no 1nc1de en las mismas.
1

En suma, la Conferencia de Financiamiento de Desarrollo e_~ un evento histórico, en el que se definirán cuáles son
las polit1cas_ a ser financiadas y por quién, dentro del marco de
desarrollo vigente. La ausencia de la problemática de género
a~b1ental Y laboral resulta entonces el tema de trabajo priori~
tano para las ONGS

Puntos controversiales entre gobiernos.
En esta conf~rencia lo~ tradicionales bloques de negociación de
Nacion~~ Urnd_a~ funcionan de una manera diferente, el JUS~ANNZ , se d1v1de y cada quién participa por su lado el G-77
tiene una posición, pero en general, no están incl~idos los
:u~rtes del Grupo de Rí~, Brasil, Chile y Argentina. México par~cipa con el Grupo de R10, pero también lo hace solo. La Unión
uropea se mantiene como bloque, y los países del Caribe son
la
ta voz .m,as d.1s1'dente como parte del G-77, ya que se mani-fiesn abiertamente en contra de muchos de los acuerdos que se
van tomando en torno al documento.
..
Tanto las declaraciones ofrecidas por los gobiernos participantes, como las brindadas por las diferentes instituciones
nos aportan ya una base firme para poder visualizar las ten~

º

2 JUSCANNZ se 1 11
•
Zelanda Y Australia e ama al grupo de pa1ses formado por Japón . Estados Unidos, Canadá, Nueva
• mismo que actua en bloque frente al resI0 de los demás países.

�16 / facultad de filosolía ~ letras

--

..
...-

Universidad Autónoma de Nuevo león / 11
n

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!!lii!

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u

dencias en torno a los nudos a superar en las negociaciones,
así como también los temas que resultan polémicos desde el
punto de vista del desarrollo sustentable y la equidad de
género.
Podemos advertir que las principales controversias pueden ser:

1. En el tema de la movilización de recursos financieros para el
desarrollo, tanto domésticos como internacionales. El problema no es si se aplican o no las políticas macroeconómicas
racionales, o sea el ajuste o las reformas de segunda generación, se objeta la condicionalidad impuesta en las negociaciones con el FMI y con el Banco Mundial (Canadá Y UE
a favor de la condicionalidad, G-7721 en contra). Por tanto, el
punto controversia! es la necesidad de la apropiación del diseño de ajuste, asunto que se vuelve un problema de soberanía. En este contexto, se acepta entonces que para que
pueda darse la movilización de recursos se tiene que construir un clima adecuado mediante políticas macroeconómicas racionales ya mencionadas; sin embargo, el problema
es si este clima se limita al nivel nacional, o más bien se
requiere la construcción del mismo en el nivel internacional.
En otras palabras, no basta con aplicar el ajuste y las reformas de segunda generación en cada país, si los países
desarrollados no liberalizan sus mercados, y si los países
más pobres no tienen acceso a la toma de decisiones, y sim·
plemente llevan a cabo condicionalidades unilaterales que
los países más poderosos no cumplen pero si imponen. Más
aún, muchos países han construido ya el "clima propicio',
pero a pesar de esto la inversión extranjera no llega.
2. Con relación al comercio. Aparentemente no hay mucha con·
tradicción, ya que el punto en discordia, que había sido la
apertura de los desarrollados a los productos principalmente
agrícolas de los menos desarrollados, parece que ya no lo
es dados dos hechos significativos: El nuevo acuerdo de
lib~e comercio de Estados Unidos con África, y la liberali·
zación de la Unión Europea en los sectores sensibles me·
111
21 Se te llama G-77 al con¡unto de 130 países en general menos desarrollados. que actúan como
bloque geopol111co frente al resto de pa1ses m1e~bros de Nac,ones Unidas. Frente al FMI este grupo se
llama G-24 México no pertenece al G-77. pero s, al G-24. dado que en term1nos estrictamente pohl,COS
no tiene tantas cosas en comun con el resto. como s1 lo tiene en términos económicos.

diante la iniciativa: "Todos los bienes menos las armas", pero
de una forma secuenciada. Sin embargo, como estas negociaciones están en ciernes, las polaridades no son tan evidentes y además se evitan, manteniendo un clima de concordia, sobre todo cuando definitivamente quieren que se
lleve a cabo una nueva ronda de comercio en noviembre del
01. Así que la discusión está centrada en los matices sobre
el proceso para garantizar el acceso de todos los países al
mercado, lo que implica quitar los obstáculos de la demanda
(o sea los impedimentos de los países del norte), la construcción de habilidades, la diversificación de los productos, la
transferencia de la tecnología y la asistencia técnica a los
países más pobres.

3. En el mejoramiento de la cooperación financiera internacional
para el desarrollo mediante, entre otras cosas, la asistencia
oficial para el desarrollo. La discusión estuvo centrada en
cómo hacer para que los países más adelantados puedan
cumplir con el objetivo del .7% del PIB, y en el destino de
AOD, mismo que obviamente tendría que éstar centrado en
la aplicación de políticas macroeconómicas racionales, básicamente en las reformas sectoriales, según los países más
adelantados, el BM y el FMI. De acuerdo con el G-77 tendría
que haber flexibilidad, no condicionalidad y apropiación del
diseño del programa por parte de los países receptores. Otro
a~unto en discusión es quién debe de manejar los recursos,
s1 los propios donantes o las Naciones Unidas mediante sus
agencias, así como cuáles serían los mecanismos idóneos
ya que los utilizados a la fecha son costosos. Finalmente, el
último punto de discusión todavía no acordado es la necesidad de que AOD se destine también a los bienes públicos
globales y no sólo a los países más pobres. Estos bienes
son por ejemplo: la prevención del SIDA, limitar el cambio
climático, mitigar el daño ambiental, administrar los bienes
c?_munes, prevenir la inestabilidad financiera, y la construcc1on de la paz. Al considerarse bienes públicos globales,
todos los países tendrían que considerarlos en sus presupuestos. Sin embargo, los países menos desarrollados
temen que los recursos destinados a ellos (AOD) disminuyan debido al surgimiento de esta nueva necesidad.

=

�18/ faculla~ ~e filosolía vle1rns

4. El tema más polémico es el de la deuda. Aquí sí ya no hubo
ambiente grato, ya que no existe consenso en cuanto a
cómo se debe de manejar. Por un lado el G-77 señala que
se debe considerar la inclusión de todos los países menos
desarrollados en la iniciativa HIPIC y no sólo los 41 considerados de los cuales sólo 22 han cumplido con los requisitos.
Además apoya la condonación de la deuda solicitada por las
ONGs y movimientos sociales, y establece que aunque
agradecen la iniciativa, consideran que HIPIC no impulsará
la sustentabilidad en la deuda de los países participantes,
declaración que fue apoyada por PNUD, pero que fue totalmente rechazada por el BM, el FMI y la Unión Europea. El
otro tema de discordia fue la total libertad para el diseño presupuesta! de los recursos "liberados", utilizados por parte de
los gobiernos sin la condicionalidad que normalmente lleva
la iniciativa.

5. Análisis de las cuestiones sistemáticas: Aumento de la
coherencia y compatibilidad de los sistemas monetarios,
financieros, comerciales e internacionales en apoyo al
desarrollo. En este tema, los puntos en discusión son: participación de los gobiernos de los países menos adelantados
en la toma de decisiones económicas de índole global, lo
que quiere decir modificar la estructura de votación del FMI
y el BM, así como también de otros grupos cuyas decisiones
afectan globalmente como el BIS22 , el Foro de Estabilidad
Financiera, y la OECD, aunque estos últimos no están en la
agenda del documento. Si bien es cierto que este es un
punto a revisar en la reforma de las instituciones financieras
multilaterales, el representante del BM objetó el espacio de
Naciones Unidas para tratar este asunto. Otro asunto contradictorio es el papel que la ONU quiere jugar en la toma de
decisiones, en donde tanto la UE, como Canadá establecen
la posición de que es bueno que exista coherencia en el
marco de políticas macro-económicas y financieras a imple22. Banco de Acuerdos Internacionales. Banco al que pertenecen sólo los Bancos Centrales de 48 pa1s·
es hasta 1998. entre ellos México. Brasil por parte América Launa En origen sólo 1Opaíses pertenecían
al m,smo: Bélgica. Alemania. Holanda. lnglaIerra. Canadá. Italia. Suecia. EsIados Unidos. Francia. Japón
y Suiza. Es la mas anugua mullllaIeral. nació en 1930. su mandaI0 es· "Promover la cooperación de los
Bancos Centrales y proveer de facilidades adicionales para las operaciones tmanc1eras 1n1ernac1onales·
Entre sus actividades se encuentra la de proveer de tondos adicionales al FMI tuera de las cuotas del G •
10. que básicamente es el grupo control. ya que las decisiones se toman en esIe espacio mediante un proceso complicado que llega a incluir hasIa el secIor pnvado de sus países. Tomado de: UNCTAO.
lnternauonal Monetary and F1nanc1al lssues tor the 90"s. UN, New York. 1999

Universi~a~ Autónoma ~e Nuevo león/ 1~

mentar entre las instituciones, y que está bien que Naciones
Unidas establezca lazos de cooperación, pero cada institución tiene su mandato, y no puede ser discutido, ni modificado ahí. Otro punto en controversia es el rol del FMI, mismo
que es apoyado en su papel como supervisor del sistema
financiero internacional y de financiador en situaciones de
crisis, tanto en el documento del Secretario General como
por los países del G-77 y el Grupo de Río, pero que tiene sus
modificaciones desde la Unión Europea, Estados Unidos y
~anadá éstos ~!timos afirman que debe de darse más espacio al sector privado en el financiamiento emergente de las
crisis, sobre todo cuando el país en cuestión puede ser sujeto de crédito de la Banca Privada, ya que para que el FMI
pueda cumplir su rol de prestatario emergente tendría que
contar con más recursos, por lo que los países del G-7 tendrían que aumentar sus cuotas, cosa que no quieren hacer.
Esta problemática esta imbuida obviamente del asunto de la
condicionalidad, o sea de los requisitos que tienen que
cumplir los países para que se les presten recursos.
Finalmente se discute también el rol de la OMC en el sentido de que debería velar porque las normas y reglamentos no
sean utilizados como obstáculos al comercio de los países
más pobres, sino que los problemas que se enfrentan desde
éstos últimos, sean resueltos de una manera favorable, y en
~ste contexto cuál debería de ser su relación con ONU, parlicularmente con UNCTAD, aunque no sea un cuerpo de
esta entidad. Esta estrategia les daría también mayor poder
a los países del Sur frente a la OMC. Llama la atención que
los gobiernos del G-77 y los del Grupo de Río, incluido
México, se refieren al tema de la participación como exclusivo de los gobiernos, mientras que la Unión Europea y
Estados Unidos señalan también la de la sociedad civil en la
toma de decisiones, particularmente del sector privado.
Cabe señalar que en todos los puntos controversiales,
el Grupo de Río siempre tuvo una posición conciliatoria entre
1
?~ opuestos, así si el G-77 hablaba del FMI como prestador de
ultin:,o recurso, UE lo negaba, México, Chile y Brasil decían que
habia que estudiar la posibilidad.
. . La participación de las ONGs fue siempre crítica con
relac1on a todos los temas, no así la del sector privado, que

�~íl / facultaa ae filosolía vletras

estuvo representada básicamente por Asociaciones de
Empresarios Norteamericanos. En general sus observaciones
se pueden considerar como de extrema derecha, reafirmando la
no intervención del estado en los asuntos económicos y los
impactos que puede tener el modelo como tal, incluidos, la perdida de empleo en los países más desarrollados, por lo que
hasta se les puede revertir.... Esto último fue mencionado como
cierre en uno de sus discursos en un tono amenazante.
En suma, podemos afirmar que existe un gran consenso en torno al modelo de desarrollo, ya que en general ninguno
de los gobiernos presentes, ni siquiera Cuba, objeto del paradigma como tal. De ahí que los puntos controversiales sean
más bien de matiz, pero sobre todo de propiedad política, es
decir quién hace qué, de dónde saldrán los recursos, bajo qué
condiciona-lidad, flexibilidad y apropiación. Sin embargo, la naturaleza de la obligatoriedad de los aéuerdos tomados todavía
está en cuestión, ya que la vinculación documento-obligación
no está definida aún por los participantes.

,,

Oportunidades de incidencia y estrategias futuras.

1

•

Si bien es cierto, y como se mencionó desde el principio, el
objetivo de incidir en esta Conferencia no es modificar el para·
digma, ya que no existen todavía las condiciones históricas
para hacerlo, pero además este es un objetivo a largo plazo,
también lo es, que existe la posibilidad de incidir estratégica·
mente mediante acciones de política de financiamiento que
lleven a romper el círculo vicioso del modelo: ajuste-deuda·
comercio-deterioro ambiental, deuda-ajuste, etc. Pero que
además, garanticen el avance de las mujeres en el desarrollo.
Esto quiere decir que a pesar del panorama, el proceso pre·
senta oportunidades muy alentadoras para nosotras, ya que en
definitiva podemos incidir para que las mujeres estemos en la
agenda del financiamiento, en suma para que el movimiento
obtenga nuevas fuentes de recursos.
Es decir que tendríamos que aprovechar las fisuras que
tiene el documento para insertarnos ahí. Por ejemplo, la partici·
pación como tema central, en el cual el objetivo es que los gobiernos menos poderosos participen en la _toma de decisiones,
tendría que considerarse más ampliamente. Si bien dentro del

UniversiaaaAutónomaoe Nuevo león/ ~l

marco conceptual del modelo la participación se entiende como
un ~roceso de generación de consenso, desde nuestra perspectiva debe de ser considerada como un proceso de control
sobre la toma de decisiones en los procesos que nos afectan.
Así cuando la gente es consultada, debe de poder llegar a frenar aquello que no le conviene, y a potenciar aquello que sí. En
nuestra experiencia de trabajo con las multilaterales, este
aspecto nos ha permitido tanto incidir en un proyecto como frenar ~~uell_~s que dañan el medio ambiente y a las personas. La
part1c1pac1on se convierte así en una especie de medicina
homeopática, esto es que siendo parte del mismo mal o sea
piedra angular del modelo en cuánto genera consenso también
podría curar la enfermedad al controlar el proceso. '
En este mismo sentido, los componentes que ofrece el
modelo sobre rendición de cuentas y trasparencia es otra variable ambivalente que podemos reforzar y utilizar para construir la
demo~racia profunda desde la participación ampliada de la ciudadan,a en la toma de decisiones, por lo que tendríamos que
asegurar que se establezcan mecanismos en los cuales la
socied~d civil participe y particularmente las mujeres. Tanto en
el diseno de sus presupuestos como en los acuerdos de inversión, de comercio, y de coherencia de las políticas públicas ,
pero sobre todo en las múltiples instancias de índole económi·
ca en donde se están llevando a cabo las decisiones (G-7, G20, G-24, etc.).
Otro aspecto importante a considerar es la discusión
"soberanía en la aplicación del ajuste", proceso que puede
resultar r:1uy peligroso, si no se garantiza la total participación
de la sociedad civil. Imaginemos por ejemplo a un gobierno de
nuestra región decidiendo en absoluta "confidencialidad" con
las multilaterales, por no decir, "clandestinidad", qué sectores
tiene que recortar, y cuáles modificar, seguramente serán los
~ectores sociales, con su respectivo aumento en los gastos militares, ya que se tiene que controlar el malestar social paralelo
al a1uste. De ahí que nuestros gobiernos pidan su participación
en la toma de decisiones pero no la nuestra. Nosotras tendríamos que garantizarla.
.
Otra estrategia es la de incluir aspectos y políticas de
genero concretas en los mecanismos de financiamiento existentes, de tal forma que garanticemos que las mujeres ten-

�BU facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 83

e

-=
....a
=

=
e.a

dremos acceso a los recursos que resultarán de este proceso.
Por ejemplo, el análisis de los presupuestos de género, incluidos tos sistemas tributarios, puede llevar a visualizar que sus
políticas tienen impactos negativos en las mujeres, o bien, los
mecanismos de liberalización de recursos de deuda, pueden
incluir el destino de los recursos destinados a abordar la problemática de género. Asimismo demostrar que el "ambiente
propicio a la inversión", sólo se construye si se abordan los
asuntos resultantes de las relaciones de poder entre los hombres y las mujeres.
Aunado a esto se encuentra la nueva conceptualización
de bienes públicos globales a los cuales se les considera destinar más recursos, como lo sería la construcción de la paz. En
este mismo sentido, nosotras podemos definir como "bien público global", la construcción del avance de las mujeres en el
desarrollo, ya que esto cruza todas las naciones y si no h~y
avance de las mujeres no hay desarrollo. Esta estrategia
pudiera establecer nuevas fuentes para todos los país_es, _sobre
todo cuando los recursos destinados a nosotras han d1sm1nu1do
considerablemente en todos los países, tanto los del norte
como los del sur.
En este contexto, sin agotar todos los temas, se abren
una serie de oportunidades que las mujeres tendríamos que
aprovechar en cada uno de los asuntos a tratar:
1. Movilización de recursos financieros para el desarrollo:

a) Asegurar que los presupuestos de género queden
incluidos, haciendo énfasis especial en los sistemas
tributarios que se diseñarán para incluir al sector
informal cuya mayoría son mujeres, y que será su foco
de atención en la reforma que será global. Esto bajo el
entendido de que la integración del análisis de los
presupuestos de género no sólo sacaría a la luz las
diferencias de recursos otorgados entre hombres Y
mujeres, sino de etnia, clase social, lugar, origen, etc.
b) Incluir el impuesto a las transacciones monetarias, que
básicamente es el impuesto Tobin, y que pudiera ser
utilizado por los gobiernos para promover el
desarrollo. De este impuesto podríamos meter un

porcentaje para abordar la problemática de género.
Por ejemplo se pide el .02% de cada transacción,
pudiéramos pedir el .01 %.
c) Incluir la participación de las mujeres en los procesos
participativos presupuestarios ya mencionados en el
documento, así como en cualquier política de
recaudación o impulso a la movilización de los
recursos domésticos que realicen.
d) Señalar que las políticas macroeconom1cas
racionales, tienen un impacto diferenciado por género,
por lo que tendrían que evitar o al menos minimizar
sus impactos mediante el destino de recursos en
políticas concretas diseñadas con la participación de
las mujeres.
e) Incluir dentro de las cuentas nacionales el costo o
subsidio otorgado por las mujeres a la economía
nacional para que sea visualizado y además
contabilizado en los procesos de ajuste estructural.
f) Integrar como política la inclusión del deterioro
ambiental en las cuentas nacionales, con el objetivo de
que se visualice el daño ecológico y la pérdida
económica que esto implica para la sustentabilidad.
Esto implica cotizar los recursos naturales que hasta
ahora no son cotizados, como la producción natural en
sí misma. ¿Cuánto tarda un árbol en crecer por
ejemplo?

2. Movilización de recursos internacionales para el
desarrollo: Inversiones extranjeras directas y otras
corrientes privadas. En este rubro básicamente tendríamos
que concentrarnos en los impactos de la inversión financiera
directa y los flujos de inversión en las mujeres y en el medio
ambiente, lo que implicaría los impactos laborales, incluidos
los tóxicos, así como la necesidad de introducir políticas de
regulación que incluyan penalizaciones a los que no cumplen
con la regulación en ambos casos (género y medio
ambiente), hasta incentivos fiscales a los que sí los cumplen.
Así mismo, la movilización de recursos en los ahorros y
pensiones tienen que considerar los aspectos de género,
tanto desde el punto de vista de patrones diferenciados,

�~4 / facuitad de filosolía vletras

como de acceso a los servicios financieros y de crédito.
3. Con relación al comercio. Igualmente garantizar mínimos
impactos para las mujeres y el medio ambiente mediante el
destino de recursos a políticas afirmativas y sensibles al
género, así como poner en la agenda el tema de los impactos
de las negociaciones y tratados y la necesidad de recoger
datos disgregados por sexo. Los tratados comerciales tienen
que ubicar también los recursos naturales como bienes
públicos globales, lo que nos pondría una estrategia en la
mesa para evitar su registro como patente intelectual
(TRIPS)23 ante la OMC.

,,

4. Mejoramiento de la cooperación financiera internacional
para el desarrollo mediante, entre otras cosas, la
asistencia oficial para el desarrollo. Garantizar que los
recursos de ODA incluyan el po[Centaje acordado en la
Conferencia de Desarrollo Social para erradicar la pobreza,
incluida la de las mujeres, y asegurar que estas últimas
participen en el diseño de los programas que son aplicados
con estos recursos; y finalmente, incluir la construcción del
avance de las mujeres como bien público global, como ya
hemos señalado.

5. Deuda. Al igual que en AOD tendríamos que garantizar dos
cosas, participación real en el proceso HIPIC lo que tendría
que considerar varias recomendaciones ya señaladas por
varias ONGs, desde que se le dé a conocer el diseño que ya
tienen sobre la mesa, hasta el producto final; y que el destino de los recursos liberados, aunque sean pocos tengan un
porcentaje para abordar la problemática de género24 • Sin
embargo, nuestro mayor énfasis tendría que estar en la
cancelación de la deuda total a los más pobres, y la
reducción substancial a los de ingresos medios.
6. Análisis de las cuestiones sistemáticas. Aumento de la
coherencia y compatibilidad de los sistemas monetarios,
23 Los TRIPS son los Trade 1n aspec1s of Intelectual Property R1ghts Agreements. cuyo ob1e11vo es regu·
lar la prop,edad privada ,111e1ectual de los productos, o sea que nad,e puede vender un produclo que no
está reg1s1rado a su nombre, y s1lo hace 11ene que pagar. como el caso de las medicinas del SIDA que
sor muy caras. y que en el caso de Sud Africa el Gobierno las empezó a producir. pero luego la OMC 10
pr0h1b1ó por una demanda de una transnac1011al
24. En el caso de Nicaragua. por e1emplo la reducc1on es del 72°,. lo que liberará sólo un 11 % de recur·
sos para el gobierno. un 1otal del 30~. en los sectores sociales (ct.itos de la Coaltc1ón de Justicia
Económica EcumenicaJ, de los cuales se deberían de dedicar al menos el 50% para abordar la problemá11ca de genero.

Universidad Au1ónoma deNuevo león/ ~5

financieros, comerciales e internacionales en apoyo al
desarrollo. En este punto existen varios retos a plantear,
desde que se garantice la participación de nuestros
gobiernos, pero también de la sociedad civil, particularmente
de las mujeres, en todos los Foros que están cerrados aún
para los gobiernos pobres, como por ejemplo el Foro de la
Estabilidad Global, el BIS, OECD25 , etc., hasta que no se
limite al poder ejecutivo de los países si no que
estratégicamente incluya al poder legislativo en las
negociaciones que se llevan a cabo entre gobiernos con el
FMI, el BM y los Bancos Regionales26• Como que también
se modifique la estructura de votación de estas últimas
instituciones. Además pudiéramos incluir mecanismos de
revisión de los impactos de género en los espacios
existentes, como el panel de inspección en el caso del BM y
la oficina de evaluación independiente del FMI, y el
establecimiento de grupos consultivos con mecanismos de
rendición de cuentas y representativos en los diversos
grupos, en las diversas instancias, por mencionar
algunas estrategias, ya que este tema sería uno de los más
amplios.
Para lograr que estos temas sean incluidos, se requiere
romper el cerco creado por los propios gobiernos para no entrar
en conflicto, porque el tema de género resulta controversia!,
labor que requiere de una estrategia centrada en los ministros
de hacienda, de finanzas, relaciones exteriores y comercio; y
dada la geopolítica de la Conferencia, la participación de
América Latina resulta crucial, ya que son nuestros países los
que han ejercido el liderazgo del proceso, particularmente,
México y Chile21• Esto implica sacar el proceso del closet y abrirlo a la participacióh pública mediante la realización de ruedas
25
OECD, Organizacoón Económica para la Cooperación y el Desarrollo a la cual pertenecen aprox,maoa.mente 30 paises, su ob1et,vo es proveer un marco para desarrollar la pohtoca perfecta social y
economica El 1ntercamb10 generado entre paises lleva a acuerdos lormales para el flu10 de capital y servic10s
26
El BM elabora un documento por pais que negoc,a sólo con los m1n,sterios de hac,enda o linanzas que
se llama CAS (Country Ass1stance S1rateg1es por sus s,glas en 111g,es1 y que es la base para el diseño
: Sler'?r de la polit1ca macroeconom1ca. El FMI hace dos v,s11as anuales para revisar la cons1s1enc1a de
P01tticas económicas de los gobiernos. El BID elabora un documento que se llama Country Paper y
Que es parecido al CAS del BM Todos estos documentos se aprueoan en el Director,a E1ecu11vo de cada
st
., itución Ynunca pasan por la aprobación de tos congresos o pariamentos nac,anates y se negocian a
~ ria Cerrada entre los m1nistenos de hacienda o l1nanzas y el personal de dichas 1nst11uc1ones
7 Chile es el Coordinador del Grupo de Ria.

�8~ / facultad de filosolia vleuas

-=......

Universidad Au1ónoma de Nuevo león/ 87

e

a:

de prensa, invitaciones a los ministros al diálogo, _ej~rcici~s de
presión y rendición de cuentas sobre los mismos, mc1denc1a en
el poder legislativo local para que se _i~serte en el p~oceso Y
exija su participación en la toma de dec1s1ones eco~óm1c~~· etc.
El objetivo es entonces pedir que nuestros propios ministros
incluyan el tema, nosotras nos podemos encargar de darles el
contenido.
Sin embargo, la multiplicidad de institucione~ part!~ipantes en el proceso de FO, implica tamb_ién su cons1?erac1on
en el diseño de nuestras estrategias, por eiemplo, los d1rect~res
ejecutivos del FMI y del BM, tendrían también que _ser pres1~nados por nosotras para responder a los compromisos adquindos en la Plataforma de Acción de Beijing.
Paralelamente a esto es indispensable que considere·
mos la creación de una red de comunicación __intern~ q~e
impulse la articulación de las actividades de pres1on Y d1fus1on
sobre las mismas.
Lo cierto es que si nosotras no hacemos cabildeo, presión y movilización para que los asuntos de género sean con·
siderados en la agenda del financiamiento para el desarrollo,
nadie lo hará por nosotras.
Conclusiones.

Lo más sorprendente de este proceso, es lo que ~e _dado por
llamar la "Esquizofrenia global institucional", padec1m1ento que
resulta cuando las instituciones cuyo poder central son los esta·
dos nacionales negocian como si fueran entes totalmente dile·
rentes. En otras palabras, siendo que los gobiernos del mundo
forman las Naciones Unidas, el FMI, el BM, la OMC Y_ los
Bancos Regionales, sus negociaciones se
c?mo s1 no
tuvieran nada que ver entre sí, dado que los m1n1stenos de rela·
cienes exteriores, participan en la ONU, mientras que los d~
hacienda o finanzas en el FMI, el BM y la OMC, aunque e
algunos países también existen los de comercio por sep_arado
que participan en esta última. Esto trae como c?nsecuen_c1a que
el Banco Mundial pueda afirmar que las Naciones Unidas no
son un espacio para hablar de su mandato, mientras que estas
últimas tienen que impulsar todo este proceso para poderse

?~n

sentar a la mesa de las negoc1ac1ones con la OMC y sus
propias contrapartes, que son los gobiernos.
La realidad es que esto no sólo es resultado de la globalización económica sino de la internacionalización del Estado
que se gesta en las multilaterales, particularmente en el FMI, el
BM y la OMC. Este proceso consiste en la dinámica que se genera cuando en el seno de estas instituciones, los ministros de
hacienda, finanzas o comercio de cada país participan en la
toma de decisiones económicas, pero al tener inversiones
desiguales, sostienen una relación profundamente 1nequitat1va.
Así por ejemplo, el paquete de rescate financiero de la crisis
mexicana tuvo que ser aprobado por todos los miembros del
FMI y del BM, lo mismo que la reforma de salud de Nicaragua,
o la de República Dominicana, lo que implica que esta negociación está sujeta a los intereses de cada país miembro, no
sólo a las necesidades nacionales. Esto mismo sucede en la
OMC, en donde aunque la votación es pareja (un país- un voto),
las inversiones de las corporaciones internacionales se encuentran detrás de los países miembros y ejercen su influencia. Más
aún este proceso se realiza de manera antidemocrática ya que
se lleva a cabo mediante negociaciones confidenciales en las
que no participa ni siquiera el poder legislativo como ya se mencionó.
En este contexto, el énfasis de nuestras estrategias de
inc1denc1a para incidir en el proceso de FO a corto plazo, y para
cambiar el paradigma en torno al modelo de desarrollo a largo
plazo, tendría que estar centrado en la participación de los estados nacionales en los foros internacionales, es decir en la regulación de la internacionalización del estado. Esto quiere decir
que en la medida en que la "esquizofrenia global institucional"
sea regulada por los propios estados nacionales, dándole cabida a una racionalidad rectora, cuya base central sea la democracia profunda, en esa medida podremos ir modificando el
rumbo del modelo actual. Lo anterior porque, si este paradigma
se ha podido construir es por que ha habido participación de
nuestros propios estados aunque sea inequitativa; por lo que
este paradigma es en sí un proceso de voluntad política de no
iguales. En el que, si bien es cierto que se parte de una
racionalidad de adecuación de la capacidad del estado, es decir
tanto ingresa, tanto gastas, tanto ajustas para poder pagar, tam-

�88 / raculta~ ~e rilosolía yletras

-e

e
a:
e

1,1

bién lo es que no todo lo que se privatizó en los países estaba
en quiebra, ni todas las crisis tuvieron causas estructurales, si
no que en realidad el modelo es el resultado de una decisión
negociada entre varios actores.
Otra lección aprendida de este proceso es que a pesar
de las mov1lizac1ones sociales en Seattlle, Washington, Praga,
Davos y últimamente en Puerto Alegre, las instituciones caminan al margen de la oposición. Lógicamente que esto tiene que
ver, tanto con la rigidez de las multilaterales para poder
escuchar que el paradigma no sólo no reduce la pobreza sino
que la aumenta, como con la falta de una integralidad en la
demanda de nuestros propios movimientos, es decir no hay
cohesión en torno a demandas concretas, existe tal multiplicidad de demandas, que muchas veces resultan contradictorias,
como sería, los que piden la desapar_
ición de las multilaterales
frente a los que pedimos la reforma.
Finalmente, el hecho de que mediante la realización de
esta Conferencia, Naciones Unidas se quiera subir al barco de
la toma de decisiones económica globales, aceptando el modelo de desarrollo como tal, no es más que el resultado del proceso de globalización económica y de la internacionalización
del estado en donde el poder político se supedita al económico.
En una coyuntura en donde la mayoría de los recursos ya no
provienen de los gobiernos sino de las corporaciones internacionales, el poder estatal corre el peligro de quedar supeditado
en su totalidad al poder económico de las transnacionales. De
ahí la importancia de este evento, el fortalecimiento del rol de
las instituciones como el FMI, el BM, los Bancos Regionales, y
aún de la OMC en la toma de decisiones de índole económica,
es el último intento por defender los espacios públicos con
poder gubernamental que quedan frente al capital internacional,
por contradictorio que esto parezca ante los ojos de los
movimientos sociales.
Hoy por hoy el paradigma es neoliberal, su transforma·
c1ón depende de estrategias múltiples, (en la calle, adentro,
afuera, arriba, abaJo) no únicas, incluyentes, participativas y
sobre todo tomando como base, tal vez la medicina homeopáti·
ca, en lugar de lucha de contrarios que utiliza la alopatía.

1110111 leyes
Dos Cartas Inéditas

�E.L !'.M ■ AJADOR 01!. MtXICO

�•
IE.L EMIAJAOOllt DI: MblCO

-':

EL EMBAJADOR DE MÉXICO
Río, 22. VIII. 932

Mi querido Xavier:

n libro tuyo es un grito de alegría en casa, un redoble de emoción
en el tamborcito que traigo colgado al cuello, aquí dentro del
pecho. Leí tu Retablo Guada/upano, cristalino, como el agua misma,
y como el agua potable, --&lt;JUe dicen los químicos- no debe tener olor,
color ni sabor (¡sabor claro que tiene, pero ese sabor que, a falta de otra
cosa, los químicos llaman característico!), se desliza y se insinúa sin
sentirse. Ahora bien, quisiste hacerlo así; obra popular y de sencillez
cabal ¿no es eso? Es posible que haya alguna limitación en mis gustos:
pero faltaría a mi deber de amigo si te dijera que lo apruebo sin más.
Te confieso que me desconcierta un poco ese afán premeditado de
tocar el asunto procurando dejarlo exactamente donde antes estaba. Me
desconcierta también ese esfuerzo por aceptar las maneras sentimentales inexpresivas.

U

,,

He leído con atención, y he percibido los ecos de cierto cantar azteca en la oración del indio a quien la Virgen cura milagrosamente. ¿Porqué has borrado del todo tu intervención en el tema? No sé
si me explico. Temo mucho ser injusto o no haber entendido. Yo sé
bien que tú nada haces a la casualidad: aquí hay sin duda algo que yo
no acierto a descubrir. Lo releeré, lo estudiaré: un rasgo de tu pluma
merece toda mi consideración y mi cariño. Mis informulados reparos
no deben preocuparte, sino como síntomas de mi esfuerzo para mejor
entender. A otro que no fueras tú, me limitaría a felicitarlo y darle las
gracias. -Presiento que pronto he de escribirte otra vez sobre lo mismo.
Te envío, para Anita, Xavierita y tú, el inmenso cariño de mi tribu, y te
digo, con un abrazo, hasta luego.
Alfonso

�vr~

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Rlo, !O Nov. 1932

~ ) ·~ 7 ~
~ ~ ~ t.,._ ~ :

~ . ~ , ~ ...

i querido Xavier: has roto una lanza por mí. Por mí te dijeron
cosas injustas. Ocasión para el bello y sentido artículo de
· o. No sé ni qué decirte. Cerca, muy cerca de mí te siento y casi
palpo. Releí tu misterio de la Guadalupana con más sosegado
~ t u, y te traigo mi amen de honorable.

El ambiente de los poetas herméticos me tenía borracho por

lll¡Uellos días. ¿Cómo no comprendí ese tono de voz que parece brotar

del corazón sencillo del pueblo? Ya sabes que yo no te miento. Creo,
iJ)UeS, que lo he entendido mejor, y ahora aplaudo (aunque me desconl:el'IÓ al principio por mis malos hábitos) esa labor a contrapelo de la
élfética, sobria y honrada.
Mi casa a tu casa: saludos, abrazos, ráfagas de cariño.

tu

hermano
Alfonso.

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 97

Argentina:
¿Más inversión
en educación superior?
Razones, condiciones,
implicaciones

Eduardo Sánchez Martínez
Introducción

CATHEDRA

RUIIAIIIAD!S YCIIICIAS SOCIAl!S
lnilll h la lmltal •• lilmfil I letras

La pregunta del título, formulada en una coyuntura de extremas
dificultades fiscales, en la cual el principal objetivo es el de
reducir gastos donde se puede para equilibrar cuentas que no
cierran, puede aparecer como impertinente, acaso como un verdadero despropósito. Pero mi intención en estas líneas es tratar
de situarme por encima, si así puedo decir, de circunstancias
coyunturales, para reflexionar sobre un tema que reclama atención, y sobre el cual hay posiciones ideológicas encontradas
pero no análisis algo más objetivos y desapasionados que ayuden a clarificar el debate y a orientar la toma de decisiones de
los responsables.
¿Se deben invertir más recursos públicos en la educación superior o esos recursos, siempre escasos, deben asignarse a otras prioridades que en principio pueden aparecer

�9~ / facultad de filosolía yletras

--

UniversidadAutónomade Nuevo león/ 99

e

=
....:::a::
e

~

como más justificadas desde el punto de vista social o incluso
desde la perspectiva de impulsar un mayor crecimiento
económico?.
Por una parte, hay demandas, que presionan y que no
se pueden postergar indefinidamente. En todo el mundo, y en
nuestros países en particular, crece la cantidad de gente que
lucha por tener acceso a la educación superior. En los países
desarrollados no se está ya muy lejos de la universalización de
ese nivel educativo entre la población (OECE, 1998) , y aunque
en los países en desarrollo se está aún a considerable distancia de esa marca, la tendencia es similar y las dificultades que
plantea su atención son sin duda mayores. Porque no se trata
simplemente de encontrar un lugar para los nuevos visitantes.
Se trata también de poder ofrecerles una educación superior de
mejor calidad, sin lo cual el esfuerzo de poco serviría hoy, tanto
desde el punto de vista individual como desde el punto de vista
de la sociedad. Y una educación superior de mejor calidad
implica necesariamente, si hemos de ser realistas, unos gastos
muy superiores, que se vienen a sumar a los crecientes costos
unitarios que la educación superior tiene exhibiendo como tendencia desde hace décadas.
Frente a las presiones de esa creciente demanda con
sus múltiples implicaciones están las restricciones de recursos
cada vez mas escasos en términos relativos, que no se pueden
incrementar por simples actos de voluntarismo político sin que
la sociedad pague pronto las consecuencias. Y si bien es verdad que en el fondo se trata de una cuestión de prioridades,
debe tenerse presente que 'la competencia' por mayores recursos que plantean otras áreas y sectores es en muchos casos
plenamente justificada y no puede dejarse de tener en cuenta.
¿A qué prioridades entonces atender? ¿Cuáles son las razones
que la educación superior puede alegar para reclamar un lugar
algo más acogedor bajo el sol? ¿Qué condiciones deberían
darse para que esa mayor prioridad, que necesariamente implicará que otros sectores vean disminuir la suya, se justifique
frente a los ojos del conjunto de la sociedad y no sólo de los que
se verán beneficiados de modo más o menos directo? ¿ Qué
implicaciones tiene todo esto y quiénes deberían asumir sus
costos?

En este tr~bajo se sostiene, pensando especialmente
en el caso ar~erit1no, que para promover el desarrollo de la
sociedad
. del
. . en ,, tiempos de "globalización" y de "econom1a
conoc1m1e~to , es ne_cesario invertir más en educación superior.
Pero qu~ invertir mas en educación superior no es suficiente
p_ara meJorar la (ormación de la gente y promover un desarrollo
v1g~r~~o y equ1tat1vo de la sociedad si no se encaran con
de~1s1on problE:mas estructurales de larga data, si no se atiende
ª. ciertas cond1c1_o~es que la justifiquen y si los sectores especialmente b~nef1~'.ados no están dispuestos a ser parte de la
masiva m?_v1l1zac1on de recursos que hoy se requiere para que
la educac1on superior tenga mañana el lugar que realmente le
corresponde.
1. ¿Por qué invertir más en educación superior?

Las ra_~ones que tra~icionalmente se han dado para justificar la
invers1on en educac1on superior no difieren mucho de las que se
suelen ofre~er para fundamentar la prioridad que se debe dar a
la educac1on en general y no me demoraré en ellas aquí.
Aunque de modo sumario, trataré más bien de detenerme, por
un lado, en ~lgun~s razones que derivan de lo que se ha dado
~n llamar e! cambio de paradigma productivo' en la sociedad de
~estros d1as, y por otro, en razones que derivan del 'interés'
~ubllco en la ~ducac!ón s_
u_Perior. Ambos tipos de razones pareen ir en la misma d1recc1on Y en conjunto aportan argumentos
que se potencian para fundamentar una renovada y más importante prioridad para la educación superior.
a) Una baja prioridad hoy cuestionada.
Má~ allá de los discursos, siempre constantes en hablar maravillas de la ed ucac1on
· · superior
· y en remarcar la importancia

(ue se le debe dar su prioridad efectiva en casi todo el mundo
~cu_al se ve _fundamental_mente a la hora de asignarle recursos:
sido relativamente ba¡a en los años recientes. Dos tipos de
argu_~entos se han conjugado para ello: unos que derivan del
análisis eco_nom1co
· · y otros que tienen que ver con una legítima
preocupac1on por la equidad.

ca ..

Una de las vertientes del análisis económico de la educion ha puesto mucho el acento en las llamadas "tasas de

�m/facultad de filosolia yletras
retorno" de la inversión en el campo educativo, es decir, en el
cálculo del rendimiento económico a largo plazo, tanto individual como social, de la inversión en educación. Comparando
los recursos que una persona destina en el presente a educarse
con los ingresos económicos diferenciales que puede obtener
en el futuro según el nivel educativo que haya alcanzado, se
obtiene una aproximación al retorno que produce su inversión.
Y lo mismo puede hacerse a nivel agregado, estimando el
rendimiento diferencial que la inversión social logra según se
destine a la educación de nivel primario, a la educación secundaria o a la educación superior.
El resultado de esos análisis parece mostrar, de modo
bastante consistente, que la inversión en educación básica
ofrece, en general, tasas de retorno más elevadas que la inversión en educación secundaria. Y que éstas son por su parte
superiores a las que se observan en la educación superior
[Psacharopoulos y Woodhall, 1986; Psacharopoulos, 1994]. En
consecuencia, según este razonamiento y estos resultados,
pareciera que es más conveniente invertir en educación básica
que en educación superior y de hecho ésta es una de las
recomendaciones de muchos economistas a quienes deben
tomar decisiones en esta materia.
Los argumentos relacionados con la equidad son de
otro orden pero parecen arribar a conclusiones similares. En
este caso el razonamiento parte de dos datos que no se pueden
desconocer. Por un lado, se dice, la educación superior de
carácter público es sostenida por todos, ricos y pobres, a través
de los impuestos que cada ciudadano debe pagar y que luego
el Estado destina en parte al sostenimiento de la educación
superior. Pero, por otro lado, está también la evidencia de que
no todos los sectores sociales se benefician en igual medida de
la educación superior. De hecho, son los estratos superiores de
la sociedad los que más probabilidades tienen de tener acceso
y de avanzar en los estudios de ese nivel. Quienes provienen
de los estratos desfavorecidos tienen muchas menos oportu·
nidades de acceder al nivel superior y los que llegan tienen
menos probabilidades de concluirlos y de obtener luego una
buena inserción en la estructura ocupacional. Por lo tanto, se
concluye, no parece lógico que el Estado destine más fondos
públicos para financiar un servicio que será predominantemente

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 1~1

aprovechado por quienes tienen más recursos. La prioridad,
desde el punto de vista de la equidad, pareciera en consecuencia que debe apuntar a la educación básica y no a la educación
superior.
Los dos argumentos -el del rendimiento y el de la
equidad- están siendo hoy objeto de un creciente cuestionamiento. En cuanto al primero, si dejamos de lado que los datos
de las distintas realidades no siempre se ajustan a las conclusiones que señala el análisis de las tasas de retorno mencionado antes, está el hecho de que sólo se trata, en el mejor de los
casos, de una visión parcial, aun desde la perspectiva económica, insuficiente por lo tanto como fundamento único de decisiones que debieran tener en cuenta la enorme complejidad de
la problemática y de los impactos sociales del desarrollo de la
educación superior. Es interesante en este sentido un reciente
análisis de un grupo de trabajo conformado por trece reconocidos especialistas independientes, al que el Banco Mundial -que
ha orientado mucho sus políticas de préstamos en este tipo de
conclusiones- y la UNESCO le encargaran el examen de los
riesgos y promesas de la educación superior en los países en
desarrollo [Task Force, 2000). Según la opinión de estos expertos, los argumentos económicos tradicionales se·basan en una
~omprensión limitada de la contribución de la educación superior al desarrollo de la sociedad, considerando que la gente edu~ada sólo es valiosa por sus mayores ganancias y los mayores
impuestos que pueden aportar al Estado. Además, estiman que
los rendimientos o retornos sociales de la inversión en educación superior son sustanciales y exceden los retornos privados por un margen más amplio que el que se suponía.
. . . El argumento de la equidad es de otro orden y, en mi
op1n1on, no puede desecharse fácilmente en países donde
quienes más se benefician de la educación superior son los
sectores de mayores ingresos. Pero, además de que no se
deben dejar de lado otras consecuencias positivas del desarrollo de la educación superior, no es un argumento que deba llevar necesariamente a reducir su prioridad. Debiera conducir,
má~ bien, a desarrollar políticas que, haciéndose cargo del
posible efecto negativo que una mayor inversión en este nivel
de la enseñanza puede tener en la equidad, apunten a poner en

�rnz / facultad de íilosolía yletras

marcha sistemas de financiamiento que promuevan la incorporación del aporte de esos sectores y fortalezcan así la igualdad
de oportunidades. Por otra parte, me parece que el argumento
de que la inversión en educación superior tiene finalmente un
carácter inequitativo, pierde mucho de su peso y termina por
desvanecerse en las sociedades donde el acceso a este nivel
de la enseñanza tiende a universalizarse. Porque si todos,
cualquiera sea el estrato social al que pertenezcan, pueden
seguir estudios superiores, el fundamento principal de la argumentación desaparece.
Estos cuestionamientos a argumentos que hasta ayer
se creían sólidos son acompañados en nuestros días por el
surgimiento de nuevas realidades económicas a las que se
debe atender y por el redescubrimiento o revalorización de "lo
público" como un ámbito que debe pr9tegerse especialmente
por su importancia para la vida en sociedad.
b) Un cambio de paradigma.
Entre esas nuevas realidades económicas hay una que sobresale, a la que suele llamarse "cambio de paradigma productivo",
que tiene profundas implicaciones para definir el papel que le
cabe hoy y le cabrá mañana a la educación superior en el
desarrollo de la sociedad y, en consecuencia, para determinar
la prioridad que corresponde asignarle.
Es ampliamente sabido que mientras en ia economía
tradicional los típicos factores de la producción eran la tierra, el
trabajo y el capital, en las economías avanzadas de nuestros
días no es el capital físico sino el conocimiento y sus aplicaciones la principal fuente de riqueza y desarrollo de la sociedad.
Ello produce, como es obvio, cambios importantes en los
modos de producción, basados cada vez más en un formidable
desarrollo de la tecnología. Y aunque para la mayoría de nuestros países ésta no es aún, a pesar de lo que a veces se dice,
una realidad al alcance de la mano, no parece que tengan
muchas otras alternativas que tratar de lograrlo, ellos también,
si quieren tener chances de competir e insertarse en la
economía global para poder desarrollarse y mejorar el nivel de
vida de su gente. Un desarrollo económico .con equidad, basado en la incorporación del proceso técnico, es precisamente el

..-"

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 1~3

....a:a:

horizonte entrevisto a la vez que la principal recomendación
para l?s países latinoamericanos que surge de unos influyentes
estudios de la CEPAL de hace algunos años [CEPAL, 1990 y
1992; CEPAL-UNESCO, 1992).
Un desarrollo productivo basado en la incorporación del
progreso técn!c~ requiere, obviamente, de capacidad para
9~.nerar conoc1m1ento, por lo menos en algunas áreas, y tamb1en para_saber aprovechar el conocimiento generado por otros.
Se ha senalado, en este sentido, que una opción importante es
decidi~ ~i se debe formar a la gente para la producción de
c?noc1r:n1entos o para ~I uso adecuado de los conocimientos ya
disponibles, producidos en los países desarrollados
[Sc_hiefelbein ~ Tedesco, 1995:21 ). Y sea para crearlo o para
apl1c~rlo creat1vamente, el desarrollo del nivel superior de la
ensena_~za aparece como un requisito irremplazable. Sin una
educac1on superior suficientemente extendida y de buena calidad, difíciln:ente podamos contar con el capital humano que
hoy se requiere para poder agregar valor a los bienes o servi?ios que se producen y poder así tener chances de competir e
insertarse en la economía global, cada vez más basada en el
~esa~rollo ?el conocimiento y la tecnología. Y aunque la experiencia esta demostrando que esto no es nada fácil, ni contarnos con demasiadas garantías de que se pueda finalmente
lograr. Las alternativas a la vista, si hemos de ser realistas, no
par~cen ser otras, al menos por ahora, que un mayor aislamiento y marginación.
·
, _Por lo tanto, aun desde el estricto punto de vista
e~onom1co, la perspectiva que se centra en juzgar la importanci? ~e la educación superior a partir de los retornos privados o
publ1cos en términos de ganancia económica que la misma sea
capaz generar, parece a todas luces una perspectiva demasiado estrecha, que es necesario superar. Y por las razones apuntadas, desde una visión económica más amplia y estratégica
P~rece haber sobrados elementos para fundamentar la creciente importancia de la educación superior, aun cuando, como
diremos luego, su simple expansión no tiene virtudes mágicas
para superar todos los problemas y en el corto plazo puede aún
agravarlos.

=

�104 / facuitad de filosolía yletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 1~5

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....

CI

2. La revalorización del interés público

Sin embargo, el análisis de la importancia de la educación superior, de la prioridad efectiva que quepa darle desde el punto de
vista de la sociedad, y en consecuencia, de la inversión que justifique asignarle, debe ir mss ::-.11á de los argumentos económicos, que son sin duda importantes pero no los únicos a tener en
cuenta. Tal vez como reacción a la excesiva confianza en tas
regulaciones del mercado que algunos propician, se advierte
hoy en este campo una saludable revalorización de "lo público",
entendido como una dimensión del interés en esta problemática claramente distinguible del interés individual y privado.
El mismo informe sobre "La educación superior en los
países en desarrollo", a que hiciera referencia más arriba, dedica un interesante capítulo a la relación entre educación superior e interés público. Y aunque no aporta en realidad argumentos nuevos, es interesante el énfasis que pone en ese tipo de
razones, en estos tiempos bastante olvidado.
Uno de los aspectos del interés público en la educación
superior -se sostiene en ese documento- tiene que ver con su
potencialidad para contribuir al desarrollo de una sociedad civil
más abierta y rneritocrática. Los valores en los que se suele
asentar la educación de nivel superior, sobre todo aquella de
carácter universitario que haya sido capaz de desarrollar un
auténtico ethos académico, con su énfasis en la significación
del mérito como criterio básico para la asignación y logro de
posiciones, de la libertad intelectual como condición para la
indagación de lo desconocido y para la comunicación de las
ideas, y del pluralismo como reconocimiento de la diversidad,
tienen una importancia que no se puede desconocer para la
conformación de la sociedad civil. Sin que esto signifique afirmar, por supuesto, que en la universidad sólo se cultivan los
altos valores del espíritu... , porque también ocurre lo contrario.
Y siempre, claro está, que ella logre que se le reconozca, legítimamente, la autoridad moral que se requiere para que esos
valores tengan alguna incidencia y puedan enriquecer la vida en
sociedad.
Tampoco se puede desconocer el papel que ta edu·
cación superior suele jugar para promover la movilidad social
ascendente. La Argentina suele mencionarse, en este sentido,

co~o un c~so notable de cómo las nuevas generaciones han
podido meior?r su posición social con respecto a la de sus
p~dres a traves de la educ~ción. Y hay evidencia empírica sufic1en!~• e~, esta y otras sociedades, que permite comprobar la
s1grnf1~ac1on de la educación, y en particular de la educación
superior en este sentido. _Lo cual n_o significa, nuevamente aquí,
qu~ pro1:1over la educación superior permita suprimir las vetas
de inequ1dad presentes en la sociedad, que pueden verse cierta~ente agravadas _sin_políticas públicas de educación superior
dehbera-damente d1senadas para atenuar tales desigualdades.
Hay otra razón de interés público para promover el
desarroll~ _d_e la educación superior. Ese interés colectivo, en
efecto, d1flc1lmente puede ser atendido, y de hecho no suele
~erlo: cua~do la educación superior sólo queda en manos de
int~res priva~o. T~nto el desarrollo de conocimientos que
d~rivan de la 1nvest1gación básica, corno la enseñanza de disciplinas que no tienen un crédito económico a la vista, sólo son
pos,bl_es cuando ~ay recursos públicos destinados a promoverlos. S1 no los hubiera, quedarían sin cubrir dimensiones que son
fund~mentales, no sólo para enriquecer la vida en sociedad,
sino incluso para sostener a largo plazo el crecimiento económico.
.En fin, se dice con razón que una sociedad democrática req_u,ere_ ámbitos adecuadamente resguardados, como el de
las u~1vers1dades, donde sea posible la discusión libre e independiente de las ideas, que es en el fondo el verdadero fundamento de autonomía bien entendida. Es la sociedad como conJ~nto la que tiene un interés colectivo en sostener este tipo de
b1enes pu'bl'
· alta, de los intereses
•
, 1_cos, mas
particulares que
puedan leg1t1mamente existir.
. Aún cuando este tipo de razo·nes sean reconocidas
como importantes a la hora de fijar prioridades y asignar recursos, lo qw~ ~o parece ser frecuente, tienen la gran desventaja
de que d1f1c1lmente pueden ser medidas. Y aun cuando pudieran serlo, los resultados e impactos sólo se ven a largo plazo y
de un modo bastante difuso. De aquí la importancia de promover una mayor conciencia pública acerca de este tipo de
r~zone~ Y de su significación para la sociedad, aunque no sean
dimensiones que se presten fácilmente a los procesos de

�rns / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ rn,

-...
~

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a

medición o que se puedan comparar sin dificultades con los
costos que implica sostenerlas.
3. Condiciones para una inversión eficaz
A juzgar por las razones apuntadas hasta aquí, a las que se
podrían agregar otras no menos importantes, _el interrogan~e
que motiva nuestras reflexiones, acerca de s1 es necesario
invertir más en educación superior, merece una respuesta
indudablemente afirmativa. Sin embargo, observando con
cuidado la realidad de nuestra educación superior, en particular
la realidad de las universidades, surgen algunas dudas que me
parecen dignas de atención ·en relación a si se trata solamente
de invertir más en educación superior. En otras palabras, ¿cambiaría sustancialmente la situación de la educación superior Y
se fortalecería cualitativamente el ap~rte que ella puede hacer
al mejoramiento de la calidad de vida de la gente y al desarr~llo integral de la sociedad por el simple hecho de que se destinaran más recursos económicos para su sostenimiento y desarrollo?

Lo que aquí se sostiene es que, dado el prolongado
deterioro académico y los desequilibrios de poder que se han
ido acumulado durante décadas en la trama de la educación
superior, así como los profundos cambios que ha e~peri~ent?·
do la sociedad y la economía en los años recientes, invertir mas
en educación superior no cambiará mucho las cosas a menos
que esa mayor inversión vaya acompañada de políticas Y
acciones etectivas destinadas a mejorar las condiciones en que
esa actividad se desenvuelve. Este requisito me parece particularmente importante, en épocas de restricciones presupuestarias estructurales, para que los mayores recursos destinados
a la educación superior que hoy se requieren gocen de la indispensable legitimidad social que la hagan políticamente_ vi~ble.
Porque más allá de las razones, económicas y no econom1cas,
que fundamentan la prioridad que merece la educación superior debe tenerse presente que, en un contexto de severa
esdasez, esa prioridad es acechada por la competencia de
muchas otras prioridades que aparecen como igual o más justificadas desde el punto de vista social, como es el caso de la
salud, de la seguridad social y aun de la educación básica.

Es importante, por lo tanto, explorar brevemente algunas de las condiciones que se debieran tener en cuenta para
una inversión efi_caz en educación superior. Sin entrar en un listado exhaustivo, que excedería ampliamente los límites de
estas páginas, anoto en lo que sigue algunas de las que me
parecen indispensables.
a) Una inversión que apunte a objetivos definidos.
Una condición básica para que una mayor inversión en educación superior se justifique socialmente y pueda reclamar la
atención de las políticas, es que con ella se apunte al logro de
objetivos definidos y resultados concretos, que contribuyan
efectivamente a introducir en el sistema los cambios y mejoras
que se requieren para que cumpla eficazmente las funciones
que de ella se esperan en un mundo que ha cambiado bastante
sustancialmente sus demandas. En las actuales condiciones
del sistema, más recursos sin políticas activas efectivas y
sostenidas en el tiempo, impulsadas desde afuera y desde
adentro de las instituciones, y sin planes y programas que
traduzcan esas políticas en acciones y resultados concretos, en
el mejor de los casos dejaría las cosas así como están. En este
sentido, las que siguen son metas que no se pueden soslayar y
que no se alcanzan sin políticas y sin esfuerzos deliberados:
• Metas del mejoramiento de la calidad.
La importancia que se atribuye hoy a la educación superior,
tanto si se funda en argumentos relacionados con el interés
público como en razones económicas, no deriva sólo de que
hoy la vida en sociedad requiere una educación superior más
extendida sino, fundamentalmente, de que lo que exige es una
educación de mejor calidad. Podremos discutir largamente
sobre lo que ello significa, pero no parece ya asunto de debate
que lo que hoy se observa es un claro deterioro que debe tratar
de ser superado. En esa dirección, parece imprescindible
empezar por atender la situación de los profe sores, sin cuya
participación y compromiso no puede pensarse seriamente en
la creación de un clima académico que haga posible un mejoramiento de la calidad.
Esa participación y compromiso, sin embargo, no es

=

�JO~/ facultad de filoso!ía y letras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 109

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=
e

~

imaginable si no se emprenden acciones concretas destinadas
a crear condiciones apropiadas para un perfeccionamiento y
actualización continuados, para una mayor motivación y para
una dedicación más efectiva a la vida de las instituciones
académicas. Nada de esto es imposible, pero exige un enorme
y sostenido esfuerzo en materia de salarios, que requiere
muchos años de políticas de Estado consistentes y que debe
ser simultáneo con una reformulación de las condiciones de trabajo y de aspectos importantes de la organización académica
de las universidades.

para la vi~a profesional en cualquier campo que sea, muchas
de las aptitudes y de las actitudes que actualmente se requieren
no son las que ayer hacían falta. Hoy se espera que el paso por
las aulas, ~n su última etapa, ayude a desarrollar la creatividad
Y, la capac1da~. de innovación, la flexibilidad, el razonamiento
log1co Y la habilidad para seguir aprendiendo por sí mismo más
que pa~a acumular infor':1ación y conocimientos que pronto
que~aran obsoletos. Me¡orar la calidad de la enseñanza
requiere hoy una clara comprensión de este tipo de aptitudes y
actitudes, y de cómo ayudar a desarrollarlas.

La calidad tiene también que ver con la preparación y la
motivación de los alumnos para seguir estudios de nivel superior. Como es obvio, en parte esto viene determinado por el
nivel de la escuela secundaria y preparatoria, por lo cual no
tiene sentido pretender obtener una mayor inversión en educación superior a costa de los otros niveles, pero en parte es
también la consecuencia de la carencia de adecuadas políticas
de articulación. Es la propia universidad la que debe desarrollar
modalidades apropiadas de articulación y selección para lograr
como resultado un mejor aprovechamiento de la enseñanza
que ofrece. Y no se trata, en una época en que decimos que
una buena educación superior ampliamente extendida es uno
de los ejes básicos del desarrollo de la sociedad, de excluir y
limitar. De lo que se trata, en cambio, es de encontrar formas de
compatibilizar políticas de inclusión, que vienen requeridas por
la creciente demanda de este nivel de educación, y políticas de
selección, que son una exigencia de cualquier esfuerzo serio de
mejoramiento de la calidad. Y la única forma conocida de conciliar estas exigencias aparentemente opuestas, consiste en
proponer objetivos ambiciosos y estándares exigentes, ayudando a los alumnos a que puedan alcanzar aquellos sin degradar
éstos. Lo cual es, en el fondo, el desafío mayor al que debe
saber responder cualquier institución de enseñanza.

. , Y de_sde el punto de vista de las instituciones de educac1on sup~nor, hoy se sabe que el logro de una mayor calidad
en la ~nsenanza que ofrecen y en los seNicios que prestan se
ve f_ac1l1t~da cuando, más allá de exigencias formales O burocráticas, incorporan prácticas de evaluación y de rendición de
cuentas como estrategias destinadas a facilitar su gobernabilidad Y a dar mayor transparencia a su actuación. Avanzar en
esta direc?ión, tratando de que la evaluación gradualmente centre su accionar en el 'valor agregado' que las instituciones incorporan en sus alumnos y en los resultados que finalmente
logran, es un desafío presente en cualquier escenario futuro
que podamos imaginar para la educación superior
[Schwartzman, 1999].

Además de profesores calificados y comprometidos con
la enseñanza, y de alumnos preparados y motivados, la calidad
requiere todavía de una clara comprensión de lo que la
sociedad actual espera de la educación, y en especial, de la
educación superior. Si bien siempre se trata, en el fondo, de
contribuir a formar personalidades sólidas y bien pertrechadas

t Metas de reestructuración del sistema.
~demás de políticas y programas de acción diseñados específicamente con la finalidad de mejorar la calidad de los seNicios
~ducati~os_ que se ofrecen en el nivel superior, parece hoy
imprescindible que una mayor inversión se proponga metas
concretas de reestructuración del sistema. La tradición
~rgentina de considerar que todas las universidades son
iguales en su jerarquía y funciones, así como de dirigir casi
tod_o~ los recursos públicos únicamente a ellas, como si fueran
la un1ca alternativa que merece apoyo, no es ya compatible con
1
~ enorme diversificación en las demandas de educación superior que caracteriza a la sociedad y a la economía de nuestros días.
.
La_ calidad y la excelencia no son ni deben ser patrimonio exclusivo de las universidades que otorguen los máximos
grados académicos. Aunque es obvio que esos atributos son allí

�1m / facultad de filosolía yletras

imprescindibles, debe admitirse que, en su medida, debieran
también serlo en los grados inferiores y en cada uno de los servicios que ofrecen. Por lo tanto, que una institución esté autorizada a ofrecer sólo determinados grados, o sólo determinadas
áreas, en función de sus opciones o posibilidades reales, no
debiera implicar de ningún modo ser considerada una institución de segunda y que no pueda aspirar a la calidad y aún a la
excelencia en lo que hace. Ello contribuiría a un necesario sinceramiento, a una búsqueda más realista de la calidad y a una
distribución de funciones y de recursos más racional. La condición para justificar una mayor inversión en la educación superior, supone sin embargo admitir que las instituciones son parte
de una red internamente diferenciada, donde cada una tiene su
misión, su rol y su perfil institucional claramente definidos y con
posibilidades de excelencia, sin que pretendan por ello ofrecer
todas las especialidades disciplinarias o todos los grados
académicos posibles.
De la misma forma, la reestructuración del sistema
exige priorizar el desarrollo de opciones de educación superior
no universitarias, que hasta ahora no han sido una alternativa
atrayente que compita realmente con la universitaria. El desarrollo de estas modalidades, hasta ahora mayoritariamente del
sector privado, sin prioridades, incentivos ni regulaciones adecuadas, requiere también políticas de formación profesional
apropiadas y una mayor atención si se quiere responder a una
demanda de educación superior que ya no se satisface sólo con
la oferta universitaria.

t Metas relacionadas con el gobierno y la gestión.
Para que se justifique socialmente, una mayor inversión de educación superior debe ir también acompañada de metas concretas que apunten a cambios profundos en el sistema de gobierno y gestión de las universidades. Porque existe la sospecha,
que en buena parte puede suponerse fundada, de que allí se
encuentra uno de los obstáculos centrales para introducir cambios y mejorar el accionar de las universidades.
Aunque la gobernabilidad de este tipo de instituciones
es compleja en todo el mundo (Thompson, 1998), entre
nosotros se han ido con el tiempo cristalizando ciertas carac-

Universidad Autónoma de Nuevo león¡ 111

!erísticas del sistema de gobierno
para los desafíos que se tienen que _no aparecen adecuadas
colegi~lidad del gobierno univer~i;~~~iempos que se viven. La
mos sin lugar a duda preservar er
es un_ ras_go que debemente un gobierno deliberativ~ P o ello no_ ,~plica necesariamayoría de las d · •
. 0 asambleistico en donde la
ec1s1ones, importantes
.
estratégicas y rutinarias quedan
Y no importantes,
giados. Tampoco im líe~ u
e~- ma~o d~ los :u~rpos colebilidad de un efectivi
e~ecu~1va_ deb1l, sin posiguiar a la institución en épocas de t e:1ro, 1_nd1spensabl~ para
de crisis, que exigen capacidad
ur u enc1as, de c?~flictos y
tucional clara y habilidad
para proponer una v1s1ón instide la conducción estraté ~ara echar m~n_o de las herramientas
versitario exige particip;c~i~ ~ coleg,alldad del gobierno unireglas de juego que definan 1· e suds actor~s, pero también
1neas e autoridad claras
· •
1
consiguiente responsabilidad s·11
con a
f .,
·
os profesores -a quienes p
5u unc,on cabe una responsabilidad . . 1
.
• or
s1taria- no encuentran un s· t
pnnc,pa en la vida un,ver-

lider:i~~u;i~~~

~:j~~~o:~~~óz: efectiva de~~r~~: ql~e i~~~i;~~ió~~~e~~~~:ner:;
que ésta es funia~:~::~_cear su part1c1pac1ón en actividades en la
Compatibilizar el estilo d
b'
.
mayor efectividad en la a . ,
e go ,erno colegial con una
cc,on, no es una tarea simpl
no hay para ello respuestas fáciles Pero un an ,r . e porque
do con los sistema d
.
· .
.
a ,s,s comparaduda a p r1·1
s e gobierno universitarios ayudaría sin
cuenta la: r' alr ~na propuesta, que obviamente debe tener en
e ac,ones de poder y hac
propias tradiciones y e n d .
ers~ ~argo de nuestras
en ed
.,
. ~ , os e vida academ,ca. Más inversión
dader~:z~~; s~penor Sin afrontar este punto, en mi opinión verque esa ma ~~vr no ~~rece consistente con la pretensión de
social.
Y nvers,on goce de la necesaria legitimidad
res e Y similar~~ consideraciones habría que hacer con
a
a la ge~t,o_n de las universidades, es decir, en relación
admi . glas y criterios que regulan los procesos académicos
lunci~~strat,vos y a las herramientas utilizadas para gerenciar s~
dades ~m,en_to. Porque también en este aspecto las universial o
ec~s_,tan modernizarse, aunque pueda parecer como
9 anacronico y paradójico pretender hacerlo en tiempos pos-

1! ~!º

�112 / facullad de filosolia yletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 113

modernos. y no se trata simplemente de trasladar los estilos Y
pautas de trabajo del medio empresario, donde muchas de ~sas
técnicas tienen su origen, a un mundo que privilegia ot_ros fine~
y valores. Si de mejorar la eficiencia se trata, no ~eb~er~ olvidarse que el principal capital con que cuentan las inst1tuc1o~es
universitarias son sus profesores y estudiantes, que nece~1tan
ser interpretados y motivados para que hagan su_
s me1ores
aportes en un contexto que en muchos casos no es _c1ertament~
el mejor ni el más estimulante, dadas las carenc1~s Y condiciones contextuales conocidas. Y esto no se logra s1~plem_ente
incorporando nuevas herramientas de gestión _Y poniendo en~asis en la aptitud gerencial. Necesarias, deben 1r ~mpe~o asociadas a un liderazgo académico robusto, que mo~1ve, dinam1~e Y
abra perspectivas a la gente. Sólo cuando ese hderazg~ ?x1ste,
la modernización de la gestión muestra toda su efe~t1v1dad ~
aparece consistente con la tradición colegial del gobierno universitario.
b) Una inversión que contribuya a establecer nuevas modalidades de asignación.
Para que una mayor inversión en educación sup~rior se justifique socialmente, en tiempos de escasez y des1gu~ldad, se
requiere además que sea pensada como una oportun1d~d que
debe ser aprovechada para cambiar las actuales modalidades
de asignación de recursos a las universidades.
Aunque en la década pasada ha habid~ ~sfuer~os Y
logros en este sentido, todavía hoy los rec~~sos pub_hc~s sigue~
distribuyéndose mayoritariamente en fu~c1on_~e ente nos tra~1
cionales. Según estos criterios, la as1gnac1on de cada ~no
reproduce la anterior y los recursos i~cr?mentales que hubiere
en función de la coyuntura fiscal, se distribuyen conforme a procesos de negociación política en los que incide d_
e ri:od~ _dec1s1·
vo el poder y la capacidad de influencia de cada 1~st1tuc1on y_en
los que se observan con frecuencia comportam1ento_s de tipo
clientelístico. Como las asignaciones efectuadas median!: procedimientos de este tipo no están vinculadas desempeno Oa
los logros de las instituciones, la consecuenc1~ suel~ ser una
baja eficiencia en la administración y una gran 1nequ1dad _en la
distribución, "que en muchos casos parece mo_str~r r:lac1ones
perversas entre niveles de gasto y logros academ1cos (Oelfino

ª!

y Gertel, 1996: 3).
.
. E_n un esquema como éste, en el que no existen criterio~ ob1et1vo~ de asi_
gnación, los recursos no se utilizan para
e_st1mular la innovación y el mejor desempeño de las instituciones, no hay una clara conexión con objetivos de calidad, y
tampoco hay, al menos al momento de asignar los recursos
objetivos de inversión definidos.
'
Es partir de este tipo de consecuencias e implicaciones
para la vida institucional y académica, ampliamente analizadas
para realidades similares a las aquí expuestas, que se han
desarrollado y propuesto modalidades alternativas para la asignaci?n del presupuesto (Calero, 1998; Calero y Bonal, 1999;
Delfina y Gertel, 1996; Chevaillier, 1998; Hauptman, 1999;
layzell, 1998). Las crecientes dificultades que en todos los
países vienen experimentándose en los años recientes para
aportar los recursos que el sostenimiento y desarrollo de las
instituciones de educación superior demanda, han sido un acicate decisivo para impulsar tanto el desarrollo de formas complementarias de financiamiento como el surgimiento de modali~ades Yfórmulas de distribución destinadas a superar las debilidades de la pauta tradicional. Y aunque no hay acuerdo acerca de cuál de ellas resulta la más conveniente y factible -lo que
~stá fuertemente condicionado por las tradiciones y características de cada país-, sí lo hay: a) en cuanto a la necesidad de
~ue los modelos de distribución se basen en criterios más objetivos, que contribuyan a corregir las inquietudes distributivas, y
b) en cuanto a que la aplicación de esos modelos debe servir
para incentivar el mejor uso de los recursos y la eficiencia con
que operan las instituciones, algo ausente en las modalidades
de ~signación tradicionales y con profundas implicaciones para
la vida institucional.
La aplicación de estas nuevas modalidades reviste una
ponderable complejidad técnica y genera dificultades políticas
de no fácil solución, porque exige cambios profundos en las
r~gla~ de juego y en el comportamiento institucional. La experiencia de países donde se ha avanzado en ese sentido muestra que la transición se ve facilitada si se dispone de recursos
que, bien utilizados, son capaces de amortiguar el impacto de
los cambios en sus primeros pasos. La eventualidad de una

�114 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león¡ 115

=
E
...
=

mayor inversión en educación superior debería ser utilizada
para hacerla posible, porque es una condición importante para
el mejoramiento del sistema y para el mejor uso de los recursos.
e) Una inversión que sea consistente con las políticas de desarrollo.
Una mayor inversión en educación superior debe ser también
consistente con las políticas de desarrollo global que se
impulsen en el país. Los argumentos y razones que se suelen
esgrimir para fundamentar la mayor prioridad que debe darse
en nuestros días a la educación superior, pecan con frecuencia
de mucha ingenuidad y voluntarismo, en parte porque no se
atiende debidamente a las condiciones contextuales que deben
darse para que una mayor educación de la población tenga los
efectos esperados, tanto a nivel individual como a nivel de la
sociedad en su conjunto.
En la realidad de nuestros días, la condición básica
para que tenga sentido una expansión de la educación supe·
rior, desde el punto de vista socioeconómico, es la efectiva
incorporación de progreso técnico en el proceso de desarrollo,
o por lo menos en ciertas áreas o "nichos" de ese proceso. Si
esa condición no se da, una mayor inversión en educación
superior podrá tener muchas justificaciones legítimas, pero no
habrá que sorprenderse si surgen desequilibrios y consecuen·
cías perversas que podrían en parte evitarse, o por lo menos
atenuarse, si las decisiones que se tomen -porque hay eviden·
cías de que no es una condición que se dé de modo espontá·
neo- responden a un enfoque de desarrollo más armónico e
integrado.
Si el crecimiento del nivel de educación superior de la
población no va acompañado por un similar crecimiento de la
demanda de calificaciones de la estructura ocupacional, se
generarán o se agravarán muchos de los desequilibrios y problemas que ya conocemos. Por un lado, se producirá una
mayor devaluación de las credenciales educativas, y en consecuencia, de los niveles salariales y de las condiciones de traba·
jo de la población con educación superior. En todo proceso de
desarrollo se producen fenómenos de este tipo en los mamen·
tos de transición, cuando determinadas profesiones se vuelven

obsoletas y son reemplazadas
dadas. El problema se r
por otras fuertemente demanprofesiones se desvaior~:=~ta c~=~do todas, 0 ca~i todas, las
"sobreeducación" en relación I
luga: ~ fenomenos de
ocupacional. En contextos de est o~ requerimientos del mundo
I
desocupación de la población coi ~ ª~~ cuando las tasas de
general inferiores al desempleo que s ca~on superior son por lo
con menos educación el ritmo
e 1º serva en los sectores
pación de la pobl •, '
,
con e que crece la desocuac1on mas educada se
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pan~ce estar sucediendo en Argentina d:~~!~ª;, Els lo que
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• e compordisponibles- tiene un ritmo d:~o~es1onales -:-según los datos
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mento sensiblemente mayor a
e generacIon de empleo lt
..
muestra la economi'a" (G ,
ª
amente callf1cado que
omez, 2000).

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Por otro lado la talta d
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~ correspondencia entre la
demanda de cal'f n,~eles educativos y el crecimiento de la
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~enores niveles de educación~~e~i2~11car ta dqu1~nes tienen
Junto de la sociedad las ap 1 .
pun e vista del conforma de resolver los' roble: ac1ones a educarse como una
mucha consistencia P
ª~ de empl~o, no parecen tener
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. . . . O para decirlo con mas precisión- es probe que un md1v1duo que al
.
.
·
encuentre más fácilme t
canee me¡ores niveles educativos
significa que aumentan~: 1emp!e~, pero por lo general ello no
se incremente la demanda ods nive els de educación de la gente
e emp eo agregada.

°

la socie~~~oyet1o no es ~ara subestimar la importancia que en
inversión en ed~cec~2om1a de n~estros días tiene una mayor
sino para hacer v a~1 n, y en _particular, en educación superior,
con simple vol ~r ~ comple¡1dad del tema, que no se resuelve
desentiendan un ansmo o c?n medidas unilaterales que se
sienes
de las repercusiones e impactos que tales decipueden tener en otras áreas o sectores.
ciones Está _claro, además, que no se trata de que las condiciones :~nc1onadas estén c_
u~plidas y las posibles implicacación
tr~ladas, para dec1d1r una mayor inversión en edutrata superior_. Esto no es realistamente posible. De lo que se
líen~
c_amb1~, es de tomar conciencia de la prioridad que
oy invertir más en educación superior si se tiene una

:n

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 117

116 / facultad de filosolía yletras

visión estratégica de las cosas, y al mismo tiempo, de saber que
esa mayor inversión, para que se justifique socialmente, debe
servir para producir cambios importantes tanto en la educación
superior como en las políticas de desarrollo que la condicionan
y sobre las que a su vez incide.

4. Una gran movilización de recursos
La pregunta que queda por responder es de dónde pueden
provenir esos mayores recursos necesarios. Y aquí las respuestas posibles no dejan mucho lugar para la imaginación y la crea•
tividad.
Hay quienes sostienen que esa mayor inversión debe
provenir fundamentalmente del Estado, en cumplimiento de su
función indelegable de sostener la educación, y en particular la
educación superior, dada su relevancia, hoy más que nunca
indiscutible, para el desarrollo de la sociedad. Para otros, en
cambio, los mayores recursos necesarios deben provenir cen·
tralmente de los beneficiarios directos de la educación superior,
que en general tienen medios para hacerlo y deben contribuir a
pagar el beneficio que reciben (Doberti, 1999).
No parece necesario insistir, después de lo dicho en
estas páginas, sobre el lugar que el interés público debe tener
hoy en la educación superior. Está también claro que el solo
aporte del sector privado, aun reconociendo las razones y fun·
damentos que lo justifican desde el punto de vista social, difícil·
mente podrá sustituir el papel del Estado en áreas clave de la
educación superior que no suelen resultar rentables. Y está
igualmente claro que en una sociedad que avanza hacia la uni·
versalización de la educación superior, que en todo el mundo
tiene costos unitarios crecientes, lo que se requiere no es algu·
na inversión adicional de carácter marginal, sino una gran movi·
lización de recursos provenientes de fuentes diversas que la
hagan posible (OECD, 1998; Gertel, 1991 ).
En la distinción que suelen hacer los economistas entre
"bienes públicos" y "bienes privados" a la educación superior
cabe asignarle, en mi opinión, la categoría de "bien mixto", que
tiene indudables beneficios públicos pero también beneficios
privados indiscutibles. Ello justifica que quienes obtienen un

prov~cho i~~ividual por ~I hecho de haberla recibido, y tienen
~ed1os suf1~1ent_~s, contribuyan a su sostenimiento, sobre todo
s1 esa contnbuc1on se utiliza, a través de un eficaz sistema de
beca~ para que_ otros que no tienen suficientes medios puedan
estudiar. El ca~acter de bi:n mixto de la educación superior fundamenta también, en razon de los beneficios sociales que ella
produce que el _Estado haga un aporte adicional tan sustancial
como sea posible para su sostenimiento. En realidad, las
razones que se h~n ap~ntado en estas páginas para fundame~tar una mayor inversión en educación superior, se refieren
básicamente a una mayor inversión pública en el sector, de
modo q~e el aporte del Estado no está aquí en discusión. Pero
la magnitud de los recursos que hoy se requieren para atender
a una raz~nable expansión y mejoramiento de este nivel, hacen
ver que sin ~n a~orte sustancial de los sectores productivos y
de las o~g~rnzac1ones de la sociedad civil, muy difícilmente se
consegu1ran los niveles de inversión requeridos. Ahora bien los
sectores productivos y la sociedad toda deben ver acci~nes
claras Y concretas de renovación y mejoramiento del sistema
para qu~ encuentren sentido a un aporte que no es fácil de ofrecer en t1~~pos de escasez y que podrían también destinar a
otras act1v1dades socialmente más rentables.

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S:

�Universióaó Autónoma óe Nuevo león / 121

Poemas

Óscar Rodríguez Arredondo
Cuerpos de brisa

Incansable, el mar persiste en el acoso.
A ratos orquestal, a ratos estentóreo,
impone su presencia, desborda una cólera ancestral.
Los turistas, absortos, contemplan sus montañas fugaces,
hechas de azul y ensueño,
que orgullosas palpitan y mueren en la orilla.
Mientras este nervioso gigante invade cuerpos,
recorre venas a punto de estallar,
da color a miradas perdidas
y eriza, sutil, el erotismo,
un sol omnipotente pone a hervir la vida,
enloquece a carnes y aguas,
acaricia juegos amorosos,
reanuda con los niños antiguos ritos.

-i:.;~.

Y:-··
.

!

11
\

\._

.J

0

~

Solitarios recorremos la playa.
Nuestros ausentes pies no imprimen huellas,
la más leve brisa nos deshace
y el abrazo carnal deviene en transparencia.
Acudimos ya tarde a la cita pactada.
Queremos beber la luz a borbotones,
apurar el calor y los colores,
vibrar también.
Contener en los cuerpos la agitación del día.
Parir un mar privado.

,

�m/facultan oe filosolia vletras

Universioao Autónoma oe Nuevo león/ l lJ

Arder como la arena, ser también infinitos.

y, sin embargo, las heces.

Sin embargo, habitamos un sueño y una cruel pesadilla:
extraviamos la vida.
Ya sin aliento pretendemos avivar las cenizas dispersas,
erguir una pasión.
Mas la escueta realidad,
dura roca de afilados contornos,
disuelve con rigor anhelos entrañables.

Ahora te preguntas:
¿A dónde huyeron los jóvenes empeños?
¿... las mujeres doradas?
¿Quiénes mutilaron la limpidez de la mirada,
cercenaron las manos voladoras,
apagaron el fuego persistente?

Quienes aún pueden prodigar aguas marinas
dilapidan mareas de palabras,
resoplan anhelantes una espesa lujuria;
contra el reflujo eterno del hastío
esgrimen una risa tenaz,
tan persistente como las tercas olas;
e ignoran, indolentes, nuestros vanos empeños.
11

Registros

Y, pese a todo, con humo y humores
forjaste tus recuerdos,
quizá hasta entrañables.
111

Incisiones

Ni tu mirada, ni tu cuerpo.
Ni siquiera el calor de tus palabras.
Sólo quedan de ti una huella que se desvanece,
una herida ubicua y terca.

Decidido afrontas la memoria.
Las garras presurosas apremian tu recuento.
Evocas con nostalgia los alientos primeros,
los sueños destazados, las mujeres ideales.

Deseos ajenos alentaron mi frágil erotismo
y te sembraron intensidad.

Una sucia cantina ahogada por el humo
escucha, indiferente, los cálidos anhelos,
las rupturas hirientes, el rojo discurrir.
Beber sus ríos te intoxica, besarla te envenena.
Y, sin embargo, lo haces,
y, sin embargo, las heces.

Domingo sin ti

Recorres también lodosos laberintos.
Apuras, escindido, los hastíos carnales.
Tal vez el amor latía en los pliegues del asco,
quizá pudiste alimentarlo sólo con semen y s~dor.
El peso de los monólogos aplastaba el instante:
no podías penetrar duros contornos
y sólo consolidabas el abismo.
Beber sus tedios te intoxica,
besar sus carnes te envenena.
Y, sin embargo, lo haces,

IV

Aguardaba inútilmente tu presencia:
la piel asentada en un albo territorio,
la contundencia verde de los ojos,
los tenues labios dibujados para una breve eternidad,
el minúsculo lunar que remaba hacia la boca,
la barbilla partida en dos mitades,
la fragilidad de la risa,
las ondulaciones de la carne que agitaban a un tiempo
candor y apetitos secretos.
Pero no acudiste a mi reclamo.
Tan sólo pude acariciar con la mirada
la humedad de la tarde, empapada de rancios dolores;
la rugosa piel del asfalto,
agobiada por el peso de automóviles muertos;
el desamparo de los cables eléctricos;

�124 / facullad de filosolía Yletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 125

la maloliente soledad de perros anónimos;
la torpe autosuficiencia de los cestos de ~?sura.
y al dar vuelta en la esquina aprecie
la limpidez de tu recuerdo,
tan presente, tan punzante.

El desmoronamiento
del Derecho patriarcal

V

...

Inmaculada

Escatimas miradas y caricias,
incluso alientos verbales.
Un sólido hermetismo conforma tu coraza,
los oídos sordos rechazan insistentes reclamos.
Abrogas apetitos carnales, .
..
cancelas en tu vida la dulce desorientac1on
de la locura.
. .
Gustosa te encadenas al rigor rutinario.
Pero en el fondo anhelas
el modesto calor de dos cuerpos unidoS,
sucios de soledad, pegajosos de humores,
que comparten con gozo
.
,
el sencillo universo anclado en grises sabanas.

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1

Manuel Contreras Ramos

H

asta hace muy poco tiempo, la paternidad como hecho,
es decir la progenitura paterna, había sido siempre presuncionaL Al no poderse probar de manera natural, como
en el caso de la maternidad en el momento del nacimiento, el
hecho de la paternidad era sustituido por un acto simbólico: el
reconocimiento de la paternidad. Ha sido siempre este acto simbólico, que no el natural, el que en el derecho ha fincado el estado de filiación en lo que concierne al vínculo de los hijos con el
padre,
De allí, que la vieja fórmula del derecho romano para definir
jurídicamente al padre siga funcionando hasta la actualidad en
occidente: pater is est quem iustae nuptiae demonstrant,
aunque por supuesto con algunos agregados y precisiones,
Verbigracia,, no basta que el hijo nazca dentro del matrimonio
para presumir la paternidad del cónyuge, sino que el acento fue
colocado jurídicamente en la concepción misma, puesto que
este es el momento de la participación natural del padre en la
procreación. De esta suerte, la fórmula romana fue sustituida
por: el marido es padre del hijo concebido durante el matrimonio, 1

1 Ro¡u,a v,negas, Rafael 1983 Derecho c,vll mexicano. TII. Derecho de fam,ha. 6' ed. Ed11or1al Porrua.

MeXJCo. p, 617

�126 / facultad de filosolia yletras

Universidad AulónomadeNuevo león / 121

¡...
i!!
e

1,1

Lo anterior requiere ser desplegado.
Para el derecho, el termino filiación tiene d?s _c~nnotaciones. En un sentido amplio comprende el vínculo_ 1u_nd1~0 que
existe entre ascendientes y descendientes, sin hm1tac1ón de
grado. En una connotación estricta, que es la que para el c~so
nos concierne, se define como la relación de derech_o que existe
entre el progenitor y el hijo, y por tanto, toma tamb1é.~ lo~. no_~bres de paternidad y maternidad. De ~sta suerte la f1hac1on
puede definirse como la relación que existe entre dos perso~as,
una de las cuales es el padre o la madre de la otra" .2 A p_
art!r _de
tal definición, lo que interesa no es solamente el hech_o 1u~1d1co
de la procreación sino el conjunto de derechos y ~bhgac1ones
que respectivamente se crean entre el pa~r_e Y_ ~I h110 y que son
los que constituyen el estado jurídico de f1h~c1on. ~n otras palabras, la filiación puede existir "c~mo vinculo simplemente
consanguíneo, pero que el derecho no la r~con~~ca, porque no
llegue a probarse o porque no exista esa sItu~c1on permanente
que por virtud de la sangre se origina a trav~s _del trato, de la
convivencia, del uso del apellido y del sostern~1ento que hag~
el padre o la madre respecto del hijo. ?e ?.1stingue por c?~s1guiente, dentro del término estricto de f1hac1on, tanto la leg1t1ma
como la natural".3

nacido dentro del matrimonio, dio lugar a que se estableciera un
término para considerar la concepción dentro del matrimonio, y
como la única constatación evidente para tal establecimiento
era el momento del nacimiento, en la redacción del Código civil
francés efectuado después de la Revolución Francesa, y que es
de donde el nuestro tomo su modelo, se recurrió a la ciencia
medica de entonces, concretamente al medico "Fourcroy,
pidiéndole fijara, según los datos de la ciencia, la duración
extrema de la gestación, tanto de la más breve como de la más
prolongada. Después, teniendo en su poder documentos serios,
los autores de la ley sobrepasaron algo de sus límites, por favor
a la legitimidad, para poder estar seguros de que no privarían a
ningún hijo legítimo de este carácter, y también con el objeto de
obtener números redondos fáciles de emplear". "...y como esos
términos fueron en el sentido de considerar sobre ciento ochenta y seis días, plazo mínimo, y doscientos ochenta y seis días,
plazo máximo, se optó, como explica Planiol, por señalar cifras
en números redondos, y se dijo en lugar de ciento ochenta y
seis días, ciento ochenta, y en vez de doscientos ochenta y seis
días como plazo máximo, trescientos."5

.1

Fueron establecidos así, "los siguientes principios:
a).- El hijo legítimo tiene por madre la mujer que lo concibió
durante el matrimonio, y por padre el marido de ésta.

De lo anterior se deriva que la filiación legítima "~s el
vínculo jurídico que se crea entre el hijo concebido en m~~nmonio y sus padres. En nuestro der_echo se requiere que el h1!0 se~
concebido durante el matrimonio de los padres, y no simple
mente que nazca

b).- El marido es padre legítimo siempre que el hijo nazca
durante el matrimonio y en el tiempo que media entre el
180º día posterior a la celebración y el 300º día siguiente a
la disolución.

durante el matrimonio porque pudo haber sido con~ebido antes del mismo, naciendo cuan~o sus padres Y~. hab1~~
celebrado el matrimonio. (...) Por la misma razón, el h110 le_g
mo puede nacer cuando el matrimo~io d~ los padre~ este ya
disuelto, por muerte del marido, por d1vorcI~, o por n~hdad, y en
esos tres casos su legitimidad se determina por virtud de su
concepción, nunca del nacimiento."'

e).- El hijo nacido en el periodo antedicho ostenta (respecto al
padre) una legitimidad que no puede ser destruida con
pruebas tendientes a demostrar que en el caso concreto de
que se trate, la gestación fue más breve o más larga que la
fijada en la ley: solamente podrá ser destruida tal
legitimidad probando la imposibilidad del marido para
engendrarlo. A esto tiende la acción de desconocimiento de
la paternidad.

El establecimiento de la legitimidad de la !ili_
ación en
función de que el hijo haya sido concebido, y no urncamente

d).- El hijo nacido fuera del periodo predicho no es sin más
ilegítimo, sino que se presume legítimo en tanto no se

2 0 pc,t p. 591.
3. Op c,t . p, 592
4 Op.c,t pp, 592-593

5 Op c,1 P. 597

'

�m/facultad de filosolía Yletras
impugne su estado aparente de legitimidad. Si nació ~ntes
del momento inicial del periodo (o sea, dentro de lo_s c1e~to
ochenta días que siguen a la celebración del matnmo~10),
habrá que afirmar, teniendo en cuenta !_
os términos
máximos y mínimos de la gestación, que tal h1¡0 no fue procreado por el marido de la mujer. Sin embargo, por el favor
legitimitatis la ley lo presume legítimo, pero ot~rga al
marido el derecho de negar su paternidad sin neces1dad_de
prueba, bastando el hecho de no haber_ sido concebido
dentro del matrimonio. A esto tiende la acción de _d~negad~
paternidad, que es la misma acción de descon~c1m1ento. S1
nació después del momento terminal del penod?, ?, sea,
después de los trescientos días siguientes a la ext1_nc1on del
matrimonio, la legitimidad queda sin más exclu1~a, pero
precisa hacer constar la ilegiti~id~d, ~ 6 a ello tiende la
acción de contestación de la leg1t1m1dad .
Con la salvedad de algunas pequeñas s~ti_leza~, como
por ejemplo que en el artículo 324 de nuestro_cod1go die~ que
"se presumen hijos de los cónyuges los ~ac1~os despu:~ ~:
180 días contados de celebrado el matrimonio,' en lug
desde 180 días, como lo estipula el código _f~an_~es, el concepto fundamental de que la legitimidad de la f1hac1on se establee~
or la concepción dentro del matrimonio, y to_do e!lo por e
~arácter presuncional de la paternidad, se sostiene inmutable
desde que fue establecido por los romanos".1
Junto con el hecho anteriormente consignado, otros
efectos del mismo que fueron incluidos en el _Derecho r~'!1ª~º
con relación a las líneas de parentesco, mantienen tamb1en e
alguna manera su vigencia.
En la antigua Roma, las personas consid~~a~as en~:
familia se dividían en dos clases: alieni Juris Y SU/ 1uns._ Se 1de
llamaba alieni Juris a las personas sometidas a la autoridad ·.
otro En el derecho clásico había cuatro poderes: 1) La au.:nd
dad .del señor sobre el esclavo. 2) La patri~ potestad, auton ~n
paternal. 3) La manus, autoridad del mando, y a veces de
A , , Robe~o de 1ns1,1uc,ones de derechO cr.i
6 Op c,t p, 593 (Ao¡,na V,llegas citando a su veSeza uggse ~, Y Jose S~ta-Cruz Te,¡eiro. vol 11. Reus
1931 traduc de 4a de ,tahana de Aamon rrano u

'ª

Madod pp, 857. 858).
d de echO romano Trad de Jose Ferrandez Gonza 1ez Ed
7 Petit Eugene 1966 TratadO elementa1 e r
Nac10nal Mexico. p, 95

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 129

tercero, sobre la mujer casada. 4) El mancIp1Um, autoridad
especial de un hombre libre sobre una persona libre.
La manus y el mancipium cayeron en desuso en tiempos del imperio, bajo Justiniano, y el poder del señor sobre el
esclavo fue abolido junto con las sociedades esclavistas a lo
largo de la historia; por lo tanto el único de esos cuatro poderes
que perdura hasta la actualidad es la autoridad paternal y
algunos vestigios de la manus, como veremos más adelante. La
patria potestad ha sufrido modificaciones, sobre todo durante
los últimos años, principalmente a raíz del acotamiento que en
su ejercicio produjo el surgimiento de los derechos humanos
como fenómeno mundial.
Decía anteriormente que perduran algunos vestigios de
la manus en nuestro Derecho familiar porque hay preceptos
actuales que no tienen otra razón de ser que la tradición
romana de la cual emanan; por ejemplo, en relación a la tutela
o custodia de los huérfanos de ambos padres, los primeros en
la línea de parentesco que se hacen por ley cargo de ellos, son
los abuelos paternos. Tal vez lo anterior sea un dato sin mayor
relevancia, pero indica que la forma romana de la familia influye
aun en nuestra concepción de la misma.
Decir que la concepción romana de la familia mantiene
entre nosotros su influencia obliga a precisar lo siguiente: "La
constitución de la familia romana esta caracterizada por el
rasgo dominante del régimen patriarcal: la soberanía del padre
o del abuelo paterno. Dueño absoluto de las personas colocadas bajo su autoridad, el jefe de familia (romano) arregla (ba)
a su manera la composición: podía excluir a sus descendientes
por la emancipación y podía también, por la adopción, hacer
ingresar a algún extranjero"•
Por lo anterior, el hombre sui juris, es decir no sometido a ninguna autoridad, era llamado paterfamilias o jefe de
familia, y tenia derecho a tener un patrimonio y a ejercer las
cuatro clases de poderes aun y cuando no tuviera a persona
alguna bajo su autoridad.
El paterfamilias y las personas colocadas bajo su
autoridad paternal, o su manus, estaban unidas entre ellos por
8 Opc,t p 96

�130 / facultad de filosolía Yletras

i8

Urnvers1dad Aulónoma de Nuevo león / 131

t' En otras palabras, la tamilel parentesco civil llamado agna ,o. 'd
r la autoridad pateria civil romana era la que estab~ re~~r:iio civil desciende en
nal. La patria poteStad de n~es ro
obviamente
línea directa del d~rec_
h? patnalr~al ~~:~~~¡dªa~n~u:centuado en
suavizado en el eJercIc10 crue e
su carácter protector del menor.
Ahora bien la fuente principal de la potestad p_
ater~a
, 1 i ue siendo hoy por hoy, el matnmomo
era en Roma, _como o s g t bién podía surgir por vía de la
0 justae nuptlae,_~un~~e , am
adopción O la leg1tImac1on.
..
,.
"Los hijos nacidos ex justis nuptiis eran hI1os leg1tb1mo~,
. .
1 toridad de su padre o del a ue o
libera ¡ust1. Estaban baJo a fu dre fuera alieni juris. Formaban
paterno en el caso de_que e pa
.
e asi nados y tomaparte de la familia civil del padr~, -~ titulo .\ c;mo "la filiación
nombre y condIc1on socia •
b. ,
ban tam 1en su .
un hecho fácil de establecer,
legítima en relación a;a ;~~=d~:a la paternidad era incierta, se
O
(en tanto que) respec
e
', ue el marido de la madre
recurría a lo siguiente: se presu,,m1aa~os los gigantes del Dere.ó
1 adre 10 Los romanos, am
era e p
.
.
" n trescientos días la durac1 n
cho civil, incluso estipularon e
rt en 180 días de suerte
más larga del ~~barazo_y la ~as c~ d\ 181 después de cele11

~~:d:~ h~j~ir~~d:~ri:p~:Sª~:,:~i:ol~ción de las justae nuptiae "11

D~r~~h~

.

Como se verá a continuación, en lo relativo al
h ermanecido hasta ahora prac ,ca
civil, el Derecho ~omano a p t actual Código Civil para el
mente inconmovible. En . nues
ara toda la República en
Distrito Federal, en r:nateria, c~~~nd! paternidad y la filiación,
materia federal, el T1tu Io 5 ep 1 ,
dice lo siguiente:

r?

ia

Articulo 324.- Se presumen hijos de los cónyuges: ,

~¡'.~:

1) Los hijos nacidos después d~ cie~to ochenta
d de sde la celebración del matnmorno, y 11) ~os J,
conta os
_
,
. · ntes a la d1solucIon
nacidos dentr? de los tresc,entost d1~: s~~~~ad del contrato, de
del matrimonio, ya provenga es a
9 Opc,1 p 103
10 Qp Cil p 108
11 Op c,1 p, 108

muerte del marido o de divorcio. Este término se contará, en los
casos de divorcio o nulidad, desde que de hecho quedaron separados los cónyuges por orden judicial.
La importancia del orden simbólico, expresado en la
presunción de la concepción del descendiente dentro del matrimonio como asiento para el reconocimiento de la paternidad,
queda expresada nítidamente en los siguientes artículos:
Artículo 325.- Contra esta presunción no se admite otra
prueba que la de haber sido físicamente imposible al marido
tener acceso carnal con su mujer en los primeros ciento veinte
días de los trescientos que han precedido al nacimiento.
Artículo 326.- El marido no podrá desconocer a los
hiJos, alegando adulterio de la madre, aunque ésta declare que
no son hijos de su esposo a no ser que el nacimiento se le haya
ocultado, o que demuestre que durante los diez meses que precedieron al nacimiento no tuvo acceso carnal con su esposa.
Es decir, que inclusive por encima del dicho mismo de
los cónyuges, el derecho privilegia la presunción, basada en el
vínculo matrimonial, sobre todo lo demás. Los artículos siguientes se derivan de lo anterior:
Artículo 327.- El marido podrá desconocer al hijo nacido después de trescientos días, contados desde que judicialmente, y de hecho, tuvo lugar la separación provisional prescrita para los casos de divorcio y nulidad; pero la mujer, el hijo o
el tutor de éste pueden sostener en tales casos que el marido
es el padre.
Artículo 328.· El marido no podrá desconocer que es
padre del hijo nacido dentro de los ciento ochenta días siguientes a la celebración del matrimonio: 1) Si se probare que supo
antes de casarse del embarazo de su futura consorte: para ésto
se requiere un principio de prueba por escrito; 11) Si concurrió al
levantamiento del acta de nacimiento y ésta fuera firmada por
él, o contiene su declaración de no saber firmar; 111) Si ha
reconocido expresamente por suyo al hijo de su mujer, y IV) Si
el hijo nació capaz de vivir.
Por sobre todas las posibles inconformidades y declaraciones, la ley protege al hijo concebido dentro del matrimonio

�132 / facultad de filosolia yletras

como légitimo y le otorga así el estado de hijo. Verbigracia:

11

Artículo 333.· Los herederos del mando, excepto en el
caso del artículo anterior (padre alieni juris por demencia), no
podrán contradecir la paternidad de un hijo nacido dentro de los
ciento ochenta días de la celebración del matrimonio, cuando el
esposo no haya comenzado esta demanda. En los demás
casos, si el esposo ha muerto sin hacer la reclamación dentro
del termino hábil, los herederos tendrán , para proponer la
demanda, sesenta días, contados desde aquel en que el hijo
haya sido puesto en posesión de los bienes del padre, o desde
que los herederos se vean turbados por el hijo en la posesión
de la herencia.
Artículo 334. Si la viuda, la divorciada o aquella cuyo
matrimonio fuere declarado nulo contrajera nuevas nupcias
dentro del periodo prohibido por el artículo 158 (trescientos días
después de disuelto el matrimonio anterior), la filiación del hijo
que naciere después de celebrado el nuevo matrimonio se
establecerá conforme a las reglas siguientes: 1) Se presume
que el hijo es del primer matrimonio si nace dentro de los trescientos días siguientes a la disolución del primer matrimonio y
antes de ciento ochenta días de la celebración del segundo; 11)
Se presume que el hijo es del segundo marido si nace después
de ciento ochenta días de la celebración del segundo matrimonio,
aunque el nacimiento tenga lugar dentro de los trescientos días
posteriores a la disolución del primer matrimonio. El que
negare las presunciones establecidas en las dos frac·
ciones que preceden, deberá probar plenamente la imposibilidad física de que el hijo sea del marido a quien se
atribuye, y 111) El hijo se presume nacido fuera del matrimonio
s1 nace antes de ciento ochenta días de la celebración del
segundo matrimonio y después de trescientos días de la disolu·
ción del primero.
He puesto en negritas al segundo párrafo de la fracción
11 porque me parece que el hecho de que esas pruebas plenas
de imposibilidad física serán cada vez más fáciles de aportar Y
de una manera distinta a la que la ley las tiene hasta el momento contempladas, las "presunciones establecidas" podrán ser
puestas en cuestión más fácilmente.
El Derecho civil romano, toda vez que consideraba a la

Universidad Autónoma de Nuevo león 11 33

paternidad como un hecho resu .
taja ante la maternidad la p I nc1onal y por tanto en desvenmediante el nacimiento 'mis~~ª se ~:oba_
ba de manera natural
figura del padre, otorgándol~ tend10 lógicamente a pro~eger la
reconocimiento, implícito por su ~is~ volunt~d.' es decir a su
to de marido, todo el peso de 1~ o explicito p~r su estatumujeres, no obstante la venta·a
ey. ~sto explica que las
fuesen legalmente limitadas e~ probatoria de la maternidad,
de su decir, puesto que en tantcuanto a su voluntad y el valor
0
probar nada y en tanto d . dque madres no necesitaban
d. ,
esigna oras del padre t I d
e¡aria a este indefenso ante ellas
1 •
. • • , a po er
bar la paternidad de m
por a 1mpos1b1l1dad para proanera natural.

f

Ahora bien, si se considera 1
•
hecho presuncional para efectos d a a p,atern1_da~. como un
ley misma establece al meno d e la ley, esto s1gn1flca que la
mada paternidad: la patern·ds dos ~statutos distintos para la llalado masculino en la procre1a~ónna ural º..sea la aportación del
tural nacida del reconocimient d d~ un h1¡0 y la paternidad culvía de la ley misma o de la so ~, os ot~os, generalmente por

~:~1:~~:~:; ;~t~~/;~:~ d:~~:1: :~~dE;.~: :•n~~~:~i:

social o simbólico aun cuan:ª r\natural o genitor, y el padre
O
en la misma figu;a
am . os g~neralmente coincidan
encarnación imagin~r~u~a tesenc1a o imagen, constituiría la
padre simbólico y padre ~ as _otra_s dos categorías. Padre real,
Derecho civil vi ent
imaginario. Podemos ya decir que el
simbólico
g e se -~cupa fundamentalmente del padre
/ex hacia qu~ su pro~ecc1on legal ha inclinado la balanza de la
po er patriarcal desde los tiempos de Roma.

!1

1~ª~:

fecha
re:irmar lo anterior baste con citar que hasta la
niales' (sanci:ªs;c~J)ruebasl de pater_
nida,d_son todas testimoy por o tanto s1mbol1cas.
con la p:~.·dcu~ndo la.le~itimidad de la filiación no se establece
padres el 1 ~d. e n~c~m1ento y el acta de matrimonio de sus
• la fT
co 190
. para
legitimar
•, c1v1I establece
. , que se puede recurrir,
i iac1on, a la poses1on de estado de hijos:
tanteme~rtículo 34~. Si un individuo ha sido reconocido cansen la soci:d~~mo h1~0 de matrimonio por la familia del marido y
, que ara probada la posesión de estado de hijo

�134 / facultad de filosolia Yletras

Universidad Au1ónoma de Nuevo león / 135

.
. . además concurre alguna de las circunstancias
de matrimonio si
t t mente el apesiguientes: 1) Que el hijo haya usa~o c~~~ ª;n~encia de éste;
llido del que pretende que es su pa re, ..
.
matri11) Que el padre lo haya tratado ?orno.ª h11~:~~~~Jnd~ s~stablemonio proveyendo a su subs1stenc1a, e
. 'da or
cimie~to, y 111) Que el presunto padre tenga la edad ex1g1 p
el artículo 361.
Y en cuanto a los hijos nacidos fuera del matrimonio, el
Código civil establece lo siguiente:
Art , lo 360 . La filiación de los hijos nacidos fuera de
·
matrimonioICU
resulta, con
relación a la madre, de1so, 1o hecho del
el
padre
sólo
se
establece
por
I
d
nacimiento. Respecto e
'
·
declare la
reconocimiento voluntario o por una sentencia que
paternidad.
.
En cuanto a la posesión de estado, el código dicta lo
siguiente:
.
1
Artículo 382.· La investigación de la pa~~rn1_dad de 1~!
1
hijos nacidos fuera del m~trimoi~o c~~~d~~:m~~~~~ ~e~~elito
casos de rapto, estupro o vio ac1 ,
..
cuen1 1
1
1
coincida con_~a~: :s~i~i:c~j¿ ~~1~~=~iit; p~~~e~~l~ncuan-

~~ ~~ :~e~:;a sidi i,º~)=~~~e~~~~~n ~~:it~d~: ;~~r:.
~I

~:i~~ed~::~~a~::~te, y IV) Cuando ~I hijo tenga a su favor un
principio de prueba contra del pretendido padre.
. .,
Interesa por el momento ahondar en la invest1gac1on en
relación a lo inscrito en la fracción 11:
Artículo 384.· La posesión de ~~tad~, para los efecto~
de la fracción 11 del articulo 382, se just1f1~ara de~o~tr~~~~ ~~r
los medios ordinarios de prueba que el h1J_
~ ha s1 ~ ra
ue

:~f:~~~~~:e~~~ea s~ ;usisif:;~l~~a~:~~c:~fó~e; ~~:~~~~i~~n0

to.

0

Puede decirse que "en verdad, el medio idóneo (pa~

legitimar la filiación) es, a falta de actas, el relativo a la poses10
de estado." 12
12 Op c,t p, 653

La posesión de estado se acredita testimonialmente, es
decir por sanción social o comunitaria y se basa en la comprobación de nomen, tractatus y fama, es decir nombre, trato y
fama, aunque como se ve, en los artículos citados previamente
de nuestro código civil vigente, no se exigen los tres elementos
clásicos de la posesión de estado sino basta con que se acrediten dos: "El hijo debe acreditar que lleva el apellido del presunto padre con anuencia de éste (o ...) basta con que acredite, en relación con el padre, el nombre y el trato. (...) Por último, la fama consiste en que el hijo haya gozado constantemente en el círculo social al cual pertenezca la familia de su
padre, y dentro de la misma, del carácter de hijo... "13
La posesión de estado es particularmente importante
en nuestro país pues " (... ) por las ideas que sustentó
Venustiano Carranza como jefe del ejército constitucionalista y
del movimiento revolucionario, a través de algunos jurisconsultos, se sostuvo por primera vez la idea de equiparar al hijo legítimo con el natural, para atribuirle el mismo estado jurídico; para
relacionarlo, por consiguiente, con toda su parentela en virtud
del vínculo consanguíneo y no a través del matrimonio y para
darle un estado integrado por un conjunto de derechos, no sólo
para heredar, exigir alimentos y llevar el apellido del padre o de
la madre, sino también para que goce de la protección jurídica
que otorga la patria potestad, limitando sólo sus consecuencias,
en la misma forma en que se hace respecto de los hijos legítimos. "1'
Aun cuando "el equiparar como lo hace el sistema
mexicano, la filiación legítima con la natural, por lo que toca a
los derechos y obligaciones de los hijos, no quiere decir que se
les iguale en cuanto a la prueba (pues) siempre la filiación legitima tendrá una forma privilegiada de prueba muy distinta de la
15
natural" , el hecho es que las ideas humanistas que surgieron
de la revolución lograron poner el énfasis en la importancia de
la naturaleza como elemento fundador de la paternidad, a la
misma altura jurídica que las normas culturales propias de la
sanción social.
El momento actual y el desarrollo de la investigación de
13 Op
14

e~

P. 654

Ro¡,na V1llegas Op Ctl P. 606
t5 Op c,t P. 608

1

1

,I

�m/facuitad de filosolía yletras
la ciencia natural, en particular de la biología y sobre todo de la
genética, hace que aquel acto humanitario del Constituyente de
1917 convierta en necesario un replanteamiento fundamental
del Derecho civil mexicano.
Es un hecho conocido, aunque novedoso todavía, que
el sujeto y no solamente el cuerpo biológico que lo sustenta, es
mutable. Es un error considerar que el sujeto humano se produce previa y definitivamente, es decir, ajeno a las prácticas
sociales en que está inevitable y azarosamente inserto.
"... las prácticas sociales pueden llegar a engendrar
dominios de saber que no sólo hacen que aparezcan nuevos
objetos, conceptos y técnicas, sino que hacen nacer a~e~ás
formas totalmente nuevas de sujetos y sujetos de conoc1m1ento .... la verdad misma tiene una historia" .16
Para entender las repercusiones que a nivel de nuestro
Código civil tendrán muy pronto los recientes descubrimientos
científicos sobre el genoma humano, resulta necesario pensar
"en la constitución de un sujeto que no está dado definitivamente, que no es aquello a partir de lo cual la verdad se da en
la historia, sino de un sujeto que se constituyó en el interior
mismo de ésta y que, a cada instante, es fundado y vuelto a fundar por ella". 17 Pues precisamente "entre las prácticas sociales
en las que el análisis histórico permite localizar la injerencia ~e
nuevas formas de subjetividad, las prácticas jurídicas, o mas
11
bien las prácticas judiciales están entre las más importantes".
"A finales de la primavera de 1952, la cristalógrafa
británica Rosalind Franklin (1920-1958) obtuvo una fotografía
de difracción de rayos X que reveló, de manera inconfundible,
la estructura helicoidal de la molécula de ADN (ácido desoxirribonucleico).
Esta imagen, conocida hoy como la famosa fotografía
51, fue un respaldo experimental crucial para que el inves~1gador estadounidense James Watson y el británico Franc1s
Crick establecieran, en 1953, la celebre hipótesis de la 'doble
hélice' que es característica de la estructura molecular del ADN
(ácido desoxirribonucleico}, por la que en 1962, junto con

Universidad Autónoma de Nuevo león / 131

Mauri~e. Wilkins, se les concediera el premio Nóbel en fisiología
y medicina.
. ... Considerado como el logro médico más importante
del ~1glo XX, el modelo de la doble hélice del ADN varió el
c~m1no par~ l_a comprensión de la biología molecular y las funciones ~e~et1cas; anteced~ntes que han permitido llegar al
establec1m1ento en estos d1as, de la secuencia 'completa' del
genoma humano. (... )" 19
. . Muchas de las repercusiones éticas y jurídicas que se
derivaran de los avances de la genética están aún por verse,
pero al~u~as de ellas ya son una realidad que conmueve nuestras practicas y nuestras formas de organización social. Entre
ellas esta el hecho de que las pruebas de paternidad encuentr_an Y~ su sustento, no en la sanción social por vía de testimon~os, sino en la h_uella genética, es decir natural y biológica, por
v1a de los estudios_ ~el -~NA. Es ya una práctica empleada y
empleable, la 1dent1f1cac1on del DNA, como antaño lo eran las
huellas digitales.
.
Oue un hijo pueda reclamar derechos de filiación por
v1a del e~tudio genético de un padre, aun cuando éste haya
mu~rto sin reconocerlo, que una mujer, casada o no, pueda
d~s1gnar a un hombre como padre de su(s) hijo(s), aun si éste
niega la paternidad, que un padre pueda reclamar su derecho a
reconocer a un hijo, aun y cuando la madre o un tercero pretenda negarle tal derecho, o que un padre pueda sustentar en
~na prueba bioló-gica el desconocimiento de un hijo, son cuestiones que pronto aparecerán en los juicios civiles de nuestros
tribunales.
. Se anexan a este escrito, algunos casos de jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que
muestran que la manera de juzgar no ha sido modificada hasta
la actualid~d, porque los posibles casos enunciados en el párrafo anterior no han sido planteados todavía, pero más pronto
que tarde lo serán, y constituirán la prueba de un verdadero
cambio subjetivo, porque en ultima instancia harán bascular el
De_recho patriarcal hacia un costado nunca antes visto en la historia. Me refiero al hecho de que pronto el estado de filiación ya

··· Foucault, Michel. 1998. La verdad y las formas Iurid1cas. Ged,sa ed1tonal. 5a. re1mpres16n Barcelor&gt;a-

p.

14

.. Op.c,t. p. 16
·• Op.c,t. p, 17

Vega, Patricia 17 de Abril. 2000 Lunes en la c,enc,a. Suplemento ael perioo,co La Jornada. Mex,co

oF

�138 / facultaa ae filosolía vletras

..-...."

Universiaaa Autónoma ae Nuevo león / 13~
:a:::

no dependerá de un acto volitivo del padre, implícito por ser
marido de la madre o explícito por una sanción pública de su
voluntad.
Las consecuencias están por verse, pero el problema
para los jurisconsultos está ya sobre el tapete y pronto será
necesario que se realice una consulta popular para incorporar a
la ley esos nuevos hechos.
El desmoronamiento del derecho patriarcal, está por
consumarse y las consecuencias sobre la familia, el papel
social de las mujeres, la responsabilidad paterna y la estructura
subjetiva de las nuevas generaciones de hijas e hijos, ocuparán
nuestras reflexiones durante los años venideros.

Anexos
JURISPRUDENCIA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN
SOBRE CASOS DE FILIACIÓN Y PRUEBAS DE PATERNIDAD.
(Se llevó a cabo una selección de las tesis pertinentes para el tema de este
escrito).
Tesis Seleccionada
Instancia: Tercera Sala
Época: Séptima Época
Localización
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Parte : 163-168 Cuarta Parte
Tesis:
Página: 49
Rubro
FILIACIÓN, PRUEBA DE LA. HIJOS NACIDOS DURANTE EL CONCUBINATO
(LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ).
Texto
La posesión de estado de hijo a que alude el artículo 272 del Código Civil del
Estado de Veracruz, sólo es admisible como supletoria de las actas del Registro
Civil, tratándose de hijos nacidos de matrimonio; luego es inexacto que a falta
de esa posesión y con fundamento en el precepto aludido, para demostrar la fil·
iación sean admisibles todos los medios de prueba que la ley autoriza. No
obstante, es verdad que el artículo 303 del ordenamiento invocado establece
que se presuman hijos del concubinario y la concubina, los nacidos después de
ciento ochenta días contados desde que comenzó el concubinato, o durante los
trescientos siguientes a que cesó la vida en común y bajo un mismo techo y del
mismo modo que la investigación de la paternidad, conforme al artículo 314,
está permitida, tratándose de hijos nacidos fuera de matrimonio, cuando el hijo

se encue_ntre en posesión de estad_o de hijo del progenitor cuya paternidad se
pretende, q_ue hub1e_se sido concebido durante el tiempo en que los supuestos
padr.es habitaron ba¡o el mismo techo. viviendo como marido y mujer· 0 cuando
el h1¡0 tenga a su favor un principio de prueba en contra del pretendido padre,
presupuestos que deben quedar debidamente demostrados para que la acción
intentada proceda.
Precedentes:
Amparo directo 6591 /81. Estela _Luna Puebla. 14 de octubre de 1982. Mayoría
de 3_ votos. Ponente: J. Ramon Palacios Vargas. Disidente: Raúl Lozano
Ram1rez.
Tesis Seleccionada
Instancia: Tercera Sala
Época: Séptima Época
Localización
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Parte : 133-138 Cuarta Parte
Tesis:
Página: 146
Rubro
INVESTIGACIÓN DE LA PATERNIDAD O MATERNIDAD. LAS ACCIONES
RELATIVAS SOLO PUEDEN INTENTARSE EN VIDA DE LOS PADRES. HIJOS
NATURALES. (LEGISLACION DEL ESTADO DE MÉXICO).
Texto:
El artículo 324 del Código Civil del Estado de México dice: 'Si hubiere hijos nacidos de dos_personas _que han vivido públicamente como marido y mujer, y
ambos hubieren fallecido, o por ausencia o enfermedad les fuere imposible
ma~1festar el lu_gar en que se casaron, no podrá disputarse a esos hijos haber
nacido de matrimonio por sólo la falta de presentación del acta del enlace de
sus padres, siempre que se pruebe que tienen la po-sesión de estado de hijos
de ellos o que, por los medios de prueba que autoriza el articulo anterior se
demuestre la filiación y no esté contradicha por el acta de nacimiento'; p~r lo
tanto, procede la acción de posesión de estado de hijo de matrimonio en los
casos e~ que los padres del solicitante hayan vivido como marido y mujer, aun
cu_ando estos hubieran fallecido. Pero si en un caso no se actualiza tal condicion, sino que por ':~ contrario el actor sólo podría tener el carácter de hijo na~ural, cobra aphcac1on -~el artículo 3!0 del Código Civil citado, que dice: "Las
cc,ones de 1nvest1gac1on de paternidad o maternidad sólo pueden intentarse
~n _vida de los padres' . De donde se sigue que si el supuesto progenitor ha falecido, debe considerarse precluído el derecho del actor para deducir la acción
de que se trata.
Precedentes
Amparo directo 2289/79. Rosendo Tomás Álvarez Álvarez. 25 de febrero de
1980. 5 votos. Ponente: J. Ramón Palacios Vargas.

=

�m/facullad de filosolía vletras

..i

Universidad Autónoma de Nuevo león / 141
C'I

Tesis Seleccionada
Instancia: Tercera Sala
Época: Séptima Época

Localización
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Parte : 6 Cuarta Parte
Tesis:
Página: 71
Rubro

Precedentes
Amparo directo 4718/68. Aristeo Maldonado Torres 26 de . . d 1969. 5
votos. Ponente: Ernesto Solis López.
.
Junio e
Sexta Epoca, Cuarta Parte· Volume VII .
Ignacio Flores Alvarez. 23 de eneronde i°9~~g.M~:~r~1ª~ directo 2~48/56.
José Castro E~trada. Ponente: Gabriel Ro.-as. N~TA- e votos._ D1s1dent_e:
aparece en: Apendice 1917•1985 1i
S l
.
· Esta tesis tamb1en
ciencia 154, pág. 459.
, ercera ala, tesis relacionada con jurispru-

FILIACIÓN NATURAL. MEDIOS RECONOCIDOS PARA SU ESTABLECIMIEN•

Tesis Seleccionada
Instancia: Tercera Sala
Época: Sexta Época

TO, CON RELACIÓN AL PADRE.

Localización

Texto
De conformidad con el artículo 360 del Código Civil vigente. la filiación de los
hijos nacidos fuera de matrimonio se establece. con relación al padre, bien,
primero, por el reconocimiento voluntario o bien. segundo. por una sentencia
que declare la paternidad, para lo cual el articulo 382 del mismo ordenamiento
concede la acción de investigación en los cuatro casos que limitativamente
numera el propio precepto. Pero el mismo Código agrega un tercer medio el
legal• de establecimiento de la filiación natural en su artículo 383, al estatuir que
se presumen hijos del concubinario y de la concubina: 1, los nacidos después
de ciento ochenta dias contados desde que comenzó el concubinato, 11. los
nacidos dentro de los trescientos días siguientes al en que cesó la vida común
entre el concubínario y la concubina. Estas reglas son idénticas a las que en
materia de filiación legitima establece el artículo 324 del propio ordenamiento,
ya que conforme a éste, se presumen hijos de los cónyuges: 1, los hijos nacidos
después de ciento ochenta dias contados desde la celebración del matrimonio
y, 11, los hijos nacidos dentro de los trescientos días siguientes a la disolución
del mismo. Entonces, pues, cuando se está en el caso de un hijo nacido dentro
de los trescientos días siguientes al en que cesó la vida en común del concubi•
nario y de la concubina o bien después de los ciento ochenta días de iniciado
el concubinato, es evidente que ya no se trata de un caso en que hay que inves·
ligar la paternidad para establecer la filiación natural, sino que se está en pre·
sencia de una auténtica filiación natural, legalmente establecida, y que, por lo
mismo, ya no hay necesidad de investigar, puesto que, como, acaba de decirse,
legalmente se encuentra ya establecida por expresa presunción de la ley civil
en su invocado artículo 383, del mismo modo que en tratándose de los hijos
legitimas lo hace, según también ya se vio, el artículo 324. Y si ello es así, es
claro que el hijo goza de una posesión de estado que no puede arrebatársele
sino por sentencia ejecutoria dictada en juicio contradictorio en que se destruya
dicha presunción, siendo esta la razón por la que el articulo 352 establece al
respecto la protección del juicio plenario, y el 353 concede acción interdictal al
hijo a quien se pretendiera despojar o perturbar en dicha posesión; en la
inteligencia de que aunque estos dos últimos preceptos se refieren expresa·
mente a los hijos nacidos de matrimonio, debe sin embargo establecerse que
igualmente protegen a los hijos naturales, por virtud del bien conocido principio
de aplicación analógica de que donde existe la misma razón legal, debe existir
igual disposición de derecho.

Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Parte : CIX, Cuarta Parte
Tesis:
Página: 72
Ru!Jro
HIJOS NATURALES, INVESTIGACIÓN DE LA PATERNIDAD O MATERNIDAD
D~ LOS NO ES INCONSTITUCIONAL NI PRIVATIVO EL ARTÍCULO 318 DEL
CODIGO CIVIL DEL ESTADO DE VERACRUZ.
Texto
Este precepto_ legal no es una ley privativa, porque esta última es la que se
refiere a un solo ca~o. concreto, a diferencia del precepto legal de cuenta, que
comprende en su h1potes1s normativa, un número indeterminado de personas
:amo 10 so~ todos_ los hijos naturales, para poder investigar la paternidad O ,~
terrndad, ademas, las leyes necesariamente regulan categorías por ejemp•
1
,°'lasque norman el matrimonio, se refieren exclusivamente a Jos'cónyuges y
as que determinan el ejercicio de la patria potestad a las personas que la
e¡~rcen. En cuanto ~ la desigualdad que pudiera hab~r entre hijos legitimas y
na ur~les, debe decirse que aun cuando existiese una desigualdad notoria lo
anterior
no seria inconst't1uciona
· 1, porque no se violaría ningún precepto consti•
'
.
1 1
: onal, _pu_~s para tal hipó!esis, seria necesario que la ley fundamental borrara
1
do : diSlinci~n en el trat~'.'11ent~ de los hijos naturales y los legitimas atribuyen. lodos igual cond1c1on 1und1ca, por tal motivo, sólo en tales condiciones
Podna pensarse que una ley ordinaria seria inconstitucional pues deben
reconoc
·
·
•
'
ba
erse ~1e~as d1fere~c1as ~ue la naturaleza impone, respecto a la prue. de la fi-hac1on del h1¡0 leg1t1mo, la cual se acredita con el acta de mal•
~~orno de sus padre~ Y_I~ de su nacimiento, que no puede ser nunca igual a fa
co~ de_probar la f1l1ac1on del hijo natural, pues en cuanto a éste, es distinta
·1a d elac,on a la madre Yal ~adre, ya que por lo que se refiere a ésta, se acred•
:ificaemostrando el parto y la identidad del hijo; y en cuanto al padre, sólo se justo v medi~nte una sentenc_1a que declare la paternidad o por el reconocímiencionoluntano que _se efectue en las formas previstas por fa ley. En tales condi·
es, de los art,culos 28, 234 y 235, en relación con el 92 del Código Civil del

=

�w¡ facultad de filosolia Yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 143

d la inconst1tuc1onalidad del articulo 318 del
Estado de Veracruz, no se de~pren eCiv1I debe ser igual para todos, también lo
citado ordenamiento leg~I Y s1 la ley d t de cada categoría de sujetos.
es que lo anterior debera entenderse en ro
Precedentes
.
. Ycoags . 28 de julio de 1966.
Amparo directo 7861/64. Marcia Hernandez
Garc1a
5 votos. Ponente: Rafael AoJina V1llegas.
Tesis Seleccionada
Instancia: Tercera Sala
Época: Sexta Época

Localización
Instancia: Tercera Sala
..
Fuente: Semanario Judicial de la Federac1on
Parte : XXI, Cuarta Parte
Tesis:
Página: 115
Rubro
HIJOS NATURALES, FILIACIÓN DE.
Texto
que porque un hombre sea arna•
Ni lógica ni jurídicamente puede estab1ecersezca de ésta sea de aquél, máxime

sio de una_mujer, forzosamen~e el ~~ 1~~~1~:1ón natural, ni siquiera puede opes1 se considera que en tratan os\s uno de los principios basicos sobre los que
rar el principio de la f1dehdad, que nto la liliación legitima, pero no el amasia·
se sustentan el matrimonio y, po; tad' . on el concubinato) ni, mucho menos,
to (que desde luego no debe con un irse c
la f1hac1ón que de tal amasiato se derive.
Precedentes

r Escalona vda. de Romero. 20 de marzo de
Amparo directo 7168/t5'..GAamb~~~ García Aojas. Tesis relacionada con Jurispru·
l959. 5 votos. Ponen e.
dencia 154/85
Tesis Seleccionada
Instancia: Tercera Sala
Epoca: Sexta Época

Amparo directo 2848/56. Ignacio Flores Álvarez. 23 de enero de 1958. Mayoría
de 3 votos. Ponente: Gabriel García Rojas Disidente: José Castro Estrada.
Tesis relacionada con jurisprudencia 154

Localización
Instancia: Tercera Sala
.
Fuente: Semanario Judicial de la Federac1on
Parte : VII, Cuarta Parte
Tesis:
Página: 208

~~
FILIACIÓN NATURAL. MEDIOS RECONOCIDOS PARA SU ESTABLECIMI
TO, CON RELACIÓN AL PADRE.
Texto

De conformidad con el articulo 360 del Código Civil vigente, la filiación de los
h11os nacidos fuera de matrimonio se establece, con relación al padre. bien,
primero, por el reconocimiento voluntario, o bien, segundo, por una sentencia
que declare la paternidad, para lo cual el artículo 382 del mismo ordenamiento
concede la acción de investigación en los cuatro casos que limitativamente enumera el propio precepto. Pero el mismo código agrega un tercer medio el legal•
de establec1m1ento de la filiación natural en su artículo 383, al estatuir que se
presumen h11os del concubinato y de la concubina: 1, los nacidos después de
ciento ochenta días contados desde que comenzó el concubinato, y 11, los nacidos dentro de los trescientos días s1gu1entes al en que cesó la vida común entre
el concubinario y la concubina. Estas reglas son 1dént1cas a las que en matena
de filiación legitimas establece el articulo 324 del propio ordenamiento, ya que
conforme a éste, se presumen hijos de los cónyuges: 1, los hijos nacidos
después de ciento ochenta días contados desde la celebración del matrimonio,
y 11, los hijos nacidos dentro de los trescientos días siguientes a la disolución del
mismo. Entonces, pues, cuando se está en el caso de un h110 nacido dentro de
los 300 días siguientes al en que cesó la vida en común del concubinario y de
la concubina o bien después de los 180 días de iniciado el concubinato, es evidente que ya no se trata de un caso en que hay que investigar la paternidad
para establecer la filiación natural, sino que se está en presencia de una auténtica filiación natural legalmente establecida y que, por lo mismo, ya no hay
necesidad de investigar, puesto que, como acaba de decirse, legalmente se
encuentra ya establecida por expresa presunción de la Ley Civil en su invocado artículo 383, del mismo modo que en tratándose de los hi1os legítimos lo
hace, según también ya se vio, el articulo 324 y s1 ello es así, es claro que el
h110 goza de una posesión de estado que no puede arrebatársele sino por sentencia e1ecutona dictada en 1uic10 contradictorio en que se destruya dicha presunción, siendo esta la razón por la que el artículo 352 establece al respecto, la
protección del 1uic10 plenario, y el 353 concede acción interdictal al hijo a quien
se pretendiera despo1ar o perturbar en dicha posesión; en la inteligencia de que
aunque estos dos últimos preceptos se refieren expresamente a los hijos nacidos de matrimonio, debe, sin embargo, establecerse que igualmente protegen
a los hijos naturales, por virtud del bien conocido pnnc1p10 de aplicación analógica de que donde existe la misma razón legal, debe ex1st1r igual d1sposic1ón de
derecho.
Precedentes

Tesis Seleccionada
Instancia: Tercera Sala
Época: Sexta Época

Localizac1on

~
.

Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Parte : V, Cuarta Parte

.1

�144 / facultad de filosolía yletras

Tesis:
Página. 114
Rubro
RECONOCIMIENTO DE HIJOS NATURALES. POSESIÓN DE ESTADO. (LEGISLACION DE HIDALGO).
Texto
Conforme al articulo 54 del Código Civil de 1892 copiado del 63 del Código Civil
de 1884, del Distrito y Territorios Federales, son dos las causas que producen
la nulidad del acto: que los vicios o defectos que se hubiesen cometido sean
substanciales y la falsedad del acta. Como el Registro Civil tiene por objeto
acre-ditar exactamente el estado civil del hombre, todas las precauciones y
medidas legales que deben observarse y todo el sistema Jurídico organizado
sobre el particular. se encaminan al logro de la verdad. y por tanto, la falsedad
del acto produce la nulidad del acta respectiva. Esto es. probada la falsedad del
acto, debe reconocerse su nulidad. Pero el problema surge en la determinación
de la primera causa de nulidad. o sea la de los vicios o defectos substanciales
del acta. En el caso de reconocIm1ento de un hijo natural, cuando falta la firma
del que reconoce, debe establecerse si tal omisión es substancial. Para ello es
menester atender no sólo a lo que puede deducirse del mencionado artículo 54,
considerado aisladamente, sino al pensamiento que se desprende del sistema
de la ley. Del estudio relativo se desprende que como el objeto o finalidad del
Registro Civil es precisamente la prueba sobre la verdad del estado civil del
hombre, tal necesidad resulta satisfecha si las dudas que emerjan de los defectos de forma de las actas quedan plenamente purgadas con la posesión de
estado. La Suprema Corte ha admitido que una de las pruebas más sólidas que
aseguran el estado de los hombres es la prueba de la posesión pública, puesto
que el estado c1v1I no es otra cosa que el lugar que cada uno ocupa en la
sociedad general y en las familias, y es esa posesión pública, adquirida desde
el nacimiento, una de las pruebas más eficaces para fijar ese lugar, ya que es
por ella qu~s hombres se conocen entre si, en cuanto que lo primero y lo que
siempre se presenta a la vista de la sociedad es la relación constante de
padres, hijos, primos, etc. Tampoco existe disposición expresa que establezca
tratándose de la prueba de la filiación de los hijos naturales, la improcedencia
de la nulidad, cuando a la correspondiente acta de reconocimiento de hijo que
adolezca de algún vicio de forma la falta de firma del que reconoce, por ejemplo, se aúna la posesión de estado de hijo natural.
Precedentes
Amparo directo 5905/56. Mana Mercedes de Rosal. 14 de noviembre de 1957.
5 votos. Ponente: Gabriel García Rojas

Universidad Autónoma de Nuevo león¡ 145

Las mujeres México-Americanas
en el sur de Texas a principios
del siglo XX

,

Angela Moyana Pahissa

A

través de este artículo se intenta proporcionar un
resumen de las condiciones en que v1v1eron las mexiXIX canas e~ el suroeste norteamericano a finales del siglo
.. y a pnnc1p1os del XX y su manera de reaccionar a la opres1on de los angloamericanos que habían invadido su país Y
~~mb1a_do sus inst_ituciones. Lo que resulta claro es que lo que
pu_d1_eron cambiar fue su cultura porque fu eron ellas quienes
se eng1eron en p~otectoras de su nacionalidad. Si el mundo
~~~ar llamad~ chicano sigue existiendo se debe a aquellos
. ~ es y muieres que defendieron su preservación cuando no
ex1st1a la delensa de los derechos humanos.
H
Desde la década que siguió al Tratado de Guadalupe
Eidalgo qu~ puso f~n a la guerra de 1846 entre México y los
stados U~1dos. El incumplimiento del Tratado por parte de los
~ng~oamencanos empezó a dejar sin tierras a los antiguos
~:no~ o sea a los mexicanos. Sus mujeres, entonces, tuvieron
q deJar el papel tr~_dicional de amas de casa para emplearse
~:~ov~er a sus familias de lo necesario para vivir. Por escritos
a epoca sabemos que de manera paralela se preocuparon
Por mantener su identidad, y por supuesto, su lengua en el país

�14~ / facuitad de filosolía yletras

recién conquistado por los Estados Unidos. Por el mismo motivo pusieron énfasis en conservar las fiestas cívicas y religiosas
heredadas de sus antepasados, para preservar su religión
católica en un mundo preponderantemente protestante,
"muchas familias también continuaron (guiadas por sus
madres) a celebrar sus ceremonias religiosas tales como el
rezo por las ánimas del purgatorio que llamaban La Adoración
de las Ánimas"'
A finales del siglo XIX su sentido de justicia las llevó a
ser parte integrante de los primeros sindicatos en la región. Ya
entrado el siglo XX muchas de ellas escogieron la docencia o el
periodismo como la manera idónea de defender su identidad.
Vieron la preservación de la lengua española como uno de los
medios necesarios para mantener la cohesión del pueblo mexicano al lado norte del Río Bravo.

La historia de las mujeres mexicanas en Estados
Unidos presenta una doble opresión: no sólo han tenido que
organizarse para protegerse de los abusos del mundo masculino sino también del mundo angloamericano. Después de la
guerra con los Estados Unidos, la población mexicana fue discriminada y aislada. Se le marginó hasta en las escuelas ya que
se dictaminó que sus niños debían asistir sólo a colegios para
descendientes de mexicanos. Aún en ellas se consideró que la
educación era el mejor medio para hacer conocer a los conquistados los valores del sistema de vida norteamericano. La
tarea se llevó a cabo, por un lado, mediante la exaltación de los
valores y héroes de la cultura anglo, y por el otro, mediante la
denigración de la cultura mexicana y la prohibición de la lengua
española.

Universidad Aulónoma de Nuevo león ¡ ¡47

en 1905 fue una de las fundadora d
.
Industriales del Mundo {I w WF Lucy s ~ . los_Traba¡adores
de Johnson en Texa
· ·
era originaria del condado
'
s, Y parece ser que era mulata
·
~~~~~~~aec:~~t~eq~!x!. abolición del capitalismo-;~~~~~~
.
Después de la Guerra Civil norteamericana o
fin~les de los años sesenta del siglo XIX grupos de ~exi~=~o!
emigraron al Suro~ste ya norteamericano. Llevaron consigo la
~ostu,~bre ?e reunirse en asociaciones patrióticas y en "mutua1stas , sociedades de ayuda mutua En general
.
pequeñas bibl' t
f
·
, organizaron
. . io ecas y o recieron diversos cursos para elevar la
preparac1on de los chicanos. A todo esto se b
mujeres3 e · ·
a ocaron sus
. ons1gU1eron que muchos de los mexicanos y mexic~n~s en el S~roeste norteamericano se afiliaran a estas asoc1ac1one_
s. La idea tuvo éxito entre los artesanos y los trabaJadores l~?ependientes, crearon las llamadas "bolsas sociales"
para auxiliar a l_os trabajadores socios, desempleados y enfermos y establecieron talleres propios y un fondo para financ·
gas_tos de enferm~ría, pensiones y entierros. En México
~oc1edades mutualistas existían desde mediados del siglo XIX y
teron tomadas del mundo laboral francés. Las primeras mutua~ta~ en ~stados Unidos fueron "La Sociedad de Benevolencia
ex1cana fundada en 1875 y "La sociedad de la Unión" en
1886; ~mbas fueron creadas en San Antonio, Texas con el
propos1to de obtener cierto grado de seguridad colectiv~•.

1~;

Rodolfo Acuña en su libro Occupied America nos dice
que en el mundo sindical también se distinguieron las muieres
con la idea de conseguir un ambiente laboral más justo. Una de
sus primeras figuras fue Lucy Eldine González casada con uno
de los obreros ejecutados en la manifestación de Chicago en
1884 (Haymarket Riot). Lucy publicó periódicos, folletos y libros,
además de jefaturar muchos mítines, puesto que desde 1870
era miembro del Chicago Working Women's Union. Mas tarde,

Las sociedades mutualistas tuvieron mucho éxito tanto
:n el norte ~e Méxic~ como entre la población mexicana en los
d:tados U~id?s._Tenian una amplia gama de ideologías que iba
1 dsde el cristianismo al anarquismo y muchas mujeres del otro
0
de la fronter~ Y del norte de México fueron miembras actiu:· Rodolfo_ Acuna nos die~: "Durante esos años, dondequiera
qa los m_exi~anos se mov1an, establecían mutualistas5• Como
y s~ hab1a dicho, esos grupos variaban mucho en su dirección
qu~ !ba desde una posición apolítica hasta la radical, pero pro~ c1~naban la base y el método para que los mexicanos se
cii•anizaran ~ ~~fendieran. Su lema: "Patria, unión y beneficen, se conv1rt10 en el símbolo unificador de todo el Suroeste.

1 Groswold del Cas11110. 1980 Tne Los Ange,es Barr,o, 1850· 1890m a soc,al h,s10,y LosAngeies.
Un1ve1s11y of Cahfom,a Press. p, 168

3 'Otdem. P 184.
4 IOoden. p 169
5 ltl&lt;Jem. P 157

v:

2 Aodotto Acuña 0cc ed A
up,
me,rca a h1s1ory of cn,canos New York. Harper and Row 3rd Ed , P 151
•

�-=

14~ / facultad de filosolíayletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león ¡ 149

-=

1
u

Muchos historiadores opinan que las sociedaes mutualistas fueron la respuesta a la represión de los anglos. Al igual
que en México fueron organizaciones que buscaban el poderse
dar ayuda mutua y protección en casos de problemas de salud,
protección contra los abusos de la policía y de la ley, pero en el
Suroeste se ocuparon de las deportaciones ilegales, las confiscaciones de tierras y aguas y los actos abusivos de la comunidad angloamericana que a diario a~mentaba en número. Además servían para una función social, organizaban fiestas y kermesses que les dieran la oportunidad de discutir problemas
mutuos, permitían que las familias se conocieran, organizaban
actividades para los jóvenes y las mujeres ya que muy temprano se daban cuenta que para que una organización mexicanoamericana triunfase se necesitaba que atrajera a toda la familia' .
Los escritores de la época nos indican un punto de
mucho interés: que las mujeres mexicanas en Estados Unidos
siempre tuvieron la libertad de afiliarse a clubes privados y asociaciones de beneficiencia ya fueran mixtas o sólo femeninas.
Por ejemplo, a finales del siglo las mujeres de Corpus Christi
fundaron una asociación llamada La Sociedad de beneficencia
de Señoras y Señoritas. En cuanto a las mutualistas mixtas en
1890 las mexicanas de Brownsville fundaron "La Sociedad de
beneficencia" de su ciudad.7
Ricardo Romo, historiador chicano, escribió que las
mutualistas mexicanas, tenían tres funciones primordiales: ayudar a las familias de inmigrantes en sus necesidades básicas,
mantener su cultura mexicana y defender a la comunidad mexicana en contra de la injusticia.•
Dentro de esa red de asociaciones la comunidad mexi·
cana publicaba varios periódicos. Fue en esa tarea que desta·
caron las mujeres. Beatriz Blanca de Hinojosa escribía en "La
Prensa" y Aurora Herrera y Ma. Luisa Garza en "La Época". Se
les puede considerar como precursoras del feminismo, puesto
que escribían abogando por el fin del doble estandar para las
mujeres. La mayoría de las mujeres que les leían se identifica·
ban con las ideas que propagaban: la lucha contra el alcoholis·
6 Martha P Cotara 1976 O,osa y hembla The h1story and heritage of chicanas ,n the U S . Aust" Un1vers1ty ol Texas Press, p. 72
7 lboóem. p 69
8 Citado por acuna, op c,t . p 17 4

mo, el trabajo infantil, el militaris
.,
mujeresª. Muchas de ellas co t ~o, y la degradac1on de las
escuelas bilingües para que losn~1~u1an al_ mantenimiento de
su lengua, sobre todo en la décad~~se ~;;~anos no perdieran
las de gobierno legislaron
. ,
en que las escuecastellano en la escuela baj}pueenanindgun alur:n_no podía hablar
e expuls1on.

:~~~~i~~:~ón

Unidos ~ee~:i~~~~oasd:~r;eª~Z:
en_ los Estado_
s
canas para asegurar su sobrevivencia
mex1cano-amenLa ?rg_anización en ese país del Partidoe~1bºe~a~~ados Unidos.
periódico "Regeneración", aglutinaron las fuerzas eyx11:::: Y_su
c1ones de los mexicanos A ,
piraPartido como de su p . :d. un cuando los objetivos tanto del
M, .
eno 1co eran respaldar la revolución en
.ex1c~ •. ambos ~ueron instrumentos para despertar la concien~~!o~t1;;];soc~al de los mexic~nos en los Estados Unidos. De
. , y e Texas a Callfornia, éstos se entusiasmaron
con el trabajador y la lucha contra las leyes represivas'º.
.
Las actividades ?rganizadas por el Partido fueron mu
impo~~ntes porque les dieron experiencia en métodos de or ay
~~zac1o_n. ~I enrolarse en ellas desarrollaron la primera red gd~
~unicac_1ones qu~ unió a todos los chicanos del suroeste"
~: '¡de~log1a _
r~voluc1onaria del Partido Liberal Mexicano busca~
m . a hberac1on_de t_odos los oprimidos y por lo tanto, de las
m~jeres. Es ma~, Ricardo Flores Magón expresó su compro1 is_o con las mujeres en un ensayo titulado "La mujer" que se
eyo en todas las casas de mexicanas al norte del Río Bravo.
las
~l~res Magón las_ impulsó a trabajar por un cambio en
sal c_
ond1c1ones de trabajo, y a indignarse por recibir menor
sin~no que los hom_bres, ellas no s~lo aceptaron su ideología
red due se reunian para organizar simposios Y mesas
dadon as en las que tomaban parte como ponentes y recaumu oras de_ fondos. El periódico "Regeneración" publicó
m c_
ho_s art1c~los sobre la participación femenina en su
in~v1m1ento. Ricardo Flores Magón, a través de su ensa o
Es~;~~ba d~spertar a l_as mujeres, tanto en México como en l~s
s Unidos, a la idea de que sólo una revolución pondría
9 lbodem. p 170
lO Martha P Core,a 1976 Prol,le ol th M
Laborato,y Publ,shers P 65
e ex,can-Amencan Woman, Austin. Nat,onal E&lt;lucatoon
t t ldem

�15~ / faculladdefilosolía yletras

fin a los sufrimientos y penurias en las que vivían. Con esa finalidad se refirió a una lista de opresiones sufridas específicamente por el mundo femenino. Subrayó la necesidad de la organización para que, por diversos medios, pusieran fin a su
situación de ciudadanas de segunda clase y en Estados Unidos
de tercera. A las mexico-americanas les hizo reflexionar sobre
la condición de la mujer en Estados Unidos y específicamente
en su mundo de marginadas. Les hizo ver el papel que debían
asumir y la necesidad de apoyar a sus hombres para conseguir
un cambio.
Fue en Texas donde surgió un mayor número de
mujeres interesadas en propagar la ideología magonista. La
razón que promovió su interés fue sin duda la situación conflictiva por la que pasaban los mexicanos de Texas. Las golpizas y
linchamientos eran cosas de todos los días; las escuelas estaban segregadas y la educación que se daba a sus n_
i~os era ~
todas luces inferior. Rodolfo Acuña escribe que los rnnos mexicanos recibían una educación segregada impartida por maestros anglo muy mal preparados. Nos dice que la enseñanza, se
puso en manos de oficinistas y de rancheros anglo, no de maestros, que para asegurar que los mexicanos continuaran en los
puestos peor renumerados, habían ideado segregarlos en las
llamadas 'escuelas mexicanas'. Se justificaban diciendo que
además de ser sucios e inmorales, por no ser blancos
aprendían con mayor lentitud que los niños angloamericanos 12 •
En 1904 se fundó en San Antonio "El Club Liberal de
Señoras y Señoritas" que se encargó de dirigir el movimiento
del Partido Liberal Mexicano en Texas, cuando sus dirigentes
masculinos tuvieron que esconderse para escapar de la persecución de las autoridades norteamericanas en aras de la ley de
neutralidad que tenía suscrita el gobierno norteamericano con
Porfirio Oíaz. En ese grupo estaban Andrea y Teresa Villarreal,
Sara Estela Ramírez, Juan Gutiérrez de Mendoza y Eliza Acuña
Rosete. Sara Estela Ramírez llegó de Saltillo a Laredo alrede·
dor de 1895. Como muchas señoritas normalistas mexicanas
fue contratada por un grupo de padres de familia que habían
establecido escuelas privadas llamadas 'escuelitas' en respuesta a la segregación o exclusión de los niños mexicanos de las
12 Acuña, op cI1., p. 157

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 151

escuela_s_ públicas norteamericanas13 • Su condición de soltería
1~ perm1t10 ded1c_a~se, además de llevar el magonismo, a los sind1cat_
os Y a _
escn?ir en los periódicos locales poemas, ensayos
~ art,~ulo; literarios. No contenta con eso, publicó dos revistas
literarias La Corregidora" y "Aurora". Escribió mucho para anim_a~ a los trab~jad_ores a adoptar lo que llamaba los principios
bas1cos ~e solidaridad, cooperación y buena voluntad, básicos
al mutua!1smo. Fue la primera escritora que de manera continua ale~t? a las mujeres mexicanas de Texas a buscar ideales
pra_gmat1cos. ~~ lema 'Sólo la acción es vida' alentó a muchas
muJeres a part1c1par en la lucha por sus derechos como mujeres
y como norteamericanas 14 •
. Unos años más tarde las trabajadoras texanas
M_arganta Ende¡as, Domitila Acuña, Severina Garza, María
C~sneros, Concepción Martínez y Carmen Luján escribieron a
Ricardo Flores Magón el 4 de marzo de 1911:
~omos trabajadoras texanas emancipadas de las necias preocupaciones que han tenido a la humandad esclavizada ... si los hombres no
han ab1e;to los ojos para ver claro, nosotras las mujeres no nos
dejamos em~aucar" (sic) por los politicastros. Compañero Magón: duro
con el burgues _que desea encumbrarse para tenernos a los trabajadores con el mismo yugo que por siglos hemos padecido" .

And~ea Y Tere_s_a _vill~rreal organizaron en San Antonio la publicac1on del ~enod1co La mujer moderna". Podríamos seguir con
una larga h~ta_de las mujeres comprometidas con el magonis~o pero qu,za el mayor esfuerzo fue el de Jovita ldar quien
Junto con, su padre, editaba el periódico "La Crónica" en San
Antonio. Este estaba consagrado al beneficio de la raza méxi?_
o-texana, emitía noticias locales, internacionales y de reflex~on, pe_ro sobre todo estaba dedicado al progreso y desarrollo
industrial, moral e intelectual de los habitantes mexicanos en
16
Texas • :?r ese motivo los ldar tenían gran preocupación por
las cond1c1ones económicas y sociales de la comunidad. Entre
otros problemas, les angustiaba la pérdida de la cultura mexicana y del idioma:
~on_profu~da pena hemos visto a maestros mexicanos enseñando
ingles a ninos de su raza sin tomar para nada en cuenta el idioma
::·: m,l,o Zamora, 1995. The World of lhe Mexican Worken In Texas College S1a11on Texas A&amp;M p 105

Te mA,h&amp;
o Zamora. Sara Es1ela Ramirez. una rosa ro¡a en el Mov,1~1ento en Ch,ca,;o Women K,ngvrlle

" xas M, 1978, p. 123
·
15
Colado pOr Martha P. Co1era, Proflle, op. c,1.. p. 68.
16 C,1ado de "La e ·
•
J ·
•
lem
ronrca pOr ose E. Limón. Pr,mer congreso mexicos1a de 1911 a Precursor 10 conP0rary Chican1smo· en Aztlan. Vol. 5, Los Ángeles. Chicano S1ud1es Center. UCLA. p. 87

�152 / facultad de filosolia yletras

1

materno que cada día se va olvidando más y cada día van sufriendo
adulteraciones y cambios que hieren materialmente al oído de cualquier
mexicano a tos asunto, por todo versado que esté en la idioma (sic) de
Cervantes".

La idea fundamental de Jovita ldar era que aun cuando los
niños mexicanos debían aprender inglés no podían olvidar su
lengua materna: No debe desatenderse el idioma nacional, por
que es el sello característico de las razas, y las castas (sic) se
hunden cuando se olvida la lengua nacional. Estaba profundamente convencida de que a la pérdida de la lengua seguía la
pérdida de la identidad.
Un año más tarde comunicó a través del periódico La
Crónica que se podría dar una solución al problema anterior
mediante la organización de un sistema escolar separado con
profesores contratados en México. Jovita, a través del periódico, explicó que los costos de ese sistema escolar serían cubiertos por la comunidad texana-mexicana:
La niñez mexicana en Texas necesita instruirse. Ni nuestro gobierno ni
el de EE.UU. puede hacer nada por ella, y no queda otro recurso que el
de hacerlo por nuestro propio impulso a trueque de no seguir despre•
ciados y vejados por los extranjeros que nos rodean".

En cuanto a la exclusión de niños mexicanos de muchas escuelas públicas "La crónica" escribió "¿ Ya se olvidaron de los tratados de Guadalupe Hidalgo?" que como sabemos, en su artículo VIII los Estados Unidos se habían comprometido a respetar
la cultura mexicana. Afortunadamente un año más tarde, el 31
de diciembre de 1910, el periódico informó que su labor no
había sido estéril puesto que había logrado que mexicanos de
todas partes de Texas demandarán a los síndicos de las escuelas públicas por la segregación de los niños mexicanos. El
artículo terminó diciendo que el apoyo que el objetivo del periódico era: la ilustración, la libertad y la dignificación de la raza
mexicana".
El segundo gran motivo de preocupación para los ldar
fue económico. La situación deteriorada de los descendientes
de los mexicanos en Texas los estaba forzando a vender S\JS
propiedades por debajo de sus precios. El creciente número de
angloamericanos que llegaba a la Texas de principios de siglo
17 lbIdem. p. 90.
18 lb1dem. p. 91
19 ·La Crónica". dic .. 31 1910, p. 3. (Peflód,co publicado en Laredo, Texas.)

Universidad Autónomade Nuevo león / 15J

amenazaba con apoderarse de sus tierras. Por ese motivo los
ldar buscaron organizar un congreso que reuniera a los líderes
de las comunidades mexicanas en el Suroeste. El Primer
~on~reso Mexicanista se llevó a cabo en Laredo en 1911 . su
final1d~d era buscar soluciones al deterioro económico de la
~omunrdad t_exano-mexicana causada por especuladores de
tierra, ~ la perdida de cultura e idioma, como ya se ha dicho a
la creciente d1scrimina~ión racial y social, a la segregación
esco_l?r y a los linchamientos de mexicanos20 • El congreso se
reurn~ el 14 de septiembre de 1911 contado con varios cientos
de as1st~nt~s, delegaciones de México, y delegados de todas
las asoc1ac1ones _mexicano _americanas del suroeste. Los problemas de las muJeres rec1b1eron gran atención y varias de ellas
hablar?n de tal manera que se les llamó: dignas descendientes
de Dona J?sefa Ortiz de Domínguez y de Doña Leona Vicario.
Se declaro que el tema sobresaliente del congreso era promover la educación femenina. Soledad Flores de Peña lo
expresó de la siguiente manera:
... e_s necesario comprender bien los deberes de cada uno y obrar
segun ellos: yo, como vosotros creo, que el mejor medio para conseguirlo es educar a la mujer, instruirla, darle ánimo a la vez que
respetarla''.

~ortensia Moncayo, joven maestra de una escuelita pidió a la
Juve_n~ud que siguiera el llamado de los hombres y mujeres que
part1c1paban en el congreso con las siguientes palabras:
_Ouisiera que todos los que llevan la sangre de
Cuauhter:17oc en sus venas se unieran para ser respetados por
el e~tranJem que desea tratarlos como bestias de carga. Los
mexicanos siempre han sido libres y soberanos y han derramad_~ su sangre en pro de la libertad y por la amada patria que nos
vio nacer22 •
. , _L? presencia femenina en el Congreso pasó una resoluc_1on p1d1endo se hiciera hincapié en la necesidad de instruir a
la Juventud para crecer orgullosos de su herencia mexicana.
Un~ de los resultados más brillantes del Primer Congreso Mexican1sta ~e 1911 , fue el que motivó la creación de la liga Femenil
Mex1canrsta el 15 de octubre de 1911: con el ardiente deseo de
20 José E. Limón. op. c,t.. p 87
21 tb,dem. p. 95
_22 Em,1,0 Zamora. The world of the Mexican worker m Texas. op., cit. p. 98

�154 / facultad de filosofía yletras

1
...

luchar por la raza y para la raza 23• La Liga, presidida por Jovita
ldar, dio un nuevo sentimiento de logro a las mujeres mexicoamericanas. Para su primer proyecto escogieron el impartir
clases en inglés y en español a los mexicanitos pobres de
Laredo. Recolectaban comida y ropa y para sus familias, mientras organizaban clases para las mujeres con la idea de insertarlas en el mundo laboral. Nuevos estudios sobre la liga han
aparecido en años recientes, en el Qentro de México no tuve la
oportunidad de encontrarlos. Sus trabajos fueron interrumpidos
por el comienzo de la contienda de Madero contra Porfirio Diaz
y después por la Revolución Mexicana. Muchas de esas
mujeres se dedicaron, como Jovita ldar y Leonor Villegas a ayudar a uno y a otro partido. Pero eso ...eso es otra historia.

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 155

Participación electoral en México

José María Infante

l

L

a teoría política tradicional ha considerado que la participación política es un hecho natural y, por lo tanto, que los
individuos están dispuestos a participar en actividades
políticas como una consecuencia directa de un cierto compromiso moral (Dowse y Hughes 1999). Sin embargo, la participación política presenta muchas modalidades, dependiendo del
contexto en el que aparece la acción política global. Además, la
participación es más fuerte o débil en función de mecanismos
complejos: no siempre el cálculo racional de ganancias y pérdidas es el motor de las decisiones en un campo como la política, donde la pasión es factor impulsor de las acciones.

23 Cotera. Prohle, cp., cit.. p. 71

Las formas de participación han sido clasificadas de
diversa manera, según sea el marco de referencia del que se
parta. Para comenzar, deberíamos decir que todo ciudadano es
un teórico de la política; es decir, que todas las personas tienen
alguna concepción del significado de la acción política y de la
forma en que sus vidas están involucradas en ello (Rouquette,
M-L. 1995). Ello implica que toda persona desarrolla un concepto de quiénes son los otros, de la identidad del grupo y de
quiénes son aquellos que poseen un rasgo que uno no posee.
El punto aquí es que no siempre podemos discernir entre esta
posición de interés en la política y la participación política como
una actividad propositiva. Para empezar, debemos decir que
tanto la participación como la no participación son el resultado
de las fuerzas sociales y no al revés: no es el individuo quien

i

�15~ / facultad de f1losolía ~ le1ras

decide participar en política y si lo hace es la sociedad la que
determina los modos por los cuales los individuos asumen o
rechazan la participación. Es una consecuencia del mito liberal
que concibe al ciudadano como un agente libre e independiente
con la idea de que la participación política es un acto de
decisión individual. Debemos recordar que aun el mostrarse
apático o presentar sentimientos de anomia o, más aún, de
estar alienado, no son la consecuencia de una posición individual egoísta a partir de una decisión tomada racionalmente,
sino el resultado de una inserción social históricamente dada.
La comprensión de este aspecto es fundamental para entender
por qué una persona está dispuesta a participar en política, ya
que muchos de los estudios sobre ello -como ya lo dijimos- dan
por sentado como un hecho natural que la participación es un
acto voluntario surgido de quién sabe que parte del individuo.
De manera tradicional, M. L. Goel (1980) ha señalado
que habría dos formas de participación fundamentales: convencionales y no convencionales; donde las convencionales están
vinculadas a lo legal o permitido y las no convencionales son
expresiones de protesta, rebeldía o desacuerdo con el sistema.
Aún cuando la distinción tiene una cierta connotación moral,
puede aceptarse como punto de partida para una discusión.
Entre las formas llamadas convencionales tenemos
también una gran variedad de expresiones, desde votar hasta
ocupar un puesto político de elección. La mayoría de los
autores toman el voto como la forma inicial o más elemental de
participación. Sin embargo, en países como México, donde el
empadronamiento no es obligatoriamente compulsivo, este acto
debería tomarse como el elemental y básico de toda forma de
participación, ya que el empadronarse es un indicio de un cierto impulso hacia la participación, aunque luego quede
desvanecido.
En el esquema anterior, la participación política está
claramente asociada a la conducta de voto, lo cual puede introducir la peligrosa idea de que en las sociedades donde no se
realizan elecciones periódicas no hay forma alguna de participación política. Parece evidente, por otro lado, que la idea de
participación es el resultado del surgimiento histórico de las
modernas formas democráticas.

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 151

Sin embargo, Maquiavelo, en el inicio de su más
famoso texto sobre la política, predice que en ciertas naciones
hab~á una disposición a creer en la mejoría por parte de sus
hab1tan~es, lo que los llevará a tomar las armas contra quienes
los -gobiernan y buscar una sociedad mejor y ello lo lleva a concluir que siempre habrá de contarse con el favor o beneplácito
de a quienes se gobierna, todo lo cual podría enunciarse como
una primera forma de participación política, aunque asuma una
forma pasiva (Maquiavelo, N. 1993). Debemos remarcar que la
participación política, en nuestra concepción, no se reduce a la
participación directa o indirecta con respecto a las elecciones
sin~ que, además, hay otras formas de participación en organizaciones que también involucran en participación política, como
lo so_n: _la participación en sindicatos o gremios profesionales,
asoc1ac1ones estudiantiles universitarias y, en los últimos tiempos, las múltiples organizaciones no gubernamentales que han
surgido en diferentes sociedades.
Una forma de participación política habitual en muchos
países, especialmente entre los que poseen una proporción relativamente alta de personas en condiciones socioeconómicas
precarias, es el fenómeno conocido como clientelismo político.
El clientelismo político, noción no siempre susceptible de ser
bien definida, debe entenderse como una relación especial de
tipo personal, con fuertes componentes afectivos, entre grupos
de actores políticos, donde se desarrollan intercambios no fácilmente evaluables en términos materiales, pero donde el particularismo de la relación parece ser el componente que define el
modo del intercambio. El clientelismo ha sido estudiado en el
sur de Europa y en países de América latina (Auyero, J. 2000;
Marantzidis y Mavrommatis, 1999) y para algunos autores
puede establecerse una relación entre la existencia de grupos
clientelares y desarrollo económico-social, de manera que en
los países desarrollados la mayoría de las relaciones clientelares parecen evolucionar desde las formas particularistas
hacia relaciones institucionales o relativamente formales entre
grupos de interés.
Por otra parte, las formas no convencionales de parti·
cipación política comprenden, según Robert Hunt y M. Lal Goel
(1980), los actos de disturbios o de destrucción dirigidos hacia

�m/ facullad de filosolía yle1ras

¡

Universidad Autónoma de Nuevo león / 1~~

¡¡

a

el régimen político o hacia sus integrantes. Se repite aquí el
esquema moral: la participación política sólo se piensa a partir
de la lega-lidad (y de allí su adecuación moral), mientras que las
formas no legales no pueden ser más que disruptivas. Para
estos autores, la aparición de los modos llamados no convencionales están vinculados a la aparición de ciertas condiciones
en la sociedad, como es el caso de desequilibrios entre expectativas y demandas de la población _y la capacidad del sistema
para satisfacerlas; o cuando hay diferencias culturales muy
grandes entre los grupos que integran un sistema político, acentuando los problemas de integración. También pueden presentarse casos de violencia política cuando las aspiraciones y
demandas populares se desarrollan de manera tal que las instituciones políticas no pueden cambiar para dar cumplimiento a
esos cambios. Pareciera ser, entonces, que suelen manifestarse cuando los sistemas políticos nó están preparados para
incorporar los cambios adecuados como un componente natural de su propio desarrollo, como si los cambios en la vida social
no pudieran ser previstos en gobernantes negligentes o torpes.

~ensados por el re~ultado de las elecciones. Es evidente que
tiene en mente una idea fantástica de un votante, como un indiv~duo capaz de realizar cálculos matemáticos a partir de evaluaciones ec~nométricas de su comportamiento. Sin duda, parecen cumplir con la regla de no multiplicar entidades sin necesid~d, ya que todo. el comportamiento humano se explicaría por
calcules de este tipo; el problema es que, como los cálculos no
!,e sale~, entonces se atreve a introducir lo que denomina la
paradoJa del votar": "¿Por qué muchas personas votan cuando
es claramente irr~cional hacerlo?" (Coleman, J. 1990:289-290).
Lo que Coleman ignora, sin duda, es que la lógica económica
suele no ser psicológica.
Entre las variables socioeconómicas, clásicamente en~ontramos que el l_~gar de residencia, el sexo, la educació~, el
i~greso, la ocupac1on y la edad tienen cierta relación o influencia sobre el comportamiento de voto (Goel, M.L. 1980). Esto
rep~esenta una gran desventaja para el análisis del comportamiento po_
lítico, como ya lo han señalado Dowse y Hughes
(199_9), debido a que por esta vía nunca se tendrá un acercamiento directo al significado social del voto.

Desde otra perspectiva, debemos distinguir entre la
participación política en general -participación política d~I
común de los ciudadanos- y la participación política de aquellos que están comprometidos activamente con la acción política a través de su pertenencia a una organización -generalmente un partido-. Entre ambos, las motivaciones y los montos
de energía puestos en juego son diferentes: la ambición, la
busca de sociabilidad, la fidelidad al partido y el interés que se
pone en los asuntos públicos divergen o muestran profundas
desigualdades (Constantini y Valenty, 1996).

. . S~ ha pensado que la dicotomía rural-urbano afecta la
part1c1pac1on electoral, aún cuando los estudios difieren sobre el
modo en que el tam~ño y d_ispersión de la población produce
ciertos efectos._~stud1os realizados en varias culturas muestran
que la correlac1on entre urbanización y actividad política no es
dire_~ta Yqu~ posiblemente otros factores, como el nivel de educa~ion Y el s1ste_
ma de interacción entre los agentes del sistema
po1Jt1co sean mas relevantes para explicar la relación.

El voto es una de las manifestaciones de la partici·
pación política y tradicionalmente, se asocia con diferentes
variables socioeconómicas y psicosociales. Ciertos autores
influidos por un economicismo se han encontrado con la imposibilidad de asegurar la existencia de la regla básica entia non
sunt multiplicanda praeter necessitatem y hablan de una contradicción o paradoja del votar (Coleman, J. 1990). Para este
autor, el voto puede ser considerado como un sistema de
ganancias y pérdidas, pero nunca deja claro en qué sentido los
elementos son considerados como beneficios o no: habla de
pequeños costos en tiempo y esfuerzo que no se verían com·

La ~ducación ha sido uno de los factores más investigados Ycasi todas las investigaciones concuerdan en asignar al
aumento de la educación un aumento de participación al
menos en lo ele~toral. Sin embargo, cuando se analizan d~tos
de diferentes pa1ses, la relación no se sostiene de la misma
manera. _En algunas culturas, el acceso a la educación y la correspondiente !orna de conciencia sobre la realidad política
pare~en conspirar _contra la participación electoral, ya que se
as~~'ª a ello un cierto grado de decepción sobre la actividad
P_ol1t1ca Y la capacidad de los gobernantes. Es que las relaciones entre la educación y la política suelen ser muy comple-

�rno / facullad de filosolía yletras

jas, como ya lo sugirió Lipset (1987): la democracia re~~!ere d~
educación, aun cuando la educación no sea una cond1cIon suficiente para aquella.
El ingreso es otra variable contradictoria, ya que aun
cuando la tendencia es que a mayores ingresos se espera que
haya mayor participación, la relación no es simple, _i~fluyend~ la
educación y el acceso a los medios y a la informac1on. Esta _ultima variable parece ser de especial relevancia en los pa1ses
más pobres, donde las personas de menores ingresos son
quienes pueden comprar periódicos o tener acceso a otros
medios de comunicación. También parece ser que los mayores
ingresos correlacionan con una mayor participación en dif erentes actividades políticas, pero no con el voto.
La ocupación es una característica fuertemente marcada por otras de la cultura política: allí donde hay partid?s v1~culados a intereses o perspectivas de clase, la ocupación tiene
una influencia diferente en aquellos países donde los partidos
presentan una composición más policlasista, como en los
Estados Unidos. Así, en este último país, las ocupaciones de
prestigio social como los profesionistas o ejecutivos, t1e~den a
votar más cuantiosamente que los obreros no cahf 1cados,
relación que no parece sostenerse en los países europe?s.
Para Oowse y Hughes (1999) el status social elevado -me~1do
por indicadores como educación, ocupación o pres~igio socialestá altamente asociado, aun cuando de modo variable, a una
participación política superior a la media y a un elevad~ sentido
de la eficacia política y, además, es un sector que esta sometido a un mayor número de estímulos políticos.
La diferencia fundamental entre votantes y no votantes
parecería ser clara, porque entre los segundos se ~re~ent~ una
mayor proporción de personas con actitudes autorit_ar~as, ideas
cínicas sobre la democracia y los partidos, y sent1m1entos de
intolerancia hacia las minorías (Lipset, 1987). Esto llevó a
desarrollar la idea de que en ciertas ocasiones es mejor que la
gente no vote. El punto es que las personas más pobres Y~on
menos instrucción suelen ser las que menos votan y de all1 el
círculo vicioso de la despreocupación que los políticos sienten
por ellos.
Siendo hasta ahora la política una actividad marcada-

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 161

me~te diferenciada según el género en casi todas las
soc1e~ades, no es ninguna sorpresa que la gran mayoría de los
estudios muestren que la proporción del voto masculino se
encue~tre ~n promedio hasta diez puntos por encima del
femenino. Sin embargo, cuando se toma en consideración el nivel educativo, las diferencias tienden a desaparecer, mostrando
que _no se trata de una característica de la "naturaleza" femenina sino de las condiciones generales de la cultura política.
. .
En lo que hace a las variables de tipo psicosocial o sub!et1~~s, las motivaciones, que son cambiantes de individuo en
md1v1duo, han sido analizadas en distintas ocasiones. Sin
em~argo, dadas sus mismas propiedades, no siempre se ha
podido establecer un patrón consistente de comportamiento
electoral en función de ellas.
. .
El compromiso con las actividades políticas, el sent1m1ento de obligación cívica, la desconfianza hacia las instituciones y la alienación, aun cuando en muchas ocasiones
puedan explicar algunos de los resultados del voto, no pueden
se_r a su ve~ ex~licad_~s en su f~rmación o condiciones de aparic1on. La ef1cac1a polltica, por eJemplo, entendida como el sentimiento de la capacidad de influir en la toma de decisiones de
los diferentes componentes del sistema político, puede crearse
a partir de las propias experiencias, pero sin duda también está
relacionada con la cultura política.
Y también desde otra perspectiva, la participación política ha estado asociada al desarrollo del razonamiento moral
concept~ desarrollado por Kohlberg (Muhlberger, P. 2000). EÍ
razonamiento moral es la capacidad de formular juicios de valor
s~bre lo~ aspectos éticos con independencia de los compromisos yo1cos y se supone que se logra como consecuencia de
la edad y la experiencia, aunque no se da en forma automática
es decir, que no todos los individuos adultos de una cultur~
desarrollan el razonamiento moral de manera equilibrada.
En función de todas estas ideas, podemos intentar
analizar la participación electoral en algunos países, donde tenemos la siguiente tabla:

�rn2 / facultaa ae filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 163

=
e

i1

Tabla 1. Elementos vinculados a la cultura política en
algunos países especialmente seleccionados

País

Canadá
Noruega
EUA
Australia
Islandia
Qatar
Hungría
Polonia
Emiratos A. U.
Estoma
Costa Rica
Croacia
Lituania
México
Cuba
Camerún
Pakistán
Camboya
Kenia
Congo
Mali
R. Centroafricana
Chad
Mozambique
Guinea-Bissau
Burundi
Ehopia
Burkina Faso
Nigena
Sierra Leona

indice
Sec- de
tor desarrollo
desarrollo humano
(IDH)

1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
2
2

2
2
2
2
2
2
2
2
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3

.935
.934
.929
.929
.927
.819
.817
.814
.810
.801
.797
.795
.789
.784
.783
.528
.522
.512
.508
.507
.380
.371
.367
.341
.331
.321
.309
.303
.293
.252

Tasa
de
1taoe-

Tasa
ªbza• PIB
de
per
urba•
cion capita
nizagene- (en uSs)
cion
ral

99.0
99.0
99.0
99.0
99.0
80.4
99.3
99.7
74.6
99.0
95.3
98.0
99.5
90.8
96.4
73.6
44.0
65.0
80.5
78.4
38.2
44.0
39.4
42.3
36.7
45.8
36.3
22.2
14.7
31.0

23582
26342
29605
22452
25110
20987
10232
7619
17719
7682
5987
6749
6436
7704
3967
1474
1715
1257
980
995
681
1118
856
782
616
570
574
870
739
458

76.9
73.8
76.8
84.7
9.2.0
92.1
66.0
64.8
85.2
73.8
50.8
56.9
73.6
74.0
77.1
47.3
35.9
22.2
31.3
61.0
28.7
40.3
23.1
37.8
22.9
8.4
16.7
17.4
19.6
35.3

Panicipacion
elecloral
(porcenta1e
reg,strado en
la ultima
elecc,on)

69
78
36
95
84
56
48
57
70
53
57
98
76
35
65
22
49
80
80
91
85
45
50

Tasa Comde putado
allabe• ras
liza- (por
ción cada
feme- 1000
nina personas)

99.0
99.0
99.0
99.0
99.0
81.7
99.1
99.7
77.1
95.4
96.9
99.4
88.7
96.3
67.1
28.9
19.9
73.5
71.5
31.1
31.7
30.6
27.0
17.3
37.5
30.5
12.6
7.4

330
373
459
412
326
121
59
44

106
34

logro educativo y el estándar de vida, medido a través del producto interno bruto (PIB), en dólares estadounidenses.

Panicipación
politica
temenina

22.2
33.0
16.5
6.8

o.o

10.9
11.1

o.o

16.4
19.0
18.9
54 10.1
47 6.6
8.9
6.4
4 3.0
1 6.9
3 6.9
5.4
1 16.1
5.4
3.9
2 13.7
16.4
5.0
13.7
1 10.0
8.3
10.0

Indice
de

desa-

rrollo
basadoen
el
génerc
(IDG)

.932
.932
.927
.927
.925
.807
.813
.811
.793
.798
.789
.790
.785
.775
.518
.489

.503
.499
.371
.359
.326
.298
.297
.290
.280

Fuente: UNDP 2000

El Programa de las Naciones Unidas para ~I Desarrollo
(UNDP, por sus siglas en inglés) d_ivid~- a los pa1ses e~ t~es
grandes grupos con relación a su ub1cac1on general en el indice
de desarrollo humano (IDH): países de alto desarroll? humano,
países de desarrollo humano medio y países con baJo desarrollo humano. La columna 'Sector desarrollo' alude al grupo al que
pertenece el país en función del desarrollo humano que mues_tra. El índice de desarrollo humano es un índ_ice compuest~
basado en tres indicadores: la esperanza de vida al nacer, e

La tasa de alfabetización general se refiere al porcentaje de· personas mayores de 15 años que pueden leer y
comprender un texto breve relacionado con su vida cotidiana.
El producto interno bruto per capita se basa en el cálculo del producto interno bruto calculado a partir de la producción total de bienes y servicios de consumo final por parte de los
naturales del país, sean o no residentes. Se convierte luego a
dólares estadounidenses a partir de la tasa de intercambio de la
paridad del poder de compra.
La tasa de urbanización se calcula a partir de las áreas
definidas como urbanas por cada país, lo cual puede ocasionar
ciertas dificultades cuando se busca establecer comparación
entre diversos países.
La participación en el voto se calcula a partir del
número total de votantes (incluyendo los que votan en blanco o
de manera inválida) como porcentaje de votantes registrados
en las últimas elecciones legislativas (para el parlamento o
miembros de la cámara baja, según el caso) .
El número de computadoras por cada mil personas se
toma como un indicador del acceso a medios avanzados de
comunicación, lo que en sí mismo es un buen indicio del desarrollo en general.
La columna participación política femenina se refiere al
porcentaje de mujeres que ocupan cargos públicos de alto nivel,
desde ministras (o su equivalente) hasta directoras generales y,
además, cargos parlamentarios (diputadas, senadoras o equivalentes). El índice de desarrollo basado en el género (IDG) se
obtiene de las mismas variables del índice de desarrollo
humano, pero la diferencia se calcula a través de la disparidad
entre hombres y mujeres en cada una de ellas. Al ser calculado
de esa manera, no refleja de manera adecuada ni siquiera las
diferencias reales entre hombres y mujeres, ya que el producto
interno bruto per capita no formula generalmente cálculos de
diferencias de sexo -aunque sí las haya-; sin duda, son vicios
de la econometría. Véanse dos casos paradigmáticos: Ouatar y
Emiratos Árabes Unidos; donde la participación de las mujeres

�164 / facultad de filosolia yletras

en la vida política es nula, tal como se muestra en la columna
correspondiente. Estos países se sitúan en este indicador por
encima de Costa Rica y México, lo cual es evidentemente una
contradicción, a pesar del machismo latinoamericano.
Para nosotros aquí la variable fundamental es la participación electoral. Si analizamos la columna, vemos que se presentan algunas particularidades a considerar: los saltos son
notorios, ya que sube o baja sin mostrar ninguna lógica. En el
caso de Mozambique, Guinea-Bissau, Burundi y Etlop1a -entre
los más pobres y menos desarrollados del mundo- las tasas de
participación son muy elevadas, aun para cualquier condición
del desarrollo. Debemos poner atención especial al caso de los
Estados Unidos, el país que suele autoproponerse como modelo de democracia a la comunidad internacional y que posee
una de las tasas de participación más bajas del mundo.
Sin embargo, si obtenemos la correlación entre participación electoral y las demás variables, no encontramos ninguna relación significativa: el valor más alto del coeficiente de correlación de Pearson es .192 en relación con la tasa de alfabetización general. En cuanto a las otras variables, encontramos
una alta correlación entre el índice de desarrollo humano y la
tasa de alfabetización general {Pearson: .934); entre la tasa de
alfabetización y el índice de desarrollo femenino {Pearson:
.929) y entre la tasa de urbanización y el índice de desarrollo
femenino {Pearson: .913). Más bajas e interesantes para el
análisis, se encuentran las correlaciones entre la tasa de urbanización y el producto interno bruto per capita {Pearson: .786) y
entre la tasa de alfabetización general y el producto interno
bruto per capita {Pearson: .641 ). El punto es que si esperá·
bamos que hubiera una alta correlación entre participación electoral y tasa de alfabetización feme ni na, entre participación elec·
toral y nivel de desarrollo económico y social, en fin, entre participación electoral y cualquier otra de las variables propuestas,
no encontramos nada significativo en este nivel macro.
La participación electoral en México
En el caso de México, debemos partir de un supuesto clave: es
imposible analizar la tasa histórica de evolución de la partici·
pac1ón electoral debido a que las cifras electorales anteriores a

Universidad Autónoma de Nuevo león/ J65

1. 994 son todas dudosas, para decirlo de una manera eufemística. En cua~to a la~ otras formas de participación, la escasez
de los es!ud1os sociales tampoco nos permite realizar análisis
comparat,v?s o longitudi.nales. De manera que, estrictamente,
tene~os solo dos elecciones presidenciales para hacer comp.atac1ones (1994 y 2000). En el intermedio, se realizaron elecc,?nes para elegir gobernantes locales o miembros de las
ca~~ras. de representantes, pero los porcentajes de particip~c,on s1empr~ fueron menores en estos casos.Tomemos en
primer lugar, ciertos datos básicos:

Tabla 2. Algunas variables socioeconómicas básicas rela(8)

Estado

Aguascallentes
Ba¡a California
Ba¡a California Sur
Campeehe
Chiapas
Chihuahua
Coahu1ta
COiima
D1s1nI0 Federal
Durafl!10
Guana1ua10
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
Mex1co
M1choacán
M0&lt;etos
Nayant
Nuevo Leon
Oaxaca
Puebla
Oueretaro
Oum1ana Roo
San LUIS Polosi
S,natoa
Sonora
Tabasco
Tamauhpas
Tlaxcata
Veracruz
Vucatan
Zacatecas

(1)
Habitan1es

943506
2487700
423516

689656

3920515
3047867
2295808

540679
8591309

1445922
4656761
3075083
2231392
6321278
13083359
3979177
1552878
919739
3826240
3432180
5070346
1402010
873804
2296363
2534835
2213370
1889367
2747114
961912
690tt11
1655707
1351207

(2)
Alfa•
bet1•

zac,on

94.8
96.2

95.4
868
75.7

94.9
95.5

91.8
975

94.4
87.0
77.3

84.6
92 7

93.5
853
90.0
89 7
965
78.0
84 8
893
91.1
87.7
92.3
95.5
896
943
92.t

844
85.5
91.7

(3)
(4)
PIB
per PoblacapI1a c,on
(en urbana
uSsJ (en º•J

5607
6235
6828
9027
2045
6502
6462

5006
7334
4276

3508
2523
3071
4777
7334
2635
3797

3008

8420

2029
3346
5803
8944
3311
3733
5658
3178
5138
2894
2470
3807
2711

8025
91.36
81.31
70.97
44 14
82.55

8942
8558
99.76
63.78
67.21
5536

4958
84.56
8630
6540

8543

(5)
Morlal1•
dad
1nfan1111

18.2
20.3
146
16.5
14 5
16.1
11.7
15.6
20.7
3.9

24.9
6.3
176
17.1

268
12.0
220

64 21
85
9341 13.4
44 68 16.0
6843 332
64 45 22.6
82.56 182
5902 17.0
67 29
59
8309 14 6
5386 t7.0
85 43 ,o.o
80.94 28.7
5905 11 8
81.32 17.4
5335 165

(6)
Promed,o
(7)
anos
PIB
de
mdusesco- lnat2
tandad

82
8.7

8.4
72
5.7
7.7
8.3
78
102
70
66
6.2

64
74
82
65

81
72
95
57
6.7
7.6
79
7.1
8.2
83
7.7
8.1
78
7.0
68
6.8

27.9
21.7

3.8
1.6

48

23.3
373

52

179
21.5
197

5.6
274
23.3
332
13.5
22.3
9.7
27.1
14.t
279
349
2.7
27.1

88
19 2
5.4
20.1
289
187
14 1
5.4

Panc,pacIon
electoral
(elecCIO

nes
pre54.

aenc,a.
les
2000)
66.71
57.55
67 18
6786
52.19
5820

5860
6633
70.59
5803
66.71
54.15
61.80

6821
6790
6079
65.33
62 70

63.47
58 73
62.55
70.00
6207
6312
64 32
63.9t
62.72
62.86
62.02
63.19

7196
60.66

1 Por cada mil nacidos vivos 2 porcenta¡e del Oduct O
manufacturera Fuentes· coiumnas (l 2 pr
iniemo bruto del Estado debtdo a ta llldustna
COiumna (8): tFE (2001 ¡ ·
). ( ). (3J, (4). (5), (6) Y (7): Aguayo Quesada, S.(ed) 2000;

�-1

rns / facultad de filosolía yletras

B

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 161

-1
n

i

cionadas con la participación electoral para el caso de México
Aún cuando hubiéramos querido considerar las mismas variables que en la Tabla 1 a los efectos de facilitar las comparaciones, no fue posible encontrar los datos. Por ejemplo, para la
variable participación política se tomó en cuenta el porcentaje
de votos emitidos en la elección presidencial del año 2000, y en
la Tabla 1 se consideran los de elecciones legislativas, donde
por lo general los porcentajes tienden a ser más bajos. Sin
embargo, en las elecciones para Jefe de Gobierno del Distrito
Federal celebradas conjuntamente con las presidenciales, el
abstencionismo fue del 68 por ciento (Voz y Voto, 2000). Esta
cifra avalaría la idea de que la participación en elecciones menores o circunscriptas tiende a bajar, aun cuando, como en el
caso que nos interesa aquí, las elecciones fueron muy reñidas.
Llama la atención, sin duda, la baja participación electoral de Chiapas -debida, seguramente, a la situación política
por la que atraviesa el estado- aun cuando no parece diferir
porcentualmente en un número importante de los que le siguen,
Guerrero, con 54.15 por ciento y Baja California, con 57 .55 por
ciento. Sin embargo, si efectuamos una prueba de diferencias
de medias entre Chiapas y Guerrero, encontramos una diferencia significativa a nivel de .0001 . Pero, aunque esto sea bastante sorprendente, el estado de mayor participación electoral
es Yucatán, con 71.96 por ciento de votos, seguido del Distrito
Federal, que muestra 70.59 por ciento.
Las correlaciones entre estas variables no arrojan
resultados significativos con relación a la participación electoral,
pero sí con respecto a otras relaciones; por ejemplo, hay una
correlación alta entre porcentaje de población urbana y tasa de
alfabetización (Pearson: .784) y entre promedio de años de escolaridad y producto interno bruto per capita en el estado
(Pearson: . 702). Se presenta una curiosa situación: el producto interno bruto per capita y la tasa de alfabetización están bastante relacionados (Pearson: .632) pero matemáticamente la
correlación no alcanza un valor importante, ya que sólo
estaríamos explicando menos del cuarenta por ciento del producto interno bruto per capita a partir de la alfabetización, mientras que el sesenta por ciento restante se debe a otros factores.
Si tomamos en cuenta la participación electoral con

respecto a otras variables del sistema político, tenemos:
Tabla 3. Variables probablemente más estrechamente vinculadas con la participación electoral:

Estado

Aguascallentes
Ba¡a Cahforn,a
Ba¡a Cal,fom,a Sur
Campeche
Chiapas
Chihuahua
Coahu,Ia
COl,ma
Distnto Federal
Durango
Guana¡uato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco

tAe,ico

M,Choacan
Moretos
Nayam
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Oueretaro
Quintana Roo
San Lu,s Potosí
s,naloa
Sonora
Tabasco
Tamauhpas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zacatecas

(1¡
Hab,ta•
ntes

943506
2487700
423516
689656
3920515
304 7867
2295808
540679
8591309
1445922
4656761
3075083
2231392
6321278
13083359
3979177
1552878
919739
3826240
3432180
5070346
1402010
873804
2296363
2534835
2213370
1889367
2747114
961912
6901111
1655707
1351207

¡

1 (3¡
Pareen•
121
Padrón i ta¡e
1e1ectorat dronaempa•
das

1 562390
1498939
250155
1 38654 7
2087505
1938388
1392564
331661
6257430
868791
2784508
1740426
1 1322845
3846656
754 7729
2408934
979260
568885
2413486
1938597
2753111
800359
461417
1315822
1509567
1378741
1089295
1748366
562612
4232824
969134
838445

I

5961
6025
59 .07
56.05
5324
6360
6066
61.34
7283 1
60.08 1
59 79
5660
5628
6084
57 69
6054
6306
61.85
63.08
5648
54 30
57.09
5281
5730
5955
6229
5765
63.64
58 49
61 .33
58.53
6205

Habitantes por
ONG

(4¡
ONG

91
304
56
119
418
47
148
231
1930
56
235
56
63
491
309
156
171
21
538
192

ISO
135
59
103
85
146
40
102
25
203
179
28

161
~. Pan,c,paoon
electoral

10368
66.71
8183
5755
7563
67.18
5795
67.86
9379
52.19
64848
5820
15512
58.60
2341
66.33
4451 , 70.59
25820
58.03
19816
66 71
54912
54 15
35419
61.80
1 12874
68.21
42340
67 90
25507
60.79
65.33
1 9954
43797
62 70
7112
63.47
17876
58 73
33802
62.55
10385
70.00
14810
62.07
22295
6312
29822
64.32
15160
63.91
47234
62.72
26932
62.86
38476
62.02
33996
63.19
9250
71 .96
48257
6066

l

Fuente: columnas (1) y (4): Aguayo Ouezada, S (ed) 2000; columnas (2/ y (6r IFE 2000

Las Organizaciones no Gubernamentales (ONG) han
sido definidas como "grupos independientes del estado y de los
partidos políticos, no tienen propósito de lucro y buscan influir
en la vida pública, promover la participación y el desarrollo
social y brindar asistencia privada" (Aguayo Ouezada, S. (ed.)
2000:311 ). En 1994, la mayor proporción de estas organizaciones estaba dedicada a la promoción social (18.2%), le
seguían en importancia numérica las dedicadas a los derechos
humanos y la promoción de la democracia (17. 7%), los colegios
de profesores y cámaras (11.3%), la ecología (10.9%), la asistencia social (10.2%), la promoción de la mujer (6.8%), los
frentes populares (6.2%), los institutos de formación e investí-

�16~ / faculladde filosolía v letras
Universidad Autónoma de Nuevo león ¡ 169

gación (5.6%), las dedicadas a actividades culturales (5.2%),
asesoría legal (2.0%), indígenas (1 .6%), organizaciones internacionales de apoyo al desarrollo (1.2%), migrantes y refugiados (1.1 %), publicaciones de promoción social (1.1 %) y organizaciones de colonos (1.0%). Debe notarse que mientras en
1994 estas organizaciones eran 1324, para el año 2000 ya
habíamos alcanzado la cifra de 6887, o sea que se habían quintuplicado.
Si tenemos en cuenta el conjunto total de variables,
encontramos relaciones muy débiles entre el porcentaje de
votantes y el resto de las variables en consideración. La
relación más alta se da entre número de votantes y población
urbana (Pearson: .439); sin embargo, el valor es muy bajo para
hablar de una determinación fuerte. Le sigue la relación entre
promedio de años de escolaridad porcentaje de votantes
(Pearson: .415). Estas dos relaciones están en consonancia
con la teoría general que hemos enunciado: urbanización y
escolaridad se asocian a participación electoral. También encontramos una cierta relación entre la participación electoral y
el número de habitantes por ONG en el estado (Pearson: .403),
lo que avalaría parcialmente la idea de que una mayor presencia de organizaciones sociales favorece la participación política.
Por otro lado, la correlación más baja se registra entre el porcentaje del producto interno bruto per capita en la industria
manufacturera y la participación electoral (Pearson: .141 ). Si
utilizamos una medida no paramétrica (rho de Spearman), no
encontramos tampoco valores muy importantes, aunque sí una
variación: el producto interno bruto per capita se convierte en la
variable principal (=.457) para explicar la participación electoral,
aunque el producto interno bruto industrial sigue siendo el más
bajo (=.06).

A manera de conclusiones
Si bien esta investigación se abocó al estudio de algunas variables macro vinculadas con la participación electoral, quedan
muchas relaciones por investigar, tanto en el nivel macro como
en el micro, incluidas en este caso las variables subjetivas, las
cuales no pueden ser analizadas en este tipo de estudios sino
que requieren de otros más específicos. Podríamos decir que

se confirman parcialmente algunas de las relaciones anticipad_~s por la teoría, como son que la escolaridad la b .
zacIon la d'
·f·
•,
,
ur anI,
_1v~rs1 tcac1on de organizaciones sociales y el desarr?llo econom1co general favorecen la participación electoral
;1n em?argo, hay _muchos factores todavía no identificados qu~
eterm1nan la participación de los ciudadanos mexicanos en los
procesos electorales; especificar cuáles son y cuál es su incidencia real deberá ser motivo de otras investigaciones donde
puedan ~finarse los detalles de este proceso. Insistimos en que
la mayo~1a de estos_ factores se relacionan con estructuras de
personalidad o variables psicosociales· intere·s mot· . ,
'd 1 •
.
·
,
IvacIon,
1 e?_og1as o creencias personales, concepción de los procesos
pol1t1c~s, soc1alizac_ión, son algunos de los muchos factores que
deberan ser estudiados como posibles factores causales de
mayo: o menor participación electoral, amén de ampliar los
estudios a las múltiples formas de participación política.
. Se ~~Pi_te 1~ pauta de lo que yo llamaría la paradoja de
la pa_rt1c1pac1on. mientras que la participación electoral es más
amp!1a e~ el nivel nacional que en el nivel local (elecciones
pres1denc1ales_v~. el~cciones de gobernantes locales), las otras
formas de part1c1pac1on (especialmente las informales) son más
frecuentes en el nivel local que en el nacional. ¿Por qué la
gente se _compromete menos en los procesos electorales
locales y s,n embargo está más dispuesta a participar de otras
forr:ias _en los P:ocesos locales?. Podríamos arriesgar muchas
h1potes1s pero sin duda no tenemos aún una explicación válida
para ello.

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julio-agosto 2000, 42-69.

�Reseñas
ocumenios

Reseñas y
Documentos

�Universidad Aurónoma de Nuevo león/ 175

Aplicación de algunos conceptos
de la sociocrítica literaria a una
novela mexicana

Socorro lmelda Balderas Puente
In memoriam
La revista Cathedra publica el ensayo: Aplicaciones de algunos
conceptos del método de la socio-crítica literaria en una novela
mexicana, -escrito por la maestra Socorro lmelda Balderascomo un homenaje póstumo a su labor docente y de investigación.
Estudió la licenciatura en Letras Españolas en la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL. La maestría en "Educación"
en la Universidad Regiomontana y, cuando se nos adelantó en
el camino, cursaba la maestría en "Letras Españolas". Fue catedrática en la Preparatoria No. 15, participó en la coordinación
de Preparatorias en la Biblioteca Magna, "Raúl Rangel Frias".
Colaboró en la elaboración de dos libros de texto: Taller de
Redacción y Taller de Lecturas Literarias.
Maestra Socorro lmelda, vivirás en el recuerdo de todos los
que apreciamos tu talento, tu alegria y tu entrega desinteresada por la enseñanza.
Ludivina Cantú

El presente artículo es un acercamiento al estudio sociocrítico
de Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco. Como

�m/facullad de filosolía yte1ras
Universidad Autónoma de Nuevo león/

de todos es sabido, no existe una sola metodología para el
estudio de la creación literaria; es conveniente retomar elementos que sirvan de base al análisis y adaptar éste a la n~tural~~a
de la obra, de sus valores estéticos y de su conf1gurac1on
lingüística.
En este estudio se toman en cuenta: a) Planteamientos
de la Narratología que comprenden diversas concepciones de
texto y el concepto de "sujeto colectivo"; b) Algunas cuestiones
teóricas acerca de los indicios; y c) aportaciones de la crítica literaria en torno a la "lntertextualidad".
De acuerdo con el Diccionario de retórica y poética de
Helena Beristáin (1985, p. 483), el texto literario se define por
su función lingüística y por su función social; por una parte,
transmite significados y por otra genera nuevos contenidos.
Una concepción aportada por la misma autora es la siguiente:
El texto es un punto donde se intersectan varios códigos culturales
o sistemas que configuran una compleja red de relaciones entre el
texto en cuestión y otros textos consciente o inconscientemente
evocados, viejas lecturas o fragmentos escuchados y rememorados
que se hacen presentes en el texto como elementos reelaborados
de los que éste se nutre.

Tal forma de entender la noción que nos ocupa se complementa con las referencias de la autora a textos de Hjelmslev y de
Kristeva. Hjelmslev, la define de la siguiente manera: "el texto o
discurso es un proceso semiótico que, como objeto de estudio
de la teoría lingüística es una clase dividida en componentes,
que a su vez pueden dividirse en más componentes, hasta a~~tar el análisis"; mientras para Kristeva: "el texto es product1v1dad, es decir capacidad de transformación; actividad semiót!~ª
que abarca las operaciones de produccción y transformac1on
del texto, cuyas propiedades semióticas se toman en cuenta
tanto en la enunciación como en el enunciado".
Beristáin (1985, pp. 483-484) revisa otras concepciones
de "texto". Una de ellas, es la que ofrece Gérard Genette: "El
texto es un organismo mucho más complejo y original. Se trata
de un todo cerrado, ordenado, coherente, justificado, que posee
su equilibrio, sus tensiones internas, mismas que hay que
analizar antes de relacionarlo con otros sistemas textuales o no,
anteriores a él"; y, por último, la aportación de Dolezel: "textos
literarios son sistemas semióticos altamente organizados, de

producción significante, creativa y significativa".
Partiendo de esta diversidad de concepciones de texto
Las ~atal/as en el desierto será analizada ahondando en el

estu~10 de todos sus componentes y aplicando una de las
propiedades del texto literario, la intertextualidad.
Ahora bien_, par~ llega~, al análisis de estos componentes en el texto literario tamb1en es importante partir de una
postura de 1~ crítica literaria que propone la consideración del
contexto social en que se produce y recibe la obra literaria ya
que:
'
...una obra, a~nque sea creada fundamentalmente para ser leída,
no ~or ello de¡a ~e ocupar una posición en el contexto cultural que
define el pensamiento de ~n. tiempo, la realidad de una época. Por
eso, p~rque es signo de mult1ples valencias, han de generarse unos
proced1m1entos ~ara analizar ese objeto artístico y poder, como
resultado, ~~nfenrle el valor real que tiene en la trama de los fenómenos estet1cos sobre los que la sociedad asienta los principios
esenciales de su devenir histórico (Gómez Redondo, 1996, p. 16).

Pe~~ ~ qu~ sabemos_ podrían buscarse otros caminos para un
anal1s1s mas exhaustivo, se considera de interés la aportación
del enfoque emprendido desde estos aspectos que pueden ubic~rse en el umbral de la perspectiva sociocrítica propiamente
dicha.
.
El presupuesto teórico que subyace al presente aborda¡~ a la novela de Pacheco implica que el receptor toma una
a~t1tud enjuiciadora de los elementos y valores que conforman
dicha obra; es decir las formas de abordar una obra literaria se
logran, por una parte, cuando el lector sólo asimila lo que le dice
el t~xto; y por otra cuando busca su significación a fin de
real'.zar un en~oque de este último tipo, se considera importante
partir de las diversas concepciones de "texto" lo cual da apertura al análisis de los componentes que subyacen en él.
1. Análisis de Las batallas en el desierto a la luz de la
Narratología

El _a_nálisis de la_ n_ovela de Pacheco se sustenta en categorías
teonco-met~d~l~g1cas manejadas dentro de la narratología,
tale~ como m_d1~1os, ~ujetos colectivos, prácticas sociales y discursivas y practicas ideológicas.

m

1

�178 / facultad de filosolía y letras

Universidad Au1ónomadeNuevo león/ 179

1....

..
i!

1.1

1.1. Indicios

De acuerdo con Helena Beristáin (1985, pp. 233, 234), se llama
indicios a aquellas unidades integrativas que son de natural~za
paradigmática porque se relacionan con otras dentr? un niv~I
distinto. Son los indicios los que revelan rasgos f1s1cos ~ psicológicos y que se dan ya sea integrados ~ los verbos d1sc~rsivos peculiares de las catálisis suspensoria~. en las descripciones, ya sea integrados a los verbos_de acc1on _
en .1~s modos
de lo real y patentizados mediante acc1o~es. Los md1c1os constituyen una red de anticipaciones que mas tard~ pueden_ser o
no ser retomadas aisladamente o integradas a informaciones,
éstas también son unidades mtegrat1vas es decir, las r~ferencias a seres y ob¡etos, mediante las cuales se cara?terizan el
espacio y el tiempo en que se desarrollan las acciones narradas.

?e

Aplicando esta concepción, se observa que la obra de
Pacheco, motivo del presente análisis, está narra~a. ~n doce
episodios, en los que se presenta la época de tran~1c10.n de un
México tradicional a un México moderno. Narra la historia de un
amor imposible, y se denuncia la corrupción soc!al y políti~a. En
esta breve novela se refleja la vida de las fam1has de la ~poca
y algunas de sus costumbres, en relación con el nivel social correspondiente.
El primer episodio refleja un moment? histórico-polít¡co
del régimen de Miguel Alemán (1946-1952~, ~poca de camb1o_
s
económicos, culturales, estructurales y art1st1cos. Como manifestación literaria de ello, se da cabida en el texto de la novela
a ciertos vocablos provenientes del idioma inglés, se presentan
en el relato las protestas de la gente ante la inflaci~n. las
inmoralidades, la delincuencia; y no obstante lo negativo.' se
propone en el relato la visión de un México con su realidad
nacional transformada para el año 2000.
Los estragos que de¡ó la guerra en el Medio O~iente Y
la influencia que llegó a México son partes argumentativas de
este primer episodio del relato novelesco. Aq.uí ~e marcan esp~cios distintos en cuanto a condiciones econom1cas de los habitantes.
Roma y Doctores. Rom1ta era un pueblo aparte. Allí ac:cha el hombre del Costal, el gran Robach1cos. Si vas a Rom1ta nino te secues-

tran, te sacan los OJOS. te cortan las manos y la lengua te ponen a
pedir candad y el hombre del Costal se queda con todo De día es
un mendigo; de noche es un millonario elegantísimo gracias a la
explotación de sus victimas (Pacheco· 1999, p 14)

En el contraste entre las colonias Roma y de los Doctores, se
evidencian dos clases sociales, los poderosos "servidores" del
pueblo, quienes hacían creer a la gente en los grandes logros y
construcciones para el servicio del pueblo; y, la clase social
baja, con la esperanza de conseguir el progreso tanto personal
como nacional.
El personaje narrador, nacido en una familia tradicional
conservadora y educado con los principios morales que se
inculcaban entonces, se ve en la disyuntiva de elegir sus
propias amistades. Tal era la influencia de sus valores, que
todos sus amigos fueron rechazados por el grupo familiar:
Jorge, por ser hiJO de un general que combatió a los cristeros;
Arturo, por venir de una pareja divorciada y estar a cargo de una tia
que cobraba por echar las cartas; Alberto porque su madre viuda
trabajaba en una agencia de viaJes, y una muier decente no debía
salir de su casa (Pacheco, 1999 p. 17).

Aquí imperan prejuicios vigentes desde las prácticas en las
guerra de los cristeros a cuyos mártires aún se les rinde veneración.
El segundo episodio que relata la novela presenta la
vida de los que poseen el poder, los políticos de México. Está
lleno de sarcasmo y críticas propias de la adolescencia. Es el
caso de Jim, hijo de un político y la amante de éste, relación no
bien vista por ciertas clases sociales; para evadir críticas y
burlas, dice Jim: "Veo poco a mi papá porque siempre está
fuera trabajando al servicio de México" (p. 20). La incidencia de
los valores socio-culturales se evidencia en que, aun cuando
Jim no es aceptado por su padre, él observa las normas de conducta y las formas de vida propias de las familias bien instituidas.
Todo el relato gira en torno a Jim y a su amigo Garlitos,
personaje narrador, en la situación familiar de ambos se aprecian dos tipos de conductas femeninas; por una parte, la madre
del narrador representa a la mujer conservadora y tradicionalista, quien tiene una cultura limitada y reproduce los valores y

�rn~ /facul1ad de filosolía yleIras
costumbres que adquirió en su infancia. En cambio Mariana, la
madre de Jim, representa a la mujer liberal con muchas ambiciones. Se detectan a la vez tres estratos sociales representados por: Harry Atherton, quien vive en Las Lomas, la clase alta;
Rosales, quien vive en una vecindad apuntalada con vigas, la
clase baja; y el protagonista, quien vive en un ambiente de trabajo y dentro de una familia con aspiraciones de progreso, la
clase media.
Jim, producto del amasiato de su madre y el supuesto
"servidor público", no sufre carencias como sus compañeros de
clase y la mayoría de las familias, disfruta de las novedades del
mercado, como los juguetes importados de Estados Unidos,
cuando en México apenas empieza la producción de artículos
rabricados con plástico. Su madre "vela" por su bienestar
cumpliendo todos sus caprichos.

En este apartado también se percibe, como indicio de
lo social, un contraste entre usos y costumbres respecto a la alimentación, y así lo expresa el protagonista:
Me encantan señora nunca había comido nada tan delicioso. Pan
Bimba, jamón, queso Kraft, tocino, mantequilla, ketchup, mayonesa, mostaza. Eran todo lo contrario del pozole, la birria, las tostadas
de pata, el chicharrón en salsa verde que hacía mi madre (p. 29).

Otros indicios del contexto sociocultural corresponden al orden
de lo ético-moral. El protagonista, un niño en proceso de formación, cae en una práctica edípica al enamorarse de la madre
de su mejor amigo, práctica no bien vista por los convencionalismos sociales y familiares. Sus padres lo inhiben y lo llevan al
psiquiatra.
A instancias de su padre, Garlitos se somete a una serie
de tests, según los cuales los "especialistas" determinan un
problema edípico y otros problemas, como la sobreprotección y
la sumisión; en consecuencia, adjudican a la madre del protagonista el adjetivo de "madre castrante". Por otra parte, se dan
opiniones contrarias: "el chico es listísimo y extraordinariamente
precoz (... ) La conducta atípica se debe a que padece desprotección, rigor excesivo de ambos progenitores, agudos sentimientos de inferioridad ..." (p. 46) Garlitos, ante tal situación, se
muestra escéptico y le da poca importancia a lo sucedido; mientras su madre guarda las apariencias, representando así la con-

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 181

~ucta de cierta_ clase_ social, la de la madre típica que vela por
el comporta~1ent~ intachable de su familia". Esta jerarquía
moral se ev1denc1a cuando el personaje explica el enamoramiento de Garlitos por "malas influencias" de sus amigos y
de su hermano, y no propios de su grupo familiar:
Mi madre insistía_ en que la nuestra -es decir la suya- era una de
las meiores familias de Guadalajara. Mujeres devotas, esposas
::~egadas, madres ejemplares, hijos obedientes y respetuosos (p.

También funciona como indicio el personaje que corresponde al
padre de Garlitos: un hombre de carácter apacible, pero siempre trazándose metas en busca de un futuro prometedor, típico
hombre de negocios que conserva una actitud positiva aun
?uando no haya tenido éxito en otras empresas y su fábrica de
Jabones_ pre~ente una posible quiebra, siempre preocupado por
su apanenc1a personal y por lograr una buena cultura.
. Por último, un indicio también significativo lo constituye
la busqueda de Mariana, por parte de Jim, búsqueda sin éxito
pues nadie le da información y se queda en la incertidumbre de
la existencia de Mariana. Toda esta búsqueda, representada
por el narrador como, "batalla en el desierto", pues a 52 años de
distancia, la colonia Roma, la vida del México de esa época
desaparecieron, nadie guarda sus memorias, todo se ha transformado. Todo pasó como pasan los discos en la sinfonola,
nunca sabré si aún vive Mariana. Si hoy viviera tendría ya
ochenta años" (p. 68).
1.2. Sujetos colectivos

Continuando con el análisis sociocrítico de la obra de Pacheco,
se identifican en ella otros componentes de la narrativa propuestos por Edmundo Cros: "Cada uno de nosotros pertenece,
a una, ~erie de sujetos colectivos (generación, familia, origen
geograf1co, profesión)". "Estos diferentes sujetos colectivos propone~.. en el momento en que pasamos por ellos, sus valores y
sus v1s1ones del mundo a través de las materializaciones de las
expresiones semióticas, gestuales o verbales que los caracterizan" (Cros, 1986 pp. 94, 95).
Para ejemplificar lo referente a los sujetos colectivos
que se presentan en la novela de Pacheco, se han elegido las

�m/ facuitad de filosolía ylelras
e
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....:a::

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Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 183

e

u

familias y un grupo sindical.
En primer término hablaremos de la familia de Rosales,
quien es de origen humilde, y cuya madre era una afanadora.
Rosales ante la situación de pobreza y rechazo de la nueva
pareja d~ su madre, decide salir a vender chi ~les y ~~sar h~mbre. El personaje colectivo, en este caso, ~s la familia de nivel
social bajo" cuyos miembros se vean obligados a explotar la
fuerza de trabajo de los menores de edad. En contraste con la
ubicación económica y social, este sujeto colectivo se caracteriza por otro rasgo que el autor adjudica al mismo Ro~ales: es
reconocido por sus compañeros de clase como "~I meior ?lumno", quien tenía la mejor letra, y la mejor ortograf1a; de ah1 que,
en repetidas ocasiones, le soliciten ayuda.

Un tercer grupo familiar está constituido por la familia
de Jim, compuesta por su madre y él, se encuentra en una posición diferente. Jim no conoce a su padre, y sin embargo su
situación económica está por encima de muchos: su alimentación, su cultura, su forma de vestir y las cosas que posee,
lo hacen ser y actuar en forma distinta.

1

Otro grupo familiar que bien podemos c~~siderar c?mo
"sujeto colectivo" en el sentido de Cros, es la familia de Ca~lit?s.
Sus rasgos propios comprenden el estar legalment~ const1t~1da
y el interés que "Papá" y "Mamá" ponen a l_a form~c1ón y el bienestar de sus hijos. Originarios de Guadala¡ara ~migran a la_capital del país en búsqueda de mejores oporturnd_ades d_e ~ida Y
resarcirse de las pérdidas sufridas de los resabios cas1~u1les e
ideológicos de la Revolución Mexicana. El padre de _
Carht~s con
la profesión de Ingeniero incursionó en grandes inversiones,
acabando en su totalidad con herencias de sus suegros:
Para colmo m1padre -despreciado, a pesar de su título de ingeniero, por ser hijo de un sastre- dilapidó la here~cia del suegro ~n
negocios absurdos como un intento de línea aerea entre las ciudades del centro y otro de exportación de tequilas a los Estados
Unidos. Luego, a base de préstamos de mis tío maternos, comp~ó
la fábrica de jabón que anduvo bien durante la guerra y se hundió
cuando las compañías norteamericanas invadieron el mercado
nacional. (Pachaco 1999, p. 49-50).

Estas prácticas son típicas del sujeto colectivo "familia de clase
media", cuyos miembros se esfuerzan por o~~ener un~ ~uena
posición económica. En la mayoría de las familias de Mex1co_en
este nivel y en esa época, la diversión era la lectura de com1cs,
escuchar la música de moda, que en este caso era el bolero, las
radionovelas que se transmitían por la XEW. También caracteriza a este sujeto colectivo el empeño, por lo menos en apariencia, de conservar los valores de acuerdo con la época.

Por orra parte, hay un sujeto colectivo que no corresponde a los grupos familiares, sino a una asociación laboral: el
sindicato. En el relato, Rosales, por iniciativa propia, quiso formar un sindicato, y esta fúe la causa para que la despidieran de
su trabajo. Ésta práctica laboral es muy frecuente en México y
obedece tal vez a falsas expectativas de progreso material que
los sindicatos forman en la conciencia de los trabajadores. A la
vez, las prácticas sindicales en un país subdesarrollado como el
nuestro, son mediatizadas por los centros de poder político y
económico, y esto se refleja en Las batallas del desierto.
1.3. La lntertextualidad
Otro componente más complejo que se puede localizar en un
texto narrativo o poético es la intertextualidad, término que ha
sido definido en forma variada por los diferentes autores que
emprenden su estudio.
El término 'intertextualidad' fue introducido por Julia
Kristeva y esta es la definición que ella le da: "Un texto constituye una permutación de textos, una intertextualidad: en el
espacio de un texto se cruzan y se neutralizan múltiples enunciados tomados de otros textos".
Otro de los autores que estudian el intertexto es M.
Riffaterre (1997 b), quien proporciona el concepto siguiente:
Es la percepción por el lector de relaciones entre una y otra obra
que la han precedido o seguido llegando a identificar la intertextualidad. La intertextualidad es: el mecanismo propio de la lectura. Sólo
ella en efeto produce la significancia, mientras que la lectura lineal
común a los textos literarios sólo produce el sentido (p. 3).

Gérard Genette (1997), por su parte, percibe cinco tipos de relaciones transtextuales o trascendencia textual:

1. Es una relación de copresencia entre dos o más textos por la
presencia efectiva de un texto en otro. Es la práctica tradicional de la cita.

�184 / facultad de filosolía yletras

Universidad Au1ónoma de Nuevo león/ 185

=
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u

2. Se refiere a la relación menos explícita y más distante que en
el conjunto formado por una obra literaria mantiene el texto
propiamente dicho con lo que sólo podemos denominar su
paratexto. Título, subtítulo etc., intertítulos, prefacios, postfacios, advertencias, introducciones.
3. Tipo de trascendencia textual. Metatextualidad, es la relación
de comentario que une un texto a otro texto del que él habla
sin criticarlo necesariamente y hasta sin nombrarlo.
4. Tipo de transtextualidad. Hipertextualidad, toda relación que
una un texto (B) hipertexto a un texto anterior (A) que se
llama hipotexto.

A-- - - - - -Hipotexto--- Hipertexto- B
Ejemplo:
Odisea
La Eneida
(hipotexto)
(hipertexto)
5. El más abstracto y más implícito es la Architextualidad. Se
trata de una relación completamente muda que sólo es articulada a lo sumo por una mención paratextual o la mayoría
de las veces infratitular; la indicación novela, relato, poemas,
que acompaña el título sobre la cubierta.

Considerando estas aportaciones acerca de la intertextualidad,
tratamos de ilustrarlas mediante ejemplos de Las batallas en el
desierto.
En esta novela de José Emilio Pacheco se entretejen
textos de diverso origen. Su introducción en el relato novelesco
marca lo mismo que los indicios y la inclusión de sujetos colectivos, el contexto socio-histórico e ideológico-cultural de la obra.
Así se introducen títulos de programas de radio: El Llanero
Solitario, La legión de los Madrugadores, Los niños Catedráticos, Leyendas de las calles de México, El Dr. /.Q., Doctora
Corazón desde su Clínica de Almas.
También se identifican títulos de canciones de moda
como Sin ti, Amorcito Corazón, y La Múcura. Al respecto, el
texto de la novela vuelve a poner de moda un bolero puertorriqueño cuyo mensaje caracteriza el romance de Garlitos: "Por
alto esté el cielo en el mundo, por hondo que sea el mar profundo, no habrá una barrera en el mundo que mi amor profundo no rompa por ti".

.
~n el discurso de Pacheco resulta muy significativa la
int~oducc1ón de_ ~nglicismos de toda índole, como se evidencia
en. a) La menc1on de algunos nombres de las compañías fabricantes de automóvile~: Packard, Cadillac, Buick, Chrysler,
~ercury, Hu~son, Pont1ac, etcétera; b) La alusión a prota on1stas de pellc~las de la época (1950-1955): Errol Flynn Tyrine
Power; c) La ,ncorpo_ración al habla de los mexican~s residentes en ~-stados Unidos: oquéi, uasamara, sherap, sorry, uan
r71_º':1ent ~l11s; ~
La manifestación léxica del cambio en los
hab1tos allment1c1os del mexicano, marcada en el uso de términos como: hamburguesas, pays, donas, jotdogs, áiscrim.

?)

A manera de conclusión: De acuerdo con lo antes expuesto, _P?demos concluir que un análisis sociocrítico requiere
del d?m,rno de la teoría y metodología pertinentes. Aunque este
traba¡o lo considero inconcluso, me permitió conocer algunos
elementos m~todológicos para aborda las obras literarias desde
otra perspectiva.
Bibliografía
Angenot, Marc, _(~997). La intertextualidad: Pesquisa sobre la aparición y
~tfus1on d~ __un campo nacional, en: Navarro, Desiderio,
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-(l 99 7c) Semiótica intertextual: el interpretan/e, en Navarro, Desiderio

(Compilador Y traductor), "lntertextualité", La Habana, UNEAC.

�186 / facuitad de filosolía yletras

1

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zumthor Paul (1997). lntertextualídad y movilidad, en: Navarro, Desiderio
' (~mpilador y traductor), "lntertextualité", La Habana, UNEAC.

Universidad Autónoma de Nuevo león/ rn7

Homenaje aAlfonso Reyes

Enrique Puente Sánchez
En el centésimo duodécimo aniversario del natalicio de Alfonso
Reyes y en este homenaje que nuestra Universidad le rinde por
medio de la Facultad de Filosofía y Letras, podemos prodigar
todos los títulos y calificativos laudatorios que su inmensa valía
como escritor merece: el regiomontano universal, el gran
poeta, el profundo ensayista, el vasto polígrafo, el magnífico
helenista, el excelso humanista. Estos y otros muchos se
pueden verter sin temor a equivocarnos, acerca de la persona y
en relación a la obra de Alfonso Reyes.
Y, ¿qué decir del honor y del justo orgullo que ha dado
a Monterrey haciendo aparecer el nombre de nuestra ciudad en
periódicos, revistas, folletos, libros y enciclopedias de todo el
mundo? Es altamente satisfactorio para un regiomontano
encontrar en muchas ciudades del planeta obras de Reyes, y
comentarios muy interesantes en múltiples idiomas acerca de
ellas. Monterrey, la ciudad; Nuevo León, el estado; México, el
país, se agigantan ante el mundo del arte y de las letras en particular, debido a la obra inmensa e intensa de nuestro gran
escritor.
Pero en este plan de loas y reconocimientos al poeta de
Monterrey y del Cerro de la Silla, ni encontraríamos un final ni
diríamos algo que valiera la pena a nuestro ilustrado auditorio.

�188 / facultad de filosolia yle1ras

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e

-=
1.1

Lo mismo podría suceder si nos dedicáramos a enumerar sus
obras, de todos ustedes conocidas. Pero digamos al me~os que
son veintiséis los tomos del Fondo de Cultura Económica que
contienen sus escritos: Cuestiones Gongorinas, Visión de Anáhuac, El Deslinde, Parentalia, Cuestiones Estéticas, lfigenia
Cruel, etc.
Para tocar un punto concreto acerca de nuestro autor,
quiero referirme particularmente a su pasión por Grecia y al hermoso poema dramático que es el clímax de esa desbordante
pasión. lfigenia Cruel no sólo es la máxima altura qu~ alcanza
su amor por la Hélade, sino que es la obra que lo r~ahza como
ser humano y que lo lleva también a la cima de un lllulo que ya
le hemos adjudicado: el de excelso humanista.
Justo a la mitad de su vida, en el verano de 1923,
escribe Reyes el gran poema que corona, por su conteni~o y por
su simbolismo, todos los renglones y párrafos que ded1c? a la
patria de Platón y Aristóteles. La primera edición se realizó en
Madrid en 1924; la segunda en México, en 1945.
Aquí en México, el Teatro de Orientación patrocinado
por la Secretaría de Educación Pública, Departamento de Bellas
Artes llevó la obra a las tablas del Teatro Hidalgo en agosto Y
septi~mbre de 1934. En Madrid se representó lfigenia Cruel el
12 de abril de 1958. De ambas representaciones se conservan
los nombres de los directores y actores participantes.
En un ensayo de quien habla, publicado por la revista
"Reforma Siglo XXI" de la Preparatorio No.3, tuve el plac_er d_e
realizar una comparación entre esta lfigenia re~en~e y la lflge~,~
en Tauris del griego Eurípides. Audazmente afirme qu~ _la originalidad y maestría del escritor regiomontano, me perm1t1an concluir que en algunos aspectos de la creación literaria, Reyes
había superado a Eurípides. Me refería al ma~~jo de la a~agnórisis, a la conducción de la trama y a la soluc1on del conflicto.
Imposible dar detalles en esta breve alocución. Pero ~í
sugiero una relectura del mito de lfigenia en toda la tragedia
griega, para poder reconocer todos su mé~itos al poema _de
Reyes y a él mismo. Lo que ahora debo ~ec1r es ~u_e su pasión
por Grecia comienza desde 1908 aqu1 en Mex1co,_en las
reuniones que tenía con Pedro Henríquez Ureña, Antonio Caso,
José Vasconcelos y otros escritores. Una memorable lectura

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 189

del Banquete de Platón sirvió de punto de arranque y tuvo una
influencia definitiva en su vida; a partir de entonces su actividad
helenística sólo será detenida por el hilo que cortaron en 1959
Cloto, Laquesis y Atropos.
El gran problema anímico de Alfonso Reyes se presenta el 9 de febrero de 1913 cuando su padre, el General Bernardo
Reyes, cae abatido por disparos frente a las puertas del Palacio
Nacional. Nuestro autor nada quería con problemas políticos y
se ausenta del país, Océano Atlántico de por medio. Pero lleva
en el alma la semilla (él mismo lo confiesa), de la catarsis de la
tragedia antigua y de la soofrosynee tan encomiada por el coro
del teatro ático. Diez años permanece entonces lejos de la
patria intentando esa purificación del espíritu que no es fácil
alcanzar. Pero recordando cómo la lectura de los escritores
griegos le había ayudado a superar anteriores crisis, no deja de
frecuentarlos y de escribir sobre temas helenos. Cuando regresa a México en 1924 es otro hombre; por supuesto, físicamente
había alcanzado la plena adultez, pero también espiritualmente
ya se había producido en él la catarsis tan deseada. "El entusiasta humanista ha regresado a la casa" dijo Antonio Caso en
una entusiasta bienvenida.
Este regreso a México fue por una breve temporada.
Estrechó manos y tuvo gestos de paz para todos. El pasado era
historia y él pareció sumergirse en el Leteo helénico. Regresó
a Europa radiante de alegría y lleno de energías para continuar
su labor literaria. ¿Qué había sucedido para que pudiera lograr
finalmente lo que él mismo llamaba la salvación de su alma, es
decir, aquella catarsis que tanto deseaba?
"Los coros de la tragedia griega predican la sumisión a
los dioses, y ésta es la única lección ética que se extrae del
teatro antiguo". Esto dice Reyes en el comentario que él mismo
escribe de su poema dramático. Y estas palabras suyas son el
principio para afirmar que si la lectura de los griegos lo salvó de
las crisis juveniles, ahora el hecho de escribir una obra teatral
con tema griego lo había liberado de la peor crisis de su vida.
"Antes de que mi lfigenia pudiera alentar, había de cerrarse un
ciclo de mi vida" continúa diciendo y luego descubre finalmente
todo el proceso de su catarsis con estas palabras: "La lfigenia,
además, encubre una experiencia propia ... intentamos emanci-

�190 / facultad de filosolía yletras

..i
..

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 191
C"I

§1

parnos de la angustia que tal experiencia nos dejó".
Y esta purificación y liberación de su espíritu produce
toda una explosión de actividad helénica, pero ya no sólo debida a su pasión por Grecia. Conociendo y convenciéndose de
que la literatura griega lo ha redimido, no quiere guardarse él
solo tan benéfico bálsamo; piensa que la cultura griega debe
expandirse por todo México y cuando nuevamente regresa a la
patria en 1939, llena y llena páginas en una actividad pasmosa
de investigación acerca de la Hélade. Y así, seis tomos de los
veintiséis de sus Obras Completas están dedicados al tema
heleno. La Crítica en la Edad Ateniense y La Antigua Retórica
en el No. XIII; Religión Griega y Mitología Griega en el XVI; Los
Héroes y La Jornada Aquea en el XVIII; Los Poemas Homéricos
y La Afición a Grecia en el XIX; Rescoldo de Grecia y La
Filosofía Helenística en el XX. lfigenia Cruel aparece en
Constancia Poética del No. X.
No hay que olvidar que aprendió el griego clásico y realizó la traducción de la llíada en versos con rima consonante.
Estuvo siempre pendiente de todos los nuevos descubrimientos
arqueológicos en Grecia. La actividad de Heinrich Schliemann
en Troya y Micenas, la de Sir Arthur Evans en el palacio de
Knossos en Creta y el desciframiento de la escritura lineal B por
Michael Ventris, formaban parte de su acervo cultural heleno.
Nada griego escapó a su estudio e investigación.
¿De dónde nació tanto afán por lo griego? ¿Es sólo la
lectura del Banquete de Platón en 1908 y la conversión que produce su lfigenia en 1923? Tenemos un dato para sospechar que
hay algo más hondo que produjo en Reyes esta vocación
helenística. Un apunte rescatado por Ernesto Mejía Sánchez,
elaborador de estudios preliminares en las Obras Completas; un
apunte escrito por Reyes en griego clásico e insertado en varias
de sus obras, ya traducido al español, ilumina profusamente el
misterio de tan intensa pasión.
Se le puede encontrar en el Estudio Preliminar del Tomo
XX, en la página 7, y precede al título "Rescoldo de Grecia". El
texto pertenece a la novela bizantina de Aquiles Tacio Leucipo y
Clitofón. El protagonista de esta obra llega a la antigua
Alejandría, célebre a la par por su faro y por su biblioteca, dirige
su mirada hacia muchos puntos hermosos de la culta ciudad y

s~s _ojos que_dan ahítos de belleza. El texto traducido dice lo
s1gu1e_n~e. Solo pronunciaré en griego las últimas dos palabras
del ong,~al, ~o_rque son la clave del misterio heleno de Alfonso
Reyes: . El v1s1tante no era capaz de aprehender íntegramente
con la v,st~ semejante belleza. Veía aquí, iba a ver allí, ansiaba ~~r alla y n~ quería perder lo de más allá... Entonces,
volv1endome hac,a todas partes y presa de un anhelo desesperado por aquel ~spectáculo, exclamé enloquecido: OPH:~s~~MOI, NENIKEEMETHA. ¡Ojos míos, hemos sido venciSegún este apunte escrito en griego de su propia mano
Alfo~so Reye~ había sido vencido por la belleza griega en dobl~
sentido. ~e-~c,do porque sintió que no podía abarcarla; vencido
porqu~ _smt,o que había sido atrapado por ella para toda la
extens,on temporal de su vida.

Enrique Puente Sánchez
Di~curso pronunciado el 27 de mayo de 201, en la Guardia de Honor
reah~ada ~n el monumento situado en el frontispicio de fa Facultad de
F1losof1a Y Letras, con la presencia de las autoridades de la UANL.

�Universidad Au1ónoma de Nuevo león/ 193

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La biblioteca del
Profr. Humberto Ramos Lozano

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Nicolás Duarte Ortega
Algunos amigos de Humberto Ramos Lozano nos preguntábamos hace algunos años qué fin tendrían sus libros y conjeturábamos distintas posibilidades, desde la herencia familiar
hasta la donación altruista; nunca pensamos en la compraventa, tal vez porque él no se compraba ni se vendía, o quizá
porque aprendimos que los libros sólo se compran en las librerías, quienes los aman no los venden a ningún precio. Así era
el Maestro, y sus hijas e hijo, han interpretado su pensamiento
y generosamente entregan hoy una de las mejores herencias
de su padre: su biblioteca. El vería mal cualquiera otra opción.
Algunos, o quizá debiera decir muchos, estuvimos en
su casa varias veces, y siempre nos recibía entre sus libros que
nos miraban desde su escritorio, desde dobles filas en cada
estante, desde algunas mesitas que por estética femenina de
su compañera de vida, -pretendieron ser de adorno y que
cubrían cada espacio de aquella sala que resultaba insuficiente.
Nunca pregunté si estaban catalogados porque él sabía exactamente dónde tenía cada uno; los cuidaba como a sus hijos y
cuando le placía, regalaba a quien creía que los leería. En ciertas ocasiones me prestó libros de don Rafael Ramírez, el ilustre fundador de la escuela rural mexicana.
Cuando trabajamos en la Universidad Regiomontana
apoyando al lng. Roberto Treviño, ex-Rector de la Universidad

�194/ facullad de filosolia ylelras
Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 195
de Nuevo León, los sábados, después de dar clases por la
mañana, lo acompañábamos a la librería de Leoncio Medina a
buscar libros del mundo del Este, y otras veces a otras librerías
de la ciudad. Ordinariamente regalaba libros, era muy bien
recibido y atendido y él se movía ahí con la seguridad de quien
sabe lo que busca y lo atendían quienes sabían lo que le gustaba. Después de abrevar cultura impresa, pasábamos a _la
antigua CABAÑA de Pino Suárez y Matamoros, donde satisfacíamos nuestras necesidades de cultura etílica y a media
tarde nos retirábamos, luego de sabrosas pláticas.
Amigo que fue de mucha gente, Ramos Lozano no se
limitó en su interés por la lectura, porque en su última etapa, y
hablo de más de diez años, compró muchos libros a uno de los
mejores libreros que hubo en Monterrey, don Manuel Aré_valo,
un refugiado español que tuvo la librería "Crédito de Libros
Selectos". Conocí bien a don Manuel y sé que amaba los libros;
tuvo sus librería muchos años en la calle de Padre Mier, luego
cambió a la calle de Aramberri y algunos años después tuvo un
espacio en la Facultad de Filosofía y Letras; de ahí pasó a la
Normal Superior donde permaneció hasta su muerte. El Sr.
Arévalo fue también un librero que amó los libros, conocía bien
las preferencias académicas de sus clientes, y les separaba los
libros que sabía que aceptarían. Junto con Ramos Lozano me
cuento entre esos. Don Manuel y el Profesor Ramos Lozano
mantuvieron una gran amistad que se hilvanaba sobre
alterones de libros, porque el Sr. Arévalo no sólo vendía libros,
sino que también los leía.
Desde hace muchos años la Biblioteca de la Normal
Superior lleva el nombre de Humberto Ramos Lozano, pero no
comprendo por qué nunca sentí que sus libros debieran quedar
ahí, tal vez porque en el fondo de mis sentimientos. dese.aba
que vinieran a la Universidad. En la Facultad de :1losof1a _Y
Letras están el Fondo José Alvarado y el Fondo Daniel Urenc10
Ramírez, ambos amigos íntimos del Maestro Ramos. Ahora ~us
libros vienen a la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frias,
otro de sus amigos, así que la Universidad Autónoma de Nuevo
León, sin duda la mejor institución superior en el Estado, se
engalana con heredar en sus bibliotecas la memoria y las lecturas de estos importantes intelectuales.

Entiendo que el acervo que se entrega consta de unos
doce mil volúmenes, que no incluye los documentos que la
familia revisará en el futuro y decidirá su destino, que seguramente tendrá también una motivación altruista. Cada libro que
hoy pasa a la más moderna biblioteca de la UANL, tiene las
huellas del Maestro, y seguramente la mayoría su firma, bien
definida y elegante. Muchos de ellos estarán subrayados y con
algunas notas porque todos al leer, dejamos nuestras marcas.
Otros serán los que lleven dedicatorias de sus amigos, de sus
alumnos y de sus admiradores.
Ramos Lozano impartió sus últimas clases en la
Normal Superior con alumnos del pregrado; con su último
grupo, que fue también mío, compartimos el gis y el borrador. A
esos muchachos les hice una semblanza del Profesor y les dije
que ellos tenían el privilegio de ser los últimos alumnos de uno
de los más grandes educadores que ha dado Nuevo León. Por
lo menos uno de esos muchachos es hoy profesor de esa
escuela.
Cuando murió, escribí alguna oración madrugadora,
que hoy me permite retomar otras vertientes. Al verlo en su
ataúd, con su rostro apacible me pregunté, qué pasa cuando
uno muere con todos los conocimientos, voluntades, experiencias y afectos, que nuestro cerebro encierra. Apenas unas
horas antes aún vivían en él Carlos Marx, Benito Juárez,
Mendel, Pitágoras, Lucrecio, Sabines o Aullo; apenas días
antes en aquél cerebro se articulaban juicios, palabras y
deseos; aquel cerebro exánime había dejado una larga huella
que nuestro común amigo Carlos Tijerina Torres, muerto recientemente, dejó en el poema que le dedicó al CAMINANTE DE
MUCHOS CAMINOS y que Luis Tijerina Almaguer había
retratado varias décadas atrás con su CAMINO DE LA ESPERANZA la ruta de maestros como Humberto Ramos Lozano.
Lo sorprendente de la muerte es que dejamos de existir
y que en esa fase de tránsito del ceremonial funerario parece
que todos los muertos están dormidos. Pero ahí en aquel cerebro las cargas eléctricas borraron en un instante todos los libros
que leyó Ramos Lozano, todos los artículos que publicó y todas
las palabras que pronunció. Sin embargo la rac1onal1dad, el
habla y la escritura los dejan vivos. Y aquí están y en ellos vive
el Maestro.

�m/facultad de filosofía ylelras

Ví también sobrepuestas sus grandes manos que
saludaban con suavidad, no por débiles, sino por educadas.
Con esas grandes manos, sostuvo sus libros una y otra vez;
con ellas subrayó sus páginas e hizo sus apuntes. Por eso pienso que en esos libros está el Maestro; allá en el Panteón están
sus restos físicos pero aquí están sus gustos, sus palabras, sus
ideas, sus valores; aquí está él.

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 197

Un nuevo periodo al frente
de la Facultad de Filosofía
y Letras

Ramos Lozano leía a diario, y leyó hasta el final; su
vista fue mermando con los años y las enfermedades, hasta
que sólo pudo hacerlo con un ojo, y cuando éste último perdía
capacidad recurrió a una lupa para seguir leyendo.
Así que ahora que la Biblioteca Universitaria Raúl
Rangel Frías es depositaria de sus libros, pienso que aquí está
él. con sus manos y sus palabras; con sus ideas y sus esperanzas; con Jaime Torres Bodet, con Rafael Ramírez, con Plinio D.
Ordóñez; con Ciro R. Cantú pero, especialmente con el maestro
de todas sus preferencias Moisés Sáenz.
La Universidad se nutre en un instante con lo que a un
hombre le llevó toda la vida: reunir y leer sus libros, porque
Humberto Ramos Lozano fue y sigue siendo un libro abierto
para los jóvenes.

Discurso pronunciado el 16 de agosto de 2000,
al entregarse a la UANL, la biblioteca del Profr. Ramos Lozano.

Nicolás Duarte Ortega
Sr. Rector, Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Sr. Presidente de la H. Junta de Gobierno, Lic. Gilberto Villarreal de la Garza
Señoras y señores miembros de la H. Junta de Gobierno
Sr. Secretario General, Dr. Luis Galán Wong
Sr. Secretario Académico, lng. José Antonio González Trev1ño
Directores y Directoras de Escuelas y Facultades; Directores y Directoras de los
diversos Departamentos; invitados especiales, profesores y profesoras; alumnos y alumnas.

Dedicarse a la docencia de cualquier nivel no puede ser el
resultado de un accidente de la vida o de una incapacidad de
desarrollo en alguna rama profesional; dedicarse a la docencia
debe ser una responsabilidad de quienes tengan caracteres de
entrega a los demás, de afecto por la juventud, de vocación de
servicio, de amor por el otro, de responsabilidad institucional y
de sabiduría, entendiendo por ésta la posibilidad de ser mesurado, prudente, respetuoso y justo. Así nos enseña la historia de
la educación que han sido los grandes maestros.
Existe en el pasado cultural del mundo occidental una
simbiosis entre los maestros y los miembros de las órdenes
monacales; no es extraño que fuera un monje, Juan Amos
Comenio, quien escribiera la Didáctica Magna, y que fuera religioso también el origen de las Universidades e incluso del concepto de cátedra.

�198 / facultad de filosolía ylelras
Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 199

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Empiezo hablando de esto porque pasada por la guillotina de la historia una parte de la modernidad, de su lógica,
de su filosofía y hasta de su epistemología, los elementos
nuevos de la posmodernidad se van convirtiendo en naturales y
los criterios van cambiando. Los tiempos del maestro dictador
de clase han quedado en el pasado, sustituido por el maestro y
el alumno activos; la vieja enseñanza del trivium y el cuadrivium
se guarda en los acervos de pedagogía y se sustituyen por la
educación interactiva, tecnologizada, con el inglés como lengua
franca y la computadora como la nueva libreta electrónica. El
maestro se vuelve virtual y la realidad también.
Ahora la educación universitaria ha pasado de la universidad humanística a la universidad científica y tecnológica, y
hasta las hay con este último nombre; en realidad las universidades modernas han hecho ciertas acentuaciones en algunas
ramas del saber o de la técnica; hasta una universidad
pedagógica creó el gobierno mexicano. Lo anterior nos remite
a reconocer el difícil quehacer de las humanidades en los
momentos actuales; por eso es importante valorar el esfuerzo
que hace la UANL por mejorar el desarrollo humano de sus
alumnos mediante los "Estudios Generales"
La Facultad de Filosofía y Letras, consciente de su
responsabilidad ha renovado sus planes de estudios, no con la
idea de dejarlos veinte años para que se vuelvan escleróticos,
sino con la convicción de renovarlos constantemente, pues
como es del conocimiento de todos, la ciencia, la técnica y las
ciencias humanas ahora cambian con extrema rapidez.
Filosofía y Letras, que ha cumplido medio siglo, no olvida a sus fundadores y a sus benefactores. Nació en la posguerra con los valores del medio siglo y los horrores del holocausto; fue un buen momento para nacer; después creyó en la
utopía socialista y ahora está en una etapa de transición, pensando en sus alumnos como objetivo primordial, porque .ellos
son la esencia de su quehacer y de su existencia.
Siete carreras en Filosofía y Letras es un gran compromiso; son siete universos laborales qué satisfacer, que
requieren diferentes procesos de formación académica y técnica; son también siete formas de entender la vida y sus obje-

tivos; deci~ Filosofía y L.etras ya no es decir filosofía y poesía,
ahora equivale a decir ciencias humanas.
.
Por eso estamos cambiando y por eso estamos resintiendo los cambios, pero si toda crisis es un cambio no todo
ca~bio tiene que provocar una crisis. Hoy nos conocemos
me¡or como institución; aplicamos el examen del CENEVAL y ya
observamos menos deserción; aplicamos la evaluación docente
Y deb~mos afinar algunos aspectos; según la evaluación
respectiva. tenem~s aceptables servicios administrativos, pero
debemos 1ntroduc1r más tecnología; apoyamos la academia de
maestros y alumnos; damos un trato cordial a los trabajadores
Y tratamos de mantener la tolerancia y el respeto como una
norma de vida.
. . Podemos diferir en criterios, respetándonos; podemos
part1.c1par en acciones electivas reconociendo que en la democracia se lleva la posibilidad de ganar y el riesgo de perder.
Queremos una Facultad que siga creciendo en calidad, que
asuma todos los compromisos de la VISION 2006 y que añada
los suyos propios. Queremos una Facultad con Doctores y con
Doctorados, con Maestros y con nuevas Maestrías.
Hemos trabajado mucho estos tres años y los resultados ~stán a la vista. La Biblioteca es mucho mejor; la imprenta
e~ mas ordenada y productiva y con menos personal; la sala de
computo es mejor que hace tres años; el Recinto de Profesores
es un conjunto de treinta y uno cubículos donde hay computador~s e Internet; la sala de maestros es muy buena; las coordinac~ones son un orgullo; el Centro de Idiomas está me¡or
equ1p~do; la labor editorial ha sido continua; ganamos la
donación cultural del Gobierno de Japón, frente a 16 institucion?s nacionales; equipamos el edificio de Posgrado que construyo la Administración anterior; tenemos un mejor edificio de la
Escuela de Teatro y hemos duplicado su alumnado; estamos
ahora en un renovado auditorio; hemos cuadruplicado la cantidad de com~utadoras; pero lo mejor que ha hecho Filosofía y
Letras, lo mas trascendente, han sido sus nuevos Plar"'s de
Estudios.
Todo esto y muchas cosas más, como la cafetería, no
lo hemos hecho solos; tenemos maestros y maestras becados,
cursando doctorados en el país y el extranjero, porque en todo,

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�200 / facullad de filosolía yleIras

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Universidad Au1ónoma de Nuevo león / 201

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hemos contado siempre con el apoyo decidido y decisivo del
Rector Reyes S. Tamez Guerra. Nunca he sentido que las
autoridades centrales, que los servicios médicos o que las
autoridades sindicales, tengan animadversión para Filosofía y
Letras y nosotros estamos aprendiendo a recomponer nuestra
dimensión interna; por eso invito a mis compañeros profesores
y profesoras, a los alumnos y a los trabajadores a que usemos
el diálogo y no el dicterio para que podamos entendernos; disentir es un derecho de todos, pero el derecho a disentir no
equivale al derecho a violentar.
Sr. Rector; Honorable Junta de Gobierno; no estoy en
la educación por un accidente de la vida o por incapacidad en
el desarrollo profesional; estoy en educación porque es mi
vocación; porque he conocido a los jóvenes desde la adolescencia hasta los sesenta años; porque han llorado conmigo
alumnos de dieciocho años y hombres y mujeres de cincuenta;
porque cada vez que sale un grupo de alumnos de esta
Facultad me preocupo por su seguridad y la inquietud de sus
padres; porque la venganza no es parte de mi vida; porque me
gusta compartir lo que he aprendido y estoy en la administración escolar porque la vida docente me brindó la oportunidad
de iniciarme en ella cuando apenas tenía veinticuatro años; por
eso y muchas razones más reafirmo mi protesta de cumplir más
y mejor con la responsabilidad de Director porque amo la educación, amo la libertad y amo la Universidad sin adjetivos,
porque mi primer contacto con ella fue el bello edificio del
Colegio Civil, a donde siendo adolescente llegué a estudiar en
la Preparatoria Uno que dirigía mi siempre respetado maestro y
ahora buen amigo Mario López Ramírez.
La única riqueza que deja la universidad es el goce de
la cultura y la compañía de la juventud y esas son dos grandes
razones para vivir satisfechos.

Discurso de Toma de Posesión, pronunciado el miércoles 31 de mayo de
2000, en el Auditorio Alfonso Range/ Gueffa.

Una exposición memorable

José Carlos Méndez
China Imperial. Las dinastías de Xi'an
Por su ~alor en sí misma, por su mensaje diplomático, y por
haber sido Monterrey una de las cinco o seis ciudades del
mundo a las que China aceptó llevar esta exposición, vale la
pena guardar memoria del hecho.
Traída a Monterrey gracias a los directivos del Museo
del Vidrio, la exposición China Imperial. Las dinastías de Xi'an
se ~nauguró el 6 de feb~ero de este año y se clausuró el 30 de
abril, calculándose que la vieron sesenta y tres mil personas.
. . Co_mo toda exposición de este género, China imperial. ..
ofrec10 vanas lecturas. Una de ellas, muy accesible, consistió
en verla desde la perspectiva de qué hay detrás de cada pieza
ex~uesta; . es decir, qué significa, qué documenta, qué simboliza, que expresa; y por qué se creó, cómo se fabricó con
qué técnica ... Por ejemplo:. las piezas centrales de la expo;ición
fueron diecisiete figuras de terracota de tamaño natural (trece
guerreros y cuatro caballos), que forman parte de las siete mil
figuras similares encontradas en 1974 en la gran tumba del
emperador Qin, quien unificó China y fundó la dinastía Qin, que
gobernó de 221 a 206 a.c.
Además del valor arqueológico de estas figuras de terracota, ~a~ que considerar que para los chinos de hoy el emperador 01n tiene una enorme importancia histórica por haber sido
quien unificó China y puso fin a varios siglos de sangrientas

�202 / facultad de filosolía yle1ras

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Universi~ad Aulónoma de Nuevo león/ 203

....a:
ID

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guerras entre señores feudales. Sobre esa era de los estados
guerreros, el Director General de la Administración Estatal de
Patrimonio Cultural de la República Popular China, Zhang
Wenbin, dice en el catálogo de la exposición que "en el siglo V
antes de Cristo, China estaba dividida en muchos estados
vasallos que luchaban entre sí despiadadamente. Este periodo
de la historia es conocido como la época de los Reinos
Combatientes".

considerado el más universal de los tratados del arte militar?
Publicado mucho antes de que Oin emprendiera sus campañas.
El arte de la guerra -traducido y dado a conocer en Occidente
en 1772 por el jesuita francés Joseph Marie Amiot- es un tratado de tal profundidad y sofisticación que solo pudo producirse
en un medio cultural altamente desarrollado, un medio posiblemente rel~ci~nado_ c~n la escuela de Confucio (552-479 a. C.)
o de su principal d1sc1pulo, Mencio (371-289 a.C.).

El sistema de burocracia centralizada que creó Qin
para gobernar el imperio pervivió en China a lo largo de dos mil
años. Qin y su único sucesor cayeron debido a los excesos dictatoriales, que incluyeron la quema de libros (entre ellos los de
Confucio) y la prohibición de la libertad de expresión.

En cuanto a las figuras de terracota como tales, estas
denotan un alto desarrollo técnico en su fabricación; sobre todo
en los caballos, y es sumamente difícil de construir, en barro,
caballos de tamaño natural y, además, que se puedan conservar en buen estado por dos mil años.

Detrás de las terracotas

Los artistas chinos modelaban primero en barro y luego
moldeaban y cocían en hornos de alta temperatura.

Las famosas figuras de terracota pudieron apreciarse desde
varios ángulos: el de la concepción que tenían los chinos de la
vida y la muerte; o bien, desde el aspecto militar, el tecnológico
o el artístico.
En términos militares, una de las características más
notorias de estas figuras es la ligereza de sus armaduras, lo
que tiene que ver con la cualidad principal del enorme ejército
de Qin: la movilidad. De aquí el tipo de caballo que usaban: corto, fuerte, de carrera corta pero de gran velocidad y rapidez de
movimientos, de maniobra (guerrero inmóvil, guerrero muerto).
Las armas, de las que se pudieron ver algunas muestras, también revelan grados importantes de desarrollo. Como
recuerda Zhang Wenbin, "el desarrollo de la ciencia se refleja
en la calidad de las armas de ese periodo". En la tumba de Qin
se encontraron unas cien mil armas, y son notorias la perfección
del pulido de las puntas de las flechas, que son triangulares, así
como el filo y la flexibilidad de las espadas. Pero lo que más
interés ha despertado entre los especialistas es la capa anticorrosiva de óxido de cromo que las ha preservado, y que es una
técnica que en Occidente sólo se empezó a usar en los años
treinta del siglo XX.
Tambit.,n surge una pregunta: ¿qué tomó el ejército victorioso de Oin de El arte de la guerra, atribuido a Sun Tzu y

Sorprendente también es que ninguno de los miles de
guerreros de terracota sea igual a otro: todos tienen expresiones distintas. Y aquí surge otra interrogante: ¿cuál era en
esa época la concepción china del arte? Por que las figuras,
realistas, tienen una función ritual: proteger al emperador en la
otra vida.
Sin embargo, una de las figuras expuestas aquí, la del
Arquero Arrodillado, posee valores formales esenciales de la
escultura clásica occidental. Además de la extraordinaria expresión (de serenidad, sí, pero también de firmeza y de una elegante pero rotunda dignidad y hasta altivez, muy propias de un
guerrero). El Arquero Arrodillado tiene movimiento. Se trata de
un movimiento interno, que produce una gran tensión al contrastar con su posición estática (está en guardia), de un
movimiento expresado por la tensión de su muslo derecho,
sobre el cual descansa el peso del cuerpo, como su posición
exige anatómicamente.
Otro elemento, que implica un gran conocimiento
anatómico, es el de la línea de plomada, que cae en el pie derecho, flexionado. Y está la belleza de la cabeza, girada hacia la
izquierda de la figura mientras el brazo izquierdo traza una
suave línea curvada hacia la derecha, haciendo a la vez
armonía con el faldón que forma una suave ese que cae de

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�l04 / facultad de filosolía ~ letras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ l05

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izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, dándole a toda la
figura un elegante y armonioso movimiento.

Colaboradores

Otros elementos

"China Imperial. .." mostró también piezas significativas y muy
hermosas de otras dinastías de gran importancia en la historia
de China, como la Han (206-220), dinastía que inició la llamada
Ruta de la Seda, por la que China llegó a Occidente y Occid~nte
a China. La ruta de comercio e intercambio cultural, alcanzo su
esplendor durante las dinastías Tang (618-907 d.C.). y ~ong
(960-1127 d.C.), de especial desarrollo cultural y ~conom1c? Y
de acercamiento con Occidente, todo lo cual fue 1nterrump1do
por la invasión mongol de Gengis Kan.
Hoy, alejada ya de la Revolución Cultural de Mao TseTung, China parece querer reabrir en términos modernos la
antigua Ruta de la Seda, de cuyo concepto era parte la Nao de
China que visitaba cada año la Nueva España.
En un discurso pronunciado en octubre de 1977 en la
Universidad de Harvard, del presidente de China, Jiang Zemin,
dijo que: "China tiene una historia de cinco mil añ~s. P~r ~~o es
importante acercarse a China desde una perspectiva h1stonca y
cultural. Es importante aprender de los lados buenos de los
demás para mejorar uno mismo".
Si queremos acercarnos a China y a sus más de mil
doscientos millones de habitantes, comerciar con ella y realizar
el intercambio cultural que el futuro exige, hay que pensar en
esas palabras de Zemin.
La memorable exposición China Imperial. Las dinastías
de Xi'an, fue un destello, brillante e iluminador, de esa historia y
de esa cultura milenarias.

Alfonso Reyes, Monterrey, N.L., 1889-1959. Humanista. Miembro del Servicio
Exterior Mexicano. De 1930 a 1933, fue enviado como Ministro Plenipotenciario
de México en Brasil. Entre sus obras destacan: lfigenia cruel, El Deslinde,
Trayectoria de Goethe y otras.
Ángela Moyana Pahissa, México, 1935. Doctora en Historia. Su último trabajo
publicado: Querétaro en la guerra entre México y EEUU. Sus obras: California
y sus relaciones con Baja California, México y E.E.U.U.: origen de una relación,
La perdida de Texas, entre otras más.
Arturo Cantú Sánchez. Monterrey. N.L .. 1936. Doctor y ensa-yista. ha escrito
en 'Kathars1s'. 'Armas y Letras', "Revista de la UNAM' y en 'Salamandra' y
además en los periódicos ' El Día', "Unomásuno" y 'El Universal'. Entre sus
obras publicadas están El problema del bachillerato, un proyecto de reforma,
pu-blicado por la UANL (1964) y En la red de cristal: edición y estudio de Muerte
sin fin de José Gorostiza, en la colección Mascarón No. 1, de la UAM (1999).
Christina E. Hirdina de Krause, Alemania, 1942. Posee licenciatura y maestría
en Psicología, Doctorado y Presentación de Cátedra Universitaria, grado superior al Doctorado en Psico1ogia Educativa. Ha publicado 3 libros y 67 artículos
en diferentes revistas alemanas e internacionales. Actualmente colabora en la
Secretaría Académica de la Dirección de Orientación Vocacion91y Educativa de
la UANL.
Eduardo Sánchez Martínez. Argentina, 1944. Profesor titular de Planeamiento
Educacional en la Universidad Nacional de Córdova, Argentina. Su último trabajo publicado es: La Educación Superior en la Argentina: transformaciones,
debates, desafíos.
Enrique Puente Sánchez, Monterrey, N.L., 1933. Es licenciado en Letras
Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Catedrático desde
1974, fue Consejero Maestro en el periodo de 1997 a 1998. Ha publicado artículos, ensayos y traducciones en revistas y periódicos de la localidad.
Jorge Rangel Guerra, Monterrey, N.L., 1926. Profesor de música y artes plásticas. Coordinador del Departamento de Letras y Director de la Facultad de
Filosofía y Letras de Universidad de Nuevo León, (1967-1969-1971 ) fue
Director del Departamento de Extensión Universitaria. Pintor e ilustrador de
'•Kátharsis' y "Armas y Letras'.
José Carlos Méndez, Michoacán, 1943. Periodista y editor. Estudió Letras e
Historia en la UNAM. Colaborador de la sección cultural del periódico 'El Norte•.
José María Infante, Tandil, Argentina, 1942. Profesor titular de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL. Última obra publicada: Apuntes para un análisis

�l06 / facultad de filosolía yletras

de los procesos científicos en la sociedad. Ciencia UANL.
Laura Frade, México, 1962. Licenciada en Pedagogía, con maestría en
Ciencias Políticas y Economía Mundial, ha hecho diferentes publicaciones
como: Reformas editoriales en América Latina, Las Políticas del Banco Mundial
en América Latina y Políticas de Género y Multinacionales, tiene en prensa el
libro: Las implicaciones de la globalización económica y la internacionalización
del Estado y las mujeres.
Manuel Contreras Ramos, México, 1947. Médico y Psicoanalista, miembro de
la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis. Ha publicado artículos en diversas revistas, como: ' Diálogo Universitario', "Deslinde', 'Glosa' y 'Humanitas', es compilador de la monografía clínica Los Ecos de Iris publicada por la UANL.
Mauro Machuca Chávez, Monterrey, N.L. 1958. Diseñador Gráfico, egresado
de la Escuela de Artes Visuales, UANL. Diseñó las portadas para el Premio
Literario Nacional de la Juventud, Alfonso Reyes (1989), para la Colección Más
Allá, Colección La Eterna Eva, las portadas para textos de educación secundaria (1994). de Ediciones Castillo. Rediseñó el periódico Noroeste de Culiacán,
Sinaloa (1993) y (2000). Sus trábajos han sido publicados en diferentes libros
especializados de diseño nacional e internacional.
Nicolás Duarte Ortega, Anáhuac, N.L., 1944. Licenciado en Historia por la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL y egresado de la especialidad de
Ciencias Sociales de la Normal Superior 'Moisés Sáenz Garza', cuenta con
estudios de Maestría en Historia en la Universidad Iberoamericana. Compilador
del Libro Monterrey 400 y coautor de Monterrey, Siete Estudios
Contemporáneos, publicado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Actualmente es Director de esta institución.
Óscar Rodríguez Arredondo, Zaragoza, Coahuila, 1952. Licenciado en Letras
Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Ha publicado poemas, reseñas y ensayos en 'Cathedra', ' Armas y Letras' y 'Deslinde'.
Actualmente es maestro de tiempo completo en la Facultad de Filosofía y
Letras, UANL.
Rosa Ma. Gutiérrez, Agualeguas, N.L., 1947. Maestría en Letras Españolas por
la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, profesora titular de la misma.
Egresada de la Escuela de Teatro en la primera generación. Entre sus distinciones se encuentra el Premio a las Artes en el año 1997, ha participado en
innumerables direcciones y obras de teatro como: Partes de mujer y La hija de
Rappaccíni, entre otras.
Socorro lmelda Balderas Puente, México, 1942-2000. Licenciada en Letras
Españolas, Maestra en Educación por la Universidad Regiomontana y cursabá
la Maestría en Letras Españolas en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL, colaboró en la elaboración de los libros de texto Taller de Redacción y
Taller de Lecturas Literarias, a nivel de preparatorias, además se desempeñó
en el Departamento de Investigación y Evaluación Académica de la UANL.
Víctor Barrera Enderle, México, 1972. Licenciado en Letras por la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL, obtuvo la Maestría en Teoría Literaria por la
Universidad de Chile. Ha publicado un artículo sobre Juan Aullo y la Antología:
Alumnos de posgrado en la Universidad de Santiago de Chile.

CATHEDRA

HUIIANIOAO[S Y CIIICIAS SOCIAl[S

Rrnsra de la facullad de filosofía ylerras
Se terminó de imprimir en julio
de 2001, en los talleres
de Grafo Print Editores, Monterrey, N.L.
El cuidado de la edición estuvo
a cargo del personal que labora
en fa Secretaría de Proyectos
Editoriales.
El ti raje consta de 1000 ejemplares
más sobrantes de reposición.

�PUBllCACION(S
fACUllAO DE fllOSOflA YlHRAS
U1iversi••· AIIÍIIII de hen Leil
-Ramón López Velatde
(En'JilmollCnilnn,J

116darFrno96n
~

-Aceroade/NormalismoAtemno.

Mio.,.....

Qillop canfl Prrit. ltmJett&gt; Rrmos Lozano.

-t.aMilsríaenVlaktatna
llnLIIIIISlnlDIEICObldo
(Clonilla)

~lrrprwisadas. Af Utwetsidad
JuaillnllElrlllndo

-Antología Poética
JuaiJol6Gln:flG6mu
SelaccilrlyPdogo:

NlcoláDunOrllgl
,fJ Ente y la Esencia

,...,G61im.,..

(Tramm)

-El polen que se espan:e en el desierto
11'1111 A. Ocllol y Udlce ....
(~)

•Teatro Breve NU8KJleonés

,,.......y,....dt.-

Corll . - ....... Gira,
lllrlo CllllúTOICIIIO,-Sllwl

•T1811'J'O Guardado: ei... y MMlllsans
Jol6Alvlrldo
Jol6G. ..... ~

���</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�HUIIAIIOAO[S Y ClfltlAS SOtlAlfS

�HUIIAIIOAO[S Y ClflCIAS

SOCIAl[S

�HUMANIDADES

Y CIENCIAS

UANL

San Nicolás de los Garza, N. L.,México

SDCIAlES

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Lula J. Galén Wong
Rector

Sumario

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicoléa Duarte Ortega
Director

Editorial. 7

CATHEDRA

La dulcería linarense: tradición, mercadotecnia
y situaciones sociopolíticas. 9
Jorge Sada Ortega

HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES

Héctor Franco Séenz
Director

J. G. Martínez
Editor
Consejo Editorial
Lídice Ramos Ruiz
Ludivina Cantú Ortiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabriela Elizondo Regalado
Joel Llanas Mendoza
Agustín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
Diseño
Mauro Machuca
Ilustraciones
Gerardo Cantú
Cathedra agradece a Gerardo Cantú -&lt;libujante, pintor, grabador
y hombre rebelde- el permiso para incluir en este número varios
de sus trabajos. Con trazos de magia descubre las intenciones
más ocultas de las cosas y de los seres humanos. Se reproducen
de libro de homenaje publicado por el Gobierno del Distrito Federal:
Gerardo Cantú, con textos de Arturo Cantú.

Certificado de Licitud de Título y Contenido: En trámite
Reserva: 04-2001-101813134900-102

Captura y Formación
Silvia Cruz Centraras
Julián García Pérez
No se devuelven originales. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.
Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax: (01) 83 52 42 59 y (01) 83 52 42 50
Correo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

Sergio de la Peña y la raíz del espejo
(Seguimiento bibliográfico de una idea formadora). 37
Raymundo Ramos
Enfoques sobre el Kitsch (Milán Kundera, Manuel Puig,
Mario Vargas Llosa). 53
llinca llian
Una década de política mexicana (1933-1943). 97
José Alvarado
En la tierra de Luis de Carvajal: Crónica de una visita
a Mogadouro, en Portugal. 123
Israel Cavazos Garza
Apertura de un diálogo en El testimonio y las renovaciones
de Alfonso Rangel Guerra. 131
Lidia Rodríguez Altano
Docencia universitaria: Dilemas, retos y perspectivas. 139
Rogelio Cantú Mendoza

�Universidad Autónoma de Nuevo león /7

!;
~

=
CI

Reseñas y documentos

Editorial

Ramón López Ve/arde: En torno al centenario. 151
Carolina Farías Campero
Mi padre en cinco fotografías. 155
Palabras de Raymundo Ramos
El Caldero ciego, de Silvia Pratt. 163
Carlos López
La disputa frente a la divinidad. 167
ÓscarWong
Villaldama: A 311 años de su fundación. 171
María Luisa Santos Escobedo
Las secuelas del erotismo en No sólo para dormir
es la noche. 181
Luis Adolfo Torres Balcázar

E

n el primer lustro del siglo XX pensadores de La generación
del 900 en América, advertían el peligro que representaba
el imperialismo norteamericano para los pueblos hispanos
y el europeo para los asiáticos. Oponían al expansionisrno y a la
imposición de valores utilitarios, la sutileza espiritual y la inteligencia
histórica de culturas milenarias y proponían corno símbolo a Ariel
para oponerlo a Calibán.
Ahora mismo, en el año primero del siglo XXI, la sombra
negra de Calibán se cierne sobre el planeta. Las apuestas están
sobre el tablero y los aliados calculan porcentajes e inversiones. Un
dios global, despiadado e insensible, se pasea en los frentes
paladeando las masacres. Mahoma y Jehová, derrotados, han vuelto
a las cavernas y el lugar del hombre ha sido ocupado por fetiches.
En el tablero sólo quedan dos colores, a la captura de una pieza
menor, seguirán otras mayores, simplificando posiciones.
Para Hispanoamérica nada halagador resulta el panorama.
Ayer la justificación para ordenar escaladas militares la ocupaba el
"comunismo", por arte de magia ha sido transmutado y ah0ra
convertido en "terrorismo". El fin es el mismo, abrir mercados y
proteger sus inversiones. ¿Qué hacer, carajo, para neutralizar los
embates de Calibán? Lo urgente -aquí y ahora- es defender con
rigor legal la industria nacional, reconstruir nuestra historia y apuntalar
nuestros valores, y con esto, edificar una democracia con estricto
sentido de lo humano. En este proyecto no caben los que han perdido
la esperanza.

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 9

=
=
:z:
lt'l'll
t:,

La dulcería linarense:
tradición, mercadotecnia
y situaciones sociopol íticas

Jorge Sada Ortega

U

na de las características más notorias de la burguesía
agraria en nuestro país, ha sido su capacidad para adaptarse
a los cambios legislativos que suelen redefinir la estructura
en la tenencia de la tierra, sobre todo a raíz de la Reforma Agraria
que abrió paso al reparto de tierras a los campesinos. La región
citrícola de Nuevo Léon 1 , en donde está inserto el municipio de
Linares, no es la excepción ni ha sido ajena a dicho proceso.
Aunque en esta entidad no existieron grandes latifundios,
las tierras de mejor calidad y el agua de riego se concentraron
en pocas manos, situación que, si bien fue atenuada con la
entrada en vigor de la legislación agraria postrevolucionaria, aún se
manifiesta hoy en día. Asimismo, como ocurre en otros contextos
del país, diversos tipos de productores rurales -ejidatarios,
comuneros y algunos pequeños propietarios-, se suman de conti-

'Esta zona geográfica se localiza en el centro-surde Nuevo León, y la integran los municipios
de Cadereyta, Santiago, Allende, Montemorelos, Gral. Terán, Hualahuises y Linares.

�Universidad Autónm de Nuevo león / 11

1O/ facuitad de filosofía yletras

e

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a
=
!i

nuo a la agroindustria de la zona citrícola nuevoleonesa ya sea como
mano de obra semiproletaria, o sencillamente, orientan su producción
de manera prioritaria hacia un tipo de monocultivo comercial, como
es en este caso la citricultura, que constituye la base de un complejo
agroindustrial-complementado con la adquisición de frutas tropicales
de otras regiones del país-, el cual por una parte se sostiene con
las plantas transformadoras üugueras y gajeras), y por otra, con las
empacadoras especializadas en el envío de cítricos a los mercados
nacional e internacional2•
Si a través del control de tierras y aguas el cultivo de
cítricos se fue perfilando como un sólido baluarte en la conformación de una burguesía agraria en la región citrícola (asentada
fundamentalmente en Montemorelos), la cual se ha consolidado
mediante el crecimiento de las empresas empacadoras (cuyos
orígenes datan del último tercio del siglo pasado) y con el auge
en las últimas décadas de este siglo de industrias gajeras y jugueras,
por su parte, tanto el desarrollo de la industria del dulce de
leche, así como la elaboración de cremas y quesos en el municipio de Linares 3 , no se debió propiamente al crecimiento
de un sector ganadero privado con amplios márgenes de poder,
sino de manera especial, a la inserción de ejidos y pequeñas
unidades de producción privada dentro de esta órbita productiva.
Se trata de un proceso que abarca a un amplio sector minifundista

2 El mercado de cítricos, controlado desde la región citrícola de Nuevo León, se complementa
con una parte de la producción generada en aquella entidad descienden en forma drástica los
niveles productivos. Algunas ell1)resas envasadoras de la región citrícola nuevoleonesa también
se abastecen de otro tipo de frutas, como mango y piña veracruzanos, con lo cual la
contextualización regional de los procesos toma otras dimensiones, que en una primera
instancia pudieran aparecer como de tipo interregional para después alcanzar incluso niveles
internacionales, sobre todo en el proceso de realización mercantil.

• Tras un notable auge en los setentas, la economía de las principales industrias elaboradoras
de cremas y quesos en gran escala fue decayendo a partir de la siguiente década.
En este sentido, además del caso particular de Productos de Leche "San Pablo", que más
adelante será tratado, podría señalarse el de "Los Galemes", que a fines de los setentas y
bajo otro nombre, se trasladó al municipio de General Terán, incorporando a su ámbito
productivo la elaboración y venta de dulces de leche. No obstante que los orígenes de esta
última industria en Linares en cierto modo retornó patrones productivos en la Región del
Bajío, de cualquier manera podemos considerar que nos encontramos ante un proceso de
redifusión de dicha actividad a partir de Linares hacia otros contextos no sólo de la región
citrícola nuevoleonesa, sino también hacia otras localidades tanto de este Estado como de
Coahuiia y Tamaulipas.

de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y San Luis Potosí, particularmente Matehuala.4
En este trabajo se analizan mecanismos mediante los
cuales la explotación de la ganadería lechera, generada a partir de
un ámbito regional, ha impulsado el desarrollo de una forma específica de agroindustria muy característica del municipio de Linares,
como es la elaboración de diversas variedades de dulce de leche.
Se hará hincapié en las formas y procesos mediante los cuales se
incorporan las pequeñas unidades de producción agroganaderas,
especialmente las ejidales, al tipo principal de agroindustria linarense.
De igual manera, se mostrará el accionar del intermediarismo dentro de este proceso.
Otro de los propósitos de este escrito es definir la
naturaleza de las interacciones económicas entre Linares y un ámbito
territorial cuyas dimensiones no sólo son amplias, sino también
movibles e imprecisas, por lo que es difícil trazarles límites físicos
definidos. Lo anterior en torno a una rama agroindustrial que en la
actualidad se realiza mercantilmente en un contexto tanto regional
como nacional e internacional, como es el caso particular de una
empresa linarense especializada en la elaboración de dulces de
leche, el cual será abordado con algún detenimiento.
También se podrá apreciar cómo en el proceso de
integración del espacio económico entran en juego una gran
diversidad de relaciones sociales en las que se involucran distintos
actores: desde pequeños y medianos productores de leche, hasta
grandes y pequeños propietarios de dulcerías de la cabecera
municipal, situándose el intermediario como punto de enlace entre
todos ellos. Es decir, contrariamente a lo que suele pensarse, veremos
cómo este último agente se torna funcional en el es_quema productivo,
en especial, a nivel de la gran empresa, ya que le imprime una mayor
dinámica a las relaciones verticales que ésta mantiene con respecto
a las pequeñas unidades agroganaderas.
Por último, nos interesa mostrar de qué manera el conflicto sociopolítico ha estado presente en forma importante en el
desarrollo de la industria dulcera linarense. Aunque en apariencia
'Es decir, en su dimensión geográfica, el proceso se circunscrbe fundamentalmente al noreste
de México, área que en una primera instancia se puede redimensionar hacia otros contextos,
como sucede en este caso con respecto a Matehuala.

=
=

�12 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /1J

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=

5

CI

w

5

~

sólo se trata de disputas a nivel municipal, sin embargo fácilmente
se reconoce cómo las estructuras de poder local que en algún
momento han intervenido en el quehacer de los productores en
cuestión, son cada vez más un reflejo de la dinámica generada a
partir de un orden más amplio, el cual se gesta incluso a nivel
nacional.

Los Pérez: el nacimiento de una industria

y una tradición
La elaboración de dulces de leche en Linares se inició en 1932 a
instancias de Melesio Pérez, originario de Allende, otro de los
municipios de la zona citrícola nuevoleonesa. Después de aprender
algunos detalles referentes al oficio en la región del Bajío guanajuatense, don Melesio se establece en Linares, en donde comienza
a elaborar las conocidas marquetas, dulce confeccionado a base de
leche de cabra, azúcar y nuez, el cual con mucha anterioridad habría
de cobrar fama en Celaya y Salamanca, Guanajuato.
Con un capital inicial de un peso, y en virtud de tener pronta
aceptación a nivel local, el producto comenzó a ser distribuido en
pequeñas tiendas de los centros de población más cercanos a
Linares: Montemorelos, Hualahuises, General Terán y Allende. Poco
tiempo después, el dulce de leche ya se expendía en establecimientos
de venta al menudeo de algunas ciudades tamaulipecas: Ciudad
Victoria, Valles y Matamoros. Aunque de manera más eventual, la
ciudad de México también formaría parte del circuito comercial de
don Melesio.
Fue en-1940 cuando don Melesio incorporó a su negocio
a su sobrino, Benjamín Pérez, también oriundo de Allende. La
sociedad formada por tío y sobrino, sin embargo, apenas duraría
un año, ya que ambos decidieron trabajar en forma independiente, naciendo así las marqueterías "Pérez" y "La competidora",
propiedad de Melesio y Benjamín Pérez, respectivamente. En
sus inicios, ambos negocios eran atendidos en forma íntegra por
sus propietarios, por lo cual, eran destinados tres días de la
semana a elaborar el dulce y otros tantos a distribuirlo. Además de
los pocos compradores que adquirían el producto directamente en
los establecimientos, los Pérez contaban con clientes en los
municipios circunvecinos, a donde ellos acudían con frecuencia a
vender el dulce que, como en Linares, tuvo una rápida aceptación

en el resto de la región citrícola, creciendo así el flujo de compradores foráneos.
Fue primero la Marquetería "Pérez" la que alrededor de 1947
incorporó a dos o tres trabajadores, quienes semanalmente percibían
una modesta remuneración, en tanto que "La Competidora" hizo lo
propio algunos meses después. De este modo, las llamadas
"marquetas" continuaron siendo ofrecidas para su venta más allá de
la región citrícola de Nuevo León, como en las ciudades tamaulipecas
de Reynosa, Matamoros y Ciudad Victoria, a donde los productores
viajaban para surtir pedidos.
_En l?s años iniciales de la marquetería linarense, Benjamín
y Melas,~. Perez mantu~ieron la exclusividad en el desempeño de
esta act1v1dad. No habra manera de que los trabajadores de las
dulcerías aprendieran todo el proceso que implicaba la elaboración
del dulce ya que era restringido el ámbito de su actividad: además
de ~artir nuez, empacan el producto, mientras que los Pérez se
hac,an cargo de la parte medular del trabajo, consistente sobre todo
en ~arle el punto exacto al batido de la leche y mezclar en forma
debidamente proporcionada el azúcar y otros ingredientes.
No obstante el celo con que era guardado el secreto para
la ela~oración del du~ce, surgirían otros establecimientos poco
despues de la separación del segundo de los Pérez: son los casos
de "La Salamanca", propiedad de Lázaro García, "San Juanita" de
Dol~res Paz Vda. de Salinas, negocio que funcionó poco tiempo
deb~do al pronto deceso de su propietaria, y "El Lorito", de Francisco
Cunel.
Aunque se establece años después que las anteriores
dulcerías, "La Guadalupana", propiedad de Natalia Olvera, marcó
un derrotero en el desarrollo de la dulcería linarense. Asimismo
~sta industria es la que más ha sobrevivido a la prueba del
tiempo, ya que se ha mantenido durante tres generaciones. No
obstante que su actual propietaria prefiera no divulgar el oficio
entre sus ayudantes, a semejanza de quienes le antecedieron
de "La Guadalupana" se han formado varias productoras, quienes ~
I? postre habrían de laborar de manera independiente. De estas
ultimas, Eva Molina, actual propietaria de una marquetería que
lleva su nombre (también ex-trabajadora de la industria dulcera
"San Pablo", sobre la cual se hablará más adelante) es tal vez la

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5

que mayormente ha destacado, ya que además de distribuir el dulce
en un modesto establecimiento de su propiedad ubicado en una de
las colonias de la cabecera municipal, lo hace también en diversos
locales comerciales ubicados en el interior de las centrales
camioneras de los municipios de la región citrícola y de la ciudad de
Monterrey.
En la "Eva" también se elaboran dulces sobre pedido, es
decir, a satisfacción del cliente, servicio que se cobra por
volumen-peso: $70.00/kilogramo, incluyendo adornos alusivos al
motivo, mismos que suelen ser a base de incrustaciones de
corazones de nuez. Aunque en varias ocasiones les han solicitado
dulce para maquila en Monterrey y en otras ciudades del país Y de
Texas (Houston, principalmente), ello no se ha podido realizar en
virtud de que no han llegado a acuerdos satisfactorios con los
interesados5 • A la propietaria de este establecimiento tampoco le
atraen las reiteradas ofertas del dueño de Productos de Leche "San
Pablo" de reintegrarse nuevamente a la planta laboral de dicha
empresa, aún bajo el ofrecimiento de un sueldo atractivo y prestaciones, hecho que habla por sí solo de los logros alcanzados por Eva
Molina como trabajadora independiente.
En virtud de que buena parte de su soporte laboral se finca
en el trabajo asalariado, a la marquetería "Eva" difícilmente podría
considerársele como una industria familiar, a diferencia de otras
dulcerías linarenses que han proliferado en los últimos años, las
cuales se sustentan fundamentalmente mediante la mano de obra
doméstica. Algunas de estas últimas, sólo en forma ocasional y parcial
se apoyan en el trabajo asalariado, no obstante que ha sido de esta
manera como en forma paulatina varias de ellas han ido creciendo,
como en el caso de la dulcería "Eva" y otras, entre las que se destaca
"La Guadal upana". En ambas, el trabajo asalariado ha ido cobrando
mayor importancia.
Si bien no es la dulcería más grande de Linares, "La
Guadalupana" es en cambio la más prestigiada en cuanto a la

• Diversos pequeños establecimientos trabajan en forma exclusiva mediante ~ ~~stema que
los lugareños llaman maquila, que en realidad es un _sist~ma de traba¡o a domicilio donde el
productor proporciona total o parcialmente la matena pnma para la elaboración del dulce,
incluyendo en a)gunos casos la envoltura y el empaque. El maquilador aporta la mano de
obra.

Universidad Autóno1a de Nuevo león / 15

calidad del dulce que produce y expende, en tanto que Productos
de Leche "San Pablo" es un centro fabril surgido en la década
de los setentas en el cual, debido tanto a la marcada división del
trabajo como a la mecanización que rige su proceso productivo,
amén de los mecanismos de sujeción de los trabajadores a la
empresa mediante algunas prestaciones, estos últimos no suelen
optar por la separación laboral con el fin de independizarse y
producir en pequeña escala. No obstante lo anterior, existen
registradas alrededor de 28 pequeñas marqueterías linarenses y
varias más que trabajan de manera informal: estas últimas,
en su mayoría, son industrias domésticas propiedad de ex-empleados
tanto de "La Guadalupana" como de Productos de Leche "San
Pablo".
Otras pequeñas dulcerías domésticas surgieron a partir de
relaciones más simétricas, o sea, mediante la transmisión de los
secretos del oficio entre parientes y amigos, a semejanza como
sucedió en los inicios de la marquetería linarense en el caso de los
Pérez y con el establecimiento de posteriores dulcerías, entre las
que destacó "La Guadalupana", fundada por Natalia Olvera. Ella
crearía el dulce que tanta fama dio a Linares: la "gloria", así nombrado
a manera de homenaje de doña Natalia hacia la primera de sus
nietas.6
No obstante que, salvo ligeras variantes, los principios de
elaboración son los mismos tanto para la marqueta como para la
"gloria", esta última versión del dulce sería en adelante el estandarte
más representativo de la dulcería linarense, que lo diferenciaría de
las ciudades de Celaya y Salamanca, Guanajuato. Lo anterior, no
ob~tante que el dulce de leche en forma de marqueta y otras
vanedades continúan elaborándose, ya que el mercado de estos
productos se ha visto favorecido con una gran demanda.
Ya para los años cincuenta, las marquetas de Linares
habían ganado fama a nivel regional, de modo que los pedidos
del dulce en los establecimientos de los Pérez fueron creciendo,
' Existe otra :,-ersión ~re el origen del nombre que adoptaría el dulce. También se cuenta
que con motivo de cierta ~ebracióo matrimonial, a doña Natalia se le hizo un pedido de
dulce, n11Smo que se servina como postre. El elogio más o menos generalizado de los
comensales fue en el sentido de que este último sabía a 'gloria". Sin embargo, la explicación
más aceptada por los lugarei'los es la que se expone en el texto. Por otra parte, más adelante
ver~~ cómo la empresa Productos de Leche "San Pablo" pretendió apropiarse de la
exclusividad para llamar "gloria" al conocido dulce -no obstante la actividad precursora de
doña Natalia-, lo que fue motivo de un altercado legal.

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Universidad Autóno1a de Nuevo león / 17

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y al no darse abasto para cumplir la doble tarea de producir y distribuir,
suspenden esta última actividad. Fue así como en torno a la
marquetería se va a concentrar parte del comercio itinerante que
era realizado por vendedores procedentes de Nuevo León y de las
ciudades tamaulipecas más cercanas, quienes durante el trayecto
de regreso a sus lugares de origen ofrecían el dulce, entre otros
productos, en pequeños establecimientos, algunos ubicados en los
márgenes de la Carretera Nacional.
La leche requerida tanto en las marqueterías, como en las
casas elaboradoras de quesos y cremas, era llevada por pequeños
ganaderos tanto de la cabecera municipal de Linares como de los
ejidos y rancherías (azúcar, nuez y papel de envoltura) se compraba
en la "La Casa Blanca", el almacén linarense más importante en
esos años.
Si bien en un principio las marqueterías de los Pérez
crecieron más o menos en forma simultánea, a la postre "La Competidora" comienza a destacar más en virtud de que su propietario,
tras heredar un predio de labor y otro ganadero en Allende, destina
una suma de cierta consideración -emanada de la venta de ambas
propiedades- a la aplicación de la capacidad productiva de la
marquetería. Benjamín Pérez sólo conservaría una pequeña industria,
misma que a la postre también fue vendida, dado el difícil manejo
simultáneo de los asuntos de la dulcera y el ganado.

Intermediarios y pequeños ganaderos
Además de impedirle atender adecuadamente la dulcería, el ejercicio de la actividad ganadera perdió sentido para el segundo
de los Pérez, particularmente cuando comenzó a facilitarse el
flujo de gran cantidad de leche de ejidos y rancherías, tanto de
Linares como de los municipios circunvecinos, hacia ésta y otras
cabeceras municipales a través de intermediarios o "coyotes",
varios de ellos propietarios de establecimientos de abarrotes.
En lo sucesivo estos agentes desempeñarían un importante
papel en la vida económica del municipio y de la región citrícola de
Nuevo León: a través de ellos se va a dinamizar la integración de
numerosas pequeñas unidades productivas campesinas a la
economía no sólo de Linares, ya que también una importante

porción del noreste mexicano formaría parte de dicho proceso.
Asimismo, a través del coyotaje, los campesinos se integrarían a
una economía regional no sólo como proveedores, sino también como
consumidores, ya que dichos agentes los proveían de implementos
agrícolas y de los artículos de primera necesidad existentes en sus
establecimientos.
En sus mejores años, entre 1950 y 1961, "La Competidora"
contaba ya con acerca de 30 trabajadores. En dicho establecimiento
se procesaban semanalmente alrededor de mil kilogramos de nuez
y dos mil litros de leche de cabra y vaca, cifras que solían triplicarse
en las épocas de mayor demanda de marquetas, como en vísperas
de Semana Santa y durante las fiestas decembrinas.
En la década de los sesenta se establecen diversas
marqueterías en Linares, entre las que figuran "La Salamanca", "La
Guadalupana", "El Lorito", "Reyes", "Pérez" y "La Competidora", que
conjuntamente ocupaban a más de 60 operarios que elaboraban de
3 mil a 4 mil marquetas diarias, la mayoría de ellas vendidas fuera
de Linares. Incluso, "La Guadalupana" y "La Competidora" solían
abastecer a algunos negocios especializados y restaurantes de las
ciudades de México y Monterrey.
Ninguno de los anteriores negocios producía la leche, sino
que ésta les era provista por intermediarios que operaban entre los
pequeños ganaderos de la región citrícola, así como de otros
municipios tanto de Nuevo León como de Tamaulipas y San Luis
Potosí. Podría calcularse en forma conservadora que el flujo diario
del lácteo, principalmente de cabra, destinado a la industria de la
marqueta linarense era en aquel entonces de tres a cuatro mil litros:
sólo una cuarta parte de esta cantidad era captada dentro del
municipio. En la actualidad, esta tendencia se ha profundizado en
virtud de que el ámbito de acción de los intermediarios es más amplio,
respondiendo así a las crecientes necesidades de abasto de leche
por parte de Linares, en especial para su industria dulcera.7

'En cierto modo, en Linares se refleja un comportamiento similar al del Área Metropolitana de
Monterrey con resp_ecto a sus necesidades de abasto de leche, sólo que en aquel municipio
una gran ~rte de dicha necesidad está dictada en función de la Unión Regional Ganadera de
Nu«:"o Leon_. En 1996 se consumían en la metrópoli regiomontana alrededor de un millón
de htros d1anos de leche, de los cuales sólo una cuarta parte procedía de los hatos ganaderos
de esta entidad.

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Las ganancias de los intermediarios no se realizaban de
manera exclusiva a través de la compra-venta del lácteo, ya que en
las casas comerciales de su propiedad se ejercían una serie de
actividades paralelas a la marquetería: los productores del dulce se
abastecían en ellas de diversas materias primas, como azúcar,
procedente de Ciudad Victoria y El Mante, Tamaulipas; en tanto que
el papel para envoltura era adquirido en Monterrey. Asimismo, el
intermediario llevaba a cabo una doble transacción con los pequeños
agricultores y/o productores de leche, a quienes les suministraba
agua, vituallas e implementos agrícolas existentes en los
establecimientos de su propiedad. Estas ventas solían hacerse a
crédito, por lo que el comerciante sumaba a las ganancias
provenientes de las mismas, los correspondientes réditos. Los
préstamos en efectivo con altas tasas de interés eran otra importante
fuente de ingresos para los intermediarios. En la actualidad, esta
situación se ha profundizado, ya que el ámbito de acción de los
intermediarios es más amplio, respondiendo a las necesidades de
abasto de leche para la cabecera municipal de Linares, en especial
para la industria dulcera.
Algunos de los viejos intermediarios de Linares, operando
en un ámbito rural que cubre vastas porciones de territorio en los
estados antes señalados, vienen a convertirse en uno de los pilares
más sólidos sobre los cuales se desarrolla y evoluciona un tipo
particular de agroindustria linarense. Otros han surgido al abrigo de
establecimientos comerciales más recientes, y como sus
antecesores, siguen desempeñando un papel de suma importancia
en el crecimiento de la industria marquetera de Linares. Es a través
de estos intermediarios como las principales empresas del ramo se
abastecen de leche de cabra y de vaca, como es el caso de Productos
de Leche "San Pablo", la más grande empresa dulcera del municipio,
propiedad de Francisco Villarreal.
Por otra parte, en virtud de que la leche procedente de
los ejidos suele ser adulterada por los introductores, muchos
de los productores del dulce han pretendido adquirirla directa•
mente de los campesinos. Sin embargo, la intermediación y el
coyotaje son fenómenos que también se extienden hacia el interior
de los ejidos, como una expresión del proceso de diferenciación que
suele darse dentro del sector campesino. Es decir, algunos miem·

bros de esta esfera social llevan a vender a la cabecera municipal no
sólo la leche producida por sus pequeños hatos -lo que de por sí
ya supone cierta capacidad de inversión, como la que se requiere
para adquirir y sostener la producción de una determinada cantidad
de animales, así como para la compra de un vehículo en el cual
transportar el lácteo- sino también la que adquieren de otros
campesinos.
Lo paradójico del asunto que a continuación trataremos
radica no sólo en el hecho de observar cómo determinadas formas
mercantiles "anacrónicas" son funcionales con respecto a las formas
económicas más evolucionadas -en este caso representadas por
una agro-industria- sino que también dejan ver la ineficacia de las
instituciones oficiales encargadas de canalizar recursos al campo,
situación que favorece la práctica del coyotaje.

Origen y desarrollo de una agroindustria
A diferencia de otra importante industria del género, como "La
Guadalupana", heredera de una tradición en la elaboración de
marquetas, en el caso de Productos de Leche "San Pablo" sus
orígenes se sitúan en un rubro industrial que difiere al que desarrolla
en la actualidad. Fue en 1961 cuando se estableció la "Cremaría
Linares", produciendo quesos y cremas que en lo fundamental eran
vendidos en el mercado "La Merced" de la ciudad de México. Este
negocio fue adquirido por Francisco Villarreal gracias a un capital
que logró reunir desempeñando diversas actividades asalariadas
durante una larga estadía en distintas ciudades de los Estados Unidos
entre 1947 y 1960.
Fue hasta 1972 cuando la empresa de don Francisco
~mbió de giro a la producción de dulces y caramelos, sobre todo
debido a sucesivos y prolongados periodos de escasez de leche.
En efecto, en sus primeros años de existencia, la "San Pablo"
sólo produjo golosinas con muy bajo contenido de lácteo. Pero dos
años después, a partir de 1974-una vez restablecida la producción
Y el flujo comercial de leche-, la dulcera se orientó prioritariamente
a la elaboración de dulces con alto contenido de esta materia
prima, tanto de vaca como de cabra, sin abandonar del todo

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el ramo de los dulces elaborados casi únicamente a base de azúcar,
glucosa, y sabores y colorantes artificiales. Esto último coadyuvó en
gran medida a sortear con mayor eficacia las crisis de escasez de
leche, antes de que la empresa adquiriera equipo adecuado para su
almacenamiento.
Entre sus propiedades, Villarreal contaba con un pequeño
rancho ganadero que en lo fundamental servía para abastecer de
leche, primero a su cremaría y después a la dulcera. Ocasionalmente,
una vez asegurada la provisión para dichos establecimientos, la
venta de leche se sumaba como una actividad más a la esfera
comercial de don Francisco, y que a la postre adquiriría mayor
relevancia, en especial para atender las necesidades de lácteo para
otros productores de dulce en menor escala, estableciendo vínculos
de dependencia con respecto a la "San Pablo".
El predio ganadero sería vendido, ya que era prioritario
atender los asuntos de los nuevos negocios, sobre todo en virtud de
que la ganadería demandaba paulatinamente mayor atención a la
vez que las inversiones eran poco rentables, especialmente cuando
el ganado y la producción mermaba a consecuencia de
enfermedades y sequías. Dadas estas circunstancias, el propietario
de Productos de Leche "San Pablo" recurriría en adelante a los
servicios de intermediarios para abastecerse del lácteo, lo mismo
que sus antecesores, sólo que en una escala mucho mayor.
Si bien una de las marqueterías que anteceden por mucho
a Productos de Leche "San Pablo", como fue "La Competidora",
alcanzó niveles productivos de cierta consideración, estos fueron
logrados no precisamente mediante la innovación tecnológica, sino
en lo fundamental a través de la incorporación de mayor cantidad de
mano de obra asalariada. En cambio, la "San Pablo" no sólo inyectó
tecnología más vanguardista y adecuada, capaz de responder a las
demandas del mercado nacional e internacional, sino que además
su propietario fundador diseñó estrategias organizativas que
también fueron vitales en su desarrollo. Además de la planta obrera,
Productos de Leche "San Pablo" cuenta con personal de oficina
comandado por un gerente administrativo, en tanto que el personal
obrero es dirigido por dos técnicos.

La infraestructura productiva con la que comenzó a
operar la "San Pablo" fue adquirida en las ciudades de Monterrey y
México. Con la apertura de nuevos mercados, Francisco Villarreal
realizó importantes compras de tecnología en los Estados
Unidos, como mezcladoras y cámaras de vaporización con
capacidad para procesar hasta diez mil litros diarios de leche, lo
que permite su almacenamiento en forma semicondensada durante
varios meses. De este modo, la infraestructura de la empresa suele
rebasar sus propios márgenes productivos y de mercado, lo que
con frecuencia se manifiesta en la venta de leche a pequeños
productores de dulce, especialmente durante los periodos de escasez
del lácteo.
Lo anterior no obstante la imputación del propio Villarreal
en el sentido de que la mala calidad del dulce que expenden aquellos
demerita el prestigio de la dulcería linarense, perjudicando a quienes
conducen sus sistemas productivos bajo rigurosas normas de control
de calidad. Este último punto de vista es compartido por propietarios
de establecimientos dulceros más modestos, pero que suelen poner
gran celo en su trabajo, como los referidos casos de la "Eva" y "La
Guadalupana"
A diferencia de los años iniciales, en los que el capital de la
"San Pablo" se fincó en el ahorro obtenido después de una estancia
de su fundador en los Estados Unidos y en la dinámica que progresivamente fue adquiriendo la cremería, aunado al producto de la venta
del rancho ganadero, el crédito bancario fue parte vital en la estrategia
del crecimiento posterior de la fábrica dulcera, sobre todo para la
adquisición e instalación de infraestructura productiva y adquisición
de vehículos repartidores.
Desde fines de los setenta la "San Pablo" ha contado
con vendedores a sueldo y comisión. A través de algunos de ellos
la empresa ha extendido líneas para la comercialización de sus
productos en importantes ciudades del país. Se trata de concesionarios a quienes el propietario de la empresa les brinda todo
género de facilidades para establecerse en diversos sitios, para lo
cual se les presta vehículo y se les deja mercancía a crédito. A

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la vez que ellos mismos crecen, los concesionarios han hecho
más grande a Productos de Leche "San Pablo", cuyas mercancías
llegan a un mercado cada vez más amplio a través de vendedores
a quienes además de contratarlos por cuenta propia, el concesionario les fija su porcentaje de comisión por concepto de futuras
ventas. De este modo, la "San Pablo" ha mantenido un alto nivel
competitivo en importantes mercados nacionales, como las
ciudades de México y Guadalajara, en donde se distribuyen
mercancías muy similares, procedentes principalmente de la
región de El Bajío.
Los vendedores que trabajan en Nuevo León y Tamaulipas
son controlados directamente por la empresa linarense,
particularmente en lo que respecta a la ciudad de Monterrey, en
donde además de una oficina, don Francisco posee una pequeña
empresa filial en la que se elabora el papel polietileno para la
envoltura de los dulces y las bolsas paquete. En esta misma
industria se imprime el sello de patente de los productos "San Pablo",
en tanto que las cajas para empaque y palillos de papel para
paleta se adquieren en la industria regiomontana "Cartones
Sultana".
En la propia industria filial se imprime el sello de patente de
los productos "San Pablo", aunque una parte se deja sin imprimir, ya
que tanto bolsas como pliegos de papel polietileno son requeridos
con frecuencia por los pequeños productores, quienes así establecen
otra forma de vínculo de dependencia con respecto a Productos de
Leche "San Pablo".
Otros importantes agentes que van a jugar un papel de
suma relevancia en la ampliación de los mercados para Productos
de Leche "San Pablo", son los brokers8 -así denominados por
el mismo propietario de la empresa- a través de los cuales ha
penetrado en el mercado internacional, fundamentalmente de los

• No obstante que este vocablo inglés equivale a "intermediarios• o "mediadores• en lengua
castellana, y pese a su empleo entre los propios lugareños, coincidentemente también se
suele optar por su uso en el idioma extranjero a manera de tecnicismo para referirse a quienes
fungiendo como intermediarios en las transacciones mercantiles, sin embargo, su esfera de
acción rebasa el ámbito estrictamente regional y nacional, lo cual los diferencia de aquellos
cuyo accionar se remite cuando mucho a este último plano.

Estados Unidos. 9 El principal de ellos radica en la ciudad de Los
Ángeles, quien posee una bodega en Laredo, a donde se le envía el
dulce que después será distribuido tanto a ciudades californianas,
como de Texas, Nuevo México e lllinois. Otro broker que opera en la
ciudad de Guadalajara recientemente abrió mercados en
Centroamérica para los productos de la "San Pablo", y al igual que
su similar en Norteamérica, maneja una amplia gama de mercancías
de origen mexicano.
La empresa de Francisco Villarreal tiene planes de expandir
el mercado exterior hacia Canadá, Japón y diversas naciones
europeas, a donde se han enviado muestras de los productos,
procedimiento característico que se sigue para iniciar el proceso de
apertura de mercados, función que por otra parte, desempeñan los
propios brokers. Este proyecto está previsto a mediano y hasta a
largo plazo, ya que es prioritario, considera el empresario linarense,
consolidar los mercados estadounidense y centroamericano. De este
modo, se puede apreciar cómo Productos de Leche "San Pablo" sigue
un derrotero similar al de los más prominentes complejos
agroindustriales del país, a saber, el de orientar de manera prioritaria
la producción generada en el campo para satisfacer los hábitos de
consumo de los conglomerados urbanos nacionales y extranjeros
(Palerm, 1972).
El control de calidad constituye uno de los aspectos
más cuidados por Productos de Leche "San Pablo". Esta es
una de las razones que alude el propietario de esta empresa
para no anexar el trabajo domiciliario a su empresa como parte
de las estrategias productivas de esta última, y sí en cambio se
tenga un mayor control de las diferentes fases fabriles dentro de sus
propias instalaciones, entre las que se incluye a la empresa filial en
donde se elabora el papel y bolsas para empaque. No obstante lo
anterior, ha jugado un papel importante la incorporación de personal
cuya experiencia se fue gestando, en algunos casos, a través de
pequeñas industrias familiares de las que ellos mismos fueron

• Un caso más en que se destaca el papel de los brokera en la integración de la economía
regional a los mercados internacionales está representado a través de la comercialización de
miel de abeja, producida y envasadla por algunas destacadlas empresas apícolas que la
exportan a los Estados Unidos, Europa y Japón (Sadla Ortega, 1994). Una parte importante
de la comercialización de cítricos en el mercado internacional, principal pivote de la economía
de la región citrico1a nuevoleonesa, también se gesta a través de dichos agentes.

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propietarios. 10 En virtud de que en estos casos se ofrece un salario
atractivo, son los dulceros más depauperados quienes aceptan
cambiar de aires.
Por lo demás, existe una relativa dependencia de gran
parte de los pequeños productores con respecto a la "San Pablo",
ya que ésta suele abastecerlos de leche cuando posee excedentes,
situación que no ocurre cuando merma la captación, como acontece
durante los periodos de sequía, los cuales se han agudizado en los
últimos años. Dado que esta empresa cuenta con cuartos de
refrigeración para almacenar la leche en forma semicondensada,
prácticamente adquiere cuanta cantidad de lácteo le ofrecen sus
abastecedores. Esta circunstancia permite a la empresa dulcera paliar
en parte los continuos incrementos en el precio del lácteo, mismos
que son endosados no sólo en el precio del producto final, sino que
al menos una parte de estos aumentos se transfieren a las pequeñas
dulcerías demandantes del lácteo. Por lo demás, el círculo de la
relativa dependencia de los pequeños productores con respecto a
Productos de Leche "San Pablo" se amplía mediante el abastecimiento de envolturas y bolsas con las que se empacan los productos.
Conflictos y clientilismo político
El desarrollo de la dulcería típica de Linares no ha estado exenta de
algunas tribulaciones, inherentes al juego de intereses políticos y
económicos en los que se involucran tanto diversos tipos de
productores como agentes externos a ellos.
La presencia que en diversos ámbitos del sector laboral
han tenido las corporaciones filiales del partido oficial en la región
citrícola a través de la CNC y la CTM con el afán de perpetuar el
monopolio del poder político, también se ha hecho sentir en varias
ocasiones entre los pequeños productores de dulces del municipio
de Linares a través de esta última y otras centrales, como la CROC
yla CGT.

'º Retomando los análisis de Marx, Rosa Luxemburgo senaló que el proceso de acurrulación
de capital se logra mediante la absorción y ruina de formas productivas no capitalistal
(1978:322). Evidentemente, aquí se habla del modelo clásico de desarrollo capitalista, que di
acuerdo con Bartra (1982: 87), en las condiciones de subdesarrollo puede accionar de manera
distinta, es decir, mediante su articulación con formas productivas no capitalistas.

Es durante los periodos preelectorales cuando precandidatos a la alcaldía y a diputaciones por parte del PAi -cada uno
de ellos adscritos a los distintos sectores del antaño partido
hegemónico- suelen disputarse la posible clientela política a través
de acciones coyunturales, cuyos efectos favorables hacia esta última
-salvo unos cuantos casos privilegiados- son nulos o efímeros. Así
ha acontecido en las últimas dos décadas, en que los pequeños
productores de dulces de leche han formado una de las partes más
tra~das pero poco ben~ficiadas dentro del accionar político municipal.
Al igual que en otros niveles y circunstancias, la consulta a las bases
no es práctica común para la selección de candidatos. Este proceso
más bien se rige de acuerdo a los apoyos con que cuentan los
~recandidatos por parte de los sectores que en el momento preciso
tienen mayor presencia en el escenario político local y regional, lo
cual cobra mayor significado para los aspirantes que desean ser
considerados en las altas esferas de los principales partidos
contendientes.
La pasada década marcó un hito en cuanto a tentativas de
organizar a los pequeños productores de dulces, todas ellas fallidas.
Tal vez debido a lo anterior es que no se ha logrado consolidar lo
que de algún modo podría llamarse un "bloque político" entre dicho
sector, el cual pudiera tener sustento entre algunas de las instancias
~u~ actúan en los diferentes niveles de poder. Creemos que esto
ultimo se debe a que los distintos productores tienden a desarrollar
sus acciones, salvo en algunos casos, de manera aislada e
individualista, y no precisamente buscando objetivos de carácter
político.
Aunque sostiene vínculos con algunas figuras políticas
tant~ a ~ivel m~nicipal como estatal, lo cual le ha permitido en gran
medida 1r ampliando sus bases de poder económico, el propietario
de Productos de Leche "San Pablo" no ejerce un liderazgo con
respecto a los otros productores de mucho menor rango, quienes
ven en él a una figura aislada, y en algunos casos hasta adversa,
cuyo poder emana de su gran solvencia económica. 11

" Esto marca una gran diferencia con respecto a la producción citricola de la región, en tomo
a la cual se ha conformado un grupo de poder sólidamente respaldado tanto en lo económico
como en lo ~lítico (a través de la CNC y CTM), que incluso en diversos momentos han hecho
fre~te al gobierno estatal para entorpecer los intentos de usar las aguas del Río Pilón
-pnncipal abastec~r de riego de esa zona geográfica- para surtir de agua a la ciudad de
Mon~errey. Un análisis detallado sobre otras formas mediante las cuales históricamente se ha
manifestado el poder político de los citricultores de Nuevo León desde el pasado siglo se
encuentra en V. Sieglin (1995).
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La relativa debilidad política de Francisco Villarreal se puso
de manifiesto de manera fundamental a principios de los ochenta,
cuando después de más de dos décadas de que aparecieran por
primera vez las famosas "glorias", Productos de Leche "San Pablo"
comenzó a su vez a elaborar este dulce bajo el mismo nombre, el
cual saldría al mercado bajo la rúbrica de "Glorias Linares".
Dadas sus pretensiones de monopolizar la producción del
dulce, y no teniendo más competencia que "La Guadalupana",
Villarreal interpuso una demanda jurídica en contra del nieto de doña
Natalia, reclamando los derechos de exclusividad de producir y llamar
"glorias" a sus susodichos dulces, alegando entre otras razones, que
la parte demandada no contaba con el respaldo legal de patente.
Recurriendo primero a un amparo, y con la asesoría de un conocido
notario público de la localidad, finalmente el caso fue resuelto en
favor de "La Guadalupana".

¿Hacia un futuro más promisorio?
Con la reestructuración del panorama político que ya comienza a
manifestarse en el municipio con el reciente arribo del PAN a la
alcaldía, se visualizan, al menos por el momento, nuevos esquemas participantes para los productores a instancias de las propias
autoridades municipales. Estas últimas no sólo han dado muestras
de voluntad en el sentido anterior, sino que en virtud de la actual
coyuntura política que viven la entidad y el país, virtualmente se
contaría con el apoyo de las autoridades estatales, también
emanadas de Acción Nacional. Por lo demás, no obstante que entre
los mismos dulceros se manifiesta el sentir de que en el pasado
reciente sólo fueron objeto de la manipulación de líderes sindicales
mediante la canalización de sus demandas hacia intereses ajenos a
ellos, tampoco se han cerrado por completo ante la posibilidad de
explorar otras alternativas, por lo que el virtual establecimiento de
una organización que responda realmente a sus necesidades podría
perfilarse como una importante vía comunicativa entre gobierno y
sociedad civil.12
"Se puede afirmar que en linares se manifiesta políticamente un proceso que ha ido tomandO
forma a nivel regional, a saber, la inclinación del voto ciudadano hacia la oposición, que en
este caso tiene claro sesgo hacia el Partido Acción Nacional. Se trata de un proceso iniciado
ya hace varios años en Montemorelos y que años después continuó en Santiago, haciendo~
importante contrapeso a la presencia que en la zona c~ricola y otros municipios nuevoleonesel
han tenido las organizaciones adheridas al partido oficial, como la CTM y la CNC, la primell
de ellas sólidamente respaldada por diversos grupos de poder político y económico, como
importantes citricultores y permisionarios de líneas autotransportistas tanto de carga
como de pasajeros, mientras que el sector campesino, en su mayoría integrado por
representantes de ejidatariof, suele estar adherido a la CNC.

Las propuestas iniciales de las autoridades municipales
a los productora~ son en el sentido de conformar una agrupación
de dulceros hacia la cual se canalicen diversos beneficios como
la adquisición de materias primas que serían distribuida~ entre
sus miembros a precios de mayoreo. Así se buscaría crear estructura~ horizontales de integración, que en un primer momento
pudieran darse con pequeños ganaderos lecheros, aunque
para ello se requiere de efectivos canales de abastecimiento
a través de infraestructura vehicular, entre otras necesidades.
. . Una de las principales barreras que han impedido el
crecIm1ento de las pequeñas dulcerías es justamente el alto
costo de las materias primas, situación que sobre todo en lo
c?n~rniente al abasto lechero es atribuible en parte al intermed1ansmo, aunque también a la política de precios manejada desde
los grandes centros de consumo. Este problema no puede ser
subsanado elevando el precio de las mercancías, que suelen
regularse a ~artir de los cálculos económicos de la gran empresa,
la cual gracias a que sostiene elevados niveles productivos con
costos ~perativos relativamente bajos, así como una gran
~netrac16n en los mercados, opera con claras ventajas compet1t1vas con respecto a un gran número de pequeños negocios del
ramo.
.
Una segunda fase estaría dada en la estructuración de
sistemas de comercialización. Esto supondría dificultades adicio~ale~, Y~ que es menester mayor control y organización interna:
1mphcana para todos los posibles beneficiarios el compromiso de
e~tregar con regularidad una cierta cantidad de dulces a deter~inados clientes, lo que para muchos productores significaría adoptar
sistemas ~ ritmos de trabajo que les son un tanto ajenos. De igual
modo, se impone la necesidad, hasta cierto grado, de nivelar los
estándares de calidad en los productos.
Es tal vez debido a lo anterior que a Productos de Leche
"San Pablo" no le interesa contar dentro de su ámbito productivo
c?n las pequeñas industrias familiares mediante la maquila,
s1ste~a ~e trabajo con el que si bien algunas empresas suelen
re~uc1r ~1esgos y tribulaciones que le son propios a la contra~aón directa de mano de obra (conflictos laborales, indemnizaciones por accidentes de trabajo. etc.), sin embargo, en este caso

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 2~

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5

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particular difícilmente se aseguraría que los productos entregados tengan las cualidades mínimas para su aceptación en los
mercados.

común en estos casos que los nexos entre comprador y abastecedor se sustenten en lazos de parentesco y amistad, relaciones
que están ausentes en las otras formas de vinculación vertical
analizadas.

Dadas las condiciones anteriores, se antoja que las
únicas perspectivas de vinculación de la gran empresa dulcera de
Linares con respecto a las pequeñas industrias del ramo seguirán
siendo la de proveerlas de una parte de las materias primas.
Existen ocasiones en que algunos pequeños productores abandonan en forma definitiva el oficio para sumarse como mano
de obra asalariada ya sea en la "San Pablo" o en otras dulcerías,
que sin dejar de ser pequeñas empresas, siguen manteniendo
ciertos rangos de competitividad en el mercado.

Como hemos apuntado antes, los recientes esfuerzos por
generalizar más las estructuras de integración simétricas entre
pequeños productores de dulce son todavía incipientes e inciertas.
Sin embargo, las que están dadas de por sí -es decir, basadas en lo
fundamental en lazos de parentesco y amistad- constituyen una
manifestación de cómo la pequeña producción mercantil plantea sus
propias condiciones de existencia, muy diferentes a las que son
características de la producción de tipo capitalista.

Por otra parte, en los últimos veinticinco años, cuando
menos, se ha generado un proceso de difusión de la industria
artesanal del dulce de leche hacia diversos municipios de la región
13
citrícola nuevoleonesa (Montemorelos y General Terán), así como
en otros contextos municipales de esta entidad, como Marín y
Huinalá, entre otros. Sin embargo, la realización de dicha actividad
en esos municipios no mantiene vínculos económicos con la que se
lleva a cabo de manera principal en Linares, aunque en no pocos
casos, tal proceso de difusión se gestó a partir de algunos
desplazamientos migratorios de este último municipio hacia aquellos
centros de población.

Consideraciones adicionales
No obstante que la asimetría es el rasgo predominante de los
vínculos entre productores de leche y la más importante
empresa dulcera de Linares, también se pueden observar relaciones
simétricas entre pequeñas unidades de producción de tipo familiar.
Esto último se manifiesta mediante la venta directa del lácteo
-en particular por parte de campesinos pertenecientes a los ejidos
más inmediatos a la cabecera municipal de Linares-, a pequeños
establecimientos en donde se elaboran los conocidos dulces. Es
Hasta fines de la década de los setenta existió en la cabecera municipal de Linares una
importante cremeria: "Los Galemes•, misma que por esas fechas se trasladaría, bajo otro
nombre y con otros dueños, a General Terán. Asimismo, dicha empresa habría de reinicial
sus actividades incorporanco a las mismas la elaboración de dulces de leche.

13

Pero por otra parte, en este trabajo también hemos querido
mostrar, a través de un breve repaso en torno al desarrollo de la
llamada industria de la marquetería, cómo se establecen los canales
o puentes entre formas de producción rural -específicamente de
tipo campesino- con el surgimiento y auge de una forma particular
de agroindustria que ha tenido lugar en la cabecera municipal de
Linares. El crecimiento de este tipo de empresas, particularmente
en el caso de productos de leche "San Pablo", se sustenta en
relaciones asimétricas, es decir, con base en la transferencia hacia
ellas de recursos provenientes de unidades productivas no
capitalistas, como son las de tipo campesino. Se trata de un modelo
de crecimiento en el que estas últimas son las que asumen los costos
Y riesgos propios de la actividad ganadera: enfermedades de
animales, sequías y compromisos crediticios ante instituciones
oficiales, entre otras cuestiones.14

." Ca~ también señalar que los excedentes campesinos son transferidos en una primera
1nstanc1a a_una red de intermediarios que en la cabecera municipal de Linares operan con la
leche adqumda a los pequeños ganaderos, misma que distribuyen a productores del conocido
dulce. Como ya se_ha dicho, el ámbito geográfico en el que operan los intermediarios varía en
ca~ caso. Estos ultimo~ no sólo maniobran a partir de la cabecera municipal, ya que en el
inteno~ de los propios ~J1dos tanto de Linares como de San Carlos y Villagrán -municipios
estos ultimos pertenecientes al estado de Tamaulipas- existen intermediarios que cuentan
con r8?ursos económicos suficientes para realizar transacciones con los miembros de las
comun~d~s, entre otras cosas, a través de la adquisición del lácteo. Una parte considerable
de este ultimo es llevado a la cabecera municipal de Linares para su venta como materia
pnma en 1~ elaboración de marquetas, glorias y otros dulces. En este sentido, el proceso de
diferenciación que se gen~ra en el interior de ejidos y comunidades juega una papel importante
en e! ~roceso d_e mtegrac!6n económica de éstos no ~lo en el contexto de la economía del
'!1Umc1pio, _sino incluso i:nas allá del ámbito regional, ya que como se ha señalado, la dulcería
hnarense tiene reahzac16n mercantil nacional e internacional.

�Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 31

30 /facuitad de filosofía yletras

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1
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torno al cual se ha desarrollado un importante ramo agroindustrial,
muy característico del municipio de Linares. De algún modo, lo
anterior se ha incorporado como parte de un proceso de especialización del trabajo que inicialmente habría de expresarse mediante
la desincorporación de las actividades ganaderas con respecto a la
elaboración del dulce de leche, tal como lo hiciera Benjamín Pérez,
uno de los precursores de la marquetería en Linares, y algunas
décadas después, Francisco Villarreal, propietario de la empresa
dulcera más grande del municipio.

Como hemos visto, los intermediarios constituyen uno
de los pilares sobre los que descansa la asimetría anterior,
aunque su ámbito de actividad también suele abarcar a las dulcerías más modestas. En este caso, el intermediario enlaza a partes
más homogéneas (campesinos-pequeños_ ~ro~uctores de dul~),
pero situándose él como principal benef1c1ano de esta relación
indirecta.
Si ·bien existen vínculos entre importantes ganaderos con
pequeños propietarios rurales linarenses, ~uienes _los proveen ~e
forrajes, como maíz amarillo, la circunstancia anterior ~o es propia
de los ganaderos privados más destacados, ya que sus mter~ses se
sustentan fundamentalmente en la venta de ganado en pie a los
Estados Unidos. Durante los últimos años se han estado trayendo a
tierras nuevoleonesas becerros de destete procedent~s de es~ados
como Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Chiapas con el fin de criarlos
para ganado mayor.

El caso analizado es asimismo una de las múltiples
manifestaciones de procesos de difusión que, a partir de ámbitos
locales y regionales, suelen repercutir hacia esferas internacionales. La marquetería linarense no sólo fue, como ya vimos, el reflejo
de una tradición que desde mucho antes se había consolidado
en la región del Bajío guanajuatense, y que a la postre, gradualmente fue adquiriendo mayores relieves comerciales para
Linares, irradiando hacia ámbitos territoriales cada vez más
amplios. La dulcería de este municipio también tendría un sello propio,
mismo que se reafirma con la patente del dulce conocido como
"gloria", que si bien en muchos de los actuales casos poco tiene
que ver con su receta original, las diversas modalidades bajo
las que aparece esta golosina en los mercados responde a una
adaptación sugerida a partir de los nuevos estándares de consumo
que se desarrollan en los principales centros citadinos. Es la gran
empresa la que ha sabido manejar y adaptarse a estas últimas
circunstancias. Es decir, de algún modo también lo "tradicional"
-dejamos de lado por ahora una discusión sobre las acepciones
del término- está siendo objeto de los vaivenes de la mercadotecnia,
situación a la que están expuestos una gran variedad de productos
también considerados como "típicos" en diferentes contextos locales
y/o regionales del país, como son las artesanías y tradiciones
culinarias.

Aunque algunos ganaderos hacen uso de los sistem~s
intensivos de engorda, la mayoría de ellos recurren a la ganadena
extensiva debido a que la cría en corral supone elevados gastos
en insumos, infraestructura y mano de ~b~a, n~ obstante las
mermas en el ganado que mediante este ultimo sistema ocurre~
durante las sequías prolongadas. Dadas las dificultades económicas que vivió el país en las pasadas dos déca~as -particu~armente
durante los sexenios de José López Portillo d~ M1gu~I de
la Madrid-, varios ganaderos vendieron maquinaria, e~u1po Y
animales para especular con los altos intereses banc~n_o~, de
manera que de las 45 mil cabras existentes en el mumc1p10, la
cifra se redujo a 25 mil, situación que comenzó a repuntar a
partir de 1994 a 1995, cuando se registraron alrededor de 35 mH
cabras. 15

r

Por lo demás, se puede apreciar cómo intermediarios,
vendedores, concesionarios y brokers, son agentes que
desempeñan funciones específicas,. coadyuvando a mold~ar un
ámbito territorial, tanto en lo productivo como en lo comercial, en

Otra de las facetas del fenómeno anterior se manifiesta mediante la maquila del conocido dulce linarense. En
efecto, no menos de 15 pequeños establecimientos familiares
tienen comprometida de antemano una buena parte de su producción, misma que será entregada a restaurantes y negocios especializados en el ramo de la dulcería, los cuales estampan su
firma y algún logotipo en la envoltura de las famosas "glorias" y

,. Información obtenida en la Dirección de Desarrollo Económico~ la Pre~i~~a Mun~
de Linares, NueYo León y en la Secretaría de Ay~ntamiento del mismo mumc1pt0. Estos da
están apoyados en recuentos parciales y prehminares del INEGI (1993 Y 1994).
1

�32 / facuitad de filos olía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 33

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5
en los paquetes de diez y veinte piezas. En virtud de que esta
forma productiva es controlada en su mayor parte por negocios
localizados fuera de Linares (Monterrey, principalmente), con
ello podemos mostrar un elemento más mediante el cual se
expresa la integración económica del municipio a través de la
manufactura y venta del conocido dulce dentro de un contexto
regional.
Dado que varía la procedencia original que expende un
mismo establecimiento, la calidad del producto es inconsistente,
situación que preocupa a grandes y medianos productores, quienes
consideran que una de las condiciones de sobrevivencia de la
dulcería linarense consiste en mantener estándares de calidad más
o menos uniformes. Pero por otro lado, es indudable que la maquila
de "glorias" constituye el principal sustento económico de un
importante grupo de familias, lo que no obsta para que una mínima
parte de su producción sea vendida por su propia cuenta en forma
directa a un pequeño núcleo de consumidores.
"l

Pese a lo anterior, la modalidad más tradicional de la
"gloria" sigue desafiando a la evolución de la mercadotecnia, que ha
sido el sello que caracteriza a la empresa Productos de Leche
"San Pablo", de amplia penetración mercantil. Así es en virtud de
que algunas de las pequeñas empresas mantienen un mercado
relativamente amplio a través de algunas abastecedoras de
dulces, entre una parte del sector restaurantero de diversas ciudades -principalmente Monterrey-y en menor medida en sus pequeños
establecimientos, 16 amén de que existe un amplio público consumidor que aún se inclina en favor de la producción más típica y
artesanal.
Dulceros más modestos, por otro lado, suelen merodear
centrales camioneras y terminales ferrocarrileras, entre otros
sitios, en busca de compradores al menudeo. Los productores
más reconocidos suelen comentar en tono de lamento e ironía
que casi en su totalidad estas pequeñas dulcerías familiares
pertenecen al sector informal de la economía de Linares, que

11
Podemos considerar que el desarrollo de la dulcería típica de Linares t:imbién
obedece a su aceptación en el mercado bajo una doble modalidad: como golosina y como
postre.

además de no estar sujetas al pago de impuestos ni a controles
sanitarios, demeritan el prestigio de esta ciudad en cuanto a la
calidad de su dulce. Pero lo cierto es que muchas de quienes
integran dicho sector, han tenido alguna experiencia laboral
previa en el ramo de la dulcería a través de pequeñas y grandes industrias, no obstante que algunos de ellos terminan
siendo reabsorbidos como mano de obra asalariada en estas
últimas.

Apunte bibliográfico
y de otras fuentes informativas
Algunas generalidades sobre procesos socioeconómicos de la región
citrícola de Nuevo León abordadas en el apartado introductorio, se
fundamentan en gran medida en los trabajos de investigación
histórica que en torno a esta área geográfica llevaron a cabo José
Antonio Olvera (1987, 1991, 1994) y Veronika Sieglin (1995), así
como en las reflexiones estadísticas de Luis Aboites Aguilar (1991)
sobre las características que asumió el reparto agrario en el norte
del país, desde sus inicios, hasta uno de los periodos más significativos de este proceso: el cardenismo.
Diversas consideraciones acerca del impacto de la
actividad ganadera en las economías regionales del país fueron
sugeridas y desarrolladas a partir de investigaciones relevantes que
de alguna u otra forma tratan dicha cuestión, mismas que son citadas
en el listado final de textos. En este último, también se incluyen
fuentes, no muy nutridas, de donde fueron tomados algunos
elementos teóricos.
El grueso del material empírico en el que se fundamenta
el presente trabajo fue obtenido mediante entrevistas dirigidas
-algunas de ellas realizadas en diferentes etapas- a los principales
actores partícipes en los procesos descritos. Además de diversos
productores, entre los informantes se encuentran funcionarios y
extuncionarios de los últimos ayuntamientos linarenses los dos
últimos -y por primera vez en la historia del munici~io- bajo
administración del Partido Acción Nacional. El más reciente de
éstos deberá culminar si no se presentan vicisitudes en ei
año 2003.
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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 35

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Además de los Censos del INEGI, tanto en la delegación
estatal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural,
como en la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, se obtuvieron
datos globales sobre producción lechera en la entidad.
Amén de la historia oral, algunos de los acontecimientos
más relevantes fueron reconstruidos mediante la consulta de la
hemeroteéa del periódico El Tiempo, de la ciudad de Monterrey. En
este mismo sentido también fue de gran valía Nuevo León:
información mensual de su administración pública, rotativo oficial
del Gobierno estatal, correspondiente a los meses de enero y febrero
de 1964.

Propiedad, riego y conflictos sociales en el Noreste de México. Linares durante
la primera mitad del siglo XIX, en Mario Cerutti (editor), Producción, ejidos y
agua en el Noreste de México. La región citrfcola de Nuevo León (siglos XIX
y XX). Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León/Facultad de Filosofía
y Letras.
Palerm, Ángel, 1972. Ensayo de crítica al desaffollo regional en México, en David
Barkin (compilador), Los beneficiarios del desarrollo regional. México,
sep/setentas.
Sacia Ortega, Jorge, 1994. Apicultura y sistemas de plantación: Allende y el
Noreste de México, en Mario Cerutti (editor), op. cit.
Sieglin, Verónica, 1995. La disputa por el agua en el Noreste de México
{182(H970). México, Claves Latinoamericanas. Universidad Autónoma de
Nuevo León/Facultad de Filosofía y Letras.

Bibliografía
Tudela, Fernando (coordinador), 1989. La modernización forzada del trópico: el
caso de Tabasco. PrO'fecto integrado del Golfo. México. El Colegio de México.
Aboites Aguilar, Luis, 1991. Cuentas del reparto agrario norteño: 1920-1940.
México, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología
Social. Cuadernos de la Casa Chata, No. 176.
Bartra, Roger, 1982. Estructura agraria y clases sociales en México. México,
Era.
Fernández Ortiz, Luis M. y Tarrfo García, María, 1988. Ganaderfa y crisis
agroalimentaria, en Revista Mexicana de Sociología. México, Instituto de
Investigaciones Sociales/UNAM, enero-marzo.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática - Comisión Nacional
de Alimentación, 1993. El sistema alimentario en México. México.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática - Gobierno del Estado
de Nuevo León, 1994. Anuario estadfstico del Estado de Nuevo León.
México.
Luxemburgo. Rosa, 1978. La acumulación de capital. México, Grijalbo.
Muñoz Rodríguez, Manrubio, 1990. Lfmites y potencialidades del sistema
de la leche en México, en Comercio Exterior. México, septiembre.
Otvera Sandoval. José Antonio, 1987. La citricultura en Montemorelos. Sus inicioS
(1980-1910), en Mario Cerutti (coordinador), Monterrey, Nuevo León,
el Noreste, Siete estudios históricos. Monterrey, Universidad Autónoma
de Nuevo León/Facultad de Filosofía y Letras.
El Valle del Pilón: riego, producción e impactos socioeconómicos. 1880-191O, en
Mario Cerutti (editor), Agua, tierra y capital en el Noreste de México.
La región citrícola de Nuevo León (1850-1940). Monterrey, Universidad
Autónoma de Nuevo León/Facultad de Filosofía y Letras.

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ J7

e=
~

Sergio de la Peña·
y la raíz del espejo
(Seguimiento bibliográfico de una idea formadora)

A la memoria de Sergio de la Peña
Al maestro Pablo González Casanova
A mis compañeros de docencia:
Mauricio Sáenz de Nanclares, Juan Bravo y Rubén Romero

Raymundo Ramos

H

ace 28 años (1971) que se publicó la primera edición
del libro de Sergio de la Peña, El antidesarrollo de
América Latina. Se trata -así lo establece el autor en la
Advertencia- de un texto con carácter "temporal, hipotético y
condicional", como deben ser los pronunciamientos que se hacen
en las ciencias sociales, sin embargo, el libro -y la investigación
que lo respalda- tiene, todavía, validez y vigencia, vigor y vitalidad
porque sus hipótesis se confirman con el paso del tiempo y se cumplen las condiciones de las mismas. Este manual fue, por algunos
años en que impartí la clase de Historia y estructura económica de
América Latina en la Escuela Superior de Economía del IPN, guía
segura para la disección de problemas y la búsqueda de soluciones.
La bibliografía del curso era, de alguna forma, un repaso
por las propias fuentes informativas del libro, con variables y agrega• Ensayo publicado originalmente en la revista trabajadores, editada por la Universidad Obrera
de México, "Vicente Lombardo Toledano". No. 15, noviembre-diciembre 1999. Se reproduce
para recordar a Sergio de la Peña, por la claridad al analizar el desarrollo económico y político
de Hispanoamérica y en particular de México. Aparece con el consentimiento del autor.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 39

38 / facuitad de filosofía yletras

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5

...

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dos. Se revisaban con cuidado -citaré sólo los indispensables de la
época- Dependencia y desa"ollo en América Latina de Fernando
H. Cardoso y Enzo Faletto (ensayo escrito en Santiago de Chile entre
1966 y 1967, cuya primera edición es de 1969, con un postscriptum
de 1976), obra en la que se analiza la relación entre economía,
sociedad y política en momentos históricos y situaciones estructurales
distintas; el objetivo central se matiza con la observación de que
este tipo de relaciones en América Latina obedecen a circunstancias
diversas de tiempos y formaciones.
De Cardoso se recomendaba, además, Ideología de la
burguesía industrial en sociedades dependientes y para el análisis
tipológico de sociedades tradicionales y modernas, la obra de
Gino Germani, Política y sociedad en una época de transición
(1962), tal vez el autor latinoamericano que logró la mejor formulación de esta perspectiva. De la Peña propone en su libro un examen
crítico de las diversas posiciones y de los métodos de medición
usuales para la elaboración de un marco conceptual que sirva de
base para establecer una definición del subdesarrollo y la tendencia
regresiva del antidesarrollo. En esto radica buena parte de su
permanencia como texto y su originalidad frente a otras propuestas.
La exposición del autor sigue tres pasos de gran precisión didáctica:
a) la puesta en escena para un ensayo de definición, b) la metodología
interpretativa y la caracterización del proceso, cuya entrada en
materia es el subdesarrollo, y c) la revisión histórica -en tanto que
casuística del tiempo- del desarrollo latinoamericano, que
desemboca en su propuesta personal: el antidesarrollo como destino
capitalista.
El ensayo de "interpretación sociológica" de Cardoso y
Faletto abre, a mi entender, un diálogo entre autores que se encontraba virtualmente cerrado: el de los economistas con los politólogos
y los científicos sociales. Celso Furtado es otra pieza clave en la
explicitación del problema, con aportaciones como Desenvolvimento
e subdesenvolvimento (Río de Janeiro, Editora Fondo de Cultura,
1961. En especial el capítulo cinco). Un señalamiento valioso de
Cardoso y Faletto: las diversas velocidades de los "atrasos" dentro
de la propia estructura, y una afirmación pivote: "Entre los conceptos
desarrollo y sistema capitalista se produjo tal confusión que llegó a
suponer que para lograr el desarrollo en los países de la periferia es
necesario repetir la fase evolutiva de las economías de los países

centrales" .1 La conclusión es importante y su rigor metodológico
implacable: en los países en desarrollo no es lícito suponer que se
esté repitiendo la historia de los países desarrollados. Nosotros
agregamos: ni antes ni después de la globalización, que aprieta los
cordajes de la interacción dependiente pero que no crea los factores
internos de la estructura.
De la Peña en su libro ya clásico se arranca con una puesta
en escena del problema: la solución keynesiana para la economía
después de la Gran Depresión. Solución intermedia entre la del
liberalismo clásico y el marxismo, que entonces tenía su propio laboratorio soviético, tan poco después dinamitado. La nueva economía
revisionista del capitalismo proponía la expansión del gasto público
con una regulación de esta variable en cuanto volumen, composición
y oportunidad de aplicación: una alianza entre la planificación del
Estado y la economía de mercado, "iniciativa de contenido
socializante", cuya diferencia consistía en que "En un caso se trata
de modificar parcialmente el capitalismo a fin de preservarlo y en el
otro se pretende transformarlo radicalmente". 2 En la obra de Sergio
de la Peña está la bibliografía obligada en materia económica,
histórica y social: Marx, Ch. Gibson, Keynes, Mannheim, Mandel,
Schumpeter, Timbergen, Ayer, Langa, Baran, Dobb, Sweezy, por citar
sólo algunos, pero también están Milis, los ponentes específicos de
la problemática latinoamericana: Raúl Prebisch (Hacia una dinámica
del desarrollo latinoamericano, 1963); O. Sunkel y P. Paz (El
subdesarrollo latinoamericano y la teoría del desarrollo, 1970); Pablo
González Casanova (Sociología de la explotación, 1969); la
compilación de Claudio Veliz (Obstacles to change in Latín America,
1965); José Luis Ceceña (El capital monopolista y la economía de
México, 1963) y los ya señalados de Furtado, Cardoso, Faletto.
Más lo que iba rebasando, en tiempo, las posibilidades
de examen en la propia obra de Sergio de la Peña y completaba
el Biblos curricular de una historia dramática en una estructura
invisible -radiopaca por falta de instrumentos analíticos, que hoy
sobreinforman en la abundancia- y que se desestructuraba antes
de su revelación didáctica. Mis estudiantes de economía analizaron
-tal vez alguno lo recuerde-, La estructura económica de la Nueva
1

Femando Henrique Cardoso y Enzo Faletto, Dependencia y desarrollo en América Latina.
Ensayo de interpretación sociológica, México, SiQIO XXI, 1969. p. 31.
2
Sergio de la Peña, El antidesarrol:o de América Latina, México, Siglo XXI, 1971. p. 8.

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 41

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España 1518-1810de A. René Barbosa Ramírez, obra de casuística
aplicada pero desprendida del cuadro conceptual del materialismo
histórico en la que se examina el paso de numerosas estructuras
observables, que empiezan su calcificación desde la época de la
dominación española y hacen huesos viejos en muchos andamiajes
actuales, configurando la esquelética -múltiple y compleja- de
nuestros días. En materia de sociedades campesinas, el libro de
Rodolfo Stavenhagen, Las clases sociales en las sociedades agrarias
(1969), cubría el hueco analítico del comparativisr:no entre países
subdesarrollados continentales -América Latina y Africa-, donde la
población rural es mayoritaria y sus economías se basan principalmente en la agricultura, presentándose el fenómeno de la
"ruralización" urbana examinada bajo la óptica de las clases sociales
en las sociedades agrarias, la agricultura comercial (en Costa de
Marfil) y las relaciones interétnicas en Mesoamérica.
La propuesta de la chilena Vania Bambirra, radicada en
México, afianzaba la idea de que el atraso de los países dependientes
era una consecuencia del desarrollo del capitalismo mundial. No en
paralelo, sino en factoraje de causa-efecto. Lo mismo que vio -con
mirada de cetrería-el ojo implacable de Eduardo Galeano (uruguayo)
en Las venas abiertas de América Latina (fines de los 70). Cambiaba
la década y el análisis prosperaba, pero la tónica permanecía en los
acentos: Bagú, con su Economía de la sociedad colonial (1949) era
apoyo y basamento de la nueva hipoteca. "La historia del
subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia
del desarrollo del capitalismo mundial,,:¡; capitalismo a expensas, que
ya entonces se sabía -pese al adjetivo, que se formaría después"bárbaro", no como elogio sino como traslado depredador del
sustantivo. Bajaban ~a del nicho conceptual los ejemplos
particularizantes del atraco. Bambirra también hacía el cambio de la
teoría a la praxis, pasando de las cuestiones generales al estudio de
las manifestaciones históricas específicas y al proceso de
transformación de las estructuras dependientes. El ensayo El
capitalismo dependiente latinoamericano (1974) con toda la
sumatoria de los esfuerzos de los científicos sociales de la época

3

Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina, México, Siglo XXI, 1971. p. 8.

para superar el pensamiento desarrollista, en atención de dos
órdenes de necesidades: la comprensión del carácter y contradicciones del capitalismo dependiente y la reorientación -esfuerzo
siempre inconcluso- de la concepción estratégico-táctica de los
movimientos revolucionarios.
A nada de esto era ajeno el epítome de Sergio de la Peña
ca/amo currente hacia una transparencia definitoria: "Los conceptos
de desarrollo y subdesarrollo, así como su relación comparativa
-que siempre demanda una labor de cuantificación-, no han sido
plenamente definidos en la abundante literatura que se ha formado
en torno a estos temas".•

Un examen de los múltiples indicadores del desarrollo
(ingreso total por persona, proporción de población urbana, tasa de
natalidad y mortalidad, distribución de población activa por sectores
económicos, índice de alfabetismo, ingestión de nutrientes, formación
de capital, niveles de utilización de bienes intermedios asociados a
ciertas tecnologías, consumos característicos por pautas culturales
o identificación de formas modernas de vida) lo llevó a categorizar
estos fenómenos en tres grupos: a) variables principales del
fenómeno, b) aspectos externos del mismo, y c) reflejo del fenómeno
en variables ajenas. La conclusión -bien urdida y tramada- estableció
el perímetro contundente de la definición: "La idea acerca de que el
desarrollo y el subdesarrollo no son etapas de una secuencia histórica
sino aspectos antitéticos (el subrayado es nuestro) del acontecer
social y de que no se trata de una sucesión de estadios que la
evolución de cada país habrá de recorrer" ...5
A partir de estos desgloses lúcidos -más un tono de los
tiempos común a la influencia de las lecturas- los investigadores
podían escoger la variable de su propio mirador crítico. Los
indicadores económicos de alguna manera se habían vuelto
ineficaces para describir la nueva era posindustrial y de la
a~o'!latización, que está obligando a redefinir los objetos -y los
obJ~t!vos- de la actividad social. Amílcar O. Herrera en Ciencia y
Polttica en América Latina (1971 ), sin abandonar el tema de las
grandes potencias, que tienen el monopolio de las técnicas y
procesos de producción más avanzados, mientras los países

• Sergio de la Peña, op. ctt., p. 18.
Sergio de la Peña, op. ctt., p. 31.

5

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�42 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 43

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dependientes se dedican a sectores de baja rentabilidad, establ8&lt;:9
la importancia de esta variable. Para el bonaeren~ 1~ dep~nd~~Cla
que antes era político-militar ahora es de supenondad c1ent1f1ca.
Indicadores aparte, lo que no parece haber cambiado es el sustrato
económico sobre el que se movilizan estructuras encarama~as en
la teneduría de los medios de producción y en la acumulación del
capital con su ominoso signo monetario.
Ya acostumbrados al juego del oxímoron ideológico que
nos planteó Marx a propósito del sujeto hegeliano, que araba la
tierra con la cabeza y pataleaba en el aire,. Agustín Cueva
-investigador ecuatoriano de la UNAM- abre su h~ro El _de~rro/lo
del capitalismo en América Latina (1977) como un~ mvestigac1ón de
seminario que plantea la raíz nutricia y acumulativa del problema
como "antesala del subdesarrollo", y despliega su foll~je _en la (su)
época actual. El primer apoyo bibliográfico im~r~scmd1~le es_ la
Dialéctica de la dependencia (1973) de Mauro Manni Ysu af1rm~c16n
de que "no es por que se cometieran abusos e~ C?ntra de las n~ciones
no industriales que éstas se han vuelt? econom1~:'e~te dé~1les, es
porque eran débiles que se abuso de ellas . Af1rmac1ó_n ~ue
ampliamente dialectizada lo lleva a remover el humus protocap1tahsta
de la acumulación agraria, que se expresa y desarrolla a través de
una concreta lucha de clases. De la ma~o, ~na abu~d~nte
lecturización del problema: Enrique Semo y su Htstona del ~p1tal1smo
en México. Los orígenes. 1521/1723 (1973) y Rolando Mehfe, Breve
historia de la esclavitud en América Latina (1973), dos de su avales
vertebradores.
El Canto general de Neruda en el epígrafe:
Cuando sonó la trompeta, estuvo
todo preparado en la tierra,
y Jehová repartió el mundo
a Coca Cola /ne., Anaconda,
Ford Motors, y otras entidades...
No se nos caigan -ni de noche ni de día los clásicos de la mano.
como dice Horacio en Los Pisones-; el principal instrumento

• Ruy Mauro Marini, Dialéctica de la dependencia, México, Era, Serie Popular/22, 1973, P· 31-

de investigación de las ciencias sociales es el análisis histórico
-retoma Sergio de la Peña-, y en este recorrido por las huellas
del pasado la infraestructura económica ejerce una influencia
poderosa sobre las relaciones de clase que conforman el cuerpo
social y sobre las relaciones culturales que integran la superestructura. Sin embargo, el modelo simplificado establece
también la reciprocidad del influjo: aquellas relaciones reobran
-modificándola- sobre la infraestructura, integrando un modelo
dinámico.
Este modelo, cuya complejidad aumenta con el funcionamiento, toma en cuenta de manera explícita los recursos
naturales y las fuerzas productivas (capital y trabajo) "como elementos
autónomos de la infraestructura" que abren el modelo en tres
dimensiones de funcionamiento: el de la movilidad social interna, el
de su evolución en el tiempo y su articulación relacional con el resto
del mundo.
Los libros colectivos arrojaban ya su mirada poliédrica
sobre el subcontinente. Los estados desunidos del sur -incluyendo
México y la expropiación por EUA de su zonificación cardinalempezaban (si algo puede iniciarse en una fecha precisa) el
proceso introspectivo de mirarse a sí mismos y remirarse entre
todos. No hablo de las "conferencias en la cumbre", donde la retórica
como arte de convencer y sus efectos Pigmalión de acondicionar
-de crear reflejos colectivos- se pudrían en la hojarasca de las
declaraciones, cuyo estudio pertenece al nada desdeñable
derecho internacional, sino del insight o de la concientización
(palabras abominables en su extranjerismo y en su neolingüismo
barbarizante) que bien vistas son un ensimismarse a profundidad,
dictaban el examen del caso particular para ascender a la ley de
promedio estadístico, o se desindustrializaban para bajar de la teoría
al hecho concreto, pero que, en todo caso, abrían el razonamiento
maduro de los muchos sin ceder a la racionalización de todos; ya
muy afectados por los mass media de la propaganda ideológica que
alimentaba los espejos cóncavos de la información y las "deformaciones de fax" (como hoy las denomina Sáenz de Nanclares) en su
simultaneidad de copia diabólica, que cofunde los originales y crea
la realidad virtual de lo inexistente: las realidades de fotocopia del
modelo imperial.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 45

44 / facuitad de filosofía yletras

e

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fa
5

:z:

En 1970 apareció América Latina: ¿reforma o revolución?,
selección dirigida por James Petras y Maurice Zeitlin, con veintidós
ensayos indispensables sobre la situación económica, política Ysocial
de América Latina, con el supuesto -que ninguno de los autores
comparte- de que el desarrollo económico de. la región es~á en
armonía con los intereses de los Estados Unidos. La creciente
violencia, militarización y la obstinada resistencia de la clase ~brera
a participar en el juego político, son algunos ~e los signos
-contradictorios en su especificidad de clase lastimada por las
políticas económicas imperantes- en los que se debate el Tercer
Mundo. Las preguntas son, asimismo, la sombra de un reto Y la
experiencia de un fracaso, cuando no el constructo de una ilusión,
en el sentido que hoy le da Braudillard al término: ¿Qué deben hacer
los científicos sociales ante las coyunturas nacionales de las
Américas, que ahora llamaríamos de la globalización heterogénea,
pero que el imperio sueña asimiladas? ¿Qué vínculo establecer entre
las ciencias sociales y el compromiso político?
Del texto quisiera destacar un diagnóstico rápido -de
entre todos los posibles- que viene de Pablo González Casanova
en su ensayo México: la dinámica de una revolución agraria Y
semicapitalísta (1964), por lo que a nuestro contexto atañe:
El caso del ciclo revolucionario-contrarrevolucionario, que se
repite en distintos planos, es típico de las revoluciones capitalistas.
En la semicapitalista revolución mexicana también se en·
cuentra el mismo ciclo, pero en circunstancias estructurales
muy distintas. La revolución puso fin al sistema de plantación
semifeudal, dio nuevo impulso a los intereses de la nación,
comenzó la industrialización y de ese modo modificó una cantidad
infinita de estructuras económicas, políticas culturales. Pero la
revolución es semicapitalista, el país no ha creado una industria
pesada ni obtenido para México la independencia económica,
política y cultural. En gran medida depende de Estados UnidoS
para el abastecimiento de sus medios de producción, su capacidad
de participación en la competencia económica mundial se ve
amenazada por las grandes potencias, en especial por los
capitales norteamericanos. Importa principalmente productos
manufacturados y exporta materias primas. Tiene un solo
mercado exterior predominante: Estados Unidos. Su mercado
interno corresponde a las primeras fases anteriores al

pleno desarrollo capitalista, y su cultura es típicamente
heterogénea.1

El diagnóstico es certero y válido casi 40 años después de haberse
emitido. Como lo es también el examen riguroso y lúcido de las
estructuras económicas, sociales y políticas de La democracia en
México, cuyo término se fecha en San Jerónimo Lídice en 1963
(primera edición de 1965).
En 1972 se publica Corporaciones públicas multinacionales
para el desarrollo y la integración de la América Latina, cuyo
compilador es Marcos Kaplan; de este esfuerzo plural por fijar
históricamente el surgimiento de las leyes del desarrollo capitalista
aplicadas a la empresa internacional-fenómeno político y económico
característico de nuestra época- partirá una serie de obsesiones
temáticas sobre el Estado en Latinoamérica. Dos, por lo menos, se
despliegan en el tiempo: Formación del Estado nacional en América
Latina (1969) y Aspectos del Estado en América Latina (1981). En el
primero, que se mueve todavía en los límites de nuestro disparadero,
se interroga por asuntos de central inquietud: ¿Cómo surge, se
organiza y opera el Estado latinoamericano? ¿Cuáles son sus
relaciones con el sistema económico, con la dependencia externa,
la estratificación social y las constelaciones del poder, la cultura y la
ideología? A todas estas preguntas trata de responder mediante un
estudio global de la evolución latinoamericana desde el periodo
colonial hasta la crisis de 1929. Cuatro estudios de casos abarcan a
la Argentina, Chile, Brasil y México.
En 1974 se publica en Caracas un colectivo de diez
analistas (Josué de Castro, Helio Jaguaribe, Raúl Prebisch, entre
ellos) bajo el título de América Latina y los problemas del desarrollo.
Todo empieza a ser ya una novedad de enfoques. Josué de Castro
-el recifeño autor de La geografía del hambre- habla ya de Le
developpement et l'environemement (el desarrollo y la descolonización) como problemas del mundo actual. Pero bueno sería,
sin embargo, recordar que los alvéolos de inserción de los

7

Pablo González CasallOY!I, México: la dinámica de una revolución agraria y semicapitalista,
en Ñnérica Latina: ¿refonna o revolución?, Argentina, Editorial Tierr.,o Contemporáneo, 1970,
P. 419.

=
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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 41

46 / facuitad de filosofia yletras

=
e5

problemas siguen siendo los mismos aunque cambien los acentos
de la relación de clases en el cuerpo social.
Sergio de la Peña puntualiza el centro discursivo de la
analítica. Es verdad que siempre han existido mecanismos de
exacción en cuanto a los excedentes económicos que se apropian
las clases dominantes, pero el concepto de su subdesarrollo sólo
pertenece a un fenómeno característico en una organización
determinada y en un periodo histórico particular: "el subdesarrollo
consiste en la forma de funcionamiento de las sociedades capitalistas
atrasadas".ª Para otros supuestos de estructura social, otra
conceptualización sería la válida.
En el caso de México, de aceptarse la clasificación de
González Casanova sobre su estructura "semicapitalista", el
ajuste sería el de una estructura menor periférica y dependiente
cuyo funcionamiento imitativo se inscribe en el mecanismo
descrito, pero que -precisamente-, por cierta atipicidad del forcejeo
histórico, acabará en una configuración distinta: la que De la Peña
llama antidesarrollo. El nivel de generalidad en que se maneja el
manual de De la Peña proporciona un esquema suficiente y adecuado
para caracterizar el sistema capitalista y sólo apunta, cuando es
relevante, ilustraciones de detalle. El desarrollo capitalista es, en
este sentido, un correlato de opresión y explotación del subdesarrollo
que, finalmente, invierte sus signos de expansión para formar el
antidesarrollo.
Algunas de las características denotan este proceso de
subdesarrollo/antidesarrollo: A nivel de las relaciones de producción:

1. Propicia la acumulación del capital.
2. Favorece el lucro empresarial en la distribución del valor
creado.
3. Provoca crisis económicas cíclicas, mediante distribución injusta.
4. Promueve el desequilibrio en la balanza de pagos, en
contra de los países dependientes.
5. Retarda la implantación y crecimiento de las técnicas
productivas y de la tecnología en general.

• Sergio de la Peña, op. cit., p. 85.

e

6. Coadyuva a la explotación extensiva de tipo latifundista
de la tierra.
7. Fo~enta la falta de cohesión del sector laboral y lo
reprime.
8. Auspicia la proletarización acelerada de las clases
medias.
9. Incrementa (por ignorancia y falta de acceso a niveles
superiores de productividad) supersticiones y falsas
formas de la estética colectiva.
"Todas e~tas con~i~iones, apoyadas por una organización política
que refle¡a y prop1c1a estas normas de funcionamiento, influyendo
poderosamente sobre la dinámica social". 9
Tres notas necesariamente aclaratorias:
-El sistema de indicadores para apreciar la evolución de
países ~n diversas formas de funcionamiento tendría -para fines
com~arat1vos- que ser un instrumento absolutamente neutro, lo que,
en cierta manera, demostraría la futilidad del procedimiento. (Esto
es: no hay indicador inocente).
-Las cargas contables para medir la depreciación de bienes
de capital constituyen la expresión monetaria de este fenómeno. Los
fon~os formados así son el equivalente al desgaste de bienes de
capital, el cual es, a su vez, la contrapartida del valor acumulado al
proceso de producción.
·
. .-El tratamiento global del concepto es excedente, y su
aplicación para examinar el concepto de capitalismo puede
ahondarse en La economía política del crecimiento (1959), de Paul
~- Baran y en El capital monopolista (1968) de P. A. Baran y P. M.
weezy.
.
Las réplicas analíticas -no necesariamente las ideológicas
n1, menos, las hepáticas- se organizaban a nivel de ciertos núcleos
en q~e la teoría parecía dejar al descubierto las aplicaciones
prácticas: a) que la analítica filomarxista se concentraba en las
rela~i~nes "externas" de intercambio, para fijar las formas de
dominio y dependencia, con sus imprescindibles asimetrías
comparativas y no tomaba en toda su profundidad los modos
' Sergio de la Peña, op. cit., Cap. IV. pp. 83-89.

=
=

�Universidad Autóno1ade Nuevo león/ O

48 / facuitad de filosolía yletras

1
5

=

"internos" de producción (esto es, la comparativa del sí mismo);
b) que el estudio del pasado histórico no reflejaba de manera
adecuada las diferencias relacionales entre las distintas partes de
América Latina y el mundo y, por ende, la diversificación de sus
etapas de desarrollo, y c) que no se lograba realmente un análisis
dialéctico dinámico del proceso histórico mundial de acumulación
del capital, en el cual se analizaran, como parte de un proceso único,
tanto el desarrollo económico de la metrópoli imperial como et
subdesarrollo periférico dependiente.

transición ~el feudalismo al capitalismo (1967). Lo que sí permanece
como realidad del entorno histórico y el tipo de relación entre
metr~_poli y colonia en la asimetría de las relaciones, que no se ha
modificado desde entonces hasta tiempo del TLC: "las neocolonias
son ajustadas de nuevo a su papel secular de ser consumidoras de
importaciones industriales y productoras especializadas de bienes
primarios y de alimentos no elaborados para la exportación".1 0 Mutatis
mutandi, hoy podríamos agregar el interdicto del imperio para
productos pactados librecomerciales a los que se acusa de subsidio
estatal, esto es, de precios dumping. Lo demás: ne varietur.

A este reto se propuso contestar Andre Gunder Frank en
varias obras, pero especialmente en Acumulación dependiente y
subdesarrollo (1979), cuyos textos fueron producidos en Chile entre
1969 y 1970 (bajo la impresión alentadora del triunfo electoral de
Allende) y luego revisados entre 1972-73 en el agobio golpista de
ese último año. Ya el autor había contribuido a la elaboración de la
teoría de la dependencia en los países subdesarrollados, con su
libro Capitalismo y subdesarrollo en América Latina, escrito entre
1963 y 1965 y publicado en ediciones varias de 1967 a 1971 , pero la
perspectiva histórico-mundial es conquista posterior, y en ella se
propone no sólo un examen genético de los procesos de acumulación
del capital sino trascender sus propios hallazgos sobre las formas
de dependencia del subdesarrollo, sin abandonarlos, para transitar
-por caminos distintos de la economía clásica- a la analítica de la
naturaleza y de las causas de la riqueza y la pobreza de las naciones.
El libro investiga cada una de las etapas del desarrollo del capitalismo
mundial: la mercantilista (1500-1770), la industrial (1770-1870) y la
imperialista en su primera fase (1870-1930) en un seguimiento que
se adentra hasta su propio horizonte de presente, en una ecuación
siempre anhelada por la investigación social: interpretar sobre la base
de la más rigurosa abstracción teórica y del más reñido empirismo
histórico.

."La mayor parte de los beneficios que quedan en el país
dependiente se concentran en la cúspide social.."11 Ahora sólo
agregar_famos a la cláusula incluida los fenómenos agudos de
corrupción de la banca en contubernio con el gobierno (udis
anatocismo, afores y Fobaproa): males que nos trajo "no sólo 1~
posguerra" (fría) y la disolución de las economías planificadas, con
1~ nueva recomposición geopolítica de mundo sin contrapesos,
s~~º. la dependencia mental de las economías neoliberales
dmg1~as !'°r gobernantes formados en el extranjero, creadores de
subc1enc1as parcelarias de jurisdicción exclusiva y excluyente
que defienden, especialistas y tecnócratas con "celo feudal" (Profecí~
de Lansing).

En el examen de Sergio de la Peña sobre la "Dinámica
del atraso capitalista latinoamericano" está presente el punto de
vista de A. G. Frank sobre el problema de las relaciones feudales
(o su inexistencia) entre la metrópoli y la colonia novohispana
(Latín America, Decrepit Castle with a Feudal Seeming FacadB,
Monthey Review, 1963), perspectiva que se complica a la IUZ
de otros factores que no son exclusivamente la "elevada
interdependencia de productos", según lo señala M. Dobb en IJ

No es, pues, circunstancial que la creación -de entonces

aho~-d_e un á~b_ito ~conómico nacional con desarrollo tecnológico
propio e mdustnahzac1ón adecuada chocara "con los intereses de la
metrópoli manufacturera que siempre están apoyadas por las
arm~s". 12 Años después, el estudio puntual de este vínculo-el de la
P~l~t1ca Y las armas lo realizaría González Casanova en Los
militares y la política en América Latina, 1988, aunque ya
rebasado el ámbito de elección de estos apuntes-. Con todo
la raíz bibliográfica del tema -muy fragmentada en estudio~
monográficos y panfletarios- se mueve en esa década: Martha
Harneker, El gran desafío (1983), la serie de trabajos de Raúl
B!nítez Manaut sobre el área Centroamérica y los apuntamientos de Gregorio Selser sobre El cartelazo de los

'º Sergio de la Pella, op. cit., p. 105.
11

11

Sergio de la Pella, op. cit., pp. 105-106.
Sergio de la Pella, op. cit., pp. 107-108.

1

�Universidad Aut6no1a de Nuevo león/ 51

50 / facultad de filosofia yletras

=

1

't

sacadólares en Bolivia (1982). Las tendencias del golpismo militar,
sin duda ayudan a comprender la construcción del_ Estado
neocolonial, que es palimpsesto y fax del Estado transnac1ona~ &lt;:°"
sus grupos hegemónicos desnacionalizados. "Ese grupo ~egemornoo
(los grupos) corresponde hoy a las empresas trasnac,onales, en
especial a las norteamericanas, y a las grandes empresas
monopólicas nacionales".1 3 Esta premisa es el arrancadero de un
ensayo apretado y esclarecedor en !ºd~ la región sobre el problema
civil y militar, los regímenes const1tuc1onales y los de facto Y las
democracias armadas y desarmadas.
Ni bienes de capital ni ahorro interno es posible intentar
como pie de cría de una política económi~ n_acion_al que florezca
en tecnología propia y en proceso industrial s1 se ~1ve a expensas
del catalizador negativo de los intereses extranJeros apoyados
por las oligarquías criollas y la fuerza estúpida de ~as ar~as.
"Para que este proyecto sea posible -el de la econom1~ nacional
autosuficiente y expansiva-, se requiere que suceda, _simultánea•
mente, la expansión de la producción agrícola y la creación de obras
1
básicas de infraestructura, por difícil que esto sea". •
Otra polémica bobalicona que se suele dar entre el
estructuralismo de base y los partidarios de lo que llamaremos
el supra efectismo (el de los resulta~os de_las relaciones cu!t~ral~s)
es el sentido de magnificar ciertos ingredientes en la mod1f1cación
del síndrome social: la resistencia de la población atrasa~a a los
cambios tecnológicos, el reaccionari~~o ~e las _s?c1e~ades
campesinas, la indolencia racial, la inef1c1enc1~ ~dmm1strat1va, la
venalidad de funcionarios, el desprecio a las act1v1dades manuales
y otros mitos -casualidades que se ~esprenden sobre to_do de la
doxa clasemediera. La clase media es, en este sentido,
media clase atiborrada de prejuicios y marchamos. Tal vez la critica
más feroz a esta corriente -y la tunda más espectacular- sea la
propinada por A.G. Frank en "Sociología del de~arrollo, y subdesarrollo de la sociología" (Desarrollo lndoamer,cano, nums. 9
y 10, Bogotá. Colombia, 1969). No significa que los f~ctores de
la superestructura sean antiinfluyentes y de suma cero sino que es

~-ºª

,. Pablo González Casanova, Los militares y la política en América Latina, México, OcéanOI
1988, p. 9.
" Sergio de la Peña, op. c.1., p. 109.

indispensable ubicarlos en la parte exacta de la estructura que les
corresponde y ponderar su grado de interacción con la totalidad del
sistema.
Un hecho permanece en los umbrales mismos de la analítica
historicista, que para lograr conservar los mecanismos coloniales
de la operación el (los) imperios han puesto en marcha toda la
relojería de la astucia y el atraco simultánea o sucesivamente para
regular los tiempos de su propia comodidad y del infortunio ajeno.
"Todo ello a nombre de la democracia, de la libertad, del cristianismo
y de la cultura" .1 5 Para avanzar-he ahí la paradoja- el subdesarrollo
de uno es, al mismo tiempo, el desarrollo de otros. "Sabemos que el
dinamismo del subdesarrollo es sólo el resultado anverso del
funcionamiento capitalista". 16 Ésta fue la idea iluminadora de Sergio
de la Peña: aquello era la historia de El antidesarrollo de América
Latina.
Cuando finalmente recogí con cierta premura los materiales
antológicos de El ensayo político latinoamericano en la formación
nacional (1981 ), lo hice espoleado por el alentador compromiso con
David Viñas, que prometía (y al que yo comprometía) reunir un manojo
testimonial de una misma índole (ambos válidos para el seguimiento
docente de las ideas de una patria común latinoamericana) en tiempo
perentorio. Ambos libros -el suyo: Contrapunto político en América
Latina. Siglo XX {1982)- tuvieron mucho de catarsis histórica y de
vómito documental. Tal vez uno y otro hoy se duelan de repentismo
y el mío de algunas interferencias indeseables, remediables a futuro
-sólo tal vez-. El suyo es de desarrollos impecables aunque tallados
como esculturas a navaja: con tajos duros y limpios. Mi arranque
justificatorio es plomo de aquellas funciones: "Si alguna vez el
pensamiento político y la expresión de las ideas se han convertido
en una teoría ética de la acción propiciatoria del cambio social, ello
ha ocurrido, con una fuerza constructiva sin paralelo, en
Latinoamérica: campo de fusión de las ideas con la urgente necesidad
de crear un espacio libre para su ejercicio".1 7

"Sergio de la Peña, lbíd.
"Sergio de la Peña, op. ctt. p. 122.
17

Aayroondo Ramos, El ensayo político latinoamericano en la formación nacional, México.
Edicap.1981, p. VII.

=
ffi
=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 53

52 / facultad de filosofia yletras

5

=

1

~

En la superficie del espejo está el reflejo como otredad:
el rostro asomado --echado de bruces- sobre sí mismo para ver la
lateralidad invertida: el agua estancada y la piedra pulida fueron las
primeras planicies reflexivas, pero la tentación metafísica de la mano
de ir más allá, descubre y destruye la frialdad de todo espejismo.
Lo mismo Marx que Lewis Carroll escudriñan la enajenación al
traspasar el espejo: la realidad escindida que es el principio de la
dualidad esquizofrenizante. Fritz Pappenheim -recuérdese- le siguió
la huella al proceso en un libro de 1959: La enajenación del hombre
moderno, cuya imagen del signo, esto es, cuya semiótica visual no
se apartaba del texto pictórico de Goya, el capricho aquel en que
una mujer se acerca al patíbulo y, cubriéndose la cara con un pañuelo,
le arranca los dientes al ahorcado: A caza de dientes. Dice el autor:
"La persona que de este modo separa la realidad en dos partes, se
divide en su futuro íntimo... (y) hay algo pavoroso en la condición del
11
hombre cuando éste se ha convertido en un ser extraño a sí mismo".
Por eso-tal vez sólo por eso- la búsqueda de la raíz (del fundamento)
de todo aquello que refleja una época y que se nos entrega como
producto circunstancial y circunstanciado de un emparrillado histórico,
vale la pena rescatarlo: no el rebote de la superficie sino el mercurio
y el estaño que barnizan el vidrio como movilidad quieta en búsqueda
de imágenes: dinámica en reposo. ¿Es esto posible? Si el ser humano
es un producto de sus circunstancias -decía Marx en La Sagrada
Familia- tendremos que humanizar las circunstancias. Para mí es
esto precisamente lo que significa el seguimiento bibliográfico de
una idea formadora en la Raíz del espejo, que con claridad, sencillez
y eficacia Sergio de la Peña logró obtener de manera ejemplar en un
libro clásico ya, en el que leyó una generación, pero que -&lt;:0mo el
aguafuerte de Goya-, no ha extraviado su significado en el mundo
actual.

11 Fritz Pappenheim, La enajenación del hombre moderno, México. Era, Serie PopulalfZ7,
1965, pp. 21-22.

Enfoques sobre
el Kitsch

Milán Kundera, Manuel Puig, Mario Vargas Llosa

llinca llian

D

ecir que el discurso sobre el kitsch conoce en la edad
posmoderna un impresionate desarrollo es ya un tópico que
no necesita justificaciones. El kitsch, palabra alemana
creada lo más probable a mediados del siglo XIX, que se acuñó
en las le~guas europeas con bastante rapidez -lo que subraya
la necesidad de tal concepto en una cultura incesantemente
auto~e~lexiva- parece disfrutar en este período de los mejores
aUSJ)lcios. Ell_a pasa de ser simple objeto de burla y rechazo (como
ocurría por eJemplo en Flaubert, uno de los primeros combatientes
contra el ava~llamiento d~ lo cursi en todos los niveles de la vida)
r,a.ra convert~rse en obJeto de reflexión y cuestionamiento.
ntim_amente vinculado al posmodernismo, por su dualidad básica
que incluye lo sentimental y lo ready-made, así como el carácter
popular y la falta de distanciamiento crítico, el objeto kitsch y lo que
por e~rapola~ión se llama actitud kitsch a la vez atrae y repele, es
acogido al mismo tiempo con ironía y tolerancia. Es posible que
en la base de esta ambivalencia se encuentre uno de los
descubrimientos más interesante de este eón cultural, el hecho de
que los seres humanos no somos héroes y que el afán por

=

�54 / facultad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 55

=
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5

•·

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GI
=
:z:

volvernos tales es incompatible con una mentalidad en que los valores
se han vuelto dudosos y las razones justificativas de nu~st_r~s
acciones han dejado de ser inmóviles y estables, por faltar un pnnClpio
único e incuestionable que sirva de referencia. Como acertadamente
lo señaló Abraham Moles1 , el Kitsch es la forma de art~ qu~ se
adapta a las dimensiones del hombre medio, del hombrec1to (Etcl(¡,
y en la medida en que pasamos la mayor parte del tiempo bajo el
signo de lo cotidiano y mediocre, concurriendo_ en muy con~adas
ocasiones en los extremos, sin querer estamo~ vinculados ~I kitsch.
No sólo por esto, muestra Moles, la relación con el kitsch es
indestructible, sino por encerrar un ideal de felicidad al~nzable en
el terreno medio: "De esta adaptación del tono del ambiente al del
hombre surge una receta de la felicidad. El Kitsch es e! arte ~e la
felicidad y toda extorsión a la felicidad ~e la c~ltura ~era, al m1s~o
tiempo, una extorsión al Kitsch. De aqu1 su urnversaltdad, p~ro ~es
concebible que el hombre pueda escapar a esta asp1rac1ón
fundamental?112 •
un enfoque que se puede considerar complementario
al aducido por Moles es el de Gillo Dorfles3 que observa la
inseparabilidad entre el kitsch y un período cultural dond~ el
arte ya no tiene otra función que la estética. Por esto, par~ estudioso
italiano no se puede hablar de un kitsch de la Ant,guedad, así
como ;o se puede hablar de un kitsch medieval, porque hasta el
Barroco el arte tenía otras funciones que las que le otorgamos en
los tiempos modernos, v.g. éticos, religiosos, políticos, iniciáticos.
Como lo estético, basándose en nociones tan fluctuan~es como
el gusto no impone principios ( un mot d'esprit de Sav1gnac me
viene a ia mente, comprobando la relatividad del juicio est~tico: el
buen gusto no es más que una forma del mal gusto), el kttsc~ se
puede insinuar en los niveles más variados d~ la perc~pc1ón,
y no sólo artística, apareciendo cada vez ~ue cierta realtd~d es
mirada con el único fin de obtener por medio de ella sensaciones
agradables, placenteras, faltas de compromiso. La idea de que el

~!

, Abraham Moles, El kitsch-El arte de la felicida~ (titulo original, Le Kitsch. L'art du boulieur,
1971), trad. española, Ediciones Paidós, Barcelona, 1990.
2

Op. cit., pp. 33.
.
•
d If
é PU~
, Gillo Dorfles, Le Kitsch -un catalogue raisonné su mauva,s goüt- , tra • a ranc s,
•
Paris, 1987 (primera edición italiana, de 1968).

kitsch no se da como tal, sino es función del enfoque -idea
que ya aparece en las reflexiones acerca del tema de Hermann
Broch- atraviesa el libro de Dorfles4 • Digno de mención me
parece, no obstante, la manera en que Jean Duvignant, en la
introducción del libro, pone de manifiesto el revés de esta concepción,
mostrando que una mirada creadora puede rescatar estos
subproductos artísticos, y da el célebre ejemplo de Aimbaud
que, en 11/uminations, confiesa su atracción por "les peintures
idiotes, dessus de portes, décors, toiles de saltimbanques, enseignes,
enluminures populaires, líttérature démodée, latín d'églíse, lívres
érotiques sans orthographe, romans de nos aí'euls, contes de
fées, petits lívres de l'enfance, opéras vieux, refrains niais, rythmes
nai'fs'.
La posición de Duvignant modula de manera sumamente
saludable el encarnizamiento elitista de Hermann Broch, uno
de los primeros pensadores que han puesto de manifiesto los
estragos que puede causar el contentamiento con el ersatz de
valores artísticos, surgidos de aquel tipo de creación que no busca
ensanchar el conocimiento sino meramente proporcionar un
agradable pasatiempo: "la esencia del kitsch consiste en la
substitución de la categoría ética con la categoría estética; impone
al artista la obligación de realizar, no un "buen trabajo" sino un trabajo
"agradable": lo que más importa es el efecto".5 Sin embargo, reconoce
el escritor alemán, todo arte tiene un componente efectista
y esto demuestra de nuevo la inseparabilidad entre el arte y el
kitsch, lo que, por ser admitido, no debe necesariamente conducirnos
a confundir los valores sino ahondar el juicio sobre los límites
entre lo auténtico y la mera imitación de autenticidad. Como
se ve, en la base de la concepción de Broch está la idea

'"Tel est peuHitre le point crucial du repérage du Kitsch, non seulement musical, mais aussi
bien littéraire, cinématographique, et je dirais méme "naturalista" : l'attitude de l'individu lace a
des spectacles artistiques ou naturels, observés selon un angle d'incidence particulier capable
de les rendre immédiatement inférieurs, factices, sentimentaux, brefs, privés d'authenticité"(op.
cit.,pp.38).
' Hermann Broch, Kitsch, vanguardia y el arte por el arte, Ed. Tusquets, Barcelona, 1970
(primera ed. 1955), p. 9. La concepción de Broch sobre el Kitsch se expresa en las dos
conferencias recopiladas en este libro,•Kitsch y el arte de tendencia" (1933) y "Notas sobre el
P!Obtema del kitscff' (1950-1).

�56 / facultad de filosofia yletras

Universidad Aut6no1a de Nuevo le6n / 57

1

:!

1

a

del desmoronamiento de los valores éticos cuyo origen se sitúa
en el siglo XIX cuando el romanticismo impuso como único fin del
arte la belleza, descartando, según su opinión, el verdadero tetos
de ése: el conocimiento. La modulación de Duvignant de la cual
hablaba me parece interesante por anunciar en cierta medida la
desconfianza posmoderna por un sistema ético y estético congelado
y estable, así como su gusto por recombinar los valores, internarse
alegremente en el plurilingüismo, rescatar aquellas voces del pasado
que durante siglos han sido desdeñadas y, por esto, tender a borrar
los límites entre el arte mayor y el menor. Para no pecar de simplismo,
recordaré que la relación de nuestro eón cultural con una jerarquía
de valores no es de ignorancia o de rotundo menosprecio, sino una
continua tensión entre su planteamiento previo y una rápida toma
de distancia capaz de desencadenar la ironía y el cuestionamiento.
La mejor definición de la actitud posmoderna frente la convivencia
entre el kitsch y el arte auténtico, me parece la de Guy Scarpetta
cuando afirma: "La quatrieme attitude [ante et enfrentamiento entre
el arte mayor y et menor, m.n.], elle, reconnait la hiérarchie, pour se
donner la liberté de la transgresser; elle suppose une ligne de
démarcation (selon des criteres précis) entre le majeur et le mineur,
pour pouvoir la déplacer, la perturbar ou la forcer". 6 Esta continua
transgresión que constituye uno de los rasgos más destacados
de la estética posmodernista (la cual parece llegar así a extrapolar
el concepto introducido por Bataille en L'Érotisme) no puede
fundarse sino en el "mal" señalado por Broch, esto es la pérdida de
principios imperantes, pero que ya no suscita necesariamente
lamentación y añoranza, sino se puede transformar en objeto de
conocimiento.
Ahora bien, la indagación del kitsch no creo que se puede
llevar a cabo sino por un arte real y auténtico, porque la aceptación
de lo relativo de nuestras opciones (tal vez el desencadenante
de la visión posmoderna) choca con el absolutismo del kitsch que
propone una estética monolítica fundada en el deseo de gustar a
todos y ser compartido por todos. La gran dificultad de separar lo
auténtico y lo efectista en ausencia de la jerarquía de valores de

la cual hablaba Broch proviene del carácter proteico del kitsch, cuya
definición, muestra Matei Calinescu, es movediza porque, igual que
en el caso del arte, falta un contraconcepto distinto, convincente. 7
Lo que al principio puede ser una burla y un rechazo por parte de los
refinados se vuelve, a la hora del juicio más detenido, la revelación
de que cualquier actitud humana (el repudio del kitsch incluido) se
puede transformar en kitsch. El componente lúdico de nuestra época,
atraído siempre por la novedad y la invención (aunque se emplean
elementos del pasado), indiferente a la moral y a la ética, se enfrenta
entonces con un enemigo proteico, tanto más peligroso cuanto
comparte rasgos comunes con sus rivales: desea gustar, prefiere la
zona de los sentimientos humanos más concurridos, quiere dirigirse
aun público muy extenso, tiene una estrecha vinculación con la ilusión
compartida y, en consecuencia, con un ideal de infancia (la edad de
la máxima capacidad por la ilusión) que no cuestiona y no pone en
duda. Tal vez lo que puede precisar mejor la distancia entre el
posmodernismo y el kitsch, y de aquí entre el arte creado en esta
hora cultural y la pura imitación, es la observación que en la actitud
frente a la ilusión y a la infancia se nota una discrepancia entre el
posmodernista y el hombre-kitsch, porque el último tiene una visión
unilateral, sin problematización, mientras que aquél no se deja
embaucar sino para tomar mejor impulso y distanciarse de su primera
fascinación.
Mi planteamiento sobre el kitsch parte del intento de
comprender cómo funciona este elemento en las obras de tres
autores, justa o injustamente relacionados entre sí -Milán Kundera,
Manuel Puig y Mario Vargas Llosa- en base en su problemática
común que proponen algunas de sus novelas. En un artículo
publicado en 1994, Eva Le Grand,ª insigne investigadora del enfoque
sobre el kitsch en la obra de Kundera,9 establece un posible
vínculo comparativo entre dichos novelistas que, considera la
crítica, comparten una visión denunciadora frente a los estragos
provocados por lo cursi en la vida humana. Aunque la demostración

7

'Guy Scarpetta, 1:tmpureté, Ed. Grasset, París, 1985, p. 78.

Véase Matei Calinescu, "El Kitsch", Cinco caras de la modernidad, trad. al espai\ol, Ed.
Tecnos, Madrid, 1991.
'"Kitsch, amour et séduction", en "Ateliers du roman·, París, núm. 3, noviembre, 1994.
' Véase su excelente libro sobre Milán Kundera, Kundera ou la mémoire du dési~ XYZJ
l'.Hartmann, París, 1992
'

=

�58 / facuitad de filos offayletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 59

=

1

5
~

de Eva Le Grand peca, según mi opinión, por una base_ teórica
excesivamente fundada en los planteamientos sobre el kitsch de
Kundera y Gombrowicz y por las pocas referencias a las novelas
de Puig, así como a la variante específica del kitsch en Varg~
uosa, no se pueden descartar sus aciertos a la hora de ~escubnr
los estrechos vínculos entre la visión juvenil y el kitsch, igual que
entre éste y el terreno sacrosanto del que Kundera llama e_l homo
sentimentalis, el amor, identificado por lo general con la pasión Yel
sufrimiento. En la opinión de Eva Le Grand, frente al amor los tres
autores tienen una común actitud demoledora: "lls contaminent sa
'pureté' éternelle et factice dans 'l'impureté' d'une complexa stru~re
contrapunctique fondée sur des éléments temporels, narrat1fs el
discursifs hétérogenes" .10 Su demostración me parece menos
convincente en lo que atañe a las relaciones entre el kitsch Y la
mass media1 fundada en un tipo de belleza que sirve para gustar a
todo el mundo y en la imposición de un ideal de perfección que
niega lo inaceptable de la condición humana. Si esta sí es la
visión de Kundera, no creo que se puede aplicar totalmente a las
que tienen los dos escritores latinoamericanos y mi intento es
replantear este problema en aras de llegar a _una visión ~atizada,
pues una de las armas más eficaces contra el kitsch es pre~samente
la matización y en esto sí que coinciden los tres escritores que
voy a estudiar.
Sólo para mostrar que la concepción de Eva Le Gra~
sobre el funcionamiento del kitsch en las obras de Kundera y Puig
no es única, señalaré, a título de ejemplo, que un crítico que es~
vez se acerca a la obra del escritor argentino, coincide casi
literalmente con la estudiosa francesa: "Yo diría también que, en
contra de todo lo que pueda parecer, lo que propone Manuel Puig,
en definitiva, es una lectura, yo diría, antikitsch de la literatura.
quizás, justamente porque sus personajes aparecen como aquello
que está en la esencia del kitsch, es decir, el kitsch es aquello ~ue
se ofrece ya consumido, que aquel que lo compra, que lo mira.
que lo lee, no tiene que hacer el mínimo esfuerzo. En eso,
curiosamente, se acerca a un autor, que nada tiene que ver con

'º Art. cit., p. 51.

él y que ha hecho una de las interpretaciones, más lúcidas
de todo el fenómeno kitsch que es, ni más ni menos, Milán
Kundera".11
La aseveración de LI.Jis Suñén sobre lo poco que tienen en
común Kundera y Puig no creo que se pueda poner en duda, dadas
las diferencias estilísticas y conceptuales que alejan a los dos
escritores. Para el autor checo, cuya concepción sobre el kitsch se
acerca hasta coincidir con la de Hermann Broch, la atracción por lo
cursi proviene de la pérdida de valores reales y firmes en que se
encuentra el mundo moderno. Como ya en nada se pueden fundar
nuestras creencias y actos vitales, el kitsch propone un falso ideal
de perfección que oculta astutamente lo inadmisible de la humana
condición: la fealdad, la mierda, la excitación como fundamento
del erotismo, 12 la enfermedad, la muerte. Su mejor exposición de
estas concepciones se encuentra en la sexta parte de la novela
La insoportable levedad del ser, 13 intitulada "La Gran Marcha"
en que, con su ya reconocida capacidad por captar las relaciones
entre hechos aparentemente dispares, Kundera lleva a cabo una
profunda reflexión sobre el kitsch que se cuela en todos los
niv~l~s, desde el _erótico hasta el político, artístico y religioso.
Definiéndolo gracias a su método de acercamiento progresivo
a la esencia de un tema, Kundera ve gradualmente al kitsch
como "acuerdo categórico con el ser", "la negación absoluta
de la mierda", "un biombo que oculta la muerte", "una estación de
paso entre el ser y el olvido". Lo más enjundioso de su reflexión
acerca de ese concepto consiste en el descubrimiento del cariz
totalitario del kitsch: cualquier sentimiento humano se vuelve
tal a la hora de ser propuesto como posesión común y compartida
por todos los individuos. La primera lágrima, de enternecimiento, no
es kitsch, pero sí lo es la segunda, que eleva a una potencia

" luis Suñén, en Manuel Puig, edición de Juan Manuel García-Ramos, Ediciones de la
Cultura Hispánica, col. "La semana de Autor" Madrid 1991
12y
1
'
'
éase la definición de esta palabra en Kundera, El arte de la novela, Ed.Tusquets, Barcelona,
1993: "EXCITACIÓN. No placer, goce, sentimiento, pasión. La excitación es el fundamento
~ erotJsmo, su más profundo enigma, su palabra-&lt;:lave' (p. 144).
. Ed. Tusquets, Barcelona, 1999 (12.1 edición) para ~a traducción española. Las páginas
indicadas entre paréntesis remiten a esta edición.

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60 / facultad de filosofia Yletras

=

1

de miles de millones este particular enterneci~iento:_ ªLa
segunda lágrima dice: ¡Qué hermoso es estar emocionad~ ¡unto
con toda la humanidad... 1Es la segunda lágrima la que convierte el
kitsch en kitsch" (pp. 256-7). De otro lado, un inmedible acierto de
Kundera en su juicio es la revelación de lo inseparabl~ ~ntre
kitsch y condición humana, visto que nadie puede borrar ~n s1 mismo
la visión personal sobre una forma de felicidad perfecta, ideal Yal fin
y al cabo mentirosa; no obstante, la única solución contra esta
invasión progresiva de la mentira embellecedora y compensatoria
es su reconocimiento como mentira, como simple necesida~ de
idealización creada por la debilidad humana ante una realidad
inaceptable:
En el momento en que el kitsch es reconocido como mentira, se
encuentra en un contexto de no-kitsch. Pierde su autoritario poder
Y se vuelve enternecedor, como cualquier otra debilidad humana.
Porque ninguno de nosotros es un superhombre como ~ra poder
escapar por completo al kitsch. Por más que lo despreciemos, el
kitsch forma parte del sino del hombre (p. 262).

A pesar de las inevitables simplificaciones, se puede n~tar que la
concepción sobre el kitsch se da con deslumbrante claridad en la
obra de Kundera. Lo que fascina al escritor europeo es la
desmistificación de las creencias en que fundamos nu_estros actos
vitales, el descubrimiento de lo más fugaz y lo menos indagado _en
general-el momento presente. En la obra de Kundera los personajel
se pueden clasificar en dos grandes grupos, los ilusionados (Helena
y Jaroslav en La broma, Jaromil en La vida está en otra parte, ~
en La insoportable levedad del ser, Laura y Paul en La inmortat,dad,
el entomóiogo praguense en La lentitud, para dar sólo algunos
ejemplos) y los lúcidos (Ludvik en La broma, el escultor Yel cuarer,tó,
de La vida está en otra parte, Sabina en La insoportable levedad di
ser, Agnes en La inmortalidad, Potenvin en La lentitud, para_, dt
nuevo sólo nombrar a unos cuantos). A través de estos t1pol
de pe;sonajes Kundera indaga sobre la P?~ibilidad de encontrar~
verdad de sus existencias, sobre lo vend1co de las ~usas q~
provocan las decisiones, y lo que consigue revelar es la 1mportanell
abrumadora de la imagen idealizada que uno se cons~ruye de 9
mismo, justificando sus actos en función de estas mentiras
enaltecen en sus ojos. Se podrían recordar al respecto un sin

q~e:

de situaciones novelescas de este tipo: Jaromil renuncia a una noche
de amor con una bellísima artista por la causa (real) de sus
calzoncillos inelegantes aduciéndose como razón (ideal) la fidelidad
por su amada; en la misma novela, la madre del poeta considera
sacrificar su amor por el escultor por razones de fidelidad a su papel
de madre, mientras que el verdadero motivo de su resistencia es la
vergüenza que le produce su vientre fláccido; la versión idealizada
del entomólogo praguense sobre su acto de rebeldía ante el
comunismo se tunda de hecho en la más pedestre cobardía. Ante
los ojos de disecador de Kundera todos los actos heroicos se vuelven
ridículos, las imágenes idealizadas se agrietan y dejan vislumbrarse
la pequeñez de los móviles humanos que no pueden producir sino
risa. El humor parece ser el único desquite para el escritor checo
que se confiesa convencido por este proverbio judío: ªEl hombre
piensa, Dios ríe". Con otras palabras el hombre no es poseedor
de otra verdad absoluta sino de la que le devuelve el eco de la
risa de Dios -risa que pone de manifiesto la ridiculez del hombre
en los ojos divinos, la poca cosa que es en el plano trascendental.
Para Kundera la novela sirve para mostrar que no hay UNA verdad,
que nadie posee sino una versión, una interpretación de las cosas y
que la imposición de una única norma de actuar, como la que dan
las ideologías y las religiones, va en contra de la única certeza
posible: que no hay sino certezas individuales, parciales, relativas.
Como la novela es ªel paraíso imaginario de los individuos",14 y como
su única justificación es derrumbar los falsos paraísos colectivos,
Kundera asocia el espíritu de ésta con el espíritu del humor, que
no hace sino corromper las certezas, burlarse de todos los absolutos
e introducir la relatividad. A la tremenda desmistificación que opera
Kundera no resiste sino un único (e igual de ambiguo) valor, que es
la risa, eco humano de la risa de Dios. Así lo ve, acertadamente,
Jocelyn Maixent: "C'est cette seule valeur de divertissement pur
qui demeure in fine. Apres le constat dysphorique de l'absence
de vérité dans le monde et de l'aveuglement des hommes s'installe
une euphorie de l'art romanesque, conscient de ses limites, place

" El llte de la IIOW1la, pp. 173.

1
=

�Universidad Aut6no1a de luevo le6n / 63

62 /facuitad da filosofia Ylellls

1

:!

1

¡:

le plaisir au premiar plan des légitima~ons ~~ récit (...) 11 s'agit de
répondre au non-sérieux par le non-séneux".
Hay también otro tema de la reflexión de Kundera que
debe ser puesto en relieve en vista de poder llevar a ~a~o la
.
ue me he propuesto. Este tema se re ac1ona
~~;::;ªi~~nlaq distinción que he señalado más arriba entre ~os
rsona·es ilusionados Ylos lúcidos, y consiste en la comprobación
:
ue lel origen de la necesidad d~ ilusi_onarse consiste en la
inca~acidad de superar cierta visión Juvenil sobre. el munt. ~
jóvenes "monistas perfectos", como los caracteriza i8n a vi~
'otra arte se pueden entregar con toda su a ma a un
im~uestas desde el exterior -l~s imp~~stas por
unismo o la modernidad, entre otros- sin ~er~1bir que éstas
::has veces les impiden el verdadero conoc1m1ento_sobre
existencia y, lo que es más grave aún, pued~n conduc1r1~s ~ :
res traiciones, como es el caso de Jarom1I de la "?ve a et a
~eriormente. Los adultos, en cambio, h~n apr~nd1do que los
. ales serán la presa del relativismo parod1zante: Le monde ~
~:ultes sait trop bien que l'absolu n'est qu'un leurre, un~ tentat1on,
rien d'autre".,s Las diferencias entre estas dos, ~ct1tudes _las
·n el autor el antiguo distingo entre lo lineo y lo épico.
expresa, segu
'
.
posible
La ·uventud -la edad lírica- entiende el mundo como un
.
es~ejo en que se pueda admirar, crean~o este mundo-e~pe1~
or sus deseos; la madurez, épica, aspira .ª conocer la ,ver
P_dad del mundo considerar la inmensa variedad de el_em~ntos
s,ue lo compone~ y ejercer una sutil ironía ante cual~u1er 1mpo~ición de jerarquía de valores entre estos elemento~. s,_n embargo,
aun ue la segunda actitud supone mayor sab1duna y maror
o o~unidad hedónica, no por esto se salva de la confr~ntaaón
c~n la pequeñez de la existencia Y la grandeza del olvido que
barrerá todo este mundo, porque: "Une valeur galvaudée et une
illusion démasquée ont le méme pitoyable corp~, ellesm:
ressemblent et ríen n'est plus aisé que de les confo~dre .17 P~r ier
que lo miremos como decorado o como realidad, cua qu

::~~:;es

..

el

t

cosa de la tierra da, tras una lúcida reflexión, la misma sensación
de devastación, de valor reemplazado por nada. Vale más,
entonces, renunciar a la búsqueda de valores firmes, entregarse
de pleno a un secreto idilio, como el construido por el cuarentón
de La vida está en otra parte o el de Teresa y Tomás de La
insoportable levedad del ser en la compañía de su perro,
dedicarse al amor y a la bondad, sin querer ya demostrar nada,
sin identificar su vida con el destino. Para Kundera, el destino no
está lejos de la imagen idealizada que uno se compone impelido
por sus deseos de gustar a la mayoría de la gente, imagen que da
claridad y coherencia -falsas- a su vida; en El libro de la risa y el
olvido se puede leer esta frase: "El destino no tenía la intención de
mover un dedo por Mirek (por su felicidad, su seguridad, su buen
estado de ánimo y su salud) y en cambio Mirek está preparado para
hacer todo lo que haga falta por su destino (por su grandeza, su
claridad, su estilo y su sentido inteligible). Él se siente responsable
de su destino, pero su destino no se siente responsable de él". 18
Salirse del Destino, dejar de preocuparse por su imagen es, por
supuesto, una utopía, un eco lejano del volteriano "cuidar su jardín",
pero seduce como seduce esta reflexión acerca de la vida que lleva
el cuarentón de La vida está en otra parte que parece experimentar
incesantemente este "sentiment de súreté qu'on éprouve lorsqu'on
est en dehors du feu de l'action du destin; tel que le personnage
d'une piece dramatique se sent en süreté apres la chute du rideau
qli met fin ala premiare partie du spectacle, quand commence I'entreacte: alors les autres personnages arrachent leurs masques eux
aussi au-dessous desquels des etres humaines discutent sans
inquiétude".19
Para concluir, se deduce de la obra de Kundera un
afán desmitificador que parte del rechazo de una versión única
Y hermoseada astutamente, de una versión kitsch que quiere
dulcificar la visión comprometida con la realidad. Esta realidad,
Kundera, no debe ser ocultada sino conocida y asumida
-y si ella nos revela la imperfección y la limitación de nuestra
existencia, el único recurso apropiado es una risa liberadora que

sugiere

,. Jocelyn Malxent, le XVIII-eme siécle de Milán Kundera ou Oiderot invesli par le rom,,
contemporain, PUF,1998, pp._2n.
.
,. la vie est aillerurs, ed. Gallimard, Panl!, 1985, pp. 204.
11 la p/Bisanterie, ed. Gallinard, París, pp. 21.

"Le livr9 du rire et de l'oubli, Ed. Gallimard (Folio), París, 1985, p. 25.
"Le vie est ailleurs, p. 239.

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 65

64 / facuitad de filosofia yletras

e

:!

1

:z:

G

nos acerca más a Dios que la fabricación de un ideal humano que
quiere copiar una perfección paradisíaca.
Los planteamientos de Manuel Pu!g y Mario ~argas ~losa
acerca del kitsch y su esencia, que consiste en la imagen ~d~al
construida por el hombre, me parecen contraponer a la v1s1ón
kunderiana unos matices específicos, tanto más provechosos cuanto
participan del plurilingüismo que debe siempre _resonar d~sde el
espacio de ta novela. Para mejor centrar mis propós1t~s de
investigación, me permito elegir de las obras de los dos es~ntores
latinoamericanos aquellas novelas en que la problemát1c~ del
kitsch se ve iluminada con más precisión. En el caso de Pu1g: la
elección de las novelas La traición de Rita Hayworth, B~qwtas
pintadas, El beso de la mujer araña y Cae la noche tropical, se
debe a una necesaria simplificación que parte del_ hecho que,
aunque en sus demás novelas la indagación sobre_ el kitsch no_falta,
es en estas obras donde el discurso sobre lo cursi y sus rel_ac1ones
con el sentimentalismo me parece mejor puesto en relieve. MI
discusión acerca de su narrativa será más extensa, porque de loa
tres autores es probablemente el menos conocido y además su
reflexión acerca del kitsch es menos fácil de captar, dado el e~pleo
de este elemento como constituyente fundamental de su universo
ficticio. En lo que atañe aVargas Liosa, la discu~ió~ que me propongo
será más centrada todavía, ciñéndome a una umca novela suya, lJ
tía Julia y el escribidor, en la cual hay suficientes el~_mentos como
para llevar a cabo un análisis sobre su manera espec1f1ca de enfoca
el kitsch.
Para volver a la igualdad que establece Milán Kundera
entre el kitsch y un mundo donde la mierda no existe -&lt;X&gt;n otras
palabras, donde el lado vergonzoso y miserable del ser ~u~ano
está ausentEr mi opinión es que se trata de un descubnm1ento
fructífero 1 aunque no pocas voces (entre ellas, la de ltalo
Calvino2º) se han confesado poco convencidas por esta

equivalencia. La prueba de su verdad me parece darse no sólo
por la comprobación que podemos tener al mirar con atención
las representaciones que imponen la publicidad y los mass media
(por ejemplo, no es concebible otra publicidad para el papel
higiénico sin una fuerte dosis de humor porque, así como lo
demuestra entre otros Eric Blondel,21 el humor es un desquite de la
condición inferior que compartimos). Ello se hace obvio también al
juzgar por la perspectiva kunderiana otros enfoques literarios sobre
el kitsch -a&gt;mo los de Manuel Puig y Mario Vargas Liosa- para ver
que el planteamiento del escritor checo se puede extrapolar con
naturalidad a dichas perspectivas. Según este punto de vista, se
podría decir que no por otra cosa quieren escaparse los personajes femeninos puigianos de un medio que les ahoga sino para
poder respirar un aire donde no hay olores vergonzantes, donde
todo es de cartón y oro postizo y donde no hay más que perfumes
refinados que no se respiran sino sólo se deducen. Se trata de una
desmaterialización total que anhelan las mujeres de Puig, de un
deseo de internarse en una realidad en que falte el cuerpo como
tal y no queden sino las proyecciones anímicas. Varios ejemplos a
este respecto se pueden encontrar en la obra del escritor argentino.
Pienso que hechos tan evidentes como la atracción por el cine, arte
donde la materialidad es transformada en puro fantasma, donde la
realidad es remitida a sueño colectivo no necesitan demostraciones
que sin duda caerían en lugares comunes (la atracción de Mita y de
Toto por las películas que les permiten huir de su vida encerrada en
Coronel Vallejos no difiere de los cuentos cinematográficos que le
hace Molina a Valentín en el espacio carcelario). La desmaterialización por obra de la imaginativa se revela, no obstante, en niveles
de lecturas muy sutiles, como en este fragmento de Boquitas
pintadas:

.sun:

20 Véase su artículo de The Review of Coote~rary Fictk?'1, Volume IX, number 2,
1989 en el cual Calvino sin restar1e admiración al escntor checo, declara que t i ~
~ en cuanto a la vi~ión kundeñana sobre el kitsch y la mierda. Para ~ autor
:':en mayores males que el kitsch (it is less dangerous than the other, ~ it roost be tallll
into account to avoid our believing it an antidote" (p. 57), Y en c~ant? la m,e~, con!:
afirma Calvino que verla como negación de la tran:.c:endenc1a 51gnifi~ ubicarse . •
perspectiva kitsch, por totalitaña, porque para los pante1stas y los estrellidos ella no ti801
absoluto el valor negativo que le da Kundera.

ª.

" Véase Eñe Blondel, Le risible et /e dérisoire, PUF, París, 1990: "Si le monde est laideur,
Yilainie, misere, souffrance, solitude, l'ironie, l'humour sont la religion sans prétre, l'opium du
désesi&gt;éré, la transcendence du pauvre homme. Le ñre est alors consolation d'un homme
l)lisonnier d'un monde qu'il persiste aaimer malgré !out.Et du méme coup dénonciation d'une
SOUmission, recul et refus, protesta/ion". (p. 207).

=

�66 / facultad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 67

=

1

Nélida le observó el cabello abundante con algun?s
mechones sueltos metalizados por la luz blanca de una lampañta
del alumbrado municipal, y sin saber por qué pensó en terr~
baldíos cubiertos por matorrales y pastos curvados; Néltda
le miró los ojos claros, no verdes como los de ~elina_ sino
castaño claro y sin saber por qué pensó en los lu1osos _J~ITOI
de miel; Juan Carlos cerró los ojos cuando ella le acanc1ó la
cabeza despeinada y Nélida al verle las pestañas espesas y
arqueadas pensó sin saber por qué en alas de cóndor despi.
gadas [ ...122

La descripción continúa con el mismo ton~"de letanía ind~c~do por
las repeticiones ("miró ... y sin saber por que ) y los rasgos f1s1~os de
Juan Carlos se transforman, bajo la mirada enamorada de Néhda en
asociaciones poéticas, en elementos íntimamente relacionados con
sus fantasmas personales (véase este ejemplo: "Nélida le miró la
nuez colocada entre los dos fuertes músculos del cuello, Y los
hombros anchos y sin saber por qué pensó en los nudosos e
imbatibles árboles de la pampa bárbara: el ombú y el quebracho
eran sus árboles favoritos").23 Sería inapropiado, creo, decir que
las asociaciones que proyecta Nélida en el cuerpo amado son
kitsch simplemente porque suponen una negación de la ~ateri~liclad
como tal. Lo que sí mide la distancia que separa sus 1mpres1ones
líricas de las que ella, a su vez, suscita en Juan Carlos, es la fría
frase que sigue inmediatamente después de este despliegue
asociativo: "A las 23:20 Nélida le permitió pasarle la mano por
debajo de la blusa. A las 23:30 Juan Carlos se despidió reprochá~
dole su egoísmo".24 Pienso que en este nivel se sitúa la diferenaa
de enfoque entre los escritores checo y argentino, en el hecho de
que para el latinoamericano lo de vedarse los ojos ante los
impulsos demasiado terrenales del cuerpo no representa
necesariamente una caída en el kitsch, visto como negación de la
mierda y de la excitación, sino únicamente una forma de embellecer
la existencia demasiado barata e intranscendente en que se ven
inmersos sus personajes. Es interesante a este respecto traer
a la memoria la manera en que Molinita cuida a su compañero
de celda cuando a éste le agarra una crisis de diarrea debida al
régimen alimenticio carcelario. Por su devoción y su asumida falta

22
23

24

de asco, Molina logra enaltecer la miseria del cuerpo de su
compañero, consiguiendo al mismo tiempo darse una visión
idealizada de sí mismo, conforme a la que se había construido
-la de mujer completa, esto es, maternidad incluida-: de aquí la
comprensión casi orgullosa de las destemplanzas de un cuerpo
de cuya construcción, al nivel fantasmal, es responsable. Dicho
de otro modo, en la escena citada, la mierda es negada como tal y
transformada en otra cosa, en un elemento simbólico del vínculo
entre la madre y el hijo, y contribuye además a desencadenar en
Molinita la identificación con su imagen ideal. ¿Es condenable, en la
perspectiva de Puig, este deseo imborrable del hombre de hacerse
de sí mismo una imagen ideal, lo que según Kundera y Hermann
Broctl constituye la esencia misma del hombre-kitsch? Creo que aquí
radica la complejidad del arte del escritor argentino, en el hecho de
que en muchas circunstancias -por lo menos en las que constituyen
el ámbito vital de sus personajes- este deseo es la única salvación
de unos males todavía más grandes. Por más cursi que sea, Molina
consigue matizar la cosmovisión demasiado rígida de Valentín,
demostrándole que su imagen sobre sí mismo es incompleta y
esquemática. Lo mismo ocurre en La traición de Rita Hayworth donde
los personajes femeninos o relacionados a su mundo -Mita, Delia,
Toto- se destacan por su sensibilidad frente a un cínico Héctor
cuya única perspectiva es únicamente sensual y completamente
reducida a los clichés machistas.
La desmaterialización de la cual hablaba se pone de
manifiesto con una fuerza incomparable en Boquitas pintadas,
cuando Nélida, por Mabel, se entera de la fama de la virilidad de
Juan Carlos:
Mabel hizo un movimiento soez con sus manos indicando una
distancia horizontal de aproximadamente treinta centímetros.
1Mabell Me haces poner colorada de veras -y Nené sintió todos
sus temores violentamente confirmados. Temores que abrigaba
desde su noche de bodas, ¡hubiese pagado por olvidar el ruin
ademán que acababa de verl. 25

Manuel Puig, Boquitas pintadas, ABA Editores, Barcelona, 1992, p. 60.
ldem, pp. 60-1 .
ldem, p. 61.

"Puig, &amp;quitas pintadas, pp. 209-21o.

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68 / facuitad de filosolía Yletras

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Lo que espanta a Nélida es que Mabel ponga d~ ma_nifie_sto el
lado corporal de Juan Carlos, cuyo cuerpo, en su imaginación se
reduce sólo a la cara. La cara de Juan Carlos, que representa para
ella la hermosura perfecta,2&amp; no se puede diferenciar además del
lma de su amado: "¡Juan Carlos! En este momento lo v~o claro
~por fin me doy cuenta de una cosa!. .. si Dios te hizo t~n hndo es
~orque Él vio tu alma buena, Yte premió".21 Esta confusión en!~e la
belleza física y el alma buena es uno de los rasgos más e~pec1f1cos
de ciertos personajes puigianos, y su mayor pue~!ª ~n reh~ve se da
en los monólogos de Toto, que, en su concepc1on infantil calcada
sobre las películas hollywoodenses, d~vide las pe~sonas. en dos
grupos: los que tienen "cara de bueno y los que tienen cara _de
malo". Lo engañoso de tal división se da al comp~~bar ~uán le¡os
está su ideal masculino, Raúl García visto por el mn_o ba¡o una luz
de ilusión ("en la cara no tiene carne de fuerza, tiene carne de
bueno que muere en la guerra")2e de ~a visión que -~r.oye~a so~
él Toto cuando aquél intenta seducir a la Paqu1. y vino Ra~
García y me agarró de un brazo y me dijo que si llegaba a ~ont~r a
alguien me iba a romper la cabeza,}odo con_cara de malo sm gritar
para que no lo oyeran los vecinos .29 Lo mismo ocurre en _Cae la
noche tropical cuando Nidia intenta ayudar a Ronaldo, movida 11°'.
un amor senil que le provoca la belleza del portero de noche:
"Me parece que la cara no engaña, parece bueno y es bu~no ~~
Porque tendrás que reconocer, Luci, que es un chico precioso •
Lo que no significa que al final se descubra que la ~elleza de la
cara no sea igualmente un engaño, por la conducta vil de Ronaldo
con su familia y la sirvienta que seduce.

21 La reducción del cuerpo de Juan Canos a su cara, que pone de manifiesto lo i~~
la visión de Nené sobre el amor, visto casi a lo trovador, como una eterna ~templ~?~"
hermosura del rostro, se pone de manifiesto en este fragmento de su carta. el otro
a mi [ ...] de golpe, 'mami, que es de todo el mundo la cosa que te gustó de toda~, Y~
seguida pensé en una cosa, claro que no se lo pude decir: la cara de Juan Carlos (p.

'.ª

27
21

•

La indagación de Manuel Puig parte del descubrimiento
de la confusión que suelen hacer sus personajes entre lo estético
y lo ético. Así, por ejemplo, a Toto le cuesta imaginar un paraíso
a través de la religión, teniendo ya construido uno propio que
le ha proporcionado el cine. Lo mismo ocurre en el caso de
Nélida cuya única representación sobre el más allá está fundada
en una visión estética, imaginándose poder vivir al lado de Juan
Carlos, iluminada por el esplendor de su hermosura. Sin embargo,
al final de su vida, Nélida desiste de su empeño de entregar el
alma a la belleza de su amado; su decisión en el lecho de muerte de
llevar consigo a la tumba prendas que la relacionan con su familia,
en vez de las cartas de amor de su juventud, se puede leer como
una victoria de los principios éticos (de la realidad) ante los estéticos
(del placer). Pero esta victoria encierra sin duda una gran dosis
de resignación, hecho conforme a la lógica de estos mecanismos
descritos por Freud, que además se pone en evidencia por la
enfermedad que mata a Nélida, el cáncer. Como bien lo ha notado
Roxana Páez, el cáncer, enfermedad de la represión, delata la
incapacidad de Nélida de superar armónicamente sus frustraciones31 •
En sus últimos momentos, Nélida prefiere suplir la imagen idealizada
de eterna novia de Juan Carlos por otra imagen, de fiel esposa y
madre. La ambigüedad de su gesto consiste en la doble interpretación
que se le puede dar: de resignación o de construcción inconsciente
de otra imagen idealizada que justifique y enaltezca su existencia.
Creo que se debe recalcar la necesidad de Nélida de expresar
su actuación, de darse el espectáculo de su decisión, con otras
palabras hacer los gestos que le den la posibilidad de mirarse desde
el exterior y contemplarse así en un espejo en cuya imagen se
reconozca menos infeliz y como de acuerdo con su existencia.
De otro lado, este acuerdo supone también una venganza por un
mundo donde la felicidad perfecta es inalcanzable y la vida es
condenada irremisiblemente a la mediocridad. Superar las ilusiones
Yacceder al conocimiento, a la consideración lúcida de su existencia,
son hechos que no le otorgan a Nélida ningún reflejo de la
belleza. Internada por su decisión en el mundo de lo ético,

ldem, p. 248.
La traición de Rita Hayworth, Ed. Seix Barral, Barcelona, 1982, p. 85.

2111dem, p. 91.
""Cae la noche tropical, Ed, Seix Barral, Barcelona, 1988, p. 140.

11

Roxana Péez, Manuel Puig: del pop a la extrañeza, Ed. Almagesto (col. Perfiles), Buenos
Aires, 1995. Acerca de las enfermedades en la obra de Puig, consúltense sobre todo las
páginas 39-42.

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7O/ facultad de filosofia yletras

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5

las cartas de amor de Juan Carlos -su particular vínculo con la
hermosura- ya no pueden suscitar sino burla: "Adem~s quería
que las cartas guardadas por el escribano ~ueran dest~u1d~s Y su
esposo mismo debía hacerlo, pues ella t~mIa que algu1~n Joven e
insolente un día las leyera y se burlase .32 La destrucción de las
cartas de Juan Carlos (en el cual no ve sino el reflejo de su ideal de
perfección) por mano de su marido (sobre el cual tiene también una
imagen esquemática, viéndolo como el ser que I~ ha_ ~ond_enado a
la fealdad y mediocridad) contiene un valor s1~bohco 1g_u~! de
transparente cuya esencia se podría definir por la mcompat1b1hdad
que descubre entre el mundo ético y el estético. Juzgándolo todo de
manera simple, estableciendo límites extremadamente claros entre
lo bueno y lo malo, entre lo bello y lo feo, N_élida muer~ en _la peor
medianía. Es una de las paradojas del kitsch: precisar ideales
absolutos, extremos de belleza y perfección es caer en la perfecta
mediocridad.
Ahora bien, el problema que se plantea es si el a~tor
juzga irónicamente o con ternura a sus personajes que necesitan
de estos escapes en lo imaginario donde encuentran pasto para
su visión dicotómica carente de matices, incluso si recurren a formas
de enajenación proporcionadas por la producción kitsch -las
películas, las letras del tango y bol~ros, las radionovelas-,_ Y a~
los libros en que se busca pasatiempo y no problemáticas.
Para precisar mejor los límites del mundo nov~les~~ c~eado p0I
Puig hace falta notar que problematizar como eJ~r~1c10 1ntel_e~
capaz de matizar las experiencias vitales no se sItua en el amb1to
de gente cultivada, de los que se podrían llam_ar intelectual~s.
De hecho, hay pocos o ningún intelectual en sus hbros: persona1es
como Toto adolescente y la pianista de La traición de Rita Hayworlll
resultan meras parodias de pensadores intelectuales (el uno p0I
su juventud propensa a la radicalización, la otra por su maner~_de
hacer del pensamiento un recurso extremo frente a su cond!c!ón
asumida de fracasada), así como un personaje cuya cond1c1ón

Boquitas pintadas, ed. cit., p. 252.
,. Es interesante al respecto notar con cuánto refinamiento logra Puig retratar a Mita, en IJ
traición de Rita Hayworth, presentándola al principio, por las palabras de sus la~ilares, ~
una intelectual, para que, a medida que. el libro avanza, mostrar su lado escap1sta Y, po qui
no, cursi.

de catedrático de latín y griego abogaría por su pertenencia
a la élite del noos, el misterioso profesor de Boquitas pintadas, no
se salva de la mediocridad y falta de originalidad cuando aconseja
a Juan Carlos comparar a su amada con las aguas del Leteo, es
decir, emplear un parangón esnob que sólo ubicaría las cartas del
joven en el ámbito de las epístolas de amor cursi, hecho que Juan
Carlos descarta por parecerle "muy novelero". Un caso especial
representa Silvia, la psicoanalista de Cae la noche tropical que
oonvierte el conocimiento de los demás en "vicio", es decir, sus ansias
por captar la esencia de una persona es reducido a ejercicio de
"pasar el rato". Además este personaje llama la atención por la
oonciencia que tiene de su limitación debida a la intelectualización
excesiva, necesitando tanto a Luci, en que ve encarnada una
visión "romántica" que a ella le falta, como a Ferreira, un hombre
que no la ama, pero que le da una razón de ser por llenarle la vida
de pasión. Silvia racionaliza su pasión no correspondida, busca
justificaciones, se crea la imagen de único ser que le hace
"cuestionar" a Ferreira, pero en la base de todo esto se halla su
soledad y su necesidad de ilusión. Le dice a Nidia:
Él me comunica algo, y muy positivo. Será esas ganas de vivir que
tiene, esas ganas atrasadas, retroactivas. Tan pocos tienen eso, la
ilusión por las cosas.[... ) A mí me contagia, me dan ganas de subir
con él a ese barco, que zarpa quién sabe para dónde ...34

Sobre todo en sus primeras novelas, la problemática de fos
personajes puigianos está condicionada por la limitación de éstos
aun ámbito donde los sistemas filosóficos y estéticos están ausentes,
donde la ética sólo se reduce al conjunto de normas establecidas
por una sociedad machista y la religión a mera escatología. El
gran mérito de Puig es que deja ver que no por todo eso la reflexión
de sus personajes carece de profundidad, que sus dudas no son
menos punzantes y desgarradoras que las de los intelectuales.
Al reflexionar, un personaje tan limitado como Mita, cuyo único
placer real es escaparse por medio de las películas hollywodenses
(los libros, para ella, sirven para el mismo fin, el de superar
su condición mediocre, que le repele), llega a comprender que
este afán suyo de huirse de un mundo que no le conviene no parte

32

"Cae la noche tropical, Ed. Seix Barral, Barcelona, 1988, p. 219.

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72 / facultad de filosofía yletras

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8
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de otra cosa sino de lo que Kundera llamaría el "desacuerdo
categórico con el ser". Simbólicamente, su hijo no cre~e, lo _que
quiere decir que ella, de manera inconsciente, no le permite sahr de
este mundo ideal en que piensa que se encuentra la verdadera
esencia del ser -un mundo donde el sexo no exist~ (sus resistencias
a echarse las siestas impuestas por su marido delatan su poco interés
sensual), donde el amor se limita a lo pura~ente prometi~~ Y
aplazado, con otras palabras a una eternizac1on ~e la condición
ambigua de novios que se quieren de manera platónica, a la espera
de la noche de bodas. En su monólogo acerca de la película sobre
Romeo y Julieta (es decir una reinterpretación d~ la obra ~rigin~
una megaproducción hollywoodense que la convierte_ en kit~ch,
pero que no por esto deja de desencadenar la reflexión), Mita se
pregunta:
¿y por qué Dios no cambia de idea y hace salir todo bien? Y
hace que Julieta se despierte a tiempo cu~ndo R~eo se está pcr
matar y así son felices, ¿y qué hacen? ¿tienen h1¡os? ¿y se van a
vivir a una casa? Algo mejor tendría que ser, que montan los
caballos, uno blanco y uno rojo y galopan lejos, lejos, en una nube
de huracán que los lleva al lugar más hermoso que hay, a 111
lugar que nadie conoce y que por eso no se puede saber todo lo
hermoso que es, las flores que hay ahí y el perfume que tienen
nadie los conoce.36

Para muchos críticos la obra de Manuel Puig resulta asombrosa
por la temática que linda a sabiendas con el folletín. Aunque
todos los libros que analizan su obra dan por supuesto esta
relación, según mis conocimientos, sólo el escrito por Roxana Páez,
ya aludido, plantea de manera más detenida este proble~a,
intentando responderse a la pregunta si en las novelas del esc~1tor
argentino la relación con la subliteratura es irónica o desprovi~ta
de distanciamiento. La conclusión de la crítica es que en Pu1g,

.. Dorfles considera que toda transposición de una obra a un medio distinto del originll
(incluso si se trata de copias célebres de cuadros, que se_incluye~ en los museos), por_ 1111
operación que él llama traición de medio, la convierte 1rremed1ablemente en kitsch. '.1J
transposition d'un medium a un autre, autrement dit, le fait de passer du mayen d'expressiall
d'un arta celui d'un autre, telle est l'une des opérations les plus fréquentes menées parlt
Kitsch• (op. cit., p. 95).
• La traición de Rita Hayworth, op. cit., p. 153.

a pesar de sus confesiones en que se muestra un defensor de la
fidelidad a los mitos e ideales imposibles, su creencia en el ideal
como meta deseable no es sino una apariencia, igual que su decisión
de quedarse fuera de la literatura "grande", pues su obra entra sin
duda en esta categoría. Sus sólidos argumentos se fundan en el
análisis de varios niveles del discurso, desde el textual hasta el
conceptual, mostrando que sus novelas superan el nivel del arte
de consumo por el empleo de un fino arte narrativo cuyo acierto
más grande es un rasgo que, de hecho, todos los críticos han
destacado: el de hacer desaparecer la voz del narrador detrás de
las voces de sus personajes, que quedan caracterizados por su única
e inconfundible manera de hablar. Sin embargo, la respuesta de
Roxana Páez no siempre logra, me parece, definir de manera rotunda
si se da o no ironía de parte del autor para con sus personajes.
Acertadamente muestra la crítica que son ellos mismos los que a
veces toman sus distancias frente al lenguaje que se les impone a
través del tipo de cultura que consumen. 37 Es verdad que este
distanciamiento no es algo habitual en los personajes femeninos de
Puig, que, la mayoría de las veces, conforman su manera de pensar
con la que viene inducida por los creadores de ilusiones baratas, del
art~ que no cuestiona sino se presenta como forma de escapismo.
Pu1g posee el arte de jugar con los niveles de identificación de sus
personajes con el arte y la actitud kitsch, y si a veces las situaciones
en que presentan a sus personajes imitan hasta solapamiento las
C?nstruidas por los folletines o las radionovelas (como ocurre por
e¡emplo en el encuentro entre Nené y Mabel, en la décimotercera
entrega de Boquitas pintadas, donde el doble discurso de las
dos mujeres, el pronunciado y el callado, las presenta como
encarnaciones de tipos esquemáticos -la casada reprimida y la
COQ~ta envidiosa)-, en otras ocasiones consigue demostrar que
también en los seres humanos que sueñan con el mundo calcado

11

'En medio del discurrir de la conciencia de Nené, pastiche de boleros o de retórica de la
~ . má~ ~ slogans publicitarios del camino por el cual va viajando, ella emite un 'ja,
JI.. · · Lo cual 1nd1ca no sólo la risa revanchista por la libertad redentora del pensamiento
Slll0 la_concieocia del uso compensatorio de esos discursos contra la realidad desgraciad~
(en 81 literal sentido de 'sin gracia')' Páez, op. cit., p. 16.

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74/facuitad de filosaffa yletras

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1

según las pautas engañosas del arte de consumo hay cierta
profundidad y ciertos valores reales. El mérito de Puig es mostnr
que no por vivir en un mundo tan sencillo -donde el bien y el mal
están delimitados con precisión, donde el amor, con todas sua
facetas, parece el único valor capaz de transformar una existencia
en una vida digna de este nombre, donde la aspiración a la felicidad
es la única norma de conducta- la gente carece de interés
literario. La tentativa de Manuel Puig puede traer a la memoria
una de las preguntas que se hacía Dostoyevski y que Julio Cortázar
eligió como epígrafe de su primer novela publicada, Los premio,.
"¿Qué hace un autor con la gente vulgar, absolutamente vulgar,
cómo ponerla ante sus lectores y cómo volverla interesante?'.
El único riesgo que puede correr esta tentativa es, como lo he
señalado, el de acercarse hasta la confusión con un tipo de cultura
que constituye el medio fantasmal de los personajes retratados, más
aun cuando el autor no interviene nunca en sus monólogos,
dejándoles la palabra tal como brota de su mente empapada de
clichés y kitsch. El hecho de volver sobre esta cultura, empleando
conscientemente sus tópicos y sus elementos cursis se puede deCi
que transforma las novelas de Puig en novelas rosas de second
degré, en una tentativa de descubrir un elemento todavía desconocidO
de la vida humana -y en esto sí coincide con Kundera y Hermam
Broch, para quienes la única justificación de la novela es el
descubrimiento de una parcela hasta entonces oculta de la existencil
humana.38 La pregunta que se puede plantear es en qué consistei
descubrimiento de Puig: que la gente está descontenta con 11
condición, que, para muchos, la evasión por medio de un artt
desintelectualizado y desintelectualizante es la única manera di
fantasear, que el descontento frente a la realidad banal y corrienll
es aprovechado por los que crean cierto tipo de productos qui
llaman artísticos -todo esto se conoce, la demostración de estll
verdades no pueden constituirse según mi opinión en verdadd
des-cubrimientos (si alguien ha desmalezado el terreno de lo
cotidiano, convirtiendo su realidad en expresión artística que d6

• Véase El arte de /a novela: "En ese sentido comprendo y comparto la obstinación con q,
Hermann Broch repetía: descubrir lo que sólo una novela puede descubrir es la única IIJlil
de ser de una novela. La novela que no descUbre una parte hasta entonces desconOcida dll
existencia es inmoral. El conocimiento es la única moral de la novela" (op. cit., p. 16).

más luces sobre la existencia, no puede ser otro sino Flaubert)
Lo que se propone, en cambio, iluminar Manuel Puig es que ha~
una_ herm~sura oculta en estas vidas tan triviales que el
sentiment~hsmo no es tan despreciable como lo ven los intel~ales
que las vidas que _se conducen según los imperativos del alm~
no deben necesariamente ser vistas con desdén. Así como lo
observa Andrés Amorós entre otros, el gran mérito de Puig es que
no se ac~rca al mun~o del sentimentalismo con la ironía la
prepotenc,a que le dana una asumida altura intelectual, sino enioca
~ste fe~ó~eno con ternura y comprensión, mostrando cuán
1mpreSC1nd1ble es la búsq~eda de una forma de felicidad, aun la
de todas las ~epresentac1ones tópicas, y cuánta importancia -~ada
en nuestras
r h . vidas lo sentimental·. "Lo que nos da, entonces no Jesega
un
fª~~c Ie rntel_e~~ual, de ninguna manera, sino algo q'ue él ha
o a sens1b1hdad para descubrir y para transmutar en obra de
e Ypor eso conecta con fuentes frescas de vida de sensibilid d
~:a:::~~n la pen.a siempre que se hagan ~on una calid:d
.
P?rtante .39 Me parece que mucho mejor aciertan los
que entienden esta tentativa de Puig de rescatar la hermosura
o que generalmente es descartado desdeñosamente como kitsch
ven al escrit~r argentino como un nuevo desmistificado;
dos co el ~d del escapismo por las obras de esta índole. Entre las
abril 1 n us1ones que ~n la semana del autor dedicada a Puig en
~ proponen Milagros Ezquerro y Lourdes Ortiz me are
que 1~ pnmera investigadora aludida tiene razón, al ~ostr:r qu':
:r s1t~ar sus obras en pleno contexto de la "cultura del senti~
10 que se c~nsigue es la multiplicidad de discursos, la
al ;ón de que ~I discurso sentimental no es inferior al del poder
0
1~ r~ón, Srno que coexiste con todos ellos: "Es una visión
sin
una manr_que1smo ni didactismo, que alimenta, de manera vital
Torree~:n~r: ~o~pletamente atípica que algo tiene que ver con 1~
escte . a e . es verdad que la literatura, para escapar de la
de B~~:~ de la_ ~uer!e, tiene que reactualizar el escándalo
totalit .. da mult1phcac1ón de las lenguas contra la opresión
much~na e la l~ngua única•.•o Esta observación me parece
más fruct1fera que la referida por Lourdes Ortiz que

:~1

=~

l~~~I=

re:!º:

Í

==

~rós, Ma_nuel Puig, Edición de Juan Manuel García-Ramos op cit P 26
zqueno, ídem., p. 55.
· ·• · .

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76 / facultad de filosolía Yletras

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considera la relación de Puig con los folletines parango~able
a la que tiene Cervantes respecto a los libros de caballena, e~
decir una relación irónica que destruye un gé~ero par~ constr~~
sobre sus escombros una nueva forma, ~upenor, d~ hter~tu~a.•
Una comprensión semejante a la compartida por Ort1z se ms1~ua
en la mayoría de los enfoques ~r~ticos a los cuales he ternd_o
acceso (ya me he referido a las pos1c1ones de Eva Le Grand, de Lu~
Suñén, de Roxana Páez).42 Para Marco Kunz, toda la obra ~e P~1g
es un intento de superar el sueño causado por la fascmac1~n
ante películas y libros rosas, un aprendizaje de desp~rt~r fehz
(o casi) de las ilusiones engañosas cread~s entre los limites de
ideales del bien y del mal demasiado categóricos. Por es~o conclu)'.8
de esta manera su ensayo: "La liberac~ón co~o la entle~de. Puig
presupone el análisis de las raíces y manifestaciones de las 1lus1ones
mal orientadas para purgar el sueño neces~rio de t~d-~ 1~ q~
contiene de escapismo, de engaño, de represión, cond1c1on_ md]:
pensable para aterrizar suavemente ?uando_ cae la noche trop1~_1 ••
Con otras palabras, Puig propondna, segun Ku~z, una re~at1V1za
ción de los enfoques y de las creencias que rigen (ª~ _vida~. de
sus personajes, que, por su idealismo y su falta de )u1c10 cr~t1co.
en general terminan por un fracaso que, ~demas, n_~ tiene
nada de heroico. No sé si es exacta esta mterpretac,on que

" Lourdes Ortiz, idem: •a partir de la parodia, se construía algo to~lmente nuevo que no
solamente dignificaba al género sino que era totalmente contrapuesto (p. 56).
., En el libro de Páez, de hecho lleno de excelentes_ aciertos, me parece que a v : : ;
exagera la componente distanciadora del arte de Pu1g. Tampoco me convence l_a dck,
que establece la investigadora entre, de un lado, el deseo de Nené de compartir riml'
r la muerte de Juan Carlos con la madre de éste, y de otro la~, la •segun~ ~
: la cual habla Kundera. En el caso del escrito_r ~heco esta segunda lágrima '. que
"transforma el kitsch en kitsch" se refiere a los sent1mIentos _que la gent~ se cr-:e ~igadl
de compartir con todos los demás, de aquellas ternuras u ~,os que consideran 1ust~~
r ser comunes y "humanos• (el enternecimiento ante la mfanc,a, la_ lucha por la 1 :
:Cial etc). En el caso de Nené, su •segunda lágrima', comp~rt1da, segun cree, con la_
de su ex-novio, es sólo desencadenada por la p~mera lágnma, no hay co~pensacióll
medio de ella, sino sólo deseo de justificarla. La s1tuac16n de Nené no se u~ca ~n
del kitsch por querer llorar la muerte de Juan Carlos y su propio fracaso en la v1~, s1~ pllO
porque su sentimiento es real, privado, vivido est~ sí sin capaci~d de d1stanc1am1en:n,.
no por esto asimilable con los sentimientos expenmentados al unisono con todos los

acercaría obviamente al escritor argentino a Kundera y su afán de
desenmascarar las ilusiones y los ideales colectivos; ver así las
novelas de Puig me parece reducir su planteamiento a un discurso
sobre la relatividad que podría parecer totalitario, kitsch pues. Más
matizados me parecen los enfoques de Jorgelina Corbatta44 y Elías
Manuel Muñoz. 45 El primero, por medio de la psicocrítica, pone de
manifiesto el acercamiento progresivo del novelista a la superación
de sus fantasmas básicos (el principal, desencadenado por la escena
originaria,46 consistiendo en el deseo de encerrarse en el mundo
materno, donde faltan la agresión y las exigencias paternas de
enfrentarse al mundo real). El segundo, indaga el ideal puigiano de
una sexualidad total, donde las distinciones entre las
representaciones colectivas sobre el hombre y la mujer se quedan
superadas, dándose así una enriquecedora feminización del
macho y machización de la mujer, para concebir finalmente el
amor como un posible encuentro entre personas y no entre
orgullos y papeles sociales. A mi modo de ver, Muñoz da en el blanco
cuando quiere defender los finales en cierta medida felices de
algunas de las novelas de Puig que han sido criticadas por parecer
demasiado "rosas": ¿Se le puede objetar a un escritor que imagine
un mundo mejor, que lo describa, que lo invente, que lo proponga
como alternativa? ¿Queda anulado el esfuerzo de Puig porque
en dos de sus novelas [se refiere a El beso de la mujer araña y
Pubis angelical, m.n.] se deje abierta una rendija?".47 Mi impresión
es que precisamente por tratar de justificar la necesidad del hombre
de tener ideales y buscar la felicidad perfecta, el amor perfecto
Y la vida plenamente realizada Puig hace su descubrimiento
novelesco específico, dando así una de las más logradas
realizaciones de la estética camp, estudiada por Susan Sontag,

~t

n:
e:!-,

· · de Manuel Puig,
. Ed. H'spá
. Heivéliel,
"' Marco Kunz, Trópicos y tópicos la noveltst,ca
1 mea
Lausanne, 1994, pp. 192 y última.

" Jolgelina Cort&gt;atta, Mito personal y mitos colectivos en las novelas de Manuel Puig,
Ed. Orígenes, Madrid, 1988.
" Elías Manuel Muñoz, El discurso utópico de la sexualidad de Manuel Puig,
Ed. Pliegos, Madrid, 1987.

• La escena originaria se transparenta ya, según la critica, en La traición de Rita Hayworth,
cuando Toto se queda solo, dibujando cartones sobre las películas vistas con su madre, mientras
'9ta se echa una siesta que le impone su marido.
., Muñoz, op. cit., p. 137.

=

�Universidad Autóno11 de luna león/ 79

78 / facuitad de filesalla Yletras

:!

1

cuya esencia consiste en el juego a la vez irónico Y tol:ra:
l kitsch Lo de expresar de manera más pura una e
con e
.
é
smoderna es sin duda uno de los
tendencias de nueStra poca po
,
tética• "Ridiculizai:
me·ores aciertos de Puig, que expone as, su es
.
'
tra!ar de destruir algo que se ama, para demostrar que es
indestructible".48
Para dar por concluido mi análisis sobre las _concepción
del kitsch en Puig, diría que el escritor argentino m~estra
acercar más ue consuman obras kitsch, algunos persona¡es de
:ras no vuelven hombres-kitsch porque no se valendde u:
mirada que convierta una obra de arte en ersatz, en da _ora
re uestas fáciles que no ensanchan en absoluto la -~rspectiva que
ti sp n sobre su existencia. El aprendizaje de la relat1v1dad no es, me
e~:ce el mensaje que quiere transmitir Puig -así como se lee del
:ícul~ de Eva Le Grand referido antes, o del libro de Mar?°s KUC:
al que he aludido-; el escritor argentino ha_bla ~n sus libros
deseo humano de construirse una imagen ide~hzada ~br_e
mismo, imagen que le permite sobrevivir Yno sentirse ~el to o ,n IZ.
Esta imagen es, por supuesto, falsa, mejorada, ma~u,l_lada, pero no
dañina, rechaza la "mierda" pero sólo porque prescindiendo de esta
elemento su vida se vuelve más llevadera. No se t~ª!ª de. héroes,
tengan la capacidad de mirarse de frente a la cond1e16n miserable.
~~: de seres que no aceptan, en nombre de ideal~s absolutos,_lo
precario de su existencia. Pocos se salvan, en el uni~rso d_e Puig,
pero siempre cuando lo hacen, es gracias a su enganosa imagen
ideal: Neli v~elve a Río para ayu~~r a una jov~n pobre y,ª. una
intelectual infeliz Y poderse sentir útil y agradec1d~ en sus ultimOS
días· Molina se sacrifica por su compañero, conven~1do d_~ qu~ muell
'
. Nél'1da encuentra una relativa paz en la ,dent1f1cac16n con
por amor,
·1 '6
debe a
su a I de esposa y madre. La necesidad de esta , us, n se
la ~n':encia de ser estafado por un Dios que Puig,_ por las ~alab:
de Toto, asemeja a un poderoso señor que de d1a ensena a

~~=

!

~t

.
•
Monegal en Revista de la Universidad de MéJaillll
" Puig en su entrevista con Emir
Rodnguez
'
XXVII, 2 de octubre de 1972).

protegidos las artes más refinadas para que de noche les cuele
en la mente los más turbios pensamientos. Para emplear su
metáfora, vivir de día, con los conocimientos adquiridos de día, no
significa necesariamente negar las calamidades nocturnas -éstas
no faltarán a imponerse, de todos modos- sino simplemente intentar
olvidarlas lo más posible a fin de no ser destrozado por ellas. Con
Puig estamos en el mundo descrito por Pascal: "El hombre no es,
pues, sino disfraz, mentira e hipocresía, ante sí y ante los demás.
No quiere, por tanto, que se le diga la verdad. Evita decírselo a los
demás y todas estas disposiciones, tan apartadas de la justicia y de
la razón, tienen una raíz natural en su corazón". 49 Pero el
conocimiento profundo y verdadero no podría deparar sino la
contemplación de lo poco que representa una vida humana,
sumiendo al que se cuestiona sin acudir a ninguna imagen ideal en
una profunda depresión. Por esto Puig, en mi opinión, se ubica en el
polo opuesto del planteamiento de Kundera, mostrando un lado
positivo de la mirada ilusionada que ve en el espejo del kitsch una
imagen menos desagradable de la que ve todos los días. Una nueva
cita de Pascal me ayuda a expresar mejor mi visión sobre las
complementarias y tan necesarias indagaciones que llevan a cabo
los dos escritores: "Si él se ensalza yo lo humillo. Si él se humilla yo
lo ensalzo. Y le contradigo siempre. Hasta que comprenda. Que es
un monstruo incomprensible".50
Al acercarme a la novela de Mario Vargas Llosa, La tía

.Uia y el escribidor, debo señalar desde el principio que en el escritor
peruano la relación del kitsch y de la imagen idealizada se da de
manera muy distinta a la que he intentado captar en las obras
de los dos autores estudiados antes. En efecto, se trata de una
magnífica puesta en paralelo de dos discursos heterogéneos
-el uno relacionado a la autobiografía, realista, el otro atribuido
a Pedro Camacho, fantasioso si no lindando la locura- entre los
cuales se abren pasajes secretos capaces de iluminar hasta
qué punto convergen la realidad y la fantasía y dónde se separan.
lo que se debe señalar ante todo es que la fineza de Vargas Llosa
le proporciona la elección de una tarea más sutil que la de haber

• Blaise Pascal, Pensamientos, Alianza Editorial, Madrid, 1980, p. 308.
• ~ p.50.

1
=

�80 / facuitad de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 81

=

g
11:1

concertado, por ejemplo, el discurso sobre el enamorami~~to
compartido de Varguitas y Julia y un discurso que seguma,
fingídamente las pautas de la novela rosa, tipo Corín Tellado.
El "descubri~iento" novelesco que tal elección hubiera podido
realizar no encerraría, creo, la misma profundidad que la aportada
por la creación de Pedro Camacho, _desconcertante autor de
radioteatros tremendistas. Me explico: los puentes que se
podrían tender entre una historia de amor verídica Y 1~ d~ una
novela rosa no serían sino una puesta a prueba de la inevitable
-y feliz- cursilería de un amo~ comparti~o. La apuesta de Vargas
Llosa es más valiente todav1a, y consiste en mostrar que las
situaciones-límite, la tragedia (aun si es falsa y completan:iente
irreal como es el caso de los cataclismos de Pedro Camacho), tienen
1
muy poco que ver con la vida real, la cual, escribe Vargas Llosa
en La orgfa perpetua, está mucho más relacionada con la
tragicomedia: "Ya que, sin duda, esta inclinación mía tiene que ":'•
en el fondo, con la fijación realista: el elemento melodramático
me conmueve porque el melodrama está ~ás cerca de ~o .r~al que
1
el drama, la tragicomedia que la comedia o la tragedia . Para
entender bien esta confesión de Vargas Llosa debemos recalcar
en su arte poética realista que aspira a enfocar la realidad en que
lo cursi coexiste con todas las demás manifestaciones humanas,
sin ser visto necesariamente en la vida real con ironía o distanciamiento crítico. La coexistencia de estos elementos lo atrae en
Madame Bovary, en que Flaubert construye una heroína en que lo
cursi es sólo un rasgo y no su característica: "Pero sobre t~o me
gusta la ambivalencia de Emma, que, así como planea con frialdad
audacias y excesos, se emociona como una tontuela con lecturas
ingenuas, sueñe con países exóticos de carta postal adornados de
todos los lugares comunes de la época, regale al hombre que ama
un sello que dice Amor ne/ cor.. ."52 Los dos enamorados de La tia
Julia y el escribidorno son menos cursis, por m~s que !nte~te~ luchal,
por la decisión de Varguitas, en contra del kitsch hngu1st1co Y su
variante peruana, lo huachafo:

•• La orgía perpetua, en Obras escogidas 11, Ed. Aguilar, Madrid, 1978, p. 741.
52

ldein, p. 742.

-¿Se puede decir que esto es nuestro nido de amor? -me
preguntaba la tía Julia-. ¿O también es huachafo?
-Por supuesto que es huachafo y que no se puede decir -te
respondía yo-. Pero podemos ponerle Montmartre.
Jugábamos al profesor y a la alumna y yo le explicaba lo que era lo
huachafo, lo que no se podía decir ni hacer y había establecido
una censura inquisitorial en sus lecturas, prohibiéndole todos sus
autores favoritos, que empezaban por Frank Yerby y terminaban
con Corín Tellardo".53

De un lado se percibe la falta de encarnizamiento de Varguitas
que ve con autoironía su "censura inquisitorial" en las obras
baratas que lee su tía y amada, y convierte este elemento en un
juego más entre los que hacen el encanto de su amor. De otro
lado, no se puede callar una cierta y encubierta "huachafería"
propia en la propuesta de reemplazar su sintagma "nido de amor"
por "Montmartre", dándose la fascinación que le suscita al adolescente su imagen idealizada de escritor que no se puede realizar
plenamente sino en una buhardilla parisina, en el barrio de los
artistas, al lado de ~na mujer y sin hijos._ Esta imagen romántica,
que es una de las pnmeras que le comunica sobre él a la tía Julia
encierra cierta dosis de kitsch, por representar un signo de equiva~
lencia entre la profesión de escritor y la de habitante de un París
bohemio, pero al mismo tiempo es un incentivo para su maduración,
así como lo es la tía Julia que acepta, por amor y con suma lucidez
en cuanto a su futuro, acompañarle a la buhardilla soñada donde
se vuelva escritor. La situación "escritor = buhardilla" se salva del
kitsch no como lo mostraría Kundera, por un acto de toma
de conciencia que trata de una mentira embellecedora, sino
por el bello empeño de hacer coincidir una imagen ideal con la
real.
Ahora bien, en la imagen ideal de Varguitas interviene un
~uisito más, que es el de entregarse a la literatura plenamente,
&amp;Jercerla como oficio y no como ocupación de ratos libres -y es
precisamente en este punto donde despuntan sus dudas.
Confrontado con Pedro Camacho, en que ve encarnados todos
1~ rasgos que él asocia con la idea de escritor- el de no ocuparse
sino de quehaceres relacionados con la literatura, el de
~ La tia Julia Y el escribidor, Seix Barral, Barcelona, 1996, p. 276. Todas las páginas de las
Citas ramitirán a esta edición.

=
ffi
=

�12 / facuita~ de filasofia yletras

Universidad Aat6no1a da luno la6n / 83

:!

1

..
't

identificar su vida con la obra escrita, que, además, encuentre su
público que lo lea: "lo más cercano a ese escritor a tiempo completo,
obsesionado y apasionado con su vocación, que conocía, era el
radionovelista boliviano: por eso me fascinaba tanto" (p. 236).
La fascinación de Varguitas proviene de la comprobación en
Camacho de todos los rasgos exteriores de una imagen ideal de
escritor, tanto más cuanto hay más de una coincidencia entre
las concepciones que los dos tienen acerca de este oficio. Por
ejemplo, tanto el adolescente como el radionovelista consideran
que la procreación es incompatible con la creación literaria; a los
dos, aunque de manera distinta, les atrae el arte realista, los dos se
valen de experiencias vividas que intentan transformar por medio
del arte. Sin embargo, creo que es en el nivel de su concepción
sobre la realidad donde se separan el escritor y el escribidor, porque
para uno es lo sencillo y mediano que ve como materia convertible
en escritura, mientras que el otro considera que sólo lo fuera de lo
común puede interesar: "La mesocracia no me inspira y tampoco a
mi público" (p. 65). El menosprecio que le provoca el tremendismo a
Varguitas lo confirman además las continuas disputas con Pascual.
su subordinado de la Radio Panamericana, que justifica su tendencia
a incluir en el noticioso informaciones cuanto más escalofriant•
mejor, por el hecho de que son éstas las que entretienen el público:
"Cuando yo le explicaba que no nos pagaban para entretener
a los oyentes sino para resumirles las noticias del día, Pascual,
moviendo una cabeza conciliatoria, me oponía su irrebatible
argumento: 'Lo que pasa es que tenemos concepciones diferendel periodismo, don Mario'" (p. 23). Es significativa también la
diferencia que señala el narrador desde el principio entre 111
dos radios de la propiedad de los Ganaros, la Panamericana dondl
trabaja el joven, cuyas emisiones se concentran en un ámbitO
intelectual, y la Central, que por la música transmitida, la chismograffa
y las radionovelas, pronto acaparadas por Pedro Camacho.
delata "su vocación multitudinaria, plebeya, criollisísima" (p. 12i
Por fin, otra comprobación de la distancia que no deja de inquietar
a Varguitas entre el arte que se propone crear y la pedida por i
gran público se revela en las conversaciones que tiene con su
familia: para su abuela, los radioteatros son "cosa más viva, oír habW
a los personajes, es más real"; a otras tías "los radioteatros I•
gustaban porque eran entretenidos, tristes y fuertes, porque

las1distraían y hacían
soñar' vivir cosas ,·mpos,'bles en la vida
-

~ ' porque en~enaban algunas verdades o porque una tenía
siempre su poquito de espíritu romántico" (p 113) H

cómo se

1,
•
·
• ay que notar
~para a ,orma. m!s real" de los diálogos radiofónicos de
su oontenido q~e transmite cosas imposibles en la vida real• ro
no por e~o deJa. de ~mpalmarse con ésta, al enseñar "alg:as
verd.ades . ~as inquietudes de Varguitas son las de cual uier
escritor que intenta descubrir facetas ocultas de la realidad m.eqt
q.ue gra~ .parte del público no quiere sino extrañarse o'1 .d' n ras
vida cotidiana O e
t "ve
, v, ar su
.
ncon rar rdades", es decir respuestas fáciles
de integrar en su cosmovisión. Es la falta de matices el bl
o el negr~ que atraen a las mujeres de la familia del jo~n e:~t:
en los rad.1~t~atros, lo mismo que en el caso de las mujeres de Pui .
es la pos1b1hdad de vivir por procuración una tragad'
g.
pura
d' d
'
pura o una
come .'ª• escartando la mezcla de sufrimiento y humor
que se da ~empr~ en la vida real. En el caso de las novelas de
Manuel. Pu1g ~ab1amo~ descubierto el mismo afán absolutista
:as mu!eres. radioescuchas o cinéfilas no eran cuestionada~
e exterior sino desde su mismo ámbito mental Además
pa~aquéllas, la procura dada por su subcultura i1egaba ~
:
marsed con sus propias vidas, mostrándose que la cursilería
1~ pseu oobras ~ue consumían no era sino un espejo de sus
propi.os dramas sentimentales, los cuales no eran kitsch o
~0~1~pl:ente i,:nitaba~ el sentimentalismo de las períc~~~=
forma~s eros, sino lo incluía~ en su C?smovisión y lo retrans.
an, lo ~lenaban de matices particulares. Al inte rar el
:s::n sus ~das, la coherencia del kitsch se volvía incoh~rente
.
r no kitsch. En cambio, las tías de Varguitas no bu
'
SI~ ~na enajenación que les dé la impresión de mirar sus ;:~
~ uces ~egras o blancas, dejándose llevar por la lógica férrea
~s rad1oteatr?~ camachianos. Este rasgo típico del kitsch
10
~s.f
d~ manifiesto Broch, al notar que no lo irracional
s61 'ummad~ por.el kitsch, sino que por medio de él se consi ue
defi~i ~na s~st1tuc1ón .de una definición racional por !ra
lo ra:i~:i!~o~al: ~El Kitsch es ~uida, una huida incesante hacia
más i
: . e echo, el universo de Pedro Camacho por
nveros1m1les que sean sus tragedias, no se distancia n~nca

'ª

=h

"llloch, op. cit., p. 11.

1
=

�Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 85

84 / facultad de filosofia yletras

=
a
5

de la esfera puramente racional: la conducta razonable, que no
se deja presa de instintos e impulsos es una constante en sus
personajes-clave, invariablemente llegados a la edad ideal (ia
cincuentena") y adornados de "frente ancha, nariz aguileña, mirada
penetrante, rectitud y bondad en el espíritu" (el único que no posee
"bondad" sino sólo "rectitud en el espíritu" es Federico Téllez
Unzátegui, el enemigo de los roedores). Una de sus preguntas
retóricas -rasgo estilístico definitorio de Camacho- que incluye
en su radioteatro sobre un caso exitosamente curado de "herodismo'
(capítulo X) -"pues ¿no era el hombre un ser racional en que las
ideas precedían a los actos?"- parece confirmarse en su propia
conducta. Para Pedro Camacho no hay misterio ni dudas, las penas
de amor o los tormentos anímicos, por ejemplo, son simples
repercusiones de una mala digestión, la sexualidad está reducida a
simple función animal, por esto no ve nada raro en sacar provecho
del onanismo para que la voz le salga "suavecita" en las escenas
de amor de sus radioteatros. Una implacable lógica conduce
todos sus guiones, así como sus odios y aficiones personales (111
ejemplo revelador es su desprecio por los argentinos, causado pu
el fracaso matrimonial con una rioplatense que lo había abandonado,
según nos enteramos en el último capítulo). Como Pantaleón
de la otra novela de Vargas Llosa (Pantaleón y las visitado~
Camacho llega a identificarse por completo con un papel socli
que le impone una visión limitada a encadenamientos de causasy
efectos. Hasta en su físico se nota este mecanismo sencillo di
challenge and response: "Su postura, sus movimientos, su expresilla
parecían el desmentido mismo de lo espontáneo y natural, haclll
pensar inmediatamente en el muñeco articulado, en los hilos de 111
títere" (p. 24).
A través de los radioteatros de Pedro Camacho k
equivalencia kunderiana entre el kitsch y un mundo sin mierdl
parece sufrir una grave invalidación. En efecto, la mierda y todos SIi
próximos parientes que delatan lo inaceptable de la condicill
humana impregna a veces materialmente los radioteatros di
Camacho, como se puede comprobar en la descripción de ~
atmósfera hedionda de la Pensión Colonial debida a la tacañeríd
Margarita Bergua (capítulo XII):

Por ejemplo, no permite que ningún pensionista se bai'le
sino el primer viernes de cada mes y ha impuesto la argentina
~tumbre -tan popular en los hogares del hermano país- de no
¡alar la cadena del excusado sino una vez al día (lo hace ella
misma, antes de acostarse) a lo que la Pensión Colonial debe
en un ciento ~r c~e~to, ese tufillo constante, espeso y tibio, que:
sobre todo al pn~1pto, marea a los pensionistas (ella, imaginación
de mujer que guisa respuestas para todo, sostiene que gracias
a él duermen mejor) (p. 253).

¿Cómo es posible que este mundo donde incestos ratas
castraciones, onanismo, prostitución, bailan una sarabanda funest~
atrai_ga a.un público cada vez más ansioso de saber qué pasa a
conti~uación? Me parece que Vargas Uosa indaga sobre otro aspecto
del kitsch que Kundera deja de lado, pero que parte del mismo
mecanismo puesto en evidencia por el autor checo: 1~ necesidad
de oponer su imagen idealizada al puro asco que transmite cierta
producción de masas. Es difícil de creer que la descripción citada
haga "soñar" a ciertas tías de Varguitas que se confiesan su "poquito
de espíritu romántico", y sin embargo, por un mecanismo paradójico,
lo h_~ce. Se _trata de una atracción por los extremos donde el polo
positiw funciona como pattern con el cual la imagen ideal se identifica
Y~I polo negativo representa lo opuesto absoluto de lo que uno
quiere ser. En la base de este mecanismo creo que se encuentra
otro descubrimiento realizado por Broch, al hablar del romanticismo
como "padre del kitsch", por dirigirse aquella corriente siempre hacia
~ extremos, desdeñando a sabiendas lo mediano. Lo que salva,
sin embargo, el romanticismo del kitsch (y Broch no lo nota, pero me
parece deducible) es el prestigio en que tiene el sentido del humor.
Por esto, para volver a Camacho, la comparación del boliviano con
los escritores románticos que Varguitas le hace notar al escribidor
es justa a medias, porque al mismo tiempo el joven nota su carencia
0tal de humor (en sus radioteatros éste se da sólo de manera
involuntaria). Es esta seriedad, esta seguridad absoluta de sus
"verdades" que ponen de manifiesto el carácter kitsch de los
radioteatros camachianos, que encierren a su público en un espacio
donde la risa y el llanto son obligatorios y compartidos, como diría
Kundera, por la "segunda lágrima".
0

!

Este mal gusto del público y su necesidad de apasionarse
con "verdades" baratas es un elemento que Varguitas debe

1
=

�86 / facuitad da filosoffa Ylatras

Unirarsidad Autón111 de luna l1ó1 / 87

=

1

tener en cuenta para que su formación como escri~or sea com:
'bl'co al que aspira dirigirse es el intelectual. Si
pleta aunque e1pu I
r
· tento de
J é' Miguel Oviedoss ve en el libro que ana izo un in
os
ta "cómo se escribe literatura" y "por qué se

=~~~ ~~~~;~

~::';:~q::i~~n:~~ q:e se de~e añadi_~ q:
ro ne una indagación acerca de para qui n
~I :critor necesita un público que lo comprenda, pero d-~=
contar también con las malas costumbres d~ é~t~, _con _su neceSt
de reírse o llorar sin distanciamiento y sin JU1_c1os ,_ntel~al~
Sus cuasi fracasos al leer sus cuentos a la tia J~ha y a ~
rovienen muchas veces del intelectualismo que el ¡oven se. a
~e introducir en ellos. Un caso revelador !s la lectu~a de ~ t:
Eliana" -• 'un cuento social'' cargado de ,r~ contra os panen
prejuiciosos"- que, desgraciadamente, el ¡oven prec:.:or la
narración de un suceso divertido y bastante procaz su . , o con
una are·a de mexicanos. La descompostura de la mu¡er ~e ~
tamo~ historiador de México, sus destemples corpo~les, el
de sus males así como la curiosa conducta del mando no i8, an
dejado inalterada la imaginación de Pedro C~macho_ -y e ¡oven
escritor descubre amargado que su cuento impresiona ".!enos
que este acontecimiento trivial: 'Pero antes de hacerlo ileer
Eliana" n m]- en la tarde de ese lunes, les conté o ocum
con la da~ita ~exicana Y el hombre impo~nte. Fue u~ e~~or
a ué caro porque esta anécdota les pareció mucho
s ,~
P
g
.
t
'"(
275)
Para
acercarse
a
su
poética
reahsta
que m1 cuen o p.
·
rt ·as,y
poder reflejar debidamente la vida real en ~~s _obras ' eran
Varguitas necesita asumir la tendencia a la tr~viahdad de todo ser
humano que es elemento de la realidad, asumirlo con hum_or, ~
lo hace 'en La tfa Julia y el escribidor, para poder cuestiona o y
superarlo.

~,:~no

=

La_:

?1

Al destacar su historia de amor del infernal uni~e~~ de
Pedro Camacho, Vargas Llosa consigue separ~rla de tnviahdad
, caer el relato sobre un amor fehz. Lo tnv1al, parece
en quepodna
.
1
sseade
mostrar no está en lo común y mediano, sino en os ex_ceso
ue
idealiz~ción sea de demonización, el amor no es kit~h. aun~as
sus "dramas" (celos, separaciones, reencuentros, coinc1dene1

~ª-

• José Miguel Oviedo, •La tía Julia Y el escribidor, o el autrorretrato a fra&lt;10•' en Mario Va,pll
Llosa - Estudios críticos, Ed. Alhambra, Madrid, 1983.

felices -nada falta de la relación con la tía Julia) remiten invariablemente al folletín. En cierto momento Varguitas le dice al
boliviano: "Tengo una pena de amor, amigo Camacho -le confesé
a boca de jarro, sorprendiéndome de mí mismo por la fórmula
radioteatral; pero sentí que, hablándole así, me distanciaba de mi
propia historia y al mismo tiempo conseguía desahogarme-. La
mujer que quiero me engaña con otro hombre" (p. 191 ). El distanciamiento y el desahogo se produce porque el enamorado se dirige a
Camacho (seguro que ante Javier o la misma tía Julia no se hubiera
atrevido a pronunciar este sintagma, por ser "huachafo"). Con
otras palabras, él remite su pena a un ámbito mental donde los
sufrimientos por amor son kitsch, esto es trasformados en definiciones
racionales, en simples relaciones de causa a efecto. Quitándoles
toda la complejidad, sacándolos de un contexto personal para
verlas tergiversadas por el enfoque que sobre ellos proyecta
Camacho. Varguitas consigue el alivio por la risa que le provoca no
tanto su pena, minimizada por el autor kitsch, como el reflejo de ella
en el universo del escribidor. Con otras palabras, al dejarla
transformada en kitsch, su pena de amor cobra, por contraste, mayor
precisión en su unicidad y particularidad y al mismo tiempo se
aligera, mudándose el foco de las preocupaciones del joven en la
risa que le desata la lógica implacable de Camacho que reduce
todo hecho individual a un plano abstracto y racional. Es este
choque entre la vida llena de matices y la rigidez del kitsch que
fascina al joven escritor, es la riqueza de aquélla opuesta a la pobreza
casi simiesca del mundo de las pasiones y odios puros que se
despliegan en los radioteatros de Camacho. No es poco significativo
que al final este orden tan lógico se desmoronara por la locura real
de su organizador; tal como el otro Camacho, el rico, del Quijote, el
boliviano ve defraudadas las concepciones de que todo se puede
reducir a relaciones de causa y efecto: la riqueza no implica
necesariamente poderse casar con la más hermosa mujer, muestra
Cervantes; la razón no puede suplir lo irracional y desordenado
de la realidad, indica Vargas Uosa.
Concluyendo, se puede decir que la novela de Vargas
Uosa analizada aboga en favor de una perspectiva más matizada
Y menos absolutista sobre la vida, acercándose así a la visión
kunderiana, pero sin desdeñar, igual' que Puig, el lado cursi y
sentimental de nuestras existencias. Los dos escritores latinoame-

1
=

�88 /facultad de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de luevo león/ 89

=

1

1
a

ricanos ponen en relieve -sin avergonzarse por sus en~ern~cimientos
y sin sentirse rebajados por su enfoque que un estricto intelectual
podría tildar apresuradamente de naí'f- la hermosura del ~orno
sentimentalis sobre el cual el autor checo proyecta su mirada
desmitificado:a, y replantean de nuevo el dialogismo del espacio
novelesco sin el cual este género no podría sobrevivir. Nuestra edad
posmoder~a gana por las indagaciones sobre el kitsch de Kundera,
Puig y Vargas Liosa no tanto la comprobación de que est~ ~l~mento
es uno de primer orden en la cultura actual, como la pos1b1hda~ _de
integrar discursos distintos, modulados, que pugnan, se reconcilian
y vuelven a chocar para iluminar aspectos insospechados del mundo
que nos toca vivir.

=

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La poesía de
Andrés Huerta·

Vargas Llosa, Mario, 1996, La tia Julia y el escribidor, Ed. Seix Barral, Barcelona.

Eligio Coronado

L

a poesía refleja un universo personal: su desarrollo emocional
transformado en poemas. Poemas que captura un lenguaje.
Lenguaje que sintetiza una realidad: la realidad de un universo
personal. Esto se advierte en la obra completa (de nueve poemarios
y tres antologías) de Andrés Huerta.
Pocos autores locales han logrado conservar una línea
temática y estilística tan uniforme como él: entre su primer libro (Difícil
tránsito, 1967) y el último (Llorar a solas, 1999) hay una distancia de
treinta y dos años; sin embargo, al leerlos, uno pensaría que
corresponden a la misma época:
"Un día nos despertamos bajo la misma sábana bajo las
mismas palabras de la noche anterior y nos miramos en el espejo y
ya no somos los mismos•

Un día nos despertamos
'Leído en la Biblioteca Central "Fray Servando Teresa de Mler", el 7 de noviembre de 2000,
dentro del Homenaje I Andtis Huerta.

1
=

�92 / facuitad da filosotta Yletras

Uaiweisi.,d Aut61111 d1 b111 l1í1 / 93

=

e

"Y este silencio que tanto pronuncié
hasta el olvido
va tocando el mundo
como se toca la luz
en mi ventana"

Tu nombre
Su poesía es directa, de imágenes ~ncillas que se van
acumulando en torno a una sensación, a un impulso, a una emoción. Poesía auténtica, cálida, humana:

't

"vivimos atados a
la emoción de la vida
de las flores silvestres
de los labios rosados
de corazones anhelantes
de esa bella ilusión
que es la esperanza"

estamos con la emoción ...
Poesía que se recrea en la reiteraci~~ de ~us elementos
recurrentes: su pueblo natal, su infancia, sus h11os, Dios, e~ a~or, la
vida, la muerte, el paisaje, un erotismo inocente Ylos suenos.

Poesía que lo habita como un sexto sentido orientado
hacia la estética, memoria que se enciende para nombrar personas
y lugares, olores y sonidos, pasiones y obsesiones:
"COMO AGUA de lejanos continentes
es tu cuerpo"

Como agua de lejanos continentes...
"se han tardado los verdes en tas ramas de los
árboles"

Mamá, anoche me soñé despierto...
"eres como el paso del aire
creces en todas las ausencias de la tarde"

Muchacha de alba
Poesía que parece escapar a todas las vanguardias, pues
ha ido creciendo con voz propia y madurando serena como un fruto
gestado en soledad.
Poesía de trazo rápido y sin retoques, que aparenta surgir
espontáneamente, en verso libre y tono conversacional, íntimo, a
veces melancólico:

•amar es un regocijo profundo"

"creo en la frescura
del agua
del río de mi infancia"

"Me han dado a escoger entre
un árbol y un río
y yo he dicho que me quedo
en medio de la tierra y del dolor
también me dieron a escoger
entre el mar y la montaña
y yo he dicho que me quedo
en medio de la vida
luego me dieron a escoger
entre tos granos de oro y la amistad
y yo me he quedado contigo
y con la tierra"

Ángel de mi inspiración

Me quedo enmedio de la tierra

En la tarde cuyo esplendor...
"Mi pueblo es una estrella aislada
en una constelación de polvo blanco"·

A mi pueblo

1
=

�94 / facuitad de filosofia yletras

=

e

Poesía que revela un alto contenido de nostalgia por una
realidad de raíces efímeras: la vida.
Poesía, finalmente, personal, que se presenta desnuda,
que se manifiesta en cantos hábilmente prosísticos donde el
ritmo es fundamental y que no oculta en el lenguaje su calidad de
bitácora de sueños y vivencias:
"Nos amábamos: lo sabían
las caligrafías rotas
lo repetían las cuatro estaciones
lo sabían los árboles o
la blanca primavera en los manzanos
lo sabían lo repetían las horas sin tregua
lo sabían las alas nocturnas
de otra noche más
nos repetíamos frente al alba
lo sabían las paredes
las escobas
los gatos
y también los envidiosos lo sabían"

�Una década de
política mexicana
(1933-1943)

Fichas, dsdos y barajas

H

ace diez años, en el invierno de 1933, los diarios de la ciudad
de México no destinaban ni el más escondido rincón de sus
columnas a la censura de los actos del Gobierno. Ninguno
delos Secretarios de Estado, ninguno de los miembros del Congreso,
rrucho menos el presidente nominal de la República y muchísimo
menos el jefe real del poder merecieron la más discreta, la más tímida
ni la más leve de las oposiciones de la prensa. Hubiera podido creerse
que México, dichosa Arcadia, encontrándose gobernada por varones
PIUdentes y austeros, sobrios y cumplidos jefes que dedicaban su
vigilia, y hasta su sueño, a la preocupación por buscar la dicha de
los gobernados. Se hubiera pensado que una democracia luminosa
Ybenévola regía aquel orden casi perfecto que redactores, editorialslas y directores reflejaban. Sin embargo, no era así: aparentaba
ser Presidente de la República el millonario Abelardo L. Rodríguez,
Qeneral de división, propietario de varias empresas industriales y
comerciales y de algunos casinos de juego y ex jugadores de béisbol
para aficionados; en cambio simulaba no tener ningún poder el
Yeldadero jefe de todos los funcionarios de la República, de Presi-

�98 /fmltJd da filosofia Yletras

Unilarsidad Autóno1a da luavo león/ 99

=

1

dente abajo el general Plutarco Elías Calles, llamado por todos_ los
"daba'n su porvenir burocrático, Jefe Máximo de la Revoluaón.
que cu1
.
ped" ti rras eran
Los campesinos imprudentes que se atrev1an a
ir e
asesinados; las huelgas que los trabajadores declaraban con el fin
de mejorar unos salarios insatisfactorios eran solucionadas con los
tiros de la policía y si a algún desapre~sivo_ ciudadano se le ocurria
manifestar su descontento hacia el régimen iba a dar con sus huesos
en la cárcel. En cambio, los salones del "Foreing Club" resplandecían,
llenos de diputados, de senadores, de ministros, de goberna~ores,
de jefes de operaciones y, naturalmente, se distinguían familias de
cada una de las aristocracias surgidas con cada una de las ~ublevaciones que en México se han sucedido; desde la má~ rancia de ~
aristocracias encarnada en los bisnietos o las tataranietas de algun
ministro de Maximiliano, hasta la más tierna, representada por 101
parientes de don Saturnino Cadillo o de don Juan Andrew Almazán,
pongamos por caso, todas las personas convertidas en estrellas
.
1
la sociedad mexicana se cambiaban fichas, dados y bara¡as con
próceres callistas.

Negocios, embutes, mordidas...

•

Las calles de la ciudad de México eran pavimentadas por u
empresa concesionaria cuyo gerente era el mismo Jefe del De
lamento de Distrito Federal; el Director General de Correos, h .
e imaginativo, hacía negocios filatélicos con los sellos postales,
Secretario de Hacienda construía lujosos hoteles pa_ra tu~1st
el Secretario de Agricultura formaba sus pro~ios lat1fund1os;
Secretario de Gobernación especulaba con la mm1grac1ó~ y en
Secretaría de Educación habían sido motivo de comercio h
los pizarrones para las escuelas. Semejante auge no deJ_ó, por
parte, de beneficiar el aspecto arqu_itectónico de la Capital ya .
las calles de las colonias elegantes pnoop1aron a llenarse de pala
palacetes y casas de departamentos, todos de muy_mal gusto,
todos de funcionarios benef1c1ados con ese nuevo tipo d! neg
que caracterizó el periodo de la subadministración del senor ge
Rodríguez.
Pero para los diarios, para los prudentes diarios de
ciudad de México, nada de esto era moti_vo para crítica. En
páginas aparecía un México const1tuc1onal de g_obernant
probos, de orden, de tranquilidad. Igual, exactamente, igual que

periódicos que el porfirismo subconvencionaba. No había, en verdad,
libertad de imprenta; pero ninguno de esos corrosivos editorialistas
que hoy aparecen tan gallardos para hacer burla de las características
flaicasde Cárdenas o para censurar, en plenos días de libertad exprelMI, la conducta de Ávila Camacho, ninguno de esos especímenes
de tal casta, fue capaz de luchar, ni como ciudadano, ni como
ualariado, ni como periodista por uno solo de sus derechos. Fueron,
por el contrario, los cómplices más cobardes del callismo.
Lo, frutos de las sonrisas de Morrow

8 'Foraing Club", sin embargo, lo mismo que las fortunas fabulosas
que los funcionarios acumularon rápida y febrilmente, no son sino
la auperficie de aquella situación política: flores repulsivas de un
régimen cuyas raíces eran mil veces más terribles. He aquí el
estado del país al finalizar 1933. Un pelele y un dictador que
gobernaba por trasmano violando toda norma democrática; ausencia
de todas las libertades políticas; persecución constante, tenaz,
desarrollada con singular crueldad y con sistemático odio contra
el Partido Comunista especialmente; persecución a las organizaciones campesinas; falta completa de libertad de expresión y
\'lalación, tan frecuente como cínica, de todas las leyes fundamentales
del país.
Si esto hubiera sido todo sería bastante para condenar
delinltivamente al régimen de entonces y para regocijarse por su
desaparición. Pero no fue todo. El origen de esos métodos bárbaros
a que estuvo sujeto el pueblo de México bajo la dictadura callista
ll8 la sumisión de Calles, de Rodríguez y de sus demás ayudantes
al imperialismo de Wa/1 Street. El gobierno de México -quizá sería
mejor decir: la gerencia de México-, estaba por aquellos días al
IIIVicio de los intereses financieros e industriales yanquis y don
Abelardo Rodríguez era el diligente hortelano que cuidaba con
llmero los frutos de las sonrisas de Morrow.
Y naturalmente para cuidar los frutos de las sonrisas

de Morrow, había que perseguir a los obreros que pedían salarios
1116s altos a las empresas extranjeras; había que negar, a balazos,
las tierras que los campesinos pedían por considerar que sus

demandas intranquilizaban a los rubios industriales que no deseaban
de México sino mano de obra barata y tranquilidad para explotarla.

1
=

�Uniltmdn ABIHDII dt l1n1 [161 / 111

180 / facultad dt filmfia I lltrls

1

1

¡:

Era necesario negar toda libertad política al pueblo para que el
imperialismo no fuera combatido y, sobre todo, para que
prósperos agentes, don Plutarco Elías Calles, don_ Abela
Rodríguez, don Carlos Riva Palacio, don Alberto J. Pam, etcéte
etcétera, no fueran desplazados.
El Jefe Máximo, el pelele y los caciques

•

Un huerto bien cuidado es aquel cuya extensión es dividida
varias porciones que son entregadas al cuidado de otros ta
ayudantes del hortelano. Así fue dividido por el calhsmo el h
donde prosperaban los frutos de las sonrisas de Morrow Y
República Mexicana fue convertida en un grupo de cac1~
Cadillo en San Luis Potosí, Garrido en Tabasco, Pérez Trev1ño
coahuila, Portes Gil en Tamaulipas, Sáenz en Nuevo León, ~el
Ortega y algún otro en Guanajuato, etcétera, etcétera. Y as1
en la Presidencia de la República había un (antasma que e1
las órdenes del Jefe Máximo de la Revolución, en cada Estado,
cada cacicazgo, el cacique era una especie de Jefe Máximo ~
que quitaba y ponía gobernadores fantasmas a su anto10,
caciquillos de los pueblos -uno por municipio casi- venían a ser,
su vez, jefecitos máximos. En verdad don Abelardo L. Rodrí
resultaba un verdadero jefe mínimo.

lideres, verdaderos raqueteros y caballeros de industria, buscadores

de fortuna a como hu~iera lugar, IIOCiferaban demagogia por encargo
del Jefe Máximo, del inumo o de alguno de los varios subjefes.

llllrllres con corbata

Eato no lo dijo nunca ninguno de esos editorialistas que ahora
calumnian a las verdaderas organizaciones obreras, al auténtico
movimiento de los campesinos. Tampoco lo dij&amp;•on, por supuesto, ní
don Manuel Gómez Morín, durante mucho tiempo técnico hacendario
del régimen, ni ninguno de los que aparecen hoy como sus inflamados, ardorosos, apostólicos , acicalados discípulos. Y eso que
entonces sí se perseguía de verdad a la Iglesia. Pero entonces
lambién peligraba la vida de los que, con corbata italiana y sonrisa
~ n i " , pudieran aspirar a peinados mártires. Los aspirantes a
mértires, cuando no tienen sino corbata para una lucha en que es
Olra cosa lo que hace falta, prefieren, transidos de místico fervor,
ensayar el martirio en tiempos de libertad, cuando la oposición resulta
hasta negocio, cuando atacar al Gobif rno proporciona, por ejemplo,
magníficos empleos en la Cervecería Cuauhtémoc o alguna de sus

flliales.

Los periodistas conservadores, los sinarquistas y los aboga-

duelos de Acción N_acional aplican hoy falsamente a los regímenes
El gobierno era un conjunto más o menos arm_ónico,
menos organizado, de cacicazgos, cad_a uno de cuyos titulares t
a su cuidado la represión de las organizaciones obreras Ycam
nas, la persecución a los partidos políticos pop_ulares Y la de
de los intereses del imperialismo; pero era también un enorme
rato de demagogia y de simulación; mientras todos los ~mpre.
extranjeros y nacionales gozaban, hasta de_ la ~rotección militar
margen de la ley, para disponer a su convemencia de los pr .
de la legislación del Trabajo; mientras el lat1fund10 era defendido'
todo trance y el reparto de la tierra esta_ba detemd?, los func10~
los oradores y los escritores del régimen em1t1an declarae1
discursos y hasta poemas esmaltados con una seudo hteratura
revolucionaria, que no tenía más fin que confundir al pu~
distraerlo de la persecución de sus verdaderos intereses. Orga_m
nes falsas de obreros y de campesinos, capitaneada~ por funCI
estrangulaban y desvirtuaban el verdadero_mov1m1ento obrero i
verdadera solidaridad campesina. al mismo tiempo que sus lla

de Cárdenas y de Avila Camacho y las verdaderas organizaciones

de trabajadores, lo que no se atrevieron a decir-cuando ello hubiera
lido cierto- del régimen callista, con el deliberado objeto de sembrar
la confusión, identificando maliciosamente a este periodo de la
Revolución Mexicana con el periodo callista. Tratan de explotar la
repulsa popular hacia el callismo para volcarla sobre todo lo que sea
Revolución Mexicana. Sólo que esto no es tan fácil como suponen.
Do, antlca//ísmos

~ invierno de 1933, sin embargo, era también el invierno del
caUISlllo. Las primeras nieves no tardarían ya en caer sobre aquel
Wllgel disfrutado durante nueve años. Sólo otro diciembre más, el
de 1_9~, habría de ser propicio para_ los gerentes, subgerentes y
ldm1mstradores de aquel régimen. El año de 1934, año de elecciones presidenciales, fue el año crítico.

�101 / facultad de filmfia yletras

Uninriidad Aatóno11 dt luavo león/ 103

=

1

'
'

¿Qué fue lo que ocurrió? Pues ocurrió lo peor que le puede
suceder a un régimen. El callismo, que no tenía el apoyo popular
sino el apoyo del sector más reaccionario de la burguesía contra el
pueblo, perdió gran parte de ese apoyo. Y se quedó sin uno y sin
otro. Los métodos políticos del callismo, su organización y
demagogia llegaron a ser inútiles para los latifundistas, para 1
capitalistas extranjeros y nacionales y para el imperialismo. La voracidad, el cinismo y la torpeza de hortelanos encargados de cuidar
frutos de las sonrisas de Morrow, aunque no llegaron a descuidan
dieron en la flor de jugar póker excesivamente. Y no es bueno q
los hortelanos jueguen póker con tal descaro, ni que tengan ayud
tes tan brutos, ni tan ladrones. Eso no es bueno para ningún neg
tan importante como el dominio económico de México. Calles mi
desesperado, llegó a quejarse en las postrimerías de su poder de
carencia de material humano. Advertía que a la máquina era ne
rio cambiarle piezas, pero no las hallaba.
En 1934 Calles ya no contaba con un numeroso sector
la burguesía, sobre todo de la burguesía media. El Clero, su vi
enemigo desde que lo convirtió en la cabeza de turco para sim
su radicalismo, había venido restaurando en silencio, desde ci
años antes, un poder y una influencia económica que jamás h
perdido del todo, gracias a la torpeza de algunos callistas ingen
Y ese poder estaba contra Calles.
Sin el apoyo de la burguesía Calles se quedaba sin na
El descontento popular contra su régimen había venido aum
tando cada vez más y, lo que era peor para él, se había ven·
organizando. En 1934, las organizaciones obreras, fuertes y com
tas resistían ya con éxito las embestidas callistas-patronales;
campesinos se habían cansado de un periodo de demagogia
que no se les entregaba, sino sólo se les prometía la tierra. La et
media, aun la misma burocracia oficial, maniatada y humillada,
anticallista.
Sucedió entonces que Calles se quedó solo frente a
anticallismos. Por un lado el anticallismo popular, encabez
por las organizaciones obreras y campesinas y por numer
grupos de ciudadanos de toda la República, el anticallismo
todos aquellos que querían que la Revolución Mexicana siguiera
marcha que Calles interrumpió por la fuerza para complacer
Morrow y a los financieros yanquis que éste representaba. Y por
otro un anticallismo reaccionario en cuyas filas militaban

clericales resentidos, los capitalistas y latifundistas a quienes
el vandalismo de los caciques callistas impedía prosperar y los
políticos y ex generales ambiciosos, desplazados por la Revolución
pero deseosos de conquistar un poder perdido. Estos eran los que'
almplemente,. deseaban sustituir a Calles por otro cualquiera, 1~
que pretend1an restaurar el dominio del poder eclesiástico o
los que buscaban un régimen cuyos agentes, nada más, no robaran
tanto. Formab~n _el grupo de anticallistas que deseaban que la
Revolución s1gu1era detenida y traicionada, pero ya no por
Calles sino por _otro menos desprestigiado. Y, como siempre
ocurre, el _anticalhsmo reaccionario trató de hacer fortuna política
con el capital humano del anticallismo popular.

Ln hwlgas y el "Fore/ng Club"
U~ó entonces al poder Lázaro Cárdenas. El primer acto de su
~.erno fue la clausura del 'Foreing Club". Este fue un golpe
público a los más destacados próceres callistas; una muestra de
que había la voluntad y el poder para acabar con los sucios neg .
de los amigos _del general Calles. Después de esto los diarios::
ciudad de México empezaron a censurar a los garitos y a los políticos
que los regenteaban.
Durante su gira de propaganda, Cárdenas había prome-

Udo acelerar el reparto de la tierra, hacer real el cumplimiento
dela Ley Federal del Trabajo, terminar con las persecuciones políticas

V~r hbertad .ª. las organizaciones populares. El día que inició su
~rno pn_ncip1ó a cumplir sus promesas. Ese mismo día el callismo
IU!rió su primer derrota. Principiaba a convertirse de facción en el
poder, en facción conspiradora.

los

Al terminar la política de protección oficial a los patr,:,nes,
lrabaJadores, hbres de la opresión, presentaron las demandas
que durante tanto tiempo habían sido negadas. La intransigencia
de muchas empresas, acostumbradas a los buenos tiempos
., que don Abelardo L. Rodríguez, patrón él mismo, protegía arbitrariamente sus intereses, provocó una gran ola de huelgas en todo

1

�104 / facultad da filosnfia yletras

Un~e~idad AutónDII de luno ladn / 105

:!

1

país. y como Cárdenas no acabó a tiros con las huelgas, los obreros
triunfaron.
Eran los días de junio de 1935. Uno de ellos, los lectores
de los periódicos desayunaron con unas declaraciones que ~
Plutarco Elías Calles había hecho desde Cuernavaca. El vIe10
caudillo tronaba contra las huelgas, injuriaba al movimiento obrero
y anunciaba con voz de trueno, la más terrible de las catástrofes en
caso de que no se rectificara la política obrerista de Cárdenas. Sólo
un diario no publicó las declaraciones amenazadoras de quien no
tardaría ya en ser frustrado Júpiter sonorense. Y fue justamente
"El Nacional', órgano de los partidarios de Cárdenas. Esto fue u~
muestra de que el nuevo gobernante no aceptaba la tutela, ni cons,.
deraba como una reprimenda los desahogos de Calles. La lucha
hizo crisis.

El Triunfo de los Trsbajadores
Más que una lucha de anticallistas contra Calles, fue esta_ una batalla
entre los dos anticallismos, entre el ant1calhsmo reaccionario Y al
anticallismo popular, mayoritario, que Cárdenas encabezó desde al
día en que fueron conocidas las declaraciones de Calles. B
anticallismo reaccionario, desorientado, estaba de acuerdo con todaa
las afirmaciones de Calles y así lo manifestó por medio de todas las
Cámaras de Industria y de Comercio de toda la República,
repudiaba los labios desde donde salía su doctrina, ~nos labi
demasiado desprestigiados con la prolongada demagogia en la qua
ya nadie creía. A Calles le ocurrió lo que al pastor de la fábula con
lobo. Pero el anticallismo popular se concentró en torno de Cárde~
Los trabajadores, amenazados sus intereses, formaron el Com~
de Defensa Proletaria para resistir el ataque de Calles; el pueblo
lanzó materialmente a la calle, deseoso de dar el último golpe a u
dictadura nefasta; los campesinos tomaron su puesto al lado
Cárdenas. Y al dar la batalla las fuerzas populares del anticallismo,
los otros anticallistas, los reaccionarios, fueron vencidos. En e
tomó parte muy importante el Comité de Defensa Proletaria:
primera vez en la historia de México los obreros organiz_ad
tomaban parte en la política, por vez primera las organizacio
de trabajadores intervenían en una lucha política en defensa real
sus intereses.

A esta participación política del movimiento obrero se
debió, en primer lugar la victoria contra el anticallismo reaccionario
y en segundo término el triunfo contra Calles. Fue el Comité de
Defensa Proletaria el organismo que concentró y dirigió todos los
esfuerzos populares; el que encabezó la lucha y sirvió como
punta de flecha para dar el golpe decisivo a la dictadura. Después
de la caída de Calles, una nueva vida política empezaba para

México.

Cwdenas: una nueva época
~ a s se dedicó a recuperar el tiempo perdido para la Revolución
Mexicana Ypara la revolución política del país. El reparto de tierras
tomó u~ ritmo cada vez más acelerado; los trabajadores fueron
11100nqu1stando sus derechos y obtuvieron salarios y jornadas más
favorables. La Secretaría de Educación tuvo un presupuesto que
Jamás se había conocido; la Salubridad y la Asistencia Pública
lln:iones públicas olvidadas, recuperaron su importancia. El Go'.
biemo Mexicano, en suma, dejó de ser un simple vigilante de los
Intereses imperialistas yanquis. La época de la política del hortelano,
de los frutos, de las sonrisas de Morrow, había terminado.

Las organizaciones populares, los partidos políticos, los
~danos recobraron toda su libertad. Terminó la persecución
P01ftica. La libertad de expresión fue, otra vez como en los días de
Madero, una realidad.

. '!

a_sí como unos años antes, los diarios reflejaron un
MéXJco hmp1do cuyos gobernantes no merecían la menor censura
ahora principiaba una imagen opuesta de la República. Todos lo;
dlas, en los editoriales, en las notas informativas, en los encabezados
los periódicos de la ciudad de México criticaban acremente aÍ
Gobierno y a los dirigentes de las organizaciones obreras y
campesinas. No había ministro, no había diputado ni senador
IJl8 _no fueran frecuentemente objeto de los más crueles ataques.
México, según como aparecía en las páginas de esas publicaciones,
asta~ª- a un pas? del caos, de !ª catástrofe y de la anarquía.
u, diario Yuna reVJsta semanaria, "Ultimas Noticias' y "Hoy", fundados
11 amparo de la libertad de prensa restablecida por Cárdenas,
lenaron_ sus pági~as de anuncios y se convirtieron en negocios
1Spfénd1dos y prosperas, sólo porque se dedicaban a combatir

1
=

�106 / facultad de filosofia yletras

Univmidad Aulóno1a de luno león /1 DI

=

1

.
a los trabajadores. Algunos periosistemáticamente al Gobierno Y
Idos fabulosos ganadoe
distas se enriquecie ron _co~ ~~!:i~:ombardo Toledano, el líder
exclusivamente por ca1umniar
obrero más destacado.
de prensa, con el respeto a la vida, el valer
I
C I l'bertad
on a
d - de periódicos, casi todoe
había vuelto a la sangre de los uenos
ra ocasión habíM
ellos ex políticos portiristas_ y hue~sta_s -¿~ede;d:~ender con la .
1
probado su virilidad rlé; ~ s~e
Gallardos críticos a la
sus ideas, durante e ~o ier 0.
aduladores en días
libertad en tiempo de hbertad, prudentes y
I Gó ez Mori
.
s mismos días fue cuando don Manue
m

::~ero.

::~~~:~~~~ice
jurídico del Call;:ii:~:~:~: i~ó::r:d
resolvió, bravamente, declararse ca
.
surgió algún acicalado héroe de misa de una.

No odía ser de otro modo. Los anuncia_ntes ~e

~:ro::~-

gra;:~:~::•~~ii~:~:~:~:=.~~:~:~~duo:s~
oP
.
aumentar salarios a sus obreros o en cu_
no se traduJera _en osiciones de la Ley del Trabajo; financie
fiel~en~ 1!\~~s intereses latifundistas, eran enemigos de
hg~ti: cardenista y pagaban bien los anuncios a los penód1~
po . r censuraran a Cárdenas y se burlaran de su go ie
~:/:aderos elefantes del estilo como don Eduardo Pallar~\~
Aquiles Elorduy, especialistas en equ1;~~~:~~:=s~t:~~es a
declarados genios sólo por sus pers
Revolución.

y la verdad es que no carecían de su razón los anunci

f

•

H aquí por que· los inte

Democracia econ6mlca
Y era esta una política justa. Y lo sigue siendo. El principal
problema político de México consiste en editar un Estado en
cuya vida intervenga el pueblo, en hacer un Estado del pueblo y
para el pueblo. Algunos conservadores, aunque con fines dema•
gógicos, reconocen esto. Sin embargo, para ellos la intervención del
pueblo en la vida del Estado debe concretarse sólo a las puras
funciones electorales. Pero ¿puede el peón de un latifundio participar
real y limpiamente en la vida electoral del país? ¿puede un trabajador
ain defensa contra el patrón hacer lo mismo? Además, ¿son, acaso,
las elecciones el único acto de la vida del Estado? La participación
del pueblo en la vida del Estado consiste en tomar ingerencia en
todos sus actos, en intervenir en todo momento de la vida nacional.
Y esto no se logra si el pueblo no participa en la vida económica
de la nación. Un trabajador sin el salario justo, un campesino sin
tierras no pueden participar en la vida del Estado, no constituyen
entidades vivas y dinámicas en verdadero régimen democrático.
8 cardenismo encabezó la lucha contra el monopolio económico
porque inauguraba una política encaminada a desarrollar la vida
publica del país, a sentar las bases para identificar al pueblo con el
Estado. Esta es una política económica con fines democráticos reales.
Una auténtica política popular destinada a construir las bases de
una democracia efectiva. Y esa es la política de la Revolución
Mexicana.
El callismo -comprometido con el imperialismo, aliado con
industriales y con banqueros, en paz con el latifundismo, formado
su gobierno mismo por industriales, por banqueros y por latifundistas
de l'IJeVa creación, Moreado por Morrow, el socio de Morgan--, había
detenido la Revolución. Pero ninguna revolución puede detenerse
artificialmente sin dar cima a ninguna de sus tareas fundamentales.
Por eso la Revolución acabó derrotando finalmente a Calles; la
reacción no lo hubiera derrotado nunca. Y a Cárdenas le tocó
181)resentar a la Revolución que, sin haber concluido su misión, volvía
por sus fueros.

~:~i~~!~:~~:~:ql~:s t~:~~~~;:ii:~:1~~~~~~:ii!~~~:i:~
banquer~s iga os del latifundismo están sostenidos sobre
que los intereses
. d
. la política cardenista t
r d I vida económica
e1pa1s,
mon~:;~~ó~ de ese monopolio. Las fuerzas P_OPUlares en
:~:as por Cárdenas luchaban por una democ'.a_c1ar:~1:ó=
permitiera a los obreros y a los campesinos part1~pa tT dades de

S.Ctrtcldad y petróleo

del país,. obtener una~ d:a~~; ~~o~~~~ónnd:~eª~e~r~~. de ahí
producc1on mex1can ,
.
peticiones de mayores salanos.

TOdo el periodo de Cárdenas fue de intensa y victoriosa pelea
contra los enemigos de que el pueblo participe en la vida de la

1
=

�Un~ersidad Aotóno1a de lano león/ 109

108 / facultad de filosofia Yletras

1
5

nación y del Estado, contra los enemigos de la Re~oluc:
de la democracia verdadera. Por eso Cárdenas fue un go erna
Y
.
agitador;
por eso fue un líder popular. No hubiera podido ser otra
cosa.
La Revolución Mexicana fue reconquistando rápida•
.
nando otras El desarrollo
mente las posiciones perdidas y ga
. . 'ó d la CTM
del movimiento obrero, manifestado con la con_stituc1 n .ª
. 'ón de los campesinos conv1rt1eron a millares de
y la orgamzac1
· d d noa
hombres de ciudadanos virtuales y pasivos que eran en c1u ~ a u,
activos miembros militantes de un pueblo en lucha por a can
su libe;ación. Gracias a esto se lograron los primeros triunfos co:
1 im erialismo; las grandes huelgas ganadas a las empre
:per\'alistas fueron victorias del pueblo mexicano, part1cu~arme:
las huelgas eléctricas y petrolera. Esta última tra~f~rma a e~
hecho político de importancia trascendental para Mex:co, ~nstiru:
la mejor prueba de que el movimiento obrero se _hab1a tras orma
. t de ciudadanos activos y dinámicos, capaces
en con¡un o. rosa fuerza· sin esa fuerza politica, ciudadana
formar una v1go
·
.
.
los trabajadores mexicanos, el petróleo _no hubiera sido recupera
una de las batallas internacionales mas importantes de la h1st
ymoderna de México se hubiera
· perd'd
I o.
Pero no es fácil que la revolución política del pueblo mexi
se desarrolle sin lucha ni tropiezo. Hay demasiados intereses
· temente poderosos
impedir este progreso. y son su fiicien
. . como
estorbar con firmeza. Ya una vez, en 1913, la conspiración contra
evolución política de México logró un pasajero triunfo al dest~i'.
régimen maderista y encumbrar a Victoriano Huerta. Una evo u
lítica que presupone una evolución económica,_ que tiene que
:sultado del desarrollo de la vida social, no conviene nada a t
aquellos cuya riqueza está cimentada en 1~ mano de ob:e~~o
fruto del atraso económico, social y pohllco de un p . .
imperialismo, el latifundismo y los grupos de industriales ~t1cu~ol
no ueden ser partidarios de que este proceso se esar
nor~almente. Tratan de evitarlo, de detener su marcha a toda_
Por eso los diarios mexicanos, servi~ores fieles de sus anuncian
atacaban a Cárdenas con tanto teson.

Cedillo, defensor del pensamiento
Aunque no fueron los periódicos la única arma esgrimida por los
enemigos de la liberación popular. Entre los generales que
participaron en el movimiento para hacer de la candidatura de
Cárdenas una candidatura independiente del callismo figuraba
Saturnino Cadillo. Este individuo, analfabeta casi, era uno de los
más viejos caciques callistas; pero a última hora abandonó a su
antiguo jefe, suponiendo tal vez que participando en un movimiento
de renovación salvaba su feudo de San Luis Potosí. Había sido
uno de los más sanguinarios perseguidores de la rebelión cristera,
111 verdadero asesino de campesinos católicos; pero la intriga clerical
lo había ganado para su partido, al grado de que, en la ciudad
de San Luis Potosí, al amparo del sátrapa, los conventos ilegales
y las escuelas religiosas gozaban de la misma protección que
las casas de las concubinas de Cedillo. Gracias a esto, los discípulos
de Gómez Morín, autoridades a la sazón de la Universidad de
México, no vacilaron en declarar oficialmente que Cadillo era el
defensor de la cultura mexicana. Este señor fue uno de los
instrumentos que los conservadores manejaron hasta hacerlo
caudillo de una rebelión a favor de las empresas petroleras que duró
lldlo unos cuantos días y que Cárdenas logró sofocar sin derramamiento de sangre. Cedillo, cuya vida iba a ser respetada por órdenes
9Xplesas del Presidente Cárdenas, murió en una escaramuza sin
importancia huyendo de un pequeño destacamento; los intelectuales
ilustres que lo declararon defensor de la cultura mexicana no se han
welto a acordar de él; pero, de lejos en lejos, el periódico del
licenciado Gómez Morín, bien pagado servidor callista en los días
de Huitzilac, acusa a Cárdenas del "asesinato" del bárbaro cacique
de Palomas.

Huelga de Industriales y guerra económica
Pero hubo más. Los industriales de Monterrey organizaron un

lock-out en dicha ciudad con el propósito de producir una crisis
8COnómica artificial y un estado de agitación que hiciera al Gobierno
modificar su política o abandonar el poder en manos más propicias
Pira quienes estaban acostumbrados a violar sistemáticamente
la ley Federal del Trabajo. Sin embargo, no contaban con la decisión
de Cárdenas que llegó inesperadamente hasta el foco mismo de la
agitación y terminó con esta rebelión económica.

1
=

�Uni1111idad Autó1011 da luno ltil ¡11 l

11 D/ facultad de lilasafl1 Jlatm

i

1
El /ocle-out de Monterrey no fue un hecho aislado. Sólo
era el episodio más visible de una guerra económica sin cuar111
que los capitalistas emprendieron contra el régimen cardenista.
Después de la expropiación petrolera, las empresas petroleras
imperialistas tomaron esta guerra por su cuenta, encabezándola con
una rabia y una decisión que no habían de tener después para
combatir a Hitler. Los latifundistas, los capitalistas y los banqueros
mexicanos se unieron al empeño bélico de las empresas petroleras,
sacando capitales del país, dificultando y negando las operaciones
de crédito, elevando artificialmente el precio de las mercancías y
haciendo todo lo posible por trastornar la economía del país y por
dejar sin verdadero valor real el aumento de salarios y los demlil
beneficios económicos de los trabajadores. Consecuencia de esa
guerra criminal, antipatriótica, es la condición en que el país •
encuentra actualmente. Aunque es cierto que igual, o peor, SI
encontraría si Cárdenas se hubiera atemorizado y hubiera dejado
que esa embestida patronal o que los ataques arteros del,
imperialismo petrolero hubieran resultado victoriosos contra la
Revolución Mexicana, contra los más esenciales intereses del
pueblo.

Armas mexicana, en Espalla
La política internacional mexicana exasperó aún más a 1
reaccionarios de México. Algunos industriales de Monterrey
habían empleado los servicios de una agrupación de pistoleros
dirigida por un raquetero de nombre Rodríguez, los llamados "camisat
doradas", y simpatizaban con esta agrupación de tendencias
fascistas; los latifundistas mexicanos, admiradores de Hitler 'I
de un Mussolini, entonces fulgurante contra los inermes abisinioe,
principiaban a patrocinar unos grupos militaroides de tipo
·
que constituían la entonces naciente Unión Sinarquista. Acci
Nacional, partido de consejeros bancarios, de abogados
empresas petroleras, de patronos de henequeneros y algodo
expropiados, principiaba a formar sus primeros grupos, toda
sin nombre, en torno del ex Rector de la Universidad de MéxicO.
antiguo protestante convertido al catolicismo en los consej
bancarios, que había hecho méritos suficientes cuando apro
la Rectoría para entregar las escuelas universitarias en ma
de profesores reaccionarios, enemigos sinceros de la ciencia.
gente preparaba, como había de hacerlo después, una o

;:6'1 como la_ que en España había fundado Primo de Rivera el ch"
o era fácrl que semejantes personas ni que tales
reo.
simpatizaran con la actitud internacional del Gobº
grupos
mnnn"' t
remo MeXJcano
- fl .....n 8 , por otra parte' con la nece51"dad que México tiene de'
a rmar los derechos de los países déb"I
deacontento se manifestó ante la actitud r ~s agredidos. Así su
"""""ón de M
..
.
mexrcana en el caso de la
...,._
usso1rnr a Etiopía.
Cuando principió la rebelión de los fasci'stas
ñ 1
aspa o es
a '.11rnrstrados por los agentes de Hitler y de M
. .'
contra el gobrerno legítimo de la República Mé .
~rnr,
papel q ¡
, xrco asumró el
ue ~ correspondía, acudiendo en ayuda de los defensores
de la legalidad. Nuestro país tiene el honor de qu 1
fabricadas en México hayan sido los rime
. e as ~rmas
que _dispararon contra el fascismo e: Eur::.f~~le~a~~=n=~~:
=~utadores populares españoles. Los acontecimientos
an demostrado la razón que México tuvo al solida .
;" el pueblo Y el gobierno español en su lucha contra el ~zarse
:,íses: más fuertes Y más capaces que el nuestro hubi:"ra':;
ltl8rte de Hª·umrsmpa actitud de México, otra sería a estas horas la
los ch r .er. ero los. conservadores, na1uralmente, se aliaron
1
~
uprnes fal~ngrstas que, traicionando la hospitalidad se
Gobiern~n a combatir en nuestro propio suelo los esfuerzos' del
ICOnóm' en contra del fascismo y a hacer campaña política
rea a favor de Franco. En el curso de 1
_ Y
lomaron forma definitiv
.
a guerra espanola
y el partido Acc'ó N a e rncr_emento los grupos sinarquistas
lbie
r n . acronal, rnrcrando en el país una cam aña
flnanr::deante fa~ngrsta en contra del Gobierno, patrocin::ia y
de los latifu p;r etermrnados_ elementos del clero mexicano,
llbrican n rstas, de crertos rndustriales fascistizantes y de los
Franco. tes y comercrantes españoles ligados a los agentes de

armados y d · ·

Ílll8rés ~::iarios de la ciudad. de México, consecuentes con el
IObre lodo a~unciantes, muy drstinto del interés de los lectores y

deaori ' del rnter~s del pueblo mexicano, siguieron engañando'
~ n d o y agriando a su público con largos y sugestivo~
dll _._,_ a fawr de Franco, de Mussolini y de Hitler y en contra
.,.,.,,.,rno de Cárdenas.

¡:

�U1i1111idd Alltuu H11111 W./ 113

111 /lacaltli d1 lilasafla Jl1tr11

1

Ávlla Camacho no rectifica

AJmazán, apóstol m/1/onarlo
U ó así el año de 1939. y toda la ene~gía, el dinero, la es
y': retórica de los derechistas tomo_ el_ cauce ~~la~m
electoral para la Presidencia de la Repu~1ca. La e ' ral
1 CNC había lanzado la precand1datura del gene
.
luego por a
'
"d d la Revolución MeXJ
A ·Ia Camacho en
el seno del Partí o e
VI
1 ¡ rzas que habían apoyado a
~::~~;:i~:~a~ ~~::o:i:du:un hombre que prosiguiera la ta'.ea
. . . evolución económica, social y política del pueblo mex1
:;:r~:ra en Monterrey un millonario guerrerense encargado de

~':ia

jefatura de la Zona Militar, que olvidaba;:u:~::ó~~=

militar para ded1caAnrsed a fáciA:::e:~e de Abelardo Rodríg
el general Juan
rew
'
·
bles
.
ut la dueño de empresas mnumera
'
con pel~::;~::od:s ~artes de la República, que habí~ i~icl
casas y militar sin más capital que un tercer año de medicina
su carrera
, demostró más que satisfactoriamente,
cursado ª':::;a~~n hacer dinero. Era el candidato ideal 1
una gr~n Ávila Camacho Un hombre de negocios contra
~~o;~~~c:nes de trabajad~res, un antiguo huertista co~t~
g 1 . n·os un millonario contra los pobres. Adoptó s1gn
revo uciona ,
. • d
candidatura,
.
te el color verde para el distintivo e su
t1vamen
•
·os" de los •m
mismo color de los "polkos"' de los cangr_eJ '.
.
el color tradicional de las banderas reaccIonanas en ~éXJCO.
. o tiempo don Manuel Gómez Monn, ca
apoyaban a un m1sm
, fu - d al
fervoroso y el general Roberto Cruz que ~ab1a s1 1a o
Pro· Diego Rivera, divertido mimo trotsquista y u_n tal 0,ram
sa~rdote que ha trocado el ejercicio de su mm1steno :r. e :les
·ocosos disparates en los periódicos. Alarmistas_ pro s1on
J
Al azán se levantana en armas,
dnea~~:u;~r~:re: que la obesidad fi_nanciera
candidato reaccionario, fruto de su larga molicie reg1omontana.
permitiera siquiera montar a caballo.

: :;~ª~~:

Las elecciones de 1940 desvanecieron_ las esperanzas
la reacción mexicana, acariciadas durante un ano de tanta
Manuel Ávila Camacho llegó al poder.

Apenas se inició el ejercicio del Presidente Ávila Camacho, los
oonservadores olvidaron a su desinflado candidato y trataron de
lnlluenciar la política del nuevo gobernante con la esperanza de
llacerlo rectificar la obra de su predecesor, I111181ltaron, para inaugurar
eus actividades, una pugna entre los amigos de Cárdenas y los de
Ávtla Camacho, entre cardenistas y avilacamachistas, El plan no ha
dado muy buenos resultados porque las fuerzas que apoyaron a
Cánlenas son las mismas que apoyaron a Ávila Camacho y porque
11 ex Presidente ha dado demasiadas muestras de alejamiento
efectivo de la política; las esperanzas de que Ávila Camacho
18Ctificara los pasos de Cárdenas se desvanecieron a las primeras
muestras de la conducta gubernativa del Presidente. Ávila Camacho
cumplía sus promesas y proseguía el empeño de construir un
Estado para el pueblo; la tarea de realizar en México la vigencia
de una democracia efectiva y auténtica y el propósito de continuar
la obra creadora de la Revolución Mexicana. Así ha sido hasta

hoy.

Ávtla Camacho llegó al poder cuando, extendida a toda Europa

la guerra iniciada en España, Hitler desarrollaba una ofensiva
w:toriosa contra pueblos débiles y países minados por la quinta
columna. En esa guerra, y desde los días de España, México tenla
lomada ya una bandera. Los enemigos de México y los amigos
mexlcanos de los enemigos de México -Acción Nacional y los
alna,quistas- la otra. Un país definido en la lucha contra el fascismo
Y&amp;menazado por éste porque sostiene las tesis políticas opuestas a
Ju de la Revolución Mexicana tenía -como sigue teniendonecesidad de la unidad nacional. Ávila Camacho convocó a ella y
loa organismos populares respondieron.
Los países fascistas no podían perdonar a México el
delito de ser un país demócrata, ni mucho menos, el hecho de
haber prestado ayuda al gobierno de la República Española en los
dlas en que combatía contra los invasores teutones e ítalos. Hitler
no Podía perdonar a un país poblado por mestizos de raza inferior
111 ectitud en la Liga de las Naciones, su protesta contra la invasión
de Etiopía, su solidaridad con el pueblo español ni su hospitalaria

1

�114 /facultad de lilnolía ylllras

1

protección a los perseguidos antifascist~s de _Europa. Por el
un dla, sin haber roto las relaciones diplomáticas, _sm ~ ded
el estado de guerra, un submarino de piratas nazis hu~1ó a un
mercante mexicano en un alarde de cobardía y de VIieza, flores
más características de la cultura nazi.
No quedaba sino el camino que Avila Camacho pro
la declaración de guerra.

•

Todo el pueblo respondió al llamamiento del P~I
Avila Camacho y mostró su decisión de defe~r a la !&gt;9tria Y
colaborar en la empresa de exterminar a los ~s. L~ Jóvenes
dieciocho años acudieron a prestar el serv1e10 m1htar qu_e
circunstancias demandan. México entero demostró su pro~sito
sacrificarse y se congregó en tomo de su Go_1&gt;1erno. Hab(a sido
un paso de profunda gravedad para los destinos de ~éXlco Yen
tocó al Presidente de la República el papel más importante.
declarar la guerra, Avila Camacho demostró que es_ un gobe
decidido a ser dirigente vivo de su pueblo, ma~datano po~lar en
más auténtico sentido de la palabra. Y es Justo advertir que
declaración de guerra no fue sino el resultado de un proceso
que otros gobernantes no se hubieran decidido a encabezar ri
representar.

Los slnarqulstn y la quinta columna
La quinta columna, que operaba desde tiempo atrás, intensificó
actividades después de que la guerra fue declarada..Su pro
fundamental consiste en sabotear la participación efectiva de Mé
en la contienda y en impedir la constitución de un ~rdadero
nacional contra el enemigo. Como en todos los pa1ses en que
actuado con éxito la quinta columna, llegó a formarse una ver
organización científica del rumor alarmante, de ~ria con'OSII
de la falsa noticia y del comentario interesado: "la ~aón ~ ~
es ridícula", se decía en voz baja en todas las reun~ Yse 1~
ba en los editoriales de los diarios que hasta un d1a antes elog1
a HiHer; "ni Alemania, ni Italia nos han hecho nada; lo de los .
hundidos es una lección que merecemos por entrometid
susurraban ciertos sacristanes bien alecciona~os, ciertos ;,,....
de la sociedad con la consigna bien aprendida, Y lo vocile

!ª

~...

fDI periódicos sinarquistas. "México declaraba la guerra porque los
Unidos han obligado a Ávila Camacho ha hacerlo", tronaban
y "El Sinarquista". y así
)or el estilo. Luego se inventó la patraña de que nuestra alianza
• aólo con los Estados Unidos y con Inglaterra, más no con
AUiia ni China; se levantó de nU8YO el fantasmón del peligro del
comunismo y se recrudeció la campaña de calumnias contra la
1JRSS, iniciada al principio de la gu81Ta con las profecías del señor
tapístrén Garza que auguró una desbandada del Ejército Rojo en
semanas. Los que habían sido agentes eternos del imperialismo,
&lt;IOClos de los capitalistas católicos yanquis, buscadores en
Washington de intervenciones norteamericanas para restaurar
'loe derechos de la religión en México", se volvieron de pronto unos
furiosos antiamericanos y unos tremebundos antiimperialistas,
tlllque tuvieron el cuidado de conservar y acrecentar la amistad
:,in Undbergh, el yerno de Morrow campeón del aislacionismo en
loa Estados Unidos. La quinta columna de los Estados Unidos, por
JU parte, se dedicaba a injuriar a México en periódicos como "Time'
'Fortune• a fin de provocar la enemistad entre los dos pueblos y
rle el juego a sus colegas mexicanos.

bnega•, "El Hombre Libre', "La Nación"

Los sinarquistas iniciaron una sublevación contra el servicio
;Jlllitar obligatorio y la conspiración, agitando a los campesinos de
algunas regiones con embustes y con una vil demagogia seudo. Acción Nacional pretendió frustrar el envío de braceros
lllldcanos para auxiliar las tareas de la producción en los Estados
,. ........ Unos y otros fracasaron en sus propósitos; pero no han cejado
,n III campaña.

A pesar de lodo, no obstante el pueblo adquiere cada vez
conciencia bélica más firme; los propósitos de unidad popular,
por las organizaciones de trabajadores, de campesinos,
• 811udiantes, de intelectuales, de burócratas encuentran caminos
fáciles para su realización. El Ejército Mexicano se moderniza y
su equipo. Y cada vez es más amplia y más firme la opinión
que México, no sólo debe colaborar con los productos de su
~10111ra y con los braceros en la guerra, sino que debe también
SOklados a los frentes de batalla.

�U1inrii4,,j Aatiuaa da luna león/ 117

116 /facultad da lilosofia 1111111

1

:!

1

¡:

,.., re/aclonn con 1a Uni6n Sov/4tlca
•
1 URSS fueron reanudadas, rompiendo
Las relaciones con ª
te con la alianza bélica
una situación qu~ no
que luchan contra H'
existe entre México Y los . mta :te el país cuyo pueblo y
Hubiera sido absurdo que ¡us . m decisivamente contra los n

era :n:ue~ses

~==~:'~

=~~~~~ª~~~1:::i ;::á~:::nte de México. Los triu~fos

Ejército Rojo, su heroi~ re~isten~~~-:
~~ !:~~r~
Y en cada sitio del temtono SOVI i í
.ar ta admiración
del pueblo mexicano hacia el _gran. pa s :;:' l~,ltar y disolvie
ni los riódicos más reaccionarios pu en
'
.
nube : calumnias que años y años de propaganda fasetsta
imperialista habían acumulado.

ia

I.B conferencia de Monterrey
. ta de Monterrey entre los Presidentes Ávila Cam
La enIreVJs
.
• para 1as relae10·nes
rod ·
ltados satisfactonos
YRoosevell P u¡o resu obiemos en su desarrollo quedó defi
los dos pueblos Ylos d_os g
payís déb'il tiene ante sus ali
· '6 ue México como
la pos1c1 n q
. . ·os antifascistas del gobierno mexicano,
poderosos· los pnncipi
·
de Es
decisión d¿ defender su soberanía ante las agresiones
fuertes quedó robustecida des~~és de las conve'.~C::~:~ entr:9
dos mandatarios amigos. La pohtica de buena~
ed
.
d'
tinta
de
la
vieja
política
de
VIOiento
pr
Norteamencano, is
.
robó tam
imperialista sobre los países latinoamericanos, comp
su línea en esa entrevista.

I.Bs tortillas a tostón

En los momentos presentes el g~bierno se enfr~2'~e~
bl as· la carestía de la Vida Y la provocaci n
~::s ¿~~oe:n~ecuencia de la criminal y a~ti~atriótica g
· 1
•
italistas conservadores hicieron al g
1
0
:
~~~ ~~a~u; d~ :~ataje q~e. las empre:~:~~7r;:í!mq
listas desarrollaron contra MeXICO, la eco d
con el fin
uebrantada. Los capitalistas conserva ores: .
~esprestigiar definitivamente a Cárdena~y al mov1m;:~:~v:\
de ganarse a Ávila Camacho, suspen ieron su o

1:iera cuando éste llegó al poder e iniciaron una campaña de
publicidad en la que aparecían Juntos los conceptos de rectificación
de 'ta vuelta a la prosperidad". Habían hecho, sin embargo, dema-

aado daño y ni ellos mismos pudieron detener las consecuencias
de su obra; pero la situación se agravó al estallar la guerra, debido al
Incremento de la especulación con los artículos de primera
necesidad, al fomento delíctuoso de las importaciones ilegales de
productos y materias primas esenciales para la vida del país, al
-paramiento y la ocultación de mercancías de toda clase.
La guerra, para los acaparadores y los especuladores, no es sino
una oportunidad para hacer negocios fabulosos a como haya

lugar.

Esto ha provocado una terrible, dramática carestía de las
IUbslstencias y de todo artículo indispensable para la vida, con el
consiguiente sufrimiento del pueblo. Y esto se agrava con la falta
de muchos productos que, en ocasiones, son ocultados por los
comerciantes para elevar artificialmente su precio. La tortilla,
mento popular, cuesta hoy, cuando hay maíz, a cincuenta centa'IOS
ti kilo. Cuando hay maíz, no hay carbón no hay arroz; cuando
hay arroz no hay carne; cuando hay carne no hay frijol. Y a veces
falla lodo junto y cuando lo hay, no basta ni el doble del salario
mlnimo para adquirirlo en la cantidad indispensable para alimentarse
llpenas.

la otra cuestión es la concerniente a la resurrección del viejo conflicto
llligioso, liquidado ya, que con fines aviesos pretenden realizar los
.conservadores más recalcitrantes. Cuando el Presidente Ávila
Carnacho se hallaba en vísperas de rendir su protesta constitucional,
Interrogado por un periodista acerca de la religión que profesa,
llapondió sólo que es creyente. Es muy posible que Benito Juárez o
IJle Valentín Gómez Farras hubieran contestado lo mismo; pero cierto
grupo de católicos no lo entendió así, no lo quiso entender, y principió
a correr el rumor de que Ávila Camacho es clerical; un rumor bien
lldministrado, dosificado y dirigido por los wrdaderos clericales. No
fallaron burócratas serviles que lo creyeran, -hay algunos diputados
IJle Yoluntariamente desempeñan el papel de burócratas en lugar
dal de parlamentarios-y, olvidando que en tiempo de Calles desayu-

�118 /lacultad de li~selía Iletras

Uaiemdad AIÜIIUII da 111111 lila/ 119

=

1

naban, comían Y cenaban curas, se apresuraron ~ concu
puntualmente a misa. Y poco a poco, con caut~la pnmero,
cinismo luego, con insolencia despué~, 1~ fracetón ul~mon
rincipió a violar las disposiciones constitUcionales ~ativas al
P t no Conventos y seminarios semiclandestmos, colegl
ex er .
. • deMé · ydel
religiosos en cuyas aulas se falsifica la h1stona
xico
Ytoda clase de centros políticos ca!ólicos ~ ~ren en todo el
mientras procesiones públicas Y misas al aire hbre co~ sac:9
extranjeros y rogativas por Franco, tienen lugar en vanas ciuda
de la República.
Todo esto coincide con una sospechosa campañaª
de "un nuew orden cristiano• para la post-guerra, con exalta
d d'
elogios a Franco, cuyo régimen se mue_stra como p~ecu'.5°r e_
"orden cristiano" y con una curio;ia _revtsión de la h1stona mexi
hecha incluso desde algunos pulp1tos, en la que Morelos y
andan por los suelos mientras lturbide y Mi ramón recorre
debidamente glorificados, el cielo dulce y azul destinado a los ni
buenos. El cuartelazo de Pío Marcha, los ~menes de Márquez,
traición de Miramón, las intrigas del arzobispo La~tid~ apa
como 1os hechos más gloriosos de la vida de México,
• Tmientras
el triunfo contra los franceses y el fusilamiento de Maxim1 ,ano
baldones terribles para el país.
El propósito es bien claro: todos estos actos ilegal~s b
por objeto obligar al Gobierno a que restablezca la vigencia de
disposiciones constitucionales que se refieren al culto, pa~ 1
wciferar que la religión está siendo atacad~, que los católicos
'dos etcétera y agitar al pueblo católico con la falsa b
persegu, '
·
d
rra en
de la defensa de la religión. Todo esto en ti~mpo e _gue '
momentos precisos en que México necesita s~ um_d~~ más
nunca. ¿Cuál puede ser el fin de esta maniobra, sino d1V1d1r al .
de México para frustrar su participación en la lucha contra H
distraerlo de sus verdaderos intereses?

iln varias

facciones simultáneamente contradictorias. En esta
se hayan unidos todos: Acción Nacional, los sinarquistas, la
, el Pentatfón Uniwrsitario, la Unión de Estudiantes Católicos,
illertos círculos de la seudo aristocracia porfirista, algunos
·alas, banqueros y comerciantes cristeros, determinados
illlembros, altos y bajos del clero y los escritores del tipo de Capistrán
y Junco. Esta es el ala clerical de la reacción mexicana que
la revancha del 57 y la sustitución de la democracia mexicana
un nuevo orden cristiano del tipo falangista, con algún Franco
Gllollo a la cabeza. Estos son los que en tiempo de guerra quieren
dvkllr al pueblo y debilitar al Gobierno.
Capistrán y Junco se llenan la boca diciendo que "los

radicales", los 'extremistas" y Lombardo Toledano están prOYOCando
can la insolente frecuencia con que violan la Constitución, con los
desplantes como el del nieto de lturbide que confesó en

plbllco que la ley se viola porque les da la gana a los miembros de
Nacional. Y argumentan socarronamente que en la Inglaterra

loa Estados Unidos, el clero tiene toda clase de libertades; pero
que la Constitución Mexicana nació en una lucha del pueblo
:,llla derribar a Victoriano Huerta a quien apoyaba el clero y que su
,llllacadente es la Carta del 57, redactada por un pueblo al que un
ClalO latifundista, feudal dueño de casi toda la tierra, explotaba. Y
también que ni en Estados Unidos ni en Inglaterra el clero
apoyado a dictadores asesinos y borrachos; que ni en Estados
ni Inglaterra ha habido nunca un clero que 118'18 emperadores
ni soldados franceses y que los héroes nacionales de
'lillsJos Unidos y de Inglaterra no han sido jamás excomulgados
el clero. Eso lo olvida, pero tienen siempre muy presente glorificar
Franco, el que cristianizó a España con moros y con aviadores de

esto ocurre, don Abelardo Rodríguez, ahora gobernador

Lombardo Toledano y el demonio

ra, gobernante auténtico por fin, declara, quizá recordando
cuartos de póker del Son-Sin, que la Revolución es un

Pero esta empresa de provocación ha servido pa~ desenm .
a la organización reaccionaria que aparece oficialmente divi

que su persona ya no está para mitotes porque es hombre
· s. Y se regocija uno que otro... uno que otro de esos
o funcionarios ladrones para quienes la Revolución fue

1

�· 110/lacultaddalilosofiaylatras

=
;
5

un próspero negocio que los llenó de millones de pesos, de decenas
de casas, de multitud de empresas, robado todo al pueblo, robado a
México. Funcionarios y políticos rateros que son el mejor combustible
para encender los ataques contra la Revolución Mexicana de aquellos
que tratan de confundir a un movimiento popular de reivindicación
con las tropelías de los traidores y de los emboscados.
La revolución está viva
Pero Manuel Ávila Camacho, que no es hombre de negocios,
opina lo contrario. El 20 de noviembre último pronunció estas
palabras: "La revolución está viva". Y es la verdad. La Revolución
Mexicana está viva y lo estará mientras enarbole sus postulados en
la lucha contra Hitler; lo estará mientras en México haya miserables,
analfabetos, delincuentes forzados, funcionarios venales, latifun.
distas, salarios insuficientes y monopolios de las subsistencias. La
Revolución Mexicana está viva y lo estará hasta que la Reforma
Agraria se haya realizado íntegramente; hasta que los indígenas vivan
como seres humanos civilizados, hasta que todos los obreros hayan
conquistado todos sus derechos y hasta que en México se establezca
una democracia más cercana a la perfección. Los revoluciona ·
mexicanos tienen como misión la de acelerar la evolución económica,
política y social de México. Y mientras esa tarea no se cumpla,
Revolución estará en movimiento, mientras este país no obtenga 911
liberación total, mientras haya imperialismo, habrá por fortuna.
revolucionarios mexicanos.
Hemos recorrido a grandes, a grandísimos rasgos di
años de la vida de México que son diez años de la Revoluci
Mexicana. Constituyen una hermosa etapa de la historia porque
diez años decisivos, fundamentales. México vivió intensamen
durante su transcurso y el Estado revolucionario libró batall
esenciales y conquistó sus primeras victorias. Se puede estar seg
en el porvenir; pero queda esta tarea inmediata: ganar la guerra
ganar la paz; cuidar que el triunfo sea íntegro, cabal, rotundo para
pueblo porque sólo al pueblo pertenece.
Y he aquí una buena frase para terminar, buena po
encierra la verdad. La Revolución Mexicana ha de triunfar.

diciembre 1

�Universidad Autóno11a de Nuevo león/ 123

En la tierra de
Luis de Carvajal
Crónica de una visita a Mogadouro, en Portugal

Israel Cavazos Garza

E

n el manuscrito de su autodefensa, agregado a su proceso
inquisitorial, Luis Carvajal expresa haber nacido en
Mogodorio. Así, en forma castellanizada, aparece en la
versión paleográfica hecha bajo el cuidado de Alfonso Toro, en
la edición del Archivo General de la Nación. Vito Alessio Robles
reproduce la referencia y sólo Santiago Roel en su Nuevo León.
Apuntes Históricos lo pone en la forma portuguesa: Mogadouro.
Por largos años acariciamos la posibilidad de conocer el
lugar. En una visita a Lisboa, en 1984, la estancia fue breve y no dio
lugar a realizar nuestro deseo. En una nueva visita a la capital portuguesa, en 1987, disponemos de algo más de tiempo, pero la distancia
a Mogadouro, que está en la provincia de Trás-os- Montes, es de
más de 500 Kms. Nuestro amigo portugués Antonio Luis Azevedo,
lingüista inteligente, nos explica que Mogadouro significa: "metido
en el Duero" y que el acceso a la población es más fácil por España.
Gabriel, nuestro hijo, consultando buenos mapas de caminos,
encuentra que lo más próximo es Zamora.

a=

�124 / facultad da filosofia Yletras

Universidad Autóno1a de luevo león/ 125

=

1

I~:=

Propuestos a realizar la visita, acudimos ~ la o~cina de
Turismo de Portugal, situada en la Gran Vía, en Madr~1· ~
ción para centros turísticos es profusa. La de la reg1 nh e . s de
orano
Montes .1mprec1·sa Yescasa· Sólo conseguimos .algunos
.
trenes que hace años dejaron de estar en serv1c10.

En Zamora
Nos retienen trabajos de investigación en archivo~ madrirovechando un fin de semana, Lilia y yo salimos _en
lenos, pero, apbo Zamora El recorrido es interesantísimo: Medina
Auto Res rum a
·
d
media
del Campo Rueda Tordesillas, etc. Arribamos a 1as oce y
~
.'
'no
habrá
salidas
hacia
la
frontera
de
Portug
Se nos avisa que
hasta después de las cinco.
Aunque la hora no es muy oportuna, por el calor tan i~te:
. .
al o de la ciudad. Caminamos por la calle e
~=~~::sveV:os ~I Palacio del Juzgado, del siglo XV; la iglesi~ de!
Ma dale~a Yla de San Miguel, del XIII; el parador de l?s con es.
Alb: y de Aliste, del XVI; la catedral, románica, espléndida; el castillo
Y las murallas, del siglo XII; el puente sobre el Duero, de 1~ é=
Clara, peatona '
romana,. etc. Volvemos por la calle de .Santa
c6 od
la terminal de autobuses, anticuada e m m a.

La frontera portuguesa
Nadie sabe la forma de ir a Mogadouro. El empleador:!
consigna cita la aldea de Torregamones ~mo punto más ce tas
de la frontera. En la fila para adquirir los billetes hay unas cuan
negros,
personas, campesi·nas· Un anciano de boina Y chaleco
,
bestia
que ha comprado para llevar a su aldea un collarm ~ara I gar
mular, nos da mayores detalles. Todos ~os ceden e~ p~1mer u ~
"Si no es esta ventanilla, los señores mexicanos ten~ran t1em~ pata
.informarse en otra"· El encargado de la ventanilla
.
1 nos
· · onen
utobús-.
Además, él será el conductor. A las cinco y media sa1~ e vteJo a.
Todos los pasajeros están pendientes de la pareJa de mexicanos.

El que se baja encarga a los demás que cuiden de nuestra
llegada.
Por estrechas carreteras vecinales vamos dejando atrás
antiguas y paupérrimas aldeas; algunas abandonadas. Entre
los lugares más "importantes" pasamos por Moral y por Moralilla.
En este último, transbordamos a otro autobús que nos lleva a
Torregamones, aldea polvosa y solitaria. Sólo hasta allí se llega.
El dueño de la única tienda -que es a la vez botica, refaccionaria,
ferretería, etc.- hace también servicio de taxi. Esperamos a que
atienda a la clientela. Se percibe el silencio, interrumpido por
alguna conversación lejana, el canto de un gallo o por algún rebuzno.
Por 700 pesetas nos lleva a Miranda do Douro. Ningún problema
en la frontera. Sólo hay trabas para el taxista por un aduanal con
fama de corrupto.

De Miranda a Mogadouro

La noche se echa encima. Ya no hay salidas a Mogadouro.
Tampoco se consigue alojamiento en Miranda. Decidimos continuar.
Por 3,000 escudos nos lleva Carlos Mendoza en su taxi. Es afable y
cordial. Los cincuenta y ocho kilómetros son de conversación
agradable, a la vez que provechosa por la información. Al llegar
no se limita a dejarnos en algún sitio. Hace un recorrido por la
población, con la última claridad del día. Vemos las callejas antiguas
Y, al final, el castillo, del siglo XIII. Nos lleva a la pensión de doña
Amelia dos Anjos, famosa por sus habilidades culinarias y por
mantenedora de la tradición de platillos regionales. Doña Amelia no
tiene cuartos. Hay gente que ha venido a las fiestas patronales de
Ntra. Sra. del Caminho y al torneo de casa de patos. Doña Amelía
nos invita a comer mañana. Vamos a otro sitio; tampoco hay
alojamiento. Finalmente se consigue en la Residencia de San
Sebastiao, nueva y buena. Cuarto No. 21. Dos mil escudos, con
desayuno. El taxista entra hasta al cuarto a instalarnos. Hay que
detenerle cuando se aleja porque no tiene el menor interés en
cobrar. Ofrece que vendrá por nosotros el domingo, antes de
mediodía, porque en dos días festivos no habrá autobuses a
Miranda.

1
=

�126 / facuitad de filosofia Yletras

Universidad Autáno1a de luno león/ 127

=

1

1
Armando Machado, joven estudiante de derecho, ~ijo
de la dueña de la residencia, se muestra interesado en ICarvaJal.
Reunirá a algunos amigos, para comentar. Casi a as once
de la noche tomamos un ligero alimento de fruta y leche. A
dormir.

Vistazo al pueblo
Sábado 15 de agosto. Festividad de la .i:sun~i~n _de
Nuestra Señora Descanso obligatorio nacional en Espana. lrne1Eae1ónl
· Ntra. Sra. deI c aminho' en
n a
de las fiestas de
. Mogadouro.
O d I t rraza
víspera se oyeron cohetes; en el ~ba tamb1én.lla e:n:r:m~ del
de nuestro cuarto vemos, por la ma~nt ~-n~ ~I f!do el caserío
pueblo. El barrio moderno de San. e as ,a .
, salimos a
1
anti~uo Y, sobre a col!~~· :~s:~:~~-V~~:¿~~8:a~snffico edificio
caminar. Las ca11 es es . ,
sedente del literato
del Tribunal, frente al bello J~r~m ~n _la ;slt~~:blo En el crucero de

~~\~~·0~~~~~~ce;eu~,:

~ri":_1~:
i~~:st~o. Entr~mos a la iglesia
ª
'
.
&lt;I XVI Altares barrocos. Sepulcros en las losas
de San Frane1seo, eI
·
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mucho ha
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El
vasto
convento
anexo, incendia o no ace
'
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e
P
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d
Cá
ara
y
para
algunas
I
sido adaptado para oficinas e a
m
'ón
dependencias culturales: el Archivo y la Biblioteca de la Fundac,
Gulbenkian.

Desde el castillo
Continuamos hasta el castillo. Impresionante torreón d:
·g10 XIII único que queda en pie de los tres que tuvo. CercaN
:~te la ~arroquia, del siglo XIV, que a esta hora e~tá ce~ra~~'w:
cer~amos a las ruinas de la casa solar de los seno_res. e
.
a
ozó de privilegio de inmunidad a la justicia ordmana. c~_lle)as
~~:!has y empinadas. Algu~as casona~ con escudos nob1h~:
en sus frontis. Casas ennegrecidas por el tie~po, ª!gunas, al p~ 1 en
.
1 una debe de haber nacido Luis de Carvaia :
medievales. ¡En a g .
.
léndida vista de la población,
li1539, Desde la eminencia, esp
suav~mente recostada en el pequeño valle. Los agradable;
ces de verdes y ocres ondulan hasta encontrarse con
transparente.

~:io

¡:

Predomina el caserío moderno, de tejados rojos. Ganaderos, vitivinicultores, agricultores e industriales de la región se han
concentrado aquí, a partir de la década de 1970. Sus casas de dos
plantas y amplio jardín tienen todas las comodidades. Casi todas
tienen doble tiro de chimenea. Se mezcla lo moderno con lo arcaico.
Por las calles pavimentadas cruzan los asnos, las recuas, los rebaños
de ovejas y los carretones cargados de paja, llevados por aldeanos
con trajes típicos. Mujeres campesinas de tipo varonil que nos
recuerdan a las de los asoleados pueblos de Nuevo León, azuzan a
las bestias.

Tras la huella de carvajal
En los muros y en los escaparates abundan los carteles
impresos de la celebración mariana. Altoparlantes oficiales difunden
música portuguesa, avisos del programa y anuncios comerciales.
Alteran el silencio del pueblo afortunadamente sólo por los días de
las fiestas. El día es brillante y caluroso. Hombres y mujeres nos
orientan y nos hacen comentarios. Una nos lleva a la farmacia en la
cual trabaja. El farmacéutico, hombre culto educado en París, nos
dice que los archivos de Mogadouro están en Si mancas, en España.
Los llevaron allá desde la invasión napoleónica. Nada sabe de
Carvajal. Su esposa, joven y hermosa francesa, nos lleva a casa de
un maestro que pudiera saber algo. No le encontramos. Ella misma
nos señala la casa del Profr. Marcos, arqueólogo que realiza
investigaciones allí. Tampoco le hallamos. Nos vamos a San
Francisco, a fin de conversar con el párroco. Esperamos a que
concluya la misa. Una mujer nos lleva a la sacristía. Las respuestas
del cura son vagas y lacónicas. No quiere distraerse de contar lo
recogido en la colecta. Imposible averiguar algo en días feriados.
Nadie ha oído hablar de Carvajal.
Armando Machado nos lleva en su automóvil a buscar
a algunos de sus maestros. Logra reunir a algunos, así como a
otras personas interesadas. El pequeño grupo escucha con vivo
interés nuestra exposición acerca de Luis de Carvajal. Enterados
de que en Monterrey tiene una estatua ecuestre, externan la idea
SObre la posibilidad de que en Mogadouro sea levantada otra
semejante. Armando nos lleva también a la librería Carvalho.

�128 / facultad da filosoffa yletras

=

1

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 129

consigue que la esposa del dueño la abra, no obstante ser ~ía
festivo. Adquirimos algunas publicaciones, postales Y ~equenos
souvenires. Vamos con él a la capilla de la Virgen del ~a~mho. _Nos
presenta al librero, Sr. Carvalho, de ascendencia jud1a 1n_med1ata,
pero mayordomo de las fiestas marianas. Nos abre la capilla Y nos
obsequia carteles de las fiestas.

jardín en el cual será la berbena. Es francés, de Toulouse, y pasa
las "feiras", con su "padrino", dueño del bar. Habla también el
portugués y entiende y habla el español. Nos da más explicaciones
sobre el pueblo que muchos adultos. Descansamos en el jardín, pero
no nos quedamos a la berbena por la fatiga y porque son ya casi las
once y media y nadie ha llegado. Nada de aquí es apresurado.
Adormir.

Csbrito al horno
En nuestro albergue hay buen restaurante, pero ha~ que
acudir a la invitación de doña Amelia. La Sra. Machado, due~a ~
nuestra posada, nos lleva amablemente en su a~tomóv11_, sm
encelarse por la competencia. Hermosa casa la de dona Amella. B
comedor es de finas maderas talladas, con asientos y espaldar de
vaqueta, claveteados. Nos destina una mesa. En_ otras hay poco más
de veinte huéspedes que no resisten a la tentación de pregunta~
nuestro origen. El primer platillo: sopa de pastas. Luego, man¡ar
regional: el cabrito. Ahora lo sirven al horno, aderezado con aJo, la~AII
y otras especias y con abundantes patatas fritas. Lo preparan también
asado en vara, en tomo al fuego, como en Nuev~ León. La ~nsalada
de lechuga, tomate y cebolla, con aceite de ohva. Ademas,
blanco y buen vino verde, de la región. El postre, una. tarta exquisita
(aunque en Portugal esta palabra significa lo contrario).

e!

ª-~

Volvemos al hotel. A las tres de la tarde el calor es sof~te;
probablemente 39 ó 40 grados. Carvajal no debe de haber resentido
el sol reverente de Nuevo León. Nadie se asoma a la calle hasta
después de las seis. A esa hora nosotros volvemos a recorrer laS
calles del pueblo.

Domingo 16. Nos levantamos temprano. Ahora amaneció
nublado. Después del desayuno caminamos nuevamente hacia el
castillo. Ahora si está abierta la vieja iglesia del siglo XIV. Empiezan
a llegar a misa las gentes del barrio antiguo. Las mujeres mayores
todas visten de negro, incluyendo las medias y el chal que cubre su
cabeza. El interior del templo tiene altares de fines del XVI. El piso
de grandes losas; hay sepulcros muy antiguos. La pila bautismal
tiene manifiestamente la edad del templo. Es indudable que allí fue
bautizado Carvajal. Se llena el templo de familias elegantemente
vestidas. Algunas traen niños con atuendo de bautizo o de primera
comunión.
Caminamos luego por la calle de la Santa Cruz, atrás del
castillo, sobre la colina. Hay construcciones al parecer medievales.
Algunas tienen inscripciones exteriores. Una casa tiene, en portugués,
esta leyenda:
Esta casa también tuya
si llegas a ella en gracia
y el pan que Dios nos ha dado
es también para el que pasa
Vemos otra vez escenas pintorescas, aldeanos y tipos
populares.

Nueva mirada al pueblo
La gente es muy cordial. Las fam~lias sentadas a la
puerta de sus casas, en el barrio antiguo, nos detienen para co"".'8rsar.
Así ellos como todos los demás coinciden en que es la primera
vez en la historia que se ven mexican~s en Mogadour&lt;: Tomamc:
helado en un bar. Un niño de once anos nos acompana hasta

Contacto con intelectuales
Volvemos al hotel. Empieza a llover copiosamente. A
las 11 :30 llega Carlos Mendoza por nosotros. La Sra. Machado nos
despide como de la familia. Conversamos con Carlos en el camino.

e=

�130 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león¡ 131

=

1

1:1

5

e,

Es hombre culto. Ex-seminarista. Luchador en grupos de ideas de
avanzada. Soldado en Calcuta.
Vemos nuevamente los pueblos de trayecto. "La gente
es muy trabajadora" -otra característica que relacionamos a Nuew
León-. "Cuando unos se acuestan, otros ya se están levantando".
Hay aldeas y pueblos de ascendencia judía, especialmente Sendim.
Entramos a Cercio, llamada antiguamente Corso y que fue en sus
orígenes un castro romano.

Apertura de un diálogo,
en El testimonio y las
renovaciones
'
de Alfonso Rangel Guerra

Llegamos a Miranda do Douro. Carlos conoce al Dr. Antonio
María Morinho, destacado intelectual. Le vemos en la calle.
Sube con nosotros al taxi. Se alegra de nuestra amistad con el
desaparecido folklorista mexicano Vicente T. Mendoza y de saber
que el Dr. Agustín Millares Cario fue maestro de Lilia en la universidad y mío en El Colegio de México. El padre Morinho es folklorista,
creador y director desde 1941 . del Grupo Folklórico Mirandés los
Pauliteriros, ganador del premio Europeo de Arte Popular en
1981. Es además historiador, de la Academia Portuguesa, y autor
fecundo.
Nos guía en el Museu do Miranda, fundado por él en una
bella casona del siglo XVII. Las salas ofrecen riqueza y abundancia
de ejemplos de arqueología, etnografía e historia; todo formado con
colecciones suyas. Hay piezas ibéricas, celtas, romanas, etc.,
valiosísimas. Nos dedica algunos de sus libros.
Se une al grupo el maestro ldili.o Simoes Martins, historiador
residente en Mogadouro. Iba en su automóvil cuando nosotros nos
dirigíamos a Miranda y se devolvió para atendernos. Les hago una
síntesis biográfica de Carvajal. Nada saben de él, pero les interesa
vivamente. Ambos investigarán en Mogadouro y en Simancas y nos
comunicarán sus pesquisas. Nosotros les enviaremos bibliografía
relativa.
Carlos Mendoza nos lleva en su taxi a Zamora y de allí
regresamos a Madrid. La visita a Mogadouro no ha sido infructuosa.
Hemos establecido este contacto y ha surgido una valiosa amistad.
Hemos estado en la tierra de Luis de Carvajal.

Lidia Rodríguez Altano

P

resentar un libro de Alfonso Rangel Guerra en el auditorio
que lleva su nombre da la sensación de participar en un
A
acto solemne donde la voz más autorizada es la del autor
dgradezco, por tanto, la invitación que se me hizo desde fa direcció~
er:~ehstra Facultad para compartir con ustedes estas reflexiones
po
onor que representa.
'
título~' _primer acerc~mie~to al libro nos hace preguntarnos por su
nosd.a1por qué teSflmomo?, ¿por qué renovaciones?, y la lectura
le da n ª respuesta: Independientemente de que uno de los ensayos
ombre al con¡unto, en casi todos aparecen esos dos términos.
de Alf Como testimonios cataloga el autor la correspondencia
de R ~nso Reyes con Henríquez Ureña y la vida y las obras
~uf Rangel Frías: "lo muestran como un hombre lúcido
que vive a la altura de las ideas de su tiempo" (pp. 219-220)·; y, e~
:
las referencias bibliográficas, que Indican solamente el número de á .
Alonsoº• soE/nt 11:&gt;ro presentado en esta lnstttución el 17 de octubre de 2001 Rpang1gena, eGn este
· est,mon/o y las renova ·
F
·
• uerra
de Nufl\lo León, 2001 .
C/Ones. acuitad de Fiosofla YLetras, Universidad Autónoma

de!

=

�1J2 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 133

=
Q

§

forma general, en la condición distintiva de la literatura que torna
obras y escritores en testimonios: de la realidad circundante del
autor (p. 54}; de su tiempo (p. 50}; de su época" (Bias de Otero, p.
160); de una permanente actitud en determinado poeta, como Antonio
Machado "frente al problema de su patria", p. 176).

los impulsos vitales; agreguemos por último estas ideas e resadas
sobre la transfor~ación y modificación de las imáxpenes
e~ntramos un hilo conductor con el que Dilthey ha sg ~
camino que le lleva ahora a la ubicación del fenómeno ~eador"
(pp. 94-95).
·

J

El uso de un_ nosotros_ que involucra al interlocutor en su referencia
es muy comun en el discurso pedagógico y, en este caso, nos hace
evocar al m~estro en ~I aula y, a la vez, al crítico que profundiza en
~s re~ovac,on~s teórico-metodológicas persiguiendo también fines
d1dáct1cos. As1 lo expresa el autor cuando, con Dámaso Alonso
afirma que "la crítica literaria debe ser y es pedagógica" (p. 61 ). '

En cuanto a las renovaciones, las identificamos en la
intención didáctica de Rangel Guerra, pues en la Introducción
advierte que, salvo el primer ensayo, los escritos que conforman la
primera parte del libro ''fueron producto de las lecturas y estudios
requeridos para los cursos en la Facultad de Filosofía y Letras";
y al leerlos constatamos que esa intención didáctica va más allá
de las aulas. En todos sus ensayos parece poner en práctica la
convicción que presenta explícitamente en "Raúl Rangel Frías,
humanista", donde se refiere al valor de la palabra emitida con fines
didácticos:
"La generosidad del magisterio radica en su capacidad para crear en
los demás la inclinación a descubrir por sí mismos lo que es el objeto
de la enseñanza; en el encuentro de maestro y alumno, la docencia
como actitud del espíritu hace posible en quien la recibe no sólo la
transmisión del saber y la cultura, sino también el surgimiento de las
actitudes individuales, para alcanzar la posesión del conocimiento. Esta
forma de comunicación y creación, una de las más altas de la conducta
humana, se sustenta en el valor de la palabra..." (pp. 215-216).
"Tuve el privilegio de asistir a las primeras lecciones de filosofía que
impartió Raúl Rangel Frías. (...) Asistíamos al ejercicio de la palabl8
en la conducción de las ideas, para integrar la teoría en su sentido
original de contemplación, mediante el pensar discursivo". (p.215).

Esta convicción marca el tono didáctico que disimula en uno de los
ensayos la orden de autoridad, mediante el uso de un nosotros
inclusivo:

Otra acepción de ,~novaciones corresponde, en la perspectiva
de Rangel Guerra, al obJeto de estudio de la historia de la literatura
(p. 11_5}, a sus _transformaciones en su estrecha relación con los
cambios de la vida:
•... la his~oricidad de la técnica y las formas literarias (están) sujetas
n~esanamente a la experiencia vivida. Puesto que ésta es el
ongen de_ toda la li~era~ura, los cambios y los procesos en los que
se va h~c1en_do la vida imponen al lenguaje Yla construcción de las
obras h_te~ana~ las transformaciones que hacen posible en ellas
la extenonzac16n Yobjetivación de la realidad interna y externa del
hombre" (pp. 118-119).

Por ~uestra parte, identificamos las renovaciones en la aportación
del h~ro .~e Ra~gel Guerra a la crítica literaria. Una importante
contnbu~ion al genero ensayístico consiste en la descripción puntual
~~e realiza el_ autor d13 los rasgos formales de la poesía y la novela.
muy creativo su descubrimiento de dos recursos estilísticos de
Bias de Otero:
•

"recordemos, como se afirmó, que la poesía se alimenta de la
vida, que las vivencias ~ontenido y actitud al mismo tiem~
son las que se expresan poéticamente: recordemos también 18
insistencia de Dilthey sobre la estructura de la conexión psíquica.
en la que percepciones, representaciones, sentimientos, se
afectan y modifican entre sí; unamos a esto las característiCII
propias del poeta que se traducen en una energía y una tuerza
propias para evocar y reproducir imágenes y estados de ánimo; Y
volvamos a los círculos afectivos, para detenernos en partic~
en aquellos que responden a los sentimientos que resultan del
percatarnos de las propiedades generales de los movimientol
de la volJntad, experimentando su valor, y en los que surgen di

•

"la intro~isión, .ª la mitad del verso, de un elemento aclaratorio
que enriquece_ inesperadamente el significado y a la vez da un
tono_ de voz viva al poema (...),siempre cumple la función de
pr_ec1sar (a veces con choques de conceptos) lo que deja huir el
mismo lenguaje" (p. 145);
la r~iteración, que adquiere nuevas tonalidades significativas al
aplicarse a un "no quieres, expresado en tono familiar después
de los verbos enfatizados con el pero que les antecede" (p. 147).

utir
Asimismo, describe con precisión "los procedimientos que
a rza Bor~es en sus cuentos para imponer en ellos otra realidad":
) el sueno; b) una percepción donde cada cosa es centro de

a=

�134 / facuitad d1 filosofia yletras

=

1

todas las demás; c) la alteración de los sentid?~ Y la memoria;
y d) el trastocamiento de leyes del universo f1s1co Y d~I ?rden
temporal (pp. 188-195). La descripción de estos_ proce~1m1entos
sustenta la tesis de Rangel Guerra acerca de la umversahdad en la
obra literaria, que en Borges: "es la suma que nos_da ~I ~roducto
extraño y singular donde conviven vigilia y suen~, f1cc1?nes e
invención, imágenes y alegorías que encubren las incógnitas del
hombre" (196).
Rangel Guerra renueva además el estilo en el género del
ensayo, mediante una prosa nítida que recuerda la de Alfonso Reyes,
y la introducción de aliteraciones: Lope de Vega, ~t~ po~ular;
Lope de Vega, poeta delicado; Lope de Vega, poeta religioso, L?Pt
de Vega, poeta vivo. Este recurso retórico da a los ensaY?s un tinte
poético que se complementa en uno de ellos con la inclusión de ~na
carta dirigida por él, un escritor, a Andrés Huerta, un poeta. el
tratamiento estilístico borra así las distinciones entre los géneros
epistolar y del ensayo.
Las renovaciones estilísticas se corresponden con_ las
logradas en el manejo temático. El acierto en ambos planos conv,e~
al conjunto de ensayos en un texto de crítica literaria con u_n mensa¡e
global coherente. Al apegarse con ciertas renova~1ones ~ la
estructura de los Diálogos, de Platón, el ensayo homónimo del hbro
inicia una puesta en escena donde la protago~ista. es la palabra.
Sin más preámbulo que la advertencia de que el diálogo hace ya
tiempo que comenzó" (p. 17), los DI_ALOGANTES _entablan el debate
sobre la tesis que al fin resulta meior sustentada.
El suffealismo no constituyó una revolución detJk:!O a la ~1111
equivocada de sus defensores, quienes se propusieron "mod!fical
fa sociedad por la liberación del sueño, cuando lo 9u~ ~ebi~
buscar fundamentalmente fue la transformación del individuo •

En cambio la antítesis sobre "la posibilidad d~ que la palabra ~ya a
la cabeza de las revoluciones• se expone sm fuerza persuasiva Y
queda abierta, como en los encuentros de los discíp~los de S~rates,
para ser discutida en nuevos acercamientos, ~ as, lo anuncian los
dialogantes al despedirse: otra noche prosegwremos (p. 22).
En el resto de los ensayos el autor, Rangel Gue~a reanuda
el diálogo en una polifonía que introduce posturas de filósofos ~
críticos que se ocuparon, como él, de definir la naturaleza de

Universidad Autóno1a de luevo león/ 135

creación y de la obra literaria. Retoma sus voces en citas del discurso referido directo o indirecto o bien en reminiscencias de sus
lecturas anteriores, y las entreteje con su propia voz, constituida
en la del DIALOGANTE PRIMERO que inicia la renovación del
debate teórico-argumentativo y dirige las intervenciones de los
participantes.
La confrontación de posturas parte de una tesis que, como
exige la dialéctica, corresponde a la antítesis del encuentro anterior:
versa sobre el valor de la palabra para motivar cambios en la sociedad.
Se cuestiona, por una parte, la posibilidad de que la historia de la
literatura se asimile a la Historia, y, por otra, la validez de ciertos
tratamientos de la relación Literatura-sociedad, que Rangel Guerra
interpreta como influencias: de lo social en la creación, y de lo social
en el lector y, a la inversa, como influencia de la literatura en la
sociedad (pp. 46 y 61-66).
Mediante argumentos que sustentan la nueva tesis, el autor
propone que la sociedad influye en la creación literaria al entenderse:
la obra como reflejo de su tiempo (p. 50) en su aprovechamiento del
valor literario de la realidad que se constituye en "alimento• para el
manejo de asuntos (p. 54); la obra como producto de una herencia
literaria, en la consideración de sus antecedentes en estilo o en su
atmósfera, y en el tratamiento de "temas• (pp. 58-59); y la obra como
producto de la circunstancia social inmediata del autor(medio familiar,
circulos sociales, etc.). Rangel Guerra retoma en forma preferencial
esta última concepción para apoyar su postura, como se comprueba
enseguida:
"El escritor, ínconscientemente a veces, y otras con plena visión
de lo que hace, utiliza sus propias y personales experiencías, sus
recuerdos y su pasado personal para armar sobre ello su obra... •
(p. 54);
•...afirma Dílthey que aquello de lo que se alimenta la poesía es
una 'facticidad histórica'": "la técnica poética se halla condicionada
históricamente· (p. 79).
"Según, Dilthey, todo proceso que se realice en la psique (en la
conexión psíquica) es casi siempre un proceso de formación"; los
procesos formativos: no se limitan a diferenciar, difundir, relacionar,
acarrear a la conciencia o desplazar de ella representaciones fijas,
sino que tienen por consecuencia cambios en estas percepciones
(Dilthey, p. 39 citado por Rangel, p. 81 ), por tanto: "si aplicamos
estas peculiaridades de los procesos formativos (... ) a la ficción
literaria, encontraremos en el fondo que el hecho de que en los
procesos normativos se constituyan los contenidos a pertir del
material de la experiencia, no significa sino que esa ficción (Dilthey
la llama fantasía creadora), emerge de la realidad, parte de ella y
con sus elementos se elabora" (p. 82).

1
=

�13&amp; / facuita~ de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de luevo león/ 137

=

1

Por otra parte, mediante su propuesta sobre la influencia de la
literatura en la sociedad, Rangel Guerra establece que ésta
puede darse: a) en función del carácter d~ la obra; b) por ~nfluena_as
que modifiquen la estructura de una soetedad, o c) por m~uenaas
que modifiquen el gusto, la sensibilidad,_ la concepción o el
reconocimiento de ciertos valores en una sociedad (pp. 46 Y 69-70).
Concluye que la literatura puede influir socialmente sobre "situa~ones
donde operan juicios de justicia o injusticia, verdad o engano"; Y
añade:
"Pero aquí1 quizá para llegar a estas concepciones, el hombre ha
unido la 1iteratura a otras manifestaciones humanas, y
probablemente estos grandes giros que pueden operarse en al
individuo -y la sociedad· se deben más bien a todo un trasfondo
cultural, del que la literatura sólo es una parte• (p. 71 ).

En contraposición aparece la antítesis, la defe~sa de la l(te~tura
como fenómeno independiente, capaz de explicarse a s1 m1~a
por su carácter de unívoca y universal, más que de producto sooocultural. En defensa a la inmanencia de la Literatura, el autor presenta
argumentos como:
.
.
- el lenguaje literario impone "la necesidad de mane¡arlo
los métodos que le son propios, auxiliándose de la crítica,
la filología y la estilística." (p. 43),
- la naturaleza y condición de la literatura es "el acto creador
mismo" (p. 50);
- "la obra literaria se desprende por propio impulso de lo real,
se eleva sobre lo que fuera el origen de sus asuntos, para
superar todo esto y mantenerse válida a pesar de tener
fuertes lazos que pudieran atarla a la realidad" (p. 57).

?O"

y en apoyo al carácter de universalidad en el mensaje literario:
-

-

el autor afirma que "sí hay leyes de validez universal que
determinan tanto la creación como la impresión estética, Y
si bien la técnica poética responde a las ondas y movimientos
de cada época y lugar, de la naturaleza humana surgen
principios que rigen el gusto y la creación de u~ "!~
universalmente válido y necesario como los pnnc1p1os
lógicos rigen el pensamiento y la ciencili' (Dilthey p. 52,
citado por Rangel, p. 89);
.
ante la pregunta "¿Por qué la obra poética posee validez
universal...?" Rangel Guerra responde:

-

-

"porque en todo hombre en que se produzcan semejantes
procesos (los pro~sos formativos propuestos por Dilthey),
se puede reproducir la obra y gozarla" (p. 95);
Sostiene que la poesía va de la vivencia individual a su
proyección social y de ahí salta a las dimensiones de lo
universal-humano. De ahí que insista en referencias al
hombre en su perspectiva más amplia, como las siguientes:
a) "César Vallejo, cargado de dolores y de penas, pudo
tender sin embargo sus manos hacia toda la humanidad
porque(...) en su propia carne sintió la injusticia en que
transita el hombre" (p. 132);
b) mientras Antonio Machado representa "un pensamiento
y una actitud orientados hacia su patria y sus problemas
fundamentales", Otero "canta definitivamente para el
hombre" (p. 163).

La síntesis es planteada por el autor en el ensayo de 1979, donde
distingue la epopeya medieval de la novela contemporánea y, en
referencia a la tesis sobre las posibilidades de la palabra para causar
cambios sociales y a su antítesis, no se remite a "posibles influencias
de lo social en la creación literaria", sino que afirma, en una
modalización asumida en el discurso: "en el extremo opuesto de la
epopeya, la novela actual no hace sino testimoniar la circunstancia
de nuestro tiempo (p. 118)"; ofrece "la representación de nuestro
tiempo y la realidad de nuestra condición" (p. 119).
A manera de reflexiones finales proponemos ubicar
en una nueva perspectiva el diálogo que Rangel Guerra abre en el
~exto. Hasta ahora, nuestra presentación podría sugerir una
imagen del autor, como enfrascado en un debate con los
anunciadores del discurso referido en sus citas, con: Alfonso Reyes,
Ortega y Gasset, Dilthey, Lukacs... Pudiera parecer que ellos son
s~s interlocutores, el Segundo dialogante que responde de
diversos modos al debate sobre variaciones del tema: relación
ltteratura-historia/literatura-sociedad.
Sin embargo, sabemos que en todo el diálogo Rangel
Guerra se dirige a nosotros, sus lectores, con la intención de
movernos a la reflexión y despertar respuestas que continúen en
~títesis-tesis-síntesis-tesis-antítesis... , hasta el infinito, el proceso
Sin fin que es la interdiscursividad. Como interpelados en esta relación

1
=

�138 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 139

=
a
=
5

=
=
ffi

comunicativo-literaria, podemos continuar el diálogo pidiendo al autor,
por ejemplo, que así como nos ha motivado para leer las obras de
las cuales se ocupa, nos regale un nuevo ensayo donde sigamos
ilustrándonos en el conocimiento de los poemas de Bias de Otero,
en lo que en su análisis promete tratar en trabajos futuros (p. 174), al
admitir que:
"quedan por estudiar otros aspectos de su poesía(... ): su capacidad
para hacer surgir en su poesía toda la frescura de los viejos nombres
españoles, que ubicados de pronto en estos textos adquieren un extraño
e inusitado poder para manifestar la condición trágica y dolorosa de su
patria y de su tiempo".

Docencia universitaria:
Dilemas, retos
y perspectivas

O bien adoptar una mejor opción: que la lectura de El Testimonio y
las Renovaciones suscite entre maestros y estudiantes de licenciatura
o maestría de nuestra facultad el deseo o la necesidad de continuar
el diálogo utilizando la escritura. Entonces se haría realidad la
sugerencia de Alfonso Reyes citada por Rangel Guerra: "hacer que
los libros adquieran figura semi humana, hablen, conversen, disputen
unos con otros, acaso se enamoren" (p. 229).
En esta renovación del diálogo ensayístico-literario, podríamos seguir reflexionando sobre la naturaleza de la obra literaria e
invitar a nuevos interlocutores convocados por el mismo Rangel
Guerra y también por nosotros. Tal vez cambiarían las preguntas
con base en propuestas: de Jakobson, sobre la función poética; de
Bajtin, sobre la dimensión dialógica de la literatura; de Lotman, sobre
el manejo de símbolos y de la conciencia mítica en el arte y especial·
mente en la literatura, donde, como en los mitos, el tiempo retrotrae
temas y asuntos en repeticiones cíclicas o en espiral, a diferencia
del tiempo lineal en que se presenta la historia; de Duchet, Cros Y
otros estudiosos de la sociocrítica literaria, sobre las posibilidades
de retomar a Lukacs para plantear lo social en la literatura a partir, Y
sólo a partir de la función estética que, como sostiene Rangel Guerra,
no debe nunca desplazarse del primer plano en toda consideración
sobre la creación por la palabra ...
Dado que la realización de un diálogo así tiene como condi·
ción obligatoria partir de la lectura del libro de ensayos de Alfonso
Rangel Guerra, que la Facultad de Filosofía pone ahora a nuestra
disposición, esperamos que todos los presentes hayamos dado
cuanto antes este primer paso.

Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Garza, N. L., octubre 17 de 2001

Rogelio Cantú Mendoza

L

as últimas décadas nos han permitido reconocer en los
proyec!~s oficiales_ dos tipos de planteamientos en materia
.
de poht1ca educativa: por un lado un discurso favorable a
!ncrementar la inversión en educación superior, como vía para
impuls~r el desarrollo del país y por otro lado una marcada
tendencia por encontrar una mayor eficiencia en la aplicación de
esos recursos.
Se establecen mecanismos que canalicen recursos en base
a proyectos Y se fomente una cultura de rendición de cuentas
buscando así que no sean sólo criterios cuantitativos los que oriente~
la configuración del presupuesto. Así la universidad tiene que aplicar
sus recursos en forma racional en el ejercicio de sus funciones
sustantivas.
.
Es por ello que desde hace un tiempo los procesos
involucrados en la docencia universitaria se han convertido en
pu~to de reflexión, así la naturaleza de la práctica docente, los
atributos del profesor para su ejercicio y sobre todo los resultados
1

�140 / facuitad de filosofia Yletras

=
m

Unirersi~ad A1t61111 de l1M l1í1 / 141

a

fi

son motivo de estudio y ponderación _de la práctica docente,
propiciando además alternativas de acción para el desa~rollo de
procesos y actualización docente como elementos esenciales del
proyecto de desarrollo institucional.
Se reconocen generalmente dos cualidades fund~mentales en un maestro universitario: que sea expe~o en la maten~ que
enseña y con la formación pedagóg!ca. necesaria para conducir con
éxito el proceso enseñanza-aprend1za¡e.
Lo anterior sin ignorar otras actitudes y valores que ha de
poseer para que en su práctica pueda contribuir a un proceso
formativo integral de sus alumnos.
Pero en este espacio dedicaremos atenció~ f~n~amentalmente a dos requerimientos de la docencia: la d1sc1plma y la
didáctica.
Tener dominio de la materia que se enseñ_a significa_ conocer su estructura interna, sus coordenadas ep1stemol?g1cas y
conceptuales, es decir un dominio material y metodológico de la
disciplina.
La formación pedagógica implica un adecuado _do~inio
conceptual y metodológico de los procesos de aprop_1ac1ó~ o
asimilación del conocimiento por parte de los alumnos y la onentación
0 ayuda pedagógica que se les ha de ofrecer.
La práctica docente como experiencia crítica, de formación
y actualización, contribuye al dominio de estas dos áreas.
Por ello la formación docente ha de ocuparse de esos ~os
grandes ejes o planos de integración en lo conceptu~I y en lo refleXJVO
de autocrítica colectiva, pero también en lo práctico, de todos los
aspectos de la enseñanza.
Coincide este planteamiento con la tesis de Díaz Barri~a en
el sentido de que "contenido y método son dos ~ra~ ~e un m1~mo
problema"' pues el docente además de conocer la d1sc1plma, requier:
de la metodología de enseñanza adecuada para lograr lo
aprendizajes de sus alumnos.

~
Es por ello que, estos dos aspectos referentes a las
disciplinas y a sus didácticas constituyen los ejes principales sobre
los cuales el docente toma decisiones antes y durante el proceso de
enseñanza-aprendizaje y desde luego constituyen aspectos
fundamentales de los programas de formación y actualización
docente.
Son estos dos ejes los grandes estructuradores de la práctica
docente, el qué y el cómo del quehacer magisterial reconociendo
que en el ámbito universitario esto se complejiza con el referente de
las prácticas profesionales.
Se entiende generalmente por práctica docente el conjunto
de actividades que realiza el profesor universitario al planear o
diseñar, ejecutar y evaluar su intervención como facilitador del
proceso de enseñanza-aprendizaje.
Suele reconocerse que en este proceso el docente vive dos
grandes etapas: la preactiva, donde se planea el proceso y se toman
decisiones respecto a los objetivos, contenidos y recursos que serán
empleados en la enseñanza y en la evaluación y en la etapa
interactiva, donde lo planeado y lo no previsto entran en actividad
como parte de la realidad de la enseñanza; las ideas se convierten
en hechos... o en frustraciones, según sea el caso y los resultados
alcanzados.
Por otra parte, en la docencia universitaria se recomienda
que en este proceso de planeación de la enseñanza el docente no
lo realice en forma aislada, sino que lo viva como un proceso de
reflexión y discusión con sus compañeros de academia o equipo de
trabajo, es decir, que la planeación constituya una actividad colectiva
o colegiada.
Esta actividad de reflexión colegiada sobre el currículo, los
perfiles de egreso, las prácticas profesionales y en general el contexto
que condiciona la enseñanza universitaria, hace de la docencia una
actividad crítica.
En algún sentido, pudiera pensarse que la planeación de la
enseñanza universitaria es una actividad en la que no han ocurrido
grandes cambios, sin embargo, puede afirmarse que en el futuro,
este proceso de planeación, ejecución y evaluación de la docencia

�142 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 143

=

1

será condicionado por diversos factores y elementos de la
normatividad que estarán influyendo en estos procesos,
para orientarle en la búsqueda o realización de ciertas prácticas
deseables.
Mencionemos sólo dos elementos que por su relevancia
estarán marcando pautas en torno a la docencia: la figura de los
cuerpos académicos y los programas de estímulos.
En seguida explicaremos por qué, reconociendo al menos
en teoría, hoy aparecen como grandes orientadores de la docencia,
que al aparecer como elementos de estructura organizativa (cuerpos
académicos) o como indicadores de evaluación del desempeño
(programas de estímulos) puedan en proyecto significar una
orientación a la docencia universitaria.
Me referiré en primer lugar a la figura "cuerpos académicos"
y su implicación en la docencia.
El documento normativo del PROMEP (2001) establece que
"los cuerpos académicos son grupos de profesores de tiempo
completo que comparten objetivos académicos y una o varias líneas
afines de generación o aplicación del conocimiento".
En este sentido se reconoce que los profesores de tiempo
completo, en colaboración con los de asignatura, tienen a su
cargo conducir el rumbo académico de la institución, propiciando
la vida colegiada y la vinculación entre la docencia y la investigación.
El PROMEP señala que "para desempeñar adecuadamente
sus funciones, los profesores de tiempo completo se congregan en
cuerpos académicos que les permitan reflexionar y actuar con
eficiencia y rigor intelectual".
Se espera que la importancia de los cuerpos académicos
vaya en aumento y se constituyan en la fuerza motriz de la institución,
garantizando el cumplimiento de los objetivos institucionales Y
enriqueciendo la vida académica, dando así un mayor prestigio a la
institución.

Por otra parte se reconocen tres niveles de desarrollo de los
cuerpos académicos:
-

Cuerpos académicos consolidados
Cuerpos académicos en consolidación
Cuerpos académicos en formación

La diferencia entre estos tres niveles radica o se debe al
perfil de sus integrantes, su productividad y presencia académica
~I grado de desarrollo de sus líneas de investigación, sus formas d~
intercambio a nivel nacional e internacional y la infraestructura con
que se cuente.
El PROMEP orienta respecto a los elementos básicos con
que cuenta un_cuerpo académico, así como la metodología a seguir
pa~ form~r o 1~tegrar un cuerpo que, en buena medida, constituya
la S1sternat1zac1ón de las diversas tareas de la docencia universitaria
entre las cuales se propone un equilibrio deseable:
11

1 La enseñanza (labor frente a grupos).
11
2 La gestión académica (definir rumbos, diseños, operación
y evaluación de programas académicos).
11
3 La generación y aplicación del conocimiento.
11
4 Tutoría y dirección individualizada de estudiantes:
-

Como se ve, la normatividad convoca a que el profesor de
tiempo completo se involucre en el conjunto de actividades
esencial~s. de una institución, de tal forma que se logre entre
estas actividades un equilibrio deseable, pudiendo privilegiarse
la docencia o la investigación según la preferencia del maestro;
lo que sí está claro es que conforme a los planteamientos del
PROMEP el profesor de tiempo completo en la universidad ha de
avocarse a esas cuatro actividades para tener un perfil deseable
y un horario de trabajo acorde a los roles que ha de desempenar:
docente, investigador, tutor y gestor académico.

Para que esto se dé en las condiciones deseables se
requiere desde luego una administración actualizada, con un plan
de desarrollo inclusivo, que contemple la participación de los cuerpos
académicos como órganos que pueden coadyuvar en el sano
desarrollo de la institución, como es el caso de la formulación de
~ o s para FOMES que en buena medida reclama la actividad

1
=

�144 / facuitad de filosofia yletras .

Unile11idad Autdno1a de luevo león/ 145

=

1

colegiada como estrategia de planeación del desarrollo institucional.
La otra vertiente derivada del PROMEP es el programa
de estímulos económicos a los maestros universitarios, cuyos
lineamientos constituyen criterios de evaluación de la docencia
por un lado y por otro indicadores de los elementos que se
han de cubrir en las fases de la planeación y ejecución de la
enseñanza.
En el programa de estímulos se reconocen como criterios
de evaluación: la calidad, la dedicación y la permanencia en las
actividades de docencia.
En lo que se refiere a la calidad en el desempeño docente,
el programa 2001 ha señalado por primera vez en forma pormenorizada los aspectos del "paquete didáctico" que debe utilizar el
maestro, en el cual se citan elementos tradicionales como el programa
o plan de clase (incluyendo carta descriptiva), el listado de recursos
utilizados en el curso y avalados por la autoridad correspondiente
así como un "manual de operaciones" describiendo el conjunto de
recursos didácticos y las tareas en que se van a utilizar, es decir,
que el maestro habrá de documentar todo lo que haga en la enseñanza, para que se le pueda reconocer en el programa de estímulos.
Probablemente esto traiga un resultado positivo en cuanto
al proceso de planeación de la enseñanza, pero también se corre el
riesgo de cuidar más la preparación de documentos y constancias
que la realidad de la enseñanza en sí misma.
No se puede dejar de reconocer que para la docencia
universitaria también son importantes rubros que propone el
programa como la edición de libros, elaboración de materiales
audiovisuales y aspectos de productividad artística o traducción de
libros importantes.
La investigación, las publicaciones y la asesoría de tesinas
continúan siendo importantes factores de evaluación de la docencia
en el programa que analizamos.

Es por ello que señalamos que en el mediano plazo
estos programas ejercerán una influencia importante en la construcción o configuración de la práctica docente universitaria, pues el

pr~f~sor se verá. comprometido a involucrarse en esas cuatro
actividades esenciales: docencia, investigación, gestión académica
y Moría de estudiantes.
O ~ejor aún, que como resultado de la evaluación periódica
~I desempeno del maestro universitario, ese estímulo económico se
,~tegre de manera definitiva al salario, tal como sucede en los
~ste_mas de las grandes empresas que buscan promover la actua!'zac,ó~ del personal, pero también su estatus socio-económico como
rngr~d~ente de un desarrollo personal y familiar favorable a la
creat1v1dad y la superación en el ámbito del trabajo.
~r otra parte, hemos de reconocer que si bien es importante
la planeac,ón de la enseñanza, también es importante advertir que
este proceso de planeación-ejecución no puede ser abordado con
!ª ópti&lt;:8 del control total, pues en la realidad áulica ocurren muchos
imprevistos que no es posible documentar.
En este sentido y sin restar la importancia que tiene la
planeación de la instrumentación didáctica como proceso de
organización de los diversos elementos de la enseñanza y del
~rendizaje, habremos de reconocer que el docente requiere de
libertad Y autonomía para que en el marco del currículo realice su
propio proyecto de trabajo.
Esa libertad es lo que le puede permitir realizar un verdadero
encuadre en sus primeras sesiones grupales y llegar a acuerdos
constructivos con sus grupos, viviendo con cada uno una verdadera
"situación concreta de docencia".

.

7

1programa o la carta descriptiva no puede preverlo todo,
ni aun el manual de operaciones" por lo que será la sensibilidad del
d~nte para motivar a sus alumnos y orientarlos hacia las mejores
actividades que pueda propiciar un aprendizaje significativo.

Por eso "las habilidades básicas de la docencia" que
propone Zarzar Charur, incluyen aquellas para saber motivar a los
alumnos, preparar un curso a partir de objetivos y con un diseño
PBrticipativo de actividades de enseñanza-aprendizaje y un plan de
evaluación coherente; pero todo esto en términos de flexibilidad

'

1
=

�146 / facuitad de filosofia yletras

:!

1

Unive,sidad Autáno1a de luno león/ 147

pues la realidad áulica ofrecerá en cada curso alternativas de acción,
en muchos casos no previstos en un programa.
Si en la actualidad se reconoce a la educación como un
proceso complejo, que se orienta a lograr por los al~~nos cuatro
finalidades: saber, saber hacer, saber ser y saber convivir; ent~nces
tendremos que reconocer que muchos aspectos de la ensenanza
son más bien de tipo cualitativo y subjetivo que difícilmente se pueden
registrar en un "manual de operaciones•.
La enseñanza no sólo se refiere a la transmisión de contenidos declarativos o conceptuales, que quizá puedan ser los ~ás
explícitos en un programa, sino que ~b~én incluy~n contenidos
actitudinales y procedimentales. Estos ultimos requieren de otro
tratamiento en nuestros programas.

1

1
1

1
1
1

I
La parte formativa o de aprendizaje y formación de
actitudes es de fundamental importancia, pero no puede abordarse
de manera simplista, ni puede figurar como registro de una
actividad específica en un manual de operaciones, sino que _se
aborda y se resuelve día a día con la cotidianeidad de la práctica
docente individual, y más aún, por el colectivo de los profesores de una institución. En algunos cursos la diversidad de
criterios favorece la formación del pensamiento crítico de los estudiantes, mientras que un manual de operaciones tiende a la
uniformidad.
Sin embargo, y en otra perspectiva, y en atención a que
como parte de la posmodernidad, vivimos en la sociedad de la
sospecha, y entonces todo requiere ser documentado y ~nstatado
por la autoridad correspondiente, también es comprensible que la
administración requiera la información sobre lo que hace el docente
de tiempo completo.

cinco horas-semana que corresponden al horario de un profesor de
tiempo completo.
Este criterio administrativo es válido y responde según
algunos a la tendencia que en ciertos casos ocurre de sólo considerar como verdadera obligación la presencia frente a grupos, con
lo que de esas treinta y cinco horas, la actividad profesional se reduce
a quince y en algunos casos a menos.
Sin embargo y considerando válida esa preocupación
administrativa también es cierto que un conjunto de tareas requieren
de ambientes más bien flexibles y de autonomía, donde el
docente pueda desempeñarse con libertad; este es el caso de la
investigación.
Por otra parte, y considerando la práctica docente universitaria como una realidad compleja, habremos de reconocer que ésta
se integra y se vivencia en el desempeño de diversos roles, que con
f~~encia rebasan esas cuatro actividades y que por otra parte es
d1fíc,I ponderar para efectos de estímulos o reconocimientos. Nos
referimos a los roles que las prácticas universitarias reclaman al
docente de las instituciones públicas y sin agotarlas se pueden
destacar las siguientes: docente, investigador, orientador, gestor,
asesor, planeador, evaluador, comunicador, motivador y supervisor
de las actividades de aprendizaje.
Es por ello que reconociendo que en términos administrativos el docente requiere justificar sus actividades profesionales
en actividades de enseñanza, investigación, gestoría y asesoría
de alumnos y en relación a un horario específico también es de
reconocerse esos roles que con frecuencia no se plasman en
papeles o constancias, por la complejidad de los procesos que
implican.

Por ello los programas buscan hacer compatibles a un perfil
deseable de docente, un horario que refleje esas cuatro activid~deS
esenciales: la enseñanza, la investigación, la gestión académica Y
la tutoría de estudiantes.

institucional de las dependencias de educación superior.

Se trata pues de que esas tareas se realicen de manera
equilibrada durante la semana laboral hasta cubrir las treinta Y

Conviene entonces orientar los procesos de evaluación o
Ponderación de la docencia conforme a marcos de referencia
~lobalizadores que incluyan todos aquellos aspectos que se ven
involucrados en la práctica de la enseñanza, reconociendo al

Todo esto sin mencionar el perfil político que el profesor

de tiempo completo tiene que cubrir para contribuir al buen desarrollo

1
=

�148 / facultad de filosofia yletras

=

1

Unive11idad Autóno1a de Nuevo león/ 149

=

profesor como profesional independiente (Sancho 1990), es un
profesional reflexivo (Shon 1992) y realiza una función de intelectual
(Díaz Barriga 1993).
Corresponde a la universidad la tarea de crear los ambientes
propicios para que el profesor universitario pueda cumplir sus
actividades con las características mencionadas.
La educación superior del futuro -expresa L. V. Gerstetner
(1996)- reclamará profesores que cuenten con la competencia
necesaria para desempeñar los roles de director técnico más que
instructor, como consejero donde el respeto y la amistad serán la
base del aprendizaje, con dominio sobre los factores de libertad y
tiempo en sus actividades, los docentes como participantes, lo cual
es posible si la institución y los profesores impulsamos la colegialidad,
el trabajo colectivo; también los maestros son líderes asignándoles
tareas y responsabilidades importantes; por otra parte, los maestros
pueden ser actores de sus propios materiales si se les estimula y
reconoce.
Es por ello que la normatividad no debe convertirse en una
camisa de fuerza que inhiba las posibilidades de acción profesional
de los docentes, sino más bien que estimule su creatividad, su autonomía y libertad para emprender formas de trabajo innovadoras.
Recordemos que el trabajo colectivo donde el docente
participe de sus propios acuerdos es lo que propicia los mejores
compromisos con los fines de la institución.

Referencias bibliográficas

García, Carlos M. (1987). El pensamiento del profesor, CE AC, España.
Dlaz Barriga, Frida (1998). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo.
Me Graw Hill, México.
Gerstetner, Louis (1996). Reinventando la educación. Paidós, Espaf'\a.
Delor, Jacquez (1996). La educación encierra un tesoro. UNESCO.
Díaz Barriga, Antonio (1998). Didáctica y Cu"ículo. México.
Zarzar Ch., Carlos (1994). Habilidades básicas de la docencia. Ed. Patria,
México.
SEP- Documentos PROMEP, FOMES y Programa de estímulos.
Fierro, Cecilia (1999). Transformada la práctica docente. Ed. Paidós, México.
Rodríguez Romero, María (1996). El asesoramiento es educación.
Ed. Aljibe, España.
lmbernon, Francisca (1999). La formación del profesorado. Ed. Paidós,
España.
Carretero, Mario (1993). Constructivismo y Educación. Ed. AIQUE-Didáctica,
Argentina.
Hargreaves, Andy (1996). Profesorado, Cultura y Postmodernidad.
Ed. Morata, España.
Postic, Marcel (1996). Observación y formación de profesores. Ed. Morata,
Espaf'\a.

1

�Reseñas
ocumenio

Reseñas y
Documentos

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 151

!;

=
a

Ramón López Velarde:
En torno al centenario
Homenaje en el 113 aniversario

Compilador: Héctor Franco Sáenz

Carolina Farías Campero

Q

uiero iniciar mi presentación con una cita de la conferencia "El enigma de la poesía", dictada por Borges en
Harvard a fines de los sesenta: "Un libro es un objeto
físico en un mundo de objetos físicos. Es un conjunto de símbolos
muertos. Y entonces llega el lector adecuado y las palabras -o mejor,
la poesía que ocultan las palabras, pues las palabras solas son meros
símbolos- surgen a la vida, y asistimos a una resurrección del
mundo".
Hago esta referencia al libro y a nuestra posibilidad
como lectores de revivir una obra porque considero que la
recopilación de artículos en tomo al mundo del poeta a través de
su obra, es un intento de dar forma a homenajes pasajeros para
facilitar nuestro acercamiento a la palabra -o, como dice Borges, "a
la poesía que ocultan tas palabras" con la conciencia del tiempo
transcurrido. Esta recopilación abre caminos de entrada a la poesía
con un buen número de artículos periodísticos. Algunos, simples
notas breves que recuerdan eventos de hace trece años, otros,
biográficos, recuperan los mitos que rodean la niñez del poeta,

=

�152 / facultad de filosofta yletras

=

1

otras más dividen sus etapas de creación y reflexionan sobre los
senderos que lo llevan hacia su propio interior, sobre. las
transmutaciones de la mirada del poeta. Éstos serán una valiosa
guía para acercarnos al proceso de resurección del que habla
Borges.
Así, el libro abre sus páginas con "La suave patria" y concluye
con la reproducción de otros poemas y ensayos de López Velarde.
En medio los ensayos. Estamos frente a relecturas; celebramos
leyendo, ~scuchamos la obra del poeta, damos inic_io a la tarea de
revivir la palabra. Festejamos al recordar otros festeJos, al escuchar
el ritmo maravilloso de los versos de López Velarde, al leer lo qu~ ~
dijo de él, en su época, hace 30, 20 ó 13 años... lo que se escn?1ó,
se publicó, se reimprimió, se recopiló ... Las veredas de la memona o
los caminos para recrear la obra se bifurcan en innu~erabl~s
repeticiones. Ojalá sigamos la recomendación de L_u1s Mano
Schneider quien predicó con el ejemplo: los homenaJes deben
revitalizar, replantear o investigar algo nuevo.
"La suave patria", referencia obligada cuando pensamos
en López Velarde, nos invita, de entrada, a una nueva lectura, ~
pasar por alto símbolos que a fuerza de re~ti~se impid~n descubnr
otros sentidos o proponer interpretaciones distintas. B_elhnghaussen
reconoce: "López Velarde es el único poeta mexicano que ~
considera héroe nacional a causa de su poesía". Como Delacro1x
con su pintura La libertad guiando al pueblo, así, "La suave patria"
es también un himno nacional. Y, al mismo tiempo, en una lectura
propositiva, Verónica Volkow, descubre a la matria en esta patria: "la
mujer deseada".
Enseguida, da inicio el recuerdo de los festejos -otra
celebración convertida en libro- con elaboraciones alrededor
de los mitos que rodean a López Velarde, el lugar de nacimiento: el
escrito, Jerez, confronta al narrado, El Marecito, Tepetongo.. Para
después multiplicar las referencias a la familia: las haciendas, el tirano,
acusaciones y rencores y, frente a ellos, una madre silenciosa a la
que prácticamente no hacen referencia los ensayos. El entorno de
su niñez evoca en los ensayistas paralelos con Pedro Páramo.
Paredes y Salazar, por ejemplo, nos dicen: "Cosas así -reales o
inventadas, consejas o noticias- eran moneda corriente entre los

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 153

lugareños que veían a lo lejos las propiedades y las vidas del clan
hegemónico".
Los primeros poemas recorren la provincia y muestran los
pasos de un poeta que crecerá al dirigir su mirada al interior, al
expresar el deseo reprimido logrará elaborar algunas metáforas
"puras". De la vida a la escena, al cuadro, al poema, López Velarde
reconstruye los "santos lugares" de su niñez.
Destacan en esta recopilación las reflexiones de Vicente
Ouirarte sobre el recorrido de un poeta que va de lo exterior al interior,
un poeta que separa la persona del creador: "Sinceramente pudoroso,
supo orientar las dos alas de su ángel: una para desempeñar su
papel en el gran teatro del mundo, otra para liberar la lucha íntima
que su poesía permite vislumbrar sólo por instantes".
Porque López Velarde, nos dice Ouirarte, "libró sus combates
en territorios más próximos y ajenos: el cuerpo y el alma". Algo que
no había hecho antes ningún poeta mexicano. López Velarde
transmutó esta fuerza en "algunos de los mejores momentos de
nuestra poesía". Como podemos ver en los poemas recopilados en
Zozobra.
Y si bien sus temas son limitados, continuamos hablando
con él, lo cual es -dice Ouirarte- "prueba de que López Velarde
descubrió una manera natural... para enfrentar la poesía a la realidad".
Otro ensayo que sin duda despertará su interés por
conocer más a fondo a López Velarde es el de Gabriel Zaid, quien lo
mira a la luz de la historia, de su historia, y mira los afanes narrativos,
del "hijo pródigo revolucionario" que "Se fue soñando en mejorar las
cosas y ahora teme regresar al pueblo, el edén subvertido que se
calla en la mutilación de la metralla. Teme que ese callar se vuelva
voz, y que lo increpen los espantos, los crujidos, los murmullos de la
casa paterna (su Comala), que los fantasmas familiares pregunten:
¿Y para esto fue la Revolución"?
Y, por supuesto, les recomiendo el ensayo de Paz, publicado
en Las peras del olmo, reproducido en La jornada con motivo
del centenario, reproducido en este libro... Paz cuestiona el
sentido de la relación de López Velarde con la provincia pues
considera que se trata más bien de descubrir la capital desde la

1
=

�154 / facultad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 155

:!

1

5
~

provincia, descubrir "al horror, a la sensualidad y al ~cado. Después
de Zozobra. El minutero y El son del corazón -senala Paz- no es
posible reducir su poesía a la ingenuidad fervorosa, pero fatalmente
limitada, de sus cantos a Fuensanta y a la provincia .. ~

Mi padre en
cinco fotografías

El artículo de Paz replantea la relación de López Velarde
con Baudelaire señalada por Villaurrutia: "Baudelaire es un rebelde
y siente la fascinación de la nada, López Velarde un pecador y sufre
la atracción de la carne. El francés es orgulloso y canta a Satán, e~
príncipe de la inteligencia auto~ufi_cien~e: el mexicano no dud~ rn
blasfema y sueña con la renunc1ac1ón final y el perdón postr~~o . Y
después de aclarar la posible relación, ~ás all~ del romanticismo
y el modernismo, Paz se refiere a una mfluenc,a más profunda Y
cercana, la de Laforgue a través de Lugones.
Otra de mis recomendaciones es leer detenidamente y con
la obra poética de López Velarde al lado, el artículo de José Javier
Villarreal pues nos ofrece un análisis acucioso de la obra ~el poeta
apoyado en fragmentos de sus mejores poemas. José Javier habla
de sus recorridos: "Travesía que conformará La sangre devota. Lo
demás, ese recrudecer de la lucha del poeta entre la castidad y la
carne, ese encono del deseo serán Zozobra y los momentos más
finos y lacerantes de Al son del corazónn.
Para Villarreal, la sinceridad del poeta es motor de su
intensidad. Una sinceridad que, "lejos de despojarla de la carga
poética, el impulso lírico... lo entrega y enfrenta a un mundo regido
por la fuerza del arco, por esa dura vigilia del quehacer poético".
Así, para concluir esta presentación que pretende ser un
eslabón más en la cadena que los conduzca a la lectura y relectura,
cito una vez más a Octavio Paz: "La palabra es espejo, conciencia
escrupulosa. Todo lenguaje, si se extrema como extremó el suyo
López Velarde, termina por ser una conciencia. Y allí donde comie~a
la conciencia del lenguaje, la desconfianza frente al lenguaJe
heredado, principia la recreación de uno nuevo. O principia el silencio.
Principia la poesía".
Muchas gracias y mi felicitación a Héctor Franco por
acercarnos a la poesía a través de esta compilación.

Palabras de

Raymundo Ramos

e

onmemorar es recuerdo colectivo para cuyo ritual se
reunen los memoriosos. En este caso, hemos sido
convocados por el Presidente Municipal de Apodaca,
Nuevo León, en la persona de su alcalde el Sr. César Garza Villarreal,
y del coordinador del evento, maestro Francisco Claro Escamilla
Martínez, para dos propósitos casi paralelos: recordar el segundo
aniversario de la muerte del maestro Humberto Ramos Lozano,
oriundo de estos lares, y para hacer entrega este Día del Maestro
de la presea de su nombre a quienes por razones de excelencia se
han hecho acreedores a ella en los niveles de preescolar, primaria,
secundaria y preparatoria.
Ellos son: Blanca Lilia Garza Elizondo, Joel Cortés de la
Fuente, Juan Gilberto García Chapa y José lbarra Martínez. Para
ellos nuestra admiración y gratitud.
Este acto honra a quien otorga la presea, a quienes la
reciben y a quien le da nombre simbólico a este esfuerzo educativo.

=

�151 /faculta~ d1 filosofía ylatras

Universidad Autóno11 de luna león/ 157

:!

1

Por ello agradezco a nombre propio y de la familia Ramos la
fundación de este reconocimiento al mérito docente.
Más que un discurso, habré de leer algunas páginas _arrancadas al álbum privado de la escritura, a las que he denominado:
"Mi padre en cinco fotografías". Son, de alguna manera, un di~rso
icónico de cuya semiótica connotativa quiero hacerles partícipes
para disponer de un documento-objeto, que se aleje lo más posible
de la retórica del elogio.

del papel lustre: es el joven Humberto Ramos Lozano parado en
una ringlera de barriles de petróleo en Chicago, cuando decidió
romper los lazos físicos -no los espirituales- con su familia paterna.
Es demasiado mozo en su apostura de los años veintes, para tener
dedicatoria aquella fotografía de una cámara Kodak de cajón, de
bordes dentados, en la que se le ve desafiante, las piernas abiertas
y las manos asidas a un sombrero de alas flexibles. No, por lo menos,
dedicada a una generación no nota, que él después fundaría en sus
dos ramas (en sus dos Ramos), los Ramos Gómez y los Ramos
Ruiz.

MI padre en cinco fotograffas
LA FOTOGRAÁA

La fotografía es un mensaje icónico coagulado. ~ice sólo_ cuando
se le somete al solvente del texto: la imagen coloidal del nitrato de
plata significa para tantos tantas cosas diversas, que acaba
por no significar nada. Con razón decí~ Roland Bar~hes que,
"cualesquiera que sea el origen y el destino del m~nsaJe, la ~oto,
además de ser un producto y un medio, es también un obJeto,
dotado de una autonomía estructural". No hay, por supuesto, escisión
entre el objeto y su uso, en cuanto el uso determina, en cierta
forma, el método de comunicación con el texto y el texto con el
destinatario: hay, pues, una circulación significativa que marca
el sentido del mensaje.
Me comunico con el aquí y ahora de la instantánea, pero
también con el acuerdo (que retoca la imagen), porque el recuerdo
es fenomelogía del corazón que tiene fijadores distintos cuando pasa
por la experiencia de la vida. Hoy veo con los ojos de ayer; mañana,
seguramente con los de hoy. Me comunico en el tiempo, y aq~í y allá
agrego detalles -tal vez inexistentes en la estructura del obJeto- Y
borro (con el olvido) otros, que me son ajenos, irrelevantes o ingratos.
Esa es la cuestión de la historia.

1
ELÚDER

Traspapelada en los cajones de la herencia (lo que a mí me ha
dejado la información genética de lo •otro"), recobro un cuadrado

Allí está el líder osado, el hombre formado en la libertad
y en la protección de los más débiles; el hombre que se entregó
-en comprensión temprana- a los valores del grupo (de la tribu) por
encima de los beneficios individuales. El joven que se formó en la
dura disciplina del trabajo y cuyo más alto evangelio -en una familia
donde el padre era pastor evangelista- fue la solidaridad de un
socialismo estudiado en los libros y practicado en las luchas obreras.
Fundó, unos años después (1937), el primer sindicato de trabajadores
de la educación afiliado a la naciente CTM, en Monterrey, y fue el
aguerrido secretario general de un organismo sin corrupciones, que
defendía a los suyos. Amigo y brazo fuerte en educación del general
Lázaro Cárdenas. Miembro sin rubores totalitarios, de un Partido
Comunista Mexicano con el que andando el tiempo se perdería la
militancia pero no la emoción doctrinaria.

11
EL MAESTRO

El magisterio fue la norma de su vida. Recorrió toda la escala de los
deberes en el aula y aprendió enseñando (o enseñó aprendiendo)
en todos los niveles de la escolaridad: fue profesor de niños indígenas,
que sólo hablaban náhuatl, allá por Topilejo, cuando aún estudiaba
medicina; director de una escuela primaria; director de la Secundaria
Número Uno, "Moisés Sáenz", en su estado natal; director general
de Bachilleres en la Universidad de Nuevo León, donde reiteradamente se le ofreció una dispensa de trámites para obtener el grado
universitario. A lo que él respondía invariablemente: "Yo ya tengo
titulo, el de maestro normalista, con eso me basta•.

1
=

�158 / facuitad de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de luevo león/ 159

=

1

Colaborador de don Jaime Torres Bodet en la Secretaría
de Educación Pública, fue director general de Segunda Enseñanza
y al mismo tiempo por invitación de don Raúl Pous Ortiz y del rector
Ignacio Chávez, maestro de Psicología en la Escuela ~aciona! Pre~ratoria; al lado de Eugenio Méndez, director del Instituto Pohtécrnco
Nacional, reformador incansable de la educación técnica. Más tarde,
inspector escolar del Estado y de la Federación; fundador de la
Normal Superior de Monterrey y de la Universidad Regiomontana.
Escritor en todos los espacios pedagógicos del periodismo regional
hasta donde le alcanzaron los ojos, ya prácticamente ciegos de
lecturas.

de Gobierno en la administración del licenciado Eduardo Uvas
Villarreal. Ramos Lozano había sido presidente del PAi estatal, pero
saboteada la precandidatura de Uvas, renunció y se puso al frente
de la candidatura independiente. Derrotado por la maquinaria oficial,
se le "invitó" a salir del Estado. Le bloquearon las fuentes de trabajo.
Se iba entonces a las "piscas" de Matamoros y La Laguna -pesador
en los campos de algodón y alfabetizador de campesinos- pero no
abandonó nunca sus lares estatales. Después vino lo de la Fundación
del Modelo de Enseñanza, con una leyenda pestalozziana: •Non sibis
sed suis' ("Nada para nosotros, todo para ellos"), de larga resonancia
en las recientes luchas de las cañadas chiapanecas.

La fotografía que yo guardo en el recuerdo, lo muestra vestido
de blanco con suéter de cuello de tortuga, en una ceremonia a la
bandera en el patio de tierra, rodeado de su cuerpo docente en la
Escuela Modelo, de Piedras Negras, Coahuila. Era aquel fervor
provinciano de la educación cívica de los niños, que no lo abandonó
nunca. Con ellos jugaba -deportista declarado- basquetbol Y
enseñaba História de México. En memoria de aquélla fundó el
Instituto Modelo de Enseñanza en Monterrey, donde por las noches
de calor infernal, en camiseta, aprendía mecanografía en una
máquina destartalada para enseñarla al día siguiente a sus alumnos.
Es fama que si algún maestro faltaba, él lo sustituía, lo mismo en la
clase de Matemáticas que de Español, de Inglés o Geografía.

Cuando Uvas, ahora sí candidato del partido oficial, hubo
menester de un hombre probo pero con los "pantalones bien fajados",
lo hizo secretario general de Gobierno, y en sus ausencias, por
mandato de la Constitución, gobernador provisional. Ramos Lozano
seguía siendo un maestro rural, que impartía justicia ranchera y se
carteaba con el magisterio nacional, don Rafael Ramírez a la cabeza,
José Santos Valdés y Luis Álvarez Barret, entre muchos con quienes
mantenía vivo el coloquio de su eros pedagógico. Abría escuelas
como el ejemplar Centro de Educación "Torres Boder; fundaba
normales y defendía los derechos de jubilación y las mejoras
salariales de sus maestros.

Cuando quisieron correr -por razones políticas- al profesor
Othón Salazar (líder del movimiento magisterial) de las clases que
impartía, el profesor Ramos preguntó a los burócratas la causa
académica de tal decisión y, ante el silencio de todos, se levantó de
la junta y dijo el dictamen conclusivo: "Señores, causa cerrada. El
profesor Salazar sigue dando sus clases".

Uvas nunca quiso un colaborador obsecuente sino un
reformador de las prácticas sociales y así tiraron, durante toda una
administración, entre amenazas de renuncia y discrepancias, la razón
por delante, la lealtad por lema. El recuerdo ennoblecedor.

IV
EL PADRE

111
EL POLÍTICO

El mensaje fotográfico es un mensaje continuo, sin más código
que su complemento polémico en el texto. Ramos Lozano
entrega ahora diplomas de terminación de cursos a los alumnos de
la Escuela Normal Superior de Nuevo León. Es secretario general

Alguna vez dije en un homenaje que le ofrecían al maestro
Ramos Lozano (benemérito no sólo de la educación estatal sino de
la brega diaria) que para alguien como yo era excesivamente fácil y
terriblemente difícil ser hijo de tal padre. Porque bastaba para ello
no traicionarlo ni traicionarse. Anteponer el ejemplo al elogio y la
acción a las palabras.

a=

�160 / facultad de filosoffa yletras

Universidad Autóno1a de luna león/ 161

:!

1

Así me educó -así nos edu~ en esa lejanía imparcial
de la libertad vigilada. Porque sabía que toda libertad implica
compromiso y la decisión madura es responsabilidad de conciencia
y vínculo social. No hay, finalmente, distancia para quien piensa
en el bien de los suyos, ni amor bien cultivado que cese con el
tiempo.
A base de fotografías -pensaba Robert Curtius glosando a
Malraux- cualesquiera puede componerse hoy un "museo
imaginario". La fotografía es a las artes plásticas lo que la imprenta
a la literatura: un reproductor de memorias y de sensaciones. Yo
tengo la foto suya -la del maestro Ramos- en mi escritorio de trabajo,
vigilante y atento a su lección pedagógica: "Sean lo que quieran,
pero sobre todo sean hombres de bien". Esa ha sido la consigna
familiar. Luce, sobre el vidrio y la madera pulida, un tanto impasible
en su robusta ancianidad el hombre que supo cumplir -entre caídas
que eran triunfos y triunfos que se diluían en modestias-su vocación
de hombría de bien.
La elección de su muerte fue la simple paciencia de su
corazón vigoroso, en espera del regreso del Hijo Pródigo, para que
éste le dijese adiós al hombre de quien tantas veces se había
despedido, sin haberse ido nunca de su lado.

V
RETRATO DE GRUPO CON PAISAJE

Roland Barthes decía en su magnífico discurso fotográfico, La
cámara lúcida, que en ese tránsito del sujeto por convertirse en objeto
de sí mismo, el fotógrafo debe luchar tremendamente por no caer
en la "microexperiencia de la muerte", para que su reproducción no
sea un mero acto de embalsamamiento.
Esto es verdad, pero no toda la verdad. Yo diría que hay
un proceso inverso, en que la lucha es para sacarla de su estatismo
de "pose" funeral y ponerla en vital movimiento. Esto se logra
mediante el accionar del recuerdo. El recuerdo (recordis, volver a
pasar por el corazón) es un acto retrógrado: un camarógrafo con

1
r:
la objetividad de su máquina colgada al hombro, disparando el
obturador de su avidez en el tiempo.
Pero la memoria es también un esfuerzo cinético, que le da
calidad y calidez al objeto retratado y entonces las placas fijas se
transforman en película cinematográfica y el contenido de la historia
-la diégesis que contar- es más rica en experiencias de lectura,
porque anima la infinita quietud de la muerte con el color local del
hecho que se evoca.
En algún escrito, Franz Kafka decía que el hombre empieza
a vivir después de su muerte. Ello es rigurosamente cierto, porque
es entonces cuando logra realizar todas las posibilidades de su
ser virtual, porque en él se desarrolla el modelo de su eticidad
sin quebrantos y ya es posible medirlo no sólo en su latitud
humana sino en la multiplicidad profunda de sus pensamientos y su
obra.
El texto poroso y mate del papel fotográfico aprisiona,
de esta manera, la prosopopeya fundamental de animar lo
inanimado; esto es, la "portentosa vida de la muerte". El en sí
absoluto en el otro relativo, que establece las condiciones proyectivas
de su desarrollo: del individuo al ser social, del ser social al
símbolo, y de la unicidad del símbolo de nuevo al acomodamiento diverso de los muchos donde se realiza la reproducción
paradigmática.
Así creo ver yo la operación del estarcido colorístico sobre
un "retrato de grupo con paisaje". El paisaje es, desde luego, la tierra
áridamente industrial de los hombres del esfuerzo: el desierto
norteño y su textura humana, Nuevo León, el municipio de Apodaca
Yla prospografía y la epopeya de sus actores laboriosos. Ésta y no
otra, es la imagen de la productividad social (la fotografía del grupo)
donde la sola co-presencia obliga a la fidelidad de sus integrantes y
a la emulación de las acciones: todos son uno, porque participan del
punto de vista que los unifica, donde el todo es siempre mayor que
la suma de las partes. No de otra manera veo el devenir de las
generaciones: como una idea que se despliega en el tiempo y forma
la teoría del conjunto.

�162 / facultad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 163

=
ti

~

a

~

Al centro de esta instantánea de eternidad, Humberto
Ramos Lozano, dándole cohesión a la familia magisterial, que se
unifica en torno al grupo de trabajo. Así lo vemos nosotros. Pero
de algo estoy seguro: así habría visto Ramos Lozano a los maestros
que hoy reciben la presea de su nombre (y en ellos a todos quienes
ellos representan), como a los brazos robustos de un mismo
árbol educativo, bajo cuya sombra se acogen los discípulos, que
hoy reciben el beneficio que mañana ellos habrán de transmitir a los
que vienen. Reproducción y productividad social -lo que debe
conservarse de los bienes de la cultura y lo que ha de cambiar en
aras del progreso- son los bienes pedagógicamente protegidos y
cuidadosamente custodiados por la educación y por la escuela.

El Caldero ciego
de Silvia Pratt*

Una fotografía de grupo con paisaje, no sólo para el recuerdo
sino como el testimonio de un compromiso con la formación del ser
humano. El vivo sigue creciendo hacia su muerte; el muerto sigue
creciendo hacia su vida: ambos son uno y el mismo en el trayecto de
un tiempo recorrido en dos sentidos distintos, pero en cuyo cruce se
delega la estafeta solidaria del amor, que es vida que madura en
una eternidad de momentos compartidos.

Carlos López
Muchas gracias.

e

aldero ciego es un extenso canto circular omniabarcante,
recuento de la difícil relación con Dios, principio y fin.
Todo lazo afectivo está marcado por la dualidad y en estos
versos son notables las aparentes contradicciones que forman
el universo: el asombro por el misterio, la intensa vida que refulge
en el colibrí, la incomprensible divinidad, la impotencia ante el
destino, la brutalidad de la ley suprema que nos va sumando
pérdidas. La conversación con Dios es incesante, pero a veces Él
parece no estar y ese diálogo se convierte en un monólogo huérfano,
en un aterrador encuentro con su ser, su yo. Silvia Pratt alaba y
blasfema ante la batuta mayor, reconoce la ternura y la presencia de
la muerte; siente la necesidad de lo eterno y no se resigna ante
cada orden divina; desciende, alcanza la profundidad que va más
allá de la apariencia. Para ella, cada flor, cada esplendor de la
naturaleza es un acontecimiento metafísico. La poeta no hace
concesiones, coloca en la misma altura la emoción y el oficio y logra
conjuntarlos en poemas inquietantes que, sin duda, resonarán en la
conciencia del lector más exigente.

* Silvia Pratt, Caldero ciego, Editorial Praxis, Colección Dánae, México 2000,
78p.

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�164 / facuitad de filosoffa , letras

Universidad Autóno1a de luna león/ 165

:!

1

Habituados a vivir en un mundo fragmentado y lleno de
imágenes que nos agobian, un libro como el de Silvia Pratt desconcierta. La poeta propone un orden. Este poema abarcador contiene
el equilibrio del universo y de una vida.
El ser humano es la criatura rebelde de Dios, los hombres y
las mujeres son sus hijos inquietos puesto que siempre preguntan,
refutan, alaban, blasfeman. La voz poética hace las grandes preguntas que todos nos hemos hecho en algún momento de nuestras vidas.
La lucidez y la sensibilidad son el lado terrible del hombre y sus
debilidades mayores son pensar y sentir. Caldero ciego es un poema
del espíritu y como tal es ambicioso; sin embargo, como pocas
empresas artísticas, ésta cumple su ambición. En este libro estamos
incluidos puesto que cada uno siente el hambre de Dios, esa hambre
nunca satisfecha de no vivir en la orfandad.

La poeta nos adentra en la cotidianidad de una existencia y
esta existencia es intensificada por la palabra. El trayecto metafórico
comienza en la infancia, en la posesión llena de colores que hace la
vida de esa voz poética. También, desde ese primer asomo, está el
destino, la cruz de ceniza en la cabeza y el miedo ancestral a la
noche, el temor primario que nunca desaparece.
Toda relación es un combate y a veces el vínculo con
Dios parece no tener término medio, entonces es una pasión que
va del "ropaje de cuervos" a los "ingenuos colibríes". El yo poético
se asombra lo mismo del fulgor de la vida que de la negritud
de la muerte. Por este sendero nos topamos con la "lujuria del follaje"
y con "el terror funerario de la estrella", es decir, con la dualidad
incesante. Silvia Pratt construye círculos dentro del círculo.
Caldero Ciego atesora todos los ciclos de la vida: la infancia,
el amor y el desamor, la maternidad, la muerte, la relación con la
naturaleza, el sentimiento religioso. Los destellos de felicidad son
pocos, pero cuando aparecen son magníficos descansos de la
angustia existencial:

La antorcha del Amor
nos encendió el camino
y abrasamos
todos los siglos en un instante.
Una constante de este poema es la conciencia de lo efímero y a la
vez el apetito de eternidad. Como Sísifo, el espíritu humano insiste
en trabajar, en dejar huella, en crear; anhela, como la poeta escribe,
"cincelar estrellas". Los momentos Irreverentes poseen en su entraña
el respeto a Dios porque él es quien anima todas las criaturas, él da
calor, prodiga milagros, él decide; por esa razón en la vida no hay
fórmulas y "los dogmas del universo se derrumban". Lo más desgarrador sucede cuando Dios no está, cuando no acude al llamado y
duerme en otra parte. Por eso su existencia es incomprensible como
lo es el universo y su secreto orden.
Sol sin eco, la noche más arisca.
Un día sin Dios es un día sin sonido,
un día sin nombre.
Vivir aterrado en un eclipse.
Basta leer unos versos para darse cuenta de la vasta cultura de la
autora; ciertas líneas recuerdan algún poema prehispánico que dice:
"Como una pintura nos iremos borrando".
Así, Silvia escribe:
"Un día se borrará mi imagen de este mundo,
un día se fundirá en el universo".
La poeta le da su justo lugar a las palabras. No hay nada titubeante
en este libro, por el contrario, hablando estrictamente del oficio,
encontramos guiños, innumerables recursos poéticos, una estructura sólida y todo esto con una musicalidad delicada y un potente
tono elegiaco. De Juan José Arreola es la reconfortante idea: "Me
desconsuela la literatura cuando tiene plomo en vez de la materia
paliptante del lenguaje imantado. Es bello sentir que en el caos de lo
lingüístico el espíritu traza sus directrices entre valores sintácticos
conductores de alta tensión: renglones por lo que corre algo
verdadero". Así, en la savia que corre por los laberintos de este
poemario se siente el olor de sabiduría, de esencia vital.

1
=

�166 / facuitad de filosofía yletras

=
a

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 167

:z:

a

Silvia aprendió las enseñanzas de Rilke que dice: "Ser
artista es crecer como el árbol que no apresura su savia [... ]
Porque el estío vendrá. Pero sólo llega para aquellos que saben
esperarlo, tan tranquilos y abiertos como si tuvieran ante ellos la
eternidad".

La disputa frente
a la divinidad

Caldero ciego es uno de esos libros asentados en el tiempo
y que dan fruto a su debida estación. Por eso el lector no se defraudará
y podrá albergar en su pecho, durante mucho tiempo, la emoción
que estos versos ofrecen.

ÓscarWong

''L

íbreme Dios de mí/ igual que me he librado de Dios",
exclama Jaime Sabinas, nuestro Sabinas, quien se
pasó toda la vida disputando con el viejo sordo, manco
de cien ojos. Y Silvia Pratt, en este libro que ahora nos convoca, no
se queda a la zaga: se enfrenta a Dios, Bendito sea, en una nueva
versión del Libro de Job, aunque conviene precisar que la poetisa
no ha caído en desgracia, como el hombre justo que ahora nos sirve
de referencia.
Caldero ciego es la metáfora del desamparo. La respuesta
que un espíritu sensible tiene ante la adversidad, ante las injusticias
del mundo, ante lo terriblemente limitado de la existencia. Un cuerpo
endeble, que padece los rigores del clima, los embates del tiempo,
de la enfermedad, de la muerte, encierra un espíritu vigoroso que
aspira a palpar la Luz. Y en esta contradicción los hombres se han
enfrentado al infortunio. Y el saldo no puede ser otro: la orfandad, la
desdicha nos rodea, siempre. Y aquí conviene recordar otra gran
enseñanza, otra expresión contundente: El desamparo que es ser

a=

�168 /facuitad de filosoffa yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 169

¡=
fj

hombres, la gloria de ser hombres, como expresara Octavio Paz,
otro poeta añorado, en Piedra de sol. Silvia Pratt, en este primer
libro publicado, aunque no el primero en el orden de producción, va
hilvanando su encuentro-desencuentro con la Divinidad. En este
recorrido busca a tientas, como una hada cegada por la luz, como
una joven hechicera, inexperta, frente a un Dios, Bendito sea, que
se yergue en todo su poderío.
La existencia, ciertamente, es como un caldero, donde
se cuecen los yerbajos de la sabiduría, de la cordura, de la inspiración.
Pero, ¡cuidado!, la vieja Cerridwen acecha en cada leño encendido,
en cada pócima que hierve. Un caldero que de cuando en cuando
arroja sus gotas mágicas para que los hombres probemos de este
brebaje, dulce como la miel, pero cuando llega al estómago es
amargo como la hiel. Y la enseñanza es terrible: los hombres venimos
al mundo totalmente indefensos. Desamparados, huérfanos de
Dios. Y muchos se someten a este designio con mansedumbre.
Otros, como León Felipe, buscan un buen tabique para arrojárselo
a la frente. Aunque ese Ser Devastador permanece inmutable.
Para muchos Dios, Bendito sea, es una referencia. A veces
adquiere formas reflexivas. Y el Misterio se yergue en toda su
majestuosidad.
Silvia Pratt pretende disputar con Él, desoyendo los
consejos del santo Job: no es de sabios contender con Dios, nos
recuerda. Pero la autora se suma a estos hombres valerosos y
ofrece su propia respuesta. Con precisión y oficio, con imágenes
reveladoras, Silvia Pratt deambula entre la ternura y la ingenuidad,
entre la rebeldía y la reverencia, entre la expresión de una creyente
y el casi menosprecio de todo gnóstico. Pero a veces la emoción
es contenida, como si la autora buscara no el enfrentamiento
directo, sino pretendiera disculparse ante esta insurrección
manifestada. En este orden de ideas Caldero ciego ofrece dos
vertientes: una visión genésica, adámica, frente a la disgregación
espiritual, cuasi lingüística, producto del castigo por erigir este cántico.
Génesis y Torre de Babel: intencionalidad de origen y desventura
acumulada. Silvia Pratt, ante el fragor de la materia, simplemente
exclama:
Abismada en el ritual del mundo,
la liturgia del vivir me acosa.
(p. 52)

Caldero ciego es un cántico emocionado, intencionado. y por
sobre, t~das las cosas ofrece múltiples lecturas. Búsqueda
metonim,ca, la profundidad de su significado inquieta, aquieta. El
Logos resonando, vibrando una y otra vez. Pero también el suspiro,
el balbuceo, la suave brizna que toca los páramos del espíritu. Por
algo los israelitas han temido a esta presencia majestuosa. y el
Nombre aún nos aterra. Resignación y mansedumbre o rebeldía e
!mprecación. Cualquiera que sea nuestra respuesta ante esta figura
inconmensurable, ante esta presencia perturbadora, será válida
puesto que la tolerancia es, ahora, el signo de los tiempos. Silvia
Pratt se entrega a la Poesía, a la imagen sensitiva del individuo ante
la _fatalidad. Y enhebra su respuesta -en palabras que ahora hago
m,as- con meditada sumisión, con premeditada sabiduría:
Desparrama el aire un vaho nauseabundo.
Cuando se acerque junto a mf la muerte,
¿en dónde yacerá mi rostro inerte?
Cuatro velas alumbran el trasmundo.

Me encamino hacia allá cual vagabundo,
devoro mi destino a paso fuerte.
Las líneas de la mano son mi suerte
y arropan las argucias de mi mundo.
Mi silencio, un puñado de ceniza.
Quizá no queden huellas de mis pasos
ni el eco de mi sombra escurridiza.
Necio crespón albergará tus brazos.
En tus ojos mi imagen se eterniza:
ni la muerte separa nuestros lazos.

a=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 171

Villaldama: A 311 años
de su fundación*

María Luisa Santos Escobado

H

oy Cinco de Mayo de 2001, es un día de fiesta nacional,
de gloria y de gran trascendencia histórica para nuestro
pueblo, porque forma parte de los festejos de los 311
años de la fundación del Real de San Pedro de Boca de Leones,
hoy Ciudad de Villaldama. Además como parte de los mismos, la
presentación del trabajo La Minarla en Villa/dama, era una cuestión
de honor y de principios, el rescatar la historia de las minas, pues
esta actividad justifica y explica la fundación del Real de San Pedro
de Boca de Leones.
En el año de 1690, los españoles le daban carácter oficial a
la fundación del Real; la conquista del hombre blanco en estas tierras
del norte fue de lo más difícil por lo aguerrido de las tribus alazapas
que habitaron esta región.
• Mensaje de la Cronista en la ceremonia del 311 aniversario de la fundación de Villaldama,
celebrada en el Museo "Timoteo L. Hernández", el 5 de mayo de 2001, donde se presentó el
libro La mlnerla en Villa/dama de la profesora María Luisa Santos Escobado, coedicion de la
UANL y la Presidencia Municipal.

1
=

�172 / facultad de filosofia yletras

=
ari

Gracias a los tlaxcaltecas traídos del centro del país,
se llevó a cabo la conquista del norte, así nacieron pueblos
como Bustamante, Sabinas Hidalgo, Lampazos y Villaldama.
El capitán Juan de Villarreal y sus compañeros Francisco
Barbarigo y el tlaxcalteca Antonio González, descubrieron
las primeras minas en Boca de Leones y en terrenos cedidos
por don Juan de Villarreal, se fundó el Real y se comisionó para ello
al capitán Alonso Ramos de Herrera, alcalde mayor de Saltillo.

Se fundó con doscientos españoles, mestizos e indios, en
un extenso valle rodeado por el río y una montaña preciosa al
poniente, por donde declina el sol; la abertura o boca quedaba entre
las dos cabezas del león que figura la Sierra de Gomas; a esta
circunstancia de la naturaleza y en honor al Gobernador don Pedro
Fernández de la Ventosa, el Real se llamaría San Pedro de Boca de
Leones. Este espacio geográfico descubierto y fundado por los
españoles, hoy día, los villaldamenses lo seguimos disfrutando.
La campana del Real llamaba a misa de madrugada, el
fervor religioso del pueblo se desbordaba a través de los años
por la religión católica, desde los días felices de la llegada de
los primeros misioneros, con Fray Francisco Hidalgo, en el año
de 1687.
En la historia del Estado de Nuevo León, sobresale Villaldama como un ejemplo ilustrativo de lo que significa la capacidad,
voluntad y decisión de los primeros habitantes, para hacer de este
mineral un emporio económico de primera magnitud.
A este lugar acudieron gentes de todas partes para trabajar
en las minas; los españoles pensaban que para mantener y ampliar
más el reino, era necesario tener minerales como Boca de Leones.
Los pobladores que llegaron eran hombres de empresa, dotados de
iniciativa y de espíritu de servir a la comunidad y que venían a invertir
sus caudales grandes o pequeños, en el fomento económico del
Nuevo Reino. La minería fue una actividad que logró atraer mucha
gente y originó un desplazamiento social, que para su época era
algo inusitado, producto de este fenómeno es el caso del Real de
San Pedro de Boca de Leones, hoy Villaldama.

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 173

. La minería junto con la agricultura, ganadería y comercio
constituyeron los renglones básicos de la economía de Villaldama
durante el_ siglo XIX, ig~almente en el Siglo XX y en el nuevo siglo
~XI, seguimos agradeciendo al Gran Creador, de que la hiciera tan
nea, tan laboriosa, tan fecunda, porque en este amplio suelo tenemos
una "Patria Chica" generosa.
. Los moradores d!I Real, no sólo contaron con la dicha y
pro~~endad que dan las mrnas, sino que el gozo de tener como guía
espmtual al Fray de los pies alados, al cantor del Alabado, al fraile
que desde Panamá hasta la frontera oriental de Texas, anduvo como
un verdadero apóstol de Cristo, sin alforja ni calzado el fundador del
Hospicio de Nuestra Señora de Guadalupe, Fray A~tonio Margil de
Jesus, cuya estatua se levanta airosa en la Plaza Cinco de Mayo,
desde hace cuarenta años, como diciéndonos no desmayen, luchen
llegará la lluvia gratificante del progreso a este su pueblo que los vi~
nacer.
Aquí estamos en el Convento de Guadalupe de 1715, con
los muros, las celdas de los franciscanos, después adecuadas a
salones de la primera escuela de niños, y que hoy como ayer abre
la pue~a d~ la esper~nza d,e la tan anhelada justicia cultural. Aquí
está la 1gles1~ construrda_ por los franciscanos, y que ayer como hoy
ofrece segundad de musitar una oración, donde aprendimos a amar
la cruz de Cristo, y ese amor que se manifiesta a través de la paz de
nuestras conciencias.
·
.
. Entre sentencias de los viejos, las risas de los mozos y el
s1lenc10 de la noche en la inmensa tranquilidad del Real, nuestros
antepasados, iniciaron su vida independiente, e hicieron su petición
al_ Congreso_ ~el Estado, para que el Real pasara a la categoría de
Villa; su pet1c1ón fue escuchada por el gobierno, decretándose la
denominación de Villa con fecha 17 de marzo de 1828, publicándose
en el periódico oficial del Estado el 2 de marzo del mismo año, siendo
Gobernador del Estado el Sr. Manuel Gómez. Así nació la Villa Aldama
en honor a uno de los próceres de la Independencia, don Juan de
Aldama.
Al triunfo de la Guerra de Independencia, don Manuel
Guerrero, Conde Manchego, quien era gobernador de las
provincias de Zacatecas y Guanajuato, se vio en la necesidad de

a=

�174/ facultad da filosofia yletras

=

1

regresar a España y dejó en su lugar a su hijo Darío, qu_i~n
atraído por la fama de los minerales de Boca de Leones, d8Cld1ó
probar suerte; fue así como en 1830 inició la expl~tación_ ~n gran
escala. El principal mineral explotado fue el de Minas V1eJas, de
donde sacaron la plata para hacer el cuadro que enmarca la
Santísima Virgen de Guadalupe, patrona de la iglesia fundada por
el primer educador de Villaldama, Fray Antonio Margil de Jesús.
La plata fue donada por don Darío Guerrero y doña María de
Jesús Peña, tatarabuelos de la familia Guerrero de Villaldama.
Después de la Guerra de Independencia se dio el primer
auge minero; entre altas y bajas el trabajo de la minería seguía
siendo la actividad económica de la Villa. El Alcalde Jesús M. Ugarte
informaba en 1882:
"De todos sus minerales el más famoso es el de Minas Viejas, que
descubierto a finales del siglo XVII dio origen al descubrimiento de
las demás, tiene más de cien minas trabajadas en diferentes épocas,
con minas de plomo con ley de plata. En este año aumentó la
explotación de la minería y como consecuencia todas las demás
minas trajeron beneficio para el pueblo".

Entre la lucha de conservadores y liberales, nuestro país pasó
por etapas como la de Reforma y el Porfiriato. Durante la administración del Gral. Bernardo Reyes, se generó un cambio positivo
en todos los ramos de la producción; en el campo de la minería
se notó un aumento considerable, gracias a la instalación de tres
fundiciones establecidas en Monterrey, a donde se traía el metal
crudo para ser fundido, reduciendo los gastos de extracción y de
transporte. El gobernador del Estado informaba en sus Memorias
que estas fundiciones habían hecho posible que la minería en Nuevo
León se levantara de la postración en que se encontraba.
En las Memorias del Gral. Bernardo Reyes, hay un
Anexo referente a ferrocarriles y tranvías existentes en el Estado,
y en él figura el de Villaldama, que partía de la Estación del
Ferrocarril Mexicano y terminaba en Minas Viejas, propiedad de la
Compañía Minera "El Carmen", con una extensión de 24 Kms. y una
anchura de 0.698 mm.; contaba con tres estaciones: Guadalupe,
Buenos Aires y Minas Viejas, y no tenía carros para pasajeros;
con 40 carros de carga y 2 locomotoras; depósito de combustible
en Monterrey y Maíz, con un movimiento anual de 18 millones de

Universidad Autóne1a de luevo león/ 175

kilogramos. Además que la vía férrea desde "Minas Viejas" hasta
la Hacienda de Guadalupe, tenía una inclinación de 1 a 5%, la
máquina y los carros cargados venían siempre por gravedad, sin
necesidad de usar vapor.
Por un camino angosto y con el precipicio por un lado y la
montaña por el otro subía y bajaba el trenecito, y en ese mismo se
acomodaban por los lados los hombres de las minas; es imborrable
su recuerdo y bajaban triunfantes, con su cabeza en alto, con un
gran valor, teniendo la aurora por guía y con la bendición de Dios
por siempre adelante.
El ferrocarril llegó a Villaldama el 30 de mayo de 1882;
para 1890, había diariamente servicio de tren directo de Laredo
a México, y uno local entre Monterrey y Laredo; salía de Laredo
Texas a las 7:10 de la mañana y llegaba a Monterrey a las 3:50 de
la tarde; en su recorrido tenía paradas en Lampazos, Bustamante
y Villaldama, escasos 20 minutos en cada parada, suficientes
para que las loncheras de Estación Villaldama, con sus apurados
gritos de lonchas de cabrito, acompañados de café caliente, fueran
la delicia de los pasajeros.
En 1890 por disposición gubernamental, en el Estado de
Nuevo León había las Diputaciones de Minería conformadas por
diferentes municipios; así encontramos la Diputación de Minería de
Monterrey, la de Villaldama, la de Cerralvo y la de Santa Catarina.
La Diputación de Minería de Villaldama la formaban los municipios
de Villaldama, Lampazos, Bustamante, Sabinas Hidalgo y Vallecillo.
Antes de las Diputaciones la minería se manejó por Distritos y
Villaldama lo encabezaba y después de 1892 se crearon las Agencias
de Minería en Sustitución de las Diputaciones.
Villaldama por su situación geográfica y por su riqueza
minera, tuvo un lugar destacado en el control económico, político y
cultural de la Región Norte del Estado. Lo reafirmó en 1924, al ser la
Cabecera de la Sexta Fracción Judicial en el Estado y lo conserva
en el aspecto político al nombrársele cabecera del Noveno Distrito
Judicial a partir de 1972. Cabe aclarar que al crearse en 1932 el
Municipio de Ciudad Anáhuac se agregó a la Sexta Fracción.

1
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:!

Unira11idad Autóao1a de luno león/ 177

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a

5
Durante el reyismo se dio el segundo apogeo de la
minería en Villaldama, los paisanos vivieron una época brillante
de "Orden y Progreso", se desarrollaron todas las ~mas de la prod~cción económica; sin embargo llama la atención la producción
artesanal por ser muy variada, había curtidores, talabarteros,
zapateros, herreros, carpinteros, fusteros, albañil~~ Y sastres.
Junto al desarrollo económico se dio el desarrollo municipal, a través
de obras de infraestructura como: la "Plaza Juárez", la "Cinco de
Mayo", acompañadas por las serenatas, el kiosco, el cementerio, el
palacio municipal, la plaza de toros, _el teat~o, el rastro, ?scuelas,
hoteles, banda municipal, circo, tertuhas, bailes en el casino Y dos
periódicos
Los años del Porfiriato fueron de auge minero en Villaldama
y en el Estado por el impulso que le dio el gobierno y por las
exenciones de impuestos hasta por 20 años. Desde 1890 se
distinguieron familias importantes encargadas del ramo, entro otras,
la de Evaristo Madero; los Madero invirtieron su capital en esta
actividad, aunque significaba riesgos y competir con el capital
extranjero. Participaron en más de 30 compañías mineras con
predominio total o parcial, así la "Compañía Minera El Carmen" que
venía operando con predominio casi exclusivo en Villaldama, en 1898
se llamó "Compañía Minera El Carmen, S. A". De Francisco Madero
y de Francisco L. Madero, y en ese mismo año fue documentada su
participación.
Los municipios del Estado contaron con el apoyo que les
dio el Gobernador, nuestro pueblo contó además con el trabajo
constante de un alcalde, como lo fue don Arnulfo Botello, quien desde
1885 hasta 1909, administró la vida de la Villa, unas veces en su
cargo de Presidente Municipal, otras como interino y en último caso
tras bambalinas supo dirigir al pueblo, al que le dio todo su tiempo
por no tener hijos y lo amó y tuvo que abandonarlo al llegar la
revolución.
Junto al ferrocarril surgió el telégrafo en 1881 y en 1899, el
Gobierno del Estado le dio la concesión al Sr. Benjamín F. Larué,
para la instalación de una planta de luz eléctrica, que serviría a una
compañía minera, en el Rincón del Potrero. El Sr. Larué como
propietario de las minas de "Montañas", "Las Fraguas" y "Pinitos",
cubrió todos los trámites, el gobierno daba un plazo de 18 meses,
hubo problemas y no se tuvo planta de luz eléctrica en un lugar

¡:
tan paradisíaco como la Hacienda del Potrero, ni para Villaldama,
la cual llegó hasta 1925.
Se disfrutó de la comunicación del teléfono desde 1901,
aparatos que eran propiedad de la "Compañía Minera El Carmen",
pero el Municipio tenía dos líneas, una para Bustamante y otra que
comunicaba con el mineral de "Minas Viejas".
"Minas Viejas" y "Montañas", dos viejas sierras, fueron el
sueño y albergue de extranjeros, que al igual que las golondrinas,
abandonaron su patria y recorrieron grandes distancias, dejando sus
helados inviernos, para llegar a estas tierras del Norte de México,
apoyados por la mano firme de un gobernador con capacidad y visión
en los negocios. Así arribaron a la región -&lt;:0n paisaje semidesértico
de los acogédores suelos villaldamenses- hombres de empresa que
hicieron posible que Villaldama destacara a nivel internacional en la
Exposición de Chicago, en 1893, donde obtuvo un primer lugar por
sus minerales de plata y plomo. En 1901 también fue reconocida al
participar en la ciudad de Búfalo, Nueva York, al exponer una gran
barra de plomo y cobre que se obtuvo de la mina de Montañas, de la
Hacienda del Potrero.
Estos premios fueron causa de satisfacción y orgullo de
nuestro pueblo que, igual que ayer, sigue viviendo como las señoritas
de alcurnia, con gran dignidad y sobriedad.
Los mineros, hombres con voluntad indomable, lucharon por
escalar profundidades, con la más noble de las armas, la fe inquebrantable. Trabajaban al alba, por arrancar a la tierra los tesoros que
celosamente guardaba; su faena era bendecida con la protección
de la milagrosa Santa Cruz.
Las minas de Villaldama eran de las más seguras, hubo
accidentes y algunas muertes, pero la mayoría eran heridos a
causa de lo mal trabajado de las minas. En 1903, hubo derrumbes,
el Alcalde Dr. Eduardo Zambrano solicitó al Gobierno del Estado
lo apoyara, y se envió al Inspector de Minas, lng. Maximino
Alcalá, quien encontró satisfactorias las condiciones de las minas.
La orden que dio la Compañía Minera Guggenheim, que se arranque
primero la arcilla y a la vez retirar el tepetate suelto, que están
al tanto para evitar desgracias, como para evitar que se revuelva

�178 / facultad de filosofía yletras

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1

Universidad Autóno1a de luna león/ 179

1
¡¡:

el tepetate con la carga (el tepetate es tierra de mina que no
contiene metal). Todos los heridos eran atendidos en el Hospital
de "Minas Viejas" por el Dr. Enrique Flores Treviño.
Durante la revolución de 191 O la minería siguió su curso.
Sólo escaseaba la mano de obra en las minas y escaseaba por la
inseguridad, las mercancías en las tiendas de raya, pues las
Compañías Mineras no surtían ropa y alimentos porque tenían miedo
a los saqueos.
Entre los años de 1914 a 1918 en la Hacienda de Guadalupe
hubo cuatro hornos verticales y tres de rotación y en "Minas Viejas•
se instaló uno vertical. Las minas trabajaron a toda su capacidad, la
Hacienda de Guadalupe que era donde se fundía el metal, llegó a
tener 800 trabajadores y "Minas Viejas" 600.
La compañía que instaló casas para los trabajadores,
hospital, escuela, laboratorio, talleres y hotel, fue la compañía
germano-americana "Cía. Minera de Minerales y Metales" a partir
de 1904.
En 1918 los trabajos empezaron a decaer y "Minas Viejas•
y Hacienda de Guadalupe pasaron a ser propiedad de la Compañía
Minera Peñoles, S. A.; pero "Minas Viejas", al igual que robusto
tronco de árbol reverdeció, se agotaron unas vetas y aparecieron
nuevos frentes.
En este tiempo indefinido de grandes victorias, la villa
pasó a ser Ciudad el 23 de marzo de 1924. Los hombres de bronce
con corazón de miel, cantaron a su pueblo hermosas, sentidas
poesías y canciones, destacaron en una vida política y militar
reconocida.
La mujer destacó con sus himnos de amores en hermosa
lengua literaria, en el hogar como buenas madres y en puestos de
administración pública.
Con la creación de la Escuela Secundaria en 1933, y la
exigencia autodidacta de los paisanos se logró que desde antes, se
conociera como un pueblo culto.
Y se versaba: Las muchachas de Lampazos, se distinguen
por su belleza, las de Sabinas Hidalgo, por su cordura y las de
Villaldama, por su cultura. La historia de Villaldama y su pueblo, en
el justo medio de su balance, reconoce y reconocerá el beneficio

económico que recibió de la minería, a través de la actividad productiva, el comercio que derivaba y el impuesto que percibía.
En 1949 los trabajadores de las minas tuvieron conciencia
de la baja producción, retornaron al punto de partida, a la nada,
desde donde pudieron levantarse, pisar tierra firme y abrir un
porvenir de ilusiones y esperanzas, muchos se fueron a Monterrey,
otros de braceros y los más se quedaron en Villaldama. Los años
que siguieron fueron muy difíciles para el pueblo, bajó la producción
económica en todos los ramos. La escritora lrma Sabina Sepúlveda,
expresa en su cuento El Oso la vida de Joe Flores, quien se fue a
trabajar de bracero a los Estados Unidos y dice: "No niego que allá
se jala uno peor que las bestias, pero la tierra deja. Si siembras un
peso, recoges cinco. No como aquí que siembras maíz y levantas
gorgojos".
La Compañía Minera de Pañoles prestó ayuda al Municipio
hasta 1978 con fulminantes, bombillos de dinamita, cañuelas y dinero
en efectivo para que lucieran lo mejor posible las fiestas patrias.
Además de un impuesto minero muy bajo que percibía nuestro
pueblo.
Los villaldamenses vieron cómo se fue el tesoro de nuestra
ciudad, cómo sus sueños de oro y plata encontraron en el tiempo un
polvoroso ataúd; cómo se fue alejando por senderos perdidos la
canción dichosa de los años floridos y la angustia de la pujante
juventud minera, que en las horas plácidas de su senectud vespertina,
seguirán soñando con la riqueza minera que nunca ha de venir tan
próspera como lo fué.
Los mineros se fueron, sólo quedó el ruido de la tierra
extendido por toda la Sierra de "Minas Viejas" y "Montañas• y que
hoy revive a través de las entrevistas que me concedieron y forman
parte del contenido de este libro. Es muy grato recordar su paso
por las minas, así don Gregorio Lecea Cruz nos decía: para
abrir una mina hay que encontrar un valiente que esté dispuesto a
sepultar su dinero; el Lic. Fernando Lecea Botello expresaba: el
mineral no está agotado, está inundado; don Emilio Widales
Barrientos: había mucho dinero, yo vendía leche y quesos; don
Natividad Rodríguez López nos dice: las minas fueron para mí lo
que fueron, un hermoso recuerdo; don Ramón Zavala Milán afirma:

�180 / facuitad de filosofia yletras

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Universidad Autóno1a da luna león/ 181

1
ahorita ni por todo el oro del mundo me metería a trabajar en una
mina; don Guadalupe Treviño Treviño nos dice: la sierra de Montañas
es un hermoso paisaje para que se haga lugar turístico; don Juan
Robles Zúñiga expresa: todos los mineros nos tratábamos como
hermanos, como familia; don Venancio Santos Garza nos decía: para
abrir una mina se necesita otra mina; y don Pedro Elizaldi Cantú
afirma: yo aprendí en esto de las minas que, para abrir una mina se
necesita, un pozo, un minero y un tarugo con dinero.

Las secuelas del erotismo
en No sólo para dormir
es/a noche

Ahí están las bravas sierras de "Minas Viejas• y "Montañas·,
de gloriosas tradiciones y mil aventuras, siempre de verdes encinales
y cargadas de vez en cuando de las nieves invernales, parecen
invencibles torres de Dios, que sostienen el cielo azul, como techo
de tres siglos de vida y recuerdos de hombres y mujeres que platican
con el infinito a solas, para seguir conservando nuestro pueblo con
la paz, progreso y alegría propia de los hombres que saben vivir.
Villaldama mi "Patria Chica• como te llamara el poeta
Emeterio Treviño González, te decimos: estamos de pie sobre este
valle, como guardianes que vigilan la riqueza de un jardín paradisíaco,
con el mejor aire y con sus fuertes ventisqueras. Con la firme decisión
de hombres y mujeres que luchan con amoroso acento con el único
afán de servirte. Hombres de la administración pública y de la
sociedad civil, que te han servido y te sirven con honor, con lealtad
y pensamiento para explotar todo lo que tienes, tu grandeza del
campo que nos rodea, el cielo, el valle, las montañas y la reserva
ecológica virgen.
Mi Patria Chica, podemos decirte que vales por lo mejor .
que posees, el caudal de virtudes de tus mujeres y hombres.
Por último, te diremos como el paisano profesor Timoteo
L. Hernández Garza, te prometemos ser muy mexicanos, muy
nuevoleoneses y muy villaldamenses.

Piensas un cuerpo, luego existe. Lo dibuja la luz en el ojo que lo
observa...
Piensas en un cuerpo, lo construyes. Es un cuerpo sensorial. El
hallazgo de su olor, la certeza de su piel, sus "uidos en tu garganta,
su estancia de sonidos te lo entregan intacto, pasivo.
P.iensas un cuerpo, lo construyes... Lo suelfas. Ahora tu cuerpo es
nocturno, tiene pliegues, túneles y avenidas... es una creación ante
todo.

Ofelia Pérez Sepúlveda

Luis Adolfo Torres Balcázar

E

I erotismo es un invitado frecuente en la literatura.
Existen innumerables modos de cocinarse; la imaginación
en asuntos amatorios no presenta limitaciones, al contrario,
el deseo habita una realidad sensualizada en constante transmutación. El erotismo es uno de los muchos componentes del gran
universo de posibilidades al alcance del escritor al plasmar en
palabras sus pensamientos. Rosa Nissán emplea el erotismo en la
cocinación de su narrativa, aunque no es un ingrediente constante
ni característico en la mayoría de sus recetas. Es en su serie de
cuentos No sólo para dormir es la noche, donde los pasajes sensuales
juegan un rol más significativo. Son veintidós cuentos los que
conforman este libro. En ellos, Nissán se vale de una gran variedad
de condimentos en la elaboración de su tarta de historias
protagonizadas por el género femenino, siendo el erotismo uno de
sus principales sazonadores en la hechura de varios de estos
cuentos.
Diego Muñoz Valenzuela, hablando de erotismo y literatura nos dice lo siguiente: "Una obra literaria asume corporei-

1
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�182 / facuitad de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 183

:i
A

1

dad cuando un lector abre un libro y se pone en contacto con la
sensibilidad del autor y recrea las imágenes y los significantes, los
filtra a través de sus propias sensaciones y experiencias, interpreta,
imagina y completa a partir de la sugerencia, conducido por las
palabras de ese guía invisible y omnipresente que es el escritor...
Así es como uno va recogiendo frases, sensaciones, imágenes de
esas historias y esos personajes de ficción que adquieren una
realidad incluso más real que aquellas que vivimos".1
Esto es visible al rescatar los episodios eróticos en la
narrativa de Nissán, allí donde cobran vida las sensaciones
provocadas por la peligrosa sensualidad cuyo único alivio está en
la saciedad del sabor de la piel, de la aspiración del olor, de la
visualización de la persona erotizada, aunque no siempre la amada,
llevándonos eminentes sorpresas. Desafortunadamente, los deseos
de las protagonistas en los cuentos de No sólo para dormir es la
noche no siempre son satisfechos; los amantes presentan altibajos,
rupturas aunque también alegrías en sus relaciones. Donde la desilusión impera, la sincronía del deseo compartido es una falsedad,
floreciendo en la intimidad innumerables motivos, tiñendo de
egoísmo un momento sensual que debería ser especial. Las
mujeres de estas historias viven ambas situaciones; la plenitud, la
frustración. El clímax como el desengaño. El erotismo no siempre
sale avante, otros intereses mezquinos impiden su victoria.
En el cuento "Hazme", Sol lamenta la ausencia de la piel
peregrina de Martín, piel conocedora del mapa de sensaciones
cimbrando la llanura de su cuerpo el pertenecer a mundos distintos,
la mediocridad de Martín al incumplir las expectativas de una vida
sin penurias para Sol, es el ancla coartando mordazmente su
enamoramiento. Se detienen de tajo sus exploradores; sus pieles ya
no se aventurarán en los nuevos recovecos gestados al brote de
ocultas percepciones. Los amantes se han desligado de sus ataduras
amatorias.
Sol, en su nuevo capítulo erótico, ha encontrado en
Bernardo la pareja donde se cubren las exigencias dictadas por
su familia para formalizar una relación. Bernardo es millonario,
con él no sufrirá estrecheces económicas; Bernardo tiene un

genuino interés en ella, la asistencia a lugares donde incurren lo
más selecto de la sociedad es una realidad. Pero Sol, en esta fase
de abundancia en lo material, sufre las carencias de lo sensual.
Bernardo adolece de veneración erótica hacia su persona; Sol padece
una estación de hambruna de caricias, de besos, de convulsiones
en su cuerpo. Es paradójica su situación; posee lo antes privado,
mas se priva de lo ayer poseído.
En este contexto, las frustraciones eróticas de Sol con
Bernardo están a la orden del día. Nuevos episodios gobernados
por disímiles deseos son gestados en cada cita. Ella lo desea, él la
rechaza. Deseos contrarios donde él lleva la ventaja, donde él tiene
la última voluntad, que para desgracia de Sol, siempre se inclinan
del lado narcisista de su balanza.
Terminó decepcionada, la demanda de Bernardo sólo le dejó los
deseos despiertos. "Tal vez la próxima vez·, se dijo. No es fácil el
acoplamiento de dos cuerpos, descubrir preferencias, pedir. Pero
para qué me hago tonta, aquella vez también los deseos se habían
tenido que posponer. Pobre de su mujer que duró veinte años
posponiendo el placer. 2

Sol llora su situación; ante su triste realidad, incursiona en la escritura
para alimentar sus vacíos. En el pensamiento de Octavio Paz, el
erotismo es sed de otredad. Para Paz: escribimos porque nos falta
algo o nos sobra algo, leemos por las mismas razones... por eso el
deseo y el proceso de escritura están muy cerca. Si pensamos que
desde la primera línea hasta el final de la escritura de un texto breve
hay entrega, tensión, clímax y apenas un suave desenlace,
comprendemos que el proceso creativo es prácticamente fisiológico:
que el tono y el lenguaje toman las riendas de esa nueva contienda
del deseo y la pasión. 3
Sol no es ajena a sus privaciones; está consciente de ello.
En su escritura plasma sin restricción sus emociones; por medio de
palabras se libera de la soledad que la atormenta, de la pérdida
del mejor de sus amantes. Octavio Paz no se equivocó en sus
elucubraciones:

• Nissán, Rosa. No sólo para dormir es la noche. Pág. 96.
' Amor y erotismo en la literatura. Consejo para la Cultura de Nuevo León. Pág. 95.

• Amor y erotismo en la literatura. Pág. 87.

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�Universidad Autáno1a de luno ldn / 185

184 / facuitad de filosolía yletras

1

:!

1

¡:

Cuando toco otro cuerpo extra/lo al tuyo, lo deseo junto al mío.
Extraño tu cuerpo que en lo hermoso conocí, adherido tu cuerpo al
mío por muchos atlos estuvo. Me duele que tu cuerpo no esté más
conmigo ni tus manos. No tengo tu boca, me duele la ausencia de
tu boca en mis bocas. Me duele tu cabeza en mi pecho, en mi
espalda, en mis piemas. 4

lidad cumple sus objetivos; calma los cuerpos, alimenta la
manzana del deseo gestado en la mente de sus protagonistas.
Aquí ella alcanza el paraíso. Ella estuvo casada veinte años;
ella es libre. Al lado de José, su pareja erótica de ocasión, está por
desahogar sus sentimientos voluptuosos, de explayarse, de
manifestarse.

El egoísmo es el principal detonador que impide ejercer encuentros
eróticos saludables. Octavio Paz lo señala en La llama doble. El gran
peligro que acecha a los amantes, la trampa mortal en la que caen
muchos, es el egoísmo. El castigo no se hace esperar: los amantes
no ven nada ni a nadie que no sea ellos mismos hasta que se
petrifican... o se aburren.5 Esta conducta es visible en el cuento •No
te vayas Mafalda", donde Teresa padece los infortunios al enamorarse
de alguien incompatible en su visión erótica. El antagonista en este
cuento es el egoísmo por no satisfacer a la persona "amada"; éste
es el causante del deterioro en su vínculo amoroso. El no poder
amoldar sus sensualidades en la intimidad desencadena decepciones, pérdidas, desenamoramientos, el único triunfador es el
egocentrismo derrotando de nueva cuenta a Eros en una lucha de
intereses asimétricos:

Es en el hotel Paraíso, en el cuarto 202, donde se inicia
un nuevo descubrimiento. Los labios de su amante son cual carabelas adentrándose en un añorado oleaje de sensaciones recorriendo
de norte a sur, de este a oeste, su entonces apagado cuerpo.
El maremoto oscilando su piel no tarda en descubrirse, mas los
labios de su amante, desafiantes, se muestran impávidos ante el
efecto que provocan. La tormenta de gemidos, de exaltaciones
de la protagonista, es la señal que le indica a José lo acertado de su
travesía.

Cuando iiegaba a su casa, me bañaba, perfumaba y me metía en
la cama. Él me entregaba su espalda. Me quedaba esperando que
recordara que yo estabe ahl Se KJ/vía para abrazarme y no tardaba
en oírse un ronquido. Así, hasta el amanecer. Durante mes y medio
esperé que Genaro me amara en las noches.
Una vez me dijo:
-Mira Teresa, no te voy a hecer el amor como tú quieres.8

... se acerca, me besa largamente, miro angustiada la puerta, pierdo
fuerzas, empieza a besarme los pies, sus besos van subiendo,
nuestros cuerpos se mueven, se retuercen, su boca entra en mí
boca, su sexo se empareja al mío, yo me hundo en él, miramos
nuestro deseo en los ojos. Cierro los míos y me llevo ese gesto
suyo, su boca en mi nuca, en mi cara, en mis pechos: grito. Me voy
a morir. .. 7

Afortunadamente en los cuentos de No sólo para dormir es la
noche, hay relaciones donde Eros sale victorioso. Rosa Nissán
recrea situaciones donde sus protagonistas logran calmar sus
deseos, sus sensaciones. No todo el mundo es egoísta, Nissán lo
sabe y estos pasajes los plasma en otros de sus cuentos. En uno
de ellos, el titulado "El paraíso del 202", por el contrario, la sensua-

En el cuento "Quiero hablar de tu cuerpo", la protagonista va
salpicando con los comentarios mordaces la falta de erotismo
prevaleciente hoy día en muchos de los matrimonios, el cual
combinándose con el paso inmutable del tiempo van erosionando
los lazos afectivos de la pareja. Ella lamenta que las palabras, las
caricias antes recurrentes, hoy peregrinen en un desierto de
indiferencia por el otro, por su propio ser. Ella no quiere terminar
su vida bajo una sequía de palabras vacías, inmersa en las dunas

• Nissán, Rosa. No sólo para dormir es la noche. Pág. 101.
• Paz, Octavio. La llama doble. Pág. 211.
• Nissán, Rosa. No sólo para dormir es la noche. Pág. 87.

Ella tiene angustia; ha perdido la noción devastadora del
alcance de unos labios en su oculta sensualidad. A pesar de su
miedo al embarcarse en la odisea del hotel Paraíso, llega serena a
tierra firme: no naufraga, sale avante en su aventura erótica.

1

Nissán Rosa, /bid. Pág. 85.

�186 /facuitad de filosofia yletras

Universidad Autónm de luevo león/ 187

=

1

de hastío que desmotiven a su pareja a no iniciar recorridos en su
ardiente geografía. Por eso busca un oasis en medio de la apatía,
un cuerpo donde colmar la sed de piel, de saliva, imprescindibles
para la sobrevivencia de su aún viviente sensualidad. Es en su amante
donde encuentra lo negado en casa; ella no analiza a profundidad
su situación, tan sólo vive el momento, quizá tenga culpabilidad por
incurrir en infidelidad, pero su pasión es más fuerte que la razón. El
erotismo en grandes dosis puede provocar amnesia, y nadie está
librado de ésta:
Al cabo del tiempo continúa siendo tu cuerpo quién me retiene, y tu
piel quien no me deja ir. Porque aprendf que mi cuerpo nació al
lado tuyo, he descubierto que nuestras formas vibran cuando se
reconocen. Deseo dormir metida entre tus dobleces respirando la
brisa de tu aliento, entre tus brazos que aún dormidos me buscan
y me envuelven, entre tus manos que surcan mi pelo, encierran mi
rostro, me dibujan y me hacen sentir bonita, más que cuando en
verdad lo fui.8

En el cuento "En busca del cuerpo perdido", la protagonista de
este cuento gestado en la mente de Nissán vive contrarias percepciones. En una primera instancia es el desconocimiento de las
percepciones de su cuerpo, haciendo regresiones a su pasado, al
miedo que la sexualidad le imponía. Ella es sólo una del vasto
universo de mujeres cohibidas por la cultura, por la sociedad machista
aún imperante, que temen descubrir el placer de explorar su cuerpo.
Por tal razón, lo desdeñan, atrofiando sus impulsos, inhibiendo de
tajo sus fantasías. La protagonista de "En busca del cuerpo perdido"
es un reflejo de esta mujer analfabeta del abecedario de la
sensualidad gobernando el lenguaje de su cuerpo. Ignorante de su
"idioma", no puede haber comunicación efectiva al interactuar con
otros cuerpos, con otros "lenguajes".
Con qué pavor llegué a la tan temida noche. Los chistes que
contaron en mi despedida de soltera hablaban en forma soez del
acto sexual, no de que fuera acompañado de sentimiento; tampoco
imaginé que hubiera caricias en lugares secretos. Y que el deseo
pediría más. Las invitadas aseguraron que no iba a tener tiempo ni
para salir del cuarto en la luna de miel.
¿Cómo iba a quedarme encerrada en la habitación del hotel a
disfrutar el cuerpo de otro, si no me atrevía a tocar el mfo, si nunca
supe el placer de dormir desnuda ni sentir la forma de mis senos,
caderas, vientre y cintura? Pág. 120.

' Nissán, Rosa. /bid. Pág. 18.

No obstante, el erotismo de la protagonista de "En busca del
cuerpo perdido" teóricamente apagado, empezó a despertar cual
nacimiento de un volcán. La lava de sensaciones empezó a recorrer
la superficie de sus mesetas, de su cuerpo, quemando con frenesí
sus deseos. Su erotismo se volvió peligroso, transformándose en un
animal silvestre que intentó pasar por alto las normas de la sociedad.
Una vez despierto, una vez descubierto no respetó su periodo de
veda, cualquier época le es idónea para la caza de encuentros
voluptuosos. La única arma con la que cuenta es su cuerpo, su
mente, para dar alcance al trofeo anhelado. En el cuento "En
busca del cuerpo perdido", el hedonismo se volvió la doctrina de la
protagonista. La que antes rechazaba su cuerpo por ignorancia,
ahora lo acepta con devoción. Ferviente creyente de sus convicciones,
ella coloca a su cuerpo entre sus mayores prioridades. Ella no
niega sus principios, al contrario los utiliza para retener a la más
preciada de sus pertenencias:
Nacemos con esta riqueza puesta, este capital hay que
cuidarlo, no voy a negar que el cuerpo es todo. Me acerco a Juan,
lo toco con mis pies, con mi cara, con mis hombros, con mis muslos.
Siento que me siente, tiembla, me aprieto a él, me aprieta.
Soy playa con distintos oleajes, rodamos, voy y vengo, voy y
volvemos.9

El erotismo está presente en las protagonistas de Rosa Nissán. El
siguiente pasaje del cuento "Quiero hablar de tu cuerpo", es
elocuente, es expresivo, es un pasaje vestido de sensualidad. Quizá
sea uno de los pasajes más representativos del erotismo brotado
en la mente de Nissán. En este episodio, la mujer se expresa
libremente de sus sentimientos, sin cohibiciones, sin prejuicios
morales. Tiene la madurez y la libertad para hacerlo. Es en estos
fragmentos donde el deseo se vuelve palabra, donde su erotismo
alcanza los máximos límites. Nissán, valiéndose de esta protagonista,
crea una atmósfera donde la sensualidad tiene plena licencia al
recorrer sin censura los caminos del vasto territorio masculino.
Despiertos esperamos el amanecer, mi mano recorría tus
hombros angostos y delineaban la forma de tu pecho, la de tu
vientre liso, tan contrario al mío, y llegaba al nacimiento del

• Nissán, Rosa. /bid. Pág. 124.

1
=

�111 / f1Cllta~ de filesoffa Jletras

i

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 189

vello en tu sexo, y fue la primera vez que pude disfrutar un cuerpo
masculino desnudo... te huelo pata reconocerte; y respiro en tu boca y
recorro tu piel y me refriego a lo largo de tu cuerpo y gozo que tengas
tanta piel y que la mfa me aJcsnce pata acsrlclsmos. Pero lo que quiero
es hablar de tu cuerpo y todsvfs no he dicho nada, y pata eso tengo
que 1/0/ver a hablar de rrw necesJdsd de no S6(Julr prohibiéndome, de
no esconder mis flaquezas ri dls/rnulsr, por P8fl8, mis deseos...
Pero yo lo que quiero es hablar de tu cuerpo, de tu cuerpo en que
estás tocio tú, y necesitas el mfo.
Y todavía no he dicho nada.

En los cuentos anteriores, el erotismo bien o mal encausado,
desencadenó discrepantes secuelas entre quienes lo disfrutaron o
quienes lo adolecieron. Hemos apreciado cambiantes situaciones,
casos donde las mujeres lo dominan, generando un clima benéfico
en sus intenciones amatorias. En otros cuentos, las protagonistas
fracasan al intentar desbordar impetuosamente los ríos conteniendo
su sensualidad, provocando un ahogamiento de sus principios
morales, de las estructuras familiares formadoras de la sociedad.
Ellas no son las únicas culpables de sus naufragios, sus parejas en
gran parte de estos cuentos son los antagonistas, culpables que el
amor, y el erotismo, se salga de sus territorios para encontrar mejores
tierras donde manifestarse. La infidelidad es sólo uno de los efectos
originados por la pérdida de interés erótico hacia sus personas. Rosa
Nissán nos describe acertadamente un cúmulo de situaciones
representativas, de mujeres deseosas de amar, de experimentar la
sensualidad con sus hombres. Existen las mujeres que triunfan en
su proeza, hay quienes quedan despedazadas. El erotismo es un
asunto incierto, al jugarlo puedes ganar o perder.

Blbllograffa

Nissán, Rosa. No sólo para dormir es la noche. Editorial Nueva Imagen.
México, 1999.

Amor y erotismo en la literatura. Consejo para la Cultura de Nuevo León,

2000

Paz, Octavio. La llama doble. Editorial Seix. México, 1997.

1
¡:

Colaboradores
Carloa López. Poeta y editor. Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas y en
Estudios Latinoamericanos (UNAM). Estudió además las licenciaturas en Derecho,
Ciencia Política (Universidad de San Carlos) e Historia (UNAM) y la maestría en
Letras Iberoamericanas (UNAM). Es autor del Diccionario bibliográfico de literatos
guatemaltecos, del libro de calambures Uso de los anteojos para todo género de
vistas y de los libros de poesía: Fuego azul, Vado ancho, Relámpago nocturno y
Bellotas de agua. Ha publicado en los principales diarios de México y Guatemala. En
1981 fundó la Editorial Praxis, que dirige desde entonces.
Carolina Farfaa Campero. Licenciada en Ciencias de la Comunicación y catedrática
del Departamento de Relaciones Internacionales del Instituto Tecnológico y Estuáos
Superiores de Monterrey. Promotora cultural, ensayista sobre aspectos culturales y
literarios que publica en diferentes medios. Actualmente preside el Consejo para la
Cultura y las Artes (CONARTE) del Estado de Nuevo León.
Ellglo Coronado. Poeta, cuentista y antologador. Ha publicado los poemarios: Ecos
desfilentes (1974), Preludio de eternidad (1975), Umbral de esperanza (1976),
Impenetrable auro;. (1981), Manjares de raíz láctea (1985), Falsificada luz (1985).
En cuento, ha publicado: Puros cuentos (1984) y El hombre de la dicha perenne
(1990), y en ensayo, el libro En la raíz del mito (19n). También ha publicado una
Antologfa de la poesía nuevo/eonesa (1993).
lllnca lllan. Rumania, 1972. Tiene estudios superiores en el área de la literatura
realizados en Rumania y en la Universidad de París VII, además de poseer un doctorado
acerca de "Julio Cortázar y la novela europea•. En su país se ha desempeñado como
profesora Filología Hispánica y Perspectivas Multiculturales. Por su labor académica
se ha hecho acreedora de becas y premios importantes en su área, en la que además
ha presentado diferentes ponencias y publicado diferentes artículos y ensayos, así
como colaborado en la edición de diferentes libros.

larNI Cavazoa Garza. Historiador. Guadalupe, N. L., 1923. Ha dirigido la Biblioteca
Universitaria, el Archivo General del Estado de Nuevo León y el Archivo Municipal de
Monterrey. Miembro de la Academia Mexicana de la Historia, y autor de numerosos
ensayos y libros, entre ellos Breve historia de Nuevo León. Premio Nacional de las
Ciencias y las Artes en 1995. En los primeros años de haberse creado la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL, fue maestro fundador del Departamento de Historia,
colaborando también como docente, cuando se crea la licenciatura en Historia de la
misma institución.
Jorge Sada Ortega. Monterrey, N. L., 1955. Es licenciado en Sociología por la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Estudió la maestría
en Antropología Social en el Colegio de Michoacán de 1980 a 1982. Entre sus
principales colaboraciones está: Investigación sobre la pesca en la cultura popular
mexicana, trabajo donde se publicó una monografía sobre los pescadores de Tamiahua,

�190 / faculta~ ~e filosofía yletras

=

1

Veracruz. Trabaja actualmente en investigaciones sobre antropología e historia regional
y sobre la zona citrícola de Nuevo León, a la vez se desempeña como maestro en la
Facultad de Arquitectura de la UANL.

Lidia Rodríguez Altano. Escritora, maestra e investigadora de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Doctora en Lingüística Hispánica
por la Universidad Nacional Autónoma de México. Coautora de los libros: De mujeres
y otros cuentos (1989) y Metodologías, análisis aplicados al habla de Monterrey (1996).
Luis Adolfo Torrea Balcázar. Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico y
Estudios Superiores de Monterrey y miembro del Comité Organizador de la •x Feria
Internacional del Libro• (Monterrey, 2000). Ha colaborado en diferentes publicaciones
literarias. Alumno de la maestría en Letras Españolas de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.
Maria Luisa Santo, Eacobedo. Maestra normalista, cronista del municipio de
Villaldama, N.L., originaria de la Hacienda Santa Fe del mismo municipio. Entre otros
trabajos publicados como libros y artículos, es autora del texto: La Minería en
Villa/dama, publicado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, en 2001.
Óacar Wong. Poeta, narrador y ensayista. Becario del INBA-FONAPAS en crítica
literaria (1978-1979) y del Centro Mexicano de Escritores en ensayo (1985-1986).
Obtuvo el Premio Nacional de Poesía "Ramón López Velarde 1988" con el libro
Enardecida luz y ganó en el Certamen Literario Rosario Castellanos 1989 en cuento,
con el volumen La edad de las mariposas. nene más de diez libros publicados. Ha
colaborado en los principales diarios y suplementos culturales del país.
Raymundo Ramo,. Piedras Negras, Coahuila, 1934. Poeta y ensayista. Licenciado
en Letras Españolas y doctor en Filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de
México, institución en la que ejerce como catedrático. Maestro universitario y
colaborador asiduo del periódico Unomásuno de la ciudad de México. En los años
cincuenta colaboró en la revista regiomontana Kátharsis. Autor de muchos libros,
entre los que están: Muerte amurallada, Sonetos españoles, Antonio Caso: filósofo y
educador; El testimonio autobiográfico en la literatura mexicana, y Martín Luther King,
entre otros.
Rogelio Cantú Mendoza. Mexicano, maestro normalista con especialidad en
Pedagogía; además es licenciado en Derecho y cuenta con una maestría en Enseñanza
Superior. Es colaborador de las revistas: "Humanitas" y "Reforma Universitaria•. Ha
desempeñado diferentes cargos en la UANL, entre ellos el de director de las
Preparatorias 9 y 21 (1981-1984 y 1985-1990), Coordinador del Área Básica Común
en la Facultad de Filosofía y Letras, donde funge como Subdirector de Posgrado.

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CATHEDRA

HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
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de Grafo Print Editores, Monterrey, N. L.
El cuidado de la edición estuvo
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en la Secretaría de Proyectos
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más sobrantes de reposición.

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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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PONDO

UNIVERSITARIO

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PONDO

UNIV EllSITARIO

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UANl

San Nicolás de los Gana. N. LMéxico

SOCIAtfS

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Luis J. Galán Wong
Rector

Sumario

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicolás Duarte Ortega
Director

Editorial. 7
Hacia una teoría
crítica-literaria latinoamericana. 9
Víctor Barrera Enderle
-Héctor Franco Sáenz
Director
J. G. Martínez
Editor
Consejo Editorial
Lfdice Ramos Ruiz
Ludivina Cantú Ortiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabriela Elizondo Regalado
Joel Llanas Mendoza
Agusiín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
llinca llian
(consejera internacional)
Diseño
Mauro Machuca
Ilustraciones
Federico Cantú
Tomadas de El espejo habitado: Federico Cantú y su obra,
de Abraham Nuncio Limón, coeditado por la UANL,
Facultad de Filosofía y Letras, y el Consejo
para la Cuttura de Nuevo León, 1999.
Certificado de Licitud de Título y Contenido: En trámite.
Reserva: 04-2001-101813134900-102

Captura y Formación
Silvia Cruz Contreras
Julián García Pérez
No se devuelven originales. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.
Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax; (01) 83 52 42 59 y (01) 83 52 42 50
Correo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

Feminismo y partidos políticos. 45
Ma. Elena Chapa H.
Cultura y construcción de identidades:
el caso de la frontera
México-Estados Unidos. 65
Ángela Moyano Pahisa
Identidad y conversión religiosa
de los inmigrantes otomíes. n
María Olimpia Farfán Morales
Jorge Arturo Castillo Hernández
Ismael Fernández Areu

Miniantología poética. 87
Alfonso Reyes Martínez

El lenguaje de los campesinos en el cuento
Nos han dado la tierra,
de Juan Rulfo. 103
Armando González Salinas
Mi vida con Rodolfo Usigli. 109
José Roberto Mendirlchaga
La nueva historia:
Historia de mentalidades. 111
Javier Rojas Sandoval

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 7

e
:z:

~

Meditaciones y números
sobre los valores universitarios. 135
Gustavo Herón Pérez Daniel

Editorial

Reseñas y documentos
Primera reunión nacional
de revistas de filosofía. 147
Pedro Cortés Rodríguez
La sal de los enfermos
de Leonardo Martínez. 151
Benjamín Rocha

Ética y lenguaje. 159
Samuel Francois

T

odos los pueblos atrasados buscan con ahínco una
salida a sus problemas económicos. En América -parece
inevitable- el único camino que conduce a un desarrollo
medianamente sostenido, consiste en abrir los mercados a los
grandes capitales, privatizándolo todo, incluyendo ríos, lagos y
litorales; permitiendo, finalmente, que marquen el rumbo de las
economías nacionales. A quienes navegan con toda placidez en el
sistema, los escuchamos decir, "no hay otra salida, consumatum

esr.
La sociedad dirá la última palabra como lo atestigua la
historia. La base de la pirámide social -protéica- se mueve sin
orientación y desesperada. Busca soluciones inmediatas, satisfactores momentáneos e ilusiones efímeras. Las encuentra
extremando la violencia, el comercio sexual y solazándose con lo
vacío y lo vulgar. Al fin y al cabo, en este sistema, todo está permitido
y resulta, como parte del mercado, completamente normal.
No todos estamos satisfechos con lo que sucede. La base
piramidal ha principiado a caminar, orienta sus pasos buscando
atenuar lo inhumano del capitalismo, para controlar sus consecuencias extremas -violencia, sexo y vulgaridad-; porque una
sociedad alimentada con imágenes no puede vivir ajena a lo que
pasa en su entorno. No, no todo está consumado. Cada país, cada
sociedad encontrará soluciones nuevas en este nuevo siglo, porque,
pensamos, todo está por hacerse.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 9

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11:11
e,

Hacia una teoría
crítica-literaria latinoamericana

Víctor Barrera Enderle
1. LA INDEPENDENCIA CULTURAL

L

A producción intelectual latinoamericana ha buscado, explícita
e implícitamente, su propia expresión crítica casi desde la
consumación de las independencias como una forma de
legitimación en el contexto intelectual de Occidente. En el terreno de
la literatura, la independencia cultural (o descolonización epistémica)
fue labor capital de plumas como la de Andrés Bello, Esteban
Echeverría, José Victorino Lastarria, Guillermo Prieto, Ignacio M.
Altamirano, José Martí, J. E. Rodó, etcétera, y continuada en las
escrituras de Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, José Carlos
Mariátegui y otros.

Pero, para iniciar este trabajo, es preciso definir o delimitar
el concepto de teoría crítica. El término proviene de la Escuela
de Frankfurt, y fue utilizado como estrategia contra los embates del
capitalismo tardío. Es una reflexión de la experiencia histórica y por
ello es también, siguiendo a Helmut Dubiel, una "reacción" ante
las realidades sociales dadas1 • La teoría crítica es necesariamente
1

Dubiel, Helmut. 2000. La teorfa crítica: ayer y hoy.

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�10 / facultad de filosolía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevoleón / 11

ICI

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5

11
1

multidisciplinaria, y abarca los terrenos de la economía, la historia,
Como sabemos, la lucha insurgente, que tuvo en sus inicios
la filosofía, la sociología, la sicología, etc. Entre sus fines se encuentra diversas causas, y en lugares como la Nueva España empezó como
la promoción de una educación diversificada que ayude a crear un movimiento popular, terminó con un triunfo de las altas esferas
individuos críticos capaces de comprender y contrarrestar los efectos criollas (el caso del imperio de lturbide en México, es un buen ejemplo
de una política que tiende a la globalización. En todo caso, el término de ello). La separación política de España significó la negación de
es útil en cuanto multidisciplinario; pero a él yo le añado, en el caso un fuerte vínculo, el principal, con la vieja Europa, en pro de la
latinoamericano, el concepto de apropiación, es decir, la articulación aplicación de los modelos políticos de los Estados Unidos y de
hecha (a través de una estrategia selectiva) por nuestros críticos/as la modernidad a la francesa. Ante esta búsqueda de acceso al
de los modelos discursivos metropolitanos para su funcionamiento mundo occidental, hubo una reacción que perseguía la conservación
en nuestras realidades, cuyas condiciones suelen, por lo común, ser de ciertos elementos "constitutivos" de la hispanidad americana:
adversas y precarias. Así, la teoría crítica latinoamericana se convierte la Iglesia, la división social, la jerarquía militar, la educación
en una larga búsqueda por la consolidación de un discurso epistémico privilegiada, etc.
propio, capaz de dar cuenta de nuestra producción, en este caso,
literaria, consolidando, de esta forma, dos tradiciones propias, una
Con las batallas de Junín y Ayacucho (1824), el periodo
creativa y la otra, crítica.
colonial termina en Hispanoamérica, salvo los casos de Cuba y
Puerto Rico; el término de este periodo dio paso a la creación de
La cuestión, en sí, tiene que ver con una geopolítica del una serie de nuevos estados, gobiernos en proceso de germinación,
conocimiento en Occidente, en la cual los países denominados cúya estrategia de base fue la imitación de las formas de gobierno
metropolitanos (es decir, aquéllos cuya condición de poseedoras de los países liberales occidentales con mayor industrialización
de colonias en el denominado Nuevo Mundo posibi litó un (Estados Unidos, Inglaterra y Francia). De esta manera, las nuevas
desarrollo económico e industrial importante, a la par de una repúblicas oscilaron entre los patrones socio-económicos de la
hegemonía sobre los países colonizados) se constituían en Colonia y la instalación del proyecto liberal, el cual conllevaba una
productores de conocimiento; y los países otrora colonizados y perspectiva teleológica: reformar las conciencias para transformar
ahora en plena construcción, en productores de cultura. La división la realidad; es decir, promovía un sentido histórico, un avance hacia
también funcionó -de manera más radical- dentro de los propios la verdad a través de la condición natural del ser humano, dejando
países latinoamericanos con la oposición creada por Domingo atrás el trascendentalismo metafísico. El liberalismo luchó contra el
Faustino Sarmiento en su Facundo durante la mitad del siglo XIX: centralismo inherente a los países otrora dependientes y abogó por
civili~ación o barbarie. En esta visión, las grandes ciudades de la implementación de estructuras económicas y sociales de corte
Hispanoamérica, en especial México y Buenos Aires, se convirtieron burgués que promovieran la divisa de la modernidad: orden Y
en receptoras y en concentradoras de la modernidad, fin último de progreso. Este proceso de aplicación de modelos externos podría
las naciones emancipadas. El campo, el vasto campo leerse como una suerte de "neocolonialismo", en el sentido de una
latinoamericano, fue la tierra de la barbarie, donde se agrupaban los dominación económica, discursiva y epistémica por parte de estos
pueblos originarios, los mestizos, los "desheredados"; todos aquellos países metropolitanos sobre las nuevas naciones hispanoamericanas
que no pertenecían a la reducida elite criolla y patriarcal , y que intentaban imitarlas. La emancipación política de España llevó
por lo tanto estaban afuera de la semiosis hegemónica de la a la subyugación intelectual.
escrituralidad.
Sin embargo, no todos los modelos fueron "copiados" y
Este trabajo, entonces, podría definirse como la historia de aplicados "ciegamente"; hubo interpretaciones, lecturas inteligentes
una mirada, de una lectura, que ha ampliado, con los años, su que buscaron la apropiación y la articulación de dichos modelos
perspectiva. La historiografía de una ciencia que al cuestionar su discursivos para su aplicación a las realidades latinoamericanas.Tal
fue el caso de Andrés Bello. El interés constante del intelectual
objeto se cuestiona a sí misma.
venezolano fue la educación de las nuevas naciones americanas.

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�12 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 13

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Su larga estadía en Londres lo convirtió en testigo lejano
de la lucha de independencia, pero, en cambio, lo motivó a participar
de la lucha intelectual (al igual que fray Servando Teresa de Miar).
Bello, como bien señala Arturo Uslar Pietri2, no fue a Inglaterra para
integrarse a Europa sino a "buscar en Europa lo que le interesa para
América". Con plena conciencia de su condición americana, Bello
siempre pugnó por la educación como vía para la liberación; baste
recordar 1a redacción del Censor americano (1820), la Biblioteca
Americana (1823) y el Repertorio Americano (1826). La producción
de conocimiento era (y continúa siendo) una de las vías de
legitimación para los nuevos países. Con acierto, vio en la poesía
(designada por él como "gran obra de arte") una forma de producción
cultural y un "objeto" digno de estudio. A su formación neoclásica
(en la que Humboldt tuvo mucho que ver), Bello supo incorporar la
visión y la sensibilidad del romanticismo, creando un equilibrio entre
dos procesos en apariencia disímiles. Para él, la literatura era el
reflejo de la vida de un pueblo, por ello, la necesidad de crear un
discurso teórico-crítico era fundamental en el desarrollo intelectual
de las nuevas naciones. Para poder crear ese discurso epistémico,
sin embargo, era menester un espacio idóneo para la reflexión y la
producción de conocimientos: ese lugar fue la Universidad, la nueva
Universidad, alejada del control eclesiástico-colonial. Era el espacio
para la crítica académica.
El 28 de octubre de 1848, en su discurso sobre el aniversario
de la Universidad de Chile (creada a instancias del propio Bello en
1842), el intelectual venezolano se cuestionaba:

Una de las preocupaciones principales de Bello radicaba en la posible
disolución y desintegración de las nuevas naciones hispanoamericanas, pues cada una estaba construyendo su propia identidad;
Bello tenía como referente el desmoronamiento del imperio romano
(a través de la lectura del clásico The Decline and Fa// of the Roman
Empire, del historiador inglés Edward Gibbon). Ante su temor, buscó
elementos de unión. El principal fue el lenguaje. El intelectual
venezolano, radicado en Chile, estaba consciente de la necesidad
de buscar una forma de expresión propia, pero no estaba dispuesto
a borrar el pasado. Esta era su postura, de hecho, durante su famoso
debate (1842) con Domingo Faustino Sarmiento (exiliado en Chile
al igual que J.B. Alberdi, B. Mitre y J. M. Gutiérrez a causa de la
dictadura de Rosas), quien sí pugnaba por hacer tabla rasa y empezar
de cero. De esta preocupación resultó su Gramática, destinada a
los hablantes hispanoamericanos, y la cual "reaccionaba" contra la
concepción "lógico-general" de las gramáticas neoclásicas,
destacando los factores locales, históricos e irracionales del
lenguaje.
El problema del lenguaje es fundamental, pues significa, a
un tiempo, la unión con Occidente (para algunos el más pesado
lastre colonial) y la mejor vía para producir una expresión propia, ya
sea artística o crítica. Por ello, no es casualidad el reparo que hizo
Bello sobre el uso del lenguaje en Hispanoamérica; al negarle la
inmanencia lógico-gramatical al lenguaje, el autor de la Gramática
"alimentaba" el desarrollo de una expresión propia (artística y crítica),
que bien podría a futuro dejar de ser una rama, un apéndice de las
letras españolas. Esta postura "romántica" es un buen ejemplo de la
convivencia de dos o más modelos discursivos ejemplares en el
desarrollo intelectual latinoamericano. Aquí no hay anacronismo, sino
selección y rearticulación.

¿Estaremos condenados todavía a repetir servilmente las lecciones
de la ciencia europea, sin atrevernos a discutirlas, a ilustrarlas con
aplicaciones locales, a darles una estampa· de nacionalidad? S
asílo hiciésemos, seríamos infieles al espíritu de esa misma ciencia
europea, y le tributaríamos un estilo supersticioso que ella misma
condena(... ] Porque, o es falso que la literatura es el reflejo de la
Otro aspecto constitutivo y constante en la teoría crítica
vida de un pueblo, o es preciso admitir que cada pueblo de los qu, latinoamericana ha sido el mantenimiento y la defensa de la dimenno están sumidos en la barbarie es llamado a reflejarse en una
sión estética en la obra literaria, y por ello, es menester una breve
literatura propia, y a estampar en ella sus formas. 3

digresión. El modelo crítico pertenece a la Ilustración, es "producto"
de la razón, lo cual implica una "separación" de la sensibi!idad en los
estudios literarios. La agencia crítica latinoamericana, sin embargo,
ha sabido combinar estos dos "opuestos": razón y sentimiento. El
texto
matriz de esta postura sería, según mi perspectiva, La educación
2
Prólogo a Temas de crítica literaria, en Obras Completas de Andrés Bello, tomo
estética
del hombre (1795), de F. Schiller (porque la historiografía
IX. 1955, p. XVI.
3
literaria hispanoamericana suele partir de la estética hegeliana, cuyo
/bid, p. XXXVI.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / I~

14 / facultad de filosolía rletras

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precepto fundamental: el fin del arte es la consecución de lo bello
ideal, sería muy difundido entre nuestros intelectuales). Partiendo
de ciertos principios kantianos, Schiller se aboca a la tarea de
defender la causa de la belleza, ante un corazón que sabe sentirla y
manejarla con toda sus fuerzas. 4 Su tesis reside en que la belleza
es inherente al ser humano, pero el desarrollo y el encumbramiento
de la razón la han oscurecido sobremanera, convirtiendo al ser
humano en un ente pensante pero insensible. El alejamiento del
arte ideal preocupaba al filólogo alemán, pues sabía que éste era
producto de la libertad y estaba regido por la "necesidad de los
espíritus". El texto se estructura con base en la oposición: hombre
físico/hombre problemático, que bien podría leerse como estado
natural vs. estado moral. En esta lectura, el desarrollo de la razón ha
ido alejando al ser humano de su estado "natural", regido por los
sentidos en aras de un universal abstracto: el gobierno metafísico
de la razón. A Schiller le preocupaba el lugar que ocuparía el estudio
de la belleza artística dentro de la construcción del nuevo concepto
de Estado, de hecho, buscaba la armonía de un tercer carácter (ni
puramente físico, ni puramente moral) que ayudara al Estado a
enaltecer a los individuos, no sólo lo objetivo y genérico, sino también
lo subjetivo y específico del carácter. 5 Al igual que Bello y más tarde
Rodó (y los futuros miembros del Ateneo de la Juventud), para
Schiller, el modelo de Estado era Grecia, cuya armonía entre la razón
y el sentimiento de lo bello regía el comportamiento de los
ciudadanos. El problema residía en la separación de la educación
de las potencias humanas (por separado) que el nuevo concepto de
Estado estaba promoviendo, haciendo imposible la transformación.

sensibilidad ayuda no sólo a percibir lo bello, sino conlleva, a su vez,
a una mejora del conocimiento mismo, claro es, sin dejar que el
sentimiento de lo bello nuble el entendimiento de la razón.
En pocas palabras, la belleza sería el vínculo que uniría los
estados del ser humano (físico y moral), creando ese tercer carácter,
tan necesario para la armonía entre los individuos y el Estado.
Mutatis mutandis, la configuración de los estados hispanoamericanos vivió un proceso semejante. El liberalismo buscó la
concentración de poder en el Estado, la disminución del poder político
Y económico de la Iglesia; en pocas palabras, perseguía una
tran~for~ación social-política-económica casi total. En este proceso,
la elite m.tele~t~al se procuró un espacio, y, en muchos aspectos,
tuvo que res1st1r" los futuros embates del positivismo a ultranza que
lo~ nuevos_gobiernos promovieron e impusieron, desde la segunda
mitad del siglo XIX, con ahínco, en desmedro del goce estético en la
reflexión crítica, cuyo máximo defensor sería el crítico uruguayo
José Enrique Rodó y su Ariel (1900).
Vo~viendo al t~ma de la independencia cultural, a lo largo
del subcontmente, la busqueda por una literatura nacional se convirtió
en primer~ necesidad. La Academia tu\-0 aún más alta significación
democratizando los estudios literarios y asignando las distinciones
ª( mérito, sin distinguir ni edad, ni posición social, ni bienes de fortuna,
m nada que no fuera lo justo y elevado( ...] Pero, para mí, lo grande
Y trascendente de la Academia, fue su tendencia a mexicanizar la
literatura, emancipándola de toda otra y dándole carácter peculiar. 7

¿ Cabe esperar del Estado que realice esa transformación?

Así describía Guillermo Prieto el origen y el propósito
de la Academia de Letrán, fundada en los albores del México
independiente (1836) por jóvenes estudiantes como Prieto
Lacunza, Navarro, Ignacio Ramírez (futuro introductor de los estudio~
de estética en sus "Lecciones de literatura"), etc., y plumas
Obviamente, Schiller no niega el papel "civilizador'' que ha jugado co_n~agradas (Quintana Roo, principalmente). Uno de los
la razón en el mundo occidental. Pero la exclusividad de la razón ObJet1vos, quizá el principal, era la eliminación de la imitación servil
no ayuda a la "eliminación de la barbarie". La ilustración no basta tan mal interpretada desde las lecturas neoclásicas sobr~
es menester educar "la facultad sensible", fin último del texto. L~ Aristóteles. Sin embargo, para que pudiese existir una "literatura
Imposible. El Estado, tal como está hoy constituido, ha sido el
causante de mal; y el Estado tal como la razón lo propone en fa
idea, lejos de poder fundar esa humanidad mejor, necesita fundarse
en ella.6

• La educación estética del hombre. 1928, p. 9.
5 /bid. p. 22.
6 /bid. p. 42.

7

Prieto, Guillermo. 1996. Memorias de mis tiempos, p. 96.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 17

16 / facultad de filosofía yletras

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5

1

nacional" independiente, original y representativa era preciso definir
y describir el "objeto" de estudio de este naciente modo de
conocimiento latinoamericano, es decir, era necesario fijar un "corpus•
y establecer un canon. Alfonso Reyes nos recuerda que sin literatura
no puede haber crítica; en el caso latinoamericano, sin embargo,
bien podría decirse que, en gran medida, ha sido la crítica quien ha
"fundado" a la literatura.

indígenas (con sus lenguajes), lo femenino, el campo, lo mestizo, la
ne_gritud, ~te. Pero, a ~esar de. ~llo,. la incipient~ te?rí~. crí!i?a
latinoamericana perseguIa ya la originalidad Ysu propia sIgrnf1cac1on,
y sabía que era dentro de nuestras sociedades donde se debía
rastrear la "expresión auténtica de nuestra nacionalidad". De esta
manera, Lastarria advertía a los críticos y creadores sobre las manías
que se debían evitar y los peligros que podían correr:

Cuestión similar ocurría en la Asociación de Mayo (1838),
en Buenos Aires, presidida por Esteban Echeverría, cuyo Credo
agrupaba a los jóvenes escritores románticos argentinos. La
asociación se disolvió pronto con la dictadura de Rosas, pero su
influencia prendió en Santiago de Chile, donde, el 3 de mayo de
1842, al inaugurase la Sociedad Literaria con el famoso discurso de
su director, José Victorino Lastarria, se nos advertía:

Debo deciros, pues, que leáis los escritos de los autores franceses
de más nota en el día; no para que los copiéis y trasladéis sin tino
a vuestras obras, sino para que aprendáis de ellos a pensar, para
que os empapéis en ese colorido filosófico que caracteriza su
literatura, para que podáis seguir la nueva senda y retratéis al vivo
la naturaleza[...] No señores, fuerza es que seamos originales,
tenemos dentro de nuestra sociedad todos los elementos para serlo,
para convertir nuestra literatura en la expresión auténtica de nuestra
nacionalidad[...] Es preciso que la literatura no sea el exclusivo
patrimonio de una clase privilegiada, que no se encierre en un
círculo estrecho, porque entonces acabará por someterse a
un gusto apocado a fuerza de sutilezas.9

Mas concretando estas observaciones a nuestro asunto, ¿de qué
manera podemos ser prudentes en la imitación? Preciso es
aprovecharnos de las ventajas que en la civilización han adquirido
otros pueblos más antiguos: esta es la fortuna de los americanos.
¿Qué modelos literarios serán, pues, los más adecuados a nuestras
circunstancias presentes? vastos habrían de ser mis conocimientos,
y claro y atinado mi juicio para resolver tan importante cuestión;
pero llámese arrogancia a lo que quiera, debo deciros que muy
poco ~enemos que. imitar: nuestra literatura .debe sernos
exclusivamente propia, debe ser enteramente nacional. Hay una
literatura que nos legó España con su religión divina, con sus
pesadas e indigestas leyes, con sus funestas y antiguas
preocupaciones. Pero esa literatura no debe ser la nuestra, porque
al cortar las cadenas enmohecidas que nos ligaran a la Península,
8
comenzó a tomar otro tinte muy diverso nuestra nacionalidad.

El soporte crítico de esta perspectiva "insurgente" era un acto
de apropiación de algo que nos pertenece: la tradición occidental,
de donde obviamente proviene el sentido de lo bello. Si se veía al
yugo colonial como un lastre, se reconocía, en cambio, el legado
del idioma y la cultura como una llave para entrar al banquete
de la civilización, al cual, según Alfonso Reyes, habíamos llegado
tarde, pero luchando por ponernos "al día". En esta temprana
visión, lo marginal seguía siendo amplísimo: el pasado y el presente

8

Lastarria, José Victorino. 1944. Lastarria, p. 11.

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La preoc~~acion fue constante, la co~!IngencIa pollt1ca, sin embargo,
obstaculizo sobremanera la concrecIon de estos proyectos. Guerras
continuas entre liberales y conservadores, caprichos de caudillos
convertidos en dictadores, exilios frecuentes de intelectuales, eternas
crisis financieras grandes porcentajes de analfabetismo,

mr .

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.

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a ginalizac1on extre_ma y un centralismo ~nferm1zo, fueron lugares
comunes en esos anos. En el caso mexicano, los anhelos de la
Academia de Letrán hubieron de esperar hasta la caída del imperio
de Maximiliano, en 1867, para proseguir su proyecto, ahora bajo la
guía de Ignacio Manuel Altamirano, quien reunió a los intelectuales
de ambos bandos en el proyecto cultural que significó la revista
Renacimiento (1869), donde procuraría, a través del talento
de los escritores consagrados y de regreso ya a la actividad artística
y de los jóvenes talentos, vindicar nuestra querida patria de la
acusación de barbarie con que han pretendido infamarfa los escritores
franceses...10 El fin consistía en destruir el silencio forzado en la
década de lucha (1857-1867) por la Reforma y contra la Intervención
Y el Imperio, y reactivar el esfuerzo por la creación de una literatura

9

/bid. p.18.

10

Altamirano, Ignacio M. 1949. La literatura nacional, p. 219.

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 19

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nacional; la labor era de tal magnitud, que el mismo Altamirano tuvo aumentada en 1892). El título anunciaba ya la negación, el
que "olvidar" su petición, expuesta en el discurso "Contra la amnistía" enmudecimiento que Pimentel le aplica a las literaturas indígenas
(1861 ), de castigar con la muerte a los conservadores. El trabajo por (extraño en alguien como él, que había dedicado varios estudios
historiar el desarrollo de las letras mexicanas se observa en esos lingüísticos a diversas lenguas autóctonas).
años en Las revistas literarias de México (1821-1867), del propio
Altamirano y El movimiento literario en México, del cubano Pedro
Sin embargo, lo más importante del texto de Pimentel es su
Santicilia. A todas luces era un esfuerzo por ponerse "al día". La introducción, en la cual definía su teoría crítica y de paso intentaba
posesión de una "literatura nacional" representaba no sólo un definir la función social de la crítica. Partiendo del principio hegeliano
producto del progreso, sino su mejor difusora. Altamirano, al igual de que el arte es la representación de lo bello ideal, y de la idee:
que Lastarria, invitaba (arengaba) a los escritores nacionales a buscar schilleriana de que lo bello es bueno, Pimentel luchaba contra el
en el país los motivos y los materiales para sus creaciones: la derrota realismo positivista que ensalzaba lo '1eo" en la producción literaria.
del mundo indígena, las leyendas y oprobios de la Colonia, las En esta perspectiva, lo bello representaba la moral, la ética, la libertad.
cruentas luchas insurgentes, los años de revueltas entre centralistas La crítica literaria, así, se convertía en una lección práctica de
y federalistas, las intervenciones norteamericana y francesa, la vida literatura, pues aplicaba a un objeto determinado por la idea de lo
provinciana, etc., en fin, el telar era inmenso y la urgencia de una bello, los conocimientos "generales" que todo "ilustre letrado" debía
expresión auténticamente nacional, enorme.
poseer. Pimentel defendía la función crítica, advirtiendo la necesidad
de su voz dentro del campo de la creación. Y para su legitimación
Para proseguir con las lecciones y ejemplos de Guillermo apelaba a la definición y autoridad del Diccionario de sinónimos, de
Prieto e-Ignacio Ramírez, Altamirano "revivió" el Liceo Hidalgo en García de la Huerta: La crítica-nos explicaba parafraseando a García
1872 (su primera etapa abarcó diez años, 1850-60, Yestuvo bajo el de la Huerta- es un examen imparcial en que se elogia lo bueno y
talento y la dirección de Francisco Zarco, quien, con sus ensayos se reprende lo malo, exponiendo la razón en que se funda. 11
"Discurso sobre el objeto de la literatura" y "De la misión de la crítica",
se convirtió en un precursor de nuestra crítica moderna), lugar en
Ante la acusación popular y el lugar común de asociar a la
donde, años más tarde (1886), el Maestro de Tixtla y el crítico crítica con el murmullo mal intencionado, Pimentel expuso (siguiendo
Francisco Pimentel sostendrían el famoso debate entre la el extraordinario ensayo "De la misión de la crítica", de Francisco
independencia cultural a ultranza (Altamirano), la cual urgía la elabo- Zarco, donde se afirma que el crítico es la "Atalaya" del buen gusto y
ración de un discurso literario propio, y el conservadurismo lingüístico, el posible director de un movimiento literario) las funciones de la
restringido a las norm~s pétreas de la gramática, promovido por crítica literaria:
Pimentel. Esta contienda demuestra la perduración de una
problemática fundamental en la elaboración del discurso crítico
La crítica es un examen. El examen supone que la crítica no
considera las cosas ligeramente, no se deja llevar de las primeras
latinoamericano, a saber: la búsqueda de un instrumental teóricoimpresiones, sino que estudia, analiza, compara, consulta; en una
crítico propio, capaz de dar cuenta de nuestra producción literaria.
palabra, practica todo aquello que es necesario para formar un
Para los conservadores, las preceptivas y gramáticas eran las únicas
juicio concienzudo y escrupuloso.
fuentes; los liberales y "románticos" pugnaban por una ampliación
Es imparcial. La crítica, cuando lo considera justo, censura a los
del espectro, dejando entrar a la inspiración y demás actividades del
amigos y aplaude a los enemigos; no está dominada por el
espíritu.
El caso de Pimentel es interesante: fue, quizá, el primer
crítico literario de profesión; su erudición y la biblioteca de su
cuñado, Joaquín García lcazbalceta, le ayudaron a emprender
su obra magna: Historia crítica de la literatura y de las ciencias en
México, desde la Conquista hasta nuestros días (1885, edición

mezquino espíritu de la secta, partido o provincialismo; juzga
a la humanidad en este o en aquel individuo, haciendo abstracción
de las circunstancias particulares que pudieran apartarla
de la verdad. La crítica no conoce el capricho, ni las afecciones

------11

Pimentel, Francisco. 1885, p. 35.

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personales, ni menos la envidia, sino que con la ley del arte en la de Instrucción Pública (a cargo de Ignacio Mariscal), incorporó los
mano absuelve o condena inflexiblemente.
estudios de corte positivista francés, privilegiando las ciencias
La crítica elogia lo bueno y reprende lo malo. Esto explica
perfectamente que la crítica no es sinónimo de sátira o burla, de
manera que si todo lo que se encuentra en una obra es bueno, la
crítica no hace más que elogiar; no pronunciará una sola palabra
de represión.
La crítica expone la razón en que se funda; es decir, no se contenta
con estampar decisiones dogmáticas, sino que funda sus juicios. 12

Esta postura será retomada, en gran parte, por Alfonso Reyes en su
"Aristarco o anatomía de la crítica" (1941) con la intención de
"legitimar" el papel de la crítica dentro de los discursos culturales,
dejando en claro que no es censura, sino una forma, la mejor tal
vez, de enriquecer el disfrute de la obra literaria y de incorporarla en
el marco de la cultura.
En todo caso, la búsqueda constante por la expresión
auténtica, tuvo pronto su primer resultado, aunque éste fue distinto
al esperado oor los nacionalistas.

1.1 EL FRUTO PRIMERO: EL MODERNISMO
Tanto Henríquez Ureña (Las corrientes literarias en la América
Hispánica), como Ángel Rama (Rubén Darío y el modernismo),
coinciden en ver al movimiento literario denominado como "modernismo" como resultado, en cierta medida, de una reestructuración social,
política y económica en el subcontinente. El crítico dominicano
llamaba "Periodo de organización" a los treinta años que van de 1860
a 1890, en los cuales las repúblicas hispanoamericanas consolidaron,
en buena parte, sus modelos políticos e implantaron reformas en la
educación. En la Argentina, luego de la caída de Rosas (1852), el
equipo intelectual exiliado regresó y con las Bases, de J.B. Alberá
como texto fundacional, se consolidaron y se sucedieron en la
presidencia tres escritores: Bartolomé Mitre (1862-68), Domingo F.
Sarmiento (1868-74) y Nicolás Avellaneda (1874-80). En México, el
9 de noviembre de 1869, Gabino Barreda, a través de la Ley Orgánica

12

/bid, p. 36.

naturales y la lógica en desmedro de los estudios humanísticos. Las
nuevas sociedades se reagruparon; surgía entonces una importante
división del trabajo; igualmente se consolidaba la prensa, creando
un nuevo tipo de escritor: el reporter (el término se castellanizaría
muchos años después). Obviamente, este desarrollo, que no es otro
sino la implementación del modelo capitalista, fue desigual en
Latinoamérica. Hubo ciudades que se "acercaron" a las metrópolis
europeas y norteamericanas: México, Santiago, Buenos Aires, y fue
en ellas donde el modernismo -movimiento eminentemente urbanoprendió fuertemente, creando no un modernismo, sino varios, como
advierte José Emilio Pacheco en su Antología del modernismo. No
hay que olvidar que Darío inició su "viaje literario" en Valparaíso
(donde publicó, en 1888, Azu~, pasando a Santiago y luego a Buenos
Aires, y de allí a España y París, donde se agruparía la segunda
generación modernista, creando una verdadera conciencia de
pertenencia al subcontinente latinoamericano.
El modernismo manifiesta un isocronismo cultural, una
"eliminación" de diferencias con la modernidad metropolitana. Es un
proceso transculturador que se basa, entre otras cosas, en la
apropiación, a través de una selección y una articulación de ciertos
modelos literarios galos para su (re)invención en las letras castellanas.
La historiografía literaria de la primera mitad del siglo XX
(pienso en Luis Alberto Sánchez y Enrique Anderson lmbert, por
ejemplo), solía designar a José Martí y a Manuel Gutiérrez Nájera
üunto con Julián del Casal, José Asunción Silva) como "precursores"
de este movimiento literario; sin embargo, en las últimas décadas,
nuevas lecturas (las de Federico de Onís, José Emilio Pacheco,
Porfirio Martínez Peñalosa, Francisco González Guerrero, Ra1mundo
Lazo, etc.) demuestran su pertenencia como iniciadores del
modernismo.
Gutiérrez Nájera fue el iniciador de la teoría estética
modernista13 • Su manifiesto era claro: el fin del arte es la consecución
3
' Además es el iniciador de la novelística modernista. Recientemente Belem
Clark de Lara (UNAM) descubrió la novela najeriana Por donde se sube al cielo
fechada en 1882, es decir, tres años antes de Amistad funesta, de J. Martí,
considerada hasta entonces como la primer novela del movimiento.

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personales, ni menos la envidia, sino que con la ley del arte en la de Instrucción Pública (a cargo de Ignacio Mariscal), incorporó los
mano absuelve o condena inflexiblemente.
estudios de corte positivista francés, privilegiando las ciencias
La crítica elogia lo bueno y reprende lo malo. Esto explica
perfectamente que la crítica no es sinónimo de sátira o burla, de
manera que si todo lo que se encuentra en una obra es bueno, la
crítica no hace más que elogiar; no pronunciará una sola palabra
de represión.
La crítica expone la razón en que se funda; es decir, no se contenta
con estampar decisiones dogmáticas, sino que funda sus juicios. 12

Esta postura será retomada, en gran parte, por Alfonso Reyes en su
"Aristarco o anatomía de la crítica" (1941) con la intención de
"legitimar" el papel de la crítica dentro de los discursos culturales,
dejando en claro que no es censura, sino una forma, la mejor tal
vez, de enriquecer el disfrute de la obra literaria y de incorporarla en
el marco de la cultura.
En todo caso, la búsqueda constante por la expresión
auténtica, tuvo pronto su primer resultado, aunque éste fue distinto
al esperado oor los nacionalistas.

1.1 EL FRUTO PRIMERO: EL MODERNISMO
Tanto Henríquez Ureña (Las corrientes literarias en la América
Hispánica), como Ángel Rama (Rubén Darío y el modernismo),
coinciden en ver al movimiento literario denominado como "modernismo" como resultado, en cierta medida, de una reestructuración social,
política y económica en el subcontinente. El crítico dominicano
llamaba "Periodo de organización" a los treinta años que van de 1860
a 1890, en los cuales las repúblicas hispanoamericanas consolidaron,
en buena parte, sus modelos políticos e implantaron reformas en la
educación. En la Argentina, luego de la caída de Rosas (1852), el
equipo intelectual exiliado regresó y con las Bases, de J.B. Alberd
como texto fundacional, se consolidaron y se sucedieron en la
presidencia tres escritores: Bartolomé Mitre (1862-68), Domingo F.
Sarmiento (1868-74) y Nicolás Avellaneda (1874-80). En México, el
9 de noviembre de 1869, Gabino Barreda, a través de la Ley Orgánica

12

/bid, p. 36.

naturales y la lógica en desmedro de los estudios humanísticos. Las
nuevas sociedades se reagruparon; surgía entonces una importante
división del trabajo; igualmente se consolidaba la prensa, creando
un nuevo tipo de escritor: el reporter (el término se castellanizaría
muchos años después). Obviamente, este desarrollo, que no es otro
sino la implementación del modelo capitalista, fue desigual en
Latinoamérica. Hubo ciudades que se "acercaron" a las metrópolis
europeas y norteamericanas: México, Santiago, Buenos Aires, y fue
en ellas donde el modernismo -movimiento eminentemente urbanoprendió fuertemente, creando no un modernismo, sino varios, como
advierte José Emilio Pacheco en su Antología del modernismo. No
hay que olvidar que Darío inició su "viaje literario" en Valparaíso
(donde publicó, en 1888, Azu~. pasando a Santiago y luego a Buenos
Aires, y de allí a España y París, donde se agruparía la segunda
generación modernista, creando una verdadera conciencia de
pertenencia al subcontinente latinoamericano.
El modernismo manifiesta un isocronismo cultural, una
"eliminación" de diferencias con la modernidad metropolitana. Es un
proceso transculturador que se basa, entre otras cosas, en la
apropiación, a través de una selección y una articulación de ciertos
modelos literarios galos para su (re)invención en las letras castellanas.
La historiografía literaria de la primera mitad del siglo XX
(pienso en Luis Alberto Sánchez y Enrique Anderson lmbert, por
ejemplo), solía designar a José Martí y a Manuel Gutiérrez Nájera
üunto con Julián del Casal, José Asunción Silva) como "precursores"
de este movimiento literario; sin embargo, en las últimas décadas,
nuevas lecturas (las de Federico de Onís, José Emilio Pacheco,
Porfirio Martínez Peñalosa, Francisco González Guerrero, Ra1mundo
Lazo, etc.) demuestran su pertenencia como iniciadores del
modernismo.
Gutiérrez Nájera fue el iniciador de la teoría estética
modernista13 • Su manifiesto era claro: el fin del arte es la consecución
13
Además es el iniciador de la novelística modernista. Recientemente Belem
Clark de Lara (UNAM) descubrió la novela najeriana Por donde se sube al cielo
lechada en 1882, es decir, tres años antes de Amistad funesta, de J. Martí,
considerada hasta entonces como la primer novela del movimiento.

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de lo bello ideal, ya que la simple imitación no basta para producir la fueron la más fiel representación cultural de su tiempo. Su escritura.
concreción estética. Así lo expuso, para defenderse de un crítico fue a todas luces, nueva y nueva fue su producción ensayística. Y
positivista, en su artículo "El arte y el materialismo" (1876): 1º Que a en 'ella destacan dos nombres fundamentales en la teoría crítica
arte tiene por objeto la consecución de lo bello; 2º que lo bello no latinoamericana: José Martí y José Enrique Rodó.
puede encontrarse en la materia, sino con relación al espíritu; y 3'
que el amor es una inagotable fuente de belleza. 14 Gutiérrez Nájera
El poeta y crítico cubano, en su eterna lucha por liberar su
"desobedeció" a sus "maestros" (Prieto y Altamirano, quien terminó isla del colonialismo español y salvarla del imperialismo
por apoyarlo) y no buscó sus temas en el fértil suelo patrio, sino en norteamericano, fue el primer intelectual en diferenciar y destacar
sus lecturas francesas; era un lector indisciplinado que se guiaba (siguiendo la famosa frase de Bolívar: "sor:nos un peq_ueño gé_nero
por la delectación y el estilo de vida de fláneur a la mexicana humano") nuestra situación de dependencia neocolonial. MartI nos
Irónicamente, ese "desvío" condujo a la más alta y auténtica acerca a las problemáticas de las colonias árabes, asiáticas Y
manifestación de las letras hispanoamericanas. Existen, tambiél\ africanas; fue, siguiendo a Roberto Fernández Retamar, el primer
en la escritura najeriana, dos términos fundamentales para la teoría crítico del "tercer mundo". Y es que Martí, con su escritura que supo
crítica finisecular: cruzamiento y literatura propia. El primer términQ equilibrar la dimensión estética con las necesidades y pre°&lt;:upaciones
expuesto para defender a la Revista Azul (1894-1896) de la acusación de su tiempo, configuró y consolidó una nueva especie de intelectual:
de afrancesamiento, denunció la necesidad de la lectura de otras el intelectual orgánico, aquél que se basa en el ejercicio del criterio,
literaturas para enriquecer la propia. Dentro de esta perspectiva, la siendo consecuente con sus ideas (de hecho, murió defendiendo su
obra de Rubén Darío (máximo exponente del modernismo) sería ideología).
una clara muestra de este cruzamiento literario y una prueba del
isocronismo cultural que aquella época vivía. La "literatura propia'
A diferencia de Sarmiento, el modelo crítico martiano es
era la respuesta najeriana al antiguo debate sobre la construcción incluyente, mira hacia "la barbarie", pues sospecha que el concepto
de la literatura nacional; el Duque Job se negaba a "cercar" su "civilización" apela a un solo patrón: el capitalismo de los países
producción a los límites geográficos y culturales de su patria y apelaba más desarrollados, cuyo modelo es inaplicable en nuestras
a la amplitud de formas, temas, estilos, etc. que le ofrecía la cultura circunstancias. Nuestra América (la infeliz, como él la llama), ha
universal.
padecido los embates de las potencias norteamericana y
europeas, pero en su resistencia ha creado modelos propios. Ante
Entonces la gran respuesta del modernismo fue la esta situación, Martí procura la observación y el aprendizaje de lo
apropiación de lo mejor que la herencia cultural occidental ofrecía propio, de nuestra condición "mestiza". Su ensayo capital, "Nuestra
en ese momento, así como la libertad (ya sea a través del verso América" (1891 ), confirma la originalidad de nuestros países y sus
blanco, el colorido y la voluptuosidad) en las formas de los géneros creaciones, sin olvidar los logros de los centros metropolitanos.
discursivos, tanto poéticos como en prosa, para transformar a lnjértese -nos dice- en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco
lenguaje en general.
ha de ser de nuestras repúblicas. Por ello es fundamental el
conocimiento de las propias raíces: los pueblos originarios; antes
Estas posturas teórico-estéticas dieron pie (sobre todo que Grecia, están las civilizaciones prehispánicas. La autoctonía,
a los críticos positivistas) a encerrar a los autores modernistas la especificidad de la América mestiza, era una búsqueda de
en la subjetividad de sus Torres de marfil, creando el lugar común primer orden para la escritura martiana; de allí la importancia dada a
del artista que le da la espalda a su tiempo. Nada más falso. las culturas indígenas como dueñas originales del suelo americano.
Los modernistas, con todo y su subjetivismo (y sobre todo por ello), Fue, además, uno de los primeros (antes estuvo Francisco Bilbao)
en advertir la amenaza que, para las repúblicas latinoamericanas,
representaría el imperialismo y el paternalismo norteamericanos,
consolidados a través de una aristocracia mercantil que había
14
Gutiérrez Nájera, Manuel. 1995. Obras Completas, vol. 1, p. 54.
hecho de su nación una "república de clases". El nacionalismo

�24 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 2~

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revolucionario de Martí, huelga decirlo, fue la fuente principal ideológico y militar del pragmatismo de la democracia norteamede la crítica revolucionaria cubana a partir del triunfo castrista ricana, a saber: el lugar de la educación estética en las nuevas
de 1959.
sociedades. El intelectual uruguayo, tomando a los personajes de
La Tempestad, designó a la juventud de nuestra América como Ariel,
El otro gran ensayista del modernismo, José Enrique Rodó, el discípulo privilegiado de Próspero, el viejo mago y maestro que
al contrario de Martí, pugnó por una elite ilustrada, un grupo selecto bien podría leerse como la visión estético-ideológica clásica
de custodios de la educación estética. En su primer gran ensayo, (grecolatina), renovada a través de Renán, y asoció a Calibán con el
"Rubén Darío" (1899), niega retóricamente el "origen americano" del pragmatismo norteamericano. (Este trío de personajes han cambiado
autor de Prosas profanas. Nuestra América, nos advierte, no está sus roles en las diferentes lecturas postcolonialistas -&lt;:orno la de
en condiciones de producir un genio de tal magnitud (un par de años Fernández Retamar-, que han terminado por leer a Próspero como
después, Justo Sierra, en el prólogo a Peregrinaciones, 1901 , de R. una estrategia colonizadora de Occidente y a Calibán -anagrama
Darío, refutaría esta tesis e insistiría en el carácter americano del de caníbal- como el símbolo de la autoctonía y la barbarie
poeta nicaragüense. Años antes, en 1896, en el prólogo a Poesías,
latinoamericana.)
de M. Gutiérrez Nájera, Sierra criticaba los juicios canónicos de
Menéndez y Pelayo sobre nuestras letras, convirtiéndose en uno de
Si bien Rodó no censuraba la democracia, sí la criticaba
los principales fundadores de la crítica latinoamericana). Veía Rodó
por su tendencia a mediocretizar a la sociedad, en desmedro del
a Darío como un hombre etéreo, cuya escritura transformó y renovó
desarrollo
de los elegidos y dotados por el genio, y de la facultad de
la lengua castellana, llenándola de voluptuosidad y de colores y
percepción
estética. Por ello acudía a Schiller para demostrar el grave
formas nunca antes vistas. El ensayo reconoce las fuentes darianas:
error
de
los
estados que no alientan la educación estética: la mejor
Hugo, Méndez, Verlaine, etc., pero muestra el "carácter original" de
la escritura del vate nicaragüense. Advierte una nueva especie de vía para retomar las enseñazas de la civilización griega y de los
escritor (inmerso, y por ello desplazado, en el nuevo mercado burgués, preceptos cristianos.
que lo orilla a la automarginalización y a la bohemia y a buscar en lo
El Ariel, como se verá más adelante, representó un modelo
bello todo lo humano que la industrialización ha borrado en aras del
progreso, terminando por convertirse en un producto de consumo a seguir, una guía intelectual que apelaba a los derechos de la
popular), y al mismo tiempo un nuevo tipo de ensayista:
tradición clásica y legitimaba el quehacer intelectual latinoamericano,
dando una identidad continental y una estrategia de lucha ante el
Yo soy un 'modernista' también; yo pertenezco con toda mi alma a pragmatismo industrializado.
la gran reacción que da carácter y sentido a la evolución del
pensamiento en las postrimerías de este siglo... 15

El siglo XX representaría para la agencia crítica latinoamericana la persecución de los anhelos martianos y arielistas, buscando
Caso interesante en el que se resalta la primera persona de la voz
una comunión entre democracia y educación estética.
crítica y su pertenencia a un modelo estético-ideológico preciso,
dando inicio a una nueva etapa en la agencia crítica latinoamericana.
La llegada del siglo XX trajo consigo la consolidación 2. EN BUSCA DE NUESTRA EXPRESIÓN CRÍTICA
de la crítica modernista con el Ariel. El personaje shakespeariano le
El nuevo despertar intelectual de México, como de toda la América
sirvió a Rodó para plantear una problemática latente durante todo
Latina en nuestros días, está creando en el país la confianza en su
el siglo anterior, pero detonada en los últimos lustros con el avance
propia fuerza espiritual. México se ha decidido a adoptar la actitud
15

Rodó, José Enrique. 1989. "Rubén Darío". En Arie/ y otros ensayos, p. 169.

de discusión, de crítica, de prudente discernimiento, y no ya de
aceptación respetuosa, ante la producción intelectual y artística
de los países extranjeros; espera, a la vez, encontrar en las

�26 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 27

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de México durante el siglo de independencia política; (y] la historia
sintética de esa producción durante el mismo siglo.'~ª Esta visión
ancilar continuó en otro ateneísta, Carlos González Peña, autor de
Tal como apuntaba Henríquez Ureña, la Revolución Mexicana produjo la Historia de la literatura mexicana (1928), texto mantenido en este
un profundo cambio en el mundo intelectual mexicano. Mudanza de primer estadio: "La literatura mexicana es una rama de la española.
9
la cual él y Alfonso Reyes formaron parte, pues entre los años de Como ésta, sírvese de un mismo instrumento: el idioma común.'~
1909 y 1911 pertenecieron al Ateneo de la Juventud, que bajo la luz Para González Peña, nuestra "civilización mexicana" nació cuando
de los festejos del Centenario intentaba iluminar la nueva vida entraron en contacto los misioneros españoles con los "naturales".
intelectual mexicana. En el campo de los estudios literarios la Antes de ello, no existían ni la cultura ni la dimensión estética en el
pregunta fundamental era por la existencia de una literatura n¡:lcional mundo precortesiano. Distinto rumbo tomarían, en cambio, las
(o, como sucedería, "nacionales", pues cada estado creó una posteriores concepciones sobre nuestras letras de Henríquez Ureña
"identidad propia"): ¿existe, como realidad distinta, la literatura y Luis G. Urbina, quienes pusieron más empeño en la búsqueda de
latinoamericana? El propio Henríquez Ureña señalaba, en sus inicios una expresión propia, que confirmara la independencia cultural.
como crítico, que nuestra literatura era un apéndice de la tradición
Este primer estadio terminó completamente en Henríquez
española:
Ureña con la elaboración de los Seis ensayos en busca de nuestra
Nuestra literatura hispanoamericana no es sino una derivación de expresión (del cual hablaré más adelante), y ya mostraba una
la española, aunque en los últimos tiempos haya logrado refluir, metamorfosis en La vida literaria de México, de Urbina (al que también
influir sobre aquélla con elementos nuevos, pero no precisamente
me referiré en las siguientes páginas). De cualquier modo, las
americanos. 17
inquietudes ateneístas: la búsqueda de nuestra expresión, el deseo
La búsqueda de esos elementos fue uno de los móviles del grupo. de emancipación cultural, y la conciencia de la pertenencia a
Reyes, por ejemplo, encontró en la poesía de M. J. Othón ciertos Occidente, produjeron dos obras capitales para la crítica
elementos distintos que iban más allá de la llana descripción de la hispanoamericana.
"exuberancia" americana, lo mismo procuró con el ·paisaje en la
Tanto Cuestiones estéticas (1911) como Horas de estudio
poesía mexicana del siglo XIX, en esos días tan próxima y tan poco
(1910)
son
una muestra cabal de las inquietudes que a lo largo de
estudiada. La independencia literaria, proclamada por Bello en los
sus
vidas
desarrollarían
Reyes y Henríquez Ureña. Ya antes, en 1905,
albores de las repúblicas, pero poco consolidada con el transcurso
el
crítico
dominicano
reflexionaba
sobre el Ariel de Rodó y su
del tiempo; fue esa "urgencia romántica de expresión" a la que se
importancia
en
la
educación
de
la
juventud
americana. Estos nuevos
abocaron los ateneístas.
discípulos de Próspero (Rodó), quisieron ver en el ejemplo clásico y
Los esfuerzos ateneístas por construir una literatura occidental de Ariel el modelo a seguir: conseguir a través d~I cultivo
nacional tuvieron, según mi perspectiva, dos momentos casi espiritual y la educación estética la emancipación cultural americana
simultáneos. El primero, como recién he señalado, fue la concepción y, asimismo, dar una estocada a la educación positivista de corte
de las letras mexicanas como apéndice de las españolas; en él se pragmático:
creaciones de sus hijos las cualidades distintivas que deben ser la
base de una cultura original. 16

adscriben el primer Henríquez Ureña, quien Uunto con Luis G.
Urbina y Nicolás Rangel) emprendió la famosa Antología del
Centenario, bajo la supervisión de Justo Sierra, y que tenía por
objetivo "la selección extensa y cuidadosa de la producción literaria
16 Henríquez Ureña, Pedro. "La influencia de la Revolución en la vida intelectual
de México". En Obra Crítica. 1960, p. 611.
11
/bid, "Horas de estudio", p. 135.

Pálida gloria será la de las épocas y las comuniones que
menospreci,nn esa relación estética de su vida o de su
propaganda.

'ª Antología del Centenario. 1985, p. IX.
: Historia de la literatura mexicana. 1977, p.15.
Rodó, José Enrique. Ariel y otros ensayos. 1989, p. 18.

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y el modelo a seguir era Grecia, tal como lo señalaba don Pedro en
"La moda griega": los estudios helénicos habían vuelto a estar en
boga, al igual que sus modelos culturales. La "renovación espirituar
favoreció el declinar del modelo positivista comteano (que en Europa
había desaparecido décadas antes): fuente principal de la enseñanza
en la Escuela Nacional Preparatoria y de gran parte de las
interpretaciones de la realidad mexicana hechas por Andrés Molina
Enríquez, Francisco Bulnes, Justo Sierra y García Granados, donde
la etiología (el clima, la alimentación, la raza) era la metodología
para explicar el pasado en función del presente. En el recinto
preparatoriano, por ejemplo, el joven Antonio Caso escribía panegí•
ricos a Nietzsche y se enfrentaba a otras perspectivas filosóficas:
Bergson, Croce; o Justo Sierra, el eterno maestro (y único eslabón
que unía al Ateneo con el pensamiento "científico" del porfiriato),
pronunciaba su memorable discurso sobre la Universidad (1908),
en el cual expresaba la necesidad de democratizar la enseñanza
superior21 (ese anhelo sería retomado, en los años veinte, por José
Vasconcelos al asumir la Secretaría de Educación): la vida académica
mexicana comenzaba un lento, pero continuo proceso de cambio y
democratización, que tuvo repercusiones continentales, sobre todo
en Sudamérica.

1

La caída del gobierno de Madero (1913), la dictadura de
Huerta y el resurgimiento de la lucha, obligaron a varios miembros
del equipo intelectual ateneísta (entre ellos, Alfonso Reyes) a exiliarse.
El primer destino fue París (1914); allí se daban cita los antiguos
iniciadores del modernismo: Lugones, Nervo, y los nuevos escritores
hispanoamericanos, como Gonzalo Zaldumbide y Francisco
García Calderón, quien había prologado la primera edición de
Cuestiones estéticas, presentando así a Reyes en el ámbito
intelectual hispanoamericano y en el contexto europeo.

Históricos (donde trabajaban intelectuales de la talla de Américo
Castro, Federico de Onís, Tomás Navarro Tomás, Antonio Solalinde
y Justo Gómez), entrando en contacto con la tradición filológica
hispánica, a la que la cultura liberal mexicana del siglo XIX había
hecho a un lado.
Por estos años, además, aparecieron importantes obras que
tenían pór objeto las letras hispanoamericanas, y de las que
Henríquez Ureña daba parte: en 1919, Cooter, un inglés, elaboraba
una historia de la literatura hispanoamericana; el crítico dominicano
mencionaba también a un alemán que hizo un intento similar, Wagner.
En 1917 (el mismo año de la primera edición de Visión de Anáhuac),
el poeta mexicano Luis G. Urbina publicó sus conferencias dictadas
en la Universidad de Buenos Aires sobre literatura mexicana. La vida
literaria de México significó un primer acercamiento general a la
evolución crítica de las letras mexicanas no como un apéndice de la
literatura española, sino como "auténtica" expresión (ya antes lo había
intentado en su "Estudio preliminar" y "La literatura mexicana durante
la guerra de independencia" de la Antología del Centenario). Urbina
rastreó la producción indígena (buscó su influencia) y la incorporó a
la producción nacional, a diferencia de muchos intelectuales que
principiaban su periodización a partir de la Conquista (Pimentel) y
dejaban a los textos prehispánicos como un monolito aparte. Probablemente fue uno de los primeros en hacerlo (aún faltaban más de
treinta años para que Ángel María Garibay iniciara su Historia de la
Literatura Náhualt). Su posición, sin embargo, seguía siendo
eurocentrista: nuestra literatura, nos explicaba, no es un anexo a la
española, pero pertenece a la tradición occidental y está regida por
sus cánones, y es en relación con ésta como hay que abordarla.

Es interesante el caso de Urbina y su texto porque
muestra ya una difusión intercontinental y una preocupación común.
El exilio obliga al trabajo arduo. Alfonso Reyes, por lni_c_iada a partir de la Revolución Mexicana, la nueva perspectiva
ejemplo, vivirá de su pluma entre París y Madrid, a donde critica-cultural fue una mirada hacia adentro. México -veía hacia
terminaría desplazándose por la guerra. En la capital española Latinoamérica; basta recordar el lema de la Universidad Nacional,
colaboró con Ramón Menéndez Pidal en el Centro de Estudios pero también Latinoamérica miraba hacia México y el interés de los
estudiantes bonaerenses sobre las letras mexicanas era una muestra
21
.
'd ad mexicana
.
.
, b o1 genea1og1
· .co; 1·1e,~
... de ello.
"La univers1
que nace hoy no tiene
ar
raíces, sí; las tiene en una imperiosa tendencia a organizarse, que revela r,
todas sus manifestaciones la mentalidad nacional. .." "Discurso de Juste
Si bien en La vida literaria de México se afirmaba a
Sierra en la inauguración de la Universidad Nacional", en México en testimonios primera vista, una dependencia de nuestras literaturas hacia' la
1976, p. 304.
Península, ya se establecía (más bien, se esbozaba) un criterio

�30 / facullad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 31

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ai:
metodológico para estudiar a las literaturas nacionales de nuestra político o por voluntad propia, la posibilidad de viajar y de entrar en
América, y ese primer paso consistía en encontrar nuestra contacto directo con las metrópolis y sus centros académicos y
literarios. Con la incorporación de Reyes al Centro de Estudios
individualidad ("nuestra expresión"):
Históricos de Madrid, en 1915, la brecha entre el ámbito académico
Es que se robustece el dominio de nuestra individualidad literaria; hispánico y la agencia crítica latinoamericana, por citar sólo un breve
es que venimos buscando y encontrando nuestra expresión ejemplo, se acortaba fuertemente, permitiendo un intercambio de
característica; es que desde hace cuatrocientos años estamos
visiones que terminaron por enriquecer los añejos estudios filológicos
elaborando las formas adaptables a nuestro espíritu colectivo y
que
se realizaban en la Península, aunque cabe resaltar el
personal; es, por último, que en la lengua que hicimos nuestra,
como era preciso y natural, seguimos paralelamente las afferaciones antecedente del escritor mexicano Francisco A. de lcaza, cuyos
fisiológicas y psicológicas de nuestro ser.22
estudios sobre diversos textos hispánicos, hoy injustamente
olvidados, denunciaron algunas fallas y plagios en la producción
Esta pauta sobre nuestra individualidad la atribuía don Luis (en el crítica ibérica.
caso mexicano) al aporte indígena, y más específicamente: a la
melancolía indígena. La melancolía del vencido que tiene que
El caso de París tam.bién es muy interesante: desde los
pensarse a sí mismo con el lenguaje del conquistador. Por ello, resulta últimos lustros del siglo XIX, la capital francesa se había convertido
interesante notar que Urbina veía la dominación lingüística como un en el "locus amenus" de los intelectuales latinoamericanos. Los
"hacer nuestro" el lenguaje del colonizador. De la imposición se pasa, modernistas, con Darío a la cabeza, la hicieron su capital. Era en
esa metrópolis donde, por ejemplo, un escritor mexicano podía
vía apropiación, a la articulación.
enterarse de lo que hacían sus pares de Ecuador, o de Brasil; era el
Si en el campo literario el aporte había sido la melancolía, lugar por donde circulaba una verdadera biblioteca latinoamericana
en el terreno de la crítica los primeros años del siglo XX aportaron de autores y textos.
la posibilidad de una relectura de la tradición occidental (tanto clásica
como española, incluyendo en esta última una revisión de la
En el cono sur, sin embargo, gobiernos populares, como los
perspectiva que en España se tenía de Hispanoamérica, sobre todo de José Batlle y Ordóñez en Uruguay (1903-07), o, más tarde, el de
en los textos canónicos de Marcelino Menéndei Pelayo: fuente Hipólito Yrigoyen en Argentina (1916-22 y 1928-30), habían permitido
principal para los jóvenes críticos latinoamericanos) y una fundación u~ florecimiento en los estudios literarios académicos. En 1912,
-a través de la canonización- desde tierras americanas, de nuestra Ricardo Rojas iniciaba la cátedra de Historia de la Literatura
literatura, consolidando una tradición crítica que abarca figuras corno Argentina, en la cual buscaba la "argentinidad" en los textos, y de
Prieto, Lastarria, Altamirano, Sierra, Martí y Rodó etc., quienes fueron pa~o definía el concepto de campo literario; a Rojas le siguió Rafael
los primeros en intentar dar cuenta de la peculiaridad literaria Arneta, quien rearticuló la metodología de Rojas, al establecer una
hispanoamericana y su contexto de producción, escribiendo cons· sucesión cronológica. En Uruguay, los trabajos de Rodó alentaron
cientemente allende el Atlántico y marcando pautas diferenciales. las plumas de intelectuales como Osvaldo Crespo Acosta, Carlos
Todos ellos defendieron la dimensión estética creando, en este Reyles YCarlos Vaz Ferreira, quienes desde la universidad iniciaron
aspecto, una continuidad que abarcaría nombres como los del propio un replanteamiento de las letras y la cultura hispanoamericanas.
Henríquez Ureña, Mariátegui, Reyes y Antonio Cándido. El mismo
texto de Urbina sería efecto de esta relectura.
Rodó y su arielismo, como hemos dicho, iluminaron los
es_tudios ateneístas en México. No es casualidad que una de las
Por otra parte, la savia nueva del Ateneo, como el caso de primeras reediciones (y de las pocas que Rodó pudo ver) de su
Reyes, y el resto de los escritores, tanto modernistas como ?bra magna se hiciese en Monterrey (1908) bajo la petición del
vanguardistas y criollistas, tuvieron, ya sea consecuencia del exilio Joven Alfonso Reyes y con un prólogo de Henríquez Ureña. Con
Rodó, Reyes y Henríquez Ureña aprendieron la profesión de
22
Urbina, Luis G. La vida literaria de México. 1917, p. 25.
humanistas y la educación estética de procedencia schillereana.

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órdenes del saber: había comprobado por sí misma que unas
Puesto que el positivismo había "deshumanizado" los estudios, y,
disciplinas ayudan a otras•.•24
además, el pragmatismo americano de James amenazaba con
expandirse al resto del continente, el Ariel se convirtió en la invitación
a la relectura de lo clásico, pues propiciaba y, al mismo tiempo,
La investigación en pos de agencias intelectuales que
legitimaba la apropiación de la cultura humanista occidental, al respondier~n a la contingencia de nuestra América fue la constante
reclamar nuestro derecho a la herencia "clásica". Si las fuentes de en estos anos formadores de nuestra expresión crítica. En ella, la
conocimiento estaban en los Estados Unidos y Europa, la juventud interdisciplinariedad sería un lugar común en todas las empresas.
arielista se inclinaba por la vieja civilización europea, pues quisieron, Reyes quiso siempre resolver la antinomia occidental entre "vida
por esta vía, encontrar la unión entre el ser humano y el "logos", a práctica" Y ''vida del espíritu". Su salida fue la síntesis cultural (la
través del valor estético. Además, apelaban a la herencia latina; mal inteligencia americana, como él la llama). Sabía que la condición
. que mal, nuestra genealogía había fundido las sangres de dos del intelectual en este continente tenía que ser comunicativa,
mundos y eso permitía participar en ambas culturas sin sentirse ajeno multidisciplinaria Ya menudo (de)pendiente de quehaceres políticos.
o intruso en ninguna.
La holgura alcanzada por la "modernidad" europea y sajona permitía
la dedicación al "ocio" de la literatura, de la "vida espiritual". Acá, ese
Los aportes de Rodó fueron capitales para pensar anhelo era utópico: la literatura estaba formándose y deformándose
Latinoamérica, para ver sus diferencias y apariencias. Todo este en nuevas expresiones (el continuo debate entre realismo y vanguarproceso arielista se puede ver en la búsqueda y construcción, explícita dia, por ejemplo), Yla crítica se debatía en la plena construcción de
o implícita, de una tradición (tanto crítica como literaria) americana sí misma Yde su objeto. Trabajando sin maestro, como Sor Juana, y
Si por un lado estaba la escritura española y con ella las raíces muchas veces sin un receptor específico, nuestra crítica hablaba
grecolatina y árabe, por el otro existían el pasado precolombino (sólo en voz baja, enunciando desde un espacio doble. Siempre dual,
recuperable desde la visión postcolonial), con su carácter "autóctono", nosotros Yellos. Nuestra habla era la mejor prueba de que no éramos
de disformidad23 , y la Colonia, que ya no era España.
un apéndice de las letras ibéricas.
Y dentro del periodo colonial, una mujer, una monja:
De Sor Juana también aprendieron Reyes y su generación
Sor Juana Inés de la Cruz, dio a Alfonso Reyes y al resto ~a interdisciplinariedad y la rigurosidad en todas las actividades
de la intelectualidad americana un patrón a seguir porque:
inte!ectuales. El modelo intelectual latinoamericano, de esta forma,
se iba conformando de apropiaciones y ensanchamientos. El
... había descubierto algo que constituye a la vez el secrell paradigma, dentro de los estudios de la literatura latinoamericana
de la cultura y_ el secreto del estudio. En sus ª!ª~es por entenderlf con el que contaban era Marcelino Menéndez y Pe layo y su Histori~
todo, en su incontrastable sed de conoc1m1ento que rayabl de la poesía hispanoameri n M
t R
,
en la heroicidad, luchando con los obstáculos que nuestras sociedi las . . .
. ca ª· ~y pron o, eyes se perca~o ~e
des han opuesto de todo tiempo a las mujeres que quiere,
~eficiencias de este t~po de estudios hechos desde las metropohs
embarcarse en el mismo barco que los hombres, y que hacían et YbaJ~ un ala de paternahsmo. En ellos abundaban las imprecisiones,
~a colonia un medio singularmente impropici? para su forn:aci(A las simplezas y las reducciones. Por ello, el autor de El deslinde
intelectual; desv~lánd~se ,ª sola~, C?mo dec,a la_pobr~, sin má pensaba firmemente que nuestro aporte completaría el conoc· · t
maestro que un ltbro n, mas cond1sc1pulo que un tintero insens1bi occidental·
imien
con quien departir sobre /as verdades que iba adquiriendo; se habil
dado cuenta de esta intercomunicación que existe entre tos distintaf

23 La "disfomidacf fue

·

°

Para. esta hermosa armonía que preveo, la inteligencia
amencana aporta una facilidad singular, porque nuestra mentalidad,
a la _vez que tan arraigada a nuestras tierras como ya to
he dicho, es naturalmente internacionalista (... ] porque hemos

la estrategia discursiva que los cronistas, empezando desdl
Colón, utilizaron para nombrar todo aquello que salía de los límites de su v i 24
sidl------occidental.
Reyes, Alfonso. Última Tu/e. 1960, p. 211 . El subrayado es mío.

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34 / faculta~ de filosolía yletras

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tenido que ir a buscar nuestros instrumento~ cultural~s ª los gr~ndes
centros europeos acostumbrándonos as, a mane1ar las nociones
extranjeras como' si fuesen cosa propia. En tanto que el europeo
no ha necesitado de asomarse a América para construir su sistema
de mundo, el americano estudia, conoce y practica a Europa desde
la escuela primaria.25

configuración de los "moldes" no significó, sin embargo, necesaria.

., (

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.

. .

.

mente una emanc1~ac1on y SI' en cambio, el ~~~g1m1ento ~e diferentes
conceptos de nac1on que fragmentaban la v1s1on de totalidad cultural
pensada por Andrés Bello), sino la negación de un vínculo, el español,
para aceptar otros: el francés, el norteamericano y el inglés.

Nuestro carácter internacionalista fue el primer elemento a_r!iculatorio
Como ya se mencionó antes, fue, quizá, José Enrique Rodó
a la hora de ejercer la crítica. Así, la empeñosa elaboracion de ~na quien, con su ensayo sobre Darío, primero, y su Arieldespués, dio a
tradición crítica propia, que no nos omita o nos reduzca, ha favorecido la agencia crítica latinoamericana su estatuto de acto semi-creativo:
el desarrollo de una producción, si bien no copiosa en extre~o, al "La facultad específica del crítico es una fuerza no distinta, en esencia,
menos sí constante en varios aspectos, en varias preocupaciones del poder de la creación."26 El crítico no sólo vislumbraba el
básicas, que obedecen a nuestra coyuntura y nuestra realidad. Una "temperamento" del autor, sino, ya podía hacerlo, el de su época.
de esas preocupaciones, según mi perspectiva, ha sido la diferencia Era el gran terremoto cultural. La crítica modernista pronto dio sus
El factor (a veces, por desgracia, sólo aspecto) distintivo. Eso que primeros frutos. Otro uruguayo, Carlos Vaz Ferreira, escribía, en la
los cronistas de la Conquista no pudieron expresar, todo aquello alborada del siglo XX, su ensayo "Sobre la percepción métrica", el
que estaba afuera de la gramática de Nebrija, y que fue incorporado cual, según el crítico cubano, José Antonio Portuondo27 , fue el
a través de reducciones y símiles forzados. Todo lo que desbordaba primero dedicado sistemáticamente a este tema (incluso se
el cauce europeo: los colores, los olores, la abundancia, la exuberan- "adelantaba" cuarenta y seis años al trabajo The Audible Reading of
cia. Desde la Grandeza mexicana hasta La vorágine, la creación Poetry, de Yvor Winters, que abordaba la misma problemática).
literaria había puesto el punto sobre la diferencia (salvo en los Portuondo puso de manifiesto la disyuntiva entre la producción crítica
momentos de gran creatividad, como el modernismo, o en los de hispanoamericana y la nula recepción en los centros metropolitanos.
mera reproducción). Escritura surgida en un contexto geopolítico Del balance realizado, salieron perdiendo los críticos centrales,
específico, la literatura latinoamericana no ha tenido nunca la certeza quienes, como ya lo había denunciado Reyes, sólo conocían su
de escribir con un lenguaje enteramente propio; esto la convierte 811 propio entorno. Refiriéndose a Reyes, el intelectual cubano señalaba:
heredera de un orden simbólico ajeno e impuesto la mayoría de las
veces por la fuerza. La colonización del lenguaje, reforzada sobre
Alfonso Reyes puede poner su obra crítica a la par de cualquiera
28
todo a partir de las repúblicas, ha propiciado esta desconfianza l
de las grandes figuras contemporáneas.
animado búsquedas intralingüísticas en pos de nuestra expresión.
Ymás adelante decretaba:
En el terreno de la crítica, por ejemplo, esta preocupaciór
El hecho de que las obras de estos maestros contemporáneos
se había manifestado tempranamente cuando Juan María Gutiérrei
de la crítica no hayan rebasado las fronteras hispanoamericanas
elaboró la primera antología "sistemática" de la poesía er
no limita su valor ni las sitúa por debajo del petróleo, el salitre,
Hispanoamérica: América Poética (Valparaíso, 1846), buscando er
el café, el mambo y los sarapes que parecen interesar mucho
más a comerciantes turistas. Si don Carlos Vaz Ferreira puede leer
la expresión literaria la construcción de un homogéneo naciona
en
su lengua a William James y aprovechar sus doctrinas, y en
que representara e identificara a los nuevos pueblos emancipados
cambio James no pudo acusar recibo del libro que le enviara
donde las diferencias internas serían subsumidas en aras de un1
identidad perenne. Por ello, el valor de crítica literaria era múltiple
Construía una identidad artística, estableciendo un canon supuest&amp;
------mente representativo, obviamente excluyente Y epiStémico. u~Citado por Guillermo Sucre en "La nueva crítica", dentro de América Latina en
su literatura. 1998, p. 260.
E/ heroísmo intelectual. 1955
28
/bid, p. 144.
27
25

/bid, p. 87.

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J6 / facultad de filosolía yletras

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devotamente dedicado, el crítico uruguayo, por no saber español, (1928)29, ocupan un destacado sitio. En ellos, Henríquez Ureña se
la limitación no está por parte de Vaz, sino de James.
dedicó a "rastrear" nuestra "urgencia romántica de expresión". La

El estatuto de la crítica como acto semi-creativo lo confirmó
Alfonso Reyes al escribir Visión de Anáhuac (1917); este "nuevo
arte de la naturaleza" fue su testimonio de extranjero en Madrid.
Yo veo este ensayo-poemático como una autopresentación del
intelectual americano en el mundo europeo. Reyes apelaba
en él a técnicas narrativas utilizadas por los cronistas y viajeros
del "nuevo mundo" (Cortés, Díaz del Castillo, Gómara, Humboldt),
pero su descripción está hecha desde "adentro", articulando la
fascinación del encuentro y reconstruyendo el lado de "acá",
otorgándole sentido y coherencia a todo lo disímil. Utilizó, asimismo,
la naturaleza y su exuberancia (como reflejo del pensar náhualt
"sereno y claro"), el conocimiento empírico del herbolario azteca, la
cadencia de la lengua y su comunión con su pueblo.
El énfasis recaía, así, sobre una (re)acción: la naturaleza
americana (física Y cultural) desbo rd and o e inu nd a nd o el

independencia literaria representaba un problema doble: primero, el
uso del idioma impuesto, y, segundo, el no tener, al dar por descartada
la posibilidad de rearticular los lenguajes indígenas en una producción
homogénea, otra vía de expresión literaria. "Nuestra expresión
necesitará doble vigor para imponer su tonalidad sobre el rojo y el
gualda".30
Problema de grandes dimensiones que yo traslado al terreno
crítico. El intento de Henríquez Ureña era doble; por un lado, descubrir
los elementos distintivos de nuestras escrituras americanas; y, por
el otro, crear un discurso crítico propio; y éste se lograría al ir
articulando el primer intento. Al retomar la proclama de insurgencia
de Bello, Henríquez Ureña recogía, igualmente, las génesis de las
dos tradiciones, tanto literaria como crítica; a los trabajos de Bello,
Bartolomé Hidalgo y Fernández de Lizardi, unía los de Juan María
Gutiérrez, Altamirano, Urbina, etc.

La complejidad que produce no tener más recursos que el
pensamiento europeo, yendo más allá del ideal utópico. No fue idioma del conquistador (pues, a diferencia de las otras artes
el paraíso, sino un mundo otro. Una de las estrategias de Reyes desarrollas en Hispanoamérica, la literatura sólo cuenta con las
consistió en el complemento, que articulaba la noción de la diferencia lenguas castellana y portuguesa), lo hizo buscar las formas de
americana. El encuentro propiciado por la Conquista completó la apropiación, que iban desde lo descriptivo y lo temperamental hasta
visión de Occidente sobre sí mismo, al ponerlo en contacto -de la consolidación de la profesión literaria favorable para la dedicación
manera violenta y estruendosa- con las denominadas cult~ras y el empeño por la construcción de las grandes obras, aquellas que
prehispánicas. La autopresentación de Reyes, entonces, mostro las terminarían por reafirmar nuestra voz.
conexiones, complementos y diferencias, los rasgos comunes (la
tradición y el lenguaje impuestos) y, finalmente, los aportes
A este empeño se unían otros, algunos de carácter racial,
americanos. Este texto, producto de la añoranza y la idealización, proclives al mestizaje, como el del primer Vasconcelos (La raza
describió, a través de la meseta de Anáhuac, México al mundo cósmica) Ysu bolivarismo étnico, donde el mestizaje era inevitable
occidental, pero también se lo representó a sí mismo. Visión de -----21
Anáhuac es formativo en un sentido doble tanto de identidad como ESte libro reúne varios ensayos; uno de los más importantes es, sin duda,
al banq~ete de la civilización? Sí, 'Don Jua~ Rui~ de_ Alarcón" • que, de hecho, dat_a de 1913 Yen _el ~ual don Pedro
de "I ocus"de enunci·ación · (.,· Entrar
.
.
,
.
busca la mex,camdad" (a través de la "cortes,a", la moderación y las "buenas
pero aportando nuestros propios platillos. Desde aquI quedo claro maneras") en la escritura del dramaturgo novohipano. Este texto manifiesta ya el
que la incorporación de la agencia crítica hispanoamericana sería a ~undo_estadio de los estudios ateneístas, a saber: la búsqueda de elementos y
través del aporte y no de la sola aplicación.
art,cu~ac,ones propias en nuestras letras, que nos separarían de la literatura
espanola. Años después, en un inteligente ensayo ("De algunos aspectos de la
Novela de la Revolución Mexicana"), Max Aub criticaría esta tesis de Henríquez
En este consciente esfuerzo por la descolonización Ureña y ubicaría en los textos revolucionarios y en su prosa ruda y "mal portada"
intelectual los Seis ensayos en busca de nuestra expresión 30la "verdadera expresión de la mexicanidad".
'
Henríquez Ureña, Pedro. "Seis ensayos en busca de nuestra expresión".
Op. Cit., p. 246.
.

.

.

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y el único camino a la modernidad. Vasconcelos pronosticaba el
triunfo de América Latina, pero lo condicionaba a no negar las raíces;
de cualquier manera, los intentos del mexicano como los del dominicano (y al poco tiempo se uniría, desde una perspectiva socialista
pero al mismo tiempo original, José Carlos Mariátegui y sus Siete
ensayos de interpretación de la realidad peruana, 1928) corrían por
veredas similares. Así, la recuperación de las fuentes primarias fue
una de las labores más significativas de aquellos años. Por esos
días surgía también el "indoamericanismo", primero en Forjando
patria (1916), del antropólogo mexicano Manuel Gamio y posterior•
mente en la configuración del A.P.R.A. por el peruano Víctor Raü
Haya de la Torre.

igualmente, la función cultural, una labor constitutiva, por cierto, del
crítico, del intelectual, que lo engarzaba a la gran maquinaria
constructora de las nociones de nación y de identidad.

En general, los años treinta siguieron esta tónica, salvo
algunos casos donde los golpes de Estado (otra constante negativa
en nuestra formación) y gobiernos autoritarios bloquearon
importantes discusiones y proyectos intelectuales. Al importante
trabajo de Mariátegui y su apropiación del marxismo para la
reinterpretación de la literatura y la realidad peruanas, siguieron
trabajos fundamentales, como el de Ezequiel Martínez Estrada y su
Radiografía de la pampa, en el cual retomaba la vieja preocupación
sarmentiana sobre la argentinidad, pero extendiendo la mirada al
Pero aún faltaba un esfuerzo totalizador, una visión que resto de Latinoamérica, destacando el carácter de aislamiento y de
intentara abarcar la compleja historia cultural de Latinoamérica. As soledad de nuestros pueblos.
lo creía Henríquez Ureña al quejarse de nuestra historiografía:
La expresión literaria de aquellos días también se había
La literatura de la América española tiene cuatro siglos de existen, convertido en testimonio de este aislamiento y de una angustia tácita,
cía y hasta ahora los dos únicos intentos de escribir su historia se reflejo de nuestra soledad laberíntica (testimonio "notarial" de nuestra
han realizado en idiomas extranjeros [se refiere a Coester y diferencia) y de nuestra espacialidad: Los de abajo, Raza de bronce,
Wagner] ... 31
Huasipungo, Don Segundo Sombra, La vorágine, La sombra del
La labor era la escritura. Era la oportunidad de escribir(nos) y de caudillo, Zurzulita. Vitalizaciones del ser-latinoamericano o "geografía
criticar(nos). Nadie como Henríquez Ureña entendió ese deber espiritual y psicológica" del subcontinente, de la otra América (incluso
y de ello dan prueba sus Corrientes literarias en la América en España, en 1934, Federico de Onís publicó su Antología de la
Hispánica, y la Historia de la cultura en la América Hispánica poesía española e hispanoamericana. 1882-1932, eliminado la
(donde, a diferencia de las Corrientes ... , iniciaba su periodización posición jerárquica de la Península). El desprendimiento era, en estos
con el mundo precolombino); el primer texto plateaba ya un momentos, un hecho ya innegable: habíamos dejado conscientemodelo de periodización generacional que establecía periodos mente de ser un apéndice de la historiografía literaria española; la
literarios de treinta años. El ordenamiento sirvió para ulteriores crítica había sabido encontrar, junto al personaje de la exuberanciatrabajos, como los ~e J. J. Arrom, Cedomil Goic y, desde otra naturaleza, un rasgo, ya psíquico, ya pintoresco o ya autóctono que
perspectiva, los de Angel Rama. El quehacer crítico comenzaba nos diferenciaba y a la vez nos unía al resto de la cultura occidental:
entonces, con una necesaria periodización y el establecimiento de
Lo que imprime carácter peculiar y distintivo a las obras realizadas
una tabla valórica. El valor literario (como se verá en el discurso
en Hispanoamérica -catedrales o novelas- es la aplicación del
crítico de Reyes) era fundamental, pues legitimaba la agencia crítica
plano y de las normas foráneos a nuestra realidad distinta, con sus
problemas y materiales propios, y con una nueva visión del mundo
y le daba un papel en el marco cultural y social. No sólo era necesario
que va emergiendo al choque de la norma de afuera con la
responder qué elementos estructuran la obra literaria, sino cuál
existencia americana.32
era su valor en el marco de una cultura determinada, en la cual el
crítico también debería ubicarse. De esta manera, a la vez que se
La importancia radica en que la crítica había empezado
iban estableciendo una metodología y un criterio canónico que a buscar esa aplicación distinta en los estudios del fenómeno
pretendían dar cuenta de nuestra expresión, se iba perfilando. literario. Al ser consciente la agencia crítica de la pesquisa en pos
31

/bid, p. 254.

~ Portuondo, José Antonio. Op. cit., p. 102.

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 41

~

Los festejos del Centenario dejaron, como único saldo.
de su propia expresión, se percataba, asimismo, que el problema
padecido por la literatura latinoamericana, esto es, la necesidad de positivo, el establecimiento de embajadas a cargo de escritores e
trabajar con fórmulas y conceptos europeos, ha sido el mismo en su intelectuales, lo cual implicó un magno proyecto de difusión cultural.
En el caso mexicano, el proyecto cultural se consolidó en el gobierno
propia actividad: la violencia epistémica.
de Alvaro Obregón (1920-1924), con José Vasconcelos como
Entonces, retomando lo dicho anteriormente, el primer paso secretario de Educación. El cargo le permitió al filósofo mexicano
dado en busca de nuestra expresión crítica fue el énfasis en la recorrer gran parte de Sudamérica, predicando la necesidad de una
diferencia. Nuestra situación (de)pendiente de los centros educación gratuita y democrática para las mayorías (viejo anhelo
metropolitanos, obligaba (y obliga) una articulación particular de las que databa desde los días del Ateneo). En 1922, el educador
formas de producción de conocimiento, pues si bien el instrumental oaxaqueño viajó por Brasil, Argentina, Uruguay y Chile llevando su
que importamos muchas veces es insuficiente para dar cuenta del doctrina portadora del "aliento continental de Rodó". La travesía lo
tipo de producción que aquí se realiza, también es cierto que, desde puso en contacto con las universidades y los círculos estudiantiles,
este punto de vista, la única manera de legitimar nuestra agencia y contribuyó en la edificación de la nueva Universidad Nacional que
intelectual es a través del diálogo con esos "centros productores' lleva su lema: "Por mi raza hablará el espíritu" y en cuyo escudo se
(ya José Carlos Mariátegui -uno de los mejores ejemplos de muestra a Latinoamérica.
apropiación- lo expresó claramente: "He hecho en Europa mi meja
Este éxodo intelectual, donde se agregan los nombres de
aprendizajej. Así, la añeja esperanza de llegar, aunque sea tarde,
Urbina,
Nervo,
González Martínez, Fabela, Estrada (creador de la
al banquete de la civilización se iba concretando poco a poco, pero
política
exterior
que
todavía hoy rige en México: la "Doctrina Estrada"),
de manera asistemática y dispersa. Hasta antes de esos años,
Y
el
del
propio
Reyes,
fue un desplazamiento doble. Por un lado
inconscientemente se negaba una tradición propia y cada nueva
permitió
la
difusión
cultural
y política del nuevo México y, por el otro,
propuesta surgía con el epíteto de piedra fundacional. Todavía
incorporó
nuevas
formas
de
política cultural y de debates intelectuales
durante gran parte del siglo XIX, la labor intelectual latinoamericana
(producto
de
las
relaciones
creadas entre los nuevos embajadores y
se estancaba en un "provincialismo" ecuménico.33
los círculos letrados locales). La cátedra de Urbina en la Universidad
de
Buenos Aires y el interés de los alumnos bonaerenses por las
Después de 191 O, y con la consolidación de movimientos
letras
mexicanas son otro dato más en esta red de
populares (sobre todo la Revolución Mexicana, el gobierno de
intercomunicaciones
creada en este periodo al que Ángel Rama, en
Yrigoyen en la Argentina y el Aprismo peruano), se comenzó a
La
ciudad
letrada,
define
como el auge de la representación y como
visluf!1brar la posibilidad de una unidad hispanoamericana. El viejo
producto
de
las
nuevas
fórmulas
políticas que coinciden con la caída
sueño de Bolívar, plasmado en su llamado al Congreso en 1826, 811
de
la
elite
oligárquica,
que
había
tenido la hegemonía durante el
Panamá, se desempolvó. La unión latinoamericana se había
siglo
XIX.
postergado casi cien años. Ahora, los desplazamientos modernistas.
los éxodos intelectuales, la apertura de representaciones
En este periodo de construcción que abarca más de cien
diplomáticas entre los países del subcontinente, habían permitido la años, los esfuerzos de la agencia crítica latinoamericana por
transmisión de ideas, de proyectos estético-ideológicos, de convertirse en un interlocutor en la geopolítica del cónocimiento
inquietudes editoriales (quizá ese periodo contó con el mayor número occidental, han consolidado una tradición, que había comenzado
de revistas literarias de gran difusión extraterritorial).
~r dotar de significación a su objeto, por inventarlo casi, respetando
siempre la dimensión estética del mismo y promoviendo una
expresión propia, original y representativa.
Asimismo, se ha visto cómo el recorrido por los años
Era casi imposible una recepción "cercana" temporalmente de los trabajos de
Bilbao, Sarmiento o Altamirano, por citar sólo algunos ejemplos, fuera de sus de afianzamiento de la agencia crítica latinoamericana se ha
países respectivos.
fortalecido aún más con el desplazamiento de sus principales

33

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 43

42 / faculiad de filosofía 1letras

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El
5

1
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equipos intelectuales y sus incursiones en otros círculos letrados; a
esto se añade el ansia de democratizar la educación, de hacerla
realmente accesible al pueblo, y de crear espacios para el desarrollo
académico y la investigación; así como la consolidación de cánones
literarios que, de alguna manera, reflejaban o intentaban reflejar el
ser-latinoamericano, y dejaban de basarse solamente en lo autóctono,
en la descripción de costumbres, o en la diferencia, y se preocupaban
más por el tratamiento de los materiales, las "tradiciones" y los
recursos disponibles. Estos ciento treinta años han representado la
configuración de nuestras tradiciones literaria y crítica, y han
preparado el camino para lo que vendría después.

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E

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1

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----Rodó, José Enrique. 1989. Ariel Y otros ensayos. México, Porrúa.

régimen político implica aumentar los consensos, acuerdos y
concordias como herramientas que garantizan los derechos
humanos, las libertades políticas y el respeto entre ciudadanos. La
democracia como expresión del pueblo que adquiere el poder de
decidir mediante el voto a sus líderes y gobernantes, es cuestionamiento que nos acompaña ahora en la llamada '1ransición política".

Rojo, Grínor. 1987. Crítica del exilio. Santiago, Pehuén.

la gobernabilidad democrática pasa por las instituciones,
los gobiernos y los liderazgos, por la posibilidad de contar con líderes
Santerres-Sarkany, Stéphane. 2000. Teorfa literaria. México, Publicaciones Cruz. eficaces, dirigencias creíbles, por reglas del juego político claras y
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como forma de organización de la convivencia humana en las
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•r~o_base de la Conferencia del 26 de octubre del 2000 presentada en el simposio El
Programa Universitario de Estudios de Género de la Universidad
aaonal Autónoma de México.

11
~~ n smo en México del

�46 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 47

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libertades: efectiva, tolerante, transparente, participativa y equitativa, apreciamos el grado de democracia y la amplitud de la participación
de las mujeres en la vida pública. Las mujeres cumplen la función de
respetuosa de los derechos democráticos.
consolidar la democracia e incluso de renovar la vida política; hay
Un signo de estos tiempos es la crisis ciudadana que se países como Bolivia que han declarado que las mujeres "humanizan"
manifiesta en malestar cultural, malestar con la democracia y malestar la política.
ético (p. 111 Gobernabilidad y desarrollo democrático) que se muestra
en inseguridad, escepticismo, falta de credibilidad, devaluación de
De 418 partidos en 86 países sólo el 10.8% de mujeres son
los partidos políticos, las elecciones, las instituciones y la falta de presidentas de Partido y el 7.8% secretarias generales. De 871
solidaridad ciudadana. El malestar ético cuestiona las normas partidos considerados en 80 países el 32.8% cuenta con una mujer,
vigentes, los valores, la incomunicación y una profunda crisis de por lo menos, en la dirigencia y el 67.2% no tienen mujeres.
sentido. Hay por consiguiente, una sensación colectiva de desánimo,
apatía y ausencia de causas porqué luchar. En sentido amplio
Como jefas de grupo parlamentario, de 402 partidos en 86
señalaríamos que estamos instalados en una crisis de civilización. países el 7. 7% son mujeres. La escasez de las mujeres en los puestos
de dirección de los partidos es evidente.
Recuperar el diálogo, el consenso y la negociación, la
certeza en las reglas de convivencia social, el respeto a la pluralidad,
Hay dos situaciones que deseamos mencionar: en los
a las diferencias, al compromiso y a la responsabilidad, la credibilidad partidos, las mujeres son con frecuencia numerosas en la base y
representativa de los legislativos, la legitimidad de las organizaciones escasas en la cumbre, mientras que en los Parlamentos son, en
políticas, entre otras formas de quehacer político, permitirán recuperar general, escasas en los dos extremos. Para recompensar la poca
la esperanza.
presencia de las mujeres en sus órganos de decisión, algunos
partidos han establecido el sistema de cuotas, cupos o acción
Instaladas en las presunciones·del cambio, en liderazgos
afirmativa de discriminación positiva: Alemania 50%, Australia
iluminados, en conservadurismos galopantes, las mujeres espectadoYel Partido Verde Ecologista el 50% (desde 1992), Costa Rica y
ras y activistas entenderemos que la gobernabilidad democrática se la ley de igualdad de 1991 (no se pueden postular más del 60%
construye entre actores y actrices políticos y que no podemos hablar de un mismo sexo y el destino del 10% del presupuesto del Partido
de democracia si no están presentes las mujeres. Entendemos que a la formación política de las mujeres integradas al mismo, entre
nuestros malestares incluyen la violencia, la violación de las garantías otros).
fundamentales y la persistente invisibilidad y reconocimiento a las
aportaciones que hacemos tanto en lo público como en lo privado.
Los compromisos activos de los partidos políticos obligan a
encontrar equilibrios entre las actividades y las prioridades y entre
Como señala Gabriela Cano, "el ejercicio de la ciudadanía
las obligaciones familiares y las actividades profesionales.
y la igualdad efectiva de derechos políticos son requisitos indispensables para construir la democracia" (p. 270). Una parte de la construcLa n
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•
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..
.
e orme mayona e 1as organizaciones cuenta con un
cion de la democracia esta en la toma de dec1s1ones y la equidad en espac,·o para la rama feme . a
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nin ; eI pun o a 1scu ir es s1 es os espacios
las oportunidades.
están al servicio de los intereses y necesidades de las mujeres o si
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constituyen
una parte mas
' de Ia estructura a1 serv1c10
• • d Ip
Los partidos poht1cos desempenan una func1on importante
e art1'do.
en el funcionamiento de las instituciones, son actores del proceso
,
.,
.
democrático Están inscritos en ellos las mujeres.
Segun el Plan de accion del Conseio Interparlamentario
·
(marzo 94) las ramas femeninas deberían tener, entre otros los
Las mujeres representan más de la mitad de la población siguientes objetivos: 1) constituir un lugar de debate de los asu ntos
de los países, en política participan fundamentalmente en las Yproblemas de las mujeres, 2) organizar actividades de conciencia
estructuras de base; la proporción merece destacarse sobre todo 9 sobre los derechos cívicos Ypolíticos y los efectos de su participación
1

�4~ / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 49

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5

en la política, 3) prepararlas para que tomen parte en las elecciones,
4) formar mujeres para las candidaturas incluyendo aspectos de las
campañas y los contactos con los medios de comunicación, y 5)
constituir redes de apoyo a las candidatas durante y posterior a la
elección.

algunos partidos ofrecen talleres de oratoria, comunicación,
estrategia, técnicas de negociación, liderazgo, técnicas de animación
de grupos o de preparación para una campaña electoral. Podemos
afirmar que han sido esfuerzos aislados, emergentes y no producto
de una sistematización programada.

El origen de la participación política de las mujeres se ubica
en dos derechos: el derecho a votar y el derecho a ser elegida. B
sufragio femenino data de 1788 en los Estados Unidos de América
que otorgan el derecho a ser elegida; en 1893 en Nueva Zelanda el
derecho a votar y es en el siglo XX donde se despliegan en la mayoría
de los países del mundo con excepción, a la fecha, de 14 países;
vgr: Kuwait, Palaos, Comoras, Ghana, lrak, Niger, donde no hay
derechos políticos para las mujeres.

Los prejuicios culturales, la persistencia de que las mujeres
se confinen en el hogar y al destino de sus tareas, convierte a las
mujeres políticas en temerarias, amenazantes e incluso extrañas
para otras mujeres que prefieren votar por hombres en un esquema
tradicional reproductor. Insistir en trasladar la responsabilidad y el
poder de la esfera privada y doméstica a la pública depende de
nosotras. Si administramos la familia podemos administrar el Estado.
Podemos anticipar que hay factores políticos, sociales y económicos
que siguen obstaculizando la elección de mujeres.

En América Latina: en 1929 Ecuador, 1931 Chile, 1932 Unr
guay, 1934 Brasil y Cuba, 1938 Bolivia, 1939 El Salvador, 1941 Panamá, 1942 República Dominicana, 1944 Jamaica, 1946 Guatemala,
Trinidad y Tobago y Venezuela, 1947 Argentina, 1949 Costa Rica,
1950 Haití, 1952 Bolivia, 1954 Belice y Colombia, 1955 Honduras.
Nicaragua y Perú, 1961 El Salvador y Paraguay. En México, en 1947
se consagra el derecho al voto y en 1953 a ser electa, es decir, se
logra la ciudadanía plena (datos del estudio comparativo mundial,
La democracia por perfeccionar de la Unión Interparlamentaria,
Ginebra, 1997).

El sistema de cupos o de cuotas y de otros mecanismos
destinados a facilitar el acceso de las mujeres a los procesos
electorales y a los cargos de responsabilidad política se da no
solamente en los partidos políticos; se da también en las legislaciones
nacionales y estatales. En las leyes pueden ser: a) asegurando un
cierto número de escaños, y b), alentando la participación femenina
en las candidaturas; ésta última, actuando de modo que cierta
proporción de candidaturas sean para las mujeres o que ninguno de
los dos sexos esté representado en más de X% en las listas
electorales, y c) designación directa del Parlamento (Uganda, Nepal,
Entre algunas técnicas electorales aplicadas por los parti~ etc.). Se pretende compensar de alguna manera la ausencia de las
para lograr el éxito electoral en algunos países con sistema de mujeres en las elecciones, como una medida temporal, destinada a
distribución proporcional, se encuentran:
eliminar en un plazo breve la discriminación política.
1. Cada lista debe incluir por lo menos una mujer o un porcentaje
dado de mujeres.
2. Cada lista debe incluir una mujer en posición elegible.
3. Alternancia obligatoria de un hombre y una mujer en todas las
listas.
4. Atribución a las mujeres de un porcentaje dado de los primer~
puestos de las listas y
5. Atribución en prioridad a las mujeres de los escaños obteni~
por distribución de los restos electorales.

El sistema de cuotas en algunos países se estigmatiza. Hay
posiciones que señalan que si somos iguales no debe haber
Privilegios entre unas y otras; se le llama "paternalista" y en ocasiones
produce desconfianza o también, en otros casos, en países donde
la cuota funcionó por varios años y se suprime, se ha observado
una caída de la presencia femenina.

Sin embargo, los efectos de la aplicación del sistema de
cupos o cuotas es francamente positivo, pues se ha podido observar
El apoyo de los partidos a las candidatas es idéntico al qUI un despliegue de la presencia femenina en los parlamentos o en las
ofrecen a los candidatos, sin importar el sexo. El apoyo moral candidaturas; aún con ello sólo el 11,7% del total de parlamentarios
estratégico, logístico y financiero es escaso para las mujeres, si acasQ son mujeres (se ha cuadriplicado su presencia de 1995 a la fecha).

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El promedio mundial más alto se alcanzó en 1988 con el 14.8% de
diputadas.
El espacio político ocupado por las mujeres en los Parlamentos depende tanto de su número respecto a los hombres coroo
de la repercusión cualitativa de su participación en las actividades
legislativas; los números revelan que todavía, en la actualidad, SOi
bastiones masculinos.
Algunos analistas afirman que se necesita una "masa crítica'
de mujeres para que se perciba su influencia. Un hecho es evidentr
deben "probar su valía" más que los hombres, tienen que supera
más obstáculos para ocupar su lugar.
Los tres países (datos del 97) con mayor porcentaje de
participación política femenina en América Latina son Argentina
(25.3%), Cuba (22.8%) y Costa Rica (22.6%); México, entonces ocu~
el séptimo lugar (14.2 %).

es un fenómeno noreuropeo y que en América Latina apenas se
integra a las tendencias. Hay también un fenómeno de arrastre
llamado efecto dominó; cuando la competencia electoral es muy
fuerte, si su partido obtiene éxito al postular mujeres seguramente
otros lo harán también.
Hay una orientación ideológica en cada partido; según éste
sea, se determinan las candidatas; por ejemplo: los partidos de
izquierda y alternativos (ecologistas) dedican en general más
esfuerzos a las candidaturas femeninas que los de derecha o
centristas. Ganar la elección va en el mismo sentido: por lo general,
tienen más posibilidades de ganar las mujeres de los partidos
considerados de izquierda. El mapa mundial así lo demuestra (La
democracia por perfeccionar, p. 133) aunque hay casos que no se
ajustan, como los comunistas chipriotas que no tienen ninguna mujer
electa, o el caso de Hungría, que no se halla seguramente a la
izquierda y que tiene tasas superiores de mujeres donde influyen,
sin duda, otras variables.

. Hay tres fases importantes de la participación en órgan~
electivos de decisión: 1) la fase preelectoral, caracterizada pa
Varían mucho las actitudes de los partidos, las situaciones
el acceso a la selección -designación-, 2) la fase electora de fuerza, las condiciones de elegibilidad, las tasas reales de ganar
--campañas-, y 3) la fase postelectoral relacionada con el ejerciti una elección, etc. Algunos partidos sostienen frecuentemente que
del mandato político.
el sexo no es determinante.
La fase preelectoral supone una presencia para ser
nominada, de alguna tarea o cartera en los partidos políticos; es 811
ellos, donde por lo general se inician las carreras políticas, COI
excepción de las candidaturas ciudadanas que son de caráctr
externo y algunas organizaciones políticas recurren a ellos o a ellas
por su presencia destacada o relevante en la comunidad.

Entre algunos argumentos cotidianos que los hombres
políticos expresan respecto a las mujeres es que somos "un
problema", que requerimos un trato protector y que deseamos vivir
en "un nicho" protegidas, que "preferimos" estar en la casa y que no
sabemos gobernar porque no tenemos experiencia. Por último,
simplemente dicen: no hay mujeres. Muchos y muchas no han
entendido
que a situaciones desiguales les corresponden soluciones
En la designación de candidaturas influyen el territot1
desiguales.
nacional, regional o local, la evolución en esos espacios de ~
participación femenina en la política, que se muestra diferente 811
Al llegar a las Cámaras las diputadas y senadoras inician
áreas urbanas o rurales, y el papel que la organización política juega
otra vez el proceso del poder para ocupar presidencias o secretarías
en esos espacios: distritos, municipios o estados.
en las comisiones, con un fenómeno interesante: en la medida que
Podría considerarse una proporción inversa al número de más mujeres ingresan a las Cámaras sus tareas se diversifican. Si
afiliados y de militancia de las organizaciones políticas, esto 8' no es así, ocupan cargos en las comisiones vinculadas a sus roles y
usualmente postulan más candidatas mujeres los partidos con meno división tradicionales de su sexo: asuntos sociales, familia, salud,
tiempo de fundación (vigencia) que aquellos que tienen décadas de ~te., (32%); si hay más mujeres su presencia incluye hacienda,
existir. Podríamos afirmar que la feminización de las candidaturas finanzas, cuestiones presupuestales, asuntos constitucionales (17%).

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Hay otra relación importante: a partir de que se ejerce el
sufragio femenino, esto es, que algunos países muestran la voluntad
de igualdad desde el siglo pasado, como ya se dijo, el voto pasó a
convertirse en un aprendizaje ciudadano sobre la equidad. Vem~
así que Suecia tiene un 40% de representación femenina, Finlandia
y Dinamarca 33%. En los países donde se logró la ciudadanía en
décadas más recientes hay menos proporción de mujeres; las cámaras presentan un 3% u 8% de mujeres legisladoras (Ucrania, Togo,
Venezuela, etc.), aunque haya sido más el número de candidatas.

La década de los noventa se distingue por el trabajo para la
eliminación de todas las formas de discriminación y subordinación
de las mujeres, -producto de las conferencias y resoluciones internacionales que otorgan visibilidad a las invisibles-: 33 partidos políticos
en el mundo adoptaron medidas transitorias para garantizar la
presencia de las mujeres en la política y la toma de decisiones. La
perspectiva de género se instala en definitiva y las asimetrías en lo
social, económico y político, se profundizan, aunque en algunas áreas
hay avances significativos.

Casos de excepción son Inglaterra, donde el sufragio se
dio en 1918, y hay un 9% que Suiza, que introdujo el sufragio
femenino en 1971 y cuenta con un 21% de mujeres, tal vez por el
efecto de nivelación o bien, el sufragio en 1994 de Moldova
(Sudáfrica) o en el 97 los Emiratos Árabes Unidos que no tienen
ninguna. Al parecer la antigüedad del sufragio femenino ejerce 111
efecto favorable en la representación femenina en los Parlamentos,
por lo menos así es en la mayoría de los casos considerando dos
fenómenos: la coyuntura política y la cultura política de los países.

Los dos caminos que asumen las organizaciones políticas
nacionales van en el sentido de asegurar escaños en las listas, no
oficializando ningún registro que no cumpla estos requisitos, o bien
abriendo las oportunidades a las candidaturas, al aprendizaje electoral a través de las contiendas, sendero que elegimos las mexicanas
para avanzar.

El 11 de septiembre de 1993, en la reforma al COFIPE se
logró adicionar el párrafo 3 al artículo 175 que menciona: "Los partidos
políticos promoverán en los términos que determinen sus documentos
Como hemos mencionado, una gran influencia en romper internos, una mayor participación de las mujeres en la vida política
los techos de cristal y acceder a la toma de decisiones legislativas del país a través de su postulación a cargos de elección popular".
han sido las "acciones afirmativas" o "acciones positivas" tanto en~
El Partido de la Revolución Democrática (PRO) inició en su
reserva de escaños como en las cuotas o en las designaciones.
Primer Congreso de 1991 la garantía en sus estatutos del 20% de
Hace pocas semanas, en un encuentro de la Comisión las oportunidades políticas; en 1993 el 30% en las candidaturas exterNacional de la Mujer en la Secretaría de Gobernación, titulado "Las nas e internas, así como en las dirigencias, señalando que de cada
Mujeres en la Agenda Legislativa de Género: Retos y Perspectivas', tres candidatos o candidatas tendría que haber dos de un género y
mencionábamos que participar en política no es un asunto sólo de uno (a) del otro de manera alterna. El estatuto se respeta. Se ha
leyes sino de decisión y voluntad. El principio que anima el derecho expulsado, inclusive, a un dirigente que no lo aplicó. Tienen el reto
social es, ratificamos, que no puede tratarse igual a las desiguales. de la paridad para marzo del 2001 en su próximo Congreso Nacional.
Las mujeres, siendo mayoría poblacional, recibimos un trato de
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), el 21 de
minorías frente a los grandes problemas nacionales de educación, septiembre de 1996 plasmó en sus estatutos -36 al 41- en la XVII
pobreza, salud y trabajo, entre otros. En la política es constatable.
Asamblea Nacional, que en los cargos de dirigencia y de elección
popular -federales, estatales y municipales-, en ningún caso se
Un recuento histórico de nuestros quehaceres puntualila incluya una proporción mayor al 70% de un mismo género y que de
en 1952 la derogación del artículo 115 cuya adición a la fracción 11 cada 1Ocandidaturas en lista, tres fueran espacios para las mujeres.
facultaba la participación de las mujeres en las elecciones Aunque en la elección de 1997 aumentó el número de mujeres, pese
municipales; se reformó el artículo 34 acreditando la ciudadanía plena tratarse de una elección federal intermedia donde se desploman las
y el derecho a ejercer el voto en 1953. En 1974 se aprobó 11 candidaturas de mujeres, lo siguiente es establecer la acción
modificación al artículo 4° constitucional, que establece la igualdad afirmativa separando entre propietarias y suplentes y no por fórmula,
ante la ley entre los hombres y las mujeres.
pues se cumplió abriendo la puerta a las suplencias.

�54 / facultad de filosofía yletras

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5

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PM

El Partido Acción Nacional (PAN) señala en sus estatutos
0unio de 1999), en el Artículo 32 , que en tanto se lleve a cabo la
reforma integral de sus documentos, considerará lo observado
en los artículos 175 numeral 3 y 22º transitorio del COFIPE. Y en
septiembre del mismo año emitió el Reglamento para elegir fórmulas
mixtas de candidatos de representación proporcional para las
elecciones del 2000, en el que establece que en cada fórmula debe
haber un hombre y una mujer.

Aunque reconoce la marginación política de las mujeres y
que las medidas de acción positiva no constituyen una solución
unívoca, pues pueden suscitar resentimiento por parte de los
hombres y provocar la huída de algunos de ellos por considerarse
'injustamente castigados", las cuotas permitirán la participación de
un mayor número de mujeres en las asambleas políticas, pero no
lograrán erradicar los estereotipos de la mujer vulnerable que necesita
ser protegida".

Otro argumento de Liposvesky digno de análisis es sostener
que muchas mujeres consideran "degradantes, incluso humillantes
las medidas que expresan la incapacidad de las mujeres para imponerse por sí mismas en la escena política, en esta época de autoestima y reconocimiento". Constituyen, pues, afirmaciones que ratifican
la resistencia. Entendemos mejor la lucha de más de dos años de
Algunos estados han avanzado: Sonora aseguró que el las mujeres políticas francesas para lograr la ley de la paridad.
registro del 20% de las candidaturas fuera para las mujeres (artículo
En noviembre de 1996, tras 12 horas de negociaciones, se
87), San Luis Potosí consolidó la equidad y Chihuahua incluyó la
logró en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, incluir
acción afirmativa; son algunos ejemplos claros de democracia
en el artículo XXII transitorio del artículo 1º del COFI PE el texto:
paritaria.
...los partidos políticos considerarán en sus estatutos que las
candidaturas a diputados y senadores no excedan del 70%
Por cierto, señalo el avance sustantivo de la Ley de la
para un mismo género. Asimismo, promoverán la mayor
paridad, que las mujeres francesas impulsaron y que fue aprobado
participación política de las mujeres.
el 25 de enero del presente año: 50% en todo: oportunidades políticas
y toma de decisiones en las estructuras decisorias de los gobiernos. Esta adición al transitorio es considerada como un paso más en la
Dice textualmente (Art. 264): "sobre cada lista de candidaturas, la lucha por la equidad, la competencia política y el acceso al poder y
diferencia entre el número de cada sexo no puede ser superior queda para las próximas legislaturas suprimir la "consideración" y
al otro". Prolonga el mandato a los territorios franceses de Nueva plasmar de hecho el compromiso de no marginarnos de la historia.
Caledonia, Polinesia, etc. con una agravante más: si en los informes
que aprueba el Parlamento sobre la aplicación de los recursos se
Los derechos de las mujeres son derechos humanos. Incluye
observa incumplimiento de la paridad, se cobrará una multa en ellos los políticos, cívicos, sociales y sexuales, entre otros. Eliminar
descontándola de las finanzas que reciben los partidos políticos, y los techos de cristal, consolidar los principios de equidad e igualdad,
sólo admiten un 2% de tolerancia al incumplimiento. Si así lo reconocer la capacidad de las mujeres, es actuar con visión de futuro,
decidimos, algo parecido debe plasmarse en la ley mexicana para ser tolerantes Yreconocer las diferencias. Hoy, 81 mujeres ingresamos
que el IFE actúe de igual manera.
ªlas diputaciones federales (16%). Sí, pero eran 93; 21 ingresan al
Senado (17%). Sí, pero eran 23. Las diputadas locales cerca del
Escritores como Gilles Lipovetsky señalan con su particular lO% con excepción de las 23 mujeres del Distrito Federal que convisión que la paridad obligatoria "constituye una regresión naturalista forman un 35% muy estimulante; las alcaldesas no llegan ni al 5%.
Otras organizaciones políticas de hecho o en sus estatutos,
están avanzando. Incluirnos en la agenda de la Reforma del Estado
ha refrendado en algunos dirigentes su actitud remisa. No han querido
entender las prioridades femeninas que desde hace años se explicitan
en el Programa Nacional de la Mujer.

con respe~to ª. la id~a de ciu~adanía ~oderna, la cual no conoce ri
La gobernabilidad y la equidad van de la mano. No permitireho!11bre, rn mu¡er, rn negro ni blanco, sino al ser humano en cuanto mos ya ser consideradas sólo en los discursos y en la rentabilidad
tal (p. 264).
electoral sin plasmar en leyes y en políticas públicas la eliminación

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5

de la discriminación, hasta que alcancemos los objetivos de igualdal
de oportunidades y de trato y la toma de decisiones. Lograr las metas
para el año 2005 del 50% constituye para todos y todas un re'1
mayúsculo. No queremos tratos preferenciales. Queremos democra,
cia y no hay democracia completa si no hay una -representación
equitativa en las decisiones.

motivadora si logran integrar a las ciudadanas, a la mitad de la
población, a los asuntos públicos; si logran interesar a las mujeres y
desencadenar una dinámica de participación y no sólo de
espectadoras confinadas a la vida privada. Que de todos los sectores
se integren en un sistema de partidos para lograr una representación
de la diversidad y una movilización por la equidad y la igualdad.

La Convención sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer (resolución 34/180 del 18 de diciembre
de 1979 de la Asamblea General de las Naciones Unidas) define en
su artículo primero que la expresión "discriminación contra la mujer"
es "toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que
tiene por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento,
goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil,
Aunque las medidas han sido importantes y han tenido sobre la base de la igualdad... de los derechos humanos y las
efectos reales de avance requieren de una intervención más profunda libertades fundamentales en las esferas política, económica, social,
de las y los legisladores; podríamos señalar que su influencia es cultural y civil o en cualquier otra esfera" (p. 66, FNUAP-UNICEF).
limitada y hasta '1ímida". Hay posiciones que aseguran se debe inflli
En su artículo 2 fracción b señala el "adoptar medidas
con mayor fuerza hasta lograr la paridad.
adecuadas, legislativas y de otro carácter, con las sanciones
correspondientes, que prohiban toda discriminación contra la mujer",
En el estudio de La democracia por perfeccionar se
yen el f: "adoptar todas las medidas adecuadas, incluso de carácter
señalan (p. 145 y ss) las disposiciones estatutarias que los partidos
legislativo, para modificar o derogar leyes, reglamentos, usos y
han asumido para que las mujeres ingresen a la vida pública, como:
prácticas que constituyan discriminación contra la mujer".
a) de tipo organizativo al separar un espacio para la rama femeni.
siendo ésta la medida más popular; tres países de cada cuatro~
Es de destacar el artículo 4 sobre la adopción de "medidas
tienen y un partido de cada dos, no encontrándose ninguna relación especiales de carácter temporal encaminadas a acelerar la igualdad
directa con la feminización de las candidaturas. b) La de tipo de facto entre el hombre y la mujer... estas medidas cesarán cuando
formador para prepararlas a la función de candidatas. Esta disposición se hayan alcanzado los objetivos de igualdad de oportunidades y de
se encuentra en un país de cada dos y en un partido de cada trato• (p. 69).
cuatro explícita en sus documentos; tampoco significa que si hay
El artículo 7 de la convención señala el garantizar a las
capacitación hay candidaturas, y c) las disposiciones de tipo
logístico que tratan de conciliar las actividades políticas y familiares, mujeres sus derechos a votar, ser votadas, participar en la formulación
horarios de reuniones políticas que consideran las prioridades de las políticas públicas y ocupar cargos públicos, entre otras.
domésticas, (dos países de cada cinco y en un partido de cada cinco)
La Convención interamericana para prevenir, sancionar
la colocación de guarderías y jardines de la infancia mientras las
Y
erradicar
la violencia contra la mujer - "Convención Belém do
madres participan, entre otras (un país de cada cuatro y un partido
f&gt;ará"
~
(p.
104)
indica en el artículo 5 el ejercicio libre y pleno de los
de cada diez).
derechos "civiles, políticos, económicos, sociales y culturales", y en
La presencia de las mujeres en los partidos políticos, como relación al tema que nos ocupa el artículo 4 fracción j, señala en el
ya se dijo, no es relevante; podría hablarse de que hay una capítulo II de Derechos protegidos el "derecho a tener igualdad de
subrepresentación, una subelección y un subpoder en los órganos acceso a las funciones públicas del país y a participar en los asuntos
de decisión. Los partidos políticos pueden ser una auténtica fuerza públicos, incluyendo la toma de decisiones".
Las maternidades de estos avances son múltiples. Atribuir•
nos las legisladoras los logros es muy pretencioso. En estricta y
elemental justicia, tenemos que agradecer a las organizaciones
civiles, a las académicas, a mujeres de diversos sectores, el impulso
enérgico a las demandas en un accionar colectivo, y a la otra mitad,
a los hombres, su solidaridad redentora del nuevo milenio.

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La Declaración Universal de Derechos Humanos (resolución
217 A III del 1Ode diciembre de 1948), por ser una herramienta que
considera desde hace 52 años los derechos iguales e inalienables
de todos y todas sin distinción alguna de "raza, color, sexo, idioma,
religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condiciónª
(artículo 2) puntualiza en su artículo 21 el derecho a participar en el
gobierno de su país, el derecho de acceso a las funciones públicas
y la garantía de la libertad del voto. Otras herramientas han
especificado los derechos civiles y políticos de las mujeres, de su
trabajo, de su maternidad, etc.
El programa de acción adoptado en la Conferencia
Internacional sobre la Población y el Desarrollo, realizada en El Cairo
del 5 al 13 de septiembre de 1994, en sus 16 capítulos, bases para
la acción y objetivos perfiló para los próximos 20 años (2,014) las
políticas públicas en una visión integral, entre otras, la habilitación
de la mujer para mejorar la calidad de vida.
En el capítulo IV de Igualdad y Equidad entre los Sexos, el
objetivo 4.3 señala: a) "lograr la igualdad y equidad basadas en la
asociación armoniosa entre hombres y mujeres y permitir que la
mujer realice plenamente sus posibilidades". En el inciso b) "habla
de la plena participación en el proceso de formulación de políticas y
adopción de decisiones". Entre las medidas que deben adoptar los
países destacó la 4.8 al solicitar a los gobiernos, las organizaciones
internacionales y las organizaciones no gubernamentales... ajustarse
"al principio de la representación equitativa de ambos sexos". Esta
conferencia amplía su programa de acción a la familia, salud
reproductiva, migración, entre otras.
La Plataforma de acción y la Declaración de Beijing
de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, con sus 361 párrafos
producto de la reunión de las delegaciones de 189 países en Beijing,
China, del 4 al 15 de septiembre de 1995 presentan el producto
de una de las reuniones sobre las mujeres de mayor impacto en el
orbe.

estratégicos se acordó, por consenso, impulsar la igualdad en la
adopción de decisiones políticas, su participación equitativa en la
política, la representación en todos los niveles de gobierno,
erradicación de las prácticas discriminatorias, la adopción de medidas
positivas (párrafos 186, 187, 190, 191, etc.), la incorporación de la
perspectiva de género a las políticas públicas, las estadísticas de
género, la igualdad de trato, la representación paritaria, el acceso
garantizado a los nombramientos públicos, a las negociaciones, al
acceso al debate público, a la capacitación, entre otros párrafos que
conforman el grupo básico de medidas prioritarias para aplicarse en
los próximos diez años.
Sin duda, otros objetivos se observan en la plataforma. El
objetivo estratégico H de mecanismos institucionales para el adelanto
de la mujer precisa en el H. 2, integrar perspectivas de género en las
legislaciones; en el párrafo 204 inciso d) propone entre las medidas
que han de adoptar los gobiernos 'irabajar con los miembros de los
órganos legislativos, según proceda, a fin de promover la introducción
en todas las legislaciones y políticas de una perspectiva de género".
Se hace referencia a este contenido, en virtud de que se ha señalado
que la solicitud de conformar comisiones sobre asuntos o derechos
de las mujeres está explícita en la plataforma, cuando fue en la
Conferencia Interparlamentaria: "Hacia una asociación entre hombres
Ymujeres en política" realizada en febrero en Nueva Delhí en 1997,
donde se advierte en la declaración número 37 de los resultados de
la conferencia que pueden crearse comisiones nacionales para las
mujeres en donde todavía no existan. En la declaración No. 39 se
propone que los parlamentos creen comisiones especiales
encargadas de la condición femenina.
La declaración de Beijing reafirma los compromisos que los
gobiernos participantes en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer
adquieren. En 38 puntos asumen la temática de la reunión, reconocen
Ydeciden promover la igualdad, la erradicación de la pobreza, la
eliminación de la violencia y la discriminación de las mujeres. Se
comprometen a trabajar convencidos de que los derechos de las
mujeres son derechos humanos, y que promoverán la potenciación
de las mujeres incluidos sus derechos a la libertad de pensamiento,
de conciencia, de religión y de creencia, su participación en la toma
de decisiones y el acceso al poder.

En el tercer capítulo se identifican las 12 esferas de principal
preocupación respecto a la condición de las mujeres, y en el cuarto
Los gobiernos en varios de los objetivos asumen que
los objetivos estratégicos. En el apartado G de la mujer en el ejercicio adoptarán medidas para suprimir todos los obstáculos a la igualdad
del poder y la adopción de decisiones, así como los dos objetivos de género (24) y la adopción de medidas positivas que garanticen

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5

la paz para el adelanto de las mujeres {28) así como garantizar la
igualdad de acceso y de trato a otros objetivos, incluidos en ellos la
educación, salud y las niñas, entre otras.
Conviene puntualizar el aspecto número 20 de la Declaración, que reconoce la participación y contribución "de la sociedad
civil, en particular de los grupos y redes de mujeres y otras
organizaciones no gubernamentales" ... como elementos muy
importantes para la aplicación y el seguimiento de la plataforma de
acción
Helen Fisher, en el capítulo VI Formas de liderazgo
femenino, la mujer en la sociedad civil y en el gobierno, plantea
las capacidades de las mujeres: "dotes para tratar con la gente,
capacidad de compasión, su forma abierta y totalizadora de solucionar algunos de los males sociales" (p. 193); analizar el papel de las
mujeres en las organizaciones no gubernamentales, y las define
citando a Ernest Gellner: "aquellas instituciones mediadoras sin ániroo
de lucro... que no están relacionadas con la familia ni con el Estado'.

Helen Fisher menciona dos encuestas, una de Gallup,
realizada en 1996 en 22 países donde estas sociedades se
pronunciaron diciendo que su país estaría mejor gobernado si hubiera
más mujeres en la vida política (China, Alemania, India, Japón,
Estados Unidos, entre otros), y la General Social Survey, realizada
por la National Opinion Research Center de la Universidad de
Chicago, cuando señala que "un 90% de los norteamericanos afirman
que votarían por una mujer corno presidenta de la nación si tuviera
las cualidades necesarias para ello" (p. 211 ).
Colocar a las mujeres corno el primer sexo, cincuenta y un
años después de que Sirnone de Beauvoir escribiera su libro El
segundo sexo (1949) ofreciendo un análisis de las capacidades
innatas de las mujeres que están cambiando el mundo, en la política,
la familia, la sexualidad, la empresa, la salud y la educación, por
mencionar algunas áreas, invita a enumerar las facultades,
tendencias y capacidades que ahora, en este milenio exhiben: "saben
'leef las posturas, los gestos, las expresiones faciales y el tono de
voz de la gente, tienen una intuición muy fina, una gran imaginación,
paciencia, capacidad para expresar sus emociones, particularmente
la solidaridad y la compasión, inclinación a ocuparse de los niños,
de los parientes y de la comunidad, talento para establecer relaciones
igualitarias con los demás, muchas ganas de crear redes de
contactos, una actitud de 'no hay nada que perder' en las
negociaciones, una gran flexibilidad mental y un enfoque amplio,
siempre a largo plazo y en función del contexto, de los problemas y
de las decisiones.Todas estas cualidades empezaron a implantarse
en la fisiología femenina hace milenios" (p. 227).

"La sociedad civil no sigue un programa central, ni un código
ético establecido, ni una línea de partido determinada"; luchan, si,
por objetivos comunes, puede disolverse según convengan, S0II
temporales, son democráticas, los integrantes se asocian,
voluntariamente, la mayoría de ellas es dirigida por mujeres y juegan
un papel relevante en los movimientos que pretenden un cambio
social. Son, en palabras de Francis Fukuyarna, una "densa red de
asociaciones que actúan corno una especie de aglutinador sociat
cuando este sector de la sociedad es activo y vigoroso, la nación
Richard Seltzer, profesor de teoría política de la Universidad
prospera".
Howard, realizó un estudio (1997) sobre los 61,603 candidatos
que se presentaron a elecciones estatales en Colorado entre 1972 y
"El liderazgo femenino en la sociedad civil continuará aumen- 1994. "El resultado es que las mujeres ganan con la misma frecuencia
tando por dos razones: en primer lugar, porque cada vez hay más que los hombres" (cuando se presentan). En otro estudio demostraron
mujeres que acceden a la educación y cada vez a niveles más altos•.• que el número de mujeres que vota por mujeres es ligeramente
Son tantas, que constituyen una nueva masa crítica capaz de realiZI' superior al de los hombres. Cada vez son más las mujeres que
cambios radicales. "En segundo lugar, las mujeres son longevas. empiezan su carrera política al alcanzar la mediana edad {Lueptow
Para el año 2015, el 20% de la población mundial será mayor de YGarovich, 1995. Ayres, 1997).
sesenta y cinco años y las mujeres duplicarán en número a los
hombres en ese grupo de edad, un grupo política y socialmente
"En todas las sociedades industrializadas se observa un
poderoso" (p.207). Los gobiernos necesitan una masa crítica estima- predominio masculino en las estructuras de gobierno" (p. 208).
da en un 35% de mujeres en las esferas más altas del poder para En total, en el siglo XX sólo 22 mujeres han llegado a ser jefas
ejercer su influencia en las políticas y prioridades nacionales (p. 212~ de Estado o jefas de Gobierno. "Los hombres dominan en los puestos

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donde se dictan las líneas políticas en asuntos exteriores, hacienda
y justicia mientras que las mujeres ocupan ministerios menos
poderosos y prestigiosos, como salud, educación y trabajo" (p 208).
El ejercicio del poder, (en las mujeres el empoderamiento),
salvo excepciones, requiere de un estudio profundo: ¿cómo se
construye?, ¿cómo se ejerce? Vinculado a la toma de decisiones¡
a la visibilidad, a la impostergable equidad política, requiere de una
mayor conciencia colectiva para diseñar estrategias y mecanismos,
subidos en la tercera ola y en la tercera vía, para que hombres 1
mujeres asumamos compromisos responsables frente a la representatividad en los Congresos y los cargos de la administración pública
Obtener espacios propios y recursos para incluirnos en los benefioo
del desarrollo, consolidar una perspectiva de género y garantizarla
no discriminación siguen siendo asuntos de la mayor importancia
para nosotras.

BIBLIOGRAFÍA

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pobreza, panorama general, Washington, D.C. Septiembre del 2000.
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�64 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 65

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Cultura y construcción
de identidades:
el caso de la frontera
México-Estados Unidos

Ángela Moyano Pahissa

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Adán y Eva

E puede definir a la cultura de una región como la acumulación de características adquiridas durante un largo periodo.
Todo parece indicar que en la frontera norte mexicana el
proceso se dio de manera desigual. La frontera México-Estados
Unidos no es una región homogénea. El lado que atraviesa el río
Bravo es indudablemente de mayor antigüedad que la frontera que
colinda con el Pacífico. Por ello es que la primera nos parece que
tiene mayor cantidad de rasgos que se identifican con el resto del
México mestizo. La frontera noreste es de más reciente habitación y
acausa de su lejanía de poblaciones centrales, quizá tenga menos
rasgos culturales en común con su vecinos al sur y mayor con sus
vecinos al norte. La construcción de su identidad es de más reciente
envergadura, si por identidad se entiende un claro concepto de pertenencia, que los individuos se sientan parte de la región y del país en
que viven, en cuanto a conceptos culturales como son las tradiciones,
lengua, modo de ver la vida, y por supuesto, una historia común.

Me parece que hay dos maneras para poder entender el
grado de identidad cultural que posee un pueblo o una comunidad.
la Primera pide la investigación de hasta qué grado vive su cultura

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escaso. La conciencia histórica, no los datos históricos, es quizá la
mayor raíz de identidad, el bagaje cultural y básico y necesario para
fincar después los regionalismos inevitables. La construcción de las
identidad es un proceso lento, puesto que significa la necesidad de
un núcleo de personas que integren una comunidad y que intercambien las notas que los unen.

particular y hasta dónde ésta es parte de la cultura nacional. La
segunda, que podría llamarse "de resistencia" es investigar hasta
qué grado resiste la cultura vecina porque la propia es la que le
proporciona identidad y gozo de la vida. Esto es particularmenle
válido en el caso de las culturas fronterizas.
La finalidad de esta ponencia es revisar algunas de las
características históricas de ambas comunidades, norte de Méxial
y suroeste de los Estados Unidos, que (aún cuando tienen influencias
mutuas) explican por que éstas continúan siendo diferentes. Como
ya se ha dicho, entre los elementos que se reconocen como básicos
a una identidad se encuentran un territorio común, idioma, tradiciones
y creencias, arte, símbolos y un sistema de valores que conforma
una visión particular del mundo. Es decir, los ingredientes que defill8II
su cultura. Es por ello que una visión superficial daría como resultad!
que ambos lados de la frontera tienen poca identidad propia. En las
dos vertientes se escucha la misma música, se habla mucho
spanglish, se utilizan los mismos productos y hay un estrecha interdt
pendencia comercial. A simple vista parece que en lo único q11
difieren es que al norte de la línea hay gente rubia, mayor orden.y
más abundancia en la mayoría de sus comunidades. ¿En qué estrim
su diferencia? ¿Por qué ambos lados continúan teniendo identidll
cultural diferente después de tantos años de vecindad? Los estudiosos del problema mucho lo han debatido, pero, a mi parecer, existen
opiniones que ofrecen claves mayores para entende"rlo.

Sin embargo, creo que existen caminos más cortos, creo
que la manera más rápida de identificarse tiene lugar cuando una
comunidad es agredida, ya sea material o culturalmente, por un grupo
extraño a ella. Pienso en el caso de las comunidades de Baja
california Sur que se dieron cuenta de su identidad mexicana cuando
fueron invadidas, en 1847, por la Armada norteamericana. La construcción de su identidad había tenido lugar a través de todo el siglo
XVIII por la influencia de los padres jesuitas mexicanos quienes, en
pleno virreinato, ya tenían una idea clara de su pertenencia.
Transmitieron o reforzaron en los que llegaban, y a los que
misionaban, no sólo el correcto uso del español novohispano sino
tradiciones, creencias, símbolos y un sistema de valores acorde al
que tenían los que habitaban el macizo central. O sea, a la cultura
novohispana, que al decir de los estudiosos, tenía una clara
conciencia de ser diferente a la española. Peggy K. Liss, en su estudio
sobre los orígenes de la nacionalidad mexicana, escribe:
...la aparición en México de una identidad nacional, debió esperar
hasta fines del siglo XVIII, cuando entre los criollos surgió un
sentimiento moderno de nacionalismo, que incluía conceptos de
participación popular en el gobierno y lo más importante, el concepto
fundamentalmente secular de una nación compuesta por una
sociedad unida principalmente por el nacimiento, la geografía y la
historia, y por el gobierno, el idioma y un sentimiento de propósito
común.2

Tal es el caso de Miguel León-Portilla en su libro Culturas
en peligro. Es de la opinión que uno de los rasgos que mayor peso
tienen en la construcción de la identidad es la conciencia história
compartida por los miembros del grupo en cuestión, y añade: "la
conciencia, como raíz de identidad, implica la recordación, mantenida
muchas veces a través de generaciones, del propio origen, de
determinadas experiencias y aun de un destino en común". En 891 Por el contrario, los misioneros de la Alta California eran francissentido, nos dice que la conciencia histórica juega un papel canos españoles quienes, al igual que las autoridades, reforzaron
trascendental en el desarrollo y preservación de la identidad cultural.' la cultura española y no la novohispana, por lo que a finales
de ese mismo siglo los informantes del historiador Hubert Howe
He ahí una de las claves, quizá la de mayor importancil Bancroft, le participaron sus recuerdos de la hostilidad de los
3
la conciencia histórica es la que da a una región determinada~ calHornianos hacia los llegados del interior de la nueva España. Se
certeza de ser distinta aunque su conocimiento de las razones sel

------2

K.Liss, Peggy, Orígenes de la nacionalidad mexicana, 1521-1556. México, F.E.E.,
1989, p. 263.
3
Howe Bancroft, Hubert, The works of Hubert Howe Bancroft, 39 vols.,
1
León-Portilla, Miguel, Culturas en peligro, México, Alianza Editorial, 176, p. tl San Francisco, The History Co., 1886, vol., 19, p. 50.

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sentían diferentes hasta en sus prácticas religiosas, ya que ellos
profesaban la devoción española por la Virgen de los Remedios en
lugar de la Guadalupana, que daba cohesión a los novohispanos y
que según el Arzobispo Montúfar, era la devoción que "significaba la
aprobación divina de los mexicanos" y lo que los identificaba como
un pueblo distinto al español. 4
A más de lo anterior descrito, dado el aislamiento geográfico
de la Alta California, la inmigración desde el interior del país era casi
nula, por lo que su idioma siguió siendo el español de Castilla. Se
entiende que su identidad fuese diferente a la de los bajacalifornianos.
Se entiende que cuando llegaron noticias de la independencia de
México, los frailes y la mayoría de los "principales" se negaran a 1
jurarla. Claro ejemplo de cómo la cultura había continuado una
identidad, en este caso la de seguir considerándose españoles. En
cambio los bajacalifornianos, en contacto constante con sus vecinos
de Sonora, por medio de una continua inmigración, se sentían
partícipes de la misma cultura y por ende de la misma identidad. De
ahí que en 1847, cuando fueron invadidos por los norteamericanos
organizaron las primeras fuerzas de combate con el título de
"Guerrillas guadalupanas de Comondú", lo que según los estudiosos
de la época es un claro indicio de mexicanidad.

En cuanto a las comunidades de la frontera norte de México
sostengo la tesis que fue el conocimiento de la cultura anglosajona
de sus vecinos al norte la que, en gran medida, sirvió para definir su
identidad. Se dieron cuenta de que eran diferentes no sólo en idioma
y en raza sino en religión, tradiciones, y símbolos. La manera de ver
la vida, o sea, sus valores, tenían poco en común y por supuesto su
historia era totalmente diferente. Entre esas características culturales
me gustaría destacar las que, a mi punto de vista, fincaron las
diferentes identidades.
Para esto debe apreciarse que la única manera de obtener
una visión más o menos clara es remontándose a los inicios de su
colonización en un esfuerzo por iluminar las actitudes actuales. Fue
en esa etapa de la historia cuando empezaron a forjarse dos naciones
diferentes que por consiguiente abordarían los mismos problemas
con puntos de vista diferentes.

En los primeros años del siglo diecisiete se fundó, en lo que serían
los Estados Unidos de América, la primera colonia en la región de
Virginia. Por herencia cultural inglesa los angloamericanos, desde el
inicio de su historia, rechazaron el mundo indígena. En 1619, fecha
de su primera asamblea en tierras de Virginia, decidieron que los
indígenas no tendrían cabida en sus aldeas. Su mundo sería
completamente inglés y no habría mestizaje, ni físico ni cultural. Con
el tiempo aceptaron a otros europeos con la condición de su
adaptación al ámbito inglés.
Por el contrario, la Nueva España para esa fecha contaba
con más de ochenta años de vida. Su mundo indígena llevaba
recorrido un buen trecho de lo que sería un largo proceso de mestizaje
físico y cultural. Al darse cuenta de lo anterior, en sus primeros
contactos con los angloamericanos, los mexicanos fronterizos vieron
que su mestizaje constituía un elemento de la propia identidad. Los
españoles, a pesar de sus prejuicios, habían asimilado al mundo
indígena de tal manera que para principios del siglo XIX, fecha de
los primeros contactos entre anglos y novohispanos, la región
después llamada México se sabía mestiza tanto física como
culturalmente.
Como parte de la herencia inglesa de la parte norte de la
línea está la creencia de ser un pueblo elegido. El mito cultural más
antiguo de los Estados Unidos es la creencia de serlo. Lo derivan de
su historia, es herencia de los calvinistas de Massachussets
(llamados puritanos) quienes aseveraron ser los elegidos de Dios
para ser la luz del mundo y enseñarle a vivir. 5 Herman Melville,
escritor contemporáneo a los primeros contactos de los dos países,
escribió: "Nosotros, los norteamericanos, somos un pueblo diferente
yelegido, llevamos el arca de las libertades al mundo". Esa frase de
Melville parece ser el mito norteamericano más viejo y más
importante, la piedra fundamental del pensamiento ritualista de
generaciones subsecuentes. Ese mito, nos dice Loren Baritz,
ayudó a establecer la ortodoxia nacionalista del país; a fijar un
dogma, a sentar la línea de pensamiento acerca de sí mismos y sus
relaciones con el mundo.ª Esa creencia hizo a los angloamericanos,
desde sus primeros contactos con la frontera mexicana, adoptar el
papel de maestros y enfatizar más que en otra región su orgullo en
5

• Lafaye, Jaques, Ouetzalcoátl y Guadalupe, la formación de la conciencia naciona
en México, México, FCE, 1978, p. 341.

Baritz, Loren, Backfire, Vietnam, the myths that made us fight, New York,
Ballantine Books, 1981, p.1 O.
1
lbidem, p. 13.

�70 / facultad de filosofía rlelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 71

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e,

el american way of lite y la superioridad de sus instituciones. Como
las características anteriores nada tienen que ver con cultura mexicana l_os nuestros alzaron los hombros y los tildaron de arrogantes y
agresivos, como se lee en los primeros informes mandados desde
Washington por Manuel Zozaya, ministro de Agustín de lturbide: "La
s?berbia d~ est~s republicanos no les permite vernos como iguales
sino como inferiores; su envanecimiento se extiende a mi juicio a
creer que su capital lo será de todas las Américas" ... 7
La cercanía geográfica y las relaciones entre pueblos
cultur~lmente diferentes afirman el sentido de identidad, al ser, la
mayoria de las veces, un problema cotidiano. Los prejuicios mutuos
son una fuerza de cohesión. En el caso de los estadounidenses,
s?bre todo los que habitan el sureste, éstos han heredado, la mayoría
s,n s~berlo, los conceptos de la Leyenda Negra urdida por la Inglaterra
del_ ~1glo XVI en :ontra de la entonces victoriosa España. El profeSOI'
Ph1hp Powell as, la define:

J

... la premisa b~sica de la Leyenda Negra es la que los españoles
(y sus descend1_entes) se han manifestado a lo largo de la historia
corno seres singularmente crueles, intolerantes, tiránicos,
obscuristas, vagos, fanáticos y traicioneros.8

1

Esa ac!itud despectiva hacia el mundo hispano era y es parte de la
herencia cultural anglosajona.
·
. De nuestro lado también se tenían prejuicios, los mexicanos
l~s tildaban de_s~r un pueblo turbulento, difícil de gobernar y pred1~~uesto a res1st1r y abusar de los demás. Además de la opinión del
~in,stro Manuel Zozaya, ya citada, se les tenía como "soberbios,
~,em~re ;nredados en litigios, ambiciosos, arrogantes, audaces y
libertinos , tal como los describió el teniente José María Sánchez en
su viaje a Texas en 1828. 9 Ninguno quería ser como el otro.
.
L~- manera de considerar el papel que el trabajo tiene en la
vida tamb1en es parte de la identidad. La obsesión por el trabajo en

los estadounidenses es herencia cultural. Para los fundadores de
Massachussets, quienes según los observadores fueron el grupo
más determinante en la creación de la cultura norteamericana, el
trabajo era la única manera de cumplir con su religión calvinista, por
lo que era parte de su identidad. Hasta ahora una de las faltas más
graves para su mentalidad es la pérdida del tiempo. 10 El miedo a no
utilizar provechosamente su tiempo en el trabajo. El norteamericano
medio no conoce el gusto del ocio creativo.

El mundo mexicano, en cambio, reconocía que parte de su
herencia hispana era considerar los beneficios, en cuanto a salud y
familia, del ocio creativo. Parte de nuestra identidad es creer que se
debe trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Agustín Basave
escribe:
... el español, corno el griego, piensa que la fiesta, el ocio andaluz,
es de rango más elevado que la vida laboral. 11

De ahí la diferente manera en que las dos culturas ven al tiempo y
por ende a la puntualidad. Cuando una persona llega tarde, ellos
dicen, "no parece americana", porque consideran que su concepto
del valor del tiempo es parte de su identidad. Nosotros decimos "la
puntualidad es cortesía de reyes".
Otra característica cultural que finca las diferentes identidades es la creencia en el destino, o como muchos mexicanos lo
expresan, "en lo que Dios quiere". Nuestra cultura de raíces profundamente católicas hace posible la expresión anterior. La mayoría de
los mexicanos no cree controlar su destino, sino que éste está en
manos de Dios o de la suerte.
Por el contrario, la cultura estadounidense, de herencia
protestante, es más individualista y no cree ni en la intervención
divina, ni en el destino, ni en la mala suerte. "Han llegado a ver a la
gente que cree en el destino como atrasada, primitiva o ingenua". La
acusan de ser supersticiosa y floja, epítetos culturales heredados
de la Leyenda Negra. Ser norteamericano implica, para ellos, "que
cada individuo debe tener control sobre cualquier cosa que pueda
afectarlo".12
10

: Moyano, Á~_gela, La pérdida de Texas, México, Ed., Planeta, p. 36.
Powell, Ph1hp, El á'?°I d~I. odio, Madrid, Ed. José Porrúa, 1972, p. 15.
9
Sánchez, José Mana, Vta¡e a Tejas, s.c.e. México, 1829, p. 26.

=

Woodward, William, The way our people lived. Washington, Square Press,
1965, p. 4.
11
Basave, Agustín, Visión de los Estados Unidos, México, Ed. Diana, 1975,
p.231.
12
Kohls L., Robert, The values Americans live by, folleto publicado por el
Washington lnternational Center, Washington, 1985, p. 1.

1i

�12 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 73

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1

5
~

El profesor Robert Shadow, en un artículo acerca de los símbolos
nacionales de los dos países, también se remonta al periodo colona
para explicar que dada la gran diversidad de religiones los colonos
decidieron forjar lo que se ha llamado una religión secular, CUYoS
símbolos eran "la fe en la independencia y la democracia política, la
pasión por la libertad individual, la creencia en la igualdad moral y la
búsqueda interminable del mejoramiento moral y social". Además,
añade:
...estos valores forman el núcleo del mito integrador llamado el
estilo de vida norteamericano.13

Su símbolo, explica Shadow, quizá el más importante, es la Estatua
de la Libertad, que "expresa un compromiso colectivo con las ideas
civiles de democracia, igualdad y justicia, pero que es una forma
abstracta y no personificada.14
Por el contrario, en México, por herencia cultural "se cree
que el símbolo unificador es la imagen de la Guadalupana que
engloba las ideas de fraternidad y justicia, pero hace referencia a
las características maternales de socorro, protección, compasión y
misericordia totalmente ausentes del símbolo de la estatua de la
15
libertad". Nuestra identidad, por lo menos en teoría, se nutre de
esas características.
la actitud ante el cambio es también una nota cultural
heredada del pasado. Para los estadounidenses es parte de su
identidad, no se imaginan que exista uno de ellos a quien no guste.
Es una característica heredada de la época de su conquista del Oeste
en pleno siglo XIX, cuando el cambiar todo era necesario para
sobrevivir en un ambiente inhóspito en el que los pioneros tenían
pocos rasgos comunes. Al cambio se le llegó a equiparar con el
desarrollo y el progreso.
En contrapartida, lo mexicanos, como descendientes de
una cultura más antigua veían el cambio con suspicacia. Hasta
hace poco imperaba el dicho "más vale malo conocido que bueno
13

Shadow, Robert, Símbolos nacionales, el estado y la cultura popular: reflexiones
sobre sistemas de identidad en México y Estados Unidos, en Estados UnidoS.
Sociedad, Cultura y Educación.
14
Ibídem, p. 89.
15
fdem.

por conocer". De ahí que el mexicano, en general, desconfíe de lo
nuevo y quiera continuar apegado a sus tradiciones, sean éstas sencillas y claras, como en el norte del país, o complejas y complicadas
en el resto.
Otra característica cultural norteamericana en que se basa
su identidad es también heredada de su expansión al oeste. Creen
que cada persona vale sólo por lo que él o ella han logrado por sí
mismos. Para ellos el gran mérito es el del se/f made man. "Se
enorgullecen de haber subido la difícil escalera del éxito sólo por sí
mismos". los conocedores nos dicen que hasta su idioma refleja la
importancia que la autorealización tiene para ellos.16
Al sur de la frontera, los mexicanos confían más en el peso
de su familia o comunidad que en el éxito individual, lo que constituye
una herencia cultural del mundo hispano. Hasta en los pueblos más
pequeños, la influencia de las familias fundadoras es mayor que la
del próspero advenedizo.
la época de la expansión al oeste fue una era que generó
muchos valores culturales personificados por el pionero. Básico a él
fue el rasgo jacksoniano de creer en el sentido común de la gente,
de las mayorías; de ahí la insistencia de los líderes políticos
norteamericanos en el cumplimiento de la voluntad del pueblo, en la
supremacía de la opinión pública, aunque ésta fuera disparatada,
abusiva o ignorante. De igual manera las condiciones pioneras
aumentaron el nacionalismo, que llegó a tener visos de patrioterismo
hasta el grado de pensar que el extranjero era y es un ser inferior,
SObretodo si rehúsa asimilarse a la cultura anglosajona.
En contrapartida, nuestra cultura peca de malinchismo. lo
occidental se quiere copiar siempre y se ve a los europeos o norteamericanos como personas mejor preparadas y dignas de confianza,
aunque en muchos casos sean explotadores o fraudulentos.
la búsqueda de constantes innovaciones materiales es
otra característica heredada del pionero. Sólo ideando nuevas
técnicas y nuevos instrumentos pudieron explotar las riquezas que
había a su alrededor. Uno de los grandes conocedores de la herencia
pionera nos dice:
19 Koh'IS,

' p. 3.
op. Cit.,

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 75

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5

... se acostumbraron a emprender nuevas experiencias y
despreciaron las prácticas tradicionales, ya se tratara de costumbres
sociales, de procedimientos legales o de dispositivos mecánicos.17

De ahí la predisposición a buscar siempre lo nuevo. Entre nosotros,
sobra decirlo, las prácticas tradicionales siguen imperando aun
cuando lo nuevo pruebe ser mejor. Lo estable, lo tradicional, parece
ofrecernos, en general, mayor seguridad.
El nomadismo de los norteamericanos se acentuó en su
expansión hacia el oeste. Ahí nació el hábito de trasladarse de una
región a otra en búsqueda de mejor fortuna. El movimiento se dio de
este a oeste, del campo a la ciudad, lo que los hizo un pueblo móvil,
menos atado al hogar familiar que poblaciones más antiguas. De
ahí su débil sentido de familia.
En contraste, de nuestro lado se dieron pocos movimienta;
pioneros porque no había tradición cultural que los impulsara. Durame
los tres siglos de virreinato el cambio de una ciudad a otra era emp,t
sa difícil de llevar a cabo. Se tenía que obtener el permiso para viaja
y la ciudad receptora exigía avales y después una residencia de
cinco años para que el recién llegado obtuviera derechos de habitanlt
de tal o cual lugar. El temor a los indios bárbaros añadió una nota
más al rechazo a cambiarse fácilmente de lugar.
Ahora bien, la herencia cultural norteamericana no se
deriva únicamente de los ingleses ni de los calvinistas de Nuew
Inglaterra ni del cambio que sufrieron al expandirse hacia el oeste.
sino también de algunos otros momentos de su historia. Por ejemplo,
el ideal jeffersoniano de constituir una nación de pequeños
agricultores vive, tanto en su fascinación por los suburbios, como
en su visión de que las grandes urbes son la personificación de~
maldad. Aún cuando Jefferson no escribió una descripción del
carácter nacional, erigió un modelo que tuvo una gran influencia.
Su modelo del norteamericano fue el del demócrata agrícola, sencil'l
y franco, individualista en su deseo de libertad para sí mismo.
e idealista en su deseo de igualdad para todos los hombres y

mujeres. por supuesto que blancos. 18 Teniendo como base a sus
instituciones crearon nuevas. Los norteamericanos creen firmemente
que su historia fue ejemplificada por el hombre de la frontera.
Al sur de la frontera, que los mexicanos tardaron tanto en
poblar, precisa~ente por no tener herencia pionera, los recién llegados buscaban integrarse a comunidades ya existentes y formar
pueblos al estilo del patrón cultural establecido. El mexicano, casi
~~pr~, tuvo como ideal construir pueblos en donde arraigarse bajo
,nst~uc,ones y leyes conocidas.
.
_La manera de entender la riqueza constituyó también una
dfferenc,a fundamental con el mundo católico e hispano. Calvino fue
el primero de los reformadores protestantes en romper con la
prohibición católica de la usura. Escribió que el hombre debía
acu~ular riquezas p~ra Dios pues era su administrador. Sin embargo,
Calvino fue muy estricto en cuanto al disfrute de la riqueza. Lo mismo
qu~ el hombre debía trabajar, el dinero ganado debía permanecer
activo mediante inversiones productivas. 19 No obstante Calvino
prohibió la ostentación pero no el comunismo por ser prod~ctivo . La
pobreza, respetada y hasta a veces exaltada por la Iglesia Católica
fue para los discípulos de Calvino un estado despreciable y la prueba
de ociosidad y vicio. Los países católicos fueron y son a su mirada
un escándalo tanto por su ostentación como por su pobreza.
.
Una de las características culturales es la actitud ante la
Vida. En general, en México le damos mayor importancia al pasado
Yal ~resente que al futuro. Quizá sea porque lo dejamos en manos
de Dios o del destino. En cuanto al pasado, tendemos a verlo como
una épo~a mejor que la presente, a la que vemos con un dejo de
desconf!anza, producto de nuestras continuas crisis políticas y
económicas. Al norteamericano, en cambio, le importaba poco el
P8Sado porque tenía fe en sí mismo y su país, además de una enorme
creencia en la superioridad de sus instituciones. "La confianza y la fe
en la fronter~ como fuente de oportunidades, poderío y riqueza,
estaban arraigadas ya en la tradición nacional".20

" Fehrembacher, Don, ed., History and American Society, New York Oxford
U· Press, 1973, p. 233.
'
17
Allen Billington, Ray, La Expansión hacia el Oeste, v.11, Buenos Aires, Bibliograíl : O_rtega YMedina, Destino manifiesto, México, Ed. Sepsetentas, 1973, p. 96.
Omeba, 1971, p. 395.
Bilhngton, op. cit., p. 397.

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�16 / facultad de filosolía Yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 77

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~

5

Es por ello que su identidad es generalmente arrogante y su
conocimiento de las demás naciones muy ignorante. Como pueblo,
conocen sólo las grandes vertientes de su historia. A eso debe
añadirse su continua búsqueda de autojustificación. Al considerarse
superiores (como nación) están convencidos que la verdad está
siempre de su lado (ver mi cita de Weinberg).

••

Identidad y conversión
religiosa de los inmigrantes
otomíes1

La actitud ante la ley es también una característica cultural
que refuerza el sentido de identid~d. Es sabido que la ley
norteamericana está basada en la ley saiona heredada de Inglaterra.
Juzgan por precedentes, consideran que el acusad~ _es ino~e_n!e ,
hasta ser juzgado culpable, y sobre todas las cosas utilizan el 1u1c10
de jurados que consideran ser expresión de la voluntad popul~r. A~
anterior agregaron la actitud del pionero que era de desprecio poi'
los tecnicismos, gran oposición a las sutilezas de los abogados Y
una actitud impaciente hacia los controles de toda clase por parte
de autoridades sociales o políticas. Son gentes acostumbradas a
conocer sus leyes y a tener correspondencia con sus autoridades.
Todos estos elementos les proporcionan un sentido de identidad
fuerte y agresivo.

María Olimpia Farfán Morales
Jorge Arturo Castillo Hernández
Ismael Fernández Areu
Centro INAH Nuevo León

En contraparte, la ley novohispana y después mexicana
estaba basada en la ley romana, que consiste en la aplicación de
una regla preestablecida en vista del bien común. Es una visión más
urante la última década del siglo XX Nuevo León ha
objetiva que quizá tienda a dar mayor seguridad porque se libera de
experimentado
un importante crecimiento de población
la subjetividad de los integrantes de un jurado popular para ponerla
indígena; en 1995 se registraron 7,467 hablantes de lengua
en manos de jueces que, al ser profesionales de la ley, ofrecen, en
indígena y más del 90% se encontraban distribuidos en los municipios
teoría, mayor seguridad.
que conforman el área conurbada de la capital; para el año 2000
La lista podría continuarse. Basten estos cuantos ejemplos esta población se duplicó a 15,446, también con una fuerte
para confirmar que es la cultura lo que forja y mantiene identidades. concentración en el área metropolitana. (INEGI, 1997: 172-176;
Finalizamos con las palabras de Miguel León-Portilla: "resulta INEGI, 2001: 340-346). La población indígena corresponde a pequeinnegable que lo histórico, como búsqueda de raíces y antecedente ños grupos de diversas etnias procedentes de Veracruz, Hidalgo,
de la propia orientación, está esencialmente vinculado con la Estado de México, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Ouerétaro, Puebla
YJalisco.
conciencia de identidad y la salvaguarda de la misma". 21

D

1

21

León-Portilla, Miguel, op. cit., p. 211.

Este texto fue presentado originalmente en el IV Coloquio Internacional sobre
Otopames, el cual se llevó a cabo del 5 al 9 de noviembre de 2001 en Pachuca,
Hidalgo. Igualmente, forma parte de la investigación que se realiza en el marco
del Proyecto Nacional Etnografía de las Regiones Indígenas de México en el
Mievo Milenio, auspiciado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

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�18 f facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 79

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5

•

En el área metropolitana de Monterrey los migrantes
indígenas como los otomíes y los mixtecos formaron núcleos col~
tivos residenciales; los nahuas, huastecos, zapotecos, mazahuas,
mayas, entre muchos otros, residen de manera dispersa en diversas
colonias. Los otomíes prc,vienen de Santiago Mexquititlán, municipio
de Amealco, ubicado en la zona sur del estado de Querétaro. Es un
municipio predominantemente rural y donde se encuentra la mayor
concentración de población ñahñú del estado. Las tierras de cultivo
son de temporal, en baja proporción hay tierras de riego; otra de
las actividades de los habitantes de Santiago Mexquititlán es la
venta de productos artesanales, y como resultado de las condiciones
estructurales de la economía la población se ve obligada a
emigrar.

organizada y presidida por un colono representante de "Tierra y
IJ)ertad".
Los otomíes de Santiago se han integrado a esta organiza-

ción sociopolítica en la medida en que les ha redituado beneficios

como la obtención de terrenos, la gestión e instalación de servicios
básicos de agua, drenaje y luz; a cambio, los colonos apoyan a esta
organización con capital social. Como parte del compromiso y alia~za
con el partido político y la asociación "Tierra y Libertad", los otom,es
participan en las manifestaciones, marchas y mítines realizados por
ambas organizaciones en fechas conmemorativas o en apoyo a
demandas políticas y sociales1 con las cuales comulgan.

La población rural inmigrante poseedora de una cultura
propia tiene problemas de adaptación a la vida urbana y éstos se
A su llegada a Monterrey en la década de los setenta, los
agudizan por la baja escolaridad y la escasez de empleo bien
otomíes practicaban la migración temporal, y al igual que otros
remunerado. En el caso de los grupos indígenas se suman la
inmigrantes se quedaban cerca de la central camionera, de la .
discriminación, el racismo y los problemas de comunicación por el
estación del tren o rentaban cuartos en el centro de la ciudad,
monolingüismo. La migración indígena tiene connotaciones diferentes
regresando continuamente a su población de origen. Algunos de
ala migración del resto de la población; para un indígena migrar
ellos vivieron por algunos años en la ciudad de México. En los años
representa, casi siempre, abandonar sus tierras, que son parte de
ochenta se establecieron las primeras familias de migrantes otomíes
su cosmovisión y fundamento sustancial de su identidad, para así
en la colonia Genaro Vázquez; cuando ya no hubo más terrenos en
integrarse a un esquema en donde es ubicado en la escala
esta colonia los paisanos se asentaron en la colo,:iia Lomas Unidad
socioeconómica más baja (Acevedo, 1986; Anguiano, 1986;
Modelo Ampliación Norte. Ambas colonias se encuentran ubicadas
Bartolomé y Barabas,1986).
al noroeste del centro de la ciudad de Monterrey.
Algunos autores postulan que estos grupos abandonan sus
Los inmigrantes, que en los años setenta se vieron tradiciones, su forma de organización social y económica que les ha
imposibilitados para acceder a la vivienda por la vía institucional o permitido subsistir como un grupo diferenciado y se integran a un
del mercado se organizaron en dos movimientos populares de esquema basado en el individualismo. Aunque entre un buen número
posesionarios: en la comuna de "Tierra y Libertad" y "Uniones da de la comunidad migrante otomí se puede hablar de un creciente
Colonos", asociaciones que luchaban por la posesión y regularización proceso de aculturación, es a través de una nueva identidad religiosa
de terrenos y la introducción de servicios. En 1976 los colonos como los migrantes reestructuran los vínculos sociales con el lugar
fundaron el "Frente Popular Tierra y Libertad", el cual agrupaba de origen y afirman los nexos sociocomunitarios en el lugar de
aproximadamente 24 colonias y a 350 000 personas (Pozas, 1995: destino.

426,427).

Identidad y conversión religiosa
A estas asociaciones se integraron posteriormente los
otomíes y en la actualidad las agrupaciones son la base social De acuerdo con Giménez, entre los inmigrantes persisten las
del Partido del Trabajo; los colonos de "Genaro Vázquez" y Lomas identidades socioterritoriales, por lo que el vínculo territorial con el
se reúnen semanalmente en la "Junta de Mejoras" con el objetiYO
de organizar e! trabajo colectivo y recaudar cuotas con las que
se sostienen las actividades de la organización; dicha junta es ''Protesta PT contra Alzas•, El Norte, 19 de febrero de 2001.

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�80 / facultad de filosofía y letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 81

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lugar de origen aún es relevante en el ámbito citadino; el amor al asamblea Congregacional, la reunión de Pastores, un Pastor, un
territorio de origen es más poderoso que la desterritorialización que Diácono, así como los Servidores y Maestros.
se pronosticaba para las poblaciones urbanas y migrantes (Giménez,
1996: 24).
Los movimientos pentecostales surgieron en los primeros
años del siglo XX en los Estados Unidos de Norteamérica. Las
Los otomíes presentan núcleos residenciales colectivos ooctrinas particulares de las distintas sectas no aparecían totalmente
formados principalmente de familias emparentadas y paisanos, perfiladas cuando el movimiento dio inicio. El pentecostalismo brotó
quienes en su mayoría pertenecen a una misma comunidad de origen. en las ciudades y se extendió a Houston, Texas, y Los Ángeles, que
Para el migrante, el pueblo es el primer referente de pertenencia y estaban repletas de inmigrantes; debido a la situación de anomia y
símbolo de identidad en el contexto urbano. La identidad socio- de confusión de normas sociales, en esta religión encontraron
territorial se presenta como uno de los elementos más importantes compensación inmediata, apoyo social y un contexto tolerante en
en la formación de asentamientos colectivos, y su reunión se entiende donde expresar sus trastornos afectivos; la migración fue su principal
como parte de un proceso de identificación en la ciudad.
lonna de expansión (Wilson 1970: 72, 73), como es el caso de la
f1198Ción indígena a la ciudad de Monterrey.
Los migrantes generan una revalorización de la adscripción
Los pentecostalismos son los movimientos religiosos de
sociocomunitaria , donde las relaciones parentales, de compadrazgo
y el contacto con el paisano evocan el origen común. Además, el mayor difusión en América Latina; éstas son religiones milenaristas
encuentro con lo propio, fuera del pueblo, también está Ymesiánicas de práctica oral donde utilizan las narraciones los
estrechamente vinculado con la búsqueda del bienestar y de la lestimonios, las alabanzas y la lectura de la Biblia como medio~ de
seguridad en la urbe, pues este tipo de asentamiento permite a los comunicación. En su doctrina se distinguen tabúes y prohibiciones
migrantes indígenas desenvolverse en un contexto de solidaridad e corporales, alimentarias y vestimentarias, suprimen todo el universo
católico de los santos y la mariología para diferenciar el grupo religioso
intercambio recíproco.
de otros grupos y fundamentalmente del imaginario colectivo romano
(Bastian,
1997: 98, 193}.
Los otomíes marcan sus límites de interacción social a
través de su residencia colectiva; la cotidianeidad de los
migrantes se desarrolla principalmente hacia el interior del espacio
doméstico, en los solares y dentro del asentamiento es decir entre
familiares y paisanos. En esta medida la unidad doméstica con~tituye
el escenario principal de la apropiación del espacio y de la adaptación
a la ciudad.
En ambas colonias, los otomíes son en su mayoría católicos,
pero aproximadamente 200, entre hombres mujeres y niños, según
estimaciones de los propios ministros están adscritos a un
movimiento religioso conocido como la Iglesia Pentecostal Templo
sobre la Roca. Esta iglesia, como muchas otras, es sostenida
económicamente por la misma grey, y se fundamenta en una práctica
carismática, un discurso apocalíptico y tanto la práctica de hablar
en lenguas como la sanación por la fe son considerados dones
del Espíritu Santo. La iglesia depende de una organización
mayor a niveles local, nacional e internacional compuesta por una

La congregación otomí está construyendo su templo con la
cooperación económica Ytrabajo comunal en terrenos de la colonia
~s; P~ra l_a_s congregac_iones religios~s de·o~omíes la toma de
IX&gt;Sición simbol,ca del espacio urbano adquiere vahdez por la erección
delos templos, lugar santo, lugar de encuentro con Dios, eje cósmico,
~ donde se entra en comunicación con lo trascendente; toda
=~anía esp~cial O toda consagración de u~ espacio equiva!e, en
IMllnbros de Ehade, (1985) a u~a co~mo_g_onia. El t~mplo recibe el
ede "templo sobre la roca Yesta ed1f1cado precisamente sobre
:~~n roca e_n el cerro, lo que significa que está fundado sobre la
W:'5~'i:~:~•sóhda como ~-na ro~a". La lglesi~ fue llevada a Santiago
~
por las familias m1grantes, quie~es construyeron un
lrn~:d=~~al~ente,. dur~_nte el me~ de abril, llevan a cabo una
e angehzac,on en Santiago.
La 1 .
.
. .
'l.fonte . ~..1esia 1Pen~ec0stªI tiene dos templos: el principal,
8 ma,, se oca Iiza en la colonia Genaro Vázquez y "El

ª
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�Universidad Aulónoma de Nuevo león / 83

82 / facultad de filosofía y lelras

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5

Templo sobre la Roca", en la Lomas Modelo; el pastor se llama
Demetrio lbarra Martínez, nació en Laguna Seca, municipio de l
Charcas, San Luis Potosí. En torno al primero se congregan/
mayoritariamente migrantes no indígenas nativos del estado, y enel,
segundo se reúnen casi exclusivamente otomíes de Santiago;~
congregación inició su evangelización en estas colonias hace siete
años.
1

aestas religiones los etiqueta como trabajadores honrados, Y es
frecuente encontrar en los periódicos locales anuncios en donde se
pide que la persona solicitada sea "cristiana" porque se considera
que un "hermano" es más honesto que cualquier otra persona de
otras religiones.

1

1

¡

La iglesia tiene actividades durante toda la semana: talleres;
dominicales, reuniones de oraciones a las que solamente acuden
mujeres y niños; el día más importante es el domingo, el día del
culto, porque se reúnen las familias extensas. El discurso del pastor
se fundamenta en las citas bíblicas, y durante el culto dominical~
colectividad genera un intenso emocionalismo en torno a la figura
carismática del pastor.
Los templos en la ciudad de Monterrey son espacios en
donde los problemas de la vida diaria son conocidos y algunas veces
experimentados por todos; en ellos se pide por la salud y por la
resolución de problemas económicos. De acuerdo con Bastian
(1983:201) estos movimientos son de defensa comunitaria, cuya
principal función consiste en asegurar la sobrevivencia de sus
miembros y la lucha en contra de la desorganización producida pa
una situación de crisis; también, en los años treinta se caracterizaroo
como portadores de una utopía social comunitaria sobre el modelO
de Jerusalén Santa, donde tenía que reinar la justicia y la igualdad
social (Bastian, Op.cit.: 211 ,212).
Para Bastian la religión popular protestante en México, 1~
de ser sólo un factor de enajenación es uno de los pocos sistemas
coherentes que los sectores dominados pueden apropiarse con~
meta de construir un mundo continuamente amenazado por las
contradicciones de la sociedad global, contradicciones que se
manifiestan en lo económico, lo político e ideológico (Bastian.
Op.cit.: 215).
Entre los otomíes las conversiones religiosas al pentecostalismo son colectivas y su expansión se sustenta en las redeS
sociales; el cambio de identidad religiosa individual está condicionada
por los cambios de identidad religiosa colectiva (Giménez: 73), ya
que el sujeto busca el reconocimiento intersubjetivo dentro del
conjunto de relaciones sociales en el que está inserto y que en~
caso otomí se da a través de los vínculos parentales. El pertenecer

El pertenecer a dicha Iglesia conlleva a sus miembros a
ejercer un rigorismo moral, prohíbe ciertos hábitos como la ingestión
de alcohol, de tabaco y "todo tipo de vicios". En las entrevistas las
mujeres comentaban los beneficios de la conversión: el esposo dejó
de tomar alcohol y de agredirlas, ahorró dinero al suprimir ese gasto
ysegún ellas se notaba la mejoría económica en la construcción de
la casa, en la compra de ropa y de artículos suntuarios como
televisores, videocaseteras, lavadoras, entre otros. Algunos otomíes
comparan el abstencionismo practicado por los miembros de su
~lesia con las actividades de los católicos en las fiestas patronales;
sobre todo, señalaban la conducta inapropiada como consumir
bebidas alcohólicas (pulque, cerveza y aguardiente) en el entorno
de la iglesia.
Para algunos santiagueños estas nuevas prácticas
son un medio para rehuir a los compromisos de la organización
religiosa cada día más costosa y menos asequible; para algunos
estudiosos de la religión se trata de una acción deliberada que
busca la autonomía simbólica de las nuevas generaciones
(Bastian, 1997:112). En el caso otomí dichos compromisos se
refieren al cumplimiento de los cargos religiosos, que anualménte
los sujetos elegidos deben asumir para llevar a cabo las festividades
más importantes del pueblo y a las cuales dirigen enormes sumas
del ingreso familiar. Participar en tal organización supone la
conservación de costumbres y tradiciones con las cuales los
miembros de la comunidad refrendan su adscripción étnica y
comunitaria.
Los movimientos pentecostales prohíben todas las prácticas
tradicionales relacionadas con "el costumbre", por lo que es probable
que las nuevas generaciones de otomíes adscritos a estos grupos
olviden la cosmovisión básicamente mesoamericana propia de sus
territorios de origen o se generen procesos de reelaboración y
adaptación frente a las presiones de la sociedad dominante (Medina.
1998: 55).

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 85

84 / facultad de filosofía y letras

=
a
=

11:11

B

Algunos autores señalan que los pentecostalismos populares parecen conservar bajo la fachada de un fundamentalismo bíblico
los códigos de la religión popular tradicional: como la orientación
experimental de las prácticas religiosas, la búsqueda de lo
maravilloso, como la glosolalia, las curaciones milagrosas de la
sanidad cristiana y la esperanza utópico-milenarista en situaciones
extremas de opresión y crisis (Jiménez: 77).

Conclusiones

..

sffi
=

Los otomíes construyen una nueva relación con lo divino mediante
una diferente forma de captación de lo sagrado al adscribirse a la
religión pentecostal. Esto, más que suponer su descaracterización
étnica, al no participar del simbolismo y ritualidad que los haría
integrantes del grupo étnico, implica una nueva forma de estructurar
su pertenencia sociocomunitaria.
Es a través de esta forma de protestantismo como los
migrantes otomíes restablecen sus vínculos materiales y simbólicos
con el territorio de origen, en el que construyen lugares sagrados y
sus propios tiempos rituales para legitimar su presencia. En ambos
lugares, de origen y de destino, los otomíes pentecostales configuran
una nueva concepción del tiempo y el espacio íntimamente ligados
a la conservación de su adscripción comunitaria.
La conformación de la congregación pentecostal compuesta
mayoritariamente por paisanos de Santiago, muestra cómo la nueva
ide~tidad religiosa se convierte en un nuevo y sólido vínculo que
nutre la cohesión social de una parte de la comunidad inmigrante
otomí dentro del lugar de destino. En este caso que nos ocupa las
comunidades sectarias de santiagueños crean un espacio de
reorganización dentro de las iglesias protestantes, pues construyen
nuevos vínculos comunitarios fundados en el intercambio y solidaridad del grupo mediante su identidad religiosa.
A través del culto protestante los inmigrantes otomíes estrechan su
relación y su lazo con el pueblo, pues adoptan la nueva religión en
relación con su origen socioterritorial, y es así como mantienen y
reconfiguran su identidad.

BIBLIOGRAFÍA

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Instituto Nacional Indigenista. Año 2, Número 13, noviembre-diciembre,
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Anguiano, María Eugenia. 1986. Los mixtecos en Baja California, en México
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�86 / fac~ltad de filosolía Yletras

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5
Q

�88 / facullad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 89

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u

Hunde el mal en la recámara olvidada
el viento de su desolación
Los amantes que ayer se desbordaban
en el impetuoso río de sus pecados
arden ya sin luz desvanecidos
en la combustión de su silencio
Ahora son huella imaginada
apenas eco de voces que resguarda
una materia sorprendida por el polvo
reconstrucción del deseo desmesurado
Incontenible frutecer del tiempo
lenta maduración del desamparo.
11

sin una sombra solo luz
más allá rescatada en sí misma

su ansia de ofrecerse
ypor su última savia
estallada en aromas
air/e lo que nadie ve
se estruja la pasión
de lo que nunca conoceremos.
111

Melancolía

a Aquiles Sepúlveda

El vals en lento discurrir envuelve

ala flor encendida de silencio
Yen el recinto insólito la luz

cae vencida por el aire de la noche
tesguardando aún en sus cristales
la triste visión de su figura

�90 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 91

~

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¡:

~

Llena así los espacios los invade
con fas frágiles aura de su sueño
se confunde secretamente crece
en fas débiles ramas de un recuerdo
y en fa huidiza serpiente del deseo.

IV
LUNA DE INVERNESS

a Carlos y Christa

•

El corazón concífíado con el mundo
frente al cielo y el mar
amó aquef/a luna de fnverness
Todo creció inesperado y silencioso
entre fa voz del sueño y del paisaje
hacia fa construcción de fa noche
por el hilo frío del aire
en fa pulsación de fa pureza.

lú Édgar pareces aún vivir
ido al cielo de esta tarde
·o fa luz de Baftimore
que abriera tus ojos tristes
sus cales de olores y de voces
tu lado pasan ahítas de indiferencia
mujeres contenidas en el sueño fúnebre
1911 a la iglesia de ladrillos rojos
yaltos arces amarilfos
tu deseo sigue su aroma
su extraño camino hacia los cuerpos
materia de inmaculados resplandores
Pero duerme Édgar Poe
intémate en tus fuegos de misterio
será mejor para tus sombras.

VIII

POEMA

''

V

a Armando López
POEMA

Tanto silencio guardado
tanta voz fa contenida
tanto corazón cansado
saliéndose por fa vida.
VI
LUIS BARRAGÁN

Sobre el muro de cal viva
el incendio de fa luz.
VII
SUEÑO EN BALTIMORE

a R. L. Barragán
Mientras los marinos beben
en el bar cercano
un espeso sueño de leviatanes y narvales

Los sueños se derrumban
sobre tus hombros
el viento que fue con sus caminos
luz el tiempo que fue tuyo
n inconmovibles
¿Qué resta ya de aquelfas construcciones
los belfos cuerpos encendidos
su pasión desmadejada en las alcobas
la palabra en plenitud que se levanta
del silencio a la orilla de fa noche?
ucorazón
una ofrenda inextinguible
ba entonces los templos del neón
duraba en fa nostalgia primitiva
· de voces y respiros
júbilo del mundo
en la desierta estancia
lejos del mar y de los sueños
mente te invade la desolación.

ª

�91 / facuUad de filosofía ylelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 93

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1

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¡:
IX
ÚLTIMO ACONTECER
DE LOS AMANTES

Bajo la tarde al resguardo
de la recámara olvidada
donde el placer hendía el espacio
las órbitas del sueño
descubrían el pecado
y los cuerpos se entregaban al amor
en la frontera indecisa del misterio
Mientras una triste oscuridad
caía sobre aquel reino condenado:
imagen viva voz desesperada
soledad que a veces urde en el silencio
su trama envilecida
Nada cambiaba en el recinto
ni la nostalgia por el alba
ni por la flor que enamorada
se abre al milagro del mundo
Sólo el polvo seguía imperturbable
inmune a la presencia de la vida
en el acontecer del naufragio
en aquel tiempo.

X
VISIÓN

Alzábase el sueño del alcohol
desde el solo silencio de la noche.

XI
HUNDIMIENTO DE LA IMAGEN

Entre la tarde que llena un aire de nostalgias
por sus laderas de sueños iniciados
por las cañadas oscuras de un misterio
donde los ojos inventan el deseo

bla la llama de la destrucción
frágil altivez amurallada de la rosa
· de aconteceres corrompidos
envuelve con sus insólitos aromas
a es ya la voz la espera subvertida
animó los oficios del amor
la razón y sus enigmas
el aleteo incesante de la alondra
umido el aliento entre las brisas
la triste alcoba sin nombre
alguna vez contuvo los desvelos
una luminosa alegría
imagen se debate en el silencio
rá una alabanza destruida
i1o invencible de un espacio en ruinas
Yel cuerpo memoria y cicatriz del día
rá confundido entre la niebla

XII

·ras los ruidos que va dejando la vida
f8CO/locerás la luz que se fuga
el eco inútil del canto la cicatriz
· da sobre el cuerpo irreparable
ras la mirada sobre las ruinas
de un orden cruzado por la desolación
la ausencia hundirá entre tus huesos
filos de la muerte
Sacudirá la noche con sus ráfagas
~ más escondidos vicios
IBCJamando su territorio de mar oscuro
de sal amarga llanto desatado
Yfrente al entusiasmo de la flor que nace
rás de entregar tu corazón al silencio
memoria y tu olvido incomprensibles.

�91 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 95

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5

¡:
XIII
MUCHACHA QUE ESPERA
En la noche una imagen de luz
desvanece la oscuridad.
Los sueños habitan su cuerpo,
inundan un orden líquido.
Ella sueña que espera, inútil,
las voces, los ecos de las voces;
y poseída del último instante,
alza una sola alegría,
arde festiva y conturbada.

•.
XIV

•·
PECADO

1

1

1•

Pensar en el lecho desolado
donde alguna vez se derramó la pureza
y la rosa del silencio volcó sus aromas
Revivir el inventado cuerpo
semejanza al pecado original
envuelto en olas de delicia
sostenido por la pasión
De ahí se alzó hacia el mundo
la imagen construida con las voces
de una conciencia amarga
diálogo crecido en las raíces del luto
aura de una temprana desolación
En la oscura noche la tristeza
arde en los espacios del olvido.

XV
SITIO
De la bruma llegan las imágenes
cuerpos pretéritos de luz no saben
del relámpago que turba el pensamiento
al estar frente al cielo entrelazados

Alguna vez desbordaron sus denuedos
desafiando al tiempo y sus oleajes
cuando buscaba su sitio la agonía
que ciñó la tersura de su piel
Con una nostalgia repentina surgen
en el oscuro habitar de los olvidos
crecen al polvo en el silencio
sin dejar ni una huella de presencia
Palabras son nacidas en órbitas del vino
afanes de fuerza de los hombres
espejos ilusorios efímeras llamas
Nada quedará de aquellas imágenes aladas
s6lo esta lenta consunción de los sentidos
yeste muro crecido hacia el misterio
Insomnes los amantes sin embargo,
desplegarán sus emblemas encendidos
que habrán de consumirse
en el oscuro espacio de la sombra.

XVI
BAJO LA LUZ DEL MEDIODÍA
POR EL CAMINO DE AUVERS

La iglesia resplandece
entre los árboles y casas
vuelan las aves permanece la tierra
Siento tus señales tus trazos
la fuerza en tu desolación
ytu hermosa locura me conmueve
Nada puedo decir decirme
ni llorar siquiera
al ver el desamparo
que ahora inunda mis ojos:
era la soledad tan amarga entonces
Yel cuarto -mortaja de tu cuerpotan apagado y triste
con los muros heridos por tus sueños
¿Qué amabas dime por fin van Gogh?
¿Qué oscuro designio
"'6Sidió las estancias de tu vida?
ICI REPOSE VINCENT VAN GOGH

�96 / facullad de lilosolia ylelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 97

1

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5
llenas las manos de óleos y de tierra
llenos los lienzos con tu vida
Solos están los trigales de Auvers
y en medio tu voz que grita
el alfabeto de sus formas
para quebrar el silencio
en este rincón de Francia.

XVII
FINAL DEL CUERPO

•

•

Ya no verás más el hilo del deseo
recorrer las arenas de los cuerpos
como un viento indolente que dejara
a una leve caricia de su paso
desolado el litoral de la tristeza
Más cerca ya del último latido
preso en el temblor de un débil sueño
del reflejo destrozado del azogue
estás irremediablemente envuelto
Despertarás en el silencio alado
de una noche insondable y muda
sin ecos ni respuestas
y la flor de inútiles aromas
caerá sobre el territorio oscuro
zócalo vencido en el pecado
Un muro alzado a la desgracia
acercará tus despojos al olvido.

XVIII

en su cuerpo luz, ternura emocionada,
un viento de sol mueve sus hojas.
· lo turba. En soñolienta espera
niña lo ve, lo apresa en su memoria,
enreda entre sus voces virginales,
aprende, lo transforma
una imagen fugaz del pensamiento;
hace palabra, o apenas un latido,
nota, un color, un aroma inusitado,

cruza las alegrfas de su vida.

XIX

el espacio de llamas y silencios
pecado recorre lo cuerpos
río de imágenes y olores
· nde sus arenas insondables:
es de la luz soledad del sueño
arde el mismo afán de los amantes
udos frente al muro de la sombra
que ahogan sus palabras primitivas
fuerzas de su sangre incontenida

ÁRBOL
a Gisela Reyes
El árbol solitario crece,
crecen sus ramas en silencio,
crece su sueño hacia la altura.
Nada sabe del polvo de la muerte,
ni del eco cegado que esconde en sus entrañas.
Conjunción generosa de savias y de lluvias
irrumpe a pulso entre las horas.

a los vientos y a las lluvias
solos en su humedad enamorada
llotan señalados destinos
del misterio y de la nada
el lecho que vence en la batalla
vuelve el placer inciertas brumas.

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�98 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 99

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XX

XXII

MUERTE DE ARISTÓTELES

UNA NOCHE

a Carmen Alardin

a Armando Joel Dávila

•

•.

Entre fa débil luz que apenas moja
los rostros enmudecidos de silencio
se instaura un orden que reina imperceptible
presagio apenas de fa nave
que enrumba su quilla hacia el misterio.
En fa habitación aquella nebulosa
el tiempo construye sus andamios
sus aromas de alcoholes sin sentido
como fa noche invisible que los puebla.
Alzan sus vasos los borrachos
sus armas inútiles velarán en duelo
el reposar del olvido y ta tristeza.
Urden golfos de plenitudes asombrosas
despliegan pendones de mórbidas nostalgias
sobre zócalos de luz y falsas alabanzas
sin saber que recorren incendiados
fa destrucción del placer y fa conciencia.

XXI
OSCURO TERRITORIO

Los cuerpos entregan sus aromas
su tibia placidez sus voces
mientras el polvo crece
Es el oleaje de fa muerte que avanza
reclamando el oscuro territorio
que se abre al silencio y al olvido
Tiempo invencible himno sin luz
entre sus auras continuarán
inútilmente ta noche y el deseo
el sueño roto por la desolación.

Recostado en su camastro de cobijas sudorosas
entre estertores y palabras por los que fa vida
extingue sus últimos alientos
en la pobre habitación que ilumina dudosa
una antorcha de hilazas y papiros
bebe un vino caliente: bálsamo inútil
que le ofrecen a su final angustia
Su claro pensamiento recorre entusiasmado
entre fas sábanas ardientes del insomnio
las geografías insólitas que fo turban
los insolubles enigmas de sus meandros
Afuera un viento fresco con olor a especias
asargazo y a mar construye fa altivez de fa hora
Nada ha cambiado en fa geometría del mundo
ysin embargo en el silencio
de aquella inteligencia palpitante
espejo que devolvió fas imágenes
de los más extraños secretos
hunde otra vez fa duda sus punzones filosos
las órbitas calculadas de los astros
la combustión insaciable de su miasmas
Cierra al fin los ojos que humedece una emoción postrera
yempieza su voz inextinguible
a viajar por los siglos

XXIII
ORDEN RECOBRADO

Persistes afín a un orden misterioso

en los recodos lacerantes de las vidas
en las aceras nebulosas de Bruselas

en las ciudades de fa luz en los desiertos
donde una sed de amor purificó tus huesos
Al mirar los Jugares de tu breve biografía
entre fas aftas torres de fa absenta

�100 / lacullad de filosolia yleiras

Unilertidad Autónoma de luevo león / 111

1
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1
¡:

y las diosas prostituidas de la noche
desandamos los puentes mórbidos del vicio
la luz de tus poemas nunca escritos
Ah querido Rimbaud
a ti volveremos con los frágiles escudos
tras la batalla inútil de los cuerpos
que en el denuedo del silencio
traman la urdimbre de los días
y construyen incendiados de recuerdos
la oscura geografía de la historia.

XXIV

Cllda noche del amor
morboso de la libertad
t,ngua flamígera invade
,ecámaras del celo
tJ6 placeres de los cuerpos
habrá paz en tus olvidos
tmre del mal
· del infierno donde encallan
los pecados de los hombres.
XXVI

PRESENCIA DEL MAR EN MICENAS

•

1
1
1

Extiende el mar su voz sobre el silencio:
combustión azul deseo desconocido
Decantado en la copa de los dioses
el sol implacable inunda el equilibrio
Cerca de ahí sobre calzadas luminosas
se levantan aún los muros de Micenas
donde un día creciera la rosa de la vida
en movimientos precisos e insondables
Ahí entrevió la inteligencia los míticos augures
arrojados después al oscuro laberinto:
enigma inexplicable y vivo
que desafía al tiempo y sus espejos
Insólito insomne crecido en la memoria
habita desde entonces el mundo de los hombres.

XXV
SADE SIEMPRE

Corcel luminoso del deseo
construyes marejadas rojas
oleajes de voces que conmueven
a las conciencias en reposo
Todo lo cubren tus tinieblas
porque has crecido en el tiempo
habitando su cauda hipnótica
vivo en el acontecer de cada cópula

... victoria del deseo
que emana de los ojos
de la joven desposada .•.

Antigona, Sófocles

y viene fuego concentrado
los ojos de la luz
ida inmóvil agua quieta
pasión su sueño
las terrazas del aire
aroma que la flor ineluctable
· sobre el cuerpo del amor
var futuro que será ceniza
olvidado por los siglos
avanzan furiosos a la ausencia
· en el instante sin embargo,
albo/adura de su voz
!"";rnJJ/6 la alegria
humedad del sexo
el ademán furtivo
el obsceno silencio de sus litorales
és el pulso de la sangre
,a en el misterio
el azul desierto de la noche
los grabados laberintos del olvido
y viene fuego concentrado
los ojos de la luz
ida inmóvil agua quieta ...

�101 / facultad de filosolia yletras

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1

XXVII
CUERPOS

'

•.

Es el lenguaje las palabras
los cuerpos que hablan giran
arden en lenta combustión
en silencio se recorren
se aprenden reconocen
los mares del sueño
Nada perturba
su oleaje de placer
sus inexploradas grutas
Iluminados redimidos
abren las puertas de la sombra
ascienden la cópula
a ciclos infinitos
a litorales desconocidos
Aprenden sus voces
los ecos de otras voces
sostienen su deseo
su olvido
su pecado
el edificio cristalino
que construye su imaginación
y un lento madurar
hacia la muerte.

Los primeros poemas fueron extraídos de los libros Naufragio de la l&lt;)Z y
territorio y los seis últimos son inéditos.
Premia a las Artes 2000 en Literatura: Poesía. Universidad Autónoma

Nuevo León.

�Universidad Aulónoma de Nuevo león / 103

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CI

¡:

! lenguaje de los campesinos
nel cuento
Nos han dado la tierra,
de Juan Rulfo

Armando González Salinas

o obstante que la narrativa de Aullo se ha analizado ya desde
muchas y muy variadas perspectivas y con intenciones que
podrían ir más allá de lo literario, el propósito que se sigue
tn esta ocasión es el de revisar, desde una perspectiva más, el uso
lenguaje que Aullo asigna a sus personajes, concretamente
do se manifiestan en forma de diálogo dentro de la narración y
!JI&amp; entonces estamos hablando de lengua o uso de la lengua.
En la mayoría de los casos una obra literaria se reconoce
entre otros aspectos por el valor representativo de su época, misma
!JI&amp; aquí podemos ver desde dos puntos de vista: a) el históricoOOnológico, que coincide generalmente con la fecha de su aparición
al público y con los acontecimientos políticos y sociales de ese tiempo,
Yb) aquél que alude a un momento, intra-histórico, de cuándo, pero
llrnbién en dónde se dan los eventos relatados en el cuento mismo.
Se ha dicho que la narrativa de Aullo se caracteriza,
41ntre otras cosas, por ser reflejo de un tiempo -&lt;Jespués de la
)levoiución Mexicana, .la Reforma Agraria y la repartición de tierras

�104 / facultad de filosolia yletras

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~

1

Univmidad Autónoma de Nuevo león / l05

entre los campesinos- y un espacio determinado en donde ~
lenguaje que se usa fue cuidadosamente elaborado por el auto,mismo para hacer de sus relatos una representación fiel y verdadera
de cómo es, cómo piensa, cómo siente y se siente la gente humilde
-&lt;:ampesinos de una parte del estado de Jalisco- y, sobre todo, de
cómo hablan según la región de donde son. Para muchos críticos,
es en esta parte de su obra donde se encuentra su originalidad
Jorge Rufinnelli dice:

cualquier nacionalidad. Un campesino tipo muy probablemente
diría:
-Pue'que llueva- y si fuera del norte , quizá diría -Chanci'llueve-.

Desde el principio hay referencia de pensamiento/habla del narrador,
notamos el uso de una lengua cuidada pero que no es reflejo de la
de los campesinos:

.. .los cuentos de Aullo están repletos de expresiones popula~
Uno ha creído a veces ... que nada .!:lil.lmi_después; que no se podría
entre otros motivos porque en su mayoría hay un narrad~
encontrar nada ... (Rulfo, 53, p.15).
particpante y ese narrador es uno de sus personajes humildes, u,
campesino "Lo que yo no quería era hablar como un libro escrito,
Estas tres formas verbales en un discurso de gente humilde
sino escribir como se habla", ha dicho Rulfo al respecto, y•,
precisamente esa habla la que recogen sus libros dando a través sorprendería a cualquiera que se precie de manejar la lengua, su
de ella, por lo general, todo un universo de amor (Rufinnelli, n, Pll propia lengua, con cierta propiedad. En lugar del presente perfecto
usarían el presente simple o presente histórico, en lugar del
XVI).

1

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ª

¡:

condicional el presente simple o el imperfecto con ir+ a ; y en lugar
Precisamente en esta parte es en la que se puede disentir. En ni de reflexivo condicional el imperfecto de ir+ a, que aunque es difícil
opinión, los campesinos de Rulfo, concretamente en el cuento en expHcar por qué es muy frecuente en el habla de la gente con muy
cuestión, no reflejan el uso de la lengua de un campesino tipo, o poca o ninguna educación formal. Dirían:
típico, considerando las circunstancias que en el cuento se dan yen
-Uno cree a veces... que no !l1l! a haber nada después; que no
otras situaciones que se pueden extender y aplicar hasta nuestros
íbanos a encontrar nada-.
días. Un campesino humilde, como se describe y se identifica en
estos relatos quasi-biográficos, no tiene ni tiempo, ni medios Por otro lado, un campesino humilde y pobre normalmente se intimida
económicos para proveerse a sí mismo de o tener acceso a alglÍI ante personas que representan poder o superioridad, o que tienen
tipo de educación o escolaridad, ni siquiera elemental primaria, y recursos económicos o estudios más altos que ellos, sobre todo frente
mucho menos en el tiempo en que la acción toma lugar.
a autoridades, por lo tanto no hablarían como lo hacen ante un
representante de gobierno, así:
Un campesino pobre y fatalista como Faustino, el primer
-Pero, señor delegado, la tierra está deslavada, dura. No creemos
campesino que habla en el cuento, después de una serie de
que el arado se ~ en esa como cantera que es la tierra del
acontecimientos negativos probablemente no se expresaría
Llano. Habría que hacer agujeros con el azadón para sembrar la semilla
espontáneamente diciendo: "Puede que llueva". No, desde el pun~
y ni aún así es positivo que !JBC8 nada; ni maíz ni nada nacm. (Rulfo,
de vista anímico, porque el comentario parece positivo y espe53, p.16)
ranzador, que no refleja el estado de ánimo con el que vienen los
cuatro campesinos que quedan después de caminar muchas horas Un campesino por lo general no se sabe explicar muy bien, con
bajo el sol; y segundo no, en cuanto a la forma y estructura de~ fluidez, por tanto no sería difícil que usara tiempos verbales inadefrase porque el uso del subjuntivo, aunque en este tipo de expresiones cuados y sin secuencia y no precisamente tantas formas verbales
es muy posible aún entre campesinos, no es necesariamente como el presente, más el condicional, el subjuntivo presente, y el
común entre gente humilde y sin escolaridad. Sin que e~ futuro, (subrayados en la cita) en una emisión de voz y en perfecta
pretenda restar méritos a los campesinos o a la gente humilde di concordancia de persona y número. Probablemente tampoco usaría

�1O~ / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / l07

=
a
=

~

=
e,
rrl

~

adjetivos descriptivos sin conjunción, como deslavada, dura o la
frase adjetival como cantera, que sería un símil.

De lo recién presentado insisto en que las formas verbales
'traías' y 'trajiste', tomadas del mismo texto cita de Rufinnelli, son de
por sí nada fáciles de reconocer y distinguir; saberlas implica un
Quizás se esté exagerando un poco, ya que es posible y ejercicio cotidiano del uso de esos tiempos y esas formas que
probable que sí haya campesinos que se expresen bien; pero lll generalmente podrían darnos la imagen de una persona con el "don
tan bien y no consistentemente como en el caso de estos de la palabra". Muy posiblemente esperaríamos oír, o en este caso
leer: "traibas por traías" y ''trujites • trajites • trajistes por trajiste".
campesinos.
De acuerdo en que el texto escrito es reflejo de la lengua de
Se podría seguir citando más ejemplos, pero valga los campesinos, pero es una manifestación de la lengua que es
concretarse sólo en aquél que cita Rufinnelli como "voluntario y "cuidada", puesto que los tiempos verbales y la concordancia gramadeliberado populismo del lenguaje":
tical en general son impecables, dignos de un escritor de la talla de
Juan Rulfo, una persona educada y con facilidad para expresar lo
· Oye, Teban, ¿dónde pepenaste esa gallina?
que
piensa. Es Rulfo quien habla "disfrazado" de campesino.
• ¡Es la mía! ~ice él.

•·

- No la traías antes. ¿De dónde la mercaste, eh?
• No la merqué, es la gallina de mi corral.
- Entonces te la trajiste de bastimento, ¿no?" ( Rufinnelli,

n, p xvii).

Esta muestra que Rufinnelli escoge para resaltar el uso de localismos
o palabras que solamente los campesinos de Jalisco utilizan y que
al parecer Rulfo conoce y maneja muy bien al grado de hacer de su
narrativa algo más original o especial, es donde difiero y en un
momento hasta coincido.
Difiero en el aspecto que he venido presentando: el habla
de los campesinos de México; en términos generales, no se expresan
con la facilidad y propiedad de una persona con escolaridad y
educación como los que presenta Rulfo. Me atrevo a decir lo anterior
basado en la experiencia que como mexicano poseo tanto en el
trato Y forma de hablar, o mejor dicho estructurar, el discurso del
campesino, como por el contexto histórico en que se da como marco
de referencia los cuentos de El llano en llamas.
Coincido, por otro lado, con la mayoría de los trabajos leídoS
con respecto al tema del uso del lenguaje de Rulfo, aquéllos que lo
d~scriben como un innovador del recurso de una lengua sencilla y
sin adornos, descriptiva hasta donde quiere llegar y con uso de
l~calismos y palabras populares como las subrayadas en el ejemplo
citado por Rufinneli. Es indiscutible que palabras, verbos en esll
caso, como 'mercar' y 'pepenar' son vocablos del habla popular, sí,
pero hay que insistir en el punto discutido anteriormente.

Este escrito no pretende restarle mérito ni a la obra, ni mucho
menos al autor. Es precisamente tal vez otro mérito de la narrativa
de Juan Rulfo: el saber portar la investidura de un campesino de su
tierra natal, el representar soberbiamente el papel que él mismo
escoge en cada uno de los personajes de sus cuentos en los que
hay un nar"rador y que se manifiesta, o se hace presente, más en
vivo, a través del diálogo. Con este recurso se invita al lector a tomar
un papel en el cuento para que la transición entre la '~icción" y la
realidad del mismo y la del tiempo al que se hace alusión sea más
suave, fluída, tranquila. De esta manera el significado de las cosas
será más fácil de manifestarse en el texto y por el texto mismo
Dejando de lado lo externo al texto y permitiendo que el
texto se manifieste por sí mismo, éste nos deja ver a un campesino
semi-realista. Con lo que podemos concluir que el autor no es realista.
Al menos no lo es hasta el grado en el que se le describe en cuanto
al lenguaje o uso de la lengua de sus personajes, porque el manejo
de la lengua vernácula no es totalmente realista. Realista en el
sentido estricto, quizá el que se le ha dado en clasificar al texto. La
manttestación de una realidad que está "arreglada" o "alterada" para
causar algún efecto, cualquiera que sea ese efecto, puede justificarse
en términos de valores literarios y, en ese sentido, estamos totalmente
de acuerdo. Nada es cien por ciento todo aquéllo que pretende o
que intenta ser, todo tiene un aspecto, un lado, una ·perspectiva
distinta dependiendo de la forma en que se analice o se describa
una crítica constructiva dentro de lo literario, y aun fuera de ello. Y
esto es lo que tratamos de notar, con y a través de sus valores
ltterarios.

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�108 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 109

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1

11:11

BIBLIOGRAFÍA

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Rulfo, en Actas del VII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas
Brown University, del 22-27 de agosto de 1983. A. David Kossof et al editores
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Mi vida con
Rodolfo Usigli

Peralta, Violeta &amp; Liliana Befumo Boschi, Rulfo: La soledad creadora, Femando
García Cambeiro, impreso en Argentina. 1975.
Rowe, William, Aullo, El llano en llamas. Artes Gráficas Soler, S. A., Valencia tor
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México, 1971.
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Venezuela. 19n.
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1971.

José Roberto Mendirichaga

Sommers, Joseph, La narrativa de Juan Ru/fo. Interpretaciones críticas,
Sep/Setentas, primera edición, México, 1974.

P

recedido de unas letras de Gloria de las Fuentes que hablan
de la amenidad, sinceridad y humanidad de la autora del libro,
el texto de Argentina Casas Olloqui viene a romper un poco
con el esquema tradicional de las memorias de personajes célebres
Ynos da un relato fresco de alguien que acompañó al dramaturgo
Rodolfo Usigli como secretaria y luego esposa del también
diplomático mexicano.
El libro vale porque está escrito en buena prosa, incluye
algunas fotografías, aporta mucho del mundo cultural de la época
-mediados del siglo XX- y la crítica que hace al personaje nunca
cae en la maledicencia o el afán de enturbiar sino, por el contrario,
es la justa valoración de alguien que llenó varias décadas en el teatro
Yla diplomacia mexicanos.
Argentina Casas Olloqui, fina mujer norteña a quien el
destino y el amor unieron con Rodolfo Usigli, nos presenta a base
de cuadros breves y pinceladas firmes la personalidad de un escritor-

�11 O/ facultad de filosolía ylelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 111

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5
creador-traductor que hizo época, al escribir piezas teatrales como
Cuatro caminos, El apóstol, El gesticulador, La mujer no hace
milagros, Corona de sombra, Corona de fuego, Corona de luz; de
poemarios como Conversación desesperada; o de novelas como
Ensayo de un crimen.

La nueva historia:
Historia de mentalidades

No hay duda de que la autora vive "una vida interesante" al
lado de Usigli. Las vivencias que tiene de cine y teatro mexicanos de
la época de oro; el testimonio acerca de la renuncia de Usigli a la
jefatura de Bellas Artes para que pudiera representarse su obra
máxima; los avatares sindicales de esos años; la presencia de su
esposo como delegado en los festivales internacionales de cine; los
viajes a todo el mundo; la descripción de ciudades como París,
Venecia, Praga, La Habana... o luego Ankara, Beirut, Baalbeck,
Atenas, Estambul, Addis Abeba, Damasco, El Cairo, Jerusalén, Port
Said y Oslo; todo ello da al libro un carácter de continuidad que
alimenta, a la vez, la sorpresa, clave para que haya una interesante
lectura.

.1

Mucho se aprende en el libro en cuestión. De costumbres
(el protocolo diplomático internacional, el sunnismo y chiísmo
musulmanes, la hospitalidad libanesa, el brindis noruego); de
geografía e historia (la dominación sarracena, la aurora boreal, el
"henricazo" mexicano, las catedrales medievales europeas, la guerra
fría); de psicología (los diferentes caracteres y temperamentos
humanos); de mitología...
Merece destacarse la delicadeza de la autora para tratar lo
relativo a los problemas conyugales y la final separación de la pareja
En cierta parte del libro, Argentina Casas llega a decir que hay per·
sanas que sería preferible permanecieran célibes o libres, y lo dice
por la difícil experiencia de convivir con una persona como Usigli,
pero paralelamente refuerza la autoridad familiar del padre, el talento
del dramaturgo y los buenos momentos junto a él.
En síntesis, unas buenas memorias de alguien que, al mismo
tiempo que describe a un personaje, Usigli, nos da un retrato del
mundo de entonces.
Argentina Casas Olloqui:
Mi vida con Rodolfo Usigli. De secretaria a embajadora.
Editores Mexicanos Unidos, México, 2001.

Javier Rojas Sandoval

H

istoria de mentalidades como teoría historiográfica tiene
su origen en los trabajos de los historiadores de la
Escuela francesa de los Annales: Lucien Fevbre, Georges
Duby, Marc Bloch y Robert Mandrou. 1 También se consideran de la
misma corriente a historiadores como Huizinga, Lévy-Bruhl y Peter
Burque.2 Desde la teoría sociológica se incluye a Durkheim como
W&lt;&gt;antecedente remoto que utilizó el concepto de mentalidad. Roger
Chartier sostiene que la escuela historiográfica de las mentalidades
se impuso a partir de la década de los sesenta, como característica
predominante de la historiografía francesa. 3

'Jacques Le Goff. 1980. Las mentalidades. Una historia ambigu~. En: Jacques

le Golf y Pierre Nora. Hacer la historia. Editorial Laia. Barcelona, España. Vol. 111.
lip.81 yss.
2

Peter Burke. 1996. La revolución historiográfica francesa. La Escuela de los

Annales:
1929-1989. Editorial Gedisa. Barcelona, España. p 112.
1
Rogar Chartier. 1996. El mundo como representación. Historia cultural: entre
Pfáctica y representación. Editorial Gedisa. Barcelona, España. p 23.

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�112 / facuitad de filosofía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 11 J

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5

Los historiadores que siguen la orientación de historia
de las mentalidades comparten conceptos y categorías más 0
menos comunes. El objetivo de dicha escuela no ha sido el estudk,
de las ideas ni las bases económicas y sociales de las sociedades,
ni la ideología, sino la investigación de las expresiones y
representaciones del espíritu o mentales, que incluyen no solamente
las ideas, sino las creencias y los sentimientos.

omental del otro, por lo cual su pensar y actuar tienen sentido en un
oontexto de realidad psíquica y temporal distinto al propio. 5

Uno de los modelos teóricos que conecta la psicología
con historia de las mentalidades es el inconsciente colectivo
brmulado por Carl Jung, cuando su experiencia psiquiátrica le
enseñó que no podía comprender y tratar el psiquismo tan sólo
sobre la base de la historia personal: "De índole colectiva, universal
eimpersonal, idéntica en todos los individuos, este inconsciente
colectivo no se desarrolla de modo individual". 6 El inconsciente
colectivo está construido de la suma de instintos y de sus correlativos,
los arquetipos, que son formas típicas que aparecen de manera
espontánea por todo el mundo, independientes de la tradición, en
los mitos, los cuentos de hadas, las imaginaciones, los sueños, las
visiones y los sistemas delirantes de los enfermos mentales.

Mentalidad es un concepto que proviene del campo de las
disciplinas que se ocupan de la personalidad y el funcionamiento de
la psique: la psicología y la psiquiatría. La literatura especializada
registra al menos dos modelos teóricos para explicar lo mental:~
topográfica y la estructural. Se trata de modelos que permiten
conceptuar el estudio de los factores psicodinámicos que determinan
la conducta humana. Ambas disciplinas privilegian el análisis de~
mentalidad en el ámbito individual. Algunos autores especializados
describen la actividad mental como el conjunto de funciones
Para los historiadores de las mentalidades, el término
conscientes e inconscientes, esquema que corresponde al modelo
4
mental
es
un adjetivo que deriva del sustantivo latín mens, mentís,
topográfico.
yse define como espíritu, inteligencia, alma, pensamiento, idea,
Un segundo modelo es el estructural elaborado por Freud, razón, juicio, imaginación. Desde la perspectiva sociológica y
comprende tres regiones: el ego, el Id y el superego. Ambos modelos antropológica el concepto de Mentalidad expresa la cultura y el
conceptualizan la estructura de la mente y sus funciones que se modo de pensar que caracteriza a una persona y que comparte
identifican por los instintos primarios -los sentimientos, los afectos, un pueblo y una generación. En francés asume el vocablo mentalité,
las emociones, los deseos, los temores y las agresiones-, así corno que designa "la coloración colectiva del psiquismo". 7 En inglés el
sus expresiones simbólicas: sueños, fantasías, imaginaciones, término forma parte del lenguaje filosófico; en cambio en el francés
ilusiones, mitos, alucinaciones, fábulas, espejismos, delirios; las es parte del lenguaje común. La versión alemana comprende la
experiencias que se identifican con la sintomatología de la locura: visión del mundo, un universo mental estereotipado y caótico
otros componentes son las elaboraciones conscientes del proceso al mismo tiempo.
de p·ensamiento, los razonamientos lógicos, las ideas. Un terce,
concepto clave es el de realidad que es introyectada por el individuo
La historia de las mentalidades, más que una teoría estructurada
no de manera exacta, sino como representación; se trata de que~ y sistematizada, comprende un variado abanico de conceptos y
realidad física -sobre todo la realidad de las relaciones brmulaciones como las que enseguida se enumeran:
interpersonales- no se registra mentalmente de manera fiel, sino
, Punto de conjunción de lo individual con lo colectivo.
que se procesa en formas interpretadas y reinterpretadas. Algunos
• Lo inconsciente y lo intencional.
autores argumentan que la realidad ha de considerarse corno
,
Lo marginal y lo general.
otra estructura psíquica, sensible al medio ambiente externo.
pero que implica una interpretación personal, diferente, diversa Y
creadora de cada individuo. Por ello, cuando se dice de alguien 5 Fred M. Freedman, Harold l. Kaplan y Benjamín J. Sadock. 1973. Tratado de
que está loco, significa que no percibimos la realidad psíquica /ISÍquiatría. Editorial lnteramericana. México, pp.157-165.
'Edgar Wilson. 1979. Lo mental como ffsico. F.C.E. México, pp. 48-72.

'André Vire!. 1985. Vocabulario de las psicoterapias. Editorial Gedisa. Barcelona,
España.
7
Jacques Le Goff. Op. cit.

�114 / facuitad óe filosofía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 115

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Lo cotidiano y lo automático.
, Confesiones de herejes y procesos de inquisición, cartas de
El contenido impersonal del pensamiento:"... es lo que Césary
remisión otorgadas a criminales que detallan sus entuertos,
el último de sus soldados, San Luis y sus campesinos de sus
documentos judiciales y monumentos de la represión.
tierras, Cristóbal Colón y el marino de sus carabelas tienen en
, El uso de textos y documentos literarios y artísticos para el
común". 8
conocimiento de la sensibilidad y la mentalidad de una época.
• La memoria colectiva, la marginalidad, la anormalidad, la
,
La literatura y el arte vehiculan formas y temas venidos de un
patología social.
pasado que no es forzosamente el de la conciencia colectiva,
• El dominio de lo irracional y de lo extravagante. Por ello la
porque son creaciones individuales.
proliferación de estudios sobre la brujería, la herejía, los
,
La pintura como modo de expresión y comunicación del espíritu.
sentimientos comunes, las actitudes frente a la muerte, los
milagros, las enfermedades, el sufrimiento físico y emocional. , Existen espacios especiales donde se produce la historia de las
mentalidades; lo cual depende de la época. Durante la Edad
• Las representaciones colectivas, representaciones mentales o
ilusiones colectivas.
Media europea: El palacio, el monasterio, el castillo, la escuela,
los cursos. El mundo popular tiene sus propios espacios
• Las creencias y prácticas colectivas.
de
producción de mentalidades: El molino, el parque de juego,
• Los estudios sincrónicos: Un campo de intersección entre historia
la
fragua,
la taberna. Durante la era industrial: La fábrica,
de las mentalidades y la etnología. Los estudios medievalistas y
el sindicato, el barrio obrero. La iglesia es un buen lugar donde
renacentistas sobre los ritos, las prácticas ceremoniales, las
se produce discurso conceptual y sentimental. Lo mismo el
creencias y los sistemas de valores. Las consagraciones
mercado.
religiosas, las curaciones milagrosas, señales honoríficas
asociadas al poder político; las procesiones de la realeza, sus , Un concepto introducido por Lefevbre, adoptado por otros
símbolos rituales e icónicos. Los estudios de los santos y la
historiadores, es el de "utillaje mental", que se traduce como
santidad, el fervor del espíritu de los fieles, la psicología de los
"inventarios mentales". Se trata de: Vocabulario, sintaxis,
creyentes. "La antropología religiosa impone a la historia religiosa
"concepciones del espacio." Lo que queda claro con la propuesta
una conversión radical de contemplación". 9
de una historia de los conceptos o historia de las ideas: La
• La historia de las mentalidades no estudia los fenómenos
combinación de soledad y ascetismo con los conceptos de
objetivos, sino las representaciones mentales de estos fenógenerosidad, proeza, belleza y fidelidad generados durante la
menos; por ello un tema privilegiado de este tipo de historia es
Edad Media, se sintetizarán en el concepto de cortesía, que
lo imaginario colectivo.
logra sobrevivir los cambios temporales.
• El tipo de fuentes que utiliza historia de las mentalidades está , Las formas en que se difunden las mentalidades sori diversas,
relacionada con la psicología colectiva. Los documentos que
no sólo se limitan a lo escrito, se les encuentra de manera
revelan los sentimientos, los comportamientos marginales que
privilegiada en la tradición oral.
ponen de manifiesto la mentalidad compartida. Los estudios de
• Quedan preguntas por contestar: ¿De qué manera la mentalila mentalidad de los santos, de los místicos, que "pone de
dad se relaciona con las estructuras sociales? Es decir, ¿se
manifiesto las estructuras mentales de base: la permeabilidad
puede
hablar de mentalidad de los dominados y mentalidad de
entre lo corporal y lo psíquico, lo que permite explicar el milagro'.
los dominantes? A pesar de su carácter colectivo, el concepto
• La marginalidad del santo y su corolario: La. marginalidad
de mentalidad se relaciona con las tensiones y las luchas
de los diabólicos; los posesos, los herejes, los criminales.
sociales. Pueden encontrase mentalidades asociadas a la clase
social: Mentalidad burguesa, mentalidad proletaria, mentalidad
8
pequeño burguesa. Se puede hablar de una mentalidad
/bid.
9
/bid.
hegemónica.

�116 / facuitad de filosofía yletras

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Incluso en niveles micro: Mentalidades derivadas de la práctica
del oficio; mentalidad de carpintero, mentalidad de maestro,
mentalidad de carnicero, mentalidad de zapatero.
¿Es posible vincular época y mentalidad? Para hablar de
mentalidad del hombre de la Edad Media: Mentalidad bárbara,
mentalidad cortés, mentalidad gótica. Otras mentalidades:
Mentalidad capitalista, mentalidad socialista. Mentalidad
renacentista, mentalidad reformista o luterana; la mentalidad de
los drogados, como débiles mentales.
Otras formas de mentalidad: Mentalidad maquiavélica, religiosa,
moderna, antigua, política; mentalidad supersticiosa, mentalidad
tradicional.

~nque algunos de los autores no hacen una diferen~i~ci~n de
¡mbos conceptos, otros -como Guinzburg- argumentan dI~tmc1ones
sustantivas. Los modelos teóricos de cultura y m~ntal_1dad son
empleados en el sentido de que conciben una re!ac1ón circula~ de
creación y recreación entre ambos modelos: Amb1~ntes y práctica~
culturales históricos como productos de mentah~ades determinadas, al mismo tiempo que ambientes y prácticas _cultura~es
mnadoras de mentalidades históricas. Son muchas las 1nflu_enc1~s
que se pueden encontrar en los autores, destacando los historiadores de la Escuela de los Annales. También están p_r~sentes
las teorías psicoanalíticas de Freud, los esqu_emas teoncos de
tAJng y las propuestas de Gramsci sobre el estudio del folclore y sus
Los cambios de mentalidad: ¿Cuándo desaparece una y conceptos de clases subalternas y hegemonía cultural.
aparece otra? El nacimiento del cristianismo como un cambio
de mentalidad.
E. P. Thompson: Costumbres en común.

La historia de las mentalidades no puede hacerse sin estar
estrechamente ligada a la historia de los sistemas culturales,
sistemas de creencias, de valores, de equipamiento intelectual
· e~ el seno de las cuales se elaboran, han vivido y evolucionado.
• Historia de las mentalidades e historia de las ideas no son lo
mismo, ambas denotan modelos de análisis diferentes. Historia
de las ideas es propiamente la historia de los conceptos o las
racionalizaciones, podría decirse que es un tipo de historia
especializada; en cambio historia de las mentalidades no deja
de ser un concepto holístico, podría decirse que esta última
contiene a la primera, por cuanto historia de las mentalidades
incluye las representaciones tanto racionales como las
irracionales.
•

Thompson parte del concepto de costumbre y aunq~e n? lo explicita
se puede interpretar que las costumbres ~orno experiencias m~delan
las mentalidades individuales y colectivas: La costumbre como
ambiente y como mentalittr. 10 En otro~ _luga~~s define el con~~pto
de mentalité como discurso de leg1t1mac1on, cultura poht1ca,
expectativas, tradiciones y supersticiones. 11 Hace una distinci~n entre
mentalidad de las clases dominantes, la gentry, y la mentalidad de
los plebeyos, de los pobres, los trabajadore~. En el plano d~ lo político
la mentalidad asume la forma de ideolog1a y hegemorna cultural.
Hace una descripción de las funciones sociales desemp~ñad_as por
los grandes burgueses agrarios, la manera en _que e1ercIa~ ~~
dominio12 mediante las imágenes del poder y autoridad, que pos1b1hlaban la subordinación de las masas populares expresadas en la
Historia de las mentalidades y psicología -de hecho también mentalidad. El poder del gentleman como árbitro, mediador e in~luso
con la psiquiatría- se unen en el punto en que la primera se protector de los pobres. En el dominio de la gentryy sus expresiones
ocupa de lo inconsciente y también de lo consciente.
ideológicas. La mentalidad de los plebeyos formada. de sus
propias experiencias en interacción con las clases dominantes,
2. Esquemas teóricos y usos de historia de las mentalidades
en algunos de los historiadores contemporáneos: Thompson, en los ambientes y campos de tensión por el control de los
Guinzburg, Camporesi, Passerini, Chartier, Le Roy Ladurie Y símbolos del poder. Se trata de que los pobres no acept~~ el
paternalismo impuesto por la gentry de manera automatIca,
Agulhon.

Explícita o implícitamente los historiadores mencionados utilizan
los marcos teóricos holísticos y sus conceptualizaciones: Cultura
-y sus componentes: cultura popular, cultura material, costum·
bres, representaciones-, e historia de las mentalidades, ambos conceptos se pueden l9calizar entretejidos en la trama de los textos.

'º E. P. Thompson. 1995. Costumbres en común. Editorial Crítica. Barcelona,
España, p. 16.
'' /bid., pp. 295,296.
12
/bid., p. 58.

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�m/ facuitad de filosolía yletras
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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 119

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a

acrít!c~. Los pobres recibían la ideología gentry de manera
cond1c1onada y, además, a cambio de un precio. La aceptación del
paternalisrno gentry tenía corno fin asegurar la autoconservación
de lo~ pobres; por su parte, l?s p_lebeyos exigían de la gentry
cumplir con sus deberes y obligaciones paternalistas, a cambio
d~ ace_ptar el trato deferente. En la dinámica de la diferencia y
d1stanc1a e~tre las culturas -&lt;:orno mentalidades- refinada y plebeya,
comprendidas dentro de la hegemonía cultural, no impedía
que los ~~bres defendieran sus propios derechos y sus costumbres Y v1s1ones de la vida. Lo que indica que el control cultural
de la clase dominante sobre los pobres estaba lejos de ser
totalizador.
La mentalidad plebeya alimentaba y posibilitaba expectati~as_ alternativa~ entre las clases subalternas, que representaban
autent1cos desaf1os a la hegemonía de las clases dominantes.
Por ello T_hornpson concluye que el concepto de hegemonía cultural
es muy importante para poder entender la estructuración de
relaciones sociales del siglo XVlll. 13 Pero el dominio hegemónico
sólo fue posible mediante un constante y hábil ejercicio de
mascaradas y concesiones por parte de las clases ricas. A pesar de
su fuerza la hegemonía cultural no tiene alcances totalizadores en
el sentido que comprenda una "visión total de la vida". De ~llo
Thornpson concluye que la hegemonía cultural no implica un dominio
total sobre las clases subordinadas, que pretenda abarcar todos los
aspectos de la vida cultural de los dominados· finalmente los
subordinados conservan espacios que les per~iten resistir la
dominación.
Para Thompson la mentalidad y la cultura no se circunscriben
al ámbito exclusivo de lo político-ideológico. Mentalidad también está
presente en la cultura popular, en el folclore, en las tradiciones
expresadas en las prácticas y representaciones del imaginario
popular de la venta de esposas y las cencerradas, que simbolizan
los deseos, los sentimientos y los afectos de los individuos que
transgreden reglas, costumbres y tradiciones sancionadas por la
comunidad.

Cario Guinzburg: El queso y los gusanos. Historia nocturna.
Guinzburg maneja el concepto de mentalidad en el texto El queso y
los gusanos, pero a diferencia de Thompson hace varias distinciones.
La primera es entre cultura y mentalidad; define los estudios históricos
sobre la mentalidad como "la recurrencia de elementos inertes,
oscuros, inconscientes de una determinada visión del mundo. Las
supervivencias, los arcaísmos, la afectividad, lo irracional". 14 Definición tomada de Le Goff. Establece una diferencia entre historia de
las mentalidades y otras disciplinas paralelas: Historia de las ideas
que equipara al de historia de la cultura. Al mismo tiempo cuestiona
el uso de historia de las mentalidades -qué define como "psicología
colectiva"- debido a dos razones: Por su contenido interclasista, ya
que pretende colocar en un mismo plano las identidades de
personajes de las clases dominantes y las clases subalternas; y en
segundo lugar por la pretensión de explicar las coordenadas de toda
una época a partir del estudio de un sólo individuo, como sería el
caso del estudio sobre Rabelais que hace Le Fevbre. Así mismo
rechaza el uso de la historia de las mentalidades para explicar la
visión del mundo de Menoccio, porque considera que significaría
descalificar -por irracional- el componente de racionalidad del
pensamiento del molinero. Guinzburg no niega la legitimidad de las
investigaciones basadas en la teoría de historia de las mentalidades,
pero hace notar el riesgo de "incurrir en extrapolaciones indebidas".15
En conclusión, Guinzburg prefiere utilizar como marco
teórico la fórmula: "Cultura popular", en sustitución de "mentalidad
colectiva". Sin embargo, hay que hacer notar que "cultura popular''
contiene conceptos de historia de las mentalidades; lo que rechaza
Guinzburg es el aspecto interclasista. Realiza una separación entre
cultura popular y alta cultura. Hace notar que la posible convergencia
entre cultura popular y cultura docta, quedó eliminada con la condena
de Lutero a los campesinos. Se niega a aceptar la hipótesis de que
las ideas sólo nacen de la alta cultura: En el cerebro de los monjes y
profesores de universidades, pero no en las mentes de los campesinos y los rnolineros. 16
En otras partes del texto Guinzburg analiza el concepto de
mentalidad en varios planos, corno las dos cosmovisiones: La
"Cano Guinzburg. 1991. El queso y los gusanos. El cosmos, según un molinero

del
siglo XVI. Muchnik Editores. Barcelona, España. pp. 24-26.
11
13

/bid., p. 105.

lbid., pp, 26-27.
p. 233.

1t lbid.,

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�120 / facuitad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 121

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1

a

cultura de los inquisidores y la cultura de Menocchio. También
la convergencia entre la mentalidad de Menocchio y las concepciones de la alta cultura procedente de sus lecturas de Dante y de la
Biblia. En la primera dualidad ambas culturas se enfrentan; en
cambio en la segunda son híbridas. Es decir, existe una influencia
recíproca entre cultura popular y cultura culta. Circularidad
cultural.
La otra forma en que Guinzburg analiza la mentalidad es
en relación a la locura mental de Menocchio, según era juzgado POI'
los inquisidores, lo que plantea que la mentalidad puede verse como
lo irracional. Pero como dice Guinzburg, la mentalidad de Menocchio
era irracional según el patrón de racionalidad de los inquisidores.
Error en el que han caído algunos historiadores como Foucault
al considerar la locura del asesino Pierre Riviere como un
irracionalismo, para negar la posibilidad de interpretación del discurso
del "loco". "Se prefiere describirlo... como un hombre inculto... un
animal sin instintos. Un ser mítico, monstruoso, imposible de definr
por ser ajeno a todo orden enunciable". 17

En Historia nocturna, Guinzburg, 18 aplicando la metodología
de la microhistoria y teoría de las mentalidades, analiza los rituales
de los brujos y las brujas, "pero a Guinzburg no le interesa la
reconstrucción de los mecanismos ideológicos que facilitaron la
persecución de la brujería, sino ¿cuáles eran las creencias de
los hombres y mujeres acusados de brujería? ¿Cómo y por qué
cristalizó la imagen del aquelarre? ¿Qué era lo que se escondía tras
ella?"
En este punto Guinzburg repite el esquema de cultura
popular y cultura docta, que desarrolla en El queso y los gusanos.
Se interna en el significado que tiene el aquelarre, no para los
inquisidores, sino para las clases dominadas, las que elaboran una
concepción que Guinzburg denomina "formación cultural de com~
miso: que es el resultado híbrido de un conflicto entre cultura
folclórica y cultura docta".

17

/bid., p. 19.
Laura Orellana, Sergio Páez y Ricardo Coronado Velazco. 1998. E~
de análisis historiográfico sobre la obra de Cario Guinzburg: Historia nocturna.
UIA. Saltillo, Coahuila.
11

Al igual que en el texto de El Queso y los gusanos, en Historia
ffJCturna Guinzburg argumenta que la mentalidad asum~ do~ f?rmas:
creencias populares y creencias de los doctos, de los 1n~u!s1dores.
Dos percepciones, que corresponden a dos cosmov1s1ones. Y
ilalmente la síntesis de ambas mentalidades, que es la cultura
hlbrida, resultado de los préstamos culturales, del p~oc_~so de
1D1lturación, del diálogo y la confrontación, en el que los s1grnf1cados
son relaborados y reinterpretados.
Otro aspecto de la mentalidad es la percepción. También
aquí se está en presencia de una dual_idad: La percep~ión de
los inquisidores y la otra, la percepción de los dominados.
Guinzburg desarrolla otros aspectos de la hist~ria _de las
mentalidades, como las creencias populares en la práctica ritual del
aquelarre.
En su versión de psicología histórica Guinzburg utiliza
historia de las mentalidades para explicar el inconsciente colectivo,
expresado en los mitos. 19 Toma de Carl C. Jung20 el con~epto de
~nconsciente colectivo", definido como los comportamientos o
acciones y reacciones de la psique que producen sueños, visiones
y fantasías de los humanos y que se expresan en los mitos,
religiosidad, cuentos de hadas, epopeyas y obras de arte. La rel_ación
entre mito e inconsciente resulta indisoluble. Con estas ideas
Guinzburg trata de explicar el folclore a partir de su cont_~nido
onírico y neurótico. La otra fuente que utiliza Guinzburg es el soc1ologo
Marcel Mauss, de quien toma su teoría de que los fen~menos
sociales son sistemas simbólicos que deben ser descifrados.
Mauss estudió lo mágico sagrado y ejerció gran influencia en los
historiadores de las mentalidades como Lucien Fevbre y Marc Bloch.
En sus estudios Mauss logró ver que en el espíritu humano pueden
existir estructuras internas profundas, equivalentes a las estructuras
inconscientes, profundamente ocultas, causalme~te ant~ri?res
alas representaciones colectivas como hechos s~1ales ob1et1vos.
Lo que plantea la posibilidad de buscar en los mitos: co~tumbres
y tradiciones, los elementos subyacentes que perm1t~n interpretarlos. De allí Guinzburg parte para explicar el aquelarre Y la
brujería como expresiones de las estructuras profundas del
ilconsciente.
11

/bid., pp. 28-29.
• /bid., p. 28.

=

�122 / facullad de filosofía rlelras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 123

:i

=
ffl

!

!i

i:

Piero Camporesl: 21 The Bread of Dreams.

De la misma nacionalidad y escuela historiográfica de Guinzburg,
Camporesi aborda la problemática definida por la historia
escatológica. Como se dijo en la parte anterior, Guinzburg trabaja
la mentalidad expresada en las cosmovisiones de Menoccio y la
cultura popular de los aquelarres y ceremonias rituales de las brujas,
lo que de alguna manera coincide con Thompson en los estudios de
las cencerradas y la venta de esposas. Desde la perspectiva teórica
Camporesi coincide con Guinzburg en el tema de las mentalidades
colectivas como expresiones del inconsciente colectivo,
particularmente en el texto de Guinzburg Historia nocturna. Sin
embargo, a diferencia de Thompson y Guinzburg, Camporesi produce
un discurso historiográfico que tiene como fin la transmisión de los
sentimientos que expresan grupos humanos en situaciones límites
de su existencia: "Las pestes y sus efectos, hambrunas, las
enfermedades, las prácticas mortuorias; la comida alucinógena, la
antropofagia, la autofagia, las medicinas a partir del cuerpo humano.
Para llegar así a la idea o interpretación de la relación que hay entre
la cosmovisión y la materialidad".22
Analiza la mentalidad que se desarrolla durante las catástrofes:
Alucinaciones y fantasías; paraísos artificiales, sueños hiperbólicos
(figuras retóricas exageradas, para darle sentido de realidad a las
fantasías: paranoias, alucinaciones), por el consumo de drogas,
especias. La alteración de la salud mental debido a los efectos de la
alimentación precaria. Idiotismo.
A diferencia tanto de Thompson como de Guinzburg, Camporesi
no se refiere a sujetos históricos individuales, sino a masas sin
nombre, que comparten experiencias y mentalidades comunes. En
el texto The bread of dreams, analiza el pan en su proceso, desde la
producción, su costo, las diferentes calidades, el tiempo en que lo
consumen, y sus expresiones mentales: la forma en que es
visualizado por los consumidores, la imagen mental que se hacen
sobre su uso.

21

Tomado de la traducción y análisis historiográfico presentado por Aurelio
Collado, Blanca L. de Mariscal y Alejandro Garza Rangel. 1998. UIA. Saltillo,
Coahuila.
22 /bid.

De la combinación de las hambrunas y el consumo de ciertos
alimentos como el pan de la semilla de amapola y los efectos
alueinógenos que produce, Camporesi analiza los estados mentalesa que dan lugar, como las fantasías, imaginaciones. Puede decirse
que se trata de estados mentales alterados, que producen actos
deseSperados al grado de conducir la antropofagia, la autofagia, las
medicinas a partir del cuerpo humano.
Camporesi construye un discurso historiográfico en el que se
propone describir "no sólo lo que la gente pensaba, sino cómo
pensaba, cómo construyó su mundo, cómo le dio significado y le
ilfundió emociones".23
Camporesi confronta las nociones de vida y de mentalidad:
Argumenta que la mentalidad no es homogénea ni monolítica, es
(lversa y diferencial, pero compartida. Polemiza también la forma
deconceptualizar mentalidad, la noción de mentalidad de la escuela
francesa.
Sustenta que la mentalidad no puede ser sustraída de la práctica.
No se puede hablar exclusivamente de creencias, de formas de
entender y de ver el mundo sin ver el modo en que se construye la
mentalidad enraizada en la materialidad, en una circunstancia
histórica que posee un contexto real.
Luisa Passerini:24 Mussolini Imaginario - Storia di una biografía.
1915-1939.

Además de pertenecer a la escuela italiana de historiografía,
hay que decir que Passerini tiene en su biografía personal el
antecedente de haber participado con E.P. Thompson en un
trabajo de historia comparada. Si bien se separa de Thompson
por cuanto el historiador británico -al igual que Camporesicentra su análisis no en individuos sino en masas, se aproxima a
Guinzburg en tomar como sujeto histórico al individuo, a un individuo
que es histórico porque no es anónimo sino excepcional.
Sin embargo, mientras que Guinzburg centra su análisis en la mentalidad de un individuo como síntesis de una mentalidad
popular, Passerini trabaja la construcción de la imagen de un
ridividuo por las masas, en un contexto histórico marcado por los
electos de las guerras y en donde los medios de comunicación
11/bid.
11
Tomado de la síntesis elaborada por José Roberto Mendirichaga. 1998. UIA.
Saltillo, Coahuila.

�124 / facultad de filosolía ylelras

=
a
=

Universidad Aulónoma de Nuevo león / m

5

desempeñan un papel fundamental como forjadores de imágenes. Puede advertirse que la autora no explicita su entrada
teórica de historia de las mentalidades. Sin embargo, el título mismo
del libro revela la matriz conceptual de la que parte y que se
asocia con el gramscismo en sus análisis sobre el hombre
individual y el hombre masa, así como las concepciones freudianas
sobre el mismo tema. 25 La presencia de historia de las mentalidades lo maneja la autora al considerar la historia como el
conjunto de hechos cotidianos incluyendo los pensamientos y
sentimientos.
En el texto Mussolini immaginario - Storia di una biografía.
1915-1939, Passerini estudia la biografía de Mussolini como
personaje histórico, tratando de separar el mito de la realidad.
Aunque es difícil establecer una frontera precisa entre lo real y lo
imaginario. Los conceptos de análisis relacionados con historia de
las mentalidades, utilizados por Passerini son "el imaginario", "los
símbolos" y el "mito". Según Lacan el imaginario es un campo de
relaciones, "específicamente de aquellas que se entrelazan en un
texto ... es el encuentro de autor y autores".26
Se advierte la presencia de Freud27 y la psicología de las
masas, que permite analizar tanto la psicología individual como
psicología colectiva. La construcción del mito fue posible a partir de
la que Mussolini encarnaba la esperanza de redención para las
masas que habían sufrido los efectos de las dos guerras mundiales.
En la mitificación del "héroe", el inconsciente del pueblo italiano se
expresaba en la necesidad de encontrar al redentor, el salvador.
Tal imagen era una proyección de las necesidades y deseos
inconscientes de las masas anónimas.
La construcción del mito como imagen mitificada registra varios momentos históricos, etapas que empatan con la historia
de cualquier italiano, cuya historia imagina como propia. Se
construye la imagen popular. Se inicia con la vida familiar de
Mussolini, los recuerdos de sus padres, que tenían que ser buenos.
porque bueno era el Duce, y no podía ser de cuna y familia malas.
25

Antonio Gramsci. Op. cit. p. 281.
José Roberto Mendirichaga. Op. cit.
27
Sigmund Freud. 1986. Psicología de las masas. Alianza Editorial, Madrid,
España, pp. 9-16.

wego su formación escolar. Su vida de militar donde fue muy querido;
al papel de su esposa como fiel compañera; su estancia en la cárcel.
LuegO viene la construcción de la figura romántica del hombre fuerte,
ilteligente, familiar, pasional y decidido; sus detractores también
contribuyen a forjar la imagen mental del Duce. Un aspecto central
en la construcción de la imagen mitificada es la figura del jefe
carismático, que se inicia con la toma del poder y la instalación de la
lictadura, en la que se exalta la imagen del soldado y el dirigente.
Se forja la imagen de un personaje imaginario afectivo, basado en el
amor a su madre, su esposa, y en una correlación de identidad:
Amor a la madre = amor a la patria.
Se crea una correlación entre la imagen del personaje
yla imagen del poder político que representa; por ello se exalta su
inagen física. El propio Gramsci no escapa al proceso mitificador,
al decir que Mussolini tenía ojos violentos y desorbitados. Por su
parte el papá dirá de él que era un hombre providencial. Por ello se
explica la exaltación a su fuerza y virilidad. Al mismo tiempo Mussolini
encarna al prototipo del italiano del futuro, nuevo o renovado. En
una concepción que alude a Nietzsche, del superhombre, sus
aduladores tiacen aparecer al Duce como quien busca un cambio
de los valores en crisis y que ya no deben prevalecer: Jerarquías,
liferencias absolutas de igualdad e individualismo.
El análisis de la construcción de la imagen mitológica de
Mussolini se completa con el contexto que vive Europa de la guerra,
en el que se puede afirmar que es el tiempo de los grandes personajes míticos, dictadores pero salvadores: Desde Lenin y Stalin hasta
Hitler, pasando por Churchill. Además de los aparatos que se montan
desde el poder para construir el mito, también las masas populares
hacen lo suyo, en la medida en que el líder encarna las esperanzas
para superar las frustraciones de sus deseos insatisfechos.

Rogar Chartler: Espacio público, crítica y desacralizaclón en el
ligio XVIII.

En un primer acercamiento analítico, se puede concluir que a lo
largo de los ocho capítulos del texto de Roger Chartier28 aplica
liferentes esquemas teóricos de interpretación, incluyendo el de
historia de las mentalidades. Por estar relacionados se describen
otros esquemas próximos, como los siguientes:

28

• Roger Chartier. 1996. El mundo como representación. Historia cultural: entre
Pfktica y representación. Gedisa, Barcelona, España.

e
ffl
=

�126 / facultad de filosofía rletras

=
=
5

Universidad Autóno111a de Nuevo león/ 127

,:a

1. Historia Cultural, que Chartier define a partir de Darnton como
el esquema antropológico aplicado a los estudios de la cultura,
incluyendo cosmovisiones y mentalidades colectivas.
2.

Historia de las Ideas: El estudio del pensamiento sistemático,
comprendido en los esquemas filosóficos.

3. Historia Intelectual: Estudio del pensamiento informal, climas
de opinión y movimientos de alfabetismo.
4. Historia Social de la Ideas: Estudio de las Ideologías.
Un segundo esquema conceptual es el de Historia de las
Ideas, tomado por Chartier de Ehrard, en el que se incluyen tres
formulaciones:
• La historia individualista de los grande sistemas.
• La historia de la realidad colectiva y difusa que es la opinión.
• La historia estructural de las formas del pensamiento y de
sensibilidad.
Los dos esquemas son englobados por Chartier en el
concepto de Historia Intelectual: "En un vocabulario diferente ~ice
Chartier-, estas definiciones, en el fondo, quieren decir una misma
cosa: que el campo de la historia llamada intelectual abarca el
conjunto de las formas de pensamiento".

li5CUrsos y prácticas culturales desde el punto de vista de causas y
electOS, que Chartier juzga como un razonamiento mecánico suponer
~ las acciones son engendradas por los pensamientos.

En el mismo texto Chartier utiliza el concepto de historia

delas mentalidades, que toma de Jacques Le Gott,xi oponiéndolo a
la 'historia intelectual clásica". Específicamente toma dos puntos

de las definiciones de la teoría de las mentalidades: a) La que hace
referencia a la homogeneidad mental de una época. Textual:
'la mentalidad de un individuo, aunque se trate de un gran hombre,
es justamente aquello que tiene en común con otros hombres de su
época". b) La mentalidad como automatismo, que IA equipara a
costumbre. Textual: "el nivel de la historia de las mentalidades es el
de lo cotidiano y de lo automático, es lo que escapa a los sujetos
ildividuales de la historia al ser revelador del contenido impersonal
del pensamiento".
Chartier hace una interpretación de las definiciones anteriores y las resume en la fórmula que pone el acento en "la mentalidad
colectiva", que regula "los sistemas de representaciones y "los juicios
de los sujetos en sociedad". En suma, se trata de poner el acento en
k&gt;s condicionamientos colectivos de los pensamientos o formas de
pensar individuales.
Un segundo aspecto de la teoría de las mentalidades que

Un ejemplo de la aplicación del esquema de Historia Cultural
se localiza en el capítulo "¿Qué es la Ilustración?" del texto Espacio
público... etc.,Zl en donde Chartier cuestiona la propuesta de Mornet
acerca de que "... la Ilustración es el espíritu filosófico, como cuerpo
de doctrina, de ideas transparentes"; Chartier propone pasar de la
Historia Intelectual a la Historia Cultural mediante la operación de
agregar a los discursos las prácticas culturales, es decir, "considerar
los orígenes culturales de la revolución como las discordancias entre
los discursos que representando el mundo social proponen su reorganización, y por el otro, las prácticas que inventan en su ejecución
nuevas distribuciones y divisiones". Sin embargo, no vincular

29
Roger Chartier. 1995. Espacio público, crítica y desacralización en el siglo XV,//.
Los orígenes culturales de la Revolución francesa. Gedisa, Barcelona, España.
pp.29-32.

adopta Chartier lo toma de R. Mandrou, que incluye dentro de la
noción de mentalidad "lo concebido", "lo sentido", "lo intelectual" y

'lo afectivo". Mentalidad que comprende: "tanto aquello que se
concibe como lo que se siente, tanto el campo intelectual como el
alactivo". Lo que deriva en el uso de conceptos provenientes de dos
enfoques: La psicología histórica y la historia intelectual. Por ello
Chartier concluye que historia de las mentalidades se identifica con
la psicología histórica.31

La teoría de la historia de las mentalidades permite
el uso de las categorías psicológicas esenciales -dice Chartier"las que actúan en la construcción del tiempo y el espacio, en la
producción de lo imaginario, en la percepción colectiva de
las actividades humanas". No como conceptos fijos, sino en su histo• Jacques Le Golf. Las historias de las mentalidades. Una historia ambigua.
lp, cit., pp. 81-97.
~ Roger Chartier. El mundo como representación. Op. cit., p. 23.

1
=

�128 / facultad de filosofía yLetras

=
m

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 129

!i

ricid~d. Chartier propone reformular la historia de las ideas
régimen político, tres familias reinantes y ocho constituciones.
constituyendo la historia de la psicología colectiva, asignándole el
a
establecimiento de la democracia liberal, el estado laico y el
est~dio d_e "la historia de los valores, las mentalidades, las formas,
capitalismo
industrial moderno. La política imperialista francesa;
lo simbólico, los mitos".
lr8S invasiones sobre el territorio francés; la conquista de varias
Ejemplos en que se aplican los conceptos de historia provincias y la construcción del imperio colonial.33 Agulhon no
de las mentalidades en el texto de Chartier, se pueden encontrar hace una declaración de su marco teórico. Pero a juzgar por los
e~ ~iversos capít~los. En la parte 2, espacio público y opinión tftulos de los capítulos se advierte la influencia de la historia de las
publica, en el capitulo titulado: "El uso público de la razón" en el mentalidades. Es un estudio de historia cultural y en particular de
que Chartier, a partir de la fórmula de Kant sobre la llust;ación cultura política, basados en el enfoque simbólico.
propon~ que. no se puede sostener la idea kantiana de que 1~
Ilustración ex1g_e un~ r~ptura con los pensamientos obligados y
A diferencia de Guinzburg y de Thompson no acepta la
heredado~ y ex!ge as1m1smo el deber que cada uno tiene de pensar ISis de que exista una separación entre cultura popular y cultura
por uno mismo , a lo cual Chartier argumenta: "Para la mayoría de superior. Dice: "no existe, a mi juicio, una cultura popular 'real', por
los hombres semejante conquista no es fácil, tan fuerte es el hábito 1118 parte, y por la otra una vida política oficial, que flote a una altura
antiguo que casi se ha convertido en naturaleza". Es decir, se ha superior; o más bien, puede que en algunas regiones haya sido así,
convertido en costumbre.
pero en otras lo institucional político y parapolítico puede haber
klgrado su 'entrada en las costumbres', haberse incorporado a la
To~o el capítulo titulado "Desacralización y laicización',
cultura y haber rejuvenecido o renovado el folclore". Enfoque
puede considerarse un ejemplo de historia de las mentalidades. En
que el autor expone -"inconscientemente", dice- en el capítulo
particular donde se refiere a los cambios de actitudes ante la vida y
titulado: "Etnología y política".34
la mu~rte, ante la moral católica. En general todos los capítulos que
describen procesos de mutaciones mentales y costumbres.
Subyace en el texto el enfoque de teoría de las mentaliMaurice Agulhon:32 Historia vagabunda. Etnología y política en dades. Aunque el autor no expone una entrada teórica sobre el
la Francia contemporánea.
concepto. Mentalidad como sentimientos, como todo tipo de
representaciones, desde el mismo sujeto y los objetos productos
,
Es un_ te~!º que consta de una presentación y cuatro de su mentalidad. Se trata de la cultura material simbolizada, como
cap1tulos: Soc1ab1lldades, Monumentos, Mentalidades revolucio- expresión de determinada mentalidad.
narias y Antropología y política.
En capítulo titulado "Sociabilidades", en el que estudia
En la presentación define que el texto es una colección 'La Chambreés", puede decirse que analiza los cambios de
de artículos. El título responde a la idea que tiene el autor de mentalidades. En la evolución de la chambrée o cerc/e al expendio
acercarse a curiosidades heterogéneas y al abordaje de diversos devino, establecimientos urbanos, medios de socialización artesanos
ca~pos. El_ he_cho de que se dedique ha escribir un tipo de historia Yno de campesinos. Lo que en otro plano significa: "que los campede peregrma¡e de problemas", basado en fuentes de archivos, sinos, en la evolución de su mentalidad, se liberan de los prejuicios
obedece_ ,ª dos razones: El autor se siente "más atraído por la de sus abuelos contra los lugares públicos, y que el cabaret del pueblo
~xplorac1on que por la a menudo ingrata tarea de continuar un deja objetivamente de ser repulsivo". 35
f1lon hasta el final". La segunda razón obedece a los aconteci·
mientos sucedidos en Francia de 1800 a 1900: Seis cambios de
32

Ma_urice Agulhon. 1994. Historia vagabunda. Etnología y polftica en la
Fra~c,a contemporánea. Instituto José María Luis Mora. Colección ilinerarioS.
México, p. 9.

e=
=
l'II
e,

11

lbid., p. 9.
lbid., p. 13.
15
lbid., p. 39.
11

�130 / facultad de filosofía y letras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 131

=
m
5

~
ffi
e,

En "Imaginería cívica y decorado urbano", se refiere a la
~ent~lid~d política: Estatuas de la figura femenina. El propio
titulo indica una referencia a la teoría de la mentalidad. Podría
decir~e q~e al estudiar las estatuas, fachadas de edificios públicos y
demas s1mbolos de la decoración urbana, el autor analiza las
~xpresi~nes de la mentalidad política de una época histórica, la
1deolog1a y representaciones de clases sociales.36 Al estudiar
la proliferación de esculturas en el siglo XIX y la presencia obsesiva
de la mujer en las estatuas, la imaginería está simbolizada no
sólo e~ lo femenino, sino también en la figura del prócer, que es
masc~lmo. La estatuomanía femenina típica del siglo XIX da lugar
-segun el autor- a unas costumbres y mentalidad masculinas
mejor: "ma~culinistas", "que se complacen en la exhibición~
contemplación voluptuosas de la imagen de la mujer-objeto'.
Surge así una relación de causa y efecto, del deseo masculino se
convierte en obra material: "Es así como las calles se llenaron
de _hermosas, esculturales (nunca mejor dicho) e inexpresivas
mu¡eres, envueltas en túnicas clásicas, o desnudas, o a medio
cubrir". 37
Otros símbolos como expresiones de la mentalidad
apa~ecen cu~ndo analiza la tradición del gallo de campanario, en
particular el simbolismo del gallo. En esta parte puede decirse que
expresa ~a representación de su propia mentalidad. (La mentalidad
d_
el_pro~io autor). Se pregunta: "¿Símbolo moral y espiritual de
v1g1lanc1a, por referencia a la función del canto del gallo en la Pasión
de Cristo (episodio de la negación de San Pedro) o símbolo más
naturalista del primer animal que saluda la salida del sol"?38
Estudia también otras expresiones del simbolismo del gallo:
a) El gallo de campanario metálico ... que servía de veleta.
b) El ~allo co~o expresión de mentalidades políticas: el gallo
nacional y liberal, el gallo patriota ... de izquierda... el que
reemplazó a las flores de lis de la revolución de 1830.

También estudia la mentalidad como ideología en el capítulo
i.a estatuamanía y la historia". En éste capítulo el autor estudia el
simbolismo histórico de las estatuas francesas, como parte d~I
deCOrado urbanolrancés del siglo XIX. Al analizar la estatuaman1a
eideología, hace una distinción entre ambos términos. Lo ide?lógico
85 identificado como "concepciones filosóficas de la sociedad".
Mientras que lo político lo concibe como la oposición de opciones
concretas en un contexto común.39
Define la estatuamanía como la multiplicación de estatuas.
La proliferación de estatuas públicas tiene que ver c~n el paso de
k)s personajes a esculpir, el cambio de los persona¡es sagrados,
santos o reyes a los sujetos cuyo mérito haya sido personal (no
heredado) y laico (no canonizado); se trata de estar ante la ética de
lo humano, y el despuntar de una pedagogía a través del homb~e
iustre". En pocas palabras, la ideología implícita de la estatuomania
esel humanismo liberal, del que más tarde será extensión natural la
democracia".40
En "Una aportación al recuerdo de Jean Jaurés: los monumentos de las plazas", el autor vuelve al tema de la mentalidad como
sentimientos. Al referirse a Jean Jaurés y a la ambivalencia que
•esan sus admiradores y detractores, expone: "Podría preguntar~e
¿qué es el odio? ¿Qué es lo que mata en ésta historia? ¿Es el_od10
de clase1 como se dice un poco irreflexivamente, o un fanatismo
religioso (en el sentido de las antiguas guerras de religió~), es decir,
en este caso, el odio del nacionalismo, devoto de la patria, contra el
humanismo, para el que los valores superiores son valores
universales"?41
Concluyendo, puede decirse que el odio no es sino la
expresión de un sentimiento que da lugar a cierta mentalidad, que
se expresa en el enfrentamiento político, la revuelta, como
sentimientos de venganza.

36

/bid., pp. 89, 90 y SS.
/bid., p. 99.
38
lbid., p. 102.
37

31

Pp.121 ,122 y 124.
t0p_ 125.

"/bid., p. 177.

=

�1J2 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónomade Nuevo león / lJJ

=

=
ffl

,:a
1,1:11

§

Emmanuel Le Roy Ladurie: El carnaval de Romans.

Ladurie42 es un historiador que sigue la línea temática de Thompson
en el estudio de las rebeliones populares. El texto trata de la historia
de una rebelión campesina por problemas fiscales escenificada en
una pequeña ciudad en el Delfinado francés; es la microhistoria que
se desarrolla en quince días. Metodológicamente aborda los antecedentes, las consecuencias, los pormenores, los ambientes y significa•
ciones de un enfrentamiento social. Describe el ambiente social como
historia comparada.43 El contexto está marcado por la guerra, la
peste y la hambruna, lo que le imprime ciertos rasgos comunes a
los contextos de los temas tratados por Guinzburg y Camporesi.
La historia de las mentalidades en Ladurie toma la forma
de las emociones que producen en los rebeldes las frustraciones
por las sobrecargas fiscales, los estados de ánimo por el hecho de
que los clérigos y los aristócratas disfrutan de exenciones tributarias.
Dice Ladurie: "La vuelta de tuercas de 1535-1538 es tan intensa que
pone al desnudo, por contragolpe, los rencores más recónditos, los
más secretos ... La gente se exaspera de tener que pagar tanto al
tesoro real o al provincial; se ponen febrilmente a criticar ciertas
exenciones existentes y las injusticias que engordan a diversos
privilegiados".«
Para explicar las reacciones emocionales y mentales de los
rebeldes el autor propone el siguiente concepto en forma de pregunta:
¿Cuál es la mentalidad a largo plazo, secular, del tercer estado del
Delfinado? 45 Se trata de que el tercer estado, formado por los
plebeyos, por el pueblo marginado, quiere disfrutar del mismo trato
de exenciones fiscales y al mismo tiempo desea ser tomado en cuenta
en los asuntos políticos.
Un segundo aspecto de historia de las mentalidades
que maneja Ladurie se refiere al cambio de mentalidad. Se trata
de que en una determinada fase de los enfrentamientos políticos
y sociales, se presenta como lucha entre las zonas agrarias y
urbanas. Luego en un segundo momento se caracteriza por el
enfrentamiento político entre los tres estados y el poder monár·

2

Emmanuel Le Aoy Ladurie. 1979. El carnaval de Romans. Instituto José María
Luis Mora. Colección Itinerarios. México.
03 /bid., p. 11.
44
/bid., p. 64.
(5 /bid., p. 55.
•

quico. Finalmente las acciones políticas se transforman en enfrentamientos contra los privilegiados: El enemigo a vencer no es ya
el estado absolutista sino la nobleza.46 Se trata de un viraje
de mentalidad: De la mentalidad antiabsolutista a la mentalidad
antinoble.
Un componente de El Carnaval de Romans es el religioso
combinado con el político, debido a los enfrentamientos entre
católicos y protestantes El aumento en los impuestos que oprimen
al pueblo es resentido severamente. En agosto de 1578 se ordena
un tributo de 4 escudos por hogar fiscal, en toda la región delfina.
'Los escudos deben servir para pagar los atrasos de impuestos y
las deudas debidas o contraídas por los dos partidos adversos,
católicos y protestantes".47
En el capítulo 111, titulado "Los cuadernos de quejas de Jean
De Borg", Ladurie realiza un análisis historiográfico combinando
teoría lingüista y mentalidad, sintetizado en el concepto de cultura
popular. Se trata de una estadística de vocabulario para inferir la
mentalidad religiosa. Citando a un autor de finales del siglo XVI,
Yves Bercé, quien elabora una estadística relativa al vocabulario de
los rebeldes aquitanos de 1594, que recoge palabras claves
contenidas en los textos de manifestaciones populares, que revelan
un contenido de pulsiones morales religiosas, además de un reclamo
de justicia. La estadística de las palabras es la siguiente: Dios
(18 apariciones), justo y justicia (10 apariciones}, gente de bien (18
veces), y por antífrasis, hostil, ladrones y robos (14 apariciones). De
este recuento Ladurie concluye que la rebelión popular no solamente
pretende un retorno nostálgico a las costumbres antiguas, sino que
'la rebelión se apoya también sobre la base de un sistema de valores
ético-religiosos."46
Un tema central del texto de Ladurie es el folclore, que
entiende como tradiciones populares, con el que se confunde El
Carnal de Roman. En este punto se pueden encontrar elementos
que coinciden con los trabajos de Thompson. Historia de las
mentalidades subyace en el simbolismo del folclore -religioso, lúdico,
imaginario-, en la medida en que sus contenidos corresponden a
expresiones del inconsciente colectivo.
11
C1
11

lbid., p. 67.
/bid., pp. 52-53.
/bid., p. 82

=

�134 / facullad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 135

=
5

=
ffi

a

_Las _fiestas populares denominadas reinos o reynages
-cuyo simbolismo comparte elementos con el texto de Chartier y las
cencerradas de Thompson- contienen los siguientes elementos:•
a) Un núcleo religioso. Fiesta calendárica, culto parroquial,
fuente milagrosa.
b) La elección de un rey o una reina y otros oficiales de la
corte. Como representaciones simbólicas del poder real.
c) Los pasatiempos como la caza o la matanza de
animales, carreras a pie o a caballo, danzas, bailes,
festines, exaltaciones del amor, farsas.
En conclusión, se trata de formas en que se funden la cultura
religi?sa ~ la cultura política, lo que considerado desde la perspectiva
de historia de las mentalidades, se expresa en la simbiosis de lo
sagrado y lo profano, lo religioso y lo burlesco. "El subconsciente
peligroso del grupo se estructura momentáneamente en las
instituciones solemnes y formalizadas del reynage. Durkheim y Freud
se dan la mano: Síntesis de la fiesta salvaje y de la fiesta
reglamentada."50

Meditaciones y números
sobre los valores
universitarios
¿Qué clase de preferencia debemos preferir? El preferir,
por sí mismo, no es suficiente para determinar la jerarquía
de un valor: exige que se le califique, que se indique un
criterio efectivo para saber cuáles son las referencias
valederas y cuáles las falsas ya que algunas veces
preferimos los valores bajos a los más altos.
Risieri Frondizi

Gustavo Herón Pérez Daniel

D

esde finales del siglo XVIII la noción de valor ha estado
presente en el pensamiento moderno. Inclusive para
axiólogos como Raymond Ruyer1 la filosofía de Kant es una
filosofía del valor: las nociones de lo verdadero, lo bueno y lo bello,
inclusive la de razón, pueden ser consideradas como las de lo
valioso. La palabra valor (Wert) fue puesta en boga por filósofos
alemanes tan dispares como Nietzsche, Scheler, Lotze, Von Wiesser
yHartmann.

De esa forma la axiología ha servido para darnos cuenta
de que las comunidades y grupos culturales concretos se apoyan
en una jerarquía de valores. Es cierto que estas jerarquías no
son fijas sino fluctuantes y no siempre coherentes, pero es indudable
que nuestro comportamiento frente al otro, los actos, los signos, etc.,
son juzgados y preferidos de acuerdo con un cierto orden respecto
9
•
50

/bid., pp 321-323.
/bid., p. 323.

1

Ruyer, Raymond. 1987. La filosofía del valor, Fondo de Cultura Económica,
México.

=

�136 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 137

:!

fa

5
a lo que se considera valioso. Someter a exámenes críticos esos
órdenes que oscuramente influyen en nuestra conducta y nuestras
preferencias, es tarea irrenunciable de todo investigador.2
Parece innecesario señalar la importancia del problema de
los valores en nuestros días. Los cambios sociales y políticos pueden
ser explicados estudiando los valores. Para comprender el entorno
sociocultural en el que nos desenvolvemos, se requiere saber porqué
la sociedad ostenta o alienta unos valores y otros no. Actualmente
existen investigadores que han decidido poner énfasis en los valores
para explicar fenómenos tan importantes en la actualidad como es
la globalización. Es el caso de Miguel Basañez y Ronald lnglehart,
que estudian el papel que juegan los valores en el proceso de
integración en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.3
Esta investigación es antecesora de estas meditaciones y
modelo a seguir en más de un aspecto; tiene como argumento
principal la noción de que los valores han dado forma a la política de
integración del continente, haciendo más viable la posibilidad de
unificar los mercados; además, los cambios de los valores entre los
públicos estadounidense, canadiense y mexicano ayudan a explicar
una parte de los impactos del TLC. De manera particular, los autores
se enfocan en los valores que los públicos mantienen y el objetivo
es, una vez identificados éstos, encontrar los que son coincidentes
a las tres naciones y buscar puntos de integración.

2

Existe una bibliografía en español, a la mano, pero que no es muy extensa
y permite conocer teóricamente las nociones de valor y moral: Risieri
Frondizi, ¿Qué son los valores?, Fondo de Cultura Económica, México, 1981;
Emile Durkheim, La educación moral, Editorial Colofón, México, 1991; Robert K.
Mertton, Teoría y estructura sociales, Fondo de Cultura Económica, México, 1984;
Darío Antissieri, et al, Historia del pensamiento filosófico y cientifico, Edltorial
Herder, España, 1993; Bonifacio Barba, Educación para los derechos humanos.
Los derechos humanos como educación valora/, México, FCE, (en prensa);
Pablo Latapí, Una /aicidad abierta, en Tiempo Educativo Mexicano, UAA-UNAM,
1996, Volv. 1; Pablo Latapí, 'La laicidad escolar: cinco vertientes de investigación?,
en Roberto Blancarte (compilador) Laicidad y valores en un Estado democrátiCO.
El Colegio de México y Secretaría de Gobernación, México, D.F., 2000; Pablo
Latapí, Valores y educación, en Armas y Letras No. 28, Ene-Feb 2001, UANL.
págs, 3-11.
3
lnglehart, Ronald. Basañez, Miguel, et al. 1994. Convergencia en Norteamérica.
Comercio, política y cultura, Editorial Siglo XXI, México.

Nuestro estudio4 , en cambio, se limita a un ámbito muy
pequeño, pero no por ello menos importante, que es el de estudiar
los valores que profesan los estudiantes universitarios. Es
conveniente recordar que existen precedentes en estudios de valores
anivel nacional como la Encuesta nacional de valores educativos
1994, y el estudio Los valores de los mexicanos, patrocinado por
BANAMEX. Ambos trabajos sirvieron para circunscribirnos dentro
de un contexto que posibilitó la realización de una investigación que
twiera un carácter científico.
Entendemos la noción de valor como una propiedad que se
prefiere o se selecciona en un contexto institucional, y que por la
manera en que se forma contribuye a la regulación de dicho contexto.
De esta manera es necesario que se visualice al alumno como
portador de ciertos valores que de alguna forma son parte del
proyecto de la institución, pero por otra son parte de su opinión como
individuo social. Este último caso es el que nos interesa medir con la
encuesta: la opinión del estudiante de la UANL en torno a lo que
considera valioso. Nuestra investigación por tanto intenta reflexionar
ydilucidar posibles respuestas ante preguntas como: ¿qué valores
consideran más importantes los estudiantes universitarios? ¿quién
ilfluye más en esta decisión?¿qué hacen los estudiantes cuando
no están en la UANL?
2

Al realizar estudios de opinión de antemano sabemos que los
resultados que obtengamos sólo tendrán validez en la medida en
que podamos irlos poniendo en claro, es decir, comparándolos entre
sí. De ahí que nuestra reflexión se encuadre en intentar vislumbrar
conexiones entre diversas cifras, para establecer posibles hipótesis
que sirvan en el desarrollo de posteriores investigaciones.
De manera descriptiva, según los resultados de nuestro
estudio, el estudiante promedio considera la honestidad como el
' Pensamos que es necesario aclarar que el presente ensayo está respaldado
por el trabajo de especialistas del finado Centro de Encuestas y Análisis Social
(CEAS) de la UANL. Directamente relacionados con esta investigación estuvieron
Luis Lauro Garza, Marco Vinicio, Sergio Arratia y Abel Garza. La vitrina
metOdológica es la siguiente: la tercera y cuarta semanas del mes de mayo de
2000 se aplicaron encuestas a dos poblaciones diferenciadas: estudiantes
l)reparatorianos y estudiantes de licenciatura; n=1068 para cada población,
número que se obtuvo por un muestreo aleatorio y aproximado.

=
~
=

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 139

138 / facultad de filosolía , letras

:i

a

5

t

valor más importante; se identifica con la madre; piensa que la
pobreza de nuestro estado se debe a la mala distribución de la
riqueza. En caso de votar, votaría por Vicente Fox (la encuesta se
hizo antes del 2 de julio de 2000); considera que no hay democracia
en México; le interesa regularmente la política; está de acuerdo con
el libre comercio; tiene mucha confianza en los médicos y los clérigos;
se siente orgulloso de pertenecer a la UANL y de ser mexicano.
Además, opina que la ciencia es muy importante en su vida y
considera muy atrayente la calidad de vida de los Estados Unidos.

Tres de cada diez mujeres menores de 17 años que dijeron
estar muy interesadas en política, afirmaron que el valor más
inp&lt;&gt;rtante es la responsabilidad; contrastando con uno de cada diez
hambres entre 17 y 18 años que no estaban interesados en política
opinaron que la responsabilidad es un valor importante. Si vemos la
diferencia es casi del triple, es decir que los hombres entre 17 y 18
años tienen divergencias grandes de opinión cor. las mujeres, con
las mujeres menores de 17 años, no sólo por su interés en la política
sino también en lo que se refiere a su valoración.

La honestidad fue el valor que se consideró como el más
importante (27.7%); es mayormente aceptado por el sexo femenino,
tres de cada diez mujeres lo consideran como importante, mientras
que sólo dos de cada diez hombres dieron importancia a la
honestidad como valor de mayor relevancia. Los alumnos de nivel
profesional son los que en mayor medida consideraron importante
la honestidad: el 23.3% de los estudiantes de bachillerato se contrasta
con el 31.3% de los alumnos del nivel profesional; una diferencia de
casi el 10% es digna de cuestionar. Esta preferencia por la honestidad
va aumentando con la edad, por ejemplo el 24.6% de los menores
de 17 años, dijeron considerar a la honestidad como más importante;
asimismo los alumnos de un año más, es decir los que tienen más
de 18 años, (31.4%) prefirieron la honestidad. Así, la proporción
aumentó con la edad, aunque sólo fuera un año la diferencia de
edad entre los encuestados.

En cuanto a la valoración de la humildad y la amistad
pudimos encontrar diferencias que muestran que el 31.1 % de los
hombres de entre los 17 y 18 años, no interesados en política,
consideran importante a la amistad. Mientras que el 15.3% de los
hombres de entre 17 y 18 años a quienes sí les interesa la política
consideran a la amistad y la humildad como valores relevantes.

Otros valores también fueron considerados como importantes; por ejemplo, la responsabilidad (22.8%) y el respeto (11.4%)
alcanzaron estos porcentajes. Uno de cada diez varones dijeron
considerar el trabajo como valor más importante. La humildad, el
amor, la moral y la amistad, en conjunto alcanzan un porcentaje de
23.6%, también visiblemente alto. La diferencia de opinión entre
sexos, hombres y mujeres, en cuanto a los valores mencionados
tuvo poca significación estadística.
En relación al respeto y al trabajo como valores importantes
el factor edad fue poco relevante. El interés en la política influyó
en cuanto a considerar a la responsabilidad como más valiosa:
dos de cada diez de los que contestaron estar muy interesados en
política, respondieron que el valor más importante es la responsabil~
dad. Mientras que casi tres de cada diez de los que opinaron no
estar interesados en la política, consideraron a la honestidad como
relevante.

El valor del respeto en cuanto a la edad y el sexo, se
mantiene con una cierta estabilidad, es decir, independientemente
de la edad y del sexo el respeto es considerado como un valor
mportante. La responsabilidad es considerada más importante para
las mujeres menores de 17, que para las mujeres de mayor edad.
De igual forma para los hombres, conforme disminuye la edad van
considerando que la responsabilidad es un valor de mayor importancia. Entre más edad menos importancia se le va dando a la
responsabilidad.
De lo anterior es necesario puntualizar lo siguiente:
•

Que la honestidad como valor aumenta con la edad. Cuanto
más edad se tiene más se valora la honestidad. Fueron las
mujeres para quienes resultó más valiosa.

•

El trabajo como valor funciona a la inversa, cuanto más
edad se tenga menor será su consideración. Y son los
hombres los que lo consideran más importante.

La humildad, la amistad y la responsabilidad también fueron
disminuyendo su importancia conforme aumentaba la edad. Es decir
que entre más edad tenían los estudiantes, se les consideraba valores
menos importantes. La responsabilidad fue más importante para las
mujeres. El respeto fue más importante para los hombres.

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ffl
=

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 141

14~ / facultad de filosofía yletras

=

1

Estos datos, sin embargo, no nos permiten concluir nada
determinante; son muy parcos como para deducir la superioridad de
una variable sobre otra, y para ello nos hacen falta más encuestas
en diferentes momentos y compararlas con las de otras poblaciones
estudiantiles.
Por lo anterior sólo nos atrevemos a aventurar posibles
explicaciones de la preferencia de los valores; en este sentido
pudiéramos argumentar con lnglehart5 que las sociedades de
Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México), incluyendo la
regiomontana, tienden más hacia los valores posmaterialistas, es
decir a las preocupaciones relacionadas a la seguridad, la protección
y la honestidad; presuponiendo, como lo hace el autor, que los valores
que son adoptados durante la infancia y la juventud son los que van
a practicarse en la vida adulta, obtendríamos un cuadro del futuro
regiomontano muy interesante. Adultos preocupados por la
honestidad, la responsabilidad y el respeto; adultos cada vez más
despreocupados por el trabajo, la diversión y el dinero; sería una
sociedad como la que han soñado algunos humanistas occidentales
desde hace varios siglos.
Ello nos lleva a cuestionarnos si realmente es posible sostener
semejantes hipótesis sobre el fortalecimiento de los valores durante
las diferentes etapas del desarrollo humano. Mediante ese camino
no podríamos avanzar mucho. En palabras del sociólogo Pierre
Bourdieu: "(...) la edad es un dato biológico socialmente manipulado
y manipulable; muestra que el hecho de hablar de los jóvenes como
de una unidad social, de un grupo construido, que posee intereses
comunes, y de referir estos intereses a una edad definida biológica·
mente constituye en sí una manipulación evidente". 6 Por ello consideramos que son necesarios estudios posteriores sobre el tema, para
poder darle un seguimiento a la opinión de los estudiantes universita·
rios sobre los valores que consideran importantes: para dar una
identificación a la opinión de los universitarios con la de otros grupos.
Nuestro escrito sólo podrá ser una pequeña descripción de los datos
obtenidos; en la medida en que vayamos comprobando hipótesis,
podremos ir aventurando teorías e ir creando conocimientos nuevos.

En este sentido cabe recurrir a la axiología para explicar la
preferencia por ciertos valores y no por otros, y aquí entrarían las
ideas de Max Scheler, filósofo alemán estudioso de los valores
retomado por Frondizi7, en el sentido de que el criterio para elegir un
valor sobre otro se encuentra el principio de fundación: este criterio
se basa en la idea de que un valor funda a otro, uno nos lleva a otro.
Cuando un valor A, requiere de un valor B para su existencia,
entonces el valor B es importante por su capacidad de fundación.
Precisamente la honestidad y la responsabilidad pueden ser
considerados valores que cuentan con el factor de fundación, valores
que generan otros, que puedan crear círculos virtuosos: la honestidad
crea el valor de la verdad; la responsabilidad genera el respeto.
Otro aspecto que está relacionado con los valores es la
relación filial. Ante una pregunta expresa sobre la influencia moral
hacia el interior de la familia, la mayoría de los estudiantes, es decir
casi cinco de cada diez, dijeron recibir influencia materna en cuanto
avalores se refiere. Casi tres de cada diez se identifican con el padre
ala hora de elegir sus valores; entre uno y dos de cada diez con su
hermano (a). Esta influencia familiar se suma al dato de que el 14.2%
de los encuestados afirmó pasar el tiempo libre con su familia, de lo
que podemos inferir la importancia de la vida familiar dentro de la
juventud universitaria. Casi nueve de cada diez dijeron convivir mucho
tiempo con su familia. De los que dijeron no convivir con su familia
(0.9%), más de dos de cada diez manifestaron estar influidos por
sus abuelos.
Uno de cada diez de los que dijeron recibir influencia del
padre en cuanto a la elección de valores se refiere, eligió el trabajo
como valor más importante. Mientras que tres de cada diez de los
que dijeron elegir el trabajo como valor más importante, aceptaron
recibir influencia del padre en cuanto a valores.
Cinco de cada diez de los alumnos que consideraron a la
honestidad como el valor más importante, se identificaban con la
madre, tres de cada diez con el padre y uno de cada diez con el
hermano (a).

5

Op. cit., pp. 8·30.
Pierre Bourdieu. 1990. Sociologfa y cultura, Editorial Grijalbo, México,
pp, 163-189.
8

1

Frondizi, Risieri, op. cit.

=
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�142 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 143

=
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=

~

3

El tiempo puede ser ordenado de muchas formas y su distribución
se relaciona directamente con la valoración que cada quien le da a
su vida. Por ello decidimos incluir el tiempo libre dentro de las
preguntas de la encuesta. En una clasificación del tiempo cotidiano
que hace José María Infante Bonfliglio (Monterrey, UANL, 1998f,
ubicaríamos al tiempo libre dentro del tercer tipo de tiempo, es decir
aquel que es considerado libre para diferenciarlo del que llama
"necesario" y del "coaccionado".
Los estudiantes universitarios pasan su tiempo libre saliendo
con sus amigos, viendo televisión y conviviendo con su familia.
Algunos leen, (menos de uno por cada diez estudiantes), otros
escuchan música y descansan, otros trabajan.
El 5% de la población femenina utiliza el tiempo libre para
hacer deporte. Mientras que tres de cada diez de las mujeres menores
de 17 años que no están interesadas en la política, dijeron ocupar
su tiempo libre en ver televisión; tres de cada diez hombres dijeron
utilizar su tiempo libre saliendo con sus amigos, mientras que sólo
uno de cada diez hombres dijo usarlo leyendo u oyendo música. A
las mujeres les gusta ver más la televisión que a los hombres, también
estar con la familia y leer. El 19.7% de las mujeres dijeron pasar su
tiempo libre con su familia, mientras que sólo el 12.6% de los hombres
opinaron lo mismo.
De esto podemos deducir que a las mujeres les gusta hacer
menos ejercicio. A las mujeres menores de 17 años les agrada ver
televisión en su tiempo libre. A los varones universitarios les gusta
pásar más tiempo con sus amigos y hacer deporte; mientras que a
las mujeres, además de las actividades ya mencionadas, también
les satisface pasar el tiempo con su familia.
En cuanto el factor edad uno de cada diez estudiantes
mayores de 18 años dijo practicar deporte en su tiempo libre.
Casi cuatro de cada diez de los menores de 17 años dijeron
pasar el tiempo libre con sus amigos. También uno de cada
diez de los de menos de 17 años, pasar su tiempo libre leyendo
u oyendo música. Conforme avanza la edad, el pasar el tiempo
libre con los amigos va disminuyendo. Es decir, la necesidad

ª Infante, José María. 1998. 'Vida Cotidiana', publicado en Nuevo León, hoy, UANL
México, pp. 39-52.

de los amigos se va haciendo más pequeña conforme aumenta

laedad.
El caso inverso es el de la práctica de algún deporte en el
lempo libre; conforme la edad va aumentando, aumenta la práctica
del deporte. También el pasar el tiempo con la familia va aumentando
conforme a la edad. El interés por ver televisión va aumentando
según disminuye la edad, o sea que la gente de menos edad ve más
lllwisión que sus mayores.
En un mayor porcentaje a los que les gusta ver televisión y
salir con sus amigos en su tiempo libre, la política les interesa, muy
poco o nada. Mientras a los que pasan su tiempo libre leyendo,
nr,endo música o con su familia les interesa más la política. Es a las
!llljeres menores de 17 a las que más les gusta ver televisión. Pero
ese interés va decreciendo con el aumento de la edad. En el lado
~esto estaría leer y oír música como actividades en el tiempo
IJre, que conforme aumenta la edad va aumentando su importancia
como pasatiempo. Lo mismo pasa con el deporte y el trabajo como
pasatiempos: a mayor edad más se convierten en pasatiempos.

4
Dentro de los resultados de la encuesta es interesante visualizar las
nociones de política por separado, ya que según lo observado, la
ooción de política adquiere tintes de antivalor. De cuatro estudiantes
llliversitarios tres opinan que no existe democracia en México. Este
descrédito indica cierto descontento con las prácticas políticas
vigentes. Los estudiantes de la UANL no realizan acción política, el
17.3% confiesa que no le interesa la política en lo absoluto.
Entre los bachilleres la política es señalada como lo peor

de México por un 18.7%, seguida por la corrupción, con un 15.9%, y

los gobernantes con un 21.4%; entre los alumnos de facultad la
política también es señalada como lo peor de México por un 16.4%,
seguida por la corrupción con un 21.3% y los gobernantes con un
21.5%. A juicio de los universitarios el oficio de los políticos es
siiónimo de mala imagen, representa los antivalores. No resulta
extraño que el 95% de los estudiantes haya dicho no pertenecer a
~ún partido político; así como porcentajes considerables señalan
no tener nada de confianza en los políticos (más de un 36%). La
iltención del voto universitario, durante el mes de mayo de 2000,
lYoreció al candidato de Alianza por el cambio, Vicente Fox Quezada,
con un 50.9%. El candidato del PAi, Francisco Labastida Ochoa,

1
=

�144 / facultad de filosofía r letras

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obtuvo el 20.4% y el candidato de Alianza por México, Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano, alcanzó el 7.1 %.
En realidad estos son sólo algunos datos que nos pueden
servir para dar pie a futuras investigaciones; la encuesta de los valores
de los universitarios debe de hacerse cada año para darle
seguimiento e ir conociendo la variación en la opinión universitaria.
Nuestros números y meditaciones tienen su límite en la medida en
que se precisa continuar haciendo preguntas de la realidad universitaria; lecturas más profundas y de mayor importancia que las que
hasta ahora se han realizado. Los valores y la educación institucional
siempre van de la mano, son temas que pueden estar o no de moda,
pero es necesario que se recupere la noción de educar para valorar,
porque toda educación ~e dirige hacia ciertos fines que aprecia como
valiosos para el individuo y la sociedad.

Reseñas y
Documentos

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 147

e
:z:
l'lt
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rimera reunión nacional
e revistas de filosofía

Pedro Cortés Rodríguez

e

uáles son los alcances, límites y finalidades de
una publicación filosófica universitaria? y ¿cuáles los
de una publicación filosófica no universitaria? La
reflexión filosófica ha tomado desde sus orígenes
lenguaje como el principal medio conductor de su dicción. Las
rsas lenguas-griego, latín, alemán, inglés, castellano, etc.- han
do articulación lingüística a un pensamiento que busca cuestiondo, y busca perennemente ofrecer sentido a la vida, la existencia,
razón, el hombre, el conocimiento, el valor, lo bello y los conceptos
ismos, por mencionar sólo algunas de sus temáticas y
blemáticas esenciales.

Descanso

El pasado 24 de noviembre de 2001 se celebró en el Museo
la Ciudad de Santiago de Querétaro, la Primera Reunión Nacional
Revistas Mexicanas de Filosofía.Ante la convocatoria de Filofagia:
·sta Nacional de Estudiantes de Filosofía, respondieron más de
veintena de editores y directores de publicaciones filosóficas
ntes en el país.

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�148 / facultad de filosofía y letras

=

Universidad Autónoma de Nuevo león / 149

e

a
~

5
En la reunión, después de que cada uno de los representantes presentó su publicación, también se intercambiaron
experiencias editoriales discurriendo sobre los criterios para la
publicación de artículos, las formas peculiares de financiamiento de
las revistas, y las estrategias de distribución que seguía cada
publicación.
Por la noche, el Museo de la Ciudad de Querétaro se atavió
con el estreno de la exposición "Revistas Mexicanas de Filosofía";
figuraron tanto primeros números de revistas de reciente aparición,
como aquéllas que mostraban su colección completa; en conjunto
se daba testimonio de una larga trayectoria editorial.
Las publicaciones participantes fueron: Analogía filosófica,
Revista de Filosofía, Investigación y Difusión del Centro de
Estudios de la Provincia de Santiago de México de la Orden de los
Predicadores; Auriga, Revista de Filosofía, Antropología e
Historia de la Universidad Autónoma de Querétaro; Avatares, Revista
de la Escuela de Filosofía de la Universidad lntercontinental;
Bibliografía filosófica mexicana, Publicación Anual del Instituto de
investigaciones Filosóficas de la UNAM; Cathedra, Revista de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo
León; Crítica, Revista Hispanoamericana de Filosofía del Instituto
de Investigaciones Filosóficas de la UNAM; Dialéctica, Revista de
Filosofía, Ciencias Sociales, Literatura y Cultura Política de la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; Diánoia, Revista de
Filosofía del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM;
Devenires, Revista de Filosofía y Filosofía de la Cultura de la
Facultad de Filosofía de la Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo; Ergo, Nueva Época. Revista de Filosofía
de la Universidad Veracruzana; Filofagia, Revista Nacional de
Estudiantes de Filosofía; Fractal, Revista Electrónica Trimestral;
Intersticios, Filosofía, Arte, Religión, de la Escuela de Filosofía de la
Universidad lntercontinental; Los amantes de Sofía, Revista
Electrónica de la Escuela de Filosofía de la Universidad de Colima;
La lámpara de Diógenes, Publicación del Seminario de Estudios de
la Significación, de la Benemérita Universidad Autónoma de
Puebla; Segmentos, Revista de Filosofía del Centro de Ciencias
Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara;
Sentidos, Revista de la Facultad de Filosofía "Samuel Ramos" de la

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; Signos
filosóficos, Revista del Departamento de Filosofía de la Universidad
Autónoma Metropolitana-lztapalapa; Theoría, Revista del Colegio
de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Tópicos,
Revista de Filosofía de la Universidad Panamericana; Transverso,
Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; y Xipetotec,
Revista de Filosofía y Ciencias Sociales del Instituto Libre de
Filosofía y Ciencias A. C.
Dentro de las líneas de discusión de esta primera reunión,
cada revista reconoció su propia articulación discursiva, así como
su sólida estructura en la sociabilidad que especializa, desarrolla y
divulga el conocimiento filosófico en México, contando tanto con su
importancia interuniversitaria como con su proyección internacional.
El comité organizador y los participantes en esta "Primera
Reunión Nacional de Revistas Mexicanas de Filosofía"emitieron una
declaración final, en donde hacían del conocimiento público lo
acordado en tan genuino e importante evento:
a) Crear la Asociación Mexicana de Revistas de Filosofía.
b) Intercambiar publicidad institucional entre las revistas de filosofía.
c) Crear un portal virtual de las revistas mexicanas de filosofía.
d) Gestionar espacios comunes -ferias del libro, casas editoras,
foros de filosofía, etc.- para la difusión de revistas de filosofía. El
siguiente acuerdo es quizás uno de los más significativos para el
Estado de Nuevo León, su Universidad y el norte de la República
Mexicana, ya que gracias a la disponibilidad de las autoridades y
directivos de Cathedra se consolidó la realización de la Segunda
Reunión Nacional de Revistas Mexicanas de Filosofía con
sede en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, prevista para el mes de octubre de 2002).
Fortalecer la base de datos FILOS y la Bibliografía Filosófica
Mexicana.
La tinta se ha vertido en las palabras que han dejado impresas
en el pergamino, el discurso de profesores,' conferenciantes, discípulos, estudiosos, comentaristas, críticos, traductores, intérpretes,
quienes desde su soledad meditativa intentan comunicarse para

a
=

�150 / facul!ad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 151

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ti
!i

perpetuar un oficio que tiende a su esparcimiento editorial. Una
labor que, desde la era Gutenberg a la edad del ciberespacio, se ha
vuelto mediatizada, pero otras veces ignorada en los estantes
de alguna librería o biblioteca, y muchas más recordada en sus
epígonos por sus frases celebres detalladas por la historia. El destino
de las revistas mexicanas de filosofía puede ser cualquiera,
pero nunca el mismo mientras se conjunten esfuerzos como los
de la citada Primera Reunión que reseñamos, y se multipliquen
los entusiasmos por escudriñar en la lectura que la revista
retrospección/introspección nos brinda, con el fin inicial de
reconfigurar recíprocamente la inmediatez del mundo presente,
nuestro lenguaje y el pensamiento.

La sal
de los enfermos,
de Leonardo Martínez

Benjamín Rocha

E
1

n el principio fue la exclamación, el grito cierto frente a lo que
alteraba, para bien o para mal, el estado cotidiano de las
cosas, de los cuerpos o de las almas. Con el tiempo, esa
exclamación logró unirse a otras y fue raíz de la plegaria, de la fórmula
mágica, del conjuro: había nacido el poder tranquilizador de las
palabras. Tal vez en ese momento, el ser humano entendió que las
palabras tienen el don de hacer el mundo más inteligible, y por eso
más gobernable.
Después vino el mito, esa historia ejemplar que sucede en
un tiempo primordial y que es capaz de ordenar el cosmos entero y
la historia y el futuro, y que puede dar una certera explicación que
conforta a los que, al calor del fuego, escuchan cómo llegó el mundo
a ser como es.
Más tarde vino el rito, esa forma peculiar de actualizar el
mito que anda de boca en boca y de oído en oído y con la cual se
tuvo la firme convicción de que los dioses pueden dialogar,
comprender, entender el devenir humano.

=
ffi
=

�152 / facultad de filosofía yletras

El=
5

Universidad Autónoma de Nuevo león / 153

a

Con esas tres formas: plegaria, mito y rito, el hombre tuvo
tres formidables herramientas de creación cultural que le permitirían
en primer término darle respuesta al mundo interrogante, movido
por dioses, presentido apenas, y también darle sentido al cosmos, a
la vida y a la muerte. Con esas herramientas se pudo preservar los
saberes humanos y sobre todo sus ignorancias y perplejidades.
A través de los siglos, esas formas de acercamiento a lo
sagrado se irían diluyendo para conservarse -muchas veces con la
misma fuerza- en lo que hoy entendemos por literatura.
Esta percepción del origen religioso de la literatura -como
la de casi todas nuestras instituciones- está presente en la obra de
muchos estudiosos de la cultura humana. Y en esto, como en tantas
otras cosas, Alfonso Reyes logró resumir lo conocido en el mundo
de la crítica para predicar la existencia de tres funciones en la
literatura: lírica, narrativa y dramática. Ciertamente, estas ideas
vagaban en la literatura crítica del Renacimiento e incluso del Siglo
de Oro español; pero Alfonso Reyes logró sintetizar para nuestro
tiempo y nuestro espacio ese saber disperso. A esas funciones, Reyes
agregó las maneras del lenguaje literario: prosa y verso, y los recursos:
fonéticos, morfológicos, sintácticos y semánticos.
Halló también que la tragedia griega, "animal perfecto",
reunía las tres funciones: la lírica, en el coro y sus exclamaciones; la
narrativa, en los prólogos y en las intervenciones de mensajeros
que traían noticias del pasado o de otras tierras; la dramática, en la
presencia sonora y visual de los protagonistas de la obra.
En esa clasificación, no tan severa para amarrar la creación
literaria, es seguro que Alfonso Reyes tuvo presente esas formas
religiosas que mencioné al principio de mi intervención: plegaria,
mito y rito. Sin embargo, tengo para mí que una función quedó fuera
de esta clasificación: ella es la función disertativa, que permite al
lenguaje literario analizarse y analizar sus productos y que da
sustento a esa otra forma de ejercer la literatura: la crítica. Si a las
tres funciones que Reyes señaló agregáramos esta cuarta, el cuadro
quedaría completo y mi conciencia sosegada.
Me apresuro a decir que estas funciones no son exclusivas
de la literatura, sino que forman parte del habla humana entera.
Díganlo si no cualquiera de los aquí presentes que ha hecho uso,
una y otra vez, de esas funciones. ¿O acaso no hemos utilizado la

función lírica cuando encontramos el piropo adecuado para expr~sar
nuestra admiración o nuestro deseo por un cuerpo no tan próximo
como quisiéramos?¿O cuando propinamos un eficaz insulto a algún
nsolente?
¿Cuántas veces no hemos estructurado un discurso para
contar un chisme de la manera más sabrosa y perversa que
conocemos? ¿Cuántas otras no hemos establecido con nuestro
cuerpo y voz la escena dramática para conseguir la anuencia o la
compasión de quien nos escucha? Finalmente, ¿en cuántas
ocasiones no hemos hecho una estructuración de argumentos para
convencer a alguien de lo que pensamos, creemos o sabemos?
Lo que hace la literatura es tensar al máximo esas cuerdas
del habla humana, y a tal grado que quien domina el lenguaje verbal
recupera un poco de esa virtud de las palabras y hechiza nu~stra
atención, encanta nuestros oídos; en suma: nos recupera la antigua
función del habla humana como mágica constructora del mundo
perceptible.
Siglos ha se exigía a quien se acercaba a la _literatura que
tuviera la fuerza, la experiencia y los recursos nece~nos para crear
una obra duradera. Sin embargo, y una vez descubierto que todos
podemos ejercer cotidianamente las funciones a las que me he
referido-lírica narrativa, dramática y disertativa-, el mundo se pobló,
hasta la expl~sión, de poetas, narradores, dramaturgos y críticos,
que sin mayores recursos conceptuales que la puntada creyeron
abatir la solemnidad y cayeron en la frivolidad más chabacana Yen
el discurso huero y facilón.
Sé que, a Dios gracias, hay muchos y ~uy importantes
escritores en nuestra lengua y en otras y que el tiempo -verdu~o
más hábil que la muerte- sabe separar el grano bueno de la pa¡a.
Mas si en lo que conocemos como géneros literarios "creativos" hay
tal explosión, ¿qué decir de la crítica?
Al respecto, quiero traer a colación un fra~me~to_de ~n
texto que Alfonso Reyes escribió en el libro La exper,enc,a /Jterar,a:
1La crítica, esta aguafiestas, recibida siempre, como ~I cob~ador
de alquileres, recelosamente y con las puertas a medio abrir! La
pobre musa, cuando tropieza con esta hermana b~starda, tuerce
los dedos, toca madera, corre en cuanto puede a desinfecta~se. ¿De
dónde salió esta criatura paradójica, a contrapelo en el ingenuo

=

�154 / facullad de filosoffaylelras

:!

1

deleite de la vida? ¿Este impuesto usuario que las artes pagan por
el capital de que disfrutan?

Pues sí. Esa hermana bastarda es la que por desgracia
cuenta con menos favores de parte del público y de los que se dedican
o piensan dedicarse a las tareas literarias. Esa criatura en más de
una ocasión se ha visto suplantada por formas espurias: la reseña
basada en las meras solapas, el ataque movido por intereses
mezquinos, la dentellada nacida del hambre de notoriedad, la
improvisación en el trabajo de investigación que sólo busca el título,
el ascenso en el escalafón académico. Y todo ello perpetrado la mayor
parte de las veces con irresponsabilidad impune. Véanse si no los
innumerables textos clasificados como crítica que poco ayudan a
esclarecer un texto, a ubicar un autor.

Hoy, es hecho rarísimo acercarse a la literatura desde la
perspectiva de esa crítica que lima y pule sus armas en la paciente
medianía de un estudio, de una biblioteca, de un archivo, para luego
crecer en la mesa de trabajo con el deseo de arrojar luz sobre un
tema oscuro, sobre un autor arrojado a las sombras de los obesos
diccionarios literarios. Y es por eso que cuando un crítico serio y
dedicado aparece en la escena literaria es indispensable subrayarlo
y correr la voz, pues en sus escritos, de la extensión que fueren,
habremos de encontrar nuevas luces sobre lo que otros han hecho
en el terreno de la, así llamada, Mpura creación•.
Es por todo lo anterior, que en lo personal, me complace
asistir a este acto ritual que marca el nacimiento de un libro que da
claras esperanzas sobre la crítica literaria en México, y sobre el
ejercicio de la literatura y que confirma la vocación y el talento de
Leonardo Martínez Carrizales: La sal de los enfermos.
En sus primeras páginas, Martínez Carrizales aclara que a
cambio del estudio universitario, de la monografía sapientísima,
sancionada por las severas normas de la academia, ofrece al lector
una ensayo biográfico, género más adecuado a la caída, la pasión y
la convalecencia moral de Alfonso Reyes en 1913 y 1914. No digo
biografía sino ensayo, porque me atengo a la lección moral que alienta
en los trabajos y los días de París.
. Me llama poderosamente la atención que Martínez
Carnzales haya escogido el ensayo biográfico. En primer término,
porque la biografía exige un conocimiento profundo no sólo de la

Universidad Aulónoma de Nuevo león / m

vida del biografiado, así se haya escogido, como es el caso, un
periodo de unos cuantos meses. No. La biografía exige de modo
1erminante conocer (y a fondo) el antes y el después del lapso que
le tocó vivir al biografiado, así se haya escogido, como es el caso, un
periodo de unos cuantos meses. No. La biografía exige de modo
mrminante conocer (y a fondo) el antes y el después del lapso que
le tocó vivir al biografiado. Sin ese requisito, pasarán frente a los
ojos del biógrafo innumerables señales de lo que después
conformarfa de modo definitivo al personaje cuya vida se describe.
Junto a esto es más que necesario conocer con soltura
épocas y lugares, costumbres y reticencias de sociedades a las que
muchas veces sólo podemos acercarnos a través de esos cristales
oscuros que son los documentos o las memorias, harto creativas,
de los que convivieron con nuestro personaje.
Aquí es necesaria la presencia de un verdadero crítico en
cuanto a su capacidad de desbrozar lo necesario de lo superfluo, lo
esencial de lo contingente; vamos, lo que hoy, en este momento y
en este territorio, creemos útil para alumbrar nuestros pasos, nuestras
lecturas. Esa es labor de un crítico, de un investigador que sabe
ooctar de los monumentos levantados (en francés o en otras lenguas)
y ante los cuales muchos nada más arriman el sahumerio de su
pereza.
Estas exigencias, aun cuando se trata de un periodo
estudiado tan breve, han sido cumplidas cabalmente por Martínez
Carrizales, merced no sólo a una acuciosa investigación que hubo
de nutrirse de ingentes cantidades de información manada sin parar
de libros, revistas, periódicos y muchos documentos de primera mano,
sino a una disciplinada labor de discernimientos, de meditada
escritura interna.
En cuanto a lo que toca al término ensayo, diré que, como
pensaba Adolfo Bioy Casares, es género de escritor maduro, con
oficio y con armas bien probadas, pues debe desarrollarse como
una conversación amistosa con un cómplice que comparte
nuestras aficiones o con un ser al que vamos seduciendo para
llevarlo a esas fuentes de las que abrevamos casi a diario. En
esto también Leonardo acierta, pues a lo largo de más de un
centenar de páginas la conversación sobre los años difíciles de
Alfonso Reyes es sazonada con notas, con observaciones agudas o

1
=

�156 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autóno11a de Nuevo león / 157

a5=

con atinados juegos retóricos, de los que muchos, por ignorancia,
desidia o soberbia, huyen como del diablo, sin saber que toda
expresión lingüística es manifestación de retórica, implícita o
explícita.
Esto último, me lleva a señalar otra virtud del trabajo de
Leonardo Martínez Carrizales: la buena escritura, que debiera ser
condición sine qua non de todo libro publicado y que en La sal de los
enfermos es eficaz vehículo de reflexiones que ayudan a conocer
no sólo al escritor Alfonso Reyes y al hombre Alfonso Reyes, sino
que también, como toda buena biografía, nos regala una enseñanza
moral, en especial a los que practicamos este oficio, a veces venido
a más, a veces llegado a menos: la literatura.
Este retrato de Reyes antes de ser don Alfonso, antes de
acaudillar muchas empresas culturales, antes de ser reconocido
como uno de los más importantes escritores en lengua española,
antes de la publicación de las obras completas, es un retrato que
conmueve porque hallamos en sus pasos perdidos y hallados en
Francia, la desesperación, la amenaza del hambre, la posposición
de una obra, el silencio de la indiferencia cortés, el sabor amargo
del destierro y sobre todo la incertidumbre no sólo de su futuro
literario, sino de su vida misma. En suma el retrato de un hombre en
el momento en que se está convirtiendo precisamente en eso, en un
hombre.
La escritura de Martínez Carrizales (quien, no lo olvidemos,
también ha ejercido la narrativa) consigue transmitirnos en toda su
tensión esos momentos donde, frente al infortunio, la traición, el
desprecio, se yergue la vocación del hombre de letras que halla en
éstas el único asidero frente a un mundo que es hostil y que se
vuelve extraño. Esa tensión la logra muy bien Martínez Carrizales
en los capítulos dedicados a lo que deja Reyes en México, a lo que
vive en Francia y a lo que espera en España.
11

En esas partes de La sal de los enfermos vemos efectivamente la
caída, la enfermedad y el principio de convalecencia de Reyes;
convalecencia que habrá de continuar, varios años más, en España
y de la que quisiéramos fuera el tema de un futuro libro de Leonardo
que completaría cabalmente este periodo durante el cual se forjó
don Alfonso como hombre y como escritor.

Dije al principio que para muchos, yo incluido, la literatura
nació de una exclamación y que con el paso del tiempo y de la práctica
legó a ser también reflexión. Dije también que a esas funciones
señaladas por Alfonso Reyes (lírica, narrativa, dramática) habría que
agregar la cuarta: la disertativa, porque la crítica literaria es también
1118 forma de literatura, sobre todo cuando quien la ejerce sabe
componer, y no digo sólo redactar, utilizando las palabras adecuadas,
el adjetivo certero, la metáfora puntual, el párrafo preciso. El crítico
que se preocupa no sólo de la investigación y del archivo, de la
bibliografía primaria, secundaria, ternaria y cuaternaria, de la
erudición sino que también está pendiente de la forma, revela
sensibilidad para lo que es la literatura y su ejercicio.
En La sal de los enfermos hallo esa conjunción de virtudes,
que me dejan claro que la crítica es, en sus mejores obras, una
expresión literaria de primer rango y no la humilde esclava de las
lamadas "formas creativas": la poesía, la narrativa, el drama. Por
ello, quiero aprovechar este espacio para manifestar mi plena
confianza en que Leonardo Martínez Carrizales habrá de seguir
siendo cada vez más sólidamente, un verdadero crítico; pero ante
todo un honrado hombre de letras, con el que espero seguir
conversando de viva voz o en sus libros por mucho tiempo. Leonardo:
que el espíritu de Alfonso Reyes, sabio, irónico y jovial, te acompañe,
ya mí no me olvide.
Muchas gracias.

1
=

�158 / facultad de filosofía r letras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 159

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m

5

Ética y lenguaje*

Samuel Francois

E

I autor del breve texto aquí presentado, a la vista y al juicio
del lector, toca un tema cuya importancia es indiscutible.
Rodeado por tantos discursos éticos, hemos pensado decir
algo, lo menos que fuera, sobre Ética; así nacieron las proposiciones
que siguen. Son bastante parcelarias y su presentación tiene forma
poca convencional; sin embargo, busquen en ustedes mismos
cualquiera luz de indulgencia a fin de que el autor pueda considerar
lícttos desarrollos ulteriores y tranquilícense sabiendo que pensamos
el discurso más bien como velo que como luz; así nunca nos comprometeremos en glosas largas ...
1. La vida sin Ética, en el sentido de alivio a un hábeas proposicional
dado, es la vida ética verdadera.
2. Por "vida ética verdadera" entiendo aquella que encuentra la
"máxima de su acción" en el corpus proposicional relacionado
con las modalidades de la vida misma.
'Proyecto de investigación

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�160 / facultad de filosofía yletras

Universi~ad Autáno111a de Nuevo león / 161

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~

5
3. Lo que vuelve al hecho siguiente: la Ética es transcendental,
pero la vida ética es inmanente.

i16. La totalidad de posiciones es la estructura del mundo. (Me implica

4. La inmanencia no es un nivel inferior en proporción del
transcendente. Es el acto de la proposición, su encarnación, o
más precisamente su verbalización en un lenguaje preformativo.

17. La estructura del mundo es auto-referencial; a partir de ella no
puede decirse lo que está más allá.

amí mismo).

, 18. La Ética, ella misma incluida en esta estructura, no es Ciencia
del Más-allá.

5. No es necesario distinguir niveles de la vida ética, pues el acto
de vivir mismo, en la diversidad de sus modalidades, se
manifiesta sobre un plano único.

1

19. Sin embargo, cierta forma de más-allá está apuntada en el acto
ético. Este siempre tiende a desorillarse; pero acaso aquí no se
deben confundir intencionalidad y sentido. Buscamos el SENTIDO
del acto ético.

6. Este plano es el todo: no está jerarquizado sino ARTICULADO.
7. La tarea del ético es hacer manifiesta la articulación en el

lenguaje, es decir, en el lugar mismo donde el hecho ético tiene
sentido.

20. El acto ético es, nos parece, precisamente aquél que no trata de
traspasarse en el sentido dicho precedentemente. En este sentido,
apuntar lo Bueno, o el Bien, como a contenidos no totalmente
realizados, no es propiamente hablar con sentido ético. Aquí se
trata de modalidades del deseo, de intenciones de la Voluntad,
que encuentran carencia donde, acaso, no hay.

8. Dicho de paso, Dios ni es ético ni es moral: es "Aquél quien es";
no importa la manera con la cual caracterizamos a este ser: es
un punto nodal.

9. No sabría derivar mis propias proposiciones éticas de la manera
de ser de este Ser.

21. En el mundo no falta nada.
22. Mi trabajo así no debe consistir en tratar de hacer sobrevenir un
estado nuevo; que se trate de "completar" el mundo dándole un
elemento ausente, o que se trate de cambiar algún elemento ya
presente para hacer sobrevenir un estado más perfecto.

10. A penas me permite apoyarme. Dios hace permisible la palabra.
(Adán está puesto en instancia de palabra).
11. El contenido ético es, de este modo, derivado de mi acto de vivir,
no derivado de un acto de vivir transcendente.

12. Soy responsable del sentido, de tal modo que lo que toca al mundo
se manifiesta en mi lenguaje, no en la existencia considerada
como tal, abstractamente: es decir Dios.

: 23. La perfección está dada desde el principio. Es decir que toda
cosa existente naturalmente tiende hacia ella.
i 24. En este sentido, el mundo es bueno, desde el principio se
encuentra inscrito en lo que lo define perfectamente. Mi Voluntad
no sabría añadirJe nada; sino solamente alumbrarle.

13. Eso debe, de manera definitiva, ponernos en posición de no tener
que considerar tal referente en la materia que nos ocupa.

25. El alumbramiento del mundo es la vida ética.

14. Este referente no está eliminado, sino puesto en su justo lugar:
este es el primer acto ético dicho con propiedad.

¡ 25 bis. Aquí,

15. En seguida, conviene tomar en consideración la posición de cada
cosa.

1

1

la tendencia del investigador sería naturalmente mostrar
hasta los menores detallesen qué consiste este alumbramiento. •
Dicho de otra manera, existe la tendencia de querer analizar el
comportamiento del hombre actuando en la esfera ética.

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ª
=

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 16l

162 / facultad de filosolía yletras

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Pero tal objeto de estudio no existe: es una construcción. Eso se puede comprender de la manera siguiente: la composición
Uno llega a separar algunos actos y comportamientos en tanto de un verso hermoso o de una fórmula física adecuada son,
estampillados "éticos", en frente de otros que no lo serían 1nfaliblemente, fuente de felicidad.
específicamente. Pues, la existencia entera desde el principio.
Se inscriben en el orden de las cosas. La psicología, por su parte,
Un tratado de Ética no deberfa ser otra cosa que un libro de !no trata más que con una parte verdaderamente periférica de la
Metafísica General (acaso Spinoza solo ha cumplido eso, aunque a Voluntad.
veces recae inútilmente en Teología).
34. Todo saber, en tanto que es adecuado, es plenamente ético.
26. No hay nada que decir en particular sobre Ética, sino que el
hecho de la palabra en sí mismo ES la vida ética.
135. Correlativamente, ninguna Ética puede ser fundada soqre la Fe
o la Creencia. Éstas, del mismo modo, tocan la Voluntad y su
27. El Misterio se enuncia de la manera siguiente: ¿Cómo es que
conversión; los enunciados e igualmente las reglas, tocan lo
hecho tan sencillo sea?
psicológico; eso no está en relación directa con el sentido ético
mismo.
28. Lo misterioso reside en la existencia de lo simple, no de lo
complejo.
36. Ética y posible. El estado del mundo en un momento determinado
da en sí mismo la posibilidad total. Aquí no me encuentro en
29. Con el lenguaje me está dado de una vez el mundo entero: es
posición de prever qué sea; menos de considerar las consecuendecir su descripción. ¿De dónde viene eso?
cias de actos personales.
30. Estar frente al problema de tal conexión, y no tratar de sobrepasar
este problema es la vida ética.
31. Así, el mandato, la regla, el imperativo tocan otra cosa: son una
formación del discurso, no de la Voluntad.
El imperativo que me ordena: "¡Debes ... !" no trata realmente de
hacerme actuar de manera definida, más bien trata de formar mi
Voluntad de tal manera que acompañe cada uno de mis actos con
un discurso, un alumbramiento verbal, determinado. La Ética
normativa es más bien tentativa de explicación que motor de acción.
En eso consiste la inadecuación de toda regla normativa, tal, por
ejemplo, como el Imperativo Categórico de Kant,•ya que lo que sirve
a verbalizar un contenido de acto no es el contenido mismo.
32. El sentido, de manera general, no está en la Voluntad, pero está
en el mundo, en el sentido que éste es "bueno" como le hemos
definido precedentemente.
33. Una descripción del mundo de tipo físico da más motivación
ética que una regla moral. (Eso, los epicúreos entre otros lo han
discernido bien).

Dicho de otra manera, siendo plenamente sumergido, ningún retroceso está permitido; trato con lo que está aquí dado. El acto ético, a
liferencia del acto religioso, de Fe, no sobrepasa el plano de lo dado,
yasí no tiene que ver con lo posibie.

37. Mucho mejor es considerar que el acto ético es comparable con
una percepción adecuada.
38. Otra consecuencia: la posición ética, aquella del hombre
"plenamente sumergido" en el mundo, no se diferencia del punto
de vista SUB SPECIE AETERNITATIS.

De cierta manera la antinomía inmanencia/transcendencia está
anulada.
39. No es necesario repetir, y esto vuelve a la misma idea, que
presente y eternidad son uno. El acto ético es presa en acto, no
conceptual, de esta igualdad.

�164 / facultad de filosoffa yletras

=
5=

40. Como no existen "momentos" del pensamiento en la esfera éti
no habrá tampoco "juicios éticos".
41. Ética es la DESCRIPCIÓN del estado del mundo; el discurso a
ella amarrado no es de naturaleza normativa. Sin embargo, 1
proposiciones construidas en el ejercicio de tal descripción lle1t
en ellas mismas, con toda la medida cognitiva de los enunciados,
el valor ético que necesitamos.

Colaboradores

�Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 167

e
ffl

¡:
nso Reyes Martínez. Nació en Monterrey, N. L., el 13 de diciembre de
. Arquitecto, poeta. Graduado de la Facultad de Arquitectura de la UANL.
o una Maestría en la Facultad de Filosofía y Letras. Catedrático en algunas
elas preparatorias. Fundador y Director de la revista literaria Salamandra.
ar de Presencia en e/Tiempo (1964); Péndulos rotos (1966); Litoral de sombra
1974), etc. Fue maestro y Coordinador del Departamento Editorial de la
ltad de Filosofía y Letras de la UANL. Premio de las Artes Literarias, UANL,

gela Moyana Pahlssa. México, 1935. Doctora en Historia. Su último
jo publicado: Querétaro en la guerra entre México y E. E. U. U. Sus obras:
lifornia y sus relaciones con Baja California , México y E.E.U.U.:
· n de una relación y La pérdida de Texas. En el primer número de Cathedra
licó el artículo ·"Las mujeres Méx.ico~americanas en el surde Texas a principios
siglo XX".
ando Gonzátez Satinas. Nació en Monterrey, N. L., el 14 de octubre de
947. Maestro Asociado B de Tiempo Completo en la Facultad de Filosofía y
ras de la UANL, es egresado de Letras Españolas del ITESM, tiene una
estría en Letras Españolas de la Universidad del Estado de Indiana y una
stfía en Educación en la enseñanza del Inglés de la Victoriana Universidad
Manchester, Inglaterra. Ha sido Coordinador del Colegio de Lingüística
icada en la Facultad de Filosofía y Letras, UANL, y está terminando un
torada en Lingüística Hispánica en la Universidad del Estado de Nueva York,
Albany.

njamín Rocha. Nació en la Ciudad de México en 1956. Estudió Letras
nicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Poeta, profesor
· rsttario, traductor y editor, ha publicado cuatro libros de poesía: Los restos
Naufragio (1985), Lecturas (1990) , La boda de Medusa (1999), En el silencio
·erto (1999). En 1998 publicó "Un poeta como segundo de a bordo: Efrén
lledo en la diplomacia Mexicana", en el libro Escritores mexicanos en la
lomacia. También es autor de: Parque Fundidora: con rafees de acero.
ualmente es subdirector de planeación de Radio Educación.
vo Herón Pérez Dante!. Nació en Monterrey, N. L., el 1 de enero de 1975.
egresado de la carrera en Historia en la UANL. Ha impartido la materia de
inario de Problemas Contemporáneos, en el Área Básica Común así como
ria de la Historia e Historia de América Latina, en los colegios de Historia y
. logia (2000).
vler Rojas Sandovaf. Nació en León, Guanajuato. Egresado de la carrera
Historia, Maestro en Metodología de la Ciencia, y candidato a Doctor en
· toria por la Universidad Iberoamericana. Ingresó como docente a esta
ltad en 1989. Ha impartido las materias: Historia de la Cultura Occidental, en
Área Básica Común; Historia Moderna, Teoría de la Cultura, e Historia Cultural
de las Mentalidades, en el Colegio de Historia. Actualmente es Coordinador
ese Colegio. Publicó: Las fábricas pioneras de la industria de Nuevo León.
s debates en el Congreso Constituyente de Nuevo León, de 1917, y
ros y Empresarios en la Re.olución.

�168 / facultad de filosofía yletras

:!

1

José Roberto Mendlrlchaga. Nació en Monterrey, N. L., el 1 de mayo de 1944.
Licenciado en Filosofía por la Universidad del Valle de Atemajac y Maestro en
Letras Españolas por la UANL. En agosto de 1977 empezó su labor como docente
del Colegio de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras, donde impartió las
materias de Filosofía del Lenguaje, Estética y Lite,atura Universal. Se ha
desempeñado como Coordinador Editorial de nuestra Facultad y Director del
Departamento de Humanidades en la UDEM. Entre sus publicaciones más
importantes se encuentran; La letra y la tinta; La estética de José Vascones/os;
Chiapas: la paz negada, y Aproximación a la critica literaria.
María Elena Chapa. Nació en Doctor González, N. L. Hizo la carrera como maestra
de primaria en la Escuela Normal "Miguel F, Martínez", y en la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL, la licenciatura en Filosofía, donde, además, estudia la Maestría
en Metodología de la Ciencia y se especializa en Educación Abierta en el CREFAl
(Centro Regional de Educación Funcional para los Adultos) en Pátzcuaro,
Michoacán. Ha sido delegada del Consejo Nacional de Población, Diputada Local,
Diputada Federal y Senadora de la República.

Pedro Cortés Rodríguez. Nació en Monterrey, N. L., el 12 de enero de 1973.
Licenciado en Filosofía por la UANL, ha impartido clases en la Facultad de Filosofía
y Letras de la misma Universidad en las asignaturas de Problemas de la Filosofía
de la Metodología Científica. Actualmente es candidato a Maestro en Filosofía de
la Cultura por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

ji

,¡

Samuel Francols. Nació en 1971 en Dijon, Francia.Tiene Licenciatura en Filosofía
de las universidades Manchester, Inglaterra, y Université de Bourgogne, Francia.
En esta última obtuvo su maestría en Filosofía. Ha publicado poemas: "Chansons
de la vie d'Eve ala terre", en Polyphonies, 20 , éd de la Différence, 1996; Poémes
et chansons du tout-coureur, éd du Panthéon, Paris, 2000. Es actualmente
catedrático del Colegio de Filosofía de la UANL, encargado de un seminario sobre
las filosofías del lenguaje de Frege, Russell y Wittgenstein.
Víctor Barrera Enderle. México, 1972. Licenciado en Letras por la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL. Obtuvo la Maestría en Teoría Literaria en la
Universidad de Chile. Ha publicado un articulo sobre Juan Aullo y la Antología:
Alumnos de posgrado en la Universidad de Santiago de Chile. En Cathedra 1,
publicó el articulo 'la fuga como arte escritura!: El grafocentrismo en las memorias
de Fray Servando Teresa de Mier".

Filosofía desde la globalización
MESAS: Ética• Identidad y Cultura• Estética• Filosofía Política • Lógica y F(losofía del Lenguaje
Metafisica y Ontologia • Antropología Filosófica •Epistemología • Fi ~a de la c_,e_noa Yla T~ la
Filosofia Con temporénea • FIiosofía latinoamericana• Filosof1a de la Religión • Hermenéutrca

México D.F. del 11 al 16 de noviembre de 2002
sAsEs EN:

CONVOCA:

e

~

www.edefilos.org.mx

lNVEASIOAD NACIONAL

AUTÓNOMA DE MtXICO

~

~

FACULTAD DE

FJLOSOFIA Y LETFV.5

~

• TRAvts OE: . .

fl''", ,FAGIA
0

�FILOTFAGIA
Revista Nacional de Estudiantes de Filosofía

A partir de mayo del 2002 Fllofogio Inicio lo distribución y el ciclo de
presentaciones de su número doble 4-5, el monográfico 'Nietzsche ha
muerto•. Se han programado, hasta el momento, presentaciones en los
siguientes Instituciones: Universidad Autónomo de Querétoro; Universidad
de Guonajuato, en el morco del 50 Aniversario de la Facultad de
FIiosofía y Letras de lo Universidad de Guonojuoto; Universidad
Verocruzona, en el morco del Segundo Coloquio de Hermenéutico
•comprensión Cultural de Latinoamérica•; Universidad de
Guadalojaro; Universidad de Colimo; Benemérito Universidad Autónomo
de Puebla; Universidad de Tlaxcola y Universidad Nocional Autónomo de
México, en el morco del 1er Encuentro Iberoamericano de
Estudiantes de FIiosofía "Filosofía desde la Globallzaclón•.
Fllofogio preparo los siguientes números monográficos: "La función
actual del discurso filosófico• y 'Filosofía Joven de lberoamérlcd'.

Suscríbase a (paréntesis)
Nombre

Dirección
Ciudad

C.P.

Teléfono

Fax

Correo e!ectrónico

Filofogia convoco con lo Universidad Autónomo de Nuevo León, o través
de su Facultad de Filosofía y Letras, y Cathedro, Revisto de Humanidades
y Ciencias Sociales, o editores y directores de revistos mexicanas de
filosofía o participar en lo 2do Reunión Nocional de Revistos de
Filosofía, o celebrarse en Monterrey, Nuevo León en octubre de 2002.
Filofogia coorgonlzo con Grupo Estudiantil Doxonemo (UNAM) el 1er
Encuentro Iberoamericano de Estudiantes de Filosofía "FIiosofía
desde la globallzaclón", convocado por lo Universidad Nocional
Autónomo de Méxlco, o celebrarse en la ciudad de México D.F. del 11 al
16 de noviembre de 2002.

RFC
Seis meses ( $ 125.00)
Un ano
( $ 250.00)
Dos anos
( $ 480.00)

Precios en el extranjero
América y Europa
(US $60)
Asia, África y Oceanía (US $65)

Lla,,,. en e/ DF y zona ,,,.tropolltana; no.otro. vamo.
Suscripciones 52119362

Información y correspondencia:
FILOFAGIA, Revisto Nocional de Estudiantes de FIiosofía,
Av. 16 de Septiembre ote. No. 57, Altos Patio Barroco, Centro
Histórico, C.P. 76000, Santiago de Querétoro, Qro. México.
Tels. y fax (O1 442) 2 12 52 56 y 2 24 11 36
filofogio@mexlco.com filofogia@hotmoil.com

�J

~@S

s

ALIS CIENSE

Revista trimestral del El Colegio de Jalisco

EDITORES
Angélica Peregrina
APOTO TÉCNICO
Patricia Arellano
CONSEJO EDITORIAL
orge Alarcón (Universidad de Guadalajara), Georges Baudor (Université de ToulouseLe Mirail). Guillermo de la Peña (Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en
Antropología Social). Juan Manuel Durán (Universidad de Guadalajara).
Claudi Esteva Fapregar (Universidad de Barcelona). Moisés González Navarro
(El Colegio de México). José Luis Martínez (Academia Mexicana de la Lengua).
Coordinadora de este número: Sofía Ana ya Wittman
Mayo 2002

Artes y Letras en Jalisco

lNTRODUCCÓN
Arturo Camacho

3

ANTONIO RIGGEN
JESÚS RÁBAGO
La búsqueda de la identidad en un muro

6

CARMEN VIDAURRE ARENAS
José Martínez Sotomayor: un jalisciense de los treinta

ARMAS Y LETRAS
¡ ADQUIÉRELA YA!

22

SüFfA ANAYA WITTMAN
Orozco y Cardoza: ¿Crónica de un distanciamiento?

38

ARNULFO VELAZCO
Pintar con palabras: Manuel Maples Arce y su influencia

58

5 de Mayo 321
45100 Zapopan, Jalisco
México

�CATHEDRA

HUMANIDAOfS YClfNCIAS SOCIAlfS
Revista de la facultad de filosolia yletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
Se terminó de imprimir en mayo de
2002, en los talleres de Grafo Print
E&lt;ilores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edición estuvo a cargo

del personal que labora en la Secre1aría
de Proyectos E&lt;iloriales.
El tiraje consta de 700 ejemplares más
sobrantes de reposición.

�CATHfDRA
HUMANIDAm YClfNCIAS SOCIAHS

Revista de la facultad de filosolia yletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
Se tenninó de imprimir en mayo de
2002, en los talleres de Grafo Print
Ecitores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edición estuvo acargo
del personal que labora en la Secretaría
de Proyectos Ecitoriales.
El tiraje consta de 700 ejemplares más
sobrantes de reposición.

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FONDO
UNIVERSITARIO

�81P&amp;.iOl'CCA ~ t f &amp; , t t •

o UAfriL

FONDO
UNIVERSITARIO

�HUMANIOAO[S

Y CIINCIAS

SOCIAllS

~~
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. . . . . . . Ulwil'SfT.t."',t,

FONDO

eV.üi.

lli'JfVF.R $ 1T A Rf O

UANl
San Nicolás de los Garza, N. LMéxico

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Luis J. Galán Wong
Rector
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicolás Duarte Ortega
Director

~TH
HUMANIDADES

Y

Editorial. 7
CIENCIAS

SOCIALES

Héctor Franco Sáenz
Director

J. G. Martínez
Editor

Sumario

,, ,

Consejo Editorial
Lídice Ramos Ruiz
Ludivina Cantú Ortiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabriela Elizondo Regalado
Joel llanas Mendoza
Agustín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
llinca llian
(consejera internacional)
Diseño
Mauro Machuca
Ilustraciones
Guillermo Ceniceros
Cathedra agradece a Guillermo Ceniceros ~ ibujante, pintor
y excelso gambusino de la plástica mexicana-,

la gentileza que tuvo al proporcionarnos bocetos y pinturas
para ilustrar este número de la revista.
Certificado de Licitud de Título y Contenido: En trámite.
Reserva: 04-2001-101813134900-102

-Captura y Formación
Silvia Cruz Contreras
Julián García Pérez
No se devuelven originales. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.

Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria.
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax: (01) 83 52 42 59 y (01) 83 52 42 50
Correo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

lbn Jaldún:
el padre de la sociología. 9
Zidane Zeraoui
¿Temer al Islam? 27
Francisco Bucio Palomino

Notas sobre un poema
de Villaurrutia. 41
Arturo Cantú
Persona, educación superior
y crédito educativo. 49
Alfonso Rangel Guerra
La formación intelectual
de Salvador Novo: Independencia creativa
para la independencia sexual. 59
Humberto Guerra de la Huerta
Precursores. 91
Dr. Enrique C. Livas
Antecedentes de la institucionalización
de la sociología en México. 135
Héctor Franco Sáenz

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 7

e
ffi

=
La enseñanza:
propósitos y funciones
del docente universitario. 147
César Rangel Guzmán
La ciencia y la tecnología
en el desarrollo
de una sociedad posmoderna. 157
Francisco Javier Martínez M.

Editorial

Reseñas y documentos
Tercer aniversario del Centro
de Estudios de Género. 171
Lídice Ramos Ruiz
Celestino antes del alba:
crónica de una emoción. 177
Carlos Arredondo Treviño
Sobre El testimonio y las renovaciones,
o los renovados testimonios
sobre literatura. 191
Gerardo Francisco Bobadilla

e

on un globo inflado intentaron detener el tiempo.
Extremaron la pro~a~~nda formuland? expectativas falsas.
Insinuaron la pos1b1hdad de armonizar a las razas, de
atenuar la pobreza, de equilibrar el intercambio comercial y de ser
posible, en algunos países, activar la economía. Fueron buenas
intenciones. Pasó la euforia y quedaron sólo grabadas para siempre,
oleadas de colores en pertinaz flujo y reflujo sujetas a un balón.
Descarnada emergió la realidad. El futbol es un gran
negocio y como tal manipulable. Disimularon, pero no pudieron ocultar
la discriminación arbitral a los poco desarrollados. El golpeo, al
degarie, con las manos, de varias potencias futboleras. Y, finalmente,
la decisión salomónica, justa y equitativa, para jugar la final y la
semifinal. ¿Quién ganó: Japón, Corea, Brasil o la FIFA?
Como sabemos, el verdadero negocio florece donde está
el dinero. Reflejo fiel de lo que sucede con la economía nacional,
México resultó cordero de sacrificio en aras de activar el juego en la
mayor economía de la tierra. Espejismos y pensamientos encontrados
quedaron al terminar la euforia. Ni se aceleró ni se contrajo la
economía, todo siguió igual, quedaron sólo efímeras oleadas de
colores prendidas a la memoria.

�Universidad Autónoma de Nuevo león /~

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lbn Jaldún:
el padre de la sociología

Zidane Zeraoui

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L MUNDO ISLÁMICO, que fue uno de los principales centros
del pensamiento universal desde el siglo VII, entra en
decadencia a partir del siglo XIII. En el siglo XIV (VIII de
la Hégira o era musulmana), las rivalidades dinásticas entre las
distintas monarquías islámicas del Maghreb 1 provocan el
hundimiento de la vida política de la región. En la península ibérica,
solamente persiste Granada como Estado independiente por la
reconquista cristiana, y en Oriente, la invasión de Tamerlán se
enfrenta al poder naciente del Imperio Otomano. La decadencia
del pensamiento islámico es ilustrada por el regreso al dogmatismo
teológico y al conservadurismo filosófico.
Es en este contexto de atraso del pensamiento islámico
que lbn Jaldún (padre de la sociología y la ciencia histórica) irrumpe
con su obra cumbre, que marca el último sobresalto de la grandeza
del pensamiento del Islam en la medida que durante el Imperio
' Maghreb: palabra árabe que designa a toda la región del noroeste de África,
que significa "occidente" (el occidente del Mundo Árabe).

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�10 /facul!ad de filosofía, lelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león /11

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Otomano el pensamiento filosófico fue marginal, por la_ orient~ción
militarista del Imperio. Su obra se enfoca a la reflexIo_n hI~tonca,
pero es el fundador de nuevas ciencias como la socIologIa o la
antropología cultural de la civilización árabe-musulmana.
Diplomático e historiador, Abd Ar-Rahman Ben Muhamad
Ben Jaldún' El Hadramiyu' nació en 1332' en Túnez,' de una
familia burguesa árabe de origen andaluz (viene de_ ~evill~) que
tuvo importantes cargos políticos en la admIrnstracIon 1sla~1ca.
Sin embargo, el mismo nombre (o nisba') que lleva lbn Jaldun (El
Hadramiyu) nos indica que su familia tiene su origen _más antiguo
en el Hadramaut (Yemen actual), y se instalaron en Sevilla alrededor
del siglo VIII. Sus antepasados tra~ajaron pa_ra los imperios
almorávide y almohade hasta 1228, ano que em_Igraron a C?uta.
Uno de sus antepasados fue el geómetra, astronomo Y medico
sevillano Abu Muslim lbn Jaldún (m.1057). Mucho antes del
nacimiento de lbn Jaldún, el historiador cordobés lbn Hayyán
(987-1076) dijo que "la familia Jaldún es hasta el presente una de
las más ilustres de Sevilla. Ha brillado siempre por el elevado
rango •que ocupan sus miembros en los mandos militares y en las
ciencias". 7
lbn Jaldún estudia en la corte Merinida,• en donde tiene
acceso a la cultura filosófica y a la especulación racionalista.
Fue educado en los principales centros del pensamiento de la
época, Túnez, pero sobre todo Fez, capital del Imperio marroquí.
Estudió el Corán, la Sunna (tradición de Mahoma), las dIstIntas

En árabe, se escribe el nombre como lbn cuando la palabra está aislada, pero
dentro del nombre completo la fonética cambia a Ben.
, Clr. lbn Jaldún, A/-Muqaddimah. Tarij el alama (La Muqadima. Historia universal),
Beirut Dar el Kitab El lubnani, 1979, (1295 páginas), p. 1.
4 1332 'es la fecha generalmente aceptada por todos los historiadores, pero
Fernand Braudel en su "lbn Khaldoun, précurseur médiéval de l'histoire des
civilisations", en Tare Kjei/en. Enciclopedia 01 Orient (fuente de la Internet)
utiliza la fecha de 1331 .
s El lugar de nacimiento de lbn Jaldún es incierto: para los argelinos, el gran
pensador nació en Argelia, pero creció en Túnez:
.
.
sEn la tradición árabe no existen apellidos en el sentido occidental. Sin embargo,
muchas familias se conocen por su nlsba o su origen étnico o geográfico.
7 Cfr. Elía, Shamsuddin. La civilización del Islam. Pequeña enciclopedia de la
cultura, las artes, las ciencias, el pensamiento y la fe de los pueblos
musulmanes, Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Islámica, s/f.
a Merinides: dinastía árabe que en el siglo XIV dominó el Maghreb.

2

ramas del derecho islámico (la Sharia), en particular la maliki"
que predomina en el Maghreb, y la teología dialéctica. Estudia
también literatura, filosofía, matemáticas y astronomía.
Haciendo un resumen de una obra metodológico-filosófica
de Al Razi, 'º lbn Jaldún entiende la necesidad del Islam para un
nuevo esfuerzo de pensamiento y de reflexión sociológica, pero al
mismo tiempo tiene conciencia de los límites socio-históricos sobre
tal pensamiento por la decadencia del Imperio de la época. Así, su
obra se enfoca en adecuar los sistemas de pensamiento a las
estructuras reales del momento.
Su vida filosófica y científica alterna con un trabajo
diplomático y político-administrativo en las altas esferas del poder
islámico en Túnez, en un periodo en donde la peste hace estragos
en el país (y en su familia). Entre 1350 y 1372 colabora con varias
dinastías en el Maghreb y en AI-Andalus, 11 participando en las
intrigas del poder y en las mediaciones (fue enviado en una misión
secreta a Sevilla con Pedro el Cruel). Así, lbn Jaldún tiene una
intensa actividad política antes de la caída en desgracia de su
familia y de él mismo. De hecho, es encarcelado dos veces durante
su actividad político-administrativa. Durante este periodo trabaja
para los gobernantes de Túnez y de Fez (Marruecos), de Granada
(AI-Andalus) y de Bedyaia" y de Biskra (ambos al este de Argelia).
En 1375, lbn Jaldún, frente a la turbulencia política de África del
Norte, se retira a Granada, pero por su pasado político es expulsado
del país.
Estas experiencias le permiten entender los mecanismos
políticos que gobiernan el ejercicio del poder y la naturaleza del
poder político, que serán utilizadas cuando trata de analizar la
Historia Universal de su tiempo.
~ El derecho en el Islam sunnita se divide en cuatro grandes corrientes de
pensamiento que dominan cada una en una región del mundo islámico:
Hanafism~ (Medio Oriente, Asia central), malikismo (Maghreb) , Shafiismo
(Egipto y Africa negra), Hanbalismo (Arabia Saudita).
10
Al Razi o Razhes es más conocido por su obra en la medicina, como ljlas
Nafsani (Tratado psicoterapéutico), sus investigaciones sobre sarampión y
viruela, y sobre todo por su enciclopedia El Hawi en 25 volúmenes, que fue
utilizada (conjuntamente con el Canon de la medicina, de Avicena) hasta el
siglo XVII en la Sorbona como el libro de texto de base para la medicina en
Europa.
11
Al Andalus: se utiliza en el Mundo Islámico para designar a toda la región
ocupada en la Península Ibérica y no solamente el sur del país.
12
Se escribe Bedjaia, en francés .

�Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 13

12 / facullad de filosolía r lelras

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Muy impresionado por la muerte de su gran amigo y colega,
el médico, historiador y místico granadino de la escuela shií,
Lisanuddín lbn al-Jatib (1333-1375), estrangulado en la cárcel de
Fez13 , se refugia durante cuatro años (776-780 H./1375-1379) en
la fortaleza (qalat) de lbn-Salama, en el sudoeste de Frendah
(46 kms. al oeste de Tiaret, Argelia). Terminó entonces la primera
redacción de su Muqaddimah, que le permite ocupar un lugar
trascendental al lado de los historiadores, de los sociólogos, de
los economistas y de los filósofos.
Su obra lo lleva a una reclusión de más de cuatro años
para posteriormente regresar a la corte de Túnez para enseñar,
brillantemente, sus conocimientos. Regresa a la ciudad de Túnez,
pero para enseñar y acabar la primera redacción de la llamada
Historia Universal (en árabe Kitab al-'ibar, "Libro de los bereberes").
Su pensamiento, aplaudido por los estudiantes, provoca la reacción
de los conservadores juristas que lo presionan para expulsarlo
definitivamente de la corte tunecina. El periodo de decadencia
islámica no es propicio para las ideas nuevas y revolucionarias de
lbn Jaldún, que se adelantó a su tiempo.
De Túnez, lbn Jaldún se instala en El Cairo de los
mamelucos. Con la caída del Imperio Abasí de Bagdad en 1258,
bajo los golpes de Gengis Kán, es El Cairo (bajo el dominio de una
dinastía de antiguos esclavos, los mamelucos, de origen circasiano)
quien retoma el califato y se convierte en la nueva capital del
Islam hasta 1517, cuando cae en manos del Imperio Otomano
y el centro del Islam es trasladado a Estambul, la antigua
Constantinopla. En El Cairo, lbn Jaldún enseña el derecho en la
Universidad de Al Azhar 14 y recibe el cargo de Gran Qadi (juez
principal) malikita. 15 Su docencia será turbulenta porque perderá y
reencontrará su cátedra varias veces, pero durante sus catorce
años en El Cairo podrá revisar su obra y agregarle hacia 1395 un
apéndice, El Ta 'rif, una verdadera síntesis de su obra, además de
un trabajo autobiográfico.

Cfr. Santiago, Emilio de. El polígrafo granadino lbn al-Jatib y el sufismo. 1986.
Granada, España, Diputación Provincial de Historia del Islam.
" La Universidad de Al Azhar es la segunda universidad (después de la de los
Qarawiyin, de Fez) más antigua del mundo que sigue funcionando hasta la
actualidad. Fue fundada en el 969.
15 Malikita: Una de las cuatro escuelas jurídicas del Islam sunnita.

En 1400, Tamerlán, el mongol, lo lleva a su corte en
Damasco, en dónde lbn Jaldún deja de producir intelectualmente y
donde terminará su vida en 1406. 16

1. El pensamiento realista de lbn Jaldún
Parafraseando a Nassif Nasser17 podemos hablar de un pensamiento realista de lbn Jaldún o de economía y sociedad en su
obra (para hacer una relación entre su obra y la obra cumbre de
Max Weber). Es uno de los primeros teóricos de la historia de las
civilizaciones. De él, Arnold Toynbee dijo que "concibió y formuló
una filosofía de la Historia que es sin duda el más grande estudio
que jamás fue creado por ningún espíritu en ningún tiempo ni en
ningún país".
Sin embargo, el descubrimiento en Europa de lbn Jaldún
en el siglo XIX conllevó a hacer de él (en el pensamiento europeísta)
un pensador solitario, sin ningúna influencia. Fue relegado, a pesar
de su innegable influencia en el pensamiento tanto islámico como
occidental, 18 como un pensador marginal, sobre todo durante la
fase colonial, que buscaba reducir los aportes islámicos en la
cultura occidental. Posteriormente se ha tratado de compararlo
con pensadores como Maquiavelo, Montesquieu, Hegel, Comte, y
últimamente en la década de los sesenta con Marx por su
acercamiento materialista de la Historia. Falta ubicarlo en su justa
dimensión dentro de los grandes pensadores de la Humanidad, sin
sobreestimarlo ni subestimarlo.
Su interés principal en su magna obra, es la identificación
de los factores psicológicos, económicos, sociales y del medio
ambiente que afectan a los hechos históricos y a la Historia y que
permiten entender el proceso de la civilización humana. lbn Jaldún
se enfoca a los factores que permiten entender el auge y
decadencia de las civilizaciones, y en este sentido es también un
precursor de la obra de Paul Kennedy, Auge y decadencia de las

13

16

Muchos autores, en particular en la Internet, como el Dr. A. Zahoor, señalan la
muerte de lbn Jaldún en el año 1395.
17
Cfr. Nassif, Nasser. 1982. El pensamiento realista de lbn Jaldún. México, FCE.
18
Cfr. A la obra de Geller, Ernest. 1986. La sociedad musulmana, México, FCE
1986.
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�Univmidad Autónoma de Nuevo león /15

14 /facultad de filosofía¡ letras

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grandes potencias. Con estos planteamientos podemos decir que
fundó una ciencia del desarrollo social (la Sociología).

política), hace una tipología del citadino o del hadari (opuesto al
badawi de la badiya, quien conserva su asabiya).

lbn Jaldún dijo que "he escrito un libro sobre historia en el
cual analizo las causas y efectos del desarrollo de los Estados y
de las civilizaciones, pero he organizado este material del libro de
una manera poco convencional, en un camino innovador''. 19

5. Economía política. lbn Jaldún analiza las clases
sociales, el trabajo en la polis, la economía urbana, etc.

2. lbn Jaldún, el historiador sociólogo
En esta obra, lbn Jaldún analiza diversos aspectos del pensamiento humano. La estructura de la obra es la siguiente:"'
Introducción: La Historia es definida como ciencia, se
define el objeto de estudio, el hecho histórico, los principios y
métodos de la Historia como disciplina crítica, la posibilidad de su
entendimiento.
1. Umran, o Sociología general de la civilización: en la
segunda parte, lbn Jaldún define al umran y a la asabiya, desarrollando una teoría de la sociabilidad natural y los condicionamientos
del medio físico (lo que hace a lbn Jaldún un precursor de la
geopolítica) y sus repercusiones culturales sobre el ser humano,
etc.
2. La Badiya, o Sociología de la beduinidad (referencia a
la vida opuesta a la citadina). lbn Jaldún opone la badiya a la vida
citadina, haciendo un estudio de psicología comparada entre dos
modos de vida y del paso del uno al otro en el transcurso del
proceso histórico.
3. Mulk, o Tratado de filosofía política. En este apartado
se analiza el poder y su ejercicio, la autoridad espiritual del soberano
(o califa), el ascenso y caída de las dinastías y la forma de las
instituciones.
4. La hadara. Sociología de la citadinidad o de la urbanidad.
Analiza el fenómeno urbano, la organización de la polis (o ciudad

" lbn Jaldún. Af-Muqaddimah. Op. cit., p. 8.
20 Cfr. fdem.

6. Sociología del conocimiento: clasificación de las
ciencias (religiosas, racionales, lingüísticas). del lenguaje y su
adquisición, de las disciplinas filosóficas y literarias, etc. lbn Jaldún
enfatiza que el uso de la fuerza es un enemigo de la enseñanza y
que conduce a la mentira y a la hipocresía. Precisa que "el uso de
un excesivo rigor en la enseñanza es muy nocivo para los
educandos, sobre todo si están todavía en la infancia, porque eso
produce en su espíritu una mala disposición, pues los niños que
se han educado con severidad ... se hallan tan abatidos que su
alma se contrae y pierde su elasticidad. Tal circunstancia los
dispone a la pereza, los induce a mentir y a valerse de la hipocresía,
con el fin de evitar un castigo. De este modo aprenden la simulación
y el engaño, vicios que se vuelven en ellos habituales y como una
segunda naturaleza ... He aquí el por qué los pueblos sometidos a
un régimen opresivo caen en la degradación"."
Con esta aseveración lbn Jaldún se vuelve un apóstol de
la democracia y de la libertad del pensamiento, mucho antes de
su surgimiento en Europa. En las condiciones del mundo islámico
de su época, las condiciones no estaban dadas para poder poner
en práctica sus lecciones sobre educación.
En su advertencia a los historiadores, lbn Jaldún expone
que para lograr un trabajo histórico, "la regla para distinguir entre lo
verdadero y lo falso en la Historia está basada en su posibilidad o
su imposibilidad. Así, debemos examinar la sociedad humana y
separar las características que son esenciales e inherentes a su
naturaleza, de las que son accidentales y que no deben ser tomadas
en cuenta( ... ) Si hacemos esto, tenemos una regla para separar la
verdad histórica del error por medio de métodos demostrativos
que no admiten ninguna duda. Es una piedra angular para los
historiadores para verificar lo que están relatando"."

21

22

lbn Jaldún, Al·Muqaddimah, Op. cit., p. 1003.
/dem, p. 9.

�16 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 17

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lbn Jaldún analiza la dinámica de las relaciones tribales y
los sentimientos intergrupales, que denomina AI-Asabiya. La
existencia de esta asabiya (fuerza de unión, de cohesión sanguínea, de identidad de interés y de comportamiento que es la piedra
fundacional de un grupo), permite entender por qué un grupo étnico
o tribal puede llegar al poder (cuando la tiene) y caer del poder
(cuando la pierde). La civilización humana es una repetición rítmica
de este hecho,23 pero en el caso del Maghreb estudiado por lbn
Jaldún estos cambios se dan cada 120 años (tres generaciones).
Es a partir de la experiencia del Maghreb (que conoce desde
adentro) que lbn Jaldún busca entender la lógica árabe-musulmana.
La primera generación tiene la asabiya, la solidaridad tribal
que es un sentimiento de los beduinos o de la gente del campo,
por lo cual el grupo busca subir al poder para imponer el mulk, su
soberanía. En este momento entra en juego un factor civilizatorio,
la religión, que es un elemento de la superestructura dependiente
de los determinantes geográficos, socio-históricos. La religión es
parte de la asabiya, de esta cohesión social, sobre todo como
práctica ascética. La segunda generación es la administradora del
imperio y por ende la encargada de hacer respetar la ley religiosa,
en su encuadre urbano y administrativo más que místico. La tercera
es la que disfruta de las riquezas acumuladas, por lo cual abandona
la práctica ascética de la religión y pierde la asabiya por convertirse
en una elite urbana y mundana. El abandono de la asabiya permite
que otra tribu que la tiene pueda tomar el poder, y de nuevo el ciclo
se repite.
Así, a cada fase de la evolución social, corresponde un
tipo de comportamiento religioso. La religión tiene una función
política y administrativa de control de la población y se inscribe
dentro de la asabiya para lograr el mulk. Dentro de esta visión la
propaganda religiosa o la difusión del Islam (da'wa) constituye el
lazo unificador del grupo. En la tercera generación, el abandono de
la da'wa conlleva al abandono de la asabiya, y por ende, del
debilitamiento del poder y su posterior caída. Este ciclo recuerda
el péndulo religioso de Hume, el paso de las civilizaciones de una

23

Este análisis de lbn Jaldún va a ser retomado por diversos autores a lo largo
de la Historia. El último sería Paul Kennedy con su Auge y decadencia de las
grandes potencias. 1991 . México. Edit. Diana.

fase rigorista (la primera generación de lbn Jaldún) a una fase laxa
en términos religiosos (la tercera generación).
Para lbn Jaldún, la religión es un instrumento del poder.
No bus~a una finalidad divina a la Historia ni a la religión. No hay
presencia de Dios en el devenir histórico, ni la búsqueda de una
vida en el más allá. Así, el sentimiento religioso se desnaturaliza y
se disuelve al mismo tiempo que los lazos de interés y de
solidaridad existentes entre el grupo que conforman la asabiya.
Este planteamiento jalduniano chocó con el rigorismo malikita
predominante en el Maghreb. En la medida que la Historia so~
hechos irrepetibles, lbn Jaldún subraya lo irracional del recurso al
modelo del profeta Mahoma (Mohammad) que manejan los líderes
políticos para lograr sus fines. Es un modelo inimitable; sin embargo,
como elemento de poder es un instrumento racional que permite a
los soberanos un control efectivo de la monarquía.
El primer paso dado por lbn Jaldún fue de orden epistemológico: darle a la Historia un lugar en el saber humano. Por otra
pa~te, para asentar la lectura de la Historia, tiene que definir su
ob¡eto de estudio, la realidad vivida por los hombres (y no solamente
los rey~s, como las historias tradicionales de la época), busca
una log1ca a los procesos universales y no solamente como una
sucesión de obras de los soberanos. Tampoco lbn Jaldún busca
u~ _devenir histórico, una finalidad a la Historia (las justificaciones
divinas, por ejemplo, o las leyes históricas del marxismo). En
este sentido su reflexión se centra sobre los fenómenos y las
leyes de la e~olución histórica (con su aporte de la asabiya).
S1en~o la realidad nuestro punto de referencia, el análisis de las
relaciones de causalidad es el elemento central de la búsqueda
del historiador.
, El umran es la nueva ciencia histórica que propone lbn
Jaldun, el estudio de la "sociabilidad natural" que nos permite
ent~nder los mecanismos de los hechos históricos y de los comportamientos humanos. Si los hechos son singulares e irrepetibles,
para entenderlos debemos insertarlos en la totalidad histórica. Sin
embargo, a pesar de la singularidad de los hechos, existe un
proceso estructural que los une y que les da una razón histórica.
Este análisis racionalista elimina tanto la naturaleza
humana, la psicología de los hombres (el papel del individuo en la
Historia) como la religión en el entendimiento de la Historia. El

�1i /facultad de filosolia !letras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 19

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Hombre no es responsable individualmente de los cambios
históricos, lo que viene a romper con la tradición histórica de los
soberanos como los hacedores de la Historia. Esta ruptura será
retomada solamente seis siglos después de lbn Jaldún, cuando
en el siglo XX la escuela francesa de los Annales, con Renouvin,"
plantea ta existencia de las '1uerzas profundas" que mueven a la
Historia.
Este proceso de análisis de la Historia, permite a lbn Jaldún
elevarla a la categoría de ciencia, a diferencia de sus predecesores.
En este sentido, es particularmente severo contra ellos (son
ignorantes, parciales, incapaces, etc.). La Historia es la ciencia de
los hechos. lbn Jaldún es un pionero en su planteamiento del estudio
de la Historia partiendo de cuatro puntos esenciales:
1.

Relacionando los hechos entre ellos a través de las
causas y los efectos.
2. Haciendo analogías entre el pasado y el presente
3. Considerando el medio ambiente (influencia de la geografía
sobre los hombres, principio de la geopolítica).
4. Resaltando el papel de la economía en la Historia
(precursor de los análisis marxistas).
En su metódica Introducción, en donde lbn Jaldún presenta su
metodología de análisis de la Historia, se enfatiza la credibilidad
de los científicos y el rigor para la determinación de la verdad
científica. Sin embargo, él mismo fue criticado por no haber
utilizado su metodología en su obra monumental: Historia Universal
(donde retoma los elementos tradicionales de la interpretación
histórica a pesar de su énfasis en una nueva metodología
interpretativa). Esta es la misma critica que se le ha hecho a Carlos
Marx, quien plantea el uso de la dialéctica histórica, cuando su
obra El Capital carece de este instrumento analítico y retoma la
lógica tradicional, como lo demostró José Maria Calderón en su
antimétodo. 25

Cfr. Aenouvin, Pierre y Jean-Baptiste Ouroselle. 1991 lntroduction a f'histoire
des Relations lnternationales, París, Armand Colin Edit.
" Calderón, José Maria. 1978. El antimétodo, México, Fondo de Cultura
Económica.
24

En un estudio comparativo entre lbn Jaldún y Robert Putnam
(autor de Making Democracy), Maverick F. Fisher" hace énfasis
en las naturalezas opuestas de los objetos de estudio (la Italia
cristiana del siglo XX, para Fisher, y el Maghreb musulmán del
siglo XIV para lbn Jaldún). Sin embargo, hay varias similitudes
entre los dos pensadores. "Los dos autores parten de la misma
problemática: en particular, por qué medios y en qué condiciones
los grupos humanos logran arreglarse por si mismos en unidades
que funcionan relativamente y que son cohesionadas. Tanto lbn
Jaldún como Putnam reconocen que la sociedad civil tiene mucho
que ver con la cooperación entre los ciudadanos individuales.
Putnam mide la salud de una sociedad civil en el número de
organizaciones privadas. El grado de asociacionismo de los
ciudadanos, sea en los clubes de boliche o de alces, es un indicador
de cómo es la sociedad civil. lbn Jaldún ve la sociabilidad de la
sociedad (umran) con los mismos estándares, a partir del
sentimiento grupal o asabiya. Este sentimiento de la solidaridad
del grupo permite que los ciudadanos se unan para el buen
funcionamiento de toda la sociedad civil". 27
Para ilustrar la asabiya lbn Jaldún toma el ejemplo de la
batalla de·Qadisiyah, que puso fin al imperio Sasánida en el 636
d.C., y la batalla de Yarmuk, que expulsó a las tropas bizantinas
del Medio Oriente, cuatro años después de la muerte del Profeta
del Islam. Esta victoria abrió las puertas de Asia a las tropas
islámicas y puso fin al Imperio Persa, o más bien islamizándolo.
Para lbn Jaldún, "el Islam es probablemente la más poderosa fuerza
unificadora en la sociedad de nuestros días [de la época del autor].
Apenas unos siglos antes, fue el poder de cohesión de la religión
del Profeta Mahoma lo que permitió a las hordas del desierto
dominar toda la Península arábiga y conquistar una gran parte del
mundo". 28 Como lo describe lbn Jaldún, "los ejércitos de los
musulmanes en AI-Qadisiya y en Yarmuk totalizaban 30,000
hombres en cada caso mientras que las tropas persas en
AI-Qadisiya eran de 120,000 y las tropas de Heraclius llegaban a

Cfr. Fisher, Maverick F. "lbn Khaldoun's Civil Society" Midterm paper comparing
the views of lbn Khaldoun and the American political scientist Robert Putnam
far a class studying civil society al UT, Austin tomado de la Internet.
27
ldem.
28 ldem.
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�Universidad Autónomade Nuevoleón / 21

20 / facultad de filosofía yletras

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"La reflexión de lbn Jaldún (...) resulta excepcional por cuanto
recibe y asimila toda la anterior reflexión islámica fragmentada en
jurisprudencia, teología, ética, filosofía e historia, y, trascendiéndolo
todo, crea la sociología política, indagando la esencia de la vida
del ser humano en sociedad, y llegando a concluir que el Estado
es una institución natural, en el cual la religión forma ni más ni
menos su ideología: 'la autoridad -dice- es una institución natural
de la humanidad', con lo cual va más allá de las propuestas
naturalistas de los filósofos, y desde luego deja muy atrás a las
interpretaciones del origen divino del Estado propias de otros grupos
de pensadores".30

el de lbn Jaldún. Además de su aporte a la Historia y la Sociología,
lbn Jaldún fue también un precursor en muchos sentidos de los
economistas clásicos. Uno de sus planteamientos económicos se
refiere a la cuestión de los impuestos y de su lógica. "La tendencia
de las jóvenes dinastías en la protección de la propiedad y la
garantía del libre funcionamiento de los mercados es erosionado
en las siguientes dinastías". 31 Los líderes utilizan los beneficios
del sistema que dirigen para ellos mismos y sus favoritos, buscando
engrosar sus beneficios por el alza de los impuestos sin darse
cuenta que estos mismos incrementos están matando la ganancia
de los súbditos y, por ende, de los mismos soberanos, a pesar de
elevar los impuestos. Al contrario, menciona lbn Jaldún, la
recaudación de los impuestos se incrementa, si bajan , porque
permite el libre trabajo y el desarrollo de la producción, que favorece
el crecimiento económico y, por consiguiente, los ingresos de los
Estados. Esta lógica jalduniana no ha sido entendida hasta nuestros
días por muchos Estados que buscan solucionar a corto plazo los
problemas de financiamiento del Estado elevando los impuestos,
cuando, a largo plazo, una disminución de los impuestos logra
incrementar la riqueza general, como lo demuestra la política
norteamericana.

Con este planteamiento, lbn Jaldún rechaza la naturaleza divina
tanto del Estado como del poder e incluye a la religión en lo que,
muchos siglos después, Marx llamaría la superestructura o "un
aparato ideológico del Estado", en el discurso del marxismo francés
del siglo XX. Para él, un Estado puede existir solamente si se
reúnen tres factores esenciales: una base de fuerza (el monopolio
legítimo de la violencia), una capacidad de organizarse (la estructura
política de los Estados y la burocracia) y una ideología aglutinante
(los aparatos ideológicos de Estado). Un texto del siglo XIV, pero
con resonancias modernas.

Partiendo de su perspectiva realista, lbn Jaldún refuta las
ideas de su predecesores en economía y plantea el papel de la
demanda y la oferta en la formación de los precios. Sin embargo,
no comparte que el precio justo debe ser igual tomando en cuenta
el trabajo y el costo de producción. Rechaza también los
planteamientos anteriores de la economía basada en la moral y
las leyes. Al contrario, lbn Jaldún argumenta que "el comercio
significa el medio de lograr ganancias incrementando el capital, a
través de la compra de bienes a un precio bajo y vendiéndolos a
un precio alto. Este incremento es la ganancia (ribh)". 32

400,000. Ninguna de las dos partes era capaz de derrotar a los
musulmanes".29
Así, el aporte de lbn Jaldún no se limita solamente a la Historia,
como fue reconocido por su obra AI-Muqaddimah, sino que
transciende las fronteras de la ciencia histórica para abarcar la
sociología y la ciencia política, además de la educación, la filosofía,
la psicología y la geopolítica para mencionar solamente algunas
disciplinas.

3. Los planteamientos económicos en lbn Jaldún
lmad Ad-dean Ahmad, en su conferencia "Islam and the medieval
progenitors of austrian economics", en el Durell lnstitute (otoño de
1995), presentó el pensamiento económico árabe y en particular

El primer punto de discusión de lbn Jaldún es sobre el
reconocimiento del valor del oro y de la plata como instrumentos
de mediación en los precios. Su segundo punto es la manera de
evaluar la fuerza de una civilización en relación a los precios. La
demanda de los productos, siendo estos una necesidad, siempre

3'
29
30

lbn Jaldún. AI-Muqaddimah, Op. cit. , p. 126.
Viguera Molins, Maria Jesús."El mundo islámico", en Fernando Vallespín (Ed.)
Historia de la teoría política, Madrid, Alianza Editorial, 1990, p. 362.

Cfr. lmad Ad-dean Ahmad en su conferencia "Islam and the medieval progenitors
of austrian economics", en el Durell lnstitute (otoño de 1995), tomado del
Internet.
32
ldem.

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tiende a ser alta. En una civilización fuerte, la oferta tiende también
a ser muy alta, lo que explica el bajo precio de los bienes, a pesar
de la fuerte demanda. Sin embargo, las catástrofes naturales
pueden alterar los precios alterando la oferta.
Para lbrahim Oweiss, si no podemos darle a lbn Jaldún el
titulo de "padre de la economía", reservado a Adam Smith, podemos
sin embargo reconocerle que plantó las semillas, más de 300 años
antes, de la economía clásica, tanto en la producción como en la
distribución o en el costo, y es el pionero de la economía del
consumo y de la utilidad, piedras angulares de la economía
moderna.
lbn Jaldún fue también marginalizado en el campo
económico, y fue solamente un Joseph A. Schumpeter33 quien lo
descubrió unos meses antes de su muerte. Por ejemplo, en el
campo del trabajo como determinante del valor de producción
(concepto central en Marx), lbn Jaldún plantea que el trabajo es la
fuente del valor. Concepto que tanto David Hume como Adam
Smith retomarán como parte medular de sus trabajos en economía.
lbn Jaldún divide las posesiones en dos categorías: el
ribh (ganancia general) y el kasb (posesión de un bien). El ribh se
logra cuando un trabajador adquiere un bien y lo revende a otros.
Aquí, el valor debe incluir el costo de la materia prima y de los
recursos naturales. El kasb es cuando un trabajador produce por
si mismo y en el cual no puede hablarse de ganancia. Sin embargo,
tanto el ribh como el kasb son valores realizados por el esfuerzo
humano y obtenidos a través del esfuerzo humano. El valor de los
objetos, aunque incluya otros inputs como la materia prima y los
recursos naturales, es solamente a través del trabajo humano que
se incrementa y que la riqueza se expande. El "esfuerzo extra" de
lbn Jaldún, conocido después como la productividad marginal, es,
según él, la base de la prosperidad de la naciones."
Por otra parte, lbn Jaldún introdujo la teoría del crecimiento
basado en la acumulación del capital a través del esfuerzo
humano.

33

34

Cfr. Schumpeter, Joseph A., History of Economic Analysis. 1954. Nueva York,
Oxford University Press, p. 136.
Cfr. Oweiss, lbrahim; tomado de ta Internet.

Así, lbn Jaldún dejó una obra importante en economía en
su análisis de la teoría de la acumulación del capital relacionado
con el auge y caída de los imperios. Sus percepciones de la
dinámica de la demanda, de la oferta, de los precios y de las
ganancias, su tratamiento de los temas sobre moneda y papel de
los gobiernos, su teoría de los impuestos y otros temas económicos
hacen de él también un precursor de la economía.

Conclusiones:

"lbn Jaldún es tal vez uno de los primeros en analizar la Historia
desde un punto de vista sociológico, y por eso su vida y su obra
han sido objeto de numerosos estudios y han dado lugar a diversas
interpretaciones. Sin embargo, el hecho de que hasta el momento
no se cuente con una edición verdaderamente critica de la
Muqaddimah y del Kitab a/-'ibar es suficiente para probar la
inconsecuencia de cuantos han multiplicado las disertaciones y
las teorizaciones con fines más personales (ensayos e incluso
tesis), o políticos (múltiples congresos y seminarios), que
verdaderamente científicos. Lo que equivale a decir que queda un
gran trabajo a realizar para que lbn Jaldún sea citado por la historia
para interpretar e incluso juzgar la historia del Maghreb y del Islam.
Con mucha razón los autores serios e investigadores lo consideran
«el padre de la sociología», «el fundador de la economía política»
y «un hombre sin época». 35
Por su parte, el profesor emérito del Departamento de Islam
de la Universidad Autónoma de Madrid, Miguel Cruz Hernáíldez
nos brinda esta síntesis del pensamiento de lbn Jaldún que «es
partidario de la vida ascética, un tanto forzada, de las tribus
nómadas, que debe ser aplicada a todas las clases sociales (... )
lbn Jaldún distingue, además, entre la sumisión a una autoridad
exterior y la obediencia a un ideal que se ha adoptado
espontáneamente, como es el religioso. La tiranía hace perder el
espíritu de "índependencia, pero el acatamiento de la ley divina
no; por eso los árabes que hicieron las grandes conquistas
pudieron aceptar la disciplina religiosa sin perder su espíritu de
independencia. Su unión les venia de adentro, del entusiasmo y

35

Cfr. Elía, Shamsuddín. La civilización del Islam. Pequeña enciclopedia de la
cultura, las artes, las ciencias, ef pensamiento y la fe de los pueblos
musulmanes, Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Islámica, s/f.

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sumisión a la ley religiosa, y no del temor a una autoridad. Pero
posteriormente este poder moderador de la religión fue reemplazado
por la fuerza de un partido determinado, lo que ocasionó la
debilitación y caída del califato, que fue reemplazado por la
monarquía. Con una gran agudeza lbn Jaldún observa que el
progreso, a pesar de ser deseable, trae consigo la corrupción y el
despotismo; y al tener que elegir entre la seNidumbre o la barbarie,
se encuentra ante un grave dilema, ya que la independencia y la
dignidad no son compatibles con la vida y el bienestar de las
ciudades. Para entender la postura de lbn Jaldún hay que tener en
cuenta su personalidad. A pesar de su cultura y vasta erudición,
lbn Jaldún no fue un hombre de estudio encerrado en su despacho,
sino un hombre de acción que durante gran parte de su vida intervino
en luchas y conspiraciones ... Era temerario y su carácter duro lo
conservó hasta su vejez; siendo qadí maliki en Egipto, más de
una vez fue destituido del cargo debido a este carácter inflexible.
Esta fuerte personalidad se refleja en su obra, sobre todo en la
objetividad con que enjuicia los hechos... que le llevará a decir que
'la experiencia es una linterna que ilumina el camino recorrido'
... La unidad histórica no la forman los individuos ni los Estados,
sino los grupos sociales homogéneos; los individuos concretos
'protagonistas' de la historia no son conductores individuales de la
masa, sino un 'producto' engendrado por dichos grupos".36
No es la herencia, sino el medio social -dice lbn Jaldún
antes que Marx-, quien condiciona al individuo y los grupos
sociales.
Así, podemos encontrar planteamientos, conceptos e ideas
de lbn Jaldún tanto en los economistas clásicos de los siglos XVII
y XVIII, como en las obras de Marx o de los historiadores franceses
del siglo XX. lbn Jaldún queda definitivamente como la gran figura
del pensamiento mundial. Aunque "Gumplowicz llamó la atención
del mundo sobre él, y Franz Oppenheimer le trató con gran respeto
(y que) algunos han visto en lbn Jaldún al primer sociólogo
auténtico", 37 queda por restituirlo en su justo lugar en el pensamiento
mundial. lbn Jaldún no fue un pensador árabe, sino universal, por
el alcance de sus aportaciones.

36

Cruz Hernández. Miguel. 1996. Historia del pensamiento en el mundo islámico
(Vol. 3: Del pensamiento de lbn Jaldún a nuestros días), Madrid, Alianza
Editorial, pp. 663-702).
37
Martindale, Don. Op. cit., p.152.

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contemporáneos, México, Edit. Trillas.

Francisco Sucio Palomino

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L 11 DE SEPTIEMBRE me encontraba en Europa y fue en
ese medio donde viví el pavor, la angustia y el dolor
compartidos por todo el mundo civilizado, causados por
los acontecimientos de Nueva York. Según me contaron amigos,
aquí en México se pensó que se trataba de un ataque contra los
Estados Unidos. En Europa, de inmediato se pensó otra cosa.
Uno de los diarios más serios de Francia, Le Monde, anunciaba
así, en grandes titulares, su información sobre los atentados: El
Islam declara la guerra al Occidente. En los días que siguieron, el
sentido europeo de la moderación, la elegancia y la diplomacia
rectificó la formulación de los extremistas islamistas y del fanatismo
fundamentalista. En los periódicos que leí, hojeé o abrí, siempre
se encontraban artículos que insistían sobre la diferencia, para
evitar el burdo error de responsabilizar de la locura de unos cuantos
fanáticos a la religión, muy respetable, de más de mil millones de
seres humanos. Así, el discurso público limó rápido asperezas;
pero, en lo privado, persistía la convicción unánime de que los
terroristas eran sólo los epígonos por quienes se manifestaba el
estado de animosidad, de franca belicosidad de una civilización,
la islámica, contra otra civilización, la nuestra.
* Conferencia

dictada en el lnstlluto Plancarte, el 24 de enero de 2002.

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Universidad Autónoma de Nuevo león /19

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A la sombra de los siniestros atentados del 11 de
septiembre, la pregunta más pertinente a propósito del Islam seria
ésta, traspuesta del titulo de la famosa obra de teatro qu_e _alude a
Virginia Woolf: ¿Quién teme al Islam? Pregunta que, conv1rt1endose
en tema de reflexión, se formularia así: ¿Qué razones serias puede
tener el Occidente de temer al Islam?
En la perspectiva histórica, la pregunta cobra evidentemente sentido, porque las relaciones entre estas dos civilizaciones
han entretejido una larga historia de guerras, de conquistas y de
reconquistas. Todo el mundo conoce esta historia, por lo menos
en sus grandes trazos. Empezó con el regreso de Mahoma
(Muhammad), en el año 630, a su ciudad natal, La Meca, p_am
someterla. Lo obtuvo, y con su primer triunfo se apodera del espintu
islámico la voluntad de conquista y se inicia la expansión del Islam.
En esa epoca, el ex Imperio Romano era casi exclusivamente
cristiano. El Mazdeísmo subsistía en raras regiones del Medio
Oriente: se lo encontraba sobre todo en Persia. Las intenciones
hegemónicas de la joven civilización la llevaron a ver en el
Cristianismo su rival y en la cristiandad su principal enemigo. Y en
sólo un siglo de luchas llegó a avasallar las provincias romanas de
Palestina , Egipto y África del Norte, y su fulgurante avance en
Europa, habiendo rápidamente conquistado la península ibérica,
hacia temer que un siglo más podría haber bastado para someterla
enteramente , de no haber sido por la derrota que le inflingió Charles
Martel en Poitiers. Hasta el siglo XVIII, se dio una osci lación
pendular de la supremacía entre el Islam y el Occidente. El hecho
histórico decisivo consistió en un movimiento de expansión europea
conocido como imperialismo occidental , que se afirmó con la
colonización por parte de Europa de varios países, en 1798, como
el verdadero parteaguas de la historia de las relaciones islámicooccidentales .
La presencia francesa en este país tuvo como consecuencia importante que la población local abriera los ojos a la realidad
de un Occidente no sólo mucho más poderoso militarmente, sino
superior en las ciencias, las técnicas , las artes , las prácticas
políticas, el comercio, la industria, etc. Hay que decir que Napoleón
había desembarcado con toda la panoplia del personal necesario
para crear un Estado, una administración , casi un sistema de
producción: trajo juristas, científicos, ingenieros, artistas, burócratas , poetas, etc. La comprobación de un progreso tan deslumbrante
hizo tomar conciencia del rezago de la civilización islám ica. El

propio Sultán Mohammad Ali, maravillado, pensó que no debía
existir camino más corto para avanzar e igualar al tradicional
enemigo, al Occidente , más que imitándolo. Se dio a la obra: trajo
médicos franceses para abrir una facultad de medicina donde se
enseñara la medicina occidental; importó técnicas europeas para
la agricultura y la industria; solicitó a un grupo de Sansimonistas
para que realizaran experiencias de la célebre organización utópica
con familias egipcias; y hasta contrató a un general de Napoleón
para dirigir su ejército. Tanta voluntad de progreso no podía fallar;
y, de hecho, en muy poco tiempo, Egipto cambió de aspecto y se
pertilaba ya como un país y un Estado modernos. Pero a Europa
no le convenía que existiera en esa región del Cercano Oriente
una potencia que algún día pudiera hacerle problemática su
frecuentación de la ruta hacia el Lejano Oriente, particularmente la
India. Inglaterra, principal interesada, decidió arremeter contra los
proyectos bonapartistas y de paso cortarle las alas al emprendedor
Sultán.
Si la voluntad de progreso fuera parte del alma islámica,
Egipto (y tras él todo el Islam) hubiera rehecho sus fuerzas después
de los ataques británicos , para aclimatar al contexto islámico las
novedades europeas que tanto admiraba. Pero el episodio de un
progreso abortado, fue un revelador de la diferencia entre la esencia
progresista de la civilización occidental y la esencia conservadora
de la civilización islámica. Veamos en qué consisten, una y otra ,
estas dos estructuras de civilización.
La estructura conservadora procede de una voluntad de
no alejarse de la forma original que tenia la sociedad cuando fue
creada. En cualquier momento de su existencia, la vida social ha
de organizarse con las mismas reglas, inspiradas de las verdades
fundadoras de esa sociedad. El tiempo es concebido como circular.
Ha de darse un eterno retorno, una constante repetición de lo mismo,
año por año, ciclo por ciclo. Por el contrario, la estructura progresista
procede de una verdadera pasión por el cambio. En las sociedades
progresistas la forma original de la organización social es
considerada como un punto de partida desde el cual hay que
avanzar: la vista queda vuelta hacia el futuro apoyándose en una
concepción lineal del tiempo. La consigna es "evolucionar", no
quedarse estancado . Lo importante es hacer prosperar sus
virtualidades, aprovechar las oportunidades que trae consigo cada
día para desarrollarse, tanto el individuo como la sociedad. Esta
distinción es manejada por los antropólogos y los etnólogos para

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Universidad Autónoma de Nuevo león /31

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identificar a las sociedades tradicionales, de esencia conservadora,
y diferenciarlas de las sociedades llamadas históricas, de esencia
progresista.
Tasado por esta comparación definitoria, no cabe duda
que el Occidente en una civilización progresista, una civilización
histórica. En los años que corren, no hace falta añadir comparación
a la evidencia, los caminos se suceden en Occidente a un ritmo
insoportable; y lo más característico es que, mientras más hay,
más queremos. Y evaluada por esa misma definición, la civilización
islámica es manifiestamenle conservadora.
Importa particularmente tratar de comprender esta vena
conservadora del Islam. Puesto que ahí se detecta la diferencia
específica con el Occidente, entendiendo sus raíces quizá
logremos estimar lo fundado o lo infundado de nuestros temores; y
tal vez nos convenceremos de que hay menos motivos de temer
sus agresiones futuras que razones de esperar que, juntos, ellos
con nosotros, podamos construir una paz durable.
La raíz del conservatismo islámico se encuentra en el carácter
totalitario del Corán. El hecho de que este texto sagrado deba ser
considerado como la revelación de toda la verdad, no solamente
a) califica de absoluto e inamovible el contenido de cada uno
de los seis mil versículos que lo componen, sino que además
b) excluye la posibilidad de nuevas verdades.

revelación que Dios le hizo, y que Su voluntad no supo
cubrir el área de completa necesidades e intereses humanos.
Recordemos de paso esta anécdota: se cuenta que fue el califa
Ornar 1, conquistador de Egipto, quien mandó quemar la Biblioteca
de Alejandría, apoyándose en este argumento: «O estos libros
dicen lo mismo que dice el Corán o dicen lo contrario; si dicen lo
contrario, hay que destruirlos; y si dicen lo mismo, salen sobrando;
luego, de todas maneras hay que destruirlos.» Al argumento con
estructura de dilema, desde entonces se le llama ''Argumentum
cornutum", por tener dos cuernos y poder matar con uno y con
otro.
Con esta convicción de una "Revelación exhaustiva", el Islam
nació como una religión del compromiso total: la fe que inauguraba
el Profeta no podía ser auténtica si no se practicaba como sumisión
entera a la voluntad de Dios bajo la forma de un respeto incondicional
de las prescripciones del Corán -"Islam" quiere decir eso precisamente: sumisión a la voluntad de Dios-. Tal religión, al imponerse
como umca ley para regir la vida en su totalidad (tanto en lo espiritual
como en ·lo material) no podría quedarse siendo pura religión. Al
extender su imperio sobre todos los sectores de la vida, sobre
todas las prácticas y actividades de la existencia cotidiana tuvo
que co_nvertirse en una civilización: una civilización integr~dora,
es decir, que no admite fuentes de sentido, de significado y de
valor fuera de la religión, al margen de la religión, independientes
de la religión.

a)

Como el Corán es, estrictamente hablando, el dictado que
tomó el Profeta de la palabra de Dios formulada por el
Arcángel Gabriel, absolutamente todo lo ahí expresado
debe ser tomado en serio y tal como está escrito. Si Dios
hubiera deseado decir algo más, lo hubiera añadido, si
hubiera querido decir algo diferente, hubiera hecho
formulaciones distintas. La obligación del que quiere ser
fiel a Dios (Musulmán significa justamente "fiel a Dios")
es tomar el Corán por única ley y dirigir su vida en
conformidad con todo lo que ahí está prescrito.

El carácter exhaustivo de la Revelación suscitó principalmente
una rel1g1os1dad fervorosa y una fe entusiasta. Uno: estar convencidos de que existe un instructivo para desenvolverse en la vida,
para resolver todos los problemas que se presentan, para tomar
todas las decisiones adecuadas. Dos: estar convencidos que ese
1nstruct1vo fue redactado por Dios. Y tres: entender que lo único
que el hombre tiene que hacer es leer el instructivo y seguirlo al
pre de la letra ... Aquella doble convicción y este movimiento de
buen entendimiento configuran la fórmula de una fe que no puede
menos que ser exaltante y motivante.

b)

Por otra parte, buscar nuevas verdades, nuevos conocimientos no sólo es presuntuoso sino francamente impío,
pues ello supondría que el ser humano espera de su
esfuerzo intelectual más de lo que fue capaz la revelación

Sin embargo, ya en vida del Profeta, se detectaron insuficiencias en el texto coránico. Por una parte, se hizo urgente interpretar la palabra de la Revelación y se sintió la necesidad de disponer
d_e otras palabras y de ejemplos que dieran la pauta para enfrentar
s1tuac1ones imprevistas en el libro sagrado. Fue así como al Corán

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se le dio el complemento de la Sunna, colección de dichos y hechos
del Profeta y de sus Compañeros, florilegio en el cual siempre se
podrá encontrar el suplemento de inspiración necesario para
acceder a la verdad coránica y, en cierta forma, completarla.
Por otra parte, la extraordinaria vitalidad que desplegaba la
joven civilización, tanto en la organización y desarrollo de las
sociedades árabes en donde se implantó de inmediato, como en
las naciones que conquistaba con tanta facilidad, multiplicó las
situaciones nuevas, imprevistas en el libro sagrado. Para hacerles
frente se hacia urgente poder buscar conocimientos y verdades
fuera del Corán, conocimientos y verdades que requerían
investigación, estudio, reflexión libre y no controlada por la religión.
La presión para liberar a la razón de su sometimiento a la fe cond_uJo
a decretar una pausa durante la cual seria tolerado el uso del 1u1c10
y arbitrio personales para resolver preguntas a las que los libros
sagrados no daban respuestas. Este perio~o del idjtijtid (tal. es su
nombre) duró cerca de ciento cincuenta anos y dio maravillosos
resultados: casi todas las grandes creaciones de la cultura islámica
brotaron en esa época, o por lo menos ahí se gestaron. Luego, se
cerró la puerta del idjtijtid (según la expresión consagrada)
replegando las fuerzas creadoras del Islam, que desde entonces
sólo han tenido tímidas manifestaciones, como le pasa al genio
humano reprimido o voluntariamente sometido.
En nuestra época, se habla de abrir de nuevo la puerta del
idjtijtid, pero se teme que esa liberación de la razón no se realice
en menoscabo de la fe. El verdadero problema que se planteó
desde un principio en el Islam sigue vigente: si la Revelación es la
única fuente de verdad y de conocimiento, el pensamiento libre
(sin lazos con la fe, sin ataduras ni controles de ninguna especie)
no puede sino ser peligroso. En efecto, la razón que se ejerce
libremente no obedece a otras leyes que a la suya, no se guía sino
por la lógica.
El problema de la coexistencia de la verdad revelada con
la verdad racional (verdad humana, que tiene por fundamento las
razones que la sostienen) fue percibido desde un principio como el
problema de dos soberanías que se excluyen. El Islam lo resolvió
radicalmente optando por la hegemonía de la fe, a la cual por
consiguiente la razón misma debe sometérsele. Los grandes
pensadores árabes, auténticos filósofos, como Averroes y Avicena,
no tuvieron aceptación in situ sino porque su obra fue entendida

como un discurso apologético de la fe. Pero la realidad es que, por
sus asomos racionalistas, su importante pensamiento no prosperó
ni dio fruto sino una vez trasplantado en Occidente. Pero no son
únicamente las ideas concebidas en un proceso de pensamiento
libre lo que el Islam desecha, sino el uso mismo de las técnicas
de racionalidad. Así, el método retórico llamado Ktilam fue
prohibido por emplear la estructura silogística, aunque su objetivo
exclusivo era servir a predicar con más eficacia las ideas coránicas.
Por más que estaba al servicio de la fe y de la religión, el Motakallim,
que no era más que un orador religioso, empezó siendo sospechoso,
se le acusó de veleidades racionalistas y se terminó decretando el
Ktilam mismo una práctica sediciosa condenable.
Desde luego que ha sido imposible amordazar totalmente al
pensamiento y mantener encadenadas a las consignas del Corán
todas las facultades humanas, que no pueden desarrollarse sino
en un ambiente de libertad.
La historia del Islam ha registrado innumerables tentativas de
liberación de la razón y de liberalización de las costumbres, muchas
de las cuales tuvieron éxito. Hasta podríamos decir que, entre su
cara actual y el aspecto que tuvo originalmente y en épocas
anteriores a la nuestra, hay una discrepancia suficientemente
subrayada para desmentir que sea una civilización inmovilista,
conservadora. Pero, asomándonos a su estructura esencial,
habremos de convenir que su fideísmo es monolítico, como lo fue
al inicio, y que prevalece la tendencia a tener el Corán por sola
referencia normativa de la existencia del individuo y de la
coexistencia social; como vuelve la tendencia a entronizar la Chari'ti
("El camino recto": la legislación de la vida islámica, contenida en
el Corán y en la Sunna) como único código de derecho.
Mientras que en la mentalidad islámica, tanto en épocas
remotas como en la actual, rige el principio según el cual algo es
verdadero porque está escrito en el Corán, en la mentalidad
occidental impera cada vez con mayor fuerza el principio que exige
pruebas de razón a lo que pretenda ser verdadero. El racionalismo
se impone como rasgo indentitario del Occidente frente al fideísmo
islámico.
La explicación de este carácter distintivo del alma
occidental se encuentra en el hecho de que la esencia del Occidente
es el resultado de tres herencias: la griega, la romana y la cristiana.

�34 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /35

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5
Grecia nos heredó la filosofía, que se desarrolló como instinto de
racionalidad, el cual culminó con la creación de la ciencia y su
complemento necesario, la técnica. Roma nos dejó en herencia el
sentido del derecho y la comprensión de la ley como fundamento
de paz entre los hombres, lo cual culminó en la exigencia del
Estado de derecho y la creación de la democracia. Y el Cristianismo
nos ha dado a explotar sin cesar como legado el orgullo inigualable
de ser hijos de Dios, con el mandato de amarnos unos a otros y
con su promesa de hacerse Él mismo presente como el lazo del
amor.
Estos tres ingredientes de la civilización occidental son fuerzas
espirituales con mucho carácter que no siempre han congeniado:
se han opuesto, han luchado entre sí, se han reconciliado y al fin
se han sintetizado. La historia de sus relaciones en cada sociedad
occidental tendría el mismo interés que puede tener para un
individuo el análisis de su programa genético. Aquí, sólo me
permitiré aludir al amplio espectro de las relaciones que la fe ha
tenido con la razón: las ha habido de indiferencia, como lo expresa
el famoso Credc quia absurdum atribuido a Quintiliano; las hubo
de desprecio, como atestigua el famoso Cállate razón imbécil de
Pascal; pero también las ha habido de complicidad, como lo
muestra la prueba ontológica de la existencia de Dios, con la que
San Anselmo pretendía infundir racionalidad a la fe.
Pero lo que importa subrayar, para completar la alusión,
es que el Cristianismo casi siempre reconoció a la razón una
legitimidad para ejercerse como medio y fuente de conocimiento
diferente del de la Revelación. No podemos negar que hubo intentos
de dominio hegemónico por parte del poder religioso. Pero desde
la época de Descartes, nunca más se vetaron las verdades de
razón en nombre de tal o cual verdad de fe; hasta se prefirió suponer
la posible existencia de dos verdades, una de razón y una de fe,
en los casos en que una conclusión racional pareciera oponerse a
un dogma de fe. En fin, la fe no solamente aceptó respetar el
espacio de la estricta racionalidad, donde florecen las verdades
lógicas y metafísicas resguardadas por los principios filosóficos
de identidad y de no contradicción, sino que detectó las ventajas
de un tal respeto: cuidándose de no contener nada que contradiga
una verdad de razón rigurosamente establecida, la verdad de fe
gana necesariamente en credibilidad. Como de todas formas y por
definición, nada de lo que concierne a Dios, ni la esencia divina en
cada una de sus cualidades, ni su creación, ni sus relaciones con

el hombre, como nada de ello, repito, puede tener por fundamento
lo absurdo al estar de algún modo comprometido con lo absurdo,
sino al contrario debe eminentemente tener por fundamento la
razón, cualquier elemento de la fe que fuera probadamente contrario
a la razón debe ser tenido por pura falsedad. Por otro lado,
generalmente el conocimiento profano ha preferido desarrollarse
aparte de los misterios de la fe, respetando (cuando no es
belicosamente ateo) la verdad que no le es enteramente accesible.
La distinción entre "lo que es contrario a la razón" y "lo que está por
encima de la razón" es perfectamente apaciguadora. Cuidarse de
no caer en contradicciones con la razón es proveerse de un
parapeto que protege al discurso de fe contra deslices graves. Y
aceptar que puede haber verdades que están por encima de las
fuerzas del entendimiento humano es saber reconocer con
sabiduría los límites jurisdiccionales de la razón. La plena aceptación
de esta distinción marca algo así como la mayoría de edad en las
relaciones de convivencia entre la fe y la razón.
La convivencia de la religión cristiana, el derecho positivo y la
razón ha producido los frutos envidiables de lo que se ha dado en
llamar "modernidad", que es la cara con la cual se identifica actualmente al Occidente. Del caleidoscopio de creaciones artísticas de
inspiración desenfrenada a la carta de derechos y libertades, del
modo capitalista de producción al sistema de mercado libre, del
Estado de derecho a las prácticas de democracia plural, de la
fecundidad aparentemente inagotable de las ciencias y de la
tecnología a la defensa de los derechos humanos: todo ese arsenal
con el que soñó el Siglo de las Luces para combatir las tinieblas,
la desventura y las pasiones, todos esos pilares del progreso que
empezaron a calar sus cimientos en siglos pasados, ahora ya son
nuestros. Y aunque todavía acuse mil defectos y nos cause mil
problemas, el progreso alcanzado ya tiene visos de humanismo y,
ya, en él podemos fundamentar una nueva dignidad.
Es evidente que los países occidentales no tienen todos
el mismo grado de progreso. Pero el hecho es que a los que estamos
atrasados nos mueve el afán de nivelarnos con los más adelantados. Lo decisivo es que vemos en el primer mundo el modelo a
imitar, que tomamos su éxito como un señalamiento claro de nuestra
propia meta, que sentimos que hacia allá nos lleva naturalmente
la dirección de nuestra historia y que llegar a ésta constituirá
nuestra anhelada realización. Por el contrario, para el chino, el

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japonés, en cierta medida hasta para el ruso después de su
experiencia comunista, pero sobre todo para el musulmán (sea de
donde sea), modernizarse es un grave problema de conciencia,
precisamente de conciencia identitaria: sienten que ello no es
posible sin sacrificar una parte de su alma; lo viven como una
crisis cultural mayor, de algún modo como una traición a su destino.

su carácter trascendental y su sentido escatológico
propios, no podemos menos que ver en esta religión una
buena base de promesas humanistas.
2.

Por más que, todavía ahora, el Islam muestre un perfil
conservador, existe un gran número de movimientos
revolucionarios que permiten esperar reformas importantes.
Los ideales de democracia ya tienen eco en muchos países
islámicos, como en Túnez, Turquía, Marruecos y varios
otros. Muchos pensadores islámicos promueven la idea
que, sin copiar la organización política occidental, se
pueden fundar principios democráticos en la Choura
(consulta popular), el precepto coránico que impone a los
gobernantes el deber de tomar en cuenta los deseos de la
población. En muchas grandes ciudades florecen grupos
que se autodenominan "de modernización", los cuales se
dan a la tarea de leer el Corán en la perspectiva de una
verdadera necesidad de progresar: "el texto no adquiere
todo su sentido sino situado en un contexto", afirman; y el
contexto actual exige nuevas interpretaciones. En muchas
partes, como por ejemplo en Irán y Argelia, surgen
formaciones feministas que reclaman una lectura no
machista" del Corán, una lectura que sepa reconocerles
su derechos. Por ejemplo, preguntan: ¿En qué parte del
libro sagrado está escrito que la mujer debe velarse el
rostro, que no debe ejercer un trabajo, que no puede
conducir un automóvil? En fin, quizá lo más importante:
aunque el elemento religioso sigue ejerciendo su pertinaz
ascendiente sobre lo político, en muchos países islámicos
existe ya cierta separación entre el Estado y la Iglesia
que augura corrientes de una salubre laicización.

3.

La estructura tradicionalista no es una armazón de bronce
que encierre fatalmente el destino de la sociedad que un
día la escogió impidiéndole, por siempre , cambiar de
opción. Se conocen sociedades tradicionales que dejaron
de serlo y se convirtieron en sociedades históricas,
progresistas: es el caso de muchas comunidades
indígenas, en nuestro continente y en México mismo, que
se asimilaron completamente a la cultura ambiente. Las
formas de organización basadas en la tradición podían
perpetuarse en épocas pasadas; pero en la nuestra, esto

El musulmán se siente duramente herido por el movimiento
de modernización (vale decir, de occidentalización), que ha llegado
a ser en estos años una tendencia planetaria. Súmese a esto: las
oleadas de colonización de varios países islámicos por parte de
Europa en los siglos dieciocho y diecinueve (que ya comenté); la
comprobación de su retraso generalizado (que también ya cité); el
sentimiento de que los occidentales desprecian su cultura; las
acciones bélicas contra países árabes, como la que emprendió
Estados Unidos contra lrak, que siempre ponen en evidencia la
inferioridad de sus recursos; la convicción de un tratamiento injusto,
sobre todo por parte de los Estados Unidos, de la nación palestina
en su interminable enfrentamiento contra Israel. El cuadro resultante,
analizando con un ojo clínico, no auguraría nada menos que brotes
graves de resentimiento, listos para explotar en acciones violentas
como las recientes, de triste renombre.
Replanteada en el contexto de esta reflexión, la cuestión de la
peligrosidad del Islam para el Occidente pareciera tener que
resolverse por la afirmativa. Sin embargo, colocándome en una
perspectiva más amplia, y sin tener que forzar la lógica, concluiré
en sentido opuesto. Hay por lo menos estas cinco buenas razones
de esperar tiempos de concordia para construir juntos una paz que
sea condición para el desarrollo, allá y acá, de un humanismo
ecuménico:
1.

El motor de la civilización Islámica, su religión, es de un
valor intrínseco innegable. Más allá de todo juicio que se
quiera hacer sobre la autenticidad de la revelación que la
fundó, el Corán puede ser visto como una revisión de las
Sagradas Escrituras, el Nuevo y el Antiguo Testamento.
Mahoma tuvo como primera intención injertar su religión
en el tronco común de las tradición dogmática judeocris- .
liana. El dinamismo de espiritualidad en las tres religiones
del Libro tiene la misma fuente, la misma inspiración, la
misma finalidad, el amor: relaciones piadosas con Dios y
de caridad y misericordia con el prójimo. Dejando de lado

�38 /facultad de filos olía! letras

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Univmidad Autónoma de Nuevo león / 39

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empieza a ser dificil: necesitarían disponer de recursos
inmensos para vivir en autarquía y, sobre todo, confinarse
en un aislamiento total que las proteja contra el canto de
siren,i del progreso.

4.

5.

El Cristianismo mismo es una prueba viva de la capacidad
de adaptación de una religión. Podría escribirse toda su
historia como una larguísimo relato de sus reacciones ante
los desafíos de adaptación a cada época. Algunas veces
se adelantó a los cambios, pero muy seguido, por prudencia, retardó el momento de aceptarlos e integrarlos.
Simplemente, ya en pleno modernismo, se sintió
interpelada por la invasión del espíritu científico, que
parecía desafiar las enseñanzas de las Escrituras; por las
ideas del laicismo republicano, que parecían limitar el
espacio de su misión magisterial; por las urgencias de
democratización, que parecían excluir su participación en
la dirección de la cosa pública; por la emancipación de la
mujer, que parecía atentar contra la concepción tradicional
de las buenas costumbres. Ante todos estos retos, al
principio la Iglesia detectó peligros para su integridad.
Luego, respondió, cedió, explicó, orientó, se acomodó y,
poco o mucho, cambió. Y cada vez, la forma cómo evolucionó, juzgada a distancia histórica, no puede evaluarse
sino positivamente. Se vuelve evidente que, si una religión
modela una sociedad y deja huellas importantes en cada
época, la sociedad modela a su religión y le imprime la
impronta de su originalidad al correr de los años.
Finalmente, se puede hacer este cálculo frío. La mezcla
explosiva, realmente peligrosa, es la combinación del
fanatismo religioso y el resentimiento contra el Occidente,
del que ya hablé. La apertura a la razón, a la ciencia, a la
libertad de pensamiento, al libre albedrío, que no puede
sino ir en aumento, dará lógicamente este doble resultado:
por una parte, el espíritu critico aparecerá y disminuirá la
fe ciega, puramente pasional, y el fanatismo se limitará
en consecuencia, como en todas las religiones, a casos
enfermizos, excepcionales. Nadie que no esté enajenado
creerá seriamente que puede ganarse el cielo asesinando
inocentes, o que Dios manda matar para extender su reino

de amor y justicia sobre la tierra. Por otra parte, con los
reflejos de racionalidad y libertad que propiciará dicha
apertura, se acelerarán los cambios que llevan a la
modernización, pudiéndose ésta efectuar entonces según
modelos autóctonos que sabrá inspirar la especificidad
del genio islámico una vez liberado. Si el fanatismo es un
precipitado de la fe amputada del pensamiento, y el
subdesarrollo una consecuencia de la razón encadenada
a la fe, la liberación del pensamiento disminuirá el número
de fanáticos y la coexistencia de la fe con la razón prohijará
el desarrollo.
Apoyando esta premisa, podré concluir así mi propio argumentum
cornutum: si la historia me da la razón y el Islam se desarrolla, no
hay nada que temer de él, pues los elementos de la mezcla
explosiva habrán desaparecido en esa distinta situación; si la
historia me desmintiera y el Islam no se desarrollara, tampoco
habrá que temer nada, pues en ese caso no dispondría de fuerzas
suficientes para sostener un verdadero "choque de civilización"
con el Occidente.

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 41

4~ / fmltad de filosolia yletras

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Notas sobre un poema
de Villaurrutia

Arturo Cantú
Cementerio en la nieve

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NADA PUEDE COMPARARSE

un cementerio en la nieve.

¿Qué nombre dar a la blancura sobre lo blanco?

5

1O

El cielo ha dejado caer insensibles piedras de nieve
sobre las tumbas,
y ya no queda sino la nieve sobre la nieve
como la mano sobre sí misma eternamente posada.

Los pájaros prefieren atravesar el cielo,
herir los invisibles corredores del aire
para dejar sola la nieve,
que es como dejarla intacta,
que es como dejarla nieve.
Porque no basta decir que un cementerio en la nieve
es como un sueño sin sueños
ni como unos ojos en blanco.
Si algo tiene de un cuerpo insensible y dorm ido,
de la caída de un silencio sobre otro

�41 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 43
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15

y de la blanca persistencia del olvido,
iª nada puede compararse un cementerio en la nieve'

20

Porque la nieve es sobre todo silenciosa,
más silenciosa aún sobre las losas exangües:
labios que ya no pueden decir una palabra.

El poema está formado por un largo planteamiento (1/18), que_se
inicia y termina con el mismo verso, y por una breve conclusron
(19/21); en el planteamiento hay cuatro estrofas, Y una en la
conclusión. El primer verso introduce, aparentemente, el asunto
del poema:
A nada puede compararse un cementerio en la nieve.
Se plantea el reto de hacer comparaciones, de poetizar,
a partir de la dificultad del tema. Y así lo confirma el segundo
verso: ¿ Qué nombre dar a la blancura sobre lo bla_nco? Pero a lo
largo del poema que sólo tiene 21 versos, Villaurruba va a hilvanar
por lo menos diez comparaciones. Aun as,, despues de leerlo no
es difícil pensar: "tiene razón el poeta: a nada puede compararse
un cementerio en la nieve" o "este es un poema que trata de la
imposibilidad de hacer comparaciones sobre ciertos temas". E_ste
primer efecto se consigue escondiendo un poco las diez
comparaciones sucesivas, ya sea mediante el ritmo terso _Y el
tono sosegado de sus líneas, que parecen caer tan s1lenc_1osa
y suavemente como la nieve del poema, o a traves de la d1spos1c1on
de las estrofas, de su contenido y de su diseño interno. De las
cuatro primeras la segunda, que trata de lo que sucede en los
cementerios cubiertos por la nieve, es como un interludio entre
los primeros seis versos del planteamiento y los siete restantes.
Esta segunda estrofa es casi igual en tamaño a la primera Y
mayor a las dos siguientes, que son de tres y de cuatro versos
cada una. Por su colocación y tamaño de la idea de que una parte
importante del poema no se dedica a desarrollar compa_raciones,
y ofrece un descanso visual y temático que parece distraer al
lector -sin distraerlo realmente- del verdadero fin del poema. De
esta forma, en el planteamiento, sólo tres de las cuatro estrofas
responden al reto de hablar poéticamente de un "cementerio en la
nieve", y aún estas tres lo hacen de soslayo, como si estuvieran
hablando de otra cosa. La primera, en los cinco versos que siguen
al inicial, desliza cuatro comparaciones bajo el pretexto de estar
describiendo cómo son los cementerios nevados y cuán difícil es

decir nada sobre ellos; la tercera, después del intermedio de la
segunda señalado antes, introduce en tres versos dos símiles,
pero advirtiendo de entrada que en realidad no sería suficiente
decir tal o cual cosa sobre estos cementerios, y la cuarta y última
del planteamiento, en tres versos, si se descuenta la exclamación
del 18, plantea tres semejanzas, si bien bajo la advertencia inicial
(15) de que es muy poco lo que los cementerios bajo la nieve
tienen de esto, de aquello y de lo otro. Pero en realidad, si
descontamos el verso repetido al inicio y al fin del planteamiento
(1 y 18), y los cinco de la estrofa segunda destinados en parte a
romper la sucesión de símiles, en los once versos restantes el
poeta está haciendo nueve comparaciones. Y todavía más, si
pensamos como un solo verso el 3 y el 4, así como el 12 y el 13,
donde la ruptura en dos parece obedecer, más que al ritmo o al
sentido, a la sola desproporción del verso en relación a los límites
de la caja tipográfica convencional, tendríamos nueve
comparaciones en nueve versos. Frente a esta economía de medios
la estrofa de la conclusión (19/21) se desarrolla con una lentitud
deliberada para equilibrar el peso, o la rapidez, de los 18 versos del
planteamiento, y presenta sólo una comparación, la décima, en
sus tres ve'rsos.
Los dos primeros versos del poema, otra vez, son los
siguientes:
A nada puede compararse un cementerio en la nieve.
¿Qué nombre dar a la blancura sobre lo blanco?

No hay nombre para aquello que no ofrece diferencias, esto es, no
hay símil, comparación o metáfora que pueda aplicarse a lo igual a
sí mismo. Si el poema lleva por iítulo Cementerio en la nieve parece
anunciar que este es su asunto, pero los dos primeros versos dicen,
al contrario, que no es posible hablar de un "cementerio en la nieve".
Aunque también, embozado en su interrogación, el segundo verso
ya está diciendo algo de lo que señala que es imposible decir, está
diciendo un "cementerio en la nieve es como la blancura sobre lo
blanco". Desde luego, un cementerio en la nieve podría ser muchísimas otras cosas, las estatuas ateridas de frío, los troncos negros
de los pinos entrevistos por los huecos de sus ramas nevadas, los
senderos hollados o inhollados, y así, pero el poema centra de
entrada la naturaleza del "cementerio en la nieve" en las lápidas
blancas cubiertas por la nieve blanca. Nos obliga a considerar sólo
lápidas blancas (cuando las puede haber también negras o grises)

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 45

44 /facultad de filosolia vletras

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y a pensarlas cubiertas por la nieve (o a imaginarlas siempre blancas
debajo de la nieve blanca que no permite ver su color) como lo
blanco sobre lo blanco, para realzar la dificultad de establecer
comparaciones y de nombrar, decir algo, desde este punto. de vista.
Pero aun limitados a esta perspectiva, siempre puede decirse algo,
0 decirse otros algos, puesto que ya se dijo que se trataba de lo
blanco sobre lo blanco. Los dos enunciados inmediatos (3/4 Y 5)
muestran para empezar lo que puede decirse planteadas as1 las
cosas:
El cielo ha dejado caer insensibles piedras de nieve
sobre /as tumbas,
y ya no queda sino la nieve sobre la nieve

Primero la nieve ha descendido del cielo insensiblemente,
sin dejarse sentir, bajo la forma de inesperadas "piedras de nieve",
los copo,, sobre las piedras de las tumbas Los duros cristales de
agua de los copos son las insensibles pi.edras de nieve. Un
cementerio en la nieve es entonces como piedras sobre piedras,
porque la nieve se ha vuelto igual que las lápidas. Pem luego, en el
siguiente verso, ya no queda sino la nieve sobrn la nieve,. porque
las piedras de las lápidas se han convertido .en nieve. Ta.n igual es
lo blanco a lo blanco que la nieve se convierte en lapidas Y las
lápidas se convierten en nieve. Tal es la impresión que dan los
cementerios en la nieve. O, avanzando en las comparaciones, en
esta misma estrofa pero ya fuera del ámbito de lo material, un
cementerio así es
como fa mano sobre sí misma eternamente posada.
La piedra sobre la piedra o la nieve sobre la nieve se
transforman ahora en la mano sobre la mano. No "una mano
sobre otra mano", como podría entenderse en un primer momento,
porque las manos del cuerpo tienen izquierda y derecha Y es
imposible sobreponerlas con las palmas hacia abajo y hacerlas
coincidir. En el poema se habla de la misma mano posada sobre s1
misma, imposiblemente repetida, que entonces sí se correspondería consigo misma como se corresponden las lápidas de
piedra con las lápidas de nieve. Es lo igual sobre lo igual, lo blanco
sobre lo blanco; es la mano inmaterial, fantasmal como conviene
a un cementerio, posada sobre sí misma, como una lápida
descansando sobre sí misma. Y descansando eternamente,
porque los muertos no van a volver nunca, por toda la eternidad, a
la vida. La nueva comparación, apenas en el sexto verso del poema,

da un vuelco a la alegría inocente de los versos anteriores que
jugaban a convertir la nieve en piedras y las piedras en nieve.
Cuando se habla de los cementerios, aun de los cementerios en la
nieve, se está hablando de algo grave: un cementerio en la nieve
es como la aparición de una mano posada sobre sí misma por
toda la eternidad.
Vienen a continuación los cinco versos de la segunda
estrofa:
Los pájaros prefieren atravesar el cielo,
herir los invisibles corredores del aire
para dejar sola la nieve,
que es como dejarla intacta,
que es como dejarla nieve.
Al cruzar el cementerio los pájaros "prefieren" volar, y más
que volar atravesar el cielo, herirlo como saetas que horadaran un
aire compacto. En la transparencia del cielo el vuelo de los pájaros
es como una herida. Al llegar a este punto el aire sobre el
cementerio se ha vuelto sólido, como un cristal que tuviera
corredores para los pájaros, o como un cristal traspasado por el
vuelo de los pájaros, y finalmente como una piedra más sobre el
cementerio, sobre las dobles piedras -nieve y losas- de las lápidas.
Los cinco versos rompen el hilo de las comparaciones de
la blancura sobre lo blanco y caracterizan de otro modo el ámbito
fantasmal del cementerio en la nieve. Los pájaros vuelan, no
caminan sobre la nieve porque la quieren dejar so/a,
que es como dejarla intacta,
que es como dejarla nieve.

El calificativo "intacta" en dos de sus sentidos, como nieve
no tocada y como nieve inalterada, y el sustantivo "nieve", en el
verso final de la estrofa, convertido en adjetivo: los pájaros prefieren
volar por encima de la nieve del cementerio sin tocarla, prefieren
dejar la nieve nieve. ¿ Temen los pájaros descender a la nieve de
las tumbas?
.
La insistencia en la pureza, que es otro de los sentidos de
"intacta", retrotrae a la blancura sobre lo blanco de la primera estrofa.
Y un cementerio en esas condiciones vuelve a ser algo en cierto

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�Unimsidad Autónoma de Nuevo león/ 4J

46 /facultad de filosolia yletras

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§
modo indeterminable, por ello, en los siguientes versos "no basta
decir" que un cementerio es esto o lo otro:

Hasta este punto la estructura y las comparaciones del
poema podrían resumirse en la siguiente forma:

... no basta decir que un cementerio en la nieve
es como un sueño sin sueños
ni como unos ojos en blanco.

No es posible comparar con nada a un cementerio en la nieve
porque no es posible dar ningún nombre a
(1)

No basta, aunque las comparaciones van acercando al
lector al verdadero contenido del poema, porque_ lo blanco de l~s
lápidas se repite sin variación en lo bla~co de la n'.eve (lo_que se!1a
como soñar sin soñar realmente, o sonar un sueno mov1I, o sonar
siempre to mismo), pero sobre todo porque los muertos duermen
un sueño sin sueños, y porque al monr suelen poner los OJOS en
blanco. El artificio expresivo de "no basta decir..." se prolonga hasta
la siguiente estrofa, la cuarta y última del planteamiento, ahora
bajo la forma "si algo tiene de.:':
Si algo tiene de un cuerpo insensible y dormido,
de la caída de un silencio sobre otro
y de la blanca persistencia del olvido,
En este caso el cementerio pareciera tener algo de
"un cuerpo insensible y dormido", por su_ silencio Y tranquila
inmovilidad, por los insensibles copos de rneve del tercer verso,
pero sobre todo por los muertos mismos que cubre, cuerpos por
demás insensibles y dormidos. También el caer del s1lenc10 de la
nieve sobre el silencio de las lápidas podría ser semeIante al
silencio del cementerio que cae sobre el silencio de los muertos,
la caída de un silencio sobre otro (16). Y aún más, porque la
nieve, abandonada ahí sobre las losas funerarias, es un poco como
la blanca persistencia del olvido que envuelve a los muertos
sepultados; la nieve blanca cubre las lápidas como la memoria en
blanco cubre los muertos olvidados por los vivos. Pero todas
estas comparaciones, todo lo que se ha dicho y en la forma como
se ha dicho, apenas configuran una débil semejanza porque lo
cierto es que
iª nada puede compararse un cementerio en la nieve!
El verso inicial del poema cierra ahora el planteamiento,
pero realzado por los signos de admiración que proclaman la
dificultad del asunto y la inutilidad de las comparaciones. En
realidad, a pesar de todo lo que pueda decirse, no es posible
comparar con nada a un cementerio en la nieve.

(2)
(3)
(4)

lo blanco sobre lo blanco. Es como si el cielo nevara
"piedras" de nieve, y entonces resultara
la piedra sobre la piedra o, al revés,
la nieve sobre la nieve, o lo que es lo mismo,
la mano sobre la mano.

Se trata de una pureza que ni siquiera los pájaros se
atreven a alterar caminando sobre la nieve.
Frente a esto no basta con decir que un cementerio en la
nieve es como
(5)
(6)
(7)
(8)
(9)

un sueño sin sueños, o como
unos ojos en blanco.
Y, finalmente, si bien podría decirse que algo tiene de
un cuerpo insensible y dormido o de
la caída de un silencio sobre otro y de
la blanca persistencia del olvido,
en realidad no es posible comparar con nada un
cementerio en la nieve.

Las primeras cuatro comparaciones se refieren al
cementerio en su apariencia externa. Tres a su materialidad: lo
blanco, lo pétreo, lo nevado; la cuarta introduce un elemento
humano Y al mismo tiempo, como se ha visto, inmaterial, referido
a _la redundancia de la nieve sobre la nieve: la mano sobre sí
misma. Las cinco comparaciones siguientes se refieren también
al cementerio pero ahora en su función propia, como el depósito
final de los cadáveres, y aluden lo mismo a la materialidad externa
de las tumbas cubiertas por la nieve que a la condición de los
muertos dentro de ellas. La primera comparación, ¿Qué nombre
dar a la blancura sobre lo blanco? de la nieve sobre las losas
blancas, parecía casi una exclamación jubilosa; la última, referida
a la blanca persistencia del olvido que envuelve al cementerio y a
los muertos, suena como una advertencia ominosa para los vivos. El poema ha descendido desde la blancura resplandeciente
de las lapidas hasta el oscuro interior de las fosas.

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�Univmidad Autónoma de Nuevo león /49

481 facullad de filosolia yletras
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La conclusión y estrofa final (19/21 ), "explica" en tres versos
por qué no es posible hacer comparaciones referidas a un
"cementerio en la nieve":
Porque la nieve es sobre todo silenciosa,
más silenciosa aún sobre las losas exangües:
labios que ya no pueden decir una palabra.

Persona, educación superior
y crédito educativo

No es posible comparar con nada a un cementerio en la
nieve porque la nieve es de suyo silenciosa al caer sobre cualquier
objeto, y más aún cuando cae sobre las losas de las tumbas, que
no son sino labios que ya no pueden pronunciar palabra alguna.
Las losas, que son los labios de las tumbas, son como los labios
sin sangre de los muertos, unos labios que ya no pueden decir
nada. La nieve convoca al silencio en el cementerio como los
labios exánimes lo guardan dentro de las tumbas.
Se ve ahora que la dificultad de hablar de un "cementerio
en la nieve" no dependía de lo indistinguible de lo blanco sobre lo
blanco, tema aparente del poema, porque todos los juegos, más o
menos amables, más o menos fúnebres, con los que se va
desenvolviendo el poema, vienen a parar en el silencio de las
fosas. No es posible hablar de los cementerios, compararlos con
nada, porque los muertos están muertos, porque la muerte no
puede compararse sino con la muerte. La nieve entonces no es
sino el motivo, la capa de blancura que iguala los sepulcros, y que
en el poema los cubre al principio tan sólo para poder descubrirlos
después en su verdadera y atroz naturaleza.
Desde su planteamiento, el poema juega con la tesis de la
imposibilidad de la poesía, en tanto toda comparación es tautológica.
Pero en realidad el poema quiere mostrar la imposibilidad de toda
poesía que no llegue hasta el límite, hasta lo que no puede ser
pensado. El poema mismo es la demostración material de que la
poesía es posible. Pero también, por tratarse de los cementerios,
de este particular cementerio de Villaurrutia cubierto por la nieve,
el poema es como un gesto de advertencia que pide comedimiento.
Todos los versos parecen tener el propósito de referirse
oblicuamente a lo que no conviene nombrar. El poema todo cumple
con el método de enumeraciones tangenciales, leves, como al
sesgo, que se plantean y acumulan sólo para ser desechadas
estrofa tras estrofa, como acallando toda poesía, como haciendo
el silencio alrededor de las tumbas.

Alfonso Rangel Guerra

P

OCO TIEMPO DESPUÉS de concluir la segunda guerra
mundial, en _el tiempo dedicado a la reconstrucción de las
.
ciudades y areas devastadas por el conflicto bélico, hubo
importantes aportaciones económicas procedentes de diversos
pa1ses, s_obre todo de los Estados Unidos, que propiciaron la
acelerac1on de este proceso. Los dos grandes vencidos Alemania
Y Japón, se rehicieron en forma prodigiosa y en po~o tiempo
pudieron mostrar al mundo una imagen que dejó atrás las ruinas y
los escombros, que principalmente en el primero de los países
c1tad~s, abarcaban ciudades enteras. La reconstrucción comprendía
~o solo 1~ ~bra material, sino también eso que se define como
civ1hzac1on , es decir, organización, sistemas, formas de vida y
conv1venc1a social, producción , tecnología y múltiples manifestaciones de la cultura.
Muy pronto, quienes condujeron y dirigieron este complejo
proceso _de reconstrucción de edificios , reorganización bancaria
Y f1nanc1era, redes sanitarias , sistemas eléctricos , hospitales ,

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�50 /facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /51

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escuelas y el entramado social que constituye el conjunto de la
sociedad, se percataron de un punto importante, del que
inmediatamente después se derivaron teorías, estudios y principios
impulsores de un conjunto de acciones relacionadas con el ámbito
educativo, presentes desde la segunda mitad del siglo veinte. La
ayuda para la reconstrucción no sólo consistía en la aportación de
recursos económicos sino que también incluía a los especialistas
y profesionales que ayudarían directamente en los trabajos. La
tarea se aceleró y pudo avanzar con mayor rapidez ahí donde
había profesionales, técnicos y especialistas locales que poseían
los conocimientos requeridos para el trabajo en marcha, pues
aportaron su saber y su experiencia y no fue necesario formarlos
y capacitarlos. Este conjunto de personas especializadas se llamó
después genéricamente "recursos humanos", designación que
finalmente dejó de utilizarse por la connotación utilitaria que se
aplicaba a la persona.
La conclusión fue obvia: había ruinas materiales y carencia
de recursos económicos, pero no se había destruido la capacidad
humana poseedora de lo más valioso para colaborar en la
reconstrucción de los países: conocimiento y experiencia. No había
necesidad de formar a los cuadros de alto nivel porque ya estaban
ahí, disponibles para integrarse de inmediato a la tarea. Esta
conclusión llevó a identificar, sobre el valor de los recursos
materiales y financieros, el supremo valor de la persona humana
formada y preparada mediante la educación, como el capital más
importante de una nación.
Empezó entonces, por aquellos años, el proceso que aún
no termina, mediante el cual se reconoce el principio de que la
educación, más que como un gasto, debe identificarse como una
inversión; el establecimiento de teorías sustentadoras de la idea
de que una sociedad integrada por personas sin educación, no
tiene la capacidad de alcanzar por sí misma el desarrollo, entendido
éste en sus múltiples formas: económico, social, cultural y material; la idea de que es necesario invertir en educación para hacer
posible que la población de un país pueda acceder a la educación
básica, pues sin ésta, aunque sea integrante de la llamada
"población económicamente activa", no tiene capacidad para intervenir en el desarrollo de un país; y también, finalmente, la idea de
que un país sin educación superior no está en posesión de las
tecnologías necesarias y el conocimiento especializado, sin los
cuales no puede llegarse a acceder a la autosuficiencia profesional
y técnica.

En la segunda mitad del siglo veinte se propició la
investigación educativa y con ella la interrelación de estos nuevos
conocimientos con otros campos y áreas del saber, referidos al
contexto social, como la demografía y la economía, que han
permitido identificar las condiciones y el ámbito en los que se
cumple y realiza la educación. Así, en la medida en que se estableció
esta identificación, que implica por igual la influencia que tiene la
educación sobre la sociedad como la de ésta sobre la educación
se propició la integración de dichos estudios y el desarrollo de 1~
planeación educativa, entendida primero como trabajo prospectivo
y después, además, como proyección y programación de acciones
a futuro.
En todo este conjunto de actividades y estudios, el centro
en torno al cual giran es la persona, no sólo como receptora de los
servicios educativos sino también como protagonista y participante,
después de su formación profesional o de su capacitación técnica,
en los procesos de desarrollo social, cultural, económico, material
y social del país. Por otra parte, es fácil distinguir que si la persona
está en el centro de estas preocupaciones y definiciones, es porque
se le otorga un valor primordial, tanto por su propia condición humana
como por su capacidad para llegar a ser, mediante la educación,
factor primordial para el cambio y desarrollo de las condiciones de
todo orden que inciden en la vida de la sociedad toda. Dicho en
otras palabras, la persona formada y preparada por la educación
es, como ya se dijo antes, el capital de más alto valor con que
cuentan los países para su superación y transformación.
Merece comentario especial otro suceso importante,
ocurrido en el medio siglo pasado y en consecuencia contemporáneo
de la experiencia y actividades antes mencionadas y referidas a
los estudios, análisis y proyectos realizados en torno a la educación
superior: el sistema de crédito educativo, propuesto por el doctor
Gabriel Betancourt Mejía en Colombia, el año de 1950. Esta idea
se ha multiplicado en las cinco décadas transcurridas desde
entonces diversificándose además al surgir otras variantes y formas
de aplicación de este sistema, de modo que ahora opera en la
mayoría de los países latinoamericanos.
. La educación básica, por su propia naturaleza, es un
servicio asumido como imprescindible por los gobiernos, y en la
medida en que se identifica como una actividad de interés público,

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�Universidad Aulónoma de Nuevo león /53

51 / facullad de filosofía¡ lelras

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se ofrece a la población en general con cargo al presupuesto
nacional. En el caso de la educación superior se presentan
circunstancias distintas, que conducen a establecer este tipo de
educación bajo una visión diferente. Puesto que no s~ trata de la
educación básica, sin que por ello pierda su valor 1ntrmseco en el
desarrollo del país, debe verse como un servicio educativo que
posee diferencias radicales frente a aquélla:
a)

Mientras que la educación básica es general. en su
orientación, en la medida en que se ofrece por igual a
toda la población en edad escolar con derecho a ella,
la de nivel superior tiene que diversificarse en tantas
carreras o especialidades como sea posible, para que
en ella se formen los distintos profesionales en los
campos de la salud, el derecho, las ingenierías, las
ciencias naturales y otras.

b)

Por su misma condición, la educación básica así
denominada, aunque puede ser ofrecida por instituciones privadas, en principio la ofrece el Estado como el
mínimo necesario para que la población sea capaz de
adquirir los elementos fundamentales de la educación
primaria, o también la secundaria si el país así la
identifica. En cambio, la educación superior es una
oferta educativa en la que el Estado escoge las
carreras o especialidades que considera importantes
para el desarrollo nacional. En este punto existe una
diversidad de consideraciones que pueden traduc1rse
en diferentes sistemas de educación superior:
universitario, técnico, agropecuario, pesquero, etcétera.

"

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'

1

c)

Mientras que la educación básica la ofrece el Estado
como un servicio obligatoriamente establecido, tanto
para el mismo Estado como para la población escolar,
suele ser un servicio de educación pública gratuita,
mientras que en el caso de la educación superior el
Estado puede establecer su gratuidad. Aquí también
se pueden encontrar en la práctica muchas variables.

Basten estos tres puntos sobre la diversidad de condiciones en
que operan la educación básica y la educación superior, para
reconocer que el crédito educativo es un sistema de apoyo a la
educación que no suele aplicarse a la educación básica y sí a la
de nivel superior.

La educación superior exige, para cumplir cabalmente sus
propósitos, disponer de recursos económicos y materiales suficientes para estar en capacidad de que sea, en verdad, la educación
requerida para poder ser promotora del cambio y el desarrollo del
país. Sin embargo, es frecuente ver que los gobiernos, enfrentados
por lo general a un crecimiento demográfico constante, se ven en
la obligación de atender una demanda cada vez mayor de educación
básica, lo que inevitablemente se traduce en la situación de aplicar
su disponibilidad económica a la satisfacción de esa demanda
con disminución notoria de los recursos presupuestales que pudiera~
destinarse a satisfacer los requerimientos de la educación superior.
Esto suele traducirse en problemas de carencias en las universidades e instituciones de educación superior públicas: maestros
mal remunerados, planta física insuficiente, laboratorios y
bibliotecas insatisfactorios, etcétera.
La vieja discusión de la llamada gratuidad de la educación
superior, regresa siempre que se reconsidera el establecimiento
de cuotas escolares con cargo a los alumnos. De todas formas,
fijar cuotas escolares no permite esperar que éstas puedan ser del
monto necesario para que cubran el costo real de la educación
superior. En este sentido, el problema de las exigencias económicas
de las universidades e instituciones públicas de educación superior,
difícilmente puede resolverse en su totalidad mediante el
establecimiento de cuotas insuficientes o sólo parcialmente capaces de atender esas necesidades.
Aquí es donde surge la posibilidad de financiamiento
externo, es decir, ajeno al del gobierno, sea estatal o federal. Si las
aportaciones estatales o federales son insuficientes al mismo tiempo lo son las cuotas escolares establecidas, surge entonces la
posibilidad de que las cuotas escolares se fijen en un monto acorde
con el costo real de la educación. Como la población que ingresa o
pretende ingresar a las instituciones de educación superior, no
necesariamente posee la condición económica que le permita cubrir
esas cuotas que responden, o se acercan al costo real de la
educación -y aquí nos referiremos por igual a las universidades e
1nstituci_ones de educación superior públicas y privadas-, es
necesano considerar la disponibilidad de un sistema distinto o ajeno
al Estado, en el caso de las primeras y capaz de atender y cubrir
el monto de las cuotas de las segundas. Este sistema es el llamado
crédito educativo, que como ya quedó dicho, se constituyó
en 1950 en Colombia. El creador del crédito educativo, el doctor

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�54 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /55

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Gabriel Betancourt Mejía, afirmó años después de la constiWción
del sistema, que el crédito educativo tuvo desde un pnnc1p10 la
idea de la excelencia como soporte para su establec1m1ento.
"Porque la filosofía del crédito educativo -afirmó- constituye el
punto crucial del éxito de nuestras instituciones _Y e_l rec_onoc1m1ento
del mérito personal de los solicitantes como entena bas,co para la
selección y adjudicación, no solamente de nuestros prestamos,
..
"1
sino también de todos muchos otros serv1c1os .
Importa destacar de este pensamiento _dos puntos
importantes. El primero es el referente a las inst1_tuc1ones de
educación superior; el segundo, el reconoc1m1ento al mento personal
de los estudiantes. Vamos a referirnos ahora a estos dos aspectos.
La relación que aquí se establece entre el crédito educativo
y las instituciones de educación superior, es que aquel hace po_s,ble
el éxito de éstas. En efecto, puede afirmarse que el otorgamiento
de crédito educativo a todos aquellos que lo solicitan Ylos merecen,
se traduce en una inyección de recursos económicos a las casas
de estudios. Éstas, públicas o privadas, fijan a sus alumnos las
cuotas escolares que cubren o alcanzan a satisfacer el costo real
de operación de los servicios educativos ofrecidos a los
estudiantes. Si es el caso de que éstos pueden pagarlas, se
resuelve la situación. Aquí ocurre, como ya se dijo antes, que en
la mayoría de los casos estas cuotas escolares no r~suel~en
cabalmente los requerimientos operativos de la 1nst1tuc1on Y esta
se ve en la necesidad de obtener por otras vías la obtención de los
recursos que las cuotas no alcanzan a cubrir, como puede~ ser
los destinados a ampliaciones de planta física, 1nvest1ga~1on, o
bien otros programas especiales, mediante sorteos, campanas de
donativos y otras fuentes de financiamiento. Pero dejando de lado
el problema de estos fondos complementarios, el pago de las
cuotas escolares establecidas, mediante el sistema de cred1to
educativo a los estudiantes, beneficia directamente la capacidad
de impartición de los servicios de educación. De ahí que ~I _fundador
del crédito educativo afirmara que de éste depende el ex,to de las

1

Palabras de clausura del Dr. Gabriel Betancourt Mejía, en el Tercer Congreso
Panamericano de Crédito Educativo, Caracas, Venezuela, junio ~e.1991, en El
crédito educativo y la excelencia académica, Fundayacucho, Ap1ce, Bogotá,
Colombia, 1993, pp. 140-141.

instituciones. Esta visión del crédito educativo lo convierte en un
valioso sistema de financiamiento de la educación superior.
El otro aspecto que se menciona en las palabras del doctor
Betancourt es el que se refiere al otorgamiento del crédito educativo
como un reconocimiento al mérito personal de quienes lo reciben,
como criterio básico para la selección de los candidatos al sistema
de préstamos y servicios propios del crédito educativo. ¿A qué
mérito se refiere? Sin duda, al del estudiante que demuestra tener
capacidad para estudiar y responder a las exigencias de la
educación superior impartida por la institución a la que desea
ingresar. Si se posee ese mérito, en otras palabras, si se tiene
inteligencia para realizar estudios superiores, se puede ser sujeto
de crédito y en ese caso ser merecedor de recibir los beneficios
que esto implica, como es el pago del crédito más los intereses
generados (más bajos que los generalmente fijados a créditos
bancarios), cuando el sujeto de crédito ha terminado ya sus estudios
y posee un titulo, puede ejercer la profesión y generar recursos por
si mismo; es decir, cuando además de la capacidad para estudiar,
que es lo único que tenia, se ha alcanzado ya mediante los estudios
la capacidad económica para pagar el crédito.
Si en el primer caso se identificó el crédito educativo
como un sistema que permite financiar a las instituciones, y en
consecuencia a la educación superior, en el caso del estudiante el
crédito educativo se identifica como una vía para financiar los
estudios.
Pero hay un tercer aspecto que merecería ser considerado
a propósito de la identificación de la naturaleza del crédito educativo.
Este tercer aspecto se refiere a la persona del estudiante. Podrá
decirse que este aspecto- está ya considerado al reconocer los
méritos del educando, que lo convierten en sujeto de crédito. Sin
embargo, este punto de vista se plantea sólo desde la consideración
del estudiante como sujeto de crédito, es decir como merecedor
de _que se le apoye con el financiamiento del costo de sus estudios.
As, considerado, el estudiante es tomado en cuenta en una visión
en_ la que el aspecto fundamental es el económico, o sea que el
cred1to es evaluado primordialmente en ese sentido, por lo que
el estudiante sujeto de crédito es precisamente eso: el individuo
que tiene méritos suficientes para recibirlo.

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�56 /facuitad de filosolia j letras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 57

1
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Esta visión es complementaria de la otra, referida a las
instituciones, en la medida en que el crédito educativo es un
sistema que permite financiar por igual a las inst1tuc1ones de
educación superior y al estudiante que cursa estudios_ en ellas. En
ambos casos, la concepción fundamental es econom1ca. Plantear
un tercer aspecto supone la introducción de otro valor, que en vez
de ser económico es humano, es decir, el valor de la persona.
• En qué consiste el valor de la persona? En primer lugar,
debe co~siderarse que la sociedad humana está formada por
multitud de individuos, es decir, el conjunto de ellos compone el
conglomerado social, y es en esta condición colectiva, pero a
partir de la actuación de cada ind1v1duo, como se esta_blece la
posibilidad de que se acuerden normas y principios, mediante los
cuales se cumple la convivencia de todos ellos. S1 bien algo
semejante puede ocurrir en la sociedad de algunas especies
animales, en estos casos más bien se trata de habitas y conductas
por lo general procedentes del instinto, o de la naturaleza de esas
especies, pero no puede decirse que se trate de n_orma_s o d1spos1ciones como las que existen o permiten la conv1venc1a entre los
hombres, pues en la sociedad humana intervienen _factores
fundamentales que son propios y exclusivos de esta sociedad: en
primer lugar la inteligencia, pero también otros elementos como
pueden ser los sentimientos, o la memoria, capaces de otorgar un
rango superior a la persona.
Esa inteligencia, sentimientos y memoria, así como los
hábitos y el complejo conjunto de elementos que configuran la
condición humana, permiten identificar dos de las caracterist1cas
que la definen: la primera se refiere a la naturaleza _1rrepet1bl_e _de
cada individuo, pues si la persona en el orden material Y organico
posee condiciones semejantes a las demás, _que l_a hace integrante
de una especie, también ésta se basa en la 1nd1v1duahdad de cada
sujeto en cuanto a carácter, inteligencia, capacidad creativa Y
demás rasgos propios del ser superior de la persona, que hace a
cada individuo irrepetible. De ahí el valor irrenunciable de la persona,
así como del valor de la educación, capaz de formar Y_ convertir a
esa persona en poseedora de conocimientos y experiencias que
identifican su valor humano; la segunda característica procede en
cierta forma de la primera, y es la naturaleza histórica del hombre,
pues el hombre se hace en el tiempo Y_ en_ él cumple sus mayores
posibilidades. Ambas características_, la 1nd1v1duahdad de la persona
y su condición histórica, son privativas del hombre Y en ellas se
sustenta de manera fundamental su valor primordial. Mediante el

reconocimiento de ese valor es posible otorgar a la vida humana la
condición suprema que hace posible establecer las vías de
transformación y superación del hombre en el proceso histórico de
su existencia. Precisamente por este reconocimiento del valor
supremo de la vida, es que se valora a la educación como una de
las acciones que permiten esa transformación y superación de los
individuos y de la sociedad, en el desarrollo de su historia. Dejar al
individuo sin educación es condenarlo a transcurrir en el tiempo
sin capacidad de cambio. Incorporarlo a la educación abre la
posibilidad de acceder al máximo desenvolvimiento de sus capacidades, las que requieren del proceso formativo para convertirse
en facultades superiores del hombre. Una persona provista de esas
facultades superiores es agente de cambio y transformadora de la
sociedad toda.
Esta visión humanista de la educación está estrechamente
vinculada con el valor de la vida humana y por lo mismo de la
persona, y hacia ese valor, para hacer posible la superación de los
individuos, es que se considera importante, primero, el reconocimiento del crédito educativo como sistema que hace posible el
logro de la superación individual; y segundo, su otorgamiento como
garantía para acceder a la posibilidad de esa superación.
Este valor individual de la persona y de la vida humana
en general, es finalmente el que permite identificar el servicio
de la educación como una inversión y no como un gasto. Sin ese
reconocimiento a la capacidad de la educación para lograr el
desenvolvimiento de las facultades superiores del hombre, no seria
posible afirmar que el llamado "gasto educativo" sea reconocido
como una inversión. Y lo mismo ocurre con el crédito educativo:
también debe ser considerado como una inversión, porque se
reconoce como un importante medio para acercar la educación
superior a quien teniendo talento y capacidad para cursarla, no
cuenta con recursos económicos para ello. Así, el valor educativo
se reconoce en función del valor de la persona que se beneficia
de él.
Establecerlo así, permite adjudicar al crédito educativo la
importancia esencial que tiene en el proceso de la educación, y
por ello en el desarrollo nacional.

1

�Universidad Aulónoma de Nuevo león / 59

58 /faculiad de filnsolia yleilas

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5
La formación intelectual
de Salvador Novo:
Independencia creativa
para la independencia sexual

Humberto Guerra de la Huerta
INTRODUCCIÓN

L

A APARICIÓN DEFINITIVA de la autobiografía de Salvador Novo
en 1998, descartó toda una serie de suposiciones acerca
de la extensión y naturaleza de La estatua de sal; a pesar
de que la misma había aparecido fragmentariamente en publicaciones más o menos marginales durante los años setenta y ochenta.'
Finalmente, y una vez superada la censura, los lectores hemos
tenido acceso a esta singular recapitulación vital de un autor que
siempre que es mencionado se le recuerda, en primera instancia,
por su proceder peculiar -por la construcción del personaje públicoantes de ser considerado por su basta y diversificada obra. Parte

1

V. "Memorias de Salvador Novo: primera parte", Cuadernos del Frente
Homosexual de Acción Revolucionaria, México, 1979, pp. 4· 1Oy "Memorias,
2' parte", Nuestro cuerpo. Frente de acción revolucionaria, 2-3 de julio de
1980, pp. 10-13; y "Memoi(, en Winslon Leyland (ed) , Now the Volcano. An
Anthology of La/in Amencan Gay Literature, Gay Sunshine Press , San
Francisco, Calif. , 1979, pp. 11-47. Un simple cotejo con la edición de
CONACULTA permite apreciar que los fragmenlos sí son extractos fieles del

original, por lo tanto, en algunos círculos este material era ampliamente
conocido.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león ¡61

60 / facultad de filosolia Jletras

=
;
5

de la responsabilidad de esta situación se la debemos al mismo
Novo, quien se dedicó afanosamente a forjar una imagen pública
antes que un perfil literario, como apunta José Joaquín Blanco:

las razones que hacen
.
. de
. , nuestro autor una pieza
clave en los
procesos de modern1zac1on de la literatura mexicana:

Por ello quizá la obra maestra de Novo fue su personaje, un personaje
obviamente superior, en eficacia y variedad de recursos, a los de sus
compañeros: personaje homosexual y agresivísimo, escandaloso y
2
edificante, culto y vulgar, marginal y high society.

Por su parte, Mary Kendall Long es más precisa al señalar la doble
condición, simultánea y contradictoria, de inclusión y exclusión
canónicas, como producto del ambiente cultural y social del México
posrevolucionario. En él, la orientación sexual es sinónimo de
traición a la patria; la homosexualidad niega y contradice las virtudes
del nuevo modelo social y, a la vez, la "virilidad" (expresión gozosa
del prejuicio más tradicional) es la verificación de la profundidad
de eRtas transformaciones:
Disapproval leading to exclusión, acceptance leadin to 1nslusi6n. Novo
would balance between two extremes throughout his lile, never
completly excluded, yet never completly included. Given his open,
even antagonistic homosexuality, it is not surpris1ng that Novo should
have faced disapproval and exclusion; for in early twenthieth -century
Mexico, as in late nmeteenth - century Latin America in general,
homosexuals were seen as a threat and 'invariably linked to the nonnational' 3

Baste señalar dos comentarios para entender la posición conflictiva
que guarda la literatura de Novo respecto al canon. Oropeza señala
que la desatención crítica es producto de una concepción social
específica: "El XC aniversario del nacimiento de Novo ha de servir
para que podamos leerlo sin las distorsiones a las que la oficialidad
priísta lo sometió, y podamos recuperar uno de los grandes
escritores mexicanos del siglo XX".4 Mientras que Stanton enumera

José Joaquín, Blanco. "La crítica de Novo", en su libro La paja en el ojo ajeno.
Ensayos de crítica, UAP, Puebla, 1980, pp. 93-94
3 Kendall Long, Mary. Salvador Novo: 1920-1940. Between the Avant-Garde
and the Nation, tesis doctoral, Universidad de Princeton, 1995, p. 121 . Al
respecto es conveniente revisar el trabaJO de Daniel Balderston, "Poetry,
Revolution, Homophobia: Polemics from the Mexican Revolution", en Sylvia
Molloy y Robert McKee lrv1n (ed.), Hispanisms and Homosexua/ities, Ouke
University Press, 1998, pp 57-75
• Salvador, Oropeza. "La mala leche barroca en la poesía satírica de Salvador
Novo•, MR, 10, 1994, p. 80.

2

intere·s oPbara ilustrar esta situación, que valora el texto de nuestro
, servemos dos ejempl s
t
pletriodístic? Paco Ignacio Taibo 1
~cs~~::~-e ~; ;~,;,~~-":Enna
e 0 mo mas delgado y p 1 ,
•
memorias de infancia . or o mismo mas breve, se encuentran las
valiente defiende 10 qiei~::~~i~d:~ ~~nge/n1 S?l~ador agresivo y

~e~~~

~:;v~rsidade_s. [ ...) Salvador Novo, ni ante~

~~~~ ~J:n~~~~

n~ ~~sp~~~s:~~~ ~o:~

entre
:e~~estra literatura q_
ue hemo; de buscar
indica: "Nadie ha II
d ra_s qu~ en entrevista, Carlos Monsiváis
intimidad pecaminoega o mas leJos en el desgarramiento de una
escritor "En t
sa que hoy ya no leemos como tal", afirmó el
.
es e momento, la obra ya no es motivo de escándalo

5 Stanton, Anthony.

"Salvador Nov 1
,
•
.
de tradición: Ensayos sob'e poeº.Y a poes1a moderna , en su hbro lnventor_es
de r -, .
,· s,a mexicana moderna CELL FCE
• t . ingu1st1ca y literatura, XXXVIII) México 1998
.
' (Estudios
a1bo 1, Paco Ignacio. "Los dos N ~· •
:
, pp. 173-174.
septiembre de 1998, p. 1.
o o , Sección cultural de El Universal. 18 de

�Unimsidad Aulónoma de Nuevo león ¡63

61 /facultad de filosolia ylet1as

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ª

¡:
tampoco, Y esto es central para n
.
autobiográfica. 11
ueSlros intereses, como pieza

sino de lectura literaria y esto muestra un cambio social".' Como
se deduce fácilmente, en el primer caso se continúa escamoteando
al personaje literario dentro del personaje público; mientras que en
el segundo comentario se subraya la necesidad de estudiar la
obra de Novo críticamente. Esto, lejos de ser privativo de la
autobiografía, es la constante cuando se considera al autor de

. .
En su estudio sobre naturaleza del é
1ndIca que generalmente la aut b'
f'
g nero, George May
cuando el yo siente que gran pa~t~ºl:ª iades una obra de.uiadurez,
o cuando se -han consumado al
su inam1smo vital ha pasado
etapas tempranas del desarrollo gu;os derroteros originados en
cualquier autobiógrafo coexistenp rsonal. De igual manera, en
racionales e irracionales que em una mezc_la de motivaciones
corte y que supone la aten .. pu1an a escribir un texto de este
considerable de la propia exi~;i~cretrospectiva de un fragmento
que nos parece relevante de e
ª que_ se da_ por concluido." Lo
1
coexistencia conflictiva nu s as consideraciones teóricas es la
racionales y las irracional~s q:ª eSlable, de las motivaciones
significación a este tipo de texto~~r otro lado, revisten de singular

nuestro interés.
Así, La estatua de sal no ha corrido con mayor suerte que
el resto de la obra de Salvador Novo; no existe ningún acercamiento
critico, serio y sistemático del texto. Lo más común son menciones
a su contenido en diferentes trabajos, pero como posible ratificación
de las investigaciones en otros textos del mismo corpus.•
Es interesante notar que habiendo sido Novo una figura
tan controvertida, tan notoria, el texto donde el hombre público
habla del hombre privado no ha sido considerado detenidamente.
Por ello, en las siguientes páginas se procura hacer un examen del
contenido de La estatua de sal siguiendo uno de los autobiologemas
más recurridos, la de la formación intelectual.'

Los distintos móviles que pueden dar
. .
autobiográfica se distribuyen fác'I
I nac1m1ento a la actividad
I men e en dos grupo
. .
.
~· en el 1ntenor
de los cuales se distinguen inten i
las motivaciones más racionales c~~e~ógd1~ersas. El pnmero es el de
clas_e de obras pueden ser coloc~da as . icas, más a~aliza~as. Esta
designadas aqui por los términos ~abªJf d~s.. cat~gor~as p~mcipales,
segundo grupo, el de los móv·1es . po og1a y teshmomo". En el
más irracionales, y a veces ;amb':1~s afectivos, má~ sentimentales,
pueden distinguirse dos categor"a . ien menos co_nsc1entes, también
del transcurso del tiempo ( 1' s. una que está ltgada al sentimiento
hacia el futuro) y otra que es~~ ~~:~~sidad del r_
ecuerdo o angustia
reencontrar) el sentido -tanto la d~- la necesidad de encontrar (o
.
1recc1on como la s· ·i· ..
vida transcurrida.13
,gm 1cac1on- de la

Consideraciones teóricas
Salvo el prólogo de Carlos Monsiváis, que preside la publicación
de la obra, " no hemos encontrado ningún acercamiento sistemático
a esta autobiografía. No se le ha analizado como documento
histórico, como manifestación de marginalidad, como construcción
irónica, como documento histórico, como manifestación de marginalidad, como construcción irónica, como documento psicológico ni,
Bertrán, Antonio, "Publican autobiografía secreta de Salvador Novo", Reforma,
28 de agosto de 1998, p. 1c.
ª Es el caso de los traba¡os extensos de Acero , Barrera y Long, quienes
consideran las versiones fragmentarias de la autobiografía como constatación
de sus intereses específicos. V. b1bliografia.
9 En lo referente al texto de nuestro interés sólo existe un estudio largo, el
prólogo a la edición de la autobiografía que es responsabilidad de Carlos
Monsiváis. El resto de los textos que se dedican a esta autobiografía son de
corte periodístico y, salvo el texto de Antonio Marquet, todos se constriñen a
dar la bienvenida a la publicación y a señalar lo excéntrico de su naturaleza
dentro de las letras mexicanas.
10 Nos referimos a la primera y, hasta la fecha , única publicación de La estatua
de sal, editada por CONACULTA, dentro de la sene "Memorias mexicanas",
en 1998.

7

El lector de La estatua de sal . 'd
en el texto de estos dos ti ~t'd amente podrá localizar la puesta
cierta medida se discuten e~ la e m_ot1vac1one_s autorales, y en
sentido, May señala la e . ts s1gurentes paginas. En el mismo
.
xrs encra de mor
.
consideran menos nobles.
rvacrones que se
Es notoria la escasez de textos crític
.
hteratura me_xicana. Existe una tesis
os ~ed1cados a, esta parcela de la
du;ante el siglo XIX Y la antología p~!p~~~ sobre el genero autobiográfico
,2 sa va estas excepciones el
a por Raymundo Ramos pero
Esta _característica de la autg~i~or,!~! ~s desolador. V. biblio~rafía
,
amplio espectro existencial) la d~feren ( edser una retrospectiva temporal de
~e corte_test(monial, como el diario o el ~~ro~ ot~a~ man1festac1ones ltterarias
13 ~ experiencia vivida Y su enunciació
rt
e vra1es, donde la distancia entre
ay, George. 1982, La autobiografía F~?(~na_es muy corta.
•
rev,anos, 327), México, pp. 46-47
u

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 65

64 /facuitad de filosolía yletras

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La necesidad de justificarse, de restablecer la ve_rdad, ~e
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d d mentir los alegatos calumniosos e
corregirh de_tct~~~~~• Y ;cti:a, es a la vez irresistible e irreprochaque se a s1 o o J
a Por el contrario se la encuentra
bl p O es pocas veces pur •
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e. er
. mezclada con intenciones menos elevadas: por
con frecuencia
,.
ejemplo, la de glorificarse o la de vengarse.
Creemos que la autobiografía de Novo cobra claridad
cesidad autora! de vanagloriarse
cuando se so~esa la ne
·dades en el plano intelectual,
de ciertas actitudes Y capaci
ocer a) personajes del
~~iit~ª~t~\;~ti:i ;:~~~~s~ic~eq~ºe

~~~~~eron en el desarrollo del

personaje.
En el caso específico de las autobiografías escritas por
¡. s úblicos -al mundo del conocimiento- es una constant~
person~de P . . de la conformación de su espíritu creador, aqu~I
la cons1 u:r:~onrimera instancia cobraron notoriedad pública. ~~1,
por ~la~otiva~ón consciente el retratar en las páginas la relac1on
es u 1 •
de desarrollo creativo, pero igualmen!e, Y esto nos
c~~e~e a;:~tral el analizar esta motivación permite cono_cer 1~
P f
ación del yo del texto que quiere pasar a la poste~1dad.
con orm
frece la versión que Novo quería que recordaramos

~=

~~c~~rs~t~~:ri~: "La evocación del pasado e~tá c~ndicionada

P~~

la autofiguración del sujeto en el present~. la l 1mq:~e;I ii~ico
autobiógrafo tiene de sí' la que desea proyec ar o a
exige". 16
A rimera vista, el texto de Novo llama la atención por su
descripciói "escandalosa" de la vida gay un tanto soterrada de las

:: 'g::c;

e~,:~s~:~~~

~~lea _Mohillo al hablar del f:::~~f;sd:o~reª~~oi~~:~~~~0
américa: As1, cuando aparec~~ir:rar los logros del adulto, o bien se las
trata prolépticamente para P gt I" n SyIv·1a Molloy "Introducción", en su
h
r su valor documen a , e
'
,.
aprovec a po
. La escritura autobiográfica en Hispanoamer,ca,
libro Acto de presencia
.
XXXV) México
COLMEX-FCE (Estudios de lingüística Y literatura,
,
,

1996, p. 18.
'' /bid, p. 19.

primeras décadas del siglo XX. 17 Pero, desde nuestra lectura, se
le da la misma importancia a la conformación del espíritu creador
del autobiógrafo. S1 nuestro interés es ante todo literario, resulta
natural que nos atraiga conocer cómo concebía el propio autor su
relación con la literatura, cómo se dio su proceso de formación, de
inserción laboral y literaria, cuáles fueron sus lecturas predilectas,
su concepción del hecho literario y el valor que le adjudicaba a
esta esfera de su existencia. Por ello, elegimos seguir la narración
de este autobiologema y dejamos lateralmente las otras temáticas
presentes en el texto. 18
Cuando un lector se interesa por la literatura de un autor
en particular, procura averiguar toda clase de información que no
estando contenida en los textos propiamente literarios, nos
proporcione mayores armas interpretativas a la hora de decodificar
esos textos que nos han interesado hasta el punto de la relectura,
el análisis detallado y probablemente la redacción de una pieza
crítica. De esta manera, acudimos a entrevistas y testimonios, por
ejemplo. para encontrar algunas herramientas que nos ayuden a la
mejor comprensión tanto del hecho literario como del autor que lo
creó. En dichos materiales, buscamos motivaciones, lecturas,
contactos personales e influencias. Cuando un autor indica que
leyó con especial atención cierto género o autores o que mantuvo
una relación particular con otros colegas, intelectuales u otro tipo
de personas nos está indicando una posible clave interpretativa y,
a la vez, se pueden revelar o dibujar partes significativas del yo
figurando en el texto referencial que se lee. A este respecto, es
fundamental aclarar que en cuanto a la referencialidad de la
autobiografía nos alineamos a lo que postula Philippe Lejuene y

11

Este ha sido el interés que despierta la obra en una primera 1mpres,ón y, por
e¡emplo, es la linea de trabajo que se sigue en diferentes articulas de Carlos
Monsivá1s. Por lo que el crítico llega a afirmar cuando comenta un pasa¡e de
infancia y lo relaciona con otro libro de Novo: "El relato. breve joya de la
literatura cóm,ca. equivalente tal vez a la descripción en Return T1ket, del
intento de seducción de Novo a cargo de una solterona, está al servicio,
como todo en La estatua de sal, de la obsesión sexual," en "El mundo soslayado
(donde se mezclan la confesión y la proclama). en Salvador Novo. op. cit.,
p. 37. Esta es una temática básica en el texto. pero lejana de nuestros
intereses en este traba¡o.
'ª No obstante, es importante observar que la indagación sobre este
autobiologema finalmente representa una de las ansias de un todo complejo
que es el yo configurado en el texto y, por lo tanto, está íntimamente vinculado
a las otras expresiones del persona¡e. De esta forma, nuestros hallazgos
dentro de la temática elegida desembocan y se entrelazan con otras
temáticas.

�Uni'lersidad Autónoma de Nuevo león /67

66/faculiad de filosofía! letras

1
5

.
.
constantes de los textos de
que marca una de las mt~nc1ones estos textos no es lograr la
corte c_onfesional: el propdosrto nd~ verdadero; no se pretende el
verisrmrlltud, sino el parec1 o co
.
efecto de lo real, sino la imagen de lo real.
..
1 formes de fiction , la biograpphie et I'
Par oppsos1t1_
on a toutes es
référentiels: exactement comme le
autobiogra~h1~ .son! d~s .texte~ prétendent apporter une information
discours sc1ent1hque, h1tonque, t s t t done se soumettre á une
• • 11-1'" 8 térieure au tex e e
sur une rea ~ . ~
b I n'est pas 13 simple vraisemblance,
épreuve de vénhcat1on. Leur . ~ n ~l'effet de réel", mais l'image du

~:~s i~ur:~==~!l:Sc~é~~é;t~~-1s :ompo~t~nt done ce qu~

e;r~~

1

j'~~r~~

1; ~3~
1

un ~pacte référentiel", implicéit~ ~ué
:~o~:~sd:~~eod:lites et du
une définition du champ du r e vis ,
,
19
degré de ressemblance auxquels le texte pretend .

.,

d ntemano que la lectura propiamente
De igual forma, sabemos e ª . ente de la imposición de un orden
autobiográfica requiere necesan~my caótica en que se basa, como
lógico sobre la experiencia rea
señala May:

tt

. .
6 ·1 de la actividad autobiográfica tiene de
Lo que este ultimo
·nmediato directo Y observable sobre la
O1
interesante es un_e ec
'
ue de esta manera se daña
propia obra literaria qu~ ~r?muev~ (.. l~o la tentación de introducir a
seriamente la verdad _h1storica, s~ ~e una cadena de acontecimientos
destie_
mpo un mecanismo caus~n: ura contingencia, se hace sentir
que bien fpuerzdae csae:iei~:~~~~t~~e en l~s autobiógrafos particularmente
con una ue
20
amigos del racionalismo .

. r d Salvador Novo es una pieza
En_este sentidso, al~t~~~~~1i~~~;:m:nte explica la naturaleza de su
unrca, ya que u
f t b su accidentada
· · · telectual · las lecturas que e ecua a,
formac1on in
. .·
..
n sus padres y con sus
formatcoiósn Ea~:~eo:1fr!~t~u ar~~it~~tra~igia discursiva que o_rdena
maes r .
.
,r
un todo armonioso Y
y jerarquiza una experiencia vital cao rea en
·ando el tipo de
ascendente que asi se vuelve logreo y va anunc1
personaje que el narrador nos brinda:
.
.
e nacen de la necesidad de
A ella pertenecen las autobIogra1,as qu
nderla
reconstruir el intinerario de una vida, por una pa~e ~~~ad:o;~;e a des·
5
1
~ ~ntradiccio~es, los

~!~~l~;t~~~

19

20

P=~~i~=~~:t~: ~:c~;~:~f;, ~~~~~

.uene, PhT
Le1
11ppe, 1973· "Le pacte autobiographique", Poétique, 14, p. 155.
May, op cit. , p. 68.

mentís , las vueltas atrás, los zigzags y las volteretas , se ha
permanecido fiel a si mismo y que la preciosa identidad del yo continúa
intacta.21

Efectivamente, en los pasajes e incidentes que el autor elige para
ejemplificar su personalidad subyace la necesidad de testificar
el hecho de ~ue a pesar de las dificultades, contratiempos y
obstáculos encontrados en el camino de la formación intelectual,
el autor sobrevive a ellos, su personalidad se refuerza ante la
adversidad y esto es la mejor muestra de la excepcionalidad que
se quiere transmitir.22
En todos estos pasajes de vida, Novo enfáticamente quiere
damos una imagen muy concreta de su yo: el lector está frente a
un personaje cuya formación intelectual es prácticamente
autodidacta, superior a la de su contemporáneos, poseedor de
una inteligencia natural, histriónica y espontánea que cautiva a
quien la contempla. Salvador Novo se pone a prueba para siempre,
y a la larga, salir triunfante de la adversidad (la cual muchas veces
él mismo provoca) con el fin de demostrarse y demostrarnos que
estamos frénte a un ser excepcional para el que las etiquetas que
lo podrían clasificar resultan inoperantes debido a su propia
naturaleza excepcional. En todos estos casos, el autor quiere darnos
a entender que se trata de un personaje que se autoforjó, a pesar
de un mundo familiar y social adverso. en este sentido, al final del
texto el lector contempla un ser que se sostiene (en el amplio
sentido del verbo) por si mismo. Así se conforma la modelización
autobiográfica propiamente dicha en la que la exactitud concerniente
a la información referencial no preocupa al lector (ya que sería el
ámbito de la historia); por el contrario, el lector autobiográfico
indaga sobre la fidelidad que el yo configurado sostiene a lo
largo del texto: "t.: exactitude concerne I' information, la fidélité la
signification". 23

" /bid., p. 65.
22

Como indica Olea en el caso de la autobiografía de Torres Bodet: "En suma la
imagen de su mñez que el autobiógrafo construye está cargada de símbolos
Yobjetos de la cultura letrada que anuncian la configuración final del 'hombre
de letras"', en "Jaime Torres Bodet tiempo de arena, tiempo de mamonas",
en Los contemporáneos en el laberinto de la crítica, Rafael Olea Franco y
Anthony Stanton (eds.), COLMEX, (Serre literatura mexicana, Cátedra Ja,me
Torres Bodet, 11), D.F., 1994, p. 80.
"Lejuene, opeit., p. 155.

�Universidad Autónoma le Nuevo león /69

68 /f acuitad de lilosolia !letras

~

c:1!

a
=

5

=
a

¡:
Esta singularidad intelectual del bnarradeonr eloss erelca~:~:~~1 t to el que su yace
'
logema que surge en ~ ex ' enorización de las dificultades Y
en las anecdotas, en a porm ta al recordar su feliz resolución.
en el regocijo q_ue el yo ex~er:men ma se pretende lograr una
10
Al analiz_~r dicho auto
1te~to de manera amplia, como
comprens1on del yo flgurdado \re ciertos autobiógrafos mexicanos
lo indica Maiz en su estu 10 so
del siglo XIX:

dans le texte de cette identité, renvoyant en dernier ressort au nom de
l'auteur sur la couverture. 25

º;:

.,

. . d- ·dual funciona como referente
S_e hace claro que la ideolog1a. '~u~:~s haciendo relevantes ciertos
s,mbólico de cada u~o de los _d~~as de sentido simbólico atribuido
autobiologemas _
-um?~des m1mex eriencia de vida- afectando la
por un suieto b1ograflco a _s u el ~niverso narrativo, y por supuesto
organizac16~ Y la c?~pre.ns1on ~ u consumición. Al tomar en cuenta
su inscripcion ~ en ultima ins1a;c1: ~atente el diseño y la estrategia _de
cómo se focahza el relato se _ac I considerar la estrategia discursiva
inscnpción d~l autorre~atado,, ªrmación de la historia personal; al
se revela el impulso e con o
·ente se manifiesta el referente
observar el proceso de enmarca_m1 la narración y al examinar el
ideológ!co d~I h~bl~~te ~~:a::;:~:a la lectura qu e el sujeto hace de
modelaJe de 1nscnpc1on 1e
. 24
sí mismo y de su universo aprehendido.
1

Aquí hemos decidido analizar el autobiologe;~d~r::n\~r~u~~~~
intelectual como el m~s abarcador, t~~:eÉ:t'tios p~rmite entender
se lee la autob1ografia de un eser c~mo esas "unidades mínimas
I
st
ciertos pasa_
¡es de L~ e attuab de ::n la composición de la identidad
de sentido s1mbohco que ra a¡a
.
intelectual de naturaleza excepcional del persona1e.
Por último es muy importante precisar que inten_cionadamente en las págin,as anteriores se han utilizado en forma md1!\~~:

;;~;i~:

0

J~ni~~~~~f

Autodidactismo: la negación de la academia

Por su carácter inconcluso, La estatua de sal tan sólo abarca los
primeros veinte años de vida de su autor. Infancia y primera juventud
son las instancias temporales que delimitan la narración
prosopopéyica, por ello era de esperarse que las experiencias
escolares fueran un motivo recurrente de recuerdo y reflexión,
posiblemente subrayado porque el autobiógrafo se identifica con
las letras, la cultura, el conocimiento; en resumidas cuentas, porque
se identifica como un escritor. En este sentido, el texto no
decepciona, ya que el narrador recrea su relación con la experiencia
escolar desde el jardín de niños hasta su fugaz paso por la carrera
de leyes. Sin embargo, la asistencia a las aulas nunca resulta ser
satisfactoria o reveladora. Muy por el contrario, su accidentada
trayectoria académica más bien indica el grado de su natural, eficaz
y espontánea inteligencia. Estamos frente al caso del intelectual
que surge a pesar ( y en contra) de la educación formal.
Lo que llama la atención en este punto es que su iniciales
años escolares fueron fragmentarios y repetitivos (ya que empezó
el tercer grado en varias ocasiones en ciudades diferentes) debido
al movimiento revolucionario que causó el desplazamiento de la
familia del autor, al cierre de centros escolares, a la contratación
de maestros particulares o a la descalificación del proceso de
aprendizaje por ser deficiente cuando no ridículo. Ésta es la
sensación dominante en algunas de las primeras experiencias
educativas:

los términos ;a~to~·;~;fc~si~¿~;0Y
:~1
!~\tidad,
del pacto au o iocondición de la lectura de este tipo de textos.
sino que es una
Como indica Lejuene:

q~~~~-~=

De cualquier modo mis recuerdos son claros con respecto a cada
una de estas tres expenenc1as pedagógicas. La escuelita particular
era la pequeña industna doméstica de unas señoritas Rentería, una
de las cuales, con el tiempo acabaría por ser una de las viudas de
Pancho Villa. En ella me enseñaban, sobre todo, religión y"d1bujo. Me
solazaba en repetir el de una cruz adornada por nomeolvides que
trepaban por ella. Por cuanto al profesor que venía a casa, me hacía
leer, y me contemplaba. Una tarde se decidió a acariciarme, y llevó su
mano a mi bragueta. Con gran cautela, me preguntó como se llamaba
aquello. Yo le respondí que el ano: porque ése era el nombre que mi

1:~t~~:~~~~¡~~~ªd~~?a~e~~

~eci ~tait ,juste tan!
:aº~~~~t
t,tre ; des q on anglo_~
neral l'identilé du nom (auteur1
on dispose d'un entere t)exlteuepa~~e aut~iographice, c'est l'affirmation
narrateur- personnanage •

.
~Introducción: partil de la autobiografí~ mexicana
" MalZ, Mana Magdalena. 1992.1 E t (textos)· perfil de la autobiograf,a moderna
moderna", en su tesis doctora_ n re
·
mexicana, Arizona State Umvers1ty, p. 20.

25

Lejuene, op. cit., p. 147.

�Universidad Autónoma de Nuevo león /71

e=

JO¡ facultad de filosolia Yletias

:á

t'I
ICI

¡:

!:!

B

.
- d
darle al pene. Como no pareció
madre me hab1a ensena ~- a e ta nomenclatura anatómica. por la
conforme con aquell~_alterac10~ ~i madre y le referí la enseñanza
noche traté de cert11lcarla c~bl
e su di~crepancia haya provocado
del profesor. Es bastante pos1 e qu

su despido.

26

. . io relativizado al adjudicarle el
Et pasaje es ~.esde u_n .~nn~1fa vez el oximoron de "industria
diminutivo de escu_ellta Y. . "señorita" adjudicado a una de
1
doméstica"; al relativizar
~~~: como producto de la enseñanza
las "viudas de Pancho Villa ~-b~·ar cruces adornadas con flores.
el narrador se dedica a 11 1 isma suerte al reproducirse una
Las clases privadas corren a m o\ucionada como una "discreescena de abuso sexual qu~ ~~:siro y la madre) acerca de los
pancia" de termines (entre _e .
o son catalogadas como
.
" Estas experiencias n
1
genitales.
.
nte desconocidos no ponen a
d
undos antenorme
'
.
reveladoras e m
.
el descubrimiento intelectual, as1 como
personaIe en el camino d los existenciales o guias espirituales
tampoco se obMnen e¡e~p mentores." Para el personaIe, la
en los cond1scipu\os O os
·ngún crédito en su formación
experiencia escolar no le mere~:~~trario le recuerda momentos
como hombre de letras, por e

~!

26

27

Novo, op cit., pp. 50-5~.
a·e se convierte en el arreglo estllistico
La ironía está presente en todo el ~~s l
orge May este recurso escamotea
predominante_ en el_t~xto. coi:no a
re:uerdo al s~stituirla por el humor.. ~e
la carga emotiva ong1nal .que m_un
rivilegia el presente, denota la p~nc1a
esa forma se logra la distancia, se 1p D' Mar" -Por qué estos escntores
verbal y agudeza d7 quien la formu -~~ ~~eacont~ctmientos que fueron para
nos invitan a sonre1r ante la ~arrac~arazo de cólera o de angustia, estados
ellos, en. su ~omento, causa
e:neral j~zgados como compatibles con el
de concIencIa que no son por o g
e se trata en todos los casos, de
modo cómico? Probablemente ~o~~tintivament~ la necesidad de no ser
acontecimientos que hacen s~~t1[ ~ciarse de ellos por el mecanismo de la
revividos por el recuerdo y de is
o a la ironía entraña una doble falta
ironía. De una manera o_de ~tra, e ~:C~~~ verídico. En efecto, al sustituir la
al deber que tiene el h1stonaior da por malestar o por aprensión) por
emoción del momento (re~ aza escritores traicionan, por una parte, la
la distancia que crea la sonnsa esos
.ón asada y por otra, recubren el
realidad histórica enmas_carando et~~mp~so del Presente. Y el recurso
acontecimiento de antano__con fe ve od~b1e elección: el presente más que el
revela, por parte del autob1ogra o, u~:zón" May op cit., pp. 96-97.
pasado y la ca.bez.~ mas que el co s articula;es, el autor vuelve a aquilatar
,a En cuanto a la ,nut11i~ad de las clase p f ar de inglés a quien no duda de
una experiencia s1m1lar, ahora con un pro es_
63
calificar como "un monstruo". V. Novo, op. cit., p. .

d:1ef

amargos debido a considerarse un ser incomprendido en un medio
hostil."
De manera concomitante, el pensamiento lleva al personaje
a indicar la verdadera fuente de su crecimiento intelectual que se
debe totalmente a si mismo, a sus lecturas desordenadas, pero
constantes, de los libros de la biblioteca del tío Francisco. Sin
orden ni concierto alguno, el personaje explora toda clase de textos
gracias a la bibliofilia de su pariente y de esas lecturas comienza
a imitar el estilo de los autores que lee. Debido a la soledad causada
por los constantes cierres de las escuelas y alejado de su,
entonces, único amigo, el autor en ciernes se dedica a la lectura y
consecuentemente a la escritura:
Sin amigos desde la partida de Napa; sin más ocasional compañia
que la taciturna de mi padre, que fumaba incesantemente largos
cigarrillos negros, y que, durante los sitios de la ciudad que volvió a
haber, me enseñó a jugar ajedrez, di en hundir en la lectura mi tediosa
soledad. Los libros del tia Francisco eran muchos, heterogéneos. Los
leía en el mismo desorden. De su fácil dominio: de un conocimiento y
una disposición exclusiva que mis padres no compartían , mi
narclsismo no tardó en derivar de ellos el nuevo cauce de una solvencia
vanidosa. Mi capacidad de imitar se manifestó en tas francas parodias
de los fáciles académicos versos que leia, de las prosas muy siglo
XIX de aquellos libros. Sorbi la Retórica de Narciso Campillo y apliqué
todas sus sencillas recetas. Me encontré de repente haciendo
sonetos, letrillas satíricas, odas, "A la manera de", que conservo con
su caligrafia original en el cuaderno que titulé, íntimamente cierto de
que me aguardaba la gloria literaria y de que no debía desperdiciar
para la sorprendida posteridad una sola migaja de mi talento Mis
primeras poesías, fechadas en 1915; esto es, cuando contaba once
años de edad. No hay una sola de ellas que demuestre genio; pero no
hay ninguna que no exhiba un talento resuelto, sobre toda
consideración, a exhibirse; una ágil actitud mimética, histriónica, para
representar con decoro cuanto se propone sobreponer a la
incapacidad permanente de una expresión sincera y auténtica. 30

J

f

t

29

iª

xi

El recurso irónico, y humorístico en general, se convierte en huella de autor.
Por ejemplo, García delinea asi la textualización del humor en la ensayística
de Novo: MSobre la base del procedimiento discursivo de las ideas hace
entrar en juego, característicamente, diversos procedimientos particulares
del efecto cómico, como los juegos de palabras, retruécanos , incongruencias,
contrastes de tono, asociaciones insólitas, absurdos, etc.", en Margarita
García Monsiváis, ULa prosa ensayística de Salvador Novo: características
del estilo (humor, ironía) y estructuración del género", AldeAm, 14, 26-27.
julio de 1996, p.157.
/bid, pp. 60-61. El uso de las cursivas en el original es análogo al de la cita
textual mencionada anteriormente, no es un proceso académico normativo,
pues no es de esa naturaleza la narración.

�721 facuitad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /73

=
=
s::I

=
=
=

w

PM
e,

!i:
u

Guzmán. Así me veló las fáciles puertas del periodismo"34 En este
último comentario el autor inclusive afina aun más su visión genial
al indicar que casi es obligado a demostrar su talento, lo cual para
él es un hecho más que conocido. El engrandecimiento de su figura
no se produce al exaltar o sobreestimar las dificultades de una
tarea u ocupación, sea la poesía o el periodismo, sino al subrayar
la facilidad con que se pueden ejercer ambos. 35
En este mismo sentido, se entiende el inicio de la relación
de pupilaje con Pedro Henríquez Ureña, la que se concibe como
una relación entre iguales, en la que Novo insiste en acentuar ese
carácter de paridad mientras que el filólogo procura moldear una
personalidad intelectual a la que no le gusta ser guiado. 36 Sin
embargo, el resentimiento contra Henríquez Ureña parece ser una
marca indeleble que si bien en la autobiografía se expresa cómica

~:~~;:~~:s:;~~1i; ~i~:~,~~~:.;: :~1~1~::~~:~;~l~
re robación de todas las asignaturas del prm~er ano

~~epafatoria; cuando tranquilamenteti;~~ qyu~=~~riil~ l~:;t~saos~
con regularidad todo era sumamen e ac1
.
, .
e podía combinar sus largas sesiones vespertinas de eme Y su
~~citante vida nocturna y salir avante en la escuela porque,dcodmo
se dijo era muy sencillo: "por lo demás, las clases_ ~bor a as
, · · n desde un principio me resultaban fac1les Y me
con atenc10
'
.,
b I
uy relativa
interesaban",32 y posteriormente afirma: Alterna a. ~ m
. .,
aridez de mis sencillos estudios con la frecuentac1on del cine .33
Si esto no fuera suficiente muestra del carácter genial
ue uiere transmitirse, el texto más adelante vuelve a subra~ar
~ichicaracterística cuando explica la dese~~oltura con que d~m~na
la redacción periodística a la que lo dmge su mentor,. e ~o
. z Uren-a· "Y me hacía ganar dinero extra con enviar m~s
Henrique
·
·· · M
Luis
artículos Y editoriales al diario El Mundo, que d1ng1a ar in

r

.. •
dor Novo Los que tenemos unas manos que no nos
Mons1va1s, Salva .
.
d do SEP·ERA (Lecturas mexicanas.
pertenecen", en su h~ro Amor per 1 ·
'
segunda serie, 44), Mex1co, 1986, p. 275.
32 Novo, op cit., p 85.
JJ /bid, p. 87

3' /bid, p. 118.
~ Por ello. Monsivais describe la etapa de educación primaría así: "Asi fueron o

así debieron ser las sensaciones, las atmósferas, las impresiones de infancia
que sin saberlo aspiraban a lo poético. La educación primaria es un orbe
autosuf1c1ente y las recitaciones son el aprendizaje del oído literario.
Educarse es perder el pasmo maravilloso en la operación formativa donde lo
contrario de la inocenc1a suele ser el falso conocimiento Mons1váis
"Novo, poeta: las diversiones y las expiaciones", BdeM, 22, junio-agosto
de 1994, p. 31 .
36
En este sentido diferimos de lo postulado por Acero quien afirma. "La constante
mención de su amistad y rompimiento con Henriquez Ureña nos da una idea
de la importancia que éste tenía en su vida y de cuánto sintió que la práctica
de su homosexualidad hubiera sido la causa de su distanciamiento con él,"
en Rosa María Acero , Novo ante Novo: un nov1s1mo personaje homosexual,
tesis doctoral, Universidad de California en Santa Bárbara. junio de 1998, p.
228. La autora le brinda una importancia fundamental, y desde nuestro punto
de vista desmedida, a esta relación conflictiva en la conformación del carácter
del narrador: •... pero considero que su relación con Henriquez Ureña es
primordial para entender por qué se representaba a si mismo como un
persona¡e en decadencia y la homosexualidad ¡ugó un papel primordial", p.
231 . Es obvio nuestro desacuerdo. Por el contrario, nos parece más certera
la aprec1ac1on de Long cuando explica el motivo de la ruptura con el dominicano:
·ouring 1921 and 1922, Novo had a bnef but intense apprenliceship with
Pedro Henriquez Ureña wich was crucial to Novo·s formation as a wnter and
literary crit1c. Henríquez Ureña demanded a strict intellectual and moral
discipline from discipline from h1s dísciples. While Novo benefitted from the
1ntellectual discipline, he could not meet Henríquez Ureña's moral code and
ult1mately h1s homosexuality and his flamboyant night - lile, as well as h1s
involment in proyects that lacked the intellectual senousness demandad by
his mentor led to the emotIonally violen end of his collaboration with Henriquez
Ureña", en Mary Kendall Long. ·Salvador Novo's Continente vacío" LALR,
24, 27, enero-junio de 1996, pp 94

�Universidad Autónoma de Nuevo león /75

¡4/facultad de filosolia !lelras

=
i:1
5

1
¡:

1 tor retoma con extremada
y, hasta cierto punto, veladam~~te, e au
virulencia en otras ocasiones.
. .
sentimiento Y por ello la
Todo lo anterior nos 1~i11~~i;:eentre maestro y discípulo
1
presentación del inicio de ª. . to de capacidades al menos
se narra como un reconoc1m1en
equiparables:
o a la uerta de leyes cuando llegó,

Un medio día me hallaba parad
~studiante. Moreno, negroide,
.
. que obviamente no era
. . . do
entro, un 11po
·rada rápida y lo segu1, 1ntnga ,
vestido de negro. Cruzam~s una m1\ón al que al rato llegaron muchos
adentro de la escuela. Entro en un sa El 'ndividuo empezó dar una

ª.

.'i

1
.
· Se sentaron .
1
estudiantes yanqui 5 - .
Hablaba de Sor Juana, y mientras o
clase de literatura mexicana.
de"aba de mirarme, sentado en la
hacia con ve~ pastosa lenta,_~~
es una glosa?· Sus alumno~
última fila. Hizo una pregunta. t.
sea de la clase -dijo-; usted ...
callaban."Algún estudiante, aunque no
- . d
..
.
lase A la salida lo aguardé, minga o.
Contesté, sonno, te~minó su~ Pedro Henríquez Ureña , de cuya
Conversamos, caminamos. r~
sabía nada.38
sabiduría, existencia, importancia, yo no

.,...

y

..'

aul

la identidad del famoso filólogo,
La escena, antes que deve:~~~~tá capacitado intelectualmente
nos muestra que _el narra
onder acertadamente al maestro
ara
interactuar,
dialogar
Y
resp
consumada la proeza de
P
.
e sólo una vez
1
desconocido, a qu
ta· as · la escena cobra una
..
e le presen , 1,
capt_ar su . atenc1on s
e el restigio de Henriquez Urena no
sigrnf1cac1on mayor, ya qu . P aradójicamente sobre Novo.
recae sobre su pose~d_or,a~tis ~ncluido en el selecto grupo de
De esta forma, el auto iogr .
onérselo ni desearlo, como
0
discípulos del mae st ro, pero sind pr iovo a continuación detalla
si fuera Henriquez el favorec1 o.

31

1 res ecto· "La culpa la tiene un hombre
El siguiente pasa¡e es elocu_ente a
~raza~les caminos, a quien es inútil
solo, maniático por des~ubnr gemo:a y en México -y dicen que en A~éricanombrar porque de 15 anos acá,I "º1 ly a que no haya recibido , directa o
· · · el
aficionado a 1a escn·tura y a a ec ur ·1
a (se asegura que d1r19Ia
· fl
·a Diestra pI mam
indirectamente , su in ue~c1 . .
t ña resultó ser pésima maestra, a1
Ateneo de México)'. esta mllu~nct~ he:~~re al indice y el escritor al reta~o
ahogar ta personahdad, reducir e 'd de ella echándonos encima su odio
erudito. Los jóvenes nos he~os r~1d~ctiles al' punto de estimarnos si se los
africano y el de aquellos que .e so
complacerlo• Salvador Novo, El
ordena su maestro y de od1arno~ p:¿;5 apud Monsiváis , Lo marginal en
Universal f/ustrado, 19 de febrero e
,
el centro, ERA, México. 2000, p. 28.

" /bid., p. 113.

minuciosamente la labor, por demás encomiable, del dominicano,
pero no por admiración hacia el maestro del Ateneo, sino a manera
de comprobación de su propio talento. La figura de Henriquez Ureña
actúa como evidencia textual de la recepción que se procura obtener
del texto: si el propio filólogo reconoció su talento, ¿qué espera el
lector para actuar análogamente?
Al respecto, es conveniente hacer una última confirmación
de este· proceso de valoración genial que desprecia la educación
formal en beneficio del autodidactismo. En varias ocasiones, Novo
parece burlarse de las instituciones académicas al obtener un
reconocimiento por su desempeño intelectual que él mismo ha
procurado minimizar, como si parte de su genialidad e inteligencia
se comprobaran al constatar que a pesar de sus indiscutibles faltas
y desinterés académicos el joven obtiene justamente lo contrario.
Acción para la cual convoca citas textuales que nos indican que
los elogios, merecimientos o privilegios no provienen de quien
redacta, sino de un agente externo. Por ejemplo, el profesor de
gramática, Manuel G. Revilla, le obsequia una publicación de su
autoría, de la cual Novo reproduce, entrecomillada, la dedicatoria:
"Al joven Salvador Novo, con el aprecio que su buena educación le
conquista. El autor"."' De forma similar procede cuando narra las
circunstancias en las que conoció a Jaime Torres Bodet:
La predilección que don Ezequiel mostraba por mi debe de haberle
inducido a presentar al ·distinguido alumno"con el ¡oven secretario de
la Preparatoria, del cual Xavier me informó que era un poeta, y que a
la sazón daba brillantes clases de literatura en otra escuela -la de
Altos Estudios. cerca de la nuestra. Empecé, entre clases, a visitar a
Jaime Torres Bodet. 40

El proceso de legitimización intelectual del yo utiliza la cita
textual como la comprobación última e irrebatible del autobiologema
que nos interesa. Vuelve a echar mano de él cuando indica que
pudo conservar, al menos, la clase que impartía en la Escuela de
Verano ya que sus alumnas norteamericanas lo tenían en alta
estima y comentaban acerca de él : "Como la daba bien: con el
entusiasta beneplácito de las gringas que me encontraban, Oh, so
young, so cute and yet so learned, había yo adquirido cierto
derecho a conservar la clase de literatura mexicana en la Escuela

" /bid. , p. 87.
"/bid. , p. 1OO.

�Unwersidad Autónoma de Nuevo león /JI

16 /facultad de filosolia, letras

:!
CI

m

~

...

~

!e
de Verano."" En este caso la cita textual se caracteriza por el uso
de la onomatopeya que denota sorpresa y que anuncia la
reproducción de la enunciación oral de las alumnas. Asimismo, la
significación se refuerza al conservar la pretendida lengua original
en que fue pronunciado el comentario y al utilizarse las cursivas.
Así, la imagen de lo real se solidifica al recurrir a la cita textual
como medio de legitimización."
De igual forma, el procedimiento de presentación de
importantes figuras de la cultura mexicana es recurrente, en él se
da una descripción del lugar que ocupa el autor en la escena y una
vez consumada la interacción se agrega la identidad del desconocido
como un golpe maestro que cierra la acción. Se trata de una
estrategia sintáctica que nos remite a la escena teatral donde el
yo figurado ocupa el papel protagónico, los otros personajes (sin
importar su peso cultural referencial) sirven de actores de soporte
y la circunstancia parece un escenario preconcebido para resaltar
la figura del narrador. Recordamos que una de las disciplinas que
con el tiempo se vuelve fundamental para Novo es la actividad
teatral. Pero además, la utilización de este recurso facilita la
contemplación retrospectiva: el autor Novo contempla al personaje
que actúa como el joven Novo, así logra manipularlo --gracias a la
distancia mental y escénica- y lo conduce hacia la realización de
nuestro autobiologema.' 3

Así, el personaje recurre a la ·t t
ción del recuerdo para apo ar el rec ci a. extual Y a la escenificadesde el exterior: la "buen/educació~~~c\~~ento que se le otorga
t
registrada por la academia mient as
el IS ingu1do alumno" es
admirar a alguien "so o~n
r que as alumnas no dejan de
sentido el yo prefigura~o e;· so cute, yet. so learned". En este
intelectual al demostrar despre~li~exto ~os indica su superioridad
debido tiempo debe
por e proceso escolar que a su
•
reconocer la genial'd
.
'
1 ad construida
(y en contra) de la p •
.
a pesar
ropia academia.
La inteligencia natural
El desprecio que el person · d
educación formal no obsta ;!~a ;:u~!~id~~!:e~iempre por la
reconocido por la propia institucionalidad
te busque ser
su carácter refuta los limitados
t dque rechaza: Pero como
reconocimiento escolar él procur! e~ an anzados margenes del
ahí cuestionarlos y pro'vocar mater:l~ars~ fuera de ellos y desde
yo se sitúa en la marginalidad des
e~ e su reconoc1m1_en_to. El
es decir fuera de la oficialidad yd I de ah1 atrae. ~I reconoc1m1ento,
se comprueba su carácter ex~epeciin:~r;::tml1zaac1don. De esta fo'.ma,
s e una d1recc1on."
Como se había indicado 1
•
•
durante los estudios primarios r~:i-ex~enenc1a escolar (sobre todo
personaje una etapa anodina
iz~ os en prov1nc1a) es para el
estudiante se gana la animad' cu~n
no hostil Y humillante. El
quien inclusive le propina mal~r~~~º~.del profesor de sexto grado
en su contra· por ello la
. . s .is1cos Y confabula a la clase
de México y ia final liber~~fg~~~~; ;~~~~~~ el re~reso a la Ciudad
el personaje que se delinea en las . . i esco ar. Sin embargo,
se baten en silenciosa retirada . paginas no es de aquellos que
a sus victimarios. El episodio s1~~ntes haberse reivindicado frente
momentos no está exento de :Sta ~so. que nos interesa en estos
victorioso ya que a pesar de la
. inamica, el yo finalmente sale
s ve¡ac1ones del maestro, el narrador

°

"/bid., p. 117.
• 2 Este proceso es muy recurrente y se echa a andar cuando el personaje
considera que debe inteivenir un testigo del autobiologema que nos interesa,
pero se utiliza con igual frecuencia en la descnpción de las correrías sexuales,
por e1emplo.
0 Al respecto resulta muy interesante notar que el carácter autobiográfico que
se señala siempre en la obra de ficción de Novo puede echar mano de
estrategias discursivas tan diferentes (narración, teatro, poesía). Lo
fundamental resulta ser la capacidad de autocontemplactón que conlleva una
conciencia muy fuerte de sí mismo y, en este caso, de aguda critica
autoinflingida. Un movimiento similar describe Monsiváis en el caso de la
poesia, cuando comenta: "Espejo, libro muy unitario, bosqueja los inicios de
una sensibilidad a contracorriente. El personaje poético se triangula: al niño lo
observa el adulto que 'infantiliza' su mirada, y el adulto regresa en su doble
condición de niño y gente madura al orbe cerrado donde las impresiones
lo son todo ...·, en Salvador Novo. Lo margina ... p. 79. De esta forma, el
título del libro de poesía, como el del libro de Monsivá1s, resultan muy
claros en sus intenciones simbólicas, como lo es también el título de la
autobiografia.

" En cuanto al movimiento ps1coló ico
-. .
la conexión que se puede hace g que esta aseverac,on implica, es lógica
marginalidad de la misma y 1~ entre obtener reconoc,m1_ento oficial desde la
notoriamente expresaba su het :noc,da actitud desafiante del autor que
a la vez el reconocim1ento deb~~o ox,a sfxual; la cual atraía el escándalo Y
esto es pieza de otro ttpo de análist ~us ogro~ intelectuales. Sin embargo,
comprueban las sutiles pero firme s. aste md1car de esta forma que asi se
de su yo autobiográfico'.
s conexiones entre las diversas esferas

�Univmidad Autónoma de Nuevo león /79

18 ¡facultad de filosoliaJletras

1
¡:

::¡

i:i

B

ICI

merecedor de una beca gracias a
triunfa públicamentt: al hacerse s elegido para la representación
su óptimo desempeno y, ad!mª:sear de las objeciones que procuro
dramática de fin de cursos, ª P A . la capacidad intelectual e
interponer el odiado maestro. :i:~idades. Novo demuestra que
histriónica se imponen sobre las a dos más preciadas posesiones,
estas dos caracterist1cas son sus
en la vida y en el texto:
. t
modos de avanzar
armas, herram1en as,.
.
a su destreza lo consigue, Y por
1
"lo que su comportamiento e rnegtac' ·10·n sexual prácticas estéticas,
. ""
ende de su orien
d
eso Novo espr
.
d d desafíos de gesto y escritura .
estratagemas para decir la ver a '
.
elocuente la realización de los
En este sentido, es m~y
materias al finalizar el primer
exámenes extraordinarios de to as Ias
año de la Preparatoria:
b . los exámenes extraordinarios en todas
A su deb_
ido tiem~o, apr_? e ude así inscribirme para el se~undo de
las materias del pnmer ano, y p I detalle nsible de que m1 prueba
· H bo en ellos e
• • · ·
la Preparatoria. u
·eto de cometer una In1us11c1a
1 · radas en e1apn
•
de francés colocara a os l~
laridad si no lo hacían, porque ocuma
si me reprobaban , Y una 1rre~u
no su iera, la materia. Como todas
simultáneamente.que yo
como ~s otros, había prácticame~te
las demás, la hab,a estudiado
:
ella Clef de la langue fram;a,se,
memorizado todo el l~bro d~ texto~ªe~ ersona me examinó; de suerte
compuesta por M. Luis Rod1er, qui b ps como estaban escritas en
que pronunciaba tod~s. las pa ª¡ ~~ón de todas las s finales , y sin
español, con clara, enfat1ca enunc a - Pero escribí en el pizarrón
. ·enes en a,s o en a,.
. ·1
d_iluir las term1nac1
- ué analicé sin tropiezo. El jurado, atom o,
sin una sola falta, y conJug y
é ue había preparado el examen
deliberó. A.s_
us pregunta\¡~~;~e:~ la~ficacia de los autodidactas q~e
con la hero1c1dad, y por lo
I ón·co Rodier sentenció que deb,a
se fabricaban una cultura~y e~ s~ o~ ~n el segundo curso de francés ,
aprobárseme, ya que al ano _s1gu~~e~tamente un vocabulario que no
podría aprender a pronu~c!~r c r
podía negarse que pose,a.

_sup1::/

.
noce que su descuido escolar lo
El mismo Novo -~s qu1e_
n rec_o ra confiar en "el azar del panzazo",
puso en la sit_
uac1on de n1 s'.qu1:alizar un esfuerzo atemporal y
era indiscut_1ble que debia r b
yo no sólo sale adelante,
I
extraordinario. Pue st o ª pruh~ ~~ ~naugurar una clasificación no
sino que se reserva el_d?rec extraordinaria personalidad genial
prevista, propia de su ined1ta _Y_ tanto su inteligencia autofor¡ada
y sexual , donde pone en acc1on

•5
i&amp;

H

Novo, op. c1.1., pp . 71 y 64 respectivamente .
Monsiváis, Lo marginal... , p. 11 .
Novo, op. cit., p. 83.

como su capacidad histriónica. Como en el caso de su educación
en Torreón, no ha aprendido nada, ni siquiera de oídas aprendió a
pronunciar el francés, así que en otro acto de feroz didactismo
aprende del libro y así está en la posición de saber y no saber la
lengua. Se ve entonces que Novo, quien ante los ojos de los
participantes de la situación como de los lectores está en falta, no
duda de apoderarse de la misma y hacerla trabajar en su provecho.
Está en falta y simultáneamente no; esta situación "extraordinaria'
hace dudar al jurado, lo cuestiona al romper los moldes y esquemas
que validan su saber, como afirma Marquet: "En el fondo su hábil
estrategia consiste en poner a dudar al otro justamente de aquello
que lo define, de aquello que lo coloca en el lugar de jurado, en su
saber práctico"."
La reificación del yo es insospechadamente óptima ya
que no sólo cuestiona el terreno de autoridad de la institución que
él desprecia, sino que lo hace frente al autor del libro de texto en
que aprendió, colocando así al autor del mismo, M. Rodier, en un
aprieto: reprobarlo seria descalificar su propia categoría de autor,
aprobarlo sin dilación descalificaría la función de la enseñanza en
el aula. Sin embargo, la visiblemente embarazosa situación (que
Novo no duda en calificar de risible en un movimiento de magnani•
midad de su parte) se vuelve en su beneficio: ¿quién más autorizado
que este "salomónico" maestro para reconocer su "heroicidad de
autodidacta que se fabrica una cultura"?
La capacidad histriónica que ya se había utilizado en
Torreón, convertida en una estrategia discursiva frecuente, y que
el lector sospecha desde el inicio del texto (en la descripción de
su actuación frente a Justo Sierra) le ayuda a colocar a los
miembros del jurado en un embrollo y convertirlos así en
los juzgados. El personaje juzgado desplaza su falta hacia los
otros. En esta ocasión el director de escena ha indicado un cambio
de localización de la acción y ante los ojos atónitos del lector,
vemos la teatralización de una condición que sabemos incierta: el

"'Marquet, "Las chicas de Donceles", Crónica dominical, suplemento de La
Crónica, 6 de diciembre de 1998, p. 10.

�Uni1ers1dad Aulónoma de Nuevo león¡ Bl

80 /facuitad de filosolia yletras

=
t!
c:I

5

;;
=
=
t:,

personaje es la víctima fingida de un acto justo que sorpresivamente se ha convertido en lo contrario, por ello el personaje no
49
duda en calificar como "risible" todo el pasaje.

El año escolar terminaba Ycontra tod
ª!canzar a mis compañer~s en sus esi°s mis optimistas propósitos de
ni intentar siquiera los exámenes flnali:;fs. ni era ya posible lograrlo,
Los severos normalistas habían g ad ~do en el azar del panzazo.
creía en el genio ni la improvisaci -~ ua o un reglamento que no
as1stenc1a en el año cancelaba el dire· ~I 1O por ~1ento de faUas de
Y yo sobrepasaba con mucho es c o a lo5s, examenes ordinarios,
•
, e margen.

Debido a esta situación inédita, Novo trastoca la naturaleza
extraordinaria de su examinación, adjudicándole el carácter
extraordinario a su persona, al genio y a la improvisación histriónica.
Novo obliga al otro a crear un espacio nuevo para su inédita
personalidad.

Inteligencia y capacidad de improvisación se muestran
así, nuevamente, como las marcas más distintivas del personaje
que le interesa forjar al autor. Son las dos luces que más
resplandecen del yo iluminado en el texto. Como ya habíamos
visto, su desprecio por la formación escolarizada es directamente
proporcional a la confianza en su inteligencia innata y no duda en
recordárnoslo constantemente. La situación excepcional que lo ha
puesto en la necesidad de rendir todas las materias extemporáneamente es finalmente razonada como absurda por proceder de un
reglamento inútil, ya que margina las mismas características que
Novo preconiza como preciadas, la inteligencia y la improvisación
histriónica o académica:
La comicidad que se produce, y de la cual está consiente el autobiografiado,
logra trastocar la sensación original por la sensación propia del momento de
la enunciación, traslada los sentimientos del corazón al cerebro y, corno
indica Oornenella,.asegura la pervivencia del yo anunciante: •...y para Freud,
el humor no sólo tiene algo liberador corno el chiste y lo cómico, sino también
algo grandioso y exaltante', que reside en el triunfo del narcisismo, en la
victoriosa confirmación de la invulnerabilidad del yo. El yo se rehúsa a dejarse
ofender y a precipitarse al sufrimiento por los influ¡os de la realidad; se
empecina en que no pueden afectar los traumas del mundo exterior, más
aún, demuestra que sólo le representa motivos de placer", en Ana Rosa
Oornenella, "Entre canibalismos y magnicidios. Reflexiones en torno al concepto
de ironía literaria", en De la ,ronía a lo grotesco (en algunos textos literarios
hispanoamericanos), UAM - 1, México, 1992, p. 115.
50 Ver el artículo de Antonio Marque! donde se comenta al respecto: "Notable
escritura: pronunciación ajena: la anécdota ofrece mucho para ser comentado
Destaca el hecho de que Novo coloca al jurado en una posición inédita, casi
ante el imperativo de aprobarlo; los obliga a revisar sus criterios porque es
preciso aprobarlo. En el fondo su hábil estrategia consiste en poner a dudar
al otro justamente de aquello que lo define, de aquello que lo coloca en el lugar
de jurado, en su saber práctico. Para salir de semejante reversión de los
papeles es preciso llegar a una solución de compromiso Aprueban a Novo.
puesto que su escritura es impecable, con la condición de que ulteriormente
corrija la pronunciación", en Marque!, op. cit., p. 11

•9

No se trata de que el joven est d
. .
pericia escolar, es una in'usta ~ iante no t~~ga rntehgencia y
inasistencia a clases y no JP
. eg:amentac,on que castiga la
más inmediata manifestaciónr~m1a e talent_~· la genialidad ni su
falta no es de qu,en la comet~ :,~~prov,s~c,on .. De esta forma, la
los atributos del personaje. Po'r 11 ~ qu,en m,opemente excluye
a un compañero de clases de~,;~ ovo no ?u_da en descalificar
presenta la rivalidad acade' ' .
do Y drsc,pltnado, cuando se
mica entre ambos· "E t
estableció tácitamente una compet
.
· n re los dos, se
prendas de su edad y su mach t enc,a po_r la distinción, que las
rápida y voluble inteligencia".52 e ensmo disputaban a las de m,

50

De eSta forma, el conocido cli h · d
..
nal, del ascenso social del cr . . c e e. l_a superac,on persorealizar por medro de la ~x e . ec_,m,ento espmtual que es posible
la perspectiva del texto P!a~~~c,a escolar parece deducirse desde
un contexto histórico ~n el quo~rcame~te, esto se enuncia al evocar
remarcándose la posib1l1dad d sf re ormulaba el sistema escolar
educación formalizada La e
~ ascenso social a través de la
personaje se ha pro~urad~c~:sª ~ada tiene de formativa. nuestro
destacar por sí solo que resulta erram,entas necesarias para
incluso dentro del de~apreciado ten tan oport~n~s Y operantes que
eficaces. Dentro de este ordenrren~ academ,co le son altamente
entonces la actitud de sus pa . t de ideas, no debe sorprender
que para el personaje no sonnden es ante sus "fracasos" escolares
e nrnguna consideración:
La indiferencia en que a b
de mi: tios parecía dest~:ai/~ri:;i~~~~e la inicial ~alurosa acogida
un nino para empezar a ser
h
e que hab1a cesado de ser
privilegio que debía agradecerl~;ad ombre dotado, por un especial
para la vida que ellos no habían' a e u~a oport_un1dad de preparación
paseaban, si m1 tiempo y mi atenc~un ~rno d1~frutado Si ya no me
estudios, puesto que sólo de ellos
~ deb'. an concentrar en los
por la obtención de un titulo pod . ' de m1 p~op10 esfuerzo, coronado
•
na nacer a tiempo la oportunidad que
,. Novo, op. c,t . pp. 80-81
.
.
" p. 85. Cursivas en el original.

51

.. fbd
1

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 83

81/facultad de filosolia ¡letras

~

1
5

=
a

.
ellos habían hecho con la suya, pero en
sostuviera a m1 madre como
generosidad me otorgaba para
las mejores condic1_
one~.
su
alcanzar esa emanc1pac1on.

Este excepcional individuo ingresa en las mismas categorías e
instituciones que cualquier otro sujeto de su tiempo, edad y
circunstancia; pero Novo lo hace de forma diferenciada y en esa
diferencia gana el reconocimiento de su talento, de su genialidad
que en este punto no duda en calificar como una mayor "edad
mental". De esta forma vemos que el yo se solaza por estar más
arriba de lo esperando considerando las características objetivas
del referente de la enunciación. Obviamente no es en éstas últimas
donde se debe indagar el origen y matiz de su formación intelectual,
sino en esa resbaladiza categoría que se ha estado caracterizando:
la de genio.

q~:

ncertante esta fuerte reflexión que
No deja de ser al menos deseo ue sus tíos (habiendo ya muerto
bien entiende las expectativas q d más talentoso e inteligente.
su padre) fincaron en el ¡oven por \perimentar sentimientos de
En este caso, e_l narrador no p:::~~intrario experimenta recelo al
culpa O remord1m1ento, muy _P
.
que le tenían estaban
. .
1 consideraciones
comprender que as . .
cambio de desempeño academ1co
condicionadas: atenc1on a
e lo merece todo solo por el
óptimo. ¿Acaso el joven Novo
no pueden avizorar en estos
1
hecho de ser él? ¿Es que ~us ~emostración de su talento?
fracasos escolares la verda era

~o:

Por encima de las expectativas
..
ue uarda Salvador Novo con la
Al meditar acerca_ de la rela~~nr!de~te que el yo siempr~ se sitúa
experiencia academica, es s P .
escolar le demandarian, s1 es
1
más allá de lo que su edad_ Y niv:n todos los sentidos del término
que habláramos de un 1nd i~iduo, ue ueda ya bien claro que al
"normal". Categoria esta ultima \
~ to. Por ello, su relación con
autor no le interesa satisface\~~ ªd!~cuoncertante, paradóji_ca Y
la experiencia escolar es .
ovimiento que descalifica a
.
.
a que en el mismo m
contradictoria, Y
bf1ene su reconocimiento.
la institucionalidad escolar O
.
. inas del texto se especifica la
Desde las pnmerasa~!1~ntado académicamente, ya que
constante de estar siemp_re
.
y el segundo grados de la
el personaje _nun_ca curso el tri~il~cado en un tercer año que en
educación primaria, sino que ue d b. do a la discontinuidad que
varias ocasiones tuvo que retomar _e_ i
imponía el movimiento revolucionario.
Ignoro por qué circunstancias,d al

in resar en la escuela primaria,
g ezar como todo el mundo, por

oficial, cerca de la casa, en v~z 1:1:~:en ei tercero entre muchachos

el pnmer año, me v1 de pronto ins
que el ex~men de admisión
ue yo Supongo
naturalmente mayores q
·_
- rticó que se me adelantara,
reveló que supiera más de~o ordmano, y ¡us ,
digamos, la edad mental.

~

/bid., p.75.

" /bid .. p. 48.

Esa capacidad intelectual siempre precoz (ya que no es
privativa de la infancia sino que presumiblemente es aplicable a
cualquier instancia temporal en la que el personaje se sitúe) lo
coloca indiscutiblemente siempre en la situación de gozar de las
ventajas de la excepción, la exención, el privilegio, la madurez. En
este caso es muy importante señalar que esta condición se
expresa exclusivamente en el transcurso de la educación
preparatoria y profesional, no así durante su educación primaria.
Tácitamente, se entiende la predilección que hace el autor de la
libertad y cosmopolitismo citadinos aprovechables por un joven
inquieto como Novo, en detrimento de lo experimentado en la primera
infancia, que está signado por la "barbarie revolucionaria", la
supervisión materna y la nostalgia por el padre. 55
En varias ocasiones, se asiste a la forma en que el yo
gana prebendas o canonjías de toda clase gracias a su capacidad
intelectual. Este movimiento indica que su siempre precoz inteligencia lo exenta de las formalidades que todos sus compañeros deben
cumplir. Es el caso de la buena relación que establece con el
profesor de literatura:

5'5

En este sentido se expresa Barrera al cahf,car la importancia que para Novo
tuvo el regreso a la ciudad de Mexico y el ingreso en la Escuela Nacional
Preparatona: ~Para Salvador Novo, en 1917 se inició un nuevo ciclo de su
vida, que lo llevó a la anagnórisis, toma de conciencia. Su inscripción en la
escuela Preparatoria re deparó una especie de trampolín para dar u:i salto
hacia la madurez, hacia la responsabilidad. anagnórisis, que recayó en la
elección de un destino, en el trazo de una personalidad, en la construcción de
una manera de ser. Desde la orfandad (sic) surgió un profundo deseo
de libertad y búsqueda a la edad de trece años\ en Reyna Barrera .
Salvador Novo. Nava1a de la mtehgenc,a. 1999. Plaza y Valdés editores
México. D. F., p. 54.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 8S

84 /facuitad de filosolía yletras

;;

=
;

=
ri,

e,

5

Don Erasmo me tomó particular afecto. Leía mis versos y me recitaba
los suyos. Pronto dejé de 1r a sus clases (daba literatura castellana y
general) porque todo cuanto en ellas enseñaba, yo lo conocía ya por
mis lecturas solitarias de Torreón, y don Erasmo me eximió de ir a
clases. Sencillamente presentaría yo los reconocimientos trimestrales
56
y los finales -y él me calificaría con 10.

Es importante recordar que es esa misma inasistencia a clases la
que lo obligó a preparar todas las materias de forma extraordinaria.
El yo desatiende la lección y busca otras formas de conseguir el
mismo resultado por distintos métodos, si bien más seguros al
buscar previamente la alianza con el poder antes que actuar y
conseguir la excepcíón.57
Pero no siempre se actúa de forma tan premeditada, en
ocasiones el privilegio parece proceder espontáneamente:
A salvarme de la gimnasia contribuyó felizmente para mi pereza el
hecho de que Moisés Sáenz resolviera premiar con atribuciones de
lideres a los alumnos que obtuvieran en las clases calificaciones
altas. Los lideres simplemente vigilaríamos, exentos de la obligación
58
de participar en los sudorosos e¡ercicios fisicos.

El sistema impuesto por los detractados normalistas, encabezados
por Moisés Sáenz, esta vez no es cuestionado, muy por el contrario
se agradece la exención de las actividades que involucren el cuerpo,
59
esfera de desarrollo que le provoca pánico al personaje.
Precocidad intelectual y categoría de exención se conjugan
para colocarlo en el camino de la autosuficiencia económica, ya
que el propio profesor Erasmo Castellanos Quinto le remunera por
la realización de algunas labores académicas:
Pero nos manteníamos en contacto y en amistad Confiaba en
mí, y en secreto, me pasaba a revisar y calificar las pruebas escritas
de los alumnos, que le daba pereza o no tenía el tiempo de ver -o
que ofrecían a su paternal generosidad un pretexto decoroso para

58

/bid p. 99
En variadas ocasiones se ha indicado la destreza del persona¡e para aliarse
con "el poder", por lo cual ha sido duramente criticado, y obtener beneficios
de toda índole, lo que aquí se comenta no parece ser más que una
manifestación temprana de dicho proceder.
58 Novo, op. cit., p 98
51 Otro autobiologema digno de investigación es todo lo relacionado con el
cuerpo: la ineptitud para bailar, la pérdida de habilidades y atractivos

57

físicos, etc

hacerme ganar- mis primeras perce .
.
cada mes Vivía don E
pc1ones literarias -_algunos pesos
rasmo en San Ped d
pueblecillo remoto al que hab·a
.
ro e los Pinos, entonces
entregar los trabajos de los m~c:ih~/~ lento tranvía a recoger y

Implícitamente se comprende el rec
. .
bles conocimientos que al menos so~~oc1m1ento de sus considerauna clase de preparatoria de t I f os necesarios parra dominar
trabajos de sus condiscípulos Eª o_rma que pueda calificar los
1
de sus compañeros pues su· sa~:: , qu~ ~I narrador_ se distancia
hast~ el punto de poder juzgar la calid~ds~ua por enc1m~ de ellos
consideración es necesario aunar! 1
e su desempeno. A esta
intelectual puesto que esa s e .ª ~a mencionada precocidad
condescendencia con que se retierioridad se manifiesta en la
su iguales: obviamente sus c~~a a _los que supuestamente eran
menores a él y de ahí el uso . pa~eros ~on intelectualmente
muc~achos", colocándose así
d1ferenc1ado al llamarlos "los
propio profesor que le erm,te
o otro mentor o tutor como el
intercambio de opinione~ acerca ~x~ertmen!arse como su igual. El
e~ muestra fiel de categorizació~ ~poeSia que cada ~no escribía
bien en las considerac1one
. s importante senalar que s,
gran afecto, no se trata de uns c:~1~~~ del este maestro s~ siente
de colegas El cariño est,
.. e a umno a mentor, sino casi
re~onocimie~to de excepcionªai°;~g~~al~ente motivado por el
quien lo coloca casi en la catego . de ace Castellanos Quinto,
na e su par.

~~9::

Esto abre la puerta para narra
.
económicas que le han s·d
runa sene de remuneraciones
intelectual. Por una parte i ,eº r~~~rg~das por su. singular habilidad
permite desligarse toda~ía máse~ ª, su genialidad y, por otra, le
tener mayor libertad para
I e a exp~nenc1a académica Y
capital. Como en la cita ant:r~trorar el cript1co _mundo gay de la
le proporciona los medios
, es ahora Henri~uez Ureña quien
dinero por ello:
para expresarse ltteranamente Y obtener
Una vez que estuvo perfectamente se ur
para que diera en la Escuela de Veran g o de m ingles. me nombró
Intervenía en las ediciones de Méxic~u~~lase de literatura mexicana.
_nombre, para la cual me encar ó de
erno y_en revista de ese
indujo a preparar una Antolo g
una secc1on, Repertorio", me
hizo publicar_s,
g,a de cuentos hispanoamericanos y la

-~ª

60 Novo. op. cit., p. 99.
"lbid,p. 114

=

�Universidad Aulónoma de Nuevo león ¡81

86 /faculiad de filosolia ¡le Iras

1
"'

:!

~

...

!e

r.

•

Si a la descripción de este acceso a la vida literaria y lucrativa le
aunamos el hecho, citado anteriormente, que el filólogo dominicano
también le abrió las puertas "del sencillo mundo del periodismo",
así como Castellanos Quinto le remuneraba por corregir los
exámenes de los condiscípulos del personaje, entendemos cómo
implícitamente el yo explica la nula necesidad que siempre tuvo
de la educación formal. Sabemos de la extensa labor periodística
que Novo realizó, por ello nos parece que su yo prefigurado en el
texto se engrandece al destacar la relativa facilidad con que aprende
y aprovecha estas tareas.
En el mismo sentido, es importante ver la relación que se
establece entre la labor literaria y artística y su correlato económico;
es esta retribución en efectivo la que en el texto se enfatiza como
la ganancia valiosa de su creatividad. Nos encontramos muy
alejados de cualquier valoración espiritual o anímica de la realización
individual por medio del ejercicio de las letras. No dudamos de la
satisfacción espiritual o creativa, por nombrarla de alguna manera;
pero no deja de sorprender el hecho de que esta actividad creativa
sea considerada más bien un medio para tener libertad de acción
en otros planos:
Con el mucho dinero que los puestos conferidos por Pedro antes de
su partida a Sudamérica rendian a mi libertad sin su vigilante tutela,
mis aventuras se multiplicaron. Una insaciable sed de carne y una
audacia a la vez segura de mi belleza y m1 posiblhdad de comprar
caricias, me arro¡aban a la caza del género de muchachos que me
electnzaba descubrir, tentar, exprimir: los choferes [sic] que en el
México pequeño de entonces eran la joven generación lanzada a
62
rnane1ar las máquinas, a vivir velozmente.

Por la emotividad con que está redactado el recuerdo, por la
relación directa entre poder económico y satisfacción sexual
(manifestada en el trio verbal que la explica), y por la sensación
de libertad plena , entendemos que se añora ese Salvador ya
desaparecido en el momento de la enunciación. Ejerciendo una
actividad intelectual y sexual vertiginosa, el joven Salvador monta
en taxis y autobuses para evidenciar, por medio de la posesión
corporal, la grandeza de su ser, su poder de seducción, la lozanía
de su cuerpo, su control de toda la situación al ser el agente activo
que desencadena y frena el proceso por medio del dominio monetar io. Es aquí donde implícitamente se nos está indicando que

" /bid , p. 115.

el narrador se desorientó al de·ars
.
que traía el poder económico / d _e obnubilar por los beneficios
más personal. En una carta a su : 1~\ pe~diente su l_abor creativa
derrotado señala:
go arios Guaiardo el Novo
Con usted quiero confesarme qurtarm
.
vendajes de la circulación públi~ de ediadas las mascaras y los
de merengue en que me han e' sc:n er de todos los pedestales
alabanzas, aplausos, etc
~cum rado premios, distinciones,
que mi vida como escrito~· cs~~harle la desoladora convicción de
por esto decir que no va a a a~aº un verdadero fracaso. No quiero
historia de las letras m~xic~nas ro que no haya ingresado ya en la
fecundidad y versatilidad, de ingen~ºmi° ~n peque~o fenómeno de
sin jactancia creo haber sido dotad~ e c.. que quiero decir es que
por Dios, con facultades de imagina ~r a natur~_reza y bendecido
creadora que no he sabido aprovecha~~nb·~ens1b1lldad y capacidad
de la Obra Maestra en que todos ñ e I amente en la producción
debe tender a justificar su resen s? amos_y con que todo artista
sucumbido al halago de la lailidad c~ª trans1tona ~n el mundo. He
cualquier cosa que emprenda· he
n q~~ me ha ~•~o dable realizar
todas las sirenas que me con~
sucum ido ta~~1en al llamado de
talento en pequeñas empresasocca~a~ a d~sperd1c1ar mi tiempo y mi
se. han llevado la mayor parte d'e ~tvi~rac1ones y otras basuras que
mi bibliografía.63
a Y ocupan la mayor parte de

ta

iº

La narración espistolar e
• ..
autobiologema que hemos est!d~tuy s_ignificativa a la luz del
nd
(en sus últimos años la carta r~?ªt o, Novo vuelve a indicar
depositario de una, inteli en es a echada en 1969) que era
excepcionales para las tare1s lit~~· . creat1v1dad Y capacidad
vista, desperdició al no le ar
r nas _que, desde su punto de
incluso a pesar de ue gb. una obra que el considera trascendente
al canon nacional. q sa ia que su perfil literario había ya entrad~
Sin embargo esta sensa · · d f
encuentra entremezclada
c1on e racaso no es pura , se
privilegiado del acontece/mºn l_a certeza de haber sido un testigo
ex1cano durante el siglo XX.

~ Apud, Sergio González Rodr

·s

confidente" en Rafael 01 igFuez . alvador Novo; el narrador y el
'
ea ranco y Anlh
s
contemporáneos en el faberlnto
..
on y lanton eds ., Los
Torres Bode!, 11), 1994, p. 383. de la en/lea, COLMEX , (Cáthedra Jaime

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león ¡89

88 /facultad de filosolia yletras

e

:!
Q

~

~

ª

¡:
En la misma misiva confiesa:
Pero estoy persuadido de que mi vida sí ha sido una verdadera y
grandiosa novela He visitado tantas atmósferas, conocido a tantas
gentes, visto d1scurrir tantos episodios de la historia moderna de
Méx1co, transformarse a la ciudad, etc .. que una autobiografía seria
quizá mI mejor y más sincera y valiosa novela. Ojalá tenga todavía
tiempo de concluirla, y digo concluirla porque la tengo comenzada e

interrumpida desde hace 22 años.

64

El propio Novo indica su posición de ojo privilegiado de "la vida
en México" durante gran parte del siglo XX, su extensa
obra periodística puesta en circulación actualmente aguarda un
merecido análisis.
Consideraciones finales
El autobiologema de la formación intelectual presente en La estatua
de sal ha permitido entender la relación que el autobiografiado
tuvo con los fenómenos más cercanos a su experiencia como
hombre de letras. La selección de episodios, sus aclaraciones y
los comentarios que le provocan cumplen con las motivaciones
tanto racionales como irracionales de la experiencia autobiográfica.
En cuanto a la motivación racional Novo teje y engarza
una serie de acontec1m1entos alejados entre sí, que tienen por
escenario común la experiencia educativa.
Se trata de un proceso de prolepsis que permite la
construcción de un personaje al cual el lector debe admirar ya que
posee inteligencia, creatividad y espontaneidad singulares. Estas
dotes existen en tal grado que la formación académica resulta
innecesaria.
No obstante, detrás de esta imagen se expresa un
profundo resentimiento en contra no sólo de la academia como
saber institucionalizado, sino también en contra de las figuras
tutelares del saber literario de la época, específicamente en contra
de Pedro Henríquez Ureña.

A_I combinar ambos tipos de motivaciones, uno encuentra
al yo prefigurado en el texto en una insalvable contra . . . .
un_ lado, mega la institucionalidad académica y, al mis~cii~~~por
exige
po,
e denodadamente su reconocimiento· En este sen t·d
I o, creemos
qu I para comprnnd_er tanto la literatura, como el yo autobiográfico
y e _persona¡e publico de Salvador Novo, debemos partir de est
mov1m1ento,_doble y conflictivo, entre desprecio y reconocimient e
entre
y encumbramiento pu· b1·1co en tre gusto por la
o,
d ·marg1nahdad
eru ic1on _Y la alta cultura combinado por la fasci~ación por lo o ular
y lo proh1b1do. En la convivencia de toda clase de a t p. p
reside la clave de este universo literario y vital.
n agomsmos
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�91 /facultad de filosofía Jletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / g¡

~

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e,

u

Enrique C. Uvas VHlarreal. Nació el 28 de noviembre de 1908 y murió
a los 76 años en un accidente automovilístico, el 16 de febrero de 1984.
Estudió en el Colegio Civil y cursó un año en la Escuela de Medicina de Nuevo
León, concluyendo su carrera de médico cirujano en la UNAM al graduarse
el 4 de mayo de 1932. Antes de volver a Monterrey se especializó en

Universidad y autonomía

cardlologia.
En 1934 -ano agitado por la huelga en protesta por la llamada "educación

socialista" y la posterior clausura de la Universidad-, ingresa como
catedrático a ta Facultad de Medicina. En septiembre de 1935 el gobernador en
funciones, Pablo Quiroga Treviño, creó el Consejo de Cultura Superior y él
mismo ocupó la presidencia de dicho Consejo. Luego la ocupó el gobernador
interino profesor y general Gregario Morales Séinchez. Pero, en mayo de
1936 el Dr. Uvas vrnarreal fue nombrado como Secretario -a los 27 añoscon funciones de Presidente, permaneciendo en el cargo hasta septiembre

·:1..,

de 1943 .

;;.;,
~,;11

-,,:

&lt;

Después de promulgarse ta Ley Orgéinica de la Universidad. al Dr. Enrique
C. Uvas lo nombraron Rector de la Universidad de Nuevo León. Ejerció este
cargo de septiembre de 1943 a diciembre de 1948. Durante su rectorado se
sientan las bases para construir la Universidad moderna que hoy dlsfrutamos.
Se actualizan los programas de preparatorias y lacullades. Se crearon:
♦

La Facultad de Odontología.

♦

La Escuela Nocturna de Bachilleres.

♦

El Instituto de Investigaciones Cientificas.

♦

La Escuela de Verano.

♦

El Departamento de Acción Social, donde se publicó la revista
UNIVERSIDAD y el periódico ARMAS Y LETRAS.

♦

El escudo y el lema de la Universidad. {En coautoria con et Arquitecto
Joaquín A. Mora. 1948).

♦

Enrique C. Lívas

D

EL TÉRMINO A_UTONOMiA, aplicado a la marcha de una
un1vers1dad,_ bien podría decirse lo que dice Max Scheler
acerca del termino espíritu· "pocas veces s h
·

:~~~~~e=:~e;~!c~~~..~n~alabra
~palabra bajo la ~u:i~~~;~~~~
. .º pensamos que se pueda contarnos

La Sociedad de Cardiología y el Proyecto para crear el Instituto de

entr

Cardiología

dec~ esos pocos, en tratandose de autonomía universitaria· es

El Dr. Enrique C. Uvas entregó los mejores años de su vida a la Universidad de
Nuevo León -ocupó la Rectoría. prácticamente, doce años, seis meses y 23
días- y luchó para que la Universidad cumpliera la función social que le
corresponde "... para que los que vengan atrás de nosotros. tengan acceso a la
cultura, que nuestra vida sea ejemplo para las nuevas generaciones". Todo
esto, ni los amnésicos pueden olvidarlo. El próximo noviembre cumplirá su
nonagésimo cuarto aniversario, motivo por el que se pubhcan estos ensayos.

~:f~in~~~ ~~ep~~~~~1a~:~s é::~

0

e~~r~r
y p:r~inºcipt~e~:~i~¿~:~:
instit s.mo tienen algunas personas, así como la actitud de algunas
con uciones frente al_ problema señalado, nos mueven a comentar
int la mayor serenidad que las circunstancias permitan est~
eresante Y vital tópico cultural y educativo.
'
decida s;en sabemos que no será nuestro pensamiento lo que
rob es a cuest1on -ni el de persona O grupo alguno- pues el
~efi~i~ma es de complejidad y naturaleza tal, que sólo pod(á quedar
com o o sem1esclarec1do al cabo de un largo y laborioso proceso
y fec~:iurre con todo lo que significa búsqueda en los amplio~
os campos del pensamiento. Sin embargo, se nos ocurre

=

�94 /facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de No evo leon /95

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examinar, en esta publicación que es impulso prirrügenio de editorial
universitaria, el caso señalado de la autonom1a; primero, en lo
general; dentro del campo universitario, después.
Autonomía, -del griego autos, por sí mismo Y nom_os,
ley- es el derecho de que goza una ciudad, un Estado o una reg1on,
de conducirse según sus propios preceptos legales; es decir, algo
a manera de independencia, porque sus normas no proceden de
otra ciudad, estado o región. En sentido figurado, ref1erese a la
condición de un individuo que de nadie depende, en ciertos
aspectos de su vida. En la era precristiana, Tucídides Y Jenofonte
llamaban autónomos a los estados que no estaban sometidos a
poder extranjero alguno y cuyo gobierno era presidido por su propias
leyes; de modo que esta concepción era derivada, con cierta
fidelidad, de la etimología del término.

Transcurriendo los años, fue modificándose la acepción
del término y ya los romanos de los primeros siglos de nue_stra
era encontraban autonomía en ciudades que estaban sometidas
0 conquistadas, pero que, al mismo tiempo, tenían facultades
para gobernarse por sus leyes y para elegir sus 1;1agistrados. En la
edad media, hablábase de mun1c1p1os autonomos, que se
gobernaban por fueros otorgados por el Rey, no elaborados por los
propios municipios, no como expres1on de libre leg1_slac1on, sino
como una descentralización más o menos amplia, respecto
de los gobiernos de los estados y de la república, en los pa1ses
demócratas.
En otro aspecto del problema, sabernos de estados
autónomos que se gobiernan con cierta libertad, aunque dependen
honoríficamente o por medio de tributos y protecciones, de estados
que les superan en potencia y les antecedieron en la historia, a la
vez que pudieron en un principio, irnpon_erles su cultura, sus_norrnas
0 sus jefes (Canadá. la desaparecida ciudad libre de Dantz1g, etc.).
En el terreno filosófico, conviene hacer mención de la
concepción kantiana de autonomía, que erige a la razón corno
soberana frente a la voluntad y hace del hombre su propio legislador.
en virtud de que la razón dicta sus leyes a la voluntad.
De todo lo anterior, que no llega ni a breve resumen, sino
a pequeña y parcial enumeración de lo que en diver_sos aspectos
puede entenderse por autonomía, resulta, con meridiana claridad,

que es éste un término de uso dificil y de aplicación práctica más
dificil aún. Y es lo equívoco de este término to que hace que en
más de una ocasión se haya tornado como una verdadera epopeya
lo que no ha sido sino una solución práctica y rápida, una salida de
paso o un_ movimiento de origen político, rico en falsedades y
prevaricaciones.
Si examinamos el traslado de este tantas veces
mencionado término, al plano universitario, que no es ciudad, región,
estado, persona ni razon, sino una institución que puede tener de
lodo_ lo anterior un poco, más algo que le es peculiar, vemos que,
en terminas generales puede entenderse la autonomía refiriéndola
a dos grandes influjos: el del Estado por una parte y, por otra, el de
lodo lo que no siendo estado, pueda influir en la marcha de la
institución universitaria.
La influencia del Estado, circunscribiendo el caso a
nuestro país, manifiéstase desde que nace la primera institución
universitaria. Mediaba el siglo XVI; el Renacimiento asomaba
generoso a nuestra patria y sentaba las bases de nuestra cultura
occidental cuando España fundaba la Real y Pontificia Universidad
de México, que comparte con la Universidad de Lima el honor de
la prioridad en América. Institución francamente al servicio del
Estado que la había creado, fructificó en el campo de las ciencias
Y de las artes, hízose meca cultural de Hispanoamérica y en su
sen_o se incubaron más de una vez las tendencias políticas y
soc1al:s que más tarde habrían de florecer y lograr que la Nueva
Espana_ sacudiera la tutela del imperio español, iniciando la
formac1on del Estado mexicano. Se fundaron otras instituciones
similares, en diversos lugares de la Nueva España, pero era la
Real Y Pontificia Universidad de México la representativa de la
cultura en esta colonias hispanoamericanas.
Desde entonces hasta nuestro tiempo pasa la Universidad
por períodos críticos, pero siendo siempre, cuando existe una
institución de Estado, en la que también se pensaba a pe~ar y
contra del Estado. Todas las instituciones que se fundaron en el
país, después de la Real y Pontificia, son del mismo origen; esto
es, han sido creadas por el Estado, excepción hecha de algunas
que la actual Universidad Autónoma de México ha incorporado
a d(stancia -a veces respetable-, como son: la Universidad
Autonoma de Guadalajara, una Escuela Preparatoria en Mérida y
la Escuela de Bachilleres del Colegio Franco-Mexicano de esta

�96 / facultad de filosolia ¡letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /97

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ciudad. Las instituciones creadas por el Estado han trabajado
siempre bajo su vigilancia e intervención más o menos
preponderantes y, a pesar de los temores de _aquellos que piensan
que el Estado mexicano se ha hecho comurnzante, en rnnguna de
estas casas de estudio se hace más que impartir la cultura, preparar
técnicos y profesionistas e investigar en la medida que lo permiten
sus raquíticos presupuestos y su experiencia. Nunca se ha
demostrado que la influencia del Estado sea perniciosa Y cuando
las apariencias hacen pensar en ello, no es precisamente el Estado,
sino los hombres que viven de y en la política, la causa de algunos
desaciertos: y estas circunstancias desfavorables no pueden tener
la misma duración que el estado mismo, pues esos hombres
-zafios y perversos la mayoría de las veces- pasan cuando ~u
grupo deja de dominar, mientras el Estado es permanente. Ademas,
si el Estado ha creado instituciones de alta cultura con ob¡eto de
cumplir las obligaciones que tiene para sus gobernados en cuanto
se refiere a preparación para la vida y con el fin de garantizar el
mejor desarrollo posible de la sociedad, no_ se comprende como
pueda desentenderse de tan importante m1s1on y abandonar_ las
instituciones que para el caso ha creado, mientras no garanticen
éstas el fiel e integro cumplimiento de sus funciones.
El hecho de que grandes centros de cultura en la Europa
occidental hayan sido, desde antes del Renacimiento, libres en
cierto modo del influjo del Estado, no justificaría la copia de ellos
de parte nuestra, pues no pudiéndolos copiar en lo demás -fuentes
de una cultura que abarcó la mitad del globo, refle¡o de la estructura
de pueblos más desarrollados política, soc_ial, económica Y
científicamente, etc.-, resultaría un despropos1to querer asimilar
sin esfuerzo, lo que aquellas instituciones llegaron a tener mediante
trabajo fecundo y en condiciones nunca habidas en nuestro medio.
Resumiendo, creemos que una universidad creada por el Estado,
sostenida con fondos del Estado, en un país que dista mucho de
estar al nivel de los pueblos que le legaran su cultura y le impusieron
antes sus normas, no puede ni debe apartarse del Estado que la
creó, a condición de que éste na esté representado por un valor
negativo de la cultura (cacique ignaro, hombre culto p_ero
deshonesto, etc.,) y de que se le permita crear su prest1g10
y su historia con cierta libertad. Tal es nuestra situación, pu~s
trabajamos colaborando con el Estado en una de sus_ mas
importantes funciones sociales, sin que nos imponga desaciertos
y sin que dejemos de estar en condiciones de poder decir, e_n todo
momento, lo siguiente: podrá haber gobiernos, en nuestro pa1s, que

tespe!en a sus instituciones de cultura tanto como el nuestro, pero
no mas que el nuestro.
. Ahora, si examinamos el otro aspecto del problema, que

se refiere a lo que, no siendo el Estado, puede influir en la marcha
de una universidad, vemos que pueden ejercer influencia en ésta

s~ d1rect1_vos, las condiciones sociales del medio y el sistema
pol!t1co reinante. Estas tres corrientes dejarán sentir su acción
con cierto freno, si el Estado mantiene su autoridad, porque éste
p_uede amonestar a un mal dirigente universitario, atenuar mediante
~danc1a Y presión moral los resultados de las luchas sociales e
impedir que en una universidad se reproduzcan las situaciones
que, por experiencia en el campo de la política militante, sabe que
obedecen a proced1m1entos impropios. En cambio, si se tiene lo
que en nuestro concepto es erróneamente llamado autonomía
•~luta,--:y decimos que erróneamente porque los que tal piensan
solo s1grnfican con esa expresión la independencia respecto del
Estado-, se presentará el caso así:
a) Si los directivos de la universidad son afines a alguna
~ecta religiosa o tienen ligas con el clero, regresarán
epocas que constituyeron un escalón, ya lejano, en el
desarrollo social del país y tratarían, casi seguramente,
de 1mpnm1r un carácter sectario a la enseñanza
superior, a la vez que mantener el espíritu de aristocracia que privaba en las universidades o escuelas
superiores antes de la Reforma. No tendrán empacho
en glorificar a los que surcaron mares para ofrecer
nuestro país como asiento del imperio de Maximiliano
de Habsburgo y Juárez "ocupará el sitio que le
corresponde en la h_istoria", como traidor. Esto es, por
ahora, el mayor peligro que puede presentarse al no
tener liga alguna con el Estado.
b) La lucha social, fenómeno permanente y ley histórica
de fundamento científico, podría influir en la marcha
universitaria, sin la autoridad vigilante del Estado, de
diversas maneras: ora es uno de los grupos en pugna
social el q_ue se adueña de la universidad y pone su
func1onam1ento al servicio de sus intereses de clase,
ora es el otro grupo que, no pudiendo hacer lo que su
opositor, buscara el desprestigio de la universidad
mediante un sin fin de procedimientos ya conocidos

=

�98 /!acuitad de lilosolia ¡lelrn1.

Uníve1sidad Autónoma de Nuevo león¡ 99
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desarrollo.
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;:
en la lucha social mencionada, que en el caso de
nuestro país, conviene recordar que está en pujante

En último término y como un influencia de importancia
extraordinaria, la del sistema político imperante.
¡Cuántos peligros se cernirían sobre una universidad
en la que principiaran a infiltrarse los humores de
podredumbre y de estulticla que muchas veces
envenenan la política, que de ciencia de los derechos
y obligaciones ciudadanos vemos convertida con
frecuencia en escuela de malas pasiones! El
espectáculo seria de perfiles esquilianos. Baste el
ejemplo de la actual situación de la Universida(l
Autónoma de México cuando están por renovarse los
poderes universitarios: se organizan grupos que
ofrecen la Rectoría a algún maestro -aunque no haya
estado en la Universidad más de unos cuantos años,
cuando estudió-, como se ofrece la presidencia
municipal a un político: se gastan cantidades
considerables de dinero en propaganda y se instalan
oficinas para organizar campañas de publicidad y que
tienen por obIeto prestigiar al elegido por el grupo y
desprestigiar a los demás candidatos; se produce gran
agitación cuando se renuevan las academias de
profesores y alumnos. porque de ellos dependerá la
elección del Rector y es menester tenerlos
"asegurados"; en estas renovaciones de representantes
al Consejo Universitario, se ve a personas ajenas a la
Universidad, que hacen uso de fuerza física o d_e
alguna influencia para inclinar la votación a favor de
determinada persona y, después, a cobrar. Asistimos
al caso sin precedente de que un periódico de filiación
pojitica definida hace público su apoyo, por medio de
su página editorial, a un candidato a la Rectoría, en
vez de conformarse con informar sobre la situación,
comentarla según sus postulados y señalar algunos
de los muchos yerros que se están cometiendo.

Si lo anteriormente señalado acontece en una institución que h~
prestigiado al pais, que lleva muchos años de vida y que debe
tener experiencia en estas ideas. nosotros preguntamos: ¿Qué
pasaría en una urnversidad de provincia, sin historia ni prestigio

SQ!iQO, con autonomía absoluta
t ,
las latitudes de la tierra suced;;:~::a epoca en l_a que por todas
de todo derecho la erecc,·o· n de 1 1s que constduyen negación
·
a uerza como 1 · ·
derrumban las esencias vitales de la cultura Y de lae~u:~~~d~d;e

ª

Autonomía absoluta es para nosotros una ex

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::ii::t~~~:b:~r~ció~ee~ftual, creada a su vez p¿¡\:s;~;e::
tiempos" est d
-q , . r ega Y Gasset llama "plenitud de los
.
, . a o psIcolog1co colectivo que, se ún el m·
pensador hispano, suprime toda posibilidad de sup g -.
ismo
-pensamos nosotros- menosprecia las fuentes 1::~~~;/~rque
progreso que se estima ya impos 1bl
e un
'plenitud" ad
·
e, en virtud de la misma
désconci~rto ernas, prepara a las generaciones futuras para el
pasado fue rr{e/o~a pensar, con Jorge Manrique, que ''todo tiempo

UNIVERSIDAD
No. 1, septiembre de 1942

�10ll/ facultad de filosofia ¡le\ras

Universidad Autónoma de Nuevo león /101
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.Breve reseña histórica del movimiento universitario
en Nuevo León

Era el año 1933, gobernaba el Estado don francisco A. Cárdenas.
Un grupo de personas, integrado por profesionistas, estudiantes,
comerciantes, industriales, etc., y dirigido por el doctor Pedro de
Alba, se constituyó en Comité Organizador de la Universidad de
Nuevo León. Todos estos hombres formaban un apretado haz de
recias voluntades, no obstante que los había de distintas ideas y
de los más diversos credos, todo su entusiasmo y sus energías
estaban al servicio de la causa universitaria y el resultado no se
hizo esperar: la comisión presentó un proyecto de Ley Orgánica
de la Universidad de Nuevo León, proyecto que fue aprobado por
el Congreso del Estado, expidiéndose el decreto correspondiente
El primer Rector, electo por el ConseI0 Universitario, fue
el Lic. Héctor González, profesionista ampliamente conocido en
nuestros círculos intelectuales, de una vasta cultura y alejado de
toda cuestión política y religiosa; ayudado eficazmente en la
Secretaria de la Universidad por el profesor José Alvarado, valioso
elemento del magisterio nuevoleonés y un verdadero prestigio de
su clase, dirigió el Lic. González la naciente institución en la mayor
calma y contagiado todo mundo, en el medio universitario, del
entusiasmo desbordante que procedió a la instauración de la
Universidad.
Vino el año de 1934, en el que debía terminar la gestión
del Lic. González, y el Consejo Universitario nombró para que
rigiera los destinos de nuestra Casa de Estudios al doctor Ángel
Martinez Villarreal, cuya toma de posesión se efectuó ya en un
ambiente de intranquilidad suma, reflejo de un estado de agitación
que obedecía a diversas causas de orden económico, social y,
esencialmente, político. La voluntad firme y plena de honestidad
del doctor Martínez Villarreal, su talento indiscutible y la experiencia
adquirida por él como persona propiamente en la lucha social, se
estrellaron contra la cizaña que introduJo la política en nuestro
medio, y algunas personas de las que un año antes habían
trabajado con inusitado ardor en la organización de la Universidad,
dieron rienda suelta a la pasión personal y provocaron y sostuvieron
la huelga estudiantil más sonada e injusta que se ha registrado
en la tranquila historia de la juventud nuevoleonesa. En esa época

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�1011 facultad de filosofía¡ letras

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del Art 32 Constitucional, imprimiendo carácter
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socialista a la enseñanza, y ello_ s1rv10 e an era
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. ue a arentemente universitario. no era sino una e_. .
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políticas inevitables, en la evoluc,on de
f:::ru~:=~:;~:~r~Jsforma, c~ando lucha por ~a_c~di~ s:u:¡:
nes anacrónicas e injustas; conmocIon que conv1r ,o o u
fue escenario de trabajo y entusiasmo sanos, en teatro c_on es~en.
en tas que sólo actuaban febrilmente el rencor, la pas1on polltica
la calumnia. La pujanza tradicional de los hombres del norte, q
ena el es acio con grandes Y constantes columnas del humo
lus fábric:S, como himnos de trabajo fecundo Y patnot1co, torn~
..
resivo todo lo que en ese tiempo hac,an

~~~~;!~a~~s
que n; estaban addher idos \~q_it~l~=~~~a~i~~::sde
razón y eminentemente per¡u ,c,a I• era I
tremendos ataques .
La situación anterior trajo una lame_ntable consecuencia:
elgobierno substituto del licenciado Pablo Quiroga hubo d~ d~og_
el decreto que el año anterior había creado la Universidad e u~v
León y después de varios meses de holganza se reanui~~~ió
traba·os universitarios ba¡o Jos ausp_1c1os de una
.
OrgJizadora de la Universidad Socialista, que se encargo_ .
ncauzar los trabajos por el sendero de la legalidad y formal1z
ios estudios que se interrumpieron al declararse la huelga en octub
de mil novecientos treinta y cuatro.
En septiembre de mil novecientos _treinta y cinco,
iniciarse las labores escolares, el mismo gobierno del licencia
Quiroga expidió un decreto creando el Conse¡o de Cultura Supt .
inte rada por los Directores de las que antes fueron Esc_ue as
Fac~l!ades Universitarias. un Presidente. un Secretario Y u
Representante Estudiantil.
Fue primer Presidente el doctor Ángel Martinez Villarre
uien sólo permaneció en su encargo hasta octubre del _m,sm
qel cual al hacerse cargo del Gobierno, prov1s1on
ano .mes en
,
s ·nchez , presen
me~te, el general y profesor Gregorio Mora1es a
. .
. d'cho doctor con carácter de irrevocable. La ag1tac1
su renuncia 1
·
·•
ial que suf
olitica de esa época Y la tremenda conm,oc1on soc
pi estado que fue de las que hicieron d1f1c1I para el Gobern~
~orales Sánchez llenar el hueco que dejaba el doctodr Marllíld
. , a asu mJ·r, él mismo
la pres, henc,a
Villarreal, y se resorv,o
-,
,
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Consejo de Cultura Superior. Desempeno este puesto as a q

entregó el Gobierno al general Anacleto Guerrero, en mayo de mil
novecientos treinta y seis, mes en el que fui nombrado Secretario
en funciones de Presidente de dicho Consejo. En un ambiente de
agttación que no cesaba, continuáronse las actividades que se
habían desarrollado bajo la dirección del profesor Morales Sánchez;
lenta, pero firmemente, fue imponiéndose el trabajo del Consejo,
integrado entonces por el Dr. Eusebio Guajardo (Director y fundador
de la Facultad de Ingeniería), el Lic. Jesús C. Treviño (Director de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales), el Profr. Antonio
Castillo (Director y fundador de la Facultad de Química y Farmacia),
el Dr. Enrique V. Santos (Director de la Escuela de Bachilleres), el
profesor Plinio D. Ordóñez (Director de la Escuela Normal),
el Dr. Mateo A. Sáenz (Director y fundador de la Escuela de Cooperativimo), el ingeniero Juan Manuel Garza Lozano (Director de la
Escuela Industrial "Álvaro Obregón"), y la señorita profesora
Belén Garza (Directora de la Escuela Industrial Femenil "Pablo
Uvas").
La colaboración tan valiosa que me dispensaron en todo
momento, desde el prindpio de mi gestión, estos consejeros, hizo
que antes de terminar el año escolar siguiente (1936-37) las
actividades universitarias se desarrollaran ya dentro de la más
completa regularidad y en un ambiente de trabajo sereno, apolítico
y con toda la fecundidad que nos permitían nuestros esfuerzos y
nuestra capacidad. Fui honrado con el nombramiento de Presidente
en mayo de mil novecientos treinta y nueve y vuelto a nombrar en
el mismo puesto en octubre del mismo año, al presentar mi renuncia
al naciente gobierno del general Salinas Leal.
Durante la gestión administrativa del general Guerrero, se
suprimió la Escuela de Cooperativismo y se crearon la Escuela
Nocturna de Bachilleres y la Facultad de Odontología, anexa a la
Facultad de Medicina. Se fue incubando el espíritu universitario en
la conciencia de todos los alumnos y catedráticos, fomentando la
unidad, la disciplina y el estudio, de tal manera que cuando recibió
el gobierno el actual primer mandatario, general Bonifacio Salinas
Leal, se encontró con que en materia de cultura superior se contaba
con una institución que la impartía en la medida de sus posibilidades
de un modo tal que nunca ha constituido para el Estado problema
alguno, exceptuando el económico, motivado por el notable
crecimiento de su población escolar, que el año próximo pasado
se acercó a 3,500.

�Universidad Autónoma de Nuevo león /105

104 /facultad de filosolia yletras
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Actualmente figuran como catedráticos en varias dependencias del Consejo, por haber acudido a nuestro llamado, personas
que en las épocas de agitación se separaron de las inst1tuc1ones
universitarias. Nosotros hemos demostrado con ello que en n~estra
casa de Estudios se han cerrado las puertas del rencor Y solo_~e
desea servir al estado en el desempeño de la importante func,on
social que es la enseñanza; ellos, los que acudieron a nuestro
llamado, demostraron saber que, una vez disipados los vapores
que se difunden por el ambiente cuando hierven las pasiones
humanas, todo ciudadano debe poner su talento_ y expenenc,a al
servicio del estado, cuando se le llama,_ sin 1m_portar las
convicciones que presidan el desarrollo de su vida esp1ntual intima.
Nuestro trabajo se ha desarrollado siempre con respeto
absoluto de parte del gobierno a cargo de l_os generales Gu~rrero Y
Salinas y ello ha permitido que, mediante d1spos1c1o~es -energ,cas,
pero siempre meditadas-, mediante esfuerzo comun de C_onseJo,
catedráticos y alumnos y animados siempre todos de la m,as firme
convicción de que es la realidad del proceso de evoluc1on social
del país lo que debe normar nuestros esfuerzos, se haya for¡ado
ya en la conciencia de todos los que laboran actualmente en la
cultura superior con caracteres indelebles, profundos Y plenos de
dignidad y de honradez, lo que es ya la Universidad de Nuevo
León.

UNIVERSIDAD
No. 1, septiembre de 1942

l

Pedro Garfias y el dolor de España

De la España mártir, sangrante aún y aún bravía, nos ha llegado

un mensajero que dice su dolor en cantos; cantos rebosantes de
vida y de lágrimas -que es casi lo mismo. Es un poeta; pero un
poeta que no sólo sueña, sino que actúa, blandiendo su verso
vibrante y luminoso, cual si fuera una hoja toledana, fina y reluciente
a la vez que cortante, cual si fuera espada flamígera con cuyas
lenguas quisiera abrazar a los que abrasaron sus huertas
valencianas. Es también un declamador; pero un declamador que
no lo es por profesión, sino por afectividad; un hombre que cuando
dice su verso y cuando dice el verso de otro poeta, se transfigura
como jamás habíamos visto; su cara y sus manos sufren
insospechadas transformaciones y describen, con las expresiones
más vívidas. al amor que llega, la metralla que desgarra, el dolor
que aniquila -aunque no aniquiló a España-, la traición que envilece,
la esperanza que revive o el llanto que consuela.
Pedro Garfias, rapsoda del dolor. Pedro Garfias, dolor de
España, transformado en verso que a veces quema. Pedro Garfias,
protesta viviente y sonora, por la infamia y la vergüenza que se
enseñorearon de su patria lejana. Canto y dolor fundidos en ritmo y
cadencia; llanto y esperanza hermanados en versos maravillosos;
vida profunda y muerte por doquier; esto es Pedro Garfias, poeta
que declama corno nunca oímos ni vimos antes.
La tragedia de su patria le vio rugir de coraje frente al
invasor y frente al traidor. Le vio llevar el rifle y el verso. Ora con
uno, matando; ora con el otro, reviviendo. Matando insanos que
vaciaban su furor en las madres y niños de España; reviviendo y
animando héroes anónimos que, con armas o sin ellas, fueron
hijos de la España fecunda hasta la última gota de su sangre.
Mientras el obús extranjero sembraba la muerte en la campiña
andaluza o en la sierra asturiana; mientras el avión totalitario
enronquecía los ámbitos de toda España y en toda ella sembraba
eso que el niño de su poema llamaba "un globo y que en medio
de una plaza mostró la sorpresa feroz de sus entrañas", mientras
la carne de esta madre ejemplar de pueblos era lacerada tan
vil Y tan ferozmente, Garfias, cuando no traía fusil, iba de campamento en campamento, de trinchera en trinchera, llevando a sus
hermanos en el dolor y en la muerte, la sorpresa feliz y cadenciosa
de su canto; la oponía a la otra "sorpresa feroz ..." Llevaba a sus

�Umversidad Autónoma de Nuevo león /107

106 / facultad de lilosolia yletras

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hermanos el dolor de todos, transformado en h~mnos; ll~vabada
sus hermanos, con sus versos. el dolor de Espana, trans arma o
en epopeya.
Ahora enfermo y triste, con la patria envuelta en una lejanía
huidiza de re¿uerdos torturantes y "México presente en la e~peranza" -{;Omo dice en su patético y cordial po_ema "EnVe Es~ana/
. . "- respira nuestro aire y nuestro cielo cobl)a su ren e
Mex1co
.
nos ha adentrado por su
atormentada. Le hemos visto y se
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sinceridad y por su dolor. que es el de su ~atr~ª¡¿sº~!~~:n~~~o ªsi

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va gastando, en cada frase que dice, uno a uno, pedazos e su

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vida.

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No olvidaremos a Pedro Garfias, es un poeta que llora.
con unos cuantos versos incomparables, el dolor de todas las

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madres de España.

UNIVERSIDAD
No. 2. septiembre de 1943.

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La Universidad: su misión y su marcha

Señor Gobernador,
Señores Consejeros Universitarios,
Señoras, Señores:

Vengo aquí al llamado imperioso de un deber ineludible y múltiple:
cumplir una promesa solemne hecha en este mismo recinto,
satisfacer un impulso que se agita en mi con potencias incontenibles
y corresponder a un gran honor.
f

•

La promesa, de poner al servicio de la causa universitana
mis escasas energías, encauzadas con intención en la que deseo
poner lealtad a toda prueba .
El impulso, poderoso, que bulle en mi de ver en este mi
solar nativo un templo de verdad y de justicia, en el que yo actúe
con la reverencia que sólo merecen los principios inmarcesibles.
El honor, el que se me ha conferido al nombrárseme Rector
de esta casa de estudios. Honor que jamás ambicioné, por no
merecerlo; que no busqué, por no perder el mio. El no haberlo
buscado ni ambicionado me coloca en la ventajosa situación de
poder conservarlo, aun sin méritos, sin que fuerza alguna pueda
obligarme a mancharle y que subsistirá inviolado mientras persrstan
inviolados -{;Omo creo que persistirán- los campos de libertad de
mi pensamiento. Si alguna vez mi presencia o actuaciones hacen
peligrar la dignidad universitaria, pueden ustedes estar seguros de
que abandonaré mi lugar, presuroso, antes que arrojar una mancha
en mi vida y en la de esta institución cuya existencia y marcha
dignas constituyen uno de mis más preciados anhelos.
Bien quisiera venir ante ustedes a dar cause libre a mi
palabra, obedeciendo a los dictados de la emoción que, tan justa
como profundamente, me hace su presa. Mas es preciso que estas
frases queden escritas y que de ellas responda con mi firma,
porque ellas condensarán conceptos de cuya exteriorización debo
hacerme responsable en cualquier lugar y tiempo, como luchador
universitario y como hombre. Ellos encierran la escasa experiencia
proporcionada por mi actuación al frente del Consejo de Cultura
Superior, durante siete años; la adquirida mediante el conocimiento

�108 / facultád de filosolia yletras

Umversidad Autónoma de Nuevo león / 109

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de otras universidades y lo que ha enseñado la vida a una persona
corno yo cuya profesión está estrechamente ligada con el dolor y
la rniseri~ humanos, fuente fecunda en observaciones sustanciosas
y enseñanzas inolvidables.
Es mi deber hablar en esta solemne oc_asión, de ~res
aspectos fundamentales de la universidad: la_ rn1s1on que _a e~a
a en el concierto -o· desconcierto- social; los medios e
~ºu: dispone para el cumplimiento de tal misión y, finalmente,
la orientación a seguir en las tareas que dicho curnpl1rn1ento
demanda.
La misión universitaria es, en té_rrninos generales, de un~
tri le modalidad: enseñar, investigar y d1fund1r en el esp.ac10 Y_e
el ~iernpo lo que investiga Y enseña. Esta tarea no, tendna s~nt1do
sin una meta por alcanzar, su labor sena ester1I s1 no .u_era
enderezada hacia un fin determinado, hacia u_n ideal de 1u~t1c1~ y
de verdad social, cuya consecución es la asplíac1on de to os os
ueblos civilizados de la tierra y de suma urgencia en nuestro
~aís cuya historia esta preñada de dolor y ahora encauzadah por
una' revolución que ayer fue cruenta y turnultosa y que a ora
querernos noble Y tranquila, potente y decorosa, honesta Y co;s~
tructiva· pero siempre en marcha. Corresponde a la Urnvers1 a
formar la conciencia nacional y forjar, fundamentalmente, hombres,
muchos hombres, verdaderamente hombres.
Nada para lograr esto corno llamar a las puertas de la
ciencia Y las actividades humanísticas, pres1d1das por l~s
nobles fines que condensan los valores fundamentales de a
filosofía de todos los tiempos: lo justo, lo beUo y lo verdadero,
éstos, constituidos en meta definitiva, serán la formula urnvers1tana
por excelencia.
¿Cómo va a realizar la Universidad esta noble Y pesada
tarea? He aquí el segundo aspecto del problema.
Propugnará al desarrollo de la ciencia y de la técnica,
rocurando que de ella se sirvan l_o_s hombres con prmc1p1~s
~ticos que constituyan esencia esp1ntual incorruptible, pues a
.
. y las técnicas usadas sin contenido moral espec1f1co,
c1enc1a
·
·f
explosivos
se convierten en instrumento peligroso cua 1 s1 ueran
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.
en manos de un niño o de un insano. Fuerza es recordar a iceron
diciéndonos que la historia es la maestra de la vida y no despreciar

las enseñanzas que nos ha proporcionado, una vez más, Europa,
que poseída por su técnica y por su ciencia sorprendentes, no
supo dar contenido ético a sus conquistas en el campo de la idea;
y esa técnica y esa ciencia se constituyeron en germen destructor
de una cultura antaño ejemplar y magnifica, hogaño convertida en
uno de los más horrendos y vergonzantes capítulos de la historia.
La química y la física, y aún la biología en algunas de sus ramas,
han servido en Europa para que, utilizadas por unos cuantos
vanidosos lleguen éstos a una locura perversa que les ha hecho
regar casi todo el globo con torrentes de sangre joven y sembrarle
de desolación y de barbarie.
Se fomentarán en la juventud las inquietudes de las
actividades estéticas, en cuantas manifestaciones lo permitan
las capacidades económicas de la Universidad. Porque nadie,
absolutamente nadie, se atrevería a afirmar que la conciencia
humana puede forjarse con integridad en sus varias facetas,
sin señalarle orientaciones hacia normas artísticas; es bien sabido
que éstas influyen poderosamente en el desarrollo del intelecto
joven, imprimiéndole en muchos casos, por si solas, rumbos
inequívocos de bondad y de verdad. Esperamos que en lo futuro,
nuestras actividades y las de ios que nos sucedan, permitirán
afirmar que en Nuevo León, los universitarios vibran de emoción
intensa lo mismo cuando resuelven una ecuación de tercer
grado o escudriñan en un microscopio o ensayan el más complejo
mineral, que cuando escuchan un verso o una sinfonía o cuando
contemplan la plástica viviente de una escultura genial.
Se propugnará en el universitario el respeto a las
concepciones fundamentales del derecho, corno condiciones
indispensables de equilibrio social, sin olvidar que éste es imposible
cuando se ejerce hasta donde lo permite el poder, en vez de ejercerlo hasta donde lo señala el derecho corno norma de convivencia
social; estos dos conceptos, poder y derecho, armonizados con la
libertad, pilar inconmovible que soporta la vida de los pueblos
cultos. Viene de todo esto la fórmula kantiana de la república
culta: poder con libertad y con ley, el poder, sin libertad y sin ley,
degenera en despotismo; la libertad, sin el freno de la ley y el
contenido social del poder, degenera en anarquía; y la ley, sin
poder y sin libertad, se transforma en concepto vacío y sin sentido
humano.

�Univers1dadAutónoma de Nueio león¡\ 11

11 nIfacultad de filosolia yletras

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La Universidad contará también, para el cumplimiento de
su misión, con un constante difundir de la cultura que imparta,
ajustándose a una necesidad urgente, cuyo desprecio está
costando al mundo una de sus más dolorosas experiencias y que
ha producido a nuestro pueblo y a otros similares, desgarraduras
profundas que aún no han podido ser restañadas. Se llevará la
cultura, desde sus más mínimas expresiones, a todos aquellos
lugares donde su ausencia es germen de miseria y de maldad;
haremos por llevar el alfabeto hasta la fábrica y el ejido, donde
nuestra patria ve con dolor la oscuridad tenebrosa en que se debate
la mente de sus más sufridos y estoicos hijos: los obreros y los
campesinos. Es bien sabido que la frecuencia de las guerras civiles
está en proporción directa con el porcentaje de analfabetos que
tiene un pueblo; y el nuestro, que mucho ha sufrido a causa de
estas contiendas, está esperando que las universidades, además
de constituir centros de cultura al servicio de las minorías de
privilegio, se transformen en verdaderas luminarias de progreso y
de redención para los que tanto han menester de ambos. Urge que
la Universidad trasponga en su ejercicio los linderos que le marcan
los muros de sus edificios y acuda, en cumplimiento de la obligación
que le impone su condición de instituto sostenido con los dineros
del pueblo, a proporcionar a éste lo único que puede hacerle
abandonar su triste condición: el saber.
La Universidad completará su misión investigando. Se
interesará en la resolución de tanto problema social que es factor
de atraso en el país: actividades agrícolas de carácter empírico;
plagas en la ciudad y en el campo, que no han sido combatidas
eficientemente por falta de investigación sobre sus orígenes y su
desarrollo; desperdicio constante y lastimoso de recursos naturales,
por escasez de estudios sobre sus posibilidades de industrialización;
morbilidad exagerada en nuestros obreros. por ausencia de investí•
gaciones bio-tipológicas bien dirigidas: en fin, problemas cuya
investigación científica es urgente como medida efectiva de labor
social y que deben constituir una inquietud permanente en cualquier
universidad que cumpla lealmente con el cometido que le está
asignado.
Viene ahora el último aspecto de ta Universidad: la
orientación que ésta seguirá en las actividades que tiene que
desarrollar para desempeñar su compleja misión. Aspecto
importantísimo el de la orientación universitaria, he querido tratarlo
en último lugar a fin de que, señalados la misión de nuestra Casa

=
.

Mucho se ha discutido sobre la conveniencia o inconvenien-

eta de l_os nexos que nuestra Universidad conservará con el Estado

vanas
E
anlas
pe ocasiones hemos explicado que no vemos en el Estado.
rsonas que lo representan y hemos dicho
dependencia n
··
que muestra
.
o es serv1l1smo ni desdoro, por la libertad
.
se ha dispensado _ 0
.
que siempre
Se trata, simpleme:ie~ d~~:~:;~
que, aunque bien puede ser discutido en algunos de sus a
~s indudable que en su esencia no es sino la expresión con~~~~:~:
e un pueblo en revolución que hubo de romper con sus anti uos
:os y c~n las _normas de que éstos se servían para despo1arfe
sus mas leg1t1mos derechos y humanas aspiraciones .

~r~~ª;aªn~~t~s~~;~t~:~~~~~i

. No debemos olvidar, señoras Y señores, que México e

un pa1s en plen~ desarrollo revolucionario y, ahora que la san rs
: st h1¡os de¡o de correr por su tierra fecunda y asoleada gn~
1 p1 amos_ que el vaho aún caliente de esta sangre genero~a
nuestra, de fuerza a nuestras generaciones; mas no para mata;
ni escarnecer, sino para continuar la marcha que nos señala
,
un hombre o un grupo de h b
.
, no
de nuestra histona. Si la u~::~~d:~n~i~~eex:c,e~~ni:rt~º~~º!~
m1s1on, la formac1on de la conciencia nacional no
:~os ~~st1nos hist~ricos ni desligarse de la e;oluJt:~:

!~s;~:~~;

ca~a:ie~is~~~:~i~:~n~l:e;~st~~fc~:~a~º~n~r~gee;i: ~~~mos de la;
postulados: el acercamiento a las masas que forman ~e::~onsc~!
~~pulaLY aunque es cierto que hay multitud de hechos que hacen
Est~~~sion~s n~gatono el principio democrático que afirma que el
si nific es a s1ntes1s social Y la expresión del pueblo, ello no
g a que la Universidad deba sustraerse a la realidad·
debe hacer llegar al Estado la voz límpida y vibr~i~r d~
lleguen Y de la ¡ust1c1a Y hacer que los esplendores de su luz
v1rilment! ~odo~ los rincones, para que el pueblo se defienda
siem re
uan o sea menester y para que el Estado responda
nueif , ~orno deb_e, al pueblo. Lo anterior jamás se conseguirá si
abso1:ª nst1tuc1on_ adopta una postura de independencia
consci:n1e1 Estado, incompatible con una participación efectiva Y
exhi . . _e en los destinos de la nación. Esto no es intento
b1c1on1sta de caracter demagógico, es, simple Y sencillamente

:~:~~~d

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�111 /facultad de filosolia ylet,as

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Unilermd Alt1ífttl1a de lu11t1 león /11 J

1

realidad. Cuando la Universidad demuestre, con su trayectoria y
resultados, que puede cumplir con sus importantes funciones sin
nexo alguno con el Estado, sea en buena hora desligada de éste
en lo absoluto, sin perjuicio para ninguno de ambos. Pero mientras
éste no alcance un grado de perfección que garantice plenament&amp;
la tranquilidad y progreso nacionales, el lugar de la Universidad
está allí, dentro del Estado, para luchar por todos los medios que
tenga a su alcance, a fin- de que vayan siendo satisfechas, una a
una, todas las justas aspiraciones populares. Además, nos estimula
grandemente el antecedente feliz de que nuestra Institución nunca
ha visto que su dependencia del Estado se haya convertido, en un
solo instante, ni en absorción de parte de éste ni sumisió
indecorosa de parte de aquélla.
Forzoso es tratar, al hablar de orientación universitaria, de
la postura a adoptar en este momento crucial de la historia d
mundo. Éste se debate en cruenta y apocalíptica lucha, que no
precisamente por mercados; en ella se juegan tos rumbos nuev
de la especie humana en dos alternativas: o prevalecen la
libertades humanas y los valores básicos de la cultura, o éstos
sintetizan en la fuerza convertida en derecho. Si termina en
consecución de lo primero, habrá sido una lucha, aunque bárba
provechosa por salvadora; si terminara con lo segundo, el\
constituiría una mancha en la historia universal, que no podría
borrar los siglos y que allí quedaría como una de las más grand
vergüenzas de la humanidad. Afortunadamente, lo último n
sucederá, gracias principalmente al sacrificio de los pueblos angl
americanos, tenaces, valientes y luchadores y a la sorprenden!
batida que a las fuerzas del mal ha dado uno de tos pueblos más
incomprendidos, más sufridos y más heroicos de la tierra: el puebt
ruso.
Ante este triste panorama mundial, que nos ha ofrecid
los espectáculos increíbles de pacificas e industriosas ciudade
desechas arteramente, adolescentes inmolados en una guerr
provocada por negaciones de la cultura. campiñas antes fecund
y llenas de verdor y ahora empapadas en sangre de ancianos
niños fugitivos e indefensos, violación de pactos entre puebl
y escarnecidos innoblemente los más antiguos y firmes principi
del derecho internacional; ante esta locura destructora q
conmueve tos cinco continentes y los mares de la tierra
que tuvo su primer ensayo en la semidestrucc1ón de Espa
-tierra noble y fecunda que fue ensangrentada por el pe
de sus hijos, coludido con dos genios del mal-, la Universidad

Monterrey, N. L., noviembre 20 de 1943.

�114 / faculiad de filosolia ¡letias

Universidad Autónoma de Nueio león / llS

1

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¡:

Las universidades y el problema de la selección vocacional

La guerra actual creará con su terminación, como todas las grandes
conmociones de la historia, un serio problema: la preparación de la
juventud para un futuro menos sombrío y menos bárbaro. Habrán
de crearse, forzosamente -porque en ello va al mundo su porvenirmejores normas de conducta para las generaciones de hoy. Y
difícilmente se encontrará en esta tarea renglón más importante
que las reformas a imponer en la enseñanza universitaria, que es
uno de los primeros pasos urgentes en lo que pronto será el periodo
de la postguerra.
Los grandes estadistas lucharán por encontrar senderos
más seguros de convivencia social y armonía internacional. Los
expertos en economía dirigirán sus esfuerzos hacia la consecución
de fórmulas crematísticas que permitan, en el futuro, el equilibrio
comercial de un mundo que ha visto sangradas mortalmente sus
fuentes de riqueza, en aras de la más destructora de las catástrofes
que registra la historia. Los grandes pensadores procurarán sembrar
en la humanidad gérmenes de justicia y fraternidad universales. Y
así, todos los llamados a contribuir valiosa y muy principalmente
para lograr la mejor convalecencia posible en este planeta enfermo
de odio y de maldad, tendrán que acometer esta titánica empresa
que significa el establecimiento de una paz verdadera, estable,
cimentada sólidamente en principios humanos de respeto mutuo,
libertad de autodeterminación en todos los pueblos de la tierra y
justicia para todos los hombres. Pero reflexionando hondamente
surge ante nuestro pensamiento, con caracteres de gravísimo
peligro e infranqueable escollo, la desorientación de la juventud,
De aquí que, sin una labor de encauzamiento de ésta por rumbos
de verdad, pueda resultar estéril todo lo hecho y entonce
continuará suspendida sobre el mundo, como una maldició
bíblica, la amenaza de una nueva destrucción. Seguirán perfi·
lándose, en el futuro, nuevas siluetas de modernos atilas
gengiskans que ensombrecerán otra vez el mundo y harán de
cultura humana un despojo uncido a los carros de los bárbar
triunfadores.
En nuestro país, que sin participar muy efectivamenl
en esta guerra ha tenido que sentir las duras consecuencias
una barbarie desatada por los pueblos que fueron cuna de 1
civilización occidental, es de gran importancia e ingente necesida

que sus generaciones jóvenes se sitúe
a ellas corresponderá realizar y
t n en el lugar preciso, pues
ello, las universidades tienen
ener el milagro d_e la paz. Por
su compleja y vital misión; responsa~~f responsab1l'.dad má_s en
comprendida si no se encar an e
_dad que Jamas podra ser
11
de señalar y pregonar el má;
~s mismas -las universidadeslos que acuden a ellas: la falta ~om_un Y peligroso de los errores de
al elegir profesión. Todos los qu:s~i~mpleta de conducta reflexiva
menor escala, están al servicio de I iversas formas Y en mayor o
5t I
superior de nuestra República sa~~~n it~c ones de enseñanza
considerable mayoría de los ·óv~
. cuan cierto es que una
superiores sin que haya sidoJ jam~~s ~nrtrsitanos llega a estudios
0
aptitudes, ni capacidad .
. _ ¡e O de selecc1on alguna. Ni
, 01 vocac,on rn neces·d
.
1 d
nada es examinado ni investigado
.
a es nacionales;
el interesado resuelva por s. . convernentemente antes de que
e/lo,. lo que irá a ser 'su po:ic~~mdo ( ~,_n estar capacitado para
social. Nuestros jóvenes se sient e in~1va en el conglomerado
cada quien escoge un Heracles a
ca .ª uno, cual _un Teseo Y
anterior, haremos algunas cons·d
_antoJo. Para 1ust1f1car el juicio
1 erac,ones Ytrataremos de analizar
el problema.

a:i:

:un

. El proceso social de México
. .
, ius antecedentes h1storicos
Revolución a implantar la ed' an -~ ligado al Gobierno de la
.
ucacIon secund ·
sat~facer una inaplazable nece .d d
ana, con miras a
me1or vivir y para bien lucha ~ ª popular de preparación para
atacada por los que confun~~n ~unque esta tendencia ha sido
inmanente- con los hombres u a revol_uc,on -que es proceso
accidentes en todo proceso-- q e mane¡a_n _el Estado -que son
prueban definitivamente su b s~s ¡aractenst,cas y fines sociales
que aún no ha comprendido Ion a / su nobleza. Pero el pueblo,
enseñanza, la ha transforma~i ~er adems f1nes de esta segunda
una preparación profesional Yh n un simple peldaño para lograr
el 90% de los adolescent
a acontecido que aproximadamente
pasan_ a las escuelas de b:~~~e cursan este ciclo secundario,
fort1on, una carrera· por I
eres, donde tienen que elegir, a
que frisa casi siempre en ~;~: ~~~ e~contramos con que un joven
tos rudimentarios en ci .
anos de edad, con conocimienetc., y nulos en materi:nf~~:ó~:c:ct;s, h1stona, ciencias biológicas,
por el camino de la Med· .
: iene que decidir su vida futura
o las Ciencias Químicat:ª11 ~1e;~;as_ Biológicas, o el Derecho,
Justos alcances la import
.
g. erra, etc., sin medir en sus
anc,a social de su decisión.

y sus imperativos actuales h

•

�Univeílidad Autónoma de Nuevo león /117

116/ facultad de filosolia yletras

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Generalmente, esta última obedece, no a la reflexión
serena y consciente, sino a un acto de conducta que bien podríamQS
clasificar como "de masa", por todo lo que tiene de medular
imitativo; por todo to que tiene de pasividad. Todos sabemos q
son innumerables los casos de familias en las que a través de
varias generaciones se van acumulando títulos de médico o
abogado, a pesar de que entre los que han adquirido ese título (
una tendencia de artificiosa herencia que no es sino pésim
conducta o '1radición' de familia), no existe uno solo que se hay
significado como poseedor de verdadera vocación. A menudo
trata de un cobarde abandono a simples estímulos afectivos y ea
la satisfacción de un deseo ajeno, o el cumplimiento de una
promesa hecha cuando no se tenía madurez en el juicio, lo qu
inclina al imberbe que ha terminado la enseñanza secundaria
poner a su vida futura un marco que en muchos casos se va
constituir en un grillete o un cilicio para él; y para la sociedad e
que vive, en una existencia tan obscura e inútil como infecun
cuando no peligrosa.
Avanza el proceso educacional y surgen nuevas situac·
nes falsas, sostenidas con inexplicable y estólida portia. Se obtie
el grado de Bachiller y sucede que el futuro ingeniero ha obteni
en las materias básicas para su preparación profesional, las m
bajas notas de calificación, pues sus facultades de raciocinio h
sido notoriamente insuficientes para las arduas disciplinas inte
tuales de la ciencia abstracta por excelencia: las matemátic
O se presenta el caso de un bachiller en ciencias biológicas pa
quien fue motivo de incontables desvelos e innumerables tracas
el estudio de la anatomía y la fisiología humanas, la botánica y
zoología, salvadas con notas de escasa suficiencia. Ora se tra
de un abogado en ciernes cuyos únicos triunfos del bachillerato
redujeron a preciosos dibujos y modelados o a primeros lugar
en las justas deportivo-militares. Sin embargo, la obtención
grado de bachiller ha sido para ellos un triunfo comparable sólo
las conquistas de Alejandro de Macedonia o a los doce trabaj
de Hércules, y se lanzarán, presas de una obstinación que
reconoce otros orígenes que el temor a tas burlas de sus com
ñeros o tas reprimendas paternales, hacia una empresa superior
sus fuerzas y a un medio al que no se adaptarán jamás. Y se
rémora social. Nunca serán factor de progreso colectivo y s
energías se desperdiciarán, porque su vida fue estructurada so ·
bases de conducta irreflexiva y dentro de una cornple
desorientación.

máximo de la persona huma na no es alean;rada si El rendimiento
d r
su es ino no es buscado mediante selección consciente·
!lélo_ ésta puede permitir al hombre darse íntegra Y eficientement~
11 la sociedad en qu_e vive, base fundamental de la paz entre los
'hombres. Mientras estos no sepan elegir la modalid d
..
de su existencia, la adaptación forzosa -que no e: a~:~~if_'?ª
real- los compele a la lucha violenta para lograr la satisfa:ió~i~n
~asp1rac1ones Y los principios éticos de convivencia human:
nrni8n. su ugar a los instintos. El ejercicio de sus actividades
,.w es1ona es no constituirá el fin de una vocación .que se ha
~nvuelto libre y favorecida por adecuados cauces, sólo será
un simple medio para lograr, a toda costa, la satisfacción e oísta
cde _un bienestar ind1v1dual cuya conquista habrá de ten g
de inicuo y lesivo para el prójimo.
er mucho
1

1

Así corno la tendencia moderna en el cam d I M . .
:;;r~~a o ~s 1~ selección de aptitudes, basada e:irin~i~iose~~~~~
10 ipo og1a -con lo que se evitan al trabajador enfermedades y accidentes profesionales- así deben lnve 1·
bases científicas
'
s igarse, con
.
. .
y. con apego a las normas más rigurosas de la
J)SICOtecrna, las aptitudes de todo aquel que va a dedicar su vida a
las d1sc1phn_as del p_ensamiento y que, por lo mismo, puede tener
responsab1hdad social, sin olvidar que ésta puede variar en formas
que suelen alcanzar las de conductores de un pueblo o d
1&amp;voluc1ón.
e una

6

ha

Las universidades, para satisfacer el compromiso que les
mo~ento actual Y por su condición de verdaderos
on e se or¡an los hombres que habrán de sostener una
paz conqui~tada con destrucción, deben modificar sus sistemas
desu aceptac1on y seleccionar inteligentemente encauzando siempre
humano· Esta es su esencia
• y su
' responsabilidad, es
sudmaterial
t'
No ino Y, ?orno lo es siempre la juventud, su más caro encar 0
Esp ueron mas trascenden'.es Licurgo Y Solón, dictando le es!~
Te~~;il~sen Atenas, rn Leonidas defendiendo a la primer/en las

1ai:::sª~º :
i8s

11

Loco-~signado
·
con
en ta primera parte de esta ponencia, que podríamos
fYJS s1 erar como la parte teórica o conceptual del problema que

ocupa, obliga a una aportación de datos que, tomados de la

••

�Univmidad Autónoma de Nuevo león / 119

118/ lacullad de filosofía! letras

e

e
5

!1i

f:
.
uestros archivos universitarios, se
realidad que con st ,tuyen n .ó de los conceptos asentados. Para
transforme en una_ demoStrac, n ·nformes de los últimos años de
I
ello hemos recurrido a diversos e ha hecho un estudio más o
labores escolares, de los cual~s s do a la confección de varias
menos acucioso que_nos ha e~~ba·o. Éstas se refieren: 1•, al
gráficas que_ acompanan estes en l~s escuelas de bachilleres;
aprovechamiento de los a umno terminan íntegro el bachillerato,
2•, al porcentaje de alumnos que o estrictamente necesario y
110
empleando para ~ . el t,e;p normal· 3• a las características
considerado como termino me '~nos de~u~stran en las materias
del aprovechamiento que l~s ~~chil\erato, y 4., al aprovechamiento
básicas o espec1f1cas de': d~ble que las variantes que presentan
1
en las Facultades. ~s ~ u
nte ligadas a las diversas fases
estos procesos estan mt,~am_e to el problema a que venimos
que tiene, en su desenvo v,m,en ~o consideramos que existe
refiriéndonos. ?abe advert,~i~~os datos que forman las gráficas
relación matemat,ca eStncta e
hay seguramente, alumnos que,
y la realidad, en atenc,on ª que s~s estudios en período normal
siendo aprovechados, no ter~'-":º alumnos que, habiendo hecho
O
por circunstancias de excepc ' ~o son realmente aprovechados
su curso normalmente en t,emf,
epción-· pero no es posible
-también por circunstancias d ~ ex~lobale; por cuanto éstos
dudar del valo_r _de estos a Z:aminar el problema y llevan Si
constituyen el urnco_ modo de I sin referirse a las excepciones
conclusiones de caracter genera ' . de base a conclusión alguna.
que, por otra parte, no pueden servir

f

proceso universitario, base indudable de todo lo que le sigue en la
tonnación intelectual de aquellos en quienes la sociedad ve, y con
sobrada razón, la más formal promesa de un futuro mejor en todos
sus aspectos; el pueblo espera de ellos más justicia, más salud ...
y más pan.
Como es natural que sucediera, si la gráfica No. 1 presenta

ese aspecto, las que se refieren a la marcha del aprovechamiento
en las Facultades no pueden ser sino un reflejo de la anterior.
Excepción hecha de la Facultad de Ingeniería, las demás ofrecen
una curva que desconsuela por su irregularidad; -esto es debido,
sin duda alguna, a que no existe una vocación definida en los que,
siendo imberbes y apenas asomados al vasto panorama del
pensamiento, fueron forzados a encaminar definitivamente su
vida por senderos desconocidos. La razón la encontraremos
también al examínar la gráfica del tercer grupo, que se refiere a las
notas aprobatorias mínimas en las materias básicas de cada
bachillerato.
Ahora bien, tomando en cuenta lo anterior, ¿es posible
pensar que esta situación no va a influir poderosamente en los
destinos de la nación, cuya salud, cuyas leyes, cuyas técnicas,
están en manos de gran cantidad de profesionales que sólo
pudieron llegar a serlo a fuerza de exámenes extraordinarios y
otros recursos en ocasiones nada recomendables? Seguramente
que estas apreciaciones podrían -y podrán- parecer atrevidas y a
ellas puede quizá hasta tachárseles de injustamente ligeras; pero
si hay algo que pueda dignificar y enaltecer la cultura, es la verdad
-y más aún, la verdad completa- en todo lo que se refiera a la
preparación integral de la juventud y, sobre todo, de esta juventud
que habrá de llevar sobre sus hombros el muy pesado fardo de
una paz difícil de ser llevada y sostenida con eficiencia definitiva
y con dignidad.

En la gráfica correspondiente al primer Upo (No. 1) ::
f •
0 de gran trascendencia Yque apu
aprecia claramen_te un enomen del problema: el aprovechamiento
un aspecto pos1t1vamente grave los alumnos que, salidos de las
nd
progresivamente desce en: deden al ingresar al bachillerato
escuelas secundarias,
he~~rlo-' por determinada orientaci
-{;orno es forzoso para e os ª
. ' a dicha gráfica son una
profesionaL. Las cifras q~e ~: ~;~g~~ción en la juventud que:
0
El examen de la gráfica No. 2, que se refiere al porcentaje
demostmc,on palmaria e iversitarios; las esperanzas que 1
de
alumnos
que terminan íntegro el bachillerato respectivo,
acude a ,n,c,ar estudios un
más preciado van decreciend~
tmpleando
el
tiempo estrictamente necesario y considerado como
Universidad tiene en. su teso~~sciende esta gráfica. Y muy sena
lérmino
medio
normal, aporta un fundamento más a lo asentado,
fatalmente, _en la medida q~e que nos enseña la trayectoria q
nd
pues
demuestra
que la eficiencia para hacer un estudio cuya
es la situac,on cua o esa ,nea
·uventud desciende
orientación
fue
elegida
por ellos mismos, está lejos de constituir
sigue la potencialidad cultu~a~~~:it:s;~dntescos.' Esto entraña,
una
prueba
de
que
dicha
selección obedece a un mecanismo
desciende a pasos desagracia ave responsabilidad que por h
consciente.
en nuestro concepto, la_ mas gr
t atarse de la fase inicial d
tienen nuestras universidades, por r

r

�110/ facultad de filosolia ¡letras

1
5

Al estudiar la gráfica No. 3, que nos ilustra sobre
aprovechamiento que los alumnos de bachilleres demuestran
las materias básicas o específicas de cada bachillerato, advie
un argumento más, de indudable solidez, en apoyo de nue
tesis, pues de ella se desprende que, en términos generales, m
de la mitad de los estudiantes de bachilleres acusan una capacid
mediana para el aprendizaje de las materias básicas del bachillera
escogido, en las cuales sólo han conseguido -en dos o más
ellas-, notas aprobatorias mínimas.
Esto significa, sin duda alguna, que hay un grupo numer
de jóvenes que serán, seguramente, médicos mediocres, pudie
quizá haber sido excelentes abogados, o que engrosarán t
interminable legión de litigantes sin significación, pudiendo ha
triunfado, probablemente, en la industria química. o en alguna o
actividad profesional o técnica.
Las características que en esta primera fase del proce
universitario nos descubren las tres gráficas anteriores nos llevan
como es lógico esperarlo, a los resultados que consignan lá
gráficas del cuarto tipo (números 4, 5, 6, 7 y 8), estas se refieren
las primeras cuatro, al aprovechamiento global demostrado en t
Facultades y, la última, al promedio de calificaciones obtenid
por los alumnos que han adquirido su titulo profesional en los últi ·
años. Como ya se advirtió en algún párrafo anterior, sólo la Facult
de Ingeniería posee una curva de aprovechamiento aceptable, tan
por su nivel como por su regularidad; en las demás Facultades,
bajo nivel de la gráfica y la irregularidad de la misma nos dan
razón al considerar que esta situación reviste los caracteres de
grave y trascendente problema nacional universitario.
Ahora, si examinamos la gráfica No. 8, reflejo de la calida
de los estudios profesionales hechos por alumnos que han adquirí
su titulo en los últimos años, nos encontramos con que se h
titulado, desde 1940 hasta septiembre del presente año, 2
alumnos de las Facultades de Medicina, Derecho, Ingeniería
Ciencias Químicas (sin tomar en cuenta los títulos de enfermería
Los promedios alcanzados en sus estudios profesionales, seg·
representación gráfica por medio de columnas, han sido tales qu
de éstas, la de mayor altura (segunda columna de izquierda
derecha) corresponde a los que hicieron estudios apena
aceptables, con calificación media de 6.0 a 6.9, constituyendo el

Univmidad Autónoma de Nuevo león /111

.15%d de los· titulados en el periodo señalado antes • Le sigue
.
en

n ecrec1ente, la tercera, formada por los promedios entre, 7 1

7.9, es decir, regulares; éstos constituyen el 37 _86%, que sumado
anterior, nos dan la desagradable impresión de saber q

.OJ% de los profe~ionistas titulados en los últimos cincou:ñ~~
const1tu1do, en termines generales, por personas de escasa Y
mediana capacidad para la carrera escogida por si mismos El
o, formado_ por los que merced a su capacidad Y dedica~ión
n en cond1c1_ones de ser prestigio de su universidad y factor
progreso social indudable, sólo constituye el lS.Slo/o.
Esta situación, señores, cuyos orígenes complejos no
an _ser acuciosamente precisados sino mediante prolongados
det?mdos. estudios, debe, desde luego, ser objeto de nuestra
1ón activa. Esto puede en algún modo lograrse, tomando en
ta las i:onclus1ones a que pueda llevarnos el contenido de la
e estad1st1ca d~ este trabajo y que pueden ser como quedará
o a contmuac1on.

111

. 1•. El_ estudiante obligado a seleccionar su futuro con la
• orientac1on que le proporcionan sus estudios primarios y de
1o secundario está expuesto, en la mayoría de los casos a
casar como factor de progreso social definitivo.
'

. 2•. De lo anterior resulta que, mientras subsista este
e~1m1ento, la capacitación profesional y técnica de la juventud
Mex1co no puede const1tu1r garantía para un mei·or futuro
[!lac1onal.

IV

1' .. Gestiónese el establecimiento de un régimen
universitario, en toda la nación, que permita a los
estud1?ntes encauzar sus estudios profesionales sólo
despues de haber cursado, después del ciclo secundario

i

�Universidad Aulónoma de Nuevo león ¡1

112 / facul!ad de filosolia JleIras

1
5

o sus equivalentes, dos años de Bachillerato único,
obligatorio para todos, cursando luego un tercer año de
orientación vocacional.
2•. Aun cuando se logre lo propuesto en el párrafo anterior,
iníciese una campaña formal para lograr que todas las
instituciones universitarias de México envíen a la capital
de la República ó al extranjero, dos o más personas que
hagan un estudio concienzudo sobre selección de
aptitudes, con arreglo a los progresos de la psicotecnia,
para que toda institución posea un departamento o
laboratorio experimental a donde puedan acudir los
estudiantes y descubrir sus propias inclinaciones dentro
de las diversas disciplinas del pensamiento.
Deseo, finalmente, insistir en que la verdad -y sólo la verdad
completa- es lo único capaz de enaltecer y dignificar la cultura y
en señalar que a las universidades corresponde, con carácter de
inaplazable necesidad, disipar las sombras en el futuro de México,
que todos deseamos constituya una fundada y luminosa esperanza
para nuestro pueblo, a quien debemos servir.

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UNIVERSIDAD
Nos. 3 y 4, septiembre de
1944 y mayo de 1945

�11/ facultad de filosolia, letras

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Universidad Aulónoma de Nuevo león / 111

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�IV/ facultad de filosofía¡ letras

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Univernidad Autónoma de Nuevo león / V

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Universidad Au!ónoma de Nuevo león /VII

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�VIII/ facultad de filosofía yle Iras

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Univmidad Autónoma de Nuevo león /113

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¡:
La dlgnidad histórica de México

El hombre adquiere, por la gravedad y decoro en la manera de
comportarse y sobre todo cuando sus actitudes se refieren a
situaciones que en una u otra forma transcienden en lo moral, algo
que es llamado, en la esfera de los valores éticos, dignidad. Esta
adviene y persiste, en la mayoría de los casos, sólo mediante la
aceptación plena de un perjuicio o la renunciación tácita o explícita
de un perjuicio o la renunciación tácita o explícita de un beneficio;
en suma, es el sacrificio lo que en ocasiones suele condicionar
una postura de dignidad humana. De ello nos da prueba elocuente
la conducta ejemplar de Sócrates, maestro de todos los tiempos y
de todos los hombres, que fuera acusado por Anito, Melito y Licón,
de·corromper a los atenienses. Cuando después de haber sido
condenado ei maestro a beber la cicuta, Apolodoro decíale que lo
que más le afligía era verlo morir inocente, el griego inmortal, "el
más justo, el más sabio de todos los hombres" -como dijera de él
el manumiso Fedón, relatando a Equécrates la muerte del sabioaonrió bondadosamente a su discípulo y, acariciando paternalmente
su cabeza, replicóle así: "Amigo mío, ¿querrías más verme morir
culpable?' Fiel a su principio de que es preferible soportar una
injusticia antes que cometerla, el filósofo dio a la humanidad una
lección de dignidad humana.
Mas he aquí que este concepto puede transplantarse al
terreno de lo colectivo y también un grupo, una comunidad o pueblo,
J)Ueden ser asiento de la dignidad, con la sola diferencia que en
seguida apuntaremos. En una persona humana, sólo tratándose
de casos de excepcionales condiciones puede revestir, la dignidad,
carácter histórico, como es el que acabamos de señalar al referirnos
a Sócrates. Si, en cambio, el sujeto es una colectividad o, para
precisar, un pueblo, la conducta de éste trasciende siempre en el
tiempo y, por eso, la dignidad de los mismos es siempre histórica
Yla lucha por adquirirla y conservarla, cuando la ocasión se hace,
18'1/iste caracteres de singular importancia.
Las reflexiones anteriores nos hacen pensar en el
problema que México tiene ante sí al tener que actuar, en la medida
de su capacidad y de su significación internacional, en esta
época triste de la historia. Este período de la historia humana, que
ha tenido su clímax en la destrucción que presencian los cinco

�114 / facullad de filosofía yletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 115

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continentes y todos los mares de 1~ tie_rra,_ principió, a no dudarlo,
con la rebelión franquista en Espana, 1rnc1ada en 1936 Y cuyo f111
aún no vemos aunque Franco, la Falange y algunos perversos y
necios crean en su triunfo definitivo. Como el exame~ completo •
la conducta nacional respecto del problema que senalamos sen
una labor más allá de los límites a que obliga el caracter de este
comentario, nos referiremos a dos factores solamente, a nues
juicio de gran importancia y responsabilidad en la conquista d?
dignidad nacional: el poder público, y la prensa de nuestro paIs.
El primero de los factores mencionados dio paso
ncaminados claramente hacia la dignidad nacional. To_do
~ecordamos que el Gobierno de la República asu_mió, con cl~nda
meridiana una actitud de franco apoyo a la Republica Espanola
contribuyó, según sus fuerzas, para la lucha que ésta libraba co_nt
el retrógrado militarismo español, que fue ayudado en su amb1c1osa
e inicua guerra por dos egocéntricos perversos. La Republica,
agredida por su peores hijos y por invasores. ab_yectos hubo d♦•
soportar, además, el escarnio en que se conwtI0 para el pue
español y su legitimo gobierno, esa farsa incomprensible q_u
todos conocimos con el nombre de "Comité de No-lntervenc1on
-expresión deliberada y cruelmente mendaz-; Y en esta
condiciones, la pequeña ayuda del Gobierno tuvo oportunidad
abrir las puertas del solar patrio a la comente hispana, que su.
los mares, como lo hiciera antaño; mas no es de conquista, si_
en busca de asilo cordial y de respuesta humana .ª su ¡usto g
de dolor. y aunque es bien cierto que e_l p_oder publico no es
nuestro país un constante reflejo de la opinIon popular -en algun
de sus diversas modalidades-, no es menos cierto_ q_ue el sen
auténticamente colectivo en nuestra nacIon se _inclino favorabl
mente hacia el poder público, cuando este asumI0 esa actitud q
situó a México entre los países dignos, verdaderamen~e dignos.
la historia humana. Hubo sacrificio y se sat1sfIzo la sab1_a_ expres:
de Alfonso Reyes, cuando dijo que la dignidad h1stonca de
pueblos exige, en muchas ocasiones, sufrimiento.
Ahora examinemos la actitud asumida_ por la _pren
mexicana, otro vehículo -como el anterior, no siempre fiel- d
sentir popular. Para nadie es difícil recordar que, con excepción
la prensa oficial y algunos casos desgraciadamente raros, ca
todos los periódicos del país tomaron partido al lado de Franco
de los que le hicieron su testaferro, hablando de "las hordas barbar
comunistas", de "la barbarie roja" y "la canalla del Frente Popul

Español", cuando se referían a los republicanos españoles que
defendieron a Madrid, durante treinta meses, sin ejército, sin que
defendieran a Barcelona, casi sin armas y que ocasionaron el
vergonzante descalabro italiano de Guadalajara, con el pueblo
improvisado en ejército. Hubo periódicos que lanzaron ediciones
extras informando de la caída de Madrid, cuando sólo llevaban
sus habitantes unos meses en aquella heroica lucha que había de
transformarse en una epopeya popular de más de dos años. y
hubo quien se refiriera a la guerra que hacía Franco, en una revista
capitalina de significación, como una "guerra santa", porque era
contra los comunistas y los masones. ¿Es lo anterior, en forma
alguna, una expresión de dignidad nacional? ¿Constituye, en algún
modo, un reflejo de la opinión del pueblo de México? No, sin duda,
no. Podría acontecer que, a lo sumo, la ignorancia simple y la
Indiferencia de muchos hubiera considerado aquella lucha como
lejana o intrascendente. Pero pensar que se pudiera justificar la
festinación que se hizo de la caída de Madrid o la "canonización"
de la guerra de Franco y los suyos, sería tanto como pensar que
actualmente se está deseando el triunfo del nazi-fascismo. ¿Quién
podría explicar, entonces, esta actitud de la prensa, tan contraria
a la que ahora ha asumido frente a esa segunda parte del drama
mundial que es la actual guerra? En nuestra opinión, sucedió que
las características sociales e históricas de la rebeldía franquista
fueron ignoradas y vistas con ligereza suma, en atención a la
honda raigambre sectaria que tiene la prensa nacional, que en
más de una ocasión ha utilizado la libertad de que indudablemente
disfruta, en defensa de una fuerza económica -el capitalismoque ve ya disminuida preponderancia económica, política y social.
Ahora bien, si las mismas fuerzas económicas que
combatieron en apoyo de la indudable experimentación nazi-fascista
que fue la mal llamada guerra civil española, combaten ahora
decorosamente al lado de las naciones que luchan en todo el mundo
por exterminar el nazi-fascismo, resulta claro que antes no
estuvieron por el sacrificio -pequeño que habría sidocorrespondiente a la defensa o apoyo del régimen republicano
español, primera víctima del ensueño de dominación aria.
Este comentario breve no pretende convertirse en una
lanzada artera contra la prensa nacional. Es un simple examen
de lo que puede suceder cuando uno de los factores que
son susceptibles de influir en la dignidad de un pueblo, no se
desenvuelve, dialécticamente en el devenir social, sino obedeciendo

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�116/ facultad de filosofia ylelras

Un~eílidad Autónoma de Nuevo león /117

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ráneo que ~q1e; ~~ ~eñala. Pero es al menos, por otra parte,
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manifestación sera~~- -ai;,q~:b:;a :do examinado al calor de u
expresado e~. aque e,e~ie~tras un vehículo de carácter en alg.
pasión que ':º-~~ Gobierno de México- buscaba la digmd_a

~a~1:n~t~~~~
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del pueblo -la prensa- gra
,
. .
expresiones indignas para la nación y para la historia.

Afortunadamente se acerca ya, con histórica in_minen .
la intervención de las democracias aliadas en Espan_a \ és
. á libre de Franco y, entre otras cosas, pregonara a
resurgir bos la di nidad mexicana, que estuvo a cargo, ~n e
los
rum del poder
g pu. bl'1co. Y ello 1·ustificará este comentano.
ocasión,

ARMAS Y LETR
AÑO 11, No.
Febrero 28 de 1

La sola enunciación del tema puede provocar reacción. El término
'\lníversidad", que sugiere universalidad, no ha sido siempre bien
comprendido ni aplicado en su justos alcances. Las diversas etapas
de la historia humana han influido poderosamente en el funcionamiento de las universidades, mucho más de lo que éstas debieron
Influir en el hombre y mucho más aun de lo muy poco que en
118iidad influyeron sobre éste. ¿Cuáles son las causas de este
lanómeno? ¿Cuáles sus manifestaciones? Tratemos de analizar
los factores que concurren en el problema que en sí constituyen
las universidades .
Toda institución de este tipo tiene -o debe tener- un
programa, medios para realizarlo y medio donde realizarlo. Creemos
que un examen de estos tres factores podría arrojar alguna luz y a
ello se dirigirá nuestro primer esfuerzo.
Los programas universitarios han sido casi siempre y en

casi todos los rumbos del globo, una prueba notoria del egoísmo
humano. Su meta principal y su producción más voluminosa se
encuentran en el campo de las profesiones llamadas liberales
-que ya van dejando de serlo-; es decir, allí donde el hombre
puede desenvolverse económicamente gracias al patrimonio
intelectual o de capacitación obtenido en las aulas, pero sin dejar
-al menos la generalidad- huella ostensible de su paso u obra de
verdadera trascendencia humana. La Universidad enseña al hombre
atrabajar en Medicina, en Derecho, en Ingeniería, en Química, en
Economía, etc. Y éste, una vez incorporado a la vida profesional,
lene una aspiración dominante --&lt;Jbtener riqueza material- alrededor
de la cual o en función de la cual aparecen otras, como apéndices.
Aveces imparte cátedras, sustenta conferencias, acepta puestos
directivos en instituciones de enseñanza, etc.; pero todo, la mayor
parte de las veces, porque ayuda en mayor o menor escala a
satisfacer la inclinación principal, en virtud del prestigio u
ClpOrtunidades de trabajo que proporciona. Lo anterior se advierte
fácilmente mediante un somero examen de la situación económica
Ysocial de casi todos los que adquirieron en la Universidad una
disciplina científica; económicamente, pocas veces se ven precisados a abandonar su profesión; en lo social, excepcionalmente se
entregan a otra cause que no sea adquirir medios de superación
económica. ¿Por qué acontece esto? Porque las universidades,
una vez proporcionada al alumno la enseñanza relativa a la profesión

�118 / facultad de filosolia yletm

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escogida, dan por terminada su misión direct~ respecto_ d
estudiante Y le entregan, mediante las pruebas Y tramites de n_
el titulo que le faculta para su función profesional, libre y egoI
Son pocas -muy señaladas excepciones- las instituci~
que procuran imbuir en los que están a punto de adqumr _un 11
profesional, una conciencia humana integral q_ue_les permita se
que su salida de las aulas sólo significa el pnncIpI0 de una e
de responsabilidades supremas. Porque deben ser considera .
asl, supremas, las responsabilidades del que ha dedicado su v
al estudio. En nuestro continente. corresponde al ilu_stre Alfredo
Palacios' --en cuyo haber está el haber sido host1hzado por 1
regímenes militares que en los últimos años ha padecido ArgentI_
el honor de haber ideado el procedimiento para corregir tal sItuac
Al pragmatismo reinante en el universitario y con miras a lo~
una auténtica unidad espiritual al amparo de las esencI
ecuménicas de la cultura, ha opuesto el educador argentino
sistema de nobles tendencias, consistente en cursos _general
sobre las grandes etapas de la cultura y cursos optativos sob
roblemas sociales y filosóficos de América: problem~s
~onducta social, formas Y evolución del pensamiento c1ent1f1co
figuras ejemplares de la cultura en el continente. Estos cursos
general Yel optativo-- son obligatorios y en ellos debe ser aproba
el alumno para considerarse con derecho a solicitar sus prue
finales de carácter profesional. La bondad de tal medida
comprende fácilmente tras de una breve refle_x16~:. ¿puede _te
las mismas ideas sobre problemas sociale_s, f1losofIcos, polltIc
etc el que pasó su juventud estudiando ciencias exactas, el q
la ~mpleó en hurgar en los campos de la ciencias medicas y
que buscó las normas de la justicia en los textos de Derecho
Evidentemente, no. Sólo cuando fueron jóvenes, muy Joven .
recibieron una breve enseñanza común sobre historia _Y mate
filosófica: pero esta enseñanza dificilment_e puede arraigar _en
conciencia en forma de unidad, cuando es impartida en una ep
inestable Y turbulenta de la vida. Y sucede que al transcurrir 1
años y a medida que el universitario va transformándose en h_omb
van disgregándose los grupos, separándose segun sus i_nc~I
cienes profesionales y en la mente de todo~ van inte_gran
conceptos sociales y filosóficos diversos, segun el medio en

' Palacios Alfredo L . 1943. Espititu Y técnica en ta universidad Universi
Nacional de La Plata La Plala. Rep. Argenllna.

Univmidad Alltónoma de Nuevo león /119

da grupo se desenvuelve. Esto es peligroso y es ilógico. La
ueva Universidad debe seguir el ejemplo de la Universidad
·onal de La Plata y lograr la verdadera unidad espiritual de sus
, reuniéndolos en cursos generales como los señalados, antes
lanzarlos a ejercer su profesión; ésta será en ellos más digna y
lllenos utilitaria y, por lo mismo, una fuente de armonía en la
"vencía humana, en vez de ser sólo un medio de lucha, como
111918 acontecer.
Señalábamos un segundo factor: los medios para realizar
programas universitarios. He aquí un punto básico y medular
tn el asunto que nos ocupa. Si exceptuamos a las universidades
eamericanas, podríamos decir que la Universidad en general,
decir, en todo el mundo, es una institución en donde corren
jas la grandeza de su misión y la pobreza de sus medios para
lizarla. Esto puede decirse de todas las instituciones oficiales
enseñanza, no sólo de las de carácter superior. El mundo tiene,
J;lesde siglos atrás, esta terrible lacra cual si fuera una sentencia:
11 que enseña, lo hará por deseo de enseñar y amor a la juventud
no debe esperar por ello justa recompensa; además, los recursos
para la objetivación de la enseñanza serán siempre limitados. Y es
sabido que el deseo de enseñar y el amor a la juventud no
n característica de nuestro tiempo. Esto conduce a que el
estro desempeñe su función en condiciones de pobreza y en
medios exiguos; no puede entregarse; no puede darse íntegramente
a su misión porque vive, generalmente, en el desamparo; y ello
es, inevitablemente, un gravísimo mal cuya desaparición exige un
acrificio de parte de las fuerzas económicas que sostienen a las
lllliversidades. Éstas deben ser en lo futuro -y más que nuncaricas, muy ricas; de lo contrario, seguirán contribuyendo a forjar
hombres que sólo lo serán para sí mismos, circunstancia ésta que
aumenta lamentablemente la predisposición que el hombre tiene
a luchar contra el hombre.
La quietud que proporcionan los grandes laboratorios de
Investigación, las grandes bibliotecas y los buenos maestros, harán
nuevo universitario un verdadero hombre de paz, que es lo que
hoy parece que no existe, en ningún rincón de la tierra. La paz
~finitiva de este mundo que acaba de mostrarse a la historia
lX&gt;mo un enorme absceso de la humanidad, sólo será cuando las
universidades (y repito, no sólo ellas, sino todas las instituciones
de enseñanza, que algún día formarán parte de ellas) sean ricas y

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�1JO/ facultad de filosolia, letras

Uniiersidad Autónoma de Num león / 131

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puedan forjar hombres que puedan manejar noblemente a los
pueblos.
Señalábamos, en tercer término, el medio donde la
universidad desarrolle su programa. El panorama actual es de una
desolación tremenda: la fuerza erigida en derecho, en virtud de
una horrible inversión del sentido humano de la justicia; el vicio
superando a la virtúd," que ha pasado a la categoría de joya
inaccesible; las promesas de los hombres y los tratados entre los
pueblos, motivo de la más impúdica de las apostasías; la lucha
por la riqueza, como un Eldorado que todo mundo busca con afán,
aún a costa de su propia existencia (los atropellos iniciales de los
nazi-fascistas, en esta última guerra, fueron posibles gracias a
compras fabulosas a los países llamados demócratas). En suma,
"la humanidad se ha puesto en el pellejo del caos", según atinada
expresión de Juan Larrea'.
Alguna vez había escrito' que la lucha mundial reciente
no era precisamente por mercados, como se dijo insistentemente
de la de 1914-18; señalábamos que en ella se jugaban los rumbos
nuevos de la especie humana en esta disyuntiva: o prevalecen las
libertades humanas y los valores básicos de la cultura, o éstos se
sintetizan en la fuerza convertida en derecho. Mas examinando la
situación ahora, después de haberse impuesto con lujo de fuerza
apocalíptica el poder de aquellos que lucharon por el triunfo del
primer enunciado de la disyuntiva, ha acontecido que nos invade
una gran desazón y nuevos temores nos inquietan. Los que alinearon
juntos en la contienda, luchan ahora entre sí y se lanzan, diplomáticamente, toda clase de improperios; se miran con el mismo recelo
-o más recelosamente aún- que el que se demostró respecto de
los "enviados de paz" del Japón, en vísperas de lo de Pearl Harbar;
los que fueron defendidos por débiles y cuya libertad y derechos
se buscaban, son ahora más débiles y menos libres; uno que fue
aclamado como paladín de las libertades humanas -Churchill-,
es ahora acusado de pillo y de apóstata (¿con razón? ¿sin razón?);
las fuerzas económicas más poderosas del mundo, como
dueñas que son de la prensa de casi todo el mundo, alarman a
toda hora al mundo, para justificar y explicar su voracidad en los
mercados. En fin, como si se tratara de una batalla descomunal
2 Larrea. Juan. 1946. Cuadernos Americanos, V 4.
• Uvas, Enrique C. 1944. La Umversidad. su misión y su marcha. Publicaciones
del Departamento de Acción Social Universitaria. Monterrey.

entre villanos gigantes que luchan desaforadamente por imponer
su fuerza a costa de los pequeños y de los desforzados.
• . "No hay _que esperar que después de la guerra resplandezca

el espmtu -escribió Raul Rangel Frías•- si en la guerra misma no
lfu~mamos apasionadamente nuestro esfuerzo". Y he aquí que el
espmtu no ha resplandecido, según los acontecimientos últimos
en !_antas y tantas Juntas y Conferencias celebradas entre tas
Naciones Unidas. No ha resplandecido, decimos, porque no están
espiritualmente unidas las naciones cuyo esfuerzo conjunto venció
a los totalitarios agresores; y no están unidos en espíritu, quizá
porque el fragor de la gran batalla iluminó sólo los cuerpos
mutilados, los cadáveres, la tierra, mas no ilumínó con sana pasión
el esfuerzo. ¿Por qué? Creemos que ello se debe a que hubo
hombres aptos para promover, para dirigir y para terminar -¡que
así sea!- la _matanza de los hombres; pero no los hubo para iluminar
la conc1enc1a con la verdad. Si los hubiera habido, no habríamos
~s1st1do_ a esos espectáculos de inaudita farsa que fueron las
llllllolac1ones de España, de China y de Abisinia, ante la estólida
complacencia y serena contemplación de los mejores cerebros
del mundo.
En este medio tan poco propicio para que los hombres se
comprendan, en el seno de este hedor de espíritu corrompido, con
vapores de sangre -que aún no se disipan- azotando la paz del
género humano, ¿podrá la Universidad continuar preparando
simplemente tecnrcos y profesionistas para cumplir su misión?
¿Sent'.rá que su anhelos son satisfechos, sin entrar virilmente en
~ espmtu del hom~'.e y sin obligarle a que intervenga para romper
el pelle¡o del caos en que se ha metido la humanidad? Nunca
nunca. La Nueva Universidad debe excitar a los que a ella acude~
en busca de luz, a part1c1par directamente en la marcha de todos
los_ pueblos; debe lanzar su producción humana con rumbos
definidos de _unidad verdadera en el espíritu; y ésta sólo puede
lograrse mediante la participación efectiva de los universitarios en
el manejo del Estado, que se ha encargado, aquí y allá, de
envenenar con su e¡emplo el espíritu del hombre.
. . Propugnar el establecimiento de rumbos menos unilaterales
Y ut1lrtarios, orientados más hacia la universalidad en el
conocimiento; luchar por un enriquecimiento constante y progresivo
de su patnmonio, para poder ampliar sus radios de acción sobre el
'Rangel Frias. Raúl. 1942. Universidad, No. 1

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�131 Ifacuhad de filosolia yletras

Unive~idad Autónoma de Nuevo león / 133

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~
espíritu; denunciar las mentiras del mundo y participar en la
dirección de los asuntos públicos, por medio de hombres
preparados para ello y luchar porque no haya pueblos soiuzgad~s
en un so 1o r1·nco·n de la tierra·· tal
. es ' en nuestra opm1on, a
incumbencia de la Nueva Universidad.

UNIVERSIDAD
No. 6, septiembre de 1946

~sala ayuda de la Secretaría de Gobernación, esta Universidad realiza hoy dos propósitos: uno, el que hace tiempo la animaba,
difundir a través de la Hora Nacional del Gobierno de la República
:-, mensaje cordial y fraterno para todos los universitarios del
ODntinente; el otro, el de corresponder a la invitación que le hiciera
Sr. Alcalde de la ciudad y Presidente del Comité Pro-Celebración
~ 350• Aniversario de la fundación de la misma, para participar
fl,ll el conjunto de actos de diversa índole que han constituido dicha
oelebración. Esta Casa de Estudios ha aceptado complacida la
,iwltación porque celebrar un aniversario como el actual -i350 años
existencia de una colectividad!-, lejos de constituir una mera
ula oficial, entraña el deseo de hacer resaltar, ante los ojos de
1tlS generaciones presentes y ante la historia, el profundo significado
11wmano que tiene este periodo de tres siglos y medio en la
IXistencia de un pueblo de singulares características.
Ya se ha insistido suficientemente, en las diversas ceremo-

nias que se han verificado con anterioridad a esta velada, en la
ilCiedumbre de los hombres que presidieron el nacimiento de esta
dudad, cuando el siglo XVI agonizaba; se ha hablado de cómo se
halmanaron la ambición de riquezas, el espíritu aventurero y el
valor, en aquellos que con la fuerza de su brazo y el temple formida\ble de su espíritu, fueron el germen de una gesta que habría de
legar, en trescientos cincuenta años, a transformar en ciudad rica
Yftoreciente, casi adulta, lo que entonces era un minúsculo villorrio
con escasas, humildes y primitivas viviendas, habitadas por
tidigenas ignaros y por un puñado de hombres audaces, armados
:para la conquista. Más nos interesa, a nosotros, señalar cómo al
scurrir los siglos fue adentrándose, en el fragor de las luchas
la conquista, primero, y en el batallar incruento por el progreso
¡y la civilización de esta tierra, después, la acción fecunda de
bres que no tuvieron más arma que el pensamiento y que
rl1icieron de él un instrumento cuya única función era completar,
legrar esta ciudad en sus aspectos espirituales. Porque es
Pf8Ciso señalar que una ciudad no puede entenderse como un
conjunto de edificios donde viven y trabajan sus moradores, como
ligo limitado por un concepto geográfico, espacial; sino
tomo un organismo que a semejanza del humano, constituye una
unidad psicofísica (según expresión feliz de Scheler) y, por lo
lanto, sólo adquiere su expresión integra cuando al desarrollo
de sus potencias materiales, perecederas, se añaden -y con

�134 /facultad de filosolia Iletras

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carácter preeminente- las nobles inquietudes del pensamiento
creador y fecundo, en obra perdurable. Y de éstas ha tenido nuestra
ciudad muy luminosos exponentes en Fray Servando y en Alfonso
Reyes, en José Eleuterio González y en Pedro Noriega, en Rafael
Garza Cantú y en Miguel F. Martinez, en Francisco Beltrán y en
Serafín Peña; y en muchos otros cuya omisión sólo acusa flaqueza
en mi memoria y es, además, consecuencia obligada de la brevedad del tiempo disponible. Todos ellos fueron el germen universitario
de esta tierra; su talento iluminó la época en que viven o vivieron y
su esplendor se proyectó en la historia con la generosidad que
sólo cabe en aquello que es esencia humana inmarcesible, valor
definitivo en la cultura, persistencia magnifica a través y a pesar
del tiempo .
¿Qué habría sido de Francia, con su Museo del Louvre, la
Torre Eiffel, Notre Dame, etc., sin Rousseau y sin Voltaire, sin
Racine y sin Moliere, sin Bizet y sin Debussy, sin Lavoisier y
sin Pasteur? Vacío en la historia; laguna muerta en la mar siempre
móvil y agitada del devenir de la humanidad: tal habría sido Francia
sin el valer universal de sus genios.
Por ello creemos que nuestra ciudad será un organismo
cabalmente estructurado, llegando a su desarrollo integral, cuando
se signifique no sólo por el esfuerzo de sus capitanes de la industria
y del comercio y por el no menos valioso -por callado y heroicodel trabajador anónimo que se consume en el taller para dar a esta
ciudad el nombre de capital industrial de México, sino que,
recogiendo la herencia que legaran los que fueron o son luminarias
de la inteligencia, se haga florecer esta Universidad, legítima
depositaria de esas glorias -por el hondo y lejano raigambre que le
ha dado origen, en instituciones casi centenarias- y se le haga
convertirse en auténtica expresión colectiva de las ansias nobles
del pueblo que la sostiene.
Monterrey recibe en esta noche, señoras y señores, por
sus trescientos cincuenta años de vida prolífica, el homenaje
ferviente y cordial, que quiere ser promesa y quiere ser esperanza,
de esta Casa de Estudios que, forjada lentamente a través de los
años en potencia insospechada y convertida ahora en realidad,
debe considerarse, en justicia, como una de las más puras
instituciones universitarias de América.
ARMAS Y LETRAS
AÑO 111 , No.9
Septiembre 30 de 1946

�Un~midad Aulónoma de Nuevo león /135

e

¡:

Antecedentes de la
institucionalización
de la sociología en México·

Héctor Franco Sáenz
INTRODUCCIÓN

E

N LA HISTORIA de la ciencia en México, uno de los aspectos
más interesantes es conocer la manera como se van
desarrollando las diferentes disciplinas científicas y
quiénes son sus precursores. De las ciencias sociales, particularmente nuestro interés se centra en la sociología, área del
conocimiento de la cual se analizan sus antecedentes, se identifican
las principales teorías que le dieron origen, sus primeros difusores
y la forma en que va ocupando espacios en el ámbito académico,
hasta convertirse en parte importante de las instituciones
educativas nacionales.

Como otras disciplinas de esta área, en el siglo XIX, la
sociología va delimitando su campo y su presencia institucional,
que aunque incipiente hasta finales de ese siglo, se desarrolla
sobre la base de las ideas que se forjaron en épocas anteriores.
Autores, como Fernando Castañeda, señalan que 'sociología no
es cualquier reflexión del mundo social",1 pero estas ideas, que
• Trabajo presenlado en el II Congreso de Historia de la Educación Superior,
Guadalajara, Jalisco, mayo de 2002.
'Castañeda, Fernando. 1990. "La constitución de la sociología en México~, en
Desarrollo y Organización de las Ciencias Sociales en México. Coordinador:
Francisco J. Paoli Solio. Centro de ll)vestigaciones lnterdisciplinarias en
Humanidades de la UNAM. Ed. Miguel Angel Porrúa, México, p. 397.

�136 /facul!ad de filosolia Iletras

UmversidadAulónoma de Nuevo león /137

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¡:

prevalecen en cierto momento son antecedentes, y nunca han
sido exclusivas de los profesionales de las ciencias sociales, sino
que se generan y circulan en personas con distintas formaciones:
filósofos, abogados, médicos, hombres de ciencia, maestros o
simplemente, interesados en la dinámica social.

nueva cruzada
religiosa.
El Tribunal del Santo 01 1c10,
. . ademas
. de
•
, .
pers_egu1r 1as practicas paganas, se ocuparía de confiscar libros Y
escritos no autorizados por la Iglesia.
. El pe~samiento c_ientífico, hasta 1580' experimentó una
achmatac1on
.
. •
d
•de la c1enc1a
. . europea a la vida de Ia Co1orna,
realizanose _estudios botanicos, zoológicos, geográficos médicos
metalurg1cos y de carácter etnográfico, históricos y d~scriptivos'
donde pue_de encontrarse el antecedente' aunque simple de 1~
1nvest1gac1on social en México, como en:
'

1. Los antecedentes

Esas formas de pensamiento están presentes en el México Antiguo
y se expresan en ideas sobre el origen del universo y los dioses,
que los sacerdotes construían, como mediadores entre el pueblo
y los grupos dominantes, promoviendo la existencia de un orden
social determinado.
En el periodo colonial podemos distinguir tres momentos: el
primero, consistente en la fase de conquista y el transcurso del
siglo XVI; el segundo corresponde a la sociedad colonial propiamente dicha, y el tercero, a partir de las reformas borbónicas, en
el cual las ideas de la Ilustración provocan cambios en el pensamiento, al transformar las concepciones vigentes sobre lo social.
En el primer momento debemos resaltar el impacto que en el
pensamiento europeo provoca el descubrimiento de América, hecho
que marca el fin de la Edad Media y el inicio de una tendencia
hacia la secularización de la sociedad. En ese marco, llegan
imbuidos en el ánimo del humanismo y el retorno a los clásicos,
los franciscanos, dominicos y agustinos, inspirados en el pensamiento de Tomás de Aquino, que buscaba reducir las contradicciones
reales de la vida terrena con el mundo divino. Entre los agustinos
destaca Fray Alonso de la Veracruz, quien después de haber sido
de los primeros maestros de la Universidad Real y Pontificia, es
también el primero que tiene a su cargo la Cátedra de Filosofía.
Fue tanta su independencia intelectual que en 1555 se le acusó de
herejía ante la Corona, para luego ser exonerado.
El pensamiento tomista buscaba una salida para conciliar la
ciudad de Dios con la ciudad terrena, para ir con ello al encuentro
con Dios. La labor de las órdenes con sus creencias religiosas
tenían implícita una idea acerca de cómo debería ser y funcionar
la sociedad, y al fincar su compromiso con la causa indígena,
realizaron una importante labor redentora que va cambiando
conforme se desarrolla la sociedad en la Colonia.
La política social respecto a los indígenas, y su componente
humanístico que hasta cierto punto la caracterizó, cambia
notoriamente en el segundo momento, a partir de 1570. Como
resultado del Concilio de Trente se establece el Tribunal del Santo
Oficio y llega la Compañía de Jesús, heraldos ideológicos de la

•

•

•

Cartas de Relación, de Hernán Cortés .
La Verdadera H!storia de los Sucesos de la Conquista de
la_ Nueva Espana, de Berna! Díaz del castillo.
Historia general de las cosas de la Nue~a Espan.
a, que
es en'b•,era Fray 8ernardmo
de Sahagún.

Respecto a la institucionalización del conocimiento, las cátedras
con las qu_e_ se inaugura la Universidad son: Sagrada Escritura
Artes, Retorica, Gramática, Derecho, Teología Cánones Y Leyes'.
en 1578 la de Medicina, Y en 1646 Astrología' Y Matemáticas.' ,
N
Lo que_ se publicaba, leía, investigaba y se enseñaba en la
ueva Espana, hasta antes del siglo XVII, nos da una idea del
~;sam,ento social en esa época, así como los campos ideológicos
·ud s_ perseguidos, c~mo las ideas calvinistas, luteranas y
~ a_1zantes, ~ue habran de conducir a cientos de personas al
m~st1erro, la ~arcel, la horca o la hoguera; todo en un periodo de
s de 150 anos, que se caracteriza por la hegemonía de la nobleza
Y la Iglesia.
los e La_ primera mitad del siglo XVII significó la consolidación de
desdolegios Jesuitas, Yel tomismo experimentó una transformación
Aris _e su llegad_a, al introducir el estudio de la dialéctica de
natul~teles, apl'.candola al quadrivium, donde el motor inmóvil, la
así caleza, sena ~ios, Y sus leyes, las leyes de la naturaleza. Es
h orno la escolast1ca es el pensamiento intelectual dominante
a~ Ia f1n_ales del s1gl_o XVII. Así, se abría paso la ciencia moderna,
: medio del empirismo, que sostenía que el conocimiento verdaero era el que se basara en la experiencia y en la cuantificación.
2
~~~ ~lsej:-¿~as. 1982. ~/ _circulo roto. Estudios históricos sobre la ciencia en
1
, De G
o, . Y SEP, Mex,co, p. _17.

- ortan, Eh. 1980. La c1enc1a en la historia de México Editorial Gri¡·albo
Mé XICO, p. 184.
,
,

�138 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 139

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B

Esos antecedentes de la Ilustración_ se co_ronan a finales
del siglo XVII con las aportaciones del sabio mexicano Carlos de
Si üenza y Góngora (1645-1700), quien habiendo estudiado con
lo; jesuitas rompe con ellos, pa_ra estudiar la naturaleza y la
sociedad, sin confrontar a la Iglesia.
Trabajos útiles para el análisis social son los padrones
enerales o censos que se hacen desde 1591, pero ninguno ~
gublicó, d~do que los datos eran considerados :·secretos de Estado .
~I primero que se publicó fue: Memorial y Not1c1as Sacras y Reales
del Imperio de las Indias Occidentales, elaborado por Juan Diez
de la Calle.
El Racionalismo y la Ilustración hallan a la Universidad en el
. 1 XVIII usando métodos memorísticos y basada en la
!~~~ástica, porque la ciencia moderna q~e acompaña el desarrollo
de las ciencias naturales seguía cons1derandose_pel1grosa. D1der~t,
Voltaire Descartes, Rousseau o Montesqu1eu entraron a a
Colonia, por vías diferentes a los colegios o las universidades,
donde estaban prohibidas, por lo que circulan de contrabando o
con títulos falsos.
Es hasta la segunda mitad del siglo XVIII cuando surgen
las rimeras manifestaciones definida_s del_ pensamiento il~strado.
El !mino fue separar la actividad c1ent1flca de la teolog1a: Y el
Racionalismo sirvió primero en la discusión de las cue~t1ones
filosóficas, para luego hacerlo con los aspectos h1stor1cos,
científicos, sociales y políticos.
Los descubrimientos y principios de las_ciencias naturales
propiciaron nuevas concepciones sociales, originando debates y
transformaciones cognoscitivas. Las ideas del protestantismo, la
legitimación de las libertades individuales, los valores de respeto,
tolerancia e igualdad, se encuentran ligados a todo esto.
Una vida más social y secular empieza a experimentar__la
Nueva España en el último tercio del siglo XVIII con la implan_tac1on
de las reformas borbónicas Y con un resurgimiento_ c1ent1f1co e
intelectual, que no dejaría de provocar situaciones inesperada~
que anticipan profundos cambios sociales, como la provocada po
Fra Servando Teresa de Mier el 12 de diciembre de 1794, en e1
ani~ersario de la Virgen de Guadalupe, con un discurso que refl~Ja
la rebeldía criolla que reclama un lugar en el e1erc1c10 del pode y

expresa el sentimiento nacional mexicano, que se está generando.
En el mismo sentido no debe olvidarse el papel que juega la
masonería.•
Las ciencias naturales son el paradigma científico y ya
señalan las consecuencias que su aplicación tendría en las esferas
de la economía y la política. Un acontec1m1ento fue el arribo en
1803 de Alejandro de Humboldt (1769-1859), científico alemán que
elabora el primer documento más completo sobre la Colonia y su
situación social, económica y política: Ensayo Político sobre el
Reino de la Nueva España, '1uente obligada de información para
todos los estudios geográficos, botánicos, demográficos, económicos, políticos y sociológicos, acerca de nuestro país". 5
Vías de difusión apropiadas para el pensamiento ilustrado
son publicaciones laicas que aparecen en forma de volantes,
gacetas, folletos, periódicos o libros, como el Diario de México, de
Carlos María Bustamante, donde "por primera vez en América se
anunciaba la publicación de artículos sobre literatura, arte y
economía, presentando a este apartado como una entidad, como
una sección aparte".• En el mismo sentido está El Periquillo
Sarniento, obra de José Joaquín Fernández de Lizardi, considerada
como la primera novela social mexicana por la critica que hace de
la sociedad colonial.·
2. los primeros pasos
las transformaciones de las últimas décadas de la Colonia sirvieron
de marco para que las ciencias sociales dieran sus primeros pasos
disciplinarios durante el siglo XIX, en su primera etapa, por lo
general, como una materia más en los diferentes planes de estudio,
pero que en si mismas reflejan las ansias de construir una sociedad
diferente, echando mano para ello de los conocimientos más
avanzados en el campo de lo social.
Dos periodos, para efectos de análisis, se pueden distinguir
en la nueva realidad que se vive desde 1821. El primero, de este
año hasta 1857, periodo de luchas internas y confusión respecto
al modelo político a adoptar; y segundo, a partir de la Reforma y
hasta el inicio de la Revolución Mexicana en 191 O, signado por el
triunfo de las ideas liberales.
'S/A (Internet, 1998). Breve cronología de fa francmasonería en México.
'DeGortan. Eli. Op. ctl .. p. 186.
: Henestrosa, Andrés. 1990. Periódicos y Periodistas de H1spanoamér1ca. "El
Dia en libros". México, p. 40.

"'
=

�140 /facultad de lilosolia ¡leilas

Un~ersidad Autónoma de Nuevo león /111

~
~

=

5

Las ideas Y acciones emprendidas se caract?rizan en las
.
s décadas por seguir las ideas de la llustracIon, referencia
~~~g~~a durante los años de la transición _del orden colonial al
régimen independiente. Diferentes signos indican lo anterior, como
la primera Constitución Política, donde se obliga tener como
única religión la católica y la exclusión de la ciudadarna a: peones,
siervos y analfabetas.

ª.

Un elemento más lo constituye la fe puesta ~n la Ley, lo
al queda de manifiesto en los instrumentos iund1co~, en la
~~li atoriedad de enseñar la Constitución en_todos los ambItos
posrbles como púlpitos y escuelas, desde la mstruccIon primana
hasta lo's niveles superiores, llegando a configurar una nueva
religión, como se advierte en el nombre de los textos Y materias
ara dicha enseñanza: Catecismo C1v1I. Esa es la razon por la que
~e encuentran dos catecismos obligatorios: uno, el de la rellgIon
católica, y el otro, el civil.
Para ilustrar la importancia del método catequístico, está el
hecho de que José María Luis Mora, en 1831 , publica su Catecismo
Político de la Federación Mexicana, y es precisamente Mora
como maestro del todavía Colegio Real de Sa_n lldefonso,_en
ropone reformas al Plan de Estudios, donde incluye la catedra de
~conomía política, siendo la primera ocasIon que se propone en
México esta disciplina. También lo hace en el Congreso General
d 1824 donde propone se establezca la cátedra de econom,a
p~lítica ~n las capitales de Provincia Y en todos los colegios y
universidades, dándose al menos dos días a la semana.'

i~;~

Importante lugar es el que ocupan , a parUr de_1827, en I!
laicización del conocimiento, los "Institutos .de C1encI_as Y Artes ,
también llamados "Institutos Científicos _Y_Literarios", mstItucIones
ue tienen en común ser de carácter c1v1I y que Juegan un papel
q
I'mportante en la formación de personalidades liberales fuera
~eura capital del país. Se fundan en la mayoría de_los estados, .Y
aunque con diferente nombre (Liceo Rosales en Smaloa, Coleg1~
Civil en Nuevo León , Ateneo Fuente en CoahuIla , Colegio de
Estado en Michoacán, Colegio Nacional de Jalapa en ~eracruz y
en Durango Instituto del Estado}, tienen el mismo s1grnf1cado. se~
una opción' no religiosa para quienes desean cursar estudio
secundarios y superiores.
7

Mora, José María Luis. 1986. Obras completas, Política, Tomo l. Instituto
Mora/SEP, p. 455.

En 1833 se suprime la Universidad, que seguía siendo Real
y Pontificia, y en su lugar se crean seis establecimientos, de manera
independiente: Medicina, Jurisprudencia, Minería, de Estudios
Preparatorios y uno denominado de Estudios Ideológicos y
Humanidades. Si bien esta acción no alcanzó a madurar porque al
año siguiente Valentín Gómez Farías dejó de ser Presidente de la
República y Mora fue condenado al destierro, su significado no
puede menospreciarse en un estudio de las ideas sociales.•
Para las ciencias sociales, el siglo XIX resulta trascendente
porque en él se sientan las bases del conocimiento que habrán de
darle el debido sustento teórico y metodológico al despuntar el
siglo XX. Aparte del trabajo de Alejandro de Humboldt, como
antecedente de las ciencias sociales, un trabajo posterior donde
aparecen signos más elaborados de conocimiento social es el que
Mariano Otero publica en 1842, denominado Ensayo sobre el
verdadero estado de la cuestión social y política de México, que lo
coloca como uno de los precursores del conocimiento social
mexicano.
En la institucionalización del conocimiento social, José María
Luis Mora ocupa un lugar destacado, porque además plantea que
una cátedra de economía política funcione como requisito previo a
los estudios de Jurisprudencia. El texto que se empleó fue el Tratado
de Economía de Juan Bautista Say. También, en 1824 funda la
Academia Mexicana de Economía Política.
Los intentos de Mora por legitimar este conocimiento continuaron: en 1834 incluye la Economía política y Estadística del
país, como cátedras en el Establecimiento de Estudios Ideológicos
y Humanidades, siendo así este establecimiento el primer antecedente en la institucionalización de las ciencias sociales en México.
Las preocupaciones de Mora no fueron ajenas a otros
pensadores como Manuel Baranda, quien en 1843 hace una
propuesta para reorganizar las carreras profesionales que se
tenían , y señala que era lamentable que la enseñanza de la
economía política se encontrara abandonada, "porque era necesaria
para la prosperidad y el engrandecimiento de las naciones".'
Estas preocupaciones , a pesar de los pocos avances que se
hayan alcanzado en su formalización, la hacen ser la disciplina
pionera de las ciencias sociales en el país, sin olvidar el desarrollo
' Talavera, Abraham. 1973. Liberalismo y educación. Tomo 11, Colee. Sepsetentas
No. 104, SEP. México, p. 7.
' Stapples, Anne. 1985. Educar: Panacea del México Independiente. Antología.
Colección Pedagógica SEP/EI Caballito, México, p. 119.

1

�141/facuhad de lilosoliay le11as

Univmidad Aulónoma de Nuevo león /143

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~u~i~~~f/~nef~!
Alamán.

m dre de fas ciencias sociales, o sea

f~~~~o:1 d/Carlos Maria Bustamante Y Lucas

Para este tiempo ya se había hablado de ciencia _política,
.
5 f' . te claridad como d,sc1pl1na c1entIflca.
pero nunca se hizo cona ~~~~ean para la ref~rma del plan de estudios
Mora, en la sugerenc1
.
arte de economía política, una
I
d\;'dª~ ~~:f~~:~/~~p~~:~ic!pConstitucional para ense_ñar la
~~ns1:1uc1ón, algo distinto a lo que seria la polItIca como cIencIa.
Lorenzo de Zavala estuvo más cerca de la especifictaci~n
. . .
lcanza a formalizarla como par e e
del la dl1s~1~~n=~t~~i~s n~a~laba de la necesidad de la enseñanza
a gun P a
.. ·
.
0 se conocía lo sufIcIente,
de la ciencia_politic~, mateun~ :~a~a a la cátedra de filosofía.
pero que podIa ensenarse 5 0
3. La institucionalización de la sociología

Dos etapas pueden señalarse como pa_rte del preces~ ~~~~
institucionalización de la sociolo~it c~nn~~~~:~ ¿u!o~~;~ se han
1
~~~t=~t~d~ºtaª~~~ce~! ¿~eel~~ sería cu.ando se incorpora co~~
una materia en los distintos planes academ1cos, Y la -~Ir:;
el
del momento en que se crean inshtucIones espe_cI ic
trabajo de esta disciplina como una carrera profesional.

;:r:

En el primero de los casos, la sociología, a pesr dedlo q~:
udiera ensarse no ocupó un lugar en el Plan de stu ios
~ 867 d/la Escu~la Nacional Preparatoria (ENP), fundada poi
1
;~ud~;ºd!ne:i:i~ii~p~~~us_
~o~~e: í~• :~~::¡~is~
materias de ciencias naturales, lenguas, log1ca y I mtt o en el
porque para· su creador, lo importante era formar a a umn
método científico. 10

~::~~dºe~ª~i~~

En 1889 se reforma el plan de estudios de la ENP, de acuer~~
con Justo Sierra, con el objetivo "de dotar y desenvolver las ~I~
ludes físicas, intelectuales y morales del alumno trave~s~ de
enseñanza no de una sola ciencia, smo con e _concu
.
varias rin,cipalmente: matemáticas, física , qu1m1ca, b1~logIa;
. 1,og1a
~ Y Io·gica""· Fue de esta manera que la soc1olog1a, po
SOCIO

t

primera vez en México, se institucionaliza como una materia de
un programa académico, en este caso en el nivel del bachillerato.
En 1896, a propuesta de Ezequiel A. Chávez vuelve a reformarse el plan de estudios, con mayor número de materias humanísticas para las profesiones conocidas. Se incluyen conferencias
obligatorias en cada semestre, sobre: instrucción cívica y moral,
grandes hombres de ciencia, psicología y sociología general.
En 1907, Porfirio Parra, que ya había sido director, regresa a
la Escuela Nacional Preparatoria y se vuelve a reformar el plan de
estudios, porque se consideraba como un grado en si y no como
interrupción de una carrera. Desaparece la sociología del elenco
de materias, siendo sustituida por cursos de lógica, psicología y
moral, estos dos últimos cursos de corte antipositivista.
Situación diferente será la que se viva en la Escuela Normal
de Profesores, donde en 1901 se hicieron modificaciones en el
plan de estudios, entre ellas se encuentra que la materia de Economía Política se convierta "en el curso de Nociones de Sociología y
Economía Política", 12 a cargo de Lucio Cabrera, dedicando un
semestre a cada curso. En el caso de la sociología es evidente la
influencia de las teorías de John Stuart Mili y Herbert Spencer,
como se puede apreciar en el anexo.
Lo dicho en las páginas anteriores constituye los antecedentes de cómo la sociología se institucionaliza en México, primero
como una asignatura, en dos de las principales instituciones educativas del país, porque en la Escuela Nacional de Jurisprudencia
sólo se incluía un curso de Legislación Económica y Política.
En estas condiciones se abrió paso la sociología en México,
adquiriendo "carta de ciudadanía" como parte de las ciencias
sociales, también llamadas ciencias humanas, junto con psicología,
aunque de todas maneras, en las reformas realizadas en 1907 a
los planes de estudios de las dos instituciones mencionadas,
vuelven a desaparecer los cursos de sociología.

·· sep an Cuantos ,

En general, así continúa durante las décadas siguientes,
siendo una materia, sobre todo en las escuelas normales, con el
nombre de "Sociología aplicada a la educación", y también en las
escuelas de Derecho, como "Sociología General". Es precisamente

,, Editorial Porr~a. ~ ~ M~~~~ ~· ;;~agog,co durante el Porlmato. _Antolog,a
~~~:c~i6~1~b~oteca Pedagógica SEP,Ed1c1ones El Cabalhto. Mex1co. p. 58

., J1ménez Alarcón, Concepción. 1987. La Escuela Nacional de Maeslros: Sus
Origenes. Colección: Foro 2000, SEP, pp. 182, 190-193.

io Barreda, Gabino. 1978. La educac1on pos1t1v1sta. Colecc1on:

95

1

=

�144 /facultad de f1losolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 145

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1

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5

¡¡:

en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM) cuando en 1929 se crea la carrera de
"Economía", con lo cual se reitera su carácter pionero en el área
de las ciencias sociales.
La segunda etapa de este apartado está constituida por los
momentos en los cuales la sociología vive un proceso en el que
deja de ser una simple asignatura de un plan de estudios para
convertirse en una carrera profesional, proceso en el cual se puede
distinguir el momento en que se crea el Instituto de Investigaciones
Sociales de la UNAM, lo cual sucede en 1936, con lo que se
puede apreciar cómo el conocimiento de lo social es motivo esencial
de una institución educativa, con la limitante de que al no existir la
carrera de sociología, las actividades desempeñadas por este
organismo eran realizadas por antropólogos, abogados o lingüistas.
Relacionado con lo anterior, está la creación en 1939 de la
Revista Mexicana de Sociología, con lo cual esta disciplina ya no
sólo tiene 'carta de ciudadanía" sino hasta "carta de naturaleza",
al formar parte del orden institucional con nombre propio. Esta
publicación será el detonante en la difusión de los grandes
pensadores sociales y creará las condiciones académicas para la
legitimación definitiva de la sociología en México, al fundarse en
1951, como parte de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y
Sociales de la UNAM, la carrera de sociología.
Después del hecho anterior, durante los años sesenta se
funda la carrera en los estados de Baja California y Guerrero, para
a partir de la década siguiente, formar parte de las opciones
académicas de la mayoría de las universidades e instituciones de
educación superior del país, como sucede en la UANL, donde se
aprueba la creación de la carrera de sociología, como parte de la
Facultad de Filosofía y Letras, en la sesión del Consejo Universitario
celebrada el 19 de febrero de 1974. 13

ANEXO

PROGRAMA DE SOCIOLOGIA EN 190S

Preliminares.
1· Objeto_e impartancia de la sociología.
2- La soc,ologia es una ciencia.
3. Relaciones de esta ciencia con las demás.

11. General.
1. La evolución superorgánrca.
2. Factores de la evolución social.
a). Primarios.
• El medio.
• C~,~~teres fisicos, intelectuales y morales del hombre
prrm1trvo.
b). Secundarios.

3 Las sociedades.
a). Sociedades animales.
b). Sociedades humanas primitivas
e). Cre~imiento y decrecimiento de -las sociedades.
d). Oue debe entenderse por sociedad.
e). Clas1f1cación de las sociedades.
4. Elementos sociales.
S. Fenómenos sociales.
a). Sus caracteres
b). Su clasificación.
lll. Fenómenos domésticos.
1. Conservación de la especie.
2. Relaciones primitivas entre los sexos.
3. Formas matnmoniales.
4. lnflue_n~ia social de la organización de la familia
5. Cond1c1ón de la mujer y de la prole.
·
6. Func1on social de la mujer.
7. Porvenir de la familla.

IV Fenóme_nos polílfcos y Jurídicos.
1· ~ngen Y formación de los gobiernos.
2. Tipos_ de organizaciones políticas.
3. Funciones de gobierno.
4· Porvenir de las instituciones políticas.

V. Fenómenos religiosos.
1· Or!gen Y desenvolvimiento de la vida religiosa
2. Origen des~nvolvimiento del sacerdocio. .
3. Influencia social de las religiones
4. Porvenir de la religión.
·

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"UANL Acta No. 5 del H. Consejo Universitario, 19 de febrero de 1974.

�146/ facultad de filnsnlia Yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /147

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¡:

VI. Fenómenos económicos.
1 Origen de la industria.
2. Formas pnm1tivas de orga_nización industnal.

. . de las funciones industriales.
3 OlferencIacIon
4_ Cooperación.
s. Porvenir de Ja industria.
VII Fenómenos estéticos.

La enseñanza:
propósitos y funciones
del docente universitario

1 Origen y desarrollo de las bellas artes.
2. Influencia de las artes en el desarrollo industrial.
VIII. Fenómenos morales.

1 Origen de la moral.
2. Evolución de la moral.
3. Influencia social de las ideas morales.
IX El lenguaje.
.
.
1 Origen y desarrollo del lengua¡e.
a). Lengua hablada
b). Escritura
2 Influencia del lengua¡e

x Conclusión.

César Rangel Guzmán

1 Correlación de los fenómenos sociales.
2. Progreso y evolución, sus diferencias.

E

L PROPÓSITO DE ESTE apartado es contar con un modelo
de docente universitario, que sirva como referente para
analizar las encuestas aplicadas a estudiantes y profesores, sobre el desempeño y prácticas docentes en el aula. El modelo
se fundamenta en el origen de la palabra enseñar, en la misión de
las universidades y en la experiencia docente de quien esto escribe.

1.1 ¿Qué es enseñar? ¿Qué es aprender?
La palabra enseñar tiene raíz latina: insignare, que significa señalar,
indicar, dar señas de una cosa. También quiere decir mostrar o
exponer una cosa para que sea vista y apreciada. Pedro Hernández
(1998: 6-8) dice: "Enseñar es poner una señal sobre las cosas, es
señalar, mostrar, indicar algo a alguien ... para que sea conocido.
Por tanto, enseñar es mostrar a otro algo que desconoce". Lo anterior
rmplica que quien enseña pueda enseñar (tenga la aptitud requerida),
quiera enseñar (tenga la actitud) y sepa enseñar (tenga la habilidad
didáctica). En razón de que la enseñanza es un acto social, también
rmplica que el que enseña tenga capacidad para interaccionar con
los alumnos (habilidad en relaciones interpersonales).

�148 /facultad de lilosolia yletras

=
i;i

Universidad Autónoma de Nuevo león /149

!i

Por otra parte, mostrar algo a alguien para que sea conocido,
también significa que el que puede aprender, quiera aprende_r, se~a
aprender y esté dispuesto a interactuar con otros. Otra 1mphc~c1on
es que cuando se enseña algo es para conseguir un propos1to.
Esto es, se enseña para que alguien aprenda, au~que no se aprenda
sólo porque alguien enseña. Aprender, del _latlíl apprehendere Y
prehendere, es adquirir conocimientos, habilidades, sent1m1entos,
actitudes y valores con el propósito de cambiar las_formas vigentes
de pensar, decidir y actuar. El aprendizaje (la accion de aprender)
es un proceso que puede ser inducido por el docente, pero_no es
un resultado que pueda imputarse totalmente a la acc1on del
enseñante, ni siquiera es éste el factor de mayor pes~. Lo que
determina el aprendizaje en el alumno es su reacc1on activa
(escuchar, pensar y hacer) a la acción enseñante del profesor
(véanse puntos 2.3.6.1 y 2.3.6 .2) .
Por otra parte, si bien es cierto que en el proce_s_o de
aprendizaje el estudiante es el protagonista principal , tamb1en es
cierto que él no construye por sí solo su conoc1m1ento. El aprendizaje se obtiene, entre otros factores, gracias a la acción mediadora
que efectúa el docente para acercar al estudiante al _n_
uevo
conocimiento, dentro de un contexto determinado por co~d1c1ones
físicas, sociales, culturales y tecnológicas. En un plano mas amplio,
el aprendizaje o rendimiento escolar puede expresarse de la
siguiente manera (Luis Rubio, p. 199):
Rendimiento escolar = f (alumno, profesor, institución,
macroambiente) donde:
Rendimiento escolar es el grado en que los alumnos logran
los objetivos de aprendizaje que el programa vigente persigue: En
la variable alumno se consideran los antecedentes académ1co_s
del estudiante, su inteligencia, sus emociones y el nivel socioeconomico de la familia . En la variable profesor se consideran la
escolaridad y experiencia profesional del docente, sus -~abilidades
y actitudes, su inteligencia y sus emo_ciones, su mo~1vac1on docente
e incentivos entre otros. En la variable mst1tuc1on o escuela se
considera el ~osto por alumno, el tamaño del grupo, la disponibilidad
de libros, equipos materiales de apoyo y la administración esc~lar.
En el macro-ambiente se consideran las condiciones socioecono~1cas, culturales, tecnológicas y gubernamentales en que se efectua
el proceso de enseñanza-aprendizaje.

1.2 La misión, fas funciones y la formación del docente
universitario

En base a los conceptos mencionados se modela al docente
universitario.
Para definir y entender el quehacer del maestro universitario

es necesario conocer los resultados que se le piden . Derivada de
la misión que tienen las universidades mexicanas y la UANL en
particular, la sociedad asigna a sus docentes la responsabilidad
de formar ciudadanos capacitados para lograr mejores niveles de
bienestar y de convivencia humana. La Ley Orgánica de la UANL
dice, en el Artículo 4, inciso 1: "La función del docente consiste en
la transmisión de conocimientos y en el desarrollo de actividades
tendientes a la formación integral del hombre con espíritu crítico ...
y orientado a servir a la comunidad".
El Rector de la UANL, el Dr. Luis Galán Wong (periódico El
Norte, mayo 15 del 2201 ), pide a los maestros, enfática y específicamente , "transformar a los alumnos para que sean eficaces
promotores del bienestar general de la población. Transformar vidas
para egresar personas que sirvan a la comunidad". Para ello dice'
"es necesario que los maestros enseñen mediante el ejemplo: junt~
con la (s) materia (s) a su cargo, lecciones de respeto, de tolerancia
de solidaridad y para que se comporten éticamente en su~
respon"sabilidades profesionales y ciudadanas". Pide "enseñar para
la vida , para lo cual es necesario que ofrezcan a sus estudiantes
una educación integral que sirva en su vida personal familiar
profesional y comunitaria (Discurso de toma de posesió~ al carg~
de Rector de la UANL, diciembre del 2000).
De lo anterior se concluye que el maestro universitario
sea cual sea su materia, enseña para transformar la vida de su~
estudiantes Y con su impulso transformar a la sociedad elevando
el nivel de bienestar de sus componentes. Para cumplir ~sta meta
el maestro ejecuta una serie de actividades tan diferentes y variada~
que nos llevan a la conclusión de que el maestro es muchas cosas·
es guía, es puente entre generaciones, es investigador en el aula:
es promotor de cambios, es consejero, planificador, facilitador,
comunicador, moldeador, motivador, autoridad, mediador en el
encuentro del alumno con el nuevo conocimiento, conferencista,
actor, evaluador... Es una lista muy larga para una sola persona.

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�150/ facultad de lilosolia yletras

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Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 151

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No obstante, en diferentes circunstancias desempeña estos
diferentes papeles.

ocurre _en la realidad para hacer más claras las
explicaciones y facilitar el entendimiento.

Efectuar lo anterior exige tiempo, disposición, preparación y
meditación, rebasando con mucho los límites del programa y de la
didáctica. Esto nos lleva a afirmar que los buenos maestros no
nacen, sino que se hacen. Se hacen todos los días mediante la
práctica, el estudio y la reflexión sobre aspectos psicosociales de
sus grupos de estudiantes y por la interacción con ellos. Se hacen
mediante la práctica docente continua y las evaluaciones propias
y las hechas por sus alumnos; mediante un esfuerzo constante
para lograr una más profunda y variada preparación disciplinaria,
didáctica y actitudinal. Se hacen mediante la observación y reflexión
sobre sus estudiantes, para conocer y entender más las circunstancias de éstos: sus conocimientos previos, sus necesidades e
intereses, sus metas, sus capacidades, sus actitudes, sus motivaciones, sus métodos de aprendizaje, sus hábitos de trabajo y sus
valores. Se hacen también mediante la reflexión y la experimentación de formas para satisfacer los intereses y necesidades de los
alumnos. Se hacen también mediante el ensayo y el error.

El u~o de experiencias de actualidad hace que la
ensenanz_a teng_a su centro en la vida profesional y sea
una ensenanza interesante y efectiva. El plan de estudios
no consiste solamente en leer libros en determinado
tiempo, _sino también en aprovechar otros materiales que
prop~rc1onan información. El maestro de excelencia no
en_sena solamente sobre el libro de texto, pues es mucho
mas que est_e como fuente de información para el alumno.
M1e_ntras mas (actualizado esté en su materia, más rica
Sera su case
1
Merce Romans, 199B: pp. 199_200).

1.3 Características del docente universitario de excelencia
Para cumplir la meta de transformación y para desempeñar
correctamente las funciones antes mencionadas, el buen maestro
debe tener competencia en la materia que enseña (aptitud), debe
gustarle y querer enseñar (actitud), debe conocer el arte de la
enseñanza (habilidad didáctica) y debe saber interactuar con los
estudiantes (habilidad en relaciones interpersonales).
1.3.1 Conocer muy bien la materia que enseña. Es indispensable
poseer competencia para hablar con claridad y autoridad
sobre la naturaleza, propósitos, aplicaciones, limitaciones
y resultados de los conocimientos que se imparten. Esta
competencia se obtiene porque se es un observador de lo
que ocurre en el mundo en relación a la materia que
enseña, y porque reflexiona sobre lo que ejerce. Esto es,
se mantiene en la frontera del conocimiento de la materia
que imparte e induce a los estudiantes a que contrasten
lo que leen en los textos y se dice en el aula, con lo que

1.3.2 Enseñar de su propia vida. El maestro es un espejo que
debe rpfle¡ar congruencia entre lo que es y lo que enseña
Debe v1v1r lo que_ enseña y ser un modelo a seguir tant~
por sus pnnc1p1os de vida como por sus atributos
profesionales. El maestro universitario debe sentir que la
lecc1on _mas efectiva es él mismo, pues la influencia
rnco~sc1e~te es _más fuerte que la consciente. Debe
ensenar ~orno v1v1rc como trabajar, cómo aprender, cómo
pensar, c_omo-ensenar, como servir, cómo liderear a otros,
como evitar conflictos y cómo solucionarlos cuando se
presenten . Por _esto, el maestro es mucho más que un
libro de texto, mas_ que c;ualquier instrumento de enseñanza
o medro informativo, incluida la computadora.

Cuando el maestro enseña su realidad o su verdad
personal, da un tono de autoridad a sus enseñanzas que
no pueden dar los docentes limitados de conocimientos
de experiencias s~bre el tema, ni los que no internaliza~
sus propias ensenanzas. Estos últimos enseñan lo que
dicen y no lo que hacen, porque no viven sus enseñanzas.
1.3.3 Tener interés en_lo_s estudiantes y espíritu de servicio. Una
de .las c_aractenst1cas más esenciales de un maestro es
el interes en los estudiantes Y el deseo genuino de
ayudarles en su desarrollo personal y profesional. Sin esto
el docente no es_ ~ás que un "metal que resuena o u~
c1mbalo que retine . No importa qué tanto conozca el
te1T1a, a sus alumnos, o al método de enseñanza ue
utiliza; nad? compensa la falta de interés en ayud! a
la superac1on de las personas. La actitud de servicio Y la

=

�151 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 153

e

:!

!:!

B
mentalidad constructiva caracterizan a los maestros de
excelencia. En la historia de la UANL, los nombres de
Raúl Rangel Frias y Consuelo Meyer Le'pee, son sólo_dos
ejemplos de grandes maestros que en su trabaJO d1ano
buscaron servir a sus alumnos para contribuir a su
edificación personal y profesional. Dos excelentes
ejemplos de espíritu de servicio, de superación Y de
mentalidad constructiva.
1.3.4

1.3.5

Tener visión. El docente de calidad tiene una visión de
sus alumnos. Ve en cada uno de ellos la personalidad
profesional que habrá de llegar a ser y_ trabaja en forma
optimista y paciente para lo que imagino; sabedor de que
los conocimientos requeridos en la vida profesional ~o se
adquieren en un curso semestral; _que los buenos _habItos
no se hacen de un día para otro; rn se forma el caracter en
una sesión de clase.
Entender y aceptar las circunstancias de los _alumnos. _El
docente de calidad comprende que los estudiantes estan
en proceso de transformación, que son jóvenes y por tanto
poseen las características propias de la edad Y de las
circunstancias que los rodean. Que estan en la facultad
precisamente por el deseo de superación _Y que tienen
confianza en que la institución y espec1f1camente los
docentes les ayudarán en su edificación personal Y
profesional. A esta necesidad de superación debe
responder el buen maestro con disciplina, diligencia,
paciencia, tolerancia y perseverancia, y sobre todo con
respeto y trato amable a los alumnos, para sacar lo meior
que hay ,en ellos.

Por otra parte, como el maestro posee conocimientos
superiores a sus alumnos en la materia que enseña, debe
saber descender al nivel de los estudiantes, para
comunicarles correctamente, con los medios adecuados
sus conocimientos, para lograr los objetivos de la
enseñanza (Pedro Hernández. 1998: pp. 9-10).
1.3.6

Conocer el arte de la enseñanza, El buen maestro sabe
utilizar distintos métodos de enseñanza según sean. las
circunstancias que se presenten en el aula. La pencIa
docente también incluye el proceso a seguir en la clase:
introducción al tema, desarrollo. cierre y evaluación. Por

ª

¡:
otra parte, el docente de excelencia sabe planear,
organizar, dirigir y controlar su clase en el aula.
1.3.6.1 Saber interesar a los estudiantes en el tema de la clase.
El maestro efectivo sabe atraer la atención de los
estudiantes no hacia él, sino hacia el tema del día, pues
sin esto no se efectúa el aprendizaje. Conseguir la atención
de los alumnos es importante para que sus mentes estén
conectadas al tema. Esto se logra normalmente mediante
comentarios cortos o preguntas que impacten al grupo.
El maestro exitoso despierta en los estudiantes el interés
en el tema o el deseo de saber más sobre éste, porque
los conoce y tiene presente su naturaleza humana. Por
ello, relaciona las clases con sus deseos y necesidades
innatas: instintos de conservación, de seguridad, de
superación, de independencia, de libertad, de dominio, de
poder, de pertenencia, de reconocimiento y de autorrealización. Sobre estas necesidades del ser humano gira la
mayor parte de la vida y se despierta el interés de los
estudiantes.
1.3.6.2 Saber activar la mente de los alumnos y lograr su
participación activa. Para lograr el objetivo de la
enseñanza, que es el aprendizaje, se requiere la actividad
mental de los estudiantes. Por ello, el buen maestro busca
la participación activa de sus estudiantes y la constante
interacción con y entre éstos (Romans, 1998: pp.189-231 ).
De aquí también se deriva que el aprendizaje no es lo que
el docente dice al estudiante o hace en el aula, sino lo que
éste piensa o trabaja llevado por las palabras y acciones
del maestro. Lo que determina el aprendizaje es la reacción
activa (pensamiento y trabajo) del estudiante a las ideas
y acciones del maestro.
Diaz Barriga (1997, p. 10) establece tres condiciones para
que la ayuda del docente al alumno sea eficaz: que la
clase sea interactiva; que el profesor tome en cuenta los
conocimientos previos de los alumnos al iniciar un tema
en sus clases; y que se provoquen desafíos realistas en
los alumnos, para que cuestionen y modifiquen dichos
conocimientos previos. Mientras el maestro imparte la
enseñanza, la mente del alumno debe estar en actividad.

�154 /faculiad de filosolia ylelras
Universidad Aulónoma de Nuevo león / 155

;¡

1

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B
Por otra parte, el alumno aprende a elaborar un p~an de
negocios cuando se ve retado a hacerlo. Por ello, mas que
dar soluciones concretas a los alumnos, hay que motivarlos
a que se valgan de sus propios recursos (intelectuales,
volitivos y de realización).
1.3.6.3 Saber administrar la clase. El docente eficaz planea c.on
detalle cada clase: establece los objetivos de cada sesIon,
así como los medios, estrategias y recursos necesarios
para lograrlos. También establece y organiza los tiempos
requeridos para exponer los conceptos, eie.mplos Y
ejercicios del tema en estudio, aunque en ocasiones no
se cumplan por las dinámicas que surgen en el aula. De
cualquier manera, el cronograma da propósito Y rumbo a
la clase. También sabe presentar (eiecutar) el tema en
forma amena, con ejemplos, preguntas y discusiones, para
retener la atención e interés de los estudiantes. Finalmente
verifica (evalúa) los resultados alcanzados en la clase
para conocer la efectividad de la sesión. Normalmente lo
hace mediante preguntas al grupo o aclarando dudas de
los alumnos.
1.3.7

Habilidad en relaciones interpersonales. El maestro
eficaz interactúa con los estudiantes en un marc.o de
respeto y estimación mutua para generar un ambiente
agradable y productivo en el aula. Para lograr dicho
ambiente, trabaja cuatro elementos clave: la comurncacIon,
el liderazgo, la motivación y la equidad Uusticia) en el trato
a los alumnos.

1.3.7.1 comu~icación. Para lograr los objetivos del curso, los
buenos docentes comparten información a los alumnos
en forma clara, precisa, oportuna, respetuosa y completa.
Juan Nervi (Berrum de Labra, 1995: p. 21) '.econoce que la
voz y el lenguaje son instrumentos de ensenanza de primer
orden y que los docentes de excelencia hacen que su
dicción, modulación, timbre, intensidad y tono.
su_ voz
sean factores de atracción en los alumnos. Tamb1en utilizan,
dice Nervi, un lenguaje apropiado, fluido y accesible al
entendimiento de los estudiantes y buscan ser elocuentes
para agradar a sus alumnos.

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¡:

1.3. 7.2 Liderazgo. Liderazgo docente es la capacidad para influir
en los alumnos y así lograr los objetivos de aprendizaje.
No es obligar a los estudiantes a que efectúen algún trabajo
académico, es inspirarlos, dándoles razones para que lo
hagan. El docente que además de dar razones válidas
para aprender es ejemplo de trabajo entusiasta dentro y
fuera del aula, es normalmente más efectivo que aquel
que invocando autoridad en el aula, exige el trabajo
académico, sin dar razones ni ser ejemplo.
El docente de excelencia reconoce, acepta y enfrenta con
actitud positiva el reto que implica ser un promotor del
cambio (ver el punto 2.2). Para lograr su misión
transformadora, pone en juego su creatividad para acercar
a sus alumnos a los conocimientos, para alimentar sus
intereses y para liberar y encauzar el potencial que cada
estudiante encierra. Para esto, es necesario que al docente
le guste su quehacer y que no desvíe la vista de su misión;
que tenga confianza en sus estudiantes, quienes llegarán
a ser lo que se proponen mediante la ejecución disciplinada
de los esfuerzos requeridos, que actúe como apoyador
emocional y reforzador de la autoestima; que inspire a
sus alumnos siendo ejemplo de docilidad y disciplina para
el aprendizaje; y que ayude a sus estudiantes a ser
íntegros enseñándoles principios de vida que guíen sus
pensamientos, decisiones y acciones.
1.3. 7.3 Motivación. El motivo, del latín motum, es lo que mueve o
tiene la capacidad de mover. Motivar, también del latín
movere, es dar razones que muevan a alguien a hacer o
dejar de hacer algo. Motivación, por lo tanto, es la fuerza
que impulsa a las personas a emprender una acción. En
la actividad docente, motivación significa proporcionar
razones para estimular la voluntad, el interés y el esfuerzo
por aprender.
Los docentes de excelencia tienen capacidad de motivación porque conocen la naturaleza humana y saben cómo
piensan, cómo aprenden y qué necesidades de reconocimiento experimentan sus estudiantes. Saben , además,
dar razones válidas para que efectúen en tiempo y forma
sus deberes escolares y que disfruten sus aprendizajes
(Reig. 1996, pp. 15-31).

�156 / facullad de filosolia yle Iras

Universidad Aulónoma de Nuevo león /151

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a

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B

¡:
1.3.7.4 Equidad en el trato. El maestro confiable sabe. dar_ a cada

estudiante lo que le corresponde en atenc1o_n,. interes,
estimación y calificación. Evita actitudes d1scnminatonas
e intimidatorias. No subestima a los estudiantes, rn hace
comentarios sarcásticos, respeta sus _i?eas, los escucha
Y les da confianza para favorecer el dialogo.

La ciencia y la tecnología
en el desarrollo
de una sociedad posmoderna

Francisco Javier Martínez M.

E

L DICCIONARIO LAAOUSSE de la lengua española define la
ciencia como "el conocimiento exacto y razonado de las
cosas por sus principios y causas", y añade: "es el conjunto
de conocimientos relativos a un objeto de estudio determinado"; y
continúa: "es el conjunto de los conocimientos humanos".' Un
concepto actualizado y congruente de la ciencia es el siguiente:
"ciencia es el intento serio de comprender a la naturaleza sobre
, bases racionales"; tal intento se basa en el postulado que la
naturaleza es comprensible para la mente humana.' No nos es
desconocido el efecto que la ciencia ha tenido en la historia del
mundo, al menos durante los últimos cincuenta años: el desarrollo
de la física nuclear contemporánea con el descubrimiento de la
radioactividad por Henri Becquerel y los esposos Curie (Pierre y
Marie), quienes aislaron los primeros elementos radioactivos, el
Polonio y el Radio; el planteamiento de la mecánica cuántica y los
'D1cc1onario Larousse de la lengua española. 1983. México. Ediciones Larousse,
SA , p 107.
' Pérez Tamayo, A. Serendipia. 1980. México, Siglo XXI , ed1lores, p. 31 .

�158 / facullad de filosolía ylelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león /159

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conceptos emitidos por Albert Einstein en la teoría de la relatividad
y, como una consecuencia, surgió la posibilidad de liberar g_randes
cantidades de energía para ser aprovechada por la humanidad.
El grupo Fermi en los Estados ~nidos, ~ P.artir de 1934,
avanzó el conocimiento científico, al reahzar la fls1on nuclear del
Uranio-235 en base a los conocimientos previos de Rutherford,
Niels Bohr, Meitner y Otto Han. El resultado de este ~s~udio
atestiguó para el mundo y para la historia, que e~ conoc!n:1Iento
científico no siempre se encuentra aunado a la razon y la etIca, al
arrasar con la detonación de sendas bombas nucleares dos
ciudades del Japón en 1945: Hiroshima y Nagasaki.

:n

La publicacion del texto de Neville_Mott
1~36: "L~ teoría
y las propiedades de los metales y aleac1on~~ , traio co~sIgo las
bases para la denominada física del estado sohdo y posteriormente
la física de los semiconductores, como se conoce actualmente.
La invención del transistor (por W. Shockley) originó la "revolución
electrónica" de los últimos 35 años. Gran parte del estudio teórico
y exp~rimental de la física se orienta h.oy a esta disciplina. Sus
resultados son elocuentes en nuestros d1as: el uso de computadoras las telecomunicaciones, los equipos de alta fidelidad, los
sist~mas de control y guía para satélites y misiles, han beneficiado
el estudio de la astrofísica. Los satélites de gran alcance con
telescopios sensibles acoplados, que detectan la radiación
ultravioleta, infrarroja y de radio, han permitido estudiar galaxias Y
astros sin la influencia de la atmósfera terrestre.

su etapa experimental (un ejemplo reciente es la culminación
d!I estudio de la primera fase acerca del genoma humano, en el
ano 2000). En los últimos doscientos años, el desarrollo de la
cien~ia_ se ha caracterizado por seguir una tasa exponencial de
c~ec1m1ento en su contenido de conocimiento, así como en el
numero de personas con adiestramiento científico, en los países
desarrollad~s. Esto ha traído como consecuencia que la ciencia y
la tecnolog1a hayan transformado las condiciones materiales de
vida de e~t~s países. La aplicación amplia de ambas disciplinas
del conoc1m1ento ha producido una diferencia muy marcada entre
nivel de vida de estos países avanzados y el de los países en
v1as de desarrollo, así como de los países con "economías
emergentes". Estas observaciones, hay que hacerlo notar
constituyen un fenómeno relativamente nuevo en la historia de 1~
humanidad.

e!

Las diferencias en el nivel de vida entre los países avanzados Ylos países en desarrollo aumentan rápidamente, y continuarán
aumentando si no se realiza una acción substancial y bien planeada
para aliviar la situación de desequilibrio marcado. Existe una
estrec~a relación comprobada entre los gastos (inversiones) que
se realizan en la investigación científica básica y en investigación
Y_ el desa~rollo de un país, con el progreso de la economía y el
nivel _de v1~a de s~ población. Por otra parte, cabe considerar que
la ex1stenc1a de diferencias acentuadas constituye una poderosa
fuente ~e i~quietud y de inestabilidad sociopolítica. El surgimiento
de la c1enc1a como un agente importante en la actividad social
constituye un paso importante e irreversible en la historia de 1~
humanidad,_ ~ la vez que los cambios económicos y políticos que
lo han prop1c1ado; se trata de un acontecimiento cuya importancia
es s1m1lar a la del establecimiento mismo de la civilización.

La biotecnología, por su parte, se encuentra ya en una
etapa productiva en la industria alimenticia, y principalmente e~ la
fabricación de medicamentos y otras áreas similares. Los paIses
con gran avance- tecnológico (el Grupo de los ocho). cuenta~ en
sus universidades con investigación básica, orientada a esta area
del conocimiento, y las empresas y consorcios invierten grandes
cantidades de recursos en esta área de investigación. En Europa,
a este avance científico y tecnológico. en combinación con la
cibernética y sus derivados, se le ha denominado "la segunda
revolución industrial".

''Tecnología significa la aplicación sistemática del conocimiento científico (o de algún otro conocimiento organizado) a tareas
prácticas". Casi todas las consecuencias de la tecnología se derivan
de la necesidad de dividir y subdividir tareas, así como de la
necesidad final de cambiar los elementos terminados de la tarea
en el producto final considerado en su totalidad.

Estos son dos ejemplos relevantes y con resultados muy
amplios para la gran mayoría de los seres humanos. Las demás
ciencias no han avanzado tan rápido y en forma tan espectacular.
y otras como la biomedicina se encuentran en pleno desarrollo en

Los imperativos que guarda la tecnología para una sociedad
Y la _distinción que existe entre investigación básica y aplicada
son importantes. En esta última, se señala la relación entre la
investigación y el desarrollo, la cual no había sido reconocida

=

�160/ facultad de filosolía ¡letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 161

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previamente, sino hasta después de la segunda guerra mundial'
con origen en Europa, y se añade que la distinción entre la
investigación básica y aplicada se estableció en la primera mitad
del siglo XX.
La investigación básica se definió como el trabajo de los
científicos y de otros individuos quienes realizan sus investigaciones sin metas pragmáticas, aparte del deseo de revelar los secretos
de la naturaleza. Se comenta además que en la investigación
industrial de la posmodernidad (después de 1989), los programas
de investigación y desarrollo, denominados investigación "pura"
se encuentran dirigidos principalmente hacia una meta general,
mientras que la investigación aplicada lleva los hallazgos de la
investigación básica hasta un punto en el que ambas pueden llegar
a usufructuar sus resultados para alcanzar así una necesidad
especifica y resolverla.
El desarrollo incluye los pasos necesarios para lograr que
un producto nuevo o modificado se produzca e incluya en el proceso
de fabricación, o bien, que sea modificado el proceso mismo de la
producción. De esta manera, en Europa, en los Estados Unidos de
Norteamérica, el concepto unificado de "investigación y desarrollo"
ha sido parte integral de la planeación económica de ambos: de
los gobiernos de estos países y de su industria privada.
¿Qué consecuencias de importancia inmediata generan
la investigación y el desarrollo científicos y la tecnología? Cabe
aquí considerar que cuanto más complicada sea la tecnología,
tanto más exigentes serán todos los presupuestos; a la vez, la
tarea de resolución de problemas que se presentan con sus
elevados costos de tiempo y dinero, es un rasgo ya identificado de
la tecnología en la era posmoderna. Esta tarea coloca toda discusión
en el ámbito de la economía (la macro y la microeconomía), bajo
el rubro de "investigación y desarrollo económico".
Aunque la estrategia general tradicionalmente estipulada
en los planes nacionales de desarrollo en México para lograr los
llamados "objetivos" de la política de la ciencia y tecnología, señala
como parte de sus lineamientos: "los recursos humanos, materiales
'Research and Development, Industrial. BRITANNICA. The New Encyc/opedia
Britannica. Macropedia. Chicago, 1974, vol. 15, pp. 739-744.

Y financ_ieros, canalizados al sistema nacional de ciencia y
tecnolog1a deben ser suficientes y estar adecuadamente balanceados, entre la investigación básica, la aplicada y la tecnológica
para qu_e entre estos se establezcan r11laciones productivas,
su crec1m1ento sea armónico y su operación eficiente".' Es
co~veniente_ plant_ear la pregunta: ¿por qué han salido del país el
301/o de los 1nvest1gadores que producían conocimiento de primera
linea, durante las ultimas dos decadas, entre éstos, varios premios
nacionales en c1enc1as y un premio Nobel en Química?
Es importante señalar que debido a las "crisis económicas
'.ecurrent~s", la geografía del hambre se ha expandido durante los
ult1mos anos hasta afectar a casi 200 millones de personas en
Latrnoamerrca; entre estas, solo en México se reportan 40 millones
en pobreza, de la_s cuales el 50% se encuentran en pobreza
extrema. Las estad1st1cas muestran que los países industrializados
del primer m_undo, es decir, menos de la cuarta parte de la población
0
mun91al, utilizan el 801/o
de los recursos energéticos de la Tierra, y
se anaden los que corresponden a metales básicos para la industria:
hierro, cobre y aluminio por citar los más usuales; mientras que los
pa1ses en desarrollo utilizan sólo el 17.6% de la economía mundial
clave.
Recientemente se ha reportado que los 25 países menos
favorecidos (el cuarto mundo), aquellos que poseen poco o nada
de energet1cos (petroleo, carbón mineral, uranio) y minerales, tienen
un PIB de 500 dólares al año por persona; todavía una cantidad
meno_r corresponde a países como Malí, Guinea, Chad, Somalía,
Et1op1a, Laos,_ Camboya, Butan, Birmania, Nepal y Bangladesh.
En Zarre, por e¡emplo, un país africano con 40 millones de habitantes
(1990), el PIB es de sólo 300 dólares al año por persona, a pesar
de que se trata de un país rico en recursos naturales (oro uranio
cobre, diamantes y otros).
'
'
Cifras del Banco Mundial señalan que casi una tercera
pane de la población del planeta ( 2 000 millones), la cual vive en
reg1o~es tropicales, no. cuenta con comida, albergue y vestido de
un_ d1a para otro. Debido a las diferencias existentes entre los
pa1ses industrializados y aquellos en desarrollo, las relaciones entre
las naciones presentan tensión y existe gran desconfianza
entre el Sur y el Norte, la cual se acentúa cada vez más. De esta
' Plan Nacional de Desarrollo 1955-2000. Poder Ejecutivo Federal. México.

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�161 /facultad de filosolia ¡letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /163
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forma, la población de las áreas de la tierra menos favorecidas,
por una parte está hambrienta, es ignorante, pobre Y sufre de
enfermedades; como resultante es débil, carece de impulso para
la creatividad o de motivación para corregir o aun para me¡orar su
situación. Por otra parte, estas naciones tratan de "ganar la carrera
al tiempo", al condensar varios siglos de desarrollo en. un corto
plazo (abarcan varias revoluciones que se han _sucedido en la
civilización) y tratan de "ajustarse" a la te_cnolog1a moderna Y a
sus reclamos y consecuencias, sin destruir su herencia cultural,
sus tradiciones y valores, pues no desean repetir los errore_s que
se han cometido en el mundo industrializado: la contamInacIon, el
daño a la ecología, el dispendio desmesurado.
¿De qué forma estos productos de nuestra época (la
ciencia y la tecnología) pueden incentivar el desarrollo en una
sociedad como la nuestra, con arraigo cultural determinado
históricamente, y cuál es nuestro interés por incorporarlos? ¿Como
se propicia el desarrollo en una sociedad posmoderna?
La riqueza material y el progreso de un país dependen de
la producción de bienes y servicios, mediante el_ empleo coordinado
de las dotaciones disponibles de capacidades humanas,
principalmente de los recursos naturales y del capital. La t_ecnol_ogía
contribuye al incremento de la utilidad de los recursos d1sponIbles
y a mejorar la productividad, pues propicia mayores _capac1da_d_es,
mejores métodos y eficiencia. La investIgacIo_n c1ent1f1ca
proporciona un conjunto de conocimientos básico_s y ~Ien definidos;
por su parte, la tecnología aporta el "saber como e1ecutar _las
habilidades y las aplicaciones de estos conocimientos en beneficio
de la comunidad y del individuo. La ciencia propicia "el saber" _Y
forma parte del acervo cultural, la tecnología ayuda a producir
riqueza. La ciencia sin la tecnología se vuelve estéril, y la tecnologIa
sin la ciencia puede caer en desuso.
Para que se realice la actividad científica y tecnológica en
forma plena y que sean efectivas estas actividades, s_e requIern
de la eliminación de todos los obstáculos de caracter polrt1co, social
y económico heredados, que impiden su flujo adecuado; de_ esta
forma puede hablarse de una "apertura verdadera", en una sociedad
que desea incorporarse a un progreso definido y encaminarse al
concierto de las naciones desarrolladas en la posmodernidad con
entorno global.

ª

~
Hemos mencionado los beneficios que en parte rinden la
ciencia y la tecnología, las diferencias causadas por el influjo que
realizan en una sociedad avanzada y las demandas que ocasionan
en inversión de recursos. Si deseamos establecer la forma en que
se genera el desarrollo de un país y los factores que lo condicionan,
señalaremos primero los problemas característicos de los países
en desarrollo (también denominados "emergentes") y partiremos
de aquí con una orientación definida.
1. En general, los países tropicales y subtropicales han
sido convertidos en productores de materias primas para las
industrias de los países más avanzados: de petróleo, de minerales
y de varios cultivos tropicales. Su economía se caracteriza por
tener una "agricultura de subsistencia", con algunos cultivos para
beneficio comercial. Un problema fundamental en los productos
destinados a la exportación, es el que éstos se encuentran
sometidos a fluctuaciones importantes, tanto dependientes de
factores ambientales como sobre todo de los intereses y motivaciones de quienes depende la toma de decisiones.
2. Los triunfos de la ciencia y de la tecnología son parte
de la riqueza de nuestra época; la &lt;;!ecisión de gran importancia se
sitúa en la disyuntiva: si se desea continuar sólo produciendo
materias primas o si se desarrolla en buena parte la industria propia
con una tecnología autóctona. De continuar con lo establecido, la
dependencia de uno o unos cuantos productos exportables propicia
que la economía de un país resulte "vulnerable" en términos de
mercado, además de que tradicionalmente los precios de las
materias primas muestran tendencia a descender y no cuentan
con valor agregado, y los precios de los productos industrializados
tienden a la alza, en comparación con los primeros y tienen un
valor agregado tangible.
3. Un problema importante y crítico para muchos de los
países emergentes se refiere al uso y la propiedad de la tierra y su
usufructo. Una economía en la que se entregan tierras a agricultores
Y campesinos, sin medios para trabajarlas y sin garantías para
asegurar su producto adecuadamente, y menos aún sin los
beneficios que aportan los diversos estudios científicos serios
termina en que a la vuelta de varios años la situación se h~
deteriorado: los bancos y otros acreedores han entablado juicios e
hipotecas, se compran las tierras distribuidas y los campesinos
se reducen al pauperismo y deciden emigrar a las zonas urbanas
o al extranjero para buscar niveles de vida adecuados.

�164 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo leon /165

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5

4. La inversión principal de capitales privados en la industria
manufacturera de los países emergentes se concentra en los bienes
de consumo como textiles, artefactos electrodomésticos y otros
similares, en los que la mano de obra barata y poco educada ofrece
ganancias rápidas superlativas .
5. Las pérdidas cotidianas que se realizan en muchos
países emergentes reducen en forma considerable su capacidad
para el crecimiento y el desarrollo y sólo se hará mención a tres de
estas :
a). La ausencia de una política de reinversión en bienes
de capital duradero, en estímulos para el crecimiento, es una pérdida
de recursos para un país que desee avanzar. Además, la existencia
de los pagos transferidos por el cobro de intereses por deudas
enormes, contratadas con anterioridad , con bancos y gobiernos
de los países desarrollados.
b) . La exportación electrónica (transferencia) de capital
que realizan constantemente las personas adineradas a bancos
extranjeros de Europa, Estados Unidos y de los llamados "paraísos
fiscales", es otra fuente importante de pérdidas. En algunos países
de Latinoamérica, las pérdidas reales por esta fuente son mayores
a las cantidades proporcionadas globalmente como "ayuda"
humanitaria, empréstito o como inversión directa de los países
avanzados a los países con economías emergentes.
c) . Otro factor, quizás el más importante, es el factor
humano. Si el desarrollo contempla al humano como el destinatario
de los productos de la actividad económica, y como el fin último
de todas las cosas, es indispensable señalar que en los países
menos desarrollados se presenta una pérdida significativa por la
ausencia de preparación de sus habitantes. Esta ausencia de
preparación , principalmente en la directriz de la investigación
científica y tecnológ ica y las pautas adoptadas a partir de los
países avanzados, generalmente resultan inadecuadas. Aunque
en algunos países emergentes el 20% de los ingresos se destina
a la educación , y en muy pocos ha llegado hasta el 40%, se estipula
así, con esto, que habrá un factor decisivo para el desarrollo. Si
este recurso se emplea en forma efectiva y si existe la participación
de la población, aunada a su confianza en la educación a todos
niveles, desde el elemental hasta el profesional y el posgrado,
podrán hacer que crezcan ambas: la ciencia y la tecnología. a la

1
par del desarrollo planificado. Lo anterior se fundamenta en el hecho
de que_un sistema educativo se desarrolla en un marco histórico
deter~rnado, con antecedentes socioculturales particulares muy
especIf1cos.
Se h~ señalado, con acierto, que los contenidos adecuados
de la_educac,on, el equilibrio mesurado entre la educación elemental
medra Y supenor Y ent:e las distintas instituciones de educació~
supenor y la importancia que merecen: la ciencia y la tecnología
Y la que se asigna ª.la "cie~cia pura" Y a la "ciencia aplicada&lt;
plantea problemas d1f1c1les mas no imposibles de resolver D
resolverse en forma adecuada y equilibrada, pueden iiev!rn~
consecuencias graves; para proporcionar un ejemplo : la educación
tecnocrat,ca que se ha venido impartiendo en los países en
desarrollo en las últimas décadas, en la que el conocimiento es
fragmentario Y se ha dosificado Y es en gran parte inconsecuente
como resultado, los individuos graduados a cualquier nivel termina~
por no encontrar_s_
u lugar en la sociedad que los formó, por realizar
subempleos, act1vIdades menos _productivas y hasta el desempleo
abierto, ~.demas de encontrarse incapacitados para competir en el
llamado mercado de trabaI0", el cual es inexistente (en el año
200 t, en Mex,co se perderán 1 250 000 empleos, y se requiere de
la apertura de otros tantos: se estipula así un 200% de pérdida).
Es factible definir _el desarrollo en función de la cantidad,
de la cal/dad Y la ef1c1enc1a existentes para la producción. Estas
funciones _se planean y se realizan en los "sectores económicos"
de la _sociedad, denominados primario, secundario y terciario
Ademas, _
es reconocido que el desarrollo económico en una socie~
dad que_~,ende a incrementar el nivel medio o medio superior de la
~roducc,on Y del crecimie_nto, depende de los resultados globales
e esta, y en forma practica se requiere de los resultados que se
~~te~gan de la 1nvest1gac1on aplicada y de la innovación tecnológica.
smtes,s, se puede h_ablar de que existe desarrollo franco y
sostenido cua_ndo se obtiene un crecimiento en la producción de
brenes y serv,c,os, tanto en cantidad como en calidad así como
en costo y en eficiencia.
'
.
La ciencia y la .'.ecnología cifran la mejor infraestructura
posible _para
producc1on . La adopción del método científico en
forma s1stemat1ca puede establecer el común denominador en las
actividades encaminadas a la producción y el desarrollo. Nuestro

!ª.

~

�166/ facultad de filosolia ¡letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /167

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1

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5

país lleva mucho tiempo desatendiendo la educación superior en
forma definida, y en particular la investigación científica, como
factores determinantes del desarrollo. El presupuesto que se ha
dedicado a esta actividad es muy bajo comparativamente con el
que dedican otros países con economías emergentes, y la
diferencia es mucho mayor si se compara con el de los países
avanzados. También se llevan decenios sin atender una gran parte
de los problemas sociales que son lacerantes: la desigualdad, la
pobreza rural y suburbana, la marginación, la cual es aguda y
palpable y en todos los aspectos sociales es urgente concretar,
precisar y profundizar cada vez más ante los compromisos
adquiridos de formar parte del consorcio comercial más grande en
la historia: el acuerdo y la consolidación del mercado común de
América del Norte (T.L.C.), el ingreso a la O.P.E.C. y el supuesto
liderazgo en Latinoamérica y en la Cuenca del Pacífico para realizar
intercambios y tratados comerciales.

¿Cuáles son_ los presupuestos proyectados y asi nadas
en ste srstE:_ma, y cua_l es la_ evaluación de los resultados ob¡enidos
en os 30 anos de ex1stenc1a de este sistema en nuestro país?

f

. , . ¿E_n qué forma se dictaminan las prioridades en investí
eran c1ent1f1ca, humanística y tecnológica en México?
ga¿Cuáles son las relaciones del sistema de cienc·
tecnologra con la industria nacional en cuanto a
ra y
proyectos,. convenios, apoyos efectivo~, creación de
rncorporacron de conocimientos originales?

f:cºto~i;~~

las prio~i~::~~uentrnn establecidas por regiones en nuestro país
conocimiento? en rnvest1gac1on en las diversas áreas del
. ¿Hay _congruencia entre lo que se investí a lo ue
publlrca en revistas nacionales y extranjeras con logs :roble~ass:
reso ver en nuestro país?

No existe una estrategia única para el desarrollo; por lo
tanto, debemos ser creativos e imaginativos, traspasar barreras y
traducir las ideas en acciones. Históricamente se han propiciado
cambios trascendentes, iniciados desde la universidad y la
incorporación en forma concreta de la investigación científica,
humanística y tecnológica al currículum; es una acción inicial posible
en la institución universitaria. La evaluación curricular para
sustentar la incorporación de las actividades de investigación, la
elaboración de programas con el modelo resullante y su aplicación,
a la vez que su consolidación, pudiesen llevar a este propósito.
Sin embargo, la fórmula exclusiva y la ecuación que sirva de común
denominador para realizar lo anterior no existen y deben plantearse.

~Se encuentran planeadas las estrategias a lar o la
(3n0-50 atnos) p_ara resolver problemas por medio de la inve~tig~ci~~
e nues ro pa1s?

¿Es operante en su grado máximo de eficiencia, el sistema
de ciencia y tecnología establecido en nuestro país?

en far ¿~a ci.~ncia y la tecnología constituyen parte esencial
, ? ma real de los programas oficiales para el desarrollo di
Pa IS.

¿Es comparable en su eficiencia terminal a la de otros
países con economías emergentes similares al nuestro?

lan
ÉS t as Y muchas otras preguntas relacionadas se
~el te~n como necesanas _para conocer los atributos y viabilidad
tod;r~a~~a ac~ual de c1enc1a y tecnología en nuestro país, y sobre
ciencia Y Is ~as, i8n?am1nadas al papel que sin duda tendrán la
. .
a ecno agra en las décadas por venir y en el resent
:lema, ~orno un factor decisivo para colocar al país en el ~ugar d:
nguar dia que le corresponde como una nación desarrollada en
la posma ern1dad.

¿Cuáles son las diferencias y similitudes con los sistemas
de los países avanzados, grandes "productores" de ciencia y
tecnología?
r

¿Es su distribución acorde con las necesidades del pa'IS,?

¿De qué forma se encuentra enlazado "operativamente" y
de manera real y efectiva y práctica este sistema, con las
instituciones de investigación y enseñanza superior en el país?

1· /Cuál es la_ relevancia científica de las investigaciones
::t::~:ci~~ai?or los investigadores nacionales, en el contexto
¿Existen otras formas de ap
~~~t~~cs~;:~:~~ística y tecnológica, que

-

.

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1

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�168 /laculiad de lilosolia rlelras
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Reseñas
y

Documentos

�Universidad Autónoma de Nuevo leon / 171

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~

Tercer aniversario
del Centro Universitario
de Estudios de Género

Lídice Ramos Ruiz

E

L 27 DE MAYO de 1998 establecimos un compromiso
para la creación de un espacio de estudio para buscar,
definir, y criticar la compleja realidad que rige nuestros
modos de pensar, los valores que defendemos, las relaciones que
compartimos y las actitudes que mostramos ante los patrones
culturales referentes al género.
Exactamente un año después los esfuerzos y los sueños
de maestras y alumnas se pueden hacer oficiales y el camino
recorrido en nuestra facultad, que desde 1981 tenia un horizonte
delineado.
Nuestros objetivos desde un primer momento han estado
centrados en los quehaceres universitarios de investigación, de
temas relevantes para la comunidad local así como la nacional o
internacional. La docencia, y hacia donde hemos dedicado trabajos
fuertes, que es en la difusión de conceptos y temas que nos permitan dar cuenta de ese complejo conjunto de valores , creencias,
normas, prácticas y símbolos que relacionan y construyen el
sentido y significación de lo que es SER Mujer o SER Hombre .

�171/facultad de filosolia ¡letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /173

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B
Nada ha sido fácil, tenemos tres generaciones de estudiantes, 19 mujeres y cuatro varones que han colaborado con el Centro
Universitario de Estudios de Género (CUEG). Colaborad?res porque
así es el camino, se capacitan, trabajan en la d1fus1on, realizan
artículos temáticos, algunos tesis y se van a expandir sus saberes
a otras tierras o espacios que les escuchen o contraten para
trabajar.
Las y el estudiante de la primera generación compartieron
los sueños, crearon el logotipo, abrieron espacios y d1scus1ones
con la comunidad de la facultad que hasta la fecha poco sabe de
nuestros trabajos. Una compañera de estas lides, Artemisa Flores
Espíndola, es ya candidata a doctora e_n asuntos _de genero, cosa
que levanta el ánimo a las y los que vienen detras_. As1 mismo el
compañero Mario Hernández, experto en masculinidad de esta
generación, trabaja con una organización internacional que capacita
y apoya a niños de su estado y donde nuestras lecciones y estudios
compartidos ven fruto amable.
Para la segunda generación, la faena fue ardu_a, nos
comprometimos junto con compañeras periodistas a la publ1cac1on
de un libro que diera cuenta de la obra de mu¡eres de la_soc1edad
civil que desde sus trincheras actuaran a favor de las mu¡eres. Era
una obligación de las estudiosas académicas como somos nosotras
y las mujeres periodistas de exhibir a la sociedad estos enormes
aportes. El polen que se esparce en el desierto es el nombre del
material que reúne a 32 mujeres que han traba¡ado y traba¡an en
Nuevo León; de ellas, sólo Sandra Arenal nos ha abandonado
físicamente.
Por este material hemos recibido aplausos de varias partes
del país porque es una experiencia de provincia muy felicitada en
las organizaciones de mujeres y en los grupos de estudio de las
universidades que, como nosotras y nosotros, forman parte de la
Red Nacional de Centros y Programas de Género del país.
El Programa Estatal de la Mujer de nuestro estado nos
solicitó que el libro fuera presentado dentro del evento del 8 de
marzo de 2000 denominado El Milenio de la Equidad, donde
contamos con la colaboración del director de la facultad, el
Lic. Nicolás Duarte; el secretario de ediciones, Lic. Héctor Franco
Sáenz· la directora de la maestría en Educación de la Universidad
Regio~ontana, Lic. Blanca Trujillo y la periodista feminista
Guadalupe Elósegui.

¡:
.
El trabajo no ha parado allí. Yolanda Aguirre Platas y Leticia
Nonega representaron al Centro Universitario de Estudios de Género
en el proyecto de UNICEF-ONU con el Instituto Nacional de las
M_ujeres (lnmuj~res) denominado "Mujeres y niñas y niños en las
carceles_ de. Mex1co", donde la experiencia de investigación fue
extraordinaria por ser las cárceles un lugar duro para probarse
como expertas en manejo de la perspectiva de género.
Mónica Samaniego participó de nuestra parte en la
Encuesta Nacional sobre el Uso del Condón Femenino, espacio
Nuevo Lean. Sonia Ulloa K. trabaja actualmente en un proyecto
nacional sobre La violencia hacia las mujeres desde el estado de
Jalisco.
La tercera generación no será menos para mostrar sus
h~bilidades, ya que todos sus esfuerzos durante el presente
ano, 2002, se dedicaron a entender: La globalización, el trabajo
Juvenil Y el género, el papel de los artesanos urbanos dentro de
este mundo g_lobal, o bien a prepararse en ecofeminismo para darle
contenidos diferentes al desarrollo sostenido. Esto dado porque
apoyaron de manera fuerte y desinteresada en el "Foro global de
financiación para el derecho al desarrollo sustentable con equidad".
Ellas y ellos fueron parte activa del voluntariado.
La tarea internacional fue enorme dentro del Foro de la
Sociedad Civil, pero la experiencia de contactar, conocer, escuchar
con perspectiva de género los problemas humanos y físicos del
planeta fue aún mayor. Entender el estallamiento de los modelos
teóricos universales, de comprender mejor los esquemas sociales
de exclusión donde el género es el más radical.
_ No podemos terminar este recuento sin decir que durante
el ano_ de 2001, además de poder ser apoyadas y apoyados por la
d1recc1on de_ la escuela y el departamento editorial para preparar
una antolog1a. de lo_s talleres del grupo feminista "Las Reinas", y
una comp1lac1on, Mirando la Masculinidad, recibimos el 11 Coloquio
de Programas y Centros Universitarios de Estudios de Género de
la República Mex_icana, que en ese momento daba cobijo a 40
espacios de traba¡o en el país.
.. Los días dedicados a los trabajos del II Coloquio nos
perm1t1eron reflexionar y cuestionar cómo el pensamiento
académico, elemento básico en la producción cultural, ha operado

�1J4/ facullad de filosolia Iletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león /175

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...

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y sigue operando con esquemas patriarcales cuyas representaciones se basan en la omisión de las mujeres dentro de los procesos
históricos. O si las nombran, ellas siempre están en una situación
social de inequidad basada en la diferencia sexual.
El reto de esta "masa critica" de profesionistas y estudiantes universitarias es reconceptualizar las construcciones teóricas
sin estos prejuicios de género. Tener una apertura del lenguaje que
de una visión del mundo humana, entendiendo por ello hombres y
mujeres , ambos sujetos históricos y no sólo los varones como el
sujeto histórico universal. Remover estructuras mentales y
culturales que permitan un desarrollo incluyente de lo femenino al
lado de lo masculino. Además, promover la democracia al fomentar
encuentros, entretejer redes y construir nuevos caminos.
El campo de los estudios de género se diferencia de los
estudios de la mujer y de los estudios de las feminidades porque
también tienen como objeto de estudio al varón y las distintas
formas de masculinidades que se han producido por las diversas
culturas a lo largo de la historia humana, así como también y
quizá lo más significativo es que este campo destaca las relaciones
que se establecen entre hombres y mujeres y la manera en que
dichas relaciones humanas son determinadas por los códigos
socioculturales dominantes.
Eso sí, es importante reconocer la estrecha relación entre
los estudios de mujer, feministas y de género. Joan Scott, estudiosa
del tema, relata en uno de sus trabajos pioneros sobre "Historia
de Mujeres" las dificultades que enfrentaron las académicas de
su universidad norteamericana cuando en la década de los
años sesenta deciden abrir el área de Estudios de historia de
mujeres. ¿ Para qué estas cosas? ¿A qué nivel quieren colocarles?
Etc., etc . Peros y trabas porque no sería un tema digno de
estudiarse .
Ella, al igual que otras feministas del mundo académico,
mantenía y otras mantenemos que no basta con la posesión de
un título profesional para pensar que han desaparecido las
desigualdades de género. Lo que está sobre la mesa es que
profesiones y organizaciones profesionales están estructuradas
jerárquicamente y las normas, actitudes y acciones contribuyen a
excluir a miembros del grupo, generalmente las mujeres.

El mundo acad_érnico no es neutral, el mundo social
tampoco_y aunque la d1v1s1on social por sexos se ha recompuesto
y actualizado en tér~in_os. de las nuevas necesidades de esta
sociedad cada vez mas 1nd1v1dualizada y diversa, las inequidades
prevalecen aunque sean menos evidentes. Las dicotomías desde
el genero persisten, se renuevan y los vínculos de privilegio
mastcu_lino con lo público dentro del discurso hiperdemocrático
con muan.
Finalmente diremos que no todas nuestras tareas están
desarrolladas. Al iniciar con el CUEG pensamos ue se
.
capacitar .ª la planta docente de la facultad en esto~ tema/ºd~:
cada quien desde sus asignaturas le vería a la perspectitaqde
~enero como un e¡e transversal para enriquecer su actividad
ocente. En esto como en otras cuestiones no hemos pod·1do
avanzar.
'
.. En este mundo globalizado donde se advierte una ran
c?mple¡1dad del poder _internacional con nuevas formas de legit~ma~1on de las democracias a partir de los cambios significativos de
a econom1a Y_de la lucha por conjuntar un orden social ad hoc los
esltud1os_ de genero son útiles y necesarios para caracterizar m'ejor
a a s_~c1edad. c_ontemporánea y para denunciar las causas de la
~p;es1on genenca e instrumentar acciones para transformarlas
i5cªs tareas .académicas y prácticas siguen siendo sendero par~
e entro Universitario de Estudios de Género.

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�176 / facultad de lilosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /177

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Celestino antes del alba:
crónica de una emoción

Carlos Arredondo Treviño

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UNQUE HACE AÑOS tuve la oportunidad de conocer la obra
de Reinaldo Arenas, fue hasta después de su muerte que
me interesé en leerla. Una amiga mía y exalumna me
insistió por entonces que leyera Antes que anochezca. Ahora
recuerdo que el libro no me entusiasmó mucho, sobre todo por la
crudeza con que se iban contando las cosas; y a lo mejor porque
en esos tiempos me tenía eclipsado El lobo, el bosque y el hombre
nuevo y su versión cinematográfica.
Por otro lado ese entusiasmo por la obra de Senel Paz y la
insistencia de un cubano que vivia en México para que leyera la
novela Celestino antes del alba de Arenas, como un antecedente
en la narrativa de Senel, me llevaron a correr una aventura llena de
discontinuidades y de grandes sorpresas.
En el verano de 1997 hice un viaje a la ciudad de La Habana
para asistir a unos cursos que se ofrecerían en Casa de Las
Américas. Días antes del viaje había concertado el préstamo de

�1mfacultad de filosolia yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 179

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un departamento en un edificio de El Vedado. Como todas las
visitas anteriores, ésta no podría dejar de ofrecerme algunas
sorpresas.
La primera fue que no habría nada de cursos. La segunda,
que tendría que inventar algo para justificar el viaje. Decidí ponerme
a estudiar en el Centro de Investigaciones Literarias aprovechando
que el lugar de Pedro Simón -el esposo de Alicia Alonso- estaba
vacío porque andaba de viaje.
Junto con mis amigos del Centro, acordamos que prepararía una entrevista sobre la critica literaria en Latinoamérica y que
ellos me concertarían una cita con Roberto Fernández Retamar.
La entrevista no fue posible, pese a todos los ruegos y
recomendaciones. Retamar había estado hospitalizado y al parecer
todavía no podía atender a nadie. De todas maneras el CIL (Centro
de Investigaciones Literarias) me extendería un comprobante de
actividades académicas para el reporte final en mi universidad.
Al margen de lo que tenia que cumplir, disfruté La Habana
caminando por la avenida Paseo, en medio de sus camellones
llenos de árboles altos, viejos y frondosos. Me detenía un poco en
el Pan du París para comprar pastelitos para mis amigos, y por las
tardes -que tenia libres- nos íbamos a tomar café a La Habana
Vieja o ellos venían al departamento a tomar ron y a oír música.
Fue una semana con la sensación de cierto fracaso, pero
en una ciudad como ésa siempre se encuentran gratas compensaciones: El Malecón, las pláticas con Laura y "Ebelto", "Sardy",
"Cary", Jorge, los libros, la música y los escándalos recientes de
La Charanga Habanera.
En esa ocasión fue que, como cuando uno se acuerda de
algo muy olvidado y que considera sin importancia, recordé la
recomendación de leer Celestino antes del alba; y a la insistencia
de un vendedor de libros usados en la Plaza de Armas, le pregunté
por la novela. Recuerdo que no pensé en la posibilidad de algún
prejuicio ideológico, ni moral, ni de ninguna especie. Ahora me doy
cuenta que por lo menos no fui nada escrupuloso, más bien quizá
sólo un inconsciente y "bobo", como dirían ellos, pues según
Fernando García Ramirez a "Reinaldo Arenas lo encerraron en la

cárcel [y] destruyeron varias veces los manuscritos de sus
novelas" (Vuelta. Año XVI. Febrero 1992. No. 185, p. 41).
El vendedor me dijo que esperara un poco, y después de
hurgar en unas caIas donde tenia libros que obviamente no estaban
en exhibición, sacó uno en rú_s_tica con pastas en colores naranja,
verde, azul y blanco. Me pId10 cincuenta dólares por él -creoª lo que respondí inmediatamente que no. En el estire y afloje del
regateo me parece que quedó en treinta y cinco. Todo esto sucedió
enmedio de ningún comentario adicional, y con el sin mucho sentido
de haber adquirido algo que podría servirme más tarde en la
formac1on del rompecabezas de mi investigación sobre la obra de
Senel Paz.
Recuerdo que en ese viaje hablé por teléfono con Senel
aunque no nos vimos. Todo estaría hasta hoy así, sin la mayo;
trascendencia, sI no fuera porque cuando llegué a Casa de Las
Amencas me encontré con Emilio José quien me prestó su
~epartamento ese ~erano y ~.uando le mostré el libro me dijo:
Yo que tu_ le pondna un forro . No comprendí muy bien lo que
quena decirme. El caso es que regresé a Monterrey con el libro en
m1 maleta Y un aguacate gigante que me había regalado Laura
Alvarez.
Pasó algún tiempo hasta que apareció en la oficina un
alum_no de _la licenciatura en Letras Españolas y a quien le había
vendido la idea de realizar una tesis sobre la intertextualidad en la
obra de Senel Paz. Inmediatamente le mostré el libro y le prometí
que se lo prestaría para que lo leyera o lo fotocopiara.
.
Después de varias semanas y reuniones con Miguel -que
as1 se llama el alumno-, y dado mi afán porque hiciera el trabajo
sobre la obra de Senel, decidí prestárselo. Sin embargo el asunto
fue que un buen día tuve la oportunidad de ver la película Antes
que anochezca. Debo confesar que de entrada me causó mejor
1mpres1on que el libro; y sobre todo la pude disfrutar porque para
ese momento ya conocía más sobre la época, los personajes clave
d_e la literatura cubana de entonces y qué sé yo... tal vez porque
simplemente era otro.
Así fue como me quedó en claro que Celestino antes del
alba era la única novela que le habían publicado a Reinaldo Arenas
en Cuba. Recordé tener la primera edición de El mundo alucinante

1
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�180/ farnltad de filosolia ¡letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /181

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hecha en México. Y en ese momento justo, me entró la curiosidad
de enfrentarme con aquél, el libro comprado en la Plaza de Armas.
Llamé por teléfono a Joel para que le dijera a Miguel que
me regresara los libros que tenía míos. Días más tarde llegaba a
mi oficina con unos cuantos entre los que se encontraba
Celestino ...
Leí la solapa: "REINALDO ARENAS nació en Holguín el
16 de julio de 1943 y vivió hasta los doce años con sus abuelos,
en el campo, realizando estudios de comercio en su ciudad natal.
En 1961 se traslada a La Habana como becario para estudiar la
carrera de Planificación, que abandona en 1963 para dedicarse a
escribir de manera ininterrumpida. Actualmente trabaja en la
Biblioteca Nacional José Martí.
Celestino antes del alba obtuvo la primera mención en el
concurso de novela 'Cirilo Villaverde' 1965, convocado por la
UNEAC.
Esta novela, de técnica novedosa, está integrada por una
sucesión de deliciosas anécdotas en que se borra toda convencional referencia al tiempo, en un recurrente desfile de visiones
fantásticas dadas en el monólogo de un niño (al que se incorporan
expresiones y maneras campesinas sin caer por esto en el gastado
costumbrismo) en cuya alucinante realidad no tocamos fondo y
que nos lleva al deslumbramiento poético con que la terrible
inocencia de un idiota transforma el mundo de los otros a través
de su mundo interior, fascinados desde la primera línea por la
lectura deleitosa pero a la vez angustiosa por la reiterante irrealidad
de un mundo novelesco cuyo propósito no ha sido la exploración
del subconsciente ni la disección de un medio social embrutecido
(no obstante darnos su penetrante imagen) y cuya valoración no
podrá hacerse con las medidas convencionales.
Reinaldo Arenas ohtuvo también mención honorífica en el
concurso UNEAC de 1966 con su novela El mundo alucinante.
Transcribo al pie de la letra, para compartir, los comentarios
que circularon en Cuba sobre el autor y esta novela en momentos·
en que Arenas aún vivía en su país.
Y en el colofón: "Esta primera edición del libro Celestino
antes del alba, de Reinaldo Arenas publicado por la UNEAC,

consta de 2,000 ejemplares y se terminó de imprimir el 17 de
mayo de 1967, 'Año del Viet Nam Heroico', en la fábrica 174-05
de la Empresa Consolidada de Artes Gráficas, La Habana, Cuba".
Que en un país con más de diez millones de habitantes y
una superficie de casi ciento once mil kilómetros cuadrados, con
un clima húmedo y temperaturas tropicales, sobreviva un libro en
papel bond y empastado rústico, es más que el síntoma, la prueba
de un interés por un autor, una obra, una cultura.
Después de treinta y cuatro años mi libro fue cuidado hasta
en sus detalles mínimos; con un poco de goma el lomo ha sido
conservado íntegramente. Pequeñas raspaduras en los márgenes
de las pastas, grietas en el lomo y las hojas ya un tanto amarillas,
pero entero, esperando ser leído.
Reinaldo Arenas salió de Cuba en 1980 para no volver,
después de haber sido colaborador y simpatizante de la Revolución
aún antes de su trabajo en la Biblioteca José Martí.
"Yo aprovechaba la Biblioteca al máximo [dice Arenas].
María Teresa había tenido la sabiduría de hacernos trabajar sólo
cinco horas. Yo empezaba a trabajar a la una, pero me iba desde
las ocho de la mañana para aprovechar aquel salón vacío y
escribir; allí escribí Celestino antes del alba. Me leí casi todos
los libros que poblaban aquella enorme biblioteca" (Antes que
anochezca, p. 99).
"Afortunadamente, por esa época yo recibí un premio
literario con la novela ... , que había presentado al concurso de
la UNEAC, y la novela fue publicada al cabo de un año" (Op. cit.
p. 100).
Si debo hacer caso a la edición de mi libro, Celestino antes
del alba fue publicado dos años después de la mención ganada,
es decir en 1967, como lo indica el colofón del libro, y no 1966
como lo señala Arenas en sus memorias.
El año pasado, la editorial Tusquets de Barcelona dio a
conocer una "versión definitiva" de la novela con un prólogo del
autor donde alerta que ha habido una serie de ediciones piratas y
que por esa razón se ha visto en la necesidad de dar a luz una
nueva edición corregida y definitiva de la misma.

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�181 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 183

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y aunque tengo la oportunidad de contar con la edición
"autorizada" por los sentidos que confieren a una primera edición,
por las tantas personas que ayudaron a conservar un documento
de un escritor emproblemado en su pais, por ese hallazgo
inesperado y reconocido con demora, porque además representa
de alguna manera el encuentro con un poco del cuerpo del propio
Reinaldo Arenas en la Plaza de Armas, por eso me he dado a la
aventura de trabajar con su primera edición.

11
En 1998 Guillermo Cabrera Infante se refirió a esta novela de la
siguiente manera: "... Celestino antes del alba, cuyo titulo_recuerda
al de su último libro. Celestino es un poema demente situado no
lejos del territorio de Faulkner, pero muy contemporáneo en su
paranoica descripción de un bosque de hachas y un abuelo que
derriba cada árbol en que escribe el nieto un poema" ( Vidas para
leerlas, p. 185).

y aunque el propósito de Cabrera Infante no es el de
presentar una critica sobre la novela, sus comentarios de paso
me parecen importantes por varias razones. Primero porque
se trata de dos escritores cubanos que viven el exilio y que
comparten una preocupación más que evidente sobre el lengu_aje
y la experimentación narrativa. Segu:dores de esa trad1c1on
"neobarroca" de la que habla su otro memorable compatriota,
Severo Sarduy.
Después, porque Celestino ... es una novela que, en mi
opinión, rebasa los comentarios de Cabrera Infante. Se trata de
una prosa construida al margen de las marcas canónicas para el
género. Una novela con varios finales y con ecos lor~uianos, de
literatura fantástica, de tragedia gnega, de novela got1ca, en un
"hapening" de narraciones superpuestas, creando una atmósfera
onírica a la cual se alude en repetidas ocasiones en el transcurso
de la historia.
Resalta en la construcción esa cadena que va entretejiendo
el autor entre el hilo narrativo de la novela y una serie de citas que
la interrumpen brevemente, y de ellas las referencias a autores
con los que parece dialogar.

¡:

. Desde este _mismo punto de vista me gustaría señalar,
ademas, que Celestmo antes del alba es la novela más antigua
que conozco, escrita en lengua española, con citas al pie de página.
Asum1endose como un discurso atravesado por otros discursos
que lo multiplican, lo suman, restan o dividen con una tradición
que va desde la familia a la Literatura.
¿En qué sentido la obra de Arenas se asemeja a la de
Faulkner? ¿En que los dos escriben sobre lo que sucede en la
provincia mediante técnicas polifónicas? ¿En ese gusto por
la fragmentación discursiva?
En otro pasaje de Vidas para leerlas, Cabrera Infante
señala que Arenas es una versión cubana y campesina de Walt
Whitman (v. p. 185).
Lo curioso es que los referentes de Cabrera Infante sean
dos escritores norteamericanos, pese a la presencia en la
novela de autores como Wilde, Borges, García Larca, Rimbaud,
Shakespeare, o a textos como La Biblia, El Espejo Mágico, La
Canción de Rolando, por sólo señalar algunos.
Desde el punto de vista de la composición narrativa, la
propuesta de Celestino ... es evidentemente para 1965 un texto
adelantado en todos sentidos, lo que evidencia el virtuosismo de
su autor, pese a algunos pequeños detalles de ingenuidad (desde
mi punto de vista), como los lamentos lorquianos relacionados
con el llanto.

111

Celestino antes del alba es de alguna forma una especie de Flauta
mágica del Caribe; y por el momento se me ocurre que Reina/do
Arenas podría muy bien ser el lgmar Bergman que recuerda desde
una butaca de teatro su niñez.
La historia que pasa por sus ojos -que aparentemente no
es la suya- se ha convertido en la marca de todas sus identidades
como una especie de carta astral en donde todo está dicho:
la escritura como amenaza y culpa, la segregación familiar, el
sacrificio, la enfermedad y hasta la muerte.

�1i4 / facultad de filosolia yletras

Universifad Autónoma de Nuevo león /li5

~

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~

5

t::I

Mozart, Bergman y Reinaldo Arenas en medio de una
atmósfera con puntos en común: la precocidad, y un poema que
no concluye y que se extiende a través de los tiempos.

IV
La fuerte carga popular, en Celestino antes del alba, es lo que
le permite esa gran libertad en su formulación. Mediante una
especie de juego lleno de imágenes simbólicas, Reinaldo Arenas
nos propone la continuación de cierta tradición en la narrativa
cubana.
El campo es el jardín de los de provincia. Y vienen a mi
memoria aquellas palabras de Dulce María Loynaz que escribiera
para el preludio de su novela Jardín: "Esta es la historia incoherente
y monótona de una mujer y un jardín. No hay tiempo ni espacio,
como en las teorías de Einstein. El jardín y la muier estan en
cualquier meridiano del mundo -el más curvo o el m_ás tenso-. _Y
en cualquier grado -el más alto o el más bajo- de la c1rcunferencIa
del tiempo. Hay muchas rosas" (p. 9).
Entre una y otra novela hay dieciséis años de distancia.
Perspectivas distintas, atmósferas completamente diferentes, Y
sin embargo algunos hilos secretos que las identifican por
momentos: su alta carga simbólica, la proximidad entre el narrador
y autor: "Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto Y
oído" o quizá por creer que "Toda escritura conduce más allá de los
límites terrestres", como señala Arenas a través de estos epígrafes
(v. p. 55 y 161).
Por otro lado Begoña Huertas en su libro Ensayo de un
cambio. La narrativa cubana de los ·ao reconoce las siguientes
características en la misma:
1•. Un tratamiento subjetivo de la realidad a la que se
critica mediante el humor.

2•. "La inclusión de la figura autoral en la propia obra, o
sugerida presencia como interlocutor de un personaje narrador,
está directamente ligada con los dos objetivos que parecen animar
esta corriente. Por una parte aumenta esa vinculación del texto

¡:
con la realidad que lo genera -al desmitificar la figura del autor
como demiurgo ajeno a su universo ficticio-y, por otra, se encuadra
e.~ el af.án de espontaneidad, de continuidad que persigue la narrac1on (bien al presentarse como interlocutor de una comunicación
oral, bien al aludir desde el texto a sus problemas, dudas o
inquietudes creadoras)" (p. 119).
Y 3º. Una burla a la retórica tradicional de la "Gran
Literatura".
Parecería estar hablando de Celestino antes del alba, pero
no. Se refiere a la generación de autores como Miguel Barnet,
Senel Paz, o Jesús Díaz, según señala ella.
Reinaldo Arenas es un nombre aún ausente en algunos
inventarios, y el cual espera pacientemente el momento de su
revaloración en el amplísimo panorama de la cultura cubana.
La ilógica del carnaval, el "diálogo" del narrador y la oralidad
ubican a Celestino ... como una de las novelas determinantes para
la narrativa de la generación de los '80. Su demarcación genérica,
la manera de asumir la temporalidad y el espacio narrativos, así
como su original manera de construir los personajes, presagian ya
algunas de las propuestas de escritores latinoamericanos
posteriores al año 67.

V
Manos a la obra
a) La "architextualidad" o de cómo se deshacen las catedrales.
Como ya se ha dicho en otras partes, Celestino ... no es una novela
con trama convencional. No sólo por lo impreciso que pudiera
quedarle cualquier argumento que pretendiera explicarla
cronológicamente, sino porque en lo personal me atrevería a decir
que se trata de la historia de un "niño" que vive en el campo con
los abuelos maternos. su madre y un primo que ha quedado
huérfano.
Sobre este pequeño mundo se entrecruzan las tías y
los primos que vienen de visita para las navidades; y en medio de

�186/ facultad de filosolia 1letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /1 8)

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todos ellos la animación de plantas, animale.s humanizados Y la
llegada de unas brujas que participan en la historia.
Por principio éste seria el reparto de Celestino ... La
complejidad arranca en el momento en que dichos actores
adquieren cualidades diversas según los caprichos del narrador.
Como pueden estar del lado de la vida, pueden estar en el m~ndo
de los muertos, e intercambiarse de un lado par~. otro, en una sene
de superposiciones de algo que podría ll~marse variaciones sobre
un mismo tema" o reelaboraciones tematIcas.
Esta forma de construir la historia le facilita la creación.de
atmósferas altamente poéticas, aunque no si~ cierta sensacIon
de obsesividad y de locura. De ahí que el nIno narrador pu.eda
verse como anciano y que el tiempo y el espacio fluyan al capricho
de éste.
Podría decir que la historia en sí es multiplicada u.n buen
número de veces, razón por la que al tomar en cu.enta la dedI.catona
y más de una veintena de epígrafes, una especI~ de tematIzacIon
del Llanto por la muerte de Ernesto Sánchez Me11as (por lo.menos
en cuanto a su atmósfera), vamos reconociendo en su delicado Y
c·omplejo diseño, un cuento de duendes y algunas canciones
infantiles.
Pero no se trata de una construcción llevada unidireccionalmente, los discursos se entrecruzan en una especie de lab~nnto
de donde entran y salen textos como en todo ser humano. AsI que
en los epígrafes podemos encontrar a autores conocidos, otros
menos conocidos , y hasta citas de los persona1es de la novela
misma .

b) Un niño que narra y su primito que escribe poesía.
El mundo de la novela está configurado por la conciencia de un
"niño" que juega con su "alter ego" que es Celestino. En realidad
podría decirse que se trata de un mismo persona1e pero asumido
desde distintas perspectivas y construido ba10 motIvacIones
emocionales y psicológicas complementarias.
Aunque el narrador sufre los castigos de la madre, los
regaños de la abue la, las amenazas del abuelo (el mundo

innombrado), Celestino es quien recibe la reprobación de la familia
y de todos los vecinos (pese a ser el único con nombre). La
"iluminación" del personaje es algo que nadie alcanza a comprender,
porque se trata de la confrontación consigo mismo, con esa
oscuridad en que coloca el narrador a todo lo que lo rodea.
"¡Salvajes! , cuando no entienden algo dicen en seguida que es
una cosa fea y sucia. ¡Bestiasl ¡Bestias! ... " (p. 172).
Francisco de Goya y Ambrose Bierce serían dos personajes más claramente cercanos a esta novela de Reinaldo Arenas
que las fuentes con quienes la relaciona Cabrera Infante.
O como señala este epígrafe inserto en la novela:
¿Quién puede afirmar que la luz y la sombra no hablan?
Solamente aquellos que no comprenden el lenguaje del dia y de la noche.
Moussa-ag-Amastan" (p. 79).

c) Más allá de la conciencia: un mundo infeliz.
"Yo entiendo las causas y las razones [dice Tomás Fernández
Robaina], pero independientemente de las causas y las razones
hay algo más poderoso que es la imagen, la visión de la Revolución
Cubana enfrentándose a Reinaldo. Porque Reinaldo Arenas fue ,
digamos, el crítico más fuerte de la Revolución Cubana en muchos
aspectos, pero sobre todo en el problema [tratamiento) a los gays.
Entonces pienso que la Revolución Cubana debe cambiar esa
actitud, y aunque él haya sido el más crítico, por los errores de
esa época, la Revolución debe ir cambiando y sin dejar de ubicarlo
desde el punto de vista político, valorarlo como el gran escritor
que es".
"Maruja Iglesias es la que dice que fue un poco un problema de tratamiento. Yo digo que no, que es un prob lema
conceptual, que él ya tenía un criterio de lo que era la libertad , de
lo que era la Revolución, de lo que era el comunismo, de lo que era
su literatura".
Estas declaraciones aparecieron en una entrevista que
realizó Eliades Acosta Matos en la ciudad de La Habana el año
pasado (La Jiribilla. IE-800X600, p. 16 y 20), en donde Fernández
Robaina asume la historia de Reinaldo Arenas como uno de los

:

�188/ facultad de filosolia rletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /IBY

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accidentes que ha tenido que pagar ta Revolución Cubana, y de
los cuales todavía ésta tiene mucho que aprender.
Recordemos el siguiente pasaje de la novela -"Ahora es
mejor que dejes tranquila tu imaginación, pues en cuanto dejes de
soñar y duermas más, ellos no te habrán de molestar. No pienses,
o piensa menos: Celestino es el único que queda aún vivo y nosotros
tenemos que protegerlo. Tú eres el elegido: Sálvalo. Pero mejor
será que nos vayamos antes que el condenado sol nos derrita.
¡Qué lástima que para nosotros sea tan corta la noche 1 Ya sabes:
piensa menos, sueña más, y duerme, y duerme, y duerme, y
duerme, y duerme, y duer ... " (p. 45).
Por otro lado, en el número de marzo de 2001, Elíseo
Alberto, en El País Semanal escribe sobre la película Antes que
anochezca y su protagonista: "No se extrañe nadie si en la
transmisión televisiva de los Osear, de pronto se ve pasar una
sombra saltarina, un fantasma sin camisa que hace muecas a los
presentes, muestra el trasero ante las cámaras y pretende despeinar
a Javier Bardem. Por nada de este mundo, o del otro, Reinaldo se
perderá esa fiesta. Irá al frente de una comparsa de espectros
juguetones. Gane o no gane Javier, yo aplaudiré a Reinaldo
desde mi cuarto, sin pedirle perdón ni perdonarlo. Sé que es tarde
ya para decirle que lo admiro, a pesar de los pesares, porque
aseguran de buena tinta que a los muertos como él les importa un
rábano el odio o·el cariño: el verdadero infierno, para ellos, fue la
vida" (p. 54).

No quiero decir que estos fueron los primeros ni los únicos
protagonistas, sino sólo recordar que en ese momento y dada su
resonancia internacional, fue cuando se habló que la crítica sería
un ingrediente más de la Revolución. No voy a hacer toda la historia
del asunto porque me alejaría de Arenas, sólo lo recuerdo para
reconocer que aunque fueron cosas distintas, ubicadas en momentos distintos, esto último y la nominación de la película Antes que
anochezca, generaron una revitalización en el interés por la vida y
la obra de Reinaldo Arenas.
. ¿Será posible que la figura de Arenas retorne a su lugar
de origen? Solo en la medida en que la tolerancia ilumine nuevos
espacios, y la Revolución retome el humanismo que la justificó en
su origen. Por ahora, las voces llegan de todas partes, sin satanizar,
y sobre todo con mucha más esperanza.

Monterrey, N.L., a 27 de marzo de 2002.

BIBLIOGRAFÍA:

Acosta Matos, Eliades. 2001. ··Las arenas movedizas", en La Jiribilla, La Habana.

Llama la atención cómo estas opiniones que desatan mi
envidia, surgen de dos escritores que conocieron a Arenas; además
que uno siga viviendo en Cuba y el otro se exprese desde el exilio,
el hecho es que los dos coinciden en la importancia de la obra de
éste, así como en la enorme carga afectiva con que hablan del
autor. Yo no lo conocí, pero tengo enfrente un ejemplar de esa
única novela que le fue publ1cada en la ciudad de La Habana ...

d) Escritura y analfabetismo funcional.
La aparición del cuento El lobo, el bosque y el hombre nuevo de
Senel Paz, así como la película de Tomás Gutiérrez Alea Fresa Y
chocolate, han puesto a discusión en términos políticos y sociales
la importancia de la cultura en el marco de la Revolución Cubana.

Arenas, Reinaldo.1967. Celestino antes del alba, La Habana, Ediciones Unión.
- - - - - - . Celestino antes del alba. 2000. Barcelona: Tusquets
Editores.
- - - - - -. Antes que anochezca.2001. Mexico: Tusquets Editores.

Cabrera Infante, Guillermo. 1998. Vidas para leerlas, España, Alfaguara.
Correa Mujica, Miguel.1999. "Aproximación crítica a Termina el desfile de Reinaldo
Arenas", Espéculo Revista de estudios literarios, No. 12. Universidad
Complulense de Madrid.

Elíseo. Alberto.18 de marzo de 2001. ··Et amanecer de Reinaldo Arenas", en El
País Semanal, No. 1, 277.
Huertas, Begoña. 1993. Ensayo de un cambio: La narrativa cubana de los BO,
La Habana, Casa de las Américas.
loynaz, Dulce María. 1951. Jardín: Novela lírica. Madrid; Aguilar.

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�190 / facullad de filosolia yletras
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Universidad Autónoma de "uevo león /191

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Sobre El testimonio y las
renovaciones, o los renovados
testimonios sobre literatura*

Gerardo Francisco Bobadilla

D

ICE JOSE JOAOUIN BLANCO en la "Introducción" a su Crónica
literaria. Un siglo de escritores mexicanos (Cal y Arena,
México, 1996), que el trabajo crítico en el ámbito literario
y cultural es una manera de hacer arte, pues importa no sólo lo
preciso o lo certero de las afirmaciones hechas, sino la capacidad
para decirlas de una manera coherente, clara y objetiva En este
sentido, añade, el texto crítico está más allá de las posturas
ideológicas del momento, reveiando en todo caso y sólo de manera
tangencial las imágenes y representaciones sobre el mundo válidas
en un momento histórico-cultural dado.

Los p,casos de celllz as
Grabado/mica 1980

Si además de esas particularidades, el texto critico, como
descripción y explicación de un fenómeno, presenta al lector las
características distintivas del hecho estudiado y le propone una
alternativa de interpretación, entonces la actividad crítica literaria
y cultural no es sólo una manera de "hacer arte" por ser un mero
acto de escritura coherente, claro y objetivo -como dice José
Joaquín Blanco-, sino que se revela al final de cuentas como la
búsqueda y/o creacIon intencional de una imagen del mundo que
• Leido el 26 de abril de 2002, en el Aula Magna del lnst,tuto Tecnológico Superior
de Cajeme.

�191 / facultad de filosolia yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /193

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permita la comprensión objetiva y desprejuiciada de una realidad
aparente, pero que en el fondo tiene una razón de ser natural,
universal y trascendente.
... Y esto lo traigo a colación, porque, me parece, es
precisamente lo que sucede en El testimonio y las renovaciones,
del Dr. Alfonso Rangel Guerra.

El testimonio y las renovaciones es un texto que la
Universidad Autónoma de Nuevo León le publicó · el pasado año
2001 al Dr. Alfonso Rangel Guerra, como un genuino reconocimiento
a su labor docente e investigativa, a su "afán desmedido por lo
exacto, lo preciso, [que imprime] a su prosa y a su lenguaje claro
rigor científico". Y es que el Maestro Rangel (permítanme, permítame
que le quite el título de Doctor y lo llame así: es en señal de
respeto) es un profesor-investigador de la literatura en lengua
española -de la mexicana, especialmente- y de la educación
superior en México, especialista admirador de la obra de Alfonso
Reyes; no estoy hablando en el aire ni acumulando reconocimientos
gratuitos: el Maestro es autor de seis libros -Imagen de la novela
(1964), Historia de la literatura española (1965), Agustín Yánez y
su obra (1969), Nueve universidades mexicanas (1972) y Sistemas
de educación superior en México (1978) y el que ahora se presenta,
El testimonio y las renovaciones (2001 )-, además de ser editor y
prologuista de numerosos textos básicos para el conocimiento de
nuestra tradición literaria, como Crónicas y articulas sobre teatro
de Manuel Gutiérrez Nájera (1974), Las ideas literarias de Alfonso
Reyes (1989), Páginas sobre Alfonso Reyes (1955 y 1957).
Podría continuar en este tenor y agotar sólo así el tiempo
destinado a mi participación ... Sin embargo, prefiero encaminar
mis comentarios en torno a lo que nos tiene aquí reunidos, El
testimonio y las renovaciones.

El testimonio y las renovaciones es un texto que compila
quince ensayos, editados inicialmente en distintas publicaciones
periódicas de tiempos diferentes. Siete de ellos están referidos a
problemas teóricos de la literatura -sobre historia de la literatura,
literatura y sociedad, la novela, la metáfora, etcétera- y los restantes
ocho, a plantear interpretaciones y lecturas especificas sobre otros

tanto_s poetas y narradores de la lengua española, como César
VaUe10, Bias de Otero, Lope de Vega, Jorge Luis Borges, Ricardo
Gu1raldes, Raul Rangel Frias, Pedro Garfias y Alfonso Reyes.
A todos ellos subyace y unifica una lógica y un rigor expositivo
que hace clara y trascendente la idea, al mismo tiempo que un
trabaio sobrro _Y consciente con la palabra exacta y justa, que
muchos ecos tiene, estoy seguro, de la escuela de la estilística
española.
El titulo de la obra, El testimonio y las renovaciones
tomado del capitulo homónimo que da inicio al texto, es mu;
1lust_rat1vo y sugerente. Y es que a partir de ese título, cobran
particular sentido y unidad las diferentes temáticas abordadas, al
revelarse como los tópicos fundamentales que, al parecer,
obsesionan al Maestro Rangel como estudioso y pensador de la
literatura y de la cultura: éstos son, aparte de sus reconocidos
conocimientos y pasión por la obra de Alfonso Reyes, los que
giran en torno a la poética (a la creación literaria), a la historia de la
literatura, a las relaciones literatura/sociedad y a la teoría de la
novel_ª; _Muchas, si no es que todas las consideraciones y
aprec1ac1ones__del Maestro Rangel sobre la literatura, tienen por
base la reflex1on sobre estos temas, definiendo, de esta manera
sus lineas de investigación y de pensamiento preponderantes:
que se encuentran en movimiento constante, pues -esa es otra
d_e las cualidades de su obra- siempre están en un proceso por
siempre inacabado de actualización y vigencia.
Aunque quisiera plantear todos y cada uno de esos tópicos
que men~1onaba antes, presiento que debo abreviar para que
podamos dialogar con el Maestro Rangel. Por eso, asumiendo los
riesgos simplificadores -y descontextualizadores- de la brevedad
señalaré primero la visión de la literatura manejada en el texto, 1~
que se considera:
como un hacer humano en el que se puede alcanzar, mediante un
lengua1e que no es científico, ni puramente conceptual, respuestas a
problemas fundamentales que atañen a la existencia misma, que
qu1za no llegan a plantearse conscientemente, y de los cuales no se
trene a .veces una Idea exacta y clara de su naturaleza, pero que son
parte viva de la vida del hombre (p. 68).
La literatura vista, pues, como un testimonio trascendente, que
le permite al hombre articular de manera concreta un modelo 0
imagen del mundo que se configura materialmente como producto

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�194 / facultad de filosolia, letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /195

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de las vivencias del individuo, y que, a la vez, lo faculta para
proyectar ese modelo o imagen más allá de los valores, interpretaciones y esquemas de su tiempo. Esta es la visión de la literatura
subyacente a El testimonio y las renovaciones ... Y es que los
hombres testimonian sólo aquello que consideran importante para
su experiencia cotidiana, para la de los Otros que comparten con
él los alcances y los limites del entorno que les tocó vivir, y para la
del devenir histórico-cultural que le sucede; dicho en otras palabras,
la literatura se revela con una intención memorística que alude a
su capacidad para re-presentar aspectos dados de la realidad,
determinados por una perspectiva y capacidad problematizadora
individual, misma re-presentación que busca encauzar o proponer
los parámetros de orden y sentido del mundo ...
¿O no son testimonios trascendentes las dolorosas y
desgarradoras críticas a la deshumanización de la época moderna
al leer "Bola de Sebo", de Guy de Maupassant, o "Adiós, Cordera",
de Leopoldo Alas Clarín? ¿O no son rabiosos testimonios trascendentes las exposiciones de la represión moral, social y cultural
-tan arcaica y tan contemporánea- de La casa de Bernarda Alba,
de Federico García Larca, A/ filo del agua, de Agustín Yánez, o
Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós? ¿O no son testimonios
trascendentes? ¿Quién no se ha reído, reconociéndose vergonzosamente, al leer El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha,
de Miguel de Cervantes, El Periquillo Sarniento, de José Joaquín
Fernández de Lizardi , Las jamonas, Ensalada de pollos o Baile y
Cochino, de José Tomás de Cuéllar, los "Artículos de costumbres",
de Mariano José de Larra, o Tormento y La de Bringas, de Benito
Pérez Galdós? ¿O no son testimonios trascendentes las afirmaciones vitales, como hombre y como ser pensante, planteadas en
"A Gloria", de Salvador Díaz Mirón, o los miedos e incertidumbres,
compartidos por todo ser humano, de los poemas de José
Gorostiza, Bernardo Ortiz de Montellano o Xavier Villaurrutia, o el
amor a Dios de los Argensola, de Santa Teresa o de Miguel de
Guevara? ...Y otra larga lista de testimonios trascendentes, que
sólo mostrarían, ejemplificarían lo planteado en El testimonio y
las renovaciones.
Esta misma concepción conduce a plantear la necesidad
de realizar estudios de historia de la literatura, pues ésta disciplina
debe estudiar las "obras de creación literaria que se realizan como
obras únicas, dentro de la circunstancia cultural y social que las

envuelve" (p. 43) , reconociendo siempre que todas sus conclusiones
tendrán que ser en definitiva la historia del pensamiento del hombre
y sus ideas, de todo aquello que, por sobre todas las otras
condiciones propias de los seres animados, hace del ser humano
un ser histórico (p. 28) ... Hablar sobre las connotaciones de un
humanismo romántico-moderno, creo que salen sobrando.
Muchos otros puntos habría que señalar: se advierte y
podría comentarse en El testimonio y las renovaciones los ecos
de la filosofía alemana vía Wilhelm Dilthey, tan importantes para
la tradición hispánica de pensamiento; o los ecos de la vieja escuela
de la estilística española -mencionados antes- y su rigor y pureza
en el manejo del lenguaje; o los ecos del clasicismo de la prosa.
Sin embargo, presiento que abusaría de su paciencia, razón
por la cual prefiero concluir mi participación diciendo que, con El
testimonio y las renovaciones, el lector tendrá la oportunidad de
enfrentarse ante un hecho crítico pleno y consumado por sugerente,
resultado no sólo del conocimiento y la disciplina de su autor -que
eso por sabido se calla y se le reconoce al Maestro Rangel-, sino
de la vivencia apasionada en y por la literatura.

�196 /facuitad de filosofía f letras

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5

Colaboradores

�Universidad Aulónoma de lluevo león /199

a
$!
Alfonso Rangel Guerra. Nació en Monterrey el 16 de noviembre de 1928. Ha
sido maestro en diferentes instituciones de educación supenor y func1onano
público y miembro del Servicio Extenor. Fue director de la Preparatoria No. 1, de
ta Facultad de Filosofía y Letras y del Centro de Estudios sobre la Unrversidad
(CESU) . Actualmente dirige "Armas y Letras" y el CREFAL en Pátzcuaro,
M1choacán .
Alfonso Reyes Aurrecoechea, 1916-1991. Nació en San Luis Potosí y llegó a
Monterrey a los cinco años de edad. Estudió en el Instituto Laurens la primaria
y la secundaria. Se graduó de maestro en la Escuela Normal y se dedicó a la
enseñanza en vanos planteles de la locahdad Retratista dishngu,do Escrbió en
El Porvemr, Armas y Letras y Vida Universitaria.
Arturo Cantú Sánchez. Monterrey, N. L., 1936. Escritor, poeta y ensayista,
ha escrito en Kátharsis, Armas y Letras, Revista de la UNAM y en Salamandra
y además en los penódicos El Día, Unomásuno y El universal. Entre sus
obras publicadas están El problema del bachillerato, un proyecto de reforma ,
publicado por la UANL (1964) y En la red de cristal, edición y estudio de Muerte
sin fin de José Gorostiza, en la colección Mascarón No. 1, de la UAM (1999).
Carlos Arredondo. Nació en Monterrey Nuevo león en 1950. Es maestro de
tiempo completo de la Facultad de FIiosofía y Letras de la UANL y coordinador
de talleres literarios desde hace unos 15 años. Ha sido d1rector de la revista
Estaciones (ICENL). Palabras para llevar (UDEM) y suplementos culturales
como El Volantin y La Ventana. Sus ensayos, entrevistas, cuentos, poemas y
articulas se han dado a conocer a través de d1Versas publicaciones locales,
nacionales e internac,onales.
César Rangel Guzm án. Licenciado en Economía por la Facultad de
Filosofía y Letras, UANL. Estudió en el l.l.f&gt;E.S., (Instituto Latinoamericano
de Plan1f1cación Económica y Social) en Santiago de Chile y estudios de
posgrado en la Universidad de Northeast de Bastan, y en la Universidad
de Berckely. Maestro en la Facultad de Economía, de 1965 a la fecha y de la
Facultad de Contaduría Pública donde fue Coordinador General de Escuela
de Estudios de Posgrado. Es D1rector-fundador del Departamento de
Planeación Universitaria de la UANL . Ha ocupado otros puestos en
diferentes empresas privadas y es consultor sobre mercadotecnia y recursos
humanos.
Francisco Bucio Palomino. Originario de Michoacán, realizó todos sus estudios
universitarios de filosofia en la Universidad de Lovaina (Bélgica). En 1961 defendió
su tes is (De l'Ontologie phénoménologique la psychanalyse ex1stenhelle,
chez J.•P. Sartre) , y obtuvo con la mención ugran distinción• el titulo de doctor en
filosofía. Ve,nte años más tarde, hizo una maestría en sociología en la Universidad
de Montreal (Ouébec) y desde hace cinco años regresó a México. Fue maestro
y Secretario de la Facultad , sucediendo al Dr. Agustín Basave al frente de la
Dirección de la escuela.

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�100/ facultad de filosolia ¡lelras
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Francisco Javier Martínez. San Luis Potosí, 1949. Médico de profesión con el
grado de Doctor en Medicina, adscrito como maestro en el posgrado de la

Facultad de Medicina, así como en la Maestría de Metodologia de la Ciencia en
la División de Estudios de Posgrado en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Gerardo Francisco Bobadilla Encinas. Hermosillo, Sonora. Doctor en Literatura
Hispánica por El Colegio de México. Maestro de tiempo completo y Jefe del
Departamento de Letras de la Universidad de Sonora.
Héctor Franco Sáenz. Los Ramones, N. L. Maestro de Educación Básica,
licenciado en Sociología por la UANL donde además estudió la Maestria en

Enseñanza Superior. Es catedrático de diferentes instituciones de educación
superior. Miembro del Consejo Editorial de la Revista Educación 2001 y director
de CATHEDRA, en su nueva época.
Lídice Ramos Ruiz. Nació en Monterrey, N. L., maestra normalista y licenciada
en Economía por la UANL, con estudios de maestría en Desarrollo
Latinoamericano en la UNAM y en Educación Superior en la Universidad
Regiomontana. Autodidacta en la perspectiva de género, tema sobre el que ha
publicado ensayos en revistas universitarias y ha coordinado las publicaciones
que el Centro Universitario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y
Letras. cargo que desempeña desde 1999.

J

ESTUDIOS

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ALISCIENSE

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LOS AFROJALICIENSES
INTRODUCOÓN

Andrés Fábregas Puig
□
CEuNA GUADALUPE BECERRA

Pobla.úin efrican11 m una s,nierJad rrmchrra
□

MAR.Jo ALBERTO NA.JERA
los afrojaliscimHs
□

ÁLVARO ÜCHOA SERRANO

Zidane Zeraoui. Nació en Sidi-Bel-Abbés, Argelia; es argelino con nacionalidad
mexicana y posee una licenciatura en comunicación por la Universidad de
Argel, Argelia (1973), maestría (1986) y doctorado (1995) en ciencia política de
la UNAM. Como estudiante de esta universidad recibió la Medalla "Gabino
Barreda" por obtener el promedio más alto de su generación en sus estudios de

Un acerramimw a afrobarqumso m los k;imos XVII XVIII
□
J
ROMINA MART1NEZ

Algunm notaJ sobre "1 faga de oc"1vos m NUMZ Galiria

maestría. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SIN CONACYT)

de México, nivel l. Cuenta con experiencia profesional como profesor en la
Universidad Iberoamericana (1982-1993), donde además coordinó el

Departamento de Relaciones Internacionales. Es autor de importantes libros
acerca de la problemática de los países árabes, sus migraciones y el Islam, así
como colaborador en diferentes publicaciones del mundo. Actualmente dirige el
Departamento de Relaciones Internacionales del Campus Monterrey del lTESM.

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A L I S C

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Precio por número: $ 40.00
Atrasados$ 60.00
Suscripción anual $160.00 (incluye envío)
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Ma. Esther Padilla tel. 01 (33) 36 33 ~I 96 ext. 124

�,,.._.,,.._-'-.a1

...._,.....,...

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...................

CiENCiA UANL. Revista trimestral, volumen V, número 2

Revista de la Academia Mexicana
de la Educación, Sección Nuevo León

abril-junio 2002.
Precio del ejemplar $20.00.
Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL.
Tels. 83-29-4&lt;XX) y 83-29-4090 Ext. 6622, Fax 83-29-4&lt;XX) Ext. 6623
E-mail: ciencia@ccr.dsi.uanl.mx.
Página en Internet: http://www.uanl.mx/publicaciones/ciencia-uanl/

Toda correspondencia debe dirigirse a: Academia Mexicana de la
Educación, Sección Nuevo León. Prol. Aramberri 2870, Col. Chepa
Vera, Código Postal 64030, Monterrey, N. L., México. Tels. 83-46-49•16
Fax 83-65·70-83.
Correo electrónico: juan_fco@terra.com.mx; a_delgado@terra.com.mx
Home Page de la AME/NL: httpJ/www.uanl.mx/amenl

�CATHfDRA

HUMANIOAOfS YClfNCIAS SOCIAlfS

Revista de la facuitad de filosolía yletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
Se terminó de 1mpnmir en agosto de
2002, en los talleres de Grafo Print
Editores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edic1ón estuvo a cargo
del personal que labora en la Secretaría
de Proyectos Eatoriales.
El tira¡e consta de 700 8jemplares más
sobrantes de reposición.

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                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2002, Año 2, No 4, Enero-Abril</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�HUMAIIOAOIS

Y CIIICIAS

SOCIALIS

�HUMANIDADES

Y CIENCIAS

UANl

San Nicolás de los Sarza, N. l., México

SDCIAlfS

�Universidad Autónoma de Nuevo león /5

4/ facuitad de filosofía yletras

8

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~
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Sumario

Luis J. Galán Wong
Rectot

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicolás Duarte Ortega
Director

Editorial. 7

CATHIDRA

Jaime Torres Bodet:
las marcas de su escritura. 9
Raymundo Ramos

1 1 1 a 1 1 1 .l 1 1 l t t 1 1 1 ti l S 1 1 t 1A 1 1 1

Héctor Franco Sáenz
Director

J. G. Martínez
Editor

Consejo Editorial
Lídice Ramos Ruiz
ludivina Cantú -Qrtiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabrieia Elizondo Regalado
Joel Llanas Mendoza
Agustín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
!linea llian
(consejera internacional)

Diseño
Mauro ~achuca

Corrección de estilo
José Carlos Méndez

Jaime Torres Bodet:
el orador. 19
Ángel Bonifaz Ezeta
El sentido de la poesía
en Octavio Paz. 33
María Eugenia Flores Treviño
Rigor científico
y hermenéutica filosófica. 45
Pedro Cortés Rodríguez
El discurso noticioso
en la prensa. 59
Irene Fonte Zarabozo

Ilustraciones
Armando lópez Pérez
Cathedra agradece el tiempo, la sencillez y la galanura
de Armando López -dibujante, pintor, muralista e ilustrador
de revistas y suplementos culturales-, por facilitarnos
bocetos y pinturas para este número de la revista.

Certificado de Lic•lud de Titulo y Contenido: En trámite.
Reserva: 04-2001-: 01813134900-102

Captura y Formación
Silvia Cruz Contreras
Julián García Pérez
No se devuelven origin2les. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.

Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria.
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax: (01) 8352 42 59 y (01) 8352 42 50
Coneo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

Jaime Torres Bodet. 77
Las donas o el ajuar
de Kahua Rocha. 111
Rosa María Gutiérrez García
Donas, novias
y pretextos. 115
Blanca Uribe de Rocha

�6/ facuitad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /7

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E;

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UI

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e,

~

Programa tutorial de la Facultad
de Ingeniería Mecánica
y Eléctrica. 141
Jesús Moreno López

=
Editorial

Una idea de la teoría
de las representaciones sociales. 155
José Luis Cavazos Zarazúa
Reseñas y documentos

Imagínate lejos
y la complicidad lectora. 167
José Sánchez Carbó
La gozosa levedad
del ser. 171
Rafael Hinojosa

Colaboradores. 177

D

ESPERTAR EL GUSTO por la lectura es la preocupación del
momento. Se remozan y actualizan bibliotecas. Se
organizan mesas redondas, conferencias y talleres
literarios, precisando el móvil que sacuda la modorra estudiantil.
Se teoriza sobre la forma y se termina caminando sobre abrojos.
Todo por haber olvidado el sencillo aunque viejo proverbio hebreo
que reza: "Instruye al niño en su camino..." -despertando su
imaginación y alimentando su espíritu- para que, finalmente, pueda
trasponer la "puerta maravillosa".

Las maravillas que aguardan al lector no son gratuitas.
Se requieren horas, días y años de trabajo forzado -equiparable
sólo al que realizan los mineros- para degustar apenas sorbos
raquíticos de "leche y miel" que esconden las obras de arte. A este
convivio, ciertamente, asistirán legiones a solazarse, pero serán
contados los que salgan con la marca de fuego en su palabra. La
lectura es y seguirá siendo elitista, en el mejor sentido, porque
"el cielo se hace fuerza y sólo los valientes lo arrebatan".
Entrar con humildad al reino del conocimiento y emocionados atrapar la belleza de los cielos, debiera ser la misión de
todos. El conocimiento, la libertad y la belleza son inseparables.
Por este motivo resulta loable la preocupación de los viejos, al
tratar de emancipar a los jóvenes, para que vivan en perenne
zozobra creativa, sin ataduras mesiánicas, luchando por arrebatarle
al cielo sus misterios. Porque, está escrito, sólo los que leen entrarán
al "reino de los cielos".

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 9

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Jaime Torres Bodet:
las marcas de su escritura

Raymundo Ramos·

M

I TEXTO ES casi un epílogo de estas fructíferas jornadas
de homenaje. Ya ha escuchado el auditorio la exposición
de las facetas pulcras del escritor (del poeta y el prosista),
del estadista, del educador, del orador y del impulsor de la cultura,
que todo eso y más fue don Jaime Torres Bodet. Pese a ello, ni el
ángel de la precocidad ni su desaparición voluntaria, en el ejercicio
de su derecho de eludir el sufrimiento y no exponerse a las
deformaciones del alma que causa el dolor, lo libraron de la crítica
mendaz y de cierta forma de olvido. Por ello, el rescate de este
«corazón delir,rnte» de la creación mexicana, es oportuno y eficaz,
justo a cien años de su nacimiento.

No son muchos ni generosos los trabajos que la crítica se
ha tomado para tiacer un balance del hombre más culto de su
generación. Más bien, una temprana inquina lo fue desplazando
del centro de las preocupaciones académicas. Algún joven crítico,
que se abría paso entonces con el denuedo y el denuesto por
•intervención en la celebración del centenario del natalicio de Jaime Torres Bode!, organizado
por la División de Humanidades de la ENEP Acatlán, UNAM en junio de 2002.

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�1O/ facultad de filosolía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 11

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ingenio, lo tildó de «burócrata de la literatura»; el mote, con ser
injusto, tenía la maldad de quien le sabía algo a su biografía: Jaime
Torres Bodet, que fue secretario particular de José Vasconcelos; a
los diecinueve años, secretario de la Escuela Nacional Preparatoria;
director de Bibliotecas y, a la postre, varias veces secretario de
Estado, primero de Relaciones Exteriores y en dos ocasiones de
Educación Pública; ciertamente recorrió la escala burocrática desde
puestos modestos hasta las más altas responsabilidades del
servicio público. Pero nunca confundió la academia con la política,
ni la política con las letras. Las marcas de su escritura tenían la
propiedad segura del género que abordaba: sabía dictar un oficio
con el mismo decoro con que escribía una novela.

Me importa la secuencia, porque estoy convencido
del beneficio de la tradición que enlaza -ínter folia tructus- los
bienes de la cultura: la del último romanticismo positivista con
la de los fundados de nuestra Universidad -Justo Sierra a la
cabeza-. Ésta, con la del Ateneo de la juventud -Alfonso Reyes al
centro-. Y la del Ateneo con la de Contemporáneos -Torres Bodet
como vértice-. Ellos formaron -con su «grupo de soledades»- a
la nueva literatura mexicana de Barandal, Taller, Tierra Nueva y
más, y todavía tuvieron tiempo de iluminar a los jóvenes
universitarios del Medio Siglo, que hoy rinden su testimonio de
aprendizaje.

Crecido al amparo de la Universidad -según él dijo alguna
vez-, Jaime Torres Bodet se refirió sin acrimonia a esa condición
innegable de su actividad escindida (que él, tan bien, también supo
integrar), y a la que se refirió en la celebración del IV Centenario
de la Facultad de Derecho el día 5 de junio de 1953, con palabras
de humildad memorable. «¿Qué podría yo deciros que no hayan
manifestado voces más sabias y más prudentes? ¿Cómo hablaros
de abogacía -les dijo a los abogados-, yo que a los veinte años
dejé esta escuela, para entrar a la burocracia por la puerta de la
literatura con peligro de tener que salir de la literatura por la puerta
de la burocracia?».

.
No es poca la tristeza que nos invade, sin embargo, a
quienes seguimos el incierto camino de las letras, al ver cómo se
disuelven -siluetas en la niebla- los perfiles de quienes han sido
lo más altos atalayas de su tiempo, y cuyo sombreado pisa los
umbrales de otras épocas, que son las nuestras. Hoy que se
prodigan las tesis escolares sin ninguna prioridad selectiva y sobre
los más aberrantes modernismos de la chatarra tecnológica del
lenguaje, no queda más remedio que volver los ojos hacia el interior
Y preguntarse -con honradez y en verdad- si no somos un tanto
culpables de no defender con eficacia y denuedo los recintos de la
inteligencia y sucumbir a la corriente general del facilismo
~cadémico que exalta la delgadez y la falta de rigor en la
investigación.

Allí andaba yo, asomándome por sobre las cabezas de
los condiscípulos, cuando toda una generación de preparatorianos
recibíamos la radiación cercada de un espíritu, que tenía en la voz
las inflexiones graves de fagot profundo y en el estilo oratorio, la
cadencia simétrica de un clásico, cuya persuasión se magnificaba
en el énfasis de una oralidad, que bajaba a beber -en la escrituralas transparencias de un estilo disciplinado por el oficio. Allí
andaba también la envidia rampante del tartajoso que no pudo
jamás entrar a la política por la puerta de la literatura, con peligro
-hoy casi cumplido- de salir de la literatura por la puerta de
Televisa.

«Quiero y debo ser breve», dijo Reyes al abrir el discurso
de su contestación académica. Yo también quiero y debo ser breve,
por la condición epigonal de mi intervención. Voy a examinar una
sola idea -las marcas de la escritura en Torres Bodet- con muy
pocos ejemplos comparativos. Todo análisis estructural es
peri_metralmente cerrado, reduccionista y analógico. Por ello, podría
de~1r con Vladimir Nabokov en su Curso de Literatura europea:
«M1 c~rso es, entre otras cosas, una especie de investigación
detectivesca en torno al misterio de las estructuras literarias».

«Y pues el Arte es largo y breve el tiempo -puntualizó
Alfonso Reyes al contestar el discurso de ingreso de Jaime Torres
Bodet en la Academia de la Lengua-, la precocidad es prenda y
garantía -¡bufe el eunuco!- de la inevitable y previa absorción
que hace falta antes de lanzarse a la brega de las letras». Lo
primero -decía el viejo maestro de Reyes, ya irrecuperable
en el anonimato de la cita-, «lo primero es haber leído todos los
libros».

Hablar de las marcas de la escritura en un autor es destacar
~n _e_ste caso- las señales del significante que apuntan hacia un
s1gnrf!cado, y no hay que olvidar que Torres Bodet es el gran
estudioso de la teoría narrativa de su tiempo, en obras de tanto
espesor como las de Tolstoi, Stendhal, Dostoievski, Pérez Galdós,
Balzac, Rubén Darío, además de sus revisiones de Shakespeare,
Lop~ de Vega, Goethe, Swift y Casanova, y sus incursiones por la
mus1ca y la pintura.

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Su materia analítica se condensa en el siglo XIX. Tal vez,
las páginas memoriosas de su autobiografía, desglosada en árboles
estemáticos de especialidades, sea la más rica cantera de su
prosa; de ella prescindiremos, sin embargo, para referirnos sólo a
algunos modelos de épocas diversas. Se trata de ant~cedentes
tempranos de ejercicio crítico y puestas en escena para ¡uzgar los
avatares de un oficio. Nuestro passim citacional no está
comprometida, por supuesto, con el orden cronológico sino con el
ordenamiento diacrónico de los problemas que aborda.
Digamos, en principio, que para To~res Bo~et qu~d_a
perfectamente claro que en tiempos de angustia colectiva y cns1s
social el compromiso del escritor -compromiso al que él llama
«deber y honra»-, aún a las puertas mismas de la Academia, no
es hacer «la limpia autopsia de un asunto de crítica literaria», sino
destacar el perfil humanístico del escritor. ¿Cuál fue en realidad el
impacto que causó esta tesis ante un grupo de varones docto~,
pluscuamperfectos y un sí es no reaccionarios? Porque el propio
Reyes advierte, que «La imagen tradicion~I de las A?ademias ~o
difiere mucho de lo que sería una galena de momias en algun
corredor subterráneo del antiguo Egipto». El impacto, en verdad,
fue profundo, porque su discurso fue el discurso de la cultura frente
a la superficialidad de la erudición y la política oportunista:
«El alma que aguarda ese nuevo mundo -&lt;lijo- se erigiría mañana
contra nosotros si no tratásemos todos de fabricarla con lo más
adecuado de nuestra fe. Lo que más ha faltado a los constructores de
nuestra actual civilización es la fe en el hombre, la devoción para sus
ideales y el examen crítico necesario para distinguir con exactitud
entre la esperanza y el espejismo».

A la «técnica de la prisa» hay que oponer «la técnica de la solidez».
Sus torres de palabras, son el grafema excelso del escritor
comprometido. «El escritor no es artista exclusivamente. Hasta
en la poesía más objetiva, no emplea tan sólo rimas, tonos,
acentos, tinas y claroscuros. Emplea palabras. Y, por su valor de
instrumento social, las palabras lo comprometen». Delatan -esto
es un hecho- su «posición moral frente a la existencia».
El prólogo a sus Inventores de realidad es el discurso del
«Escritor en su libertad», esto es, del uso de su libre albedrío
frente al susurro del lenguaje. «Y es que, en el mundo del arte, no
hay libertad exterior sin rigor interno». Ese justo medio entre el
oficio y la ética es, sin duda, la marca prima de su quehacer literario:

»así como la literatura sin coherencia técnica -dice- rara vez se
salva del menosprecio de los mejores, una literatura sin coherencia
ética ysin fe en la dignidad humana desaparece, casi siempre con
los diletantes que se divierten en aplaudirla.
Las marcas de la escritura -ya lo hemos anticipado::.on aquellas en que la pluma del escritor se detiene para reflexionar
sobre su propio compromiso con la escritura: es un regreso
sobre el impulso de la creación, una manera del significado de
recostarse sobre la audacia de su propio significante, que se dicta
a sí mismo. No es necesario, por supuesto, que se expongan
estas pausas de convicción como teorías, se trata, en los grandes
narradores -y Torres Bodet lo es- de esas rendijas de la prosa por
las que se filtran los saberes condensados de la escritura,
de los que está impregnado (como en un aroma propio) el arte de
narrar.
Tal vez no debí titular esta plática las marcas de la escritura
sino, más modestamente, algunas marcas de la escritura en Jaime
Torres Bodet, porque de eso se trata, sólo de algunos momentos
diseminados en la vasta obra del autor. Por ejemplo, cuando Torres
Bodet escribe en Tiempo y memoria en la obra de Proust, que el
tiempo como medio de relación y coherencia, es el principal
personaje de su obra, don Jaime sobreimpone a este acierto de
visión interpretadora, la marca de su comentario y la validación
para cua:quier narrativa y para su propia experiencia: «...Las ideas
no forman parte interna y creadora de la novela. Están en el autor,
pero no deben ser tesis de sus relatos».
La proposición de Torres Bodet es la misma de Julien
Green, quien decía: que de una novela se desprenda una ideología
es válido, pero que de una ideología se desprenda una novela
es atentatorio, so pena de convertir la novela en panfleto. Se
trata, sin duda, de una insubordinación del arte a toda ideología,
pero, al mismo tiempo, del reconocimiento tácito entre arte e
ideología. Este es un hecho. La literatura nace de la sociedad y a
la sociedad va, por más que su estructura se mueva en el campo
de la autonomía creadora. No es el arte por el arte, pero tampoco
el arte por su temática. Es la ontología regional de la obra-objeto
moviéndose en el contexto social , cultural izado e histórico.
El oficio de una estética libre en su creación , pero comprometida con el mensaje expresivo de su tiempo vivido, vicario y
virtual.

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 15

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De estas dualidades -ciertamente funestas- están hechas
las voces de la novela; como «polifonías» dialógicas las concibió
Bajtín; con ellas, había construido sus «puntos de vista» Henry
James, como un emplazamiento de las miradas, amarradas a las
ideas por el nervio óptico, y ello determinó otras for~as de las
autonomías intradiegéticas: las del autor y sus persona¡es, las de
los personajes entre sí, y las «magias parciales» del personajeautor y del autor-personaje, creados expresamente para conducir
el relato y a los seres de papel que lo pueblan.
En su Tolstoi, Torres Bodet nos muestra la autonomía entre
Ana Kerénina y Constantino Levin. El intento heroico del habitante
de Yásnaia Poliana era para rescatar su propio relato de la atmósfera
enrarecida de las alcobas y los salones que sirvieron de marco
al dolor de Ana. «Imagino -en palabras de Torres Bodet- a un
personaje que fuera el propio Tolstoi y que, como él, amara la
majestad de la tierra inmensa, el olor de los campos recién segados,
las charlas de los mujiks, las cacerías, el calor de un establo
limpio, los ojos tiernos de los becerros, la espera ansiosa del alba
entre las ramas de los nogales, y la gratitud que suscita en el
corazón del hombre al atardecer, cuando la hoz de la luna nueva
surge en el cielo, sobre el azul fatigado de todo un día de recibir y
de proyectar el calor del sol. .. »
Nos hemos detenido en esta bella catálisis porque en ella
se profundiza en el corazón de Levin, que es ni más ni menos, que
el corazón de Tolstoi. Este «corazón delirante» tiene, sin embargo,
sus propias sístoles y diástoles, es el corazón de Levin-Tolstoi el
de Tolstoi-Levin; pero su estructura bicorde no impidió la bifurcación
de sus circulaciones. No hay fidelidad superior a la del mismo
personaje creado. Tanto es así -perfibió Torres Bodet- que cuanto
más vida inyectaba Tolstoi a Levin, más influía la voluntad de
Levin en la desesperación de Tolstoi. .. «Hasta el grado de que,
mientras esbozaba los últimos capítulos de la obra, el escritor
comenzó a sentirse alarmado frente a su engendro. Era como
si, un día, la imagen proyectada sobre el espejo hubiese
cobrado cuerpo y volumen, razón y voz y saliéndose del espejo lo
constriñera a terminar lo que había empezado, completando con
actos, con actos concretos y verdaderos, lo que Levin -concluido
el libro- no podía ya realizar sino en la existencia, por obra y
gracia del escritor».
A esta descripción explícita -tomada por Torres Bodet de
su experiencia de lectura- es a la que podríamos denominar ley de

la congruencia. Recuerdo aquí otra «engañifa» genial narrada
en Memorias de un alcohólico, de Jack London, en la que el
autor descubre, al final de la obra, que un personaje bebía a sus
espaldas.
A la siguiente marca la llamaremos el principio de realidad.
Esta vez la extraemos del Balzac de Torres Bodet. Al describir
La obra maestra desconocida del genial novelista, Torres Bodet
delinea a uno de sus personajes en el más allá del propio novelista:
¿quién fue Maese Frenhofer? ¿Tal vez el burgomaestre de una
ciudad holandesa, o el jubilado señor de un bajel de guerra? Balzac
guarda silencio. Torres Bodet especula: «Tal vez ni siquiera
existió. Antepongo a la negación un «tal vez» prudente porque,
cuando Bal1:..c nos presenta a algún personaje, y nos lo pinta de
cuerpo entero, resulta siempre un poco atrevido dudar de su
realidad».
Frenhofer es un extraño discípulo del pintor Mabuse, con
ideas singulares sobre el arte de la pintura, quien le muestra sus
telas a otros dos jóvenes colegas. Porbus y Nicolás Poussin,
además una muchacha atractiva, amante de éste. Tras algunos
escarceos críticos sobre algunos cuadros, Frenhofer decide
mostrarles su obra maestra. Aquí estamos ante la mitad de la
marca.
Nicolás Poussin es, evidentemente, un personaje histórico
insertado en la novela para acentuar la línea de la emoción verista;
las fechas extremas de su presencia física van de 1594 a 1665.
La historia está situada en París en 1612, cuando Poussin
tiene veinte años. Porbus y la muchacha son simples testigos
adyuvantes, pero la incógnita permanece: ¿quién es Frenhofer?
¿Un invento del novelista o una sombra extraída de la realidad de
su época, más o menos velada por el anonimato de una sociedad
confusa, que Balzac rescató para reforzar los verosímiles de una
mentira artísticamente construida?
En verdad, poco importa, lo importante es la marca de
observación teórica que no escapa a la visión de Torres Bodet:

quienes piensen que los personajes de una novela {de una creación)
son siempre verdaderos, están tan equivocados, por lo menos,
como quienes piensen que son ficticios. Se trata de un ars
combinatoria: transformación de la naturaleza en culturaleza, que
es espíritu. Espíritu entendido a la manera de la Poética de Hegel.

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Con el mismo pasaje completamos la marca: Frenhofer
les descubre su obra maestra a los azorados principiantes. Es el
retrato de Catalina Lescault. Descubre la tela. Apenas, en un ángulo,
un pie desnudo de mujer -«delicado testigo, tierno superviviente,
admirable ruina»- lo demás es la nada: capas de pintura
superpuesta, borrones acumulados en su «ansia de dar vida al
fantasma de su elección». «No hay nada sobre esta tela», observa
indiscretamente el joven Poussin. Frenhofer se sienta a llorar. ¿Cómo
es posible que los demás no vean nada sobre una tela a la que ha
consagrado todo su espíritu? Los jóvenes avergonzados se
despiden. Aquella noche, tras incendiar sus cuadros, Maese
Frenhofer se suicidó.
«Esa noche -que Balzac no se atrevió a describirnoses, probablemente, la más oscura de todas las noches de su
Comedia humana», escribe Jaime Torres Bodet. Frenhofer es el
artista que domina las técnicas más difíciles y siente que «la
misión del arte no es copiar a la naturaleza, sino expresarla,,, y
sólo el oficiante sabe que las líneas no existen en la pintura, porque
«no hay líneas en la naturaleza». Sólo el que dibuja bien es artista,
porque es él quien «desprende las cosas del medio en que se
encuentran». Balzac tiene el deseo del vencer a la vida con la vida
misma. «O, si debo decirlo en otra forma -escribe Torres Bodet-,
su deseo de superar a la realidad inmediata con el vigor de la
realidad mediata, la que es el fruto de una asimilación inefable y
que nadie logra sin la acción de la fantasía».
Frenhofer, reinventado por Balzac, ejemplifica; Balzac
teoriza con el ejemplo; Torres Bodet hace del ejemplo y la teoría la
marca de su crítica: escritura sobre escritura que recrea explicando.
Efectivamente, parece no haber más estética que la estética de la
cultura, que es espíritu en acción de poiesis.
Y, finalmente, quisiéramos destacar otra marca temprana
que aparece en las «notas de crítica» de Contemporáneos (1928)
de Jaime Torres Bodet, la que se refiere al deslinde del peso
de la propia escritura entre significante (el grafema del texto) y
significado, la teoría hermenéutica de la recepción, que resulta de
una claridad sorprendente en el joven crítico de veintiséis años
cuando al explicar sus «Reflexiones sobre la novela» apunta:
«Ninguna obra de arte vive del tema que expresa. Afirmar que el
mérito de una novela está en razón directa de la novedad de su
asunto, es suponer que las palabras mérito y éxito se enriquecen

con un significado común. De acuerdo con esta preeminencia del
argumento que es lo episódico sobre el arte, que es lo esencial,
La dama de las camelias sería superior a Rojo y negro y La Atlántida
de Pierre Benoit, en donde hay un verdadero delirio de acción que
haría palidecer las cualidades de Adolfo de Constant, en donde no
sucede nada». No hay en este juicio certeza revocable: la «ficción»,
el argumento, es el género próximo de «lo» literario (lo que es
común a todos y paredaño con la realidad filogenética del texto),
la «forma», su estructura y los accidentes retóricos del texto son
la diferencia específica, esto es, lo que hace a un mensaje ser
literatura y no otra cosa.
La realidad intradiegética de la obra literaria tampoco pasó
desapercibida a Torres Bodet, que si no se anticipa por lo menos
se acompasa a las exposiciones teóricas de Jakobson y Barthes:
una es la realidad extrema del relato que mimetiza al modelo
creativo; otra, distinta, la realidad de la mathesis ficcional que
obedece a la propuesta del autor y a los saberes acumulados para
su desarrolló. Así lo expone Torres Bodet, de paso, priviligiando la
actitud para la recepción: «Se escucha un poema, se sufre un
drama, se piensa un tratado. Una novela, no. O se vive en ella o no
existe para nosotros. Una novela perfecta sería aquella que nos
hiciera morir por asfixia de la realidad, por sustitución de su
atmósfera a la nuestra, en tanto que las novelas mediocres se
conocen en que el ambiente de la realidad se ha colado por las
rendijas. El menor soplo de vida hace fracasar el intento y caemos,
pesadamente, esclavos de la gravedad reconquistada, al suelo de
lo conocido».
Sabemos que este no pasa de ser el muestrario de un
catálogo incompleto. No quisimos, sin embargo, dejar sin comentario
algunos ejemplos significativos que se prodigan en la obra de Torres
Bodet, que deberán ser explorados con mayor rigor metodológico
y que nos proponemos recobrar en otro espacio de mayor formato
para acotar los saberes múltiples de su obra. Esta cala y cata de
su experiencia escrituraría es apenas la viñeta de un propósito.
Recíbanla, a título provisional, los pacientes escuchas, y mi maestro,
don Jaime Torres Bodet, el alto escritor que me sirvió de guía, en
prenda de homenaje, por una de aquellas dedicatorias -con su
letra educada, reflejo de su espíritu- que guardo en el corazón de
mi biblioteca: «Para Raymundo Ramos, con la sincera estimación
Y todos los votos cordiales de su amigo: Jaime Torres Bodet».
Muchas gracias.
Acatlán, 26 de junio de 2002

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18 / facultad de filosofía yletras

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Jaime Torres Bodet:
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Ángel Bonifaz Ezeta*

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-seguramente simplista- pero
directo y muy eficaz para inferir el mérito de la obra de un
orador, elegir unos pocos de sus discursos y lanzarse
resueltamente al análisis de los mismos según y conforme las
reglas de una cierta preceptiva literaria más o menos bien aceptada.
Salvo que los discursos del orador sean poco numerosos o que se
encuentren definitivamente perdidos en la memoria social, el método
a que me refiero plantea el desafío inmediato de decidir cuáles
discursos y no otros -y por la prevalencia de qué razones- serán
seleccionados para ser sometidos a examen crítico. Por cuanto a
mí hace tal sistema me parece insatisfactorio. Ningún sistema en
que lo subjetivo se asimila a lo caprichoso puede ser aceptado
como un buen método de conocimiento y análisis. En efecto,
¿cómo elegir con buen juicio y con atingencia dos o tres obras
representativas, sólo dos, o tres de los discursos de un orador que
ONSTITUYE UN MÉTODO

+"Texto de su intervención durante el homenaje rendido por la División de Humanidades de la
ENEP Acatlán a Jaime Torres Bodet en ocasión del centenario de su natalicio.

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�2~ / facultad de filosolía i letras

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reúne, como Torres Bodet en el volumen de sus discursos, editados
en 1965 por Porrúa, más de 200 -muchos de ellos de mérito
excepcional- pronunciados al paso de un cuarto de siglo de la
más relevante y trascendental vida pública protagonizada tanto en
México como en el escenario internacional?

de la UNESCO, influyó en nuestros aprendizajes vitales y en
nuestra concepción de los compromisos con que han de honrarse
sin excluirse las especialidades profesionales y "la profesión
general de hombre", cuya expresión cabal sólo puede estar en las
letras.

Seleccionar es, siempre, excluir; es sacar de escena, poner
fuera de la luz de los reflectores, es, en suma, sacrificar. En el
caso de Torres Bodet seleccionar dos o tres discursos representativos impondría que demasiado quedase fuera; obligaría a sacrificar
con exceso. ¿Se seleccionan palabras del canciller y se omiten
las del educador, se rescatan permitiendo que las del diplomático
se pierdan? ¿Se conservan las del Secretario de Educación en el
gabinete del presidente Manuel Ávila Camacho o las del Secretario
en el gabinete de Adolfo López Mateos? ¿Nos resignamos a que
calle el Embajador, a que guarde silencio el Director General de la
UNESCO, a que enmudezca el intelectual que brilla, -primus ínter
pares- en la Academia de la Lengua, o en la Academia de Bellas
Artes del Instituto de Francia, o en la Facultad de Derecho de esta
nuestra Universidad, engalanada -en 1953-para celebrar su cuarto
centenario?

Servidumbre y grandeza del abogado es sin duda un
discurso ejemplar, en el cual la profundidad de los juicios relativos
a los valores esenciales de la cultura jurídica nacional a que -por
razones de ética y de justicia social- deberá someterse espontáneamente el profesional de la abogacía, se manifiesta bajo las formas
retóricas más sugestivas y más suasorias. Las ideas del discurso
convencen tanto como la forma del discurso seduce.

Incapaz de llevar a cabo selecciones y sacrificios tan
injustificados y, acaso, arteros, renuncio a usar un método
tan proclive a la insensatez. Me remito a mi experiencia vital, tomo
caminos de mi memoria que han de llevarme a un día 5 de junio
de aquel 1953 de que acabo de hacer mención. Invitado por el
doctor Mario de la Cueva, director en esa época de la Facultad de
Derecho, Jaime Torres Bodet pronunció, con el título de Servidumbre
y grandeza del abogado, un magistral discurso que no pocos de
aquellos que lo escuchamos en su momento reconocemos aún
como el estímulo que para afirmarse necesitaban, en el fuero interno
de cada quien, vocaciones diversas, que coexistían en nosotros
sin acabar de conciliarse: de un lado la vocación por las disciplinas
escolares más apremiantes y que terminarían haciéndonos
abogados y, por otro, vocaciones aún más inquietantes y
persistentes: las que nos vincularon a la literatura, a los oficios
de palabras que aún ahora nos empeñamos en cumplir con
tenacidad.
Su ilustre decano, el doctor Raymundo Ramos, es testigo
de calidad de hasta qué punto la presencia de Torres Bodet,
reintegrado apenas al país tras su renuncia a la dirección general

Atendemos las pocas frases que transcribo, tomadas del
texto ilustre:
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•

•

•

•
•

"En México, el abogado es muchas veces un hombre polivalente.
Por su profesión, debe conocer la Ley. Por los cargos que ocupa,
suele aplicarla. Y a menudo, también, la escribe".
"Sois, Señores, por tanto, para nuestro pueblo, la expresión
más inmediata -y una de las más perceptibles- de la
Universidad".
"Os encontráis así, no sé realmente si no queriéndolo, en una
frontera delicada y mal defendida: la que separa el mundo
apacible de la cultura y el mundo dramático de la acción".
"Pero vosotros, señores, estáis atados por hilos firmes y
numerosos a casi todas nuestras acciones y a la mayor parte
de nuestros proyectos".
"Porque lo más emocionante en vuestro trabajo consiste -y me
disculparéis si me engaño- en que cada caso os presenta la
ocasión problemática de un contacto fecundo de lo ideal con lo
material".
"Y es que sin la dirección unificadora del alma y sin la primacía
de los valores morales, las técnicas, por sí solas, tienden a lo
inhumano".
"El único prestigio envidiable es el que proviene de un servicio
social bien hecho".

Son estas unas pocas frases, aisladas pero incisivas, de un
discurso de la mayor importancia en la vida cultural de nuestro
país, y su lectura o relectura no hará sino confirmarlo. Quien lo
pronunciaba era, además de un pensador y un prosista insigne, un
orador de cualidades tribunicias inmejorables, cultivadas y ejercidas
con mesura y con elegancia. ¿Cómo podían sustraerse a las

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exhortaciones patrióticas de don Jaime o declinar sus convocatorias
quienes le escuchaban, como nosotros, en mitad de un silencio
que sólo el trance oratorio es capaz de convertir en atmósfera
mágica o al menos en atmósfera electrizada? "Sois universitarios
-dijo Torres Bodet- y pensar la Universidad es un compromiso
esencial de vuestra conciencia. Por otra parte, una armonía próspera
entre las variadas disciplinas de la cultura necesita, antes que
nada, un ambiente auténtico de justicia. No hay reforma intelectual
que valga donde no se postula y se emprende una reforma ética
de la vida". "Y para que la grandeza de ese futuro-que ambicionamos
digno de México- esté en proporción con el desafío que la vida
actual extiende a los pueblos por todas partes, no encuentro sino
un camino: el de velar, en nuestra República, por el respeto de la
justicia, por la realidad de la democracia y por la humanidad
de la inteligencia".
Es la ineficacia de la sociedad mexicana para transformar
significativamente sus realidades sociales más insatisfactorias,
lo que da a muchas de las afirmaciones de don Jaime, formuladas
hace 49 años, una actualidad dolorosa y mortificante.
Las celebraciones por el cuarto centenario de la Facultad
de Derecho alcanzaron su mayor nivel con la intervención de Torres
Bodet; pero tuvieron sin duda alguna otros momentos con brillo y
con relevancia. No careció de brillantez el discurso del joven
estudiante a quien correspondió hablar en nombre de los alumnos
del plantel. Por su parte, el doctor de la Cueva dio lectura en su
momento a palabras de bienvenida a Torres Bodet, y posteriormente
a un texto recio y valiente, de universitario y jurista de buena cepa,
cuya lectura, ahora mismo, haría luz sobre inquietudes y conflictos
actuales de la Universidad. Quien representó a los estudiantes
tenía por aquel entonces como el mejor de sus atributos un dominio
plausible de los recursos formales del orador. Era fiel exponente
de un género de oratoria que los manuales de retórica no recogen,
pero que tuvo en México gran significación y del que me gustaría
más adelante poder decir alguna cosa.
Por su parte, el doctor de la Cueva encontraba, en la
ausencia de esos recursos, un obstáculo que le impedía, a juicio
de muchos de sus oyentes, una exposición fácil y un trance
tribunicio atractivo; pero fue, sin duda, un intelectual relevante, un
gran jurista autor de textos eméritos, un suscitador entusiasta de
inquietudes universitarias a quien siempre es justo rendir -como
yo lo hago ahora- homenaje. Pero el maestro de la Cueva apenas

si lograba luchar con la deficiencia de su trance oratorio y superar
sus manierismos; no sabía plantarse en la tribuna, las manos
viajaban a su rostro con persistencia, iban a la frente una y otra
vez; hacía pausas frecuentes como buscando una palabra que se
fugaba, y entonces, dentro de la boca cerrada deslizaba la lengua
sobre los dientes; la voz era apagada y pequeña y su fraseo era el
de un joven estudiante alemán de la Universidad de Berlín,
haciendo en México -y, naturalmente, en español- un curso de
verano.
El joven representante de los estudiantes de derecho a
que me he referido -el hoy diplomático Porfirio Muñoz Ledo- tenía
entonces el buen fraseo, la buena impostación y la actitud, acaso
un poco declamatoria de un orador recién egresado del Centro
Universitario México.
Don Jaime parecía, en cambio, un egresado de la clínica
parisina del doctor Gorges Canuyt, foniatra ilustre que podía con
igual buen éxito diseñar programas de higiene -o de gimnasiapara los oradores, prepararlos no sólo para usar la palabra en público
sino en el arte de la conferencia, prevenir la fatiga vocal o, en su
momento, en un extremo de la modernidad, a usar bien la voz
hablada frente al micrófono.
Vivió don Jaime -no hay que olvidarlo- veinte años al
lado de un empresario teatral, don Alejandro Torres, su padre,
muerto en 1923. Vivió cerca de los profesionales de la voz y la
escena. Se advertía en don Jaime el rigor de una técnica de la voz
hablada. La articulación, la dicción, la pronunciación eran
irreprochables; los movimientos del cuerpo entero, de los brazos y
de las manos, de una mesura tal que constituía en sí misma una
forma de elegancia y comedida cordialidad.
Mantengo, al llegar a este punto, el propósito de exponer
las reflexiones que me suscita el enunciado que me fue propuesto
para esta intervención: Torres Bodet, el orador, evitando hasta
donde es posible, tomar apenas -y al azar- unos pocos discursos
(o parte de ellos) para perderme después en el propósito de
analizarlos. Sin embargo, es perceptible que estoy haciendo de
Servidumbre y grandeza del abogado el hilo conductor de cuanto
llevo dicho, sin descartar que lo siga siendo para lo poco que
pueda decir después. Este discurso, por su riqueza de contenidos,
justificaría el interés que le he dedicado (y naturalmente justificaría

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Universidad Autónoma de Nuevo león /25

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el análisis que he omitido y que pudieran hacer voces más
autorizadas que la mía) pero, según he dicho, fue ese discurso el
que nos permitió iniciar la exploración de ese continente de confines
tan dilatados que es la obra del polígrafo mexicano Jaime Torres
Bodet.
Tenía el autor de Fervor veinte años cuando muere su
padre y cuando, sin relación establecida con esa muerte, abandona
sus estudios de abogacía. Don Jaime explic9 con estos términos
las razones de ese abandono: "¿Cómo hablaros de abogacía, yo
que a los veinte años dejé esta escuela, para entrar en la burocracia
por la puerta de la literatura con peligro de tener que salir de la
literatura por la puerta de la burocracia? ¿Y de qué expresaros mis
opiniones sobre el Derecho Civil, yo que me sentiría cohibido, en
la vida práctica, ante los ardides del más tímido leguleyo?"
Releyendo una vez más, porque a través de casi 50 años
lo he releído ya varias veces, he creído descubrir algo no advertido
anteriormente y que no ha dejado de sorprenderme en Servidumbre
y grandeza del abogado: un momento único de oratoria
forense en que don Jaime defiende, no sé si con argumentos
incontrastables, aprendidos en la universidad sin títulos de la vida
o con ardides de tímido leguleyo que le resultaban, según decía,
temibles, la causa de un joven estudiante que, sin aparentes buenas
razones, truncó los estudios que había iniciado al regresar, en
1917, de la escuela preparatoria.
No deja de despertar genuino interés el hecho de que un
hombre tan riguroso en el cumplimiento de su deberes como
mostró ser Torres Bodet hasta el último de sus días, y tan exigente
en la culminación de sus propósitos, haya defeccionado de la
escuela en que ingresó apenas concluía la enseñanza preparatoria.
¿Acaso no ingresó el joven Torres Bodet a la escuela de Derecho
en uso de su libérrima voluntad? ¿Se habían cumplido ya sus
ambiciones académicas con la obtención del grado de bachiller?
De ser así ¿por qué iniciar entonces estudios profesionales
destinados a quedar truncos? ¿Había ya entonces -al iniciarlos-,
la previsión de que la burocracia, venciendo sus resistencias, le
haría salir por la puerta de la literatura? ¿Resultaba la abogacía
tan poco acorde a su vocación que la defección fuese inevitable
al primer jalón de la burocracia, y esto muy a pesar de que la
literatura dejaba sentir su peso en el mismo platillo de la balanza
en que el compromiso académico reclamaba perseverancia?

Hacia 1956 un procesalista ilustre de la Facultad de
Derecho, de la que inclusive fue director, aprobó -con la más baja,
claro está, de las calificaciones aprobatorias a un joven estudiante
que éscribía versos, que había pronunciado discursos en mítines
callejeros y que, con mucho más audacia que preparación procesal,
había presentado un examen poco exitoso-. Déjeme ayudarlo, dijo
el maestro al alumno achicopalado, voy a aprobarlo solamente
porque usted me recuerda, guardadas todas las proporciones, a
un compañero mío de escuela que sé que usted admira y al que
yo admiro, y que dejó esta escuela agobiado por su temor a
presentar examen de este curso -el segundo de Procesal Civilque imaginaba no poder aprobar. Se refería el maestro José Castillo
Larrañaga a Jaime Torres Bodet. Puedo responder de la autenticidad
de este episodio -que recuerdo con nítida exactitud- porque a la
generosidad y benevolencia de don José Castillo Larrañaga debo
en buena medida la oportunidad de ser abogado.
Don José Castillo Larrañaga no tenía razones para mentir;
fue un juzgador probo, "de los de antes". Nacido en 1899, coincidió
con Torres Bodet en la Facultad. El suyo me parece un testimonio
creíble de que Torres Bodet dejó la escuela por razones distintas a
las que induce a pensar el texto que ya he transcrito de su discurso
en la Facultad de Derecho. ¿Faltó don Jaime a la verdad? ¿Mintió
el humanista? ¿Nos engañó el invitado de honor? Nada como eso,
ni parecido. Hizo lo que todo buen abogado se encuentra obligado
a hacer en provecho de su defensa: ofrecer pruebas circunstanciales, acogerse a cuantas presunciones humanas y legales lo
favorezcan, invocar excluyentes, inducir la opinión favorable del
juzgador (jurado o juez) y, finalmente, ganar la causa.
Asegura don Jaime que a los veinte años dejó la escuela
para, "por la puerta de la literatura", entrar en la burocracia. Y lo
que dice es cierto. Pero decir para qué se hacen las cosas no es
decir por qué se hacen. Se abre la puerta para salir a la farmacia;
pero se va a la farmacia porque se necesita un medicamento. Para
cuando Torres Bodet ingresa a la burocracia como secretario
particular de José Vasconcelos, ha dejado ya la escuela, ha
desistido ya de ser abogado. El día en que decide presentarse
ante su nuevo jefe y éste -José Vasconcelos- se levanta para
recibirle y le tiende "una mano sencilla y confortadora", sabe
que su secretario particular es un joven inteligente en grado
extremo, que habla francés, que escribe versos que ha
publicado ya y que Enrique González Martínez ha prologado;
que es dueño de un trato afable, cuidadoso y pulcro que ocultará,

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con un biombo de moderación y de cortesía, la desmesura y la
intemperancia con que el autor de los Estudios Indostánicos solía
mostrar la oreja de sus proclividades tuxtepecanas. ¿Por qué un
hombre tan hecho, en el precipitado esplendor de sus 33 años, no
había de pensar que el joven veinteañero que llegaba a colaborar
era también, vistas las circunstancias, un estudiante destripado
de la Facultad de Derecho?
Destinado al éxito de la vida con o sin grado universitario,
con o sin licenciaturas, maestrías y doctorados a cuestas, que
nada hubiesen agregado a su formación intelectual rica y recia, el
bachiller Torres Bodet llegó a ser con el tiempo, acaso el más
universal de los mexicanos del siglo veinte.
El último día de noviembre de 1964 la vida pública de
Torres Bodet llegó a su fin. El miércoles 2 de diciembre, antes de
entregar la Secretaría de Educación Pública a su nuevo titular,
don Agustín Yánez, recibió don Jaime los saludos de amigos y
funcionarios. Un viejo amigo -Alfonso Caso- le preguntó en qué
aprovecharía sus posibles ocios futuros y don Jaime le respondió:
"que intentaría encontrar de nuevo a un compañero de juventud
con quien hacía ya mucho tiempo no había podido estar por
completo a solas. ¿Quién era ·ese compañero?: le contesté que
recordaba muy bien su nombre. Se llamaba Jaime Torres Bodet".
Recordemos que la larguísima y rutilante carrera pública de Torres
Bodet se inicia precisamente cuando deja la escuela por razones
que -pese al alegato brillante de don Jaime en 1953- a 80 años ya
de distancia no parecen muy convincentes. Confío en que, en un
futuro próximo, algún psicólogo aficionado a la literatura o algún
escritor familiarizado con la más afinada psicología confirme lo
que intuyo: que Torres Bodet volvió a la escuela que dejó a los
veinte años para -en no más de cinco renglones de canónica
oratoria forense- defender la causa de un compañero de juventud
sobre el que pesaba, como único cargo, el haber defeccionado sin
buena causa de las labores académicas de una escuela que, en
1953 volvía a acogerle con tanto respeto y cordialidad como al
más ilustre de los suyos.

Confieso a ustedes que desconozco en qué textos realizan los
preparatorianos de los años recientes sus aprendizajes elementales
de preceptiva literaria, de retórica y de poética; pero les confieso

que, en 1952, quienes ingresábamos a la Preparatoria Nacional
iniciábamos esos aprendizajes en un texto decimonónico -editado
por vez primera en 1972- que nosotros leíamos en la edición
(entonces la más reciente) hecha por la editorial Botas, en 1945: el
de Narciso Campillo y Correa.
Pocos géneros oratorios eran reconocidos por aquel texto
de preceptiva: la oratoria política -de la que la elocuencia
parlamentaria era una parte-, la oratoria forense y la oratoria
sagrada, eran las columnas que sustentaban el arte oratorio.
De la oratoria política teníamos magníficos ejemplos
vivos: Vicente Lombardo Toledano, Manuel Gómez Morín, Efraín
González Luna y Luis Cabrera.
La oratoria forense -de gran relevancia mientras la
existencia de juicios orales lo permitió- había desaparecido al
reducirse a casi nada tanto la oralidad de los juicios como los
jurados populares. No se tenía experiencia vivencia! de la oratoria
forense. Los nombres de Querido Moheno y José María Lozano,
eran la referencia obligada de una excelencia oratoria ya muy
distante.
La oratoria sagrada era todavía en 1929 cosa de cristeros,
de alzados, de desorejadores de maestros revolucionarios. El clero
católico estaba todavía, en la década de los cincuenta, sujeto,
para las manifestaciones públicas de culto, a reglas rígidas. Se
iniciaba apenas la flexibilización de las mismas en aras de un
pragmatismo, que, de seguir las cosas como van, se estará
considerando, dentro de poco, la adopción legal de una religión de
Estado. Se conocían más los éxitos sociales, de regocijada
frivolidad, del primer arzobispo primado de México, el renombrado
orador don Luis María Martínez, que sus sermones sobre los
noviazgos modernos o sus discursos en homenaje a Juan Sosco.
Eran otros tiempos y se canonizaba a otros Juanes.
No figura, por otra parte, en ningún manual, un género de
oratoria de origen controvertible, vagos límites e inasibles
características: el de los concursos juveniles de oratoria
patrocinados por el diario El Universal, los cuales fueron capaces
de convocar el interés de muchos jóvenes mexicanos que
esforzadamente se preparaban para figurar con honor en esos
concursos que, de algún modo, consiguieron catapultar a niveles
de privilegio en la vida pública a sus protagonistas más exitosos.

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A los preparatorianos de 1953 nos resultaban familiares
los oradores destacados en la primera etapa de los concursos de
oratoria. Admirábamos a muchos de aquellos que fueron los
oradores de la época de Jaime Torres Bodet, sus contemporáneos
en el ejercicio de la palabra puesta al servicio de las mejores causas
de nuestro pueblo. Mencionamos a algunos de ellos: Alejandro
Gómez Arias y Arturo García Formenti; Salvador Azuela y Andrés
Serra Rojas; Manuel Moreno Sánchez y Antonio Carrillo Flores;
Enrique Ramírez y Ramírez, Donato Miranda y Adolfo López
Matees. No son las de estos personajes voces menores de la
República. Son ellos algunos de los grandes oradores de México.
Surgieron casi todos de los concursos de oratoria, acreditaron
valores para un género que los manuales de preceptiva 110 recogen
y cuya naturaleza, dinámica, desarrollo, esplendor e inevitable
decadencia siguen esperando una valoración histórica justa, un
juicio sociológico penetrante y una revaloración que le exima del
vilipendio que hoy los condena.
De aquellos jóvenes oradores muchos se incorporaron
con decisión a la aventura político-electoral de José Vasconcelos,
en cuya campaña presidencial participaron intensamente.
Formaron de manera muy destacada en el primer círculo del
vasconcelismo. Se les conoce también como los 'Jradores del 29.
Uno de ellos, Adolfo López Mateos, invitaría, en noviembre de
1958, a Torres Bode! a ocupar el cargo de Secretario de Educación
Pública. En el volumen de discursos editado por Porrúa y al
cual me he referido ya, se recogen no menos de 77 de los
pronunciados por don Jaime entre 1958 y 1964 en su carácter de
Secretario.
A esos años -y a esos discursos y a las circunstancias
en que los mismos se produjeron- destinó Torres Bodet, varios
años después, la parte esencial de un aleccionador volumen
autobiográfico: La tierra prometida. Ahora bien, La tierra prometida
es sólo uno de los cinco volúmenes que, retirado ya de la vida
pública escribió don Jaime, y los 77 discursos correspondientes a
su segundo desempeño como titular de Educación Pública
no son sino parte de los más de 200 discursos reunidos. Pude
intentar traer a ustedes esta ocasión algunas astillas -naturalmente
unas pocas- tomadas de alguno de los árboles tutelares de esa
selva magnífica de 1000 páginas; pero decidí, finalmente, que es
más sensato invitar, como lo hago con entusiasmo, a internarse
en la selva misma. Tal empresa no defraudará en ningún caso.
El lector de los discursos de don Jaime va a encontrar que al

envanecerse el trance oratorio por la ausencia física del orador,
los textos se entregan más dócilmente, se someten mejor al ritmo
propio del lector permitiéndole una más penetrante y escudriñadora
lectura. Leer los discursos no escuchados de un orador difícilmente
dará al lector más que la presunción de las emociones, entusiasmos
y sentimientos de aprobación solidaria que provocaron en los
oyentes al producirse; pero la lectura dejará intactas -tratándose
de un orador como Torres Bodet- la fuerza de las ideas, la redondez
de una prosa de noble estilo, la fuerza moral de las exhortaciones,
el valor del consejo y la clarividencia de no pocos llamados
admonitorios. En el caso de un orador como Jaime Torres Bodet,
al agotarse el trance oratorio -y el fuego en que ese trance ha
de consumirse- sobrevive una luz perenne: ésa con la que puede
un maestro de la palabra dicha y escrita iluminar, embellecer y
facilitar la vida de otros hombres empeñados en ser mejores en
cualquier sitio y en cualquier nuevo tiempo.
Sólo ·Ia lectura acuciosa de los discursos de don Jaime,
unida a la experiencia vital de haberle oído y visto cuando en
tribuna hacía uso prudentísimo -que nada en demasía ha sido
bueno jamás- de sus recursos físicos y cualidades formales de
orador permiten situarlo en el lugar exacto que le corresponde
entre los oradores de su tiempo. Fue, sin duda, uno de los más
grandes.
Torres Bodet es el último de nuestros polígrafos; por ello
hay siempre involucrados en cada discurso, dispuestos a
comparecer apenas los convoque el lector conspicuo, un humanista
eminentísimo, un prosista magistral lo mismo cuando hace crítica
literaria, que cuando escribe ensayos, que cuando hace
autobiografía; hay también un poeta altísimo -uno de los mayores
de nuestra lengua- y un hombre público con admirable visión de
futuro, un diplomático sagaz, un internacionalista con nombradía
mundial y un hombre de Estado que ejerció, durante muchos años,
volúmenes importantísimos de poder con mesura, generosidad y
sabiduría. Todos los anteriores personajes señeros aparecen en
los discursos del orador Jaime Torres Bodet; pero a veces parecen
ser diluidos, verse esfumados en el trance oratorio. Parecieran en
el momento mágico de ese trance desdibujarse en la sombra. Como
ocurriría si entre un grupo de actores puestos al fondo y otro situado
al frente del escenario se hiciese brillar una luz que, iluminando al
actor aislado sometiera también a los espectadores a un calculado
deslumbramiento. Era Torres Bodet, estamos seguros, un orador
deslumbrante.

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La vida fue en efecto generosa con Torres Bodet (generosa
porque fue justa al no escatimar reconocimiento a s_us virtudes
excepcionales) y le permitió "la oportunidad de manifestar la fe
que tuvo siempre en la palabra empeñada en servir al hombre. La
palabra de una obra o la urgencia de una función". No hubo para
don Jaime palabra ociosa. Dio siempre a la palabra el alcance de
una palabra de honor; por eso toda palabra tuvo autoridad moral en
los labios de Torres Bodet y fue escuchada siempre con respeto y
admiración. Logró Torres Bodet igualar con la vida el pensamiento,
y era don Jaime un pensador insigne: un humanista compro_me~i~o
con los propósitos de una educación para la libertad, para la ¡ust1c1a
social, la solidaridad nacional y la concordia internacional. Lo admite
el propio Torres Bodet: sus discursos son biografía, parte de ella;
es por eso que largas menciones de muchos de_ ellos perm~an _e
infiltran los textos autobiográficos. Años contra el tiempo, La victoria
sin alas, El desierto internacional, La tierra prometida y, finalmente,
Equinoccio, muestran las singladuras de una vida pública intensa
y fecunda y dan continuidad a 25 años en que la política encumbró
al funcionario, en que el funcionario sirvió ejemplarmente las
mejores causas de la nación y de la comunidad internacional, en
que e! humanista defendió sin claudicación posible el derecho del
hombre a forjar su destino en la justicia y la libertad.

ilustres de cuya amistad se enorgullecía: en José Gorostiza y en
Adolfo López Mateos. ¿Pudo dejar de pensar en ellos Torres Bodet
cuando la enfermedad se instaló en su cuerpo? Lo cierto es que
en 1974 la enfermedad imponía a don Jaime una disciplina
verdaderamente penosa: la de fingir que se vive. Se acercaba a la
muerte Torres Bodet. Su muerte había de ser, sin alternativa, lo
sabía don Jaime, un duelo público nacional e internacional. Torres
Bodet necesitaba dar, a aquellos con quienes compartió el honor
de ser, noticia de la naturaleza de sus males, de la magnitud de
sus dolores, de la oportunidad y atingencia de sus decisiones y de
su sometimiento a deberes asaz ingratos. Esta comunicación
había de correr por cuenta del orador, admirable en todo momento,
que fue don Jaime Torres Bodet. Finalmente, transcribiré íntegro
un discurso de Torres Bodet, para que a la luz de la preceptiva
pueda también juzgarse si todas las partes esenciales del discurso
-exordio, proposición, confirmación, epílogo- caben o no en su
patética brevedad. Dice así:

Cuando se acercaba el final de las administraciones en
que fue alto funcionario, hacía Torres Bodet retirar oportunamente
de las dependencias en que la tradición obliga a exhibir al lado de
la imagen presidencial, todas sus fotografías oficiales, para que
estas fueran destruidas juiciosamente antes de la llegada de una
nueva administración. Trataba de evitar don Jaime que llegara su
propia imagen a convertirse en basura, a degradarse en usos
inespecíficos. El hombre anónimo encara frente al espejo cada
mañana un rostro que no verán, acaso, sino unos pocos en el
círculo de sus íntimos. El hombre público, cuando se ve al espejo,
está consciente de que su imagen de ese día será reproducida
miles de veces en periódicos y revistas y de que habrá de entrar a
millones de hogares a través de los medios televisivos. ¿Cómo
podría el hombre público no sentirse comprometido a que su imagen
proyecte, siempre, la dignidad personal de aquel a quién pertenece?
¿Cómo podría el hombre público perspicaz no propiciar para su
imagen respeto ajeno y trato digno?

No volveremos a escuchar al orador Jaime Torres Bodet;
pero los textos de sus discursos deberán estar cerca de quien
pretenda asomarse a la biografía de aquél que fue, acaso, el más
universal de los mexicanos del siglo veinte.

La enfermedad es una experta en la perfidia de aniquilar
la imagen de aquellos a los que ataca. Torres Bodet había visto de
cerca los estragos que la enfermedad logró hacer en dos mexicanos

He llegado a un instante en que no puedo, a fuerza de enfermedades,
seguir fingiendo que vivo. A esperar día a día la muerte, prefiero
convocarla y hacerlo a tiempo. No quiero dar molestias ni inspirar
lástima a nadie. Habré cumplido, hasta la última hora, con mi deber.

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32 / facultad de filosolía yletras

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El sentido de la poesía
en Octavio Paz
La historia del hombre podrá reducirse
a la de las relaciones entre las palabras y el pensamiento.
Octavio Paz

María Eugenia Flores Treviño
INTRODUCCIÓN

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perfila ante los ojos del hombre
contemporáneo como una época de interrogantes; su
inmediatez, la rapidez con que se va alejando son motivos
poderosos para que se cuestione acerca de sus características,
sus causas, sus consecuencias.
A MODERNIDAD SE

Este periodo, que marcaría sus comienzos desde el siglo
XIX, con raíces románticas, aunque no con sus mismas aspiraciones,
se extenderá hasta mediados del siglo XX y se constituirá en su
sello distintivo (Octavio Paz, p. 31 ): la fugacidad, lo evanescente.
A diferencia del romántico, el hombre de la modernidad
buscará afiliarse a las masas, será el despersonalizado, el anónimo,
poseedor de una identidad plural o bien encarnará la figura del
dandy, el solitario, el espectador de sí mismo, el observador, el
indiferente.
Octavio Paz (p. 32 y ss.) enuncia como motor de este
periodo a la crítica: crítica de la historia, de la economía, de la
moral, de la política, de la filosofía, de la religión, de la crítica

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misma. Afirma el autor que de ella nacen los conceptos e ideas
cardinales de la Edad Moderna. El progreso, la evolución, la
revolución, la libertad, la democracia, la ciencia, la técnica. Y es
precisamente esta crítica, reflexión y descubrimiento del otro, la
que lleva al descubrimiento de la otra belleza, de la otra realidad,
de las otras latitudes, de otras vías de acceso a la descripción de
la realidad.
La alteridad es una constante de la modernidad. Paz
señala (op. cit.) que aparece otro tiempo, originado a raíz de la
crítica de la eternidad cristiana. Este otro tiempo rompe con
la línea de la sucesión pasado, presente y futuro. Señala como
escenario para alcanzar la perfección, no la eternidad ya
desvalorizada, sino el aquí y ahora, el presente.
Fusión de tendencias: surrealismo, simbolismo, futurismo;
confluencia de aspiraciones.
El hombre de esta época ve modificada su percepción de la
realidad debido, en gran parte, al desarrollo de la tecnología: la
mecanización de la vida, la reproducción de la realidad desde otros
enfoques. La pérdida del aura a través de la información o de la
publicidad, afecta la concepción de la fantasía; la maleabilidad del
objeto hace que el hombre de este periodo pierda ese acercamiento
reverencial hacia lo que le circunda: se experimenta con nuevas
formas de expresión, con innovadoras formas de develación de la
esencia del objeto.
Walter Benjamín (p. 10 y ss.) aporta un concepto interesante
sobre la memoria: la clasifica en voluntaria e involuntaria, definiendo
a la primera como aquella en la que la conciencia y el objeto están
bajo el dominio del sujeto, predomína una selectividad en los
recuerdos y mediante ello, el hombre moderno cuenta con la
posibilidad de rescatar su pasado desde un punto de vista diferente
al simple recuerdo, pues le sirve para reconsiderar su presente y
preveer su futuro. Ello le brinda la oportunidad de aprovechar esa
confluencia temporal (pasado, presente, futuro) para proponer, para
crear, para efectuar una propuesta alterna.

(p. 1O) Provocaban el recuerdo en épocas determinadas y
permanecían como ocasión y motivo de tal fusión durante toda la
vida. Recuerdo voluntario e involuntario pierden así su exclusividad
recíproca.
Tal rescate sólo es posible lograrlo a través del poeta, del
artista, quien se convierte (Heidegger, pp. 60-62) de esta manera
en nominador de los dioses y de las cosas en lo que son, cuando
el poeta dice la palabra esencial, mediante esa denominación, lo
que es resulta nombrado como lo que es, es decir, resulta fundado.
Para Heidegger (ibidem) la poesía es el fundamento sustentador
de la historia. Para Paz (p. 54) es de la misma manera:
La poesía( ... ) de este fin de siglo, no comienza realmente ni tampoco
vuelve al punto de partida: es un perpetuo comienzo y un continuo
regreso ... ~usca la intersección de los tiempos, el punto de
convergencia ... es el presente que se manifiesta en la presencia
presencia es la reconciliación de los tres tiempos. Poesía de 1~
reconciliación: la imaginación encarnada en un ahora sin fechas.

Enseguida se buscará, a través de la revisión de algunos
as~ectos en ciertos fragmentos de la obra poética de Paz, proponer
cual es el sentido que este autor da a la creación poética
a la poesía.
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EL SENTIDO DE LA POESÍA EN OCTAVIO PAZ
En el pensamiento de Martín Heidegger (p. 80 ¡ ss.) el poeta
es el mediador entre el éter y el abismo, es quien devela el
verdadero sentido de la realidad, la epifanía de lo sagrado a los
seres comunes, y lo hace mediante la palabra; la palabra es el
arma, dice el filósofo, nombra lo esencial, separa la esencia de la
no esencia.
Aquí se revisará de un modo no exhaustivo cómo es
que la palabra del poeta, es decir la poesía, tiene un sentido,
Y se comentará el sentido que proyecta la poesía en la pluma
de Paz.

En cuanto a la memoria involuntaria, es aquello no vivido
El descubrimiento de otras civilizaciones se encuentra
conscientemente, lo que queda en la memoria ligado a la
presente
en la obra de Octavio Paz, así se encuentra la utilización
experiencia y que es considerado por el hombre de la modernidad
de
la
historia
(p. 48) ~~ la poesía (como Elliot y Pound). Por ejemplo,
como condicionante para plantearse su vida futura, es decir, su
el
asunto
de
la Amenca precolombina en Piedra de sol (p. 237 y
recuperación de la experiencia tiene una finalidad, según Benjamín,

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ss.), donde construye su obra en forma circular, puesto que el
poema comienza como termina:
un sauce de cristal, un chopo de agua
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo y llega siempre:
Estableciendo una analogía con el objeto que describe -el calendario
solar-. Rescata así otro elemento de la creación estética en la
modernidad: la analogía.
La analogía en Paz (p. 36-37) es la visión del universo
como un sistema de correspondencias; la visión del lenguaje como
doble del universo, abordada como una tradición neoplatónica que
subyace a la poesía moderna: Rilke y los surrealistas, se inserta
en el mito (ibídem), su esencia es e1 ritmo, tiempo cíclico de
apariciones y desapariciones, se encuentra viva en la obra
de Paz (p. 244):
Miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte...
Cuando aborda este tema, Paz rescata la historia a través del
arte, porque en sus palabras (p. 23) el poema sin dejar de ser
palabra e historia, trasciende la historia ...
Por otra parte, el abordar otra belleza hace que Paz
participe, a través de su creación, de otra constante del pensamiento moderno: de la ruptura de la tradición central de
Occidente.
Según Charles Taylor (pp. 487-488), la recuperación del
pasado detiene la pérdida del tiempo, y añade que la recuperación
modernista de la experiencia incluye una profunda brecha en el
sentido recibido de la identidad y el tiempo y una serie de
reordenamientos de un cariz extraño y desconocido. Tal ocurre con

esta obra de Paz, ya que este autor incluye constantemente la
sensación del transcurso del tiempo (no hay signos de puntuación
definitivos: sólo comas), y existe frecuentemente la yuxtaposición
de imágenes de la historia (p. 238):
voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos...
Dice Taylor (op. cit., p. 488) que las imágenes no se introducen
simplemente como un símil o metáfora para caracterizar un
referente central, un relato, o un objeto, y afirma que a partir de los
simbolistas se ha dado una poesía que hace que algo aparezca
yuxtaponiendo imágenes... yuxtaponiendo palabras. Así pues, la
epifanía -dice este autor- viene desde entre las palabras o las
imágenes, desde los intersticios semánticos que ellas establecen
mientras se transmutan y no desde un referente central.
Se encuentra, coincidiendo con Paz (p. 45), la confluencia,
la sincronía, conjunción de tiempos, de espacios (Jung). Se hallan
conjunciones temporales y espaciales que tienden a disolver y a
yuxtaponer las divisiones del antes y el después, lo anterior y lo
post~r_1or. .. lo interior y lo exterior. Parafraseando a Taylor (p. 486)
se d1ra que en dicha visión ordenada, abarcante, los momentos se
captan juntos, coexisten; y de ahí la imagen que a menudo aparece
como reproche: el tiempo es espacializado. Esta característica le
acoge dentro del Simultaneísmo.
.
Para Octavio Paz (p. 36) , la ironía es la excepción que
interrumpe las correspondencias, la disonancia, lo bizarro. También
es la_ n:ianifestación de la crítica, en el reino de la imaginación y la
sens1b1hdad, la inducción a la crítica, a la elaboración de juicios,
propuesta social (p. 47), como en Retórica:
Cantan los pájaros, cantan
sin saber lo que cantan:
Todo su entendimiento es su garganta.
La forma que se ajusta al movimiento
no es prisión sino piel del pensamiento.
La claridad del cristal transparente
no es claridad para mí suficiente:
el agua clara es el agua corriente.

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En esta poesía se descubre la propuesta de Paz que cons~ste en
que el movimiento representado por la forma es la piel del
pensamiento.
Ésa es una de las premisas de la creación moderna.
Dice Paz (pp. 46-48) que los poemas se mueven, transcurren,
como en Movimiento (p. 87):

... Si tú eres la primer nevada
yo soy el que enciende el brasero del alba
Si tú eres la torre de la noche
Yo soy el clavo ardiendo en tu frente...
Si tú eres la cesta de naranjas
Yo soy el cuchillo de sol
Si tú eres el altar de piedra
Yo soy la mano sacrílega ...
Afirma este autor -cuando habla de Apollinaire- que la nueva
poesía fue el movimiento; el poema (lenguaje en movimiento): fusión
de la. contigüidad y la sucesión, lo espacial y lo temporal, por tanto
historia. Esta constante aparece tanto en el Futurismo como en el
Surrealismo.
En la estética de la modernidad el poeta devela lo que
no se ha percibido entre la realidad y el hombre, es el mediador.
Dice Heidegger (p. 73):

... Pero a nosotros nos toca bajo las tempestades de Dios
¡Oh, poetas! permanecer con la cabeza descubierta,
captar el rayo del Padre, a él mismo, con nuestra propia
mano y entregar al pueblo, velados en la canción, los
celestes dones ...
Se caracteriza, de este modo, al poeta, como quien es el encargado
de transmitir lo sagrado, lo no accesible para el resto de los
humanos; es, en palabras de Taylor (p. 492) la extendida aspirac!ón
de resarcir fa experiencia de las formas amortiguadas, rutinanas,
convencionales de la civilización instrumental. Octavio Paz se
hace eco de esta tarea epifánica de la modernidad cuando asevera
(p. 38) que:

La creación poética se inicia como violencia sobre el lenguaje. El
primer acto de esta operación consiste en el desarraigo de las
palabras. El poeta las arranca de sus conexiones y menesteres
habituales: separados del mundo informe del habla, los vocablos se
vuelven únicos, como si acabasen de nacer. El segundo acto es el
regreso de la palabra: el poema se convierte en objeto de participación.

La labor del poeta moderno es revelada: hacer que la revelación
se produzca, revitalizar la expresión, descubrir lo oculto, producir
la epifanía. Se exploran nuevos medios de reproducción de la
realidad, como señala Paz (p. 45) al hablar de Sergio Einstenstein:
la ausencia de reglas de sintaxis y signos de puntuación le
revelarían a éste la naturaleza de este arte ... yuxtaposición y
simultaneidad: ruptura del carácter lineal del relato, supresión de
nexos y conectivos sintácticos. Taylor asevera que la destrucción
de la sintaxis pertenece al Futurismo en Marinetti.
Se habla además de participación. Esta participación se
refiere a lo que Heidegger (pp. 91-92) señala cuando dice que la
palabra esencial para ser entendida, y hacerse así posesión
común, debe hacerse común. El mismo Paz afirma (p. 25) que el
poema es una posibilidad abierta a todos los hombres, cualquiera
que sea su temperamento, su ánimo o disposición y que no es
sino eso: ánimo o posibilidad, algo que sólo se anima al contacto
de un lector o de un oyente. Esta idea le vincula directamente
con el pensamiento heideggeriano cuando el filósofo cita
(pp. 58-59) lo que Holderlin dice -desde que somos una
conversación y podemos oír unos de otros- para referirse a la
relación dialógica que da la posibilidad al hombre, en contacto
con el arte, de llegar a ser. Octavio Paz lo dice de esta manera
(p. 206):
Palabras, frases, sílabas, astros que giran alrededor de un centro
fijo. Dos cuerpos, muchos seres que se encuentran en una
palabra...

Puesto que sólo somos a través del lenguaje y el lenguaje sólo es
en la conversación, ésta se constituye en fundamento de nuestra
existencia. Con Heidegger (op. cit., p. 62) se afirma que es el
fundamento sustentador de la historia y por tanto, no sólo un
fenómeno de la cultura, ni una mera expresión del alma cultural.
Para decirlo con palabras de Paz (ibídem):

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�40 / facultad de filoso!ía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 41

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Cuando la Historia duerme, habla en sueños:
en la frente del pueblo dormido el poema
es una constelación de sangre.
Cuando la Historia despierta,
la imagen se hace acto,
acontece el poema:
la poesía entra en acción.

En Holderlin, a través de Heidegger se encuentra una propuesta
que define al quehacer poético como el nombrar como sagrada
obligación, necesitado por los celestiales. Así el poetizar
resuelve, brinda el camino que culminará la búsqueda del
hombre en pos de la verdad, ya que (Paz, p. 36) la palabra es
un puente mediante el cual el hombre trata de salvar la distancia
que lo separa de la realidad exterior. .. pero no sólo el vínculo
con su entorno,(op. cit., p. 41), puesto que el poema se nutre
del lenguaje vivo de una comunidad, de sus mitos, sus sueños
y sus pasiones, esto es, de sus tendencias más secretas y
poderosas. Además de su integración, el ser encontrará su
propia epifanía, el conocimiento de su yo, porque (op. cit.,
p. 37) el poema seguirá siendo uno de los pocos recursos del
hombre para ir, más allá de sí mismo, al encuentro de lo que
es profunda y originalmente. Este proceso es descrito porTaylor
(p. 494) cuando señala que el superar la barrera entre la razón
y las profundidades instintivas significaba también deslindar
la división entre el arte y la vida. Para este autor, ello prometía
una nueva existencia restaurada, y no sólo nuevos modos de
expresión artística. De este modo se presenta al arte -dice
Taylor- como el que redime la vida.

En el poema de Paz titulado El pájaro (p. 41) se encuentra una
propuesta acerca de la inocencia de la naturaleza, (Taylor,
p. 494), aquélla no espiritual y de su bondad:
Un silencio de aire, luz y cielo.
En el silencio transparente
el día reposaba:
la transparencia del espacio
era la transparencia del silencio.
La inmóvil luz del cielo sosegaba
el crecimiento de las yerbas.
Los bichos de la tierra, entre las piedras,
bajo una luz idéntica eran piedras ...
o

Octavio Paz enuncia (p. 53) que la poesía es una presencia
plural, que a pesar de los cambios de nombre que ha sufrido a
través de la historia, es una. Añade que no se anula en la
diversidad de sus apariciones, ya que no es una idea, sino
tiempo puro, tiempo singular, único y particular que ahora
mi&amp;mo está pasando y que pasa sin cesar desde el principio.
La llama arte de la convergencia. En otro lugar afirma Paz
(p. 18) que una tela, una escul,tura, una danza, son, a su
manera, poemas. Y agrega que esa manera no es muy distinta
a la del poema hecho de palabras. Declara que la diversidad
de artes no impide su unidad. Más bien la subraya.

□

Coincide nuestro autor con Heidegger (p. 92) cuando asevera que
la divinidad concede al poeta el don de ser el hacedor de la epifanía;
él y sólo el será vocero de lo sagrado:

Se encuentra afinidad entre el pensamiento de Octavio Paz y
el de Charles Taylor (p. 495) donde se señala la coincidencia
para surrealistas y futuristas, en quienes la unidad se entiende
como algo momentáneo, experimentado en un estado de
suprema excitación, de embriaguez, de febril insomnio, de
convulsión.

El don de la canción transmitida por un 'celeste', es alcanzado por los
poetas a los hijos de la tierra; pero los poetas mismos están situados
bajo 'las tempestades del Dios'.

Esa unidad del ser con él mismo y el entorno, conseguida en
estado alterado, Benjamín (p. 12 y ss.) la describe de la siguiente
manera: ... la forma en que la poesía lírica podría fundarse en una

Expresionismo que a su vez se vincula con las ideas de Holderlin
a través de Heidegger (p. 81) donde la naturaleza se perfila como
la creadora de todo, la omnipresente: la animación de que Paz
mismo hablaba. Así como la exploración de la realidad cotidiana:
el Realismo.
o

En Paz (p.13) se caracteriza a la poesía como el motor del
cambio:
la poesía... es conocimiento, salvac!ón, po~er, abandono. &lt;?per~ción
capaz de cambiar al mundo, la ac~v,dad p~et,ca ~~ r~voluc1onana ~r
naturaleza; ejercicio espiritual... metodo de liberac,on mtenor. La poes,a
revela este mundo...

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /43

42 /facultad de filosofía yletras

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experiencia para la cual la recepción de los shocks se ha convert(~º
en regla. Habla este autor (ibídem) del hecho de que la recepc1on
de los shocks es facilitada por un refuerzo en el control de los
estímulos, para lo cual pueden ser llamados, en caso de necesidad,
tanto el sueño como el recuerdo. Ello trae a la memoria fragmentos
de la creación de Paz (p. 67 ):
Deja que te recuerde o te sueñe,
amor, mentira cierta ya vivida
(... )
Atrás de la memoria, en ese limbo
donde recuerdos, músicas, deseos,
sueñan su renacer en esculturas.
(...)
Cierro los ojos: nacen dichas, goces,
bahías de hermosura, eternidades,
vivo fluir de imágenes ...
Luego, con palabras de Paz, se confirma lo enunciado (p. 52):
el sueño, el delirio, la hipnosis y otros estados de relajación
de la conciencia, favorecen el manar de las frases. La corriente
no parece tener fin: una frase nos lleva a otra. Arrastrados
por el río de imágenes, rozamos las orillas del puro existir y
adivinamos un estado de unidad, de final reunión con nuestro
ser y con el ser del mundo... Y de pronto todo desemboca
en una imagen final. Un muro nos cierra el paso. Volvemos al
silencio.
□

Y ¿quién es el poeta para Paz? Es aquél que vive en
contradicción (p. 49):
Epitafio para un poeta

Quiso cantar, cantar
para olvidar
su vida verdadera de mentiras
y recordar
su mentirosa vida de verdades.
El poeta es aquél señalado por el destino, quien tiene que luchar
contra el mundo indiferente (op. cit., p. 89 y ss.):

... Entre mis ruinas me levanto
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes...
El mismo Paz señala (p. 40) que la poesía moderna se ha
convertido en el alimento de los disidentes y desterrados del mundo
burgués.
Luego, ¿cuál es el sentido de la poesía en Octavio Paz?
La propuesta de este trabajo es que la poesía en Paz es
una poesía de convergencia, de renovación, de libertad, de epifanía,
que contiene en su esencia el movimiento de las ideas, la tensión,
la ruptura, que proyecta desde su esencia el discurrir de la razónla inconsciencia de la conciencia, la contigüidad, como el mism~
autor lo afirma.
✓

Convergencia de los tiempos, del pasado -para
rescatarlo-, del presente -para explorarlo, develarlo-, del
futuro para profetizar lo que ha de venir. Utilización
de los saberes heredados, pero emancipación de sus
cánones, acumulación de las aspiraciones del hombre
de distintos tiempos.
✓ Convergencia de los hombres de distintas regiones, con
diferentes voces, con pluralidad de deseos, la unidad de
la pluralidad.
✓ Convergencia de las tendencias del arte: Impresionismo,
Expresionismo, Realismo; de las vanguardias: Futurismo,
Simultaneísmo, Surrealismo, utilización de la herencia de
los movimientos anteriores, aunque sea sólo para su
negación.
✓ Convergencia de las formas de expresión que conviven
simultáneamente: lo claro, lo oscuro, lo culto, lo vulgar...
✓ Convergencia de las formas del pensamiento artístico: la
exploración del yo, la búsqueda de la esencia de las
cosas, la epifanía de la realidad.
✓ Convergencia de las transgresiones: la ironía y la analogía.
Y todo ello presente, en conjunción en el quehacer poético,
en la poesía. La creación tiene para Paz el sentido de develar
el mundo del hombre a través del arte, sus ideas, sus deseos,

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /45

44 / facultad de filosolia r letras

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os ahí manifestados Pero este
anhelos, búsquedas, fracasos Y ºW
d' de ·las formas
descubrimiento debe ser conseguido no_ por me ,o, d sendas
tradicionales, rutinarias y gastad_as, smo a traves e
innovadoras de la creación.
1

y al encontrarlas, encontrará a los o~ros hombres,__se
ncontrará a él mismo, logrará su unidad, entrara en con~ersac1on,
~abitará poéticamente en la tierra como Ho_lderin proponia (p. 6;;~
aunque ello conlleve una avidez que solo en la sed se sa
(p. 91 ).
Sin embargo, ¿quién mejor que el mismo Octavio Paz para
responder a la cuestión?:

Rigor científico
yhermenéutica filosófica·
No habrá ciencia social, a mí modo de ver, más que en la reconciliación
en una práctica simultánea a nuestros diferentes oficios.
Alzarles uno contra otro es cosa fácil pero ya demasiado oída.
Lo que necesitamos es una nueva música.

Fernand Braudel, La historia y las ciencias sociales

Gracias a la poesía, el lenguaje reconquista su estado original.
En primer término sus valores plásticos ~dso~o;~:~¿¡fv~~~a;,:~~i~
desdeñados por el pensamiento, ensegw a
, . f
/os significativos. Purificar el lenguaje, tarea del poeta, s1gm ,ca
devolverle su naturaleza original. (p. 47).

Pedro Cortés Rodríguez
BIBLIOGRAFÍA

Benjamín, Walter, 1999. Ensayos escogidos. México, Ediciones Coyoacán.
Heidegger, Martín, 1983. Interpretaciones sobre la poesía de Holder/in. Barcelona,
Ariel.
. 1990• La otra voz· Poesía y modernidad. Barcelona, Seix Barral.
Paz, Octav10,

- - - 1989. Los hijos del limo. México, Seix Barral.
----

e

UANDO SE DISCURRE acerca de las características de
la ciencia natural y las de la ciencia social, desde
las encontradas posicionasen teoría de la ciencia, se ha
venido unificando el juicio de que el objeto de conocimiento en
estas dos grandes áreas del saber obedece a una dinámica diferente
una de la otra. Entre las posturas fil9sóficas sobre la actividad
científica más importantes del siglo XX, tenemos dos vertientes
que se sustentan, por un lado, en el positivi smo lógico o
neopositivismo, y por el otro en el historicismo y la fenomenología.

1986. El arco y la Lira. México, F.C.E., col. Lengua Y Estudios

Literarios.

----

1. Distinciones metodológicas entre ciencia social
y ciencia natural

1983. Libertad bajo palabra. México, F.C.E., col. Lecturas Mexicanas,

núm.4.

Taylor, Charles, 1996. Fuentes del yo. La construcción de la identidad moderna.
Barcelona, Paidós.

La primera se ha caracterizado por su orientación en pro
de la actividad científica natural y del método experimental, puesto
que para esta perspectiva todo proceder racional pretendidamente
científico se tiene que adecuar a la correspondencia de lo que se

'Trabajo presentado como ponencia en el Primer Coloquio de Hermenéutica "Comprensión
Cultural de Latinoamérica", organizado por las Facultades de Filosofía y Sociología de la
Universidad Veracruzana y celebrado en el Auditorio de Humanidades los días 5, 6 y 7 de julio
de 2002, en la ciudad de Xalapa.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 47

46 / facultad de filosolía 1letras

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i
5

investiga en relación con el mundo fáctico, es decir, se exige que
el conocimiento científico tenga como prioridad una finalidad
verificativa. En consecuencia, aquella actividad que se presuma
científica, tiene que ajustarse a una forma de operar conforme al
dato empírico, un criterio extendido hasta los dominios de las
denominadas ciencias sociales o humanísticas. La metodología
positivista ha contemplado, en que a partir de la experimentación
dentro de la investigación científica, la búsqueda de exactitud y
objetividad garanticen el establecimiento de leyes para explicar
(erklaren) el mundo.
Predominantemente, el tipo de explicación científica naturalista tiende a la deducción, a la planeación y a la esquematización
del conocimiento. Se ha buscado el progreso entendido en
términos de utilidad, y como un fin último de la investigación. El
conocimiento científico natural en su demanda de exactitud y
objetividad en los resultados, deriva en una dinámica que no se
aplica a la labor de las disciplinas humanísticas. Mientras que las
primeras establecen una normatividad que explica el fenómeno
natural, las segundas señalan las tendencias del comportamiento
social.
En el extremismo de la valoración de la ciencia, como
ente abstracto, se vuelca un enjuiciamiento en filosofía de la ciencia
arraigado en la tesis restrictiva de la filosofía positivista: "Los
problemas que no puedan ser resueltos por el método científico,
deben considerarse como insolubles, más aún, como carentes de
significado, vacíos". Según este parecer toda actividad científica
se debe ajustar a una metodología obligadamente con los ideales
positivos. Por ende, la búsqueda de la certeza en ciencias sociales
es tiempo en que todavía ha sido defendida en regirse bajo los
parámetros de actividad constatable y medible.
En la vida individual y colectiva de los hombres encontramos
la historicidad de la acción humana. Este fenómeno social difícilmente se presta a una experimentación de laboratorio, y se escurre
de las mediciones estadísticas precisas representadas en fórmulas
físico-matemáticas; resulta forzada una formalización. El auge del
saber more geometric de la era moderna ha encontrado eco teórico
en algunas posturas filosóficas, pero ha quedado más que explícito
que sus axiomas no nos han llevado a la cabal comprensión
de la naturaleza humana y las complicadas relaciones de su
desenvolvimiento. Más allá de una antropología filosófica que

sirva
de sustento
· ·
· 1
F · 1· K a una supuesta metodología de las c1enc1as
socia e~, e 1x ~uf~ann ha vislumbrado, en oposición a las tesi
naturalistas, lo s1gu1ente:
s
En principio los métodos de las ciencias.naturales no son aplicables a
los problem_as, o cuando me_nos a los problemas centrales, de las
ciencias sociales, puesto qu~ ~stas nada tienen que ver con la realidad
natural ~spacro:te_mporal (unrca a que se refieren aquéllas) sino con
una realr~ad ~nrmrco:espiritual de índole totalmente distinta. De aquí
que la~ c1enc1as sociales Y las ciencias de la naturaleza sean toto
coelo d1ferentes. 1

Ka~ffman esclarece que los fines de la investigación en ciencias
sociales no son los mismos que los de las ciencias naturales
aun y cuand~ los dos planos versen sobre sucesos transcurrido~
o en curso_. _Mas que una diferencia de objetos de estudio Ymétodos
hay tamb1~~ _una diferencia en los objetivos de conocimiento
La com_pat1b1lrdad científic? en_
tre el estudio del universo naturai
Y el u~1verso ~~mano, mas bien consiste en que en ambos la
~xper~mentac1on d~ -~n fenómeno que se presenta como
indescifrable es cond1c1on necesaria de la investigación.
.
En ef~cto, los paradigmas científicos apoyados en el
metod~ naturalista durante el siglo XX Y en lo ancho de la historia
de la c1enc1a, han contribuido indudablemente al avance científico
~n. el camp~
la g~nética, la físico-química industrial la
f1s1ca co~molog1ca, Yla c1bernética.2 Sin embargo, esto no garantiza
~~e oblrgadamente ~I quehacer humanístico deba seguir el
p·smo rumbo Y paradigmas semejantes como lo advertía Narciso
izarro.3 La teoría científica que parte de tradiciones incuestio;:bles para ~xplicar los he~hos con una dinámica deductiva, no
p_ued~ equ1~arar con la busqueda de explicación Ycomprensión
en ~1enc1as sociales que corresponda a la dinamicidad del fenómeno
social : Aun y cuando ob'¡etos y metodos
.
sean dos aspectos de
una m1sm~ rea!idad. Esto nos acerca a preguntarnos: ¿es apropiado
para las c1enc1as sociales tener un método?

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' 2'
Kaufmann
,,
, de las ciencias
.
ed' . ' Félix
.. · 1986· Metouolog1a
sociales, p. 4, tr. Eugenio imaz FCE
•
,e,6n. Mex,co.
,
,
2

~,-' · Mason, St~phen. 1997. Historia de las ciencias, tr. Carlos Solís t. V Alianza México
2 arro, Narciso 1998 Ti t d d
, de las ciencias' sociales,
'
'
editores
M d 'd .
. ra a o e metodolog,a
Siglo
XXI·
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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 49

48 / facultad de filosolía yletras

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5

2. Rasgos característicos de la experiencia hermenéutica
para las ciencias sociales
La hermenéutica filosófica estructurada por el filó~ofo alemán
Hans-Georg Gadamer (Marburgo, 1900-2002) con!1e_ne rasgos
importantes para las denomina~a~ dis_ciplinas humanist1cas Y para
el ideal metódico que hemos d1stingu1do.
En primera instancia la hermenéutica fi_losófica ~a
podemos concebir como una actividad que s_e onen_ta ~~c1a
la comprensión ( verstehen) de las representaciones s1mb~l1ca·
mente dadas en una tradición. Es todo pon~r al ?~scub1erto,
desde su origen, el sentido unitario de una d1scu~s1v1_ci~d. Es el
arte de interpretar una textualidad gramatical y ps1colog1camente
articulada.
Independientemente de la práctica clásica de la hermenéutica teológica y la hermenéutica filológica, ente~?idas ambas
como disciplinas que versan sobre la 1nterpreta_c1~n d~ te~~os
literarios y bíblicos, la concepción de la her~~n~ut1ca f1losoflca
gadameriana implica los siguientes rasgos d1st1nt1vos relevantes
para nuestro análisis:
a) Acontecer. La subjetividad del investigador social, que
se concentra sobre lo que ocurre en la vida, también forma parte
de ese transcurrir vital. El constante fluir de la vida posee una
buena parte de significaciones duraderas. _La realiza~i_ó~ de la
historia, por ejemplo, constituye mat~ria_l _de _an~l!s1s Y el
antecedente fundamental para la invest1gac1on c1ent1f1ca de la
sociedad· con esto se justifica que la hermenéutica sea considerada
como u~a función propedéutica de toda historiografía. "La
continuidad es la esencia de la historia -afirma Gadamer- porque
a diferencia de la naturaleza la historia implica el momento del
tiempo".4 De la historia occidental poseemos una continuidad de
autoconocimiento. Se remite a los hechos de un pasado desde un
presente. Consecutivamente un fenó~eno _que tiene efecto en la
vida manifiesta unívocamente su ex1stenc1a.

Se descarta la explicación de un acontecer que se estructure en la inmediatez del transcurrir vital, y bajo las condicionantes
que implican un adaptamiento de la investigación conforme el sujeto
social va configurando y modificando sus vivencias en el mundo·
por ello una explicación inmediata se torna escurridiza
particularizada. "El verdadero acontecer -apunta Gadamer- sólo
se hace posible en la medida en que la palabra que llega a nosotros
desde la tradición, y a la que nosotros tenemos que prestar oídos,
nos alcanza de verdad y lo hace como si nos hablase a nosotros
y se refiriese a nosotros mismos".5 El acercamiento a un acontecimiento propio o ajeno inserta al que trata de entenderlo y lo hace
participe directo en cuanto le interpelan los contenidos de una
tradición. Todo acontecer, por ende, lo encontramos en parcelas
de historias peculiares, que al disponerse a nuestro análisis no
despoja nuestra subjetividad frente a lo ocurrido. Gadamer señala:
"concretamente la estructura de la comprensión que se encuentra
en_ la base de la ~~rmenéutica, es, como ya lo hemos visto, algo
as1 como una «afinidad» esencial con la tradición".6

y

, En el ~contecer hay un sentido de actualización, y al
enfrentarsele, vislumbramos cara a cara la proyección de todo un
horizonte histórico extraño o familiar, que se desenvuelve desde
su conciencia pasada hasta el presente. En efecto provocando
una fusión de horizontes temporales.
b) Interpretar. La experiencia hermenéutica se construye
en la interpretación precedida del acontecimiento. El acontecer
posee una legibilidad para ser interpretada, pues: "La interpretación
se hace necesaria allí donde el sentido de un texto no se
comprende inmediatamente, allí donde. no se quiere confiar en lo
que un fenómeno representa inmediatamente". 7 El encuentro con
un ser en devenir complica la comprensión mediatizada, pero no
P0! ~llo deja de filtrarse a la interpretación en su contexto y en sus
mult1ples sentidos. Gadamer reitera: "La interpretación del ser desde
el horizonte del tiempo no significa (... ) que el estar ahí se
temporalizase tan radicalmente y no se pudiera dejar valer nada
eterno o perdurable, sino que habría de comprenderse a sí mismo
enteramente por referencia al propio tiempo y futuro".ª

'Gadamer, op. cit., p. 553.
• Gadamer, Hans-Georg. 1977. Verdad y método /: Fundamentos de una hermenéutica
filosófica, trads. Ana Agud Aparicio y Rafael de Agapito. Ediciones Sígueme, Salamanca,
p.266.

: Gadamer. 2000. El problema de la conciencia histórica, Tecnos, España, p. 96.
Verdad y método/, pp. 409-410.
• /bid., p. 141.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /51

50 /facultad de filosolía ylelras

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Partimos de la idea de que el mundo tanto objetivo como
subjetivo puede hacerse inteligible mediante lo que éste posee de
simbolizado y simbolizable. Para nuestro autor, el ~co~tec,~r _es
lenguaje, por tanto, susceptible de lectura. La d1mens1on li~gu1st1ca
del mundo se torna universal y absoluta; este es el medio por el
cual la forma de realización de toda comprensión comprometa la
interpretación. Una interpretación del discurso _del acontecer se
vuelve indispensable cuando éste se presenta 1ncompren_s1ble, ,º
bien, como alegórico, sin caer en los linderos ~e la f1_losof1a
nominalista. Esta experiencia, observa Gadamer: .... remite a la
tarea del intérprete o traductor, que interpreta y comunica algo q__ue
resulta incomprensible porque está dicho en una ~engua ~xtra~.ª;
aunque sea en la lengua de los dioses, hecha de sena~es Y signos .
El afán de la interpretación es, así, un intento explicativo de certeza
cuya finalidad es apropiarse de la comprensión del aco~tecer
representado conceptualmente_ p~r. el su_jet?; La relac1on del
intérprete con la alteridad, por pnnc1pI0 es lingu1st1ca, puest? que
lo transmitido del acontecer no puede separarse de la expenenc1a
hermenéutica.
Por otro lado, en la interpretación hay también una primacía
de un lenguaje dialógico del sujeto. Allí, el cuestionamiento hace
posible la conversación en un círculo entramado de pregunta Y
respuesta. La pregunta se define por el_ carácter de _apertu~a del
sujeto en un compartimento de las conv1ccIones propias Y a1enas.
La pregunta, en el sentido dialéctico plat~nico, en su esencia,
permite una amplitud receptiva para proporcionar una secuen~1a al
intercambio de perspectivas. Aquí se muestra una vez ~a_s el
carácter del acontecer en el sentido mismo de una d1scurs1v1dad
abierta y guiada por la lógica del cuestionamiento.
c) Comprender. Comprender a un autor, un discurso, un
escrito, una época, una obra artística, es un trabajo que represe~!ª
un esfuerzo intelectual por escuchar. Pero el comprender tamb1en
nos remite a una coincidencia de argumentos sobre un tema:
"... comprender significa entenderse unos con otros -apunta el10
hermeneuta alemán-. Comprensión es, para empezar, acuerdo".
La condición suprema de la hermenéutica consiste en la disposición
para ser interpelado por un tú, es decir, la concie~cia históri~a qu_e
se manifiesta a través de la naturaleza del lenguaJe, pues as1, el fin

9

/bid., p. 635.

'º /bid., p. 232.

último del comprender accede y acepta un acontecer al que
(o que) interroga y responde.
Co~ el comprender no se pretenden establecer leyes
de conocImIento sobre el mundo, sino que se quiere asimilar cómo
ha ocurrido que tal hombre, tal pueblo, tal estado, y todas sus
manifestaciones, sean de la manera que son y cómo es que han
llegado a ser de la manera en que se presentan en la actualidad.
"La her_menéutica -advierte Gadamer- tiene que partir de que el
que quiere -~omprend~r está vinculado al asunto que se expresa
en la trad1c1on, y que tiene o logra una determinada conexión con
la tradición desde la que habla lo transmitido". 11 La exigencia
hermenéutica más nítida se concreta en comprender la textualidad
d_e la tradición en su situación originaria y con todas sus
circunstancias y multip!icidades; en esto radica su posible
objetividad.
G_~damer, además, heideggerianamente cree que la
comprensIon es el modo de ser del estar ahí en cuanto que es
poder ser Y posibilidad. "El comprender -nos dice- debe pensarse
menos como una acción de la subjetividad que como un
desplazarse uno mismo hacia un acontecer de la tradición, en el
que el pasado y el presente se hallan en continua mediación. Esto
es lo que tiene que hacerse oír en la teoría hermenéutica
demasiado dominada por la idea de un procedimiento de u~
me'todo",2
. para el acto del comprender es necesario un 'acontecimiento, no se pude partir de nada. Si se desea comprender se
desea comprender algo que acontece o que pudiese acontecer.
El acto de comprender se complementa así con el interpretar y el
acontecer.
. . . Estos tres momentos de importancia de la hermenéutica
f!los~f!ca hacen patente la vasta relación que tiene el pensamiento
fllosof1~0 con otras áreas del saber. Las interconexiones que existen
e~t~e filosofía y disciplinas humanísticas van más allá de una
critica metodológica tanto de éstas como de sí misma. Además,
cab~ ap~ntar que la relación multidisciplinaria entre ciencia natural
Y c1encIa social, no queda omitida; el ejemplo más claro lo
en~ontramos en_ la escuela sociológica que se funda y postula
indispensable la interconexión entre la sociología y la estadística.

:: Gadamer. El problema de la conciencia histórica, p. 50.
Verdad Y método/, p. 360.

�Universidad Autónoma de Nuevo león /53

52 /facultad de filosofía yletras

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Es sabido que para las disciplinas humanísticas como la hist.o~i~,
la lingüística, y para el mismo discurso filosófico, hay ~n~ trad1c1on
de lenguajes teóricos conectivos. Sólo que la p~ac~1ca de la
hermenéutica filosófica la hemos encontrado pnnc1pal~e~te
expandida en al ámbito de la hermenéutica jurídi~a, la herm~n~ut1ca
teológica, la teoría de la literatura, la antropolog1a Y en la log1ca de
las ciencias sociales.

3. ¿Es la hermenéutica filosófica un método
para las ciencias sociales?
•,

1

•

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Si es un método ¿a dónde nos llevan sus paso~ y quien ,os s1g~e?
Si no lo es ¿para qué tomarlo en cuenta y cual es su relevancia En carta al jurista italiano Emilio Betti, Gadam_er aclara qu? su
hermenéutica filosófica postulada, no es un metodo de caracter
cientificista:
En el fondo yo no estoy proponiendo un método sino describiendo
Jo que hay. Y que las cosas son como l~s he de~c!it~- Esto creo que
no podría ponerse seriamente en_cuest1on (.._.) N1 s1qwera un maestro
del método histórico está en cond1c1ones de liberarse por completo de
los prejuicios de su tiempo, de su entorno social, de ~u_ pos_ic~ón
nacional, etc. ¿Ha de ser esto necesariamente una def1c1enc1a. Y
aunque lo fuera, creo que filosóficamente es un deber pensar por qué
esta deficiencia no deja de estar presente cada vez que se hace algo.
En otras palabras, sólo considero científico reconoce: lo que hay, no
partir de lo que debería de ser o de lo que qu~rna ser. E~ es~e
sentido intento pensar más allá del concepto de metodo de la c1enc1a
moderna (que desde luego conserva su razón relativa), 13
y pensar por
principio de una manera general lo que ocurre siempre.

En estas palabras es clara la fuerte influencia de la descripción
fenomenológica husserliana, que sin embargo no denota una
actividad metódica naturalista. Gadamer expresa y destaca
que la actividad científica consiste en ~econ?c~r _lo que hay_, lo
existente; con esto no se refiere a una ex1stenc1a urnca y exclusiva·
mente material, de alta importancia para las ciencias natural~s.
Más bien la aclaración gadameriana abarca, desde una concepción
filosófico-ontológica, la consideración de la existencia que pue~e
ser descrita fenomenológicamente. Encamina la reflexión hacia
una explicación científica-espiritual que no pierde su rigor frente a

una_ m~todología naturalista determinada, mas dicho rigor
exphc!=itlvo no se encuentra desvinculado de los distintos niveles
de la realidad. Con lo anterior el autor delimita que la hermenéutica
filosófica no se puede considerar una metodología para las ciencias
natural~s _o sociales. En principio y a lo mucho, lo que la
hermeneut1ca plantea es una cuestión de posibilidad constante en
el objeto de conocimiento de las disciplinas humanísticas.
Entre las distintas formas de la búsqueda de la certeza
la experiencia hermenéutica, como hemos dicho tiene com~
prioridad la comprensión de los sentidos del lenguaje de la tradición,
con tal estructura para Gadamer: "la experiencia hermenéutica
tan ~ontraria a la idea metódica de ciencia, tiene a su vez s~
propio fundamento en el carácter de acontecer que (...) afecta al
lengu~je". 14 Con dicho fundamento en la comprensión que interpreta
en el idioma de la tradición, la hermenéutica filosófica se aleja de
la noción cartesiana de método, que con sus reglas es asumido
c?mo_"~I genuino manifiesto de la ciencia moderna", al que la certeza
c1ent1f1ca natural ha tomado como uno de sus primordiales
abreva~eros y ha poseído con regularidad ese rasgo cartesiano.
La reahda~ actual de las ciencias humanas repelen este tipo de
metodolog1a. No obstante, la experiencia hermenéutica tampoco
se ofrece_ a saldar este supuesto vacío metodológico, y que sin
tachar de ingenuo al parecer de Karl Popper, la ausencia de método
se justificaría en que las ciencias humanas aún no han encontrado
s~ G~lileo. 15 Las disciplinas humanísticas en su acepción de
c~enc1as morales, cuyo objeto es el hombre y lo que éste sabe de
s1, se crean sus intereses indagadores y sus propios temas, pues
sus re~ultados no son correspondientes de lo absoluto y debidos
exclusivamente a tal o cual modelo de• método.
.
Ahora bien, si tomamos el círculo hermenéutico gadameriano como una descripción de la comprensión que resulta del
contacto mó_vil de 1~ interpenetración entre tradición e intérprete,
~os ~~mos 1ntroduc1endo en ese afán perenne del pensamiento
fllosof1co de esclarecer lo que permanece en la penumbra, en este
caso en la llamada historia efectual. En ello se fundamenta la
comparación habermasiana entre el desciframiento psicoanalítico

" /bid., p. 555.
'' lbid., pp. 606-607.

" Cfr, Popper, Karl. 1996. La miseria del historicismo, tr. Pedro Schuartz Alianza Madrid
pp. 9-18.
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�54 / facultad de filosolia yletras
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y la actividad de la hermenéutica filosófica. 16 Allí el tod?. se
comprende por las partes, el psicoanalista pretende decod1f1car
los simbolismos de la infancia de su paciente para comprender las
patologías de un comportamiento actual, pero un~ posible resolución
de las distorsiones de la personalidad del paciente no ocurre de
una forma inmediata, sino que es indispensable una va_riada ~e~ie
de sesiones de fondo interpretativo para que el psicoanaltsta as1m1le
cada caso de cada sesión en su natural particularidad, sin mutilarlo
de su circunstancia y multiplicidad.
Con esa tónica, el filósofo francés Paul Ricceur asume
que en las distintas formas culturales encontra~os el eje~plo de
la cultura como la expresión susceptible a la mterpretac1on. Tal
manifestación, mirada desde la óptica del psicoanálisis freudiano,
se entiende como la vida pulsional del inconsciente. Los deseos
presentes en los sueños toman un sentido que repe~c-~te
directamente en las formas humanas de cultura como la reltg1on,
el arte la ciencia, el mito, la historia, etc. El sueño, lo sublime Y la
ilusión' son parte de ese mundo antropomórfi~o ~~I im_~ginar_io; por
tanto, para Ricceur se instituyen como una s1~n!f1cac1on urnversal
cuyo potencial busca los rnveles de la expres1v1dad.
Ricceur denota y ejemplifica que en La interpretación de
/os sueños, de Freud, los deseos reprimidos no pueden permanecer
en plenitud desvinculados de la manifestación con~ienciainconsc1encia. "El hombre -dice- es un ser capaz de realtzar sus
deseos en forma de disfrazamiento, regresión y de simbolización
estereotipada". 17 De esta forma la urdimbre del sentido ocurri?o en
el inconsciente, desde el análisis hermenéutico de la cultura, tiende
a ser concebido como un entramado de significación que contribuye
y se traduce en lenguaje a través de las man~fest_acion~s ~e. la
cultura. Ernst Cassirer también consideraba el amb1to ps1colog1co
como uno de los ejes fundamentales para el entendimiento de las
obras culturales, y en efecto, abre toda la discusión de la
antropología filosófica integrista, pero su formalismo de cepa
kantiana le impide contextualizar una observación que conduzca
la reflexión a un filosofar hermenéutico sobre un fragmento de lo
humano tan específico, tal y como lo representa la dimensión
pulsional humana que parte de la aportación freudiana para la
interpretación de la cultura que Ricceur ejemplifica.
'' Jürgen, Habermas. 1993. "La pretensión de universalidad de la hermenéutica", en La lógica
de las ciencias sociales, pp. 277-305, Ir. Manuel J,ménez Redondo, Ed. REI, México.
17 Ricceur, Paul. 1999. Freud: una interpretación de la cultura, p. 140, tr. Armando Suárez.
Siglo Veintiuno Editores. México.

Por su parte, Gadamer sabe enfatizar muy bien el significado que tiene la pragmatia aristotélica que da soporte a la filosofía
hermenéutica y se trasporta a la filosofía práctica. Esto es, es su
variante de entender la experiencia hermenéutica como el «arte
de interpretar». La filosofía práctica difiere del saber técnico, en
donde creación se opone a reproducción, es decir, po1esis versus
tekne. Ciertamente el saber práctico puede ser una técnica, pero
además de ello el saber práctico va más allá en cuanto se define
como moralidad. Para ello basta la complementación con que entra
en juego el concepto de prhonesis o prudencia. Sobre todo al
momento en que la phronesis media y regula las aplicaciones y
consecuencias del saber. En este sentido, dice Gadamer que la
filosofía práctica aristotélica pudiese asumirse como filosofía política
extendida hasta los dominios de la jurisprudencia. 18
Ahora bien, en la hermenéutica vista en sus desarrollos
modernos, nuestro autor encuentra esa practicidad en las
aportaciones de Scheleimacher y Dilthey. Por un lado, al manifestar
el requerimiento de no sólo comprender textos sino también
personas y sociedades, que para Dilthey representaría un saber
científico espiritual dado en nuestra conciencia histórica. Y, que
bien señala Gadamer, un problema heredado para la historia de las
ciencias, que se amplifica hasta los terrenos metodológicos.
Por último, para Gadamer resulta de alta relevancia la
relación existente entre retórica y hermenéutica, ya que mientras
hermenéutica se define como el arte de comentar lo dicho o lo
escrito, la retórica casi auxiliarmente intenta distinguir de cuál arte
se trata en cada caso. Y según la apreciación de Melachthon, la
hermenéutica se funde con la retórica cuando se da la transición
en el arte de hacer discursos al arte de seguir un discurso
comprendiéndolo. En este sentido la experiencia hermenéutica va
más allá de concebirse método al asumirse simultáneamente un
arte.
La experiencia hermenéutica se determina, así, como una
praxis, pero también como una actividad teorética en los más
amplios y más estrictos sentidos de los términos. En suma, para
Gadamer la hermenéutica admite la toma de perspectivas en una
pretensión de validez no definitiva, pero siempre susceptible a la
crítica.
"Gadamer, 1994. "La hermenéutica como tarea teórica y práctica", en Verdad y método 11,
Colección Hermeneia, tr. Manuel Olasagasti, Ed1c1ones Sígueme, Salamanca, pp. 293-308.

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 57

56 / facultad de filoso!ía yletras

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4. A manera de conclusión

Para terminar, queremos dejar expreso que coincidimos con
Mario Teodoro Ramírez cuando alude a las tareas del pensamiento
filosófico actual: "... si una tarea fundamental tiene la filosofía en
nuestro tiempo es ayudarnos a recuperar la razón universal de la
comprensión, el ejercicio humano de la palabra. En particular,
necesitamos una filosofía de la ciencia que sea comprensión e
interpretación filosófica de la ciencia y no mera teoría paracientífica
de la metodología científica" .19 Pero también éstamos convencidos
de que el pensamiento filosófico sistemático no se encuentra
divorciado de un análisis sobre el método que apuntale a su
comprensión. La filosofía especulativa es sistemática y no por
ello hay que estigmatizarla como una mera tautología de la
sistematicidad naturalista. Todas las reflexiones anteriores a
nuestro tiempo que hemos llamado filosóficas, han sido en su
esencia críticas, y no por ello hay que visualizarlas como enemigas
de la actividad científica o como fieles compañeras de una
metodología.
La aplicabilidad del análisis desde la filosofía hermenéutica
a una discursividad cultural, posibilita al investigador en humanidades a descomponer en partes y revisar sistemáticamente aquellos
rasgos simbólicos relevantes para el esclarecimiento de una
problemática, mas no para su solución inmediata y definitiva. Así
pues, la actitud sistemática no requiere necesariamente de una
automatización del indagar científico sobre el hombre y la sociedad
actuales. Mas, lo que sí consideramos ineludible es el sentido
exhaustivo de la especulación y la disposición a pensar
filosóficamente sobre cualquier nivel de la realidad desde todas
las disciplinas consideradas humanísticas. Con todo, la filosofía
hermenéutica es una posibilidad que apunta en dicha dirección.
Así pues, la coherencia del' discurso es indispensable para
discriminar o aprobar en la comprensión hermenéutica, de tal modo
que una lógica filosófica del lenguaje indudablemente continúe
siendo una disciplina medular para la reflexión filosófica sistemática
contemporánea; desde luego, según nuestra óptica, despojada de
todo su corte neopositivista. Al investigador en humanidades le
resulta necesario comprender lo que estudia en su íntimo sentido,

" Ramirez, Mario Teodoro, mayo-agosto 1998. "Ciencia y hermenéutica según Gadamer", en
Revista de filosofía, Universidad Iberoamericana, p. 152, núm. 92, año XXXI.

y por ~llo ~~ pres~nta optimizada una capacidad de interpretación
de I~ s1mboltco y _significativo del mundo. Por tanto, el saber riguroso
no s1em~re r~qu,ere_ una demostración positiva en la materialidad.
En las c1encIas sociales contemporáneas, hermenéuticamente lo
fundam_e~!al no es buscar un saber de objetividades sino un saber
de pos1b11tdades.
Añadimos que, el lector de textualidades que quiere
comprender u~ leng~aje_ históri?o ~ culturalmente dado, puede y
debe ser ~n primer ter~mo el c1ent1fico social con miras de hacer
comprensibles las senal~s del sujeto, del mundo y los grupos
hu~anos ~ue aparezcan interpretativamente indescifrables. Aún
as,, no olvidando que la subjetividad del intérprete siempre se nos
ha ~r~~en!ad_o plagada de los prejuicios de la ineludible/autoritaria
trad1c1on, ms1st1mos en que el rigor científico en ciencias sociales
ha de ser otro qu~ el de objetividad naturalista. De tal manera
~ue, p~ra to~o aquel _que p~e~se, y más aún en aquellos que piensen
:1Io~óf1cament~ la d1scurs1v1dad polémica será inevitable. De ahí
ª imp_ort~~cra _de la vivencia particular en el diálogo y la
comurncac1on abierta a la especulación con finalidades.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /5~

58 /facultad de filosofía Yletras

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El discurso noticioso
en la prensa

1rene Fonte Zara bozo
INTRODUCCIÓN

E

L DISCURSO NOTICIOSO es una fuente ideal para conocer
el panorama político de una sociedad en un periodo
determinado, debido entre otras cosas a su registro
cotidiano del acontecer público. Como es sabido, la prensa tiene
un papel importante en la determinación de los tópicos de interés
público y su importancia relativa. El estudio de la prensa es útil
para acercarnos al "complejo ideológico" de una sociedad particular:
el conjunto de versiones de la realidad, con frecuencia contradictorias, producidas desde diversas posiciones de poder o de
resistencia de una sociedad (Hodge y Kress, 1988, 1993). En el
discurso noticioso encontramos diferentes versiones de la realidad
en diversos sectores sociales, aunque trasmitidas según la propia
postura político-ideológica de los periódicos.

En las páginas que siguen trataré de modo general algunos
aspectos importantes que caracterizan el discurso noticioso en
la prensa. Me referiré también a algunos principios y procedimientos metodológicos que han probado su utilidad y adecuación
en investigaciones anteriores, los cuales serán ilustrados con el

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 61

60 /facultad de filosofía yletras

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. .
dos periódicos sobre un
análisis de dos artículos notIc1osos en
mismo acontecimiento.

Características del discurso noticioso
.
. d
del discurso de la prensa, Teun
Entre numerosos investiga o~es .
han contribuido a la
A Van Dijk ha realizado estudios p1on~ros que
'f. o (véase por
.
d I oticia como genero espec1 ic
caracterización e ª n
d con este autor la noticia puede
.
988 1990) De acuer o
'
.,
e1emp 1o, 1
' ,
.f
. , principal de ofrecer informacIon nueva
ser definida segun su uncIon
sobre sucesos recientes.
Las

artes principales de un texto noticioso son, por
p
. to de titular Y subtitulares y, por otra, la
una p~~t_e, el con1~n h
Los titulares sintetizan el contenido
expo~1c1on de los . ~c os.
más son formulados buscando
pnnc1pal de la n~t1c1a, perot ad\ veces este último objetivo
captar ~a atenc1on de\ l~~s~r.de la pre~sa sensacionalista, y
predomina, como en t to de la noticia no desarrolla lo

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p~~

=~~~~~;;eons e~~:l:r.
r~zo~~s de es~=~~nia~f:~t~vi~~n~~~!
titulares suelen ser muy smtet1cos y p
convencional.
El párrafo inicial de la noticia (llamado /~ad! con~tituy~
núcleo temático, y suele resumir los datos principales_. ~ue,
su. . dónde cuándo y cómo. El resto del texto not1~1os?

;uep~~~~~~:

~~~:~r,olla la inf~rmación con mayor o menor pro!iiidad.
también antecedentes del hecho _Y declaraciones e
diversas a propósito de lo acontecido.

Por ser un recuento de sucesos, la noticia tiene_ ~n
carácter narrativo que se expresa en un tiempo verbal pretento
(a diferencia de los titulares, que_ suelen ~parece~ e~ ~~~~i;~;~
Ha sido comparada con las narraciones_ ora es ~egun a
d
formulada por W. Labov (1972). AsI por e1emplo, se pue e
establecer una relación entre el titular Y el abstract o res~men
inicial (Bell, 1991) y entre el /eady la orientación en las_ narrac_1~nes
labovianas. Por otra parte, los sucesos de u~a _n~rrac1ón not1c1~~:
ser resentados de un modo muy smtetIco y con m~c
~~ee~=~tos o~itidos que serían resaltados en otro tipo de narraciones
(Bell, 1998).

El discurso directo reproduce el de otro enunciador1 tal
como supuestamente ocurrió. Los pronombres personales,
demostrativos, deícticos en general y tiempos verbales se
conservan como en la enunciación original citada. En la escritura,
suele ser introducido por dos puntos y entre comilla, aunque la
prensa no es consistente en el uso de las comillas. Una variante
que aparece con frecuencia marca los deícticos como en la
enunciación original, pero el discurso citado no es anunciado por
dos puntos previos ni entrecomillado, sino seguido por una coma
más un verbo de decir (por ejemplo: No subirán los precios, aseguró
Mendieta). En titulares suele aparecer también una frase sintética
seguida por dos puntos y el enunciador (por ejemplo: No subirán
los precios: Mendieta). Desde luego que estas citas en forma de
discurso directo suelen ser reformulaciones del periódico que no
reproducen exactamente la enunciación original, pero son
presentadas convencionalmente como tal. Por eso han sido
llamadas discurso seudo-directo (Toolan, 2001). 2
El discurso directo confiere más prominencia al enunciador
que las otras formas de citación, pues aparece completamente
delimitado y separado del discurso que lo introduce y enmarca. En
la prensa, es generalmente índice de la importancia atribuida al
enunciador o a sus palabras. Puede ser utilizado tanto en el caso
de que el periódico comparta la postura del éste o que busque
distanciarse de ella.
El discurso indirecto se encuentra sintácticamente
subordinado al discurso que lo cita; es generalmente introducido
por que (salvo en el caso de subordinadas interrogativas: preguntó
si era apropiado presentarse). Los deícticos y tiempos verbales se
ajustan al momento de la enunciación del locutor. Según Bell (1991 ),
este tipo de discurso citado es el más abundante en la prensa; se
podría considerar la forma no marcada. La figura del enunciador
resulta menos destacada en el texto que en el caso del discurso
directo.

' Hacemos la distinción entre locutor y anunciador siguiendo a Oswald Ducrot, 1984. El
locutor es el responsable del enunciado dentro del cual se puede citar o representar otro
discurso, que seria el del anunciador.
2
la clasificación varia en distintos autores. Creo que debe afinarse según se requiera mayor
o menor especificidad de acuerdo con los propósitos del estudio. Además hay variación en
las formas del discurso citado en diferentes géneros discursivos.

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 63

62 / facuitad de filosolía yletras

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En tercer lugar tenemos las voces narradas, que s~ refieren
al discurso del enunciador en forma global o resum1d_
a , con
frecuencia sólo al acto verbal, no al contenido particular del discurso
(por ejemplo: Mendieta hizo declaraciones sobre el precio ~el gas).
Estas formas sintéticas y globalizadoras son frecuentes en titulares.
En el cuerpo de la noticia pueden aparecer_referidas_a un dis~urso
citado anteriormente. En esta forma del discurso citado la figura
3
del enunciador recibe menos prominencia que en las otras dos.
Se puede hablar de un orden decreciente de prominencia
del enunciador en las tres formas de discurso citado, que va del
4
directo al indirecto y por último a la voz narrada.
En la prensa actual encontramos tambié~ f~rmas mixtas
en las que el discurso directo es intercalado en el indirecto o en la
voz narrada, destacando alguna frase o palabras entrecomilladas.

La escena enunciativa
He formulado este concepto de escena enunciativa aplica90 al
discurso de la prensa (Fonte, 2002 , 1999), partiendo de Emile
Benveniste (1979), quien nos habla del "cuadro figurativo" de la
enunciación: el hablante siempre constituye una relación hacia el
interlocutor, así sea real o imaginario, individual o colectivo. El
relato noticioso introduce con frecuencia escenas de diálogo entre
los actores políticos. Otras veces, lo dicho por un enunciador en
determinado artículo de noticias encuentra respuesta en otro
artículo, ya sea o no del mismo día. Asistimos así a un diálogo
virtual en el espacio discursivo del periódico. Los políticos no
necesitan enfrentarse verbalmente en forma directa. La prensa, o
los medios en general, pueden constituir el espacio en el que se
desarrolla el debate político.5 Cuando nos acercamos al acontecer
político por medio de la prensa a lo largo de determinada coy~~tura
socio-histórica, asistimos en cierto sentido a una escena de dialogo

3

Algunos sostienen que no hay citación, ya que el discurso del otro está totalmente

incorporado a la narración principal.
• Bajtin (Voloshinov), 1977, establece una jerarquía similar en géneros literarios: del discurso
directo al indirecto y al indirecto libre.
• Por ejemplo, tos primeros meses de la huelga estudiantil de la UNAM en 1999, en que tos
estudiantes y las autoridades universitarias nunca dialogaron. Afirmaban sus posiciones,
en respuesta a las del oponente, en el espacio de la prensa (Fonte, 2002).

dada por la confluencia de discursos sobre un mismo asunto
procedentes de diversos enunciadores.
De modo que la escena enunciativa puede ser considerada
tanto en un senti_
do c?ncreto de ocurrencia efectiva de diálogo
como en un sentido virtual de concurrencia de voces en uno o
varios números del periódico. Puede incluso ser considerada en
un nivel más general y abstracto de coyuntura histórica.
.
La esce~a enunciativa varía según el ángulo político-ideológico con qu~ distintos periódicos seleccionan los hechos que
se reportaran en el texto noticioso. Dicho de otro modo la
enunciación original es reformulada por distintos medios con vari~da
ac_e~tuaci?n ideológica. El hecho en cuestión (la enunciación
orrgrnal) ingresa a la circulación discursiva social en una
multiplicidad de versiones.
. Con el fin de ilustrar estos conceptos, presentaremos
a co_ntrnuación un análisis comparativo y somero de dos noticias
pubhcadas en los periódicos mexicanos La Jornada y Excélsior.
Se _t~ata de un mismo acontecimiento político-discursivo: las
notIcI~s. dan _
cuenta de las declaraciones del presidente electo
de Mex1co, _Vicente Fox, en Dallas, en la escala final de su gira
por Ganad~ y los E~tados Unidos. Fox se quejaba de que la
p~ensa_ mexIcan~ hubiera dicho que sus planteamientos no habían
~ido bien acogidos en estos países. El texto de La Jornada
tiene 11 párrafos y 676 palabras, mientras que el de Excélsior
cuenta_ con 21 párrafos y 1,295 palabras (véanse los textos en el
Apéndice 2).
. ~os tit~lares muestran el carácter verbal del tema de
notIcIas. El titular de La Jornada es un discurso seudo-directo:
parece que gozan diciendo que mis propuestas fueron
1~norada~, d~ce. El.verbo decir aparece dos veces, pues hay un
discur~o Ind1recto incrustado introducido por el verbo diciendo.
En el titular de Excélsior, EU y Canadá 'no nos mandaron por un
tubo': Fox, el discurso seudo-directo aparece al comienzo del
enunc~ado separado del nombre del enunciador por dos puntos.
Una cita textual de las palabras de Fax, entrecomillada, parece
desta_ca~ el hecho de que el coloquialismo "mandar por un tubo"
(qu~. I~d1ca rechazo) es exactamente textual y no un refraseo del
perrod1co.
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64 /facuitad de filosolía yletras

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En el análisis utilizamos varios indicadores que forman
la escena enunciativa desplegada en ambos periódicos. Los
resultados pueden verse en los cuadros analíticos 1 y 2
(Apéndice 1). La primera columna se refiere al número del párrafo.
La segunda corresponde a los enunciadores, que aparecen
transcritos según la misma denominación del periódico. (Aunque
aquí no desarrollamos ese aspecto, la forma en que son denominados
los actores políticos es importante en su caracterización). La
tercera columna establece las formas de discurso citado (las
formas mixtas son señaladas por el signo+). En la cuarta columna
aparece el verbo decir (casi siempre performativo; algunas veces
metafórico, como arremete) que introduce el discurso citado. Este
indicador muestra el tipo de acciones verbales atribuidas al
enunciador. La última columna se refiere a los interlocutores a
quienes el enunciador se dirige. Este es un dato poco frecuente
en el discurso noticioso; por lo mismo, su aparición resulta
importante.
Como muestran los cuadros analíticos 1 y 2, y los de
resumen 3 y 4, ambos periódicos tienen coincidencias y diferencias
en la construcción de la escena enunciativa. Tanto en La Jornada
como en Excélsior, Fox es el enunciador más prominente. Su
discurso citado sobrepasa notablemente el de los otros
enunciadores. Entre las formas del discurso citado, el directo es el
más frecuente (incluimos aquí los casos de seudo-directo), lo cual
contribuye a destacar más la figura del enunciador principal.
En La Jornada, Fox realiza 14 actos verbales diferentes y
tiene tres interlocutores. Los otros enunciadores de relativa
importancia en esta noticia (según La Jornada) son los miembros
de la prensa mexicana, o ésta en sentido genérico. En efecto, el
texto elabora el antagonismo entre Fox y la prensa. Varios actos
verbales caracterizan implícitamente a Fox en sentido negativo:
arremetió, acusó, manifestó (su malestar), trató de corregir. El único
ato verbal de Sahagún (recrimino, tiene resonancias negativas
también, ya que en nuestro contexto político-cultural, el que los
políticos critiquen a la prensa suele interpretarse como un afán de
control. Los interlocutores de Fox aparecen sintácticamente en
complementos circunstanciales: ante 100 mexicanos, ante los
asistentes (párrafo 2). En el párrafo 4, la figura de Fox es construida
como objeto de burla en forma indirecta por medio de lo que resulta
una modalización de los oyentes: los interlocutores se ríen.
Encontramos otras modalizaciones que describen la actitud de los

enunci~dores: en el párrafo 1, molesto; en el 9, irónicos (atribuido
a los _informadores~. P?drían señalarse otros procedimientos
(por e1emplo, ~odahzac1ones, argumentaciones) que contribuyen
a m~strar una imagen_ n~gativa de Fox (aunque no los señalaremos
aqu1). Estos proced1m1entos son los que finalmente permiten
rematar el artículo noticioso con la breve oración, única del
párrafo, en_ que Fox es construido por otros (el pronombre indefinido
pocos, su1et~ de la ora~ión) como carente de credibilidad. De
este m~do,_ ciertos enunciados de carácter evaluativo (e ideológico)
son atribuidos a otros y no aseverados por el periódico co
locutor.
mo
En E~cé~sior, la discrepancia entre Fox y la prensa
como señala el titular, pero no el único.
~xcels1or construye una escena enunciativa más amplia donde la
figura de Fox aparece también de forma positiva. Como indican
los cuadros 2 y 4,
es el :_nunciador más prominente, citado 18
vece~'. pero n? el unico poht1co que recibe prominencia. Bush es
tamb_1en una figura destacada (aunque en forma secundaria) con
10 citas y la _mitad de actos verbales que Fox. Bush ap~rece
ta~to en sentido antagónico con Fox como de acuerdo con él
(parrafos 16 y 17). En vez de rechazar las propuestas de Fox
como en La_ Jornada, Excélsior dice que aceptó a medias. L~
prensa mexicana como anunciadora es presentada con sólo
dos ~ct?s verbales, a diferencia de los cuatro de La Jornada
~sto ind1c~ ~-ue Excélsiordedica menos espacio relativo a elabora~
a contrad1c1on entre Fox y la prensa. Además, el discurso citado
~~ la prensa aparece incrustado (subordinado) en un discurso
. irecto d~ Fox (párrafos 12 Y 13). Fox es quien controla el
intercambio verbal en el minidiálogo donde cita a la prensa para
responderle.

es

e! t~ma principal,

f'.°º~

Excélsior presenta uria pluralidad de anunciadores
proceden_tes de esferas sociales específicas (deportes
e~presanos) o denominadas como gente común: una muje~
:;rato_ 3), l?s _m_exicanos (7), un hombre de bigote (8). Fox es
stru1do d1~log1camente: aparece como interlocutor de estas
~:rsonas; su imagen resulta democrática y amigable. Así como
d Jamad~ caracterizaba a Fox de modo negativo por medio
e~ otros_ suJetos, Ex~élsior lo hace de modo positivo. Por ejemplo,
N ~I parrafo 15, P1card, presidente de la Canacintra (Cámara
ac1onal de la Industria de la Transformación), elogia a Fox.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /67

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APÉNDICE 1: Cuadros analíticos y de resumen

Comentarios finales

CUADRO 1:
TAL PARECE QUE MIS PROPUESTAS FUERON IGNORADAS, DICE
(La Jornada, 26 de agosto de 2002)

Aunque no hemos desarrollado un análisis todo lo prolijo que se
pudiera, creemos haber mostrado la utilidad y la adecuación del
enfoque analítico presentado en el estudio del discurso noticioso.
Se trata de indagar en las posibles variantes en que son
presentados los actores políticos como hablantes o enunciadores.
Son caracterizados tanto por medio de su discurso citado como
por el discurso que le sirve de marco. Unos enunciadores pueden
caracterizar a otros en una compleja trama de discursos cruzados
e incrustados. El diálogo puede resultar más o menos visible.
Ciertos recursos lingüísticos, como las modalizaciones, resultan
particularmente importantes en conferir determinados sentidos a
los enunciadores y a su discurso.

PÁRRAFO

1

ENUNCIAOOR
Vicente Fox
Quesada
ellos (los medios
nacionales:
omitido)

2

El presidente
electo
la prensa de
México
mandatarios de
Canadá, Jean
Chrétien, y de los
Estados Unidos,
Bill Clinton
él (Fox)

Por otra parte, vemos que la objetividad es una cuestión
relativ~. No podemos afirmar que alguno de los dos periódicos
falta a la verdad. Incorporan a la textualidad diferentes aspectos
del hecho, perfilados y acentuados de modo diverso. Unos son
omitidos y otros dimensionados. Las diferencias responden a
decisiones de carácter ideológico, mismas que determinan
afiliaciones y afinidades políticas. En cierto sentido, el sesgo
evaluativo es esperado y en cierto modo compartido por el lector
que suele leer un periódico acorde con sus propias opiniones
políticas, que resultan así confirmadas.

3

Fox (omitido)
la prensa
mexicana
yo

DISCURSO
CITADO
VN
VN

ACTO VERBAL

DO
DI

arremetió
sus propuestas
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diciendo

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mandatario
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9

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CUADRO 2:
ESTADOS UNIDOS Y CANADÁ "NO NOS MANDARON POR UN TUBO": FOX
Excélsior (26 de agosto de 2002)
INTERLOCUTOR
ACTO VERBAL
DISCURSO
ENUNCIADOR
PÁRRAFO

CITADO

1

Vicente Fox
Quesada

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2

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Electo

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17

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señaló

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7

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mexicano
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8

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DO

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Fox

DO

manifestó

la prensa
mexicana

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Fox
la prensa
mexicana

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siguió
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13

El Presidente
Electo

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14

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Qresidente de la
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Bush

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10
11

12

15

Fox Quesada

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dejó en claro
acotó estar en
acuerdo

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evaluó
destacó

18

Vicente Fox

19

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Fox Quesada

VN
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preguntó
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20

Id. (omitido)

VN +DO
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DO

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reconoció

21

Vicente Fox

DI+ DO

informó haber
expuesto

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INDICADORES

5

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VN

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3

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estuvo de
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Discurso directo
Discurso indirecto
Voz narrada
Formas mixtas
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Actos verbales
Interlocutores

FOX

M.SAHAGÚN

Prensa e
informadores
mexicanos

6
2
6
2
14
14
4

1

2
3

le (Fox)

=
le (Fox)

les (empresarios)

Chrétien y
Clinton

1
1
1
1

5
4

1
1

CUADRO 3:
RESUMEN DE La Jornada

ENUNCIADOAES/
INDICADORES
Discurso directo
Discurso indirecto
Voz narrada
~ Formas mixtas
Total discurso citado
Actos verbales
Interlocutores

FOX

BUSH

7

2
2

3
3
5
18
18

Prensa
mexicana

Otros

2

2
1
7

5
1
10
9

3
CUADRO 4:
RESUMEN DE Excélsior

2
1

10
10
4

�Universidad Autónoma de Nuevo león/71

70 / facultad de filosofía yletras

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5

APÉNDICE 11
TAL PARECE QUE GOZAN DICIENDO QUE MIS PROPUESTAS
FUERON IGNORADAS, DICE

norte. "Tampoco estamos pidiendo que sea de gorra. Estamos ofreciendo
poner también nosotros, en proporción al tamaño de nuestra economía y que
de ahí salgan recursos para atender programas de mejoramiento ambiental,
para la ciencia, tecnología, educación y equipamiento social en general. ..
Todo eso lo venimos a plantear y, por supuesto, nos atendieron, aunque la
prensa mexicana parece que goza diciendo que no nos escucharon".

La Jornada, 26 de agosto de 2000
Arremete el panista contra la prensa de México
1. Juan Manuel Venegas, enviado, Dallas, 25 de agosto • Vicente Fox
Quesada arremetió contra la prensa mexicana . En el último día de
actividades de su gira por Norteamérica, molesto por la información que en
México se publicó sobre el rechazo que encontró a sus propuestas
de abrir las fronteras y crear un banco de desarrollo, principalmente con
recursos de Estados Unidos y Canadá, acusó: los medios nacionales "tal
parece que gozan diciendo que no nos hicieron caso, cuando deberían
apoyarnos".

2. El presidente electo sostuvo lo anterior ante unos 100 mexicanos
residentes en esta ciudad texana, reunidos en uno de los salones del museo de
arte. Ante los asistentes manifestó su malestar, luego de que la prensa
de México informó que sus planteamientos habían sido rechazados por
los mandatarios de Canadá, Jean Chrétien, y de Estados Unidos, Bill Clinton.
Según él, "eso no ocurrió".
3. "Yo he venido a plantear ideas que han sido recibidas con prudencia,
cautela, pero que han sido recibidas: por ahí, la prensa mexicana señala que no,
que ¡nos mandaron por un tubo!, pero yo les digo: ¡no es cierto! Sí nos
escucharon y sí comprendieron (estadunidenses y canadienses) de qué se
trata", subrayó.
4. Entre las risas de sus interlocutores, Fox añadió que cumplió con su
propósito y regresa a México "motivado", porque hemos dejado clara nuestra
propuesta, que "consiste en cerrar, a largo plazo, la diferencia brutal que hay
entre el ingreso de Estados Unidos y Canadá, y el ingreso que hay en México
para un trabajador.

s. "¡Có'llo es posible que sólo cruzando la frontera encontramos estas
diferencias! Nuestro reto es cerrarlas, y por eso hemos planteado aquí que
trabajemos juntos para hacerlo, y que conforme vayamos acercándonos a los
niveles de Estados Unidos y Canadá abramos las fronteras. Van muchos
norteamericanos a trabajar a México y nadie les hace el fuchi, y nadie los
maltrata: igual queremos que suceda con los mexicanos que vienen acá (a
Norteamérica)".
6. Sobre su iniciativa de crear un banco para el desarrollo, Indicó que es el
complemento de su plan de "cerrar la brecha" entre México y sus socios del

7. La vocera del futuro mandatario, Martha Sahagún, se encargó de
hacer aún más notorio el enojo de su jefe. Recriminó a algunos reporteros:
'se les fue la nota; les faltó profesionalismo. En cambio, vean cómo los
medios de Estados Unidos sí supieron interpretar la información y la
trascendencia del encuentro del presidente electo Fox con Clinton y Chrétien.
8. Los Informadores mexicanos que vivieron la gira y sufrieron los
reproches de Sahagún, confiados en las notas que enviaron a sus
redacciones, concluyeron: "se nota que atrás de todo está Jorge G.
Castañeda, quien siempre ha manifestado desprecio por la prensa nacional".
9. Terminaron por comparar, recordar irónicos: "va a pasar como con Carlos
Salinas, que siempre prefirió a los medios de Estados Unidos, y si Salinas tuvo
a su (José) Córdoba, ahora todo indica que Fox tendrá a su Castañeda".
to. Y por c:erto, cuando Fox ofreció más tarde una conferencia de prensa
en las instalaciones de la Universidad de Texas, Castañeda instalado al fondo
del auditorio le hacía señas desesperadas para que dejara ya de atender a los
reporteros que dieron cobertura a ésta, la segunda gira internacional del futuro
mandatario, quien al final trató de corregir sobre sus propios comentarios
vertidos por la mañana en el museo de arte: "quiero mucho a la prensa mexicana,
Yquiero más a los reporteros y reporteras ..."
11. Ya pocos le creyeron ...

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�72 / facuitad de filosolía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /73

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EU y CANADÁ "NO NOS MANDARON POR UN TUBO": FOX
Excélsior, 26 de agosto de 2000 (PP)

Recibieron con "Cautela y Prudencia" las Propuestas Para Cerrar la Brecha
de Desarrollo
1. DALLAS, 25 de agosto. - Vicente Fox Quesada señal~. que s_u visi~a a

Estados Unidos fue para "plantear ideas" y aunque reconoc10 que estas han
sido recibidas con cautela y prudencia, no nos mandaron por un tubo".
2. El Presidente Electo lanzó una severa acusación a algunos medios de la
prensa mexicana que, expresó, "parecen gozar diciendo que no nos h1c1eron
caso". Eso no es cierto, sí nos escucharon, comprendieron lo que se trat?,
comentó el Presidente Electo en relación con sus propuestas en materia
migratoria, comercial y de ayuda financiera para reducir las brechas de desarrollo
planteadas en Washington y Ottawa.
3. Fox habló así al término de un encuentro con la comunidad mexicana
en esta parte de Texas, en donde una mujer le_ pidió que apoye la
legalización del aborto y recibió peticiones para servir de conducto ante el
Presidente Zedillo de manera que sean frenados los abusos que enfrentan los
migrantes al intentar regresar a México. Por la tarde,_ tras un almuerzo con
empresarios texanos a quienes solicitó su apoyo en inversiones para reducir
la brecha de desarrollo que separa a ambos países, Fox Quesada tuvo una
entrevista privada con el candidato republicano a la Presidencia d~ EU,
George w. Bush, quien aceptó a medias las propuestas del prox1mo
mandatario mexicano.
4. "Estoy de acuerdo con él (Fox) en que debemos aminorar las diferencias",
destacó Bush en una rueda de prensa conjunta en la que, sin embargo,
manifestó, rotundo, su decisión en materia migratoria: "Seguiremos
imponiendo enérgicamente la ley en la frontera mientras sea gobernador
(de Texas) y como presidente", agregó el candidato republicano.
5. En el cuarto y último día de actividades de su gira por América del Norte,
Vicente Fox arribó, esta mañana, procedente de Washington, a esta ciudad de
Texas de profundos significados. Esta es la ciudad donde hace 27 años fue
victimado a tiros John F. Kennedy y en donde actualmente trabajan y viven
más de 15 mil mexicanos.
6. Precisamente con una reunión con las comunidades de connacionales
radicados aquí Fox inició sus actividades en Dallas. "Quiero escucharlos", les
señaló a los representantes de migrantes procedentes de Hidalgo, Zacatecas,
San Luis Potosí, Michoacán, Guanajuato y otras entidades, en total 36
organizaciones comunitarias.

7. En el Museo de Arte de Dallas, justo en uno de los salones que albergan
una muestra de la obra de Gunther Gerzo, a salvo de los 35 grados centígrados
que reinaban en las calles de esta urbe, los mexicanos solicitaron diversos
apoyos. Una mujer se le acercó para pedirle que respaldara la legalización
del aborto, mientras por otra parte se escuchaba la queja común de la
corrupción contra los migrantes que vuelven al país.
8. "Queremos que lleve un mensaje al Presidente Ernesto Zedillo para que
ordene se terminen las arbitrariedades del fin de sexenio en las aduanas; están
haciendo su domingo ocho", le indicó a Fox un pequeño hombre de bigote
que resumió así el sentir general.
9. En la reunión participó también el basquetbolista mexicano Eduardo
Nájera, enrolado actualmente con el equipo profesional Mavericks de Dallas,
quien le solicitó apoyo al deporte. También hubo peticiones para regularizar
la situación migratoria de estudiantes mexicanos indocumentados con problemas
para acceder a las universidades de este país.
10. Fox Quesada dirigió al final un discurso y por lo pronto dio respuesta
a la petición de atención a migrantes al anunciar que creará una oficina
junto a la Presidencia de la República que sirva de enlace directo con ellos y
agregó que los tomará en cuenta porque gobernará no sólo para los 100
millones de habitantes que hay en México, sino para los 18 millones que viven
fuera.
11. En ese mensaje, Fox aprovechó la ocasión para dirigirse de manera
directa y por vez primera a la prensa mexicana. En tono enérgico, reprochó
el comportamiento de algunos medios en sus apreciaciones sobre esta gira.
"Hemos venido aquí a plantear ideas, que han sido recibidas con prudencia y
cautela", comentó el Presidente Electo de México en relación con sus
propuestas de apertura de fronteras y de la creación de un fondo multimillonario
con aportaciones de Estados Unidos y Canadá para contribuir a la reducción de
la brecha de desarrollo.

12. Dicho esto, Fox manifestó, en alusión a algunos medios: "Por ahí la prensa
mexicana señala que nos mandaron por un tubo. No es cierto, sí nos escucharon,
sí comprendieron de lo que se trata. Si quedamos en que vamos a seguir
conversando porque es un plan de largo plazo".
13. Empero, siguió Fox, parece "que la prensa mexicana goza diciendo
que no nos hicieron caso (los gobiernos de Estados Unibes y Canadá)",
cuando deberían estarnos apoyando pues estos proyectos son algo bueno
para México.
14. Más tarde el Presidente Electo intentaría limar algunas asperezas al
aseverar que quiere a la prensa mexicana, en particular a las reporteras y a los
reporteros. Lo dijo ya en el Campus de la Universidad de Texas en Dallas, una
institución que alberga a 37 mil alumnos, de los cuales son hispanos alrededor

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león

74/ facuitad de filosolía 1Letras

=

1

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8

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BIBLIOGRAFÍA

de 2 mil, y en una de sus salas tuvo un encuentro con más de 40 empresarios
texanos.
15. Fue una reunión agradable, los empresarios no esperaban oír a un futuro
presidente de México que les inspirara tanta confianza y que les hablara directo
y sin tapujos, comentó a EXCELSIOR, Raúl Plcard, presidente de la
Canaclntra y uno de los hombres de negocios mexicanos incorporados
a este encuentro privado, en el que también estuvieron los dirigentes del
Consejo Coordinador Empresarial, Claudio X. González, y de la 'coparmex,
Alberto Fernández Garza.
16. A la Universidad de Texas llegó también, procedente de Miami, el gobernador
de Texas y aspirante presidencia! republicano, George W. Bush, para
entrevistarse también en privado con Vicente Fox. En rueda de prensa conjunta,
en la que ambos intercambiaron obsequios (el aspirante republicano entregó un
sombrero típico texano a Fox y éste a cambio le dio unas botas vaqueras
hechas en Guanajuato), Bush dejó en claro que en materia fronteriza seguirá
imponiendo enérgicamente la ley mientras sea gobernador y también si llega a
la Casa Blanca; empero, acotó estar de acuerdo con Fox en la necesidad de
trabajar juntos para reducir las diferencias en los niveles de desarrollo que
ocasionan la migración de mexicanos, porque "los valores de la familia no
terminan a la orilla del río".
17. También estuvo de acuerdo el aspirante republicano en la
corresponsabilidad estadunidense en materia de combate al narcotráfico
y añadió que su país debe reducir el consumo e incluso llevarlo a niveles
cero, además de que consideró Injusta la certificación unilateral.
18. Vicente Fox, por su parte, evaluó esta gira como positiva y destacó que
regresa a México bastante motivado, pero no quitó el dedo del renglón en
cuanto a sus propuestas.
19. Cuando se le preguntó en torno del rechazo inicial de los gobiernos de
Canadá y Estados Unidos a la idea de capitalizar al Banco de Desarrollo de
América del Norte para respaldar el crecimiento de México, Fox Quesada
subrayó que no vino a hacer acuerdos sino a iniciar los contactos para una
mejor relación cuando inicie su gobierno. "Vendrá el tiempo de los acuerdos
próximamente".

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e_ representat,on of parhamentary debates in new
paper d1scourse (tesis doctoral, Universidad de Lancaster).
s
Too~o~d~~~;~tl~dog~~) Narra ti ve. A critica/ linguistic introduction, 2a ed.,

20. Insistió en cuanto a la apertura de la frontera en el mercado laboral, en que
"la idea ha sido recibida y clarificada", aunque reconoció que no en el sentido
de una decisión a corto plazo. "La idea será discutida y negociada en el futuro".

~e(/1a9i~nqo)" rmac,
La n~óticiaB como discurso. Comprensión, estructura y
n, arcelona, Pa1dós.
Van Di"k Tí
.
NaiiÓna1~e~s ~~ ~i:) /r:tss HA1·1n1sªdlysl,s.NCJaseL Studies of internationat and
,
a e, .., awrence Erlbaum.

21. Finalmente, de su encuentro con los empresarios de este estado, Vicente
Fox Informó haberles expuesto que "con excepción de Pemex todos los
sectores quedarán abiertos a la inversión".

Ver~;~~it,s ~~d(;,;ªV.l~rnational News Reporting: Metapragmatic
beyond An lnte d. e . 1· ' msst~rdam, John Ben¡amins (Pragmatics and
•
r IscIp inary enes of Language Studies).

Vanp~u:~~

Waugh L.

•
functi~~d!~~9 9xr5
) Repo7irted speech in journalistic discourse The relation of
1e , en ext 15 (1), pp.129-173.
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Univmidad Autónoma de Nuevo león / 79

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APARICIÓN DEL INMORALISTA'
Aludí, en el capítulo anterior, al grupo de amigos y de prosélitos
que había ido formándose en torno de Enrique González Martínez
y que se reunía, casi todas las tardes, en su despacho de las
calles de la Magnolia. Debo añadir que el doctor no hacía nada
absolutamente para extender aquel círculo -que le honraba por
espontáneo. Pocos escritores he conocido menos dispuestos a
convertirse en vestales de su propia reputación. Nadie administró
menos bien su gloria, ni puso menos empeño en adoquinar y barrer
los caminos -a veces sucios- que llevan a la notoriedad. Cuando
veo a ciertos plumíferos archivar los recortes de prensa más
insignificantes, las más leves citas que de sus nombres y de sus
obras hacen los críticos, me consuela evocar, por contraste, la
sombra de ese varón que tan señorilmente menospreciaba todos
los artilugios y las minucias del oficio de hombre de letras.
Por eso, porque no aspiraban al formalismo de una "capilla",
aquellas tertulias fueron -para los jóvenes de mi tiempo- una
cátedra de honradez. Las animaba la alegría de "Enrique chico",
siempre tentado a desempeñar, bajo la vigilancia paterna, el papel
del que siembra las paradojas. Y les servía de centro, más aún
que la persona física del doctor, el silencio de su esposa, atenta a
distribuirnos a todo instante un café pingüe -que ella misma tostaba
y confeccionaba a la usanza de Sinaloa- y que, por la rapidez con
que lo bebíamos y la frecuencia con que volvía a brotar de nuestras
tazas, parecía de veras inagotable. Tan inagotable y perfecto como
la indulgencia de doña Luisa.
Atraía la atención del recién llegado un personaje de rostro
equino, tez morena, pelo negro, lacio, brillante y discurso trágico y
esencial. Era Ricardo Arenales. Aunque no había publicado ningún
volumen, le aureolaba una fama extraña, debida entonces más al
escándalo de su vida que al respeto de su talento. Nacido en
Colombia y de orígenes israelitas,. Arenales había paseado por
diversos países del Hemisferio, bajo nombres distintos -Maín
Ximénez, Miguel Ángel Osario- y en ejercicio de los más
heteróclitos menesteres, una audacia genial de conquistador. De
Ahasverus de la poesía americana se calificaba él mismo, no sin
recóndita complacencia. Y, en efecto, al verle por momentos arder,
encendido por el alcohol ·o por el lirismo, daba la impresión de un
desterrado a perpetuidad; pero no del desterrado de una república
identificable en los mapas, sino de un desterrado del mundo entero

• Jaime Torres Bodet, Obras escogidas, FCE, 1961, pp. 246--50.

-y, sobre todo, de la virtud. Se pensaba, frente a él, en algunas
fábulas dolorosas. En una, concretamente: la de ese holandés
errante. obligado a navegar sin término como castigo de una
blasfemia arro¡ada al cielo en una noche de tempestad. La música
del Buque fantasma era un fondo no inapropiado para sus versos ...
Le ~ncantaba, asombrar, especialmente a los jóvenes, con
la expos1c1on de leonas heterodoxas en moral, en política, en arte·
pero n_o en l1te_ratur~ o en religión. Tenía por la belleza un culto qu~
le venia de mas alla de su propio ser, de quién sabe qué entrañas
del campo c?n que luchó, cuando adolescente, en aquella Antioquia
donde ~ec1a- "la esperanza, la inteligencia y la lealtad son como
flores ca1das del manto de Jesucristo".
. . . Obligado a fraternizar -en oasis inconfesables- con
1nd1viduos de la ética más dudosa, el recuerdo de aquellos éxtasis
oscu'.os no enturbiaba jamás su pasión auténtica: la dignidad de la
poes1a.
Contrastaba con su desprecio para muchos ritos sociales
-y con su . insubordinación ante casi todas las disciplinas- la
adhesión sin reservas que concedía a los valores de un lenguaje
sonoro, de un pensamiento exacto y de una inspiración metódica
Y rigorosa. Devoto de las palabras, como Daría, como Lugones,
pretend1a esca~ar de los huertos de esos artistas hacia el hallazgo
de una expres1on humana, trémula y honda, que él designaba con
el nombre de '1rascendentalismo" -y que no era muy diferente de
la que postulan ciertos discípulos de Sartre.
En la ruta _que había de conducirle hasta esa lírica de la
angustia, el. principal escollo tenía que ser su afición a la pompa
verbal,. aflc1on tan clara que le indujo a incurrir en diminutivos
contam!nados de ronsardismo -"dulcezuelas", "piñuelas"- a jugar
con ep1tetos pleonásticos -"a pesar éJe la fúnebre Muert~·- y en
el apogeo _de su estilo, a inventar jitanjáforas prodigiosas, c~mo
esa Acuanmánt,ma, de la que se sentía tan satisfecho...
Aunque hablaba con elocuencia, escuchaba con humildad
: ~na entrega que Por_ ~incera rendía todas las discrepancias:
· _ema una gran est1mac1on por González Martínez y, entre sus
libros, p~r la _incomparable serie de las "parábolas". Pero ninguna
adm1r~c1on hizo nunca palidecer la que dedicaba a su propia obra
Sabia que la fatalidad había hecho de él un visionario del
Continente. Y Uevaba a cuestas su poesía, como un forzado la
estatua que -sin que él la haya visto- lo representa.
No tardamos en comprender que entre ambos se levantaría
constantemente una barrera insalvable. De prejuicios burgueses
creía él. De sensibilidades opuestas, pensaba yo. Desde chico, m~

�80 / facultad de filosolía yletras

Unive~idad Autónoma de Nuevo león /81

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!¡¡
u

había enseñado mi madre a preferir las dificultades a_los placeres,
las rivaciones a los excesos -y a no gustar de ninguna dicha
sin! escanciada en la copa de un acto puro. Verdad, belleza Y
virtud eran para ella ideas indisolubles; o, por lo menos, asp¡rac1on~s
convergentes. Tenía que contrariarme, por tanto, ta im~ac1enc1a
aquel magnífico insatisfecho para quien ser ofrec1a una so a
continuidad: la del vértigo del deseo.
. . . . .
Mi intolerancia para el hombre no consegu1a _d1sminulí ~1
deslumbramiento frente al poeta. Cuando aceptaba.recitarnos algun
fragmento de Acuarimántima o leernos los endecas1l_abos luminoso~
de Lamentación de octubre, todo en mí era a~ent1m'.ento y, en
sentido más material del vocablo, estupefaccion ¿Como le hab1a
sido posible ceñir a una forma, de tan clásico molde, una modernidad
interior tan original?

i8

?

Vengo a expresar mi desazón suprema
y a perpetuarla en la virtud del canto.
Yo soy Maín, el héroe del poema'.
que vio desde los círculos del d1a,
regir mundo una embriaguez y un llanto...

e/

. y cómo ese infatigable prófugo de sí mismo había logrado
~preciar las verdades, tan simples y tan augustas, que afloran en
las estrofas de su Lamentación?
Yo no sabía que la paz profunda
del afecto, los lirios del placer,
la magnolia de luz de fa energía,
lleva en su blando seno la mujer.
Mi sien rendida en ese seno blando,
un hombre de verdad pudiera ser. ..
¡Pero la vida está acabando,
y ya no es hora de aprender!
•Torpeza de mi psicología juvenil! Transcurrirían muchos años
~n1es de que la lectura de u_na frase. de Proust me diese la
clave de aquel enigma. Casi siempre, dice el creador de Swann
(cito de memoria y no estoy seguro de repetir su expres1on
con exactitud), casi siempre los "aunque" son_ en verdad
"porque". Aplicada a Ricardo Arenales, la observac1on de Proust
resultaba reveladora. No era profundo, aunque rebelde, sino al
contrario: porque había sido rebelde, era_ tan profundo. Y no
era generoso, aunque violento; sino que, por violento, era generoso.

Gran poeta de los contrastes; cantor de las horas supremas y de
los días fugitivos, su epitafio lo escribió él mismo: "Era una llama
al viento y el viento la apagó".
La aparición de Arenales en las tertulias de la calle de la
Magnolia coincidió con el descubrimiento que hice del lnmoralista
de Gide. No he desarticulado esos dos recuerdos. Y es natural que
se me presenten, hoy, en el mismo plano de la memoria.
Gide es un riesgo para los jóvenes. Su inmoralismo hubiera
podido serme tanto más peligroso cuanto que, a diferencia del de
Arenales, se introducía en mi alma por una puerta no defendida,
por la que juzgaba yo más segura; esto es, por la puerta de la
educación jansenista que me era ya familiar. En tanto que la
insurrección de Arenales se erguía a pleno sol, como un reto, la de
Gide se acercaba al claro de luna, con seducciones y frases
imperceptibles, veladas siempre por alguna máxima honrosa y
encubiertas por algún antifaz puritano, de filosófica discreción. Por
momentos, Satán se desembozaba. "Busco en la embriaguez
-decía, por ejemplo- una exaltación y no una disminución de la
vida". O, páginas más adelante: "No puedo exigir que los demás
posean mis virtudes. Sería ya mucho que encontrase en ellos mis
vicios ..." Pero, inmediatamente (no había publicado aún ni Corydon
ni Si le grain ne meurt), cerraba el escotillón de las confidencias y,
sobre el tablado, alumbrado de nuevo por una lámpara laboriosa,
sustentaba una conferencia en cuyos párrafos todo parecía otra
vez diáfano, cristalino.
Por romántico, el inmoralismo de Ricardo Arenales era franco
Y un poco declamatorio. En cambio, por seudoclásico, el de Gíde
se acercaba al lector de manera más envolvente, con cautelas y
púdicos retrocesos. Afortunadamente, más que sus relatos, me
interesaban sus textos críticos, que sigo considerando lo mejor de
su producción: las conferencias que traduje para Cvltvra, con el
título de Los límites del arte, y ciertos comentarios acerca de
Flaubert, de Barrés y de Baudelaire.
En el prólogo que escribí para la selección de que hablo se
deslizaron -junto a muchas cándidas vaguedades- algunas líneas
por las que advierto que ya desde aquellos días me molestaba la
habilidad de Gide para el disimulo. Así, al referirme al lnmoralista,
apuntaba yo que, "con un poco de buena voluntad, Gide hubiera
JlOdido poner a su novela, en vez de un epígrafe evangélico, algún
pensamiento del Crepúsculo de los ídolos'.
Creo que acertaba yo en el reproche. Pero a continuación,
atribuía aquella duplicidad -inocentemente- al temor de citar a un
autor moderno. ¡Como si ése, en realidad, hubiese sido el motivo de

�Unive~idad Autónoma de Nuevo león /83

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81 /facultad de filosofía yletras

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Gide, y no el deseo de proteger lo escabroso de su, novela con la
invocación de un Salmo; invocación que le daba ademas oporturn~
para envilecer la cita y para deformar, de hecho, su conternd_o,
No todo fue para mi dañino en la frecuentación de los libros
de Gide, Al contrario, Gracias a ella percibí que la obra de arte es
obra de razón y de voluntad, que el secreto del genio est_á en_ ser lo
más humano posible, que el temor a las influenc1_a~ implica un
espíritu exiguo, incapaz de repudiarlas o -as1m1l?ndolas- de
vencerlas. En suma, que la libertad, en. poes1a, no_ es la
consecuencia de una falta de obligaciones, sino del. ?ºmimo de
esas obligaciones por el ejercicio del talento. Lecc1on curiosa,
después de todo, puesto que al margen del in_moralismo vital de
Gide se erigía, merced a la lucidez de su mtehgenc1a, una ~oral
estética muy estricta -y digna, indudablemente, de adm1rac1on.

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1•.\I.

FUNCIÓN SOCIAL DE LAS UNIVERSIDADES'

Al invitarme a dirigiros la palabra en esta reunión recordasteis
probablemente, que una fortuna singular me ha permitido asistir ~
las tres conferencias celebradas por vuestra Asociación: la de
Niza, en 1950, la de Estambul, en 1955, y ésta, a la que México
se complace en brindar la hospitalidad de su capital. Comprenderéis
que mis primeras palabras sean para expresaros mi aprecio y mi
gratitud.
No he olvidado el día de diciembre de 1950 en el que,
como Director General de la UNESCO, tuve la honra de saludar en
Niza a los fundadores de esta institución. En el mensaje que dirigí
a los miembros de su asamblea constitutiva, mencioné algunos
de los proble~as que han continuado inspirando vuestras
meditaciones. Este, por ejemplo: ¿cómo establecer, entre la
enseñanza universitaria y la gestión nacional e internacional de
cualquier país, una relación que, por respetuosa de la objetividad
científica, no degenere en estériles demagogias y que, por libre,
por razonada y por efectiva, informe suficientemente a los jóvenes
acerca de los deberes que les incumben, no sólo ya como
candidatos a médicos o ingenieros, abogados o economistas
químicos o arquitectos, sino como candidatos a ciudadano~
cabales; es decir: como candidatos a hombres de verdad, de justicia
y de bien?
Los valores que las universidades custodian -decía yo en
aquella ocasión- son como seres vivos: crecen cuando se
desarrollan, pero decaen cuando se conforman pasivamente con
subsistir. Por estimable que sea el celo que pongamos en
conservarlos, no los preservaremos si no nos sentimos dispuestos
adefenderlos, no los afirmaremos si no T)OS preparamos a realizarlos
en la acción y para la acción. Limitarnos a custodiarlos seria
tanto como aceptar su paulatino y fatal desfallecimiento. A la
universidad-museo, preteriremos siempre la casa de estudios viva
conciencia clara en la que resuenan las inquietudes que la realidad
propone a los hombres como problemas: como problemas que
necesitamos considerar con modestia, para poder afrontarlos,
después, con tenacidad.
Han pasado casi diez años desde la conferencia de Niza.
Y, no obstante, las cuestiones que solicitaban la cooperación de
los universitarios de todos los continentes siguen acosándonos sin

• Jaime Torres Bodet, Obras escogidas, FCE, 1961, pp. 1086-90.

�84 /facultad de filosolía yletras

Univeílidad Autónoma de Nuevo león /B5

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reposo. Así lo prueban los tema~ que escogisteis en Estambul
para vuestras deliberaciones de MexIco. Y es que_, como me permití
repetirlo en 1955, a orillas del Bósforo, el sabio Y el hum~ni.sta
tienen ahora un gigantesco programa por reahzar en c~m~n. la
integración del hombre a la escala del mundo actual, el senono del
espíritu humano sobre las fuerzas que ha ido venciendo su
inteligencia.
.
•Qué son dos lustros frente a un programa de magnitud tan
extraor~inaria? Desde el observatorio que nos depara la_ s~gunda
mitad del siglo XX, nos damos cuenta de las inmensas pos1b1hdades
que la centuria nos proporciona y, al mismo tiempo, nos acongo¡an
los errores que han impedido a los pueblos ut1hzar concertada~ente
muchas de esas posibilidades para el progreso social, econom1co
y cultural de toda la humanidad. Dos convulsiones mundiales (las
de 1914 y 1939) deberían habernos ya demostrado hasta que p_unto
una convivencia justa sólo podrá obtenerse merced a la dec1s1ón
de ganar la paz, cada día y cada minuto, con la misma mtrep1dez
y con el mismo fervor que las naciones consagran, cuando estalla
la lucha armada, a la necesidad de ganar la guerra.
.
Ninguna paz verdadera se funda en el ocio y el ego1smo.
En consecuencia, mientras no nos sintamos todos solidanos
de la obra espiritual y del esfuerzo material que la paz reqwere,
seguiremos siendo islas infortunadas, sole_dades mcompat'.bles,
inconscientes y trágicos desertores de la unidad moral del genero
humano.
Ahora bien, nadie debe sentirse más solidario de todos
que el que se yergue, por virtud del saber y la cultura, entre la
vasta legión de sus semejantes. En pocos seres pueden vibrar
tantos ecos de humanidad como en el arllsta, el filosofo, el sabt0
y el catedrático que modelan, entre las angustias y cóler~s del
presente, el rostro del porvenir. Por eso atnbuImos los mexicanos
tan noble alcance a la misión nacional e mternac1onal de las
universidades. Su nombre mismo implica un propósito un_iversal.
su vocación mayor es de colaboración, de servicio, de entend1m1ento.
y de entendimiento no en la fácil comodidad de las transacciones
sino en el arduo acuerdo de la verdad y la libertad.
.
Libertad y Verdad. He ahí, señores, los dos polos del e1e
universitario. Libertad para proseguir en la búsqueda eterna de la
verdad. Verdad en la afirmación de las responsabilidades sociales,
morales e intelectuales que impone la libertad.
"El hombre -opinaba Nietzsche-- es el animal que puedB
prometer'. Se alían en esta fórmula las dos cualidades cimeras de
la experiencia universitaria. En efecto, sI la promesa no_ supus1es~
por verdadera, el cumplimiento efectivo que la confirma, sena

irrisoria. Por otra parte, nada atestigua nuestra confianza en la
libertad como el hecho de poder limitarla conscientemente merced
a la aceptación del deber futuro que representa toda promesa.
Me he detenido en estos comentarios porque veo en ellos
el común denominador de las tres cuestiones a cuyo estudio
consagrasteis vuestra reunión de 1960: la universidad y la
responsabilidad en la vida pública, la interacción de ciencias y
humanidades y la expansión de la enseñanza superior. Estos
temas se hallan vinculados unos a otros estrechamente. En
efecto, al abarcar cada año a un mayor número de jóvenes, lo que
llamáis "expansión de la enseñanza superior'' (que es, fundamentalmente, un fenómeno cuantitativo) obliga a mejorar cada año
más los aspectos cualitativos de esa enseñanza; el cuidado que
tales aspectos exigen obliga a su vez a buscar una solución al
problema que plantea el progreso técnico cuando no lo acompaña
el sentido del humanismo y, finalmente, la necesidad de encontrar
una solución adecuada a tan delicado problema obliga a quienes
la buscan a meditar sobre las repercusiones que puede tener
esa solución en la vida pública -nacional e internacional- de
cualquier país.
Si pensamos en los sacrificios que implica para los pueblos
el mantenimiento de un buen sistema universitario, si advertimos
cuán pocos son todavía (a pesar de la expansión de que habláis,
e incluso en las colectividades mejor dotadas) los que aprovechan
ese sistema y si recordamos a las mayorías que por deserción
escolar, por insuficiencia económica o por otras razones, siguen
considerándolo un privilegio, comprenderemos que la primera
cuestión -¿cómo puede servir la Universidad a la vida pública?condiciona muchos de los argumentos filosóficos y científicos que
acuden a la mente para tratar los otros dos temas.
La misión suprema de la Universidad no es la de actuar tan
sólo como un conjunto de facultades y de laboratorios a los que
asiste un número más o menos considerable de posibles
beneficiarios sino la de constituir un centro en verdad orgánico
~e pensamiento y de acción- para la transmisión y el renuevo de
la cultura.
Se quejaba Ortega y Gasset, hace treinta años, de que la
enseñanza llamada superior se hubiese ido restringiendo
Prácticamente a la preparación de profesionales y de investigadores.
A ese respecto, observaba que, como excusa ante la presión
cada vez mayor de los especialistas, los programas contienen
siempre algunos cursos de "cultura general". La asociación
de estas dos palabras le inquietaba fundadamente. "Cultura
-escribía entonces- no puede ser sino general". Y concluía que el

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�Uíliversidad Aulóíloma de Nuevo leóíl /8)

86 / facul!ad de filosofía Ilelras

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uso de semejante expresión revela más bien el escrúpulo "de que
el estudiante reciba algún conocimiento ornamental Y vagamente
educativo de su carácter o de su inteligencia". Antes_ que _Ortega Y
Gasset, Justo Sierra había reclamado ya para el urnvers1tano esa
formación desinteresada que no estriba en el desarrollo de las
meras funciones profesionales, sino en la continuidad Y el renuevo
de la cultura. "Nosotros (proclamaba en un párrafo memorable del
discurso que pronunció al inaugurar la Universidad Nacional de
México) no queremos que en el templo_ que se erige hoy se adore
a una Atenea sin ojos para la humanidad y sin corazón para el
pueblo".
.,
. .
Lo dicho por el gran ministro de lnstrucc1on Publica es
válido todavía. "Sin ojos para la humanidad y sin corazón para el
pueblo", la enseñanza superior_ cond~ciría a los edu~andos a un~
tecnocracia desencarnada. S1 el reg1men de los mandarines
antiguos -eruditos, librescos y formalistas:- fue inadmi~ible,
porque paralizaba la vida y oponía protocolarios diques retoncos
a su caudal de renovación, ¿qué resultaría del monopolio e1erc1do
por otra serie de "mandarines", técnicamente indispensables, a
los que la competencia exclusiva en tal o cual espec1al1dad
hubiese logrado desintegrar del interés cotidiano por los pr~blemas
de su tiempo y por la condición de los hombres de su pa1s?
Atravesamos una crisis dramática del espíritu. Ambiciosos
de saber para más poder, olvidamos frecuentemente que lo _que da
al poderío material su más fecundo significado es la aptitud de
emplearlo para bien de la humanidad.
Ciertamente, las universidades no tienen la culpa del abuso
que suele hacerse de los descubrimientos que s~s laboratorios
propician o de las técnicas que propagan sus ensenanzas. Querer
detener la ciencia por miedo a la desviación de sus resultados
seria la peor confesión de incapacidad. Pero, precisamente porque
la ciencia es incontenible, conviene que las universidades no
descuiden jamás su función rectora, en lo social, lo moral Y lo
cultural. Al fomento de las fuerzas de transformación que la ciencia
permite en sus institutos, han de saber agregar el cultivo de esas
cualidades imprescindibles de ciudadanía responsable y de
acrisolada rectitud ética que pueden servir de freno al uso sin
restricción de tan grandes fuerzas.
Nunca la historia se había encontrado en la necesidad
de operar con volúmenes demográficos tan enormes. Frente
a la coherencia de grupos tan densos y tan compactos de
población, pocas veces se había sentido tan sola y tan desvalida 1

inteligencia, cuando se rehusa a comprometerse en la acción. Y,

por contraste, que parecería paradójico, pocas veces la habían
solicitado tan insistentemente, con la intención de comprometerla,

en su beneficio, las grandes concentraciones políticas del poder
y de la riqueza.
En tales circunstancias, volvemos los ojos a las universidades de todos los pueblos y esperamos de ellas una participación
decidida en la elevación del nivel moral de la época en que vivimos.
Para compensar esa situación de la inteligencia, a que antes me
refería, importa mucho a la juventud de todas las razas y todos
los continentes robustecer la cultura humana, dentro de un espíritu
de concordia y de colaboración universal.
De ese espíritu de colaboración universal deben ser
testimonio cada día más eficiente las casas de estudio, donde se
imparten las enseñanzas más prestigiosas. Casas de estudio, sí.
Casas de inteligencia, innegablemente. Pero, al mismo tiempo,
casas de solidaridad social en cuyos recintos aprenda el hombre a
comprender su destino propio y a servir el de todos sus semejantes.
Casas, por consiguiente, de paz activa, donde se formen buenos
investigadores y buenos especialistas, pero sin olvidar que al mejor
especialista y al más atrevido investigador los completa siempre
-y los perfecciona- la voluntad de justicia en las relaciones sociales
que sus trabajos pueden y deben favorecer.
No estoy seguro, señores, de haber interpretado, en este
discurso, las preocupaciones mayores que precisaron vuestros
debates. No fue ésa, tampoco, mi pretensión. Quise expresaros
muy francamente un punto de vista que ni siquiera es particular,
pues millones de hombres sobre la tierra saben -o por lo menos
presienten- que el progreso de la civilización mundial dependerá
cada día más del equilibrio que la enseñanza pueda otorgar a los
directivos de las nuevas generaciones. Equilibrio entre las
humanidades y las técnicas. Equilibrio entre las cualidades de la
inteligencia y las del carácter. Equilibrio entre el pensamiento
Y la acción. Equilibrio entre el fervor por la libertad y el respeto
de las responsabilidades que implica la libertad. Equilibrio, en fin,
entre el desarrollo de la persona, la fidelidad a la Patria y la
SOiidaridad para todo el linaje humano.
Por eficaz y valioso que sea el esfuerzo aislado de cada
Universidad, nos damos cuenta de que otros esfuerzos -en
dirección opuesta a la suya- circunscriben su influjo y, por
momentos, lo disminuyen. Por eso mismo, una asociación
internacional de universidades constituye, para el mundo de hoy,
una defensa contra muchos peligros que, por rutina, o automatismo,

�88 /facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 89

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0 intolerancia, amenazan la independencia del p_ensamiento. La
autoridad de una asamblea como ésta es excepcional porque no
emana de una voluntad de poder político o econ~m1co, sino de una
voluntad desinteresada de armonía por el espmtu. Digna de su
pasado, la institución que representáis está llamada a un futuro de
generosas realizaciones.
.
Nos congratulamos de que México haya ofrecido el mar_co
moderno de su antigua y noble Universidad a vuestra tercera reurnon.
y hacemos los votos más fervorosos por vuestra d1c~a personal,
por vuestro acierto de educadores y por la cooperac1on cada v~z
más fecunda de las casas de estudio en cuyo_ nombre habe1s
venido a compartir con nosotros, durante algunos d1as, la fraternidad
del esfuerzo, de la inquietud y de la esperanza.

MARTÍ, PALADÍN DE CUBA'

Hace cincuenta años, el 19 de mayo de 1895, sobre el suelo de
Cuba yacía el cadáver de un hombre de frente comba, nariz delgada
y ojos que en vida fueron ejemplo de un mirar hondo, sereno,
grave, a la vez íntimo y persuasivo.,. Aquel cadáver era el despojo
de una existencia extraordinariamente rápida y lúcida. El corazón
que, durante un poco más de ocho lustros, latió dentro de ese
pecho fue el corazón de uno de los más generosos americanos:
el corazón de José Martí.
¿Por qué camino-de rebeldía y de privaciones- había guiado
la voluntad a José Martí hasta aquel encuentro con lo más
perdurable de su conciencia que es, en los héroes, la muerte hallada
en el cumplimiento de una misión?
Decía Rilke que cada uno de nosotros lleva su muerte
en lo más secreto de su persona, como en la pulpa del fruto va la
semilla. En efecto, toda biografía no constituye otra cosa que el
ttinerario de un viaje hacia la cita definitiva consigo mismo; cita
que implica la consagración suprema para los grandes, el instante
en que el cuerpo desaparece y la piedad de los sucesores se
apresta a sustituirlo con el símbolo de la estatua. Pero si hay, en la
galería de los constructores continentales, alguna estatua en que
el mármol póstumo no se atreve a contener el perfil del hombre
que representa, esa estatua, señores, es a mi juicio la del
inquietante e inquieto protagonista que hoy celebramos: la estatua
vivida de Martí.
Revolucionario, viajero, poeta y batallador, Martí se inscribe,
con innegable derecho, en la historia de los más celebrados
descubridores americanos; en la tradición de los navegantes,
como Colón; en la tradición de los misioneros, como Vasco de
Ouiroga; en la tradición de los libertadores, como Bolívar,
Washington y Morelos.
Para él, América no fue únicamente un hecho, sino un deber;
porque este Hemisferio no se ofreció jamás a su entendimiento
como un horizonte geográfico limitado, sino como una promesa
histórica, de esperanza para toda la humanidad.
El camino al que antes me referí: ese camino que, por
mares, valles y serranías, llevó al cantor de la "niña de Guatemala"
hasta el combate trágico de Dos Ríos, tenía una meta, una meta
augusta: encontrar a América. Pero no a la América destrozada,

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• Jaime Torres Bode!; Obras escogidas, FCE, 1961, pp. 957•60.

�90 /facullad de filosofía yletias

Uoive~idad Autónoma de Nuevo león / 91

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que recorrieron sus pasos de guía y que sus manos de apóstol
acariciaron con devoción, sino a la América libre a la q~e de?1có
sus discursos más penetrantes: esa América que todavIa esta en
formación en nosotros mismos, haciéndose lentamente co~ lo meIor
de nuestras ambiciones y nuestros actos, tropezando aun -para
germinar- con nuestros defectos, luchando, en suma, por ser lo
que su nombre le augura desde hace siglos: la cuna de un mundo
nuevo.

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Muchos son los que han visto a America. enos os
que la han comprendido. Pocos, muy pocos, los qu~ supieron
sentirla, como Martí. La sintió tan hondo que podna de_c1rse
ahora, sin exageración, que América fue para él un padec1mIento:
algo que no estaba sólo en su espíritu, sino en cada gota del
caudal magnífico de su sangre; una tortura tan exclusiva qu~ no
había nada, en su pensamiento, que no aceptase la sumIsIon a
esa causa última; un ideal de dominio tan absoluto que hasta
la autonomía del artista y la piedad del patriota vivían en su alma
como demostraciones de su culto continental.
La sensibilidad, ta lectura, los viajes, el trato del europeo,
los años de estudio en España e incluso la amplitud de un
talento abierto a todas las curiosidades y expuesto a to~as la~
tentaciones, no consiguieron alejar ni por un minuto a Jose MartI
de aquella función primordial, exhaustiva y apasionante: encontrar
a América. Todos sus amores, hasta el de Cuba -y entenderán lo
mucho que digo quienes recuerden qué poderosas raíces tuvo
en su ánimo el patriotismo- fueron para el excelso cubano
revelaciones, coincidentes o sucesivas, de un solo amor: el amor
a América.
Por eso en la carta que envió a su madre el 25 de marzo de
1895, antes d~ partir para la aventura que había de concluir con el
holocausto que conocemos, no acertamos a distinguir entre la
gratitud del hijo y la pasión del americano y no sabemos sI se
despide de una mujer o de la tierra entera de un Continente. La
carta a que aludo principia así
"Madre mía: Hoy, 25 de marzo, en vísperas de un largo
viaje, estoy pensando en usted. Yo sin cesar pienso en usted.
Usted se duele, en la cólera de su amor, del sacrtticio de mi vida.
y · por qué nací de usted con una vida que ama el sacrificio? ...
Pafabras, no puedo. El deber de un hombre está allí donde es m~s
útil. Pero conmigo va siempre, en mi creciente y necesaria agorna,
el recuerdo de mi madre."
Madre América, según él la llamó, ¿qué habitante de este
Hemisferio hizo jamás de su vida un ejercicio tan limpio que, al

despedirse de ella, tuviera más argumentos que él para hablar
así, confundiendo acaso, aunque sin quererlo, el entusiasmo
clvico y la ternura filial, la verdad del hombre y la efusión del
libertador?
En esas líneas, que son como el testamento de su
capacidad poética más insigne -la que advertimos en sus
acciones- Martí confiesa, con emocionante modestia, lo que otros
claman desde las cumbres: su fidelidad a deber y su vocación
para el sacrificio.
Sólo aquel que posee en tan alto grado esas dos condiciones
indispensables puede hablar sin falsía de virtud, de rigor y de
libertad. Su obra de tribuno abunda en páginas elocuentes, en
periodos y cláusulas admirables. Pero su mayor elocuencia vibra
en la lealtad de esa vocación para el sacrificio de la que, a veces,
como en la carta que he mencionado, más que jactarse, parece
excusarse afectuosamente, no sin viril y patética ingenuidad.
¡Noble y estoico José Martí! ¡Qué lección de energía sin
arrogancias, de santa cólera sin rencores y, sobre todo, de intensa,
de honda autenticidad, es la que se desprende para nosotros de
sus páginas más felices! Maestro de juventudes fue en todo
instante, lo mismo en 1889, cuando afirmó en Nueva York, durante
la velada organizada por la Sociedad Literaria Hispanoamericana,
que "sólo perdura la riqueza que se crea y la libertad que se
conquista con las propias manos", que cuando exclamó, en 1891:
"Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de la
dignidad plena del hombre. En la mejilla ha de sentir todo el hombre
verdadero el golpe que recibe cualquier mejilla de hombre. Sáquese
alucir y a incendiar las almas y a vibrar como el rayo, a la verdad
Ysíganla, libres, los hombres honrados."
Quien descubre acentos tan &lt;;onvincentes para elogiar al
género humano en la dignidad impecable de su destino, no pertenece
exclusivamente a la casta de los precursores de nuestra América;
se instala, con majestad incontrovertible, dentro del linaje de los
forjadores más puros de la solidaridad democrática de los pueblos.
Y es a ellos, a los videntes, como Martí, a quienes debemos
volver los ojos en estas horas de irrecusable y tremenda definición.
Él hablaba, pensando en la paz que sobrevendría para sus
compatriotas, después del fragor de las luchas de independencia.
Y nosotros nos reunimos a recordarle, pensando en la tarea de
paz que habrá de incumbir -y no a América solamente-- tras de
esta crisis que ha conmovido, hasta en sus cimientos, la estructura
material y moral de la convivencia civilizada.
El consejo de su voz y el testimonio de su conducta cobran
por consiguiente, en los actuales tiempos de prueba, una magnitud

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�Unive~idad Autónoma de Nuevo león /93

91 /facultad de filosolía !letras
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de prestigios indiscutibles. Sólo siendo sinceros y originales,
como él quería, lograremos participar en el intento de dar al mundo
una nueva fe. Sólo sintiendo -como él quería- que, frente a la
igualdad espléndida de1 espíritu, no haya desigualdades de razas
o de colores, ni de vejez o de mocedad en la obligación,
alcanzaremos el plano de inteligencia, de rectitud y de ética
madurez que sirve de base a las construcciones políticas
permanentes. Sólo buscándola en las entrañas de nuestra propia
naturaleza, como él quería, sin abdicaciones ni mimetismos,
encontraremos la veta de la universal justicia y de la positiva
fraternidad.
Porque él sentía la independencia de su país, como suele
sentir el artista, entre los dedos con que se esfuerza por modelarla,
el misterioso peso inminente de la medalla en que sus anhelos
se perpetúan. Y también nosotros sentimos hoy, por humilde
que sea nuestra aptitud para afrontar responsabilidades tan
gigantescas, que de la paz que alumbra nuestra esperanza no
estará nada más pendiente la libertad de nuestras naciones,
sino nuestro concepto de la persona como persona, nuestro
sentido íntegro de la vida y nuestro derecho a ver en nosotros
mismos, sin rubor, sin hipocresía y sin malestar.
Éste, después de todo, es el eterno valor de los grandes
hombres. Su acción no cesa cuando fallecen. Mientras sus ideas
conservan fuego bastante para animar y encender nuestras
existencias, están junto a nosotros, viven por nosotros y con
nosotros. Por eso, medio siglo después de muerto, para obtener la
paz que buscamos, austera y franca, segura y justa, combate al
frente de nuestras filas un soldado sin armas, un verdadero soldado
libre: José Martí.
México se da cuenta de su presencia. Y -en esta noche
de aniversario- la acoge, con emoción.

CANCIÓN DE LAS VOCES SERENAS'

SE NOS ha ido la tarde
en cantar una canción,
en perseguir una nube
y en deshojar una flor.

Se nos ha ido la noche
en decir una oración,
en hablar con una estrella
y en morir con una flor;
y se nos irá 1a aurora
en volver a esa canción,
en perseguir otra nube,
y en deshojar otra flor;
Yse nos irá la vida
sin sentir otro rumor
que el del agua de las horas
que se lleva el corazón ...

PAZ
No NOS diremos nada. Cerraremos las puertas.
Desho¡aremos rosas sobre el lecho vacío
Ybesaré, en el hueco de tus manos abiertas
la dulzura del mundo, que se va, como un ri~...

"
AMBICIÓN
NADA MÁS, Poesía:
la más alta clemencia
está en la flor sombría
que da toda su esencia.

'Jaime Torres Bodet, Obras escogidas, FCE, 1961, pp. 9· 187. (Selección).

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 95

g4 /facultad de filosofía¡ letras

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No busques otra cosa.

del mismo recuerdo,
en este infinito
dédalo de espejos
enterrado vivo.

Corta, abrevia, resume;
¡no quieras que la rosa
dé más que su perfume!

DÉDALO

SOLEDAD
... sent
to be a moment's omament...

ENTERRADO VIVO

en un infinito
dédalo de espejos,
me oigo, me sigo,
me busco en el liso
muro del silencio.
Pero no me encuentro.
Palpo, escucho, miro.
Por todos los ecos
de este laberinto,
un acento mío
está pretendiendo
llegar a mi oído.

WORDSWORTH

Si DAS un paso más te quedas sola ...
En el umbral de un tiempo
que no es el tuyo aún y no es ya el mío.
Sobre el primer peldaño

de una escalera rápida que nadie
podrá jamás decir si baja o sube.
En el principio de una primavera
que, para tu patético hemisferio,
nunca resultará
sino el reverso casto de un otoño...
Porque la frágil hora

Pero no lo advierto.

en que tu pie se apoya es un

espejo,

si das un paso más te quedas sola.
Alguien está preso
aquí, en este frío
lúcido· recinto,
dédalo de espejos.
Alguien, al que imito.
Si se va, me alejo.
Si regresa, vuelvo.
Si se duerme, sueño.
-"¿Eres tú?" me digo...
Pero no contesto.
Perseguido, herido
por el mismo acento
-que no sé si es mío-

FE
CoMo EN el mudo caracol resuena

del océano azul el sordo grito,
así ha quedado preso el infinito
esta soledad que me encadena ...
Aré en el mar, edifiqué en la arena,

en el agua escribí, sembré en granito
, a través de lo hecho y de lo escrito,
1111

propia libertad fue mi condena.

�96 /facullad de filosofía yletras

Unive~idad Autónoma de Nuevo león / 97

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De cuanto pretendí, nada he logrado
y cuanto soy no sé si lo he querido
pues sin oriente voy hacia esa meta

Entre el día que fue y el que no empieza,
el presente no es sino el camino
que va de una ambición a una añoranza.

que no tiene presente ni pasado.•·.
y no te culpo, fe, no me has mentido:
¡brújula te creí -y eras veleta!

¡Y no sabremos nunca si el destino

CÍRCULO
MURIENDO v

renaciendo a cada instante,
sobre esta ruta en círculo tendida,
cada paso que doy hacia delante
me acerca más al punto de partida.
Pues río soy que busca, en el cambiante
fluir del tiempo, no la playa erguida
sino el secreto manantial constante
en que brota y acaba toda vida.
Comencé por huir; pero de modo
tan obediente al cauce en que progreso
que escapo menos, hoy, si más camino.

y tras de haberme repetido en todo,
siento que mi llegada es un regreso
y descubro en mi origen mi destino.

CASCADA
DE LO que tengo lo que soy me priva
y lo que pude ser de lo que he sido
pues vivo descontando lo vivido
y moriré sin pausa mientras viva.
Tiendo la mano hacia la forma esquiva
de lo que va a pasar... iY ya se ha ido!
Así --cascada que en silencios midome llevas, tiempo, siempre, a la deriva.

Cesa la dicha. Cambia la tristeza.
cediendo insiste y, sin moverse, avanza!

ETERNIDAD

LA NOCHE era más alta, la música más pura,

el corazón más hondo, la tierra más sumisa,
cuando llegaste tú, momento solo,
minuto sin pasado, ola sin mar,
primavera de un año sin octubre,
tiempo desposeído:
júbilo abstracto, sólido, inmutable,
más destructor que el odio y que la muerte.

La noche era más alta, la música más pura,
el corazón más hondo, la tierra más sumisa,
cuando toqué tu espada, Eternidad,
y me sentí de pronto sin recuerdo,
sin cuerpo, sin destino,
sola ambición de espíritu presente,
instante en que ya el ala es toda vuelo
-aire no más y rapidez y ausenciainstante en que el bajel es vela todo
-viento no más y viento y sólo vientoinstante en que la estrella es toda luz:
¡fuego no más, que incendia lo que alumbra 1
La noche era más alta, la música más pura,
el corazón más hondo, la tierra más sumisa,
cuando te abriste al fin, puerta implacable,
voluntad sin deseos,
sobre un paisaje exacto y sin memoria:
donde ya nada pasa,
donde ya nada puede
mellar el filo de la espada eterna,
dorar de otoño el infinito abril,

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�~ffiidad Autónmna de Nuevo león /99

98 /facullad de filosofía yletras

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volver al mar la ola desasida
y empezar otra vez
-en la noche más alta- la música más pura
el corazón más hondo, la tierra más sumisa ...

EL PARAÍSO
Yo v1 una vez, un día solamente,
la perfección ... ¡Qué isla de diamante!
¡Qué insolencia de luz exasperada!
¡Qué tierras altas donde nada empieza!
El alma era, en la cumbre, como un ojo
-sin párpados, sin sueños, sin pestañasabierto, a pesar suyo,
sobre el paisaje brusco de lo eterno.

,,

Ninguna ala se abría.
Nada se marchitaba.
El sol brillaba siempre en el cenit.
No existían la aurora ni la noche.
La rosa era la estatua de la rosa.
El tiempo
estaba suspendido
como una catarata congelada.

POESÍA
escucho
1o· que jamás tu voz podrá decirme,
porque entre tu palabra y tu silencio
hay la misma distancia
que entre la idea que se forma un ciego
de la luz y la luz, la nunca oída.
MIENTRAS CALLAS,

Hablas sin velos, manifiestas todo
lo que de ti conoce el pensamiento,
pero callas con todo lo que eres
y con lo que ya fuiste y con la aurora
de lo que, sin saberlo, vas a ser.

Más aún ... Cuando callas
un pueblo calla en ti, calla una raza;
pues en tu voz se expresan los instantes,
pero -en lo que no dices- está hablando
una patria sin tiempo ni fronteras.
Ahora que padezco, deja que oiga
lo que, a través de ti, me promete aún la vida.
Toda la eternidad está presente
en esta hora muda
¡porque si tus palabras son a veces poemas,
tu silencio, sin más, es poesía!

Y regresé con efusión a ti,
oh paraíso fiel de lo imperfecto,
tierra donde las horas
dan sombra todavía, valle humano
donde aún se equivocan las luciérnagas,
mundo en que todo pasa y se transforma
y vuelve a cada instante a ser lo que era ...

UN HOMBRE muere en mí siempre que un hombre
muere en cualquier lugar, asesinado
por el miedo y la prisa de otros hombres.

Y bendije el crepúsculo. Y sentí
qué perdón del estío es el otoño
y qué premio del canto es el silencio.
Agradecí a mi cuerpo sus defensas:
el olvido, el cansancio, la vejez.
¡Y comprendí tu dádiva infinita,
oh paraíso fiel, muerte segura!

Un hombre como yo: durante meses
en las entrañas de una madre oculto;
nacido, como yo,
entre esperanzas y entre lágrimas,
Y_-como yo- feliz de haber sufrido,
triste de haber gozado,
hecho de sangre y sal y tiempo y sueño.

CIVILIZACIÓN

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�Universidad Autónoma de Nuevo león 1101

100 /facullad de filosolia yletras

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Un hombre que anheló ser más que un hombre
y que, de pronto, un día comprendió
el valor que tendría la existencia
si todos cuantos viven
fuesen, en realidad, hombres enhiestos,
capaces de legar sin amargura
lo que todos dejamos
a los próximos hombres:
el amor, las mujeres, los crepúsculos,
la luna, el mar, el sol, las sementeras,
el frío de la piña rebanada
sobre el plato de laca de un otoño,
el alba de unos ojos,
el litoral de una sonrisa
y, en todo lo que viene y lo que pasa,
el ansia de encontrar
la dimensión de una verdad completa.
Un hombre muere en mí siempre que en Asia,
o en la margen de un río
de África o de América,
o en el jardín de una ciudad de Europa,
una bala de hombre mata a un hombre.
Y su muerte deshace
todo lo que pensé haber levantado
en mí sobre sillares permanentes:
la confianza de mis héroes,
mi afición a callar bajo los pinos,
el orgullo que tuve de ser hombre
al oír -en Platón- morir a Sócrates,
y hasta el sabor del agua, y hasta el claro
júbilo de saber
que dos y dos son cuatro ...

11

"

Porque de nuevo todo es puesto en duda,
todo
se interroga de nuevo
y deja mil preguntas sin respuesta
en la hora en que el hombre
penetra -a mano armadaen la vida indefensa de otros hombres.

Súbitamente arteras,
las raíces del ser nos estrangulan.
Y nada está seguro de sí mismo
-ni en la semilla el germen,
ni en la aurora la alondra,
ni en la roca el diamante,
ni en la compacta oscuridad la estrella,
¡cuando hay hombres que amasan
el pan de su victoria
con el polvo sangriento de otros hombres!

EL GRAN CAÍDO
JUNTO AL tronco aserrado,
miro el árbol inmenso, el gran caído.
Y no pienso, al mirarlo,
en la sombra que ayer enarbolaba
como bandera oscura del verano,
ni en el destino de las iniciales
que, en su corteza áspera, grabaron
amantes satisfechos de ¡urarse
eternidad bajo su eterno olvido;
ni siquiera en el hueco
que dejará su ausencia en este campo
habituado a su sed, a su egoísmo,
Ytambién a su dádiva, en otoño,
a su oro mortal, fecundo y libre ...
Junto al tronco aserrado, pienso ahora
en la mano que vino
a destruir de pronto, entre las hojas,
la hipótesis del nido,
la promesa del canto, el puerto aéreo
que una ciudad de pájaros había
previsto ya en sus ramas impasibles,
la confianza del hombre
Que solía medir por su presencia
las leguas que separan
el surco de la iglesia,
Yla resignación, de la plegaria.

�Univmidad Autónoma de Nuevo león 1103

1011 facultad de filosolia yletras

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Un porvenir que no era solamente
el porvenir de un árbol derrotado
yace con él, se pudre con sus hojas.
Lo pisan los caballos sin mirarlo.
Lo devoran sin hambre las hormigas.
Es polvo -no de ayer-; polvo de un tiempo
que no marcan aún los calendarios.
Niega lo que no empieza.
Mata lo que tal vez no nace aún.
Un árbol aserrado, un hombre muerto
son más que sus cadáveres. En ellos
sepultaremos siempre
no un pasado de árboles y hombres,
sino una parte nuestra, irremplazable:
lo que pudieron ser, para nosotros,
en el futuro que con ellos muere.

LÁMPARA
ALMA FIEL, lámpara sola,
en las tinieblas enhiesta,
¿te consumes porque alumbras,
o alumbras porque te quemas?
Quisieras, para durar
hasta la mañana incierta,
un aceite menos vivo,
una sed menos severa,
una más delgada llama,
una combustión más lenta ...

estremécete sin pausas

y consúmete sin tregua.
No te quemas porque alumbras ...
¡Alumbras porque te quemas!

NUNCA
NUNCA ME cansará mi oficio de hombre.
Hombre he sido y seré mientras exista.
Hombre no más: proyecto entre proyectos,
boca sedienta al cántaro adherida,
pies inseguros sobre el polvo ardiente,
espíritu y materia vulnerables
a todos los oprobios y las dichas ...
Nunca me sentiré rey destronado
ni ángel abolido mientras viva,
sino aprendiz de hombre eternamente:
hombre con los que van por las colinas
hacia el jardín que siempre los repudia,
hombre con los que buscan entre escombros
la verdad necesaria y prohibida,
hombre entre los que labran con sus manos
lo que ¡amás hereda un alma digna,
¡porque de todo cuanto el hombre ha hecho
la sola herencia digna de los hombres
es el derecho de inventar su vida!

RÍO

Y te engañas, pues tu fuego
es fuego de leña seca:
la hoguera que enciende arde
y se apaga toda entera.

ALGO, SECRETP.MENTE, se desliza
entre hoy y mañana.
Es un ayer tenaz ... Entra en voz baja
Yno dice su nombre y, poco a poco,
principia a ser futuro para el alma.

Alma fiel, lámpara sola,
en las tinieblas enhiesta,
resígnate a ser lo que eres,
entrégate sin reservas,

Esto que ven ahora nuestros ojos
¿está hecho de hoy, o de mañana?
¿Cómo saber dónde quedó el recuerdo
Ydónde ha comenzado la esperanza?

�184 /facultad de filosolia rletras

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_ Univeílidad Autónoma de Nuevo león..Lill

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1
En la orilla del alba, nace el día.
En la orilla del mar, la tierra acaba.
Pero todo un pasado puede erguirse
entre hoy y mañana ...
Porque el tiempo es un río que no avanza
jamás sino en nosotros, con nosotros.
¡Y de un ayer tenaz se han hecho siempre
los futuros del alma'

Espada era esa luz. Muerte su triunfo.
Estruendo su silencio.
Cólera su esplendor compacto y frío.
Y comprendí que el premio
mayor de la existencia no es el alba,
sino el ansia del alba, el largo esfuerzo,
la noche ardiente y casta,
¡el combate del hombre con el ángel
sobre la cima oscura del deseo!

EL DÍA
CoN MARZO, empiezan juntos
la primavera en México y en Australia el otoño.
Cuando muere la tarde en Samarcanda,
nace la aurora en Córdoba ...
Pero los hombres buscan
algo que sea primavera siempre,
abril .,n cualquier parte, alba en cualquier idioma:
un tiempo sin fronteras,
una patria sin horas.
Y, una vez más, el día
que muere en Samarcanda, nace en Córdoba.

TRIUNFO
DE PRONTO. en lo más alto,
en la más ardua cima del deseo,
ese brusco torrente de luz pura,
esa invasión de música en deshielo,
esa cascada súbita y profunda
para la que no hay cauces en el alma
nr diques en el tieripo.
¡Qué alud el de la aurora desbordada'
Todo quedó cubierto en un momento
de inmerecida luz desoladora:
el corazón, el mar, la tierra, el cielo..

SILENCIO
OurERO TOCAR de nuevo el sol cansado
sobre la aldaba de la antigua puerta,
acariciar las ramas de los fresnos
tan altos y tan libres sin nosotros;
saber lo que la ausencia
hizo con estas cosas resignadas:
el huerto exiguo, la ventana abierta,
el pozo en que guardábamos, de niños,
como peces de oro, las estrellas,
el aire, en el crepúsculo, impregnado
de una dulce obsesión de madreselvas,
el patio azul y fresco al mediodía,
la alcoba luminosa, y, en la mesa,
el libro que dejamos inconcluso:
una novela en cuyas hojas quietas
seres -por absolutos- invisibles
todavía, en la noche, nos esperan ...
Ouiero ser otra vez el que fui entonces.
Oír sonar en el reloj la lenta,
la grave y honda, lenta campanada
que no pude escuchar al despedirme;
imaginar la primavera nueva
por la que en esos días se anunciaba
Yver surgir del agua del espejo,
como un semblante fiel, mi adolescencia.
Pero nada, en verdad, es como entonces.
Cada lugar y cada flor me niegan.

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�106 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / l07
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La ventana se abre sobre un mundo
que el alma reconstruye y no recuerda.
La hora del reloj no es ya la mía.
No hay sol sobre la aldaba de la puerta,
ni luceros cautivos en el pozo.
Y al espejo, empañado por la niebla,
sube, cuando me acerco, un rostro huraño
que el corazón no acepta.

que nos sentimos presos de su vértigo,
desamparados sobre el vasto abismo,
ciegos ante la cólera del viento,
a la merced de todas las corrientes
que luchan sin cesar por deshacernos.
Partimos en la luz. Era de la infancia.
¡Qué súbita evasión!. ..

Sólo tu paz, silencio conmovido,
sólo tu paz me entiende sin reservas:
viejo silencio rústico y profundo,
hecho de juventud insatisfecha,
de sordos pasos en el césped mudo
y de un temblor de abejas en la yerba,
leve como el murmullo de una fuente,
denso como el otoño de una idea ...
Conciencia del jardín, silencio activo
frente a quien vuelvo a ser el que antes era,
¡sólo porque te oigo estoy seguro
de no haber traicionado mi existencia¡

PRISA
HABLAR, CANTAR, reir ¿no es prepararnos
al gran silencio que lo niega todo?
Tocar este segundo sin pasado
¿no es pretender asir la veste ardiente
de quién sabe qué dios rápido y malo?

Y no supimos
exactamente dónde, en qué momento
fue haciéndose de plomo el mar de plata,
de plata el mar de vidrio,
de vidrio el mar de espuma;
ni cómo iban llevándonos los años
cada día más lejos
del fondo que tocamos tantas veces
al jugar, en la playa, con el tiempo ...

Esta profundidad de olas mortales,
este constante, imperceptible ascenso,
¿qué recelan? ¿qué son? ¿por qué nos amenazan,
si continuamos solos en lo incierto?
Solos, sobre la gran montaña de agua
a la que sin querer fuimos subiendo;
solos, bajo el azul -distante siempredel cielo que verá nuestro naufragio
como vio nuestros juegos en el puerto:
conmovido tal vez, pero inflexible,
benévolo quizá, pero en secreto.

Vivir de prisa ¿no es morir de prisa? ...
¡Ay! pero ¿no es morir, vivir despacio?

ALGO
ALGO QUIERE la aurora
que la alondra propaga y no comprende.

ALTA MAR
ALTA MAR de la vida, donde el agua
del tiempo no parece ni más alta
ni siquiera más rauda que en el puerto
-y donde, sin embargo, la sabemos tan honda

Algo quiere el pinar, que ignora el pino,
algo la voz, que no repite el eco...
Y el mar, en sus tormentas, algo quiere:
algo que va de pronto a realizarse
Yque duda, de pronto,
Yen la ola más alta se arrepiente.

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�Univmidad Aulónoma de Nuevo león /109

¡08 / facullad de filoso!ia yletras

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Algo quiere el jardín, que ni la rosa
acierta a proclamar, ni los claveles...
.
Algo quiere el enjambre que no sabe la abeJa.
y los pueblos que pasan, algo quieren,
algo que ningún hombre
advertirá jamás -aunque lo encuentre.
Porque olas y árboles y alondras,
abejas y claveles
y días y ecos y hombres se suceden
inevitablemente:
pero la voz, el mar, la selva, el alba
el jardín, el enjambre
. .
y el gran desfile humano estaran siempre
pidiendo que los oigan
.
quienes viven más cerca de. su angustia
y, de tanto sufrirla, no la entienden .. •

Pasaron caravanas al lado de la noria
y junto de la noria durmieron los camellos.
Cargaban los camellos alforjas de diamantes.
Diamantes. con el alba, rodaban por el suelo..
Pero en ninguna alforja
Vi nunca lo que tengo:
una lágrima hornada, un perdón justo,
una piedad real frente al esfuerzo
de todos los que viven como yo
-en el sol, en la noche, bajo el cielo de hierrocaminando sin tregua en torno de la noria
para beber, un día,
el agua lenta y dura del desierto.

LA NORIA
HE TOCADO los límites del tiempo..
y vuelvo del dolor como de un v1a¡e
alrededor del mundo .. •
Pero siento
que no salí jamás, mientras viajaba,_
de un pobre aduar perdido en el desierto.
Caminé largamente, ansiosamente,
en torno de mi sombra.
_
y los meses giraban y los anos .
como giran las ruedas de una_ nona
bajo el cielo de hierro del desierto.
¿Fue inútil ese viaje imaginario? ...
Lo pienso, a veces, aunque no lo_ creo.
Porque la gota de piedad que moJa
mi corazón sediento
y la paz que me une a los que sufren
son el premio del tiempo en el desierto.

tba: Jaime Torres Boclet (1902-1904). Para celebrar el centenario de su nacimiento reprOducimos
un capitulo de su obra "Reloj de Arena". donde se refiere al poeta co;vmbiano Porfirio
Barba Jacob. de entrañable recuerdo entre los nuevoleoneses: dos discursos: uno
sobre José Martí y otro donde precisa la funció1, ..ve,al de las universidades; y una
selección de su poesía A 28 años de su partida, Torres Bodet -educador, poeta.
cuentista, novelista. orador y hombre de Estado- nos sigue asombrando por la lucidez
de su pensamiento y la magia de su palabra

�11 O/ facultad de filosolia yletras

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 111

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Las donas o el ajuar
de Kahua Rocha

Rosa Ma. Gutiérrez García

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LANGA LAURA URIBE de Rocha nació en San Antonio, Texas,
un 23 de octubre de 1929. Sus padres, Mauro Uribe García,
originario de Coahuila, y su madre, la duranguense Blanca
Nájera de Uribe. Al mes de nacida fue llevada a Monterrey, ciudad
donde vive desde entonces. Allí realizó todos sus estudios: primaria,
secundaria, preparatoria; además, ha tomado cursos de literatura,
dramaturgia, dirección escénica, actuación. En 1948 contrajo matrimonio con el ingeniero Hernán Rocha, con quien tuvo cinco hijos.
Blanca Laura forma parte del colectivo Dramas Nuevo
león, que fue fundado en Monterrey en el año de 1992 por Hernán
Galindo, Guillermo Alanís•, Rubén González Garza, Virgilio Leos,
Reynol Pérez Vázquez y Eric Green•. El deseo del grupo era reunir
a los dramaturgos que estuvieran escribiendo en el estado, con la
intención de tallerear sus obras. Últimamente se han integrado al
taller Fernando Esquive!, Adolfo Torres y Javier Sancho. En las
reuniones se leen y critican sus textos. Así han nacido muchas de
las obras de estos autores, cuyo primer paso es la lectura en atril
que hacen cada año en el Centro Cultural Plaza Fátima. La representación de las obras nace de este evento. Algunos de ellos han
Qanado premios nacionales y se les ha representado en el extranjero.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 113

112 / facultad de filosolía 1letras

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La trayectoria de Blanca Laura -más c~nocida en el ámbito
teatral como Kahua Rocha- empieza en el ano de 1957 o _1_9~,
como actriz en la obra Canasta, de Altair Tejeda de T~mez, dmg1da
por Rubén González Garza. Posteriormente, formo parte de la
Compañía Estatal de Teatro del Seguro Social. Un buen día _fue
invitada a impartir clases de actuación en la escuela Mano A':'11ga.
Grande fue su sorpresa al encontrarse con un grupo heterogeneo,
pues tenía alumnas desde los catorce años hasta_ los setenta.
Algunas de ellas habían estudiado hasta la secundaria, pero ot~as
no sabían leer, ni escribir. "Justamente a este grupo, a quien
recuerdo con mucho cariño, le debo el haberme visto en la
necesidad de escribir obras sencillas, con lenguaje coloquial Y,
sobre todo, cortas, para que las alumnas que no sabí~n leer las
memorizaran fácilmente". 1 Así fue su inicio como escritor~.
.
En el año de 1991 publicó su primer libro de teatro infantil,
Soñar es natural, cuya presentación hizo el doctor Juan José García
Gómez; después, en 1997, publica su segundo libro de teatro
infantil, Todo es un sueño, en donde recopila catorce de sus obras.
Ambos libros han tenido buena aceptación entre maestros de teatro
que trabajan con niños. Lo fuerte de su producción dran:iática
sido el campo infantil, que por cierto, a pesar de que su m~enc,on
es inculcar valores morales y cívicos, la autora encausa su discurso
por medio del entretenimiento, la fantasía, l_a _ternura. Sí, es un
teatro didáctico sin ser retóricamente fast1d1oso; es un teatro
formacional y educativo, gracias al claro sentido que Kahua tiene
de la representación.
Entre las obras no infantiles, se conocen Cinco formas de
amor y En busca de momentos. La primera consiste ~n cinco
obras cortas y la segunda está integrada por seis textos cortos.
Kahua Rocha ha experimentado los diferentes géneros. Por citar
algunos ejemplos, en melodrama, ¿Cómo pudiste?; en farsa, Las
virtuosas; en comedia, Donas, novias y pretextos.
Hay que hacer notar que Blanca Laura está consciente de
su compromiso como mujer y como escritora, pues como ella
misma lo señala en su ponencia presentada en la 1il Jornada
MUJERES Y TEATRO: "En todo lo que escribo, ya sea farsa, sátira,
comedia o melodrama surgen, invariablemente, problemas de
mujeres". Por ello, en este número CATHEDRA presenta el texto
Donas, novias y pretextos, que ejemplifica muy bien las palabras
de su autora.

-~ª

' De la ponencia De la historia de Dramas Nuevo León, que Kahua Rocha presentó en la
1a Jornada MUJERES Y TEATRO, que se llevó a cabo en Monterrey, el 8 de marzo
de 2002.

Esta obra en particular se refiere al matrimonio como
una institución tradicional; y el tema es perfilado desde
diferentes puntos de vista. Primero, desde el anhelo que casi
todas las mujeres tienen: formar una familia como la coronación
de su realización personal y que justifica su existencia. Segundo,
desde el matrimonio como un medio para conseguir estabilidad
económica y mejorar la posición social.
El asunto del matrimonio en Donas, novias y pretextos
sigue siendo actual, mucho más de lo que se pueda imaginar.
En la obra, los valores y tradiciones de la clase media alta
regiomontana se ven reflejados, pero pueden ser aplicados a
cualquier estrato social, porque la institución del matrimonio, y el
de la familia, son el núcleo de la tradición de la sociedad mexicana.
El planteamiento de los personajes está señalado por
"tipos" que representan las diferentes conductas honestas o
deshonestas del grupo social donde se desarrolla la acción. En
ella se sigue el esquema de las comedias de enredos donde la
inconstancia amorosa y el despliegue anecdótico muestran la
conveniencia de respetar la institución matrimonial.
Una obra amena, divertida, humana, Donas, novias y
pretextos abre para CATHEDRA una serie de recuperación de textos
teatrales y de divulgación necesarios para la memoria histórica
del teatro en Nuevo León.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 115

114 / facultad de filosofía 1letras

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Donas, novias
ypretextos
Obra en dos actos. El primero, dividido en tres cuadros

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Blanca Laura Uribe de Rocha
PERSONAJES

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MILITA, entre 60 y 65 años.
EusA, entre 45 y 50 años.
MORELIA, 28 años.
ARGENTINA, mamá de Morelia. 50 años.
SEÑORA, mamá de Ofelia. 55 años.
OFELIA, 28 a 30 años.
ELiAs, entre 25 y 28 años.

La escena se desarrolla en la boutique "ELEGANCIA LARA
LYNN". A la derecha, puerta de entrada con campanilla que anuncia
la llegada de visitantes. A la izquierda, puerta hacia los vestidores.
Un espejo grande, un rack con vestidos colgados, un mueble
exhibidor donde habrá velos, tocados, en fin, todo lo necesario
para una novia. Unos dos sillones y una mesita con revistas de
modas; un teléfono y un cochecito con tazas, vasos, alguna Jarra
Y cafetera. Música ambiental de fondo.
MILITA (hablando hacia la puerta de los vestidores, mientras
recoge y acomoda prendas y objetos tirados). -¡Óigame Elisa!
¿Por qué no viene a darme la mano? Si viera que ya, a veces, me

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�116 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 117

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canso. Con eso de los tiempos difíciles y que hay qué ahorrar y
que no se puede pagar tanto pues ...
EusA (sale y Je ayuda a doblar un velo). -Ya no se queje.
Repelaba de la chica del aseo, insistió que era una floja y que no
hacía nada. Pero ahora vemos que sí hacía, porque no nos damos
abasto.
M1uTA.-No, si yo solamente digo que... si usted está de
oquis pues ... bien podría ...
EusA.-¿De oquis? Milita, dígame, ¿cuándo me ha visto
sentada? Bueno, sentada sí, cuando reviso los pedidos o hago
llamadas o... pero ándele, vaya a terminar de coser esa bastilla,
yo me encargo de arreglar esto.
M1uTA.-No, Elisa, yo puedo bien, nomás decía que me
diera una manita y ya luego me voy a lo mío. Póngase en mi lugar,
fíjese bien como me traen: Milita sirva café, Milita un refresco,
Milita córrale a comprar azúcar... Milita para acá, Milita para allá y
luego, apúrese Milita, hay que planchar el vestido. Milita no puede,
Milita se cansa. ¡Ay Emiliana, pobre de ti! Mejor estarías en la
tierra de tus padres.
EusA.-¿Entonces qué? ¿Volvemos a contratar a una
muchacha?
M1uTA.-No, porque va a estar nomás de floja sin hacer
nada... y el sueldo se divide y... no, no, no. ¿Ya ve? Ya acabamos
de recoger todo. ¿Ve entre las dos qué fácil es?
EusA.-Ay, ay, ay, no le gano una. Vaya pues, señorita
repelona, iª lo suyo!
MILITA (va a salir. Se detiene al escuchar la campanilla de
la puerta, que en ese momento se abre. Entra Morelia. La ve con
atención).
MoREUA.-Hola, ¿cómo están?
M1uTA.-Pasa, guapa, pasa. Yo a mi trabajo. Ya me iba. Pero
aquí ella es quien te atenderá, es la vendedora estrella.
MoREUA.-Me dijeron que aquí. ..
EusA.-Te dijeron que aquí encontrarás todo lo necesario
para una boda. ¿No es así? (Le hace seña a Milita para que salga).
M1urA.-Sí, sí, con permiso, yo a lo mío, a mi costura que
es lo que me gusta. (Hablando para ella misma). Porque lo que es
esto de andar probando y que si sí o que si no, no, no, no.(Sale).
MoRELIA.-Sí, sí, Carmina Valdés, mi amiga, ¿la recuerda?
EusA.-Tal vez ... sí, ¿cuánto hace que fue su boda? Es
que vienen tantas chicas que...
MoREUA.-Me lo imagino. Tiene fama de ser...

,
E:1sA.-La mejor. Eso sí, te lo aseguro. Lo que no encuentres
aqu1, en ninguna part_e lo encontrarás. Tú dime tu presupuesto y...
MoREUA.-¿M1 presupuesto?
EusA.-Sí,. eso... haría más fácil ... aunque ... desde luego
estamos para servir a nuestras clientas ... pero tenemos tal cantidad
de traies que...
MOREUA (emocionada). -¡Me gustaría verlos todos!
EusA.-No sabes lo que dices. Aquí a la vista solamente
)enem~s ... lo qu~ ves, para decoración. Pero adentro... hay
mmens1dad de estilos, de todos los precios.
. MOREUA.-¿Podría mostrarme todos, o acaso es mucha
molestia?
EusA..,...Nnno, pero... no es lo que acostumbramos. Generalmente nos dicen su presupuesto, si lo quieren ancho o de línea o...
, MoREUA.-Pero es que a mi Elías... todavía no... y Carmina
Valdes ...
EusA.-Tu amiga ... te dijo que aquí ...
M?REUA.-Ella vino y... no tenía presupuesto ... así como
yo... (Lo dice con recelo). Ni idea de cuánto podría ...
, EusA.-¡Ah! Ya recuerdo. Ahora sí sé quién es Carmina
Vald~s. ~ntonces tú también quieres solicitar el plan de: "Separado
con 1lus1on".
.
Mo~ELIA (animada). -¡Con mucha ilusión! Pienso que al
decirle a El1as que ya ... Elías es mi novio y...
_EusA.-Lo adiviné ... Pero entonces Elías ... Ay, dirás que
soy confianzuda, ya le digo Elías. Pero, dado el trato que tendremos
P?rque estoy s~gura de que llegaremos a un arreglo, nos estaremo~
viendo por un tiempo prolongado, siempre que vengas a hacer tus
pagos; y entonces veo que Elías...
.
MOREUA.-Así es, por eso digo que quiero ver ¡todo! Tendré
tiempo de sobra ...
.
EusA.-¿Ah sí? ¿De cuánto estamos hablando? Digo
tiempo.
'
MOREUA {ilusionada). -No lo sé, todo depende ... A Elías le
falta un s~mestre ... y unas cuantas materias que dejó pendientes,
para terminar su carrera y yo pienso...
. . EusA.-Tú P,iensas ... Permíteme que te diga que te estás
~rec1p1tando. ¿De d~nde te va a dar Elías el dinero para los pagos?
l.O es que ya trabaJa?
MOREUA.-No mucho. Yo sí, hago traducciones y eso
es un extra m~y b~eno que nadie sabe. En mi casa me dan
todo lo nec~sano, m1 ropa, gasolina para el auto, en fin, todos mis
gastos. As1 que lo que gano... Ay, ahora ... ya lo sabe usted
se me salió, lo dije. Por favor, cuando venga mi mamá, porque n¿

=

�118 / facuitad de filosolía yletras

=
=

Umversidad Autónoma de Nuevo león/ 119

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t'r.l

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e,

tarda en llegar, no se lo diga. Ella quedó de encon~rarme aquí
para
para... Se me ocurrió invitarla
.
. esto, para ver vestidos Y ella...
yo... yo le dije que Ellas.. es quien me.. •
EusA.-Comprará todo.
MORELIA.-Ay, ¿por qué se lo he contado? La acabo de
conocer J~;;A.-No te preocupes, las vendedoras, no todas pero yo
sí como los médicos Y los sacerdotes sabemos _guardar secretos.
¿Me mandé, verdad? Así dicen ahora, comparandome con ... los
sacerdotes.
.
··
s desde
MORELIA (ríe). -Me siento como s1 nos conoc1eramo
.
hace mucho. ¡Ay! (Suspira). Usted inspira confianza Y descanse,
sí descansé con decirle mi secreto.
'
EusA.-Es bueno el poder desahogarse. Hace falta que
alguien nos escuche. Cuando se guardan cosas ... Y una no
encuentra ... se siente...
·d M'
má
MoRELIA.-Asfixia. Así me siento muy segu1 º·. 1 ma
tiene tantos compromisos, tantas amistades que ... ~1 hermana
sus pendientes, con papá no cuento p~ra na?a;. s1 ant:: ~~
hablábamos ahora menos. Además e~la, m1 mama, siempre
llevado mejor con Sevilla. Ella ~ Sevi(I;···
ELISA.-¿En Sevilla? ¿Vive all1 •
.
MoREL,A.-Sevilla es mi hermana. As1 se llama. El nombre
de mi mamá es Argentina, nunca le ha gustado Y tal vez por
venganza o desahogo nos puso... Yo .. . Ya más cerca me llamo
Morelia, Morelia Quintana.
EusA.-Yo, Elisa, Elisa Alvarado. Tanto gusto en _conocerte.
MoRELIA.-Y pues ... ya te dije... ¡Ay! ¿Sabes que? Te voy a
hablar de tú, es más fácil y puesto que nos vamos a ver mucho
tiempo...
.
El'
EusA.-Por supuesto, Morelia, dime isa.
Se escucha la campaml/a al abrirse la puerta de ~ntrada.
Es Argentina, llega muy agitada. Viste bien, con elegancia.
ARGENTINA.-¡Agotada, agotada! ¡He corrid~ como loca!
Morelia, te dije que para mí era muy difícil en la mana~~• _que ...
MORELIA (se para, la besa). -¡Hola mama. t,Cómo
amaneciste? Yo no quería echarte a p~rde~ tus planes. Es ~ue se
me ocurrió .. y acuérdate que fuiste tu quien d110 que meior hoy
que porque después...
.
.
.
ARGENTINA.-¿Eso dije? A veces no se lo que digo. (R,e).
MOREL1A.-Sí, que porque ...
.
ARGENTINA.-Ay, bueno, es lo de menos. En resumidas
cuentas para mí cualquier día resultará terrible. Imagínate, para

colmo tu papá no me mandó a su secretaria y tuve que hacer yo
misma nueve cheques, y las cuentas y todo eso, fue horrible.
Pero... dicen que al mal paso...
Durante ese tiempo E/isa habrá estado acomodando
diversos objetos, aparentemente ajena a la conversación.
MOREUA.-Mamá, ella es Elisa, mi amiga. {Le guiña a E/isa
un ojo, con complicidad).
ARGENTINA.-¿Tu amiga? No nos conocemos, ¿o sí? Mucho
gusto. Yo no puedo conocer a todas las amigas de mis hijas y
menos a las de Morelia porque ... son intelectuales y...
EusA.-No, señora, no nos conocíamos, aunque a través
de ella... Morelia me ha platicado de...
ARGENTINA.-Puros cuentos, nada de lo que ella diga es
verdad. Siempre me critica y además desde niña ha sido tan
independiente que... Ahora me extraña que me haya pedido venir.
EusA.-Eso no es malo, lo de ser independiente. ¡Ay,
discúlpeme! Hago mal en opinar, sobre todo acabando de ...
ARGENTINA.-No tiene la menor importancia. De todos modos
le diré que no acostumbro oír lo que digan respecto a la conducta
o el trato para con mis hijas. Las conozco muy bien. Sevilla, mi
hija mayor, es mi vivo retrato, somos muy afines, nos gustan los
lujos, los viajes ... Coincidimos en todo, al grado de que intercambiamos ropa; a mí me queda perfecto lo de ella y a ella lo mío. En
cambio Morelia... No hay día en que no tengamos ... una discusión,
aunque pasemos tiempo sin vernos ... pero... ¡Pero qué le digo!
Ella sus estudios, su carrera y...
MORELIA.-Sí, mamá, me lo has dicho: soy tu cruz ... No
enchufamos en nada, ni modo.
ARGENTINA.-Bueno, hija, yo, ~ lo veo como la manera...
Eso es ¡Ya lo tengo! Eres el medio para que me santifique, para
que borre todas mis culpas, si las tuviere. (Ríe). Siempre me da
contra. La verdad, no sé por qué acepté venir a ver vestidos de
novia. No sé ni la fecha de tu boda, ni si ya te dieron tus donas y
total, al fin y al cabo tú escogerás exactamente lo contrario a mi
gusto ¿No es así? Y lo que es peor al tal Elías, apenas si lo he
visto dos veces. Sabrá Dios si. .. ¿Es el pelirrojo?
MoAEUA.-Mamá, mamá, no, no es el pelirrojo; Samuel, mi
compañero de clase que a veces estudia conmigo es el pelirrojo y
a Elías no lo has visto nunca porque no tienes tiempo. Si papá lo
viera se llevaría increíble con él. Te aseguro que...
AAGENTINA.-No se diga más. Ya quedó clarísimo que
desde este momento lo tacho, lo tacho sin lugar a dudas. Sabes
bien lo que hubiera querido para tí. Jacobo Pardo, por ejemplo,

=

�120 / facultad de filoso!ia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 121

=
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es un estupendo muchacho, deportista, figura atlética, buen bailador
y ya lleva los negocios de su padre desde hace...
MoREUA.-También Jaime Saavedra está en tu lista ¿no?
(Con mucha ironía). ¡Ah! Pero ése era para Sevilla. Me confundí
ARGENTINA.-Pues sí, fíjate, aunque lo digas de manera
sarcástica es el ideal para tu hermana: un hombre maduro y...
guapisísimo.
MoRELIA.-¡Ay, mami! No cambias ní cambiarás.

Argentina se para con intención de salir.
EusA (toma el primer vestido qua está a la mano). -Mira
Morelia, ¿qué te parece sí empezamos por probarte éste? El tono
blanco perla creo que irá muy bien con el color de tu tez.
ARGENTINA.-Ya veo que no me necesitan. Sí, perdí mi tiempo
Morelia. Pensar que dejé la gimnasia y el masaje que es tan
importante. También cancelé la junta de beneficencia, todo por
acompañarte. Con permiso. (Sale dando un portazo).
MoREUA (pensativa, suspira). -No sé si me gustará ver
algo... Después de lo de ahorita ... aunque ... ya debería haberme
acostumbrado: siempre ha sido así. Chocamos invariablemente,
tal como lo dijo. Me arrepiento de haberle dicho que viniera. A
veces, una hace cosas que ... (Haciendo esfuerzo por olvidar la
escena). ¿Crees de veras que este modelo me quede bien?
EusA.-AI llegar dijiste que querías ver todo y como no
espero a ninguna otra clienta... pondré el rótulo de cerrado, ¿qué te
parece?
MORELIA.-j Estupendo!
EusA (va hacia la puerta y coloca el rótulo de "CERRADO'}
-Ya estoy a tu disposición. ¿Te lo pruebas? No traes zapatos de
tacón pero aquí tenemos para prestar. ¿Qué número eres? (Las
dos se dirigen a los vestidores).

Se hace oscuro.

SEGUNDO CUADRO

Han pasado dos meses. Es la misma boutique con algunos
ligeros cambios en la mercancía que se exhibe. Se escucha música
ambiental. Milita acomoda los sillones que estaban fuera de lugar
y al pasar frente al espejo se le ocurre tomar un velo de tul de la
exhibición y lo pone sobre su cabeza. Lo acomoda en distintas
formas sin dejar de verse.

. M1ur~-No, Emiliana, no, esto no es para ti; a ti te queda la
n:1ant1I!~ espanola, como la usó tu madre, como la hubieras usado
tu E~1hana, p~ro con ese genio que te cargas, ¿quién te aguanta
Y_ quien te entiende? ¡Pues nadie! Por eso los novios se te han
pint~~o; Y aho~a pues... (Sacude el tul, lo acomoda sobre al ún
exh1b1dor)._¡Que gustos tienen hoy en día! ¡Dónde se van a compfrar
a l~s enca¡es de Br~selas a los bordados a mano y todo lo bueno
lo f1n_o! (Suena el_telefono, lo contesta). Diga... ¿Cómo? ¿Qué dice? '
Aqu1 es la ~~ut1que (Pro~uncia como se escribe). "ELEGANCIA
~RA LYNN ... Pero, ¡¿como que se confunde?!. .. Otra vez se
fl¡a... Pues _eso, que se fije al marcar, le digo... Es que me hace
perder el tiempo. (Va subiendo la voz). Ah sí, nomás eso me
falta~a ... iEs usted un majadero! Vaya a decírselo a (Cu I
cora¡e).
···
e ga con
.
EusA.-¡Milita! ¿Qué pasa? ¿Qué es lo que pasa? . C
quién hablaba?
· &lt;, on
.
MILITA (to~avía alterada). -¿Que qué pasa? Un insolente
ma¡adero que e~c1ma de que me quita mi tiempo, me insulta sin
yo dar motivo, sin dar motivo, yo no di motivo.
'
.
EusA.:--Lo sé. ¡Qué esperanzas que Milita se exalte 0
~1er~a los estnb~s! ¡No, qué va! y mire, para que olvide la llamada
(,que le parece s1 ya que es temprano va al banco a depositar lo de
ayer?
.

M1u:rA.-Pri~ero le cambio los botones al vestido de gasa

t·aneo.
&lt;,p~r que m~ quier~ mandar si ya sabe que no me gusta ir al
Yo le cwdo aqu1 esto, y si viene alguien pues ... ¡que espere!
~e es_cucha el sonido de la campanil/a, se abre la puerta
es Morella qwen entra.
'
costura.

EusA.-Se salvó, luego le doy el depósito. Vaya vaya a su
'

MORELIA.-Hol~, Milita. Hola, Elisa. ¿Cómo están?
MILITA.-Traba¡ando, trabajando como de costumbre Pero
me da un gusto inmenso verla.
·
EUSA.-Qué tal Morelia.
MORELIA.-Y ahora, ¿qué hace?¿ Terminó el bordado de las
perlas?
M1urA.-~esde lue~o. Me quedó precioso. ¿No es así Elisa?
, EusA.-S1, com? s1 no le hubiera puesto mano. Realmente
quedo hermoso. Y ¿que te trae por aquí?
M?RELIA.-Soy muy puntual. Antes de ir a la escuela quise
11egar contigo.

·o
EusA.-¿Es que ya es día quince? (Pensando). No lo creo
1 ye, apenas es trece! Te adelantaste.
·

=

�122 /facultad de filosolia, letras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 123

=
El
5

~
a

MoREUA.-Sí, pero ya lo tengo Y·:· prefiero dártelo porque
· t acuerdas? Quede mal.
d
el quince pasa º: .. (., e t d c~n sus cuentas, yo con permiso.
MiuTA.-S1gan us e es
(Sale). MoREUA.-iHasta luego, Milita! Sí,_ Elisa, te decía que qued~
mal y me retrasé. Con eso de que Ellas no sabe y pues ... El

i

todavía no trabaója y a vMecesl_meeps,doen~r:~ªf ~=~~~~ dicho y te
EusA _ yeme ore Ia,
diré que... R~cuerdo que comentaste que trabajaba ya en a1go,
~

.

¿no es as1.
B o s1' pero él me explica que son traba1os
MOREUA.- uen ' '
p
es
.
d e uro De repente trae y... ero
eventuales ... Es decir... na ª s ~ le g. usta pero... tiene que andar
que le gusta andar... es que, si
.
muy bien vestido; así ~o nec~s1ta p~~a _s~otr~b¿~bes? Me parece
EusA _ •y que trabaJo sera . (.,
.
raro que siendo ~ún estudiante tenga ya un trabajo en que necesite
·
ino traje o ropa formal.
ropa ... bueno, m~ ,_madgo) No no· ;nda de traje. Él viste sport pero
MOAELIA \nen · - •
buena tú sabes. Le gustan las camisas de marca y ~sas
~~~:i~ªson ca;as. Yo no entiendo pero a él le gustan, y a m1 me
gusta él.E SA -·Ay
1 Morelia! A como lo describes, si tu mamá lo
u · , '
A serva de verlo, claro, pero yo
conociera habna de_ acep!ar1~- ret
. Cómo te diré? Sí, más
me lo imaginaba mas el tipo mteIec ua_1. (.,.
acorde a ti como tu compañero, el pellrro10...
es
M~REUA.-Ya lo he pensado. Créeme que.ª ve~es... no
que dude... es que... m~ co_nquistó su sonrisa. ¡S1 lo vieras! Es el
tipo que a cualquier mu1er rinde.
EusA -¡Uáu! Mejor que no lo hayas_ traído, ¡porque _te 1o
ano' No te ~reas, yo ... ya estoy pasadita. El debe ser tan Joven
g
. t,
En realidad a mí nunca me ha interesado cas~r~e.
como u y...
•Ay D1os1tol
Est?Y encantad~~f:c~~~~~id;~~~~~= ~~s~eq~~~~r\6 ~ontesta~

~;l~~~~~oq~:

bu~~~

ésos del periódico de: "Caballe_ro serio
señorita ..." ¡Ay, no! Sigamos con lo tuyo; no se qué tuve
empezar a hablar de...
b' d' ho
MOREUA.-Sigue, sigue, te escucho. Nunca me ha ,as ,c
nada de ti y yo en cambio...
t n
EusA.-No, no, no. No tiene importancia. Fue solam~n ~ u
08
rato de locura. Pero lo que sí te digo es... que no lo recom1:~turas
nadie. (Ríe). Y no te asustes con lo de quitártelo; ya a estas
no logro quitar ni el polvo.

MORELIA.-Sí me asustaste, aunque fue sólo por un
momento. Pero te diré una cosa. Elías me ha dicho que ha conocido
a muchas, muchas mujeres, pero que en mí ha encontrado... no
quiero imaginarme qué sería de mí sin él. ¡Créemelo!
EusA.-¡Estás muy enamorada, Morelia! Se ve a leguas.
Lo que estás haciendo de comprar tu vestido en secreto y en
pagos ... Imagínate la cantidad de novias que he visto pasar y
nunca me había tocado alguien que fuera ...
MORELIA.-¿Tan tonta?
EusA.-No, Morelia, no quiero decir eso ... pero...
MOAELIA.-Con ideas tan raras. ¡Qué quieres, Elisa! Me llegó
y me llegó; se me clavó muy hondo. Yo misma no me lo explico.
Nunca creí enamorarme de esta manera. Y tienes razón, pero te
diré una cosa: el día en que mamá lo conozca le va a gustar... no
para mí, desde luego... pensará en Sevilla. Todo lo mejor o lo que
ella considera mejor es para Sevilla. ¡Es tan atractivo! Sevilla dirá
el día que lo vea: ¡es un mango! Y querrá "bajármelo". Así lo dice y
así lo ha hecho con otros amigos que... De buena suerte se fue a
Europa por una larga temporada, así que... ¿Pero sabes? Los otros
no me importaban. Éste sí, Elisa, no pienso soltarlo.
EusA.-¿No te llevas bien con nadie en tu casa?
MOREUA.-Con papá, sí. Tenemos algunas ... no muchas,
pero sí algunas cosas en común. Mamá y él se separaron ... aún
no se divorcian, aunque es como si ya estuvieran, o peor. En
primer lugar, papá viaja mucho. A veces pasa hasta dos meses
seguidcs fuera. A nosotras no nos dicen nada ... ¿Cómo te
explicaría? No hay comunicación. Nunca la ha habido y... Creo
que ahora sí ya iniciaron los trámites.
EusA.-¿ Y no lo ves?
MOREUA.-Por eso te digo que es peor, porque aparece
cuando quiere, sin obligación. ¿Entiendes? Eso dice mamá y en
esto... sí tier e razón. (Se oye la campanita. La puerta se abre.
Entran una señora y su hija).
SEÑORA.-Buenos días. Queremos ver un ajuar; es para esta
niña. A ver, Ole. Entra, por Dios.
ÜFEUA.-Mamá, pero yo quisiera esperar para que...
SEÑORA (decidida). -¿Quién de las dos es la que atiende
aquí?
EusA.-A sus órdenes. (Luego a Morelia, quien se distrajo
viendo cualquier objeto sin prestar mucha atención a las recién
llegadas). Discúlpame Morelia, voy a...
MOREUA.-iAY! Ya debería haberme ido. Aquí te dejo el
sobre; tú ya sabes. (Lo pone sobre el exhibidor). Hasta luego.
Con permiso. (Sale).

=

�124 / facullad de filosofía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 125

ICI

5

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SEÑORA (viendo salir a Morelia).-Esta chica, ¿no es la hija
de Álvaro Quintana?
OFELIA (sorprendida).-¡Ay! ¿Ella? ¿La que salió?
(Reponiéndose). Mamá, no hay lugar al que vayamos que no
conozcas a alguien.
EusA.-Sí, es la señorita Quintana.
SEÑORA.-Tenía que ser... lo supe. No puede haber dos con
ese nombre y oí cuando ...
EusA (tratando de romper la conversación). -¿Quieren
ustedes ver vestidos de novia? Supongo que ...
OFELIA.-Mamá quiere que vea. Yo ... mejor... Ya me puse
nerviosa. ¡Ay, mamá! Es que con esto de .. .
SEÑORA.-Tú también quieres ver; ya es tiempo. Por
supuesto, esto debe ser discreto. Esperamos contar con su
discreción. Por eso venimos tan temprano. Creíamos que a esta
hora no habría nadie, pero... lo menos que me imaginaba era
encontrar...
EusA.-Abrimos a las nueve. Generalmente atendemos
por cita. Muchas chicas estudian o trabajan y así pueden ... En
cuanto a discreción yo soy como el médico o el sacerdote .. .
OFELIA.-iQué bueno! A mí me da pena, casi querría
haber venido con máscara. Apenas ... llevamos tres meses de
novios y mamá...
SEÑORA.-Tampoco tienes que dar hasta el último de los
detalles...
EusA.-¿Pena? Al contrario. Es hermoso escoger el
ajuar de novia. Casualmente no había tiempo separado así que...
ahora es tuyo. ¿Tienes una idea de tu presupuesto? Resulta
más sencillo y menos cansado para ti, desde luego, porque yo
estoy para servirlas. También es importante que me digas el tono.
Hay diferentes...
OFELIA.-Pues blanco, la novia siempre va de blanco,
aunque ...
SEÑORA.-A no ser que fuera su segundo, tercero o cuarto
matrimonio, lo que ya es muy común. Pero no es tu caso.
OFELIA.-¡Mamá! Ahora eres tú la que no tiene por qué decir
tanto. El que a ti te guste saber todo lo que sucede y comentarlo
no quiere decir que...
SEÑORA.-Y, a propósito, la hija de Álvaro Quintana, ¿anda
viendo vestidos o... ? Porque no lo creo; dicen que a ella sólo le
interesan sus libros. Siempre ha sido diferentísima a su mamá. No
los conocemos, pero por lo que cuentan ... Y con esos nombres
tan ... poco comunes. Esa Argentina vive en las páginas sociales,
cuajada de alhajas y...

?FELIA.-i~Y, mamá! El que le gusten los libros no tiene
nada que ver, no importa para que le gusten los chavos, ¿verdad?
EusA.-No, no creo que sea un obstáculo.
SEÑORA.-¡Ah! Entonces, ¿sí vino a ver vestidos?
. EusA.-Vino a traerme un encargo. Ella y yo nos
conocimos ... hace tiempo... casualmente.
. S~ÑORA.-Ya decía yo. Además no es bonita, ni anda bien
vestida, ni ...
.
ÜFEUA.-Eso no es lo principal. Yo tampoco me considero
bonita y...
.
. SEÑORA.-Tu caso es diferente, es muy distinto. Los
¡oven~1tos_ no se fijan más que... en el cuerpo y luego en la cara.
De all1 la importancia de... de hacer las cosas de otro modo... de
manera que...
. EusA.-Bueno, veamos, ¿qué te gustaría ver? ¿Tienes ya
alguna idea?
ÜFEUA.-¡Qué voy a tener si la de la idea fue mamá! Yo la
verdad ...
SEÑORA.-Me gustaría estilo antiguo.
.
ÜFEU~.-¿Antiguo?! ¿Y por qué? Eso sería lo último que
hubiera escogido.
SEÑO~A:-Si tú no querías ni siquiera venir; déjame a mí
tomar las dec1s1ones.
ÜFEUA.-Siemp~e lo hac~s... _Una vez más... ¡qué importa!
. E~ISA.-Per~... tu lo usaras, tu eres la novia. ¡Discúlpenme!
No se que _me paso que me extralimité y... se me salió.
. SENOR~.-Le agradeceré que se concrete a mostrarnos los
vestidos. (Medio m?lesta). ¿Tiene o no tiene estilo antiguo?
. EL1sA.-Cas1 todos son modernos, estilos sencillos es lo
que mas viene ... y a ella...
'
SEÑORA.~¡Entonces vámonos! No perdamos más tiempo.
.
Eus~.-S,n em~argo hay uno, no es blanco completamente,
casi, casi beige y po_dna pasar por antiguo, tiene bordado y...
OF~uA.-A m1 se me hace que mejor...
SENORA.-Eso, eso es exactamente lo que queremos ver
porque se acomoda perfecto a mi plan.
. EusA (sin comprender)-Bien, pónganse cómodas. (Señala
el carnto de te). ¿Les ofrezco un refresco o un café? En seguida
regreso. (Sale).
SEÑORA y ÜFELIA.-No, gracias.
?FELIA.-No acabo de entender "tu plan"; es que todo me
1o has dicho a medias.
L
SEÑORA.-Mira, niña, tú conoces bien nuestra situación
os problemas no tienen para cuando resolverse y una madre:

�Universidad Autónoma de Nuevo león /127

126 / facultad de filosolía yletras

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c:11

w

5

recuérdalo, siempre quiere el bien para sus hijos... Y si con ello
podemos mejorar la...
.
.
OFELIA.-Esa lección ya me la sé. Perdoname, mam1, la he
oído un sinnúmero de veces: la madre siempre quiere o busca o...
SEÑORA.-Pues no parece, porque dudas... dudas de que lo
que yo hago sea lo mejor para ti.
.
OFELIA.-Lo entiendo mamá, pero encima de que yo me
sacrifique, no me gusta. A mí lo ~ntiguo, no m~ gusta.
SEÑORA.-Es que ese vestido sera el mio... ,
.
OFELIA.-i¿Qué?! Ahora sí que... ¿El que tu uses el d1a
de ... ?
SEÑORA.-¡Ay, ay, ay! No tienes imaginación.
OFELIA.-No, a ese grado no la tengo.
SEÑORA.-Te explicaré lo más rápido que pueda antes de
que regrese esta señora o señorita que no tiene por qué enterarse.
Mira, al llegar, se me ocurrió que...
.
OFELIA.-EI vestido, ¿es o no es para m1?
SEÑORA.-Es para ti pero... diremos que ya lo teníamos
porque fue mío, ¿entiendes? Eso facilita las cosas y no hace tan
obvio el que ya está todo ...
EusA (entrando). -¡Qué pena! Me da mucha p_ena haberla~
entretenido pero... el vestido tiene tanto de estar aqu1 que no esta
en condiciones de mostrarlo.
SEÑORA.-Mejor. Para Ofelia eso es mejor.
EusA.-Lo que trato de explicar es que está ... ajado,
maltratado... bueno, pues que necesitaría...
SEÑORA.-Justo. Justo lo que queremos. ¿No es así Ofelia?
OFELIA.-Sssí, eso queremos, porque mamá dice que...
EusA (asombrada, tratando de entender). -Nuestro
establecimiento se precia de vender todo de primerísima calidad Y
en óptimas condiciones. Y... y este vesti~o, desde lu_ego lo es, ,es
muy fino, de muy buena marca, nada mas que... as1 como esta...
Milita, nuestra costurera, tendrá primero que...
OFEUA.-Así lo queremos.
EusA.-iYa entiendo! ¿Implicaría un descuento? Solamente
que para eso tengo que consultarlo antes de ofrecer. Debería llamar
a la dueña y...
SEÑORA.-No habíamos pensado en el descuento. Eso no
nos preocupa. ¿Nos lo muestra, por favor?
.
.
EusA (encogiendo los hombros). -Al cliente lo que pida,
así debe ser. (Sale}.
Se hace oscuro.

=

TERCER CUADRO

Un mes después, en la Boutique. Milita está haciendo aseo.
Acomoda unas revistas, toma una, fa hojea.

M1L1TA.-¡Qué modas más sin gracia! Les falta el salero,
unos bord~?os, al~o, algo... ¡Ay! El día que tenga mi taller... ¿Pero
cómo, Em_ihana, s1 nunca guardas nada? Eres una despilfarrada,
c?mo dec1~ tu madre. (Suena el teléfono, Milita lo contesta). Diga,
d1g~... aqu.1, a la Boutique ... (Pronuncia como se escribe) ¡Ah!. ..
Senora Quintana ... No, no ha venido... ¿Qué? ¿Qué si estoy segura?
(~o~esta, ~a subiendo el tono de voz). Claro que lo estoy... No, ni
siquiera Ehsa ... Es que es muy temprano... Mi reloj dice que las
nueve... Bueno, pues a las nueve, pero el que a veces se le haga
tarde eso ni a usted ni a mí. .. ¡Ah!
. Perdón, _señora, per~ón ... Sí me exalté, lo sé, qué quiere,
uno tiene su caracter que... Oigame, le pido me disculpe ... Así es.
Yo me al!ero porque ~sted está hablándome... Bueno, pues se
nota nerviosa... ¡Ah! 01 su coche; allí llega... Permítame, porque le
puse llave a la puerta y no va a poder entrar... ¿Espera o le digo
que le llame?... Se lo digo porque tengo que buscar la llave... Ya
me_ la estoy buscando en mis bolsas y no la traigo... Cálmese ...
Aca .tam?ién están toque y toque y yo pues ... ¡Ah! (Con alivio).
Aqu1 ~sta. (La ve sobre un mueble). Un m~mento, por favor. (Deja
el auncul~r. Abre!ª puerta. Entra E/isa). ¡Andele!, que le llaman ...
y esa sen ora esta ...
EusA.-Buenos días, Milita. ¿Quién me llama?
.
M1urA.-¿Los buenos días? Están por verse. Es la señora
Quintana y sólo Dios.sabe qué le pasa. Pregunta por la hija, pregunta
por usted y se eno¡a porque no llegan. (Cambia el rótulo de fa
puerta por "ABIERTO" mientras E/isa va al teléfono).
EusA (tapando la bocina). -Por favor, Milita, trate de
co~testar de buen modo. (Luego al teléfono) ¿Bueno?... ¿Señora
Quintana ... ?
MILITA (hace mutis a tiempo que dice). -Lo mejor será que
compre u~a máquina de esas que responden y así no habrá
problema. Esa está programada. Yo no. Me molestan y me molesto

~~

'

EusA (sin prestar atención a Milita). -No, no ha venido ...

0esde luego... Sí... Siempre ha sido puntual en sus pagos
y... Hoy ~s ... ~¿ Pero sucede algo grave? ... Es que la siento

más..: S1, senora ... Puede usted confiar... Aprecio mucho a
Moreha... Recuerdo, lo recuerdo...

�128 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /129

=
~
5

=
=
=
l'l1
t:,

No me concretaré a darle el recado... De ninguna manera...
Ella decidirá qué hacer... No-tengo por qué aconsej~r... Ust~d bien
lo sabe que ella es una persona muy segura ... En fin, ¿cual es el
mensaje? ... ¿Qué su papá ... ?
El esposo suyo, por supuesto... entiendo... Le acaba _de
comunicar... Lo entiendo claramente... Ahora lo veo... Pero tranquila,
eso podía haber sucedido en cualquier... Además, ya era de
esperarse ... ¡¿Que qué?! ¡¿Con quién?!. .. No, no, ni idea... Bueno...
Pues es que... Yo, me puse en el lugar de M?relia y... ~s natural...
Mi reacción es muy natural. .. Si yo fuera la h1¡a... ¿Que esto~ peor
que usted?... Pues, por eso... Sí, por eso... Porque como _hita, es
decir... en lugar de la hija... Ahora entiendo su estado de animo y
yo... Pues ... pues, me imagino lo que va a decir Morelia... ¿Usted
cree que le dará gusto... ? Yo diría que tanto así como gusto... Es
cierto, ella quiere mucho a su papá ... Sí, me lo ha dicho... ¡Ay!, n~
recuerdo. Pero le va a poder por usted y por... Digo que le dara
tristeza por usted y... Por eso, por usted. Le diré que le llame.
(Retardando la acción de colgar el teléfono. Exaltada). ¡Milita, venga
rápido!
MILITA (sale sofocada). -¿Qué pasa, Elisa? No he
terminado, ya se lo dije, que no tengo tantas manos; sin embargo,
lo que falta es cosa de minutos.
EusA.-No es eso. Olvídelo. Fíjese lo que ha pasado.
Siéntese.
M1L1TA.-Aquí está Emiliana lista para escuchar; para todo
porque Emiliana sirve para todo. (Se sienta).
.
.
EusA.-¿Quién lo diría, Milita? Ofelia, la del vestido antiguo,
la de tantos misterios, es nada menos que la futura esposa del
padre de Morelia. ¿Lo entiende?
M1uTA.-¿Será la madrastra? ¡Ah! Pues sí que se ha armado.
Óigame, han de ser de la misma edad, según mis cálculos. Y ella,
digo Morelia, ¿ya lo sabe?
EusA.-No, Milita, lo ignora. Desde luego sabe todos los
problemas de su casa, del divorcio y... me lo acaba de decir su
mamá, la señora Quintana y yo pues ... ¿cómo cree que reaccione
Morelia al enterarse?
M1uTA.-¡Ay, pues, líbrenos Dios! ¿Y usted irá a decírselo?
Con razón estaba nerviosa y molesta, porque sí estaba molesta.
¿Y le habló para reclamarle el que le vendiera el vestido aquí al
mismo tiempo que a su hija?
EusA.-No, ella no sabe nada del vestido. Ni siquiera se
imagina que conozco a Ofelia; como yo tampoco me imaginaba
con quién pensaba casarse o más bien, para decirlo con claridad,
con quién pensaba casarla su mamá. Son demasiadas cosas,
Milita, para guardármelas yo sola.

_ MILITA.-¡ Recórcholis! Como decía mi madre, que era
espano_la, ya se lo he dicho. (Luego, con mucho orgullo). De ella
apr~nd1 la ~Ita costura; yo no me siento española, yo soy mexicana,
nacida y errada en México.
~LISA.-Sí, Milita, ya sé todo eso, ya me lo ha contado
pero... pongase a pensar que Morelia deberá llegar de un momento
a otro, puesto que su mamá sabía que venía.
M1UTA.-Sí, sí, sí, sí, claro. Por eso la ha llamado. Ella vendrá
a hacer su ~ago y... ¡Ah! Ya, ya, ya lo entendí; y Ofelia o su mamá
o las dos vienen a recoger... (Se oye la campanil/a. Se abre fa
puerta, entran Ofelia y su_ mamá). Pero qué suerte la suya, mírelas.
Yo desaparezco. (Sale rapidamente).
EL1sA-¡Ay! ¡Qué sorpresa! Buenos días.
.
SEÑO~A-:--¿Sorpresa? ¿Por qué? ¡Muy buenos y dichosos
d1as! ¿Ya esta listo?
EusA.-Muy buenos ... ¿Lo de dichosos? No sé.
SEÑORA.-¿Cómo? ¿No está listo? Ofelia viene a probarse
y... aquí estaba la modista, ¿no?
EusA.-Hay una confusión y... creo que no...
SEÑORA.-¿Confusión? Estoy segura de que la conozco·
es la que acaba de salir.
'
EusA.-Sí, sí es ella, Milita. Eso no es lo que...
&lt;?FELIA.-Te dije mamá que habláramos primero. Tú estás
muy ansiosa.
.
SEÑ0RA.-Niña, cállate. Sólo faltan unos días y no es lo
m1s~o tenerlo ya en casa... Ultimadamente nos lo llevamos como
este; hasta es mejor.
.
EusA.-Pero... es que no está listo. Si quisieran volver, por
e¡emplo, en unas dos horas... A Milita todavía le falta ...
SEÑ0RA.-Usted nos dijo que ya estaba.
EusA.-Estaba, usted lo ha dicho, pero... con los alfileres
que prendimos la bastilla ... con esos ... se desgarró. (De cierto
modo contenta porque encontró respuesta). ¡Ay, sí! Se desgarró.
ÜFELIA (preocupada). -¿Se desgarró? ¿Y ahora qué
haremos?
SEÑORA.-Mejor. Es aún mejor.
_EusA.-No puede ser. (Dándose por vencida). Bien, lo traeré
en seguida.
ÜFELIA.-¿Así? ¿Roto?
. EusA.-No, no está roto... ¡Qué memoria la mía! Ya me
acor?e, era uno de ... de otra novia, no el tuyo. Justo de eso
hablabamos Milita y yo cuando llegaron. (Sale).
ÜFEUA.-¿No se te hace que es medio rara?
SEÑORA.-Definitivo. Yo no diría medio, diría muy rara. ¡Hasta
parece que no quiere vender! ¡Es el colmo!

�1JO /facultad de lilosotta yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /131

=
fa
!!

!;
ffi

e,

OFEUA.-Bueno, mamá, es que también nosotras no nos
hemos comportado de manera muy normal que digamos, con eso
de que...
SEÑORA.-Ellas deberían estar acostumbradas a afrontar...
¡Qué se yo! Cada clienta es distinta.
OFELIA (temerosa). -¡Ay, mamá! Con estos detalles
imprevistos me siento... No sé si arrepentirme... porque a lo mejor
son como avisos de que... me meteré en un.. .
SEÑORA.-Tú, segura, Ofelia. Siéntete segura. Ese ha sido
tu problema siempre: la falta de seguridad.
OFELIA.-Pero mamá, ¿cómo puedo sentirme segura si todo
lo tramaste tú; si yo no lo quiero y nunca he podido saber qué es lo
que quiero?
EusA (entrando). -¡Listo! Ya está en el vestidor, pasen.
SEÑORA.-1Vaya! Por fin.
Se paran y caminan hacia adentro. En ese momento
se escucha la campanilla de la puerta. Es Morelia quien llega.
E/isa se da cuenta y nerviosa casi las avienta para que no se
encuentren. Se devuelve, va a la puerta y recibe a Morelia.

MoREUA.-¡Hola! Desde hace una hora estoy queriendo venir
pero no...
EusA.-¡Qué bueno que no lo hiciste!
MORELIA.-¡Elisa! ¿Estás enojada conmigo? No me atrasé
en el pago. Hoy es el día.
EusA.-No.
MoRELIA.-Sí, sí, es el día exacto. Estoy segura; no me he
atrasado. Lo que pasa es ...
EusA.-Lo que pasa es que no tengo tiempo. Deja tu dinero
y luego yo te mando... (Se oyen ~es adentro).
MOREUA.-¡Ah! ¿Estás ocupada? ¿Tienes prueba con
alguna novia? Me lo hubieras dicho.
EusA.-¡No! Es decir... sí y... debo atenderla y... tu mamá
te buscó, te llamó...
MORELIA.-Entonces ya sabías que venía. Me esperabas.
¿Para qué llamó? ¿Piensa venir a encontrarme aquí?
EusA.-¡Nomás eso me faltaba! Digo que... que no puede
ser tanto... que ... dijo que le llames.
MoREUA.-Bueno, usaré tu teléfono.
EusA.-No, no quiere que le llames; quiere que te vayas,
que... que vayas a tu casa de inmediato. Sí, sí, que vayas allá.
(La empuja hacia fuera).

M0RELIA (dándole el dinero) -E t . b'
. .
voy. (Con sentimiento) Pero uiero · s a ien, esta bien. Ya me
tratado así, Elisa, yo.:. (Sal~).
que sepas que nunca me habías
EusA.-Hasta luego, Morelia F
·Q .
calma, como si nada pasara Voy . ,~u..
ue apuro~! Y ahora,
tranquila vida de vendedora ~n
ª ª en er a la novia. ¡Ay! La
¿Qué problema hay entonces? una boutique y, además, soltera.

d,

Oscuro. Telón.

SEGUNDO ACTO
Dos semanas después en la 8 t'
..
páginas sociales del periódico. '
ou ,que. M11Jta lee las

MIUTA.-No este anuncio no
d ·
le falta ... ¡Qué les p~sa! Nadie sabe nv:;a ~ra n~da, no está atr~ct!vo,
¡Ah! El gran magnate, Álvaro Quintana q e na a. (V~ltea la pagina)
industria chilena ·Pero m·
. , ue se asocia ... ahora con
lle~a: ¡ambicioso·! 'rvoltea ~~r:~~;i~aju-~~,º~~ Este ~ombre no
¡Ehsa, Elisa! ¿Ya vio el periódico?
' · ¿ ero que es esto?
Cómo c!~s~1irr:deE~d~n:f/-¿Qué ~ce? ¿Que si vi el periódico?
¿Qué viene' hoy q~e la alar~:~a~t~~ ago en el día. (Entrando)
M1uTA.-Pues ... Ya sé: me dirá que el mundo
. .
que todo debe verse con naturalidad
... es distinto,
E
, como gente c1v1hzada que
LISA.-¿A qué viene todo eso? o··
' ...
periódico, lo ve). ¡Ah! Morelia con Of r . eJeme ve~. (Toma el
Café Francés.
e merendando Juntas en el

'ª

MILITA.-¿y qué? . Le

~~;~ªfs~rfi~~i~; ~~~í~ eln qu~:~ei~~l~~~p~;, b~~n~~~~~~o~~~=~
. EusA..- iAY, Milita! Esta vida es muy complicada . C .
1e podna explicar?
· ¿ orno
M1uTA.-AI menos trate, porque a mí...
EusA.-Es tan simple co
·
presentó Y ahora resulta que se l~~a~u~u~l~f¡~ ~ luintana la~
parece. Son cas, de la misma edad y...
.
menos as,
esperan:L;~~-;;,;~~~~sc~f~~~:,utrió de oquis. Sudó la gota gorda
EUSA.-EI problema era I d'
·,
nada de la compra del vestido d.e.. 0ª1 1'·scr~M
c1on. ~orelia no sabe
e'ª· ¿ e entiende?
MILITA (negando con la cabeza) -M
b
· .
son amigas. ¿Así fue o no entendí nad~? e aca a de decir que

=

�132 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 133

=
a
§

EusA.-Le dije que se conocen, que parece que se llevan
bien pero... amigas... es diferente, Milita.
. .
M1urA.-Pero Ofelia sí sabe de la compra de Moreha, (,O
tampoco?
.
to
EusA.-Sí, sí lo sabe; y sabe que Moreha se cas~ pron MiurA.-·Qué bueno que yo estoy adentro con. m1 costura.1
De esta forma ~e ser moderna, ¡tan civilizada!, no entiendo nad~.
EusA.-Para ser sincera, le diré que... pe~sando por mi,
por mi manera de ser... creí que Morelia se pondna en un plan ...
celosa; pero no: está contenta con la boda de su papá.
M,urA.-¡Así es la vida! ¡Qué le vamos a hacer! (Sale).
En ese momento se abre la puerta con el consabido
tintinear de la campana. More/ia y Argentina entran. Van hablando
entre ellas.
ARGENTINA.-No entiendo, Morelia. Últimamente te comportas
aún más extraña que de costumbre.
MoRELIA.-¿Lo debo tomar como h~lago o r~p~oche~
(Sin darle lugar a que responda). ¡Hola, Ehsa! ¿Esta h_sto m1
vestiuo para la prueba? Porque mamá no dispone de tiempo.
Ella quisiera pero...
EusA.-Lo tengo ya en el vestidor; p~ede~_pasar a probarte.
¿Le gustaría mientras tomar un café? Esta rec,en h_echo.
, .,
ARGENTINA.-No, gracias; precisamente al salir de a~u1, ire
a... aunque un poco de agua no me caería mal. (E/isa le sirve de
una jarra y se la da. Sirve otro vaso).
.
EusA.-Éste otro es para Morelia. Supongo que viene de la
escuela y con el calor de estos días... (Luego hacia los vestidores).
¿Necesitas ayuda?
.
M0REUA (desde adentro). -No, yo puedo s?la. Gracias.
ARGENTINA.-No sé qué pretende Morella con eso de
apresurar su boda. Y ahora sale con que citó a Elías para que la
vea vestida y seguro para que sepa como está gastando s~s donas.
Pero eso es de mala suerte: el novio no debe ver a la novia, con su
traje hasta el mero día...
' EusA.-Eso de las supersticiones yo... yo no creo mucho.
En cuanto a saber cómo se emplean las donas pues ...
ARGENTINA.-Además me parece muy inoportuno que ...
Supongo que ya lo sabe, Elisa, p~rque Mo_relia platica mucho
con usted. Ella quiere que su papa sea quien la lleve al_ altar'.
y como se va de viaje de bodas ... Francamente no entiendo,
tampoco le importa fiesta ni nada. De eso veníamos hablando

en el camino hacia acá. Yo aún no he visto al novio. Hubiera
querido conocerlo en la casa, pero resulta tan difícil encontrar el
tiempo...
EusA.-Es guapísimo. Vi una foto. Tampoco lo conozco y...
¿Pero cómo? ¿Ni en foto lo ha visto?
ARGENTINA.-Esta hija es exageradamente discreta. Le digo,
Elisa, que somos diametralmente opuestas. Ella, una rata de
biblioteca, toda seria, que nunca se sabe lo que está pensando. Yo
alegre, con la alegría que nace de servir al prójimo, hacer obras
buenas y además, guapa. Porque no me negará que todas mis
dietas y ejercicios no han sido en vano. Para qué negarlo: me
siento atractiva y ella en cambio...
EusA.-Efectivamente, señora, es usted muy guapa. Nadie
creería que tiene dos hijas de esa edad, ya próximas a casarse.
ARGENTINA.-¿Cómo es posible que Álvaro sea tan estúpido
que no se dé cuenta de lo que tiene en casa? Es lo que me indigna.
Pero todavía estoy a tiempo para impedir que esa mujer...
EusA.-No sé qué decirle yo...
ARGENTINA.-Olvídelo. Haga de cuenta que no dije nada. No
suele pasarme eso... No acostumbro comentar mis problemas y
menos con alguien que... Bueno, olvídelo. ¿Qué hará Morelia? Se
tarda en salir y ya sabe que tengo muchísimos compromisos. Uno
en particular: hoy a las siete.
MORELIA (entra con el vestido de novia y el tocado puestos).
-¿Qué te parece, mamá?
ARGENTINA (con evidente disgusto). - ¿Eso fue lo que
escogiste?
M0REUA.-No te gusta, ¿verdad? Tú hubieras querido algo
muy sofisticado, gran pedrería, encajes, pero yo...
ARGENTINA.-¡Debí imaginarlo! Siempre escoges
exactamente lo contrario a mi gusto... ¿O es que tus donas fueron
muy escasas?
EusA.-Ahora vienen los estilos muy sencillos y...
ARGENTINA (como si no la escuchara). -No debí haberme
ido aquel día. Te hubiera recomendado algo que te levantara, que...
Además tu papá o yo podíamos haberte ayudado a comprar
algo de acuerdo a tu posición. Se ve que tus donas fueron muy
limitadas.
M0REUA (decepcionada). -Es inútil. Nunca coincidiremos.
(Se dirige al vestidor al tiempo que se arranca el tocado con
violencia. Se oye la campanil/a de la puerta. Es Elías el que llega.
Argentina se va siguiendo a Morelia tratando de calmarla. E/isa lo
recibe).

1
=

�134 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /1JS

=
a

=
ffi
¡:

§

EusA (nerviosa por la escena que acaba de ocurrir).
-Pasa, pasa. Debes ser Elías y llegas justo en el momento...
ELIAs.-¡Hola! Tú debes ser Elisa. ¿Me permites abrazarte?
Morelia me habla mucho de ti. En una ocasión hasta estuvimos a
punto de tomar un café los tres, ¿no es así?
EusA.-Sí, lástima que yo no pude. Permíteme. Voy a
decirle a Morelia que tú ya... Está en el vestidor porque ... hay qué
arreglar... eso es, arreglarle algo al vestido y su mamá, su mamá
fue a ayudarle.
ELIAs.-¡Vaya lugar para conocer a la familia! Hoy
conoceré a la mamá. Y al papá, que tampoco conozco, lo veré
¡en su boda! ¿Qué te parece?
EusA.-Pues, pues no sé ... ¿Así que en su boda y todos
irán...? Claro, pues yo, yo pienso que...
ELIAs.-Que es ¡sensacional! Así es la vida. Es la manera
moderna de vivir, muy a tono conmigo. Pero, ¿qué te pasa? Tu
expresión me dice que tú no estás muy de acuerdo. ¿Eh?
EusA.-Yo, yo no opino. No tengo por qué hacerlo y... Con
permiso. Les avisaré que has llegado. Allí hay revistas, si quieres
entretenerte un rato. Trae modelos de hombre. Sé que te gusta
andar a la última moda. (Sale. Elías toma la revista, se sienta de
espalda a los vestidores y empieza a hojearla).
ELíAs.-¡Ah! ¡Qué bien! Veré los colores que se usan esta
temporada, a mí todos me quedan pero ... Te agradeceré que la
apures o bien le dices que lo dejamos para otro día. Tengo prisa.
(Ve su reloj) Son las seis treinta y debo estar a las siete en ...
(Argentina y E/isa entran hablando entre ellas).
EusA.-Yo la convenceré. ¡Ah! Aquí está ya...
Elías se levanta y se sorprende al ver a Argentina.
ELIAS.-¿Tú? ¿Pero qué... ?
ARGENTINA (más sorprendida). -¡Luis Ernesto! ¿Por qué
aqu1,....?

EusA (sin entender). -Permítanme presentarlos: la señora
Quintana y él es Elías.
faiAs.-¿La señora Quintana? No es posible.
ARGENTINA.-¿Elías? (Sumamente alterada). ¿El novio de ... ?
EusA (nerviosa). -Veo que nada de esto es normal .. .
Comprendo. No debería haber sido yo quien los presentara pero.. .
siento... creo que... ¿Hay una confusión? ¿Pasa algo?
ARGENTINA.-Sí, Elisa... yo... voy tarde a mi cita. Es a las
siete y... debo irme en seguida ... (Sale rápidamente).

ELIAs.-Yo... también p f
.
tengo que irme, que... tenía u~·c or avo_r le dices_ a Morelia que
Apenas llego.
ompromiso a las siete. Y es lejos...
MOREUA (aún trae su vestid,O cJ,
.
mucho aplomo y seguridad) -·E
e no~,a puesto. Entra con
1
alcanza a mamá· estará a ·
sp~ra, Ellas! Por favor, Elisa,
venga. (E/isa ob~dece y sapleena_s subiendo al automóvil. Dile que
ELI
E
sm pensarlo).
As.- s que yo... debo irme. Se hizo tarde
MORELIA.-No tú debe
d
.
decir, qué platicar, mi amor. s que arte porque hay mucho qué
ELíAs.-No te entiendo M r
. .
pas~ chiquita? ¡Ah! No te he dich~re ia, te ~eo... d1stint~. ¿Qué te
vestrdol s· ·
que te... 1te ves preciosa con el
.... 1, s1, eso es Me gusta H t
hacer sombra. Tendré q~e ponerme· a,as ª ~-~eo que me, podrás
boda para que se note mi resenc·
go... 1erente el d1a de la
saber, ¿no? Ahora sí me v~y M1'ra iat a tu lado. Es lo que querías
M
·
, engo que estar
ORELIA.-Son muchas cosas las
.
...
pero quiero que esté aquí mamá
que quiero saber, mi amor,
madre es muy importante en los pr~i~¡~tf~sd~!pués de todo, la
caben pretextos para ausentarse.
una boda y... no
EliAS.-iAh! Ella. salió co
. C .
. .
Apenas me la iba a pre~~ntar Eli;apnsa as1, casi ni nos vimos ...
y...
Entran E/isa y Argentina.
EusA.-Pase usted primero
f
ARGENTINA (visiblemente t~!~~:vor. (Le detiene la ~uerta).
tengo que ir... Ya te había habl d d
_Y molesta): -Moreha ... me
MOREUA -Sí ma , a o e _m1 compromiso.
Elías. Él es Elías·, mi'novi~~~~;;~ es im~ocrtante que conozcas a
novios?
ace ... &lt;, uánto hace que somos
EliAS (sumamente nervioso) -N I é
.
la mano a Argentina) ·Tanto g t . -o os 'pero... (Le extiende
mucho de usted· hast~ lcreo queusl o senora! Ya había oído hablar
•
a conozco.
MOREUA.-iAh! ¿Sí? ¿Se conocen?
.
ARGENTINA (dándole la mano) -Yi0 .
., .
s1 nos conociéramos.
·
, yo tamb1en siento como
EusA.-Así me pasó a · M 11
•
novio que...
m1. ore ª me platica tanto de su
MORELIA - · y
·t
,
crees que es m~y&lt;,gu~~~. ~¡~~~~• t;f;~;s~;¡~í~usta Elías? ¿No
::~~NT1~;;:~eno... M~relia, yo, me ha_~ía imaginado...
imaginado un~
confianza). - T~mb1en .Yº me había
Realmente ha sido una
snoorptan ¡oven n1 tan guapa ...
,
resa para los dos.

mamfº

-~~ip~=:~.

�136 /facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 131

s

=
fa
5

ffi

.
0 quería sorprenderlos; Y
1O
MoREUA.-Eso es JUSto qu~ Y dos h~~ puesto cara de
lo he logrado. ¿No es verdad que os
sorpresa, Elisa?
.
) -Sí efectivamente. Al principio
E_usA (dePman::ª ;~e~~~; un ~al entendido ¿no?
hasta cre1 que... ero
onfundí con ...
10
ARGENTINA.-Es qube Yº (~eaccionando). La vi tan joven Y
EuAs.-Y yo... tam 1en...
tan guapa que...
.
no es confusión . La verdad es
MoRELIA.-No, Ellsa,_
ro con distintos nombres.
que ellos se conocen hace tiempo, ~~ una amiga que le tocó
¿No es así, Elías? Yo lo supe p
enterarse...
. do (Preocupada). ¿Qué es lo que está
EusA.-No ent1en
pasando?
ARGENTINA.-Yo tampoco, porque nunca te he entendido,
Morelia; y ahora menos_. f J -Pero mamá, si por primera vez
MOREUA (sarcas ,ca .d
s ha gustado Elías. ¡Ah!
. ·d·mos en que a las os no
?
coin&lt;:1 1
e tú lo conoces como Luis Ernesto, ¿no .
Perdon, creo qu
.
. L is Ernesto?
EusA (desonent~da). -&lt;., u M elia? . A dónde quieres
ARGENTINA.-¿Que pretendes, . or
. (.,
llegar? Te repito: ~o enti_
en~tº lo qu:édq1ci:· problema hay entre tu
ElíAs.-Mira, ch1qu1 a, no
.
,
a lo dije antes debo irme.
mamá y tu, pero yo... Y.
1 "Ri~cón Antiguo" era con la
MoRELIA.-Tu cita ~;b~rde Y Argentina de Quintana es ...
señora Laborde ... Y Lorena
la misma.
E/isa, con expresión de azoro, se queda paralizada.
. . t I Es muy sencillo es simple,
Eli; s·d!~
una persona ~-uy·inteligente.
lo vas a en en
todo hay una explicac1on.
Por eso me gustas yB... para h·11·a es cierto ya lo conocía, pero
ARGENTINA.- ueno,

~~f~~:;i~~~~~~~1

L

efectivamente su no_mbre ..

1

a Insisto en que lo puedo explicar

de man!ri:~;:c~~l~1~e;~~qi;e~e~go el deber de aclararle a mi
prometida
...
. S'?
MORELIA.-(,
1· (,. Que, p·iensas ' Elisa? ¿Habrá explicación?
E/isa encoge los hombros.
platicar
la
ELiAs.-Por supuesto que la hay. Te voy amira
sabes
historia. Efectivamente nos conocemos, pero...
'

bien, porque me conoces, que soy... además de muy atractivo, un
hombre de mucho corazón. Y... y una tarde ... al salir de clase, vi
una señora muy guapa. Caminaba pensativa, más bien triste. Iba
triste... y pues ... sentí el impulso de hablarle. Me dirigí a ella y,
naturalmente ella se fijó en mí: tú sabes, mi sonrisa ... Le inspiré
confianza. La invité a un café y desde ese momento nos hicimos
amigos. Ella necesitaba apoyarse en alguien. Me habló de su
divorcio y de cómo su marido la engañaba y... Y así fue. A partir de
ese momento nació una amistad muy sana entre Lorena y yo... es
decir, tu mamá, que entonces, te juro por ésta (hace la cruz) yo no
sabía que era ... quién era.
MORELIA.-Una amistad muy sana. Se oye tierno. ¿No te
parece, Elisa? (Con sarcasmo). No podía ser de otro modo.
EusA.-Morelia ... creo que ya no entiendo... O mejor dicho,
no quiero entender. ¡Prefiero no entender!
ARGENTINA.-Te estás sobrepasando, Morelia, una hija no
tiene derecho a juzgar a su madre. Ese tono que usas me dice
que...

MORELIA.-Es cierto, mamá, pero tampoco puedo respetarte.
No lo mereces.
ARGENTINA.-Ya te lo ha dicho Luis Ernesto. ¿No entiendes?
Hemos tenido una amistad muy sana. Él. .. ha sido ... como mi
hijo... un hijo a quien confío mis penas. Algo que contigo nunca
he podido hacer. Yo me sentía frustrada con el abandono de tu
padre y...
ELIAS.-Te lo dije. Lo he explicado, Morelia. Aquí solamente
hay una amistad comprensiva; ella habla, yo escucho. Eso es.
Soy, como lo dice Lorena, su confidente.
MOREUA (sarcástica). -Así que... no existe problema alguno.
Yo he malinterpretado y entonces debo seguir adelante con todos
los preparativos de mi boda, ¿no es así? (Argentina ve a Elías. Él
evade la mirada). Además, el que Lorena tenga de confidente a
luis Ernesto, es totalmente independiente de que yo me case con
Elías, mi novio. Se avizora un final feliz. ¿Lo ves, Elisa? Y a ti por
azares del destino te ha tocado ser testigo.
ARGENTINA.-¡Esto es demasiado!
MOREUA.-EI malo, por supuesto, es papá. Por su culpa
ustedes se conocieron antes de saber que serían suegra y yerno.
Pero eso no tiene importancia, a no ser que...
Se escucha la campanilla, se abre la puerta. Es Ofelia
quien entra.
ÜFEUA.-¡Qué tal, Morelia! (Al ver a todos se sorprende).
Bb b buenas tardes. No sabía que... (Elías, de espaldas, aparenta
ver algún objeto).

=

�13~ /facultad de filosolia ~ letras

Universidad Aulónoma de Nuevo león ¡ 139

a

=
=
c:a

w

5

a

EusA (nerviosa). -iOfelia! Pasa, pasa, por favor. ¿O
prefieres volver mañana? Sería mucho mejor porque ...
MoREUA.-Yo la invité. Quise que me viera vestida de
novia y me diera su opinión; después de todo ella también va
a ser m1...
ARGENTINA.-iEs el colmo! Traerme a la amante de tu padre
aquí. ¡¿Para qué?!
OFEUA.-Perdóneme, señora. Yo soy la prometida de
Álvaro Quintana y llevo buena amistad con Morelia. Y hoy he
venido porque Morelia me invitó a ver la prueba de su vestido.
Aunque realmente veo que hay demasiada gente y que...
MoREUA.-No, Ofelia. Somos familia, pura familia, y es
oportuno que aclaremos algunas cosas, por e1emplo: él es Elías,
mi novio, alias Luis Ernesto. Así lo llama mamá, o ¿cuál es el
nombre por el que tú lo conoces?
OFEUA.-¡Hola, Edmundo! Supongo que me recuerdas.
Debo aparecer en alguna hoja de tu agenda.
faiAs.-Ofeha, yo... tengo una explicación para eso... Sí,
cuando te dije que me iría fuera era porque ...
MoREUA.-Porque encontraste a otra tonta que te
facilitara automóvil y más dinero para tus gastos y estuviera
dispuesta a casarse, lo que aseguraría tus necesidades al seguirte
manteniendo. Porque Ofelia .. . además de estar en mala
posición económica, debía obedecer a su madre y sacrificarse
casándose con un hombre que mejorara su precaria situación y
les ayudara a salvar sus hipotecas. Cosa que según entiendo,
ya arreglaron.
OFEUA.-iMorelia! Pensé que eras mi amiga. ¿Por qué me
dices todo eso? Me lastimas mucho, me ofendes. Cuando te dije
la doble vida que llevaba tu madre fue ... por tu papá, porque vi
cómo lo querías y no quise que pensaras que yo había acabado
con su matrimonio. Curiosamente fue tu mamá la que me quitó a
Edmundo, porque ellos se veían mucho tiempo antes del divorcio.
faiAS (con cinismo). -De algo tiene uno qué vivir. Cuando
la naturaleza nos ha dotado de atractivo y descubre uno su
vocación, en este caso la mía: hacer felices a las mujeres ¿es
algo grave?
MoREUA.-¡Es despreciable! Eres despreciable. No quiero
volver a saber nada más de 11.
OFEUA.-Yo ya te tenía olvidado. No sé por qué tuve que...
ARGENTINA.-Luis Ernesto, me siento muy ofendida pero te
perdono, por tu juventud y porque necesito sentirme amada,
deseada...

MORELIA.-iMamál Por una
. .
no hemos sido amadas· nada _vez ~i~uiera sé realista. Tú y yo
costado caro. Las dos pa'ga
mas utilizadas, eso sí. Y nos ha
.
mos caro por ello Qu·z
1.1
m~s suerte es Ofelia. A ella al men
·
.ª a que sí tiene
Ellas, Edmundo o Luis Ernesto
os por un tiempo, la quiso
0 como se llame; Y ahora papá: él
la quiere.
EliAs (con marcado cinism ~ M •
comprenden? ¿Sí? A todas las
orel!ª· Lorena, Ofelia, ¿me
Simplemente así soy me apa .
e quen~o. No es mi culpa.
M
.,
s1onan las mu¡eres
ORELIA.-iLargatel No quie
, .
sido una idiota Y me averg.üenzo d ro verte mas. Me das asco. He
A
.
e ...
MRGENTINA.-i?Yeme! Conmigo ha sido diferente
ORELIA.-¿D1ferente? Mam.
.
.
rebajes más. Acepta que fuiste tú ~• por Dio~, ten dignidad. No te
1
de Elías, de "consolarte" es un 9ten ~ fallo ª papá. Esa historia
sabe. Supo hace mucho'tiem oª1~1 mentir?, c?mo ~odo él. Papá lo
no te dijo nada fue por Sevilia
~~ tu_~ a~1gos Jovencitos", Y si
pensaba que no podía de¡·arno Y P m1, ~stabamos muy niñas Y
s sin mama
ARGENTINA.-Ni tú ni nadie me V
• .
Yo tengo que pensar por mí.
a a decir lo que debo hacer.

oh -

ELiAs.-Estas discusiones d f • .
s~bes dónde encontrarme Loren e am1ha no las soporto. Ya
llamame, si quieres. Yo busc~ré tier:· Cuand? arregles tus cosas
ÜFEUA.-Veo que no t
popara t~. (Sale bruscamente).
(Sale).
engo nada que hacer aquí. Me voy.
ARGENTINA.-iMOrelial No tiene . ,
destrozar mi vida, ~i felicidad~ ningun derecho a hacerme
MoREUA.-La destrozaste tú 1
.
culpables. Ahora tal vez ued .
so a, ~ama. Ya no busques
viaje a Europa? ¿Por qu~ no !s111;;entar algun otro consuelo. ¿Un
~ue ella re entienda. ¡Son tan igua~ss~
Es muy prob~ble
&lt;,no me a¡udas a quitarme este
..
isa) ~or favor, Ehsa,
me quema. (Sale hacia el vestidor.... vest1?0 de novia? Siento que
Y sale haci~ la calle dando un p;~~9z~7.1ma, duda por un momento
Eus,,.-Con gusto. Te acom - . s
te sentara bien.
pano. l abes?, nunca creí que
esto,

ó

r!e~:~a?

¿Qué es lo que ha pasado? . p
.
.
que una boutique de novias?
. l or que aqu1 , s1 no es más

Sale. Oscuro. Cae el

TELÓN

=

�14~/ facultaddefilosolía~ letras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 141

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&amp;'11
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Programa tutorial de la
Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica, UANL
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,-...
O&gt;
.,..

Jesús Moreno López
Arnulfo Treviño Cubero
Andrés Cerda Onofre
Antecedentes
La Reforma Académica Integral de la FIME

E

L 12 DE ABRIL de 2000, la H. Junta Directiva aprobó
la Reforma Académica Integral de la Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica (FIME), lo que permitió modificar o
actual izar los procesos administrativos y académico-administrativos inherentes a las tareas académicas, para facilitar la
implantación efectiva de los nuevos programas curriculares. Todo
lo anterior se fundamentó en el Plan Institucional de Desarrollo
FIME 1997-2006, así como en la Visión 2006 de la UANL. Se
consideraron, además, otros marcos de referencia, relacionados
con los estudios de ingeniería, como CACE! y ABET, además de
los propuestos por SACS y ANUIES.
El 27 de junio de 2000 el H. Consejo Universitario conoció
yaprobó la reforma curricular que la FIME propuso para sus carreras
de ingeniería, para modificar y actualizar las carreras d~ Ingeniero
Mecánico Electricista, Ingeniero Mecánico Administrador, Ingeniero
en Electrónica y Comunicaciones e Ingeniero Administrador de
Sistemas, así como crear las carreras de Ingeniero en Materiales
e Ingeniero en Electrónica y Automatización, teniendo como base

�Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 143

142 / facultad de filosolia yletras

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e::,

Q

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5

t'1

~
pedag?.gía universitaria como en el campo de desarrollo
~~p-~c1f1co de cada docente. A partir de junio de 2000 se
1mc10 un programa que incluye la formación de tutores
desarr?llo de habilidades docentes y la revisión d~
contenidos de cada materia, especialmente las que se
ofrecen en los nuevos planes de estudio.

las de Ingeniero Mecánico Metalúrgico e lngenier? en Contr~I. Y
Computación, respectivamente; además, se aprobo la g~_nerac1on
de la carrera de Ingeniero en Manufactura y la suspens1on de las
carreras de Ingeniero Mecánico e Ingeniero Electricista.
Revisión curricular
. .
Para que la revisión curricular, inherente a la Reform_a_ ~cade_~1ca
que se aprobó en la FIME, fuera exitosa, se requino m~d1f1car
nuestra actitud y forma de trabajo ante el proceso ensenanzaaprendizaje, buscando atender aquellos requerimientos que los
estudiantes demandan, anteponiéndolos a otros que se presentaban a la institución.
Un aspecto fundamental de la reforma curricular fue el
diseño de planes de estudio flexibles en cada una de las carre~as
aprobadas con la Reforma Académica,_ int~grad~s. por m~ter~as
fundamentales y complementarias de C1enc1as Bas1cas, C1enc1as
de la Ingeniería, Ingeniería Aplicada y Formativas,
acue~do con
GACEi y los marcos de referencia nacionales ~ 1~ter~ac1onales
para estudios de ingeniería. La Reforma ~cadem1ca t1e~e entre
sus objetivos la formación integral del estudiante, promov1en?o el
desarrollo de habilidades personales y profesionales, el cambio de
actitud para actuar positivamente y la práctica de valores.

Integración de cuerpos académicos

□

?e

Programas institucionales para el aseguramiento
de la calidad en el proceso educativo
Puesto que de acuerdo a la Reforma Académica se requiere un
desarrollo integral de la Facultad para asegurar la correcta
implantación de los nuevos planes de estudio, en la FIME se
institucionalizaron los siguientes programas:
Base de datos
o Es un sistema que permite documentar información
relevante de los estudiantes, desde su ingreso, durante
su permanencia en la Facultad, forma y fecha de titulación
y su primera etapa como egresado, registrando t~nto los
aspectos escolares como las actividades extracurriculares
y sus resultados.
Programa institucional de desarrollo académico
o En este programa se contempla la capacitación de
todos los profesores de la FIME, tanto en aspectos de

Los c~er_Pos académicos son grupos de profesores,
especialista~ en un campo del conocimiento, que
desarrolla~ _investigación y tienen la capacidad de
ofertar se~1c1os profesionales o de desarrollo tecnológico
a la comumda?. Los profesores que integran estos grupos,
deben cu~pllr con el perfil PROMEP, puesto que los
apoyos of1c1ales que se otorgan a las instituciones de
~ducaci_~n superior están condicionados a ello. La
integrac1on de estos grupos ha permitido a la FIME la
~dquisición de equipo de laboratorio para diferentes
a_reas, a la vez que se promueve el desarrollo profesional de lo~ profesores, lo que por supuesto apoya la
ade.cuada implantación de los nuevos programas
curriculares.

Paquetes didácticos por asignatura

o

La generac_ió~ de paquetes didácticos, que incluyen la
carta_ descn~t1va, la preparación de apuntes y banco de
reactivo~, as1 como material didáctico que permita habilitar
al estudiante a aprender, ha sido importante puesto que
e~ ~no .de los mecanismos diseñados para asegurar la
ef 1c1e~c1a en la implantación de los nuevos planes de
estudio.

Programa de seguimiento de estudiantes

o Se h~ diseñado un programa de seguimiento de
estudiantes, desde su ingreso a la FIME, hasta después
de su -~greso, a fin de atender en cada etapa de su
formac1on sus requerimientos de asesoría académica 0
desa~~ollo profesional, así como para disponer de
1nformac1on que facilite la evaluación global del proceso.
Este programa se apoya recíprocamente en la base de
datos mencionada con anterioridad.

?e

�144 / facultad de f1losolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevoleón/ 145

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Programa tutoría/

u ;~ ~tf~:ªa~~~d1~~c;r~edi!

d

~~~s~~~~~~~::~:n~~t:

Facultad por lo que era necesario desarrollar un pro~rama

?~~:~1i

;a~:t~a~r~~~~ii~·ie~t~r~gl~;:s1id~~~~~:sq~:
:ngresaran al iniciarse la reforma, apoyado por un
.
d
rofesores que comenzaron por
entusiasta grupo e P . d
'ón paralelo al curso
desarrollar un curs~ad:i~~ ~i~fre~e a los alumnos de
propedeut1co que en
primer ingreso.

El Programa Tutoría/ FIME . 1 implantación del Programa Tutorial
En agosto de 200~:fo~;~~ió~ integral de los estudiantes, además
FIME, para apoyar
. . de problemas académicos o
1
de orientarlos e~ la so uc1onma pretende, como consecuencia
personale~. Ademas, e:tedpr~~~a estudiantes, que se disminuya la
de un meJor desempeno e
. .
.
. .
deserción Y se incremente la ef1c1enc1a academ1ca.

Perfil del Tutor FIME
Dada la trascendencia de la función de la tutoría, así como de su
impacto en los estudiantes, la FIME considera que los tutores
deben ser personas propositivas, sensibles, honestas, responsables, con un gran espíritu de servicio, comprometidas consigo
mismas, con la institución y con los estudiantes, lo cual les exige
poseer conocimientos y habilidades y desarrollarse como especialistas para este trabajo académico, fundamental en la formación
del estudiante, así como ejercer el respeto a la confidencialidad
de la información personal.

Responsabilidades de los tutores
Además de cumplir con el perfil requerido, la FIME espera que los
tutores desarrollen habilidades que les permitan ser capaces de
cumplir con las siguientes responsabilidades:

o
o

Meta Je la FIME con el programa Tutonal
rmita la
L FIME tiene como meta desarrollar un programa que pe
e
démica a los estudiantes qu
1
orientac1on persona y d~~~te la conformación de un grupo
ingresan a _
la FIME, me
tutores ue en con1unto con
institucionalizado de protsore~el plan c~m~ular, los tutores
los asesores de las ma erias arreras así como con los tutores
académicos de las d1fere~t=~1ice nec~sario entre las asignaturas
especializados, apoyen e
llas de Ciencias de la Ingeniería e
básicas o elementales con aque
.
· lum de cada
.
. d
e conformaran e 1 cumcu
~:r~~~e;t1:
los parámetros definidos por la Reforma
Académica FIME 2000.

o

A través del Programa Tutoría! se busca cumplir con los

o

siguientes ob1et1vos
.
Desarrollar un programa de tutoría individu~ilzada para los
.., estudiantes de la FIME que ingresaron a partir de agostod del
2000 a fin de darles seguimiento durante sus estu ios

o

profesionales.
t definir
Proveer al estudiante de herramientas que le perm1 an 11
ersona y su vocación, y que 1~ faciliten el desarro o o
:~:u1Sición de habilidades , act1t~des_ Y . valores para
desempeñarse óptimamente como univers1tano.

o
o

ª

..

: ~~~e~d¿~

..,

o
o
o

Conocer los recursos institucionales para los apoyos de
los estudiantes. para orientarlos de la mejor manera
posible, de acuerdo a la problemática específica.
Conocer los fundamentos de desarrollo humano e
interpretación de actitudes, puesto que esto facilitará al
tutor la identificación de problemas personales en sus
estudiantes.
Adquirir conocimientos generales sobre educación ,
orientación vocacional y profesional, para identificar los
problemas de orden académico.
Desarrollar métodos para trabaJar con los compañeros
tutores en el intercambio de experiencias, y de esa
manera crear sinergias en los esfuerzos realizados.
Orientar en técnicas de enseñanza-aprendizaje adecuadas
a las circunstancias de los tutorados.
Orientar en técnicas y hábitos de estudio, buscando
reforzar la responsabilidad y la disciplina en el estudiante.
Desarrollar la capacidad de orientar en la definición de
metas alcanzables, apoyando al tutorado a definir su plan
de vida y carrera.
Mejorar continuamente su organización personal (tiempo .
manejo de prioridades), puesto que su tr8bajo debe reflejar
los valores y actitudes que pretende reforzar en sus
estudiantes.
Desarrollar la habilidad de la comunicación. oral y escrita .
Desarrollar la habilidad de identificar el problema pnnc1pa1,
para dar una ayuda expedita. centrada en las prioridades
del estudiante.

�146 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 147

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n

:¡

c:I

w

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5

:z,

t'l'I

t:11

~ Participar en el diagnóstico preliminar (programa de inducción)
del potencial académico de los estudiantes de primer ingreso,
para establecer su perfil individual de fortalezas y debilidades.
Incorporar los resultados y datos del diagnóstico en la base
de datos de información para la superación académica.
~ Realizar por lo menos cinco entrevistas individuales (de 30
minutos cada una) por ciclo lectivo, con cada uno de los
estudiantes que le han sido asignados.
~ Detectar y documentar los problemas de aprendizaje,
motivación, orientación vocacional, competencia académica
y hasta de personalidad, y ofrecer a sus tutorados la orientación
pertinente o, en su caso, remitirlos a la atención de los
expertos correspondientes (profesor-asesor, departamento de
psicopedagogía, o diagnóstico y tratamiento psicológico, entre
otros).

a) Tutor.
b) Tutor asignado (o tutor de carrera).
c) Asesor (profesor-asesor).
..
d) Tutor principal (tutor de graduac1on).

~ Monitorear el desarrollo académico y universitario de sus

r
un perfil que lo haga idóneo
Cada tipo de tutor debe cu~r '; cq~: le corresponde apoyar en la
para atender la etapa especI ,c
formación de los estudiantes de la FIME.

~ Evaluar los resultados de las acciones realizadas con cada

~ ;~~sor tutor ~e~ibe ahlost estu~i~~t~sc~;a~~;~~ i~~~~~ier ~~:

b} Tutor asignado (o tutor de carrera)

ª

da apoyo y seg~m~iento as qu
da mínima. Es un profesor
problemas por s, _rrns~~s O con una ay~tica de índole académica,
capacitado para ide;tific~r la:;i~li~;~ familiar de los estudiantes

~~r~~=~

psicolófgic~: ded:~~a'
alternativas para su solución: ayuda
y, en unc1on
,
.d d 5 /o a compensar sus
al estudiante a explorardsus cap~c~e~a~rolro de habilidades de
deficiencias, propugnan
por e
autoformación con base en el apo~o mutuo.
tos corresEl tutor canaliza al estudiante con 1os exper
.d d
pendientes cuando las problemáticas rebasan su capac1 a y

°

tutorados.
uno de sus tutorados y participar en las reuniones de evaluación
del programa tutorial.

Al av,rnzar en su carrera, los estudiantes tendrán el apoyo de
profesores con un conocimiento completo de las oportunidades
que la carrera elegida ofrece. Por lo tanto, el tutor asignado
(tutor oe carrera) es el profesor asignado por la coordinación
(jefatura) de carrera a cada estudiante, o a grupos de estudiantes,
encargaao de orientarlos y auxiliarlos en la elección de sus materias.
además de ofrecerles orientac1on curricular para alcanzar la
formación a la que aspiran, de acuerdo con sus intereses personales
y de vocación.

formación.

Funciones del tutor asignado (tutor de carrera)
··
F nciones del tutor
u
bTdad del tutor es enfocada a la atenc,on
Puesto que 1~ responsa , '¡ nte in reso a la FIME, este profesor
de lo~ estud1~~;ea~ ~:~:oesu ha~lidad de relación interpersonal,
de~e
capaz de detectar con prontitud los probl:mas q~e

e~a~~~

d~~~~~~~c~; :~tiic: se~

;~~sceo~an los estudian!~~- A~í mism~~
entrevista Y de onentac,on, sin q~e
p

biliza de participar

un experto psticopperodaggraº~~d:~emp:r~ :~~~!p~;t~~iantes, como los
en los even os
siguientes:

El tutor asignado debe desarrollar la hab1l1dad de re ación
interpersonal, así como de realizar entrevistas. Sin embargo a
diferencia del tutor, quien debe tener un mayor conocimiento de
aspectos psicopedagógicos. el tutor de carrera debe tener un amplio
conocimiento del currículum de una carrera determinada, a fin de
orientar a los estudiantes a elegir las materias que conformarán su
currículum, pero además debe conocer los campos de desarrollo
de esa carrera, puesto que también apoyará al estudiante en la
definición de la orientación profesional que corresponda con mayor
congruencia a los intereses de éste.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / m

l48 / facultad de filosolía 1letras

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e

a:
~

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~

1:1'2
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~

u

sus funciones principales s?n:
ndo estén en posibilidad de
o Recibir a los estud~an~es ,cu~arrera que consideren más
definir la orienta~1on e a de formación profesional.
adecuada a sus mt~reses la definición de los proyectos
0
Orientar a sus estudian!es fn . an para su formación
académico~ que m~1or per;~~~ma de servicio social.
profesional, incluyen o e1

c) Asesor (profesor-asesor)

s estudiantes tienen problemas
Cuando los tutores detectan que su
ltos con el apoyo de un
académicos que pueden os~e;ecsineocimiento específi90, les
especialista en un camp
esor (profesor-asesor). Este es
aconsejan ~ue acudan ~?n. utn:scapacitado para resolver dudas
un especialista en una isc1p 1 ·i· s de su dominio orientando a
o preguntas sobre temas esp~?1 i~is en la solución 'de problemas
estudiantes o grupos de estu ian
y la comprensión de conceptos.

Funciones del asesor (profesor-a~i~~iar profundamente su mateEl asesor (profesor-asesor) debe determinado del conocimiento,
na o, preferentemente, un _camd~ comunicar los conocimientos
además de poseer la ha?1hda s d: enseñanza apropiados para
con claridad , ~sando metod~rte debe conocer ampliamente la
gru~os P?que~os. Por otra P tuiorial relacionado con su -~ampo
bibhograf1~, _as1 como s~ftwr~e estar actualizado en los s1t1os de
del conoc1m1ento. Ademas, e ramas tutoriales, con el nivel Y
la internet que ~frecen p~og estudiantes que solicitan su apoyo.
orientación requeridos para os
Sus principales funciones son las siguientes:
bre temas específicos de su
Resolver dudas O pregunta~ so
ru os de estudiantes.
t
dominio, orientand? a eS udiant~! ~n~e~tigue la bibliografía
:: Orientar al estudiante para q n la ue tiene problemas.
correspondiente de la materia cie inv~stigue por su cuenta
:: Orientar al est~d1ante par~ ~s de la asignatura en la que
programas tutoriales espec1 ic
tiene dudas.

:,

d) Tutor principal (tutor de graduación)
.
h avanzado suficientemente en el
Una vez que el estudiante -~re de una orientación especiaestudio de su carrera r7qu1 1 posibilidad de hacer prácticas
!izada, puesto que estara en a

profesionales, o de prepararse para su titulación. Además, deberá
acreditar materias en las que elegirá proyectos de investigación
aplicada o de desarrollo de tecnología, para los cuales recurrirá a
los conocimientos hasta entonces adquiridos. En muchos de los
casos las asignaturas cursadas como proyectos serán la base
para la tesis u otra opción de titulación, por lo que entonces
contará con el apoyo de un tutor principal (tutor de graduación),
que establecerá, junto con el estudiante, el programa de actividades
que éste deberá cumplir para cubrir con los requisitos de titulación,
y supervisará las prácticas profesionales y su preparación para el
examen general de conocimientos.

Funciones del tutor principal (tutor de graduación)
El tutor principal (tutor de graduación), además de ser un especialista
en un campo de trabajo relacionado con la carrera cuyos
estudiantes tutorea, debe poseer una visión muy completa de la
proyección y aplicación de la misma, a fin de orientar al estudiante
en la elección de proyectos que tengan aplicación práctica,
especialmente en aquellos que puedan conducir a una tesis o un
proyecto académico terminal. Por otra parte, puesto que las
prácticas profesionales son ahora un requisito con valor curricular,
que permite acumular créditos, es importante que su elección sea
fundamentada en la experiencia, conocimientos e intereses de
desarrollo profesional del estudiante, por lo que el profesor deberá
estar vinculado con su entorno, o deberá conocerlo con precisión,
para asegurar que la orientación a su tutorado cubra una necesidad
específica o resuelva un problema concreto del medio en el que
se desenvolverá profesionalmente el futuro egresado. Por último,
este tutor principal debe estar al tanto de los requerimientos
académicos que deben cubrirse en los exámenes generales de
conocimiento, a fin de asesorar o ayudar en su preparación a su
tutorado.
Por lo tanto, las funciones principales del tutor principal (tutor
de graduación), son las siguientes:

o
o

o

Orientar al estudiante en la definición de las actividades
que conduzcan a la preparación de una tesis.
Orientar al estudiante en la elección de su proyecto de
prácticas profesionales. así como dar seguimiento a su
desarrollo.
Supervisar la preparación de sus tutorados para el examen
general de conocimientos.

�150 / facultad de lilosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /151

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g

5

s
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r,,
a:,

w

p
a de formación de tutores
L~o¡;~~ tiene una clara conciencia de la necesidad de asignar la
función tutorial a profesores que estén real~ente pr~i:t~~d~:1 ~~;~
Cumpl irla con la mayor eficacia posible, por o que,
..
e diseñó un programa
~~a~:~o~~~i~~º~ed~ui;::.s~~ees,in:luye
tanto lo referente
1
la ráctica Y conceptualización de la tutoría en el nive1supenor,
la pedagog1a universitaria, puesto que los profesores ~.~g1~0s
para esta tarea deben ser los me1ores tutores, pero tam ien os
meiores docentes.

~:;~~~i
~omi

Pnme.ra etapa
rrolló en el verano de 2000, con un
La primera etapa s~ dtesoade 130 horas considerando tanto la
·
.
.
t . .
Programa teonco-prac 1c
. . como tutores Y la formación en pedagog1a univers1 ana.
formacion
.J Desarrollo humano.
u Técnicas de tutoreo.
:J Aplicación de la reforma
Ll Enseñanza-aprendizaje.
.
:J Programación didáctica Y_ tecnolog1ca.
:J Evaluación del aprend1za1e.
Segunda etapa
. .
· t'
hora de
Nuevamente se desarrolló un programa teonco-prac ico, a
..
120 horas, considerando la formación como tutores y la formac1on
en pedagogía universitaria:
.
::i Comunicación y entrevista.
:i Técnicas de orientación.
..J Técnicas de estudio.
..
:.i Métodos Y técnicas de calidad en la educac1on.
:i Fundamentos pedagógicos del proceso .E-A.
.
:i Conceptos y procesos del desarrollo universitario.
.J Formación en valores.
Asignación de la función de tutoría .
..
Una premisa establecida desde el inicio del pro_grama_ de formac10~
de tutores fue que la asignación de la func1on sena en ba~e ~
erf1I deseable del profesor-tutor, es decir, que no ~~stana a
Pre aración teonca obtenida durante este programa, ni incluso la
~ra~t1ca lograda baJo la conducción de los facilitadores durante el
mismo. puesto que los asignados d~berían ser profesores ~~n
expenenc1a docente que hubieran asistido a los cursos de formac1on

correspondientes, que tuvieran las cualidades personales correctas
(apertura, habilidad de interrelación personal, habilidad de
comunicación, capacidad de empalia), y con los antecedentes
académicos congruentes con esta tarea. Para lo anterior, fue
definitiva la opinión de los facilitadores, especialmente los
profesionales de psicología.
Por otra parte, la asignación de la función de tutoría se
hace al inicio de cada ciclo escolar, por lo que, con base en las
evaluaciones de los resultados concretos del tutor, se puede
modificar su estatus, asignándolo a otras tareas que no contemplen
entrevistas con estudiantes.

Administración del programa tutoría/
Como se ha dicho anteriormente, el Programa Tutorial FIME, aunque
fundamentado en los documentos propuestos por la ANUIES,
pretende cubrir las necesidades concretas de la institución, por lo
que se estableció una estructura adscrita a la Secretaría Académica
de la Facultad, con identidad propia, administrada bajo políticas
que faciliten los procesos de orientación y ayuda a los estudiantes.
Por lo tanto, se han desarrollado acciones que han permitido lo
siguiente:
'J

o
o
o

o
o

Formalización del programa tutonal, adscrito a una
Coordinación Académica generada específicamente para
este propósito.
Formalización de la función de tutor como tarea docente
del profesor, al otorgar nombramientos por ciclo escolar,
con base en las otras actividades docentes del profesor.
Estructura administrativa en la Coordinación de Tutorías:
un Coordinador General y coordinadores de los equipos
de tutores.
Programación de al menos 5 entrevistas entre el tutor y
sus estudiantes, por ciclo escolar.
Eva:uación de la función del tutor al finalizar cada ciclo
escolar.
Actua1;zación permanente de la actividad de los tutores y
los resultados de las entrevistas en una base de datos
confidencial.

Evaluación del programa tutoría/
La institución tiene entre sus políticas evaluar los resultados de
sus programas como una manera de lograr la mejora continua. En
tal sentido, el Coordinador General del programa da seguimiento

�m/facultad de filosolía ~ letras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 153

=

1

CI

~

5

e,

continuo al mismo a través de entrevistas con los profesores
tutores, así como mediante los reportes que periódicamente
le entregan los coordinadores de los equipos de tutores. Por
otra parte, se pide la opinión de los estudiantes mediante
encuestas anónimas, a fin de conocer los resultados concretos
del apoyo brindado a ellos a través de las entrevistas, así
como las asesorías académicas a las que fueran canalizados.
En consecuencia, las siguientes acciones se efectúan
semestralmente:

□

Avances y resultados
Desde la implantación del Programa Tutorial FIME pueden
reconocerse los siguientes resultados:
•

Conformación de un cuerpo de tutores con la formación y perfil
deseables para la FIME.

•

Establecimiento de un programa de inducción, paralelo al Curso
Propedéutico ofrecido a los estudiantes de primer ingreso a la
FIME .

•

Asignación y adecuación de un área física que permita la
atención a los estudiantes en las mejores condiciones posibles.

•

Establecimiento de un programa de entrevistas, calendarizado
para cada estudiante.

•

Identificación de problemas académicos o personales de los
estudiantes.

La retroalimentación obt ·d
de parte de los alumnos ern. a por los profesores tutores

~~~~~~:~.dv:ii~~f~~~:~a

~!c~:~~~fe~stituciones
d;Pf~~i~
diseñad
er u~ . programa específico para la FIME
Faculta~ en func,on de las características propias de 1~
□

o

Encuestas aplicadas a los estudiantes al finalizar cada
ciclo escolar, para evaluar las actividades, docente y de
tutoría, del profesor.
o Verificación del impacto de la tutoría en los resultados
académicos de los tutorados.
o Verificación del cumplimiento de las entrevistas programadas, tanto por el tutor como por los estudiantes.
o Elaboración de reportes, por parte de los tutores, al finalizar
cada ciclo escolar.
□ Monitoreo y retroalimentación a los tutores por parte
del Coordinador General o del coordinador de cada
equipo.

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Conclusiones

La identificación de problemas acad . .
en los estudiantes de la FIME
em,~os o personales
Tuto · 1 h
• traves del Programa
.
na ,
permitido sensibilizar a los profesores sobre 1
tmportanc,a de atender la form . . .
a
estudiantes en la FIME.
ac,on tntegral de los

ª.

o

□

ª

La resistencia al cambio, especialmente a
~rograma ~orno este, dificulta su implant~c~inaceptar un
1a! ::~~i~~~ 1u~~~:~ntar todo el proceso, a fin ·de facilitar

Marzo de 2002

�154 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 155

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5

Una idea de la teoría
de las representaciones
sociales

José Luis Cavazos Zarazúa

L

A TEORÍA DE las representaciones sociales que se explicará
aquí es una propuesta de la psicología social. Desde
aní emergió como una nueva perspectiva para estudiar el
pensamiento social tan cambiante de nuestro tiempo. A continuación
se delineará cuándo apareció, algunos autores que la trabajan, y
qué campos de investigación ha desarrollado. Después se precisará
una definición con la intención de despejar entre sí las tres
dimensiones que la componen, según Serge Moscov,ci, para seguir
con sus funciones sociales con relación a los procesos de objetivación y anclaje. En el apartado final se discutirá sobre algunos de
los métodos usuales de recopilación de representaciones.

Orígenes y campos de estudio
Emilio Durkheim introdujo el concepto de representaciones colectivas en el ensayo, Représentations individue/les et représentations
collectives, publicado en 1898. En él separaba el pensamiento
individual del compartido, enfatizando la especificidad de este último
y atribuyendo, por lo tanto, a la psicología social la misión de
estudiarlo.

�Universidad Autonoma de Nuevo león¡ 157

156 / facultad de filosolía yletras

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5

Durkheim puntualizó el concepto de representaciones
colectivas para estudiar las sociedades de tradición oral, así como
las modernas. Moscovici desarrolló la teoría de las representaciones
sociales para investigar la diversidad de pensamientos que
confluyen en la sociedad actual, en su tesis doctoral titulada La
psychanalyse son image et son public (1961 ). Su objetivo era
mostrar cómo la teoría psicoanalítica es asimilada y transformada
por una cultura, y cómo a partir de eso adopta una forma particular
de verse así misma y al mundo (Farr).
La teoría de las representaciones sociales apoyó por ese
tiempo el cambio epistemológico que la psicología social europea
estaba pasando. Ese giro implicaba lo siguiente: tomar en cuenta
las modalidades de construcción de representaciones en diversos
campos, como las interacciones sociales, los medios de
comunicación y el lenguaje; valorar el contexto y estructura social
de los actores, la situación socioeconómica y; las motivaciones
sociales que influyen para la formación de representaciones,
encontrar una identidad; en otras palabras, entender el mundo
(Banchs) .
En relación con esta nueva etapa se empezó a formar la
escue!a de representaciones sociales. Los teóricos que la integran
son: Serge Moscovici, Jean Claude Abric, Willem Doise, Denise
Jodelet, Robert Farr, C. Herzlich, entre otros.
Estos investigadores han dado una amplia gama de
estudios que se pueden agrupar en los siguientes campos: el
primero es con el que comienza la teoría de la representación
social, definiéndola como en saber de sentido común o de las
ideas científicas popularizadas; el segundo ha revisado la
construcción cultural de los objetos en su historia y lo que significan
en la actualidad: el tercero es el campo de los sucesos políticos y
hechos sociales, donde las representaciones tienen poca duración
en la sociedad (Wagner y Elejabarrieta).

Breve definición de representación social
La "representación social se define como la elaboración de un
objeto social por una comunidad" (Moscovici; citado por Wagner y
Elejabarrieta, p. 817). La elaboración se presenta por necesidades
prácticas, casi siempre para hacerlo inteligible y manejable. En
ella confluyen fenómenos que ocasionan disonancias sociocognitivas. Ante la situación, el grupo se torna reflexivo y procura,
a partir de su contexto, formarse una imagen del objeto, una nueva
representación social se construye. Moscovici explica que durante

este proceso la representación s
que le dio origen. Por lo que sue ancla ~-n el seno de la colectividad
valores, reglas Y nociones del expres1on estará implicada en los
Jodelet contribuye cog:u~¡° en qu~ se solidarice.
~o~cepto de representación social ~~~ªf ideas a esclarecer el
imagenes que procesan una se . . ~a ~ _que es un mosaico de
conjunto de referencias que ane de s1g~1f1cados en la mente; un
mientos, aun siendo novedoso~~~:~ a i~terpretar los acontecien un lugar de nuestro ima . '.
egonas para poder colocar
que nos relacionamos· con;';t~º ª personas Y objetos con los
darle sentido a los p'rocesos c1on~s elaboradas que permiten
comprendido como parte de la so~_1iles. y. cuando se les ha
esto junto.
rea I ad social. suelen ser todo

~imensiones que delimitan el concepto
e representación social
La teoría de las representacion
.
..
cogn_itivas, en el sentido que :ss:oc1ales d1f1ere de las teorías
relaciones sociales en los
as no t~man en cuenta las
cognición (Wagner Y Elejab2;~~t~~ ~ara explicar lo~ ~~ocesos de
forma de cómo piensa la poblac·ó f uando Mos~ov1c1 investigó la
el papel que juega la colecti~i~a~a:cnesa al ps1coanál!sis, valoró
representaciones Para
la construcc1on de sus
·
comprender cad
.
representaciones sociales
a comunidad Y las
qu~ cada representación esi~~n~;o~uce, for'.71uló 1~ hipótesis de
actitud, la información y el
g ada por 1res dimensiones: la
(...) La actitud acaba de des~~~~~I de ~epres~ntación o la imagen
con el objeto de la representación a onen!ac1ón gl?_bal en relación
con la organización de los co
. (...) La informac1on se relaciona
nocImIentos que
respecto a un objeto social (...) Y el "
posee un grupo con
nos remite a la idea de .
campo de representación"
concreto Y limitado de la1msagen. d~ _modelo social, al contenido
proposIcIones que
t·
aspecto preciso del objeto d I
se re ieren a un
pp. 45, 46 y 47). Enseguida
reprnsentación" (Moscovici,
con relación al libro Y la lect
J~mpllf1caran los tres conceptos
de Jodelet, so_bre la _represe%:~~s~ ~~~~u:~i~.so de investigación
En primera instancia si se men .
.
lectura promueve modalidad' d
c1o~a que unicamente la
mediante ella se puede a esd e pensamiento ~rítico, que sólo
positiva; pero lo important:r:~ er, ~ntonc?s se tiene una actitud
'
que esta solo se puede interpretar

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�158 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león ¡159

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como una prolongación de los comportamientos o de las prácticas
de lectura que se mantienen en el interior del grupo. Contraria a la
visión binaria estímulo-respuesta del conductismo, los teóricos de
la representación social proponen que cuando se expresa una
actitud de un determinado objeto, éste ya se ha representado de
alguna forma en la conciencia, porque el estímulo y la respuesta
se constituyen en relación. "En una palabra, ésta no es una reacción
a aquél, sino hasta cierto punto, su origen. El estímulo está
determinado por la respuesta" (Moscovici, p. 32).
La información, por su parte, quiere decir que toda comunidad para poder representar un objeto debe poseer conocimientos
sobre él. Del libro se han escrito textos que informan sobre sus
ventajas con relación a los medios audiovisuales, cóm0 leerlos y
qué beneficios se obtienen con su lectura. Casi cualquier persona
acumula por la experiencia de sus interacciones algún conocimiento
de lo que es un libro. Por eso los padres aconsejan constantemente
a sus hijos la lectura de sus libros de texto, y los religiosos la
lectura del libro sagrado que profesan. Si se presentan tales
fenómenos como normales en la vida cotidiana, no es sino por la
información que cada uno de ellos tiene sobre el libro y la lectura.
El campo de representación o imagen según algunos
autores, es el más importante. Éste en principio significaría el
"reflejo interno de una realidad externa, copia fiel en el espíritu de
lo que se encuentra fuera de él" (Moscovici, p. 31 ), como por
ejemplo: el reflejo mental que tenemos de ciertos acontecimientos
políticos, movimientos sociales, crisis económicas y, en este caso,
el libro y la lectura.
Pero esta dimensión es aún más compleja. Jodelet se dio
cuenta en una de las encuestas que aplicó, que se representaba
al sexo femenino como el tabernáculo sagrado de la vida. Esta
proposición designa un desdoblamiento del pensamiento donde
están implicadas tanto la figura o frase como su significado y
sentido. Es decir, no solamente la persona se sitúa en una posición
respecto al objeto, sino que expresa indirectamente la relación
que tiene con la sexualidad, por el significado de las palabras
usadas: tabernáculo igual a cultura religiosa, sagrado igual a
prohibido y vida igual a reproducción.
Lo trascendental del campo de representación es que éste,
aunque estable en la conciencia, sufre modificaciones en el
transcurso de la historia individual y colectiva, en virtud de nuevas
imágenes que se van constituyendo dialécticamente con relación
a la influencia de los medios de comunicación de masas y
acontecimientos diversos.

Objetivación
La objetivación "e5 un mecanismo por medio del cual se rod
~~-pa~o de elementos abstractos teóricos a imágenes co~cret~~:
se'1:~c~~/d
Mos~ov1ci divide este proceso en tres etapas· la
de naturaliz:~~~~mac,ones. la noción de esquema figurativo ; el

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�160 / facultad de filosolia, letras

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Un~ersidad Autónoma de Nuevo león /161

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La selección de informaciones da cuenta d~ la impo_sibilidad de los individuos de captar en la mente toda~ las informa~10nes
que circulan en la socieda? acer?a de u~ _ob¡eto det~~~~n:df~
Por lo tanto, selecciona solo la tnformac1on que pe
sociedad hacer
. ..
t
-La noción de esquema figurativo s1gnif1c~- la cons r_ucc1on
de una imagen concreta, a partir de la informac1on selecc1?n~da
en una primera instancia. Por ejemplo, la frase "el libro es el pr!nc1p~I
objeto para acceder a la cultura Y de_sarrollar el pensar1:uento ,
significa por un lado, una definición del libro, y por otro, una imagen
que nos permite entenderlo en relación con n~sotr?s. Cuando se
cuenta con un núcleo figurativo, el grupo social dispone de u~a
comprensión del objeto de la representación que le permite
expresarse sobre él.
d
La naturalización es la última etapa d~I pro~eso . e
objetivación. Significa la sustitución de la imagen o nucleo ~1gu_r~t1vo
por una realidad independiente. Es decir, para esta fase el 1n~1v1_duo
no toma en cuenta las informaciones, ni los conceptos ~onst1tu1dos
del objeto representado, sino las imágenes que le fu~c1onan co~o
una realidad. Así, por ejemplo, tenemos percepciones_de as
bondades intelectuales que nos traen lo~ libros, que cambiamos a
prácticas de lectura motivadas por esa imagen.

Anclaje
.
·
1 ·
El proceso de anclaje, por su parte, mantiene am~~1as re ac1on_es
con la objetivación en cuanto procura hacer familiar lo _extrano,
pero comprende, además, la operación de incorporar las ideas de
los objetos en el contexto familiar en el que se des~nvuelve _la
sociedad . Esto, en otras palabras "se refiere a la integr~c1on
cognitiva del objeto representado dentro del ~istema de pens~m1ento
preexistente y de las transformaciones derivadas de este s1st~ma,
tanto de una parte como de otra" (Jodelet, p. 48~)- El ancla¡e se
compone de tres aspectos esenciales que permiten entender el
funcionamiento de la representación social. Estos son: el s1~tema
de interpretación, el sistema de significaciones y la func1on de
integración.
·, 1
d.
El sistema de interpretación tiene como func1on a me _1?·
ción del grupo y su contexto, lo que significa que _la_representac1?n
social cuando se consolida se convierte en un cod1go que permite
a los individuos clasificar, entender y comportarse de alguna forma
con el mundo.

El sistema de significaciones, por su parte, permite situar

a los individuos y grupos en un escenario específico de la sociedad,
lo que los lleva a poder relacionarse de manera intergrupal en virtud
de fa identidad constituida. "Esta función identitaria de las
representaciones fes da un lugar primordial en los procesos de
comparación social" (Abric, p. 15). Así también, fa representación
del grupo sobre sí mismo se da sobre valorada, porque casi siempre
procuran mantener una imagen positiva hacia el interior que los
gratifique.
El tercer aspecto del proceso de anclaje es la función de
integración. Cuando una representación se acomoda en la
conciencia social provoca una serie de disonancias cognitivas,
puesto que nunca se adapta en una tabula rasa, sino en un
entramado de valores, normas e ideologías establecidas. Es de
esa manera como se puede entender que, según las estructuras
mentales de cada grupo, serán las interpretaciones que se
produzcan ante determinado fenómeno. La dualidad y conflicto que
se forma entre las representaciones preexistentes y las novedades
es un fenómeno que Moscovici llamó polifasia cognitiva (Jodelet).
El funcionamiento de fas representaciones en fa sociedad
implica pensarlas como procesos dinámicos. El hecho es que en
interacción, los individuos asimilan y acomodan a su experiencia,
informaciones que se desprenden de sucesos importantes que
van propiciando el cambio de unas representaciones por otras, lo
que a su vez, esta construcción influye en fa modificación de la
realidad.

Métodos para recolectar representaciones sociales
Para Abric el estudio de las representaciones sociales implica dos
situaciones metodológicas importantes: el de la recolección de
las representaciones y el del análisis de los datos. En este apartado
sólo se discutirá el primer asunto.
En la primera parte del trabajo El psicoanálisis, su imagen
y su público, Moscovici utilizó cuestionarios para saber los
conocimientos de los diferentes sectores de la población francesa.
En la segunda parte, el método que ocupó fue menos convencional:
se basó en el análisis de contenido de todos los artículos de
periódicos y revistas publicados entre enero de 1952 y julio de
1956, que trataban el psicoanálisis.
Moscovici argumentó que no podía basar su investigación
aplicando únicamente cuestionarios cerrados, porque éstos no
pueden atrapar todo el contenido de las representaciones; por eso

�162 / facultad de filosofía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 163

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sugirió entrevistas más abiertas y el análisis de contenido de la
prensa francesa.
El pensamiento social -como Jodelet definió a la representación social- no se puede descubrir con cualquier método, de tal
forma que podamos obtener las tres dimensiones que lo componen.
Se requiere de la integración de una serie de metodologías. Por
esta razón Moscovici propuso los cuestionarios, las entrevistas
abiertas y el análisis de contenido como métodos indispensables
en la recolección de representaciones.
En este sentido, los investigadores de la teoría que nos
ocupa, son abiertos al manejo de distintas técnicas de recolección
de datos, Consideran que si únicamente se emplean escalas '1ipo
Lickert" y experimentos de laboratorio (como lo venía haciendo la
psicología social tradicional), se restringe el análisis de la
interacción entre los individuos (Jaspars).
Más allá de esta consideración, se puede observar que
cuando nuestra disciplina utiliza únicamente los métodos señalados,
se encuentra en un problema metodológico grave, puesto que si
no se percata de los supuestos epistemológicos que implica cada
instrumento, está partiendo en función de una ideología (Bourdieu).
Es decir. si no se tiene conciencia de que en el laboratorio la vida
social se modifica, y que las escalas de medición de actitudes
sólo las proveen al nivel individual, por un lado estará atendiendo
a una convención cultural en las maneras de hacer ciencia, y, por
otro, promoverá una psicología individual, en lugar de participar en
la construcción de conocimientos psicosociales que valoren el
contexto social o alteridad (Moscovici).
Los psicólogos sociales que han retomado la teoría que
desarrolló Moscovici, siguieron tratando las representaciones con
los métodos que propuso su fundador. Por ejemplo, Herzlich en
1969 investigó las representaciones de la salud y enfermedad, a
partir de 80 conversaciones no directivas, y M. J. Chambart de
Lauwe's, en 1971 funda su estudio de las representaciones sociales
de la infancia, que trabajó con el análisis de contenido de los medios
de comunicación (Farr). Su intención fue la de conocer cómo ésta
aparece en películas, programas de televisión, etcétera. La
importancia de hacer análisis de contenido en investigación, es
que el obJeto de estudio son documentos y no personas, que a
menudo modifican su conducta cuando se saben que son objeto
de investigación a través de la entrevista, ya "que las técnicas de
encuesta son también técnicas de sociabilidad" (Bourdieu, p. 62).
Aunque los métodos originales siguen tratándose porque
han dado buenos resultados, se ha utilizado otra técnica de

investigación pro~eni~nte de la antropología social. Cuando Jodelet
en 1~91, efectuo la 1~vestigación sobre la representación de 1~
en!ermedad mental, hizo observación participante; notó, con éste
me~odo, qu~ 1~ gente nunca dijo en las entrevistas una práctica
social ya cot1d1ana entre la población francesa: la separación de la
ropa de los que representa como locos, de los que considera como
cuerdos.
. . . La incorporación de una técnica proveniente de otra
d1sc1phna no fue un caso desmesurado, sino más bien el resultado
de _una apertura ~etodológica. Bourdieu explica que "nada impide
aph~ar a las sociedades modernas los métodos de la etnología
n:1e_d1ante el sometimiento, en cada caso, a la reflexión epistemo~
log1ca de los supuestos_implícitos de esos métodos que se refieren
a la estructura de la sociedad y a la lógica de sus transformaciones"
(p. 68).
.
Com_o _se ~uede observar, los teóricos de la representación
~oc1al n?_ pr!v1leg1an una particular técnica de recolección de
1nform~c1on, por_l~ ~~e se pueden proponer cuestionarios cerrados,
entre_v!s!as sem1dmg1das y no dirigidas, observación participante
y anal1s1s de contenido.
Esto no quiere decir que los psicólogos sociales no puedan
ha_cer una diferenciación en cuanto a lo que puede contribuir cada
me_todo a la ~o~prensió_
n _de su º.~jeto de estudio; si el investigador
aplica u~a. tecmca cond1c1onada por una reflexión metódica sobre
las con?1c1ones y los_ !imites ~e su validez, que depende en cada
caso d_c. su adecuac1on al ob¡eto, es decir a la teoría del objeto"
(Bourd1&amp;u, p. 72).
.
La_ parte metodológica más importante de las representaciones sociales es la de relacionar teoría y método, en el sentido
de desmer.uzar el cuerpo teórico para saber que es lo qué debemos
preguntar, ob~ervar y analizar. Se trata de no banalizar la teoría
presentando informes s_
~bre la posición de un grupo de sujetos
res~ecto a un tema (Gut1errez A.), sino de interpretar los discursos
sociales en f11nción de la estructura conceptual que ésta ofrece.
E~ por eso que J. Jaspars menciona que la innovación
qu_e pro~uJo 1~ obra El psicoanálisis, su imagen y su público a la
ps1colog1a soc~al, nos~ debió propiamente a las técnicas y métodos
que Moscov,?1 resalto; en_to~o caso, la diferencia se dio por la
ma_nera en. ~orno los relaciono con la teoría, para poder descubrir
la interacc,on social y sus resultados en las sociedades y los
grupos.

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�164 / facultad de filosolía yletras
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u

BIBLIOGRAFÍA

.....

:,,.

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Reseñas y
Documentos

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 167

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Imagínate lejos
y la complicidad lectora

José Sánchez Garbó

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A CREACIÓN LITERARIA abre las puertas de un mundo paralelo
de realidades donde el lector se convierte en cómplice
voluntario. Si la capacidad del escritor es suficiente para
relatar verdades o mentiras literarias, según la preferencia, el lector
no tendrá otra opción que la de suspender su escepticismo y
entregarse a la ficción, tal como viene señalado en la contraportada
del libro de Juan Carlos Reyes: "Lo interesante comienza cuando
para algunos la imaginación es lo real".
En la complicidad autor-lector se forma el texto literario.
Los dos son elementos de una historia particular. La fusión de
emociones y experiencias son los principales protagonistas. Es el
encuentro emocional de dos mundos para crear otro.
El autor cuenta una historia en la que sus lecturas, experiencia, sentimiento y forma de ver la realidad entran en juego. El
lector, por su parte, también involucra los mismos recursos; no es
una persona vacía que percibe el texto como si no tuviera pasado.
El lector debe saber mediar entre una interpretación
subjetiva y otra objetiva, literaria. Este último aspecto es en el que
ciertos lectores pueden coincidir. En torno a una obra literaria

�16~ / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 16~

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también se puede hablar de un mundo de coincidencias. Éstas
son las que hacen diferentes a algunas obras ya sea por el tema,
el estilo y el tono independientemente del género. Es lo que resalta
más allá de las particularidades y la experiencia personal de cada
lector.
En los doce relatos del libro Imagínate lejos, de Juan Carlos
Reyes, destaca la capacidad del autor para narrar las historias
normalmente, con final sorpresivo, que nos hacen vivir en un mundo
donde lo fortuito en la vida se acerca al destino irreversible; la
incursión de un narrador testigo alburero, irreverente, preocupado
por dejar bien clara la situación, consciente de que algunas frases
y palabras pueden ser mal interpretadas; y la presencia de la
muerte, desde varias perspectivas, en la mitad de ellos.
Podemos encontrar historias, como "Un corto viaje". El
protagonista en fuga maneja durante varias horas a través de la
carretera sin parar y a alta velocidad. El lector se pregunta en todo
el transcurso del relato sobre el motivo que lo orilló a tomar su
coche y recorrer cientos de kilómetros para escapar. Sólo hasta el
final, en las últimas líneas, el narrador confiesa la causa, sorpresiva.
"Demasiado valor", es el triste testimonio de arrepentimiento que invita a la reflexión, donde el nieto recuerda uno de los
pocos momentos que tuvo de fraternidad con su abuelo mientras
estaba hospitalizado en un Seguro Social, deprimente; si los
hospitales de por sí son desoladores no se diga de las instituciones
de salud pública. El autor, en pocas páginas, sintetiza una relación
familiar caracterizada por la apatía y la imposibilidad de comunicarse
con la figura septuagenaria que según la tradición debe ser
respetada. Lejos de ser así, la relación se torna incómoda para
muchos de los parientes cercanos, tal como el nieto lo narra. Los
familiares ocupan sus días y noches en cuidar al viejo, a quien,
incapaz de valerse por sí mismo, empieza a poseerlo la idea de
sentirse una carga. El nieto, en la funeraria, se percata demasiado
tarde del afecto por su abuelo, de que no podía revivir la relación.
"Suicida en Marte", narrado por una mujer, es el deseo
adolescente tanático, es la joven invadida de problemas existenciales vanos y superficiales para los ojos externos pero profundos e
irresolubles para ella. La única solución para sus problemas es
quitarse la vida. Imagina que todo lo que la rodea es el escenario
idóneo para cumplir su deseo. Toda ella embarga el dejo existencial,
aquello que particularmente denominan spleen, un estado de
ánimo a tono con los sentimientos finisecualres, como los de los
poetas malditos franceses, los modernistas latinoamericanos
o los de la generación X y su gurú, Kurt Cobain, comiéndose los

perdigones de una escopeta. La protagonista refleja una parte de
la sensibilidad de una generación, marcada por esperanzas
quebradas, vitalidades sometidas y hastío. También resulta
significativo el diálogo, si puede llamársele así, que sostiene la
protagonista con su hermano:
-¿ Y ahora qué chingaos te traes, eh? -me pregunta gritando
Daniel, mientras caminamos hacia la escuela.
-Nada --contesté con la mirada siempre en el asfalto.
-¿Cómo que nada?, tienes semanas que pareces zombi.
¡Qué pe~o! Seguramente ya andas zorreándole a algún güey y
no te pelo, por eso andas tan apendejada y como si la vida valiera
poco.

[... ]
-No, no es nada de eso -contestó apagadamente. La
verdad es que...
-¡Qué, qué,
precipjtadamente.
-No... nada.

qué,

qué! -me

inte rrumpe

Daniel

Podría considerarse el paradigma de un diálogo genuinamente
contemporáneo. No dicen nada porque no saben cómo preguntar,
cómo explicar: él por el extraño comportamiento de la hermana y
ella por el estado de aletargamiento pero en ambos se refleja la
preocupación fraternal. Sólo un accidente, no el diálogo o la confesión, hace que reconsidere su postura.
El tema de la muerte también aparece en "La luz obscura",
"Un proceso común" y "Se está cavando una tumba". En el primero
un joven prospecto de estudiante de Artes Plásticas por accidente
se convierte en asesino a sueldo aunque queda la sensación de
que era su destino.
En ''Un proceso común", para el lector es sorpresiva
la acción del protagonista, un viajero solitario, después de conocer
a una mujer atractiva en el aeropuerto. En este relato el lector
empieza a preguntarse por qué en el mundo de Juan Carlos
Reyes no existe lo fortuito; la mayoría de los personajes están
predestinados.
Es parecida la situación en "Un país ingobernable",
donde el narrador, con la necesidad de desahogar su bullicioso
estómago, se ve envuelto en un proceso penal por de litos
contra la salud y narcotráfico. Lo aparente e inconexo se resuelve
hacia el final en casi todos los casos. Por la misma línea
está el encuentro de dos primos en el cuento "Donde empezamos".

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"Se está cavando una tumba", por su par_t~, destaca po~
el hecho de ubicarse en el periodo de la revoluc1on y porque ~
narrador parece ser el más pequeño en edad de todos los demas
relatos

h· t ·
. En Imagínate lejos el lector podrá encontrar is onas
conmovedoras increíbles, intrigantes, de amor o desamor,_ de
aventura o situ~ciones límite a través de diferentes voces narrativas
que permiten la complicidad con los lectores.

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&gt;

La gozosa levedad
de/ser
Ricardo Martínez Cantú. Libro de la luna libre,
CONARTE, Monterrey, 2001 .

Rafael Hinojosa

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ONOCI A RICARDO hace apenas unos dos años, en el café

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Nuevo Brasil de esta ciudad de Monterrey, cuando en
ese lugar se celebraba un ciclo semanal de lecturas, y le
tocó leer a él un hermoso cuento que, por cierto, forma parte
de este libro bajo el título "Hija de marino, Marina". Su "convulsiva
belleza" -para usar una frase cara a Breton- me conmovió
como muy pocos cuentos que hubiera oído antes de autor
conocido personalmente por mí. Desde entonces soy lector de
cuanto renglón Ricardo tenga a bien obsequiarnos, y debo decir
que cada cosa que leo o escucho de lo que escribe, vuelve a
sorprenderme con la frescura de aquella ocasión para mí tan
memorable.
Su literatura me sorprende por una serie de atributos
estéticos que ya abordaré más adelante, pero, en especial, me
sorprende por su originalidad. Una originalidad que muy pocas veces
se consigue con tanta sencillez. Una sencillez que en raras
ocasiones se logra con tanta elegancia.
Libro de la luna libre está compuesto de quince narraciones,
todas ellas tocadas de esa sencillez y esa elegancia. Antes de

�172 / facullad de filosolia r letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /113

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describir algunos de los atributos que he dicho admirar en esta
obra narrativa, quisiera abordar algunos aspectos de la técnica
creativa de su autor.
Con todo lo ocioso que sería catalogar el género de este
libro, alguno pudiera sentirse tentado a clasificarlo como ciencia
ficción. Acaso por la inclusión, en varios de los cuentos que lo
componen, de elementos futuristas; acaso por la justificación de
ciertas situaciones extraordinarias a través de propuestas
científicas; o quizás simplemente por haber sido el autor publicado
en la revista Asimov Ciencia Ficción.
En efecto: mucho de lo que encontramos en las narraciones de esta obra procede, sin duda, del discurso científico; o de la
imaginería tecnológica, si se prefiere. Pero a diferencia de la literatura
de ciencia ficción, la Luna libre no desgasta su credibilidad tratando
de ser fiel al propio discurso científico. Más bien da la impresión
de que el autor, hombre informado y curioso de su época, se deja
maravillar por el placer de la paradoja, único nivel de cientificidad
que parece interesarle; tal vez por su implícita magia, quizás porque
el gozo de la ciencia no es tan distinto del que produce la poesía o
cualquier otro arte. Carl Sagan, astrónomo norteamericano de muy
variadas aficiones intelectuales, decía que "el conocimiento es
una forma de éxtasis". Y tenía razón: el arte y la ciencia tienen en
común el gozo del descubrimiento, la grata turbación de la sorpresa;
ambos comparten el placer vouyerista de develar lo oculto; motivos,
estos, que pueden llevar al éxtasis.
Martínez Cantú toma entonces los elementos paradójicos
de ciertos postulados científicos, los lleva al terreno de la narrativa
y los extrema luego al ámbito de lo absurdo. Un absurdo crítico,
ciertamente irónico, aunque sin llegar al sarcasmo; sesgo de la
ironía que no mancha nunca el fino estilo de los textos aquí reunidos.
Más que hacer ciencia ficción, a veces pareciera como si el objetivo
de esta literatura fuera el denunciar a la ciencia como otro género
de la ficción. La ciencia del Libro de la luna libre roza con ironía la
cándida aspiración del alquimista, intentando explicar el universo
con los limitados avances de su arcaica ciencia. O la pretensión
del maestro rural -quizá un nuevo agnóstico- empeñado en
desentrañar ante sus alumnos :a química de la vida, allá en sus
orígenes, armado sólo de su bien intencionada lógica y de su moral
atea. Hay en todo ello, me parece, una elegante crítica al cientificismo ilustracionista, en rescate de valores poéticos que son más
caros al autor.
Esta manera de manejar los "postulados científicos" es,
.en otro sentido, un medio de expandir la realidad; de regocijarse
con la posibilidad de la transgresión disfrazada de propuesta

~ientífica. El au~or procede con esa libertad gozosa que sólo se
tiene en los suenos. Acoge elementos del mundo, los expande por
medio d~ algun~ paradoja científica y luego los presenta como
una realidad factible dentro de un ámbito mágico. Finalmente su
~oqu~ ,:naestro: elabora el discurso mediado de su ars poética,
¡uez u~t1mo de SU_Proceso creativo, sin cuyo concurso "los hombres
se v~nan aco_~et1dos y ~corra!~dos por el aburrimiento y se dejarían
mon~ d~ fastidio y de tristeza . He aquí, me parece, una clave de
su tecnica creativa.
Leamos ahora la misma tesis, revelada en el texto de
apertura, que se titula "Principio y fin de los tiempos":
Algunos de sus hijos se parecen a Om y son ignorantes y taciturnos.
Otros tienen el mismo gusto que Au por elaborar laberínticas
ar~umentac1ones a p_artir de ideas extravagantes y se los llama
f1losofos .. Algunos mas, los denominados científicos, son observadores Y d1e~tros en el manejo de los objetos y los conceptos, como
Ek. Y por ultimo, l9s hay también parecidos a su madre: son los
lla~ados poetas. Estos son fáciles de distinguir porque nunca se
eslan senos, ni se ocupan de las cosas serias, ni piensan con
seriedad; a pes_ar de lo cual, la gente no sólo los tolera sino que los
tiene en alta estima, ya que son ellos, ahora que los dioses cumplieron
lodos los añ~s de su ~iempo y fenecieron, los encargados de hacer
qu~ la Creac1on conllnue siendo un lugar habitable, un espacio repleto
de inagotables sorpresas y prodigios.

S_e p~ede ver en e~te texto que, a la hora de escoger entre los
d1ose,,, el autor no titubea en declarar a Aba -especie de Eros de
su pe~sonal teogonía- la única responsable de hacer habitable la
Creac1?n. ~s Aba una diosa madre que se aparea con los dioses
de la c1_enc1a_ Y la f!losofía, y fruto de cuya cópula nacen los poetas.
Es decir, la f1losof1a y la ciencia han de elaborarse en las entrañas
de Aba para devenir en poesía. El discurso científico ha de cernirse
por 1~ mal'a de lo poético; no otro sino éste es el procedimiento
seguido por Martínez Cantú en el Libro de la luna libre.
, Esta in!erpretación -sin embargo y de manera justificadaP?dna par~cer in~ufici~nt~. La_técnica creativa no explica de suyo
com? func1~n_a la 1lus1on hterana. Si yo pudiera explicarlo, también
podna e~cnb1r cuentos tan bellos como éstos y no puedo. Puedo,
en cambio, p~oponer algunos elementos estéticos que percibo.
_Con ind?pendencia de cuándo fue elaborado el material
de e_ste hbro, a m1 me parece que su estilo pertenece meritoriamente
a_l s1~!º. que comienza. No sólo por el uso de especulaciones
c1ent1f1c1stas o de descubrimien!os recientes, como temas testigos
del_t1empo que transcurre; no solo por la manera en que se asoma
a ciertos anhelos, presentes también en la ciencia ficción. Esta obra

�17 4/ facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 175

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está en efecto, impregnada de las maravillas del siglo que termina,
pero' precisamente filtradas por el ojo optimista y gene~oso de un
autor que, por fortuna, no se deja aturdir por las calamidades ~ue
han quedado atrás, y que se mantiene al margen de la~ pesadillas
que amenazan el futuro. Es la suya una liter?tura casi infantil_, e~
el mejor sentido del término; felizmente mas c~rcana ~ A/Jce s
Adventures in Wonderland, de Lewis Carrol, y a Rtp Van Wmkle, de
Washington lrving, que a los textos de Ray Bradbury; Y que -_sin
su autor saberlo al principio y quizás sin estar de acuerd? despuesroza de cerca la "literatura cosmicómica" de ltalo Calvino.
.
Esto último no es sólo una casualidad. Por el contrario,
me parece que la literatura de Ricardo Martínez está, ?I menos,
emparentada con la que hace unos quince años pronostIca_ra !talo
Calvino para el milenio que comienza. En efecto, este_ autor 1talta~o
-nacido en Cuba en 1923 y muerto en Siena en 1985, Justo despues
de preparar una serie de conferen~ias qu~ habría de dictar en la
Universidad de Harvard bajo el titulo S,x memos far the_ next
milenium, y que por desgracia no vivió para lograrlo- pronost1_ca~a
los famosos atributos que habría de tener la literatura pa~a el mi lento
tercero. Éstos son: levedad, rapidez, exactitud, v1s1b1l1dad Y
multiplicidad. La sexta conferencia la dedicaba Calvino al arte de
iniciar y terminar una obra.
,
.
Yo creo que las narraciones de Martínez Cantu ~e ubican
en esta visión y sería interesante abordar un estudio que lo
demostrara. No es éste el lugar ni el momento, y acaso no sea
yo la persona indicada para hacer~o. No resist~, sin embargo, la
tentación de explorar el primer atributo, es decir: la levedad, por
parecerme determinante en el Libro_de la luna _libre.
.
Para Calvino la levedad era siempre meior que su contraria
exacta: la pesadez; o la gravedad, como también puede nombrársele. En la primera de sus conferencias, dedicada precisamente a
la levedad, el autor confiesa su preferencia:
Tras cuarenta años de escribir fiction, tras haber explorado distintos
caminos y hecho experimentos diversos, ha llegado el _momento de
buscar una definición general para mi trabajo; propongo esta: m1 labor
ha consistido las más de las veces en sustraer peso; he tratado de
quitar peso a las figuras humanas, a los cuerpos celestes, a las ciudades;
he tratado, sobre todo, de quitar peso a la estructura del relato Y al
lenguaje.

qe

Una de las cualidades de la literatura
Ricardo Martínez es
precisamente la ligereza. Repite, en ?Pinión _mía, el, portento de
caminar sobre la superficie del agua sin hundirse: asI de leve me
parece. Este libro es pródigo en entidades levísimas; habitado por

seres tan sutiles como las criaturas del cuento "En vías de
aparición", especie de bestiario futurista, escrito en unos papeles
que el autor dice haber descubierto en su oficina y que parecen
proceder del porvenir. Es así como nos enteramos de que los
animaguas corren montaña arriba o ruedan con movimientos que
no obedecen a la ley de la gravitación; y de que los glóbulos rojos
de los panalones, aunque no tienen alas, han desarrollado una
capacidad levitatoria que les permite desplazarse por el espacio
como si volaran. También son leves los esferoides que pueden
avanzar rodando por el suelo, cuando quieren pasar inadvertidos,
pero que por lo general se mueven flotando en el espacio, cosa
que consiguen gracias a su carencia de peso. "Las dos Anas", por
su parte, son tan leves que atraviesan los espejos para intercambiar
lugares. Y los europeos -mis favoritos del "Catálogo incompleto
de improbables habitantes del sistema solar"-, quienes, de existir,
serían criaturas inmateriales que la antigravedad de Europa lanzaría
irremisiblemente hacia el espacio exterior, de no ser porque la
capa de hielo que cubre a este satélite joviano los detendría,
provocando, sin embargo, que pasaran la vida de cabeza. ¿Se
puede pedir más levedad a una literatura?
iPues hay más!
Flota en el mar Marina, ingrávida sirena cuyas tetas se
sostienen graciosas, suspendidas en su levedad. Flotan las
anguilas germinales de Androcles, el marino. girando alrededor de
la falsa perla desalojada del inexistente ombligo de la cautivadora
sirena: "Como los anillos alrededor de Saturno -hubiera pensado
Androcles de haber vivido veintidós siglos después-". ¿No flota
acaso también -leve y sutil- la luna enjaulada, para escapar
después -luna libre- a la bóveda celeste? ¡La mismísima luna!
Ejemplo de levedad por antonomasia, si los hay; y que, para mayor
ligereza, cuelga de un pequeño clavo, con el sutil propósito de
iluminar las lecturas nocturnas de su chiflado captor. Y sería pesado
el ferrocarril en que habría de transformarse Gustavo Guzmán
Mariles, el "Miserable gusano", de no ser porque se trata de un
brillante trenecito de aluminio -ligerísimo metal- y esto, además,
en un sueño, de esencia leve ya de suyo. Porque en este libro los
ferrocarriles son ligeros, la vida es ligera, el amor es ligero y las
bestias son ligeras; aún la muerte es ligera: los muertos de Ricardo
Martínez no sangran ni sufren; mueren por necesidad.
Y si es importante la levedad en este libro, mención aparte
merece también, sin duda, la concepción del tiempo. El tiempo no
sólo como necesario hilo conductor de una historia, o como soporte
de una especial estructura narrativa. Aquí el tiempo es un verdadero

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protagonista; un tiempo moderno, de igual sustancia que el espacio,
como en la física relativista. Las dimensiones temporales y
espaciales se recortan y alargan con libertad. El tiempo es tanto y
más libre que la luna libre, porque es éste un libro igual de "luna
libre" que de "tiempo libre". No tiempo libre como se entiende en el
ocio, más bien tiempo libre sin sucesión, libre para alargarse,
detenerse y recortarse: al servicio de la levedad, de la rapidez o
de la precisión. Es el tiempo de Schródinger y de Heisenberg, de
Einstein y de Hawking, pero sustraído de su enorme peso, al servicio
de la levedad aquí postulada. Repasemos con rapidez algunos
ejemplos:
El tiempo es creado, transcurrido y luego destruido en
"Principio y fin de los tiempos". Se comprime millones de años luz
en un solo instante en "Una grieta en el espacio". Se anticipa siglos
o milenios e;n "En vías de aparición". Se suspende para siempre
en "Amor eterno". Se adelanta, se detiene y se retrasa, según el
capricho de los titanes que habitan en lo profundo de la Tierra, en
"Dentro del centro". Se vuelve sobre sí mismo, como un calcetín,
en "Un solo José". Se bifurca en "Desterrado en la Tierra" y se queda relativamente en paz en "Luna libre" y "Miserable gusano". Pero
en "lnter-t" el tiempo es un verdadero laberinto al que me rehuso a
acceder, temeroso de perderme. Cito, en sustitución, un párrafo de
este maravilloso cuento de comunicación intertemporal electrónica:
El instante cuando el comunicado se envía y el instante hacia
donde se envía deben corresponder a dos momentos en los cuales la
Tierra se encuentre lo más posible en el mismo lugar relativo, tanto
en cuanto a posición en la órbita terrestre como en cuanto a posición
de giro de la misma Tierra. Todo lo anterior hace que, por ejemplo,
de una fecha y hora determinada sea prácticamente imposible, al
menos con los satélites actuales, hacer llegar un e-mail a la misma
fecha y hora del año siguiente, porque en ese momento la Tierra
estará en la misma posición de giro, pero no en la misma posición en
la órbita terrestre, y cuando -aproximadamente seis horas despuésllegue a esta última, ya habrá avanzado un cuarto de giro y la
información pasará muy lejos del satélite que debería retrasmitirla.
No te quiebres la cabeza [nos advierte el narrador]; que te baste con
saber que el número de años, hacia delante o hacia atrás, a donde
se envía el mensaJe, debe ser múltiplo de cuatro, y que la razón es la
misma por la que se inventaron los años bisiestos.

Es éste un ejemplo de los deleitables retruécanos frecuentes en
este libro. Acaso el momento más pesado de la obra, aunque en
realidad aun leve en su ironía. Cumple, por otra parte, con la tercera
prescripción para los textos del milenio que comienza: la exactitud,
subtema éste, por cierto, del tiempo. Y seguiría yo, gustoso, este
argumento... Sin embargo y a propósito del tiempo: ya va siendo
tiempo de concluir mis comentarios.

Colaboradores

Colaboradores

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Ángel Bonifaz Ezeta. Licenciado en Derecho, poeta y novelista Ha
publicado las novelas. Los mitos del confeso (Joaquín Mortiz, 1977) y Falso
testimqnio (Folios Ediciones, 1981 ), y dos libros de poesía por el lnstiluto
Veracruzano de Cultura Cantor del cantar eterno y Poesía no más y estos
poemas, (2001)
Blanca Laura Uribe de Rocha. Nació en San Antonio, Texas, el 23 de
octubre de 1929. La trayectoria en el ámbito teatral como Kahua Rocha
empieza en el año de 1957 o 1958, como actriz en Canasta, de Alta1r Te¡eda
de Tamez, dirigida por Rubén González Garza Posteriormente formó
parte de la Compañia Estatal de Teatro del Seguro Social. En el año de 1991
publicó su primer libro de teatro infantil, Soñar es natural, cuya presentación
hizo el Dr Juan José García Gómez; después, en 1997, publica su segundo
libro de teatro infantil Todo es un sueño, en donde recopila catorce de
sus obras.
Irene Fonte Zarabozo. Doctora en Lingüística Hispánica por El Colegio
de Mexico. Profesora de Tiempo Completo del Departamenlo de Filosofía
(Área de Lingüística) de la Universidad Autónoma Metropolitana-lztapalapa,
México, D. F En los últimos años se ha dedicado al análisis del discurso
(particularmente discurso periodístico), área en la que ha publicado vanos
artículos y el libro La nación cubana y Estados Unidos. Un estudio del
discurso per,od1st1co (1906-1921).
Jaime Torres Bodet. 1902-1974 Desde muy ¡oven se dio a conocer como
poeta. A los 16 años publicó Fervor, (1918); al que siguieron· El corazón dehrante.
(1922); Canciones. (1922); Nuevas canciones, (1923). La casa. (1923). Los
días, (1923); Poesias, (1924). Fue uno de los poetas más conocidos y admirados
fuera de México. Publicó también varias novelas Margan/a de niebla, (1927): La
educacion sentimental, (1929); Proserpina rescatada, (1931); Estrella de dia,
(1933); Sambras, relato. (1937): Nacimiento de Venus y otros relatos. (1941).
Como biónrato de grandes escritores -Proust. Galdós, Balzac, Dostoievski,
Tolsto1 y Rubén Darío- comparte créditos con Stefan Zweig y Andre Mauro1s.
Ocupó la S9cretana de Educación Pública en dos ocasiones. la primera de
1943 a 1946 y la segunda de 1958 a 1964. Fue Director General de la UNESCO
de 1948 a 1952. Toda su obra debe ser estudiada y meditadas sus Memorias
para evitar errores cometidos en el pasado. Cathedra se une al festejo de su
centenario y recuerda con admiración al '"poeta de la discreción", como lo llamó
José Alvarado.
Jesús Moreno López. Nació el 16 de junio de 1950, mexicano. Realizó estudios
de Maestría en ,".:1enc1as de Ingeniería Mecánica y Eléctrica en el ramo
metalúrgico Ha hP.~ho publicaciones en la Revista Apertura de la Prepa. No. 7
(presentación en la Universidad Autónoma de Coahu1la) y en algunos congresos.
(2º Congreso Nac10/1al sobre orientación vocacional y su impacto en la eficiencia
terminal, Sociedad Ou1m1ca de Mexico en el 34 Congreso). Actualmente es
Coordinador de Acreditación Nacional de FIME.
José Luis Cavazos Zarazúa Nació en Monterrey, N. L., el 7 de noviembre
de 1975. Es licenciado en Historia y egresado de la maestr'a en Ps1colog,a
Social por la UANL Se ha desempeñado como docente en las facultades de
Filosofía y Letras y Ps1colog1a de nuestra Universidad, as1 como de la Escuela
Normal Superior del Estado. Fue instructor en ciencias sociales en la Un1vers1dad
Autónoma de Coahulia

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�180 / facultad de filosolia yletras

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Revlsta
de fiumanldades:
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José Sánchez Carbó. Estudió la Licenciatura en Letras en la Universidad
Autónoma de Puebla y es colaborador en diferentes diarios en la ciudad
de Puebla. Entre sus publicaciones está El maldito amor de mi abuelita,
libro de cuentos publicado por la BUAP y Luz Arena. Actualmente es Jefe
Académico del área de actividades artísticas y culturales del Centro de
Difusión Universitaria en la Universidad Iberoamericana, plantel Golfo-Centro
en la ciudad de Puebla.
Ma. Eugenia Flores Treviño Torreón , Coahuila. Se licenció en Letras
Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras y estudió la Normal Básica y
Normal Superior. Ingresó como maestra a la facultad en 1988. Ha impartido
las _materias de Apoyo educativo y Hermenéutica y Expresión lingüística, en
et Area Básica Común ; Literatura precolombina, Semántica, Semiótica,
Historia del español, Filología y Textos hispanoamericanos, en el Colegio de
Letras Españolas; y Comunicación oral y escrita, en la División de Estudios
de Posgrado. Es docente de la SEP.

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2 años (4 revistas) 40 USO, $380 M.N. (incluye gastos de envío)

Pedro Cortés Rodríguez. Nació en Monterrey, N. L. , el 12 de enero de 1973.
Licenciado en Filosofía por la UANL, ha impartido clases en la Facultad de
Filosofía y Letras de la misma Universidad en las asignaturas de Problemas
de la Filosofía de la Metodología Científica. Actualmente es candidato a Maestro
en Filosofía de la Cultura por la Universidad M1choacana de San Nicolás de
Hidalgo.

Rafael Hinojosa. Monterrey, N. L. , 1952. Cuentista. Integrante del taller de
narrativa que imparte el maestro Rafael Ramírez Heredia en la Casa de la
Cultura de Nuevo León. Ha colaborado en la revista Armas y Letras.

Raymundo Ramos. Piedras Negras, Coahuila, 1934. Poeta y ensayista.
Licenciado en Letras Españolas y doctor en Filosofía por la Universidad Nacional
Autónoma de México, institución en la que ejerce como catedrático. Maestro
universitario y colaborador asiduo hasta el año pasado en el periódico
Unomásuno de la Ciudad de México. En los años cincuenta colaboró en la
revista regiomontana Kátharsis. Autor de muchos libros, entre los que están:

Nombre: _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Institución:_ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Calle: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ __
Ciudad:- - - - - - - Estado: _ _ _. . .cCódigo Postal: _ __
País:----- Tel.: _____ E-mail: __________

Número(s) deseado(s):

7 8 9 1O 11

Cantidad de cada número: _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ __

Muerte amura :lada, Sonetos españoles, Antonio Caso: filósofo y educador,
El testimonio autobiográfico en la literatura mexicana, y Martín Luther King,
entre otros.

Rosa María Gutiérrez García. Agualeguas, N. L., 1947. Maestría en Letras
Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, profesora titular
de la misma. Egresada de la Escuela de Teatro en la primera generación.
Entre sus distinciones se encuentra el Premio a las Artes en el año 1997; ha
participado en innumerables direcciones y obras de teatro como: Partes de
mujer y La hija de Rappaccini.

Cheque a nombre de: Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey.

Enviar a: Mtra. Blanca López Morales. Departamento de
Humanidades. Letras Españolas, ITESM, Campus Monterrey.
Ave. Eugenio Garza Sada 250 1 Sur. C.P. 64849. Monterrey, N.L.. México
Tel. 8358-2000 ext. 4573 fax 8359-757 1, e-mail:bglopez@campus.mty.1tesm.mx
http://www.mty.itesm.mx/dch:deptos!leJhumaniáades/

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38

REVISTA DE HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUM&gt; LEÓN

Publicación semestral
editada por la Secretaría de Extensión y Cultura
y el Centro de Información de Historia Regional
de la UANL
Producción: Dirección de Publicaciones
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA "RAúL RANGEL FRÍAS"
Avenida Alfonso Reyes Núm. 4000 norte,
San Nicolás de los Garza, Nuevo León
CP 64400 / Teléfonos: 8329 4111, 8329 4112
FAX: 8329 4095

Hacienda San Pedro, Zuazua, Nuevo León.
Teléfono: (01825) 247 0500 / FAX: 247 0510

oopti.o,bro / octubro do 2002

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CATHIDRA

HUMANIDA□fS YClfNCIAS S□ClfüS
Revista de la facultad de filosolía vletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
JUAN LóPEZ

Don Victoriano s.lado y don Tertuliano ÁJv;¡rcz

uns M\Rl1NEz
Una novela sobre: los orígenes de Guadalajara

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Precio por número: $ 40.00
atrasados$ 60.00
Suscripción anual$ 160.00 (incluye envío)
Informes: publica@coljal.edu.mx
Ma. Esther Padilla tel. 01 (33) 36 33 21 96 ext. 124

Se terminó de imprimir en octubre de
2002, en los talleres de Grafo Print
Editores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edición estuvo a cargo
del personal que labora en la Secretaria
de Proyectos Editoriales.
El tiraje consta de 700 ejemplares más
sobrantes de reposición.

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2002, Año 2, No 5, Mayo-Agosto</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>Franco Sáenz, Héctor, Director</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Discurso noticioso</name>
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        <name>Jaime Torres Bodet</name>
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        <name>Rigor científico y hermenéutica filosófica</name>
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        <name>Teoría de las representaciones sociales</name>
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                    <text>�HUMAIIIAIIS Y CIIICIAS SOtlAllS

FONDO .
UNf\'ERSfl'ARíO

�HUIIAIIIAIIS Y CIIICIAS SOCIAIES

FONDO .
lJNIVERSO'ARfO

�HUMANIDADES

Y ClfNCIAS

UANl

San Nicolás de los Garza. N. L. México

SDCIAlES

�4/ facultad de filosolía yletras

=
m
5

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Universidad Autónoma de Nuevo león / 5

Sumario

Luis J. Galán Wong
Rector
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicolás Duarte Ortega
Director

CATHIDRA

11111111111111111111 l l l l l l l l

Editorial. 7
La investigación humanística
en la Universidad. 9
Agustín Basave Fernández

Héctor Franco Séenz
Director

J. G. Martínez
Editor

Consejo Editorial
Lidice Ramos Ruiz
Ludivina Cantú Ortiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabriela Elizondo Regalado
Joel Llanas Mendoza
Agustín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
llinca llian
(consejera internacional)
Diseño
Mauro Machuca

Humanismo, globalización
y ciencias sociales. 17
José Ma. Infante Bonflgllo
La concepciqn psicológica de Nietzsche
y el psicoanálisis. 45
Leonardo Iglesias
Los muncipios de la región citrícola
y la disputa por el agua. 67
José Antonio Olvera Sandoval
Aprendizaje y complejidad. 75
Horaclo Maldonado

Corrección de estilo
José Carlos Méndez

Ilustraciones
Roberto López Jiménez
CathBdra agradece la benevolencia de Roberto lópez
--oibujante, pintor, muralista e ilustrador-,
por haber realizado, en forma especial
para la revista, los dibujos que la ilustran.
Certificado de licitud de Titulo y Contenido: En trámite.
Reserva: 04-2001-101813134900-102

Captura y Formación
Silvia Cruz Contreras
Julián García Pérez
No se devuelven originales. los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.

Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria.
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax: (01) 83 52 42 59 y (01) 83 52 42 50
Correo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

Ricardo Martínez Cantú. 91

Permanencia de la palabra. 107
Alma Silvia Rodríguez
La tradición norteña
en Guillermo S. Alanís. 111
Rosa Ma. Gutlérrez

1
=

�6/ facultad de filosolía rletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /7

=
m

s
~
=

5

Matriarcado subyacente
en la cultura norteña. 115
Dalina Flores Hilerio
Aquelarre norteño. 121
Guillermo S. Alanís
Educación, equidad
y género. 171
Graciela Hierro

Reseñas y documentos
Raúl Rangel Frías,
narrador. 181
César Gándara
Colaboradores. 185

Editorial

D

E BUENOS PROPós1rns se alimenta la esperanza -dicen-,
aunque la fincada en el cambio se ha ido perdiendo en el
horizonte. Se fueron gastando las formas y diluyendo los
velos, dejando al descubierto el verdadero rostro del poder. Idéntico
al anterior, con el mismo cuerpo putrefacto, sólo le habían cambiado
la fachada. Esto ocasionó que, como bumerang maléfico, las
aberraciones antes condenadas se reprodujeran por inflorescencia
y brotaran exacerbadas y en avalancha. Las muestras de cordura
y sensatez anunciadas, fueron derrotadas por la intolerancia y el
despotismo con sus frondas: arrogancia, soberbia, prepotencia,
suficiencia y muchos etcéteras más. Se marchitaron las ilusiones
y de agónicos lamentos se fue cubriendo la esperanza. Sin
embargo, y muy a nuestro pesar, queremos reanimarla con los
mejores propósitos.
Soñamos con un campo hermoso y productivo, trabajando
con la tecnología más moderna, donde los trabajadores reciban
salarios decorosos y tengan la oportunidad de aspirar a una vida
digna; control estricto al crecimiento demográfico; inversiones
superiores a la investigación para competir conscientes en un
mundo globalizado; creación de empleos con sueldos atrayentes
para erradicar la violencia y la piratería; frenar la corrupción y las
"picudencias" de todo tipo; en fin, soñamos con un Estado que
cumpla con la función social que le corresponde, que evite vivir de
la limosna y la beneficencia pública; que no presuma de tener "un
guardadito" cuando en los hospitales sociales y públicos es trágica
la carencia de medicamentos para atender a los enfermos, sobre
todo a los ancianos, con quienes pareciera se practica una discreta
eutanasia.
Humildes son nuestros propósitos. El que vendrá -confiamos- encontrará la forma de humanizar el rumbo.

�Universidad Autónoma de Nuevo león /9

1
¡:

La investigación humanística
en la Universidad·

Agustín Basave Fernández del Valle

E

L DESARROLLO SOCIOECONÓMICO de los pueblos requiere,
necesariamente, de la investigación científica y tecnológica. No se trata de un lujo, sino de una necesidad. Al
Estado le corresponde realizar una política de la ciencia. Pero la
ciencia tiene su propia autonomía y su propio valor. Es universal,
aunque sus cultivadores no carezcan de características nacionales.
Más que por la certeza de sus resultados, se distingue por sus
métodos y sus fines. Marcha por un continuo proceso de hipótesis,
rectificación y nueva conjetura. No siempre el conocimiento se
traduce en inventos técnicos y realidades prácticas. Cuando a
Faraday le preguntaron, cierto día, cuál podría ser la utilidad de
uno de sus descubrimientos, contestó con altivo desdén: ¿Es que
se pregunta cuál es la utilidad de un niño recién nacido? Hoy
estamos un tanto distantes de aquella "ciencia por la ciencia". La
ciencia, como toda otra actividad humana, está al servicio del
hombre. Las investigaciones aplicadas pueden conducirnos a

*Conferencia magistral dictada en la presentación del Anuario Humanitas (2002), él
27 de septiembre de 2002.

�1O/ facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 11

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m
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ª

ti

importantes descubrimientos teóricos. Estamos considerando por
supuesto la investigación en el campo de las ciencias naturales.
Después hablaremos de la investigación en el área de las humanidades y de las ciencias sociales.
Suele distinguirse la investigación básica o fundamental
pura (conocimiento del universo y descubrimiento de nuevos campos de investigación, sin sujeción a programa impuesto y sin fin
practico específico), de la investigación aplicada (objetivo práctico)
y de las operaciones de preparación técnica (adaptación sistemática
de los resultados de la investigación sistemática a la producción
industrial).
¿Hasta qué punto cabe hablar de investigación en el vasto
y tradicional campo de las disciplinas humanísticas? Si la palabra
investigar significa -como apunta la ultima edición del Diccionario
de la Real Academia Española- "hacer diligencias para descubrir
una cosa", no vemos por qué no pueda hablarse de investigación
en materia de humanidades, sólo que toda investigación humanística será siempre pura. El filósofo, por ejemplo, centra su tarea en
la meditación del hombre y del universo, reduciendo a unidad
fundamental los múltiples datos que le ofrecen las ciencias o que
le brinda su personal experiencia.
Prescindir de la investigación humanística es cercenar,
en su parte más noble, el espíritu humano; es negarse a incrementar
el máximo patrimonio espiritual de toda nación civilizada. "Lo que
interesa señalar es que al referirse a las disciplinas humanísticas
-escribe el Dr. Ángel Latorre, catedrático de la Universidad de
Barcelona- hay que dilatar considerablemente el concepto
de investigación. En él hemos de incluir toda obra hecha seriamente
y que contenga nuevos puntos de vista o aporte algo nuevo a la
comprensión y conocimiento de un tema ...
En todo caso, lo importante es no medir el trabajo en las
disciplinas humanísticas con arreglo a criterios extraídos de otras
ciencias que tienen sus propios métodos y sus propias exigencias"; 1
por fortuna ya estamos de vuelta del terrorismo de los laboratorios
y del imperialismo de la física. "La llamada realidad física es una
realidad dependiente y no absoluta -como advierte José Ortega y
' Latorre, Ángel. Universidad y sociedad, p. 163. Barcelona, España. Ediciones
Ariel.

Gasset-, una cuasirealidad porque es condicional y relativa al
hombre. En definitiva, llama realidad el físico a lo que pasa si él
ejecuta una manipulación. Sólo en función de ésta existe esa
realidad". 2 Si la realidad física es una realidad dependiente y no
absoluta, porque es condicional y relativa al hombre entonces
-concluimos nosotros- se da una primacía de la a~tropología
filosófica en el ámbito del saber y en el cuadro de los estudios
universitarios. En el saber del hombre está el tema de nuestro
tiempo y el tema capital de la filosofía de todos los tiempos. Trátase
de una jerarquía obvia, patente, ineludible.
La investigación en el campo de las ciencias sociales
guarda muchos puntos de contacto con la dirección que siguen
las investigaciones en el ámbito de las ciencias de la naturaleza.
C_abe hablar, tratándose de la sociología o de la economía, por
e¡emplo, de investigación básica pura, investigación básica
orientada y tal vez hasta de investigación aplicada.
El lugar más adecuado para la investigación es la
Universidad. Importa que el Estado consagre, en la medida de sus
P?Sibilidades'. una parte de sus recursos económicos a la investigación. Los pa1ses más avanzados dedican normalmente mas del
1% de su Producto Nacional Bruto a la investigación. Si se recorta
la libre iniciativa del investigador se obstaculiza el avance del saber.
Sobre todo, en la esfera de la investigación pura. "Kant permaneció
diez años sin publicar nada hasta que vio la luz la Crítica de la
razón pura-nos recuerda el Dr. Ángel Latorre-. Pudo hacerlo gracias
a su tranquila situación como profesor de la Universidad de
Koenigsberg. Pero si hubiesen existido entonces los criterios que
hoy dominan en algunos medios respecto a rendimiento de la
investigación, puede imaginarse al gran filósofo privado de toda
ayuda al cabo de pocos años de dedicarse a la preparación de su
grandiosa obra. O, quizá, para justificar su actividad, se hubiera
visto obligado a someter partes de su manuscrito a alguna comisión
más o menos competente o forzado a realizar trabajos de segundo
orden que le distraerían de su meditación". Claro está que en este
caso no puede generalizarse. En la investigación básica orientada
Y en la investigación aplicada cabe esperar -y hasta exigirresultados.
2

Ortega y Gasset, José. Obras Completas, T. VII, p. 303. Ediciones Revista de
Occidente.

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�12 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 13

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1

5

¡:

La formación de investigadores es tarea primordial de la
Universidad. Hay que seleccionar cuidadosamente a los profesores
que demuestren aptitudes para la investigación y que se sienten
atraídos por ella. Hay que asegurar medios de vida dignos y un
porvenir profesional decoroso a los investigadores de carrera. Hay
que organizar editoriales universitarias que publiquen los trabajos
de investigación que por su naturaleza no interesan a las editoriales
comerciales.

la existencia y el bienestar general, puede desarrollarse mejor fuera
de la Universidad. La investigación en tanto garantía de la verdad,
pertenece a la Universidad". 3 El número de investigadores de las
universidades tiene que aumentar. El contacto íntimo con la
investigación activa surge cuando se ingresa a la comunidad de
un instituto universitario o de un seminario superior. Sólo entonces
un profesor con experiencia podrá saber si el estudiante llegará a
ser o no investigador.

La Universidad, cuando es auténtica universidad, no
puede renunciar a la aventura de la investigación científica. Un
universitario, cuando lo es de veras, busca la verdad antes de
acatarla. Y en esta búsqueda penetra en zonas de saber que no
sospechaba, articula estos saberes con los ya poseídos y se los
incorpora vitalmente. Es claro que la investigación no puede
hacerse sin paciencia, modestia y también -¿por qué no decirlo?sin una buena dosis de poder creador. Los que sin técnica y
preparación se lanzan atolondradamente a investigar juegan a la
investigación y quebrantan la ética elemental del investigador.
El escrúpulo de exactitud caracteriza al investigador genuino. El
perezoso que se contenta con datos no comprobados, con vaguedades y conclusiones precipitadas, transige con su propia deficiencia y compromete la investigación. Nadie tiene, por supuesto, la
obligación de investigar profesionalmente. Pero es un fraude -y
no pequeño- querer hacer pasar por una auténtica investigación
un simple trabajo de diletante. Cuando el investigador ha puesto
en un trabajo todo lo que es capaz de poner, cuando hace del
dominio público lo que honradamente juzga haber descubierto,
enriquece a la sociedad con una actitud altruista y tal vez con una
aportación valiosa. Resulta necesario que los investigadores tengan
un conocimiento suficiente de la metodología para estar en aptitud
de recoger y estructurar todas las normas que la razón y la
experiencia dictan, a fin de llegar segura y prácticamente a los
especiales objetivos de investigación que en concreto se pretenden.
No basta, en consecuencia, un decidido y apasionado amor por la
verdad. Las disciplinas humanísticas y científicas particulares
exigen un dominio del instrumental metodológico, incompatible con
la facilidad del saber vulgar.

¿Qué tipo de investigación debe hacer la Universidad?
Sabemos que la investigación científica se· realiza fuera de las
universidades y de las escuelas técnicas superiores. Las grandes
empresas auspician departamentos de investigación aplicada. En
el campo de la medicina, por ejemplo, la investigación científica
ha estado confiada, en buena parte, a los institutos privados:
lnst_ituto Max Planck (antiguamente Instituto Kaiser Wilhelm),
Instituto Rockefeller, Instituto Pasteur, etcétera. En el campo de la
investigación atómica se ha iniciado una investigación extrauniversitaria amplia e independiente. El Estado mismo patrocina
u~~ serie de grandes centros de investigación -sobre todo de tipo
m1htar- que son instituciones extrañas a la vida universitaria. A la
Universidad le corresponde realizar la investigación en un instituto
de tamaño medio. La investigación en ciencias del hombre -ubicada
en el ámbito de las ciencias del espíritu (Geistwissenschaft)c?rresponde, también, a la Universidad. De este tipo de investigación depende el esclarecimiento y la conducción de la existencia
humana en su sentido más específico. Por fortuna, resulta bastante
económico este tipo de investigación: dos o cuatro profesores,
cuatro a ocho asistentes, y algunos estudiantes como auxiliares
de investigación.

La Universidad no tiene como objetivo obtener resultados
específicos en la investigación. Friedrich Hund propone un criterio
para distinguir la investigación universitaria de la investigación
extrauniversitaria: "La investigación, en tanto medio para garantizar

Sin la investigación científica y humanística que se realiza
~n la ~niversidad no habría la posibilidad de preparar los nuevos
!nvest1gadores que demanda la "Big Sciencen. El ethos de la
investigación -permítasenos aseverarlo con toda energía- sólo
se ~dquier~ en la Universidad. Si por una parte es cierto que no es
posible de¡ar a la problemática científica sin dirección alguna,
d~s~nvolvi_énd~se en forma vegetativa, no es menos cierto que
sin invest1gac1ón fundamental o pura la misma investigación
aplicada languidece. He ahí nuestro punto de vista.
·
3

Hund, Friederich: La investigación de las ciencias naturales y la universidad,
public~do en el libro en colaboración intitulado: La Universidad: Ensayos de
autocrit1ca, p. 32. Buenos Aires. Editorial Sur.

�14 / facullad de filosolia IleIras

UniversidadAulónoma de Nuevo león/ 15

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5

¡:
El verdadero profesor universitario es el profesor-investigador. Todo catedrático universitario es, o por lo menos debiera ser,
un profesor-investigador. Poco importa que se trate de un profesor
de tiempo completo, medio tiempo o de asignatura. A nivel
universitario no cabe prescindir de la investigación, la enseñanza
superior se distingue de la enseñanza media o la enseñanza
elemental, en que sus catedráticos no se limitan a exponer textos
ajenos y a tomar clases. El verdadero profesor universitario organiza
sus cursos, en colaboración con sus alumnos, a base de un trabajo
directo y personal. Sin esta potencia de adquisición metódica y de
creación personal no hay auténtica vida universitaria.
Gran parte de las universidades latinoamericanas son
meros talleres o fábricas de profesionales, sin haber logrado
sobrepasar el nefasto modelo de la "Universidad Napoleónica",
que es pluriuniversidad -facultades inconexas y sin investigacióny que no sobrepasa la fase tradicional "de Improvisación y
diletantismo". Estamos empezando, poco a poco, a superar este
modelo y establecer diversos institutos de investigación. Mientras
que en los países desarrollados se dedica, por lo menos, el 3% de
su Producto Interno Bruto (PIB) a la investigación y desarrollo, en
México no llegamos ni al medio punto porcentual. Además la
inversión que como país hacemos en investigación y desarrollo
se desperdicia -a veces- y se tiene problemas estructurales de
más fondo. El CONACYT, por ejemplo, descuida lamentablemente
el fomento de la investigación fundamental pura. Las empresas
mexicanas llevan a cabo muy poca inversión en ciencia y tecnología. Son compañías cuyos productos presentan muy bajo contenido
científico. La innovación de tecnología es muy escasa. En todo
caso, la formación de investigadores sólo puede llevarse a
cabo --€n buena tesis- en el Recinto Universitario. Los investigadores no se improvisan. Tampoco se consiguen por decretos o con
dinero.
La formación metódica, larga y delicada, resulta ineludible.
El verdadero investigador organiza y coordina su pesquisa. La
investigación no es tan sólo una altísima satisfacción moral de un
espíritu superior, sino también un deber social y un compromiso;
la investigación científica y humanística es un valor fundamental
que esclarece el espíritu y aporta nuevos conocimientos. Estos
nuevos conocimientos modifican, muchas veces, el concepto sobre
¡¡I mundo y el hombre. De la armoniosa cooperación entre los

filósofos, los humanistas y los hombres de ciencia depende, en
gran parte, la fraternidad y la paz de las naciones. A la altura de
nuestro tiempo, la colaboración internacional resulta una gran
ventaja.
Si la cultura y las profesiones no estuviesen en un estrecho
contacto con el incesante fermento de la investigación, la
Universidad se anquilosaría muy pronto. Nada sería la enseñanza
superior si no tuviese hincadas sus ávidas raíces en el suelo
nutricio de la ciencia. La investigación dignifica a la Universidad y
la salva de caer en las redes de una mecánica ciega. Partiendo de
nuestra fidelidad a las mejores esencias universitarias, podemos,
por el espíritu de la investigación, henchir de posibilidades y de
realidades a nuestra "Alma Mater", que se renovará en nosotros y
en las generaciones que nos sucedan.

�Universidad Aulónoma de Nuevo león / 17

16 /facultad de filosofía, letras

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Humanismo, globalización
y ciencias sociales*

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José Ma. Infante Bonfiglio

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UMANISMO, GLOBALIZACIÓN y ciencias sociales son por sí
mismas tres grandes realizaciones humanas que merecen
más de una presentación y muchas horas de discusión, y
me temo que ni esté yo en condiciones de hacerlo ni ustedes de
soportarlo. Pero se me ha pedido que me refiera a ellas y trataré de
presentarles algunas reflexiones que quizá puedan ayudar a una
mejor comprensión de sus interrelaciones.
Una característica que sin duda comparten es haber nacido
y haberse desarrollado mucho antes de recibir su nombre, lo cual
es un indicador más de que en muchas ocasiones los seres
humanos construimos el mundo -o parte de él- sin tomar clara
conciencia de ello, grupalmente hablando. Hay también una
conciencia práctica, diferente de la conciencia personal o la toma
de conciencia por parte de un conjunto de individuos que integran
una comunidad.

Conferencia ofrecida el 28 de mayo de 2002, en el marco del Festival Alfonsino
de la UANL, en el Museo Metropolitano de Monterrey.

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�18 / facultad de filosolía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /19

1
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Humanismo
Comenzaríamos con el humanismo: la palabra fue acuñada recién
en el siglo XIX, aun cuando el fenómeno que vulgarmente se
identifica de esa manera había comenzado en el siglo XIV (y tenía
antecedentes mucho más antiguos: Horno sum: humani nihil a me
alienum puto había sido expresada dieciséis siglos antes). Tiene
el inconveniente de todos los "ismos". Hace ya tiempo que estoy
firmemente convencido de que todos los "ismos" son sospechosos
de uno de los más horrendos crímenes,• el asesinato de la
inteligencia. Los "ismos" encajonan al pensamiento y a sus portadores en celdas, impiden el desplazamiento de la creatividad, sirven
para arrojar allí a quienes se considera enemigos. Lo más grave
es que quienes suelen efectuar la operación de encierro son los
"otros": es desde afuera que se ubica y se encasilla a alguien en
un determinado "ismo", operación que simultáneamente permite
una degradación del otro.
"Humanista" había aparecido antes que "humanismo", a
comienzos del siglo XVI (Ferrater Mora, 1979), para referirse a
quienes se dedicaban al estudio de las artes liberales, esto es,
historia, poesía, retórica, gramática, literatura y filosofía moral. Si
el conjunto de los llamados humanistas podría ser el representante
del humanismo es tarea que dejamos para quienes están más
habilitados que quien esto escribe; si humanistas fueron Francesco
Petrarca (1304-1374), Giovanni Boccaccio (1313-1375) y Coluccio
Salutati (1331-1406), también los humanistas fueron anteriores a
su clasificación, como si las obras de la inventiva humana debieran
primero florecer para ser luego encasilladas.
De alguna manera, retomaron uno de los mandatos
fundamentales del judeo-cristianismo: poblar la tierra y dominarla:
Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Tengan
autoridad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre
todo ser viviente que se mueve sobre la tierra (Génesis: 1, 28).

Pero el humanismo podrá florecer y difundirse gracias a la tecnología: fue la imprenta la que permitió recobrar el pensamiento clásico
y fue la imprenta la que permitió que Homero, Platón, Aristóteles,
Virgilio y muchos otros fueran leídos y releídos y se recuperara el
espíritu de los clásicos. Debe decirse, con arreglo a la justicia,
que los humanistas leyeron más a los marginales que a los clásicos
ortodoxos: fueron aquellos textos considerados paganos, aquéllos

que contenían diferencias, los que no se acomodaban a la ideología
imperante de la época, los más leídos.
Es muy difícil resumir las innovaciones y aportes de ese
humanismo, pero podríamos decir que, si algo introdujeron en el
mundo, fue la revaloración de la empresa humana al servicio de la
humanidad, la idea de que esta tierra es y puede ser un lugar bello
para vivir si tenemos como objetivo la promoción de la persona
humana y si confiamos en nuestras propias fuerzas para hacerlo.
Mostrar los defectos humanos con sonrisa y juicio satírico es
engrandecer al ser humano; reconocer que todos podemos, en
algún momento, violar las normas morales, es una posición moralmente más sana que tratar de implantar de manera estricta la
rigidez de una norma que siempre hallará un violador; compadecerse
de quienes incurren en falta no es sino mostrar la grandeza del
propio ser humano frente a su pequeñez e incompletitud.
Para Petrarca, el hombre que duda es más sabio e
inteligente que el que tiene certezas, aunque la duda pueda ser un
signo de debilidad. Porque un individuo que duda es un individuo
vivo, no un juguete del destino; un individuo que duda es alguien
conciente de sus limitaciones y, por ello, alguien que podrá alcanzar
objetivos más lejanos y complejos.
Pero esa misma duda sobre sí mismo será trasladada por
Boccaccio a un recuento de los vicios y virtudes de la humanidad:
Cuanto más desdichado se es, cuanto más se sufre, mejor recibidos
son los consuelos. Por tanto debo dirigir los míos, no obstante su
insignificancia, mejor a las mujeres que a los hombres. La delicadeza,
el pudor, les hacen a menudo disimular la llama amorosa en que
arden. Es este un fuego tanto más vivo, cuanto más escondido está,
cosa que sólo saben aquéllos que lo han experimentado. Además,
siempre contrariadas por tener que esconder en sí mismas sus
voluntades y sus deseos, esclavas de los padres, de las madres, de
los hermanos, de los maridos, que casi todo el tiempo las tienen
prisioneras en el estrecho recinto de su cuarto, donde permanecen
ociosas, se entregan a los caprichos de la imaginación, que no cesa
de trabajar. Mil pensamientos distintos las asedian constantemente, y
no es posible que estos pensamientos sean siempre alegres.
Enciéndese entonces en su corazón la pasión amorosa, llega también
la melancolía, que se apodera de ellas y aparta cualquier alegre
entretenimiento. (Boccaccio, 1998:12).

Si a mediados del siglo XIV pudo decirse lo anterior, mostrando
una sensibilidad para con las mujeres -que lo era para con los
seres humanos- exhibiendo una desigualdad que cobijaba una
injusticia, un adelanto en varios siglos de fenómenos para los cuales
no tenemos aún soluciones satisfactorias.

�lO / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ ll

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5
Fue el interés por las cosas mundanas lo que caracterizaría
al humanismo, y será ese interés secular, que había estado perdido
durante más de un milenio a causa de la preocupación del cristianismo por el destino final de las almas, lo que había hecho perder el
atractivo por el tipo de vida que se podía lograr en la tierra. (Barnes
y Becker, 1945).
Esos primeros humanistas no estuvieron a salvo de
contradicciones: hombres piadosos que leían obras paganas, impulsaban la curiosidad científica mediante una educación humanista;
usaron la imprenta para divulgar obras religiosas antes que críticas
y partidarias del sistema antes que heterodoxas; viviendo en medio
de un mundo en cambios radicales, algunos de ellos exaltaron la
quietud y la inmovilidad (véanse, si no, todas las variadas formas
de utopía).
Pero humanismo y humanistas siguieron dando vueltas
en este mundo, a veces andando erguidos y a veces dando tumbos:
la Inquisición se encargó de castigarlos y nuevas inquisiciones
aparecei1 y reaparecen cada vez que un grupo mayor o menor de
seres humanos pretende retomar la senda de la búsqueda del placer
y la variedad por encima de la monotonía segura de las diversas
formas de consagración o exaltación del sacrificio o la inmolación,
siempre a favor de otro a quien se toma por superior.
Todos los fundamentalismos (la Inquisición lo fue) exaltan
la negación del placer en función del objetivo de la causa; buscan
el sacrifico del individuo a favor de lo que se supone son las
necesidades grupales.
El siglo XIX, el de la racionalidad científico-tecnológica,
terminó trágicamente con uno de los grandes males que la civilización occidental se hizo a sí misma: la Primera Guerra Mundial. El
racionalismo no sólo no pudo llevar al ser humano a la felicidad
sino que lo condenó. El desencanto por la humanidad se acentuó
en la Segunda Guerra Mundial, con el nazismo como negación de
todo lo que el humanismo había postulado: la confianza en la razón
humana puesta al servicio de la promoción de la misma humanidad
y la igualdad básica de los seres humanos, sacralizando una
ideología vulgar y entronizándola como la ideología. Cayeron así
el ideal de una persona libre y autónoma y la confianza en la ciencia
para conseguir una sociedad mejor (aunque el nazismo usó la
ciencia para tratar de lograr sus perversos propósitos).
Será justamente en 1933 cuando aparecerá un Manifiesto
Humanista que intentará retomar el dominio del ser humano sobre
su destino, después de los desastrosos pesares que trajo la Gran

Depresión. Ese manifiesto exaltaba dos principios: la búsqueda de
alternativas a las religiones imperantes y la confianza en la
planificación económica como remedio para las crisis recurrentes
de las economías capitalistas.
En 1973 se propuso un nuevo Manifiesto Humanista 11,
firmado por muchos líderes mundiales -Sajarov, Julian Huxley,
Gunnar Myrdal, Jacques Monod, entre otros- como respuesta a
los acontecimientos -no siempre negativos- que nos habían dejado
las secuelas de la Segunda Guerra: el nazismo, la creciente influencia del comunismo (que se presentaba como un sistema totalitario
pero a la vez "eficaz"), la recuperación económica europea, la descolonización, la creación de las Naciones Unidas, los movimientos
contra el sistema de los jóvenes de todo el mundo -con su
correlativa revolución sexual de los sesenta- la creciente influencia
de los movimientos feministas y el no menos real ascenso de la
mujer como sector en todos los aspectos de la vida humana
(incluyendo su incorporación al mercado de trabajo durante la
Segunda Guerra), todos los cuales exigían una reconsideración
sobre el destino humano y las posibilidades de dirigirlo. Este nuevo
manifiesto hacía un llamado para eliminar el terror y el odio y apelaba
a la defensa de los derechos humanos a escala global como la
forma más clara de conseguir un mundo mejor. Precisamente José
Saramago decía hace poco que la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de una sociedad o de un sistema que tenga
como objetivo la implantación de los derechos humanos tal como
son adoptados por el Pacto Internacional de Derechos Políticos y
Civiles y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales, ambos aprobados por la Asamblea General de las
Naciones Unidas, significan ya, en la actualidad, una posición
revolucionaria.
Pero, escrito años después del Concilio Vaticano 11, que
había marcado una apertura similar en la Iglesia católica, el
Manifiesto defendía el derecho al control de la natalidad, el aborto,
el divorcio, la libertad sexual entre adultos y la eutanasia. Treinta
años después tenemos todavía reacciones contrarias: los fundamentalistas religiosos de todo tipo, la derecha política estadounidense (a la que se le une ahora la europea, adormecida por el
trauma postnazi), pretenden retrotraer a la humanidad a las duras
épocas del sacrifico medioeval, de las carencias y el sufrimiento,
de la privación y la prohibición.
Algunos analizan en la actualidad la idea de la pertinencia
de un nuevo manifiesto, pensando sobre todo en el resurgimiento
de distintos grupos fundamentalistas alrededor del mundo: el

�22 / facultad de filosofía rletras

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1

Universidad Autónoma de Nuevo león / 2J

1
¡:

fundamentalismo hinduísta en la India, los distintos grupos de
fundamentalistas islámicos en diferentes partes del planeta, la
contracción -&lt;::uando no el rechazo- de las posiciones del Concilio
Vaticano II dentro de la Iglesia católica y el consiguiente retorno a
posiciones extremadamente conservadoras, el resurgimiento de
grupos fundamentalistas bíblicos en los Estados Unidos, ligados
a la "Mayoría Moral" y a la ultraderecha republicana. -Este
fundamentalismo ha atacado las bases doctrinarias del estado de
bienestar, la revolución moral y los valores morales de apertura y
pluralismo.
¿Por qué es necesario retomar las ideas del humanismo?
Las razones son múltiples y variadas, pero el elemento central es
que aún persisten diversas causas que mantienen elevado el nivel
de sufrimiento humano: muchos sectores de la población mundial
están todavía alejados de los beneficios de la riqueza y continúan
subsistiendo en la pobreza, el hambre y las enfermedades; esto
también incluye a personas de los países ricos (en los Estados
Unidos, que todavía representan la economía más fuerte del mundo,
aproximadamente el 14 por ciento de la población está por debajo
de la línea de la pobreza). En muchas regiones del mundo, la tasa
de crecimiento de la población está por encima del tres por ciento
anual, mientras que en otras (Europa occidental en especial) está
por debajo del uno por ciento, menos de la tasa necesaria para
mantener el equilibrio poblacional. Ese desequilibrio se reflejará en
otros aspectos generales de las condiciones de vida, provocando
a su vez dificultades a mucha gente. Paradójicamente, mientras
millones de mujeres se niegan a tener hijos, hay muchas que
recurren a prácticas éticamente discutibles para tenerlos.
De todas maneras, si el crecimiento poblacional se
mantiene, para el año 2050 habrá una severa disminución en la
tierra disponible para la agricultura (especialmente en la India,
Paquistán, Etiopía, Nigeria e Irán) y el agua potable escaseará
hasta tal punto que hay quienes predicen que se secarán muchos
de los ríos importantes, como el Nilo o el río Amarillo en China.
Alrededor del dos por ciento de los bosques naturales desaparecen
anualmente; el agua es uno de los recursos naturales en mayor
peligro de extinción, al punto tal que en América Latina se pierden
anualmente alrededor de 750 mil hectáreas de tierras de uso
agrícola por desertificación (Sepúlveda, 1985).
Pero no sólo la escasez es problemática: en muchas partes
del mundo, incluido el Ártico, la contaminación de las aguas
amenaza poblaciones enteras de seres humanos y otras especies.

Muchas especies animales y vegetales se están extinguiendo en un ritmo mayor a la extinción de los dinosaurios, los
alimentos escasean en muchas partes del mundo y mientras los
jóvenes de los países pobres deben defender sus huesos del
hambre, los de los países ricos deben defender sus cerebros de la
droga. El cultivo de droga es también paradoja! en más de un
sentido: quienes lo llevan a cabo viven en general en condiciones
miserables y siendo perseguidos -y a veces torturados- por
sistemas policiales, mientras que quienes lucran con ello se
enriquecen de manera más que exagerada y gozan de la mayoría
de los beneficios de las ricas sociedades de consumo.
Muchos gobiernos del mundo -no sólo los de los países
ricos- están enfrentando severos problemas de sobrecrecimiento
de las ciudades; en algunas sociedades ricas como las de Europa
el desempleo permanece en altas tasas, provocando el aumento
de las condiciones de desigualdad.
La democracia es aún débil en muchos países del mundo
y en algunos casos ha habido un retroceso; los derechos de las
mujeres y de las minorías aún son negados o suprimidos en muchos
países. Persisten formas de esclavitud -incluyendo a los Estados
Unidos, donde es ejercida en especial contra nuestros indocumentados-; pero también debemos agregar la prostitución en general y
la explotación y prostitución infantil, algunas amparadas en grupos
de expresión religiosa; el tráfico de personas entre países (para
ser empleadas domésticas en países ricos) o, como en el caso de
Brasil, trasladados a zonas rurales donde se les hace firmar
documentos que les impiden abandonar el lugar; el secuestro y el
tráfico de niños son denunciados de manera constante en diversos
países sin que autoridad política alguna emprenda acciones
correctivas o tendientes a suprimir estas formas de opresión o
servidumbre. Como dato significativo, debemos señalar que en
1850 un obrero agrícola costaba en Alabama alrededor de 1,500
dólares de la época (30,000 dólares a precios actuales); en la
actualidad, los esclavos cuestan apenas un centenar (Bales, 2002).
Algunas enfermedades que parecían haber sido suprimidas, como la tuberculosis y la malaria, han reaparecido y a ellas
debemos sumar otras, como el sida, que está causando estragos
en muchos países africanos (en Botsuana, Suazilandia y Zimbabue
más del 30 por ciento de la población se encuentra infestada, o
sea más de una de cada tres personas). Se calcula, además, que
en el año 2001 murieron más de tres millones de personas por
sida y por día se infestan alrededor de 6000 menores de 24 años
(Piquer, 2002).

�24 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /25

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La humanidad ya no se halla dividida en dos superpotencias, pero el poder de destrucción se ha dispersado y, por ello
mismo, se ha vuelto más peligroso; pequeños grupos terroristas y
aun Estados aislados sin capacidad de compromiso político
disponen de acceso al uso de armas de gran poder destructivo,
acrecentando los temores de una población que se siente cada
vez menos protegida ante los peligros fabricados por los mismos
seres humanos.
La creencia de que el libre mercado podrá curar los males
sociales se ha vuelto un dogma de fe en muchos grupos, lo cual
no concuerda con la realidad económica mundial donde persisten
grandes problemas para mucha gente; se requieren programas de
asistencia y ayuda para los empobrecidos y los que han quedado
rezagados del progreso mundial; esto, ya se dijo, incluye a todos
los países, cualquiera sea su riqueza o nivel de desarrollo.
Como otra demostración más de la irracionalidad humana,
persisten conflictos étnicos y rivalidades de grupos tribales con
fundamentos religiosos en todo el mundo - la ex Yugoslavia, Irlanda
del norte, Israel, los países árabes, muchos países africanos,
España- y diferentes formas de discriminación se mantienen al
interior de las naciones-estado: discriminación política -por la cual
a muchas personas se les niegan sus derechos políticos,
incluyendo las restricciones a su libertad de expresión, de voto o
de circulación-; discriminación socioeconómica -comprendiendo
la limitación al acceso a los mercados laborales o a los sistemas
de ayuda o protección-; y la discriminación cultural, por la cual se
impide a mucha gente el ejercicio de sus costumbres, prácticas
religiosas o sociales o el mantenimiento de las tradiciones familiares
(Naciones Unidas, 1997).
En muchas sociedades del mundo han surgido o resurgido
movimientos de distinto tipo, como el así llamado postmodernismo,
con una ideología irracionalista que niega las posibilidades del
conocimiento científico; se opone al uso de la tecnología moderna
para la solución de los problemas humanos y ataca de diversas
maneras la vigencia plena y universal de los derechos humanos y
de las formas conocidas y vigentes de democracia. Podemos reconocer los límites de la tecnología, entre ellos el hecho fundamental
de que toda o casi toda la tecnología actual esta determinada en
sus objetivos y orientación por las necesidades económicas;
podemos reconocer también las calamidades que un uso
egoísta de los medios tecnológicos ha producido en muchos
espacios; podemos incluso observar como, a veces con las mejores
buenas intenciones, se producen estragos por la incorporación

de tecnologías de probada eficacia en otros países, como es el
caso del agua en Bangladesh, donde un programa internacional de
asistencia desarrolló la perforación de pozos artesianos que, debido
a las condiciones geológicas del país, presentan un alto contenido
de arsénico que envenena a la población y provoca muchas
muertes.
Necesitamos un nuevo código ético universal con sentido
humano, que supere las limitaciones de los agrupamientos religiosos, tanto en su formulación teórica como en su práctica: si Platón
pensaba en el infierno como un modo de controlar las conductas
antisociales, necesitamos desmitologizar y poner en manos de
los mismos seres humanos el control de esas conductas.
Toda la producción humana, material o inmaterial, debe
hacerse pensando en el ser humano como destino y objeto del
esfuerzo; pero no en el ser humano idealizado sino en el ser concreto
necesitado de bienestar.
Además de los totalitarismos, la actual época ha traído
otro fenómeno que amenaza al ser humano individual: la masificación impuesta por la sociedad _de consumo, donde el consumidor
pierde su identidad en aras de formar parte de un sector del
mercado. El bienestar material, que debería servir para la promoción
del ser humano, lo convierte así en su esclavo: el consumismo es
capaz de derrotar a todas las ideologías.

Globalización
¿Qué es la globalización? Existen por lo menos cuatro niveles de
expresión de la globalización, con superposiciones y estructuras
en conflicto que hacen que sean en algunos casos contradictorios:
económico, cultural, social y político (esta es una división arbitraria
que a veces lleva a la división arbitraria de las ciencias sociales).
Pero también otros autores, como Anthony Giddens, han señalado
cuatro dimensiones que marcan una perspectiva completamente
diferente (Giddens y Hutton, 2001 ): la revolución mundial de las
comunicaciones; la "economía intangible"; la caída del comunismo
-y los consiguientes e inevitables cambios en la economía y la
política-y las transformaciones de la vida cotidiana. Como podemos
apreciar, lo económico tiene una percepción diferente, ya que
Giddens se refiere a un modo de funcionamiento de la economía
donde el motor y elemento principal de la economía es la
capacidad intelectual de los seres humanos y no el capital ni

�26 /facultad de filosofia yletras

Unnersidad Autánem de Num león / 27

1

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1

¡:

la mano de obra tomada en su sentido lato. Giddens habla aquí de
un proceso histórico, mientras que la mayoría de los pensadores
hablan de estructuras.
La globalización ha sido atacada y condenada como causa
de todos los males de la humanidad y cuanto más se habla de ella
pareciera que menos entendemos de qué se trata. Por otra parte,
debemos apreciar que cada cual la ve según "le va en la feria":
ingleses y europeos en general, que no parecen haber sido muy
afectados, la ven con buenos ojos o, al menos, no la condenan de
manera automática; en la mayoría de los países en desarrollo o
para los grupos de marginados de las grandes potencias
económicas, la globalización es la causa de todos los males que
padecen.
Se ha señalado que, mientras no hemos encontrado un
acuerdo generalizado acerca de qué es la globalización, podríamos
coincidir en que todo el discurso sobre la globalización parece
partir de la idea de que tenemos un acuerdo sólido sobre eso que
la globalización es (Bartelson, 2000). Pero, al mismo tiempo,
podemos observar cómo la palabra globalización aparece hoy en
el discurso de científicos sociales, intelectuales, dirigentes políticos
y aun en el discurso popular. Esto, por sí mismo, constituiría un
fenómeno digno de ser investigado, ya que sabemos que •si los
seres humanos definen las situaciones como reales, son reales
en sus consecuencias"; en otras palabras, quizá alguna o muchas
de las cosas que hoy llamamos globalización sean calificadas en
el futuro de otra manera. Mientras tanto, en la actualidad, la
globalización se convierte en un discurso explicativo de la realidad
social que, en ocasiones, tiene mucho de reificación.
Si no reconocemos que, cualquiera sea la definición que
le demos, es un proceso que se ha impuesto y que la única
posibilidad de dominarlo es, en primer lugar, tratar de comprenderlo
o entenderlo, no habremos ganado mucho; debemos impulsar más
debate profundo sobre ello.
Quienes han intentado mantenerse en una posición
relativamente neutral han definido la globalización como un aumento
de circulación y de intercambios a través de las fronteras nacionales
como consecuencia de la difusión e implantación de nuevas
tecnologías, en especial entre las sociedades que hasta ahora
habían permanecido en posiciones periféricas con respecto a los
procesos de modernización (Gray, J., 2000).
Esta situación no es tampoco especialmente nueva; lo
que hace novedosa la actual condición de la globalización es el
hecho de que, al menos hasta mediados del siglo XX, los mercados

globales no habían afectado de manera especial a las diferentes
sociedades nacionales. Barreras proteccionistas funcionaban de
distinta forma en casi todos los países; esas barreras siguen
existiendo, pero se ha producido un cambio cualitativo en el flujo
de las mercancías (incluido el dinero) y se ha perdido la noción de
"producción nacional". En todo caso, lo que está en cuestión es la
idea de lo global.
Pero a este primer sentido del término hay quienes agregan
un segundo sentido, que implica una transformación de las unidades
del sistema o estructura y que afecta tanto a las unidades mismas
como a los procesos globales en sí (Bartelson, 2000; Giddens,
1990). Esta concepción tiene algunos inconvenientes desde el
punto de vista teórico; uno de ellos es la difícil operacionalización
del concepto. Otro es el rompimiento de la visión predominante de
la sociología en el siglo XX, que entendía como "sociedad" a lo que
ocurría dentro de los límites políticos de un territorio. Esta teoría
reconoce una formulación original en los trabajos de Wallerstein
(1979), que interpretan al mundo no como un sistema de nacionesestados en interrelación, sino como un sistema mundial. Este
sistema fue establecido al comienzo de la época moderna -en
siglo XVI- y puede ser dividido en tres componentes: el centro, la
semi-periferia y la periferia. Sin embargo, como lo señala Giddens
(1990) esta distinción, basada en criterios económicos, no nos
permite comprender de manera adecuada las concentraciones de
poder militar o político, las que no necesariamente se alinean de
manera paralela con las económicas. Giddens contempla la
economía capitalista mundial como una de las dimensiones de la
globalización, a la que agrega otras tres: el sistema de nacionesestado, el orden militar mundial y la división internacional del trabajo.
En este punto, es indudable que los criterios no son unánimes y
que cualquiera puede quitar o agregar dimensiones al sistema
estructural.
Si entendemos que los sistemas se componen de subsistemas y de unidades cuyo aporte relativo puede y debe ser
estimado de una manera más precisa, entonces necesitaríamos
un sistema de medición, lo cual no siempre se ha podido construir.
En lo que hace a la dinámica misma de los procesos de
globalización, Ulrich Beck (1998) señalaba hace ya algunos años
una contradicción básica: ios que atienden a una especie de lógica
dominante y los que señalan una multicausalidad de lógicas
complejas. Entre los primeros, encontramos el ya mencionado
sistema mundial de Wallerstein y el capitalismo global de Giddens..

�l8 /facullad de filosolia yletras

UniYersidad Autónoma de Nuewo león / l9

1

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a

§

¡:

Entre los segundos, los a veces denominados multiculturalistas,
quienes ponen énfasis en la intensificación de las dependencias
recíprocas (Robertson, citado por Beck, p. 77).
En lo que hace a los aspectos económicos de la globalización, no sabemos bien cómo distinguirlos y cuándo comenzaron,
ni tampoco si es beneficiosa o perjudicial. Con esto quiero decir
que las relaciones económicas entre estados-nación tienen sin
duda aspectos perjudiciales, pero cuáles de ellos son atribuibles a
la globalización y cuáles a otros procesos es lo que no podemos
diferenciar aún de manera clara. Sin embargo, hay quienes
centralizan sus interpretaciones de la globalización en sus aspectos
económicos, estableciendo una doble evolución: por un lado, un
nivel muy bajo de barreras aduanales, como nunca antes se había
conocido en el mundo, que ha hecho que el comercio mundial
haya crecido a tasas mayores que la producción misma; por otro,
una liberalización del movimiento de capitales que ha llevado a un
gran incremento del flujo de capitales en inversión extranjera directa
(Bairoch, 2000). El papel de las empresas multinacionales tampoco
es singular, ya que en algunos casos han introducido modernos
hábitos de trabajo y en todos los casos han buscado maximizar
sus beneficios, lo cual hace a la propia lógica de cualquier empresa
económica. Asimismo, debe entenderse que las modernas
corporaciones industriales no son organizaciones militares (aún
cuando lo hayan sido en periodos coloniales) y que no pueden
imponer sus propias reglas de manera arbitraria (Giddens, 1990).
Otro de los aspectos que suele atribuirse a la globalización
es el incremento de la desigualdad económica, tanto dentro como
fuera de los países. Un informe del Carnegie Endowment for
/nternational Peace Foreign Policy (Foreign Po/icy, 2001) señala
que, con ciertas excepciones menores, la generalidad de los países
que califican alto en el índice de globalización son los que muestran
los niveles de ingreso y distribución de la renta más equitativos y
que, en el otro extremo, los países con las economías menos
integradas al sistema económico mundial son las que muestran
las distribuciones más inequitativas.
En general, alguna gente supone que las altas tasas de
desempleo de Europa se deben a los sistemas de seguridad social
y a las rígidas estructuras salariales, mientras que, inversamente,
si los Estados Unidos tienen bajo desempleo es porque su sistema
es muy flexible y toleran más la desigualdad de ingresos. Esto
implicaría que los países europeos con mayor desigualdad deberían
tener menor tasa de desempleo y que aquellos países que tienen

altos niveles salariales deberían tener niveles de desempleo más
altos; en ambos casos, lo contrario es lo correcto.
La s_itua~ión suele s~r más compleja: para empezar, Europa
no es un pa1s, sino una región multinacional, y existen más variaciones al interior de Europa que en los Estados Unidos. Por ejemplo,
la ren_ta media de España, ajustada al poder de compra es de
aproximadamente el 60 por ciento de la de Alemania, mientras
q_ue, si tomamos al estado de Texas, su renta media es del 85 por
ciento de la de Nueva York (Galbraith, Conceicao y Ferreira, 2000).
Tampoco debemos olvidar que la globalización económica
ha traído también cambios en algunas empresas: organizaciones
de activistas y consumidores han obligado a cambiar políticas y
estrategias. Monsanto, la primera productora mundial de alimentos
genéticamente modificados, se ha visto obligada a cambiar su
organización (posiblemente tendrá que disgregarse) y su valor
accionario _se ha reducido a prácticamente cero (Giddens y Hutton,
200_1) debido a las presiones ejercidas por grupos ecologistas y
acciones gubernamentales.
,
Las empresas multinacionales pueden elegir aquellos
pa1ses cuyo mercado de trabajo, impuestos y otros sistemas de
regulación les sean más convenientes (Gray, 2000), pero no pueden
ya asociar su interés a los de un estado-nación en particular (Bush
ya no puede decir "lo que es bueno para General Motors es bueno
para los Estados Unidos").
Claro que, al mismo tiempo, las promesas de inversión
directa y/o las amenazas de retiro pueden lograr la modificación
de políticas o legislaciones nacionales; éstas y otras formas de
chantaje han sido utilizadas por los negociadores de todo el mundo
en múltiples ocasiones y numerosos políticos han cedido a ellas
no siempre debido a la persuasión moral.
'
,
También es cierto que aquellos países que parecen ser
m~s seguros desde el punto de vista de las protecciones que
brindan a las transnacionales, suelen ser también inseguros políticamente, lo que ha llevado a las empresas transnacionales a un
peligroso y arriesgado juego, ya que las ganancias extraordinarias
qu~ pueden recolectar en ciertas naciones pueden esfumarse
r~p1damente con los cambios de gobierno. Ejemplos de ello han
sido y son Argentina, Haití, varios países africanos y otros.
La estructura del comercio mundial ha cambiado: el
mercado global actual no se basa, como en la época anterior a
1914: ~n la hegemonía de un sector reducido de potencias
econom1cas (Inglaterra, Francia y Alemania); hay una diversificación

�30 / facultad de filosolía Iletras

Univmidad Autónoma de Nuevo león /31

:!

1

caótica donde los países están en una competencia más nivelada,
a pesar del peso que aún mantiene la economía estadounidense
con relación a las demás (México ha aumentado sus exportaciones
y su balanza comercial en más de cinco veces en los últimos
veinte años).
. .
En cuanto a las dimensiones culturales de la globahzac1ón,
la difusión e intercambio de ideas (e ideologías) por todo el mundo,
junto con la propagación y circulación de artículos de consumo de
toda clase han cambiado el entorno y los modos de vida de casi
todas las personas. La expansión de la tecnología en general tiene
efectos en la vida cotidiana de todos los países Y todas las
sociedades: las culturas que aún conservan sus tradicionales
métodos de producción de alimentos (recolección o cacería) están
desapareciendo o se están integrando a los modos de producción
tecnológica del capitalismo, con todas las cons~cuenc1as en todos
los aspectos de su vida. Los cambios en los hab1tos ahment1c1os,
en la estructura familiar, en las relaciones de la vida cot1d1ana, en
el uso del tiempo, en la forma de establecer las relaciones sexuales,
alcanzan a casi todo el mundo. Estos cambios son los que han
atemorizado y dejado confusos y desorientados a los seguidores
de Osama Ben Laden, pero son irreversibles y, sin duda, estamos
en una nueva sociedad con otros seres humanos.
En cuanto a los sistemas de comunicaciones, la tecnología
ha facilitado la introducción de redes que permiten la puesta en
contacto a través de todo el mundo de manera instantánea, algo
que todavía era una fantasía hace pocas generaciones. Junto con
ello, la presencia de los Estados Unidos y la visión hoUywoodense
de la vida han aumentado su presencia en la telev1s1on Y el eme
mundial. De esto no han escapado ni siquiera los países con
economías y culturas de amplio desarrollo, como es el caso de
Francia, donde intelectuales y empresarios de los medios han
solicitado al gobierno acciones más enérgicas para detener la
presencia estadounidense.
.. .
.
Ya en el periodo del incremento de los penod1cos de circulación masiva, a fines del siglo XIX, se había dicho que un habitante
de una ciudad podía tener una comprensión del mundo _Y sus
problemas mucho mayor que la de un primer ministro o presidente
cien años antes (Giddens, 1990), y ello ha ido sin duda en aumento,
quizá hasta el punto en que se ha pro?ucido un ef_ecto contrario:
es tan grande la cantidad de 1nformac1on que rec1b1mos sobre los
sucesos de todo el mundo que esa información nos bloquea la
posibilidad de una mejor comprensión; en otras palabras, a veces

parece que estamos siguiendo la consigna del viejo refrán, que
por ver el árbol no podemos ver el bosque.
Es justamente el proceso de introducción de modernas
tecnologías de comunicación e información lo que ha hecho de la
vida cultural un proceso mucho más intercomunicado que nunca,
pero al mismo tiempo las culturas locales están cada vez más
inundadas· de imágenes con significados "extra", y encontramos
en los mercados populares de México artesanías mexicanas con
símbolos hindúes o viceversa.
En cuanto a los valores culturales, es la posición de la
mujer en la vida social lo que refleja de manera más directa las
consecuencias de la globalización. Las mujeres sostenían con su
trabajo un porcentaje mayoritario de la producción mundial, pero lo
que ha cambiado es su inserción en el mercado de trabajo (puestos
crecientes en número en la manufactura y los servicios y cada
vez más altos en las jerarquías organizacionales, en detrimento
de las clásicas actividades hogareñas, lo que a su vez ha transformado los hábitos de consumo y consiguientemente la producción
de mercancías, en especial los electrodomésticos). Consiguientemente, su papel subordinado en la toma de decisiones en la vida
familiar y social ha dado un vuelco casi total. No pocos de estos
cambios han venido montados sobre la globalización y ésta ha
sido también una de las causas de las resistencias a los procesos
de globalización que fundamentalistas de todo el mundo han
mostrado.
Las redes de migrantes también han modificado las
formas de organización familiar: cambios por la migración, pero
también cambios de valores que afectan las estructuras de la
familia, en especial por el cambio significativo de la posición de la
mujer en concordancia con los nuevos hábitos y costumbres. Pero
también los migrantes contribuyen a buscar una nueva definición
de lo local, al llevar muchos de sus hábitos y costumbres a los
nuevos espacios; en el área urbana de Chicago pueden encontrarse
los ingredientes para elaborar una comida típica de cualquier
región de México, lo cual no siempre es posible en el interior del
país.
La educación se ha extendido y seguirá extendiéndose
como consecuencia de varios elementos de la globalización: el
efecto de demostración, las presiones internacionales (préstamos
de instituciones internacionales condicionados al cumplimiento de
ciertos objetivos educacionales) y las propias necesidades de la
industrialización y el crecimiento económico.

1
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�32 / facuitad de filosolia rletras

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~niversidad Autónoma de Nuevo león /J3

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5

¡:
Las redes de intercambio personal se han multiplicado
como resultado de las comunicaciones y la migración, facilitando
formas de solidaridad y manifestación de confianza mutua que
permiten una vida más plena.
La violencia intrafamiliar se toma como una forma de
patología social, más allá de las costumbres locales que podían
justificarla. Su todavía lamentable presencia ha movilizado a los
gobiernos de todo el mundo para extirparla y los gobiernos, aun
los autoritarios, se preocupan por mostrar una buena imagen en
este aspecto.
Tampoco la política ha escapado a las consecuencias de
la globalización: los tribunales internacionales para el enjuiciamiento
de crímenes contra la humanidad tienen una presencia cada vez
más notable y ningún tirano o genocida puede actuar hoy con la
impunidad de hace apenas unos pocos años. Para algunos
personajes todavía imbuidos de esa enfermedad ideológica llamada
nacionalismo esto significa una pérdida de la "soberanía"; incapaces
de entender que soberanía y nación son conceptos necesitados
de urgente redefinición, apelan a sentimientos irracionales y
románticos para tratar de mantener sus privilegios o desigualdades
generalmente injustas. Ulrich Beck (2000) señala que los mitos de
origen nacional son de fechas recientes (siglos XVIII y XIX) y que
un objeto que parece ser tan representativo como la falda "escocesa"
proviene, quizá no tan curiosamente, de un sastre inglés. La ikurriña
tiene apenas unos pocos años, como una expresión inversamente
proporcional a la importancia simbólica que sus adeptos le profesan.
Sin duda que en algunos casos podemos encontrar un
desvanecimiento del poder de los estados a favor del poder de las
multinacionales, lo cual hace del mundo globalizado uno menos
gobernable; sin embargo, los estados nacionales no quedarán
obsoletos; en todo caso, se convertirán en un campo de lucha
cuyo control o influencia será disputado también por las transnacionales (Gray, 2000). Pero serán las propias comunidades con su
capacidad de decisión autónoma las que deberán encontrar nuevas
formas de tratamiento para ellas.
La industrialización de la guerra (Giddens, 1990) es un
elemento globalizador a caballo entre los factores económicos y
los políticos, pero también debemos analizar el flujo de los
armamentos a través de los países, incluyendo las técnicas y
tácticas militares y las alianzas que se establecen entre países
(la OTAN, etc.) que son diferentes a las alianzas más inestables
de los siglos anteriores.

Otras consecuencias de la globalización son la resignificación de lo local (Beck, 1998), por donde surgen culturas transnacionales y translocales en las que el turismo, pequeños grupos
especializados con pocos vínculos con su entorno pero enlazados
a sistemas mundiales, agencias y movimientos internacionales
que se inmiscuyen en casi todos los aspectos de la vida y, por
último, el flujo y reflujo del uso en las lenguas naturales, todo lo
cual hace que lo local y lo global adquieran un nuevo sentido.
El turismo se ha incrementado en el mundo a pesar de los
ataques terroristas de todo tipo y ha traído consigo la transformación de muchos países: China, Cuba, Dominicana, varias áreas
del Pacífico). Aun cuando fue un proceso de preglobalización, no
olvidemos las consecuencias que la apertura turística trajo a
España, incluyendo los cambios políticos.
La formación de grupos transnacionales de especialistas
(empresas de servicio y consultorías de organismos públicos o
privados) han aparecido en todas partes, reproduciendo esquemas
de trabajo altamente similares. Si bien en un primer momento pudo
haber un predominio de ciertos países, la localización geográfica
Y la composición étnica de estas empresas es en la actualidad
sumamente variada).
La cantidad cada vez mayor de agencias, organizaciones
Y otros grupos o instituciones que cada vez se inmiscuyen más y
más en la vida de todo el mundo y en todas las circunstancias es
cada vez más diversa. A manera de simple ejemplo, mencionemos
los casos de Chiapas -donde el EZLN ha recibido el apoyo de los
más dispares grupos-, los desastres naturales en distintas
partes del mundo, los ataques o menoscabo de los derechos
humanos y demás.
Otro fenómeno ambivalente es el vinculado al uso de las
lenguas. Mientras por un lado vemos la implantación de un cada
vez más reducido número de lenguas aceptadas oficialmente, por
otro lado, las respuestas a las reivindicaciones de identidad por
parte de muchas comunidades se afirman en la defensa de su
propia lengua. Han desaparecido y están en riesgo de desaparecer
varias lenguas y no parece encontrarse una solución: desde afuera,
grupos defensores de derechos humanos se lamentan y claman
por acabar con este proceso, pero a quienes hablan esas lenguas
minoritarias se les hace difícil mantener los niveles de comunicación que, entre otras cosas, exige el proceso de globalización.
Seguimos buscando una lengua perfecta -y por lo tanto única- lo
cual fue el ideal del humanismo (Eco, 1994).

�Univmidad Autónoma de Nuevo león / 35

34 / facultad de filosofía yletras

a

1

1
¡:

La globalización ha motivado varios tipos de respue_stas,
ya sea a sus posibles causas, ya a sus consecuencias. Estas
han sido bien caracterizadas por Beck (1998) como proteccionismo
negro, verde o rojo, según su presentación. El proteccionismo negro
impulsa la exaltación del Estado nacional, pero es a la vez -y
contradictoriamente-- una ideología de cruzada neoliberal a favor
del libre mercado mundial; eso lo lleva a una posición insostenible
a la larga. El proteccionismo verde suele ver al Estado nacional
como un biotopo político amenazado de extinción y que debe
proteger el medio ambiente, sin reparar en que el Estado no es
una entelequia desentendida de las condiciones generales de
organización de la sociedad en la que se asienta. Por último, el
proteccionismo rojo busca escapar de la globalización volviendo a
un Estado social nacional que protege a sus conciudadanos sin
importarle lo que pase en el exterior, lo cual es política, económica
y técnicamente imposible.
. .
Todas estas formas de proteccionismo son contradictorias
y, por lo tanto, en el corto o mediano plazo terminan fracasand? y
dejando al descubierto mayores males que los que pretend1an
eliminar. Las respuestas a la globalización, hasta ahora, han tenido
casi todas este corte negativo y han mostrado esta dificultad para
proponer una salida realista y provechosa. Quizá porque la única
respuesta posible a la globalización sea más globalización.
Por último: ¿se puede medir la globalización? Como
todo problema de medida, ello dependerá de la definición que
adoptemos, o sea, la teoría que define los indicadores adecuados,
y la técnica que se pueda construir. La ya citada organización
Carnegie Endowment for lnternational Peace (Foreign Po/icy_, 200~)
ha desarrollado un sistema para la medición de la globahzac1on
que toma como referentes los contactos personales a través de
las fronteras nacionales, los usuarios de interne/ así como los
servidores y sitios de redes web, la integración económica Y
los movimientos de dinero. Cada uno de estos subíndices se
elaboran a partir de varios indicadores. Singapur aparece como
el país más globalizado del mundo (debido, especialmente, al
promedio de llamadas telefónicas internacionales,. que _es_ de
alrededor de 390 minutos al año per capita, pero su destino principal
es Malasia, con lo cual el indicador puede discutirse). Le siguen,
en orden: Holanda, Suecia, Suiza, Finlandia, Irlanda, Austria,
Reino Unido, Noruega y Canadá, para completar la lista de los
diez primeros. También la posición de Suiza se debe al elevado
número de llamadas telefónicas, que en este caso se realizan

predominantemente con Alemania, lo cual otra vez debe hacernos
pensar en confeccionar un índice que pueda ser menos sensible a
estas variaciones extremas y refleje de manera más adecuada las
condiciones en que se da la globalización.
El turismo, por ejemplo, presenta grandes diferencias, no
sólo en el flujo de pasajeros, sino en la composición del gasto.
Para hablar de América, mientras hay países como Cuba que
registra 1.1 visitantes extranjeros por cada 100 habitantes (pese
al impulso que ese país ha estado dando al turismo), en Uruguay
la cifra se eleva a 70. Estados Unidos muestra 17 visitas por cada
100 habitantes, pero también 24 personas por cada 100 habitantes
que viajan al extranjero, aun cuando económicamente las cifras
se invierten: los extranjeros gastan en promedio en los Estados
Unidos 1,600 dólares per capita y ellos, los estadounidenses, gastan
en los países que visitan un promedio de 788, con lo cual el balance
turístico les es favorable. Venezuela es quizá el país donde el
desequilibrio turístico es mayor: no sólo viajan al exterior más
personas de las que recibe, sino que en promedio los nacionales
gastan más del doble de lo que los extranjeros gastan en su país
(UNESCO, 2001 ).
Debemos impulsar la construcción de un índice de globalización que pudiera darnos una visión realista del proceso a nivel
mundial y que fuera neutro, es decir, que no hiciera valoraciones
positivas de la globalización sino que simplemente reflejara el
estado de cosas.

Las ciencias sociales

Hablar de ciencias sociales también implica muchas dificultades.
En primer lugar, porque siempre se las ha considerado por separado,
con distinto ritmo y diferentes campos, sin tener en cuenta una
posible unidad epistemológica u ontológica. ¿Cuándo surgen?
Si entendemos que una ciencia es, básicamente, una
construcción teórica sobre una porción de la realidad, hecha con
la finalidad de transformar esa realidad, a través de técnicas
eficaces, para una mejor condición humana, el origen mismo de
las ciencias sociales es controvertido, porque hemos tenido hasta
ahora mucho de construcciones, pero poco de eficacia. Si con
relación a esta eficacia descartamos a los griegos, entonces quizá
sea Niccolo Machiavelli quien pueda ostentar el galardón de pensar
una ciencia social en ese estilo: tanto El príncipe como Discursos

�36 /facultad de filosolia Iletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 37

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~

!i

sobre la primera década de Tito Livio están escritos desde la
perspectiva de tener una utilidad práctica para edificar el futuro de
la sociedad.
Sin embargo, si tenemos en cuenta que el primer paso
para la construcción de una ciencia consiste en erigir un sólido
sistema clasificatorio que funcione con independencia de los
deseos humanos o de los valores éticos, todavía nos encontramos
en una fase precientifica, ya que designaciones como "democracia"
o "dictadura" despiertan sentimientos que no producen "bisexual" o
"asexuado" en biología (pero que sí despiertan en psicología, por
ejemplo). Esto es lo que estaba presente en Machiavelli, al menos
en sus intenciones: una descripción de las acciones políticas con
prescindencia de sus valoraciones éticas, y por ello las resistencias
o el menosprecio que todavía hoy suscita en algunas personas la
mera mención de su nombre.
Si tomamos la versión "moderna" de las ciencias sociales,
casi todos coinciden en determinar el siglo XIX como la época en
que se produce su formación. Esto transcurre de la misma forma
casi paralela para todo lo que se llame ciencia, ya que es a pnnc1p1os
de ese mismo siglo cuando 'ciencia' reemplaza a 'filosofía', aún en
el campo de la naturaleza. Simultáneamente también aparecen
las controversias sobre la clasificación de la ciencia misma Y sus
correspondientes subsistemas, con juicios de corte ético: hay
ciencias "mejores" y "peores", con jerarquías donde la física ocupará
un lugar modélico para todas las ciencias. La polémica tiene_ tales
alcances que todavía hoy no tenemos un acuerdo sobre cuales y
cuántas son las ciencias sociales, e instituciones como CONACYT
en México formulan distinciones más propias de un relato borgeano
que de una apropiada filosofía de las cien~ias. , .
.
Para Wallerstein (1996), la economIa pol1tIca del siglo XVIII
pasa a ser economía a secas a mediados del siglo XIX, convirtién·
dose en una especie de reflejo de una psicología individual pretend1·
damente universal y no de instituciones socialmente construidas.
A su vez, la historia (la "nueva historia"), pretenderá orientarse_ por
la divisa de Ranke, wie es eigentlich gewesen ("lo que ocumo en
realidad"), sin por eso dejar de oscilar entre lo ideográfico Y lo
nomotético. En el caso de la sociología, fue el descontento de las
clases trabajadoras en el centro de Europa lo que introdujo en las
universidades los intentos de planes de reforma social Y la
consiguiente imposición de un orden. La antropología, interesada
originalmente por una especie de histor_ia natural de la humanidad,
cambió cuando los antropólogos se vieron obligados a describir

pueblos particulares, en especial aquellos que integraban las
colonias de sus propios países (así, la antropología francesa será
predominantemente africana, la inglesa asiática y africana y la
estadounidense se dedicará al Pacífico occidental). Por último, la
ciencia política, que ingresará más tarde al círculo de las ciencias
debido no tanto a sus carencias como a la resistencia de las facultades de derecho a abandonar el tema del Estado. Por razones que
no analizaré aquí, Wallerstein deja fuera de las ciencias sociales a
la lingüística y a la psicología social. Uno de los dilemas básicos
aún no resuelto es el que enfrentaría a las ciencias sociales entre
nomotéticas e ideográficas, ya no como disciplinas separadas (por
ejemplo, historia vs. sociología), sino al interior mismo de una disciplina: el enfrentamiento entre "cuantitativistas" y "etnometodólogos"
en la sociología actual es una prolongación de esa vieja contienda.
Aquí es cuando debemos hacer retornar al humanismo:
las ciencias sociales, como todas las ciencias, no son un conocimiento destinado a satisfacer el narcisismo de nadie, sino un
conocimiento que debe estar al servicio del ser humano. Mucha de
la institucionalización de las ciencias sociales a partir de la Segunda
Guerra Mundial ha sido el resultado del esfuerzo de los académicos
por ganar espacios de poder en las universidades y no como consecuencia de un esfuerzo sincero por entender y explicar las acciones
humanas, tomadas de manera individual o como un todo, ya sea
que se tomara como marco de referencia algún modelo asentado
en el individualismo metodológico o en una visión de la totalidad a
la Durkheim o marxista.
Para Anthony Giddens (2000) la ciencia social ha
presentado en la segunda mitad del siglo XX tres características
destacables, dentro de la corriente dominante, que él denomina
"consenso ortodoxo":
•
en primer lugar, un marcado naturalismo, cuya esencia
consiste en tomar las ciencias naturales como modelo
de la construcción en la ciencia social;
•
la segunda concierne a la causalidad social; ésta debe
ser explicada como un factor que normalmente es
ignorado por los actores, aun cuando en muchas
ocasiones actúen como si tuvieran clara conciencia
de lo que hacen y por qué lo hacen;
•
la adopción del modelo funcionalista de explicación,
por el cual las sociedades son tratadas como sistemas
globales (tal como la biología entiende los organismos)
y no como unidades atómicas en el estilo de la física.

1

�J8 / facuitad de filosolia yletras

=

1

A fines de los años sesenta del siglo XX comenzaron a
gestarse varias posiciones alternativas, ninguna de las cuales ha
conseguido hasta ahora ocupar el lugar del consenso ortodoxo,
pero han creado un estado de cosas que conduce a diversos estados
de ánimo: desconcierto, ambigüedad, indiferencia o rechazo, cada
uno de los cuales tiene sus correspondientes consecuencias
negativas.
Ninguna de estas posturas puede justificarse de manera
absoluta; a quienes se sienten desorientados, debe recordárselas
que todas las ciencias se construyeron sobre la base de una disputa
permanente sobre los paradigmas y las interpretaciones de los
hechos y que todavía hoy hay grandes controversias sobre las
teorías fundamentales y sus fundamentos epistemológicos. La
ambigüedad, que generalmente es el resultado de la imprecisión
entre las teorías y los datos en su correspondencia lógica, tiene
no obstante soluciones prácticas que no impiden actuar en su
momento, aun cuando las opciones que normalmente se adoptan
suelen presentar un cierto sesgo conservador. La indiferencia por
el ajuste de las teorías no es más que la adopción de una posición
ingenua que no puede sostenerse consistentemente durante mucho
(o poco) tiempo. Por último, el rechazo a la teoría y a la actitud
teórica es una negación inconciente de las propias acciones que
no merece ni siquiera la contrastación deliberada.
La ciencia social ha tenido un papel fundamental en la
transformación del mundo en los últimos tiempos. Podríamos tomar
como ejemplo un solo caso: en los años posteriores a la Segunda
Guerra Mundial "descubrimos" la discriminación en diversos órdenes
de la vida, sexual, económico, racial y demás. Si observamos la
legislación de los países occidentales, podremos comprobar cómo
las normas sobre igualdad de sexos o de razas en la vida familiar
y laboral, las que prohiben favoritismos en contra de ciertos grupos
en la vida social y cultural, las que favorecen a los marginados
económicos para superar sus condiciones de existencia y otras
más, aparecen en todo tipo de disposiciones y han cambiado la
vida cotidiana de muchísima gente en más de un sentido.
Uno de los aspectos ignorados o no aceptados, que
proviene de la falsa concepción de la ciencia natural que se hizo
dominante y que debe enmarcarse en una nueva concepción
de la epistemología, es la aceptación clara por parte de todos
los científicos del supuesto básico que consiste en reconocer
que la ciencia no está para "descubrir" ni llegar a ninguna verdad,
sino que su objetivo es transformar el mundo en el que vivimqs y

Universidad Autónoma de Nuevo león / J9

que, en el caso del mundo social, ello pasa por cambiar el mundo
de sufrimiento en el que hemos vivido y vivimos por un mundo
mejor.
En cuanto a algunos problemas particulares, debemos
reconocer que por lo general, muchos de los científicos sociales,
especialmente los provenientes de la sociología, han descreído o
desconfiado del crecimiento económico como un objetivo en sí
mismo, coincidiendo con la mayoría de los humanistas en este
aspecto. Sin embargo, si algo deben hacer las ciencias sociales
hoy es asegurar un mayor crecimiento económico (Therborn, 2001 ):
sólo así podremos paliar la pobreza o limitarla. Este objetivo debe
ser matizado, pero si no aseguramos el crecimiento económico
consistente para la mayoría de las naciones del globo, poco
podremos hacer para evitar los sufrimientos que padecen en la
actualidad la casi totalidad de los seres humanos.
La posible aplicación de las ciencias sociales conlleva
otra dificultad que no siempre hemos aceptado, en muchos casos
por obstáculos epistemológicos de orden ideológico: las ciencias
sociales no dominan a su objeto (el sujeto) porque éste no es
dominable en el sentido del resto de la naturaleza y responde a
sus impulsos agresivos. Muchos científicos sociales (incluido Marx)
cayeron en la tentación rousseauniana, la de partir de que todos
los seres humanos somos buenos por naturaleza y que las
estructuras culturales y sociales nos moldean negativamente. Así
como los biólogos no deben emitir juicios sobre la naturaleza ética
de la conducta de las víboras, sino tratar de entender por qué
matan a sus víctimas inoculándoles veneno, los científicos sociales
debemos tratar de entender por qué los seres humanos hacen las
cosas que hacen, aun cuando nos parezcan aberrantes por
referencia a nuestros valores éticos. Pero si no incluimos el
comportamiento irracional o éticamente condenable como uno más
de los elementos posibles de nuestro análisis en un mismo nivel
de igualdad con aquéllos que nos provocan simpatía, la ciencia
social podrá aparecer -tal como en muchos casos lo ha hecho
hasta ahora- como una ideología de justificación y no como un
instrumento del cambio estructural de las sociedades. Como lo
señala Adorno (1996), debemos seguir, en cierta medida, el ejemplo
de Freud: ocuparnos de los desperdicios del mundo aparente en
lugar de concentrarnos en los problemas "oficiales".
Wallerstein (1996) decía hace unos pocos años que entre
los principales desafíos a los que las ciencias sociales deben
hacer frente en estos tiempos debemos anotar:

1
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�4~ / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 41

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~

5

1. El reencantamiento del mundo, en el sentido de reconocer que la ciencia en su conjunto se refiere a un mundo unificado
en el que las divisiones entre naturaleza y cultura son construcciones derivadas del propio quehacer humano. Ello no supone
(re)introducir fantasmas cuya eliminación costó inclusive vidas
humanas, pero sí abandonar la creencia falsa de una ciencia libre
de valores. Debemos admitir que ambos tipos de ciencia tratan
con sistemas complejos y que ambos tratan de hacer el mundo
inteligible para lograr una mutación más eficaz.
2. Debemos asumir al tiempo como elemento procesador,
tanto de las realidades naturales como de las sociales, aun cuando
su operación presente ciertas diferencias. La ciencia de la
naturaleza que se construyó a partir del siglo XVI asumió la realidad
como una invariante, y por ello el efecto tiempo se desdibujó. El
tiempo es una construcción humana que no tiene efecto por sí
misma, pero que no puede anularse por una petición de principio.
3. Por último, debemos tratar de derribar las barreras
artificiales de compartimentos estancos entre las ciencias sociales,
resultado en muchas ocasiones de luchas por el poder y de
trasfondo narcisista más que de las realidades con las que
trabajamos.

Conclusiones
Es un convencionalismo de rigor establecer conclusiones en una
exposición de esta naturaleza. Advirtiendo que esto no está
concluido sino que se trata de una obra abierta, que supone seguir
trabajando para encontrar una salida consensuada, arriesgaré
algunos elementos que traten de proporcionar un cierre a lo dicho
y que tendrían más bien la intención de proponer algunas líneas
de trabajo que de cerrar un debate.
La cuestión de los derechos humanos debe ser despojada
de la hipocresía y el cinismo con que los elementos del juego del
poder la han encubierto en muchas ocasiones, y debe convertirse
en una vigilancia cotidiana de las acciones en todos los rincones
del mundo, sin discriminaciones para su discriminación. Esto
implica que quienes estaríamos gustosos de asumir la herencia
del humanismo deberíamos trabajar en todos los lugares del
mundo, incluyendo nuestra propia casa, por la liberación de la
miseria, de la esclavitud y de las condiciones de trabajo inhumanas;
por el derecho de todo ser humano a organizarse en defensa de la

satisfacción de sus necesidades sin correr el riesgo de ser asesinado o quedarse sin trabajo; por el derecho de los seres humanos
a gozar de todos los elementos que hacen posible una vida
cotidiana digna (en todos los sentidos, incluyendo la capacidad de
una toma de decisiones autónoma en los aspectos más
significativos y vitales, como elección de pareja, elección de trabajo
o profesión, elección del número de descendientes y elección del
modo de muerte).
Si el humanismo partió de adoptar como emblema hacer
del ser humano el "dueño" de sí mismo, que domina a la naturaleza
en lo que esta tiene de imprevisible y dañina, debemos retomar la
idea quitándole el daño que nosotros le hemos hecho a ella,
asumiendo que el mundo es uno solo y que la posibilidad de
expandirnos hacia mundos distantes es todavía una fantasía. Sin
duda somos los seres humanos los únicos responsables de este
mundo y lo que hagamos tendrá consecuencias cuyos resultados
se prolongarán en el tiempo.
En la globalización, donde la "naturaleza" parece dominar
al ser humano, donde las fuerzas aparentemente incontrolables
ejercen un enorme poder sobre la humanidad en su conjunto,
debemos apoderarnos de sus procesos para ponerlos al servicio
del desarrollo de la humanidad y no de su destrucción o sometimiento.
En lo que hace a las ciencias sociales, donde el ser humano
se transforma a sí mismo y a la naturaleza, debemos trabajar con
la intención de lograr un mundo donde el sufrimiento humano, en
cualquiera de sus formas, desaparezca. Ello requiere una nueva
visión de futuro que supere las visiones que el comunismo y otras
utopías (humanistas, cristianas, socialistas, liberales y demás)
han propuesto hasta ahora. Se requiere de una nueva utopía que,
conciente de su utopismo, supere sin embargo los utopismos
anteriores.
Para el caso del trabajo concreto en el campo de las
ciencias sociales, una posible solución puede ser abandonar la
estructura actual de organización por "ciencias" para dedicarnos a
la búsqueda de solución a problemas, un poco a la manera de los
estudios de áreas de ciertas universidades estadounidenses.
Dejaríamos de pensar en historia, economía, sociología y otras
para ponernos a pensar en la pobreza, la calidad de vida de las
ciudades, la igualdad auténtica de los seres humanos, los
compromisos colectivos en la acción social y la transformación
del mundo y muchos otros problemas que debemos encarar. Esto
supone, en nuestro caso, una alteración más que revolucionaria

1
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�42 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo llín / 43

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1

1
¡:

de nuestras instituciones científicas (incluidas universidades y
CONACYT) que pondrá a prueba nuestra propia capacidad de
transformar el mundo en el que vivimos y la posibilidad de construir
eficazmente nuestro futuro.
Quisiera concluir diciendo que todas estas son aproximaciones que no deben tomarse demasiado en serio, y que si mis
palabras no son congruentes con lo que he dicho aquí mismo o en
otras ocasiones, debo recordar una propuesta de uno de los
humanistas más famosos:
He aquí un antiguo proverbio: 'Detesto al convidado con memoria'; y
he aquí uno nuevo: 'Odio al oyente que la tenga'. (Erasmo de
Rótterdam, 1981: 269).

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /45

44 / facultad de filosofía Yletras

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a
¡:

:!

a
5

La concepción psicológica
de Nietzsche
y el psicoanálisis

Leonardo Iglesias González

H

que puede ser referido a la historia de las ideas
de Nietzsche, y es el referente a que sus conceptualizaciones acerca de la psicología rompen con gran parte de
lo construido anteriormente y preparan el terreno de lo que hoy se
conoce como teoría psicoanalítica, dentro de la rama correspondiente a lo que se denomina la psicología profunda. Nietzsche
muere en 1900; su vida abarca la segunda mitad del siglo XIX. El
esquema teórico del psicoanálisis se halla elaborado para principios
del siglo XX, y la Interpretación de los sueños, de Freud, aparece
en 1901.
AY uN HECHO

Reseñan los biógrafos de Freud que él era resistente a
abordar las teorías filosóficas para que no "contaminaran" su
concepción la que se había originado en la práctica clínica .1
También señalan que la obra de Nietzsche era leida en las sesiones
de la Sociedad Psicoanalítica, y, por otro lado, Freud se resistía a
interpretar la conducta y abordar analíticamente la personalidad
1

Janes, Emest. 1959. Vida y Obra de Sigmund Freud, Argentina, Nova.

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 47

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1

1
de un individuo si no conocía su vida sexua1.2 El _hecho parece
claro· Freud había tomado contacto con la obra de Nietzsche, pero,
de aiguna manera, se resistía a aceptarlo como un antecedente
directo de su teoría.
La idea de la mente inconsciente o la determinación
inconsciente de los fenómenos psíquicos se hallaba claramente
establecida desde finales del siglo XVIII, Y surge en parte del
conocimiento científico con Wundt, Fechner, Lipps Y otros; y del

¡:

ámbito filosófico con Hegel, Schelling, Schopenhauer, y Von
Hartmann, principalmente. 3 La Filosofía de lo inconsciente de
éste último es editada por primera ocasión en 1868.•
, White Law, Lancelot, 1967. El inconsciente antes de Freud, México, Joaquín
Mortiz.
• En esta obra Von Hartmann hace una revisión exhaustiva del concepto de
inconsciente, de su expresión en los organismos vivos, en la función neural
refleja, y en los procesos conscientes. Considera al instinto como expresión del
inconciente. 'El instinto es una acción propuesta sin conciencia del propósito'. T.
11, p. 79. '... hay una esfera que es siempre reservada al inconsciente porque
permanece siempre inaccesible a la conciencia. En segundo término,
encontramos una esfera en la cual ciertas cosas sólo pertenecen al inconsciente,
pero en otras es accesible a la conciencia. Ambos, la escala de los organismos,
así como el curso de la historia del mundo puede ense"arnos que todo progreso
consiste en magnificar y profundizar la esfera abierta a la conciencia, que por
eso la conciencia debe ser en un cierto sentido la ubicación más alta de las
dos... Aún más, si en el hombre consideramos tanto la esfera del inconsciente
como de la conciencia, esto es más cierto, que en todo donde la conciencia
tiene poder para consumar, puede ser ejecutado igualmente bien por el
inconsciente'. /bid., p. 39.
1. 'El inconsciente no puede estar mal, pero la actividad mental consciente
puede estar mal, si los 'órganos sufren trastornos.. .'. /bid., p. 47.

2. 'El inconsciente no cansa, pero toda actividad consciente fatiga'.
3. 'Toda ideación consciente tiene la forma de sencibilidad; el pensamiento
inconsciente sólo puede ser de tipo no sensible'. /bid., p. 49.
4. 'El inconsciente no vac¡fa ni duda, no necesita tiempo de reflexión, pero
instantáneamente alcanza el resultado'. /bid., p. SO.

5. 'El inconsciente no yerra', /bid., p. 51.
6. 'El consciente sólo adquiere valor por la memoria... Al inconsciente, por otro
lado, no podemos atribuirle memoria...'. /bid., p. 54.

7. 'En el inconsciente, deseo y representación están unidos en una unidad
inseparable; nada puede ser deseado si no es presentado; y no puede ser
presentado lo que no es querido. En la conciencia, al contrario, indudablemente
no puede ser deseado lo que no es presentado, pero algo puede ser presentado
sin ser querido. La conciencia es la posibilidad de emancipación del intelecto
del querer' (p. 55), T..11: 'El pensamiento inconsciente admite todos los términos
del proceso, razón y consecuencia, causa y efecto, significado y fin, y en un
momento piensa en ello, no antes, no al lado, no más allá, pero en el resultado
mismo; nunca los piensa, excepto a través del resultado. Por eso, este
pensamiento no puede ser considerado como un tipo especial de pensamiento
fuera del resultado; está implícitamente contenido en el pensamiento del
resultado... De acuerdo a lo anterior, la sola actividad del inconsciente consiste
en desear, y la representación inconsciente que llena el deseo es sólo un
contenido no-temporal, meramente arrastrado con él, como sería en el tiempo.
Volición y actividad son, de acuerdo con esto, nociones idénticas o recíprocas.
Sólo a través de ellas puede el tiempo ser propuesto.. .', pp. 60-61. T.11.
Von Hartmann, Eduard, 1972, Philosophy of the lnconscious, USA, Greenwood
Press.

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e

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A

ffi

§

¡:
En un ambiente cultural dado, los conceptos científicos y
filosóficos permean el conocimiento en general y penetran en los
ámbitos particulares de los diversos sectores del saber. Ya sea _en
los sectores específicos del conocimiento, en los espacios
culturales de la sociedad, en la concepción ordinaria de la realidad,
éstos llevan el sello de las conceptualizaciones vigentes para una
época determinada. De tal manera que puede decirse que la idea
de lo inconsciente se hallaba presente durante todo el siglo XIX en
forma organizada y abierta. En fin, no está de más señalar que el
conocimiento científico y filosófico pertenece a la humanidad Y es
deber particular de todo investigador rastrear las fuentes hasta
llegar a los originales. como premisa para elaborar cualquier
formulación que pretenda ser innovadora y contribuya al conocimiento humano. A menos que se piense que el psicoanálisis es
una concepción muy particular de la actividad clínica, separada
de toda realidad científico-filosófica, y que, por supuesto debería
ser valorada con otros criterios, y lo que, como consecuencia,
anularía precisamente la pretensión de esta teoría de tener una
consistencia conceptual; en síntesis, tener una base científica.
Se tiene que atribuir este hecho a que el psicoanálisis,
como se menciona en variadas ocasiones, encontraba rechazo a
sus formulaciones, motivo por el cual hubo de aislarse la sociedad
psicoanalítica y construir sus fundamentos teóricos casi con
independencia de cualquier otra idea. Salvo que por este camino
se corre el riesgo de convertir las elaboraciones conceptuales en
parte de un aparato religioso, cuyas argumentaciones se alimentan
de si mismas, sin posibilidad de confrontarlas con los hechos y
formulaciones de las diversas ramas del saber. Freud dio una
orientación cuasi-religiosa a su teoría; mientras, muchos de los
integrantes de la corriente psicoanalítica inicial dedicaron parte de
su tiempo a analizar variados aspectos de la cultura, y Jung mismo
se orientó hacia los linderos entre la psicología y la religión.
Surge una pregunta, que se ocurre como necesaria ante
esto: ¿Qué hubiera pasado si la corriente del psicoanálisis toma
contacto con todas aquellas ideas sobre el inconsciente, y con
esa herramienta teórica hubiera penetrado en el ámbito de la
clínica psiquiátrica para el análisis de los problemas? Quizá
la teoría psicoanalítica hubiera avanzado mucho más de lo que
ha hecho hasta ahora. Por otro lado, es válido para cualquier teoría
afianzarse en los hechos que tiene a la mano; pero también es

cierto que si hubiera sido confrontada con el resto de conocimientos

se hubiese enriquecido.

'

Había la necesidad de preservar la teoría psicoanalítica
ante la aversión que se tenia por enfocar los problemas a la luz del
análisis de la sexualidad. También hay que señalar que el enemigo
a vencer era la moralidad victoriana de finales del siglo XIX, y, en
aras de profundizar en el análisis de los efectos de ésta, surgieron
orientaciones concretas, que anclaron la teoría en una linea que
excluía al que no se ubicaba en el centro de la misma. A muchas
de las argumentaciones criticas que se hacían a la teoría psicoanalítica se respondía diciendo que eran resistencias de la critica a
reconocer sus propios conflictos, particularmente en la sexualidad.
Esto no raramente es cierto, pero eso no invalida la critica; lo que
hace es distraer el análisis conceptual a la persona del critico,
para ubicar el problema en la vida intima de éste e intentar con
eso desacreditarlo. Es una posición poco honesta intelectualmente,
pues la obra creativa de un individuo, ya sea en el ámbito del arte,
la filosofía, la ciencia, etcétera, es un proceso que no necesariamente guarda relación con los aspectos de la vida personal e intima.
Es una concepción infantil pretender derivar una obra cultural
directamente de los accidentes de la vida personal del autor. Los
seres humanos creativos trabajan para la cultura y para la historia.

Comentarios breves acerca de la relación entre la teoría
psicoanalítica y la teoría de Nietzsche
En la teoría psicoanalítica no aparece el fenómeno de la voluntad,
Ycuando se menciona se refiere a lo que se denomina la "voluntad
consciente", en particular como una función del yo respecto al
acto voluntario, que es el acto de decisión llevado a cabo previa
deliberación consciente del individuo. En su lugar son colocados
los "motivos", cuya fuente es biológica y radica en el instinto. En
lugar de la antítesis voluntario-involuntario, se ubica la del consciente-inconsciente; y, de esa manera, ahora el problema es saber
si el individuo "sabe" o no "lo que hace". Por un lado, la búsqueda
de lo inconsciente significa localizar la fuente profunda de la
conducta, y el motivo real de la misma, lo cual ha sido usado para
ex_imir al sujeto de la responsabilidad, pues la conducta se atribuye
a intenciones, y si éstas no son conocidas entonces el individuo
se coloca como libre de responsabilidad. De ahí parte todo un

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1

Universidad Autóno111a de Nuevo león /51

desarrollo teórico acerca de la motivación, que lue~o ~~ ori~nta
hacia el análisis de los aspectos neurológicos y ps1cof1s1o~óg1~0s
de ésta, y lo que, aplicado a la clínica significa que la mot1vac1ón
no es una causa de la conducta, sino sólo un antecedente ~e la
misma. Como lo había señalado Nietzsche, hay un~ gran cantidad
de hechos en lo inconsciente de la mente que influy_en e~ la
determinación de un acto específico, de tal manera ~u~ es 1mpos1ble
precisar las intenciones del individuo en una cond1c1ón dada.
La voluntad en la idea de Nietzsche es algo pri!'1ario, que
abarca en su expresión desde los elementos ~á~ simples del
desarrollo evolutivo. No se refiere solamente al instinto'. en tan~o
una conducta compleja que tiene un sustrato neuroendocn~o, propio
de los animales de desarrollo avanzado, como los mam1feros. Se
expresa desde lo más elemental, que es l_a irritabilidad de
protoplasma, hasta los actos de decisión consc1en_te, pa~ando por
una escala gradual de conductas que son marnfes!ac1ón de la
voluntad de poder expresada en el dominio de la realidad.
En la concepción de Freud la tarea del sistema nerv_ioso
es anular los estímulos, ya sean de fuente int~rna o de o~gen
externo; "el propósito ideal es el conservars~ ale¡ado de ellos . Se
entiende aquí que "ideal" significa el objetivo final. 5_ Ap_arentemente,
esto es algo sin importancia; sin embargo, ya hab1a sido planteado
por él en 1895, en el Proyecto de una psicologfa para neurólogos.
En éste se establece el principio de inercia neuronal, y ~r el cual
las neuronas tienden a descargarse, y así mantenerse hbres del

s "El sistema nervioso es un aparato al que com~!e la (unción de s~primir los
estímulos que hasta él llegan, a reducirlos a su m1rnmo nivel: y que, SI e!lo fuera
posible quisiera mantenerse libre de todo estimulo. Los est1mulos extenores no
lantea~ más problemas que el de sustraerse a ellos, cosa que sucede po~ medlO
~e movimientos musculares, uno de los cuales acab~ por alcanz~r tal fin Y :18
convierte entonces, como el más adecuado, en disposición hered1tana. En ~~b10,
los estímulos instintivos nacidos en el interior del soma no pueden ser supnm1
por medio de este mecanismo. Plantean, pues, ~xigencia~ ~ucho má~ eleva s
al sistema nervioso, le inducen a complicadís1mas act1v1dades, ínt1mamen,::
relacionadas entre sí que modifican ampliamente el mundo extenor hasta hace
ofrecer la satisfacción de la fuente de estímulo interna, y ~antenlendo u~a
inevitable aportación continua de estímulos, le fuerzan a renun~ar a su p_r~SJto
ideal de conservarse alejado de ellos. Podemos, pues, concluir que los instintos
y no los estímulos externos son los verdadero~ motores de los progresos que h:
llevado a su actual desarrollo al sistema nervioso, tan inagotablemente ~rid
rendimiento•. Sigmund Freud, 1967. Metapsicologfa, Obras Completas. TI. Ma ,
Biblioteca Nueva, p. 1036.

:5

1
¡:

estímulo. Ésta es la función primaria. Este principio es violado
cuando se trata de los estímulos internos, y "Con ello, el sistema
neuronal se ve obligado a abandonar la primitiva tendencia a la
inercia; es decir, el nivel de tensión=O. Debe aprender a tolerar la
acumulación de cierta cantidad, suficiente para cumplir las
demandas de la acción específica".8 La concepción es válida y se
relaciona con el criterio de resistencia en el individuo como parte
de la autonomía; una resistencia a dejar su posición, ya se trate
de la vida del protozoario o del mamífero complejo. La diferencia
con la idea de Nietzsche es que aquí es vista con sentido finalista,
lo que significa que el objetivo último es mantenerse aislado y en
reposo. La función neural lleva al individuo a mantener el contacto
con la realidad, y es en este contacto que se expresa la voluntad
de poder. Esta lleva al dominio de la realidad, no al alejamiento de
ésta, y dispone de variados mecanismos por los que el individuo
siempre está listo para responder. Lo que se corresponde con la
actividad neuronal, en la que hay el periodo de despolarización,
pasando por la fase de refractariedad, en la que no puede responder
a ningún estímulo, hasta que regresa la onda de repolarización,
que es dada por la relación entre los iones sodio y potasio del
exterior, y el interior de la membrana, respectivamente. De cualquier
manera, la inercia es vencida bajo el influjo de los estímulos dados
por los instintos; al fin, prevalece un estado en el que el sistema
nervioso como parte del organismo, no puede dejar de dar respuesta
a los estímulos, que en calidad de exigencias, plantea la vida.
Podría decirse que el fin del instinto no es tratar de eliminar
al estímulo, sino de apropiarse de él, establecer una relación de
poder y emitir una respuesta. Aun en el caso de las tensiones
internas, el primer impulso del recién nacido es establecer contacto
con el medio exterior para eliminar dichas tensiones. 7 El desarrollo
del organismo es abrirse a los estímulos externos alrededor de la
tercera semana del primer mes de vida, y favorecer que los estímulos
internos lleguen a la conciencia. No es el objeto, en tanto estímulo,
el que determina el fin del proceso, sino que el mundo solamente
es un objeto al servicio de la voluntad de poder del individuo.
' Freud, Sigmund. Proyecto de una psicología para neurólogos. Op. cit.,

t 111, p. 888.

' "Desde el nacimiento, el niño recién nacido no quiere simplemente abolir los
estímulos sensoriales extemos, sino que también tiende hacia ellos y trata de
PíOlongar el contacto con los mismos•. Emest G. Schachtel, Metamorfosis. México,
FCE, 1962, p. 122.

�51 / fatullad de filosofía yletras

Univmidad Aulónoma de Nuevo león / 53

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1
1

1

"Donde estuvo el ello estará el yo", dice Freud; y, en la
práctica psicoanalítica, se agrega: "donde estuvo el inconsciente
estará el consciente". Él se refiere al "proceso de concienciación"
que sucede en la capa superticial del yo. El objetivo del análisis es
orientarse dentro de este proceso, en el que los contenidos
inconscientes procedentes de los instintos son traducidos al plano
consciente por medio del lenguaje y el pensamiento, lo que se da
en función del procedimiento de la asociación libre. En la práctica
de muchos terapeutas esto se traduce en racionalizar o intelectualizar los contenidos vivenciales, o llevar trozos del inconsciente
para iluminarlos con las funciones de conciencia. El fin es el individuo consciente y racional. El proceso se enfoca en el acceso de lo
inconsciente a la conciencia, con lo que el individuo aparentemente
toma mayor control de sr mismo. Pero eso no siempre equivale al
logro de una mayor satisfacción del instinto, a un crecimiento de la
voluntad de poder ni al mayor placer. "La degeneración de la vida
está substancialmente determinada por la extraordinaria capacidad
de errar de la conciencia; es muy débilmente refrenada por el instinto,
y por esto mismo desbarra largamente y del modo más profundo".'
Dicha práctica, que de alguna manera se aleja de los
principios teóricos del psicoanálisis, tiende a ver a la persona como
una máquina de analizar, en tanto esto es función del razonamiento.
Más bien, se trata de lograr adecuar, acomodar, los contenidos del
inconsciente y el consciente de una manera que aumente el
dinamismo y acceso entre uno y otro en los diversos ámbitos de
la vida mental. Realmente se trata de destrabar las resistencias al
trabajo psicoterápico y al cambio, anular las represiones para tomar
mayor contacto con los instintos que se hallaban en el fondo
inconsciente, y buscar objetos de satisfacción más adecuados
que permitan un fortalecimiento del ego del individuo.
La teoría psicoanalítica concede una especial importancia
al hecho de que normalmente los contenidos de lo profundo de la
mente, que son inconscientes , se hallan inaccesibles a la
conciencia del individuo. Por otro lado, la introspección hecha por
el individuo mismo no es confiable por los dinamismos de
autoengaño que usa el ser humano. En tanto dichos dinamismos
preservan la imagen de sí mismo, se convierten en resistencias
8

Nietzsche, Federico , 1967. La voluntad ds dominio, (aforismo 671). Obras
Completas, Argentina, Aguilar.

para no aceptar lo que se halla oculto en lo profundo, y desacreditan
el ropa1e con el que el individuo se presenta ante los demás O ante
sí mismo en su imagen ideal. En relación a la observación de sí
~ismo, Nietzsche dice: "El Hombre está muy bien defendido contra
s1 mismo, contra todo espionaje y todo asedio de sí mismo; de
ordinario, no puede percibir de sí mismo más que sus obras
exteriores. La ciudadela propiamente dicha le es inaccesible, y
aun mv1s1ble, a menos que los amigos o los enemigos no hagan
de traidores Y le introduzcan por un camino secreto".' ¿Fantaseaba
en su mente la técnica para revelar lo que está en el inconsciente?
En 1.a teoría de Freud el motor de la conducta es el placer,
el que es atribuido al instinto como elemento de búsqueda, mientras
el displacer es el fenómeno a evitar. La búsqueda del placer tiene
como ob¡ehvo el placer mismo, el cual es un momento efímero de
la conducta, Y aparentemente buscado de manera insistente. Su
experiencia .es valiosa: corta pero intensa. Como el caso de la
sexualidad o la alimentación. Tal parece que vale la pena buscarlo
Y. esperarlo. Así se ha presentado hasta ahora. Como después
viene la calma y cesa la búsqueda, todo hace concluir que era lo
más deseado y lo más importante. Sin embargo, en este esquema
está claro que el placer es lo buscado, y el instinto se abre paso
entre desviaciones para lograrlo. El placer es pues un fin. ¿Cuál es
la causa? Cuando se piensa que sólo hay un fin estamos prefijando
el modo de vida humano, destinándolo. ¿Cuál es el motor, la causa
que lleva al instinto a desplegarse? El instinto tiene una fuerza
con la que se despliega, y hay una causa: desear ser, autoafirmarse
preservarse; todo depende del momento de la escala animal. ¿Cuál
es la causa?; es incognoscible: "La voluntad de poderío no es un
ser, no es un devenir, sino un pathos, es el hecho elemental del
cual resulta precisamente un devenir, un obrar...'"
O se tendrá que pensar que la conducta del ser humano
se halla entre dos instintos: el de poder, que es una causa; "hago
porque puedo" y lo "hago para poder"; y la búsqueda del placer, que
es un fin. El que se entrega al placer cede poder; el que se resiste
preserva el poder. Inicialmente es la noción de "irritabilidad" como
capacidad de responder a lo que pasa, dentro y fuera del organismo.
'N'
'° ~tzsche, Federi~. Humano, demasiado humano, (aforismo 671). Vol. 1, op. cit.
Nietzsche, Fedenco, U volunlad ele dominio, (alorismo 632), op. cil.

s
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�54 /facultad de filosofía! letras

~nivmidad Autónoma de Nuevo león /55

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1

Los protozoarios se pueden retraer, tomar contacto, englobar
substancias, etcétera; luego se especializan las partes sensoriales
y motoras, y va apareciendo el centro integrador. En los tropismos
y las taxias se va en búsqueda del objeto p~ra disponer de éste: lo
que implica un desplazamiento hacia el estimulo. Hay ~na relación
en la que gradualmente el individuo tiene autonom1a, busca al
objeto, y lo dispone para sí. Esta relación es "estar-con", que es la
relación de dominio del objeto. Hay un querer, el apetito del obJeto,
la necesidad de éste. ¿Por qué la necesidad? No se puede estar
sin objetos, no existe el individuo aislado, su razón de ser se halla
fuera de si. En la naturaleza del ser está buscar otro ser como
resultado de un desequilibrio interior. El instinto funciona con
mecanismos de acumulación que lo llevan a que en un momento
busque la descarga; es autónomo, como resultado de mecanismos
complejos de la evolución, que llevan a un mayor dominio sobre el
medio. Son mecanismos que residen en los engramas mném1cos
de la especie, y que están prestos al despliegue en la existencia
del individuo.
Puede decirse que la teoría del placer como motor de la
conducta es una formulación tautológica. Ya que, se dice, el
individuo va en búsqueda del placer, y éste, al mismo tiempo, es
su motivo; es lo que lo mueve. Se ubica la causa en lo sexual, Y
se concibe que eso es lo que proporciona placer. El placer se halla
al principio y al final. En la realidad de la vida, lo que exige un
mayor esfuerzo es lo que fortalece a la personalidad_, y esto no es
precisamente lo que gusta, lo que causa placer, sino lo que se
opone, causa dolor o displacer. Por la búsqueda de placer se llega
al menor esfuerzo. En este modelo después del placer viene la
calma, el reposo, el descanso. En cambio, la voluntad d? pode'.
quiere más y presiona a la acción, lleva_ a una mod1f1cac1on de s1
mismo en un movimiento autocéntnco que se orienta a la
constr~cción del ego. Éste surge como un resultado de la dinámica
entre la satisfacción del instinto y la limitación impuesta por la
realidad. A mayor satisfacción de la voluntad de poder mayor
fortaleza del ego.
En la teoría psicoanalítica la voluntad es parte de las
funciones del yo, y se ubica entre lo motriz y la sensopercepción.
El yo regula los movimientos voluntarios y "su tarea es la
autoafirmación, y la realiza en un doble sentido: frente al mundo
exterior actúa con cautela frente a los estímulos, acumula (en la

1
!
memoria) experiencias sobre los mismos, evita (por medio de la
huida) los estímulos excesivamente intensos, se relaciona (por
medio de la adaptación) con los estímulos moderados y, por último,
aprende a modificar el mundo externo en provecho propio (por
medio de la actividad)"." "El yo se esfuerza por ir en pos del placer
y en evitar el displacer"; "... el curso de los procesos anímicos es
regulado automáticamente por el principio del placer; esto es,
creemos que dicho curso tiene su origen en una tensión displaciente y emprende luego una dirección tal, que su último resultado
coincide con una minoración de dicha tensión y, por tanto, con un
ahorro de displacer a una producción de placer"." En este criterio
de la idea psicoanalítica el placer se da de acuerdo con la cantidad
de excitación, con tendencia a conservarla baja.
En la idea de Nietzsche, al contrario, se trata de aumentar
la tensión y orientarla hacia la apropiación del objeto. La sensación
de placer es captada conscientemente y aparece en la pantalla
como satisfacción. Si el placer es consciente ¿cuál es el motivo u
objetivo de la conducta animal, a la cual no se atribuye conciencia
o solamente rudimentos de ésta? Si el placer es algo consciente,
propiamente autoconsciente, entonces no es extensivo a los
animales y pierde así validez explicativa. Se estaría hablando de
un rasgo específicamente humano sin relación con la vida animal.
De hecho, es más fácilmente distinguible el displacer que el placer,
en tanto el proceso de descarga neuronal es concomitante a la
sensación de malestar. La sensación de placer va unida a
momentos de sufrimiento, generados en la excitación, y el esfuerzo
que implica la aplicación de la fuerza de la voluntad de poder. La
sensación de fuerza es la sensación de poder. El placer en la
teoría psicoanalítica es el estado de reposo, la ausencia de
displacer; entonces se halla más cerca de la muerte y pertenece a
ésta. Desear el reposo es desear la muerte; es desear la inercia de
las cosas como rasgo contrario a la vida.
En varias partes de su obra Nietzsche enfatiza el desacuerdo con las teorías del placer como motivo de la conducta
humana. A continuación, algunas observaciones que él hace al
respecto:

11
Freud, Sigmund. Esquema del psicoanálisis, op. cit., T. 111, p. 1012.
"Freud, Sigmund. Más a/1/J del principio del placer, op. cit., T. 1, p. 1097.

�56 /facul!ad de filosofía Ile11as

Uniwe1sidad Aulónoma de Nuewo león /57

;¡

1

;

5

¡:

(La voluntad de dominio):"
"El placer y el displacer son fenómenos tardíos derivados
del intelecto". (Aforismo 476).
"La causa del placer no es la satisfacción de la voluntad
(quiero combatir especialmente esta teoría superficial, la absurda
moneda falsa psicológica de las cosas próximas), sino que la causa
del placer es el hecho de que la voluntad quiere avanzar y es
siempre nuevamente dueña de lo que se encuentra a su paso. El
sentimiento de gozo se encuentra precisamente en la insatisfacción
de la voluntad, en el hecho de que la voluntad no está contenta si
no tiene enfrente un adversario y una resistencia". (Aforismo 693).
"La normal insatisfacción de nuestros instintos, por ejemplo
del hambre, del instinto sexual, del instinto de movimiento, no
contiene en sí nada de deprimente: más bien irrita el sentimiento
de vida, como todo ritmo de pequeños dolorosos estímulos refuerza
aquel sentimiento, digan lo que digan los pesimistas. Dicha
insatisfacción, lejos de disgustar en la vida, es el gran estimulante
de la vida (podría definirse el placer en general como un ritmo de
pequeños estímulos de displacer)". (Aforismo 694).
"Placer y displacer son cosas secundarias, no son causas:
son juicios de valor de segundo orden que se deducen de un valor
dominante". (Aforismo 698).
"... Poner el poderío en lugar de la felicidad individual: aspirar
al poderío, a un aumento del poderío -el placer es sólo un síntoma
del sentimiento de poderío alcanzado, una, comprobación de una
diferencia- no se aspira al goce, el goce sobreviene cuando se
consigue lo que se pretende: el goce acompaña, no mueve".
(Aforismo 685).
"Goce es el sentimiento de poder. Displacer es el sentimiento de no poder resistir no dominar". (Aforismo 690).
"La diferencia del 'más' entra en la conciencia [ ... ]
... la voluntad de un 'más' se encuentra en la naturaleza del
goce: la voluntad de que el poder crezca, de que la diferencia entre
en la conciencia". (Aforismo 690).
"A partir de un cierto punto, en la decadencia, entra en la
conciencia la diferencia opuesta, la sustracción". (Aforismo 692).
"Toda victoria, todo sentimiento de gozo, todo acontecimiento supone una resistencia vencida ... el obstáculo es el estímulo
de esta voluntad de poderío". (Aforismo 699).

(Filosofía general)."
"Las valoraciones no dependen del placer y el dolor; el
valor está determinado por la conservación del organismo; es decir,
según algo futuro que se "concreta" en fines. placer y dolor son
únicamente consecuencias de juicios finalistas". (p. 532).
"Placer es el sentimiento de fuerza creciente que se hace
presente". (p. 534).
"Placer: un sentimiento de la relación de los diversos grados
de displacer". (p. 534).
De manera sucinta puede decirse que la concepción de
Nietzsche respecto al placer es la siguiente:
El placer es un fenómeno que sucede en el plano
consciente de la mente. Si se coloca como la causa de la conducta
significa que los motivos de ésta son conscientes, lo cual dista
mucho de la concepción de Nietzsche y Freud, respecto a que los
procesos qu'e dan origen a la conducta son de naturaleza
inconsciente. el placer y el displacer son juicios de valor secundario;
esto es, no son fundamentales en la dinámica del acto. El sentimiento de gozo se encuentra en la insatisfacción; "placer es
un ritmo de pequeños estímulos de displacer"; el goce acompaña,
no mueve a la conducta. El goce es la necesidad de un más. 15
Placer-displacer son consecuencias de juicios finalistas. Placer:
sentir los diversos grados de displacer.
Lo anterior permite precisar la diferencia entre Nietzsche
YFreud respecto a la idea del placer, el cual según el psicoanálisis
mueve la conducta humana. No es de extrañar que, si se coloca el
placer como principio, aparezca entonces también la realidad
como principio, que es la que finalmente marca la pauta al instinto
Y establece los límites de expresión de éste. Con lo que queda
mediada su importancia en el origen de la conducta. Así, en la
teoría de Freud toma mayor importancia el yo que el instinto; éste
se presenta solamente como lo que el organismo aporta a la
mente y a la conducta. De hecho, la idea del super-yo de la teoría
freudiana es que este, de ser un residuo de las experiencias
parentales de infancia se convierte en una parte estructural de la
personalidad. De lo que se deduce que se requiere esa instancia
para la dinámica de la conpucta del individuo. De I¡, concepción de
" Nietzsche, Federico. Filosofía general, op. cit.
·auerer es un sentimiento apremiante, muy agradable. Es el fenómeno
concomitante de una corriente de fuerza. Ya lo es todo deseo en sí {prescindiendo
de su logro"). /bid., p. 481.

15

13

Nietzsche, Federico. La voluntad de dominio, op. cit.

�58 / fmitad de filmfia yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león / 59

~

1

1
¡:

"instancia represiva" se pasa a la formulación del super-y~ como
parte necesaria de la personalidad. Realmente, ¿se requiere de
una instancia moral para que el hombre se encuentre den~ro ?e la
vida cultural? Freud mismo colocó a la sublimación de los _instintos
como "un elemento cultural sobresaliente", lo que se relac_1ona con
la satisfacción del instinto Y no con la represión del mismo. La
pregunta es: ¿cuál es el destino de la moral o el ~uper~yo de la
personalidad, en otra cultura que favorezca la sat1sfacc1ón d~ la
voluntad de poder? Seguramente esta interrogante ya ha s1~0
planteada y siempre aparece la sensación de que eso seria
monstruos~. El ser humano se ha habitua~o .ª depende~ de su
moral, de manera que la considera imprescindible en su vid~. _se
entiende, claro está, que la interrogante se refiere a una_cond1c1ón
en la que el ser humano necesariamente se encon!rar~ msert~. en
la dinámica de los sectores de la cultura (arte, c1enc1a, poht1ca,
derecho, sociedad, técnica, cultura física, etcétera~. _dentro_ del
proceso histórico de su cultura particular. Dicha cond1c1ón s_~na el
resultado de cambios en la cultura contemporánea qu~ fac1htaran
una nueva dinámica en la vida social, y que favorecieran, a su
vez, el despliegue de la voluntad de poder humana.
En la realización de un esfuerzo, la sensación de poder
integra la de placer-displacer, lo cual es independiente del resultado
de la acción. Lo fundamental es la aplicación de la fue~a en el
despliegue de la voluntad de poder. ~:te es el caso del Jugador,
del deportista, del temerario, del nino, d~I h~mbre fuerte. La
sensación de poder predomina en estas s1tuac1?nes, por _lo ~ue
sin tomar en cuenta el éxito o el fracaso de la acción, la rea_hzac1ón
del esfuerzo en el logro de la sensación de poder s~ conv1_erte en
el motor de la conducta. En este sentido hay una d1ferenc1a clara
entre la idea de Nietzsche y la de Freud respecto a la cultur~. En
éste último el placer es el fin de la conducta, y el valor ~s explicado
por la represión del instinto. Entonces, dicha concepción se ~alla
atrapada en la visión ascética de la vida_. En Nietzsche se afirma
el esfuerzo como expresión del poder a fm de dar valor a alg~. No
es la represión del instinto, sino la expresión de éste en 1~ realidad,
lo que origina el mundo del valor. De a~u~rdo a esto, el origen d~ la
cultura reside en la expresión de la v1tahdad y no en la represión
de la misma.

para responder es la sensación de poder, que hecha consciente
es sentida como placer. La incapacidad de realizar el esfuerzo es
sentida como impotencia. La ausencia del logro ante un esfuerzo
realizado impide integrar los sentimientos de displacer acumulados
en el esfuerzo, generando la sensación de fracaso, concomitante
a la ausencia de la sensación de poder.
En la teoría de Freud "el yo se esfuerza en ir en pos del
placer y evitar el displacer", el que, intensificado, es sentido como
angustia, señal de alarma, de peligro que amenaza al yo. Concibe
dos instintos: Eros, "por el cual se establecen en cualquier momento
unidades mayores preservándose unas a otras", y el de Destrucción
o Muerte, que lleva a "romper las conexiones y destruir las cosas";
busca llevar lo vivo hasta lo inorgánico, "los instintos tienden hacia
una vuelta al estado primitivo o anterior. En el caso del Eros (instinto
de amor) no podemos aplicar dicha fórmula. El hacerlo así supondría
que la substancia viviente era en otro tiempo una unidad que
posteriormente fue separada y ahora está pugnando por su
16
reunión". Del Eros se origina el instinto sexual, que es el instinto
básico de la teoría psicoanalítica; pero resulta que para este instinto
básico no rige la teoría sobre el instinto. No se aplica la fórmula del
instinto al caso del amor. ¿Acaso es algo "espiritual"? Esta
concepción se halla dentro de un dualismo en el que están
presentes los opuestos de bien-mal, amor-odio, atracción-repulsión.
En relación a lo anterior Nietzsche señala la existencia de
un instinto de destrucción: "Esta tendencia de 'caminar a su
perdición' se presenta como la 'voluntad' de perderse... , la voluntad
de destrucción como voluntad de un instinto más profundo aún, el
instinto de la autodestrucción, la 'voluntad de la nada'". 17 Dicho
instinto se expresa en el nihilismo y forma parte del proceso de
devenir en un eterno retorno a los principios, y expresa: "Sólo el
que se sienta capaz de repetirse eternamente perdurará".'ª Este
instinto de destrucción lo localiza Nietzsche en el ideal ascético,
que va contra lo vital y lo material: "... una voluntad de aniquilamiento, una hostilidad a la vida, una negativa a admitir las
condiciones fundamentales de la vida". 19 No se trata, pues, de una
"Freud, Sigmund. Esquema del psicoanálisis. Op. cit., Tomo 111, pp. 1014-1015.
Nietzsche, Federico. La voluntad de dominio. Op. cit., aforismo 55.
Nietzsche, Federico. El etemo retomo. Exposición y fundamentación de la doctrina.
Op. cit., aforismo 32.
" Nietzsche, Federico. Genealogía de la moral. Tercera parte. Op. cit., aforismo 28.
17

Cuando un estímulo es atendido, el organismo sale de la
inercia del reposo, buscando dar la respuesta con_ un esfuerzo _que
vence el obstáculo. La sensación de competencia, de capacidad

11

�Univeílidad Autónoma de Nuevo león / 61

60 / facultad de filosolía yletras

=
ffi
¡:

~
A

§
concepción metafísica del instinto, sino de algo propio de los
individuos en una realidad cultural precisa.
Freud afirma: "El acto sexual es un acto de agre~ión con
el propósito de una unión más íntima". Al parecer sólo esta viendo
en la relación sexual la figura del hombre; mientras, _por otro lado,
concibe una disociación entre el individuo y la especie. "La muerte
individual depende de sus conflictos internos, mientras que la
muerte de la especie depende del fracaso en su lucha contra el
mundo exterior"."' "Con la tase fálica y en el curso de la misma, la
sexualidad de la primera infancia alcanza su cima y se aproxima a
su disolución. De aquí en adelante los muchachos y las mu_chachas
irán por caminos diferentes. Ambos h_an co_
men~ado poniendo su
actividad intelectual al servicio de la 1nvest1gac1on sexual, ambos
se pusieron en marcha a partir de la premisa de la pr~senc1~
universal del pene". 21 "El muchacho entra en la fase ed1p1ca ...
¿Cuál es el valor de todo esto? Muchas de estas conceptuahzaciones sólo corresponden al hombre. ¿Cómo puede ser aphca~o Y
explicado en la mujer? Por otro lado, ¿lo referente al falo, los
caminos diferentes", son fenómenos universales?
La cultura en general es un aspecto poco tomado en cuenta
en el psicoanálisis práctico ; éste se ubica en el md1v1duo Y su
marco de acción ahí queda. El principio del placer como hn de la
conducta se refiere a la búsqueda de una realidad fuera de la cultura,
lo que se equilibra cuando se dice que_ésta marca la_pauta !mal a
la satisfacción del instinto. La idea de Nietzsche, en prmc1p10, busca
explicar la actitud humana ante la realidad p_ara torm_
ular la cultura
como expresión del instinto de poder, dominio, acción, e_stuerzo,
contra placer, pasividad, lo vegetativo, el Nirvana. tmag1nese la
vida del primate comenzando a usar las primitivas herramientas
para hacer trente a sus necesidades ahment1c1_as Y de defensa,
como puede apreciarse cuando se leen los ~xperimentos de Kohler
sobre la conducta en chimpancés. ¿Es la busqueda de poder o de
placer?
Freud trabaja en el análisis de la religión. En El malestar
de la cultura, refiriéndose a la búsqueda de felicidad .por l_os seres
humanos, dice: "La religión viene a perturbar este libre Juego _de
elección y adaptación, al imponer a todos por igual su cammo
único para alcanzar la felicidad y evitar el sufrimiento. Su técnica

consiste en reducir el valor de la vida y en deformar delirantemente
la imagen del mundo real , medidas que tienen como condición
previa la intimidación de la inteligencia".22 Ya previamente, en El
porvenir de una ilusión, refiriéndose a las creencias religiosas,
dice: "La religión sería la neurosis obsesiva de la colectividad
humana y, lo mismo que la del niño, provendría del complejo de
Edipo, en la relación con el padre"." En estas afirmaciones se
puede apreciar su concepción de la religión como un derivado de
una alteración de la personalidad que se traduce en una distorsión
de la realidad, lo que ha sido históricamente aceptado como un
ámbito de la vida cultural: la religión . Así mismo, al calificarla como
una concepción delirante enfatiza dos hechos: la distorsión que se
hace de la realidad y la impermeabilidad de dicha concepción a los
argumentos que en referencia a ésta se hacen. Freud se desliga
de toda fe religiosa, si bien es cierto que su origen religioso era
judío, y alrededor de él se agruparon muchos que provenían de
esta creencia. Al final, en la práctica, muchos psicoanalistas no
se adhieren a estos aspectos del pensamiento freudiano contenidos
en su análisis de la religión; eclécticamente se acomodan a aquello
que conviene a su posición profesional.
Si bien es cierto que el psicoanálisis hubo de defenderse

de un ambiente intelectual hostil , también tuvo que cuidar
celosamente la integridad de la teoría, inclusive de los discípulos,
los disidentes y otros agentes externos al mismo. Su pansexualismo, del que fue acusado, es entendible, dadas las condiciones
en que se encontraba en el seno de la moral victoriana de la época.
Las resistencias al psicoanálisis eran muchas y de variado origen.
'Las fuertes resistencias contra el psicoanálisis no eran, pues, de
índole intelectual, sino que proced ían de fuentes afectivas; esto
permitía explicar su apasionamiento y su falta de lógica". 24 Era la
primera ocasión que en la medicina y la psicología se exig ía que
el sujeto del proceso terapéutico viviera previamente de manera
personal los sucesos propios de lo que iba a ser su tarea como
analista. Se trataba de impedir que los conflictos personales de
éste tuvieran alguna interferencia en la labor analítica. Sin embargo,
desde el marco de referencia del método, en este proceso el analista
forma parte de éste, y eso es principio de distorsión interpretativa.
Se entiende que la relación psicoterapéutica es una relación
diferente a cualquier otra. Se forma una ecuación analista-analizado
22

Freud, Sigmund. Esquema del psicoanálisis. Op. cit., Tomo 111, p. 1016.
" Freud, Sigmund. Esquema del psicoanálisis. Op. cit., Tomo 111, p. 1016.

20

~
M

Freud, Sigmund. Obras Completas. Op. cit., Tomo 111, p. 17.
Op. cit., Tomo 11, p. 93.
Freud, Sigmund. Las resistencias contra el psicoanálisis. Op. cit., Tomo 111, p. 79.

�61 /facultad de filosofia ylelras

Unive11idad Aulónoma de Nuno león / 63

:i

1

que es específica para cada relación, de manera que, cuado el
analista hace su práctica está interpretando lo que sucede en_ el
analizado a la luz de las interpretaciones que rec1b1ó en su relación
analista-analizado. Muchas de las inferencias que hace son
extensión de sus propias inferencias, y, así, muchas de su
conceptualizaciones las usa de una manera casi religiosa. Las
interpretaciones que hace de la conducta del_ analizado son tomadas
como dogmas de fe; no plantea interpretaciones posibles, que,. de
hecho, existen para cada acto. En este sentido_, la práctica
psicoanalítica es la búsqueda de fieles para su religión._ Funciona
con un sistema de creencias que radican en la conc1enc1a, de
manera tal que su trabajo, al final, produce en el anal_izado una
conciencia hipertrofiada, que es sólo una intelectuahzac1ón _de sus
conflictos inconscientes. Dicha hipertrofia ha de servir pa_ra
mantener los contenidos inconscientes sin acceso a la conc1enc1a.
Freud se refiere al proceso de concienciación como resultado del desarrollo del aparato psíquico, y, por el cual, gradualmente
los contenidos que se hallaban en el inconsciente tienen acceso a
la conciencia, la que es depositada en el yo_ con fines de
autoconservación, dentro de las múltiples tareas asignadas a éste.
Dicho proceso se pone en acción en la labor psicoanalítica, Y un
propósito fundamental es llevar los contenidos inconscientes a la
conciencia, usando como instrumento la interpretación.
El uso del aforismo en Nietzsche lleva la intención de
"comunicar por medio de signos un estado de ánimo, una íntima
tensión del pathos, incluso el ritmo de esos signos". 2' ¿No es
acaso un ejercicio de asociación libre, seguir la pauta que marca
el inconsciente, el instinto, escribir lo que viene a la mente, como
lo hacía Nietzsche? ¿Que se abra paso entre los instintos, las
fantasías y los deseos, aquello que se encuentra en lo profundo
de sí, y que presiona por manifestarse para expresarse con la
nitidez de las palabras?
El psicoanálisis es la única teoría psicológica que puede
ser designada como sistema; y, en este sentido, busca una
interpretación de la realidad en la que sus diversos componentes
guarden una coherencia entre sí, de manera tal que son resistentes
a conceptualizaciones extrañas a éste. En tanto tal, tiende a
rechazar las demás conceptualizaciones, y, de hecho, en los

ámbitos psicoanalíticos, éstas son rígidas y las explicaciones
estereotipadas. "No es fácil formarse un juicio independiente en
las cosas psicoanalíticas, a menos que se haya experimentado
esta ciencia en carne propia o en el prójimo"." Lo anterior significa
que para poder entender el método psicoanalítico se necesita estar
dentro de él. Epistemológicamente, el analista es sujeto y es método
al mismo tiempo; el riesgo que se corre es ser puro sujeto sin
método o un cartabón sin sujeto. Lo anterior constituye un sistema
oerrado de elaboraciones en el que la vivencia se convierte en
creencia, y ésta es intelectualizada, y con esta herramienta se va
al paciente. No es difícil apreciar en muchos analizados los
resultados de una conciencia hipertrofiada como defensa contra
los instintos del individuo. Es una conciencia que se apoya en
conceptos, con los cuales intelectualiza su vida, y en los cuales
cree. Son el producto de una vivencia que se vuelve resistente a
la confrontación con criterios diferentes.

Agregado
Entre los colaboradores de Freud y algunos de los disidentes de la
teoría se deja ver el conflicto en relación a la interpretación de la
teoría psicoanalítica. Uno de los discípulos de Freud que constituye
un puente entre éste y Nietzsche es Otto Rank. Habiéndose
formado originalmente con Freud se separa de su teoría con la
publicación de El trauma del nacimiento, generando concepciones
divergentes así como otras formas terapéuticas. En Rank, la
voluntad tiene origen en lo profundo, mientras en Freud se halla
asociada al yo y cumple sus funciones en el ámbito de lo consciente.
la voluntad es un hecho inicial y se expresa en las formas
inconsciente o consciente, de manera tal que la conciencia es un
instrumento de la voluntad. "La voluntad, dice, es la fuerza instintiva
por la cual el ser humano emerge como individuo". 27 Las divergencias conceptuales llevaron a conflictos personales entre ambos, y
se menciona que en ocasión del septuagésimo aniversario de Freud,
Rank le regala una edición de las Obras Completas de Nietzsche,
lo cual, al parecer, irritó a Freud. Era como si el regalo de
21

'D
25

Ecce Homo. Por qu, escribo tan buenos libros. Op. cit., aforismo 4.

Freud, Sigmund. Las resistencias contra el psicoanA/isis. Op. cit., Tomo 111, p. 80.
Progott, Ira., 1960. Muerte y renacimiento de la psicologfa. libros Básicos, p. 163.
Argentina.

1

�Univeílidad Autónoma de Nuevo león / 65

64 / facultad de filosolia yletras

1

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f:i

5

¡:

Rank dijera: "tú me acusas de apropiarme de cosas tuyas; mira lo
que tú has tomado de Nietzsche". 28
De lo anterior puede inferirse la presencia de Nietzsche
en los ambientes psicoanalíticos y el lugar en que lo tenían, a
pesar de las resistencias de Freud a incorporar sus conceptos
dentro de su propia teoría. Wilhelm Stekel es otro de los discípulos
de Freud que siguió líneas divergentes de aquél en sus
construcciones teóricas. "El instinto básico es el instinto de vivir,
que algunos investigadores llaman instinto de conservación . Pero
el instinto de conservación es sólo un componente del instinto de
vivir... El instinto de vivir es el instinto de placer, que se expresa
en todo individuo en una inmanente necesidad de felicidad. La
felicidad es un sentimiento de vivir exaltado a consecuencia de
sensaciones de placer (o por la desaparición de sensaciones de
displacer) ... El miedo es el manómetro del instinto de vivir. Pero el
miedo es un temor a morir, es una advertencia contra el instinto de
muerte ... En esta fórmula el instinto sexual está en lugar del instinto
de vivir. Es la expresión de la voluntad de vivir, de la voluntad de
placer y sirve para la eterna conservación de la vida ... Las dos
manifestaciones fundamentales del instinto de vivir son el hambre
y el amor. El hambre sirve para reponer el desgaste que ocasiona
la vida diaria y el amor se encarga de la vida futura. El instinto
sexual y el de alimentarse representan los dos componentes
principales del instinto de vivir.. . Tomemos el instinto, de tanta
importancia en la vida, que Nietzsche llama 'voluntad de poder', el
instinto de dominio... , veremos que se subordina al instinto de
placer que hemos designado instinto de vivir. Quien tiene poder
puede procurarse cualquier placer (para ser feliz) .. . Todo instinto
era originariamente un instinto de placer, pues tenemos que pensar
en un estado en que la vida era un permanente placer. Este estado
está descrito en el mito del paraíso, pero también sirve a importantes
fines culturales en forma de premio, como placer futuro"." "Los
hombres corren tras su primera felicidad. Felicidad es placer. Todo
el mundo busca el placer eterno ... El hombre primitivo debe haberse
encontrado en una situación análoga. La realidad era para él deseo
de placer. Sólo reconocía una ley: el placer ... Ser social significa
renunciar al placer que ocasiona displacer a la comunidad.. . La
21
211

Roazen, Paul, 1960. Freud y su discípulos. Madrid, Alianza Universidad, p. 436.
Stekel, Wilhelm, 1953 . Actos impulsivos. Argentina, Imán, pp. 20-22.
~La concienci a del hombre primitivo se orientaba exclusivamente hacia la
obtención del placer individual . Sólo la civilización ha socializado el instinto de
vivir, es decir, lo ha puesto parcial o totalmente al servicio de la comunidad. El
imperahvo de la comunidad se llama moral". /bid., p. 22.

principal reacción primitiva es el instinto de dominio li d

:~e~~~i~~~;~~e.d~:;;:~;~e:~~~:~~

1

i:!into c~n ~o~aecl:~dn:do
pertenece ... La voluntad de poder es el des 10 lo tuyo. Todo le
ajeno, llegar a ser el único, 0 10 que es mefs etpoderarse de lo
haciendas ... Este delirio de propiedad se e • e amo de vidas y
dominio; tomar lo que se desea La
xpresa en el instinto de
siempre es egoísta Má · ...
rea_
cc,ón pnm,llva del hombre
sexual. El hombre p;imíti~~jtz~!~:t:1ª~; es la reacción primitiva
valor sexual ... Esta reacción s
. r _que encontraba por su
circunstancias con el instinto d:~~~i~r~m,ti~a
1 8 comc1de en ciertas
representa una form d
.
Y instinto 30de tocar, que
1
formulación breve de 1: coencª:~~~ ~; ~:k:~t=~it"· Esta es la
la presencia de las concepciones de Nietzs~he YªFi~~d~e aprecia

J

aplicació~l~~nl~sidªi~º~:sN~:~s¿~:ri~~ ~er en la o~ra de Adiar la
inicia c':n una situación que es ~entid: cco;~:~~n de .aquél, se
:acodmpana de un sentimiento de inferioridad el qu:n~ss, que se
uce por una tendencia a la su . .d d • · ·u vez se
que el adulto"
·
perio_ri ª · El nino quiere lo mísmo
ahí sigue un¡ ¡/~~~ed~o~==~~:r mas que todos los otros, y de
construcción teórica es finalista· ~1~p~:cia la superioridad. Esta
aparte y conserve la s
.
·
ª una superioridad que le
el principio su objeti~;~r:?a: Y adaptación que constituye desde
conse
·
e aprecia la finalidad que es el
oesce:::r!~5; a~aptarse, lograr .. la seguridad. Es ~I individuo
adulto para segii~ ~~s~~· Z~!:a~l~i~n el otro; en este caso en el

Je

: Stel&lt;el, Wilhelm. Op. cit., pp. 24-2 7.
Adiar, Alfredo, 1962. CooocimIen10
·
del Hombre. Madrid, Espasa-Calpe, p. 27.

�66 / facultad de filosolia Iletras

Uai'lellidad Autónoma de Nue,o león / 67

¡;¡

1

1

¡:

Los municipios
de la región citrícola
yla disputa por el agua

José Antonio Olvera Sandoval

L

A DISPUTA POR el agua es el sello característico de las
sociedades localizadas en regiones desérticas o semidesérticas. En el caso de México, todo el septentrión acusa
esa problemática en diversos grados y con variados matices
sociohistóricos. la escasez del vital líquido y los conflictos sociales
por su uso y distribución se constituyen en el principal escenario
de la vida material. El presente escrito pretende esbozar parte de
esa problemática, la cual se ubica en el siglo XIX, sobre todo en
los años que transcurren de la guerra de reforma a los inicios de la
revolución armada de 1910.

la lucha por el agua se vuelve más incesante en aquellos espacios
donde su uso recibe distintas· aplicaciones y es manejada por
sectores sociales de contrastada jerarquía económica. la situación
típica que más reproduce esta relación desigual es aquella que
confronta grupos sociales cuyo interés primordial es la explotación
del agua con fines comerciales (el agua como mercancía} versus

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 69

68 / fatultad de filosolia yletras

1

=

1

¡¡:

contingentes humanos que únicamente la requieren para el consumo
familiar y doméstico. Esta confrontación se torna más grave en la
medida en que los cambios climáticos y ecológicos arrecian con
mayor fuerza en los cultivos y las plantaciones.
De todas las demarcaciones nuevoleonesas, la que sobresale por su dimensión y persistencia es la denominada Región
Citrícola. Desde la época de las reformas borbónicas -hasta
nuestros días- este espacio productivo se fue constituyendo en
el centro agrícola más importante de Nuevo León. ,D_icha .cualidad
socioeconómica se sustentaba en los elementos f1s1co-b1ológ1cos
de la zona destacando la amplia red hidrográfica que se deriva de
los ríos s'an Juan, Pablillo y Pilón. Esta faja geográfica está
constituida esencialmente por los poblados de Allende, General
Terán Hualahuises, Cadereyta, Linares y Montemorelos, siendo
los úlÍimos tres distritos los que mantienen mayor contribución Y
expectativas en el mercado agrícola. Por lo tanto, son el centro de
gravitación hidrológica donde el drama por el uso del agua adquiere
mayores dimensiones sociopolíticas.
11

Desde los tiempos coloniales, en plena conformación del Seno
Mexicano, los poblados adscritos a este espacio hidrológico se
constituyen en pieza clave del incipiente mercado regional. De las
haciendas y ranchos de la comarca se remiten importantes
volúmenes de maíz y piloncillo hacia la ciudad de Monterrey, la
franja norte de Tamaulipas y los distritos mineros de. Coahu1la .Y
zacatecas. La conducción óptima de las labores agncolas deb1a
estar sustentada en la disposición de tierras fértiles e irrigadas.
Sobre todo, la producción del piloncillo, que desde su fase primaria,
o sea, el cultivo de la caña, hasta la fase industrial, su transforma•
ción en dulce y alcohol, requería abundantes cuotas de riego; la
tenencia de agua se tornaba más estratégica. En el cultivo del
cereal, la irrigación sólo era determinante en el ciclo tardío.
En el siglo XIX la contribución agrícola de la comarca
tiende a aumentar en forma constante, a pesar de las diversas
coyunturas que escenifica el norte del país durant.e la. primera
parte de esa centuria (guerra de independencia, confhcto liberales·
conservadores, guerra con Estados Unidos, entre otras). Para los
tiempos porfiristas la región estaba plenamente integrada al
mercado regional, y sus propietarios de mayor jerarquía se adaptan

fácilmente a la modernidad económica que pregonaba el Héroe del
2 de abril. Basta con observar las gráficas de producción agrícola
comarcana del período finisecular y constatar que ésta generaba
el 45% de la producción maicera del estado, y el 40% del piloncillo.
Por otra parte, en la década de 1890 se ampliará la expectativa
económica rural y la agricultura tradicional compartirá el espacio
productivo con un nuevo cultivo: la citricultura.
La producción de cítricos en gran escala es el resultado

de las múltiples innovaciones que a nivel regional impone la
modernidad porfirista. Se adapta inicialmente en Montemorelos
-municipio que presenta al igual que Cadereyta y Linares mayor
constancia y volumen en la producción agrícola zonal-, y en el
largo plazo terminará por desplazar los cultivos tradicionales y se
convertirá en el producto más especulativo de las tierras
comarcanas (después del estallido revolucionario se torna en un
monocultivo que aún subsiste). Se adapta rápidamente al suelo
montemorelense, a tal grado que en 1896 ocupa el tercer lugar en
importancia, nivel que mantendrá hasta 191 O. A diferencia del cereal
y el dulce que surtía al mercado regional, la naranja en su totalidad
se exporta a Estados Unidos por medio del ferrocarril que transita
por la región desde 1890. A partir de la citricultura el uso de la
tierra y el agua comienzan a ofrecer nuevas posibilidades a la
empresa agraria, y el énfasis sobre el riego resulta determinante,
ya que desde el plantío de los árboles hasta la etapa de madurez
en que se realiza la recolección del fruto, la irrigación es vital para
la conducción agrícola. Sumada a la producción del piloncillo, torna
la tenencia del agua cada vez más necesaria.

111
Tomando en cuenta la importancia que adquiere el riego para la
explotación óptima de los cultivos regionales, mantenerlos en actividad constante y con altos porcentajes de rentabilidad, se supone
que debió estar garantizado el uso fehaciente de las comarcas
hidrológicas. En este sentido, una de las principales preocupaciones
de los propietarios debió ser el control y la patente de las más
importantes vías de irrigación a través de diversos mecanismos
SOCiopolíticos. La posibilidad de acceder al riego de gravedad se
estrechaba en la medida en que: el agua adquiere un valor
mercantil, el Estado la convierte en una partida estratégica de
ingresos, aumenta la nómina de regantes, disminuye el flujo por la
sequía, por sólo señalar algunos prolegómenos. Este conjunto de

�JO /facultad de filosoffa Iletras

Univmidad Autónoma de Nuevo león /71

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:!

1

¡:

variables sociales se enfatiza más en la segunda mitad del XIX, y
provoca innumerables conflictos entre los agentes económicos de
la denominada región citrícola. El Valle de Montemorelos y Linares
serán los casos más representativos de la problemática que encierra
la lucha por el agua.
El tipo de conflictos tuvo distinta conformación y alcance
sociopolíticos. Se manifestaron como situaciones aisladas o de
grupo, al margen del contexto político regional o influido por éste,
bajo situaciones específicas o como parte de la cotidianeidad rural,
entre componentes de un mismo sector o con un radio de acción
que involucra diversos niveles sociales. A continuación reseña•
remos brevemente los rasgos esenciales de las disputas
hidrológicas más recurrentes que escenificó la región citrícola
entre 1850 y 1912.

a) Conflictos lntermuniclpates
Es uno de los problemas más añejos que enfrenta la región, Y
tiene como protagonistas a las localidades de General Terán,
Rayones y Montemorelos. Estas demarcaciones tienen como
principal red hidrográfica al río Pilón, el cual cruza por los plantíos
más importantes de estos distritos. Aunque en todos fluye con
caudales considerables, sólo Montemorelos tiene el privilegio de
usar cerca del 80% de las aguas que del Pilón derivan. Los regantes
de General Terán y Rayones tienen que "conformarse" con el resto
del vital líquido. Esta relación desigual, que se signa a finales de la
Colonia, no siempre fue del agrado de los anteriores regantes. En
el siglo XIX, cuando el crecimiento económico del Noreste presiona
la demanda de productos agrícolas, muchos agricultores pretendieron intensificar sus cultivos más especulativos, proceso en que
el agua era fundamental por lo señalado anteriormente, y al estar
limitados en su tenencia de riego emprenden una serie de movilizaciones tendientes a que las aguas del río Pilón se derivaran con
mayor equidad. Por el peso económico y la influencia política que
tenían los principales propietarios montemorelenses, las demandas
nunca se resuelven satisfactoriamente, ni en los cabildos, ni con
el ejecutivo estatal, e incluso la autoridad federal deja que el asunto
se ventile discretamente entre las partes. Los dueños del agua de
Montemorelos siempre manejaron argucias jurídicas y tuvieron los
suficientes recursos para manejar a su interés las prologadas
diligencias legales que implicaba este tipo de conflicto. Los

reclamos se fueron apagando en la medida en que el régimen
porfirista local mostraba a todas luces su preferencia hacia los
regantes montemorelenses, firmes aliados del reyismo.
La relación desigual sigue vigente hasta nuestros días:
los propietarios de General Terán y Rayones parecen haber
aceptado este "acuerdo para aprovechar las aguas del Pilón", y
tienen poca efectividad los reclamos que de vez en cuando realizan;
en cambio, los agricultores de Montemorelos, muy arraigados en
la explotación citrícola, han percibido a estas aguas como su
patrimonio hidrológico; ante cualquier intento por alterar la estructura
hidrológica del Pilón, estallan en forma colectiva y llevan el asunto
hasta sus últimas consecuencias. La última vez que mostraron
esta defensa de sus aguas, ocurrió en los inicios del régimen
salinista, cuando se pretendía ampliar las fuentes de abastecimiento
para el Área Metropolitana de Monterrey a partir del establecimiento
de una presa en las inmediaciones del río de Montemorelos. De
inmediato presionaron a la más alta autoridad del país y al poco
tiempo se decide cancelar dicho proyecto (Presa Terreros):
argumentando cuestiones técnicas y ecológicas, el gobierno federal
considera poco factible la realización de la obra.

b) Control y monopolio de las aguas estatales

A partir de que Santiago Vidaurri (1855-1864). notable caudillo
regional, toma las riendas de la legislación estatal, se decretan
una serie de medidas tendientes a multiplicar las arcas de su
administración. Influido por las necesidades que exige una economía
de guerra, además de refrendar sus principios liberales, Vidaurri
exige que todos los municipios que posean tierra y agua (de
corporación) en arriendo, la vendan o rematen a propietarios laicos
de la comarca. Aunque esta política se había implementado desde
1830 (así lo consignan los documentos de la época), la desincorporación de estos bienes se intensifica hasta la segunda mitad del
XIX. Por otra parte, se le ordena al Tribunal de Justicia que reconsidere todos los títulos y derechos de agua que existen en el estado,
situación que implicaba que todos los tenedores de riego volvieran
a refrendar la propiedad de su agua, la cual en su mayoría había
sido concesionada desde el virreinato. No todos pudieron exhibir
los papeles que legitimaban la tenencia del riego, ni contaron con
los recursos que devengaba el litigio.

�11 /facullad de filosofía Ile Iras

Univmidad Au!ónoma de Nuevo león /73

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~
5

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1

1
¡:

Estas reformas que sistematiza la legislatura vidaurrista,
y que continuará en el mismo sentido la larga administración del
general Bernardo Reyes, quien gobierna el estado durante casi
todo el porfiriato, fueron pieza clave para que los propietarios de
mayor jerarquía de la región citrícola, sobre todo los de Montemorelos, constituidos para entonces como una oligarquía agraria,
pudieran ampliar sus cuotas de irrigación, generando el monopolio
de las comarcas hidrográficas. Aquel poblado, junto con Linares,
son los distritos donde la mayoría de sus medianos y pequeños
regantes reclaman la concentración del vital líquido por parte de
los señores del agua. Con dineros e influencias en la instancia
gubernamental, por ser muchos de ellos integrantes de la burocracia
municipal, este célebre grupo de regantes no conforme con su ya
dilatada riqueza agropecuaria, se apodera de las tierras más pródigas
y de las aguas que para entonces estaban ocupando propietarios
de escasos recursos, quienes por décadas habían usufructuado
tales bienes por designio del antiguo régimen. Estos pobres
personajes poco entendían los vericuetos legales, y no estaban
en condiciones económicas para enajenar el agua que arrendaban
al ayuntamiento; incluso en las listas de la tesorería local aparecen
muchos arrendatarios con atraso de pagos, situación que automáti·
camente los ponía en la cuerda floja, debido a que esa era una de
las muchas condiciones por las que se podía perder el derecho a
usar las aguas municipales. Decenas de familias enteras pierden
todo o buena parte de su riego, situación que adquiere tintes
dramáticos, dado que mientras los grandes propietarios requerían
el agua para el uso productivo, la mayoría de los pequeños
arrendatarios del agua la utilizaban para el consumo familiar y
doméstico. Este desarraigo de los bienes hidrológicos no deja de
ser un indicativo de la forma que asume a nivel regional el proceso
de proletarización rural. La gravedad social que provoca el régimen
liberal, intensificado por la dictadura de Díaz, no es subsanada por
los gobiernos posrevolucionarios, ya que éstos, además de efectuar
discretos repartos de tierra en la región, mantienen inalterada la
enorme superficie donde se explota la citricultura.

e). Usurpación y robo de agua
Es el conflicto más generalizado en la región, y tiene como
protagonistas a todos los grupos sociales, entre propietarios de
una misma jerarquía, o entre sectores de diversa composición

social. El origen del problema radica en la forma como se distribuye
el agua hacia las diversas fincas agrícolas, ya que siendo riego de
gravedad, se requería que mientras una unidad agrícola determinada
irrigara sus plantíos, las otras unidades de riego debían cerrar sus
compuertas, para que a la primera fluyera libremente el volumen
de agua que tenía asignada. Para que esto se hiciera factible,
desde los tiempos coloniales se establece una cronología del riego
(o tanda) para cada poblado. Este documento estaba sancionado
por el ayuntamiento y rubricado por todos los regantes adscritos al
distrito; ahí se especificaba el volumen que tenía concesionada
cada unidad, y el día y la hora en que ésta debía abrir sus
compuertas, así como el tiempo en que debía cerrarlas, para que
subsecuentemente irrigara la unidad agrícola vecina.
Para la segunda mitad del siglo XIX aumenta considerablemente el número de regantes y de unidades, por lo tanto, se hacía
más urgente la supervisión y el cumplimiento de los acuerdos de
irrigación. Cualquier alteración a este proceso de organización
hidrológica, fuera por razones naturales (sequía sobre todo) o humanas, causaba serios trastornos entre los propietarios afectados,
quienes defienden sus intereses no sólo en el ámbito legal, sino
que, además, arremeten por la fuerza contra los propietarios que
se consideran culpables de tales alteraciones.
Los casos más recurrentes que se tipifican como robo
de agua, se manifestaron de dos maneras. En primer lugar, se
denuncia que muchos regantes a pesar de haber concluido el tiempo
de su riego, no cerraban sus compuertas, por lo tanto, estaban
usufructuando ilegalmente agua que le correspondía a los demás
accionistas del canal de riego (tomas de agua). En segundo lugar,
Y con un radio más estrecho de acción, se menciona a varios
propietarios de abolengo (sobre todo hacendados) quienes sin
ninguna contemplación, además de quebrantar el régimen del riego,
edifican en las inmediaciones de los canales, o en las mismas
compuertas autorizadas por el ayuntamiento, obras hidráulicas para
que fluyera con mayor intensidad, y más volumen, el agua derivada
de los ríos. Esto provocaba que se redujera drásticamente el
riego de los propietarios vecinos. La resolución de estos conflictos
no siempre fue resuelta a favor de los quejosos; además de
dilatar los veredictos y llenarlos de trámites y vericuetos legales,
las autoridades municipales muchas veces entorpecen
deliberadamente el rumbo de los procesos judiciales. Esto es viable

�JI /facultad de filosofía yletras

Univmidad Autónoma de Nuevo león 175

:!

1

y comprensible si tomamos en cuenta que el aparato burocrático
de la región está en manos de una oligarquía que por generaciones
respalda su accionar económico en el control del poder político
regional.

1
=

Aprendizaje y complejidad

IV
El análisis de estos conflictos nos lleva a sugerir, en primera instancia, que esta es la expresión más cotidiana de las desigualdades
y de la forma como se materializa la lucha social en el campo.
Queda claro que en regiones como el noreste, las desigualdades
en el campo se dirimen no por la tierra, como sucede en otras
latitudes, sino por un recurso que resulta más estratégico para el
desarrollo social: el agua.
Sumando estos problemas y cotejándolos en conjunto, se
pueden percibir las implicaciones socioeconómicas que tuvo el
riego durante el siglo XIX en la principal región agrícola de Nuevo
León. Permite aproximarnos a la comprensión de una sociedad
hidráulica que aún persiste y que en los últimos años, pese a una
serie de adversidades, ha mostrado adaptación a los cambios
económicos globales. Tomando en cuenta el potencial ecológico y
humano qüe encierra la región citrícola, no dudamos que siga siendo
por mucho tiempo uno de los pilares básicos en que se sostendrá
la vida material y cultural de Nuevo León y el noreste de México.

Fuentes primarias

Archivo del Honorable Congreso del Estado de Nuevo León, Monterrey.
Actas
Diario de Dabates
Periódico Oficial
Archivo General del Estado de Nuevo León, Monterrey.
Correspondencia de Alcaldes Primero
Correspondencia con el Ministerio de Fomento
Estadística de los Municipios
Memorias de Gobemadore~
Archivo del Municipio de General Terán, N.L
Archivo del Municipio de Linares, N.L
Archivo del Municipio de Montemorelos, N.L
Archivo del Municipio de Rayones, N.L.

Si me hablas, escucharé
si me muestras, miraré
si me dejas experimentar
aprenderé.
Lao Tsé

Horacio Maldonado
INTRODUCCIÓN

E

conforma una especie de agenda en
la cual se estab_lecen una serie de tópicos inherentes
. al aprendizaje. S1 bien cada uno de los ítems recibe una
consideración particul_ar y pueden abordarse de manera independiente_, aspiran en conjunto a bosquejar una concepción sobre dicha
temática que tienda a superar los enfoques simplificadores y
urnd1mens1onale_s a partir de los cuales se la afronta de ordinario
tanto en los c1rculos científicos como en los académicos
escolares. Procuramos, en consecuencia, subrayar la necesidad
~e tratarla desde ~n enfoque complejo, más allá de que en estas
ineas demos algun énfasis a las dimensiones psicológicas.
L PRESENTE TRABAJO

y

Complejidad
Nuestro epígrafe evoca una idea nodal del sabio oriental: el
aprender es inherente al experimentar. Si bien no deja de insinuar
~I va_lor _de la escucha y la mirada, les atribuye una significación
estnng1da en comparación con la experimentación. Como él,

1

�16 /facultid de filosotta yletm

Un~eBidad Autónoma de Nuevo león /¡¡

;!

1

interpretamos que esta trascendental acción humana es de
naturaleza compleja, más allá de que las investigaciones psicológicas que se ocupan en desentrañarla se vean sujetas, por razones
conceptuales, metodológicas o procedimentales, a circunscribirla
a algunos de sus componentes. O más acá de que luego, por
razones políticas o ideológicas, ofrezcan sus hallazgos parciales
en términos de verdad hegemónica, absoluta y excluyente.
En este punto acordamos con lo que indica Edgar Morín'
cuando sostiene que se han producido conocimientos sin
precedentes sobre el mundo psíquico en función de una ciencia
que promueve sin miramientos los métodos de verificación empírica
y lógica; no obstante, coincidimos especialmente cuando agrega
que ello ha traído como consecuencia que el error y la ignorancia
progresen voluminosamente a la par que nuestros conocimientos.
El autor de referencia se empeña minuciosamente en
demostrar cómo dichos errores y cegueras poseen un carácter
común que deviene del modo mutilante de organizar el conocimiento, modo que resulta incapaz de reconocer y aprehender la
complejidad de lo real.
En tanto supone que todo conocimiento opera mediante
la selección de datos, admitiendo como significativos a algunos y
rechazando a otros por insignificantes, deduce que resulta
indispensable tomar conciencia tanto de la naturaleza como de
las consecuencias de los paradigmas que cercenan el conocimiento
y desfiguran el mundo físico y/o el mundo social.
Sostiene que desde Descartes soportamos la tiranía de
los principios de disyunción, reducción y abstracción, los cuales
en conjunto configuran lo que podría denominarse el paradigma de
la simplificación. A su entender, este paradigma regula o controla
el pensamiento occidental desde el siglo XVII , aunque sus efectos
sólo se comienzan a verificar en el curso del siglo XX.
El principio disyuntor sería el responsable de aislar con
mucho éxito tres grandes campos de conocimiento científico:
la física, la biología y las ciencias del hombre. Una alternativa
poco feliz para neutralizar tal disyunción fue la de forjar otra
burda simplificación, esto es, reducir lo complejo a lo simple (un
' Morln, Édgar. 2001 . lnlroducción a/ pensamiento complejo. Barcelona, Ed. Gedisa.

ejemplo notable es la pomada reducción de lo humano a lo biológico;
otros, la ~ab1tual reducción de lo psíquico a lo cognitivo del
aprendizaje a la 1nteltgencia, etc.).
'
. Este pensamiento simplificante tan usual, es incapaz
enfatiza Monn, de concebir la conjunción de lo uno y lo múltiple
unifica abstractamente anulando la diversidad O por el c t ·.
•
.
,
on rano,
yu xtapo ne_Ia d.
. 1vers1dad sin concebir la unidad. En relación con
esta cuestión introduce el concepto de inteligencia ciega y señala
que ésta corroe los conjuntos y las totalidades, aísla los objetos
de sus ambientes Y rn siquiera puede, por ejemplo, admitir el lazo
inseparable entre el observador y el objeto observado.

O

.
La imposibilidad para reconocer la complejidad de la
realidad antropo-soc1al, en su micro-dimensión (el sujeto individual)
y en su macro-d1mens1ón (el conjunto de lo humano) han conducido
a infinitos infortunios en los más diversos órdenes sociales.
.
. He aquí el motivo, según creemos, por el cual resulta
~perat1vo trabajar por el desarrollo del pensamiento complejo.
ua ndº ª Mor'.n se l_e pregunta acerca de la complejidad responde
lo siguiente. A primera vista la complejidad es un tejido de
constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados·
presenta la paradoja de lo uno y lo múltiple" (op. cit.)
·
con

Luego _abunda con c_
omentarios bien precisos: "Al mirar
más atención, la complejidad es, efectivamente, el tejido de
ventes, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones
azares, __que constituyen nuestro mundo fenoménico. Así es que 1~
complejidad s_e presenta con los rasgos inquietantes de lo enredado,
de lo_inextricable, del desorden, de la ambigüedad, de la
incertidumbre. De allí la necesidad, para el conocimiento de poner
rd_en en los fen_
ómenos rechazando el desorden, desc~rtando lo
ncierto, es decir, de seleccionar los elementos de orden y de
certidumbre, _de quitar la ambigüedad, clarificar, jerarquizar.... Pero
tales operaciones, mecanismos para la inteligibilidad, corren el
nesgo de producir ceguera si eliminan los otros caracteres de lo
complejo" (op. cit.)

e

La dificultad del pensamiento complejo es que le toca
:fronta'. 10 entramado, la inexorable interrelación de los fenómenos
ntre s1, el orden y el desorden, lo subyacente, la incertidumbre y

1

�78 /facultad de filosolía Iletras

Unive~idad Autónoma de Nuevo león /79

=

1

la contradicción. Hoy, escribe Prigogine', "creemos estar en un
punto de partida de una nueva racionalidad que ya no_ identifica
ciencia y certidumbre, probabilidad e ignoranma ... As1st1m_os al
surgimiento de una ciencia que ya no se limita a s1tuac1°.nes
simplificadas, idealizadas, mas nos instala frente a la_ comple¡1dad
del mundo real, una ciencia que permite que la creat1v1dad humana
se vivencia como la expresión singular de un rasgo fundamental
común en todos los niveles de la naturaleza". Todo esto genera
inconvenientes diversos y se agudiza la necesidad de producir
herramientas inéditas para lidiar con este nuevo horizonte que se
despeja al interpretar la realidad desde una perspectiva compleja.
Morin propone como alternativa al paradigma de la
disyunción/reducción/ unidimensionalización un. paradi_gma que
considere la distinción/conjunción, el cual permita d1stmgu1r sin
desarticular, asociar sin identificar o reducir. Esta modalidad de
pensamiento contrarrestaría al pensamiento mutilante, y como
consecuencia de ello se podrían evitar las acciones cercenantes
de él derivadas. José A. Castorina' ejemplifica con mucho tino
estas circunstancias en la práctica de aquellos psicopedagogos
que por adscribir a lo que él llama ilusiones (ilusión del _control
sobre el aprendizaje, ilusión del ps1coanal1smo, 1lus1ón
estructuralista, ilusión del niño asocial), producen interpretaciones
deformantes de las realidades con las que operan.
El autor que venimos tomando de referencia en este apartado no duda en sugerir la omnipresencia de_ lo que da en llamar
patoiogía contemporánea del pensamiento. Esta ~oincide con la
hipersimplificación que reprime o asfixia la comple¡1dad de lo real.
La patología de la idea la verifica en el idealismo que usualmente
deviene en ese fundamentalismo epistémico que es el pensamiento
único. La enfermedad de la teoría está en el doctrinarismo Y en el
dogmatismo. Está en lo que M. Mannoní' define como las paradojas
de la teoría como saber, esto es, la teoría como máscara para
disimular o diluir la verdad de una experiencia, como argumento
para sustentar, por ejemplo, un poder administrativo o político. La
patología de la razón está en la racionalización que configura lo
• Prigogine, l. 1998. El ffn de las certidumbres. Chile, Ed. Andrés Bello. .
.
3 castorina, José A. 1987. Psicog4nesis e ilusiones pedagóg,cas, en Ps1colog1a
Genética, El\Jenos Aires, Ed. Miño y Dávila.
.
• Mannoní, M. 1979. La educación imposible, México, Ed. Siglo XXI.

real _como un _sistema de ideas en principio coherente, pero sin
adm1t1r su parc1al1dad y sin reconocer que algo de lo real es irracionalizable. El sentido aquí es llamativamente próximo al que Freud le
ot°.rgaba a esta palabra para explicar uno de los mecanismos
utilizados por el psiquismo humano para evitar la angustia. Este
pos1c1onam1ento tampoco acepta que a la racionalidad le cabe
dialogar con aquello que no se puede razonar (quizá momentáneamente) y simplemente lo excluye.
Asimismo nos alerta sobre la posibilidad de ser seducidos
por dos_ ilusiones en la tarea de avanzar en el desarrollo de un
pensamiento complejo. La primera es la de suponer alegremente
que la comple¡1dad conduce a la eliminación de la simplicidad. La
segunda 1lus1ón es la de confundir complejidad con completud. Si
el pensamiento complejo tiene alguna aspiración es la de elucidar
las relaciones entre dominios disciplinarios fracturados por el pensamiento disgregador; ese que aísla lo que separa y suprime todo lo
que liga_. hace sinapsis o interfiere. En este sentido el pensamiento
com_ple¡o amb1c1ona un conocimiento multidimensional. Morin
confiesa al respecto: "nunca he podido aislar un objeto de estudio
de su contexto, de sus antecedentes, de su devenir" (op. cit.)
Aprendizaje
En su lib_ro La máquina de los niños,' Seymour Papert se demora
en c_uest1ones atinentes al aprendizaje. Dedica todo un capítulo a
analizar los sentidos de la palabra aprender y se pregunta sobre la
curiosa inexistencia en el idioma inglés de una palabra para designar
el arte de aprender. Sin embargo, su exploración lo llevó a constatar
que en el diccionario Webster sí aparece la palabra pedagogía y
ella es definida como el arte de enseñar. Sugiere que correlativamente ocurre algo equivalente en las palabras que se utilizan para
referenciar las teorías que subyacen en ambas artes. Teoría de la
didáctica y diseño didáctico, por ejemplo, son algunas de las
nociones que se usan para reconocer un área académica de estudio
e investigación en relación con el arte de enseñar. No obstante
poco fácil es ubicar términos afines en ámbitos académicos en 1~
que _hace al arte de aprender. Es fácil advertir que el pensamiento
Urnd1mens1onal muestra su presencia también aquí.
'p
"Pert, S. (1995) La máquina de los nmos, Buenos Aires, Ed. Paidós.

1
=

�80 /facultad de filosofía yletras

Univeílidad Autónoma de Nuevo león / 81

1

=

1

¡:

En una primera lectura es dable verificar, indica el autor,
que tienen en la vida académica posicionamientos -~uy desiguales.
El arte de enseñar goza de respeto, cons1derac1on Y generosos
desarrollos; en cambio, el arte de aprender recibe una atención
escuálida y propia de cierto subdesarrollo conceptual.

utilizaron para nominar su disciplina. Dicha palabra (mathematikos)
de origen griego, significa "con disposición para el aprendizaje", y
otra cercana (manthanein) significa "aprender". La arrogancia de
los matemáticos los llevó a suponer que el suyo era el único
aprendizaje verdadero.

Incluso postula que esta situación se evidencia en el
mismo léxico cotidiano. En una frase tan usual como: "el maestro
enseña al alumno" se logra constatar la misma circunstanc~a. El
peso del proceso de enseñanza/aprendizaje recae en la acc1on de
uno de los términos de la ecuación. El maestro, grama~1calmente
hablando, es el agente de la oración; el alumn~ es tan solo el complemento pasivo. Este pequeñ_o ejemplo qu1za contiene Y resum_e
aquellos principios que Comernus, el gran ideólogo de la pedag_og1a
moderna, estipuló en su Didáctica Magna hace más de tres siglos
cuando perfiló el lugar del enseñante y el lugar del aprend1ente.

La matética es un campo más básico que la matemática
en tanto se ocupa del aprender a aprender (casualmente una
comisión de la UNESCO presidida por Jacques Delors, a la cual
se le encomendó establecer el perfil de la educación del siglo XXI,
determinó que la misma debería construirse ·sobre cuatro pilares
fundamentales: aprender a ser, a hacer, a convivir y aprender a
aprender).

Estas argumentaciones nos permite_n entender por q_ué el
maestro debe procurar y disponer ciertas habilidades para part1c1par
del proceso, y el alumno, en cambio, a menudo aporta, en pos_1c1ón
receptiva, tan sólo la concentración, la obed1enc1a, la memoria, la
buena disposición para escuchar lo que el docente dice o m1_rar lo
que el docente le enseña. Esto último ev1denc1ana, segun ciertos
autores, el hecho de que los procedimientos aud10-v1suales hayan
generado una contribución sustantiva (¿ ?) en eso de revolucionar
la educación.
Resulta obvio que a la secuencia más arrib_a mencionada
le subyace una fuerte impronta de filiación conduct1_sta y de otros
desarrollos conceptuales aledaños que han contribuido de "1anera
decisiva a dar sustento a aquellas prácticas pedagógicas calificadas
muchas veces de instruccionismo.
De todas formas, en los anaqueles destinados a congregar
la literatura constructivista, es factible adve_rtir que buena parte
del material disponible hace énfasis en la acción del profesor antes
que en la del alumno. A pesar de todo, allí también se p_one de
relieve la supremacía de la enseñanza sobre el aprend1za¡e.
Papert insiste en la necesidad de encontrar una palabra
para designar el aprendizaje y propone el término: matét1co.
Irónicamente sostiene que con ella se neutraliza el hurto
perpetrado en tiempos pasados por los matemáticos, quienes la

Este aprender a aprender interpela fuertemente aquellas
ideas pedagógicas que mantuvieron una intensa hegemonía durante
toda la modernidad. Ideas que privilegiaron los contenidos en
desmedro de los procedimientos y las actitudes. Como es fácil
advertir aquí, los primeros están más próximos a los intereses de
los pedagogos, y los segundos a las características e iniciativas
de los alumnos.
Cuando Papert propone su concepción matética expone
una serie de principios que vale considerar con relación al aprendí•
zaje. Sostiene que no son suficientes los métodos para resolver
un problema (asunto tan caro a las concepciones positivistas).
Enfatiza que sí resulta fructífero pensar placenteramente sobre un
problema y hablar de él. Esta afirmación subraya dos cuestiones
de gran cuantía: por un lado, alude a la dimensión lúdica inherente
al acto de aprender; por otro, pondera la significación que tienen
los intercambios y las diversas argumentaciones en relación con
un problema dado. Estas dos alternativas son frecuentemente
desatendidas cuando no excluidas en los espacios educativos
formales.
La cuestión del placer parece confrontar con el pretendido
control sobre el aprendizaje. Desde cierta óptica podría aseverarse
Que aquello inherente al placer por el aprendizaje y a las vicisitudes
relativas a la apropiación rozan lo prohibido. La escuela ha
desarrollado una cultura que desalienta ambas posibilidades; en
muchos docentes es fácil verificar su turbación o perplejidad cuando
alguien los interroga acerca de qué sienten en relación con el
conocimiento y/o qué estilo peculiar despliegan para aprender.

�81 /facultad de filosolia Iletras

Unive~idad Autónoma de Nuevo león /83

s

:!

1

Evidenciar cómo funciona nuestra propia mente es un tema
casi tabú; de allí que exponer una idea o una secuencia de ellas
coloca al sujeto en posición de vulnerabilidad. Más allá de esto,
Papert sugiere desarrollar la siguiente práctica: hablar libremente
sobre nuestras experiencias de aprendizaje. Esta propuesta nos
resulta asombrosa porque no viene de un psicoanalista, sino de
un matemático y epistemólogo. En este sentido interpretamos que
el autor da un paso decisivo en eso: colocar el aprendizaje fuera
del chaleco de fuerza en que lo colocaron, sin advertir ni valorar
los perjuicios teóricos y militantes de la inteligencia.

Piaget
El nombre de Jean Piaget es, en los espacios educativos, frecuentemente asociado y reducido a una cierta teoría de la inteligencia
o de los ·estadios. Teoría que, por lo demás, es visualizada como
en extremo complicada o árida como para concederle la atención
que merece y derivar de ella aportes significativos al proceso de
enseñanza/aprendizaje.
En los círculos científicos, sin embargo, el nombre de
Piaget evoca una producción que remite a múltiples dim_ensiones
del conocimiento; esto más allá de que su preocupac1on fundamental haya estado ligada a la epistemología y sus trabajos de
investigación hayan tenido un fuerte anclaje en la psicología.
Para nosotros, el nombre de Piaget está indisolublemente
relacionado al de un pensador que entrevió como pocos la
necesidad de superar los reduccionismos y concebir lo real desde
una perspectiva compleja. Su insistencia y esfuerzos por alent~r
el trabajo interdisciplinario es quizás una de las pruebas mas
contundentes de tal aseveración.
Asimismo ocurre cuando se pregunta específicamente
sobre el desarrollo de las estructuras congnitivas; en ese caso
también trasluce una fuerte convicción: no resulta viable explicar
el desarrollo ni tampoco el aprendizaje apoyándose en un único
factor, como lo insinuaban las concepciones maduracionistas o
como lo pretendían las ideas conductistas. Tanto en el plan_o
epistemológico como en el psicológico Piaget criticará con énfasis
esas fórmulas por reduccionistas.

De allí que plantea un interrogante en plural: ¿A qué factores podemos acudir para explicar el desarrollo y en consecuencia
al aprendizaje? Como es sabido, enuncia cuatro factores básicos:
la maduración; la experiencia (física y reflexiva), concepción muy
lejana a la de los empíricos; la transmisión social (lingüística,
educativa, etc.) y un cuarto que entiende clave: la equilibración o
autorregulación.
No duda en argumentar que cada uno de los cuatro factores
es fundamental, pero por si solo insuficiente; su potencial explicativo es preciso pero acotado (esto más allá de que cada uno de
ellos suele ser posicionado como verdad absoluta y excluyente).
Esta situación se verifica con extrema nitidez en el mundo científico,
en el mundo académico e incluso en el mundo escolar; en ellos se
instalan paradigmas y mantienen hegemonías muy fuertes por
extensos periodos de tiempo, desacreditando y neutralizando la
existencia de los demás.
Una dañina consecuencia se visibiliza en tantas escuelas
y ataríe a tantos alumnos que evidencian modalidades epistémicas
diferentes a las establecidas por el paradigma dominante. Algunos
de ellos deben disimular sus modos particulares y genuinos de
tratar con lo real y aprender, so pena de ser rotulados o categorizados
de disimiles maneras, muchas de las cuales les impiden luego
una buena integración y convivencia grupal, áulica o institucional
(la escuela suele informar que este tipo de alumno tiene problemas
de conducta). Otros reprimen y se manifiestan de manera silente y
difusa produciendo síntomas que la escuela cataloga rápidamente
como problemas de aprendizaje.
Muchos se adaptan al formato epistemológico que impone
la escuela, logran incluso éxitos al ser evaluados desde una lógica
dicotómica y disyuntora que separa en aprobados y reprobados,
exitosos o fracasados. Situamos un par de ejemplos en los espacios
escolares, pero parece obvio que tanto en el mundo científico como
en el académico las consecuencias no suelen ser menos cruentas,
más allá de que los afectados no son niños o jóvenes sino
investigadores o profesores.
Sin duda la monumental obra investigativa de Piaget en
torno a los problemas del conocimiento, del desarrollo y en alguna
medida del aprendizaje, logró una gravitación decisiva en el universo
de las ideas y sus aportes a la epistemología y psicología lo
convirtieron en un clásico difícil de eludir en la escasa nómina de
autores que aportaron a la idea de entender lo real desde una
perspectiva compleja.

¡:
=

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1
5

Unive~idad Autónoma de Nuevo león / 85

1
1:1

No obstante su obra omite la exploración y el esclarecimiento de los aspectos afectivos vinculados al aprendizaje. Esta
situación debe atribuirse más a la cuantiosa tarea de remontar un
cúmulo de obstáculos epistemológicos dominantes (especialmente
aquellos ligados a los desarrollos positivistas) en el campo del
conocimiento, que al hecho de no considerar a aquellos aspe~tos
10 suficientemente valiosos como para investigarlos. Su explicita
afirmación de que el afecto es el motor del pensamiento es una de
las muestras claras al respecto.
Por lo anteriormente reseñado estamos en posición de
asegurar que el rico legado piagetiano es efectivamente indispen·
sable para comprender ese complejo p!oceso humano que es el
aprendizaje, pero al mismo tiempo es valido concluir que es por lo
menos insuficiente.

Psicoanálisis
Para mitigar este déficit es indispensable acudir a otras investi~aciones, particularmente a aquellas que se ocupan d_e desentranar
los procesos afectivos. Entre varias alternativas posibles, interpretamos que los desarrollos psicoanalíticos resultan 1mpresc1nd1bles
a la hora de acceder a esas vicisitudes (motor) involucradas en el
acto de aprender y también en el de no aprender.
Por demasiado tiempo los psicoanalistas se desinteresaron
de los asuntos del conocimiento, y los cognitivistas hicieron otro
tanto con las cuestiones emocionales inherentes al aprender. Estos
hechos reflejan claramente las ideas de Morín cuando enfatiza
que la ciencia ha avanzado unidimensionalmente. sin las debidas
interacciones, excluyendo todo aquello que no configuraba su área,
tema u objeto particular de indagación.
En los espacios educativos los descubrimientos psicoa_na·
líticos han tenido un paupérrimo impacto hasta avanzado el siglo
XX. Los asuntos escolares fueron/son interpretados allí a la luz de
las teorías del aprendizaje fuertemente vinculadas al. ideario
positivista, y los dispositivos intelectuales fueron seleccionados
como preocupación casi excluyente de los estudiosos del
aprender/no aprender.

La significación otorgada al enseñante en el proceso de
enseñanza/aprendizaje fue, por ejemplo, reducida a dos componentes principales: el saber disciplinario y sus habilidades didácticas. Se minimizó casi sin intermitencias el valor de la persona del
maestro en aquel proceso, excepto cuando fue/es presentado como
modelo identificatorio para el alumno. En lo que hace al sujeto que
aprende, la psicología recibió prioritariamente demandas en torno
a los algoritmos cognitivos (priorizando etapas antes que procesos
o relaciones) que el sujeto despliega en la apropiación del
conocimiento; lo relativo a su sentir fue prácticamente descartado
en cuanto a la necesidad de una explicación científica.
Cuando emergen problemas para aprender, los afectos del
alumno no son habitualmente considerados en su real dimensión;
a lo sumo, son mentados como causas exógenas u obstaculizadoras al aprender (casi nunca como causas facilitadoras). A su vez,
las dificultades para aprender rara vez son atribuidas u asociadas
a los trastornos afectivos que afrontan los docentes en la tarea de
enseñar.
Pocas veces la relación docente/alumno es concebida
como determinante en un procedimiento escolar exitoso. Sin
embargo, el psicoanálisis nos aportará ideas cruciales a fin de
entender las vicisitudes de tal vinculo; una de ellas tiene que ver
con dos deseos que inexorablemente se manifiestan en el proceso
de enseñanza-aprendizaje: el deseo de aprender y el deseo de
enseñar. Estos deseos, muchas veces encontrados, propician dos
tipos de problemas: problemas para aprender y problemas para
enseñar.
Resulta casi inverosímil que investigaciones arduas y
profundas como las producidas por el psicoanálisis apenas interesen a los estudiosos del aprendizaje. Indagaciones que evidencian
cómo las relaciones humanas que están decisivamente matizadas
por factores inconscientes mediatizados por la transferencia, son
a menudo ignorados por quienes se dedican profesionalmente a
enseñar. La pertinaz influencia de la caja negra fue mutilante en
extremo.
Escuchamos con frecuencia que el deseo de aprender es
inherente a la naturaleza humana, pero casi nunca que el deseo
de no aprender también lo es. Es factible afirmar que el deseo es
el motor del aprendizaje, y también vale insistir en que el deseo es

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1
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Univmidad Autónoma de Nuevo león / 87

=

el motor de la enseñanza. Aprendiente y enseñante son copartícipes
de una sucesión de actos sistemáticos a través de los cuales la
cultura se transmite y se recrea continuamente.

humanos construyan y se apropien de un sinnúmero de conocimientos significativos. La institución escolar no escapa de ninguna
manera al reduccionismo pregonado por Morin.

Si el paradigma positivista dominante no fuese tan hermé•
tico y los docentes tuvieran mejor conciencia de aquel estado de
cosas, muchas cosas no serían igual en la escuela. Si el enseñante
tuviese claro que sus deseos no necesariamente son compatibles
con los del aprendiente y que ambos deseos (el del aprendiente y
el del enseñante) son a veces incompatibles con las exigencias
de la cultura, se despejarían alternativas diversas para mejorar el
proceso de enseñanza-aprendizaje.

Sin embargo, la escuela, herramienta tecnológica funda•
mental según Comenius para concretar una educación moderna
atenta a sus principios, continúa siendo en esta época histórica,
que_ algunos ideólogos definen como posmodernidad (Lyotard,
Vatllmo), o de la sobremodernidad (Auge), un lugar importante en
eso de transmitir y recrear la cultura (Levi-Strauss) de manera
orgánica o formal.

Todas estas circunstancias y otras que son relativas a los
vínculos humanos establecidos con el propósito de aprender y
enseñar, no son factibles de ser explicados convenientemente
desde ninguna teoría de la inteligencia. Hacerlo es maltratar o reducir
estrepitosamente un proceso complejo como es el aprendizaje. El
que un docente prefiera, por ejemplo, a un alumno es tan cierto
como que en ocasiones descarte a otro. El acto casi demagógico
o declarativo de un maestro cuando dice: "Para mí todos los
alumnos son iguales', o "a todos les brindo la misma atención' no
resiste un buen análisis. Un maestro trabajaría mejor si pudiese
admitir que más allá de las semejanzas, todos los alumnos con
los que interactúa son distintos.
Sabemos que la singularidad tiene escaso predicamento
en los ámbitos escolares; quizás ello explique la poca consideración
que la teoría psicoanalítica y la psicología genética han conquistado
allí donde la supremacía del pensamiento único es indisimulable.
La ignorancia de la singularidad y la omisión del aporte psicoana•
lítico en la comprensión del aprendizaje, resultan argumentos
válidos para dar crédito a la necesidad de avanzar en pos de un
pensamiento complejo.

Institución escolar
Una cuestión elemental que la escuela a veces omite o mira con
cierto recelo es el hecho de que el aprendizaje tenga lugar todo
el tiempo más allá de sus fronteras. El aprendizaje es inherente a
la vida cotidiana, y ella brinda múltiples ocasiones para que los

.•
_Como es sabido, la escuela es una institución en la que
mnos y Jóvenes pasan buena parte de sus vidas y en la que los
educadores permanecen durante todo su periplo laboral. En dicho
lugar el primer aprendizaje es el de la convivencia. Ésta es condición
Y fundamento para que se originen los procesos de aprendizaje·
enseñanza definidos curricularmente. Así es que el aprendizaje
fundamental que un niño de poca edad debe lograr cuando ingresa
al sistema educativo formal es a convivir; aprendizaje que no
necesariamente responde a alguna prescripción curricular explícita,
smo que es regulado por ese intangible currículo que algún autor
(J. Torres) •denomina currículo oculto.
La modalidad que asuma ese aprendizaje determinará en
gran medida el estilo de aprendizaje escolar que el niño cristalice,
el cual puede ser muy diferente a los que dicho niño desarrolle
en espacios no formales. Esto último es harto evidente en ese
nuevo ámbito de aprendizaje que los niños frecuentan con pasión
Y_ sin necesidad de mayores motivaciones externas, que es el
ciberespacio.
.
La buena convivencia constituye desde nuestra óptica un
insumo básico para que fecunden el aprendizaje y la enseñanza.
Preferimos alegar que mientras mejor resulte la convivencia
mejores cualidades tendrá el aprendizaje; esto no implica negar la
existencia de conflictos (éstos son inherentes al aprender en varios
sentidos), pero suscitará la emergencia de un clima de trabajo
democrático, promoverá mejores condiciones para igualar
oportunidades, alentará el trabajo cooperativo, valorará con otros
códigos las producciones de los alumnos, estimulará el respeto
por las modalidades diversas que implementan los estudiantes
para acceder al conocimiento, etc.

1

�88 / facultad de filosofía Jletras

Univmidad Autónoma de Nuevo león / 89

e

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~
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a

¡:
Freud' expresa que el malestar es inherente a la cultura.
Indica que la vida en sociedad exige al sujeto o grupo la renuncia
a ciertas satisfacciones individuales en pos del bien común; de
allí que el acceso a la cultura produce inexorablemente malestar
(un ejemplo escolar típico es verificable cuando el sujeto debe
acceder a contenidos que no le interesan, vía procedimientos no
afines a su estilo y bajo actitudes del docente que no favorecen su
apropiación). Ahora bien, suponer, como lo hacen muchos psicoanalistas, que la convivencia institucional sólo provoca malestar es
otra muestra del reduccionismo o pensamiento disyuntor que
indicaba Morin. El convivir en una institución también produce
bienestar y deseos de aprender; malestar y bienestar son dos
alternativas siempre presentes en la vida institucional y ambas
condicionan el aprendizaje escolar.

Nicolás Negroponte• explicita esta circunstancia en un
anuncio muy concreto e inquietante: los niños introducen la nueva
cultura. Sus vinculaciones incesantes con las herramientas
informáticas y comunicacionales los convierte en protagonistas
en eso de acceder a la información y al conocimiento. Las modalidades de acceso que implementan, tan diversas como originales,
ponen en jaque las tradicionales relaciones entre mayores y
menores; la asimetría tradicional es interpelada todo el tiempo. El
mundo de la simulación otorga enormes posibilidades al aprendizaje
vía la exploración y experimentación virtual; el aprendiente afronta,
sin tantos riesgos ni tanto control, un horizonte epistémico
multidimensional.

Cultura virtual

Este aprendizaje por simulación configura una lógica muy
distinta en eso de aprender; la experimentación facilitada por medios
virtuales generará un cuantioso espacio de posibilidades en el
abordaje de la complejidad de lo real. Les cabe a los estudiosos de
esta temática diseñar investigaciones para elucidar estos nacientes
dispositivos y sus consecuencias. Y les toca a los maestros construir roles inéditos a fin de lograr originales formas de cooperación
con los estudiantes. Los pedagogos por venir no podrán ignorar
los desarrollos de disciplinas tan relevantes como la Teoría de
Sistemas, la Teoría de la Información y la Teoría de la Comunicación, entre otros saberes críticos.

Papert sostiene que nos adentramos en un nuevo periodo histórico:
la era de la información, y añade que esta era coincide con la era
del aprendizaje. Se hace realidad aquí una convicción que E. López.
Molina' (comunicación personal) sintetiza en una frase muy feliz:
"Hay finitas formas de enseñar e infinitas formas de aprender". En
este contexto el aprendizaje ansia conquistar otra gravitación y
mejores consideraciones.

El estudio de las relaciones virtuales en lo que hace al
aprendizaje deberá formar parte de las agendas de los investigadores en psicopedagogia en tanto que emergerán nuevos contextos
que atravesarán de manera imprevisible las rutinas escolares. Las
redes informáticas (Internet y otras redes significativamente más
potentes en construcción) serán soportes del surgimiento de otra
cultura que ya se muestra de manera tangible en ciertas regiones
del mapa mundial.

Esta era, incipiente aún, traerá consecuencias difíciles
de anticipar con precisión; no obstante, estamos en posición de
sostener que los nuevos aprendizajes están en gran medida
supeditados a los formidables avatares de la cultura virtual.

Consideraciones finales

Este bosquejo sobre la convivencia institucional sólo
procura sugerir la indispensable atención que la convivencia merece
en la necesidad de revisar las características del aprendizaje en
tal ámbito, y de las dificultades para aprender que en ese contexto
complejo pueden surgir. Por ello confirmamos que la psicología
institucional tiene mucho que decir en eso de aprender en la escuela.

&amp;
7

Freud, Sigmund. 1929, El malestar en la cultura. Madrid, Ed. Biblioteca Nueva.
López Molina, E., Profesor de la Cátedra de Psicología Educacional en la
Facultad de Psicología, U.N.C.

No conviene aquí hablar de conclusiones. Las reflexiones
precedentes aspiran a provocar· nuevos debates con relación al
aprendizaje dentro y fuera de la escuela; anhelan también situar el
'Negroponte, Nicolás. 1996, en Prefacio de La familia conectada, Buenos Aires,
Papert, S. E. Emancé.

�90 /facultad de filosolia, letras

=

1

tema en coordenadas diferentes a las regidas por los principios de
disyunción, reducción y abstracción tanto en los circuitos de investigación como en los de aprendizaje-enseñanza. Estamos convenc~
dos de que las discusiones resultarán áridas y arduas; el tránsito
de un paradigma a otro nunca ha sido en la historia un asunto
trivial ni ha estado exento de contiendas y múltiples dificultades.
En el breve bosquejo precedente hemos procurado
exponer algunas ideas en relación con el aprendizaje, quizás muy
precarias aún y sin la suficiente articulación, pero asumimos la
convicción de que constituyen un intento serio para avanzar en la
producción de una distinta forma de conceptualizar este complejo
fenómeno humano.
Muchos interrogantes nos acosan. Uno esencial es relativo
a cómo prosperar en la implementación de un enfoque que permita
distinguir sin desarticular, asociar sin reducir; de concebir la
conjunción de lo uno y lo múltiple sin amilanarnos con las incertidumbres y las contradicciones, con el orden y el desorden.
Sin embargo, albergamos al menos una frágil y provisoria
certeza : es indispensable emprender/proseguir la tarea y
aventurarnos a la exploración y experimentación. En esta intención/
acción sería bueno no prescindir de la paciencia y sabiduría
expuesta por esa brújula que representa el hombre oriental del
epígrafe.
Córdoba, julio de 2002.

�Universidad Autónoma de Nuewo león /93

1

TRAYECTORIA

... tal vez estoy aquí, pero, quién sabe,
tal vez estoy más lejos ...
Efrén Hemández, Entre apagados muros

Aquí.
Avanzando lentamente
como torpe caracol.
Girando la espiral del tiempo
en vueltas cada vez más amplias.
Dejando la evidencia
de un hueco retorcido
como muestra
de que crucé la vida.

SIMBIOSIS

El colibrí se fue a vivir

en la órbita vacía
del tuerto solitario.

Y el tuerto le dio la bienvenida:
escribió Dulce Hogar
en el parche de tela
con que cubre el defecto.

fa GATO CELESTE
En el cielo cuadriculado
por los alambres de luz,
las nubes son bolas
que juegan al gato
con pájaros que abren las alas
en forma de cruz.

�94 /facultad de filosofía yletras

Un~eílidad Aulónm de Nuevo león /95

~

~

5
MEDIANOCHE

AMANECER

El silencio es un zumbido constante
de motores situados
detrás de las paredes.
Los suspiros se encajonan y ahogan
entre los edificios
y las calles avanzan
dejando la ciudad.

Un pájaro de vidrio queda inmóvil
al violentar el aire y ser flechado
por el último rayo de la luna.

(Los relojes clavan
segundos sonoros.}
En las habitaciones
los focos amanecen mediodías eléctricos
o bien imponen súbitos ocasos.
(Los re!o¡es trazan
horas redondas.}
La bóveda celeste
ha sido suplantada
por un hueco sin fondo
en el que se despeñan las plegarias.
(Los relojes clavan
segundos sonoros
y trazan a compás
horas redondas.}
La luna cumple puntual
su itinerario:
se equilibra un instante
en el filo del tiempo
para caer al fin
del otro lado
y penetrar rodando
en el siguiente día.

1
=

Inician su labor intermitente
las flores microscópicas
que en los rincones
de los floreros crecen.
El fuego deja libres los colores,
el aire se destiñe hasta celeste
el agua se echa a andar por los' arroyos
y, con una imperceptible sacudida,
la Tierra pone
en movimiento
sus caminos.

TABLERO

Las navajas solares invisibles
diseccionan en gajos a la luna
mientras la aguda espada de la aurora
corta, con un tajo impecable,
el cóncavo nocturno cascarón
Yel universo escapa por la herida.

Las noches y los días
Ylas noches
cuadriculan el tablero de los tiempos
e imponen reglamentos implacables
a quienes deberemos avanzar
por sus monótonas casillas bicolores
que -como efímeras habitacionescierran sus puertas para siempre a nuestra espalda
Yluego se barajan y confunden
en el ayer que existe en la memoria.

1l

l

�96 / facultad de filosolia yletras

Univmidad Autónoma de Nuevo león / 97

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1

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¡:
CICLO

La lluvia desiguala
colores superpuestos.
Con la lluvia se recortan nitidas
las negras armazones de los árboles.
Luego
el viento seca la precisión,
diluye los límites de las cosas
en la capa de polvo flotante
que lentamente las rodea.

y todo vuelve a su borrosa normalidad
como de miope.

HORMIGAS

Glóbulos rojos
corren por las arterias
del hormiguero.

ABEJAS

Ningún enjambre
es una sociedad,
sino individuo
con células volátiles
en libre dispersión.

TRONCOS DE BABEL

Nadie entenderá jamás
-ni siquiera ellas mismasel balbuceo
de las hojas de los árboles
movidas por el viento

porque, habiendo sido creadas

como modestas

hojas de hierba,
se obstinaron
en acercarse cielo
y ése es un pecado
que Dios no perdona.
ÁRBOL DE AGUA

Árbol líquido de agua arborescente
por cuyo tronco
nadan peces verticales,
peces que ascienden
hasta la punta de las ramas,
que cruzan el espejo y aparecen
-del otro lado-como plateados brotes tiernos,
como hojas luminosas.
Una que otra gaviota
lo ronda, lo circunda,
se lanza a la corriente y la atraviesa.
Sale del otro lado -&lt;lel otro lado siempre-,
sale del otro lado salpicando,
llevándose en el pico una sortija:
hoja de luz en germen.
Hoja y también semilla.
ÁRaoL DE LLUVIA

Árbol de lluvia cayendo
como trigal invertido,
como móvil escultura,
como cortina de cuentas.

Árbol sin tronco ni ramas.
Sin follaje, flor ni fruto.
Árbo1sólo de semillas
-blandos diamantes esféripos-

que saltan hasta la tierra
Ygerminan en lagunas
Ynutren árboles de agua,
lransttorios y acostados.

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J

�98 / facultad de filosofía yletras

Univeílidad Autónoma de Nuevo león /99

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5

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EL FRESNO UNIVERSITARIO

UN VIEJO AMOR DE ZENóN

En el centro de un jardín del campus, un fresno.
De una rama y sobre el tronco
(como quien dice: del pescuezo y sobre el pecho)
le cuelga un letrero que dice
-le hace decir en lenguaje humano-que se llama fresno,
que su género es fraxinus y su especie americana,
y que Dios lo ha puesto en el mundo
para que el hombre pueda protegerse del sol,
para que el hombre pueda fabricarse bates y jugar beisbol.

Cuando el recuerdo casi acabe
tu llegada habrá de ser
inevitable.
Mientras tanto, te complaces como Aquiles
cada vez más abreviando cada paso
'
a fin de condensar
-poner obstáculos al tránsito del tiempo-el aire de este cuarto donde aguardo.
El aire donde guardo
la luz solar
secuestrada a la tarde:
traje de emperatriz hasta que el día,
echándola de menos,
regrese a recobrarla en la mañana.

Y lo que dice el letrero es la pura verdad.
Aunque no para el fresno. (Ni tampoco para Dios.)
Sólo el fresno conoce su verdadero nombre
y el apellido de sus familiares.
Sólo él sabe que Dios puso al hombre en el mundo
para que sembrara fresnos y los irrigara;
única razón que justifica y hace tolerable
la existencia de la humanidad.
Ahora que también es cierto
que esa tolerancia se hace cada vez menos sostenible,
que el hombre se hace cada vez más inaguantable
con esa impertinencia suya de querer saberlo todo,
con ese afán constante por conocer la verdad de las cosas
que ha empezado a cultivar últimamente,
con esa manía creciente de colgar letreros.

DEMÓCRITO DUERME LA SIESTA

Una burbuja que revienta
en lo alto del esófago,
los átomos ácidos desgarran
las concavidades palatinas
y el peso del estómago nos ancla
en el fondo del sueño
donde sueños
como átomos gigantes
golpean nuestras sienes.

LA BRÚJULA DE EMPÉDOCLES
Cuatro muros. Cuatro puertas.
Cuatro ventanas abiertas.
Y en los puntos cardinales
sustancias elementales.
Por el norte sólo agua.
Tierra sola por el sur.
Sólo fuego por el este.
Por el oeste aire solo.
Este, oeste, norte, sur:
un paisaje en cada esquina.
lo mojado con lo seco,
lo caliente con lo frío,
Por el oeste huracanes

Y sólo sol por el este.
Continentes por el sur

Y por el norte los mares.
Sustancias elementales
en los puntos cardinales.
Cuatro ventanas abiertas.
Cuatro muros. Cuatro puertas.

1

�100 /facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 101

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1

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¡:
LA CASA Y LA VENTANA

CERRADA POR LOS CERROS

La operación de echar la casa
por la ventana
es semejante a la de darle vuelta
a un calcetín.

El mar o la llanura
potencian la amplitud
al infinito.
El mundo se nos vuelve
lugar de no acabar.
El cielo, inalcanzable.

Una vez la casa volteada del revés,
el viento ya no entra
-sino que salepor las ventanas.
La casa invertida se convierte,
entonces,
en máquina de aire,
rosa de los vientos,
gaita melancólica.
Una vez al revés,
las luces ya no entran
-sino que salenpor las ventanas.
La casa volteada se vuelve,
entonces,
caja de resplandores,
sol doméstico,
faro palpitante.

En cambio
las montañas ponen límites.
Trazan fronteras.
Levantan una cerca
a donde el cielo se acerca,
sobre la que se asoma para vernos.
En Monterrey el cielo está a la mano.
Lo tenemos ahí:
detrás apenas de los cerros.

DE TANTO EN TANTO
En tanto que el momento se construya

en tanto firmamento inalcanzable

Lo de dentro queda fuera:
la recámara y la sala,
el cuarto de baño y la cocina.

Yen tanto el firmamento inalcanzable
en tanto amanecer no se diluya,
habrá un tiempo irreal recuperable.

Lo de fuera queda dentro:
patio, jardín y calle,
ciudad y continente.
Y el sol, las nubes y la luna,
los planetas y galaxias:
el universo entero.

En tanto que el desierto se transforme
en tanto transparente territorio
Yen tanto el transparente territorio
en tanto devenir no se deforme,
habrá lugar para lo transitorio.

La casa invertida se convierte,
entonces,
en apretada jaula universal
a punto de estallar
en un nuevo big bang.

en tanto loco amor santificado

Y en tanto que el amante se ennoblezca

Yen tanto el santo amor disparatado
en tanto atardecer nunca anochezca,
habrá un vivir realmente aprovechado
Yhabrá un morir de amor que prevalezca.

�1~1 /facultad da filosolia yletras

Univmidad Autónoma de Nuevo león /103

e

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1

a

¡:
fa SENTIDO DE LA VIDA
Música tan envolvente
-de ritmo tan cadencioso-que solamente en voz atta
logro oír mis pensamientos.
Luminosidad tan tenue
-resplandor tan apagado-que encender debo las sombras
para poderte mirar.
Et olor de los jazmines
resulta tan penetrante
que deberás desnudarte
para que pueda aspirar
tus aromas de mujer.

\ 1

Las hormigas de entonces
-&lt;X&gt;mo las de ahoratrajinaban todo el día
y -{)Omo las de ahoraterminaban, con su agitación,
provocando el derrumbe del hormiguero.
Las langostas
-&lt;X&gt;mo han hecho siemprese atiborraban
hasta acabarse todo lo comestible
y después morían de hambre.
Las piedras -aunque exterminaran dinosauriosno eran proyectiles todavía
y los dioses aún no habían nacido.

Pero dominas el gusto:
tu sabor definitivo
no me deja distinguir
lo salado de lo dulce,
aunque logro percibir
en lo agrio lo sabroso.

Las cigarras de ese tiempo
cantaban con tanta tenacidad
que atraían un invierno perdurable
mientras tas aguas subían y bajaban
sin encontrar el sitio exacto dónde acomodarse.

Y tu tacto con mi piel
-mi contacto con tu tacto-es tan ligero y volátil
-tan volátil y profundo-que se mantendrá pulsando;
que continuará vibrando
cuando yo sea un esqueleto
que sólo esqueleto sea.

Los pájaros aún no les robaban
las plumas a las serpientes
y los coyotes
-&lt;iue todavía no eran perrosse pasaban toda la noche
preguntándole su nombre
a la rueda iluminada de amarillo tenue.

LUNA ANÓNIMA

Hubo un tiempo
cuando hubo mucho tiempo y noches.
Noches en las que una rueda
iluminada de amarillo tenue
-sin nombre todavía- rodaba
por un curvo cielo oscuro
lleno de luces.

Ella -ya desde entoncespretendía no escuchar la pregunta
Y continuaba avanzando indiferente
por el camino curvo y oscuro
pero lleno de luces.

,

�104 /facultad de filosoffa yletras

Univmidad Autónoma de Nuevo león /105

:!

;

1

5
UNA LUNA NEGRA

Hay una luna negra
que no podemos ver.
Y hay cosas -por ella iluminadasque nuestra percepción
no alcanza.
Oculta entre la noche
hay una luna negra
que es un reloj redondo
girando su compás a contramano
y es un salmón nadando
-en contra- la corriente.
Desengañando amantes
y sosegando al mar
hay una luna negra
amordazando lobos
y dando lucidez a los lunáticos.
Reverso del revés del sol,
hay una luna negra,
translúcida y porosa.
Definitiva y sonora,
probable e incongruente,
hay una luna negra y grande;
reverso del revés de las estrellas.

¡
ARTE NARRATIVO

Para mal conclutr este cuento decapité tres inocentes ...

EL POETA
o
o

El poeta dijo gl b y las óes volaron al cielo.
Dijo pi m y cayeron al suelo.

o o

DIOS LECTOR

Cuando leyó érase una vez, el tiempo del universo comenzó.
Cuando leyó colorín colorado, el cuento se acabó.

f
J

�106 /facullad de filosolia yleIras

:!

;

5
A LA VUELTA DEL TIEMPO
El tiempo extravagante y compulsivo alrededor de mí
va dando vueltas como si fuera un rehilete
Carmen Alardín, No pude detener los elefantes

�Univmidad Aulónoma de Nuevo león / 107

Permanencia de la palabra·

1
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i

Alma Silvia Rodríguez

V

ENTUROSO SUCESO ESTE para nuestra Universidad, y para
quienes hoy nos hemos reunido en este recinto, porque
estamos congregados aquí para una fiesta del espíritu
y de la inteligencia. Se trata de presentar el nuevo volumen de
Humanitas, que atrás de las hondas reflexiones filosóficas, los
escritos eruditos de sociólogos, abogados e historiadores, las
disquisiciones lingüísticas y la pureza diáfana de los escritos
ltterarios, refleja el trabajo académico y el ejercicio metódico y
dinámico de humanistas comprometidos al servicio de la cultura.
Trabajadores intelectuales que escribimos en este espacio de
expresión que nos permite, en sintonía con la pasión del corazón,
hacer germinar la inspiración y dar luz a nuestros proyectos.

Expreso mi agradecimiento a quienes colaboraron en la
sección de Letras, entre los que se cuentan nombres ilustres que
honran las letras; mi reconocimiento y gratitud a: Gabriela Riveros
• Palabras pronunciadas en la presentación del Anuario Humanitas 2002, en la
Biblioteca Magna Universitaria "Raúl Rangel Frias·, el 27 de septiembre de 2002.

1

�108 / facultad de filosolia yletras

=
;

Univeraidad Autónoma de Nuevo león /109

§

¡

5

Elizondo, Minerva Margarita Villarreal, Aureliano Tapia Ménd~z, Elvia
Salinas Hinojosa, Juana Garza de la Garza, Laura García Alvarez,
Alhelí Morín Lam, Sara Alicia Aréchiga, Dora González Cortina,
Graciela Verdín Alvarado, Joel Servín Ortega, Isabel Arévalo,
Gabriela Martínez, Raúl Verduzco, Gobirish Míreles y Malpica, y
Rosario Rosas Escalona, quienes escribieron, respectivamente:

Nadie me verá llorar y la relectura de la posmodernidad;
Lo que detrás de él está escondido (El acto de amor de José
Gorostiza se llama mujer sin fin); Aproximándonos al alma de
Amado Nervo; Escritores proletarios; La hipótesis del Input a favor
o en contra del Output (Input Hipotesis foror against output
hipothesis); Aprendizaje autónomo; La lectura y la escritura en la
clase de inglés como segunda lengua o lengua extran1era (Readmg
and writing in the esl/efl classroom); Franz Kafka y su obra El
Proceso; La búsqueda de identidad en Paradiso; El mejor caballero
del mundo; Reseña sobre: El manual del ciudadano contemporáneo,
de lkram Antaki; Identidad política y social a través del discurso
político de Vicente Fox; Los payasos lloran y los magos se esconden
tras los turcos.
Es evidente que en los trabajos de mis colegas yace la
respuesta de aquella disputa entre la filosofía y la poesía que ha
ocupado a tantos desde que Platón expulsara a los poetas de la
polis, y Aristóteles equiparara la metafísica con la lógica, restándole
todo valor al pensamiento poético de Heráclito, Parménides Y
Pitágoras.
Aquí estamos, pues, luchando por la permanencia de la
palabra sin compromisos; de la palabra que busca incesantemente
la comunicación con el otro; la palabra poética que cultiva el
sentimiento, la emoción estética, que se nutre y se sostiene por
ideales convirtiendo el monólogo interior en un diálogo, umbral de
Fiat qu~ nos faculta a pasar por el meridiano de la conciencia Y
hacer del mundo la imagen premonitoria, inmediata y simultánea
de nuestra realidad.
Este es el compromiso vital del que escribe. Para él" o
ella, hay un lazo indisoluble entre el ser del lenguaje y el ser _del
hombre. Cada acto de hablar o escribir, cada evento comunicatrvo,
se realiza desde la mismidad del ser humano; desde mi yo, a partir
de mi realidad, entendida como la postura de mi ser dialógico.

Labor silenciosa de la palabra como búsqueda; como punta
de lanza que recoge, penetra, y anima lo nombrado; la palabra que
nos subvierte y subyuga para desenmascarar el caos e impedir la
cosificación del ser, único sujeto óptico de la cultura, que es
capaz de comunicar las voces de todos los hombres, que son
también las de Virgilio, Ovidio, Dante, Rilke o Gorostiza; la voz
de Quetzalcóatl; que es así mismo las voces del viento y la lluvia,
del fuego y la aurora, que rescatan la historia y la ciencia para
reconstruirlas en un presente eterno, donde el pasado y el futuro
se sueñan y se integran para siempre.
Los avances tecnológicos, la globalización, la evolución,
la economía a escala internacional, no han silenciado los anhelos
más profundos del hombre. Dentro de la heterogénea plurioferta
del. mercado, donde se debate la identidad cultural propia que se
resiste a ser absorbida o diluida en un melting pop de una homogeneización mundial, el lenguaje constituye el factor determinante
que se abre a los recintos del conocimiento y nos permite remontarnos a lo más íntimo del alma humana, desde donde descubrimos
las raíces de nuestro propio destino, lo que significa, en otros
términos, la salvación de lo inmarcesible.
.
El texto se convierte así en una metáfora, una transfiguración que nos remonta en vuelo hacia dimensiones desconocidas;
es la imagen que se sueña y el canto que teje paisajes, calles
desiertas, ama lo inasible, lo distante, lo no visto y cree en el
exis_lir, en el tiempo, en el espacio; cree también en el silencio, y
es este el más conmovedor de los sortilegios. En lo callado, en lo
oculto, en la luz de la vigilia o la abrasadora presencia de la noche,
la palabra nos devuelve a la conciencia el misterio de la vida.
No es fortuito, por tanto, decir que la palabra participa de
la profundidad interpelante de cada sujeto; de la contingencia del
yo, del tú, del nosotros que acaba por comunicar lo incomunicable,
aquello que horada lo recóndito del conocimiento y hace al hombre
hbre para sí mismo y para los demás, en una fundamental apertura
que apela a todos los hombres y habla de la totalidad del hombre.

Humanitas cumple en esta forma, al igual que la historia,
la función de refigurar el tiempo por la palabra, y desbordar hacia
el mundo por nuestras investigaciones, condenadas a ser poco
valoradas, en virtud de que la cultura se convierte en lastre y el

�Univmidad Autónoma de Nuevo león /111

11 O/ facultad de filosolia !letras

=

1

1
¡:

esfuerzo es retribuido con la indiferencia y el desdén. Pero aquí
estamos para cumplir nuestra misión y en la explosión-implosión
informativa que nos invade, recrear los matices de nuestra
experiencia temporal, ligada al proceso socio-histórico que nos
toca vivir, en términos del macro y del microcosmos.

La tradición norteña
en Guillermo S. Alanís

La lucha es afirmarnos en nuestra dignidad de ser hombres
y mujeres a través de la palabra, vinculo social capaz de dotar de
sentido a nuestra existencia y entender esa otra dimensión de la
comunicación, como instauradora de intimidades colectivas y
creadora de redes de producción-reproducción-circulación de
significados.
Señores académicos y amigos, en nombre del Centro
de Estudios Humanísticos, gracias por acompañarnos y compartir
con nosotros este momento para reafirmar la postura de
Humanitas como un espacio simbólico en tanto constructo
teórico-metodológico que hace posible la investigación en el marco
de las más altas manifestaciones del espíritu, otorgando un lugar
central a la palabra .

•

•

Rosa María Gutiérrez

1

G

u1LLERMO SERGIO ALANis OcAÑAS nace en Monterrey, Nuevo
León, el 1 de octubre de 1953 y fallece el 20 de marzo
de 1996. Sus padres, también originarios de la ciudad
de Monterrey, Manuel Alanis Salazar y Manuela Ocañas García.
Guillermo se gradúa en 1976 en la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
·
Alanis inscribe el 24 de julio de 1970 como la fecha en
que inicia sus actividades teatrales, porque en dicha data fue la
ceremonia de premiación del concurso de dramaturgia que organizó
la 'Escuela Municipal de Verano 70" de Monterrey, en el cual él
registró su obra Titanio, texto escrito en 1969, quedando entre los
cuatro finalistas. Los otros seleccionados fueron José García
Tenorio con El ladrón, obra ganadora; Manuel García con el
monólogo El viejo y Aliber Medrana con el melodrama La catequista.
Guillermo Alanís vive la experiencia del teatro en casi todas
sus áreas: actor, director, escenógrafo, promotor, maestro. Esta
última fase la desarrolla impartiendo clases de teatro en el nivel

�111 /facultad de filosolia !letras .

1

Un~e~idad Autónoma de Nuno león /113

1
¡:

de escuelas secundarias de 1970 a 1978; durante este período
monta obras de su inspiración, y gran parte de estos textos han
pasado a formar parte del repertorio de teatro para secundarias.
También se desempeñó como catedrático en la Facultad de
Ciencias de la Educación de la UDEM, en la Universidad Mexicana
del Noreste, en la Universidad Regiomontana, y fue miembro fundador y maestro en IDEAR A.C. Así mismo, fue maestro en la escuela
de la ANDA, y en el Centro de Estudios Teatrales (CET) del Instituto
de Cultura de Nuevo León, en todas ellas con materias relacionadas
al arte y al teatro. En el aspecto de promotor, de 1978 a 1980 fue
jefe del Departamento de Promoción de la Dirección General de
Acción Cultural de la Universidad de Guanajuato, y en la Universidad
Autónoma de Nuevo León fue subjefe del Departamento de Extensión Universitaria de 1980 a 1981. En 1986 fue miembro del Consejo
directivo de PROTEAC (Profesionales del Teatro de Monterrey).

carrera como escritor, pues la publicación del texto le dio gran
dnusión, consiguiendo así que la obra fuera presentada en todos
los estados de la república, con grupos profesionales y experimentales. Pero el reconocimiento definitivo lo obtiene en 1991, cuando
la Nena Delgado decide llevar a escena Luto, flores y tamales,
escrita durante su estancia en el taller de Hugo Argüelles. Y en
1992 nuevamente la actriz consigue otro éxito de taquilla con La
mala leche, texto escrito en 1985. Cuando Argüelles lee estas dos
obras le sugiere escribir una tercera para conformar un "tríptico de
bodegones escénicos" en los cuales, a través de los elementos
culinarios pintaría las costumbres regionales; la idea le atrae, y, de
hecho, en los programas de mano de La mala leche se anuncia la
tercera obra, que sería Nopalitos en cuaresma, de la cual escribe
cinco versiones del primer acto sin convencerle ninguna, y, finalmente, el texto queda inconcluso pues la muerte le sorprende.

En el año de 1992, Guillermo Alanís se une al colectivo
Dramas Nuevo León, grupo conformado por Hernán Galindo, Rubén
González Garza, Virgilio Leos, Reynol Pérez Vázquez, Eric Green.
Los escritores se reunían una vez a la semana para leerse sus
textos con la finalidad de criticarse y apoyarse. Actualmente, los
autores de Dramas Nuevo León continúan trabajando y se han
integrado al taller Fernando Esquive!, Adolfo Torres y Javier Sancho.
En las reuniones se sigue con la misma dinámica de lectura y
crítica de sus textos. Así mismo, llevan a cabo los Ciclos de lectura
en atril que hacen cada año en el Centro Cultural Plaza Fátima. El
montaje de sus obras nace de este evento.

Guillermo Alanís fue un dramaturgo preocupado por la
valoración de la cultura regional. "La importancia de rescatar nuestra
identidad cultural del noreste se convierte en una necesidad cuando,
lamentablemente, la imagen que se ha proyectado del norteño ha
sido, principalmente, a través de actores cómicos que para lograr
sus cometido llegan a la ridiculización de sus personajes, falseando
así la realidad; o últimamente por medio de una serie de películas
taquilleras de mediocre calidad que presentan violencia, mafia,
drogadicción, contrabando, etc., ofreciendo tan sólo una visión
parcial y arreglada de nuestra realidad. Esto hace que el mexicano
del centro y sur de la República confunda la nobleza del norteño
con ignorancia; su franqueza con falta de tacto; su tesón con
necedad; su visión para los negocios con avaricia y el cuidado de
sus bienes con tacañez. Ante esta alarmante desvirtuación, es
obligación de los aparatos oficiales destacar los verdaderos valores
culturales de nuestra entidad, sin caer en dogmatismos, retóricas
o proyectos irrealizables, sino recurriendo a las diferentes vías de
comunicación calificadas que puedan lograr proyectar nuestra
integra imagen".' Él creía firmemente que a través del arte se
Podría enfrentar esta tarea de revaloración cultural y, sobre todo
del teatro, en el que se pueden conjuntar todas las artes.

En los primeros años de la década de los ochenta, Alanís
escribe una serie de obras cortas, que más que nada fueron
ejercicios de búsqueda, en cuanto a estilo y temática, entre las
que podemos mencionar ¡Ya viene la guerra! (1984), ¡Agua, por
favor! (1988), La basura (1988), Territorios, El ahogado más hermoso
del mundo (1988).
Como dramaturgo, en 1983 obtiene el premio a la mejor
obra inédita, entregado por la Secretaría de Educación Pública
(SEP) de Nuevo León, por El caso de Juanito y los libros; en el
mismo año logra el premio a la mejor obra en el concurso convocado
por el Programa Cultural de las Fronteras, el Instituto Nacional de
Bellas Artes (INBA), la SEP, y el Centro Cultural Tijuana, por Acá,
de este lado. Este premio nacional fue el detonador principal en, su

, Ponencia: Pasado y presente de la vocación teatral en fa frontera norte de
Mtlxico, presentada en el Primer Foro de Cultura Contemporánea del Noreste
de México, el 18·20 de junio de 1986, en Ciudad Juárez, Chihuahua.

�114 /facultad de filosofía yleIras

Univmidad Autónoma de Nuevo león/ 115

e

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;

ffi

5

¡:
Esta inquietud la podemos detectar en su producción
dramática, como en Acá, de este lado, La mala leche, Luto, flores
y tamales, Mi marido en crisis, Aquelarre norteño y preferentemente
en las pastorelas. A Alanís no le incomoda que su teatro sea considerado como regional; así lo expresa en su respuesta a la pregunta
de su entrevistador: "¿Cuáles son las ventajas y desventajas de
hacer teatro regionalista?" Guillermo Alanís: "¿Desventajas?,
ninguna en cuanto se logra trascender. Por muy local que sea una
obra se puede lograr universalidad y esa es en gran parte nuestra
obligación".'
En este número CATHEDRA presenta Aquelarre norteño
(1984), texto en el que Guillermo Alanís utiliza el término aquelarre
como sinónimo de fiesta. El tema de la obra son las tres
celebraciones más importantes en la vida de una mujer: su bautizo,
sus quince años y la boda. Por el matiz regionalista que el autor le
imprime, el argumento refleja los valores y tradiciones del noreste,
y podemos afirmar que no sólo de nuestra región, sino que también
forman parte de la tradición mexicana, por lo que el asunto es
vigente aún. Tal vez la forma se actualice, pero la esencia es la
misma.

•

Los personajes están diseñados a base de '1ipos" norteños
de pueblo, que siguen conservando sus características pueblerinas
cuando emigran a la ciudad donde se desarrolla gran parte de la
acción. Aquelarre norteño sigue un esquema estructural basado
en cuadro de costumbres, que reflejan lo "norteño" en los modos
conductuales así como en la reproducción del habla de los del
norte y, en general, en la caracterización de los personajes. Así,
tenemos las clásicas solteronas de pueblo, la maestra, el compadre
que se cree poeta, los compadres buenos para el "chupe", la niña
tonta que se come la merienda antes del recreo, "la embarazada',
el coreógrafo maricón, etc.
Con Aquelarre norteño,' CATHEDRA continúa con su misión
de recuperación' de textos de dramaturgos locales, que son
necesarios para la formación de la memoria histórica del teatro en
Nuevo León.
Entrevista concedida a Guadalupe Aivemar para la revista Enlace, Año 1,
número 3, julio-agosto 1985, Tijuana, Baja California.
.
3
Aquelarre norleño forma parte de la investigación que estoy haciendo sobre el
grupo Dramas Nuevo León.
,
.
.
' En este caso, le agradecemos a Josefina Alanis, hermana de Guillermo, quien
con tanto amor ha salvaguardado la obra del autor. Hay que hacer not~r que
muchos de los textos fueron rescatados gracias a la pericia de un técnico en
computación.
2

El matriarcado subyacente
en la cultura norestense
(Visto a través de Aquelarre norteño,
obra de Guillermo S. Alanis)

Dalina Flores Hilerio

E

N UNA soc1EOAD tradicionalmente machista, como son las
culturas del norte de nuestro país, resulta paradójico hablar
de la 1n1erenc1a y dom1n10 de la muier en la forma de vida;
sin embargo, este rasgo subyace en relaciones de toda índole y
se percibe en muchas de sus manifestaciones culturales, sobre
todo en las que, de alguna manera, reflejan el devenir histórico y
sociocultural de los pueblos, como lo hace la producción dramática.
En la obra de Guillermo S. Alanis, cuyo manejo de las tradiciones
nuevoleonesas logra reflejar fielmente la forma de ser del
norestense, podemos notar este discurso velado que erige a la
mujer como el elemento indispensable en las decisiones que
determinan "el mundo de los hombres'.
El tratamiento que el autor hace de la cultura representativa del
'regio', léase no sólo quien nace o vive en Monterrey, sino todo
individuo que vive las tradiciones imperantes en esta cultura, logra
reflejarnos una realidad social en la que la parafernalia de los rituales
sigue siendo vigente para regir las relaciones sociales en todos
los niveles. El ritual de las convenciones sociales es tan importante

�116 /facultad de filosolía Iletras

Unileílidad Autónoma de Nuevo lión /117

1

:!

1

¡:

en esta cultura que podríamos atrevemos incluso a aventurar que
es este aspecto el que el autor maneja como personaje principal
en sus obras.
En Aquelarre norteño, casi a manera de alegoría, el autor nos
presenta cuatro de los eventos que tienen más preponderancia en
la vida del hombre a partir de la mujer (al referirnos a términos
como mujer o cultura, estaremos remitiéndonos a lo norestense,
para evitar repeticiones molestas) como valores sociales que de
alguna manera certifican la "dignidad" que ésta debe poseer según
exigencias de los cánones no sólo machistas sino también
religiosos. En el primer acto nos presenta el bautizo, pero no como
sacramento, sino como una festividad que da lugar a que la esencia
del ser del norte (a través de los personajes arquetípicos) se
manifieste en todo su esplendor, en un juego de poderes que,
aunque superficialmente se entienda como dominio del hombre,
entre lineas podemos distinguir la preponderancia del "gobierno
femeninó". En el segundo cuadro del mismo acto, la circunstancia
es la preparación de la fiesta de celebración de los quince años,
en la que seguimos percibiendo un control mujeril, no sólo a través
de las voces de los personajes femeninos, sino incluso por medio
de la voz de un personaje "gay" que, lejos de ser cómico, tiene una
función un tanto didáctica (no moralizante) que plantea lineas de
conducta que refuerzan los estereotipos que imperan en las
tradiciones.
En el segundo acto se manejan la boda y la serenata obligatoria
que debe precederla, donde, rompiendo con la estructura tradicional
de la comedia, los "aparentemente" personajes virtuosos serán
los que carguen con el "castigo" consecuente de los vicios de los
demás personajes que representan cómicamente la esencia social
de la cultura; sin embargo, el "happy end" con que culmina el
Aquelarre norteño le da un tinte melodramático al tratamiento
cómico, que, si analizamos con detenimiento nos daremos cuenta
que, más bien, oscila continuamente entre la comedia y la
tragicomedia por la manera en que están constituidos los elementos
estructurales en el drama.
La concepción anecdótica gira en torno a la tradición (rituales
pagano-religiosos) que se constituyen en parámetro social; el autor
nos introduce a la cultura predominante a partir de la burla o ridiculi·
zación de las actitudes viciosas que, a su vez, son una alegoría
de las conductas reales de los individuos en ciertas situaciones.

Por el tratamiento del lenguaje podemos percatarnos de que el
autor ubica a sus personajes en una clase social que, si no es
baja, está remitiéndonos a gente de trabajo (característica típica
de la cultura del norte), quienes tienen una presencia verbal
especifica que no sólo perfila al mismo personaje, sino que ubica
la ambientación y las relaciones que se han desarrollado y se
desarrollarán entre los personajes.
La obra se sujeta más a la estructura de la comedia (encontramos
caracteres que son señalados por su conducta "atípica" según lo
que se debe hacer, pero que llegan a establecerse como arquetipos
de lo que, aunque no se quiera, se hace en este tipo de culturas),
sin embargo, al señalar sus conductas en actitudes grotescas (farsa
cómica) notamos una intención que más que movernos a la risa,
nos invita a la reflexión. El titulo de la obra (cónclave de brujos)
nos remite inmediatamente a una reunión de personajes particulares
que van a moverse o a despertar el caos; en ella nos encontramos
con personajes como el típico macho del norte que piensa que
sólo sus chicharrones truenan y que cree que por medio de situaciones u objetos estereotípicos, como el alcohol o el manejo del dinero,
el tono de voz, etc., va a dictar las leyes de comportamiento,
dentro de las que lo primordial es demostrar la primacía del macho.
Sin embargo, dentro de los personajes tipo, encontramos matices
que no harán otra cosa que confirmarnos el total dominio femenino
sobre ellos, porque, por más que sean autoritarios (Don Rufino),
sensibles (Don Matías), o ingenuos (Amado Salvador) nunca dejarán de regirse por los deseos (tácitos o explícitos) de sus mujeres.
Por otro lado, podemos notar una riqueza particular de caracteres
(perfiles) distintivos en los personajes femeninos que detallan
gradualmente algunos comportamientos típicos de la cultura: las
comadres son las mujeres trabajadoras que llevan las riendas de
la casa pero que, al relacionarse unas con otras, manejan un doble
discurso interesantísimo que funge como un indicador dentro de
las formas sociales obligándolas a hacer comentarios que, aunque
tonalmente indiquen dulzura, no dejan de llevar intrínseca esa
'sinceridad" tan evidente en la cultura del norte que la mayoría de
las veces resulta molesta o inadecuada dentro de las relaciones
sociales. A pesar de los giros anecdóticos que pueden presentarse
a partir de la interacción de estos personajes, me parece que el
autor se queda un poco corto en el manejo de las interrelaciones
que pretende entre ellos; esto conlleva el riesgo de manejar perfiles
muy trillados en cuanto a las relaciones familiares y sociales; por
ejemplo, el arquetipo de las solteronas, aunque dialógicamente

�118 / facultad de filosofía rletras

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UniveBidad Autónoma de Nuevo león / f19

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está rico y representativamente bien manejado, no deja de ser un
lugar común dentro de la comedia que obliga a tratarlos más
detallada o profundamente.
Por otro lado, el autor maneja personajes o caracteres representativos de ideologías o formas sociales que sustentan o dirigen la
evolución de la trama hacia lugares previstos: el sacerdote mesurado que no deja de tener una intención económica en su discurso;
la maestra de pueblo que aconseja a la juventud y marca pautas;
las jovencitas locuaces y seductoras cuyo fin es "ligarse" al más
guapo de la fiesta; es decir: el ridículo señala patrones que transgreden los límites sociales de lo conveniente, pero sin llegar a ser
vicios que se contrapongan a las normas sociales imperantes, y
aunque se perciben como actitudes inconvenientes, no dejan de
ser toleradas y sobrellevadas para poder llegar al desenlace
esperado: el happy end.
Obviamente, al ser comedias o tragicomedias, la concepción anecdótica es la que sustenta la fuerza de la trama, en cuyo desarrollo
lo determinante serán siempre las relaciones que se establezcan
entre los personajes, que por ser arquetipos son simples y hasta
maniqueístas (inmediatamente identificamos a los "malos", quienes sin ser malvados, ni contraponerse totalmente a los protagonistas, sí funcionan como pequeños obstáculos que le darán "sabor"
a las circunstancias). La trama está circunscrita en ritos tradicionales que evidencian la esencia del ser (léase como infinitivo y
sustantivo) y el conflicto se genera a partir de los usos tradicionales
que se contraponen y la operatividad que puedan seguir teniendo
a través de la historia: la supremacía del machismo, la docilidad
disfrazada, el doble discurso, la intolerancia moral, etc., situaciones
que nos sitúan en la reflexión sobre la conducta humana individual
y colectiva.

Precisamente en la anécdota vamos a encontrar los rasgos que
nos llevan a concluir que tras el aparente machismo imperante en
las sociedades (diversos grupos sociales) lo que prevalece es la
conducta (y, a veces, hasta la norma) de la mujer como una gran
matrona que no sólo vela sino que interfiere y dirige las vidas del
"sexo fuerte" de una manera tan tenue que finalmente deja marcada en el hombre la ilusión de·que es él quien manda. A lo largo
de la trama encontramos situaciones evidentísimas al respecto:
Rufino es el padre de Esther de los Ángeles, a quien están bautizando; viven en un pequeño pueblo de Nuevo León en donde se desarrolla con grandilocuencia la fiesta. Esther, la esposa, sueña con
irse a vivir a Monterrey como sus compadres, quienes alardean

del buen nivel que han alcanzado en la ciudad. Rufino, en los
diálogos, se niega, pues argumenta que nadie les asegura la
bienaventuranza y que además no sabría qué hacer con sus tierras
y ganado. En el segundo cuadro, y al paso del tiempo, el autor nos
ubica celebrando la fiesta de quince años de la misma niña, en un
salón de fiestas de Monterrey. El deseo de Esther, quien lucha por
una transformación en la calidad de vida, según sus propios parámetros, imperó y se cumplió más allá de la argumentación machista
(que apologiza la seguridad y la posesión). Matías es el padrino
inspirado que vive para componer y decir versos a los que nadie
pone atención y de los que todos se burlan, incluso Luz, su mujer,
quien mediante retos continuos refleja inteligencia y lucidez mientras
ridiculiza la afectación de su marido cuando, en plena lectura, le
señala lo inapropiado y absurdo de su discurso:
Matías:-Todas las palabras terminan con no.
Luz:-Pero no rima, mira: camino, Rufino, matutino y ¿prístino?
Matías:-Ya no me molestes, después de todo lo que batallé para
encontrar esa palabra
Luz:-Me hubieras preguntado, ahí está comino, anodino, celestino,
marino, vino.
Matías:-¿Me vas a dejar terminar?
Luz:- Habías de cambiarla así. .. (le arrebata la hoja. Leyendo) ...
ejemplo, habrás de ser diáfano y anodino (se queda meditando).
De esto podemos inferir no sólo mayor sensibilidad fonética y
acústica en el personaje femenino, sino el tacto y la estrategia
para llamar anodino a su marido. En otra situación, Rosita, la joven
embarazada, se enfrenta al qué dirán y lejos de presionar a partir
del chantaje o tomar actitudes derrotistas logra el ofrecimiento de
boda por parte del padre de su hijo, ayudada, claro, por la intervención de la maestra del pueblo quien, como personaje serio, tiene
cierta responsabilidad en el desarrollo de la historia.
En el segundo cuadro, Checo, el coreógrafo, es un personaje dual
muy interesante que representa, hasta cierto punto, la caracterología de hombre y mujer en equilibrio; tiene don de mando, pero al
mismo tiempo tiene los recursos para ser obedecido, aunque por
el tratamiento es un tanto grotesco; pudiéramos percibir que juega
s61o el papel de bufón (exhibirse para el escarnecimiento). Finalmente, el autor maneja el personaje de Esthercita de los Ángeles
Y la relación que vamos viendo florecer entre ella y Martín como
una evidencia de las rupturas generacionales que, sin llegar a ser
palmarias sí se perciben en el trasfondo como una actitud que se
aventurará en el cambio de los esquemas sociales.

�110 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /111

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1

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¡:

Aquelarre norteño

Comedia musical en dos actos

Guillermo S. Alanís
PERSONAJES:
DON AUFINO:
DOÑA ESTHER:
DON MATiAS:
DOÑA

Luz:

DON ROSENDO:
DOÑA MARIA:
LUISA:
DOLORES:

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ARNULFO:
ROSITA:
AURORA:
ROSARIO:
CONSUELO:
AMADO SALVADOR:
ESTHER OE LOS ÁNGELES:
CHECO:

Juez DE

Padre de la niña.
Madre de la niña.
Padrino.
Madrina.
Compadre de Rufino.
Esposa de Rosendo.
Solterona, hermana de Rufino.
Solterona, hermana de Rufino.
El sacerdote.
Joven embarazada del hermano de Esther.
La maestra.
Una jovencita.
Una jovencita.
Un joven.
La beba bautizada.
Coreógrafo

PAZ

Época: 1946 - Lugar: Un pequeño pueblito de Nuevo León.

,.

�111 / facultad de filosolia yletras

Univeílidad Autónoma de Nuevo león /113

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1

5

¡:

ACTO

1

Cuadro 1

EL BAUTIZO
(Al abrir el telón nos encontramos en el patio de la casa de
don Rufino y Esther; estamos en un pequeño pueblo de Nuevo
León: Hualahuises, Los Ramones, Linares, etc. Es el bautizo de
la hija de don Rufino; un ambiente festivo, los invitados disfrutan
de la fiesta; los elementos escenográficos pueden ser el frente de
la casa, una barda, la noria, el establo, macetas, árboles, gallinero,
etc. Banderitas de papel, listones, flores de papel, etc. Un conjunto
norteño toca una pieza: polka, redaba o chotis, los invitados
bailan, estamos en 1945. Al terminar de bailar, aplauden, toman
limonada, que habrá en un gran recipiente; una persona sirve.)

RuF1No. (Avanzando y en voz a/la).-¡Les quiero pedir un
momento de su atención, por favor! (Todos atentos). Antes que
nada, a nombre de mi vieja y yo queremos darles las gracias por
acompañarnos en este día tan especial pa' todos nosotros;
hoy hemos bautizado a nuestra pequeña chiquilla: Esthercita
de los Ángeles, y queremos compartir con ustedes nuestra
alegría; así es que bienvenidos todos, y ahí 'tayá la bebida, hay
chocolate, limonada y cerveza pa' los machos. Mi vieja les
preparó arroz, mole y frijoles, así que iéntrenle duro! (Todos
aplauden).
Matías.-iCOmpadre! Yo quiero decir unas palabras.
RuF1No.-Faltaba más. (A todos). Mi compadre Matías,
primer padrino de Esthercita, quiere decirnos unas palabras.
MATiAs.-Gracias compadre. (Carraspea). Yo quiero proponer
un brindis por mi ahijada; pero antes quiero leerles unas líneas que
yo mismo escribí pa' esta ocasión (saca una hojita del saco, se
coloca los lentes). Y dice así: (leyendo).
Florecita blanca,
Esthercita de los Ángeles,
tu venida ha iluminado,
como un rayo matutino,

la existencia de esta casa,
de mis compadres Esther y Rufino,
en tu vida todos anhelamos,
mi Esthercita de los Ángeles,
sigas por el buen camino;
ejemplo habrás de ser,
diáfano y prístino ...
Luz.-¿Diáfano y qué?
MATiAS.-Prístino.
Luz.-¿Qué es eso?
MATIAs.-Tú cállate inculta, ¿no sabes que rima con
matutino, Rufino y camino?
Luz.-¿Prístino? ¿Con matutino? No, no rima.
MATIAs.-Todas las palabras terminan con no.
Luz.-Pero no rima, mira: camino, Rufino, matutino y
¿prístino?
MATIAs.-Ya no me molestes, después de todo lo que batallé
para encontrar esa palabra.
Luz.-Me hubieras preguntado, ahí está comino, anodino,
celestino, marino, vino.
MAtlAs.-¿Me vas a dejar terminar?
Luz.-Habías de cambiarla así ... (Le arrebata la hoja.
leyendo) ... ejemplo habrás de ser diáfano y anodino ... (Se queda
meditando).
MATiAs. (Le arrebata el papel).-Presta acá, (leyendo) ...
Yprístino; si en la vida te surgiera una tentación, evita la ocasión
Esthercita de los Ángeles, no nos des una desilusión y mejor cant~
una canción. De niña no hagas travesuras, y de grandecita cuidado
con los bailes.
Luz. -¡Ay, ya párale Matías!
Tooos.-¡Sí, bravo! (Aplauden). ¡Bravo!
MATiAs.-Todavía no acabo.
RuF1No.-Muy bonito compadre, muchas gracias.
MATIAs.-Pero es que ...
RuF1No.-Déme ese papel que yo lo guardaré pa' que cuando
crezca mi hija lo lea y lo pueda entender. (Le quita el papel y se lo
guarda en la bolsa.)
Luz.-No se le olvide enseñarle lo que quiere decir prístino,
porque luego no va a entender nada.

�114 /facullad de filosotta yletras

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ESTHER. {A Matías).-Muchas gracias compadre, estuvo muy
bonita la poesía.
MATIAS.-Y tengo más.
Luz.-No empieces, Matías.
ESTHER. (A Luz).-1Ay Lucita! Po's qué bueno que ya somos
comadres.
Luz.-Mi comadre Esther, ¿quién había de figurárselo?
EsTHER.-No, y es que cuando dijo Rufino, ¿a quién
invitamos de compadres? Yo, luego y luego dije a Matías y Lucita.
Luz.-Sí, a nosotros nos dio tanto gusto; dije yo: así vamos
a tener más confianza y nos vamos a poder decir todo cuando se
ofrezca.
ESTHER.-¿ Todo? ¿Como qué, comadrita?
Luz.-No, po's cosas que vayan saliendo, ¿verdad? Que la
vaca se me pasa a mis pastos, que los perros me mataron dos
gallinas, y así, cosas de esas.
EsTHER.-¡Ah, po's sí! Tiene razón, como l'otro día que sus
chamacos me ahogaron los pollos en la acequia. ¿Así como esas
cosas dice usté?
Luz.-¡Ándele! Que si pa' su barda me cogieron lajas de la
mía y así. ..
EsTHER.-O la vez que me echaron pa' acá todos los
desperdicios aquellos del forraje ... ¿Se acuerda?
Luz.-Ah ... Po's que bueno que ya no podemos decir esas
cosas.
EsTHER.-Sí comadrita; oiga, y qué bonito vestido trae,
siempre se lo había querido decir, pero me daba pena.
Luz.-Gracias comadrita.
EsTHER.-En todas las fiestas que vamos y se lo veo,
me decía: ¡ora se lo voy a decir!, pero no me atrevía y pensaba,
bueno, se lo digo a la otra, al cabo que como quiera siempre
se lo pone. ¿Y qué cosas? ¿Verdad? Mire 'onde se lo vengo a
decir. (En otro lado Luisa y Dolores discutiendo).
Lu1sA.-Me vas a perdonar Doloritas, pero el ropón que trae
ahorita la niña, o sea el que yo le hice, le luce mucho más que el
tuyo.
DOLORES.- Pero, ¿dónde vas a comparar Luisa? Si el mio
tiene mucho más encajes y es más largo.
Lu1sA.-Sí, pero éste tiene más bordado, y el modelito, digas
lo que digas, es más bonito.

UniweBidad Autónoma de Nu8YO león /115

DoLOREs.-Eso lo dices tú, porque lo hiciste, pero pregúntales a todos cuál gustó más.
Lu1sA.-No quisiera herirte, pero tus ropitas siempre han
dejado mucho qué desear.
DoLOREs.-Pues no fue en vano que escogieron el mio pa'
la iglesia, que es lo más importante.
Lu1sA.-Pero el mio es el que está luciendo ahora en la
fiesta, que es la que dura más.
DoLOREs.-Si, ya cuando lo orina y lo ensucia.
Lu1sA.-Acuérdate que no escogieron, echaron un volado.
DOLOREs.-La suerte está siempre del lado de lo mejor.
(En otra parte, Rosendo y María se acercan a Rufino y Esther).
RosENoo.-¡Compadre! ¡Felicidades! ¡Qué fiestón!
RuF1NO.-iAh, mis compadres Rosando y María! Estamos
muy contentos que se hayan tomado la molestia de venir desde
Monterrey pa' acompañarnos en esta ocasión.
RosENoo.-¡Por favor, compadre! ¿Cómo habíamos de faltar
después de que ustedes bautizaron a nuestro chamaco?
ESTHER.-¿ Y cómo está nuestro ahijadito?
MARiA.-Bien, allá se quedó con mi suegra, no quiso venir.
EsTHER.-Hace ya rato que no lo vemos.
MARIA.-Si, po's es que no habíamos tenido tiempo de venir
hasta acá, hay tantas cosas qué hacer en Monterrey.
Esrnrn.-Ni me diga, que ya desde hace tiempo que le
insisto a Rufino que nos vayamos pa' allá.
RuF1No.-¿Cómo ven a ésta, que no le puedo quitar esa
idea de la cabeza?
RosENOO.-Po's hombre, a lo mejor no es mala idea.
RuF1No.-¿Pero yo qué hago allá? Si aquí están mis tierras
y nos va bien.
EsTHER.-Pero allá es la ciudá, ¿onde vas a comparar?
RuF1NO.-Y aquí es el campo y estamos mejor.
EsTHER.-Eso dices tú, pero allá estoy segura que nos
hallaríamos luego y luego y si no pregúntales a los compadres.
MARIA. -Po's nosotros no batallamos mucho.
RUFINO.-Ustedes porque allá tenían al tío Hilario que los
acomOdó luego y luego.
.
EsTHER.-Y nosotros tenemos a tia Meche, que tiene una
tienda de abarrotes, y una casa muy amplia, ahí podíamos
empezar.

1
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�116 / facultad de filosolia !letras

Univmidad Autónoma de Nuevo león /117

:!

1

RuF1No.-¿Pa' qué quieres una tienda, teniendo aquí todo el
ganado que tenemos y las cosechas?
EsTHEA.-Po's ya ves, !'otro año ni te fue tan bien, además,
allá estaremos más cerca de los compadres, ¿verdad?
MAAIA.-Po's sí.
RuF1No.-Pero también acá tenemos ahora compadres.
MAAíA.-Si nos hubieran invitado a nosotros como compadres no tendrían ese problema.
RosENoo. -Nosotros nos quedamos esperando, porque
pensamos que nos iban a corresponder.
MAAIA.-Como nosotros los invitamos a bautizar a
Rosendito, pues ...
RuF1No.-Po's es que acá ya teníamos el compromiso con
estos otros.
MAAIA.-Yo pensaba que no se llevaban muy bien con ellos,
como mi comadre me platicó todo lo que les hacían.
EsrHEA.-Sí, pero po's hay que hacer las paces.
RuF1No.-Un brindis por nuestra hija ¡salud! {Los cuatro
beben. Entra el padre Arnulfo). Miren ya llegó el padrecito, ¡padre!
por acá, tómese una cervecita con nosotros.
AANULFO.-¡Gracias hijo! Nomás unas. (Se saludan ad
libitum). Y bien, ¿cómo se sienten ahora que la niña ha recibido el
sacramento del bautismo?
EsTHEA.-¡Estamos tan contentos!
MAAiA. (A Esther).-¿ Y dieron bolo los padrinos? Porque
me habían dicho que son medio agarraditos.
EsrHEA.-Uy sí, centavos iban, centavos venían.
AANULFo.-Debían separar unos cuantos para la reparación
del templo, ya ven que con las limosnas no se completa.
RuF1No.-Padre Arnulfo, no ande ahorita de pediche que
estamos celebrando, ¿se le hizo poco lo que le pagué por el bautizo?
AANULFo.-No es pago, hijo, es contribución voluntaria.
RuF1No.-¿ Voluntaria? A mí me dijeron que tenía que pagar,
si no, no había bautizo.
EsrHEA.-¡Rufino! ¿Cómo le hablas así al padre? Perdónalo
padre, es muy atrabancado.
AANULFo.-No importa, hija, hay que decir siempre la verdad;
lo que Rufino debe entender es que esa cooperación no es para
mí, sino para care ...

RuF1No.-Reparación del templo, ya sé. ¡Ándele, tómese
una cerveza! (Le da una cerveza. Aparece Rosita que está embara•
zada). ¡Esther, ahí llegó tu hermana, ve atiéndela! (Esther se dirige
con Rosita.)
EsrHEA.-Veo que al fin decidiste venir.
Ros1rA.-¿ Y qué hacía sola, encerrada en la casa?
EsrHEA.-Menos mal que ya lo entendiste.
Ros1TA.-'Pero si empiezan a decir cosas, creo que no los
voy a poder soportar.
EsTHEA.-La gente como quiera va a hablar, eso que ni qué,
y ni modo, te aguantas.
RoslTA.-Es que por eso no quería venir.
EsrHEA.-Lo debiste haber pensado antes de meterte con
el fulano ese, quien quiera que sea.
Ros1rA.-Si vas a empezar mejor me voy.
EsrHEA.-Tú te quedas y afrontas lo que sea, en bastantes
líos nos has metido ya, como para que encima me hagas pasar
otra vergüenza en medio del bautizo de mi hija ... ¡Y no llores!
Ros1rA.-Si no lloro de vergüenza, sino de alegría al pensar
que dentro de pronto yo también tendré un hijo a quien bautizar.
¿Quieres ser su madrina?
EsrHEA.-Aunque no quiera; nadie más se va a atrever.
(Luisa y Dolores se van aparte con Rufino).
Lu1sA.-Rufino, ¿cómo pudiste permitir que viniera la
hermana de tu esposa en ese estado?
RuF1No.-Hermanas, por favor no sean escandalosas y
ayuden a mi pobre cuñadita.
DoLOAEs.-Vergüenza debía de darle andar mostrando así
su pecado.
RuF1No.-Ya déjenla en paz.
Lu1sA.-No me explico por qué la defiendes tanto.
RuF1Nó.-Un desliz cualquiera lo tiene.
Lu1sA.-¡Ah no, eso sí que no!
DoLOAEs.-Míranos a nosotras, intactas, sin mancha.
Lu1sA.--Como debe de ser cuando uno es señorita.
RuF1No.-Me hubiera gustado tener sobrinos de ustedes.
Lu1sA.-¡Rufino! Te prohíbo nos hables así a tus hermanas
mayores.
DoLOAES. (Sollozando).-Y pensar que nosotras lo cambiá•
bamos cuando era un chiquillo y mira como nos paga.
Lu1sA.-Lo que diría mamacita si te oyera.

eg
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�118 /facultad de filosofia ylelras

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Un~midad Aulónoma de Nuevo león /119

1
¡:

Dol.oRes.-¡Que en gloria de Dios esté!
RuF1NO.-Bueno, ya; no hagan una tormenta en un vaso de
agua y diviértanse.
Lu1sA.-Yo no sé, Esther tan buena muchacha que es, y
mira nomás la hermana.
DoLoRes.-Lo que una no puede ver, en su casa lo ha de
tener.
Lu1sA.-Las gentes nos señalan como si nosotras
tuviéramos algo qué ver.
Dol.oRes.-Yo me muero de la pena, que la hermana de
nuestra cuñada, ¡y madre soltera!
Lu1sA.-Vivir para ver, en los tiempos de papá y mamá, una
de esas y la lapidaban.
DoLORes.-Si, la excomulgaban y todo.
Lu1sA.-Qué se iba a andar exhibiendo, se escondían y no
como ésta.
DoLoRes.-Descarada.
RuF1No.-¿No quieren una cerveza?
Lu1sA.-Sabes bien que no bebemos alcohol.
RuF1No.-Pues entonces chocolate, pásenle pa' allá. (Las
empuja al resto de los invitados; en otra parte, Consuelo y Rosario
platicando).
RosAR1O.-¡Ay, Consuelo, qué cosas dices!
CoNsueLo.-Po's si me gusta mucho, ¿y qué?
RosAR1O.-A mi también, pero po's eso no se anda diciendo
así nomás.
CoNsueLo.-Es que está re-chulo el condenado.
RosAR10.-En la boda de Paco y Lupe me sacó a bailar.
CoNsueLo.-Mensa, y no lo volviste a ver; si a mi me hubiera
sacado a bailar, de ahí nos íbamos directo al altar.
RosAR1O.-¡Ay! Tan aventada, Consuelo.
CoNsueLo.-Esas oportunidades no deben desaprovecharse.
RosARIO.-¿ Y ya viste con quién está platicando?
CoNsueLo.-Si, con la maestra Aurora. (Atrás, platicando,
Amado y Aurora). Vieja lagartona.
RosARlo.-¡Ay! Su nombre es tan bonito: Amado Salvador.
CoNsuuo.-Si no nos apuramos esa vieja capaz que
nos lo quita.
RosAR1O.-No creo, ella ya es grandecita.

CoNsueLo.-Po's por eso, mensa, ¿no ves que tiene más
experiencia en cómo convencerlo? Y el otro sonso, como es casi
un niño le va a creer todo lo que le diga.
RosAR10.-¿ Y qué estará bueno hacer?
CoNsueLo.-Quitárselo cuanto antes.
ROSARIO.-¿ Y, cómo?
CoNsueLo.-¿ Vamos a sacarlo a bailar?
ROSARIO.-¿Las dos?
CoNsueLo.-Primero yo, luego tú ... si es que te lo dejo.
RosAR10.-Qué mala. Primero yo, ¿a ver?
CoNsuew.-Tú no te atreverías a sacarlo a bailar.
RosARIO.-Si me lo quieren quitar, si.
CoNsueLo.-Po's a ver, atrévete.
RosAR10.-Mejor vamos a echar un volado.
CoNsueLo.-Que gane la mejor. (En otro lado Aurora y Amado
Salvador.)
AuRORA.-¿ Y tu mamá qué dice?
AMAoo.-No le he platicado todavía.
AuRORA.-Creo que tendrás que hablar con ella.
At.1Aoo.-Me da miedo, ¿y si me corre?
AuRORA.-Ya eres un hombrecito y puedes decidir por ti
mismo, además no creo que tu madre se enoje.
At.1Aoo.-Es que no la conoce.
AuRoRA.-De todos modos, esto no se puede quedar así,
tienes que hacer algo.
AMAoo.-Lo he pensado mucho, y la verdad no sé qué hacer,
por eso decidí contárselo a usté.
AuRORA.-Bien hecho, ¿lo sabe el padre Arnulfo?
AMAoo.-¡Nunca! ¡Me mataría!
AuRORA.-Exageras. Creo que él seria de mucha ayuda,
¿por qué no le comentas?
AMAoo.-No sé ... No sé ...
AuRORA.-Anda, ve con él y platica.
AMAOO.-Bueno, pero antes me voy a tomar una cerveza
para darme valor.
AuRORA.-Dime una cosa ... ¿la quieres?
AMAoo.-Po's yo creo que-si. (En otra parte, Rufino, Mafias,
Rosendo tomando cerveza.)
RuFINO. (A Rosendo}.-Este es mi compadre Matías. (A
Matías). Mire compadre, este es mi compadre Rosando, del que
tanto le había platicado. (Se saludan).

�130 / facultad de filosofía rletras

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1

Univmidad Autónoma de Nuevo león /131

e

a

¡:
MATIAs.-¿Así que ahora están en Monterrey? ¿Y cómo
les ha ido por allá?
RosENoo.-Po's no nos quejamos, con su trabajo, gracias
a Dios.
RuF1NO.-Tómenle, no se me queden atrás, al cabo que hay
pa' todos.
RosENoo. (A Matías).-¿Ustedes son los que viven en el
terreno de junto?
MArlAs.-Si, aquí estamos desde hace tiempo.
RosENoo.-Mi compadre Rufino me había hablado mucho
de ustedes.
MArlAs.-No lo crea, es muy hablador el compadre. (A
Rufino). Oiga compadre, ¿ya le enseñó aquí a su compadre Rosando
el poema que le escribí a mi ahijada?
RUFINO.-Sí, ya lo oyó.
RosENoo.-No, se me hace que todavía no había lle...
RuF1No.-Ya lo oímos todos, compadre, acuérdese. (Le
hace señas por atrás.)
Rosrnoo.-¿Qué? ¿Eh? Ah, sí, el poema, ya lo oí.
MATiAs.-¿Qué le pareció?
RosENoo.-Ah, po's muy bueno.
MAriAs.-¿Cuál fue la parte que más le gustó?
RosENoo.-Pues ... este ... la parte que dice ...
RuF1NO.-¡Esthercita de los Ángeles!
RosENoo.-Ándele, ésa; es que el nombre es muy bonito.
MATIAs.-Cuando se le ofrezca así un poema, o un acróstico,
dedicatoria, todo eso, yo los escribo, con mucho gusto cuente
conmigo.
RosENoo.-Ah, po's muchas gracias.
RuF1No.-Salucita ¡compadres! (Beben. En otra parte,
Esther, Luz y María).
Esrnrn.-Estos hombres ya están empezando a
emborracharse.
Luz.-Ay sí, se ponen tan necios cuando toman. (A Esther).
El suyo, ¿se acuerda en la boda de Paco y Lupe cómo se puso de
escandaloso?
EsrHER.-EI suyo también comadrita.
MAAIA.-No, si todos son iguales, ya nomás empiezan con
la cerveza y no hay poder humano que los controle, ¿por qué
serán así? En lugar de tomar una limonada o chocolatito, tan rico
que está.

EsrHEA.-Po's si logro convencer a Rufino de que nos
vayamos a Monterrey, allá no lo dejo tomar ni una gota de alcohol.
Luz.-Pero, ¿cómo? ¿Se quieren ir a Monterrey? ¿Ahora
que apenas empieza nuestro compadrazgo?
EsTHEA.-Todavía no hay nada seguro, son ideas.
Luz.-Ay, sería una lástima.
MAAiA.-¿Por qué? Nosotros vivimos allá y rebién que nos
ha ido.
Luz.-Sí, pero mis compadres son gente de campo, allá no
es igual.
MAAIA.-Se acopla uno, ni crea. (Rufino ha ido a la cuna
donde se encuentra a la niña y la carga).
RuF1No.-A ver esos del conjunto, échense una polka pa'
bailar con mi hija. (Los del conjunto empiezan a tocar; Rufino gritando
baila con la niña).
EsTHER.-¡Jesús Sacramentado! Éste me va a matar a la
criatura. ¡Rufino! ¡Rufino! (Se acerca a él). Dame acá esa niña.
RuF1No.-¿Por qué? Es m'ija y quiero bailar con ella. ¡Ajúa!
(Sigue bailando. Esther intenta quitársela).
EsrHEA.-Rufino, estás borracho, dame la niña. (Todos
atentos).
RuF1No.-Tengo que ser el primer hombre con el que baile
m'ija.
EsrHEA.-¡ Dámela! (Se la arrebata). Mira que jugar así con
la recién nacida. (A todos). ¡Por favor! No hagan caso, él está
alegre y alegres los quiero ver a todos, así que a bailar. Música por
favor. (El conjunto toca, los invitados bailan. Al terminar de bailar,
Luisa y Dolores con el padre Amulfo).
Lu1sA.-¡Ay qué pena, padre Arnulfo, es que mi hermano
Rufino, nomás se le pasan las copas y se pone a hacer cada
payasada!
DoLOAES.-Pero mira, que jugar así con la niña, se le pudo
haber caído.
AANULFo.-Lo que pasa es que está feliz con su hija y quiere
demostrarlo.
Lu1sA.-Sí, pero de esa forma, haciendo el ridículo además.
AANULFO.-Bueno, demos gracias a Dios que no pasó nada
malo y Rufino ya está tranquilo.
DoLOAES.-Sólo por un rato, porque seguramente ahorita le
va a seguir, ya lo conozco.

�131 /facultad de filosofía yletras

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Univtílidad Autónoma de Nuevo león /133

1

a

5

i

¡:

Lu1sA.-En vez de estar apenado con el problema ese de
su cuñadita.
DoLOREs.-Ay, no me lo recuerdes; ahí está la fulana esa.
Lu1sA.-¿No cree usted padre, que debería estar encerrada
pidiendo perdón a Dios Nuestro Señor?
ARNULFo.-Recuerden que no debemos juzgar, eso le
corresponde al Señor y ella se ha confesado.
Lu1sA.-Es lo menos que podría hacer.
DOLORES.-¿ Y usted le aceptó la confesión? Pero si no
merece perdón.
ARNULFo.-Calla Dolores, eso no te concierne a tí, además
es de buenos cristianos saber perdonar.
Lu1sA.-Po's a mí que me perdone Dios, pero una cosa de
esas no se olvida fácilmente.
DoLOREs.-No es de buenas familias.
ARNULFo.-Muchachas así, tendrían que ir a confesión
hoy mismo.
Lu1sA.-Ay no, perdónenos padre.
DOLORES.-Sí por favor.
ARNULFo.-Pues aprendan a perdonar primero ustedes, ya
después veremos. (En otro lado, Rosita y Aurora).
AURORA.-¿ Y cómo te has sentido?
Ros1rA.-Bien maestra, gracias.
AuRoAA.-Ya sabes que cualquier cosa que se te ofrezca
no dudes en llamarme.
Ros1TA.-Gracias, sé bien que siempre puedo contar
con usted.
AURORA.-Y con él también.
ROSITA.-¿Cómo?
AuAOAA.-Creo que te espera un bonito futuro.
Ros1rA.-¿Con todos burlándose y haciéndome a un lado?
Ni me hablan siquiera.
AuAOAA.-Todo cambiará y estoy segura de que para bien.
Ros1rA.-No entiendo por qué me dice eso.
AuRORA.-Ya verás, ahora debes de estar tranquila y
relajada, eso es importante para tu bebé.
Ros1rA.-¿Relajada? Pero ...
.
AuROAA.-Piensa en que todo saldrá bien, yo sé lo que te
digo. (En otro lado, Consuelo y Rosario con Amado Salvador).
CoNSUELO.-Me estaba platicando Rosario que !'otro día la
sacaste a bailar, ¿es cierto?

AMAoo.-¿Eh? Ah ... sí.
RosAR1O.-En la boda de Paco y Lupe, ¿ya te acordaste?
AMAoo.-Sí, ya me acordé.
CoNSUELO.-Yo no sabía que supieras bailar, (A Rosario)
¿qué tal lo hace Rosario?
RosAR10.-Uy muy bien, él siempre era el que me llevaba.
CoNsuELo.-Yo no fui a la boda de Paco y Lupe, dicen que
estuvo muy bien. ¿Y bailaron mucho?
AMAoo.-No me acuerdo.
RosAR10.-Nomás una, porque luego el conjunto descansó.
CoNSUELo.-Ahorita van a tocar otra vez. ¿Viste qué bien
bailaron los muchachos?
AMAoo.-Sí, muy bien.
CONSUELO.-¿A poco así bailas tú?
AMAOO.-No, yo no bailo tan bien.
RosAR10.-Eh ... mentiroso, si bailas mejor que ellos.
CONSUELO.-¿ Y ahorita no has bailado, verdad?
AMAoo.-No, es que estaba ocupado con otra cosa.
CoNSUELo.-Sí, te vimos platicando con esa otra cosa.
AMAOO.-¿Cómo dicen?
RosAR1O.-¿No me quieres sacar a bailar otra vez?
CoNSUELo.-Pero ... ustedes ya bailaron una vez y yo no.
¿Por qué no me invitas a mí?
RosAR1O.-Yo le dije primero. ¿Ya viste como sí me atreví?
CoNSUELo.-Pero yo lo abordé primero.
ROSARIO.-¿ Y qué? Él me sacó en la boda de Paco y Lupe.
(Mientras ellas discuten, Amado se va con el padre Arnulfo.)
CoNSUELO.-Por eso me toca ahora a mí.
RosAR10.-Dijimos que ganará la mejor.
CoNSUELO.-Pero todavía no le gana nadie.
RosARlo.-Yo le dije primero que me sacara a bailar.
CONSUELO.-Y él no te dijo que SÍ.
ROSARIO.-A tí tampoco.
CONSUELo.-Que decida él, Amado ... ¿Amado?
RosARlo.-¿A dónde se fue? (En otra parte, Luz, María,
Luisa y Dolores).
Lu1sA.-¿ Ya vieron a la.maestra Aurora platicando con la
Rosa esa?
DoLOREs.-Sabrá Dios qué les enseñe a los niños en la
escuela.
MARIA.- Es la hermana de mi comadre Esther, ¿verdad?

�134 / facullad de filosolia ¡lelras

Unive~idad Aulónoma de Nuevo león /135

:'!

1
¡:

1

a

Luz.-Sí, la pobre ha de andar por el sexto mes.
MARiA.-¿ Y quién seria el padre?
Lu,sA.-Cualquiera pudo ser; una nunca sabe.
MARiA.-¿ Y ella qué dice?
DoLOAEs.-¿ Y qué va a decir? Nosotras no hablamos con
ésas.
Lu,sA.-No nos interesan sus justificaciones.
Luz.-Yo el otro día quise platicar con ella, pero no soltó
prenda.

1

1,

MARiA.-Se ha de sentir muy avergonzada.
Lu,sA.-Si así fuera, no estaría aquí exhibiéndose ahorita.
DOLORES. -Descarada.
Lu,sA.-Y la maestra como si tal cosa; en lugar de ponerla
en su lugar. (Rufino, Matías y Rosendo en otra parte, tomando).
RosENDO. {A Rufino).-Po's ya sabe compadre, si se decide
a irse a vivir a Monterrey, yo le compro todo.
RuF1No.-Quién sabe, mi vieja es la que anda toda
alborotada, yo no sé.
RosENDO.-En lo que podamos darle la mano por allá, cuente
con nosotros, pa' eso somos compadres.
RuF1NO.-iGracias compadre!
MATiAs.-Será una pena que se nos vayan, pero si es para
mejorar, i ni hablar!
RuF1No.-Yo po's por la mortificación de Rosita, mi cuñada,
que Esther no quiere que se quede aquí, ya vi que las gentes no
aceptan eso y...
RosENDO.-Bueno, ¿y no la pueden casar?
RuF1No.-¿ Y quién la quiere así?
RosENDO.-Po's el que la dejó así, ¿quién fue?
RuF1No.-No ha querido decirnos; pero si yo me entero, les
juro que lo mato.
MATiAs.-No se altere compadre, usté que hace eso y
entonces sí, a tenerse que ir y no por su gusto.
RuF1No.-Es que me da mucho coraje, abusar así de una
pobre muchacha.
MATiAs.-¿ Y qué le vamos a hacer?
RosENoo.-AcÚérdese, usté también cuando era jovencito
andaba en las mismas.
RuF1No.-No es igual, yo no dejé ningún encargo pendiente,
si no, claro que hubiese cumplido.
RosENDO.-Po's a éste se le pasó la mano.

RuF1No.-¿la mano? (En otro lado, Amado, Salvador y el
padre Arnu/fo).
ARNULFO.-¿ Y por qué no me lo habías dicho?
AMADO.-Me daba pena y miedo.
ARNULFO.-¿No has hablado con ella?
AMADO. -No quiere.
ARNULFO.-¿ Y qué has pensado hacer?
AMADO.-lo que usté diga.
ARNULFo.-Debes aprender a tomar tus propias decisiones
y enfrentar tus problemas; ¿tú qué piensas que debes de hacer?
AMADO.-Hablar con ella.
ARNULFO.-¿ Y qué le vas a decir?
AMADO.-Este ... primero voy a ver si acepta hablar conmigo.
ARNULFo.-De eso me encargo yo.
AMADO.-luego le pediré perdón.
ARNULFO.-¿ y después?
AMADO.-Si acepta mis disculpas, po's ¿cómo ve? ¿le diré
que si se casa conmigo?
AANULFO.-¿A mí qué me preguntas? Tú eres el que debe
estar seguro de tí y de ella.
AMADO.-¿ Y si se enoja mi mamá?
ARNULFO.-¿Cómo se va a enojar? Estará feliz.
AMADO.-¿Usté cree?
ARNULFO.-Si no, yo la convenzo para que esté feliz.
AMADo.-Bueno ... me voy a aventar a ver qué pasa. (En
otra parte, Rosita y Esther).
EsrHER.-Estás muy nerviosa.
Ros,rA.-No ... Estoy bien.
EsrHER.-Ya estoy convenciendo a Rufino pa' irnos a
Monterrey, te irás con nosotros.
Ros1TA.-¿A Monterrey? ¿Y yo qué voy a hacer allá?
EsTHER.-Allá casi nadie nos conoce, inventaremos
cualquier cosa, diremos que eres viuda.
Ros1rA.-Pero ... no .. . Yo no quiero moverme de aquí.
EsrHER.-No estás en condiciones de decidir, harás lo que
yo diga y se acabó. (Consuelo y Rosario con el padre Arnulfo y
Amado Salvador).
CoNSUELO.-Te nos perdiste, Amado Salvador.
RosAA10.-Consuelo y yo nos poníamos de acuerdo para
ver quién aceptaba tu invitación a bailar.
AMADO.-Yo ... no las invité.

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1
¡:

CoNsueLo.-¡Ay! Tú siempre tan tímido.
ARNULFO.-Muchachas, Amado Salvador tiene otras cosas
en qué pensar; vengan conmigo, ¿por qué no las vi en la iglesia
durante el bautizo?
CoNsueLO.-Es que no alcanzamos a llegar.
RosAR10.-Nos estábamos arreglando pa' venir bien chulas
a la fiesta.
ARNULFo.-Pero no para ir a la iglesia ¿verdad? Debería
darles vergüenza.
CoNsueLo.-No diga eso padre, si nunca faltamos a misa.
ARNULFO.-No las vi ni cuando aventaron el bolo.
LAs oos.-¿EI bolo?
CONSUELO. -Es cierto, no alcanzamos bolo.
RoSAR10.-¿ Y lo aventaron todo?
ARNULFo.-¡Claro! ¿Dónde se ha visto que avienten el bolo
en partes?
RosAR10.-¿ Y si le pedimos a don Matías que aviente el
bolo otra vez?
CoNSUELo.-¡Ay no! Luego va a querer que oigamos otra
parte de sus poesías.
RosAR10.-Si tira bolo estoy dispuesta a oírle hasta dos
poesías. (En otro lado, Luisa y Dolores junto a la cuna de la niña).
DoLOREs.-¡Ay Luisita! Pues no quisiera alarmarte, pero
ahorita que Rutina bailó con la niña, le ensució todo el roponcito y
se me hace que hasta se vomitó en ella.
Lu1sA.-Mentirosa, lo dices nomás para preocuparme.
DoLOREs.-Si la niña desde hace rato que se mojó y no la
han cambiado.
Lu,sA.-Tan cizañosa, Dolores, la niña no se ha mojado.
DolOREs.-¡Qué bueno que Dios no nos dio hijos, porque tú
no sabrías educarlos!
Lu,sA.-¡Basta! No digas eso, ¿se te hizo poco lo que nos
dijo Rufino hace rato?
DoLOREs.-Me quedé pensando...
Lu1sA.-Yo también ... ¿Te imaginas tú y yo con hijos?
DolOREs.-Siempre soñé con tener niños.
Lu,sA.-Y yo ... ¡Muchos!
DoLOREs.-Daría lo que fuera por tener un hijo aunque sea.
Lu,sA.-Ya me parece oírlos: ¡Mamá Luisa! ¡Mamá Luisa!
DOLORES.-¡Mamá Dolores!
Lu,sA.-¿Por qué nunca tuvimos hijos?

DoloRes.-¿Sabes qué? Envidio tanto a Rosita.
Lu1sA.-¡ Dolores! (En otra parte, Arnulfo y Esther).
EsrneR.-Sí padre, ya no aguanto aquí, nos vamos a
Monterrey, es lo mejor pa' todos; Rosita se irá con nosotros.
ARNULFo.-¿ Y qué harán con el rancho?
EsTHER.-Los compadres Matías y Lucita están interesados
en comprar; nosotros allá pondremos una tienda de abarrotes o
algo así.
ARNULFo.-No estoy seguro que sea lo mejor, pero si ustedes
ya lo decidieron que sea para bien.
EsrHER.-Gracias padre, hablaré con Rufino cuando se le
pase la borrachera, y ya le avisaré para cuándo nos iremos.
ARNULFo.-¡Que Dios los bendiga! (En otra parte, Rosita y
Amado Salvador).
Ros1rA.-Pero ... ¿estás hablando en serio?
AMAoo.-Con estas cosas no se juega.
ROSITA.-¿ Y por qué quieres hacerlo?
AMAOO.-Rosita, tú sabes que... yo... siempre, po's siempre
me has gustado y...
RoslTA.-Amado Salvador, tienes que pensar en todo lo que
esto implica.
AMAOO.-Ya lo pensé, dime que sí.
ROSITA.-Pero ... no sé.
AMAoo.-¿Quieres casarte conmigo?
RoSITA.-Yo ... no tienes por qué hacerlo.
AMAoo.-Ouiero hacerlo, ¿y tú?
ROSITA.-Pero si tu no ...
AMAoo.-Yo soy el padre de ese niño, ¿lo has entendido?
Ros,rA.-Amado ... tú ... (Él le tapa la boca con un dedo).
AMAoo.-¿Quieres casarte conmigo?
Ros1TA.-¡Sí! ¡Sí! (Se abrazan. En otra parte, Consuelo y
Rosario con Matías).
CoNsueLo.-Don Matías, nosotras no estuvimos a tiempo
en la iglesia pa'I bolo.
RosAR10.-Y dicen que el bolo se debe de dar otra vez en
las fiestas.
MATÍAS.-¿Quién dice?
CoNSUELO.-¡Todos! Así·se acostumbra ahora.
MATíAs.-Pero yo no venía preparado pa' dos bolos.
RosARIO.-No importa, lo que traiga usté lo tira.
CoNSUELO.-Y nosotras lo capeamos.

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Univmidad Autónoma de Nuevo león / 139

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MATiAs.-¿ Y si mejor les compongo una recitación?
l.As oos.-¡Ay no! (Rufino junto a la cuna, gritando}.
RuF1No. (Borracho}.-M'ija será una gran mujer, la mejor de
todas, ella nació pa' ser grande y rica, muy rica; una mujer
inteligente, yo le voy a dar todo, que nunca le falte nada. Y se va a
casar muy bien y yo voy a cuidar que nadie se aproveche de la,
¿me oyeron? Esther de los Ángeles, hasta el nombre tiene de
santa. Todos debían tener una hija como la mía, alégrense, que
Rufino y Esther tuvieron la mejor hija del mundo. (La niña llorando.
Esther corre a cargar a la niña). No llore m'ija, que aquí estamos
todos pa' cuidarla.
MARIA. (Aparte a Rosendo).-Mira nada más, qué borracho
se puso el compadre otra vez.
RosENoo.-Es que está contento.
MARiA.-Vámonos ya.
RosENoo.-¿lrnos? Pero si la fiesta apenas comienza.
MARiA.-Si se van a vivir a Monterrey, no quiero pensar en
las vergüenzas que nos van a hacer pasar.
RosENoo.-¿ Te avergüenzas de mi?
MARÍA.-Lo digo por ellas.
RosENoo.-Yo también estoy contento.
MARiA.-Estás borracho. (Arnulfo se acerca al frente).
ARNULFo.-¡Su atención por favor! (Todos atentos). Quiero
aprovechar esta celebración para darles un aviso que se me ha
encargado hacer, y que seguramente nos hará felices a todos:
¡señoras y señores, me da mucho gusto anunciarles la boda de
Rosita con Amado Salvador! (Sorpresa general, barullo, unos
contentos, otros desconcertados).
RuF1No.- Pero, ¿qué está usted diciendo padre Arnulfo?
ARNULFO.-Lo que oyeron; Amado Salvador se casa con
Rosita.
RuF1No.-¿Este infeliz fue el que la dejó así?
EsTHER.-¡Rufino! ¡Cuidado con lo que dices!
RuF1No.-Juré matarlo.
ARNULFO.-Cometerás una injusticia; él está dispuesto a
lavar el honor de Rosita, se van a casar, ¿qué más quieres?
RuF1No.-¿ Y por qué no me había dicho nada?
EsrHEA.-Te lo están diciendo ahora, ya no hagas más circo.
(A Rosita). Felicidades hermana, no sabes el gusto que me da.
ROSITA.-Gracias.

CONSUELO. (A Rosario).-¿ Ya ves? Ya nos lo ganaron tonta.
ROSARIO.-¿ y yo por qué?
CoNSUELo.-Hubieras aprovechado cuando te sacó a bailar
en la boda de Paco y Lupe.
RosAR10.-Pero si con Rosita ni bailó.
CoNsuELO.-¿Que no? Mira cómo la dejó.
Lu1sA.-Esto es el colmo. (A Dolores).
DoLOREs.-Rosita se nos casa ¡Qué felicidad!
Lu1sA.-¿Casarse adelantada le llamas tú felicidad?
Dc!.OREs.-Su hijo va a tener un papá.
Lu1sA.-Y el otro mosquita muerta, ¿quién hubiera dicho?
Tan pasguato que se veía.
DcLOREs.-¿ Ya ves? Por andar fiándonos en las apariencias
nos quedamos como nos quedamos.
LUISA.-¡Dolores!
Ros1TA. (A Amado).- Nos iremos a Monterrey con Rufino
y Esther.
AMADO.-Como tú digas.
Ros1TA.-¿Nos casamos aquí o allá?
AMAoo.-Será mejor aquí.
MATIAs. (A todos).--Ouiero que me pongan atención; a
petición de algunos invitados, voy a echar el bolo otra vez, porque
no se les olvide que estamos en un bautizo, pero antes, para celebrar
la boda que nos anunciaron quisiera decirles unos versos que se
me acaban de ocurrir:
Rosita como luna llena,
esperando a su Amado Salvador,
ha llegado el día que ...
EsTHrn.-Muy bonito compadre, ¡bravo! (Todos aplauden). Y ahora
para festejar, ¡a bailar todos! (Bailan una polka).
MATIAS. (Cuando terminan de bailar).-¡Bolo padrino! (Tira
monedas al aire, todos se lanzan a recogerlas, mientras cae el
telón).

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�140 /facullid de filosotta Iletras

Unileriidad Autóno1a da Num leía /141

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CUADR02

EL QUINCEAÑOS

(Estamos en 1961 en la ciudad de Monterrey, la escena presenta
un salón de baile en el cual se lleva a cabo el ensayo para la fiesta
de quince años de Esthercita de los Ángeles. Al abrir el telón
escuchamos la marcha Aída, un desfile un tanto desigual y
descompensado por parte de algunas damas y sin chambelanes;
al final entra Esthercita de los Ángeles, da su vuelta y casi al
terminar la marcha, Checo, el coreógrafo afeminado se levanta de
la mesa de donde había presenciado el ensayo.)

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CHECO. (Enojado).- ¡No! ¡No! ¡No! ¿Quién les dijo que eso
es gracia? Pero si parecen vacas en un corral. ¡Estamos en un
quinceaños! A ver Esthercita de los Ángeles, ven para acá {Ella
se acerca). ¿Cuántos años cumples?
ESTHEACITA.-Quince.
CHECo.-¿Cuántas veces en tu vida piensas que vas a llegar
a esa edad?
EsTHERCITA.-Una sola vez.
CHEco.-¿Entonces por qué desfilas como si fueras a recibir
un diploma de sesto?
EsTHEACITA.-Pues no entiendo qué es lo que quieres; primero
me dices que mueva las caderas; las muevo, luego me dices que
parezco vaca, ¿quién te entiende?
CHEco.-¡Ah! Es que hay de movimientos de cadera; fíjate,
fíjate cómo lo hago yo (se contonea). Así, con gracia y donaire;
¡Triunfadora! Que se den cuenta quién es la que cumple años. /A
Esthercita). ¿Quién es? ¿Quién?
ESTHEACITA. {Tímida).- Yo.
CHeco.-¡No!, no es ... (Imitándola). Yo; es (triunfante). ¡Yo!
¡Véanme! /Sigue desfilando). ¿Podrás hacerlo?
EsTHEACITA.-Creo que sí. Lo que pasa es que estoy
muy nerviosa porque no llegan los chambelanes, ¿qué les habrá
pasado?
CHeco.-Ni te mortifiques, ésos siempre se emborrachan
Y llegan tarde, además, todavía faltan muchas damas.
EsTHEACITA.-Los andarán buscando.

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Unive~idad Autónoma de Nuevo león /143

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CHEco.-¡Bueno! Vamos a comenzar de nuevo, todos a sus
puestos. (Se van a colocar a sus puestos). Y por favor, quiero ver
elegancia, distinción, que se vean como las van a anunciar: gentiles
damitas, ¿entendieron?
Tooos.-¡Sí!
CHECO. (Para sí). - Parece mentira que uno tenga que venir
a decirle a las mujeres como ser más mujeres, en fin, ya Dios nos
puso en este camino. ¡Silencio! Vamos a comenzar de nuevo.
(Entran Blanca, Isabel, Laura y Teresa. Las cuatro saludan ad libitum
con mucho escándalo). ¡Vaya! Encima que llegan tarde me
interrumpen mi ensayo.
BLANCA.-Andábamos comprando la tela para el vestido.
lsABEL.-Vimos unas telas, Esthercita, ¡divinas!
LAuRA.-Se te iban los ojos con todas.
TERESA.-Y no hallábamos cuál escoger.
EsTHEACITA.-¿Escoger? Pero si mi mamá ya les dio la
muestra de la tela para los vestidos, eso ya está escogido.
BLANCA.-Es que seguramente ustedes no vieron las telas
que vimos nosotras.
ISABEL.-Si no, hubieras escogido estas otras.
EsrHERc1rA.-EI problema es que las demás ya compraron
su tela y se están haciendo los vestidos.
LAURA. -Ay, pero podemos convencerlas de que se hagan
otros.
TERESA.-AI cabo que vestidos nunca faltan.
EsTHERCITA.-Es muy tarde para cambiar el vestido.
BLANCA.-Nunca es tarde para mejorar.
EsrHERCITA.-No las puedo hacer que gasten tanto.
lsABEL.-No es muy cara la tela.
ESTHEACITA.-Además ya no hay tiempo.
l.AuRA.-Tengo una costurera que es muy rápida.
EsTHERCITA.-Se va a enojar mi mamá.
TERESA.-Nosotras la contentamos.
ESTHERCITA.-Pero...
CHECO.-¿ Ya terminaron? Ahora yo pregunto, ¿para qué
discuten de telas y vestidos si no saben lucirlos?
TODAS.-¡Ay Checo!
CHEco.-A ensayar todas, rápido a formarse. (Entra Esther
con una carta en la mano).
EsTHrn.-¿lnterrumpo?

CHEco.-Sí, pero qué le vamos a hacer, usted es la que

paga.
ESTHER. (A Esthercita).-Mira hija, te llegó carta de tus tíos
Rosita y Amado Salvador, te mandan muchos saludos y se disculpan de no poder venir a tu fiesta. Dicen que allá en el otro lado
tienen mucho trabajo; tu primo Amadito también pronto cumple los
quince y a lo mejor para ese entonces sí podrán venir.
EsTHERCITA.-Ay, el pesado de mi primo, se cree mucho
porque gana dólares.
EsTHER.-No seas así, además tú también tienes para
presumir; gracias a Dios, nos ha ido bastante bien y gracias a mí
porque yo le insistía a tu padre, si no allá estaríamos todavía en el
rancho, ve tú a saber en qué condiciones.
CHECO.-Señora, ¿nos va a contar toda su historia? ¿Puedo
continuar con el ensayo?
EsTHER.-Sí, puedes continuar, chiquito, pero como quiera
no tardan los compadres para que les digan a ellos también lo que
tienen qué hacer.
CHEco.-Por mí que se queden callados y no se muevan.
ESTHER. (A Esthercita).- ¿Y dónde están los muchachos?
EsrHERCITA.-No han llegado, estamos ensayando solas.
ESTHER.-Tan incumplidos, ¿dónde están?
BLANCA.-Se me hace que tenían otro quinceaños.
lsAeEL-iAh, pues sí, el de Margarita!
LAuRA.-Allá también iban a ser chambelanes.
TERESA.-Les han caído muchos quinceaños.
BLANCA.-Les está yendo rebién.
ISABEL.-Cuatro quinceaños en un mes.
l.AuRA.-Y cobran recaro.
TERESA. (A Esther).-¿A usté cuánto le cobraron?
EsTHERCITA. (A Esther. Sorprendida y decepcionada a la
1'9Z).-¿ Te cobraron?
ESTHER.-Este... bueno ya ...
EsTHERCITA.-¿También Martín te cobró por ser mi chambelán?
EsTHER.-No hija, no te pongas así ... mira.
EsTHERCITA.-Yo pensé que él había aceptado por... mí.
BLANCA.-¿Quién? ¿Martín? iJa!
ISABEL-Si ése baila con todas.
l.AuRA.-Y es el que cobra más.
TERESA.-iAh Esthercita tan ingenua!

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Univmidad Autónoma de Nuevo león/ 145

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ESTHERCITA. (Oisimulando).-¿Eh? Ya ... ya sabía, estaba
bromeando con mamá ... (A Checo). ¿Vamos con el ensayo?
CHECO. ¡Por favor! (A todos).- Vamos a continuar. (Entran
Luisa y Dolores con listones anchos en las manos).
Lu1sA.-iEsther! Qué bueno que te encontramos, dice esta
zafada de Dolores ...
DoLOREs.-Zafada estarás tú.
Lu1sA.-Dice que el moño de la cintura lo lleva del lado
derecho, ¿verdad que es del izquierdo?
DoLOREs.-Po's si no es zurda.
Lu1sA.-Pero yo le digo que ¿cuándo ha visto a una
quinceñera con moño en la cintura del lado derecho?
DoLOREs.-Siempre; ahí es donde va. (A Esthercita). Ven
para acá. (Ella se acerca). Mira, qué bien se ve. (Le hace un moño
en el lado derecho con et listón que trae). Ahí es donde debe de ir.
Lu1sA. (Le hace otro moño del lado izquierdo).-Mira del
lado izquierdo, ¿dónde vas a comparar? Dolores, quita tu mugroso
moño de ahí que no se ve bien.
DoLoAEs.--Ouítalo tú, yo lo puse primero en su lugar.
EsTHEA.-No se peleen, miren, para que no discutan, mejor
el moño lo ponemos al centro.
Lu1sA.-Nomás por seguirle la corriente a ésta, pero es tan
contreras que seguro va a querer que sea el centro pero por delante.
DOLOAEs.-¡Claro! Si lo ponemos atrás no va a lucir.
Lu1sA.-¿Pero a quién se le ocurre poner un moño por
delante?
DOLORES.-¿ Y para qué lo quieres atrás? Si allá no se ve,
si lo vas a poner es para que luzca y que luzca adelante.
Lu1sA.-Lo que va a lucir es la quinceañera, no el moño.
DoLOAEs.-EI moño es para destacarla.
EsTHEACITA.-Para que no haya problema, ¿qué les parece
si mejor no le ponen el moño al vestido? (Las dos se quedaron
mirando, mudas de la impresión).
DoLoAES. (Casi rompiendo a llorar).-¿ Ves? Ves Luisita, así
es como agradecen.
Lu1sA. (Ítem).-Una cose y cose día y noche para que
luzcan las mugres, y pa' qué te salgan con esas cosas.
DOLOAEs.-Deja tú, poniendo en peligro nuestras relaciones
como hermanas, por ayudar a los demás y mira.
DoLOAES.-Ay, si supieras mamacita, como nos tratan.

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ESTHEACITA.-Bueno, está bien, pónganle todos los moños
que quieran.
Lu1sA.-No, tampoco nos des por nuestro lado.
DoLOAEs.-Si no estamos tontas.
EsrnEACITA.-Es que quiero verlas contentas.
Dot.ooEs.-Nosotras también queremos verte contenta a ti,
es por eso que el moño debe ir del lado derecho, para que estés
bien feliz.
Lu1sA.-La felicidad se logra solamente con moños a la
izquierda.
CHEco.-Si siguen así, discutiendo e interrumpiendo mi
ensayo, yo también me pongo mis moños y a ver cómo nos va.
Lu1sA.-¿Qué es eso? (Refiriéndose a Checo).
DoLOAEs.-¿Usté es hombre?
EsTHEA.-Es el coreógrafo.
DOLORES. (A Checo). ¿y le duele mucho?
EsTHrn.-Es el que ensaya los bailables.
Lu1sA.-¡Ah! ¿Y es usté casado? Deme razón.
EsrHEA.-Por favor muchachas, nunca van a terminar de
ensayar, sigan con el vestido allá en otra parte.
Lu1sA.-Vente Doloritas, nos sentamos por ahí, porque yo
quiero ver de qué se trata esto.
DoLOAES.-Peligro y se salgan de los Mandamientos de la
ley de Dios. (Van y se sientan y siguen cosiendo).
CHECO.-¿Creen ahora poder ensayar?
TooAs.-¡Sí! ¡Sí!
CHEco.-Bien, comencemos de nuevo... y (Entra Rufino
acompañado de Matías y Lucita).
AuF1No.-¡Ajúa! Mira quiénes acaban de llegar, ¡vieja! Nada
menos que los compadres Matías y Lucita directos desde el rancho.
EsrHER.-¡Compadres, qué gusto verlos! (Se saludan ad
libitum).
AuFINO. (A Esther).-Dicen que ya tenían más de tres horas
buscando la casa y no daban.
Luz.-EI pobre chofer del taxi estaba tan cansado, si no es
porque Matías le empezó a recitar unos poemas pa' reanimarlo.
EsTHEA.-Están ensayando todo para la fiesta.
MATfAs.-¿ Y on'ta mi ahijada?
Luz.-Ya me imagino, va a estar tan bonita.

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~niveBidad Autónoma de Nuevo león /147

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ESTHER. (Gritando).-iESthercita! Ven hija, mira quiénes
te quieren saludar. (Ella se acerca). Tus padrinos Matías y lucita.
(Se saludan abrazos, besos, etc.).
MATIAs.-¿ Y qué dice mi ahijada convertida? ¿Ya toda lista
pa' mañana?
EsrHERCITA.-¿ Y qué es lo que estás ensayando? Nosotros
ensayamos lo que vamos a hacer en la fiesta.
MATIAS.-iAh qué bien! Porque entonces yo también tengo
que ensayar mi parte.
luz.-No empieces, viejo.
MArlAs.-Tú cállate. (A Esthercita). Yo quiero que me digas
en qué momento voy a decir mi recitación.
luz. {A Esthercita).-¿ Ya sabes lo que quiere decir prístino,
hija?
ESTHERCITA.-¿Príst... qué?
luz. {A Matías).-¿ Ves, qué te dije?
MATIAs. (A Esthercita).- No le hagas caso a tu madrina
hijita, es muy necia; mira, para esta ocasión te compuse unos
versos que te llegarán al corazón, vas a ver. Quiero que me digas
dónde los voy a decir.
EsrHERCrTA.-Checo es el director. {Lo llevan con Checo).
MATIAs.-Quiero que me diga en qué parte voy a decir mis
versos.
CHECO. (Histérico).-¡En el baño, señor! Ahí donde no lo
oiga nadie, ahí se va a decirlos. (A todos). ¿Ahora sí podemos
ensayar?
MATiAs. (Aparte a Esthercita).- ¿lo dijo en serio? (Entran
Rosendo y María).
RosENoo. (A Rufino).-¡Compadre! Pues dónde se metieron
ustedes, los veníamos siguiendo y se nos perdieron.
RuFrNo.-Es que me estacioné acá a la vuelta, donde dice:
no estacionarse, ahí.
RosENoo.-Con razón no los veía. ¿llegaron bien sus
compadres del rancho? Ahí están. (Se saludan todos los
compadres).
MARIA.-¿Qué tal de viajecito?
luz.-Un poco cansado, pero muy bien, ¿cómo les ha ido?
MARIA.-Po's aquí a la vuelta y vuelta con la fiesta de
Esthercita.
luz.-¿En qué ayudamos?

EsrHER.-No se preocupe comadre, todo va bien. Ahorita
los van a ensayar a todos, hasta a los padrinos para que sepan
dónde va cada quien.
luz.-¿ Y ya están todos los padrinos completos?
EsTHER.-Creo que... sí, son treinta y cinco los que conté yo.
MARIA.-Po's si quiere, vamos a contarlos otra vez a ver
quién falta. (Se van a una mesa junto con Luisa y Dolores, se
saludan).
RosENOO. {A Rufino).-Estaban unos chamacos allá afuera
agarrándose a guamazos.
RuFrNo.-¿Afuera? ¿Y quiénes serían?
RosENoo.-Unos de dieciséis o diecisiete años.
LAs DAMAs.-¡los chambelanes! (Se van corriendo afuera).
RuFrNo.-¡Un momento! No les vaya a tocar también a
ustedes un buen golpe, mejor déjenme ir yo. ¡Vamos compadres!
(Salen los tres).
CHEco.-lo que nos faltaba, rebeldes sin causa.
BLANCA.-Esto se va a poner emocionante.
ISABEL-Siquiera algo de qué platicar.
lAuRA.-Hace mucho que no se peleaban.
TERESA.-¿Por quién lo estarán haciendo?
ESTHERCITA. (Resentida).-Seguramente no se han puesto
de acuerdo en la paga. (Entran los tres compadres, con Martín y
algunos otros muchachos más).
RuFrNo.-¿ Y bien muchachitos? ¿Nos pueden decir por qué
se estaban peleado?
MARTIN.-No me querían hacer caso.
RuFrNo.-¿ Y no sabe que lo citaron aquí hace más de dos
horas para ensayar?
MARTIN.-¡Sí! Por eso nos estábamos peleando, desde hace
mucho que me los quería traer.
RuFrNo.-Bueno, después siguen con su discusión, ahora
(a Checo) póngalos a bailar.
CHEco.-¡Que bonito! Pues ahora de puro coraje y para que
se les baje un poco lo excitado, vamos a empezar con el cha-chachá. A sus puestos todos. {Lo obedecieron). ¡Música! (Bailan todos.
Martín baila con Esthercit¡¡. Durante el baile los tres compadres
consiguieron ensayar y están tomando).
CHECO.-Bien, tiene cinco minutos de descanso y continuamos. (Se va a sentar. A Esthercita).

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Univl~idad Autónoma de Nuewo león /149

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MARTIN.-En serio, te digo que por eso nos peleábamos,
ellos no querían venir y me los traje casi a fuerza.
EsTHERCITA.-iClaro! No llegaban a tiempo, es posible que
les rebajen el sueldo, ¿no es cierto?
MARTiN.-¿De qué estás hablando?
EsTHEACITA.-iOlvídalo! No sé si el platicar conmigo vaya
incluido dentro de tu cuota, y ya no quiero salirle más cara a mi
mamá; con permiso. (Se va a otro lado con sus amigas. En la
mesa de las mujeres).
DoLOREs.-¿Ustedes qué opinan?
MARIA.-Mi vestido cuando cumplí los quince, traía el moño
atrás.
Lu1sA. (A Dolores).-¿ Ves, qué te dije?
DoLOREs.-Bueno, pero esos eran otros tiempos, ahora ya
se lleva por delante.
Luc1TA.-Yo digo que si el moño está bonito, donde quiera
que se ponga se va a lucir. (En otra mesa los compadres).
RosENOO. (A Rufino).-¿Se acuerdan compadres?, cuando
estábamos chiquillos nos agarrábamos muy seguido.
RuFINO.-iUY sí! Aquellos trancazos que nos poníamos.
RosENoo.-Usté era el que no salía bien librado casi nunca.
RuF1No.-Po's ahí nos la llevábamos parejeando.
RosENoo.-Y nos caía rete-mal que fueran los señores
grandes a separarnos, y a ver ahora, que somos nosotros los
señores grandes que separamos a otros.
RuF1No.-La vida va cambiando.
MATIAs.-Precisamente a ese respecto, tengo un bonito
poema que dice así:
Todo cambia en la vida y no lo pueden evitar y como no hay más
salida, pues déjate cambiar. Si el camino...

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RuF1NO.-iOh! Si ese poema me lo recitó la vez pasada.
MATIAs.-No puede ser, lo acabo de escribir.
RuF1No.-Entonces la comadre me lo envió por correo.
MATIAs.-No, no creo.
RosENOO. (Con otras dos cervezas).-Vamos a echarnos
otras cervecitas, y a brindar por la quinceñera. (Les da las cervezas.)
Salud.
MARTIN. (Con Esther).-¿Qué le pasa a su hija?

EsTHER.-Las muchachas le dijeron que ustedes cobraban
por ser sus chambelanes y eso le molestó.
MARTiN.-¿ Y por qué no le dijo la verdad?
EsTHER.-Pues como tú me dijiste que no querías que
supieran las demás, no he tenido tiempo de decirle nada.
MARTIN.-Ahora entiendo por qué no quiere hablar conmigo.
CHECO.-Muy bien, ¿listos todos? Vamos ahora a ensayar
el desfile.
BLANcA.-No ha llegado mi chambelán.
lsAeEL.-Tampoco el mío.
LAuRA.-EI mío como si no estuviera.
TERESA.-A mí no me gusta el que me tocó.
EsTHERCITA. (A e//as).-Pues se aguantan porque mi mamá
está pagando por ellos y muy caro, así que déjense de cosas y
agarre cada quien el que le tocó.
CHEco.-Bueno, recuerden que en el desfile tienen que
caminar como reinas, pero de Reina, así: (Camina solamente). A
ver tú chula. (A Blanca). ¿Ves? ¿Has visto una reina?
BLANCA.-Sí, mi tía Elba fue reina de la primavera.
CHECO.-¿ Y cómo caminaba su graciosa majestad, Elba I?
BLANCA.-Se veía divina.
CHECO.-¿Cómo le hacia?
BLANCA.-Asi. (Mueve la cabeza de un lado a otro, avienta
besos con las manos y saludos sin moverse de su lugar).
CHECO.-¿ Y cómo caminaba?
BLANCA.-No caminó, iba sentada en el carro alegórico.
lsABEL.-Checo, ¿por qué mejor no dejas el ensayo del
desfile para cuando lleguen todos los chambelanes?
CHEco.-Cuando tú seas directora, decides.
MARTÍN. (A Esthercita).-Quiero hablar contigo.
EsTHERCITA.-Ahora no, estamos ensayando. (A Checo). ¿Y
qué vamos a ensayar entonces?
CHECo.-Está bien, dejemos el desfile para después y
vamos a ver ahora el mambo. A ver, puestos. ¡Música! (Bailan el
mambo).
MATIAS. (Al terminar de. bailar se acerca a Checo).-Oiga
jovencito, me parece que después del mambo, será muy apropiado
que yo dijera mis palabras, ¿será tan amable en escucharlas?
CHEco.-Y qué le voy a hacer, si para eso me están pagando.
(Se sienta).

�150 /facultad de filosolia yletras

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Univellidad AutónOII de Nono león /151

1
MAT1As.-Esthercita de los Ángeles, quince años han pasado
de la vez aquella que asomando fuimos todos al bautizo, tiempo
corto se nos hizo... (A todos). ¿Se fijan hasta aquí, qué bien rimado
está todo? Pasado, asombrado, bautizo, hizo...
Luz.-¿Por qué no le pones chorizo? También rima.
MATIAS.-No empieces Luz.
MARIA. (A Luz).-Déjelo doña Lucita y vamos a seguir
contando a los padrinos; a ver, llevamos veintitrés con la madrina
de liguero, veinticuatro madrina de faja, veinticinco madrina de
fondo, veintiséis madrina de medias...
MATIAs.-Hermosa edad de las ilusiones bella, toda llena
de emociones clara, todavía son presiones y de los caballeros,
muchas atenciones.
MARTIN. (A Esthercita).--Quiero que hables con tu mamá y
le preguntes.
EsTHERCITA.-No tengo nada qué preguntarle.
MAArlN.-Sí tienes, porque ahora estás equivocada.
EsrHEACITA.-¿Es cierto que cobras en los bailes por venir
de chambelán?
MAATÍN.-En algunos SÍ.
EsTHEACITA.-¿Lo ves? No tengo nada qué preguntarle
a mi mamá.
MAATIN.-Para tu baile yo no estoy cobrando nada y para
convencer a los demás me tuve que agarrar a golpes con ellos allá
afuera, ¿entiendes?
ESTHEACITA.-¿ y por qué no cobraste?
MAATiN.-¿Pero cómo se te ocurre que te iba a cobrar a ti?
No seas tonta. ¿No he estado esperando que cumplas los quince
años para pedirte que seas mi novia?
ESTHEACITA.-Yo creí que ... (Se echa a llorar),
MAT1As.-A veces se llora de alegría, a veces se llora de
tristeza, pero a los quince es la de no saberlo con certeza.
RuF1NO.-(A Checo.) ¿Y yo a qué hora voy a bailar el vals
con m'ija?
CHEco.-Vamos a ver, pongan atención todos; una vez que
pasó el desfile con la marcha Aída y que fueron anunciando.a
cada una de las gentiles damttas acompañadas de sus respectivos
chambelanes, viene el redoble de tambores y con el rugido de luz,
entra la quinceñera; ahí es donde vamos a echar el hielo seco,
para que haya mucho humo, como si caminara en las nubes, desfilan

por toda la pista, y al llegar al centro comienza el vals. Primero
bailará con el chambelán, luego con el papá y ya para entonces
los padrinos deben estar preparados porque luego todos ellos
(Mientras él está hablando a todo el grupo, puede escucharse la
música, un seguidor al centro simulando hacer los movimientos
que se le han marcado a la quinceañera, el humo y la música del
vals hasta integrarse ella con el chambelán bailando el vals,
mientras sube el volumen de la música y lentamente cae el telón).

1

�151 /facullad de filosofía yle Iras

Un~midad Aulóno■a de Nuevo león /153

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a

5

¡:

ACTO 11
Cuadro 1

LA SERENATA
(Estamos en 1970, en el jardín de la casa de Esthercita de los
Ángeles, es de noche, podemos ver la ventana de su recámara. Al
abrir el telón, Martín, Juan, Roberto y un grupo de amigos le están
llevando serenata, cantan un bolero.)
ROBERTO. (Al terminar de cantar).-A mí se me hace que
ésta, ni siquiera se despertó.
MARTiN.-¿Cómo vas a creer que esté dormida una noche
antes de su boda?
JuAN.-¿Qué tal si tomó pastillas para dormir?
MARTiN.-¿ Y para qué iba a hacer eso?
JuAN.-Pues para dormir.
MARTiN.-Toda novia espera su serenata una noche antes
de la boda, lo que quieren es estar despiertas.
ROBERTO.-¿ Y si estaba muy nerviosa?
MARTiN.-Pues claro, tiene que estarlo.
JuAN.-¿No nos equivocaríamos de casa?
MARTíN.-Sé perfectamente dónde vive la mujer que mañana
será mi esposa.
ROBERTO.-¿ Y si a la hora de la hora se hizo para atrás y se
cambió de casa para que nunca más la vuelvas a ver?
MARTiN.-No seas tonto, a las nueve de la noche la dejé
aquí.
RoBERTo.-Pero a lo mejor ya tenía todo listo y empacado
para irse; porque mira, de nueve a diez, once, doce ... en tres horas
se pudo haber cambiado.
MARTIN.-Ya déjense de zonzeras, voy a investigar...
(Avanza hacia la ventana, alza un poco la voz). Esthercita,
Esthercita.
JuAN.-¿Estás seguro que ésa es su recámara? ¿No le
traeríamos serenata a la sirvienta?
MARTÍN. (Sigue llamando cada vez más fuerte).-Esthercita,
Esthercita.
ROBERTO. (A Juan).-Saca la botella y dame un trago, que
esto ya no me está gustando.

�154 / facultad de filosofia yletras

Univlílidad Autónoma de Nuevo león /155

1

1

MARTÍN. (En grito).-Esther, ¿por qué no sales?
JuAN.-¿No dormirá con tapones en los oídos? (Le pasa la
botella a Roberto).
ROBERTO.-¿ Y si está sorda y nunca te lo dijo? (Bebe).
MARTíN.-Ya cállense. ¡Esther!
JUAN. (A Roberto).-¡Ay sí! ¿Cómo va a estar sorda? Bien
que lo escuchó cuando le propuso matrimonio.
RoeERTo.-Puede que sepa leer los labios, y ahorita; ¿cómo
no nos ve, pues qué lee? (Le pasa la botella a Juan).
MARTIN.-Algo raro pasa aquí.
JUAN. (A Martín).-¿No te enojaste con ella y te puso la ley
del hielo?
MARTíN.-¡No! (Se asoma de dentro de la casa Dolores, en
bata y gorra de dormir, con una linterna de mano).
DoLORES.-¿Quién anda ahí?
Los TRES. (Gritando).-¡Ay!
Ro0ERT0.-1Aquí espantan!
DoLOREs.:...¿Quién es y qué quiere?
MARTÍN.-Soy yo, Martín.
Lu1sA. (De adentro).-¿Quién es, Doloritas?
DoloREs.-Es Martincito. (A Martín). ¿Qué andas haciendo
a estas horas?
MARTIN.-Vine a traerle serenata a Esthercita. (Aparece Luisa
también en camisón de dormir).
Lu1sA.- Martín, ¿a esta hora?
DoLOREs.-Vino a traerle serenata a la niña, ¿no es
encantador?
Lu1sA. {A Martín).-Lo que no quiero es que vayas a andar
todo desvelado mañana. ¡Imagínate!
MARTIN.-¿Por qué no sale Esthercita?
DoLOREs.-Porque no está.
LUISA.-¡Cállate, Dolores!
MARTiN.-¿Cómo que no está en casa a estas horas?
DoLOREs.-Salió a cenar.
MARTíN.-Pues son después de las doce.
Lu1sA.-Sus padres la invitaron.
DoLOREs.-Pero ya se tardaron mucho, nosotras estamos
con el pendiente, como todavía no terminamos con el vestido de
novia.
JuAN.-¿ Todavía no terminan? Pero si la boda es mañana.
Lu1sA. -Unas cuantas piedrillas que nos faltan de pegar.

DoloREs.-Lentejuelas Luisa, lentejuelas. (A ellos). Yo quería
que llevara shakira, pero a ésta se le puso que lentejuelas, echamos
un volado y como soy buena perdedora, pues ahí está el vestido
todo lleno de esas mugres lentejuelas.
MARTÍN.-¿ Y a dónde se fueron a cenar?
Lu1sA.-¿No pensarás ir a buscarla?
DoLOREs.-¡Ay, Luisa! ¿Te acuerdas aquélla vez que me
llevaron a mí serenata? Hace tantos años.
Lu1sA.-¿ Ya vas a empezar otra vez con esa historia?
DoLOREs.-Si no fuera porque papacito -que en paz
descans&amp;- me lo corrió yo ahorita estaría casada y con hijos, y
hasta con nietos.
JUAN.-¿ Y por qué se lo corrió?
DoLORES. -Papacito era muy estricto con nosotras.
Lu1sA.-Los corrió porque andaban borrachos. (Juan y
Roberto esconden la botella).
DoloREs.-Fue nomás una ocasión.
Lu1sA.-Papacito te hizo un favor librándote de ese
alcohólico.
DoLORES.-A veces pienso que hubiera sido mejor que
papacito no me hubiera hecho tantos favores.
Lu1sA.-¡Dolores! (Entran Rufino, Esther y Esthercita).
DoLORES.-Ya llegaron.
RuF1No.-¿ Y 'ora? ¿Hay fiesta en el jardín o qué pasa aquí?
(Se saludan todos.) (A Martín). ¿Qué andas haciendo, hijo?
MARTíN.-Vine a traerle serenata a Esthercita.
EsTHERCITA.-¿ Ya ve, papá? Por eso me quería venir
temprano, (a Martín) ¿hace mucho que llegaste?
MARTiN.-Lo que pasa es que no sabíamos que andabas
fuera y ya te cantamos toda la serenata.
EsTHERCITA.-Me perdí de mi última serenata de soltera por
ir a cenar.
RuF1No.-Eso tiene arreglo, ahorita mismo la repiten y tú te
vas a tu recámara a escucharla toda, pero antes pásenle a tomarse
unos tragos. (Juan y Roberto entran junto con Rufino).
ESTHER. {A Luisa y Dolores).-¿ Y ustedes qué hacen en
bata y en la calle?
Lu1SA.-Salimos a ver quién cantaba.
DolORES.-Además no podíamos dormir con el pendiente.
EsTHER.-Vamos adentro.

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�156 / facultad de filosotta yletras

UniveBidad Autónoma de Nue10 león /157

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1

DoLOREs.-Sí, porque tenemos que hacerle algunos
ajustitos al vestido antes que se duerma esta niña. (Entran todos
a la casa menos Martín y Esthercita).
ESTHERCITA.-¿Estás molesto?
MARTIN.-Sorprendido, no esperaba que anduvieras fuera.
EsTHERCITA.-Papá insistió tanto que no pude negarme.
MARTIN.-Estoy muy nervioso, ¿y tú?
ESTHERCITA.-¿Cómo no voy a estarlo? Tan sólo de pensar
que esta es mi última noche de soltera.
MARTÍN. -Mañana serás mi señora.
EsTHERCITA.-Mi señor. (Se abrazan).
MARTIN.-¿Estás segura de tu decisión?
ESTHERCITA.-¿ Y tú?
MARTIN.-Yo pregunté primero.
ESTHERCITA.-j Sí!
MARTIN.-Yo también.
ESTHERCITA.-Pobre papá y mamá, no tuvieron más hijos y
ahora que yo me voy se van a quedar solos.
MARTIN.-Ellos ya vivieron su vida, ahora nos toca a
nosotros; además ahí están tus tías que seguirán viviendo con
ellos, no estarán solos.
EsTHERCITA.-Como sea debe ser dolorosa la separación.
MARTÍN.- Nos iremos acostumbrando todos, y te prometo
que los visitaremos seguido. (Entran Laura, Isabel, Blanca y Teresa,
con maletines).
BLANCA.-iHOla! Ya llegamos.
EsTHERCITA.-ilas muchachas! ¿Qué andan haciendo?
ISABEL.-¿Se te olvidó que prometimos pasar esta noche
contigo?
EsTHERCITA.-Son después de las doce.
LAuRA.-Estábamos aquí enfrente, en casa de Teresa.
TERESA.-Esperábamos que regresaras de la cena.
MARTIN.-Y si me vieron que daba la serenata, ¿por qué no
me avisaron?
BLANCA.-Porque así vamos a oír dos serenatas.
ISABEL.-Porque suponemos que tendrás que cantar otra vez.
lAuRA.-Vamos a ponernos las pijamas.
TERESA.-No tardes Esther, con permiso. (Entran todas
a la casa).
MARTíN.-Lo que nos faltaba.

EsTHERCITA.-No te enojes, así se acostumbra. (Salen de la
casa Rufino y los muchachos).
RuF1No.-Bueno, po's 'ora sí m'ija se va a su recámara y
ustedes se ponen a cantar otra vez.
EsTHERCITA. (A Martín).-Nos vemos mañana en la iglesia.
(Entra a la casa).
ROBERTO.-¿ Y ahora cuál cantamos?
MARTIN.-Pues las mismas.
JuAN.-Son las únicas que nos sabemos.
RoBERTO.-Pero ésas ya las cantamos.
MARTIN.-Pero ella no las escuchó, asi que vamos a cantar.
JuAN.-Asegúrate que ya esté en su recámara.
MARTíN. (Gritando a la ventana).-¿Ahi estás Esthercita?
Tocos. (Gritando todos los que están dentro de la
casa).-¡Aquí estamos!
MARTÍN.-¿ Ya estás lista?
Tooos. (Ítem).-ilistos!
MARTíN.-Apaga la luz y cuando empecemos la vuelves a
prender, y luego te haces como la sorprendida y te levantas de tu
cama y caminas hacia la ven ...
Tooos.-Ya comienza.
MARTIN.-Está bien. Uno, dos, tres. (Cantan otro bolero.
Al terminar de cantar, Juan y Roberto ya están un poco ebrios).
RoBERTO. (Gritando).-¿Ora si nos escuchaste? Porque ni
creas que te vamos a cantar otra.
MARTÍN. (A Roberto).-iCállate! ¿Por qué le gritas?
JuAN.-Si apenas es la primera.
RoBERTO.-Pero yo ya me cansé.
MARTíN.-Nos faltan otras nueve.
RoBERTO.-A mi me invitaron a dar una serenata y no
complacencias.
JuAN.-Roberto, estás borracho.
MARTíN.-Pues si no te gustó te puedes ir.
RoBERTo.-¿Ora sí, verdad? Pero hace rato cuando nadie
te quería acompañar.
MARTíN.-Ya no empieces.
RoBERTO.-No, si no voy a empezar, voy a terminar.
¡Vénteme!
JUAN.-iCálmate, Roberto!

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�158 / fnullad de filosofía rletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /159

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1

¡:
MARTIN.-Lo que quieras. (Se agarran a moquetazos, entran
todos los que estaban en la casa, gran algarabía tratando de
separarlos).
RuF1NO. (Por fin los separa).-¿Po's qué traen ustedes?
MARTIN.-Éste que se pone muy alevoso.
ROBERTO. (Borracho y casi 1/orando).-Éste que me quitó a
Esthercita.
Tooos.-¡¿Qué?!
RoeERTo.-¿Por qué con él Esthercita?
ESTHERCITA.-Roberto, pero ¿qué tienes?
RoeERTO.-Siempre te quise para mí, déjalo y vente
conmigo, aún es tiempo.
ESTHERCITA.-Estás alterado, tranquilízate.
MARTIN.-Lo único que me faltaba, ven para acá. (Se le tira
encima otra vez, todos tratan de separarlos).
DoLORES. (A Luisa).-Mira Esthercita, qué suerte, de a dos,
y a una ni quién le ponga la mano.
LUISA.-¡ Dolores!
RuF1NO.-Tranquilos, muchachos.
EsTHER.-Mira nada más ya cómo se pusieron.
ESTHERCITA.-¿Estás bien Martín?
ESTHER.-¡Ay Martín, te está saliendo sangre de la nariz!
Lu1sA.-¿Qué? (Se desmaya.)
DoLORES. (Sin ver a Luisa).-¡Qué emoción que corra la
sangre por una!
RuF1No.-Póngale un trapo húmedo en la nariz.
EsrHER.-Llévenlo adentro. (Entre los demás lo meten
a la casa).
EsTHERCITA. (A Roberto).-Estarás contento.
RoeERTO.-Perdóname, Esthercita. Es que yo te...
DOLORES. (Que se da cuenta que Luisa se desmayó).-¡Ay!
EsTHERCITA.-¿Qué pasa?
DoLORES.-Luisa, ¿qué tienes?
EsrHERCITA.-Se desmayó. (Corre hacia ella, entran Esther
y las muchachas, en pijamas).
ESTHER.-¿ Y ahora qué pasa?
DoLOREs.-Es Luisita, no me acordaba que no puede ver
sangre, porque se desmaya.
ESTHER. (Gritando hacia adentro).-Muchachos, vengan por
favor. (Entran los hombres, menos Martln). Llévensela para adentro.

(Entre todos la cargan y la meten. Dolores llorando). Vamos
Dolores, ya se le pasará.
DoLOREs.-Si no lloro por ella sino por mí, que nunca nadie
se peleó por una. (Salen las dos. Las muchachas, atrás, observan
a Roberto y Esthercita).
EsTHERCITA. (A Roberto).-Me haces el favor de irte, y no
quiero verte nunca más en mi vida.
Roernro.-Yo creí que ...
EsTHERCITA.-No andes creyendo nada y retírate.
RoeERro.-Perdóname. (Sale).
EsrHERCITA. (A las muchachas).-¿ Y ustedes qué están
haciendo aquí?
BLANCA.-¿Nos quieres explicar qué se traen tú y Roberto?
lsABEL.-Oué escondidito te lo tenías.
TrnesA.-Y justo un día antes de la boda.
LAuRA.-Con razón éste nunca nos hizo caso a nadie de
nosotras.
EsTHERCITA. -Son tonteras de Roberto, sólo porque hace
como un año, cuando me enojé con Martín, salí a bailar una vez
con él y ya está emocionado.
BLANCA.-¿Pues qué fue lo que bailaron?
ISABEL.-Más bien, ¿dónde fue que bailaron?
EsrHERCITA.-Déjense de cosas y vamos a dormir.
TrnEsA.-Mejor vamos a platicar de todo lo que pasó.
LAuRA.-Y yo que pensé que Esther nunca se iba a casar, y
miren, hasta con novio opcional.
EsTHERCITA.-¿ Y por qué creías que nunca me iba a casar?
LAURA.-Bueno, no eres así una belleza que todos
quisieran tener.
EsTHERCITA.-¿Pues qué traen ustedes?
BLANCA.-Siéntate, que ahora somos nosotras las que te
vamos a dar tu serenata. (A las demás). ¿Listas?
TooAS.-iliStas! (Cantan una canción cómica haciendo burla
de todos los defectos de Esthercita. Al terminar, ésta se para, las
persigue, corren. Es un pequeño pleito que se ha tornado en juego,
todas corren, saltan, ríen).

�160 /facultad de filosotta, letras

Univmidad Autónoma de Nuevo león /161

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1

a

¡:
OSCURO
Cuadro 2
LA BODA

(En escena aparece el salón de fiestas; al centro atrás, la mesa de
/os novios con el gran pastel de bodas; algunas mesas con
invitados, música de fondo, al frente, en un grupo están Rutina,
Rosendo, Matías, el Juez y Martín; éste último trae curitas en la
cara, todos muy nerviosos.)

RuF1No.-No se preocupen, ya se le pasará.
JuEZ.-Es que tengo otra boda, no puedo quedarme mucho
tiempo.

lór~.z: J,...-~
:Z.00'-

MARTiN.-No entiendo por qué lo hizo.
RuF1No.-Ya te dije que no se podía dormir por la preocupación de los golpes que te pusieron, mira nada más cómo te
dejaron la cara.
MARTiN.-Yo estoy bien, Esthercita es la que me preocupa.
MATIAs.-Lo que no me explico es por qué en la misa, cuando
el padre los estaba casando, se le echó encima y lo agarró a
besos.
RosENoo. (Atacado de la risa).-No me van a negar que fue
muy cómico, en lugar de besar al novio, besó al padre.
RuF1No.-Ya les dije que fueron sus amigas las que le dieron
todas esas pastillas para dormir.
MARTIN.-Pero por qué tantas, con una hubiera sido
suficiente, no que ahí está la pobre que parece borracha.
JuEZ.-A mí lo que me importa es casarlos, ya les dije que
me tengo que ir, ¿por qué no sale del baño? Ya lleva más de media
hora.
RosENoo.-Es que imagínese todo lo que se tiene que quitar
pa' sentarse.
RuF1No.-No es eso, no quiere salir porque se le cayó el
tacón del zapato, como anda haciendo "eses" al caminar, en una
de tantas se le borneó el pie y se quedó sin tacón.
MAríAS.-iAh! Con razón se fue al baño corriendo y así como
que cojeando, yo pensaba que era porque ya no se aguantaba.

�161 / facultad de filosolía !letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /163

:!

e

5

¡:

;

JuEZ.-A la hora del civil va a estar sentada, no la necesito
con zapatos.
. Ru~1No.-¡Uy! Cómo se ve que usted no conoce a las mujeres; mire, tomese una copita, mientras allá la arreglan. (Le ofrece
una copa).
JuEZ.-Gracias, no bebo cuando estoy trabajando.
MAriAs.-Bueno, si quiere lo puedo deleitar con una bonita
poesía que escribí pa' una ocasión como esta, que dice así:
Juez civil que ves pasar, a los novios que vas a casar no
te dejes espantar..
'
JuEz. -Escuche amigo, no me interesan las poesías, lo único que
deseo es casarlos para irme ya ... Además yo no me espanto con
los novios.
MAriAs.-¿Espantar? Lo puse pa' que rimara, pude poner:
alegrar, cocinar, estancar, robar, desear...
_
JuEz.-¡Fastidiar! Pudo poner fastidiar también. (Entran del
bano Lwsa y Dolores, ésta sin un zapato).
Lu,sA.-Ya pronto va a salir.
. DoLOREs.~Le tuve que prestar uno de mis zapatos, aunque
son ro¡os, pero ni modo, yo era la única que calzaba del mismo
número.
RosENDO. (Riéndose).-¿ Va a salir con un zapato rojo y uno
blanco?
Lu,sA.-AI cabo que casi ni se ven, porque los cubre el
vestido.
DoLoREs.-Batallamos mucho para convencerla, pero al final de cuentas como anda medio borracha.
Lu,sA.-¡ Dolores! Mareada, anda mareada, por las pastillas.
DoLOREs.-Pues eso, le dijimos que el rojo era blanco y se
lo creyó.
RuF1No.-¿ Ya le dieron más café a ver si se le pasa?
DoLOREs.-Sí, pero como que se prendió más.
Lu,sA.-Le dimos mucha agua, de esa destilada que traías
en la botella, en el coche.
RuF1No.-No era agua destilada, ¡era mezcal!
DOLORES. (A Luisa).-¿ Ya ves que si estaba borracha?
Esthercita. (Corre hacia el baño).
Lu,sA.-Martin, no se te ocurra meterte al baño de las
mujeres. (Corre tras él; salen Martín y Luisa).

DoLOREs.-Y yo que le echaba la culpa al café. (Se escucha
de afuera un grito general de todas las mujeres) .
RuF1No.-Este manso se metió al baño de las mujeres.
DoLOREs.-Déjame ir a ver. (Sale).
RosENDo. (Riéndose).-¡Qué listo! Yo siempre he querido
entrar en esos lugares, pa' ver por qué se tardan tanto.
MAriAs.-¿A qué hora van a bailar el vals?
RuF1No.-¿A quién le importa eso?
MAriAs.-Es que después del vals sigue mi poesía (al Juez).
Es que yo escribo, ¿sabe? Cuando se le ofrezca algún poema,
dedicatoria, acróstico, estoy a sus órdenes.
JuEz.-Gracias, pero no se me ofrece nada de eso.
MATiAs.-Piénselo bien, usté y yo podríamos hacer negocio;
mire, cuando le hablen pa' una boda, ofrezca usté el "paquete
matrimonial" que incluye: a) boda por el civil, b) poesía compuesta
especialmente pa' los novios, c) declamador pa' que las recite, o
sea, yo, y d) podemos incluir algo de bebida pa'I brindis.
JuEz.-No me interesa.
MATiAs.-Nos vamos a porcentaje.
JuEz.-¡No! (Entran Esther y Martín, éste con un ojo
morado).
Esrnrn.-Pero hijo, ¿cómo se te ocurre meterte así nomás
a un baño de damas?
MARTiN.-Pues es que me dijeron que la estaban
emborrachando.
RUFINO.-¿Qué pasó?
EsrHER.-Este muchacho que nos entró así de imprevisto
y no faltó quien le dió un bolsazo en el ojo.
RuF1No.-¿ Y m'ija, cómo sigue?
Esrnrn.-Mi comadre Lusita le quería aplicar un lavado,
pa' ver si así se componía.
RosENDO.-¿Un lavado ahorita? (Riéndose).
RuF1No.-Usté cállese, compadre, (A Esther) ¿y luego?
EsrHEA.-En eso estábamos cuando entró Martincito.
MARTiN.-Y me agarraron a bolsazos, ni siquiera la pude ver.
RuF1No.-¿ Y se puede saber cómo pensaba aplicar un
lavado aquí?
MATiAs.-No se preocupe compadre, mi vieja siempre
carga un enema en la bolsa, pa' lo que se ofrezca.
RuF1No. (A Esther).-¿ Y de qué le quería aplicar el lavado?

ª

�164 / facultad de filosofía Iletras

UniveBidad Autónoma de Nuevo león /165

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1
¡:

EsrHER.-De agua, nomás pa' que se limpie bien el
estómago.
RuF1No.-De agua y... ¿Ya le dijeron que lo de la botella es
mezcal y no agua? (entra Blanca corriendo).
BLANCA.-Doña Esther, rápido, que la señora Lucita le está
aplicando el lavado a Esthercita.
EsrHER.-¡Jesús Sacramentado! (Corren las dos al baño).
MATíAs.-Con eso va a quedar como nueva.
RuF1No.-¿Pero a quién se le ocurre aplicarle un lavado a la
novia en pleno día de su boda?
MAriAs.-A mi vieja, es muy ocurrente, pero siempre le salen
bien las cosas, ya verán.
JuEZ.-En vista que ustedes no se ponen de acuerdo, yo
mejor me voy.
RuF1No.-¿Cómo que se va si todavía no los ha casado?
JuEZ.-Es que no tienen para cuándo, ya les dije que...
RuF1No.-Bueno, si no quiere tomar una copa, échese un
bailecito por mientras (a todos), ¡a bailar! ¡Todo el mundo a bailar!
MAríAs.-Pero nadie debe bailar hasta después del vals de
los novios.
RuF1No.-Pues aquí van a bailar antes del vals.
MATIAs.-¿ Y entonces, a qué hora voy a recitar mis poemas?
RuF1No.-¡Todos a bailar! (Bailan, una mujer agarra al juez y
se pone a bailar con él, éste forcejea, pero lo obliga a bailar. Al
terminar entran Luz, María y Esther).
Esrnrn.-Ay comadre, discúlpeme, pero qué puntadas de
aplicarle un lavado a Esthercita.
Luz.-Pero ya verán cómo se va a poner bien.
RUFINO.-¿Qué pasó?
MARíA.-Pues aquí su comadre Lucita que a fuerza le puso
el mentado enema, por más que tratamos de evitarlo, ni caso nos
hizo.
Luz.-No pasa nada compadre, a mi nunca me falla, y si
no me creen, pregúntenle aquí a mi viejo. (A Matías). ¿Verdá tú
que cada que te pones malo, con una lavadita te compones?
MATíAs.-Si, po's con tal de llegar a tiempo al escusado, se
le olvidan a uno todos los males.
MARIA.-No, si yo no tengo nada en contra de los lavados,
lo que yo decía era para quitarle todo el ajuar a la novia.
Luz.-Ay, ni fue tanto, a l'ora de l'ora.

MARTIN.-¿ Y dónde está Esthercita?
MARIA.-Todavia no termina, ¡la pobre!
EsTHER.-Le daba tanta pena, que nos corrió a todas del
tocador. (Entran Luisa y Dolores).
Lu1sA.-Es inútil, por más de que quisimos convencerla de
que nosotras debíamos quedarnos, nos corrió.
DoLORES.-Y es que tenemos que pegarle al vestido toda la
pedrería que se le cayó cuando se lo quitó.
Lu1sA.-Se le va a ver descompleto todo el dibujo.
DoLOREs.-La culpa es tuya Luisita, se le cayeron todas
las piedras que pusiste. (A los demás). Y es que yo le decía que
había que coserlas, pero a ésta se le puso pegarlas con resisto!, y
ahí tienen, se le cayó todo el mugrero.
Lu1sA.-No empieces Dolores, yo cómo iba a saber que
pasaría todo esto.
DoLOREs.-Hay que prevenir cualquier cosa.
JuEZ.-Bueno señores, va a haber ceremonia, si o no.
Lu1sA.-¿Quién es ése, Rufino?
RUFINO.-Es el juez, Luisita.
Lu1sA. -¿ Y se le va a pagar?
RuFINO.-Po's claro.
Lu1sA.-Entonces que se espere y no esté molestando.
JuEZ.-iEsto es el colmo! Yo me voy. {Inicia mutis.)
RuF1No. (Deteniéndolo).-¿A dónde cree que va?
JuEZ.-A casar a otra pareja que si tiene ganas de casarse.
LuclTA.-¿lnsinúa que mi ahijada no quiere casarse?
JuEz.-Yo no insinúo nada, a mi me dijeron que la boda
seria a las siete y ya son las ocho y media, me tengo que ir.
MARTiN.-He esperado durante tanto tiempo este momento
y ahora que llega, ¿nos quiere dejar?
JuEZ.-Es que usted debe...
.
LucirA.-Viejo (A Matías).-¿ Ya le recitaste algo aqu1 al
señor Juez?
MAriAs.-Nomás empecé, pero no me dejó terminar.
Luc1rA. (Al juez).-No sabe de lo que se pierde, déjelo
terminar. (A Matías). Entretenlo por allá y sácale lo me¡or de tu
repertorio.
.
MATIAS.-iFaltaba más! (Al juez). ¿Ya se sabe esa que dice:
Mamá soy Paquito, ya no haré travesuras ... ? (Se lo lleva a otra
parte).

�166 / facultad de filosolia yletras

Univeraidad Autónoma de Nuevo león /167

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Luc1rA. (A Martín).-Mira tú, mientras arreglan a la niña, te
voy a dar unos consejitos.
MAATiN.-Gracias, pero ...
Luc1rA.-En primer lugar, no se te olvide que te casas con
una señorita de buena familia, que está acostumbrada a que la
traten bien; la mujer en el hogar es sagrada, los hombres se hicieron
pa' servirla y cuidarla y aunque ella te deba obediencia, no se te
olvide que es la mujer la que manda, y que no se le debe contradecir;
ahora mi viejo está ocupado, si no él te podría hacer una
demostración de cómo acatar a la esposa.
MAATiN.-Sí, ya lo he visto, no necesito una demostración
especial.
Luc1TA.-Qué bueno que eres de esos autodidactas que con
sólo ver aprenden.
RuF1No. (Que ha escuchado los consejos de Luz).-Venga
pa' acá m'ijo. (Lo jala del brazo a otra parte). No se crea lo que le
dice la comadre, esta Lucita es el ejemplo de lo que no debe ser
una esposa; Esthercita es m'ija y la quiero como nada en el mundo,
pero usté será el hombre de la casa y su voz es ley.
Luc1TA. (Ha escuchado a Rufino).-Martincito, ven para acá.
(Lo jala a otro lado). Aprecio mucho a mi compadre Rufino, pero no
quisiera estar en el lugar de mi comadre Esther, ¿quieres que tu
esposa sea como ella? Toda sumisa, sin voz ni voto, acostumbrada
a hacer nomás lo que dice su viejo, como una esclava; estoy
segura que tú no quieres eso pa' Esthercita, ¿verdad?
RuF1No. (Que ha escuchado).-Comadre Lucita, ¿por qué
no va al baño a ver si ya está lista m'ija?
Luc1rA.-Tiene razón. (A María, Esther, Luisa y Dolores).
Vayan muchachas, seguro que ya debe estar bien; yo tengo aquí
un asuntito pendiente con Martincito.
RuFINo.-No se preocupe, vaya usté también, nosotros aquí
nos encargamos de Martín.
Luc1rA. (Jala a Martín a otro lado).-No vayas a creer nada
de lo que te digan, acuérdate que yo siempre tengo la razón.
MAATiN.-Esthercita y yo hemos hablado bastante al
respecto, y esté segura que ya tenemos solucionado ese problema.
Luc1TA.-Escucha la voz de la experiencia, no pueden tener
resuelto nada que no hayan vivido.
MAATiN. (Desesperado).-Entonces déjenos vivirlo para
saber cómo lo vamos a solucionar, ¿no cree?

Luc1TA.-Eso me saco por querer ayudar a la gente;
después no digan que no se los advertí. (Se va con las demás al
baño).
RuF1No.-¿Qué te decía la vieja esa?
MAATiN.-lnsistía en darme consejos, pero ya le advertí
que no escucharé consejos de nadie.
Juez. (En otra parte, junto a Matías, que ha estado
recitándole).-No me interesa saber por qué se quitó del vicio, señor.
MATiAs.-Así se llama la poesía.
Juez.-Tampoco me interesa.
Rosrnoo. (A Rufino).-Compadre, el juez está bastante
desesperado, ¿por qué mejor no va a ver si ya está lista Esthercita?
RuF1No.-¿ Y si me agarran a bolsazos a mí también?
Rosrnoo.-Nomás tóqueles la puerta, no se meta.
RuF1No.-Bueno, lo voy a intentar. (Inicia mutis, cuando
llegan Blanca, Isabel, Laura y Teresa). ¿Qué pasó muchachas?
TeAeSA.-Se quedó sin nada en el estómago.
ISABeL.-Y le bajó la presión.
lAuAA.-Pero ya le llevaron una coca.
BLANCA.-La pobre, está tan sin fuerzas.
RuF1No.-¿Pero ya viene para acá?
TeAesA.-Tan sólo que se recupere un poco.
lsABeL-Ya nomás que le vuelva el color.
RUFINO.-¿No se desmayó?
LAuAA.-Casi, casi, pero a mí se me hace que fue por la
pena.
BLANCA. (A ellas).-Debimos salirnos cuando les dije.
RuF1No.-¿ Y las señoras están con ella?
TrnesA.-Sí, no paran de hablar.
lsABeL.-Lo que sea, creo que el lavado le cayó bien.
LAuAA.-Sí, porque estaba que no se podía ni parar.
BLANCA.-Esto no parece una boda, ¡vamos a bailar!
RuFiNo.-Sí, para entretener un rato más al juez, porque
está desesperadísimo; bailen, bailen. (Música, bailan todos, de
nuevo obligan a bailar al Juez).
.
Juez. (Al terminar de bailar).-iAhora s1, me marcho!
(Entran Luisa y Dolores).
. .
.
LuisA.-Señores, la novia ya esta bien y ahora saldra del
baño.

�168 /facultad de filesolia yl!tras

Un~e~idad Autónoma de Nuevo león /169

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1

Dot.oAEs.-Por favor, está un poco nerviosa por todo lo que
ha pasado, así que nada de preguntas, comentarios o burlas, si
no, se echa a correr otra vez.
MAATiN.-iPor fin! (Entra Esthercita vestida de novia, un
poco despeinada, con un zapato rojo; la acompañan Esther, Luz, y
María).
AUFINO.-¿ Ya estás bien hija?
EsTHEACITA.-Creo que sí, papá.
MAATIN.-¿Quieres que empecemos ya con la ceremonia?
EsTHEACITA.-Sí, entre más pronto mejor.
JuEZ.-Las primeras palabras sensatas que escucho en toda
la noche; bien, demos comienzo. (Se colocan en sus lugares).
Luc1rA. (A todos).-¿Qué tal? Ya ven que con el enema se
compuso.
ESTHEACITA.-Madrina, por favor.
LUCITA.-Es que todos me decían que qué puntadas, que
para qué hacía eso, pero, ¿verdad que sí te sentiste mejor con el
lavado?
EsrHEACITA.-Sí madrina, ya no hable de eso.
JuEZ. (Con su diario en la mano). -les voy a leer la Epístola
de Don Melchor Ocampo.
MAATIN.-¿Es necesario? Ya la sabemos de memoria.
JuEZ.-Se tiene que leer en todas las bodas.
RuF1No.-Pero para que ya no pierda tiempo usté, nomás
diga dónde firmamos todos y ya.
JuEZ. (Meditando).-Bueno, pero van a hacer de cuenta que
se las leí.
Tooos.-Sí, está bien.
JuEz.-Bueno, primero firmen los novios; el novio aquí.
(Le señala dónde y Martín firma). Y la novia aquí. (Le señala).
EsrHEACITA. (En el momento en que va a firmat).-iAY!
Tooos.-¿Qué?
EsTHEACITA.-Ay, ay, ay, ay, ay. (Se va corriendo al baño).
JuEZ.- No me digan que se arrepintió.
Luc1TA.-Es que no terminó de hacerle efecto el enema.
(A las señoras). Vamos a ayudarle. (Salen).
JuEZ.-¿Qué le costaba haber firmado antes de pegar la
carrera?
RuF1No.-Si quiere, mientras firmamos los que estamos aquí.

JuEZ.-No es mala idea, a ver, los padres aquí y los testigos
acá. (Van firmando).
MAATiN.-Nunca me imaginé que todo esto iba a pasar el
día de mi boda.
JuEZ.-Y las he tenido peores.
MATIAs.-¿ Yo a qué horas digo mi poesía?
JuEZ.-Después que yo me vaya.
MATiAs. (A Rufino).-Creo que sería prudente esperar a
que llegue la novia, ¿verdad?
RuF1No.-Mire compadre, como ya se retrasó mucho la boda,
¿qué le parece si mejor la escribe y se la da en un sobrecito?
MATiAs.-¿ Y no declamarla? ¿Después de todo el tiempo
que llevo ensayándola? (entran Luz y María).
MAAiA.-Falsa alarma.
Luc1rA.-Asunto concluido, la novia viene para acá. (Entran
Esther y la novia; Martín se adelanta y la toma del brazo, la lleva
aparte).
MAATIN.-¿Estás bien?
ESTHEACITA. -SÍ.
MAATIN.-Tanto contratiempo no me gusta.
EsTHEACITA.-Estaba muy nerviosa.
MART1N.-Esther, ¿estás segura que te quieres casar conmigo?
ESTHEACITA.-¿Por qué lo preguntas?
MAATiN.-No sé, estaba pensando si todo esto no lo
estabas provocando inconscientemente, y en el fondo te resistieras
a nuestra boda.
EsTHEACITA.-No sabes lo apenada que estoy, por nada del
mundo me arrepentiría de casarme contigo.
MARTÍN.-¿ y lo de Roberto?
EsTHEACITA.--Olvídalo ¿quieres? No fue nada, vamos.
MAATIN.-¡Vamos! (Se dirigen con el Juez).
JuEZ.-Firme aquí antes que otra cosa suceda. (Esthercita
firma). Los declaro marido y mujer. (Se abrazan).
Tooos.-¡Viva! ¡Arriba los novios!
DoLOAEs.-Creo que voy a llorar.
Lu1sA.-Siempre fuiste una sentimental.
DoLOAES.-No, es que ya me salieron ampollas en el pie.
EsTHEA.-No pierdo una hija, ¡gano un hijo!
RuFINO.-iPor fin se le hizo a m'ija! Brindemos porque me
den muchos nietos.

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�170 /facultad de filosolia yletras

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Unive~idad Autónoma de Nuevo león /171

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5

MAriAs.-Yo no les voy a declamar la recitación que les
escribí, porque aquí ay mucha gente sorda pa' la poesía, pero sí
les diré que esto no es el fin, sino el principio de una nueva vida.
Tooos.-¡Bravo! ¡Viva!
Luc1TA. (A María).-Vamos a recoger todo el mugrero que
dejamos en el baño. (A todos.) ¿Alguien más se siente mal de la
panza? (Silencio). Si no pa' guardar el enema. (Silencio). Vamos.
(Salen las dos).
MAATIN.-¡Mi señora!
ESTHEACITA.-¡Mi señor! (Se abrazan).
Juez.-Ya se me hacía que éstos no se casaban.
RuFINO.-¡ El vals! i El vals!
Tooos.-¡Beso! ¡Beso! ¡Beso! (Ellos se besan, todos
aplauden, hacen un círculo, empieza el vals, ellos con seguridad,
al centro, bailan; después todos se unen al vals que termina en un
espectacular baile).

¡:

Educación, equidad
y género

Graciela Hierro
TELÓN

E

N ESTA coMuN1cAc1óN me voy a referir a la educación como
ciencia y la perspectiva de género. Deseo proponer a
ustedes una idea de educación humanista, apropiada para
el tiempo en que vivimos, que traiga como consecuencia mayor
equidad para las relaciones entre los géneros.
Por educación entiendo el proceso de adquisición de
conocimientos, habilidades y actitudes con un fin ético. Es decir,
la educación necesariamente nos convierte en mejores personas,
a diferencia de la instrucción, la socialización, la masificación, el
lavado de cerebro y otros procesos afines que no necesariamente
tienen un contenido moral.
Pienso que el proceso educativo para que en efecto ío
sea, debe contar con la voluntad de la presona que educa y el
educando. Por lo cual, a mi juicio, toda educación termina siendo
auto-educación; de acuerdo con Pablo Freyre, creo que "nadie educa
a nadie", todas las personas nos educamos a nosotras mismas en
la comunidad, en un tiempo que se inicia tomamos la vida en
nuestras manos, y termina con la muerte.

�171 /facultad de filosofia yletras

Uni'leBidad Autino1a de Nono león /173

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1

El proceso educativo nos convierte en personas; por
persona entiendo ser moral, libre y digno. Porque no nacemos
personas, nos convertimos en personas a través de nuestro propio
esfuerzo educativo, que se constituye de acuerdo con el género,
la condición social, histórica, racial, étnica, geográfica y ciclo de
vida en que nos encontremos.
Para concluir, diremos que la educación es un proceso
que sólo se da entre humanos, y es por ello que la educación y el
humanismo van entrañablemente unidos.
Las disciplinas que apoyan la educación son: la ética,
desde la filosofía, que es la filosofía de la educación; la sociología
de la educación, que estudia los condicionantes sociales que
afectan el proceso educativo; la psicología de la educación, que
estudia las teorías del aprendizaje, y otras ciencias más.
Hablaré acerca de la filosofía de la educación y el género;
del significado de la perspectiva de género, y propondré una nueva
visión de la educación para este nuevo milenio, que propicie el
surgimiento de equidad entre los géneros.

La equidad

Por equidad entiendo, siguiendo a Aristóteles, lo que hace que
nuestras acciones sean buenas, aun más que la justicia. Se llama
equitativo a las acciones consideradas buenas, que pueden ser
distintas de los actos justos. Las acciones equitativas son mejores
que las justas porque protegen la felicidad en la comunidad política,
al tomar en cuenta las condiciones particulares de las personas,
su sexo, su etnia, raza, edad, condición socioeconómica y otras. Es
por ello que lo equitativo es lo justo, pero no es meramente lo justo
legal, se trata de la rectificación ética de la justicia rigurosamente
legal.
Veamos un ejemplo: Una persona viola una ley de tránsito,
porque evita atropellar a un animal. Una mujer que solicita un trabajo
y tiene todos los merecimientos, no lo obtiene por ser mujer.
Recordemos que la ley es siempre general y que hay
ciertas cuestiones que no se pueden resolver por disposiciones
generales; se trata de ciertos casos particulares donde es menester
tomar en cuenta las situaciones específicas: alguien que roba por
hambre, alguien que solicita se le proteja de la violencia perpetrada
por un familiar.

El género
Si hablamos de género nos referimos a la identidad social que se
confiere a un cuerpo sexuado. Como afirma Simone de Beauvoir
en El segundo sexo, la Biblia del feminismo: "No nacen mujeres (y
hombres), la sociedad nos convierte en mujeres y hombres".
(Beauvoir, 1950).
El concepto género permite comprender que no es la anatomía lo que posiciona a mujeres y hombres en ámbitos y jerarquías
distintos, sino la simbolización que las sociedades hacen de lo
femenino y lo masculino que se expresa en la identidad genérica.
Constituye el conjunto de ideas en una cultura sobre lo que es
"propio" de los hombres y "propio' de las mujeres. En una tradición
androcéntrica, que legitima mecanismos de dominación y exclusión
de un sexo sobre el otro. (Lamas, 1999).
La lucha a favor de la equidad en las relaciones entre los
géneros en nuestro país es la tarea del milenio, como veremos
enseguida.

Por ello lo equitativo también es justo, y su función consiste
en rectificar la ley en lo que tiene de general que no puede aplicarse
a lo particular. La equidad es una especie de justicia que se aplica
a los casos particulares, tomando en cuenta las circunstancias
precisas.

La educación

Históricamente, se han dado dos formas de concebir la educación
para las mujeres y los hombres. La tradicional, que hace énfasis
en la obediencia a los patrones acostumbrados de identidad del
género, es decir, lo que se espera de una mujer y un hombre; la
segunda es la llamada educación activa o nueva.
En el caso de los sujetos femeninos, la educación
tradicional está centrada en la preparación para el matrimonio, la
maternidad y el cuidado infantil. En el caso masculino, en el trabajo,
el éxito y la competencia.

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�171 /facultad de filosolia yletras

UnivmidadAutónoma de Nuevo león /175

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a

¡:
La llamada educación nueva o activa, surge de una preocupación por la persona que educa y el educando: por seguir sus
necesidades e intereses, más allá de las formas acostumbradas
de ser y actuar lo que puede llamarse educación humanista.
La educación de las mujeres es un problema que
apenas se ha comenzado a investigar, por parte de las
mismas mujeres. Tradicionalmente, -fuera de algunos ejemplos
aislados-, se pensaba que "educar'' a las mujeres era muy sencillo:
solamente habría que seguir "el eterno femenino", puesto que se
pensaba que ellas, en forma "natural" sabrían ser madres, esposas
y amas de casa, sus únicos trabajos. Es hasta este fin de siglo
que la psicología y la sociología nos han iluminado acerca
de las diferencias -no sólo de género- también respecto de la
llamada "conducta instintiva". Estudios como el de Elizabeth
Badinter cuestionan la existencia del llamado "instinto maternal",
lo consideran una conducta aprendida, es decir, se aprende
a ser madre, y por supuesto, padre. Florence Nightingale, la
mujer que inició la enfermería como trabajo profesional, negaba a
las enfermeras la necesidad de estudiar científicamente su
profesión. Afirmaba que las mujeres no necesitaban aprender a
cuidar a sus hijos; tampoco ellas debían hacerlo en el caso de los
enfermos; creía que las mujeres instintivamente sabían cómo
hacerlo.

El humanismo
Precisamente, hablar del humanismo es referirse a "Cualquier
sistema o forma de pensar o actuar en el cual el interés humano,
los valores y la dignidad personal predominan". (Enciclopedia
Webster).
Como afirma Heidegger en su Carta sobre el humanismo,
significa meditar y cuidar que el ser humano: se puede hablar de
varias interpretaciones de cómo alcanzar lo humano: por medio de
la Paideia, para el mundo griego clásico conocerse a si misma(o)
e imitar al "hombre prudente"; la educación para lo social, en el
marxismo; la educación para la salvación, en el cristianismo; la
autenticidad, para el existencialismo; la cientificidad racional, para
la época actual.

El humanismo y la perspectiva de género
La forma nueva de humanismo que surge a partir de la perspectiva
de género que apuntamos arriba, es un humanismo que no asimila
lo humano únicamente al ser masculino, al hombre; es decir, no
considera "lo humano" como la representación del género masculino.
Se trata de un humanismo de la equidad, que considera lo humano
como lo propio de ambos géneros, femenino y masculino; que
comprende la realidad humana en forma binaria, si bien ser hombre
significa no ser mujer y viceversa; sin embargo, la paradoja apunta
que el ser más parecido al hombre es precisamente la mujer. La
nueva visión de humanismo surge naturalmente de relacionar el
concepto de género con el de humanismo, lo cual nos permite
alirmar que el feminismo es un humanismo, parafraseando a Jean
Paul Sartre, en el sentido siguiente:
La equidad dentro de la diferencia: la democracia en la educación.
MTodos somos iguales, pero unos más que otras". George Orwell,
Animal farm.

Hablemos de equidad entre los géneros, porque la equidad es la
condición necesaria para referirnos a la educación democrática.
La democracia entraña la igualdad en el uso del poder privado y
público, la participación en las decisiones que nos conciernen a
todos y la consideración de que cada persona vale igual y detenta
los mismos derechos. La educación democrática supone proporcionar a los dos sexos las oportunidades educativas que se
ofrezcan en su comunidad. Para ello hay necesidad de aceptar
que hombres y mujeres somos iguales en cuanto al ser y al valer,
y diferentes en cuanto a los rasgos de nuestra identidad personal
y social.
El mundo actual casi universalmente valoriza más a los
hombres que a las mujeres. Tanto las costumbres como las
instituciones sociales y políticas subordinan las mujeres a los
hombres. Esto no significa, por otra parte, que las mujeres dejen
de tener importancia en un mundo donde procrean, cuidan a los
infantes y trabajan. Sin embargo, a partir de la imposición del poder
patriarcal, que es el poder del padre, del patrón y del Padre eterno
-que viene a dominar la vida política, social y económica, de las
organizaciones humanas- se implanta el sexismo en el imaginario
social, y los hombres en todo el mundo evolucionan ejerciendo un
papel central y las mujeres van quedando marginadas. El periodo_

�176 / facullad de filosoffa yle Iras
11

UniveBidad Allóno1ade IDIIO león/ 177

:i

s5
de la formación del patriarcado no sucedió de repente; fue un
proceso que se desarrolló en el transcurso de casi 2500 años,
desde aproximadamente 3,100 a C. al 600 a.c. En algunas
sociedades se produjo a un ritmo y en una época distintos. (Lemer,
G. 1990).

1'
'

La ruptura de la Imagen tradicional femenina y la equidad
En tanto que las mujeres sientan que sólo pertenecen al hogar
y la familia, no cuestionan su identidad tradicional ; no se
preguntan por qué no están representadas en la academia, los
negocios, el gobierno o en las artes. Las mujeres, como grupo,
han tenido que aprender a rechazar las definiciones tradicionales
de lo femenino, basadas sólo en explicaciones de su biología;
han debido comprender que su identidad no es sólo ser madre,
esposa o trabajadora doméstica; que su ser significa la posibi•
lidad de alcanzar la calidad de persona, como cualquier ser
humano.
Para lograr la equidad entre los géneros ha de sostenerse
que las mujeres somos seres humanos, que los dos géneros somos
iguales en las cuestiones más importantes; y diferentes unos de
otros, como género y en tanto que individuo, y que esta igualdad y
diferencia deben ser públicamente reconocidas.
Que las cualidades tradicionalmente asociadas a las
mujeres, lo que puede llamarse "el principio femenino", son por lo
menos igualmente valiosas tanto como "el principio masculino", y
que esta igualdad debe ser públicamente reconocida.
Que lo personal es político; esto significa que la estructura
de valor de una cultura es idéntica en las áreas privadas y públicas,
es decir, que todo lo que sucede en la vida familiar es absolutamente
relevante a lo que sucede en la esfera del poder público. Y que la
equidad requiere que los dos géneros tengan el control sobre el
poder público y la vida familiar. (Hierro, G. 1994).
En suma, en el plano educativo, la equidad en la educación
significa la lucha por la democracia en las relaciones entere los
géneros, la formación de la conciencia feminista.

La educación para la equidad
"Si se hubiera de definir la democracia, podría hacerse diciendo
que es la sociedad en la cual no sólo es permitido, sino exigido, el
ser persona". (Persona y democracia, María Zambrano).
El discurso sobre la democracia, en la mayoría de los
países, no considera entre sus prioridades la cuestión femenina;
esta circunstancia oscurece los logros de los movimientos liberados
en todo el mundo y dificulta la posibilidad de acercarse a una
democracia real, sin tomar en cuenta los intereses de la mitad de
la Humanidad: las mujeres.
La democracia de género se alcanza cuando grupos
importantes de mujeres logran la conciencia feminista o conciencia
de género democrática, a través de la nueva educación feminista.
Sucede entonces que las reformas que propugnan las
mujeres son liberadoras de su condición de opresión dentro de la
familia, que es el Jocus del poder patriarcal; también luchan por
lograr el derecho a la participación equitativa en todas las esferas
sociales· el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, es decir, el
derecho' a la maternidad libremente asumida, a la protección a su
salud, la legislación matrimonial y de divorcio; la legislación_laboral,
etcétera. Lo que significa la equidad con respecto a los pnvIl~gIos
de género que han sido tradicionalmente acordados al genero
masculino, producto de la nueva educación de las mujeres Y la
lucha feminista.

1
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178 /facultad de filosolia yletras

1'

Reseñas
ocumenlos

leseias y
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�Uniwmidad Alllóno1a de Nuevo León / 181

Raúl Rangel Frías,
narrador·

César Gándara

H

ABLAR DE RAúL Rangel Frias es hablar de un humanista que,
como tal, desarrolló plenamente todas sus posibilidades.
Filósofo, cronista, orador, político, ensayista y narrador,
Rangel Frias dominó todas estas disciplinas y dejó un gran legado
para Nuevo León. Sentó las bases para que las letras y el
pensamiento filosófico fueran posibles en esta ciudad, fundando
publicaciones, la Facultad de Filosofía y Letras y la Escuela de
Verano de la UANL, por mencionar algunas de ellas. Una muestra
de este espíritu lo podemos encontrar en el prólogo al número uno
de la revista Armas y Letras, donde menciona que

La intención de este nombre de ARMAS YLETRAS responde a ese
compendio de zozobras, interrogaciones y dudas apostadas como
sombras en el pórtico del presente. Y no es precisamente una
respuesta, sino un clamor, una voz que solicita y reclama el bienestar
del hombre y la dignidad del espíritu, aquél por ser la condición de la
vida, de la paz y de la justicia y éste para no comprometer su gracia
• Texto leído el 14 de noviembre de 2002 en el ·Homena¡e a Raúl Rangel Frías·,
dentro del ciclo ·escrilores desaparecidos de Nuevo León·, organizado por la
casa de la Cul1ura de Nuevo León.

1

�181 /fatullad de filosolia yletras

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1

Unrimidad Autóno1a de Nuevo león / 183

1
¡:

y libertad en ridícula farsa o en tiranía insensata(... ) Si hay algo que
pueda resumir de otra manera nuestra verdadera intención a esto
mismo sólo puede llamarse humanismo, nostalgia y esperan~ de un
ser humano poderoso, hondamente ingenuo del corazón y de
1mag1nación intensa y radiante.

Ante una obra tan extensa, la de toda una vida, poco se recuerda
a Rangel Frias como narrador; sin embargo, ahí podemos encontrar
obras de magnifica factura. Una de ellas es Kato, quizás la mejor.
Quitando algunas piezas publicadas en su juventud, podemos decir
que la producción narrativa de Rangel Frias comienza en 1972 con
El Reyno, que subtitula "libro de relatos". Nueve años habrán de
pasar para que aparezca Kato, donde nos narra una historia de
amor entre una mujer indígena y un inmigrante de origen japonés.
El relato comienza con la llegada de Maria al huerto de San Miguel
de Tecolutla "para consumar su unión con el hombre que la había
tomado por esposa".
Maria se encuentra en un punto donde no hay marcha
atrás hacia la servidumbre de sus antiguos protectores, y
desconoce lo que le depara el destino en aquel lugar tan ajeno a
su vida pasada. Ha sido arrancada de su mundo y decide
transplantarlo en ese nuevo hogar. Sumisa y abnegada, comienza
a servir a Kato, quien, a su vez, poco a poco se desprende del
estoicismo que lo envuelve y se abre a la relación con su pareja.
Maria comienza a descubrir el nuevo mundo, algo parecido al
paraíso donde disfruta de una sinfonía de aromas y sabores nuevos,
el amor de pareja, la sensibilidad a flor de piel y, también, un gran
silencio que todo lo envuelve. "Se entendía bien con Kato y eran
felices sin decirlo..." "Fue como un amor ya conocido de siempre,
en un tiempo muy lejano y familiar, concedido desde antes en la
suave penetración de días y días, con posesión de cierre y
complemento o, tal vez, fecundación de flor por el enorme insecto
que viene a sus labios y la toma sin oprimir ni desgarrarla. Donación
del abejorro al tulipo color de la sangre". (Escritos, p. 389).
Con el paso del tiempo, María entrevé en la mirada taciturna
de Kato, en su silencio, la nostalgia por su lugar de origen;
comprende que para hacerlo plenamente feliz es necesario darle
la libertad para que vuelva a su pequeña aldea, donde nació,
donde le sobreviven algunos familiares. Pero sabe, también, que
Kato no la abandonará por nada del mundo, y en su abnegación
decide inmolarse, buscando la realización del sueño de su marido.

"... y antes que retroceder ante la imponderable masa de agua ocre,
espesa, mugidora, decidió cerrar los ojos y crispar los puños ..."
"Se desplomó inerte sobre el fondo cenagoso de la corriente y fue
arrastrada con suavidad, sin desgarraduras ni golpes, hasta dejar
su cuerpo varado metros abajo, detenida entre juncos y grandes
troncos de las avenidas tropicales". (Escritos, p. 395).
Raúl Rangel Frías aborda con esmero la técnica y la
resuelve. Nombra "María" a su personaje femenino, y esto genera
una batalla entre el autor y el texto para evadir las cacofonías. El
maestro sale bien librado.
La estructura temporal del relato está planteada de manera
no lineal. Inicia narrando la llegada de María al huerto, las
sensaciones que vive en ese momento, y de ahí nos transporta a
un pasado reciente, a una casa donde vivió toda su vida, desde el
momento en que la abandona su madre, para después regresar al
tiempo original de la narración. Rangel Frias apuesta por la sencillez
del lenguaje, por una fluidez natural que nos hace pensar en un
narrador que vivió la historia. Las intromisiones del narrador en
pasajes como "comieron cosas más de las que hacen en sus
fiestas", o "Entre tanto que se abrirá más adelante la evidencia del
camino a seguir" no nos remiten a un narrador omnisciente que
dirige la historia hacia un lugar predefinido. Más bien, nos hace
pensar en una persona del pueblo que quizás conoció a los
enamorados, o tal vez alguien le contó la historia y él decidió, a su
vez, contárnosla a nosotros. Nunca se ve la mano del autor.
El texto se aproxima a una tradición de oralidad, de mito,
de leyenda, sin que la manera de narrar lo sea en manera algun~.
El relato bien podría llamarse "Maria", pues el personaJe mas
logrado, tanto como motivo principal de la historia como por el
desarrollo de su perfil psicológico, es éste. Pero el autor, en m,
lectura, no quiso retratar a María; más bien, quiso retratar lo que
ella veia, lo que olfateaba y degustaba en ese paraíso terrenal,
donde sólo existe la pareja.
Otro gran logro del autor es la manera tan plásUca ~
sensorial como nos presenta este paraíso: "La oscuridad se hincho
de calor y de insectos y en los plantíos reventaba el aroma, los
frutos y los huevecillos del huerto. Ella se quedó despierta toda la
noche, pero no apareció el esposo". (Escritos, p. 388).

�184 /facullad de filosofía, le Iras

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Finalmente, es interesante observar la analogía de esta
historia con lo que menciona en el prólogo al libro Escritos Humberto
Salazar, cuando nos muestra un fragmento de una entrevista a
Raúl Rangel Frías, hecha por Celso Garza, donde Rangel Frías
comenta que renunció a la literatura al rechazar la invitación de
Alfonso Reyes para estudiar en El Colegio de México; esto, para
entregarse a su deber público, a la lucha por "algo más vital y
social". Bien apunta Salazar cuando menciona que: "A lo que Rangel
renuncia no es a la literatura o a la reflexión teórica, sino al proyecto
exclusivamente personal [...) de dedicarse sólo a la propia carrera
y a la propia obra•. Rangel Frías busca el beneficio de la comunidad,
del estado, y por eso decide inmolar su carrera como creador
literario, así como María se sacrifica -sí, sacrifica, tiempo present&amp;por el amor a Kato, algo que va más allá de su existencia.

Colaboradores

�UniveBidad Autónm de Nue10 león /187

Alma SIivia Rodríguez. Originaria de Monterrey, Nuevo León. Doctora en lingüística
por la Universidad de Austin, Texas. Por muchos aoos fue catedrática de la Facultad
de Filosofía y Letras, donde estudió la licenciatura en Letras Espai'iolas y fue

Coordinadora del Colegio de Letras de la misma Facultad. Ha formado parte del
Honorable Consejo Universitario. Es maestra y Coordinadora Adjunta del Posgrado
de la Facultad de Derecho y Criminología, de la UANL y Jefa de la Sección de
Letras del "anuario Humanitas" del Centro de Estudios Humanísticos. La
Dra. Rodríguez obtuvo el Premio de Investigación 2001 de la UANL, en el área

de Humanidades. Correo electrónico: asrodrigOhotmail.com

Aguatfn Bauvo Femándoz. Guadalajara Jalisco, 3 de agosto de 1923. Doctor en
Filosofía y en Derecho. Doctor Honoris Causa en Ciencias de la Educación,
diplomático, jurisconsulto, educador y humanista. Becario de posgrado en
España y Alemania. Autor de más de 25 libros -en las áreas de Filosofía, Derecho,
Literatura y Educación-, algunos de ellos traducidos al inglés, alemán, francés,
italiano, portugués, polaco y griego. Director de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL de 1961 a 1964 y de 1964 a t967. Actualmente es Presidente
Honorario Vitalicio de la Sociedad Mexicana de Filosofía y Director del Centro
de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Correo electrónico: abasaveOccr.dsi.uanl.mx
D1lln1 Florea Hllerlo. Nació en el Distrito Federal en 1971. Estudió Lengua y
Literatura en la UNAM de 1991-1995 y en la UANL en el 2000. Fue becaria del
Centro de Escritores de Nuevo León en el área de cuento en el año de 2001.
Actualmente estudia la maestría en Lenguas y Literatura en la UANL, Ha publicado:
cuentos en revistas y peñódicos del estado y de Morelos y en el Distrito Federal
Memorias del PAramo. En Monterrey escribe en la revista Común y la Nuez. Y para
el teatro escrito: El 8° pecado, Un día de enero y Consternados, rabiosos y tiempos
perdidos en sombra de sueños, todos en el Estado de México y en Morelos.
Correo electrónico: dalinafloresOhotmail.com
Graclela Hierro. Nació en el Distrito Federal en 1928. Estudió en la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM). Obtuvo el doctorado con su obra Ética y
feminismo en esta misma universktad. Introdujo el feminismo a la filosofía en México
y ha organizado encuentros internacionales de filósofas. En 1978 fundó la Asociación
Filosófica Feminista. Ese año abrió ia cátedra de estudios de género "La educación
de las mujeres·, en el posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras. Desde 1970
participa en el movimiento feminista mexicano. Junto con un grupo de académicas
solicitó a la UNAM la formación del Programa Universitario de Estudios de Género
(PUEG), del cual es directora. Ha escrito diversos artículos en revistas especializadas
y ha publicado los libros Ética y feminismo (UNAM, 1985), Naturaleza y fines de la
educación de las mexicanas (Torres Asociadas, 1989) y Ética de la Libertad (Torres
Asociadas, varias ediciones), entre otras obras.
Guillermo Sergio Alanía Oc1n1a. Nació en Monterrey, Nuevo León, el 1º. de
octubre de 1953 y fallece el 20 de Marzo de 1996. Sus padres, también originarios
de la ciudad de Monterrey, Manuel Alanís Salazar y Manuela Ocañas García.
Guillermo se gradúa en 1976 en la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Horaclo Mlldonado. Licenciado en Psicología. Maestría en Educación Superior.
Especialidad en Psicología educacional. Actualmente se desempeña como profesor
en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdova, Argentina,
donde es titular de la cátedra Problemas de Aprendizaje. También imparte el curso
La Intervención Psicológica en los Campos Educativos en el Posgrado de la misma
Facultad.

1
=

�188 /facultad de filosolía ¡letras

:¡

1

José Antonio Olvoro Sa.-al. Nació en Reynosa, Tamaulipas, en 1962. Cursó la

licenciatura en Historia y la maestría en Metodología de la Ciencia en la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Es investigador y profesor. Ha publicado artículos en la
revista Deslinde, Historia y Grafía (Universidad Iberoamericana) y en el Boletín del
Archivo General del Estado de Nuevo León. También ha publicado trabajos en los
Cuadernos de Historia Siglo XXI (FFyL, UANL). Es autor del libro Monterrey y sus
caminos de hierro, informa y estudio. Dedicado al ferrocarril de Monterrey al Golfo y
publicado en 1998 por el Consejo para la Cultura de Nuevo León.
José María Infante. Tandil, Argentina, 1942. Profesor titular de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL. Estudió la licenciatura en psicok&gt;gía en la Facultad de
Filosofía y Humanidades de Córdoba, Argentina. Actualmente desempeña el puesto
de Subdirector de Investigaciones en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Además , colabora en importantes diarios y revistas científicas, como donde publicó
el artículo: Apuntes para un análisis de los procesos cientfficos en la sociedad.
ªCiencia UANL". Correo electrónico: jinfanteOfilosofía.uanl.mx
Leonardo Iglesias. Nació en Higueras, N. L., en 1942. Realizó estudios de Médk:o
Psiquiatra en Monterrey (IMSS). Obras publicadas están: Psicología de la política,
Delincuencia Juvenil, Antropología Médica, La cultura , los valores y la educación
así como: Cultura, religión y sociedad en el fin del milenio. Fue director de la
Facullad de Filosofía y Letras de la UANL, de 1971 a 1972 y subdirector de la
Escuela de Graduados de la Normal Superior de Nuevo León de 1991 a 1995.
Corree electrónico: feoiglss@hotmaif.com

Felipe &lt;k Jesús Preciada Coron.1do
GUSTAVO LóPEZ CASTRO

La mif'"'l(Wn ,w ~ "" }tllf.O

Ricardo Martínez Centú. Monterrey, Nuevo León, 1949. Estudió la Licenciatura en
Filosofía y Letras y la maestría en la Facultad de Artes Visuales de la UANL. Autor
de un libro de poesía (Vetdaderas palabras, 1999) y otro de narrativa (Ubro de la
luna libre, 2001). Fue incluido en la antología poética Hasta agotar la existencia
(Resistencia, 2000). Ha publicado poemas en El correo chuan, Papeles de ta
mancuspia, La tempestad, Alforja, Amilamia y El candil. Actualmente es Coordinador
Editorial de Entamo Universitario.

Mipmn fawni/ M Atrnpillo,/11/mo 4 Esud« Unidos
L mcIA DfAZ G óMEZ

Rosa Maria Gutlérrez. Agualeguas, N. l., 1947. Maestria en Letras Españolas por
la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, profesora titular de la misma. Egresada
de la Escuela de Teatro en la primera generación. Entre sus distinciones se encuentra
el Premio a las Artes en el ano 1997, ha participado en innumerables direcciones y
obras de teatro como: Partes de mujer y La hija de Aappaccini, entre otras. Correo
electrónico: rosamagtzgcia@hotmafl.com

Precio por número: $ 40.00
atrasados $ 60.00
Suscripción anual$ 160.00 (incluye envío)
Informes: publica@coljal.edu.mx
Ma. Esther Padilla tel. 01 (33) 36 33 21 96 ext. 124

�La Asociación Filosófica de México, A.C.; la Universidad
de Guadalajara (CUCSH y Departamento de Filosofía) así
como la Feria Internacional del Libro:
convocan a todos los profesionales de la filosofía a participar en el
XII Congreso Nacional de Filosofía

"La filosofía frente a los desafíos del siglo XXI"
que se llevará a cabo en Guadalajara, Jalisco,
del 26 al 29 de noviembre de 2003.
Toda información se podrá consultar en la página web de la AFM:
(http://www.afm.org.mx)
Inscripciones: Primera fecha: hasta el 27 de junio.
Ponentes: 400.00 (US 40.dls.)

Segunda fecha: 29 de agosto - Ponentes: 600.00 (US 60.dls.)
La asistencia será libre, pero en caso de requerir constancia:
Académicos: $200.00- Estudiantes: $50.00
Informes: Asociación Filosófica de México, A.C.

Torre de Humanidades I, 80. piso, cubículo 16
Ciudad Universitaria. UNAM
Tel. y Fax. (O 1-55) 56221848
Correo electrónico: afilomex@filosoficas.unam.mx

Departamento de Filosofía del CUCSH
de la Universidad de Guadalajara
Guanajuato 1045 C.P. 44260,
Teléfono (01-33) 38193377
Correo electrónico jesus34@fuentes.csh.udg.mx
Piso 8. Cubículo 16.
Ciudad Universitaria, UNAM.
C.P. 04510. México, D.F.
Teléfono y Fax 56-22-18-48
www.afm.org.mx
afilomex@hotmail.com

CATHEDU

HUMANIOAOfS YClfNCIAS SOCIAlfS
Revista de la facuitad de filosolía yletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
Se terminó de imprimir en febrero de
2003, en los talleres de Grafo Print
Editores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edición esluvo acargo
del personal que labora en la Secretaría
de Proyectos Editoriales.
El tiraje consla de 700 ejemplares más
sobrantes de reposición.

����</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�FONDO

UNl VEJt SITARJCi

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Luis J. Galán Wong
Rector
José Antonio González Treviño
Secretario General
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
José Reséndiz Balderas
Director

cathedra ■■■
Revista de la Facultad de Filosofía y Letras . Universidad Autónoma de Nuevo León
Cuarta época_Año III_Número 7_Segundo Semestre 2003
Minerva Margarita ViUarreal
Directora Editorial
Pablo García
Editor
Rosa María Hernándéz
Coordinación Editorial
Eisa Guerra
Diseño Gráfico
Consejo Editorial
Carlos Arredondo Treviño
Víctor Barrera Enderle
Ludivina Cantú Ortiz
Martha Casarini Ratto
José Ma. Infante Bonfiglio
Lídice Ramos Ruiz
Alfonso Rangel Guerra
Alejandra Rangel Hinojosa
Lidia Rodríguez Alfano
Javier Rojas Sandoval
Fotografías: Marta María Pérez Bravo
Captura: Silvia Cruz, Julián García
Certificado de licitud de título y contenido: en trámite
Reserva: 04-2001-101813134900-102
No se devuelven originales. Los artículos sin finna
son responsabilidad de los editores.
Publicación semestral.

Dirección: Facultad de Fílosofia y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N. L. C.P. 66450. Apartado Postal 10, Suc. F
Teléfono y Fax: (01)83 52 42 59 y (01)83 52 42 50
Correo electrónico: éditorial@filosofia.uanl.mx
· mvillarreaJ @filosofia.uanl.mx
pgarcia@filosofia.uanl.mx

José Kozer
Ciprian Valcan
Jesús Munárriz
Indran Amirthanayagam
Haroldo de Campos
Lidia Rodríguez Alfano
T.S. Eliot
Arturo Guillén Romo
Mijail Malishev
Cordelia Rizzo
Lucila Hinojosa Córdova

5 Editorial
6 Díptico
9 Nietzsche y la locura
18 Tres poemas
23 Poesía y guerra
28 Doce poemas
55 Concepciones del lenguaje en la obra ensayística
de Alfonso Reyes
68 Ash Wednesday
81 Entrevista a Ángel Bassols Batalla
93 Máximas morales y paradojas antropológicas
101 Dos pensadores en la adolescencia de América
107 El cine mexicano y su público en Monterrey:
un análisis sobre la exhibición y los espectadores de
2002

varia invención
Adolfo Castañón 117 Rafael Argullol o el sentido de la educación estética
Hugo Valdés 122 Historias del Lontananza:
personajes en un paréntesis cuentístico
María Eugenia Flores Treviño 129 Ironía y analogía en un texto fílmico
Coral Aguirre 138 La frágil vida del texto dramático
Cristina Risoul 142 ¿Teatro gongorino?
Indran Amirthanayagam 145 A Allen Ginsberg
Sergio Cordero 147 Covarrubias, lector insatisfecho
Homero Garza 151 Rayrnundo Ramos en el recuerdo
Minerva Margarita Villarreal 154 Monterrey, las universidades y los reconocimientos
Román Cortázar Aranda 155 La palabra, el signo de Miguel Covarrubias
Magolo Cárdenas 156 Mi escritura
Jorge Silva 157 Ante varias esfinges: hoy como ayer

acuses
Nicolás Duarte Ortega
Jorge Saucedo
César Alejandro Uribe
Cuitláhuac Quiroga
César Alejandro Uribe
Pablo García
Renato Tinajero Mallozzi
Irving Juárez Gómez

159
161
163
164
166
168
169
172

Imágenes: Siete décadas de sentido universitario
Las formas de la evocación
La fragua de la poesía
Deseos: poesía herética y retro
Iluminación profana
Entre la transfiguración y la noche sosegada
Miguel Covarrubias: un recuento
Ambigüedades y anécdotas (Apuntes sobre el
primer libro de Carmen Avendaño)
César Alejandro Uribe 174 Más allá de la literatura infantil
Víctor Barrera Enderle 175 Hasta donde la creación vaya o la poética de
Raymundo Ramos en tres pasos
Antonio Ramos 180 Por el camino de Santiago

Cuaderno de Poesía: Kurt Schwitters ■ Blaise Cendrars
Fotografias: Marta María Pérez Bravo

�Puentes entre una generación y otra, albergues de una estación de paso, números que se
construyen como pisos hacia una gran edificación y repentinamente se suspenden para
fonnar parte de colecciones o quedar expuestos al frío y la humedad de las banquetas de
libros usados, las revistas tienen un ciclo vital, sean de carácter independiente o nazcan del
compromiso de una institución hacia la comunidad que la hace posible.
Sin embargo, aunque no sean sitios donde decidiríamos quedamos para siempre,
como lo puede ser un gran poema o una obra filosófica, las revistas culturales cumplen una
función esencial: aseguran que la tradición del pensamiento y la creación estética tengan un
lugar para su manifestación. Y también un público que las procure y las cultive. Preservan
los rasgos más señalados de la cultura. Hacen, en palabras de T.S. Eliot, que la cultura
continúe. Éste es el propósito de cathedra. Ser un espacio para que las obras críticas y
las obras creativas de nuestra comunidad, hoy una comunidad global, se señalen. Siempre
favoreciendo el desarrollo del pensamiento crítico. Siempre propiciando su consecución,
la actividad académica llevada a su expresión máxima, aquella que la hará perpetuarse
infinitamente: la expresión escrita. Nunca olvidando que sólo así realizará su función
básica: ser pilar del humanismo en nuestra universidad. Ese punto de partida sin el cual una
institución de educación superior no cumpliría su vocación fundamental. cathedra es hoy una
revista universitaria que abre su cuarta época como el órgano de difusión de las corrientes
del pensamiento contemporáneo que se promueven en la Facultad de Filosofía y Letras de
nuestra máxima casa de estudios.
Hoy nace de nuevo cathedra, sin desconocer que cada revista que ha sido el órgano
de difusión de nuestra facultad es también parte de su tradición, de su historia, y génesis
que ha propiciado su vida. Decimos cuarta época y no tercera, como se supondría si sólo
tomáramos en cuenta las revistas que con ese título aparecieron entre 1974 y 1979, y de
enero-abril de 2001 a octubre-diciembre de 2002. Entre ambas Cathedras hay un Deslinde
de casi 20 años. Un Deslinde que se registra de agosto de 1982 a diciembre de 2000. Un
Deslinde que buscó perpetuar no la figura, ni el nombre, sino el fundamento crítico, el
paradigma del pensamiento de Alfonso Reyes. Figura de orden universal que ayudó, con
el fulgor de su palabra, a que esta universidad fraguara. Y aquí, volvemos a otro de los
fundadores de nuestra universidad: Raúl Rangel Frías, quien, hoy hace 60 años, a una década
de establecida nuestra casa de estudios, publicara en otra revista Cátedra, ésta castellanizada
y editada por el Colegio Civil, un ensayo filosófico.
Es de sabios reconocer, y en este punto tenemos que detenemos. Reconocer y
evaluar que pertenecemos a una tradición que, con un nombre u otro, no se desarticula; antes
bien, sabe que es en la palabra escrita, en la palabra pública, donde el foro de las ideas se
abre para cosechar.

Minerva Margarita Villarreal

�,

DIPTICO
José Kozer
OM
La Nada posterior abarca el punto nonato anterior ciñendo nada: Kanzán oscila, escoba
en mano, campanilleo, guijarros, su risa destartalada
reitera ante el grupo inexistente de discípulos en la
postura del loto una plegaria (recién inventada)
dirigida a la madre Nada: mientras tanto, un gallo
de madera.
Tiende el día a la noche tendiente su madrugada al alba: alza Kanzán un dedo, prescinde
al ver sombras desaforadas, detiene las esferas, el grano
de la arena, la gota (plomiza) en la clepsidra: el
.dedo índice e~ alto (intemperie) un haz de espigas,
brazadas de heno, hueste verde del pulgón de la
rosa: nada detuvo Kanzán puesto que el movimiento
(salvo su escoba de yagua) de la noche al día (con su
aparente viceversa) escurre filigrana de Nada en una
malla de orificios.
Salve, escoba de yagua. A carcajada limpia barrer. Una risotada asestarle a la Nada. La
espalda darle a su ingravidez. Chasquido (en alto)
del dedo índice y medio, empuñar el mango (boj)
de la escoba. Oscilan las veredas, umbrales, los
jardines de piedra, las esferas (campanilleo) se alejan
(inexistentes) los discípulos: limpio punto nonato el
jardín. Limpio bisonte incorpóreo la sombra de una
piedra tras la escoba.
En su celda monástica, tras cruzar el zaguán (tiniebla de luz al frente) apoya Kanzán la
escoba a una pared: un surtidor de sombras abriéndose
la escoba vuelta de revés rumbo a la sombra de la rueda
de un pavo real derramándose a la inversa por el suelo,
al cerrarse: ciñe la Nada en su pupila (pétrea) Kanzán.
Una estela, una estela el sueño nonato fingiendo sombras,
una escoba, Kanzán, y del jardín al alba Buda (inexistente)
ciñéndoles a los discípulos la túnica azafrán.

CHUANTZU

Rapa, rapa cual si hubiera purificación.
Dame axioma, atabal fijo cual si la percusión hiciera aguas haciendo posible la
salvación: tres golpes el tambor de madera a
la entrada del Templo.
Este tamborileo en la cabeza no cede aún hasta cuándo la madera: aracnoides, padece.
Una madera exenta de crepitación configurada gallo activo en oquedad: piamadre.
Dale una mano de linfa al gallo puesto de perfil, dos puntos ciegos la dilatación de las
pupilas.
Se vea pavo real, savia absorta en la negrura de una pupila carnal (duramadre) exenta de
circulación.
Franja de luz cegadora embeba al gallo en la madera vuelta de revés pupila, y de revés
mi caduco occipucio con su cabeza rapada, anverso
del pavo (¿real?) de perfil.
Rapa, rapa excedente de voz, activo tamborileo, arco iris la oquedad del pavo real al
desplegar su rueda: rapa fulgor, esplendor, el destello
azabache de la luz, junta las manos para que pueda
subir yo el primer peldaño de la escala de Jacob.
Luz matutina primera me tergiversó a lo oriundo esta mañana: luz matutina se denomina
el amanecer.
Soy tegumento de la madera, actividad mineral del gallo, parénquima, parénquima de la
parte más dura del lignito.

�NIETZSCHE Y LA LOCURA
Ciprian Va/can

En uno de sus Libros más provocadores 1,
Roland Jaccard sostenía que siempre se
retienen más cosas de la vida de un filósofo
en comparación a las que se retienen de su
filosofia. Esta observación parece sobremanera
válida si analizamos el caso de Nietzsche,
transformado en un ve~dadero mito filosófico,
en un star capaz de resarcir el gusto del
público por la excentricidad, y todo esto al
margen de toda relación con su pensamiento.
Si esta tendencia fuese sólo la expresión de
un extravagante fijismo que se antojara a unos
hinchas ignorantes, a unas personas que, sin
haber leído nunca siquiera una línea de los
libros del filósofo alemán, están convencidas
de que se enamoraron irremediablemente de
Nietzsche porque han visto un documental
de cuarenta minutos sobre su vida, quizá no
deberíamos tomar demasiado en serio tales
fenómenos, limitándonos simplemente con
colocarlos en aquella categoría de la que
habla Luc Ferry al observar que muchas veces

de esta tendencia, por ser uno de los pocos
exégetas que rechazan la interpretación del
pensamiento de Nietzsche a través de los datos
de su biografia, manifestando que para llegar a
la filosofia nietzscheana hay que eliminar todos
los elementos exteriores a ella y seguir sólo la
coherencia de los motivos que la conforrnan3.
Pero su posición única evidentemente no puede
contarrestar la preocupación de los grandes
comentaristas de Nietzsche, siempre dispuestos
a transformar la vida del filósofo en una llave
mágica con la cual se quiere descifrar el sentido
de sus escritos. La exploración minuciosa de
sus fragmentos póstumos, la acechanza de su
correspondencia, el acopio laborioso de los
más estrafalarios o insignificantes testimonios
proporcionados por sus cercanos, transforman
a todos los estudiosos en unos verdaderos
detectives particulares, compitiendo en
una azarosa carrera por el gran premio: la
elucidación del misterio de Nietzsche. Esta
tentativa parece muy excitante, ya que, en la

ocurre que el nombre de un artista alcanza una
inmensa popularidad a pesar de que sus obras
quedan totalmente desconocidas2. La situación
de Nietzsche, no obstante, es distinta, porque

obra de Nietzsche, a cada paso hay advertencias
acerca de las trampas que el filósofo

el interés por su vida no es uso exclusivo de un
público de aficionados, siempre listos a apostar
por su nombre no con menor entusiasmo que
si se tratara de un corcel interesante en una
carrera de caballos; sino que este fenómeno
se da con impresionante frecuencia entre los
más competentes comentaristas de sus obras.
Tal vez sólo Eugen Fink quedaría exento

La máscara y el disfraz son los
métodos favoritos de Nietzsche para extraviar
a sus perseguidores, para impulsarlos a buscar
un nivel esotérico de su filosofía, un nivel

1 Jaccard, Roland. La tenla/ion nihiliste. PUF. París. 1991: 8.
2 Ferry. Luc. l 'homme-Dieu ou le sens de la vie.
Grasset&amp;Fasquelle. 1996: 208: "El nombre de un creador nos
resulta familiar aunque desconocemos por completo lo que es
esencial por su arte; para convencemos de que así es, no hay más
que pensar en la actitud del públicoconsidei'ado

preparó deliberadamente para atrapar a los
afanosos de la acumulación de certidumbres.

último,más allá del cual no exista ya nada
más por buscar y al cual todo lo que se le
podría añadir resulte superfluo. Por todas
estas razones, la locura parece el enigma
'cultivado' ante la música culta contemporánea: el nombre de
los compositores alcanza a veces una notoriedad inmensa, pero
que está rotundamente negada a sus obras".
3 Fink, Eugen. la philosophie de Nietzsche. Minuit París.
1965: 10-13.

�final, la extraña dimisión que deja las cosas
sin resolver y no hace sino embrollar más las

lleva al derrumbamiento final de Torino.
Nietzsche aparece como fascinado

eventuales pistas. Precisamente por eso los
exégetas no abandonan la lucha, no dejan de
sumergirse cada vez con mayor ahínco en todo

por la idea del devenir perpetuo de todas las
cosas, por la constatación de que nada es
fijo ni está asentado de una vez por todas, de
que nuestro mundo es una isla de estabilidad

tipo de textos, apostando que de regreso a la
superficie saldrán con el misterio desentrañado.
La explicación de la locura de Nietzsche se
vuelve, por consiguiente, la piedra de toque
para demostrar su arte y pericia, así como la vía
real para comprender toda la filosofía puesta
bajo el signo de Zaratustra y Dionisos.
Más allá de todos los matices
introducidos por su sensibilidad e inteligencia
muchas veces deslumbrantes, los comentaristas
de Nietzsche parecen optar por dos grandes
soluciones: la locura vista como el signo de
una derrota, la prueba de la incapacidad de
Nietzsche de realizar por sí mismo el modelo
del superhombre, el fracaso en llevar a cabo
exitosamente su proyecto de reevaluación de
todos los valores; o considerada la victoria

construida artificialmente sobre un fondo
caótico e incontrolable. Él cree que la gente
ha decidido, desde el principio, sacrificar la
verdad para poder asegurarse la supervivencia,
renunciando a mirar al abismo del devenir y
amueblándose paso a paso el mundo, de manera
que éste dé la impresión de la permanencia
y de una sólida instalación en un universo
lleno de sentido. A fin de lograrlo, el hombre
ha desencadenado una producción infinita de
ficciones que se han convertido, poco a poco,
en los puntos de referencia más seguros para la
vida del individuo, comenzando con la idea de
sustancia, finalidad, yo, libertad y tern1inando
en la idea de moral o en la idea de Dios.
Detrás de toda esta verdadera
maquinaria permanece el intelecto con

final y no poco irónica de un Nietzsche que ha
elegido la máscara más rara e impenetrable para

su terrible fuerza de forjar ilusiones: "El

hacer su salida del escenario de la filosofía. En
el primer caso, se trataría de una incapacidad
humana de superar sus limitaciones, del castigo

intelecto, como medio de conservación del
individuo, despliega sus principales fuerzas
en la disimulación", observa Nietzsche en

que alcanza a los que se han hecho culpables
de hybris; mientras que la segunda variante
conforma la idea de un Nietzsche invicto y

Sobre la verdad y la mentira en sentido
extramoral. Además, el intelecto no es más
que un instrumento del aspecto conservador

todopoderoso que, precisamente por esta última
jugada imprevisible, por la doma de la locura,
se interna en una condición sobrehumana,

de la voluntad de dominio, que se lanza en la
colonización de la realidad, estableciendo sus

volviéndose el mayor comediante de toda la
historia de la humanidad.
Antes de pasar revista a las varias
explicaciones propuestas a fin de interpretar
la locura de Nietzsche, nos detendremos sobre
la manera en que Nietzsche reflexiona acerca
de las máscaras, por ser este tema uno de los
más importantes para la comprensión de la
especificidad de su investigación y porque
además proporciona, en la visión de la mayoría
de los comentaristas, una vía de acceso
privilegiada para enfocar la trayectoria que

fronteras e intentando fijarla entre sus límites,
al eliminar todo lo que parece ser peligroso
para la capacidad comprensiva del individuo:
"la fuerza de la voluntad del error en toda vida;
el error como supuesto mismo del pensar. Antes
de pensar se debe ya imaginar; la suposición de
casos iguales, la apariencia de casos iguales,
es anterior al conocimiento del igual'"\
En este contexto de embellecimiento
de la realidad, la veracidad aparece como una

4 Nietzsche, Friedrich. la voluntad de poderío. Trad. Aníbal
Froufe. Biblioteca EDAF. Madrid. 1981.Aforismo 537: 303.

apuesta peligrosa que puede llevar a poner en
peligro la vida. Lo que la gente necesita es
creer en la verdad y no conocer la verdad, de
tal manera que hasta la verdad se transforma
en una máscara: "La falsedad es algo tan
profundo, tan multilateral y la voluntad está
de tal modo dirigida contra el conocimiento
directo de sí mismo, que cuenta en su favor
con la conjetura de una gran verosimilitud:
verdad, voluntad de verdad es otra cosa muy
distinta y casi un mero revestimiento"5. Por
eso, siguiendo esta tendencia ontológica,
el individuo entra en el juego cósmico de
la ocultación y se pone su máscara. Pero el
caso que más interesa a Nietzsche es el del
genio, del "espíritu profundo", precisamente
porque al describir a éste, él parece hablar de
sí mismo, hacer su autorretrato. Una prueba
más de la preocupación de Nietzsche por este
asunto es la abundancia de textos en los cuales
lo aborda. De éstos, vamos a recordar aquellos
que consideramos más significativos y que
han desempeñado un papel importante en las
deducciones detectivescas de los exégetas de
Nietzsche:
El solitario nunca creerá que un filósofo
(aun admitiendo que el filósofo sea,
en primer lugar, un solitario) haya
expresado en los libros sus opiniones
definitivas: ¿por ventura no se escriben
los libros para esconder lo más íntimo?
Sí, él dudará que un filósofo pueda
tener opiniones propias y definitivas, y
sospechará que más allá de su caverna
hay otra más profunda, un mundo
más vasto, más extraño, más rico,
por debajo de toda profundidad, de
todo "fundamento". Toda filosofía es
una filosofía de la superficie, ésta es
la convicción del solitario [... ] Toda
filosofia sirve para esconder otra
filosofia: toda opinión es un escondite,
toda palabra es una máscara.6
Un individuo cuyo pudor es profundo
halla su destino y sus más importantes
resoluciones en caminos inaccesibles
para los demás, y cuya existencia
ignoran hasta sus amigos más íntimos;
les oculta sus peligros mortales y
también la reconquistada seguridad

de vida. Semejante ser misterioso, que
instintivamente se sirve de la palabra
para callar y para disimular, y que es
inagotable en medios de sustraerse a
las respuestas, quiere y procura que en
lugar de su persona y aun suponiendo
que no quiera, algún día verá que su
máscara existe y en torno de una mente
profunda se va formando sin cesar una
máscara, gracias a la interpretación
constantemente falsa y superficial de
todas sus palabras, de todos sus pasos,
de toda señal de vida que de él emane.7
Se dice lo que se piensa, se es "veraz"
sólo bajo ciertos supuestos; a saber:
el de ser entendido ("ínter pares"), y
luego el de ser bien entendido (también
"inter pares"). Nos ocultamos contra
el extraño; y el que quiere lograr algo,
dice lo que ha querido pensar de sí
mismo, pero no lo que piensa. ("El
fuerte siempre miente"). 8
Lo que otros saben de nosotros -Lo que
nosotros mismos sabemos y recordamos
de nosotros no es tan decisivo como se
cree para la felicidad de nuestra vida.
Un día nos asalta lo que otros saben (o
creen saber) de nosotros- y entonces
nos percatamos de que esto tiene
más poder. Uno se las compone más
fácilmente con su conciencia turbada
que con su mala reputación.9
Los profundos. Los hombres de
pensar profundo, en sus relaciones
con los demás hombres sienten
siempre la impresión de que son
comediantes, porque se ven obligados,
para ser comprendidos, a afectar la
superficialidad. 10
5 /bídem. Aforismo 374: 219. Véase también el aforismo 449:
"¿Por qué se intenta conocer? ¿Por qué deseamos que no se nos
engañe?... Lo que siempre se ha querido en vez de la verdad ha
sido la fe..." (263).
6 Nietzsche, Friedrich. Más allá del bien y del mal. Ed. ALBA.
Madrid. 1999: 182, aforismo 289.
1 Ibídem, 44, aforismo 40.
8 Ídem. la voluntad de poderío. Aforismo 374,219.
9 Nietzsche, Friedrich. la Gaya Ciencia. Trad. Charo Crego y
Ger Groot. Ed. Fontamara. México D.F. 1996: 103, aforismo
52.
1O Nietzsche, Friedrich. Humano, demasiado humano, vol.
U. Trad. Eduardo Ovejeroy Maury, en Obras completas, tomo
IV. Ed. Aguilar. Madrid -Buenos Aires México. 1954: 114,
aforismo 232.

�Nietzsche parece vacilar entre las dos posibles

la disimulación de la excelencia del genio, a fin

explicaciones acerca de la aparición de las
máscaras. La primera de éstas tiene que ver

de evitar los celos de los contemporáneos; y, de
otro lado, con el encubrimiento de los esfuerzos

con los mecanismos simplificadores de la
voluntad de dominio, la cual se empeña en

dramáticos con los cuales se confronta este
espíritu lúcido que ha traspasado el escudo de

reducir las particularidades casi in.finitas de
los individuos a un pequeño número de tipos
claros y fácilmente comprobable. Por esta
razón, no se busca la verdad de las conductas

ficciones del mundo y ha alcanzado un estado
desde el cual intuye el todopoder del caos.

ru

Así, de manera fatal e independientemente de
la voluntad del individuo o de sus acciones,

la acecha ni la falta de verdad de sus creencias.
El genio es un héroe del conocimiento, siempre
dispuesto a dejarse devorar por su voluntad de
conocer la verdad, aunque nunca podrá dar a

nace como un doble social de éste, el cual
funciona como un sustituto exterior a él, a

conocer esta verdad a los demás, precisamente
para no periclitar su supervivencia.

la manera de un gólem creado en la mente
de los demás. La máscara es la imagen de
los otros sobre un individuo y éste no puede

Nietzsche no resuelve esta alternativa
de las dos interpretaciones acerca de las

su coherencia intrínseca, sino un método
de los más simples posibles para calsificarlas.

influenciar de ninguna forma la construcción
de esta imagen. Lo único que puede quedar
es la constatación pasiva de la diferencia que
existe entre su propia imagen sobre sí mismo
y la imagen que otros tienen de él. Hay, no

Para poder seguir viviendo, la gente común
no debe sospechar en absoluto el abismo que

Después de 1890, a algunos de sus
amigos (Overbeck, Gast) les ocurre
creer que la demencia no es para él
más que una última máscara. Nietzsche
había escrito: "A veces, la locura
misma es una máscara que oculta un
conocimiento fatal y demasiado cierto".
En realidad, la locura no es tal máscara
y eso simplemente porque ella indica el
momento en que las máscaras, dejando
de comunicar y moverse, se confunden
en la rigidez de la muerte. 13

máscaras, ambas bien representadas en su
obra; tal vez por fidelidad a un principio suyo
que no cesa de provocar la irritación de los que
creen que se trata de un espíritu contradictorio,

obstante, situaciones en las cuales, sin poder
resistir la presión ejercitada por la máscara y

capaz de decir al mismo tiempo dos cosas
rotundamente opuestas acerca del mismo tema.
A pesar de esto, sus comentaristas favorecen
la segunda explicación, por ver en ella una

por el entero mecanismo social, el individuo
cede y la apariencia se vuelve ser. El hombre se

descripción de la conducta del propio filósofo. 11
Llegados a este punto, conviene pasar

vuelve lo que los demás creen que es.
La segunda explicación acerca de la
génesis de las máscaras, en lugar de enfatizar el

revista a las interpretaciones propuestas
para elucidar la locura de Nietzsche. Nos

papel de la colectividad, resalta la implicación
del individuo en su autocreación. En este caso,
el individuo superior es el que premedita

una significación filosófica a este epílogo de
la obra propiamente dicha, pasando por alto
las hipótesis puramente fisiológicas aducidas
por médicos y psiquiatras, más aún cuando

atentamente sus gestos y sus palabras, de
tal manera que impone a los demás una
imagen conforme a sus fines. La máscara que

Como lo anunciábamos arriba, intentaremos
agrupar opiniones expresadas sobre el tema
en función de la valoración que se otorga a la
locura final del filósofo. Encontraremos, de un
lado, a los que la ven como una derrota, como
una incapacidad de llevar a fin sus proyectos; y,
de otro lado, a los que consideran que la locura
es una última máscara de Nietzsche, la prueba
irrefutable de su irónico talento de histrión.
Deleuze ve la locura de Nietzsche
como una petrificación, como una fijación en
una única postura del espíritu que ha perdido
su movilidad:

Es precisamente la incapacidad de
seguir jugando con las diversas máscaras lo
que provoca la instalación de la locura y, por
consiguiente, el fin de la obra:

limitaremos sólo a aquéllas que intentan dar
Mientras Nietzsche ha dispuesto del arte
de desplazar las perspectivas, de la salud
y de la enfennedad sucesivamente, él ha
gozado, por más enfermo que estuviera,
de una "gran salud" que hacía posible la
obra. Pero cuando ha cesado de contar
con este arte, cuando las máscaras se
le han confundido en la de un payaso
o de un bufón, debido a uno u otro
proceso orgánico, la enfermedad se ha
confundido ella misma con el fin de la
obra. 14

éstas no han resultado ser convincentes ni
siquiera entre los especialistas mismos. 12

construye se halla enteramente bajo su control
y la sociedad es manipulada con no poca
habilidad por este sutil comediante. Eso no
quiere decir que toda esta maquinaria teatral
es un mero capricho de un ser demoníaco,
deseoso de engañar a los próximos para
demostrar su virtuosismo. El envite es mucho
más importante: tiene que ver, de un lado, con

12

11 Fink, Eugen, op. cit., 13: '"La disimulación de su
naturalezaesencial se ha vuelto una pasión para Nietzsche.
Le gusta, de manera inquietante, la máscara, la mojiganga, la
bufonada. Todas las 'siluetas' por las que se deja ver no dejan de
ocultarle al mismo tiempo: quizá ningún filósofo ha encubierto
a tal punto sus reflexiones bajo tantos sofismas".
12 Para una revista de estas teorías, véase Podacb, E.F.
l 'effondremem de Nietzsche. Gallimard. París. 1978.

:!

Deleuze, Gílles. Nietzsche. PUF. Paris. 1965: 9.
Ibídem, 13.

Lo que para otros puede ser equivalente
a la normalidad, a la estabilidad de un yo
perfectamente delineado, significa, en el caso
de Nietzsche, la derrota, el hundimiento en la
enfermedad.
Jean-Luc Marion propone una lectura
distinta de la locura de Nietzsche. Él cree que la
obra de éste, lejos de ser la expresión radical de
un ateísmo triunfante cuyo lema sería el célebre
"Dios ha muerto", representa, por lo contrario,
una búsqueda frenética de la divinidad. Según
este filósofo francés, dicha búsqueda fracasa
porque Nietzsche queda en la fase de una
comprensión idólatra de lo divino, la cual es
incapaz de superar a través de su obra. Sin
embargo, visto que los fragmentos que Marion
considera marcados por el sello de la idolatría,
pertenecientes a Anticristo y La voluntad de
dominio, no forman parte de los últimos textos
escritos por Nietzsche, el estudioso emite la
hipótesis de que la locura sería el signo de la
renuncia a la idolatría: "Nietzsche ha superado
la relación idólatra con lo divino porque,
finalmente, un enfrentamiento cara a cara con
algo viviente del conjunto de la divinidad
lo ha arrojado a su última transgresión, el
ensombrecimiento"15. Nietzsche se ha visto
obligado a detenerse ante un límite más allá del
cual no puede pasar. Y cuando por fin pasa, ya
no es Nietzsche, ya no es sino un loco, quizás
feliz. La derrota de Nietzsche consiste en la
incapacidad para recibir el verdadero mensaje
del cristianismo.
El análisis que Ronald Hayman hace
sobre el caso de Nietzsche se concentra en la
investigación de los numerosos estilos y voces
que coexisten en el conjunto de la obra del
filósofo, los cuales, por sí mismos, darían una
imagen bastante exacta acerca de la división
y la fragilidad de su yo. El investigador opina

15

Marion, Jean-Luc. l 'ido/e et la distance. Grassel. París.
1989: 104.

13

�que, de haberse encontrado en la incapacidad
de exteriorizar tales tendencias, Nietzsche se
habría desvanecido mucho más pronto, debido
a sus tensiones interiores:

Hayman no rechaza de manera
categórica la posibilidad de la transformación
de la locura en una postrera máscara, pero él es
de la opinión de que este triste disfrazamiento
es una prueba de la derrota filosófica sufrida
por Nietzsche.

Tras haber terminado Así habló
Zarathustra en I885 [...], Nietzsche no
Ernst Bertram podría ser considerado
ha vuelto a resguardarse detrás de unos
u otros de sus personajes sino muchos el enlace entre los que hablan de la derrota final
años después; y si se puede decir que el de Nietzsche y los que siguen convencidos
hecho de haber prestado voces y estilos de su victoria definitiva. Este investigador
tan numerosos le ha llevado al borde de
propone una solución intermedia que puede
la locura, también se podría suponer
que sin la ayuda de sus voces habría ser vista como una derrota o como una victoria.
Su análisis se funda en el conflicto virulento
sido incapaz de refrenar su locura. 16
entre la tendencia lógica y la tendencia mística
La locura sería la dolorosa prueba que se enfrentan en el espíritu de Nietzsche.
del fracaso de Nietzsche en cuanto a la
reevaluación de todos los valores y al rechazo
de toda religión organizada:
Podríamos decir que, de manera
más directa que cualquier otro
pensador, Nietzsche ha pagado en las
profundidades de su cuerpo el precio
del rechazo de toda religión organizada.
En este caso, su experiencia sería
tanto más significativa cuanto las
causas de su ensombrecimiento no
hubieran sido orgánicas. De hecho,
las depresiones son muchas veces,
por lo menos parcialmente, elegidas
y la locura misma encierra una cara
histriónica. Nos vemos obligados a
tomar en consideración este fenómeno,
aunque no sea seguro de que Nietzsche
haya sido un simulador o de que haya
llegado a tales soluciones extremas
a fin de superar lo que sentía como
una humillación, esto es su fracaso en
la reevaluación de todos los valores.
Pero él había presentido su destino
bajo el aspecto del "último filósofo" y
tal vez su derrumbe final haya sido su
modalidad propia de decir "Dénme su
olvido". 17

La locura representaría, pues, el sacrificio
de sus facultades lógicas y la asunción de la
experiencia mística:
La vida y el fin de Nietzsche encarnan
sólo una de las formas de esta ascensión
hacia lo místico [.. .]. La prestación
activa y el autosacrificio valiente de
Nietzsche -el sacrificio del lógico
exclusivo de él, lo que desde Pascal
hasta ahora representa el sacrificio
más impresionante del intelecto- es
precisamente la victoria absoluta ante
su fanatismo escéptico, una victoria
obtenida por un empedócleano
- grandioso cambio en lo supra lógico. 18

"La tendencia humorística" y sobre
todo la cortesía excesiva de Nietzsche
internado en la clínica hacen nacer en la
mente del visitante la misma sospecha
que en otra ocasión ha tenido también
Bettina von Arnirn acerca de Holderlin,
cuyo destino, por lo demás, se pareció
bastante al de Nietzsche [.. .]. Gast
se pregunta si acaso el despertar de
Nietzsche a la realidad no resultaría
extremadamente problemático [... ).
Pretende haber observado en Nietzsche
ciertas peculiaridades que le hicieron
"la espantosa impresión de que éste
no hacía sino simular la locura y
de que era, de hecho, muy feliz por
encontrarse donde se encontraba".
A Overbeck también la enfermedad
de Nietzsche le parece en ciertos
momentos sumamente dudosa [...]
''No he podido defenderme, en algunos
instantes, contra la horrible idea de que
esta enfermedad estaba simulada". 19
Partiendo de estas impresiones
directas, que no están seguidas de una verdadera
explicación, sino sólo del estupor experimentado
por los dos amigos (que vacilan entre creer a
los médicos, convencidos de la enfermedad
de su paciente, y escuchar su intuición que les
susurra que Nietzsche está burlándose de todo
el mundo tras este último y logrado disfraz),
se desencadena una verdadera corriente
favorable a la interpretación de la locura

La teoría de la locura como
disfrazamiento tiene su origen en las

de Nietzsche como máscara, como postrera

impresiones que se formaron los mejores

forma de ironía dirigida en contra del mundo.

amigos de Nietzsche, Gast y Overbeck,
cuando lo visitaron en el sanatorio de Jena. Sus

Pierre K.Iossowski, en uno de los
más bellos libros consagrados a Nietzsche20,

opiniones pueden ser retrazadas al leer el libro

parte de la constatación de que la incoherencia

de E. F. Podach, consagrado al oscurecimiento
de Nietzsche:

que algunos pretenden detectar en los últimos
mensajes lanzados por Nietzsche de Torino
se encuentra en sus textos desde el principio; y
que la atracción por el caos es, de hecho, una

no ha dejado de estar presente, bien que sin
manifestarse de manera tan radical como en
los últimos años. La locura no es más que la
deleitación de Nietzsche ante su propia comedia:
Nietzsche no parece nunca perder la
noción de su propia condición: el simula
a Dionisos o al Crucificado y se deleita
con esta enormidad. Es en este deleite
en que consiste la locura. Nadie puede
saber en qué medida esta simulación es
perfecta, absoluta; su criterio está en la
intensidad que experimenta al simular
hasta el éxtasis. [...] ¿Cómo podría dar
el espectáculo de manera tan consciente
si no estuviera convencido de que nadie
iba a creer lo que estaba declarando?
[...] queda la conciencia nietzscheana, y
ya no, sin embargo, el yo nietzscheano,
el yo, abajo.firmante Nietzsche.21
Klossowski insiste en la euforia
de Nietzsche, quien siente la necesidad de
comunicarla en el registro irónico a sus
cercanos:
Nietzsche intenta sobrevivir al naufragio
de su identidad como Nietzsche lúcido a
través del histrionismo a secas. Pero el
movimiento eufórico de este naufragio
le es accesible sólo cuando recuerda a la
personalidad de sus correspondientes;
la euforia es demasiado violenta como
para no comunicarla a los que han
conocido al que se está hundiendo; esta
liberación de su yo lúcido es demasiado
fuerte como para no volverse la alegría
. . . . , 22
de su propia 1ms10n.
Detrás de su máscara impenetrable
queda un Nietzsche librado de toda censura, un
Nietzsche que ríe.
Michel Haar llega a la consideración de la locura
de Nietzsche por el análisis de las consecuencias

constante que, aun en la ausencia de la locura,
16 Hayman, Ronald. Nietzsche. Seuil. París. 2000: 57.
I 7 Ibídem, 89.

18
Bertram, Emst. Nietzsche. Essai de mythologie. Ed. du
Felin. París. 1990: 310-1.

19 Podach. E. F. op. cit., 148-149.
20 Klossowski, Pierre. Niet:sche et le cerc/e vicieux. Mercure
de France. París. 199 l.

21 Ibídem, 334-335
22 lbidem.

�derivadas de la idea del eterno retomo. En su
opinión, la afirmación del retomo de lo idéntico
destruye todas las identidades parciales por la

conocimiento? Tal vez el conocimiento
de que el lenguaje no puede quebrar el
principio de la identidad sin la quiebra
de él mismo, de que no puede someterse

borradura de la diferencia entre el yo y el
mundo. Cada identidad está reducida a una
máscara intercambiable, relacionada al juego

a aquél sin renunciar al pronunciamiento
de la profundidad del ser. Así, la

universal que no es sino la invención infinita
de las máscaras y su perpetua altemancia23 . La

destrucción del lenguaje metafísico
sería, en Nietzsche, un experimento

abolición de las antítesis de la cual se nutría el
lenguaje metafisico provoca la explosión del

llevado hasta la autodestrucción del
destructor en calidad de hablante.24

lenguaje mismo y, por consiguiente, el silencio
de Nietzsche:
A partir del momento en que el yo de
Nietzsche coincide con la totalidad
· de la historia, él se priva del lenguaje
y de la escritura. A la semejanza de
Dionisos, que es su última identidad,
· el yo d¡; Nietzsche está descuartizado,
desparramado,
conforme a la

Evidentemente, todas las narraciones
acerca de la locura de Nietzsche quedan,
fatalmente, sin conclusión. Ellas son intentos de
bucear en el abismo de su alma y de recuperar
fragmentos de verdad que esclarezcan mejor
su filosofia. Nos interesa menos su valor para
la historia de la exégesis nietzscheana que las
imágenes que nos dan acerca de Nietzsche,
pues la única certidumbre que nos queda es la
de que su designio se ha realizado. La historia

perspectiva de la totalidad dispersa que
encama de aquí en adelante. La mudez
final de la locura sería, tal como escribe

de la filosofia ya no tiene que ver con un único
Nietzsche, sino con innumerables máscaras

poco antes de dejar de escribir, la
máscara que encubre un conocimiento

construidas por sus comentaristas. Nietzsche
ha desaparecido; en cambio, disponemos a

fatal y demasiado seguro, pero, nos
podemos preguntar, ¿qué tipo de

gusto de sus sosias. Nietzsche puede darse por
satisfecho.

23 Haar, Michel. Nietzsche el la mélaphysique.
Gallimard. Paris. 1993:

24 Ibídem, 63-64. 63.

�TRES POEMAS
Jesús Munárriz

El mundo es como es

El mundo es como es, y en todas partes
unos arriesgan y otros se aprovechan,
unos se repantingan y otros pechan,
unos tienen su pez y otros sus artes.
En todas partes se alzan baluartes
y en lo alto los lábaros acechan
y al pie los despojados suertes echan
para ver quién reparte los descartes.
En todas partes hay quien habas cuece,
quien las habas vendió, quien las aliña,
quien las refitolea y quien las zampa.
Y también hay en todas partes trece
que intentan agruparse en una piña,
soltar el cepo y desmontar la trampa.
Y en todas partes de los trece hay uno
que con diamantes quiere el desayuno.

Malgré tout

Aunque nada sepamos. Aunque estemos de paso.
Aunque no le veamos ni causa ni sentido
a esta vida, a estas vidas que entre todos vivimos.
Aunque sean fugaces y todos lo sepamos.
A pesar del final previsible, anunciado,
pero inimaginable al tiempo que imprevisto,
a pesar de que sea ir subiendo al patíbulo
todo progreso, cualquier avance, todo paso;
que no falten las fuerzas, ni la ilusión, ni el ánimo,
que seamos capaces de seguir el camino
aunque estemos cansados.
No nos sintamos muertos mientras estemos vivos.
Cada minuto cuenta. Todos pueden llevarnos
hasta nosotros mismos.

�Oración

Por secuestrados y por torturados,
por desaparecidos, por raptadas,
violadas y clitoritomizadas,
esta plegaria en vano.

Por cuantos atormenta el desamor
y a nadie tienen ni de nadie escuchan
una palabra de consuelo nunca,
esta oración sin dios.

Por las esclavizadas por sus hombres,
por las prostituidas por sus hombres,
por las asesinadas por sus hombres,
esta oración de un hombre.

Por los que no poseen y no ven
sino miserias y necesidades,
por los que pasan frío y pasan hambre,
esta oración sin fe.

Por los que no poseerán la tierra,
por los que nunca subirán al cielo,
por los que no saldrán del agujero,
esta oración atea.

Por los niños que sufren en las guerras,
por los niños que mueren en las guerras,
por los niños que matan en las guerras,
esta oración ingenua.

Por los que morirán analfabetos
de cariño, de amor, de simpatía,
por los que vivirán sin poesía
esta oración en verso.

Por quienes tienen que vender su cuerpo
para sobrevivir, y sobremueren,
por quienes ni a sí mismas se poseen,
este dolido ruego.
Por los que nacen seropositivos,
esqueletitos ávidos de vida,
por las más inocentes de las víctimas
'
este escéptico ruego.

Por los que nunca rezan, pues no tienen
ni qué rezar ni a quién ni saben cómo,
ni lo quieren, ni cantan en el coro,
este rezo rebelde.
Esto pedimos no se sabe a quiénes,
esto imploramos puede ser que a nadie,
nuestra oración como una flor se abre
de vida breve.
Por los que no han tenido más remedio
que renunciar a lo que más amaban,
por los que ya han perdido la esperanza,
este baldío ruego.

�POESÍA Y GUERRA
Indran Amirthanayagam

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El poeta galés Dylan Thomas alguna vez dijo

Cuando reflexiono sobre el tema

que se escribe dentro de una ausencia bélica.

de los territorios de la violencia, me llegan

En otro poema, nos habló de la mano que

imágenes de esa isla, mi pedazo de campo

derrumbó una ciudad. Si el poeta viene de

con vista al mar, mi hermosísima rebanada de

Gales o de la Costa de Marfil, Argentina o Sri

las delicias terrenales, las frutas ricas vestidas

Lanka (todos son países en que me ha tocado

con colores desbordantes, miel de mango y

andar en búsqueda del alimento para la poesía),

de mangostán, leopardos que descansan en

él o ella tiene que establecer, tarde o temprano,

las ramas de los árboles, en la jungla, como

un acuerdo con el Demonio de la violencia. Y

cortesanos del imperio romano, mis propios

este poeta debe aceptar que no se puede escapar

cuervos. Así, pienso primero en la flora y la

del flujo y la presión y los gritos del nacimiento.

fauna, los elefantes, en la lluvia y el calor,

Para mí, la búsqueda del tiempo perdido ha

el monzón; pero, en cuanto a sus residentes

sido vinculada con la puesta en metáforas de

humanos, estoy distraído por recuerdos más

una niñez isleña, en una especie de paraíso, lo

amargos y tristes del hombre y su mujer, como

que se llama ahora Sri Lanka, y, cuando nací

si estuvieran en un incendio. Oigo sus gritos,

yo, Ceilán. En esas tierras lejanas se encuentra

sus lamentaciones, todo el ruido del infierno

un monte bautizado Adam's Peak. Ahí, dicen

que he entablado también en mis poemas,

los isleños, existe la impresión del pie del

frutos maléficos y nutritivos de una vida

primer hombre. Los budistas, los cristianos

humana condenada por su propia avaricia, sus

y los hindúes viajan por senderos peligrosos,

deseos de matar y acabar con la naturaleza y

entre arbustos que esconden leopardos y otras

consigo mismos, o, al menos, con los hombres

pesadillas hermosas y feroces, para llegar a

que pertenecen a otro grupo.

la cima. Nunca he hecho el peregrinaje. Lo

Me han llamado la atención desde

cito como una invocación a los sueños que

hace muchos años las traducciones de A.K.

no serán realizados, que aún están en el reino

Ramanujan, "Poemas del amor y de la guerra".

de las posibilidades, que parecen dificiles

Estos poemas líricos breves vienen de una

de vivir en lo cotidiano. Pero todos los seres

antología antigua de la lengua tamil (si me

humanos, incluso los escritores, necesitan estos

acuerdo bien, del siglo XII). De cierta manera,

sueños imposibles, inspiraciones secretas,

la frase "poemas del amor y de la guerra"

paraísos perdidos, como talismanes, móviles

abarca todos los territorios en que luchan los

que impulsan la sangre en su tiroteo con la

deseos humanos para vencer sobre sí mismos

· memoria. De esa batalla podría resultar un

(para decir que, esta noche, dejaré de hablar

muerto; un suicidio olvidado o recordado;

con mi amor por respeto a su familia y su

o un poema, fruta que habla, que guarda su

cultura). Esta noche no me atreveré a cruzar la

creación y su destrucción, como una cápsula de

frontera e imponerme como dueño de la casa

vitaminas múltiples, en el cuerpo comestible de

en que me he refugiado, que me ha otorgado

la estancia.

el país de auxilio. Qué inculto eres, que puedes

�llegar de cualquier barco y llevar nuestra
belleza a tu cueva.
Alí Babá y los cuarenta ladrones,
Simbad el Marino. Cuando pienso en el paraíso
perdido, pienso en esas aventuras que comía
de niño. Y me acuerdo que Alí Babá tuvo una

aliento, un suspiro que los pulmones quitan del
aire que está en todos lados e invisible, como
los hilos del Dios titiritero.
¿Por qué nos toca este dios? "Cuando
yo de nube negra y el de nube blanca estamos

piel morena y la princesa fue blanca como la
nieve.
Violencia: motor de la creación como subtexto del gran tema de los territorios

liberados". ¿Recuerdan este verso de William
Blake de su poema "The Little Black Boy (El
pequeño niño negro)"? Blake lo escribió en

de la violencia- . Y mientras ando por sus
senderos con el intento de atar a Alí Babá y
los tigres tamules, la caza de elefantes y, sobre
elefantes, la caza de los tigres (todo la historia

plena agitación social contra la esclavitud en
Inglaterra, durante los principios del siglo XIX.
En vez de esposas y cadenas y latigazos, nos
ofrece una imagen bella, sensible, vulnerable:

colonial inglesa y los relatos de niño, que

de nubes negras y blancas. Aquí tenemos el
poder de la metáfora, su lado quieto y humano,
de esa otra humanidad que nace sin odio o

contribuían a la construcción psicológica del
Orientalismo), mientras trato de poner orden a
la masa difusa y fragmentada de mis recuerdos
del paraíso y mis contactos con la cultura del
conquistador y su idioma (de Eton y Harrow;
del agente del gobierno que fue Leonard
Woolf cuando vivió en Ceilán, además de ser
el escritor de una de las más ricas novelas del
siglo XX, aunque no es muy conocida: The
Village in the Jungle - El pueblo en la selva-),
cuando trato de explicar esta compleja historia
a mí mismo, me llega de repente un cuchillo
y una taza de té y vestidos blancos y formales
y una bandana para mi frente y me nombro
Mishima y me dispongo a suicidarme.
Es mejor escribir un poema. Es mejor
convertir todo lo que me duele, todo lo que me
ha esclavizado, todos los demonios que me han
violado, en unos versos de rima reconocible y
con un punto final que es tinta sobre papel, el
fin de una hoja. Para que pueda pensar en otra
boja, otra gramática basta que cumpla un día
más o una década más, hasta que mi hijo cumpla
siete y entonces diez y doce y dieciocho años,
hasta que tenga suficiente dinero en mi cuenta
para invitar a todos a una fiesta sin fin, donde
el único requisito sea que se prohíba entrar las
armas y que todo el mundo esté dispuesto a
bailar y descansar, de preferencia conmigo.
Así sigo creyendo que soy adolescente,

24

niño que guarda la posibilidad de ser, de crear
poesía infinitamente, como si el poema fuera

prejuicios, dependiente de la gentileza y la
instrucción de sus padres, sus guardias, sus
profesores, sus amigos.
Violencia: motor de la creación.
Tal vez si repito esta inquietud ties veces
(be llegado a la segunda repetición) podré
dar algunas conclusiones acertadas. Bueno,
violencia: motor de la creación. Ahora sí, he
dicho el mantra. Estoy listo para la batalla.
Me quedan pocas líneas para explicar todo lo
que he aprendido en muchos años de arrancar
el motor como si fuera mío. Por supuesto,
el motor no me pertenece. Podría llamar al
dueño, al Dios o la Musa, o a la sociedad
srilankesa, cuya guerra civil me agarró y me
llevó al escritorio. Tal vez puedo echar la
culpa a fuerzas supematurales por mis poemas
huérfanos, mis hijos de Dios, en el sentido
hindú (la crianza de los intocables llevaba este
apodo, "hijos de Dios"). Pero hablamos de un
motor, algo de metal que puede llevar un auto
a 140 kilómetros por hora. Me dicen que soy
demasiado literal. Mejor olvidar la elección de
Alberto Caeiro, ese disfraz de Fernando Pessoa,
que escribía poemas directamente de sus cinco
sentidos. Me encantaría escribir directamente
de mis sentidos. Pero la creación es también
idea, visión que salta y nos enseña el misterio

Empecé estas breves reflexiones con

años-y me aconsejó: debes escribir bien, debes

una referencia al parto, al nacimiento. Sí, el

reinar con tu pluma. No tengo pretensiones de
dominar todos los reinos, aunque la tentación
me ha llevado a echar raíces y sangre y semen

poeta también grita y gasta mucha energía
para sacar el poema de su memoria y su
imaginación, de sus entrañas, de su feroz deseo
de no estar solo, de compartir su alma con el
lector, el oyente. También les hice referencia al
paraíso y mis andanzas fuera de ese mundo rico
en frutas y animales y playas. La poesía escrita
en el exilio, con añoranza, con amargura, es
un territorio fértil que nosotros ya conocemos.
Es la condición humana condenada a vivir
en búsqueda permanente de refugio, de esa
posada. He escrito que no puedo multiplicar
pan y pescado, pero puedo escribir un poema si
pongo mi corazón en el escritorio, si abro mis
orejas y ojos, si concentro mi espíritu.
También he citado varias veces el
proverbio de Blake: la energía es deleite eterno.
De la fuerza que impulsa la luz, del salto de la
cara de mi profesora de tamil que me latigueaba
de niño, de las imágenes de mis compatriotas
srilankeses gritando en el incendio que hasta
hace poco dominaba el paisaje de esa isla
lejana, de los amores biculturales encontrados
y perdidos en la isla de Nueva York, de los
amores encontrados en los países en que me he
refugiado, de este amor que siento como llama
y canto y nube blanca y negra, de la dulce
violencia de una carrera fuerte, del cansancio
de los huesos y la memoria después de haber
escrito y reescrito un poema, son estos breves
comentarios sobre un motor que ni es de metal,
ni de sangre.
Entonces, ¿de qué se trata y de
dónde viene esta creación? ¿Cuáles han sido
sus motores? ¿En qué árbol genealógico debo
buscar su abolengo?¿Y cómo llegó éste? En un
carruaje en llamas, puesto en la lengua de una
golondrina, como instrucción de mi abuelo que
me invitó una vez a su despacho -tenía siete

en estas tierras lingüísticas mexicanas. Y sin la
tentación, el impulso de ser un pequeño dios,
no hubiera podido recibir el beso y el canto y la
cara que me han despertado mi oído, mi sabor,
mis ojos.
"Do not go gentle into that good
night", cito a Dylan Thomas. "No te vayas
dócil dentro de esa noche eterna". No te vayas
sin tomar esta planta que te ofrezco. Tómala
de sus raíces, con su tierra y su maceta, con
los gusanos que viven ahí. No te vayas sin
reconocer lo que te han dado tus antepasados.
No te vayas sin escribir un discurso extenso,
una apología como respuesta al jurado de
los elefantes que te preguntan: ¿por qué te
fuiste?, ¿por qué te entrelazas de amistades
extranjeras? No te vayas sin tomar por el cuello
a esa monstruosa maestra que te golpeaba y te
golpeaba y que siguió golpeándote hasta que
pudieses tomar esas heridas y encarcelarlas
en los versos de un poema: "Para mi hermano
autista Chutta".
No te vayas hasta que tus días y tus
noches estén llenos de la paz que viene con el
amor, de la paz que te traiga el estupefaciente
sano del poema, de la paz que desborda, como
un río, todos los diques que hemos construido
para protegemos de las fuerzas bélicas y sus
bombas y granadas.
Sí, debemos

construir

diques,

estancias, poemas. Debemos poner orden a
nuestras agendas y a nuestras vidas. Pero, al
mismo tiempo, debemos estar atentos a las
inundaciones que surgen desde adentro y
desde afuera. Podrían ser violentas y destruir
bienes raíces, acabar con sueños terrestres... y
salvamos.

empacado en la cápsula de la imagen.

25

��DOCE POEMAS
Haroldo de Campos
(versiones y nota de José Javier Vil/arrea[)

***
Haroldo de Campos nació el 19 de agosto de 1929, en Sao Paulo, Brasil.
En 1972, recibió la beca Guggenheim y se doctoró en Letras con una tesis
sobre Macunaíma de Mário de Andrade y dos disertaciones complementarias
sobre Mallarmé y Khlébnikov. Fue Profesor visitante en las universidades de
Austin y Yale. Hasta 1989, Profesor Titular de Semiótica de la Literatura en el
Programa de Estudios de Posgrado en Comunicación y Semiótica de la PUCSP,
institución que, en 1990, le otorgó el título de Profesor Emérito. También se
le reconoció, en 1999, con el Premio "Octavio Paz" de Poesía y Ensayo. Fue,
con Augusto de Campos y Décio Pignatari (Grupo "Noigandres"), uno de
los fundadores del movimiento nacional e internacional de poesía concreta,
en la década de los cincuenta. Desde entonces desarrolló una intensa y
medular actividad como poeta, eosayista, crítico y traductor de poesía. Sus ,
"transcreaciones" de Pound, Joyce, Maiak~vski, Mallarmé, Dante y Paz,
además de poemas bíblicos, teatro japonés, poesía griega y latina lo sitúan·en
una latitud pocas veces alcanzada. Su obra poética, dominada por la pasión y
la búsqueda, y coronada por el hallazgo, ha dado como resultado libros tales
como Xadrez de Estrelas, Galá.xias, A Educarao dos Cinco Sentidos, entre
otros. Su ojo crítico ha reparado en autores como Sousandrade, Oswald de
Andrade, Guimaraes Rosa, Goethe, etcétera. Su obra, con mucho, rebasa el
orbe de su lengua y se instala, seductora e incitadora, en las raíces mismas
de la aventura poética del siglo XX; y abona, con una soltura generatriz,
memoriosa y subversiva las sagas por emprender en este siglo que comienza.
Haroldo de Campos falleció, en Sao Paulo, el 16 de agosto de 2003.

duda
sombra

sin duda
en la sombra

en la duda
sin sombra

fuera de duda
hora de sombra

hora de duda
fuera de sombra

sin sombra de duda

�LAMENTO SOBRE O LAGO DE NEMI

30

LAMENTO SOBRE EL LAGO DE NEMI

O azaré um dam;arino nu entre os alfanjes.

El azar es un bailarín desnudo entre alfanjes.

Na praia, além do rosto, a corola das rnaos.

En la playa, además del rostro, la corola de las manos.

Chama teu inimigo. O azar é um dan~arino.

Invoca a tu enemigo. El azar es un bailarín.

Reúne os seus herdeiros e proclama o Taliao.

Reúne a sus herederos y proclama el talión.

A virgem que encontrei coroada de rainúnculos

La virgen que encontré coronada de ranúnculos

Nao era - assirn o quis - a virge~ que encontrei.

No era - así lo quiso - la virgen que encontré.

O azaré um dan~arino: teme os seus alfanjes.

El azar es un bailarín: terne sus alfanjes.

Amanha serei morto, mas agora sou rei.

Mañana estaré muerto, mas ahora soy el rey.

Nu, entre os alfanjes, coroado de rainúnculos,

Desnudo, entre alfanjes, coronado de ranúnculos,

Chama o teu inimigo e a virgem que encontrei.

Invoca a tu enemigo y a la virgen que encontré.

Na praia, alérn do rosto, eu agora estou morto.

En la playa, además del rostro, ahora estoy muerto.

O azar é um dan~arino. Amanha serás rei.

El azar es un bailarín. Mañana serás rey.

31

�THALASSA THALASSA

THALASSATHALASSA
(Fragmento)

(Fragmento)
Nao sabemos do Mar.

No sabemos del Mar.

O Mar varonil com seus testículos de ouro

El Mar varonil con sus testículos de oro

O Mar com seu cora9ao cardial de folhas verdes

El Mar con su corazón cardial de hojas verdes "

E suas imensas branquias de peixe aprisionado

Y sus inmensas branquias de pez aprisionado

O Mar, nao esse que dá as nossas costas

El Mar, no ése que da a nuestras costas

Pantera de espuma que as mullieres domesticam

Pantera de espuma que las mujeres domestican

Em suas redes de látex

En sus redes de látex

Rei de bizancio e ungüento movendo entre as esposas

Rey de ungüento y bizancio moviendo entre las esposas

As miios manicuradas.

Las manos manicuradas

Nao sabemos do Mar.

No sabemos del Mar.

O dia nos confia entre a pobre matéria da madeira calada

El día nos confía entre la pobre materia de la madera calada

Entre os pásaros ocos, os cavalos de for9a e a mucosa eletronica

Entre los pájaros huecos, los caballos de fuerza y la mucosa

E a noite adoramos o Sol de Galalite e o Poderoso Ás de Espadas

"

electrónica

Enguanto os cinocéfalos correm sobre os nossos telhados

Y en la noche adoramos el Sol de Galalite y el Poderoso As de Espadas

Aguardando a Mulher-Nua que há de aparecer com seus pequenos seios

Mientras los cinocéfalos corren sobre nuestros tejados

Bela como o almíscar que rói as pituitárias

Aguardando a la Mujer-Desnuda que ha de aparecer con sus pequeños

E as zibelinas martas em torno de suas nádegas de prata.

senos
Bella como el almizcle que roe las pituitarias
Y las cibelinas muertas en torno a sus nalgas de plata.

32

33

�cristal

cristal

cristal

cristal

hambre

fome
cristal

cristal

cristal

cristal

hambre de forma

fome de forma

cristal

cristal

cristal

cristal
forma de hambre

forma de fome

cristal

cristal

cristal

cristal
forma

forma

�***

***
mais

más

mms

menos mms e

menos más

menos

mms ou menos

más

sem

mms

nem

menos

más
nem

mms

nem

menos menos

y menos

o menos sm más
m menos m más
ru menos

menos

�NACEMUERE

NASCEMORRE

se

se

nasce

nace

morre nasce

muere nace

morre nasce morre

muere nace muere
renace remuere renace

renasce remorre renasce
remorre renasce

remuere renace

remorre

remuere

re

re

re

re

desnasce

desnace

desmorre desnasce

desmuere desnace

desmorre desnasce desmorre

desmuere desnace desmuere

nascemorrenasce

nacemuerenace

morrenasce

muerenace

morre

muere

se

se

/

�UMADAN&lt;;A

40

UNADANZA

umadan~a

una danza

de espadas

de espadas

esta

esta

escrita

escritura

delirante

delirante

laminas cursivas

láminas cursivas

a lua

la luna

entre dois

entre dos

dragoes

dragones

com urna haste

con un asta

de bambu

de bambú

passar

pasa

por entre lianas

entre lianas

sem desenredá-las

sin desenredarlas

41

�TENZONE
un oro de provenza

. um óuro de provenya
(ora direis) urna doenya

(ahora diréis) una dolencia

de sol

de sol

um sol queimado

desse vento mistral (que doura e adensa)
proveedor de pala~ras
ponta de diamante
como quem olha
e a contravento

sol-provenya
runaemenya

un sol quemado

de ese viento mistral (que dora y tensa)
sol-provenza
proveedor de palabras
punta de diamante
como qmen ve

a contra-sol

rima en enza
a contra-sol

y a contraviento

pensa
Cogolin, Provence

42

TENZONE

Cogolin, Provence

43

�'ITIÍ MILLVANON KALLÁ

'ITIÍ MILLVANON KALLÁ

para carmen

para carmen

urna - habita meu sonho
ali onde está memória -

menina de catorze anos

: - dizes que já nao podes mais se-la: -

mas ela é em ti
acesa em sua iminente epifania
e vem (vinda e ventura) ao meu encontro
toda-envolta no perfume recente
de aulentíssimas damas-da-noite

assim a vejo
descendo urna alameda infinita
onde minha juventude arisca
de azuis cabelos negros
se incendeia
no simples ato de
(ver-te)
ve-la

una - habita mi sueño
allí donde está la memoria niña de catorce años

: - dices que ya no puedes serlo más: -

pero ella es en ti
encendida en su inminente epifanía
y viene (llegada y venturosa) a mi encuentro
toda envuelta en el perfume reciente
de las fragantes damas de la noche

así la veo
descendiendo una alameda infinita
donde mi juventud arisca
de azules cabellos negros
se abrasa
en el simple acto de
(verte)
verla

�TOURA

é o feminino de ouro

es el femenino de oro

a pela moura o tesauro

la piel mora

guardado

guardado

a crina que loura

a prátea fala

o silencio

el tesoro
la crin que dora

lo plateado habla

el silencio

de nó cortado a tesoura

de nudo cortado la tijera

aseda

la seda

o len~ol de ouro

a pele toura tersa

46

TORA

o douro

la sábana de oro

la piel tora tersa

la barca

rio cuja foz toda se oura

río cuya desembocadura toda se turba

a voz que aura como ouro

la voz que aura como oro

é o masculino de toura

es el masculino de tora

47

�POEMA QOHELÉTICO 2: ELOGIO DA TÉRMITA

os cupins se apoderaram da biblioteca

los comejenes se apoderaron de la biblioteca

ou~o o seu áfono rumor

oigo su sordo rumor

o canto zero das térmitas

el canto cero de las termitas

os homens desertaram a biblioteca

los hombres desertaron de la biblioteca

palavras transformadas em papel

palabras transformadas en papel

os cupins ocupam o lugar dos homens

los comejenes ocupan el lugar de los hombres

gulosos de papel

golosos de papel

peritos em celulose

o orgulho dos homens se abate

madeira roída

tudo é vao
os livros

el orgullo de los hombres se abate

madera roída

la lepra de los comejenes corroe el papel

los libros

la carcoma mina el orgullo

o gorgulho mina o orgulho
assim ficaremos

peritos en celulosa

todo es vano

a lepra dos cupins corrói o papel

cadáveres verminosos

escrevo este elogio da térmita

48

POEMA QOHELÉTICO 2: ELOGIO DE LA TERMITA

así quedaremos

cadáveres agusanados

escribo este elogio de la termita

49

�SINAL DE TRÁFEGO
poeta

SEÑAL DE TRÁFICO

poeta
segue

50

sigue

(valeu a pena?!)

(¡¿ valió la pena?!)

segue

sigue

(tambor que rufa)

(resuena el tambor)

adiante

adelante

enguanto bufa

mientras resopla

a Universidade de Hyena

la Academia de Bellas Artes

51

�O POETA EZRA POUND DESCE AOS INFERNOS

52

EL POETA EZRA POUND DESCIENDE A LOS INFIERNOS

nao para o limbo

no al limbo

dos que jamais foram vivos

de los que nunca vivieron

nemmesmo

m

para o purgatório dos que esperam

al purgatorio de los que aguardan

mas para o inferno

sino al infierno

dos que perseveram no erro

de los que insisten en el error

apesar de alguma contri~ao

a pesar de alguna tardía

tardia e da silente senectude

contrición y de la silenciosa vejez

-&lt;liretamente com retitude-

--directamente, con rectitud--

o velho ez

el viejo ez

já fantasma de si mesmo

ya fantasma de sí mismo

e em tanta dana~ao

y en tanta aflicción

quanto fulgor de paraíso

cuánto fulgor de paraíso

53

�CONCEPCIONES DEL LENGUAJE EN LA
OBRA ENSAYÍSTICA DE ALFONSO REYES
Lidia Rodríguez A/fano

Al analizar las reflexiones que en

unidad de la ciencia", gracias a la cual se había

tomo al lenguaje plasma Alfonso Reyes en los
ensayos incluidos en sus Obras Completas*,

realizado "la novísima aplicación de la lógica
simbólica y las matemáticas a las cuestiones

constatamos que nuestro autor conocía
perfectamente la Lingüística y sus métodos, y

del lenguaje, adoptándolas así en la vasta
familia que, más o menos de cerca, obedece

sin embargo, las concepciones que asume no
se derivan de ese conocimiento. El lenguaje es,
para Reyes, la mejor prueba de la creatividad
humana y, por ende, tiene con la palabra un

aproximadamente a la rienda de las ciencias
exactas" (XXI, 338-339).
Encuentra la explicación de estos
avances del conocimiento científico en el

trato íntimo, que no se presta para someterla a
estudios científicos fonnales.

descubrimiento de que "el lenguaje se mueve
según procesos más regulares de lo que antes se
sospechaba" y de que los "hechos lingüísticos,

Conocimientos de lingüística y semántica
Dos años antes de su muerte, en 1957, su

que son actos correlativos de la actividad
cerebral, pueden, en cambio, determinarse

discurso de toma de posesión como Director
de la Academia Mexicana de la Lengua
muestra el profundo conocimiento que Alfonso

estadísticamente hasta cierto punto", de modo
que "la materia de las viejas gramáticas vino
primero a corregirse y complementarse por la

Reyes tenía de los avances conseguidos en el
estudio científico de las lenguas. Después de
un exordio magistral, plantea su intención de

lingüística histórica y comparada. Poco a poco,
la morfología, la semántica y la fonética se

referirse a la lingüística general, cuyos caminos
estaban "cerrados al público" y constituían
un "privilegio de especialistas" (XXI, 337).
Recorre la historia de esa nueva disciplina,
revisando: las que llama "generalizaciones
sobre el principio de regularidad en el cambio
de los sonidos"; el interés surgido de "la
necesidad de asomarse a las 'lenguas nativas',
ajenas al grupo indoeuropeo"; y "una intención
filosófica que tiende a considerar el leng¡¡aje
como uno de los pocos sistemas fundamentales
de fonnas simbólicas". Aclara cómo, pese a los
obstáculos creados por las dos grandes guerras,
la lingüística había "podido ser admitida,
con carta de ciudadanía cabal, como uno de
los elementos que contribuyen a la soñada
• Al referirme a las Obras Completos en el presente artículo,
anoto con números romanos el tomo correspondiente y, con
números arábigos, las páginas de referencia.

erigieron en objetos de investigación especial".
Añade que "para ser completos, hay que
sumergir el estudio lingüístico en el estudio
general de las comunicaciones humanas"
(XXI, 339) y "esforzarnos por explicar esa
dificil teoría -ha venido a llamársele Teoría
de la Infonnación-, la cual se propone medir
la cantidad de infonnación contenida en un
mensaje (...) y buscar los símbolos capaces
de emitir y traducir los mensajes o señales del
modo más económico posible" (XXI, 341 ). Y
casi para concluir, señala cómo "la gramática
ha alcanzado, con la escuela danesa, ese
desarrollo que le pennite mudarse del orden
nonnativo al orden llamado 'estructural"'
(XXI, 343).

�Ya en 1944, Alfonso Reyes se ocupaba
de la semántica y, con la prosa poética que lo
caracteriza, la define como "Una investigación
de dos pisos, primero sobre el contenido
lingüístico-social del lenguaje, y después sobre
el contenido psicológico y hondo de aquel
primer contenido" (XXI, 2 I4). Su interés parte
del reconocimiento de que:
El problema semántico, el depurar la
relación entre el signo verbal y el ente
por él significado, dista mucho de ser
un mero achaque de la filología, y hoy
por hoy penetra como preocupación
mvasora todos los intentos de
valoración de la cultura (XXI, 215).

de Hayakawa sobre la teoría de la acción,
y las contribuciones de "los logísticos de
la Semántica", así como de la Teoría de los
Signos o Semiótica (Camap y Russel, Morris
y Bloomfield, entre otros); de antropólogos,
como Malinowski; y de psicólogos, como
Piaget (XXI, 228-229). Sobre todo, hace suyos
los postulados de la relatividad lingüística
planteados en la hipótesis Sapir-Whorf, lo cual
manifiesta al observar:

la explicación de la coincidencia que hay en la
palabra española "manzana" como nombre de
una fruta y de "un boque de casas comprendido
entre varias calles", comenta: "Yo me puse

la lógica, por una parte, identifica en aquél "un

impaciente: 'No se explica de ningún modo. La
lengua no es de origen estrictamente racional.

sistema de lógica que coincide más o menos
imperfectamente con la lógica que se enseña
en la escuela (Así, por ejemplo, el lenguaje
conserva resabios animísticos, despojos de
filosofias desaparecidas, atribuye un sexo a
los objetos, etc.)" (IX, 71 ); y por otra parte,

B. L. Whorf, con la prueba de las lenguas
extrañas a la gran familia indoeuropea,
nos demuestra que las pretendidas

reconoce la diferencia entre la lógica del

"leyes mentales" de nuestra filosofia

Perspectiva humanista, desde la filología .

clásica no son de aplicación absoluta
para toda la humanidad (XXI, 229).

raciocinio y la lógica del lenguaje.

justicia''. a quien señala como el "abuelo"
de la semántica, Michel Bréal, · de cuyas

Y dos años después retoma estas reflexiones
para proponer que la semántica, que con Bréal

la filosofía
Tan vasto conocimiento de la metodología
lingüística no subyace, sin embargo, en lo
que expresa sobre el lenguaje a lo largo de
su obra ensayística. Siguiendo más bien la

aportaciones se olvidaban, según Reyes, sus
contemporáneos (XXI, 226). Describe la

se consagraba a estudiar los cambios en los
significados, se desarrollaba en tres direcciones
principales:

tradición española más cercana a la filología y
a la filosofia del lenguaje, con una perspectiva
humanista emprende sus reflexiones en forma
libre y propone: "Aceptemos provisionalmente
y propter elegantiam sermonis, cualquiera de

discípulo de Peirce que distingue la pragmática

1) La Semántica lógica y logístico-matemática
que, además de la "complementación de las
antiguas lógicas" de Aristóteles y Bacon,

y la sintaxis de la semántica aplicada a todo
tipo de signos (XXI, 220-221). En cambio,

comprende las propuestas de Camap y Russel,
Morris y Bloomfield.

cita repetidas veces a Ogden y Richards:

2) La Semántica lógica y psicológica, donde
ubica, por una parte: "el 'expresionismo' de

La doctrina de estos autores se
compendia en el famoso triángulo,

Croce, el 'idealismo lingüístico' de Vossler,
(y) la 'estilística' de Bally, De Saussure,

uno de cuyos vértices es el "signo",
objeto, estímulo o "referente"; otro,

Alonso y Spitzer"; y por otra parte, los estudios
antropológicos de Malinowski y otros, y la
"relación entre signos verbales y objetos

Con este reconocimiento rinde "tributo de

propuesta que en 1897 hiciera Bréal desde una
perspectiva diacrónica, y amplía sus reflexiones
hacia la Semiótica, sin darle créditos al

el vértice de la reflexión, pensamiento,
elaboración humana de todo orden o
"referencia"; y el final, la palabra, frase
o "símbolo" (XXI, 228).
Como puede observarse, en la interpretación
del famoso triángulo de Ogden y Richards,
Reyes coloca en el mismo vértice al signo y al
referente, en lugar de separar a éste del signo
o símbolo.
Retoma asimismo las propuestas

56

publicación del Curso ... , desarrollaron sus
discípulos en Europa. Asimismo, resulta de
interés comprobar que, en el afán - propio de
su tiempo- de relacionar el lenguaje verbal con

significados" propuesta por Ogden y Richards.
3) La Semántica general que, según
Reyes, anunciara Lady Viola Welby en sus
planteamientos iniciales (XXI, 271 ).

las mil teorías sobre el origen del lenguaje, que
para el caso da lo mismo" (IX, 70, escrito en
193 1).
Con todo, y pese a su empeño de
rehuir las ataduras, elige una postura de entre
las "mil teorías" que lo explican, y entiende el
lenguaje en su dimensión semiótica. Admite:
"Un utensilio, una máquina dicen algo al que
pertenece al mismo grupo de convenciones
humanas, y para quien ignora su uso vienen
a ser lenguaje extranjero" (XXI, 182-183);
Y citando Lógica, teoría de la pesquisa, de
Dewey, sostiene que el lenguaje, además del

Cuando Reyes designa a de
Saussure como estudioso del estilo dentro de
la "semántica lógica y psicológica", llama

escrito y el oral, "incluye también no sólo
gestos, sino ritos, ceremonias, monumentos,
productos de la industria y las bellas artes"
(XXI, 183).

la atención que no lo reconozca como el
fundador de la perspectiva científica en los
acercamientos al lenguaje que, a partir de la

En "Travesuras lingüísticas" trata de
casos de lo que llama "anfibología", y, ante una
pregunta que supuestamente se le hiciera sobre

Así es, y se acabó. No hay que buscarle tres
pies al gato"'; y concluye al respecto: "En
estos asuntos lingüísticos, uno de los sofismas
populares más socorridos consiste en querer
explicar la lengua por la sola lógica, cuando
la fantasía y el capricho tienen en esto buena
parte". Más adelante apoya su argumentación
con el acopio de casos en que se cumple la falta
de lógica en el lenguaje que, por ejemplo, hace
al sol masculino y a la luna, femenina (IX, 301302). Y en otro de sus ensayos advierte que no
está de más "insistir en que las fuerzas alógicas,
los impulsos anímicos y afectivos cuentan en el
origen y aun en la vida actual de las lenguas
tanto, al menos, como las atribuciones lógicas,
intencionadas, de los significados de las
palabras." (XXI, 183).
Subyace en sus observaciones un
rezago de la postura anomalista planteada en
Cratilo o del lenguaje, según la cual el cambio
lingüístico es muchas veces deformación,
postura que Reyes reafirma al citar en repetidas
ocasiones la respuesta que Lao Tsé diera a la
pregunta sobre cuál sería su primer acto para
gobernar a su pueblo: "Mi primer acto sería
dictar una ley sobre el verdadero significado
de las palabras". Su consideración sobre la
necesidad de impedir que el lenguaje "se
deforme" es más evidente cuando Reyes
insiste:
Si a esto se añade el que todo lenguaje es
fruto casual de acarreos multiseculares,
y aun trae inscritas en sí mismo algunas
maneras del pensar prehistórico, que
procede cuando menos del hombre
arbóreo, se comprenderá mejor que ese
maravilloso instrumento(...) mal nacido
primero, y luego mal conducido, pese
sobre los hombres retardando a veces

57

�el progreso del conocimiento. De todo

...como el lenguaje es, entre todas ellas,

esto ha surgido una verdadera campaña

la forma más robusta, tiende a matar
las expresiones más elementales. Usa

"semántica" o relativa al problema
de ajustar los símbolos verbales con
las nociones verdaderas que se desea
expresar (IX, 268-269).
Y esta postura se toma prescriptiva en su
conferencia "Discurso sobre la lengua",
dirigida a maestros de la Normal Superior, en
la cual proclama su actitud de defensa en forma
enfática desde el inicio:
Nuestra plática tiene por asunto la
necesidad de cuidar el aseo y decoro
de nuestra lengua y el recordar a los
maestros de escuela que, en esta obra
de salud nacional, les corresponde un
deber inexcusable, y el primero de sus
deberes, puesto que no hay educación
m enseñanza verdaderas sin la
comunicación de la palabra (XI, 312).
Enseguida analizaremos cómo, desde este
tipo de perspectivas, Reyes expone sus
concepciones de: los orígenes y evolución
del lenguaje; las funciones de éste; cuestiones

de la voz humana, del gesto laringobucal, que es generalmente más fácil
de ejecutar, de poner en marcha y de
graduar que todos los demás gestos del

especialización del régimen en una palabra
aparte, fenómeno que casi es de ayer, puesto
que representa el arrancamiento de todas
las lenguas romances al común ombligo del

cuerpo (IX, 71 ).

latín.)" (Ídem).

Y también sustenta sus reflexiones sobre el
origen del lenguaje, según las cuales el habla
oral se desprende del lenguaje de las señales:

Las funciones del lenguaje
Reyes define las funciones del lenguaje en
términos distintos a las designaciones de

El gesto, el ademán, la mímica, el

Jakobson, y con una amplitud mayor, pues en

lenguaje de señales corpóreas, del
que poco a poco se desprende la

sus distintas referencias al tema identificamos

especialización del lenguaje oral, son
actos significativos, encaminados a
crear la comunicación consciente.
Pero la sola presencia humana, aún
sin proponérselo, es ya una manera de
comunicación o de lenguaje (IX, 340).

La creación de las lenguas es concebida
por Reyes como sujeta a ese proceso de
especialización que conduce a la comunicación
consciente:

ocho funciones:
1) Función comunicativa, subyacente en la
definición de Reyes del lenguaje como "toda
comunicación significativa o todo significado
transmitido de hombre a hombre." (XXI, 182).
2) Expresión del pensamiento: postura que
plantea, después de incluir el lenguaje verbal
en el lenguaje de las señales, en una creativa
metáfora: "En cuanto aparece el sistema de
señales, el pensamiento se queda en casa y se
conforma con enviar su tarjeta de visita a casa
del vecino." (Ídem). El valor de la palabra es
tan profundo para Reyes, que concibe a ésta

de política lingüística, su concepto de
"lenguas civilizadas" y el de "lengua vulgar";

Aceptemos, por ejemplo, que el

materia del pensamiento: "Medítese un poco en

las variantes del español mexicano; y su
concepción general del lenguaje literario.

lenguaje nace de la interjección,
aunque se diferencie y sutilice después

el verdadero río de palabras que cruza nuestra
mente en cuanto pensamos en la religión, en
la verdad, en la nación, en la ciudad, en la
familia, en la conducta, hasta en el negocio."

hasta esas misteriosas funciones que

Orígenes y evolución del lenguaje
En "Ademanes", retoma los planteamientos de
la Psicología del gesto de Jousse, que apoyan
su convicción sobre el lenguaje como una
de las formas de la mímica: "El lenguaje, en
las palabras de Jousse, es el 'estilo oral' que
camina al lado del 'estilo manual' y las demás
formas posibles de la mímica" (IX, 71 ). Con
base en esta concepción, lamenta la capacidad
destructiva del lenguaje verbal, que él designa
"lenguaje" a secas, respecto a los otros "gestos
del cuerpo":

se llaman el adverbio, el relativo y,
sobre todo, la preposición (...) La
interjección, mientras sólo es un
desahogo, no crea lenguaje. Cuando
se la aplica para sugerir o significar,
cuando por ejemplo se llama "¡ay!"
al fuego, dando a entender que quema
y daña al que se le acerca, entonces
aparece el lenguaje. El lenguaje es,
pues, un sistema de señales (IX, 70).
Plantea la evolución de las categorías
lingüísticas cuando constata la "juventud"

58

que caracteriza a la preposición, elemento de
las lenguas romances vistas en una dimensión
diacrónica: "(¡La preposición!, formidable

en cuanto comienza ese registro de
las conquistas adquiridas, de los
fastos ceremoniales, de los sueños
y las esperanzas, que es la escritura
en todas sus formas y que hoy se
compendia en el alfabeto (IX, 449).

4) Función explicativa de las motivaciones de

la conducta, que, junto con la anterior, podría
acercarse a la función emotiva o expresiva de
Jakobson, considerando que Reyes asume la
postura humanista de Vico sobre "las empresas
heroicas de la mente" y concluye que el
lenguaje adquiere una dimensión psicológica
que lo convierte en "explicación fundamental
de muchos motivos de la conducta" cuando
expone que:
... la descripción mimica, la metáfora,
la imaginación mitológica, el sentido
fabulatorio, las charadas, enigmas
y jeroglifos, todo lo cual alimenta
como río subterráneo las fuentes del
discurso coherente, y muchas veces lo
perturba con su ímpetu (XXI, 183).
5) Función persuasiva, que corresponde a la
conativa o apelativa de Jakobson y respecto

a la cual Reyes revisa la consideración de
los griegos sobre "los tres grandes órdenes
retóricos: el judicial, propia función del
abogado"; "el deliberativo, propia función

(IX, 268).

del político"; y "el epidíctico, propia función
del poeta en prosa"; y añade que "el común
denominador de los tres órdenes es la función

3) Función informativa o científica, a través de
la cual se establece la "contextura nerviosa que

persuasiva" (IX, 325-326). Con todo, observa
que "la antigüedad clásica dictaminó que había

se llama la sociedad humana". En este sentido,
Reyes justifica su planteamiento de la función
del lenguaje como instrumento para preservar
la cultura cuando expone sus reflexiones en

retórica de las cosas privadas", a lo cual se
opone, reconociendo que "Nadie niega que
el arte de la conversación y del diálogo sea
una manera de la retórica privada" (IX, 327).
Pondera entonces el arte del buen conversador
y exclama "¡Ojalá en los desayunos de
Sanborn's, que ha venido a ser centro de
matinales tertulias y club para antes del trabajo,
apareciera uno de estos artistas!" (Ídem).

tomo a la creación del alfabeto:
El hombre mismo sólo rompe
los barrotes de la jaula natural en
que ha nacido como encerrado
y sólo gana acceso a la historia,

59

�6) Función creadora o mag1ca, que

torna cocinero de vocablos y los trastoca en el

luna, dos el sol"; los trabalenguas, como "triple

rayo, sí; pero, para eso, hay que llevar antes las

corresponde a la poética en Jakobson, y Reyes

horno de sus procesos creativos. Al describir

trapecio de tripa"; y los ejercicios de retentiva;

pilas bien cargadas" (IX, 328).

enfatiza al puntualizar:

un crimen que apareció en la nota roja de los

7) las fórmulas de brujería, ensalmos, magia

En su defensa apologética del

diarios de Buenos Aires, explica lo que pudo,

y conjuro; 8) las canciones populares que

cuidado de la palabra, muestra la adopción de

pero no llegó a ser un crimen perfecto (por

desdeñan la lógica, como la copla del truco:

concepciones socráticas y platónicas que lo

la ignorancia del carnicero que lo cometió);

"Por el río del Paraná/ viene navegando un

llevan a afirmar:

y pone a su escrito el sugerente nombre de

piojo,/ con un lunar en el ojo/ y una flor en el

"Carnecería y carnicería", mediante el cual

ojal"; 9) las estrofas bobas; y 1O) los gritos de

Y el peligro de usar palabras sin

orienta el sentido hacia la conclusión que

guerra y aun los gritos de "hurras" y "cheers"

probidad sube de punto y se multiplica

redacta como sigue: "Él sólo contaba con sus

(XIV, 200-207).

fantásticamente en proporción a las

Por supuesto que el lenguaje no sólo
tiene la misión infonnativa o científica.
Por supuesto que no siempre se trata de
establecer

un

mapa que corresponda a

la realidad de un territorio ya existente.
La misión directiva o creadora del
lenguaje, la que más de cerca nos atañe,
o es la función mágica de la poesía, que
no se refiere a necesidades empíricas,
_de acción inmediata, o es la función
utópica de la persuasión o de la jurídica,
que propone a la sociedad el mapa de
un territorio que aún no existe; mejor

dicho: un plano de arquitectura para un
edificio por construir (XXI, 219).
Al respecto, hace una analogía con un cocinero
imaginario a _quien acudían los sabios que se
ocupaban de inventar palabras mediante la
yuxtaposición de raíces. La tarea del cocinero
era pasar esas palabras por el horno a fin de que
se cocinaran nuevos vocablos:
Pero cuando un sabio -que pretendía
reformar las instituciones sociales
con grandes remedios- hizo meter al

manos. Cuando vio que también sus manos

8) Función moral. Esta función es definida

facilidades mecánicas conquista-das

Je fallaban, se dejó poner las esposas. Y aun

por Reyes cuando protesta contra el uso de

por la industria para lanzar frases al

la esposa, porque luego se casó en la prisión"

"palabras faltas de peso" por parte de quienes

público, constantemente y a todas

(Vlll, 408).

"mueven la pluma" al servicio de la propaganda

horas, por el periódico, por la radio, etc.

7) Función lúdica, que está muy ligada a la

de obras mediocres, hecho ante el cual se

(IX, 268).

función creadora y se presenta en forma más

plantea una pregunta retórica: "¿Cómo llevar

palpable en las jitanjáforas, que Reyes propone

a los tribunales al editor que paga un anuncio

La misma convicción manifiesta en su

como los juegos con las palabras que preceden

asegurando que tal novelilla vulgar es ' la obra

experiencia como el primer crítico de cine,

a la creación de los nombres:

de nuestro tiempo'?" Más adelante lamenta:

en sus publicaciones con el seudónimo de

"...pasa con las palabras como con el aire, que

"Fósforo", donde nunca se prestó al comercio

pierden valor con el trato diario por lo mismo

de la palabra que le proponían a cambio de que

que se nos dan gratis" (IX, 267); y, adelantando

ensalzara creaciones mediocres:

De suerte que la palabra nos fue
dada, primero, para apoderarnos de los
objetos. Pero ya antes de esta· etapa,
presentimos una prehistoria lingüística
que Adán nunca nos confesó: un raudo
zumbido articulado que precede a la
sintonización lógica y que -acercando
el oído- todavía se escucha en el
caracol del lenguaje (XIV, 193).

una posible refutación de sus lectores, explica
su referencia: "... no se trata -claro está- de una

Concediendo al cine toda la atención

mera cuestión de gusto. No; la función de la

que merece, nos atrevimos hace muchos

palabra es eminentemente moral." (IX, 268).

años, cuando nadie lo tomaba en serio,

En torno a esta última función de

a inaugurar la crítica de "films" en

la palabra, Reyes adopta las propuestas de

los diarios madrileños. El público

Bergson acerca de la vida y lo vital creativo,

se interesó. Pero los diarios mismos

horno la palabra "huelga" y se vio

Productos de este impulso lingüístico son las

y las aplica en sus reflexiones sobre la

echaron a perder nuestro intento

que resultaba "juerga", hubo protesta

jitanjáforas, que Reyes clasifica como "puras"

improvisación en el lenguaje. Opina, por una

en unos cuantos meses, queriendo

popular estruendosa, que paró en un

y "conscientemente alocadas". Dado que

parte, que "toda vida es improvisación, acto

transformar nuestras gacetillas en

levantamiento, un motín. El cocinero,

en estas últimas ubica las que surgen de la

nuevo, 'evolución creadora', para decirlo de

publicidad pagada por las empresas,

impertérrito, espumó-sobre las cabezas

creación literaria, nos detendremos sólo en las

una vez en el lenguaje magistral de Bergson.

menester para el cual nuestra pluma

de los amotinados- la palabra flotante:

primeras, a las que corresponde la "jitanjáfora

Y (que) toda educación consiste en enseñar a

nunca ha sido propicia (IX, 401 ).

"motín"; y mediante una leve cocción,

candorosa" y que comprenden 10 tipos: 1)

improvisar". Pero, por otra parte, hace ver que

la hizo digerible, convirtiéndola y

signos orales que no llegan a constituir una

la improvisación no surge de la nada, que el

Política lingüística, "lenguas civilizadas" )

"civilizándola" en "mitin". Esto se

palabra, como el "pcht", que impone el

buen improvisador es quien tiene un acervo

consideró como un gran adelanto, y el

silencio; 2) las onomatopeyas, como el "pum";

de recursos de los cuales dispone cuando la

cocinero recibió, en premio, el cordón

3) las interjecciones que no constituyen

ocasión lo requiere. Para exponer esta idea,

azul (II, 328).

palabras, como el "epa" o el "újule"; 4) lo
que hablan los pájaros, como el "cu-currú-

Reyes cita la respuesta dada por Whistler a los
reproches que le hacían por haber pintado un

"lengua vulgar"
En varios de sus ensayos, Alfonso
Reyes se ocupa del problema que se planteaban
los estudiosos del lenguaje en su tiempo: la

El escrito termina aludiendo a la palabra

cucú"; 5) las jitanjáforas de la cuna, como el

cuadro en cuatro horas, "es que llevo cuatro

posibilidad de crear una lengua universal
que resolviera la falta de comunicación entre

"Dios" que, una vez entrada al horno, sigue

"pon-pon-tata"; 6) las glosolalias infantiles, y

años de preparación"; y concluye con una

los pueblos. Al respecto, el calificativo de

en proceso de cocimiento. El mismo Reyes se

entre ellas, las series aritméticas como "una la

analogía: "La vida se construye a golpes de

"universal" le parece demasiado ambicioso, ya

�que la lengua creada con ese fin sería en todo

usó al distinguir las "lenguas civilizadas" de

caso "internacional"; y afirma que la propuesta

las que no considera como tales. Este criterio
fue admitido sin cuestionamiento en la primera

de que "una lengua nacional alcance semejante
privilegio" es "consecuencia del predominio

mitad del siglo XX y llegó a aplicarse no

[...] quien quiera comunicar a su
estilo un temblor humano, una de
esas palpitaciones que anuncian la
potente vida interior, ése, desdeñando
los
prejuicios
del
menguado
"artificialismo" con una afirmación

Káiser en referencia a la amenaza de que en
Oriente "surgiera algún Estado capaz de imitar
los procedimientos europeos"; y b) "(tener) la
pólvora seca", expresión del mismo personaje
histórico que aún se usa para aludir a "estar
pronto para atacar en cualquier instante" (IX,

político de un Estado, como aconteció en
Francia y luego ha acontecido con los imperios

sólo a las lenguas del mundo, sino también
a los usos dialectales dentro de una lengua.

anglosajones" (IX, 37 J). En este sentido,
al responder a las propuestas de Ogden y
Richards en el sentido de tomar el inglés básico
como lengua franca, cita a "un chusco" que,

Así, Lope Blanch, en su estudio del habla
de las grandes capitales de Hispanoamérica,
distingue el "habla culta" del "habla popular",
sin tomar en cuenta que, como ya en 1927

vital, sacará a puñados del arca profunda
de los proloquios y los refranes,

114-115).

agitándolos como cascabeles junto a
los oídos del sordo y lanzándolos como

en la frontera de Laredo, "decía a los agentes

decía Bloomfield, en todo caso los "cultos"
serían los hablantes y no los usos de la lengua.

cohetes de luces, aun a riesgo de que
ya la moda no quiera llamarle literato

En la aseveración de Reyes, pensamos que, en
su empeño de conseguir el efecto estético en

(I, 165).

El español mexicano
En muchos de sus ensayos, Reyes se ocupa de
los dialectos del español, especialmente del
mexicano. Con el fin de describirlo, narra su
llegada a España cuando conservaba toda la
pronunciación mexicana y las sorpresas que se
llevó al descubrir que ni siquiera en España se
había pronunciado realmente la /v/, que sólo los
puristas extremos decían "la fida" al referirse a
la vida, y que lo mismo era para la supuesta
diferencia en la pronunciación española de
la /y/ y la /11/. En cambio, notaba una gran

norteamericanos de la Aduana: 'Si de veras
fueran ustedes buenos vecinos, adoptarían la
lengua española y el sistema métrico decimal
para que podamos entendernos'" (IX, 370).
La propuesta asumida por Reyes
es que mejor se constituyan "pasigrafias",
"un primer tipo de código (...), un sistema de
signos escritos, o más bien ópticos, destinados
a expresar y _transmitir el pensamiento ( ... ) a
modo de común denominador, entre lenguas
que pertenecen a la misma arquitectura mental,
como lo son todas las lenguas ·civilizadas"
(IX, 395). No reconoce nuestro autor que
en su propuesta subyace la misma postura
de discriminación lingüística, el mismo
ejercicio del poder que ve tan claro en las
relaciones entre el español y el inglés, sólo
que ahora las marginadas resultan ser las
lenguas aborígenes de todas las naciones,

todas sus referencias, introduce una sinécdoque
mediante la cual aplica las cualidades del
sujeto al instrumento por él utilizado, de modo
que califica como "civilizadas" a las lenguas,

del polvorín", en Monterrey, pero los distingue
de otra vena de la literatura paremiológica,
la cultivada por los poetas (1, 169-170). Así,

al instrumento de comunicación empleado por
"seres civilizados".
En sus acercamientos siempre

cita poemas gongorinos de los que dice:
"Los decires vulgares encajan ahí en pie
quebrado, muy rítmica y concertadamente;

poéticos a los usos dialectales del español,
Reyes aplica criterios parecidos y califica el

y, cuando son de censura, parecen latigazos,

habla popular como "lengua vulgar"; y sin
embargo, no la desdeña, sino la ensalza. En
De la lengua vulgar, reproduce un supuesto
diálogo entre maestro y discípulo, donde aquél
revalora las expresiones del vulgo, de cuyo uso,
sin embargo, se excluye. Cuando el discípulo
plantea el supuesto tan repetido de que "el
vulgo no percibe los sutiles matices de las ideas;

incluidas las indígenas en México. Es decir
que lo presupuesto en este planteamiento del
tiempo de Reyes, que él asume, es que las
lenguas indígenas -con criterios semejantes

él sólo sabe de lo concreto y nada alcanza de lo
abstracto, de lo general", el maestro responde
en el sentido de que, dado que "lo real es lo

a los seguidos por griegos y latinos en otros
tiempos- han de ser identificadas como

concreto y lo irreal es lo abstracto", "el vulgo
es dueño de la realidad": "Las palabras del

"lenguas bárbaras" y, por tanto, excluidas
de la posibilidad de integrar una lengua de

vulgo tienen significación individualísima", y
"¿qué más querría el estilista que poder usar de
palabras individuales?" (III, 149).

comunicación internacional, que incluiría
sólo elementos de las "lenguas civilizadas".
Aunque la creación de una lengua para
la comunicación internacional ha dejado

Con el fin de dignificar lo vulgar,
retoma dichos o decires, proverbios y
sentencias, y califica como "literatoides" a

de preocupar a los estudiosos del lenguaje,
nos detendremos un poco en la propuesta de

(ID, 423); por el contrario, sostiene:

Alfonso Reyes para examinar el criterio que

Ejemplifica los usos populares con "el gallo

quienes huyen de las expresiones populares

diferencia en la pronunciación de la /ji:

hasta por el modo como los arranca Góngora
de los octosílabos hilvanados en que los va
glosando" (1, 73). Respecto a la antigüedad de

Caí en la cuenta de que mi "j" era
apenas una "g" suave española, por lo
delantera y deslizada, y que donde yo

los refranes, afirma que éstos no son más que
"nuevas vejeces", "cuentos humorísticos que
repetimos como si fueran cosas de nuestros

creía decir "Méjico", sólo acertaba a
decir "Mégico" y, en mis malos ratos,
"Méhico". De ahí partió mi horror a la

días y que llevan siglos de andar en boca de los
hombres". Como ejemplo registra dos dichos
que son tan usuales aun hoy día y que datan
de la antigüedad clásica: "De Sócrates, que

profunda y carrasposa "j" castiza que
(...) me parece (...) una de las causas
de la insoportable tos de Castilla, que

vivió en el siglo V antes de Jesucristo, es aquel
consejo al muchacho que le pregunta si deberá
casarse: 'Haz lo que quieras; que te cases o
no, de todos modos habrás de arrepentirte'. Y
también aquello de que 'hay que comer para

346).

vivir, pero no vivir para comer"' (VIII, 208).
Con todo, se opone al uso de "las frases
hechas de la historia" que condenan su discurso
a la monotonía en la significación; y ejemplifica,
entre otras, con las frases que se adjudican
a Guillermo II de Alemania, a quien califica
como "el más periodista de emperadores": a)
"el peligro amarillo", frase introducida por el

ensordece iglesias y teatros (IV, 345-

En cuanto a la pronunciación de la /s/, que
tanto distingue el habla hispanoamericana
de la castellana, Alfonso Reyes encuentra
paralelismos: la omisión andaluza de las "eses"
finales encuentra paralelo en la pronunciación
en las costas de Veracruz; pero su pronunciación
muy marcada distingue en cambio a los pueblos
vascos, donde Reyes observa:
Es tal el amor a la "ese" que tienen
estos seístas vascongados, que

�pluralizan todas las expresiones hasta el
absurdo, por tal de disparar su cohete
de "eses". No sólo dicen "estar de
pies" por "estar de pie" (...) sino que,
para decir que no tienen cambio de un
billete, dicen que no tienen cambiosss.
Si hace buen tiempo, observan:
-¡Hermosos tiemposss!- . Y, lo que es
aún más extraordinario, al cocido, al
clásico cocido de España (...) le llaman
(...) "¡los cosidosss!" (IV, 346-347).
Cuando descripe nuestro léxico, se refiere al
uso de expresiones mexicanas como "ora que
me acuerdo" (que Reyes escribe como "hora
que me ... "). Reyes explica la referencia como:
un cambio de régimen de la conciencia;

gran revuelo en el encuentro de hispanistas
de Zacatecas, cuando el premio nobel, Gabriel
García Márquez, opinó que se eliminaran de la
escritura la "h" y las diferencias entre "s", "c"
y "z", y entre "b" y "v".
La postura de Alfonso Reyes en pro
de la variedad de usos del español en América
se evidencia en su reconocimiento de los
elementos populares.

Las concepciones sobre el lenguaje
que Alfonso Reyes manifiesta en su obra
ensayística las expone en los 12 incisos de un
ensayo publicado en 1958, un año antes de su
muerte:
1) El habla es el don de hablar...
2) Por una parte, el hombre ha hecho
el habla; por otra, el habla ha hecho

En torno al lenguaje literario
Con base en sus concepciones vitalistas
de Bergson y Vossler, Reyes se niega a dar

al hombre...
3) El habla es una especialización
oral de las señales que hace nuestro

explicaciones al fenómeno literario, al cual
no vale "buscarle causas, cuando éstas, vitales

cuerpo para expresar lo que desea ...
4) La escritura vino muchos siglos

al fin, han de ser sin duda tan múltiples y tan
complejas como la vida misma" (I, 66-67). Para
él, lo estético es lo individual: "los desarrollos

después para enviar a distancia, con la
mayor exactitud posible, las señales

vuelco brusco, más de la voluntad que

literarios son correlativos y sucesivos, y el que
de una extremidad a otra se adviertan progresos

de la razón, para aquél que, cogido en un
ord~n o proceso de ideas, y subyugado

o cambios no da motivo para señalar tránsitos
intermedios y menos para explicar por ellos lo
más individual que existe: lo estético" (1, 66).

del babia...
5) El lenguaje es el cuerpo de
expresiones orales en que se
manifiesta el don del habla...
6) ...Por habla suele entenderse

sino que el lenguaje, corriendo como
un río por distintos cauces, (...)
acarrea el paso de variados sabores
y matices...
12) ... Por eso resulta una falsedad ese
criterio que atribuye al idioma una
entidad final y absoluta. Por ejemplo
se dice y repite: "En aquella época
la lengua no estaba aún madura".
¿Madura con respecto a qué modelo
ideal? (...) Si resucitara un hombre
de la Edad Media, nuestra lengua
no le parecería cosa madura sino
una incómoda corrupción (XXI, 406408).

Es pertinente añadir que las concepciones
de Alfonso Reyes representan un material
valioso para registrar el paso de la perspectiva
de la filología a la lingüística y al análisis del

de su lenguaje...
7) El habla (...) el lenguaje, los

discurso, así como de la semántica lógica a
la semiótica. Sin embargo, hemos de tener
presente que Reyes nunca se propuso considerar
el fenómeno lingüístico desde una perspectiva
externa como lo haría un lingüista. Su punto

especie" (I, 80).
Con estas concepciones preliminares

idiomas o lenguas, no se han ajustado
absoluta y totalmente a un sistema

de vista es el de un poeta que hace de cada
uso concreto un motivo de reflexión y lo toma

opina que: ".. .la poesía de Góngora es
eminentemente, una realización de lirismo,

mental inflexible...
8) La Gramática da las reglas de los
usos que se consideran preferibles,

objeto de creación, como se evidencia cuando,
al reflexionar sobre las variedades dialectales,
afirma que "en ninguna parte se emplea el

ser y lo impresionan como bellezas" (Ídem); y
puntualiza que ese valor estético es conseguido

pero ni puede abolir los demás usos,
ni es siempre indispensable que lo
haga...

total de los elementos por la lengua poseídos",
dado que ésta es "resultado de las innovaciones

que se "acuerda". "Se acuerda", como
Platón. Luego la imagen de lo perfecto

por Góngora a través del manejo del sonido y
el color: "Su alma cordobesa le dio la primera
sustancia de sus poesías, donde ya los ruidos
y los colores del mundo - patrimonio éste

9) En nuestro lenguaje se descubren
fácilmente residuos del pensar
primitivo...
1O) El lenguaje, y por consecuencia

creativas:

es cosa gustada en otra vida (II, 340-

heredado tal vez a la ardiente inspiración de

341 ).

los árabes- buscan sus más elocuentes formas
a través de las palabras." (I, 71). Sin embargo,

los idiomas o lenguas, no ofrecen
formas fijas y nacidas de una vez y
para siempre en el estado que nos es

Por otra parte, Reyes se inclina por la
simplificación de la ortografia en portugués

niega valor a los ejercicios gongorinos "como
jugar con los varios sentidos de un vocablo Y

habitual...
11) Esta variabilidad del lenguaje

(IX, 57); y al hacerlo escribe, en 1931, lo

pretender sacar de tan ruin artificio efectos
poéticos" (I, 80).

no es consecuencia única de la
variabilidad del tiempo y del espacio;

por el gradual magnetismo de éstas, se
emancipa de pronto; "se· acuerda" de
que sus estímulos verdaderos llevan
otro rumbo, opuesto casi siempre al que
se ha dejado imponer.
y añade que estas palabras, "ora que me
acuerdo":
esconden la electricidad de un logogrifo
divino: a la hora de optar por la línea
absoluta de la conducta; a la hora de
confiarse, todo, a la perfección sin
compromisos, nuestro hombre dice

que décadas después propondría Raúl Ávila
para el español, y lo que, en 1996, causaría

"En efecto: más se individualiza un ser, más
se perfecciona en sí mismo, y más tiende a
contrariar las leyes y las homogeneidades de la

es decir, de música y de color, de aquellas
cualidades que más fácilmente penetran el

también la selección personal que
cada uno hace habitualmente dentro

sociales y culturales que modifican el habla",
y enseguida define la lengua con metáforas

La lengua es un río que va disolviendo
otras sales en cada nuevo cauce, dejando
caer unos acarreos y tomando otros.
La lengua es una abstracción, y sólo
corresponde a lo que realmente se habla
en cada época y en cada lugar como
corresponde el dibujo de un círculo
matemático a los objétos redondos, una

�moneda, un aro, una rueda de carro,
etcétera. Todos estos objetos tienen
fonna circular, pero ninguno de estos
objetos es El Círculo (XXII, 223).

Meaning. Heineman. London. 1900.
Carnap, R. The Syntax ofLanguage. Kegan. London.
1937.
Hayakawa, S. l. El lenguaje en el pensamiento y la acción.
Trad. Andrés M. Mateo. UTEHA. México.

Y en otro ensayo, después de evaluar la unión
de dos sustantivos en lugar de la forma más
común que une nombre y adjetivo, expone
la necesidad de que los poetas innoven el
lenguaje, ya que "la lengua fue fabricada
por la utilidad y la práctica (a base de una
representación del mundo que ya es angosta
aun para el solo fin científico y racional), y no
por la·poesía"; y los exhorta aprovechando la
metáfora de Pellicer, motivo de sus reflexiones:
"¡Que el poeta eche en buena hora a volar sus
'palomas pensamientos'! No habrá experto en
el tiro de pichón que cobre la pieza."
(XXIl, 311 ).
Pa,ra Alfonso Reyes, el lenguaje fue,
más que todo, sustento de su vocación de
vida, pues la consagró por entero al servicio
de la palabra, en su convicción de que: ''No
se vive sin las palabras. Más aún, en el orden
auténticamente humano, sólo se vive por las
palabras." (IX, 268).

1967.
Jousse, Marce!. L 'anthropologie du geste. Gallimard.
Paris. 1974.
Ogden C. K &amp; l. A. Richards. The Meaning of

Meaning. Routledge &amp; Kegan. London. 1923.
Versión en español: El significado del significado.

Una investigación acerca de la influencia
del lenguaje sobre el pensamiento y de la ciencia
simbólica. Trad. Eduardo Prieto. Paidós.
México. 1984.
Piaget, J. The Construction ofReality in the Child.
BasicBooks. NewYork.1937.
Reyes, Alfonso. Obras completas, Tomos 1-XXI.
Fondo de Cultura Económica (colección
"Letras Mexicanas"). México. 1956-1981.
Russell, B. An Inquirí into Meaning and Truth. Allen &amp;
Unwin. London. 1940.
Saussure, Ferdinand de. Curso de lingüística general.
Trad. A. Alonso. Editorial Losada.
Buenos Aires. 1945.
Whorf, Benjamín. "Language, Thought and Reality", in

Selected Writings ofBenjamín Whorf

BIBLIOGRAFÍA
Bloomfield, L. Language. Holt. New York. 1933.
Bréal, M. Semantics. Studies in the Science of

Carroll, J. (ed.). MIT Press. Cambridge, Mass.
1956.

�,

ASH WEDNESDAY

MIERCOLES DE CENIZA

T.S. Eliot

T.S. Eliot
(Versión de Carmen Avendaño)

I
Because I do not hope to tum again
Because I do not hope
Because I do not hope to tum
Desiring tliis man's gift and that man's scope
I rio longer strive to strive towards such things
(Why should the aged eagle stretch its wings?)
Why should I moum
The vanished power ofthe usual reign?

Porque no espero volver de nuevo
Porque no espero
Porque no espero volver
Anhelando el don de éste o el alcance de aquél
Ya no me empeño en empeñarme tras esas cosas
(¿Por qué tendría que desplegar sus alas el águila ancestral?)
¿Por qué tendría que lamentar
El poder desvanecido del reino de siempre?

Because I do not hope to know again
The infirm glory of the positive hour
Because I do not think
.Because I know I shall not know
The one veritable transitory power
Because I cannot drink
There, where trees fiower, and springs flow, for there is nothing again

Porque no espero conocer de nuevo
La gloria inestable de la hora precisa
Porque pienso que no
Porque sé que no conoceré
El único verdadero poder transitorio
Porque no puedo abrevar
Ahí, donde los árboles florecen y los manantiales fluyen, porque no hay nada de nuevo

Because I know that time is always time
And place is always and only place
And what is actual is actual only for one time
And only for one place
I rejoice that things are as they are and
I renounce the blessed face
And renounce the voice
Because I cannot hope to tum again
Consequently I rejoice, having to construct something
Upon whicb to rejoice

Porque sé que siempre el tiempo es tiempo
Y lugar es siempre y sólo lugar
Y lo que es real es real sólo una vez
Y sólo para un lugar
Me regocijo de que las cosas sean como son
Renuncio al rostro bendito
Y renuncio a la voz
Porque no puedo esperar volver de nuevo
En consecuencia, me regocijo
Teniendo que inventar de qué regocijarme

And pray to God to have merey upon us
And pray that I may forget
These matters that with myself I too much discuss
Too much explain
Because I do not hope to tum again
Let these words answer
For what is done, not to be done again
May the judgement not be too heavy upon us

Y le rezo a Dios para que tenga misericordia de nosotros
Y le ruego poder olvidar
Estos asuntos que conmigo discuto demasiado
Explico demasiado
Porque no espero volver de nuevo
Que estas palabras respondan
Por lo hecho, porque no se vuelva a hacer
Que no caiga tan severo el juicio sobre nosotros

Because these wings are no longer wings to fly
But merely vans to beat the air
The air which is now thoroughly small and dry
Smaller and dryer than the will
Teach us to care and not to care
Teach us to sit still.

Porque estas alas ya no son para volar
Sino aspas que apenas abanican el aire
El aire que es ahora todo seco y pequeño
Más pequeño y más seco que la voluntad
Enséñanos a dar importancia y a no darla
Enséñanos a estar quietos.

�70

Pray for us sinners now and at the hour of our death
Pray for us now and at the hour of our death.

Reza por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte
Reza por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte.

II

II

Lady, three white leopards sat under a juniper-tree
In the cool of the day, having fed to satiety
On my legs my heart my liver and that which had been contained
In the hollow round of my skull. And God said
Shall these bones live? shall these
Bones live? And that which had been contained
In the bones (which were already dry) said chirping:
Because of the goodness of this Lady
And because of her loveliness, and because
She honours the Virgin in meditation,
We shine with brightness. And I who arn here dissembled
Proffer my deeds to oblivion, and my !ove
To the posterity ofthe desert and the fruit ofthe gourd.
It is this which recovers
My guts the strings of my eyes and the indigestible portions
Which the leopards reject. The Lady is withdrawn
In a white gown, to contemplation, in a white gown.
Let the whiteness of bones atone to forgetfulness ..
There is no life in them. As I aro forgotten
And would be forgotten, so I would forget
Thus devoted, concentrated in purpose. And God said
Prophesy to the wind, to the wind only for only
The wind will listen. And the bones sang chirping
With the burden of the grasshopper, saying

Señora, tres leopardos blancos bajo el enebro reposaban
En la parte fresca del día, habiendo comido hasta la saciedad
En mis piernas mi corazón mi hígado y aquello que había estado contenido
En el hueco ovalado de mi cráneo. Y Dios dijo
¿Habrán de vivir estos huesos?, ¿habrán de vivir
Estos huesos? Y aquello que había estado contenido
En los huesos (que ya estaban secos) dijo rechinando
Por la bondad de esta Señora
Y por su amabilidad y porque
Ella honra a la Virgen en su meditación,
Resplandecemos de brillo. Y yo que estoy aquí sin que parezca
Ofrendo mis actos al olvido y mi amor
A la posteridad del desierto y al fruto de la tierra
Esto es lo que recobra
Mis entrañas los filamentos de mis ojos y las partes indigestas
Que desprecian los leopardos. La señora ensimismada
Vestida de blanco, contemplativa, de blanco vestida.
Que la blancura de los huesos adquiera el tono del olvido.
En ellos no hay vida. En tanto me olviden
Y fuere olvidado, así olvidaría yo
A tal punto devoto y concentrado en mi meta. Y Dios dijo
La profecía al viento, para el viento solamente pues sólo
El viento escuchará. Y los huesos cantaron rechinando
Con el bajo del saltamontes, diciendo

Lady of silences
Calrn and distressed
Tom and most whole
Rose of memory
Rose of forgetfulness
Exhausted and life-giving
Worried reposeful
The single Rose
Is now the Garden
Where ali !oves end
Terminate torment
Of !ove unsatisfied
The greater torment
Of !ove satisfied
End of the endless
Joumey to no end
Conclusion of ali that
Is inconclusible

Señora de los silencios
Calma y afligida
Desgarrada y más entera
Rosa de la memoria
Rosa del olvido
Exhausta y germinadora
Preocupada inmutable
La Rosa solitaria
Se ha vuelto el Jardín
Donde acaban los amores
Termina el tormento
De amor insatisfecho
El más grande tormento
Del amor satisfecho
Fin de lo infinito
Viaje sin destino
Conclusión de todo aquello
Que no tiene conclusión

71

�Speech without word and
Word of no speech
Grace to the Mother
For the Garden
Where ali love ends.

Discurso sin palabra
Y palabra sin discurso
Gracia para la Madre
Por el Jardín
Donde todo amor acaba.

Under a juniper-tree the bones sang, scattered and shining
We are glad to be scattered, we did little good to each other,
Under a tree in the cool of the day, with the blessing of sand,
Forgetting themselves and each other, united
In the quiet ofthe desert. This is the land which ye
Shall divide by lot. And neither division nor unity
Matters. This is the land. We have our inheritance.

Bajo un enebro los huesos cantaron, dispersos y brillantes
Nos complace estar dispersos, no hicimos mucho unos por otros
Bajo un árbol en la parte fresca del día, con la bendición de la ar'ena
Olvidados de sí mismos y de los otros, unidos
'
En la quietud del desierto. Ésta es la tierra
&lt;fie partiréis por fortuna. Y no importa división o unidad alguna.
Esta es la tierra. Tenemos nuestra herencia.

llI

lil

At tbe first tuming of the second stair
I tumed and saw below
The same shape twisted on the banister
Under the vapour in tbe fetid air
Struggling with the devil ofthe stairs who wears
The deceitful face of hope and of despair.

En la primera vuelta del segundo ascenso,
Giré y miré hacia abajo
La misma forma torcida en el barandal
Bajo el vapor del aire fétido
Forcejeando con el demonio de las escaleras que porta
Una cara engañosa de esperanza y desesperación.

At the second tuming of the second stair
I left them twisting, turning below;
There were no more faces and tbe stair was dark,
Damp, jagged, like an old man 's mouth drivelling, beyond repair,
Or the toothed gullet of an aged shark.

En la segunda vuelta del segundo ascenso
Los dejé retorciéndose, girando allá abajo.
Ya no había rostros y la escalera era oscura
Estilaba, dentada, como la boca de un anciano babeando, irreparable,
O el gaznate con dientes de un viejo tiburón.

At the first tuming of the third stair
Was a slotted window bellied like the figs 's fruit
And beyond tbe hawthom blossom and a pasture scene
The broadbacked figure drest in blue and green
Enchanted the maytime with an antique flute.
Blown hair is sweet, brown hair over the mouth blown,
Lilac and brown hair;
Distraction, music ofthe flute, stops and steps ofthe mind over the third stair,
Fading, fading; strength beyond hope and despair
Climbing the third stair.

En la primera vuelta del tercer ascenso
Había una angosta ventana panzona como el higo
Y más allá del brote del espino y una escena pastoril
La figura de anchas espaldas vesñda de verde y azul
Encantaba la primavera con una antigua flauta.
Es dulce el cabello al viento, cabello castaño sobre la boca al viento
Lila y cabellos castaños;
Distracción, música de aliento, pasos y reposos de la mente
En el tercer ascenso, desvaneciéndose, desvaneciéndose. Fuerza
Más allá de la esperanza y la desesperanza
Subiendo la tercera escalera.

Lord, l am not worthy
Lord, l am not worthy

No soy digno, Señor
No soy digno, Señor

But speak the word only.
Tan sólo hablo la palabra.

�IV

IV

Wbo walked between the violet and the violet
Wbo walked between
The various ranks of varied green
Going in white and blue, in Mary's colour,
Talking oftrivial things
In ignorance and knowledge of eternal dolour
Who moved among the others as they walk:ed,
Wbo then made strong the fountains and made fresh the springs
Made cool the dry rock and made firm the sand
In blue oflarkspur, blue ofMary's colour,
Sovegna vos
Here are the years that walk between, bearing
Away the fiddles and the flutes, restoring
One who moves in the time between sleep and waking, wearing
Wbite light folded, sheathed about her, folded.
The new years walk, restoring
Through a bright cloud of tears, the years, restoring
With a new verse the ancient rhyme. Redeem
The time. Redeem
The unread vision in the higher dream
While jewelled unicorns draw by the gilded hearse.
The silent sister veiled in white and blue
Between the yews, behind the garden god,
Whose flute is breathless, bent her head and signed but spoke no word
But the fountain sprang up and the bird sang down
Redeem the time, redeem the dream
The token ofthe word unheard, unspoken

Quién anduvo entre violeta y violeta
Quién anduvo entre
Varios tonos de diverso verde
Vistiendo de blanco y azul, los colores de María,
Hablando de trivialidades
Con la ignorancia y la certeza del eterno dolor
Quién se movía entre el andar de los otros
Quién hizo fuertes las fuentes y frescos los manantiales
Enfrió la roca seca y le dio firmeza a la arena
Vistiendo el azul delfinio, azul de virgen María
Sovegna vos
He aquí los años que caminan llevándose
Consigo flautas y violines, restituyendo
A aquel que transita la hora entre el sueño y la vigilia
Luz blanca plegada, ensimismada, plegada.
Los nuevos años caminan, restituyendo
A través de una brillante nube de lágrimas, restaurando
Con un nuevo verso la rima antigua. Redime
El tiempo, redime
La visión jamás leída del más alto sueño
Mientras unicornios enjaezados la dorada carroza conducen.
Bajo el velo albiazul la hermana silenciosa
Entre los abetos, tras el dios del jardín,
Cuya flauta no respira, inclinó su cabeza y dejó su huella sin decir una palabra
Mas la fuente brotó y el pájaro cantaba
Redime el tiempo, redime el sueño
La señal de la palabra no escuchada, no dicha
Hasta que el viento le arranque mil murmullos al abeto

Till the wind shake a thousand whispers from the yew

Y después nuestro exilio.

And after this our exile.
V
V

Ifthe lost word is lost, ifthe spent word is spent
If the unheard, unspoken
Word is unspoken, unheard;
Still is the unspoken word, the Word unheard,
The Word withºout a word, the Word within
The world and for the world;
And the light shone in darkness and
Against the Word the unstilled world still whirled
About the centre ofthe silent Word.

Si la palabra perdida se pierde, si la palabra gastada se gasta
Si la palabra no oída, no dicha
No se dice ni se escucha;
Aún es la palabra no dicha, la Palabra no escuchada,
La Palabra sin palabra, la Palabra en el
Mundo y para el mundo;
Y la luz brilló en la obscuridad y
Enfrentando la Palabra el mundo desaforado enroscado
Alrededor del centro de la Palabra silenciosa

�Oh, pueblo mío, que yo te haya hecho esto.

O my people, what have I done unto thee.
Where shall the word be found, where will the word
Resound? Not here, there is not enough silence
Not on the sea or on the islands, not
On the mainland, in the desert or the rain land,
For those who walk in darkness
Both in the &lt;lay time and in the night time
Toe right time and the right place are not here
No place of grace for those who avoid the face
No time to rejoice for those who walk among noise and deny the voice

Dónde se hallará la palabra, dónde resonará
Aquí no, no hay silencio suficiente.
Tampoco en el mar ni en las islas ni en el
Continente, tampoco en el desierto ni en la tierra de la lluvia,
Para aquellos que camínan en la obscuridad
Sea de día o de noche
El tiempo y el lugar adecuados no están aquí
No cabe la gracia para aquéllos que esquivan el rostro
No hay buena hora para aquellos que andan entre el ruido y niegan el sonido de la voz

Will the veiled sister pray for
Those who walk in darkness, who chose thee and oppose thee,
Those who are tom on the hom between season and season, time and time, between
Hour and hour, word and word, power and power, those who wait
In darkness? Will the veiled sister pray
For children at the gate
Who will not go away and cannot pray:
Pray for those who chose and oppose

¿Bajo el velo la hennana rezará por
Aquéllos que camínan en la obscuridad, que te escogieron y se te oponen,
Aquéllos que se desgarran sobre el cuerno entre estación y estación, tiempo y tiempo, entre
Hora y hora, palabra y palabra, poder y poder,
Aquéllos que aguardan en la obscuridad?
Tras el velo la hermana rezará
Por los niños que en el umbral
No se marcharán y no pueden rezar:
Reza por aquellos que te eligieron y se te oponen

O my people, what have I done unto thee.
Oh, pueblo mío, que te haya hecho esto.
Will the veiled sister between the slender
Yew trees pray for those who offend her
And are terrified and cannot surrender
And aflirm before the world and deny between the rocks
In the last desert before the last blue rocks
Toe desert in the garden the garden in the desert
Of drouth, spitting from the mouth the withered apple-seed.

Tras el velo la hermana rezará entre los abetos
Delgados por aquellos que la ofenden
Y están aterrados, pero no se someten
Y se afinnan ante el mundo y se niegan entre rocas
En el último desierto, entre las últimas rocas azules.
Desierto en un jardín y jardín en un desierto
De sequía, expulsando de la boca la marchita semilla de la manzana.

O my people.
Oh, pueblo mío.
VI

VI
Although I do not hope to tum again
Although I do not hope
Although I do not hope to tum
Wavering between the profit and the loss

Aunque no espero volver de nuevo
Aunque no espero
Aunque no espero retomar

In this brief transit where the dreams cross

Toe dreamcrossed twilight between birth and dying
(Bless me father) though Ido not wish to wish these things
From the wide window towards the granite shore
Toe white sails still fly seaward, seaward flying
Unbroken wings
And the lost heart stiffens and rejoices
In the lost lilac and the lost sea voices

Indeciso entre pérdidas y ganancias, en este
Breve tránsito cruzado por los sueños
Cruzado por los sueños el crepúsculo entre la muerte y el nacimiento
(Bendíceme padre) aunque no deseo desear estas cosas
Desde la ancba ventana hasta la orilla de granito
Las blancas velas ondean mar adentro, mar adentro volando
Alas intactas
Y el corazón perdido se endurece y regocija
En la lila perdida y en las voces perdidas del mar

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�And the weak spirit quickens to rebel
For the bent golden-rod and the lost sea smell
Quickens to recover
The cry of quail and tbe whirling plover
And the blind eye creates
The empty forms between the ivory gates
And smell renews the salt savour of the sandy earth

Y el espíritu débil se apresta a rebelarse
Pues la caña de oro torcida y el perdido olor del mar
Se aprestan a recuperar
El temor del gorrión y el aleteo del halcón
Y el ojo ciego engendra
Las formas vacías entre puertas de marfil
Y el olor renueva el sabor a sal de la Tierra arenosa

This is the time of tension between dying and birth
The place of solitude where three dreams cross
Between blue rocks
But when the voices shaken from the yew-tree drift away
Let the other yew be shaken and reply.

Éste es el tiempo de tensión entre muerte y nacimiento,
Lugar de la soledad donde tres sueños cruzan
Entre rocas azules
Mas cuando las voces sacudidas del abeto se apaguen
Sacudid del otro treja otras voces que repliquen.

Blessed sister, holy mother, spirit of the fountain, spirit of the garden,
Suffer us not to mock ourselves with falsehood
Teach us to care and not to care
Teach us to sit still
Even among these rocks,
Our peace in His will
And even among these rocks
Sister, mother
And spirit ofthe river, spirit ofthe sea,
Suffer me not to be separated

Hermana bendita, Madre sagrada, espíritu de la Fuente, espíritu del Jardín,
No sufras por burlamos de nosotros mismos con falsedad
Enséñanos a dar importancia y a no darla
Enséñanos a estar quietos
Incluso entre estas rocas,
Nuestra paz está en Su voluntad
Y aún entre estas rocas
Hermana, madre
Y espíritu del río, espíritu del mar,
No sufras porque yo sea separado

And Jet my cry come unto Thee.

Y deja que mi llanto llegue a Ti.

�ENTREVISTA A ÁNGEL BASSOLS BATALLA
Arturo Guillén Romo
ÁNGEL BASSOLS BATALLA, Doctor en Geografía e investigador titular de la
Universidad Nacional Autónoma de México, es maestro emérito y decano de
la Escuela Nacional de Economía de la misma universidad.
ARTURO

GUILLÉN:

Maestro

Bassols,

¿podríamos empezar hablando de sus años de
infancia y juventud, de su vida familiar y de su

esos años; él era un hombre que realmente
devengaba su sueldo, no se dedicó a saquear
el erario. En mi infancia lo vi muy poco, lo

formación escolar?

traté poco, pero no porque fuera despegado
de nosotros; al contrario, la formación que nos

ÁNGEL BASSOLS: Nací en el seno de una
familia cuyo fundador en México fue un

dio como pedagogo fue excelente. Después,
ya en mi adolescencia, fui muy inquieto. Yo

catalán de apellido Bassols. Él llegó a México
en 1853, un verdadero inmigrante que venía

me fui de casa a los dieciocho años. Me fui
a vivir a Sonora; no por diferencias con ellos,

huyendo de la persecución en Cataluña, ya
que fue partícipe de las luchas por la liberación

sino por diferencias de carácter social, por los
sucesos de la Segunda Guerra Mundial, que a
mí me impidieron estudiar; lisa y llanamente,
no era tiempo para eso, era tiempo para luchar.

de independencia de su pueblo y no pudo
lograrlo. Él salió huyendo, era músico, no lo
dejaron ni siquiera estudiar en la Universidad
de Barcelona y huyó para abrirse camino en la
vida. Llegó primero a Cuba, después a Estados
Unidos y de ahí pasó a México, en forma un
tanto fortuita. Ese hombre fundó familia aquí,
que es mi origen por el lado de mi padre. Por
el lado de mi madre, cabe mencionar a mi
abuelo don Diódoro Batalla, precursor de la
Revolución Mexicana; hombre veracruzano,
nacido en la segunda mitad del siglo XIX,
licenciado en derecho, como mi padre.
La infancia y juventud las pasé, obviamente,
al lado de mis padres. Cuando el Lic. Narciso
Bassols - mi padre-era Secretario de Educación
Pública en 1931, empecé a tomar conciencia de
lo que sucedía en el mundo. Viví una infancia
Y una juventud azarosas. Entonces, recibí la

formación con dos pedagogos, mi padre y mi
madre; pedagogos, no sólo padres. No es lo
mismo tener hijos que formarlos; no es ninguna
presunción, pero creo que a nosotros nos
formaron bien. Traté poco a mi padre durante

Pero no podía yo ingresar al ejército en donde
pudiera dar mi vida. Lo digo abiertamente, no
era un problema de ofrendas, era un problema
para mí de lo más importante, más que mi vida
familiar y personal; se estaba decidiendo el
destino de la humanidad. Entonces, me fui,
estuve un año en Sonora, enfermé y regresé.
Después estuve un año en el ejército nacional,
que me dejó huellas indelebles; no soy
militarista, soy anti-militarista, pero estimé
que, en un país como México, la formación
militar es muy importante. Nos tocó ser un
país colonial, un país explotado por el resto del
mundo rico. Se han instaurado, a través de la
historia, no sólo en este instante, gérmenes de
caos y de indisciplina personal de gente que no
admite ningún parámetro de conducta.
No estoy propiciando ni alabando el servicio
militar, sino explicando su necesidad en ese
momento, el momento de la Segunda Guerra
Mundial. Ahora bien, la formación escolar
siempre fue prioritaria, excepto una sola vez
que estuvimos aprendiendo inglés en una

�academia de religiosas que entonces existía, de
las primeras las primeras que hubo en los años
treinta para aprender el inglés. Mi padre veía
adelante, vio la necesidad de que domináramos

un fenómeno histórico, los pueblos se forman
a través de etapas. El que crea que todo es

otro idioma, en este caso el inglés. Durante
mis estudios de preparatoria en la Universidad

de aquí a la eternidad, subiendo, elevándose,
para crear la sociedad perfecta, se va a quedar

Nacional Autónoma de México, aprendí
bastante francés y después fui dominando

esperando, eso nunca va a venir.

otros idiomas. En plena Segunda Guerra
Mundial, mi padre recibe el nombramiento de

Lo que sí se debe de repetir es que el México

Embajador de México en la Unión Soviética,
y afortunadamente también lo acompañé por
motivo pedagógico. Él pensó: "tú ves un
poco de la Segunda Guerra Mundial, ahí vas a
estar presente". Cuando llegamos a Moscú en
enero de 1945, la ciudad todavía estaba siendo
blanco de los bombardeos por la aviación nazi,
cuando la guerra estaba peleándose más allá
de Varsovia. Los nazis fueron el ejército más
importante, disciplinado y brutal de la historia;
pero afortunadamente fueron derrotados en
esa gran gesta. Me propuse ingresar a una
universidad en Moscú por voluntad propia,

de los años treinta fue distinto, fue un México
que iba hacia adelante, con los tropiezos de un
país pobre, muy pobre, sin medios propios. La
gente de poder de entonces - no la del gobierno
de Cárdenas- quería el ingreso del capital
extranjero para que empezara a funcionar el
país. Cárdenas les dijo: "sí, pero después de
hacer las reformas sociales, ya que hay que
cambiar el país, porque si no, nos va llevar el
diablo, nos van a absorber, nos van a comer,
desde el punto de vista económico y social".
Creo que ésa fue la razón de él, del pueblo
mexicano y de los líderes de entonces para

no por ser hijo del licenciado Bassols, no por
haber llegado a Rusia (porque no sabía nada del

llevar a cabo las reformas de fondo, que
las hubo, y que luego las critican porque
afirman "que no eran socialistas", "que no

idioma ruso, nada de formación geográfica),
sino para salvar mi vida. Ya había perdido

eran comunistas". Vemos, desgraciadamente,
a dónde han llevado las grandes reformas

varios años de estudios y tenía que meterme
a algo, me hubiera gustado estudiar también

desbocadas en otros países.

filología; también me gustaban la arqueología
y la antropología, pero la geografia me ganó;

Afortunadamente, México no se adelantó a su
tiempo, fue al paso de su tiempo. Para entonces

y allá había entonces una facultad de mucha
fama, al nivel de la de Cambridge o de

ya había hecho una revolución popular y trató
de llevar a la práctica las reformas populares

cualquier otra en su tipo y, además, con una

que pedía el pueblo, por las cuales había
dado su sangre. Ésa es la gran diferencia,
México era un país en donde los partidos

filosofia avanzada que me formó muy bien.

y el actual?

estaban organizados. Es cierto, no había más
que el PNR -después PRI-, y es cierto que
se habían hecho las grandes centrales obreras

Á. B.: Compararlos nos llevaría algunas

inspiradas por el gobierno de Cárdenas. No
lo niego, pero eran bastante independientes;

semanas. He mencionado que el México de

porque Lombardo Toledano, en la CTM, no

entonces era otro, había dieciséis millones

era ningún dejado, no era ningún hombre que
dijera: "Vamos a ver qué me dices, Cárdenas";

A. G.: ¿Y qué diferencias encuentra, maestro

Bassols, entre el México de sus años iniciales

de habitantes. Vivir en la ciudad de México
era agradable. En el fondo, era otro México,

82

otro pensamiento de la gente, otras clases
sociales, otros líderes, otros partidos. Esto es

ése quizás es el gran mérito histórico de

Lombardo, independientemente de que ahora
se Je pueden criticar errores, cosas graves. Para
mí, fue el gran líder que estuvo detrás, con
los obreros armados; yo los vi desfilar frente
al monumento a la Revolución para sostener
las reformas de Cárdenas. Decían que era un
hombre del campo. Pues sí, era campesino y
qué bueno que lo fue, porque si hubiera sido
un hombre de frac no habría hecho nada. Qué
bueno que apoyaron todos esas reformas, mi
padre entre ellos. El señor Narciso Bassols,
como ideólogo, fue ejecutor de muchas cosas
que entonces se dijeron, precursor de cosas
que debieron de haberse hecho y que no se
han logrado hacer. Para mí, fue un México
optimista, un México que no perdió el rumbo
en ese entonces, no hasta el año 40. Como
lo dijo el gran maestro Silva Herzog en su
momento, las revoluciones también mueren,
se acaban, son etapas de una historia, pero si
se tiene la sagacidad y si se tiene la voluntad
acerada de un pueblo y de los dirigentes, los
países continúan ascendentes. Estamos viendo
la falta de dirigentes en el mundo, por eso
muchas rebeliones no tienen final triunfante;
estamos viendo a Colombia, empantanadas las
luchas sociales. Es el pueblo, son las grandes
directrices y los líderes con la proyección
ideológica de algo. Para mí, México cambió

él estaban juntos en muchas cosas. Mi padre
también representó al movimiento obrero. A
veces se dice que él nada más trabajó con la
burguesía y que, por lo tanto, no conocía a los
obreros. Cuando él fue candidato a diputado
por la Liga de Acción Política en 1943, ganó
la elección por el apoyo de los obreros de
Materiales de Guerra, que estaba entonces en
Tacubaya; que lo robaron con fraude, ése es
otro problema. Mi padre, Lombardo, Alfonso
Caso y el maestro Manuel Meza Andraca
hicieron el primer estudio de los ejidos en
1930; acababan de dirigir el Instituto de
Investigaciones Sociales (del 30). Fueron gente
ligada a las masas, eran intelectuales con las
masas, pegados a ellas, y la suerte de las masas
fue la suerte de ellos; es decir, aunque hubiera
triunfado esa corriente, ellos habrían seguido su
lucha. Pero eso no fue así, la historia cambió.
Se dieron luchas paralelas, muchas veces
convergentes y muchas otras, divergentes.
Puedo afirmar que hubo similitudes, ya que
convergieron en esa revolución, en la postrevolución mexicana; y después, tuvieron una
visión hacia adelante, hacia el futuro, que se
deseaba socialista. Encajonar a la gente en
si fue marxista o no fue marxista es un error
garrafal; ellos se formaron en un país que era
producto de una revolución y, por lo tanto,

Mundial, eso es sabido y se ha estudiado. Hoy,
México es otro.

la revolución que ellos sostuvieron fue la
Revolución Mexicana de 191 O hasta 1940; es
decir, los cambios, la transformación del país
de acuerdo a la Constitución de 1917 y a otras

A. G.: Ya que mencionó la referencia de su
padre y de Vicente Lombardo Toledano, es
obvio que ambos fueron pensadores y hombres
de acción muy influyentes. Existen, desde

leyes. Claro, pedían nuevas leyes, colaboraron
para hacerlas, obraron en ese sentido,
defendieron el petróleo nacionalizado, trajeron
a los refugiados españoles, defendieron a

luego, similitudes entre ambos,fueron hombres
de izquierda; pero existen también diferencias,
¿qué reflexión nos pudiera usted hacer al
respecto?

Etiopía, eso fue la revolución. Nunca copiaron,
hasta donde yo sé, por lo menos Narciso

Á. B.: A Vicente Lombardo lo conocí mucho

creo que el principal fue ceñir su proyección
política a una actitud excesivamente personal.
Él pretendió ser la CTM, él era el jefe del

a partir de la guerra, de la Segunda Guerra

personalmente, porque platicaba con sus hijas
Adriana y Marcela, pero, además, mi padre y

Bassols, directrices del extranjero.
Marcadas diferencias entre ellos sí pudo haber;
yo creo que Lombardo cometió graves errores,

83

�partido popular, era entonces un hombre con

de las circunstancias. Yo estuve a punto de

demasiado individualismo. Creo que estorbó
mucho a la formación democrática del país a

perder mi vocación en la geografia económica

base de partidos -yo no creo que sea la única
democracia, porque hay otras donde el pueblo
actúa mucho más que a través de partidos.
Antes de encajonar, como alguna gente lo
ha hecho, como marxistas o no marxistas,
habría que hablar mucho para definir la idea de
marxista y lo que quiere decir, antes de criticar
a mi padre y a Lombardo por no haber sido
miembros del Partido Comunista Mexicano.
¿Cómo creer que ser marxista es pertenecer
a un partido? Es una interpretación viciada;
una cosa es la acción, la praxis; el que no tiene
acción, pues no tiene nada que ver ni con el
marxismo, ni con nada. Decir que fue marxista
desde el año 1922 porque había leído El Capital
de Marx, o desde 1928 porque hizo la Ley del
Reparto ·Agrario, nada más falso. Mi padre
conoció, como he sabido, la Unión Soviética
hasta que fue embajador, jamás había ido. Por
su parte, Lombardo sí fue, y quizá influyó

social, porque si no hubiera estudiado con la
oportunidad que hubo en Moscú al finalizar la
guerra - y si hubiera continuado la guerra un
año o dos, yo me habría regresado--. Mi padre
renunció en 1946 a su cargo de embajador en
Moscú y yo no me habría quedado solo, ¿qué
iba yo a hacer? A mí me salvó la circunstancia
del fin de la guerra. Por lo tanto, creo que hay
que agradecerlo a la sangre de los soldados;
porque si no le hubieran dado muerte a Hitler,
habría continuado la guerra, era un loco
absolutamente perdido. Yo tenía dos vocaciones
en ese entonces, una era de tipo literario, me
gustaba escribir; me gustaba hablar también,
me gustaba la declamación de versos, me los
aprendía de memoria y los leía, incluso en otros
idiomas; del ruso, que es un bellísimo idioma,
aprendí mucho después. Quizá la existencia
de las mafias literarias en México_me impidió
tomar ese camino, las mafias de entonces eran
igual de fuertes que las de ahora; bloquean

demasiado en él esa visita, como se refleja

a los jóvenes, impiden que publiquen, los

en aquel libro famoso del mundo del futuro.
Claro, para nosotros era el mundo del futuro,

ningunean. Recuerdo a un compañero ~uestro
de la escuela preparatoria (cuando estudié

no en el sentido de cómo era, sino la idea de
crear un mundo nuevo. Creo que Lombardo

con Fernando Cannona, quien ya murió) que
escribió una de las primeras novelas "urbanas",
de tipo urbano, dura, bestial; fue al concurso de

ahí se excedió; y después le achacaron, por un
lado, haberse acercado demasiado a la Unión
Soviética, y por otro lado, no seguir al Partido

entonces, 1940 o 1941. Le negaron el premio,
agarró una pistola y se mató; a eso llevan las

Comunista. Los dos, mi padre y Lombardo.
merecen un estudio a fondo, que no se ha hecho.

mafias, eso es producto del subdesarrollo
-debería usted haber visto libros del México

A. G.: ¿Por qué se decidió usted por el

estudio de la geografia económica, aunque

traicionero y todas esas cosas. Es un producto
histórico, así nos formó la colonia, así nos
formaron doscientos años de caos, de rebeliones

ya lo mencionó al principio? Creo que no es

- justificada la Revolución Mexicana, porque

sólo su disciplina, sino su pasión o una de

las otras fueron caóticas; la del siglo XIX,
también justificada por los liberales. Entonces,
hubiera yo estudiado literatura, para escribir;
me gustaba el relato, no las novelas, igual
que a mi padre. Eran ésas las dos vertientes Y

sus grandes pasiones. ¿Estoy en lo cierto?

Á. B.: Claro que sí, ahora que se habla tanto
de los genes, los genomas y todo eso, creo
que uno trae vocaciones, trae voluntades
que después se desarrollan; que se cumplan
o no, ése es otro problema, porque depende

ganó la geografía económica, por ser social;
no desprecio la geografia fisica, digamos
biológica, de la naturaleza. Ésa ahí está, sin

ella no hay vida, pero en la otra se conjugan
las dos y es una vertiente muy importante.

A. G.: ¿Cuáles serían, en su opinión, después
de tantos años de trabajo, sus principales
aportes o sus principales resultados en su
vida como geólogo, como investigador?

Á. B.: Toca usted vertientes que también
voy a tratar en forma un tanto general. A
mí me tocó empezar mi carrera en el año
cincuenta, exactamente -antes había escrito
cosas literarias-, en un ambiente en el que no
se manejaba todavía a fondo la cuestión del
regionalismo, del estudio regional; las regiones
se conocían muy mal, también producto del
subdesarrollo. El ejemplo original (hubo otros
antes, pero muy mal pergeñados), fue del
Barón Alejandro Humboldt; ese hombre, que
no conoció bien la Nueva España, en 1803
ó 1804, dijo que había diferentes regiones,
no puede ser igual todo; y no conoció ni el
norte, ni Yucatán, pero sí las supo interpretar.
Luego, todo eso se fue muriendo, todo el
estudio del Barón Humboldt. Languideció
cien años, ni en la época liberal, quizás por
el caos que había, ni en la época de Porfirio
Díaz se profundizó. En esta última época hubo
algunos avances, porque, como se introdujo la
inversión extranjera, las famosas compañías
deslindadoras tenían que medir las tierras
que se daban a las gentes de los ferrocarriles
extranjeros para poder construir, a las minas y
demás; sí hubo avances, pero restringidos a ese
tipo de asuntos. Entonces, viene la Revolución
Y durante ella se hicieron algunos adelantos,
quizás porque el grupo constitucionalista de
Venustiano Carranza era el que tenía más
educación (hay que decirlo francamente), era
el que tenía gente educada. No era un país
nuevo, pero en 1920 no se sabía realmente ni
cuántos kilómetros cuadrados tenía México.
Aunque hubo alguno en la época colonial, el
primer censo fue muy tardío. Llega el momento
de la reestructuración y se empieza a hacer algo

desde los años veinte y treinta. El estudio del
ingeniero Emilio Alanís Patiño, el padre de
los estudios económicos sociales, fue muy
importante para su momento, para su época.
México no era un país industrial, era un México
agrícola, ganadero. Alauís Patiño definió
regiones ganaderas y agrícolas, e introdujo
algo de industria, que no había mucha, no había
grandes ciudades ni todo lo que eso implica.
Pero, por otro lado, no concluyó su teoría,
aunque fue un hombre que avanzó ideas, como
la de que no sólo hay grandes regiones, sino
también medianas, unión de municipios, etc.
Tanto en el general Cárdenas como en la
gente que lo acompañaba en economía, existía
la intuición de hacer una planificación del
país, había principios e ideas de beneficiar
a los grupos campesinos y, después, a las
ciudades. Pero faltó el conocimiento de
la teoría geográfico-económica, porque
el ingeniero Alauís Patiño ni siquiera era
egresado de Economía, sino de la escuela
agraria de Chapingo. Después, fue por muchos
años profesor; de él aprendí mucho, pero se
retiró y entonces tomamos en el Instituto de
Investigaciones Económicas una vertiente que
no estaba bien trabajada. Para mí, es necesario
no partir de la teoría económica para hacer
estudios regionales, sino partir de la naturaleza
que tienen esas regiones, cuáles son sus
recursos, cómo son. Y todo eso, estudiado en
un ambiente general de fenómenos, después se
pasa a la población. Ahora, como decía Carlos
Marx, la población es el motor de las regiones
y no el clima; a pesar de que se afirma lo
contrario, lo que se llama determinismo, y que
hay que combatir porque es un error. Lo más
importante que se pudo hacer fueron quince
libros regionales, teóricos y prácticos. Ahí me
vinculé a la Unión Geográfica Internacional, en
donde estaban los más importantes geógrafos
activos, que trabajaban incluso en la Unión
Soviética de entonces. En Polonia, el Director
de Planificación Regional y Nacional era el Dr.

�Lechivski. Él era geógrafo, no economista,
e hizo una enorme labor. Quiero aclarar que

que ahí está Nuevo León, otra vez estudiando
el noreste, es la historia industrial de Monterrey

que si una persona no pertenece a un clan, a
un grupo, entonces no vale nada, se acaba;

nunca quise ni intenté copiar lo que se hacía
en la Unión Soviética; no copié nada por una
razón sencilla -y se lo dije a los soviéticos de

lo que la hace. Alguien podrá decir lo contrario,
porque puede ser una ciudad de robots. Para

pero ¿quién define eso? ¿Por qué se aceptan
actitudes como: "tú eres apestado porque no
eres de mi grupo x, eres del z"?. Yo no lo

entonces en reuniones, cosa que a regañadientes
ellos aguantaban-: una cosa es el primer
mundo, otra el mundo socialista de entonces,
y otra el tercer mundo. No se podía hacer el
mismo tipo de divisiones regionales y de teoría
en Francia que en México, y se lo dije a Claude
Bataillon en los libros que se han publicado en
México. Polemicé con. Bataillon, porque me
decía: "es que usted en realidad viene a ser un
jacobino que todo lo quiere meter en cajones";
le contesté: "los cajones los hizo la historia, mi
estimado, yo no los hice". Los cajones de las
regiones son un producto de esa combinación
de naturaleza, sociedad, cultura, etnias, todo
junto; y bueno, no fui mecanicista y, por lo
tanto, creo que alguna aportación se hizo.
A. G.: Maestro, nos decía usted, cuando
concertamos la entrevista, que tenía un

mí no, porque la industrialización no ha
domesticado la forma de ser de la gente, ni
siquiera para hacerlos iguales a los americanos
del otro lado de la frontera; tienen su
individualidad, tienen su proyección y tienen
otra cosa que habría que estudiar. Y es que los
estudios sobre la personalidad mexicana los
veo muy incompletos, que perdonen quienes

trabajo,

que

había

realizado

¿nos podría

hablar

ahí Ólgún
de

esto?

el aspecto regional del mexicano, ¿cómo va
ser lo mismo el de Puebla que el de Sonora
y el de Chiapas? Con las etnias, el yaqui
de Sonora es otro mundo mental, hay otra
historia. Así se fabricó el hombre de Nuevo
León; el hombre de Monterrey tiene grandes
vocación hacia el futuro, porque se le educó
en una época ya industrial; tiene buenas

pero Diego nunca lo fue, él es un historiador
de la actividad económica en México,

instituciones de enseñanza, la Universidad y
otras, que le han dado una categoría especial.

funcionario, etc. No se trata de clasificar
por ideología, se trata de ver qué hicieron.
Fernando Carmona y el maestro Ceceña

A. G.: José Luis Ceceña, Diego López Rosado,

fueron directores, hay que ver el resumen de
cuatro ó seis años de trabajo, leer lo que pasó

Alonso Aguilar, Fernando Carmona y usted
asientan dentro del Instituto de Investigaciones

es lo mismo que otras ciudades". Pero cada

Autónoma de México; por tanto, es muy

ciudad y cada estado, cada región tiene sus
peculiaridades. Claro, hay circunstancias que

sido la contribución que ha hecho el Instituto

lo acercan a uno más a ciertos lugares; en mi

a la investigación económica y social, y cuál

caso, yo ahí hice parte de mi servicio militar,
en la ciudad militar de Monterrey, en 1944. Lo
que a mí no me seduce es la gente; la gente
de Monterrey, y un poco de todo el estado

es su visión, ahora que vivimos en este mundo

lo hemos estudiado, primero hicimos

un

libro sobre el norte y el noreste en los ochenta
y, después, fueron dos libros sobre la zona
fronteriza, tomando estados completos. Así

86

Por otro lado, creo que el Instituto de
Investigaciones Económicas de la UNAM
ha sido uno de los grandes factores del

cualidades y diría que una principal: tiene la

Á. B.: Héctor Jaime Treviño me hizo esta
misma pregunta, decía: "pero si Monterrey

zona ganadera con escasa minería. Nosotros

que escribió en otras publicaciones, sino toda su
obra; si no, no se le puede conocer plenamente.

desarrollo del pensamiento económico de
México, con altas y bajas, con grandes y
medianas aportaciones. Es cierto que tres de
ellos tenían una formación un tanto marxista;

son de los primeros investigadores que se

de Nuevo León, es distinta. Es la historia de
Monterrey, principalmente, la historia de una

en el caso de Femando Carmona, que primero
se publique su bibliografia completa, no nada
más lo que escribió en Estrategia; no sólo lo

los han hecho. Falta muchísimo, sobre todo

especial afecto por el estado de Nuevo
León,

acepto. No se conoce bien su ideología, lo qu
defendieron y su obra. Por eso, acabo de pedir,

Económicas de la Universidad Nacional
importante conocer su opinión sobre cuál ha

minado por el pensamiento neo-liberal que
trata de asumirse como pensamiento único.

ahí, la Revista, los libros, las conferencias, las
entradas y salidas de gente. Yo creo que han
contribuido principalmente a la investigación
económica y social de nuestro país, en diversos
ramos y aspectos. La teoría económica era
fundamental y el maestro Silva Herzog
ayudó a estructurar la escuela en ese sentido.
Últimamente quizás se ha perdido mucho,
porque hay múltiples variantes de la teoría
económica y muchas se han estado haciendo
a un lado, entre ellas las llamadas marxistas.

Á. B.: Yo no voy a interpretar las ideas de mis
compañeros, ahí están sus libros, ahí están sus
trabajos, pero sí quiero recordar aquí a los que
ya se fueron, a Diego López Rosado y Femando
Carrnona. Creo que no se ha abundado bien en
su pensamiento, en el de ninguno de los cuatro.

Se ha publicado mucho, la revista ha sido
muy importante, en ella puede leerse todo
lo que se ha hecho. Siempre hubo debates
en el Instituto -no con la profundidad que a
mí me hubiera gustado-, con intercambio de
impresiones e, incluso, diferencia de ideas.

A partir de la crisis de México, el Instituto
ha cambiado, ha tenido que moverse hacia
otras direcciones. Creo que era inevitable,
eso no es ni bueno ni malo, simplemente era
inevitable; no podía quedarse solamente en
un tipo de tratamiento económico, social y
político. En estos últimos años se advierte
la contribución a otras ramas, entre ellas a
la banca, las finanzas y el comercio exterior.
Quiero mencionar al maestro Arturo Ortiz,
que ha hecho grandes avances; al maestro
Torres Gaytán, con su libro pionero del
comercio internacional. Se había hecho muy
poco en cuanto a conocer el mundo y tratar de
estudiarlo, pues es un error nada más estudiar
a México y olvidar el resto. México no es
independiente de lo que sucede en el resto
del mundo, al contrario. Para ello, primero se
abrió el Instituto a la problemática de América
Latina, y se vinculó a movimientos sociales.
Pero faltan conocimientos más amplios, creo
que todavía no se llega a un desiderato. He
insistido, quizás por ser geógrafo y ver las cosas
desde el punto de vista del espacio, en que hay
que conocer el mundo, no solamente a través
de las revistas que lleguen, sino conociéndolo
directamente, asistiendo a congresos. Pero eso
no basta, hay que ir a estudiar otros países. Yo
así lo logré, estudié en la India y en Francia,
no me quedé sólo con mis estudios en la Unión
Soviética; sabía que aquello era un mundo que
ya estaba corrompiéndose y, por lo tanto, no
tenía un gran futuro. Había que ver eso, y el
futuro del mundo era el tercer mundo actual,
el mundo del subdesarrollo: China, la India,
el Medio Oriente, África y América Latina.
Creo que el tercer mundo debe recibir la
atención de este Instituto porque es la mayoría
del mundo, porque es la oprimida, y porque
necesita salir de esa situación y no continuar
más tiempo así. Creo que, en ese sentido, el
Instituto debe tener esa misión; comprendo
la cuestión de la influencia del pensamiento
neoliberal en él, pero creo que aquello

Es decir, aún no hay historia. Algunos afirman

87

�puede verse en sus estudios. Espero que los
elementos conscientes del Instituto se opongan
al aplastamiento ideológico. Pero es signo de
los tiempos actuales; es decir, no puede dejar
de estudiarse el pensamiento neoliberal, sería
otro error hacerlo. Hay que estudiarlo; pero
sabiendo que es un pensamiento que, como dice
una de las tesis que he estado corrigiendo para
el premio, en el fondo no es un problema de

de ver era inevitable--, el PNR. Tan inevitable
que, si no, se hubiera desmoronado una lucha
revolucionaria. Es cierto que hubo caudillos
que no eran conocedores de la verdadera teoría
política, qué importa, eran los jefes, eran los

con la situación de la globalización actual. Y es
esta dependencia la que.defiende el pensamiento
neoliberal, le guste o no a alguna gente.

subsistir eternamente, tiene que haber cambios
dentro de ese mismo movimiento. Pero no

A. G.: Volviendo a México, el 2 de julio de
2000, según algunos, comenzó una nueva

permitieron que la democratización avanzara en
los años treinta, siendo el momento apropiado.
No me refiero a darle la victoria a Vasconcelos

etapa en la historia de nuestro país, ¿cree

-que no hubiera sido posible. Según gente que

usted que la alternancia política fue importante
foxismo representa un cambio progresista

lo vivió entonces, sólo el 18% de la población
estaba a su favor. Eso era todo, ¿cómo iba a
ganar? Fue un posible comienzo _de partidos,

respecto a los regímenes priístas anteriores?

pero Vasconcelos no lo acaudilló por ser

para la democratización del país, que el

Á. B.: Anteriormente escribí bastante en la
prensa nacional, en muchos periódicos y

egoísta y ególatra. Ahí pudo haber empezado
la democratización, pero no sucedió así.

revistas. Pero a partir de que el pensamiento
neoliberal se ha vuelto predominante, he

Después, cuando mi padre se lanzó de
candidato a diputado en 1943, dijo que era el

quedado fuera, ya no quieren publicarme

momento de que, tanto la derecha -ya estaba el
PAN- como la izquierda, avanzaran juntas en la

nada. Nunca pretendí ser un ideólogo, de tal
manera que malamente puedo interpretar a
fondo la cuestión actual. Respecto al germen

democratización del país. Sólo se lo permitieron
a la derecha, a mi padre ro bloquearon y,

de la democratización actual, escribió alguien
en otros años, antes de este cambio: "la

después, al Partido Popular le regalaron una
curul para que se contentara. Es un error

democratización de México como necesidad

garrafal que lo hayan aceptado y uno de los
grandes méritos de Narciso Bassols es haberlo
señalado. Estoy hablando de los años cuarenta

viene desde el siglo XIX"; pero, desde el
punto de vista moderno, hay que tomarla por lo
menos desde principios del siglo XX. ¿Por qué
no toman en cuenta esto? Porque no quieren
ver que hay otros que estuvieron antes. Eso
es un error garrafal. No es que no haya habido

del siglo pasado. Para mí, esto no es nuevo.
El proceso de democratización actual

antecedentes, los hubo antes de 191 O; ahí está el

se fueron desmoronando hasta que se
reconstruyeron después; y segunda, la derecha

Partido Liberal de los Flores Magón, ahí está lo
que hizo mi abuelo, don Diódoro Batalla, en la
asociación de reformistas - así se llamó, Liberal
Reformista- ; y las vertientes de la revolución,

capitalismo mundial. Además, algo que no se
ha estudiado bien han sido los cambios de las
clases sociales en México a partir de 1940. Me
parece que era inevitable dentro de los terribles
problemas que hemos vivido. Y es que no se
preparó al país, tercermundista todavía en
sus grandes estructuras, para este cambio,
y ahora los problemas tienen gran fuerza

que conducían; Obregón primero, Calles
después. Después, se deformó, porque todo
sistema político que se aferra indefinidamente
a una sola vertiente está muerto, no puede

aumento de exportaciones, es un problema de si
la dependencia de México se va a acentuar o no

88

tanto el zapatismo como Villa y Carranza.
Después viene la década de los años veinte,
el monopolio de un partido -que a mi modo

del país tenía que venir por dos razones:
primera, porque los partidos de izquierda

se fue fortaleciendo, sencillamente por la
globalización, por el predomino de los Estados
Unidos y las grandes fuerzas de poder del

A. G.: Pasando a un tema del que ahora
se habla mucho, ¿qué opina usted de la
globalización, es un fenómeno irreversible,
existen opciones frente a la globalización
neo/ibera!?

Por ejemplo, el pleito del petróleo es tremendo
y puede llevar a cualquier bombazo atómico;
ese peligro es parte de la globalización. Existen
opciones y creo que la opción única que se ve
es que los pueblos no la aguanten tal como está.
Los pueblos ya están entrando en razón; tiene que
haber movimientos organizados, con apoyo de
los escasos gobiernos que tengan esa dirección
y que tengan avances sociales internos (China,
Vietnam, etc.). También tiene que haber apoyo
de los gobiernos progresistas, -apoyo, mas no
intervención o amenazas armadas. Debe ser un
juego político, económico y social muy fino,
muy bien pensado, para oponerse a la expansión
de esta globalización salvaje que tenemos.

Á. B.: En el Instituto publiqué dos o tres libros
sobre este asunto, desde puntos de vista que no
se trataban allí: la importancia de los recursos
naturales, de su escasez; la destrucción del
medio ambiente (que es terrible, es una amenaza
gravísima para el futuro de la humanidad, sea
a nivel mundial, nacional o regional). En fin,
la globalización es multifacética, también es
inevitable. La globalización es un fenómeno
que viene, por lo menos, desde el siglo XV. Los
portugueses empezaron a expandir su dominio
sobre África desde la primera mitad del siglo
XV; de ahí sigue, por una necesidad histórica,
que los europeos dominaran el mundo.
Era inevitable, fue un fenómeno histórico,
económico, social y político. Hay diversas
etapas de la globalización y estamos en una
que, para mí, es de fase cuatro: es muy distinta a
las otras, están presentes el dominio del capital
financiero; el dominio de las transacciones que
supeditan al tercer mundo otra vez y, quizás,
peor que antes; el fortalecimiento de los grupos
de poder y las intervenciones militares, que no
son nuevas. Así fue en el coloniaje, pero ahora
hay más graves peligros, porque hoy hay algo
que no existió en el siglo XVI con Cortés:
entonces tenían espadas, ahora hay bombas
atómicas; ahora está en peligro la humanidad
toda, incluso de desaparición parcial o total.

A. G.: Y para el caso nuestro, maestro, que
estamos muy insertos en esta globalizaciónjunto
con los Estados Unidos, ¿cuáles han sido los
principales efectos de esta creciente integración
mexicana hacia nuestro vecino pais del norte?

Á. B.: Nosotros hemos tratado de profundizar
en el impacto tremendo de la integración con
los Estados Unídos. Diría, en general, que la
globalización es tremenda en el desarrollo
regional en México, con el Tratado de
Libre Comercio o sin él. Lo que se atiende
es sólo aquello que interesa a las grandes
compañías de los países poderosos y, de
rebote, a las nacionales; quedan fuera todas
las zonas de ultra subdesarrollo de México
y de todos los países del tercer mundo. Estas
zonas no tienen posibilidades de desarrollo,
nadie quiere invertir en ellas; incluso sin
ver el problema de la inversión, si es buena
o mala, simplemente no quieren y ya.
Las carencias de estas zonas son de
problemas de transporte, lejanía, falta de
educación profesional, etnias, problemas
de reivindicaciones nunca resueltos, etc.;,
es un fenómeno gravísimo. Las actividades
productivas se están concentrando en la franja
fronteriza con Estados Unidos; pero también

89

�en ciudades del interior como Guadalajara, el
puerto de Veracruz, Manzanillo, las zonas de

avanzados, no se podía competir, sencilla y
llanamente. Se intentó lograrlo en la Unión
Soviética y el esfuerzo fue gigantesco; sin
embargo, la industrialización forzada costó

hambre y miseria. Hay que ver lo que están
haciendo, intentando un poco no subyugarse a

mucha sangre, desde 1928 hasta 1940.

la globalización.
Hubo otras revoluciones llamadas socialistas;
para mí, ninguna llegó a establecer un

en Mesoamérica. Había gente que pensaba
en la diferencia entre el sol y la luna ~so es

Tuvieron sólo doce años para hacerla, ya
que antes llevaron a cabo la reorganización
de 1928 (primer plan quinquenal).
En 1940-194 l los invaden los nazis y no

socialismo real, verdadero. ¿Por qué no
lo hubo? Porque las circunstancias no lo
permitieron, no porque fueran perversos. A mi
modo de ver, el factor principal fue la Segunda

noroeste, sólo algunas zonas que interesan a las
grandes economías norteamericana, japonesa

dialéctico--, el día y la noche, la bondad y la
maldad, etc.; esa lucha será eterna. Ahora bien,
se pensó que las grandes revoluciones del
siglo XIX tenían antecedentes de formación,

hubo más tiempo, no hay que olvidar esos
antecedentes. ¿Qué resultó? Fuera de algunos
casos que no cuajaron por circunstancias
diferentes, como el de Alemania Democrática,

Guerra Mundial, en la cual se destruyó la
parte más avanzada de la Unión Soviética.
No fue el único factor, pero sí es de los más
importantes. China también fue devastada en la

o europea. Está impactando el fenómeno
muy seriamente en · ese sentido; además

de los grandes pensadores, de la evolución
de la primera revolución industrial, y que sus

guerra civil y durante la invasión japonesa. Es

de que se sigue destruyendo la naturaleza.

cambios iban a generar una transformación
inmediata de los sistemas sociales y mundiales.

Hungría, Checoslovaquia y otros; encontramos
que no había desarrollo suficiente, ni para la
abundancia, ni para la igualdad, ni para nada.

riego del noroeste. Pero, ¿qué sucederá con las
zonas que no produzcan para la exportación,
las que no tengan zonas de riego, las que no
tengan mecanización, buena o mala? Todo
esto es muy grave y condiciona o predispone
mayor acumulación urbana en el país, mayor
concentración de la industria en las grandes
ciudades; y, en consecuencia, no se están
desarrollando las regiones internas del norte y

A. G.: Por último, ¿por qué fracasó el
socialismo,

sigue

siendo

viable

en

el

mundo de hoy y del futuro, existe una
alternativa socialista o hay que construirla?

Á. B.: En primer lugar, creo que ser de
izquierda es un compromiso eterno. Es estar
en la defensa de los oprimidos, de los pobres,
no en el sentido de la conmiseración cristiana,
sino de los hechos reales, económicos, sociales
y políticos; la defensa de esas mayorías y de
países enteros como es todo el tercer mundo;
y del cuarto mundo, porque de éste no hemos
hablado, pero el cuarto son los «de hasta
abajo». El que esté porque ese estatus se
conserve, ese es un hombre de derecha, ése
no tiene otra cosa qué pensar. En cuanto al
que piense que debe destruirse ese germen, esa
desigualdad, esa ruptura, esa guerra perpetua,
esa matanza bárbara y todo lo demás, ése
es un hombre de izquierda aquí y en todos
lados. Ésa es mi interpretación; no creo. que
sea un problema de pertenencia a un partido,
es un problema de conciencia individual.
Grandes movimientos han existido desde que
la humanidad se constituyó en civilizaciones,
hubo lucha de ideas en todas las civilizaciones

90

antiguas. He tratado de demostrar, sin éxito,
porque no hay debate, de que la lucha de
ideas existe desde que existe la dialéctica (no
la marxista). La dialéctica existe desde que
el hombre empezó a razonar a fondo, desde
mucho antes de la Grecia Antigua, en China,
en Mesopotarnia, en la India, aquí también,

Para mí -y lo he escrito-, era natural que
se pensara de esa manera, puesto que es la
lucha de las contradicciones, es la lucha de
bandos, es la lucha de las ideas, y es la lucha
de la necesidad de la justicia en el mundo.
De ahí resultó la transformación; los intentos,
primero, de la Comuna de París; los grandes

Entonces ¿de dónde obtener la abundancia?
En ese lapso tuvieron que implementar los

cierto que hubo defectos enormes y tremendos
en la conducción y en la planificación, lo
que ya se ha criticado, pero hay que tomar
todo en cuenta, toda esa experiencia. No es

cambios sociales, las revoluciones, detener
a los nazis y sufrir la muerte de veintiocho

que la idea del socialismo sea falsa, ni que el
nombre sea falso o erróneo. Puede volver a

millones de rusos, más seis millones de
polacos y seis millones de yugoeslavos.En

emplearse en el futuro o ya no. No lo sabemos.
El problema central es si va triunfar la justicia

cuanto a China, sabemos que era tierra de

o la injusticia.

movimientos sociales del XIX y, sobre todo,
del XX. Cabe señalar que ahora, en forma
verdaderamente ridícula, se habla sólo de
los desastres del siglo XX; hubo también
avances gigantescos, no sólo en la tecnología,
sino en todo. Claro, están las guerras, pero
las guerras son producto social, porque hubo
formas de destruir más fácilmente y en masa.
Surgieron los grandes pensadores y los grandes
conductores de masas que llevaron a las
grandes revoluciones. Eso lo veo como algo
lógico, inevitable y necesario, pero creo que no
estaba maduro para que el sistema capitalista
se derrumbara, surgiera la otra fuerza y se
afianzara. Esto, en buena medida, es producto
de la propia corrupción que el capitalismo
creó en el seno de los países socialistas. Es
decir, mientras dos tercios del comercio
mundial y de la producción industrial, las
universidades y todos los medios estaban

91

�MÁXIMAS MORALES
Y PARADOJAS ANTROPOLÓGICAS
Mijail Malishev

La verdad sometida al poder de la mentira se convierte en la parte más convincente de ella, ya
que le transmite su autoridad. Es por eso que las mentiras más sofisticadas siempre se derivan de
semiverdades.

•••
Contra las evidencias de los grandes méritos de alguien, el remedio más adecuado es su
reconocimiento.

•••
El hombre no se revela tanto en sus logros, sino en sus fracasos y, aún más, en los fundamentos de
las excusas para justificarlos.

•••
Aunque la historia no nos enseñe nada, nos castiga por la ignorancia de sus lecciones.

•••
Es más fácil ser esclavo de una idea que dueño de sí mismo.

•••

El hombre que calla los motivos opuestos a las normas morales, implícitamente reconoce la
obligatoriedad de éstas.

•••
El infierno no es un lugar determinado, es un estado de ánimo en el que el hombre ve claramente
el sinsentido de sus actos, pero no puede ni dejar de hacerlos, ni arrepentirse.

•••

Se necesitan muchos esfuerzos para ser fiel a sí mismo.

•••
Uno se siente más desolado cuando desaparece el consuelo de que hay alguien más desdichado.

•••

La benevolencia hacia el otro se expresa no sólo en el deseo de aliviar sus penas, sino también en
estimular sus propios esfuerzos para que supere las desdichas. En breve: Dios ayuda a quien se
ayuda.

•••

Quien posee el poder tiene "derecho" a la última réplica y el privilegio de hacer esperar a los
demás.

•••

Los sufrimientos padecidos por un desdichado no justifican el daño que éste causa a los demás.

•••
La distancia entre el vivo y el muerto es equivalente a la infinitud que separa el ser de la nada.

•••
La autoridad de la razón siempre es preferible a la razón de la autoridad.

�frecuentemente, el hombre obra de conformidad con el deber guiándose por su propio interés; es
Los grandes políticos surgen del pueblo, pero casi nunca regresan a donde salieron.

•••

Quien pisotea la voluntad de alguien, sin sospecharlo, admite que el más fuerte también puede
pisotear su propia voluntad; un irresponsable "legitima" la aplicación de la misma actitud hacia
él, Yel grosero no tiene derecho moral de pedir un trato amable. El comportamiento de todas estas
personas se basa en el imperativo del egoísmo: "haz a los demás lo contrario que tú quisieras que te
hagan".

•••

Cuando la opinión pública reconoce los méritos de un individuo, algo debe susurrar en sus adentros:

lo que le ocurre al comerciante que, por miedo a perder su clientela, sirve con honradez aun a los
compradores inexpertos. Lo malo es que este comerciante trata de desvincular su honradez del lucro
y es entonces cuando se convierte en un moralista hipócrita.

•••
Si la gente revelara el mismo respeto a los vivos que el que manifiesta por los muertos, en la tierra
triunfaría el paraíso.

•••

El reconocimiento del estado real de las cosas no es sinónimo de que lo reconocido sea verdadero.

"¡a trabajar, para estar a la altura de lo alcanzado!" Quizá es por eso que en el reconocimiento hay un

•••

azoro, ya que el premiado se sentiría avergonzado si descendiera de las expectativas ya establecidas

Casi todas las acciones automáticas que hacemos, en algún momento requirieron una atención

sobre sus capacidades.

especial y muchos esfuerzos para aprenderlas. Andar, hablar, leer, contar, atarse los zapatos, usar el

•••

En la mayoría de los casos, el hombre aspira a poseer más de lo que dispone y más de lo que es capaz
de usar.

•••

A veces pensamos que hablamos en el mismo lenguaje que los otros, pero lo que decimos y lo que

cuchillo y tenedor, andar en bicicleta, todas estas rutinas, en realidad, son ejercicios que nos costaron
mucho sudor y exigieron mucha paciencia a nuestros preceptores.

•••
Cada ser humano pudiera ser otro. Al hombre le es inherente la preocupación por sus capacidades,
sólo a él le es propio preguntarse qué es en sus posibilidades y padecer el no haberlas podido
realizar.

•••

ellos perciben son dos cosas bien diferentes.

•••

El suicidio es la muerte que pretende superarse a sí misma.

En el fondo de toda esperanza se esconde el germen del milagro.

•••

La preocupación por el futuro es la actitud fundamental de la existencia humana. No todos los
historiadores, cuyo objeto de estudio es, por definición, el pasado, se dan cuenta de.que la vida de

•••
Para el fanático terrorista, la vida tiene menos valor que la causa por la cual está dispuesto a morir. En
este sentido se parece a un héroe. Pero la amenaza de exterminar a los rehenes destrona su pretensión
a la santidad, ya que su muerte significa la desvalorización de su causa sacralizada.

sus agentes históricos estuvo abocada al futuro. En efecto, para cada ser humano, su estado anterior
es al presente lo que el presente es al futuro. Y, ya que ellos se preocupaban por el futuro, sus sueños,
proyectos y planes no son menos importantes que sus actos cristalizados en el cuerpo de los hechos

•••

El portador de algún vicio finge que se enorgullece de él para evitar los juicios denigrantes de los
otros.

•••

históricos. El buen historiador sabe que lo irreversible alguna vez existió como lo posible.

•••
Quienes roban y han sido descubiertos, podrían reconocer no sólo que robaron, sino también que son

Si, para el estudiante, el examen podría ser un trauma, para el profesor a veces resulta una pérdida
de fe en la humanidad.

ladrones. Pero hay quienes roban y, al ser descubiertos, pueden admitir el verbo yo robé, pero no el

•••

sustantivo soy ladrón. Esto significa que nuestro hacer y nuestro ser a veces coinciden y a veces no;

Aunque no tengamos la culpa de poseer la cara con la cual nacimos, tenemos cierta responsabilidad

por tanto, la culpa y la vergüenza no siempre van de la mano.

de la expresión que otorgamos a nuestro rostro.

•••

•••

Detrás de la misma altura a la que ascendieron diferentes personas se esconden diferentes

La razón que no es capaz de tomar en consideración las dimensiones emocionales de la existencia es

esfuerzos.

parcial, frecuentemente falla o, lo que es peor, engendra monstruos.

•••

Sólo un ser imperfecto podría considerar que todo lo real es racional.

•••

•••

Como añicos del pensamiento, los aforismos son un reflejo de la fragmentariedad de la vida que se
va ordenando con el granito de las frases breves. ¿Podría suponerse que el laconismo y la claridad del
aforismo son una nostalgia por el gracejo que el hombre quisiera otorgar a la vida entera?

No sólo necesitamos a los demás, sino también necesitamos que nos necesiten, y el reconocer esta
necesidad da sentido a nuestro ser.

•••

•••
Si un hombre se siente solitario entre los demás y hasta se percibe como huérfano en su propia casa,
entonces lo que necesita es reconocimiento.

El verdadero sujeto moral lucha no sólo contra la corrupción y la depravación, sino contra la.falta de
derechos bajo la máscara del derecho y contra la injusticia bajo la máscara de la justicia.

•••
La vida es menos reveladora que las noticias sobre sus acontecimientos; éstas presuponen cierta
selección, mientras que en la vida los eventos importantes suelen intercalarse en la rutina destinada
a la repetición.

94

95

�En Ja relación con los otros, nuestro "yo" revela sus diferentes facetas: tenemos unas cualidades que
La vida es una tarea por realizar que nos está dada desde el nacimiento hasta nuestra última hora.
■

■

■

■

■

■

El pecado es la perspectiva de la inocencia.
Creer que no existe el sentido en este mundo sin la vida en el más allá representa un pecado de
soberbia.
■

■

■

Al envidioso, la desdicha del envidiado le es más agradable que su propia virtud.
■

■

■

Indudablemente que mucha gente puede vivenciar sentimientos sutiles, pero sólo algunos son
capaces de describirlos sutilmente.
■

■

■

Nos sometemos a un orden por considerar que quien lo dicta es siempre más fuerte y, por lo tanto,
podría castigamos en el caso de desobediencia. Esta opinión es la causa más contundente del
mantenimiento del orden y no la amenaza de aplicar la fuerza.
■

■

■

Existen dos tipos de hombres: los que se inclinan a considerar que la vida y sus problemas son de
fácil resolver, y los que tienden a resaltar su complejidad o profundidad enigmática. Al abordar los
problemas vitales, los primeros tropiezan, se decepcionan y los dejan pendientes; mientras que los
segundos reflexionan mucho, vacilan y suelen fracasar, al igual que los primeros.
■

■

■

El disputante casi nunca reconoce la razón de su adversario. Si la reconoce, sólo lo hace parcialmente
para crear la apariencia de objetividad y rechazarla en su totalidad.
■

■

■

La expresión de que cada ser humano merece confianza es complemento moral del postulado
jurídico de la presunción de inocencia.
■

■

■

Si para el arrepentimiento no existe un plazo fijo, para cometer el pecado a veces es demasiado
tarde.
■

■

■

El pensamiento es un derroche de energía mental; pero a su vez, el trabajo intelectual es un ahorro
del derroche de la acción no guiada por el pensamiento.
■

■

■

La ciencia frecuentemente destruye la certidumbre ingenua que prevalecía en la conciencia de las
masas sin ofrecerles nada a cambio, lo que engendra decepción e insatisfacción. El sentimiento de
incertidumbre provoca vacíos y, para llenarlos, hacemos todo lo posible para alcanzar alguna certeza,
y poco nos importa si ésta es real o ficticia: sólo deseamos que disipe la incertidumbre.
■

■

■

La fe, a diferencia de la creencia, se nutre de supuestas verdades irrefutables, y según éstas, no existe
alguna cosa o acontecimiento observable que las desmienta. Cuando usamos la palabra "fe" en el
sentido de creencia o de confianza -tengo fe en mi amigo, tengo fe en mi médico- la entendemos
como una convicción de que algo parece ser lo que es, mientras no nos demuestren lo contrario.

96

se expresan en la relación con unos; y otras, en la relación con otros; igualmente, el significado de
cada una de estas personas es diferente para nosotros. Normalmente, reconocemos estos diversos
significados y no tenemos dificultad en hablar con algunos sobre religión, con otros sobre política y
con otros más intercambiar historietas o chistes.
■ ■

■

Hay dos tipos de solidaridad: la que se expresa en un objetivo histórico y la que se gesta en el terreno
de Jos sufrimientos compartidos. Respectivamente, hay dos tipos de la responsabilidad: una por lo
lejano: país, nación e historia; y otra por el prójimo: hijos, padres, compañeros, colegas.
■

■

■

Cualquier percepción contiene una interpretación involuntaria emparentada por su firmeza con la
intuición lógica: si veo que esta mesa es redonda, resultará dificil sustentar que es cuadrada. Algo
semejante ocurre respecto a los actos morales: las escenas de violencia inmotivada o de humillación
sádica engendran en nuestra conciencia una actitud de protesta o de odio que es irrevocables, como
Jo es el dolor de muelas o la aversión a la inmundicia. En la "ergometría de las evidencias", la
percepción viva ocupa un lugar tan importante como la obviedad de la razón.
■

■

■

El hombre o la mujer que están en el centro de atención sin haber hecho grandes esfuerzos para
merecerlo, son quienes pertenecen a la élite o son, en realidad, muy guapos.
■

■

■

Una de las características de la acción rutinaria reside en que puede ser efectuada sin poner atención
en ella; nos parece con.fiable y lista para ser tomada en cualquier momento que es requerida. No
reparamos en estas habilidades; en el mejor de los casos, prestamos atención en qué, pero no en
cómo: por ejemplo, cuando hablamos en nuestro idioma materno, fumamos, lavamos nuestras
manos, afeitamos o freímos huevos. Pero momentáneamente reparamos en cómo realizamos estas
acciones cuando salimos de las habilidades automatizadas; por ejemplo, cuando hablamos en idioma
extranjero o empezamos a aprender un baile desconocido. A cada cual no le perjudicaría de vez en
cuando prestar atención a sus actos rutinarios y tratar de mirarlos desde fuera, como lo hacemos
cuando nos mirarnos en la cámara televisiva en un supermercado.
■

■

■

En el hombre, por heroico, fuerte y hábil que sea, el querer nunca coincidirá con el poder. Sólo Dios
puede lo que quiere.
■

■

■

Entre el hombre y la mujer existen diferencias: cuando la mujer vuelve a entablar una relación de
pareja, frecuentemenfe piensa que su vida inicia de nuevo; mientras que el hombre nunca abandona
su currículum amoroso.
■

■

■

Todo el mundo dice de un cobarde que es cobarde, de un presumido que es presumido, de un petulante
que es petulante ... en su ausencia, y casi nadie se atreve a decírselo de frente. Frecuentemente
recurrimos, sin damos siquiera cuenta, a muchas pequeñas mentiras en la evaluación de nuestro
prójimo. Quizá el acto más atrevido que somos capaces de hacer en su presencia es callarnos. Nos
dirán ¡vaya, qué mérito! Pero, por otra parte, imaginemos qué sucedería si todos fuéramos sinceros
con los demás y les dijéramos siempre lo que pensamos. Un mundo que no tolere ni una pequeña
dosis de mentira se convertiría en muchedumbre dispuesta a agredirse unos a otros por su sinceridad
implacable, utilizando cualquier pretexto.

97

�La filosofia no sólo introduce la claridad en la oscuridad, sino convierte lo aparentemente claro en
problemático.
■

■

■

■

El progreso no es sólo un movimiento de lo peor a lo mejor, sino también de lo mayor a lo menor: de
un mayor error a una menor ilusión.
■

■

■

■

Varlam Shalamov y Viktor Frankl, que pasaron muchos años en campos de concentración, recuerdan
que los sufrimientos y la muerte de los vecinos no provocaban ninguna angustia en la conciencia
atormentada por el dolor de los encarcelados. Shalamov constata: "Si la indigencia y la desgracia
engendran amistad, sigrufica que la indigencia no es tan extrema y la desgracia no es tan grande. La
pena no es tan profunda si se puede compartir con los amigos".
■

■

■

Qué es oración sino un humilde intento de presionar a Dios a conceder lo pedido. Si la oración
no salva de la frustración, entonces el creyente acepta la desdicha como un castigo emanado del
lpismísimo Ser Superior, que es más sabio que él, y esto le da cierto alivio.
■

■

■

Los momentos decisivos son cuando el individuo se encuentra en una encrucijada de su existencia:
optar por un trabajo o por otro, casarse o no, postular o no su candidatura en las elecciones, etc. Pero
cada elección está preñada de riesgo, pues lo nuevo siempre, en uno u otro grado, es desconocido; y
él sabe que una decisión que tome o una dirección que siga podría ser irreversible o que, al menos,
le será luego dificil volver al sendero de la vida habitual. A estas razones se les agrega también su
temor ante la probabilidad de fracaso. Y sin embargo, por fuerte que sea la coraza protectora de
lo habitual, sin riesgo no hay la posibilidad de promover sus ambiciones y aumentar su chance de
reconocimiento. El hombre es un ser destinado a correr el riesgo.
■

■

■

El fumador está suficientemente consciente de los riesgos del tabaco y, sin embargo, continúa
fumando. ¿Por qué? Quizá porque se inclina a transferir los daños potenciales a un tiempo muy
lejano que le parece conmensurable con la misma eternidad.
■ ■

■

■

Si el caballo y la lancha fueron los primeros instrumentos para la colonización del espacio, la tumba
y el rito funerario fueron los primeros desafios arrojados contra la precariedad de la existencia
humana.
■

■

■

¿Podríamos vivir teniendo la conciencia del valor insustituible de cada instante, como si el mundo
existiera sólo una vez, como si tuviéramos la tarea de retener cada vivencia nuestra para la eternidad
y morir con ella?

■

■

Si el ladrón, perdido de su banda, no puede confiar que el primero que encuentre es también el
ladrón; el hombre honesto tiene mucha más probabilidad de encontrarse con otro hombre honesto.
Sin embargo, su único encuentro con la gente deshonesta le hace cauteloso. Un ejemplo negativo
dura más tiempo en nuestra memoria que cientos de experiencias positivas.
■

■

■

Pensar sobre sí mismo es casi siempre afirmarse ante los demás.
■

■

■

Es ridículo exigirle a todo autor la genialidad, pero es legítimo esperar que su libro no sea una
estupidez.
■

■

■

El hombre, desde su origen, a nadie teme tanto como a sus semejantes.
■

■

■

Para el escritor, su libro es una obsesión de la cual quiere liberarse lo antes posible. No obstante,
no se libera definitivamente, ya que se apoderará de él otra obsesión y volverá a escribir un nuevo
libro.
■

■

■

Los humanos inventaron lo sobrehumano para suprurur de sí lo inhumano y sublimar lo
subhurnano.

■

■

■

¿Qué significa un hombre uniformado? Un policía. ¿Qué significado tiene un hombre que está tras
la ventanilla? Un funcionario de banco. A su vez, para policía y funcionario del banco, a todos
con quienes se encuentran mientras desempeñan sus funciones, los identifican con los calificativos
de "ciudadanos" o "clientes" Mi encuentro con ellos y su encuentro conmigo son encuentros de
funciones. En tales circunstancias, el otro no me preocupa mucho, así como a él no le preocupa mi
persona, salvo en relación a nuestros roles sociales. No le juzgo como un "tú", sino como un "él", y
viceversa. ¿Qué sucedería si todo "él" se convirtiera para mi y para él, en todo "tú"? Es imposible
imaginar todas las consecuencias de esta "fraternidad". Cada muerte o cada desdicha de él, yo
debería de experimentarla como una pérdida personal. ¿Qué cantidad de compasión tendríamos que
tener en nuestra actitud hacia los demás?
■

■

■

Cada trabajo dignifica a su trabajador, pero no cada trabajador dignifica su trabajo.
■

■

Qué es la aventura sino la inclinación a exponerse al peligro, la voluntad de correr el riesgo y la
esperanza, más o menos confiada, de superarlo. La aventura como riesgo buscado es un coqueteo
deliberado con la suerte, un desafio al futuro, una valentía cuyo portador busca probarse a sí
mismo.
■

■

■

El verdadero artista es aquel que tiene el don de metamorfosearse en cualquier ser, incluso el más
ínfimo, el más feo y el más impotente.
■

enjabonada del poder?

■

Algo anda mal en un país donde el deudor duerme más tranquilamente que el acreedor.
■

¿Hasta qué grado tendríamos que ser ambiciosos para trepar, caer y otra vez subir por la escalera

■

■

El miedo ante la muerte es una oración del alma que busca asilo en el más allá para liberarse de sí
misma.

■

■ ■

Cuando el hombre se sacraliza, no se puede evitar la desgracia.
■

■

■

La influencia del miedo en la conducta humana es doble: por una parte, el miedo debilita las pasiones.
El hombre abarcado por el temor es circunspecto, prudente y se inclina a escuchar los argumentos
de la razón. Pero, por otra parte, el mismo miedo es una pasión irracional que nos hace aprensivos,
recelosos y cerrados para los argumentos de la razón.
■

■

■

La perfección de una obra implica la elección y ésta presupone el rechazo de todo lo burdo, lo
dudoso o escogido por el azar. La energía alimentada por la aspiración a engendrar algo perfecto se
apaga, y junto con ella se extingue la esperanza para alcanzar la perfección. Y sin embargo, la pasión
infructífera por lo perfecto es preferible que la producción de algo acabado, pero mediocre.

�El hombre inventó a Dios para vengarse de su prójimo o para reconciliarse con él a través de la idea
de que, ante su grandeza, todos somos iguales en nuestra miseria.
■

■

■

¿Por qué se considera que el paraíso es un lugar de bienaventuranza? Quizá porque el creyente
quisiera trasladar al más allá todos sus bellos sueños, cuyas migajas encontró en este mundo.
■

■

DOS PENSADORES EN LA
ADOLESCENCIA DE AMÉRICA
Cordelia Rizzo

■

Insistir en las divisiones de raza,
en las diferencias de raza,
de un pueblo naturalmente dividido,
es dificultar la ventura pública y la individual,
que están en el mayor acercamiento
de los factores que han de vivir en común.

El inocente suele apelar a la justicia, en tanto que el último recurso del culpable castigado es la
clemencia. El primero quiere la aplicación de la ley, el segundo espera el perdón como una especie
de milagro.
■

■

■

Si en un niño pequeño sus cualidades nos provocan cierta ternura, en un adolescente muchas
cosas nos parece dignas de desprecio; y sólo la idea de que pronto llegará a ser otro nos ayuda a
reconciliamos con sus presentes características negativas.
■

■

■

"Mañana", "otro día",' "después", frecuentemente nos sirven como pretextos para no cumplir los
compromisos de hoy. No tenemos suficiente osadía para reconocernos en la pereza, en la inercia y en
la negligencia de nuestras obligaciones y es por eso que nos justificamos ante el tribunal de nuestra
conciencia, relegando nuestras promesas al futuro.
■

■

■

¿A quién se le puede pensar como un afortunado? A aquél que responde al azar de circunstancias con
un máximo de artificio.

100

José Martí
Parece que hay dos caminos para soñar
a América: como si fuera otra y como si fuera
ella misma. Las fantasías de los utopistas lanzan
sus anhelos hacia todo lo que se encuentra entre
estas dos direcciones. El proceso de búsqueda
continúa y existe una descripción y presencia
de lo que ha venido siendo nuestro continente,
hay actas, hay pruebas que justifican nuestro
pasado. Los cronistas han dejado testimonio
de una historia indígena y española; y de
una evolución convergente, en la cual, con el
paso del tiempo, se integran más culturas, se
suceden revoluciones y crisis.
Estas posturas, creadoras de
estrategias de afianzamiento de la identidad,
se reflejan en los pensamientos de dos
autores cuyas ideas disienten y se confrontan:
Domingo Faustino Sarmiento y José Martí.
Martí, intencionalmente, refuta la tesis del
conflicto entre "civilización y barbarie" de
Sarmiento en ''Nuestra América", por lo cual
no es una conexión oculta la que analizaremos
en estas páginas. En sus palabras: "No hay
batalla entre civilización y barbarie, sino entre
falsa erudición y naturaleza" 1• Las ideas de
Sarmiento abogan por una neutralización del
conflicto entre lo natural y lo extranjero o
europeo (lo estadounidense, en el caso de las
conclusiones de "Conflicto y armonía de las
razas en América Latina"2).

Martí asume el conflicto y considera
que reconocer el mestizaje de las culturas
que se han integrado a las indígenas en
Hispanoamérica libera, purifica y fortalece
a la persona; mientras que Sarmiento busca
lograr lo mismo eliminando a una de las
partes: quiere limpiar a América de la
presencia de los "montoneros" o las masas
de criollos y gauchos que tienen que pelear
por vivir con justicia. Ambos quieren llegar
al fortalecimiento cultural de América Latina,
al menos en apariencia. El primero lo propone
mediante el reconocimiento y el segundo, a
través del rechazo de la parte que le cuesta más
comprender.
A raíz de esta marcada oposición, nos
basaremos, para el análisis del pensamiento
de Sarmiento, en "Conflicto y armonía de las
razas en América Latina"; y del pensamiento
de Martí, en "Mi raza"3. El conflicto entre
las ideas de ambos autores se limitará a la
discusión de la raza. Este concepto encierra
muchas acepciones; sin embargo, nos interesa
el significado "raza" en tanto se presenta
corno criterio de diferenciación entre los
seres humanos, ya sea cultural, biológico o
social. Para Sarmiento, la diferencia es motivo
de molestia y rechazo; y para Martí, es la
razón que motiva a reflexionar sobre nuestra
diversidad y una invitación a celebrar la

1 Martí, José. "Nuestra América", en Fuentes de la cultura
latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.). Fondo de Cultura
Económica. México. 1995: 122. En adelante, al citar este
ensayo, pondré las páginas correspondientes después de la cita.
2 Sarmiento, Domingo Faustino. "Conflicto y armonía de las
razas en América (conclusiones)", en Fuen/es de la cultura
latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.). Fondo de Cultura

Económica. México. 1995: 403-411. Posteriormente, cuando
cite este texto, pondré sólo las páginas que correspondan a la
cita.
3 Martí, José. "Mi raza" (Patria, New York, 16 de abril de
1893). Obras escogidas, vol. Jll. Centro de Estudios Martianos
(comp.). Editora Política. La Habana. 1981. Cuando cite el
ensayo, en adelante, pondré sólo las páginas correspondientes.

101

�unidad, que trasciende los rasgos fenotípicos y
colores de piel.
Al comparar los dos puntos de vista, nos
adentraremos a las actitudes implícitas de los
discursos con el objetivo de contestamos lo
siguiente: ¿por qué, mientras que ambos buscan
un fortalecimiento, uno lo hace aceptando y
el otro rechazando? ¿Cómo resuelve Martí
el choque de la diversidad? ¿Hacia qué
dirección temporal de tensión utópica apuntan
los autores?, y ¿cómo se relaciona la tesis
martiana con la comprensión y la analogía de

libres y representativos en esta parte

largo viaje hacia sí misma',4, ante el rechazo
de la conquista, la ab_olición del pasado, al

de América5.

latinoamericano sólo le queda aferrarse a los
modelos externos de progreso e incorporarse
por añadidura. Sarmiento pertenece a la veta
del pensamiento latinoamericano que apoya
el proyecto civilizador, el de la copia de
otros paradigmas, la utopía fuera de nosotros
mismos que comienza con el autorrechazo.
Este rechazo, por un lado, se
encuentra especialmente dirigido a la cultura
local en "Conflicto y armonía de las razas en

Podemos notar que Sarmiento se adhiere
firmemente a su creencia; posteriormente la
llevará a la práctica durante su presidencia
en Argentina, motivando las migraciones
de europeos a su país. Al recibirlos, está
buscando una transformación de la gente
local a gente universal, como piensa que son

proporcionalidad?
A fin de responder las preguntas,

América": "El espíritu con esta preparación

los anglosajones. Según Zea, la negación de
su gente y pasado provoca que Sarmiento se
desubique dentro de su contexto; refiriéndose
al proyecto civilizador afirma: "Y eludirlo [al

incorporaremos las ideas de Leopoldo
Zea para ilustrar la búsqueda de identidad

[la europea] conserva las dotes naturales sin
adquirir las curvaturas de las que le imprimen

pasado español] implicará apartarse de España,
de una parte de sí mismo, de una parte del

hispanoamericana en ambos autores; de
Femando Aínsa, para indicar los puntos de

las peculiaridades locales y adquiriendo,
por el contrario, el tono del pensamiento

propio ser histórico y cultural"6.
Teniendo en cuenta esta evasión

· tensión utópica y de ideales entre las propuestas;

universal de su época(... )" (409). Es decir, las
peculiaridades son, en principio, un obstáculo.
Por otro lado, el pasado colonial español

de la realidad colonizadora y del resultado

también es una barrera para que se logre el
proyecto civilizador: "La Francia ni la España

Unidos. Según Daniel Zalazar, el pensador
argentino se sustenta en la respuesta a la

tenían instituciones de gobierno que llevar a sus
colonias, y han perecido los gajos de sí mismas
que implantaron momentáneamente" (408). Sin

siguiente pregunta:

y los textos críticos sobre Sarmiento y Martí
para escuchar las voces de quienes los han
estudiado y cotejarlas con nuestra hipótesis.
como

Tanto Domingo Faustino Sarmiento
José Martí precisan que el

latinoamericano, como cualquier ser humano
moderno, debe ser universal. La propuesta
de Sarmiento salta el escalón de la diferencia

embargo, no es así en el caso de la colonización

racial y sugiere una homogeneidad de la raza,
pero no de la originaria. Para él, deberá ser
la extranjera, la blanca y anglosajona, cuya

de Estados Unidos por Inglaterra, en opinión
de Sarmiento, quien lo señala como ejemplo,
gracias a que se puebla de anglosajones que

cultura, en apariencia, hereda ya los ideales
universales. La tesis de Martí promueve esta

traen el progreso en sus venas:

universalidad a través de un pensamiento
analógico: admite que el hispanoamericano es,
en parte, igual y, en parte, distinto a cualquier

( ...)he creído que así como entramos
a participar del privilegio anglosajón
puesto que anglosajona sería la

habitante del mundo. Para él, es importante
cruzar el escalón de la diferencia racial,
conocerlo, y así tener una razón sólida para

atracción y la corriente de adhesiones
que a su modo de ser le llegan con un

lograr un acuerdo de los elementos comunes
e introducirse a la macro esfera social.

debemos hallamos en mejor aptitud
que otras porciones de Amérjca del
Sur para juzgar sobre las causas que
aceleran o retardan el progreso o la

Sarmiento busca identificarse con su
objeto de deseo. Sí, se reconoce como imitador,
desea ser los Estados Unidos y busca una
cultura superior a la del "pasado equivocado"
que le toca vivir por la condena española.

102

Como lo señala Leopoldo Zea en "América,

racial de ésta, habrá que identificar por qué se
vuelca Sarmiento ciegamente hacia los Estados

- - - --'='------

4 Zea, Leopoldo. "América: largo viaje bacia sí misma", en
Fuemes de la cultura latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.).
Fondo de Cultura Económica. México. 1995: 289-298.

en América" es cuarenta años posterior a
"Facundo", Sarmiento tiene una perspectiva
temporal más madura y observa que, a
distancias similares de las independencias en
ambas partes, el progreso hispanoamericano
debiera ser como el que mostraba Estados
Unidos. Zalazar reitera en su ensayo el
imperativo de la raza como motivo de atraso
en "Conflicto... ": "La posición de Sarmiento
de que las caracteósticas y disposiciones
negativas
para
la
democracia
del
hispanoamericano son el resultado del
'conflicto de las razas' que se mezclaron
( ... )"8.

Por esto, Sarmiento elogia el proyecto
colonizador de Inglaterra, que erradicó la raza
originaria para eliminar el posible conflicto
entre ésta y la de los conquistadores. Éste es
el modelo que Sarmiento busca imitar para ser
una sucursal de la civilización moderna, para
ser Estados Unidos y deshacerse del conflicto
de razas que parece detener y divergir el
desarrollo: "La inferioridad de su mestizaje, le

¿Cuáles la causa de que las instituciones
democráticas hayan resultado tan

impide ser parte de la cultura patema"9. Según
Zea, esto lo hace culpar a España del resultado
"inferior" de la mezcla entre razas. Se busca,
en esta línea de pensamiento, reconciliarse

exitosas en los Estados Unidos, y en
cambio, hayan fracasado en la América
española? / Al considerar la respuesta
que da Sarmiento a este problema,

con el padre o la cultura culpable. Así, quiere
regresar al estado de previa inocencia, cuando
todavía no había ocurrido la profanación de la
raza, esa fase de supuesta paz que precede a

resulta oportuno señalar (...) que él
ya había adelantado algunas de estas
ideas acerca de las cualidades raciales
negativas del hispanoamericano para el

cualquier conflicto. Sarmiento desdeña, a pesar
de todo, a los mismos europeos, los españoles
que permitieron que sucediera. Por lo tanto,

ejercicio de las actividades propias de la
vida civilizada en( ... ) Facundo.7

millón de nuevos colonizadores, así

organización de gobiernos regulares,

Dado que "Conflicto y armonía de las razas

Por lo tanto, la raza será una de las cualidades
negativas del proceso civilizador, puesto
que le atribuye una sensación de atraso.
5
Sarmiento, 408
6 Zea, 293.
7 Zalazar, Daniel E. "De Facundo a Conflicto y armonía
de las razas en América", en Revista Jnteramerica11a de
Bib!iografia (35:2, 1985), 195.

recurre a otra patria europea para infundirse el
estado de pureza y universalidad que, según él,
se truncó al suceder el mestizaje.
Por su parte, José Martí enfatiza el
reconocimiento del resultado de la conquista:
somos "hijos de carpintero" y la raza que puede
lograr el desarrollo de las antiguas colonias
españolas, a fin de fortalecerlas y combatir el
8 Zalazar, 197.
9 Zalazar, 289.

103

�imperialismo estadounidense. Mientras que
a Sanniento no le mortifica perderse en la
nueva dependencia de Estados Unidos, Martí
responde a esta amenaza defendiendo lo natural
de Nuestra América y el derecho a la soberanía
para superar este complejo de inferioridad. Se
sostiene en un proyecto de previa identificación
y reconocimiento de nosotros mismos, como lo
enfatiza en "Nuestra América": "(...) el deber
urgente de nuestra América es enseñarse como
es, una en alma y en intento, vencedora veloz,
de un pasado sofocante" (126).
La raza no priva al ser humano de
un pensamiento universal. Martí lo reitera en
"Mi raza": "Si se dice que en el negro no hay
culpa aborigen ni virus que lo inhabilite para
desenvolver toda su alma de hombre, se dice
la verdad" (217). A pesar de no contar con un
· criterio de biotecnología para afirmar lo anterior,
el autor establece las bases de la unidad racial;
no hay una característica biológica que le
impida al ser humano desenvolverse. Martí no
ignora que hay racismo, y no ignora hacia quién
se practica. Para el autor, el racismo es útil en
tanto ayude al discriminado a revindicarse ante
el blanco y defender su igualdad (en el caso de
la población negra de Cuba), y a demostrar lo
que se afirma en la cita anterior.
Si negros o blancos admiten la idea de
raza o "mi raza", como irónicamente se titula
el ensayo, se provocan y despiertan la agresión
entre ellos. Por esto, propone visualizar a las
razas como un todo, unificado por una parte
en común: "La paz pide los derechos comunes
de la naturaleza; los derechos diferenciales,
contrarios a la naturaleza, son enemigos de la
paz"(2 l 8). Martí jamás ignora las diferencias;
sin embargo, recalca que éstas no deberán
de ser motivo de división. Dentro de las
distinciones, hay una parte análoga de la que
todos participamos: "Lo semejante esencial
se busca y halla por sobre las diferencias de
detalle; y lo fundamental de los caracteres
análogos se funde en los partidos aunque en lo
incidental o en lo postergable al móvil común

104

difieran" (218).
¿Para qué reconocer las diferencias,
entonces? Para aceptar nuestra personalidad
y presencia en el mundo. La yuxtaposición
de culturas nos ha dejado dañados, faltos de
unidad. Por lo tanto, la asunción de las culturas
que pasaron por América, sobresaliendo la
mezcla de razas y la unidad consciente, será
el remedio para el conflicto que heredamos los
latinos. Esta "composición singular y violenta"
que Martí hace patente en "Nuestra América",
es el conflicto al que Sarmiento no logra darle
la espalda.
Por una parte, la estrategia de
renovación a través del rechazo propuesta por
Sarmiento, le perjudica a él mismo. Su deseo
es que Hispanoamérica, Argentina, rompa
con todo lo que es, y sea Estados Unidos:
"Alcancemos a Estados Unidos. Seamos la
América, como el mar es el Océano. Seamos
Estados Unidos" (411 ). En esta neutralización
del antagonismo civilización occidental/raza
mestiza de Hispanoamérica, elimina una parte
suya; está yendo en contra de sí mismo, fuera
de sí mismo, puesto que es hijo de su patria,
latinoamericana y mestiza. Va en contra suya
y trabaja en contra suya. La tensión utópica
apunta hacia un pasado idílico en el que aún
no hay conflicto, que podría situarse antes de
la primera relación sexual entre un aborigen y
un español.
Por otra parte, el proyecto asuntivo
de Martí implica fonnar una conciencia
del error, pero este error ha de verse en el
presente; no se puede regresar al pasado de
la inocencia, puesto que, contrario a lo que
pensaría Sarmiento de América, como lo indica
Zea: "(... )no es un vacío que ha de ser llenado
una y otra vez. Latinoamérica es una realidad,
tiene una cultura, y una ya larga historia"IO.
Así, Martí afinna en "Mi raza": "La República
no se puede volver atrás" (219). Por lo tanto,

habrá que ir hacia adelante; la tensión utópica
señala al futuro, y hacia nosotros mismos, no
simulando ser el otro.
Dado que la imitación niega nuestra
composición particular de latinoamericanos
y la adhesión al padre español es regresar a
la dependencia y a la infancia, el pensador
cubano resuelve este dilema en "Nuestra
América": "Entienden que se imita demasiado,
y que la salvación está en crear" (125). Martí
nos toma de la mano en la adolescencia y nos
da las herramientas para guiarnos, sin temor, a
nuestra edad adulta.
Ante un mismo conflicto, dos

Zea hace referencia a las ideas de
Martí y sintetiza el objetivo del proyecto
asuntivo en esta frase del cubano: "El genio
debió haber estado en hermanar lo que
parecía opuesto" 11 . El mundo en el que
vivimos es un arco iris de culturas, opuestos y
cosmovisiones.
La historia del pensamiento
hispanoamericano muestra estas dos caras,
las de Martí y Sarmiento, y al ser humano le
queda identificarse; cimentarse en lo propio o
encorsetarse en un ideal ajeno. A Latinoamérica
sólo le resta elegir de qué ideas quiere nutrirse:
ser un barniz de lo otro o ser plenamente sí

pensadores hispanoamericanos del siglo XIX misma.
y principios del XX apuntan hacia direcciones
opuestas. Uno pretende regresar el tiempo 11 Zea, 297.
para revertir los efectos de la colonia y el
otro está consciente de que esto no es una
alternativa de superación. La raza es un
BIBLIOGRAFÍA
criterio de individuación física; nos notamos
Aínsa, Femando. "Tensión utópica e imaginario
con facilidad: blancos, negros, chinos, rubios,
subversivo en América", en Hispanoamérica en
lectura crítica de la literatura americana. Saúl
pelirrojos. Y, con atención y profundización,
Sosnowski (comp.). Biblioteca Ayacucho. Caracas.
nos podemos sentir uno solo: un ser humano,
1997.
Martí, José. "Nuestra América", en Fuentes de la
como tantos otros seres humanos.
cultura latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.).
Sarmiento decide rechazar esta
Fondo de Cultura Económica. México. 1995.
"Mi raza" (Patria, New York, 16 de abril de 1893),
oposición. Martí la asume y demuestra que
- en Obras escogidas, vol. Ill. Centro de Estudios
sólo habiendo transitado por las diferencias, y
Martianos (comp.). Editora Política. La Habana.
no a su pesar, se puede llegar a ser universal. El
1981.
primero busca un imposible: el pasado no va a Sacoto, Antonio. "El americanismo de Martí", en
Cuadernos Americanos (258: 1), 162-169.
regresar, hay una América dinámica que no se Sanniento, Domingo Faustino. "Conflicto y armonía de
las razas en América (conclusiones)", en Fuentes de
ha dejado de mover ni lo hará. El segundo está
la cultura latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.).
consciente de que la inocencia quedó atrás y
Fondo de Cultura Económica. México. 1995.
la reconoce para obrar a favor de sí mismo, de Zalazar, Daniel E. "De Facundo a Conflicto y armonía
de las razas en América", en Revista /nteramericana
América misma, y apunta hacia donde sabe que
de Bib/iografta (35:2). 1985: 190-200.
puede mirar, hacia adelante. El rechazo implica Zea, Leopoldo. "América: largo viaje hacia sí misma",
en Fuentes de la cultura latinoamericana. Leopoldo
la oposición de energía hacia uno mismo; el
Zea (comp.). Fondo de Cultura Económica.
México. 1995.
reconocimiento hace posible el uso de esta
energía a favor.

10 zea, 297.

105

�EL CINE MEXICANO Y SU PÚBLICO EN MONTERREY:
UN ANÁLISIS SOBRE LA EXHIBICIÓN Y LOS
ESPECTADORES DE 2002
Lucila Hinojosa Córdova

Una nueva época para el cine mexicano
parece iniciar con el comienzo del nuevo
siglo, después de una década de incertidumbre
para la industria cinematográfica nacional,

películas lo tomaron casi por completo las
majors de Estados Unidos, que llenaron las

pantallas nacionales con sus películas; los
espectadores se alejaron, en parte, por la

marcada por la caída de la producción de
películas y el alejamiento de los espectadores

pérdida del poder adquisitivo, pero también
por el pésimo estado en que estaban las

de las salas de cine. Los éxitos de algunas
películas como Y tu mamá también, estrenada

salas de cine. Sin embargo, a partir de 1996,
la situación del cine mexicano comenzó a
cambiar: la producción ha mostrado un repunte

en el 2001 ; y El crimen del Padre Amaro en
el 2002, despertaron el interés de indagar
en los mecanismos generativos que han
traído consigo la vuelta de los espectadores
a ver películas mexicanas, en un contexto
determinado por las intersecciones de lo
global con lo local.
La globalización es el contexto en
el que operan los medios de información,
comunicación y entretenimiento -como el
cine- del siglo XXI, y que transforma su
estructura y modos de operación, así como
los procesos comunicativos y culturales
de quienes hacen uso de ellos. México no
es ajeno a estos procesos, por lo que es
imperativo realizar investigaciones que den
cuenta de los cambios que, desde los modos
de producción y circulación de los productos
culturales configurados en la nueva dinámica
global-local, se decantan hacia los modos de
consumo y recepción de los consumidores.
En México, el proceso globalizador
ha afectado de una manera ambivalente la
industria del cine durante la última década. De
1990 a 1995, la producción cinematográfica
disminuyó considerablemente por las crisis
económicas y el retiro del apoyo estatal; el
circuito de la distribución y exhibición de

en calidad y cantidad, aunque fluctuante, con
el apoyo económico del Fondo de Inversión
y Estímulos al Cine (FIDECINE) -que,
aunque ha ido disminuyendo desde que se
instituyó, no deja de ser importante-; además
del entusiasmo de algunos inversionistas
mexicanos que le están apostando al cine
nacional, así como a la participación en
coproducciones con capital extranjero.
Con una capacidad instalada de
alrededor de 2 mil 500 salas en todo el país,
el mercado cinematográfico mexicano crece
10 por ciento cada año, según directores
de operación de Cinemark, Organización
Ramírez y Cinemex (tres de las principales
exhibidoras), lo que representa más del doble
del crecimiento de la economía nacional.
La industria vendió 140 millones de boletos
durante el 2001 , recaudando alrededor de 3
mil 500 millones de pesos (El Norte, 12 de
octubre de 2002, El O).
En el año 2002, la película El
crimen del Padre Amaro recaudó más de 31

millones de pesos en su primer fin de semana
en las salas de cine del país, de acuerdo a la
distribuidora Columbia Tristar Pictures; y en
20 días de exhibición esta cifra se incrementó

�a más de 118 millones de pesos. Sin cifras

"realistas" que proponen: situaciones que

oficiales todavía de lo que recaudó al cerrar el

representan lo cotidiano de una sociedad
mexicana qu_e no acaba de traspasar el

2002).

año, se considera que esta película es la que
más ingresos ha recaudado en la historia del
cine nacional.

umbral de la modernidad, cuando otros países
transitan ya la posmodernidad; sociedad que

A continuación, se expondrá el
resumen de algunas de las consideraciones

Los espectadores mexicanos están
volviendo a ver películas mexicanas, al menos

vive actualmente un periodo de transición
democrática que parece estancarse al no

teóricas y metodológicas que se han venido

así lo informa el IMCINE (Instituto Mexicano
de Cinematografia), quien reporta en el

poder solucionar los problemas del pasado:
profundos contrastes sociales, migración,

Programa Nacional de Cultura 2001-2006

corrupción,
marginación,
intolerancia,
violencia doméstica y social. Estos eternos
temas de nuestra historia pasada, presente y

que el porcentaje de espectadores que han
visto cine mexicano en el país aumentó de 3.9
por ciento en el año 1998 a 15 por ciento en el

discutiendo en los estudios anteriores como
parte del discurso de la investigación; así
como nuevos avances en la revisión . de la
literatura con los cuales se están confrontando
los resultados que de la investigación de campo

biológico, antroposocial" (Morin, citado por

un renovado público a ver sus películas y
reencontrarse en sus pantallas.

Cultura del INEGI, edición 2001 , informa

El reacomodo geopolítico, económico,
incluso demográfico, que el mapa mundial

que se exhibió en las salas cinematográficas de
Monterrey, además del consumo, actitudes y
valoraciones que hacia éste están desarrollando

está teniendo con el movimiento globalizador,
está despertando el interés de investigadores

los espectadores; realizado con la valiosa
colaboración de los alumnos del curso de
investigación de la comunicación de séptimo
semestre, grupos A y B, de la Licenciatura en

fueron 7 millones 688 mil 183 y el ingreso en

e intelectuales para determinar sus efectos
en las industrias culturales como la prensa,
la televisión y la radio, tanto a nivel

taquilla correspondiente fue de $220 millones

nacional como internacional; sin embargo,
casi no existen estudios que profundicen
particularmente en los efectos sobre la

nuestro estado y, en particular, la ciudad de

hábitos y preferencias de los espectadores y
cómo se han transformado en los entrecruces
de lo global con lo local; por lo que hacen falta

Monterrey son una importante plaza para la
exhibición cinematográfica.
Actualmente, la industria del cine
nacional vive una especie de "renacimiento",
con una buena cantidad de películas mexicanas
producidas con calidad artística y renovada
estética que se están abriendo espacio en
las pantallas nacionales compitiendo con
las películas extranjeras. A su vez, están
recibiendo premios y reconocimientos, lo
que está generando una "nueva imagen" de
las producciones nacionales en el mercado
internacional cinematográfico.
Estas nuevas películas están

industria cinematográfica.
Tampoco se ha investigado los

estudios que confronten los discursos de las
películas con los discursos de sus espectadores,
donde se muestren las determinaciones
de sus procesos de recepción. En fin,
faltan investigaciones sobre la producción
cinematográfica, sus reglas de circulación y
los hábitos de los espectadores.
Considerando lo anterior, desde
hace dos años se ha estado trabajando en
una línea de investigación que contribuya a
generar conocimiento en esta área: determinar

atrayendo a un público en su mayoría joven,

los efectos que el movimiento globalizador
está teniendo en los procesos de circulación,

que se identifica con las problemáticas

consumo y recepción de películas mexicanas

social en particular y evidencia la necesidad de
abordaje desde varias ciencias, moverse en otro
tipo de saberes y otros niveles metodológicos:
el paradigma de la complejidad. Éste es un

principios de intelegibilidad que, ligados unos
a otros, podrían determinar las condiciones
de una visión compleja del universo fisico,

En cuanto al estado de Nuevo León,
en su último reporte sobre las Estadísticas de

220 mil 854 pesos. En el año 2002, la película
El crimen del Padre Amaro acumuló cerca de
8 millones de pesos en menos de un mes de
exhibición. Estos datos son indicadores de que

globalización cultural; los que si bien son
distintos, se entrecruzan (Ianni, 1999).
Este tipo de análisis traspasa los
límites convencionales de cualquier ciencia

paradigma epistemológico transdisciplinario,
constituido por una relación lógica entre

-tal vez- futura, son tratados por cineastas
que, con más fe que presupuesto, atraen a

proyectadas de cine a nivel nacional durante el
año 2000. Las localidades vendidas en ese año

a su vez distintos niveles de análisis:
el de la globalización económica y del proceso
de integración de los mercados, y el de la

se van obteniendo. También se incluyen los
resultados más relevantes de un estudio que
se llevó a cabo en octubre y noviembre de
2002, acerca de la oferta de cine mexicano

año 2000.

que este estado ocupó el segundo lugar en
asistencia, localidades vendidas, importe
recaudado, días trabajados y funciones

108

en Monterrey, N: L., sobre lo cual ya se han
publicado dos trabajos (Hinojosa, 2001 y

Ciencias de la Comunicación de la UANL con
especialidad en Comunicación y Desarrollo
Organizacional, de la generación agosto 1999julio 2003.

Sobre las consideraciones teóricas y
metodológicas
En la época actual, cualquier investigación
en comunicación se enfrenta a nuevos retos
epistemológicos, teóricos y metodológicos
que implica analizar sus objetos de estudio en
el contexto de dos paradigmas emergentes: el
paradigma histórico de la globalización y el
paradigma epistemológico de la complejidad.
El paradigma histórico de l_¡i
globalización implica considerar que los
procesos y las estructuras económicas,
políticas, demográficas, geográficas, históricas,
culturales y sociales que se desarrollan a escala
mundial, adquieren preponderancia sobre las
relaciones, los procesos y estructuras que se
desarrollan a escala nacional; lo que demanda

nociones y principios clave de diversos
orígenes disciplinarios: "es un conjunto de

Vasallo, 1998).
En este sentido, la investigación
de la comunicación está siendo una especie
de "ciencia frontera" que se está abriendo al
estudio tanto de la singularidad como de lo
social. Desde la comunicación se trabajan
procesos y dimensiones que incorporan
preguntas y saberes históricos, antropológicos,
estéticos; al mismo tiempo que la sociología,
la economía y la ciencia política se empiezan
a ocupar de los medios y los modos como
operan las industrias culturales (MartínBarbero, 1999).
Históricamente, la evolución de la
investigación de la comunicación ha estado
muy ligada a la propia evolución de las
ciencias sociales y las humanidades. Según
Zavala (2002), el elemento estratégico a las
ciencias sociales es el concepto de identidad,
mientras que el elemento estratégico común
a las artes y humanidades es el concepto de
cultura. En consecuencia, si se considera
que el producto de la confluencia de estas
disciplinas es el terreno emergente de los
estudios culturales , entonces el objeto común

109

�de estos últimos consiste en reconocer las
articulaciones metodológicas de los conceptos
de identidad y cultura. De ahí la centralidad
que ocupan en los estudios culturales las
investigaciones que analizan el papel de las
industrias culturales (como el cine) en la vida
cotidiana, perspectiva que se ha privilegiado
en la última década, en la investigación de
la comunicación latinoamericana (ver, entre
otros, a García Canclini, 1990, 1991, 1995,
1999, 2000; Martín-Barbero, 1993; García y
Moneta (comps.), 1999; Lopes, 1998, 1999;
Sánchez Ruiz, 1998).
En las industrias culturales, como
el cine, se juegan ·algunas de las tensiones
básicas entre lo nacional y lo global: por
una parte, porque favorecen la apertura de
cada nación, la diversidad dentro de ella y la
información recíproca entre otras; y, a la vez,
porque están produciendo una concentración
acelerada de los medios, la homogeneización
de sus contenidos y el acceso desigual y
asimétrico a sus bienes y mensajes (García
Canclini, 1999).

estudios culturales han
incrementar
nuestro
a
conocimiento acerca de los modos en que
las personas usan los recursos culturales a su
disposición para crear sentido de sus vidas
y de los modos en que esos procesos de
construcción de significado influencian sus
patrones de acción, incluyendo la importante
acción política. Sin embargo, por mucho
tiempo esquivaron los análisis económicos,
políticos y sociales; han dicho mucho acerca
del consumo, pero muy poco acerca de
las políticas económicas que estructuran
tal consumo; han dicho mucho acerca de
la recepción de productos culturales, pero
muy poco acerca de las políticas nacionales
e internacionales de comunicación que
estructuran esa producción.
En una época de profundos cambios
del sistema mediático mundial, donde la
intensa interdependencia entre las naciones
Los
contribuido

está reestructurando las relaciones de poder,
los distintos desarrollos históricos construyen
precisamente el contexto en el que hay
que situar las prácticas contemporáneas de
recepción y consumo de los medios de cada
país. Estos nuevos procesos son complejos
y necesitan de estrategias de investigación
que atiendan a esta complejidad. De ahí la
necesidad de un enfoque transdisciplinario
que conjugue métodos de investigación de
la historia con perspectivas conceptuales
de la economía política, la comunicación
internacional y los estudios culturales.
Según Nicolas Garnham ( 1997), la
economía política de la cultura no afirma que
todas las prácticas culturales estén determinadas
por o sean funcionales al modo de producción
de la vida material. Pero sí argumenta que el
modo capitalista de producción tiene ciertas
características estructurales que afectan los
salarios e intercambios, los cuales constituyen
las necesarias e inevitables condiciones de
existencia de las personas. Estas condiciones
moldean y determinan los modos en los que
las prácticas culturales tienen lugar -el espacio
fisico, los recursos materiales y simbólicos
disponibles, los ritmos temporales y las
relaciones espaciales- . Ellas también elaboran
las preguntas a las que las prácticas culturales
de las personas dan respuesta, ellas establecen
la agenda cultural.
La investigadora len Ang (1997)
añade que en un sistema capitalista en
constante expansión, la industria de las
comunicaciones está sometida a un proceso
de reestructuración, a transformaciones
económicas e institucionales que conducen a
una transnacionalización acelererada, la que
se manifiesta en la aparición de corporaciones
planetarias en las que se combinan diversos
productos mediáticos (películas y televisión,
prensa y edición, música y vídeo). Este
proceso va acompañado por la creación
de mercados y de sistemas de distribución
transnacionales que diluyen las fronteras

existentes y traen profundas consecuencias
políticas y culturales.
Este nuevo desarrollo histórico
constituye el contexto en el que hay que situar
el estudio de las prácticas contemporáneas
de recepción y consumo de medios; por lo
que, complementando lo anterior, Jensen y
Rosengren (1997) proponen que, para no
tener lagunas teóricas, toda investigación
sobre el público debe recurrir a un mínimo
de tres componentes: 1) una teoría de las
estructuras sociales situaría los medios y sus
públicos; 2) una teoría del discurso (o de la
comunicación) daría cuenta de la naturaleza
de las representaciones ofrecidas por los
medios (visualmente, auditivamente o por
impreso); y 3) una teoría de las disposiciones
socioculturales y sociopsicológicas que rigen
el acceso de los individuos a los contenidos de
los medios describiría su interacción con éstos.

mismas técnicas: un análisis de contenido,
donde, siguiendo el procedimiento, se
agregaron los resultados de una muestra
de dos semanas, compuestas (elegidas por
intervalo) de las carteleras cinematográficas
publicadas en el periódico El Norte durante
el año 2002; y otra encuesta, en la que se
aplicó un cuestionario de 10 preguntas a
400 asistentes a las salas de cine donde se
proyectaron películas mexicanas. Se pretendía
conocer sus actitudes y valoraciones hacia
estas nuevas películas.
En el análisis de contenido, las
categorías de análisis fueron: país de origen
de las películas exhibidas, número de
películas exhibidas por día, número de salas
de cine que ofrecen función por día. Como
subcategorías de origen de la película exhibida
se consideraron México, Estados Unidos,
Canadá, coproducciones, otro país de origen
no identificado.
Los resultados del análisis de
contenido muestran que en el año 2002
hubo un ligero incremento en el número de
películas mexicanas exhibidas con respecto al
año 2001, de 15 a 17 en el 2002; la exhibición
de películas estadounidenses tuvo un descenso
de 201 películas exhibidas en el 2001 a 187
en el 2002; Canadá no tiene una presencia
significativa, con una película exhibida por año
(cuyas causas habrá que analizar con mayor
profundidad). Las coproducciones aumentaron
significativamente más del doble de un año a
otro, de 41 en el 2001 a 90 en el 2002; y las
películas de otros países disminuyeron de 36
en el 2001 a 28 en el 2002. En total, aumentó
el número de películas exhibidas en el año
2002 con respecto al 2001 , de 295 a 324
películas, es decir, tuvimos una mayor oferta
con respecto al año anterior. Estos resultados
se muestran en la Tabla I.

Del cine mexicano y su público
Los dos primeros estudios que se realizaron
sobre el tema sirvieron para explorar el
campo. En el primero se hizo un análisis
exploratorio de la oferta cinematográfica en
las salas de cine de Monterrey, N. L. de 1980 a
2000 para ir determinando el lugar que ocupan
las películas mexicanas en nuestras pantallas
(Hinojosa, 2001); y en el segundo se llevó a
cabo un estudio del año 2001 , continuando con
el análisis de la oferta cinematográfica, a la
vez que se aplicó una encuesta a los asistentes
a las salas de cine para conocer los hábitos de
consumo y preferencias cinematográficas de
los espectadores regiomontanos (Hinojosa,
2002).
Los resultados de un tercer
momento de la investigación se presentan a
continuación, incorporando algunos datos de
las anteriores para su análisis y comparación,
utilizando las
TABLAl

OFERTA DE PELÍCULAS POR PAÍS DE ORIGEN

2001
IS

País

México
Estados Unidos
Canadá
Coproducciones
Otros países
Origen no identificado
Total:

201

2002

17
187

1

1

41
36

90
28

1

1

295

324

Fuente: Pen6d1co El Norte

110

111

�La disminución de la exhibición de películas
de Estados Unidos en las pantallas locales se
ha venido observando desde la década pasada
(en 1993 se exhibieron 292 películas), lo
que podría dar lugar a pensar que estuviera
terminando su ancestral hegemonía. Sin
embargo, esto no es así, ya que, en su propio
reacomodo a los movimientos económicos
provocados por el proceso globalizador, su
estrategia está puesta en las cop,roducciones
con otros países. Esto se observó en el análisis
de las 90 coproducciones que se exhibieron
en los cines locales durante el 2002, donde
se encontró que en la mayoría (más de un 90
por ciento) participaba como coproductor. Un
dato interesante al respecto es que en ninguna
de estas coproducciones aparecen Estados
Unidos y México como coproductores.
Estados Unidos tiene coproducciones con
Canadá, al igual que con Inglaterra y otros
países europeos y asiáticos.
En cuanto al número de salas de cine
que dieron función y la cantidad de películas

que se exhibieron en promedio por día, se
observa también un incremento tanto en el
número de salas como en las películas exhibidas
de 2001 a 2002. Sin embargo, si comparamos
los resultados de estos dos años con los de
1993 (un año antes de que entrara en vigencia
el TLCAN), se observará que el número de
salas ha aumentado considerablemente, no
así el número de películas exhibidas. En 1993,
78 salas de cine proyectaban 29 películas en
promedio por día; para el 2002, el número
de salas que ofrecieron función en promedio
por día se triplicó a 234, pero las películas
exhibidas fueron sólo 23 (ver Tabla 2). Estos
datos pueden ser indicadores de un proceso de
homogeneización de la oferta de estos bienes
culturales (como los declaró la UNESCO),
no sólo a nivel local sino global, proceso
del que ya han estado advirtiendo algunos
estudiosos de la comunicación internacional,
incluso desde hace más de una década (Getino,
1990, 1996; Hamelink, 1998; Mattelart, 1998;
González-Manet, 2000).

TABLA2
NÚMERO DE SALAS DE CINE Y PELÍCULAS EXHIBIDAS
EN PROMEDIO POR DÍA
Salas de cine
Películas

1993
78
29

'

2001
187
21

2002
234
23

Fuente: Periódico El Norte

Entre los datos interesantes acerca
de la oferta cinematográfica del año 2002,
que parecen estar afectando el consumo y
recepción de manera favorable (como se verá
más adelante en los resultados de la encuesta),
está que octubre fue el mes en el que se
exhibieron más películas mexicanas por más
tiempo: se estuvieron exhibiendo seis durante
este mes, un número importante si se revisan
años anteriores. Se exhibieron El crimen del
Padre Amaro, El Tigre de Santa Julia, Punto
y aparte, Seres humanos, Ciudades oscuras
y Enamorada. Cabe destacar la labor que la
Cineteca de Nuevo León ha venido realizando
para promover no sólo el cine nacional actual
y de otras épocas, sino también el local,
como el Festival de Cine Regiomontano
que se desarrolló en abril de 2002, donde
se exhibieron producciones realizadas por
cineastas regios de varias generaciones.

112

En este mismo tono de promoción
del cine mexicano, también cabe destacar el
apoyo de la cadena de salas Cinemark, que
el día 12 de septiembre rindió homenaje a la
cinematografia nacional con la celebración
del "Día del Cine Mexicano", exhibiendo en
Monterrey 17 películas, entre mexicanas y
coproducciones, en 20 de sus salas de cine, en
varios horarios y con un costo por boleto de diez
pesos. Ese día, 12 de septiembre de 2002, hubo
récord en exhibición de variedad de películas
mexicanas, ya que ese día se exhibieron en
total 19 películas diferentes (45 por ciento
del total de películas exhibidas ese día en las
salas de cine de Monterrey); si bien no obtuvo
el ingreso en taquilla que se esperaba, tal vez
por el día seleccionado Gueves) o por falta de
publicidad.
Otro dato significativo es que el 28
de agosto fue el día en que más salas de cine

locales exhibieron cine mexicano: 49 salas
de 227 que, en promedio, ofrecieron función
durante este mes, lo que representa el 21.5 por
ciento de las pantallas. Fueron los días en que
El crimen del Padre Amaro rompía récords
de taquilla, en Monterrey y en todo el país.
Esta película mexicana fue la que se exhibió
por más tiempo en los cines locales en el año
2002: 83 días en total.
En este ambiente de moda del cine
mexicano se realizó una encuesta entre los
espectadores para conocer sus actitudes y
valoraciones hacia estas nuevas propuestas
filmicas durante los meses de octubre y
noviembre de 2002. Se aplicó un cuestionario
de 1O preguntas y se recabaron datos acerca
del sexo, edad, escolaridad, estado civil,
estado laboral y municipio de residencia de

una muestra de 400 asistentes a las salas de
cine del área metropolitana de Monterrey,
N. L., donde se exhibían películas mexicanas.
Compararnos algunos de los resultados de la
encuesta con los resultados del año 2001, para
observar las variaciones.
Una de las preguntas fue en relación
a la frecuencia de asistencia a las salas de cine.
Los resultados muestran que de un año a otro
se ha incrementado el número de personas que
asisten una o más veces por semana (de 22.25
por ciento en el 2001 a 26.25 por ciento en el
2002), y las que contestaron asistir cada 15
días aumentaron de un 24.75 por ciento en el
2001 a 38 por ciento en el 2002. Los resultados
sobre la asistencia de los espectadores se
muestran en la Tabla 3.

TABLA3
FRECUENCIA DE ASISTENCIA A LAS SALAS DE CINE
2001
Frecuencia de asistencia

2002

No. de personas

Porcentaje

No. de personas

Porcentaje

luna o más veces por semana

89

22.25%

105

26.25%

r'.ada 15 días

99

24.75%

152

38.00%

luna vez o menos al mes

212

53.00%

143

35.75%

h'otal

400

100.00%

400

100.00%

Otra pregunta que se les hizo a los encuestados En este aspecto también hubo un incremento
fue en relación a si habían visto o no otras de un año a otro de quienes contestaron
películas mexicanas en los últimos meses en afirmativamente: de un 56 por ciento en
las salas de cine (además de la que acudieron a el 2001 a 73.5 por ciento en el 2002. Los
ver el día en que se les aplicó el cuestionario). resultados se muestran en la Tabla 4.
TABLA4
,
RESPUESTAS A SI HAN VISTO PELICULAS
MEXICANAS EN LAS SALAS DE CINE
2002

2001
!Vieron películas mexicanas

No. de personas

Porcentaje

No. de personas

Porcentaje

lsí

224

56%

294

73.5%

INo

176

44%

106

26.5%

trota!

400

100%

400

100%

En la encuesta que se realizó en diciembre
de 2001 se les preguntó a los encuestados
su opinión acerca de las películas mexicanas
que habían visto ese año en los cines de la
localidad, con el propósito de explorar la
aceptación o rechazo que están teniendo
hacia estas nuevas películas. En esa ocasión,
a la pregunta de si les habían gustado o no,
del 56 por ciento que contestaron haber visto
películas mexicanas, un 79 por ciento de ellos

respondieron que sí les habían gustado y un
21 por ciento contestaron que no les habían
gustado. Entre las razones que expusieron
quienes contestaron que sí estuvieron: calidad
en la producción y actuaciones 24 por ciento;
mejor trama y contenido 48 por ciento; más
entretenidas y divertidas 4 por ciento y
por apoyar al cine mexicano 2 por ciento,
(Hinojosa, 2002).

113

�En la segunda encuesta que se realizó
en los meses de octubre y noviembre de 2002
se buscó indagar más sobre estas razones de
aceptación y se modificó la pregunta del primer
cuestionario, convirtiéndola en tres, separando
los aspectos de producción, actuaciones y
temática. Se utilizó una escala verbal como
opción de respuesta a cada pregunta para
medir cómo calificaban los espectadores las
películas que habían visto, donde las opciones
de respuesta eran muy buena, buena, regular,
mala y pésima.
Las opciones de respuesta que
obtuvieron los más _altos porcentajes fueron:
en producción, el 56.5 por ciento las calificó
como buenas; en actuaciones, el 33.25 por
ciento las calificó como buenas; y en cuanto
a las temáticas, el 40.75 por ciento las calificó
como buenas. Estos datos resultan interesantes
porque reflejan el grado de aceptación que están
teniendo estas nuevas películas mexicanas y
dejan entrever la transformación que en los
procesos de recepción cinematográfica se
están desarrollando en los espectadores.
De las películas mexicanas vistas en
los cines por los espectadores encuestados,
el 80 por ciento había visto la película de El
crimen del Padre Amaro, incluso algunos
mencionaron ir a verla por segunda vez al
momento de encuestarlos, y otros contestaron
haberla visto hasta tres veces, mencionando
que les había gustado.
Finalmente, mediante la observación
y el registro, se comprobó, como en uno de
los estudios anteriores (Hinojosa, 2002), que
gran parte de los espectadores que asisten a ver
estas nuevas películas mexicanas son jóvenes,
de ambos sexos, profesionistas o estudiando
una profesión, con empleo y solteros. Al cabo
de una década, ir al cine se ha convertido en
un entretenimiento caro, lo que está dejando
excluído del disfrute de este bien cultural a los
sectores sociales con menor poder adquisitivo.
Los resultados muestran que el
2002 fue un buen año para la exhibición y

114

el consumo de cine mexicano en Monterrey.
Las pantallas regiomontanas exhibieron más
y mejores producciones nacionales que el año
anterior, así como un considerable número de
coproducciones. Sin caer en un optimismo
ingenuo, fue un buen año para quienes
apoyaron el cine mexicano: los inversionistas
nacionales y extranjeros que le apostaron al
éxito de sus películas, y los espectadores que
tuvieron la oportunidad de disfrutarlas.
No ha sido fácil para quienes forman
parte de la industria cinematográfica nacional
integrarse al movimiento globalizador, sobre
todo cuando no hubo preparación de antemano
para entrar a la competencia con la apertura
del mercado (no se negoció lo referente a esta
industria durante la firma del TLCAN, ni se
estableció un marco regulatorio favorable a la
promoción del cine nacional). Con todo y estas
desventajas, más importante en esta coyuntura
es no perder la visión de lo que se puede
obtener de provecho, como lo están haciendo
las distribuidoras y algunos realizadores
mexicanos que están mirando hacia otros
mercados emergentes.
Un factor importante en esta visión
es la cuestión de la demografia, esta ciencia
social tan olvidada. Se insiste en ello por su
trascendencia en la reconfiguración política,
económica y cultural a nivel global, que
está reestructurando los mercados, en este
caso, el cinematográfico. El hecho de que las
distribuidoras estadounidenses estén apoyando
con su aparato publicitario a películas
mexicanas se debe no sólo a que miran hacia
el mercado interno de nuestro país, sino a que
también tienen puesta su visión en el 35 por
ciento de la población latina que ahí habita y
continúa en aumento, y que con su creciente
poder adquisitivo representa un nicho de
mercado potencial para la exhibición de
películas mexicanas.
Los resultados obtenidos hasta ahora
han permitido ir descubriendo algunos de los
efectos que un proceso macrosocial como

la globalización puede tener en un nivel
medio (institucional) como es la industria
cinematográfica mexicana, particularmente
en la circulación y consumo de películas
nacionales en una ciudad como Monterrey.
Un nuevo objetivo de esta línea
de investigación será analizar los efectos
micro (individual) que, en los procesos de •
recepción cinematográfica, tienen lugar en los
espectadores ante esta creciente exposición a
las nuevas propuestas filmicas, para evaluar su
impacto en aspectos cognitivos y culturales.
De este modo, se tendría otro acercamiento a la
complejidad de análisis que implica investigar
las intersecciones que entre lo global y lo local
suscitan las transformaciones de la dinámica
mundial.
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115

�.
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.
,
varia 1nvenc1on
RAFAEL ARGULLOL O EL SENTIDO DE LA
EDUCACIÓN ESTÉTICA
Adolfo Castañón
------------ - - - - -- - - --

Nacido en 1949, en la ciudad mediterránea de Barcelona, Rafael Argullol pertenece a esa
generación crítica que aflora en España al concluir el franquismo e iniciarse la transición y que
encama un despertar de la filosofia, del ensayo y del debate de ideas luego del largo silencio
impuesto por el régimen del caudillo Francisco Franco. El itinerario y la obra de Rafael Argullol
se inscriben dentro de esa oleada critica que inauguran y afirman, primero, nombres como los de
Femando Savater, Victoria Camps, Eugenio Trías, Agustín García Calvo, y luego autores más
jóvenes como Javier Echeverria, Miguel Morey o Eduardo Subirats. Comparte Rafael Argullol con
algunos de ellos la avidez crítica del que resiente la necesidad - ni más ni menos- de reinventar
la historia de la cultura toda, la voluntad de documentar y pensar por sí mismo un amplio horizonte
cultural a través de una escritura ensayística -Argullol la llama "escritura transversal" fiel a las
pasiones heterodoxas- que admite y auspicia el oficio de los otros géneros. Es como si Rafael
Argullol -al igual que otros miembros de esa camada ensayística- hubiese descubierto que el
oficio de ensayar ha de cumplir en esta edad del inter-regno entre dos siglos aquellas tareas de
documentación, análisis y reflexión que en el siglo XIX realizara la novela. Para Rafael Argullol
tanto como para otros hijos de su siglo crítico, la escritura de cada ensayo involucra y compromete
una aventura personal, responde a una íntima necesidad de experimentación en la expresión: así,
cada ensayo reinventa el género y el mundo cultural de que da cuenta, al tiempo que deletrea
un tramo del paisaje cultural al que pertenece y ensaya armar una idea originaria de cultura. Por
eso no extraña que en Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la
pintura 1 Rafael Argullol ensanche y ahonde el espacio crítico previamente deslindado por otras
obras suyas, como son El Quatrocento, la atracción del abismo, El territorio del nómada2 o El
héroe y el único, ensayo sobre "el espíritu trágico del romanticismo" que desde su publicación se
impuso como una referencia ineludible.
Cabe tener presente, en fin, que al niño y al adolescente que fue Rafael Argullol les tocó
vivir y educarse en la catalana Barcelona, en una escuela religiosa en pleno franquismo, en el seno
de un ambiente severo y represivo donde la contemplación del desnudo femenino tenía mucho
de subversivo y caía en el ámbito de lo explícitamente prohibido. De ahí que estas aventuras
parsimoniosas entre las páginas de una historia del arte tengan no poco de ceremonia secreta y
de íntimo rito de iniciación que se va cumpliendo con la solemnidad de un juego cuyas reglas se
aprenden a medida que se avanza en él.
1 Argullol, Rafael. Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino
n la pintura. Casa de América/ Fondo de Cultura Económica. España. 2002: 197.
Editado también por el fondo de Cultura Económica en 1987.

2

�Res severa estverumgaudium: nada hay más serio que el propio placer, decreta una sentencia
latinaqueacasohubiesepodidoservirdeepígrafeaesteensayodeRafaelArgullol,dondesetrenzanla

Pero adviértase que la presencia de Zeus, el padre de los dioses, el olímpico ejecutor de la ley

autobiografía, la crítica de arte, la emblemática, el erotismo, la filosofía de los sentidos, la obsesión por
ciertas referencias eróticas e iconográficas, en fin, la educación estética. (No sobra decir

ineludible de la necesidad, no es en el libro de Rafael Argullol accidental, sino incidental; pues la
figura de Zeus es parte de su método e, incluso, su presencia apunta al universo de otros libros
suyos, como será El héroe y el único.

que, con Una educación sensorial, Rafael Argullol obtuvo la primera edición del Premio
de Ensayo convocado por la Casa de América y el Fondo de Cultura Económica en 2002).

Es la bailarina desnuda que aparece en la Vía de Sepolari al visitar el Valle de los
Misterios, en Pompeya, la que inicia y dispara este juego asociativo donde se cruzan las miradas

El libro está dividido en 21 capítulos, más una nota preliminar y un post-escriptum,
e incluye 69 ilustraciones -cifra erótica-. Los veintiún capítulos evocan los 21 años con los
cuales concluye la adolescencia -esa ingrata invención moderna- y se inicia la vida adulta.

del escritor adulto. La figura de la bailarina desnuda que juega con un velo que la envuelve y
atraviesa como una flecha, evoca en el autor el régimen nocturno de una iniciación inmemorial:
"una ceremonia que arrastraba visualmente hacia aquellas leyendas de sagrada sexualidad
que los libros otorgan a los antiguos pero que apenas caben en la imaginación moderna'"'.
Tal evocación dispara la máquina de la memoria y es ella misma como una flecha que

Historia del desnudo en la pintura clásica europea -&lt;le Botticelli, Giorgione y Tiziano a
Velázquez, Goya, Ingres, Manet, entre otros- el ensayo presenta, al sesgo y de perfil, la historia
de una sensibilidad que se va configurando al contacto visual con la pintura y que conforma un
sedimento reciente de ecos y recuerdos, de visibles y alusivas armonías; refiere, en ese sentido,
la historia de una educación a la vez erótica y artística, en la medida en que el espectador sopesa
lo contemplado y reflexiona sobre las imágenes y cifras de belleza que le van dictando -&lt;lesde
el ámbito del mito hecho arte- esos modelos que él intenta captar con la mirada. El ensayo de
Argullol tiene un tiempo sosegado de paseo; la prosa no tiene prisa y anda y desanda el camino
comentario de las imágenes; la voz va conversando con cuadros y episodios, obedece al ritmo y
a la música, tanto de la experiencia erótica plasmada como de su representación plástica; la voz
se pasea despreocupada entre siluetas, colores y formas y va reconstruyendo la triple historia que
se hace caracol en cada cuadro contemplado: la del asunto pintado, la del momento cultural de la
pintura y la del descubrimiento por el adolescente de esas suntuosas y veleidosas imágenes donde
el placer se hace forma y anida para siempre en la memoria. A lo largo del moment~ insondable
que dura la lectura, la voz del ensayistaArgullol parece adelgazarse hasta casi hacer sentir al lector
contemplador que es la voz confidente de la historia de la pintura la que va deletreando la callada
música de los gestos pintados.
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura es,
desde luego, un libro voluptuoso; traza en sus páginas galantes una historia de la voluptuosidad
recreada por los grandes pintores europeos, deslinda con minucia morosa las estaciones
apasionadas de ese otro vía crucis -el sexual y amoroso-- que gira en torno a ciertas imágenes

específicas que quedan resonando en la memoria (¿no dice Argullol que el erotismo tiene mucho
de musical?) como perdurable fuente de placer. Ese ámbito de placer es recorrido y habitado por
el dios voluptuoso entre todos: el insaciable, el incontenible Zeus-Júpiter, quien, a través de sus
visitaciones, apariciones y profanaciones, seduce y tienta a Venus-Afrodita, a Olimpia, a Ío, a

va a cruzar toda la historia del arte, vivida por el que fue y que es ahora museógrafo del desnudo
femenino en la pintura clásica europea -&lt;le Durero, Cranach y Massachio a Watteau, Delacroix,
Géricault y Munch. El encuentro entre el joven adolescente y el adulto es el espacio en el cual se da
este diálogo vestido de monólogo, pues entre el examen que practica el pensador adulto y los cuadros
reunidos en la vieja Historia del Arte, de Joseph Pijoan, se interpone la mirada de aquel muchacho
que fue instintivamente abriendo su espíritu a la realidad del arte a través de la contemplación
prohibida de aquellos desnudos artísticos y que fue creando en sí mismo la dimensión o sedimento
de una conciencia estética, de un sistema de buenas costumbres simbólicas e imaginativas, para
evocar a Herbert Read. El juego de miradas cruzadas entre el muchacho contemplativo y el adulto
crítico es ciertamente un juego pedagógico, pero se da en ausencia de un maestro o de un educador
propiamente dichos, a menos que se reconozca, como haceArgullol, al historiador Pijoan esa calidad
magistral de iniciador y "erotogogo": son más acá, los cuadros, las imágenes pintadas en ellos,
los desnudos representados los que irradian su enseñanza a través del diálogo soterrado en
monólogo del ser empírico y del ser mítico. El encuentro entre lo sensitivo y lo arquetípico, entre
lo sensorial y lo místico, entre lo sensual y lo emblemático, le permite al muchacho descifrar el
rumor incontenible de su propio cuerpo, despertar, encauzar y reconocer "aquella fuerza violenta,
extraña e imbatible a la que denominamos sexo". El sexo -continúa Argullol- "era un hervidero
de rumores, de insinuaciones, de historias veladas, de confesiones mentirosas, de miedo y hechizo
al unísono: algo increíblemente decisivo sucedía más allá del muro de la ignorancia"5. Claro que
el desciframiento de ese misterio pasa por la interrogación del "desnudo femenino en la pintura",
pero apunta antes, o simultáneamente, hacia otro misterio: el de la propia sensibilidad, cuyo
despertar aflora arrollador e inasible. Una educación sensorial trae a la memoria una serie de
pruebas de iniciación verificadas a través del recorrido por un museo imaginario, a través de ese

Dánae, a Antíope, a Leda, a Sémele, sin dejar de vigilar de reojo a Psiquis, a Ariadna, a las tres
Gracias.

holgado paseo por el tablero de los arquetipos del desnudo pintado.
A lo largo de su exposición, Argullol pondrá de relieve tres rasgos sustantivos de la

Argullol sigue (¿o más bien diríamos acecha?) por el espacio de la pintura el rastro
seminal de ese Dios Creador, inquieto e inquietante, seductor y perseguidor cuyas travesuras
hacen saltar en pedazos las reticencias y pudores de las diversas diosas y heroínas. A partir

pintura y, más allá, del hecho estético:
1) Como la realidad pintada no se restringe a lo pictórico, el dibujo y el color desbordan

de ese poderoso tronco central, el ensayo arborece, alcanza al sesgo otros temas -como por
ejemplo el del desnudo de Cristo- presentes en el bosque de símbolos de la pintura. Así lo
dice Argullol: '"logos hecho carne' la pintura hubiera permanecido casi ajena al cristianismo

las líneas y revientan en un árbol de sinestesias y de cruces sensitivos: unos cuadros disparan
el olfato, en otros resuena la música suspensiva del abrazo, todas llaman al tacto y despiertan
el gusto de la carne. En la medida en que la realidad pictórica es signo y símbolo, mito Y
sensación, trasciende lo estrictamente visual y sitúa al espectador ante un escenario sensitivo,

y que la desnudez de Cristo ha redimido la dimensión estética de la tradición cristiana."3.

118

119

�ante un teatro de metamorfosis estéticas; tal es, precisamente, uno de los descubrimientos, una
de las epifanías reveladas al adolescente. De la vista a la ilusión del tacto, del presentimiento
visual del gusto a la imaginación del olor, del recuerdo del color a la adivinación de una sutil
acústica. Así lo dice el autor: "A este respecto recuerdo todavía con bastante exactitud el baile
de los sentidos alrededor de la pintura. La vista reinaba en todos y el tacto era un deseo al
que únicamente daba forma la imaginación. Sin embargo los otros sentidos variaban según
el pintor: Botticelli era oloroso, pudiéndose sentir el aroma de sus bosques sagrados; Piero
de la Francesca era música, pintura para el oído; Tiziano, Veronese, Tintoretto, los grandes
venecianos, ofrecían muchas veces opciones al gusto y, en algunos casos, a la alimentación.''6.
A su vez -cabe recalcad~, la explosión de los sentidos en la pintura no será sino un signo
complementario, una sombra sensible de aquel "erotismo universal", de "aquel erotismo
cósmico, que en los antiguos griegos mantenía unidos los distintos planos de la existencia(...):
el mundo percibido como un cuerpo decuerpos, hecho de bellezas y precipicios concéntricos,
de goces y dolores sucesivos."7. Un erotismo que, desde la filosofia neoplatónica, vertebrará
la tradición pictórica en Occidente.

en nuestra vida puesto que implica un profundo acto de libertad: atribuimos un aura
a algo, a una persona, idea o cosa, mediante el ejercicio de un respeto plenamente libre. En
la implacable cadena de obediencias a la que está sometido el hombre desde el nacimiento la
atribución de aura implica la ruptura de un eslabón. Por un instante el mundo permanece ajeno
a la utilidad y a la consumación como si se introdujeran en nosotros el sentimiento de que algo
indefiniblemente superior ha irrumpido en nuestra vida."9.
Podría decirse que la educación sensitiva que propone el autodidacta Argullol es una
pedagogía organizada para reconocer el aura, las huellas y el idioma de la armonía sagrada y la
divina proporción en la historia de la pintura, pues en ella se trenzan las líneas de continuidad
entre la mítica edad de oro, las edades clásicas de la pintura y nuestra propia transitoria y frágil
adolescencia. Una educación sensorial es un libro, un libro con aura.

2) El otro rasgo de la pintura que sostiene o delimita la exposición de Argullol se refiere
a la condición intemporal de los cuadros. Como un texto, un cuadro puede atravesar el tiempo
y el espacio, y su lectura sólo puede ser relectura, su mirada un volver a mirar. Un cuadro puede
hablar a todos los hombres y, en particular, a todos los hombres que conviven bajo la piel de
un individuo: de ahí que sea ineludible ese diálogo de miradas que se cruzan el adulto y el
muchacho, como un espejo en el cual lo mismo se puede leer el pasado que el futuro. Un cuadro
es agorero y es premonitorio, y toda obra de arte encierra una energía profética. A través de
un cuadro podemos ensayar la reconstrucción de nuestras pasadas edades y" asomamos a
nuestro propio futuro contemplativo: "Lo peculiar de El jardín de las delicias es su capacidad
de evocar nuestra entera existencia, incluida aquella que todavía no se ha producido,
aquella suspendida en las ciénagas del sueño. Es una pintura que tiene una representación
distinta para cada una de nuestras edades y si acudiéramos cada año a contemplarla nos
informaría, con mucha probabilidad, de sus metamorfosis pero, principalmente, de nuestros
propios cambios."8 . Nadie baña la mirada dos veces en el mismo cuadro. En la idea de
la pintura que sostiene Rafael Argullol conviven, de un lado, una condición intemporal,
mítica y transhistórica; y, del otro, una condición sinestésica, una perversidad polimorfa,
la danza de los sentidos que palpita tras las superficies estáticas de las imágenes pintadas.
3) Pero hay un tercer rasgo cuyo descubrimiento para el adolescente todavía hace
temblar al adulto. Es ese dato inclasificable, el aura, et resplandor invisible, pero evidente, que
envuelve a los cuadros (también a las personas y a los hechos históricos), revistiéndolos de
un magnetismo originario, revelador de sus nexos con un orden que ya no es del todo de este
mundo y que, a falta de otra voz, remitimos al orden de lo sagrado. Esa aura, ese resplandor
inmaterial hilvana a cada uno de los cuadros elegidos por el autor y hace de su museo un
acervo dorado. El cuadro de Tiziano "El amor sagrado y el amor profano" (41 - 117-118), es
el vehículo de esta revelación: "Algo, no sabía qué, me aconsejaba una mezcla de distancia
y veneración para contrarrestrar el efecto magnético que me producía. Quizá sencillamente
se trataba del descubrimiento del aura. Es, desde luego, un descubrimiento trascendente
627.
7
107-108.
8 163.

120

121

�HISTORIAS DEL LONTANANZA:
PERSONAJES EN UN PARÉNTESIS CUENTÍSTICO
Hugo Valdés

en potencia cervezas que no están en la promoción, tomar un curso en la escuela de escritores,
pensar en terminar una carrera universitaria a los 40 años, servir crepas con cajeta en una cantina
para atraer la clientela), será inútil: el fracaso que trataron de sortear los rebasará al cabo y plantará
para siempre en un pueblo cuyos negocios y actividades giran en torno al Lontananza3; el que,
según la escueta serie de pistas que Toscana disemina a lo largo del libro4, nos da la impresión
de ser uno y muchos al mismo tiempo, como si cada cuento se desarrollara en un sitio distinto.

••
En apariencia una obra muy diversa a su novela anterior, Historias del Lontananza es, al cabo,
un libro cuyos relatos suceden, como en Estación Tu/a, en un pueblo de tantos. Sólo que la visión
de David Toscana es ahora menos idílica y bastante menos festiva. Ya desde Estación Tu/a,
Toscana había anunciado el poder devastador de un Progreso que, paradójicamente, abatiría al
próspero pueblo tamaulipeco por pasarlo de largo. En Historias del Lontananza, por el contrario,
el Progreso se ha hec;ho presente con su inseparable cauda de males y sinsabores. ¿Hubiera sido
así Tula hoy día, cabe preguntarse, si el ferrocarril hubiese cruzado por allí?
El enemigo común es más duro y cruel aun que la oligarquía encabezada por doña
Esperanza en Estación Tu/a, por ser del todo impersonal: se trata de la fábrica de camiones, de la
ensambladora de televisores, de la refinería o la maquila, que desechan a sus empleados en cuanto
ya no los necesitan. Será entonces con las distintas víctimas del Progreso, con sus trabajadores
despedidos o atados de por vida a una labor ingrata 1, con las que David Toscana elaborará sus
cuentos, devolviéndole de paso a la cantina su antigua calidad de confesionario. Gracias a esa
comunidad nómada que aparece eventualmente en el Lontananza, convocada por el espíritu tribal
para contarse secretos o celebrar sus derrotas, tendremos noticia de las relaciones humanas en un
mundo que se derrumba y dispersa. Así, la estructura aislada del cuento, más que la novela, le
sirve a Toscana para mostrarnos este universo fragmentario en inevitable descomposición.
A punto siempre de acceder a un "siguiente nivel" -el conocimiento, la pericia
profesional, la estabilidad económica-, sus personajes tienen, empero, que ¿resignarse?,
a ocupar su antigua posición en la vida pueblerina y seguir en paz con su ignorancia y su
pichicatería, con su mezquindad y su pobreza. De allí que el pueblo del Lontananza nos
parezca tan miserable en la visión que el narrador de "Verónica" nos da desde afuera:
"Nada nos pareció diferente de cualquier otro pueblo, salvo que este lugar parecía muerto".
Llenos de prejuicios y de ideas fijas 2; inermes, débiles, blandengues, pusilánimes;
incapaces de realizar los planes que se proponen; o a la espera de que los acontecimientos
ocurran sin dedicarles el esfuerzo enorme que exigen en la vida diaria; las mujeres y

A algunos de ellos también los habían corrido de la fábrica; otros aún trabajaban ahí.
Pero haber perdido el empleo no era sino un símbolo. Al fin todos ellos habían caído en
la trampa que les tendieron para nunca escapar del pueblo, una trampa disfrazada de un
empleo apenas suficiente para adormecer los sueños, para derrotarlos.5
Resulta, pues, irónico que Amaro deba sufrir una lamentable suerte común para, al menos por
una noche, convertirse en el centro de la atención de sus amigos. Por ello es que, al ir rumbo
al Lontananza, lo angustia la posibilidad de no encontrarlos: "Ansiaba el humo del cigarro, las
palmadas en la espalda, las frases imbricadas en busca de una risa, de un gesto de aprobación',6.
Referente del éxito y de la promesa de un cambio de vida, por tratarse del lugar donde sería
posible realizar los planes que ha proyectado con Imelda, a pesar de lo ordinarios y mediocres que
parezcan, la ciudad ha quedado ya muy lejos para Amaro. Acambio, Amaro no será considerado
7
un traidor más por sus amigos, como los tantos que han podido marcharse a trabajar en la urbe .
Significativamente, la narración muda del pretérito al futuro para contar las reacciones de Amaro.
¿Por qué Amaro dilapidará entonces el dinero de su despido? ¿Por qué no ahorrar para sobrevivir
durante los meses que estará sin empleo? Porque sería inútil pasarla con esa cantidad. Y, sobre
todo, porque el derrumbe emocional ha comenzado ya para él: el desempleo, de hecho, lleva a
Amaro a una especie de autismo.

•••

Como en el cuento anterior, en que Amaro busca y consigue tener "su noche", en "La verdadera
historia de don Manuel", el narrador busca tener la suya reuniendo a sus amigos en el Lontananza
para contarles un secreto. Pero su protagonismo fracasará. Al desear "traicionar" el secreto de don
Manuel, ahora que éste ha muerto, se enterará de que todos en el pueblo conocían ya la historia:

hombres que pueblan Historias del Lontananza emprenden, sin embargo, "complicados"
procedimientos contra la posible violencia ("El cacomixtle") o la bancarrota moral y económica

él será al cabo el traicionado.

("Verónica"). Pero toda inversión que realicen, humana o material (obsequiar a un pendenciero

3 Me refiero al negocio del zapatero don Manuel, localizado en la calle 4 de Mayo; a la revistería; al negocio de pinturas de Rubén
Soto; a la sucursal de la Lotería Nacional; al establecimiento de baños; al local de Asdrúbal Zapatilandia, donde naciera Amílcar,
etcétera.
4 En "Bienvenido a casa" la voz narradora menciona la cercanía de una montaña y el hecho de vivir en ese pueblo. En "La verdadera
historia de don Manuel'' hay una descripción más completa: "El lugar era apenas un villonrio dedicado a elaborar piloncillo: ni soñar
que a las afueras nos pusieran una parque industrial con una refinería, una fábrica de camiones y dos maquilas de gringos''. (ibid.,
21). Asimismo, se hace allí referencia a un pueblo vecino: "San Andrés, a unas dos horas de aquí", mientras que en "Veróntca", el
narrador dice que Monterrey está a dos horas del pueblo.
¡/bid, 17.
•
. . .,
El Lontananza es para Amaro el lugar donde "estaba la vida", y, durante esa noche, "un para1so donde el fracaso no ex1st1a •
7 El odio, en apariencia gratuito, hacia Toño, en "La verdadera historia de don Manuel''. subraya . el abismo
entre "fracasados.., como el narrador, y "vencedores", como el primero. Aunque mantiene la d1stanc1a respecto
a sus amigos, por ser el hombre próspero del grupo, Toño se encarga regularmente de pagar lo que consumen.

1

Con los que han logrado ascender en la fábrica, como Toño en "La verdadera historia de don Manuel", o con aquéllos que han
tenido una exitosa carrera, como el abogado Robledo en "Derrumbes", Toscana no se tomará más líneas que las necesarias para
~rlos de referencia.
Los ejemplos abundan. En "Bienvenido a casa", el protagonista abandona su nombre después de cumplir los cuarenta y usa
su segundo apellido, Amaro, porque, según él, Hugo era un nombre de niño o de muchacho, "pero no alcanzaba para un hombre
maduro". El narrador de "La verdadera historia de don Manuel" piensa: "me jacté en silencio de mi lealtad: divulgar un secreto
después de tantos años no era síntoma de traición, sino precisamente de lo contrario" (27; si bien este año Editorial Sudamericana.
en su colección "Narrativas.., reeditó Hiswrias del lontananza, citaré para el presente trabajo la versión que publicó Joaquín Mortiz
en 1997, en la Serie del Volador). Héctor está convencido, en ''Derrumbes", que los hombres que van a los baños de vapor lo hacen
por inclinación homosexual.

122

Titulado así en alusión a "Bienvenido, Bob", el célebre cuento de Juan Carlos Onetti, "Bienvenido
a casa" narra la manera en que un grupo de amigos celebra una derrota: el despido de Amaro de
la fábrica. En una especie de rito masculino de iniciación, donde la mujer no participa sino como
recuerdo o referencia -Imelda ignora el despido de su esposo-, Amaro y compañía enmascaran
en la celebración colectiva cuanto se cierne detrás del desempleo inmediato: el ingreso a la
mediocridad o, más aún, a una probable vida de indigencia.

123

�Acaso el más digresivo de los cuentos, "La verdadera historia..." se mueve en dos líneas
narrativas. Por un lado, la noche en la cantina, posterior al entierro de don Manuel; y por el otro,
el recuerdo de la niñez del narrador y la anécdota de don Manuel, cuando, haciéndose pasar por
militar, ordena a la propia escolta de Samuel Ituarte, el alcalde de un pueblo cercano, que arresten
a su jefe por orden expresa del presidente. ¿Por qué el narrador se toma tan en serio su misión
de esa noche, al grado de rehusarse, a cierta altura de su discurso, a probar la botana que les han
servido? Acaso porque la de don Manuel le parece una auténtica historia "mítica", uno de los
pilares sobre los que se sostiene la vida del pueblo.
Sin embargo, la lección que el narrador recibe en el Lontananza le enseña que nunca se
puede estar seguro de un secreto de "primera mano", y de que un secreto bien puede rebasar a su
poseedor. Por ello su sensación, inevitable y desoladora, de que guardó inútilmente uno, porque
el propio don Manuel se lo contó antes a todos. Pero la sorpresa del cuento es el otro secreto
que conoce el narrador, un desliz homosexual que tuvo uno de sus amigos, Anselmo, con un
desconocido a cambio de unos pesos para emborracharse, y que sin embargo se guardará para sí
por la "lección" que ha recibido esa noche.
■

■ ■

En "El cacomixtle", el viejo Odilón, un hombre que, a diferencia del narrador de "La verdadera
historia... ", se sabe poco inteligente y carece de mayores pretensiones, vislumbra en su encuentro
con uno de sus clientes el alto destino que desperdició, una especie de vocación creadora más
noble que la de ser cantinero: "Tal vez dentro de sí existía un don para fonnular frases que llegaran
al corazón de la gente".
Hombre simple y de rudimentarios razonamientos, Odilón se conduce a veces por un
libro que leyó sobre cómo administrar un bar, no obstante le resulte del todo imposible cumplir
propósitos y expectativas tan ajenos como los del autor, un tal Lyonel Baldwin, cuyo Manual
del bartender contempla negocios del primer mundo. Pero toma con tanto empeño y seriedad
la misión de evitar un altercado (Odilón tiene muy presente una riña entre borrachos, ocurrida
allí en su negocio, cuya resulta fue la muerte de un parroquiano), o que un hombre se desfonde
moralmente, que no tiene el menor empacho en hacer involuntariamente el ridículo fonnulando
una más de las 100 preguntas que sugiere Baldwin para iniciar conversaciones con los clientes:
Según Lyonel Baldwin, a más tardar en la tercera intervención se podría identificar el rumbo
por el que el cliente quería llevar la conversación, y aunque Odilón no pensaba que el hombre
deseara hablar de ropa interior, optó por respetar al maestro.
-¿Ahí surte usted sus calzones?8
La frase con la que consolará a su cliente se articulará de la manera más simple: Odilón recuerda
un reportaje televisivo que viera acerca del cacomixtle, "un animal que se mete en los gallineros
y, por puro placer, se pone a matar a cuanta gallina encuentra aunque sólo con una satisfaga su
hambre"9, por cuya dañina actividad no dudará en asociarlo con el hombre:
- ¿Sabe?, amigo-dijo Odilón- , los hombres a veces somos como los cacomixtles.
- Es cierto - interrumpió el hombre y se puso de pie 10.
Así, Odilón no sólo será grande ese día por haber iluminado a su cliente, sino por la certidumbre
de haber evitado una pelea inútil, una desgracia que consideró inminente. Su intuición, sin
embargo, lo engañará: el hombre en realidad no buscaba pelea con nadie, sino "apaciguar su
rabia con una borrachera". De igual modo, el torpe ejercicio de su "don" apenas descubierto lo
convencerá de que la posibilidad de cambiar y ser otro individuo mejor está más lejos que nunca

!

lbid.,47.
Hfbid., 48.
!bid., 50.

124

para él. Paradójicamente, si sus intentos de formular frases reveladoras son desoladores, algunos
de sus pensamientos se antojarán tan claros como sabios:

Nadie puede fingirse inteligente, se dijo, hablando de goles o tiros de esquina 11 .
[Odilón se dijo que] uno es necesariamente viejo cuando piensa en su padre y viene la imagen
de un hombre más joven12•
Uno de los personajes que mejor ilustran el espíritu lugareño es Hildebrando, en "Un poeta
local", quien ha salido al "mundo" -a la capital del estado- a estudiar cómo ser escritor,
y que ha vuelto a su pueblo con otras ideas para, al final, ser el mismo poeta cívico de
siempre 13 . Hildebrando nos muestra cómo él, al igual que algunos de los personajes de
Historias del Lontananza, está condenado a moverse y vivir dentro de los límites estrechos de
una educación. Si Odilón se sorprendía en "El cacomixtle" por el listado de "recetas de las mil
bebidas y combinaciones más populares en el mundo", cuando en su cantina apenas servía más
de 10; Hildebrando abandona el proyecto de escribir un texto de cierta complejidad técnica, ante
la limitante de que en la escuela de escritores no fue instruido acerca de cómo hacer una novela
donde el protagonista estuviese ya muerto.
A pesar de que su inventiva es de lo más mediocre al momento de elegir el título de un
trabajo, como enorme es su titubeo para escoger "narradores, tonos, tiempo" que se encarguen de
contarlo, a Hildebrando le debemos la metaescritura del texto que leemos:
Concibió UD libro titulado Historias del Lontananza, en que el primer cuento narraría las
andanzas de un escritor que entra a un bar y cuelga un letrero en busca de temas 14.
Acaso con ello, Toscana nos quiera decir que su idea de escribir un libro donde una cantina sea el
eje vinculador de una serie de historias es UD lugar común al que muchos pudieron acudir antes
que él, pero que, sin embargo y al cabo, no lo hicieron, desaprovechando un excelente temapretexto para convocar personajes tan cotidianos y sólidos como nos resultan los suyos.
En su breve desempeño como narrador "profesional" (con su letrero anunciándolo, se antoja, si
es que existe alguno, un ingenuo "consultor literario"), Hildebrando desdeñará la mejor historia
que se le presenta: la de dar a conocer al mundo la identidad del hijo adoptivo del lugar, el Blue
Demon. EL regreso a su pintoresca profesión de poeta cívico confirma la paradoja que habíamos
ya observado en "La verdadera historia de don Manuel" y "El cacomixtle", y que veremos más
adelante en "Millonarios": lo mejor de personajes como Odilón, Hildebrando o Carlos -el
inconsolable pesimista casado con una mujer espléndida- , no es aquello que se proponen hacer,
sino los atributos que ya tienen, así como la presencia cercana de personas y la posesión de
secretos e historias irreprochables a las que no dan la importancia merecida.
Como Amaro en "Bienvenido a casa", para quien la ajena vida interior que observa desde la acera
le parece tan anodina y poco atractiva como la que ve en su propia casa, Rubén es consciente, en
"La brocha gorda", de que la existencia de los demás es mediocre.
:~/bid., 47.
!bid., 51.
13 Tanto como Hildebrando cuando ingresa a la escuela de escritores, tal vez Hugo, en "Bienvenido a casa", sólo se c".1pi~ en la
fábrica a manera de un largo receso antes de retomar a una especie de condición "natural": el autismo que le produce la mach,1dad
laboral.
14
/bid., 63.

125

�Condenado a un negocio insolvente por un problema exterior, la crisis económica, Rubén está a
un paso de convertirse en un desempleado como Amaro. Pero a diferencia de éste, que termina
postrado en un estado autista, Rubén pierde paulatinamente la cordura, al grado de
patear las puertas de los domicilios que encuentra camino a su casa. Su locura empieza
a manifestarse por cierta manía estadística 15: el tiempo que puede esperarlo un cliente
mientras se oculta en la bodega, las veces que timbra el teléfono, las rayas de la carretera.
Como el propio Amaro, que sabe que ahorrar el dinero de su liquidación de nada servirá
para amortiguar el desempleo, Rubén prefiere hacer esperar a sus clientes eventuales por saber

■ ■

El descuido material que empieza a advertirse en el Lontananza -el ventilador que no funciona,
la rocola descompuesta, las cervezas calientes que les sirven a Héctor y a Parra-, sirve, en
"Derrumbes", como marco para enfatizar el resquebrajamiento de una amistad.
Ambos empleados de la misma empresa, Héctor y Parra habitan un mundo tan desprovisto de

que una venta cualquiera no lo puede salvar ya de la "irremediable cuestabajo" en que cayera su
negocio.

acción que sólo les ofrece como solaz emborracharse en la cantina, para allí entretenerse pensando
en cuál será la ruta que seguirá el sudor en la cara del primero, o calculando la cantidad máxima de

Si Rubén no sólo envidia a Odilón por la prosperidad que observa en el Lontananza, sino

fichas que el segundo podría acomodar una sobre otra. Comunicados apenas a través de un diálogo
de sordos --cada quien habla del tema que le interesa sin prestar mucha atención a la charla del

a su propio empleado Mundo cuando lo ve largarse de La brocha gorda, ¿se larga también él del
mundo al enloquecer? Lo que al final del cuento nos parece una iluminación (Rubén recuerda la
palabra que lo hizo detenerse mientras trataba de resolver un crucigrama) es sólo una concesión
de su memoria, que lo·asiste, bienhechora, en medio del caos que reina en su conciencia 16. Pero
su amparo es desconsolador. Rubén está por completo solo con su locura.
■ ■ ■

"Millonarios" narra el encuentro de dos amigos en el Lontananza, uno de los cuales, Alberto, ha
desdeñado el billete de lotería que un niño le ofreció a la entrada de la cantina.
De forma muy significativa, el niño aparece como de la nada: ¿se trata del azar en el que no cree
Alberto? No obstante su indiferencia, Alberto memoriza el número del billete y le pide a Carlos
que lo recuerde, luego de preguntarle qué haría con el dinero del premio, sólo para saber si al otro
día resulta el ganador.
·

otro-, cuando consiguen sincronizarse sostienen conversaciones banales en las que muy poco se
deja ver una verdadera relación humana -salvo Héctor refiriéndose a su mujer-.
El disgusto que se provocan mutuamente parece no tener una razón justificada, hasta que
el lector sospecha que lo que en realidad molesta a Parra es advertir que su amigo planea abandonar
su mediocridad y su vida modesta. No se trata pues de que Héctor haya tirado las corcholatas que
Parra apilaba, ni de que le haya dicho fracasado. Al igual que Odilón en "El cacomixtle", Héctor
se pregunta cómo hubiera sido su vida de haber tornado antaño una elección distinta. Así, su
proyecto de cambiar y convertirse en un profesionista lo visita de manera semejante como la
premonición de la suerte visita a Carlos en "Millonarios". Ante el temor de que su amigo no desee
ir más al Lontananza, Parra dirá: "-Aquí se está muy bien, Héctor, aunque no jale el abanico,
aunque nomás haya una canción".

Lo que en Alberto es sólo simple curiosidad, en Carlos se convertirá en la convicción
fatal de que lo rodea la mala suerte. Al tomar demasiado en serio la buena fortuna del billete lo
'
busca desesperado, tal vez a sabiendas de que no encontrará al niño que vende los billetes. Su
certidumbre se basa en que, precisamente por no ser suyo, el boleto ganará el premio mayor:

Y romperá después la tarjeta de presentación que Héctor le enseña y que le dio un tal
Robledo, un compañero de la carrera que logró recibirse y que "tiene un despacho y secretaria y
anda de corbata".

- ...¿pero sabes qué ocurriría si mañana reviso el periódico y resulta que el 29353 se ganó el
premio mayor.

sincronizados. En una especie de capitulación -ya que ha visto que Héctor será el mismo
mediocre de siempre y que, en realidad, sus planes se quedarán en proyecto-, Parra trata de

- No ocurriría nada, todo seguiría igual.
-Sería terrible: todo iguaJ. 17

complacer a su amigo echando el humo del cigarro por la nariz.

Ya que ha perdido toda oportunidad de hacerse del billete, el ánimo de Carlos se ensombrece
menos por la conciencia de su "pérdida" material, los 10 millones que piensa pudo ganarse, que
por ver confinnada su indeclinable mala suerte. Mas de haberse ganado la lotería, ¿hubiera
15 PersonaJes
. como don ManueI y Od·t·
.
b''
·
d'
I on llenen tam ,en esta mama esta ,stica. En tanto que el primero "salía por las noches con
su mec~~ra a la banqueta para sumar los autos según el color o la primera letra de la placa"; el segundo, enfermo y ya viejo en "El
heredero , al hacer las cuentas del cierre, suele tomar los billetes nuevos para comparar sus fechas y las firmas de tos funcionarios
y llegar a la i?útil conclusión de que '.'en dos años habían cambiado tres veces al director y siete veces al de la junta". Otros m~
parecen refugtars:, y hallar algo parecido al consuelo, en el recuento de datos por deQ1ás insignificantes. En "La brocha gorda", por
eJemplo, Rubén simula que elabora un presupuesto anotando en un trozo de cartón "cualquier serie de números que le viniera a la
cabeza", como el año de su nacimiento o su código postal. Carlos, en "Millonarios", encuentra toda clase de asociaciones entre los
números que le son familiares, como el día y mes de su nacimiento y hasta su número de lista en la secundaria, con el guarismo del
boleto que no com_pró y del que cree ganará el primer premio. Y, por último, ea "Derrumbes", el personaje llamado Parra no podria
desaprovechar meJor el tiempo que leyendo, en voz alta, la etiqueta de la cerveza que en ese momento se bebe: "-Cerveza Carta
Blanca, calidad premiada, certificada, contenido neto 325 eme ele, Cerveceóa Cuauhtémoc, ese a de ce ve, Monterrey, México".
16
_ "Verónica" concluye, igualmente, con una consideración a partir de una palabra, si bien de manera equivocada: el narrador,
siempre cuerdo, supone que lontananza es una palabra árabe que significa buena suerte.
17
/bid., 95.

126

resuelto su insatisfacción y aclarado sus dudas? ¿Podría el dinero de un premio improbable colmar
su vacío y cambiar su naturaleza pesimista, incapaz de advertir la fortuna que ha tenido un hombre
como Carlos al casarse con una mujer como Adelina?

Luego de un breve pasaje en el que Héctor, ya muy borracho, baila solo y de que es
rescatado por Parra, ambos vuelven a una charla cuyos diálogos están ahora correctamente

■ ■ ■

Cristóbal, el protagonista de "El heredero", es probablemente el único de estos personajes que
desea de veras cambiar. El tesón diario con el que hace su trabajo lo hastía, pero, ya que en ningún
momento piensa que su tarea puede ser inútil -espera heredar el Lontananza-, no cejará hasta
que sobrevenga la muerte de Odilón. Será la decisión del cantinero la que determine su suerte
próxima y la de un negocio casi en ruinas al que, según la visión de Cristóbal, le faltan:
una televisión en cada esquina para ver el box y el futbol, una buena mano de pintura,
mesas de billar, otras marcas de cerveza - la gente se estaba cansando de tomar pura
Corona-, aire acondicionado y, sobre todo, un cambio de nombre. Compraría un anuncio
luminoso que prendiera y apagara toda la noche: BAR EL GÜERO. La palabra cantina
era del pasado. O mejor aún: EL GÜERO BAR. 18
18

/bid. , 125.

127

�Hombre cuyo mejor aprendizaje consiste en saber que, para algún día llevarlos a cabo, no
debe aburrirse de sus propios proyectos, entre sus pensamientos y las costumbres y rutinas
del viejo Odilón hay un abismo. Mientras que el dueño del Lontananza es partidario de
no atender a ningún cliente después de cerrar, Cristóbal, de acuerdo al movimiento de sus
labios en silencio, estaría dispuesto a servir a quien fuese, siempre y cuando obtuviera una
ventaja. Para mitigar la desazón de su espera, Cristóbal se pennite en secreto un gesto de
indolencia: se lleva al baño una botella de brandy para vaciarla en el mingitorio 19 ¿Valdrá la pena
su abnegada resistencia, su esperanzada apuesta al lado del viejo cantinero?
■ ■

IRONÍA Y ANALOGÍA EN UN TEXTO FÍLMICO
María Eugenia Flores Treviño
La ironía desea destruir la univocidad de las

representaciones y los veredictos[. .. ] Incluye al
propio yo que ironiza, desea comprender al otro y
tiende a destruir la egocéntrica visión que ofusca
la visión crítica.

■

Sin embargo, aunque en "Verónica" la cantina tiene un letrero luminoso, Cristóbal acaso no la haya
heredado, pues los tres muchachos que visitan el pueblo donde naciera Amílcar no encuentran en
el Lontananza los cambios que aquél había planeado.
Desde la conciencia distante de un narrador a quien le preocupa más que el radiador del
Camaro no se reviente para poder regresar esa misma noche a Monterrey, "Verónica" cuenta el
regreso al "edén subvertido", al pueblo que fue próspero en los recuerdos deAmílcar. El nombre de
Verónica, "la muchacha de las chichotas que trabajaba en la revistería" frente a la casa del narrador,
simboliza así la nostalgia por el terruño, el afán de Amílcar de conservar el pasado mediante la
devoción de la memoria.
Como en "Derrumbes", donde la ruina del Lontananza subraya el mal estado de una
amistad, el esfuerzo absurdo de la pareja por sacar adelante un negocio, al parecer, tan insoluble
como La brocha gorda, da a Amílcar, a través de los ojos del narrador, una idea aproximada de
la abulia y el desmoronamiento económico del pueblo. Abrir una cantina como e[ Lontananza,
algo que parecía bastante más venturoso y cuerdo que tratar de cambiar de vida, comó Héctor
en "Derrumbes"; o estudiar en la escuela para ser un escritor titulado, como Hildebrando en "Un
poeta local"; es, al cabo, absurdo, tanto como servirles crepas con cajeta a los clientes, porque, a la
postre, el negocio que durante tantos años administrara el entrañable Odilón se irá también a pique.

Elizabeth Sánchez Garay
Al hablar de la novela irónica, dice Elizabeth Sánchez Garay 1 que ésta niega los absolutos, y que si
se origina cierta evaluación ética por parte del lector, esta reflexión surge a causa de la interacción
entre el lector y lo narrado; propuesta sumamente interesante, ya que el texto irónico propicia una
atmósfera dinámica, una actitud mental crítica. Actitud del hombre de este tiempo.
La proposición que de aquí se desprende acerca de la consideración de otras percepciones
sobre la realidad, la capacidad de concebir otras formas de representación de la verdad, la conciencia
de que no hay una "verdad total" (o, al menos, una sola verdad), realmente constituye un camino
liberador para el pensamiento individual. A la vez, es una idea democrática que sugiere el "escuchar"
otras voces. Esta conciencia de alteridad, ya tratada por Octavio Paz2, ha permitido a la creación
artística ofrecer infinidad de aportaciones a la cultura. Tal es el caso de la industria fílmica, donde, en
palabras de Cristian Metz3, hay una invasión absoluta por parte de la ficción novelesca, por lo cual
es posible hablar de la narratividad del filme -y por tanto, aplicarle los juicios que Calvino proponía
4
(vid supra) para la novela irónica- . Además, afirma Marce! Martin que la semiología del cine
es la voluntad de considerar las películas como texto, unidades de discurso, sin olvidar que forma
5
y fondo no se oponen, como ya lo señalaron los estructuralistas checos .
Por tanto, es adecuado proponer el análisis de una película como un texto narrativo:
revisar el matiz irónico de un texto fílmico.
Para ello es necesario llevar a cabo algunas precisiones.
6
En el pensamiento de Octavio Paz externado en La otra voz. Poesía y fin de siglo , la
ironía y la analogía son signos de estos tiempos. Caracterizan las tendencias del pensamiento
en el hombre moderno. Aquí se considera que constituyen una especie de armadura Y lanza a la
vez, para enfrentar el caótico entorno, la pérdida de la esperanza, el desencanto de la realidad
7
circundante a la que cada día se enfrenta el ser humano. Ambas, según Paz , representan las
transgresiones de la Modernidad. La ironía, continúa el autor, es la manifestación de la crítica en
el reino de la imaginación y la fantasía8. Estas mismas, presentes en el discurso cinematográfico,
son empleadas como herramientas para efectuar la crítica social, el juicio de las ideas.
1 Sánchez Garay, Elizabeth. Ítalo Ca/vino. Voluntad e ironía. F.C.E./U.A.Z. México. 2000: 60. Siguiendo a Ítalo Calvíno cuando
aborda la novela irónica.
2 Paz, Octa.io. la otra l'OZ. Poesía y modernidad. Seix Barral. México. 1998: 4~-44._
,
.
63 Metz, Christian. "El cine ¿lengua o lenguaje?", en La semiología. Barthes et aha. Tiempo Contemporaneo. Argentina. 197 · 156·
4 Martin, Marce!. El lenguaje del cine. Paidós. Barcelona. 1996.
.
.
. .,
, .
.
.
5 Eagleton, Terry. Una introducción a /a teoría literaria. F.C.E. (col. "Lengua y Estudios L~teranos ). Mex1co. 1988. 124-125._Aqua
se insiste en la unidad estructural de la obra, se afirma que sus funciones de~ ser aprehendidas como funciones de un todo dinami~~
en el cual un nivel particular del texto -el dominante- obra como influencia detennmantc que defonna O atraeª su propio campo

19 Ya en "La brocha gorda·• hemos visto cómo Rubén hace algo semejante al tomar el tiempo que los clientes tardan en retirarse
del negocio.

~er a todos los otros.
(!p. cit . passim.
1
Idem, 35.
8
Ibídem.

�De acuerdo con Marce! Martin9, habría que asumir una actitud estética ante el film e.
Comenta el papel de la imagen definido por Eisenstein,
en el cual la imagen reproduce lo real y, en un segundo paso, y eventualmente, afecta nuestros
sentimientos y, en un tercer nivel y siempre de manera facultativa, toma un significado. LO
Sin embargo - aclara-, el paso del sentimiento al entendimiento no es siempre seguro, por lo cual
añade que:
~a instauración estética supone conciencia clara del poder de persuasión afectiva de la
imagen. Para que haya actitud estética, es menester que el espectador guarde cierta distancia
que no crea en la realidad material y objetiva de lo que aparece en la pantalla y que sepa ~
conciencia que está frente a una imagen, un reflejo, un espectáculo. 11
Esta instauración estética comparte con la teoría propuesta por Ballart la condición requerida
para poseer la "suprema libertad de quien está por encima de la contradicción. La única regla
de tal juego es [... ] la distancia" 12. Por ello, ser espectador de un texto filmico con un matiz
marcadamente irónico obliga a considerar el consejo dado por Martín:
en el cine ya no estamos en el mundo, obligados a cuidarnos de sus alcances y trampas, sino
delante de él, protegidos, anónimos y disponibles: ante la pantalla estamos totalmente libres
para una total participación. Por eso es más dificil tomar perspectiva. 13
Desde esta perspectiva se aborda el filme Bendito infierno (Sin noticias de Dios), que reci~ntemente
se llevó a la pantalla, a fin de demostrar cómo el argumento del filme se sustent~ en las dos
características del pensamiento moderno: la ironía y la analogía. Dirigido por Agustín Díaz Yánez,
es una producción de España y México (2002), con duración de 95 minutos. Participan Victoria

Otro aspecto analógico se encuentra en la organización interna del infierno: existe un
jefe y subalternos. Y al igual que en cualquier organigrama de empresa, existen intrigas internas,
los subalternos pugnan por deshacerse del jefe en la primera oportunidad que encuentran. En este
caso, las quejas de los empleados son por las condiciones climáticas que existen en las oficinas
-un calor extremadamente agudo- y la permanencia de un sistema que, en opinión de ellos, es
caduco; causales que originarán más tarde hechos que determinarán la trama del texto fílmico.
Existe otra analogía, ahora literaria, pues se observa que el infierno está organizado en
círculos (al estilo dantesco) y que en cada uno existe un castigo acorde a la infracción cometida.
Aquí es posible evocar a Milán Kundera:
costumbres inmemoriales, arquetipos que, convertidos en mitos, transmitidos de una
generación a otra, poseen una fuerza inmensa de seducción y nos teledirigen (como dice
Mann) "el pozo del pasado" 16
De uno de estos círculos será elegida Carmen, la emisaria comisionada para asegurarse de la
condena del alma del boxeador.
Paz asevera que "la analogía se inserta en el mito y que su esencia es el ritmo:
tiempo de apariciones y desapariciones, muertes y resurrecciones" 17. Esta idea es aplicable,
primero, a la bipolaridad ontológica manejada en el filme: la existencia de un lugar de
salvación y otro de perdición, que se ha convertido en mito desde el origen del tiempo y
a la cual acude el argumento fílmico, acorde con el saber popular. Enseguida corresponde
a este enfoque de Paz la situación por la que atraviesa el cielo en la película: se encuentra
en plena decadencia y a punto de la debacle: a un deseo de la encargada, se desvanece y

Abril, como Lota, el ángel enviado por el cielo para rescatar el alma de un boxeador - Demián
Bichir-, Y Penélope Cruz corno Carmen, enviada del infierno para obstaculizar la labor redentora
de Lota. Actúa también Gael García Berna! como Erick Davenport, delegado del infierno.

aparece reviviendo la nostalgia de los cabarets franceses de los años cincuenta. Sin embargo, en
cada nueva reaparición, se observa que van quedando cada vez menos "asistentes" -que, en este

El enfoque analógico

vez más aumenta el número de corruptos, de los asesinos, de los delincuentes de mayor o menor
envergadura (es decir, aumenta el número de "huéspedes" del infierno); y cada vez son menos los

Octavio Paz define a la analogía diciendo que es la visión del universo como un sistema de
14

caso, serían almas residentes en ese espacio celestial- en el citado cabaret. La situación analógica
de decadencia del bien corresponde en el filme a la visión que se tiene de la mundana vida: cada

correspondencias , ya que sirve al individuo para su aprehensión y comprensión del mundo; la
analogía es para él:

seres humanos honorables (van decreciendo los habitantes del cielo). Tal situación asimétrica y
desfavorable para el cielo, llega a tal punto que su permanencia depende de la salvación, aunque
sea de una sola alma pura.

un abanico que al desplegarse, muestra las semejanzas entre el esto y el aquello, entre el
macrocosmos y el microcosmos, los astros, los hombres y los gusanos. 15

Entonces, ¿dónde queda la esperanza? Aquí se percibe la desdivinización del mundo
propuesta por Kundera18, la exploración histórica y psicológica de los mitos, su profanación: su
desplazamiento fuera del templo, al exterior. Un elemento de la película que puede ser incluido en

Tal ocurre con la propuesta fílmica, pues se presenta al infierno como un lugar donde hay que

este orden de ideas se refiere a la pareja formada por el ángel enviado por el cielo y su contraparte
infernal.
El personaje de Lota, al principio, representa a la esposa bella, fie~ amada, abnegada y
decidida a cuidar y apoyar a su esposo (renunciando a su rol anterior de la estrella principal del

hacer fila (igual que los trámites burocráticos existentes en cualquier sociedad) para ingresar. Sin
embargo, las personas que en vida fueron gente popular (políticos, narcotraficantes, o alguna otra

\op.

cit., 34.
: Ibídem.
; Citado por S~achez Garay, op. cit., 65.
1
Citado_por Sanchez Garay, op. cit. , 65.
13
loe. Cit.
14
Ibídem.
15
Ibídem, 36.

130

clase de seres famosos), no tienen que seguir el procedimiento de rutina y son tratados de manera
distinta al resto de los ahí recluídos, tal cual ocurre en la vida real.

16
Kundera, Milán. l os testamentos traicionados. Trad. Beatriz
Moura. Seix Barral. Barcelona. 1994: 19.
11
18 Ídem .
Ibídem, 16.

131

�celeste centro nocturno, lo cual indica por demás lo emergente de la situación): arquetipo social
plena Y cabalmente identificado. También icónicamente construida queda la figura de Carmen,
la enviada del infierno: la "prima" bella, sensual, desinhibida y compinche del boxeador (al final
resulta evidente que ha sido castigada convirtiéndola en todo lo opuesto de lo que en vida fue),
que llega a casa de ambos para quedarse. Ambas caracterizaciones concuerdan, analógicamente,
con los estereotipos sociales que tradicionalmente circulan en nuestra cultura. Sin embargo, es
posible advertir la ironía en la situación que las dos enviadas sufren para desempeñar sus misiones
en la Tierra. Estos personajes, considerados como de factura sobrenatural, llevarán a cabo lo que
propone Kundera: el reemplazo de Dios como fundamento de todo, el triunfo del ego que piensa 19.
En la otra voz, Octavio Paz asevera que: "la analogía opone al tiempo histórico
sucesivo, y a la beatificación del futuro utópico, el tiempo cíclico del mito"2º. Es decir que,
mientras, históricamente, la sociedad ha devenido en este mundo caótico que se habita, y en
tanto que existe un futuro mejor que, utópicamente, se espera, la analogía ofrece un tiempo
que vuelve, que se crea y se destruye, lo cual se percibe en Bendito infierno: mientras ambos
espacios (cielo e infierno) constituyen un reflejo/analogía de la vida mundana (es decir, el tiempo
actual), a la vez hay un tiempo de esperanza (no manejado, pero sobreentendido): aquél que se
perfila cuando el boxeador, a pesar de tirar al caño la labor de las dos enviadas (asociadas en
el filme por razones muy diversas: una para salvar al cielo, la otra para mantener la estructura
política del infierno; ambas desempeñando un doble papel: traicionando su misión), puesto que
las delata con sus verdugos, entregándolas, decide él mismo ofrecerse como víctima, lo cual lo
redime. Y por ese acto redentor, aunque irónico (puesto que ángel y demonio habían empeñado
su inmortalidad por salvarle), ya puede esperarse -que no asegurarse- algún camino imprevisto
en el desenlace del filme.
Al llevar a cabo esta acción, el personaje abre el camino para un juicio sobre su destino
final -en el cual están presentes representantes de ambos sitios: el cielo y el infierno-, y para
develar antiguos lazos amorosos entre los delegados celeste e infernal (y he aquí la visión cíclica:
amigos-enemigos-amigos), que además prometen encontrarse alguna otra vez.

El enfoque irónico
Octavio Paz afirma que la ironía es la gemela adversaria de la analogía, puesto que surge junto a ella
como "el agujero en el tejido de la analogía, la excepción que interrumpe las correspondencias"21 .
Esta idea puede aplicarse, por ejemplo, al hecho de que, antes de que Carmen salga del infierno a
cumplir con su misión condenatoria, el Delegado del averno le da una pista secreta: "por si cuando
regreses te dicen que salí, o no estoy ... ", previendo el levantamiento que lo derrocará del mando
infernal. Ello revela que, tal y como acá, "en el mundo", suceden los golpes de estado, también
suceden en el infierno, o sea que hasta el mismísimo Diablo los padece. No queda más que esbozar
una sonrisa irónica. Se está ante la propuesta de Kundera acerca de la plenitud de los personajes
novelescos22: individuos que no son preconcebidos como ejemplos del bien o del mal, ni en función
de una verdad preexistente, sino como seres autónomos que se basan en su propia moral, en sus
propias leyes y, según las cuales se desempeñan en el rol ficcional, estas leyes son muy similares a

Garay afirma:
el artista debe tener como objetivo captar esa naturaleza contradictoria de la realidad sin llegar a
soluciones finales: solamente al concebir y representar el juego de la vida como juego, se obtendrá
una libertad creativa [...]23
En la escena en la cual los policías corruptos al servicio del individuo con quien el boxeador tiene
deudas monetarias, irrumpen en una reunión que llevan a cabo las enviadas (el representante
del infierno y la encargada del cielo) y se comportan tal y como sucede diariamente "en el
mundo" (amenazan, insultan y actúan arbitrariamente, abofeteando al mismo Diablo), se está
ante lo comentado acerca de Calvino por Sánchez Garay24, en el aspecto referente a la ironía
como conciencia de la paradoja. Es inevitable que acuda a la memoria la propuesta de los
saberes mudables: la desaparición de arquetipos y el surgimiento de personajes autónomos,
impredecibles, como son caracterizados los de esta película: ángeles que no son del todo puros ...
al estilo humano; demonios que son capaces de ser filiales, fieles, sensibles, diablos que son
vulnerables; humanos que son capaces de decidir la suerte celestial.
Un segmento del filme que ilustra esta mirada irónica a la vida es aquél en el que
estos mismos policías solicitan al Diablo sus papeles de identificación. Creyéndolo latino
(por su aspecto y pronunciación), después de hablar peyorativamente acerca de la raza, sufren
tremenda sorpresa al ver que el infernal sujeto les muestra un pasaporte suizo. Ello
constituye un vistazo al etnocentrismo imperante, sufrido hasta por el Demonio en
persona. Como dice Kundera: "En la medida en que la risa se dispersa invisiblemente
en el aire de la novela, la profanación novelesca es la peor de todas"25 • Al señalar que la
"ironía es la disonancia que rompe el concierto de las correspondencias y lo transforma
en galimatías"26, ofrece el elemento primordial que matiza este mensaje fílmico:
al romperse el mito del triunfo o la supremacía del bien sobre el mal (ruptura representada por
un cielo que se desintegra poco a poco, que cifra su esperanza en la salvación de un alma, frente
a un infierno saturado en cada uno de sus niveles; un paraíso celestial virtual que cada vez más
rápido se desvanece, cuyos enviados son incapaces de abstenerse de pecar, ante un infierno con
una organización envidiable, cuyos miembros saben desenvolverse políticamente), el espectador
se encuentra ante lo cotidiano, ante la alienación del mundo contemporáneo.

19

~~ Op. cit., 65.

Op. cit., 36.
~~ Op. cit., 35 y SS.
Op. cit., 15.

25

20/d.

132

tas del mundo: aman, dudan, se rebelan, mienten, traicionan, matan, esperan. Cuando el pobre ángel
llamado Lo/a (previa entrevista con su superior, quien le informa el hecho de que, en caso de decidir
llevarlo a cabo, perderá su inmortalidad) se ve obligado a convivir --como mujer- carnalmente
con su esposo a fin de emplear a fondo sus "estrategias de salvamento", o cuando descubre que
el alma castigada de Carmen en realidad es el alma de un gángster encerrada en el cuerpo de una
hermosa mujer, condenada a ser deseada por los hombres aunque le gusten las mujeres (triste
paradoja de factura infernal -y sin embargo, es menos trágico, ya que, como lesbiana, tiene
bastante éxito en la Tierra- . Otra vez la ironía), el espectador está ante lo que Elizabeth Sánchez

Jbídem.

Op. cit., 17.
26
Op. cit., 36.
27
Op. cit., 15.

133

�La cualidad mítica, característica de los seres celestiales, se extravía. La pureza que se
ve destruida en Lota (tanto por el desempeño de las labores sexuales de una esposa, como por
su transformación desesperada en asaltante del supermercado de donde fue despedida a pesar
de que había sido la empleada que mejor desempeñaba su trabajo, ello sin contar el estrecho
vínculo amistoso que formó con la enviada infernal) es la suspensión del juicio moral de que habla
27
;

Kundera

se está ante lo que, desde Wilde, es la cualidad del arte. Él mismo es quien señala:
La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista; pero la moral
del arte consiste en el uso perfecto de un medio imperfecto[ ... ) Ningún artista
tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista es
amaneramiento del estilo.28

un

imperdonable

Es oportuno comentar cómo el enredo del filme produce la ironía. El hecho de que la única
manera en la Tierra que tiene algún humano de reunir una gran cantidad de dinero en poco tiempo

podrían corresponder, respectivamente, a los cuatro mythoi de la primavera, el verano, el otoño
y el invierno. Eagleton apunta que podría delinearse una teoría de las "modalidades literarias"

según la cual, en el mito, el héroe es superior a los otros por la clase a la que pertenece; en el
romance, la superioridad es cuestión de grado; en las modalidades "profundamente miméticas"
de la tragedia y de la épica, el héroe es superior a otros en grado, pero no a su ambiente; en las
"modalidades moderadamente miméticas" de la comedia y del realismo, el héroe es igual al resto
de nosotros, e inferior dentro de la sátira y la ironía. Tal cual es el caso de los personajes aquí
comentados, pues la literatura nace del tema colectivo de la especie humana, y en esa forma
encarna arquetipos o figuras de significación universal34 .
Este texto invita a su espectador a una reflexión adusta y seria, pero
también -característica de la paradoja irónica- a un juicio emitido con la sonrisa en
la boca. La sonrisa irónica del hombre, puesto que, como argumenta César Güemes:
¿La ironía es una forma de esperanza? No he dicho nada semejante. pero quizá es un
concepto adecuado. Digamos que eso es un invento del individuo que descubrió su
verdad en la vida y que le resulta mucho más compleja de lo pensado. Se preguntó a sí

sea convertirse en delincuente, es también el único camino que le queda a un ángel en apuros.
Entonces, ¿dónde está Dios?
El cuestionarniento surge junto con la ironía de la situación proyectada. A ello se añadirá
el uso de máscaras de personajes prominentes - gobernantes-, el uso de armas largas, todo tan
prosaico como realmente es. Todo tan lúdico como ocurre en realidad, impregnado de ese matiz
que sólo el juego es capaz de proyectar, pues, como enuncia Jean Duvignaud:
Si ya no se es lo que se fue, al menos se puede llegar a ser lo que se
quisiera ser: la metamorfosis brinda un refugio y un instrumento. Se avanza
enmascarado.29

mismo ese sujeto: ¿cómo puedo vivir con esa terrible ambivalencia? Pues con la ironía,
que le permite vivir con las contradicciones del mundo, hacerlas coexistir. La ironía
es un invento contra la armonía. Mientras el hombre del Renacimiento descubrió la
armonía, el hombre contemporáneo encontró como salida la ironía. Mientras la primera
era la reconciliación de los opuestos, la segunda los deja tal cual y los evidencia.35
Cabe señalar aquí que, como indica Heidegger al comentar a Holderlin, el poeta devela lo que no
se ha percibido entre la realidad y el hombre, es el mediador:

De igual manera, Calvino hace alusión al "aspecto lúdico que agrieta y disuelve la gravedad
siempre ideológica que tiende a cristalizarse en los discursos literarios"3º.
Otra de las afirmaciones de Paz31 acerca del desgarre del tiempo mítico a través de la
caída en la contingencia, tiene verificación en esta película: situaciones azarosas que transgreden la
concepción habitual acerca del predominio de lo celeste sobre lo infernal. El triunfo del cielo sobre un
alma sólo por casualidad o, mejor dicho, por voluntad humana; puesto que, en el último acto de su
vida, el boxeador ejerce su libre albedrío inclinándose por el bien. Se encuentran presentes también
32

las ideas de Octavio Paz sobre la muerte de Dios y sus criaturas, ya que, a lo largo de la cinta, el
espectador siente la inseguridad acerca de la supervivencia del ámbito celestial y presencia cómo
el ángel es reducido a su calidad de humano y está a punto de morir. También es testigo de cómo

Pero a nosotros nos toca bajo las tempestades de Dios ¡Oh, poetas! permanecer con la
cabeza descubierta, captar el rayo del Padre, a él mismo, con nuestra propia mano y
entregar al pueblo, velados en la canción, los celestes dones[ ...]36
Ello pudiese explicar la existencia de obras tan irónicas como El lazarillo de Tormes o El

ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Cervantes, que se anticipan a su tiempo
con respecto al hombre común; ya que, como afirma Tearry Eagleton37,
existe una tendencia cíclica en la historia literaria: la literatura pasa
del mito a la ironía y retorna al mito. En este mismo autor se encuentran expresadas
las razones de por qué el arte es el espacio para la reflexión que líneas arriba se aborda:

la Delegada del cielo renuncia y se va a vivir una vida "más productiva". Asimismo, presencia
cómo -a la manera terrestre- hay contubernios y concertacesiones cielo/infierno para conseguir
fines comunes. Aquí tendría lugar lo que indica Terry Eagleton33 : que existen, en la raíz de toda
literatura, cuatro "categorías narrativas": lo cómico, lo romántico, lo trágico y lo irónico, que
28

Wildc, Osear. El retrato de Dorian Gray. Trad. Ricardo Bacza. Editonal Época. 2'. ed. México. 1979. En el prefacio (19-20) a
esta edición se incluyen algunas ideas textuales de Wilde acerca del arte. donde señala, entre otras, una idea pertinente a este trabajo:
~uc el vicio y la virtud son materiales de arte para el artista.
9
Duv1gnaud, Jean. E/juego deljuego. Trad. Jorge Ferrenro Santana. F.C.E., (col. "Breviarios", 328). México. 1982: 105.
JO Citado por Sánchez Garay, op. cit., 70.
31
!bídem.
32
loe. cit.
33
Op. cit., 114.

134

En la literatura, y solamente en la literatura, puede uno despojarse de las sórdidas
"exterioridades" del lenguaje referencial y descubrir un hogar espiritua138
Es, entonces, la creación artística el vehículo que, tanto creador como receptor, encuentran para
transitar en la diaria brega cotidiana, es lo que Eagleton señala: " ... la literatura es el único lugar
donde se puede ser libre"39
34

Ibídem, 116

. .

.

.,

,

35 Güemes, César. "El arte constituye la forna de vtvtr la esperanza ahora mismo: Jonathan , en La Jornada. Mcxico,

D.F. Sábado 5 de Enero de 2002.
36 Heidegger, Martín. Interpretaciones sobre la poesía de Holderlin. Ariel. Barcelona. 1983: 73.
37
Op. cit., 115.
38
Ibídem.
39 Id

135

�BIBLIOGRAFÍA
Duvignaud, Jean. 1982. E/juego de/juego. Trad. Jorge Ferreriro Santana. F.C.E. (col. "Breviarios", 328). México.
1982.
Eagleton, Terry. Una introducción a la teoría literaria. F.C.E. (col. "Lengua y estudios literarios"). México. 1988.
Güemes, César. "El arte constituye la forma de vivir la esperanza ahora mismo: Jonathan", en La Jornada. Sección
Cultura. México D.F. Sábado 5 de enero de 2002.
Heidegger, Martín. Interpretaciones sobre la poesía de Holder/in. Ariel. Barcelona. 1983.
Kundera, Milán. Los testamentos traicionados. Trad. Beatriz Moura. Seix Barral. Barcelona. 1994.
Martín, Marcel. El lenguaje del cine. Paidós. Barcelona. 1996.
Metz, Christian. "El cine ¿lengua o lenguaje?", en La semiología. Barthes et alía. Tiempo Contemporáneo.
Argentina. 1976.
Paz, Octavio. La otra voz. Poesía y modernidad. Seix Barral. México. 1998.
Sánchez Garay, Elizabeth. Ítalo Ca/vino. Voluntad e ironía. F.C.E./U.A.Z. México. 2000.
Wilde, Osear. El retrato de Dorian Gray. Trad. Ricardo Baeza. Editorial Época. 2ª ed. México. 1979.

�LA FRÁGIL VIDA DEL TEXTO
DRAMÁTICO
Coral Aguirre

Como dramaturga, soy teatrista. Esto es, hace largo tiempo (por no decir la vida entera) he sentido
una especie de rechazo al rol de escritora de textos dramáticos. Recuerdo con afecto, y con la
misma sorpresa que sentí la primera vez, ciertas palabras de Osvaldo Dragún. Él señalaba (lo
tomo de mi memoria): "para escribir necesito imaginar la cara de mis actores, saber que cuento
con ellos para realizar mi tarea, que allí estarán para hacer posible este imposible de mi ficción".
Yo no era dramaturga aún cuando me topé con este Dragún enamorado de Fray Mocho (su grupo),
la barricada en la que comulgaban estos teatristas. Sin embargo, años después, al abrevar en las
mismas aguas, nunca sentí otra cosa. Cada vez que partía hacia la incógnita de la nueva creación
dramatúrgica, lo que yo organizaba tenía que ver profundamente con el rostro de mi gente, el
grupo teatral al que pertenecía, para el cual escribí cada una de mis obras al punto que hoy,
deshecha mi pertenencia, todavía escribo de un modo raro para ellos y también, por supuesto, pero
• en segunda instancia, para los que han llegado después.
A dónde quiero llegar con esto: a la palabra representación, que siempre me pareció
dudosa: Representar qué, si nada todavía ha sido presentado en la medida en que una obra de
teatro está destinada a existir en la pura escena, en ese espacio vacío que no es tal, porque ya en su
construcción, perspectiva, escorzos, volumen, propone un espacio semántico y, arbitrariamente,
me hace acopio de una organización que no sé si es la mía. Por lo tanto, aunque sea nomás para

mí, tengo la impresión que el texto dramático propone una trampa: por un lado está destinado a
un espacio determinado que el autor considera como estándar en la mayoría de los casos; y por el
otro, vale en sí mismo, se lo trata como si fuera literatura en la mayoría de los casos. No me cabe la
menor duda que la obra de Shakespeare lo es, pero tampoco me caben dudas en cuanto a que esas
palabras están construidas para ser dichas y sentidas por la carne viva de un actor. Es bellísimo el
monólogo de Macbeth viendo danzar al cuchillo que asesinará a Duncan; no obstante, es la acción
en escena la que lo legitima como texto orgánico.
Es función del dramaturgo tener claras sus razones. Un texto que será verticalizado, lo
cual quiere decir que no existe en tanto no cumpla con esta función primera y principal. Por lo
que es fácil deducir, siguiendo mi razonamiento, que no se trata de un género literario, sino de
una práctica escéníca. Práctica escénica que es el yunque donde se forja la obra de arte y en el
cual el texto no es determinante; o más bien, esa producción artística, generalmente ligada a la
existencia de un texto, no existe en tanto producción artística más que por la actividad escénica.
Es cierto que un lector podrá hacer del texto un objeto literario; pero estará obligado a construir,
a causa Y por los intersticios del texto mismo, una representación imaginaria. Ergo, fungir como
un solitario director de escena. ¿Por qué esta tarea? Porque el texto teatral, destinado a la escena,
cumple con ella al establecer un tiempo y un espacio teatrales. Es decir, un tiempo centrífugo
Y un espacio centrípeto. Tanto el lector como el director y luego el espectador deberán realizar,

imaginariamente o en su materialidad, esta operación.

Ahora bien, en nuestros tiempos, el grupo de teatro, el colectivo, el director y sus actores,
desdeñan la participación del texto en su producción como hecho arbitrario, ajeno, que viene
de otro lado, fuera del deseo de sus protagonistas. Ya había sucedido antes, cuando, en los años
sesenta y setenta, las condiciones sociales y políticas de América Latina por ejemplo, impulsaban
a los teatristas a encontrar materiales que integraran los problemas contemporáneos. Entonces no
fue fácil, por la empresa que implicaba para aquellos artistas: rechazar las dramaturgias intimistas
y psicologistas para abocarse a la construcción de las grandes épicas, tomando como modelo la
poética brechtiana. Hasta me atrevería a decir (lo cual me ha parecido siempre) que nosotros, los
latinoamericanos, inventamos a Brecht incluso antes de conocerlo. La urgencia social instaba a
debatir los problemas, plantearlos y operar sobre ellos. La creación colectiva fue un resultado
de dicha urgencia. Las salas y espacios alternativos se llenaban de fervientes espectadores.
En la actualidad, pareciera que una vez más el texto dramático va a la cola de los cambios y
las necesidades de teatristas y público. ¿Qué le falta? ¿Por qué no resulta lo suficientemente
interesante, al punto que directores y grupos tomen cuentos, narraciones, mitos, crónícas de la
vida cotidiana, noticias periodísticas, poemas, biografías, etc., y los articulen en una puesta en
escena que los motiva al grado de insistir en esta práctica? Sin embargo, extrañamente, con estas
renovadas expresiones, los teatros no se llenan; al menos, los espectadores no parecen más atraídos
por el abandono de la dramaturgia tradicional. No obstante, lo que nos interesa es observar que,
si bien se hacen nuevas dramaturgias de textos dramáticos clásicos e incluso -subrayemos este
hecho- de obras clásicas -por supuesto, no de Ionesco o Adamov o Usigli o Gambado--, el interés
se centra en dramaturgizar hasta lo indramaturgizable o, en todo caso, hacerlo sin las herramientas
propias del dramaturgo; y así asistimos a demoledores fracasos. Dejando de lado al dramaturgo,
no ha habido regalías para el hecho teatral.
Y entonces, ¿por qué desdeñar al autor dramático? Se me ocurre una primera respuesta:
la obra dramática, en la mayoría de los casos, está definitivamente construida. Las acotaciones o
didascalias no permiten otra mirada más que la del dramaturgo. Todo sistemáticamente previsto,
sonidos e iluminación incluidos. La descripción del espacio, sus categorías, el estado de ánimo
y pulsiones de sus personajes, los diálogos, que deben ser exactamente ésos y no pueden sufrir
modificaciones sin la anuencia del dueño de la escritura. Por eso se prefiere, claro, al dramaturgo
muerto. Pero el dueño de la escritura lo es sólo de ésta, no de la práctica escénica, que tiene
otros hacedores. Y este dueño de la escritura actúa como dios, es vertical y autoritario. Pareciera
ignorar que, desde Nietzche y sus discípulos, con las novedades que plantara la corriente de los
estructuralistas rusos al comienzo del siglo XX e, incluso, con Freud y los suyos, hemos aprendido
a poner de cabeza el absurdo del logocentrismo y todas las arbitrariedades ejercidas en su nombre.
Cosa que sí saben y practican ciertos actores y directores, haciendo del teatro un renovado juego
de posibilidades que fascina al espectador cuando se ha sabido resolver con excelencia la íntima
conjugación de la palabra y el gesto, de la acción y el acto especular.
La puesta en escena construye un sistema de signos absolutamente autónomo por medio
de los comportamientos expresivos, gestuales, espaciales, físicos de los personajes-actores, a
través de luces, colores, texturas, sonidos, volúmenes, elementos decisivos que no son del orden
de la escritura textual. Por eso mismo hemos aprendido también que los clásicos, como tales,
pueden ser deconstruidos y vueltos a construir en los nuevos códigos de cada sociedad, de cada
tiempo, de cada región. Y a raíz de ello, hemos aprendido también que el texto escrito para el
teatro es incompleto.

138

139

�La puesta en escena no es la servidora de "la literatura teatral", sencillamente porque
ésta no existe en la práctica. Ser fiel a la letra del texto significa, según épocas, pulsiones, códigos,
significaciones, serle, en realidad, profundamente infiel. La prueba es ese Brecht jugado por el
Berliner Ensemble en el festival de la Ciudad de México en la década de los noventa, donde La
ópera de tres centavos puesta por Brecht en los cincuenta resultaba ser un cadáver que daba la
espalda a su autor.
Por otra parte, es cierto que algunos semiólogos han creído ver en el texto los indicios
certeros de la puesta, refiriéndose a los deíticos; esto es, los indicadores de espacialidad,
temporalidad, movimiento, que el texto contiene. Por supuesto que esos indicadores son utilísimos,
fungen como señaladores de una parte de la producción escénica; pero sólo de una parte, nada
más. Nos sobran ejemplos que demuestran la ausencia de estos indicadores en innumerables obras
dramáticas, y no por ello de esas obras se han hecho menos puestas; por el contrario, pareciera
que en ello reside el entusiasmo, el desafío o reto que el director o el colectivo sienten. Otra vez
Shakespeare como ejemplo.
Entonces, ¿quién es el dramaturgo?, ¿cuál es su función? Yo imagino que no
precisamente la de una categoría estancada. Imagino al dramaturgo como un articulador, alguien
que sabe muchos oficios, entre los cuales está el de la palabra. Claro, muchos oficios dentro de
la plástica teatral, de su tridimensionalidad, de su inagotable espesor de signos; una especie de
demiurgo, ora adaptador, ora guionista -a veces tan mudo como Becquett en Acto sin palabras
y, sin embargo, continuamente parlanchín-, que baila en el filo de una navaja con palabras o sin
ellas, que puede contar una historia de sombras, con mimos o marionetas, y que, si lo hace con
actores, está profundamente ligado a sus comportamientos expresivos.
De lo que va del dramaturgo al director y su equipo, se hace cargo el público, la pieza
que nos faltaba en este calidoscopio. Porque nos guste o no, lo busquemos o nos desesperemos por
evadirlo, la escena implica un claro e ineludible hecho (si no riesgo) de comunicación.
Desde Aristóteles y Horacio, hasta Lessing y Brecht, la tradición poética no ha cesado
de observar, en primer lugar, a la comunicación como un acto que se funda en el goce. Goce de
recordar, de mirar, de reconocer, de llorar y reír, goce de saberse retratado en escena, o bien de no
estar, de esperar, de ver confinnadas sus sospechas o de verse sorprendido en su buena fe. Goce
del ¿y ahora?, ¿qué va a pasar?, de contemplar acciones y tumultos, atmósferas y espectáculo. Pero
sobre todo, placer de advertir el signo, darle vida, ponerlo en marcha, participar en la construcción
del hecho teatral tan sólo por reconocer la presencia ausente. La memoria y la utopía, el recuerdo y
el deseo: todo lo que convoca lo teatral, todo lo ausente. Todo lo que no se nombra y, sin embargo,
está presente: el incesto y el parricidio, la trasgresión de los tabúes capitales por obra y gracia de
un deseo que no se deja amordazar. He aquí, quizás, el más grande de todos los placeres. Porque
es placer de ver y de escuchar, placer de comprender lo que de otro modo no se nombra; y, por
supuesto, por encima de todo, placer de reconocer y reconocerse.
Ahora bien, ¿qué nos está faltando para que los teatristas no observen nuestros
materiales con sospecha, para que el público no se sienta ajeno e incómodo frente a nuestra
producción? No basta decir el mundo, hay que compartirlo, proponer el ovillo que vaya del texto
al escenario y de ahí al espectador. Hay que ponerse en el ojo y el corazón de nuestro receptor.
Hay que estructurar su universo, atacarlo por donde más le duele. No basta con concretar nuestros
fantasmas y echarlos a andar. Si éstos no son los de la sala que atiende su llegada; si "el terror y
la piedad" que señalara Aristóteles no se instalan en los corazones; si ese cuerpo del otro no es
nuestro propio cuerpo; si no aparece ante los ojos el escándalo de mi vejez o la eterna juventud de

mi máscara; si el cuento mágico no acarrea consigo la referencia de mi ser desgarrado, patético,
inconveniente, ridículo; si no se destruye el sentido literal para operar permanentemente sobre
la innovación del sentido; si no alcanzamos hasta los bordes la metáfora que es referencia
de mí y, conmigo, de mi tierra, mi gente, mi pertenencia, mi identidad que se trastoca y se
defiende; si no tengo para mí una utopía compartible y compartida con ese espectador que
ansía, tanto como yo, la implantación de un sueño colectivo sobre el que nos podamos poner de
acuerdo, nadie nos atenderá. Hace muchísimo tiempo, Sartre advertía que todo hecho teatral es,
ante todo, un acto de justicia. Y nosotros, por aquellos tiempos de esperanza que fueron las
décadas antes nombradas, lo enarbolábamos como bandera.
Hoy en día, como ayer y siempre, no contarnos más que con la materialidad y la
dinámica de la escena, no con nuestras palabras. Viajar y fluir por sus meandros y atajos, no tener
más sueño que el del cuerpo del actor y la suntuosidad del espacio, no tener otra nostalgia que la
de las texturas del tiempo en ese espacio, sus terribles volúmenes y escorzos actuales, sin dejar
de llenar nuestros corazones de colores y sonidos, debiera ser nuestra tradición insobornable y
nuestro cotidiano desafio.
Quizás la gran obra, cuyo sentido se plasma en la escena y no de otro modo, sea aquella
que no sólo se goza, sino que se goza porque abre nuevos horizontes de referencia. Entonces sí
estaríamos a la par y hasta a la vanguardia de nuestro tiempo.

�¿TEATRO GONGORINO?
Cristina Risoul

Las Soledades (inconclusas) no son la única espuela que aviva la fruición por Góngora, pero tal
vez constituyen la más incómoda e inquietante. Entre los panegiristas, apologistas, estudiosos y
defensores del cordobés se encuentra un erudito del siglo XX que satisface la curiosidad de los
lectores. En su publicación Cuestiones Gongorinas 1, Alfonso Reyes muestra el intenso trabajo de
investigación con respecto de diez manuscritos gongorinos del poema las Soledades; pero también
atiende al prólogo alegórico (similar a una loa) que apareció como preludio de la obra la gloria de
Niquea, de Juan de Tarsis, conde de Yillamediana, representada en palacio el 9 de abril de 1622,
según aparece en las Obras de Villamediana de 1629 (Reyes: J6); y demuestra la "colaboración
fortuita" (Reyes: 16) del maestro barroco en los versos de la "Alegoría de Aranjuez".
En primer lugar, se debe saber que la loa, semejante a la "pieza diminuta y separable
de la comedia" del prólogo alegórico (Reyes: 17) que Alfonso Reyes logró reconocer de la
pluma de Góngora, consiste, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, en
un "poema dramático de breve extensión en que se celebra, alegóricamente por lo común,
a una persona ilustre o un acontecimiento fausto". Tal como en la Dedicatoria al duque de
Béjar en las Soledades, se presencia la "poesía aristocrática" (en el sentido de que busca
elogiar y reconocer la corte), con la diferencia de que se lleva a cabo en un espacio dramático.
No es de esperar que este punto represente un argumento sólido más para Reyes, a partir
del cual pudiera demostrar la autoría de Góngora, pues ya en el teatro de la antigüedad, la loa se
practicaba como introducción o prólogo "con que solía darse principio a la función..." (Dice. de
la leng. esp.: 944). Los argumentos que dará Reyes para comprobar la atribución de los versos del
prólogo, pertenecen al orden estético. Sin embargo, la cuestión del género dramático es un asunto
a considerar; en parte, porque la línea que separa a la loa del prólogo alegórico puede ser bastante
tenue, pero, sobre todo, por la naturaleza de la obra que se estaba representando.
Reyes conforma el cuadro de una época, un personaje y un tipo de obra teatral
sumamente peculiares. Por un lado, un conde de Villamediana famoso por sus amores reales y
hábiles conquistas, que prefería perder la joya que se le caía desde el caballo a cometer el ridículo
de bajarse a recogerla - aquí, Alfonso Reyes cita un pasaje de Góngora que describe tal gesto
(Reyes: 15). Durante la noche de la representación, otro gesto del conde (rescatar a la reina en
brazos y sacarla del teatro en medio de un incendio) le valdrá, tres días más tarde, ser asesinado
(Reyes: 15). Por otro lado, una obra teatral sumamente excéntrica y muy propia del estilo barroco;
en la que actúan reyes y reinas como ninfas, corrillos y otros personajes mitológicos; que hace de
la "comedia culta" una invención de "variedad desatada" (Reyes: 16).

1

. Reyes, ~lfonso. Obras Completas de Alfonso Reyes. Tomo VII: Cuestiones gongorinas, Tres alcances a Góngora, Varia, Entre
bbros y Pagmas ad1c1011ales. Fondo de Cultura Económica. (col. "Lecturas mexicanas"). México. 1996.

142

Esta comedia, comparada con la ópera por los ingleses e incluso con las revistas
musicales del Music Hall (pie de página, Reyes: 17), se divide en un prólogo alegórico, una loa,
un coro de ninfas, y el episodio de La gloria de Niquea (Reyes: J6). En el prólogo alegórico, al
igual que en la loa, hay acción, argumento y personajes (Dice. de la Jeng. esp.:944), a pesar de su
brevedad. Y en la gloria de Niquea, "las figuras que hablan en él son la Corriente del Tajo, el Mes
de Abril Y la Edad, quienes le dan la bienvenida al rey y le desean años felices" (Reyes: 17).
Hasta ahora, el prólogo de la gloria de Niquea ha aparecido en todas las publicaciones
como si fuera del conde de Yillamediana. Reyes admite que "ni la edición de Villamediana merece
mucha fe, ni sería la primera vez que se deja oscuro el nombre de un colaborador por ilustre que sea"
(Reyes:21 ). Debido a que el prólogo se siguió transcribiendo junto con la obra de Yillamediana,
el día de su publicación apareció como parte de la autoría del conde. Pero hay publicaciones
anteriores, como la de Martín de Angulo y Pulgar, en las que se atribuye expresamente a Góngora
el prólogo alegórico y se cree que con justicia. Las primeras razones que da Reyes para insistir en
atribuirle a Góngora estos versos son: que se trata de una "pieza diminuta" e independiente de la
comedia (Reyes: 17); que Yillamediana fue discípulo de Góngora y, por tanto, no es raro encontrar
su colaboración mutua en diversas obras (Reyes: 17); y que Góngora ya había ensayado alegorías
antes en la Congratulatoria y en el Panegírico (Reyes: 18).
Sin embargo, los argumentos más contundentes que proporciona Reyes para demostrar
la autoría de Góngora son, como ya se señaló, de orden estético. Uno de los aspectos sorpresivos
que se introducen es la claridad en el estilo del poeta. Reyes cita al mismo Angulo, que escribe al
respecto: "las Soledades tienen muchos períodos claros... En las demás obras que después hizo
guardando el mismo estilo, hallará la misma claridad" (ver Reyes:18). Este asunto de la claridad
se relaciona con "el proceso psicológico" que se genera en el estilo de Góngora y que difícilmente
el conde de Yillamediana hubiera podido reproducir (Reyes:21).
Los artificios técnicos se pueden imitar, explica Reyes. De hecho, el conde de
Villamediana los imitó hasta el exceso (Reyes:22); pero el halo especial, "la estética personal
(de Góngora) cuyo secreto escapó a imitadores y a enemigos" (Reyes:23), no. Su "preocupación
por las cualidades sensoriales de los objetos, por la luz y el color... hacen de él un poeta menos
oscuro en el sentido inmediato de la palabra" (Reyes:22). "Las exterioridades técnicas" (Reyes:
21), tales como el uso de la octava, el vocabulario, los giros, los hipérbaton, la supresión de
artículos, las alusiones eruditas (Reyes:21,22) fueron esmeradamente copiadas por los seguidores
e incluso por los detractores de Góngora, hasta el punto de que las obras parecían "centones2 de
versos entresacados de (sus) poemas" (Reyes:21,22). Pero la "habilidad de estilo" y la "intensidad
estética" fueron dificilmente superadas por cualquier otro poeta de la época. Y es aquí donde
Reyes expone lo que él llama "las características absolutas de Góngora" (Reyes:22).
"Vigor rítmico", "eficacia metafórica", "finura" son algunos de los rasgos que obtiene
en concreto de las octavas del prólogo alegórico. Las metáforas que no responden al conceptismo,
sino a la "estética personal" del poeta, vienen de ese "esfuerzo por devolver a la emoción toda
su complejidad vital, por traducir la emoción primaria" (Reyes:23); y Villamediana, si bien
era bueno con la figura del epigrama, dificilmente era "capaz de una concepción plenamente
alegórica" (Reyes:23).

2 Obra literaria, en verso o prosa, compuesta enteramente, o en la mayor parte, de sentencias o expresiones ajenas, deacuerdo al
Diccionario de la lengua española.

143

�El argumento de la alegoría, unido a la claridad de estilo personal, la intensidad estética
y la emoción primaria, hace pensar en un poeta sólido, en el sentido en que Harold Bloom lo
describe en su obra crítica Los vasos rotos, y en un erudito filólogo que trata de definir esos rasgos
con el fin de atribuir los poemas a quienes pertenecen. Este tipo de trabajos de rastreo de rasgos
estilísticos es, quizá, una de las pocas vías, o tal vez la única, para lograr despertar la conciencia
del estilo literario y, por sobre esto, del efecto estético. Para dar fe de este último comentario,
hay que decir que el estilo del "prólogo alegórico es mucho más mesurado" que aquel de los dos
grandes poemas que le antecedieron: El Polifemo y las Soledades (Reyes:23). Si bien es verdad
que la grandeza es menos perceptible, ha de considerarse que esto se debe a "la poca licencia que
se concedía a los versos escritos para palacio" (Reyes:23).

AALLEN GINSBERG
Indran Amirthanayagam

Allen Ginsberg fue mi padre público, con su conocimiento de la filosofia oriental, su audaz
manera de recitar poemas, su mano en el pulso de lo que sucedía en la política del país. Cuando
mi padre biológico (también poeta) me lo presentó en 1977, en Honolulú, yo tenía 17 años y
Ginsberg se hizo uno de mis primeros lectores. Le enseñé un poema mío titulado "The East West
Cross Cultural Encounter". Lo corrigió, sacando la mitad de las palabras (lo cual hacía, según me
dijo, con todos sus borradores). Fue mi primera y más importante enseñanza de Ginsberg.
Mi padre lo había invitado a participar en un coloquio de escritores sobre el tema del
encuentro de culturas en la literatura. Sin lugar a dudas, mi padre había elegido bien. Participaron
escritores que años más tarde iban a recibir los premios más queridos y codiciados del mundo.
Kenzaburo Oé, Wole Soyinka y Tom Keneally fueron algunos de los compañeros de Ginsberg
en la mesa. Yo me instalé en un asiento detrás de ellos, como un ayudante en una reunión del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Tomé las discusiones como algo grave, como algo
que podía cambiar el mundo. Es interesante que, veinte años después, escritores como Salman
Rushdie y Wole Soyinka hayan roto la reja entre el idioma inglés de las colonias y de su madre
en la isla de Albión. Hemos avanzado, en verdad, en nuestras relaciones fraternales entre distintos
pueblos. Y Ginsberg es uno de los responsables.
Importa que fue expulsado de Cuba, que fue nombrado Rey de la Primavera en Praga, que
leyó poemas desnudo en una tienda en Nueva York. Importa que no se pudiera escuchar el poema
"Howl" durante muchísimos años en la radio norteamericana. Ginsberg se opuso a la censura de
la palabra, a las reglas ordinarias de las sociedades occidentales; pero también gritó en contra del
stalinismo, en contra del Gulag. Su héroe fue William Blake, el poeta inglés del siglo dieciocho.
En su época, Blake escribía poemas sobre las injusticias cometidas contra los deshollinadores y
los esclavos. Ginsberg, el poeta político, se manifestó durante ese encuentro en Honolulú a favor
de escritores de Corea del Sur (encarcelados por sus bromas, como él insistía).
Hay, en efecto, un texto inédito de Ginsberg del 22 de octubre de 1977 que trata sobre un
escritor de Corea del Sur: "Kim Chi Ha tiene un sentido del humor artístico. El presidente de Corea
del Sur, Park, es un egoísta sin humor que ha encarcelado a Kim Chi Ha. Nosotros, escritores y
escolares, pensamos que Kirn Chi Ha es un mejor escritor que el presidente Park". Es por actitudes
como ésa que quiero a Allen Ginsbcrg. Con su barba negra, sus lentes negros, su harmonium, su
voz clara de barítono y sus palabras luchadoras y absurdas me hizo reír a carcajadas. Y me hizo
pensar en el absurdo y el surrealismo de nuestro mundo, en el que la primera lección (no importa
si eres gobernante o trabajador, una persona sin hogar o el dueño de 25 empresas) es que no nos
movemos al ritmo de los hilos de un titiritero racional, de alguien que piensa que una historia debe
tener un principio, un argumento y un fin.
Otra vez pienso en William Blake, en su poema 'The Human Abstrae!", que concluye
cuando se encuentra en el cerebro humano el árbol perseguido vanamente por todos los

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�dioses de la tierra y del mar. Se recogen frutas de decepción y envidia de ese árbol. De ese
árbol nace la tendencia humana a crear miseria, para que el sentimiento de compasión tenga
sentido. Y el cuervo construye su nido en sus ramas más oscuras. ¡Qué poema! Visiones que
anticipan a Edgar Allan Poe, a Allen Ginsberg, a la vocación moral de un bardo ligado al
misterio(también un tema del poema), a la respiración, a la cabeza de Dios
para hablar en la lengua diaria de Allen, profesor de meditación, representante de un puente
entre Oriente y Occidente.
¡Ay, Allen!, ¿por qué te fuiste? Sin embargo, no te has ido. Éste es el Koan. La última
vez que hablamos, de Bruselas a Nueva York, en el momento en que descubrió que se trataba de
una llamada de larga distancia, de un continente a otro (una llamada entre un alumno y su maestro,
un alumno convertido en representante de su maestro en el extranjero, un diplomático con tanta
nostalgia por las calles de Manbattan, donde había tenido el privilegio de caminar al lado del
poeta), cuando se dio cuenta, me dijo: mejor no hablar más ahora, no gastes más en esta línea.

COVARRUBIAS, LECTOR INSATISFECHO
Sergio Cordero

Abordar la obra ensayística y de traducción de Miguel Covarrubias es ocuparse, no del creador
de los poemas de Pandara (1987) y El segundo poeta (1977, 1981 y 1988), y de los cuentos de
Custodia de silencios (1965 y 1982); sino del recreador, del lector activo y siempre insatisfecho,
cuyos trabajos se hallan compilados en los volúmenes Papelería en trámite ( 1997) y El traidor
(1993), respectivamente.
La primera vez que vi en persona a Miguel Covarrubias fue durante una conferencia que
sustentó en la Biblioteca de La Ciudadela, allá por 1984. Yo tenía pocos meses de haber llegado
a Monterrey y trataba de involucranne lo más rápido posible con su vida intelectual. Recuerdo
todavía el tema de aquella conferencia: defender el valor y la necesidad de la poesía en nuestra
agitada época.
Para entonces, ya tenía algunas noticias de su obra por la antología de Margarito Cuéllar y
Humberto Salazar. Más tarde me enteré de que Miguel, como Alfonso Reyes, era un regiomontano
de origen jalisciense. Como el general Bernardo Reyes, como el doctor José Eleuterio González,
don Ricardo Covarrubias fue uno de esos coterráneos mios que se vieron obligados a dejar el
estado de Jalisco y se establecieron en Nuevo León. Algunas personas, estoy seguro, recuerdan
todavía su labor como periodista y maestro; y muchas más han consultado libros en la Capilla
Alfonsina, tal vez sin advertir que provienen del acervo que lleva su nombre.
Guadalajara es posiblemente la ciudad de la que han salido algunos de los críticos
literarios más agresivos y directos de la literatura mexicana. Es una línea que va de don Manuel
Puga y Acal (el célebre y temido "Brummel") hasta Emmanuel Carballo. Y si digo que salieron,
es porque los demás no los dejaron quedarse. La sociedad tapatía es también una de las menos
tolerantes a la crítica (y ni hablar de su medio literario o, peor aún, del político) y, cuando esa
intolerancia llega a manifestarse de forma violenta, a uno no le queda más remedio que hacer sus
maletas y largarse, repitiendo mentalmente estos versos de Leandro Femández de Moratín: "si
para ti los méritos han sido / culpas, adiós, ingrata patria mía" 1•
Así que, cuando supe que el hijo de mi paisano tenía en su obra un par de libros de
ensayos, los leí esperando que sus páginas me revelaran a un imprevisto heredero de la abrasiva
corriente de la crítica literaria tapatía. Me equivoqué. Aunque, afortunadamente, tampoco
exhibieron esa exagerada cortesía alfonsina, la cual ha sido transfonnada, de modo un tanto
abusivo, en uno de los mejores trucos para ejercer la crítica sin criticar.
Lo cierto es que, después de haber leído con cuidado estos libros y de haber sido
alumno del autor en varias materias de la carrera de Letras Españolas, descubrí que la
palabra "crítica" no puede usarse a la ligera para calificar los ensayos literarios de Miguel
Covarrubias. Sospecho que él se dio cuenta,como en su momento el filósofo rumano

1 Versos finales del soneto "Nací de honesia mad.re...", ciiado por José Yxart en su prólogo a El si de las mñas, de Leandro Femández
de Moratín. Editorial Sopena (Colección Literaria Sopena). Buenos Aires. 1976: 8.

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�E.M. Cioran, de que la crítica "es un contrasentido: no hay que leer para comprender a los demás
sino para comprenderse a sí mismo"2.

Sin embargo, prosigue Borges, la "literalidad" (entendida como trasladar el texto de
un idioma a otro palabra por palabra, reduciendo así al mínimo la posibilidad de agregados,

¿Cómo enfrentar ese contrasentido en apariencia inherente, consustancial, al ejercicio de
la crítica? Covarrubias lo hizo así: en vez de denunciar ante el lector las deficiencias y limitaciones

supresiones, cambios de orden y otras desviaciones hacia la paráfrasis) no siempre satisface los
afanes de fidelidad. Incluso algunas traducciones literales poseen una belleza propia, distinta del

halladas en los libros de otros autores, consideró que tendría más sentido explicar por qué ciertas
obras, que habían sido reveladoras para él, podían serlo también para muchas personas.

original. Concluye en que es una lástima que no pueda juzgarse verbalmente una traducción.
Refiere, entre varios ejemplos, el traslado al alemán del libro Las flores del mal, de Charles
Baudelaire, hecho por Stefan George: "Baudelaire es un poeta superior a Stefan George, pero
Stefan George fue un artesano más hábil',4.

Testimonian esta actitud las sucesivas ediciones de su Papelería ( 1970, 1978 y 1996), en
las cuales expone los motivos de su entusiasmo por escritores que le ayudaron a profundizar en la
indagación de sí mismo como ser humano y como intelectual: Borges, García Márquez, Garfias,
Sartre, Camus, Barthes, Genet, Sade, Kafka, Canetti y, entre los mexicanos, Octavio Paz, Elena
Garro, Xavier Villaurrutia, los regiomontanosAlfonso Reyes,JoséAlvarado y Gabriel Zaid; sin faltar
amigos como don Alfredo Gracia Vicente y compañeros de generación como Andrés Huerta,
Carmen Alardín, Gloria Collado o Jorge Cantú de la Garza.
Quizás haya alguien que todavía se pregunte: ¿para qué abogar por estos autores?
¿Acaso no puede defenderlos el valor de sus propias obras? ¿O no cuentan con panegiristas o
corifeos que reiteradamente los ponderen?
Llegamos a otro vicio recurrente de la critica literaria en nuestro medio: no separar
-deslindar, diría don Alfonso- la imagen del autor como persona real, incluso como personaje
público, de su mensaje escrito y, aún dentro de éste, no distinguir los diversos, a veces
contradictorios, matices que lo componen.
Covarrubias, en cambio, separa cuidadosamente al poeta Octavio Paz, cuya obra admira,
del Paz escritor político, cuyas opiniones toma con la debida reserva. Sale en defensa de Franz
Kafka cuando, en un artículo, el crítico norteamericano Edmund Wilson lo descalifica como artista
y "guía moral" (?). Se congratula de que Pedro Garfias no haya renegado de su pasado "ultraista",
como lo hiciera Jorge Luis Borges; y sigue con interés la reacción en cadena de opiniones opuestas
y complementarias sobre la poesía de Rubén Darío, suscitada por un ensayo del profesor inglés
C.M. Bowra y resucitada por Ernesto Mejía Sánchez en un libro editado con motivo del centenario
del nacimiento del poeta nicaragüense.

Al ponerle el título de El traidor a su compilación de versiones al español de poetas
franceses y alemanes contemporáneos, Miguel Covarrubias suscribe la idea de que una fidelidad
absoluta al texto original, como la que pretenden las traducciones literales, resulta imposible. El
traductor sólo puede serle fiel a unos pocos poetas, rescatar ciertos rasgos de su estilo que lo han
impresionado vivamente y alcanzar, en momentos excepcionales, privilegiados, una profunda
empatía con sus obras - y, siempre, a cambio de traicionar en otros aspectos el texto original.
Covarrubias, por lo tanto, propone una relación distinta entre traductor, traducido y
lector: ni fidelidad ciega, ni traición flagrante, ni mucho menos lectura lineal y unívoca, sino la
invitación a un diálogo más profundo y poliédrico con el texto original y entre las interpretaciones
del mismo ya existentes.
Así establecidas las reglas del juego y anticipándose a quienes puedan reprocharle su
traducción de "Amistad del Príncipe", de Saint-John Perse, existiendo ya una impecable, hecha
por el colombiano Jorge Zalamea, Covarrubias apunta que:
la necesidad de hacer una lectura más profunda puede conducirnos al aguzamiento extremo
de nuestra sensibilidad y además a la búsqueda de un buen diccionario. El resultado no será
otra traducción más sino mi traducción, es decir, la lectura más detallada que le es dable
realizar a un lector de una lengua ajena a la original. Traducir es leer morosa y amorosamente
un texto que intenta superar en nuestra sensibilidad, desde el primer contacto, la doble traba
de la comunicación innata al montón de palabras articuladas en esa lengua que no nos arropó
en la cuna.5

Por otro lado, no faltan en la trayectoria ensayística de Covarrubias trabajos rigurosamente
académicos, eruditos (como su rescate de la novela Lucía o la aldeana virtuosa, del peruano Pablo
de Olavide); ni la mirada curiosa que, desde el conjunto de reseñas breves titulado División del
norte, lanza a las producciones literarias más recientes y a los escritores jóvenes de la región.
Hablemos ahora del Miguel Covarrubias traductor. A manera de introducción al tema,
conviene una nueva cita de E.M. Cioran:
He conocido escritores obtusos e incluso tontos. Por el contrario, los traductores con los que
he tratado eran más inteligentes e interesantes que los autores a quienes traducían. Es lógico:
se necesita más reflexión para traducir que para "crear". 3

Encontramos, pues, que el ejercicio del traductor, como el del crítico, tropieza también con el
reto de enfrentar un contrasentido: una comunicación "innata" en una lengua dentro de cuyo
seno no nacimos. También, como en el caso de los ensayos, sus traducciones son producto de
su insatisfacción como lector, al que no le basta el placer del texto (aunque, como ya lo advertía
Roland Barthes, inevitablemente se vuelva a él); quiere, además, usarlo para dialogar con autor y
lectores, reflexionar sobre su mensaje, analizar su estructura y, en última instancia, recrearlo.
Gaston Bachelard preguntaba en cierto pasaje de su libro El aire y los sueños: "¿Un
crítico es, pues - ¡extraña confesión!-, una conciencia a la que hay que apaciguar?',&lt;;.
Yo respondería que sí, pero advierto que tranquilizarla no es una tarea fácil.

Esta cita nos ayudará a entender mejor la aportación de Miguel en este campo. Jorge Luis Borges,
en su ensayo "La música de las palabras y la traducción", lamentaba que traducir se viera como
un trabajo intelectual poco apreciado en sí mismo, ya que fatalmente depende de la obra original.
Incluso cuestiona esa postura de respeto escrupuloso a la "literalidad", la cual intenta llamar al
orden a los traductores para que no caigan en la tentación de competir con el autor.
2 Cioran, E. M. Ese maldito yo. Traducción de Rafael Panizo. Tusquets Editores (col. "Fábula", 191). Barcelona. 2002: 39.
3 Cioran, op. cit., 53.

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4 Borges, Jorge Luis. Arte poética. Seis conferencias. Traducción de Justo Navarro; prólogo de Pere Gimferrer; edición, noias Y
epílogo de Calin-Andrei Mihailescu. Editorial &lt;::rítica (col. "Letras de la humanidad"). Barcelona. 2001 : 75-95.
5 Covarrubias, Miguel. "Palabras de El traidor", en El traidor. Poetas franceses y alemanes comemporáneos. Ayuntamiento de
Monterrey / Univer.;idad Autónoma de Nuevo León. Monterrey. 1993: 28-29.
6 Bachelard, Gaston. El aire y los sueños. Traducción de Emestina de Champourcin. Fondo de Cultura Económica (col. "Breviarios",
139). México. 1958: 65.

149

�He afinnado líneas arriba, con cierta impertinencia, que Covarrubias es un lector
insatisfecho - una conciencia en busca de reposo, según Bachelard. Pero una cosa es insatisfacción
y otra, muy distinta, impaciencia. Durante mucho tiempo, yo fui un lector, además de insatisfecho,
impaciente; una conciencia irritada que no iba a encontrar sosiego de ningún modo. La paciente
dedicación a una lectura "morosa y amorosa" es una de las lecciones que recibí de Miguel durante
los años en que fui su alumno en la Facultad de Filosofia y Letras de nuestra universidad.
Admito que semejante objetivo nunca apareció en los programas de sus materias,pero
eso sería ignorar una premisa fundamental que me ha enseñado la experiencia de impartir cursos
y talleres y que lamento no encontrar todavía en ningún tratado de didáctica: en la enseñanza de la
literatura y, en general, de las Humanidades, lo único que el maestro puede trasmitir a sus alumnos
es la actitud que él mismo tiene con respecto a determinado tema, autor u obra. Y si pacientemente
consigue que, por lo menos, en un alumno se despierte un interés auténtico, que trascienda el
mero afán de aprobar el curso o terminar la carrera, puede estar seguro de que ha logrado
pasar la estafeta de su insatisfacción como lector a manos más jóvenes y fuertes que las suyas.

RAYMUNDO RAMOS EN EL RECUERDO
Homero Garza

Fue en el año de 1950 cuando coincidimos en las aulas de la secundaria Nº 1, cursando el tercer
año, tres futuros escritores que, en 1955, iniciamos la publicación de la revista literaria Kátharsis:
Hugo Padilla, Arturo Cantú y yo, trío al cual se agregarían después Raymundo Ramos y Ario
Garza Mercado. Creo que Raymundo -quien era hijo del director, Profr. Humberto Ramos
Lozano- se había incorporado a la secundaria ese año; venía de Coahuila, por eso mi relación con
él fue, al principio, muy escasa e impersonal; no así con Hugo Padilla, con quien compartí parte de
la primaria y los tres años de secundaria en el mismo salón de clases. Pero hubo un acontecimiento
que nos vinculó transitoriamente: una obra de teatro para el día de las madres, en mayo de 1951.
Se trataba de una pieza del dramaturgo hispano Santiago Rusiñol alusiva al tema. Raymundo era
el personaje central que cargaba con todo el peso de la obra, en compañía de la chica más guapa de
nuestra generación. Yo aparecía al final, con un grupo de ciudadanos del pueblo, gritando: "¡Viva
el pintor!", celebrando el retorno del artista que interpretaba Raymundo. Cualquier parecido con
este texto es mera coincidencia: aquí estamos celebrando el retorno del poeta para presentar la
recopilación de su obra poética, precisamente un mes de mayo, sólo que un poco más de medio
siglo después.
Paralelamente a la secundaria (que, a través de sus maestros, nos inició en el fervor
cívico por la bandera y la patria mexicana, de acuerdo a un coherente proyecto nacionalista
del gobierno para las escuelas públicas), un nutrido grupo de jóvenes inquietos nos reuníamos
extramuros a expresar ideas revolucionarias y de justicia social. De ahí surgió el Frente Liberal
Estudiantil y la revista La Bníjula, que incluía textos literarios y encendidas proclamas libertarias.
Los que escribíamos versos podíamos identificarnos fácilmente. Recuerdo que a Raymundo le
gustaba utilizar palabras o expresiones poco usuales, cuya fuente desconozco; por ejemplo, para
referirse a cierto tipo de jóvenes, los llamaba "imberbes desgalichados". Observo que este gusto
peculiar por el empleo de vocablos inusitados aparece en sus poemas, de los que podríamos
entresacar una lista interminable.
Raymundo fijó su residencia en México y nos veíamos con poca frecuencia, pero
sabíamos de él a través de poemas que nos enviaba para publicarlos en la revista Kátharsis.
En esta publicación dio a conocer cuatro poemas en diferentes entregas: "Eso, un ser para el
silencio" (1955), "De la Primera herencia" (diciembre 1955-enero 1956), "De los cuadernos de
la soledad I y 2" (número del primer aniversario, 1956) y, en 1958, publicó "Tres poemas", con
una dedicatoria a su tocayo Raimundo Lulio. Por esos años se celebró el jubileo de oro de Alfonso
Reyes y vino a Monterrey Octavio Paz. Los del grupo Kátharsis hicimos una gran relación con él
y la continuamos después en México, donde colaboramos en la Revista Mexicana de Literatura.
Recuerdo una conversación con Raymundo en la que me expresó su distanciamiento respecto a
las propuestas literarias de Octavio Paz, cuya obra poética - y, particularmente, Libertad bajo
palabra- le parecía "fría y críptica"; y me confió su simpatía por la obra de Honorato Ignacio
Magaloni y su hermano, ambos poetas con una mayor sensibilidad hacia los temas políticos y

�sociales. No obstante, poco tiempo después, Raymundo publicó en Armas y Letras de febrero de
1956 un artículo-ensayo de fuerte contenido poético, celebrando la aparición del famoso poema
"El cántaro roto", de Octavio Paz.
Durante muchos años no vi a Raymundo Ramos, pero sabía de él por los amigos
comunes y lo imaginaba en medio de libros, escribiendo febrilmente, como alguna vez lo constaté
en una visita a su casa en México. Por otra parte, sabía de su vigencia literaria por libros como el
que escribió para su tesis, Memorias y autobiografias de escritores mexicanos; un prólogo al libro
de memorias de Andrés lduarte, que yo le había escuchado al autor en la escuela de verano bajo el
título de Un niño en la Revolución mexicana; y otra obra titulada La muerte amurallada. También
recuerdo haber leído unos sonetos de Raymundo en 1001 sonetos mexicanos, recopilación de
Salvador Novo para la colección "Sepan cuántos ... ", de la Editorial Porrúa.
En julio de 1968 me fui con mi familia a vivir a la Ciudad de México. Fue en los agitados
días de ese año que vi personalmente a Raymundo en una lectura de poesía, donde leyó, con su
inconfundible estilo, poemas de tema erótico y político, muy a tono con los días que se vivían
en ese tiempo. Desde entonces no he vuelto a ver a Raymundo. Yo regresé a vivir a Monterrey
en 1976 y me dio por coleccionar y encuadernar suplementos dominicales. De este modo, leí
poemas aislados de Raymundo en el suplemento "Sábado" de Unomásuno, dirigido por Huberto
Batiz; y, por supuesto, leía también el artículo que aparecía cada sábado en la primera página del
mismo periódico. No hace mucho, tropecé con un excelente y documentado ensayo de Raymundo,
titulado "Notas para una rapsodia", sobre la vida y obra de Agustín Lara. Como podrá verse a
través de esta enumeración, yo nunca tuve en mis manos un libro de poemas de Raymundo y sólo
sabía de la extensa nómina de sus títulos, de 1957 a 1983, publicada por Margarito Cuéllar en su
conocida selección Monterrey, alforja de poetas 2.
Por esta razón, ha sido para mí una grata sorpresa la aparición del denso, intenso y
extenso volumen Poiesis, poesía hasta donde va; libro que reúne la obra poética de Raymundo
Ramos hasta el momento de su impresión. Como ustedes saben muy bien, la poesía no puede
leerse de un jalón, como una novela. Hay que degustarla lentamente y reflexionar al final de cada
poema, cerrando el libro para disfrutar mejor el impacto estético que produce su lectura; por eso es
que se avanza poco a poco en esta tarea. Hasta donde he podido espigar aquí y allá, en sus páginas
he constatado la calidad literaria de los poemas, su riqueza imaginativa, la experimentación formal
y el deslumbrante lenguaje en que están escritos. El aparente desenfado de algunos textos está
apoyado en la paciente labor y maestría de un artífice verbal que conoce a fondo el material con
el que trabaja. Para un contemporáneo de Raymundo como yo, Poiesis es una obra doblemente
interesante por haber compartido experiencias semejantes, lecturas comunes e influencias de
poetas que ambos admiramos. El libro da para muchos comentarios y dará para muchos más,
porque es una obra reunida por el autor. Estoy seguro de que, en un futuro no muy lejano, será un
valioso documento para estudiosos e investigadores de la literatura mexicana.

�MONTERREY, LAS UNIVERSIDADES Y LOS
RECONOCIMIENTOS

LA PALABRA, EL SIGNO DE
MIGUEL COVARRUBIAS
Román Cortázar Aranda

La Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo Léon celebró, a través del
Colegio de Letras, y organizado por la maestra Dolores Hemández, un homenaje a Miguel Covarrubias,
por su trayectoria tanto en el plano del magisterio universitario como en el terreno de la literatura.
La Casa de la Cultura de Nuevo León fue sede del evento, en el que intervinieron Sergio Cordero,
leyendo el ensayo que aquí publicamos; Román Cortázar, también con el texto que ahora aparece;
José Carlos Méndez, resaltando la importancia de Covarrubias en la dirección de la revista Deslinde; y
Minerva Margarita Villarreal, quien habló del activismo político de los Covarrubias (Silvia Mijares y el
propio Miguel) en los años setenta, y el liderazgo cultural que ejercieron en ese momento, y concentró
en un poema su gratitud a ambos. Covarrubias, al final del evento, tuvo una emotiva intervención,
apuntalando el papel del maestro más como guía e iniciador que como evaluador de grupos. Destacó,
en su participación, el carácter que requiere tal oficio y la dignidad que amerita, sobre todo, en quien,
como él, sembró además la semilla de la creación estética en sus alumnos. Las palabras de Covarrubias,
diáfanas y recias a un tiempo, iluminaron la ya avanzada noche del 5 de julio de 2003.
Por otra parte, el 7 de agosto, en el auditorio de la Biblioteca Central del Estado, se llevó
a cabo ·otro reconocimiento. El homenaje fue para la escritora Magolo Cárdenas, que lo merece con
creces: una producción pennanente de libros para niños, en los cuales región, paisaje, ecología y
dignidad humana, son reivindicaciones que crecen a través de una prosa fluida que registra y plasma
materias y colores insospechados. Tal es su grado de compromiso con la creación, que vuelve a la vida
a Jorge Lauro, un dinosaurio de los muchos que poblaron nuestra geografia hace millones de años.
Este Lázaro de los saurios bien podría ser mascota del imaginario por explorar en nuestro reducido
panorama de la recreación infantil. La organización y dinámica del evento estuvieron a cargo de la
maestra Silvia Garza Benavides, destacada promotora de literatura para niños, y éste se realizó con el
apoyo de la Universidad Regiomontana. En el evento participaron dos grupos de teatro para niños, dos
estudiantes ejercitaron una interpretación de música clásica, una niña leyó dos cuentos y el maestro
Fidel Chávez dio lectura a un texto de remembranza sobre la joven Magolo, que ·un día, hace algunos
afios, pasó por Monterrey intentando estudiar letras, para no regresar hasta ahora, como titular del
Centro de Promoción a la Lectura Pascuala Corona, del Fondo de Cultura Económica.
Cabe destacar que la ciudad, a través de sus instituciones (en este caso, el Consejo para la
Cultura y las Artes de Nuevo León), homenajeó, a partir del 8 de agosto, al gran actor y destacado
director de teatro Luis Martín. Sin duda, maestro de varias generaciones de actores, directores y
dramaturgos, sin los cuales, hoy día, navegaríamos en las aguas más inclementes de la ignorancia y el
desencanto. El teatro ha sido la vida de Luis Martín, de ahí que se llevara a cabo, dentro del Festival
de Teatro Nuevo León, una serie de puestas en escena en su honor, entre las cuales él mismo dirigió y
actuó Ante varias esfinges, de Jorge Ibargüengoitia.
Señalar estos reconocimientos es necesario, como necesario es valorar a aquellos seres
cuya labor diaria, a veces, casi en secreto, nos depara paisajes, hallazgos y puertas que se abren para
reconocer la vida.
M.M.V.

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La palabra es la entidad que sacude, que hiere o que conmueve. Este signo es el vehículo a través
del cual el artista se constituye a la vez que se afinna como 'ser' que 'está' en el mundo. Si
buscáramos los dos principios que definen la existencia del poeta, del escritor, hallaríamos que
éstos son el conocimiento y la forma, ambos a la vez y al mismo tiempo. Se trata, como advirtió
Thomas Mann, de un fenómeno curioso, ya que ambos constituyen para el artista una unidad
orgánica, donde cada uno de los dos elementos condiciona al otro, le estimula, lo hace nacer.
El artista deconstruye el mundo para, luego, de acuerdo a su estética (en cuyo interior
se levanta una ética), reconstruirlo, transfigurándolo. Por eso la obra de un artista es regularmente
prismática, porque corresponde a una visión del mundo que, si bien puede ser congruente consigo
misma a lo largo de toda una vida, no deja de responder a las dudas, las contradicciones, las
tentaciones vanguardistas o a la tentación de un moralismo pedagógico. Saber esto es útil, pues
nos permite establecer una valoración más o menos crítica al momento de leer la producción de
tal o cual autor.
Estamos esta noche reunidos para rendir homenaje al escritor Miguel Covarrubias. No
estamos aquí para juzgar al hombre por sus obras, sino para dialogar con el autor mudable y
diverso. Parafraseando a Borges, venimos a saludar al otro, él mismo.
Estar aquí esta noche es aceptar, de una u otra manera, que el Covarrubias que nos
interesa no es, en gran medida, el hombre, sino el artista: el poeta que recrea la poesía al traducir
lenguas extranjeras; el ensayista que entabla una distancia saludable con respecto a sus lecturas
para, después, someterlas a la crítica (crítica a través de la cual se manifiesta agudo el pensamiento
del poeta); el cuentista cuyo lenguaje conciso nos presenta una visión del mundo a la vez que su
revisión. Pero estar aquí es, sobre todo, aceptar que estamos re-nombrando la obra de un escritor.
Y al re-nombrarla, la actualizamos; y al actualizarla permitimos su supervivencia.
Me pregunto si Miguel Covarrubias se cree a sí mismo un verdadero poeta, tal y como
Borges, Reyes u Octavio Paz se consideraron al revisar su propia fisonomía literaria; porque, si
hay un paradigma en su obra, éste se encuentra en el material ensayístico. En ese género, el artista
ha dado muestras brillantísimas de cómo hacer converger, con plena armonía, el pensamiento y la
forma. De esa síntesis se sueltan trazos sugestivos, poéticos y, por su condición altanera, crítica
las más de las veces, profundos. Cuando uno lee al Covarrubias ensayista, nota que el tiempo en
que creyó en la ficción que le presentaban los autores que leía ha caducado. Un nuevo tiempo
y una nueva ficción: el artista se da a la tarea de comentar sus lecturas, pero manteniendo una
distancia estética, como diría Shopenhauer, que amplía el horizonte de la exposición, ya no como
mera apostilla a la obra de un autor, sino como su reconocimiento, reflexión, reconsideración y,
finalmente, como el estímulo necesario para decir algo, un algo nuevo, distinto e idéntico al ser
del escritor que dicta: la consumación del centauro.
Saludemos esta noche, pues, la obra del artista.
(Texto leído en el homenaje a Miguel
Covarrubias organizado por el Colegio
de Letras, bajo la coordinación de Dolores
Hemández) Monterrey, junio de 2003

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�MI ESCRITURA

ANTE VARIAS ESFINGES:
HOY COMO AYER

Mago/o Cárdenas

Jorge Silva

No sé en que momento sucedió esto. Hace poco yo era una niña de 12 años y estaba escribiendo en mi

Ante varias esfinges, de Jorge Ibargüengoitia, fue la obra encargada de abrir la última edición del

diario, mientras las vivía, las experiencias de un viaje que no quería olvidar nunca. Con la escritura,

Festival de Teatro de Nuevo León el pasado mes de agosto. La dirección de la obra corrió a cargo de la

además, pretendía congelar el tiempo, detenerlo en ese momento maravilloso de asombro en que veía

personalidad que fue homenajeada este año: Luis Martín. Con un gran trayectoria avalando su trabajo,

un río y unos árboles enormes; olía la tierra húmeda y la resina de los pinos. Me asombraba, de pronto,
la conciencia de estar viva; la conciencia de la belleza a mi alrededor. Ante esa sorpresa, lo único en
lo que pensaba era en que no quería que pasara el tiempo. Para detenerlo, decidí escribir. Me puse
entonces a describir lo que veía, lo que escuchaba y sentía. Con eso, pensaba, atraparía para siempre
mi asombro.

tanto en la dirección como en la actuación, el maestro Martín no sólo se dio a la tarea de llevar a la
escena esta obra ubicada en el Distrito Federal de los años cincuenta, sino que también participó como
actor en el rol estelar.
La inaplazable muerte de un patriarca clasemediero despierta, además de la ambición de
sus hijos, una esperanza un tanto enfermiza de cambiar sus agobiantes vidas. Así es como, entre la
mezquindad, la hipocresía y la represión, los personajes se mueven en el microuniverso representado

De entonces al día de hoy, la verdad, no sé qué ha sucedido. Sigo asombrada. Ha sido esa

por la casa paterna, signo tanto de lo que desean como de lo que los oprime. Al igual que en otros textos

sensación la que me ha llevado a escribir y a realizar los proyectos en los que he tenido la fortuna de

literarios de la misma época (como La muerte de Artemio Cniz, de Carlos Fuentes), se advierte en el

trabajar. Al asombro le debo mis libros, mi trabajo como promotora cultural y como devota de nuestro

trasfondo de esta obra la decadencia de un sistema para darle paso a la aparente modernidad.

medio natural desértico. Sigo, por lo mismo, viviendo la misma experiencia de mi infancia.
No sé en qué momento sucedió esto. ¿Cómo es posible que hoy me hagan ustedes un
reconocimiento, cuando todos los días siento que apenas empiezo? Soy la misma que, ese día, en el
bosque, escribía en su diario para atrapar el tiempo. Nada y todo ha cambiado.
Hay veces, valga la paradoja, que la palabra gracias es ingrata. No expresa lo suficiente.

Con una propuesta escenográfica efectiva y pocas veces vista en el teatro local, la puesta
transcurre con una acertada consecución entre escena y escena. Las divisiones y los niveles con los que
se planteó la casa permiten, junto con la iluminación, que las escenas se vayan alternando de forma
natural y fluida.
La actuación de Luis Martín como el anciano padre enfermo resulta entrañable, al igual que
la de Delia Garda como la tía Elena, personaje al que debemos los diálogos más ingeniosos de la obra.

En esa conciencia: gracias. Agradezco a la Universidad Regiomontana, a la Escuela de Educación y

Ambos actores aportan a la puesta todo el peso de su experiencia y su entrega. Las actuaciones del

a Silvia Garza, Fidel Chávez, al grupo Quiénes, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, a los

resto del elenco cumplen con lo esperado en el área técnica: sus parlamentos y sus trazos se desarrollan

Zurcidores de cuentos, a Ximena y a todos ustedes; les agradezco muchísimo su reconocimiento y, una

efectivamente, pero su preocupación por pronunciar de manera correcta cada uno de sus diálogos hace

vez más, el asombro que me despierta. Lo único que sé es que, por eso, tengo que seguir escribiendo.

que olviden imprimirle fuerza suficiente a sus personajes. La interacción entre ellos, sobre todo en las
escenas donde se congregan en el comedor, luce por momentos desarticulada y apresurada. Y es que la
grandilocuencia de los diálogos de Ibargüengoitia es un hueso duro de roer; si no hay suficiente materia

(Texto leído como agradecimiento
por el homenaje rendido a la autora)

viva en juego, éstos corren el riesgo de sonar demasiado melodramáticos o, incluso, falsos. Hacia el
final de la obra, cuando el personaje del anciano ya no aparece más, su ausencia se hace notar con un
decremento en el ritmo que hace que la obra naufrague un poco; sin embargo, la fuerza se recupera con
un estupendo marcaje de trazos justo antes de la conclusión.
En términos generales, podemos decir que la obra es un producto bien logrado; fruto, ante
todo, del profesionalismo y la visión del director. Pero, desgraciadamente, no aporta mucha novedad
a un teatro como el regiomontano, al que le urge una revitalización real y sustancial, tanto en forma
como en contenido.

156

157

�acuses
IMÁGENES: SIETE DÉCADAS
DE SENTIDO UNIVERSITARIO
Ruiz Cabrera, Carlos. Imágenes: Universidad Autónoma de Nuevo León 1933-2003. UANL/
Grupo Impulso Cultural. Monterrey, N. L. 2003.

El pasado se lee de muchas maneras; la

He revisado el libro Imágenes:

narración, según Paul Ricouer, Hayden Wbite,
Arthur Danto y otros, es la manera como se

Universidad Autónoma de Nuevo León 19332003, de Carlos Ruiz Cabrera; he conocido
en ellas a Héctor González y al Dr. Ángel

recuperan los hechos del tiempo; por lo que los
hechos, si no se narran, no existen. La narración
es la forma en que los hechos organizados
por el discurso del narrador adquieren vida.
Eso es cierto en el mundo de la academia
contemporánea, pero también es cierto que hay
otras formas de darle vigencia al pasado. Otros
lenguajes se han creado por la inteligencia
humana. Los hombres prehistóricos pintaron
sobre rocas, los artistas del pincel dejaron la
representación del mundo en muros y cuadros.
Los fotógrafos, gracias a la tecnología, dejaron
las representaciones de acciones momentáneas
paralizadas en una imagen.
Hay formas de leer imágenes,
pero no es lectura sencilla, se requieren
sentimientos, pasiones, conocimientos, cultura.
Leer iconografia de la universidad es posible
cuando se ha conocido su pasado y las formas
en que pervivió y se consolidó. La universidad,
hoy adjetivada de pública, no tenía apellidos
cuando nació ... era solamente la universidad.
Surgió como parte del renacimiento que
México impulsa al emerger de la Revolución,
donde, críticas teóricas aparte, se formula
un nuevo modelo de país. País al que le
democratizaron la educación hombres como
Vasconcelos, Narciso Bassols, Alfonso Reyes,
Eusebio de la Cueva y Pedro de Alba.

Martínez Villarreal; be visto a los soldados en
el Aula Magna. Ahí están Enrique C. Livas,
Eduardo Aguirre Pequeño, Alfonso Reyes
Aurrecoechea; ahí está el recuerdo de Ángel
Martínez Villarreal en la inspiración poética
de Pedro Garfias. El Aula Magna, límpido
espacio que guarda los ecos de intelectuales,
académicos, estudiantes, políticos, sindicalistas,
artistas del canto, del teatro, de la ópera, confía
en seguir siendo anfitriona de lo más excelso
de la cultura. En ella se refleja la figura de Raúl
Rangel Frías, la entrada triunfal de Mateo A.
Sáenz cuando disfrutaba del título de maestro
de las juventudes preparatorianas y éstas lo
recibían ovacionándolo.
La uni versidad como instancia de
educación nace vinculada a la Iglesia católica;
la cátedra no es gratuita como sinónimo de
clase, sino que es derivada de las lecciones
dadas al lado de las catedrales; pero la
universidad se abre a la libertad de cultos, al
valor de la ciencia y a la calidad de la cultura.
Al ver el libro logrado por Carlos Ruiz Cabrera,
me siento satisfecho con lo que nos ofrece: un
documento gráfico y textual que permite al
observador identificarse con el pasado. Éste es
un libro de historia; no de toda la historia de la
universidad, porque eso es imposible, pero sí

�de una parte coherente de la vida universitaria
en Nuevo León.
Dicho con respeto para los
gobernadores que han querido a la universidad,
fue el período de Raúl Rangel Frias en el
que se dio una simbiosis humanista entre
el proyecto de Estado y el proyecto de
crecimiento universitario. La universidad
del Colegio Civil, de su Aula Magna, sus
vitrales, donde convergen los grupos sociales
del pueblo: los campesinos, los obreros y los
soldados, siguen ahí, como ejemplo de lo
que eran las fuerzas vivas que sostenían la
producción agrícola, el desarrollo industrial
y la fuerza del Estado, el cual discurría
emanado del pueblo, de acuerdo a la praxis
política de la tercera década del siglo veinte.
En la vida universitaria con Rangel
Frias, se gesta un proyecto cultural que cubre
dos etapas: su estancia como rector y su
papel como gobernador. Ésos fueron tiempos
en que la universidad tuvo el mayor apoyo
institucional para consolidarse, creando
facultades y logrando la apertura de la ciudad
universitaria. Por muchos años vimos, en los
bajos de la torre de rectoría, el nombre de
Adolfo López Mateos en la placa original de
inauguración.
La iconografia muestra no solamente
personas a identificar, muestra también formas
de vestir, productos a consumir, lugares a
frecuentar, muebles a reconocer. Ahí está
la fotografia de bienvenida a Francisco M.
Zertuche después de su estancia en Cuba, en
1953. Alfonso Reyes Aurrecoechea vestido
como siempre; Vicente, su hermano, igual;
David Martell, de poéticos recuerdos; Eduardo
Segovia Jaramillo y, por supuesto, Kiko
Zertuche amparado por los residuos de Baco.
En todos, la juventud galopaba camino al
futuro.
En otro lugar está Rangel Frias,
siempre Rangel Frías, inaugurando la Escuela
de Matemáticas con el bien recordado ingeniero
Rafael Serna Treviño y, entre muchos otros,

160

Romeo Madrigal Hinojosa y Nicolás Treviño
Navarro. Las páginas del libro son tan ricas
que, si nos detuviéramos a gozar y glosar cada
una de ellas, Ruiz Cabrera debiera pedir este
espacio por un mes como mínimo. Al ver las
fotografias, me felicito de que la universidad
tuviera esos hombres y esas mujeres: Arturo
Cantú; Francisco Valdés Treviño; Roberto
Treviño, matemático, excelente rector y
hombre muy liberal.
La historia nos acostumbra a aceptar
las cosas en su tiempo y en su dimensión. A
valorar, con el tiempo, el quehacer de gentes
como Mario López Ramírez, Joaquín A. Mora,
Israel Cavazos, Álvaro Ríos, Federico Cantú,
artista no comprendido suficientemente.
Luego vendrían los aires que
se arremolinaban sobre la universidad,
cuando el mundo encontraba en los jóvenes
sus recipiendarios de las ideas redentoras
de la sociedad. La universidad no pudo
marginarse de su propia dinámica, ni de las
ideas y propuestas nuevas en que los jóvenes
reclamaban los espacios que comenzaban a
escasear. Ahí estuvieron gentes como José
Alvarado, acompañado por Alfonso Rangel;
y ahí estuvieron también un grupo de jóvenes
acompañando a su Rector, entre otros Mario
Sáenz, Sócrates Rizzo, Alejandro Izaguirre,
César Yánez, Femando Yánez, Toño Álvarez,
y muchos otros que tenían las utopías
germinando en sus corazones.
La década de los sesenta dejaría la
huella de las ideas y las libertades, los jóvenes
inquietos pasarían a las filas de profesores
universitarios y, con ello, algunos habrían de
participar en la fundación de organismos de
trabajadores; entonces, las prensas grabaron
sus nombres para las hemerotecas. Llegan
las propuestas redentoras y algunos jóvenes
mueren por sus utopías. Algunos perdieron
la vida y otros perdieron los libros, pero no
la libertad de ser. Los tiempos más dificiles
fueron durante una gubernatura que cerraba
la década de los sesenta, en que las vidas de

universitarios, trabajadores y campesinos se
perdían por sus luchas y sus ideas. Al cerrarse
esta década, un hombre honesto y entregado a
la docencia médica tendría el privilegio de ser
el primer rector de la universidad autónoma,
Oliverio Tijerina Torres.
Luego, en los setenta vendrían
procesos internos de organización y
crecimiento, con la consolidación de los
proyectos y el arribo de nuevas generaciones
que fueron amplificando los espacios y los
proyectos de la universidad. Manir González
Martos cumpliría su función. Héctor Ulises
Leal Flores, electo democráticamente, tendría
a su cargo la Universidad. Los bastones y los
cascos subirían las escaleras de la Escuela
Álvaro Obregón.
Los setenta son el escenario de las
luchas del sindicato y del acceso, con Pedro
Zorrila, a una nueva forma de dialogar en la
universidad. Así se va consiguiendo, entre
tensiones y tensores, un nuevo equilibrio, ya no
tanto de procesos violentos, pero sí del ejercicio
de los derechos a demandar y a protestar. Son

tiempos de política duramente negociadora
y negociadoramente dura, agotadora, pero
persistente. Hacia la segunda mitad de la década
de los ochenta, la universidad va de lleno por
los nuevos caminos de la tecnología y del
refuerzo de la investigación. Nuevos nombres
en su papelería oficial signan los acuerdos
y nuevos sujetos consolidan los consensos.
Los noventa son ya los tiempos del
neoliberalismo, del que no se escapa nadie.
Los tiempos de los gobiernos revolucionarios
concluyeron y un nuevo milenio llama a las
puertas de la modernización universitaria. Se
transforman estilos, se rediseñan proyectos,
se sustituyen equipos humanos y se renuevan
alternativas. La universidad aprende nuevos
modos de diálogo y nuevas formas de ejercerlo.
Algunas formas encuentran su sepultura y otras
acceden a la vida, porque eso es históricamente
la universidad: un constante proceso de nacer
y renacer para seguir alentando la flama de la
verdad.
Nicolás Duarte Ortega

SOBRE DESEOS
Villarreal, José Javier. Deseos. Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León/
Mantis Editores (col. "Árido reino"). Monterrey, N. L. 2002.

LAS FORMAS DE LA EVOCACIÓN
En Deseos, de José Javier Villarreal, conviven
tres perspectivas de un mismo tema. En esta
obra, dividida en cuatro partes, el autor explora
los matices del deseo y el dolor, de la soledad
y el desencanto, partiendo de puntos de vista
que son reflejo de actitudes disímiles ante la
experiencia amorosa.

Bíblica, primera parte del libro, es una

serie de poemas que, mediante versos largos,
logra un ritmo apropiado para las evocaciones,
un tono acorde con la remembranza de algo
que, igual que los personajes velados por la
nebulosa naturaleza del mito, existe de un
modo tan palpable como cuando estuvo vivo:

Los lugares aquellos donde jugabas de niña y ahora sólo
resplandece el oro, la diadema de plata
en vez de la túnica y la cabeza inclinada de los santos.

161

�La evocación es el modo de acceder a una
realidad que trasciende el tiempo; y, en estos
poemas, el poeta recrea ese tránsito por un
mundo habitado por el recuerdo. De este modo,
las alusiones bíblicas y religiosas, y la función

(que podríamos llamar de exégesis poética)
que cumplen las notas al pie, expresan la
vivencia del recuerdo como percepción de una
presencia; una presencia múltiple, compleja y
perenne:

Los católicos, los fieles del islam, los ortodoxos y protestantes
vienen a depositar sus ofrendas.
También conviene recordar estos versos del excelente poema ''La noche":
Los fantasmas llenaban con sus barcos de ceniza los secretos puertos de mi alcoba,
y tú no eras la noche ni ese aullido que perduraba durante

horas y horas como una terca sirena despertando los aguijones del odio
Tal como se aprecia en "La noche", el poeta
nos muestra que esa presencia de los objetos
y seres evocados es, a la vez, ausencia; y por
eso lo hallamos siempre hablando desde la
perspectiva de la soledad. Los personajes del
pasado sobreviven en una atmósfera construida
con misterio.
La soledad es un tema constante en
las diferentes partes del Libro, pero se encuentra
sobre todo en Infiernos, donde, en lugar del
verso largo, se emplean frases breves, y la
recreación de la experiencia del solitario se
realiza por medio de la mención de los objetos
y espacios que rodean y encierran al yo poético.

En los poemas de este apartado se tiende más
a la construcción de la musicalidad y menos
a la enunciación, pues, en varias ocasiones, el
poema comunica prescindiendo del verbo, por
medio de frases yuxtapuestas.
El ser ausente es, a la vez, objeto de
añoranza y enemigo, pues daña con su ausencia
que es presencia dolorosa. En los poemas de
este apartado hay un enfrentamiento contra los
fantasmas de la soledad. Resalta sobre todo la
sensación de dificultad para estar en el mundo,
pues éste se encuentra lleno de obstáculos y
adversidades externas e internas -las de la
Historia y las de la propia historia-:

Me hubiera gustado desear los brazos, los pechos, el sexo y
culo de la muchacha,
pero este país es tan pobre, con una política tan sucia,
que no se puede aspirar a tanto, a tanto de tanta muerte,
tanto bendito desacato bajo la égida trigarante.

Deseos es un Libro que expresa la vivencia
de la soledad y define la ausencia, a la vez
que explora el deseo, encontrando en él una
carga de siglos atrás que, viniendo de un

LA FRAGUA DE LA POESÍA

A veces, la crítica literaria, ocupada entre otras
cosas del cómputo de los metros, se olvida
del sentido de los mismos. No importa que el
poema sea visto como un simple artefacto de
relojería, es suficiente con que marque la hora
exacta; el tiempo en que se vive, junto con lo
que significa, es lo de menos. La interpretación,
sospechosa de alejarse del cuerpo del texto,
desaparece al paso de las manecillas porque se
prefiere examinar el esqueleto sin llegar nunca
hasta la médula. Cualquier alusión al "espíritu
de la letra" se considera metafisica; no se puede
usar el bisturí en el aire sin riesgo de llevarse un
alma de encuentro. Siguiendo un planteamiento
así --con las manos Libres para la autopsia y los
ojos cerrados por la sangre que salpica- en el
libro Deseos, de José Javier Villarreal, es fácil
dejarse llevar por las apariencias y soslayar lo
que yace soterrado.
Así como la gran obra de un filólogo
está escrita en caracteres pequeños y su
verdadera aportación se advierte al margen de
otro -en las glosas que, lejos de ser simples
parásitos, tienen su propio valor-, en "Bíblica",
la primera parte del libro de Villarreal, hay
poemas que aparecen como notas a otros
poemas. Un soneto, un haikú, versos pareados
(Más valiera del pájaro ser tromba/ navegante
corcel de los conjuros) y jarchas lucen al pie

de página. Sería un error tomar los pies de
página de "Bíblica" como meros comentarios
al texto; los escolios cuadran muy bien en la
obra humorística de Margarito Ledesma, pero
es distinto en poemas como "Iseo". Las notas
no explican, complementan los poemas o son
poemas en sí. A la manera del motete, más de
una voz coexiste en la misma composición.
La simultaneidad brinda un contraste entre
los estratos de la página: si arriba domina
un discurso largo, recargado, vehemente
y masculino, abajo aparecen voces más
concentradas, livianas, suaves y femeninas
-sólo hay que pensar en el reclamo amoroso de
las jarchas. En "Bíblica" se establece entonces
la unión de los opuestos (grande-pequeño,
varón-mujer, realidad-deseo), la génesis del
libro.
Pero todo principio acaba roto, lo que
permanecía unido se separa; después de la caída
sólo quedan fragmentos. Para volver al estado
original se recurre a las musas, a la divinidad,
a la tradición. Si se tratara de buscar fuentes
--como si no bastara la página dedicada a los
agradecimientos y notas aclaratorias-, en
el poema V del siguiente apartado, "Musas",
resaltan unos versos de Góngora, pues si en el
Polifemo dice:

De este pues formidable de la tierra
bostezo, el melancólico vacío

tiempo impreciso, encama en el individuo,
desentrañable, complejo y profuso, delirante
y cotidiano.

en Deseos se lee:
en el bostezo pareciera de la tierra
esa sólida y pesada melancolía

Jorge Saucedo

162

163

�No extraña encontrar gran similitud con
los versos de Góngora (una semejanza tan sólo
en la fonna, no en el sentido; pues si el cordobés
habla de la gruta de Polifemo, Villarreal se
refiere a otra cavidad, el sexo de la mujer), ni
que la sintaxis -o incluso el vocabulariosiga la huella del Siglo de Oro. La tradición,
vuelta sobre sí misma y actualizada, fortalece
la conquista de un espacio perdido, donde el
amor es la única religión que queda.
Aún así, el descenso a los abismos
es inevitable. El recorrido por "Infiernos",
la tercera parte, resulta sinuoso debido a la
sintaxis y a que no hay que buscar pausas,
remansos para la entendimiento, en los
inesperados signos de puntuación, sino en la
lectura en voz alta. La pasión amorosa vive en
cada poema de "Infiernos" un estadio distinto:
la entrega, la ausencia, la ira, la traición, la
muerte, el miedo, la espera. No hay que tomar
el microscopio y buscar imágenes dantescas
cuando no se sabe ver a simple vista. Sin tener
un Virgilio como guía, se desciende por cada

texto hasta alcanzar un claro (no un Purgatorio,
ni un Paraíso) en el poema XIX; último
círculo donde las oraciones se destraban,
el verso detona como vehículo autocrítico
en su imposibilidad (algunas pistas que no
soportaban metro) y la expresión se vuelve
cotidiana, familiar.
En los poemas de Villarreal se
trata de un infierno cotidiano, de avenidas,
desfiles, graffiti, hoteles, vitrinas, tiendas y
vida familiar; un caos al que todo mundo se
enfrenta. Ante el ambiente casero surge la
incertidumbre del poema, como si no hubiera
más opción que el silencio: callado yo
aguardando tu llegada sin poema que
ofrecer. Mas ahí fragua la poesía. No sólo
el amor naufraga alejándose como un
imposible, el poema sufre esa caída y se
sostiene como una explosión del silencio.
Y ante el silencio, ante el vacío, la poesía
queda como esperanza, como manifestación
pura del deseo. Como prueba, para cerrar el
libro, una canción nostálgica recuerda que:

Después de lo vivido
el amor congratulaba los instantes, las horas detenidas en
sus cuerpos gemebundos.

Basta con abrir bien los ojos a Deseos para
olvidarse de las fórmulas de la química y
atender el sentido de la alquimia. No importa
que la dirección conduzca a lugares poco
comunes y seguros, donde, quizá, se esté a un
paso de la equivocación, sino que la poesía se
viva sin fríos y toscos andamios de por medio.

En el libro de José Javier Villarreal se advierten
el viaje y la experiencia como baluartes del
deseo. Se pasa revista a sltios nunca antes vistos
por falta de esmero, se escucha el llamado de
la tradición para desembocar en el mar de la
memoria -el vaivén de los amantes en cada
encuentro- con una saudade a la deriva.
César Alejandro Uribe

DESEOS: POESÍA HERÉTICA Y RETRO

Siempre dije que José Javier Villarreal, en la
tiniebla de su biblioteca, guarda celosamente
unos libritos arcanos donde habita el asombro.
Para nuestro desasosiego, José Javier no
comparte esos libritos más que consigo mismo
y con un exiguo grupo de heréticos que nadie

164

conoce, al que suele gustarle tanto la poesía
rusa del siglo XIX, como Gutierre de Cetina,
las jarchas y las qasidas. Me gusta mi pequeña
ficción y la cuento con todo desenfado para
entender mejor la naturaleza de este poeta que
escarba con fruición, que esculca nuestra mejor

castellanidad. Y ocurre que hoy la ficción es tiempo juega a descifrar su imagen. Un poeta
también un salvoconducto para introducimos que nos invita constantemente a descifrar
a Deseos, donde, implacablemente, el poeta y que, después, como quien nos regala una
se acerca a esa lívida frontera de la poesía que sonrisa, pone en nuestras manos una limpísima
linda con la glosa poética. Poesía heterodoxa, imagen detenida. Un contemplador gramático,
gracias a Dios; gracias a Dios y a una pierna un poeta muy retro, muy de hurgar la verdad en
que deambula por este libro como quien el solipsismo herético de otros tiempos.
sostiene un estandarte; una pierna, digo, con
Una vuelta más a la tuerca: el deseo,
los adentros como río revuelto, que gotea la aquí, es una lucha campal, es ir sorteando los
sangre de la recapitulación.
obstáculos del cuerpo, es un halcón suspendido
Aunque Deseos es una reunión de sobre su presa; o mejor, es la joven bruja
poemas distinguidos en apartados, una reunión que limpia la sucia córnea de tus ojos y
de un contenido a veces hermético, a veces empaña la / hoja de plata donde los diablos
limpio como cuando escampa, no deja de reflexionan su última embestida. El deseo,
asombramos ese ir tras otra poesía, esa otra unas veces culpígeno, siempre deslinda en una
poesía que es la jarcha. Y nada más jarchiano, si lastimadura. Como si en cada poema habitara
se me perdona la palabra, que un poeta herético un pequeño monstruo que juega a provocar
que nos pone a sentir una suerte de Edad Media una infame danza de elfos, unicornios, ángeles,
donde todo parece congelado; y la imagen que bestias, brujas, vestales romanas y doncellas,
nos devuelve el frío del hielo es el poeta que que pisan fuerte el tablado que es la columna
juega a sus personajes. Herético y herética vertebral del poeta. Todo esto mientras una
poesía que se antoja la de un culto glosador que pantera da círculos en tomo al espectáculo: la
lleva su tropa de palabras a un río del todo lo amante se despoja de sus ropas, / se clava en el
posible; como Alfonso el Batallador que, en el pálido esternón del pugilista... / ...era mejor no
siglo XII, al conducir su tribu hacia un mundo dejarse sentir, huir con el pulmón atenazado...
más próspero que el de la poesía, se detiene
Dentro del deseo, como un
ante el río a mirar su sombra. Hablamos ya de apelotonamiento de esquirlas, está la mujer,
un libro hecho de la argamasa medieval que hembra dividida en movimientos, vasta y
parece escrito en un conlinuum impenetrable, milenaria, que juega con un palito a abrir el
y su correspondiente glosa poética que disipa infierno.
lo inaccesible del verso. Así, Deseos es un libro
Si la jarcha ilumina con su encanto
de dificil lectura a primera instancia.
anónimo, este libro persigue con pulcritud
Le doy vuelta a la tuerca: si hay que esa arquitectura. Parece como si el romance
decir un nombre, yo digo Cemuda; aunque estuviera en los pies de página, en otro dialecto
esté lejos, porque Cemuda fue todo el tiempo que insiste en buscar su acomodo poético, hasta
un deseo y el poeta de este libro parece todo hacerse casi tan importante como el tronco
el tiempo un espectador del deseo. Si hay que nudal del poema, que es, sin dudarlo, hijo
perseguirle una unidad, ésa ha de parecerse predilecto de la mejor poesía castellana.
a una complicada escalerilla de monasterio
¿Por qué decirlo todo de este modo
que uno va subiendo a un ritmo, como el tan intestino? ¿Por qué de este modo, como
de los poemas, hasta paramos a contemplar, una pintura del Bosco, donde es dificil atrapar
brevemente, una imagen detenida, una imagen la totalidad? El goce es el mapa en este libro,
que siempre quiere ser la imagen primera. Dije es cada oquedad de la escalera, cada intersticio
espectador antes, un espectador que al mismo donde ocurre un canto:

165

�opción sino la santidad en la vida diaria, la
versión burguesa del cristianismo, bajar el cielo
por unas cuantas monedas a la caridad? Max

más valiera del pájaro ser tromba
navegante corcel de los conjuros
más valiera de los pájaros su vuelo
en la terca piedad del abandono
más valiera del mundo su equilibrio
murmurante gota en pleno vuelo
más valiera en la tarde ser la tarde
procesión detenida por su canto

Heterodoxo, ave de mal agüero, híbrido,
homúnculo... y más allá: insensato, púber,
indolente y adolescente, son voces de este
poemario que dan un testimonio. La mujer -sin
la menor duda- es poderosa; el hombre, como
siempre, pierde en la poesía. Triunfo pírrico:

Horkheimer decía que "la desaparición de lo
que en Europa se llamó cultura coincide con la
absolutización del más acá que se desencadenó
con la liquidación de superstición del más

triunfa la poesía y va muriendo el poeta.
Muere de dolor o de cansancio, de vértebras

allá". Ya no habrá fuego en el infierno ni nubes
en el cielo, pero la cultura estará muerta.
Sin embargo, en la oscuridad de alguna

dislocadas; y muere con la lengua azul, gracias
al supurante veneno de la cotidianeidad. De

bodega, olvidadas por los cambios de humor
administrativos, todavía persisten muestras
de imaginación religiosa. Es un lugar común

eso está construida otra parte de este libro, del

decir que el cristianismo introdujo una visión

espanto detenido de la cotidianeidad:

Es el sueño de modernidad del catolicismo
mexicano al que se refiere Gabriel Zaid en Tres
poetas católicos.
Para adueñarse del presente, el poema

sigue cinco estaciones en que la tristeza, la
revelación, la súplica, la certeza y la alegría se
sucedenunaaotra.Alempezarellibro,lamuerte
no se comprende; pero no desde una cavilación

SOBRE PASCUA
Sicilia, Javier. Pascua. Facultad de Filosofía y Letras, UANL
(col. "Babélica"). Monterrey, N. L. 2000.
ILl.JMl!\ACIÓ!\ PROFANA

los diablos de baraja de lotería y todo aquel
material para los chistes desaparecieron de
un plumazo urbi et orbi. Un demonio sin
cuernos ya no espanta a nadie, tampoco está
lejos la fecha en que les amputen las alas a los
ángeles. Mal día para la imaginación y para los

166

Javier Sicilia, aparece un viraje distinto. En
este poema religioso se vive un peregrinaje
espiritual que empieza con duelo y acaba en
la eternidad del instante, la redención de la
vida actual por medio de la presencia (en voz
de Octavio Paz: "Todo es presencia, todos
los siglos son este Presente."). Se trata de un
poema moderno por la conquista del presente,
ya que, si se atienden cuestiones de forma en
esta silva:

el verso bien medido

Y precisamente ahí radica su modernidad,
al querer preservar la tradición innovándola.

Cuitláhuac Quiroga

llamas del infierno. Los paisajes subterráneos,
los lagos de fuego, las cámaras de tortura,

paganismo. Así, con la meta fija en el futuro,
en la otra vida, no habría ocasión de detenerse
en el presente. Pero en el libro Pascua, de

y los ritmos, las rimas y el sentido
han salido del sueño
de la muerte.

Detenidos
con una copa de agua entre las manos
mirando los olmos.
Estuvimos mirando los olmos,
aclarando motivos
con una copa de agua entre las manos mirando los olmos,
oyendo relinchos,
con una copa de agua entre las manos, mirando los olmos

No hace mucho la ortodoxia católica apagó las

lineal del tiempo opuesta a la idea cíclica del

acostumbrados al calor de Monterrey: ahora el
único sufrimiento para el alma condenada sería
la ausencia de Dios. Tal vez siguiendo, sin
saber, al Mefistófeles de Marlowe, se declaró
que el infierno podía vivirse en vida aquí en la
tierra. El suelo se vino abajo y no hubo lugar
dónde esconderse. El juicio fue decretado antes
de morir, la condena llevada a cuestas desde
el nacimiento. ¿Qué quedaba entonces como

de escritorio, ajena al sufrimiento, sino desde
algo bastante concreto y con hedor a cadáver:
la pérdida de los familiares más cercanos. Con
su muerte, todo duerme y enmudece: la ropa,
los enseres domésticos, los vivos, los libros,

puede surgir la luz. La iluminación no se
encuentra al contemplar esferas, ni moradas
celestiales, tampoco en arrebatos místicos; no
se da por intermediación de los ángeles, los
santos o Jesús, sino al escuchar el canto de los
propios muertos. Si bien es cierto que Dios es
invocado, éste nunca interviene, permanece
ajeno a la acción, como en el libro bíblico de
Ester, en el que ni siquiera se le menciona;
toca entonces al hombre tomar conciencia de
su condición sin auxilio divino. La revelación
de Pascua no provendría tanto de la fe en lo
sobrenatural, sino en el reconocimiento del
mundo, de evitar desdeñarlo por la recompensa

los versos, el catecismo, el crucifijo, incluso

de otra vida. Por esa razón, en la última parte
del libro, el mundo vuelve a ser habitable; las

la resurrección. El silencio cubre el alma con
una noche oscura, pero sólo de las tinieblas

cosas y las personas despiertan de su ensueño
en el triunfo del ahora:

Morimos con los muertos
y con ellos nacemos,
aquí, ahora y siempre
en este eterno instante
Pascua, de Javier Sicilia, revela lo que es la
poesía desde la modernidad hasta nuestros

días: una iluminación profana.
César Alejandro Uribe

167

�ENTRE LA TRANSFIGURACIÓN Y LA NOCHE SOSEGADA

Después del encuentro con la vida,
como los conversos y aliviados, como

Jesucristo ante Magdalena y los apóstoles,
sigue el testimonio:

[...] entre el todo

Javier Sicilia es, sm duda, un escritor
que pondera el ámbito religioso como

alma hacia la revelación divina de lo eterno.
Como el título lo indica, la voz poética

y la nada; entre el sueño y la vigilia;

parte fundamental de su trabajo literario.

se encuentra la presencia

Formado y arraigado en la tradición mística

da el paso de la muerte a la vida. Un paso
dividido en cinco estancias, cada una de las

católica, Sicilia nutre su escritura con las
aguas del costado de Cristo; su estudio

cuales representa un estadio anterior a la
iluminación plena.

sobre Concepción Cabrera de Armida es

entre la confesión y la plegaria,

La abundancia de la conjunción copulativa "y"
en esta cuarta estancia subraya la transición de

mismos sustantivos, los verbos del final del

las sombras a la luz e imita la consagración del

El verso inicial del poema (No

poema son verbos vivos (rezar, despertar,

fuego ("Alfa y Omega", "Principio y Fin") que

testimonio fehaciente.

comprendo la muerte) da la pauta para que la

surgir), al contrario de los del inicio (callar,
dormir, podrir). Las sombras se desvanecen

También dentro de su obra poética,
este escritor se confirma religioso (en cuanto

primera estancia se desarrolle entre sombras.
El no entender las acciones divinas, al estar

abre la celebración de la Vigilia Pascual. Esta
fiesta es el modelo del poema, porque sólo en
la vigilia de los sentidos se encuentra la verdad,

al cambiar las acciones, y el final se presenta
nítido, blanco, color pascual que anuncia

aborda la unión entre el alma y Dios):

esto vedado para el hombre, provoca un

sólo allí se percibe la poesía (si sabes escuchar

la transfiguración de la carne. Los versos

Pascua, un poema largo, sigue el tránsito del

ánimo, si no rebelde, sí incrédulo:

podrás oír).

finales recuerdan el acontecimiento de

primera y la quinta estancias utilizan los

La última parte del camino de

Pentecostés y el poema recorre así el tiempo

la muerte de tu Hijo? Yo las vi

resurrección esel regreso a los mismos lugares,

y todo se me muere

con los mismos objetos y situaciones, con las
mismas ausencias, pero apreciándolos desde

pascual desde la sepultura de Jesús hasta la
venida del Espíritu Santo, fiesta que sigue a
la Pascua:

¿No palpaste, Rabbí,

a pesar de mi fe y de Tu promesa

otra perspectiva. Aunque los versos de la
La muerte de la esperanza abre el abismo de

prueba patente de la Resurrección. En lugar

la angustia: el tiempo futuro desaparece, su de santos y arcángeles, quienes hablan son
conjugación es aniquilada por un presente los muertos propios transformados en Cristo
incesante que enumera, entre objetos y resurrecto. La divinidad se presenta así como
situaciones, el sinsentido del entorno y de la algo al alcance del hombre.
propia vida. Los dogmas ahora son mitos (La
Como la Resurrección de Jesús, es
resurrección duerme tras la roca) y, en la tercera estancia donde se lleva a cabo la
como Cristo, se desciende a los infiernos. asunción desde las sombras. La fe acepta los
El inicio de la segunda estancia, misterios y las aparentes paradojas (Señor del
semejante al primer verso del poema, sufrimiento, Consuelo en la desdicha) y, por
introduce

una

variante

adversa

aquí, ahora y siempre,
en este eterno instante
en que lenguas de fuego
descienden en la noche
y en este no sé qué que balbucimos.

San Juan de la Cruz presta su voz al poema
para hacer notar que no todo está dicho, que

es imposible. Es sólo a través de la poesía
que pueden esbozarse los misterios. Javier

enunciar con fidelidad la transfiguración que
se da al confirmar la eternidad de la presencia

Sicilia lo sabe y por eso recurre a ella.

medio de una oración a Cristo con estructura
comprendo la muerte, y, sin embargo) que de letanía, la voz poética lanza ruegos, más
(No

dirige la duda hacia la duda misma. Gran parte por los vivos, quienes sufren, que por los
de los versos pronunciados por la voz poética muertos, que cantan con tus ángeles el
es formulada en interrogaciones que buscan
destellos para guiar una fe que, a pesar de lo

Gloria. Los versos que cierran la plegaria

(los dos primeros, pertenecientes a la liturgia

evidente, aún no se ha perdido. Y el coro de romana) son, a la vez, una profesión de fe Y
los muertos que escucha la voz es la luz, la la proclamación de un deseo:
Porque Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.
Porque Tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria
y la Resurrección que habito y nos habita.

168

Pablo García

MIGUEL COVARRUBIAS: UN RECUENTO
Covarrubias, Miguel. Antología o tiranía (Poesía 1969-2000). Consejo para la Cultura y
las Artes de Nuevo León/Mantis Editores (col. "Árido reino"). Monterrey, N. L. 2002.

La colección de poemas Antología o tiranía
(Poesía 1969-2000), de Miguel Covarrubias, es
la conjunción de cinco libros: El poeta ( 1969),

El segundo poeta ( 1977), Pandara ( l 987),
Maspoemas (1992) y Sombra de pantera
( 1999), seguidos por un Apéndice fechado en el

169

�año 2000, con textos cuya factura suponemos
más reciente. De cada trabajo se ha tomado
una muestra para conformar la Antología. El
resultado es un libro que se deja leer como una
obra única, en la cual se tocan y desarrollan
repetidas veces los mismos temas: la mujer,
el goce de los sentidos, lo trivial, lo cotidiano.
Cierta delicadeza de estilo, un gusto recurrente
por la brevedad, y un sentido del humor fino,
casi epicúreo, permean casi todos los textos,
reforzando el carácter unitario del libro.
Se antoja tachar de defecto esta
unidad de la obra poética de Covarrubias. ¿Nos
encontramos ante un poeta que no ha sabido
"despegar" del terreno seguro en que supo
anidar sus primeros textos? ¿O estamos, por el
contrario, ante una obra que ya desde el inicio
nació madura, o casi madura (en todo caso,
libre de balbuceos), y que, por ende, no tiene
por qué evidenciar contradicciones profundas
entre los primeros y los últimos trabajos?
Responder afirmativamente y de manera tajante
a alguna de las anteriores preguntas sería

injusto, además de superficial. Ni Covarrubias,
ni ningún otro autor están obligados a jugar a
ser Pessoa y reinventarse de manera incesante
para acceder al derecho de ser llamados poetas.
Pero tampoco es posible justificar (ya no
en el papel de críticos, sino como los llanos
lectores medianamente curiosos que somos)
la autocontención de un poeta que parece
resistirse a construir un mundo poético propio,
más allá de una sutil aproximación a las cosas.
La poesía, creemos, no puede ser tal si no se
manifiesta como conocimiento intencionado de
las cosas, como aproximación al sentido, real o
imaginario, que subyace al mundo.
El mejor, en términos formales, de los
conjuntos de poemas antologados es el grupo
perteneciente al libro Pandora. En Pandora, el
estilo de Covarrubias se sublima, se torna sutil
y cadencioso, sin caer en excesos melódicos.
Es un estilo riguroso, no fácil, proclive a la
síntesis. Pandora es un libro que se lee en
silencio, o a media voz, dejándose seducir por
la delicadeza de sus imágenes poéticas.

En el centro de la mesa esa rosa
Me recuerda aquella otra
Más viva más de ti más desean/e
Su irresistible aroma
Hablo de aquella.flor
que por delante

desarrollo del tema es fallido, la contención
formal que lastra a los poemas convierte
a éstos en meros acercamientos al mismo.
Cabría esperar más. El mundo de Pandora es
fragmentario, no ofrece una imagen integral y
autosuficiente de sí mismo. Queda en el lector
la sensación de haber leído una madeja de
buenos poemas, muy disfrutables en verdad;
pero la imagen quebrada del caleidoscopio
no puede suplir la plasticidad de un conjunto
intencionalmente constituido. Pandara es
un libro del cual salimos airosos, sin que sus
versos nos hayan tocado y transformado.
Menos fragmentario es, en contraste,
el mundo de Sombra de pantera. En ese
mundo existe una pantera como símbolo de
un erotismo pulsional y hasta exótico. El
fondo de los poemas es claro, el problema
es la forma que los textos adoptan. El abuso
en la adjetivación, en detrimento de la fuerza
de sustantivos y verbos, aniquila el propósito

alegórico. La pantera de "negrura elástica",
"elegante silueta", "enigmática", con la
"selénica luz" sobre sus lomos, se pierde en
colores y texturas, cercanas, a veces, al lugar
común. Y no podemos más que lamentar lo
que Sombra de pantera no pudo ser: un libro
arriesgado, rico en metáforas, alejado de toda
contención formal. Los poemas de Sombra
de pantera son, a nuestro parecer, los menos
logrados de la Antología. No se hallan a la
altura de la ambición que los ha motivado.
Los mejores poemas de la Antología,
los más memorables, son aquéllos en los cuales
Covarrubias hace gala de una saludable levedad
de espíritu, entendida ésta en un sentido
nietzscheano: levedad como gozo consciente
frente al mundo. Casi todos los poemas del
libro (bastantes, incluso, de Pandara) son así,
y así lo agradecemos. La Antología es un libro
cargado de humor, y muy humano, como se ve
en estas líneas:

En un instante el Universo
no es sino un seno y otro seno:
los tuyos -nada menos.

¿Cómo no sentirse atraído por esta carne
cósmica? ¿Cómo no responder al guiño que el
poeta, todo cuerpo y todo tripas ("Él lo ingiere
todo", dice otro poema), dedica al animal que
también en mí habita? Veamos este otro poema,

en el cual el autor parece enunciar una sabia
concepción de la vida, digna de un Montaigne
decidido a tomarse unas "vacaciones" y a dejar
de angustiarse por cuestiones existenciales de
pesada trascendencia:

Muy suave se deshoja.

El poeta se aproxima en Pandara a la
imprecisión y la multiplicidad (que son para
Valéry las cualidades exigidas a todo verso
en unas líneas de Notas sobre poesía, que
Covarrubias reprodujo como epígrafe para la
Antología). Pandora es un libro cuya lectura
se agradece, un libro ameno a la par que
sugerente. Lo hemos comprobado leyendo no
sólo los poemas antologados, sino también la
versión completa del libro, editada por Premia
Editora y hoy, acaso, inasequible. Pero hay
también en Pandara una falla que no escapa a
la lectura atenta. Pandora no se desprende de
una actitud de comentario en tomo al mundo.

170

Aquí la rosa, allá el rostro de la amada, el mar, el
cuerpo, Mazatlán... y siempre el mismo tono de
aproximación, la misma renuencia a asomarse
al fondo de las cosas. Acaso el cuidado con el
cual han sido escritos los poemas ha dotado
al conjunto de una cierta frialdad, de un
desapasionamiento que rompe cualquier línea
conceptual. Se dirá que no era la intención del
autor trazar esas líneas; nosotros creemos que
sí. Hay en Pandora un intento por desarrollar
uno de los temas predilectos del autor: la mujer
como objeto del deseo; con la variante de ser,
además, fuente de calamidades para el que
la ama (de ahí, quizás, el título del libro). El

La verdad. Me ofenden
con el rezo a diario.
-¿Qué dioses a mi pensamiento vuelven?
La verdad. Me fascina
tener sucia la piel y saber lacio
al mundo, a fa deriva.

Preferimos, salvo pocas excepciones, al
Covarrubias menos perfecto, menos estético,
más natural; el Covarrubias de El poeta y, sobre
todo, de El segundo poeta; el menos cercano a
las exigencias de Valéry, el Covarrubias que
se aproxima en sus textos a la narración y nos
recuerda a Julio Torri (él mismo un narrador
próximo a la poesía), por el estilo sucinto y la

imaginación generosa. Y nos agrada ver
que el Covarrubias del Apéndice, el poeta
más reciente, recorre de nuevo aquellos
derroteros y los recorre de mejor manera:
menos prosaicamente (a saber, menos prosa
y más verso), con la sabiduría que le han
dejado los años. Los dos últimos textos
citados algunas líneas más arriba, ambos
171

�del Apéndice, dan buena fe de lo que aquí

disparar nuestros sentidos, evocados por

(en el poema "El Gran Ocio"), perturban

que verso. Por último, surge la pregunta: ¿cómo

afirmamos, al igual que este otro poema,
donde cuatro líneas le bastan al autor para

el azul glacial que invita a ser palpado:

de tan nítidos; pero se acompañan de

en un poema puede aparecer algo tan poético y,
al mismo tiempo, tan anecdótico? Ésta es quizá
la forma que se repite a lo largo del libro. En él
aparecen ambigüedades como:

aterrizajes que son mera injusticia poética,
entonces se produce el efecto de ansiedad:
Me pregunto si los gatos contemplarán las
estrellas (en "El Gran Ocio"), enunciado, más

El agua de violencia congelada
una tersa alfombra azul se ha vuelto:
como si los dioses en cada extremo
la tensaran.
¿Cuándo veremos publicado ese último libro
de poemas, del cual el Apéndice es "apenas el

He venido a encontrarme en la mirada del poeta
que desarma con su poesía lo que yo con mi juventud.

rabo de un cuerpo más extenso"?

Renato Tinajero Mallozzi

"Yo" es el pronombre de la voz personal,
"lo" es también un pronombre y refiere al
verso anterior, ella entonces desarma con
su juventud. Pero no queda claro algo: qué
desarma. Estos versos dejan electrones
sueltos, los sentidos navegan en el caos de la

SOBRE MÁS ALLÁ DE LA

esto suena a una historia contada que, si se
transpone en prosa, no provoca nada grave.
En adelante hay otros versos con
características similares:

La ingrávida bóveda despega de mis ojos

PALABRA CIELO

Y se eleva JO cms. hacia el concepto Universo

Avendaño, Carmen. Más allá de la palabra cielo. Ediciones El Árbol. Monterrey, N. L. 2002.

~~:BIGl, D ".DES Y A\JI CDOT\S
(Apuntes sobre el primer libro de Carmen Avendaño)
Hija del a=ar;
fruto del cálculo.
Octavio Paz

Después de una exactitud tal (10 cms.), surge
la vaguedad, lo intangible, pero no de manera
visual o evocadora de imágenes, sino en un
conjunto tan vago como "concepto Universo".
Este contraste entre el décimo centímetro y los

No todo el poemario muestra
estos modos, los textos en ocasiones brillan:
muestran lucidez y profundidad, en especial
uno titulado "Para qué andamos con cuentos",
en donde por fin se revela la totalidad: cada
verso no es en sí nada, sino hasta después de

lo melódico, en los sentidos.

términos en que sugiere el universo no es una
imagen aparente, al contrario, es una cadena de

debe haber un llamado, un ruego que nos lleve
a su territorio. El cable conductor (ruego) es la

En esta revisión a una poetisa joven
(nació en 1976) encontramos un factor repetido

palabras echadas al limbo, un decir incierto, o
al menos da esa sensación.

imagen poética, pues gracias a ella aparecemos
de súbito en las atmósferas sugeridas por quien

en ciertos sectores de la_poesía regiomontana:
al parecer, publicar un libro resulta muy fácil

En lo que a mí respecta

las escribe. Para lograr ese traslado metafisico,
el poeta se vale de la precisión; si no ocurre

para quien tiene las posibilidades, y tal vez

Eso de la pureza de la infancia

todo el trabajo de edición y decantación que se
realiza en los talleres se sustituye por el gasto
económico que pueda resultarle al autor. Razón

Son puros cuentos para adultos.
Cuadro crudo y perfecto de los mitos familiares,

por la cual existe también la crítica -herrería
cognitiva en busca de la lectura ideal, del
traslado poético más elevado siempre-, regla

tras el clásico modelo de la puerilidad: la
inocencia. El final del poema, -como se ve- en
verdad culmina tajante su visión de la infancia;

artificial de toda sociedad cultural.
Al abordar los poemas de Carmen

queda claro que, para su autora y para quienes
fuimos niños y lo recordamos con fidelidad, los

un niño asustado, y Mujer versus bestia. A
ratos, hay precisiones que atrapan, imágenes
puras que sostienen los versos; y en otros,

Avendaño suceden tres cosas: se experimenta

adultos siempre verán el camino infantil como
inocente, aun cuando ello sea una mentira.

puras vaguedades, formas irreconocibles sin
substancia poética: materia prima de cualquier
poema cuyas aspiraciones están en lo universal,

pecho se eleva dos centímetros y medio (en
el poema "Evocación del mar"), o Son los
ojos esparcidos de la gran mosca creadora

Si la poesía es abandono -como dice Paz- ,

así, el lector se pierde, todo se le obnubila y el
deleite estético se desvanece.
El texto que ahora nos ocupa es un
poemario de formato pequeño, con poemas
cortos, dividido en cuatro apartados: Más
allá de la palabra cielo (razón del título del
libro), Plegaria del acróbata, Canción para

172

alquimia inconclusa. No nos es posible ver
la imagen sugerida; además, algo de todo

el asombro, la ansiedad y el cuestionamiento.
Los versos tan exactos como Mi

su encadenamiento. Hasta el último verso se
explica el retrato de la niñez:

pasos la esencia poética. Carmen Avendaño,
en ésta su primera obra publicada, muestra
un camino ingenuo cuyo trayecto puede
determinar su calidad artística, si es que
continúa. Como compromiso de cualquier

creador, se espera, desde luego, que su trabajo
tome forma en adelante y se vaya puliendo con
el viento de la experiencia de leer y escribir.

Un libro joven que recoge a inseguros
Irving Juárez Gómez

173

�MÁS ALLÁ DE LA LITERATURA INFANTIL

del gerundio", está siendo. Ante semejante

se necesita pertenecer a la tribu "de los que ven

work in progress (y olvidando que se trata de

mejor con los ojos cerrados y se acuestan del
lado del abismo y alzan vuelo y no vuelven",

una "selección rigurosa de poesía inédita",
según reza una solapa del ejemplar), la crítica
esperaría la madurez de la obra. Pero si el texto
que da título al libro resulta ser una letanía de

Confieso que no tengo cifras a la mano, pero
ir al cine a ver una película infantil se está
volviendo una experiencia silente: casi no
hay niños entre el público. Atrás quedan las
interrupciones hechas por gritos y lloriqueos
junto con los regaños que escucha todo el
auditorio; también se pierden los brincos sobre
el asiento al remedar las acciones de la pantalla.
Con la compra de un solo boleto, el cinema se
convertía en un parque de diversiones. Pero

infantil en forma - lo que falta en nuestro
país es lo más dificil: formar lectores-, me
inclino por las obras que, sin estar dedicadas
a los niños, terminan en sus manos, aunque
sea en adaptaciones. Los viajes de Gulliver
cuantos ejemplos. Pero de la misma manera
aparece el caso contrario, como en Más allá
de la palabra cielo, de Carmen Avendaño, un
libro de literatura infantil escrito para adultos.
Sin tratarse de un libro de fábulas -a pesar de
lo que pueda pensarse a simple vista de títulos

refuten estas aseveraciones; sin embargo, ese
silencio cómplice se desvanece al terminar la

cancionero de nanas --como muestra estaría
la sección "Canción para un niño asustado"-,

cinta y encenderse las luces. A mi alrededor

hay una preocupación por la infancia. Sí, pero
por demoler los mitos acerca de ésta. Con
un lenguaje directo y sacando la lengua al

en un ejemplo reciente, Buscando a Nema, en
el que el tema de la película, la independencia
de los hijos que tienen que aceptar los padres,
se dirige claramente a los mayores. Ésa es la
clase de cintas que los niños deben de llevar a
ver a sus papás.
A pesar de que existe una literatura

como "El beso feroz"-, ni de un auténtico

174

César Alejandro Uribe

HASTA DONDE LA CREACIÓN VAYA O LA POÉTICA
DE RAYMUNDO RAMOS EN TRES PASOS
Ramos, Raymundo. Poiesis. Poesía hasta donde va. Facultad de
Filosofia y Letras, UANL. Monterrey, N. L. 2002.

¿Acaso sabe el hombre
si hay escrito en su frente
algún mañana?
Rayrnundo Ramos
PASO UNO: LAENTRADAALZIGURAT

una imagen de la niñez en la que priva la
mentira, el chantaje, la avaricia, la violencia

crítica es de suyo una labor riesgosa, pues
parece implicar una decisión puntual: o
se renuncia al goce estético en aras de

y la sexualidad precoz; en pocas palabras, una
infancia como cualquier otra; por eso:

son puros cuentos para adultos.
Los "cuentos para adultos" de Más allá de la

ella"). Así, no extraña que la vida infantil, lejos

palabra cielo no presentan la nostalgia por

de ser un locus amoenus, se vuelva ese lugar
en que no estamos, varias veces repetido en las
páginas del libro.
Sin embargo, hay que señalar que,

su heroísmo con un beso). De nada sirve ya

como todo libro infantil, tiene sus tropiezos

pensar en el futuro y las utopías (ahí está la
mención al discurso de Salvador Allende).

y balbuceos, incluso ortográficos, a pesar de
que en alguna página se lea: "Donde no se

Tampoco la muerte es un obstáculo para que
los adultos se diviertan con niñerías propias de

escribe con faltas de ortografia". Más allá
de la palabra cielo no es una obra acabada,
sino, parafraseando el final de "Proclama

su edad ("Plegaria del acróbata", "El amante y

pirotécnicos. Para ir más allá de la palabra cielo

primero que pase los ojos por la página, en
"Para qué andamos con cuentos" se confiesa

En lo que a mí respecta
eso de la pureza de la infancia

un edén perdido; y si la mitología aparece, es
para jugar un papel desacralizado (una diosa
en un columpio, Atlas y Heracles demostrando

las alcanza, socavando su potencial, entonces
las metáforas son únicamente juegos

afirmando nada. Que la negación permanezca
en otros terrenos del saber, pero a la poesía se
le exige mucho más que designar el lugar en
donde no estamos.

y los cuentos de Perrault serían tan sólo unos

todo eso está en peligro de extinción, el último
refugio natural para los pequeños es la matinée
de los domingos. Quizás los datos estadísticos

encuentro adultos contentos de presenciar un
filme concebido para ellos. Piénsese tan sólo

negaciones; si renuncia a las palabras para saber
qué hay detrás de ellas; y el afán de desmitificar

como escribe Oiga Orozco, y no conformarse
con una dialéctica negativa: negando todo y no

Acercarse a la poesía desde una perspectiva

proporcionar una reflexión crítica, o bien
se dejan de lado el instrumental y la jerga
teórica para proporcionar una interpretación
sensible de la obra. Si se opta por lo primero,
se corre el riesgo de perder de vista la obra y
de terminar comentando una metodología; si se
abandona uno a lo segundo es probable que la
interpretación se quede a las puertas del poema,
contemplando los portales, pero desconociendo
los interiores. Ahora bien, la situación se
vuelve aún más complicada cuando se trata de
una suma poética, de una trayectoria completa
("hasta donde va"). Entonces lo que queda
es ensayar una aproximación intermedia, ni
muy teórica ni completamente impresionista,

y tratar de aprovechar la gran oportunidad
de asistir al desarrollo de una vida dedicada
a la escritura poética; entrar en esta torre,
sabiéndose uno más de los Pisones, e intentar
subirla, sabiendo que el viaje nos cambiará y
un secreto será develado.
Éstas son algunas de las ideas que
me brotaron al recibir el libro Poiesis, poesía

hasta donde va, de Raymundo Ramos, un bello
volumen de más de 800 páginas editado por la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Su lectura, en contraste, me fue marcando los
senderos a seguir, y no hablo aquí de linealidad
o cronología, ni de otros términos paridos por
el pensamiento racional de la modernidad, sino
de la posibilidad de adquirir un conocimiento
anterior y, a la vez, más actual, a través de una
inusitada forma de diálogo con la tradición que
trae consigo una nueva manera de enriquecerla,
en un:

175

�Me veo en el poema
-Narciso en el espejoy el otro yo de agua
me mira y no soy yo,
sólo la linde quieta
reflexionando caras;
circular la mirada
es la raíz de un signo
que se va desgastando
en pasados de olvido
y en futuros de ausencia
donde habita la imagen
de otra imagen de nada.
("Narciso")

Caminar de regreso,
pensar de vuelta
el mismo pensamiento.
Releerse a sí mismo
como si se estuviera traducido.
No desear,
ir hacia el sabio silencio
("Sabiduría")

Pero el silencio es sólo el taller en donde se
perfecciona un oficio ancestral, que se forja

a base de evocaciones e invocaciones. Es la
lucha cotidiana ante la hoja en blanco:

Tanto tiempo para pensarte
-poemacomo si el pensamiento fuera
. un mitin de palabras
sobre las hojas secas.
Tanto tiempo para escribirte
-poemacomo si la fábula
de las sílabas nuevas
explicara de veras
tu verdadera esencia.

(Poema 1)
La poesía de Ramos se bifurca, de esta manera,
entre la inspiración y la reflexión, y por ello
temlina por imperar el diálogo, tanto del poeta
como de la tradición. La escritura se fragua, de
esta forma, a través de espirales y guiños. El

poeta despliega una oleada de invocaciones que
inevitablemente provocan ecos y éstos hacen
que las voces sepultadas por el polvo de la
tradición revivan y suenen sonoras en su poesía:

El mar en el recuerdo.
La novia busca en el tiempo
Su cabellera de azares...
("Evocación a Rafael Alberti")

Caracola marina que registra a través de las
páginas de esta Poiesis un trayecto circular
que recoge, al ascender, cantos pretéritos
y promueve a su vez ensayos de futuras
expresiones. Así, la voz de Ramos se consolida
y adquiere matices propios: su poesía se
realiza en la escritura, es un oficio que se
perfecciona con el tiempo, una tecné pretérita
que se mantiene a través del perfeccionamiento
constante. En el autor de esta Poiesis el hacer

176

equivale al imaginar, y no puede, parece
sugerirnos, haber invención si no hay
tratamiento. Su poesía, de esta manera, va
escalando los peldaños de este inmortal
Zigurat, esa torre donde se alojan el origen de
la palabra poética y todos sus ecos: Homero,
Safo, Píndaro, Li Po, Pound, Elliot, Vallejo,
Cardenal y todos lo que en la poesía de Ramos
resuenan con mayor nitidez. Espiral que lo
cubre todo:

PASO DOS: EL ASCENSO
La palabra se decanta de un verso a otro, se
vuelve tacto a fuerza de evocarla y declamarla;
una forma de comunicación y de conocimiento
capaz de penetrar los poros y de hacer que
la esencia se mude en presencia, y que la
conminuta de huesos se unifique en columna,
en la cimiente que sostendrá el resto de la
creación.
Pero, ¿cuál es la materia prima
introductoria de la poesía de Raymundo Ramos?
Es quizá la sustancia que fluye y se corporiza

en diferentes composiciones y conversiones.
"Toda materia prima es tenebrosa", nos
advierte Plotino en un epígrafe colocado con
precisión al inicio de este derrotero, en una
suerte de advertencia y, al mismo tiempo,
de desafio: ¿el verso contiene al poema, o el
poema al verso? La poesía no tiene final (como
la muerte, nos recordaría Gorostiza), y ésa es
una de las verdades que Ramos nos sugiere
a cada trazo; pero, igualmente nos advierte,
tampoco tiene solución. No hay fórmula sino
intuición y ascenso:

Ir cogiendo poemas como lágrimas,
lágrimas como estrellas.
("Materia prima")

La intuición se trabaja como oficio, los versos
brotan como lágrimas a fuerza de padecerlos
en carne viva; y las lágrimas sustentan esta
poiesis en una afortunada combinación entre

un arte poética milenaria y una tecné sin más
mecanismo que la evocación y la creación, y
cuyo credo se reza al pie de cada hoja:

La poesía nuestra de cada día,

dánosla hoy
("Materia prima")

Pero sin abandonarse a los caprichos de la
sospechosa inspiración, que haría del oficio
un producto del azar y de la coincidencia. La
poesía no es una flor, es el canto que la hace
crecer, nos sugiere el autor apoyándose en
A/tazar. Y sin embargo, la creación poética
no es solamente un leguaje volcado sobre sí

mismo, como sostenía hace algunas décadas
Roman Jakobson, sino un lenguaje portador de
una infinidad de lenguajes. Un canto general
que va de Homero a Neruda. Todo lo humano
pasa por él, y en su ejecución se van perfilando
nuevos perfiles de lo humano. Quizá allí se
encuentre la materia prima, en esa experiencia

177

�individual y primaria, y, por tanto, universal,
hecha de recuerdos, sueños y ausencias que se
escriben sobre la piel de aquel que habrá de

perpetuarlos en su continua labor de artesano
de la palabra:

Sobre mi cuerpo siento
la ausencia de tu caricia trunca.
("A piedra y luna")

No es un estado del alma, es una inquietud a
la que ningún ansiolítico basta para aplacarla

y la cual termina por convertirse en credo:

El oficio de vivir
el oficio de escribir
el oficio de beber
el oficio de saber vivir
el oficio de saber escribir
el oficio de saber beber...
("Piedras de Zigurat")

Siendo así un ...
Poeta
ni oficial
ni oficiante
ni oficioso
ni oferente
no officeboy
de la poesía.

("Piedras de Zigurat")
"El arte, concluye Alfonso Reyes en su ya
clásico ensayo 'Jacob o idea de la poesía', es
una continua victoria de la conciencia sobre
el caos de las realidades exteriores. Lucha con
lo inefable". Es en esa contienda cotidiana por
mantener la victoria (que acaso no sea más
que la voluntad de trabajar la materia prima)
donde se sustenta buena parte del arte poética
de Ramos.
Ahora bien, puesto que hemos
hablado de su poética, quizá sería menester
preguntamos cuál sería ésta y a qué Pisones
va dirigida. Dos constantes o, mejor dicho,

dos obsesiones parecen recorrer toda la obra
del autor de A/filo del alba; una, la de saberse
depositario de una sabiduría arcana que puede
extinguirse si el poeta (Guardián de la palabra)
no mantiene viva la flama. Otra, la de estar
creando; porque si bien es cierto que la poesía
de Ramos posee una intertextualidad que hace
las veces de mediadora entre el lector (Pisón
sempiterno) y el canon, su escritura también
ensaya continuamente nuevos tonos para
enriquecer su voz, haciendo realmente una
"Canción inusitada":

Naces con el obrero de manos de concreto,
con el viejo decorador de mástiles
que se fuma su pipa de aserrín en el ocaso,
y mucho más...

Y en ese mucho más... está la confesión de su
vocación creadora, fuerza motriz de su vasto

aliento poético:

¿Qué no saben acaso los que juegan con pólvora

que hay algo todavía más, mucho más importante?
Este poema por ejemplo, que nació transparente
para llevar al corazón su vocación de lágrima;
el alma de los negros afilando sus dientes en las caiías
y los mongoles, tallando en el ma,fi/ la perfección del ocio...
("Canción inusitada")

Así, esta contienda suprema, génesis de las
pasiones humanas, hace que las palabras
broten como savia que se solidifica en tonos
ambarinos.
El lector, poseedor de una vocación
dantesca y que ha iniciado este derrotero
de la mano del poeta y recorrido su materia
prima, se siente de pronto abandonado a la
mitad del trayecto. Sin embargo, no se siente
desamparado, la inmensidad del mundo
circundante no lo asusta, lo seduce; tal vez
porque el nuevo Virgilio deja pistas, señales
que conducen a distintos senderos que, sin
embargo, terminan en el mismo lugar: en
el ascenso de ese Zigurat donde el poeta
guarda el secreto de su oficio; esto es, el
develar la palabra escribiéndola, viéndola
nacer perpetuamente, hasta donde va, y luego
seguirla con la vista, desde esa altura, y verla
unirse al coro precedente, pero sin perderse en
la polifonía; porque ésa es otra de las virtudes
de este guardián de las palabras: que sabe

bien cuándo liberarlas y aun entonces posee la
capacidad para reconocerlas en una anagnórisis
infinita.
PASO TRES: DESDE LA CIMA
Aquí, en consecuencia, no hay confusión y, por
ello, los diversos caminos no son encrucijadas.
Y si existe el laberinto, éste toma la forma de
muestrario, nunca de museo, porque en él no
hay nada que no esté vivo, comunicándose. Y
siempre hay algo más, algo que está delante
nuestro y parece inasible (eterno castigo de
Tántalo), es quizá la palabra final, aquella
que cierre el espiral y complete la última y más
alta piedra del Zigurat; pero, por fortuna, esta
palabra no se deja atrapar, y la creación continúa.
Porque no hay punto final, sólo
suspensivos ... y ellos son ese silencio elocuente
que completa las palabras y las hilvana a su
gusto, tal vez como condena o tal vez como
liberación, sin certezas:

Yo sé que no hay nada tras el velo de mármol
de la final estatua demolida, que el barro
quebró la quilla del olvido sobre la playa
en niinas; que la palabra muda se hundió en el agua
de la piedra infinita; que la calle, de pronto solitaria
y polvosa, no alegrará nunca los domingos vacíos
inútiles cáscaras de nuez naufragando en el tiempo...
y, sin embargo, a veces, en las noches de octubre,
el viento del desierto aúlla entre palmeras
tu metálico nombre de hoja de cuchillo;
a veces, en las lunas de mano, huele el evónimo
al olor de tu pelo castaño, y en losjardines abandonados
cn,za la sombra ingrávida de tu cuerpo;
yo sé que ya estás muerta para mis manos,

�pero a veces te palpo en otra piel extraña
y busco con el raso de dígitos ardiendo
tus lunares antiguos, pequeñas islas resucitadas
en el mar del recuerdo...

en un viaje, no hacia al final de una novela, sino
hacia nosotros mismos.

Yo sé que no eres tú y, sin embargo,
tu fantasma es un sueño que me habita
en las horas crepusculares en que fuma
el cigarro vacío, lleno de tu silencio,
cuando cae el poema, como pera redonda,
en el pozo sin fondo del total desaliento.
Yo sé que no eres tú y, sin embargo...
("Yo sé que no eres tú y, sin embargo...")

Desde la cima, el universo poético de Ramos se
perfila todavía como un territorio ignoto, como
un campo por explorar, pero no para conquistar,
sino para ser presa de la seducción de la palabra
y para mantenemos con la esperanza de algún
día alcanzar esa palabra última, aquella que
nos ha impulsado a ascender por esta torre con
fonna de caracola marina, y que se encuentra

locura, le guiña un ojo a la ternura y otro a la
violencia con un descaro que asombra. Y así,
de extremo a extremo, descaro tras descaro {de
esos descaros dulces, alentadores), Patricia nos
introduce en las páginas de su novela, donde la
locura y la ansiedad se alternan para llevamos

entre el mar y la tierra, entre la espuma y la
escritura. Y no obstante, la lectura de esta
Poiesis nos ha dejado algo en claro, que
en su persecución y en la conciencia de la
incapacidad de asirla se encuentra el secreto de
este oficio y la clave para el ascenso, pues, de
alcanzarla:

Seguimos así (cautivados por la
prosa, sensibles a las imágenes que brotan
de lo profundo del vacío) el camino que la
protagonista realiza desde su tierra natal
hasta Madrid y Londres, siempre guiada por
Santiago, especie de alter ego que habita en
las tiernas y cálidas regiones del cerebro de
la protagonista. Un Santiago de etiqueta, un
Santiago de modales y buenas costumbres, de
éxito momentáneo que, sin embargo, a través
de las páginas despliega su poder y atrapa a los
lectores, como si estableciera contacto con el
Santiago que habita en cada uno de nosotros.
Y uno, atrapado en esa magia, no puede dejar
de conmoverse ante niños como el Tortas, que
se sacan el falo y aúllan junto a las ventanas de
la primaria; ni ante ingenieros que vomitan en
su plato a causa de una enfennedad extraña; ni
dejamos de sonreír ante la niña que grita porque
la han quemado con un tenedor al rojo vivo, o
ante las andanzas del escuadrón del huevo.

Ya no me acordaré de nada
cuando ponga este punto final
sobre la página.
("Punto final")

Es dificil conciliar en una novela
una multitud de espectros. Es dificil reunir en
páginas tantos caminos extraviados y tantos
sueños. Es dificil, sobre todo, escribir una
novela que se quede dentro del lector como
un referente, no de la literatura mexicana
actual, sino como un referente personal. El
camino de Santiago es una de esas novelas,

esas novelas que uno no debe perderse, con las
cuales se mantiene un diálogo intenso, vivo,
gratificante.
Leer es como caer en un abismo.
¿Qué piensa usted del abismo?,
pregunta la protagonista de este libro (pregunta
en realidad Patricia Laurent a través de
su personaje a hipotéticos transeúntes en
Londres).
-Es la esterilidad, le contestan (se
contesta Laurent Kullick).
-La muerte.
- La soledad.
-El abandono.
¿Qué es el abismo para ti?, imagino que me
pregunta. No lo sé. Pero si lo es, que sea como
esta novela. Terriblemente bella, terriblemente
luminosa.
Antonio Ramos

Víctor Barrera Enderle

POR EL CAMINO DE SANTIAGO
Laurent Kullick, Patricia. El camino de Santiago. Era. México. 2003.

¿Hacia dónde nos conduce la locura? Pero,
más aún, ¿qué tan disponibles nos encontramos
a hundimos en nuestras neurosis y nuestros
miedos para afrontar ese camino? Patricia
Laurent Kullick nos sugiere en las páginas
de su novela El camino de Santiago, como
íncubos secretos, estas y otras preguntas que,
a lo largo de la historia, dan pie a una serie
180

de encuentros y desencuentros entre la razón
y lo esperpéntico, entre la locura y lo bello,
donde la protagonista principal realiza un
viaje surrealista, guiándose a través de estos
extremos, hacia el interior de ella misma.
Patricia escribe, con la maestría de
una equilibrista, el encuentro entre estos polos.
Coquetea Jo mismo con la razón que con la
181

�COLABORADORES
Coral Aguirre (Argentina). Premio nacional de
dramaturgia en su país de origen, en los
afias 1987 y 1997. En México, recibió
el Premio de guión cinematográfico
concedido por la UNAM y el lnstituto
de la Revolución Mexicana, en 1993.
Plaza y Valdés Editores eligió un texto
de su autoría en la antología Filosofia,
cultura y diferencia sexual. Se dedica al
teatro y es catedrática de literatura clásica
en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL.
César Alejandro Uribe (Monterrey, 1976).
Licenciado en Letras Espaflolas por la
UANL. Ha colaborado en la publicación
independiente Papeles de la mancuspia.
Actualmente se dedica a la docencia.
lndran Amirthanayagam. Recibió el premio
Paterson (EU, 1994) por su primer
poemario The Elephants of Reckoning.
Es también autor de El infierno de los
pájaros y de Ceylon R.J.P. Becario
del Fideicomiso México-EU por sus
traducciones de la obra de Manuel Ulacia.
Actualmente es Consejero Regional de
Prensa y Cultura del Consulado General
de EU en Monterrey.
Carmen Avendaño (Santiago de Chile, 1976).
Desde 2002 coordina el restaurante
cultural El Árbol y la editorial del mismo
nombre, donde publicó su poemario Más
allá de la palabra cielo, en octubre de
2002.
Víctor Barrera Enderle (Monterrey, 1972).
Licenciado en Letras Españolas por
la UANL. Maestro en Teoría Literaria
y candidato a Doctor en Literatura
Hispanoamericana por la Universidad
de Chile. Sus ensayos están reunidos en
los libros la mudanza incesante. Teoría

encuentra No era el único Noé. Ha sido
directora general del Instituto Coahuilense
de Cultura y coordinadora del proyecto
para la creación del Museo del Desierto.
Actualmente coordina el Centro Regional
para la Promoción del Libro y la Lectura
Pascuala Corona, del Fondo de Cultura
Económica.
Adolfo Castañón (México, D.F., 1952). Ha
publicado numerosos libros en diversos
géneros (Arbitrario de la literatura

y crítica literarias en Alfonso Reyes
y Miscelánea textual. Ensayos sobre
literatura y culturas latinoamericanas.

Wednesday, Four Quartets y The Waste
land confirman esta apreciación. Creó

mexicana, la batalla perdurable y Nueve
del treinta, entre otros). Sus amigos lo

consideran un buen lector.
Sergio Cordero (Guadalajara, 1961 ). Licenciado
en Letras Españolas por la UANL. Fue
becario de INBA/Fonapas en poesía
(1982-1983), y de El Colegio de México
para el doctorado en Literatura Hispánica
(generación 1990-1993). Ha trabajado
diversos géneros; en poesía sobresale
Vivir al margen, y en narrativa, Hermano
Abe/ y los ojos de Anya.

Román Cortázar Aranda. Estudiante de Letras
Españolas en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL. Ha publicado en la
revista Armas y letras.
Nicolás Duarte Ortega (Anáhuac, Nuevo León).
Licenciado en Historia por la UANL.
Cursó la Maestría en Historia en la
Universidad Iberoamericana. Director
de la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL, de 1997 a 2003. Algunas de
sus publicaciones son Estatización del
agua en Monterrey, y quince artículos
en el libro Monterrey, una historia de

beca Guggenheim y el Premio "Octavio
Paz" de poesía y ensayo.
Magolo Cárdenas. Licenciada en Letras. Autora de
diversos títulos infantiles, entre los que se

182

a lo local.

lrving Juárez Gómez (México, D.F., 1978). Estudió
Letras Españolas en la UANL, más por
alegría que por obligación. Por lo pronto,
realiza su tesis sobre las posibilidades
narrativas del tarot (que son tratadas en un
libro de Abe! Posse) y trata de descubrir
en ellas el orden de los fractales.
José Kozer (La Habana, 1940). Radicado en EU
desde 1960. Su poesía se ha traducido
parcialmente a diversos idiomas y se
ha publicado en numerosas revistas de
lengua castellana. Sus últimos libros son
Ánima, No buscan reflejarse y Una huella
destartalada.

Mijail Malisbev (Rusia). Doctor en Filosofia por
la Universidad Estatal de los Montes
Urales. Miembro del Sistema Nacional
de Investigadores y de la Academia de
Ciencias Naturales de Moscú. Autor de,
entre otros títulos, Vivencias afectivas
y actitud ante el existir, En busca de
la dignidad y del sentido de la vida, y
participa en Ensayos sobre filosofia de la
historia rusa.

progreso.

Thomas Stearns Eliot (St. Louis, 1888-1965).
Considerado uno de los más grandes
poetas del siglo XX. Sus obras Ash

también majestuosas obras en otros
géneros: Murder in the Cathedral (drama)

Haroldo de Campos (Sao Paulo, 1929-2003).
Fundador del movimiento de poesía
concreta. Entre sus libros están Xadrez de
Estrelas, Galáxias, A Educa~ao dos Cinco
Sentidos. Su arte fue reconocido con la

a la Mejor Tesis de Maestría en el área
de humanidades por la UANL en 2002.
Actualmente estudia el Doctorado en
Humanidades y Artes de la UAZ.
Homero Garza (Monterrey, 1935). Médico
psiquiatra. Poeta y articulista. Autor de
artículos sobre temas culturales y de su
especialidad. Fue fundador de la revista
literaria Kátharsis. Su obra circula en
publicaciones locales y nacionales.
Arturo Guillén Romo. Director del grupo de
investigación en Economía política
y catedrático del Departamento de
Economía de la Universidad Autónoma
Metropolitana lztapalapa.
Lucila Hinojosa Córdova. Catedrática de la
Facultad de Ciencias de la Comunicación
de la UANL. Ha concentrado su estudio
en el cine y su influencia, tema que aborda
en su libro El cine mexicano: de lo global

y To Criticize the Critic and Other
Writings (ensayo).

María

Eugenia Flores Treviño (Torreón).
Licenciada en Letras Españolas por
la Facultad de Filosofia y Letras de la
UANL. Es catedrática en el área de
lingüística y de literaturas precolombina
e hispanoamericana. Obtuvo el Premio

Jesús

Munárriz (San Sebastián). Poeta,
traductor y ensayista. Dirige la casa
editorial Hiperión, en Madrid. Entre
sus libros destacan Viajes y estancias,
Cuarentena, Esos tus ojos, Camino de
la voz, Otros labios me sueñan, Viva
voz (Canciones), Artes y oficios, Peaje
para el alba (Antología 1972-2000) y
Flores del tiempo. En 1996 fue nombrado

"Caballero de la Orden de las Artes
y las Letras" por el gobierno francés.
Preside, desde 1999, la "Asociación

Cultural Sansueña para el Fomento de
la Creación, la Promoción, la Traducción
y la Difusión de la Poesía", integrada en la
Red Europea de Traducción Colectiva de
Poesía Contemporánea.
Cuitláhuac Quiroga (Monterrey, 1972). Ensayista
y crítico literario. Estudió Historia en
la UNAM y es egresado de la Escuela
de Escritores de la SOGEM. Entre sus
publicaciones destacan los diálogos
del sordo, Bitácora y Rive gauche. Sus
ensayos han sido incluidos en los títulos
Ciudad y memoria, Acercamientos a Juan
García Ponce y Acercamientos a Cintio
Vitier.

Antonio Ramos (Monterrey, 1977). Licenciado en
Letras Españolas por la UANL. Becario
del Centro Mexicano de Escritores en
2002, y Premio Nuevo León de Literatura
2003.
Cristina Risoul (Monterrey, 1976). Estudió Letras
Españolas en el Tecnológico de Monterrey.
Ganó una mención honorifica en el
Concurso Estatal de Poesía Nuevo León
1995. Actualmente estudia la Maestría
en Lengua y Literatura en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL.
Cordelia Rizzo. Estudiante de la Licenciatura en
Estudios Humanísticos y Sociales de la
Universidad de Monterrey. Columnista de
Nuevo Foro y editorialista del periódico El
Porvenir. Autora del poemario Pneuma.
Lidia Rodríguez Alfano (Linares). Obtuvo el
Doctorado en Lingüística Hispánica por
la UNAM con mención honorífica. Es
maestra e investigadora de la División
de Posgrado de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL. Entre sus múltiples
publicaciones se encuentran Lenguaje
y sociedad. Metodologías y análisis
aplicados al habla de Monterrey y
Acercamiento teórico crítico al discurso
de las mujeres, así como los artículos

"La argumentación como macrooperación de la lógica natural" (Revista
Signos literarios y lingüísticos, UAM)
y "Análisis de la argumentación en las
condiciones de producción y recepción
del discurso" (Revista Cuicuilco, ENAH),
de publicación reciente. Su texto "La coconstrucción del significado de la noción
crisis en el diálogo de entrevistas de 'El
habla de Monterrey"' forma parte del
libro La co-constnicción del diálogo en el
español de las Américas: acercamientos
discursivos.

183

�Jorge Saucedo (Monterrey, 1980). Egresado de
la Licenciatura en Letras Españolas de
la UANL. En el presente año, obtuvo
el premio Cuento y Poesía Nicolaíta,
en el rubro de poesía. También ha sido
galardonado en las ediciones 1998, 2000,
2001, 2002 y 2003 del premio Literatura
Joven Universitaria. Ha publicado
poemas, cuentos y ensayos en las revistas
Hermes, de la Universidad de California,
y Fronteras.
Jorge Silva. Dramaturgo. Licenciado en Letras
Españolas por la UANL. En 1996 monta
su primera obra, Laberinto. Ha dirigido la
Compañía de Teatro de Escobedo, Nuevo
León. Algunas de sus obras forman parte
del libro Teatro breve nuevoleonés: para
estudiantes y talleres de teatro. Otras
obras de su autoría son: Mientras caemos,
En busca de la luz y Radiografia de un
corazón en llamas.
Renato Tinajero Mallozzi (Ciudad Victoria, 1976).
Bibliotecario. Estudió Filosofia en la
UANL. Autor de La leona.
Ciprian Valcan (Rumania, 1973). Doctor en
Filosofia con una tesis sobre Nietzsche,
y realiza un segundo doctorado acerca
de E.M. Ciaran en la Ecole Pratique des
Hautes Etudes, en París. Es autor de varios
libros que le han hecho acreedor de becas
y premios importantes en su área.

Hugo Valdés (Monterrey, 1963). Es autor de las
novelas The Monterrey News, Días de
nadie, El crimen de la calle de Aramberri
y La vocación insular. Ganador del Quinto
Certamen de Literatura Alfonso Reyes por
su ensayo El laberinto cuentístico de
Sergio Pito/.
José Javier Villarreal (Tecate, 1959). Entre sus
libros de poesía se cuentan: La procesión,
Portuaria, Deseos y Fábula. Antólogo y
ensayista. Ha traducido textos de Ezra
Pound y Manuel Bandeira. Recibió el
Premio Nacional de PoesíaAguascalientes,
el Premio Alfonso Reyes y el Premio a las
Artes que otorga la UANL.
Minerva Margarita Villarreal (Montemorelos).
Catedrática en la División de Posgrado
de la Facultad de Filosofia y Letras de la
UANL. Actualmente, dirige la Secretaría
de Proyectos Editoriales de la misma
facultad. Esta universidad la distinguió
con el Premio a las Artes en 1991. Entre
sus libros de poesía sobresalen Pérdida
(Premio Alfonso Reyes 1990), El corazón
más secreto (Premio Internacional de
Poesía Jaime Sabines 1994), Adamar,
De amor es la batalla (en coautoría con
Daniel Kent) y La condición del cielo.

NORMAS EDITORIALES

Los textos serán originales e inéditos. Deberán presentarse redactados en español, impresos por una sola cara, a
doble espacio, en Times New Roman, sin correcciones a mano y en disquete. No se aceptarán versiones incompletas,
los originales recibidos se considerarán versión definitiva. Asimismo, deberán incluir la dirección, apartado postal
y clave de correo electrónico a donde se pueda enviar correspondencia; también se incluirá una pequeña nota
biobibl iográfica.
Las notas y referencias bibliográficas seguirán los siguientes modelos:
• Libros: Apellido(s), Nombre. Tftulo. Editorial. Lugar de edición. Año.
Ejemplo: Bonifaz Nuño, Rubén. Amología personal. UAM. México. 2001.
• Capítulos de libros: Apellido(s), Nombre. "Título", en Título de libro o revista.Nombre de autor, editor u otros.
Editorial. Lugar de edición. Año: páginas.
Ejemplo: Valle Carrillo, Brenda E. "De carne, hueso y tinta", en El polen que se esparce en el desierto:
Semblanzas y perfiles de mujeres de Nuevo le6n. Lídice Ramos Ruiz, Irma Alma Ochoa Treviño
(comp.). UANL. México. 2000: 165-178.
• Artículos de revista: Apellido(s), Nombre. "Título", en Revista, Volumen, Número. Año: páginas.
Ejemplo: Savater, Fernando. "La imaginación justiciera", en Parélltesis, 2. Año 1.2000: 25-28.
Revisión de textos
Los originales se enviarán a: Revista cathedra. Ciudad Universitaria SIN, San Nicolás de los Garza, Nuevo León.
C.P. 66450. Apartado Postal 10, Sucursal F.
Los textos serán evaluados por dos lectores y, en caso necesario, por el Consejo Editorial de la revista. El resultado
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b) No publicable
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con la línea editorial. Los originales recibidos no serán devueltos.
No se mantendrá correspondencia sobre los textos remitidos. La redacción de la revista puede hacer
las modificaciones (tipo y tamaño de letra, distribución de párrafos y de notas, etc.) que considere necesarios para
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cathedra.

��FONDO
UNIVERSITAIIO

Poeinas

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Kurt Schwitters ■Blaise Cendrars

Luis J. Galán Wong
Rector

Poemas

José Antonio González Treviño
Secretario General

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS

Versión y notas de Miguel Covarrubias
José Reséndiz Balderas
Director

(

Minerva Margarita Villarreal
Secretaria de Proyectos Editoriales

Primera edición, 2003
© Versiones y notas
Miguel Covarruhias
© Universidad Autónoma de Nuevo León
© Facultad de Filosofía y Letras
Cuaderno de poesía, colección de la revista cathedra
ISBN en trámite
Apartado Postal 10, Sucursal F, C.P. 66450
San Nicolás de los Garza, N. L., México
Teléfonos: 8376-06-20/8376-07-80 Fax: 8352-56-90
Correo electrónico: editorial@filosofia. uanl. mx
Impreso en México

( '

Cuaderno de poesía 1
Facultad de Filosofía y Letras UANL

cathedra ■■■

�Cuudtrw dr Maía @Wdm

A_KURT SCHWITTERS podremos situarlo
entre los artistas plásticos más notables de
la Europa del siglo XX, y entre los relevantes
poetas alemanes de vanguardia. Quizá.
Porque también podría suceder que los
críticos de uno de los dos o de ambos
hemisferios que componen su grandeza
artística nos dijeran: "su pertinencia
búsquenla allá". En resumidas cuentas, al
salvar esa dificultad que para algunos es
insalvable, al aceptar que Schwitters no sólo
es el inventor de Merz (desacralización de
la pintura, creac10n de objetos
"antiartísticos", empleo de desperdicios)
sino el poeta que ha obtenido el monumental
honor de ver a su gema mayor ("Para Anna
Blume") traducida a docenas y docenas de
idiomas de otros tantos países de los cinco
continentes ... Vamos, si logramos dejar
atrás la especializada parcelación de la
inventiva humana, estaremos en condiciones
de celebrar a uno de los grandes poetas
lúdicos de la centuria anterior. Y mayor será
ese mérito si recordamos cómo en la lírica
germana la gratuidad y el humor no
abundan como sí abunda la sed en el
desierto.

4

Cuaderno dr poesla r111brdra

I

ES BLAISE CENDRARS (Frédéric
Sausser-Hall) uno de los más inquietos
escritores europeos de la primera mitad del
siglo XX. Hijo de padre suizo y madre
escocesa , paseó por el mundo su ansia de
saber y, sobre todo, de aventuras. Fue
poeta, novelista y periodista. En
Montparnasse convivió con pintores y
escritores como Chagall (nacido también en
1887), Max J acob, Léger, Soutine,
Modigliani. Con Alcoholes de Apollinaire
empata su Prosa del transiberiano (1913):
este largo poema nos dice cómo será la
poesía moderna, la lírica del nuevo siglo.
Cuando uno lee la "'. Carta" con que abrimos
este pequeño volumen, se advierte la
fascinación que las máquinas y la velocidad
le imponían: Marinetti (el futurista) cantó
la superioridad del automóvil de carreras
sobre la Victoria (de Samotracia) mientras
que Cendrars alaba la hermosura de su
Rt;imington. Combatiente de la primera
guerra mundial, sufre la amputación del
brazo derecho. También se interesó por el
cine y el ballet. Y si leemos una novela suya
-El oro por ejemplo- quedaremos
informados de su capitulación ante la
estructura y el lenguaje tradicionales.

5

�Cuadnno dr poesía cathedra

Cua4a:no 4t PQCÚ4 catbcJra

Kurt Schwitters
Kurt Schwitters

[1887-1948]

[1887-1948]

Nennen S-ie es Ausschlachtung

Usted lo llama descuartizamiento

Anna Blume ist di.e Stimmung, direkt vor und direkt ·
nach dem Zubettegehen.

Anna Blu.me es el humor directo antes de y después de
acostarse

Anna Blume ist di.e Dame neben Dir

Anna Blu.me es la dama a tu lado

Anna Blume ist das einzige Gefuhlfür Li.ebe, dessen
Du überhaupt fiihig bist
Anna Blume bist Du

Anna Blume es el único sentimiento amoroso del que
tú eres generahnente capaz
Anna Blume eres tú

Anna Blume ausschlachten heifit Dich schlachten
Bist Du schon einmal geschlachtet worden?

Anna Blume descuartizada te invita a matar
¿Estarás ya muerta de una vez?

Anna Blume schlachten heij3t Dich ausschlachten
Du liiflt Dich gern ausschlachten?

Anna Blume muerta te invita a descuartizar
¿Te dejas descuartizar con mucho gusto?

Schlachte Anna Blume, di.e Stimmung vor dem
Zubettgehen
Schlachte Anna Blume, di.e Dame neben Dir
Anna Blume schlachten, ist die einzige
Ausschlachtung, deren Du überhaupt fiihig bist
Wenn Du nicht zufiillig, Merz wolle Dich bewahren,

Anna Blume mata al humor antes de acostarse
Anna Blume mata, la dama a tu lado

'

Anna Blume muerta es el único descuartizamiento del
que tú eres generahnente capaz
Merz desearía protegerte ... si acaso tú no pudieras,
hombre totalmente inepto.

ein ganz unfiihiger Mensch sein solltest.
um 1919

Hacia 1919

6

7

�Cu44tma 4, poafa qyh,d,a

Cue4az,n 4t rwúa tuWdra

An Anna Blume
Oh, Du, Geli,ebte meiner 27 Sinne, ich liebe Dir!
Du, Deiner, Dich Dir, ich Dir, Du mir, - - wir?
Das gehort beilaufig nicht hierher!
Wer bist Du, ungezahltes Frauenzimmer, Du bist, bist
Du?
Die Leute sagen, Du warest.
Lafl sie sagen, sie wissen nicht, wie der Kirchturm
steht.
Du tragst den Hut auf Deinen Füflen und wanderst
auf die llande,

Para Anna Blume
Oh tú, la bienamada de mis veintisiete sentidos,
Te amo. Tú te, yo te, tú me, ¿nosotros?
Tal cosa (dicho sea de paso) está fuera de lugar.
¿Quién eres tú? Hija indescifrable, ¿tú eres, eres tú?
La gente dice que tú serás. Déjalos hablar,
Ellos no saben dónde se alza el campanario.
Llevas tu sombrero en los pies y te paseas sobre las
manos,
Sobre las manos te paseas.

Auf den Handen wanderst Du.

Oh, tus vestidos rojos, estriados de rayas blancas.
Halloh, Deine roten Kleider, in weifle Falten zersagt,
Rot liebe ich Anna Blume, rot liebe ich Dir.

Roja te amo, Anna Blume, roja te amo.
Tú te, yo te, tú me, ¿nosotros?

Du, Deiner, Dich Dir, ich Dir, Du mir, - - wir?
Das gehort beilaufig in die kalte Glut!

Tal cosa (dicho sea de paso) está fuera de lugar.
Anua Blume, roja Anna Blume, ¿cómo dice la gente?

Anna Blume, rote Anna Blume, wie sagen die Leute?

8

9

�Cuadmzn 4c pqa/4 catbrdra
Ouuúrno tk ponla cnrhtára

Preisfrage:

Adivinanza:

1.) Anna Blume hat ein Vogel.
2.) Anna Blume ist rot.

l. Anna Blume tiene un pájaro.
2. Anna Blume es roja.

3.) Welche Farbe hat der Vogel.

3. ¿De qué color es el pájaro?

Blau ist die Farbe Deines gelben Haares,

Azul es el color de tus cabellos amarillos.

Rot ist die Farbe Deines grünén Vogels.

Rojo es el color de tus pájaros verdes.

Du schlichtes Miidchen im Alltagsk/,eid,
Du liebes grünes Tier, ich liebe Dir !

Tú, muchacha simple en tu vestido de todos los
días.

Du Deiner Dich Dir, ich Dir, Du mir, - - wir f

Tú, verde fiera amada, yo te amo.

Das gehort beilüufig in die - Glutenkiste.

Tú te, yo te, tú me, nosotros.

Anna Blume, Anna, A - - N - - N--A!
Ich trüujle Deinen Namen.
Dein Name tropft wie weiches Rindertalg.

Tal cosa (dicho sea de paso) concierne al arcón de
las pasiones.

Weijlt Du es Anna, weijlt Du es schon,

Anna Blume, Anna, A-N-N-A.
Desgrano tu nombre.

Man kann Dich auch von hinten ksen.
Und Du, Du Herrlichste von al/,en

Tu nombre gotea suavemente como grasa de buey
asado.

Du bist von hinten, wie von vorne:
A - - N -- N - - A .

¿Lo sabes tú, Anna, lo sabes bien?

'

Rindertalg trüufelt STREICHELN über meinen
Rücken.
AnnaBlume,
Du tropfes Tier,
lch---liebe - - - Dir!

Se puede leerte también al revés.
Y tú, tú la más bella de todas,
eres al revés como al derecho:
A-N-N-A.
Gotea la grasa del buey acariciándome la espalda.
Anna Blume,
Animal de placer,
Yo te amo.

um 1919

10

11

�Cuadnno d, poesía rathrd,a

Cuadmre d, rwafa rathrdm

An das Proletariat Berlins !
Durchgangsverkehr

Al proletariado de Berlín
Circulación

Die Kohknnot ist groJJ

Es mucha la escasez de carbón.

Spart Gas und Fahrkartenpreise!

¡Ahorren en el gas y en el precio de los boletos!
(Transferencia.)

(Übergangsverkehr.)
Fundsachen werden ersucht, die Bekanntmachung an
der Leine zu führen

Se suplica a los objetos encontrados conservar su
boleta.

Hunde sind an den Bahnhofsbeamten zu versteuern

Los perros se acercan al funcionario de la estación
para pagar los impuestos.

Schalterverwaltung im Krankenhaus (Nichtraucher
unverwüstlich.)
Dieser Platz ist für die ungehinderten Hunde
abzugeben

La administración de la ventanilla en el hospital.
(No fumadores infati~ables.)
En este sitio se admiten a los perros sin reservas.

]eder Handel ist Unbefugten Zahnpasta ( auch der
Schl,eichhandel.)

Todo comercio es pasta dentífrica para los

]uwelen sind untersagt und an der Weiterfahrt
ausgeschlossen.

Las joyas están prohibidas e impedidas de continuar
el viaje.

Ungeschützte Hutnadeln müssen in den Mittelgang
treten

Los alfileres del sombrero no protegidos deberán
caminar hasta el centro del pasillo.

Nicht in den fahrenden Genossen springen ( wenn der
Zug hiilt.)

No saltar con el camarada en marcha (cuando el tren
se detiene).

incompetentes (incluido el comercio ilícito).

12

13

�CUddwe rk pqafe rurbrdra

Nicht offnen, bevor der Zug fe,hrt ( zur Pflege der
Ziihne.)

No abrir antes de la salida del tren (para conservar
los dientes).

Das ist der Kardinalfehler unserer Politik.

Este es el error capital de nuestra política.

1921/1922

1921/1922

I

14

15

�Cuadmto dr poesfa cathrdra
Cuadnno de ponía cathrdra

Kümmernisspiele
Ein dramatischer Entwurf

Preocupación
Un proyecto dramático

a. Mein Herr:
b. Bitte?

a. Señor:
h. ¿Disculpe?

a. Sie sind verhaftet.
b. Nein.

a. Está detenido.
b.No.

a. Mein Herr, Sie sind verhaftet.
b. Nein.

a. Señor, está detenido.
b.No.

a. Mein Herr, Sie sind verhaftet.
b. Nein.

a. Señor, está detenido.
h.No.

a. Mein Herr, ich werde schieflen.
b. Nein.

a. Señor, dispararé.
b.No.

a. lch hasse Sie.
b. Nein.

a. Lo odio.
b.No.

a. Ich werde Sie kreuzigen.
b. Nicht.
a. lch werde Sie vergiften.
b. Nicht.
a. Ich werde Sie lustmorden.
b. Nicht.

a. Lo crucificaré.
b.No.

'

a. Lo envenenaré.
b.No.
a. Lo asesinaré.
h.No.

16

17

�CuaÁnno de porsla cathedra

Cua4mro 4t pga/4 wbrdra

a. Denken Sie an den Winter.
b. Niemals.

a. Usted piensa en el invierno.
h. Jamás.

a. Ich hasse Sie.
b. Niemals.

a. Lo odio.

a. lch tote Sie.

h. Jamás.
a. Lo mato.

b. Wie gesagt, niemals.

h. Está dicho, jamás.
a. Dispararé.

a. lch werde schieften.
b. Das haben Sie schon einmal gesagt.
a. Also bitte kommen Sie.

h. Ya lo dijo antes.
a. Entonces usted viene conmigo.

b. Sie konnen mich nicht verhaften.
a. Warum nicht?

h. No me puede detener.
a. ¿Por qué no?

b. Sie konnen mich hochstenfalls festnehmen.
a. Dann werde ich Sie also festnehmen.
b. Dann bitte.

h. Me puede detener... por un asunto importante.
a. Entonces lo apresaré.
h. Adelante.

b. laBt sich von a. festnehmen und abführen. Die Bühne

b. a sale detenido. El escenario se oscurece. El público

verdunkelt sich. Das Publikum fühlt sich falschlich
verappelt und johlt und pfeift.
Der Chor schreit: Dof Dichter rrraus ! Son Blodsinn!

piensa que le han tomado el pelo y patalea y silba.
El coro grita: El poeta jÍUeeera! jPuros disparates!

'
1922

1922

18

19

�Cw/ann 4c Mah r«thrdra

Cwdaua lú Po/!{? carhcdra

Hannover

Hannover

Die Hannoveraner sind die Bewohner einer Stadt, einer
Gro}Jstadt. Hundekrankheiten bekonunt der Harmoveraner

Los hannoverianos son habitantes de una ciudad, de una
gran ciudad. Los hannoverianos no padecen
enfermedades caninas. El palacio municipal pertenece
a los hannoverianos, y ésta es ciertamente una justa
reivindicación. La diferencia entre Hannover y Anna
Blume es que Anna puede leerse al revés y al derecho,
mientras que Hannover sólo puede leerse al derecho.
Decir Hannover al revés nos daría un conjunto de tres
palabras: "re von nah". La palabra "re" puede
traducirse de diferentes maneras: " hacia atrás" o "de
regreso". Yo propongo la traducción "hacia atrás" .
Después, traducir la palabra Hannover a la inversa nos
da: "cercano hacia atrás." . Y esto corresponde a lo que
sería traducir la palabra Hannover al derecho: "lejano
hacia adelante". Luego entonces: Hannover busca
marchar hacia adelante y enseguida al Infinito. Anna
Blume en cambio es igual al revés como al derecho:

nie. Hannovers Rathaus gehort den Hannoveranern, und
das ist doch wohl eine berechtigte Forderung. D(}r
Unterschied zwischen Hannover und Anna Blume ist
der, dafl man Anna von hinten und von vorn lesen kann,
Hannover dagegen am besten nur von vorne. Liest man
aber Hannover von hinten, so ergibt sich die
Zusammenstellung dreier Worte: ,,re von nah". Das Wort
,,re" kann man verschieden übersetzen: ,,rückwiirts"
oder ,,zurück". Ich schlage die Übersetzung
,,rückwiirts" vor. Dann ergibt sich also als Übersetzung
des Wortes Hannover von hinten: ,,Rückwiirts von nah".
Und das stimmt insofern, als dann die Übersetzung des
Wortes Hannover von vorn lauten würde: ,,Vorwiirts

A-N-N-A.

nach weit". Das heiflt also: Hannover strebt vorwiirts,
und zwar ins Unermeflliche. Anna Blume hingegen ist
von hinten wie von vorne: A-N-N-A.

{Favor de tener a sus perros amarrados.)

'

1920

(Hunde bitte an die Leine zuführen.)
1920

20

21

�Cwrkma át Mrúe rathcdm
Cuer/nw d, rwrú1 rnthC(/ra

Blaise Cendrars
[1887-1961]

Blaise Cendrars
[1887-1961]

Lettre

Carta

Tu m 'as dit si tu m 'écris
Ne tape pas tout a la machine
Ajoute une ligne de ta main
Un mot un ríen oh pas grand'chose
Oui oui oui oui oui oui oui oui

Si me escribes dijiste
No escribas todo a máquina
Agrega una línea de tu mano
Una palabra nada oh cualquier cosa
Sí sí sí sí sí sí sí sí

Ma Remington est belle pourtant
Je l'aime beaucoup et travaille bien
Mon écriture est nette et claire
On voit tres bien que c'est moi qui l'ai tapée

Mi Remington es hermosa por eso
Me gusta mucho y trabaja bien

Mi escritura es limpia y clara
Se nota perfectamente que yo la he tecleado

ll y a des blancs que je suis seul a savoir f aire
Vois done l'ceil qu'a ma page
Pourtant pour tefaire plaisir j'ajoute a l'encre
Deux trois mots
Et une grosse tache d'encre
Pour que tu ne puisses pas les lire

Hay espacios que sólo yo con destreza
Muestro al ojo que tiene mi página
Sin emh~rgo para complacerte añado con tinta
Dos tres palabras
Y una gran mancha de tinta
Para que no puedas leerlas

22

23

�Cff4é07W 4t ('9ro4 cgt/,,Jra

Cveda:aa rft pqaig ratlwl'«

Couchers de soleil

Puestas de sol

Tout k monde park des couchers de soleil

Todo el mundo habla de las puestas de sol

Tous les voyageurs sont d'accord pour parkr des

Todos los viajeros están de acuerdo en hablar de las

couchers de sokil dans ces parages
ll y a pkin de bouquins ou l'on ne décrit que les
couchers de sokil

puestas de sol en estos parajes
Existen multitud de libros donde sólo se describen las
puestas de sol

Les couchers de soleil des tropiques

Las puestas de sol de los trópicos

Oui c'est vrai c'est spkndide

Sí es cierto es espléndido

Mais je préfere de beaucoup ks kvers de sokil

Mas yo prefiero las salidas de sol
El alba

L'aube
Je n'en rate pas une

No me pierdo una

Je suis toujours sur le pont

Apoils

Siempre estoy en el puente
En cueros

Et je suis toujours seul a ks admirer

Y siempre estoy solo para admirarlas

Mais je ne vais pas ks décrire ks aubes

Mas no voy a describir los amaneceres

Je vais ks garder pour moi seul

Voy a guardármelos para mí solo

24

25

�CUI/Óano 4c poa{q c4thrdt4
Cuaderno d, potsla rttthrdra

Complet blanc
Je me promene sur le pont dans mon complet blanc
acheté a Dakar

Traje blanco
Me paseo por el puente.con mi traje blanco comprado
en Dakar

Aux pieds j'ai mes espadrilles achetées a Villa Garcia

En los pies mis alpargatas compradas en Villa García

Je tiens a la main mon bonnet basque rappo"rté de
Biarritz

Tengo a la mano mi boina vasca traída de Biarritz

Mes poches sont pleines de Caporal Ordinaire

Mis bolsillos están repletos de Caporal Ordinaire

De temps en temps je jlaire mon étui en bois de Russie

De tiempo en tiempo olfateo mi cajita de madera de
Rusia

Je fais sonner des sous dans ma poche et une livre
sterling en or

En mi bolsillo hago sonar una libra esterlina de oro

J'ai mon gros mouchoir calabrais et des allumettes de
cire de ces grosses que l'on ne trouve qu'a Londres
Je suis propre lavéfrotté plus que le pont
Heureux comme un roi
Riche comme un milliardaire
Libre comme un homme

26

Tengo mi burdo pañuelo calabrés y fósforos de cera
gruesos de ésos que uno no consigue sino en
Londres
Estoy limpio lavado más encerado que el puente
Dichoso como un rey
Rico como un millonario
Libre como un hombre

27

�Cwukrno tk portÍA cathcd,a
Cuadn-110 tÚ poMÚl cathedra

Hommage a Guillaume Apollinaire

Homenaje a Guillaume Apollinaire

Le pain leve
LaFrance

El pan se dora
Francia

Paris

París

Toute une génération

Toda una generación

Je m'adresse aux poetes qui étaient présents
Amis

Me dirijo a los poetas allí presentes
Amigos

Apollinaire n 'est pas mort

Apollinaire no ha muerto

Vous savez suivi un corbillard vide
Apollinaire est un mage

Ustedes frecuentaron un fúnebre coche vacío
Apollinaire es un mago

C'est lui qui souriait dans la soie des drapeaux aux
fenetres

Es él quien sonreía desde la seda de las banderas en las
ventanas

ll s'amusait a vous jeter des fleurs et des couronnes

Se divertía arrojando flores y coronas

Ir

Mientras ustedes pasaban por detrás de su carroza
fúnebre

1
i

Luego compró un lazo tricolor

1

Tandis que vous passiez derriere son corbillard
Puis il a acheté une petite cocarde tricolore
Je l'ai vu le soir meme manifester sur les boulevards
Il était a cheval sur le moteur d 'un camion américain
et brandissait un énorme drapeau international
déployé comme un avion

28

.¡

Esa misma tarde lo vi desfilar por las avenidas
A caballo ·s obre el motor de un camión americano
enarbolaba una enorme bandera desplegada como
un avión

29

(

�Owkrna ,/, PPcút rerbrdr«

VlVE LA FMNCE

VIVA FRANCIA

Les temps passent
Les années s 'écoulent comme des ,iuages
Les soldats sont rentrés chez eux

Los tiempos pasan
Los años desaparecen como nubes

Ala maison

Los soldados regresaron a sus hogares
A la casa

Dans leur pays
Et voila que se leve une nouvelle génération

En su país

, ¡·ise .I
Le reve des MAMELLES se rea
Des petits Fran,;ais, moitié anglais, moitié negre,
moitié russe, un peu beige, italien, annamite,
tcheque
L'un ii l'accent canadien, l'autre les yeux hindous
Dents f ace os jointures galbe démarche sourire
lis ont tous quelque chose d'étranger et sont pourtant
bien de chez nous
Au milieu d'eux, Apollinaire, comme cette statue du
Nil, le pere des eaux, étendu avec des gosses qui
luí coulent de partout
Entre les pieds, sous les aisselles, dans la barbe

Jls ressemblent ii leur pere et se départent de lui
Et il.s parlent tous la langue d'Apollinaire
Pari.s, novembre 1918.

Y he aquí que se levanta una nueva generación
¡El sueño de Mamelles se realiza!
Pequeños franceses, mitad ingleses, mitad negros, mitad
rusos, un poco belgas, italianos, anamitas, checos
Uno con acento canadiense, otro con ojos hindúes
Dientes cara huesos articulaciones perfil manera de
caminar de sonreír
Todos tienen algo de extranjero y sin embargo se
encuentran bien entre nosotros
Confundiéndose con ellos, Apollinaire, como una estatua
del Nilo, padre de las aguas, gigante con chiquillos
que se le escurren por todas partes
Entre los pies, bajo las axilas, en la barba
Se asemejan a su padre y de él se alejan
Y todos hablan la lengua de Apollinaire
París. noviembre de 1918.

30

31

�Cvedana 4t müa c4t/,cdc,

Sur la robe elle a un corps
Le corps de la femme est aussi bosse"lé que mon cráne
Glorieuse

El cuerpo de la mujer es tan protuberante como mi
cráneo
Gloriosa

Si tu t 'incarnes avec esprit
Les couturiers font un sot métier
Autant que la phrénologie
Mes yeux sont des kilos qui pesent la sensualité des
femrMs
Tout ce qui fuit, saille avance dans la profondeur

Si con espíritu te encarnas
Las modistas ejercen una profesión tan ridícula
Como la frenología
Mis ojos son kilos que pesan la sensualidad de las
mujeres
Todo lo que huye brota avanza hacia la profundidad
Las estrellas surcan el cielo

Les étoiles creusent le ciel
Les couleurs déshabillent
«

Sobre la ropa ella tiene un cuerpo

Sur la robe elle a un corps

Los colores desnudan
»

Sous les bras des bruyeres mains lunules et pistils
quand les eaux se déversent dans le dos avec les
omoplates glauques
Le ventre un disque qui bouge
La double coque des seins passe sous le pont des arcsen-ciel
Ventre

32

"Sobre la ropa ella tiene un cuerpo"
Bajo los brazos de los brezos manos viriles y pistilos
mientras las aguas se vierten en la espalda con
omóplatos glaucos
El vient~e un disco que se mueve
El doble casco de los senos pasa bajo el puente del
arco celeste
Vientre

33

�CUJUÚrno d, /Jfflfa carhtdra

Cwfttaa de poafq e4t/,u/rq

Disque

Disco

Soleil
Les cris perpendiculaires des couleurs tombent sur les
cuisses

Sol
Caen gritos perpendiculares de colores sobre los
muslos

ÉPÉE DE SAINT MICHEL

ESPADA DE SAN MIGUEL

Il y a des mains qui se tendent

Manos que se alargan

ll y a dans la trame la bete tous les yeux toutes les
fanfares tous les habitués du bal Bullier
Et sur la hanche

En la cola de la bestia todos los ojos todas las fanfarrias
todos los contertulios del baile Bullier
Y sobre la cadera

La signature du poete

La rúbrica del poeta.

Févri.er 1914.

Febrero de 1914.

34

¡j i

35

�Cutvkrmt 4r rurúa r4tlwlra

Cuqdana t/r wafn mrbrdra

Adrienne Lecouvreur et Cocteau

Lecouvreur y Cocteau

J'ai encore acheté deux tout petits ouistitis
Et deux oiseaux avec desplumes comme en papier
moiré
Mes petits singes ont des boucles d'oreilles

Además compré dos pequeños monos tití
Y dos pájaros con plumas como de papel muaré

Mes oiseaux ont les ongles dorés

Mis pequeños monos tienen argollas en las orejas
Mis pájaros tienen las uñas doradas

]'ai baptisé le plus petit singe Adrienne Lecouvreur
l 'autre Jean

Bauticé al mono más pequeño Adrienne Lecouvreur y
al otro Jean

]'ai donné un oiseau ii lafille de l'amiral argentin qui
esta bord

Le regalé un pájaro a la hija del almirante argentino a
bordo

C'est une je une fille béte et qui louche des deux yeux

Una muchacha estúpida que bizquea de los dos ojos

Elle donne un bain de pied a son oiseau pour luí
dédorer les pattes

Ella le da un baño de pies a su pájaro para despintarle
las garras

L'autre chante dans ma cabine dans quelques jours il

El otro canta en mi cabina dentro de algunos días imitará

imitera tous les bruits familiers et sonnera comme
ma machine ii écrire

todos los ruidos familiares y sonará como mi
máquina de escribir

Quandj'écris mes petits singes me regardent
Je les amuse beaucoup
Ils s 'imaginent qu 'ils me tiennent en cage

Cuando escribo mis pequeños monos me miran
Les divierto mucho
' Se imaginan que me tienen enjaulado

36

37

�l.

Cwulmm d&lt; AAala mWdm
Ctuulerno tk ponla ratludra

KURT SCHWITTERS (Hannover, Alemania 1887MIGUEL COVARRUBIAS [Monterrey, Nuevo León, 1940].

Amhleside, Gran Bretaña 1948). Pintor, escultor y

Poeta, narrador, ensayista, traductor, editor,
compilador.

escritor. Adalid de la vanguardia artística alemana,
aportó sus collages y assemblages logrados a hase de

Sus libros de poesía se titulan El poeta, El segundo
poeta, Pandora, Sombra de pantera [Premio al Arte

objetos comunes, desechables. A todas sus obras les
aplica un nombre caprichoso, Merz, tomado del anuncio

Editorial en Literatura/Poesía de la Cámara Nacional

de un banco (Commerz und Privatbank ). Anna Blume,

de la Industria Editorial Mexicana, 1999] y Antología o
tiranía. Poesía 1969-2000.

su obra poética mayor, apareció por primera vez en

1919: tres años más tarde se publicó una versión

Su libro de versiones El traidor [poetas franceses
y alemanes del siglo XX] obtuvo el Premio Traducción

aumentada. La "mítica e indescifrable" Anna Blume es
la "Gioconda de la vanguardia".

de Poesía del Instituto Nacional de Bellas Artes [1994].

BLAISE CENDRARS. Poeta, novelista y ensayista suizo

Como ensayista y crítico ha dado a conocer: Pape/,ería,

de habla francesa (1887-1961). Braise (brasa)+ cendre

Olavide o Sade, Nueva papefuría y Pape/,erfu en trámite.

(ceniza)+ art (arte)= Blaise Cendrars: "escribir consiste

Recibió el Premio a las Artes de la Universidad
Autónoma de Nuevo León en 1989, y, en 1994, la Medalla

en ser brasa y además renacer de entre sus cenizas gra-

al Mérito Cívico en Artes y Literatura otorgada por el
Gobierno del Estado de Nuevo León.

cias al arte". En español se han publicado: Obras (El oro,
El hombre fulminado, La mano cortada, Vergara, Barce-

lona, 1963), Llévame al fin del mundo (Argos Vergara,
Barcelona, 1982), Cuentos negros para niños blancos

'

(Espasa-Calpe/CONACULTA, México , 1991), Poesía,
1912-1919 (traducción de Alicia Reyes, Carlos Bonfil y

Marc Cheymol, UNAM, México, 1995).

38

39

•¡

�.

Cuadn-no d, emla Clltl,,dra

SCHWITTERS, KURT. ,,Eile ist des Witzes Weile." Eine
Auswah( aus den Texten, herausgegeben von Christina
Weiss und Karl Riha. Reclam. Stuttgart. 1995.

contenido
Presentación 4

CENDRARS, BLAISE. Au creur du monde. Poésies

KURT SCHWITTERS
Nennen Sie es Ausschlachtung 6
Usted lo llama descuartizamiento 7
AnAnna Blume 8
Para Anna Blume 9

completes: 1924-1929. Gallimard (Collection Poésie, 29)
Paris. 1987. (« Lettre », « Couchers de soleil », « Complet
blanc », « Hommage a Guillaume Apollinaire »,
« Adrienne Lecouvreur et Cocteau » ).
_ _, Du monde entier. Poésies completes: 1912-1924,

An das Proletariat Berlins ! 12
Al proletariado de Berlín 13
Kümmemisspiele 16
Preocupación 17
Hannover 20
Hannover 21

préface de Paul Morand. Gallimard (Collection Poésie,
17) París. 1994. ( « Sur la robe elle a un corps

» ).

BLAISE CENDRARS
Lettre 22
Carta 23

,

Couchers de soleil 24
Puestas de sol 25
Complet blané 26
Traje blanco 27
Hommage a Guillaume Apollinaire 28
Homenaje a Guillaume Apollinaire 29
Sur la robe elle a un corps 32
Sobre la ropa ella tiene un cuerpo 33
Adrienne Lecouvreur et Cocteau 36
Lecouvreur y Cocteau 37

40

ll
11

b

I'

�El libro Kurt Schwitters ■ Blaise
Cendrars POEMAS, versiones y notas
de Miguel Covarrubias, se acabó de
imprinúr el día 16 de octubre de 2003
en los talleres de Proceso Gráfico. La
composición tipográfica fue realizada
por Julián García y Frank García
Silva.

d
11

I'
1
1

La edición estuvo al cuidado de
Minerva Margarita Villarreal, Pablo
García y el traductor.

-- --- -·~ -

��EL TESTIMONIO
YLAS
RENOVACIONES

Javier Sicllla

Pascua

Raymuado Ramos

POIESIS
1'0ESIA HASTADONDI VA

ll."'l· lü 1
, -, tG. 1~u1

----........a.a. ....

�</text>
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                  <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
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                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2003, Cuarta Época, Año 3, No 7, Segundo Semestre</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>Villarreal, Minerva Margarita, 1957-2019, Directora Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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¿Oue enigmas estan cifrados
en un cuerpo desnudo?

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FONDO

uMivasnAR10

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
José Antonio González Treviño
Rector
Jesús Áncer Rodríguez
Secretario General

FACULTAD DE FILOSOFÍA y LETRAS
José Reséndiz Balderas
Director

cathedra

Revista de la Facultad de Filosofía y L t
u. .
,
Cuarta época Año IV Número 8 Pr,·m se ras . n1vers1dad Autonoma de Nuevo León
-

-

-

er emestre 2004

Minerva Margarita ViUarreal
Directora Editorial
Pablo García
Editor
Rosa María Hernández
Coordinación Editorial
Eisa Guerra
Diseño Gráfico
Consejo Editorial
Carlos Arredondo Treviño
Víctor Barrera Enderle
Ludivina Cantú Ortiz
Martha Casarini Ratto
J~s~ Ma. Infante Bonfiglio
L1d1ce Ramos Ruiz
Alfonso Rangel Guerra
A_leJandra Rangel Hinojosa
Lidia Rodríguez Alfano
Javier Rojas Sandoval
Dibujos: lrma Palacios
Certificado de licitud de título y contenido: en trámite
Reserva: 04-2001-101813134900-102
No se devuelven originales. Los artículos sin finna
son responsabilidad de los editores.
Publicación semestral.

Enrique Verástegui
Luis Armenta Malpica
Jaime Moreno Villarreal
Cristian Maldonado
Alfonso Rangel Guerra
Rodolfo Hiisler
Ximena Subercaseaux
Theodore Roethke
Coral Aguirre
Víctor Barrera Enderle
Jorge Saucedo
Rodney Williamson
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Rogelio Luna Zamora
Rosa Martha Romo Beltrán

Diez tesis sobre el principio de Dios
Sodoma y Gomorra
Irma Palacios: vuelta a la página
Apremios
En el centenario de María Zambrano
Sueños
Pablo Neruda, sangre enamorada
The Waking
El teatro de Villaurrutia o la coartada del silencio
72 Xavier Villaurrutia o la crítica como creación
78 Dos poemas
80 El ritmo multimodal de la telenovela mexicana

5
14
21
26
35
50
55
62
67

88 La construcción social de las emociones
96 La apertura del currículum a la investigación
histórico-cultural
María Olimpia Farfán Morales 108 Las manifestaciones de la fe: el "santuario" de
Guadalupe en Monterrey
Jorge Arturo Castillo Hernández
Ismael Fernández Areu
Ismael Fernández Areu 123 La lengua mixteca en Ciudad Benito Juárez, N.L.

varaa 1nvenc1on
Teresa Ribes Bonfill 129 ¿Qué es filosofía?
Miguel Ángel Cuevas 141 Simonetta, nombre sólo
Fernando Iwasaki 147 Santa Prosa de Lima: literatura, centralismo y
globalización en el Perú de los 90
Aurora Piñeiro 152 De pájaros y elefantes: una poética del recuerdo
César Alejandro Uribe 156 Negativos de un ensayo

acuses
José Kozer
Irving Juárez
Tamara de Estella
Jorge Saucedo
Martín Gerardo Aguilar
Margarito Cuéllar
Carolina Olguín
María Eugenia Flores Treviño

161 Fabular la fábula
163 Laberinto de fábulas
165
167
169
172
173

El perro de Koudelka o los placeres esdrújulos
Poemas vanguardistas
Poesía y humanismo en Juan Bañuelos
Paz, el otro, el mismo
Mito, filosofía y literatura en la Modernidad:

un texto caleidoscópico
Leticia Herrera 176 Estado de sitio: preocupaciones de poeta
Ana Hirsch Adler 178 Comentarios a Estudiantes y valores: el caso de la
Facultad de Filosofía y Letras

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Telefono YFax: (01)83 52 42 59 y (01)83 52 42 50
Correo electrónico: editorial@fiJosofiauanJ.mx

º""

Cuaderno de poe-,ía:
ald de Andrade
Dibujos: lrma Palacios

�DIEZ TESIS SOBRE
EL PRINCIPIO DE DIOS
Enrique Verástegui

l. Entre Dios y el hombre no existe abismo y La palabra abismo incluso es inexistente:
Dios no es el hombre tal como es, pero sí es una posibilidad del hombre tal como es, y

por esto Dios reside en el hombre, que es un núcleo de energía que, como en el huevo,
va procreando al pájaro.
EL pájaro: potestad de Dios
El hombre moderno necesita a Dios y se

existencia de la sociedad contemporánea

identifica con él en los frutos de su hechura.

(nos referirnos a la sociedad industrial). El

No hablamos de otro hombre: hablamos del

desencuentro social con Dios es un

hombre concreto, real, tangible, actual, que

desencuentro teológico: su ser no es otra

posee sus problemas y que, sobre todo, los

cosa que pecado. En cambio, el encuentro

resuelve según los presupuestos del

histórico -la capacidad de producción

problema planteado. El problema planteado

asumida por el hombre moderno para

es tanto la cuestión sobre la existencia de

satisfacer sus propias necesidades- se

Dios -cuestión antigua que no invalida en

produce corno un reflejo del propio Dios

ningún caso la necesidad de Dios- corno

sobre el hombre. La discusión sobre si es

también la existencia del hombre en la

necesaria la sociedad industrial es una

sociedad contemporánea, urbana e

discusión innecesaria: toda sociedad capaz

industrial. El hombre urbano es un hombre

de satisfacer sus necesidades es, de hecho,

inidentificable sin la imagen de su

una negación de la ausencia de libertad (que

producción: a su vez, su producción infinita,

es el infierno, tal como lo representa Dante).

desmesurada, soberbia, refrenda la potestad

El hombre necesita a Dios y se encuentra

de su existencia. Esa existencia es un

con él a través de su capacidad de

desencuentro con Dios en el aspecto social,

producción: esa capacidad es Dios mismo.

pero se constituye corno encuentro en el

La metáfora del pájaro es el

aspecto histórico: un desencuentro, en

producto acabado que refleja la idea misma

ambos aspectos, invalidaría la necesidad de

de lo que Dios significa.

II. La Linica relación entre Dios y el hombre -entre la conciencia inmanente y la conciencia

trascendente- son las capacidades productivas del hombre ( en éstas incluimos también
sus sentidos), y, por tanto, el cuerpo de Dios es el cuerpo del hombre. La producción del
hombre es el reino de Dios.
No existe reino de Dios sin desarrollo

capacidad de reflejar lo que Dios reconoce

productivo del hombre sobre la tierra. El

corno producto del hombre: sin producción

reino de Dios es un reino humano,

no hay hombre, tampoco Dios. Dios es

trascendente y total. El hombre que busca

producción -inocente, inmanente, infinita.

a Dios debe encontrarlo en su propia

�El hombre moderno es un hombre
angustiado: su angustia, sin embargo, no es
negativa (producida por los desajustes
sociales propios de la moderna sociedad
industrial, su ser es la forma de un encuentro
con Dios, aunque no necesariamente se
produce bajo su forma religiosa) porque
Dios no se produce como ausencia de su
conciencia trascendente, sino como
presencia patente bajo la forma de la
dirección que su angustia encuentra al negar
las causas que la producen: esa negación
es positiva y es, sobre todo, Dios. ¿Posee
el hombre elementos para comunicarse con
Dios? Esos elementos son sus sentidos, y
son, también, sus capacidades productivas.
Sin embargo, el elemento esencial es su
conciencia de trascendencia sobre la eterna
fugacidad de las cosas. Por sus sentidos, el

hombre puede aprehender la significancia
de Dios en su encarnarse en los elementos
prodigiosos de la naturaleza. Por sus
capacidades productivas, el hombre refleja
la potestad de Dios sobre lo creado. Su
conciencia, sin embargo, es el producto de
un Dios que necesita ser comprendido (y
amado).
Si estos elementos que el hombre
posee para comunicarse con Dios son
eminentemente humanos, también lo son
aquellos que conforman la unidad
indivisible de Dios, y por esto Dios sólo
puede ser entendido como plena humanidad.
Por la misma razón propuesta, el hombre
sólo puede ser entendido como plena
divinidad.

III._ El cuerpo de Dios s6lo puede ser comprendido como sentido en el destino del hombre:
la idea de Dios produce su propio cuerpo y, por tanto, no el cuerpo, sino la idea da el
sentido a Dios.
El cuerpo de Dios es trascendente como la
conciencia del hombre. El hombre sin
cuerpo es un sinsentido porque el cuerpo
define la nostalgia de una naturaleza creada
por Dios. El cuerpo es naturaleza, el hombre
es naturaleza, Dios es naturaleza: Dios es
el producto de su creación. El sentido del
destino del hombre es el reino de Dios, que
es su propio cuerpo: un cuerpo total,
producido según la imagen de la necesidad
-de suyo, infinita- asumida por él. Ese
cuerpo total es, como el universo, infinito,
y su centro se encuentra en todo lugar. El
cuerpo es, entonces, el reino del universo.
El cuerpo es el propio universo. El cuerpo
es el universo: un reino absoluto. Ello no
quiere decir que el cuerpo deje de ser una
idea: la idea de cuerpo sólo es aprehensible
para el cuerpo de las ideas y la conciencia
que poseemos de Dios. Dios es conciencia
asumida como obra, y el sentido del destino

de Dios es su creación, como el del hombre
es su obra. El hombre produce, pero, ¿qué
produce?, ¿para qué y para quién produce?
El hombre produce también necesidades y
no sólo herramientas: produce necesidades
porque su mundo, aunque infinito, se amplía
'Cada vez más. ¿Para qué produce? Para
satisfacer esas necesidades. ¿Para quién?
Para sí mismo, pues él es un hombre
genético y en él se cumplen las necesidades
de su sociedad y de su tiempo. Esa
producción es, sin embargo, la imagen del
poder de Dios porque toda producción es
poder, pero no todo poder es de Dios. Dios
es el máximo poder, el poder sobre lo
existente y lo inexistente, sobre la vida y
sobre la muerte. Si el hombre no puede
existir sin producir, Dios es el reino mismo
de lo que produce el sentido de
trascendencia en el mundo.

IV. El sentido de Dios es el cuerpo del hombre y no al contrario. Eso es así porque el
hombre, que es sentido, no puede contener a Dios sino en sus sentidos: Dios tiene sentido,
pero no es sentido (no es sensaci611), y por eso es que cuando Dios se comunica con el
hombre, es el hombre con sentido quien habla.

El cuerpo del hombre posee sentido porque
tiene conciencia de Dios: esa conciencia
-eterna, pero no inmanente- determina la
necesidad del cuerpo. El sentido de Dios es
el sentido de lo existente: en cambio, lo
inverso es irreal y la nada no posee a Dios.
Dios es vida, existencia universal. La nada
no es y tampoco existe: Dios es y su cuerpo
es nuestra conciencia. Esa conciencia, tan
absoluta como Dios, se angustia en su
producir el mundo moderno y sólo Dios
puede comprender la necesidad de absoluto
-su búsqueda de eternidad en un ahora que,
de todos modos, se muestra como efímero:
el erotismo, por ejemplo, que posee el
hombre enfrentado a un destino que lo niega
como hombre, aunque lo acepta sólo como
elemento de producción material. La
producción material es, de hecho, un
elemento de la capacidad (y un signo de la
existencia) de Dios: pero, ¿cómo
espiritualizar esa producción material? ¿Es
necesario otro tipo de producción distinto
a la materia para eliminar la angustia de
existir? ¿El arte mismo no es exc I usivamente
la angustia de un hombre enfrentado a la
soledad de un destino que lo niega? Santa

Teresa dice que el Paraíso está en nuestra
alma. ¿Ese Paraíso no es la conciencia de
un arte que se desnuda ante el propio arte
de su conciencia? Espiritualizar esa
producción material sólo implica producirla
según la imagen de los valores que Dios (y
la historia, entendida como desarrollo de la
potencialidad del hombre) encarna; y la
angustia de existir, entonces, no es el
producto de una producción muchas veces
irracional, sino sólo el desajuste psíquico
entre el valor de la humanidad como tal y
la propia necesidad de una producción que
avanza ciegamente, sin poder plantearse el
valor de lo humano (de la belleza y de la
felicidad) como dirección adecuada. El
pecado nos produce la angustia de existir,
aunque es la metáfora de lo irracional. No
deseamos el pecado, detestamos el pecado,
aborrecemos el pecado: vivimos en Dios
porque ello es el ser de nuestra humanidad.
El pecado es una hipótesis inútil en toda
angustia de Dios. Sin embargo, el hombre
libera su angustia comprendiendo la
existencia de Dios en su propio cuerpo, y
amarlo es efectuar la intelección de su
necesidad en nuestra vida.

V. La naturaleza de Dios le permanece inmarcesible al hombre hasta que el hombre es
Dios: Dios es también una capacidad del hombre, además de una acci6n de su Je, y el
hombre que no conoce a Dios (por otra parte, ¿el nombre de Dios no nos remite al concepto
de virtud?) desconoce, por esto, lo mejor de sí, y, en realidad, el hombre sin virtud no
existe.

Dios no existe sino para el hombre: los
elementos de la creación divina no poseen
conciencia de Dios, aunque tienen necesidad
de él: Dios les da vida. El que Dios
permanezca muchas veces inaccesible
al hombre actual indica sólo que este
hombre desconoce el sentido de su propia

trascendencia, y no sólo el sentido: se
desconoce, también, a sí mismo. Dios, que
es la encarnación misma de la virtud, se
presenta al hombre como la necesidad de
su existir, porque, en su comprensión de la
divinidad, que es la suya, cuando el hombre
aparta de sí el pecado - el pecado original

�que escindió al hombre de su ser
paradisíaco-, el hombre, el sentido de una
trascendencia en su materialidad (una
materialidad entendida como la base de la
propia espiritualidad), es su obra: la
virtuosidad de su propia vida, por ejemplo.
Sin embargo, esa obra es también la imagen
de aquello que caracteriza al hombre: el
trabajo, el quehacer, la producción, la praxis.
El que el hombre fuera, como relata
bellamente el Génesis, condenado por Dios
al trabajo, no significa una condena al
trabajo como tal (quien fue condenado fue
el hombre primigenio: Adán): significa sólo
su expulsión del paraíso terrenal por haber
desobedecido el mandato de Dios, que era
el de permanecer en la inocencia total. Por
ello, la crisis moderna de la religiosidad
-la angustia al reconocer que el hombre
moderno, para serlo, reconoce su infinita
capacidad de producción- se produce
cuando se malinterpreta el sentido del pasaje
bíblico donde el trabajo aparece como
elemento contrario a la propia naturaleza
humana. Si en el pasado -un pasado que
situamos tanto en el período feudal como
en el de la etapa de manufactura del
Capitalismo- las instituciones religiosas
(católicas, sobre todo, debido a una

conduciendo, por otra parte, el sentido de
su vida hacia un abandono de la
terrenalidad, ello debe ahora cambiar en la
conciencia del hombre religioso: proponer
el temor al trabajo (que pudo ser inculcado
por la Iglesia) no era otra cosa que, en
realidad, un apartarse de la calidad misma
de Dios. No es, pues, Dios un ser cuya
naturaleza permanece inaccesible al hombre,
sino que, al contrario, es el hombre -el
hombre de la gran ciudad que no encuentra
un sentido a su existencia- quien permanece
desconocido de sí mismo, fundamentalmente
porque el producto de su trabajo le es
arrebatado por el capital. El mundo en el
que Dios se reconoce como tal es el trabajo
por el cual el hombre realiza los designios
de Dios. Ésa es su cualidad y Dios -el Dios
a quien, aun sin pertenecer a una
modernidad que se presenta como
realización del deseo, los monumentos del
pasado y su magnanimidad reflejan- no
puede ser entendido sino como la energía
que opera en toda praxis. Una praxis que
ha producido el mundo moderno y que, en
su angustia, lo encuentra lleno de humanidad,
precisamente porque reconoce el ser creado
del hombre, aunque la propia humanidad
se encuentre todavía alienada. El camino
irrestricta alianza con el poder, que ya
de su desalienación es su reflejarse en una
felizmente van superando) no consideraron ' virtud que, como tal, implica realización
el trabajo como el ser mismo del hombre,
de Dios en el mundo.
debido a su incorrecta interpretación bíblica,
VL Dios es una identidad matemática: Dios = Dios. El Dios de los cristianos crea el
mundo y en el sexto día crea al hombre: sin embargo, aun Dios no precede al hombre,
sino que Dios se produce a través del hombre. S6lo produciendo al hombre podía Dios
crearse a sí mismo; eso es, tener la materia que, al reflejarla, probara que él, nuestro
Dios de misericordia y de orden, existta; y por eso, aquella igualdad matemática:
Dios = Dios s6/o indica esta otra igualdad: Dios = hombre + virtud.
Si el primer día Dios no crea al hombre es
porque el hombre, que está conformado por
materia -una materia que se activa apenas
el espíritu se genera en ella-, existe como
materia que obtiene conciencia de sí al
operar sobre el mundo. La dialéctica de

Dios transfigura su ser en hombre
precisamente cuando Dios opera según los
atributos del hombre, creándose un mundo
para sí y para el hombre, porque el hombre
no sólo es Dios, sino que opera como Dios.
No hubiese existido mundo -no hubiese

existido conciencia de mundo- si Dios,
humanizado por la conciencia de sí, no
interviene en el caos original (el concepto
es de Lucrecio) para, a través del principio
de la protección, otorgar espiritualidad a la
materia: espiritual izándola, la creaba porque
le confería un valor. Toda materia es espíritu
porque sin él no existe forma ni proporción;
y Dios, que otorgó forma a la materia, pues
de ese modo la creaba, se espiritualiza a sí
mismo -creándose al mismo instante que
la materia- al crear la necesidad de su
existencia. Si Existencia es espiritualidad,
y no se concibe un Dios que no existe
precisamente porque existe el mundo creado
por él. Su identidad es inmanente y fuera
de sí mismo -el ser de Dios es el mundo
por él creado- no existe nada que no sea
Dios. Si el Génesis habla de un sexto día
dedicado al hombre es porque en ese día la
materia, en su devenir hombre, tuvo tanta
conciencia de sí que, en la necesidad del
mundo que lo creaba, encontró la identidad
de su generación en sí mismo: la mujer. Sin
embargo, ello no quiere decir que Dios preexistiese al hombre -el devenir en vida de
la materia es un proceso físico-químico
producido en el curso de millones de añossino que -en los momentos en que se
conforma el proceso está incluido todo el
proceso- el hombre existió en el primer

milenio en que hubo una molécula de
nitrógeno. Si la existencia de la molécula
de nitrógeno determinaba la creación de un
ser capaz de producir valores -como la
belleza, el bien, la inteligencia-, entonces
debemos concebir que ese ser, que es el
hombre, existió siempre. Una materia capaz
de generar en sí misma un ser de valores
sólo puede ser concebida como divina
por el hombre que, amándola, desecha
su angustia de estar en un mundo
industrializado, aunque alienado de sí. Esta
divinidad de la materia, que, a su vez, es la
eternidad del hombre, sólo existe como la
idea que tenemos de Dios porque la idea
que tiene Dios del hombre es su propia
creación -la que hizo a "imagen y semejanza"
de Dios. Por eso es que Dios, en su bondad
eterna, que es eterno amor a sí mismo,
perdona los pecados del hombre: el hombre,
que le recuerda a sí mismo, es la imagen
de un ser que, abandonado a su libertad,
elige un destino en el mundo, y ese destino
es un acceso a Dios. Así, Dios, al crear una
molécula de hidrógeno, se creó a sí mismo,
porque la conciencia de sí que poseía la
materia, que es el hombre, era conciencia
de su trascendencia como Dios,
precisamente porque el ser de Dios es su
producción de valores.

VII. Dios sin el hombre no existe: es la nada y el principio supremo de una contradicci6n
negativa (o, en esta l6gica, la tesis primera de una virtud inmanente) que necesita ver
en el hombre su opuesto para abolirse y superarse en el hombre -materia donde s6lo la
virtud puede encarnarse.

El ser de Dios es la nada en la que encarna
el hombre, que se asume el Dios del
universo, porque sin el hombre, Dios es
sencillamente impensable. Si es indiscutible
que el hombre es la verdadera identidad de
Dios -todos hemos sido hechos "a su imagen
y semejanza"-, también lo es que Dios no
posee un reverso o un principio diferente a
sí mismo porque toda su creación es divina.
En cambio, habiendo divinizado la materia,

no podemos sino concebirla como Dios,
porque en ella encontramos el principio
divino que para hombres como nosotros
-hombres modernos, cultivados, urbanoses inmediatamente necesario porque nos
libera de la angustia de enfrentarnos a esta
soledad a la que la sociedad industrial nos
condena. Identificándonos con la materia
divinizada no hacemos sino hallar nuestra
identidad en nuestros semejantes -"amaos

�los unos a los otros", dijo Cristo- como el
principio sobre el cual actuar en este mundo
-nuestras esposas, nuestros amigos, nuestros
hermanos, que reflejan la imagen divina-:
hallamos no sólo el ser mismo de nuestra
existencia, sino también la fuerza necesaria
para producir el mundo: un mundo hecho
de amor, la creación de un Paraíso en el
tiempo que dura la vida, que, por otro lado,
es eterna.
Si Dios necesita al hombre es
precisamente porque en él accede a la
eternidad que el hombre, a través de su obra
-arte, monumentos, templos-, otorga. Pero
también el hombre otorga eternidad en su
incesante producción industrial, entendida
como satisfacción de las necesidades vitales

del propio hombre: sin la satisfacción de
esas necesidades vitales (que van a permitir
un acceso del espíritu al arte), Dios,
sencillamente, no existiría. Por otro lado,
la satisfacción de las necesidades vitales
genera más producción: sin una conciencia
de su capacidad productiva, el hombre deja
de serlo para convertirse en un ente alienado
incapaz de acceso al bienestar de una
modernidad desalienada. Si Dios se plasma
en la materia que llamamos hombre es
porque no existe otro Jugar donde la virtud
pueda encarnarse: sin virtud no existe Dios,
pero tampoco el hombre puede existir sin
virtud. Al elegir la virtud, el hombre accede
a Dios; si la desechase, dejaría de ser
hombre.

VIII. El hombre sin virtud no es todavía hombre: por hombre entendemos el proceso que
se completa en la obra.
Una virtud que no encarne la idea que nos
formamos de Dios no es virtud y, por otra
parte, es innecesaria. Todo lo necesario es
la virtud que buscamos para encarnarnos
en ella, porque no somos hombres si no
producimos valores que puedan reflejar la
imagen del Dios necesario a los hombres.
Por ello, los hombres virtuosos -tanto los
ángeles como aquellos que conocemos como
santos- han elegido a Dios: en Di~
encarnaron sus cualidades humanas como
el reflejo de lo que la progresividad de las
sociedades humanas realiza a través de la
historia.
Toda virtud es material, y ésta se
encarna lo mismo en los hombres (el aura
que poseen sus vidas) que en su producción,
la que para ser considerada como tal debe
ser infinita. Así, un hombre, para ser tal (un
hombre que se considere virtuoso), debe
trabajar, porque el trabajo no alienado es
una imagen de la creación del universo.
Trabajo implica reproducir sobre el
escenario de la historia el esfuerzo hecho
por Dios para crear el mundo: cada hombre
que trabaja, cada trabajador, reproduce la

imagen misma de Dios en el momento de
su creación, y esa imagen es siempre
necesaria porque produce en nosotros la
catarsis de la angustia que implica vivir
separados de Dios si estamos lejos de la
virtud, que sólo puede encarnar en el
trabajo, en el trabajo desalienado.
Así,a través del trabajo, el mundo está
incesantemente creándose -con un sentido
puesto en el Dios que todo lo puede, porque
sin producción el mundo hubiera cesado
como tal. Sólo una producción continua
significa que Dios actúa a través de los
hombres, que, por otra parte, se realizan
materialmente en su trabajo. Porque la
producción reproduce la idea, fundamental
para toda sociedad que se precie de
moderna, de la acci6n como perpetuo
elemento generador de las cosas: un Dios
inactivo es inconcebible porque, según los
textos bíblicos -para atrevernos a sentar las
bases de la omnipotencia de un Dios total,
según el propio arte hindú que representa
a Krishna con la imagen de un hombre que
despliega enérgicamente sus cuatro brazos
en dirección a los cuatro puntos cardinales

mientras danza sobre la tierra-, Dios es
exclusivamente creación del mundo, y ese
mundo, cuando el hombre ha intensificado

su trabajo, aparece como la obra donde el
hombre encuentra su destino.

IX. Ello sólo quiere decir que /a creació11 del hombre por Dios -lo cual sólo h~ce_pate~lfe
que el aura de Ju~ que se desprende del cuerpo 1•irtuoso es no más que su posible 1nm111e11c1aradica en conferirle un sentido de las cosas: el mu11do es mundo en el mome11to e11 que
adquiere un sentido, y deja de serlo cuando el sentido se ha perdido.

Dios existe desde el instante mismo en que
tiene conciencia de sí: esa conciencia es el
devenir hombre de la materia creada por el
Dios que, a través del hombre, se refleja a
sí mismo en su creación. Si la eternidad
donde re!iide la potestad de Dios, el caos
que precede a la creación del mundo, no
había sido dominado es porque Dios mismo
había intuido el significado del mundo hasta
crearlo: creándolo, lo vuelve coherente.
Entendido el mundo como producción de
signos, Dios no hará más que utilizar una
adecuada sintaxis para hacerlo inteligible
a sí mismo; aunque Dios, al crear el mundo,
ha hecho un trabajo semántico, otorgándole
nombre a cada cosa, que no ha dejado, en
realidad, de producir sentido, por ello
mismo, para el hombre. Ese sentido es toda
majestad de Dios, y sin el sentido del mundo
dejaría de serlo porque para el hombre, el
mundo es tanto semántica como Iibertad
-una libertad que permite, precisamente,
precisar los signos. Si el mundo creado por
Dios no consiste en otra cosa que en la pura
verbalización, debemos concebir que ella
sólo puede hacerse a través del sentido

conferido por el hombre. Aunque resulta
evidente que el hombre, como tal, es el
sentido del propio Dios, también lo es que
el hombre, como el individuo susceptible
de pecar, puede perder el sentido de Dios
precisamente porque peca. El hombre que
es exclusivamente hombre, entendiéndolo
como una persona virtuosa, posee tanto el
sentido del mundo como de Dios porque
Dios es el mundo; aunque no necesariamente
el mundo, que por ello permanece en la
indiferencia, sea Dios. Sin embargo, el
mundo no existe más que como sentido
otorgado por Dios precisamente porque sin
Dios el mundo dejaría de tener sentido para
sí mismo. Sólo cuando el mundo posee un
sentido de sí mismo -cuando la materia
puede ser entendida como proporciónpuede ser concebido como la imagen misma
de Dios, ya que sin perfección, como sin
sentido, no puede existir Dios, que es la
expresión de los valores por excel~ncia. Por
ello, el mundo existe porque se halla
determinado por un sentido, pero el sentido,
que es la conciencia de Dios, se determina
a través de la materia.

x. Por esto /a frase bíblica: "En el principio era el Verbo/ y el Verbo estaba en Dios/ Y
el Verbo era Dios" (San Juan, 1) es el procedimiento de cómo la conciencia objetiva a su
ser reflejándolo como lenguaje: la génesis es el bautismo y éste consiste en la nominación
de /as cosas, que

110

es más que conferir/e sentido al mundo.

El mundo es lenguaje y no se concibe un
mundo sin lenguaje, como tampoco se
concibe a Dios sin mundo. Ese lenguaje de
que está hecho el mundo no es otra cosa
que el mismo hombre creado por Dios, como
reflejo de sí, para enriquecer -a través de
la producción tanto de valores como de

signos- el mundo. Un mundo sin valores
es impensable, lo mismo en el terreno divino
como en la cultura; aunque, al mismo
tiempo, sólo podemos concebir el mundo
(esto es, la materia) como valor. El lenguaje
que se concibe como valor es precisamente
Dios; y el Verbo de que habla San Juan no

�puede referirse sino a la verbalización del
mundo, la génesis según la cual se bautizan
(se nominan) las cosas, precisamente porque
las crea, aunque la conciencia de Dios, que
es el hombre, que se mueve en un espacio
de libertad, las precisa como sentido, y este
sentido es precisamente el mundo. Un
mundo cuya génesis, lo mismo que cuyo
ser, es, según San Juan, el propio Dios que
no tiene otra función; y en eso consistió su

,.

acto de creación, en conferirle sentido al
mundo. Así, la manifestación de Dios es su
poder, pero su naturaleza es su eterna
bondad reflejada en la materia por Él creada.
Una materia cuyo sentido son precisamente
los valores producidos por el hombre.
Estas reflexiones, por eso, no
prueban sino la siguiente verdad primordial:
la creación es un acto poético.

�SODOMA Y CiOMORRA

y plegaria no fue

lo siempre canto

-----

Luis Armenta Malpica
- - - - -~OD0\1A Y G0\10RRA

Eres el ebrio:
la necesaria espuma que derrama la copa
en su autosuficiencia. Esquirla
contemplada en sus cantiles.
Eres la sal

sino el cristal en sí.
Y si la espuma es tal
y tal y tal son hombres

esto ya no se canta
pero sí
en un aullido
la vocinglera turba más inmóvil
que la mano que sus espasmos
ciñe.

reverso de la humedad silente.
Estantigua de los que se quedaron en las sombras
sin vid que los cubriera de su sexo
más prójimo. La llanura
que el fuego devoró por los dos ángeles:
no Bera, no Birsha
sino el racimo azul de las palabras
que elevaron su puño
sobre un cielo que se decía intocable para los menos diez
y no los dedos.

Este tan vino y solitariamente
ojo
que vuelve a Dios
para volverse
estatua.
Sombra de la quietud
la que nos bebe
si miramos al frente de Sodoma
sin el racimo azul de lo que amarnos.

Azufre que proclama su reinado
de insomnio, quien habrá de venir
para saciar la sangre de los que te creyeron en el sorbo.
Eres legión de los que siempre rezan
para que haya sequía.

Eres el vino:
el trago innecesario de quienes te tomaron
por las alas. La pluma desprendida
de los pájaros
que volaron al sur

Sal de la vista
para que todo quede
su parpadeo
su roce
el escándalo de alma
que se dice
el canto de la copa trae
a cuestas.
Mientras no des un paso
atrás los ojos
par se enceguecen tus rodillas
y manos

antes que hubiera mundo.
Eres el aire
caliente de los ojos.
Estantería de vasos sin estigmas.
Honda herida de amar un pantalón ajeno
y el cierre entre los dedos siempre
a las diez en punto.
No tú, no yo
sino los ecos que han dejado en la boca
sus agaves azules.
Campos que van creciendo con el miedo y la duda
que lo incendiaron todo

�con un adiós a tragos
cual si endulzar la caña no provocara el golpe
como que no hubo tal
mas adentro
qué azufre hay en la sangre que nos desboca en labios.
Apenas y bebemos
son cicuta.
Legión.
Esta sed de los otros y tan tuya.

que crece de los hombres
en su exacta mitad
y complemento de Adán multiplicado
(cuando se marchó Lilith con los colmillos secos).
Eres la carne que no tuvo mujer en su costilla
y habita el paraíso de otra arca
sin parejas. Éxodo
que te mira volver hacia ti mismo
roja sangre del mundo
para los menos diez que son millones
por la gracia de un ojo que todo reproduce.

Sal de Sodoma
porque sazona el hombre
sus delirios
su fe
con una copa enhiesta
entre sus muslos.
Gozo de cualesquiera
que en desierto persignan el sol de sus espaldas
al escurrir el vino
con su dátil sabor
y consuetudinarios a la imperiosa sed
que los desviste
y postra
maniatados de espuma
en una cruz
de viento
que no acaban de alzar
sus detractores.
Consustanciales ambos
de quien los bebe
en vida
desde un cielo más alto.

Eres la copa:
comunión de dos panes
en una sola harina. Levadura

Eres la transparencia del espejo
sitiado en su pureza.
También eres el fondo
de lo que mira
Dios
en
una
copa.

�Pero son diferentes ("Pandémica y celeste")

\1ALtGRÍA

como ojos en la cara.
Ver
El sexo; sf/ más bien una medida:
la mitad del deseo,
que es apenas la mitad del amor.

Oiga Orozco
(nuevamente) la luz
llegó a mis ojos
junto con la palabra.
Humedecida

después de haberlo adivinado en el espejo propio
es un tacto fortuito.
Decirlo fue una hazaña de cal y de contento.
Lo difícil es continuar la vida con los cinco sentidos en alerta
y un hombre que se queda
y a veces
(cae
que no cae)

se extiende con un ardor de sueño y de resabio.
Empezamos a amar

soy

y un lamento de sombra no nos deja:
ni yo se dice tú

Descender hacia el vientre de mi madre memoria
sin más paracaídas que dos ojos

ni el íncubo está lejos de tu cuerpo.
Miro despellejarse la mañana

(pues todo se me olvida).

sin que mis manos puedan
sostenerme.
Cae
que no cae
la vida:

yo.

También esto es caer
porque en tus asideros hay niebla y hay ayuno.
Quejidos y jadeos.
También esto es decir lo que uno piensa.
Sin arnés. Sin montura.
Pero sí en un abrazo

el amor también es un chantaje que nos cobra
por los buenos momentos.

en el cuento del hombre hecho de sal
y la tormenta.

Dejar atrás lo andado es hacerlo morir
sin negarlo en los ojos

Cae que no

-este dejo de insomnio no puede ser la luz
no la palabra.
,..
Cae

que viene a eliminar ese hollín del tú y yo
y solo quede tuyo
y seas en ti más mío.

cae la gota -líquida flor del hombre

que no cae
el tiempo de saber
si este tarot del alma mostró todas sus cartas
o siguen escondidas
el cambio
y el olvido.
La mitad del amor
es esta luz agónica inconclusa de vernos
que vive de pastillas y de fraternidades.
La mitad del deseo
también tiene sus píldoras
Y un tiempo que se alarga en la complicidad del triángulo y el luto.

Lejos de este nosotros guarecido
-teorema de Pi tágorasque nadie permanezca ya solo
(tanto ciego)
cuando vengan las aguas.

�IRMA PALACIOS:
VUELTA A LA PÁGINA
Jaime Moreno Villarreal
Hay en la obra en papel de Irma Palacios
una reciprocidad entre las cualidades de la

máticas, donde caligrafía y pintura forman
un solo menester. No se trata de escritura

pasta y las cualidades del trazo que evoca

propiamente, sino del gesto de la escritura
ideográfica. El ideograma chino, que deriva

uno de los principios de la pintura china:
que la conformación del soporte ejerce

del dibujo de objetos concretos o de

influencia sobre el aspecto de la pintura.

símbolos, está ausente, pero es evocado por

La artista aprovecha como elemento

el trazo. Y en este juego chinesco donde los

expresivo la materialidad del papel

signos no son lingüísticos, el papel o, más
bien, la variedad de papeles responde al

-textura, grano, grosor, resistencia,
peso, color, absorbencia, flexibilidad- ,
pero también sus defectos e impurezas: el
soporte es un sendero de huellas ya trazadas

pincel según distintos ataques, fricciones,
velocidades, absorciones de textos sin
escritura.

sobre el que la artista se encamina

Papeles orientales para caligrafía,

electivamente. El trabajo de Palacios reverencia,

papeles para pintura, pero quizá también
para envoltura, mantelería y decoración, se

cumple un trabajo previo.
Desde luego que dicho principio

adivinan entre la variedad de los que la

no es ajeno a la escritura y las artes gráficas
occidentales. El papel no es ingenuo, la

artista emplea. En la actualidad se

cultura es cultivo. Se llama página a la hoja
de papel en alusión al viñedo. Tal como pago

comercian en México pliegos orientales de
muy diversas procedencias y calidades.
Algunos son muy finos, blancos y de

designa un territorio agrícola, pagina

absorbencia excelente que recuerda a los

nombró originalmente a las hileras de vid

gasen shi japoneses. Otros son modestos,

cultivada en secciones rectangulares. La

pero durables y útiles. Buena parte son

escritura se cuelga de los renglones como

papeles de tina, es decir, hechos por pieza,

la vid de la guía. Se escribe sobre parcelas.

no están refinados al corte; algunos son

Impensadamente, la página de un cuaderno

"sucios", parduscos, y contienen fibras o

rayado nuevo, útil para la escritura, adquiere

fibrículas y otras impurezas aparentes; otros
son delgadísimos, poco aptos para el

forma de tierra roturada. La página es
trabajo.

dibujo, pero seguramente buenos para la

Irma Palacios procede caligrá-

estampación xilográfica. Los gruesos de

ficamente. Muchas de sus obras sobre papel

color crema recuerdan cierto papel chino

se conciben como rollos de papiro o códices

para pintura, otros están blanqueados hasta

que pudieran desenrollarse. Las alusiones
a la pintura china son constantes: el uso

todos sugieren una producción artesanal.

de la tinta china y de la mancha como
recurso heurístico; las sugerencias de fondos
paisajísticos remotos mediante aguada;
y, desde luego, las insinuaciones ideogra-

la brillantez y parecen satinados a mano,
Los papeles nepaleses son especialmente
bellos.
"El papel Jo resiste todo", afirma
un dicho muy literario, pues en el terreno

�de las palabras se hace uso y abuso del

Como pintora, Irma Palacios

Se ha discutido hasta qué punto

papel para decir barbaridad y media. En el

procede directamente sobre la tela en

esta crisis (el blanco como incapacidad de

de Irma Palacios esto es evidente: la artista

dibujo y la estampa se aprecia, quién lo

blanco, tal como lo hacía Lilia Carrillo.

invención) afectó las diversas artes. El

dijera, un papel comercial que lo resiste

se goza en las transparencias y opacidades,
en las suavidades y rigideces, en la

Esto implica un partir de cero, un sustraerse

hecho es que la angustia del artista halló

todo. De parte de artistas e impresores

del iconismo para privilegiar en el arranque

en la página y en la tela en blanco un motivo

interioridad y exterioridad del papel. Ante

puristas ha existido y existe una firme

la expresión. La tela en blanco y la hoja en

productivo. Aunque en la obra y el carácter

la riqueza expresiva y emotiva de su

resistencia a obedecer los "caprichos" del

blanco son sólidas metáforas gnoseológicas

de Lilia Carrillo hay signos ostensibles de

actividad, cabe preguntarse: ¿cómo procede

papel, y en esa medida se ha valorado cierta

de semejante proceder. En la filosofía de

que participó de esta cauda de angst, en

Palacios ante la hoja en blanco?

perfección neutral para su uso, consistente

John Locke (Ensayo sobre el entendimiento

Irma Palacios se puede apreciar cómo el

En su estudio, la artista trabaja

en estándares de color, grosor, flexibilidad

sobre una gran mesa cuadrada cuya

humano) así se concibe a la mente antes de

blanco halló otro cauce espiritual con la

y absorbencia. Se ha llegado así a fabricar

que reciba las impresiones de la experiencia:

vuelta de la mirada hacia Oriente.

superficie no es, para nada, uniforme, pues

industrialmente excelentes papeles

nace en blanco. Según Locke, no existen ni

Pues el tema del papel en blanco se

ha sido bañada con una gruesa capa de cera,

continuos, es decir, de rollo, que, en efecto,

las ideas innatas ni las aptitudes prácticas

halla también en

y

ahora fría y endurecida. Al colocar sobre

lo resisten todo. Un Fabriano comercial,

innatas, por lo que la mente del recién

específicamente referido a la pintura. Pero

la mesa una hoja de papel para dibujar,

por ejemplo, producido en prensa cilíndrica

nacido carece de impresiones en la medida

su valor es muy diferente: ahí el vacío implica

manchar o aplicar color con pincel o cualquier

y libre de ácidos, puede usarse indistintamente

el

budismo,

otro instrumento, esa base modifica la

en que carece de experiencias previas.

una superación de las contradicciones. El

para la acuarela, el acrílico, el temple, el

Significativamente, Locke nombra a ese

debate entre el ser y el no ser, entre plenitud

receptividad del soporte. Trabajar sobre tal

grafito, el carboncillo, el pastel, la cera y

estado mental white paper, al que describe

y vacío, era rechazado por el filósofo budista

superficie irregular implica, desde cierto

la tinta china. Es un papel satinado y muy

como una hoja sin ningún signo de escritura.

chino Ki-tsang (549-623 d.C.) precisamente

grado de aleatoriedad, una génesis de formas

blanco (apto para tolerar, en el límite,

Ya en Platón (Teeteto) aparecía el

con la imagen del "papel blanco", que se

en la cual la artista no tiene todas las

cualquier otra calidad de blanco). Un

símil entre el alma y la tablilla de cera,

alcanza mediante el rechazo de todas las

variables bajo su control. Añádase a esto

excelente soporte, sí, pero poco sugerente.

sobre la que podían inscribirse palabras y

oposiciones que se le van presentando a la

que Irma Palacios se encamina intuitivamente

Incluso al tacto, es un papel que no

después borrarse para vol ver a inscribir

mente, en un proceso de liquidación de toda

hacia las "formas informes".

despierta. Irma Palacios se ha puesto a

impresiones. Estas metáforas de la tablilla

idea nueva. Si bien nos hallamos aquí ante

Estamos ya en otro capítulo de la

experimentar mucho más allá de estos

y la hoja de papel contribuyeron a fundar

una descripción de la meditación , lo

tablilla de cera y el papel en blanco. Por

límites. Su pintura se mantiene en un doble

la idea romántica de la ingenuidad del

interesante es observar cómo la pintura

principio, frente a algo más que una tabula

juego: no se abandona plenamente a las

artista, que, al enfrentarse a la naturaleza,

china clásica constituye, de hecho, una

sugerencias del papel, pero permite, en todo

accedería a impresiones puras; su alma y

puesta en juego de la dialéctica mental de

rasa: nos hallamos ante un avatar de la
perfectamente borrable y pulible tablilla
antigua, ante una tabula anfractuosa fija

caso, al soporte convertirse en forma. Para

su mente percibirán, en consecuencia, la

las oposiciones: entre el cielo y la tierra,

ella, hacer obra en papel se ha convertido

verdad como un acorde entre el espíritu y

la montaña y el valle, la piedra y el agua,

sobre la que, sin embargo, la artista procede

en hacer obra de papel, en tanto que el soporte

la naturaleza. La tabula rasa se tradujo de

el árbol y el hombre, etc. El papel se concibe

cada vez como si fuese por vez primera,
partiendo siempre de la inestabilidad (que
no del desequilibrio) dentro de un espacio

adquiere valor de contenido.

este modo al lienzo pictórico: la tela en

como un campo de acciones donde un solo

Entre sus manos, el papel despierta.

blanco se volvió una metáfora de la pintura

aliento lo atraviesa todo.

Independientemente de que este despertar

como cosa mental. Como es bien sabido,

En cambio, la angustia del vacío

de acción morfológica. Cada hoja de papel
pintada e intervenida se transforma, en esta

sea rastreable cual gesto moderno -pues

en la segunda mitad del siglo XIX la tabula

occidental ante la hoja en blanco exhibe

el despertar de los materiales se hizo

rasa y el white paper se trasladaron aún

rasgos de enajenación, de una des-

morfogénesis, en una hoja de diario, una

omnipresente en los ensamblajes, las

más lejos, a un motivo poético, el de la

estimación de la hoja de papel en cuanto

hoja de calendario, una hoja del árbol de la
vida -según la alegoría que da forma al
libro hecho de hojas.

construcciones y los collages a lo largo

"página en blanco" mallarmeana. Entonces,

producto humano en la era industrial, con

del siglo XX, como interpelación a, e

lo que fuera metáfora gnoseológica se

la consabida hipostación , por parte del

ironía de, la mecanización y la línea de

transformó en nudo metafísico: la página

artista, del soporte como un absoluto

A los actos propiamente gráficos
que la artista propone y suscita y recorre

montaje-, para interpretar su actualidad

en blanco perdió ingenuidad, se convirtió

inalcanzable. Esa hoja ante la que el artista

en la obra de Palacios vale la pena referirse

en un asomo al vacío y a la nada que el

no puede humanamente proceder ha perdido

en su textualidad no lingüística, se suman

a una figura del pensamiento que es

artista habría de sobrellevar en cada nuevo

todas las marcas de la fabricación manual.

ciertas intervenciones, como la forradura,

filosófica tanto como pictórica y poética,

intento. El blanco representó el vértigo de

Un pliego artesanal difícilmente provocaría

el recorte y la rasgadura. En todo ello se

la angustia, la imposibilidad de la creación,
el fracaso del arte.

esa sensación. Por el contrario: invita al

aprecia una audacia siempre asociada a una

trabajo, a completar el trabajo. Por ello es

delicadeza en la que, además del factor

que concierne en particular a la artista y
que puede iluminarnos: la tabula rasa.

22

que el papel artesanal despierta. En la obra

23

�visual, el factor táctil de Palacios es
fundamental. Pensemos cómo, en otro
tiempo, ciertas autoridades del dibujo, la
pintura y la estampa en México rechazaron
reiteradamente el papel amate, pues su
textura, color y vetas resultan de por sí
"plásticas", animan formas y aun
ensoñaciones por su cuenta, compiten con
la obra y, en el peor de los casos, la
sobredeterminan. Para Irma Palacios,
preocupaciones semejantes quedan atrás,
no por inexistentes, sino por improductivas.

El papel, en sus manos, es materia viva.
Aunque en este momento no trabaja
el amate, su gesto de recuperación del
papel en cuanto forma significante no deja
de sugerir una vuelta a la página,
una fidelidad al tránsito. Su trabajo venera
el trabajo de otras manos. La hoja de
papel en blanco, patente, aunque mueva
a un salto a la nada, se extiende hacia
la intemporalidad o, para no ir tan lejos,
a lo que nombramos una ofrenda.

,
I

.J

�Salió a la calle mirando el presupuesto y, en medio del desconsuelo, optó por

APREMIOS

reírse; le hizo gracia imaginar la cara que habría puesto el tipo si, en vez de escucharlo
en silencio, hubiera resuelto decirle que se metiera la muela en el culo. Pensó en ir hasta
el locutorio africano que quedaba a la vuelta para compartir con algún ser querido la

Cristian Maldonado

A esta altura resultaría imposible saber qué hubiera ocurrido en el caso de haber elegido
el paquete de al lado. Lo cierto es que no lo agarró y se llevó el otro, el que tenía adentro
la tostada que ahora mismo le estaba partiendo la muela en dos.
Sabía que algo se había roto, pero la tostada era tan compacta que le costó
diferenciarla de la amalgama. Le vino a la cabeza la frase "un balde de agua fría", que
tantas veces había oído en la radio, y de inmediato se atemorizó con la posibilidad de

bronca y la impotencia que le daba la situación, pero prefirió esperar: quizá por la noche,
más tranquilo, podría aprovechar mejor la llamada.
_
-

¡Mario! ¿Qué tal? -dijo un chico altísimo- ¿Te acuerdas de mí?
Hola -respondió, aún sin saber de quién se trataba.
Soy Jordi, del aeropuerto, ¿te acuerdas?
Sí, al que le gustaba el cine argentino.

_ El mismo. Oye, ¿qué tal te van las cosas por aquí? ¿ Ya has conseguido trabajo? ¿Tú eras
periodista, no?
- En eso estoy, entre otras cosas. ¿ Y vos?

la boca y volvió a mirarse. Entrecruzó los dedos por detrás de la nuca, bajó los párpados

- Yo acabé la carrera y a la semana me llamaron de una productora de cine de Madrid,
muy bien; estoy viviendo allí, un poco agobiante, pero muy bien. Ahora de vacaciones:
estuve 15 días en México, maravilloso, y ahora, pues me quedo otros 15 aquí, con
la familia y los amigos -señaló agitado mientras se rascaba una mejilla.
- Qué bueno, che.

y pensó que le descolocaba todo, que sólo le traería gastos, dolor y contratiempos. Regresó

- ¿ Y tu novia? -indagó Jordi con cautela.

a la mesa y, sin dudarlo, llevó hasta la basura la tostada maldita, antes de guardar el resto

- De viaje -le informó escuetamente Mario, para no tener que explicar que la extrañaba
mucho y todo eso.

tener que abandonar el sabroso plato de pasta que acababa de inaugurar. Siguió hurgando
suavemente con la lengua hasta que llegó al espejo del baño; ahí confirmó que la muela
se había fracturado justo por la mitad y que una de las dos partes estaba floja. Se enjuagó

en el armario. Pensó en pedir turno al dentista, pero al ver la comida en el plato, dejó la
idea para otro momento. Tenía la zona caliente, por lo que siguió mordiendo como en
puntas de pie.
Mientras cruzaba el parque camino de la clínica se preguntó qué carajo hacía en
ese país, lejos de los suyos, sin dinero, sin trabajo, tan vulnerable al inminente presupuesto
del dentista. ¿Sería ésta una señal para volver? Pasó al lado de un indigente de tremendo
aspecto que dormía sobre un banco y desechó de inmediato la opción de regresar: tenía
salud, gente que lo apoyaba, ganas de sobra y mucha fortuna de estar haciendo aventura
por el mundo. En cualquier momento conseguiría algo de trabajo, esto le daría oxígeno
para seguir escribiendo, quizás le pagasen bien algún artículo, alguna corresponsalía, y
con un poco de suerte todo se iría acomodando. Además, se consoló pensando en que no
estaría lejos de los que amaba si no fuese por la convicción de que era transitorio, de que
mucho más temprano que tarde volvería a estar con ellos. Concluyó que sólo se trataba
de un mal momento, pasajero, y que ni siquiera necesitaba recordar el célebre poema de
Almafuerte acerca de no darse por vencido.
Preguntó la hora, aún quedaban 20 minutos para la consulta, así que decidió
sentarse a leer en una plaza para evitar la sala de espera. Leyó la palabra higiene y se
acordó de que había olvidado lavarse los dientes: no tenía mal aliento, pero pensó que los
restos de chocolate lo delatarían.
- 1000 euros la primera opción, y 1500 la segunda; tu piénsatelo, las dos van bien -aseveró
el odontólogo-. Lo único, no dejes que pase mucho tiempo.
- Bueno -alcanzó a contestar Mario, sin escuchar lo que le decían después.
- ¿Sacas turno ahora? -preguntó sonriendo una joven secretaria.
- No, no. Yo llamo. Chau.

- Bueno, a ver si quedamos en estos días para tomar algo, ¿quieres?
- Sí, claro.
- Toma, éste es mi número de móvil -ofreció mientras terminaba de anotar en un papel mal
cortado.
- Gracias; yo no tengo, así que te llamo, ¿dale? -propuso sin pensarlo mucho.
- Vale. Bueno, me alegro de verte, eh -dijo tendiendo su mano para saludar.
- Igualmente, que estés bien -y estrechó su mano.
■

■

■

El despertador sonó histérico como siempre y, después de apagarlo, lo primero que hizo
fue llevarse la lengua a la muela. Se incorporó de un salto, levantó la persiana y arrugó
los párpados para protegerse de la luz del sol. Bebió agua fría en la cocina, recorrió la
desnudez de los estantes que le correspondían de la heladera, se rió y mordió cuidadosamente
un durazno hasta acabarlo.
Llevaba tres días sin sacarse de la cabeza el tema de la muela, del dinero; sabía
que lo más importante era conseguir un trabajo, que eso le daría tranquilidad, que
probablemente a partir de ahí vería las cosas de otra manera, pero de todos modos le
costaba no acordarse que le quedaban J50 euros para comida, alquiler, transporte y todo
lo demás, y que por la falta de los malditos papeles lo habían rechazado en estos seis
meses más que en toda su vida. Y esto de tener que gastar semejante cifra en una muela
le hacía replantearse sus proyectos una y otra vez, lo empujaba a pensar en su vida de
inmigrante, en la vida de los inmigrantes. Se preguntó ¿por qué?, ¿hasta cuándo?, ¿a costa
de qué?, ¿cuánto tiempo le llevaría pasar de sobrevivir a vivir verdaderamente entusiasmado
por algo?

�Después de ducharse, bajó a leer los clasificados al bar, donde ya ni se molestaban
en preguntarle si iba a tomar algo.

- Como Paco lbáñez -devolvió inmediatamente el joven, en aras de averiguar sin vueltas
qué número político calzaba.

- ¿Me daría cambio de dos euros para hablar por teléfono, por favor?

- Sí, ¿ le conoces, te gusta? - consultó sorprendido.

- Sí, hombre, ¿cómo lo quieres? -preguntó el encargado con voz muy ronca y sin sacarse
el cigarrillo de la boca.

- Mucho -aseguró con cierta alegría por la reacción del hombre.

- Lo más chico que pueda.
- Toma, ¿así te va bien? -indagó estampando en la barra monedas de diez y veinte céntimos.
- Sí, muy bien, muchas gracias. Chau.
Estuvo al menos 15 minutos aguardando que una colombiana desocupara la cabina
de teléfono, rogando que acabara de una vez, maldiciéndola, pero se había vuelto tan
nostálgica la conversación que, cuando colgó, se quedó con ganas de escucharla un ratito más.

- ¿ Y qué haces por aquí? ¿Estudias, trabajas? -se interesó, sin ocultar que el chico le estaba
cayendo bien.
- Estoy buscando trabajo: por ahora lo único que conseguí es que de vez en cuando me
publiquen algo en una revista local y hacer encuestas en la calle. Lo de las encuestas lo
tuve que dejar.
- ¿Eres periodista o algo así? - preguntó Paco, ahora muy interesado.
- Sí, pero estoy buscando trabajo de lo que sea para salir del paso: me quedan 150 euros, un
paquete de arroz y otro de fideos -expuso y se echó a reír frente a la mirada atenta del
recién conocido-. Y encima, ahora esta muela de mierda.
- Tranquilo hombre, ya saldrán cosas. ¿ Y sobre qué escribes? ¿Escribes otras cosas además

- Hola, Carmen, habla Mario, ¿cómo estás?
- Dime, Mario.
- Te llamo porque escribí un artículo sobre el aniversario de la muerte de Allende y quería
saber si te interesa -explicó cruzando los dedos.

de artículos periodísticos? Novelas, cosas así - inquirió, como si le estuviera haciendo una
entrevista de trabajo.

- ¿Cuántas páginas? -consultó indiferente.

- Novelas no; cuentos, algún poema -respondió con cierta expectativa por el evidente interés
de Paco.

- Dos con la foto .

- ¿Cuentos sobre qué, por ejemplo?

- Este número lo tenemos casi completo, pero déjame que lo vea y si eso, te llamo antes del
viernes,¿ vale?

- Ahora estoy escribiendo sobre inmigrantes, historias de inmigrantes.

- ¡Ah, sí! ¿Historias sobre inmigrantes? -repitió pensativo.

- Bueno. Acordate que ahora coincide justo con la fecha, con el 11 de septiembre -señaló

- Álvarez, adelante - pidió la secretaria asomando la cabeza a la sala, mientras el viejito se

Mario, intentando torcer lo que parecía decidido.
- Vale, vale.

- Seguro que tendrás alguna asombrosa -continuó averiguando Paco, como si estuviera

• •

■

Le habían dado buenas referencias, pero prefirió llegar un rato antes para confirmar que
no le cobrarían la consulta.

apoyaba con esfuerzo en el bastón para levantarse de la silla.
premeditadamente poniendo escalones para llegar a algún lugar de la conversación, que a
Mario aún le costaba descifrar.
- Me han contado o he visto historias increíbles, que te arañan con anzuelos desde el cuello
hasta la panza y que no te las podés sacar de la cabeza por varias semanas. Pero también
están las menos espectaculares, las cotidianas, que resultan encantadoras por el simple hecho

- Buenas tardes, tenía turno para las cuatro.
- ¿Mario? - se anticipó una secretaria delgada de guardapolvo blanco.
- Sí.
- Pasa a la sala, que enseguida te llaman.

de tratarse de personas que viven o sobreviven lejos de su tierra; eso está tan cargado de
sentimientos, de emociones. Vale la pena, por ejemplo, sentarse un rato en los locutorios
a escuchar esas charlas capaces de arrancarle lágrimas al acero. O dejarse sorprender por
situaciones que te hacen revolcar de la risa: la otra noche estaba sacando una película en

- La consulta no se paga, ¿verdad?

un videoclub que es atendido por la mujer más antipática y solemne que se haya visto,

- No, no, pasa; hay dos señores y luego vas tú.

cuando de repente entraron corriendo dos niños ecuatorianos, se detuvieron frente al mostrador
de madera y, con la tonada intacta, uno preguntó: "Señora, ¿ha visto a un niño por aquí?" .

En la sala había cuatro personas: una niña rubia con trencitas, que hojeaba las
revistas a toda velocidad; su madre, que no paraba de retarla; un viejito con la cara
completamente arrugada y unos ojos azules de profundísima mirada; y un hombre
de unos 50 años, no muy apuesto, que llevaba una camisa blanca arremangada,
lentes y barba. Mario se sentó junto a este último y le preguntó si el diario era suyo:

Tendrías que haber visto la cara que puso la mujer cuando, después de contestarle amarga
Y despectivamente que no, él volvió a preguntar desconfiado: "¿Me deja que vea ahí atrás ,
donde está usted?" - Paco tenía el entusiasmo clavado en la cara.
- ¿Y guiones de cine has escrito? - indagó.
-No.
- ¿ Te animarías a escribir alguno?
- ¿ Vos también sos periodista?

- No, es todo tuyo -comentó con una sonrisa.
- Gracias.
- ¿Eres argentino?
- Sí, Mario, mucho gusto - se presentó dándole la mano.
- Mario, como Mario Ruoppolo, el cartero; yo soy Paco, encantado.

- No, no, perdona. ¿Te estoy agobiando con tantas preguntas, verdad? No, yo tengo una
empresa de diseño gráfico en Barcelona y otra aquí. Mis hijos viven aquí, yo voy y vengo.
Pero te preguntaba lo de los guiones porque me gusta mucho el cine, hago alguna que otra
cosa Y estoy metido en todo ese rollo también. Trabajo para una fundación que se encarga,
entre otras cosas, de subvencionar proyectos cinematográficos, por ejemplo. Y en estos días
finaliza un concurso de guiones de cortos, del que soy, digamos, uno de los jurados. Y la

28

29

�verdad es que no estarían nada mal tus historias de inmigrantes -sugirió, iluminando la

que (me cuesta decirlo) la radio no continúe (¡qué tristeza!), las clases de periodismo son

cara de Mario-. Se trata básicamente del guión literario, aunque también hay que
adjuntar el guión técnico.

inamovibles. Sabés bien lo que nos costó todo esto, el alma y los huevos que le pusimos a este

- No hice jamás un guión de cine -explicó apabullado.

proyecto. Pero bueno, como vos decís, para nosotros la plata siempre fue huidiza como la palabra

las

'huidiza'.
"Ayer, Lore me regaló el último libro de Benedetti, fantástico. Tiene un poema (cuando

bases y, si te animas y lo haces, me avisas. Ahora te doy mi número de móvil. No pierdes nada.

pueda lo copio entero y te lo mando) que dice: 'Brindo por los jóvenes poetas / que cuentan

Mira, esta vez los elegimos un compañero y yo, y nos han recomendado algunos temas, entre

las monedas y las sílabas', hermoso.

- No tiene mucho misterio; mira, si quieres, te doy la dirección de internet en donde están

los cuales están el de la violencia doméstica y la inmigración. Por supuesto que los guiones

"El resto, más o menos como te conté en el correo anterior. Bueno, hermano, la

luego se los queda la fundación, ¿no? Pero bueno, se eligen dos, el primer premio son 9000
euros y el segundo, 6500.

sigo otro día. Se te extraña mucho, loco. Que estés muy bien, ¡no aflojes! Abrazo fuerte.

- Bueno, muchas gracias; lo intento y te llamo entonces -dijo Mario con el rostro exaltado.
- Acuérdate de que el plazo vence el 16, en cinco días.
- Fornels, adelante - avisó esta vez la chica, y Mario lo sintió como un hachazo.
- Bueno, chaval, un placer, de verdad. Prepara eso, trabájalo un poco, hazme caso -recomendó
de pie, y se marchó tras apretar su mano.
■

Nahuel".
A Mario se le anudó la garganta pensando en que al día siguiente la radio no emitiría
Ni siquiera tuvo ganas de mirar los diarios, así que pagó y se fue.
En el departamento preparó una pechuga de pollo a la plancha con ensalada de
tomate, zanahoria y huevo duro; se bañó hasta que consiguió quitarse la pintura y se metió
de lleno con sus historias de inmigrantes.

■

■

■

El espejo le devolvió la cara repleta de manchas blancas; también el cuello y los brazos
evidenciaban su falta de precaución. Sus manos, en cambio, sólo estaban un poco rojas
por el calor: los guantes las habían salvado por completo de la pintura, y a él por un rato
de pensar en lo lejos que estaba la espalda que a su tercera yema le urgía acariciar.

■

■

_ Muchas gracias, Jordi, ahora mismo voy a corregirle eso.
_ Hombre, si no he hecho nada, por favor. De verdad que te ha quedado genial, ya me contarás
luego cómo te fue.
_ Sí, claro. Bueno, seguimos en contacto, ¿dale? -propuso Mario, antes de salir corriendo
en busca de algún lugar en donde pudiera arreglar el guión e imprimirlo.

- Oye, esta parte ha quedado muy bien -recalcó una señora bajita que sostenía una botella,
mientras revisaba sigilosamente el marco de la puerta-. Toma, bebe un poco de agua.
- Muchas gracias.
- Mi hermana aún no me dijo qué día, pero será la semana que viene porque a la otra ya
quieren hacer la mudanza. Llámame el martes y te confirmo el día, ¿ vale?
Contó la plata en el ascensor, hizo cálculos y guardó un euro para revisar su correo en
internet. Estaba cansado, pero se había propuesto dedicarle la noche entera a lo del guión del
corto: no tenía la misma ilusión que el día anterior, sentía dudas, desconfianza, aunque

en

ningún momento le cruzaba por la cabeza dejar de presentarse.
"Hola Mario, ¿cómo estás? En el último correo te noté preocupado, incluso triste.
¡ Ánimo, compañero! Cuando estés así, no dudes en enjuagarte la mala onda en el mar. Ya va a
salir, amigazo, paciencia.

La tensión en el ambiente era notoria, la gente estaba cada vez más alterada y el
murmullo comenzaba a tornarse insoportable. Por un momento, Mario se planteó abandonar
el interior del correo central y esperar afuera, tranquilo, pero sólo tenía tres números por
delante y concluyó que sería peor el remedio que la enfermedad.
En la ventanilla número dos, una muchacha morena con tonada ecuatoriana se
defendía enérgicamente:
- Respete si quiere que lo respete -advirtió dolida, pero con firmeza.
- Me da igual, vuélvete a tu país si no te gusta. Hay gente esperando, ¿ vas a despachar algo
más? - preguntó con voz Jijosa el hombre que estaba detrás de la ventanilla, ante la ahora
húmeda mirada de la chica.
- Usted es un mal educado, devuélvame mi carta y mi dinero -exigió derramando odio.

"Por acá, alternando buenas, malas y regulares. Una de las malas, la que más me jode
y sé que a vos también, es la de la radio: como te venía contando, lo de las deudas está cada vez
más bravo, al punto que ayer nos cortaron la emisión. Básicamente es lo de la luz, que son 2000
pesos. Además, ahora se rompió no sé qué cosa, no sé qué aparato. Te imaginás cómo está Julio.
El comedor sigue, medio chueca, pero sigue. Y las clases, bien, no sabés cómo le gusta la radio
a los chicos, cómo están aprendiendo. Ayer, Ángel les habló de Rodolfo Walsh, se emocionaron
tanto. Están muy, muy entusiasmados, me duele mucho por ellos. Es bastante difícil que pueda
reanudarse la emisión porque no hay un mango; además, están jodiendo con el impuesto para la
legalización y todo eso. Son como 2000 pesos más. No hace falta que te explique por qué se están
ensañando con nosotros, ¿no? Ángel, Julio y los demás estamos moviéndonos, pero no sale nada.
Bueno, y cada uno tiene además sus quilombos personales: el Negro está por ser papá; Gabi, con
mucho !aburo y poco tiempo; y Julio, con los líos de siempre. Eso sí, decidimos que, por más

Mario cruzó la calle pensando en el trato que habrían recibido los hijos de ese hombre
en el caso de tenerlos. Se refugió del sol en una cabina de teléfono, pero, luego de encontrarse
con que sólo aceptaba tarjetas, no le quedó otra que ir a derretirse en la que estaba en medio de
la plaza.
- Hola, Paco, ¿cómo estás? Soy...
- ¿Qué tal, Mario? - interrumpió- , ¿cómo estás? ¿Ya tienes el guión?
- Acabo de enviarlo por correo tradicional y antes lo había hecho por correo electrónico.
- Perfecto, ahora mismo lo miro. ¿Cómo quedó?
- Creo que bien, no sé, traté de hacerlo entretenido. Para la parte técnica pedí una mano
- contó, buscando resultar seguro.
- Vale, muy bien, ahora lo veo. Mira, ¿puedes Uamarme el lunes como a esta hora?

30

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�- Sí, claro, el lunes a las dos te llamo sin falta -aseguró sin poder ocultar su entusiasmo.
- Perfecto, chaval, quedamos así entonces. Cuídate, hasta el lunes.
Sólo había desayunado una banana, por lo que, después de colgar, trazó inmediatamente
una línea recta entre el teléfono y la panadería de enfrente. Pidió un sandwich de jamón
serrano, queso y tomate, una botellita de agua y un croissant de chocolate para el camino.
El parque estaba repleto de espacios con sombra, hectáreas enteras cubiertas de
sombra, pero él no dudó en ir al lugar de siempre. Se acostó en el pasto y se quedó estirado
un rato, sin importarle que después le picaran los brazos y el cuello.
Saboreaba bocado a bocado, y cada tanto tomaba un traguito de agua para quitarse
el sabor y volver a sentirlo luego. Aún tenía que morder con cuidado, siempre con el lado
derecho, pero su preocupación por la muela había pasado a segundo plano. Un señor de traje
gris, que se detuvo en la fuente a mojarse la cabeza, le hizo recordar que tenía una entrevista
de trabajo a las cinco. Pensó que aún tenía tiempo para pegarse una ducha y leer un rato
■

■

■

_
-

Trato hecho -señaló, ahora más conforme.
Lo que sí te pido es que no des el nombre de la fundación, ¿vale?
Bueno. ¿Y el tuyo? -preguntó y se echó a reír.
Vale, vale, pero pon que soy muy guapo.
■

■

Bajó en la tercera parada de la playa, hizo algunos pasos buscando sombra, y cuando se
detuvo a mirar, sintió el mismo placer que sentía cada vez que contemplaba el mar. En
la barra del restaurante pidió permiso para hacer pis, subió las escaleras, se mojó la cabeza,
apoyó una mano en la pared y se quedó mirando el techo hasta que consiguió orinar. Le
dio las gracias al que estaba en la caja, caminó hasta el mar, dejó la mochila a un costado
y se zambulló en el agua. Nadó unos metros de espalda y se relajó haciendo la plancha,
cara al sol. Pensó en los inmigrantes del guión, en Paco, en su añoranza y en los gritos
que había pegado Nahuel cuando le dijo que podían contar con 15.000 pesos para la radio.
A estas alturas no le interesaba saber qué hubiera ocurrido en caso de haber elegido el
otro paquete de tostadas.

Estaba tan nervioso que en la primera llamada marcó un número equivocado; ya no
golpeaba los teléfonos, pero no pudo evitar las ganas cuando constató que la máquina
le tragaba su euro.
- Hola, Mario -saludó Paco, anticipando alguna mala noticia con el tono.
El chico lo advirtió y en el acto se le vinieron a la cabeza todos los naufragios vividos
en los concursos de literatura.
- ¿Estás ocupado? -preguntó, buscando alguna justificación que lo dejara al menos un rato más
con la esperanza abierta.
- No, tranquilo. Mira, tu guión está excelente, realmente muy bueno, pero creo que habrá un
problema: ¿tú tienes los papeles en regla?
Fue tal la desazón de Mario que sólo pudo contestar con un no tan mudo como la
letra hache.
- Es increíblemente paradójico, pero ocurre que la fundación ya tiene previstos algunos viajes,
algunos actos, y para todo eso necesitas tener la documentación en regla, ¿me entiendes?
-explicó avergonzado-. Pero, de todos modos, eso es sólo para el primer premio; por eso,si
tú aceptas, el segundo es para ti. Ya sé que es una putada, que es una vergüenza que hayas
conseguido claramente el primer premio con un guión sobre inmigrantes y que precisamente
te lo nieguen a ti por ser inmigrante.
A Mario le recorrió por todo el cuerpo, lo inundó por completo, una enorme sensación
de alegría y bronca al mismo tiempo.
- Parece un chiste -atinó a decir-. Lo podríamos meter en el guión -agregó.
- Me imagino lo cabreado que debes estar, pero lo único que puedo hacer es ofrecerte el
segundo premio, los 6500 euros. Y decirte que me parece una vergüenza y que cuentes
conmigo para lo que necesites.
- ¿ Y puedo escribir sobre esto?
¿Escribir dónde, en los periódicos? No, Mario, sabes que si esto sale en los medios de
comunicación ni siquiera te podremos dar el segundo premio. Por la fundación, pero
también por ti.
- En un cuento, por ejemplo.
- Sí -respondió algo inseguro-. Sí, hombre, por qué no -agregó con más convicción.

32

33

�EN EL CENTENARIO
DE MARÍA ZAMBRANO

·•

Alfonso Rangel Guerra
En 2004 se cumple el centenario del nacimiento de María Zambrano. Su figura ha crecido
con los años, después de una existencia sometida al exilio, que significó en muchos
sentidos soledad y silencio. París, México, La Habana, Roma y Ginebra fueron las
principales estaciones de su derrotero después de abandonar la patria en 1939, al concluir
la guerra civil con la derrota de la República. Su estancia en México fue la ciudad de
Morelia, donde ejerció la docencia en la Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo. En España había publicado su primer libro, Nuevo liberalismo (Madrid, 1930),
y los dos siguientes los publicó en México, en el año de su llegada: Filosofía y poesía en

la vida española (La Casa de España) y Filosofía y poesía (Universidad Michoacana). De
su paso por La Habana, después de dejar México, se han recogido en volumen sus
colaboraciones a la revista Orígenes, animada por José Lezama Lima, con el que mantuvo
una gran amistad. En Roma escribió, entre otros textos, El hombre y lo divino, libro
publicado en México por el Fondo de Cultura Económica. Le sigue una amplia bibliografía,
que por razones de ausencia se mantuvo sólo en el conocimiento de unos pocos. Debieron
pasar muchos años, el tiempo de su regreso a España en 1984 (con ochenta de edad), y
la obtención del Premio Cervantes en 1988, para que pudiera superar el silencio que rodeó
su obra.
El pensamiento de María Zambrano penetró, con certeza, en ese territorio secreto
donde difícilmente se deslindan la filosofía y la poesía. Alumna de filosofía en la
Universidad de Madrid durante los primeros años veinte, fue discípula de José Ortega y
Gasset, y pronto se situó más allá del pensamiento del maestro, o más bien, tuvo la
capacidad de liberarse para adentrarse por sí misma en los caminos de la búsqueda propia,
en territorios no transitados por los pensadores. Cada nuevo ensayo y cada nuevo li_bro
de María Zambrano ofrecieron una visión diferente en torno a aspectos inusuales en el
estudio de la cultura occidental. El sueño creador, Claros del bosque, De la aurora, la

tumba de Antígona, Hacia un saber sobre el alma, Delirio y destino, los ya citados primeros
libros y muchos más son expresión de sus indagaciones en torno a temas esenciales de la
vida y el conocimiento, animada con la luz originaria del pensamiento griego.
Uno de los libros de María Zambrano editados en México, Filosofía y poesía, es
un análisis sobre el conocimiento a través del logos poético, y ofrece una explicación
sobre lo propio de la filosofía y lo propio de la poesía. Casi cinco décadas después, en
1987, escribió el prólogo para su segunda edición. Sobre Filosofía y poesía, publicado
cuando ella tenía 35 años de edad, escribí en 1997 unos comentarios que titulé "La muerte
de la rosa", que aparecieron seis años después en el número 123 (agosto-s_eptiembre de
2003) de la revista Tierra adentro. Ese mismo año, pero en los meses iniciales, publiqué
en la revista Biblioteca de México el texto "Tardes con María Zambrano", escrito muchos
años antes, en 1985, dedicado a recoger una conversación que tuve con Zambrano durante
dos tardes de agosto de ese año, en su casa de Madrid. Entonces la pensadora tenía 81

�años de edad. Entre el citado libro y la conversación sostenida con la escritora en 1985
hay 46 años de distancia, casi medio siglo. Confrontando ambos textos, el lector podrá
comprobar una línea de permanencia en el pensamiento de María Zambrano, si se toma
en cuenta que en el segundo se refiere a problemas y a cierta visión del mundo que no
riñen con lo explicado en el primero.
Ahora se recogen ambos textos como un homenaje a María Zambrano, en ocasión
del centenario de su nacimiento.

LA ML'ERTE DE LA ROSA
1

Filosofía y poesía es un libro inicial de
María Zambrano. "Nacido", como ella dice,

en el otoño de 1939, un "otoño de indecible
belleza", en la ciudad de Morelia. Casi cinco
décadas después, en 1987 y con 83 años de
edad, la pensadora española prologa la
tercera edición de aquel viejo texto, escrito
cuando tenía apenas 35 años de edad y era
maestra en la Universidad Michoacana de
San Nicolás de Hidalgo, recién llegada a
México después de la guerra civil española.
Así, en los finales de su vida trazó una línea
de continuidad entre aquellas tempranas
reflexiones del año 39 y su madurez de
pensamiento en su edad octogenaria, "por
creer -así lo expresa María Zambrano- que
lo nacido debe ser recogido, respetado".
El planteamiento de María
Zambrano va expresado en el título mismo
del libro: Filosofía y poesía, es decir, dos
vías distintas para intentar alcanzar el
conocimiento. En el principio del libro
confronta poesía y pensamiento, lo que ya
implica que la primera no posee lo segundo,
pues las dos vías revelan dos formas o
maneras distintas de ser: la del poeta y la
del filósofo. Esta vieja confrontación no
impide afirmar que ambas actitudes son
finalmente incompletas o insuficientes, pues
-dice María Zambrano- "no se encuentra
1

La pnmera edición de Filosofía y poesfa fue publicada
por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
(Morelia, 1939). La segunda edición estuvo a cargo del
Fondo de Cultura Económica de Madrid, dentro de la serie
Sombras del Origen, en 1987. de la cual se toman las citas
para el presente texto.

el hombre entero en la filosofía; no se
encuentra la totalidad de lo humano en la
poesía''. Ambos son caminos y vías, pero
mientras el primero -la filosofía- nos
muestra "al hombre en su historia
universal", en la poesía encontramos "el
hombre concreto, individual". Este
escenario, distinto para una y otra actitud,
se explica por la diferencia de proyección
de cada una, no por la dimensión que les
es propia, pues si bien el filósofo busca la
explicación última de las cosas, tarea que
lo identifica en el marco general del
pensamiento de todos los hombres, el poeta,
por su parte, intenta revelar el mundo en su
condición presencial. Aquél ejerce la
búsqueda; a éste se le otorga un encuentro.
La filosofía se sustenta en el
abandono de las apariencias para intentar
el conocimiento del ser. No lo que está ahí,
para asombro de todos, sino lo que es en su
condición esencial, lo que está oculto detrás
de la mera apariencia. Esta actitud se
traducirá, inevitablemente, en un rechazo
de esas apariencias para ir en busca de lo
que está más allá. Es el mito de la caverna
platónica. El filósofo no se contenta con
las sombras proyectadas en la pared de la
caverna. Eso no es lo que busca y las
rechaza. Por eso, María Zambrano dice
que la actitud filosófica se sustenta en
un rechazo. Es, pues, un desgarramiento,
un abandono de lo que meramente es
apariencia, para lanzarse a la búsqueda de

lo que.realmente es, de lo que está oculto.
y eso que está oculto es la unidad

del ser, y para alcanzarla se produce la
violencia del desgarramiento. Lo que el
filósofo obtiene es a costa del abandono de
Jo inmediato, pues éste es múltiple y diverso,
y él busca la unidad, el todo.
·
El poeta, en cambio, se queda en
Ja multiplicidad de las cosas. En ellas
permanece y se apega a ellas. ¿Puede
concebirse una dualidad más profunda y
radical que ésta, correspondiente a filosofía
y poesía, tal como nos la muestra María
Zambrano? Pues una es la búsqueda de la
unidad y del absoluto mediante el rechazo
y el desprendimiento de las cosas, de sus
apariencias; y la otra es permanencia en la
multiplicidad, en el mundo aparente. En
consecuencia, puesto que la poesía
permanece en esta multiplicidad, para ello
no se produce ningún desgarramiento, no
hay violencia. Así vistas la filosofía y la
poesía, pareciera que aquélla es trascendente
y ésta inmanente, es decir, que la filosofía
alcanza la unidad y la poesía no. En otras
palabras, que la filosofía es de alcance
mayor y de proyección universal, mientras
que la poesía es una vía modesta e
insuficiente, cuyos logros no poseen la
dimensión de los de aquélla. Sin embargo,
será preciso aclarar que en la concepción
de María Zambrano no es así, pues finalmente
demostrará que filosofía y poesía son, sí,
dos vías diferentes del conocer, pero válidas
por igual en su proyección y posibilidad de
comprensión del hombre y su sentido, que
cada una alcanza la unidad y que ambas
poseen el vuelo suficiente para elevarse y
para descender, es decir, para proyectarse
en la búsqueda y también para encontrar,
afirmando además la existencia no de
un logos, sino de dos, pues filosofía y
poesía se sustentan por igual en la palabra.
Y aún añadiríamos algo más: que
en María Zambrano se cumple esa condición
que ella misma identifica en Platón:

En Platón el pensamiento, la violencia por
la verdad, ha reñido tan tremenda batalla
como la poesía; se siente su fragor en
innumerables pasajes de sus diálogos,
diálogos dramáticos donde luchan las ideas,
y bajo ellas otras luchas aun mayores se
adivinan. La mayor quizá es la de haberse
decidido por la filosofía quien pareciera
haber nacido para la poesía (18).
Así, María Zambrano, cuyo
pensamiento transita amorosa y a veces
angustiadamente sobre la linde de la
filosofía y de la poesía. Es por ello que su
pensamiento asume por igual los
planteamientos que se originan en cada uno
de esos territorios y logra explicar desde
un extremo lo que acontece en el otro. De
ahí que sea capaz de iluminar a un mismo
tiempo las dos vías de conocimiento. Y
hasta nos atreveríamos a afirmar que esos
destellos e iluminaciones, procedentes del
pensamiento y la expresión de María
Zambrano, son posibles porque las
reflexiones de la filosofía se manifiestan
muchas veces en el lenguaje de la poesía.
Seguir el pensamiento de María
Zambrano en este singular derrotero de
interpretación del misterio de las dos vías
del conocimiento es ir descubriendo lo
propio de cada una en su más entrañable
condición.
El desgarramiento y la violencia
que acompañan la actitud filosófica se
refieren al abandono de la cosas, de las
apariencias, pero como se ve en este libro,
el desgarramiento va mucho más allá, pues
alcanza el límite de la propia vida. Si el
conocimiento es purificación del alma y
esto es posible mediante el desprendimiento
de la vida, es un dejar atrás el cuerpo;
entonces, como dice María Zambrano,
siguiendo la imagen órfica de Platón, el
cuerpo es la tumba del alma. Esta búsqueda
otorga finalmente a la filosofía la suprema
capacidad de descubrir el alma, es decir,

�logra el encuentro del alma consigo misma.
Así, el conocimiento alcanza la purificación,
que es "la separación del alma de sus
cadenas para reintegrarse a su verdadera
naturaleza" (53), pues-lo expresa
bellamente María Zambrano-: "Aquello de
lo que el alma es pariente está en la otra
orilla del río de la vida" (56).
En cambio, la poesía vive en la
carne, dentro de ella. Es por eso que el
poeta se debate en lo inmediato, ajeno a la
razón. En esta circunstancia, el poeta es un
rebelde y, por eso mismo, es un condenado.
Podría decirse que el poeta padece su propia
condición, pues es un poseído. Por lo
mismo, el poeta no ttecesariamente sabe lo
que dice y, sin embargo, se somete a la
difícil condición de llevar consigo esta carga
y expresarla, revelarla. Y en esto consiste
la grandeza del poeta, pues utiliza palabras
que no entiende. "Y su gloria está en no
saberlo -afirma María Zambrano-, porque
con ello se revela que es muy superior a un
entendimiento humano la palabra que de su
boca sale; con ello nos muestra que es más
que humano lo que en su cuerpo habita"
(41).

Si la palabra del poeta es ajena a
la razón, su palabra es irracional. Como tal,
es ajena a la verdad, pues el poeta se queda
en las apariencias y por lo mismo es ajeno
al ser. Esta ausencia de verdad en la palabra
poética se entiende en el sentido de que el
conocer es develación del origen y alcance
de la unidad, cosas ambas que no van con
la palabra ausente de razón. Y aquí es donde
encontraremos el porqué de la condena
platónica a los poetas, pues la ciudad de los
hombres debe sustentarse en la justicia, y
ésta sólo es posible donde se encuentra la
verdad. Y como la justicia es el "correlato del
ser en la vida humana" (29), lo injusto es ajeno
a la sociedad perfecta; consecuentemente,
el poeta y la poesía son inmorales porque
están fuera de la justicia.
Esta condena de la poesía por
Platón se cumple desde el lado de la

38

filosofía. En ésta radica el encuentro con
el ser, la posibilidad de la conciliación del
alma, el alcance de la verdad. Pero,
¿entonces la poesía es manifestación de la
mentira? Así es. Y no sólo eso, sino que
además la poesía es herejía, es delirio y
desvarío, es irracionalidad, contradicción
del logos. Pero aquí es preciso aclarar algo
fundamental. Si la verdad es tan categórica
que lo opuesto a ella es lo falso, lo que no
es, y esta verdad es la búsqueda primordial
del hacer filosófico, la poesía, por su parte,
no se interesa en esa verdad porque ella, la
poesía, expresa por igual lo que es y lo que
no es, pues:
La realidad poética no es sólo lo que
hay, lo que es sino también lo que no es;
abarca el ser y el no ser en admirable
justicia caritativa, pues todo, todo tiene
derecho a ser, hasta lo que no ha podido
ser jamás. El poeta saca de la humillación
del no ser a lo que en él gime, saca de la
nada a la nada misma, y le da nombre y
rostro. El poeta no se afana para que de
las cosas que hay unas sean y otras no
lleguen a ese privilegio, sino que trabaja
para que todo lo que hay y lo que no hay
llegue a ser. El poeta no teme a la nada
(22-23).

Así pues, el poeta no se distingue
o reconoce frente al filósofo sólo por
ausencia de los atributos de éste. No es el
poeta simplemente la negación de lo que el
filósofo es. Por el contrario, el poeta y la
poesía se definen e identifican por sus
propios atributos. Y así encontraremos que
el poeta también alcanza la unidad, otra
forma de unidad distinta a la del filósofo.
Y veremos también que la poesía es una
contradicción del logos, y como no teme a
la nada, tampoco teme encontrarse en esta
radical contradicción. Y hasta afirma María
Zambrano que frente al logos sostenido en
la razón puede hablarse de otro, el logos
poético, mediante el cual el poeta también
alcanza la unidad. "La unidad de la poesía

-&lt;!ice Zambrano- baja en seguida a encarnarse
en el poema y por ello se consume aprisa.
La comunicación entre el logos poético y
la poesía concreta y vi va es más rápida y
más frecuente, el logos de la poesía es de
un consumo inmediato, cotidiano; desciende
a diario sobre la vida, tan diario que, a
veces, se lo confunde con ella. Es el logos
que se presta a ser devorado, consumido;
es el logos disperso de la misericordia que
va a quien lo necesita, a todos los que lo
necesitan. Mientras que el de la filosofía
es inmóvil, no desciende y sólo es asequible
a quien puede alcanzarlo por sus pasos"
(23). Esta propiedad de la poesía establece
su propio ámbito, determina su condición
e identifica sus alcances más allá o más acá
de los de la filosofía. Hay una profunda
contradicción entre filosofía y poesía, o, si
puede decirse así, esta misma contradicción
es el sustento de la actitud poética, pues si
bien la palabra está por igual en ambas vías
de conocimiento, propiamente la palabra
poética es producto de la embriaguez, es
decir, de la irracionalidad, de la ausencia
del conocimiento racional. Aún más: hay
una traición por parte de la poesía, pues
hace uso de la palabra, que es ejercicio de
la razón, para expresar esa embriaguez y
esa carencia de esperanza. "No sólo se
conforma con las sombras de la pared
cavernaria, sino que sobrepasando su
condena, crea sombras nuevas y llega hasta
a hablar de ellas y con ellas" (33). La poesía
crea nuevas apariencias y habla con ellas.
En verdad es una acción delirante y derivada
de la embriaguez, pero su último sentido se
ilumina en la medida en que el poeta es
portador de otra forma de revelación, pues,
aunque poseído y ausente de sí, dominado
en cierta forma por esa palabra ajena a la
razón, el poeta es poseedor de conciencia,
una conciencia que le otorga lucidez,
sostenida a través del tiempo, ya que a su
manera alcanza la luz. Pero, a pesar de todo,
el poeta sigue cautivo del mundo aparente.

En él se mantiene y en él permanece. Y en
esta condición, en la que padece la
contradicción, pero en la que posee la
lucidez, el poeta podrá alcanzar la verdad.
Esto será posible gracias a la belleza. Pues
el poeta es llamado -dice María Zambrano"perdido en la luz, errante en la belleza,
pobre por exceso, loco por demasiada razón,
pecador bajo la gracia" (63). Esta gama de
contradicciones en que se debate la
condición del poeta es producto de esa
pertenencia al mundo de las apariencias. Es
por eso que en ellas podrá encontrar una,
es decir, la apariencia sensible, verdadera,
la que no cae en el no ser aunque se
manifieste sensiblemente: la belleza.
Mediante ella tendrá acceso a la escala del
amor. Será, finalmente, otra forma de
conocimiento, el delirio como vía del
conocer. Para María Zambrano, esta vía es
semejante a la violencia filosófica, ese
desprendimiento o desarraigo que llevó al
filósofo a alejarse de las cosas aparentes,
pues el amor como vía de conocimiento
conduce también a la separación de la vida.
La pugna entre las dos vías de
conocimiento, filosofía y poesía, queda
presente en la cultura occidental a partir de
Platón, cuyo pensamiento dejó triunfante a
la primera sobre la segunda, pues si bien
las dos poseen la palabra, el triunfo será
para el logos del pensamiento filosófico,
dejando condenada a la poesía. Deberán
pasar varios siglos para que en la época del
Romanticismo lleguen a conciliarse estas
dos vías de conocimiento; y aún ocurre,
como lo dice María Zambrano, que
"filosofía y poesía se abrazan, llegando a
fundirse en algunos momentos con una furia
apasionada" (71). Pero esta conciliación de
la filosofía y la poesía es sólo una ráfaga,
la combustión de sus propias fuerzas. Lo
que sigue es la pregunta sobre cómo fue esa
fusión. De aquí surgirá esa capacidad de la
poesía para plantear las preguntas
fundamentales, hechas siempre desde la

39

�posición de la filosofía. Es una toma de

dimensión y el significado del hacer poético.

conciencia que conducirá al descubrimiento,

El poeta traspone así la mera apariencia, y

por sí misma, de lo que la poesía es o puede

permanece. Es, a un mismo tiempo, testigo

ser. Y hoy -lo afirmó María Zambrano hace

y testimonio, pues el poeta lo es en la

más de sesenta años-, filosofía y poesía se

palabra como también lo es la poesía.

ignoran; y en esa pretensión de la poesía

En los finales de la guerra civil

de explicarse por sí misma, se libera del

española, María Zambrano compartió con

imperio del pensamiento filosófico,

Emilio Prados la realización del último

"aspirando ella igualmente a idéntico poder

número de la revista Hora de España,

y haciéndose absoluta" (82). Este fenómeno,

símbolo de la permanencia de la inteligencia

por el cual se ve al poeta teorizar sobre su

en medio de la locura y la destrucción. En

poesía, viene desde el Romanticismo y

un poema, este poeta, caro a María

culminará con la "poesía pura", donde el

Zambrano, dejó el testimonio del hacer del

poeta ya no está fuera de la razón. Y aun

poeta con la palabra, desde el mundo del

ocurre que en estos tiempos, como dice
María Zambrano, la desolación viene de la

su autora se percata de la inevitable
condición esencial que distingue y separa
a estas dos diferentes condiciones de la

■

■ ■

luz vespertina y la fuerza del sol decaen después

cuerpo de la carne, esto es, desde el mundo

Ayer visité a María Zambrano en su casa

de las nueve y treinta de la noche. Está todo

de las apariencias (Prados, 1976: 286):

de Antonio Maura 14, 4° B, para corregir

en penumbra porque están corridos los

con ella su texto, obtenido de la grabación

visillos de las ventanas (una en cada

de las palabras que improvisó en el

espacio), y sobre ellos cae la tela

Seminario sobre Alfonso Reyes, en el

transparente y delgada de unas cortinas.

largo proceso no concluye. Se mantiene la
dedicado a la poesía. Esto es, quizá, porque

En 1985 serví en la Embajada de México en España como ministro para asuntos culturales.
Ese año, con motivo de la visita del presidente Miguel de la Madrid, se programó un
homenaje a Alfonso Reyes, con la participación de españoles y mexicanos, en el Ateneo
de Madrid 1. María Zambrano fue invitada a este homenaje y aceptó de inmediato. Su
intervención fue improvisada, y más tarde obtuve la grabación de sus palabras, rehice el
texto y le llamé por teléfono para proponerle revisarlo con ella. Me citó en su departamento,
donde la visité en dos ocasiones, el 31 de julio y el 12 de agosto de ese año. Las notas
que escribí después se recogen a continuación, respetando las diferentes fechas en que se
redactaron.

Madrid, jueves uno de agosto de 1985.

filosofía y el consuelo de la poesía. Este
dualidad, y el último capítulo del libro está

TARDES CON MARÍA ZA\1BRANO

Yo canto mi pensamiento
y el pensamiento no es mío,
sino de quien me lo da.
Cuando mi cuerpo está vivo
canto lo que con él veo.
Cuando mi cuerpo se vaya,
quedará lo visto, eterno. .

Ateneo de Madrid, el pasado lunes 3 de

Éstas se mueven, ligeramente impulsadas por

junio. En aquella ocasión la recogí en su

el airecillo que dejan pasar las ventanas

casa, la llevé en mi automóvil y la regresé

entreabiertas. El ambiente quieto y silencioso,

del Ateneo en la misma forma. Llevándola

y la penumbra, me recordaron aquellas tardes

entonces del brazo, percibí la delgadez y

caniculares de Monterrey, en la sala de mi casa,

pues "nadie -y con esta afirmación concluye

fragilidad de aquella anciana de 81 años

también con las ventanas y las cortinas cerradas,

el libro- ha podido pensar este 'logos lleno

con problemas de locomoción, pero con una

pero aquella habitación en el recuerdo era de

gran lucidez mental.

altos techos, con vigas descubiertas y paredes

palabra: una que define y otra que nombra,

de gracia y de verdad'". Es decir, el logos

BIBLIOGRAFÍA

unitario que extingue la distancia entre la
palabra de la filosofía y la palabra de la
poesía.
■

■ ■

Y, a pesar de todo, prevalece la imagen del
poeta que llora la muerte de la rosa: "Y

Prados, Emilio (1975). Poesías completas.
Vol. II. Edición1y prólogo de Carlos
Blanco Aguinaga y Antonio Carreira.
México: Aguilar.
1
Zambrano, María (1987). Filosofía y poesía
(Sombras del Origen). Madrid:
Fondo de Cultura Económica.

Ayer llamé a su puerta a las 7: 15

encaladas. En la que estoy ahora, una vez que

de la tarde, como habíamos convenido. Me

aletea y se va la imagen del tiempo

abrió una mujer, que la cuida y le hace

regiomontano, identifico muebles y cuadros en

compañía, pasándome a la sala. Me senté y

las paredes. Junto a la ventana, un gran ropero

esperé. El piso, después del pequeño lugar

de color nogal, sin cristales ni lunas, ciego y

de recepción, se compone a la vista de tres

pesado, como un torpe gigante arrinconado. La

espacios: la sala; una especie de comedor,

mesa del comedor, pequeña y también oscura,

quién le consolará al poeta del minuto que

donde hay una mesa (y el teléfono), y uno

simple y austera con sus seis sillas. Donde estoy

pasa, quién le persuadirá para que acepte

más, también dispuesto con muebles para recibir.

sentado, y junto a esta mesa, dos largos sofás

la muerte de la rosa, de la frágil belleza de

Los tres se continúan sin interrupción, es decir,

con tela clara, aparentemente incómodos, que

la tarde, del olor de los cabellos amados,

sin muros intermedios ni puertas. Otras

quizá fueron tapizados hace poco tiempo y

de eso que el filósofo llama 'las

habitaciones , paralelas a ésta, quedan

desentonan en este conjunto, de discreto

apariencias"' (34). En realidad, el poeta no

ocultas y forman la parte privada del

ambiente de otra edad. Las paredes dan la

puede ser persuadido de lo contrario, pues

departamento. Está todo en penumbra, no por

sensación de estar casi desnudas. Atrás de mí,

sabe mediante esta forma de conocimiento,

la hora del día, pues en el verano madrileño la

un cuadro que al parecer es una acuarela; a su

1

izquierda y junto a la ventana (el otro lado de

ajena a la verdad de la razón, que la carne
es perecedera y camina rumbo a la
aniquilación. Esta peculiar sabiduría,

Las conferencias de todos los participantes se publicaron
en Alfonso Reyes en Madrid. Testimonio y homenaje [{1991)
Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León]. El texto de María
Zambrano lleva el título "Alfonso Reyes, mexicano
universal'' ( 13-17).

ésta lo ocupa el ropero), uno más pequeño, que
es el dibujo de un hombre tendido, horizontal

sostenida en ese Iogos poético, establece la

40

41

�y desnudo, de espaldas, y un león junto a él, no
se sabe si disponiéndose a atacarlo o en el
momento posterior al ataque. Está hecho con
pluma a la línea, en papel amarillo, como aquel
de años escolares llamado "marquilla", y
cubierto con un vidrio sin marco. En la pared
opuesta, frente al ropero, un cuadro pequeño,
y abajo, dos más pequeños. Me levanto para
verlos, y el primero es un grabado del acueducto
de Segovia y dice abajo "Segovie". Los otros
dos son también grabados, con color, quizá del
siglo XVIIl.
El ruido en el piso denuncia a la gente
que se acerca, procedente de las habitaciones
laterales, ocultas. Se abre la puerta que está
junto a la de entrada. Aparecen la mujer que me
abrió y, sostenida de su brazo derecho, María
Zambrano. Ésta viste una prenda verde claro y
me queda la impresión de que arregló su persona
para recibir la visita. Como ocurrió la primera
vez que la vi y hablé con ella, en Leganés, en
la escuela de bachillerato que lleva su nombre,
y también como cuando la llevé de su casa al
Ateneo, hoy me parece que un cierto aire de
coquetería discreta anima a esta singular anciana.
Después del saludo, María Zambrano
dispone que nos sentemos a la mesa, pues vamos
a trabajar. Se apoya en mi brazo y avanza con
pasitos ligeros, podría decirse susurrantes por
el suave ruido producido al desplazarse. Una
vez que está sostenida en la mesa, se dispone
a tomar asiento. Con voz aunque débil,
autoritaria, dice a la mujer que traiga wiskhy,
agua, hielo y "mis cigarritos". Ya sentados,
insiste en que debe subirse el visillo de una
ventana, o encender la luz, para que yo pueda
leer. Le digo que para mí no hace falta y añado
que vengo de Monterrey, ciudad calurosa y de
brillante luz, y que en las casas se usa por las
tardes una penumbra similar a ésta. Ella
comenta: "Monterrey está al norte. No la
conozco". Llegan el wiskhy, el agua y los hielos,
le preparan su bebida y deja que yo prepare
la mía.
Apenas hemos empezado, suena el
teléfono. Viene la mujer y le dice que es
Giovanna. María Zambrano se levanta con ayuda

42

de su asistente y me pide que la excuse, pues
debe hablar con aquella. Es una conversación
breve, sobre problemas de salud y de hospital,
mientras espero de pie. De nuevo en la mesa,
empiezo a leerle despacio y ella va corrigiendo
y añadiendo. Cuando repito o quiero repetir un
trozo ya corregido, me dice que no hace falta.
Así, con trozos de lectura y una capacidad
notable para llevar en la memoria la composición
del texto, sin olvidar expresiones, preposiciones
y relativos, va integrándose la nueva versión.
En ella añadió toda la parte suprimida en la
charla sobre su retomo a España desde Chile y
su salida al terminar la guerra.
Este trabajo se ha hecho en una hora
o poco más. Una vez terminado, me invita a
tomar otro wiskhy y ella, dice, tomará uno más.
Mientras y desde el principio ha estado fumando
un cigarrillo tras otro. Al terminar el tercero,
me pide que le ayude a ir por más. Vamos al
escritorio que está cerca, pero se percata de que
ahí no hay cigarrillos. Entonces, con el paso
cauteloso de siempre, se dirige a su recámara.
Abre la puerta y, siempre sostenida en mi
brazo, dice: "Ésta es mi habitación". No hay
propiamente una cama, sino un sofá-cama. La
misma austeridad de las otras habitaciones me
hace pensar en una celda monacal. En la pared,
sobre el sofá-cama, me muestra un cuadro con
una cruz bizantina bordada "Lo hizo mi madre",
dice. En una esquina del cuadro me muestra un
escapulario de la Virgen del Carmen. Junto a
un escritorio que está ahí, me indica un retrato,
al parecer acuarela, de Baruch Spinoza. También
me enseñó un retrato de ella a los treinta años.
Saca de un cajón un paquete de cigarrillos
Dunhill y, tocando el escritorio con su mano
izquierda, me dice: "Este escritorio era de mi
padre. Me lo trajeron ... ", y se interrumpe por
no sé qué circunstancia, dejando trunca la frase.
Dos cuadros más me enseñó, una acuarela muy
difuminada del Ponte Vechio, en Florencia, y
un grabado de una iglesia de Roma, la Navata.
Cuando ya vamos camino de regreso a la mesa,
me muestra una cabeza de Apolo, de Praxiteles,
en grabado.

De nuevo ante la mesa, y después
de concluir la corrección del texto,
conversamos más de una hora. Sirviéndome
el segundo vaso de wiskhy le digo que
recientemente estuve en Egipto. "Tiene
mucha semejanza con México -dice-, y no
sólo por las pirámides. México también
posee lo sagrado". Hablamos de las culturas
prehispánicas: de los toltecas, cuyos
herederos fueron los aztecas; de
Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, que
también es Venus matutino y Venus
vespertino, y por eso es el mellizo, el cuate,
coatl. "Cástor y Pólux -dice-, la dualidad".
Me contó su visita a las pirámides de
Teotihuacan, en un segundo viaje a México,
y cómo permaneció de rodillas, sentada y
muda ante la Pirámide, ante lo sagrado. Dos
jóvenes norteamericanos, ignorantes
de todo, subieron irrespetuosamente,
ajenos a la característica del lugar.
Ella permaneció callada. Cuando bajaron,
le preguntaron: "¿Qué le parecieron las
pirámides?". Ella nada quiso decir, porque
ahí nada debía ni podía decirse. Añadió que
de regreso, su automóvil debió parar en la
carretera. Vio tendidos en el suelo a los dos
jóvenes norteamericanos, uno muerto y el
otro malherido.
En otra parte de la conversación
me habló de su marido, con el que, dijo, se
entendió muy bien mientras vivieron
juntos2. También habló del problema que
para él significó la dificultad de integrarse
a una actividad: "Un profesor, un zapatero,
un panadero, dejan su país y en el otro
continúan haciendo lo mismo; un
funcionario -dijo- que se queda sin estado,
poco puede hacer en otro país. Cuando
Alfonso Reyes me dejó entender que me
quedaría en Morelia y no iría a la Ciudad
de México, me di cuenta de que ahí no había
oportunidades para mi marido y optamos
por partir a Cuba". Me contó también que
Emilio Prados3 y ella se ocuparon del último
2

María Zambrano se casó en 1936 con Alfonso Rodríguez
Duarte.

número de la revista Hora de España. Como
Emilio Prados escribía poesía, ella se
encargó de la redacción de prácticamente
todo el número (aparte de las
colaboraciones). Se quedó con las pruebas
de imprenta y cuando visitaron Nueva York,
Federico de Onís 4 le dijo que desearía
publicar algo de Antonio Machado. En las
pruebas iba precisamente un texto de
Antonio Machado sobre el padre de María
Zambrano5 . Ella entregó, "qué inocentes
-dice- mi marido y yo", las pruebas a Onís,
pero nunca las publicó y nunca se las
devolvió. Ella ignoraba -añadió- que
Camilo José Cela y Luis Rosales, cada uno
por separado, tenían un ejemplar del número
XXIII de Hora de España, y por eso nunca
se le ocurrió comentarlo; o sea que todo fue
rescatado, pues el número se publicó.
Le digo que tengo la edición facsimilar de
6
Hora de España y ella me dice que debe
faltarme ese número XXIII, que se publicó
por separado. Agregó: "Decían que ese
número no se publicó por su contenido
comunista, pero después de publicado se
vio que era como todos los demás. Yo nunca
estuve ligada a la Unión Soviética y no he
pertenecido a partidos políticos".
3

Emilio Prados (Málaga, 1899-México, 1962). Exiliado
en México. Su obra poética completa se publicó en dos
volúmenes por Aguilar México en 1975, con edición· y
fólogo de Carlos Blanco Aguinaga y Antonio Carreira.
Federico de Onís (1886-1966) se trasladó a Nueva York. donde
vivió hasta su muerte. Fue maestro de la Universidad de Columbia.
5
El texto de Machado se titula "Mairena póstumo" (331-337 de
la edición facsimilar) y está dedicado a varios temas. El
mencionado por María Zambrano lleva el nombre "Sobre Bias
Zambrano" (333-336).
6
Laedición facsimilar de Hora de Espaiia [(1977) 5 volúmenes.
Barcelona: Topos Verlag AG, Vaduz Liechtenstein/ Laia] contiene
el número XXrn. Al frente va un texto de María Zambrano
titulado "Hora de España XXíll", escrito en 1973 (lll-XlX),
donde habla de la revista y su significación. Al frente del número
XXlll. una nota de la editorial agradece a Camilo José Cela por
haber facilitado el número conservado en su biblioteca. En la
nota 1 de su texto, María Zambrano menciona que Luis Rosales
le ofreció el texto de Machado sobre su padre, tomado del
ejemplar de ese número de la revista, en su poder. Este texto se
recoge en los i111elec111a/es en el drama de Espa,ia y escritos de
la guerra civil, de María Zambrano. con presentación de Jesús
Moreno Sanz [(1998: 275-292) Madrid: Trolla] (aquí no se
publicaron las dos largas notas que escribió ella para su texto).
Hay otro escrito de María Zambrano sobre la historia de este
número de la revista: "'Pérdida y recuperación del último escrito
de Juan de Mairena, por Antonio Machado'· (Índice 248, junio
de 1969).

43

�44

Madrid, viernes 2 de agosto de 1985.
Continúo con la conversación en la casa de
María Zambrano el pasado 31 de julio.
Despué de contarme lo sucedido con el
número XXIII de Hora de España, le
pregunté si su padre había sido profesor o
escritor, y me contestó: "A mi padre se le fue
la vida por la boca". El padre era de Andalucía
y se cambió a Castilla pensando que los
castellanos eran más serios que los andaluces.
"Vivía rodeado de jóvenes, y en su tertulia se
reunía un gran número de ellos. Todo lo que
sabía lo transmitía y dejó siempre para después
el escribir, porque en el fondo él esperaba
encontrar la ciudad deseada. Él --concluyó María
Zambrano- hubiera sido un fundador de
ciudades, como lo fue Vasco de Quiroga".
María Zambrano me preguntó si
conocí a Diego de Mesa7. Le dije que sólo de
nombre. Me dijo que había adoptado la
nacionalidad mexicana y que quería entrañablemente a México. Murió recientemente en
Roma. Lo enterraron en el Pabellón Español.
Me contó también que José Manuel Ullán iba
a verla una vez a la semana, con grabadora,
para el dictado del texto que aparecía en el
suplemento cultural de Diario 16 (el último fue
el domingo pasado porque se interrumpe durante
el periodo de vacaciones), y que cuando le dictó
el dedicado al árbol (lo recordé y le dije a María
Zambrano que era el que más me ha gustado),
Ullán le sugirió que lo dedicara a Diego de
Mesa, a quien no conoció, pero del que ella le
había hablado. Así lo hizo, y alguien se lo llevó
a Roma y se encontró con el entierro de Diego
de Mesa, y se leyó en su tumba. "¡Qué cosas
misteriosas tiene la vida!", dijo María Zarnbrano.
Contó también que Diego de Mesa tenía la
enfermedad que no se nombra. En el hospital,
los médicos se disponían a operarlo de cáncer
y cuenta María Zambrano que él les dijo: "No
hagan más de lo mínimamente posible". Los
médicos protestaron y dijeron que su obligación
era hacer todo lo que fuera posible y necesario.

Él dijo: "Es que me he llevado muy bien con la
vida y quiero también llevarme bien con la
muerte".
De sus recuerdos de Morelia me contó
una anécdota: había un estudiante, Mendoza,
"alto y buen mozo", quien debió hablar en el
patio de la Universidad el día del aniversario
de ésta. Le dije que debió ser el 8 de mayo, día
del nacimiento de Miguel Hidalgo. Ella
mencionó el hecho de que muchas veces visitó
el aula o capilla donde guardaban el corazón de
Hidalgo. Natalio Vázquez Pallares, el rector,
muy joven, "era una calamidact8. Tenía dos cosas
que enseñar en la Universidad: el corazón de
Hidalgo y María Zambrano. Tantas veces me
llevó a verlo -dice María Zambrano- que opté
por decirle que ya había visto la reliquia muchas
veces". Volviendo a la anécdota, dijo que el
estudiante Mendoza habló fogosamente en esa
ocasión y lo hizo contra los españoles. "Me
miraba de cuando en cuando -dice ella-, y como
ocurre con la gente que está haciendo mal, se
embrollaba cada vez más y no sabía cómo
terminar. Después del acto, al salir, me preguntó
si podía acompañarme. Le dije que sí. Yo vivía,
como ya le dije, muy cerca, en la calle Juárez.
Caminando, comencé a hablarle y le dije que
también los españoles habíamos llevado amor
a México. 'Usted se exalta como los jóvenes
que iban a la piedra de los sacrificios. ¿Sabe lo
que debería hacer? Enamórese. Enamórese, que
es otra forma de arrancarse el corazón, aunque
ocurra a veces que no sea aceptado. Enamórese'.
Llegamos a mi casa y me preguntó si podíamos
seguir caminando un poco más adelante, siempre
que no se ofendiera mi marido. Seguimos
caminando y me llevó a una capilla del convento
de las carmelitas, en muy mal estado. ¡Qué
bonita respuesta, ¿verdad?, llevarme a la capilla
de los santos Juan y Teresa, los santos del
amor!".
Me preguntó si yo escribía. Le dije
que algo de crítica literaria, ensayos. También
le dije que fui profesor de teoóa literaria y de

7 De este escritor, al parecer hijo del poeta Earique de Mesa,
sólo se obtuvo el dato de que se exilió en México. donde publicó
Ciudades ydfas (1948)en la editorial Dano y Genil.

8

Natalio Vázquez Pal.lares (1913-1981) fue nombrado rector en
1939, cuando tenía 26 años de edad.

otras asignaturas durante muchos años, pero
que había interrumpido esta actividad. "Se siente
bien,¿ verdad? -me dijo-. Yo creo que enseñar
acaba por estorbar para escribir. En el intento
por ser claro, acaba uno por ser machacón. Yo
también dejé de enseñar. Es bueno hacerlo, pero
hay que dejarlo. ¿Conoce usted el árbol de la
resina? Le hacen un corte y la resina sale y
escurre y se recoge en un cacharro. Yo me sentía
así, que me sacaban todo el jugo. ¿Y sabe qué
descubrí, finalmente? Que el cacharro estaba
agujerado. Escriba usted, escriba, que su esposa
sabrá acompañarlo en silencio". Le contesté
que precisamente dejé de enseñar porque me
percaté --eran los años después del 68- que
quienes asistían a clase no tenían en ella el
menor interés.
Le pregunté si había conocido a Rafael
Dieste. Me dijo que sí, y a su mujer Carmen.
Le conté de los años que pasaron en Monterrey9.
"Sí -me dijo-, fueron los últimos años que ellos
pasaron fuera de España. Después volvieron".
Mencioné a José Gaos. También lo conoció.
"Él sí -dijo-, él se dedicó siempre a enseñar.
Decían que no tenía nada propio qué ofrecer,
pero no es cierto". Le conté cómo murió José
Gaos, en un examen de grado en El Colegio de
México, desplomándose sobre el escritorio
después de firmar el acta. "No lo sabía -dijo-.
Ya ve. Ustedes tienen también cosas qué decir
y recordar".
Ya son después de las diez de la noche
y opto por retirarme. María Zambrano me dice
por último: "Ya ve que Alfonso Reyes es un
mediador. Por él, ahora hemos iniciado una
amistad". Me despido y le ofrezco telefonearle
pronto para comunicarle que el texto está
revisado.
Madrid, martes 13 de agosto de 1985.
Ayer, lunes 12, estuve de nuevo con María
Zambrano. Le llevé la versión modificada y
9

Rafael Dieste (Galicia, 1899-1981) permaneció en Monterrey
no más de dos años. Ahí vivía un sobrino de él, y fue invitado
como maestro al Tecnológico de Monterrey. En la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad de Nuevo León dictó la
conferencia "La paloma equis", texto recogido en El alma y el
espejo ((1981) Madrid: Alianza Editorial (145- 160)].

aumentada de su texto sobre Alfonso Reyes.
Toco el timbre a las siete en punto y ya está
esperándome sentada, fumando, en el mueble
junto al teléfono, en la habitación donde
trabajamos la vez anterior. Se levanta y nos
sentamos ante la mesa. Me pregunta qué deseo
tomar y me dice que hoy no beberá wiskhy
porque se siente un poco mal. Me pregunta
también si hay luz suficiente y le propongo que
abramos un poco una de las ventanas. Está de
acuerdo y me pide llame a la señora que la
asiste, la cual se retiró después de dejarme con
ella. De todas formas, María Zambrano se
levanta y me acompaña hacia la ventana para
abrirla. Su apertura da pie a un comentario. Le
digo, viendo hacia la calle, que su piso está en
un barrio muy bello y muy tranquilo. "Es un
barrio 'velazquiano' -me dice-. Abunda en
amarillos, que es el color de Velázquez. El color
más difícil".
Hoy María Zambrano tiene ganas de
conversar. "¿Sabe usted que en estos nueve
meses que llevo en Madrid -me dice- no he
visitado el Museo del Prado? Ni el Museo
Arqueológico. Ahí está la Dama de Elche.
Cuando he estado a punto de salir al Prado, algo
se atraviesa que me lo impide". Le digo que la
Dama de Elche es una de las cosas más bellas
que be visto en España. "El día que la visité
-añado-- estaba muy hermosa y hasta creo que
me sonrió". "Se lo creo", me dice. Y para
entonces ya encendió otro cigarrillo. Añade que
cuando ella estuvo en París, al dejar España al
término de la guerra civil, la Dama de Elche se
exhibía en el Louvre, pero entonces no estaba
para visitar museos. Luego habla de la otra
figura encontrada y pregunta si es tan misteriosa
como la Dama. "No -le digo--. Cuando uno ve
una figura completa, con una posición de brazos
y piernas, sentada, no puede tener el misterio
de la otra, reducida casi sólo al rostro". "Así es
-dice-. Además -añade, refiriéndose ahora a la
Dama de Elche-, como es una urna, pues tiene,
en la espalda o atrás, cenizas humanas, quizá
estas cenizas son las que le han dado su carácter
misterioso". Cuenta también que algunas jóvenes

45

�españolas, sin conocer la Dama de Elche, se
peinaban sus largas trenzas a lo largo de la
cabeza, formando círculos similares a los de la
Dama. De aquí pasa a otro recuerdo. Habla de
su cabello, que siempre ha usado corto. Recuerda
que su madre tenía un cabello negro y largo,
casi hasta los tobillos. Ella lo llegó a tener a
media espalda, pero después, siempre lo ha
usado corto, y pregunta si conozco el repetido
dicho de Schopenhauer sobre la mujer, que tiene
ideas cortas y pelo largo.
"¿Qué piensa usted de España?",
pregunta. Y se responde: "Es muy fácil ser
francés. Español, no. Algo semejante ocurre
con México". Introduce después a Portugal, y
me pregunta si pienso que hay similitud entre
Portugal y México. Mi respuesta es afirmativa
y me refiero a lo discreto, lo callado, lo triste.
Añado que Lisboa me parece una ciudad muy
bella, y me dice: "¿Sabe lo que me pasó cuando
visité Lisboa por primera vez? Tuve la impresión
de que ya había estado antes. Algo semejante
me ha pasado en algunas ciudades de Italia".
Menciono a Femando Pessoa. "¡Qué misteriosa
es su poesía! -dice-. Habla de sus heterónimos".
Luego me pregunta: "¿Cómo se imagina usted
a Pessoa?". Le digo: "¿La persona?". Me hace
un signo de asentimiento. "Un individuo alto,
delgado, vestido de negro, solitario, silencioso,
transitando las calles de Lisboa". Un momento
después me pregunta si escribo poesía o novela.
"Sólo ensayos y crítica literaria -le digo-.
Escribir poesía o novela implica abrir la ventana
y mostrar el propio mundo interior. Quizá no
he escrito poesía o novela por pudor". Vuelve
a la relación entre Portugal y México, pero antes
se refiere a los heterónimos de Pessoa, y dice
que no son lo mismo que Juan de Mairena o
Abe! Martín, de Antonio Machado. "Aquellos
-se refiere a los heterónimos- tenían su propio
estilo, sus ideas, su concepción de la vida. ¿Y
cree usted que Pessoa los fundía a todos?". "Si
así fuera -le dije-, entonces no habría esa
pluralidad que representan por sí solos los
heterónimos". "Sí -añade-. Si no hubiera
pluralidad sería una muchedumbre". Entonces

46

vuelve a Portugal y México, y dice: "Yo creo
que sí existió laAtlántida. Eso explicaría muchas
cosas. ¿Usted qué cree?". Le digo sólo que la
Atlántida es y será una pregunta sin respuesta.
Retoma la idea de España y las
dificultades del ser español. "Lo que no me
gusta de la condición del ser español, a partir
de la unidad de España, es que se haya afirmado
un principio religioso, pues se decía que para
ser español se debía ser católico". "Es lo que
ocurrió de nuevo con la guerra civil", le digo,
y está de acuerdo. "Yo prefiero -dice despuésel reino de las tres religiones. Entonces se podía
vivir y se transformaba el país. Después de la
expulsión de árabes y judíos ya fue otra cosa.
España -concluyó- es una patria muy exigente".
"Pero así es siempre la patria -le digo-. Toda
patria es exigente". "Pero España lo es de una
manera especial", responde ella, y agrega:
"Francia es diferente". Después dijo que buscaba
o quisiera saber de un país no sacrificial. "España
lo es y México también. Si llego a conocer ese
país -dijo después-, se lo comunicaré a usted
y a unos pocos amigos, pero no a muchos".
En otra parte de la conversación se refirió a lo
que dijo alguien, cuyo nombre no recuerdo
(¿quizá Diego de Mesa?), en el sentido de que
la llegada de los españoles a México, la de
Hernán Cortés, había puesto en movimiento
una cultura detenida, parada. Le dije que no
compartía la idea, porque cuando llegaron los
españoles, la cultura azteca apenas empezaba
a desenvolverse. Le dije que entre la fundación
de Tenochtitlan (1325) y la llegada de Hemán
Cortés (1519) apenas habían pasado casi
doscientos años. Entonces dijo que la azteca
era una cultura que no era propia. Aclaré
precisando que los aztecas eran herederos de
los toltecas. También me dijo, cuando hablaba
de España: "Le confesaré algo que no he dicho.
España me hace..." (y entonces hizo un gesto
con ambas manos, cerrando un poco los dedos,
hacia delante, como significando que España
la agredía, o se mantenía distante, o que entre
ella y España se había establecido una distancia).
Dijo luego que no le gustaba Madrid y que todo

el tiempo que estuvo fuera, todos esos años, no
había echado de menos España. "Sí echo de
menos México, Cuba, Ginebra... ".
Estoy recogiendo un tanto desordenadamente, en estas notas, los temas
y asuntos tratados o mencionados en aquella
conversación. Así, vuelvo al de la cultura azteca.
Cuando se refirió a los sacrificios humanos, le
dije que en esto no había crueldad, sino rito; las
víctimas eran sacrificadas como parte de un
rito. "Más bien -dijo ella- eran sacrificadas
para que fueran mensajeras, para que llevaran
la intermediación a los dioses". "Los aztecas
-le comenté- no exterminaban en la guerra,
sino que hacían prisioneros para llevarlos luego
al sacrificio. Esta diferente concepción de la
guerra, más la superioridad tecnológica de los
españoles, les dio la victoria". "Y los caballos
-agregó ella". "Y, además -dije-, las
enfermedades que los diezmaron, especialmente
la viruela". "Y el mal gálico -preguntó ella-,
¿se llevó de Europa a América?".
En un momento de la conversación
mencioné, ya no recuerdo el motivo, el pueblo
de Madrigal de las Altas Torres, donde nació
Vasco de Quiroga. María Zambrano se mostró
sorprendida y dijo que siempre creyó que él era
originario de Quiroga, un pueblo de Galicia.
Añadió que existía un proyecto de construir, en
las ruinas de la casa de los Quiroga, en Madrigal,
una casa de la cultura, con la intervención de
la Universidad de Salamanca. Le recordé que
Madrigal de las Altas Torres también es la cuna
de Isabel la Católica. "Isabel no me gusta -dice
María Zambrano-. Es claro que fue un talento.
Y luego tuvo la fortuna de que se le atravesara
un señor de nombre Cristóforo, a quien nadie
había hecho caso. Isabel escogió marido, no se
lo impusieron. Ella era inglesa". Le pregunto
por qué dice eso y me contesta: "Porque tres de
sus abuelos eran ingleses. Isabel y Femando
vivieron muchos años abarraganados, pues el
Papa, que era Borgia y español, se negó a darles
la autorización o quitar el impedimento que la
Iglesia establece para los cónyuges parientes
consanguíneos, pues eran primos. Claro que

estuvieron casados, pero pasaron varios años
para que el Papa diera la dispensa, y
puede decirse que todo ese tiempo vivieron
abarraganados".
Ha pasado el tiempo y todavía no
empezamos a revisar el texto de la charla de
María Zambrano sobre Alfonso Reyes, motivo
de mi visita. Finalmente empezamos, no sin
antes aclarar ella que le es difícil leer lo propio
y que en este caso acepta porque lo lee otro.
Las observaciones son menores, meros matices,
sobre todo para suprimir el "yo", al que llama
su enemigo. Hemos terminado y le digo que el
texto ha quedado muy bien. "Bueno -dice-,
quedó un poco mejor". Entonces agrego que
sólo tengo que hacer una observación: en el
texto de la conferencia dice que se referirá a
dos momentos de su trato con Alfonso Reyes y
menciona sólo uno. "En eso estaba precisamente
pensando -dice-. Lo que pasa es que el segundo
momento no quiero contarlo". Entonces habló
largo y me refirió lo siguiente:
"Cuando llegué a México, fui invitada
a Morelia, a dar clases, pero teníamos la idea
de establecernos en la Ciudad de México.
Alfonso, mi esposo, que durante el tiempo que
nos entendimos se portó conmigo muy
correctamente, no quiso dejarme sola y me
acompañó a Morelia, perdiendo oportunidades
de trabajo en México. Esto no podía seguir así.
En una ocasión fuimos a la Ciudad de Méxieo
y di una conferencia, pero no en la Universidad,
sino en la Escuela Normal. Me consideraron de
segunda categoría. Había un periódico que nos
trataba muy mal a los españoles, y en una
ocasión que se refirió a mí, dejó entrever que
León Felipe y yo nos entendíamos. León Felipe
me tenía una especie de amor, pero no era carnal.
Cuando fui a ver a Alfonso Reyes y le hablé de
mi interés en trasladarme a la Ciudad de México,
me dijo que no era posible. Me lo dijo llorando.
Yo le preguntaba el motivo y él me decía que
entendiera la situación. Me hablaba entonces
del licenciado Daniel Cossío Villegas. 'Son sus
manías', decía Reyes. Yo no entendía nada. Me
contaron entonces que un año antes de llegar

47

�yo a México, la esposa de Daniel Cossío Villegas
había intentado suicidarse, involucrando en el
acto a sus hijos. '¿ Y qué tengo yo que ver con
eso?', decía. Pero la situación era que yo no
podía dar clases en la Ciudad de México.
Y como estaba el problema de mi esposo,
entonces nos fuimos. Fue Elena Garro, entonces
esposa de Octavio Paz, la que me lo contó.
Ocurrió que aquel enamoramiento de León
Felipe por mí, que no era erótico, lo supo
'Bertuca' (Berta), la esposa de León Felipe,
porque él mismo se lo contó. ¡Imagínese usted!
Entonces, cuando la 'Bertuca' supo que yo
quería ir a la Ciudad de México, dijo que si esto
ocurría, lo hacía para interponerme entre ella y
León Felipe, y que entonces haría lo mismo que
había hecho la esposa de Cossío Villegas.
La 'Bertuca' era muy dominante. León Felipe
se sometió a ella. Cuando vivieron en Nueva
York era traductora y León Felipe dependía de
ella. Después de que dejamos México supe que
León Felipe había dicho de mí algo que no era
verdad, y yo le escribí una carta, diciéndole que
tenía que ser precisamente él, mi amigo, el que

hubiera dicho eso de mí. Entonces me mandó
su libro Ganarás la luz10, con una dedicatoria
muy bella. Cuando salió mi libro Filosofía y
poesía, en cuya edición trabajó mi marido, con
muchas dificultades por las limitaciones que
11
había en Morelia , le mandé un ejemplar a
León Felipe. Nunca me escribió. Un día lo visitó
mi marido y le preguntó por el libro. León Felipe
respondió que no lo había recibido. Y mi marido,
volteando hacia el escritorio de la biblioteca,
vio el paquete sin abrir y tuvo la ingenuidad de
decírselo a León Felipe: 'Pero si aquí está y no
se ha abierto el paquete'. Así era la 'Bertuca'.
Cuando ella murió, León Felipe murió, pues
León Felipe murió varias veces. ¿Quién iba a
pensar que un suceso tan lejano y tan ajeno
como aquel intento de suicidio iba a influir en
mi vida y a imponerle un rumbo?".
10
Ganarás la luz se publicó en México por Cuadernos
Americanos, en 1943.
11
El libro se publicó en Morelia, en 1939. Antes se publicó el
capítulo I en la revista Taller 4 (julio, 1939). La segunda edición
la hi.zo el Fondo de Cultura Económica en España, en 1987; y
una tercera, en coedición con la Universidad de Alcalá de Henares,
en 1993.

�SUEÑOS
Rodolfo Hasler

SUENO DEL \Gl A

l¡l'I:.ÑO DFL DH fSC'HLA.ND

(Grarada¡
And lives at last were washing away

G. M. Hopkins
El murmullo de un hilo de plata redobla el desconcierto
subiendo las escaleras hacia el trono del agua.
El color irrepetible del mar dominándome,

Nunca el despuntar de la memoria estuvo tan cerca,

maestro de mi cuerpo que danza entre las olas,

en su limpia unidad, de resolver el enigma del poeta.

¿ va a imponer su misterio la vida material
o voy a seguir así, fúnebre noche de mis ojos,
olvidado de dios, abocado a la muerte?
La sal es mi alimento, corre por mis venas,
ignoto mensajero de la cama, ya te acepto,
tómame en las piernas que ya no se resisten
en el abismo de este remolino de luz.

50

51

�\l E&lt;ÑO DFL OBE-LI~CO

Subir, ascender, acercarse al sol y ser traspasado
por la seca luz hasta convertirse en ceniza,
en grisáceo polvo que fertiliza la estirpe.

SU-F~O AMALFITA\J'O
El poder pasa de una generación a otra, Apolo,
di lo que tengas que decir, toca tu lira y lee los poemas,
no dejarás de viajar, barrido por el viento, de Delfos
Las rocas restallan en un yunque de oro y fuego

hacia Egipto, Persia, hasta el ojo de Varuna, Surya,

junto al precipicio, ¿cómo puede el mito representar

el que todo lo ve.

una vida oscilante entre ascensión y abismo?
El esplendor se derrumba y no señala respuesta.

Es el cielo y su camino de estrellas lo que señala
cada noche con su enhiesta espada.
Es oro derretido y luz que decae en el horizonte
para renacer en las plegarias, para darme fuerza,
para vencer los obstáculos que su categoría impone.
Siendo masculino, cuando se acuesta se transforma en mujer
preparada para actuar, utilizando la belleza.
El ascenso definitivo lo hace en forma de falo,
dador, para convertirse en pámpano, racimo, vino
que mancha el lecho sediento de Danae.

52

53

�PABLO NERUDA
'
SANGRE ENAMORADA
Ximena Subercaseaux

El poeta Pablo Neruda, nacido al sur del
sur de América, en la ciudad de Chillán,
Chile, un 12 de julio de 1904, falleció o,
más bien, murió de tristeza un domingo,
23 de septiembre de 1973.
Perdida entre una nube de
recuerdos y un presente cargado de nubes,
Je pregunto: Vate, ¿qué digo de usted, a
quien escuché una sola vez decir que a
veces se cansa de ser hombre, que se cansa
de sus pies y de sus uñas, y que el olor de
las peluquerías lo hace llorar a gritos?
Corría el año 68 y estábamos en un auditorio
de la Universidad Católica de Chile. Usted
era el vate, el gigante que abarcaba el
mundo con esa voz que quería derrotar el
tiempo; yo era una estudiante de 19 años y
tenía prisa.
Entonces me habla usted, sonríe a
mi pensamiento.
Sí, empezaré este homenaje con
las últimas palabras que pronunciara un
hombre, Salvador Allende, a las 9 y 3
minutos de la mañana de un martes 11 de
septiembre, bajo un cielo surcado por
aviones:
Seguramente Radio Magallanes será
acallada y el metal tranquilo de mi voz ya
no llegará hasta ustedes. No importa. La
seguirán oyendo. Siempre estaré junto a
ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el
de un hombre digno que fue leal con la
Patria.
El pueblo debe defenderse, pero
no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse
arrasar ni acribillar, pero tampoco debe
humillarse. Trabajadores de mi patria,
tengo fe en Chile y su destino. Superarán

otros hombres este momento gris y amargo
en que la traición pretende imponerse.
Sigan ustedes sabiendo que, mucho
más temprano que tarde, de nuevo se
abrirán las grandes alamedas por donde
pase el hombre libre, para construir una
sociedad mejor.
¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan
los trabajadores!
Éstas son mis últimas palabras
y tengo la certeza de que mi sacrificio no
será en vano; tengo la certeza de que, por
lo menos, será una lección moral que
castigará la felonía, la cobardía y la traición.
Luego se hizo el silencio. La última
emisora leal al gobierno de Allende fue
acallada. De pie, formando un círculo en
torno a la mesa donde se encontraba el
aparato de radio de pilas, vi rodar lágrimas
por mejillas tan curtidas y arrugadas que
parecían esculpidas en piedra o en madera.
Nos encontrábamos en las oficinas
de una fábrica del Cordón Industrial Vicufia
Mackenna. Los refuerzos que un dirigente
había prometido por la mañana, nunca
llegaron. Alguien hizo el inventario del
armamento con que se contaba para resistir:
piezas de máquinas, martillos, pedazos de
fierro, palos, cuchillos. Algunas horas más
tarde, un bando militar anunciaba que serían
bombardeadas las fábricas que no fuesen
desocupadas por sus trabajadores. Ante la
inminencia del ataque, una comisión de
éstos vino a pedirme que saliera. Era yo la
única mujer allí, y así lo hice.
Me dirigí entonces a un edificio
de apartamentos. Desde las ventanas se
veían los patios de la fábrica Sumar, donde

�los obreros corrían de un punto a otro
gritando instrucciones, armando barricadas.
Ayudada por el chico que recogía la basura,
llené el carretón con los impresos cuya
portación, en los días siguientes, sería
mérito suficiente para ser fusilado de
inmediato, y los llevamos andando al canal
conocido como Zanjón de la Aguada, donde
tiramos todo.
No habiendo ya transporte, me
sumé al mar humano que llenaba la avenida
Santa Rosa. Acongojaba el alma ver a esa
muchedumbre caminar bajo el cielo
enrojecido, sin otro ruido que el de sus
pasos, en completo silencio y las cabezas
bajas, hacia las poblaciones del sur de
Santiago.
Los primeros días después del
golpe hubo toque de queda continuo, la
música marcial interrumpida por bandos
militares, y en el aire sólo se escuchaban
ráfagas. Las noticias empezaban a llegar
mediante radios de onda corta y testimonios
de sobrevivientes. En el hospital Barros
Luco habían sido fusilados, sin distinción,
doctores, enfermeras y pacientes. El Estadio
Nacional convertido en campo de
concentración. Los soldados echaban
carreras sobre un piso formado por cuerpos
de detenidos con las manos atadas a la
espalda, pisoteándolos. Los extranjeros
sospechosos de izquierdistas eran fusilados
sin más. Nuestra casa se volvió refugio de
algunos de ellos. Cuando ya se pudo salir,
camino a la compra del pan, con soldados
custodiando las esquinas, aprendimos a no
poner atención a los cadáveres que aparecían
junto a la banqueta, con la mancha roja
ennegrecida sobre la camisa y la lonchera
a un lado. O a hacer como que no se veía
el montón de hombres, mujeres y ancianos,
arrodillados y vendados, con las manos
atadas a la espalda, frente a una
ametralladora montada sobre un trípode, en
la plazoleta del paradero 25 de Santa Rosa.
Si se quería seguir con vida, había que
seguir caminando.
De ahí en adelante, larga historia
de terror. Vidas cercenadas, sometidas a
torturas cuya crueldad avergüenza a la

56

especie humana. Sin despedida, sin una
mirada de consuelo, a una edad en la que
hay que morirse de amor, de risa, de besos,
en vez de ser tragados por autos de vidrios
polarizados que, a medianoche o en pleno
día, frenan para truncar un destino.
Sin embargo, no todos son recuerdos
tristes. En toda mi vida no he vuelto a
encontrar personas tan valientes y
generosas. Y si algo echo de menos de ese
tiempo espantoso, donde aprendimos a vivir
con miedo y a vencerlo, a veces hasta
llorando dormidos, es el nosotros. Ese
nosotros, que nos contenía y justificaba,
era la cuna que mecía nuestros días, aun en
el vértigo de noches pavorosas. Porque
hablo desde la memoria de un momento
del sur de América Latina, donde la
sensación de pertenencia a algo más grande
e importante que la vida de cada quien
era cotidiana, algo usual y sencillo
corno el pan.
Y cuando digo que pertenezco a
una generación derrotada, creo que esa fue
la mayor de las derrotas: la pérdida del
sentido colectivo, el naufragio 'del nosotros.
Neruda, a quien hoy conmemoramos,
soñó, escribió y trabajó desde un yo
impregnado, y a veces conscientemente
sometido, al sueño colectivo, al nosotros.
Para quien amaba entrañablemente
a su país, despertar una mañana con la
Moneda bombardeada fue demasiado. Su
cuerpo ya luchaba contra un cáncer, pero
el cáncer del fascismo lo mató de tristeza.
El poeta guardaba cama en su casa de Isla
Negra, en una habitación frente al mar,
donde había hecho instalar una jaula con
pájaros de todos los colores. Aun cuando
Matilde intentaba minimizar la situación,
fue imposible ocultarle los hechos
esenciales. La fiebre lo invadió, debiendo
ser trasladado a un hospital de Santiago.
Sólo 12 días sobrevivió al golpe. Y justo es
decir que en esos doce días el gobierno de
México, a través de su embajada en
Santiago, hizo todos los esfuerzos, hasta
poner el avión presidencial a su disposición,
para traerlo a la gran patria de América.

"Los fusilan", fueron sus últimas
palabras, un domingo, antes de la medianoche.
Neruda el grande fue velado por Matilde y
sus amigos en las ruinas de la que fuera su
casa, la Chascona, junto al cerro San
Cristóbal de Santiago. Las huestes del
fascismo ya habían pasado por ahí. Entre
el reguero de muebles y objetos destrozados
esparcido por el piso, había un cuadro roto
a navajazos, pintado por un discípulo de
Caravaggio. Mudo testigo y símbolo del

sitio que estaría reservado a la cultura en
los años siguientes. Era el día 23 y, entre
miles de otros, el cantante Víctor Jara ya
había sido asesinado, después de quebrarle
las manos a culatazos.
El martes 25, en una mañana de
pálido sol, partió el cortejo del Nobel
Neruda, a pie, atravesando Avenida La Paz,
apuntado por metralletas de los boinas
negras. Alguien abrió un libro que llevaba
en las manos y recitó:

¡Chacales que el chacal rechazaría, piedras que el cardo
seco mordería escupiendo víboras que las víboras odiaran!

Bajo ofrendas de flores quedó el
cuerpo del poeta, devuelto a la tierra que
amó y cantó, muchos años antes, desde una

de sus tantas lejanías, en la estepa siberiana,
con versos de amante apasionado:

Ay cudndo y cudndo
despertaré en tus brazos
empapado de mar y de rocío.
Ay cuando yo esté cerca
de ti, te tomaré la cintura,
nadie podrd tocarte,
yo podré defenderte
cantando,
cuando
vaya contigo, cuando
vayas conmigo, cudndo,
ay cudndo.

Para Neruda, el fascismo era
espada vieja que ya se había clavado en el
corazón de su otra patria amada, la de la

palabra, España. La España de Lorca, el
naranjo enlutado, al que Neruda dedicó
estos versos premonitorios:

¿ Para qué sirven los versos si no es para esa noche
En que un puñal amargo nos averigua, para ese día
Para ese crepúsculo, para ese rinc6n roto
Donde el golpeado coraz6n del hombre se dispone a morir?

Neruda, en España, renace con
fuerza poética inusitada, que refleja en su
poema pasional "Las Furias y las Penas".
Recordemos que venía de largas estadías
consulares en Rangún, Birmania, y luego,
en la India, apartado de su lengua y cultura
de origen. El encuentro con la España de

1934, con la lengua, con los poetas, fue
como llegar, después de un largo destierro,
al paraíso.
Fue Lorca, desde luego, quien
presentó al recién llegado con estas
palabras:

57

�Y digo que os dispongáis para oír a
un auténtico poeta, de los que tienen sus
sentidos amaestrados a un mundo que no
es el nuestro y que poca gente percibe.
Un poeta más cerca de la muerte
que de la filosofía; más cerca del dolor
que de la inteligencia; más cerca de la
sangre que de la tinta. Un poeta lleno de
voces misteriosas que afortunadamente él
mismo no sabe descifrar; un hombre
verdadero que ya sabe que el junco y la
golondrina son más eternos que la dura
mejilla de la estatua.
Lorca era su par. Y pienso que Neruda, en
secreto y amorosamente, envidiaba la gracia
sin par de Federico, quien, jugando, se
tapaba los oídos cuando Neruda recitaba,
diciendo: "Para, para, que me vas a
influenciar" .

La muerte de Lorca y, con ella, la
tragedia de España truncaron la veta
melancólica de la poesía de Neruda, dando
lugar a dos nuevas vertientes: su poesía
social, épica, abarcadora del mundo; y más
tarde, el contrapunto: su poesía gozosa,
material, su poesía de las cosas. Él mismo
dice, refiriéndose a su poema "Las Furias
y las Penas", escrito en 1934: "Cuántas
cosas han sobrevenido desde entonces.
España, donde lo escribí, es una cintura de
ruinas. ¡Ay!, si con sólo una gota de poesía
o de amor pudiéramos aplacar la ira del
mundo, pero eso sólo lo pueden la lucha y
el corazón resuelto. El mundo ha cambiado
y mi poesía ha cambiado" .
Reconociendo ese cambio, y
anticipándose a las preguntas de sus
lectores, escribe:

Preguntaréis, ¿y dónde están las lilas?
¿Y la metafísica cubierta de amapolas?
¿Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?
Os voy a contar todo lo que me pasa.
Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles ...

"España en el corazón" , incluido en la
tercera de sus Residencias, marca el
comienzo de su poesía de contenido social.
El poeta encuentra, por fin, un
cauce dónde liberar su congénita
disposición a la melancolía y la tristeza,
combustible que alimentó los mecanismos

de creación en toda su poesía temprana, y
que, junto a poemas de amor
universalmente conocidos, leídos,
ensoñados, aprendidos de memoria y
utilizados como herramienta de conquista
de cándidas novias, propició su veta más
hermética, existencial:

Rosario de la angustia, yo no soy quien lo reza.
Hilo desesperado, yo no soy quien lo tuerce.
El salto de la espada a pesar de los brazos.
El anuncio en estrellas de la noche que viene.
Soy yo: pero es mi voz la existencia que escondo.
El temporal de aullidos y lamentos y fiebres.
La dolorosa sed que hace próxima el agua.
La resaca invencible que me arrastra a la muerte.

Muerte en la tristeza que el poeta trastoca,
una y mil veces a lo largo de su existencia,
en alegría, pasión, vida. Contraparte
esencial de ese temperamento melancólico

58

era su disposición, igualmente vital, para
el goce, el amor, la sensualidad, el placer
de los sentidos. Sin la mujer amada se sentía
perdido:

He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,
a almorzar en los restaurantes comida fría, y otra vez
tiro al suelo los pantalones y las camisas,
no hay perchas en mi habitación, ni retratos de nadie en las paredes.
Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.

En cambio, cuado llegaba el amor, Neruda renacía:
El mundo es más azul y más terrestre
de noche, cuando duermo
enorme, adentro de tus breves manos.

Hombre de varias mujeres, todas
importantes en su vida, la que lo acompañó
hasta el final fue Matilde. Matilde Urrutia
entró a la vida del poeta en México, en los
años 40, para desatarse como pasión
desbordada en la Italia de los 50, en Niza,
donde Neruda escribe y publica, en edición
de 44 ejemplares en papel marfil hecho a

mano, los Versos del Capitán, de autor
anónimo que resultó ser un secreto a voces
compartido por sus amigos: el cineasta
Visconti, el pintor Gatusso, los escritores
Eisa Moranti y Amado Nervo, quienes
colaboraron en la publicación de los versos
de la pasión naciente:

Desnuda te sumerges
Espero
Entonces en un salto
De fuego, sangre, dientes
De un zarpazo derribo
Tu pecho
Tus caderas
Bebo tu sangre
Rompo
Tus miembros uno a uno.

Acunado y cuidado por Matilde,
acompañado de amigos entrañables -no
había día sin invitados a su mesa-, Neruda
se rodeó de cosas bellas que coleccionaba
con sentido: libros raros, mascarones
de proa, conchas de mar fabulosas,
instrumentos náuticos, cuadros, esculturas,
arte prehispánico. Eligió para vivir su
casa de Isla Negra, pequeña playa solitaria
de olas majestuosas que al estallar contra
el roquerío inundan el aire con un polvo
de agua, una niebla de espuma y un fuerte
olor a algas, a yodo. Lo imagino escribiendo
en su vasto escritorio, frente al mar inmenso;
Matilde, como hada silenciosa, custodiando

sus días y sus noches; rodeado de amor,
amistad, admiración. La tristeza, escarabajo
de siete patas rotas, no entra ahora a la casa
del poeta, que es feliz por los cuatro
costados del corazón; andando, durmiendo
o escribiendo en su isla, con su camarada
océano, padre verde y profundo al que pide,
para cada hombre, cada mujer y cada niño,
un pez grande o pequeño cada día.
Neruda amó entrañablemente a
México, por libre y por profundo. País del
que dijo que se debe conocer en sus
mercados. Aquí ejerció de cónsul, entre
1940 y 1943. Aquí conoció a Matilde, quien
cantaba acompañando a un grupo de charros,

59

�y a quien pintara Diego Rivera en su estudio
de San Ángel, con cabeza de gorgona y el
perfil del poeta enredado en sus cabellos.
Aquí escribió también su Canto para
Bolívar y fue declarado Doctor Honoris
Causa por la Universidad de Michoacán.
En 1949 regresó a México, en compañía de
Paul Eluard, y participó en el Congreso
Latinoamericano de Partidarios de la Paz.
Significativo es que su homenaje a México
forme parte del capítulo "Yo Soy" del Canto

general, capítulo que cierra su obra magna,
editada en 1950 en el Distrito Federal, con
ilustraciones de Rivera y de Siqueiros.
"El idioma es la sangre del alma",
diría después, en una carta al poeta Carlos
Pellicer. Sí, Neruda se consideraba
inseparablemente unido al país que le abrió
las puertas y las manos al errante, al herido,
al desterrado, al héroe. Dicen las últimas
palabras de su homenaje a México:

Adi6s te digo, pero no me voy.
Me voy, pero no puedo
Decirte adiós.

Y así es: ni se fue ni se despidió. Porque
si el idioma es la sangre del alma, la
poesía es, parafraseando a Quevedo, sangre

enamorada. Sangre que une no para morir,
no para matar, sino, como la savia que
recorre, dando nueva vida.

�EL DESPERTAR
TIIE WAKING

Theodore Roethke
(Versiones de Eduardo Zambrano)

Theodore Roethke
PLEGARIA
PRAYER
Si a perder los sentidos
me viera obligado, Señor

If I must of my Senses lose,

te ruego poder elegir

I pray Thee, Lord, that I may choose

cuál de los cinco retener

Which of the Five I shall retain

antes de anublarme en el olvido.

Before oblivion clouds the brain.

Mi lengua, desde hace mucho es cosa muerta.

My Tongue is generations dead,

Y esta nariz sólo deshonra mi cabeza.

My Nose defiles a comely head;

Atentas a las perversidades de la carne

For hearkening to carnal evils

estas orejas han sido el mismísi mo demonio.

My Ears have been the very devil's.

Pero el ojo, algunos por ahí lo han dicho

And sorne have held the Eye to be

es el agente más caro a los placeres,

The instrument of lechery,

más furtivo que la misma mano

More furtive than the Hand in Jow

en sus vicios y bajos lances de impudicia.

And vicious venery - Not so!

¡No!

Its rape is gentle, never more

Su rapto es generoso, apenas

Violent than a metaphor.

tan violento como una metáfora.

In truth, the Eye's the abettor of

En verdad, el ojo solitario alienta

The holiest platonic ]ove:

el más sagrado amor platónico:

Lip, Breast and Thigh cannot possess

labios, seno, muslos

So singular a blessedness.

jamás alcanzarían tan elevados dones.

Therefore, O Lord, Jet me preserve

Por eso, mi Dios, permíteme conservar

The Sense that does so fitly serve,

este sentido que tan bien y justamente paga;

Take Tongue and Ear-all else I have-

aquí están mi lengua, los oídos,

Let Light attend me to the grave!

todo lo demás.
¡Sólo deja que la luz me asista hasta la tumba!

(Open house, 1941)
(Open house, 1941)

62

63

�CHILD ON TOP OF A GREENHOUSE

NI~O TREPADO A L'N I~VERNADbRO

The wind billowing out the seat of my britches,

Sentí detrás al viento

My feet crackling splinters of glass and dried putty,

abultar mis pantalones,

The half-grown chrysanthemums staring up like accusers,

y bajo mis pies

Up through the streaked glass, flashing with sunlight,

el crujir del vidrio

A few white clouds ali rushing eastward,

entre las junturas de masilla seca.

A line of elms plunging and tossing like horses,

Los crisantemos a medio crecer

And everyone, everyone pointing up and shouting!

siguiéndome techo arriba con la mirada acusadora.
Unas nubes, blancas y fulgurando al sol,

(The lost son and other poems, 1948)

se apresuran hacia el este a través de las vidrieras.
Hay también un camino de olmos
que ahora parecen encabritarse y agitarse como caballos,
cada uno lleno de orgullo, erguidos en su reclamo.

(The lost son and other poems, 1948)

�EL TEATRO DE VILLAURRUTIA
O LA COARTADA DEL SILENCIO 1
Coral Aguirre

Los hombres están sentados frente a frente en
una cantina del Centro Histórico del D. F. Uno
de ellos gesticula, se ahoga, aspira y renueva su
gesticulación esperpéntica. El otro lo observa
con ironía. Estos franceses, parece expresar en
su gesto, siempre queriendo conquistar México,
siempre omniscientes, apurándose a decir y
saber más que nadie y, sobre todo, tan dispuestos
al escándalo. La copa de ajenjo frente a ellos
los define. Intelectuales, bohemios, desesperados.
El atildamiento de uno contrasta con la torpeza
del otro. Las manos cuidadas del primero se
contraen, nerviosas. El otro, el francés, no para
de farfullar mientras resuella, respira, tose,
escupe:
- Helás,no podemos seguir prostituyendo el
teatro, prostituir su relación atroz con la vida
y el peligro.
- Ya lo sé. El teatro se agota por exceso de
conservación.
- Justement, lo has dicho, hay que romper la
sujeción del texto al teatro.
- No hablaba de eso, sino de las salas sucias,
los actores estereotipados, la asquerosa
tradición teatral española ...
- Espagnole, francaise, italienne, allemande,
es lo mismo, hay que vomitar sobre ellas.
- ¿Cómo?¿Y Cocteau, y Giraudoux, el viejo
Shaw, el nuevo O'Neill? ¿Cómo puedes
hablar así?
- Mais non, no se trata de suprimir la palabra
hablada, sino de dar a esa palabra la
importancia que tiene en los sueños.
- No, no, son los actores los que convierten
las palabras en basura, amarrados al duro

banco de la galera española. Nuestros actores,
los más grandes aquí en México,incluso
Fernando Soler, no se atreven a romper con
esa tradición. Claro, así nos gana el fútbol
y el cine norteamericano.
- ¡Voila! El cine, eso, hacer un teatro de
montaje, de edición, de gritos y susurros, un
teatro donde se vea de verdad el color de la
sangre; no digo sangre literal ni violencia
literal, digo un acto de vida en escena,
¿comprendes? Pues se sobreentiende que la
vida es siempre la muerte de alguien, pas
vrai2?
Y callan ambos, callan sabiendo que
no se pondrán de acuerdo, que lo que es luz
para uno, esa palabra, ese oficio de poeta, esa
travesura del verbo y la sintaxis, es para el otro
el postrer estertor, la pura muerte, el vacío
signado por el canon y la razón. Callan sumidos,
el mexicano, en el sueño de darle a su teatro
una grandeza que todavía no tiene; el francés,
en devolver al teatro occidental la grandeza que
ha perdido. Callan los dos frente a mí que los
invento, que imagino un día, una hora, una
madrugada en que, hastiados de calles y espejos,
se doblegaron uno al otro y se enfrentaron en
la bohemia de un bar, una pocilga abierta toda
la noche por el ejercicio del alcohol. Callan y
acierto a verlos: los brazos como astas, oscuro,
1
El presente texto y el siguiente, "Xavier VillallITlltia o la crítica
como creación". fueron presentados en la mesa de discusión
·'Cinco perspectivas en la obra de Xavier Villaurrutia", organizada
por Nidia lveue Garza y Salvador Tora Nagakosi, estudiantes
del Colegio de Letras Hispánicas de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL, coordinado por Dolores Hernández.
2Este diálogo fue construido por la autora a partir de las ideas
expresadas por Anaud en El teatro y su doble y por Xavier
Villaurrutia en sus escritos sobre teatro, que aparecen en sus
Obras completas.

�la melena al viento, el sobretodo demasiado
grande de Artaud; y la pulcra condición de
habitante de la noche del otro: las manos claras,
el cabello acucioso en ocupar su exacto sitio,
el rostro apenas maquillado de mi Xavier, el de
los versos, ese Javier por la cruz de tu nombre,
ese Javier, y por la V de vida, Villaurrutia.
A la sazón, parece ser que este
encuentro pudo no haberse dado. Artaud estuvo
en México aproximadamente el tiempo en que
Villaurrutia estudiaba teatro en Yale junto a
Rodolfo Usigli. Improbable encuentro, pues,
en la oscura noche que va de 1935 a 1937, más
o menos. Me gustan los más o menos, los
aproximadamente, los_quién sabe, para contar
historias ciertas e inciertas, pero que debieran
haber sucedido.
A Xavier Villaurrutia no se le ocultaba
nada. Su exilio interior en la ciudad de México,
su spleen, los desfigures de su corazón, no le
impidieron nunca estar exactamente como un
buen intelectual francés, á la page. Así es que
si iba a dedicarse al teatro, entre otras cosas, no
había nada que fuera a ocultársele a propósito
de éste. Como Artaud, quería para el arte teatral
otros actores, otros textos, otros directores,
quería cambiarlo todo aquí, en México, que
estaba dominado y pervertido por el sainete
español. Pero, a diferencia del francés, ni en
sus más fantasiosos sueños hubiera imaginado
siquiera que la palabra podía ser excluida, que
el verbo envilecía y que era tiempo de terminar
con la verborrea occidental para devolverle al
teatro su jerarquía de ceremonia sagrada, de rito
cuya crueldad ostenta la marca del sacrificio.
Sacrificio que redefine la primavera y el renacer
de la vida, reiterado en nuestras tierras a través
de la pasión de Cristo, justo en marzo, cuando
se vuelve imprescindible regar la tierra, cuando
las ceremonias se multiplican entre los
tarahumaras y los huicholes, los chichimecas y
los purépechas. Eso era por lo que Artaud sentía
nostalgia, eso era lo que los mexicanos cultos
no podían imaginar. Así que, en aras de combatir
al mamarracho español, primero con Ulises y
luego con el grupo Orientación, Vtllaurrutia y

68

los suyos hicieron teatro del bueno, porque era
el reino de la palabra, porque era culto, porque
era literario y, sobre todo, porque era europeo.
España es África.
Así, Xavier se dedicó a escribir siete
obras cortas, La mulata de C6rdoba (que luego
deviene guión cinematográfico) y seis obras
de largo aliento. Las primeras, entre 1933 y
1937; las largas, a partir de esta última fecha.
Cuando me dediqué a leerlas atentamente, una
por una y en orden cronológico, me asaltaban
de forma constante los nombres de los grandes
dramaturgos de esa época, y me preguntaba una
y otra vez qué acceso habría tenido Villaurrutia
a ellos. En mis primeras divagaciones pensaba
en Büchner, del siglo XIX, y su magnífico
Woycek, y cuál impronta habría dejado en el
espíritu del poeta mexicano. Pensé lo mismo
para los que siguieron: Ibsen, Strindberg, Shaw,
Jarry, Chejov, Hauptmann, Kaiser, Schnitzler,
Giraudoux, además de las referencias al teatro
de Piscator y de Max Reinhardt. Pensé en sus
propios contemporáneos, como O'Neill,
Lenormand, Romains, Cocteau, Synge, Elmer
Rice, Pirandello, Claudel, Vildrac, entre tantos
otros. Pensaba en Ghelderode, en Mawiakovski,
en Gorki, en el ligero Achard -no obstante,
miembro de la Academia Francesa - , y también
en la Antígona de Anouihl y en la Enfermedad
del coraz6n de Bruckner, obra expresionista de
los años 20 con el sugestivo dibujo de sus
personajes femeninos, y también masculinos,
cuyo erotismo se ejerce en la homosexualidad.
Finalmente, pensé en su compatriota y amigo
Rodolfo Usigli, que en 1937 estrenaba El
gesticulador, sin saber aún que esa fecha partía
el teatro mexicano en dos. Diez años antes que,
en Argentina, Carlos Gorostiza cumpliera con
la misma tarea con El puente. Calmé mi
curiosidad. Supe que Villaurrutia había sido un
privilegiado: por la clase a la que pertenecía,
por el conocimiento de las lenguas europeas,
por su condición de intelectual insaciable. Él
mismo los nombra a todos, no olvida mencionar
a uno solo de sus antecesores y sus contemporáneos,
insiste en ellos una y otra vez, al igual que

Usigli, quien, por la duración de su vida, irá
mucho más lejos y, por su intensa pasión teatral
como prioridad, no ignorará a ninguno. De modo
que, a medida que leía sus obras, me extrañaba
cada vez más la omisión de vida que se aprecia
en ellas.
De las trece obras (no tomaré en cuenta

el guión cinematográfico), cinco suceden en
despachos o estudios de uno de los personajes;
y el resto, en la sala de la casa, el comedor o el
salón de la familia en cuestión. Lo cual significa
el consabido lugar común decimonónico del
drama burgués. De inmediato, sin necesidad
de entrar en la anécdota, sabemos que los
personajes pertenecen a una clase social alta.
Son burgueses. Bueno, se dice uno, al menos
resulta el mejor caldo de cultivo para investigar
a propósito del alma humana, sin entrar en otras
consideraciones de carácter político, social
y económico. Y, no obstante, teniendo en
cuenta los antecedentes de los autores antes
mencionados, una rápida mirada a los temas
advertirá que siempre se trata de curiosas tramas
en donde lo que se sugería no sucede y en las
que, por oposición, los desenlaces dejan los
afectos y los vínculos en orden. Es decir, dentro
de la norma, en el marco de los valores. Cuando
nos adentramos en La hiedra, obra en tres actos,
nos sentimos seducidos por la propuesta, puesto
que esa Teresa, si su hijastro se llama Hipólito,
debe alentar con pasión de Fedra Las situaciones
se articulan de modo tal que uno espera la
condensación del conflicto y el estallido de las
pasiones; cuando todo indica que ello va a
suceder, la Teresa de Villaurrutia resulta ser la
más perfecta de las casadas y la mejor viuda
del mundo. El conflicto se diluye y se pierde
en meandros difíciles de creer y de compartir.
Por otra parte, los diálogos dan cuenta
de esta gente fina, inteligente, irónica. Eso sí,
lo son por igual hombres y mujeres, ambos
géneros se reivindican en el ejercicio de la
inteligencia y los juegos irónicos. Pero un
diálogo que sólo alardea peca de artificioso y
le roba al teatro su carnalidad. Tomaré como
ejemplo un momento de Juego peligroso:

Cecilia, al final de su parlamento:
- Herminia me dijo ...
Herminia, interrumpiendo: - No me
obligues a recordar lo que te he dicho.
Carlos: - Recordar es una actividad
superior a sus fuerzas.
Herminia: - Sobre todo a estas horas.
Carlos, a Herminia: - Yo te ayudaré.
Me dijeron que tenías dolor de cabeza.
Herminia: - ¿Dolor de cabeza? No
recuerdo, es posible.
Carlos: - Tienes razón querida, todo
es posible.
Ésta es la vena villaurrutiana. La facilidad
coloquial lo lleva a jugar permanentemente
no con la médula de las pasiones de sus
personajes, sino con el oropel de la palabra
intelectual, irónica, que hace ostentación
de sus ocurrencias. Es cierto, Shaw, el gran
funambulesco, ya nos había enseñado esa
lección de la incisiva ironía, pero para
ejercerse en cuestiones de fondo,
psicológicas, políticas, sociales,
económicas, culturales, no para hacer uso
de ella a propósito de la desmemoria de una
dama de sociedad que, por otra parte, nada
tiene que ver con el conflicto central ni con
el del resto de los personajes, incluida ella
misma.
Sin embargo, he tomado también
un pasaje de la misma obra en donde el
conflicto ha culminado y se asiste a los
despojos que ha dejado a su paso:
Irene: - Tengo frío ... mucho frío.
Arturo: - Pronto va a amanecer
(Se quita el abrigo y lo pone sobre
los hombros de Irene).
Irene: - Tengo miedo.
Arturo: - ¿Miedo? ¿De qué puedes
tener miedo?
Irene: - Miedo de perderte ... de
haberte perdido, y por mi culpa, para
siempre.

69

�Arturo: - Eras tú la que andabas
perdida. Fui yo el que creí haberte
perdido. Ahora
hemos vuelto a
encontrarnos ... Pero piensa que, para
volver a encontrarnos tú y yo, ha sido
necesario martirizarnos y martirizar a
otros ... a otros ... inocentes como
Cecilia.
Irene: - Ahora comprendo, Arturo, sé
que nunca me perdonarás.
Arturo: - Es a Cecilia a quien debes
pedir perdón. Es Cecilia la que debe
perdonarte, porque yo ... (Pausa. Se
sienta a su lado} te he perdonado ya.
Irene baja, humillada por el perdón, la
cabeza. Y se verá a los dos sentados
juntos, pero inmóviles, mientras cae
el telón.
Sutilezas, equívocos, el juego de la
sofisticación verbal, pero, como hemos
podido apreciar en este desenlace, nunca el
melodrama. Se lo roza, está a punto de
suceder y el dramaturgo lo elude con
elegancia sin par. Al leer este final de Juego
peligroso, recordé el final de Marta y Jorge,
que en situación es casi el mismo, esa obra
de Albee señera en nuestro continente:
¿Quién le teme a Virginia Woolf?, sólo que
veinte años más tarde. No pude menos que
admirarme por la semejanza del tratamiento.
Casi las mismas palabras, el mismo registro,
los mismos comportamientos expresivos,
en ese epílogo trágico en el que Marta y
Jorge se han destruido el uno al otro,
destruyendo también , por orgullo , su
entorno.
No se podía esperar otra cosa
del gran intelectual y poeta Villaurrutia;

en su defecto, hubiera sido penoso. De
todas maneras, coincido con Alí Chumacero
cuando manifiesta que el poeta no
quiso que sus personajes metieran las manos
en la vida. Exactamente al revés de
Artaud (que por los mismos tiempos
daba pautas insoslayables para cambiar
el perfil del teatro occidental en el texto
y en la escena), Xavier Villaurrutia
crea fantasmas, entelequias, seres sin
carne, con el aliento del disfraz, de la
simulación, de la respiración artificial.
Entonces los versos de sus poemas
comenzaron a sonar cada vez más fuerte en
mis reflexiones: La noche juega con los
ruidos copiándolos en sus espejos de
sonidos. Los personajes de su teatro no
tienen resonancias , ecos que remitan a
espejos y a otros rostros entrevistos en la
desolación de la noche:

Cómo pensar un instante siquiera que el
hombre mortal vive. El hombre está muerto
de miedo, de miedo mortal a la muerte ... Y
sin embargo hay un miedo más miedo aún: el
miedo a la locura, el miedo indescriptible que
dura la eternidad del espasmo y que produce
el mismo doloroso placer; el miedo de dejar
de ser uno mismo, ya, para siempre ...
Ninguno de sus personajes alcanza el
tamaño de su finitud, de su poquita cosa, ninguno
se desliza a tientas, próximo a la locura, y menos
aún se inclina sobre los abismos del ser y el no
ser, aunque los juegos verbales pudieran
hacérnoslo creer. Sus miedos son pueriles,
anacrónicos, triviales, más aún al hablar de
muerte y soledad. Al pronunciarlos en el mero
ejercicio de la palabra:

Sufro al sentir la dicha con que tu cuerpo busca
El cuerpo que te vence más que el sueño
Y comparo la fiebre de tus manos
Con mis manos de hielo
Y el temblor de tus sienes con mi pulso perdido
Y el yeso de mis muslos con la piel de los tuyos
Que la sombra corroe con su lepra incurable
Ya sé cuál es el sexo de tu boca
Y lo que guarda la avaricia de tu axila
Y maldigo el rumor que inunda el laberinto de tu oreja
70

En el teatro de Villaurrutia no hay
cuerpos, no hay glándulas ni células
hambrientas. Por lo tanto, no hay erotismo,
ninguna carne sucumbe, nadie agoniza en los
brazos del deseo, nadie se escapa, ni de noche
ni de día, en un silencio desierto por ninguna
calle antes del crimen. Todo lo que la noche
dibuja con su mano de sombra no ha tenido
Jugar en su teatro. Todo lo que el silencio hace
huir de las cosas no sucede en sus parlamentos,

puesto que nunca hay silencio, sino palabras
que lo cubren todo, hasta el vaho del deseo, el
sudor de la tierra, la fragancia sin nombre de
la piel.
Tan gran poeta no debía escamotearnos
una obra teatral de iguales dimensiones. Sobre
todo cuando, inclinándome sobre su poesía,
advierto la tragedia del encuentro y sé, lo sé
muy bien, que allí, sumergida, está la gran pieza
que Villaurrutia se negó a regalarnos:

Los dos sabemos que la muerte toma la forma de la alcoba
y que la alcoba es el espacio frío que levanta entre los dos

un muro, un cristal, un silencio.
LA muerte toma siempre la forma de la alcoba
que nos contiene.
Trató el amor Xavier, trató los vmculos familiares,
trató sobre encuentros y desencuentros, sobre
amigos que traicionan y que, a la postre, no lo
hacen. Trató de padres e hijos, e hijos que no
lo son; trató de amantes que tampoco lo eran,
y nos dejó tan vacíos, tan solos como para
volver a su poesía y zambullimos en el esplendor
del ser deseante, de la identidad rota por la
pasión. Nunca en el teatro la entraña, nunca el
desgarramiento. Y nos quedó debiendo, él, que
en cartas a Salvador Novo le contaba cuánto se
aburría en Yale porque todas esas cuestiones
del teatro ya las sabía. Él, que había asistido al
nacimiento de El deseo bajo los olmos, de
O'Neill. Él, que se había paseado por la
escandalosa Candida de Shaw, prohibida en
Inglaterra en 1913, y que paseó por los
vericuetos de La profesión de la señora Warren,
del mismo autor. En fin, él, que comulgaba
hasta el hueso con Wilde y soñaba con el Orfeo
negro de Cocteau, y no ignoraba que somos un
montón de secretos escondidos en el fondo de
nuestro bolsillo, como confiesa Malraux en sus
Antimemorias.
Poniendo tantas palabras, haciendo
tantos juegos inteligentes, organizando tanta
ironía y jugando con tantas ocurrencias, se puso
tan mudo, sin embargo, se quedó tan silencioso.
No sólo perdió la oportunidad de colocarse en
el vértice del tiempo, junto con Artaud, sino
que, mucho más posible, más oportuno para los
tiempos que vivía México, se quedó callado y

le dio la posta a Usigli, quizás con justicia.
Usigli venía rompiendo banderillas por un teatro
mexicano íntegro, que hablara de nosotros y
no tuviera miedo de hacerlo.
Sin embargo, Xavier me azuza, me
desafía al sentir que se ríe de mis presunciones.
Quizás hay otro camino, otro registro para
comulgar con él. Quizás sólo baste escuchar
sus nocturnos o sus nostalgias. Quizás no baste
más que atreverse y soñarlo, ir detrás de él por
las calles de su noche, bajar las escaleras,
desdoblar las esquinas y correr, si se puede,
detrás de su sombra. Y oír detrás de su sombra
sólo el grito, su grito; querer tocar el grito, ese
grito suyo, y no hallar más que palabras; sa~er
que no son ciertas y, no obstante, reconocer
sus ecos. Correr, correr todavía más detrás de
esa palabra suya, la del teatro, y buscar más
lejos. Derribar el muro de las palabras dichas
y buscar no las palabras, sino la estatua
amordazada, y entender su coartada. Entender
que, con tantas palabras, solamente ejerció los
espejos helados. Y entonces tocar el reflejo de
Xavier en esos hielos, verlo pálido, apenas
maquillado, haciéndonos guiños, y, por fin, no
buscar la sangre al fantasma, sino jugar con las
fichas de su verbo. Hasta oírlo decir que me
calle, que no siga, que ya basta, que no hay más
que disimulo en sus piezas teatrales y que, por
favor y sobre todo, no haga hablar a la estatua
erigida en su nombre porque está muerta de
sueño.

71

�XAVIER VILLA URRUTIA
O LA CRÍTICA COMO CREACIÓN
Víctor Barrera Enderle

cual defiende a Jorge Cuesta de los ataques

fueron una generación regida por el ejercicio

contra su antología, el autor de Nostalgia

del criterio y estuvieron a tono con los

de la muerte emite su primera visión sobre

valores literarios en boga en el resto de

la función lectora de la crítica como modo

Occidente. Generación isocrónica, cuyas

de conocimiento: "Creo que no sólo es

principales características eran saberse a la

injusto sino inútil exigir a un crítico juicios

par del desarrollo literario y, desde allí,

originales. En cambio, no sólo es justo sino

defender su poética, la cual, desde luego,

útil pedirle juicios depurados" (Villaurrutia,

estaba regida por nociones críticas, esto es,

l 966: 846) 2 . Esa educación lectora es

X.V.

todo postulado debía poseer una

producto, entre otras cosas, de un contexto

interpretación que lo validara. De allí

insólito en nuestro país. Me refiero al

que sea difícil catalogarlos como un

cambio profundo de las políticas culturales

de Octavio Paz, la de Alí Chumacero, la de
Guillermo Sheridan, etc.), y ellas son las
que han abierto las puertas al todavía oscuro
recinto de la crítica de los Contemporáneos.
Por ello, es preciso distinguir el lugar que
ésta ocupa en su producción. Un primer
impulso nos haría afirmar que su obra, en
su totalidad, es crítica, y esto es cierto, pero
también es peligroso porque oscurece las
dimensiones que articulan su expresión
literaria. Los Contemporáneos consolidan
nuestra modernidad literaria ejerciendo el
derecho a criticar y a buscar la autonomía
estética y ética del arte. Son los primeros
en reconocer la importancia del ·capital
simbólico en el campo literario y cultural,
es decir, en hacer efectiva una poética
autonómica. Si bien es cierto que esta
búsqueda no era nueva en México, y que
tenía antecedentes sólidos en el modernismo
y en la estética que Manuel Gutiérrez Nájera
puso en circulación a partir de 1876, con

72

a Manuel Horta (7 de julio de 1928), en la

No creo en la imparcialidad del crítico,
pero sí en una parcialidad bien cimentada y compleja.

No dudo en considerar a los Contemporáneos
(esa "reunión de soledades") como una
generación de críticos; sin embargo, tal
consideración puede caer, si no se hace una
distinción, en el lugar común. La historiografía
literaria mexicana no ha dudado en
catalogarlos como poetas y críticos epónimos
del nuevo México postrevolucionario; y, si bien
su creación poética ha sido estudiada con
abundancia, aunque no siempre con esmero,
su postura ante el fenómeno literario ha
sido silenciada con el abuso de la
clasificación superficial. Desde luego, ha
habido lecturas cercanas a su reflexión (la

su artículo "El arte y el materialismo" (esto

Allí está una de las claves para
entender a este "grupo sin grupo", ellos

es: que el arte tiene como fin la consecución
de lo bello ideal y no cualquiera otra causa
de carácter extra artístico), los logros de
esta singular generación eran su afinidad
estética moderna (desde donde proyectaban
su ideología) y la subordinación a ella, tanto
de la conducta individual y social como de
la política y cultural.
Además, la gran diferencia entre
la generación modernista y la de los
Contemporáneos era el tratamiento de la
tradición. Los primeros no cont_a ban con un
canon literario, y su ruptura se dio con la
preceptiva nacionalista de los proyectos
políticos del estado liberal y la pétrea
concepción literaria de la tradición
hispanista o clasicista; mientras que los
Contemporáneos crearon una antología y
en ella expresaron sus valores críticos. Su
poética es una lectura, una organización del
campo literario; por ello, su aparición en
el terreno artístico es disidente, porque se
da a través de la crítica y no de la ideología
emanada de los centros de poder, lo que
representa un paradigma insólito en nuestras
letras. Su lectura incluye, pero, al hacerlo,
deja fuera todo lo que no entra en su visión
sobre la literatura 1. Ésa es su Antología de
la poesía mexicana moderna: un repertorio

movimiento de vanguardia; la vanguardia

y educativas que México vivió a la par de

exige proclamas, una ortodoxia creativa y

la Revolución durante las dos décadas que van

posturas colectivas comunes, y no juicios

desde 1910 hasta 1930. Transformaciones en el

críticos independientes.

campo literario; apariciones de cátedras

Ahora bien, otra cosa es acercarse

especializadas y dedicadas a fundar la

a ellos sólo en función de su labor crítica.

literatura nacional; y reformulaciones de

¿Qué tan crítica, y hasta qué punto, es la

las identidades colectivas y del concepto

crítica literaria de los Contemporáneos? En

de nación a través de la instalación de una

el caso de Xavier Villaurrutia es claro que

moderna maquinaria cultural (proveedora

nos enfrentamos a un pensamiento literario

de la mayor parte del capital simbólico)

de una agudeza superlativa y de una

regida por el Estado.

sensibilidad que lo acerca a los dominios

Antecedentes fundamentales: el

de la estética. Y aquí nos topamos con una

Ateneo de la Juventud y el exilio de

encrucijada: su carácter de poeta, de estela

las primeras grandes figuras surgidas de

consumado, hace de su crítica una confesión

esta institución. El Ateneo fue , para

que parece evitar tal categoría. Podríamos

los Contemporáneos, tanto una presencia

decir, siguiendo a nuestro autor, que

vital (la revolución educativa de José

Villaurrutia es un crítico a pesar de sí

Vasconcelos, de la cual ellos fueron los

mismo: "Desde muy temprano, la crítica

primeros beneficiados, al acceder a espacios

ejerció en mí una atracción profunda.

públicos otrora insospechados) como una

Confieso que apuraba los libros de crítica

ausencia significativa (Alfonso Reyes y

con l a avidez con que otros espíritus no

Pedro Henríquez Ureña). Entre estas

menos tiernos apuran novelas y libros de

dos generaciones hay un espacio cubierto

aventuras" (Villaurrutia, 1966: 639). La

por la llamada generación de los Siete

reflexión es, en él, una seducción, y ello

Sabios; de ellos, sólo Antonio Castro Leal

hace de la inteligencia una sensación, o

se ocupa mayormente de la literatura,

de presencias y ausencias (la mayor: Manuel

mejor: una sensibilidad. Y esta sensibilidad

aunque de manera "clásica", es decir, desde

Gutiérrez Nájera), una coincidencia y, a la

es la condición vital para adentrarse en la

la preceptiva nacionalista. De allí la afinidad

vez, una discusión de criterios.

literatura.

y las divergencias entre los ateneístas y los

1

Por cierto, la misma estrategia crítica será utilizada por Xavier
Villaurrutia en el prólogo a Laurel: "La poesía moderna en
lengua española". En él, describe críticamente el desarrollo
moderno de la poesía hispánica, siendo muy claro al manifestar
el papel decisivo del modernismo hispanoamericano en la
renovación y resurrección de la literatura en lengua española.

Villaurrutia es un crítico porque,

Contemporáneos. Villaurrutia es un gran

antes que creador, es lector. En ese sentido,

lector de la obra fundacional de Henríquez

su escritura es siempre una lectura, un mirar

Sobre el debate crítico en torno a la aparición de la
antología, véase la introducción de Guillermo Sberidan a
Cuesta. 1985.

al mundo y a sí mismo. En su famosa carta

2

73

�Ureña (al que llama un "humanista

experimentación formal. Ha aprendido la

metropolitanas (en su caso, el pensamiento

En su lectura sobre López Velarde,

moderno") y de sus hipótesis sobre la

experiencia literaria de la generación

literario francés, con Cocteau y Gide a la

una larga y aguda reflexión cruza sus líneas;

mexicanidad de Juan Ruiz de Alarcón y el

intermedia entre el modernismo y las

cabeza). Ese equilibrio es patente en su

es la voluntad de comprenderse a sí mismo

tono crepuscular de nuestra poesía (que le

vanguardias; en especial, ha sabido

visión de nuestra poesía, en su lectura de

a través del enfrentamiento crítico con la

sirve como base para postular la ruptura

combinar la poética de tres poetas

la función cultural de la literatura en la

obra del poeta estudiado. Octavio Paz

moderna de su generación); también conoce

fundamentales: Juan Ramón Jiménez, José

nueva sociedad mexicana y del papel del

(2003) tiene razón al hablar de la labor de

a fondo la creación y la reflexión

de

Juan Tablada y Ramón López Velarde, y la

crítico en el sistema literario.

Alfonso Reyes, y su manera de tratar y

de una figura canónica para admirar y para

apropiarse la tradición occidental; pero se

jerezano: Villaurrutia resucita a López

rebelarse: Enrique González Martínez. Del

profundamente ligada a su labor creativa,

Velarde, y lo hace desde su experiencia

diferencia de los dos en su tratamiento

primero ha tomado dos conceptos básicos

no sólo su creación es crítica, sino también

lectora. Pero, separándonos de la concepción

crítico: la crítica de Villaurrutia es más

para su crítica: el "lirismo de la inteligencia"

a la inversa. Su crítica es creación, en el

de Paz sobre la crítica condicionada de

cercana, más personal y conscientemente

y el "sensualismo intelectual" (Stanton,

sentido que une, define, interpreta y

nuestro autor, esa resurrección es una

más limitada. Reyes y Henríquez Ureña no

1994: 27-43); de Tablada y López Velarde,

diferencia el campo literario donde

creación. Villaurrutia está, a través de su

vacilan en cargar sobre sus hombros el peso

entre muchas cosas, la forma de resolver

producirá sus obras. Es evidente que el

reflexión, otorgándole al poeta un lugar en

de la fundación de la tradición interpretativa

las relaciones personal y social con la

ejercicio del criterio se ciñe a un fenómeno

nuestra literatura moderna, pero, de paso,

hispanoamericana: crean su canon y sus

literatura. En su famosa conferencia " La

dado, es decir, posee, en apariencia, una

está preparando el terreno y el momento,

estrategias de reflexión; corrigen las miradas

poesía de los jóvenes de México", dictada

constitución condicionada, un carácter

que ya no es el de la hora crepuscular, para

reductivas metropolitanas 3 y rescatan el

en la Biblioteca Cervantes, en 1924,

dependiente; de allí que Villaurrutia no le

el ingreso de su propia creación: "Pues bien,

sentido de pertenencia. Villaurrutia concreta

Villaurrutia muestra la primera perspectiva

pida originalidad, sino depuración. Sin

en Ramón López Velarde empieza la hora

su reflexión en su propia constitución como

crítica de los futuros Contemporáneos. Allí

embargo, hay en este problema algunos

de la poesía mexicana a llenarse de sombras,

sujeto crítico: "Más tarde he descubierto

traza con precisión las divisiones y

matices distintos, y la propia producción

de tinieblas. Y empieza a ser López Velarde

que pretender poner en claro los puntos

periodizaciones de la producción poética

reflexiva de nuestro autor así lo sugiere.

un poeta nocturno" (Villaurrutia, 1966: 771 ).

secretos de un texto, intentar destacar las

mexicana, basándose en el criterio valórico

Primeramente, la depuración es, podríamos

El autor de "Nocturno en que habla la

líneas de un movimiento literario y

moderno, esto es, en la concepción de una

decirlo, una suerte de creación, pues

muerte" comprende que la creación crítica

encontrar relaciones y correspondencias en

literatura emancipada de sus ancilaridades

perfecciona una sustancia todavía sin forma

es también una acción retroactiva, pues

el espacio y en el tiempo entre las obras y

políticas. Al llegar a las influencias de su

final, y, sobre todo, porque esa depuración

representa una forma inusitada de lectura.

los hombres son, también, pretextos para

generación, supera el peso de la figura de

es un juicio: un pensamiento envestido con

Es cierto, en ella no se crea nada nuevo,

iluminar, destacar, relacionar, poner a

González Martínez ("dios mayor y casi

el ropaje de la escritura, una creación de la

sólo se ve con distinta mirada, pero el

prueba las dimensiones, las cualidades o la

único de nuestra poesía" antes de 1918) con

reflexión. El pensamiento depurado de la

resultado sí es novedoso y hasta original.

falta de cualidades propias" (Villaurrutia,

Ésa, y no otra, es su creación crítica,

el regreso terrenal de la poesía:

crítica no sólo completa el círculo de la

l 966: 639). Se entiende ahora la ausencia,

"necesitamos nuevamente de Adán y Eva

creación, sino que crea, a su vez, un estadio

y en ella se recrean la imaginación y

en su escritura lectora, de términos como

que vinieran a darnos con su rebelión, con

posterior que adelanta las consecuencias

intuición con gran habilidad. Puede ser

imparcialidad, originalidad y objetividad.

su pecado, una tierra nuestra de más amplios

que dicha obra tendrá en nuestro campo

verdad, como sugiere Paz, que Villaurrutia

'ia

Todos ellos escapan a la limitada interpretación

panoramas, de mayores libertades; una tierra

literario. La crítica siempre crea su propio

no sea un ensayista en la amplitud del

humana.

que ver con nuestros propios ojos. La

entorno de discusión y difusión, y, en ese

término, pero sí un ensayador, un artesano

sentido, va más allá de la obra que en teoría

del pensamiento, que lo pule hasta conseguir

La literatura, en él, ha dejado de

fórmula será: Adán y Eva = Ramón López

ser el vehículo para la formación de las

Velarde y José Juan Tablada" (Villaurrutia,

la condiciona. En pocas palabras, si la crítica

las ideas precisas, aquéllas que iluminen

identidades nacionales y la divulgación de

1966: 825). Como Adán, López Velarde

aparece, en un principio, condicionada, ella

no sólo la realidad del texto estudiado, sino

hará lo propio con las obras por venir; pues

la del propio pensador. En su lectura sobre

los ideales políticos (como sucedía antaño)

descubre los misterios y las maravillas de

y se ha convertido en una forma de

la tierra nativa; como Eva, Tablada prueba

en realidad el texto estudiado es un punto

López VeJarde, intuyó el descubrimiento de

conocimiento y reconocimiento: es su

lo prohibido, deja el espacio seguro (la casa,

de apoyo, un estímulo para intentar iluminar

un espacio oculto, mas siempre presente,

pasaporte para acceder a una urbanidad

en la creación poética: el principio

la patria) para explorar lo foráneo. Arraigo

un problema mayor: la comprensión del

distinta, regida por la sensación de

y desarraigo. Dos constantes de nuestra

mundo a través de la Ii teratura. En la

de muerte. "La muerte es también una

pertenecer a un presente universal y por la

formación discursiva. De esta manera, la

modernidad, el ejercicio crítico condiciona,

patria a la que se vuelve; por eso es posible

3

crítica de Villaurrutia parece intuir una

sin caer en la preceptiva, a la creación

que haya un libro de versos que se llama

Sobre Reyes, Villaum1tia (1966: 675) lo describe así: Atento a
los más diversos problemas, los ha resuelto con exactitud y
juicio; ha se alado injusticias y desconocimientos de nuestra
lengua y literatura, y lo ha hecho con inteligencia y, a menudo,
con ironía.

74

resurrección de su crítica sobre el poeta

En sí, su labor interpretativa está

balanza, un equilibrio tácito entre la

literaria; ésta es una certeza en la reflexión

Nostalgia de la muerte. Nostalgia de lo ya

producción local y las influencias

de Xavier Villaurrutia.

conocido. La muerte es algo ya conocido

75

�por el hombre" (Villaurrutia, 1966: 771).
La muerte de los vivos y la vida
de los muertos. Su crítica es siempre un
lente y un espejo; y así como encuentra el
principio de muerte en la poesía viva,
también descubre la esencia de la vida en
la literatura pasada. En su lectura sobre el
carácter clásico en la literatura, en especial
al hablar de la permanencia de Sor Juana
Inés de la Cruz, pone en circulación
un concepto que podríamos llamar el
principio de vida de los clásicos, o mejor:
una lectura ni oficial ni nacionalista de
la tradición: "Sor Juana es en este sentido
de la convivencia un autor vivo, clásico:
clásico quiere decir vivo. Ésta es la forma
en que yo prefiero definir el autor clásico.
No marmóreo, estatuario y correcto, ya
definitivamente en un nicho, sino
un autor que puede circular en torno nuestro,
con el cual podemos acompasar nuestra
respiración" (Villaurrutia, 1966: 777). Eso
es, desde luego, una forma crítica y moderna
de leer el canon, de confrontarlo y de
enriquecerlo. La representatividad
-concepto de suyo sospechoso- es aquí
cambiada por la afinidad, por la discusión
de sus supuestos valores esenciales.
Tal vez sea difícil (incluso imposible)
encontrar una metodología o un sistema
teórico en la producción crítica de Xavier
Villaurrutia; no obstante, existe una
coherencia interpretativa: una búsqueda
por responder una serie de preocupaciones
básicas en torno a la literatura y su
función individual y cultural. Primeramente,
se evidencia una incertidumbre en su
escritura reflexiva; esa incertidumbre nace
de la contradicción entre el carácter
subjetivo e individual de la creación y su
soporte, el cual es un instrumento colectivo:
el lenguaje. "La obra de un poeta
-nos confiesa- no vale sino en la medida
que lleva consigo, al mismo tiempo y
en el mismo grado, lo inexplicable y lo
explicable. En manos del poeta, el

76

lenguaje no es sólo un instrumento lógico
sino también un instrumento mágico"
(Villaurrutia, 1966: 764). El arte de la
poesía, como el de la crítica, consiste en el
equilibrio entre estos dos instrumentos: el
lenguaje por sí sólo no es poético, pero la
poesía sin la ejecución verbal no existe; es
en este terreno de la escritura donde se
encuentra el reino de la reflexión, aunque
ésta pretenda siempre superar sus propios
dominios e ir hacia el origen de la intención
y la esencia de la literatura. Esa lucha
inefable es, desde luego, el motor del
ejercicio del criterio. A la crítica también
la guía esa misma curiosidad pasional
(padecida por Sor Juana) que estimula la
creación. Allí se ubica una de las
características principales del pensamiento
de Villaurrutia: la conciencia de infinitud
limitada por la estrechez humana. La verdad
escondida en la literatura nos contiene y
nos rebasa. Su persecución no tiene fin,
pero nos otorga, a cambio, la certeza del
movimiento y la esperanza de algún día
encontrar la luz, la salida, la iluminación.
Encuentro, igualmente, una
búsqueda por sacar a la luz la comunicación
entre las obras literarias. Ésa es una
intención creadora, pues persigue la
concreción de un sentido mayor del campo
literario. Quizá por ello me parece muy
afortunada su concepción de la poesía
mexicana como un laberinto, como una
encrucijada; pero esta concepción sólo
confirma su continuidad, su comunicación
subterránea. El laberinto es una cartografía
por hacerse, y allí es donde entra a la
palestra el crítico. Es él quien debe registrar
(y crear) esa geografía ignota para la
mayoría, sólo así una literatura tomará
conciencia de su propia circunstancia.
Y es, finalmente, en el develamiento
de esa circunstancia donde sería preciso
destacar el aporte del discurso crítico de
Villaurrutia a las letras mexicanas,
verdadera obsesión de su reflexión. Sus

intuiciones son vitales para entender la
formación de nuestra crítica moderna. Antes
que nada, su lectura fue el termómetro
donde se registraron con mayor precisión
y nitidez los más importantes cambios de
la poesía mexicana de la primera mitad del
siglo XX. Sobre todo, la transformación
que opera con la aparición de su generación:
el cambio del tono crepuscular al tono
cenital y, posteriormente, al nocturno. En
su calidad de guía, el autor de Reflejos nos
lleva por las diferentes dimensiones de
nuestra poesía: desde la soledad, la reflexión
y el sentimiento de la melancolía hasta la
experimentación formal y el erotismo. Todo
desde la intimidad de su confesión y la
sensibilidad de su inteligencia.
Con Villaurrutia confirmamos el
carácter intuitivo, conscientemente parcial
y depurado, de nuestra reflexión literaria.
Esto, dicho sea de paso, no es, como afirman
algunos, la confirmación de nuestra carencia
teórica; al contrario, es la certidumbre de
la experiencia vital que significa para
nosotros la literatura, y, con ella, una de
sus formas esenciales de creación: la crítica.

BIBLIOGRAFÍA
Cuesta, Jorge ( 1985). Antología de la poesía
mexicana moderna. Lecturas
Mexicanas 99. México, D. F.:
SEP/FCE.
Paz, Octavio (2003). Xavier Vi/laurrutia en
persona y en obra. México, D. F.:
Fondo de Cultura Económica.
Stanton, Anthony ( 1994)."Los Contemporáneos y el debate en torno a la poesía
pura", en Olea Franco, Rafael y
Anthony Stanton (eds.) (1994). Los
Contemporáneos en el laberinto de
la crítica. México, D. F.: Colegio de

México.
Villaurrutia, Xavier (1966). Obras. Edición
de Alí Chumacero, Miguel Capistrán
y Luis Mario Schneider. Lecturas
Mexicanas. México, D. F.: Fondo de
Cultura Económica.

77

�DOS POEMAS
Jorge Saucedo

abierta

guardiana del deseo no es tu culpa
si despiertas las furias que tú habrías saciado

falsa llaga cántaro luz nube de espinas
madre del cielo gris

Tomás Segovia

abierta igual que la calle y la tormenta
escucho el eco de tu boca y un pájaro se enciende
una llama que muere se levanta y los muertos que
miran mi mirada parpadean
en mis manos aletea tu boca
escucho los ojillos silbantes de tu boca

desde el silencio tortuoso como tortuosa espera

en los brazos de los árboles las verdes redes

en el fácil derrumbe de palabras que apenas se pronuncian

tienden chorros de silencio
y una fuente delgada se desliza hasta arrojar
su cuerpo en el refugio desolado de tu boca
madre desertor ahogada en sangre
mitra del cáustico demonio de los días
espejo de los pusilánimes y los creyentes
recuerdo de mi voz y de mis torpes manos
de mi color ahogado en la triste imposibilidad
agua manto delgadez de sombra madre

en mí callada sombra que mira toca máscaras del aire el resplandor del odio
con el color más entrañable en el hirviente zumo de tu boca
el ropaje oscuro de las rosas en el caliente nudo de invernales labios
en la proximidad abierta como una luz de ojos y de risas
desde la espera y el silencio de calles imposibles y trenes que no miran
y dejan la tierra palpitando
en ese movimiento de una gota luminosa que me miró mirarte mirándome a los ojos
dejándonos de pie cerca de un dios dentro de un mundo juntos en silencio

de las cortinas y los muros
y del ajeno tiempo siempre ajeno
esfera embrujada luz paloma degradada sed desierta
espero el roce inabarcable que acarreas
cúpula invertida honda caverna
junto a la ventana iluminada o a través
del gris antiguo de la calle
en el centro de una bóveda impecable abierta en cruz
cubierta de arabescos o gritos vendedores
miras siempre desde el fuego de una herida
tocas con tu llama cruel mis manos

78

79

�(como en las pinturas de Giotto en la
capilla de Arena) (1994: 282) 3 .

EL RITMO MULTIMODAL
DE LA TELENOVELA MEXICANA
Rodney Williamson y Candice MacDonald
El ritmo es un concepto que se aplica a
diversos modos de expresión semiótica.
Aunque pareciera asociarse más directa y
naturalmente con la expresión musical,
también se habla de ritmo en la pintura, la
arquitectura, la escultura, el cine y el
lenguaje. En estas páginas queremos
enfocar el ritmo como un factor que no se
limita a un solo y único modo de expresión,
sino que organiza y estructura una
configuración de varios modos. Queremos
enfocarlo como un principio multimodal y
explorarlo empíricamente a través de un
género discursivo que de por sí es
multimodal. La telenovela, como género,
integra diferentes modos de expresión
semiótica en su diseño de escenas y
episodios: habla, música, espacios visuales,
movimiento, gestualidad, etc. Si bien el
lenguaje de la telenovela ha sido
mencionado en varios estudios 1, muy poco
se ha dicho sobre sus otros modos de
comunicación y sobre las combinaciones
de modos empleadas en su diseño. A pesar
del abundante empleo de la música popular
y romántica en las telenovelas, casi nada
se ha comentado sobre esta característica
del género ni sobre sus funciones.
En su obra pionera, Multimodal
Discourse. The Modes and Media of
Contemporary Communication, Kress y
Van Leeuwen (2001: 3) presuponen que el

ritmo funciona multimodalmente, y lo
relacionan con el principio también
multimodal de 'framing' (el proceso de
enmarcar o separar espacios, objetos, etc.,
en una producción semiótica):
En modos organizados temporalmente [... ]
el 'enmarcado' se convierte en 'fraseo' y es

80

es realizado por las breves pausas y
discontinuidades de varios tipos (rítmicas,
dinámicas, etc.) que separan las frases
verbales, musicales y las de los movimientos
de actores2.
Como ya se observó, el ritmo ha sido un
principio de referencia en descripciones de
productos semióticos de diversa índole:
cine, arte pictórico, música, poesía. Pero
raras veces se ofrece una definición analítica
del concepto, y sólo en algunas ocasiones
se examina en detalle su expresión concreta.
Un autor que aplica el concepto
sistemáticamente al arte pictórico es O'Toole
(1994), quien lo relaciona con las funciones
que llama "modal" y "composicional"
(basadas en las macrofunciones
interpersonal y textual de la lingüística
funcional y la semiótica social de Michael
Halliday ( 1978, 1985, 2002 cap. 8). O'Toole
define el ritmo de la siguiente manera:
Un sistema clave tanto para la fun ción
modal como para la composicional. La
repetición regular de unidades espaciadas
(como en el caso del ritmo musical) puede
darse al nivel de las pinceladas, de formas
menores como manos, páneles de cercas,
ventanas o al de figuras mayores
(personas, caballos, autos) o de episodios
1
La mayoría de los estudios sobre telenovela trata aspectos
de recepción por 1eleaudiencias, o aspectos sociales
y culturales generales . Pero algunas observaciones
sobre el lenguaje telenovelesco se encuentran en: Mazzioni,
1993 (sobre iodo el capítulo de Mazziotli misma,
" ln1er1extualidades en la telenovela argentina: melodrama
y costumbrismo", 153-164); y el lenguaje de dos 1elenovelas
mexicanas se estudia en: Williamson y De Diego. 2003.
2
La 1raducción es nuestra. El 1exto original, en inglés, es
como sigue: " In lime-based modes [ ...] 'framing' becomes
' phrasing ' and is realised by !he shorl pauses and
discontinuities of various kinds (rhy1hmic, dynamic, ele.)
which separale tbe phrases of speech, of music and of

actors' movements" .

ejemplo, establece esquemas que dividen
sonidos en medidas de igual duración y que
sonla base de su tempo musical. A su vez,
estas medidas se organizan en frases
musicales. Van Leeuwen resume sus
observacionesen los siguientes términos,
ampliando luego el alcance del término
ritmo para incluir el habla y los sonidos no
musicales:

Esta definición analítica de la "repetición
regular de unidades espaciadas" la aplica
O'Toole al análisis concreto del famoso
cuadro "La Primavera", de Botticelli
(Galería Uffizi), revelando la estructura
episódica (narrativa) de la obra, que
procede de derecha a izquierda. Ésta
comienza con el ritmo "fuerte y lineal" de
la escena-episodio de Céfiro, Cloris y Flora,
y procede hacia el ritmo "circular" del
conocido grupo de las tres Gracias:

Hay tres tipos de regularización rítmica:
( 1) regularización del tempo, (2)
regularización del número de sonidos por
medida, y (3) regularización del número
de medidas por frase.
Puede darse cualquier
combinación de estos tipos, tanto en el
habla como en la música y en
producciones semióticas que emplean
sonidos 'no musicales', y se pueden
producir patrones complejos alternando
diferentes grados o tipos de regularización
(1999: 50)5.

El ritmo que era tan fuerte y lineal,
procediendo de derecha a izquierda, en
el episodio de Flora, ahora sigue un
movimiento mucho más suave y circular,
contenido en la interacción entre las tres
Gracias mismas (1994: 11)4 .
Lo que resulta evidente en esta descripción
es que el concepto del ritmo dinamiza un
medio pictórico estático, constituyendo el
carácter narrativo de la obra, creando una
temporalidad lineal que nos permite hablar
de un "antes" y un "después". El ritmo
circular, en este contexto, parecería ser una
modulación secundaria subordinada al
esquema lineal fundamental. En términos
concretos, el ritmo es movimiento ,
dirección, mirada (tanto de las figuras o
personajes, como del espectador), y se
asocia estrechamente con el análisis de los
vectores o líneas de energía presentes en
el cuadro, que dirigen la mirada del
espectador. Creemos que es importante
comprender que el ritmo no es sólo
repetición de unidades espaciadas, sino
movimiento con dirección.
Van Leeuwen (1999) dedica un
espacio considerable a la definición del
ritmo en su estudio sobre los modos de
expresión sonora: el habla, la música y el
sonido. Conceptualiza el ritmo en términos
de tiempo medido y no medido. La
tradición musical de Occidente, por
3

La lraducción en nuestra. El texto original es el siguiente:
'·A key system in both !he Modal and Compositional
func1ions. The regular repetition of spaced units (as with
musical rhy1hm) may be at 1he leve! of brushstrokes, of
small fealures like hands, fence panels, windows, or of
major figures (people. horses, cars) orepisodes (as in the Giotto
paintings in the Arena chapel)".
4
La lraducción es nuestra. El texto original es como sigue:
'"The rhythm which was so forceful and linear, from right
Io lefl. in the Flora episode now seems much gentler and
circular, con1ained in the in1eraction between the three
Graces themselves".

Para aplicar estas percepciones
concretamente a productos o géneros
semióticos (obras de música o estructuras
habladas, como conversaciones o poemas),
hace falta, en nuestra opinión, agregar el
concepto de movimiento con dirección. La
obra musical "avanza" gracias a una
"progresión" de sus frases musicales.
Queremos aplicar ahora estos
rasgos del ritmo - repetición espaciada,
regularización, progresión (movimiento c?n
dirección)- a la telenovela mexicana, que,
en el marco de este género latinoamericano,
presenta una visión particularmente
melodramática y ritualizada de la realidad
en sus tramas narrativas6 . Resumiendo lo
que se desprende de las obras citadas,
tendremos en cuenta los siguientes aspectos
y funciones del ritmo:
1. Si en el arte pictórico el ritmo contribuye
a la organización "composicional"
5

La traducción es nuestra. El texto original es como sigue:
'There are three kinds of rhythmic regulariza1ion: (1)
regulariza1ion of 1he tempo, (2) regularization of the
amount of sounds per measure, and (3) regularizalion of
the amount of measures per phrase.
Any combination of these is possible, in speech as
well as in music or in semiolic productioos using 'nonmusical' sounds. and in1rica1e patterns can be produced
by aherna1ing different degrees or types of regulariza1ion".
6 Véase la caracterización que ofrece Ana López ( I 995:
261-262) de las 1elenovelas brasileñas, venezolanas,
colombianas y mexicanas, en la que destaca la prioridad
de 'emociones primarias sobre el contexto socio-hislórico"
en la 1elenovela mexicana.

81

�("textual") y tiene evidentes funciones
narrativas, como sostiene y demuestra
O' Too le, es lógico qu e presente
características funcionales comparables en
la telenovela. Examinaremos cómo el ritmo
contribuye a establecer la unidad textual
de la telenovela y su estructura narrativa.
2. En segundo lugar, el ritmo desempeña
fun ciones modales o interpersonales,
ayudando a establecer relaciones entre
(grupos de) personajes, y entre éstos y el
espectador, función que subraya la
significación social que tran smite la
telenovela como producto y género
semiótico.
3. Ya que la telenovela es, de por sí, un
género multimodal, sería lógico que el
ritmo se expresara en ella a través de los
diversos modos que en cada caso active;
es decir, a través de la parti cular
configuración de música, habla e imagen
que la telenovela en cada caso emplee.

Hemos escogido analizar dos selecciones
que provienen de dos telenovelas muy
distintas, proyectadas entre 1999 y 2000
por TV Azteca y Televisa, respectivamente.
Estudiaremos una escena de amor de El
candidato y una secuencia de escenas que
llevan a un encuentro desafortunado en Por
un beso7 . Ambos ejemplos se definen por
llegar a un momento culminante, aunque
de muy diferente manera, y ambos
constituyen unidades acabadas y coherentes
en sí mismas. Su carácter unitario se explica
en parte por su estructura narrativa, pero
también por la interacción de los diferentes
modos semióticos implicados. ·
7

Los materiales provienen de un corpus de I O telenovelas
de I 997 a 2000, recogido en el marco del proyecto Género
y discurso mediótico: elementos verbales en la telenovela
mexicana, dirigido por R. Williamson, con la colaboración
de F. de Diego, de la Universidad de O11awa, y de R.
Ávila, de El Colegio de México. Agradeceremos la
subvención de dicho proyecto al Social Sciences and
Humanities Research Council de Canadá. Agradecemos
también el valioso apoyo prestado por Raúl Ávila en las
primeras fases del proyecto, al darnos acceso al material
telenovelesco de su proyecto internacional DIES-RTP
(Difusión Internacional del Español en la Radio, la
Televisión y la Prensa.)

82

Las telenovelas de TV Azteca en
los años de nuestra muestra intentan trazar
nuevos caminos para el género, en un
esfuer zo de competencia abierta con
Televisa. El candidato, que salió al aire en
los meses anteriores a las elecciones de
2000, se destaca por sus referencias directas
a la actualidad política de México. Esta
relación manifiesta con la realidad extraficcional, si bien no constituye un nuevo
realismo, es bastante inusual. Se logra
gracias a la creación de dos espacios
claramente enmarcados y separados uno de
otro: el espacio público de la campaña
política, con sus referencias "reales", y el
espacio privado del recinto familiar del
"candidato ", escenario de una trama
típicamente telenovelesca de amor, celos,
y lucha entre "buenos" y "malos". El
"candidato", Ignacio Santoscoy, es un
político joven lleno de ideales, esperanza
y celo reformista. Obviamente, pertenece
al lado de los "buenos", pero está casado
con Maricarmen, la hija "mala" de un
político corrupto de la vi·eja guard ia,
Ju ventino Manrique. Inevitablemente,
Ignacio se enamora de Beatriz, la media
hermana de Maricarmen, hija de una unión
de amor puro que tuvo Manrique de joven,
antes de corromperse. Beatriz representa el
arquetipo de la mujer mexicana ideal: dulce,
sumisa y maternal, de aspecto romántico,
cabellera sedosa, labios entreabiertos y
mirada soñadora. Es incapaz de cualquier
sentimiento vil o que no provenga del
sentido más puro y noble de la vida. En este
marco de determini smo casi génetico,
Maricarmen no tarda en extraviarse por
caminos equivocados: tiene relaciones
sexuales con Adrián, el mejor amigo de
Ignacio, y com ienza a tomar cocaína,
cayendo en una drogadicción que finalmente
la llevará a la muerte. En la escena que nos
ocupa, Maricarmen está haciendo el amor
con Adrián, a la vez que mira una entrevista
política realizada a Ignacio en la televisión.
Por su construcción, técn ica
camarográfica y cromatismo (semioscuridad y matices predominantemente azules),
la escena a la que nos referimos se destaca

por ser mu y diferente a las escenas
anteriores y posteriores. Comienza con una
larga toma en la que una cámara móvil
sigue un hilo de objetos que articulan una
narración visual: una botell a y copa de
champaña, un reloj, varias prendas de vestir
femeninas y masculinas. Sólo después
descubriremos a sus prop ietarios,
Maricarmen y Adrián, haciendo el amor en
la cama. Vemos la cara de Maricarmen por
encima del hombro de Adrián; casi no

vemos la cara de éste. Durante toda la
narración visual oímos voces que no tienen
nada que ver con los objetos enfocados: son
voces de participantes de un debate político.
Sólo después descubrimos que emanan de
una televisión y vemos la cara de Ignacio
(marido de Maricarmen) en pantalla (figura
2). Maricarmen mira la televisión desde la
cama, como si estuviera mirándolo en
persona (figura 1).

Figura 1: El candidato

Figura 2: El candidato

En sus dos espacios o escenarios,
esta escena representa un lento crescendo
hacia un clímax: un orgasmo en el espacio
privado de la recámara y una acusación
triunfal de Ignacio en el espacio público
de la entrevista televisada. Los dos
escenarios están perfectamente enmarcados
y separados uno de otro: fuera de unos
gemidos y jadeos más bien discretos, no
se oye nada de la escena amorosa, sino que
se ve. Fuera de unos instantes en los que
vemos la cara indignada de Ignacio en la
pantalla de la televisión, la entrevista
política no se ve, sino que se oye. Ambos
eventos llegan a su culminación: la
entrevista, con la intervención del animador
anunciando que se ha concluido, quedando
sólo unos momentos para comentarios
final es; el acto sexual, con los amantes
descansando uno en los brazos de otro.
No habría relación entre ambos
eventos si no fuera, por una parte, por las
miradas de Maricarmen, que ve la pantalla
de la televisión y parece encontrar la mirada
indignada de Ignacio, que acusa al gobierno

actual de corrupción y venganza (como si
estas palabras clave se aplicaran a ella). Y,
por otra parte, por la música que llena todo
el espacio sonoro y sus huecos (momentos
de s ilencio potencial), creando una
continuidad cohesiva que imparte a la
escena una unidad indisoluble. Las miradas
puntuales subrayan a un tiempo exacto
determinadas frases o palabras en el modo
de comunicación verbal. Pero la música
unifica todo con sus incesantes repeticiones.
Su lento crescendo, en el que comienza al
fondo y va subiendo de volumen hasta llenar
el primer plano también, es un reflejo exacto
de lo que pasa en el espacio visual: el acto
amoroso se hace cada vez más intenso y su
ritmo se refleja en el tempo establecido por
la sucesión de las trece tomas de la escena.
Después de la larga toma inicial hay una
rápida sucesión de tomas, reflejo del
desenfreno de las pasiones (tanto amorosas
como políticas), pero ordenada por los
compases de la música. Hacia el final de la
escena se afloja un poco el paso, a partir
de la toma 9 (ver el cuadro 1).

83

�1

Cuadro 1
Toma
Toma 1
Toma 2
Toma 3
Toma 4
Toma 5
Toma 6
Toma 7

Duración de las tomas en la escena de amor de EL candidato
Duración (segundos)
62
4
2
3
2
2
2

Resumiendo, el tempo de esta
escena se comunica visualmente, en una
clara progresión de tomas que, por otra
parte, alternan planos cortos con medianos
y largos. Pero es la música la que marca el
pulso regular de esta progresión por medio
de sus repeticiones. El efecto rítmico de
energía violenta, pero finalmente enmarcada
y contenida, se crea multimodalmente por
una interacción del modo visual con el
musical. La música es el elemento que crea
cohesión entre los dos espacios visuales
fuertemente enmarcados, como ya
señalamos. Acapara poco a poco todo el
espacio sonoro, envolviendo el habla y
llenando los espacios o silencios. Lo
interesante es que es una música de tono
más dramático que íntimo. Su estilo es más
propio del espacio público que del privado
y, a fin de cuentas, sirve más para subrayar
aspectos del mensaje político de Ignacio
que para el tono íntimo del encuentro
amoroso. La música crea una distancia
entre nosotros, los espectadores, y la pareja,
como la pantalla de la televisión pone una
distancia entre Maricarmen, como
espectadora , e Ignacio. El ritmo se
construye en una serie de tomas a nivel de
escena. El ritmo de la escena subsiguiente
(en la que vemos a Ignacio saliendo del
estudio de televisión) se diferencia por
completo del de la anterior.
El segmento de Por un beso que
seleccionamos corno nuestro segundo
ejemplo es una secuencia de escenas
presentada como subepisodio, organizado
en torno a cinco personajes y un

84

Toma
Toma
Toma
Toma
Toma
Toma
Toma

Duración (segundos)
8
9

10
11
12
13

2
3
3
4
2
5

club nocturno llamado "El Oasis". Por
subepisodio entendemos un segmento
continuo de un capítulo de telenovela
que se presenta entre dos pausas
comerciales. El subepisodio constituye
una unidad, en la medida en que crea
una progresión narrativa, alternando lugares,
pero involucrando un número limitado
de personajes con papeles complementarios.
El ejemplo de Por un beso satisface
plenamente estas condiciones. En realidad,
las complicaciones de la trama empiezan
en un subepisodio anterior, pero
hemos escogido enfocar solamente éste,
en el que la acción narrativa llega a un
punto crítico y culminante.
Mariano, el adinerado arquitecto
protagonista, frecuenta con su socio Efraín
un club nocturno llamado "El Oasis", donde
se enamora de la cantante, Blanca Garza, y
empieza un romance con ella. Julio, un
nuevo socio potencial y amigo de Fernanda,
la esposa de Mariano, llega y se hace invitar
al "Oasis", donde él también se enamora de
Blanca. Queda tan impresionado de Blanca
que Fernanda decide acompañarlo al club,
donde ve a su esposo, que en todo el día no
había podido ir ni a comer ni a cenar a casa
"por moti vos de trabajo". Precisamente esta
noche, Blanca ha decidido declarar su amor
a Mariano a través de la canción. Después
de la función, todos coinciden en un
inevitable e incómodo encuentro: Fernanda
descubre con enojo que no es la única mujer
en la vida de Mariano, y Blanca descubre
con espanto que su gran "amor" está casado.

En esta telenovela, la música
desempeña funciones muy distintas de las
que desempeñaba en la otra. Identifica
puntualmente a determinados personajes o
interacciones entre personajes, a la manera
de un leitmotiv o motivo conductor, al estilo
de una ópera wagneriana. Los motivos
musicales se asocian, además, con ciertos
iconos visuales. A Julio le corresponde una
música de piano, asociada con las azucenas
blancas que le regala a Blanca. Los
contactos amorosos entre Blanca y Mariano
quedan marcados por la música de la
canción "Adoro", de Armando Manzanero,
y por las rosas rojas que él le regala. Los
momentos de turbulencia o conflicto
quedan marcados por una música
desorganizada con intervenciones
disonantes. Ya que este simbolismo
primitivo de la música nos entrega un
sentido representaciona1 8 bastante evidente
y poco interesante, como televidentes
tendemos, quizá, a fijarnos en su valor
interpersonal, el tipo de relación que marca
entre los personajes implicados, o en su
valor textual, el hecho de que el mismo
tema o motivo se repita escena tras escena.
En otras palabras, donde el sentido
representacional resulta pobre, se privilegia
un sentido rítmico basado en la repetición.
Mediante la contraposición de
diferentes lugares y personajes en
este subepisodio, se va recalcando la
inevitabilidad del encuentro desafortunado
entre Fernanda, Blanca y Mariano, lo cual
acentúa la vinculación entre una escena y
otra en la fatal progresión hacia el momento
crítico. El ritmo establecido en esta

Cuadro 2
Toma

1

Escena I
Escena 2
Escena 3
Escena 4
Escena 5
Escena 6

progresión narrativa no es tanto de clímax
como de suspenso, y el tempo o rapidez con
la que se van produciendo los hechos es el
aspecto rítmico privilegiado. En tales
secuencias es normal que se busque alargar
las escenas, retardando el desenlace
inevitable para crear una mayor tensión
dramática. En el cuadro 2 se constata la
aplicación de esta técnica en la progresión
de escenas más cortas hacia más largas,
aunque la escena 5 rompe el patrón. Junto
a esta progresión rítmica tenemos la de las
tomas. El ritmo más pausado con las tomas
más largas se alcanza en la escena 3,
después de la cual se va acelerando hacia
el desenlace dramático, creando una tensión
entre escenas cada vez más largas y tomas
cada vez más cortas. De nuevo, la escena 5
rompe el esquema rítmico y se plantea, de
hecho, como una ruptura temática y rítmica.
Mientras las demás escenas se desarrollan
en el camerino de Blanca, primero con su
asistente Mica y luego con el celoso y
amoroso Mariano, y, por otra parte, en el
salón del club "El Oasis", la escena 5 nos
saca de este contexto, mostrando la casa
de Mica y a su niño robándole dinero de su
bolsa. Esta escena forma parte de una
técnica de alternancia y contraposición de
personajes y lugares que ha servido para
construir la ironía dramática y el avance
inexorable hacia el previsible desenlace.
Pero en esta ocasión rompe completa~ente
con el ritmo narrativo. El ritmo acelerado,
desordenado y turbulento de la escena 5
sirve, de hecho, para reforzar la regularidad
del ritmo de las demás escenas.

Duración de escenas en el subepisodio de Por un beso
Duración (segundos) Número de tomas
26
30
33
115
9
119

8
6
5
21
4
28

1

Duración (promedio) por toma
3.25
5
6.6
5.8
2.25
4.25

1
1

1

8

Término de Halliday que designa el tipo de proceso
semántico en el que un elemento textual o semiótico hace
referencia al mundo o representa algún fra gmento del
mundo. Corresponde, en la lingüística sistémica-funcional
de Halliday, a la macrofunción representacional o
'ideaciona1·.

85

�Otro aspecto visual que separa la
escena 5 de su entorno es la alta proporción
de primeras planas que contiene,
comparable en este aspecto sólo a la
dramática escena final.
Como ya señalamos, la música
juega un papel temático en esta secuencia
de escenas, subrayando mensajes de amor
y armonía, pasión caótica, conflicto;
además, establece el ritmo de cada escena
e incluso la transición entre las escenas 1
y 2. A lo largo de todo el subepisodio,
alternan el modo musical y el verbal como
el elemento más perceptible del espacio
sonoro. El patrón típico es que una escena
comience y termine con música
relativamente alta, y que en medio se oigan
las voces y las conversaciones de los
personajes (escenas 1 y 2). En las escenas
3, 4 y 6, el esquema es más complejo,
subrayando sus diferentes momentos
dramáticos. El volumen de la música alterna
con el de las voces, y el género de música
se cambia de acuerdo con el momento. Pero
es obvio también que el tempo del ritmo
musical subraya en ciertas ocasiones el
tempo del ritmo visual. Esto se ve
claramente en la escena 5, en la que la
rápida y turbulenta secuencia de tomas se
complementa, en el espacio sonoro, con
una lucha entre música alta y voces
gritando.
Esta breve descripción de dos
ejemplos de telenovela demuestra hasta
qué grado la realización del ritmo es un
fenómeno complejo. Definitivamente, no
hay una correspondencia sencilla entre tipos
o aspectos del ritmo y modos individuales
(que sean de tipo verbal, musical o visual).
Por otra parte, la exploración empírica de
la semiótica del ritmo nos ha -llevado a
considerar los tres tipos de significación
contemplados en las tres macrofunciones
de Hal liday (representacional o
'ideaciona!' 9, interpersonal y textual). La
presencia de iconos visuales y temas
mu s icales responde a la función

86

representacional de estos modos, que en los
dos ejemplos analizados difiere
radicalmente. Pero la manera en que música
e imagen se entretejen textualmente sirve
para crear una unidad escénica que parecería
ser típica del género telenovelesco. Por otra
parte, la síntesis que se busca lograr entre
conflicto y control, caos y destino, a partir
de la realidad interpersonal de los
personajes, también parece ser rasgo propio
de la telenovela. El ritmo de la telenovela
tendrá, quizá, una función semántica
primordialmente textual, pero no podemos
descuidar su función interpersonal ni su
relación con el sentido representacional. El
ritmo es, por supuesto, regularidad y
repetición, pero hemos visto también cómo
contribuye a la progresión narrativa,
estableciendo cohesión entre tomas y
escenas.
Aunque parece temerario decirlo
con base en el estudio de sólo dos ejemplos,
la acción cohesiva del ritmo en la telenovela
parece revelar otro aspecto de su
funcionalidad: su potencial para desarrollar
diferentes variantes del género. La cohesión
rítmica que hemos analizado en Por un beso
crea unidad entre una serie de escenas; la
de El candidato unifica una sola escena. Si
estas observaciones se comprobaran en otros
ejemplos, el primer caso constituiría, de
alguna manera, el modelo tradicional; el
segundo, un modelo nuevo para la
telenovela. Cualquiera que sea el caso, la
especificidad genérica de la telenovela
depende no sólo de la naturaleza de su
contenido verbal, sino del ritmo visual y
musical de sus escenas. Y quizá sea el ritmo
de la telenovela, más que su sentido
representacional, lo que explica su poder
de seducción, su manera de involucrar a las
teleaudiencias en sus viejas tramas
familiares y archiconocidas.

BIBLIOGRAFÍA
Halliday, Michael A. K. (1978). Language
as Social Semiotic. Londres: Arnold.
Halliday, Michael A. K. (1985). An
/ntroduction to Functional
Grammar. Londres: Arnold.
Halliday, Michael A. K. (2002). On Grammar.
Vol. I de la obra completa. Edición
de J. J. Webster. Londres:
Continuum.
Kress, Gunther y Theo van Leeuwen (200 I ).
Multimodal Discourse: the Modes
and Media of Contemporary
Communication. Londres: Arnold.
López, Ana M. ( 1995). "Our Welcomed
Guests: Telenovelas in Latin
America", en Allen, Robert C.
(ed.). To be continued ... Soap
Operas around the World (256-275).

Londres: Routledge.
Mazziotti, Nora (comp.) (1993). El
espectáculo de la pasión. Las
telenovela latinoamericanas.

Buenos Aires: Colihue.
O'Toole, Michael ( 1994). The Language
of Displayed Art. Londres: Leicester
University Press.
Van Leeuwen, Theo (1999). Speech , Music,
Sound. Londres: Macmillan.
Williamson, Rodney y Fernando de Diego
(2003). Verbo e imagen en la
telenovela mexicana. Ottawa:

Legas.

9

También denominada ' ideativa' en algunas fuentes
hispanohablantes.

87

�LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL
DE LAS EMOCIONES
Rogelio Luna Zamora

de la estructura social, consideración con

microsociológicas que tienen como centro

ta cual coincidimos.

de atención al individuo (pequeños grupos

Cualquier emoción puede ser

sociales en su interacción cotidiana) y la

analizada a partir de sus cuatro componentes:

relevancia de la subjetividad, por otro lado,

sentimiento,

gestualización expresiva,

motivaron la creación del campo de la

conceptos relacionados y normas regulativas

sociología de las emociones como arena

(Gordon, 1990: 147 ). El primero

específica de análisis. Los avances en la

(sentimiento) se refiere a la génesis de la

sociología contemporánea, abanderada por

emoción, es decir, cómo se activa una

enfoques micro (el interaccionismo simbólico,

emoción o sentimiento. Éste ha sido el punto

la etnometodología, los estudios de género,

Concebidas de manera prejuiciosa, las

nombrar -etiquetar- y dar sentido a lo que

más controversia) dentro de los dos grandes

la sociología del conocimiento, entre otros),

emociones, hasta hace poco tiempo, eran

sentimos; en la medida en que la intensidad

enfoques en que se estudian las emociones:

motivaron el s urgimiento de este nuevo

consideradas por los especialistas de las

de lo que sentimos, su expresión y su

el sociobiologista y el construccionista. La

campo del quehacer de la sociología. La

diversas disciplinas sociales como un asunto

manifestación so n procesos siempre

neurofisiología estudia los mecanismos

sociología de las emociones como campo

muy personal, subjetivo, estrictamente

controlados y adquieren significado cuando

neuronales que participan en la activación

disciplinario emerge en la década de los

idiosincrático y, aún más, des-estructurante

son dirigidos a partir de, y con relación a,

de determinadas emociones. El segundo

setenta del siglo XX (Kemper, 1990a).

de las organizaciones e instituciones

otros, a nuestro entorno sociocultural

componente (gestualización expresiva) se

Efectivamente, para los sociólogos

sociales, y de poca trascendencia para la

(Hochschild, 1990: 117; Gordon, 1990).

refiere a la expresión y gestualización

clásicos, la esfera emocional, aun cuando

estructura y el orden social. Las ciencias

Esta perspectiva establece la distinción entre

fisiológica, corporal. Estos dos primeros

es un elemen to que participa en la

sociales en su conjunto, producto del largo

la sociología y otras disciplinas que

componentes son estudiados por los

interacción y la acción sociales, siempre se

predominio de la racionalidad como razón

tradicionalmente se han ocupado del análisis

enfoques sociobiologistas, en cualquiera de

concibió como un factor implícito. En parte

principal de la acción social, razón del ser

de las emociones, cpmo la psicología, el

las disciplinas señaladas líneas arriba. Su

debido al enfoque macrosociológico, que

social y del mismo prejuicio de la vida

psicoanálisis y la filosofía. Sin embargo,

énfasis está puesto precisamente en aquellas

tiende a desaparecer la vida del individuo

social cotidiana, habían colocado las emociones

recientes teorías en psicología social, así

emociones que son observables con mayor

y que hace del enfoque estructural su objeto

en un lugar secundario y poco digno de ser

como algunas corrientes de la sociología

facilidad en términos fisiológicos, toda vez

central de análisis. En parte también como

tomado en cuenta por estas ciencias.

de las emociones misma, coinciden en

que lo orgánico tiene una clara participación

consecuencia del predominio del positivismo

Nuestro objetivo es mostrar que

varios aspectos en sus enfoques y

en las emociones básicas. Se parte de que

propio de su época. En efecto, la esfera

las emociones constituyen un campo digno

perspectivas; entre ambas subdisciplinas la

sus mecanismos neurológicos y su diseño

emocional subyace en el concepto de

de análisis para la sociología. En particular,

frontera parece borrarse: a pesar de las

fisiológico son compartidos por los

so lidaridad social de Durkheim; en un

la perspectiva construccionista, en cualquiera

diferencias en su terminología, las líneas

miembros de la especie humana, sin

planteamiento mucho más parco, ~arx

de sus modalidades, ofrece un campo muy

de demarcación analítica se entrecruzan y

importar su cultura. Los dos componentes

apenas delineó los sentimientos de las clases
sociales en la lucha por defender sus
intereses. Por su parte, Weber fue un poco

propicio para entender el carácter social de

traslapan. La sociología de las emociones

restantes tienen una clara relación con

aquéllas y su trascendente papel en las

busca entonces explicar los fenómenos

procesos cognoscitivos y valorativos. Su

organizaciones

emocionales con el uso de conceptos

vínculo con los procesos lingüísticos es más

más explícito al concebir el sentido de la

mantenimiento del orden y las estructuras

sociológicos adecuados y propios de esta

evidente.

acción soci al a partir de factores no

sociales.

área de conocimiento (McCarthy, 1989: 53).

socia l es,

en

el

racionales, partiendo de motivaciones
emocionales y de las creencias (Collins,

Gordon (1990: 150) sostiene que

1990).

es papel del sociólogo considerar la

Apenas muy recientemente la sociología

Las emociones tienen interés para la

definición del actor respecto a su propio

ha concedido importancia a la esfera

Sin embargo, y a pesar de su

sociología en la medida en que éstas tienen

mundo emocional, considerando las

emocional. En las últimas tres décadas

reciente creación, el debate teórico-

consecuencias sociales; en la medida en que

situacionales estructuradas, esto es, los

del siglo XX, la emergencia del individuo

metodológico ha sido particularmente

las emociones se originan a partir de la

modelos relativamente sostenidos y

y sus afectos en correlación con l a

intenso en su interior. Las mayores

interacción social (la mayor parte de las

perdurables de las relaciones sociales, de

fragmentación de las "comunidades

controversias se han planteado entre los

donde se deriva que aun las llamadas

homogéneas" cohesionadas por altos valores

enfoques positivistas y los antipositivistas

hacia, un referente social) ; en la medida en

emociones primarias y universales están

Y sentidos compartidos, por un lado, y la

(Kemper, 1990a: 11; 1990b: 207).

que son palabras las que usamos para

también sujetas a estos condicionamientos

emergencia de perspectivas científicas

emociones se origina a partir de, y se dirige

�1

Las preguntas fundamentales se

estudio de "lo emocional" • Esto permitirá

entre otras pocas. Es decir, aquéllas que

palabras, los sociólogos construccionistas

dirigen al análisis de qué tanto influye el

entender el estatuto sociológico de las

tienen o presentan claramente un diseño

que se inscriben en este modelo intermedio

contexto sociocultural en la formación de

distintas emociones. Hochschild ( 1990: 119)

fisiológico observable en gestos corporales

conciben y enfatizan a las emociones no

las emociones. Qué tanto las emociones son,

plantea que en el campo de la sociología

y que con frecuencia se activan por encima

sólo en tanto fenómenos psicológicos

en su origen, un proceso neurofisiológico,

son tres los modelos predominantes; se

de la voluntad del individuo. Ekman (1994)

subjetivos, sino también como fenómenos

y Panksepp (1994) serían algunos de sus

socioculturales.

bioquímico, pre-cultural, o, por el contrario,

distinguen entre sí a partir de la importancia

son producto de la codificación cultural que

que conceden a los factores biológicos y

las evalúa, define y conforma. Por supuesto,

culturales en la gestación o génesis de las

algunas emociones son más susceptibles

emociones:

que otras de ser interrogadas desde una
perspectiva u otra. Por ejemplo, las

1. El orgánico o naturalista. Este enfoque

emociones que aparecen como producto de

considera la influencia sociocultural en las

mecanismos automáticos del organismo (el

emociones como periférica; esto es, la

miedo, la ira, la vergüenza), reacciones que

cultura sólo interviene en el control de la

la voluntad no co-ntrola fácilmente, en

intensidad de la emoción, modulándola en

comparación con aquellas emociones donde

su expresión, pero no en su génesis. Esta

la experiencia está vinculada más

posición es cercana al naturalismo

claramente a evaluaciones y juicios (tal

filosófico, que concibe a la emoción como

como la piedad, la culpa, el remordimiento,

un mecanismo natural que ha servido a los

etc.). Las emociones de este último grupo

seres vivos en su proceso de adaptación y

son llamadas morales o complejas.

supervivencia. Los estudiosos aquí inscritos

Respecto al origen del grupo de

subrayan la relación entre la emoción y lo

emociones morales o complejas, en general,

que ocurre a nivel corporal, y sus

todos los teóricos y corrientes de las

manifestaciones expresivas, típicamente

diversas disciplinas conceden una mayor

observables, en gestos faciales y corporales.

relevancia a la cultura, por lo que no se

Su método recurrente es la experimentación

problematiza en la misma medida con que

y la aproximación hipotético-deductiva. De

se discute la génesis de las emociones

ahí deducen que las emociones son

básicas. De hecho, respecto a las emociones

universales e innatas, y que están, por lo

complejas, se concede gran relevancia a los
contextos históricos, a las estructuras social

tanto, al margen del pensamiento y la
cultura.

e institucional, a las normas y valores

Los seguidores de esta corriente

sociales predominantes en cierto grupo

gustan de clasificar las emociones en dos

social y época; es decir, se entiende que

ti pos: emociones básicas y emociones

son emociones que se originan y definen

morales.

de manera diversa a partir de contextos

corresponden a un grupo discreto de

Las emociones

básicas

culturales diferentes, y que su ámbito de

emociones, conocidas también como

acción tiene que ver exclusivamente con la

primarias o primitivas, las cuales tienen

regulación de la interacción social. No así

carácter universal, en cuanto se observan y

las emociones básicas, cuya función tiene

se presentan en prácticamente todo tipo de

que ver tanto con la supervivencia de la

sociedad, en todos los períodos históricos,

especie como con la de cualesquiera de sus

y aún son observables en diversas especies

miembros individuales.

de animales complejos y en los humanos a
temprana edad. Típicamente, en este grupo

Modelos teóricos en el estudio de las
Es conveniente esbozar los tres modelos
teóricos predominantes en el campo del

90

se incluyen el miedo, la ira y el regocijo,
1

postulantes.
3. El construccionismo radical. El tercer
2. El interactivo o construccionismo no

modelo otorga mayor peso a lo sociocultural

radical. Éste es un modelo intermedio, que

en la determinación de las emociones.

reconoce la base o sustrato neurofisiológico

Mathews (1992: 151) se inscribe dentro de

en que descansa nuestra capacidad de sentir.

esta posición y sostiene que las emociones

Es decir, reconoce que la emoción tiene dos

no son un estado interno del sujeto ni

dimensiones, una neurofisiológica y otra

producto de las propias acciones del

sociocultural, y que la sociología, precisamente,

individuo; son, por el contrario, directamente

debe ocuparse del aspecto o lado sociológico

causadas por la interacción con los otros.

de la emoción. Considera, sin embargo, que

En su opinión, no hay posibilidad

el estudio de la sociología debe ir dirigido

teórica de preguntarse acerca de cualquier

a los factores sociales, que son los que han

emoción que no sea socialmente formada

dado forma, significado, a la emoción. Así,

y experimentada. La emoción es por completo

por ejemplo, los sociólogos que estudian

un fenómeno social. McCarthy (1989)

las emociones desde esta perspectiva se

y Shweder ( 1994) sostienen también esta

preocupan de analizar aspectos del control

premisa teórica.

y el manejo emocional, posición en la cual

La perspectiva construccionista

destaca como una de sus pioneras

radical va más allá de la dimensión

Hochschild (1990).

personal, más allá de lo que "sentimos"

Es decir, se parte de que las

en determinadas circunstancias y en relación

experiencias emocionales están codeterminadas

a las historias de vida particulares. Por el

por elementos personales, naturales, pero

contrario, encuentra que las experiencias

también tienen relación con las normas

emocionales conservan un patrón

sociales, las costumbres, las tradiciones,

sociocomunicacional, son una especie' de

las creencias en torno a las emociones

script cultural y socialmente aprendido

mismas (sentir y expresar el miedo es más

(Shweder, 1994: 32-33). De esta suerte, se

aceptado en el género femenino, y más

interesa por comprender hasta qué punto

reprimido en el género masculino, en

sentir determinadas emociones y expresarlas

nuestra cultura), las ideologías y las

de un modo u otro está estrechamente

prácticas culturales de contextos sociales

relacionado con la clase social, con el

específicos que promueven ciertas

lenguaje y los referentes aprendidos, con

emociones o limitan otras (Gordon, 1990;

las nociones de qué es lo apropiado para

Hochschild, 1990).

cada género y edad. Finalmente, cuando la

El modelo interactivo invita a no

respuesta emocional o la conducta no es la

sobre-determinar la influencia cultural sobre

esperada, entonces el sujeto que transgrede

el individuo, ya que la experiencia personal

lo prescrito se hace objeto de alguna de las

-reconocen una dimensión irreductible en

sanciones disponibles dentro del repertorio

la unicidad del individuo- también juega

sociocultural (castigos físicos, reprimendas

su papel en sentir y expresar las emociones,

verbales, prohibiciones de diverso tipo).

por socializadas que éstas sean. En otras

Armon-Jones (1986) y Hochschild (1990) sostienen estos
tres modelos.

91

�Las emociones constituyen

Di'icurriendo los pros J los contras de

entonces textos lingüísticos que encierran

característico de este planteamiento podría

cierto peso y validez en sus análisis a la

llevar a pensar que la interacción de los

un concepto del cual hacemos uso para dar

El lenguaje de que disponemos, y esto es

dimensión biográfica, la historia personal

miembros de una familia (institución que

sentido a lo que sentimos y justificar el

válido para cualquier cultura, es apenas

marcada por experiencias emocionales que

se caracteriza por su estructura social

porqué actuamos como actuamos; nos

suficiente para dar cuenta de las vivencias

son irreductibles y únicas2. No es que los

predeterminada) puede generar ciertas

valemos de las emociones para establecer

emocionales de los individuos. La riqueza

interactivi stas se aboquen al estudio

emociones esperadas, susceptibles de ser

comunicación y dar sentido a la interacción.

y complejidad para expresar lo que somos

biográfico como objeto de estudio; por el

anticipadas o previstas. Es decir, habría

Shweder (1994: 32-33), por

capaces de "sentir" los individuos tenemos

contrario, buscan, al igual que los

aquí una serie probable de emociones que

ejemplo, plantea que las emociones son por

que encuadradarlas de alguna manera en un

construccionistas radicales, encontrar

son típicas a la estructura familiar de

completo conceptos simbólicos, aprendidos

marco referencial de significados y sentidos,

patrones culturales comunes a partir de

determinado contexto sociocultural, entre

y contextualizados, con significados

los cuales nunca son lo suficientemente

determinadas categorías tipológicas. En

padres e hijos.

específicos y diferenciados en grupos

explícitos y verbalizados en ninguna cultura,

otros términos, sus asunciones filosóficas

Los efectos de la estructura social de gran

sociales y culturas particulares, y que cada

aun en aquéllas que se caracterizan o son

sobre la naturaleza de las emociones, en

escala en la emoción están mediados por

emoción encierra un script o libreto que

reconocidas por tener una mayor

tanto producto del interjuego entre lo

grupos más pequeños o instituciones en las

socialmente es reco_nocido y conceptualizado

verbalización y una mayor comunicación
gestual.

biológico, Jo personal y lo social, tienen (o

cuales los individuos participan

deberían tener) significado y traducción en

directamente (Gordon, 1990: 147). La

Sostiene que los términos "emociones" son

Estas limitaciones se refieren tanto

sus análisis teórico-metodológicos. En

articulación de la estructura social depende

nombres para un esquema particular de

al marco conceptual de los enfoques

nuestra opinión, esta posición pone de

de interacciones microsociales, de nexos

interpretación (remordimiento, culpa,

científicos como a las vivencias personales

relieve la naturaleza compleja de "lo

interpersonales (por ejemplo, matrimonios,

vergüenza) de un tipo particular de narrativa

de la gente común, de la cual también

emocional" en sus más diversas dimensiones.

relaciones en el crecimiento de los hijos,

o script, que cualquier persona en el mundo

los llamados científicos forman parte.

Cualquier fenómeno social de gran

las redes sociales), a través de los cuales

podría (o no) usar para dar significado y

Creemos, sin embargo, que el modelo

escala tiene efectos estructurales y culturales

las estructuras macrosociales tienen sus

forma a sus . "sentimientos" somáticos y

organicista a partir de su enfoque se ve

en el individuo. Se entiende por estructura

efectos, en las relaciones intrafamiliares,

afectivos. Más específicamente, los

limitado y constreñido a tratar cierto

social la configuración o modelo persistente

por ejemplo. Collins (1984) plantea que los

sentimientos (somáticos y afectivos) tienen

tipo de emociones (en este caso, las

de las relaciones sociales que establecen

micro-rituales emocionales pueden

la forma y el significado de una "emoción"

llamadas emociones básicas) a partir

contingencias situacionales y constreñimientos,

reproducir la estructura social.

cuando éstos son experimentados como una

de su propio paradigma fisiológico. En

motivando conductas y emociones (Gordon,

percepción de condición auto-relevante del

cambio, partir del modelo interactivo, o

mundo, que implica un plan de acción para

construccionismo moderado, permite ver

La sociología de las emociones

contextualizadas, habría diferencias entre

la protección de la dignidad, el honor y la

la interpretación y conceptualización de las

debe analizar precisamente las estructuras

los construccionistas moderados y los

autoestima.

emociones básicas, así como de las llamadas

sociales, las formas de interacción que

radicales. Los teóricos de esta última

Harré ( 1986: 4-5)), por su parte,

emociones complejas, compuestas o

posibilitan y fomentan tal o cual emoción.

posición conciben que, sin importar el

sostiene que las emociones se sustentan en

morales; y, en este sentido, la riqueza y el

O, por el contrario, analizar cuáles inhiben

contexto cultural, las relaciones sociales

el sistema moral de cada sociedad particular,

campo de la sociología (como los de las otras

o reprimen el surgimiento de tal o cual

estructuradas generan invariablemente una

y que, en tal sentido, cada cultura y período

disciplinas), que centran su atención en la

emoción. En este sentido, el análisis de

serie de emociones que son distintivas de

histórico presentan una particularidad en

perspectiva cognitiva e interpretativa,

tales relaciones sociales "pre-estructuradas"

toda relación social estructurada

sus conceptos emocionales. Las emociones,

ofrecen una mayor riqueza de la esfera de "lo

facilita y apunta hacia la predictibilidad de

asimétricamente. Por ejemplo, Collins

en tanto conceptos, no representan la

emocional", de esa dimensión humana y social

las emociones que serían típicas de tales

( 1990) plantea que, en toda institución

perturbación que está siendo "sentida" ni

que sólo es discernible categorialmente para

contextos culturales y de tales relaciones

laboral, las relaciones entre las personas

son la representación de ese estado afectivo.

fines analíticos.

sociales estructuradas. Un ejemplo

que ocupan puestos de mando y sus

2

subordinados presentarán siempre cierto

como tal (como enojo, miedo, alegría, etc.).

92

para este último. Los interactivistas dan

Las emociones son operaciones de

Respecto de las diferencias que el

ordenamiento, de selección e interpretación

construccionismo radical tiene con el

de situaciones y acontecimientos que

modelo interactivo, una de éstas es, quizás,

estamos manejando.

el peso que adquiere la dimensión personal

1990: 145).

Los estudios basados en la biografía de personajes históricos,
y que prestan atención a la vida emocional del biografiado,
constituyen una variante de la llamada psicohis1oria, con cierto
predominio de la perspectiva psicoanalítica. Sin embargo, la
psicohistoria también se nutre de análisis de grupos y clases
sociales, o de períodos históricos determinados, que se pueden
inscribir dentro de la psicohistoria (Kohul, 1996). Por mencionar
sólo dos ejemplos destacados de estos últimos enfoques. véase los
trabajos de PeterGay (1992) y Elias (1989).

En esta línea de análisis de
relaciones sociales estructuradas y

tipo de emociones que son características
o típicas de las relaciones entre la jefatura
y los subordinados (la emoción del
resentimiento de los subordinados respecto
de la jefatura sería una de ellas).

93

�Un área privilegiada para el
análisis y observación de la construcción
social de las emociones es a través de cómo
los actores construyen y usan los vocablos
y conceptos emocionales. A la sociología
no le interesa la psicología de determinada
persona o actor, sino en tanto su
interpretación y su interacción (nivel
microsociológico) en determinadas
estructuras y relaciones sociales
estructuradas que dan cuenta del orden
social y cultural. De aquí que la sociología,
por medio de entrevistas a profundidad,
historias de vida y otras metodologías,
puede encontrar lps significados y sentidos
otorgados a determinadas situaciones en las
cuales se genera cierta emoción3.
Ambas posturas, la construccionista moderada y la radical, reconocen la
relatividad cultural, en el sentido de que
los vocablos emocionales no tienen una
relación vis a vis en un contexto cultural y
otro, y de que la traducción de un vocablo
de una lengua a otra, demanda un profundo
conocimiento de los significados y sentidos
que los vocablos pueden adquirir en
determinadas situaciones y contextos
culturales (Gordon, 1990). Sin embargo, el
peso que otorgan los construccionistas
radicales al lenguaje y a la definición por
parte del actor de la situación misma en que
ocurre la emoción es, con mucho, mayor
que el otorgado por los construccionistas
moderados.
■

■ ■

Las diferencias entre los seguidores del
modelo orgánico o naturali~ta y los del
modelo interactivo, además de sus
asunciones filosóficas sobre la naturaleza
innata o cultural de la emoción, se
establecen a partir de que los primeros
enfatizan el aspecto neurofisiológico y
3
En nuestra opinión, la aplicación de test proyectivos y encuestas
constituye un instrumento con mayores limitaciones para
"rescatar" la construcción de las emociones por parte de los
actores sociales.

94

expresivo/conductual de la emoción. Su
método por excelencia es la experimentación
y cuantificación. A los segundos les interesa
establecer el puente entre la interacción
micro y la conexión con la estructura social,
para establecer los sentidos y significados
de la emoción dentro de determinado orden
social.
Ambos modelos construccionistas
comparten la noción de que las emociones
son producto de la interiorización de
valores: las emociones constituyen
conductas aprendidas y "entendidas" como
respuestas adecuadas y "típicamente"
esperadas dentro del entorno cultural.
Para la sociología, hoy por hoy, sin
lugar a dudas, la postura construccionista
-sea en su versión moderada o interactiva,
sea en la radical- es la que ofrece mayor
riqueza en el análisis de las emociones; es,
por así decirlo, la perspectiva "natural" a
la sociología, la que mejor se acomoda a
su perspectiva intrínseca, en tanto disciplina
sociocultural.
De este modo, la sociología de
las emociones, que es un campo de reflexión
que actualmente ocupa la atención de
un número creciente de estudiosos,
investigadores y lectores, incursiona y
aporta frescas e interesantes perspectivas
dentro de los estudios de la esfera de "lo
emocional" y lo sociocultural, y enriquece
así el análisis de los grupos sociales, las
organizaciones y las instituciones.

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Agenda in the Sociology of Emotions

95

�LA APERTURA DEL CURRÍCULUM
A LA INVESTIGACIÓN
HISTÓRICO-CULTURAL
Rosa Martha Romo Beltrán

que cursan los sujetos.
Centrándonos de nuevo en los
aportes de los ingleses, Young, en los años

construye el currículum diferenciado,
entendido éste como una distribución
desigual del conocimiento a sujetos que
ya son diferenciados socialmente
(Landesman, 1988: 7).

setenta, se inclina por observar los procesos
que suceden en el interior de las

Keddie realiza indagaciones

instituciones educativas, con el objeto de

comparativas, trabaja de manera conjunta

comprenderlos. El aspecto en el que trabaja

con otros grupos de clase, utiliza las guías

es el del contenido, el cual va a ser central

de Flanders (cfr. Stubbs y Delamont, 1978:

en su obra al analizar lo que sucede con el

15) para la observación en el aula, así como

Considerar el desarrollo curricular como

de la educación que emerge entre el final

currículum. Basil Bernstein (1985) investiga

grabaciones y aplicación de cuestionarios. Estas

espacio de indagación, a través del cual es

de la década de los sesenta y los comienzos

paralelamente la influencia sociolingüística.

nuevas orientaciones en la investigación inglesa

posible analizar prácticas, procesos,

de los setenta, en torno al tema de la

Young (cfr. Landesman, 1988) recupera

se vinculan con el surgimiento de la

historias institucionales, trayectorias de

escolarización y el currículum oculto. El

entonces las ideas elaboradas por Bernstein

universidad abierta, durante la década de
los setenta, lo que lleva a plantear estudios

académicos y el avance de los campos de

rompimiento con las viejas concepciones

acerca de las dimensiones en la organización

conocimiento en los que trabajan, consiste

se advierte en la inclusión de una dimensión

social del conocimiento, con el fin de

más diferenciados que los que se habían

en incorporar al análisis diversas

sociológica y antropológica de la escuela,

analizar en el currículum las estrategias

elaborado hasta ese momento.

perspectivas teóricas cada vez más amplias,

que supera a todas aquellas teorías que la

utilizadas por quienes están en posición de

Entre los franceses no hay diálogos

así como en el rescate de los sujetos

consideran como una "caja negra", en tanto

determinar lo que se define como

tan abiertos ni gremios o agrupaciones como

comunes y en particular de los académicos

que sus indagaciones son sólo datos sobre

conocimiento legítimo. Cuestiona también

los que constituyeron los ingleses, quienes

universitarios, quienes, desde una perspectiva

las entradas y salidas, y no un análisis de

las posibilidades de acceso a cualquier

incluso se alejaron de otros grupos de

sociocultural, construyen en el devenir cotidiano

los procesos que se generan en la

conocimiento en los diferentes grupos

trabajo. En Francia no se refleja una

identidades socioprofesionales, cuyos referentes

cotidianeidad institucional.

sociales; indaga acerca de la fragmentación

preocupación tan generalizada como en

fundamentales se encuentran anclados al

Michael Young (cfr. Landesman, 1988:

o vinculación entre las diversas áreas de

Estados Unidos o Gran Bretaña, países

currículum, la institución, los alumnos y

15), autor inglés, recuerda la preocupación que

conocimiento, así como sobre las formas

donde las investigaciones educativas

los grupos de pares con quienes se vinculan

existía en Gran Bretaña durante las décadas

de comunicación entre quienes tienen acceso

coinciden con propuestas políticas.

de los cincuenta y sesenta con respecto al

académico a ellas o las hacen disponibles.

los académicos.

A finales de los años sesenta y

La investigación curricular de corte

fracaso escolar. Lo que demostraban los

También en Inglaterra, Nell Keddie

principios de los setenta se utilizan en

interpretativo, cuyo interés es dar cuenta

estudios eran porcentajes, cantidades de

apoya el trabajo de Young, señalando que

Francia las guías de observación de clase

de lo que el currículum es realmente y no

alumnos que ingresaban, desertaban o bien

las consecuencias de una orientación

con el objeto de mejorar la eficacia, en el

de lo que se pretende que sea, tiene como

concluían la enseñanza básica; sin embargo,

normativa, presente en algunas teorías de

aula. Con ello se pretendía establecer un

referencia fundamental las influencias

las causas cualitativamente analizadas de

sociología de la educación, reducen el

contraste entre el trabajo actuante del

inglesa, francesa y norteamericana, así como

tal deserción se desconocieron siempre. El

problema del fracaso escolar a los

maestro y el trabajo deseable. En este primer

las diversas confrontaciones conceptuales

paradigma de la "caja negra" había

antecedentes étnicos y de clase social de

nivel de investigación se registran las

y metodológicas que en cada una de ellas

permitido a los investigadores educacionales

los alumnos, enmarcándolo así en un

conductas del maestro a través de las guías.

se han ido planteando.

ignorar la experiencia concreta tanto de

concepto de patología social, más que en

En una segunda etapa, que abarcaría de

El currículum, asociado a la idea

alumnos como de maestros, a favor de un

uno de diversidad cultural de los estudiantes.

1970 a 1984, aproximadamente, los trabajos

de práctica, tiene como objetivo indagar los

análisis estructural amplio, principalmente

El interés de estas investigaciones se centra

de los franceses se llevan a cabo a través

procesos que se desarrollan cotidianamente

preocupado por el rendimiento escolar

en la distribución del conocimiento en la

del análisis de situación, así como del

en las instituciones educativas. Esta

y por estudios tipo input-output de distribución

escuela. Además, reconoce el hecho de que

estudio de las interacciones para abordar el

tradición supone una necesaria "ruptura"

social.

el currículum único fue diseñado para un

problema de adquisición de conceptos. Se

tipo de alumno (de clase privilegiada.) Hace

analizan las diversas modalidades de la

con ciertas concepciones de la investigación

Era indispensable un cambio en la

curricular anterior, centrada fundamentalmente

concepción de lo educativo para superar o,

hincapié en esta tesis apoyándose en datos

enseñanza y, con base en ellas, las diferentes

en el trabajo de planeación. El punto de

en todo caso, ampliar, desde otro enfoque,

empíricos, a la vez que señala:

formas de adquisición de conceptos.

partida para un enfoque de esta naturaleza

las investigaciones de corte estadístico que

lo posibilita la postura crítica en las teorías

96

únicamente por el número de años escolares

deducen los niveles de eficiencia terminal

Fundamentalmente, son trabajos referidos
es en el salón de clase, en la interacción
entre maestros y alumnos donde se

a problemáticas psicopedagógicas y al área
de la lingüística.

97

�A partir de la década de los sesenta se

idea, elaborándola aún con el método de

reproducen en los estudiantes las disposiciones

ciertas

realizan en Estados Unidos investigaciones con

Flanders, el cual va a ser dominante en la

necesarias para lograr el rendimiento, los

dominantes. Este enfoque rechaza la

orientación interpretativa, si bien adquieren

investigación educativa norteamericana

roles de trabajo jerárquico, así como la

mayoría de los cerrados modelos de

mayor fuerza durante los setenta. Estos

aproximadamente hasta 197 5.

paciencia y disciplina requeridas para

pedagogía empobrecidos por su visión

concepciones

ideológicas

estudios se enmarcaron en el proyecto

La obra de Jackson representa una

político de integración nacional de la Unión

ruptura con respecto a la posición tyleriana,

Jackson no discute el concepto

considerado como algo que debe ser

Americana, donde la diversidad cultural es

que concibe el currículum como propuesta

de currículum oculto en términos de sus

aprendido más que críticamente articulado.

tal que la mayor parte de las investigaciones,

eficiente. De aquí que el concepto de

significados económicos y políticos en el

Es evidente la oposición que sostiene contra

en sus primeras etapas, debe llevarse a cabo

currículum se oponga a Tyler en cuanto a

sostenimiento de una sociedad de clases,

la noción acrítica de socialización, desde

particularmente en comunidades marginadas

considerar únicamente el aspecto formal de

aspectos que sí son abordados por los

la cual los estudiantes son vistos como

o con problema de bilingüismo.

las propuestas institucionales, realzando así

ingleses. Las investigaciones de interacción

simples portadores pasivos de roles y

la planeación minuciosa y detallada como

de clase en Inglaterra consideran el plan de

recipientes de conocimientos. En el conjunto

garantía de éxito escolar.

El movimiento de educación
compensatoria en Estados Unidos trató de

funcionar en la sociedad existente.

conservadora del conocimiento, al ser éste

estudios oculto como las "reglas" no

de esta postura se encuentra la interrogante

resarcir a los hablantes lingüísticamente

Contemporáneo de Jackson, John

especificadas del plan oficial que se dan

disminuidos. Bajo- el modelo de eficacia

Eggleston (1985) trabaja desde una

de cómo el significado llega a ser producido
en el aula.

lingüística se pretendió construir e instituir

perspectiva reflexiva, aportando el concepto

por supuestas y que es necesario distinguir
a partir de la indagación.

el inglés estándar, a causa de los problemas

de currículum recibido. Éste representa la

En las investigaciones iniciales,

de análisis, ya que, además de discutir la

de bilingüismo frecuentes en el sistema

forma en que los maestros y estudiantes

estos estudios utilizan las mencionadas

validación y legitimación de contenidos,

educativo norteamericano. Sin embargo,

comprenden el currículum formal,

escalas de Flanders; pero, tal como sucede

aborda el problema de la división escolar

ya no aparece la preocupación del

aceptando con esto la intersubjetividad que

en las experiencias relatadas, al agotarse

en géneros (masculino-femenino), centrando

currículum como plan, como estructura o

va a mediar invariablemente cualquier

las posibilidades que brindaban las escalas,

el debate en cómo la sociedad dominante

como sistema, que fue lo que caracterizó

propuesta educativa. Este concepto aparece

se recurre al análisis antropológico. El

reproduce sus valores inherentes (por

en la década de los cincuenta el análisis

posteriormente en el mismo autor bajo la

paradigma fundamental en la primera etapa

curricular en esta nación, bajo la influencia

idea de negociación, ya que lo que se

del interaccionismo simbólico (1975,

ejemplo, la noción de "feminidad") en las
escuelas.

de Tyler (1980).

negocia es precisamente lo que genera un

aproximadamente) lo representa el análisis

En esta década (los setenta), la

currículum diferente.

de interacción cara a cara, el cual se

discusión francesa sobre currículum se

constituye como eJ paradigma dominante

encuentra obturada alrededor de la teoría

durante esta época.

de la reproducción, al reducir las funciones

Existen otros paradigmas que

Keddie aporta diversos elementos

impactan el abordaje de la problemática

Por su parte, Henry A. Giroux

curricular en diversos países, tal es el caso

diferencia tres enfoques de investigación

de los autores marxistas durante los setenta,

en los cuales aparece el concepto de

La desventaja del interaccionismo

y posteriormente el de los neomarxistas.

currículum oculto bajo diversos intereses

simbólico es su incapacidad para dar cuenta

la ideología dominante. Desde. este

Entre los primeros, podemos ubicar la obra

de indagación (Landesman, 1988). Dichos

del contexto socio-cultural en el que se

hermetismo no existe posibilidad de avance,

inicial de Bourdieu ( 1980), en Francia,

enfoques son: el tradicional, el liberal y el

construyen los significados; además, se le

de modo que se estrechan las indagaciones

donde la dimensión de la reproducción

radical.

escapa el análisis de los sucesos y

y la explicación de los problemas educativos.

del sistema educativo a la reproducción de

ideológica aparece como concepto

El enfoque tradicional acepta los

representaciones implícitas, ya que la

En la perspectiva radical, los

dominante en todos los autores que, en esta

valores y reglas sociales dominantes; su

indagación se reduce a una percepción

británicos (1976) trabajan el problema de

etapa y bajo el paradigma citado, pretenden

interés se centra en cómo dichos valores se

particularista que da cuenta sólo de lo que

los márgenes de negociación. Paul Willis

dar cuenta de lo que sucede en la escuela.

enseñan en las escuelas. Mientras se analiza

sucede dentro del salón de clases "en el

se lanza a los talleres de obreros para

La reproducción ahora va a estar ligada al

el contenido de lo que se transmite por

aquí y el ahora". Hoy en día se recurre a

observar y entrevistar a los trabajadores y

problema de la diferenciación y al del

medio de las prácticas en el aula, los

otras teorías para otorgar significados a las

a sus hijos, con el objeto de comprender la

capital cultural.

intereses políticos y económicos que estas

situaciones, sin olvidar el contexto

cultura particular de la clase obrera.

A partir de estos debates , en

creencias y valores legitiman se consideran
como algo dado. Jackson, entre los

institucional y contextual en el que se
construyen.

Desarrolla una serie de categorías en cuanto

Estados Unidos, Philip Jackson (1975)

a los patrones culturales de la familia que

acompaña el concepto de reproducción con

representantes de esta orientación, ofrece

En este sentido, los primeros

los hijos reproducen en la escuela, pero,

el de currículum oculto, que, a la vez,

descripciones amplias de cómo los procesos

trabajos de Michael Young elaboran aportes

además, estudia las negociaciones que los

sostienen autores ingleses, como Young.

estructurales (tales como masas, poder,

importantes al señalar la relación dialéctica

estudiantes realizan con relación a la

Sin embargo, es Jackson quien organiza la

elogio y hegemonía de las tareas escolares)

entre el acceso al poder en las instituciones

influencia de la escuela.

educativas y la oportunidad para legitimar

98

99

�El concepto de negociación, aun

considera a ésta como ideológicamente

Es el momento en que se advierte

particulares, como una alternativa para

cuando es concebido bajo la idea de

monolítica

-tal era el supuesto

con claridad la gran distancia entre el

superar la generalidad característica de sus

reproducción, hace hincapié en lo que

althusseriano. Se plantean ahora las

currículum oculto y el currículum formal.

primeras producciones. Frente al paradigma

sucede en el salón de clases y que va más

diferencias en las relaciones sociales, en

Etnógrafos tales como Hammersley (1994),

de la reproducción, Bourdieu se aboca al

allá de la mera reproducción de patrones

términos de clase, raza y sexo. En cuanto

Woods (1989) y Willis (1988) entran al aula

problema de la trayectoria y el éxito,

familiares. No obstante que en 1976 no se

al trabajo sobre la ideología, se rompe con

con una mirada distinta, menos dogmática

concluyendo que los alumnos con mejores

utilizaba el concepto de resistencia, estos avances

la percepción de una sola "ideología

que sus antecesores, aportando a los grandes

posibilidades académicas son los que

son importantes, ya que posteriormente

dominante" que se impone y se reproduce

teóricos pistas de los sucesos cotidianos, a

cuentan con mayor capital cultural

aparecerán como la teoría de la resistencia,

en el sistema educativo. Esta nueva ruptura

partir de referentes empíricos concretos.

heredado; esto es, que sus posibilidades

la cual se contrapone a la de la reproducción.

permite estudiar la ideología desde una

En esta misma línea de trabajo

tienen que ver con las trayectorias con las

Paul Willis va a ser un referente fundamental

mirada que considere su reproducción por

encontramos los aportes de Giroux, autor

que éstos llegan a las aulas, desmitificando

para los trabajos de Michel Apple y Giroux

sectores y de manera contradictoria

contemporáneo que plantea la necesaria

así el supuesto de que es únicamente la

en Estados Unidos (Landesman, 1988).

La concepción con respecto a la

vinculación de las discusiones sobre la

escuela la que señala a los sujetos. Aborda,

La primera obra de Apple (1987),

escuela y los fines de ésta cambian, el

escuela y las determinaciones políticas y

además, el problema de la desigualdad

dominada aún por la teoría de la reproducción,

sistema educativo ya no aparece como

económicas, como fuerzas que ejercen su

sociológica, las diversas estrategias

muestra algunos elementos que diferencian la

resultado de una imposición. Las relaciones

influencia en la escuela. Formula también

de adaptación que desarrollan los

práctica educativa y que conforman la

que se producen en el interior de la escuela

varias preguntas acerca del conocimiento

estudiantes, etcétera. Todas estas

currícula diferenciada, como los de raza y

reproducen también una serie de

y la cultura escolar que se valida en el aula,

indagaciones se relacionan con el carácter
centralista y autoritario del s istema

sexo. Trabaja también el problema de la

contradicciones, tal como sucede en todos

tomando como referencia la noción de

democratización del sistema educativo y la

los ámbitos sociales. No se considera a los

Adorno sobre la dialéctica negativa, a partir

educativo francés , el cual lleva a cabo la

imposición de la ideología de los grupos

estudiantes receptores pasivos; por el

de la cual , señala, se puede diseñar una

empresariales sobre los conocimientos

contrario, se trabajan las diversas estrategias

teoría de la crítica dialéctica, que comience

selección de excelencias a partir de las
trayectorias académicas.

educati vos.

que los alumnos emplean para reinterpretar,

con un rechazo de la representación "oficial"

Otros conceptos y preocupaciones

aceptar o rechazar las disposiciones

de la realidad. Relevante en su debate es el

en las investigaciones francesas recientes

Dichos estudios se desarrollaron

cuestionamiento de la lógica subyacente en

giran alrededor de problemas tales como el

avance tecnológico de Estados Unidos

Hacia finales de los setenta se

el currículum oculto y la escolarización,

habitus 1, la negociación, las reglas del

(1975), lo cual obviamente repercutió en el

plantea el concepto de reproducción

con el objeto de descubrir los silencios, es

juego, las resistencias, la interpretación de

sistema educativo, ya que entones

contradictoria, bajo la idea de reproducción

decir, aquello de lo cual no se habla, pero

prácticas pedagógicas, etcétera. En el plano

aparecieron nuevas profesiones, aunadas al

diversificada, a través de la influencia de

que está presente en el discurso y da cuenta

de la reproducción del contenido, las

reciente surgimiento de diversas áreas del

Habermas, quien, al señalar la variedad de

de las relaciones entre la clase social y la

indagaciones se centran tanto en el análisis

conocimiento o especializaciones. El

ideologías que dominan y que pugnan por

cultura.

de los grupos de presión que posee el

problema central en la obra reciente de

mantenerse, sostiene el debate sobre el

A partir de estos avances es posible

maestro como en el de los significados que

Apple se refiere a estas cuestiones: ¿cómo

problema de la crisis de legitimidad en el

visualizar con mayor claridad las estrategias

determinados conocimientos se vuelven

capitalismo avanzado, así como la de

del maestro para negociar el contenido

éste construye con los grupos con quienes
se relaciona.

hegemónicos? A partir de esto, ¿pueden los

hegemonía.

de l currículum, permitiendo que dichas

Los estudios etnográficos en

negociaciones culturales estén mediadas

Francia se distinguen por ser cada vez de

en la etapa de mayor industrialización y

magisteriales e institucionales.

otros conocimientos adquirir esta

Los autores neomarxistas sostienen

característica? Se trata de problemas

la idea de la autonomía relativa del aparato

tanto por la cultura de los estudiante

mayor profundidad, tales como los de Susan

similares a los que Young planteó en 1970,

escolar, esto les permite analizar la

como por el capital cultural del docente.

Mollo, Coulon y Cirota, quienes investigan

en Inglaterra.

reproducción en el interior del mismo. El

Ante la crisis de paradigmas en los

los procesos en el salón de clases. Se

planteamiento central es: qué pasa con la

antiguos marxistas ortodoxos, se realizan

profundiza en el concepto de negociación,
se trabajan también las diversas
representaciones que los "actores" llevan a

El trabajo de los neomarxistas
aporta elementos de discusión, así como

reproducción. Surge también otra serie de

progresos sólo en las obras de algunos de

contribuciones metodológicas a la

preguntas: ¿cómo aparece la estructura

ellos. Tal es el caso de Bourdieu (1998) ,

investigación de la práctica educativa. Para

formal de la escuela? ¿Se traduce esto en

quien replantea una serie de discusiones

estos autores, la relación entre política,

el trabajo de los maestros? ¿Qué tipo de

acerca de la escuela y modifica las formas

economía y cultura es básica en la discusión.

perspectiva acerca de su situación elaboran

de abordaje, centrando ahora su búsqueda

La concepción sobre la sociedad varía a

los alumnos y los profesores?

en referentes empíricos muy específicos y

1
El habirus es. a la vez, un sistema de esquemas de producción
de prácticas y un sistema de esquemas de percepción y apreciación
de las prácticas; y, en los dos casos, sus operaciones expresan
la posición social en la cual se ha construido (Bourdieu, 1988:
134).

partir de este planteamiento, ya no se

100

101

�cabo en el aula, y la manera como maestro

es específicamente en el área cultural y

el saber científico en determinado momento

en particular, como forma de producción

y alumnos juegan dichas representaciones.

en sus relaciones características con lo

histórico. Inciden también los diversos

cultural que va conformándose desde el

Este recorrido histórico nos

ideológico donde se da la posibilidad de
eficacia en el ámbito cultural en el modo
pedagógico (Willis, 1988: 223).

grupos sociales que integran una comunidad,

proceso de escolarización. Establecer

así como el capital cultural de los

aproximaciones entre el tipo de actividad

profesores, determinado por trayectorias,

magisterial, la profesión de origen y su

profesiones de origen, tipo de relación con

relativa posición en la estructura social
(trayectoria docente) nos ha posibilitado

muestra la diversidad de enfoques y
cuestionamientos a través de los cuales
pueden ser interrogados los procesos
educativos. Nos interesa incorporar los

El trabajo de investigación al que

los contenidos académicos, relación con los

aportes de la investigación de corte

haremos referencia inicialmente (Romo,

estudiantes, con los grupos de pares,

identificar diversas representaciones, así

interpretativo, a fin de explicar algunos de

1997) tiene, a su vez, como referente clave

etcétera, todo lo cual constituye otro ámbito

como producciones discursivas y formas de

los significados que los sujetos de la

el problema del capital cultural, para lo cual

determinante que propicia y a la vez incide

percibir y actuar en la realidad socio-

relación educativa construyen, reproducen

hemos incorporado los aportes de la

en el currículum.

profesional e institucional.

o modifican por medio de las prácticas

sociología de la cultura, a fin de esclarecer

Considerar el currículum como

educativas desarrolladas en las aulas

los procesos de producción académica en

el lugar de encuentro de diversas manifestaciones

universitarias. Es precisamente en el

los espacios universitarios, a través de un

culturales nos permite indagar acerca del

desarrollo diario del currículum, a través

recorrido que nos permitió transitar desde

tipo de producciones que los académicos

De acuerdo al trabajo de campo desarrollado

de las acciones coinpartidas, en donde se

el análisis de las dimensiones didácticas

universitarios van instituyendo. Lo anterior

en dos universidades, la Universidad

ocultan diversas normas, valores,

hasta el de las curriculares, así como hizo

tiene que ver con una concepción sobre lo

Autónoma de Nuevo León y la Universidad

significados y formas de percepción de lo

posible la inclusión de la investigación en

educativo no sólo como lugar de transmisión

de Guadalajara, hemos constatado que el

real, los cuales determinan, a la vez, los

estos espacios.

de contenidos académicos, sino como

discurso del profesor es la forma de

espacio de reproducción y producción de

producción primordial de los académicos

Del currículum como plancación

significados , pues es en el proceso de

universitarios; de aquí nuestro interés por

escolarización donde la cultura académica

indagar el tipo de significados que porta,

intercambios y la construcción de cierto
tipo de conocimientos y cultura académica.
Desde las diversas posibilidades

102

Producciones magisteriales: el discurso

de análisis destacamos dos niveles de

La dimensión de análisis curricular a la que

es hecha y rehecha. El sistema educativo

así como los referentes a partir de los cuales

interpretación por medio de los cuales

hago referencia tiene sus antecedentes en

ya no aparece como resultado de una

se construye.

tratamos de dar cuenta de la construcción

la investigación que se desarrolla en México

imposición; las relaciones que se

Ahora nos resulta clara la postura

de estos significados compartidos: el

a partir de la década de los setenta, la cual

manifiestan en su interior reproducen

de Remedí , en cuanto señala que la

primero se refiere a las creencias y valores

se caracteriza por oponerse a aquellas

también una serie de contradicciones, tal

constitución del discurso académico es

que maestros y estudiantes utilizan para

posturas desde las que se percibía al maestro

como sucede en todos los ámbitos sociales.

imposible abordarla desde la "teoría pura",

interpretar y legitimar el conocimiento como

únicamente como instrumentador de los

Las relaciones escolarizadas no

pues no se construye únicamente a partir

un contenido académico; y el segundo, a

planes de estudio; esto es, enfrentarse a

son lineales; lejos de esto, son espacio de

de referentes científicos; lejos de esto, pasa

los utilizados para validar los mensajes y

posturas que perciben y "habilitan" al

frecuentes contradicciones donde se

por diversos filtros, desde el recorte que se

la constitución de normas, lugares y

docente sólo para el desarrollo técnico en

manifiestan prácticas y relaciones sociales

lleva a cabo a partir de la orientación

diferencias que se generan a través de las

la aplicación curricular. Este tipo de

contrapuestas. Nos interesa dar cuenta

epistemológica del currículum, y de la

relaciones sociales y las prácticas en el aula.

racionalidad eficientista se ve cuestionada

concretamente de las creaciones que el

posterior selección y organización del

Esto depende de las formas en que los

por no garantizar el desarrollo de lo

maestro universitario va conformando desde

profesor, hasta la forma en que es

sujetos educa ti vos medien los mensajes

planeado a través del conocimiento y el uso

su práctica, así como desde el conjunto de

incorporado por docentes y estudiantes

abiertos y ocultos que transitan en la

de técnicas grupales, así como por la

significaciones que elabora acerca de su

(Remedí, 1989).

dinámica permanente de la experiencia

distancia que se percibía entre los diseños

trabajo, sin olvidar que ese marco de

Iniciamos el recorrido de nuestras

escolar.

y los sucesos en el aula.

construcciones está relacionado con

indagaciones tratando de dar cuenta del tipo

La posibilidad de desentrañar

El currículum se transforma así en

condiciones institucionales, curriculares,

de textos que el maestro elabora; textos

dichos significados, los cuales son

un referente simbólico importante, por ser

sociales y personales específicas. De aquí

que, recuperando la clasificación elaborada

generados por los integrantes del proceso

el espacio de confluencia de diversas

que el vincular, por ejemplo, las prácticas

por Geertz ( 1989), pueden ser autoriales o

educativo tanto en el discurso como en los

culturas. La académica, aquélla que se concreta

de los maestros con sus profesiones de

no autoriales. Corresponderían a la primera

comportamientos y actitudes, nos ha

en las propuestas curriculares, está tensada, a

origen también haya permitido que nos

clasificación las producciones, discursos y

permitido estudiar el plano cultural, puesto

la vez, por la cultura de la comunidad, es decir,

interrogáramos acerca de la conformación

textos en los cuales se reconoce el docente

que, de acuerdo con Paul Willis:

por las diversas disciplinas que conforman

del ethos y la identidad de cada profesión

como autor, en contraste con aquéllos cuya

103

�estructuración es más cercana a un campo

de evaluación del desempeño de los

de estilos, producciones y estrategias

de conocimiento.

estudiantes, por ejemplo, se encuentra

magisteriales que determinan no sólo formas

las historias institucionales y trayectorias

Las aproximaciones a nuestro

obturada ante una propuesta curricular que

de supervivencia, sino de creación de un

personales, en tanto nos aporta información

universo de investigación (Romo, 1997)

apela únicamente a la autoevaluación

ethos docente (Romo, 1996). Otras formas

acerca de los procesos que van configurando

nos permitieron sostener como premisa

estudiantil.

la ciencia. De aquí la riqueza del análisis de

de creación tienen que ver con la

formas de percibir y ubicarse en la realidad,

La relación pedagógica y los

conformación de diversos tipos de habitus

estilos de trabajo docente y profesional que

textos a los que alude Geertz ( 1989) es

controles se instauran sobre la base de la

característicos de la profesión de los

conforman identidades; este análisis es

similar en la construcción discursiva de los

comunicación, es decir, a través de la

docentes o de los alumnos que se forman

entonces un espacio en el que se genera un

académicos; y dichas producciones,

relación personal, los intercambios cara a

en la misma.

tipo de cultura diferenciada.

inicial que la diferencia entre el tipo de

autoriales o no autoriales, dependen tanto

cara; no derivan de un trabajo con el

de la profesión de base de los profesores y

contenido académico en el salón de clase.

el prestigio social de la misma como de las

El tipo de significados que portan

Las construcciones sociales

Determinaciones culturales en la&lt;;

cambian precisamente por ser productos
históricos de la actividad humana, de modo

orientaciones curriculares presentes en cada

los discursos magisteriales tiene que ver

institución.

con la posibilidad de legitimar la propia

ubicación social de los individuos (que

por esas acciones concretas. En forma

El discurso magisterial de los

actividad docente; pues si bien, de acuerdo

depende de la posesión de determinado

similar, los procesos de institucionalización

profesores de la liÚnciatura en Filosofía,

con Barthes (1986), la palabra profesora!

capital cultural, familiar y semántico),

generan

por ejemplo, aparece más anclado a un

tiene características propias (como el

define las posibilidades, tanto de acceso

características de todos los fenómenos

contenido científico que el de licenciaturas

"hablar bien", transmitir un discurso sin

como de legitimación, de un saber.

sociales, pues no existen instituciones

La importancia del entorno, es decir, de la

que sus modificaciones son engendradas

una

serie

de

tensiones

como Psicología o Administración; estas

vueltas atrás y ser claro), en la práctica,

Las disciplinas académicas, por

últimas, más cercanas a las experiencias

este proceso de transmisión se dificulta por

otra parte, poseen una existencia social y,

Las prácticas educativas en las que

inmediatas y personales de los maestros.

los diversos planos que se entrecruzan: por

como producto cultural, participan de una

intervienen diferentes mediaciones no se

Por otra parte, los controles

una parte, el sostener dichas destrezas

multiplicidad de tradiciones, lo que supone

integran en un único sistema coherente y

institucion·ales en la Facultad de Psicología

discursivas, y, por otra, el continuo conflicto

que existen puntos de referencia situados

previsible. Los estudiantes son creadores

son del tipo "cara a cara", se caracterizan

moti vado por la urgencia ·en la que se

fuera de la escuela respecto a los temas que

activos de forrnas que a menudo contradicen

por el establecimiento de una serie de

desarrollan estas prácticas, es decir, por los

enseña. Reiteramos, por lo tanto, que no es

las normas y disposiciones que mantiene la
escuela.

acabadas ni universos simbólicos estables.

requisitos que se van implantando "sobre

constantes cuestionamientos grupales y las

únicamente el conocimiento científico el

la marcha", es decir, no existen normas

situaciones imprevistas a las que el profesor

fundamento esencial del contenido

El sistema educativo no es sólo

explícitas que regulen el tipo de relación

tiene que dar respuesta inmediata. Conflicto

académico, es importante indagar cómo

una institución de reproducción donde el

con las autoridades, los docentes o los

de demandas cruzadas en el que es preciso

determina a éste el capital cultural del

conocimiento que se transmite convierte a

alumnos. Lejos de esto, la orientación

transmitir un discurso legítimo como

maestro, su trayectoria institucional y la

los estudiantes en receptores pasivos; lejos

curricular apela a una relación de igualdad,

condición ineludible para sostener la

historia de la misma institución.

de ello, al ser instruidos, los alu'mnos

de participación de las bases. La relación

actividad magisterial, pues no olvidemos

En el sistema educativo la selección

también se comprometen y resisten en un

educativa se establece desde la participación

que el discurso docente se transmite en

y organización del conocimiento se realiza de

constante movimiento contradictorio:

colectiva de los estudiantes en la

situaciones de constante tensión, y si bien

acuerdo a los aportes disponibles en una

construcción del conocimiento. Esto origina

puede ser un proceso que valore el lugar

época particular, lo que implica elecciones

estilos docentes que oscilan entre la sanción

del académico, puede transformarse también

conscientes e inconscientes; de aquí la

constante a los aportes, comentarios e

en el aspecto de mayor vulnerabilidad para

importancia de considerar el conocimiento

intervenciones de los estudiantes, y actitudes

el maestro.

educacional como sistema de categorías del

será buscada por unos y resistida por

sentido común, y de

otros (Kelly, en Ball,

magisteriales totalmente relajadas, en las

No en todas las prácticas magisteriales

que prácticamente es posible decir cualquier

ni en todas las profesiones se construyen los

seleccionadas de una cultura y sociedad

cosa.

tipificaciones

modelos discursivos aludidos por Barthes,

más amplias, que maestros, estudiantes e

Otra característica generalizada en

tales como evitar los silencios y la

investigadores utilizan para darle

este tipo de prácticas es que generan una

inseguridad, cuidar el tono y la velocidad

significado a sus acciones.

tensión permanente entre un currículum

con que se articula, etcétera. Nos ha

permisivo , por un lado, y la actuación
magisterial, por otro, ya que la posibilidad

el conflicto y el cambio están
inevitablemente entrelazados, pues toda
redistribución del poder y los privilegios
1989: 67).

El sistema cultural de una
sociedad, no obstante que posea un gran

Quienes enseñan tienden más que nada

poder de influencia sobre las personas,

interesado, más que constatar si responden

a compartir normas implícitas o explícitas que

genera también contradicciones en la

o no a estos modelos, recuperar la diversidad

no se relacionan exclusivamente con lo que trata

reproducción social y en los universos

�simbólicos. No existen procesos mecánicos,

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Bourdieu, Pierre (1998). La distinción.

físicos, etcétera, que se desempeñan como

Criterio y bases sociales del gusto.

académicos, pero con otra profesión de

Madrid: Tauros.

base, la cual impacta en la conformación

Eggleston, John (1985). Sociología del

y la distinción de estas identidades
magisteriales. Indagar estos problemas

currículum escolai. Barcelona:
Paidós/MEC.

significa también acercarnos a otras formas

Geertz, Clifford (1987). La interpretación

de abordaje metodológico que nos dan
cuenta de los referentes que intervienen en

de las culturas. Barcelona: Gedisa.
Geertz, Clifford (1989). El antropólogo

la construcción de las identidades
profesionales.

Hammersley, Martyn y Paul Atkinson

Estos cuestionamientos tienen que

(1994). Etnografía. Barcelona:

ver con el momento de investigación en el
que nos encontramos actualmente, ya que
el trabajo de trayectorias socioprofesionales

como autor. Barcelona: Paidós.

Paidós.
Jackson, Philip (l 975). La vida en las aulas.
Madrid: Marova.

de académicos universitarios, su vínculo

Landesman, Monique (comp.) (1988).

con la historia de la institución en que

Currículum, racionalidad y

laboran, el avance del campo disciplinario,

conocimiento. Culiacán:

así como las formas de adscripción de los

Universidad Autónoma de Sinaloa.
Remedí, Eduardo (1989). Supuestos en la
identidad del maestro: materiales
para la discusión. México:
D IE/CINVESTAV/IPN.
Romo, Rosa Martha (1997). Interacción y
estructura en el salón de clases.

profesores a todos estos aspectos, representan
referentes simbólicos determinantes en la
constitución de la multicitada identidad socioprofesional.

clase obrera consiguen trabajos
Woods, Peter (1989). La escuela por dentro.

educativas que en su cotidianeidad van

Al referirnos al segundo aspecto,

currículum. Barcelona: Troquel.

Romo, Rosa Martha (2000). Una mirada a

la construcción de identidades

como magisteriales.

106

Apple, Michael (1987). Educación y poder.

Negociaciones y estrategias.
Guadalajara: Universidad de

107

�LAS MANIFESTACIONES DE LA FE:
EL "SANTUARIO" DE GUADALUPE EN
MONTERREY
1

María Olimpia Farfán Morales
Jorge Arturo Castillo Hernández
Ismael Fernández Areu

El mito fundacional del santuario
de Nuestra Señora del Roble en Monterrey

pastores, se llevan a cabo en lugares

contiene elementos similares: en 1592 un

escondidos o alejados de las aldeas o las

misionero franciscano colocó una imagen

ciudades. En las leyendas siempre se

de la Virgen María dentro del hueco de un

describe el descubrimiento de imágenes

roble para protegerla de los ataques de los

marianas por pastores o campesinos; las

nómadas "salvajes". En ese lugar ya se había

imágenes se encuentran casualmente al

establecido una misión que posteriormente

quitar una piedra, en las faenas de cuidar

se constituyó en núcleo de la ciudad de

ovejas o cabras, en manantiales, en islas o

Monterrey. Sin embargo, tuvieron que

en árboles. Las primeras leyendas relacionadas

abandonar la imagen precisamente por las

con pastores datan de la Edad Media, entre

incursiones de los indios, que obligaron a

inmigrantes provenientes de diversos

los siglos IX y XIII d.C. (Turner, 1978).

los misioneros y colonizadores españoles a

Guadalupe permanece como uno de los

estados, principalmente del noreste de

En España, Guadalupe es el nombre

huir del lugar. Tiempo después, la Virgen

fenómenos religio_sos más importantes. En

México (Zúñiga, 1995: 190-195). Nos

de un río, un santuario y un monasterio en

se manifestó ante una pastorcita que,

su veneración se expresa un gran número

ocuparemos de las expresiones de devoción

donde se localiza una imagen mariana de

maravillada, avisó a los obispos, quienes,

más arraigadas y profundas dedicadas a la

madera oscura que el Papa Gregorio El

a su vez, fueron por la imagen para llevarla

mexicana. La adoración a la Virgen de

Virgen: las peregrinaciones y las danzas

Grande dijo haber venerado en su capilla

a una iglesia de Monterrey; pero la imagen

Guadalupe se inculca en el entorno familiar,

que los fieles realizan año con año.

personal en Sevilla. Por el año 711 d.C.,

desaparecía y después era hallada en aquel

los musulmanes invadieron esta ciudad y

roble en donde la pastora la había

los cristianos huyeron con la imagen a

encontrado, hasta que el mensaje se entendió

Un santuario puede surgir en un sitio en el

Extremadura, y allá la escondieron en una

y construyeron una capilla en el siglo XVII,

En esta ciudad los mismos fieles

campo, en un arroyo, en un cerro o en un

cueva junto a un río, con el fin de salvarla

para después edificar una gran basílica.

han elevado el espacio dedicado a la

árbol, donde haya ocurri'do un hecho

"de la profanación" (Turner, 1978: 43).

En 1960 se edificó la actual basílica

Guadalupana al rango de santuario y lo

milagroso o una aparición divina. En esos

En el año de 1326, un pastor llamado

y desde entonces las fiestas de la Virgen del

En Nuevo León el culto a la Virgen de

de formas de la religiosidad popular

pero donde se manifiesta con mayor
esplendor es en el "santuario" de la Virgen
de Guadalupe en Monterrey.

il

~

aunque dentro del

sitios se erigen oratorios, templos, capillas,

Gil Cordero perdió una vaca y la buscó en

Roble se llevan a cabo el 18 de diciembre,

organigrama de la Iglesia católica sea

iglesias, basílicas o catedrales en donde los

las afueras de Cáceres; durante tres días la

un poco después de la fiesta de la

denominado oficialmente basílica menor y

devotos recuerdan las manifestaciones de

rastreó y la encontró muerta en una ribera

Guadalupana, aunque hoy en día aquella

parroquia (Arquidiócesis de Monterrey,

la divinidad y experimentan lo sagrado.

del río Guadalupe. Gil empezó a desollarla

celebración no atrae peregrinaciones

2000); sin duda, como más adelante
expondremos, el "santuario" de Guadalupe

Los santuarios suelen tener mitos

ahí mismo, cuando de pronto se le apareció

(Robles, 1970: 3, 4). En contraste, al santuario

o leyendas fundacionales; los tienen los

una hermosa mujer en medio de un gran

de Guadalupe llegaron aproximadamente

en Monterrey se sitúa como uno de los

santuarios de Europa, como el de Lourdes,

resplandor y le dijo que ella era la Virgen

2450 peregrinaciones para manifestar su fe

espacios sagrados y devocionales de mayor

en Francia, y el de Fátima, en Portugal; o

María; entonces la vaca revivió y la mujer

y su devoción a la Virgen durante las

relevancia en Nuevo León.

los de América, como el de Chiquinquirá,

dijo a Gil que se fuera a Cáceres y contara

festividades de 1999 (El Norte, 1999,

en Colombia; el de Coromoto, en Venezuela,

a todos lo que había pasado, que regresaran

diciembre 13: D).

principal objetivo el registro de las

o el del Tepeyac, en México. Sin embargo,

al lugar de la aparición, en donde había una

manifestaciones religiosas más importantes

el de Guadalupe, en Monterrey, no tiene

cueva, y encontrarían la imagen aquella que

dedicadas a la Virgen de G1:1adalupe en la

mito fundacional con los elementos

los cristianos habían traído de Sevilla seis

capital nuevoleonesa, uno de los principales

característicos de otros santuarios marianos.

siglos atrás. La Virgen dio instrucciones de

A principios del siglo XIX en Monterrey se

centros urbano-industriales del país ,

Aunque en el centro de Monterrey existe el

que ahí se le construyera una capilla y que

construyó un altar a la Virgen de Guadalupe

lugar de destino y residencia de miles de

Santuario de Nuestra Señora del Roble, el

en ella se colocara la imagen para ser

en la casa de un matrimonio católico (el

venerada (Turner, 1978). En el lugar se

esposo trabajaba de sacristán en la iglesia

construyó una ermita que luego fue

del Roble) que vivía en el barrio de San

reemplazada por un santuario y un

Luisito, habitado por inmigrantes de San

monasterio; éste se convirtió en un centro

Luis Potosí. El lugar empezó a ser muy

de peregrinación mariana.

visitado y, ante la afluencia cada día mayor

consideran como

tal 2 ,

El presente artículo tiene como

1

Este artículo surge de la investigación realizada en el marco
del Proyecto Nacional Etnografía de las Regiones Indígenas de
México en el Nuevo Milenio, del Instituto Nacional de
Antropología e Historia y el Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología.
2
Hasta las mismas rutas de transpone urbano indican en sus
letreros al "santuario" como punto de interés en sus recorridos.

108

Los mitos de fundación siempre
tienen los mismos elementos: los realizan

cual sí tiene un mito fundacional mariano,
y cuya advocación actualmente es mitificada
como patrona de Monterrey (Robles, 1970:

4, 27).

"Santuario" de la Virgen de Guadalupe

109

�de devotos, se construyó una capilla que
fue bendecida por el obispo Francisco Verea
en 1877. En 1895 se bendijo la primera
piedra de un nuevo templo que se terminó
en 1908. La primera procesión hacia ese
lugar se efectuó en 1922, los feligreses
salieron de la catedral de la ciudad de
Monterrey hacia la parroquia con el fin de
trasladar una imagen de la Virgen de
Guadalupe, copia fiel de la original y
elaborada en la Ciudad de México (Tapia,
1973: 133-147). Desde entonces se realizan
peregrinaciones para visitar el santuario, y
éstas han sido una práctica transmitida de
generación en generación hasta hoy en día.
En 1978 se construyó un nuevo
edificio para el santuario, diseñado por el
arquitecto Pedro Ramírez Vázquez,
sustituyendo la antigua construcción del
siglo XIX que hasta entonces era ocupada
por la Guadalupana. El santuario de
Guadalupe en Monterrey es un espacio
sagradÓ de devoción mariana que reúne a

ellas participan obreros y empleados;
también existen otras peregrinaciones
de representantes y empleados de algunas
instituciones y dependencias estatales
y municipales (El Norte, 2000, diciembre
4). Vemos cómo en este espacio se refleja
y expresa, en cierta medida, la estructura
socioeconómica de la sociedad regional.
La construcción y significación de este
espacio sagrado en Monterrey ha sido
un proceso popular e institucional: por
un lado, son los mismos fieles quienes,
mediante sus propias formas de
representación y expresión religiosa,
han provisto al "santuario" de una enorme
carga simbólica y sagrada; y por otro lado,
la jerarquía eclesial ha hecho lo mismo,
al promover el culto guadalupano en
los contextos local y regional.

los fieles católicos residentes en el área
metropolitana de Monterrey, pertenecientes
a todas las clases sociales, y también atrae
a peregrinos de otros estados, como

En el espacio regional confluyen diversas
expresiones de religiosidad popular,
entre las que destacan las peregrinacio

Tamaulipas, Zacatecas, San Luis Potosí y
Coahuila, así como del área rural del estado

es anuales que parten desde las más
alejadas colonias del área metropolitana

de Nuevo León. También llegan al santuario,
desde hace veinte años, algunas iglesias de

de Monterrey (de municipios como
Santa Catarina, García, Apodaca,
Cd.Benito Juárez, San Nicolás, Escobedo,
San Pedro y Guadalupe) y de algunas
poblaciones rurales del estado ( como
El Carmen, Cadereyta y Galeana,
entre otras) hacia el santuario de la Virgen
de Guadalupe en Monterrey, donde
la sociedad regional refrenda su fe y
su culto. La peregrinación es un ritual
de comunicación con lo sagrado; de acuerdo
con Rodríguez y Shadow, la peregrinación
es la expresión por excelencia de
la religiosidad popular y es definida como
"un conjunto de rituales y ceremonias
formalmente dirigidas a lo sobrenatural,
[ ... ] mediante las cuales la gente transmite

las poblaciones de San Antonio, Austin,
Waco, Dallas, Houston, New Braunfels y
Forth Worth, del estado de Texas, Estados Unidos.
En el año 2000 llegaron aproximadamente 1200
descendientes de mexicanos que radican al
otro lado de la frontera y que anualmente
visitan el santuario en Monterrey para no
perder sus tradiciones mexicanas (El Norte,
2000, noviembre 26).
En Monterrey el calendario
de celebraciones guadalupanas es
organizado por la Iglesia católica y sus
decanatos. A partir del 12 de octubre
inician las peregrinaciones corporadas, a
las que asisten los fieles inscritos en

110

parroquias, templos y capillas; algunas
también son organizadas por los
sectores empresarial y comercial, y en

sus percepciones de la realidad a fin
de transformarla, aunque sea ilusoriamente,
según sus necesidades" (Rodríguez y
Shadow, 2000: 178).
La peregrinación tiene como fin
lograr la protección mediante la penitencia,
pues se aceptan las penurias, las fatigas y
las privaciones que son inherentes a un
desplazamiento largo y difícil por las calles
y grandes avenidas, en donde el tráfico
representa un gran peligro, soportando las
condiciones climáticas más extremas, como
bajas temperaturas y lluvias. Los fieles
peregrinan para pedir salud, comida, trabajo
y ofrendan a cambio reliquias, promesas,
danza, cantos, música y flores como pago
de mandas. En las peregrinaciones la marcha
a pie funge como un elemento esencial, a
través del cual los fieles demuestran su
devoción hacia la Guadalupana; este
sacrificio conduce al contacto directo con
lo sagrado, aunque una parte de la población
considera a los peregrinos como un
problema grave de tránsito en la ciudad.
En el medio urbano los peregrinos
llevan en sus estandartes las imágenes de
los santos tutores de las parroquias y capillas
a las que pertenecen, así como los nombres
de las colonias y barrios en los que residen,
al igual que los de las empresas, negocios
y oficinas de gobierno en los que laboran
(desde fábricas y escuelas hasta hospitales,
bancos, tiendas, restaurantes, taquerías,
zapaterías y el DIF estatal).
Las peregrinaciones son principalmente territoriales, ya que representan espacios
urbanos, como colonias o barrios. Un caso
especial en el año 2000 fue la organizada
por unas mujeres con parentesco de primer
grado (primas hermanas) que, aunque ya
no radican en los alrededores de la plaza
del Mediterráneo (un barrio del centro de
la ciudad), todavía ensayan la danza en ese
lugar. Ellas representan a su abuela, quien
antes se encargaba de la organización. Ese
mismo año hubo un día dedicado

especialmente a la participación del personal
de hospitales, como el Hospital Psiquiátrico
y el Hospital Christus Muguerza. También
hay familias extensas , las cuales se
organizan para elaborar las ofrendas y pintar
una manta con sus apellidos, y salir así de
su casa con su propia imagen.
Hay templos que aglutinan a
parroquianos de otras capillas cercanas, como
el caso de la iglesia de la Santísima Trinidad,
que se localiza en la colonia Centro, en donde
los organizadores eran parientes y vecinos de
las colonias Treviño, Obrerista y Hogares
Ferrocarrileros. La abuela de la familia
organizadora se encargaba de la danza,
desde la confección del vestuario hasta la
búsqueda de los grandes penachos y el
carrizo que adorna los olanes del faldellín.
Observamos cómo la danza y el peregrinaje
permiten la socialización y la cohesión entre
las redes sociales de vecinos, amigos y
parientes, quienes expresan alegremente su
fe por la Virgen mediante su participación
en estas actividades sagradas.
La danza abre el camino a la
peregrinación, y durante los meses de
octubre, noviembre y diciembre es común
observar las peregrinaciones que avanzan
entre el tráfico de la ciudad; resaltan los
llamativos trajes y los coloridos penachos,
y entre alabanzas, porras y oraciones se
oyen los sonidos de sonajas, tambores, arcos
y zapateados. Las principales arterias viales
del centro de la ciudad, como la calzada
Madero o la avenida Pino Suárez, siempre
llenas de camiones urbanos y con un tráfico
intenso, ceden un espacio a las peregrinaciones
durante este tiempo.
De esta forma, los santos y vírgenes
tutoriales peregrinan junto con sus fieles ,
congregados sobre la base de identidades
barriales, laborales y hasta familiares, las
cuales los unen en torno a la fe guadalupana.
Hay también visitas individuales a la
basílica: las personas que hicieron una
promesa a la Virgen llegan a pagar los

111

�favores recibidos con ramos o arreglos
florales que entregan a la Virgen; no llevan
danzas ni cantan alabanzas, tampoco llevan
estandartes, sólo oyen misa y llevan sus
flores hasta el altar.

Sin duda, una de las expresiones más
tradicionales del culto a la Virgen son las
representaciones de las danzas religiosas,
parte elemental e indisociable de las fiestas
que celebran el milagro guadalupano. Los
ritos efectuados por los danzantes muestran
una concepción antropomórfica de lo
sagrado, pues consideran que las
divinidades, cómo los humanos, se
conducen por sentimientos y afectos, por
lo que pueden ser inducidas a otorgar
favores y gracias en reciprocidad por la fe
demostrada (Rodríguez y Shadow, 2000:
178). Por medio de la danza los peregrinos
se comunican con la divinidad y entablan
una relación de reciprocidad; los danzantes
y peregrinos ofrecen y cumplen promesas
o sacrificios, esperando respuesta sagrada:

la danza responde a las normas
fundamentale s que gobiernan la
reciprocidad con lo sagrado. Para los
que bailan horas y días o tan sólo unos
pocos minutos, la danza viene a ser un
acto ritual en el que se devuelve y ofrece
el propio cuerpo, sacrificándolo
simbólicamente a la divinidad. Se trata
de devolución porque los dioses no
fueron los donadores primordiales de la
vida, sino que siguen administrándola
en todas sus formas cotidianas
(Bonfiglioli, 1995: 53).

Como más adelante describiremos,
en el medio urbano la expansión de la
danza y la música se realiza con especial
intensidad entre la gente emigrada de
comunidades rurales; la danza cumple
funciones sociales, pues al participar en

112

ella se obtiene el reconocimiento de la
comunidad (Warman, 1985).
Las danzas y peregrinaciones salen
de los puntos que aglutinan a los peregrinos,
como las parroquias, las fábricas, las
oficinas, los comercios, el barrio, etc. Los
peregrinos se alistan y los tambores llaman
a los fieles , quienes ya reunidos inician la
marcha. La danza ocupa el primer lugar
en la peregrinación junto con su estandarte,
y es seguida por ofrendas, así como por
los distintivos que conglomeran la
peregrinación (imágenes religiosas,
estandartes y mantas); de esta manera los
peregrinos se trasladan hasta el destino
trazado: el santuario. La mayoría hace el
trayecto a pie, a veces los acompañan
vehículos y en ocasiones llevan consigo
camionetas en las que se representan
alegorías de las apariciones de la Virgen a
Juan Diego y el mensaje de éste a Fray Juan
de Zumárraga sobre las apariciones, las
cuales son escenificadas por jóvenes o
niños; otras peregrinaciones llevan imágenes
o esculturas con estos pasajes de visiones
sagradas.
En el atrio de la basílica en
Monterrey se observaron cinco tipos de
danzas diferentes: Danza de Matachines,
Danza de Los Caballitos, Danza de La
Palma, Danza Apache y Danza Azteca, que
se interpretan ininterrumpidamente durante
el mes que dura la festividad.

Las Danzas de Matachines son las más
numerosas, por tener mayor tradición y
popularidad en Nuevo León, como lo
comprobamos al observar su presencia en
celebraciones religiosas dedicadas a los
santos tutores.
Existen varias versiones de la
Danza de los Matachines en el territorio

3

nacional . En Aguascalientes, Nayarit,
Durango y el sur de Sinaloa portan un
pequeño arco y su flecha ; los tepehuanos
del sur tienen esa danza como una de sus
tradiciones sagradas; y en Guadalupe,
Zacatecas, es una danza de petición de lluvia
(Ortiz, 1999). También en el altiplano
potosino se baila la Danza de Matachines;
en Villa de Arista, San Luis Potosí, danzan
el día 12 de diciembre (González, María de
4
la Luz , comunicación personal , 2000).
También bailan matachines para la Virgen
del Patrocinio, en la ciudad de Zacatecas;
y en Saltillo, Coahuila, danzan para el Señor
del Ojo de Agua.
Entre los tarahumaras destaca la
participación de los matachines que danzan
a la Virgen de Guadalupe. La indumentaria
de los matachines tarahumaras consiste en
ropa mestiza: camisa, pantalón, botas y
calcetas que ajustan sobre el pantalón; en
la cadera se atan seis o siete paliacates a
manera de taparrabo, y se colocan dos capas
grandes rojas de flores estampadas que caen
hasta las rodillas y una corona que se
confecciona con espejos o ramos de flores;
de ella cuelga una serie de largos listones
multicolores. Además, usan dos paliacates,
uno cubre la cabeza y otro la cara, dejando
descubiertos los ojos y la nariz. En la mano
derecha llevan una sonaja y en la izquierda
una "palmilla", especie de abanico que
también puede tener forma de tridente
(Bonfiglioli, 1996: 274, 275).
En el área metropolitana de
Monterrey es notable la participación de la
Danza de Matachines en ceremonias
públicas y privadas de la ritualidad católica
popular, como la entronación familiar de la
5
Virgen de Guadalupe y la bendición de
casas nuevas. Las peregrinaciones también
se hacen acompañar por la danza cuando
4

3

La Danza de Matachines es una variante de la Danza de Moros
y Cristianos, y está difundida hacia el none del país: San Luis
Potosí, Zacatecas, Durango y en las huastecas (Warman, 1985:
128, 129; Bonfiglioli, 1996: 255-284).

5

Oriunda del lugar y residente en Monterrey.
La Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica publica la

G11(a para entronizar la imagen peregrina de Nuestra
Se1iora de Guadalupe en las catedrales, parroquias y
hogares (1995).

viajan a los santuarios católicos de la región
como el de La Virgen del Chorrito, en
Tamaulipas, o el santuario de San Francisco
de Asís, en Real de Catorce, San Luis
Potosí; o a los santuarios no reconocidos
por la jerarquía católica, como el santuario
del Niño Fidencio, en Espinazo, Nuevo
León.
El cuadro de la Danza de Matachines
está integrado por hombres y mujeres
emparentados entre sí, además de amigos y
vecinos del barrio. Al comprometerse a
participar en la danza se tiene la obligación
de reunirse para ensayar por lo menos una
vez a la semana. Algunas Danzas de
Matachines son creadas para participar en
las peregrinaciones por devoción, y en otros
casos también se organizan para ofrecer sus
servicios a los peregrinos y ser contratadas
por familias, parroquias, vecinos, empresas,
comercios, etc., y no solamente en ocasión
6
del festejo a la Virgen de Guadalupe
El traje de matachín está compuesto
por camisa y pantalón de tela de tafeta o
popelina de diversos colores brillantes
(como amarillo, rosa, azul o blanco); encima
de la camisa, un chaleco que combina con
dos faldellines de colores contrastantes,
amarrados con unas cintas que se cruzan
formando equis sobre los lados externos de
las extremidades inferiores. Los faldellines
6

En octubre, noviembre y diciembre del año 2000
registramos 105 peregrinaciones con igual número de
cuadros de Matachines provenientes de las colonias del
área metropolitana de Monterrey, sobre todo de los
municipios de Guadalupe, Escobedo, Apodaca, Juárez,
Santa Catarina y San Nicolás, y de colonias proletarias del
extremo norte del municipio de Monterrey. Entre muchas,
registramos peregrinaciones de las colonias San Bernabé,
Contry, Brisas, Valle del Huajuco, Buenos Aires. Realito.
Sierra Ventana, Altavista, Ancira, Topo Chico, La
Esperanza, La Escondida, Las Puentes, Tepeyac, Roberto
Espinoza, CROC, Gloria Mendiola. Unidad Modelo, Genaro
Vázquez, Central, 7 de Noviembre, Nueva Madero, Valle
Verde, Obrerista, Hogares Ferrocarrileros, Tijerina, Miguel
Hidalgo, Salvador Chávez, Provileón, Tierra Propia. San
Antonio, Hacienda Las Puentes, 4 de Diciembre, René
Álvarez, Obrera. Reforma, Lagos de Guadalupe, Avance
Proletario, Barrio del Mediterráneo, Zertuche, Vivienda
Popular, Del Prado, 2 de Mayo. Roble, Fomerrey 2,
Fomerrey 18, Fomerrey 26, Fomerrey 36, Fomerrey 105,
Fomerrey 110, Cerro de la Silla, Escamilla y Valle del
Mirador; y de algunas empresas, como Cigarrera La
Moderna, Industrias JAGGAR, Fábrica PIPSA, JYRSA,
Axe Automotriz, Azulejos El Gallo, Lilly Industrias de
México, Zapatería Impulse, Mueblería González y Joyería
Ideal. entre otras.

ll3

�están bordados con moti vos florales,

rápidos. Los danzantes pueden ser hombres

poder, encarna el desorden con el que se

geométricos y vírgenes de Guadalupe;

y un arco en la otra. La fuerza de la danza

o mujeres; de hecho, hay grupos formados

conducen y el orden que le imponen a los

llevan cosidas a la tela hileras de carrizos

reside en los pies, en las pisadas y en el

sólo por mujeres -no así en la sierra

demás. La trasgresión es prerrogativa de

diseño de cruzamiento entre las dos filas

unidos sólo de un lado, los cuales recolectan

tarahumara, donde para bailar matachín se

unos pocos, pues tanto el público como los

(serpenteos y ondas entre las filas

en las riberas de los ríos. Algunos grupos

tiene que pertenecer al género masculino

demás protagonistas pueden reír, pero no

y cambios de lugar con la pareja de enfrente,

han empezado a reemplazarlos con tubos

(Bonfiglioli, 1996: 274). En cuanto al diseño

pueden provocar la risa, es decir, no pueden

amén de vueltas sobre sí mismos); los

de plástico, pero todos llevan en la punta

en el espacio, la danza es lineal; en el ámbito

trasgredir las reglas (Bonfiglioli y Jáuregui,

bailarines llevan el cuerpo erguido con el

del carrizo o tubito un pompón de colores,

de los diseños coreográficos grupales se

1996: 19). En una ocasión, en nuestra

torso levemente inclinado hacia el frente,

que se deja suelto para que penda y se

encuentra un eje de oposición entre los

investigación de campo, el "viejo de la

la cabeza y los ojos ven el piso. Las dos

mueva al ritmo de la danza. En la mano

diseños en círculo, como los concheros, y

danza" pegaba fuertemente con el látigo a

hileras de danzantes hacen continuos

izquierda portan un arco de madera con una

los diseños en filas, como los matachines.

unos niños, quienes lo agredían aventándole

cruzamientos con el compañero de al lado

cuerda elástica que hace sonar rítmicamente

Ambos diseños se llaman preordenados,

pedazos de madera. La acción agresiva

o de enfrente y también serpenteos, en

una flecha también de madera.

que, a su vez, se oponen a las coreografías

provocaba sendas carcajadas a todos y la

donde las filas siguen al compañero de

En los pies llevan calcetas de

ad libitum o al azar, que no son

algarabía de los niños; esta conducta no

adelante, dan toda una vuelta hacia atrás y

colores y calzan huaraches de suela de

preordenadas (Bonfiglioli y Jáuregui, 1996:

hubiera sido tolerada por los padres de los

vuelven a tomar sus puestos en la línea con

lámina para que· el zapateado produzca

21). La danza se compone de dos filas

niños en otras circunstancias.

un paso brincado. El ritmo lo lleva un

sonidos armónicos, aunque a veces usan

paralelas con igual número de matachines,

El "viejo de la danza" siempre va

tamborilero o hasta tres, sólo en un caso de

tenis. El penacho consiste en una cachucha

que contienen la ambigüedad del orden y

al frente de la misma, abriendo paso entre

nuestra investigación la danza era

de terciopelo negra bordada con los motivos

el desorden. El primero es representado por

las avenidas y los autos, incluso dirige el

acompañada por un anciano que tocaba

del chaleco y espejuelos; de ella salen

los guerreros, es decir, los danzantes, que

tráfico vehicular, pues siempre lleva silbato;

música de violín; probablemente antes la

carrizos adornados con plumas de gallina

se sitúan en pares, en dos filas que se

interactúa con los peregrinos y con los

danza estaba acompañada por este tipo de

pintad~s de tres colores. La cachucha trae

componen de 6 o hasta de 20 integrantes;

visitantes, realizando bromas y juegos

música.

carrizos o tiras de papelillo que penden al

y el desorden lo representan los "viejos de

chuscos, o bien, asustando y persiguiendo

Parte fundamental de la danza es

aire. El traje ha cambiado en la última

la danza", quienes trasgreden-el orden. Otros

a latigazos a las multitudes que se

el estandarte en donde están impresos la

década en cuanto a la selección de tonos y

personajes jocosos se presentan en la danza

aglomeran en las calles: "el desorden que

imagen divina a la que está dedicada la

materiales; algunas danzas traen sombreros

de conquista como bando de demonios

producen ciertas figuras rituales (como los

danza, y el nombre y lugar de procedencia

de ala ancha, estilo mariachi, o penachos

transgresores; su predilección por las

"viejos de la danza") no sólo se asocia a la

del grupo. El estandarte lo lleva una persona

de plumas de avestruz. Cuando llueve, los

máscaras y el disfraz, y su actitud graciosa,

diversión, sino que ésta es una prefiguración

al frente de todo el conjunto. Arriban al

penachos se cambian por sombreros de

irreverente y libertina recuerdan la vertiente

simbólica del peligro" (Bonfiglioli y

santuario por la calle Castelar, y ya en él,

palma, con el fin de proteger las plumas.

Jáuregui, 1996: 18). Pero estos personajes

los matachines entran al templo a oír misa

En la última década una de las innovaciones

carnavalesca (Bonfiglioli y Jáuregui,
1996: 19).

son al mismo tiempo los encargados del

o solamente para dejar las ofrendas o

que se presentó fue que el color de los trajes

El "viejo" sobresale de la coreografía

orden, para que los peregrinos no salgan de

reliquias que llevaban, para luego salir

y del penacho fuera totalmente blanco, con

y se distingue de los danzantes por la

las filas y para que el público no invada el

adornos dorados. El primer grupo que

indumentaria y por su baile. Algunas danzas

espacio de la danza y de la peregrinación.

al atrio y danzar allí, siempre frente al
estandarte.

observamos con este atuendo fue uno

integran hasta cuatro o cinco "viejos"; estos

En noviembre 26 del año 2000 una

Danzan aproximadamente una

formado por señoras de San Pedro Garza

personajes cumplen una función bufonesca, se

peregrinación de la colonia Carmen Serdán

hora. Después los participantes se sientan

García, municipio en donde residen

caracterizan por un atuendo de ropas raídas,

asistió al santuario con una danza que traía

en el piso del atrio y mientras descansan de

feligreses de clase alta; la elección del color

remendadas, parchadas, y con frecuencia con

una mujer joven, quien se colocó bajo la

la gran travesía, que puede ser de hasta 13

blanco de los trajes probablemente fue con

adornos de pedazos de telas en diversos colores;

blusa y la falda unos globos, y con actitud

o 14 kilómetros, comparten la comida que

el fin de distinguirse de los otros grupos de

portan una máscara y pelucas (hechas de plástico

lúdica se acercaba a los mirones, algunos

las organizadoras traen, que pueden ser

danza. Ahora es frecuente observar matachines

y que generalmente representan personajes

de ellos policías, acosándolos sexualmente

gorditas, o tacos en tortilla de harina y

con trajes blancos de otras colonias del área

monstruosos y deformes), y en algunos casos

con la expresión "¿te gusto?"; en pocos

"lonches" 7. Es en ese momento de solaz y

metropolitana.

114

usan disfraces de gorila; también usan un látigo,

casos como éste la comicidad sexual se hace

reposo cuando comentan lo agradable o

Los pasos de la Danza de Matachines

el cual hacen sonar violentamente contra el

más específica.

desagradable de las otras peregrinaciones,

son de brinco y pisada; es una danza vertical,

pavimento, y en ocasiones portan una

En el caso de los danzantes, las

no hay deslizamientos ni desplazamientos

muñeca sucia. El látigo es un símbolo de

manos van ocupadas con una sonaja en una

7

Anglicismo de uso común para referir a la comida, pero
particularmente a emparedados o tortas.

115

�de los trajes de otros grupos, los pasos bien

practicada por una enorme cantidad de

colores brillantes, y los bordados, con

Los danzantes llegaron al santuario

o mal ejecutados de los otros danzantes, los

mexicanos dentro y fuera del país, sino

chaquira y lentejuela de vistosos colores;

enarbolando el estandarte con la imagen de

penachos de aquel grupo o de aquella

porque a través de ella se reavivan los

en los tobillos portan semillas llamadas

San Pablo y acompañados por familiares y

colonia que está junto a la suya. Después

símbolos antiguos y modernos de la

"huesos de fraile" que suenan rítm.icamente,

amigos. Su traje está inspirado en la

de este largo descanso y convivencia social

mexicanidad, como son la indumentaria y

y resaltan los grandes penachos de

indumentaria típica conocida como apache.

toman sus penachos, sus hieleras y sus

los instrumentos prehispánicos, la Virgen

bellos plumajes de avestruz y faisán que

La danza es acompañada por el ritmo del

" loncheras" y el grupo se dispersa para

de Guadalupe, la bandera nacional y el

hacen más espectacular el traje. Tocan

huehuetl y música de violín, algunas veces

buscar taxis o camiones (a veces traen sus

águila. Su manifestación y simbolismo son

instrumentos musicales, como guitarras,

se han acompañado por música grabada. El

propios vehículos); y se retiran a la colonia

muy complejos: además de las coreografías,

mandolinas, sonajas, una campana de metal

grupo entró a la iglesia y después salió al

de donde salieron siete u ocho horas antes,

también practican una profunda ritualidad

y un caracol marino. Algunos grupos como éstos

atrio, en donde ejecutó su danza, causando

con la satisfacción de haber cumplido con

que enmarca sus expresiones religiosas,

utilizan otros instrumentos prehispánicos, como

su promesa un año más y con la esperanza

como la realización de velaciones, que duran

el huehuetl y el teponaztli.

admiración con su baile y sus llamativos
trajes.

de regresar al santuario el año siguiente.

toda la noche anterior a los festejos

Al frente del grupo de danzantes se

La Danza Apache del Divino

religiosos en los que danzan, o la fundación

colocaron los estandartes, los tambores y

Salvador porta en su nombre uno de los

de espacios sagrados, conocidos como

los músicos; detrás de ellos, los demás

referentes sagrados más importantes de

De la gran celebración guadalupana también

mesas de danza (altares); pero también se

integrantes de la danza, y luego los

culto religioso de su región de origen: el

nos interesa destacar las peregrinaciones

caracteriza por su organización corporada, dado

acompañantes. Todo el recorrido y dentro

Divino, imagen que aglutina la fe de los

organizadas por inmigrantes indígenas

que entablan parentescos rituales que los integran

de la iglesia danzaron y tocaron sones,

pobladores de San Pablo. El culto al Divino

residentes en el área metropolitana de

a niveles mayores de organización con otros

causando la admiración de los fieles

Salvador se realiza en San Pablo los días

Monterrey, apoyados por parientes y

grupos de danza, quienes de manera recíproca

guadalupanos porque esta danza, al

31 de diciembre, 1 y 2 de enero. La tradición

paisanos de los pueblos originarios. Estas

entablan compromisos rituales. De esta

contrario de otros lugares del país, no es

oral cuenta que el Divino fue encontrado

peregrinaciones indígenas son diferentes

manera y cualquiera que sea el lugar donde

muy conocida en Nuevo León.

en el cerro conocido como "Frontón" y un

porque tienen como fin primordial la

residan, constantemente apoyan a sus

Después de su presentación en la

peregrinación de los santos patrones, como

"compadres" de danza para· preservar sus

iglesia escogieron un lugar en el atrio, en

árbol de mora, en la que tallaron la Santa

Santiago Apóstol y la Virgen de la

tradiciones, de ahí que se les considere

donde danzaron todo el día hasta el

Cruz del Divino; dicho árbol todavía se

Inmaculada Concepción de María,

danzas viajeras y posean una extendida

anochecer. Ya en otras ocasiones los otomíes

localiza en la orilla del pueblo.

enarbolados por la Danza Azteca formada

difusión (González, 1996).

han visitado el santuario, hace cinco años

Las danzas se forman o "levantan"

·~

por migrantes otomíes originarios de

La peregrinación del grupo Danza

asistieron otras danzas de Santiago

por devoción al Divino Salvador; la Danza

Santiago Mexquititlán, municipio de

Azteca Mayahuel y sus familiares salió de

Mexquititlán con sus estandartes del

Apache, cuando peregrina, enarbola al

Amealco, Querétaro; o San Pablo y la Cruz

la colonia Genaro Vázquez el 8 de diciembre

Arcángel San Gabriel y el Señor Santiago.

Salvador, ya que es el principal símbolo de

del Divino Salvador, portados por una

de 2000 y se reunió en el centro de la ciudad

En la celebración guadalupana, ese

su fe religiosa y de su territorio devocional.

Danza Apache integrada también por

de Monterrey con otros tres grupos de danza

mismo año también participó una danza de

La danza es uno de los elementos más

migrantes otomíes de San Pablo, municipio

invitados y sus acompañantes, cada uno con

San Pablo organizada por paisanos y

importantes del culto religioso en San Pablo,

de Tolimán, Querétaro. En estos días de

su indumentaria, la cual se inspira en la

migrantes de origen otomí que residen en

pues los danzantes son los herederos

fiesta los indígenas también visitan el

prehispánica: maxtal o taparrabo, tilma o

diversas colonias en los municipios de

simbólicos de la ritualidad dedicada a la

santuario en grupos de familias extensas,

capa, rodilleras , brazaletes, huaraches y

Guadalupe, Monterrey, San Nicolás y

Santa Cruz. El Salvador peregrina durante

como los nahuas de Veracruz, San Luis

morrales; las mujeres usan quechquemitl o

Apodaca, en Nuevo León. La peregrinación

todo el año por los pueblos y rancherías de

Potosí y Puebla, los mayas de Yucatán, los

blusas y faldas largas. Las telas so n de

de la Danza Apache Cheyennes del Divino

la región, lugares en donde recibe posada;

otomíes de Querétaro e Hidalgo , los
purépechas de Michoacán y los mixtecos
de Puebla.
La Danza Azteca es una variante
de la Danza de Concheros 8 , y en la
actualidad es una de las expresiones
dancísticas populares y religiosas más
relevantes en México, no sólo porque es

116

grupo de danzantes cortó una rama de un

8

La Danza Azteca es una variante del complejo dancístico
de los Concheros, que en su gran mayoría se concentran
en el Distrito Federal y en los estados de México, Querétaro
y Guanajuato (González, 1996: 207, 221); otras derivaciones
son la Danza de Chichimecos y la Danza de Cuerudos. La
Danza de Concheros se conoce también en Durango, en
Parral, Chihuahua, y en algunas comunidades d~ origen
mexicano en los Estados Unidos (Cramaussel y Alvarez,
1994: 189). Estas danzas también se han registrado con el
nombre de Danza de Comanches o de Apaches (Reuter,
1983: 93), y se adscriben al ámbito de las Danzas de
Conquista (González, 1996: 224).

Salvador se realiza desde 1985, cuando

inicia su recorrido a principios de año, desde

llegaron a Nuevo León los primeros

San Pablo, y finaliza allí mismo en diciembre,

migrantes de San Pablo. Otras danzas de

para luego reanudar el ciclo.

San Pablo que también han peregrinado al

La danza se puede considerar como

santuario de Guadal u pe son la Danza

espacio reproductor de identidad, en cuanto

Apache Los Halcones y la Danza Apache

a la carga simbólica local que le imprimen

Otomí. Los gastos ocasionados por el viaje,

quienes la ejecutan (Atilano, 2000: 70); y

la estancia y la comida de los peregrinos y

es precisamente el elemento cohesionador

los danzantes fueron costeados entre todos

entre los migrantes y sus lugares de origen:

los migrantes.

por medio de ella conservan los vínculos

117

�sagrados con las divinidades protectoras y

y los porta como emblema de su identidad.

poco a poco hasta que llega el 12 de

después iniciar la construcción de sus casas;

el cosmos; también reafirman su pertenencia

La danza funge como conducto por el que

diciembre, día en que se lleva a cabo una

los vecinos agradecen anualmente con esta

al pueblo mediante su participación en las

peregrina el santo patrón del pueblo de

auténtica romería. Podemos ver que llegan

peregrinación a la Virgen porque desde

fiestas religiosas y la interacción en normas

origen al destino de migración y viceversa.

a la basílica muchas familias para cumplir

entonces "los ha protegido". Este hecho, en

de reciprocidad, en las que se involucran

La peregrinación de la danza refrenda la

su visita de cada año. Algunas personas

cierto sentido, fue una fundación, y la

con la sociedad de origen, pues tanto la

identidad étnico-comunitaria entre los rnigrantes,

llevan reliquias o retablos para ofrendar a

imagen divina fungió como elemento

danza del Divino como la Mayahuel

a la vez que éstos afirman sus lazos de

la Virgen en agradecimiento a la gracia

legitimador de la ocupación territorial por

regresan a sus pueblos para participar en

compromiso y reciprocidad con el pueblo.

concedida. Las ofrendas pueden ser su

los colonos invasores. Verificamos cómo el

los festejos patronales.
Estas danzas peregrinas entablan
comunicación y renuevan sus compromisos
con las divinidades del lugar de destino, y
utilizan el baile como un mecanismo que
permite reelaborar su adscripción social y
territorial, mediante su contrastación ante
la sociedad que confluye en los espacios
sagrados de la región de destino. Los
danzantes radicados en Monterrey señalan
su nuevo estatus de pertenencia territorial
en el espacio de migración: en su estandarte
-donde imprimen la imagen de sus santos
y señalan la colonia de procedencia- no
sólo expresan su veneración a una imagen
en particular, también marcan el espacio
físico residencial y, por ende, social que ocupan
dentro de la gran mancha urbana, dentro de la
sociedad norestense.
La música y la danza son elegidas por
los migrantes como referentes identificativos:
a través de éstas y mediante la peregrinación
refrendan los vínculos sagrados con las
divinidades del territorio de origen,
alrededor de las cuales se nutren las
relaciones sociales entre los migrados y los
no migrados; asimismo, dichos referentes
accionan como medios en los que sustentan
y reelaboran sus fronteras sociales y
culturales dentro de la sociedad regional.
Según Giménez (1978: 147, 148),

e• 1
Además de las danzas y peregrinaciones
que arriban a la Basílica de Guadalupe, se
presentan otras manifestaciones de la fe,
como vestir a los niños y las niñas de
"inditos", hecho en el que se revela la
imagen del indio que posee la sociedad
mestiza, y que a través de los trajes, rebozos,
huacales y huaraches se hace presente. La
vestimenta de los niños es sencilla: visten
calzón y camisa de manta, portan sombrero
y cargan un huacal, en el que se asoman
desde cazuelitas y ollitas de barro hasta
metates y abanicos de palma; para completar
la caracterización les dibujan bigotes,
siempre muy marcados.
Los vestidos de las niñas son más
variados: algunas están vestidas de Virgen
de Guadalupe (llevan un vestido rosa y
encima un manto verde oscuro con
aplicaciones de estrellas doradas); otras
visten enagua y blu sa estampada o de
colores, rebozo y también huacal; otras más
llevan el clásico vestido de china poblana,
peinadas con trenza y con maquillaje
cargado en sus mejillas. Los padres llevan
a los niños hasta el altar a dar gracias a la
Virgen. Algunos prometieron vestirlos de
esta manera, emulando a Juan Diego9 y a

la Virgen de Guadalupe, por algún milagro
recibido; otros lo hacen por la fe o por la
costumbre, ya que sus padres los vistieron
así cuando eran niños.

el verdadero sujeto de la peregrinación no
son los individuos ni un grupo de familias
o un grupo de voluntarios, sino el pueblo

Es interesante observar cómo desde
el 12 de octubre se inician las visitas y las
peregrinaciones, que van incrementándose

entero, simbolizado por las imágenes de sus
santos patronos y organizado en forma de
corporación religiosa. Cuando el pueblo
emigra, carga a sus santos patronos a cuestas

118

9

El 31 de julio de 2002 el Papa Juan Pablo Il santificó al
indio Juan Diego en la Basílica de Guadalupe en la Ciudad
de México, por lo que se espera un aumento en el número
de niños vestidos de 'inditos".

propio cabello, trajes de bautizo de niños,

simbolismo popular de lo sagrado va más

cartas o retablos con sus fotos, boletas de

allá de los espacios oficiales y fechas del

calificación, muletas, brazaletes de plástico

calendario religioso: la divinidad está

del registro del hospital en donde estuvieron,

siempre presente, en todo momento, pero

o milagros elaborados con cobre o plata que

sobre todo en los momentos cruciales de la

semejan piernas, brazos, ojos, figuras de

vida.

hombres o mujeres. Todos estos objetos se
colocan en un lugar especial dentro de la
iglesia, donde serán vistos o leídos con

En Monterrey, después de cumplir con lo

asombro y emoción por los feligreses,

sagrado, las familias tradicional mente

quienes detenidamente constatarán los

compartían un rato de alegría, disfrutaban

milagros de la Virgen de Guadalupe.

subiéndose a los juegos de la feria, jugando

Una peregrinación proveniente de El

al tiro al blanco o participando en otros

Carmen, Nuevo León, la formaban jóvenes

juegos de este tipo, para después saborear

que viajaron en bicicleta y señoras que se

uno s ricos tacos, tamales o platillos

trasladaron en camiones acompañando al

regionales (como asado de puerco o

párroco para traer una ofrenda especial, una

cortadillo de res), acompañados de sodas o

rosa de plata enviada por todo el pueblo a la

atole, según las condiciones climáticas. Si

Virgen y entregada en la basílica.

sus posibilidades económicas no les

Al san tuario también llegó una

permitían gozar de estos placeres culinarios,

peregrinación del predio Emiliano Zapata.

compraban trozos de caña de azúcar, se

Al frente traía una imagen de la Virgen de

surtían de caramelos de colores brillantes

Guadalupe seguida por una danza de

y de ricos panes traídos de Tlaxcala o de

matachines. Los colonos contaron que cada

Chiconcuac, Estado de México.

diciembre construyen un cobertizo en el

Pero las actividades de la feria

centro de su colonia, donde colocan la

fueron reglamentadas, ahora se puede

imagen , la cual previamente pasó de casa

cumplir con la religión, pero no disfrutar

en casa durante todo el año y en cada una

de la tradición porque se e laboró un

de ellas se quedó un mes.

reglamento municipal para quitar los

El predio Emiliano Zapata se

comercios y la venta ambulante de las calles

localiza al norte del área urbana, en las

alrededor de la basílica. Según las

faldas del cerro del Topo Chico, y fue

autoridades, se reglamentó a petición de los

ocupado mediante una invasión de terrenos

vecinos. Algunos de ellos, al ser retirados

en 1980. El día de la ocupación los colonos

los puesteros de la calle, inmediatamente

colocaron en el centro del predio una imagen

rentaron los espacios de sus propias casas

de la Virgen de Guadalupe. Ahí mismo

para los comercios de comidas y dulces.

hicieron fuego y cocinaron la primera

Los juegos y algunos comercios,

comida que compartieron entre todos, para

después de negociaciones y enfrentamientos

119

�entre autoridades y comerciantes, fueron

divinidad, espacio de mayor cercanía con

Como hemos señalado, este espacio

étnico-local de los jornaleros

autorizados a colocarse en el río Santa

lo sagrado, en donde buscan respuesta a sus

sagrado está cargado de una diversidad de

mixtecos. Estado del desarrollo

Catarina, que se encuentra aproximadamente

aflicciones a cambio de promesas.

significados. En él se manifiestan desde la

econ6mico y social de los pueblos

a unos 500 metros de la basílica y cuyo

Muy singular resulta que el

lucha por el espacio comercial entre

indígenas de México. Serie

acceso implica atravesar elevados puentes

Santuario de Nuestra Señora del Roble 11

autoridades y vendedores hasta los

Migración Indígena. México:

peatonales colocados sobre la avenida

carezca en la actualidad de la convocatoria

contenidos particulares de las expresiones

Instituto Nacional Indigenista/

Morones Prieto, una de las vías con más

devocional que el santuario de Guadalupe

rituales indígenas, pasando por el carácter

Programa de las Naciones Unidas

flujo vehicular de la ciudad. Por supuesto,

ostenta. Desde la perspectiva de Soja, el espacio

propiamente festivo de la celebración, pues

para el Desarrollo.

para la mayoría de las personas, algunas de

puede considerarse como un proceso social, es

ésta también puede considerarse como un

ellas mayores de edad, fue imposible llegar a

decir, como dimensión conformada y

espacio-tiempo de entretenimiento familiar,

diciembre 13). El Norte: D.

los nuevos espacios permitidos por la

estructurada de forma social. Soja define el

además de ser un objeto de la curiosidad

Bonfiglioli, Cario (1995). Fariseos y

administración municipal. Así, la tradición dejó

espacio como un producto social y parte

de antropólogos o sociólogos, así como

matachines en la Sierra Tara-

paso al orden y a los nuevos reglamentos, y los

integral de la constitución y estructuración

marco de procesos socioculturales más

humara. Entre la pasi6n de

feligreses se quedaron sin sus momentos de

material de la vida social, por lo que la

complejos, como la socialización y el

Cristo, la trasgresión c6mico

esparcimiento familiar.

producción del espacio puede entenderse

refuerzo de las identidades religiosas,

sexual y las Danzas de Conquista.

Uno de los peregrinos manifestó

como medio y resultado de la acción y de

étnicas, comunitarias, barriales o laborales,

México: Instituto Nacional

su descontento por la ausencia de los

las relaciones sociales (Soja, 1985: 92-94).

contenidas y configuradoras de la identidad

Indigenista.

puestos de la feria ante uno de los ministros

A partir de esto consideramos el

regional y nacional. También se le considera

encargados del santuario, diciendo: "Esto

santuario de Guadalupe en Monterrey como

lugar de reproducción de las estructuras

matachines: el conflicto y la

está tristísimo, cómo que nos quitan la fiesta,

un lugar significado intensamente no sólo

ideológicas dominantes o espacio de

armonía cósmicos", en Jáuregui,

esto es _parte de la tradición. Venimos a ver a la

por la jerarquía católica que dio la pauta

contradicciones y fricciones entre lo

Jesús y Cario Bonfiglioli (coords.).

Virgen, sí, pero también la pachanga nos hace

para el arraigo de las peregrinaciones hacia

tradicional y lo moderno.

falta". El sacerdote le recomendó ir con el

el lugar y que actualmente se encarga de

La expresión popular de la fe ha

México contemporáneo (255-

alcalde de la ciudad de Monterrey a

fomentarlas y controlarlas, así como de

entrado en conflicto con la funcionalidad

284 ). Sección de Obras de

manifestarle su inconformidad, porque "de

revestirlo de enorme importancia al

del espacio urbano, los congestionamientos

Historia. México:Consejo Nacional

las rejas para afuera no es asunto mío, lo

otorgarle el rango de Basílica Menor, sino

y conflictos viales que generan las

para la Cultura y las Artes /

mío es cuidar lo que sucede de las rejas

principalmente por los fieles católicos,

peregrinaciones empiezan a motivar su

Fondo de Cultura Económica.

para acá. Vaya usted con el señor alcalde y

quienes con el paso del tiempo, y junto con

ordenamiento y reglamentación. El ambiente

Bonfiglioli, Cario y Jesús Jáuregui ( 1996).

hable con él"'º· El culto y la fiesta ya no

la importancia que reviste el culto a la

festivo que imprimen la romería, los juegos

"Introducción: el complejo

van de la mano, el conflicto por el espacio

Virgen, lo han convertido en punto

y la mercadería que caracterizan e l tiempo

dancístico-teatral de la conquista",

enfrenta y comienza a disociar estos dos

privilegiado de acercamiento con lo sagrado,

y el espacio sagrado genera peligros

en Jáuregui, Jesús

elementos que forman parte de la tradición

asumiéndolo como un santuario. Este

latentes, suciedad, inseguridad e

Bonfiglioli (coords.). Las Danzas

cultural mexicana.

espacio sagrado permite a los feligreses

incomodidad a algunos vecinos y visitantes.

de Conquista. Tomo I: México

mantener un contacto material y espiritual

Bonfiglioli, Cario (1996). "Fariseos y

Las Danzas de Conquista. Tomo I:

y Cario

La tradición se enfrenta a los requerimientos

contemporáneo (7-30). Sección de

más cercano y accesible con la Guadalupana.

y exigencias del medio urbano y sus actores,

Obras de Historia. México:

En últimas fechas, debido a la canonización

La Virgen y su santuario en

está rodeada de una lucha de intereses

Consejo Nacional para la Cultura

de Juan Diego, el indígena quien recibió y

Monterrey aglutinan a la mayoría de

particulares y públicos, tanto económicos

y las Artes / Fondo de Cultura

transmitió el mensaje de -la Virgen, el culto

la sociedad regional, pues cualquiera que

como sociales y, por ende, políticos.

Económica.

guadalupano ha recibido un nuevo impulso

sea la procedencia de sus componentes,

y vitalidad. Pero este culto es muy dinámico,

comparten una misma fe, una misma

según observamos en la significación que

devoción. La comunidad imaginada, en este

■

Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica

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Con el paso del tiempo, la gente ha

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lugar de comunicación intensa con la
10Ambas

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120

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LA LENGUA MIXTECA
EN CIUDAD BENITO JUÁREZ,
NUEVO LEÓN
Ismael Fernández Areu
Hace más de veinte años, los miembros de
una comunidad lingüística bilingüe en
mixteco y español comenzaron una
migración desde San Andrés Montaña,
municipio de Silacayoapan, Oaxaca, a la
ciudad de Monterrey; actualmente se
asientan en Ciudad Benito Juárez, Nuevo
León. Allí han desarrollado una comunidad
lingüística con diferentes grados de dominio
de las dos lenguas, o bilingüismo con
características particulares, predominando
el dominio del mixteco sobre el español.
El bilingüismo es el uso alternado
de dos o más lenguas por un mismo
individuo (Coronado, 1978); el bilingüismo
subordinado es aquél en donde se conocen
dos lenguas, pero una de ellas, la materna,
se adquirió primero, en el ámbito familiar;
y la segunda, más tarde, en la escuela o en
la vida de la comunidad dentro de la
sociedad mayoritaria, y se usa menos que
la primera, y sólo en dominios fuera de la
familia y de la casa.
Existen varios grados de bilingüismo,
desde el bilingüismo donde el hablante habla
las dos lenguas en cualquier momento hasta
el bilingüismo donde predomina una de las
dos lenguas sobre la otra; puede predominar
la lengua que se aprendió primero en la
familia o puede predominar la lengua que
se aprendió más tarde, en la escuela o en la
vida, y que no se usa en la casa. El
bilingüismo puede hablarse sólo en algunos
dominios lingüísticos, se habla una lengua
según el dominio o el lugar donde se
desarrolle el evento comunicativo.
En 1960, Swadesh propuso y revisó
las hipótesis de la familia otomangue, y
concluyó que no se trataba de una sola
familia , como se había propuesto, sino de

varias: la otopame, la chinanteca, la
oaxaqueña y la mangueña (cfr. Manrique,
1988: 39). De éstas, la oaxaqueña, que es
la que nos interesa, es vasta y muy compleja,
por lo que es conveniente separarla en tres
subfamilias: la zapotecana, la mixtecana y
la mazatecana.
A la familia mixtecana se le
designa con el nombre de una lengua de las
más conocidas, que es la mixteca. Pero hay
diferencias tan marcadas dentro del mismo
mixteco que es justo contar tres y hasta cuatro
o cinco lenguas mixtecas, ininteligibles entre
sí. Se hablan todas ellas en el occidente
del estado de Oaxaca, en el oriente de
Guerrero y en el sur de Puebla. Otras
lenguas mixtecanas son la lengua amuzga,
que se encuentra a ambos lados de la
frontera sur de Guerrero con Oaxaca, y la
lengua triqui, rodeada completamente por
hablantes de mixteco en las cumbres de la
Sierra Madre del Sur en el occidente de
Oaxaca.
Todas las lenguas mixtecanas
tienen sistemas fonéticos y gramaticales
diversos, pero aún así comparten tendencias
generales que las hacen pertenecer a un
mixteco típico. Todas tienen seis vocales,
las cinco del español y una fil que se
pronuncia poniendo la lengua en posición
de / u/, pero los labios en posición de / i/.
Las seis vocales se nasalizan. Hay /ch/, /t/
y / k/, pero no hay /p/. También hay /nt/,
/ nch/, /nk/, que se pronuncian /nd/, /nch/,
/ng/. Sólo /nd/ es abundante. Hay /mi, /ñ/,
Ir/, /y/. La / h/ es muy suave. Algunos
idiomas mixtecos tienen /1/, otros no. Los
tonos son muy importantes y son tres: alto,
medio y bajo.

123

�Hay algunas lenguas mixtecanas
en San Mateo del Mar (Diebold, 1970); de
con cuatro tonos, el triqui tiene cinco. No
nahua-español en Tamazunchale, San Luis
hay género ni número en los sustantivos del
Potosí, y Cuetzalan, Puebla; de otomí-español
mixteco y casi todos son bisílabos, excepto
en Ixmiquilpan, Hidalgo; de purépecha-español
los que llevan el prefijo de animales /ti-/ y
en Chilchota, Michoacán; y de mixe-español
el de plantas /tu-/ (Manrique, 1988: 42).
en Tamazulapan, Oaxaca (Coronado, 1998).
Los idiomas que forman el grupo de lenguas
El fenómeno bilingüe de los
mixtecanas tienen muchas variantes
mixtecos es particular dentro del ámbito de
dialectales, incluso hay formas dialectales
la lingüística. No es aquel bilingüismo en
ininteligibles entre sí.
el cual los hablantes cambian
La población de habla mixteca de
constantemente de lengua al hablar; éste es
San Andrés Montaña, municipio de
aquél en el que los hablantes usan una sola
Silacayoapan, Oaxaca, que se localiza en
lengua, la materna, y sólo usan la segunda
la llamada mixteca baja, ha expulsado una
lengua, con poca competencia fonética y
gran cantidad de migrantes hacia el área
gramatical, al dialogar con las personas que
metropolitana de Nuevo León en los últimos
habitan su entorno (en este caso, la ciudad
veinte años. Los primeros hablantes de
de Monterrey).
mixteco llegaron a la ciudad de Monterrey
La colonia Héctor Caballero está
aproximadamente en 1972; desde entonces
habitada por migrantes del interior de Nuevo
han tenido una migración interurbana en
León y de los estados de Zacatecas,
tres etapas: llegaron a la colonia Garza
Guanajuato, Tamaulipas, Veracruz y Oaxaca.
Nieto, en el municipio de Monterrey, como
Los migrantes de Oaxaca son los hablantes
arrendatarios; luego se trasladaron, como
de mixteco de San Andrés; sus casas se
posesionarios, a un sitio cerca del río La
encuentran en dos territorios, uno de ellos
Silla, en Ciudad Guadalupe; por último,
se localiza en una elevació11 de terreno y el
fueron desalojados por las autoridades del
otro se encuentra unas calles más abajo, por
este municipio y se trasladaron a la colonia
lo que ellos mismos se designan como
Héctor Caballero, en Ciudad Benito Juárez.
paisanos de arriba y de abajo.
Esta población de habla mixteca llegó del
Al interior de las casas mixtecas y
noroeste de Oaxaca, una zona con alta
en los solares se usa exclusivamente el
densidad de comunidades con bilingüismo
mixteco. Puede afirmarse que existe un
subordinado en mixteco y español. La
bilingüismo vehicular, el cual se define
lengua mixteca se ha de splazado
como la adquisición de una segunda lengua
aproximadamente 1500 kilómetros al
con el propósito de usarla restringidamente
norte, eso convierte a sus hablantes en una
(Coronado, 1978: 19). Tanto en lugares
minoría lingüística representativa del
internos como en externos puede oírse el
desplazamiento y la bilingualización de las
mixteco que hablan los que están en las
comunidades lingüísticas indígenas a fines
casas, los niños que juegan en la calle o las
del siglo XX.
mujeres que se saludan al pasar por las
El estudio del fenómeno del
cercas de madera que dividen las calles.
bilingüismo es muy importante, porque
Cuando un grupo monolingüe se encuentra
México es una nación con gran cantidad de
obligado, debido a su situación de dependencia,
regiones en donde se hablan lenguas
a establecer un mayor contacto social y una
minoritarias. El uso alternado de dos lenguas
mayor participación dentro de la sociedad
es común en muchos estados, como Oaxaca,
nacional, necesita desarrollar un mayor grado
Guerrero, Veracruz, Yucatán o Puebla; y
de bilingüismo (Coronado, 1978: 10).
este uso de dos lenguas, o de la lengua
El grupo mixteco depende
indígena alternada con el español, no está
económicamente de la sociedad hispanoregistrado formalmente, salvo algunas
hablante. En este momento, los mixtecos
excepciones, como el uso de huave-español
de Juárez son bilingües subordinados más

124

competentes en español, ya que su economía
se basa en la venta callejera de artesanías;
esta actividad les permite tener más contacto
con los hablantes monolingües de español
en las calles de Monterrey.
También hablan en mixteco los
grupos de hombres, mujeres y niños de una
misma familia que caminan con la
mercancía a cuestas, en morrales, hacia la
terminal de camiones 1• Esto sucede
diariamente entre las diez u once de la
mañana; al llegar al camión no requieren
hablar español, sólo pagan y siguen
hablando mixteco entre ellos. Se sientan en
parejas; al camión suben otras personas de
la misma colonia que en su mayoría son
hablantes de español. Nadie se sorprende
de la lengua que hablan los mixtecos, se
ven acostumbrados a otra presencia
etnolingüística dentro de su vida cotidiana.
Cada grupo etnolingüístico sigue hablando
su lengua materna y no hay conversaciones
entre ambos.
La comunidad lingüística mixteca
de Ciudad Benito Juárez es bilingüe, aunque
su competencia en la lengua española es
muy limitada y su uso se da sólo en los
dominios lingüísticos del exterior de su
territorio para asuntos comerciales, en la
escuela de sus hijos, en las instituciones
legales y de salud de los municipios de
Benito Juárez, Monterrey y Guadalupe. Se
puede considerar éste como un bilingüismo
incipiente, que es el estado inicial de la
aceptación de una segunda lengua en una
sociedad (Coronado, 1978: 10).
Aunque, como ya se ha dicho, el
bilingüismo vehicular de los mixtecos de
Monterrey se define por el uso restringido
de la segunda lengua, de cualquier manera,
el hablante bilingüe está expuesto a la
presión de dos lenguas y de dos grupos de
hablantes. La identificación que el hablante
tenga con uno u otro grupo lingüístico y
cultural será determinada por la forma en
la que el hablante bilingüe responda a esta
presión (Coronado, 1978: 10).
1
Para el esrudio del bilingüismo entre los mixtecos se emplearon
como técnicas de investigación: la observación directa en el
campo y la entrevista dirigida.

Los mixtecos salen a vender
artesanías al centro de Monterrey, donde
toman otro camión que los lleve a alguna
colonia de clase media para ahí vender las
artesanías de casa en casa o en los cruceros
de las avenidas. En estas ventas callejeras
es donde necesitan usar el español. Pero la
interacción de las dos lenguas no implica
que haya interacción de las dos culturas,
pues en los casos de bilingüismo vehicular
no tiene que haber afiliación cultural de los
hablantes hacia el grupo de la segunda
lengua (Coronado, l 978: 12). Los mixtecos
no tienen necesidad de afiliarse al grupo
cultural hispanohablante, ya que sólo usan
el español cuando sus actividades
económicas, educativas o de salud lo
vuelven imprescindible.
Es probable que en la comunidad
bilingüe de Benito Juárez ocurra el
fenómeno de bilingüismo coordinado. Éste
se caracteriza porque el uso de cada lengua
está relacionado con diferentes situaciones
emocionales o formas de comportamiento,
y es típico del individuo que aprendió a
hablar una lengua, en este caso el mixteco,
en el ambiente familiar, y la otra, por medio de
la escuela (Coronado, 1978: 28).
Para registrar o medir el uso de
dos lenguas por los mismos individuos fue
necesario aislar algunas variables
socioculturales que surgieron de la
observación directa en el campo.
Distinguimos dos variables (el grupo de edad
y el género) y llegamos a las siguientes
conclusiones:
a. Los ancianos siempre son monolingües en
mixteco.
b. Los adultos masculinos son bilingües con
mediana competencia en la segunda lengua.
c. Los adultos femeninos son bilingües con
competencia en español muy baja.
d. Los jóvenes son bilingües con alta competencia en español.
e. Las jóvenes son bilingües con baja
competencia en español.
f. Las niñas y los niños son bilingües con
buena competencia en español.

125

�g. Todos los grupos de edad tienen alta
competencia en mixteco, y de todos es su
lengua materna.
h. Entre el grupo de niñas y niños, el tener
buena competencia en español no hace
decaer la competencia ni el uso de la lengua
indígena; hablar más y mejor español no
causa que olviden o dejen de hablar
mixteco2 .
En este momento ya hemos pasado
la etapa de la observación directa en las
casas, y en las calles inmediatas a ellas, del
enclave mixteco, y podemos afirmar que en
estos dos ambientes escogen el mixteco de
manera invariable para sus conversaciones.
En el caso de Juárez, los niños son hijos de
la segunda generación de migrantes y
aprendieron la segunda lengua por medio
de la escuela. Pero los adultos aprendieron
el español en el comercio callejero, no en
la escuela; por lo tanto, los niños tienen un
bilingüismo con más uso del español y
muchas veces acompañan a los adultos para
ser sus traductores en las operaciones de
compra y venta.
Al entrevistar a los adultos se
registró que en la ciudad tienen acceso al
español culto o estándar a través de la prensa
y la televisión, y por ello son objeto de
ansiedad, al encontrar ciertas palabras que
no entienden. En pruebas de competencia
lingüística descubrimos que algunas de las
palabras en español ininteligibles para ellos
fueron: comicio, trifulca, espectáculo,
recurso, forestal, catástrofe, obtener,
vínculo, prioritario, positivo, organización,
responsable, atender, invitado, extranjero,
apoyar, electoral y próximos.
En cambio, no tuvieron problema
en entender y trad,ucir al mixteco las
palabras relacionadas con la naturaleza
(como sol, luna, tierra, arena, piedra, agua
y estrella). Es preciso hacer notar la gran
diferencia entre palabras como piedra ,

arena o luna y trifulca, catástrofe o
comicios, ya que unas pertenecen a la

2

En las regiones de habla indígena de México, por lo
general, el hablar y estudiar español es causa de que deje
de usarse la lengua indígena. Esto no sucede en la
comunidad mixteca de Monterrey.

126

lengua cotidiana y las otras, a un código de
prestigio.
La preocupación de los informantes
por entender palabras nuevas en español se
resume con la siguiente oración de Fidencio,
uno de los entrevistados, al dar por terminada
la sesión de preguntas: "en San Andrés, el
español no sirve de mucho, pero aquí en
Monterrey, si no sabemos español, no nos
podemos defender".

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127

�■

■

■,

varia 1nvenc1on
¿QUÉ ES FILOSOFÍA?
Teresa Ribes Bonfill
Hace un par de meses tuve la oportunidad de asistir, acompañando a mis alumnos, a una
serie de ponencias que componían parte del programa de actos que se organizó para
celebrar, en su villa natal, el centenario del nacimiento de un ilustre profesor de filosofía,
alumno de importantes filósofos del pasado siglo, escritor de unos cuantos libros y autor
de buenos manuales de filosofía. Las conferencias fueron pronunciadas por conocidos
profesores de filosofía procedentes de diversas universidades españolas, que se dedicaron
a hablar de Averroes, Vives, Baltasar Gracián y José Gaos, entre otros. Cerraba la jornada
una mesa redonda organizada alrededor del tema "La enseñanza de la filosofía hoy en
España". Se sucedieron las divagaciones de los ponentes y, visto lo visto y oído lo oído,
alguien, de entre un público compuesto por unos cuantos alumnos de bachillerato, algunos
profesores universitarios, autoridades políticas y paisanos del homenajeado, planteó la
terrible pregunta: -¿Pero pueden explicarnos ustedes qué es la filosofía y en qué se
diferencia de la ciencia? Si la pregunta, después de todo un día de charla filosófica, surgía
terrible de la confusión y, quizá, del hastío, no menos confusas y terribles fueron las
tímidas respuestas que osaron dar algunos participantes o las erráticas disquisiciones en
las que se perdieron otros, extraviándonos a los allí presentes. Y si la pregunta salió en
una sala de oyentes en su mayoría legos en la materia, los doctos terminaron sumergiéndola
en una espesa nebulosa en la que de vez en cuando se oyó la kantiana "No puede aprenderse
filosofía, sólo puede aprenderse a filosofar" o el tópico "Todo hombre es filósofo". No
es de extrañar, pues, que alguien saliera de allí con la idea de que eso de la filosofía era
cosa misteriosa, sólo apta para iniciados: de mucho corazón y de poca razón. Pero lo peor
de todo no es que cada uno de estos pensadores hablara supuestamente de filosofía y
entendiera por filosofía cosas completamente distintas a las ideas de los demás, sino que
vaya siendo habitual por parte de los que pertenecen al gremio de los profesionales de la
filosofía ofrecer espectáculos desordenados y estériles que conducen a la indeterminación,
a la indefinición, al no saber a qué se dedica uno o al "todo vale".
Efectivamente, la pregunta que allí se formuló no era ni inocente ni vana; y
sabemos que, aunque en este caso procediera de alguien ajeno al mundo de la filosofía,
es una de las cuestiones filosóficas que han acabado siendo fundamentales y a la que
tantos filósofos se han dedicado directa o indirectamente. Pero quizá hoy más que nunca
sea imprescindible no bajar la guardia y, en un mundo articulado tecnológicamente, en
el que la primitiva filosofía ha ido derivando en tantas ciencias particulares completamente
independientes, urja replantearnos constantemente qué es y a qué debe dedicarse en la
actualidad la filosofía. La tarea no es fácil porque las propuestas y las respuestas son
múltiples: una para cada una de las ramas de la filosofía, una para cada una de las escuelas
y de las corrientes, incluso -tal como se pudo observar en la mesa redonda aludida y

�como, por desgracia, se comprueba en la mayor parte de los coloquios filosóficos- una

"olvido del ser", que no es más que el "olvido de la diferencia" -entre ser y ente-, y el

por cada uno de los llamados filósofos. A la variedad de planteamientos y de posturas

convertirse, por esta razón, en metafísica. Y detrás de este hallazgo, por supuesto, está

antagónicas, que a menudo se nutren de la descalificación y del desprecio mutuo, se añade

el Nietzsche que reivindica un pensamiento antiplatónico, antimetafísico y antidialéctico

el fenómeno del intrusismo, aunque esto tampoco sea ninguna novedad, pues, ¿no

que permita pensar la multiplicidad por sí misma, revisando de forma crítica las bases

encontramos ya que el motivo que anima al Sofista de Platón es la lucha por determinar

sobre las que se ha erigido la metafísica occidental para proceder a su destrucción. Deleuze,

quién es filósofo y quién, aparentando serlo, no lo es?, ¿no se nos muestra ya -en la

Foucault, Derrida, Lévinas y otros heredan, de la reinversión filosófica propuesta por

primera pregunta que formula Sócrates para abrir la discusión sobre la definición de

Nietzsche, así como de la temática inaugurada por Heidegger, los hilos alrededor de los

"sofista"- la necesidad de aclarar la labor del filósofo, con la finalidad de poder diferenciarlo

cuales construirán sus proyectos filosóficos. De esta manera, si éstos se erigen sobre la

claramente de todos aquellos que demasiadas veces se confunden con él?, ¿no encontramos

crítica a la filosofía hecha hasta finales del siglo XIX, casi encima de las cenizas del

-latiendo de forma subyacente en la pregunta socrática que pretende encontrar a quién

pensamiento metafísico y especialmente del hegelianismo, la reflexión sobre la propia

corresponde verdaderamente el nombre de "filósofo"- la cuestión que busca definir cuál

filosofía se convierte en una necesidad más apremiante que nunca y en tarea imprescindible

es la esencia de la filosofía? El problema con el que nos encontramos hoy en día es

la redefinición de su contenido, de cara a lo que debe ser la futura filosofía. Y en común

semejante al que impulsa el desarrollo de aquel diálogo, porque también ahora, entre tanto

tienen también estos dos textos el ser obras tardías o de madurez, en relación al conjunto

merodeador por las calles de la filosofía, es necesario detenerse a pensar, como Platón,

de escritos publicados por estos dos filósofos y al desarrollo de sus ideas más originales.

en qué consiste Y. a qué debe dedicarse la filosofía, con el propósito de evitar confusiones
que afectan y que en ocasiones deterioran el mismo quehacer filosófico.
La vigencia de la pregunta durante el siglo XX podemos comprobarla revisando

130

Tratar la pregunta sólo a partir de estas obras puede considerarse muestra de
excesiva limitación, y efectivamente lo es: la limitación espacial que supone un artículo
y la limitación personal que impide investigar todo el material que, directa o indirectamente,

la considerable cantidad de escritos que se ocupan, explícita e implícitamente, del concepto

ha tratado este tema; pero considero, ya de antemano, este escrito como un simple ejercicio

y de la naturaleza de la filosofía. En el mismo Diccionario de filosofía de José Ferrater

filosófico sobre una determinada línea de explicación y de interpretación que parte de una

Mora (1277-1278) contabilizamos más de siete textos que aparecen formulados bajo la

cuestión concreta. Considerémoslo, pues, como esto: como la presentación muy sesgada

misma pregunta que titula este artículo. Este dato, que nos revela la persistencia de un

y limitada de las ideas de dos autores a los que puede ubicárseles, limitaciones de etiqueta

tema cuyas lecturas e interpretaciones nunca cierran, es lo que, quizá, más le aproxima

aparte, en la línea de pensamiento que se ha llamado Filosofía de la diferencia.

a la definición de clásico. Una posibilidad de enganchar la pregunta extrafilosófica, que

En ¿Qué es filosofía?, Heidegger decide escoger el camino directo para desarrollar

fue lanzada a la mesa redonda, al carro de los problemas clásicos de la filosofía, sin perder

esta pregunta, sin intermediarios, en y desde la filosofía, yendo a la misma palabrafilosofía,

de vista su actualidad filosófica, es a través del planteamiento y la revisión que de ella

a lo que ésta dice originariamente; y la palabra es griega porque la filosofía es griega. El

se hace desde una determinada línea de investigación, mostrando cómo responde al

origen griego de la filosofía es el eje que atraviesa este escrito y es aquello que determina

problema una vía filosófica que surge en el pasado siglo. Hacer esto puede resultar

el carácter distintivo de lo que se ha llamado a veces "civilización europea", a veces

paradójico y peligroso porque, de alguna manera, es fácil volver a caer en las mismas

"civilización occidental", por lo que hablar de "filosofía occidental" es ya una pura

indefinición, falta de unidad y oscuridad que acabo de achacar a tanto miembro del gremio

tautología: la filosofía es originariamente griega, determina la existencia de lo griego, y

filosófico; pero la intención es, por supuesto, otra. Pretendo ir de la pregunta concreta

tanto el surgimiento de la civilización europea como su desarrollo histórico están marcados

formulada en el presente a las exposiciones de dos filósofos que comparten una misma

por este hecho. Siendo así, el camino que Heidegger nos propone seguir es 'el regreso y

herencia, pero que presentan interpretaciones opuestas sobre algunos conceptos, buscando

la mirada a unos orígenes que muestran, entre otras cosas, que si en la actualidad la

algún rasgo común y constante que nos remita al pasado y que nos envíe al futuro, que

civilización occidental está dominada por la razón científico-tecnológica es porque la raíz

sostenga de forma intemporal a la filosofía sobre una base mínimamente estable. Para

de lo que hoy en día llamamos "ciencias" es la filosofía. Pero ir a la palabra misma para

hacer efectiva esta serie de propósitos, y puesto que, tal como ya se ha indicado, la misma

que mediante la misma filosofía -es decir, filosofando- podamos empezar a investigar su

pregunta es ya una pregunta filosófica, la respuesta también debe serlo. Considerando que

significado nos revela también que no sólo en el vocablo, sino en el modo de preguntar,

únicamente puede abordarse desde la misma filosofía, he escogido una vía y dos escritos

en el cómo preguntamos, en la misma formulación de la pregunta se detecta, según

de autores del siglo XX que repiten la pregunta que venimos formulando: Was ist das, die

Heidegger, esa huella griega de la que venimos hablando. ¿Qué cosa es la filosofía?,

Philosophie?, el texto correspondiente a la conferencia pronunciada por Martin Heidegger

decimos y preguntamos, como preguntaban Sócrates y Platón, por el quid, por la esencia

en 1955, y Qu'est-ce que la philosophie?, el libro que Gilles Deleuze escribe con Félix

de algo, queriendo delimitar qué es eso de la filosofía. La lengua griega posee, además,

Guattari, publicado en 1991. ¿ Qué tienen en común estas dos obras, aparte de la práctica

otra característica única frente a las otras lenguas europeas, que es la de nombrar lo que

coincidencia del título? El ser escritas por filósofos que se situarían dentro del marco de

dice, exponer de forma inmediata, conducirnos sin otras significaciones a lo que se presenta,

discusión establecido por Heidegger que, tal como nos recuerda Vattimo en su libro Las

lo que evita que nos perdamos en cadenas de significaciones y permite que podamos

aventuras de la diferencia, ha acabado denominándose Pensamiento de la diferencia. Éste

acceder directamente a lo que indican las palabras. Esta ventaja la aprovecha Heidegger

es el camino filosófico que se abre a partir de las investigaciones realizadas por Heidegger

para ir averiguando a través de la arqueología lingüística, entretejiendo etimologías, el

que le llevan a descubrir que la característica que define a la filosofía occidental es el

sentido primitivo de la palabra filosofía, que de algún modo es el que debemos recuperar,

131

�recordando que, si en los primeros escritos de filósofos griegos aparece primero el adjetivo

filosofía. Pero, ¿es sólo esto?, ¿sólo hay que alcanzar y mantener un estado -un determinado

"filósofo" que el sustantivo "filosofía", ésta no es una pura casualidad, sino que, a su

"temple de ánimo"- para conseguir escuchar y atender la "cuestión fundamental"? No, a

entender, indica que la filosofía aparece cuando deja de ser simple pensar. Y ¿cuándo

través de las palabras de Heidegger podemos entender que no se trata únicamente de una

sucede esto? Cuando se rompe la armonía con el logos. Y ¿cuándo se produce eso? Cuando

mera disposición anímica; hace falta corresponder, ir hacia la cuestión habiéndonos

se cuestiona algo tan aparentemente trivial como que los entes son. Heráclito y Parménides

despojado de todos los presupuestos históricos que, teniendo en cuenta el desarrollo de

no eran todavía filósofos, eran grandes pensadores, incluso sabios, porque todavía se

la obra heideggeriana, sabemos que han impedido al pensamiento enfrentarse directamente

mantenían en equilibrio con ese saber profundo que indica que el ser es la totalidad que

con el ser, y que, en vez de pensarlo, lo han rodeado u ocultado, centrándose en aquello

reúne lo que es, los entes. Pero es justamente cuando se empieza a preguntar por qué esto

que se presenta de forma manifiesta, el ente. Esto es lo que ha hecho la filosofía dominada

es así cuando surge la filosofía, fruto de una escisión, del desarraigo. Y quizá nosotros

por la metafísica. Pero la correspondencia que sintoniza a los humanos con el tema que

podamos encontrar, en este desequilibrio originario que indica Heidegger, uno de los

atañe a la filosofía implica, sobre todo, que ésta no sea pura actitud contemplativa, sino

estigmas que no abandonarán nunca el saber filosófico, que, en permanente desarmonía,

que sea actividad, por lo que sólo se consigue saber qué es filosofía practicándola, es

necesita siempre, como ahora, incluso preguntarse qué es, a qué se dedica y si tiene

decir, filosofando, algo que Heidegger considera que se alcanza atendiendo la cuestión

sentido.

fundamental, pero siempre dialogando con los filósofos. Es la práctica filosófica la que
Si el plantearse por ve·z primera que todo ente es, que los entes son porque

en último término dilucidará qué es y qué no es filosofía. Y en apariencia, después de

pertenecen al ser,_ es la partida de nacimiento de la filosofía, Heidegger seguirá con esta

tantos siglos, la filosofía únicamente puede continuar su existir si sigue siendo esa actividad

idea, desarrollando la pregunta sobre la esencia de la filosofía a partir de los dos elementos

que, atendiendo la vieja -que no antigua- cuestión, se hace a medida que se la ejerce; y

que, según él, caracterizaron y deben seguir siempre sosteniendo la actividad filosófica.

debemos ejercerla con y a través del lenguaje, que hemos de entender no como mero

Estos requisitos, señalados ya por Platón y por Aristóteles, son: el asombro y su dedicación

vehículo del pensamiento, sino a la inversa, recuperando también el primitivo sentido

a ser.

griego de lenguaje en tanto que logos, es decir: admitiendo que es el pensamiento el que
Citando a Platón, Heidegger (1985) nos remite a las siguientes líneas del Teeteto:

"Es muy propio del filósofo esto, el asombro; no hay otro origen de la filosofía que

debe estar al servicio del lenguaje, igual que en la poesía, tratándolo como lo que es: un
modo privilegiado de decir el ser.

predomine más que éste"(63). De manera más sencilla, en la primera lección de los
manuales de introducción a la filosofía encontramos que esta última nace en Grecia por

■

■

■

una serie de causas, entre las cuales una es el asombro, la admiración. Pero pocas veces,

132

casi nunca, nos explican ante qué se asombraron o qué produjo tal admiración a los griegos

Qu 'est-ce que la philosophie? es la penúltima obra que Deleuze publica y la última que

de aquella época. Es fácil que cualquier estudiante tome en broma esta afirmación,

escribe como fruto de su larga colaboración con Félix Guattari. Se trata, tal como sus

preguntando maliciosamente si nunca nadie hasta entonces se había quedado pasmado

autores reconocen en la introducción, de una obra de vejez en la que se pretende abordar

ante algo. La explicación que Heidegger nos ofrece es: el asombro se produce ante el

la cuestión directamente, sin rodeos. En sus páginas se encuentra, de algún modo, el

hecho de que el ente es. Consiste en "quedarse parado", en retroceder ante el descubrimiento

análisis de lo que ha hecho o ha querido hacer alguien que ha dedicado la mayor parte de

rotundo de que el ser es inmanente a toda entidad; pero es, al mismo tiempo, un dejarse

su vida a la filosofía. Es también, en lo que concierne a Deleuze, el punto de, llegada -que

arrastrar por aquello ante lo que se retrocede. Esta disposición - que la traducción española

no final- del desarrollo de las tesis que veinte y tres años antes expone en Diferencia y

convierte en la expresión "temple de ánimo"-, ¿cómo debemos interpretarla? Siguiendo

repetición, y donde puede observarse, en las derivaciones efectuadas, la fidelidad al esbozo

las indicaciones que se nos ofrecen, sólo puedo entenderla como una cierta actitud con

de la "otra" filosofía que ahí ya presenta. Si antes he ubicado la obra filosófica de Deleuze

algunos ingredientes de pasión, pero que, lejos de permanecer invadidos por ésta, nos

en la corriente de pensamiento contemporánea denominada Pensamiento de la diferencia,

permite dirigirnos de un modo bien determinado hacia el descubrimiento de aquello que

señalando que esta vía, inaugurada por Nietzsche y Heidegger, que pretende consolidarse

nos ha sacudido. Este estar, de algún modo, "ojo avizor" ante lo que nos rodea es, según

como una alternativa crítica al pensamiento metafísico, es, a grandes rasgos, el marco de

Heidegger, el estado activo, entusiasta, pero al mismo tiempo sereno que, sin hacer

referencia común en el que se mueven los planteamientos de Heidegger y Deleuze, antes

referencia a otras causas tal vez más accidentales (sociales, geográficas, etcétera), hizo

de exponer las ideas principales sobre la concepción de filosofía que se extraen de la

posible que algo como la filosofía empezara a funcionar, que la sostuvo en sus inicios y

citada obra deleuziana creo necesario referirme brevemente a la distancia que, de entrada,

que no debe dejar de sostenerla nunca si lo que se quiere hacer es filosofía.
Y si los humanos que empezaron a hacer filosofía se detuvieron y prestaron

separa ambos pensamientos, con la finalidad de situar de una forma más clara los dos
planteamientos.

atención al "ser del ente" es porque éste es el problema que pone en marcha a la filosofía

Ya en Ser y tiempo, Heidegger muestra cómo el "olvido del ser", que es el rasgo

desde el principio. "¿Qué es el ente?", nos recuerda Heidegger, volviendo a la metafísica

que caracteriza a la metafísica, se ha producido por pensarlo representándolo en tanto que

aristotélica; es la cuestión que nos llama, que debemos escuchar y a la que debemos

ente; porque el pensamiento se ha dedicado a pensar la simple presencia, pero no aquello

dirigirnos. Ésta es la única cuestión, a pesar de las múltiples transformaciones que han

que hace posible su aparición, es decir, el ser, o lo que también en bastantes contextos

afectado a la filosofía a lo largo del tiempo, hacia la que debe dirigirse y dedicarse la

llama "iluminación" (Lichtung): el ámbito de sentido a partir del cual todo ente resulta

133

�iluminado. Pero en este "olvido del ser" se adivina, como ya se ha dicho, otro olvido,
que es el "olvido de la diferencia" que existe precisamente entre el ser y el ente, lo que
en último término provoca el predominio de lo presente, es decir, del mundo de las cosas.
La denuncia de estas omisiones que conducirán a la filosofía occidental en una determinada
dirección, así como parte de las reflexiones que Heidegger realiza para intentar superar
esta situación, son recogidas, directa o indirectamente, reconociéndolo de forma explícita
o no, por casi la totalidad de los filósofos franceses que durante la segunda mitad del siglo
XX se dedican a reivindicar la diferencia. Entre ellos se encuentra Deleuze. Pero mientras
Heidegger evoca la necesidad de pensar esa diferencia premetafísica entre ser y ente, Y
de repensar ese ser que nunca acaba de definir, Deleuze, por ejemplo, intenta ir más allá,
convirtiendo el ser en diferencia, positividad que se afirma intensivamente, respondiendo
así a Ja inversión del platonismo que reclama Nietzsche. Recuperar un ser que ya no debe
entenderse desde las categorías identificadoras de la metafísica, sino como la pura
diferencia, y considerar que éste es el horizonte de constitución de todo evento, suponen,
casi inmediatamente, desarrollar un modo de pensar "diferente"; incluso, otros modos de
expresión filosófica; en definitiva: una nueva filosofía totalmente opuesta al idealismo
metafísico.
Ese salto que se produce entre el pensamiento de Heidegger -que evoca, rememora
e indica un camino que ni siquiera se ha comenzado a trazar- y el de Deleuze - que abre
el camino y se instala en él- señala, a grosso modo, la divergencia que se establece entre
ellos y que se refleja perfectamente a la hora de plantear y de responder a la pregunta
¿qué es filosofía? Deleuze y Guattari (1991) contestan ya en la segunda página de su libro:
"La filosofía es el arte de formar, de inventar, de fabricar conceptos" (8). Veamos en qué
idea de filosofía desemboca esta afirmación.
Siendo coherente con la lectura que realiza de la filosofía nietzscheana, Deleuze
otorga a la filosofía una dimensión trágica; la filosofía ya no puede continuar siendo una
plácida y tranquila labor de filigrana realizada sobre un mismo tejido, puesto que lo que
se ha roto ha sido precisamente ese tejido; en consecuencia, los filósofos deben dejar de
ser los "obreros de la filosofía" que durante demasiado tiempo se han dedicado a construir
el edificio del saber, colocando ladrillo sobre ladrillo en un mismo sentido, y deben ser
más artistas, críticos y creativos. Sólo así es posible acabar con un modelo de pensar que
no piensa y empezar a pensar. En este sentido, la filosofía ha de entenderse como una
actividad que, lejos de funcionar embutida en modelos dogmáticos de pensamiento, debe
ser constructivismo: invención y creación de conceptos. Pero, ¿es que acaso no ha manejado
siempre conceptos?, ¿no ha sido siempre el concepto el material de trabajo de la filosofía?
Efectivamente, la radicalidad del cambio que propone Deleuze no llega hasta ahí, pero
son otros los conceptos con los que debe relacionarse; no conceptos fijos que representen
la realidad O lo que se considera verdadero, no conceptos universales, sino móviles,
dinámicos, porque son el correlato de problemas, de problemas que no son los mismos,
sino que también son cambiantes. Los conceptos que debe crear la filosofía deben ser la
correspondencia a las preguntas, a las cuestiones, que es aquello que agita de forma
violenta el pensamiento y que pone en marcha a la filosofía. El resultado es un pensamiento
afectivo, activo, que deje de ser de una vez por todas reacción, negación, mediación
dialéctica de todo lo que deviene, de un ser que debe entenderse ahora desde la diferencia
y no desde unidades identificadoras. Esta transmutación filosófica obliga al pensamiento
a abandonar el universo de la trascendencia para sumergirse en esa disparidad que es el

134

origen de todo lo que sucede, empezando a establecer allí el suelo donde se crearán los
conceptos, en y desde sí mismo -lo que Deleuze denomina "plano de inmanencia"-, tal
como lo hicieron los primeros griegos que, intentando organizar este fondo caótico y
azaroso, dieron la espalda a la religión y pusieron el saber al servicio de la inmanencia.
Pero esta especie de horizonte preconceptual, preontológico y casi prefilosófico del que
debe brotar toda filosofía ha puesto y pone en peligro a esta misma cuando empieza a
mantener relaciones con elementos ajenos, cuando empieza a construir relaciones verticales,
porque entonces es cuando aparece la trascendencia. ¡Cuán pocos filósofos después de
los presocráticos han sabido preservar este elemento constitutivo de la filosofía! Quizá
sólo Spinoza -al que Deleuze (1991) considera el "príncipe de todos los filósofos" (55)-,
por no dejarse tentar en ningún momento por la trascendencia, por mantener siempre todos
los conceptos de su sistema sujetos al movimiento inmanente que lo recorre.
Pero volvamos a insistir en estos dos elementos que, según Deleuze, caracterizan
a la filosofía: la creación y los conceptos; y preguntémosle si no son también ésto
los elementos que definen, por un lado, al arte, y, por otro, a la ciencia. Su respuesta
es que la creación es algo que comparten, sobre todo, la filosofía y el arte; pero, además
de las múltiples funciones que distinguen la obra de arte, a las que no es éste el lugar
ni el momento de referirnos, toda obra de arte es básicamente trabajo sensorial,
una composición mediante sensaciones cuyo resultado es una experiencia estética.
La ciencia, en cambio, opera mediante funciones que se refieren a estados de cosas.
Filosofía, arte y ciencia tienen en común el ser formas de pensamiento, porque
la tres se enfrentan de diferente manera con el caos, planificándolo; pero mientras la
filosofía intenta darle consistencia, a la ciencia le preocupa establecer un sistema de
coordenadas al cual poder referir los fenómenos; y el arte, por otro lado, transforma el caos,
componiendo sensaciones.
Si la creación, la inmanencia y los conceptos son básicamente los tres medios
que tiene la filosofía, ya desde sus orígenes, para atrapar y dar sentido o consistencia al
devenir, y si éstos son los ingredientes presentes en todo aquello que es filosofía, ¿qué
pretende ser filosofía, pero no lo es? La reflexión, la discusión y el simple análisis histórico,
aunque tantas veces la filosofía se confunda con todo esto.
Identificar la filosofía con la reflexión supone una actitud casi ingenua, pensando
que únicamente dominando la filosofía se puede reflexionar de forma seria, cuando resulta
evidente que todo aquél que hace algo reflexiona y puede reflexionar sobre lo que ha
hecho -un artista sobre su obra y un matemático sobre matemática-, sin recurrir para nada
a la filosofía.
Considerar que la filosofía se reduce a la pura discusión es también otro error
causado por el desconocimiento de la naturaleza de la filosofía. El debate no conduce a
ninguna parte porque habitualmente cada uno de los participantes se sitúa en planos
diferentes y no está interesado ni en buscar ni en construir alguna salida viable - un nuevo
concepto-, sino en imponer su postura por encima de las otras (y esto seguramente es lo
que sucedió en la mesa redonda que referimos al inicio de este escrito, y lo que sufrimos
en tanto debate y tertulia que actualmente invade los medios de comunicación: cada uno
empieza sosteniendo sus trece y acaba gritando, defendiendo sus mismos trece). Deleuze
nos dice que las discusiones, que popularmente son consideradas uno de los principales
métodos filosóficos, no sirven para nada, y menos a la filosofía, si desde su inicio no se reconoce
cuál es el problema para el que debe inventarse un concepto.

135

�La filosofía, tanto para Deleuze como para Heidegger, es un saber, otro modo de

¡Y qué decir de convertir la filosofía en Hª de la filosofía! Esto supone confundirla

pensar el mundo, como la matemática, la física o la biología son saberes científicos

con la pura doxografía, simple compilación de opiniones y de teorías bastante inútil, a no
ser que a través de ella se busque encontrar algún concepto dormido para relanzarlo sobre

definidos que se dedican a interpretar el mundo a partir de sus respectivas esferas, a pesar
de los avatares que hayan sufrido a lo largo de sus historias.

una nueva escena.
Porque la filosofía es devenir que piensa el devenir, y no simple sucesión de

ontológica, que en el caso de Heidegger nos remite al origen griego de la filosofía. Definir

sistemas, Deleuze y Guattari reivindican en este libro ese requerimiento nietzscheano que

la filosofía como una creación del antiguo mundo griego nos lleva a interrogarnos sobre

Hemos visto que la idea de una filosofía sustantiva procede de su consideración

otorga al pensamiento una dimensión móvil y plástica, al considerar que es algo que va

si existen otras filosofías no occidentales. Siguiendo las indicaciones de Heidegger, parece

engendrándose a medida que es afectado, un pensamiento afirmativo que huye de la

imposible continuar empleando correctamente el término "filosofía" para referirnos a

trascendencia para reconciliarse con la vida.

todas aquellas filosofías que se hayan cultivado fuera del radio de lo que se denomina
"civilización occidental". De este modo, la filosofía oriental, la filosofía china, la hindú,

■

■

■

la filosofía africana y aquellas filosofías nacionales que de vez en cuando se hacen aflorar
deberían ser consideradas algo diferente a la filosofía en sentido estricto, pues desde el

Y después de la exposición de las dos perspectivas, ha llegado el momento de enfrentarlas,

136

momento en que, casi siempre y reconociendo la excesiva generalización que domina estas

de comprobar si, a·pesar de lenguajes y de estilos tan diferentes, podemos encontrar puntos en

observaciones, la especulación filosófica es invadida o sustituida por la religión o por un

común con los que podamos configurar un boceto más o menos detallado que sirva para orientarnos

determinado horizonte espiritual histórico-cultural, se convierte en un elemento más de

hacia una respuesta a la pregunta ¿qué es filosofía?

una cosmovisión concreta o en algo que está supeditado a la consecución de un determinado

A partir de la lectura de Was ist das, die Philosophie?, la respuesta aparece

ideal social. Otra cosa es hablar de las aportaciones de Oriente a la filosofía griega, tal

enseguida: esto de la filosofía consiste en dedicarse a pensar la cuestión del ser. Filosofía

como reconoce Deleuze, que coincide con Heidegger, afirmando que la filosofía sólo es

es, pues, ontología y sólo ontología, tal y como lo indican sus inicios, por nacer de la

griega, pero difiere en el modo de explicarlo. Nos dice que la filosofía es un fenómeno

reflexión sobre esa cuestión.
Vayamos_a Deleuze y encontraremos una respuesta que a simple vista parece

orden cósmico, y esto es posible por una serie de razones de tipo contingente. Critica la

completamente distante. ¿Qué hay en común entre pensar el ser y crear conceptos? Nada

explicación prácticamente analítica ofrecida por Heidegger, que, según él, justifica el

griego porque, por primera vez, en Grecia se intenta dar una explicación inmanente al

y mucho. Según como leamos a Heidegger, no es difícil tener la impresión de que la

nacimiento de la filosofía por una especie de necesidad interna, como si de un milagro

manera de hacer filosofía de la que habla no está muy lejos de ser una especie de experiencia

se tratara, y aporta datos que indican que, por el contrario, la aparición de la filosofía en

mística en la que todo aquél que quiera ser filósofo debe estar bien preparado para poder

Grecia se debe a causas accidentales: el encuentro de unos emigrantes, que se convertirán

escuchar la llamada del ser. Bastantes veces se ha acusado a Heidegger de encerrar sus

en los primeros filósofos de la historia, en un contexto social favorable: hombres libres

escritos en un balo oscuro e impenetrable, aunque la lectura realizada aquí vaya en otra

con sociedades de amigos y gusto por la conversación. Todo esto determinó que fuera e~

dirección, en la que pueden hallarse puntos de convergencia con la concepción de Deleuze.

Grecia donde naciera la filosofía y no, por ejemplo, en Oriente, cuyo pensamiento se

De momento, un ámbito anterior a toda constitución óntica, llámesele "ser", llámesele
"plano", que es el suelo que debe recuperarse y en el que debe instalarse la filosofía para

centró en la pura abstracción, sin tener en cuenta su relación con el sujeto, sin ningún tipo de
mediación, por lo que no llegó a alcanzar la reflexión conceptual.

empezar a pensar todo lo que es, bien lingüísticamente, bien a través de la creación de

Ante la afirmación "todo hombre es filósofo", ¿que dirían Heidegger y Deleuze?

conceptos. En la exigencia deleuziana de este espacio desde el cual pensar la diferencia,

Si, como a menudo acaban arguyendo aquellos que se sienten especialmente inclinados

a la que, como ya he dicho, ha asimilado el concepto de ser, se repite la preocupación

hacia el manejo de esta frase en distintas situaciones, ésta es una evidencia que viene dada

ontológica, por el ser, que recorre todo su pensamiento, mostrándonos que la filosofía

porque es natural al ser humano la capacidad de pensar, de reflexionar y de dedicarse a

debe dedicarse ta~bién a pensar, a inventar y a construir todo aquello que puede llegar

la especulación abstracta, reduciendo la filosofía a algo así como una serie de elucubraciones

a ser, aunque diferentemente. La filosofía acaba siendo también ontología, aunque

mentales, a estas alturas ya podemos deducir que estos dos filósofos negarían semejante

evidentemente la ontología de un ser que ha perdido su unidad, que nace justo en el

supuesta evidencia. Sus respectivas ideas sobre qué es la filosofía desmienten radicalmente

extremo contrario de la ontología representativa de la metafísica. De esta concepción, que

el tópico. Ni Heidegger ni Deleuze consideran que la filosofía sea una disposición natural

a la larga no deja de ser menos rotunda que la de Heidegger (si bien es cierto que en

del ser humano; si fuera así, la filosofía habría aparecido con la misma humanidad en

Qu'est-ce que la philosophie? Deleuze ya no habla de ontología, como en otras obras,

cualquier parte de la Tierra y como un universal cultural propio de toda civilización. Pero

'

sino de "geofilosofía"), se derivan todos los demás rasgos que definen la filosofía. En

ni se segrega filosofía como se segrega saliva ni tampoco surge como surgen las danzas

primer lugar, su aspecto plenamente sustantivo, el que sea algo por ella misma, un saber

étnicas. Que el ser humano, en general, esté potencialmente capacitado para hacer filosofía

determinado, y la correspondiente exclusión de las filosofías adjetivas, las "filosofías

no significa que todos la ejerzamos de forma natural o cultural. Para hacer filosofía se

de ... " que se erigen como apéndices de otros saberes que han invadido el panorama

necesita un objeto determinado al que dirigir el pensamiento, y un pensamiento dispuesto

filosófico, sobre todo durante los últimos tiempos.

de determinada manera: pensar el ser manteniendo un determinado "temple de ánimo"

0

137

�crear conceptos libres de todo presupuesto. En los dos casos, la filosofía es un ejercicio
del pensamiento que requiere cierta competencia, ni más ni menos que el ejercicio de
cualquier saber o actividad artística o técnica. Y, como todo saber o arte, también un modo
de expresión que requiere un determinado lenguaje o una determinada relación con el
llamado lenguaje verbal.
Pero si con lo dicho hasta ahora se ha intentado obtener una visión más o menos

A veces la gente me pregunta qué hago. "Filosofía", les digo, y observo su cara con
atención. "Ah -dicen-, una materia muy profunda, ¿no es cierto?".
Eso no me gusta absolutamente nada. No me gusta el tono. No me gusta
el cambio que se produce en la cara de mis interlocutores: o bien se ponen terriblemente
solemnes o bien tienen que arreg lárselas para no sonreír. Y ninguna de estas cosas
me gusta nada.

unificada de lo que es la filosofía y, por lo tanto, uno de los caminos que puede empezar
a trazar la filosofía en el futuro, únicamente queda por decir que la tarea filosófica común

A mí tampoco me gusta que me pase esto. No me gusta encontrarme con esas típicas

que subyace -tanto desde la perspectiva heideggeriana como desde la deleuziana- es la

actitudes que se producen ante la simple mención de la palabra "filosofía". Me disgusta

de empezar por pensar aquello que todavía no se ha pensado, la de ir hasta ese lugar

profundamente que demasiada gente crea que -por limitarse la filosofía a ser una serie

anterior a todo modelo de pensamiento para devolver a la filosofía su sentido originario,

de doctrinas poco comprensibles que pretenden explicar el sentido último de la vida y de

ese sentido que casi ni siquiera empezó a desarrollar, atrapada prácticamente desde el

todo lo que nos rodea; algo cercano a la religión, pero que utiliza complicados malabarismos

principio por la metafísica. Detrás de ambas exigencias se reclama un retroceso más allá

lógicos- es un simple pasatiempo para ociosos que se ocupan única y exclusivamente de problemas
que ellos mismos se inventan para justificar su existencia.

de la simple presencia empírica y un paso atrás en la historia de la filosofía, con la finalidad
de poder empezar a atisbar o a construir una filosofía incondicionada, libre de todos los
presupuestos que la han dirigido durante demasiado tiempo. Si la liberación del modelo

Ya no me molesta que, a veces, después de la aparente solemnidad o de la mueca
de risa a las que se refiere Wisdom, me digan que la filosofía no sirve para nada y que

de pensar metafísico es, desde Nietzsche, el leit motiv latente en la mayor parte de los

me echen en cara que es algo totalmente inútil para resolver los "verdaderos" problemas

proyectos filosóficos que se desarrollan durante el siglo XX, Heidegger y Deleuze, cada

de la vida. Pero sí me fastidia comprobar un a y otra vez que los causantes de semejante

uno a su manera, son claros ejemplos de esta búsqueda dedicada a construir otra filosofía

embrollo son algunos "filósofos" que, confundidos por la libertad metodológica que

desfundamentada y desfundamentadora, y a encontrar otros modos de expresión filosófica

generalmente caracteriza a la filosofía, la convierten en un vagar sin origen ni destino,

más cercanos al arte y más alejados de la tradición.
A Heidegger y a Deleuze los une el desencanto por lo que ha hecho la filosofía

o en sucursal de otros saberes, o en vacía gimnasia dialéctica, sin que al final sean capaces
ni siquiera de decir qué es.

a lo largo de tantísimos siglos. A muchos de los que nos ganamos la vida con la filosofía

Las respuestas de Heidegger y Deleuze, aunque discutibles, problemáticas

nos desencantan las indefiniciones y los silencios de tantos colegas que responden a otra

Y problematizadoras -y por eso mismo filos6ficas- pueden ayudarnos, en cambio,

pregunta o se quedan mudos cuando les preguntan de qué va la filosofía, porque pensamos

a fijar sin excesivas ambigüedades qué es y qué no es filosofía, señalándonos

que, aunque quizá no haya una única respuesta, hay respuestas siempre que se quiera y

un horizonte que, conectándola con sus orígenes, puede salvarla de ser sólo una reliquia
del pasado.

se sepa identificar la pregunta. Responder qué es filosofía entraña el riesgo de no poder
llegar a dar una definición universal, de que la respuesta sea -como la que aquí se ha
dibujado- demasiado limitada e, incluso, excesivamente tendenciosa; pero, ¿qué científico
y qué artista actual pueden ofrecernos una definición común y unitaria acerca de la ciencia
a la que se dedican y del arte que practican?, ¿explicarán y entenderán del mismo modo
qué es la biología un bioquímico y un botánico?, ¿entenderán por arte lo mismo un pintor
figurativo y un pintor que se dedique a hacer instalaciones? ¿Eso impide el intentar explicar

BIBLIOGRAFÍA
Deleuze, G. y Félix Guattari (1991). Qu'est-ce que la philosophie? París: Minuit.
Heidegger, M. (1985). ¿Qué es filosofía? Madrid: Narcea.

en qué consisten la biología, el arte y la pintura? ¿Acaso no pueden encontrarse rasgos
comunes a todas estas actividades? o ¿es imposible imaginar que, de estas diferencias,
pueda hallarse ~n denominador común? Es cierto que en filosofía la pregunta es más
recurrente y más acuciante, por la misma naturaleza del tema o de los temas a los que se
dedica, por la falta de un único método, y por tantas otras razones históricas que merecerían
un estudio más serio y pausado. Deleuze achaca la responsabilidad de que la filosofía
haya perdido de vista cuál es su tarea a los mismos filósofos que se han dedicado a otra
cosa, a la abstracción de los universales, a la representación de conocimientos ya dados,
en vez de a crear conceptos. Quizá tenga razón, y suceda que los responsables de que la
misma filosofía tantas veces no sepa qué es, sean a menudo algunos de los que aparentemente
se dedican a la filosofía, pero que nunca hacen ningún esfuerzo por explicar qué están
haciendo. No es raro, pues, que fuera del mundo filosófico se tenga una idea un poco
extraña de eso que es la filosofía, y que situaciones como la que describe el filósofo inglés
John Wisdom resulten corrientes:

138

139

�SIMONEITA, NOMBRE SÓLO
Miguel Ángel Cuevas
A Luis, aprendiz de ret6rico

\ '·

bJ~J

Acaso no ignoraba Antonio Colinas que Simonetta Cattaneo naciera en Génova, pero
concluye su breve canción: "Simonetta Vespucci / que has nacido en Florencia"(Colinas,
1976: ll 9s.). Y nombra a Sandro Botticelli, aludiendo a dos de sus pinturas, Judith y
Nacimiento de Venus, como quizá también, tácitamente, señala a Angelo Poliziano, el
humanista relanzador del mito de Orfeo, al elegir por epígrafe unos versos del órfico Dino
Campana.
Sabido es, lo dejó escrito Cesare Pavese, que para quien ha penetrado la médula
de la palabra no media distancia alguna entre las voces antiguas y los nuevos ecos (cf.
Pavese, 1968: 230). Lo cual puede, asimismo, leerse en la dicción de Álvaro Cunqueiro,
precedente ucrónica de la de Homero, al narrar Las mocedades de Ulises: "Mis maestros
me han puesto en el corazón el eco de los antiguos cantos. Alción, no hay tiempo ni lugar,
solamente hay música" (Cunqueiro, 1991: 134). Una frase que, sin duda, habría complacido
a Poliziano, para el cual, a decir de Domenico de Robertis, "la storia dell 'imitazione
diventava la storia stessa dell'ispirazione" (De Robertis, 1966: 523); una frase que evoca
a Paul Valéry disponiéndose a la poesía en la "hésitation prolongeé entre le son et le sens"
(Hytier, 1953: 87), entre palabra y música.
¿Qué es de Simonetta, de la esencial, nombre sólo -ocasión en Lorenzo de'
Medici, voz en Poliziano, gesto en Botticelli-, cuya contrafigura secular, Cattaneo o
Vespucci, nacida en Génova poco más de veinte años antes, muriera en Florencia en 1476? 1
Dos versos de las Stanze per la giostra, de Poliziano, servirían de epígrafe a la
ilustración que de sus cuatro poemas primeros hace Lorenzo en el Comento de' miei sonetti:
"Non puo mirarli il viso alma villana,/ se pria di suo fallir doglia non have" (I, 46, Ss.)2,
reproposición sintética -mediante los habituales procedimientos polizianescos de
estratificación de señales textuales- del topos provenzal-stilnuovista del camino de perfección
previo a la comunicación de la gentileza, filtrado (como tantos comentaristas se han encargado
de señalar) a través de la intersección textual Cavalcanti-Dante-Petrarca3.
En el prosímetro del Magnifico, un exordio específico glosa el conjunto de los sonetos
de apertura, un elogio fúnebre que da paso al comentario de los versos propiamente dichos: "li
primi quattro sonetti furono da me composti perla morte di una che [... ] estorse [... ] le lacrime
1 Su muerte fue ocasión para un dilatado epicedio coral (en el que participaron, con textos latinos o vulgares, Naldo Naldi,
Girolamo Benivieni, Bernardo Pulci, Pietro Dovizi da Bibbiena, Francesco Nursio Timideo, Tommaso Baldinoui, Francesco
Borsellini, entre otros, además de Lorenzo y Poliziano) que bien pudiera leerse en su conjunto como una suerte de
Triumphus F/orentiae. Sobre la "contrafigura secular" del fantasma estético de Simonetta. cf. Neri, 1885: 131-147; Lungo,
1926: 187-190, 237-240; y Simioni, 1908: 684-695.
2 Cito siempre por A. Poliziano, (2000) Sta11ze, Orfeo. Rime. Puccini (ed.): para Stan~e indico entre paréntesis libro,
estrofa y versos; para Orfeo, los versos; para Rime, número y versos.
3 Véase, p.e.. la edición de Stanze, Fabula di Orfeo realizada por Stefano Carrai (1988: 65n). Pues no es el de la identificación pretextual el objetivo de las presentes notas, no indicaré en adelante lo que el lector interesado puede hallar en cualquier edición
mínimamente rigurosa de los textos que comento.

�universalmente dagli occbi di tutti" (313)4; son los peldaños que dan comienzo a un
peculiar Triunfo de la Muerte. La sucesiva presentación de la figura de Simonetta se nutre,
tanto en las prosas como en los poemas, de topoi stilnuovistas (sobreabundantes las
alusiones a la gentilezza); se orna de citas, declaradas o no, de Dante (sobre todo de la
Vita nuova) y del Petrarca de los Trionfi y el Canzoniere; se jalona en fin, y siempre en
posición dominante, de alusiones ficinianas; ni falta, decoración obligada, una flor de las
Metamorfosis de Ovidio. Todo ello obedece, ciertamente, a una voluntad de ennoblecimiento
(ennoblecimiento autorreferencial, en los márgenes estrictos de la escritura misma) del
objeto aparente del canto: "la morte di una", Simonetta. Pero enseguida, justo gracias al
girasol mitológico -a Clizia-, semejante voluntad se desdobla en virtud del sutil artificio
stilnuovista de la contaminación entre la amada y el amante: y es el dolor de éste, "novello
Clizia" (319), el que ahora se celebra en la deliberada construcción de un yo
autocomplaciente cuya melancolía es alegría y dulzura para su enamorado corazón, pues
"ne! dolore non cerca[...] a]tro remedio che accumulazione di dolore" (321).
Mediante las transparentes metáforas de la estrella ("I 'anima di quella gentilissima", 317)
en el primer soneto, del sol ("gli occhi di colei", 319) en el segundo, del llanto ("chi non piangesse
[...] bisogna sia uomo al tutto sanza parte o d'arnore o di grazia", 322) en el tercero, se va edificando
una alegoría cuyo emblema -Simonetta- es la cifra de poesía y filosofía: de stilnuovismo con
veladuras petrarquistas y de neoplatonismo; en el tercer soneto, además, entre la gentileza de la
muerte ("poich'e stata in colei", 322) y la languidez del llanto, se disponen, casi en modo simétrico,
las reiteraciones de la estrella y del sol que habían sido núcleo de los dos anteriores: inicia, pues,
su cierre el diseño alegórico.
El comentario todo al soneto cuarto se juega sobre el oxímoron discursivo
dolcezza/amaritudine; la conclusión no puede ser sino la constatación de que "altra dolcezza non
restava al cuore che questa amarissima memoria" (324). La postulación ficcional del yo dolorido,
de irremisible narcisismo ("a questo male nessun migliore antidoto o rimedio si trovava che il male
medesimo", 324), tal artefacto petrarquesco en suma, aparece, sin embargo -una suerte de cuadro
dentro del cuadro-, enmarcada, al inicio y a] final de la prosa, de nuevo por la stilnuovista gentilezza.
La alegoría de Simonetta, emblema de la más propia maniera del Lorenzo lírico
-autocelebración, por tanto, al tiempo que de la pía filosofía ficiniana-, concluye en una superposición
de topoi (todos ellos a la zaga del dilema acción-contemplación) que se resuelven (en una pre o
postfiguración de L'altercazione -no es del caso abordar los controvertidos tiempos de la composición
de la obra lorenziana) de nuevo en una especie de Triunfo de la Muerte, pero siguiendo esta vez
el dictado del De sommo bene, del divino Marsilio, no ya la prevalente dicción petrarquesca previa.
El ornamental yo dolorido de la glosa, autoennoblecido como artífice de la pía y poética alegoría,
poco más adelante, en los párrafos que marcan la transición entre los ficticios objetos del canto
-Simonetta y Lucrezia Donati-, declara afanosamente buscar "il vero luogo dove stessi Amore e
insieme la morte, o vero la vita e felicita degli uomini" (328); espacio tópico que no puede ser sino
"gli occhi" (327). Simonetta ha alcanzado, antes, la cuasi explícita dimensión del mito: "notizia
universale d'amore e cognizione in confuso che cosa fussi amorosa passione" (326). Una perfecta
parábola que enlaza, superponiéndolos, a Guido Cavalcanti y a Marsilio Ficino, y que acumula a
su paso residuos del alto legado trecentista: la Beatrice de la Vita nuova y el oximórico yo
petrarquesco. Simonetta: celebración de una escritura que proyecta retrospectivamente su propia
tradición, desde el hiperuranio: autocelebración medicea.
4

142

Cito por L. de' Medici, (1965) Scritti scelti. Emilio Bigi (ed.), indico entre paréntesis la página.

Sobre el esfuerzo justificativo que Lorenzo de' Medici a continuación afronta, encarando
laberínticos vericuetos entre el "dolore comune" y la "privata passione" (326) -semejantes a los
del discurso tardoescolástico que, acaso en tiempos no muy distantes, parodiara en el Simposio-,
un esfuerzo que lo lleva a ponderar cuánto exceden la belleza y la gracia de la nueva musa a las
de la ya muerta; al respecto, como escribiera Rubén Darío en sus versos de saludo verlaineano al
Marqués de Bradomín: "Toda exégesis en este caso eludo ... " (Valle-Inclán, 1984: 5).
Lo que en el Magnifico es acumulación, superposición de elementos sujetos a
una lógica discursiva ficcional, es en Poliziano estratificación permeable, intersección:
las referencias con que su urdimbre de palabras se teje, siempre textuales, penetran las unas en
las otras; toda jerarquía (lo es la lógica) queda abolida. Se diría que en el contacto multidireccional,
en el intercambio sin pausa en que conviven, se anularan, se neutralizaran entre sí, contribuyeran
sólo a cimentar "l'atmosfera trasognata e fantastica" (Poliziano, 1988: 12) a menudo notada por
los comentaristas en las Stanze perla giostra: el lugar en que Simonetta se muestra, habla -sujeto
del decir-y se convierte en pura ausencia que sólo en el sueño de Iulio reaparece, muerta. Discurso
recurrente el de la manifestación y la ausencia, el de la presencia y simultánea no presencia, no
sól~ en muchas arquitecturas mitológicas, también en el seno del opus todo polizianesco (cf
Lav11latte, 1996: 429-444): la Eurídice cuya voz, una vez nada más, se oye en la Fabula di Orfeo,
sobre cuyo gesto silencioso (la huida de Aristeo) o sobre cuya ausencia se traman las palabras, la
"van~ effigie" -imagen de la cierva en las Stanze (I, 36, 1)- de la que Orfeo es pálido reflejo
amplificado, pues ella "parla e canta in sl dolce favella / che i fiumi isvolgerebbe inverso ¡¡ fonte"
(108s.), al igual que después afirmará de sí el pastor tracio; una Eurídice "somnus et levis umbra",
cual se lee -eco de Píndaro- en la elegía latina a Albiera Degli AlbizziS. Presencia y ausencia
idénticas a las que Pier Paolo Pasolini viera en los colores del Pontorrno: "agli orli [...] si raccogliera
un filo di rosso violento e prezioso, appena appena sbiadito; si asciughera subito, di ventera opaco,
come sopra una mano di calce... Ma proprio in quello sbiadirsi cartaceo conservera, morto, il suo
vivo rossore" (Pasolini, 1976: 480).
Manifestación y vacío, Simonetta no es, en las Stanze, la cierva transfigurada, "candida
tutta, leggiadretta e snella" (I, 34, 4), de patentes perfiles eróticos, que parece dejarse atrapar, que
provoca la "desianza" (I, 37, 1) de Iulio, quien "sempre la giunge, e pur mai non la prende" (I, 36,
4); tampoco una ninfa capaz de envolverse con la vislumbre de las musas, de Minerva, de la Diana
casta (I, 45); ni Flora, de alba vestidura, "di rose e fior dipinta e d'erba" (I, 43, 2); menos aún la
esposa "soggiogata alla teda legittima" de un marido Vespucci, o al nombre pater,no Cattaneo de
la "natal patria [... ] nella aspra Liguria" (I, 51, 4s.); ni es, a pesar de sus mismas palabras O de las
que el poeta inscribiera en su epicedio latino ("Hic [...] jacent omnes delitiae et veneres" [Poliziano,
1867: XX:VII,150]), de la estirpe de Venus (I, 53, 8).
Simonetta escapa a la contaminación de discursos mitológicos que Poliziano urde en sus
octavas, como si unas y otras referencias (pues no otra cosa son: en ningún caso adquieren la
entidad del relato), al intersecarse, se volatilizaran. Y tampoco es, como en Lorenzo de' Medici,
alegoría poético-filosófica, aun con la textura verbal en que nos es presentada (resonancias
grecolatinas, stilnuovistas, trecentescas y petrarquistas en particular), aunque su figura haya sido
objeto de plausibles lecturas ficinianas6.
Simonetta no es la "Venus húmeda", mito fundacional, que ve Colinas en el Nacimiento
de Botticelli. Es altamente más: aparici6n; la aparición, de infinita superioridad a la simple
presencia, que persiguiera Rainer Maria Rilke7 (y Venus, en su obviedad, es una presencia consabida);
es la innaturalidad, la epifanía por que clamaba Pasolini: "Ma essere e naturale? No, [e] portentoso,
5

Cito por II Quattrocemo. Ponte, 1966: 674.
La in1erpretación más sugerente, desde este punto de vis1a, es la de Mario Martelli ("Símbolo e struttura delle Srm,~e", en Poliziano, 1979:
91-125). Es común en los trabajos sobre las Sran~e el comentario a propósito de los valores simbólicos o los anlecedentes lilerarios de la
f gura de Simonetla; entre la amplia bibliografía véase Bessi. 1979: 309-341 , 315-320; y Doglio, 1983: 196-216, 201 -206.
Cf. la primera de las cartas de R.M. Rilke(l989: 24) a Magda von Hattingberg (1914).
6

143

�misterioso e[ ... ] innaturale" (Pasolini, 1977: 244). Escribe José Ángel Valente: "El mito[... ] es
imagen que súbitamente se revela, es revelación, condensación o cristalización[...]" (Valente, 1991:
22). Hela aquí, nombre sólo: "qui lieta mi dimoro Simonetta" (I, 52, 6).

verbal) que esconde el uso trivial del vocablo realidad: la consubstancial referencialidad
interdiscursiva, lo que podría denominarse macro-autorreferencialidad de lo literario, simplemente
constata la realidad de la literatura y la de un artífice textual (artífice, asimismo --conviene no
olvidarlo-, del gesto de la escritura) ya no interesado en mantener verosímiles ilusiones falaces, sino en
desvelar el pacto de inverosimilitud en virtud del cual se escribe y se lee.

Poliziano, en su juego verbal, en su estratificación de tópicos, en su orfebrería de citas
de tan fácil reconducción al emblema manierista-barroco del horror vacui, a través de su práctica
dell'intarsio, de la docta varietas; mediante todo ello, el poeta Poliziano ha desnudado, ha vaciado
el mito, los mitos en que se envuelve a Simonetta, de significado. En el vaciamiento, en el no
significado, reside la extrema eclosión de su sentido nuevo: aparición, fulguración, epifanía. Sólo
a primera vista se trata de una paradoja, pues no de otro modo se puede desarticular cualquier
discurso, sino reiterando su textualidad, si es cierto que el discurso existe en tanto que texto.

Entre la representación de los mundos del sueño y la vigilia ha transitado Poliziano para
modelar, dar forma en la palabra, a Simonetta. Es así la suya una propuesta imagina!, fantástica
en el más hondo valor del término: una construcción que abole los límites entre el mundo sensible
y el mental, que se proyecta en el espacio absoluto de lo radicalmente incognoscible, del mito.
Mucho se ha buscado la correspondencia figurativa de esta Simonetta, ni Cattaneo ni
Vespucci, Simonetta pura, nombre sólo. Y se la ha querido encontrar casi siempre en los trazos
de Botticelli, autor probable de la enseña que portara Giuliano de' Medici en la famosa justa
cantada, celebrada por Angelo Ambrogini. Pero recuérdese que Poliziano, motivos circunstanciales
aparte, no celebra, en el fondo -pese al obligado encomio-, a la familia que desde Via Larga
~ominaba Florencia; celebra, si acaso, la perfección posible, celebra la poesía, su sucesivo dar
forma a la materia, su infinito formalizar (cf. Coceo, 2000: 515-523): como seguramente lleva a
efecto en la Fabula di Orfeo; como, sin duda, en la canción CIII, cifra de esta poética ("E quest'e
la cagion perch'i' pur canto:/ che questo vago auge! cantando alletto", 25s.), que excede-no sólo

Parafraseando al Pasolini de Teorema, sería cuestión de preguntarse: ¿qué sucedería si
de pronto, en el seno de un bien dispuesto decoro cortesano, un velo se apartara y el manto mostrara
lo que encubre? Sucede que toda acción se interrumpe, se suspende: se desvanece el ambiguo
marco del epos como pie fonado narrativo de las Stanze, el pobrísimo entramado ficcional del que
el texto parte y que desarrolla en un exiguo primer tercio de su libro primero, hasta la aparición;
luego, quien ha herido a Iulio, transformándolo de cazador en presa, vuela, mutado, a su vez, en
angelos, hacia la demora chipriota de Venus: el vuelo, un soplo, una especie de resolución fulgurante,
de guiño sobre la tópica del nostos clásico, se suspende, a su vez, ante las puertas del palacio de
la diosa para que el narrador, tras el largo paréntesis descriptivo que es, en esencia, una sintética
suma mitológica, tome a narrar, moroso, por lo que resta del primer libro (el último tercio). Sin
duda, esta narración -de las historias ya narradas en las tallas de las puertas de un palacio-, que
contrasta simétricamente con el relato de apertura en su riquísimo y múltiple entramado ficcional,
concentra y subraya la entidad metaficcional del poema; sin duda, asimismo, ~l centro en que
descansa su dicción, la aparición, se ha convertido en ausencia: existe como ausencia.

no cede- en hermosura a su precedente ("S1 che, fanciulle, mentre e piu fiorita, / cogliiin la bella
rosa del giardino", CII, 25s.); celebra, sobre todo, la aparición, el pasmo de sí, de la Simonetta por
él mismo concebida, acariciada desde el barro de la palabra antigua: un acontecer de la visibilidad
verbal, una imagen que, si es propiedad del accidente subrayar la substancia, habría que llamar,
a lo sumo, Simonetta Montepulciana.
En el artífice de la lútea, del contorno por encima del color o la difuminación, en Botticelli,
se ha buscado el icono de su aparición; pero no se hallará, creo, en el Nacimiento de Venus o en
la Primavera (sin negar el muy probable engarce de ambas pinturas con sugestiones polizianescas),
ni, desde luego, en los presuntos retratos -alguno de ellos evocador de los magníficos perfiles de
Piero Della Francesca, aun vacío el horizonte a la mirada del espectador- de la joven dama que
muriera en 1476: la Simonetta ahora convocada existe necesariamente al margen de la fidelidad
representativa8 (los rostros de Botticelli son, por lo demás, a menudo casi idénticos).

Simonetta reaparecerá, en el segundo libro, como máscara fúnebre, en un sueño de Iulio
que preanuncia su muerte: figura lívida, "tulla ne! volto rígida e proterva" (II, 28, 2), paralizada
en la acción de inmovilizar a Amor, Minerva fantasmática. En el mismo sueño ha de vérsela ya
muerta, definitivamente inaccesible en un ocaso de efectos cristológicos: "L'aier tutta parea divenir
bruna,/ e tremar tutto dello abisso il fondo;/ parea sanguigno el ciel farsi e la luna, / e cader giu
le stelle nel profondo" (II, 34, 1-4).
El último acorde de la representación resuena meramente ornamental (lo son siempre las
alusiones mitológicas en Poliziano, pero esconden un diseño que en el segundo libro de las Stanze
se esfuma): una Simonetta, sin solución de continuidad, en la veste de Fortuna, signo de una
proliferación ahora vana e inarticulada, supone el riesgo de diluir incluso la intensidad de la
minuciosa construcción del vaciamiento significativo, de la plenitud del sentido. El único gesto
válido, acaso, huy~ndo la vía de la multiplicación decorativa, es el que propone la vuelta de la
mirada al caos de lo contingente, el silencio de la voz.
Serias y atendibles razones, intra y extratextuales, que explicarían el abandono, la no
continuidad de la escritura de las Stanze per la giostra de Poliziano, se han ofrecido. Mas, tras esta
tan plenamente consciente construcción verbal, tras tan ardua fundamentación de la esencialidad
simbólica, tras tan ágil desmantelamiento discursivo para cimentar su aparición, ¿a qué sirve seguir?
El deambular polizianesco entre los más variados discursos activa la necesidad de un
preciso desplazamiento referencial: desde la escritura hacia otra escritura, desde la textualidad
hacia otra textualidad; nunca, en el poema, se parte hacia orbe alguno ajeno al regido desde la
urdimbre interdiscursiva de sus octavas. Pero una referencialidad tal no es signo de la hipotética
confrontación entre instancias estéticas y otras afines al reduccionismo gnoseológico (a la estulticia

144

Otra de sus obras, de 1486-1488, me parece la clave: se trata de una representación de
Venus - una, entre las hasta el agotamiento repetidas-, la conservada en el Museo Nacional de
Berlín. En él, la figura aparece, respecto a su homónima del Nacimiento, levemente inclinada a
su propia derecha: ni impulsada por los céfiros ni dispuesta a ser acogida, enjugada de la semilla
de Urano, en el rojo manto de Flora; el cuerpo centrado aparece sobre un eje vertical. Y despojado:
ni brisa, ni espuma, ni flores, ni brocados. Descansan sus pies sobre una franja gris -mera y
delimitada mancha, espacio exento- bajo y sobre la cual perdura lo negro. Como respecto a otro
cuadro ha sido afirmado, "Botticelli se libere de l'action et, par dela le sujet représenté, vise a la
présentation" (Venturi, 1949: 11). La mujer en su carnalidad definitiva, cercana de la ausencia
cromática: el marfil, el casi blanco -un no color, escribe Valente- del cuerpo y el negro extremo
al fondo predispuesto conviven en la atopía estricta de la representación. Es de nuevo Valente, a
propósito de otra figuración, quien habla: "La gran desnudez de la sombra preside el escenario,
para que las figuras que en él se sitúan hayan de ser así, por fuerza de la sombra(.. .]. Qué escándalo
8

No propongo por tanto el autodeclarado retrato de Simonetta post mortem de Piero de Cosirno como cifra iconográfica de la aparición
de que hablo (cf. Fusco. 1999: 399ss.). pues en última instancia no me refiero a representatividad referencial alguna. Cf., como
muestra de actitudes interpretativas contrastantes a propósito del papel jugado por las Szanle y por hipotéticas figuraciones de
Simooetta Cananeo en algunas pinturas de Botticelli, Gombrich 1978: 47-113; y Dempsey, 1992. Véase también Ruggieri, 1977:

145

�de la sombra el rigor[... ] de lo blanco" (Valente, 1991: 25)9. Y Paul Celan: "Dice verdad quien
dice sombra" (Celan, 1994: 102).
Para esta novella Simonetta podría volver a escribirse la frase con que Michel Foucault
cierra las suyas sobre Las meninas: "libre al fin de [la] relación que la encadenaba, la representación
puede darse como pura representación" (Foucault, 1971: 25).
La poesía, en su infinita insistencia, vuela sobre caprichos teóricos: especificidad y
generalidad, concreción y abstracción, arquetipo y mito, visión y relato, rosa y flor, son sólo, si
palabra poética, nombre que en su nombrar se basta, o abre sendas que, como anunciara Gorgias
el retórico, conducen a la inefabilidad.
9

SANTA PROSA DE LIMA:
LITERATURA, CENTRALISMO Y
GLOBALIZACIÓN EN EL PERÚ DE LOS 90
Fernando Iwasaki

Giuseppe De Robenis (1939) anotó que de Simonetta sólo ..rimarra nella memoria[ ... ] un che di bianco" (23).

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Venturi, Lionello ( 1949). Botticelli. Paris.
146

El toro de la narrativa peruana está a punto de salir de los chiqueros, pero antes de entrar
en faena literaria, debo hacer el paseíllo académico: ¿qué criterios filológicos, hermenéuticos,
sociológicos o de género voy a emplear para torearlo? Y, como se me antoja muy delicado
pronunciarme sobre la sexualidad del prójimo, establecer qué novela es peruana o no es
peruana, y dictaminar quién es un autor colonial o simplemente posmoderno, prefiero
limitarme a pregonar los títulos y autores peruanos que más he disfrutado durante los
últimos diez años. Quiero hacer hincapié en el placer, pues para buscarse problemas ya
están los críticos y los profesores universitarios que practican el acoso textual 1•
Por último, como descreo de las generaciones, las etiquetas y las banderías,
elegiré a los autores que me interesan, sin importarme si son conservadores o revolucionarios,
homosexuales o heterosexuales, andinos o cosmopolitas, y femeninos o masculinas, a
quienes ordenaré según las repisas de mi propia biblioteca. Es decir, novela, cuento,
crónica, fragmentos y miscelánea. Y conste que prescindo de Bryce, Ribeyro y Vargas
Llosa.

NOYELA
A lo largo de los años noventa he tenido la fortuna de leer algunas estupendas novelas
peruanas, como La medianoche del japonés ( I 991 ), de Jorge Sal azar; Ximena de dos
caminos ( 1994), de Laura Riesco; EL copista (1994), de Teresa Ruiz Rosas; y los últimos
días de "La Prensa" (1996), de Jaime Bayly. Mas si tuviera que recomendar la narrativa
completa de ciertos novelistas, elegiría a Jorge Eduardo Benavides, lván Thays y Alonso
Cueto.
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, 1964) es un autor que se ha dado a conocer
de manera fulgurante con apenas dos novelas: los años inútiles (2002) y EL año que rompí
contigo (2003), ambas soberbias, complejas, ambiciosas y perturbadoras. Exiliado en
Tenerife desde hace más de una década, Benavides había publicado un libro de relatos
-Cuentario ( 1989)- y alguna que otra prosa en periódicos y revistas ínfimas; pero la
espera no ha podido ser más gratificante, pues Los años inútiles es -junto a los detectives
salvajes, del chileno Roberto Bolaño, y El fin de la Locura, del mexicano Jorge Volpi- de
lo mejor que ha dado la nueva literatura hispanoamericana.
Las novelas de Jorge Eduardo Benavides describen el naufragio de la sociedad
peruana a través de una serie de personajes cuyas historias se imbrican y se encabalgan,
1

Remito al lector a los siguientes estudios sobre la narrativa peruana de los noventa: Ampuero. Fernando. "La teoría de la malagua.
Narradores peruano, de fin de siglo.., en el ~uplemento dominical de El Comerdo (Ltma, 14-Xl-1999); Thay,, lván. "La edad de la
inocencia. Acerca de la narrativa peruana última", en V6nic~ 5 (Lima, 1999); Reisz, Susana. "¿Transgrel&gt;ión o negociación? Sexualidad
y homoerotismo en la narrativa peruana reciente", en Arrabal 1 (Lleida, 1998); Vclázquez, Marce!. ··1.a cena de las cenizas. Novela
y posmodernidad en el Perú contemporáneo", en Ajos y wfiros 2 (Lima, 2001 ); y Cox, Mark R. "Perspectivas hacia una definición
de la narrativa andina peruana contemporánea", en http://www. andes.missouri.edu/andes/comentario/MRC_perspectivas.html

147

�aunque sin llegar a resolverse del todo en Los años inútiles, y más bien destapando la caja
de los truenos en El año que rompí contigo. La técnica narrativa opera el prodigio, ya que
Benavides es un estudioso de los mecanismos novelescos de Faulkner, Onetti, Vargas
Llosa y Muñoz Molina. Por lo tanto, no es cierto que su modelo literario sea solamente
Conversación en la Catedral, sino, además, Luz de agosto, Juntacadáveres y El jinete
polaco.

Jván Thays (Lima, 1968) es un escritor orgulloso de sus lecturas, y así espolvorea
contraseñas literarias por cuentos y novelas. Ya en su primer libro -Los retratos de Frances
Farmer ( 1992)- encontramos la prosa lírica, el trasmundo personal y la intimidad estética
que propone en novelas como Escena de ca::a ( 1995), El viaje interior ( 1999) y especialmente
La disciplina de la vanidad (2000), donde el humor y la melancolía adquieren madurez
y plenitud.
Cada escritor se inventa su tradición, y por eso Thays se proclama del linaje de
Luis Loayza, Gastón Fernández y Carlos Calderón Fajardo, tres autores discretos, esquivos
y austeros que Thays convoca a la vera de Proust, Chejov y Nabokov. De ahí que el
instrumental político y sociológico que muchos críticos acarrean resulte inútil para analizar
la obra de Thays, pues sus novelas y relatos tan sólo consienten la digresión literaria. ¿ Y
el mundo andino, la identidad peruana y el Estado-Nación? Teniendo en cuenta lo poco
que influyó Conrad en la revolución polaca y lo mucho que significa en la literatura
universal, preferiría que Thays se olvide de la revolución polaca.
Alonso Cueto (Lima, 1954) es el escritor peruano de más prestigio internacional
después de Vargas Llosa, Bryce y Ribeyro, pues su obra ha merecido diversos premios
europeos, norteamericanos y latinoamericanos. Como cuentista ha publicado La batalla
del pasado (1983), Los vestidos de una dama (1987), Amores de invierno (1994), Cinco
para las nueve y otros relatos ( 1996) y Pálido cielo (1998); pero es en la novela donde
Alonso Cueto ha sobresalido de manera especial. Pienso en Deseo de noche (1993) y El
vuelo de fa ceniza ( J995) -dos piezas breves, delicadas y minuciosas como una miniatura
literaria-, o en El tigre blanco ( 1985), Demonio del mediodía ( 1999) y El otro amor de
Diana Abril (2002), sus narraciones más largas y ambiciosas.
Como Henry James o Scott Fitzgerald, Alonso Cueto prefiere crear atmósferas
familiares antes que contextos sociales; y por eso encuentro esenciales a sus personajes,
ya que ellos transgreden, atropellan, fantasean y claudican, llevando sus existencias de
ficción hasta unos límites morales que nos estrellan bruscamente contra la realidad. Los
personajes de Alonso Cueto son como la mayoría de los peruanos: todos tienen algo que
esconder y una deuda que saldar, todos se aferran a una monótona pasión y a un deseo sin
sublimar.

Cl E-. TO

Por razones estéticas, económicas y editoriales -en ese orden-, en el Perú se publican
más cuentos que novelas, y por eso mismo es más sencillo citar un buen número de
magníficas colecciones de relatos que de novelas. Así, se me antojan excelentes La primera
espada del imperio ( 1988), de Siu Kam Wen; Seiiores destos Reynos ( 1994), de Luis Nieto
Degregori; Un único desierto ( 1997), de Enrique Prochazka; Atado de nervios (1999), de
Giovanna Pollarolo; y París Personal (2002), de Marco García Falcón. Aunque por el

conjunto y el valor de sus obras deseo destacar a tres autores: Ley la Bartet, Carlos Herrera
y Fernando Ampuero.
Leyla Bartet (Lima, 1950) ha publicado apenas dos libros de cuentos -Ojos que
no ven ( 1997) y Me envofrerán las sombras ( 1998)-. pero por su sensibilidad, intuición,

talento y originalidad, me atrevo a considerarla por encima de otros autores con más
experiencia y publicaciones. Sus relatos son ricos en registros, hallazgos y obsesiones,
y me hace ilusión precisar que no la selecciono por cumplir una cuota o para ser políticamente
correcto. De hecho, ahora que una gran mayoría de escritoras se empeña en construir un
"discurso" para sus personajes femeninos, uno agradece que Leyla Bartet sólo se proponga
dotarlos de "voz". La "voz" tiene la frescura de la espontaneidad, la austeridad del asombro
y la intensidad del deseo; mientras que el "discurso" no participa de ninguna de estas
virtudes y casi nunca es literario, sino más bien panfletario.
Carlos Herrera (Arequipa, 1960) es autor de tres magníficos libros de cuentos:
Morgana (1988), Las musas y los muertos (1997) y Crueldad del ajedre:: (1999). Sus
relatos son esencialmente inteligentes, irónicos y eruditos, pues nos remiten a lecturas
clásicas, amén de otras exquisitas expresiones artísticas, así como a las matemáticas.
Escasamente traducida y antologada, me encantaría que la obra de Carlos Herrera fuera
mejor conocida más allá de las fronteras de la literatura peruana. Sobre todo Crueldad del
ajedrez, un libro maravilloso trufado de fábulas, greguerías, microrrelatos y fragmentos.
Fernando Ampuero (Lima, 1949) es escritor de amplia y copiosa bibliografía,
aunque no lo convoco aquí por sus novelas -Mamotreto ( 1974), Miraflores Melody (1979)
y Caramelo verde ( 1992)- ni por sus crónicas literarias -Gato encerrado ( 1987) y El
enano (2001 )-, sino por su narrativa breve, reunida en Paren el mundo que acá me bajo
(1972), Deliremos juntos (1975), Malos modales (1994) y Bicho raro ( 1996). Sus cuentos
prefiguran las opciones estéticas de muchos narradores hispanoamericanos de los noventa,
más obsesionados con el realismo sucio que con el realismo mágico. Sin embargo, veinte
años antes Ampuero ya escribía una literatura de calidad con registros musicales,
cinematográficos y -por supuesto- literarios. Y es que Ampuero no se emborracha con
Bukowski, sino con Truman Capote; no sueña con Madonna, sino con Kim Novak; y no
escucha a Nirvana, sino a los Rolling Stones. Por eso Ampuero no envejece: porque sigue
en sus trece.

C'RO'IJIC\
Mientras ciertos periodistas se empeñan en pasar como literatura la prensa de sucesos,
algunos escritores convierten en literatura los sucesos de la prensa. Y advierto que no es
lo mismo el artículo de fondo que la crónica literaria, pues el primero tiene pretensiones
políticas, y la segunda, ambiciones estéticas.
Sin embargo, la crónica literaria peruana no había tenido un momento tan dulce
desde los tiempos de Héctor Velarde, aquel genial humorista que en sus ratos libres ejercía
la arquitectura, y que nos enseñó a hacer el humor además de la guerra, pues la crónica
literaria peruana o tiene ironía o no es peruana.
Entre los escritores más importantes del género se encuentra el poeta Antonio
Cisneros (Lima, 1942), autor de El arte de envolver pescado ( 1990), El libro del buen
salvaje ( 1995) y las crónicas de viaje Ciudades en el tiempo (2001 ). También son poetas

�Abelardo Sánchez León (Lima, 1947) y Jorge Eslava (Lima, 1953), autores de La balada

MARKETING SOCIOLÓGICO

del gol perdido (1993) y Flor de azufre (1997), respectivamente, dos libros hennosos, divertidos
e inteligentes, cuya lectura nunca me cansaré de recomendar.
Por otro lado, desde una perspectiva más periodística, aunque no por ello menos

Se habla mucho de los factores extraliterarios y de las distorsiones del mercado editorial

literaria, deseo romper una lanza por Jaime Bedoya (Lima, 1965), quien con ¡Ay, qué rico!

centralismo Y globalización en el Perú de los 90", el amable y bucólico filólogo no habría

(1991) y Kil6metro Cero (1995) nos ha demostrado que una buena crónica puede ser culta

llegado hasta esta línea. Y es que hay un marketing literario y un marketing de la crítica. Al primero
le va el tema sexual, y al segundo le puede el piropo sociológico.

y risueña, plástica y filosófica, tierna y achorada. Finalmente, Julio Villanueva Chang ha

'

pero si en el subtítulo de estas reflexiones no hubiera estampado aquello de "Literatura,

reunido sus artículos en Mariposas y murciélagos (1999), un retablo de personajes patéticos,
melancólicos y valleinclanescos.

- ¡Ese título no sirve para atraer lectores!
- Ya, pero yo quiero atraer críticos.

FRAGMENTOS

Sin embargo, uno tiende a ser honrado, y desea meter el centralismo y la globalización
a como dé lugar. Quizás yo no sepa por qué, pero los críticos sí que lo saben.

El fragmento es un género vagaroso y huidizo, pero de una enorme dignidad clásica Y

Al escritor Abraham Valdelomar se atribuye una frase que ha hecho fortuna en

poética. No existía en la literatura peruana una tradición de fragmentos, pero en los últimos

el imaginario peruano: "El Perú es Lima, Lima es el Jirón de La Unión, el Jirón de La

diez años ha aparecido un conjunto de libros del que deseo rescatar cuatro: Habitaciones

Unión es el Palais Concert, y el Palais Concert soy yo". Desde entonces hasta nuestros

(1993), de Ricardo Sumalavia; Cuaderno imaginario (1996), de José Miguel Oviedo; El
amor en los tiempos del cole (2000), de Lorenzo Helguero, y Epístola a los transeúntes

días han existido otros bares, otras calles y otros escritores, pero jamás otra ciudad. Lima
sigue siendo el Perú y no parece haber vida literaria fuera de Lima.

(2001 ), de Eduardo Chirinos.
Ricardo Sumalavia y José Miguel Oviedo consienten la narración, mientras que

El cometido original de estas reflexiones era hacer un inventario de la narrativa
peruana surgida a partir de los noventa; mas mi primera conclusión es que deberíamos

Helguero y Chirinos intuyen la poesía. Los fragmentos de Sumalavia y Oviedo son virutas

hablar de literatura limeña, pues quien no ha nacido en Lima, escribe sobre Lima o desde

del taller de la escritura, en tanto que los fragmentos de Helguero y Chirinos son juguetes

Lima; Y quien no publica en Lima o vive en Lima, tiene una existencia ectoplásmica o,

poéticos a los que nunca se les acabará la cuerda. Los fragmentos -desde Apolodoro- son

cuando menos, dudosa. Si la vida literaria supone crítica, librerías, editoriales, lectores

la cifra del mundo y, a la vez, su entraña.

Y, por supuesto, escritores, se da la paradoja de que puede haber literatura peruana (limeña)
en Leeds, pero no en Huancayo.
Felizmente, en la red hay una infinita variedad de sitios donde la producción

MlSCELÁNc.A

crítica y literaria ya no depende de los centros políticos y económicos; y así, los recursos
de la globalización se han puesto al servicio de las periferias culturales. Pienso en portales

Una miscelánea es un cajón de sastre o un desastre de cajón, según. Y algunos autores

como www.ciberayllu.org y www.sololiteratura.com, donde no todo está escrito en la

peruanos han cultivado con maestría este género más propio del Siglo de Oro que de estos

Santa Prosa de Lima, ese hablar empalagoso de la narrativa peruana de los noventa.

tiempos pazguatos que corren. El primero es Luis Freire Sarriá (Lima, 1945), autor de
una novela histórica desopilante -El cronista que volvi6 del fuego (2002)- Y de dos libros
misceláneos por inclasificables. A saber, Memorias de Obélix (1993) y Examen de ingenios
(1997). En resumen: el Perú en posición fetal , momificado por un inca loco. Una maravilla.
Por último, no quiero dejar de incluir en este inventario a Leopoldo de Trazegnies
(Lima, 1941 ), un escritor secreto y transterrado que distribuye sus libros -constelados de
humor y melancolía- a través de un portal en Internet (http://www.literaturasatirica.com).
El catastro de la literatura peruana contemporánea sería del todo catastrófico si
prescindiéramos de Conjeturas y otras cojudeces de un sudaca (1997), La lámpara de un
cretino (2000), La carcajada del diablo (2001) y especialmente de Bulevar Proust (2002),
un libro bellísimo y, al mismo tiempo, entrañable.

150

151

�DE PÁJAROS Y ELEFANTES:
UNA POÉTICA DEL RECUERDO
Aurora Piñeiro
So/, often wretchedly anxious, separatedfrom my home,

por las calles de México, descubre los tigres que viven en la Zona Rosa, hace que el amor
esté ligado a Barranca del Muerto y al Periférico. Es decir, no sólo utiliza el español, sino
todo lo que el español de México lleva dentro, sus muy particulares ritmos, su querencia.
Porque si hay algo que destaca en los poemas de Amirthanayagam, es su sentido
del oído. Los recursos que hermanan la poesía con la música son los privilegiados en los
textos de nuestro escritor: las aliteraciones, las asonancias, las anáforas y, además, un uso
de los encabalgamientos que impone ritmos acelerados algunas veces, otras, pausados.
Este trabajo de la musicalidad aparece desde su primera colección de poemas, un hermoso
libro titulado The Elephants of Reckoning:

far from noble kinsfolk, have had to fasten my heart with
fetters ever since, years ago, the darkness of the earth enfolded
my generous and loving lord, and /, despondent, travelled away,
oppressed by wintry anxiety, o ver the ambit of the waves;

the scrambly witchy time
when Americans learn
the darknesses of dark lands,

full ofsorrow I was seeking the hall of a treasure-giving lord where
whether far ornea,; I might find the one who would acknowledge
my /ove in the mead-hall or would comfort me in my friendlessness

at that hour, even America
is dark watching the Dark Star
attack its sister or father.

and win me over with good things.
The Wanderer

El errabundo está cansado de su exilio y lleva a cuestas el dolor de su soledad, ansía el
reencuentro con seres queridos y cosas queridas. Así lo cuenta una elegía anglosajona
anónima del siglo X. Durante centurias, el tema del exilio ha estado paseándose por la
literatura universal hasta llegar a la poesía de Indran Amirtbanayagam, el poeta de Sri
Lanka que le escribe a la antes Ceilán.
Leo los libros de Amirthanayagam e imagino al poeta como el personaje del
cuadro de Remedios Varo titulado Exploraci6n de las fuentes del río Orinoco: lo veo como
a ese ser que hace de su abrigo un bote, una nave que lo transporta y una casa portátil en
la que viaja para encontrar el origen de las cosas, pero que lleva consigo la raíz de lo
propio. Sin embargo, cuando digo que Amirthanayagam lleva su isla a todos los lugares
a los que va, no quiero decir que su añoranza de Sri Lanka se traduzca en una poesía
teñida de un nacionalismo simplista. Todo lo contrario. La relación con Ceilán es de
naturaleza compleja, sufrida, amorosa, combativa, melancólica y, desde luego, una fuente
poderosísima de creación. Ceilán es un relámpago que cruza los libros de Amirthanayagam
y nos entrega escenas de guerra espantosamente iluminadas, pero también tardes húmedas
que huelen a vegetación cercana.
Sin embargo, el amor de este poeta por su isla perdida no le impide adaptarse ni
encariñarse con nuevas latitudes. Otro de los elementos que sorprenden es la capacidad
que el poeta tiene para hacer propios los lugares, los objetos y las lenguas, como lo
demuestra en su último libro de poemas, El infierno de los pájaros. En esta colección de
poemas, escrita en español, que para el autor es su cuarta lengua, se demuestra que, cuando
se es poeta, no importa en qué idioma se termine escribiendo el texto, la poesía está allí,
es un poder superior a fronteras lingüísticas o de cualquier otro tipo. Este poeta se pierde

152

La repetición de los sonidos "d", el juego con las variantes de la palabra "dark" (que, en
términos retóricos estrictos, sería la configuración de una polípote), todo busca deleitar
el oído, fascinar al que escucha. En este poema la aliteración va de la mano con la guerra,
es una poesía de denuncia, pero es, ante todo, poesía. Mas los textos de Amirthanayagam
parecen tan desnudos, tan "verso libre", que el lector no nota todo el trabajo que hay detrás de los
mismos; su aparente espontaneidad y su frescura nos engañan.
No sólo los recursos retóricos o estilísticos unen los dos libros de poemas del
autor. El primero de ellos, The Elephants of Reckoning, es un texto dividido en dos partes,
con un número casi exacto de poemas para cada una. La primera se titula "The City, with
Elephants", y la segunda, "Not Much Art". Podríamos decir que la primera parte nos habla
de la vida de la ciudad y de la familia, de la vida en general, con todas sus letras, que se
ve destruida en la segunda parte del libro por la falta de arte con que llega la guerra.
Incluso los elefantes han buscado refugio en el jardín de la casa familiar, también ellos
huyen del horror, también han perdido su paraíso:

Pappa, the sport is finished
the elephants are in the yard
and there is no forest
and there are lots of knives
and forks and tractors
and babies to feed
and guerrillas hiding
in the shade of neem and mango
Este poema se encuentra, traducido por el autor, en El infierno de los pájaros. La traducción
es muy acertada, como puede verse o, mejor dicho, escucharse en los primeros versos:

153

�Veo los elefantes en el jardín,
Papá, también a la serpiente blanca
Que espía desde el tronco del neem
Silbando veneno.
La inclusión de un poema sobre Ceilán de The Elephants of Reckoning en El infierno de

En la Zona Rosa sale
en estampida una manada
de elefantes, y un tigre blanco
como la luna llena
espera junto a un semáforo.

los pájaros hace que se establezca un diálogo entre ambos libros, lo que nos da la sensación
de no estar acabado: Amirthanayagam todavía no termina de decirnos todo sobre la isla

Este poema, uno de los mejores del libro, es una explosión de sensualidad. Más adelante,

y el tamil de sus ancestros.
El infierno de los pájaros también está dividido en dos partes. La primera de

poco a poco, va colándose en el poemario una buena dosis de erotismo, así como el tema

ellas está compuesta por treinta y dos poemas; la segunda, por treinta. Vemos otra vez una
preocupación por el equilibrio y, desde luego, una voz poética que sigue dividida en dos:
Ceilán y el resto del mundo. Amirthanayagam sigue preocupado por buscarle a cada peso
su contrapeso. En el poema "La última pregunta", formado por tercetos, nos encontramos
con una patria perdida que es recuerdos y preguntas:

de las relaciones amorosas; prueba de ello son los poemas "Huellas" y "Tan hermosa", este último,
un canto conmovedor a las "lunas" de amores pasados.
Sólo resta comentar que la edición de El infierno de los pájaros es testigo del
encuentro afortunado entre unos poemas y unas ilustraciones con igualdad de belleza. Los
dibujos de José Luis Cuevas están llenos de movimiento y sensualidad; los textos de
Amirthanayagam no podían haber encontrado mejores compañeros.

El infierno de los pájaros, de Indran Amirthanayagam, es uno de esos libros que
¿En Colombo, pobre puerto

no quisiéramos que terminaran, pero nos deja con el consuelo del último poema, titulado

En llamas encendidas por tus manos,

"Hay muchas cosas que quiero decirte", un texto que anuncia la venida de otros, la

Después de la visita

existencia de palabras que están en lista de espera. Para Amirthanayagam la denuncia no

De unos piratas
Que saquearon el tamil de tu lengua?
¿D6nde se han ido los rufianes?
¿ Y d6nde andas tú, dando vueltas

ha terminado, ni el ajuste de cuentas hecho con vocablos filosos ni la fiesta sensual de
las pitones al sol.

BIBLIOGRAFÍA

A la manzana, a la manzana, con tu bandera

Amirthanayagam, Indran (1993). The Elephants of Reckoning. New York: Hanging
Loose Press.

Ausente, tu renuncia silenciosa?

Amirthanayagam, Indran (2001 ). El infierno de los pájaros. México: Resistencia.

Vía la repetición, el lenguaje crea el efecto de dar vueltas y el último verso clava al lector
la estocada de la culpa. Pero, ¿cómo se puede hablar de "renuncia silenciosa" cuando se
es poeta? Esto me recuerda un poema de Pablo Neruda, titulado "Barrio sin luz", que
inicia con la pregunta: Se va la poesía de las cosas / o no la puede condensar mi vida?.
En un momento en el que la voz poética cree que ya no es capaz de "condensar" o producir
más poesía, se nos entrega un texto brillante; igual que Amirthanayagam habla de "renuncia
silenciosa" en u'n libro que es un canto a toda garganta. Establezco la comparación con
Neruda con una doble intención. Pablo Neruda es el Virgilio que guía a Amirthanayagam
en su viaje por El infierno de los pájaros. En el poemario están presentes otros poetas:
Borges, Paz, Cavafis, Ginsberg; pero Neruda es la figura rectora, es el demiurgo que inicia
al poeta en los misterios de la nueva lengua, de una poesía hecha para esa lengua.
Si bien el tema del exilio sigue presente en la primera mitad de este libro, en la
segunda parte el paraíso perdido renace en la fauna fantástica de un Rajasthan traído hasta
la Zona Rosa:

154

155

�que no sea la reproducida en masa. La otrora memoria colectiva se convierte en franquicia

NEGATIVOS DE UN ENSAYO
César Alejandro Uribe

de faSl food: está en todos los rincones del mundo ofreciendo recuerdos prefabricados a
bajo precio.

Donde h~bite el 0 _lvido. Cada vez que se mira un viejo álbum fotográfico, cada vez que
una ~are1a en la pista dice "están tocando nuestra canción", cada vez que las páginas de
los libros repasan la nostalgia habría que recurrir al olvido. Ante la perversión de la
memoria, más vale barrer con todo para vivirlo de nuevo; no obstante, es imposible inventar

ª cada momento. Además, qué diría la economía frente a

Primera plana. Uno no deja de sentirse culpable al leer el periódico. Las manos sucias

el mundo

delatan la página del crimen; no es posible acariciar a los seres queridos sin manchar de

olvido só_Io tiene se~tido en tanto despeja los escombros, en cuanto deja un espacio libre

tinta a los inocentes. No extraña que, para evitar el beso de la hija, el padre esconda la

para respirar. Pero si a pesar de todo la memoria persistiera; si saliera a flote cuando nadie

vergüenza tras una sábana de papel. No tiene más opciones. Sin la lúcida ceguera de
Borges ni el analfabetismo del político, está condenado a repasar la actualidad en los

la llama, aunque fuera tirando patadas de ahogado; si estuviera presente en nuestra vida
sin necesidad de publicidad; si, en suma, nosotros no fuéramos más que trozos de recuerdos

medios. La historia reciente se imprime en lo perecedero: los diarios no soportan la

como si tuviéramos un núcleo diminuto y alrededor un campo vacío, entonces en el olvid~

relectura sin que las palabras se hagan pedazos; la radio ensordece en su lucha por dejarse

está la memoria. Se necesita olvidar para poder vivir como si fuera la última vez -piénsese

oír; la televisión encuentra la variedad al cambiar a cada instante de canal; en Internet

en las patologías seniles que se caracterizan por la pérdida de la memoria. Sólo así surge un recuerdo
que ya no se puede vender, porque quien no lo comparte, lo olvida.

podrá estar casi todo, pero no hay lugar para la memoria, sólo para copy and paste. Lo

tal desperdicio. El

más inmediato, aquello que parece más tangible, se va de las manos antes de aprehenderlo
con un abrazo. La barbarie de la actualidad asombra no por su naturaleza, sino porque no

Un verso en la memoria. Pese al gran almacenamiento de los discos duros es difícil llevar

acabamos de reconocernos en ella. El presente ya no nos pertenece: es la abolición de la
propiedad privada del instante.

una biblioteca en el bolsillo. Los datos no están realmente a la mano con un solo click
hace falta la sensación de rascarse la cabeza para recordar algo, como si fuera necesari~
frotar la lámpara para que surja el genio; hace falta sentir que algo se remueve dentro de

Consuelo de pobres. ¡Ay de los acostumbrados a la acumulación del capital porque siguen

uno, un gusano que roe la conciencia y no deja estar en paz; hace falta escarbar en uno

atesorando lecturas! No se trata de seguir la moda -descubrir que toda la vida se ha

mismo para reconocer a los otros, aunque sea de forma fragmentaria e imprecisa. Las

hablado en prosa- ni de desterrar el filisteísmo leyendo los Salmos, sino de consumir

bibliografías pierden su aliento al ser tan exhaustivas, requieren de un soporte humano.

mercancías para demostrar el status quo; sólo es cuestión de marcas. Leer pierde el poder

La memoria dejaría su lugar entre fotografías y páginas de libros para volver a ser carne

de revolucionar conciencias para sostener un régimen de ocio. Las campañas de fomento

Y hueso. Un puñado de versos andaría con nosotros sin el olor a naftalina de la erudición

a la lectura se convierten en estrategias de marketing; importa poco lo que se lea, siempre

unas cuantas palabras darían sentido al presente. La poesía sería algo de lo más cotidiano:

y cuando se pueda comprar. No basta con ser rico, hay que disimularlo en público, como

andar con otros ojos en los mismos lugares. ¿Por qué no pensar en otra forma de hacer
la historia, una en la que la poesía esté presente?

quien toma un pobre libro entre los brazos y baja humildemente la mirada de soslayo. Es
un acto de caridad ofrendar la lectura por todos aquellos que no leen. ¡Qué importa que
un momento dejan su altivez en la caja fuerte y agachan la cabeza, aunque sea para leer

La piel del tiempo. No, la historia no puede ser un anecdotario, una simple colección de
recetas para la edificación y la nostalgia; no puede ser la reconstrucción de oenealogías

un rato.

encontrar el camino a los orígenes para cometer los mismos errores; tampoco puede

entiendan no más de tres palabras si comparten de todo corazón su valioso tiempo! Por

e,

'

resguardarse en los muros de los números, perdurar como tosca piedra. La historia tiene

In memoriam. La cultura se vuelve souvenir. En medio de las ruinas no hay tiempo para
recuerdos; la cabeza está más preocupada en regatear el precio que en fijarse en lo que

que reducirse en el instante, apenas una delgada capa de piel que cubra al tiempo. La
historia tiene que ser poesía, tiene que redimir el presente.

sucede. No es que se haya perdido la memoria -la amnesia es no estar al corriente de lo
que está en boga-, sino que es un bien de consumo más. Ante la evidencia de que todo

La dilatada ola para cubrir la muerte. Y si, en vez de repasar las noticias de Chiapas en

es pasajero, es preciso masificar la vivencia, volverla siempre idéntica para que nunca se

La Jornada , se hiciera, por ejemplo, en la poesía de Juan Bañuelos; si se advirtieran en

olvide. Quienes dicen volver del umbral de la muerte, quienes creen haber sido abducidos

poemas como " Libro de Huehuetán" los problemas de siempre de los indígenas; si los

por alienígenas, quienes practican deportes extremos por pura adrenalina repiten las

mitos prehispánicos, presentes en su poesía, no fueran otra cosa más que la actualidad

mismas letanías de experiencias. A aquél que se sale de los esquemas no se le considera

repetida a través del tiempo; si la historia se detuviera justamente al filo de la poesía; si

verdaderamente auténtico: traiciona a los demás por querer ser él mismo; lo que recordara

en un poema quedara suspendida la memoria. No puedo salir de mí sin que no vaya a dar

por su cuenta, al ser único, se vuelve falso. No hay sitio para otra clase de reminiscencia

a ti, así empieza "La piel de tiempo", donde el encuentro amoroso agoniza: Pues en verdad
se nos muere este día con hermosura. Antes de que al espasmo le falte aliento, antes de

�que los amantes se alejen con el día, antes de que las huellas del amor se olviden, un trozo
de vida, la dilatada ola para cubrir la muerte, se rescata. Pero la permanencia se da en
pleno mutismo, sin auxilio de las palabras que al nombrar separan. La memoria persiste
callada y evita que el presente se rompa.
Piadosamente quemamos toda cr6nica o canto. La historia lusitana está más cerca de

nosotros en la poesía de Francisco Cervantes que en un ladrillo de texto. Una épica en
corto se abre paso al filo de la espada (ay de nosotros, espada en el alma). Villanos y
cortesanos, caballeros y escuderos, reyes y reinas parten la historia en un breve tajo;
incluso la lengua, esa otra espada, necesita jirones del idioma portugués para poder cantar.
La poesía se abre paso en el tiempo, corta justo en el instante, condensa los siglos, pero
también el olvido. Al revivir un recuerdo se discrimina el todo, se obtiene apenas un
fragmento que no encaja con los demás. No recordamos absolutamente nada de nuestros
primeros años de vida porque si lo hiciéramos, los perderíamos por completo: Pero hoy
ya no lo sé/ si alguien me dijera / hoy, lo que de niño sabía. Aunque piadosamente
quemamos toda cr6nica o canto, aunque de tu ventura fragmentos queden, perdurará el
recuerdo cantado para nadie. Como la poesía no tiene dedicatoria, como a nadie se dirige
la memoria, también todo puede ser / únicamente mi recuerdo.
-Historia. - ¡Presente! Sea en el silencio de la rumia o cantada para nadie, la memoria
se establece en el instante a través de la poesía, sólo así alcanza la historia un lugar en
el presente. Se habrá perdido todo, pero aún quedan pedazos de tiempo para darles sentido.

�acuses
SOBRE FÁBULA
Villarreal. José Javier (2003). Fábula. Los Poetas. México: Aldus.

r \Bl l

A.R l \ f ÁBl 1 A

Fábula tiende un arco que va del epígrafe

o

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rtérrt

Fábula quien fabula es el lenguaje, un
iniciático tomado de Néstor Perlongher a
lenguaje que fabula sobre sí mismo, espacio
la conciencia de que todo el poema ha
en que autor y referencias se dan la
resultado ser, de algún modo semioscuro,
mano. casan, y en que autor y mundos se
explayación de dicho epígrafe. Perlongher
confabulan para cantar, presencia múltiple,
nos sitúa bajo un césped y unos vermes
ubicua, en el fondo inasible, al propio
urdiendo "un laberinto de relámpagos". José
lenguaje. Al lenguaje de Fábula se le escapa
Javier Villarreal acoge el lance, recibe el
de continuo el lenguaje, se le va de la mano,
guante del desafío, y reconoce haber escrito
líquido elemento deslizándose, trayecto de
un poema que, en efecto, ha resultado
venablo, pie de la ninfa y de la ondina,
ser "un laberinto de relámpagos". Su conciencia,
rumbo de huellas precipitándose. Quien "va
la nuestra, es referencial; y esa
de vuelo" es el lenguaje. Así, éste es
referencialidad, múltiple, se desliza, verme
instrumento, objeto, función y, al mismo
seductor, entre el Siglo de Oro y la actualidad,
tiempo, sujeto mayor del poema.
pasando por el modernismo hispanoamericano,
Góngora en su fábula, desde un
Manuel José Othón. López Velarde, y las
lenguaje de corte grecolatino mayestático
presencias de Robert Browning y Ezra
y severo, entrevera con ese lenguaje lo
Pound. Así, una conciencia moderna, es
hilarante. que actúa como degradante de lo
decir, abarcadora, sagitaria, abre su arco a
mayestático y prepotente. un lenguaje que
todo el mundo y a todos los mundos,
tiende a rebasar para minar la ortodoxia del
mediante un lenguaje mestizo, límpido en
lenguaje mediante una heterodoxia basada
lo denso, espeso en su linealidad. Fábula,
en lo disímil. la combinación del sermón
y perdóneseme la tautología, fabula: su
clásico con el vulgar, la risa atacante y la
fabla o habla fabula y es fabulada, dado
lágrima desgarrada; sólo que Góngora hace
que su fabular, sin dejar de ser la historia
toda su labor de zapa con respecto a un
de Polifemo y Galatea, o alguna historia de
mundo único, el grecolatino, anterior y
amor oculta en repliegue anecdótico actual
arcádico, lejano. aunque no ajeno, y que
y personal, es por encima de todo un fabular
ahora, en la modernidad de Góngora, acaba
del lenguaje por medio del lenguaje: en
de ser recuperado a partir del así llamado

�por nosotros Renacimiento: a Góngora le
interesa enfrentarse, desde su Barroco, con
los mitos grecolatinos, a la vez vivos y
caducos, simbólicos y reales, para, por un
lado, alzarlos y realzarlos, y, por otro,
burlarlos y socavarlos. José Javier Villarreal
la tiene, como poeta actual, mucho más
cruda, ya que ha de alzar, realzar, socavar,
desdorar y amar, por un lado a su adorado
Góngora, hecho éste mismo ya de un pliegue
que contiene un repliegue, el pliegue de lo
clásico grecolatino recuperado y visto
además desde el repliegue de la hilaridad
que desmonta la falsa ficción antigua, el
mito caduco y muerto, su bisutería. Esto,
de por sí, ya sería bastante mundo que
reelaborar para nuestro poeta. Pero siendo,
como es José Javier Villarreal, un poeta
actual, su trabajo no sólo ha de manejar el
venablo de Acis (recuérdese que venablo
en griego es precisamente akís) y de Cupido,
sino asimismo, y desde una simultaneidad
ardua de sostener (nuestro poeta la sostiene
a las mil maravillas), los trabajos y días,
las elaboraciones poéticas de la Antigüedad,
con el jayán Gerión o Geríones, monstruo
de tres cabezas y tres cuerpos hasta la altura
de la cintura, la presencia de Polifemo y la
escurridiza y líquida Galatea, y, a la vez,
todo ello salpicado por módulos poéticos
válidos que imbrican e implican a Europa
y al continente americano, vía San Juan de
la Cruz, Garcilaso, Fray Luis, Lope, el
Cantar de Mío Cid (referenciado como
"difuntos arlanzones"), Tristán e !solda, y,
como contrafuga de raigambre neobarroca,
López Velarde, Othón, Lezama, Browning
y Pound, todos ellos asomados a un culebrón
moderno, con sus calles y su cuarto,
la cuenta y la pared, el profesor delante
de la pizarra, imagino que gis en mano,
deletreando para los analfabetos de hoy día
alguna fabulosa clase de literatura, y la
almohada y el perfume de una historia
corriente de amor. Asomados, con lenguaje
doble y múltiple, que se desliza entre cortes
abruptos y meandros de suave patria, por
una espesura referencial clásica, variopinta,
fabulosa, compuesta de tritones lezamianos,
un gongorino "huerto de mieles ofrecido",
un Polifemo pétreo abriendo su zurrón
(auténtica caja de Pandora), e infectando y
162

polinizando "preciosos precipicios que son
bosques" y que aquí son la preciosa
boscosidad límpida del poema de José Javier
Villarreal.
Sabe el poeta lo que se trae entre
manos: sabe que viviendo en un mundo
corroído y corrosivo como el nuestro, un
mundo que se viene abajo con precipitación
alucinante, un venirse abajo más rápido,
más terrible y caudaloso que el de la época
de Góngora, sólo se puede fabular ese
mundo incorporando la parodia. "Estábamos
en la parodia de perseguir al monstruo".
Aquí tomo por monstruo al mundo, ese
mundo nuestro que perseguimos en las
noticias del día y en los horrores de los ya
cotidianos holocaustos, y que todo el tiempo
se nos va de las manos, cual líquida Galatea.
Spinoza decía que para ser felices había
que recurrir a Deus et hilaritas; José Javier
Villarreal, que no es pagano, maneja a
los dioses desde la parodia, que es, al
menos en parte, hilaritas. Y eso ya es algo,
y eso ya es mucho. Parodiando, fabulando
parodia, se consigue al menos abrir la boca,
no para chillar, no para respirar mientras
se nos estrangula, sino para reír con risa
sana, corrosiva de la basura ambiente: reír
contra un mundo feroz, polifémico, cerril,
y reír a mandíbula batiente de los monstruos
cotidianos que relampaguean en nuestro
derredor, indiferentes a los laberintos de la
amorosa búsqueda poética: esos vermes,
que Perlongher por seguro veía como seres
poéticos, y que se entrecruzan por el
subsuelo de la vida para orear la prieta y
amazacotada tierra. El hermoso poema de
Villarreal se forja a sí mismo mediante unos
"Pastores [que] liban el relato": un relato
nítido y opaco, que es suelo y subsuelo del
texto al que parodian y realzan.
Termino saludando y felicitando a
José Javier Villarreal por su libro, arduo,
vivaz y vivo, múltiple y mestizo, serio y
jacarandoso; a él extiendo una mano amiga
para darle la bienvenida a "esa familia
espiritual que se reconoce", como bien dijo
Albert Béguin, "al amor del fuego, [y] en
el silencio de una lectura de poemas".

LABERINTO DE rÁBt:LAS

No basta con leerlo una sola vez, la
conexión entre el lector y el poeta se da
después de varias lecturas. Y aun así, desde
la primera hay una impresión, algo que nos
hace volver al poema. En la gran Fábula
de José Javier Villarreal, lo que atrapa es
el hecho de que consolida una tradición.
Escritos con inteligencia y sagacidad, los
versos fluyen a tal grado que renuevan una
tradición tan vasta como la historia misma
de la poesía. Ovidio, Virgilio, Dante, San
Juan de la Cruz, Góngora, Browning, Pound,
Martí, Darío, García Lorca, López Velarde,
Manuel José Othón son algunos de los
poetas reverenciados con un manejo de la
intertextualidad propio de los grandes
ensambles. Sus versos redimensionan un
canto cuya apuesta se basa en:
a) Una velocidad de carrera de
fuego en el aliento versal.
b) Un dispositivo de la imagen que
fragua pequeños episodios y escenas de
ambientación diversa: por un lado, el
recorrido del tránsito por el Infierno
renovado de Dante, las instancias doloridas
del paisaje amoroso de las Églogas de
Garcilaso o la caverna actualizada, nada
menos que en el poeta y pintor surrealista
Joan Brossa, del fatídico y tragicómico
Polifemo de Luis de Góngora. Por otro, la
vida doméstica plasmada con nitidez a
través de imágenes tan fieles a la tradición

como que las seductoras muchachas siguen
siendo ninfas, ondinas o tristes princesas
por cantar.
c) Un sentido de la transfiguración
de la persona lírica en la cual se juega el
todo, la pluralidad: el tú, el él y el nosotros
para difundir, en el fondo y por último, un
dolorido cauce de la incapacidad traidora;
es decir, el amor expuesto sin más,
desnudado y perplejo ante el fuero de la
amada y cruel belleza.
Con autonomía, esta intertextualidad, este manejo que entrelaza versos
de otros potenciando y redimensionando el
trazo lírico, magnifica la cadencia
conseguida, aligerando de entrada, con el
compás de ritmos ya bastante digeridos, el
paso beligerante del dolor expuesto. Quizás
por eso sobreabundan gerundios y
participios, es decir, lo que continúa, lo que
sigue dándose como onda del tiempo que
permanece en la huella, y lo que se cierra
sin más.
Con base en la poesía pastoril, cuya
punta más lejana quizás sea el mismo
Teócrito, José Javier Villarreal recrea
historias entrecruzadas. Algunas trazan una
búsqueda frenética del amante hacia su
igual; otras, la despedida entre ellos. Y el
resultado es, a veces, la mala compañía de
la soledad:

cuando ya despierto, frente a la mesa y solo,
la recuerda en las junturas líquidas del miedo.

Con un solo objeto, la mesa, y una
sola condición, solo -así de simple-, se
da la imagen de alguien apoltronado en
su soledad, reafirmada y condenada por
el recuerdo.
Las cosas de la naturaleza, los
olores y las sensaciones aparecen con una

vivencialidad asombrosa. Y nuestra
perplejidad -la mirada escrutadora, eterna
en la humanidad- navega y metaforiza con
los cuerpos, con nuestra alma. Hay versos
que presentan ese momento de la
transparencia del deseo:

José Kozer

163

�las doncellas desnudan el alma, apaciguan reses,
la rique:,a del amante.

Así, el poeta entra en la tradición
de la poesía amatoria, un espacio donde el
tiempo, tal como él mismo dice, se deshace.
Y busca un lugar clave de la poesía bucólica:

Sicilia. Allí, la tragedia revira, asumiendo
que es el amor tan poderoso que tiene como
equivalencia su negativa a renunciar:

Este libro está lleno de laberínticos y
atónitos encuentros que, a la vez que se
concretan en los abismos de la más culta
tradición, son posibles en la aceptación del
habla coloquial como la musa verdadera,

la heroica que permite innovación y cambio,
vértigo de esta nueva propuesta que sigue
registrando el amor como fuente cargada
de la creación poética.
lrving Juárez y Tamara de Estella

■ ■ ■

que no se redacta en Sicilia
pero por orden virgiliana ahí se desarrolla.

Más adelante enfatiza de nuevo:
en una arcadia tan próxima y lejana
que no es Sicilia pero que en Sicilia tiene asiento
por virgiliano planto,
por incapacidad traidora.

Esta incapacidad de traicionar el
lugar bucólico, el asiento de una tradición
donde se privilegian el dolor y los celos en
el espacio libre, entre llanos y montes; esta
insistencia de decir: la historia no es aquí,
pero aquí se desarrolla, resulta un motivo
en el poema, pues, como se ha dicho, la
leyenda de los amantes viaja hacia otros
lugares, bosques, selvas; y, aunque no
necesariamente ocurra allí, allí se le conoce.
Como si todo amor fuera una fábula, trazada
en lugares al aire libre; y la metáfora, esa
figura dónde desenvolverse, en este caso,
bajo el riesgo que implica instalarse en el
mundo clásico, entreverarse en él, se recrea
en medio de una polivalencia extrema,
albergada en la poesía como el más alto
valor, como la misma matriz de la
omnipresencia.
El poema utiliza textos y alusiones
directas de poemas clásicos. En algunos

casos, estas inserciones se dan de manera
natural y, aunque el lector no esté
familiarizado con los poetas referidos, un
eco sonoro de la tradición resplandece y
vierte su dosis de placer.
Si bien el uso de la intertextualidad
se desnuda en los inicios del siglo veinte
-pensemos en la Tierra baldía, de T.S.
Eliot, o en la Mona/isa de Duchamp-, el
resultado hoy, en los albores del siglo
veintiuno, es el de una búsqueda que el arte
moderno, aquél que reinserta una tradición
para reactivarla, no agota: co/lage de
imágenes, referencias, regresos, citas
enlazadas, aplicados directamente, como
en el caso de Fábula, o intrínsecos en el
nuevo discurso. Por ello se puede afirmar,
recurriendo a Eliot, que José Javier
Villarreal es un poeta tradicional. Ejemplo
de ello son estos versos que homenajean el
Tristá11 e /solda de Thomas de Inglaterra:

Impolutos tesoneros cuidando su espacio anal
en el acceso de tos, en la blanca mano -la de /solda-.

Pero este poeta tradicional no se preserva
en la tradición, la reanima haciendo quiebres
en los encabalgamientos, insertando a su
vez el habla coloquial, el habla del personaje

que igual puede ser Sordello, hablando
desde los pasillos borboteantes del infierno
dantesco, que el señor de la tienda de la
esquina del barrio, carraspeando, dejando claro:

... con voz de duelo: "Atesoraba bienes
descuidando valores".

EL PERRO DE KOUDELKA
O LOS PLACERES ESDRÚJULOS
Trujillo, Julio (2003). El perro de Koudelka. Tristán Lecoq. México: Trilce.

Todo libro debería cumplir la loable función
de recordarnos que las cosas no son lo que
parecen. O, más exactamente, que lo son
en un sentido mucho más amplio y que, al
ser lo que son, son también otra cosa. Uno
de los aciertos de Julio Trujillo en su libro
de poemas El perro de Koudelka es llevar
a cabo esta tarea. En las páginas de esta
obra, los escenarios de la vida cotidiana se
exponen a la vista del lector y dejan al
descubierto la sustancia que hay en ellos.
Sin embargo, no es que el poeta trate de
desenmascarar la realidad; más bien aplica
una mirada penetrante que reconoce las
relaciones no aparentes que hay en ella,
para terminar con una sensación de asombro
ante lo evidente.
El perro de Koudelka podría leerse
como un álbum. Muchos de los poemas son

lecturas de imágenes estáticas, por lo que
el libro se presenta como una sucesión de
fotografías, objetos expuestos a la
observación del lector, puntos de partida y
de llegada en un juego de interpretación.
La mirada del poeta nos desvela lo que
parece ser la esencia de un trozo de realidad;
y esa imagen que el poeta nos comparte es
el cuadro en el que encontramos toda clase
de detalles significativos, que son, a la vez,
nuestro punto de partida para reconstruir y
recrear la realidad que representan. Algunos
animales, calles, objetos personales,
herramientas, una casa, aparecen como
personajes, cada uno en el centro del campo
visual que el poema correspondiente
despliega; cada uno pleno de significado,
exhibiendo en su materialidad la razón que
lo hace posible y lo une al observador, es
decir, al poeta.
El poema dedicado a la podadota,
uno de los más notables, es la afortunada
captura de un instante por medio de una
imagen olfativa. El descubrimiento del
significado esencial de ese objeto se realiza
a través de la sinestesia producida entre la
vista y el olfato:

De sus navajas curvas se desprende
-lascas, chispas, enana pirotecniael verde olor del pasto,
golpe
que encaja noblemente en la nariz.

165

�Esta imagen remite a la relación
del ser humano con la tierra, y conduce, en
la siguiente estrofa, a la observación de la
máquina desde otra perspectiva, como
metáfora, pero a la vez como objeto que,
en sí mismo, en su sencilla y útil existencia,

es entrañable. Interesante rasgo éste, que
aparece en varios poemas: usar un objeto
como metáfora sin dejar de mostrarlo y
admirarlo como objeto real, en su existencia
física:

POEMAS VANGUARDISTAS
Schwitters, Kurt y Blaise Cendrars (2003). Poemas. Cuaderno de poesía cathedra l.
Traducción de Miguel Covarrubias. Monterrey: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
una sensibilidad artística de más altos vuelos
líricos.

Y gira en torno a sí la Letanía,
el canto de las aspas
que trabajan.
Rumor que se desliza,
gozando la espiral,
al fondo del oído sosegado.
El perro de Koudelka podría leerse

diapasón del corazón?- y la realiza en

como un álbum si no fuera por su primordial
carácter de canto. Julio Trujillo establece
su poética en hip hop -cuyo epígrafe es la
pregunta de López Velarde: ¿Oyes el

cada uno de los poemas mediante la
construcción de obras concebidas y dirigidas
al oído. Escribe sin traicionar la conciencia
de que la poesía es, ante todo, música:

Cada interrogación es una llave
centrífuga del sol.
No importan las respuestas sino el timbre
co11 el que formulamos las preguntas, La música y el hip hop,
la tre11za de fonemas e11lazados.
El ritmo, el puro ritmo
co11 que se desenvuelve el corazón.

Los poemas de Trujillo son cantos
que nacen de lo más superfluo de la
realidad, de lo más cercano al cuerpo, y se
elevan -o se sumergen- al ámbito de la
contemplación y el conocimiento del
mundo. Los pájaros son hombres que
montan el planeta, y el verde pasto en las
hojas de la podadora es la nostalgia de la
madre tierra, mientras que un libro viejo es
un reloj que marca el cambio de las
devociones personales a través del tiempo.
Y, sobre todo, no debemos olvidar el
amor a las esdrújulas, a los sonidos que
semejan el canto de los pájaros; la
placentera acción de trabajar y jugar con
vocales, ritJnOS y armonía. La comunicación
que el poeta establece con sus lectores es

■

primordialmente ésa, la de un ritmo que se
ha de percibir para entrar a través de la
aparente sencillez de estos poemas en su
intensa médula, en su significado complejo
que invita al difícil arte de la contemplación,
a la observación cuidadosa de un álbum
cuyas fotografías guardan sutiles sorpresas,
más numerosas cada vez que se miran,
nuevas siempre, cada vez que se ven. Esta
invitación es, finalmente, una celebración
del asombro, una tentativa de encontrar a
otros que también sonrían y abran los ojos
más que de ordinario al encontrarse
simplemente frente a las mismas cosas.

Jorge Saucedo
■ ■

La poesía de vanguardia de las primeras
décadas del siglo XX se propuso como tarea
fundamental la renovación violenta de la
expresión poética mediante el empleo de
muy variados recursos estilísticos, como el
cultivo de imágenes insólitas, la novedad,
la sorpresa, la abolición de la sintaxis y de
los signos de puntuación, etc. Se trata de
una poesía que responde a una nueva
sensibilidad, marcada por la aceleración sin
paralelo de la historia, el creciente avance
tecnológico y la agitación social impulsada
por los primeros movimientos revolucionarios
del siglo.
Tanto el poeta alemán Kurt
Schwitters ( I 887-1948) como el poeta
francés Blaise Cendrars (1887-1961) se
inscriben dentro de la vanguardia literaria,
y el libro Poemas (Cuaderno de poesía,
colección de la revista cathedra) nos permite
descubrir, gracias a las versiones de Miguel
Covarrubias, a estos dos poco conocidos
poetas vanguardistas europeos. Los poemas
reunidos en el libro comparten el mismo
entusiasmo renovador en el discurso poético,
pero se perciben notables diferencias en los
alcances literarios de ambos poetas, ya que,
mientras los poemas de Schwitters parecen
agotarse en el simple despliegue de
ejercicios lúdicos, los de Cendrars poseen

La poesía de Schwitters expresa
claramente el espíritu iconoclasta y
desacralizador de las vanguardias literarias;
sus poemas son en realidad antipoemas, en
los que destaca la ausencia total de lirismo,
de profundidad reflexiva y hasta de
musicalidad, debido esto último a la
excesiva utilización de frases cortas que
rompen abruptamente el discurso. En estos
poemas ni siquiera es posible encontrar
juegos de palabras ingeniosos, por el
contrario, da la impresión de que el poeta
busca deliberadamente la obviedad y el
absurdo para negar a la poesía cualquier
posibilidad de trascendencia.
Sin embargo, resulta paradójico
que sean precisamente estos rasgos los que
infundan a los poemas de Schwitters un
encanto lúdico ingenuo que invita a la
complicidad del lector; es innegable que la
lectura de estos poemas resulta placentera,
porque nos invita a dejar a un lado cualquier
asomo de solemnidad, para entregarnos a
la hilaridad que despiertan textos tan
disparatados como "Adivinanza",
"Preocupación. Un proyecto dramático" y
"Hannover". Los poemas de Schwitters son
una invitación a concedernos un momento
de divertido descanso entre la lectura de
otros textos de mayor complejidad.
Los tres textos mencionados son,
quizás, los más afortunados de la selección,
por el abierto desenfado con que transgreden
las convenciones de la expresión poética
tradicional. "Adivinanza" comienza con una
especie de silogismo absurdo que
predispone al lector a una lectura lúdica del
poema:

I. Amza Blume tiene 1111 pájaro.

2. Anna Blume es roja.
3. ¿De qué color es el pájaro?

�"Preocupación. Un proyecto dramático" es
un diálogo incoherente, estructurado a la
manera del teatro del absurdo, y concluye
con una breve acotación final en la que el
poeta se burla de sí mismo en voz del
público y del coro que presencian la absurda
representación teatral. En "Hannover", el
poeta realiza una excéntrica disquisición
filológica en torno al nombre de su ciudad
natal, contrastándolo con la simpleza del
nombre de su musa, Anna Blume, el cual
puede leerse igual tanto al revés como al
derecho: A-N-N-A; aquí, el poeta se burla
nuevamente de sus propios disparates con
la frase final, que aparece entre paréntesis:
Favor de tener a sus perros amarrados.
Otros recursos empleados por
Schwitters para despojar a sus poemas
de todo indicio de seriedad son:la
incorporación de imágenes insólitas, que
recuerdan a Altawr, de Vicente Huidobro
(Azul es el color de tus cabellos amarillos
I Rojo es el color de tus pájaros verdes); el
ejercicio deliberadamente torpe del juego
de palabras te amo. Tú te, yo te, tú me
¿nosotros?, que aparece en el poema "Para
Anna Blume"; el trastocamiento ingenuo
del orden normal de las cosas (Llevas tu
sombrero en los pies y te paseas sobre las
I manos, I Sobre las manos te paseas.); el
empleo de símiles burdos y poco

afortunados, como Tu nombre gotea
suavemente como grasa de buey asado, etc.
Los poemas de Blaise Cendrars
muestran una mayor consistencia, al ofrecer
una visión acerca del mundo que rodea al
poeta, así como una más amplia variedad
temática y de matices expresivos. A
diferencia de Schwitters, Cendrars no busca
la gratuidad ni el simple humor; de hecho,
de los textos seleccionados, sólo "Carta" y
"Lecouvreur y Cocteau" podrían
encuadrarse dentro de ese tipo de poesía
premeditadamente insustancial. En los otros
poemas, Cendrars se nos revela como un
poeta más completo, que sí tiene algo que
decir, aunque ese algo sea sólo la expresión
de una emoción ingenua, casi infantil, como
la que le producen las puestas y las salidas
del sol y la experiencia personal de la
libertad.
En "Homenaje a Guillaume
Apollinaire", Cendrars le rinde un tributo
al genio francés, precursor de la poesía de
vanguardia, en un poema que rebosa
emotividad, pese al empleo de un lenguaje
cotidiano y exento de toda afectación. En
este poema, Cendrars parece seguir la ruta
de Apollinaire, al decir cosas inesperadas
con palabras triviales y en apariencia
previsibles, al exaltar la inmortalidad de
Apollinaire en los siguientes términos:

En la segunda parte de este poema,
Cendrars ubica a Apollinaire en el contexto
de la Francia cosmopolita al final de la
Primera Guerra Mundial. En este poema, la
figura de Apollinaire se yergue como una

Confundiéndose con ellos, Apollinaire, como una estatua
del Nilo, padre de las aguas, gigante con chiquillos
que se le escurren por todas partes
Entre los pies, bajo las axilas, en La barba
Se asemejan a su padre y de él se alejan
Y todos hablan la lengua de Apollinaire
"Sobre la ropa ella tiene un cuerpo"
es un poema digno de mencionarse, ya que
en él, Cendrars se introduce con acierto en
el terreno de la poesía erótica, logrando un
texto de sólida factura mediante imágenes
rápidas y claras. El principal rasgo estilístico
de este poema son los juegos de sinestesias:
Mis ojos son kilos que pesan la sensualidad
de las mujeres; Caen gritos perpendiculares
de colores sobre los muslos.
Como conclusión general, se puede
afirmar que la lectura de los poemas que
componen el libro es medianamente
gratificante; esto debido a que, si bien, por
un lado, nos proporcionan un momento de
innegable deleite, gracias a su frescura e

■

Apollinaire no ha muerto
Ustedes frecuentaron un fúnebre coche vado
Apollinaire es un mago
Es él quien sonreía desde la seda de las banderas
en las ventanas
Se divertía arrojando flores y coronas
Mientras ustedes pasaban por detrás de su carroza
fúnebre

Lo que quizás llama más la atención en este
poema es la manera en que Cendrars hace
coincidir las imágenes del poeta resucitado
con la personalidad aguda y chispeante que
tuvo Apollinaire en vida; la imagen de
Apollinaire arrojando flores y coronas al
paso de su carroza fúnebre se constituye en

168

la representación de la victoria sobre la
muerte de quien en vida fue capaz
de subvertir la cotidianeidad con el
ejercicio de asombrosos sortilegios poéticos,
como en una suerte de sucesivos actos de
prestidigitación.

especie de divinidad paternal que reúne a
sus hijos que regresan de la guerra, a quienes
concede el preciado legado de la lengua
francesa como principal insignia de
identidad:

ingenioso desparpajo, por otro lado, los
poemas nos quedan a deber porque no llegan
a develar el misterio poético, que es la
esencia de la verdadera emoción artística.
Schwitters se niega por sistema a dicha
posibilidad; y Cendrars parece quedarse a
medio camino, a pesar de sus evidentes
aciertos líricos. En descargo de ambos
poetas podemos afirmar que, como dignos
representantes de las vanguardias literarias,
no hacen más que afirmar los valores
estéticos de esas corrientes revolucionarias,
y la trascendencia artística nunca fue
precisamente un valor apreciado por ellas.
Martín Gerardo Aguilar

■

■

POESÍA Y HUMANISMO
EN JUAN BAÑUELOS
Bañuelos, Juan (2002). A paso de Hierba. Poemas sobre Chiapas.
As de Oros. México, D.F.: Colibrí.
¿Cómo vincular la poesía, desde la óptica
del humanismo, al contexto de la sociedad
actual, en tiempos de globalización de la
economía? Resultaría complejo, y tal vez
tedioso , buscar ahora una respuesta
satisfactoria. Si bien la poesía de Juan
Bañuelos ofrece algunas respuestas, éstas
hay que encontrarlas en los registros de una
voz que desde los años sesenta a esta parte
se ha movido en un campo minado. Campo

169

�en el que el discurso formal, digamos de
La aparición de dos libros de Juan
vanguardia, y un tono con profundas raíces
Bañuelos -El traje que vestí mañana y A
en el entorno (sea rural o urbano) mantienen
paso de hierba- pone prácticamente al día
una fraternidad y una vigencia que sobrepasa
la obra de un poeta en cuyos variadísimos
ya las cuatro décadas.
y extensos registros encontramos, como
Siendo entonces la poesía de
dijo Rosario Castellanos, resonancias de
Bañuelos una joven señora de un poquito
antiguos mares, las que al volverse materia
más de cuarenta años (si atendemos a la
emergen como testimonio que alcanza a
irrupción en la poesía mexicana del volumen
saber de lo inmenso al "palpar con exactitud
La espiga amotinada. precisamente en 1962),
sus límites: el cuerpo, el lugar, el idioma,
da gusto saber que ésta lo ha hecho acreedor
la época".
al Premio Villaurrutia.
A paso de hierba concentra
Me decía un amigo poeta que en
alrededor de 60 poemas cuya temática tiene
su país les desconcertaba la poesía de Juan
que ver con la tierra natal de Bañuelos:
Bañuelos, que les parecía compleja. Yo le
Chiapas, ese otro México que se puso
señalaba que había que leerla con atención.
en boca del mundo a partir de enero de
Que la parte urbana de Juan es muy distinta
1994, pero cuyos pobladores, límites,
a la de otros poetas urbanos, por ejemplo.
padecimientos y selvas estaban ahí desde
Que. en fin, cada poesía tiene su identidad
tiempos ancestrales, como una vieja foto
y que había que acostumbrarse a dialogar
en la que nadie reparaba, nadie que no fuera
con sus ritmos. con su voz (que en muchos
quienes padecían a sus caciques o su
casos es una multiplicidad de voces) y con
miseria. Desde mucho antes de esta
toda la carga semántica e ideológica que
irrupción que sorprendió al mundo, la poesía
encierra la poesía total de Bañuelos. La
de Juan Bañuelos ya tenía presente esa
diferencia, le decía, y lo digo ahora,
realidad, esos ecos, esas marejadas
corriendo el riesgo de parecer indiscreto,
ancestrales que hacían que la voz del yo
es que la poesía mexicana está llena de
poético se pluralizara. En el caso de Juan
bufones que se acercan al circo de las letras
Bañuelos, la pluralización se ha dado en
con la intención de audicionar para el
dos sentidos: por una parte. asumiendo,
desempeño de papeles que van desde
como ser humano, una praxis política
arlequines hasta chocarreros del rey; y el
(interminables reuniones, búsqueda de
maestro Juan Bañuelos es fiel a una forma
caminos, participación activa); y por la otra,
de hacer poesía, de pensar y de vivir
asumiendo, como poeta, el compromiso con
apartado de la fiesta de las luces, las
la palabra, para hacer de ésta no una joya
pasarelas y las migajas del poder 1•
para lucirse, sino un instrumento para que
Otro poeta, inmenso también, Juan Gelman,
el yo encuentre su expresión auténtica en
lo dice de una manera más precisa, al
el nosotros.
determinar que Bañuelos "no es un literato
El sur está en mis lágrimas /
adobado de tinta y tintero. Es un poeta y
mientras la lluvia piensa en mis ausentes,
sabe que las palabras son hijas de la vida".
así inicia el poeta el viaje por las páginas
1

Unos fragmentos del poeta chileno Eduardo Llanos
Melussa van a tono con esa parafernalia que se hace a
veces de la poesía. El texto se llama "Aclaración
preliminar":
Si .&lt;er~ta significa poMr cara de en.rueño,
perpetrar recitales a l'ista y paciencia del público indefenso.
infligirle poemas al crep1ísc11lo v a los ojos de 11110
amiga
de quie11 deseamos no precisaJMnte sus ojos;
tomar té con galletas junto a señoras rela11..amente
deseables todm·1a
vpomijicar sobre el amar y lll pa;
sin semir ni el amor ni la paz en la rn1•ema del pecho;
si ser poeta signifirn arrogarse una misión superior,

mendigar elogios a criticos que en el fo11do se aborrece.
coludirse can los jurados e11 cada concurso,
suplicar la inclusión en re\'iStas y antologfas del
momento,
entonces, ento11ces. no quisiera ser poeta.
Pero sí ser poeta significa sudar ,. defecar como todos
los mortales,
contradecirse y remorderse, debatirse entre el cielo y
la tierra,
escuchar 110 tanto a los poetas como a los transeúntu
anónimos,

de A paso de hierba. Viaje en el que, más
que el desencanto, la desgarradura o la
queja, se hace presente la reivindicación
del hombre, en una dimensión en la que se
dan cita los amigos viejos, el verde olor de
los días natales, los hijos y los antiguos
nómadas de la noche como una procesión
interminable.
Si las ramas del árbol de poemas
de Bañuelos no son el sentido quejumbroso.
el lamento o el grito estridente ante tanto
dolor y tanta pena. ¿cuáles serían entonces
sus nexos con lo simbólico? Yo diría que
la historia, el rayo, el trueno, la tormenta,
el estruendo.
Si las ramas del árbol de poemas
de Bañuelos no responden al sentido de lo
decorativo ni a las "palabras bonitas", ante
tanta claridad que irradia el mundo, ¿cuáles
serían entonces sus referentes? Yo diría que
su actitud celebratoria ante lo que nace, se
configura o se transforma. El canto nace
con la celebración al diálogo del cordero,
con el ruido de los remos golpeando las
aguas de la noche. Mas yo celebro, celebro

La exaltación de la tierra natal hace
de la región un universo. A ese universo
habrán de asomarse el nacimiento de los
hijos, el espectro del padre. la infancia. las
jornadas de trabajo en la fragua. los mapas
de un pasado inmediato que hacen resonar
en el oído del poeta la respuesta triste de
los caminos, y la hierba que crece sedienta
en la espalda. Y aunque el territorio
despliega una música de pesadumbre, de
dolor colectivo, el amor amortigua, no
amordaza, sí ilumina, como en el poema
"Fondo de agua", cuando dice: debajo de
mi piel ttí cantas/ y en la IÍltima curva de
mis venas / con 1111 tropel de polen te
despides. O como en "Casida de la entrega":

Y agoniza en tus ojos / desde tus largos
muslos que se mecen:/ dos horizontes donde
la noche llue1•e.

¿Y qué es el hombre en este inmenso
páramo de acertijos con espejos? Una
interpretación desde la poesía nos la da el
poema "Donde los dioses son más viejos
que los astros":

y danzo al son/ de las flautas oscuras que
apagan el oro del oto,io, dice en el poema

"Celebración de la infancia".
He aquí dos fuentes: de una emana
el dolor, el luto, la impotencia ante la
desigualdad del mundo; de la otra emana
la música, el grito de júbilo, esa gran brecha
que va de Walt Whitman a César Vallejo.
Por un lado, el gruñido de las bestias
deteniendo el corazón cercado de luto; por
el otro. la ola sonora de las marimbas,
como en el poema "Parque zoológico". Un
primer acercamiento a la poesía de Juan
Bañuelos sería reconocer una dualidad
conceptual: busco mi corazón debajo de un

Fermento e11 nuestra sangre, almena líquida
y sonámbula, yo he visto las vísceras del odio

colgadas de anchos garfios en las aduanas
que i11sta/a11 los hombres...

En la poesía de Bañuelos cabe lo mismo el
inmenso sur, con todo y el rumór de sus
ríos; los estruendos de Vietnam, lejanos (a
la vuelta de la esquina); la densa luz del
trópico, con sus burbujas de frutas en el
olor del día; hay denuncia contra un sistema
enfermo de corrupción y de pobreza
intelectual. y caben también las sabias
sentencias de los antiguos.

zapato, / llamo a la dueíia de la fonda / y
fe pido que traiga una vasija de agua/ para
lavar el tiempo, dice en el poema "Festín

Margarito Cuéllar

de las imágenes del alcohol".

•••

entonces, bueno, podrfa ser poeta
y agregar algún suspiro a esta neblma.

171

�PAZ, EL OTRO, EL MISMO
González Torres, Armando (2002). Las guerras culturales de Octavio Paz.
México, D.F.: Colibrí.

La función del intelectual en la sociedad,
de acuerdo a los cambios de ésta, a las
circunstancias políticas, a la velocidad del
surgimiento de métodos y técnicas que en
la vida actual desplazan e invierten valores
en un afán modernizador, sigue en debate.
Si hubo una figura en México
centrada en esta polémica, no sólo en el
ámbito nacional, ésa fue la de Octavio Paz,
innegable representante del intelectual del
siglo XX. En el ensayo Las guerras
culturales de Octavio Paz, Armando
González Torres presenta esta lucha en un
recuento si no exhaustivo, sí panorámico,
que logra apreciar ese otro lado tan discutido
de la personalidad de Paz. Es este aspecto
de su rol como escritor e intelectual el que
a muchos fricciona; y, ante la preferencia
por su obra literaria, ha quedado un tanto
en el prejuicio y el desdeño su papel en la
vida social y política.
Si bien es cierto, admite González
Torres, que muchas veces sus declaraciones
categóricas e inflexibles, sobre todo respecto
a asuntos políticos, lo llevaron a forjarse
una imagen imponente y controversia),
también lo es que fueron esas mismas
seguridad y convicción moral las que lo
distinguieron entre los intelectuales de su
tiempo, con su consabida trascendencia
internacional.

En Las guerras culturales está el
repaso de la juventud de Paz, cuando se
empezaba a definir su figura pública, su
participación en el movimiento del 68 y sus
posturas a lo largo de las décadas restantes
hasta su muerte.
Las disputas que vivió frente a
varios intelectuales de su tiempo y los
discursos encarnizados que le ganaron no
pocos detractores quedan registrados en
este libro como parte del proceso que Paz
requirió para hacerse de un lugar eminente
en la vida literaria e intelectual mexicana.
Con la ventaja del tiempo para
hacer una observación panorámica de su
obra, no sólo de la literaria, sino también
de la del debate político, no es difícil
descubrir al Paz contradictorio, al que hoy
sería interesante escuchar ante las fallas del
neoliberalismo económico que apoyó; pero,
a la vez, al que antes que quedarse callado
y agazaparse en el escudo del escritor
solitario y alejado de la sociedad, prefirió
arriesgar su voz, los adeptos y la simpatía
que ya había logrado por medio de su obra
literaria, con tal de denunciar y refutar
aquello que para él fuera en detrimento del
desarrollo del individuo y la sociedad.
González Torres no tiene empacho
en reconocer el sentimiento ambiguo de
admiración y rechazo hacia la figura de Paz.
Admiración por la evidente fuerza y
brillantez de su obra y su discurso; rechazo
por su abrumadora influencia, al saberse
protagonista de su tiempo. Supongo que el
lector se identificará con estas apreciaciones
y finalmente descubrirá el conjunto de
hechos que marcaron el desarrollo de
Octavio Paz como pensador preocupado por
los avatares de su tiempo y siempre
rechazando el atraso, tanto en materia
intelectual como económica, de su país. Y

no se esconde en estas páginas la intención
de señalar el afán de poder y presencia que,
según el ensayista, mostró Paz en cada una
de sus batallas culturales.
Un escritor que preconizó la
imagen del intelectual independiente, misma
que, sin embargo. no logró consumar en él,
siendo blanco de críticas por su apoyo a la
política salinista, su aparición en Televisa,
su aversión a la ideología socialista, etc.,
así es el Paz que se descubre en laspáginas
de González Torres, no sin dejar de
reconocer su gran influencia y posición casi
únicas entre los escritores mexicanos de su
época.

sigue permaneciendo la impronta de la
inagotable búsqueda y, en ella. los hallazgos
que constituyen el enorme legado de su
obra. El escritor aparece como un ser de
inquietudes sociales y. más allá, como
alguien que pretendió marcar una pauta en
el reconocimiento de la conciencia del ser
mexicano, un escritor que se asume a sí
mismo copartícipe de la transformación de
la sociedad. González Torres muestra el
cuadro de Paz y su época, donde queda
claro que su protagonismo no fue fortuito;
se exponen los motivos que, en una
consideración a posteriori, dan más o menos
eco a su voz en el ámbito de la política, y
presencia definitiva en el literario.

En la propuesta de este libro
sobresale una perspectiva unificadora: desde
cualquiera de los prismas con los que se
vea esta política literaria de Paz, al final

Carolina Olguín

■

MITO, FILOSOFÍA Y LITERATURA
EN LA MODERNIDAD:
UN TEXTO CALEIDOSCÓPICO
Ochoa Santos, Miguel Gabriel (coord.) (2003). Mito, filosofía y literatura en
la Modernidad. México: Universidad Autónoma de Zacatecas / Editorial
Plaza y Valdés / LVII Legislatura.

El mito es uno de los elementos que, en
palabras de Mircea Eliade ( 1975: 63-68),
forman parte de una categoría de creaciones
espirituales de la humanidad. Dice este autor
que al contar un mito, se reactualiza
en cierto modo el tiempo sacro en el cual
han sucedido los acontecimientos que se
refieren. Añade que por el simple hecho
de narrar un mito, el tiempo profano
-simbólicamente- queda abolido, emisor
y receptor son proyectados a un tiempo

sacro y mítico. Mircea Eliade declara que,
por el sencillo suceso de escuchar un mito,
el hombre se olvida de su condición profana,
de su "situación histórica" ( 1975). Pues
bien, el mito, que se ha constituido desde
siempre en un generoso venero para las
artes, se estudia en Mito, filosofía y
literatura en la Modernidad precisamente
desde este periodo histórico y vinculado
con el proceso estético del arte literario.
Las características que el mito presenta
resultan singularmente interesantes, como
lo expresó Carlos García Gua) 1 al recibir
el Premio Nacional de Traducción 2002
(España):
1

Catedrático de la Universidad Complutense de ~fadrid.
se desempeña en el área de Filología; es au1or de obras
como 1A Antigüedad novelada. Antologfa de la literatura

grie.~a. la mitolo~ía. Promneo· mito y tragedia,
lntroducc,ón a la muología. Mitos, 1·iajes y héroe.!, la
sab,dur(a proserbial de la Grecia arcaica y una larga lista
de te~10s más. Es asesor de la sección griega de la Biblioteca
Clásica Gredos. En 2002 recibió el Premio Nacional de
Traducción de España. galardón que premia las
traducciones del griego clásico que ha realirndo durante
su vida.

173

�Respecto del mundo antiguo influyen,
creo, en nuestro afecto dos sentimientos
un tanto encontrados: la nostalgia y la
ironía. Cada vez somos menos griegos
incluso quienes, al decir de un inglés
romántico, lo fuimos de corazón y de ideas
antaño. Pero, tal vez por ello, tal vez por
esa estupenda inactualidad de los clásicos,
por ese frescor intempestivo de los
antiguos, necesitamos, al modo de
Nietzsche, volver a ellos, asomarnos de
nuevo a sus textos y a su fabuloso
imaginario mítico, para refrescar nuestra
imaginación. George Steiner dijo alguna
vez que los clásicos perviven alertas al
futuro. Ojalá.
Mito, filosofía y literatura en la
Modernidad, segundo de la colección
"Polifonía" -cuyo nombre contiene una
carga semántica que sugiere la pluralidad,
la confluencia de lo diverso, la aspiración
a la universalidad; lo cual, asimismo, revela
la mística de esta colección-, es producto
del trabajo de diversos investigadores,
entre ellos, quienes integran el Centro
Interinstitucional de Investigaciones en
Artes y Humanidades de la Universidad
Autónoma de Zacatecas. Aborda aspectos
medulares para la interpretación del arte en
la Modernidad desde las diversas voces de
sus colaboradores. En él se encuentran
propuestas como la interpretación
subversiva del mito que plantea el arte en
la actualidad.
En este libro, Carlos García Gua!,
con su trabajo "Los mitos griegos en la
literatura de nuestros tiempos", marca
la pauta que los demás autores siguen en
su indagación sobre algunos de los
procedimientos del pensamiento artístico
en la actualidad. En este texto se observa
su pasión por los clásicos y la nostalgia del
presente por los mitos, por lo que comenta
que un rasgo que le parece significativo en
nuestra actual relación con el mundo clásico
es el interés renovado por su mitología. El
autor ofrece una reflexión acerca de la
pervivencia del mito en el mundo cotidiano
y su polisemia:

Temas y emblemas de la antigua mitología
clásica perviven así, sueltos o trabados en
múltiples relatos y se prestan a ser
recontados, aludidos y manipulados por la
literatura moderna una y otra vez[ ... ] Han
perdido su vinculación con la ideología y
la relación con la sociedad que los produjo
[... ] Siguen no obstante guardando a su
modo todavía, en su distanciamiento de
sus orígenes, cierta aura fabulosa como
relatos interesantes, memorables y
paradigmáticos ( 17).

de las características más importantes de la
literatura moderna: la distancia irónica"
(45).

La creación de un estado vivencia!
alienado, que se origina por el
oscurecimiento de los vínculos del
individuo con las culturas milenarias, es
tratado por Miguel Gabriel Ochoa Santos 3
en "Viaje y memoria en la obra de Vicenzo
Consolo", donde escribe sobre el proceso
en el que la escritura y la anamnesis
convergen para conservar la fuerza ejemplar
del mito. En su texto se encuentra la
apelación para preferir la polifonía, lo
diverso: el movimiento opuesto al estatismo.
Ochoa Santos reflexiona en la escritura
como un sueño:

García Gua) en este estudio, ofrece
una clasificación del empleo del mito en la
literatura acorde a distintos criterios:
Propongo, pues, una distinción sencilla en ese
uso literario de cinco modalidades; según
domine en la recreación del mito: la alusi6n,
la amplificaci611 novelesca, la prolongaci6n
del relato, la ironía o la reinterpretaci6n
subversiva del sentido del mito (23).

el sueño de la palabra tiene una fuerza positiva
que puede transformar al hombre en el instante
de su despertar cotidiano, ya que ofrece la
posibilidad de ver el presente de modo
distinto (62).

Y ofrece también ejemplos de cada una de
las modalidades en la literatura contemporánea
y de cómo la distancia irónica convierte en
subversivo el arte literario.
Elizabeth Sánchez Garay2, quien
es autora del apartado "El mito de Perseo
en la obra de Ítalo Calvino", por su parte,
invita a considerar la distancia -conducta
habitual del proceso artístico en la
Modernidad- que la imaginación y la
fantasía son capaces de proporcionar.
¿Quizá como un paliativo ante la pesadez
de la realidad?

De tal manera conocemos las
propuestas calvinianas que se articulan al
discurso de Kundera, que se vinculan al
pensamiento de Nietzsche. Ilustra cómo el
tratamiento moderno del mito en el arte
ofrece la aceptación de otra lógica de
acontecimientos. Además, al abordar el mito
de Perseo, señala un elemento central del
quehacer artístico de la Modernidad: "una

----Doctora en Literatura Española y Literatura Universal
por la Universidad Complutense de Madrid. actualmente
es Directora del CIIARH de la Universidad Autónoma de
Zacatecas.
2

"Aquiles y Sigfrido: el mito de la
invulnerabilidad", de Óscar Tarragó, crítico
y estudioso de la cultura germánica, desde
una sensibilidad artística desarrollada en el
ámbito musical, ofrece un acercamiento a
la mitología, considerándola el espejo de
la cualidad humana. Tarragó se apoya en
Sartre y Beauvoir -en su taxonomía de
"presencias" y "ausencias"- y efectúa un
estudio en el que confronta los mitos griego
y germánico de Aquiles y Sigfrido. En dicho
análisis propone que:
los griegos sabían más de los hombres que
todo el resto de los pueblos antiguos [... ]
sus héroes. dioses y monstruos son en
realidad un retrato del zoológico humano
en su múltiple variedad (74).
Los paralelismos y divergencias por
él abordados conducen a una reflexión
sobre la fresca vigencia de los elementos
examinados en su trabajo.
1

Doctor en Literatura Española y Literatura Universal por
la Universidad Compluten,e de Madrid, en la actualidad
funge como Coordinador General de Investigación y
Posgrado de la Univenidad Autónoma de Zacatecas.

En el ensayo "La verdad
apasionada: Nietzsche: el arte y el mito
trágicos", la obra de Nietzsche es estudiada
por Cresenciano Grave, profesorinvestigador de la Universidad Nacional
Autónoma de México, quien, apoyado en
la ideas del filósofo, señala cómo la
constitución primordial de la realidad es
accesible a través del arte. Para él:
En el mito se contempla el mundo, y dentro
de éste, la existencia humana (92).
En sus líneas encontramos la reflexión
sobre el acto de reencuentro, del cual es
escenario la obra de arte; señala cómo el
artista se vuelve sujeto y objeto, poeta, actor
y espectador: mediador. Y propone que el
saber, el conocimiento, se convierte en
transgresor de la naturaleza.
Jorge Juanes, teórico y crítico de
arte, en "Holderlin el pensador" examina
el pensamiento de este filósofo y,
siguiéndole, propone interesantes
observaciones, entre ellas la consideración
de que el poeta sale al encuentro de lo
originario: "la poesía guarda la propiedad
de ser puente de unión entre la naturaleza
y la historia" (100). Juanes estudia cómo
Holderlin armoniza dos elementos fundantes
de la Modernidad: poesía y filosofía.
En Mito, filosofía y literatura en
la Modernidad se advierte la preocupación
común que existe en las diversas disciplinas
del conocimiento humanístico por la
interpretación del entorno cultural del
hombre, con la plena conciencia de que en
cuanto mejor se comprendan los laberintos
espirituales del ser, más cerca se estará del
logos. La mejor aportación de esta obra la
constituye la pluralidad de voces que
ofrecen sus propuestas desde distintos
lugares de enunciación -visión
caleidoscópica que matiza con su diversidad
de enfoques el objeto de estudio-,
brindando un panorama enriquecido desde
diversas percepciones. Ésta es una de las
riquezas del texto: armonizar y articular
discursos diversos en tomo a un fin común,

�la aspiración de compensar la limitación
del conocimiento humano.

BIBLIOGRAFÍA
Eliade. Mircea (l 975). Imágenes y símbolos.
Madrid: Taurus.
María Eugenia Flores Treviño

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•

■

ESTADO DE SITIO:
PREOCUPACIONES DE POETA
Arellano, Eduardo (2003). Estado de sitio. Ensayos (y otros asaltos) sobre literatura y arte.
México, D.F.: Universidad Autónoma de Baja California / Plaza y Valdés.

Presentar un libro nuevo, que es como llevar
piedras al río. resulta complejo. ya que se
debe establecer la utilidad o la viabilidad
del producto de un creador.
Sin embargo, es siempre gozoso
encontrarse con gente que, con una dosis
de ingenuidad y cierto, llamémosle,
idealismo, se avoca aún a la tarea de
enunciar las ideas propias. con la esperanza
de que alguien más las leerá para disentir
o para apropiárselas como una lectura
ampliada del mundo. Sobre todo cuando no
se trata de textos meramente informativos
o científicos; de fórmulas mágicas para ser
feliz o rico en quince minutos; o de informes
oficiales, sino de aquéllos en que tiene algo
que ver el alma de quien escribe.
El libro Estado de sitio. Ensayos (y
otros asaltos) sobre Literatura y arte, de
Eduardo Arellano, es una colección de
breves textos que abordan desde la crónica

hasta la reseña, pasando por la reflexión
sobre el quehacer del creador y del lector
de cualquier producto de arte.
Está compuesto por varias secciones:
"Íconos circulares", o los homenajes del
autor a algunos personajes de influencia
(en este caso, Borges, Horst Matthai,
Vallejo); "Estantería", que son comentarios
críticos de libros; "Tipos móviles",
reflexiones en torno a la palabra escrita y
al libro; "Viento norte", sobre encuentros
de creadores del noroeste de México, o
ideas sobre el ser de los mismos; "El
espectador", crónicas de eventos, culturales
o de vida; y, por último, Last but 1101 least,
"Imagen del hechizo ... ", reflexiones en tomo
a las artes visuales.
El libro de Arellano es de esa especie
extraña que oscila entre la reflexión
silenciosa del creador en torno a su materia,
y su inserción en el mundo concreto, es
decir, su estar en el mundo, pero nunca
abandonando la preocupación que el poeta
lleva dentro: si la palabra escrita, si el arte,
le sirven de algo al hombre en estos tiempos
globales e impersonales; el poeta contempla
las propuestas estéticas de lo que ve y lee,
pero no de una manera apologética, de
cruzada, o acrítica, sino consciente de la
necesidad de que el arte, aun ahora, diga
algo, de que sea realmente arte y no sólo un
objeto bien hecho o novedoso.

En términos generales, los textos que
componen el volumen Estado de sitio son
escritos medio al vuelo (en el sentido de
que no son reflexiones sesudas o abstractas),
textos que bien sirvieron para ser publicados
en las páginas de un periódico, de una
revista, quizá, o para ser leídos en un evento.
Se trata de textos más bien ligeros,
pequeñas reflexiones cotidianas sobre
literatura y artes visuales, en las que el autor
enfatiza la necesidad de desarrollar la crítica
de arte en México como actividad
específica, dejando de lado la reseña acrítica
o subjetiva, que se limita a enunciar los
gustos y disgustos del reseñador, y que a
tantas "modas" puede dar cabida.
También se plantea el autor la
necesidad de dejar de "jugar al artista",
señalando que la proliferación de creadores
en una disciplina específica no necesariamente
quiere decir calidad; y propone una tipología
-territorios, los llama él-, donde encuadra los
diferentes productos de la plástica
bajacaliforniana, para señalar cuáles de ellos
podrían, en un momento dado y con mucho
trabajo de por medio, devenir en arte.
Dichos territorios serían: Decoraciones,
Ilustraciones, Truculencias, Anacronismos,
Manipulaciones formales, Transfiguraciones
y Universos.
Hay una constante en el libro:
Arellano nos presenta un muestrario de
creadores del noroeste de México, y trata
de explicarse sus peculiaridades en temas
y en tonos. En sí, eso es ya útil para quienes
nos dedicamos de alguna manera a la
creación, porque nos permite atisbar en un
universo de creadores que no es el propio
ni nos es tan cercano.
Decíamos, casi al principio, que hay
una dosis de ingenuidad o idealismo en el
libro, y ciertamente sentimos que la hay
cuando el poeta Arellano declara la
"utilidad" del arte como producto humano
deseable, en construcciones como ésta: "El
primer atisbo de Borges se Jo debo al trato

de mi abuela materna. Ella acaso no tuvo,
a su vez, el menor trato con la obra de aquél,
pero tenía, además de los rasgos de su cara,
un aire metafísico que no podía esconder,
ni ante las premuras de la hora ni ante las
urgencias de la vejez" ( I 1). O en estas otras
líneas, registradas de los encuentros con
Matthai: "La coincidencia entre filosofía y
poesía no podía ser otra que ésa: la
generación permanente, esa complicidad
entre la nada y la creación" ( 18). O, para
ser aún más específicos: "El libro no es
algo alejado de la vida, es algo que permite
al hombre decantar la vida, fijarla en unas
páginas y dejar que circule con cada nuevo
lector que la hace suya en la medida de su
interés y su entusiasmo. De la mirada puesta
en la página pasamos a la mirada proyectada
a la ciudad, a la muchacha, al astro, a la
fábrica, al templo, a todos esos signos de
la realidad y su correspondencia con
nosotros mismos, con la mirada interior"
( I 05).
Citas que reflejan que el ojo que ve
arte es también el que espera la luz verde
para cruzar la calle, y el que toma el billete
de doscientos para pagar la cuenta. Es decir,
el ojo que mira el mundo y el ojo que mira
el arte son el mismo, y están unidos
indisolublemente. Pero el arte enriquece la
lectura, le da nuevas formas de
decodificación a lo escueto que es la vida
asida a lo puro material.
Aunque se echa de menos, en la
escritura de Arellano, un poco más de
sentido del humor, de abandono a lo lúdico,
al leer Estado de sitio, uno se instala en las
filas de quienes creen que sí sirve de algo
el arte, como lectura paralela a la prosaica
del mundo. Como enriquecimiento y
ensanchamiento del espíritu, como actitud
inteligente, que no se conforma, como cita
el mismo Arellano de Carlos Illescas, con
la tristeza del burro.
Leticia Herrera

•••

177

�COMENTARIOS A ESTUDIANTES
Y VALORES: EL CASO DE LA FACULTAD
DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Benavides Martínez, Benigno; Laura Imelda Charles Lara; Guadalupe Chávez González (2003).
Estudiantes y valores: el caso de la Facultad de Filosof{a y letras.
Monterrey: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.

Estudiantes .
y Valores

El Caso de la F1KUltad
de Filosofía y letras

1

El reporte de investigación Estudiantes y
valores: el caso de la Facultad de Filosofía
y Letras constituye una aportación
significativa al campo temático de los
valores universitarios y profesionales, y
sobre la identidad de las instituciones
educativas.
El estudio de los valores y las
tendencias valorales de los estudiantes
universitarios sigue siendo un tema pionero
y de enorme importancia para comprender
a uno de los actores más importantes de las
comunidades universitarias. Para lograr
transformaciones en la universidad es
necesario conocerla, tal como plantean con
claridad los tres autores de este texto:
Lo que en última instancia se espera, con
los resultados obtenidos de esta
investigación acerca de los valores de los
estudiantes, es contribuir al conocimiento
y a la comprensión que sobre la propia
facultad y sus estudiantes se pueda tener
hoy en día, con el fin de diseñar estrategias
de mejoramiento académico.
La investigación realizada es útil para la
propia Facultad de Filosofía y Letras de la

Universidad Autónoma de Nuevo León,
pero también para las otras facultades y
escuelas de la misma universidad y para
otras instituciones educativas de este nivel
en el país, ya que puede servir como modelo
para emprender estudios similares.
Están desarrollándose proyectos de
investigación in stitucionales y tesis de
doctorado en educación y pedagogía acerca
de los valores de lo s estudiantes
universitarios. Unos cubren todo el espacio
universitario y otros se centran en carreras
específicas. Pongo el ejemplo del proyecto
colectivo que tenemos en la UNAM, entre
cuatro dependencias universitarias, que se
llama: "Valores universitarios y
profesionales de los alumnos de posgrado
de la UNAM", el cual busca conocer valores
científicos, de ética profesional y de ética
cívica.
Tanto en el caso de los proyectos
como en el de las tesis, el trabajo que
presenta la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL constituye, pues, un insumo
indispensable, tanto por el instrumento y
las variables consideradas como por los
importantes resultados obtenidos.
Esta investigación rigurosa trabaja
con dos muestras:
a) La primera encuesta se realizó
con 105 estudiantes, en mayo de 200 I, y su
instrumento se compuso de I 00
aseveraciones acerca de cinco campos: vida
personal, social y académica; vida y valores
familiares; política; moral pública y privada;
y amor, cuerpo y sexualidad.
b) La segunda encuesta se aplicó
en octubre de 2001 a 915 estudiantes (que

correspondían al 66.5% de la población
total). El cuestionario contó con 150
proposiciones.
Las tendencias valorales encontradas no
son sólo una caracterización de las siete
licenciaturas y de la Facultad, sino que muy
probablemente también lo son, en cierta
medida, de la propia Universidad e inclusive
de la entidad federativa. Digo esto por las
enormes diferencias que hay en algunos de
los rubros entre esta investigación y otra
sobre la identidad de los estudiantes de tres
carreras (Ingeniería Química, Contaduría
Pública y Comercio Internacional) de la
Universidad de Guanajuato, realizada por
la Mtra. Bárbara Kepowicz Malinowska 1.
En el caso de los alumnos de dichas
carreras de la Universidad de Guanajuato,
se presentan problemas. Por ejemplo: falta
de información de los perfiles de egreso,
ausencias notorias en relación con las
necesidades sociales para ofrecer un servicio
digno, no se otorga la importancia suficiente
a la formación profesional en la universidad
(el 50% señala que "ser buen estudiante no
garantiza ser en el futuro un profesionista
exitoso"), y no se le vincula estrechamente
con la autorreal ización y el proyecto de
vida, pues se le ve, más bien, como un
medio para sobrevivir. La Mtra. Kepowicz
considera que predomina la apatía, la
irresponsabilidad y el relajamiento.
Los resultados del estudio en la
Facultad de Filosofía y Letras son
fundamentalmente positivos. A diferencia
de lo encontrado en Guanajuato, en el rubro
de los intereses de los alumnos lo más
importante es "lograr una realización
personal" (69.8%). También eligieron con
altos porcentajes ''ser un profesionista
exitoso".
Estos intereses de realización y
éxito, además de ser un rasgo de
individualización propio de la vida moderna,
forman parte del valor de la responsabilidad,
1

ldeniidad y ética profe.1ional en fos est11dian1es
11nfrersiwrios. La in1·es1i¡¡ación de tre.1 carreras de la
Umrersidad de G11anaj11a10.

que tiene dos caras: la responsabilidad con
uno mismo y la responsabilidad con los
demás 2 . Se trata, pues , de tendencias
valorales positivas.
Aunque hay resultados comunes a
las siete carreras de la Facultad, se
encuentran rasgos que las diferencian. De
hecho, un supuesto sustanti"o de la
investigación realizada es que '·Jos colegios
determinan de manera importante la
identidad de los sujetos particulares y
contribuyen a la vez a la conformación de
identidades colectivas".
Aunque se trata de una
investigación fundamentalmente empírica,
hay una base teórica y conceptual. Así, los
valores se definen como:

Estándares y principios sedimentados en
la psicología individual que orientan
nuestra visión y actitud sobre el mundo.
las relaciones, los juicios. las alternativas
que tomamos; son, en definitiva, factores
moldeadores de las motivaciones que
condicionan la respuesta de una sociedad
ante las múltiples exigencias que les
plantea el entorno.
Asimismo, se reconoce el carácter
dinámico de los valores y la importancia
que tiene el medio sociocultural para su
conformación.
La elección de los temas es un
acierto, ya que éstos se plasman en el
instrumento con el fin de aproximarse a las
tendencias valorales: uso del tiempo libre,
cualidades que los definen, intereses,
percepción sobre la vida académica y los
profesores, influencia de la Facultad y
dilemas.
Sobre el tiempo libre, destacan en
los resultados, con porcentajes altos, "estar
con la familia", y con porcentajes bajos,
2

Xabier Et~ebema (2002 Etica de /a.f profe.nones. Bilbao.
España: Desclée de Brouwer.). con respecto a la
autorrealización, considera ..Ser respon,able ante mí mismo
es considerarme responsable del hecho mismo de ser. de ser
una pe"º"ª que debe realizarse como persona f.. J Implica
escuchar activamente. esto es, discernir, situar mis cualidades.
deseos y circunstancias en el horiLOnte de mis motivaciones
mora!es profundas y desde ahí decidir. responder (... J !'.11
elección respecto a l_o que quiero ser. a la profesión que
quiero tener. etc.• es \ltuada así en un horizonte de ,cntido".

179

�"ayudar en programas asistenciales". Ambas
respuestas repiten patrones que se dan en
otras universidades y en otros estudios que
se refieren a valores de la población en
general. El apego a la familia es una
constante en prácticamente todas las
investigaciones sobre valores, tanto de los
sectores de población en México como de
las instituciones educativas de todos los
niveles. Podríamos aventurarnos a decir
que, en nuestro país, la familia sigue siendo
el agente de socialización más importante
y que conlleva una enorme carga de
afectividad. No sorprende que los
estudiantes de la Facultad indiquen que la
prioridad en el tiempo libre es la familia.
El limitado interés en "ayudar en
programas asistenciales" es también un
resultado frecuente en los estudios que
buscan conocer el compromiso social de
los estudiantes, en especial con los sectores
desfavorecidos de la sociedad.Tal es el caso
de las tres investigaciones articuladas sobre
este tema del Dr. Carlos Muñoz Izquierdo 3
y su equipo de colaboradores de la
Universidad Iberoamericana, campus
Ciudad de México, y de los trabajos que,
siguiendo la misma propuesta teóricometodológica, se han elaborado en otras
unidades de esa universidad (León, Puebla
y Tijuana). Es importante indicar, además,
que en la segunda investigación realizada
por el Dr. Muñoz Izquierdo, además de los
egresados de la Universidad Iberoamericana,
se incluyeron muestras de egresados de tres
universidades públicas: UNAM, UAM y
Universidad Autónoma del Estado de
México; y de otra universidad privada: el
Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, campus Estado
de México. En las tres investigaciones y en
ambos tipos de universidades (públicas y
privadas) se encontró un bajo compromiso
social de los egresados. También en la
investigación ya mencionada de la

Universidad de Guanajuato se encuentra la
misma problemática.
Acerca de otro de los resultados,
la poca preocupación por la política, retomo
el informe de investigación realizado por
la Dra. María Teresa Yurén Camarena, de
la Universidad Autónoma del Estado de
Morelos4 , sobre la asignatura "Formación
cívica y ética" en las secundarias del estado
de Morelos. Aunque se trata evidentemente
de otro nivel de enseñanza, los alumnos de
forma clara manifestaron desinterés por la
política. Este tipo de resultados causa
preocupación, pues aparece también en
alumnos universitarios, que al egresar
tendrán un papel importante en la sociedad.
La sección III, "La comunidad
académica y su influencia en los valores de
los estudiantes", es muy relevante, pues
reitera la importancia que tiene esta
investigación para el tema de la identidad
institucional y su utilidad para otros estudios
del mismo campo temático. Los resultados
son muy satisfactorios para la Facultad,
puesto que los alumnos "valoran
positivamente su escuela y su universidad,
pero sin dejar de criticar aspectos que saben
se pueden mejorar". Consideran que la
Facultad tiene "una influencia muy
importante en el desarrollo de actitudes y
situaciones positivas social o académicamente".
Por ejemplo, manifestaron:
- Un aceptable grado de satisfacción con
respecto a ella (aunque no óptimo).
- Que la satisfacción desciende en cuanto
a los programas de estudio, que cumplen
sólo en parte las expectativas.
- Que se sienten "en su mayor parte"
satisfechos con los maestros.
- Que "en su mayor parte y parcialmente"
consideran que la vida académica y escolar
de la Facultad ha resultado como esperaban.
- Que no se consideran, en un alto
porcentaje, "más preparados que en otras
facultades" .

- Que no consideran que deben cambiarse
a otra universidad.
En esta misma sección, los resultados
acerca de la seguridad de entrar al mercado
laboral son significativos. Son elevados
principalmente en tres carreras (Lingüística
Aplicada, Pedagogía y Bibliotecología).
Son bajos en el caso de Sociología
y Filosofía. Al menos en el caso
de Sociología, estamos hablando de
una disciplina difusa, con pocos alumnos
(que es el mismo caso de la UNAM), y que
para los jóvenes representa muy probables
dificultades para acceder a empleos
atractivos y bien remunerados.
Los alumnos consideraron, en
buena medida, que los programas de estudio
promueven la solidaridad, el respeto a la
vida, la autonomía intelectual y el trabajo
armónico. De nuevo, los porcentajes más
bajos son en Sociología. Los mismos
resultados se dan con respecto a que los
profesores promueven el respeto a los
demás, la responsabilidad y la ética.
También obtienen altos porcentajes las
respuestas positivas sobre el respeto a los
derechos humanos y de género. Consideran
que la Facultad les ha permitido (con altos
porcentajes) "reconocer que existen
diferencias sociales", "sentir confianza en
sí mismos" (44.2% "muy importante" y
30.5% "bastante importante"), "sentirse
orgulloso de la universidad", "comprender
más a las mujeres", "valorar la cultura

nacional" y "aceptar a los demás como son".
Además, marcaron con opciones favorables
la mayor parte de las preguntas, por
ejemplo: "ser crítico en el análisis de la
información", "reflexionar sobre los
problemas sociales" y "definir tu posición
como ciudadano".
La cuarta sección, "Los estudiantes,
entre la tradición y el cambio", se refiere a
cinco aspectos: el social, el familiar, el
político, el sexual y el escolar. En ella
resalta el hecho de que se valora mucho el
trabajo -a diferencia de lo que ya se
mencionó sobre la investigación de la
Universidad de Guanajuato-, pues un 67%
respondió afirmativamente que el "estudio
era la única forma de progresar en la vida".
También consideran importante el
cuidado de la salud y de su cuerpo, situación
que coincide con los estudiantes de
secundaria en la investigación ya
mencionada de María Teresa Yurén
Camarena, en la cual los jóvenes privilegian,
ante todo, "el cuidado de sí''. En general, se
aceptan el individualismo y el respeto a las
normas, se aprecia a la familia y se reitera
un bajo aprecio por la participación política.
Esta magnífica investigación, bien realizada,
es útil en diversos espacios y enriquece el
campo temático en construcción sobre
valores universitarios y profesionales.

Ana Hirsch Adler

3

"Formación universitaria y compromiso social: algunas
evidencias derivadas de la investigación"', de Cario, Muñoz
Izquierdo, Maura Rubio Almonacid, Joaquma Palomar Lever y
Alejandro Márquez Jiménez: en Hirsch, Ana (ed.) (2001 ).
Educación y valores. Tomo 11 (153-182).

...La asignatura 'Formación cívica y ética' en la secundaria
general. técnica y telesecundaria. Su sentido y condicione, de
desarrollo en el Estado de Morelos".

181

�AUTORES
Martín Gerardo Aguilar Gueta (Monterrey,
1972). Licenciado en Letras Españolas
por la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, donde también cursó
estudios en Sociología. Actualmente
es analista político de la Dirección de
Desarrollo Político del Gobierno del
Estado de Nuevo León.
Coral Aguirre (Argentina). Premio nacional
de dramaturgia en su país de origen,
en los años 1987 y 1997. En México
recibió el premio de guión
cinematográfico concedido por la
UNAM y el Instituto de la Revolución
Mexicana, en 1993. Plaza y Valdés
Editores eligió un texto de su autoría
en la antología Filosoffa, cultura y
difere11cia sexual. Se dedica al teatro
y es catedrática de literatura clásica
en la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL.
César Alejandro Uribe (Monterrey, 1976).
Licenciado en Letras Españolas por la
UANL. Ha colaborado en la
publicación independiente Papeles de
la ma11cuspia. Actualmente se dedica
a la docencia.
Luis Armenta Malpica. Director· de Mantis
Editores. Expremio de poesía
Aguascalientes en 1996. Entre sus
poemarios están: Volu11tad de la luz,
Des(as)ce11de11cia, Ciertos milagros
laicos y Mundo 11uevo, mar siguie11te.
Víctor Barrera Enderle (Monterrey, 1972).
Licenciado en Letras Españolas por la
UANL. Maestro en Teoría Literaria y
candidato a Doctor en Literatura
Hispanoamericana por la Universidad
de Chile. Sus ensayos están reunidos
en los libros la muda11::.a incesa11te.
Teor(a y crítica literarias en Alfonso
Reyes y Miscelánea textual. E11sayos
sobre literatura y culturas
latinoamericanas.

Jorge Arturo Castillo (Ciudad de México,
1976). Egresado de la licenciatura en
Sociología por la UANL. Fue
investigador asistente del Proyecto
Regional Ciudad de Monterrey,
"Migración indígena a la ciudad",
inscrito en el Proyecto Nacional
Etnografía de las Regiones Indígenas
de México en el Nuevo Milenio, del
INAH y el CONACYT. Participó como
investigador de campo en el Estudio
sobre la posibilidad del voto de los
mexicanos en. el extranjero, para el
Instituto Federal Electoral, y para el
proyecto Migración de origen urbano
México-Estados Unidos: el caso del
área metropolitana de Monterrey, de
la Universidad de Monterrey.
Margarito Cuéllar (Ciudad del Maíz, 1956).
Escritor. Estudió periodismo en la
UANL. Entre sus libros se cuentan:
Cuaderno.para celebrar, Plegaria de
los ciegos cami11antes, los riesgos del
placer y Poemas para protegerse del
sol. Fue beneficiario del Programa de
Fomento y Coinversiones Culturales
del Fondo Nacional para la Cultura y
las Artes, y beneficiario del Programa
de Residencias Artísticas MéxicoColombia.
Miguel Ángel Cuevas (Alicante, 1958)
Profesor de literatura italiana en la
Universidad de Sevilla. Poeta y
traductor. Ha publicado los libros de
poemas Celebraci611 de la memoria,
Manto, lllcendio y término y Silbo.
Estudioso de la obra de Pasolini,
ha traducido Ragau,i di vita y Orgia.
Ha publicado, además, numerosos
ensayos y traducciones sobre autores
y obras de literatura renacentista y
contemporánea.
Tamara de Estella (Cuernavaca, 1978).
Licenciada en Letras Españolas. Su

libro de poemas Gocémonos, amado
(inédito) circula constantemente por
concursos nacionales e internacionales,
gracias a la incomprensión de jurados
sin educación estética.
Olimpia Farfán Morales. Antropóloga.
Coordinadora del Proyecto Regional
Ciudad de Monterrey. dentro del
Proyecto Nacional Etnografía de las
Regiones Indígenas de México en el
Nuevo Milenio, del INHA y el
CONACYT. Es candidata al grado de
maestría en Ciencias Sociales por la
División de Estudios de Posgrado de
la Facultad de Filosofía y Letras,
UANL.

Ismael Fernández Areu. Lingüista egresado
de la Escuela Nacional de Antropología
e Historia. Actualmente es investigador
del Proyecto Regional Ciudad de
Monterrey, que forma parte del
Proyecto Nacional Etnografía de las
Regiones Indígenas en el Nuevo
Milenio, del INAH y el CONACYT.
Ha publicado diversos artículos
individuales y en coautoría sobre temas
lingüísticos y antropológicos, entre
ellos, "Los indios en Nuevo León.
Textos para su historia", "Identidad y
conversión religiosa de los inmigrantes
otomíes" y "El otomí en Monterrey:
Un caso de bilingüismo".
María Eugenia Flores Treviño (Torreón).
Licenciada en Letras Españolas por la
Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Es catedrática en el área de
lingüística y de literaturas
precolombina e hispanoamericana.
Obtuvo el Premio a la Mejor Tesis de
Maestría en el área de humanidades
por la UANL en 2002. Actualmente
estudia el Doctorado en Humanidades
y Artes de la UAZ.
Rodolfo Hasler (Santiago de Cuba, 1958).
Ha publicado Poemas de arena,
Tratado de lica111ropfa, Elleife (Premio
Aula de Poesía de Barcelona 1993).
Paisaje. tiempo a::.ul. Con De la belle::.a
del puro pensamiento obtuvo el premio

Osear B. Cintas Foundation 1993, de
la ciudad de Nueva York.

Leticia Herrera. Socióloga, periodista y
escritora. Entre su obra publicada se
encuentran Pago por ver, Canto del
águila, Poemas para llorar, Caracol
de tierra. Vivir es imposible y Hace
falta que llueva.
Ana Hirsch Adler. Investigadora y catedrática
de la UNAM, y miembro del Sistema
Nacional de Investigadores. Doctora
en Sociología por la UNAM. Entre sus
libros se encuentran Educaci6n y
burocracia. la organi::.aci6n
universitaria en México y México:
valores nacionales. Visi6n panorámica
sobre las investigaciones de valores
nacionales; ha compilado la
educaci6n superior en México y
Educaci6n y l'a/ores.
Fernando lwasaki (Lima, 1961 ). Realizó sus
estudios de licenciatura y maestría en
la Pontificia Universidad Católica del
Perú, y los de doctorado en la
Universidad de Sevilla. Es premio
Copé de Narrativa (Lima, 1998) y
Premio de Ensayo Alberto Ulloa
(Lima, 1987). Desde 1989 reside en
Sevilla, donde es director de la revista
literaria Renacimiento, director de la
Fundación Cristina Heeren de Arte
Flamenco y columnista del diario ABC.
Irving Juárez Gómez (México, D.F., 1978).
Estudió Letras Españolas en la UANL,
más por alegría que por obligación.
Por lo pronto, realiza su tesis sobre
las posibilidades narrativas del tarot
(que son tratadas en un libro de Abe!
Posse) y trata de descubrir en ellas el
orden de los fractales.
José Kozer (La Habana, 1940). Radicado en
EU desde 1960. Su poesía se ha
traducido parcialmente a diversos
idiomas y se ha publicado en
numerosas revistas de lengua
castellana. Sus últimos libros son
Ánima, No buscan reflejarse y Una
huella destartalada.

183

�Rogelio Luna Zamora. Doctorado en

Irma Palacios (Guerrero). Primer premio en

Teresa Ribes Bonfill (Roquetes, Tarragona,

Sociología por la University of Texas

la Primera Bienal Rufino Tamayo, en

publicado poemas, cuentos y ensayos

1963). Licenciada en Filosofía por la

en las revistas Hermes, de la

at

del

1982. Beca Jobn Simon Guggenheim

Universidad de Barcelona. Ha realizado

Departamento de Estudios Socio-

Universidad de California, y Fronteras.

Memorial Foundation, en 1986-1987.

estudios de doctorado en la Universidad

Urbanos del Centro Universitario de

Desde 1994 es miembro del Sistema

Ximena Subercaseaux (Santiago, Chile).

de les Illes Balears (Mallorca). En julio

Ciencias Sociales y Humanidades de

Nacional de Creadores. Sus obras se

Pintora. Participó en la creación de la

de 2003 defendió la memoria de

la Universidad de Guadalajara. Ha

encuentran en las colecciones del

revista de poesía El Séptimo Sueño

investigación correspondiente al

publicado La historia del tequila, sus

Instituto Nacional de Bellas Artes, el

(México, D.F., 1984) y de la revista

doctorado titulada "Sea la diferencia.

regiones y sus hombres y A la vera del

cultural Miradas (Santiago de Chile,

Museo Rufino Tamayo, el Museo de

Lectura del primer capítulo del libro de

camino. Tránsito, incorporación y

Arte Moderno (México, D.F.), el

Gilles Deleuze, Diferencia y repetición".

1987). Actualmente reside en la ciudad
de Monterrey.

narrativa de las historias del municipio

Museo Nacional de la Estampa, el

Un artículo suyo, "Gilles Deleuze: el

de Cuauhtémoc. Miembro del Sistema

Museo José Luis Cuevas y el San

Enrique Verástegui (Lima, 1950). Entre sus

camino hacia la inmanencia", será

Nacional

libros destacan En los extramuros del

Antonio Museum of Art (San Antonio,

próximamente publicado en la revista

mundo, El motor del deseo y el guión

Texas).

Tau/a, de la Universidad de les Illes

de Cimarrones, película de Carlos

Austin.

Investigador

de

Investigadores.

rluna@cencar.udg.mx

Candice MacDonald. Alumna de maestría en

Aurora Piñeiro. Licenciada en Letras Inglesas

Balears. En estos momentos está

español en la Universi&lt;!ad de Ottawa.

Ferrand, así como Ética, obra

por la Facultad de Filosofía y Letras

elaborando su tesis doctoral titulada "El

Candidata para el programa de

de la UNAM, donde desempeña el

monumental conformada por cuatro

Sofista de Platón: un camino a la

doctorado con el tema de investigación:

cargo de Coordinadora del Colegio de

libros: Monte de goce (o del pecado),

filosofía

Taki onqoy (o de la redención), Angelus

"La teoría multimodal y la enseñanza

Letras Modernas. Imparte un taller de

contemporánea".

del español como segunda lengua". Ha

poesía en la Maestría en Apreciación

Theodore Roethke (Saginaw, Michigan, 1908-

gnosis). Realizó estudios de Sociología

participado

congresos

y Creación Literaria de la Casa Lamm.

1963) Poeta que llega al encuentro de

de la literatura en la École des Hautes

internacionales con ponencias sobre el

Ha publicado crítica literaria y cuento

la poesía sin muchas prisas; de hecho,

ritmo en las telenovelas mexicanas.

en periódicos y revistas, y en las

Études en Sciences Sociales de París.

hasta ya pasados los treinta y dos años

En 1976 se le confirió la Beca

candiceaileen@yahoo.com

antologías de narrativa Apocalipsis y

aparece su primer libro, Open house
(1941). Entre su obra sobresalen The

Comunicación Social en la Universidad

Cuentos de amor y desamor.
Alfonso Rangel Guerra (Monterrey). Fue

lost son and other poems, Praise to the

Nacional de Córdoba, Argentina. Es

director de la Facultad de Filosofía y

de Toronto. Profesor de Lingüística

end, Words for the wind y The waking,

Española en el Departamento de

autor de cuentos y poemas. Desde 1998

Letras de la Universidad de Nuevo

ejerce como periodista de diversos

León, y rector de la misma universidad.

poemario por el que alcanza el premio
Pulitzer en 1953.

medios gráficos, televisivos y

Ministro del Servicio Exterior

Rosa Martha Romo Beltrán. Doctora en

discurso de los medios, teoría semiótica

radiofónicos de América Latina y

Mexicano, encargado de asuntos

Pedagogía por la UNAM. Profesora-

multimodal, traducción esp.añola y

España.

culturales de la Embajada de México

investigadora de la Universidad de

Jaime Moreno Villarreal (Ciudad de México,

enseñanza de segundas lenguas. Dirige

en Madrid (1983-1985); secretario

Guadalajara, en el Departamento de

1956). Autor de varios libros de ensayo

general del Colegio de México (1985-

tres proyectos de colaboración entre

Estudios Socio- Urbanos. Miembro del

y poesía, como La estrella imbécil, La

universidades mexicanas y canadienses.

1988); y miembro de la Academia de

Sistema Nacional de Investigadores.

Ha impartido cursos en la Universidad

leyenda de Edipo el mago y El

la Lengua Española desde 1989. Desde

Profesora titular en el Doctorado en

de la Habana. El Colegio de México y

vendedor de viajes. Ha sido becario

octubre de 2003 preside el Consejo

Educación de la Universidad de

la

del gobierno francés. Es miembro del

para la Cultura y las Artes de Nuevo

Guadalajara. Ha publicado en la Revista

Metropolitana. En 2003 publicó, en

Sistema Nacional de Creadores. Fue

León. Entre otros libros, ha publicado:

Mexicana de Investigación Educativa

coautoría con F. de Diego, Verbo e

miembro del consejo de colaboradores

Imagen de la novela, Historia de la

y en Teoria e Prática da Educafao.

imagen en la telenovela mexicana.

Eduardo Zambrano (Monterrey, 1960). Ha

en

Cristian Maldonado ( 1979). Estudió

de

la

diferencia

novus (o de la virtud) y Albus (o de la

Guggenheim

de Nueva York.

Rodney Williamson. Ph. D. por la Universidad

Lenguas Modernas de la Universidad
de Ottawa, especializado en análisis del

Universidad

Autónoma

de Vuelta y del consejo editorial de

literatura española, Monólogo de la

Jorge Saucedo (Monterrey, 1980). Egresado

Paréntesis. Ha colaborado en Letras

ciudad y El testimonio y las

de la Licenciatura en Letras Españolas

publicado poemas desde 1983. Entre

Libres.

renovaciones. Estudioso de las obras

de la UANL. En el presente año, obtuvo

Carolina Olguín (Monterrey, 1978). Es

sus libros se encuentran Del

de Alfonso Reyes y Agustín Yánez,

el premio Cuento y Poesía Nicolaíta,

coleccionista, Estrategias de la

licenciada en Letras Españolas por la

actualmente prepara las obras

en el rubro de poesía. También ha sido

nostalgia y Aquf afuera. Su obra

Facultad de Filosofía y Letras de la

completas de este último en el Colegio

galardonado en las ediciones 1998,

también se recoge en diversas antologías

UANL. Ha realizado labores en el área

Nacional.

2000, 2001 , 2002 y 2003 del premio

de la poesía nuevoleonesa.

de edición, corrección de estilo y

Literatura Joven Universitaria. Ha

redacción.

184

185

�NORMAS EDITORIALES

Los textos serán originales e inéditos. Deberán presentarse redactados en español, impresos por una sola cara, a doble
espacio, en Times New Roman, sin correcciones a mano y en disquete. No se aceptarán versiones incompletas, los
originales recibidos se considerarán versión definitiva. Asimismo, deberán incluir la dirección, apartado postal y
clave de correo electrónico a donde se pueda enviar correspondencia; también se incluirá una pequeña nota
biobibliográfica.
Las notas y referencias bibliográficas seguirán los siguientes modelos:
• Libros: Apellido(s), Nombre (Año). Título. Editor, Traductor u otro. Colección Número. Lugar de edición: Editorial.
Ejemplo: Schwitters, Kurt y Blaise Cendrars (2003). Poemas. Traducción de Miguel Covarrubias. Cuaderno de poesía
cathedra l. Monterrey: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
• Capítulos de libros: Apellido(s), Nombre (Año). "Título", en Apellido(s), Nombre de autor, editor u otros. Título

- -

)Ü(.'

Picr P,w o
'I\

de libro (Páginas). Lugar de edición: Editorial.

Ejemplo: Valle Carrillo, Brenda E. (2000). "De carne, hueso y tinta", en Ramos Ruiz, Lídice e Irrna Alma Ochoa
Treviño (comps.). El polen que se esparce en el desierto: Semblanzas y perfiles de mujeres de Nuevo león
(165-178). Monterrey: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
• Artículos de revista: Apellido(s), Nombre (Año). "Título", en Revista Número: Páginas.
Ejemplo: Castañón, Adolfo (2003). "Rafael Argullol o el sentido de la educación estética", en Cathedra 7: 117-121.
Revisión de textos
Los originales se enviarán a: Revista cathedra. Ciudad Universitaria SIN, Apartado Postal 10, Sucursal F. C.P. 66450.
San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México.
Los textos serán evaluados por dos lectores y, en caso necesario, por el Consejo editorial de la revista. El resultado
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b) No publicable
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Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León

En todo caso, el dictamen será inapelable. Los dictámenes se entregarán al autor cuando el texto esté
sujeto a cambios. El Consejo editorial tiene entre sus atributos decidir los textos que se incluyen en la revista, de
acuerdo con la línea editorial. Los originales recibidos no serán devueltos.
No se mantendrá correspondencia sobre los textos remitidos. La redacción de la revista puede hacer las
modificaciones (tipo y tamaño de letra, distribución de párrafos y de notas, etc.) que considere necesarias para la
unidad tipográfica de la revista Si el texto se publica, el autor recibirá, a vuelta de correo, dos ejemplares de cathedra.

Dir.:cción ?e Publicaciones de la UANL. Biblioteca Magna t:nivmitaria Raúl Raneel Fría,
A, AUonso Reyes uúmero -1000 no,1e. Monterrey, ~ue,o León. 1,1¿,ico C P 64-1-10
teléfonos: (01-81l 8329-4 1J I y 8329-4095
·
Direccione, el.:ctrómca.s, arma,yletr:ll&gt;@seyc.uanl.mx y/o publicacione,@seyc.uanl.mx

l'ubliroci,;n
trimestral
$ 60.110 pc,o,

��Poeinas

�Oswald de Andrade

Poelllas

PONDO
UNIYilSITAIJO

Versión, selección y prólogo de José Javier Villarreal

cuaderno de poesía 2
Facultad de Filosofía y Letras UANL

cathedra ■■■

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
José Antonio González Treviño
Rector
SOMOS TESTIGOS DE UN NIÑO que ha decidido
Jesús Áncer
Secretario General

descubrir los misterios que encierran en su interior todos
los juguetes que sus hermanos mayores han cuidado y

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS

atesorado por años. Objetos que han ido perdiendo el
brillo de sus colores. Mecanismos que ya no responden

José Reséndiz Balderas
Director

con eficacia. Engranajes que se han atascado y no logran
hacer girar las figurillas que, tiempo atrás, danzaban
al ritmo de un vals que apenas alcanzamos a recordar.

Minerva Margarita Villarreal

Secretaria de Proyectos Editoriales

Autopistas y trenecitos a los que les falta alguna pieza.
Muñecas que ya no cierran los ojos o dinosaurios con
minúsculas, pero graves heridas por debajo del cuello
o de los brazos. Juguetes que se han vuelto pecios de
una infancia cada vez más lejana. Una infancia sin vida

Primera edición, 2004
© Versión y prólogo
José Javier Villarreal
© Universidad Autónoma de Nuevo León
© Facultad de Filosofía y Letras
cuaderno de poesía, colección de la revista cathedra
ISBN en trámite
Apartado Postal 10, Sucursal F, C.P. 66450
San Nicolás de los Garza, N. L., México
Teléfonos: 8376-06-20/8376-07-80 Fax: 8352-56-90
Correo electrónico: editorial@filosofia. uanl. mx

que se ha visto reducida a un clóset o a un cuarto de
triques. Cajas cubiertas por el pesado polvo. de la
indiferencia.
Todos estos juguetes, pasado el tiempo, se
volvieron una incómoda presencia que nadie decidió
enfrentar. Empezaron a rodar por los cuartos y rincones
de la casa, ocupando un espacio a todas luces necesario.
Se volvieron fardo que la inercia consintió. Incluso
patrón imaginativo que dictó la concepción de juego y

Impreso en México

de infancia de esos hombres que crecieron con dichos
juguetes. Es decir, condicionaron --en la memoria- el
ideal mismo de infancia. Peor aún, llegamos a confundir
la niñez y su capacidad lúdica con esos juguetes. Nos
olvidamos del niño, pero atesoramos los objetos. Nos

7

�ClllllÚmo d, potsÚl wh,J,.

quedamos sin infancia, pero con una extraordinaria
cantídad de tiliches que no sabemos dónde guardar.
Por fortuna, el menor de la familia ha decidido
descubrir los misterios de todos esos juguetes que no ha
heredado, ya que se trata de reliquias, de monumentos
inamovibles, de objetos que nadie ve, pero que el niño,
gracias a su insaciable curiosidad, sí tiene a su alcance.
Los hermanos no están y los padres duermen la siesta.
El momento de la revolución ha llegado. La radicalidad ,
como siempre acontece -ya sea de forma directa
indirecta-, nos vuelve a la vida.

0

Oswald de Andrade (Sao Paulo, 1890 - 1954) es
ese niño que ha decidido descubrir los misterios que
prometen en su interior esos viejos juguetes. Sólo que
los misterios brillan por su ausencia. La poesía brasileña
de finales del siglo XIX y principos del XX. El
parnasianismo imperante con sus versos de oro y su tono
grandilocuente. La solemnidad del simbolismo como
sustancia del decir poético. Los valores morales y
nacionales que se debían a una oligarquía rural y a un
folclore acartonado y sumamente programático son esos
viejos juguetes que el joven Oswald de Andrade encuentra
en el cuarto de cachivaches de la cultura oficial.
Resulta que esos objetos que no incidían ya en
la vida de nadie brindaban, paradójicamente, cierta
seguridad por ser algo conocido y dominado. Algo que
se podía evocar de vez en cuando como solaz espiritual
Y esparcimiento inoculado de toda peligrosa pasión.
Además de estar huecos y gastados, no ofrecían ninguna
8

posibilidad de reconstrucción. Las piezas ya no se
conseguían en una sociedad urbana que lo apostaba todo
a un desarrollo tecnológico e industrial que luego pasaría
su cuenta. Una sociedad urbana que se veía conformada
por muy diversos componentes culturales. Era urgente
romper con esos triques y rescatar la pulsión lúdica de
la infancia. Se trataba no sólo de limpiar la casa, sino
de tirar la casa entera para en su lugar construir grandes
edificios habitacionales con vista a las grandes y nuevas
avenidas. Todo esto concebido en el más puro estilo
americano. La sorna, la ironía y la parodia levantaban
sus navajas contra el deber ser que propugnaba una
tradición solidificada.
Las propuestas estéticas que emanaron de los
días 13, 15 y 17 de febrero de 1922, en el Teatro Municipal
de Sao Paulo, en la llamada 11 Semana de Arte Moderno11 ,
fueron los primeros asaltos a esa poética gastada y huera
que ofrecían, por una parte, un decadente parnasianismo
y, por otra, un simbolismo fuera de tiempo que ya había
brindado sus mejores frutos. La revuelta emprendida
por los jóvenes Mário de Andrade y Oswald de Andrade
se apoyaba, un tanto, en el versolibrismo que ya había
empleado Manuel Bandeira, pocos años atrás. La
aventura era llegar a convertirse en ciudadano
contemporáneo de su tiempo. Aquí en México tendríamos
que esperar la irrupción -precisamente- de
Contemporáneos y de los estridentistas, sin desconocer
la enigmática presencia de esos adelantados que fueron
y son José Juan Tablada y Julio Torri.

9

i .

�cuadrnw d,po,,ía wh,ára

CUlltÚrnQ át poe,ía c41h,ára

Las inquietudes transgresoras de Oswald de

Uno de los problemas más graves que imperaban

Andrade lo llevarían a una posición límite con respecto

en el ámbito literario de principios de siglo era la

a la expresión poética. Podríamos enredarnos en los

arraigada confusión entre poema y poesía. Entre

principios de la "Poesía Pau-Brasil", en los puntos de la

estructura versal y energía contenida. Es claro que hacer

"Poesía de exportai;ao", en las aseveraciones del "Manifesto

un soneto, dos liras, tres madrigales y cinco décimas no

Antropófago". Todos estos movimientos y postulados,

pasa de ser una práctica recomendable para conocer

lanzados por el propio Oswald de Andrade. Sin emhar~o,

estructuras retóricas; pero confundir esto con poesía es

de hacerlo así, sólo nos quedaríamos con una historia de

una completa y redonda estupidez. Ante estos prejuicios

la poesía brasileña de principios del siglo XX, y la poética

había que separar categóricamente el fenómeno poético,

de Oswald de Andrade, vista a la distancia, trasciende

con su siempre carga transgresiva e ingobernable, de

con mucho sus propios programas y va mucho más allá

los ejercicios de la preceptiva académica, con su anhelo

del horizonte contemplado en ellos. Los poemas fueron

formulario por vencer cualquier expresión que escape

mucho más radicales que los postulados teóricos
propugnados.

a los patrones de una rigurosa estructura formal ya

La radicalidad expresiva de Oswald de Andrade

por las formas fijas heredadas, mas no por la poesía.

se sumerge y alimenta en la rica amalgama cultural que

"Nunca fui capaz de contar sílabas. La métrica era una

ofrece la historia misma del Brasil. Del Brasil y del mundo

cosa a la que mi inteligencia no se adaptaba, una

entero. Todo entra en lo que él mismo denominó "poema

subordinación a la que me oponía terminantem~nte".

minuto". Ese collage que, lejos de ensamblarse

Afirmaba Oswald de Andrade en retadora coincidencia

armónicamente, crea un espacio de gran tensión expresiva.

con Vladímir Mayakovski.

admitida y fijada por el uso y el abuso. De ahí el desprecio

No hay lugar para lo poético, la poesía hace su aparición

No sólo la historia con todos sus accidentes y

en el eco que permanece resonando en el lector. Resonando

personajes vistos desde la parodia, el humor y la

por el oído y por la vista. La plasticidad de los poemas de

sensualidad. El tono épico no tenía cabida desde lo

Andrade es una de sus características más pronunciadas.

formulario. Allí todo se transformaba en minúsculas y

Cada poema es una ventana que nos brinda el padecimiento

los materiales poéticos se exhibían no sólo a la altura de

alucinante de un paisaje. Y luego otro, y otro, y otro,

la realidad más próxima, sino al alcance de la mano del

hasta terminar el libro que se ha convertido en una sucesión

lector. Una poesía amorosamente "brasileña" que se

fabril de fogonazos incendiarios. La fascinación por la

disparaba en una sintaxis que nada tenía que ver con el

experimentación se avalaba en los hallazgos conseguidos.

orden de la prosa. Hablamos de planos yuxtapuestos

10

11

�CU4IÍmw d, poe,ía wh,dra

que se empalman unos sobre otros, creando una sensación
que no está nombrada en el poema, pero que acciona la
imagen poética por medio de una sensualización de la
realidad. Más que una imagen a lo lejos, entramos en el
clima sentimental de una territorialidad que no se disipa
al terminar la lectura. Por el contrario, nos acompaña
como el recuerdo de una experiencia sumamente vivida.
Es tal la zancada de la poética de Oswald de
Andrade que podríamos finalizar diciendo que si "Word
11

perfect 5 lee 11 Word perfect 3U, 11Word perfect 3" no lee
11

Word perfect 5". Esto quiere decir que la poética de

Oswald de Andrade lee la poética que le precedió, pero
que "cierta" poética precedente no lee la poética de
Oswald de Andrade. Y esto es el riesgo de ser radical,
de tomar las cosas desde la raíz.

José Javier Villarreal

12

Poelllas
•••
Poelllas

�cwul,rno d, p0&lt;1ÚI catkdra

cuad,,w d, po,sla ca,h,dra

escapulário

escapulario

No Pifo de A~úcar

En el Pan de Azúcar

De Cada Día

De Cada Día

Dai-nos Senhor

Danos Señor

A Poesía

La Poesía

De Cada Día

De Cada Día

14

15

�CWJJkmo d, po,,la rathedra

fala~ao

cuadrrno d, pot1/a whedra

discurso

*
País de dores anónimas. De doutores anónimos.
Sociedade de náufragos eruditos.

**
A poesia para os poetas. Alegria da ignoran~ia
que p.escobre. Pedr'Álvares.

***

*
País de dolores anónimos. De doctores anónimos.
Sociedad de náufragos eruditos.

**
La poesía para los poetas. Alegría de la ignorancia
que descubre. Pedr'Álvares.

***

A língua sem arcaísmos. Sem erudi~ao. Natural
e neológica. A contribuii;ao milionária de todos os érros.

****

La lengua sin arcaísmos. Sin erudición. Natural
y neológica. La contribución millonaria de todos los

errores.

Contra a argúcia naturalista, a síntese. Contra
a cópia, a inveni;ao e a sorpresa.

****
Contra la argucia naturalista, la síntesis. Contra
la copia, la invención y la sorpresa.

16

17

�cuadn-no d, poe,ú, cathrdra

cuaderno d, poe,l4 carh&lt;d,a

as meninas da gare

las niñas de la estación

Eram tres ou quatro mo,;:as hem mo,;:as e hem gentis

Eran tres o cuatro mozas bien mozas y bien gentiles

Com cahelos mui pretos pelas espáduas

Con los cabellos muy negros por las espaldas

E suas vergonhas tao altas e tao saradinhas

Y sus vergüenzas tan altas y tan sanitas

Que de nós as muito hem olharmos

Que nosotros de verlas y verlas

Nao tínhamos nenhuma vergonha

No sentíamos vergüenza alguna

18

19

�cruul,mo d, pmÚl wh,dra
ruadmto d, pmla carh,d,a

paisagem

paisaje

Cultivam-se palmares de cocos grandes
Principalmente a vista do mar

20

Se cultivan palmares de grandes cocos
Principalmente a la vista del mar

21

�ruatkrno d~ pqtsía tatkdra

roadnno de poala tathtdrtt

as aves

las aves

Há águias de sertao

Hay águilas de sertón

E emas tao grandes como as de África

Y ñandúes tan grandes como los de África

Urnas brancas e outras malhadas de negro

Unos blancos y otros manchados de negro

Que com urna asa levantada ao alto
Ao modo de vela latina

Que con un ala levantada hacia lo alto
A semejanza de la vela latina

Correm com o vento

Corren con el viento

22

23

�cutUÚrno de poerfa cathtdra

cuadmw dt poma cath,dra

civiliza\!ªº pernamhucana

civilización pernambucana

As mullieres andam tao lou~as
E tao custosas

Las mujeres son tan elegantes
Y tan ostentosas

Que nao se contentam com os tafetás

Que no se contentan con los tafetanes

Sao tantas as jóias com que se adornam

Son tantas las joyas con que se adornan

Que parecem chovidas em suas cabe~as e gargantas ·
As pérolas rubis e diamantes

Que parecen llovidas en sus cabezas y gargantas
Las perlas rubíes y diamantes

Tudo sao delicias

Todo es delicia

Nao parece esta terra senao um retrato
Do terrea! paraíso

No parece esta tierra sino un retrato

24

Del paraíso terrenal

25

�cuadmto d, po,,ía wh,dn,

cuminno de poesía cathtdr11

o recruta

el recluta

O noivo da mo~a
Foi para a guerra

El novio de la muchacha

E prometeu se morresse

Y prometió que si moría

Vir escutar ela tocar piano

Volvería para escucharla tocar el piano

Mas ficou para sempre no Paraguai

Mas se quedó por siempre en el Paraguay

Se fue a la guerra

26

27

�NWÍrrno d, po,,;,, mh,dra

cuad,rno d, po,,úi rarh,dra

noturno

nocturno

Lá fora o luar continua

Afuera la luz de la luna continúa

E o trem divide o Brasil

Y el tren divide al Brasil

Como um meridiano

Como un meridiano

28

29

�tuadtrno d, poe,ía rarh,dra
,uadmio dt poesía ,athedM

escola rural

escuela rural

As carteiras sao feitas para anoezinhos
De pé no chao
Há urna pedra negra
Com sílabas escritas a giz
A professora está de licenga
E monta guarda a um canto numa vara
A bandeira alvi-negra de Sao Paulo
Enrolada no Brasil

30

Los pupitres están hechos para enanitos
De pie sobre el suelo
Una piedra negra
Con sílabas escritas con gis
La profesora está con licencia
Y monta guardia en un rincón en una vara
La bandera alhi-negra de Sao Paulo
Enrollada al Brasil

31

1

�cuadnno tÍt poaút ra1hedra

ru.ukmo d, po&lt;sfa ratl,,d,a

3 de maio

3 de mayo

Aprendi com meu filho de dez anos

Aprendí con mi hijo de diez años

Que a poesía é a descoherta

Que la poesía es el descubrimiento

Das coisas que eu nunca vi

De las cosas que nunca vi

32

33

�ruadurw d, pottla rath,ár,

ruaám,o d, P'""' wkára

ditirambo

ditirambo

Meu amor me ensinou a ser simples

Mi amor me enseñó a ser simple

Como um largo de igreja

Como un patio de iglesia

Onde nao há nem um sino

Sin campana

Nem um lápis

Sin lápiz

Nem urna sensualidade

Sin sensualidad

34

35

�eua.derno dt poesla carhedra

ruakr,w d, po,,la ratkdra

música de manivela

música de manivela

Sente-se diante da vitrola

Acomódese delante de la vitrola

E esque~a-se das vicissitudes da vida

Y olvídese de las vicisitudes de la vida

Na dura labuta de todos os dias

En la dura faena de todos los días
Na die que se precie

Nao deve ninguém que se preze
Descuidar dos prazeres da alma

'

Discos a todos os pre~os

Debe descuidar los placeres del alma
Discos a todos los precios

J

'
36

37

�c-uadmw d, poala cathtdra

cuaderno de pon"1 cathtdra

a europa curvou-se ante o brasil

europa se inclinó ante brasil

7a2
3a 1

7a2
3al

A injustic;a de Cette
4a0

La injusticia de Cette
4a0

2al

2al

2a0

2a0

3al
E meia dúzia na cabec;a dos portugueses

3al
Y media docena en la cabeza de los portugueses

I

38

39

�cuaderno d, potsiA rath,drtt

cuad,mo d, po,siA cath,dra

biblioteca nacional

biblioteca nacional

A Crian~a Abandonada

El Niño Desamparado

O Doutor Coppelius

El Doctor Coppelius

Vamos com Ele

Vamos con Él

Senhorita Primavera

Señorita Primavera

Código Civil Brasileiro

Código Civil Brasileño

A arte de ganhar no bicho

El arte de ganar la lotería

O Orador Popular

El Orador Popular

O Pólo em Chamas

El Polo en Llamas

40

41

�cuadm,o tÚ f&gt;O"Íll wh,dra

ruadnno d, ponÍll rath,dra

anuncio

reclame

Fala a graciosa atriz
Margarida Perna Grossa

Habla la simpática actriz
Margarita Pierna Gruesa

Linda cor - que admirável lo(,:íio

Lindo color - qué admirable loción

Considero lindacor o complemento

Considero lindocolor el complemento

Da toalete feminina da mulher

De la toalete femenina de la mujer

Pelo seu perfume agradável
E como tonico do cabelo gar(,:one

Por su perfume agradable
Y como tónico del cabello gar(,:on

Se entendam todas com Seu Fagundes

Dirigirse con el Sr. Fagundes

Único depositário

Único representante

Nos E. U. do Brasil

En los E. U. del Brasil

42

43

�"'41Ímzo d, poe,la cathtdra

fernando de noronha

femando de noronha

De longe pareces urna catedral

De lejos pareces una catedral
Grabando la latitud

Gravando a latitude
Terra habitada no mar

,,

ruadrrrw d, ponla cathtdra

Pela minha gente
Entre contrafortes e penedos vulcanicos

Tierra habitada en el mar
Por mi gente

Urna ladeira coberta de mato

Entre contrafuertes y peñascos volcánicos
Una ladera cubierta de monte

Indica a colonia lado a lado

Señala la colonia de lado a lado

Um muro branco de cemitério

Un muro blanco de cementerio
La iglesia

A igreja
Quatro antenas
Levantadas entre a Europa e a América
Um farol e um cruzeiro

44

Cuatro antenas
Levantadas entre Europa y América
Un farol y una cruz

45

�cuadtrno tk potsút carhtdra

ruaJmu, J, pottl• caih,dra

an1or

amor

humor

humor

46

47

�cuadmio d, ponla ratkdra

CUIUÍm10 tÚ¡&gt;Qtsía

cathtdra

anacronismo

anacronismo

O portugues ficou comovido de achar

El portugués quedó conmovido al encontrar

Um mundo inesperado nas águas

Un mundo inesperado en las aguas

E disse: Estados Unidos do Brasil

Y dijo: Estados Unidos del Brasil

48

49

�cw,Jm,o d, ponla ca1hrdra

cuadtmo de porsla tathtdra

enjamhement do cozinheiro preto

enjamhement del cocinero negro

Chamava-se José

Se llamaba José

José Prequeté
A sua habilidade consistia em matar de longe

José Prequeté

Decepando com urna larga e certeira faca
Cabe~as
De frangos, patos, marrecos , perus, enfim

Su habilidad consistía en matar desde lejos
Cercenando con un largo y certero puñal
Cabezas

Da galinhada solta no quintal

De pollos, patos , ánades, pavos, en fin
La gallada suelta en el patio

Do Grande Hotel Melo

Del Gran Hotel Melo

50

51

�&lt;UlliÍnno d, por,fa ra1h,dra

cuadmto tÚ poesla catludra.

cronica

crónica

Era urna vez

Érase una vez
El mundo

O mundo

52

53

�euadtrno dt poesía rarhrdra

cualÚnw dr pmla c,rhedra

relógio

reloj

As coisas sao

Las cosas son

As coisas vém

Las cosas vienen

As coisas vao

Las cosas van

As coisas

Las cosas

Vao e vém

Van y vienen

Nao em vao

No en vano

As horas

Las horas

Vao e vém

Van y vienen

Nao em vao

No en vano

54

55

�,u,u/,rno d,ponla ra,h,dra

ru,u/,rno d, ponla rath,dra

o imigrado

el inmigrante

Quando vieres de torna viagem

Cuando regreses

Trarás a cabe~a exangue

Traerás la cabeza exangüe
Y el recuerdo inútil

E a lembran~a inútil
Dos que freqüentaram o inferno
Trarás a cabe~a

De los que visitaron el infierno
Traerás la cabeza

Como os caules amorfos

Como los débiles tallos

E teu cora~iio beijará os perfumes da tarde

Y tu corazón besará el perfume de la tarde

56

�t:wukrno d, poala catkdra
f1«UÚrno d, po,,la carhedra

escafandro

escafandra

Debalde

En vano

O homem foi ao bordel

El hombre fue al prostíbulo

A poesía ficou nua entre grades como um meridiano
Mas tu escalaste o missal das janelas

La poesía quedó desnuda entre las rejas como un
meridiano

E libertaste a alga da Bíhlia nas piscinas

Pero tú escalaste el misal de las ventanas
Y liberaste el alga de la Biblia en las piscinas

58

59

�CU4dmu, dt ¡,oe,/a cathtdra

CUIIÁ,mo dt poe,/a cathtdra

o hierofante

el hierofante

Nao há possihilidade de viver
Com essa gente

No hay posibilidad de vivir
Con esa gente

Nem com nenhuma gente

Ni con ninguna

A desconfian~a te cercará como um escudo
Pinta o escaravelho

La desconfianza te cercará como un escudo
Pinta el escar.a bajo

De vermelho

De rojo

E tinge os rumos da madrugada
Virao de longe as multidoes suspirosas
Escutar o hezerro'plangente

60

Y señala los rumbos de la madrugada

Vendrán de lejos multitudes plañideras
A escuchar el llanto del becerro

61

�(U(UÚmo de ponla carhrdra

ruad,rno de poesía rarh,d,a

epitáfio n°. 2

epitafio n°. 2

Nao terás os carros dos triunfadores

No tendrás el carro de los triunfadores

Nem choros de escravos

Ni el llanto de los esclavos

Porque quiseste libertar os homens
Estacará diante de ti

Porque quisiste liberar a los hombres
Se plantará ante ti

A máscara da nega~ao

La máscara de la negación

Lutarás coro a vida face a face

Lucharás con la vida cara a cara

Sem suhterfúgios nem dolo

Sin subterfugios ni dolo

E ficará o eco de tua queda

Quedará el eco de tu caída

62

63

'

�rwukr,w d, ¡,o,sía ,a,h,dra

cuadtrno dt potria ,awdra

OSWALD DE ANDRADE (1890-1954) era paulista, de la

capital. Uno de los principales actores y provocadores
-junto con Mário de Andrade- que se dieron cita en
el Teatro Municipal de Sao Paulo, aquel febrero de 1922,
promoviendo la llamada nsemana de Arte Mod~rn-011.
Así inició esa aventura de la poesía y del arte brasilenos
., el nombre de Modernismo. Sin duda , tanto
que recih10
.,
la persona de Oswald de Andrade, en su acepc10n
modélica transgresora, como su obra, de incesante
revolución y oxigenante sentido lúdico , respaldan y
avalan la perspectiva de riesgo que ha caracterizado
buena parte de la expresión artística en el Brasil. En

1945 apareció su volumen Poesias reunidas.

64

JOSÉ JAVIER VILLARREAL nació en Tecate, Baja

California, en 1959. Entre sus libros de poesía se cuentan

La procesión (1991), Portuaria (1997), Bíblica (1998)
y Fábula (2003). Como ensayista y antólogo ha publicado
Nuevo León. Entre la tradición y el olvido. Cuento
(1920-1991) (1993) y Los fantasmas de la pasión (1997);
como traductor, En una estación del metro. Antología

de la poesía breve (1908-1917) (1997) , de Ezra Pound,
y Preparación para la muerte (2000) , de Manuel

Bandeira. Es maestro de la Facultad de Filosoña y Letras
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, institución
que lo distinguió con el Premio a las Artes. Además ha
recibido el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes y
el Alfonso Reyes.

65

�ANDRADE, OSWALb DE (1978). Obras completas VII.

contenido

Poesias reunidas (Vera Cruz 166). Rio de Janeiro:
Civilizac;ao Brasileira.

Prólogo

66

7

escapulário

14

escapulario

15

falaqiio

16

discurso

17

as meninas da gare

18

las niñas de la estación

19

paisagem

20

paisaje

21

as aves

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las aves

23

civilizaqiio pernambucana

24

civilización pernambucana
o recruta

25
26

el recluta

27

noturno

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nocturno

29

escola rural

30

escuela rural

31

3 de maio

32

3 de mayo

33

ditirambo

34

ditirambo

35

música de manivela

36

música de manivela

37

�a europa curvou-se ante o brasil

38

europa se inclinó ante brasil

39

biblioteca nacional

40

biblioteca nacional

41

reclame

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anuncio

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femando de noronha

44

fernando de noronha

45

amor

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amor

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anacronismo

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anacronismo

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enjambement do cozinheiro preto

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enjambement del cocinero negro

51

cronica

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crónica

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relógio

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reloj

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o imigrado

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el inmigrante

57

escafandro

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escafandra

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o hierofante

60

el hierofante

61

epitáfio n°. 2

62

epitafio n°. 2

63

El libro Oswald de Andrade ■POEMAS ,
versión, selección y prólogo
de José Javier Villarreal,
se acabó de imprimir el día X de julio de 2004
en los talleres de Proceso Gráfico.
La composición tipográfica fue realizada
por Frank García.
La edición estuvo al cuidado de
Minerva Margarita Villarreal, Pablo García
y el traductor.

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                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2004, Cuarta Época, Año 4, No 8, Primer Semestre</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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                <text>Villarreal, Minerva Margarita, 1957-2019, Directora Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>���Cathedra

Revista de la Facultad de Filosoffa y Letras, UANL
Quinta época, Año V, No. 9, enero-junio 2005

1ú;•cto;
. .
~

..

CONTENIDO

.jasé'Á.Ó.tonio González Treviño

Artículos
Secretario General
Jesús Áncer Rodrlguez

ROBERTO FERNÁNDEZ RETAMAR

De Reyes y vasallos
5

FACULTAD DE FILOSOFÍA YLETRAS
ADELAIDA DE JUAN

Director
José Reséndiz Balderas

Presencia afrocaribeña en la pintura cubana actual
13
LEONARDO IGLESIAS

Cathedra

Psicología de la educación superior
19

Revista de la Faoiltad de Fil050fta y Letras, UANL
Quinta época, Año V, No. 9, enero-junio 2005

Directora
Ludivina Cantú Ortiz
Editor
Pedro Cortés Rodríguez
Formato
Julián García Pérez
Consejo Editorial
Luis Carlos Arredondo Treviño
Nora María Berumen de los Santos
Martha Casarini Ratto
Agustín García Gil Castillo
Miguel Ángel González Quiroga
Armando González Salinas
Rosa Ma. Gutiérrez García
José María Infante Bonfiglio
María Martina Leal Garza
Lídice Ramos Ruiz
Lidia Rodríguez Alfano
Consejo Editorial Externo
Herón Pérez Martínez
Alejandra Rangel Hinojosa
Alfonso Rangel Guerra

Ilustraciones
Armando V. Flores

Certificado de licitud de titulo y contenido: 04-2001-101813134900-102

HUMBERTO J. MARTÍNEZ

Los fonemas vocálicos y consonánticos del español en México
41

Poesía
JosÉ Luis HERNÁNDEZ SALDAÑA
49
Ensayos
JAVIER ROJAS SANDOVAL

La regulación jurídica de las relaciones laborales en Nuevo León 1892-1917
61
JAVIER lRtGOYEN-ÜARCÍA

La loca o el relato del crimen
69
ADOLFO TORRES PEÑA

Diversiones públicas
79
ARMANDO ÜONZÁLEZ SALINAS

La función de la Pragmática en la enseñanza de idiomas
83
Poesía
ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

97

Reseñas
ÜIAMPIERO Bucct

Un Nietzsche libertario
103

Publicación semestral. Los artículos son responsabilidad de los autores.
ÜLIMPIA FARFÁN

Dirección postal: Facultad de Filosofia y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N. L. C. P. 66450. Apartado postal 10, Suc. F.
Teléfono y fax: (01-81) 8352 4259 y 8352 4250 ext. 109
Correo electrónico: editorial@filosofia.uanl.mx

La pasión del Diablo: una visión enamorada
105

JosÉ ROBERTO MENDtRICHAGA
¿Sigue vigente la fenomenología?
109

��Cathedra 9 está ilustrada con la realización exclusiva de portada y gráficas interiores de Armando V. Flores (Allende,
N. L., 1941). Cursó la carrera de Arquitectura y al mismo tiempo estudió modelado en barro con Guadalupe Guadiana
en el Taller de Artes Plásticas, y pintura con Guillermo Ceniceros en el Centro cultural •La Ciudadela,. Fue el último
coordinador del Taller de Artes Plásticas que se evolucionó a la Facultad de Artes Visuales de la cual fue director
fundador. Es productor visual en los campos de las artes plásticas, gráficas y escénicas. Ha expuesto individual y colectivamente a nivel nacional y local. Es autor del mural en el presbiterio del templo de San Pedro Apóstol, de Allende, N.
L. Expone en calidad de invitado en las anualidades •Arquitectos en el arte• del Centro Cultural Abasolo en el Barrio
Antiguo y en la •Reseña de Artes Plásticas de la UANL,. En septiembre de 2003 la UANL lo distinguió con el nombramiento de Profesor Emérito.
.Chimenea No. 8 forma parle de la serie que con ese tema be venido trabajando.
Es un gmbado que se clasifica dentro de las artes gráficaspor las características de su
producción y el recurso lingüístico es la abstracción ge:,métrica. Los elemenros de la

=

composición son el cielo profundo y la casa austera norestense. A la
de la casa,
participan el cubo habitable, la chimenea que apunta aJ cielo y la cerca que delimita.
La casa es el capamzón que a&amp;a de la intemperie y protege lo priwdo. La cerca
establece lo que espropio y la chimenea en la que se manejan eljuego y kis alimenta;,
se presenta como promesa de vida. Por lo anterior es que ototgo a la chimenea ser el
núcleo en torno aJ cual cperan kis demás elemenros. FJ simlxilismo dominante es la
complementariedadde lofemenino en la a=, wmo vientre con la masa.dinidad, con
la chimenea de referenciafálica. Es, a final de cuentas, la necesidad de decimos y que
nos sepan.•
Armando V. Flores

��De Reyes y vasallos

Roberto Fernández Retamar
~BIENOO RECIBIDO EL HONOR DE OFRECER ESTA CONFERENCIA EN LA CIUDAD, QUE TENGO EL GUSTO DE VlSITAR POR VEZ

primera, donde nació y comenzó a formarse y estuvo siempre en su corazón, mi maestro don Alfonso Reyes,
y de hablar sobre él (lo que he hecho en otras ocasiones), decidí retomar y ampliar una breve nota que me
fue solicitada por la Revista Mexicana de Cultura del periódico El Nacional, de la ciudad de México, donde
apareció el 21 de mayo de 1989, año del centenario del gran humanista regiomontano. Se trata de una
evocación de mis relaciones, tan enaltecedoras para mí, con él: una evocación que en esta oportunidad,
como dije, he aumentado considerablemente.
Amis veinte años, en
1951, hai llegar a Reyes mi
primer cuaderno, Elegía
como un himno. Reyes me
agradeció en unas líneas
lo que llamó mi bella y
poética plaquette. Yo no
sabía lo que significaba esa
palabra, y mucho menos
que yo era autor de una
de ellas, así que tuve que
recurrir al diccionario A
partir de ese momento,
como decenas, quizá
centenares de aspirantes
a escritores de toda
Hispanoamérica, y presumo que del mundo todo,
redoblé mi bombardeo
hacia la Avenida Industria
(luego General Benjamín
Hill) 122, en la ciudad de
México.
El mismo día en que
me casé, 15 de agosto de
1952, viajé a esa ciudad, con la idea de conocer personalmente a don Alfonso. Ello ocurrió por eficaces
gestiones de mi querido Felipe Ortando, el destacado pintor cubano (después también destacado escritor) que
hacía años vivía en México. Reyes nos recibió en la Capilla Attonsina con gran amabilidad. Allí me explicó que fue
Enrique Díez-Canedo quien había bautizado el local, y, refiriéndose auna enfermedad cercana, me aseguró con
malicia que ya era una ruina, no habiendo sido un monumento. Yo le pregunté por mis admiraciones mexicanas,
y sobre todo por Efraín Huerta y Octavio Paz. Poco después, escuché a Reyes ofrecer una conferencia
sobre uno de sus temas griegos. Y ya no volví a verto más, aunque sí mantuve con él una correspondencia
que sólo la muerte interrumpiría, y vino a ser publicada por la Revista de la Biblioteca Nacional José Martí
(año 91, no. 1-2, enero-junio 2000) cuando cumplí setenta años.
• Conferencia leída en la Universidad Autónoma de Nuevo León, el 19 de mayo de 2004.

[5]

�recientemente, Homero, tienen grato ámbito en
castellano), yoídos reiteradamente los rumores tan
distintos que en su obra se citan, Alfonso Reyes
nos queda como un poeta sentido en lo americano
más noble. Con él damos un paso más en ese
camino de asimilación (olvidadas las ingenuas
«formas del robinsonismo• que dijera Lezama Lima)
que, con avidez de primitivo, anduvo ya Darío.
Sólo que mientras éste, al hacemos entrar en su
deslumbrante sala, nos advierte: «mi esposa es de
mi tierra; mi querida, de París•, Reyes puede ya
decimos, tocada la frente de muchos aires: "Pero
mis amores son mexicanos•.

Como tenía a Reyes por persona casi mítica,
y suponía que sus obras eran devoradas por los
lectores de su país, me llevé una sorpresa no
pequeña cuando en aquella ocasión pude comprar
en librerías de México varias obras suyas que
daba por agotadas, incluso sus iniciales libros de
ensayos ( Cuestiones estéticas) y de poemas
(Huellas), editados ambos en París.
Al publicarse poco tiempo después de mi
encuentro con él el volumen con su Obra poética,
por el Fondo de Cultura Económica en su colección
Letras Mexicanas, inaugurada con ese título, lo leí
con fruición, y le dediqué un ensayo, «En tomo a la
obra poética de Alfonso Reyes», que apareció al
año siguiente, 1953, en el número 34 de la revista
Orígenes. Allí dije:
Atendiendo a la opinión del número, hay [...] que
conceder que la mayor parte de la obra poética de
Reyes se ha quemado en [... el] fulgor de lo
momentáneo, sin mengua de permanecer luego con
buena luz. Ido ya el interés por la circunstancia.
Parecería que en un momento en que se repetía
hasta la saciedad el término evasión, Reyes, por lo
demás siguiendo una línea muy española
(pensamos en el Arcipreste de Hita oen Cervantes,
en Goya oen Picasso), hubiera querido meterse en
las cosas, irles al encuentro, aunque fueran los
hechos de menos atrayente eternidad. O acaso
porque, impedida de modo creciente lacomunicación,
le fuera necesario restablecerla por los más familiares
medios, siguiendo en esto las pautas de su cercano
Mallarmé. Luego de lamentarse de que •hoy se ha
perdido la buena costumbre, tan conveniente a la
higiene mental, de tomar en serio -o mejor, en
broma- los versos sociales, de álbum, de cortesía»,
añade zumbón: «desde ahora te digo que quien sólo
canta en do de pecho no sabe cantar; que quien
sólo trata en versos para las cosas sublimes no
vive la verdadera vida de la poesía y las letras,
sino que las lleva postizas como adorno para las
fiestas•. Ysimilar opinión manifiesta con respecto a
su mezcla de formas populares y cultas, en esta
alegre ate poética:

Ycuántos que, cerrado el cielo,
Viendo lejanos astros, se echan,
Sobre los hombros ateridos,
De Dante y Juan Ramón la tela.
En ese maestro bosque amigo
Mis ojos sus miradas ponen:
Ponen un sinsonte silvestre
Que habla con lujoso zenzontle.

21 de diciembre de 1954
En abril de 1955 le envié los originales de un
libro de poemas míos (Alabanzas, conversaciones),
con la siguiente carta:
[ ...]

Admirado don Attonso Reyes:
Hay muchas labores ingratas, dicen que repetía
Perogrullo. Una, por ejemplo, recibir mamotretos
más o menos literarios con la esperanza de que
sean publicados. Créame que la de enviarlos no es
más agradable. Durante muchos meses he tenido
esta papelería a mi lado, esperando la fortuna de
poderla editar por mi cuenta. Como a estas alturas
aún no he terminado de pagar el anterior libro (sobre
poesía cubana), creo llegado el momento de perder
tan singular ilusión, antes de que los versos
amenacen ser hojas póstumas. Y, tras muchas
vacilaciones, le envío el cuaderno con la esperanza
-que bien sé que nada abona- de que pueda
publicarse bajo la generosa mano del Fondo. ¿Es
ello posible? Mi gratitud hacia Ud., ya grande, será
mayor. ¿No lo es? Comuníquemelo, por favor, tan
pronto pueda, para irme con mi ruido a otra parte,
ejerciendo el ingrato papel que ya con Ud. he estrenado: el de joven con manuscrito bajo brazo. (Parece
el título de un cuadro feo.) Perdone que lo moleste
con esta impertinencia, pero no tengo otra. Anderson
lmbert, ha contado una curiosa anécdota sobre su
relación con Shaw: después de leer en los periódicos
que el dramaturgo inglés se quejaba de que su
vasta correspondencia le impedía producir alguna
comedia más al año, Anderson decidió no escribir
más a G.B.S. para contribuir así de algún modo al
crecimiento de su teatro. Crea que ami vez yo contribuiría gustoso con mi silencio a otro tomo de su
traslado de la 1/íada, a un nuevo yadmirable trabajo
sobre mitología griega, a quién sabe qué ganancia
deliciosa y necesaria de nuestras letras; pero, por

Guardo mejor la salud
alternando lo ramplón
con lo fino,
y junto en el alquitara
~moyoséel romance paladino
del vecino
con la quintaesencia rara
de Góngora y Mal/armé.

Mezclas (de asuntos, de formas) que, muy a lo
Mallarmé y muy a lo Góngora precisamente,
Reyes realiza sin violencias, y que van dando la
línea de su poesía: culta y popular, en armoniosa
bifrontalidad, ambiciosa, varia, aquí exacta,
allí traspasada de fervor. Leída junta su obra
poética (que habrá de completarse con sus traducciones, en que Mallarmé, Browning, Goethe o,

[ 6]

un momento, puede más el escozor de la publicación.
Excúseme, y gracias por cualquier atención.
Con reiterada admiración,
Roberto Femández Retamar.
Reyes me agradeció mi ensayo en una
generosa tarjeta en la que me tendía «las dos
manos de su amigo», como le gustaba escribir.
Y en carta de 3 de noviembre de 1954 me
pidió autorización para incluirlo en un proyectado
libro «de muy escogidas páginas sobre mi
obra, hechas ya anteriormente». (El libro se
publicaría en dos tomos, con el título Páginas
sobre Alfonso Reyes, precisamente por esta
Universidad de Nuevo León, uno en 1955 y otro
en 1957).
Poco después, el 23 de diciembre de 1954
volví a escribirle:
'
[... ]
Admirable Reyes:
Joyce pidi? alguna vez, entre socarrón y grave, un
lecto_r ~ed1cado de por vida a la tarea de leerlo. Yo
no se s1 usted ha hecho, en algún sitio de su bosque
tan singular petición. Pero a sus lectores se nos v~
-se nos acrece- la vida en ese siempre renovado
y siempre insaciado placer de leerlo por los cuatro
puntos cardinales. [...] [L]a noche del día 20-21
volví a devorarme Junta de sombras. A las dos o
tres de la madrugada se acabó el libro -y casi me
acabo yo-. Pero he aquí que cuando regreso
maltrecho, a la hora de almuerzo, de las clases, me
espera la alegría de ver que la silva ha echado
nuevas hojas verdes. Para mayor gusto, había
buscado en vano el cuaderno que tuvo la bondad
de enviarme [Se trataba de Nueve romances sordos
así ~ue esta lectura fue la primera. Y en fin, ¿qué
decirle?: Consuelo nuevo; y estos versos
borroneados sin tiempo, pero con la devoción si~
reservas de su

Roberto Fernández Retamar
P.S.: -Muchas felicidades pascuales-y de las otras.
Los versos de que allí le hablé (y tiempo
después incluí en la sección «Cortesía, como
Reye~», título que fue también un homenaje a él,
de m, Poseía reunida[ ... ], La Habana Ediciones
Unión, 1966) son los siguientes:
'

(Escapado del magro jefe
Que usufructuaba nombre de
Venablero de los pinceles},
Enviábamos a Cortés,
Varón de candela y mirada,
El deslumbrado primero ante
Esa enroscada platería
Que de 7enochtitlan aún sale.
Yluego, ¿cómo hacer memoria
Toda?: la caudalosa cresta
Del ensombrecido en Cho/u/a
De teocali y de adolescencia;
Aquel secreto Orestes magno
Que hasta a su Clítemnestra amó
Ytuvo en la planicie de oro
'
Su P17ades del corazón;

A ella siguió un intercambio epistolar del cual
me limito a citar algunos ejemplos:
[...]
Mi querido y buen amigo:
Yo comprendo que la ilusión de usted era publicar
su libro de versos en el Fondo de Cultura. Ya ve
usted que esos señores no ceden en sus planes.
Tampoco entraron dentro de los planes del librero
Obregón. Otras editoriales hay, pero no son literarias
o no tienen categoría ni garantía. Porrúa también
publica sólo lo que quiere en sus colecciones
limttadas. ¿Qué hago con su libro? Yo puedo ofrecerte
hacer por cuenta del Colegio de México una edición
limitada y judía. No sé si eso le conviene. Déme
sus órdenes, por favor. Aún no somos los escritores
[esta última palabra, intercalada manuscrita] dueños
de la máquina editorial. Lo saluda con vivo afecto
Alfonso Reyes
[Posdata manuscrita]
Mi carta se cruza con su simpática misiva del 28 de
junio. Espero sus órdenes. Lo abrazo
A.R.

[...]
Mi más querido Alfonso:

VISITACIONES CUBANAS
Magistro silvaeve Alfonso Regibus

Por ventura, la mano mayor de Juan Ramón
me sigue dando las palabras que yo querría:
« Fénix/ de alas abiertas, siempre nuevas/
e~ los moldes del llamear.» Me ofrece Id., para mi
aJetreado cuaderno de versos, «una edición limitada
y judía» por cuenta del Colegio. Quizá la vanidad,
que nunca se decepciona; quizás el «amor

Antes que flautas y sandalias
Mexicanas sobre mí isla,
Hacia el área transparencia
De la alabanza alejandrina.

[7]

�intelectualis• de que nos hablaba el judiazo (ya que
entre hebraísmos andamos), me hace sólo decirle
que sean cuales fueren las condiciones, las acepta
de antemano, y le expresa la mayor gratitud, su
devoto
Roberto Femández Retamar
P.S.--le recuerdo que mi querido amigo el pintor Felipe
Orlando, quien allí reside, creo que podría -de
pedírselo yo- atender la impresión del librito.

A finales de ese año 1955, editado por El
Colegio de México, el libro vería la luz, al cuidado
del poeta Ali Chumacero y Felipe Orlando, y con
una viñeta de este último. Hoy es una curiosidad
literaria, pero yo lo veo con cariño y, como es
obvio, aumentó mi gratitud hacia Reyes. Esa
gratitud era debida a muchas cosas, y sobre todo a
que me fascinaba la personalidad literaria de
Reyes, de quien me consideraba un humilde
planeta. El preparar unas oposiciones, a mis
veinticuatro años, para una cátedra de filología
clásica ylingüística en la Universidad de La Habana,
aumentó mi deuda con Reyes, porque devoré {o
volví a devorar) cuanto había publicado él sobre
esas disciplinas. Ycomo los demás opositores sabían
aún menos que yo, no hubo más remedio que
adjudicarme la cátedra, con lo que me convertí en
el profesor más joven que entonces tenía la
Universidad de La Habana. La primera tarea que,
en mi flamante tarea de profesor, me encomendó la
Facultad de Filosofía y Letras, fue redactar una
solicitud para que se le otorgara el Premio Nobel a
Alfonso Reyes.
En el cruce entre mis aflicciones literarias y
mis curiosidades lingüísticas, dediqué un año,
entre 1956 y 1957, a escribir mi libro Idea de la
estilística, que temía que pudiera disgustar a Reyes,
considerando que él no veía con demasiada
simpatía la disciplina, al menos ajuzgar por la carta
abierta que Amado Alonso le enviara a raíz de
algunas observaciones del autor de Cuestiones
gongorinas. En todo caso, no hice llegar los
materiales de ese libro a Reyes para ser publicado
por El Colegio de México, lo que después de todo
hubiera sido mucho más lógico que haberle
mandado mis papeles poéticos. A lo mejor al
redactar aquel libro, de manera más o menos
consciente, yo hacía un esfuerzo no sólo por asimilar
las lecciones de rigor y delicadeza que siempre
recibí de Reyes, sino también por no sucumbir del
todo a la abrumadora influencia que él sign~icaba
para mí. Se trataba, por lo demás, de una típica

actitud discipular. Pues, por supuesto, era y he
seguido siendo, en no pocas cosas, un discí~ulo
de Reyes. Si no pude asistir a sus cursos, sI no
pude estudiar en El Colegio de México (com~
recordé cuando a principios de 1988 ofrec,
conferencias en él), fui su alumno, según Lezama
solía decirme, en «l'école buissoniére•, y de ello
me he sentido siempre muy orgulloso.
A finales de 1959, le pedí a don Alfonso
(con vistas a la Nueva Revista Cubana, que yo
dirigía) una página sobre la Revolución Cuban~,
que iba a cumplir pronto su primer año d~ ~i~a. El
me envió una carta con la que m1c1é la
sección «Homenaje a la Revolución•, y apareció
después de muerto Reyes, hecho este último que
me llevó a rendir homenaje al hombre excepcional en otro lugar de la revista: la sección «Avisos»,
donde sin firma apareció esta nota:
En el batallador mundo de las letras, pocas veces
una primacía ha sido tan ampliamente reconocida
como la que ostentaba, sobre la literatura
hispanoamericana de hoy, el mexicano Alfonso
Reyes. El primer hombre de letras de nuestra
América, lo llamó simple y acertadamente Jorge
Luis Borges. No el primer poeta -¿Neruda?- ni el
primer novelista, sino el primer hombre de letras: el
primer escritor, el primer lector. Este primer escritor,
este primer lector de nuestras tierras, quien acababa
de cumplir setenta años, ha muerto en México a
finales de éste. Twain, al dijundirse la nueva de su
propia muerte, se apresuró adeclarar que~ª.noticia
había sido ampliamente exagerada. La not1c1a de la
muerte de Reyes había sido tantas veces
exagerada, solía bromear tanto Reyes sobre esos
retornos suyos al mundo de los vivos, que el final
de esta vida perfecta no soporta lamentaciones ni
quejas. Muerto, asus años, en plena tarea creadora
~jemplo infrecuente en América: Sanín Cano lo
acompañaría en esa terca lucidez-, la labor y el
ejemplo que nos deja pueden complacer no ya la
más exigente memoria de hombre, sino la de toda
una literatura. Pues, en efecto, Reyes fue algo así
como un hombre-lneratura. En países tan pobres de
creación como los nuestros, la nómina de sus
trabajos parece más el catálogo de la literatura de
una de esas minúsculas, turbadas e imaginarias
repúblicas latinoamericanas a que son tan dados
algunos europeos. Hay en Francia un grupo de
matemáticos que firman sus trabajos con el
seudónimo colectivo de Bourbakis. ¿No se pensaba
aveces, atravesando la copiosa selva del mexicano,
pasando de un grave estudio fenomenológico
sobre el hecho lnerario a una copla ligera, de una
historia de la filosofía alejandrina a una colección de
sonetos, que estábamos en presencia de un
conjunto malicioso de escritores, confabulados para

[8]

hacemos creer que existía en efecto ese escritor
agudo y bondadoso al que habían bautizado con el
nombre afortunado de Alfonso Reyes? Pero no:
este voraz, este incesante, este negador del
descuido, el desorden y la improvisación del
hispanoamericano existía en la meseta mexicana,
y era el orgullo y la alegría no sólo de México, sino
del Continente todo. En la biblioteca en que vivía
(llamarla casa supone una innecesaria violencia del
idioma), solía recibir con sabia cortesía aescritores
que de todas partes llegaban para tener el privilegio
del diálogo con él. Ese diálogo, que ha sido cortado
bruscamente hace sólo unos días, era una de las
razones para confiar en la capacidad efectiva del
hombre de nuestra América. //Poco tiempo después
de la muerte de José Vasconcelos, la de Monso
Reyes priva al país hermano de su otra figura de
gran relieve mundial. Pero mientras Vasconcelos
representó la violencia, la desmesura, el mucho
acierto y el mucho yerro, Reyes era la armonía, la
precisión, la justeza, el saber gustoso, la erudición
jubilosa. Fue, sin disputa, el humanista americano
de este siglo. Su línea es una admirable línea
americana: hombres como Andrés Bello, como José
Enrique Rodó, incluso como José Martí -tan mayor
que este, que cualquier esquema-eran sus naturales
antecesores: los hombres en quienes ha sabido
convivir, en nuestras tierras, la felicidad del idioma
con un magisterio a que ningún escritor nuestro
puede sustraerse por entero. No hay que añadir que
en él, cierta voracidad casi excesiva ycierto regusto
de la lengua hacían recordar a la monja prodigiosa
que vivió también en su país. Pero todo ello unido a
una preocupación americana que fue -en Reyes
como en Bello, como en Martí, como en Henríquez
Ureña- el centro de su obra. Vio en América el
sitio de la justicia, expuso al mundo la posición
de América, y no vaciló, a pesar de la pobreza de
las circunstancias políticas, en reiterar su confianza
en el establecimiento de un mundo mejor en estos
países que conocieron la utopía viva de Quiroga, la
hazaña de Bolívar, el sueño inmenso de Martí.
La América lo cuenta como uno de sus mentores,
y, en la gran batalla por la justicia en que está
empeñada Cuba -al frente de la América toda-, lo
sabe uno de los suyos. No descansará en paz,
sino en generosa guerra por el bien, el maestro
Alfonso Reyes.

A principios de 1960, recibí de Reyes el
último libro que me mandara: Marginalia. Tercera
serie: 1940-1959 (México, El Cerro de la Silla,
1959). La dedicatoria decía: «A Roberto Femández
Retamar, sólo para desearle dicha en 1960»: es
decir, el primer año que desde 1959 no lo vería
vivo.
Decir que Reyes me ha seguido acompañando desde entonces no es un lugar común
retórico. Cuando marché a París por responsabilidades diplomáticas, en marzo de ese 1960,

[9]

pensé intensamente en Reyes, en la mezcla de
erudición, literatura, historia y diplomacia que yo
veía encarnada en él. (Yo no conocía entonces
todas las circunstancias dolorosas en que Reyes
salió de México a raíz de la muerte de su padre.)
Al empezar a dirigir en 1965 la revista Casa de
las Américas, volví a tenerlo muy presente. Y en
1968 la Casa publicó una selección que hice de
ensayos de don Alfonso, con un prólogo que luego
me ha gustado llamar «Reyes desde otra
revolución•. Allí planteé:
Al presentar esta primera edición cubana de textos
de Alfonso Reyes, he decidido que fuera de ensayos,
por considerar que es en este género donde se
encuentran las páginas más perdurables del gran
mexicano -aunque los ojos se me vayan también
tras su altiva y doliente lfigenia cruel-. Al cabo, a
pesar de saludables discusiones, ésta es opinión
bastante compartida, que resume así Enrique
Anderson lmbert: «En lo que sí acertó, siempre, fue
en el ensayo. Alfonso Reyes es, sin ninguna duda,
el más agudo, brillante, versátil, culto y profundo de
los ensayistas de hoy, en toda nuestra lengua.» Por
otra parte, el ensayo, que el propio Reyes llamó
«centauro de los géneros», es en sí mismo lo
bastante dúctil como para devorarse la mayor parte
de su obra, cambiando tranquilamente de rostros.
Los clasificadores («¡vieja manía!,,, decía Henríquez
Ureña) se han encargado de separar esos rostros.
José Luis Martínez, Manuel Olguín y James Willis
Robb ofrecen sus ordenamientos. El primero, en
atención a sus formas literarias antes que por sus
temas; el segundo, por razones cronológicas; el
tercero, según el punto de vista del motivo y la
estructuración estética. Todos son, desde luego,
criterios válidos. Por mi parte, dada la índole de este
tomo, he escogido ejemplos de tres grandes líneas
temáticas en Reyes: la primera, relativa a la
definición, a la comprensión del país -comprensión
hecha posible por el vuelco revolucionario, que
echó afuera las raíces de la nación-; esta primera
parte lleva un título que alguna vez sugirió el propio
Reyes: «En busca del alma nacional». La segunda
parte toma el título de uno de los ensayos de la
misma, «Homilía por la cultura»: ese título es de
alguna manera aplicable a la intención general del
conjunto, en la medida en que supone una
exposición y defensa del papel de la cultura en
nuestra sociedad. La tercera parte, «De lengua y
lneratura», es menos antológica que las anteriores,
porque se propone sobre todo ofrecer a los lectores
universitarios yparauniversnarios del país una serie
de textos teóricos útiles en sus estudios. Por
supuesto, ellos deben complementarse con los
grandes libros orgánicos de Reyes sobre la
materia: La crítica en la Edad Ateniense -feliz
paráfrasis de J. E. Sandys-, La antigua retórica,
El deslinde (especialmente con los añadidos
de la última edición, la de las Obras completas). Se
incluye el ensayito sobre la novela policial para

�mostrar una vez más la agilidad y el amplio radio de preocupación de Reyes (quien, dicho sea al pasar, casi
inauguró, junto con Martín Luis Guzmán, la crítica cinematográfica en español, firmando ambos con el seudónimo de
Fósforo en el Madrid de 1915). //No puede esperarse que ninguna selección dé idea suficiente de la enorme obra
ensayística de Attonso Reyes; pero he querido centrarme en puntos que, según confío, siguen teniendo vige~cia_en
aquella obra: la búsqueda del ser de su patria, la necesidad de conservar yvivificar un legado cultural, la med1tac1ón
sobre la naturaleza del hecho literario. Durante su vida, Reyes logró una de sus aspiraciones: comunicar a su país
con el mundo. Casi diez años después de su muerte, y desde la perspectiva de otro acontecimiento histórico
comparable con el que él vivió en la juventud, ¿ha logrado comunicar también con el porvenir, que vamos siendo?
Creo decididamente que sí, y por ello me complacería ver discutir aquí estas páginas de quien, en medio de la
violencia, del dolor personal, sintió hundirse sus raíces en su pueblo y encontró un idioma universal para decirlo.
Cuando, años después, me ocupé de nuevo
de cuestiones de teoría
literaria, en no poca medida
braceé con él, con el autor
del nutrido y acucioso
Deslinde. Recuerdo otra
vez que tal es la frecuente
actitud de un discípulo
verdadero: Reyes sigue
siendo para mí un
horizonte.
Con motivo de
cumplirse en 1989 el
centenario de su nacimiento, El Colegio de
México me invitó a integrar
un panel que se celebró el
22 de mayo de aquel año
y coordinó Antonio
Alatorre. En ponencia, que
se llamó «Releyendo el
undécimo tomo» (por
supuesto, de las Obras
completas de don Alfonso)
planteé:
La fascinante prosa de Reyes y su verso mucho más complejo que lo que una lectura superficial puede hacer creer
(recuerdo cómo entusia~maba a Lezama Lima); su constante atención a raíces cultural~ Irrenunciables, de las que
son ejemplos hermosíslmqs su, cuantiosos trabajos dedicados a Grecia y a Espafia; Q, su riguroso laboreo en el
terreno de la teoría llterári$, y desde luego su proverbial cortesla, han llevado a alguno~ aolvidar que Reyes supo
enfrentar con gran altura, cuestiones Inmediatas. Así, impugnó aSpengler (198 ss.), rech~ó toda forma de fascismo
(242) y de racismo (242 ,s.), y tampoco se quedó callado cuando se trataba de habl¡ir de imperialismo, al que
contempló a lo largo de la hl~torla en «Atenea política» (1932) (189-191), y más c~rcanamente en «Un mundo
organizado» (1943), donde afirmó
,
,
El latinoamericano medio [...] cuando oye hablar de una organización cooP,erat1va del mundo, tiende a
imaginarse un 1:stado monstr¡,io, regido por dos o tres Grandes Potencias omnímodas y resuelt~s a i~~oner sus
decisiones en detrimento de lps pueblo$ débiles. Y especialmente, ve aparecer el fantasma del 1mpenahsmo que
alarga las manos por nuestras Américas (3a7).
Aesa luz adquieren pleno sentido las palabras ~uyas en que al enumerar los motivos de la guerra nos dice que
«la desesperación de los pueblos oprimidos [...], la defensa de las sociedades débiles, colonias o semicolonias, [...]
es el único motivo de guerra justa» (225); y aquellas otras en que explica: •Contra el nacionalismo de los actuales
agresores, no hay más defensa que robustecer el propio nacionalismo-llamémoslo antinacionalism,o ~n buena horaaun para aquellos cuya filosofía ha superado ya ese término» [273]. //El undécimo tomo, y no es el urnco que lo hace,
nos muestra a un Reyes humanista en el más hondo y noble sentido de la palabra, un apasionado defensor de la
libertad, un vocero de nuestra América, un Intelectual que se sabe y se proclama al servicio de su pueblo, del pueblo
[.. ,].

[ 10]

Y no hace mucho se me pidió un texto que
aparecerá, con el título «Sobre la importancia de
Alfonso Reyes para nuestra América», como
epílogo del libro Alfonso Reyes y los estudios
latinoamericanos, publicado por el Instituto
Internacional de Literatura Iberoamericana de
la Universidad de Pittsburg. Dicho texto concluye
de la siguiente manera:
Reyes murió a finales de 1959. A partir de 1960,
motivada por la atención mundial que iba a
volcarse sobre nuestra América a raíz de la
revolución iniciada en Cuba el año anterior y sus
repercusiones, no pocas obras latinoamericanas
y caribeñas se beneficiaron de esa atención, al
margen de las simpatías o las diferencias (Reyes
dixi~ por aquel acontecimiento. Señaladamente
obras literarias, en particular narrativas. Hasta se
acuñó el deplorable término boom para nombrar a
un conjunto de autores suyos que alcanzaron
vasto reconocimiento. Tal reconocimiento desbordó
aese conjunto, más bien exiguo, eincluyó aescritores mayores, como Borges, que bien lo merecía y
que por cierto, paradójicamente, era hostil a la
experiencia cubana. Como nueva muestra de la
estimación planetaria recibida por nuestras letras, si
hasta 1959 el Premio Nobel de Literatura sólo había
distinguido entre los ciudadanos de nuestra América,
con entera justicia, a Gabriela Mistral, desde aquel
año auroral hasta hoy lo han recibido, con no menor
justicia, Miguel Ángel Asturias, Pablo Neruda, Gabriel
García Márquez, Octavio Paz y Derek Walcott; y al
parecer inaceptables razones extraliterarias,
políticas, de sesgo contrario, impidieron que también
les fuera otorgado a Borges y a Alejo Carpentier.
Añadamos que tampoco lo obtuvo, mereciéndolo
sobradamente, Alfonso Reyes. Pero él, como he
recordado, desapareció en el linde de la fecha que
iba a inaugurar la acogida mundial de nuestras
letras. Es tiempo sobrado para abandonar la
superficialidad de ciertos juicios y que se le
reconozca al maestro mexicano el lugar que le
corresponde como figura de primer orden en nuestra
cultura. Se ha llegado al extremo de que en las casi
cinco páginas dedicadas a «Latin American Theory
an Criticism», debidas a Mónica Lebron, de la
importante The Johns Hopkins Guide to Literary
Theory &amp; Criticism (editada por Michael Graden
and Martín Kreiswirth, Baltimore y Londres, The
Johns Hopkins University Pres, 1993), Reyes no
aparece mencionado ni siquiera en la pintoresca
bibliografía, no obstante ser sus contribuciones a
esa área absolutamente capitales. //Reyes inició
su carrera literaria cuando el 28 de noviembre de
1905 le fueron publicados tres sonetos en un diario
regiomontano. Pero su primer libro, Cuestiones
estéticas, fue de ensayos, apareció en París en
1911 y trató muchos de los temas que se le harían
habituales. Desde entonces hasta su muerte, sus
libros y cuadernos fueron incesantes, aunque a

[ 11 ]

menudo de liradas restringidas, y abarcaron sobre
todo el ensayo, pero también la poesía, la ficción, el
teatro, los estudios, las traducciones y una vivaz
miscelánea. Escribía como respiraba. Y sus temas
fueron variadísimos: consagró muchas páginas a
las herencias griegas y españolas, sin olvidar las
de su tierra, afiguras como Goethe (dato curioso: de
su Trayectoria de Goethe escribió el joven Ernesto
Guevara: "Uno de los más altos espíritus americanos
se acerca aquí a la obra de uno de los más grandes
talentos de la humanidad. Pero el acercamiento, sin
ser irreverente, no es de rodillas. [...Ji, alos estudios
literarios en general (su El deslinde sigue siendo
una piedra miliar injustamente marginada), al libre y
constante vuelo de la poesía, a ficciones, a sus
memorias, al ejercicio de una curiosidad enciclopédica en que América y la utopía tuvieron sitios
relevantes. Hace tiempo que se cuenta con lo
esencial de sus Obras completas, las cuales
comenzaron a aparecer en 1955 y llegaron a su
tomo (por el momento) último, el XXVI, en 1993.
Fuera han quedado su "copioso Diario" (del que
algo se adelantó en Diario 1911-1930, prólogo de
Alicia Reyes, nota del Dr. Alfonso Reyes Mota,
Guanajuato, Universidad de Guanajuato, 1969), los
informes diplomáticos, un índice acumulativo de
sus Obras y el no menos copioso epistolario, que
con las correspondientes respuestas ha ido
apareciendo parcialmente: recuerdo la publicación
de sus cartas cruzadas con Pedro Henríquez Ureña,
amigo entrañable y verdadero mentor, José
Vasconcelos, José María Chacón y Calvo, Octavio
Paz, Luis Cernuda. Hasta yo me atreví, cuando
cumplí setenta años, a dar a conocer casi toda
nuestra correspondencia: mera brizna de su bosque,
pues yo tenía entre veintiún y veintinueve años
cuando me carteé con él, ya al final de su vida. //
Para Borges, apreciador riguroso si los ha habido
(aunque tuvo también un ancho costado arbitrario),
Reyes era en 1955 "el primer escritor y el primer
lector de nuestra América•. Y a Borges voy a
acogerme para recordar su observación apropósito
de por qué su admiradísimo y riquísimo Quevedo
no ostentaba la alta jerarquía mundial que merecía.
Borges lo atribuía a que, a pesar de no ser inferior
anadie, "no ha dado con un símbolo que se apodere
de la imaginación de la gente•, como sí lo hicieron
Homero, Sófocles, Lucrecio, Dante, Shakespeare,
Cervantes, Swift, Melville, Kafka; incluso, no siendo
el símbolo objetivo y externo, Góngora y Mallarmé,
o, tratándose de "un protagonista semidivino•,
Whitman. ¿No es éste, en cierta forma, el caso de
Alfonso Reyes? En su magna obra (magna por la
dimensión y por la calidad), en vano buscaríamos
un Cantos de vida y esperanza, un Tri/ce, un Canto
general, un El siglo de las luces, un Cien años de
soledad-o un "Tliin, Uqbar, Orbis Tertius•-. Pero sí
debe decirse que, volviendo a palabras de Borges
sobre Quevedo, Reyes también "es menos un
hombre que una dilatada y compleja literatura•. (Del
propio Reyes dijo Borges: «Menos que un individuo,

�es ya un arquetipo.•) Aunque no añadirla que es •el
primer artífice de las letras hispánicas•, porque creo
que este rango le corresponde más bien ?Jos~
Martí, tristemente ignorado por el argentino. S1
Guillermo Díaz-Plaja dijo que el autor de La Edad_de
Oro es "el primer 'creado( de prosa que h_a te~1do
el mundo hispánico•, Reyes fue aun mas le¡os,
llamándolo •supremo valor literario" (nada ~e~os
que en El deslinde), ia más pasmosa organización
literaria", "hombre el más dotado para las letras en
nuestra América, y uno de los mejor dotados en
la lengua española". //Sólo el fuego conoce al fuego,
reza el proverbio griego. El hecho de que. Reyes
haya sido capaz de tales juicios sobre Mart1.r~vela
la naturaleza de su propio talento (iba a escnb1r: de
su propio genio). Sucumbir ala frivolidad de criterios
volanderos, y perderse el comercio con una obra
de la intensidad y la envergadura de la de Alfonso
Reyes, es señal de la mediocridad de. es_tos
tiempos que nos ha tocado vivir, y contribuir a
empobrecernos todavía más. Que en Reyes
alcanzó alturas extraordinarias la cultura de nuestra
América me parece indigno discutirlo. Y al traerlo
de nuev~ a nuestro lado, para aprendizaje ydeleite,
quiero citar unas palabras suyas que releí mientras
preparaba estos apuntes. Ya sabemos cuánto volcó
Reyes de la cultura mundial en nuestras alfor¡as.
Pero me sorprendió, en la carta a Eduardo Mallea
sobre (contra) Ortega y Gasset que_ había
permanecido ignorada hasta que se recogió en el
tomo último de sus Obras completas, encontrarme
con estas palabras suyas: "Tengo gotas de sangre
india" (p. 443). Volvamos a la sonriente Y voraz

sabiduría de Reyes a la luz de esas singular_es
gotas. y también, desde luego, de las adverteooas
que dejó en 'A vuelta de correo•:
Todos los elogios literarios, fruiciosa y largam_ente
bebidos, 00 podrían compensarme de que me qUteran
arrebatar la única virtud que aquí defiendo, y es la de
ser un mexicano. Cuiden de otra cosa los hijos de las
naciones que ya están de welta en la historia.. Para
nosotros, la nación es todavía un hecho patético, Y
por eso nos debemos todos a ella. ~ el vasto de~r
humano nos ha incumbido una poraón que todav1a
va a da~os mucho quehacer. Yo diría, trocando la
frase de Martí, que Hidalgo todavía no se quita las
botas de campaña.

He logrado reunir los veintiséis tomos ~e las
Obras completas de Alfonso Reyes gracias a
gestiones amistosas del lnstiMo Nacional de Bell~s
Artes y el Fondo de Cultura Económica, José Luis
Martínez, Eugenia Meyer, Mónica Manso~r,_ E~esto
Mejía Sánchez eIda Rodríguez Pra~pol_1rn. _Pienso
que es una linda lección que tantas inst1tuc1on~s Y
amigos me hagan todavía más deudor de Méx1?º•
a propósito de mi gran maestro. Ahora que escnb_~
estas líneas bajo el retrato barbado que_ me env1?
Reyes en los años 50 y que ha seguido pr~s1diendo mi lugar de trabajo, vuelvo aleer la d~d1ca·
toria con que Ernesto Mejía Sánchez, el _admirable
nicaragüense que también fuera mexicano, me
dio el tomo veintiuno de aquellas obras: «A
Roberto, amigo de Reyes y vasallos.» ■

[ 12]

Presencia afrocaribeña
en la pintura cubana actual
Adelaida de Juan
~ PROPONEMOS ESBOZAR B. CARÁCTER CUBANO YCARIBE DE NUESTRA PINTURA MODERNA, EN UNO DE SUS SIGNIFICANTES
de importancia. En esencia, tal carácter implica uno de los integrantes de nuestra nacionalidad: aquel
que, proveniente de diversas etnias africanas, se uniera al proveniente de Europa (en nuestro caso,
España), ya en sí ancestralmente mestiza, y, en menor medida, Asia, para dar lugar, en un proceso
de varios siglos, a una realidad nueva que define nuestra identidad. Es sabido que nuestro ser mestizo
no es, en las palabras de su primer y más serio estudioso, Fernando Ortiz, "hibridismo insustancial,
ni sincretismo, ni decoloración, sino, simplemente, una nueva sustancia, un nuevo color, un alquitarado
, ......LI'1
.i. 1
-· producto de trascultura"""
,..
ción", lo que resumiría con
...__,
1-1
la frase latina "tertium quid".
Aun a sabiendas de las
...
múltiples discusiones a
que ha dado lugar el
término "afrocubano" que
él creara en 1906, Ortiz
persistió en su uso, al
considerar que venía a
constituir "los apellidos de
los progenitores que son
a modo de adjetivos para
una completa identificación genealógica". En ese
sentido, pues, utilizaremos
este "apellido", de modo
de dirigir la atención
sobre la presencia de
elementos en ciertas
obras o autores que
aluden a formas y temas
derivados de nuestra
ascendencia africana.
Presente en toda la cuenca del Caribe, el sincretismo cultural se manifestará, en la esfera de la
plástica, por medio de pequeños ídolos, fetiches, altares, pinturas de raíz religiosa en sus diversas
formas (pinturas corporales, "firmas", pinturas cotidianas, abalorios de diversos tipos). Junto a otras
manttestaciones, la transculturación, evidente especialmente en la música y la danza, habrá de constituir
una base profunda para la determinación de rasgos diferenciados de aquellos de los opresores a través de
los siglos.
En las obras pictóricas contemporáneas, la presencia de elementos de origen africano se expresará
en dos grandes direcciones. Estas son, por una parte, la elaboración de formas cuyo parentesco con
las raíces del sincretismo africano son evidentes. Por otra parte, la presencia del hombre/mujer negros
o mulatos como personajes protagónicos, en las obras plásticas da evidencia, asimismo, de una realidad
1

...

[ 13]

�reflejada de muy diversas maneras a lo largo de
nuestra historia. En ambos casos se trata, con la
especificidad de cada modalidad, de testimoniar el
enriquecedor mestizaje que conforma a nuestro
pueblo. Quisiera ahora tocar brevemente la
imaginería de base afrocubana desarrollada por
algunos creadores contemporáneos, los cuales
conforman una expresión de altos valores. . ,
Un caso paradigmático de la incorporac!~n
conciente a una obra plástica de proyeccIon
universal de la esencia transculturada de nuestro
pueblo, estará dada por la vasta labor de
Wilfredo Lam. Nacido en 1902 en Sagua la Grande,
pequeña ciudad provinciana de la región central
de Cuba, y tras una larga estancia en Europ~, su
expresión definitiva se. har~ e~ Cuba a partir.de
obras capitales como La silla y, sobre todo La
jungla", ambas de 1943. Ya_tiene entonces Lam el
conocimiento del arte africano en los museos
europeos; conoce, además, l_a asimilación de los
valores expresivos de esas piezas hechas _por los
artistas de vanguardia encabezados por PIcasso.
Ha ocurrido, sobre todo, un hecho importantísimo
para la obra de Lam: su regres? ~I pa_ís n~tal:
recordemos que hizo notables d1bu¡os, ImagInativos y florales, para ilustrar la edición cubana
(1943) del extraordinario Cahier d'un retour au
pays natal de Aimé Césaire. El r~enc~~ntro de
Lam con su ambiente de origen sera dec1sIvo para
la concreción de su obra característica. Desechada
la primaria suposición que le atribuía determinados
caracteres al hecho de ser él descendiente de
chino y mulata (que ha llevado a algunos
promotores de folklorismo exoti~~~te.a habla~ de
la "perspectiva naturalmente asIatIca en_ la linea
del dibujo, y al "ritmo del tam-tam" perceptible ~n la
composición), no cabe duda de que nuestr? pintor
ha sabido captar esencias de nuestra realidad de
un modo propio y universal a la vez. De hecho,_ la
pintura de Lam no es, en ningún mo~ent~, de,scnptiva de elementos representativos de hturgIas, 1dolos
0 ritos. Con pocas líneas y trazos coloca detalles
que funcionan como asideros. evocadores; sus
imágenes sugieren más que definen: la herradura,
las tijeras, el cuchillo, la jícara, l~s cuern~s, la
flecha, la rueda: cada objeto se ha 1ndepe~d1~ado
de su contexto totalizador y se basta a s1 mismo
para indicar lo imprescindible a la imaginaci~n d_el
espectador y provocar su participación. ~n ni~gun
momento esta pintura deletrea a Chango (~e1dad
yoruba patrona del trueno y_del rayo, q~e se 1g_uala
a la Santa Bárbara catohca), a Ogun (deidad
yoruba de la guerra y la lucha, que se iguala a
San Pedro), a Ochún (deidad yoruba del amor
que se iguala a la Canda~ del Cobre, patrona de
Cuba), ni a ninguna otra, sino que las_apu~ta ~n la
parámetro más amplio de su mundo 1maginat1vo.

La simbología en la obra de Lam hace referen~ia
auno de los "apellidos afroides" estudiados por Ortíz.
Los temas carnales abarcan la feminidad como una
constante, cifrada sobre todo en los senos matemos,
que cuelgan frutalmente. (Recordemos cuadros como
"Las nupcias", 1947; "Flor-luna•, 1949; "Trenzas de
agua", 1950; "Le zig-zag d'un espoir", 1975)._En
reiteradas ocasiones, Lam ha creado una extraordinaria figura femenina cuyo rostro es.una m~scara o un
estilizado instrumento dentado ( La novia para un
dios", 1959). La presencia masculina está dada
fundamentalmente por los cuernos punzantes ("Le
reencontré", 1954). En uno y otro caso, el ser humano
no aparecerá en ningún momento con la totalidad de
sus contornos realistas tradicionales, sus elementos,
en ocasiones desmembrados, cobran una independencia considerable que facilita su manejo expresivo,
como puede verse en los pies y m~nos ~ue_ se
agrandan para afincarse mejor en la tierra ( Beh~r,
1947, 0 en "Entre parientes•, 1969); aveces, los o¡os
desorbitados, se presentan en forma de planos
romboides que recuerdan a los írimes ñáñigos
(diablitos abakuás).
. ,.
Pero quizás el elemento s1mbohco por
excelencia de la obra de Lam se encuentra en su
tratamiento de los motivos de fronda. Cañas de
azúcar, hojas de palma, de maíz, de malanga, ~e
tabaco y bejucos de toda especie, presencia
constante de nuestras tierras, están en muchas de
las más conocidas obras del pintor, sobre todo a
partir de la década de 1940 ("La jungla", 1943, Y
"Le revell du printemps", 1973). En ellas alcan~a
un grado supremo al imbricarse los elementos mas
característicos de la obra pictórica de Lam: entre
los símbolos carnales, sexuales, las máscaras Y
tijeras los cuernos y rabos, se entreteje la vegetación. Adelanta y retrocede, es fondo Yprimer pi~~º•
vegetal y animal a la vez, creación y destruccIon,
mito y realidad.
.
Este carácter alegórico usa signos que se
remontan a una lejana fuente africana elaborada
en nuestras tierras y se manifiesta de muchos otros
modos. Recordemos su insistencia en las formas
romboidales ("Umbral", 1950; "Amanecer", 1969),
en los trazos de un puntiagudo cuchillo entre líneas
esquemáticas para sugerir la presencia ~e Ogún.
En otras ocasiones, realiza transmutaciones de
índole sacromágica, en ellas se evidencia, por una
parte, hasta qué punto los sím~~lo~ en la pintura de
Lam se remiten a épocas preIconicas; por otra, se
afirma su capacidad de recreació_n de ~na i~aginería clásica en función de una realidad dnerenc1a~a
de su lugar de origen. Se trata de la metalep_~1s
estudiada por Ortiz como una transvalorac1on

[ 14]

en sentido horizontal: podríamos recordar aquí
alguna "Crucifixión" (publicada en Gaceta del
Caribe, en 1944) en la cual los símbolos católicos
son orgánicamente transmutados en símbolos
surgidos de la transculturada realidad cubana. De
nuevo es el mestizaje cultural que aflora,
enriquecedor en el surgimiento de novedosas
interpretaciones cargadas de sugerencias e
incitaciones imaginativas.
Otros artistas cubanos han trabajado, en las
últimas décadas, una temática proveniente de los
atributos y los ritos de las diversas prácticas míticoreligiosas de raíz africana. Recordemos, de fines
de la década de 1940, obras de Martínez Pedro
como "Cuarto fambá", o "Giahuba Baigial" de
Roberto Diago, la "Caridad del Cobre" de Mariano;
"Carnaval" o "Diablitos", de Portocarrero, sobre
quien volveré más adelante. En años más recientes,
con el perfil conceptual de corte antropológico que
caracteriza su notable obra, José Bedia ha
reelaborado muchos de los raigales elementos
africanos de nuestra identidad; y con caracteres
bien personales, la autodidacta Minerva López
realiza una simbiosis entre identificables elementos
afrocubanos y la mitología popular campesina. A
partir de la década de 1990, se destaca en esta
dirección, la obra de algunos creadores jóvenes,
entre los cuales menciono ahora a Marta María
Pérez, cuyas relevantes autofotografías aluden
creadoramente alas creencias míticas de la santería,
y a Belkis Ayón, quien hizo surgir con notable
originalidad en sus calografías de gran formato,
una fuerte simbología apartir de leyendas religiosas
que sustentan a los abakuá.
Quisiera volver ahora, como ya apunté, a
una indagación de honda proyección en estas
temáticas por parte de René Portocarrero
(1912-1985). Este interés ha tomado varios
caminos: ha plasmado la figura de "El brujo" en
cuadros y en un pequeño mural en cerámica,
realizado a mediados de la década de 1950: en
ellos el personaje en cuestión tiene el gallo del
sacrificio ritual mientras el fondo se puebla de alas y
hojas como cuernos. (Ha sido frecuente entre los
brujos afrocubanos el empleo de cuernos como
fetiches; al parecer está vinculado con el culto a
Obatalá, una de las deidades superiores del
panteón yoruba, que se iguala a la Virgen de las
Mercedes católica). En ocasiones, el artista ha
reiterado las imágenes de la "Santa Bárbara" que
suele pintar con su espada reluciente en composiciones en las cuales sobresale el rojo, uno de los
colores de su equivalente Changó. También ha
insistido en los "Diablitos", denominación que fue
dada fundamentalmente a los negros vestidos a la
manera ancestral africana en las festividades

que se permitían a los esclavos el acceso libre a la
calle. En los "Bembé" -baile africano conocido desde
los tiempos coloniales en Cuba- Portocarrero
apunta a una de las manifestaciones de carácter
festivo por medio de las cuales se exteriorizó siempre
un aspecto de la cultura popular.
Será sobre todo en sus reiteradas series sobre
los "Carnavales" (que entroncan orgánicamente
con su colección paradigmática Color de Cuba,
expuesta en diversos eventos durante la década
de 1960) en las que alcanzará Portocarrero
expresiones decantadas de esta exteriorización.
El pintor está inmerso en la vorágine del carnaval,
festejo polivalente desde épocas antiguas, que en
la transculturación caribe alcanza nuevas
dimensiones. En los atributos carnavalescos
subsisten, como tradición viva, elementos
originalmente desarrollados por los esclavos y sus
descendientes, que han pasado a integrar el
acervo cultural del país. En su tratamiento de los
"Carnavales" de inicios de la década de 1970,
Portocarrero ha suprimido muchos de los asideros
facturales que caracterizaban sus series anteriores
sobre el mismo tema. Con ello, parece haberse
facilitado la entrada en el movimiento y el ritmo
internos del carnaval, cuya carga emotiva se remite
a la dicotomía de la época inicial del carnaval
antillano. En ella, el tiempo y el espacio (mediodía o
noche; calle abierta y salón cerrado) indicaban
una jerarquización social. Portocarrero se
sumerge en un carnaval en el cual el sincretismo
ya se ha interiorizado del todo: por eso sus
"Carnavales", a diferencia de otras versiones
sobre el tema, de corte costumbrista, que han sido
elaboradas en nuestra plástica hace más de siglo
y medio, no hay un primer plano despoblado que
distancia al espectador de la escena que se
desarrolla ante él. En Portocarrero, el "Carnaval"
es el ámbito en el cual nos movemos, respiramos
y vibramos al ritmo que ha percibido el artista
desde siempre.
Tres décadas después de la eclosión de la
obra definitoria de Lam se da a conocer una nueva
promoción de artistas, algunos de los cuales ya he
mencionado; esta promoción surge y se forma en
condiciones bien diferentes de las que rodearon a
las generaciones previas, y se integran, con carácter propio a la ininterrumpida línea del arte moderno
en Cuba. En esta generación de creadores egresados de las nuevas escuelas y talleres de arte
fundados por la Revolución, pronto se destacará
una figura que, al igual que Lam en la década de
1940, buscará -encontrará, diría con razón
Picasso- su mundo expresivo en las ancestrales
raíces africanas de nuestra nacionalidad. Manuel
Mendive (1944) también realiza un inicial

[ 15 ]

�aprendizaje académico (en su caso, sólo en La
Habana); muy rápidamente, sin embargo, se
despojará de él para desarrollar lo que habrá de
ser su modo característico, que dttiere radicalmente
de Lam en lo que se refiere a su manera de acercarse yde recrear un mundo plástico que ha hecho
suyo. En él se observa, como basamento de los
aportes afroides, un voluntario primitivismo que
apunta no a la ausencia de entrenamiento, sino a
su temario y a su simbolismo propios. Mendive
continúa, a su manera, una tradición fuertemente
enraizada en nuestro pueblo y que es la de su
ámbito familiar inmediato. Lejos de abjurar del
ambiente de un hogar en el cual se perpetúa la
conservación de las tradiciones de antecedentes
yorubas-los ritos, los ritmos, los cantos, la lenguaMendive la potenciará con el instrumental plástico
que ha recibido. Éste le sirve precisamente como
herramienta para dar forma creadora a nuevos
mundos en los cuales la transmutada raíz africana
encontrará novedosos cauces de expresión.
El agua es para Mendive lo que la fronda fue
para Lam. Aparece no solo en los varios cuadros
centrados específicamente en las deidades
(orishas) vinculadas al mar y los ríos (Ochún y,
sobre todo, Yemayá, que se igualan a la Caridad
del Cobre y ala Virgen de Regla), sino en muchos
otros temas. Es una representación plástica que
sugiere, por extensión, el agua que circunda y
define la isla, el agua que desde tiempos remotos
ha significado el devenir constante y fluido.
Mendive alcanzará, después de su primer
periodo en el cual ilustra muy de cerca la mitología yoruba en la santería cubana, una creación
superior en la cual esa mitología es un sustrato de
la vida real de todos los días, 1968 es un año
decisivo en este cambio importante en la obra del
pintor. La pintura de Mendive se ampliará para
plasmar una temática más cotidiana que entronca,
orgánicamente, con lo mítico que anteriormente
había constituido su fuente más constante. Somos
testigos, a partir de este momento, de una
continuada imbricación de "lo cotidiano con lo
mitológico", como acertadamente señalara Nancy
Morejón. La cotidianeidad es vivida por Mendive
de modo intenso y detallista ala vez. Surge entonces
una sostenida presencia de elementos contradictorios y complementarios. Constantemente
Mendive nos recuerda, en escenas de jolgorio,
danzas, coitos (endokós en yoruba, y título de
varias series), la presencia de la muerte. Puede
ser el espíritu cubierto de un largo paño blanco
que se mece en un sillón en medio del baile, o que
asoma en las aguas que llegan hasta el malecón
donde están las parejas de enamorados. Aparece

continuamente la figura de doble rostro que
también acompaña tantas escenas pintadas por
Mendive. No ha de olvidarse que el Eleguá es
una de las deidades más presentes en la santería:
abre y cierra los caminos, alude a la risa y al
llanto, a la vida y a la muerte. Este es uno de los
recordatorios constantes de Mendive; este es uno
de los modos de imbricar una simbología mttológica
particular, con una realidad también particular
vivida por el artista. No es fortuito que el cambio
formal y temático se observa en la producción del
artista después de un accidente de tránstto que lo
marcó físicamente: su primer cuadro después de
su convalecencia lo recrea en "Ori wolé" ("Mi
cabeza da vueltas"), obra en la cual lo factual se
combina con la mítico-religioso.
El recuento histórico se convertirá en una
mirada doble. Mirará hacia atrás para revivir
instancias de la incorporación de nuestros
antecesores africanos a la vida de la isla: en sus
aspectos dolorosos ("Barco negrero"), pero sobre
todo en sus figuras heroicas (Maceo, Martí, Ché),
en sus escenas de lucha ("El palenque", obra en
la cual lkú, deidad genérica de la muerte, cabalga
frente a los perseguidores, separándolos de los
esclavos fugitivos que, con la ayuda de Eleguá,
se ocultan, bravíos y seguros, en la manigua que
está en la franja superior del cuadro). En el aspecto
más comprensivo de este mismo interés por las
luchas libertadoras, recorrerá, a lo largo de la
década de 1970, los "cien años de lucha" por la
independencia, de modo que su mirada enlaza el
pasado con el presente; testimonio de ello son
diversas obras que se centran en "Ché, Martí con
la Oyá" (dueña del cementerio), obra de 1970.
A partir de la década de 1980, la incesante
creación de Mendive ofrece novedosos cambios
expresivos, manteniendo siempre el basamento.
En la 2da. Bienal de La Habana, en 1986, Mendive
recibe premio por un espectacular perfonnance
interdisciplinario en el cual combina el body-art
con cantos, danzas, animales vinculados alos ritos
ancestrales (cuyos cuerpos también fueron
pintados por el artista) y, seguidamente, la salida a
la vía pública donde las gentes, después del inicial
asombro, se unieron al ritual. Mendive ha reiterado,
con variaciones, el uso de la pintura corporal en
función de los movimientos de la danza, algunas
de sus creaciones han sido filmadas para su
reiterada visualización. Algunos años después de
esta actividad, Mendive pasó a interesarse en la
llamada escultura blanda, en la cual las figuras de
considerable tamaño sustituyen, con sus posiciones

[ 16]

provocadas por el material nada rígido, el
movimiento de los danzantes. Recientemente, está
enfrascado en obras pictóricas de coloridos tenues
y figuras evanescentes que aluden, por aún otra
vía, a sus deidades y sus poderes.
Quisiera terminar estas breves reflexiones
sobre algunos significativos artistas que han
trabajado en esta línea, recordando la obra de
Belkis Ayón (1967-1999). A diferencia de los otros
creadores que he mencionado, Ayón se sumerge
en un diferente corpus legendario de origen africano
presente en nuestra cultura: aquel que rige la secular sociedad secreta Abakuá -también conocida
como de los ñáñigos-. La estricta prohibición en la
sociedad de mujeres -y de homosexuales pasivostiene su origen en el complejo cultural carabalí: una
mujer, Sikán, captura accidentalmente el maravilloso
Pez -Tanze- que daría poder y gloria a su
poseedor, los infructuosos esfuerzos por recuperar
su voz una vez muerto son seguidos por el sacrificio
ritual de Sikán. Aeste personaje mítico-religioso se
remite insistentemente Ayón en sus colografías. Ella
ha aclarado que "la leyenda de Sikán es un tema
que he venido trabajando desde la Escuela de
Arte, ylo que más me ha llamado la atención siempre
ha sido la condición de víctima del personaje
femenino". Al darle forma y presencia a Sikán
-desterrada, irradiada de la sociedad, muerta al
fin-, Ayón realiza una doble transgresión, entendida
ala manera de Foucault, deviene el trabajo ubicado
en el límite del discurso, en la hendidura por la cual
se abre el espacio a lo Otro. La fijación de Sikán
como personaje central y reiterado tiene, además
de las razones que he apuntado, sólo un
antecedente aislado en la pintura moderna cubana.
Se trata de un dibujo de Wilfredo Lam, quien la
imaginó y utilizó en contexto muy propio ydiferente
del de Ayón.
La preferencia cromática de la artista en todas
sus obras destaca algunas zonas de blanco contra
las secciones en negro matizadas de grises. A
diferencia de otros artistas que manejan creadoramente el uso del negro en sus obras (pienso en
Amelía Peláez, en Antonia Eiriz, en René Azcuy, et
a~, Ayón privilegia la voluntaria ausencia de color
por el sentido dramático y contrastante de su
reducida gama. Considera que las zonas de blanco
son focos de fijación y de misterio, acentúan y
coaligan la imagen al tiempo que reclaman una
~ás detenida atención, después del inicial golpe de
vista.
Centrada en la saga de Sikán, en su obra
influyen de modo latente experiencias propias,
matizadas en ocasiones por reflexiones de género.

En la colografía "¿Arrepentida?", de 1933, la mujer
se quita su propia piel para revelar la de Tanze, el
pez, fuente de poder y bienestar. Cinco años
después, en la pieza "Intolerancia", se vislumbran
imágenes múltiples que se adaptan a un módulo
circular, módulo en el cual los círculos concéntricos
crean un hálito de desesperación por el encierro
asfixiante: Sikán ansía y busca laliberación frente a
la agresión que viene de fuera. La forma circular,
marco de no pocas obras de Ayón, rememora el
cántaro que portaba Sikán cuando halla al pez
mitológico. Las escamas de Tanze, las serpientes
que tienen un papel de importancia en el mito,
aparecen transmutadas plásticamente en la
imaginería creada por la artista.
En otra ocasión apunté que la cólera también
se hace manifiesta en ocasiones. "Vindicta",de 1993,
es una pieza en lacual el blanco ocupa un espacio
inusual. En la composición se yerguen tres mujeres
cuyas cabezas están separadas; ellas vienen del
más allá mientras un arco iris serpentea al fondo.
Las mujeres están en posición de concentrada
fuerza contra esos personajes de la zona inferior
de la composición, que las están reclamando para
comenzar la ceremonia. Las mujeres muestran en
su actitud que están llenas de ira: son figuraciones
del espíritu de Sikán rebelde ydesafiante. Los títulos
que escoge Ayón para sus obras son, evidentemente, paratextos de importancia. "¡Déjame salir!",
"Desobediencia", "Perfidia", "Mi alma y yo te
queremos" son, a modo de botones de muestra
asideros conceptuales que enriquecen la
asimilación fruitiva de las obras.
He apuntado tan sólo algunos artistas que se
han enriquecido con la elaboración de fuentes
culturales del ancestro africano raigal de nuestra
nacionalidad. La apropiación y recontextualización
del mundo mítico-religioso de los descendientes de
africanos entra en la corriente vanguardista
occidental como apropiación de formas alejadas de
esencia legendaria cultural a través del periodo
negro de Picasso inspirado en las seculares
esculturas africanas: ello no implica un mundo
refe!encial de la religiosidad yla simbología oriunda
de Africa y transculturada en América. Queda para
el Caribe la mayor parte del arte que alude y se
nutre de la herencia africana en esta zona de la
colonial economía de plantación. En diversos países
de la zona -y me he detenido por razones obvias
en la producción cubana-, la presenciadel africano
implantado como esclavo resurge en el arte más
reciente y se constituye en una manifestación de
variada producción e intensidad. ■

[ 17]

�Psicología de la educación superior

Leonardo Iglesias

L

CULTURA ANTIGUA NO SE HALLABA DIFERENCIADA EN sus COMPONENTES. LA FUERZA, LAS PAUTAS NORMATIVAS, LOS
criterios valorativos, etc. se concentraban en una sola entidad que disponía del poder político, económico y
religioso. En el proceso de secularización del mundo gradualmente se separan los diversos ámbitos de la
cultura, los que se corresponden con las dimensiones de la existencia humana. El individuo puede realizar
labores políticas en su vida diaria; lo cual no excluye que participe en la vida social o la actividad artística
en la lectura y la creación literaria, como ejemplo. Asimismo, la dedicación a la actividad científica no
excluye la participación en la sociedad y la acción política.
Por otro lado, se
enlazan las características
,...
de los individuos y las
pautas de las instituciones;
las que contienen las
~ normas y principios
correspondientes a cada
sector de la cultura. Las
características de los
individuos están dadas por
la estructura de la
personalidad, que determina su vocación e intereses. De manera tal que,
las funciones, tareas y
fines de una institución se
acomodan a los rasgos de
los individuos; lo que los
sostiene en el seno de la
cultura y mantiene a su
vez el dinamismo de la
institución. Como ejemplo,
las instituciones para el
cuidado de la salud
requieren de individuos
que dispongan de una estructura y rasgos de personalidad que les permitan tolerar la carencia y el
sufrimiento; y, que al mismo tiempo, sean capaces de percibir y actuar con criterios científicos orientando sus
acciones hacia la consecución de la salud y sostén de la vida.
Igualmente sucede en la religión, en la que el sacerdote requiere de dinamismos de personalidad que
le permitan dedicar su existencia a la divinidad, renunciando a la vida ordinaria y buscando la "realidad
trascendente" en la "otra vida". En las instituciones de justicia se trata de distinguir con n~idez lo correcto de
lo incorrecto, lo bueno de lo malo, etc., y ubicarse del lado de lo prescrito por la cultura. En fin, así sucede en
los diversos ámbitos de la cultura.
En el ámbito de las instituciones, la conducta del individuo se ajusta a las pautas y prescripciones
aceptadas por la cultura. Se trata entonces que trabaje para la vida y la salud, y no para la muerte o lo

=

[ 19]

�malsano; para el cultivo de la virtud, y no para el
pecado; para el cumplimiento de la ley Y~o ~~ el
delito, etc. Cuando lo último sucede, la 1nst1tuc1ón
se ha vuelto inoperante para responder a las
expectativas de la cultura.
Ahora bien, el proceso de inserción a la
cultura se realiza de manera espontánea; en la
medida que tos individuos son parte de una
sociedad determinada. Aeste proceso se I~ C?~oce
como enculturación. Como ejemplo, el md1v1duo
adquiere hábitos y costumbres, y aprende ahablar
la lengua en el ambiente en que se desenvuelve
en sus primeras etapas. Mientras, en_ el proceso
educativo formal aprende los signos que
representan los sonidos, sus significado~, las
normas y procedimientos para su uso _óp!1~0 Y
adecuado. De la misma manera, el md1~1duo
aprende las tradiciones, los crite~os v~lorat1vos Y
los principios que rigen a una sociedad, Yque son
fundamento de sus hábitos y costumbre~ en su
vida ordinaria. En la educación los adquiere en
forma de historia de su región o país, C?~ _dato~
fidedignos, y métodos de exposicion y an~hs1s; as1
como, los criterios y fundame~tos que su:ven de
asiento a las pautas y valoraciones que ngen su
existencia.
.
Psicológicamente, se concibe a la educación
como el proceso de formación d~I individuo -~n el
seno de una cultura particular. Dicha formac1on le
permite convertirse ~n un ser_ activo, con u_na
concepción de la realidad que vive y la ~ensac1ón
de pertenencia a la misma. Concebida como
individuación, la formación consiste en l_a configuración de una entidad separada y autonoma, que
en consecuencia, se distingue de los dem~s.
Implica el despliegue de lo contenido en la especie,
y se expresa de una manera particula_r para "lle~ar
a ser lo que se es"; esto es, descubnr las propias
pautas y existir de manera auténtica.
. .
La educación básica tiene como ob1et1vo
formar al individuo tipo; el que es común para la
población de una cultura. La gran mayoría tendrá
una conducta predecible dentro de los patr~nes
establecidos. Por lo que desde esta perspect1v~ la
educación básica es conseNadora; en tanto sirve
para mantener y sostener un modelo de cultura.
El proceso de educación básica se fundamenta
en el sistema; el que, en tanto régimen funcional
de trabajo inserta al alumno a un proces~. ~n la
medida que logra adecuarse a éste y cont1~ua en
el mismo, lo concluye dentro de determma~~s
parámetros; los que están dados e~ la planeac1?n
del sistema mismo. Así, se forma el Upo. En cambio,
en la educación superior lo predominante es_ el
individuo; al que se le pide participac!ón ac_t1va
y aplicación eficaz del esfuerzo. Ps1cológ1ca-

mente es el proceso de objetivación de la
individualidad, proceso que va de la interioridad a
ta búsqueda de la realidad.
Cuando en este proceso de individuación se
trata de "introducir" ideas, concepciones, actitudes,
etc., ajenas al individuo, para que las_ acepte Y
adopte como propias, se habla de adoctrínam1e~~o;
el cual ha sido visto mucho tiempo como educacion.
En realidad es ta "implantación de ideas" en _el
individuo, como se haría en una sesión de hipnosis.
Vista la educación en este modelo surgen la~
preguntas: ¿Cómo puede transm~ir~e el con?C1miento? ¿Cómo el saber de uno podna convertirse
en el saber de otro?¿ Cuáles son los procesos
mentales de uno y del otro para que esto
suceda? ¿Son ondas eléctricas portadoras del
saber? ¿Son fenómenos osmóticos por los que ~
alumno absorbe el conocimiento del maest~o.
. 0 se tendrá que pensar en hechos propios
~e la subjetividad social como la simpatí_~ humana?
El proceso educativo no guarda relacIon con los
contenidos de las interrogantes. Educar es
proporcionar al estudiante los métodos para que
aprenda por sí mismo; esto es, que desc~bra
en su interior lo que quiere saber Y adq~iera
con su propio esfuerzo la dosis necesaria de
certeza.
La educación configura las fuerzas que
confluyen en la realidad del individuo. Antes de
esto, lo que se encuentra es a~orfo, poco
dtterenciado; y de este fondo impreciso emer~ ~a
individualidad. Se entiende que desde el criteno
evolutivo, lo que existe es la especie; I~ que ~
manifiesta en la concreción de la ex1stenc1a
individual. La vida de la especie es social, Ysu
proceso de existencia es histórico; ~e manera tal
que la formación del individuo se realiza e_n el 5E:~º
de la vida social y transcurre en su d1mens1on
histórica. La educación usa el lenguaje, el pensamiento, la conciencia, los criterios valorativo~, etc.,
los que por definición, son de naturaleza _SOC1al. No
se constituyen en el individuo aislado sino en los
intercambios interindividuales, y su valor está dado
por la circunstancia histórica específica en que se
manifiestan. Esto es, la educación usa instrumentos
sociales en la construcción de lo individual.
Al ser parte del proceso de incorporación
del individuo a la cultura, la educación se h~l~a
en posibilidad de proporcionar una concepc1on
integral del mundo. Ésta es una premisa conceptual
acerca de la realidad del universo, y se formula
con criterios, conceptualizaciones y experiencias
que adquieren los individuos en el seno de _una
sociedad. Trata de las ideas acerca del ongen

[ 20]

y orientación del universo para esa sociedad y
cultura particulares; la sensación de que lo existente
es un todo, con la dinámica particular que asegura
su conformación y desarrollo, que las diversas
partes que lo integran tienen un lugar determinado,
con un significado propio. El ser humano es una de
esas partes con un lugar específico. En síntesis, es
una visión histórica y evolutiva de la totalidad de lo
existente entre la que se encuentra el hombre.
En la educación formal el proceso está dirigido
por el maestro, y usa como instrumento la
información. Ésta es sólo un medio, y no tiene un
fin en sí misma. El estudiante puede adquirir por sí
mismo la información sobre datos y hechos; lo que
es más accesible con el avance de la tecnología
educativa. Sin embargo, el asunto en cuestión es
que se requiere un método que proporcione validez
al saber adquirido; de otra manera la información
no se incorpora a la experiencia total del
individuo. En tanto el maestro es portador de pautas
de cultura, éstas sirven de trasfondo al trabajo que
realiza; yen función de esto, encuadra la información
dentro de un contexto, lo que le proporciona un
significado determinado y le da validez cultural. ¿En
cuál contexto va a encuadrar el estudiante la
información que asimila por los medios electrónicos?
A menos que lo haga con método, criterios y
principios definidos, lo va a hacer en un contexto
individual; y los datos y hechos recopilados no
tienen un valor estricto, pues éste se da en el seno
de un sector de la cultura, ya se trate del arte, la
ciencia, la política, etc.
Al formar al individuo, la educación superior
configura un modo cultural de ser. No es lo mismo
"saber ingeniería" que "ser ingeniero", ni "saber
medicina" que "ser médico". Lo último se refiere a
un estilo de personalidad, que contiene conocimientos, habilidades, principios, métodos, etc.; pero
que incluye además motivaciones, actitudes,
preferencias, impulsos, y la voluntad de ser un
individuo específico, distinto de los otros. Así, el modo
de ser deriva su voluntad hacia la construcción de
la realidad cultural; lo que constituye la dimensión
espiritual de la existencia. En correspondencia, el
espíritu es esa parte de la personalidad que
participa en la construcción de la realidad cultural.

LO PSICOLÓGICO Y LO ESPIRITUAL
Como rama del conocimiento científico, la psicología
trabaja con dos categorías: mente y personalidad.
La primera se asienta sobre la función neuraf, y es
una estructura que opera con una función

integrativa que se basa en la organización y
jeraquización de los procesos del individuo, y la
orientación para lograr la adecuación óptima a la
realidad concreta. En función de lo último, la
configuración de la mente se halla en relación
estrecha con la estructura de la cultura específica
en la que está inserto el individuo.
La mente es una función emergente, resultado de la confluencia sinergética de las diversas
funciones asentadas en la corteza cerebral
(sensación, atención, memoria, juicio, orientación,
cálculo, lenguaje, procesos cognitivos y práxicos,
etc.), que recibe la influencia del impulso y la
emotividad del individuo. Los últimos proporcionan
fuerza y fundamento a la dinámica de relación con
la realidad objeta!.
La personalidad es la forma distintiva de
integración de los componentes del individuo. Se
expresa en lo específico de su modo de ser, lo
separa del resto y lo distingue. Es expresión
particular de lo que existe en la especie, en tanto
algo biológico; e individual, en tanto parte de una
colectividad. Tiene como principio la voluntad de
poder que como instinto lleva al individuo a tomar
contacto con la realidad objeta! para dominarla,
hacerla propia, y ponerla bajo su radio de fuerza.
Al mismo tiempo, el individuo recibe las influencias
de dicha realidad; lo que exige procesos de ajuste.
La fórmula es: el individuo busca transformar la
realidad y adecuarla a sus pretensiones; la parte
que se resiste al cambio exige tolerarla. Cuando
este proceso no opera se presenta como alternativa
la construcción de una nueva realidad.
Como se ha dicho previamente, al proceso
de conformación de la personalidad en una relación
activa con la cultura se le denomina espiritualizaciórr,
por lo que puede decirse que éste es el objetivo
fundamental de la educación. Dicha espiritualización
tiene como fundamento la realidad psicológica del
individuo, y se realiza en la dimensión histórica de
la existencia; la que a su vez es manifestación de la
realidad cultural que responde a las condiciones
materiales en que se realiza la vida humana. Los
componentes fundamentales de la espiritualidad son:
las pautas normativas y los criterios valorativos.
Las pautas normativas son modelos a los
cuales se ajusta la conducta del individuo. Pueden
ser teóricos, estéticos, ideales, físicos, morales,
etc., y expresarse en el método, la concepción
científica o filosófica, la personalidad del maestro,
el estilo de la obra de arte, etc. Se dice que los
padres y los maestros deben ser modelos para el
estudiante. Eso es expresión de la teoría según la
cual el aprendizaje escolar tiene como fundamento

[ 21 ]

�la imitación de las pautas de los maestros. La
asimilación de las pautas normativas se halla
determinada por el tipo de relación que haya con
el portador del modelo. Si es de aceptación se
podrán valorar los rasgos del modelo e
incorporarlos; si es de rechazo se les pone a
distancia y no se incorporan. No se trata, pues, de
presentar al estudiante la perfección del modelo,
sino ante todo de construir una relación que haga
posible el contacto real entre uno y otro; en el que
está la posibilidad de apropiarse del modelo y
conformar las pautas individuales.
La "enseñanza de valores• es vista ordinariamente como un proceso de adoctrinamiento, en el
que se trata de infundir actitudes y valoraciones
que se pretende tengan validez para la conservación
de la cultura. Se les considera válidos universalmente
y por la eternidad. Por otro lado, ordinariamente se
habla de normas morales que son confundidas con
valores. Las normas morales se refieren a criterios
y reglamentaciones que rigen las relaciones entre
los individuos; lo que no necesariamente tiene una
expresión en la dimensión cultural donde se
localizan los valores. A este respecto, dichos
"valores• son apreciados como "criterios de deber",
que se imponen sobre el individuo y le imprimen
pautas de conducta; las que son vistas como
exigencias para ser introyectadas por el individuo
"a su pesar". En su interior se halla luchando contra
éstas, de manera tal que busca la oportunidad de
deshacerse de su mandato.
La construcción de valores reales es posible
cuando se logra configurartos desde el interior de
la personalidad. Para esto se requiere del cultivo
de los actos valorativos a partir de los hábitos, los
que se transforman en costumbres de la vida diaria,
y en las que la valoración es inseparable de la
realización del acto. Sobre este plano de automatismos cotidianos, se realizan actos en un sector
específico de la cultura ajustados a una pauta o
modelo. Estos últimos son las normas, las que, por
definición, exigen un esfuerzo del individuo en su
aplicación. Así, se conforman modelos de acción
que son expresados en forma de ideas que rigen a
dichas pautas. A dichas ideas se les denomina
valores. Cuando se hallan incorporados a la
dinámica de la personalidad guían eficazmente la
conducta del individuo y logran expresarse en la
vida cultural ordinaria.
Lo ordinario es que los valores se hallen
ausentes de la vida cotidiana, y se encuentren sólo
de manera extraordinaria. Se hallan muy distantes
de los dinamismos emocionales, instintuales,
cognitivos, etc. del individuo, por lo que no ejercen

ninguna influencia sobre su conducta. Esto sucede
porque los valores son vistos como entidades
separadas del mundo real. Para ser eficaces
requieren asentarse en la voluntad de poder, que
como impulso conforma la realidad de acuerdo a la
cantidad de fuerza aplicada. Así, algo es valioso en
función del tipo, cantidad e intensidad de esfuerzo
aplicado en su consecución.

EL PROCESO DE APRENDIZAJE
Existencialmente se puede decir que la vida
exige el reconocimiento de lo otro. Lo que asu vez,
afirma la existencia de lo propio. Socialmente se
existe con-el-otro. La vida pues, se hace en la
dimensión social, mientras que la muerte se realiza
individualmente. La autonomía del ser es plena en
la muerte, ytal es así que se lanza en una dirección
que diverge totalmente de la vida. Es una autonomía
que surge de la realidad misma; la cual no requiere
de aprendizaje, porque se haya incorporada al
total del bagaje heredado del individuo desde los
tiempos ancestrales del surgimiento de la vida sobre
la tierra. Esto significa que los momentos claves de
la existencia, "nacer" y "morir", no requieren
aprendizaje. Se hallan dentro de las propiedades
de la especie y éstas se encuadran en el devenir.
En algunas etapas críticas del desarrollo hay
un hecho poco frecuente, por el cual un individuo
logra aprender algo con la presencia única de un
estímulo o realidad. Se trata de la impresión
(imprinting). O sea, el aprendizaje sin necesidad
de experiencia; esto es, sin necesidad de repetir
varias veces la respuesta, como ordinariamente se
piensa que debe ser. El hecho muestra que no es
necesario repetir y mantener constante un estímulo
para que sea posible al aprendizaje. Por otro lado,
si la condición del estudiante no se enlaza con los
contenidos a aprender difícilmente logrará lo que
pretende. Se espera que tenga la voluntad de
aprender, motivos para hacerlo, que se encuentre
en expectativa, en búsqueda del saber, etc.
Igualmente, si hay una condición de tensión o
desatención tampoco será posible el aprendizaje.
Lo anterior plantea la necesidad de construir
una condición de aprendizaje, en la que el individuo
experimente las impresiones que le permitan
asimilar lo que ha de aprender. Se trata de causar
en el estudiante una nueva y fuerte impresión por
la naturaleza del contenido, asociada a la figura del
que enseña. Impresión significa grabar en el interior
de la mente, estableciendo una relación simpática
con el otro, lo que permite incorporarlo de manera

consistente. Lo que quiere uno, lo quiere el otro· el
objetivo de uno es el del otro. Esta condición
requiere de la participación del maestro y el
estudiante como individuos con impulsos, sentimientos, fantasías, deseos, pensamientos, etc.
Posteriormente, se hace la separación de estos
contenidos distinguiéndose los racionales del
lenguaje-pensamiento, de los que tienen una base
emocional-instintual. Los últimos permiten el enlace
entre_una yotra personalidad; mientras los primeros
se onentan a la conformación de una concepción
de la realidad.
~go se~~jante sucede con la memoria y la
atenc,on. Empincamente puede apreciarse que una
persona que "lee de pasada" una revista ohistorieta
con i~ágenes puede r~ordar con facilidad lo que
ha leido; y en ocasiones puede repetir casi
textualmente los contenidos. El hecho es que ha
mant~~ido una "atención libre", sin tratar de fijar la
atenc1on en algo específico. Fijar la atención en
todo_equivale a fijar la atención en nada; salvo que
lo primero exige una tensión importante, mientras
lo segundo ~ólo pide la disposición difusa para
capta~ los estimulas. En este sentido, es necesario
mencionar que ver una historieta con figuras es
operar en el proceso primario de la mente en el
q~e la imagen se asocia al impulso y la e~oción.
Mientras que la lectura de un texto requiere del
proceso secundario, que es resultado de un
esfuerzo por asociar el lenguaje escrito al
pensamiento y configurar una realidad simbólica.
Lo último es origen de fatiga ytensión, que impiden
comprender y fijar adecuadamente los contenidos
de la lectura.
En el proceso primario los procesos mentales ~u~d~n manera espontánea siguiendo su
propia d1nam1ca; esto es, sin verse obstaculizados
por la tensión, el temor, etc. En este sentido, el
pr?ceso de aprendizaje de contenidos que no
exigen un esfuerzo racional consciente se deja que
suceda por medio de la exposición del individuo a
los contenidos o estímulos a aprender. Esto último
se explica cuando alguien hace un esfuerzo por
recordar algo y no lo logra conscientemente. Se le
pide distraiga su atención en otros contenidos, y
entonces aparece lo buscado. La idea es que
aquell~ se hallaba inconsciente, por lo que hay
que de¡arto que fluya yaparezca espontáneamente
en la conciencia. Se trata entonces de permitir que
~ mu~van los dinamismos profundos del proceso
pnmano para que hagan su acceso a la pantalla de
la conciencia.
La t~~sión del individuo impide la fijación y
comprens1on adecuada de los contenidos en la
memoria. En este estado el individuo no se halla
receptivo a exponerse a los hechos de la realidad·

?e

'

[ 22]

[ 23]

al contrario, ha erigido barreras. La tensión tiende
a inhibir las respuestas, lo que impide ponerse en
contacto Yser receptivo alos estímulos ocontenidos
que son los objetivos a aprender. De acuerdo a 1~
anterior, el contacto con la realidad objeta! es
suficiente para aprender. Consecuentemente se
profundiza en su dinámica, en la que se localiza el
qué y el porqué de lo que sucede.
La teoría psicológica del aprendizaje lo hace
depender de los procesos del uso y desuso, de
acuerdo ?On los ?uales, mientras más se ejercita
una función, me¡or será fijada en la memoria y
consecuentemente aprendida. Esto se complementa
co~ la ley del efecto, según la cual se aprende
me¡or aquello que de alguna manera resuelve una
!en_si_ón o problema al que se halla expuesto el
1nd1v1duo. Lo anterior se enlaza con las teorías del
pla~~ se~ún las cuales el aprendizaje se halla en
relac1on ~1recta con la satisfacción o el placer que
acampana al acto. Hay que distinguir el criterio
negativo del placer que es resultado de la
disminución de la tensión, del positivo, que es
resultado de un logro obtenido. En este último
sentido el placer reside en la aplicación de la fuerza
por lograr algo, y no tanto en la consecución de
ese algo. El placer no mueve, lo que mueve es la
fuerza de la voluntad, decía Nietzsche. En este
caso es la voluntad de conocer.
. Se sabe que se aprende mejor lo que deja una
interrogante; lo que deja un arco abierto, exige
una respuesta y lleva al individuo a la búsqueda.
Desde este punto de vista el proceso de enseñanzaapren_dizaje es_ formular interrogantes para que el
estudiante aplique el esfuerzo en conseguir una
respuesta. Ahí, se puede decir que se aprende
me¡or lo que se acompaña de placer; el que en
este caso reside en sentir la fuerza usada en vencer
el obstáculo. La búsqueda de respuestas es
~esultado de una tensión interior generada por los
impulsos o necesidades del individuo: la voluntad
de conocer. La tensión desaparece o se atenúa
cuando se consigue el dominio del objeto en el
plano de lo intelectivo, cuando es asimilado por el
individuo e incorporado al total de su saber.
-~os logros del aprendizaje y la capacidad
?ognit1v_a del estudiante que le permiten la labor
intelectiva, se hallan en relación directa con la
motivación para ir a la búsqueda del conocimiento.
Dicha motivación es expresión de la voluntad de
co_nocer, que se exp~esa en la disposición para la
busqueda, la persistencia en la intención la
resistencia al error, etc. Puede adoptar una fo~a
consciente, pero en su naturaleza es impulso que
lleva.? encontrarse con una realidad para
aprop1arsela, para tomarta para sí en forma de un
saber, apartir del cual se logra obtener la sensación
de poder, propia de la expresión de la voluntad.

�Lo aprendido en forma de un saber se traduce
en dominio de la realidad, es expresión de la
capacidad del individuo y sigue la misma dinámica
de la voluntad de poder; la que es en esencia la
aplicación de la fuerza para lograr el dominio o
apropiación del objeto. Esta dinámica. es. I~ que
permite construir la fortaleza de los md1v1duos
(capaces, competentes, etc.), misma _qu_e se
expresa en diversos rangos de rend1m1ento
respecto a los problemas. El fuerte es el que ha
logrado aplicar la tuerza, siente el poder de la
misma, lo que lo lleva a dar valor a aquello que
busca dominar, y con ello busca "más y mejor". El
infortunio sería la ignorancia, y sólo haciéndosela
sentir el individuo podrá orientarse a fortalecer su
voluntad de poder en el conocimiento. El dominio
cognitivo de la realidad va aparejado con el dominio
de sí mismo, en tanto requiere del pensamiento
dirigido para expresarse.
Al parecer, para aprender no se trata de repetir
lo que dice el libro, el maestro, el pizarrón y la
libreta de trabajo del alumno. Para lograr que el
individuo aprenda se decía, se requiere hacer frente
al fenómeno y aplicar un método en el encuentro
con el mismo. Esto significa problematizar la
realidad colocar el fenómeno, hecho o situación
en cue;tión como una interrogante que requiere
una respuesta. El individuo que analiza la realidad
es determinante pues requiere en principio de una
disposición (motivos, impulsos, etc.), que lo lleve a
tomar contacto con aquella. El impacto en el interior
del individuo y la remoción de un conflicto, asociados
a la percepción o conceptualización de la realidad
es lo que conduce a dar una respuesta. El conflicto
fundamental se origina en la tendencia a conocer
como expresión de la voluntad de saber, que en su
camino hacia el objeto encuentra un obstáculo para
el dominio del mismo; lo que implica que existe una
actitud de apertura que pide una respuesta.
Frecuentemente se hace mención de la
"transmisión" de los contenidos en el proceso
pedagógico. De acuerdo aesta concepción, el sa~r
puede pasar de un individuo a otro en la ~el~c1on
interpersonal, lo que significa que el aprend1za1e es
un proceso que va de fuera a adentro de la mente
y la personalidad del estudiante. Lo anterior se
aprecia en los modelos de enseñanza de dogmas
en los que por la repetición se termina por ac~~t~r
algo impuesto. ¿Hay en este caso que una cond1c1on
de aprendizaje? ¿Puede considerarse que se ha
aprendido algo cuando se mantiene una actitud de
rechazo? La conducta de los individuos expresa
que dichos contenidos son incorporados y
mantenidos de manera aislada del resto, y se
preservan como "cuerpo extraño" al interior_ de
mente. No son integrados al total de expenencIa
que se ha vivido.

!ª

El aprendizaje podría ser interpretado con otro
modelo, de acuerdo al cual: la realidad se presenta
como estímulo, que al ser captado por el individuo
remueve estructuras que previamente se hallan en
su interior, y se expresan como conocimiento. En
la estructura neural y mental del individuo se
encuentran configuraciones que hacen posible la
comprensión de la realidad de una manera teóri~.
Como ejemplo, póngase el caso de la presenta~I?n
de un teorema, con el objetivo de su comprensIon.
El individuo toma contacto, se da cuenta de las
partes constituyentes, de la relación entr_e las
mismas, etc. Al final expresa que ha entendido el
teorema. ¿Dónde ha sido entendido éste? ¿En los
grafismos anotados en el pizarrón o el papel? La
comprensión reside en su mente, pues ha puesto
en juego la construcción de una realidad interior
que representa y sustituye a la realidad exterior
propuesta; que como se decía, sólo opera como un
estímulo. En la realidad interior de la mente se
localiza la aprehensión y comprensión del
problema; lo que aparece como una iluminación
sobre el fondo oscuro de lo no-conocido de sí mismo.
Ahora bien, la comprensión de un problema
no es sólo conocer acerca de los términos del mismo,
sino que es también búsqueda en el interior del
sujeto donde se descubre el camino o vía para
llegar a aquel saber. Así, el camino para tomar
contacto con un saber se asocia estrechamente al
contenido. De nada valdría tener un contenido
aprendido en forma de saber si se olvida la vía
para reconocerlo entre el total de conocimientos.
Sería un saber que no se ha incorporado a la
experiencia. Lo que significa que en el proceso de
aprendizaje el qué de las cosas va estrechamente
asociado al cómo tener acceso al saber sobre las
mismas.
En el proceso educativo aprender se
complementa con enseñar. ¿Qué hace un maestro
cuando enseña? ¿Informa al estudiante? Lo que
representa el qué del saber. ¿Puede la información
ser suficiente para el aprendizaje cuando va carente
de las vías para tener acceso a la misma? Lo
anterior se refiere al saber como un conjunto de
caminos, vías, etc. para tener acceso a los
fenómenos, y que se concibe como método. No
basta pues saber algo para que dicho saber sea
consistente, requiere ir asociado a la vía por la cual
llegar a su comprensión. En la actividad del maestro
se aprecian los extremos: El que dice lo que sabe
de las cosas (no raramente ese saber es
insuficiente), y el que sabe lo que dice, en tanto
comprende no sólo el qué sino el cómo de _las
mismas. El que propiamente sabe puede ensenar;
pues lo último es apoyar al_ otro a encentra~ el
camino. El que no sabe el camino no puede ensenar,

[ 24]

pues lo último es apoyar al otro a encontrar el
camino. El que no sabe el camino no puede enseñar,
pues no sabe cómo adquirió ese saber. Significa
que lo hizo por intuición; la que consiste en saber
algo sin saber cómo se sabe, lo que no puede
enseñarse. La enseñanza es intelección, y tiene
sus vías definidas.
¿Cómo se encuentra el camino al objeto que
se halla extraviado en el olvido? Permitiendo que
el estímulo haga contacto con lo inconsciente de la
mente del individuo, o sea, mostrarse abierto a
entender aquello. Se trata en primer término de
mantener una atención flotante (en todo y en nada)
hacia el objeto en cuestión, que se haga el enlace
con lo profundo, que es la disposición del individuo
por tomar contacto con aquello.
Tener conocimiento de algo significa que "se
es capaz de .. ." (como sería el caso del aprendizaje
de una lengua). Ante el estímulo (sonidos y
grafismos) se remueven las estructuras mentales
correspondientes, que son dispositivos para
incorporar y reconocer determinada realidad
externa al individuo. Puestos en juego el individuo
puede aprender. Igual es el caso del aprendizaje
del nadar en el agua o estar en el espacio
interplanetario. Si no hubiese estructuras en las
que hicieran resonancia aquellos estímulos, no
aparecería esa forma de conducta como parte del
repertorio de aprendizaje.
Todo aprendizaje genera la sensación de
satisfacción, por lo que se trata que el individuo no
se dé por satisfecho con lo que sabe, que no se
sacie de saber y que la insatisfacción lo mueva
hacia la búsqueda del conocimiento. La avidez de
saber es resultado de la necesidad de tomar contacto
con el mundo objeta!, que en las primeras etapas
satisface necesidades fisiológicas; de lo cual deriva
la formulación de un saber, que por definición es de
naturaleza psicológica.
En síntesis: aprender es incorporar un saber
como vivencia que se integra al total de vivencias del
sujeto, las que constituyen su experiencia. Esto implica
colocar el acontecimiento entre el total de vivencias
de acuerdo asu signtticado, importancia ovalidez, se
constituya en parte del total de su saber, ysu posesión
tenga un efecto sobre la personalidad. Si bien es
cierto que dicho efecto es ante todo en ámbitos
específicos de la conducta, relacionados estrechamente con la naturaleza de la vivencia en cuestión.
Así, el aprendizaje de un concepto científico tendrá un
impacto sobre la actividad intelectiva del individuo, y
dicho impacto será mayor en tanto el concepto posea
un fundamento consistente, y su importancia sea
central entre el total de conocimientos relacionados
con dicho ámbito del saber.

Aprender no es solamente incorporar un saber
o habilidad entre el total de hechos de la mente, o
fijar algo en la memoria. Aprender es integrar una
vivencia al total de experiencias del individuo, de
manera tal que se coloque el contenido de acuerdo
al tipo de personalidad y los intereses del sujeto en
cuestión. De esta manera, el saber es apropiado y
pasa a formar parte de la individualidad. El sujeto
considera ese saber como parte de sí, lo expresa
como "mi" saber, como "yo sé", etc. Adiferencia de
otras situaciones en las que los individuos se
exponen al proceso de aprendizaje y consideran
lo aprendido como algo no propio, sino solamente
algo que dicen saber, pero no le atribuyen certeza
o validez para sí. Expresan de manera impersonal
"se dice", "se sabe", refiriéndose a un conocimiento.
Si dichos contenidos no tienen influencia en la
totalidad de la configuración de la personalidad, no
tienen pues ningún efecto o consecuencia sobre la
conducta.
Como ejemplo, aprender lo relacionado con
la arquitectura como profesión significa que el
individuo se exponga aconceptualizaciones, métodos y prácticas propias de dicha rama del saber, y
al concluir sus estudios se comporte, piense, perciba,
se exprese, etc., como arquitecto. Con este criterio
el individuo asume la realidad de sus actividades
como un problema propio, y se involucra en la
búsqueda de respuestas. Su personalidad como
totalidad se ha transformado y se ajusta a la
personalidad tipo para esa profesión. Transformarse
a sí mismo en el proceso de aprendizaje constituye
lo que se denomina formación profesional.
PROCESOS PSICOLÓGICOS ORIENTADOS
A LA EDUCACIÓN Y AL APRENDIZAJE
Todo acto educativo requiere hacer frente a las
resistencias que se hallan en la realidad del
estudiante. Dicha realidad contiene las fuerzas que
se oponen a su transformación; no basta saber a
dónde se le quiere llevar, se necesita precisar las
fuerzas a las que se halla sujeto al momento de
encontrarse con él. ¿Cuáles favorecen su avance y
cuáles lo fijan a su realidad? En ésta se hallan las
resistencias, como fuerzas que se oponen amodificar
su modo de ser, expresadas como temor a ser-otro,
lo que significa temor a existir culturalmente. Las
resistencias provienen del pasado, lo que se
convierte en la principal fuente de resistencia al
cambio. Se manifiestan en los criterios, normas y
valoraciones previas, conocimientos, información
y actitudes que guarda hacia la realidad que
enfrenta, el origen social que determina su sensación
de pertenencia, los patrones de conducta familiar, el

[ 25]

�tipo de relaciones interpersonales, los hábttos de
aprendizaje, los modelos de incorporación al trabajo
del grupo escolar, etc. Así, las resistencias se hallan
en su modo de vida ordinario, y se expresan en
sus hábitos y costumbres que contienen los
principios, criterios, normas y valoraciones que dan
forma a su conducta; y que se expresan concretamente al ofrecer una fuerza contraria al aprendizaje.
En tanto aprender implica la incorporación de
nuevas pautas y conocimientos que suplirán a los
que disponía previamente. Existencialmente se
puede decir que hay resistencia amorir en su modo
de vida anterior y permttir que se origine el nuevo,
propuesto en las intenciones del proceso de
enseñanza.
Se decía anteriormente que el objetivo de la
educación superior es lograr la individuación del
estudiante como expresión específica de aquello
que lo distingue del resto, dentro de la realidad social
y colectiva de una población determinada.¿Cómo
facilitar la individuación del estudiante?
a. Actividades orientadas a la realización del propio
esfuerzo. La dinámica de la acción es expresión
de la voluntad de poder que toma la realidad como
objeto de conocimiento y dominio. En la aplicación
de la fuerza, el individuo obtiene la sensación de
poder que es la fuente del fortalecimiento de la
personalidad; lo que lo lleva a separarse del resto
y ser libre de cualquier dependencia. La fórmula
es realizar la vida con el propio esfuerzo, pues la
dependencia se identifica con lo infantil y lo
inmaduro, mientras la autonomía se asocia a la
madurez. En esta última condición el individuo hace
frente a los problemas por sí mismo, esgrime
respuestas, asume los resultados yconsecuencias,
lo que es principio de eso que se denomina
responsabilidad.
Frecuentemente se hace énfasis en los
resultados de la acción, y se coloca al éxito como
objetivo de la educación. Lo que fortalece la
personalidad es la aplicación del esfuerzo, no el
logro. Se trata de realizar el esfuerzo sin importar el
resultado; lo que se expresa en el planteamiento
de interrogantes sin presionarse a dar respuestas.
Se trata de la disposición del individuo para hacer
frente a la realidad en cuestión. Ante todo es tomar
contacto con la realidad que se ha colocado como
problema. Del contacto van surgiendo las posibilidades de acercamiento, profundización y formas de
abordaje. Se hacen como tanteos, ensayos,
aplicación de procedimientos estandarizados, etc.
Lo más importante es que el individuo realice el
esfuerzo propio para estar en contacto con la
realidad, lo que se constttuye asu vez en un estímulo
de búsqueda de más interrogantes.

b. Actividades orientadas a la transformación de
contenidos del proceso primario (impulsos, emocier
nes, fantasías, etc.) al proceso secundario, expresado
en términos de construcciones del lenguajepensamiento. Se trata de realizar el esfuerzo del
individuo para "visualizar" sus propios procesos
mentales, partiendo de sus "ocurrencias" (fantasías,
asociaciones, imágenes que aparecen en su mente
de manera espontánea, en respuesta al estímulo,
etc.). De ejercitar las secuencias mentales de la
sensación a la imagen, de la representación a la
definición, de la formulación en palabras al concepto.
El inicio del proceso es el impulso, que lleva
hacia el objeto, el que es concebido en el interior
del individuo como imagen, la que asociada a la
palabra hace posible la representación; la que
incluye la mayoría de rasgos del objeto, y que
hacen posible concebirlo en toda su amplitud y
dimensiones. Al final se busca la construcción del
concepto, la idea del objeto, en la que se hace
abstracción de toda realidad concreta y quedan los
rasgos que parecen esenciales al mismo, y que
permiten distinguirlo del resto de lo existente. Es el
principio de individuación de los conceptos, que
permite concebirlos con autonomía de la realidad
concreta.
El elemento clave del paso del proceso primario
-guiado por el deseo- al proceso secundario
-guiado por la realidad-, es poner límites a las
pretensiones del individuo. En este sentido, ubicar
los hechos en una coordenada espacio-temporal
definida es poner límtte ala fantasía. Así, se avanza
en la objetividadde la concepción y se puede arribar
ala racionalidad, en la que se establecen relaciones
de interdependencia entre los hechos, y se precisan
los medios para lograr los objetivos propuestos.
Operativamente significa que el individuo es capaz
de expresar en pensamientos-palabras los
contenidos de su interioridad; mientras que en el
proceso primario son imágenes portadoras de
tendencias orientadas hacia la consecución del
objeto de manera incondicional.
La voluntad de poder busca originalmente el
dominio del objeto. Puede tratarse de un objeto
externo al individuo, como ejemplo una piedra, o
de un objeto interno, como la imagen de una
persona, los sentimientos asociados a ella y la
pretensión disponer de su afecto. Al tomarse contacto
con el objeto, la sensación se enlaza con los
contenidos de la mente y remueve los componentes
relacionados con la naturaleza de aquél. Si la
configuración de experiencias removidas es
agradable al sujeto, le satisface alguna necesidad,
etc., el contenido será incorporado a las experiencias previas, será aceptado y quedará como
vivencia aprendida. En el caso contrario, la actitud

[ 26]

de malestar o tensión ante lo que se remueve
drricultará su aceptación y por tanto el aprendizaje
del mismo. Póngase como ejemplo el aprendizaje
de contenidos relacionados con los sentimientos y
acfüudes hacia la figura del padre. Si el individuo
en cuestión mantiene en su interior un conflicto con
dicha figura (la que es representada ahora por la
figura del maestro), el individuo vivirá en tensión
constante y esto le impedirá aprender dichos
contenidos. Un caso de esto es la lectura de una
obra literaria que contenga una trama compleja de
relaciones interpersonales. En los sujetos se dan
interpretaciones diversas; tal parece que cada uno
leyó una obra diferente (ha leído la obra a su
manera).
Para las ciencias como la matemática que
contiene símbolos universales, válidos para todos,
dados en la abstracción generalizadora, se trata
que el individuo ponga en juego aquellos
dinamismos que llevan a la objetividad. ¿Hasta
dónde esto es posible? La objetividad una condición
en la que el sujeto cognoscente está libre de la
influencia de los impulsos, emociones, fantasías,
etc. Se entiende que en los impulsos está la fuerza
que permite construir la realidad cognitiva abstracta,
por lo que no es posible estar libre de la influencia
de los componentes biológicos de la personalidad
cuando se trata de construcciones mentales o
culturales. Tampoco hay que dejar de considerar
que todo lo mental se da en el interior del sujeto
cognoscente, por lo que siempre lleva una dosis
de subjetividad. Finalmente, los métodos son la
estrategia para evitar en lo posible la influencia de
lo individual y lo subjetivo en la construcción
conceptual, afin de dar paso alo abstracto universal.
Durante el proceso de aprendizaje aparecen
contenidos que se presentan como "desagradables",
•no gustan" al estudiante, y tienden a ser
rechazados, por lo que no son aprendidos. Sin
embargo, en la formación profesional se requieren
contenidos de naturaleza diferente y con diverso
impacto en el interior de la mente del estudiante;
por lo que precisan ser aprendidos independientemente del agrado o desagrado que generen, o si
responden o no a las pretensiones del sujeto en
cuestión. El estudiante frecuentemente se guía por
aprender solamente aquello que considera es de
s~ gusto: lo que dice no gustarle no lo aprende.
Dicha condición es infantil, guiada por el deseo y la
fantasía del sujeto, y carente de objetividad. El
estudiante se coloca en una actitud subjetiva, en la
que es la propia interioridad la que determina lo
que ha de ser incorporado para ser aprendido.
Lo anterior se refiere ala capacidad adaptativa
del in?ividuo en la que incorpora el objeto y se
apropia del mismo de acuerdo a su pretensión

[ 27]

(adaptación aloplástica); ocuando el objeto presenta

rasgos que generan tensión, el individuo se acomoda
y tolera dichos rasgos desagradables para no
interferir en el aprendizaje (adaptación autoplástica).
Ante la dificultad o incapacidad de modificar la
realidad de acuerdo a su pretensión, el individuo
se modifica así mismo yse adapta temporalmente a
la circunstancia. Así, mantiene al objeto ala distancia
óptima, de manera que permita su intelección y
aprehensión con miras a la objetividad, y sin
perderse como sujeto cognttivo que pone su sello
en la concepción de la realidad objeta!.
Una premisa del aprendizaje es la concentración de la atención en el objeto, independientemente de la interioridad del sujeto. El objeto
aparece con facetas múltiples que proporcionan
una visión del mismo, la que frecuentemente es
parcial, yen tanto tal es una distorsión. La objetividad
requiere que se valore al objeto en la totalidad de
sus rasgos y permtta una imagen del mismo tal y
cual es, sin sustraer o exagerar características. En
frecuentes circunstancias los sujetos hacen una
lectura acerca de hechos históricos, por ejemplo, e
inconscientemente sólo toman en cuenta aquellos
que van de acuerdo con la idea previa que tienen
sobre los mismos. Los hechos que aparecen como
opuestos o diferentes no son aprendidos, como si
no estuviesen contenidos en la lectura que se hace.
Cuando un contenido mueve en el interior
del individuo un conflicto que genera tensión, dicho
contenido tiende a ser olvidado. Como ejemplo, si
la figura simbólica del maestro remueve al interior
de la parte inconsciente del estudiante un conflicto
que genera tensión, los contenidos manejados
tienden a ser enviados al inconsciente. Esto es,
para librarse del malestar el individuo olvida aquello
que ha vivenciado. Sin embargo, en esta condición
es olvidado no sólo lo que se refiere a la figura del
maestro sino que junto con ello van los contenidos
de aprendizaje propios del curso, las condiciones
del ambiente, etc. De hecho, no sólo se olvida esto
sino además las vías o caminos para tener acceso
a los acontecimientos en la memoria, con lo que el
recuerdo se hace imposible por las vías habituales.
El individuo no se da cuenta que dispone en su
interior algo que le genera tensión. No sabe qué es
ni puede tener acceso al mismo, pero no puede
evitar su influencia en la vida cotidiana. A esto
Freud le denomina represión. La vivencia se
convierte en una especie de cuerpo extraño; que
por otro lado, exige una gran cantidad de energía
para mantenerlo en el olvido, aislado de la
experiencia total. Este es el proceso de supresión
de lo aprendido, bajo el influjo de vivencias que
generan tensión y no son toleradas. Mientras que
en el aprendizaje se incorpora la vivencia junto

�con la vía por la cual se tomó contacto con el hecho
u objeto, en la represión se olvidan ante todo las
vías de acceso para llegar al contenido. Lo opuesto
es el descubrimiento en el que se encuentra un
camino no conocido previamente y que lleva un
saber que estaba oculto.
c. Actividades tendientes a desarrollar juicio crítico
y objetividad. En el análisis de un hecho ofenómeno
se le ubica en su dimensión específica yse precisan
los rasgos que lo distinguen del resto, afin de poder
encuadrarlo en una categoría de la clasificación de
los hechos. La ubicación del hecho en una coordenada espacio-temporal (principium individuationis)
es el principio de la realidad del fenómeno, de ahí
se parte a precisar la esencia del mismo (qué), los
dinamismos que hacen posible su existencia
(porqué) y los caminos por los que se llega a tal
hecho (cómo). Conocer del hecho en su dimensión
evolutivo-histórica y en sus diversas formas de
expresión permite lograr la interpretación de su
realidad; esto es, la apreciación desde diversas
perspectivas es lo que permite concebirlo en sus
múltiples dimensiones.
¿Cómo se logra una actitud crítica, libre, propia,
distintiva? Con la aplicación metódica de la duda
como expresión de la actitud racional de vigilancia,
de mantenerse en guardia ante las presiones
regresivas que fuerzan a adoptar consideraciones
arcaicas, mágicas o de fe ante los hechos de la
realidad objetiva. La actitud de duda consiste es
suspender la actividad mental cognitiva respecto a
un hecho; de manera tal que no se cree. La actitud
de no-creencia implica hacer distancia respecto al
hecho, y dejar que sea por sí mismo; esto es,
objetivamente. Mientras, se suspende el juicio de
manera temporal, lo que implica no ubicar el aconte·
cimiento en una coordenada espacio-temporal,
significa dejarlo suspendido sin una realidad concreta
y específica.
El pensamiento racional es una conquista
reciente del ser humano. Los pilares que lo
sostienen son el esfuerzo por la construcción de
una visión lógica de la realidad, la reflexión filosófica
yel pensamiento científico. Lo irracional está ubicado
en la infancia de la humanidad, en su pasado, en la
prehistoria, y siempre está al acecho del pensamiento racional para desplazarlo en la dinámica
de la mente. Implica un esfuerzo menor que el
necesario para construir la concepción racional
de la realidad. Tal es el caso cuando se prefiere
la imagen televisiva a la lectura de la palabra
escrita. Es la defensa económica de realizar el
menor esfuerzo para conseguir el dominio de la
realidad.

El pensamiento racional es el denominado
pensamiento dirigido, que busca metas, adecua
los medios para lograrlas y exige un foco de
atención intenso; mientras, el pensamiento
espontáneo, como el que se da en los sueños, el
fantaseo, la contemplación de imágenes (como las
de revistas, monitos o de la televisión) no sigue un
curso con orientación definida, se deja vagar
libremente. El primero está guiado por la realidad,
se expresa en conceptos-lenguaje y exige una
alta cantidad de energía; el segundo es el
pensamiento mágico, guiado por el impulso, se
expresa en imágenes y exige poco esfuerzo.
La interpretación de un escrito contiene una
secuencia de hechos en los que se hallan implicados
los diversos niveles y dimensiones de la función
mental. Se inicia en la lectura o la percepción de
una imagen, que expresa la capacidad de ver y
leer lo escrito y comprender su significado; esto es,
precisar las diversas realidades referentes de lo
leído. Se trata además de saber si lo que es percibido
es cierto; esto es, si los signos corresponden a una
realidad objetiva. El problema es distinguir el grado
de certeza de aquello, lo que depende del criterio
de realidad que se aplique. En lo inconciente la
realidad es y no-es al mismo tiempo; mientras que
en la conciencia es o no-es disyuntivamente. Son
criterios diferentes los que rigen la racionalidad y la
fantasía, por lo que la interpretación de la realidad
está dada por el contexto, la condición del individuo,
la estructura ydinámica de su mente ypersonalidad,
entre otros hechos.
d. Actividades orientadas hacia la construcción de
la parte racional de la mente. Básicamente se
apoyan en la determinación de los medios
adecuados para lograr los fines propuestos, por lo
que el uso de criterios y métodos precisos se
convierten en los instrumentos idóneos de la
racionalidad. La expresión de los hechos en tér·
minos verbales precisos, así como la construcción
conceptual correspondiente permiten liberar a la
mente del influjo de los dinamismos impulsivoemotivos de la personalidad, que sesgan el criterio
de realidad y distorsionan la percepción objetiva
de la misma. La realización del principium
individuationis es parte del proceso de la visión
racional de la realidad. La disposición del medio
adecuado responde al cómo del problema; una
vez que se ha planteado el qué del mismo.
e. Actividades destinadas a inducir la búsqueda de
conocimiento. El modelo del conocimiento es el del
impulso en búsqueda del objeto para su apropiación.
En el caso de la voluntad de saber la apropiación
es cognitiva, lo que proporciona la sensación de

[ 28]

poder al individuo. Logrado lo anterior, el individuo
se encontrará interesado en el objeto en tanto siga
proporcionando satisfacción a esta necesidad de
saber. Lo que quiere decir que en tanto haya una
insatisfacción, el individuo irá a la búsqueda del
objeto. Dicha insatisfacción genera una tensión
que impulsa a lograr la aprehensión del objeto. Es
el mismo caso de lo que se denomina las tareas
incompletas. En el campo de la memoria se encuentra que la interrupción de tareas se traduce en una
mayor retención y recuerdo, en contraste con las
tareas completadas. Así, la insatisfacción ylas tareas
incompletas llevan a la búsqueda del objeto. El
planteamiento de problemas deja abierto el circuito
de la necesidad de dar respuesta, de dar cierre a
lo planteado. De esta manera, se configura un rasgo
en el estudiante, originado en la insatisfacción: la
codicia por el conocimiento y la búsqueda de
respuestas en la vida.
f. Problematizar la realidad significa poner en
juego la duda, el "no" de la dialéctica hegeliana.
Lo que tiene como fundamento psicológico la
aplicación de los principios de identidad y no·
contradicción de la racionalidad. En el pensamiento
lógico-racional una cosa es igual a sí misma y no
puede ser al mismo tiempo otra. En cambio, en el
ámbito inconsciente del pensamiento una cosa es
y al mismo tiempo puede ser lo contrario, una
proposición puede ser verdadera y falsa o una
cosa bella y fea. Lo que significa que si hay una
duda respecto a la validez o certeza de algo, se
pone en juego la parte racional de la mente. Poner
en duda la sensación de seguridad de la certeza,
significa la ausencia de apego y creencia en algo,
para dejar que la realidad lo afirme. Colocar un
saber en el plano consciente-racional de la mente
significa dudar, poner a prueba el criterio de
realidad que usa el individuo; lo que lo lleva a la
búsqueda de otra interpretación de dicha realidad.
g. Las actividades creativas o innovadoras son las
orientadas a una nueva formulación que no estaba
presente al momento de tomar contacto con la
realidad. Se entiende que hay una realidad previa,
que es transformada en este proceso. Tal es el
caso de las actividades artísticas, la construcción
de teorías científicas, el proceso de investigación
en el que se genera un nuevo saber, el descubrimiento o la invención, etc. En estos hechos la
innovación es una manera en la que el individuo
se separa de sus antecedentes; lo que significa
que ha llegado a realizar su propia pauta. Su
existencia se ha individuado, pues separarse es el
principio de la construcción de un ser autónomo.

El proceso creativo se realiza en la parte
inconsciente de la mente y se asocia a lo que se
denomina pensamiento divergente. Éste es un
modo de abordar la realidad que se caracteriza
por: apertura (receptividad a los acontecimientos,
no sólo de la realidad externa sino también de la
realidad interna del sujeto), autonomía (dejar fluir
lo específico de sí y que distingue del resto),
flexibilidad (apreciar la realidad desde diversas
perspectivas, de dar diversas interpretaciones a
un mismo hecho, etc.) y orden (establecer
conexiones entre hechos aparentemente no
relacionados, de encontrar hilos conductores entre
el caos de hechos y datos de la realidad). Por otro
lado, la investigación exige una dosis suficiente de
racionalidad, pues cuando se habla de creatividad
no se hace referencia a la creación a partir de la
nada como en la teología, sino del proceso de
conjugar esfuerzos, datos, hechos, recursos, para
ajustarlos a un método. Todo esto en tanto medios
que responden al cómo, mientras los fines
responden al qué del problema planteado.

EL PROCESO INTELECTIVO
El corte transversal de un hecho ofenómeno orienta
a entender su estructura y funcionalidad, pero no
dice más. El conocimiento pleno implica colocarlo
en el contexto evolutivo; de manera que, un
acontecer tiene un antecedente y un consecuente.
Si estos no aparecen, el hecho en cuestión se halla
aislado, posiblemente sea una creación espuria o
no corresponda a una realidad objetiva. Lo anterior
se aprecia en el análisis de la existencia humana,
cuando se considera sólo la dimensión individual
de los hechos. En la realidad el individuo aislado
no existe, se halla dentro de una condición social; y
en esta dimensión su conformación es diferente. El
individuo es una parte que se integra a un todo que
es la sociedad; la que no es la suma de la totalidad
de los individuos que la constituyen sino una síntesis
de la vida de la colectividad expresada en su
dimensión histórica.
Toda realidad se muestra como fenómeno,
en tanto apariencia con la que se toma contacto.
Debajo de dicha apariencia la realidad aparece
como un mundo objeta! diverso que se corresponde con las ramas del saber. Como ejemplo, un
médico toma contacto con un enfermo como objeto
de su práctica. Dicho individuo es también un ente
social, físico, cultural, etc., cuya actividad se
despliega en diversos ámbitos. De la misma manera
para un químico la realidad puede ser concebida
como los procesos físicos que rigen al mundo de la

[ 29]

�materia, expresada en sus formas sólida, líquida,
gaseosa, plasma, etc. Entonces, la realidad objetal
posee diversas dimensiones de acuerdo a la
concepción, marco de referencia, interpretación,
método usado, etc. para su análisis. Lo que permite
distinguir diversos objetos (científicos, artísticos,
religiosos, sociales, etc.) partiendo de una misma
realidad.
El saber de una realidad exige una
construcción intelectiva en forma de conceptos y
relaciones entre los mismos. Los que se conforman
en el transcurso del tiempo, y gradualmente se
modifican. En este proceso del saber intelectivo no
se pretende la verdad sino una dosis de certeza
que sea válida para una época. Por lo que el valor
de dicha certeza es temporal y está expuesto a la
influencia cambiante de la realidad. Dicho saber se
constituye en algo abstracto universalmente válido,
que permite un marco de referencia para la
interpretación de un hecho o realidad concreta. No
se inventan constantemente las bases del
conocimiento para abordar la realidad con criterios
teóricos válidos; se considera lo anteriormente
formulado y sobre eso se construye lo actual. Por
otro lado, la realidad objetiva es principio de saber
en tanto proporciona la riqueza de los rasgos de
los objetos, y permite distinguir aspectos que sólo
pueden ser entendidos en la expresión concreta.
El trabajo intelectivo tiende al análisis. Lo que
permite el conocimiento de los rasgos y características de la realidad objetal. En este sentido la
ciencia ha avanzado hasta límites amplios; sin
embargo, se requiere de una concepción sintética,
totalizadora de la realidad, que complemente a la
analítica. Dicha concepción hace posible una visión
ontológica de lo existente, y con ello la formulación
de nuevas realidades. La principal herramienta de
la ciencia es el trabajo intelectivo, en el que las
interrogantes son el qué y el porqué; mientras que
en la tecnología es el cómo. El cómo de los hechos
se expresa en el procedimiento que se usa para
llegar a la certeza del conocimiento. En este sentido
es el medio para llegar a la verdad. Lo que hace
posible el criterio de racionalidad que se tiene
precisamente en el momento en que se adecuan
los medios a los objetivos propuestos.
En el ámbito de la actividad científica el medio
para llegar a la verdad es el método-, el que opera
como criterio de racionalidad de la actividad
intelectiva. En el plano de la actividad individual, se
coteja lo que se sabe con las evidencias de la
realidad, lo que permite adecuar los conceptos y
procedimientos a los hechos. Es la actitud de
razonabilidad. Así, el criterio de racionalidad permite
consistencia y validez de los resultados del trabajo
intelectivo; mientras la razonabilidad permite adecuar

los contenidos a la realidad en que se encuentra el
individuo. Lo que a su vez es principio de evolución
de conceptos y criterios de abordaje.
Póngase el caso de un individuo que se ha
planteado un problema, al cual no le encuentra
respuesta por las vías conocidas por él. Hay una
crisis del proceso cognitivo; esto es, con los procedimientos ordinarios y experimentados no se logra
dar una respuesta al problema en cuestión. La
lógica del asunto dice que si después de varios
intentos, el problema no ha sido resuelto, deberá
replantearse la formulación del mismo. En esta
condición, la solución es secundaria al planteamiento, pues la respuesta está implícita en el
planteamiento mismo.
El modelo racional de abordar el problema se
elabora en la parte consciente de la mente. Sin embargo, los procesos de creación, descubrimiento
o invención, no son hechos que se encuentran en
dicho ámbito, y por tanto, hay que buscarlos en lo
que se halla oculto y disponerse a explorar otros
caminos. Esto es, dejar que los contenidos yformas
de la mente que se hallan en lo profundo fluyan
espontáneamente y se den los procesos mencionados. Cuando el individuo tiene la voluntad de
saber ydispone de experiencias, métodos, motivos,
etc. los hechos creativos suceden independientemente
de la propuesta consciente de los mismos. Es el
camino del descubrimiento (mostrar lo que se
encontraba oculto, cubierto) y de la invención (dar
origen a lo que no estaba). Descubrir e inventar es
encontrar un camino, lo que es el principio del
método.
Otro elemento del trabajo intelectivo es la actitud
crítica, la que permite en primer término discernir
entre aquello que tiene visos de certeza o validez
de lo que es espurio o falso. La actitud crítica del
estudiante se inicia en el análisis discriminatorio de
lo que lee. Una gran mayoría cree verdadero lo
que se halla contenido en un texto, sin poner duda
en ello. Su actitud es de creencia, y no busca probar
la realidad ahí presentada, simplemente la acepta
como válida y se adhiere a ella. Se conforman así
sus convicciones acerca de la certeza de los
conocimientos, por lo que no busca revisarlos o
confrontarlos. En esta condición no aparece la duda
y a la creencia se le agrega una alta dosis de
seguridad. Finalmente, el individuo es resistente al
cambio de los contenidos y formas de pensar. La
actitud crítica requiere estar alerta a la necesidad
de poner a prueba la certeza de la palabra leída o
escuchada (relación entre palabra y realidad
objetiva), la correspondencia entre lo que se tiene
en el interior y la realidad objetiva, y la diferencia
entre la realidad del deseo y la realidad objetiva.

[ 30]

Para la ciencia la realidad es devenir, no es
algo que sea o que no sea sino que está-siendo.
En este sentido el conocimiento científico se apoya
en los criterios de la razón que son constantemente
confrontados con la realidad y son modificados
cuando hay argumentos distintos a la posición
adoptada.
La discriminación es el principio de lo que se
denomina el criterio de prueba de realidad. Dicho
criterio se usa para hacer la distinción entre lo que
es real, de lo que no lo es. De la misma manera, en
la ciencia no se trata solamente de lograr aquello
que se considera cierto, sino precisar el criterio o
método usado para determinar la veracidad de un
dato particular. No basta tener la 'rrtidumbre acerca
de la validez de un hecho o explicación: es más
importante precisar el método usado, pues es el
criterio que a su vez puede usar cualquier otro
individuo y llegar a la misma conclusión. Es lo que
permite afirmar la universalidad del saber. Por otro
lado, el método opera como un instrumento
independiente del sujeto que analiza; con lo que se
descartan las distorsiones propias de las interpretaciones particulares. Hay que agregar que en gran
variedad de circunstancias la certeza no puede ser
precisada, lo que sí puede hacerse con el error.
Afirmar el "sr' de las cosas no es algo fácil y en
muchas ocasiones no es posible conseguirlo;
mientras que el "no" es más fácil distinguir, por
ejemplo en cualquier anomalía del hecho.
La interpretación es la transcodificación de
los hechos de la mente. Como ejemplo, de la imagen
a la palabra, de lo inconsciente a lo consciente, de
lo visual a lo acústico, de lo infantil a lo adulto, de lo
que sucede en un ámbito de la cultura a otro, etc.
Cada ámbito de la mente tiene su código y el enlace
entre los diversos códigos conduce al significado
de la realidad. Los códigos interpretativos como los
idiomas, la computación, las matemáticas, etc. son
herramientas de abordaje de la realidad, permiten
interpretarla y tener la posibilidad de dar una
respuesta a los problemas que plantea. Dicha
respuesta surge del análisis de la realidad específica
en cuestión y se constituye en una de tantas
respuestas que pueden darse a su problemática.
La interpretación busca lo que responde y
tiene valor en una realidad específica; explicita el
sentido de un hecho en función de la propia
condición y busca responder a la interrogante de
explicación. Tal es el caso como ejemplo, de la
interpretación de una expresión verbal. Ésta implica
comprender el significado de las palabras en las
diversas condiciones en las que se emiten. Dichas
condiciones se presentan como una totalidad que
da significado. Se habla aquí del sentido de la
expresión.

La interpretación múltiple de la realidad
implica el abordaje en los diversos niveles, ámbitos
y dimensiones en que acontece, los que se
consideran corno partes de la totalidad de la
realidad en cuestión. Como ejemplo, la vida humana
puede ser interpretada desde las perspectivas
biológica, psicológica, sociológica, etc., las que
manteniendo su especificidad hacen referencia a
un sólo hecho: El "existir". Por propósitos metódicos
de análisis se separa una dimensión de otra, sin
dejarse de considerar que cada una tiene un sentido
de acuerdo a su valor para la totalidad. En la
dimensión psicológica de la existencia confluyen
los componentes biológicos -particularmente la
función neural-, sociales y culturales de la
existencia. De ahí el valor de lo psicológico, en
tanto es punto de confluencia de los diversos ámbitos
de la existencia.
Así, la interpretación múltiple genera diversas
concepciones de la realidad que tienden a
convertirse en parcelas del saber; requiere a su
vez de criterios metódicos diferentes, lo que hace
que el saber tenga valor solamente en el contexto
de una realidad determinada. Las ramas del
conocimiento se integran en una totalidad para
adquirir sentido y fuera de dicha totalidad
son un saber disgregado. Cuando se orientan
por caminos diversos del total del saber se
cierran o erigen barreras a la confrontación con
otros criterios; adquieren así una dimensión
religiosa.
Las interpretaciones se asientan en las
diversas perspectivas con las que es observado el
hecho, y cada una desde su específica posición
muestra algunos rasgos del objeto. Las diversas
perspectivas no se excluyen, sino que en conjunto
llevan a una representación más clara y vasta del
fenómeno en cuestión. Así, la vida humana se
despliega en una realidad material (expresada en
las funciones corporales) y al mismo tiempo en una
realidad social y espiritual. Cada uno de estos
marcos de referencia proporciona una visión del
fenómeno y conserva su validez desde su perspectiva, lo que no invalida la apreciación del hecho
lograda por otro. Cualquier afirmación que se haga
tiene validez sólo desde ese marco de referencia.
Como ejemplo, lo que es apreciado para lo social
no necesariamente tiene valor en lo biológico y
viceversa.
Por propósitos metódicos la multiperspectiva
estudia el fenómeno de manera parcelar, pero su
orientación es hacia una visión totalizante del hecho,
lo que permite conocer su configuración, los rasgos
distintivos, las relaciones intrínsecas, etc. La
concepción totalizante se constituye en la dimensión
ontológica del saber, a diferencia de la concepción

[ 31 ]

�científica que aprecia el fenómeno en sus rasgos,
como hechos. La perspectiva ontológica busca
captar la totalidad del fenómeno, como una síntesis
de los diversos rasgos.
Las tareas intelectivas requieren criterios
definidos que les confieran validez. Dichos criterios
son construcciones conceptuales para la
interpretación de la realidad y se expresan en los
procedimientos y pautas a las que se ajustan las
tareas. En términos generales se requiere:
a. Actividades realizadas conforme a procedimientos metódicos. Se trata de ajustar el proceso
de análisis a pautas, reglas, y criterios conforme a
los cuales se llevan a cabo las actividades y tareas
en la investigación. La arbitrariedad del investigador
pasa a segundo plano, lo que hace posible un
criterio de certeza independiente del sujeto que
realiza el análisis del hecho, y a su vez, permtte dar
validez al conocimiento obtenido, lo que acerca al
mayor grado de certeza respecto al mismo. La
realización de actividades conforme a métodos
implica el conocimiento de la realidad en sus formas
ordinarias yendo de lo vulgar o lo dado por el sentido común, a lo empírico dado por la experiencia,
yfinalmente alo concebido científica ofilosóficamente.
De acuerdo a esto, es deseable que el estudiante
se introduzca inicialmente en estas formas del
conocimiento que le permitan un acercamiento a la
realidad, para arribar al saber metódico que
proporciona una óptima dosis de certeza y
universalidad.
b. Fundamentar el criterio con el cual se aprecia la
realidad. Es ante todo usar el método adecuado a
la circunstancia. Para el individuo vulgar la
apreciación de la realidad parte de una opinión, la
que es una postura arbitraria respecto a la cuestión,
el empírico lo hará basado en la experiencia que le
ha proporcionado la actividad previa, mientras que
para el científico el fundamento será el método con
el cual sustenta los hallazgos. Así, el investigador
se coloca de manera objetiva respecto al saber
que es infintto y a la posibilidad real del individuo
que es limitada. Por otro lado, esto contribuye a
conformar la idea de que el conocimiento científico
es resultado del esfuerzo de la especie humana
como totalidad, en lo cual confluye el trabajo individual. Y finalmente, la idea de que la ciencia trabaja
con el criterio de certeza y que no busca la verdad
última ni la absoluta. El fundamento se refiere entonces al criterio usado para elaborar una proposición
(científica, estética, filosófica, etc.) ya sea ubicada
en el procedimiento metódico usado, en un resultado
previo, una concepción teórica elaborada, la
afirmación de un autor de renombre, etc.

c. Poner en juego los procesos de induccióndeducción y sus expresiones en la abstracción y
concreción de los hechos de análisis. La deducción
es el proceso del conocimiento que va de lo universal
a lo particular, que por tanto, exige separar una
parte del todo para su análisis, lo que permite al
final obtener como consecuencia un principio
aplicado a la realidad concreta. La inducción es ir
de lo particular a lo universal de los hechos, al
origen o causa de éstos, y a la formulación teórica
de la realidad. En esta actividad se enlazan los
procesos senso-perceptivos de los hechos
concretos, con las generalizaciones propias del
lenguaje simbólico de la representación de la
realidad. Las diferencias entre dichos procesos
permiten contrastar el valor esencial de lo
universal-teórico con lo vasto de la representación
sensible de la realidad.
d. Dominio de procedimientos metódicos como vías
para lograr el análisis de la realidad, de manera
que conduzca a conocimientos válidos universa/mente. Se trata de confrontar la objetividad lograda,
con la creencia del individuo en una certeza a la
cual no le puede dar un fundamento. Mientras la
creencia lleva a la convicción, la aplicación del
método permite la interpretación válida de la realidad
en el contexto de la multiperspectiva. El uso del
método permite al individuo buscar y lograr
resultados del conocimiento por sí mismo, con validez
dentro de ese criterio metódico, y que pueden ser
corroborados por cualquier sujeto usando el mismo
procedimiento. Así, el método es criterio de
objetividad, de manera tal que no es el deseo,
fantasía o pretensión del individuo lo que está en
juego sino el uso de la herramienta metódica
adecuada.
El universo metódico es vasto, y se mencionarán en términos generales los procedimientos que
se usan ordinariamente en el proceso de
aprendizaje: Los procedimientos de induccióndeducción que permiten la explicación de hechos a
partir de circunstancias relacionadas por un vínculo
causal (antecedente o causa, y consecuente o
efecto). La deducción procede de lo universal a lo
particular, del principio o ley a la realidad concreta;
mientras la inducción va de los hechos a la
formulación de la ley que los rige. Se refieren por
tanto a la relación entre la concepción teórica y su
aplicación en la realidad, o la validez de un caso
como hecho real, para las conclusiones generales
o teóricas al respecto. La descripción permite la
distinción de las características de la realidad, la
experimentación trata de la reproducción
controlada de un estudio, lo que permite obtener
observaciones válidas universalmente y sujetas a

[ 32]

la comprobación del hecho por el mismo método. El
análisis dialéctico que permite concebir la realidad
como la unidad de contrarios, concibe la teoría como
resultado de la praxis humana, la que a su vez
modttica el contacto con la realidad concreta. En el
devenir, dichos contrarios se inducen mutuamente,
operan uno en función del otro, yno son concebibles
separadamente. Tal como sucede con los polos
positivo y negativo de un acumulador de energía.
Desde este marco de referencia toda realidad se
ubica entre los extremos de un continuum que
contiene todas las posibles gradaciones del
fenómeno. En un extremo, el "negativo" tiene sus
rasgos yes el menos positivo, en el otro el "positivo"
tiene sus rasgos y es el menos¡negativo; entre uno
y otro se ubica todo hecho de la realidad, el que es
una combinación de ambos rasgos extremos. El
método comprensional permite el acercamiento a
los problemas humanos buscando la mayor
objetividad sin la distancia entre el sujeto observador
y el observado. El método fenomenológico llama a
volver a las cosas mismas colocando los hechos
entre paréntesis a fin de apreciarlos tales y cuales
son, excluyendo todo acto valorativo. Finalmente,
la metodología de la investigación científica permite
la realización de tareas prácticas sobre la realidad
con los procedimientos metodológicos aplicados de
acuerdo ala especificidad de la realidad en cuestión.
e. Concebir la realidad en su dialéctica. Para la mente
ingenua la realidad es blanca o negra, verdadera o
falsa, acertada o equivocada. Se tiene pues la
necesidad de percibir la realidad como consistente,
de tal forma que el individuo se apega aun lado de la
contradicción. De esta manera se concibe que la
realidad es o no es. Sin embargo, el devenir revela
que el principal rasgo de la realidad es el movimiento,
por lo que, la realidad que es, ya está dejando de ser
en la medida que transcurre el acontecer de los
hechos. Desde la perspectiva dialéctica la realidad
no es sino está-siendo. Y de hecho, el contacto del
individuo con el mundo objeta! crea una realidad
de la que él mismo es parte, por lo que desde el
momento que la concibe es y está-dejando de ser.
Así, el marco de referencia de la dialéctica es
el existir, en tanto el ser solamente es existiendo,
saliendo de sí para objetivarse. En este movimiento
se da el proceso evolutivo de la realidad, en la que
todo se halla en constante cambio, transformación,
siendo y dejando de ser para ser otro. La realidad
dialéctica se aprecia en su dinámica propia en el
movimiento, y todo lo que implica resistencia va
contra la comprensión cierta de la misma. Volver
estáticos los hechos, pretender eternizar las experiencias, buscar lo absoluto, son formas de resistirse
al movimiento, y que impiden conocer la realidad.

LA ENSEÑANZA COMO RELACIÓN DIALÓGICA
La resistencia se manifiesta como consistencia
de la realidad, la que obra sosteniéndose u
oponiéndose al movimiento, y se traduce en
ausencia de cambios y estabilidad del proceso de
avance. La resistencia sugiere lo fijo, lo que va
contra el movimiento y se expresa como inercia. El
hecho es que se opone al cambio. En una actitud
conservadora, apoya y sostiene lo que está y
rechaza lo nuevo. Se expresa en variadas maneras,
que se localizan en los modos de conducirse,
modos de vida, actitudes, hábitos y costumbres de
los individuos.
Las estrategias para vencer las resistencias
contenidas en el modo de vida del estudiante son
variadas, y ante todo requieren de su disposición
para exponerse al proceso de cambio. Cuando
dice que quiere ser médico, abogado o ingeniero,
como ejemplos, está diciendo que quiere dejar de
ser quien es hasta ahora, y que tiene disposición a
ser otro. Se trata entonces de que pueda identificar
sus resistencias a ser diferente, lo que se opone a
la seguridad de "ser el mismo de siempre". La
disposición a ser diferente dialécticamente lleva al
encuentro consigo mismo, pues la resistencia se
expresa en el temor a ser otro, a ser diferente de
como se ha sido hasta ahora para lograr ser sí
mismo. En el fondo es una resistencia a dejar las
defensas, corazas, o máscaras que se han
elaborado en la vida y que sirven de autoengaño;
es la resistencia acambiar la imagen ante los demás
y ante sí mismo. Finalmente, es la resistencia a
aceptarse objetivamente, tal y cual se es; a verse a
sí mismo como instrumento fundamental de la
individuación humana ("conócete a ti mismo").
Al incorporar al alumno a la dimensión temporal de la existencia, se le ofrecen alternativas de
respuesta que se correspondan con situaciones
del futuro. Se busca que oriente su esfuerzo y
atención hacia el porvenir; que es la dimensión en
la que puede construir un diferente modo de ser.
La orientación hacia el pasado lo anquilosa, y se
asocia a las resistencias referidas previamente. A
su vez, la orientación hacia el futuro lo coloca en la
incertidumbre y le genera ansiedad, y al mismo
tiempo es la que le permite la apertura ante la vida.
Respecto al abordaje de estas resistencias
del estudiante es preciso:
• Ayudarlo a reconocer su tendencia hacia el
pasado, que se expresa en su apego a criterios
de infancia, la tradición, la familia, etc. Lo que se
halla en relación estrecha con la dificultad
adaptativa para separarse del ambiente y las
relaciones ordinarias, yhacer frente a un ambiente

[ 33 ]

�nuevo que presenta dificultades, pero que a su
vez brinda un cúmulo de posibilidades de nuevas
experiencias. En la tendencia a ir hacia atrás,
siempre se halla la tentación de volver a la
infancia, ante la dificultad de dar respuesta a los
problemas que se tienen en la existencia. En el
proceso de aprendizaje el estudiante se
encuentra apoyado y protegido por las figuras
del maestro y la institución, sus responsabilidades
son de acuerdo al grado escolar que cursa y
sólo hasta que es autónomo en la profesión tiene
que enfrentarse por sí mismo ala realidad. Aquí se
halla solo, y en la medida que obtiene de sí la
fuerza avanza y madura su personalidad. El
pasado escolar siempre tienta y aparece como la
fantasía de "volver a la escuela".
• Apoyarlo para ir de lo emocional a lo racional,
del pasado al futuro, de lo individual y familiar a
lo social, yde lo infantil a lo maduro de la conducta.
• Orientarlo para que las actividades vayan
dirigidas a intensificar su sensación de poder en
el aprendizaje, lo que se expresa en la sensación
de ser competente en la ejecución de las tareas,
y la actitud de buscar el "más" y lo "mejor" en sus
actividades.
• Hay una parte de la personalidad del estudiante
que se muestra emocionalmente infantil, que lo
lleva a depender, y por tanto, a estar a expensas
de lo que le proporcionan los maestros y la
institución. Se expresa como pasividad, carencia
de criterio propio, de juicio crítico, de la voluntad
de saber, etc. Se localiza en el hecho mismo de
"ser alumno", desde que se le concibe como
alguien que supuestamente no sabe y hay
necesidad de enseñarle. En este sentido, se trata
de llevarlo a la autonomía, la que se logra
facilitando la realización del esfuerzo propio.
La educación superior es una aventura en la
que se precisa perfilar la personalidad total del
estudiante; requiere por tanto, la orientación del
impulso hacia el conocimiento, y su dirección hacia
la realización del esfuerzo en el saber. Cuando al
estudio se le dedica algún tiempo durante el día, el
individuo dispersa su esfuerzo en otras actividades
y dicho estudio es solamente una más entre las que
lleva a cabo. En esta condición el estudio está lejos
de ser un factor de conformación de la personalidad.
Los estudios psicométricos realizados en
grupos de estratos sociales diferentes muestran un
mayor rendimiento intelectivo en aquellos
individuos que se hallan aculturados a un medio
social urbano, comparados con los que provienen
de un medio suburbano o rural. De la misma
manera, los individuos inmigrantes rinden menos
que los nativos de un país en igualdad de circuns·

tancias. En estas condiciones no se puede hablar
de mayor o menor capacidad de unos u otros, sino
que evidentemente se trata de las dificultades
propias de las pruebas para proporcionar resul•
tados válidos en una dimensión transcultural. El
hecho revela que las diferencias culturales y
sociales influyen sobre el rendimiento en las
pruebas, al igual que en el rendimiento escolar.
Frecuentemente esto no es tomado en cuenta y se
atribuye un valor al instrumento psicológico
independientemente de la extracción sociocultural
del sujeto en análisis. Así mismo, trabajar con
estudiantes de variados estratos precisa modificar
los criterios y estrategias para facilitar el proceso de
aprendizaje, de manera que contengan procedi·
mientes de adecuación en función del estrato social
o cultural.
En síntesis: se trata de convertir al estudiante
en un ente activo del proceso, esto es, maduro
emocionalmente y con capacidad para enfrentar
una realidad racionalmente. La inercia del pasado
se halla contenida en su personalidad yes resultado
de la influencia de sus experiencias de desarrollo
individual, su vida institucional, y el medio social y
familiar en que se ha formado, lo que se expresa
como tradición individual, familiar y social. En la
tradición se hallan decantados los hechos, principios,
valoraciones, etc., en incidentes válidos de la vida
de la persona, con los que configura una manera
de concebir la realidad que le sirve de sustento
emocional; el que le proporciona la sensación de
seguridad en sus apreciaciones y ante la realidad
que enfrenta. Cualquier cambio que se proponga,
significa abandonar o modificar esto, y por tanto
suspender esa base de sustentación emocional. El
maestro requiere ser la figura capaz de convertirse
en la base emocional sustitutiva del estudiante,
mientras se introduce y adquiere un propio modo
de ser en la vida; el que le pide el proceso educativo
como parte de la cultura.
Por definición, la formación y el ejercicio
profesional van orientados a que el individuo se
despliegue en los ámbitos de lo social y cultural, y
sus intereses se hallen enclavados en estas
dimensiones de la existencia. El ejercicio profesional
no es para satisfacción personal o para resolver
problemas personales. Cuando se da el caso de
un profesionista {médico, sacerdote, maestro, etc.)
que abusa de los individuos, ya sean pacientes,
feligreses, o alumnos, se hace referencia a la
carencia de esta orientación social de la formación
profesional. El valor del profesionista es en función
de la cultura, pues con su actividad intenta resolver
las necesidades de los miembros de la misma. Su
valor ante los individuos es por tanto cultural, y en
este sentido es simbólico-, tal es el caso del médico,

[ 34]

al sacerdote, el maestro, etc. Ellos son figuras
simbólicamente paternas, alrededor de las cuales
las poblaciones construyen valoraciones,
concepciones, opiniones, actitudes, etc.; de manera
que, no son los rasgos específicos del individuo los
que se hallan en juego, sino lo que éste representa
para la mentalidad colectiva, pues su valor está en
gran medida definido por ésta última.
El valor del maestro, quien guía en la construcción de una realidad secular, no es tanto por
sus conocimientos o experiencia, sino por estos
componentes simbólicos que se manifiestan en
rasgos personales. Aparece como la figura de
autoridad, que guía ysabe el camino, que se enlaza
con la parte emocionalmente inf~ntil del alumno. En
función de este simbolismo logra orientar la atención
de un grupo para lograr los objetivos propuestos.
Las cualidades personales del maestro se hallan
presentes, pero tienen un significado en tanto se
integran congruentemente sobre el fondo simbólico
de su figura.
En la educación superior predomina la
voluntad de saber del individuo sobre el sistema
escolar. A su vez, está el saber del maestro y el
método sobre los procedimientos pedagógicos y
didácticos. Si el estudiante no logra aplicar la fuerza
de su voluntad para tener conocimientos el resultado
será mediocre. Por el lado del maestro se trata que
conozca a profundidad lo que enseña. El que sabe
de manera consistente, metódica, con fundamento,
aquello que dice saber, puede organizarlo y
enseñar adecuadamente. No raramente el maestro
solamente dice lo que sabe, lo que en muchas
ocasiones es escaso, y recurre a suplir sus
carencias con posturas personales que distan de
ser las adecuadas para el proceso de enseñanza.
aprendizaje. En el saber se tiene el qué del proceso
y en el método el cómo del mismo. El saber
corresponde a la ciencia del asunto, y el método a
la tecnología.
Las actitudes inconscientes del maestro y el
estudiante se hallan en juego en todo momento del
proceso de enseñanza-aprendizaje. Como ejemplo,
en educación básica la enseñanza de la religión, la
sexualidad, las valoraciones, las normas, etc. se
hallan influidas en todo momento por las actitudes
i~ientes de los maestros respecto alas mismas.
~s1, !os contenidos de los textos pasan a segundo
(ermino. Lo mismo puede aplicarse al proceso de
investigación en lo que se refiere a la interpretación
de los resultados, en los que el sujeto siempre se
halla presente y compite con la objetividad de los
~rocedimientos. La actitud universalista y la
mterpretación múltiple permiten abrir la perspectiva
de la realidad al infinito. No se trata de llegar a una
conclusión o resultado sino de ejercitar la capacidad

del estudiante a fin de prepararlo para que haga
frente a la realidad por sí mismo. Se trata, en fin, de
lograr convertirlo en una entidad autónoma con
conocimientos, métodos y procedimientos para que
por sí mismo encuentre su saber.
La empatía es la vía por la que se
puede apreciar subjetivamente al estudiante, la
que pide obrar sin hacer algún juicio (buenomalo, ordenado-desordenado, disciplinadoindisciplinado, etc.). Las consideraciones morales
implican una actitud de simpatía o antipatía, e
incapacitan al maestro para entender al estudiante.
Como procedimiento, la empatía es una actitud
"como si", en la que el individuo se coloca en el
lugar del otro y trata de pensar, sentir, imaginar
como si fuese éste. Se mantiene así una actitud de
aceptación de la realidad existencial del otro, y se
intenta comprenderlo sin rechazar ni justificar su
postura. Por otro lado, este procedimiento permite
centrar el proceso de enseñanza-aprendizaje en
la figura del alumno, como corresponde a la visión
comprensiva de la educación.
Esto encamina los esfuerzos por saber lo que
el otro tiene en mente, lo que espera de la relación,
lo que sabe, la actitud que guarda respecto a ese
saber, etc. De otra manera se hace una distancia
entre el maestro y el estudiante y se cancela toda
posibilidad de enseñanza. El maestro en esta
condición "está de más", y con el programa es
suficiente. Lo otro es convertir al estudiante en una
máquina de pensar, que es la falsa interpretación
de la teoría de Piaget en educación. Se olvida que
el estudiante es una personalidad en la que
confluyen los componentes instintuales, emocionales, imaginativos, racionales, existenciales,
individuales, sociales, etc. Es entonces un resultante
de múltiples influencias y no puede ser reducido al
componente cognitivo, como si fuera una máquina
computadora.
La relación maestro-alumno pone a prueba la
capacidad racional de ambos individuos. Se trata
de la construcción de una realidad en la que se
exponen criterios y conceptos que son ofrecidos al
otro a fin de adecuar, ajustar, adaptar, ser permeable
a los argumentos y ofrecimientos del otro, y ser
capaz de modificar los propios criterios y los del
otro en función de los argumentos ofrecidos. Se
trata pues de la construcción de un diálogo
razonable.
La relación dialógica hace posible el aprendizaje, y la orientación que se le proporciona precisa
considerar las diversas dimensiones de la realidad
que se analiza. Así, la comprensión de un hecho
humano en un contexto particular contiene las
dimensiones biológica, psicológica, social, histórica,
existencial, etc.; las que requieren ser interpretadas

[ 35]

�para lograr una comprensión profunda del hecho
en cuestión. Lo que amplía las posibilidades de
construir el saber en el diálogo mismo.
LA FORMACIÓN PROFESIONAL
La formación profesional se fundamenta en la
incorporación de los contenidos del aprendizaje
al total de rasgos de personalidad del estudiante.
Para entender esto póngase como ejemplo la
comprensión de lo social: Lo que sucede en el otro
hace resonancia en lo que tiene el individuo en su
interior, al removerse esto aparece en la conciencia,
y con estos contenidos se trata de entender al otro
en lo que le es propio, lo diferencia y separa del
resto. El otro es incorporado ala propia experiencia
ydicha incorporación se traduce en un conocimiento
de sí y del otro que va a influir en la expresión de la
personalidad del individuo. De esta manera, la
personalidad se transforma en el proceso de
conocimiento de la realidad social en que se
encuentra, y adquiere rasgos y dinamismos que
responden a dicha realidad. Así, la personalidad
se conforma en función del medio en que se realiza
su desenvolvimiento. En el caso del estudiante, el
contacto con una realidad por medio del proceso
cognitivo proporciona un estilo a su personalidad.
Éste responde al tipo de conceptualizaciones,
prácticas y realidades con las que ha tenido contacto
y se expresa en su individualidad.
Cuando el individuo siente que lo que sucede
en el otro no es en sí mismo, concibe la verdad
fuera de sí y no la siente como propia, no cree en
ella. Formula defensas que se convierten en una
barrera para incorporar aquellos contenidos. De
la misma manera, se toman los contenidos teóricos
de la ciencia cuando se analiza la teoría de la
evolución como ejemplo. En ocasiones no se la
acepta como verdadera en sí mismo, sino fuera de
sí, para los animales en todo caso. El individuo
separa los contenidos del saber para el análisis de
la realidad. El saber se convierte en un instrumento
a su servicio, pero no lo siente como propio. Los
hechos analizados no hacen resonancia en su
interior, por lo que los aprecia como ajenos a sí
mismo, de tal manera que su personalidad no se
transforma ysigue siendo el que era antes de tomar
contacto con el conocimiento.
Lo anterior guarda relación con los procesos
de aprendizaje en los cuales se hace énfasis en la
memorización sobre la comprensión de los hechos.
La memorización se logra de manera espontánea
con la repetición en la realidad práctica. Cuando se
memoriza un dato sin comprenderlo tiende a ser
olvidado rápidamente, porque se mantiene como

algo extraño al individuo. Cuando algo es comprendido se incorpora al total de los conocimientos y
vivencias, de manera tal que es asimilado y
considerado como propio.
La manera en que la educación superior
inserta al individuo en la cultura es en gran medida
por el aprendizaje de oficios, los que se formulan
como profesión. Ésta se refiere a un cúmulo de
conocimientos, métodos, y procedimientos para
ejercer, administrar, enseñar, e investigar lo
concerniente a un oficio. Lo que realiza el individuo
en un ámbito de la práctica de manera autónoma.
Esto es, se rige por sus propios criterios y métodos
para el desempeño de sus tareas, contando con
las prescripciones legales propias del ejercicio del
oficio.
Podría decirse que la formación profesional
reside fundamentalmente en la espiritualización del
individuo, esto es, la conformación de los
componentes de la personalidad que le permiten
insertarse eficazmente en la cultura, y adoptar un
estilo distintivo en su modo de ser. Dicho estilo en
su manera de conducirse constituye la forma que
adopta su personalidad en la dimensión cultural de
la existencia, la que responde a las necesidades
de un sector de la realidad cultural: la ciencia, el
arte, la comovisión, la tecnología, el derecho, etc.
Ahora bien, la educación superior va dirigida a
individuos que se proponen insertarse en un sector
específico de la cultura. Son personalidades en
formación que se sujetan a un proceso educativo
planeado, que va orientado aformar profesionistas.
individuos con una concepción teórica de la realidad
específica, un cuerpo de métodos y procedimientos
para abordarla, y un cúmulo de destrezas y
habilidades que les permitan hacer frente de manera
eficiente a los problemas que la realidad plantea. La
institución educativa que se encarga de dicha
formación avala los estudios realizados, y los
certifica como válidos y suficientes. Mientras que la
autoridad del Estado los reconoce y los sujeta a las
disposiciones legales que rigen el ejercicio de una
profesión u oficio. De esta manera el individuo está
preparado para insertarse en la actividad de la
profesión en cuestión.
El individuo se expresa en la realidad como
una personalidad en la que confluyen los diversos
componentes de su integración de una manera
específica y distintiva del resto de los individuos.
Hay un estilo de personalidad, esto es, una forma
específica de ser del individuo a la que corresponden pautas de pensar, sentir y hacer, con los
criterios, principios y valoraciones que rigen la
actividad en un sector específico de la cultura:
ciencia, arte, política, técnica, etc. Se considera que
psíquicamente el individuo es una entidad integrada

[ 36]

en la que participan congruentemente la voluntad,
las emociones, el pensamiento, el lenguaje y el
acto. De manera tal que en una condición siguen
una sola orientación. Se puede decir que en esta
condición el pensamiento es leal al sentir de la
voluntad y al sentimiento del individuo, y
consecuentemente éste dice y hace de acuerdo con
aquella condición original. Se espera que conserve
esos diversos componentes de su estructura
individual y los exprese de manera integral. Así, se
le pide al médico, como ejemplo, tenga un profundo
conocimiento, sea sensible al dolor humano, y
diestro en su proceder. De hecho, se le pide que
tenga ciencia y que sea sensib\e a las necesidades
del enfermo o el prójimo. De la misma manera, se
pide que el ingeniero sea consciente de las
necesidades humanas en la construcción de la
vivienda para dar comodidad a la misma, se le
solicita pues que su formación tenga una buena
dosis de ciencia, técnica y humanismo.
La formación profesional trata de incorporar
los diversos componentes de la personalidad
derivándolos hacia la conformación social. Lo
anterior se fundamenta en el hecho de que los
diversos sectores de la cultura tienen como base la
existencia y la dinámica social. La ciencia, el arte, la
tecnología, etc. son componentes de la sociedad y
el individuo que se conforma como un profesionista
responde a una realidad social. Así, la formación
profesional gira alrededor de un proceso racional
en el que se encuentran los motivos del individuo y
los objetos de la rama del conocimiento en cuestión.
El objeto de conocimiento es un objeto científico,
filosófico, social, estético, religioso, etc., tiene por
tanto una connotación cultural, por lo que está sujeto
a los criterios, principios y valoraciones que rigen
para una cultura particular. Como ejemplo, para el
médico el enfermo es un objeto científico, y precisa
disociar sus emociones y afectos individuales para
evitar que hagan ruido en su tarea. Se trata pues
de mantenerla lo más neutra posible del efecto de
las emociones y los impulsos. En la disociación el
individuo levanta una barrera entre la conciencia
de sí y las emociones en cuestión, de manera tal
que, éstas no hacen resonancia en la conciencia.
Al involucrarse emociones ysentimientos en el trato
con el enfermo se generan distorsiones diagnósticas
Y errores terapéuticos. Lo mismo rige para las
actividades del abogado, el maestro, el sacerdote,
la enfermera, etc.
Lo anterior significa que para conformar un
profesionista se requiere disociar los componentes
impulsivo-afectivos de su conducta, a fin de que
la actividad se vea libre su interferencia en lo
posible. Se trata de que transforme sus intereses

emocionales en intereses sociales, y pueda
apreciar al otro como prójimo, in genere, o como
un objeto propio de la ciencia en cuestión. Se trata
entonces de la socialización de la actividad y la
conciencia del individuo como profesionista.
En esta condición se hace referencia al ámbito
íntimo, personal y social de la vida del individuo. El
profesionista realiza las acciones en el ámbito social
y personal, y separa los aspectos íntimos de la
escena, ya que corresponden de manera
inalienable aesa dimensión de su vida. De la misma
manera que le corresponde por derecho la
inviolabilidad de su intimidad por influencias externas
a él, se espera que no involucre su intimidad en el
trato con los objetos sociales. Aeste respecto, en el
proceso de enseñanza-aprendizaje, la labor del
maestro reside en permitir aflorar para hacer
consciente las fantasías, deseos y sentimientos del
estudiante, hacerlos conscientes y ajustarlos a
criterios y valoraciones sociales y culturales.
Cuando los conflictos en estos ámbitos de la
vida son negados aparece como consecuencia el
fortalecimiento de los mismos, con lo que se
intensifican en vez de atenuarse. Se prefiere en
todo caso, abrir los hechos para que se expresen
-aunque generen malestar transitorio-, a la actitud
de negar u ocultar la realidad de los conflictos. Se
trata también en este caso, de establecer una
relación entre dichos contenidos íntimos del individuo
y su elección profesional a fin de depurar ésta y
liberarla de conflictos. Se trata de incorporar lo íntimo
y lo personal de manera integrada a su existencia,
para darles una conformación congruente con su
estilo de personalidad, la que se corresponde con
el sector de la cultura en que se halla inserto.
De la misma manera que los aspectos
emocionales einstintuales hacen ruido en las tareas
intelectivas del estudiante, los compromisos que ha
adquirido son fuente de distracción e impedimento
para que se realice en esos ámbitos. La mayoría
de los estudiantes que se incorporan ala educación
superior son jóvenes que han terminado la
preparatoria y cumplen entre dieciocho y veinte
años de edad. Esto es, su adolescencia cronológica
recientemente ha cumplido su término, lo que
significa el paso de la fijación al pasado, los padres
y la familia, al mundo de lo social y lo cultural.
La duración de la adolescencia define el grado
de incorporación del joven a los patrones culturales
flexibles, democráticos, participativos, con una visión
progresista de la realidad social y política. Cuando
la adolescencia es de corta duración, como ocurre
en zonas rurales oen lugares aislados de las zonas
urbanas, el individuo se incorpora al mundo laboral
antes de terminar su infancia, de manera que no
hay línea de separación entre la infancia y la

[ 37]

�adultez. Se conforman patrones y modelos de vida
con pautas rígidas, resistentes al cambio, que
buscan eternizar los criterios del pasado asentados
en la tradición. Los jóvenes de zonas urbanas se
hallan expuestos a gran cantidad de influencias
culturales. Estas se imbrican de manera compleja
con las pautas de desarrollo, y están en relación
directa a la realidad concreta en que el individuo se
encuentra. Se conforma así una personalidad que
se deja guiar por el curso de la realidad, un modo
de vida que se ubica en el presente de los hechos,
con lo que se hace distante de la tradición y de las
figuras de autoridad que son las portadoras. Esto
da origen a criterios de autonomía, lo que facilita
la participación del individuo y la incorporación
en la cultura de una manera flexible. A mayor
duración de la adolescencia mayor posibilidad
de incorporación participativa del individuo a las
tareas de la cultura, la sociedad y la política.
En la formación profesional se busca la
configuración de un modo de ser que se supone
va a durar toda la vida, y por el cual el individuo va
a tener un lugar en la sociedad. Mientras mayor
sea el esfuerzo requerido y más específicas las
tareas, más individualizado es el estilo de vida de
un profesionista. Para la mayoría, la profesión es
un modo de vida que sirve para insertarse en la
economía; y se convierte en la base del proyecto
de vida que el individuo quiere realizar. Aquí, la
profesión es un punto de partida que facilita la
inserción del individuo al resto de los ámbitos de la
vida en sociedad.
Cada una de las profesiones tiene un valor
social y cultural, y el individuo se deja guiar por sus
valoraciones inconscientes para hacer la elección
de la carrera. Cuando quiere llevar las cosas al
extremo y desea convertirse en un apóstol de una
rama del saber o de la práctica, se está hablando
de otro fenómeno: Se refiere a la entrega del
individuo a un sólo impulso de la voluntad de poder.
Concentrada en un punto, por inducción deja ciego
al resto, por lo que las motivaciones o intereses
sólo mueven en el sentido de aquella en la que se
ha concentrado. Se está haciendo referencia a una
motivación egocéntrica de la voluntad de poder,
que busca el dominio pleno de una realidad. Es
pues la realización del individuo en busca de su
plenitud.
El desarrollo del individuo es el logro de la
autonomía; lo que implica la separación de la familia,
la colectividad, la infancia, etc. Es independizarse
de los lazos de apego (la tierra, la familia, la madre,
etc.). A su vez, el proceso educativo tiene como
objetivo formar al individuo y llevarlo de una
dependencia natural ("del que no sabe") a la
autonomía. Por la cual se baste a sí mismo. El

estudiante "aprende a aprender" de manera que
ya no necesite de la figura del maestro para hacer
frente a la realidad del mundo. Finalmente, el criterio
de autonomía se halla incluido en el de profesión,
la que es concebida como el ejercicio de un oficio
con los propios criterios, conceptos, métodos y
procedimientos, sin depender de otro.
En esta perspectiva, autonomía significa que
el individuo se halla preparado para abordar
cualquier realidad, y es capaz de obrar con la
sensación de que dicha realidad es un problema, y
que cualquiera que sea éste tiene una respuesta. Lo
que depende de la disposición de poner en juego
el esfuerzo y los instrumentos necesarios. En este
caso se hace énfasis en la disposición y capacidad
de abordaje por el profesionista, no tanto en el
resultado. Esa es la diferencia entre la enseñanza
universitaria y otros tipos de enseñanza superior. En
variadas instituciones de educación superior se
enseña a los alumnos las formas de resolver los
problemas de la profesión, y se les proporciona la
información como "recetas" en las que lo importante
es el resultado. En la educación universitaria no se
desdeña esto, pero no es lo primordial, sino la
capacidad de abordar metódicamente la realidad
y lograr percibirta desde diversas perspectivas, lo
que abre la posibilidad de múltiples respuestas ante
un problema.
La formación del individuo en la educación
implica su orientación hacia la configuración de lo
social. La carencia de esto último se aprecia en la
existencia de individuos como átomos sociales
desintegrados de la sociedad. Por lo que en esta
condición, la existencia se convierte en la fantasía
de ser único, y estar dentro de los récords. Estos
átomos sociales a que se hace referencia, se
conducen por criterios económicos, ya que se guían
por la norma del menor esfuerzo. Adiferencia de lo
social que pide el mayor esfuerzo, con independencia del resultado propuesto. Hay que enfatizar
que en la realización del esfuerzo radica la posibilidad
de fortaleza y desarrollo de la personalidad del
estudiante.
Ordinariamente se hace referencia a los
procesos de enseñanza-aprendizaje teniendo como
objetivo la formación de un profesionista tipo que
responda alas necesidades sociales y los objetivos
de los programas escolares. En general, se toman
en cuenta los rasgos del perfil que se refieren al
ejercicio de la profesión, o sea el desempeño del
oficio. Los rasgos necesarios para la docencia o la
investigación no son ordinariamente considerados,
de manera tal que el proceso educativo no orienta
en ese sentido, y aquellos que se dedican a estas
tareas lo hacen a pesar del sistema escolar mismo.
La docencia requiere la actualización constante y

[ 38]

la disposición para comunicar saber a los demás.

Se convierte en un motivo para valorizar lo que el
individuo sabe y cómo lo sabe. En muchas circunstancias es la repetición de textos, fórmulas,
etc., y el motivo primordial es la obtención de un
ingreso. Es una actividad que no mueve ni al
maestro ni al alumno: se convierte así en motivo de
inercia en la realidad de la vida escolar.
La investigación requiere otros rasgos y
atributos, para los cuales, como se decía, la educación no prepara. Entonces la mayoría de los investigadores aparecen como islas del conocimiento y
en general su actividad se halla desligada del
ejercicio profesional yla docencia. Sólo en el ámMo
institucional es posible ligar la actividad investigadora
con las necesidades de un país. En primer término
requiere y exige un alto cociente de rendimiento
intelectivo, y la disposición de ir en búsqueda del
conocimiento; osea, no acomodarse a una realidad.
Lo que de antemano es lucha contra la inercia
pues lo esencial en estas tareas es la innovación'.
. La inserción del individuo a la cultura pone en
Juego a la parte espiritual del mismo, la que se
configura en función de: la vocación a realizar un
estilo de vida propio de un sector de la cultura
(ciencia, arte, política, etc.), las pautas nonnativas
a las que se ajustan las actividades de ese modo
de vida, y la conformación de actitudes valorativas
que marcan un estilo del modo de serdel individuo.
El encuentro con la "llamada interior" de la
vocación se realiza en el individuo en su contacto
con la realidad, lo que produce una resonancia en
su interior, que es congruente con su propia
estructura. Un objeto científico es capaz de remover
el interior de un individuo que en el fondo se halle
predispuesto a obrar metódicamente, y se oriente
por la búsqueda de la verdad y la construcción de
una realidad teórica. Si esto último no es un punto
de tensión en su interior y no lo presiona la
necesidad de conducirse de acuerdo con un orden
Yce_
rteza, el individuo no dispone de vocación para
~e~1~arse a la ciencia. La vocación presiona al
1~div1duo para encontrarse con una realidad específica de la cultura, que se corresponda con su propia
estru~~~ interior. Para descubrirta se requiere la
expos1C1on a los diversos ámbttos, donde el individuo
ª~(~ar~ la realidad objetal que responde a su
~ic,on interior:el objeto científtco, estético,político,
1und1CO, tecnológico, etc. Si el contacto con uno de
estos objetos tiene resonancia en el interior mueve
al_individuo hacia su apropiación y su acti~idad se
onenta hacia ese ámbtto.
. De acuerdo a esto, la vocación es la objetivación de la disposición y habilidades del individuo
en la realización de tareas específicas. Sin embargo,

[ 39]

en la vida ordinaria influyen muchas variables. La
compensación como proceso permite configurar
una conducta opuesta a una predisposición interior,
de manera tal que se generan polos opuestos entre
los que se ubica la conducta del individuo. Como
ejemplo, la sensación de falta o pecado de un
in~ividuo ~uede no ser tolerada o aceptada y se
erige la virtud como conducta contraria. Esto lo
coloca en un sitio aceptado en la cultura. Lo mismo
es v~lido para el individuo que deriva en la guerra
sus impulsos agresivos, del científico en los
procesos de análisis de los objetos de la realidad,
del policía que persigue al delincuente para no
perseguirse a sí mismo.
Surgen modos de ser consistentes que
responden a una condición interior particular y que
llaman a una realización en oficios o profesiones.
~n otras condiciones, la sociedad elabora expectativas respecto al valor o prestigio de un oficio, de
manera tal que la conducta de los adolescentes se
orienta por el mismo a fin de gozar de dicho
prestigio o consideración social. En este modelo el
individuo logra un equilibrio a su conflicto enlazándolo con las pautas culturales e institucionales.
No raramente, como se ha dicho, en este conflicto el
individuo lucha contra sí mismo, contra su tendencia
y estructura original. Su persona está oculta por
una máscara y permanece bajo la superficie. Hay
pues una configuración original en cada individuo
que le corresponde específicamente, de donde sale
la "llamada original", a la que ordinariamente se le
niega expresión. La vocación básica y original del
humano, a diferencia del animal, es "llegar a ser
como se es", diferente al resto y distinto entre lo
colectivo.
A la "llamada interior" se le niega acceso y
lugar en la vida, argumentando la necesidad de
mantenerse en el mundo de la cultura. Ésta es
presentada como opuesta a lo que originalmente
es el individuo; el cual opta por colocarse en el
centro para sentirse aceptado por la mayoría, con
lo que se aleja del camino para ser sí mismo. Así: la
moral se convierte en el ropaje que oculta la
perversión del instinto; la norma hace que el
individuo se comporte como obediente o rebelde y
lo atrapa en la disyuntiva de buscar la aprobación
de los demás o mantener la estima por sí mismo; lo
"espiritual" de la religión le niega la vida y le ofrece
la "otra vida"; el trabajo se convierte en un medio
de vida y no un fin en sí mismo; finalmente, la cultura
niega al instinto y el individuo se escinde en cuerpo/
alma, razórvínstinto, sentimiento/impulso, etc. El ser
humano se halla alienado a la condición de su
propia existencia. ■

�Los fonemas vocálicos y
consonánticos del español en México
Humberto J. Martínez M.
LAFONÉTICA y LA FONOLOGIA SC)N DOS DISCIPLINAS DE LA LINGOISTICA ENCARGADAS DE ESTUDIAR LOS SONIDOS DEL
lenguaje. El ámbito de estudio de una y otra no es exactamente igual, dado que ambas disciplinas se centran
en aspectos distintos.
La fonética es una rama de la fonología que abarca un amplio campo. En la fonética hay una base
meramente acústica, mientras que en la fonología se tiende a considerar el símbolo mental de lo que
percibimos.
La relación entre ambas se puede representar de la siguiente manera: En muchos casos, varios sonidos
..
,
Zll
"·
.,. ,,
parecidos no son distin..
,, 'ii guidos por nuestro cere1
h:
rl :H
bro. En tal caso, sin prestar
il
1 r:;,
~
, ,':rl:Ccé I! atención, nos suenan
'" igual. Veamos un ejemplo
¡::¡¡~;
"'~
·,¡ ¡,. , .;.. ...
111:;;
.-,, 'T.
,...... de esto último.
"
·•- ....
El elemento que
ortográficamente es
trascrito como &lt;n&gt;
aparece en las siguientes
palabras: entero, lengua,
encima, sano, hinchar.
Nuestra percepción es
que en estos casos &lt;n&gt;
siempre es igual, pero lo
cierto es que no. Esa &lt;n&gt;
es en realidad una
percepción mental, a la
cual llamamos fonema y
que transcribiremos entre
barras (In/), pero
los sonidos reales,
llamados alófonos, son
diferentes en cada caso
de los arriba señalados,
puesto que la /n/ se acerca al lugar de articulación de la consonante siguiente; las distintas variantes se
transcriben entre corchetes ([n]).
Los fonemas son objeto por parte de la fonología, mientras que los alófonos son objeto de estudio de la
fonética.
La prueba de que un fonema es algo más bien mental la tenemos cuando podernos distinguir pronunciaciones distintas pero seguirnos pensando en un solo fonema.
Mencionamos anteriormente que la unidad de estudio de la fonología es el fonema, que es un concepto
que tiene más de mental que de acústico.

. ..

..

--

LI_

~

~

~

.-

\

~

[ 41 ]

-__ ·~

�•
•
•
•
•

Los fonemas se clasifican en dos tipos:
•

vocales: emisiones bucálicas sin ningún
obstáculo en su producción

•

consonantes. emisiones bucálicas con ciertos
niveles de oclusión en la cavidad oral. En
español toda sílaba necesita al menos, una
vocal, ya que ésta se considera el núcleo de
la sílaba.

LOS ELEMENTOS ARTICULATORIOS
En la pronunciación participan muchos elementos
fisiológicos. Es necesario tenerlos en cuenta, para
poder describir los fonemas.
• Las Cuerdas Bucales: que provocan que una
consonante sea sonora (vibrante) o sorda (no
vibrante).
• La Lengua: que toca o roza otras partes de la
cavidad oral:
• El Velo del Paladar
• El Paladar
• El Alvéolo
• Los Dientes
• Los Labios
• La Cavidad Nasal (consonantes nasales)
Aquí es donde se producen los fonema nasales.
Esta sirve como tubo de escape para que el proceso
de nasalización se lleve a cabo.
Al clasificar los fonemas, se utilizan 3 criterios
principales:
•

•

•

El Punto de Articulación: lugar en la cavidad
oral donde se pronuncia un determinado
fonema.
El Modo de Articulación: los diferentes tipos de
oclusión o constricción al paso del aire en la
cavidad oral.
La Sonoridad: la ausencia o presencia de
vibración producida por las cuerdas bucales.

LAS VOCALES
En castellano sólo existen cinco vocales:
/u/

(¡/

!el

lo/
la/

Éstas pueden ser: iniciales, o frontales,
centrales, finales, traseras, cerradas, abiertas, altas,
medias, bajas, tensas y relajadas.

N: frontal, alta, tensa abierta
/u/ trasera, alta, tensa cerrada
/el frontal, media, tensa, abierta
lo/ trasera, media, tensa, cerrada
la/ central, baja, tensa, abierta

las vocales /a/, /e/, y /o/ son vocales fuertes,
mientras que f¡/ y /u/ son las débiles.
Un diptongo es la unión de una vocal débil
y una fuerte en una sola sílaba formando un sólo
sonido vocálico. Por tanto, los diptongos, a efectos
fónicos y ortográficos, son vocales simples (eso se
percibe en la acentuación).
Cuando la vocal débil va delante, se trata
de diptongos crecientes y cuando va detrás
decreciente. En estos casos, la vocal débil la
consideramos semiconsonante y se representa:
•

•

véase en idioma /i'dyoma/
/u/ . /w/: véase en puente f pwente/

f¡/ . /y/:

Según Frías Conde la clasificación de los
diptongos se hace del siguiente modo:

En castellano no se consideran diptongos, sino
hiatos, las formas verbales tónicas de los verbos
acabados en -iar (como fiar) y en -uir (como
destruir). Así, fío, fías,fía (claramente hiatos), fiamos,
fiáis, fían, donde ffio/, ffias/, ffia/, /fi'amos/, /fi'ais/, /
'fian/. Ocurre igual con algunas palabras como
diurno /di'urno/, jesuita /xesu'ita/. En guion ~ se
admije las dos posibilidades: /gi'on/ y rgyon/.
Obsérvese la distinción entre: pie, pié y píe: /
'pye/, /pi'e/, fpie/.

LAS CONSONANTES
Ya habíamos mencionado lhs criterios que
seguíamos a la hora de clasificar las consonantes,
pero no podemos atender exclusivamente al lugar
donde se pronuncian, sino también a la manera en
que el aire es expulsado.
Estos dos elementos se conocen respectivamente como punto de arüculación (lugar donde se
arüculan los sonidos) Y modo de articulación (los
niveles de constricción n la expulsión del aire).

Creciente

•
•

/wa/ /we/ /wo/

•

/aV !eV !oV
Decreciente
/au/ /eu/ /ou/
El diptongo /ou/ es muy raro en español.
Apenas aparece en palabras como estadounidense,
ya que esta unión es clásica del inglés, como en
go, low, so, etc.
Cuando la /o/ aparece al final de cadena de
sonido y la próxima empieza con /u/, no se
considera diptongo ya que en el habla rápida o
común las características fónicas se yuxtaponen yel
sonido de la /o/ se pierde. En el ejemplo arriba
mencionado, en la palabra estadounidense, cuando
la palabra se pronuncia cuidadosamente, podemos
notar la articulación y fonación de cada uno de sus
fonemas, sin embargo, al pronunciarse rápida o
disipadamente, la /o/ se pierde también. Este proceso
es llamado sinéresis, entendiéndose por ésta, como
la reducción de una vocal, dentro de una palabra
en el habla coloquial o disipada.
Cuando el acento tónico cae en la vocal débil,
entonces no es diptongo, sino hiato que es cuando
el acento divide la sílaba fonicamente, pausando el
sonido: espía /es'pia/.

[ 42]

mediopalatal: la lengua tocando el paladar, /e/
dorsovelar: la lengua toca el velo, /k/

Por lo que respecta al modo de articulación,
los sonidos se dividen en:
Plosivas: /p b t d k g/
Aquellas que encuentran mayor oclusión en
la expulsión del aire.
Aquellas que encuentran mayor oclusión en
la expulsión del aire.

s,

la/ /el lo/ f¡/ /u/
/ya/ /ye/ /yo/

•
•

•
•

Los puntos de articulación son los siguientes:
bilabial: los dos labios/b/, /p//m/
labiodental: labio inferior con dientes superiores
/f/
interdental: la lengua entre los dientes, /d/en
algunos casos
apicodental: la lengua en la parte trasera de los
dientes superiores /d/en algunos casos
apicoalveolar: la lengua tocando los alvéolos
superiores, /s/

fricativas: /f, z, s, x/
aquellas con un grado mayor de oclusión en el
paso del aire.
africadas: /e/
aquellas que combinan la fricción con la oclusión
parcial.
Se consideran no plosivas, las:
• nasales: parte del aire sale por la nariz,
/m, n ñ 9 /
• laterales: la posición de lengua hace que el aire
salga por los lados de la cavidad oral N
• vibrantes: se producen por la vibración de la
lengua Ir f/
• Semivocales: comparten características de
vocales y consonantes a la vez, excepto que en
este caso su articulación se lleva a cabo mas
cerca del paladar /y/ /w/
Además de los rasgos anteriores, es necesario citar que existe un último de no menos importancia. Se trata de la sonoridad o no sonoridad,
que se debe a la vibración o no vibración de las
cuerdas bucales. Todas las vocales son sonoras y
sólo existenambos cmerios en las consonantes.

CLASIFICACIÓN DE LOS FONEMAS CONSONÁNTICOS DEL ESPAÑOL EN MÉXICO
P. DEART
}
MDEART

SOR
PLOSIVAS
SON

BILABIALES

LABIO
DENTALES

ltfilR
DENTALES

/PI
/b/

APICO
ALVEOLARES

MEDIO
PALATALES

DORSO
VELARES

IV

/k/

/d/

lg/
V

FRICATIVAS

IS/

/F/

/(S)/

IX/

V

AFRICADAS
NASALES

/C/

/mi

/ni

LATERALES

/ ñ/

l fj I

/1/

VIBRANTES

Ir/ / rl

SEMIVOCALES

/y/

[ 43]

/w/

�Algunos de estos signos fonológicos requieren
ser explicados por no corresponder con grafemas
normales de la lengua.

/b/: es la /b/ o la /vi como en bala, vaca, ya
que se usa el mismo símbolo que representa
la no diferencia entre ambas. Sólo en ciertos
ambientes fonológicos ésta puede volverse
fricativa, mas que plosiva.
/s/: es la &lt;Z&gt; de zebra o la &lt;C&gt; de cero. En el
español de América y en buena parte del
español europeo el fonema /z/ no existe y en
su lugar se usa /s/. Por tanto, hay que decir
que se trata de un fonema minoritario en la
lengua castellana y que solo adquiere características sonoras cuando esta se encuentra
en un ambiente fonético determinado que la
hace vibrar.
/xi: se trata de la &lt;j&gt; de jaula y de la &lt;g&gt; de

Una de las características principales de la
lengua, es la versatilidad y ésta hace que el aspecto
fónico de ella sea tan amplio, que el tema sería
interminable, sin embargo, los aspectos básicos y
más importantes se han destacado de manera
general.
Los fonemas como mencionamos al inicio, son
en exclusivo percepciones mentales de lo que
conocemos físicamente como morfema o grafema,
ya que la distribución fonológica de cada uno
determina su valor fónico, por lo tanto, conduiremos
diciendo que lo que percibimos por medio del oído
al relacionar1o físicamente con un símbolo, es una
percepción subjetiva, cuya carga fonológica, sólo
la determina su medio ambiente fónico.

BIBLIOGRAFÍA

gente.
/y/: es la &lt;Y&gt; de yema, yo, apoyo.
/e/: es la &lt;Ch&gt;, como en muchacho.
/ñ-/: se trata de la &lt;ii&gt;, como en sueño, año.
/y/: se trata de la &lt;11&gt;. Para la inmensa mayoría
de los hablantes de español del mundo, este
fonema ha desaparecido y ha sido sustituido
por /y/, de manera que parejas como: poyo/
pollo, haya/halla, cayo/callo, se pronuncian
igual.
/r/: se trata de la &lt;r&gt; suave de pero, cero.
/r. se trata de el sonido fuerte y vibrante de la
/r/ como en perro, cerro.

[ 44]

Martínez Montemayor Humberto, J. A Contraslive Approach
To English and Spanish Phonetics and Phonology
(En Progreso).
Navarro Tomás, T. 1974. Manual de pronunciación
española. Madrid: CSIC.
Quilis, A., Fernández, J. 1971. Curso de fonética y
fonologfa españolas para estudiantes angloamericanos. Madrid: CSIC.
Quilis, A. 1982. Principios de fonologfa y fonética
españolas. Madrid: Arcolibros. 30.
e Xavier Frías Conde
© IANUA, Revista Philologica Romanica.
http://www.romaniaminor.net/ianua. 2001.
ISSN: 1616-413X. ■

��NocruRNo
DESPRÉNDETE DE LA U.(Z

hasta quedarte asolas interna en ti
es la noche de las multltudes
yel crimen en los callejones
de semáforos de ambulancias
de ladrones y enamorados
ya el afecto se descuajó en el frío de los edificios
estoy junto ati como un espejo
miro en tu cuerpo deslizarse el mercurio vital
tendido sobre ti
golpeada por mi respiración te conforman mis dedos
esta noche del insomnio de los pájaros
en la que mil frases cruzan el océano
tú estás aquí olvidando las barcas y las deudas
cierra tus párpados
cierra para todos esas puertas del tiempo
hasta quedarte asolas interna en ti

\

11

esta noche ya no eres te inventas
fluyes como la neblina
invisible para ti existes en mis ojos
olvidada en tus actos ytus pasadizos
tienes la soledad de las estaciones
estás sola y yo estoy en tu cuerpo
silencio del universo
náufraga en mi pensamiento
al filo del abismo
abro tus brazos yte lanzo
y naces tantas veces
pareces lluvia inesperada fuego esparcido

[ 49]

�PosroATA

ala deriva me nombras
y mis palabras son la claridad
en que habrás de caer

PRlsKJNERA

Volvemos a ese cosmos de agua yarcilla
de tus ofdos como los primeros carales
de tu boca alos muslos
como la bienvenida de las mariposas
volvemos atus delfines
visión palpable sucesora del tiempo
paseamos por tus corredores subterráneos
descubriendo las vetas de un mineral nuevo
veo tu edad sostenida en un grito
yo sigo en ti con vocación de vigfa y relojero
eres una dilatada escritura sobre las sábanas
el ángel que devora los recuerdos
eres el estampido
que hace retomar las aves
y que vuelve pasado
las historias de los pueblos
Te deshaces yte incorporas
en nuevos sonidos
secretos sonidos que yo traduzco
esta noche te niega realidad
sólo yo te reconozco
eres el oleaje de un mar desconocido
una piedra de musgo frente ala cascada
un árbol al centro de un reino devastado
esta noche sólo existes por mí

sólo tienes mis ojos
para regresar al mundo de las plantas
al mundo de las mareas y de los hombres.

(

el amor sólo es descubrirte los ojos
mas dejarte así cautiva
y darte a beber el ácido de lo que ansío
siente mi andar terco y rotundo
de gato sonámbulo
por la noche de tus brazos
soy el último reflejo que te fue destinado
ahora mira como desquicio las formas
y devuelvo al polvo cuanta apariencia nos agobia
me voy alimentando de tus horas débiles
mírame caer
quiero que me sueñes que le hables aDios de mf
yme padezcas hasta la confusión
hacer de tu cuerpo un campanario
en las manos de un loco
quién sino el amor te mantendrá consciente
cuando coma tu lengua
cuando te hiera con mis pensamientos
es preciso que nada olvides
que respondas
que sonrías incluso
cuando manche las paredes
con tu sangre una y otra vez
ydigas mi nombre
cuando en pedazos te parta
y reparta en cada rincón
en cada objeto de misdías
yluego escarbe tus raíces
las incendie ytrague apuños tus cenizas
por ti ha de ser que el mar regresa los caracoles
por ti ha de ser que el amor se convierte en un lamento
apenas una frágil respiración que me devuelve
al que fui siempre
entonces yo simulando aDios
idéntica te construyo.

[ 50]

[ 51 ]

�Huso UNA VEZ UN CUARTO
Huso UNA VEZ UN CUARTO
en una tarde a punto de llorar
sus paredes vacías invitaban a llenarlo de besos
mientras afuera el verde hacía contraste con el gris
el olvido se encargó de las feroces avenidas
ybajó su cortina a los espectaculares ya los asfaltos
yentonces tu cuerpo adolecía de mi cuerpo
entonces los ojos rasgaban el espacio hasta los tuyos
y tu boca encumbrada de nidos era el inicio
la esencial campana que me llama a ser hombre
hoy no sé escribir ni describir
esto lo creo y lo recreo
troqué porciones de memoria
por seguir en tus besos
ysólo aveces un fantasma me visita
y sigo con sigilo su canto
lento peregrinar de grillos
hoy salgo de mí para dirigirme a un ser sin culpas
que sólo dé forma a lo fugaz
atodo aquello destinado al abismo de la dicha
la crónica pierde pisada
ycualquier alegato del pensamiento
resulta un par de alas
que no alcanzan a cruzar el mar
mejor decir los besos
besos quedos idos besos para beber
y sentirse un primitivo el descubridor
mejor decir los labios húmedos
la pálida rosa que es la sangre
que se contiene en sangre
y las mejillas que magullan mis dientes
hasta el rojo horizonte rojo besos
y los pómulos de espuma recuperándose

[ 52]

mejor decir tu boca
volcán que arroja besos
y la bóveda que formaron nuestros cuerpos
cuna de la palabra perdón
caldero de primarios_iconocimientos
cuántas veces te besaba
cuántas veces descendía como un novel buzo
como un niño yte besaba para distinguirme
para asirme en tu escalera
cuántas veces mientras dormías
yo encendí la antorcha frotándote el pecho
yandaba tu cuerpo acompañado de mis manos
yo era esa parvada negros pájaros
que parece perderse pero al fin llega
era el torero que aún herido le da un palmo a la muerte
ignorante también
como un temor recién nacido
en qué momento quedé libre
de qué presagio de qué alumbramiento de la tierra
hemos llegado aestar juntos
de qué silencio fuimos hechos
para llevarnos el dolor como un ácido en el esqueleto
hacía qué cenizas iremos
en qué momento intercambiamos nuestras flechas
nuestras edades
yo descubría tus pechos y me prensaba
aveces como un crío en otras como una de esas bestias
que se alimentan en el nocturno festín
y mis manos por tu cuerpo
tu cuerpo por mis manos vuelto un arco
a la entrada del reino
mis manos principado del acto
maniáticas como detonadoras
como el primer sabio de la tierra mis manos
yo hice crecer tu cuerpo
cuando mis dedos por tu ombligo
te apartaron de la incógnita

[ 53]

�luego fue amasar la materia
luego piedra sobre piedra
aguas con sueños de metal
mis manos forjaron murallas
como perennes presentimientos
tus piernas tu cuello tu vientre entre mis manos
tu sexo entre en mis manos
como una llama entre huracanes
tu sexo que sabe al brindis del héroe con sus contrarios
mis manos dispuestas alos altos vaticinios
cuántas veces arañaron tus nacimientos
mis manos semejantes alas de Dios
destinadas al limbo
qué ofrecer ahora por los sucesos del tacto
músico empírico rey conciliador
yo te arranqué de las sombras abesos
para extenderme en tus pieles
así fue que comencé el camino que aún prosigo
y que me da cuenta del mundo
yde las otras bocas yde las otras ventanas
por donde he de llamar a la muerte
de aquellos besos pende mi escritura
-el antiguo imperio de los signos-que ahora será justo devorarlo a solas
en otros cuartos oliendo inmundicias
restos del que fui
ysin embargo habrá un girasol mío
que una piel al desnudarse deje a mi costado
hay por los besos también
un capricho de interrogar al mar
y una sama que nadie ve
florece dentro ycrece yramifica
y sólo palabras que se desprendan
de su misma sustancia la aplacan
palabras que otro ser inquilino de mis fiebres
dice al vuelo

[ 54]

espíritu que taja el seso y acumula rencores
yme nubla y apetece sacrificios adeshoras
y cuida de la daga interior que me dará fin
(

y sin embargo estoy señalado por el gozo
ysin embargo un traje de júbilo me ciñe
desde aquellos besos
yo besaba tu pecho
cascada para ahogarme si fuera preciso
tu pecho corona de mis prisas y mis espinas
que mana sol y llantos
yme obliga aconfesar todo el mal que he hecho
yo era el barro creador que se cuaja en besos
yen tanto los besos te cubrían
llamé acombate atodos mis orígenes
yhacía pactos con no sé quién
Dios debió estar ahí volverá aestar
y de qué prodigios me hablará ahora
para soportar el total de los besos
bajo qué sospecha soy un hombre feliz
aunque no más distinto que un barco a merced
ymis confesiones son alcohol sobre la carne abierta
y aquellos besos el acero ardiente
con que me palpo
en esas tardes que me llaman acerrar los ojos
y suspender la vida
besos libres como la bondad de soñar
besos que no envidian a las modas
y que de a poco van cavando un punto
para palabras maltratadas
y que de a poco dejan de embriagarse
con el vino de aquellas mesas
yaún en párrafos como éste
pregunto si debo desaparecer
si ha sido todo para mí vivir los besos
para ya no volver el rostro
y negociar una salida

[ 55]

�tal vez olvidarme de caballos injustamente sometidos
para tirar yo mismo
m1 unico carro hacia mi única casa
otal vez aquel navío conduciéndome
aun puerto no poblado
para jugar insustituible con figuras de niebla
ollamar de una vez al insensato
que sabe jurar en nombre de las farolas y las guitarras
ybusca los consuelos que la ciudad ofrece
yvive como si todo afán se cttrara en la piel
si fuera suficiente con abandonar estas líneas
mejor decir
que fuimos dos demonios simultáneamente contemplándose
que fuimos dos ángeles sin cuartel luchando amuerte
mejor decir que en aquel cuarto
cuyas paredes vacías invitaban a llenarlo de besos
ya sin cosméticos ni alfabetos
la gracia se quedó temblando.

SóLO LA SOMBRA

OulSE DmNERME

descttrar lo que el agua pedía
mientras escapaba &lt;
mas no sabía callar
no sabía que existen lugares
que no fueron cruzados por un río
donde el reposo adquiere forma de suspenso
y la memoria se vuelve un paréntesis
antes de abrir la puerta
no sabía que el pensamiento
-ese huésped que nunca se delat~
ya ensayaba para mí los ritmos de la soledad
el tiempo me arrastró en su música
me ató las manos vendó mis ojos
hasta dejarme libre
corno el hombre nuevo en otros dominios
apenas con aire para poblar las mañanas
el tiempo fuego en la piedra
no la rueda aquien confié las estaciones
hoy la ciudad arde en mis ojos
ytras ella advierto
que es otra la fuente que ve huir mis pasos
yson otras las manos que quieren ocultarme
pero no tiembla más la estrella
esta noche vuelta papeles
parálisis del color instante contra instante
sólo la sombra
ante esa pared que no se cansa de recordarme.

José Luis Hemández Saldaña

[ 56]

[ 57]

��La regulación iurídica de las relaciones
laborales en Nuevo León 1892-1917
(Primera parte)

Javier Rojas Sandoval

ELPRESENTE TRABAJO TIENE EL PROl'ÓSITO DE ASOMARSE AL PASADO REGIONAL y TRAER AL PRESENTE LOS TESTIMONIOS
documentales relativos a la rei:¡ulación de las relaciones laborales entre los patrones y los trabajadores por
salario en el Estado de Nuevo león, desde los tiempos en que se instalaron las primeras plantas industriales
enel siglo XIX hasta principios del siglo XX, cuando se estableció la nueva legislación laboral de la Revolución
de 1910-1917.
No se trata de un estudio técnico jurídico, sino de una cronología historiográfica, que incluye un análisis
de la cultura política y laboral, en su relación con los contextos históricos, regionales y nacionales.
~
ij
El informe analiza el
~
$1
Código Civil del Estado de
~
Nuevo león de 1892, la
J
'"' ley de Accidentes de
lí!j Trabajo de 1906, la
·,
reforma al Código Penal
de Nuevo león y la ley
sobre Trabajo por Jornal
de 1908 y la revolución
constitucional de las
relaciones laborales
(1910-1917).
El hilo conductor que
guía el estudio es la observación de la acción regulatoria de las instituciones
estatales en un contexto
doble: el primero, marcado por la política del liberalismo puro, y el segundo,
determinado por la aparición del Estado protector
surgido de la Revolución.
Es un periodo de tránstto:
del régimen basado en la
ética del egoísmo absolu1o al de la ética del egoísmo solidario.

11

IU

1. EL CÓDIGO CIVIL DEL ESTADO DE NUEVO LEÓN DE 1892. LA REGLAMENTACIÓN DEL USO Y
LA REPRODUCCIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJO EN EL CONTEXTO HISTÓRICO DEL
LIBERALISMO ECONÓMICO

Según datos proporcionados por el informe de gobierno del Estado, para 1891 Nuevo león estaba
ocupado por 271701 habitantes1 • la concentración poblacional en las zonas urbanas o en proceso
de urbanización se daba en los ocho municipios siguientes: Monterrey, Doctor Arroyo, linares,
' Población censal por sexo. Nuevo león y regiones. 1895-1995. COESPO. Monterrey, N. L. 1997.

[ 61 ]

�Montemorelos, Cadereyta, Galeana, Santiago y
Terán; la capital del Estado la ocupaban 40703
regiomontanos, un 15 por ciento del total estatal,
de los cuales cerca de 30 mil (29940) eran
mayores de 12 años. El año en el que se levantó el
primer censo oficial, 1895, habitaban Monterrey
apenas 55893 regiomontanos, una población más
pequeña que el tamaño de Cadereyta cien años
después (1995), que era de 62440 habitantes.
Para 1900 la capital del Estado tenía 72963
habitantes.
En paralelo, durante los primeros años del
último tercio del siglo XIX se produjo otro proceso
de transición: del taller artesanal a la industria fabril.
Proceso que no fue sustitutivo, sino complementario.
Se subraya la séptima década, ya que entre 1890
y 1900 se instalaron las plantas de la gran industria
fabril.
En cuanto a la instalación de las plantas
industriales, se pueden anotar los datos siguientes. En la memoria de gobierno de 1896, el general
Bernardo Reyes daba cuenta de que existían en
Monterrey 13 establecimientos fabriles en
los que laboraban un total de 1524 operarios.
Dos eran las plantas industriales que mayor
número de obreros concentraban: la Gran
Fundición Nacional Mexicana, S. A. (Asarco) y la
Compañía Minera Fundidora y Afinadora
Monterrey, S.A. (Peñoles), con 567 y 420 obreros
respectivamente (la Cervecería Cuauhtémoc,
fundada en 1890, reportaba solamente 139
obreros). Para ese mismo año se contabilizaba
para todo el Estado un conglomerado de 10140
operarios fabriles.
Las cifras tal vez no sean del todo precisas,
sin embargo, sirven para darnos una idea
aproximada del tamaño de la fuerza de trabajo
industrial en un tiempo que parece marcar la
frontera entre el Monterrey rural-artesano y el
Monterrey urbano-industrial. Cuatro años después
de 1896 ysegún los números estadísticos, el grueso
de la planta industrial regiomontana -la gran
industria- se encontraba ya instalada. Solamente
en la ciudad capital existían registrados 51
establecimientos industriales con una planta laboral
de 4673 trabajadores, de los cuales 283 eran
mujeres.
En tal contexto histórico, las relaciones de
trabajo en el Estado de Nuevo León durante los
tiempos del arranque industrial tenían como
sustento el derecho privado, promovido por el
poder político de la Federación y aplicado por los
gobiernos estatales.
Los tratadistas del derecho mexicano del
trabajo toman la Constitución de 1857 como uno
de los primeros intentos del Estado mexicano

por intervenir en la reglamentación de las relaciones
laborales. En los artículos 4 y 5 los constituyentes
liberales introdujeron conceptos que intentaban
proteger los intereses de los trabajadores
asalariados tanto del campo como de la ciudad. El
primero hablaba sobre la libertad de ejercer una
profesión, industria o trabajo; el segundo artículo
se refería a que nadie podía ser obligado aprestar
trabajos personales sin la justa retribución y su
consentimienta2, como una clara alusión al trabajo
esclavo.
Sin embargo las ideas prevalecientes en
la época eran evitar toda intervención del Estado
en las actividades económicas y promover la
mayor libertad de industria como equivalente
de la protección al trabajo. Es decir, no existía una
clara distinción entre capital y trabajo. Uno
de los diputados del Congreso Constituyente
de 1857, Ignacio Vallarta3, en una de sus intervenciones manifestaba su preocupación por
proteger con la ley a la clase proletaria; sin
embargo, inspirado en Quesnay4 y A. Smith, dejó
en claro que el poder político debía renunciar a
todo intento de crear leyes que intervinieran en la
producción, aunque tuvieran como fin la protección
de la misma industria. Se pronunció por limitar la
acción del Estado a proclamar la libertad de
trabajo, entendida como libertad de industria. La
reglamentación de las relaciones laborales en el
nivel constitucional no fue posible en esos tiempos,
tenía mayor valor el apoyo al proyecto de fundar
industrias.
No obstante lo anterior, hay que decir que
durante los tiempos del liberalismo individualista
las relaciones de trabajo no carecieron totalmente
de una reglamentación en el nivel federal;
desde 1870 estaban contempladas por el Código
Civil como parte de la reglamentación de los
contratos5• El ordenamiento jurídico pasó a los
estados de la Federación que aplicaron el
Código Civil; eso mismo sucedió en Nuevo León
durante las dos décadas del gobierno de Bernardo
Reyes.

2 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
de 1857. Felipe Tena Ramírez. Leyes Fundamentales de
México. 1800-1976. Ed. Porrúa, México, 1976. 607 y SS.
3 Mario de la Cueva. Nuevo derecho mexicano del trabajo.
Editorial Porrúa. México, 1942. Dos tomos. Vol. 1. 94 y ss.
4 Economista francés (1694-1TT4) iniciador de la escuela
de los fisiócratas. Uno de los fundadores del Laissez fajre,
/aissez passer.
5
/bid.

[ 62]

La edición del Código Civil del Estado de
Nuevo León de 1892 -publicada en 1909 con sus
reformas- en el título décimotercero, denominado
"Del Contrato de Obras o Prestación de Servicios•,
contiene varios capítulos que hacen referencia
explícita alas relaciones de trabajo, reglamentando
los servicios de servidumbre, el trabajo de los
jornaleros, los contratos de obras adestajo oprecio
alzado, los contratos de los porteadores y
alquiladores, así como de los aprendices.
En el primer capítulo define el servicio
doméstico temporal prestado por un individuo a
otro, con quien viviera en el mismo domicilio y
por el cual recibiera una retribución determinada.
Para no violar el artículo 5 de l¡t Constitución de
1857, el Código Civil prohibía el contrato a
perpetuidad. El trabajo asalariado de las nodrizas
se limitaba al tiempo que duraba la lactancia. Este
capítulo otorgaba facultades a las partes para
establecer acuerdos mutuos -lo que pudiera
denominarse incipiente bilateralidad- con el objeto
de regular los términos del contrato, lo que resultaba
impracticable, dadas las limitaciones del servidor
doméstico que era iletrado.
No estipulaba salario mínimo; sin embargo, en
ausencia de convenio sobre la retribución,
ordenaba la observancia de la costumbre del lugar,
considerando la clase de trabajo y el sexo del
prestador del servicio. Consideraba la libertad del
contratante para despedir a su libre voluntad al
sirviente, condicionando el despido a dos cosas:
avisar con ocho días de anticipación al despedido,
así como pagarle el salario correspondiente de una
semana si el cese se realizaba sin causa justificada;
asimismo, si el lugar del despido estaba a más de
ochenta kilómetros de la vivienda del sirviente, el
patrón estaba obligado apagarle un mes de salario.
Otorgaba al sirviente la libertad de abandonar el
trabajo, siempre que pagara las deudas contraídas
con el amo.
Más relacionado con lo que pudiera llamarse
una incipiente reglamentación de las relaciones
de trabajo industrial era el capítulo segundo
referente al servicio por jornal, que se definía como
el prestado por cualquier individuo a otro, día por
día, mediante una retribución diaria, llamada
jornal. No obstante la definición acerca de la
forma de pago por día, el código estipulaba
el pago salarial por semana, según los términos

6

Código CM/ del Estado de Nuevo León de 1892 con sus
reformas, publicado en 1909. Imprenta del Gobierno del
Estado de Nuevo León. Monterrey, N. L. 1909.

del convenio, el cual podía ser escrito o verbal.
El código establecía una forma especial para los
casos de interrupción del tiempo de trabajo y su
retribución. Cuando el trabajo había sido programado para un día y solamente duraba hasta el
medio día, el contratante estaba obligado a
pagar sólo la mitad del jornal; en cambio si las
labores se suspendían después de la mitad
del día, el patrón se obligaba a pagar el día
completo.
El artículo 2397 puntualizaba la improcedencia de reclamar la indemnización, en el
sentido de que negaba al trabajador toda
posibilidad de exigirla, con el argumento de que
cuando no existiera término de tiempo del
trabajo a realizar, el obrero fuera despedido o
renunciara por su voluntad. Asimismo responsabilizaba al obrero por el valor de los instrumentos o
cualquier objeto que recibiera para el desempeño
del trabajo.
El capítulo sobre contrato de obras a destajo o
precio alzado se refiere a las obligaciones de quien
se hiciera cargo de la realización de una obra, ya
fuera por una suma fija total o por honorarios; se
trata del trabajo de los empresarios, arquitectos o
contratistas constructores de casas y obras de
albañilería; hace una referencia explícita a los
artesanos, que podían ser albañiles y/o carpinteros.
Es probable que la base jurídica del sistema de
trabajo a destajo -el sistema de trabajo y salario
tayloristas-, que fue una práctica muy frecuente en
las fábricas instaladas durante los tiempos del
despegue industrial, haya sido el Código Civil en el
articulado que aquí se analiza. Las obras a destajo
estaban sujetas a contrato, del cual se aplicaban
dos modalidades: el de quien realizaba el trabajo
por un precio determinado poniendo los materiales,
y el que solamente ponía su trabajo por el que
cobraba honorarios o salarios fijos; en esta última
categoría estaban comprendidos los constructores
de obras, y también posiblemente los obreros de
fábrica, los que realizaban trabajos por piezas
según una cantidad y a un precio estipulado en el
contrato.
El capítulo quinto del Código Civil se refiere
al contrato de aprendizaje, que fue un sistema
muy utilizado por las primeras plantas industriales,
que se mantuvo por mucho tiempo, incluido en
los contratos colectivos modernos. Los contratos
de aprendizaje eran los celebrados entre mayores
y menores de edad, siempre y cuando estos
últimos estuvieran representados legalmente
por un mayor de edad. El contrato debía estipular
el tiempo de duración del aprendizaje, de lo contrario
perdía validez legal.

[ 63]

�Mientras el aprendiz -menor de edadestuviera bajo la tutela de otro, no recibía
retribución monetaria alguna; se consideraba que
el aprendizaje que obtenía era equivalente al pago
de salario. Obligaba al maestro encargado del
aprendiz a pagarle indemnización si lo despedía
antes del tiempo estipulado en el contrato. Al mismo
tiempo facultaba al maestro ademandar al aprendiz
con indemnización, cuando éste abandonara el
trabajo.
Un testimonio histórico de la aplicación del
derecho civil a la regulación de las relaciones
laborales durante la época de Bernardo Reyes
son los contratos individuales de trabajo entre la
Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey y los
técnicos alemanes, celebrados en 1903.7 Se trataba
de contratos individuales elaborados bajo los
criterios del Código Civil vigente en esa época. En
ellos se pueden encontrar los términos del capítulo
sobre el sistema a destajo o precio alzado -por
obra-, así como el sistema de aprendices,
consistente en que los técnicos alemanes se
obligaban -de acuerdo con el contrato-- a enseñar
el oficio de vidriero a los aprendices regiomontanos,
mayores de edad.

2. LA LEY DE ACCIDENTES DE TRABAJO
DE 1906

2.1. LOS ANTECEDENTES
De acuerdo con Mario de la Cueva, los
antecedentes europeos de la legislación sobre
accidentes de trabajo se remontan a la iniciativa de
la Ley de Accidentes de Trabajo de Francia,
promulgada en 18988• En términos teóricos, uno
de los puntos centrales de la legislación sobre
accidentes de trabajo consistía en superar el criterio
penalista de la responsabilidad culposa por los
accidentes. En el caso de México la teoría de la
culpa se encontraba establecida en los artículos
305 y 306 del Código Penal Federal, términos
que se reproducían en el Código Penal del
Estado de Nuevo León; en el ordenamiento
penal se castigaba la responsabilidad criminal,
que tenía su origen en la infracción a la ley, pero
no contemplaba los accidentes de trabajo. La
diferencia fundamental consistía en que en
el caso de un accidente laboral no podía ser
atribuido a la acción intencional del patrón para
7

J. Jesús Ávila Ávila, Documentos relativos sobre
legislación laboral en Nuevo León. 1826-1924. AGENL,
Monterrey, N. L. 1988.
ª Mario de la Cueva. Nuevo derecho mexicano del
trabajo. (Op. cit.) p. 95.

hacerle daño al trabajador; con lo cual se
introducía la posibilidad del accidente como suceso
imprevisto, aunque siempre quedara el problema
de definir el sujeto sobre el que recaía la
responsabilidad por el accidente, si el trabajador
por inexperiencia o descuido o el patrón por
negligencia de no crear las condiciones apropiadas para evitar el accidente, en cuyo caso debía
pagar la indemnización correspondiente.
Los antecedentes nacionales de ordenamientos jurídicos específicos sobre accidentes de
trabajo fueron, por una parte, el Código Sanitario
expedido por Porfirio Díaz en 18919, que contenía
un capítulo donde se explicitaban reglas para
evitar las desgracias personales en las fábricas
donde funcionaran motores y máquinas de vapor;
el otro fue la Ley de Accidentes de Trabajo de
José Vicente Villalda para el Estado de México1º,
decretada el mes de abril de 1904, presentada dos
años antes de la Ley sobre Accidentes de Trabajo
de Nuevo León de 1906. En el proceso de
elaboración de la Ley Villalda, la iniciativa de decreto
se presentó como una reforma y adición al
artículo 1787 del Código Civil y la fracción quinta
del Código de Procedimientos Civiles. El decreto
consta solamente de ocho artículos. El artículo
tercero establece que los trabajadores asalariados
víctimas de algún accidente y les causare la muerte
o una lesión o enfermedad que les impida trabajar:
•... la empresa o negociación... estará obligada a
pagar... los gastos que origine la enfermedad o la
inhumación, ministrando a la familia que dependa del
fallecido, un auxilio igual al importe de quince días de
salario o sueldo que devengaba."
La Ley Villalda imputaba la causa del
accidente a la acción del trabajo realizado, hasta
en tanto no se comprobara lo contrario, es decir,
no responsabilizaba directamente al patrón.
Estipulaba que el jefe de la empresa tenía la
libertad de atender al obrero lesionado en el servicio
médico y farmacéutico que tuviese instalado
dentro de su negociación; en tanto que al obrero
le daba la opción de curarse en su domicilio,
pudiendo escoger el médico encargado de su
curación; así mismo obligaba al empresario
a pagar los gastos de hospitalización. Si el obrero

adquiría alguna enfermedad que lo afectase por
tres meses o quedase incapacitado total o
parcialmente, la ley dejaba en libertad al empresario
para suspender el auxilio médico y pagar al obrero
el salario correspondiente. Por último el artículo
sexto hacía irrenunciables para el obrero los
derechos establecidos en la ley, a menos que
el trabajador observara una conducta indigna
y deshonrosa o que se entregara a la
embriaguez.

[ 64]

El nuevo contexto histórico creado por la industria,
planteó la necesidad de un nuevo marco jurídico
que superara, como se anotó anteriormente, la
figura del "deltto de culpa" del Código Penal. Desde
el punto de vista jurídico se presentaron tres
enfoques derivados de la imputabilidad de la
responsabilidad:
a)

2.2. LAS BASES TEÓRICAS DE LA LEY SOBRE
ACCIDENTES DE TRABAJO DE NUEVO LEÓN
DE 1906

b)
c)

Al decir de los autores de la iniciativa de la Ley
Sobre Accidentes de Trabajo del Estado de
Nuevo León de 1906, en la formulación teórica
para la reglamentación de los accidentes de
trabajo concurrieron dos criterios: el jurídico y
el de la economía política. Este último establecía
que todo industrial así como estaba obligado a
crear fondos para hacerle frente a los gastos de
mantenimiento de las construcciones y la
maquinaria, es decir el capital muerto, de la misma
manera debía considerar la necesidad de crear
reservas para compensar "las fuerzas vivas"
de la industria, afectadas por los accidentes que
pudieran ocurrirles11 •
En el considerando tercero de la iniciativa de
ley se establecía que el grado de riesgo y
peligrosidad que afectaban a los trabajadores era
producto de las condiciones creadas por el
desarrollo de la industria: las nuevas formas de
energía empleadas como el vapor, la electricidad,
la maquinaria, que hacían de la fábrica y el taller
espacios peligrosos; al mismo tiempo que la mayor
exigencia de los rápidos procesos de producción
mecanizados terminaban por afectar la habilidad
del trabajador para tomar las precauciones
necesarias. La conclusión de todo ello era que ni el
patrón ni el trabajador podían ser responsables
por las nuevas condiciones laborales y su grado
de riesgo.

9

La Voz de Nuevo León, número 113 del 22 de agosto de
1891. Capilla Alfonsina, UANL.
'º Ley sobre accidentes de tabajo del estado de Nuevo
León, enviada al Congreso por el gobernador Bernardo
Reyes. Consideraciones y dictamen presentados por la
comisión formada por los diputados Pedro Benítez Leal,
Antonio Lartigüe y E. Ballesteros. Imprenta del Gobierno
en Palacio. Monterrey, N. L. noviembre 9 de 1906.

• LAS TRES TEORÍAS SOBRE LA RESPONSABILIDAD DE LOS ACCIDENTES DE TRABAJO

" Ley Sobre Accidentes de Trabajo del Estado de Nuevo
León, enviada al Congreso por el gobernador Bernardo
Reyes. Consideraciones y dictamen presentados por la
comisión formada por los diputados Pedro Benítez
Leal, Antonio Lartigüe y E. Ballesteros. Imprenta del
Gobierno en Palacio. Monterrey, N. L. noviembre 9 de
1906.

Del patrón por el delito o cuasi delito del
accidente.
La derivada del contrato.
Por disposiciones específicas de la ley.

En el primer caso, cuando el obrero presentara una reclamación de indemnización por
accidente laboral, estaba obligado a probar que el
accidente de trabajo era imputable a la acción
deliberada, al delito de omisión oculpa del patrón o
su representante en la organización del trabajo,
como causal del accidente; así mismo el patrón
podía probar que el obrero era responsable del
accidente, por propia culpa, aunque fuera leve. La
responsabilidad derivada del contrato se fundaba
en la idea de que al firmarse, el patrón se obligaba
al cumplimiento no solo de los términos expuestos
en el contrato, sino a las consecuencias de la
relación contractual, es decir el contratante del
prestador de los servicios adquiría la responsabilidad de tomar las medidas necesarias para la
seguridad de los obreros, en caso contrario, al no
cumplir el patrón con lo expuesto, asumía la
responsabilidad por la falta. Sin embargo, según
los comisionados de redactar la exposición de
motivos, esta versión creaba la injusticia de hacer
recaer en el patrón toda la responsabilidad de la
prueba, considerando que en no pocos casos
los accidentes se producían debido a factores
fortuitos. La tercera teoría se basaba en criterios
establecidos en el Código Penal, de acuerdo a la
tesis de que cuando un individuo causaba a otro
un daño, estaba obligado a repararlo, a pesar
de que no se interpusiera acusación expresa,
porque la responsabilidad tenía como origen la
ley misma; pero la actividad industrial no estaba
sujeta a causales de orden penal.

• LA TEORÍA DEL RIESGO PROFESIONAL
Y LA RESPONSABILIDAD CIVIL POR LOS ACCIDENTES DE TRABAJO
El centro de la legislación sobre accidentes
de trabajo era la teoría sobre el "riesgo profesional". Los diputados neoleoneses lo definían

[ 65]

�como "el riesgo inherente a una profesión o
trabajo determinados... independientemente de la
falta del patrón o del obrero", (falta como culpa,
J.R.S); teoría sustentada en la idea de q~e todo
accidente, sin considerar sus causas omodalidades,
por el solo hecho de que se r~lacionaba ~o~ la
realización de un trabajo, garantizaba a la v1ct1ma
el derecho a la indemnización. Mario de la Cueva12
argumenta que el riesgo profesional fue definido
desde la ley francesa de 1898. Otros autores han
sintetizado la fórmula "riesgo profesional" en los
siguientes términos: "Todo trabajo supone peligros,
y particularmente el industrial. El patr~no que hace
trabajar a un obrero lo expone al nesgo de los
accidentes"13.
La idea principal era que si el patrón se
beneficiaba con el uso de maquinaria, equipo e
instalaciones peligrosas, debía asumir los riesgos,
indemnizando a los trabajadores que sufrían
accidentes. Una primera objeción argumentada
por los diputados al enunciado expuesto era que
limitaba la aplicación del principio a las categonas
de empresas donde el riesgo de trabajo era más
frecuente. Una segunda objeción consistía en
que no admitía la prueba de las excepci_ones
derivadas de que los accidentes se hubieran
producido por causas de fuerza mayor o por la
propia responsabilidad de la víctima.
En consecuencia, lo que hicieron los autores
de la exposición de motivos fue combinar ambos
argumentos. Es decir, adoptaron el principio de
que "todo accidente por el s~I? hecho de _estar
relacionado con una operac1on de trabajo da
derecho a una indemnización", con el agregado
de la necesidad de determinar la extensión y límites
de la aplicación de la ley, considerando las
excepciones de su aplicación. La razón fund~~ental
del acotamiento al principio general cons1st1a en
que no era justo aplicarlo a todo tipo de industrias
existentes, lo mismo a la gran fábrica que al taller
artesanal. De igual manera a las unidades
industriales que utilizaban energía y maquinaria
moderna cuyo proceso resultaba de por sí
riesgoso, que a los talleres en donde el trabajo era
manual. Dos eran las consecuencias indeseables
que se pretendían evitar: ~onferir ab~oluta
autoridad a los tribunales para Juzgar todo tipo de
industrias con criterios de aplicación general; lo que
chocaba con la política del gobierno de Bernardo

12

13

Mario de la Cueva. (Op. cit.) pp. 117-118.
/bid.

Reyes de proteger a la industria. El otro problema
consistía en generar una legislación sobre
accidentes de trabajo tan limitada y excluyente que
la hacía ineficaz. La solución fue recomendar la
enumeración del tipo de empresas sobre las que
se aplicaría la ley.
Con tales criterios el decreto definitivo de la
Ley sobre Accidentes de Trabajo estableció en su
artículo tercero una lista de diez categorías de
plantas industriales, empresas y negociacion~_s
cuyos propietarios serían sujetos de responsabilidad civil por los accidentes de trabajo.
• LAS EXCEPCIONES Y LAS ENFERMEDADES
PROFESIONALES
El artículo primero de la ley estableció una distinción
fundamental entre accidentes cuya causa se
originaba por el hecho mismo del trabajo
denominado "accidente sobrevenido" y los
"accidentes de excepción", éstos últimos agrupados
en tres tipos:
a)
b)

De fuerza mayor, extraños a la industria.
Producidos por descuido de la propia
víctima.
c) Intencionales, causados por la acción
autodestructiva del mismo trabajador.

De esa manera quedaron establecidos como
"accidentes de excepción" en el artículo primero
de la Ley -y por lo tanto los empresarios eximid~s
de responsabilidad civil- los accidentes de trabaJo
ocurridos bajo las circunstancias de fuerza mayor,
negligencia e intención. Lo que plantea?ª. la
necesidad del recurso de la prueba, la cual s1 bien
en el articulado del decreto no se especifica, en la
exposición de motivos se dejaba acargo del patrón
o dueño de la empresa.
La conclusión plasmada en el decreto definitivo tiene como base la argumentación teórica
de la que partieron los diputados encargad?s de
formular los motivos de la ley. En tal sentido el
punto de partida fue la definición del término
"accidente" sobre el cual los diputados aplicaron
dos criterios: el lingüístico y el jurídico. El
primer significado fue el de "desgracia", definido
como "caso o acontecimiento adverso o
funesto". La definición jurídica parte del mismo
principio, ampliando la expresión en los si~ui~ntes
términos, accidente es: "El acontec1m1ento
funesto que proviene de la acción repentina
de una causa violenta, fortuita y exterior".
Aquí cabe destacar los conceptos que califican la
acción: "repentina", "violenta", "fortuita" y

[ 66]

"exterior", que fueron determinantes para excluir
cierto tipo de accidentes como los anotados
anteriormente, así como no incluir las enfermedades
profesionales dentro de la teoría del accidente de
trabajo.
De anterior definición los diputados dedujeron
que sólo podían considerarse como accidentes:
las lesiones traumáticas, heridas, contusiones y
fracturas; lo mismo asfixias por sumergimiento e
intoxicaciones. Es decir, al concebir el accidente
como un suceso eventual e inesperado y casual,
se excluyeron las lesiones orgánicas producidas
por la exposición permanente y prolongada a
lugares húmedos, o malsanos, envenenamiento
por plomo, cobre, mercurio; así l\flismo por los
efectos de los polvos orgánicos o minerales.
Con ello se quedaron fuera la minería y las
grandes industrias metalúrgicas, siderúrgicas y la
cerillera que utilizaban plomo, mercurio y fósforo.
Asimismo las enfermedades profesionales quedaron
excluidas de la Ley sobre Accidentes de Trabajo.
Dos razones explican el hecho: uno de tipo técnico
debido aque son dos cosas diferentes: enfermedad
y accidente; aunque los accidentes de trabajo
podían derivar en enfermedades; la segunda se
refiere a un criterio político: dar prioridad al progreso
industrializador.
Aunque es importante aclarar que la teoría de
las enfermedades profesionales no sería
considerada sino hasta la promulgación del
texto constitucional de 1917, en la fracción XIV
del artículo 123. Ahí se establece que: "Los
empresarios serán responsables de los accidentes
del trabajo y de las enfermedades profesionales de
los trabajadores ..."14•
La Ley de Francisco Villalda del Estado de
México, comentada más arriba, en su artículo
tercero incluía la responsabilidad civil del patrón
por las enfermedades causadas por los accidentes
de trabajo. En la Ley Federal del Trabajo en su
edición de 1980 -Título Noveno, artículos 472 al
475- se sustituyó la fórmula de los "accidentes de
trabajo" por la de "riesgos de trabajo", que
comprende tanto los accidentes de trabajo como
las enfermedades a que están expuestos los
obreros con motivo del trabajo15•

14

Texto definitivo del artículo 123 constitucional. En
Pastor Rouaix. Génesis de los artículos 27 y 123 de la
Constitución Política de 1917, p. 225. Biblioteca del
Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución
Mexicana, México, 1959.
15
Juan B. Climen Beltrán. ley Federal del Trabajo.
Comentarios y jurisprudencia. Editorial Esfinge. México
1980. Cuarta Edición.

El otro tipo de accidente definido como
"accidente sobrevenido", o venido de improviso
-que daba lugar a la indemnización- era el
derivado del uso de las herramientas o maquinaria
y estaba condicionado a que sucediera en el lugar
y durante el tiempo de trabajo, o que sin ser
consecuencia directa del trabajo no se hubiera
producido si el trabajador "no hubiera estado al
servicio del patrón". Sin embargo la ley en su
artículo primero precisaba los accidentes de
exclusión mencionados anteriormente.
• LA INDEMNIZACIÓN POR ACCIDENTE DE
TRABAJO
El aspecto central de la definición del accidente
de trabajo, tanto en sus causas como consecuencias,
consistía en la responsabilidad civil a que daba
lugar para el patrón, es decir la indemnización. En
consecuencia, para aplicar la ley deberían concurrir
las siguientes condiciones generales:
a) Hubiera una víctima con calidad de obrero o
empleado.
b) El obrero fuera víctima de un acontecimiento
calificado como accidente.
c) Hubiera sobrevenido el accidente por el hecho
mismo del trabajo o con motivo de él.
d) Existiera un patrón legalmente responsable.
Así mismo para tener derecho a reclamar la
indemnización, el obrero estaba obligado a
probar -&lt;:orno se mencionó anteriormente- que el
accidente no había sido por causa mayor, o
producto de su negligencia o debido a su propia
intención; posibilidad que resultaba dttícil de probar
para los obreros, ya que la carga de la prueba
estaba en manos del patrón.
El texto final de la Ley sobre Accidentes de
Trabajo de 1906, precisa en tres artículos -del
cuarto al sexto- y seis fracciones, los términos, los
beneficiarios y los montos de las indemnizaciones.
El artículo cuarto precisa a qué tiene derecho la
víctima de un accidente de trabajo: pago de la
asistencia médica y farmacéutica, por un tiempo
no mayor de seis meses; así como gastos de
inhumación. La fracción primera se refiere a la
incapacidad completa y temporal, que obligaba
al patrón a pagar la mitad del salario por un
tiempo no mayor de un año; la segunda habla
de la incapacidad incompleta, temporal o
perpetua, otorgando el derecho a la víctima a un
20 ó40 por ciento del sueldo por un tiempo máximo
de 18 meses. La tercera fracción obliga al empleador a pagar por un máximo de dos años el sueldo
íntegro a la víctima de un accidente que le causara
incapacidad permanente y absoluta. La fracción

[ 67]

�cuarta habla de la muerte por accidente y la
indemnización a que tenían derecho los deudos
(cónyuge, descendientes y ascendientes)
condicionado a que los mismos demostraran haber
vivido a expensas de la víctima, el sueldo o jornal
íntegro, durante los siguientes tiempos:

el pago de las indemnizaciones los empleadores
alegaban que el obrero había sido el responsable
por el accidente, debido a su impericia o descuido.
Los trámites eran largos y costosos, por lo cual la
víctima terminaba abandonando la reclamación.
Santiago Roel escribió: "Aquella humilde ley de
accidentes de trabajo era combatida enérgicamente
por el capital016•
Además del breve comentario de un contemporáneo de los tiempos en que se dictó la ley, se puede
consultar un testimonio de un jornalero -{)breroresidente en la ciudad de Monterrey, quien el 9 de
octubre de 1917 -{)ílQ8 años después de que fuera
promulgada la ley- se dirige al gobierno del Estado
para dar a conocer que su padre, siendo obrero de
la Compañía de Minerales y Metales, en la que se
desempeñaba como aceitero en los minerales de
Villaldama, había perdido la vida en un accidente de
trabajo el año de 1915. Al parecer la manga de la
camisa del obrero se había atorado en la banda de
un motor, que a pesar de haber sido detenido a
tiempo, terminó con el cuerpo prensado; dejando en
la orfandad a seis hijos. La compañía al conocer del
accidente pagó los gastos de los funerales, que
ascendieron a veinticinco pesos. Luego del entierro,
el hijo mayor del obrero, José Piedra -quien también
trabajaba en la misma planta por un salario de un
peso cincuenta centavos al día-acudió aentrevistarse
con el superintendente de la compañía con el fin de
reclamar alguna suma de dinero como indemnización.
El empleado no le dio ninguna solución. Posteriormente José Piedra, acudió con el gerente general de
la empresa, quien le ofreció pagar el equivalente a
seis meses de sueldo ojoma! íntegro de la víctima.
José Piedra reclamaba el derecho a dieciocho
meses de salario, por no existir más que
descendientes menores de edad; fundando su
derecho en la fracción cuarta del artículo 4 de la Ley
sobre Accidentes de Trabajo. La respuesta del
gobernador Nicéforo Zambrano, fue en el sentido
de que el quejoso debería ocurrir al Juez de Letras
de la Fracción Judicial correspondiente, quien de
acuerdo con el artículo 17 de la citada ley,
Zambrano, fue en el sentido de que el quejoso
debería ocurrir al Juez de Letras de la Fracción
Judicial correspondiente, quien de acuerdo con el
artículo 17 de la citada ley, era la autoridad
competente para conocer de las demandas de
indemnización por accidentes de trabajo17• ■

a)

Dos años, si la víctima dejara cónyuge, hijos o
nietos.
b) Dieciocho meses, sólo hijos y nietos.
c) Un año, cuando se tratara de cónyuge. Se
admitía la posibilidad de que el marido podría
recibir la indemnización, pero sólo en el caso
de que el mismo se encontrara imposibilitado
para el trabajo. La indemnización cesaba si el
cónyuge se volvía a casar; en cuyo caso
solamente tenían derecho los hijos o nietos,
hasta que cumplieran dieciséis años de edad.
d) Diez meses para los padres y abuelos del
muerto por accidente de trabajo.
El artículo sexto habla de las condiciones en
que suspende y termina la indemnización: cuando
el cónyuge viudo contrajera matrimonio, en cuyo
caso solamente los hijos y nietos tenían derecho a
continuar con pensión, hasta que cumplieran
dieciséis años de edad. Si hubiera viuda tenía
derecho a recibir la pensión por un año, hasta en
tanto no contrajera matrimonio.
• EL PROCEDIMIENTO
Uno de los problemas que los redactores de la ley
reconocían como obstáculo para que la víctima del
accidente reclamara sus derechos, eran los trámrtes
judiciales. Por ello los juicios de reclamación por
accidentes de trabajo asumieron la forma verbal;
quedando como competentes para conocer de las
demandas por estos motivos, los jueces de primera
instancia o letrados; quienes, por ley, estaban
impedidos legalmente para cobrar por los servicios
judiciales.
• LA APLICACIÓN DE LA LEY SOBRE
ACCIDENTES DE TRABAJO
No ha sido posible para la elaboración del presente
informe contar con información de varios casos que
permitan formular un ¡uicío concluyente sobre la
aplicación de la ley. Santiago Roel Melo, abogado y
político militante del maderismo y el constitucionalismo, escribió un texto en los años treinta, sobre la
Ley Federal del Trabajo expedida en 1931. Ahí
dice sobre la Ley sobre Accidentes de Trabajo de
1906, que los patrones se negaban a cumplirla y
obligaban alos trabajadores aacudir alos tribunales
de justicia para reclamar sus derechos. Para evitar

11

Santiago Roel. La ley del trabajo. Apuntes y breves
comentarios. Talleres J. Cantú Leal. Monterrey, N. L.
1931
11
Carta de José Piedra. 9 de octubre de 1917. Conciliación y Albitraje, caja número 1. AAos 1906-1925. Sección
Trabajo. Archivo General del Estado de Nuevo León.
(AGENL).

[ 68]

La loca o el relato del crimen
como símbolo

Javier lrigoyen-García
~ S DE COMENZAR EL ANÁLISIS MISMO DEL CUENTO, CREO NECESARIO CONSIGNAR UN DATO SOBRE EL QUE VOLVERE EN

la conclusión de este trabajo: "La looá o el relato del crimen•, por motivos editoriales, no fue originalmente
publicado en el volumen Nombre falso, a pesar de haber sido escrito de manera simultánea a los otros
cuentos de la colección. Ricardo Piglia decidió incluirlo posteriormente en la edición definitiva de 1994, a
pesar de que ya lo había publicado en 1988 en la colección de relatos Prisión perpetua. En esta reestructuración,
lo intercala además en el centro del libro Nombre falso, hecho que recalca su carácter de pieza clave dentro
de éste, pero que también revela el deseo de reestablecer el orden cronológico de su propia producción,
:; :;:
- l-J,,:::r:
---·......
queriendo dar a entender
....
·"
la
prioridad temporal de
~
rr
"La loca y el relato del
IL
crimen"frente a Respiración
'
.., artificial, novela con la que
! 'l:
comparte, aunque sólo
"U
!:::
..
sea a manera de esbozo,
muchos de sus temas y
estructuras.
Esta filiación entre "La
loca y el relato del crimen•
y Respiración artificial
puede ser susceptible de
análisis a muchos niveles,
pero el aspecto que principalmente me interesará
Ji en estas páginas es que el
deseo expreso del autor
1: de establecer la secuencialidad entre una y otra
obra se debe ala evolución
vital de su protagonista
(Emilio Renzi) entre uno y
otro texto en cuanto a los
distintos modos de realizar
y legttimizar la lectura.
"La loca y el relato del crimen" parte de un dato inverosímil: la extraordinaria clarividencia con que
Emilio Renzi halla la clave que descifra el asesinato de una prostituta llamada Larry. La extravagancia
del hallazgo ya parece apuntar a la idea de que su clave de lectura no debe buscarse tanto en su lrteralidad
como en un nivel alegórico de lo que supone el acto mismo de leer. Análogamente a como Borges calnica a
Bouvard et Pécuchet de "metáfora epistemológica", que él mismo llevara a cabo en "Funes el memorioso•,
"La loca y el relato del crimen• se presenta como una metáfora condensada de todas las implicaciones
epistemológicas y éticas de la lectura.
Hacia el final del cuento, Renzi afirma ante el director del periódico en el que trabaja haber encontrado
la clave mediante un proceso de diálisis detectivesca, dividiendo en el discurso de Angélica Inés Echevame
los drrerentes componentes lógicos e identificando aquellos fragmentos de naturaleza disímil. La dificultad, y

E -

-

-

~

[ 69]

-

�Inés Echevarne los diferentes componentes
lógicos e identificando aquellos fragmentos de
naturaleza disímil. La dificultad, y por lo tanto el
mérito, de localizar esas diferencias estriba en
que uno de los elementos (el delirio cíclico sobre
Juan Bautista Bairoletto) predomina abrumadoramente sobre el otro (la escueta frase delatora).
Este predominio del delirio hace que éste sea
considerado acaso como un discurso de la
locura, pero sometido en cualquier caso a una
narratividad fácilmente reconocible. De hecho
es la propia estructura delirante la que
permite reconocer los patrones de repetición. Su
predominio al mismo tiempo oculta la
fragmentariedad del otro discurso emergente, un
discurso en el que se han amputado los vínculos
sintagmáticos, aunque respetando su secuencialidad, la única pista a través de la cual es posible
recomponerlo. O al menos esto es así en la
lógica de Emilio Renzi, cuya suspicacia (rasgo
fundamental en su caracterización) ante el
consenso en la acusación generalizada a
Antúnez le conduce a reunir todos los elementos
discordantes en la grabación de Angélica Inés y
formar con ellos un mensaje:

Pero también es posible ser suspicaz con la
suspicacia. La desconfianza de Emilio Renzi
parece deberse a un posicionamiento anterior
frente al mundo, a la actitud de un espíritu de
contradicción. Él no conoce nada sobre el pasado
de los protagonistas del suceso. Asumir que
efectivamente el ejecutor del crimen fue Almada se
basa solamente en la palabra desesperada de
Antúnez yen la súplica que éste dirige directamente
a los ojos de Emilio Renzi:
-Yo no he sido -dijo-. Ha sido el gordo Almada,
pero a ése lo protegen de aniba.
Incómodo, Renzi sintió que el hombre le hablaba
sólo a él y le exigía a~.

La conclusión se va formulando ya de
algún modo como previa al hallazgo de la clave,
del código que en realidad sólo sirve para
descubrir lo que uno ya sabía de antemano y cuyo
mérito estriba más bien en la complejidad del
aparato descodificador con que viene acompañado.
Se trata además de una clave argumentada sobre
una serie de términos técnicos desmesurados y
aprendidos sin ninguna conexión con su vida
profesional:
A Emilio Renzi le interesaba la lingüística, pero se
ganaba la vida haciendo bibliográficas en eldiario El
Mundo: haber pasado cinco años en la Facultad
especializándose en la fonología de Trubetzkoi y
terminar escribiendo reseñas de media página 5'r
bre el desolado panorama literario nacional era sin
duda la causa de su melancolía, de ese aspecto
concentrado un poco metafísico que lo acercaba a
los personajes de Roberlo Arf/4.

-{...) En un delirio el loco repite, o mejor, está
obligado a repetir ciertas estructuras verbales
que son fijas, como un molde ¿se da cuenta? un
molde que va llenando con palabras. [...) Lo
que no entra en ese orden, lo que no se puede
clasificar, lo que sobra, el desperdicio, es lo
nuevo: es lo que el loco trata de decir a pesar
de la compulsión repetitiva. [... ) ¿Sabe qué
queda? Esta frase: B hombre gordo la esperaba
en el zaguán y no me vio y le habló de dinero y
brilló esa mano que la hizo morir. ¿Se da cuenta?
-remató Renzi, triunfal-. El asesino es el gordo
Almada1•

Los conocimientos acumulados inútilmente
son fuente de frustración y resentimiento. Por
tanto, el brusco empleo de la terminología
lingüística no parece tener otra finalidad que la de
desorientar al director del periódico, el viejo Luna,
y en última instancia también al lector, socavando el
pacto de suspensión momentánea de la
incredulidad. Son ciertamente argumentos que
no resisten el menor análisis, que en su propia
grandilocuencia disparatada son una invitación a
la incredulidad y la sospecha. Las "36 categorías
verbales que se llaman operadores lógicos"5
son un fraude técnico difícil de refutar para los
legos en lingüística, como bien debe saber Renzi
a propósito del viejo Luna. Pero lo que es más

A este nivel, puede verse la lectura como una

labor detectivesca, suspicaz, cuya función última es
la de recomponer el texto a través de sus
incongruencias, suponiendo un mensaje oculto
que se sugiere por medio de anclajes esparcidos
por todo el texto. Es un tipo de hermenéutica que
Wolfgang lser atribuye a cierta tradición
interpretativa en la cual la función del crítico (el
detective) consistía en ser "intérprete del sentido
oculto del texto de ficción,..!, no respetando nunca
su ltterariedad.

1

Ricardo Píglia, Noo!brefalso. Buenos Aires: Planeta, 1999, p. 71.
• Wo~gang lser, El acto de leer, p. 29.

importante, son un fraude demasiado evidente, un
índice de cómo releer el relato: la relectura es posible
aunque no se fije materialmente la mirada sobre el
texto. Las "36 categorías verbales• invitan a la
suspicacia, o mejor dicho, a la suspicacia de la
suspicacia, no necesariamente para negarla, como
podría suceder en una segunda vuelta de tuerca
típica de la novela policiaca, pero sí al menos para
problematizar cuál pueda ser la motivación de Emilio
Renzi para contradecir el consenso del sentido de
realidad, y lo que es más, cuáles puedan ser sus
consecuencias. Hay por lo tanto dos actos en
apariencia gratuttos e inexplicables a partir de los
cuales se estructura el relato: el primero, la causa
por la cual Renzi decide probar a toda costa la
culpabilidad de Alrnada; el segundo, el más intrigante
si cabe, se refiere apor qué se escribe la inverosímil
resolución del asesinato junto con todos los índices
que proyectan una sombra de duda sobre dicha
resolución. El foco de atención se va desplazando
de ese modo desde el asesinato en sí a las causas
que mueven su desciframiento. Ricardo Piglia habla
en el prólogo a su propia antología de relatos
Crímenes perfectos de una vertiente del género
en la cual "el secreto se desplaza del crimen a las
razones del relato. La historia cuenta por qué se
cuenta la historia de un crimen"6.

l

t
5

[ 70]

Pigia, Ncxr/xe faJso, p. 69.
Pgia, q,. cit., p. 68
/bid., p. 71.

La última página del relato presenta a Emilio Renzi
ante la máquina de escribir:
Renzi se sentó frente a la máquina y puso un papel
en blanco. Iba a redactar su renuncia; iba a escribir
una carla al juez. Por las ventanas, las luces de la
ciudadparecían grietas en la oscuridad. Prendió un
ciganil/o y estuvo quieto, pensando en Almada, en
Larry, oyendo a la loca que hablaba de Bairoletto.
Después bajó la cara y se largó a escribir casi sin
pensar, como si alguien le dictari:

Pero lo que escribe no es, sin embargo, sino
el comienzo del propio relato que el lector tiene
entre sus manos, convirtiendo el desarrollo lineal
del relato policial en un relato circular que se
retroalimenta con los flujos de su escritura:

El lector se ve así abocado a la relectura,
entendida ésta como un reordenamiento radical de
todos los elementos con los que hasta entonces
había ido construyendo el sentido del cuento,
pues como dice lser, los componentes de la
narración no tienen un significado absoluto en sí
mismo, sino que establecen un significado
relacional y constantemente mutable, lo que
permite que "la modificación de la expectativa, por
medio de la secuencia de la frase, no permanece
sin efecto retroactivo sobre lo que antes había sido
leído"9. En primer lugar, se desvela que quien se
creía que era un personaje en una narración de
carácter heterodiegético, se erige en realidad
como el narrador homodiegético de la historia. El
narrador omnisciente que escribía mediante un
punto de vista aparentemente objetivo acerca de
un personaje que buscaba la clave oculta de la
crónica, resulta ser el que ha escrito esa misma
historia que se pretendía estar resolviendo. Es un
narrador que se traiciona a sí mismo en el momento
en que incluye el acto de escritura oculto hasta el
momento y diluye el divorcio epistemológico
establecido entre la voz que narra y el personaje
que actúa, entre el sujeto de la enunciación y el
sujeto del enunciado. El Renzi de "La loca y el
relato del crimen· preludia de esta forma al
Renzi de Respiración artificial, de quien dice
María Cristina Pons, a propósito de esta
última novela, que "el estatus de Renzi, como
narrador homodiegético, es amplio, cambiable y
ambiguo"1º.
La resolución del asesinato pasa entonces,
por un momento, a un segundo plano: "La loca y el
relato del crimen• es la historia de una traición, la
más inconcebible si cabe: la traición a sí mismo.
Renzi comienza así no sólo a esbozar al Renzi
lector/escritor de Respiración artificial, sino
también al Renzi que declara la admiración
hacia Marcelo Maggi con las siguientes razones
(transcritas a través de la voz de Tardewsky):
Renzi me dijo entonces que el profesor no era as/.
No estaba seguro de conocer/o bien, dijo, pero
podía imaginarse perfectamente cómo pensaba.
¿Y cómo pensaba?, le pregunto, según usted. En
contra de sí mismo, siempre en contra de si mismo,
me dijo Renzi, a quien ese método le parecía una
garantía, casi infalible, de lucidez' 1•

Gordo, difuso, melancólico, el traje de filafil verde
ni/o flotándole en el cuerpo -empezó a escribir
Ren~. Almada salió ensayando un aire de secreta
euforia para tratar de borrar su abatimient&lt;I.

8

1.

7
·

6.

Wolfgang lser, El acto de leer, p. 181.
,o. María Cristina Pons, Más allá de las fronteras del

Piglia, Crímenes perfectos, p. 8. Énfasis mío.
Piglia, Nombre falso, p. 72.
Pigia, q,. cit., p. 72.

lenguaje, p. 56.
Piglia, Respiración artificial, p. 111.

11

[ 71 ]

�Pero en último caso, se trata también de la
traición al pacto fenomenológico de la lectura: el
asesinato de Larry a manos de Almada
representaba en la primera lectura la realidad del
relato: la lectura del protagonista y la lectura de
lector eran por lo tanto coincidentes, el narrador las
había hecho fluir paralelamente. La autodelación
del narrador hace tambalearse ese plano de
realidad del relato, pero no ofrece en cambio otra
opción de certeza, requisito casi imprescindible de
este tipo de giros argumentales. Al retorcerse sobre
sí misma, la narración no desvela, como sería de
esperar, una verdad oculta que desplaza a un velo
de interpretación anterior, sino que recupera la
versión de los otros personajes manteniendo
ambas, si no en un plano de igualdad, sí al menos
en un plano de simultaneidad. Extrapolando la
observación de ldelber Avelar acerca de La ciudad
ausente:
"La diferencia respecto a la novela policial reside en
el hecho de que el desenlace no es la resolución de
conflictos, según un modelo dialéctico; el desenlace
ya no se pretende un cierre"12•

En una economía de lo posible, dar dos
versiones supone abrir la puerta a una potencial
infinitud reinterpretativa.
Pero al mismo tiempo, se evita el terreno del
relativismo absoluto, de la apatía hermenéutica en
un mundo en que la libertad interpretativa funciona
en muchas ocasiones como una fuerza aniquiladora
de cualquier iniciativa lectora. En la narrativa de
Piglia, la suspicacia no es un elemento de esterilidad,
sino de desafío y de fecundidad hermenéutica. En
títulos como La ciudad ausente, Piglia explicita su
escritura como una versión de la poética de
Macedonio Fernández, cuya mímesis se centra
alrededor del concepto de lo posible. El científico
Russo habla con Junior y le explica en su filosofía
de la mecánica y la invención:
"Inventar una máquina es fácil, si usted puede
modificar las piezas de un mecanismo anterior. Las
posibilidades de convertir en otra cosa lo que ya
existe son infinitas"13•

Esta cita podría relacionarse con la constante
relectura que Piglia hace de Roberto Arlt
en sus propios escritos, reformulando los elementos
y estructuras que a su vez Arlt retomaba de los
novelistas rusos o de la literatura folletinesca. Al
mismo tiempo, Piglia es un escritor que pese a su
faceta de crítico literario y pese a su actualidad, no

tiene tapujos en reivindicar la figura del autor para
explicar la producción de su texto, aquello que de
propiamente narrativo tiene lo biográfico (Franz
Kafka en Respiración artificial, Macedonio
Femández en La ciudad ausente o Roberto Arlt en
Nombre falso). La cita de Russo (o "El Ingeniero",
como lo apodan en la novela, remedando a
pseudónimos como "El Astrólogo" de Los siete
locos), ayuda a comprender las obsesiones
arltianas: por un lado, el plagio ("modificar las piezas
de un mecanismo anterior"); por otro, la mecánica,
la fiebre del inventor, concebir la ciencia como un
juego de intertextualidades (una máquina concebida
por Macedonio Fernández para interpretar la
realidad reformulando sus elementos constitutivos
a través de narraciones ficticias).
Reestructurando los elementos del género,
reescribiendo y reinventando la mecánica del
relato policiaco, "La loca y el relato del crimen" se
instaura en la poética de lo posible, concepto
escurridizo como Macedonio Femández deseaba
que fuese. En una interpretación quizá no demasiado
ortodoxa, podría oponerse al famoso verso de
Fernando Pessoa, •o poeta é um mentireiro";
existe una división fundamental en la relación que la
poética de la mentira y la poética de lo posible
establecen con la representación, diferencia que
a modo ilustrativo podría encontrar su correlato
en una categorización teológica: la distinción
entre perjurio y falso testimonio.
El falso testimonio habla de lo posible, no
implica necesariamente perjurio. En última instancia,
el hallazgo de Emilio Renzi no tiene por qué ser
erróneo en la propia lógica del relato, a pesar de
que la propia escritura niegue la validez de los
medios con que se alcanzó dicha averiguación.
Recelar del modo en que Renzi descubre/
construye a Almada como el asesino a ojos del
lector no implica necesariamente que el culpable
deba ser Antúnez como los demás opinan. Es más,
como dije antes, en el momento en que se dan dos
versiones, una tercera es siempre posible y así ad
infinitum. ¿Por qué Almada oAntúnez? El subtexto,
la frase que Renzi extrae del delirio de Angélica
Inés Echevame es de una indefinición extrema:
"El hombre gordo la esperaba en el zaguán y no
me vio y le habló de dinero y brilló esa mano que la
hizo morir"14• Tal descripción, con su total falta de
especificidad, podría corresponder a cualquiera, y
de hecho se ajusta como un guante a la de Rinaldi,
pero no en este cuento sino en Nombre falso, donde

Emilio Renzi reaparece como uno de los críticos
de la obra arltiana y Rinaldi como un personaje
en un supuesto boceto inédito de Roberto Arlt:
"Gordo, jadeante, el traje de filafil verde nilo
manchado con café, ceniza y rouge"15 (compárese
con la descripción inaugural de Almada en "La
loca...": "Gordo, difuso, melancólico, el traje de filafil
verde nilo flotándole en el cuerpo" 16). Un Rinaldi
definido pues por su gordura y que tendrá un
encuentro semejante con la mendiga loca, cuyo
nombre aparece levemente modificado como María
del Carmen Echevarre. En Nombre falso, Rinaldi
es el inductor del crimen y al mismo tiempo el
incompetente abogado. Es decir, en una progresión
de la lectura de Nombre falso como volumen, Rinaldi
acaba convirtiéndose en el personaje a quien antes
no se ha querido denunciar. El sentido que pueda
tener recurrir a otros cuentos de la misma colección
lo corrobora el propio Piglia en su entrevista con
Marco Antonio Campos: "me interesa esa velocidad
de la narración, en el sentido de que toda historia
tiene una suerte de enigma o secreto, que para
descifrarlos se necesita pasar a otra"17• El enigma
de Rinaldi, en este caso, se hallaría en el hecho de
que la variable atribución de unos rasgos u otros,
en ocasiones ya tan estereotipados como ese "traje
de filafil verde nilo", realza la condición de personaje
de ficción tanto de Rinaldi como del personaje del
que se han extraído dichos rasgos.
Pero obsérvese que Renzi es siempre el
narrador de Rinaldi y nunca al contrario. De hecho,
Renzi, como personaje recurrente en Piglia (en
último término, como dan por hecho muchos de sus
críticos, su trasunto literario), mantiene cierta
coherencia en sus apariciones (Nombre falso,
Respiración artificial, La ciudad ausente, Plata
quemada), o al menos no incurre en flagrantes
incongruencias que dinamiten el principio de
identidad que el nombre propio propugna. Emilio
Renzi se sitúa por tanto en la posición del
experimentador: Rinaldi en la posición de esa
máquina donde se experimenta la recombinatoria,
una vez establecida en sí la condición previa: "si
usted puede modificar las piezas de un mecanismo
anterior. Las posibilidades de convertir en otra cosa
lo que ya existe son infinitas".

13.

16
·
1

[ 72]

◄

Piglia, Nombre falso, p. 71.

La reacción de Renzi es la de quien se
resiste a admitir el sentido común y por lo tanto
asumir una pérdida. Es por un lado la pérdida
de esa(s) otra(s) historia(s) que nadie quiere
ver por el mero hecho de que no exista evidencia
empírica en el plano de realidad del relato.
En La ciudad ausente, al llegar a casa de Carola
Lugo, el protagonista siente un estremecimiento
parecido difícil de clasificar: "Junior imaginó que
jamás iba a salir de ese lugar y que se perdería
en el relato de la mujer"21• Pero curiosamente el

18
·

Paul Ricoeur, Tiempo y narración 111, p. 883.
Como dice lser: "La complejidad de la estructura del
texto, ciertamente, dificulta la posesión pacífica de esta
situación mediante las representaciones del lector.' El
acto de leer, p. 261.
20
· Piglia, Nombre falso, p. 70.
2
1. Piglia, La ciudad ausente, p. 113.

s. Piglia, Op. cit., p. 95.

ldelber Avelar, Modern Lenguage Notes, p. 431.
Piglia, La ciudad ausente, p. 140.

-Parece una parodia de Macbeth -susurró, erudito,
Rinaldi-. se acuerda ¿no? El cuento contado por un
loco que nada significa.
-Por un idiota, no por un loco --rectificó Renzi-. Por
un idiota. ¿Yquién le dijo que no significa nada? 20•

19
·

1
12.

Una recombinatoria, una reutilización en
apariencia aleatoria de los elementos constituyentes
que obliga al lector a una vertiginosa búsqueda de
coherencia entre todas ellas y produce un efecto
paralelo de decepción y hallazgo: es lo que P.
Ricoeur denomina "concordancia discordante"18 •
La evidencia de la reaparición incongruente, de la
falta de cohesión de cada elemento con sus propios
rasgos con los cuales se le había caracterizado en
un inicio, violenta ese deseo de coherencia, la
limitación fenomenológica por la cual sólo se puede
actualizar un sentido en cada lectura. Textos como
"La loca yel relato del crimen" obligan a simultanear
líneas de lectura atenta, en un desafío constante a
la capacidad integrativa.
La multiplicidad simultánea es una violencia
fenomenológica19, una lucha sorda entre versiones,
pues si no hay un cierre bien definido, la tensión
continúa en la figuración del lector más allá del fin
de la lectura física. Son por tanto textos "inmaduros"
que postulan un rechazo autoconsciente a la
castración hermenéutica, sometiendo el contenido
al capricho de la fonna. En "La loca y el relato del
crimen", la ley del padre, la que impone una versión
y sólo una de los hechos, está simbolizada en todas
las instancias posibles: la policía, el viejo Luna como
director del periódico y Rinaldi como el eterno rival
(que sea aliado o enemigo dependiendo del relato
es un dato circunstancial):

11
-

lbíd., p. 65.
Cuentos con dos rostros, p. 166.

[ 73]

�miedo no es a perderse en un relato laberíntico
donde los sentidos se intrincan uno con otro, sino
en la linealidad, en el plano de lo único. El temor de
estar perdiendo una versión de lo real que pueda
ser siempre la decisiva para nuestra comprensión
del mundo, pero también, como señala Canaparo
remedando a P. Ricoeur, "una especie de
hermenéutica de la sospecha que el personaje
ejerce no sólo ya como condición de conocimiento
sino, sobre todo, como posibilidad misma de tener
una 'identidad', de ser alguierf''ll, de modo que el
posicionamiento de Renzi no es sólo el anhelo de
desentrañar la verdad del suceso, sino sobre todo
de crear un marco desde el cual distanciarse del
consenso de la aceptación social apuntalado por la
policía, Rinaldi y el director del periódico, y crear
así una identidad diferenciadora frente a ellos.
La reacción inicial de Renzi, sobre cuyo eje
girará la primera lectura del cuento, es descubrir
esa otra historia posible a través del relato policial,
de la investigación pseudocientífica al estilo de
Sherlock Holmes en que la deducción está en gran
parte mediada por la casualidad: "El tipo que
hacía policiales estaba enfermo la tarde en que la
noticia del asesinato de Larry llegó al diario"23•
Casualidades en gran medida aparentes: Si uno
escudriña con atención el discurso de Angélica Inés
Echevame, puede localizar efectivamente dispersas
las palabras del mensaje reconstruido por Renzi:
"El hombre gordo la esperaba en el zaguán y no
me vio y le habló de dinero y brilló esa mano que la
hizo morir"24, pero basta reflexionar un momento
para darse cuenta de que eso no significa nada: la
"serie de frases, de palabras que no se pueden
clasificar"25, como le explica al viejo Luna, no tienen
por qué ser esas. Aplicando otro molde de análisis,
serían otras las palabras sobrantes de ese texto y
por tanto sería también otro el subtexto resultante.
Renzi imita así el molde clásico del relato policiaco,
es un lector obsesionado por reconstruir lo posible
a través de lo real, pero no llega a consumar su
papel: el momento de comenzar a escribir la carta
al juez marca el final de juego, y el narrador decide
recomenzar y revelar que todas sus suposiciones
no son sino un falso testimonio provocado por la
desconfianza. Para críticos como Villoro, que
consideran que "El método es brillante, pero la

justicia se niega a aplicarlo; la inercia puede más
que la deducción y se condena al inocente. Piglia
compone un relato sobre el desarrollo y la aniquilación de la lógica1126, la decisión de no mandar la
carta por parte de Renzi se debe más a una suerte
de censura implícita que a un cambio de actitud y a
una postura crítica frente asu propio descubrimiento.
Porque pueden ser más de dos historias las
que se entreveren en el relato de Angélica Inés
Echevame. Al señalar al delirio de la mendiga como
un discurso cifrado, cifrado incluso para ella misma,
Emilio Renzi se comporta como todos los personajes
paranoides que proliferan en la obra de Ricardo
Piglia, que incluso reivindican un cierto estado de
paranoia como forma de leer el mundo. "¡También
los paranoicos tienen enemigos!027 es la cita que el
narrador de "En otro país" atribuye a su padre,
frase cuya lógica bien podía estar tomada de
Macedonio Fernández como otra formulación
de esa poética de lo posible que incita a proyectar
una narrativa del recelo sobre aquello que está
negado.
Ysi el discurso de la mendiga es un mensaje
cifrado, entonces el cuento "La loca y el relato del
crimen" parece querer desprenderse de la
búsqueda de la certeza implicada en la imitación
del relato policiaco para imitar en cambio la
estructura del delirio de la loca. La intervención de
Angélica Inés Echevarne en el texto comienza y
termina con las mismas palabras: "Yo he visto todo
he visto como si me viera el cuerpo por dentro los
ganglios las entrañas el corazón que pertenece
que perteneció y va a pertenecer a Juan Bautista
Bairoletto"28• Es Rinaldi quien observa en voz alta
"Vuelve a empezaf"29, interrumpiendo para el lector
el bucle discursivo y marcando cuál es el principio
y cuál es el final, aunque en puridad un bucle,
dada su estructura de retroalimentación, no tiene ni
principio ni final, o mejor dicho, aquello que el
receptor interprete como el corte que marca
principio yfin es en el fondo arbitrario. Como dice el
ingeniero Russo en La ciudad ausente, "La realidad
es interminable y se transforma y parece un relato
eterno, donde siempre todo vuelve a empezar. Sólo
ella sigue ahí, igual a sí misma,
quieta en el
presente, perdida en la memoria. Si hay un crimen,
ése es el crimen~.

22·

26

Paul Ricoeur, Tiempo y narración JI/, p. 43. Énfasis

mío.

Piglia,
Piglia,
28
· Piglia,
29
Piglia,
00
- Piglia,
zr.

23
·

Piglia, Nombre falso, p. 68.
2
•• Piglia, Op. cit., p. 71.
25· lbíd., p. 71.

[ 74]

Cuentos con dos rostros, p. 18.
Op. cit., p. 25.
Nombre falso, pp. 69-70.
Op. cit., p. 70.
La ciudad ausente, p. 155.

Al adoptar también esa forma circular, Renzi
abandona en contrapartida el relato policiaco del
que él mismo estaba formando parte. Se desliga así
abruptamente de la tradición inaugurada por Poe y
Conan Doyle en la cual un individuo excepcional
resuelve un crimen ante la invariable ineptitud de
las fuerzas de orden público. Y lo hace justo en el
momento en que ya se ha sentado ante la máquina
de escribir para redactar la carta que pensaba
enviarle al juez; una carta que, en caso poco
probable de ser creída su versión, sacaría a un
hombre de la cárcel (Antúnez) para condenar a
otro (Almada). Escribir, investigar sobre lo posible,
es una actividad que deja de funcionar en un plano
lúdico para entrar de lleno en una esfera ética. El
bovarismo de Renzi, quien transitoriamente vive
en la piel de una especie de lingüista centroeuropeo
reconvertido en detective privado, se descubre no
como un simulacro evasivo, sino a la inversa, como
una forma oblicua de intervenir en la realidad. El
recelo de Renzi, su reescritura a partir de una
serie de datos en la realidad, puede convertirse en
un acto en el mundo. Su confesión desviada en un
relato, en lugar de una carta, puede suponer una
renuncia, una negación de la inesperada
responsabilidad de la escritura, un intento en el
fondo inútil de reencauzar el relato por el inocuo
terreno de la ficción, pues como piensa la extraña
máquina de hacer relatos de La ciudad ausente:
"La narración[...] es un arte de vigilantes, siempre
están queriendo que la gente cuente sus secretos,
cuente a los sospechosos, cuente de sus amigos,
de sus hermanos"31 • Resulta por tanto como si el
narrador pretendiera borrar una delación que ya
se ha producido. Una ficción que procura sabotear
sutilmente su descubrimiento en el plano de lo real,
como si hubiera descubierto lo que Sylvia Molloy
señala a propósito de la escritura borgeana y el
concepto de lo unheimliche (en cierto modo
emparentado con el de ostraneniede los formalistas
rusos) y su insospechada afinidad con el concepto
supuestamente contrario (Das Heimliche) en la
construcción de la intriga:

Y aclara Molloy que Borges alcanza este
efecto mediante "una gramática distanciadora y
engañosamente familiar"33• Del mismo modo, en
"La loca y el relato del crimen", la disposición
fraseológica inicial permite al lector familiarizarse
con un género (el relato policiaco) en el que el
elemento de lo umheimliche no es sino el
procedimiento básico a través del cual se alcanza
el descubrimiento del criminal. Pero el giro final de
volver sobre el texto y delatarlo como ficción
desfamiliariza el género ante el cual creía
encontrarse el lector al revelar que éste se sustenta
sobre un tipo de umheimliche a la que ya se está
paradójicamente familiarizado: la escritura del
relato policiaco funciona siempre mediante una
lógica inversa, construyendo una inquietud
aparente a partir de una certeza inamovible en la
cual el narrador aparece como el descifrador de
un secreto que él ya poseía de antemano. Exponer
la lógica del relato es mostrar que el tipo de
desfamiliarización que opera en la narración policial
no es en el fondo sino una familiaridad secreta
necesaria para el reconocimiento del género como
tal. Piglia utiliza así un recurso parecido al Witold
Gombrowicz en relatos como "Crimen premed~ado",
donde el protagonista, en venganza por un
desagravio, fuerza psicológicamente al hijo de un
hombre fallecido de muerte natural para que
produzca las pistas que lo inculpen de haberlo
asesinado.
En la relectura tanto de "La loca y el relato
del crimen" como de Nombre falso en conjunto,
el narrador acumula indicios de literaturiedad
y de indefinición, en contra de la certeza que
había amenazado con culminar el relato en una
primera lectura. Así, si Angélica Inés dice en su
mensaje cifrado "El hombre gordo la esperaba
en el zaguán y no me vio y me habló de dinero"34,
Renzi hace que el comienzo de su relato sea
precisamente no la visión de un testigo oculto,
sino un encuentro físico entre la mendiga yAlmada
donde precisamente se habla de dinero y en la
cual Almada proyecta sublimadas sobre Angélica
Inés todas aquellas vejaciones que pensaba
ejercer sobre Larry: "Poder humillarla una vez.
Quebrarla en dos para hacerla gemir y
entregarse"35, imagen que acto seguido pone en
escena con la mendiga, aunque eliminando el
contenido sexual: "Si te arrodillás y me besás los
pies te doy mil pesos"36.

lo umheimliche [...] no es antónimo de lo heimliche
sino a menudo lo sinónimo: lo no familiar -lo
inquietante, lo desapacible- no se opone
diametralmente a lo familiar dado que lo familiar,
por privado, por secreto, contiene ya en sí la
sospecha de lo extraño. [...] Lo familiar, en el
texto borgeano, es siempre fuente potencial de
extrañeza, así como lo extraño puede descubrirse
como famí/iar.'12

3
1.

32.

33
·
34
·

Piglia, La ciudad ausente, p. 158.
Sylvia Molloy, Las letras de Borges, p. 139

Molloy, Op. cit., p. 141.
Piglia, Nombre falso, p. 71.
35. Piglia, Op. cit., p. 65.
36. lbíd., p. 66.

[ 75]

�Lo que estos personajes desarrollan es u?a
actividad creadora de conocimiento, que también
implica una socialización de dicho conocimiento.
En el caso de Arocena, por el contrario, su actividad
de censura no sólo no afecta a su condición vital,
sino que además impide la comunicación y su
texto, creado a partir de las cartas, no crea
conocimiento, sino hechos, impone su 'verdad'
sobre las cartas mismas.38

Es como si al final de todo, Renzi-narrador
construyera una historia (la primera parte de "La
loca y el relato del crimen") articulada alrededor de
un vacío (al estilo de William Faulkner oJu_
an Carios
Onetti) cuyo último objetivo sea la de_arroJ~r ~n ese
abismo de lo incognoscible y lo mdefm1do su
compromiso moral con esa historia. Obien todo lo
contrario.
La analogía con Arocena, el censor de
Respiración artificial es de nuevo inevitable Y
problemática. María Cristina Pons la expone en
estos términos:

Todo esto es cierto respecto del Renzi
de Respiración artificial, pero no tanto, ? al
menos no en un inicio, respecto del Renz1 d~
"La loca y el relato del crimen". De hecho, Renz1
está a punto de tomar idéntico camino_al de
Arocena. En primer lugar, no se produce nmgun~
socialización de la información cuando Re~z1
desiste de escribir la carta al juez; muy al contrano,
la privatiza al marcarla textualmente como -~n
discurso ficticio. Pero además, la observac1on
de Pons acerca de Arocena sería igualmente
aplicable a Renzi:

La carta que censura Arocena y el monólogo de la

loca del cuento de Piglia parecen constituirse en un
modelo de la manera en que en RA se intercala una
historia entre ocon las líneas de otras. Mientras las
frases claves en el cuento permiten reconstruir el
crimen, en RA van reconstruyendo la percepción Y
vivencia de la represión. Por otro lado, los dos
textos tienen en común la ficcionalización de una
realidad sobre la cual está prohibido escribir de
manera explícita y directa. Yesta ficcionaliza~n,
que responde a la necesidad de no callar y también
a la imposibilidad de hablar, es un discurso con un
lenguaje particular, propio, que sólo _
s~ puede
interpretar a través de ~n cierto conocIm1~n~ de
sus códigos y de la realidad a la cual remite.

Pero por supuesto la analogía no supone una
identidad. El objetivo de Arocena es en todo
momento hallar la clave por la cual las cartas de
Marcelo Maggi lo impliquen aéste en una supuesta
confabulación plagada de mensajes cifrados. _
Hay
incluso un instante en el que Arocena es demasiado
explícito en su propósito: "Uno, sin embargo,
tendría que ser capaz (pe~só) de descubri_r la
clave incluso en un mensaJe que no estuviera
cifrado1138• En un momento dado de su análisis, Pons
se plantea también la diferencia en~re ~rocen~ y~I
resto de los personajes de Respiración art1flc1al
que están constantemente interpretando los
actos y las palabras de los demás, y dice apropós~o
de Enrique Ossorio:
¿No es esto acaso una interpreta~n de los he:c'7~
reales y la producción de otra versión _
de la r~idad.
En cierta forma sí lo es, pero la diferencia entre
ellos y Arocena es que los primeros interpretan
esos hechos[...]apartirde una experiencia personal,
de la condición o el estado actual de sus vidas
como resultado de la interacción entre ellos.

María Cristina Pons, Más allá de las fronteras del
lenguaje, p. 149.
38- Piglia, Respiración artificial, p. 97.

37

Arocena no logra descifrar el mensaje mediante
ninguna de las formas mencionadas [...), ni eludiendo
el contenido, ni tomándolo literalmente. Una de las
razones fundamentales es que la actividad de
Arocena implica, más que una tarea de
desciframiento de un mensaje, la búsqueda de un
código.40

Que es de algún modo la misma actividad
de Renzi cuando disecciona el discurso de
Angélica Inés no para ver qué encuentra (al
ignorar por completo el relato de Juan Baut!sta
Bairoletto, que es el que ella intenta comunicar
quizá desde antes de que se produjera el crimen),
sino para hallar el código que demuestre su firme
e infundada sospecha, puramente intu~iva, de que
el asesino fue Almada. La diferencia con Arocena
no estriba por tanto en el procedimiento, sino en la
fe que se acaba dando lugar a ese procedimie~to.
Suponemos cuáles pueden ser las consecuencias
últimas de la dedicación criptográfica de Arocena,
su falta de duda ante su misión. Mientras que Renzi,
por el contrario renuncia en el mom_e~to decisivo a
su creencia y se conforma con escnb1r el relato, un
relato de renuncia y resignación. No es tanto la
afirmación de Juan Villoro de que este relato
"plantea la imposibilidad de alterar los hechos
desde las palabras"41 como que "La loca y el

39-

Pons, Op. cit., p. 11 O.

40-

Cuentos con dos rostros, p. 18.
Molloy, Las letras de Borges, p. 13.

•1. Sylvia

[ 76]

relato del crimen" se cuestiona cuál es la
legitimidad de alterar los hechos desde las
palabras. En cierta manera, es la historia de una
tentación, de alguien que desea demostrar al
mundo su habilidad al encontrar insospechadamente un código que reinterprete la realidad en un
fárrago de apariencias. Es el relato de una derrota
asumida, hecha literatura de manera explícita, de
la cual se ha extraído un conocimiento no tanto del
mundo empírico como de la responsabilidad de la
interpretación, de hacer de la interpretación una
presencia, no una imposición en el mundo. Sylvia
Molloy habla de este tipo de ética en Borges, una
ética que por su forma de representarse se
confunde a menudo con una forma del relativismo
extremo, pero que sin embargo remiten a:

La conciencia de evolución en el personaje
Emilio Renzi, los cambios que eso supone en la
evolución de su lectura se enfatizan por la
insistencia de Ricardo Piglia en restituir "La loca y
el relato del crimen" a un volumen cronológicamente
anterior a Respiración artificial, como ya apunté al
inicio de este trabajo. Es esta sucesión la que
permite ilustrar una vez más las diferencias
fundamentales entre él y Arocena, resultado
no de un punto de partida a priori sino de una
búsqueda.
A este respecto, lser propone una interesante formulación de la lectura como aprendizaje
en el ámbito fenomenológico no como una
identificación, sino como un desapego del lector
consigo mismo:

una recta conducta y conducción de un texto, que
por engañoso que parezca, conoce y declara los
desvíos, admite las trampas inevitables, los
simulacros que por fin no disimula. Si vale la pena
indagar, una vez más en el texto borgeano ~I texto
enter&lt;&gt;-es porque mantiene una perpetua y honesta
disquisición sobre la letra (la letra suya, la letra del
otro).~

el texto y el lector ya no se sitúan como objeto y
sujeto contrapuestos; por el contrario, esta 'escisión'
acaece en elmismo lector[...]. Todo texto que leemos
produce otro corte dentro de la estructura punteada
de nuestra persona, y esto significa que la relación
que organiza entre sus temas y nuestro horizonte de
experiencias gana una diferente expresión. [...]
Mientras piensa ideas ajenas, elsujeto debe hacerse
presente en el texto y así dejar tras sí lo que le
determina.~

Pons señala que mientras "el discurso
autoritario se presenta como representación
infalible de lo real y se atribuye la calidad de
poseedor de la verdad absoluta [...]. Se
convierte, así, en un discurso real impostor y no
en un discurso real de ficción"43, el texto de
Respiración artificial, por el contrario, "al no
negar su literaturiedad y estructurándose de
manera totalmente opuesta a las pretensiones
del discurso militar, desvela a partir de la ficción
otras interpretaciones de la realidad"44•
"La loca y el relato del crimen" es pues la
historia de una autoderrota necesaria en la
evolución vital de Renzi como personaje que
recorre toda la obra de Piglia. Un personaje
que, como el mismo autor afirma, está en continuo
proceso de formación y no es un carácter fijado
desde su origen: •Respiración artificial se escribió
como la educación de Renzi, la educación de un
tipo que mira el mundo desde la literatura y que
pasa por una iniciación. Ese sería el punto en que
el personaje se construye".45

~- María Cristina Pons, Más allá de las fronteras del
lenguaje, p. 96.
43
Pons, Op. cit., p. 97.
44
Piglia, Crítica y ficción, p. 63.
45
Piglia, Ricardo, Crítica y ficción, p. 63.

Esta escisión epistemológica es la que
reproduce más tarde Renzi al reescribir su propio
relato, y la que más tarde, una vez interiorizada en
Respiración artificial, expondrá a Tardewsky
aludiendo a su forma de interpretar a Marcelo
Maggi: "Hay que pensar en contra de sí mismo y
vivir en tercera persona".47 Operación que Arocena
nunca realizará.
El desarrollo de la narrativa de Piglia se ha
centrado alrededor de una poética de la lectura,
proceso en el cual se ha desarrollado también
lógicamente una suerte de taxonomía de los
distintos tipos de lectores. Pero antes de llegar a
concretar esa clasificación progresiva, todos ellos
estaban ya implícitos o sugeridos en el Renzi de
Nombre falso. Arocena es pues un doble, una
forma de lector duplicado de Renzi en el sentido de
que Renzi pudo haber sido Arocena en un
momento dado de su trayectoria de no haber
tomado en el momento preciso la decisión de
convertir en literatura cierto tipo de interpretación
del mundo.

~ wongang lser, El acto de leer, pp. 246-247.
" Piglia, Respiración artificial, p. 111.

[ 77]

�BIBLIOGRAFÍA

Diversiones públicas

Avelar, ldelber. 1995. "Cómo respiran los ausentes: La narrativa de Ricardo Piglia". Modem Language
Notes 110, 2: 416-32.
Berg, Edgardo H. 1996. "El relato ausente (sobre la poética de Ricardo Piglia)". Supersticiones de linaje:
Genealogías y reescrituras. Ed. Elisa Calabrese et al. Rosario: Beatriz Werbo. 139-158.
Canaparo, Claudio. 1998. El artificio como cuestión. Conjeturas en tomo a Respiración Artificial.
Rosario: Beatriz Viterbo.
Gombrowicz, Witold. 'Crimen premeditado•. Ed. Piglia. Crímenes perfectos. 299-339.
lser, Wolfgang. 1987. El acto de leer. Madrid: Taurus.
Molloy, Sylvia. 1979. Las letras de Borges. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.
Piglia, Ricardo. 1997. Nombre falso. Buenos Aires: Seix Barral.
-. Respiración artificial. 2001. Barcelona: Anagrama.
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-. (ed.). 'Prólogo'. 1999. Crímenes perfectos: Antología de relatos. Buenos Aires: Planeta.
-. Cuentos con dos rostros. 1999. México DF: UNAM.
-. (ed.) Diccionario de la novela de Macedonio Femández. 2000. Buenos Aires: Fondo de Cultura
Económica.
Pons, María Cristina. 1998. Más allá de las fronteras del lenguaje: Un análisis crítico de Respiración
Artificial de Ricardo Piglia. México DF: UNAM.
Ricoeur, Paul. 1999. Tiempo y na"ación 111. México: Siglo XXI. ■

Adolfo Torres Peña

pOCO SE HA INDAGADO SOBRE LAS DIVERSIONES QUE TENÍAN LOS ANTEPASADOS. SE HABLA DE FERIAS EN LOS
d~erentes poblados, pero no se comenta mucho sobre las actividades recreativas que se encontraban en
estas. Las ferias de Saltillo y Monterrey, con frecuencia, son mencionadas para destacar el intercambio de
mercancías que se realizaban entre los pobladores del noreste. Las diversiones no son objeto de análisis;
algunos, ni las mencionan.
Por lecturas de Actas de Cabildo1 se conjeturan algunas ideas sobre estas actividades que servían de
esparcimiento a los habitantes de Monterrey. Así, se sabe, por ejemplo, que desde el siglo XVII se construían
cosos de madera para la
fiesta de los toros y que,
para que estas fiestas
pudieran realizarse, era
necesario cubrir un
impuesto. Basándose en
la lectura de estos pagos,
armé el siguiente discurso
para conocer un poco más
sobre el tipo de actividades que se presentaban.
Cabe destacar que
será una mera descripción cualitativa, no se
hacen relaciones de
carácter social ni político.
Lo cual puede ser
criticado pues es una
etapa llena de convulsiones sociales. Acepto, pero
aún faltan muchos
datos por recabar para
poder afirmar cualquier
tesis respecto a las
compañías trashumantes
y sus funciones en la ciudad. Dicho lo anterior...

EL TEATRO DURANTE EL SIGLO XIX
El primer pago que aparece esta fechado el 31 de octubre de 1839. Por esta ficha nos enteramos que
había un juez de teatro, responsable de dar "licencia de la compañía cómica". Esto no significa

Toda la argumentación está basada en documentos resguardados en el Archivo de la ciudad de Monterrey, sólo cuando
se recurra a otra fuente se especificará.

1

[ 78]

[ 79]

�que fuera la primer función que se daba;
lo que podemos inferir es que, se hizo necesario
nombrar un juez, para regular algo que ya se
daba. Incluso, se sentencia que no podrá
ser representada dicha comedia sin "manttestar" al
juez.
Hacia 1846, la Mayordomía de Propios
era la responsable del cobro de impuestos; hay
registros donde se lee que entregaban 1Oó 20
licencias por mes. Según otra nota del 49, lo
recaudado se destinaba para sustento de reos. Lo
importante por destacar es que: se necesita
indagar para conocer el destino de estas licencias
y saber si había una frecuencia regular en su
expedición. ¿Se vendían más durante celebraciones religiosas? ¿En qué consistían las funciones
que se presentaban?
El primer teatro en Monterrey (Progreso) se
construyó en 1857, antes de esta fecha se
organizaban las presentaciones en lugares que se
acondicionaban para tal efecto. Nemesio García
Naranjo, en sus Memorias, cuenta una función que
se dio en Lampazos, en el patio de su casa. "El
teatro se improvisaba en el patio de una casa, el
más amplio posible. Se construía un templete de
madera, en el fondo y ese era el escenario; las
familias enviaban las sillas y ese era el piso de las
lunetas. Se cercaban los asientos con un cordel y
los que quedaban fuera eran los espectadores de
galería".
Una solicitud hecha al Cabildo en 1849,
nos comprueba que, en Monterrey, estas
compañías, también, se presentaban en los
patios. En este caso, la compañía pide al Cabildo
que le presten un toldo de lona; cosa que les fue
negada porque "en estos casos sufre dicha
vela bastante maltrato".
No todas las funciones se daban en el Teatro
Progreso. "Las Compañías unidas de Maldonado
y Samudio", se presentaron en un teatro provisional
en 1877. Cabe destacar que, el producto de la
función, fue "para ayuda del pago de la deuda
externa". Las funciones a beneficio de alguna
institución u obra civil registradas son pocas:
para el Hospital Civil en 1866; tres para remodelar
la Plaza Zaragoza: el jardín en el 75; bancas
en el 80 y ornato en el 82. Una más para
"la obra de cañería", 77 y la última, ofrecida
para "mejoras materiales de las Plazas Bolívar y
de la Llave• en 1884. La función del 80, la dio la
Compañía de aficionados de Juan Hernández
Leiva.
En la mayoría de las referencias encontradas no se menciona quién paga los impuestos
ni qué tipo de obra presentaban. Salvo en dos
casos; el primero se localizó en 1882, cuando la

Compañía de Solorzano y Palomares montaron la
hija del rey y La esposa del vengador, para el
ornato de la Plaza Zaragoza y, el segundo, se
encontró en 1890, año que "la profesora señorita
Rosa Salinas• montó en 1890, La paz del hogar,
"obra de un hijo del Estado Señor Ygnacio Morelos
y Zaragoza", para "beneficio de la Ynstrucción
primaria".
Hacia 1842, vivía en Monterrey el "ciudadano
Francisco Antonio"; debe haber sido algún teatrista
conocido pues, el Cabildo en pleno, le pidió que
"informe si hay lugar de formar en esta ciudad una
compañía dramática". Debe haber respondido
que sí pues, diez días después, "se concedió
licencia al C. Francisco Ruiz para formar una
compañía de aficionados dramáticos con voto la
restricción de no ser preferente aninguna compañía
cómica que se represente ni de otra cualquiera
de diversión". Al parecer, ya desde años se
hacía una distinción muy drástica entre el teatro
de comedia y el de drama; dándole así, una
connotación elitista al drama.

TEATRO DE PRIMERA, DE SEGUNDA
Y DE TERCERA
Esta distinción se reflejaba también en el cobro
de impuestos. Por ejemplo, en uno de los
reglamentos que expedía el Cabildo para regular
el pago de impuestos (1890), nos enteramos que
había teatros de primera, de segunda y de tercera.
Los primeros pagaban de 5 a 20 pesos por la
presentación de ópera, zarzuela, concierto, circo
y/o obras dramáticas; los de segunda pagaban
de 2 a 10 y, los de tercera de 1a 5pesos. También
se cobraba por bailes de día (1 a 3), de noche (2 a
6), corridas de toros (1 Oa 100) y serenatas (2
pesos). Se añade: "Quedan exeptuados (sic) del
pago de licencias, los bailes y serenatas que se
dieran con motivo de felicitar algún funcionario
público, militar o Municipar.
Por otro reglamento expedido en 1879,
nos enteramos que, los bailes "sin expendio de
licores" pagaban menos que aquellos que se hacían
con fines de lucro; incluso, que las "tertulias
familiares• estaban exentas de pago. De darse el
caso, deberían pagar licencias para baile y
expendio de licor. Todos pagaban impuesto,
hasta don Francisco Ruiz, el director de la
primera compañía regiomontana documentada,
se vió obligado a pagar 5 pesos por la licencia; no
así la Compañía Dramática de don Desiderio
Guzmán ydon Antonio Aguilera que, días después,
sólo pagó 2 pesos por función. ¿Era teatro de
segunda?

[ 80]

LAS COMPAÑÍAS QUE VISITABAN MONTERREY
Los nombres de algunas compañías aparecen en
las Actas. Tres de comedia en 1848: de Pedro
Fuentes, de Ignacio e Isidro Rendón. Cinco de
drama: Juan Alanís en el 49, Siliceo en el 66, del
señor Arriaga en el 77, otra de señor García Garza
durante el 82 y, las ya mencionadas: de Maldonado
y Samudio en el 77 y de Solorzano y Palomares
en el 82. Son pocas, en la lectura de periódicos
locales aparecen muchas más: La Compañía Turín,
que estrenó el Progreso en 1856, antes de que
terminara su construcción; la Compañía dramática
de Mateo Saínz, en 1860; La Compañía del Señor
Padilla, 1864 y la Sra. Ana Bishop, Prima Dona di
Castello del Real Teatro de San Carlos, en 1865;
por mencionar algunas.
De la lectura de las licencias otorgadas,
también se logra conocer los nombres de algunos
directores opromotores de otro tipo de diversiones.
Por ejemplo, que Manuel Sánchez, solicitó que se
le permitiera dar una función de títeres en 1838.
Además, encontramos que, en 1846, se dió
licencia aAntonio Lisiaga, para dar funciones mixtas
de circo y maroma y otra licencia "al Bolantin"
Anastasio Domínguez; a José María Viter, que
rentaba la plaza de toros de madera en 1856 y
proponía al cabildo construir una de "manposería",
también le permitieron dar funciones de circo y
maroma; así mismo, nos enteramos que, a Martín
Lemús, le impidieron dar una función en San Pedro
en 1880 y que la Sra. Salomé Aguilar ofreció una
función de autómatas en 1887.
LOS TÍTERES
César Tavera, quien también investiga sobre este
tema, comenta que estos de "autómatas" no eran
otra cosa sino títeres. Los registros sobre títeres
aparecen desde 1829. Después, aparecen
registros en el 38, dos; el 39, una; 61 , cuatro; 62,
tres; 63, tres y 65, seis. Como autómatas, se
detectan tres funciones durante la década de los
ochenta: 81, 83 y 87. Hay algunos registros para
eventos de los que no se tiene idea: en 1852 se
presenta un cosmodrama; el 62 se da licencia para
roleta; en febrero del 65 se entrega licencia para
una función de caretas; en el 82 para una científica
y, en el 83, otra para una función de lipatienses
(sic).
LAS MAROMAS
La mención de función de maromas es más
amplia y temprana. La primera, de enero de 1820,
dice: se ha "llevado a efecto el acuerdo de

este Ayuntamiento relativo a la prohibisión (sic) de
Maromas en esta ciudad pues que su Santísima
Santidad se había escandalizado y avergonzado
al ver el convite de las referidas maromas". En el
22, alguno de los funcionarios dio una licencia,
hecho que fue criticado en sesión de Cabildo y se
ordenó que se investigara. Es casi seguro que se
seguían presentando pues, el Cabildo en pleno,
debió acordar -de nuevo en 1826- "que se
prohiban las maromas".
¿Por qué se habrá "escandalizado" su
Santísima Santidad? Tal vez esta duda pueda ser
explicada a partir de dos anotaciones hechas en
las Actas de Cabildo; la primera, escrita en 1843
por el Secretario de Gobierno, Santiago Vidaurri,
nos informa que "el gracejo (gracioso) que llaman
payaso" utilizaba "expresiones obscenas que
tanto ultrajan la buena moral". El caso es que
nunca se suspendieron; aún con la petición del
Secretario, ese mismo año se dio permiso para
que Andrés Carrión diera 3 funciones. La segunda
nota, de 1870, comenta que durante estas funciones
se vendía vino. Tal vez, esta pudo ser la causa por
la que se llegó a escandalizar su Santidad; nunca
lo sabremos.
LAS PASTORELAS
Hacia 1853, se encuentran las primeras noticias
sobre pastorelas: una que licitó el señor Juan de la
Cruz en diciembre y otra licencia para don Antonio
Villarreal en enero de 1854. Lo destacable de estas
licencias es que, Juan de la Cruz pagó en 9
ocasiones 4 reales y, Villarreal una sola emisión de
4 pesos. Nuevas licencias se encuentran del 61 al
65; luego, aparecen hasta el 68. Reaparecen las
licencias hasta 1880 que se expiden dos; el 81,
cuando se entregan cuatro; el 82 y 84 una; dos en
el 85 y una más en el 86.
Es de hacer notar que, en 1878, aparece en
el artículo 26 de la Ley Hacendaria: "No se permiten
diversiones algunas en las casas particulares como
pastorelas [...) sin la correspondiente previa
licencia". De aquí podemos inferir que aún cuando
no aparecen registros, las pastorelas se continuaban
presentando. Recordemos que, pocas veces, las
luchas se libraban en las ciudades; quizá el pueblo
siempre celebró la Natividad.
Un comentario sobre las pastorelas durante
el conflicto religioso de la segunda década del siglo
XX. En 1926 se prohibe la presentación de pastorelas pero, al año siguiente, se lee en una carta que
envía un Juez Auxiliar al alcalde: "Pedro Charles
[...) es una persona muy conflictiva, sin respeto
para las familias que se reúnen en pastorelas y
bailes que se realizan". Es decir que, las pastorelas,

[ 81 ]

�(...), bajar las contribuciones (de) las carpas
que tengan Cine é igualmente bajar la cuota
de los teatros".
El Presidente Municipal en turno tomó la
palabra y "manifestó que probablemente esta
sucediendo lo que dice el Regidor Sepúlveda, pero
por otra parte las carpas han contribuido (a)
moralizar (a) la gente del pueblo bajo, que es dada
al vicio del alcohol, por que es muy notable la
disminución de individuos que son llevados (a) la
Prevención por ebrios, con relación (a) épocas
pasadas; que también ha disminuido la criminalidad
en los delitos que hay un homicidio y tanto que
anteriormente todos los días se daban caso de riñas
callejeras de las que resultaban uno o dos muertos ó
heridos". Termina su intervención mencionando:
cero "que esto se debe (a) que la clase pobre, en
lugar, de ir (a) la cantina (a) tomar alcohol, se va
(a) la carpa (a) divertirse por un precio sumamente
económico y luego retirarse (a) su casa lo que no
podía suceder en los teatros porque forzosamente
los precios de entrada son más caros•.

eran cosa común en Monterrey; tanto, que en
1938, uno de los Jueces Municipales solicita al C.
Presidente Municipal, "a pedimento de los vecinos
se sirva ordenar sean reglamentados los ensayos
de pastorelas".

HORARIOS Y VIGILANCIA
Además de fijar el pago de impuestos, el Cabildo
regulaba la hora de la función. Respondía a peticiones de los vecinos para que no terminara muy
tarde la función, como la que enviaron al Presidente
Municipal en 1866 solicitándole que ordenara a la
Compañía Dramática Siliceo iniciara sus funciones
a las ocho de la noche, porque estaban terminando
después de las once de la noche. Algunas compañías, "licencia y custodia de función de comedia"
así lo hizo Ignacio Rendón en el 48. No sólo para
evitar desmanes durante la función sino para cuidar
que no fueran asaltados los espectadores cuando
regresaran a sus casas. De hecho, durante las
fiestas que se celebraban durante septiembre, el
Cabildo disponía guardias para cuidar los caminos
pues, llegaban gente de todo el estado yde lugares
vecinos.

OTRAS DIVERSIONES
También se debía pagar licencia por las peleas de
gallos; el registro más antiguo data de 1836. Las
carreras de caballos, los billares y las loterías también
pagaban impuestos. Sólo resta mencionar dos
funciones que se dieron de forma excepcional: un
concierto registrado en el 64 y una ópera "pastoril"
que se presentó en el 65. Sin olvidar que aún falta
por localizar más información en otras fuentes.

LAS CARPAS Y LA MORAL
Iniciando el siglo XX, en 1912, uno de los Regidores
"toma la palabra para manifestar que en las
diversas carpas que hay en la ciudad se están
dando funciones de drama, comedia y zarzuela y
hasta ópera donde destrozan completamente las
obras debido (a) los malos artista". Este Regidor
identificado como "Sepúlveda", agregó: "por el bajo
precio que se cobra en dichas carpas no se puede
sostener ninguna compañía en los Coliceos, y que,
eso dice mucho contra la cultura de la Ciudad". Por
lo afirmado, "propone se tome medida para evitar
esa degeneración en el arte y para evitar también
que el público se acostumbre al mal gusto artístico".
Llegando a sugerir "que esta medida puede ser
aumentando los precios de las funciones (a) las
carpas que den las representaciones dramáticas

ALGO DEL SIGLO XX
Ya en el siglo XX, las referencias del Cabildo a las
diversiones públicas disminuye notablemente; tal
vez porque ya estaba regulado el cobro de impuestos. Solamente se hacen: en 1919, una petición de
los Hennanos Rodríguez para que disminuyera el
cobro de impuestos; las ya comentadas sobre
pastorelas, de 1926, 27 y 38; y otra mención que
hace en 1932, proponiendo se declare "huésped
de honor" a la Sra. María Teresa Montoya.
La siguiente referencia aparece hasta 1947,
donde se solicita la intervención del Municipio,
para que la Compañía Española de Comedia
que dirigía el poeta Luis Femández, pueda librar
los conflictos entre los Sindicatos de Trabajadores
de la Industria Cinematográfica y el de Producción
Cinematográfica, para poder presentarse en la
ciudad. Para esto, el Dr. Tomás F. Iglesia propone
que el "Ayuntamiento patrocine algunas funciones
y en esta forma pueda actuar".
De destacarse la siguiente referencia que se
da en 1958 pues, podemos damos cuenta de que
el Ayuntamiento ha contratado a un "profesor de
Arte Dramaturgo", el entonces joven Rogelio
Quiroga, alumno de la Escuela de Teatro de la
UNL. La última referencia localizada es de 1982,
cuando se impone el nombre del escritor
nuevoleonés, don Eugenio de la Cueva, a una
calle de la ciudad2 . ■
2
Actas de Cabildo, Vol. 999, Exp. 1982/0174. Fondo:
Monterrey Contemporáneo. Noviembre 1Ode 1982.

[ 82]

La función de la Pragmática en la
enseñanza de idiomas
Armando González Salinas

APARTIR DE QUE LA LINGÜÍSTICA FUE RECONOCIDA COMO LA CIENCIA DEL LENGUAJE, ESPECIAL ATENClóN SE HA DADO Al PAPEL
que desempeña dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje de lenguas. En consecuencia, el centro de
atención es ahora la Pragmática, entendida como un enfoque actualizado de la lingüística por medio del cual
se intenta relacionar los estudios sobre la interacción y el pensamiento del ser humano, y por ende ha llegado
a crear con ello un impacto en el aprendizaje de idiomas extranjeros o segundas lenguas (L2)1•
La metodología de la enseñanza para el aprendizaje de una L2 se ha adaptado, y adoptado, a las
nuevas tendencias surgidas dentro de este campo. Sin embargo, desde sus inicios, el Enfoque
Comunicativo ( The CommunicativeApproach) se
ha convertido en el modelo
más apropiado para
adaptar y adoptar. Dicho
enfoque partió del principio
básico de que la lengua
se usa para la comunicación humana, principio
que se retoma desde los
70 y los 80 hasta el
presente. Las contribuciones a la lingüística teórica
por especialistas en el
área como Widdowson,
Nunan, Chomsky, Austin,
Searte, Wilkins y otros, se
han concentrado en la
manera de descubrir el
1
cómo yel porqué los seres
humanos usamos la lengua
para la comunicación. Se
ha tratado de concentrar
en el propósito (principal,
secundario, encubierto,
abierto, etc.), la función (para saludar, requerir, dar instrucciones, dirigir, y otras), la intención (fuerzas
ilocutiva o pertocutiva), la actitud (formal, adecuada, aceptable, apropiada), y/o e/ significado (formal, in/
directo, implícito, implicado, presupuesto), por nombrar sólo algunos, cuyas hipótesis de investigación se
basan en las mismas interrogantes.

1

LA GRAMÁTICA Y LA ENSEÑANZA DE LENGUAS
El concepto mismo de gramática había sido relegado hasta el punto de considerarse como un tema de
discusión o inclusión 'prohibido' en los programas de aprendizaje de lenguas; pero el Enfoque
1

Cfr. Kecskes, Notas de clase y el Cap. 1 en Pragmatics de Jacob Mey.

[ 83]

�Comunicativo, habiéndose encargado de dar
respuesta a incontables interrogantes al respecto,
ha puesto la gramática de nuevo en perspectiva.
Sin perder su estrecha relación con la estructura
de la lengua, su alcance y contribución ·se ha
extendido hasta el punto de describirla como el
conocimiento de la lengua.
La gramática, entendida en su concepción
original, es decir, reglas para la formación de
oraciones, ha experimentado varios grados de
inestabilidad y de importancia dentro de la
metodología del conocimiento de lengua: desde el
papel más importante hasta el casi total rechazo o
evidente evasión. Más pronto de lo naturalmente
anticipado retomó un justo lugar en el estudio de la
lengua que es el de la justificación básica de la
estructura de la misma, la cual sostiene hasta el
presente y comparte alternativamente con otros
componentes lingüísticos cuya raíces se basan en
la lengua como objeto de estudio, al igual que la
fonología o la fonética. Las estructuras gramaticales
no han logrado ser impartidas con éxito cada vez
que se manejan para su presentación y ejercicio a
pesar de las innumerables maneras que existen
para hacerlo. Un aprendiente de una L2 aprende
tales estructuras a base de ensayo y error en
circunstancias basadas en la vida real, y sin
embargo, esto no prueba la efectividad o
inefectividad de la o las estrategias otécnicas para
su enseñanza. Los instructores de L2 las han
impartido de acuerdo con los métodos, técnicas y
conocimiento propio del o de los que estén a su
disposición, pero la experiencia en general muestra
que de darse el aprendizaje se da a pesar del
curso o el maestro de lengua extranjera.

EL ENFOQUE COMUNICATIVO
El enfoque comunicativo (EC) llegó a la enseñanza
de lenguas después de que los conceptos de
competencia y actuación lingüística, introducidos por
Chomsky, en 1967, habían sido discutidos desde
perspectivas principalmente teóricas hasta el punto
de convertirlos en objetivo meta y más allá en la
enseñanza de una L2, es decir, contribuir al
desarrollo de una competencia comunicativa,
concepto concebido por Dell Hymes, un distinguido
sociolingüista.
Asimismo, los conceptos funciones y
nociones, derivados de varias aproximaciones a
la enseñanza de L22 pronto llegaron a obtener
gran relevancia y objetivo de enseñanza. Surgieron,
con ello, libros de texto diseñados para adaptarse

2

Wilkins, "Notional syllabuses revisted•.

a estas nuevas tendencias dentro del proceso
enseñanza-aprendizaje de idiomas, que aún
siguen vigentes. Fue precisamente con estos
conceptos y a través de ellos que el EC obtuvo
más auge. Los amalgamó de tal manera que les
proporcionó una perspectiva bien definida y
sólida. Pero quizá la contribución más significativa
e importante del EC en la enseñanza de lenguas
fue la incursión de tres imprescindibles elementos
que han sido discutidos desde muy diferentes
visiones en los últimos veinte años: forma,
significado y uso. Forma que se refiere a las
estructuras gramaticales, o lexicón, en lo individual;
significado, de la palabra dentro de una estructura,
y uso, significado, función o propósito de una
palabra u oración dentro de una situación
contextualizada.
En 1985, en su artículo crítico sobre el EC,
Michael Swan discute sus puntos débiles y
proporciona sugerencias para su mejoramiento.
Swan propone que un análisis científico de
necesidades deberá conducir al aprendiente de
un curso comunicativo al éxito, al hacer énfasis en
su falta de competencia comunicativa cuando
resultan incapaces de usar la gramática y las
palabras de L2 apropiadamente, aún y cuando
hayan sido estudiadas y 'aprendidas' a lo largo de
un curso dado. Advierte Swan que hasta un
aprendiente de nivel intermedio en la actualidad
resulta incapacitado para expresar funciones
comunicativas básicas como: pedir una bebida
preparada, abordar el autobús preciso que lo lleve
al centro de la ciudad, mantener una conversación
por teléfono, o explicar a un mecánico el problema
que tiene su carro. El/la aprendiente carece de
habilidades y estrategias productivas y/o
receptivas básicas para la comunicación
cotidiana. No es capaz de negociar el significado
con seguridad o certeza, la lengua que aprende, o
ha aprendido, se basa en el uso (usage) como
costumbre regular de hábitos desarrollados
para y en el salón de clase, en lugar de estar
basados en el uso (use) como función o propósito
comunicativo; es capaz de producir un texto que
puede ser cohesivo más no necesariamente
coherente; y esencialmente, no es capaz de
relacionar el código con el contexto.
Para resolver la serie de problemas como los
anteriormente mencionados, Swan sugiere que un
programa de curso (syllabus) con EC deberá incluir
intercambios comunicativos de la vida cotidiana
actual, así como la enseñanza sistemática de
significado(s) con la idea de ayudar a los
aprendientes a expresarse y llevar a cabo ciertas
acciones con y a través de la L2 que están
aprendiendo.

[ 84]

Es hasta ahora que la introducción a la
Pragmática se considera como un componente
importante de la lingüística, algo muy similar a lo
que había sido la introducción de la Semántica
diez años antes. Hasta 1985, la Pragmática había
sido considerada como una aproximación
filosófica y lingüística al estudio del lenguaje. Es a
partir de 1985, que la concentración en el significado
es enfáticamente advertida, aconsejada y/o
sugerida hasta el punto de promover programas
de curso con base semántica (semantic-based
syllb1). En un programa de curso semántico, el
enfoque en la enseñanza de lenguas se centra en
los significados antes que en las estructuras;
significados que pueden estar relacionados con
funciones y nociones con sus correspondientes
estructuras.
Por ejemplo, enseñar la diferencia de uso
entre los tiempos verbales pretérito e imperfecto en
una narración de eventos en español, la selección
de tiempos verbales, en este caso, se basa en un
concepto de significado relacionado con el de
tiempo y aspecto verbal. Los aprendientes no
pueden usarlos indistintamente, por lo tanto, los
instructores deben ser los primeros en estar al tanto
de ello y ser capaces de distinguir y 'sentir' la
diferencia. La noción de duración de dos verbos
en secuencia depende de la forma en que el
hablante del español como lengua materna concibe
cada acción, ya sea como terminada, o en proceso
durante un tiempo, independientemente del
período de tiempo en cuestión. Existen estructuras
como éstas que no resultan fácilmente
comprendidas y consecuentemente ejercitadas
con precisión. Es en este momento cuando se
requiere de una pausa en proceso de enseñanzaaprendizaje para detenerse en la estructura en
particular, en el grado, o nivel de significado y
sentido que la(s) misma(s) adquieren en
circunstancias contextuales y situacionales
pertinentes. El nivel de aprendizaje es otro
aspecto importante a considerar ya que el nivel
de principiantes, falsos o verdaderos, requiere de
más 'pausas', es decir, de más inversión de tiempo
para explicar la diferencia entre el uso habitual
y el uso funcional que deben ser contemplados
tanto por los instructores, como por los cursos
y los libros de texto. Se crea, prepara y elabora
un programa de curso (syllabus) operacional
basado en semántica y con el que se obtengan
buenos resultados.
El lenguaje es un conjunto de sistemas y
subsistemas, algunos de los cuales requieren de
especial atención y que no conllevan la eliminación de uno por el otro, es decir, se consideran

uno a uno con el fin de unificarlos en su momento
justo. La concentración en el significado de las
funciones y las nociones no garantiza la
comprensión de las estructuras gramaticales que
los acompañan, la enseñanza de una de ellas no
substituye la enseñanza de ninguna de las demás.
Swan sugiere que en el diseño de un
programa con base semántica, con el EC como
marco de referencia, existen otras categorías
lingüísticas que necesitan ser incorporadas. No se
necesita concentrarse en las estructuras de alta
prioridad, sino más bien en el vocabulario que tenga
que ver con los temas de interés de nuestros
aprendientes y que a su vez respondan a sus
necesidades en situaciones específicas donde la
comunicación se esté llevando a cabo. Hay que
conceder atención especial a aquellos problemas
fonológicos (y/o fonéticos) que puedan interferir
con la comunicación. No se trata de construir sólo
la competencia lingüística sino también la actuación,
es decir, el desarrollo de habilidades y estrategias
que aseguren la formación' de nuestros
aprendientes hasta que eventualmente se
conviertan en usuarios de la lengua con buena
fluidez en cualquier aspecto del lenguaje en
concordancia con el nivel correspondiente.
Tanto los instructores como los diseñadores de
programas y los escritores de libros de texto
deben ver la necesidad de integrar los diferentes
tipos de programas: funcional, nocional, temático,
fonológico, léxico, estructural, o de habilidades y
estrategias, al programa de lengua al que
pertenezca(n).
La tarea parece difícil pero no imposible de
ningún modo. Integrar un programa tan completo
como el que se propone resultaría difícil si se
incluyera todo en una sola lección. Hay que
considerar que tanto el tiempo dedicado a la
instrucción así como un instructor bien preparado
para ello es apenas un buen punto de arranque.
Dos son los niveles aconsiderar: el de principiantes
y el de intermedios, este último principalmente es el
nivel que se presta para que los aprendientes
comiencen asentirse más identificados con la lengua
y con cierta confianza con respecto al uso de la
misma.
Para lograrlo, se les puede ir manejando el
concepto de contexto desde etapas muy tempranas en su instrucción, por ejemplo, al enseñarles
cómo preguntar la edad en español, se deben
presentar a los aprendientes ambos contextos,
formal y coloquial o cotidiano. Deberán saber
que hay formas de preguntar y de cuándo no
hacerlo por cortesía. En una situación sencilla
basta con una palabra, como en la pregunta:

[ 85]

�¿edad? Si son hablantes del inglés como lengua
materna, pueden relacionarlo con age?, por
ejemplo. Preguntarle a una mujer cuya edad es
mayor de 30 años, en situaciones informales
puede ser descortés. Sin embargo, los aprendientes
han de aprender la forma más común de
preguntar por la edad de alguien en general, a
pesar de que resulte completamente diferente
del inglés en donde la palabra old es parte
esencial. El equivalente en español de How old are
you? es ¿Cuántos años tiene usted? o ¿Cuántos
años tienes tú? Existen las dos formas, primero,
debido a que en español hay dos pronombres
para el you en inglés: la formal usted y la
informal tú; y segundo, que en español una
persona completa o cumple años de edad. Esta
última frase no va siempre incluida porque
está sobreentendida o presupuesta, por lo
que la pregunta literalmente sería en inglés How
many years (of age) do you (formal o informal)
have?
El uso de la traducción directa del inglés
sonaría no sólo extraño o sin sentido práctico sino
hasta irrespetuoso y muy descortés, algo así como:
¿Qué tan vieja/o eres (tú) o es (usted)? que para
el español no hace sentido puesto que no
concebimos el crecer como sinónimo de envejecer
sino como de completar años de edad. Mientras
tanto, en inglés, la traducción literal del español
sólo suena fuera de uso práctico culturalmente, algo
como: How old a person are you? o How old in
aging are you? sin que se caiga en lo irrespetuoso
o la falta de cortesía precisamente. No obstante, sin
importar qué tan complicado pueda resultar, es algo
que se enseña muy pronto en el proceso
enseñanza-aprendizaje de una L2, tanto a los
hablantes cuya lengua materna es el inglés al
aprender español como a los del español al
aprender inglés.
De acuerdo con Swan, lo anterior se traduciría como la enseñanza de 'unidades de
comunicación', principalmente si está ligado a
otras formas de pedir información adicional
mediante interrogantes como: ¿Cuánto mide
(usted) /mides (tú)? o ¿Cuánto pesa (usted)/
pesas (tú)?, y su equivalente en inglés; How tal/
are you? How much do you weigh?, que en
español requeriría de la explicación de los verbos
'medir' =measure, y 'pesar' =weigh y la relación
del cuánto y el equivalente de howcomo qué tan...
adicionalmente.
Aprender una lengua no es lo mismo que
usar una lengua. Esto significa que deberíamos
intentar facilitar a los estudiantes hacer cosas con
y a través de la lengua para una interacción

[ 86]

efectiva, y eso se logra, de acuerdo con Swan, al
incluir la Pragmática como parte de la comunicación:
la Pragmática lingüística, codificada en la lengua, y
la extralingüística, implícita en la lengua misma, el
contexto y la situación, incluso los aspectos culturales, convencionales y sociales. La enseñanza de
todo esto implica el uso auténtico de la lengua y la
relación con las lenguas en cuestión, es decir, la
lengua meta tanto como la lengua materna, con el
fin de explicar las diferencias y/o similitudes.
De acuerdo con Swan, otra importante
característica del EC es la evaluación de enunciados
como unidades de comunicación no sólo bajo
condiciones de significado proposicional sino en
términos de su valor pragmático como respuesta a
la pregunta: ¿Cuánto es lo bueno que resulta de
ello? El EC ha servido de gran ayuda para que los
maestros se concentren en el significado así como
en el análisis de la enseñanza de la lengua para la
interacción comunicativa. La metodología que se
deriva del EC conduce la enseñanza hacia la
simulación de más intercambios comunicativos como
los de la vida real, y menos mecánica, y cuyo
centro esté en el maestro.

TOMAR CONCIENCIA SOBRE LAS
CARACTERÍSTICAS DE LA ENSEÑANZA
BASADA EN LA PRAGMÁTICA
Para poder discutir la posibilidad de enseñar o
ayudar a desarrollar las características, la conciencia misma, y aun la lógica de la competencia
Pragmática, debemos empezar por delimitar el
alcance del campo de la Pragmática3• El artículo de
Kasper sobre el tema de la Pragmática interpreta la
definición del término que da David Cristal como
"the study of communicative action in its sociocultural
context"4 . Se prefiere el concepto de 'acción
comunicativa' (communicative action) en lugar de
lo que tradicionalmente se llama 'acto de habla'
(speech ac~ con el fin de expandir lo que los
usuarios de lengua pueden y de hecho hacen:
comprometerse en conversaciones vía actos
de habla, al mismo tiempo que participan en
diferentes tipos de discurso, e idealmente,
mantienen la conversación en la incursión de
eventos comunicativos subsecuentes cada vez
más complejos. Para ello hay que concebir
que la acción comunicativa también cubra la
realización escrita de la propia comunicación.

3
·

Arens, The Logic of Pragmatic Thinking.
El estudio de una acción comunicativa en su contexto
sociocultural. Traducción propia. Kasper, Can Pragmatic
Competence be Taugh?, p. 1.
4
·

Puesto que la definición en cuestión conlleva
el aspecto sociocultural del uso de lengua, en
1883 Leech y Thomas, proponen una subdivisión de la Pragmática en dos componentes; la
pragmalingüística y la sociopragmática. La
primera tiene que ver con la disponibilidad de
recursos para participar en actos comunicativos y
significados relacionales e interpersonales. Por
ejemplo, la habilidad de un usuario de lengua
para expresar gratitud de otras formas diferentes
del simple thank you, o en español más allá
de un simple gracias, de acuerdo con los varios
grados de significado intencional, y de la fuerza
ilocutiva pertinente de las estructuras y palabras en
cuestión.
La sociopragmática, por otro lado, se
refiere al aspecto de la pragmática a través del
cual el usuario de lengua puede hacerse sensible
a las diferencias sociales y de distancia
entre interlocutores, por ejemplo, que pertenecen
a una comunidad de habla a la que uno o
el otro puedan pertenecer, o de la que son
representantes.
Por ejemplo en español, lo es la habilidad
de reconocer y usar las diferentes maneras de
invitar a salir a alguien, bien sea una mujer a otra,
o a un hombre, o entre hombres, en un ambiente
social amigable, o en un lugar de trabajo común a
ambos. Esto implica la habilidad de reconocer las
implicaturas pertinentes como son el usar o evitar
usar el verbo 'invitar', el cual implica 'pagar', sino
las formas convencionales de dirigirse bien a un
compañero de trabajo, o a alguien cuyo rango
laboral es inferior, o bien al jefe o un superior en el
mismo ambiente laboral del que el hablante
depende.
El artículo de Kasper, en 1997, discute la
'enseñabilidad', o carácter didáctico, de
la competencia Pragmática, y a pesar de que la
respuesta apunta hacia un 'no', como es el
caso para toda competencia puesto que una
competencia debería ser adquirida, propone
formas pedagógicas de facilitar varios aspectos
de la competencia comunicativa para identificar,
reconocer, y familiarizarse con sus elementos a
través de la experimentación, por medio de la
práctica de esas formas.
Kasper presenta modelos semejantes a los
de la habilidad comunicativa como los de Savignon,
y de competencia de lengua de Bachman, que con
el objeto de ser breves no se discuten aquí pero
que tienen que ver con detalles específicos de
todo aquello que la competencia pragmática implica.
Lo que sí es importante discutir son los resultados
de un buen número de estudios realizados con

hablantes no nativos (HNN) del inglés. Estos
estudios confirman el postulado de que la Pragmática
es enseñable, y aún más, que la instrucción en
Pragmática es necesaria, principalmente en los
niveles avanzados, agrega. A ese nivel la
resistencia cultural no causa la falta de éxito
en la actuación pragmática; a pesar de que hay
'peros', condiciones y aun intervalos no muy
claros de ciertos puntos en discusión.
La implicatura detrás de los resultados de
los estudios mencionados en contextos y
situaciones como una entrevista con un asesor
para discutir trabajo de clase, son institucionalizadas
y familiares sólo para hablantes nativos (HN)
y no para HNN cuya actuación pragmática es
'juzgada' bajo estándares esperados por un HN
profesional. Las reacciones de los HN en eventos
comunicativos como al que se alude pueden
también variar según el estudiante o el maestro en
particular. ¿Cómo es posible entonces concluir que
el comportamiento pragmático de los HNN es
imperfecto, insatisfactorio, y aun descortés, a
sabiendas que esas características pueden darse
en ciertos eventos comunicativos de esa naturaleza
de HN a HN?
Los aprendientes de una L2 ya poseen una
competencia Pragmática y práctica de un
innumerable conjunto de actos de habla que
manejan en su propia L1, algunos de los cuales
han sido clasificados como universales, como por
ejemplo, el requerir, negar, interrumpir, o sugerir
algo, o simplemente saludar. Como HNN no
conocen las diferencias y similitudes en la lengua
meta. Algunos estudios muestran que o no se dan
cuenta de ellos, no aciertan en reconocerlos, no
pueden diferenciarlos, o simplemente prefieren
ignorarlos dependiendo del contexto o contextos
en que los HNN son 'puestos a prueba'. Eso no
significa que no sepan qué hacer sino que no lo
hacen por falta de experiencia o no conocer lo que
se espera de ellos. Esto es una razón válida para
confirmar que los rasgos pragmáticos, las rutinas y
actos de habla que le son necesarios deberían
serle enseñados.
Para concentrarse pedagógicamente en lo que
se puede hacer, Kasper sugiere cuatro grupos como
puntos de instrucción que tienen que ver con la
producción de los HNN: 1) selección de actos
comunicativos, 2) las estrategias por las que se
realiza ese acto, 3) su contenido, y 4) su forma
lingüística. Sin embargo, antes que todo eso está el
hecho de que los aprendientes sean expuestos a
estadios de alerta sociopragmáticos tanto como
pragmalingüísticos. En mi opinión, los HN de cualquier
L2 también deberían estar, o aprender a estar

[ 87]

�alertas sobre las diferencias culturales, yen el caso
de asesores académicos, deberían entender que
están tratando con HNN y estar listos para y
dispuestos a explicar la implicatura pragmática
de negociar significado apropiadamente en
situaciones poco o nada familiares, en la cultura de
L2, y en contextos específicos. Contextos con los
que los HNN tendrán que familiarizarse si
pretenden permanecer en contacto con la cultura
meta.
El aspecto más positivo derivado de los
resultados de tales estudios, llevados a cabo por
un buen número de lingüistas y científicos, es el
hecho de que la Pragmática es enseñable. No
solamente en los niveles avanzados sino desde
principiantes, como es el caso de las presentaciones
y los saludos en español desde el primer día de
clase. Los HNN tienen que pedir y dar nombres
individualmente tanto a nivel formal como coloquial.
En español, la forma de preguntar el nombre de
una persona es ¿Cómo te llamas? (informalmente)
o ¿Cómo se llama usted? (formalmente). El verbo
asociado con pedir el nombre de una persona es
reflexivo, y aun cuando puede enseñarse como
una frase hecha, el reflexivo como concepto
verbal en español es muy importante. No sólo por
su alto grado de frecuencia en un gran número de
verbos y expresiones, sino a causa de su uso en
todos los niveles de aprendizaje de una L2. Por
ejemplo en los siguientes verbos comunes y su
equivalente en inglés que no es reflexivo: peinarse
= 'to comb oneself, lavarse = 'to wash oneself',
acostarse = 'to pul oneself to bed', despertarse 'to
wake oneself up', levantarse= 1o get oneself up', y
otros. Todos ellos se aprenden en los niveles de
principiantes. Algunos de ellos son solamente
reflexivos pero algunos otros tienen la contraparte
que requiere de diferente uso y su consecuente
significado que va de acuerdo con la intención del
usuario, es decir, la fuerza elocutiva que lleva al
proferirlo(s).
Existen además otras consecuencias que
siguen al uso de objetos para los verbos
transitivos, y que no requieren de adjetivo
posesivo: Me lavo las manos = 1 wash myself the
hands, not my hands, dado que la partícula de
reflexivo cónlleva el posesivo. O bien en estos
ejemplos: Me acuesto a las 1Opero acuesto
al niño a las 8, = I put myse/f to bed at ten,
but I puf+ personal a + the child at 8. El verbo es
reflexivo en la primera parte de la oración, y
transitivo +preposición 'a' personal +objeto directo
humano, en la segunda.

"The research supports the view that pragmatic
ability can indeed be systematically developed
through planful classroom activities."5
Esto es solo el principio de lo que los ambientes
de aprendizaje pueden lograr para promover el
desarrollo al que se alude. Se ha discutido por
largo tiempo que la enseñanza cuyo centro es el
maestro/instructor minimiza las oportunidades
que el aprendiente tiene para producir la
lengua para la interacción. Kasper dice que
aun en esos casos existen oportunidades para
'exponer' a los aprendientes a algún tipo de
comportamiento pragmático, el del maestro/instructor
y el del aprendiente en el salón de clase como
contexto situacional. Este contexto les es familiar y
puede ser aun repetitivo pero desde perspectivas
diferentes. El discurso tipo del salón de clase
es tan auténtico como cualquier otro discurso y
puede ser, y de hecho lo es, benéfico tanto
para el maestroflnstructor como para el aprendiente.
El acercamiento didáctico que se recomienda
para la enseñanza basada en tareas (task based
teaching), que por cierto ha estado en los
escenarios educativos por algún tiempo, ha
rendido buenos resultados a causa de estar
basado en el aprendizaje cooperativo y dinámicas
de grupos pequeños. Dos tipos de actividades se
sugieren:

1) Estado de alerta conciente con respecto a
estrategias sociopragmáticas y pragmalingüíslicas, así como información a través de la
exposición al uso de lengua auténtico, y
2) Tareas de observación, las que capacitarían a
los HNN a ensayar y realizar algunas de las
estrategias pragmáticas a las que han sido
expuestos y/o de las que se han concienciado
formalmente.
El objetivo global final consiste en ayudar a
desarrollar habilidades pragmáticas, las que
eventualmente ayudarán a los HNN a convertirse
en comunicadores exitosos y eficientes dentro de
una segunda lengua.

5
·

Kaspers, Can Pragmatic Competence be Taught?, p. 8.
La investigación al respecto apoya la perspectiva de que
la habilidad pragmática puede realmente ser
sistemáticamente desarrollada a través de actividades de
clase planificadas. Traducción propia.

[ 88]

CONCLUSIONES

do not merely model native speakers with a
desire to emulate, but rather actively create
both a new interlanguage and a accompanying
identity in the learning process"tl.

Kasper, propone cuatro objetivos para la
instrucción en pragmática (la traducción de ellos
es propia y libre) y para cada uno de ellos
agrego un comentario afirmativo o bien de
discusión:

1.

La lengua y el uso de lengua de un HN
no es precisamente un modelo a imitar. Las
mismas exigencias van para los HNN que
para los HN en cuanto a sus habilidades
comunicativas, y la necesidad de estudiar
cómo los HN y los HNN se comunican
efectivamente en diferentes contextos
situacionales.

Estoy de acuerdo completamente con la
primera parte, en términos generales. Todo
depende de la educación, la edad y aún el género
(sexo) de los HN. Los HN no educados, cualquiera
que sea su lengua materna, no representan
necesariamente al usuario de lengua estándar.
No hay que olvidar que la mayoría de los HNN
aprenden el uso de lengua 'educado' en la
escuela y eso es un hecho indiscutible. A lo
que me refiero cuando menciono el factor 'edad'
es al nivel de madurez, que no necesariamente
viene con la edad en todos los casos. Por
mucho tiempo se ha discutido que las mujeres
tienden a ser más comunicativas que los
hombres, y eso ayuda, pero se sabe que esto no
sucede siempre.
En cuanto a la segunda parte del primer
objetivo, es perfectamente natural esperar el
alcance de las habilidades comunicativas para
ambos HN y HNN como seres humanos, sin
embargo, es imposible olvidar las diferencias
culturales y las idiosincrasias propias para
esperar resultados notoriamente diferentes. La
última parte del objetivo deberá mostrar
resultados muy interesantes al analizar una
interacción espontánea. Estoy convencido que
para los americanos de los Estados Unidos,
es intrínsecamente, y aun por idiosincracia,
difícil aceptar a los HNN o extranjeros en general
con facilidad en casi cualquier contexto, aunque es
algo con lo que han tenido que aprender a vivir, es
decir, el efecto del gran crisol o 'big melting poi
effect'.
2.

La distancia y práctica pragmática de los
HNN puede relacionarse con la perspectiva propia
de los HNN, su estatus social dentro de la
comunidad de habla a la que ahora pertenecen,
o tratan de pertenecer, y la experiencia que
viven con los HN en diferentes contextos y/o
interacciones.
En un sentido muy general, los HNN tienden
a adaptarse más fácilmente a una nueva cultura
simplemente porque han hecho el esfuerzo de
cambiarse de la propia, por cualquier motivo que
sea. Sin embargo, no es fácil hacerlo y hay casos
en que llegan hasta el punto de perder su propia
identidad y lazos culturales.

Parece haber un entendimiento implícito de
que los HNN eficientes y exitosos en el
manejo de una L2 cuentan con la misma o
muy similar habilidad pragmática. Siegal,
(1986), señala: "Second language learners

3.

"Members of the target community perceive
NNS's total convergence to L2 pragmatics
as intrusive and inconsistent with the NNS's
role as outsider to L2 community, whereas
they may appreciate some measure of
divergence as a disclaimerto membership"7•

Las palabras en cursiva hablan por sí
mismas. Las implicaturas detrás de cada una
de las palabras confirman lo que recién mencioné
más arriba en la última parte de 1. Por naturaleza,
los HN son prácticamente intolerantes hacia los
HNN y todo lo que venga de y con ellos. Si
los HN se conciencian de esta realidad y aprenden
ahacer algo al respecto, los resultados promoverían
más fácilmente la interacción entre los HNN con los
HN.

&amp; Los aprendientes de una segunda lengua no emulan a,
o siguen el modelo meramente de los HN, sino que más
bien activamente crean tanto una nueva interlengua y una
identidad que los distingue en el proceso de aprendizaje.
(Traducción propia). Siegal citado por Kaspers en Can
Pragmatic Competence be Taught?, p. 12.
1
· Los integrantes de la comunidad de la lengua meta perciben
la conversión total de los HNN a la pragmática de L2
como intrusa e inconsistente con el rol de los HNN como
ajeno (outsider) a la comunidad de L2, mientras que, a la
vez, puede que aprecien alguna medida de divergencia
como una renuncia a su integración comunitaria.
(Traducción propia).

[ 89]

�4.

"Language classrooms provide an ideal
arena for exploring the relationship between
leamer's subjectivity and L2 use"8.

Lo anterior suena ideal pero hasta
amenazante. El salón de clase puede parecer
como un laboratorio de experimentación y
prueba, y eso no es exactamente el objetivo
ni el medio y mucho menos el fin que se persigue.
"Results are encouraging, suggesting that
most pragmatic features are indeed teachable"9.
Y así es, la Pragmática, Lingüística y
Extralingüística, son potencial y necesariamente
enseñables. Los HNN o aprendientes de L2, tanto
como los lingüistas y pragmáticos, ciertamente se
beneficiarían de los resultados de cualquier estudio
cuyo objetivo estuviera enfocado en información
pragmática así como verdadera práctica de las
situaciones de la vida real disponibles para ambos.
Se entiende que los intereses para cada uno de
hecho varían.
Pero el segundo elemento más importante
en el proceso de aprendizaje de una L2 es el
instructor de la lengua misma, muchas de las
veces empírico, como lo es la mayor parte de la
gente alejada del mundo de la Pragmática y la
Lingüística Aplicada específicamente. Ese/a
maestro/a instructor/a precisamente es quien tiene
que ser instruido, alertado hacia y entrenado en
todo aquello que se espera de él/ella. Los
conceptos a incluir serían: la Pragmalingüística,
la Sociopragmática, las características y rutinas
de la Pragmática, la relación Gramática-TextoDiscurso, los Actos Comunicativos de Habla, las
intenciones/fuerzas Locutivas, llocutivas y
Perlocultivas, y conceptos como esos, que
supuestamente él/ella ya llevan a cabo en su
quehacer didáctico diario y su vida normal,
eficientemente y con éxito. Además, se espera
que él/ella conozcan, o al menos se le
conciencie de todos los conceptos anteriormente
mencionados, a todo nivel social y contexto
dinámico en el que participen.
El carácter didáctico de la Pragmática, es
decir, el aspecto enseñable, en cualquier

nivel comienza con la educación en todo nivel.
Los Pragmáticos y Lingüistas pueden no ver el
bosque por la inmensa cantidad de árboles que lo
conforman. Estoy firmemente convencido que la
Pragmática comenzó a enseñarse hace ya un
buen tiempo de una manera un tanto simplista
quizá, a nivel léxico, gramático y hasta cierto
punto semántico, debido a que la Pragmática
como se concibe modernamente, asociada a la
lingüística, con rutinas, características, implicaturas
y explicaciones no era conocida.
De esta manera, sólo queda dar respuesta a
la siguiente interrogante: ¿ Qué hace ala Pragmática
ser 'enseñable'? En mi opinión, se requiere de una
campaña pública sobre la Pragmática orientada a
la Educación como instttución, la cual idealmente
debería:
1. Instrumentar cursos sobre Pragmática a nivel
de principiantes, intermedios y avanzados
para educadores: instructores/maestros/
profesores de L2,
2. Promover entre los especialistas en diseño de
programas para la enseñanza de lenguas
que se enfoquen en la toma de conciencia y
práctica de actividades sobre la pragmalingüística y sociopragmática comunicativa
como parte de una metodología ecléctica del
aprendizaje de lenguas segundas y
extranjeras,
3. Exigir a los maestros/instructores de la lengua
meta que la usen eficiente y exitosamente
desde el curso/nivel pragmático del que él/
ella esté a cargo y sepa enseñar, y
4. Requerir de los HN del inglés tomar conciencia,
de forma realista, sobre las diferencias y
similitudes de uso de lengua natural de los
HNN con el fin de aprender de ellos y
entenderlos así como su uso de lengua
materna, de tal manera que los HN puedan
ayudar a los HNN a manejar la conducta que
en L2 se espera de ellos.

BIBLIOGRAFÍA

Arens, Edmund. 1994. The Logic of Pragmatíc Thinking. From Peirce to Habermas. Translated by
David Smith. New Jersey: Humanities Press.
Austin, John Langshaw. 1962. How to do things with words. Boston: Harvard. University Press.
Bachman, L.F. 1990. Fundamental consíderatíons in language testing. Oxford: Oxford University
Press.
Chomsky, N.1965. Aspects of /he theory of syntax. Cambridge, Massachusetts: M.I.T. Press.
Kasper, Gabriele. 1997. Can Pragmatic Competence be Taught? Second Language
Teaching &amp; Currículum Center. University of Hawaii. NFLRC NetWork #6.
httpJlwww.nflrc.hawaii.edu/NetWorks/NW06/
Kasper, G. y Rose, K. R. 1999. Pragmatics and SLA. Annual Review of Applied
Linguístics. Cambridge: Cambridge University Press.
Kecskes, lstvan. 2000. Pragmatics: an ETAP course at SUNY. Summaries made by
Dr. Kecskes and class notes.
Leech, L.G. 1983. Principies of pragmatics. London: Longman.
Mey, Jacob L. 1999. Pragmatícs. An lntroduction. Oxlord, Malden Massachusetts:
Blackwell Publishers.
Nunan, David. 1988. Sy/labus design. London: Oxford University Press.
Savignon, S. 1991. Communicative language teaching: State of the art. TESOL Quarterly, 25,
261-277.
Searte, John R. 1969. Speech acts: an essay in the philosophy of /anguage. London: Cambridge
University Press.
Searte, John R., Kiefer, Ferenc and Bierwisch, Manfred. 1980. edited by. Speech act theory and
pragmatics. Syntheses language library. Dordrecht, Holland: D. Reidel
Swan, Michael. 1985. "Acritica! look at the Communicative Approach" (1). ELT Jouma/, Vol. 39/1
January.
Swan, Michael. 1985. A critica! look at the Communicative Approach (2). ELT Jouma/, Vol. 39/2
January.
Thomas, Jenny. 1983. Cross-cultural pragmatic failure. Applied Linguistics, 4, 91-112.
Widdowson, H.G. 1979. Explorations in applied linguistics. Oxford: OUP.
Wilkins, O.A. 1981. "Notional syllabuses revisited" en Applied Linguistics, 2 (1), 83-89. ■

Todo esto, en mi opinión, sólo constituiría el
primer paso hacia la realización de la tarea final de
convertir la Pragmática en objeto didáctico,
enseñable.

a

El resultado, agrega ella, pueden conducir la instrucción de L2 como parte de la educación de lengua. Traducción propia.
Los re~_ultados. son motivantes, sugieren que la mayoría de las características de la pragmática son de hecho enseñables.
Traduccron propia. Kasper &amp; Rose, Pragmatíc and SLA, p. 96.
9

[ 90]

[ 91 ]

���EsrAs soN LAS NOTICIAS...

Mientras escribo llega el crepúsculo.
Cerca de mílos gritos que no han cesado
no me dejan cerrarlos ojos
José Emilio P.

Los CUERPOS SUFREN.
Un dolor atrofia hay.
Un gri t o ........ .
La luz se estrella en los ojos.
Un cráneo es roto. Dura y pía madre.
Un yunque c

a
e

Llan t o .........
La guerra se hace.
TV escupefuegos espantasueños serpentina de
rojo tiovivo blindado tanque que dispara lo
incomprensible.
Una inundación en el cielo de globos totales.
Un mundo que pesa. Yunque con dirección ala sien.
Como piedra sísifa pipilante.
Estornino:
can t o...
... de
muerte...

[ 97]

�EL SUEÑO DEL VAMPIRO

NARRADOR OMNISCIENTE

Mirar es aceptar,
me repetía incansablemente, ...
Juan G.P.

Yde pronto, me pongo otra vez a temblar yarepetirme
que esto no puede seguiras{,
que tengo que haceralgo,
que debo salvarme...
Juan Vicente M.

FUEGOS FATUOS SOMOS EN EL RELATO DEL INFIERNO. EL OJO ES LA voz QUE NOS describe. Ojo en
microscopio frente amuestra en llamas. Ojo de ajedrecista. Naturalista. Faulkeriano. Ojo
elevado al fin del mundo.

vampiro.

Punto de vista. El otro. Nosotros. Ojos que ven lo que pueden. Ojos criminales entre el
vaivén de lo moral ylo ético, ojos de conciencia de tortura auto del no saber en el otro.
El terror se cuela. Un corazón delata. Un párpado se ausenta. El ojo en punto de mira
revienta alos pichones en el cielo.

vampiro.

El mundo en nosotros. En el ojo la mirada. El relato del infierno.
Un ojo nos vigila.
Ysólo atinas a tocarme.

..
Me niego amorderte/ perrn~ir tu
sangre en mis labios.
La vida/ frasco de vidrio es
mi nueva bestia.

Duele la existencia y quema en los
poros la tierra de sol/ sí/ y el absurdo
nos fortalece/ sV
pero es mayor el vacío de materia
espacial y es igual auna garganta
abierta de sonidos que rebotan en los
muros de cristal del frasco vacío de
café que ahora habito.
vampiro. Duerme sin caída de párpados/
cuida de tu eternidad/
mientras puedas seguir ganándole al
gallo/ yo despierto...
···

Pero cada vez que creían haberla alcanzado,
Beatrizse escapaba
Juan Vicente M.

Odvidio Reyna García

[ 98 J

[ 99]

��Un Nietzsche libertario
Leonardo Iglesias: Psicología de la volunlad de poder, Anthropos-FFyL-UANL, España, 2003.

Giampiero Bucci

¿CuANoo

DECIMOS QUE UN

FILósoFo

ES GRANDÉ? OIGAMOS QUE

cuando:
-a} se plantea problemas que siente como vitales, para sí mismo y
~&amp;i.,-obllad
los demás.
c1c ,,..&amp;,
b} es capaz de convencer a los demás que estos problemas son
comunes.
c} proporciona, a los que lo leen, las "palabras para decino•, crea
un estilo de pensamiento, una retórica y una escuela, y sigue
siendo problemático durante años, más allá de las modas
hermanadas con la muerte.
El hecho de estar o no de acuerdo no influye, y los límites cronológicos, los alfas y
omegas, no son un real impedimento. Hay filósofos que escriben para las generaciones
venideras. Justo corno Nietzsche. Sobran pruebas de que lo consideramos grande, fuera de
cualquier juicio de valor. Lo dicen el tamaño de la bibliografía, el número de los que ha
influenciado y el haberse interesado en él otros filósofos igualmente tenidos por grandes. Así
que su rostro actual es un mosaico al cual han puesto mano muchas manos, demasiadas
para la memoria. Ahora, la pluralidad de interpretaciones no es exclusiva de Nietzsche.
Es el tiempo mismo que se encarga de hacer de toda filosofía un mensaje abierto. Pero el
conjunto de los mensajes de Nietzsche es especial y voluntariamente abierto. Así conviven
lado a lado, y con fundamentadas razones, el Nietzsche prefascista de Luckács y el insurrecto
de Deleuze, el profeta del trabajado de Jünger y el platónico desenfrenado de Heidegger.
Entre otros.
Esto nos autoriza, creo, a armar cada uno su Nietzsche y echarlo al mar de las
interpretaciones. Una de las cuales, una muy reciente, nos da la ocasión de ver algo de
Nietzsche tal vez oMdado. Es la de Leonardo Iglesias, demasiado conocido para presentarlo
aquí. Siendo, además que filósofo, psiquiatra, Iglesias ha ido a buscar a Nietzsche en el terreno
de la psicología, cosa muy acertada, con el pensador que anunció que ésta iría a sustituir la
metafísica en el reino de las ciencias.
Iglesias sigue el tema de la voluntad de poder poniéndolo en contacto con nuestros
actos más cotidianos y con situaciones psicológicas y existenciales en las cuales nos
encontramos. Un enfoque personal, y por ende original. El resultado es un verdadero cuerpo
a cuerpo con el filósofo alemán, una obra de rara intensidad, con una fuerza de apropiación del
texto que me recuerda la de Bataille, que estuvo siguiendo a Nietzsche hasta identificarse
con él. El Nietzsche de Iglesias es un libertario que, en pleno período apocalíptico, sigue
siendo fiel a las potencialidades subversivas de la escuela de la sospecha, y presta armas
para un movimiento de emancipación. Un Nietzsche real, sin duda, pero escurridizo, como
siempre. Porque a la sombra de este profeta de liberación, existe otro que lleva al
juego cósmico, a la justificación estética y a la caída del Yo fuerte y de la Verdad. A este
Nietzsche que nos reta a trazar los límites del nihilismo debemos una respuesta.
Iglesias nos ha ayudado a recordar la carga libertaria de Nietzsche. Como uno de sus
lectores, espero que siga en su confrontación con él, con ese otro Nietzsche, y que nos vuelva
a dar su punto de vista. ■

[ 103]

�La pasión del diablo
Coral Aguirre: La pasión del diablo. Una visión enamorada, FFyL-UANL, México, 2004.

O/impía Farfán

CON NUESTRA 1NTERVENC16N PRETENDEMOS, NO SOi.AMENTE COMENTAR a LIBRO
titulado La pasión del diablo. Una visión enamorada, sino también
invitarlos a disfrutar de su lectura, los que ya lo han leído estarán de
acuerdo con nosotros que desde la introducción, la autora nos contagia
su entusiasmo y su interés por conocer la historia de la danza de
Chicaleros y su práctica contemporánea.
Permítanme contarles que una mañana llegó Coral Aguirre anuestra
oficina esperando encontrar algunas referencias sobre esta danza, pero
no fue así, y sólo le informamos que conocíamos algunos trabajos de los
maestros de danza folklórica del estado, entre ellos un video que fue
presentado en un congreso sobre cultura realizado en el Parque Niños Héroes, hace ya
algunos años. Finalmente, le proporcionamos información general sobre la danza en México
y algunos trabajos publicados sobre la danza de moros y cristianos o de conquista.
Pero sin desanimarse ante la poca ayuda brindada, Coral Aguirre continuó sus
indagaciones; realizó trabajo de campo, observó sin perder detalle, cada uno de los
aspectos: preguntó, analizó y reflexionó sobre esta expresión cultural y ahora estamos
ante su libro, que se inició en el momento en que fijo la vista y se interesó en un mural
que adornaba la pared localizada a espaldas del auditorio municipal de Galeana,
el cual fue plasmado por otros artistas a quienes también les habían impactado la danza
de "Los Chicaleros", "Chamucos" o "Los Diablos" como también se les conoce.
El libro de Coral está ordenado de los siguientes apartados: Introducción, La
Danza Chicalera, Marcos de reflexión a propósito de la danza Chicalera, Conclusiones y
Bibliografía.
Al iniciar esta investigación la autora sólo estaba interesada en la práctica dancística,
pero en el transcurso de la misma, se encontró sorpresivamente ante la memoria colectiva
de los pueblos del sur del estado de Nuevo León. En Semana Santa es cuando se activa
la memoria, su práctica revitaliza a los habitantes de esta región quienes se reúnen después
"de un duro año de trabajo o regresan de los grandes centros urbanos• a donde han tenido
que emigrar para sobrevivir. Así, la danza de Chicaleros no es sólo un referente cultural,
con ella se identifican los miembros de la danza y se manmesta la pertenencia a un grupo
social; con ella también se expresa la diversidad y la dtterencia con los otros habitantes del
estado de Nuevo León.
En este orden, la identidad como lo sabemos no es estática, sino que cambia, se
modifica; pero también marca fronteras, delimtta espacios y, en este caso, son los propios
"diablos• quienes presentan coreográficamente este mensaje a propios y extraños. Por lo
tanto, la identidad no es una esencia, un atributo o una propiedad intrínseca del sujeto, sino
que tiene un carácter subjetivo y relacional que emerge y se afirma sólo en contraste con otras
identidades en el proceso de interacción social.

[ 105]

�Así la autora en la introducción, nos comenta como "los otros•, los dtterentes, encontrados
en estas tierras, los llamados "chichimecas", devinieron para los europeos o los españoles en
herejes, diablos, demonios, chamucos, judíos, bárbaros o salvajes. Y nos hace saber que
como resultado de sus primeras indagaciones, le interesó encontrar en la ceremonia que hoy
en día se puede observar en dtterentes comunidades, las imágenes de la memoria colectiva,
pero también, como ella lo denomina, un presente comunitario.
La memoria se convierte en colectiva al pasar de los saberes individuales a los sociales,
es decir, los que la colectividad representa como suyos al significar lo que fue el pasado,
transponiéndolo en el presente. Así, Coral Aguirre indagando recuperó una parte de el tiempo
y del espacio social del grupo, constituido por los saberes y tradiciones que lo signttican, y que
reúnen en este complejo dancístico: "La Danza Chicalera•.
De acuerdo a Leroi-Gourham1, Coral Aguirre nos habla de una memoria étnica
que asegura la reproducción de los comportamientos en la sociedad; en este caso, la
memoria colectiva se vuelve una representación viva, recreada por los danzantes en
donde se conjuga el pasado y el presente. Las representaciones sociales de las que forma
parte La Danza de Chicaleros --entendida también como un complejo simbólico-culturalson entonces "una forma de conocimiento socialmente elaborada y compartida, y orientada
a la práctica que contribuye a la construcción de una realidad común de un conjunto
socia(.
De esta manera nos damos cuenta que la memoria es producción y reproducción de la
identidad social. La memoria es la facultad de recordar el pasado, siendo su elemento de
expresión la tradición que hace que todo lo que se recuerda se convierta en un proceso social.
Para que la tradición exista, en este caso la tradición dancística de los Chicaleros, necesita de
un auditorio que la avale, que se identifique con ella creando un sentido comunitario. Así, es
importante mencionar que la reproducción de las diferentes formas de expresión humana
constituye elementos fundamentales de la cultura. Sin embargo, la continuidad y persistencia de
tales manttestaciones que la conforman también puede ser revalorizada, recreada e incluso
reinventada hasta su transformación.
Ahora bien, en el desarrollo del libro, Coral Aguirre nos describe la Danza de Chicaleros,
la cual se realiza en Semana Santa, no sólo en Nuevo León, sino también en San Luis Potosí
y Coahuila; nos relata la organización de la misma, así como las variantes que cada comunidad
le imprime a su propia danza.
Es importante enfatizar la forma en la que se socializa a los niños preparándolos para ser
diestros con el chicote con el fin de participar en la Danza, y conservar la tradición.
Por su parte, la fiesta logra reunir a los pobladores de cada localidad para disfrutar tanto
de la danza, como de la música y la comida. En este caso, el platillo principal es el chica/,
elaborado a base del grano de maíz, se recoge tierno en noviembre y se deja secar hasta
fines de marzo que es cuando se desgrana, para guisarlo con chile rojo, ajo, cebolla, sal y
orégano. El chica/se le da alos chamucos o se comparte la comida que se haya elaborado con
ese propósito.
Esta danza de acuerdo a la autora, en algunas ocasiones se transforma en un ritual
propiciatorio de las lluvias y la danza se convierte en una rogativa para que llueva realizando
acciones que semejan la lluvia, la siembra, la cosecha y el acto de comer. Este dato nos muestra
que la danza es definitivamente de un grupo que se dedicó o se dedica a la agricultura.

' Algunos autores distinguen tres tipos de memoria: específica, artificial y étnica. Ver Leroi-Gourham,
citado por Le Golf, El orden de la memoria, p. 113.
2
Gilberto Giménez, Configuraciones étnicas en Oaxaca, p. 54.

[ 106]

Es interesante también recordar cómo uno de los ritos importantes es el intento del
rapto de la novia. Los sucesos en torno a este asunto sólo tienen el fin de hacer reír
a toda la concurrencia con sus bromas y sus juegos. Hasta que llega el momento
culminante de la boda que repite paso por paso todo el ritual. Para terminar con el
destape de los personajes, tanto diablos como el juez, la novia se quita la máscara y tiran
el chicote, de esta manera se termina la danza pero sigue el baile y la fiesta.
En los apartados que siguen, la autora comparte con nosotros la información
que recopiló de algunas fiestas o rituales, que también se llevan a cabo en Semana
Santa en otras regiones del país. Después analiza cada uno de los elementos de
este complejo dancístico, como lo son la música tradicional: las redovas, el chotis y huapangos;
y los instrumentos musicales como el acordeón, bajo sexto y violín. Se detiene en otros
elementos como el vestuario, la máscara, el travestismo de los danzantes, los diablos.
La autora insiste que en la danza no participan mujeres, pero hay que resaltar que en la
festividad sí, pues me imagino que son las encargadas de la comida, probablemente de la
elaboración de los trajes, o en otras actividades.
En cuanto a que la danza se organiza como una mayordomía tradicional a la
manera de los pueblos indígenas, nosotros no estamos de acuerdo pues conforme
a los datos aportados observamos que no funciona como una mayordomía3, ya que
éste tipo de organización, en la mayoría de los pueblos que todavía la practican, se
sostiene en una jerarquía cívico-religiosa, y se dan casos en que sólo existe una jerarquía
religiosa.
En este sentido, en las comunidades indígenas, esta organización cívico-religiosa:
regula la acción social, ejerce el control y garantiza simbólicamente el aprovechamiento
del territorio y sus recursos, pues funge como mediadora entre el plano material y el plano
divino. Así, el cargo consiste en la obligación que tiene cada uno de los ciudadanos, hombres
casados, de cumplir con un servicio religioso, civil o político, ya que es una norma
establecida por la comunidad que involucra a sus miembros en una red de reciprocidades en
la convivencia social.

REFLEXIONES FINALES
Este trabajo contribuye y se inserta en el creciente interés entre los investigadores
y las instituciones por preservar y revalorizar el patrimonio cultural tanto a nivel local,
regional y nacional. La cultura que comprende todo lo relacionado c?n los ~?lores, las
creencias, representaciones, los signtticados que dan sentido yordenan la 1nteracc1on entre los
individuos.

Las sociedades indígenas establecen formas de organización y prácticas sociales como los sistemas de
cargos de las autoridades municipales o los de mayordomos y car~uer?s para reai¡za~ las fie_sta~ de los
Santos Patrones. Estos sistemas son dinámicos y se transforman h1stóncamente bajo influencias internas
o externas. Actualmente las jerarquías pollticas y religiosas tienden a separarse, los criterios de elección
para los cargos recaen en la asamblea comunitaria. La asamblea es la institución_que puede ser ent~ndida
como una estrategia para regular la vida interior de las comunidades y para relacionarse con el extenor, de
esta forma la participación y el consenso, mecanismos en que se basan las asambleas, ~ presen~ como
los principios estructuradores de la vida colectiva. Ver Barabas y Bartolomé, Configuraciones étcmcas en
Oaxaca, pp. 34-39.

1

[ 107]

�De esta manera, el trabajo de Coral Aguirre, tiene trascendencia para incrementar
el conocimiento de la sociedad regiomontana, pues conocer la cultura de un pueblo, es
decir, la artesanía, las prácticas medicinales, la indumentaria, los hábitos culinarios, las
tradiciones dancísticas y musicales, los rituales, celebraciones y las festividades en una
localidad determinada, nos permite una mejor comprensión de los conocimientos y
prácticas organizadas en sistemas simbólicos, es decir, de las manifestaciones que dan
sentido a determinadas formas de expresión cultural.
Además, los referentes culturales regionales se muestran cada vez más importantes
para nuestra adscripción y diferenciación ante los "otros•, es decir, los que pertenecen
a otros grupos, comunidades o sociedades. Sin embargo, es necesario no perder de vista
que la identidad de una persona, de un grupo étnico, de una región o toda una nación
no es estática, más bien es un proceso social que varía históricamente a través del tiempo
y el espacio.

¿sigue vigente la fenomenología?
Adalberto García de Mendoza: Filosoffa moderna -Husserl-Scheler-Heidegger-. Conferencias de 1933,
jitanjáfora Morelia Editorial-FFyL-UANL. México, 2004.

José Roberto Mendirichaga
La filosofía no es una ciencia y, sin embargo, ninguna
disciplina puede existir sin ella, porque es el arte de las
preguntas conformes a la razón.

Luis Villoro, al recibir de la UAM en 110V1embre 7 de 2004 el
doctorado honoris causa.

BIBLIOGRAFÍA

EN PRIMER LUGAR, QUISIERA FELICITAR A LAS INSTITUCIONES QUE HICIERON POSIBLE LA EDICIÓN
Aguirre, Coral. 2004. La pasión del diablo. Una visión enamorada. Facultad de Filosofía yLetras. Universidad
Autónoma de Nuevo León. México.
Barabas, Alicia M. y Miguel A. Bartolomé (coords.). 1999. Configuraciones émicas en Oaxaca. Perspectivas
etnográficas para las autonomías. Vol. 1: Introducción, Macroetnias. Instituto Nacional Indigenista,
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Antropología e Historia. México.
Giménez, Gilberto. 2000. "Territorio, cultura e identidades. La región soci&lt;H:ulturar, en Globalización y
regiones en México, Rocío Rosales Ortega (coord.) Programa de Estudios Universrtarios para la
Ciudad, UNAM; Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Miguel Ángel Porrúa Edrtorial.
México.
Le Golf, Jacques. 1991. El orden de la memoria. El tiempo como imaginario. Paidós, España. ■

del libro titulado Filosofía moderna -Husserl-Scheler-Heidegger-. Conferencias de 1933,
del filósofo Adalberto García de Mendoza, lo anterior en función al valor del texto y, a la
vez, a la escasa producción librarla de temas filosóficos en México.
Concretamente, hay que reconocer el esfuerzo editorial de Red Utopía, A.C.
jitanjáfora, de Morelia, la que en la serie de Fenomenología ha editado ya textos de Antonio
Zirión Quijano, Lester Embree y el de Adalberto García de Mendoza que se presentó la
noche del 17 de noviembre del año próximo pasado en la FFyL de la UANL, teniendo el
proyecto la citada editorial de imprimir en breve dos trabajos más, uno de Pio Colonello y otro
de Hugo Padilla.
Para esta edición de Filosofía moderna, es menester, igualmente, dar el crédtto a la
Universidad Autónoma de Nuevo León y a su Facultad de Filosofía y Letras por la coedición
del correspondiente libro, lo que difícilmente sería posible si no hubiera un entusiasta
grupo de profesores del Colegio de Filosofía de la Facultad; de profesionales de la carrera de
Licenciado en Filosofía, algunos de los cuales han continuado estudios de posgrado en la
misma especialidad; y de alumnos de la misma carrera, que secundan los proyectos y dan
aliento a estas acciones con su participación.
Estos exalumnos de la Facultad, desde diversas trincheras y particularmente durante los
últimos cinco años, han realizado esfuerzos por revalorar la tarea filosófica en la entidad y se
han dedicado a continuar profundizando en el estudio de esta ciencia de ciencias y disciplina
radical, clave para la mejor comprensión y transformación de la realidad, en un mundo cada
vez más complejo, sujeto a los dictados del mercado, haciéndose necesarias las llamadas

terceras vías.
Pero vayamos al libro en cuestión. Se trata de una edición que toca fibras sentimentales
y mueve esquemas conceptuales, es nada menos que la reproducción de 29 conferencias que
dictara el filósofo mexicano Adalberto García de Mendoza en la naciente Universidad de Nuevo
León, en el invierno de 1933, institución dignamente presidida por el rector Héctor González,
de feliz memoria, que hubiera de verse muy pronto clausurada y convertida en Consejo de
Cultura Superior, merced a las luchas ideológico-políticas de esa década y los primeros años
de la siguiente.

[ 108]

[ 109]

�En su amplia y rigurosa Presentación, el maestro Pedro Cortés Rodríguez explica
lo que deba entenderse por fenomenología; quién fue Adalberto García de Mendoza
(Pachuca, 1900-Ciudad de México, 1965), profesor de la UNAM, músico yfilósofo que estudió
en Alemania; de qué manera pueden agruparse estas 29 clases; en qué forma el autor de
Lógica (1932), Corrientes de la filosofía contemporánea (1933) y Estética dialéctica (1940)
exige "una renovación cultural propiciada a través de la reflexión filosófica"; y cómo concibe
García de Mendoza a la fenomenología, como ciencia descriptiva de los contenidos de la
conciencia.
Igualmente, Cortés Rodríguez señala la simpatía del autor por la fenomenología
-representada básicamente por Edmundo Husserl, Max Scheler y Martin Heidegger- y su
afán de enseñarla; el paso del docente, de un idealismo metafísico a un realismo existencial; lo
que ya fue estudiado por Antonio Zirión, al detectar que García de Mendoza asume la
fenomenología como un método, la considera integral y que desemboca en un idealismo
metafísico; a la vez que reflexiona el presentador sobre la necesidad de una fenomenología
que no renuncie a "afrontar con todo rigor desde su horizonte mismo problemáticas concretas
de cada situación histórica y cultural".
Reconoce Cortés Rodríguez, que "...difícilmente se puede aprender fenomenología de
estas Conferencias. Actualmente contamos con estudios mucho mejor elaborados al respecto.
Consideramos oportuno ofrecer la publicación de las Conferencias de 1933, en gran medida
por su valor como documento histórico". Con respeto hacia el presentador y curador de la
obra, difiero un tanto de esta apreciación. Para quienes no somos expertos en el tema, estas
lecciones o conferencias ciertamente contribuyen a brindar una visión general de esta escuela
filosófica, que mantiene una línea que debe buscarse de manera ascendente en Hegel, Kant,
Hume y Descartes, a la vez que habría que ver su influencia, entre otros, en el pensamiento de
Sartre, Adorno y los mismos filósofos posmodemos. 1
Las conferencias de García de Mendoza son muy didácticas. Se pueden seguir de
manera fácil, porque son breves y claras. El autor nos va llevando de la mano, siguiendo un
método muy lógico y, ala vez, bastante descriptivo. Es su afán por dejar claro que el positivismo
no es ya la vía más idónea para la misma ciencia exacta; y es, a la vez, su interpretación de la
realidad, buscando salvar lo eidético y conciliarlo con la existencia.
Por eso escribe acerca de "una filosofía en que la praxis tenga su mayor importancia y
realización"; "una filosofía de objetividades"; el valor de la antropología filosófica; la necesaria
revisión de los métodos psicológicos; la revisión de Husserl al psicologismo tradicional; y las
diferencias entre el posttivismo y la fenomenología.
No quisiera cerrar este comentario sin antes remarcar la vigencia de estos estudios
fenomenológicos. Lo que Adalberto García de Mendoza vino a decimos en 1933, sigue siendo
tema de estudio, discusión y crítica en la actualidad. Díganlo, si no, los trabajos que abordan,
tangencial o directamente, el tema de la fenomenología, como los de Jürgen Habermas:
Conocimiento e interés (1965); George Steiner: Heidegger (1978); Jacques Derrida: Of spirit.
Heidegger and the question (1987) y Gianni Vattimo: Introducción a Heidegger.2

1
· Véase el libro de Peter Sedgwick, profesor de Filosofía en la Universidad de Cardiff,
titulado Descartes to Derrida. An introduction to european philosophy, Blackwell. Oxford, 2001, passim y,
especialmente, pp. 119-121.
2
Cfr.: J. Habermas: Conocimiento e interés y E. Husserl: La filosofía en la crisis de la humanidad europea
(Vol. 12 de la Col. Materiales de Filosofía, Universidad de Valencia, Valencia, 1997); G. Steiner. Heidegger
(Tr. de Jorge Aguilar Mora, Primera edición en español, Breviarios 347, FCE, México, 1983); J. Derrida:
Of spirit. Heidegger and the question (Translated by Geoffrey Benington &amp; Rache! Bowlby, The
University of Chicago, Chicago, 1989); y G. Vattimo: Introducción a Heidegger (Col. Filosofía, Gedisa.
Barcelona, 1998).

[ 110]

Por último, quisiera concluir con una erra de Josep Maria Bech, en su libro De Husserl a
Heidegger. La transformación del pensamiento fenomenológico.
La inclusión de Heidegger en el movimiento fenomenológico debe ir acompañada de ciertas
matizaciones. Apesarde que Sein und Zeit (Sery Tiempo), la obra más célebre de este pensador, fue
inicialmente publicada en el Jahrbruch editado por Husserl, la 'primera' filosofía de Heidegger, o sea
la doctrina que este autor denominó 'ontología fundamentar, mantiene una ambigua relación con la
escuela de pensamiento que impulsaba Husserl. Los antagonismos entre ambas doctrinas coexisten
con las afinidades, y en este complejo horizonte aparecen algunos de los temas más relevantes de
la filosofía de nuestro tiempo (.. .).3

Es decir, que estamos ante una discusión actual, perenne. Es el tema del ser,
de la esencia y la existencia. Y es el tema de la persona humana, razón de ser de un
humanismo que debe levantar su voz frente a doctrinas que buscan, de manera consciente
o inconsciente, disminuir el valor de esta persona y exaltar el dinero, el poder la ideología.
Enhorabuena, pues, por este libro de Adalberto García de Mendoza, rescatado de una
versión mimeográfica, que pudo haberse quedado en potencia y que hoy, felizmente, está en
acto, gracias a presentador y editores. ■

s. Josep Maria Bech:

De Husserl a Heidegger. La transformación del pensamiento fenomenológico,

Col. Filosofía 9, Ediciones de la Universidad de Barcelona. Barcelona, 2001, p. 16.

[ 111 ]

�COLABORADORES

Adelaida de Juan. (La Habana, 1931). Estudió música en la Universidad de Columbia
y el doctorado en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. Es profesora
tttulaR del Departamento de Historia del Arte en la Universidad de La Habana. Entre sus
títulos publicados destacan: Introducción a Cuba: Las artes plásticas, Pintura cubana: Temas
y variaciones, Más allá de la pintura y Del silencio al grito. Mujeres en las artes plásticas.
Adolfo Torres Peña. (Monterrey, N. L., 1950). Estudió la Licenciatura en Ingeniería
Química, y la Maestría en Filosofía de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Ha incursionado en la creación y producción de obras teatrales. Entre sus obras
publicadas se encuentran: En el jardín azul del extravío (1996); Madero, Tiempos de sueños
(2003); y Jacinto o las confesiones (2004).
Armando González Salinas. (Monterrey N. L., 1947). Maestro de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL. Es egresado de la Licenciatura en Letras Españolas del ITESM, maestro
en Letras Españolas por la Universidad del Estado de Indiana y maestro en Educación en la
Enseñanza de Inglés por la Victoriana Universidad de Manchester, Inglaterra. Posee además
estudios doctorales en Lingüística Hispánica por la Universidad del Estado de Nueva York.
Actualmente es integrante del Comtté de Doctorado de la FFyL-UANL.
Giampiero Bucci. (Roma, 1951). Obtuvo la licenciatura en Filosofía con la tesis Hegel y
Nietzsche en el joven Batail/e por la Universidad Estatal la Sapienza. Ha publicado diversos
artículos en Annas y Letras, Deslinde y Humanitas. Actualmente es maestro de Filosofía política
en la FFyL de la UANL.
Humberto J. Martínez. Cursó una licenciatura en Traducción Inglés-Español y una
maestría en Educación por la FFyL de la UANL, donde labora como maestro de tiempo
completo desde hace 24 años. Es maestro de cátedra en el lnstttuto Tecnológico de Estudios
Superiores de Monterrey, en el departamento de Lenguas Modernas y ha participado como
conferencista en asociaciones nacionales e internacionales de maestros de inglés como
MEXTESOL, TESOL y ANUPI. Recientemente diseñó el diplomado en Fonética y Fonología
implementado en la FFyL de la UANL, donde también fue instructor.

J_ _ _

Javier lrlgoyen-García. (España, 1975). Obtuvo su licenciatura en Filología Hispánica
en la Universidad de Santiago de Compostela. Después de estudiar su maestrfa en
Literatura Hispánica en la Universidad de Colorado en Boulder (USA), trabajó durante
dos años como lector de español en la Universidad de Valenciennes (Francia). En la
actualidad, realiza estudios de doctorado en la Universidad de Pennsylvania, especializándose
en ltteratura premodema. Ha publicado artículos en las revistas Finis terrae, Annas y Letras y
Afro-Hispanic Review.
Javier Rojas Sandoval. (Guanajuato, 1943). Docente-investigador de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL. Es autor de artículos en revistas como Aquí vamos, Siglo XXI, Deslinde
y de los libros Monteffey: poder político, obreros y empresarios en la coyuntura revolucionaria
y Los Debates en el Congreso Constituyente de 1917 del Estado de Nuevo León.
José Roberto Mendirichaga. (Monterrey N. L., 1944). Licenciado en Filosofía por la
Universidad del Valle de Atemajac, en Guadalajara; maestro en Letras Españolas por la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León; y candidato
al doctorado en Historia por el Departamento de Historia de la Universidad Iberoamericana,
donde prepara su tesis doctoral sobre "El Colegio de San Juan Nepomuceno, 1878-1914.
Presencia jesutta desde Saltillo". Actualmente es profesor asociado del Departamento de
Humanidades de la Universidad de Monterrey.

[ 113]

�Leonardo Iglesias. (Higueras N. L., 1942). Realizó estudios de Médico Psiquiatra en
Monterrey (IMSS). Entre sus obras publicadas se cuentan: Psicología de la política, Delincuencia
juvenil, Antropología médica, La cultura , los valores y la educación, Cultura, religión y sociedad
en el fin de milenio y recientemente Psicología de la voluntad de poder. Fue director de la
Facultad de Filosofía y Letras UANL de 1971 a 1972 y subdirector de la Escuela de Graduados
de la Normal Superior de Nuevo León de 1991 a 1995.
Odvidio Reyna García. Licenciado en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y
Letras-UANL. Ha sido integrante de distintos talleres de creación literaria en la localidad
y ha recibido entre otros reconocimientos el del "Certamen de Literatura Joven Universitaria"
UANL. Actualmente es colaborador voluntario en el !NEA y trabaja su primera incursión en la
novela con una trilogía: Lo que hace el hambre, El castillo de la noche con sol y Todos están
muriendo.
Olimpia Farfán Morales. Antropóloga. Coordinadora del Proyecto Regional Ciudad de
Monterrey, dentro del Proyecto Nacional Etnografía de las Regiones Indígenas de México en
el Nuevo Milenio del INAH y el CONCYT. Es candidata al grado de maestría en Ciencias
Sociales por la División de Estudios de Posgrado de la FFyL-UANL.
Roberto Femández Retamar. Nació el 9 de junio de 1930 en La Víbora, un barrio de La
Habana. Empezó a estudiar Pintura y Arquitectura, pero terminó estudiando Humanidades en
la Universidad de La Habana (1948-1952), donde recibió el doctorado en Filosofía y Letras
(1954). En 1952 obtuvo el Premio Nacional de Poesía. En París, en 1955-1956, fue alumno del
lingüista André Martinet. Ha sido profesor en distintas universidades de su país y fuera de él.
Entres sus publicaciones destacan los libros Aquí(1994) y Versos (1999).

NORMAS EDITORIALES

Los textos serán originales einéditos. Deberán presentarse redactados en español, impresos por una sola
cara, a doble espacio, en tipografía Aria!, sin correcciones a mano y en disquete. No se aceptarán
versiones incompletas, los originales recibidos se considerarán versión definitiva. Asimismo, deberán
incluir. dirección postal, correo electrónico yuna pequeña síntesis curricular del autor.

1. Los originales tendrán una extensión entre 1Oy 15 cuartillas de ser ensayos, yen el caso investigaciones, entre 25 y40 cuartillas, ydeberán presentarse en una versión de computadora que incluya
la información completa de todos los cuadros, gráficas, esquemas yfiguras. Además del disquete,
deberá entregarse un impresión adoble espacio (incluso las notas de texto). El ancho de las líneas
debe ser de 65-70 golpes, por 27-28 líneas (equivalentes auna cuartilla).
2. Los autores deberán adjuntar un resumen de su artículo no mayor de cinco líneas yuna breve lista
de palabras clave.

3. Las referencias de los libros en la bibliografía deberán contener los siguientes datos (en este mismo
orden):
•
•
•
•
•
•

Nombre del autor
Año de edición
Título dellibro (subrayado)
Editorial
Ciudad (en español, en los casos de referencias bibliográficas en otro idioma)
Número total de páginas (variable)

Ejemplo:
• Katz, Friedirich (comp.), 1990, Revuelta, rebelión y revolución. La lucha en México del siglo XVI al
siglo XX, Ed. Era, 2 volúmenes, México.
Burckhardt, Jacob, 1943. Force and Freedom. Pantheon Books. Nueva Yorlc, 303 pp.

4. Las referencias de capítulos en la bibliografía deberán contener los siguientes datos (en este mismo
orden):

• et al (y otros) se utiliza para indicar que una obra está firmada por varios autores,además del que
se indica.
• v.g. (por ejemplo).
• of. o cfr. (véase oconfróntese)
• supra (arriba)

• infra(abajo)
• e.(esto es)
• ci~ (alrededor de)
• loe. cit(en el lugar citado)
• passim (en varios lugares)
• vid. (véase)
• sic(así, textualmente)
• comp. ocomps. (de compilador ocompiladores), coord. ocoords. (de coordinador ocoordinadores)
se utiliza de preferencia entre paréntesis, inmediatamente después del ode los nombres del autor o
autores del libro.
• cap. (capítulo)

[ 114]

[ 115]

�• ed. (edición)

• s.e. (sin edttor)
• s. f. (sin fecha)
• s. l. (sin lugar de edición)
•
•
•
•

mímeo (mimeografiado)
pról. (prólogo)
íntrod. (introducción)
trad. (traducción)
• s. (y siguiente)
• s.s. (y siguientes)
5. Todos los textos recibidos serán sometidos a un dictamen cuyo resultado puede ser:
a) Publicable
b) No publicable
c) Sujeto a cambios.
En todo caso, el dictamen será inapelable. Los dictámenes se entregarán al autor cuando
el artículo esté sujeto a cambios. Los dictámenes positivos o negativos sólo se entregarán
cuando el autor lo solicite. El Consejo Edttorial tiene entre sus atributos decidir los artículos
que se incluyen en la revista Cathedra de acuerdo con la línea editorial. Si el artículo se
publica, el autor recibirá a vuelta de correo, dos ejemplares de la revista.

[ 116]

��Teatro de Género
Rosa Ma Gutiérrez García

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Reyes Martínez, Alfonso, 1943-, Codirector</text>
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                <text>Cantú Ortiz, Ludivina, Directora</text>
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